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Timestamp: 2017-08-17 23:19:32
Document Index: 383138386

Matched Legal Cases: ['artículo 50', 'artículo 77', 'artículo 46', 'artículo 46', 'artículo 234', 'artículo 127', 'artículo 113', 'artículo 115', 'artículo 458']

Concubinato Putativo Sentencia del Tribunal Supremo de Justicia Venezuela | Permiso Viajar Avión Perro ",a.firstChild&&typeof a.firstChild.getAttribute!="undefined"&&a.firstChild.getAttribute("href")!=="#"&&(l.attrHandle.href=function(a){return a.getAttribute("href",2)}),a=null}(),c.querySelectorAll&&function(){var a=k,b=c.createElement("div"),d="__sizzle__";b.innerHTML="
Publicado por Gutierrez Asociados | en 21:22
Category : concubinato , constitucional , putativo , sala
(iii) Para la existencia del concubinato putativo debe previamente declararse judicialmente la existencia de la unión fáctica mediante sentencia firme y, desde luego, producirse la declaración de nulidad de la misma mediante decisión también firme. Sin la declaración de nulidad no puede hablarse, en propiedad, de concubinato putativo, como no puede afirmarse el matrimonio putativo sin la sentencia que declare su nulidad.
La buena fe exigida consiste en el subjetivo estado de creencia, por parte de uno o de los dos convivientes, al tiempo de iniciar la convivencia de modo estable, desde que existe como unión more uxorio, que la inician válidamente aunque exista un error de hecho o de derecho, siempre que sea excusable, siendo indiferente el conocimiento posterior del error. La buena fe se presume, salvo prueba en contrario que corresponde a quien la impugna.
Por tanto, en cuanto a la primera inferencia - sobre la presencia del concubinato putativo que se genera cuando el concubino de buena fe ignora la condición de casado del otro - indica que ese tipo de concubinato sólo se da cuando el concubino de buena fe ignora la condición de casado del otro; en cuyo caso, entonces, no sería putativa la relación por otra causa distinta a la de existir un matrimonio anterior del conviviente de que se trate. Sería putativo únicamente cuando se produjere la violación del artículo 50 del Código Civil, por causa de bigamia.
Bajo esta apreciación el concubinato putativo dependerá únicamente de ese motivo (la existencia de un matrimonio anterior ignorado por el concubino de buena fe), pero no lo será, haciendo nosotros un símil comparativo con lo afirmado por la Sala y por fuerza de lo dispuesto en el artículo 77 de la CRBV, entre otros, en los casos siguientes:
1) No podrá ser putativo cuando el conviviente ignore que la mujer no ha cumplido catorce (14) años de edad, o el varón que no ha cumplido dieciséis (16) años (art. 46, CC); aun cuando no se requerirá la edad prescrita en el artículo 46, cuando: 1. La mujer menor haya dado a luz un hijo o que se encuentre en estado de gravidez; y, 2. El varón menor cuando la mujer ha concebido un hijo que aquél reconoce como suyo o que ha sido declarado judicialmente como tal (art. 62, CC). No obstante, las personas que no hubiesen llegado a la edad requerida para contraer matrimonio válidamente, no podrá impugnarse: 1º Cuando los contrayentes hayan alcanzado dicha edad sin que se haya iniciado el juicio de nulidad; 2º Cuando la mujer que no tenga la edad exigida, haya concebido. Sin embargo, como el matrimonio putativo es aquel declarado nulo pero válido para aquel de los cónyuges que lo contrajo de buena fe, con efectos desde su celebración hasta la sentencia de nulidad, entonces habría que observar que la unión more uxorio sería putativa para el conviviente que ignoraba la incapacidad del otro en relación a lo dispuesto en el artículo 46 in commento, pero que no es putativo porque la Sala solo se refiere al concubinato putativo cuando el concubino de buena fe ignora la condición de casado del otro.
3) De igual manera, en el caso del entredicho por causa de demencia ni el que no se halle en su juicio (art. 47, CC).
4) Tampoco podría ser putativa la unión concubinaria entre convivientes ascendientes y descendientes, ni entre afines en línea recta (art. 51, CC).
5) No sería putativo el matrimonio entre hermanos (art. 52, CC).
6) No podría ser putativa la unión more uxorio o concubinaria entre tíos y sobrinos, ni entre tíos y los descendientes de los sobrinos. Tampoco entre cuñados cuando el que produjo la afinidad quedó disuelto por divorcio (art. 53, CC).
