Source: http://www.aesss.org/2014/09/ponencia-de-m-g-redondo-al-xi-congreso-aesss/
Timestamp: 2018-03-18 00:24:22
Document Index: 159809159

Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 17', 'artículo 91', 'artículo 91', 'artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 1', 'artículo 5', 'artículo 3', 'artículo 135', 'artículo 135', 'artículo 11', 'artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 91', 'artículo 86', 'artículo 34', 'artículo 91', 'Artículo 1', 'Artículo 8', 'artículo 135', 'Artículo 13']

Ponencia de M.G.Redondo al XI Congreso AESSS | Asociación Española de Salud y Seguridad Social
Ponencia de M.G.Redondo al XI Congreso AESSS
Mejorar la rentabilidad del Fondo de Reserva de la Seguridad Social: ¿Una quimera de oro?
Mª Gloria Redondo Rincón
Interventora de la Seguridad Social
ORIGEN Y ÚLTIMO DESTINO DE LOS RECURSOS DEL FONDO DE RESERVA DE LA SEGURIDAD SOCIAL
¿MISIÓN DEL FONDO DE RESERVA DE LA SEGURIDAD SOCIAL VERSUS MISIÓN DE LOS FONDOS DE PENSIONES DE EMPLEO?
LO QUE EL CIUDADANO DESCONOCE DEL FONDO DE RESERVA DE LA SEGURIDAD SOCIAL: Aportaciones, Disposiciones y Perdurabilidad
LA INVERSIÓN DEL FONDO DE RESERVA DE LA SEGURIDAD SOCIAL: Una gestión sencilla no siempre es la más rentable
LA TUTELA DE LA INVERSIÓN DEL FONDO DE RESERVA ¿Es momento para el debate?
El Fondo de Reserva de la Seguridad Social ha sido, hasta hace dos años, una institución prácticamente desconocida para los ciudadanos; pero, la actual crisis económica ha impulsado que la sociedad, en su conjunto, se interese por determinados hitos de los puede depender su seguridad económica, presente y futura. Es por esta circunstancia sobrevenida, que la misión del Fondo de Reserva ha variado notablemente, desde una concepción inicial para atender futuras necesidades de la Seguridad Social, a pilar básico para aportar seguridad y fiabilidad en el Sistema.
Es probable que, en este momento, tanto las disposiciones financieras del Fondo, como su saldo, hayan sido suficientemente analizadas. Pero, no hay tantos estudios que valoren la organización gestora del Fondo, la idoneidad y conveniencia de las inversiones realizadas con los recursos disponibles, ni tampoco que prevean una fecha de extinción de esos recursos. Por lo que, con esta publicación, se pretende realizar una pequeña aportación sobre estas tres materias. Para ello, después de hacer una breve valoración sobre su origen y sobre la regulación jurídica de su gestión, se efectúa una previsión respecto a la fecha de extinción de sus recursos, y, por último, se valoran las inversiones efectuadas desde la primera aportación. Todo ello, de forma comparada con los Fondos de Pensiones de Empleo, al tener, ambas figuras, una misión similar.
En definitiva, el objetivo final de este estudio, es cuestionar si el Fondo de Reserva, tal como está regulado, es la mejor opción para gestionar unos recursos provenientes de un superávit presupuestario; donde los ingresos se nutren, fundamentalmente, de las cotizaciones sociales, del trabajador y de la empresa.
1. ORIGEN Y ÚLTIMO DESTINO DE LOS RECURSOS DEL FONDO DE RESERVA DE LA SEGURIDAD SOCIAL
La creación de fondos específicos para atender necesidades futuras de prestaciones contributivas, que tengan su origen en desviaciones de los presupuestos de ingresos y gastos de la Seguridad Social española, ha sido objeto de debate y planificación en diferentes foros políticos y sociales. En concreto, por primera vez, es en el Pacto de Toledo de abril de 1995 donde se recomienda la constitución de reservas de nivel contributivo para atenuar los ciclos económicos. Pero, en ese mismo documento, se indica que, para que las reservas se obtengan del superávit cierto contributivo, de forma paralela, se debía culminar la separación de las fuentes de financiación del Sistema de Seguridad Social. Ambos pactos se recogieron en la Ley 24/1997, de 15 de julio, de consolidación y racionalización del sistema de Seguridad Social: su artículo 1, regula la separación y clarificación de las fuentes de financiación[1], y, su artículo 2, la constitución de reservas en un Fondo de Reserva:
El Gobierno, a propuesta conjunta de los Ministros de Trabajo y Asuntos Sociales y de Economía y Hacienda, determinará la materialización financiera de dichas reservas»[2].
Como vemos, esta regulación es muy general, no especifica el importe que se deberá trasladar al Fondo de Reserva, derivado de los excedentes presupuestarios de las cotizaciones sociales; el legislador deja en manos del ejecutivo la decisión de la cuantía, consciente de que quedará “inmovilizada” hasta que el sistema lo “necesite”. Aunque este inmovilismo es relativo, pues, ciertamente, esta Ley no plantea la disposición del Fondo como algo difícil de justificar, ya que tampoco precisa la magnitud de la “necesidad” requerida para la disposición de sus recursos.
Dos Leyes posteriores, aprobadas al final del año 2001, acotan algo más la cantidad de dotación. Por un lado, el artículo 17.2.b de la Ley General de Estabilidad Presupuestaria, establece que, para poder dotar el Fondo de Reserva, debe haberse producido un superávit en la liquidación presupuestaria de todo el sistema de Seguridad Social, no sólo en los ingresos y gastos de carácter contributivo. Además, indica que este superávit se aplicará ʽprioritariamenteʽ al Fondo de Reserva:
«En el supuesto de que la liquidación presupuestaria se sitúe en una posición de superávit, éste se aplicará del modo siguiente (…) b) En el Sistema de la Seguridad Social se aplicará prioritariamente al Fondo de Reserva de la Seguridad Social con la finalidad de atender a las necesidades futuras del sistema»[3].
Por otro lado, la Ley de Medidas Fiscales Administrativas y del Orden Social, añade que, cuando exista superávit en el Sistema de la Seguridad Social, los recursos de los que se dispondrá para dotar el Fondo de Reserva serán los excedentes de los ingresos que financian los gastos de carácter contributivo, que, como es sabido, no sólo provienen de las cotizaciones sociales[4]. Pero, la dotación, a partir de esos excedentes, no será automática, pues la Ley incorpora una puntualización muy interesante, dice que se dotará el Fondo siempre que las posibilidades económicas y la situación financiera del Sistema de Seguridad Social, en su conjunto, lo permitan:
«1. En la Tesorería General de la Seguridad Social se constituirá un fondo de reserva de la Seguridad Social con la finalidad de atender a las necesidades futuras del Sistema de la Seguridad Social y se dotará con cargo a los excedentes de los ingresos que financian los gastos de carácter contributivo que resulten de la liquidación de los Presupuestos de la Seguridad Social en cada ejercicio económico, siempre que las posibilidades económicas y la situación financiera del Sistema lo permitan.
