Source: https://www.scribd.com/document/170624608/Incidencia-prospecciones-petroliferas
Timestamp: 2017-12-12 04:45:13
Document Index: 136435791

Matched Legal Cases: ['artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 18', 'artículo 2', 'artículo 18', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 2', 'artículo 6', 'artículo 45', 'artículo 6', 'artículo 9']

INFORME DEL CONSEJO CIENTÍFICO DEL COMITÉ MaB
I. ANTECEDENTES………………………………………………………………….. 3 II. SITUACIÓN DE LAS ZONAS AUTORIZADAS PARA INVESTIGACIÓN DE HIDROCARBUROS……………………………………………………………....6 III. DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN ACTUAL……………………………….... 8 III.1. FUERTEVENTURA……………………………………………………….. 8 III.1.1. Zonificación de la RB de Fuerteventura………………………….….8 III.1.2. Ecosistemas de la RB de Fuerteventura……………………………. 10 a) Ecosistema marino b) Zona litoral c) Ecosistemas específicos o azonales c.1) Jables c.2) Saladares c.3) Salinas d) Aves marinas e) Cetáceos III.1.3. Figuras de Protección……………………………………………….16 a) Red Natura b) Espacios Naturales Protegidos de Canarias c) Otras figuras III.2. LANZAROTE……………………………………………………………. 24 III.2.1. Zonificación de la RB de Lanzarote………………………………. 24 III.2.2. Ecosistemas de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote………….. 26 a) Ecosistema Marino b) Zona Litoral b.1) Playas b.2) Acantilados costeros b.3) Islotes b.4) Macizo de los Ajaches b.5) Yacimientos paleontológicos b.6) Saladares c) Ecosistemas específicos o azonales c.1) Médanos litorales (dunas) c.2) Barrancos c.3) Salinas c.4) Malpaíses y Tubos volcánicos III.2.3. Figuras de protección……………………………………………..33 a) Red Natura b) Espacios Naturales Protegidos de Canarias c) Otras Figuras III.3. EL AGUA EN FUERTEVENTURA Y LANZAROTE…………………37
IV. ANÁLISIS Y VALORACIÓN DE POSIBLES IMPACTOS EN LAS RB DE FUERTEVENTURA Y LANZAROTE, ASÍ COMO EN SUS PROXIMIDADES, POR CONTAMINACIÓN CON HIDROCARBUROS…………………………………....39 IV.1. COMPORTAMIENTO DE LAS MASAS DE AGUAS EN EL ENTORNO DE CANARIAS……………………………………………………………………….39 IV.2. POSIBLES IMPACTOS EN LOS ECOSISTEMAS Y SU BIODIVERSIDAD IV.2.1. Impactos generados por las perforaciones………………………..44 - Destrucción directa de comunidades de fondos - Contaminación de los fondos durante la perforación y restos de materiales - Impacto a medio-largo plazo sobre las comunidades de los fondos IV.2.2. Tipos de efectos sobre los organismos………………………….. 44 - Consideraciones generales. - Efectos sobre animales marinos - Efectos sobre la flora marina y costera IV.2.3. Afectación de espacios y especies protegidas…………………… 46 IV.2.4. Impacto sobre la calidad de las Aguas……………………………46 IV.2.5. Sobre la Economía y Modelo de Desarrollo…………………….. 47 V. CONCLUSIÓN…………………………………………………………………….47 VI. BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………………… 47
En la Comunidad Autónoma de Canarias existe actualmente un amplio debate sobre la conveniencia o no de la extracción de recursos petrolíferos “supuestamente” existentes en el océano Atlántico frente a las costas de las islas de Fuerteventura y Lanzarote. Si bien el tema estaba latente desde hace años se ha reabierto con la publicación del Real Decreto 547/2012 de 16 de marzo por el que se convalida el Real Decreto 1462/2001, de 21 de diciembre, que “otorgaba los permisos de investigación de hidrocarburos denominados Canarias 1, Canarias 2, Canarias 3, Canarias 4, Canarias 5, Canarias 6, Canarias 7, Canarias 8 y Canarias 9”. El R.D. 1462/2001 concedía a Repsol Investigaciones Petrolíferas, S. A., por un periodo de seis años, permisos de investigación de hidrocarburos en unas determinadas áreas definidas por sus coordenadas geográficas, señalando en el artículo 2º el siguiente programa de trabajos e inversiones a realizar durante el periodo autorizado:
a) “Primer año: Adquisición de 3.914 Km de sísmica 2D, reprocesado de 2.200 Km de sísmica 2D, interpretación de los datos sísmicos adquiridos e integración con los ya existentes en el área, estudio geoquímico para evaluar el potencial de las posibles rocas madres presentes en los permisos y estudio sísmico-estratigráfico de los almacenes. La inversión mínima para este primer año será de tres millones de euros. b) Segundo año: Adquisición de 3.000 Km2 de sísmica 3D, realización de procesados especiales y trabajos de geología y geofísica, siendo la inversión mínima para este segundo año de siete millones de euros. c) Tercer año: Perforación de un pozo exploratorio hasta una profundidad aproximada de 3.500 m y realización de trabajos geológicos y geofísicos, siendo la inversión mínima para este tercer año de diez millones de euros.
