Source: https://blog.hernandez-vilches.com/derecho-civil/paternidad-y-filiacion/
Timestamp: 2020-08-05 02:33:24
Document Index: 115978376

Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'artículo 108', 'Artículo 109', 'Artículo 1', 'Artículo 110', 'Artículo 111', 'Artículo 132', 'Artículo 133', 'Artículo 136', 'Artículo 137', 'Artículo 765']

Paternidad y filiación - Código Civil -【Vilches Abogados】
octubre 3, 2016 /0 Comentarios/en Derecho Civil /por adminhv
Seguimos con nuestro recorrido por el Código Civil, hoy topamos con la Paternidad y filiación. Sobre ellas versa el Título Quinto del Libro Primero del Código Civil. Con el articulado del 108 al 141. Cuya redacción quedo tal y como la conocemos hoy, por el artículo 1 de la Ley 11/1981, de modificación del Código Civil en materia de filiación, patria potestad y régimen económico del matrimonio. Vamos a intentar hacer un compendio del articulado que sobre paternidad y filiación nos ofrece el Código Civil. Hoy nos centramos en el primer Capítulo.
Capítulo primero: de la filiación y sus efectos
Acciones de filiación sin posesión de estado
Qué es la presunción de paternidad
Medidas cautelares en el proceso de filiación
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En nuestro Código Civil, el asunto de la paternidad y la filiación se trata en el Título Quinto del Libro Primero. Estructurado en tres Capítulos, los dos últimos divididos en tres secciones cada uno de ellos. Conformados por los artículos del Código del 108 al 141. Vamos a desgranar los artículos del Primer Capítulo a continuación.
El primer capítulo se refiere a los efectos de la filiación y a la esencia de la misma. Del artículo 108 al 111. En este primer artículo expone que la filiación puede tener lugar, tanto por naturaleza como por adopción. En el primer caso se puede dar dentro del matrimonio y fuera de este. Aclara por si las moscas, que «es matrimonial cuando el padre y la madre están casados entre sí». En cualquier caso, tanto la filiación matrimonial, como la extra matrimonial y la que resulta de la adopción, tienen los mismos efectos que se disponen en el Código Civil, para éste son lo mismo.
En el Artículo 109, se habla de los apellidos. El texto del artículo es el siguiente:
La Ley 40/1999, sobre nombre y apellidos y orden de los mismos, modificó la redacción de este artículo. Quedando como se recogía en el Artículo 1 de la citada Ley.
Sobre las obligaciones del padre y de la madre, dice el Artículo 110, que están obligados a velar por los hijos menores. Así como a prestarles alimentos, ostenten o no la patria potestad. A este respecto el Artículo 111, indica cuándo se queda excluido de la patria potestad y demás funciones tuitivas. Así como dejará de ostentar los derechos respecto de los hijos o de sus descendientes, o en sus herencias. Aquel progenitor que:
Bien deja aclarado este artículo, que en ambos supuestos el hijo no ostentará el apellido del progenitor en cuestión más que si lo solicita él mismo o su representante legal. Para que puedan dejar de tener efecto estas restricciones, se precisa determinación del representante legal del hijo aprobada judicialmente. O bien la voluntad del propio hijo cuando llegue a la plena capacidad. No obstante, las obligaciones de velar por los hijos y prestarles alimentos, seguirán salvaguardadas.
Para las ocasiones en las que alguna persona esté en la necesidad de reclamar la paternidad o maternidad, nuestro Código Civil regula las diferentes acciones de reclamación e impugnación de la filiación. Recordemos que el Código Civil impera en todas las Comunidades Autónomas que no disponen de su propia regulación. Nosotros por razones obvias nos referimos en todo caso al Código Civil. Así las cosas se recoge en el mismo que todo aquel con interés legítimo podrá reclamar la declaración de filiación en situaciones de posesión de estado. Nuestra jurisprudencia ha sido clara de considera posesión de estado cuando la opinión pública o los entornos sociales son conscientes de la existencia de un comportamiento tanto material como afectivo que corresponda con una relación filial.
Parece evidente que las situaciones en las que exista de hecho una relación de filiación, a pesar de no estar reconocida, tienen sencillo la reclamación de la misma. Pero y si estamos en un caso en el que un padre desconociese la existencia de un posible hijo. Para estas situaciones nuestro sistema también contempla la posible reclamación. Diferencia eso sí las filiaciones matrimoniales y extra-matrimoniales.
