Source: https://derechoeneldeporte.com/derechos-de-imagen-y-patrocinio/
Timestamp: 2020-02-21 04:57:59
Document Index: 272386424

Matched Legal Cases: ['artículo 18', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 92', 'artículo 92', 'artículo 101', 'artículo 96', 'in fine', 'artículo 24']

Todo sobre el patrocinio deportivo | Calderón-Corredera Abogados
¿Sientes que se han vulnerado tus derechos de imagen?
Nosotros velamos por tus intereses
¿Necesitas asesoramiento con un contrato de patrocinio deportivo?
Te decimos qué forma jurídica te conviene más
¿Tienes dudas sobre la fiscalidad de tus derechos de imagen?
Te las despejamos todas. ¡Llámanos!
¿Quieres saber cómo realizar la cesión de tus derechos de imagen?
Deja que te ayudemos a hacerlo
¿Quieres patrocinar a un equipo deportivo o deportista?
Te contamos cómo te conviene más hacerlo
Cuando se habla de derechos de imagen y patrocinio deportivo, hay que conocer que estamos tratando de un derecho fundamental regulado en la Constitución Española, pues su artículo 18.1 señala que se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.
Dicho derecho fundamental se desarrolla en la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la propia imagen. A los efectos de esta Ley no sólo se considera intromisión ilegítima la utilización de la imagen de una persona con fines publicitarios, sino también la utilización de su voz, nombre, etc. Sin embargo, el artículo 2.2 de esta Ley determina que no se apreciará la existencia de intromisión ilegítima en el ámbito protegido cuando estuviere expresamente autorizada por Ley o cuando el titular del derecho hubiere otorgado al efecto su consentimiento expreso. El derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen es irrenunciable, inalienable e imprescriptible. La renuncia a la protección prevista en esta Ley será nula, sin perjuicio de los supuestos de autorización o consentimiento a que se refiere su artículo 2.
Los rendimientos económicos que obtiene cualquier persona a través de la explotación de su imagen, se integran en la base imponible del IRPF, como rendimientos del capital mobiliario, se integrarían de la misma manera si esa persona los obtuviese como contraprestación por haber otorgado su consentimiento para su explotación, pues la Ley 13/1996, de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y de orden social considera rendimientos de capital mobiliario, aquellas contraprestaciones que proceden de sociedades que ostentan los derechos de imagen de los deportistas, precisamente para evitar que se tribute a un tipo impositivo menor del Impuesto de Sociedades.
¿EN QUÉ FORMA SE PUEDE REALIZAR LA CESIÓN DE LOS DERECHOS DE IMAGEN?
Añadiendo dicha cláusula en el contrato laboral del jugador o a través de un contrato mercantil.
Ejemplo de tributación por la cesión de los derechos de imagen
Tenemos un deportista que es residente en España, que contribuye en el IRPF desde 2015. En 2016 ha sido contratado por un club de Fútbol del que percibe anualmente 100.000 euros en concepto de salario. El deportista a su vez ha cedido los derechos de explotación de su imagen a una sociedad cuyo domicilio social no se encuentra en España por 50.000 euros. El deportista tiene el 50% y el otro 50% su hermano. En septiembre, el club ha adquirido por 400.000 euros los derechos de explotación de imagen de la sociedad, abonando la totalidad de la contraprestación en 2016. En diciembre de 2016 la sociedad repartirá dividendos correspondiendo 50.000 euros al deportista y otros 50.000 euros al hermano. Conforme a la retención en origen que se establece en el Convenio de Doble Imposición (ya que la sociedad se encuentra fuera de España), los dividendos han soportado en la fuente una retención del 15%.
En primer lugar, es de aplicación el régimen especial de imputación del artículo 92 de la Ley del IRPF, dado que concurren los requisitos objetivos y subjetivos:
El deportista cedió sus derechos de explotación de su imagen a la sociedad.
El deportista presta sus servicios desde 2016 al club por cuenta ajena en régimen laboral.
El club obtuvo mediante acuerdo con la sociedad la cesión del derecho a la explotación de la imagen del deportista.
Los rendimientos del trabajo obtenidos en 2016 por el deportista son inferiores al 85% de la suma de estos y la contraprestación a cargo del club a la sociedad: 100.000 < 85% (100.000 + 400.000).
Según el artículo 92.3 de la Ley del IRPF la renta a imputar será: 446.000 euros.
El valor de la contraprestación del club a la sociedad: 400.000 euros. Más el ingreso a cuenta del IRPF del deportista, regulado en los artículos 92.8 de la Ley del IRPF y 107 del Reglamento del IRPF, que en aplicación del artículo 101 de la Ley del IRPF será el 24%, resultando 96.000 euros. Luego habrá que restar la cantidad que percibió el deportista por la primera cesión que dijimos que fueron 50.000 euros. Según el artículo 96.2 de la Ley del IRPF los dividendos percibidos no se integran en la base imponible.
El período impositivo de imputación es el del 2016 ya que el club ha efectuado todo el pago a la sociedad en este período y además el deportista es contribuyente por el IRPF.