d) Cuarto, quinto y sexto año: Perforación de un segundo pozo exploratorio hasta una
profundidad aproximada de 3.500 m y realización de trabajos geológicos y geofísicos, con una inversión mínima durante estos tres años de diez millones de euros.”
Este R.D. 1462/2001 fue recurrido por diversas instituciones canarias y el 24 de febrero de 2004 la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo dictó sentencia estimando parcialmente los recursos presentados y, anulando el referido RD en cuanto se refiere a la autorización otorgada a las labores de investigación proyectadas correspondientes a los años tercero a sexto de su programa, es decir a los apartados c y d del artículo 2º, manteniendo los apartados a y b. Esta anulación se basó en la no inclusión expresa en el R.D. de medidas de protección medioambientales a las que obliga la Ley 34/1988 del Sector de Hidrocarburos en su artículo 18.3. En el año 2005 hubo un primer intento de convalidación de este R.D., incluso se creó un grupo de trabajo entre la Administración del Estado y la Comunidad Autónoma para analizar los aspectos medioambientales y jurídicos de la propuesta. No se llegó a ningún acuerdo al considerar el Gobierno de Canarias que la información ambiental aportada tenía grandes carencias y deficiencias, caso por ejemplo de la no consideración de aspectos relacionados con la incidencia de los sondeos sobre las especies protegidas, siendo muy preocupante la posible afección sonora a las especies de cetáceos de la
zona, o el efecto inducido del proyecto sobre especies, hábitats y espacios protegidos, de las zonas más cercanas a Lanzarote y Fuerteventura. También ya en esa fecha el Gobierno Autonómico reflejaba su intención de reclamar las competencias sobre su entorno marino. El actual R.D. 547/2012 realiza la convalidación del R.D. 1462/2001 mediante las siguientes modificaciones: “Uno. Se sustituyen los apartados c y d del artículo 2 del R.D. 1462/2001, por un único apartado
c) con la siguiente redacción: c) Tercer, cuarto, quinto y sexto año. Se perforarán al menos dos pozos exploratorios de 3.500 metros de profundidad aproximada y se realizarán estudios geológicos y geofísicos, todo ello con una inversión mínima de veinte millones de euros. Dos. Se introduce un nuevo artículo denominado medioambientales, con la siguiente redacción: 2bis. Medidas de protección
1. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 18.3 de la Ley 34/1998 de 7 de octubre, las medidas de protección medioambiental son las que se recogen en los documentos “Protección del Medio Ambiente en Operaciones de Adquisición de Sísmica Marina” y “Protección del Medioambiente en la Perforación de Sondeos Exploratorios Marinos”, presentados por los titulares de los permisos de investigación ante la Dirección General de Política Energética y Minas. Asimismo, se estará a lo dispuesto en el Texto Refundido de la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental de proyectos, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2008, de 11 de enero, y su normativa de desarrollo. Además, para la autorización de cada trabajo específico se deberá acompañar los siguientes estudios y planes: a) Documento inicial o documento ambiental, según se establece en el Texto Refundido de la Ley de Evaluación Ambiental de proyectos y, en su caso, estudio de impacto medioambiental, según proceda, para identificar y cuantificar todos los posibles impactos que podrían causar las operaciones que se pretenda realizar. b) Plan de Gestión Medioambiental con las medidas preventivas y correctivas previstas en relación con los impactos identificados. c) Plan de Contingencias Medioambientales para prever las medidas correctivas a adoptar en caso de contingencias medioambientales significativas, incluyendo la lucha contra la contaminación por derrames de hidrocarburos. 2. Las autorizaciones y permisos derivados del presente R.D. lo serán sin perjuicio de aquellas otras autorizaciones que los trabajos, construcciones e instalaciones necesarios para el desarrollo objeto de las mismas pudieran requerir por razones fiscales, de ordenación del territorio y urbanismo, de protección de medio ambiente, de protección de los recursos marinos vivos, exigencia de la correspondiente legislación sectorial o seguridad para personas y bienes.”