El Gobierno fijará en cada ejercicio económico la cuantía de excedentes destinados a la dotación del fondo de reserva. Asimismo, el Gobierno, a propuesta conjunta de los Ministros de Trabajo y Asuntos Sociales, Economía y Hacienda, determinará la materialización financiera de dicha reserva que efectuará la Tesorería General de la Seguridad Social. Los rendimientos de cualquier naturaleza que generen los activos financieros públicos en que se hayan materializado las dotaciones del fondo de reserva, así como los generados por los saldos financieros del mismo, se integrarán como dotaciones del fondo»[5].
En resumen, es el Gobierno quien debe determinar los importes a incorporar en el Fondo de Reserva, siempre que considere adecuada la situación económico-financiera existente; sin perjuicio de que haya superávit presupuestario y de que se disponga de excedentes provenientes de los ingresos que financian los gastos contributivos.
En plena fase Enthusiasm[6] de la burbuja especulativa, se aprueba la Ley 28/2003, de 29 de septiembre, reguladora del Fondo de Reserva de la Seguridad Social (LRFR); su disposición adicional primera, modifica el artículo 91 de la Ley General de la Seguridad Social, para establecer que, la forma y las condiciones del Fondo se recogen en su nueva Ley reguladora. Las novedades más importante de esta Ley, respecto a la dotación del Fondo, son: que la incorporación de excedentes, además de hacerse de forma ʽprioritariaʽ, debe efectuarse en cuantía ʽmayoritariaʽ; que el cálculo de excedentes de ingresos puede realizarse a partir de la liquidación del presupuesto, o bien, a partir de los registros o consignaciones presupuestarias, sin esperar a obtener la liquidación; y que, al Fondo, también debe incorporarse el exceso de excedentes de la gestión de la incapacidad temporal por contingencias comunes de las Mutuas:
«Los excedentes de ingresos que financian las prestaciones de carácter contributivo y demás gastos necesarios para su gestión, que, en su caso, resulten de la consignación presupuestaria de cada ejercicio o de la liquidación presupuestaria del mismo, se destinarán prioritaria y mayoritariamente, siempre que las posibilidades económicas y la situación financiera del sistema de Seguridad Social lo permitan, al Fondo de Reserva de la Seguridad Social previsto en el artículo 91.1 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social.
El exceso de excedentes derivado de la gestión por parte de las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social de la prestación de incapacidad temporal por contingencias comunes, determinado de conformidad con las normas reguladoras del mismo, se destinará a dotar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social »[7].
Es decir, para dotar el Fondo de Reserva, con la mayoría de los excedentes obtenidos, se deberán cumplir los siguientes requisitos, de forma secuencial:
– Que exista superávit en el presupuesto de la Seguridad Social.
– Que se disponga de excedentes, provenientes de los ingresos que financian las prestaciones de carácter contributivo y demás gastos necesarios para su gestión, y/o de exceso de excedentes derivados de la gestión de las Mutuas, por la prestación de incapacidad temporal por contingencias comunes.
– Que el Gobierno considere adecuada la situación económico-financiera existente en el sistema de Seguridad Social.
Asimismo, el artículo 3.2 de la LRFR establece que, los rendimientos que generen la cuenta del Fondo y los activos financieros en que se hayan materializado las dotaciones, se integrarán automáticamente en las dotaciones.
La disposición del Fondo, está regulada en el artículo 4 de la LRFR, donde se establece que sus activos se destinarán con carácter exclusivo a la financiación de las pensiones de carácter contributivo y demás gastos necesarios para su gestión, y sólo será posible en situaciones estructurales de déficit por operaciones financieras del sistema de Seguridad Social. Además no podrá exceder en cada año del tres por ciento de la suma de dichos conceptos[8] y precisará de autorización previa del Consejo de Ministros. Sin embargo, durante los ejercicio 2012 y 2013, se sobrepasó ampliamente este límite, puesto que se dispusieron en ambos ejercicios, respectivamente, de 7.003 y 11.648 millones de euros.
Por ello, hubo de aprobarse una nueva Ley, mediante el Real Decreto ley 28/2012, de 30 de noviembre, donde se estableció que, durante los ejercicios 2012, 2013 y 2014, no resultaba de aplicación dicho límite del tres por ciento. Y recogía un nuevo límite para estos tres ejercicios: el importe del déficit por operaciones no financieras, obtenido de las previsiones de liquidación de los presupuestos de las entidades gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social. En este nuevo cálculo del déficit no se hacía mención a la situación presupuestaria de las Mutuas, contradiciendo lo establecido en el artículo 1 de la LRFR que, para el cálculo del déficit estructural, se tendría en cuenta todo el sistema de Seguridad Social, y también para el cálculo de excedentes. Todo ello, desvirtuó el fin para el que estaba concebido el Fondo.
Además, pese a conocerse que durante, al menos, esos tres ejercicios (2012-2014) habría de disponerse de los recursos del Fondo de Reserva, no se dotaron las preceptivas provisiones en las cuentas de la Seguridad Social. Concretamente, no se dotaron provisiones por el importe de las nóminas de pensiones y otros gastos para su gestión, devengados a 31 de diciembre de cada ejercicio. Por lo que, al cierre de los ejercicios 2012 y 2013, el balance del sistema no representaba la imagen fiel.
Ya han pasado cuatro años desde la fase Bull Trap de la burbuja especulativa, predecesora del gran desplome, y la Ley Reguladora del Fondo de Reserva no ha sido actualizada y ajustada a la actual situación económica. Tal vez se deba a que no se prevén excedentes presupuestarios a medio plazo para efectuar dotaciones; pero hay que recordar que esta legislación no sólo regula las dotaciones del Fondo, sino que también regula su gestión, materialización y disposición. Aspectos, éstos últimos, que han sido afectados directamente por la actual crisis económica.
El último informe de evaluación y reforma del Pacto de Toledo del año 2011[9], recoge la posibilidad de modificación de las normas que regulan la gestión del Fondo de Reserva. Esta modificación debe mantener, en todo caso, los mismos criterios que han regido hasta este momento: seguridad y solvencia. Asimismo el informe defiende que las dotaciones deben seguir efectuándose sin límite alguno, pero, para ello, considera urgente que, tanto las prestaciones no contributivas, como las bonificaciones de cuotas, se financien con cargo a la imposición general.
