Source: https://elsancarlistau.com/2017/09/03/las-redes-sociales-y-el-derecho-a-la-libre-expresion/
Timestamp: 2018-08-20 02:38:45
Document Index: 38545570

Matched Legal Cases: ['artículo 35', 'artículo 18', 'artículo 4', 'artículo 7', 'artículo 11', 'artículo 5']

Las redes sociales y el derecho a la libre expresión – ESU
Las redes sociales y el derecho a la libre expresión
opinionfreddy	en 3 septiembre, 2017
Las redes sociales se han vuelto indispensables para el principio de realidad humano: háblese del factor laboral, académico, empresarial, familiar, entre otros. Son herramientas versátiles, accesibles y de uso viable, ya que se adecuan a las diferentes necesidades de los individuos. Su usabilidad, conduce interminables actitudes sociales; pero todas estas con la finalidad de comunicar.
El uso frecuente de estas, por lo general, es hacernos escuchar, aunque no sea una intención primaria a la hora de utilizarlas. Empero, en cada acción que se realiza al interactuar, mediante la hipercodificación que ofrecen, siempre se estarán relacionando signos, cuyo resultado será transmitir, como diría Voloshinov (1992), una ideología. Con un like, se comparte información propia o de otros; se retuitea, se da fav, se envían reacciones, y otras posibilidades más que ofrecen estas plataformas virtuales, las cuales permiten emitir opiniones, sentimientos, puntos de vista y valoraciones.
Sin discusión, el opinar es un derecho humano constitucional que pertenece a todos. Las redes sociales, sin duda alguna, son una excelente herramienta para que este derecho sea garantizado. El artículo 35 de la Constitución Política de la República de Guatemala, establece que podemos emitir nuestra opinión, tanto en lo público como en lo privado, sin que exista algún tipo de censura. Asimismo, la Declaración de los Derechos Humanos, en su artículo 18, también establece este derecho.
Pero existe el problema del analfabetismo funcional, porque convertimos el derecho de opinar en una violación, ¿en qué sentido?, para esto, vale la pena preguntarse ¿Qué hacemos con nuestras opiniones?, y segundo ¿Qué hacemos con las opiniones de los demás? Para responder la primera interrogante, hay que resaltar que, un factor muy común es pensar que las personas, al tener derecho a la libre emisión del pensamiento, están respaldados para decir cualquier cosa. También, asumen que lo que dicen debe ser respetado porque tienen derecho a decirlo, despreocupándose si ofenden a los demás con lo que han argumentado.
Esta actitud viola los derechos de quienes son ofendidos, aunque cueste aceptarlo, la Constitución, en su artículo 4, declara que todos tenemos derecho a ser protegidos contra toda discriminación; de igual manera, la Declaración Universal, también lo dicta en su artículo 7. El mismo instrumento en su artículo 11, recalca que todas las personas tienen derecho a no ser objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada o familiar. También a los ataques a su reputación, y que la ley debe proteger a los individuos de estas cosas.
La respuesta a la segunda repara en que, otra actitud que se ha vuelto común dentro de las redes sociales, es atacar las opiniones de los demás, y esto porque son consideradas equivocadas, o bien, porque son contrarias a “x” o “y” ideología. Últimamente se han visto variedad de discusiones en las redes sociales, con relación a cuestiones de coyuntura política, porque la mayoría de opiniones de los usuarios son arbitrarias. Estas disputas contienen insultos, discriminaciones y un discurso verbal e icónico, que pareciera estar fundado en el odio, alimentándolo ciegamente. Lamentablemente, con estos actos consciente e inconscientemente, se viola el derecho de los otros a opinar, anteponiendo el propio.
Al final, es importante traer a la memoria y considerar lo expresado por dos grandes pensadores antaño, Santo Tomás de Aquino, al declarar que: “Mi libertad se termina donde empieza la de los demás”, y a Francois de la Rochefoucauld, cuyo aforismo dicta: “La libre comunicación de los pensamientos y las opiniones, es uno de los derechos más preciados”. Asimismo, lo tipificado en el artículo 5 de la Constitución, “toda persona tiene derecho a hacer lo que la ley no prohíbe”, este derecho está denominado como libertad de acción.
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