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Timestamp: 2018-10-24 01:14:45
Document Index: 97440220

Matched Legal Cases: ['artículo 54', 'artículo 565', 'artículo 950', 'artículo 1436', 'artículo 1437', 'artículo 2524']

Código Civil | Inoponible
El Código Civil de la República de Chile, conocido como el Código de Bello, es el cuerpo legal fundamental del ordenamiento normativo civil chileno. Su autoría se atribuye a don Andrés de Jesús María y José Bello López. Promulgado el 14 de diciembre de 1885, bajo el mandato presidencial de don Manuel Montt Torres. Se dispuso que el Código Civil entrara en vigencia el 1° de enero de 1857. Compuesto por 2524 artículos y un artículo final, divididos en cuatro libros, tiene a la fecha 2419 disposiciones vigentes.
Código es toda ordenación sistemática de reglas legales relativas a una determinada rama del Derecho o una parte orgánica de ella.
Las dos primeras entradas acerca de esta palabra “código” contenidas en el “Diccionario de la Lengua Española”, denotan en verdad dos cuestiones distintas. En efecto, estas definiciones aluden a las dos clases de códigos que a lo largo de la historia del Derecho se han conocido: Se trata del “conjunto de normas legales sistemáticas que regulan unitariamente una materia determinada”. También se le define como la “recopilación sistemática de diversas leyes”.
De ambas, es la primera la que mejor calza al sentido en que se emplea la voz “código” en nuestros días. En efecto, no se trata simplemente de una recopilación de leyes, doctrinas y costumbres jurídicas, sino que de un trabajo por el cual las leyes vigentes se presentan en un cierto orden armónico y lógico, que es a la vez tributario de la doctrina jurídica precedente, de manera que se facilite su conocimiento y aplicación por la población y por la judicatura. Es una especie de fijación del Derecho que tiene como propósito derogar todas las normas precedentes que se refieran a las mismas materias.
La segunda, en cambio, corresponde al significado que se le daba a la palabra “código” en la antigüedad y en la Edad Media. Aquí, se trata simplemente de compilar o reunir las leyes vigentes, así como también la doctrina e incluso las costumbres jurídicas, con el objeto de facilitar su conocimiento, consulta y aplicación por los juristas y jueces. Es una especie de fijación del Derecho que carece de la pretensión de reemplazar las normas precedentes, sino que, al contrario, hacerlas más visibles.
Génesis del Código Civil chileno.
En Chile, la idea de elaborar un Código Civil fue “republicana”. Antes de su promulgación, se aplicaban en Chile las leyes españolas, comoquiera que formábamos parte del Imperio, como Capitanía General dependiente del Virreinato de Lima.14 Así ocurriría durante 270 años. Particularmente, se aplicaban normas que tenían su fuente en:
El Fuero Juzgo (elaborado en Castilla en 1241 bajo el reinado de Fernando III y que consiste en la traducción del Liber Iudiciorum creado por orden del Rey visigodo Chindasvinto y promulgado por su hijo, el Rey Recesvinto, en el 654).
El Fuero Real (promulgado en 1255 por el Rey Alfonso X de Castilla y León).
Las Leyes de Estilo (que contiene comentarios al Fuero Real).
Las Siete Partidas (elaboradas durante el reinado de Alfonso X de Castilla y León, entre los años 1256 y 1265).
Las Ordenanzas de Montalvo (1484).
Las Leyes de Toro (promulgadas en 1505 por Fernando El Católico, en nombre de su hija, Juana “La Loca”).
La Nueva Recopilación (hecha en 1567, durante el reinado de Felipe II).
La Recopilación de las leyes de los reinos de las Indias (del año 1680, durante el reinado de Carlos II).
La Novísima Recopilación (del año 1805, durante el reinado de Carlos IV, ya en las postrimerías del dominio español en América).
A los cuerpos legales citados, se sumaban ciertas leyes especiales dictadas para América o Chile. A esta legislación, se agregaron después de la Independencia algunas leyes patrias. Entre estas, en materia civil, cabe destacar:
La relativa al matrimonio de los no católicos (1844);
Las referidas a la prelación de créditos (1845 y 1854, ambas redactadas por Andrés Bello);
La de sociedades anónimas (1854).
La trascendencia de Andrés Bello.
Nace en Chile la idea de la codificación conjuntamente con la emancipación política, pues además de las consideraciones filosóficas, sociales y económicas, la legislación española que se aplicaba era anacrónica y confusa. Ya en 1822, O‟Higgins proponía adoptar en la naciente república el Código Civil francés. Pero solo con la llegada de don Andrés Bello al país, en el año 1829, cobra fuerza la idea de un proyecto de código civil.
Nacido en Venezuela.
El venezolano, nacido en Caracas el 29 de noviembre de 1781, estudió derecho, filosofía y medicina, además de leer a los clásicos como Horacio y Virgilio. A los 19 años, acompaña al naturalista alemán Von Humboldt en sus exploraciones por Iberoamérica. Viajará a Londres como ayudante de Simón Bolívar en 1810. Se avecindaría en esa ciudad por casi 20 años, hasta su viaje a Chile.
