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Timestamp: 2019-06-27 07:03:28
Document Index: 106800162

Matched Legal Cases: ['artículo 44', 'artículo 43', 'artículo 95', 'artículo 95', 'artículo 95', 'artículo 95', 'artículo 8']

Resolución No Vinculante de DGT, 1138-00, 19-05-2000 | Iberley
Resolución No Vinculante de Dirección General de Tributos, 1138-00 de 19 de Mayo de 2000
Fecha: 19 de Mayo de 2000
Núm. Resolución: 1138-00
Ley 40/1998 arts 43 y 44, RD 214/1999 art 8, Ley 37/1992 art 45
- Valoración de la retribución en especie de los trabajadores por la utilización para fines particulares de los vehículos de la sociedad en régimen de "renting".
- Implicaciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de la no deducibilidad de la totalidad del Impuesto sobre el Valor Añadido soportado.
- Tratamiento de las cantidades satisfechas por la empresa a los trabajadores para sufragar el gasto de combustible en los desplazamientos laborales.
Una sociedad pone a disposición de los trabajadores para su uso particular unos vehículos, que posee por un contrato de "renting", que utilizan durante la jornada laboral para realizar los desplazamientos profesionales
I.- Valoración de la renta en especie derivada de la utilización del vehículo que la sociedad posee en régimen de renting.
El artículo 44.1.1º.b) de la Ley 40/1998, de 9 de diciembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y otras Normas Tributarias, establece que la retribución en especie derivada de la utilización de vehículos automóviles se valorará de acuerdo con las siguientes reglas:
En definitiva, el valor de la retribución en especie derivada de la cesión de uso del vehículo es diferente según la empresa sea propietaria o no del mismo, objetivando en cualquier caso el valor de la retribución en especie en el 20 por 100 del valor del vehículo que corresponda en cada caso.
En cambio, con la Ley 18/1991 cuando el vehículo no era propiedad de la empresa se identificaba el valor de la retribución en especie para el trabajador con el coste de la cesión de uso del vehículo para la empresa. Este era el caso de los vehículos adquiridos mediante cualquier tipo de arrendamiento, en los que el coste para la empresa del mismo constituía el valor de la retribución en especie.
De acuerdo con el citado precepto de la Ley 40/1998, en el caso de vehículos cedidos a los empleados mediante contratos de renting, desde el punto de vista jurídico la empresa no es propietaria del vehículo hasta que no ejerce la opción de compra, de manera que mientras ésta no se produzca, el valor de la retribución en especie derivada de la utilización de los mismos por parte del personal de las empresas en cada año será el resultado de aplicar sobre el valor de mercado que correspondería al vehículo si fuese nuevo el porcentaje del 20 por 100 anual. A estos efectos, si, como es frecuente, el contrato de renting dura más de un año, el valor de mercado del vehículo o, lo que es lo mismo, la base para determinar la renta en especie, será cada año el que corresponda al período impositivo en que se celebró el contrato.
Una vez que el vehículo pasa a ser propiedad de la empresa por ejercer la opción de compra, seguirá aplicándose como valor del uso gratuito del trabajador, el 20 por 100 del coste de adquisición para el pagador, incluidos los tributos que graven la operación, que en este caso para la empresa será el valor al contado del bien más los tributos que graven la operación.
Por lo que se refiere a los vehículos que los trabajadores utilizan parcialmente para desarrollar sus funciones en la empresa, hay que partir del concepto de retribución en especie previsto en el artículo 43.1 de la Ley del Impuesto, que exige «la utilización, consumo u obtención, para fines particulares, de bienes, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aún cuando no supongan un gasto para quien los conceda», de tal modo que sólo procederá imputar al contribuyente una retribución en especie en la medida en que éste tenga la facultad de disponer del vehículo para usos particulares, con independencia de que exista o no una utilización efectiva para dichos fines.
Por ello, en el caso de uso mixto, la valoración de la retribución en especie se realizará teniendo en cuenta las reglas anteriores, de acuerdo con un criterio de reparto en el que, teniendo en cuenta la naturaleza y características de las funciones desarrolladas por los trabajadores de la empresa, se valore sólo la disponibilidad para fines particulares.