2. ¿MISIÓN DEL FONDO DE RESERVA DE LA SEGURIDAD SOCIAL VERSUS MISIÓN DE LOS FONDOS DE PENSIONES DE EMPLEO?
El objetivo general de los fondos de pensiones, privados o públicos, es obtener una rentabilidad de las aportaciones que permita mantener el poder adquisitivo del capital destinado al pago de pensiones, así como una rentabilidad adicional a largo plazo. La forma de conseguir ese objetivo, es diferente, dependiendo de la titularidad pública o privada del Fondo.
La principal fuente de recursos del Fondo de Reserva de la Seguridad Social son las aportaciones (cotizaciones) de las empresas y trabajadores, origen que coincide con el de los fondos de empleo. Por ello, en este apartado se realiza un breve análisis comparativo sobre la gestión y control de los recursos de ambos fondos.
Para determinar las características coincidentes y diferenciadoras de los fondos de pensiones de empleo y del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, se analiza su regulación reglamentaria, contenida, respectivamente, en el Real Decreto 304/2004, de 20 de febrero, por el que se aprueba el reglamento de planes y fondos de pensiones, y en el Real Decreto 337/2004, de 27 de febrero, por el que se desarrolla la Ley 28/2003, de 29 de septiembre, reguladora del Fondo de Reserva de la Seguridad Social (ver cuadro 1).
Objetivo de las aportaciones: los fondos de pensiones de empleo son patrimonios que se constituyen con el exclusivo objeto de dar cumplimiento a planes de pensiones de empleo, donde el promotor es cualquier empresa, sociedad, corporación o entidad, los partícipes son los empleados de éstas, y los que realizan aportaciones o contribuciones son los partícipes y los promotores; todo ello, con el fin de pagar prestaciones cuando se produzcan determinadas contingencias (jubilación, incapacidad, muerte y supervivencia etc.). El Fondo de Reserva de la Seguridad Social también se nutre de aportaciones de empresarios y trabajadores, con el mismo fin. Aunque, en el caso del Fondo de Reserva, el pago de las prestaciones se efectúa, de forma complementaria, cuando el “fondo anual”, obtenido del sistema de reparto, no es suficiente.
Entidad gestora y depositaria: los fondos de pensiones cuentan con una entidad gestora responsable de la administración y gestión de su patrimonio, y con una entidad depositaria, encargada de custodiar los activos del fondo. Las entidades gestoras pueden ser sociedades anónimas y entidades aseguradoras autorizadas para operar en España, que cumplan determinados requisitos. La custodia y depósito de los valores mobiliarios y demás activos financieros, integrados en los fondos de pensiones, corresponderá a una entidad depositaria establecida en España, que esté inscrita en el registro especial de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones y que reúna los requisitos establecidos en el RD 304/2004.
Mientras que la gestión financiera del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, al ser un fondo público, se efectúa por la Tesorería General de la Seguridad Social; pero, las dotaciones efectivas al Fondo, su materialización inicial, y las disposiciones, se acuerdan por el Consejo de Ministros.
Las adquisiciones de los activos financieros públicos de materialización del Fondo de Reserva se realizan por la Tesorería General de la Seguridad Social, a través del Banco de España, que actua como agente y banco depositario. Los activos financieros están anotados en la cuenta abierta, por la Tesorería General de la Seguridad Social, en la Sociedad de Gestión de los Sistemas de Registro, Compensación y Liquidación de Valores (IBERCLEAR), aunque podría ser otra sociedad, propuesta por el Comité de Gestión del Fondo de Reserva de la Seguridad Social. IBERCLEAR, entre otras funciones, asesora a la Dirección General del Tesoro y Política Financiera.
Decisión de la política de inversiones: las materializaciones posteriores, a la inicial, de adquisición de activos, la enajenación, reinversión y otras operaciones, son aprobadas por el Comité de Gestión del Fondo de Reserva, a propuesta de la Comisión Asesora de Inversiones del Fondo. El Comité de Gestión también elabora un informe anual sobre la evolución y composición del Fondo de Reserva para su presentación a las Cortes Generales.
El Comité de Gestión está formado por seis altos cargos del Estado: un presidente, el Secretario de Estado de la Seguridad Social; dos vicepresidentes, el Secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, del Ministerio de Economía y Competitividad, y el Secretario de Estado de Presupuestos y Gastos, del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. A los que se añade el Secretario General del Tesoro y Política Financiera, también del Ministerio de Economía, y dos directores generales de la Seguridad Social: el de la Tesorería General de la Seguridad Social y el Interventor General de la Seguridad Social. Actúa de secretario, sin voz ni voto, el subdirector general de ordenación de pagos y gestión del fondo de reserva de la Tesorería General de la Seguridad Social.
Cuadro 1. PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LOS FONDOS DE PENSIONES DE EMPLEO Y DEL FONDO DE RESERVA DE LA SEGURIDAD SOCIAL
OBJETIVO DE LAS APORTACIONES Cumplimiento de planes de pensiones Cumplimiento del sistema público de pensiones, de forma complementaria al sistema de reparto
PARTÍCIPES Empleados de empresa, sociedad, corporación o entidad Trabajadores a filiados al sistema de Seguridad Social
ORIGEN DE LAS APORTACIONES Empleados, empresas y rendimiento de los valores donde está materializado el Fondo Empleados, empresas y rendimiento de los valores donde está materializado el Fondo
CÁLCULO DE LAS PRESTACIONES Mediante Sistemas de capitalización Proporcional a las prestaciones reconocidas por el sistema de reparto. Si bien, el fondo disponible derivará de los rendimientos de la materialización de las aportaciones, o capitalización
ENTIDAD GESTORA Y DEPSOSITARIA
ENTIDAD DEPOSITARIA Las gestoras son Sociedades anónimas y aseguradoras, que cumplan los requisitos establecidos en el RD 304/2004.
Y la depositaria es una entidad inscrita en el registro especial de la Dirección general de Seguros y Fondos de Pensiones El agente y banco depositario es el Banco de España. Y los activos están anotados en IBERCLEAR
DECISIÓN DE LA POLÍTICA DE INVERSIONES Comisión de Control, formada, entre otros, por empresarios y los trabajadores. Con el asesoramiento de la entidad gestora Comisión Asesora de Inversiones, a su vez, con asesoramiento de IBERCLEAR: dirigida por el Ministerio de Economía y Competitividad
CONOCIMIENTO DE LOS PARTICIPES DE LA MATERIALIZACION DE LAS APORTACIONES Y DE LAS PRESTACIONES DEL FONDO Si lo conocen a priori No lo conocen a priori:
Sólo los excedentes que considere el Gobierno se materializarán en el Fondo.