En su período londinense, Bello se desempeña como secretario de las legaciones de Chile y Colombia y cultiva una sólida amistad con Mariano Egaña. Será éste quien le proponga su viaje a Chile, para asumir como Oficial Mayor del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Aventura chilena.
Con algo menos de 50 años y con una formación humanista de primer nivel, Bello comienza su “aventura” chilena en medio de la anarquía que enfrentaba a pipiolos y pelucones. La instauración del Estado Portaliano posibilitaría que su aporte fuere canalizado en la obra jurídica extraordinaria que nos dejó como legado. Pero además de jurista, Bello es el redactor de una “Gramática de la lengua castellana” (1847) de nombradía en toda Hispanoamérica, constituyendo esta obra la más importante de su género durante mucho tiempo, tanto en España como en América. Según el erudito español Menéndez Pelayo, con esta obra Bello “Fue el salvador de la integridad del castellano en América”.
Llegado a Chile, Bello comienza a trabajar en forma privada y silenciosa. En 1835, tenía realizado cerca de la tercera parte de un Proyecto de Código Civil y había preparado ya un tratado completo sobre la “Sucesión por causa de muerte”.
Comisión de Legislación del Congreso Nacional.
En 1840, el Congreso Nacional creó una “Comisión de Legislación del Congreso Nacional” con el objeto de que se aplicara a la “codificación de las leyes civiles, reduciéndolas a un cuerpo ordenado y completo, descartando lo superfluo o lo que pugne con las instituciones republicanas del Estado, y dirimiendo los puntos controvertidos entre los intérpretes del Derecho”. La Comisión, mixta, estaba compuesta de dos senadores y tres diputados, y entre sus miembros figuró por el Senado el propio Andrés Bello. El trabajo de la Comisión se comenzó a publicar en el diario “El Araucano” desde mayo de 1841, con el fin de que aquellos que así lo desearen, formulasen sus observaciones. El primer objeto de su trabajo fue la “Sucesión por causa de muerte”, a la cual se le dio prioridad por ser la parte más defectuosa de la legislación civil vigente.
Junta Revisora.
Establecida por ley de 29 de octubre de 1841, estaba compuesta de tres diputados y dos senadores, elegidos por cada cámara. Su misión consistía en examinar los títulos que la Comisión presentara al Congreso, y en proponer las modificaciones pertinentes.
Fusión de la Comisión y de la Junta Revisora.
Por ley de julio de 1845, se refundieron ambos órganos. En el mes de noviembre de 1846 la nueva Comisión publicó un cuaderno de la “Sucesión por causa de muerte”. Avanzando el mes de agosto de 1847 se publicó el “Libro de los contratos y obligaciones convencionales”. Finalmente, en 1848 y 1849 el trabajo de la Comisión se hizo esporádico hasta que dejó de reunirse y de hecho se extinguió.
Presentación del Proyecto por A. Bello y Comisión Revisora del mismo.
No obstante lo anterior, A. Bello continuó trabajando solo y logró presentar concluido el Proyecto de Código Civil en 1852. El Gobierno nombró el mismo año la Comisión Revisora del Proyecto, de la que también formaba parte A. Bello. Integraban dicha Comisión, además, por Ramón Luis Irarrázabal, Manuel José Cerda, Antonio García Reyes, Manuel Antonio Tocornal y Diego Arriarán, incorporándose posteriormente José Gabriel Ocampo y José Miguel Barriga.
El mismo decreto del Gobierno que nombró la Comisión Revisora dispuso que el trabajo presentado por Bello y conocido como “Proyecto de 1853” se imprimiese y distribuyese a los ministros de corte, jueces letrados y miembros de la Facultad de Leyes de la Universidad, para sus observaciones.
La Comisión Revisora, dirigida por el propio Presidente de la República Manuel Montt, celebró más de 300 sesiones e introdujo diversas modificaciones, la mayoría de ellas propuestas por el propio A. Bello.
Este proyecto de 1853, con las innovaciones que la Comisión Revisora le introdujo, es el llamado “Proyecto Inédito”, así llamado porque se mantuvo sin imprimir hasta que en 1890 se incorporó en las “Obras Completas” de A. Bello.
De todo este trabajo, resultó finalmente un nuevo Proyecto de Código Civil, con algunos cambios formales y de fondo. Después de dos revisiones, fue presentado por el Gobierno a la deliberación del Congreso, a fines de 1855. Es el denominado “Proyecto Definitivo”.
Aprobación del Proyecto por el Congreso.
El 22 de noviembre de 1855 el Presidente de la República, Manuel Montt, presentó el Proyecto Definitivo. El mensaje fue redactado por A. Bello. Después de algunos trámites, el Congreso aprobó el Código Civil en globo. La ley aprobatoria fue promulgada el 14 de diciembre de 1855, y su artículo final dispuso que comenzaría a regir el 1 de enero de 1857, fecha en la que quedarían derogadas, aun en la parte que no fueren contrarias al código, las leyes preexistentes sobre todas las materias que en él se tratan.
Ocho años después de la entrada en vigencia del Código Civil, fallece en Santiago, el 15 de noviembre de 1865, A. Bello, con casi 84 años, 35 de los cuales entregó a Chile, sin incluir su servicio en la legación nacional en Londres.
