Source: http://noticiasdelforo.blogspot.com.es/2017/06/entrada-en-una-vivienda-particular-en.html
Timestamp: 2018-03-19 02:40:22
Document Index: 53520185

Matched Legal Cases: ['artículo 9', 'artículo 18', 'artículo 267', 'artículo 15', 'artículo 9', 'artículo 437', 'de lege ferenda']

Desde el foro: Entrada, urgente, en una vivienda particular en régimen de propiedad horizontal.
Entrada, urgente, en una vivienda particular en régimen de propiedad horizontal.
Establece el artículo 9.1.d LPH la obligación de todos los propietarios de una comunidad en régimen de propiedad horizontal de permitir la entrada en su vivienda o local a todos los efectos previstos en los apartados anteriores del propio precepto, esto es, comprobar el cumplimiento por los propietario de las obligaciones de respetar las instalaciones generales de la comunidad y demás elementos comunes, ya sean de uso general o privativo, y que se está haciendo un uso adecuado de los mismos sin causar desperfectos (a), así como el buen estado de conservación del piso o local e instalaciones privativas, de forma que no perjudiquen a la comunidad u otros propietarios (b), y consentir en su vivienda o local las reparaciones oportunas deseos elementos comunes, permitiendo las servidumbres imprescindibles a tales efectos.
El problema se presenta, y no es infrecuente, cuando el propietario está ausente de su domicilio y no está localizable (p. ej. por trabajo o vacaciones), o se desconoce quién sea el propietario, o éste no permite la entrada en su vivienda, y es preciso entrar en ella con urgencia, para hacer las reparaciones necesarias para evitar o minimizar en lo posible daños a las propiedades de otros propietarios, o a la misma comunidad.
¿Existe alguna vía legal que sea lo suficientemente rápida y expeditiva para hacer efectiva esa obligación, y evitar los daños que ya están causando?
El problema, obviamente, no se va a plantear cuando, como solía ser frecuente en viviendas que están más tiempo vacías, como las vacacionales, y puede suceder en otros casos, se han dejado las llaves al portero, o algún vecino, para prevenir tales contingencias, supuesto en que, sin perjuicio de que normalmente será posible comunicar con dicho propietario antes de hacer nada para informarle, en su defecto puede presumirse la voluntad de permitir la entrada cuando la urgencia lo requiera, lo que habrá que documentar para justificarlo cumplidamente. El problema se planteará cuando la localización es imposible, y para poder acceder habría que forzar la entrada a la vivienda, o bien el propietario se niega a permitir esa entrada, puesto que la inviolabilidad del domicilio es un derecho fundamental en nuestra Constitución (artículo 18.2 CE), que goza de la máxima protección, y no es posible la entrada en el mismo sin consentimiento del titular o resolución judicial que lo autorice, salvo en caso de delito flagrante.
La vía penal podía ser efectiva a tales efectos, denunciando los daños en el juzgado de guardia y la urgencia de la autorización judicial para acceder a la vivienda y evitar mayores daños y perjuicios a otros propietarios y a la comunidad, en definitiva para proteger a los perjudicados, siempre que se justificara debidamente la gravedad de dichos daños y la urgencia de la actuación y de la autorización para ello, porque en caso contrario el auto de incoación de diligencias y de sobreseimiento libre por no ser los hechos constitutivos de delito sino una pura cuestión civil eran casi simultáneos. La desaparición de las faltas penales, por LO 1/2015, de 30 de marzo, de modificación del CP, y el requisito de que los daños sean superiores a 80.000 € para que puedan tramitarse unas diligencias por daños imprudentes (artículo 267 CP), hacen inviable hoy en la práctica, normalmente, que un juez de instrucción acuerde la entrada en una vivienda o local.
También es inviable la intervención policial, previa interposición de denuncia, puesto que lo que hará la policía será ponerlo en conocimiento del juzgado de guardia, lo que nos remite al punto anterior, y hay que descartar una actuación directa de la policía sin autorización previa del juzgado, puesto que el artículo 15.2 LO 4/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana limita tal posibilidad a supuestos extremos, al señalar como causa legítima para la entrada en el domicilio “la necesidad de evitar daños inminentes y graves a las personas y a las cosas, en supuestos de catástrofe, calamidad, ruina inminente u otros semejantes de extrema y urgente necesidad", lo que parece evidente que no va a encajar normalmente, en modo alguno, en el supuesto que nos estamos planteando.
Solo resta la vía civil, estando claro cual es el fundamento legal de la intervención que se solicita, el artículo 9.1.d LPH que obliga a los propietarios a permitir la entrada en su piso o local a los efectos prevenidos en los tres apartados anteriores (a), b) y c)), naturalmente con el mismo deber de resarcimiento, pues siendo análoga la causa o razón de la limitación o gravamen idéntica debe ser la indemnidad del afectado, el incumplimiento de esta obligación por el propietario o la demora en hacerlo, cuyo origen legal y carácter imperativo lo convierte en abusivo, le hace responsable del perjuicio o de la agravación de los daños causados a tenor de lo dispuesto en los artículos 1.089, 1.090, 1.100 y 1.101 CC, ya que precisamente el origen legal del deber excluye la ignorancia e impide que el nexo con el resultado dañoso pueda quedar interrumpido o aminorada la responsabilidad cuando la Comunidad de Propietarios no hace dejación de su derecho.