El importe pagado por el Fondo será proporcional a las prestaciones percibidas por el sistema de reparto
LAS INVERSIONES Suficientemente diversificadas: evitar la dependencia excesiva de una de ellas, de un emisor, y la acumulación de riesgo en el conjunto de la cartera
Títulos emitidos por personas jurídicas públicas, sin necesidad de diversificación
Fuente: Elaboración propia a partir del RD 304/2004 y RD 337/2004
Mientras que la Comisión Asesora de Inversiones, que asesora al Comité de Gestión del Fondo de Reserva, lo componen cinco altos cargos del Estado, predominando los representantes del Ministerio de Economía y Competitividad; de todos los componentes, cuatro son los mismos que forman el Comité de Gestión: el Secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa (que ahora actúa de presidente), el Secretario General del Tesoro y Política Financiera, el Director General de la Tesorería General, y el Interventor General de la Seguridad Social, a los que se une el Director General de Política Económica, también de la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa. Actúa el mismo secretario que en el Comité de Gestión, aunque ahora, con voz pero sin voto. A partir del Real Decreto 345/2012, de 10 de febrero[10], entre las competencias asignadas a la Secretaría General del Tesoro y Política Financiera del Ministerio de Economía y Competitividad, se incluye, específicamente, la de «asesoramiento en relación con las inversiones del Fondo de Reserva de la Seguridad Social».
Por consiguiente, la política de inversiones del Fondo de Reserva de la Seguridad Social la dirige el Ministerio de Economía y Competitividad, sin ninguna representación de los trabajadores, empresarios y pensionistas, lo que da lugar a la principal diferencia respecto a los fondos de pensiones. Pues, la planificación de las inversiones en los fondos de pensiones de empleo se efectúa por las comisiones de control, donde participan los empresarios y los trabajadores, con la entidad gestora. En esta entidad gestora, la gestión de inversiones de los Fondos de pensiones de empleo debe ser realizada por personas honorables que posean la adecuada cualificación y experiencia profesional (buenas prácticas comerciales, financieras y bancarias).
En concreto, la comisión de control del plan de pensiones está formada por los representantes del promotor (empresarios) y de los partícipes (trabajadores y beneficiarios de los planes); y las del fondo de pensiones, por los representantes de los planes integrados en él, proporcional a su patrimonio. Así, la supervisión del funcionamiento y ejecución de cada fondo de pensiones del sistema de empleo se efectúa por una comisión de control; esta supervisión se concreta en el examen y aprobación de la actuación de la entidad gestora en cada ejercicio económico. Además, la comisión de control, con la participación de la entidad gestora, elaborará por escrito una declaración comprensiva de los principios de su política de inversión. A esta declaración se le dará la suficiente publicidad, debiendo ser entregada, en todo caso, a la entidad depositaria del fondo de pensiones. En esta declaración, se detallarán los criterios empleados en la selección de las inversiones, los métodos de medición de los riesgos, el periodo de vigencia de cada política de inversión, etc.
Aunque en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social también existe una Comisión denominada ʽde Seguimiento del Fondoʽ, ésta sólo tiene asignada una actividad meramente informativa: «conocerá semestralmente la evolución y composición del fondo de Reserva, para lo cual el Comité de Gestión del Fondo de Reserva, la Comisión Asesora de Inversiones del fondo de reserva y la Tesorería General de la Seguridad Social facilitarán información sobre tales extremos»[11]. Esta Comisión de Seguimiento está presidida por el Secretario de Estado de la Seguridad Social, o persona que designe, y, entre sus miembros, hay cuatro representantes de los sindicatos y otros cuatro de las asociaciones empresariales.
El conocimiento de los partícipes respecto a la materialización de las aportaciones y de las prestaciones: en los planes de pensiones el partícipe conoce cuál es el importe que se consignará en los Fondos de Pensiones, que son todas sus aportaciones y las del empresario. Mientras que en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, los partícipes desconocen esa información, pues el fin de las cotizaciones es financiar el sistema de reparto, y sólo los excedentes que considere el Gobierno engrosarán el Fondo de Reserva.
Los planes de pensiones se instrumentarán mediante sistemas financieros o actuariales de capitalización, con lo que sus prestaciones se ajustarán al cálculo derivado de estos sistemas. Y el importe pagado por las prestaciones, a partir del Fondo de Reserva, es proporcional al de las prestaciones reconocidas por el sistema público de reparto, al ser complementario de éste. Si bien, el fondo público disponible para este pago complementario, derivará de las aportaciones y del rendimiento de éstas (capitalización) en los valores financieros materializadas.
En el supuesto de que las contingencias operen bajo el régimen de aportación definida, y para las que estando definida la cuantía de las aportaciones, el plan de pensiones garantice la obtención de un tipo de interés mínimo o determinado en la capitalización de aquéllas, se constituirá un fondo de capitalización integrado por las aportaciones y los resultado de las inversiones atribuibles a aquellas, deducidos los gastos que les sean imputables. Y, para las contingencias que operen bajo el régimen de aportación definida, así como en los casos en los que se garantice la cuantía de las prestaciones causadas de naturaleza actuarial, se constituirán las correspondientes provisiones matemáticas. Cuando la provisión matemática se calcule con anterioridad al acontecimiento de la contingencia estará constituida por la cifra que represente el exceso del valor actual actuarial de las prestaciones futuras, contempladas en el plan, sobre el valor actuarial de las aportaciones que, en su caso, correspondan a cada miembro del colectivo. Y cuando se calcule una vez devengada la prestación, su importe coincidirá con el valor actual actuarial de los pagos futuros que la completen.
Cuando se prevean prestaciones definidas, o exista garantía de un interés en la capitalización de las aportaciones, o se garantice la cuantía de las prestaciones causadas se deberán constituir reservas patrimoniales que se destinarán a la cobertura del margen de solvencia; no será necesario cuando el fondo esté asegurado. La cuantía mínima del margen de solvencia será la establecida en el reglamento.
Las inversiones: en los fondos de pensiones de empleo las inversiones estarán, en todo momento, suficientemente diversificadas; de forma que se evite la dependencia excesiva de una de ellas, de un emisor determinado o de un grupo de empresas, y las acumulaciones de riesgo en el conjunto de la cartera. Establecerán un coeficiente de liquidez en atención a sus necesidades y según las previsiones de requerimientos, la exigencia de liquidez deberá mantenerse en depósitos a la vista y en activos del mercado monetario en vencimiento no superior a tres meses.
