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Timestamp: 2017-06-26 19:01:20
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Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 34', 'Artículo 61', 'Artículo 87', 'Artículo 88', 'Artículo 89', 'Artículo 90', 'Artículo 96', 'Artículo 97', 'Artículo 117', 'Artículo 126', 'Artículo 140', 'Artículo 145']

PLVSVLTRA: marzo 2012
LA PEPA: EL SUEÑO CONSTITUCIONALISTA. VII. LA CONSTITUCIÓN NAPOLEÓNICA.
A continuación, algunos de los artículos de la llamada por Napoleón Constitución Española.
En el nombre de Dios Todopoderoso: Don José Napoleón, por la gracia de Dios, Rey de las Españas y de las Indias: Habiendo oído a la Junta nacional, congregada en Bayona de orden de nuestro muy caro y muy amado hermano Napoleón, Emperador de los franceses (...).
Hemos decretado y decretamos la presente Constitución (...).
TÍTULO 1 DE LA RELIGIÓN Artículo 1. La religión Católica, Apostólica y Romana, en España y en todas las posesiones españolas, será la religión del Rey y de la Nación, y no se permitirá ninguna otra.
TÍTULO II DE LA SUCESIÓN DE LA CORONA Artículo. 2. La Corona de las Españas y de las Indias será hereditaria en nuestra descendencia directa, natural y legítima, de varón en varón, por orden de primogenitura y con exclusión perpetua de las hembras. En defecto de nuestra descendencia masculina natural y legítima, la Corona de España y de las Indias volverá a nuestro muy caro y muy amado hermano Napoleón.
Artículo 34. Las plazas de senador serán de por vida.
TÍTULO IX DE LAS CORTES Artículo 61. Habrá Cortes o Juntas de la Nación, compuestas de 172 individuos, divididos en tres estamentos, a saber: El estamento del clero. El de la nobleza. El del pueblo.
Para ser diputado por las provincias o por las ciudades se necesitará ser propietario de bienes raíces.
Artículo 87. Los reinos y provincias españolas de América y Asia gozarán de los mismos derechos que la Metrópoli. Artículo 88. Será libre en dichos reinos y provincias toda especie de cultivo e industria. Artículo 89. Se permitirá el comercio recíproco entre los reinos y provincias entre si y con la Metrópoli. Artículo 90. No podrá concederse privilegio alguno particular de exportación o importación en dichos reinos y provincias
TÍTULO XI DEL ORDEN JUDICIAL Artículo 96. Las Españas y las Indias se gobernarán por un solo Código de leyes civiles y criminales. Artículo 97. El orden judicial será independiente en sus funciones.
El Rey nombrará todos los jueces.
Las aduanas interiores de partido a partido y de provincia a provincia quedan suprimidas en España e Indias. Se trasladarán a las fronteras de tierra o de mar. Artículo 117. El sistema de contribuciones será igual en todo el reino. Artículo 126. La casa de todo habitante en el territorio de España y de Indias es un asilo inviolable: no se podrá entrar en ella sino de día y para un objeto especial determinado por una ley, o por una orden que dimane de la autoridad pública.
Artículo 140. Los diferentes grados y clases de nobleza actualmente existentes, serán conservados con sus respectivas distinciones, aunque sin exención alguna de las cargas y obligaciones públicas, y sin que jamás pueda exigir la calidad de nobleza para los empleos civiles ni eclesiásticos, ni para los grados militares de mar y tierra. Los servicios y los talentos serán los únicos que proporcionen los ascensos. Artículo 145. Dos años después de haberse ejecutado enteramente esta Constitución, se establecerá la libertad de imprenta.
La constitución napoleónica o Estatuto de Bayona, no es, según Solé Tura y Aja, Constituciones y periodos constituyentes en España (1808-1936), una constitución ya que la elaboraron representantes de un rey extranjero que no pudo consolidar su reinado. Según este mismo autor sería una Carta Otorgada.
No obstante, puede considerarse el germen de todas las constituciones españolas ya que "provocó la elaboración de una constitución alternativa por quienes se enfrentaban a la invasión napoleónica".
LA PEPA: EL SUEÑO CONSTITUCIONALISTA. VI. PROCLAMACIÓN DE JOSÉ BONAPARTE COMO REY DE ESPAÑA. JUNIO DE 1808.
Como afirma Artola, M. en La burguesía revolucionaria, los planes de Napoleón cambiaron a partir de la renuncia de Carlos IV. Ahora les obligaría a abdicar a sus derechos así como a sus descendientes, y los cedería a él mismo. Desde ese momento, Napoleón podía nombrar rey a quien quisiera, siempre que mantuviera la unidad del reino y conservase el catolicismo como única religión.
Napoleón utilizaría las Cortes para entronizar a José I y otorgar la primera constitución a España, lo cual era del agrado de los grupos partidarios de la reforma de la monarquía.
He aquí el texto de proclamación de José Bonaparte como rey de España. Junio de 1808.