No está tan claro sin embargo que pueda garantizarse la efectividad de este derecho, y la exigencia de la obligación de autorizar la entrada y actuaciones que sean precisas porque la carga de trabajo que acumulan los juzgados, y el consecuente retraso, pueden convertirlo en tal en determinados casos especialmente urgentes por la entidad de los daños y otros derechos que pueden verse afectados. Piénsese, por ejemplo, en una bajante cuya rotura afecte a la habitabilidad de la(s) vivienda(s) o local(es) inferior(es), o piénsese, por ejemplo, en una rotura que afecte al suministro de agua de otras viviendas o de toda la comunidad. Las soluciones pueden ser distintas, pero requerirían una tramitación urgente.
En el primer caso – roturas que estén causando daños – el instrumento procesal adecuado será un juicio ordinario, presentando con carácter previo una medidas cautelares inaudita parte, de las previstas en los artículos 726.2 y 727.11ª LEC, con el objeto de que el juzgado permita el acceso al piso o local y autorice la realización de las reparaciones que sea precisas e imprescindibles – las medidas provisionales y urgentes que haya que adoptar - para evitar mayores daños, mientras que se dicta una sentencia definitiva sobre el fondo del asunto.
En el segundo caso – pérdida del suministro de agua – sería factible un proceso sumario de tutela de la posesión, puesto que del tenor literal de los artículos 430, 431, 432 y 438 CC se deduce que tanto cabe la posesión tanto de cosas como de derechos, como expresa el artículo 437 CC cuando señala que sólo pueden ser objeto de posesión las cosas y derechos susceptibles de apropiación, siendo a tales efectos indiferente que la posesión sea natural o civil, en concepto de dueño o en otro distinto, que se fundamente en un derecho real, o personal, como un arrendamiento, comodato o depósito, o incluso que se carezca de título como el precarista, estando con claro "animus spoliandi" del propietario que infringiendo su obligación legal no permite el acceso a sus elementos privativos para comprobar la causa que lleva al resto de propietarios a verse privados del servicio de agua en sus viviendas.
Aunque hay quien señala, ante la realidad de la lentitud de la tramitación judicial a través de estos instrumentos, que de lege ferenda sería deseable que se recogiera expresamente en la ley procesal una solución específica para este tipo de contingencias, yo no lo creo, no se puede fiar todo a innovaciones procesales, por importante que sea contar con los medios adecuados, pero nada sustancial pueden solucionar si los medios materiales y humanos siguen siendo los mismos. Claro que esto es otra historia.
José Ignacio MartínezPallarés
Publicado por José Ignacio Martínez Pallarés en 10:18:00
Etiquetas: abuso, acción, avería, comunidad de propietarios, daños y perjuicios, derechos fundamentales, junta de propietarios, propiedad horizontal, vecindad
Entrada, urgente, en una vivienda particular en ré...
abogado aborto abstención abuso accesibilidad acción acta actividades molestas actos propios acuerdo acuerdos Administración administrador ADR agencia aire acondicionado amortización anotación preventiva antena AP apelación apoderado arquitecto arrendamiento ascensor ascensores autorización autorización tácita aval avería balcones Banca BOE caducidad cantidades anticipadas cargas Carta Derechos Fundamentales casación CBP cerramientos cesación cláusula suelo cláusulas abusivas CNMC Código Civil Código de Buenas Prácticas Comisión comisiones compensación competencia competencia objetiva compraventa comunicación comunidad de propietarios concurso de acreedores condiciones financieras condiciones generales confidencialidad congruencia consentimiento conservación Constitución construcción consumación consumidores consumo contradicción contrato contrato de agencia contrato de obra costas procesales crédito cualificada cuotas daños daños y perjuicios demora derecho derecho comunitario derecho de voto derechos fundamentales desahucio dictamen pericial Directivas discapacidad divorcio doctrina documentos doméstico Educación eficiencia energética ejecución ejecución hipotecaria ejecución provisional elementos comunes elementos privativos embargo enervación enriquecimiento injusto equidad error Euribor fachada familia farmacia fianza filtraciones forma gananciales garaje garantías gastos gastos de comunidad habitabilidad hechos herencia hipoteca homeschooling humedades igualdad impuesto impugnación incumplimiento indemnización información inhibición insolvencia intereses intervención procesal intervención provocada IVE jardinera juicio junta de propietarios jurisdicción jurisprudencia justicia LAU LC LCGC LEC legitimación letras ley Ley 1/2013 Ley 57/1968 Ley Cambiaria Ley Concursal Ley de Arrendamientos Urbanos Ley de Mercado de Valores Ley de Ordenación de la Edificación Ley de propiedad Horizontal libertad libertad ideológica libertad religiosa liquidación local comercial LOE LOPJ LPH luces y vistas mantenimiento MAPAN matrimonio mayorías mediación medicina medidas cautelares mejoras moderación de la pena monitorio mora morosidad no-residentes nulidad objeción de conciencia obligación obras oferta vinculante opción pago parabólica patrimonio PDS pena convencional perfección permuta financiera piscina plazos posesión prescripción presidente de la comunidad prestación no dineraria préstamo preventivo proceso civil productos financieros profesional sanitario propiedad propiedad horizontal prórroga protección de datos prueba reclamación deudas recursos reembolso reforma régimen matrimonial Registro rehabilitación remuneración Rentas reparación representación requisitos residentes resolución responsabilidad civil responsabilidad patrimonial retraso saneamiento Secretario segregación seguridad jurídica seguro sentencia separación separación de bienes servidumbre situaciones de hecho sub-comunidad subrogación subvención SWAP tasa judicial TC TCE telecomunicación terrazas título constitutivo TJUE trabajo transparencia Tribunal Supremo tributos TRLGDCU TS TSJ tutela judicial efectiva unanimidad urbanización uso vecindad vencimiento vicio del consentimiento vicios ruinógenos vivienda