Los activos de los fondos de pensiones serán invertidos en interés de los partícipes o beneficiarios. Los activos del fondo de pensiones deberán cumplir con todo lo previsto en su reglamento y, en todo caso, estarán invertidos de acuerdo con criterios de seguridad, rentabilidad, diversificación, dispersión, liquidez, congruencia monetaria y de plazos adecuados a sus finalidades.
Mientras que los valores en que se materialice el Fondo de Reserva de la Seguridad Social sólo podrán ser títulos emitidos por personas jurídicas públicas.
3. LO QUE EL CIUDADANO DESCONOCE DEL FONDO DE RESERVA DE LA SEGURIDAD SOCIAL: Aportaciones, Disposiciones y Perdurabilidad
Hasta el año 2013, las dotaciones al Fondo de Reserva aprobadas en Consejo de Ministros, derivadas de los excedentes presupuestarios de las Entidades Gestoras y Servicios Comunes de la Seguridad Social, alcanzaron la cifra de 52.113 millones de euros. A éstas aportaciones, se sumaron los importes obtenidos por el “exceso de resultados de la gestión” de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales, que en 2013 sumaron 1.092 millones de euros.
Si la primera dotación de seiscientos millones de euros, efectuada en el año 2000, se puede considerar discreta, en pocos años esta cifra fue ampliamente superada, especialmente en el periodo de 2003 a 2008. Pero, debido al impacto de la actual crisis económica, la última dotación aprobada por el Consejo de Ministros fue la del año 2010.
Cuadro 2. EVOLUCIÓN DEL FONDO DE RESERVA periodo 2000-2006 (datos en millones de euros)
DOTACIONES 601,01 2404,05 5979,05 11472,92 18193,05 25198,38 32740
RENDIMIENTOS NETOS GENERADOS 2,78 28,98 189,62 551,97 1137,35 1986,59 3139
TOTAL 603,79 2433,03 6168,67 12024,89 19330,40 27184,97 35879
Fuente: Informes a las Cortes Generales de la situación a 31 de diciembre, de 2005 y 2013, en www.seg-social.es
La primera disposición del Fondo de Reserva para atender los pagos de pensiones se efectuó en el ejercicio 2012, por un importe de 7.003 millones de euros, y, al año siguiente, se tuvo que disponer de un importe mayor, que superó los once mil millones. Aunque ambos importes pudieron ser financiados con los rendimientos del Fondo, la última cifra es financieramente “excesiva”, puesto que supone el punto de inflexión, a partir del cual comienza la descapitalización del Fondo de Reserva, y por lo tanto, una de las garantías del Sistema de Seguridad Social. Puesto que, al final de 2013, el Fondo acumulaba 53.744 millones de euros, cifra muy similar a la obtenida por las dotaciones de capital, efectuadas a lo largo de catorce años: 53.205 millones (ver cuadros 2 y 3).
Así ha sido, a 1 de julio de 2014 ya se han dispuesto, en este ejercicio, de 6.000 millones de euros para el pago de la obligaciones contributivas, cifra que seguramente será ampliamente superada al cierre del ejercicio, y que no podrá ser compensada con los rendimientos que se obtengan al final de este año 2014 (alrededor de 2.000 millones de euros), por lo que, se deduce que ha comenzado la disminución del capital del Fondo de Reserva de la Seguridad Social. A 11 de junio de 2014 la totalidad del fondo es de 54.368 millones de euros. Y, si continúa utilizándose esta vía de financiación en la misma proporción, el Fondo de Reserva se extinguirá en menos de cuatro años; piénsese que ya se financian con este Fondo las dos pagas extraordinarias de pensiones, y que los rendimientos de los valores irán disminuyendo, al estar invertido, preferentemente, en deuda pública española.
Cuadro 3. EVOLUCIÓN DEL FONDO DE RESERVA periodo 2007-2013 (Datos en millones de euros)
RENDIMIENTOS NETOS GENERADOS
Fuente: Informe a las Cortes Generales de la situación a 31 de diciembre de 2013, en www.seg-social.es
Pero, ¿será necesario utilizar esta vía de financiación durante cuatro años más? Para responder a esta pregunta hay que analizar la evolución de los gastos por prestaciones económicas contributivas y de los ingresos por cotizaciones (ver cuadro 4).
Cuadro 4. EVOLUCIÓN DE LA COBERTURA DEL GASTO POR PRESTACIONES CONTRIBUTIVAS CON LOS INGRTESOS PÒR COTIZACIONES periodo 2008-junio 2014 (Total Sistema en millones de euros)
Ingresos por Cotizaciones û
Gastos por Prestaciones Económicas Contributivas ûû
47.837 ûûû
Cobertura de prestaciones con cotizaciones
1,03 (ûûû0,89)
û Los importes corresponden a los derechos reconocidos, la recaudación efectiva representa una cuantía menor.
ûû Los importes corresponden a las obligaciones reconocidas; prácticamente la totalidad de estas obligaciones se reconocen con posterioridad a la salida de fondos, al tratarse de operaciones financieras de pago centralizado.
ûûû Falta registrar la paga extraordinaria de pensiones, ya que se imputa en el presupuesto del mes de julio; si se hubiera aplicado al presupuesto, la cobertura representaría un valor menor: ~ 0,89.
Fuente: Elaboración propia, a partir del Boletín Informativo de la Seguridad Social de junio de 2014, en www.seg-social.es
Al final del año 2010 dejó de materializarse la cobertura de las prestaciones contributivas con las cotizaciones sociales. Para el año 2018, el gasto en pensiones podría alcanzar una cifra de 123.000 millones de euros, si el ritmo de crecimiento interanual se mantiene en el 3 %; a esta cifra habría que añadir el importe del resto de prestaciones contributivas, cerca de 6.000 millones de euros.
Por ello, los ingresos por cotizaciones deberían cubrir también esa cifra y, para conseguir que en el año 2018 se obtengan 129.000 millones de euros de ingresos, el ritmo de crecimiento de estos derechos debería de alcanzar un 6,2% anual (ver cuadro 5).
Cuadro 5. PREVISIÓN DEL GASTO EN PENSIONES Y COTIZACIONES QUE SERÍAN NECESARIAS PARA SU COBERTURA periodo 2014-junio 2018 (Total Sistema en millones de euros)
Incremento de Ingresos por Cotizaciones para Equilibrar el gasto previsto (necesario para cubrir el Gasto de Prestaciones)
101.000 (E)
107.363(E)
114.127(E)
121.317(E)
129.000(E)
Previsión de Gastos por Prestaciones Económicas Contributivas
116.000(F)
118.580(F)
121.962(F)
125.441(F)
129.000(F)
(E) Valor que sería necesario para Equilibrar el Sistema
(F) Previsión
Para obtener dicho porcentaje del 6,2% de incremento de las cotizaciones, sería necesario que se incrementara el número de trabajadores cotizantes en más de tres millones, durante el periodo de 2014 a 2018.