La Junta de Estado, Consejo de Castilla, la villa de Madrid, etcétera, habiéndonos por sus exposiciones hecho entender que el bien de España exigía que pusiese prontamente término al interregno, hemos resuelto proclamar, como Nos proclamamos por las presentes, Rey de España y de las Indias a nuestro muy amado Hermano José Napoleón, actualmente Rey de Nápoles y Sicilia. Garantizamos al Rey de las Españas la independencia e integridad de sus estados, así los de Europa, como los de África, Asia y América. Y encargamos que el Lugar-Teniente General del reino, los ministros y el Consejo de Castilla hagan expedir y publicar la presente proclamación en las formas acostumbradas, para que nadie puede alegar ignorancia. Dado en nuestro palacio imperial de Bayona el 6 de junio de 1808. Napoleón. Por el Emperador, el ministros Secretario de Estado Hugo B. Maret. Gaceta de Madrid, 14 de junio de 1808.
LA PEPA: EL SUEÑO CONSTITUCIONALISTA. IV. EL MOTÍN DE ARANJUEZ.
El motín de Aranjuez fue preparado por una parte de la nobleza, el apoyo del clero. Un golpe de estado encaminado a frenar una serie de reformas molestas para los defensores del antiguo régimen, si bien el pueblo lo veía como la liberación del Príncipe de Asturias frente a las maquinaciones del valido Godoy. Intervino de manera directa una parte del pueblo que dependía directamente de quienes lo organizaron. El resultado fue la caída de Godoy, la abdicación de Carlos IV y la subida al trono de Fernando VII.
LA PEPA: EL SUEÑO CONSTITUCIONALISTA. III. REPERCUSIÓN DE LA POLÍTICA NAPOLEÓNICA.
Las ideas de los girondinos de extender la revolución a toda Europa y, por tanto, conquistarla, triunfaron finalmente. Europa se enfrenta a las ideas revolucionarias y a su carácter expansionista.
Los pueblos conquistados integraban el imperio y por tanto lo mantenían con sus impuestos y con sus levas, pero en el plano económico no podían hacer sombra a la productividad francesa. Se trataba de que esos países fuesen mercados en los que colocar los productos franceses y que a su vez fuesen proveedores de su industria. En definitiva, una política vejatoria que acompañada de decretos contra los países conquistados, no buscaba otro fin que el de la consolidación de la burguesía francesa.
Desde luego que en ese terreno, iba a toparse con el poderío de Inglaterra quien, de una manera indirecta, iba a apoyar cualquier movimiento de liberación en Europa así como competir buscando mercados en los que colocar los productos de su industria.
La lucha en ambos terrenos estaba servida y, por eso, la Península Ibérica cobraba un interés especial. España y Portugal eran dos potencias coloniales; la primera poseía una gran armada que podía servir a los intereses de Francia para combatir a Inglaterra en el mar. La segunda era aliada de Inglaterra y eso la convertía en enemigo real.
Tras el fracaso de Trafalgar, 1805, el tratado de Fontainebleau, 1807, sella el reparto de Portugal, al sur del cual Godoy, el Príncipe de la Paz constituiría un pequeño reino después de que las tropas francesas penetrasen por España para consumar la ocupación del vecino país.
Como dijo Aymes: "La expedición a España deriva de una serie de consideraciones entre las que se encuentran mezcladas la debilidad militar del estado vecino, la complacencia de los soberanos españoles, la presión de los fabricantes franceses, la necesidad de arrojar a los ingleses de Portugal, la enemistad del Emperador hacia la dinastía de los Borbones y los imperativos de una estrategia política para el conjunto del Mediterráneo.
Pues bien, Napoleón esperaba que España ayudase a Francia a cumplir los objetivos de la ocupación de Portugal, pero además, esperaba que España quedase inmediatamente incorporada al sistema imperial. El propio Napoleón en Santa Elena diría: "Esta desgraciada guerra me perdió". Y es que Napoleón contaba con que sus tropas conocieran bien el terreno, con que el enemigo no empleara los mismos métodos, y esperaba combatir contra ejércitos tradicionales y no contra un pueblo volcado en la guerrilla.
Las horas transcurren indiferentes,
entre esta sucesión desordenada
de instantes lapidados,
esta maraña, este devaneo
de anhelos anclados a una esperanza
incierta. No ha lugar para el sediento
donde las sombras perfilan su memoria
como un grito ante el abismo del olvido,
no ha lugar si todo está ya listo para sentencia.
Un pálpito de formas
incorpóreas, sin identidad,
exhibe su lamento obsceno,
diluye en círculos sus átomos de luz.
Y replican, y apelan,
sacuden, golpean
sus cónicos vórtices.
Qué quieren,
sino el vértigo y la pena,
el desgarro y la angustia.
Cinco por una,
cinco. Cinco por
dos, diez. Cinco por
tres, quince. Cinco
por cuatro, veinte.
son veinticinco.
Cinco por seis,
son treinta. Cinco
por siete, treinta y cinco. Cinco por
ocho, cuarenta.
Cinco por nueve
Cinco por diez
cincuenta. Ya.
e. u. v.-Ser un h. o. e. por ti t. c. i.
desde el punto celular de encuentro donde se fraguan losdeeneís...