II.- Implicaciones en el IRPF de los trabajadores del hecho de que parte del IVA repercutido por la empresa de renting no sea deducible.
El artículo 95 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido, en vigor a partir del 1 de enero de 1998, según redacción dada por la Ley 66/1997, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social, establece en su apartado Uno que los empresarios o profesionales no podrán deducir las cuotas soportadas o satisfechas por las adquisiciones o importaciones de bienes o servicios que no se afecten, directa y exclusivamente, a su actividad empresarial o profesional.
No obstante, en el apartado Tres del artículo 95 se establece que "las cuotas soportadas por la adquisición , importación , arrendamiento o cesión de uso por otro título de los bienes de inversión que se empleen en todo o en parte en el desarrollo de la actividad empresarial o profesional podrán deducirse de acuerdo con las siguientes reglas:
2ª Cuando se trate de vehículos automóviles de turismo y sus remolques, ciclomotores y motocicletas, se presumirán afectados al desarrollo de la actividad empresarial o profesional en la proporción del 50 por ciento.
En consecuencia, las cuotas del Impuesto sobre el Valor Añadido soportadas por el arrendamiento de vehículos automóviles de turismo mediante la modalidad de "renting", que serán utilizados tanto para necesidades de la actividad profesional como para satisfacer necesidades privadas de los empleados, podrán ser objeto de deducción por la sociedad en un 50 por ciento conforme lo previsto en el artículo 95 de la Ley 37/1992 del Impuesto sobre el Valor Añadido. No obstante, en el caso de que se acredite un grado efectivo de utilización de dichos vehículos en el desarrollo de la actividad profesional diferente del 50 por ciento aplicado inicialmente, según la citada presunción legal de afectación, resultará procedente la regularización de la deducción inicialmente practicada según dispone la regla 3ª del apartado tres del artículo 95.
En cuanto al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, en principio, la circunstancia de que parte del IVA repercutido por la empresa de renting no sea deducible, no implica una modificación de la valoración de la renta en especie.
No obstante, hay que señalar que la parte del IVA repercutido que corresponda a servicios prestados por la entidad de renting que no están comprendidos en la valoración establecida por la Ley 40/1998 (a diferencia de los seguros, gastos de mantenimiento y similares que se entienden incluidos en el 20 por 100) y que deben imputarse al trabajador como mayor retribución en especie, también se imputará al trabajador.
III.- Tratamiento fiscal de la compensación pagada a los trabajadores por el combustible consumido en sus desplazamientos laborales.
El artículo 8.A.2 del Real Decreto 214/1999, de 5 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, exceptúa de gravamen a las cantidades destinadas por la empresa a compensar los gastos de locomoción de los empleados o trabajadores que se desplacen fuera de su centro de trabajo para realizar el mismo en otro distinto, en las siguientes condiciones:
Si el empleado utiliza un medio de transporte público, la cantidad que se justifique con factura o documento equivalente.
En otro caso, la cantidad que resulte de computar 24 pesetas por kilómetro recorrido, siempre que se justifique la realidad del desplazamiento, más los gastos de peaje y aparcamiento que se justifiquen.
Cuando la empresa abona los gastos del combustible consumido en la realización de los desplazamientos laborales, no habrá una retribución del trabajador, ya que el gasto no es del trabajador sino de la propia empresa que ha ordenado el desplazamiento laboral.
En todo caso, hay que advertir que las cantidades destinadas al reembolso del combustible consumido por los trabajadores que correspondan a trayectos o desplazamientos realizados para fines particulares sí que constituirán una renta sujeta al Impuesto y a su sistema de retenciones a cuenta, así como cualquier otra cantidad satisfecha al trabajador con ocasión del desplazamiento laboral cuando se utiliza un vehículo que la empresa ha puesto a su disposición.
Resolución No Vinculante de DGT, 1196-00, 25-05-2000
Órgano: Sg De Tributos Fecha: 25/05/2000 Núm. Resolución: 1196-00
Resolución de TEAF Bizkaia, 2496, 25-02-2004
Órgano: Tribunal Económico-administrativo Foral De Bizkaia Fecha: 25/02/2004