Este cálculo se obtiene considerando la previsible evolución de la relación de ingresos por cotizaciones y de afiliados (ver cuadro 6).
Cuadro 6. PREVISIÓN DE AFILIADOS NECESARIOS PARA CUBRIR o EQUILIBRAR EL GASTO EN PENSIONES EN EL AÑO 2018
129.000 (E)
Número de Afiliados (media mensual)
16.357.640
20.254.357 (E)
Cotizaciones anuales (en euros) por cotizante
6.369 (F)û
û Previsión[12] obtenida considerando una revisión salarial en 2014 del 0,2%, en 2015 del 0,6 %, en 2016 del 1,1 %, en 2017 del 1,7 %, y en 2018 del 2%
Pero, ese aumento de más de tres millones de afiliados, parece bastante improbable de obtener, si tenemos en cuenta la previsión de las tasas de dependencia que efectúa el Instituto Nacional de Estadística y la previsión de creación de empleo calculada por el Gobierno[13], que cifra en 900.000 puestos a tiempo completo, entre 2014 y 2017 (ver cuadros 7 y 8).
Cuadro 7. MERCADO DE TRABAJO DURANTE EL PERIODO 2014-2017
Tasa de paro (% de población activa)
La evolución de las tasas de dependencia para un periodo de cuarenta años, nos da la siguiente información: si en el año 2012 fue del 50,25%, o lo que es lo mismo, dos activos por cada inactivo, en el año 2018, el INE prevé una tasa de dependencia del 54,21%, que equivale a 1,56 activos por cada inactivo. Pero, en 40 años se elevará casi al 100%: 1 activo / 1 inactivo.
Cuadro 8. INCREMENTO DE LAS TASAS DE DEPENDENCIA (TD) DURANTE EL PERIODO 2012-2052
Un activo es una persona en edad de trabajar
Tasa de dependencia de los mayores de 64 años: población>64/población 16-64
Tasa de dependencia de los menores de 16 años: población<16/población 16-64
Fuente: INE, proyección de población a largo plazo
También hay que tener en cuenta que, a la previsión de aumento de la afiliación del sistema de Seguridad Social, hay que añadir el efecto económico de determinada normativa: el Real Decreto-ley 16/2013 que modificó el cómputo de las bases de cotización y revisó al alza las bases de los trabajadores autónomos; el proyecto de Ley de la facturación directa de las cotizaciones a las empresas; la disposición final quinta de la Ley de Presupuestos Generales del Estado, que suprime la cobertura del FOGASA de algunos supuestos de extinción de contratos; y el proyecto de Ley de Mutuas. Aunque el efecto de todo ello se estima[14] en poco más de tres mil millones de euros anuales, cuando estén todas en vigor, con un mínimo de dos mil millones en 2014 y mil millones en 2015. Además estos importes se verán disminuidos por el efecto negativo de la “tarifa plana”[15] en la cotización de trabajadores autónomos.
Asimismo, el impacto esperado de las reformas en la regulación de las pensiones, mediante la Ley 27/2011, el Real Decreto-ley 5/2013 y el Real Decreto-ley 23/2013, sobre el factor de sostenibilidad y el índice de revalorización, que el Gobierno cifra en 574 millones de ahorro en 2014 y 1.000 millones en 2017.
Sin embargo, pese a las mencionadas reformas, en 2018 el Sistema de Pensiones contributivas reflejaría un déficit de 10.000 millones de euros; con lo que, el Fondo de Reserva ya registrará importes muy bajos. Aunque un déficit estructural es difícil de solventar, convendría, sin demora, planificar una nueva política de inversión de los recursos que en la actualidad dispone el Fondo de Reserva.
Debido a la evolución del Déficit de la Seguridad Social, se aprobó una Ley, mediante el Real Decreto ley 28/2012, de 30 de noviembre, donde se estableció que, durante los ejercicios 2012, 2013 y 2014, no resultaba de aplicación el límite del 3% para las disposiciones de los recursos del Fondo, contenido en la LRFR. El nuevo límite para esos tres ejercicios lo define como, el importe del déficit por operaciones no financieras, obtenido de las previsiones de liquidación de los presupuestos de las entidades gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social. Pero, seguramente, deberá aprobarse una nueva Ley para efectuar las disposiciones del Fondo necesarias durante el ejercicio 2015, que previsiblemente serán superiores al 3%.
4. LA INVERSIÓN DEL FONDO DE RESERVA DE LA SEGURIDAD SOCIAL: Una gestión sencilla no siempre es la más rentable
La Ley reguladora del Fondo de Reserva establece, en su artículo 5, que los valores en que se materialice el Fondo de Reserva serán títulos emitidos por personas jurídicas y que, reglamentariamente se determinarán cuales han de constituir la cartera del Fondo de Reserva, grados de liquidez de la misma, supuestos de enajenación de los activos financieros que lo integran y demás actos de gestión financiera del Fondo de Reserva.
Pues bien, en su desarrollo reglamentario, aprobado mediante el Real Decreto 337/2004, de 27 de febrero, se establece, en su artículo 3, que las dotaciones del Fondo de Reserva acordadas en cada ejercicio por el Consejo de Ministros serán materializadas de forma inicial con el ingreso financiero que la Tesorería General de la Seguridad Social efectúe desde la cuenta abierta en el Banco de España hacia la cuenta específica del Fondo de Reserva de la Seguridad Social abierta en el mismo banco. En una materialización posterior, el Fondo de Reserva podrá invertir en títulos emitidos por personas jurídicas públicas nacionales y extranjeras, de calidad crediticia elevada y con un significativo grado de liquidez, es decir, negociados en mercados regulados o sistemas organizados de negociación, así como otros valores de calidad crediticia elevada emitidos por personas jurídicas públicas en que así se acuerde por el Consejo de Ministros. A estos efectos, también tendrán la consideración de materialización los importes mantenidos en efectivo como activo líquido en la cuenta abierta en el Banco de España.
Cuando la normativa dice que se invierta en valores con calidad crediticia elevada, está diciendo que la inversión debe tener el mínimo riesgo, y el mínimo riesgo está relacionado con una inversión diversificada. Este criterio se mantuvo durante los primeros años de materialización del Fondo de Reserva, pues se diversificó en varios valores emitidos por personas jurídicas públicas: Deuda pública española, francesa, alemana y de los Países Bajos (ver cuadro 9).