-Ser la “O” de los hangares,la nave nodriza de los cielos subcutáneos que parte para surcar un espacio cavernoso y acabar absorbido,después de un corto viaje, por la trompade un paquidérmico a g u j e r negro de alquiler.
Y que acudan al punto de encuentrodel orden de trescientos millones de microorganismos cometariosssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssstan sólo por ser tu abracadábrico huevo de amor.
Un cielo negro, plomizo se derrumba.
En la soledad de su laboratorio, el eminente doctor Eggson ha abierto la caja de Pandoracontra las nubes de hormigón.
El baile ha comenzado:“Equis” e “y”danzan en la cava. El señor Mendel teje una quiniela y echa cuentas:-¿Color de ojos?-Arco iris.-¿Personalidad?-Unknown.Ciento treinta micras de grosor,diez millonésimas de gramo de peso...Si multiplicamos por cuatro mil su longitud,por dos millones su peso,finalmente obtendremos “xy” o en su defecto “yy”.Che sarà, sarà.
Colonizar tus rojizas playas intestinas,tus acantilados carnosos,multiplicarme cada doce horas,dividirme ,tal vez, clonarme hasta el infinitoy organizarme junto a las calas para ad-herirme a ellas como fresco chapapote.Luego, más tarde, brindar por ti con fino plancton.
Construir bajo el blindaje orgánico,bombear combustible desde la atalaya azuly crecer, y expandirse a golpes de lunasen ramales incipientes, desde el muñón oval,compartiendo segundos de ozono violáceo que alimentenuncordónsalomónicocomountornados r e t a t e p n e n e desde el hormigón plúmbeo.
La materia gris se hinchará como un aerostático que se mira elombligo y se liba el pulgar.
Mi autocoloniadiseñará un sistema de radaressobre la superficie de los globos de hidrógeno.De momento, utilizawalkie talkiespara comunicárse-te-me.
IV Al son de la “equis” y de la “y” se desata una discusión
T E: E N N D C E A ST R
“Él es el alien intraterrestre y ventral con voluntad de batracio,está más cerca del monstruo ciclópeo, visto de perfil,que de la judía pinta de los pucheros;o del riñón de pollo arrojado al cubo de los desperdicios,o de la oreja de Van Gogh.Su sexo se distinguiría desde la bóveda planetaria si se peinara la estratosfera.
Desarrollarme en estructuras superiores,generar un complejo sistema autónomoy muy demócrata,-al ritmo de los yunques y los martillos-.Lejos, muy lejos del periodo oval,saborear las mieles de laIndependencia. -Bon voyage!Y en Carnavales, disfrazarme de tu esqueletohasta implantarme, más allá de los tejidos sintéticos o naturales,en tu médula;ser nueva médula.
Y ahora, como Eggson en sus ratos de ocio,en mi soledad acuática, habito en ticomo los terremotos, como el topo de los huertos.Emano como los géiserescon mi traje de vérmix caseoso sobre mi piel de cochinilloy luzco complementos de lanugo,encarnado sobre tus playas iniciadoras.
Y que crezca mi peluca lacia de tallos tiernos.
¡Viva yo y mi Adeene!¡Por mí, por todos los que piensan como yoy por mí el primero!¡Cambio una piel de gorrinopor otra de sebo fino!¡INDEPENDENCIA!¡Que nadie se engañe!Distingo un amanecerentre mil atardeceresal otro lado de los cristales, de los velos e, incluso, de los cielos de cemento.¡Que nadie se engañe!Cuando llegue la hora, descenderé por el tobogánde la luz al otro lado del punto de encuentro yentoncessabréis del monstruo irracional que hay en mí.
No creáis en las mentiras de la nueva humanidad.
Tras el horror del sigo XX, existe un horror mucho mayor en el nuevo pacifismo sobre el que se adormece un Occidente que enarbola a media asta la trasnochada bandera de la Revolución Francesa. ¡Que no nos tomen el pelo con esa falacia, ni siquiera un sueño, que alimenta el tsunami devastador de hambre, miseria y muerte que acabará sepultándolo!
Hoy, la libertad de Occidente se exhibe en escaparates de saldo ante los cuales se agolpa una muchedumbre sin esperanza. Hoy, la libertad se vende , y con ella, se desvanece el sueño de justicia de los hombres; hoy, la libertad se regala, se embala, se ornamenta con lazos de colores y se pavonea por las pasarelas del mundo, pero se exporta la opresión y el servilismo al imperialismo de siempre.
Y qué decir del manido y postmoderno concepto de igualdad con el que se justifica la mediocridad de las masas o la fascinación por las modas; el dirigismo del poder y la laxitud en las costumbres son los pilares que sostienen la globalización planetaria, el nuevo imperialismo. Ni somos iguales ni queremos serlo.
Recoged la proclama de los Derechos del Hombre y prendedla fuego en la hoguera de la fraternidad. El Congreso de las Naciones Unidas es una comedia al servicio del poder, una farsa de lúgubres espíritus en busca de enemigos que doblegar en nombre de la paz.