Cuando se trata de una situación de filiación matrimonial, la reclamación de paternidad puede ser ejercida por padre, madre o hijo. La misma no prescribe. Si estamos ante una situación de filiación extra-matrimonial, el hijo tendrá la posibilidad de reclamar la paternidad. Lo podrá hacer a lo largo de toda su vida. Dice el Artículo 132 del Código Civil, sobre la filiación matrimonial:
En cuanto a la filiación extra-matrimonial dice el Artículo 133 del Código Civil:
Entre las acciones de filiación también existe la posibilidad de la impugnación de la paternidad. Esta posibilidad se explica en nuestro Código Civil en los Artículos del 136 al 141. Se contempla que la misma sea realizada por el marido. En este caso tendrá un año desde la inscripción de la filiación en el registro para impugnarla. El plazo no corre mientras el marido ignore ese nacimiento. Del mismo modo a la muerte del marido sin tener conocimiento del nacimiento, el heredero desde que tenga conocimiento del mismo tendrá un año para la impugnación. En caso de que se conozca el nacimiento y se inscriba el hijo como suyo, desconociendo la falta de paternidad biológica, el plazo del año para impugnar la filiación corre desde que se tenga tal conocimiento. Cuando se fallece antes de cumplir el plazo en los dos casos la acción de impugnación pasa al heredero, teniendo el tiempo que faltase para cumplimentar el plazo. Todas estas circunstancias se encuentran recogidas en el Artículo 136 del C.C.
Al tiempo la impugnación de paternidad puede ser ejercida por el hijo. Tal y como recoge el Artículo 137 del C.C. Podrá hacerlo durante el año siguiente a la inscripción de filiación. De ser menor o tener la capacidad modificada por sentencia judicial, el plazo contará desde la mayoría de edad o desde que recobre la capacidad por vía judicial. No obstante está acción en interés del hijo o de quien tenga su capacidad modificada judicialmente, corresponderá a la madre, al representante legal o al Ministerio fiscal. En el caso de que se agotase el plazo desconociendo el hijo la falta de paternidad biológica, el computo del año empieza desde que se tenga tal conocimiento. Del mismo modo si muere antes de agotar ese plazo sus herederos dispondrán del tiempo restante para ejercitar la impugnación. Si no existiese posesión de estado de filiación matrimonial no existe plazo para ejercitar la impugnación. Tanto por el hijo como por sus herederos.
Si nos encontramos ante la negativa de reconocer la paternidad, podemos acudir al proceso de reclamación de paternidad. Para ejercitarla deberemos contar con la actuación de abogado y procurador. Este tipo de demanda deben ir acompañadas de lo que se denomina «principio de prueba». Son documentos que pueden acreditar relaciones intimas entre los progenitores, la madre y el supuesto padre. Pueden ser testigos de esa relación, fotografías, correspondencia o cualquier otro documento que pueda dar veracidad a la reclamación. La forma de acreditar ese reconocimiento es la prueba del ADN.
La presunción de paternidad es la que se tiene a favor de la institución del matrimonio. Así las cosas se presume que los hijos nacidos tras la celebración del mismo son del marido. Al tiempo aquellos nacidos antes de que pasen trescientos días desde la separación legal o de hecho del matrimonio. Hay una salvedad que se da dentro de los ciento ochenta días siguientes a celebrar el matrimonio. Ante un hijo nacido en ese plazo el marido puede destruir esa presunción de paternidad. Esto lo puede hacer con una declaración en contra y que debe formalizar dentro de los seis meses siguientes a tener conocimiento del nacimiento.
La Ley de Enjuiciamiento Civil en su Artículo 765 nos indica a quién corresponde el ejercicio de las acciones cuando el hijo es menor o incapacitado. Que serán el representante legal o el Ministerio Fiscal indistintamente. En caso de muerte del supuesto hijo, sus herederos pueden dar continuidad a las acciones ya entabladas.
Durante el tiempo en el que se dilate el procedimiento de reclamación de paternidad, el tribunal puede adoptar medidas de protección que considere oportunas sobre la persona y bienes del sometido a la potestad del que aparece como progenitor. Entre estas medidas pueden estar la pensión de alimentos, estas se tomarán previa audiencia de todos aquellos que se puedan ver afectados por la adopción de las mismas. Aunque cuando concurran razones de urgencia se podrán tomar las medidas sin más trámites. La finalidad de las medidas debe ser la de evitar daños personales al menor, así como proteger sus bienes.
Para adoptar las medidas da igual el momento del procedimiento, se pueden tomar en cualquier momento. Las medidas pueden ser de carácter personal o patrimonial. Entre las personales pueden estar atribuir la custodia del menor al otro progenitor, o en su caso a alguna institución adecuada para tal fin. Entre las patrimoniales se puede atribuir la administración de los bienes del menor a un tercero. O asegurar el patrimonio vía garantías reales sobre el patrimonio del supuesto progenitor. También cuando se esté impugnando una filiación, se podrán constituir garantías reales sobre los bienes de éste.