Cuadro 9. EVOLUCIÓN DE LA CARTERA DE ACTIVOS EN DEUDA ESPAÑOLA Y EXTRANJERA PERIODO 2008-20013 (a precio de adquisición)
Deuda Extranjera/ DeudaTotal
23.416.687.709,30
22.186.945.857,78
45.603.633.567,08 (48,65%)
44.530.553.990,97
13.486.835.281,09
58.017.389.272,06
(23,24%)
56.582.390.760,97
7.791.477.661,12
64.373.868.422,09
59.088.552.064,83
6.741.488.444,80
65.830.040.509,63
(10,24%)
60.313.715.199,90
1.712.891.084,20
62.026.606.284,10
52.029.862.996,22
53.742.754.080,42
(3,18%)
Fuente: Elaboración propia a partir del informe a las Cortes Generales del periodo 2008-2013: www.seg-social.es
Sin embargo, a partir del año 2009, la proporción de inversión en Deuda extranjera comienza a disminuir. Esta disminución coincide con el primer año en el que aparece un incipiente desequilibrio en el sistema de Seguridad Social, entre los ingresos por cotizaciones y los gastos en pensiones. Pero el criterio ʽmayor diversificación-menor riesgoʽ, definitivamente, se deja de mantener en el año 2012, cuando la inversión del Fondo se asigna, prácticamente en su totalidad, al Estado español; provocando, el efecto contrario, ʽmenor diversificación-mayor riesgoʽ. Además, este riesgo se vio incrementado por la calificación de la Deuda española, que en julio de 2012 alcanzó los 612 puntos básicos, al tiempo que el eurogrupo aprobaba el rescate financiero de España.
Debido a la situación financiera del Estado español, se aprobó determinada normativa que influyó directamente en dicha falta de diversificación de las inversiones del Fondo de Reserva. La primera norma que afectó fue la modificación del artículo 135 de la Constitución Española, que además de limitar el déficit público de carácter estructural, limita la Deuda pública al valor de referencia del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea:
« (…) 2. El Estado y las Comunidades Autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos, en su caso, por la Unión Europea para sus Estados Miembros. Una Ley orgánica fijará el déficit estructural máximo permitido al Estado y a las Comunidades Autónomas, en relación con el producto interior bruto. Las Entidades Locales deberán presentar equilibrio presupuestario.
3. El Estado y las Comunidades Autónomas habrán de estar autorizadas por ley para emitir deuda pública o contraer crédito. Los créditos para satisface los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta »[16].
El nuevo artículo 135 de la Constitución recogía que su contenido debía ser desarrollado en una Ley Orgánica, antes del 30 de junio de 2012; en base a este mandato, se aprobó la Ley Orgánica 2/2012, de 27 de abril, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera que, en su artículo 11.5, se regula que:
«5. Las Administraciones de Seguridad Social mantendrán una situación de equilibrio o superávit presupuestario. Excepcionalmente podrán incurrir en un déficit estructural de acuerdo con las finalidades y condiciones previstas en la normativa del Fondo de Reserva de la Seguridad Social. En este caso, el déficit estructural máximo admitido para la administración central se minorará en la cuantía equivalente al déficit de la Seguridad Social»[17].
Esta Ley también fija el límite de deuda de las Administraciones Públicas en el 60% del Producto Interior Bruto[18], en base a la normativa europea. De este porcentaje, a la Administración central le corresponde el 44 por ciento. En definitiva, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, invertido en Deuda española, está contribuyendo a que el Estado español cumpla con los requerimientos de esta normativa europea.
Aunque, tradicionalmente, se considera una buena inversión la que obtiene un equilibrio entre tres de sus factores: Liquidez, riesgo y rentabilidad, no hay que olvidar que ese equilibrio también vendrá condicionado por otros dos factores: el patrimonio aportado y el horizonte temporal de la inversión. Por ello, para definir las líneas estratégicas del importante patrimonio registrado en el Fondo de Reserva, corresponde identificar el momento en que será necesaria su disposición, para no provocar un desequilibrio en el trinomio liquidez-rentabilidad-riesgo.
Pues bien, conociendo la evolución financiera del Sistema de Seguridad Social, es muy probable que se mantenga la necesidad de disposiciones a corto-medio plazo (cinco años), y no se realicen nuevas contribuciones durante este periodo. Precisamente, en el momento de cerrar este estudio, se ha publicado[19] por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social que, «la Seguridad Social registra un saldo negativo de 2.201,22 millones de euros, equivalente al 0,21% del PIB, a 31 de julio de 2014». Por ello, las inversiones están muy condicionadas por el factor liquidez y, como el riesgo debe ser mínimo, la rentabilidad no podrá ser muy interesante.
A 31 de diciembre de 2013, la cartera de activos del Fondo de Reserva, valorados a precio de adquisición, asciende a 53.742.754.080,42 euros. Esta cartera está compuesta, casi en su totalidad, por deuda española, pues representa el 96,82%, y el restante 3,18%, es deuda de Alemania, Francia y Países Bajos. El 24,91 % de esta cartera de activos corresponde a ‘zona de diez o más años’, el resto, está distribuida en zona a corto, zona a tres años y zona a cinco años, derivado de la previsible necesidad de liquidez (ver cuadro 10).
Cuadro 10. CARTERA DE ACTIVOS DEL FONDO DE RESERVA a 31-12-2013, a precio de adquisición
Zona a corto plazo
7.545.174.266,32
Zona 3 años
21.312.218.654,74
754.927.465,91
Zona 5 años
10.743.651.236,66
Zona 10 años o más
12.428.818.838,50
957.963.618,29
Fuente: Elaboración propia a partir del informe a las Cortes Generales de 2013: www.seg-social.es
El Fondo de Reserva, a 11 de junio de 2014, registró el importe total de 54.568.853.185,55 euros; esta importante cifra representa alrededor del 5,33% del PIB español. Teniendo en cuenta la evolución de la rentabilidad de los valores, que ha alcanzado una media del 4% en trece años, y que, a partir de 2014, evoluciona de forma descendente, seguramente habrá que buscar otras alternativas de inversión, respetando el principio de seguridad, e incluyendo el de diversificación (ver gráfico 1). Mientras, el Top 40 de los Fondos de Pensiones de Empleo tuvieron una rentabilidad elevada en el año 2013, debido al permanente estudio de las inversiones y a la continua búsqueda de inversiones alternativas, manteniendo el principio de diversificación (ver imagen 1).