Los diversos proyectos de Código Civil.
Hay proyectos que abarcan todas las materias del Código Civil aprobado en 1855 y otros que solo se limitan a algunas. Considerando todos los proyectos, distinguimos cinco en total:
Proyecto de 1841-1845 (lapso durante el cual se publicó en el diario “El Araucano”). Comprende: “Título Preliminar”, “De la sucesión por causa de muerte” y “De los contratos y obligaciones convencionales”.
Proyecto de 1846-1847: se limita al libro “De la sucesión por causa de muerte” (impreso en 1846) y al “De los contratos y obligaciones convencionales” (impreso en 1847).
Proyecto de 1853: llamado así por la fecha de su publicación. 4º Proyecto Inédito.
Proyecto Definitivo o Aprobado.
Fuentes del Código Civil chileno.
De legislación positiva.
El Derecho Romano, particularmente el Corpus Iuris Civilis; el Código Civil francés (también llamado “Código Napoleón”, promulgado según dijimos el 21 de marzo del año 1804); ciertas leyes españolas derivadas de las Siete Partidas; la Novísima Recopilación y el Fuero Real; los códigos de Luisiana, Sardo, de Austria (de 1797 y de 1811)15, de Prusia (de 1794), de las Dos Sicilias, del Cantón de Vaud, Holandés y Bávaro.
Se consultaron obras de diversos autores, tales como Savigny (quien ejerció en Bello la mayor influencia)16, Domat, los comentaristas franceses de su código civil (Delvincourt, Rogron, Mourlon), algunos juristas españoles, entre ellos Gregorio López (glosador de las Siete Partidas), Juan de Matienzo, Joaquín Escriche17 y en especial Florencio García Goyena (autor del Proyecto de Código Civil Español). Respecto del libro de las obligaciones y los contratos, el autor más seguido fue Robert Pothier, considerado el padre espiritual del código napoleónico.
Estructura del Código Civil chileno.
Se divide en el Mensaje, un título preliminar, cuatro libros y un título final de un solo artículo que cierra el Código Civil de Andrés Bello. Se compone de un total de 2524 artículos, más el artículo final al que se hizo referencia.
Compuesto por 53 artículos, trata de todo lo relativo a la ley (su definición, promulgación, efectos, interpretación y derogación) y da la definición de varias palabras de uso frecuente en las leyes.
“De las personas” (Libro Primero)
Se extiende desde el artículo 54 al 564, ambos inclusive (511 artículos). Reglamenta lo relativo a las personas naturales, su nacionalidad y domicilio, principio y fin de su existencia; el matrimonio; los esponsales; obligaciones y derechos entre los cónyuges (entre ellos, los bienes familiares y la separación parcial o total de bienes); la filiación; de las acciones de filiación; de los derechos y obligaciones entre los padres y los hijos; la patria potestad; las pruebas del estado civil; los alimentos que se deben por ley a ciertas personas; de las tutelas y curadurías; y de las personas jurídicas.
“De los bienes y de su dominio, posesión, uso y goce” (Libro Segundo).
Comprende desde el artículo 565 al artículo 950 (386 artículos). Reglamenta lo concerniente a los bienes; el dominio; los modos de adquirirlo; la posesión; las limitaciones al dominio (la propiedad fiduciaria, el usufructo, el uso o habitación y las servidumbres); la acción reivindicatoria; y las acciones posesorias.
“De la sucesión por causa de muerte, y de las donaciones entre vivos” (Libro Tercero).
Abarca del articulo 951 al artículo 1436 (486 artículos). Regula lo relativo a la sucesión intestada; la ordenación del testamento; las asignaciones testamentarias; las asignaciones forzosas; la revocación y reforma del testamento; la apertura de la sucesión; los albaceas; la partición de bienes; pago de las deudas hereditarias y testamentarias; beneficio de separación; las donaciones entre vivos.
“De las obligaciones en general y de los contratos” (Libro Cuarto).
Se extiende del artículo 1437 al artículo 2524 (1.088 artículos). Se ocupa de la definición de los diversos tipos de contratos; de los requisitos de los actos jurídicos; clases de obligaciones; del efecto de las obligaciones; interpretación de los contratos; de los modos de extinguirse las obligaciones; de la nulidad; prueba de las obligaciones; de los regímenes patrimoniales matrimoniales; de los diversos contratos; cesión de derechos; cuasicontratos; delitos y cuasidelitos civiles; prelación de créditos; y de la prescripción.
Orrego, Juan Andrés. Ordenamiento Jurídico. Año 2011. Información recuperada el 17 de noviembre de 2017 desde sitio WEB del autor.
Consiste en la facultad del fiador, para exigir que se rebaje de la demanda del acreedor todo lo que el fiador podría haber obtenido del deudor principal o de los otros fiadores por medio de la subrogación legal o que se declare extinguida la fianza en todo o en parte, cuando el acreedor ha puesto al fiador en el caso de no poder subrogarse en sus acciones contra el deudor principal o los otros...
Por Jorge Castro Barros 4 febrero, 2011