En cuanto a la deducción de la cuota por doble imposición. Imaginemos que el gravamen soportado por la sociedad no residente por la contraprestación del club fuese del 20% correspondiente al Impuesto sobre sociedades. Ese 20% se aplicará sobre la renta que se ha imputado -446.000 euros-, pero que también ha sido gravada en la sociedad -400.000 euros-. En consecuencia, será deducible el 20% de 400.000, que resultan 80.000 euros. Por otro lado, tendríamos el gravamen soportado por los dividendos percibidos de la sociedad, que son 7.500 euros (15% de 50.000). El límite de estas dos deducciones sería la cuota íntegra correspondiente a las rentas imputadas. Que en este supuesto no parece que llegase al mismo por lo que serían deducibles de la cuota líquida 87.500 euros.
Asimismo resulta trascendental la protección de todos los signos asociados a la imagen de los clubes y deportistas: marca, nombre comercial, diseño y copyright. Para ello habrá que conocer la Ley 17/2001 de Marcas, de 7 de diciembre; la Ley del Diseño 20/2003, de 7 de julio; el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, regularizando, aclarando y armonizando las disposiciones legales vigentes sobre la materia, concretamente para conocer la regulación legal de los derechos de autor y acudir a la Ley 3/1991, de 10 de enero, para la protección por competencia desleal.
Seas Federación, club, asociación o deportista de cualquier disciplina deportiva, podemos ayudarte con la protección de los derechos de imagen, cesión y tributación de los mismos; así como ejercitar acciones civiles o penales en un procedimiento judicial o dirigiendo la defensa de los mismos, en función de vuestro caso concreto e intereses.
Te ayudamos con la protección de los derechos de imagen,
cesión y tributación de los mismos.
Cuando se habla del contrato de esponsorización deportiva o de patrocinio publicitario, debe tenerse en cuenta que se trata de una herramienta útil de apoyo a determinados ámbitos sociales, bien sea en el ámbito de la cultura, de la ciencia y por supuesto del deporte. Dicha herramienta social puede comprender múltiples figuras jurídicas con diferentes consecuencias sobre todo tributarias: donaciones simples, donaciones modales, convenios de colaboración empresarial en actividades de interés general, contratos de patrocinio publicitario y figuras jurídicas similares.
Por lo tanto, no hay que confundir el apoyo económico a través de esta herramienta social con sus diferentes manifestaciones contractuales mediante el que se materializa en la práctica dicha aportación económica a Federaciones, clubes, sociedades anónimas deportivas, asociaciones, deportistas, etc. Cuando dichas aportaciones económicas se articulan con un claro objeto publicitario nos encontramos ante una manifestación publicitaria que nuestro ordenamiento jurídico denomina contrato de patrocinio publicitario o esponsorización. Sin embargo, cuando no existe ese fin publicitario nos encontraremos ante otras figuras jurídicas (donaciones, subvenciones, etc.).
La Ley 49/2002, de 23 de diciembre, regula el régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo. Sin embargo, el contrato de patrocinio deportivo o de esponsorización se regula en el el artículo 24 de la Ley 34/1988, que lo define como aquel mediante el que el patrocinado, a cambio de una ayuda económica para la realización de su actividad deportiva, benéfica, cultural, científica o de otra orden, se compromete a colaborar en la publicidad del patrocinador.
Por consiguiente, la obligación del patrocinado -Federación, club, sociedad anónima deportiva, asociación, deportista, entrenador, etc- se fundamenta en colaborar publicitando al patrocinador, dicha colaboración puede instrumentarse de diferentes formas: situando el nombre o el logo en la indumentaria deportiva, introduciendo su nombre o logo en la página web del patrocinado, por ejemplo el Real Madrid CF situando el nombre de su patrocinador Fly Emirates en su camiseta o en su página web; posicionando su nombre en la misma denominación del correspondiente equipo, por ejemplo el equipo ciclista profesional Movistar Team, etc.
Por otro lado, la obligación del patrocinador -normalmente empresa pública o privada- se sustenta en la aportación económica al patrocinado. Contraprestación económica que puede instrumentarse de múltiples formas: entregando dinero, entregando material deportivo, cediendo máquinas o instalaciones, etc.
¿Los patrocinadores tienen algún tipo de responsabilidad fiscal, laboral o de cualquier otro tipo frente a terceros por el simple hecho de haber suscrito un contrato de patrocinio publicitario con un patrocinado?
Por lo general, podría descartarse la responsabilidad del patrocinador por las relaciones de su patrocinado con terceros. A modo de ejemplo, en la jurisdicción laboral, no se puede responsabilizar al patrocinador de las obligaciones laborales del patrocinado con sus deportistas profesionales en el caso de que el patrocinado fuese un club.
Dado que el contrato de patrocinio frecuentemente es confundido con otras figuras jurídicas (donaciones, convenios de colaboración empresarial, etc) de las que derivan diferentes derechos y obligaciones, con distintas consecuencias tributarias para las partes que intervienen, seas patrocinador o patrocinado si deseas conocer la forma más favorable posible para instrumentar jurídicamente tu situación ponte en contacto con nosotros.
Firma tus contratos de patrocinio publicitario con total seguridad.