Imagen 1. Rentabilidad de los Fondos de Pensiones de Empleo a 31-12-2013. Top-40
Dicha búsqueda permanente de la rentabilidad, manteniendo la diversificación, de los Fondos de Pensiones se refleja en un informe de 2013 de Towers Watson[20]. En este informe se concluye que muchos fondos están comprando menos activos de renta fija que antes, y aquellos que están considerando añadir riesgo a sus carteras de inversión, normalmente, lo están diversificando a través de ciertos tipos de activos alternativos más que en simplemente activos de renta variable. Los datos son los siguientes:
– Las asignaciones a otros activos (alternativos), especialmente real estate y, en menor medida, hedge funds, private equity y materias primas, para los mercados del Top 7 han aumentado del 5% al 19% desde 1995.
– Durante la última década, la mayoría de los países aumentaron su exposición a activos alternativos, siendo Reino Unido el mercado que más los incrementó (de un 3% a un 17%), seguido de Suiza (del 18% al 30%), Canadá (del 13% al 23%), Estados Unidos (del 10% al 20%) y Australia (del 14% al 23%). Sin embargo, en Holanda la inversión en alternativos ha caído del 19% al 16% durante el mismo periodo.
5. LA TUTELA DE LA INVERSIÓN DEL FONDO DE RESERVA DE LA SEGURIDAD SOCIAL ¿Es momento para el debate?
Después de comparar la rentabilidad de los recursos aportados a fondos de pensiones de empleo, con la rentabilidad del Fondo de Reserva, y de comparar, también, la participación en la gestión de ambos fondos, considero que se obtiene una conclusión general: Es necesario estudiar, por la Comisión del Pacto de Toledo, nuevos principios sobre los que redactar una nueva Ley Reguladora del Fondo de Reserva. Sin duda, la actual ha conseguido el hito de acumular un importantísimo patrimonio, que está permitiendo el pago de las nóminas de pensiones, pero hay que buscar nuevas mejoras.
Para decidir sobre otras opciones de inversión, podría ser interesante que se formase, dentro del sistema de Seguridad Social, un equipo altamente especializado para seleccionar estudios becados sobre posibles inversiones del Fondo de Reserva, en materias acordes con el sistema de Seguridad Social. Respetando los principios de seguridad, solvencia y diversificación.
Por último, respecto a las decisiones sobre las dotaciones del Fondo y de su inversión o materialización, seguramente hay que avanzar hacia la gobernanza. El ciudadano debe participar en las decisiones que afectan a su pensión. No sólo debe ser informado, su opinión debe ser necesaria para aprobar los hechos más relevantes que afecten a la gestión del Fondo. De esta forma, el Fondo de Reserva se convertiría en un Fondo que, junto al incremento del empleo, garantizaría nuestro actual sistema público de pensiones.
Madrid, 2 de septiembre de 2014
[1] El apartado uno, del artículo 1 de la Ley 24/1997, se dedica a clasificar o clarificar la naturaleza, contributiva y no contributiva, de las prestaciones del sistema de la Seguridad Social. Y, el apartado dos, del mismo artículo, establece un límite temporal, el año 2000, para alcanzar la separación de fuentes de financiación, con una excepción: los complementos a mínimos de pensiones. Dice que, la financiación de los complementos a mínimos con recursos no contributivos, deberá culminarse en el momento en que «se establezca definitivamente la naturaleza de los complementos a mínimos de las pensiones de la Seguridad Social», y, hasta entonces, se seguirán financiando según se determine en las sucesivas leyes de Presupuestos Generales del Estado.
[2] Mediante el artículo 2 de la Ley 24/1997, se da nueva redacción al apartado 1 del artículo 91 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/12994, de 29 de junio.
[3] Ley 18/2001, de 12 de diciembre.
[4] El artículo 86 de la Ley General de la Seguridad Social establece los conceptos que constituyen los recursos para financiar la Seguridad Social.
[5] El artículo 34.dos de la Ley 24/2001, de 27 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social, da nueva redacción al artículo 91.1 de la Ley General de la Seguridad Social.
[6] Según la ‘Sociedad de Tasación’, la burbuja inmobiliaria comenzó a principios de la década de los ochenta, le siguió la Bear Trap (1992-1997), tras la que se produjo la Fase Manía (1998-2008), hasta que el crecimiento de los precios se frenó y entró en negativo a finales de 2008. A comienzos de 2010 se registraron leves subidas, indicando la entrada en la fase Bull Trap, última etapa de subida que precede al gran desplome.
[7] Artículo 1, de la Ley 28/2003, de 29 de septiembre, reguladora del Fondo de Reserva de la Seguridad Social.
[8] Este porcentaje representó, en los ejercicios 2012 y 2013, alrededor de 4.000 millones de euros.
[9] Boletín Oficial de las Cortes Generales (Congreso de los Diputados) de 31 de enero de 2011.
[10] Real Decreto 345/2012, de 10 de febrero, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Economía y Competitividad y se modifica el Real Decreto 1887/2011, de 30 de diciembre, por el que se establece la estructura orgánica básica de los departamentos ministeriales.
[11] Artículo 8 del Real Decreto 337/2004, de 27 de febrero, por el que se desarrolla la Ley 28/2003, de 29 de septiembre, reguladora del Fondo de Reserva de la Seguridad Social.
[12] Actualización del Programa de Estabilidad de España 2014-2017, p. 22: www.mineco.gob.es
[13] Actualización del Programa de Estabilidad de España 2014-2017, p. 21: www.mineco.gob.es
[14] Actualización del Programa de Estabilidad de España 2014-2017, p. 55: www.mineco.gob.es
[15] La regulación de la “tarifa Plana”, efectuada por el Gobierno en 2013, probablemente debería haberse realizado atendiendo a la recomendación número 1 del Pacto de Toledo de 2011, que decía: «el cálculo de las cotizaciones sociales debe ir encaminado a garantizar la cobertura de las prestaciones contributivas. Cualquier, modificación de los tipos de cotización deberá salvaguardar la sostenibilidad del sistema».
[16] Modificación del artículo 135 de la Constitución, en septiembre de 2011.
[17] El déficit estructural, diferente del coyuntural, es el que se obtiene de los gastos fundamentales y permanentes. No es fácil distinguir entre uno y otro tipo déficit. En el caso de la Seguridad Social española, el déficit estructural se obtiene de la compensación de los pagos por las prestaciones de carácter contributivo con los ingresos para su financiación.
[18] Artículo 13.1 de la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera.
[19] Nota de prensa del Ministerio de Empleo y Seguridad Social de 1 de septiembre de 2014: www.seg-social.es.
[20] DAVID CIENFUEGOS, “El patrimonio de los fondos de pensiones a nivel global bate records en 2012”. Abril de 2013, en www.towerswatson.com.