En relación a la segunda inferencia, en cuanto al desconocimiento o ignorancia del estado civil del otro conviviente, conducente a que el concubino de buena fe goce de los beneficios o efectos del matrimonio putativo, en relación a los bienes (efectos de orden patrimonial); la decisión de la Sala tácitamente excluye los efectos de orden personal entre los concubinos y los hijos, pues la existencia del concubinato putativo – como afirma la Sala - nace cuando uno de ellos, de buena fe, desconoce la condición de casado del otro. A juicio de la Sala, en estos supuestos funcionará con el concubino de buena fe, las normas sobre el matrimonio putativo, aplicables a los bienes; bajo cuya apreciación el concubinato putativo queda reducido o simplificado en sus efectos, cuando uno de los convivientes, el de buena fe, ignora la condición de casado del otro.
Tal reducción pareciera aparejar, como consecuencia, que el efecto será patrimonial y no personal (entre lo convivientes y en relación a los hijos), pero que en realidad aquí la simplificación no opera porque es imposible que el efecto personal convivencial no ocurra. Y en relación con los hijos, en tal caso, son hijos tal y como si hubiesen sido concebidos y nacidos en la unión matrimonial. Es más, comprobada la filiación, el hijo concebido y nacido fuera del matrimonio tiene la misma condición que el hijo nacido o concebido durante el matrimonio con relación al padre y a la madre y a los parientes consanguíneos de éstos, conforme así lo contempla el artículo 234 del Código Civil.
En consideración a la tercera inferencia, es necesario se produzca previamente la declaración judicial de existencia del concubinato mediante sentencia firme, como única forma para que pueda existir el concubinato putativo como consecuencia de la declaración judicial de su nulidad, aun cuando nada se diga al respecto en la decisión in commento. Ello es así porque conforme al artículo 127 del Código Civil, el matrimonio declarado nulo produce efectos civiles, tanto respecto de los cónyuges como respecto de los hijos, aun nacidos antes del matrimonio, si ha sido contraído de buena fe por ambos contrayentes; y si sólo hubo buena fe de uno de los cónyuges, el matrimonio surte efectos civiles únicamente en favor de él y de los hijos. Si hubo mala fe de ambos cónyuges, el matrimonio sólo produce efectos civiles respecto de los hijos.
Si se habla de concubinato putativo es porque se admite el matrimonio putativo. Así, el matrimonio putativo consiste en aquel que es declarado nulo o anulado, cuando concurre la circunstancia de reputarse válido para uno o ambos cónyuges, y por consiguiente produce efectos para el o los cónyuges de buena fe, siempre en beneficio de los hijos, desde su celebración hasta la fecha de la sentencia que declare la nulidad. En consecuencia, en contraste comparativo, por concubinato putativo (putativo: que se predica sin serlo) puede entenderse como el declarado nulo cuando concurriere la circunstancia de reputarse válido sólo para el o los convivientes de buena fe, siempre en beneficio de los hijos y no solo en el ámbito de los bienes, desde su inicio hasta la fecha de la sentencia que declare la nulidad. Esto significa que no puede existir concubinato putativo sin una sentencia que así lo declare, lo cual podría resultar complicada su comprensión. El calificativo de putativo, con efectos válidos, tiene que devenir de una sentencia que así lo declare. Como principio general, la nulidad pronunciada mediante sentencia firme, deja las cosas en el mismo estado en que se encontraban antes del acto declarado nulo, por lo que produce efectos retroactivos (ex tunc) al día de celebración del acto. Esa sentencia es declarativa por esa misma circunstancia o motivo.
(i) El matrimonio para que pueda declararse como putativo exige que el mismo se haya contraído. Esto implica que se debe comprobar la celebración del mismo, pues nadie puede reclamar los efectos civiles del matrimonio si no presenta copia certificada del acta de su celebración, excepto en los casos previstos en los artículos 211 y 458, como así lo preceptúa el artículo 113 del Código Civil. A falta de inscripción del acta de matrimonio en el Registro destinado a esta finalidad, como lo pauta el artículo 115 eiusdem, cuando haya indicios de que por dolo o culpa del funcionario respectivo, no se ha inscrito el acta de matrimonio, los cónyuges pueden pedir que se declare la existencia del matrimonio, según las reglas establecidas en el artículo 458, siempre que concurran las circunstancias siguientes: 1° Que se presente prueba auténtica de la publicación o fijación del cartel de matrimonio, salvo los casos previstos en los artículos 70, 96 y 101.
(ii). Nulidad del matrimonio por sentencia definitivamente firme, para que pueda reputarse válido para el cónyuge (o ambos) de buena fe y siempre en relación con los hijos, desde su celebración hasta la fecha de la sentencia que declare la nulidad. Mientras no se produzca la nulidad el matrimonio celebrado de modo irregular continuará produciendo efectos como si fuese válido. Asimismo, mientras el concubinato no sea declarado nulo no podrá hablarse de concubinato putativo.
(c) Si ambos convivieron de mala fe, el concubinato anulado no vale como putativo respecto de ninguno de ellos y corresponde al juez decidir a cuál le otorgará la patria potestad de los menores.