El actual R.D. 547/2012 ha sido igualmente recurrido por los Cabildos Insulares de Lanzarote y Fuerteventura así como por el Gobierno de Canarias, siendo variados los motivos, unos de carácter esencialmente jurídico y otros medioambientales. Entre los primeros se encuentran: a) Cuestiones competenciales en lo referente a quién debe emitir las autorizaciones de exploración y los permisos de investigación. La Ley 34/1998 señala que es
competencia autonómica cuando la exploración se realiza en zona terrestre y del Estado cuando es en el ámbito marino o en el mar y la tierra simultáneamente (artículo 3.2). Con motivo de la modificación de esta Ley, en 2007, el Gobierno de Canarias planteó un recurso de inconstitucionalidad reivindicando su competencia también en la zona marina. Igualmente considera que con la aprobación de la Ley 44/2010 de Aguas Canarias no es ya de aplicación el artículo 3.2 de la Ley 34/1998. Hay pues una discrepancia clara entre ambas administraciones. b) La procedencia o no del uso de un procedimiento de convalidación de un acto que fue declarado nulo por el Tribunal Supremo. c) Con independencia de lo anterior, las instituciones recurrentes consideran que la convalidación del R.D., en todo caso, debe limitarse a la subsanación de los defectos que hubieran dado lugar a la anulación, es decir a la falta de medidas medioambientales y no a otras cuestiones. En este caso el segundo R.D. modifica el número de pozos exploratorios, mientras que en el R.D. 1462/2001 se habla de perforación de dos pozos (puntos c y d), en el R.D. 547/2012 se dice “Se perforarán al menos dos pozos exploratorios…” d) Vigencia o no de las autorizaciones de los puntos a y b del artículo 2 del R.D. 1462/2001 que no fueron anulados en la Sentencia del Supremo, y cuyo plazo de realización está superado. Si bien el nuevo R.D. 547/2012 introduce un artículo de Medidas de protección medioambientales su redacción no está exenta tampoco de polémica. Se discute, entre otros: a) Si este R.D. incumple el procedimiento establecido para proyectos en la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental 1/2008. En el anexo II, grupo 3, letra a), apartado 4 de esta Ley se menciona expresamente las perforaciones petrolíferas entre las perforaciones profundas. Al ser las que nos ocupan de 3.500 m de profundidad se entiende que están incluidas en este epígrafe. En consecuencia se considera que debería realizarse la declaración de impacto ambiental previamente a la Autorización. b) En sentido similar al epígrafe anterior se considera que el R.D. puede vulnerar el artículo 6.3 de la Directiva 92/43, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres, al instar éste a un control previo a la autorización, mediante una adecuada evaluación, en el caso de proyectos que puedan afectar de forma apreciable a esos lugares. En la zona directamente afectada por las prospecciones, como en las proximidades, se localizan importantes poblaciones de vegetales y animales marinos protegidas por directivas comunitarias. c) La Ley de Patrimonio y Diversidad, en su artículo 45.4, transpuso el artículo 6.3 de la Directiva de Hábitats, por lo que se considera que puede ser igualmente vulnerada por el R.D. En el momento de redactar este informe se han emitido algunas sentencias desfavorables a los recurrentes pero se han generado otros nuevos recursos en diferentes instancias. Existe también la opinión de que la urgencia en la convalidación del R.D. es para obviar la nueva reglamentación de la Unión Europea sobre “Seguridad de las actividades de
prospección, exploración y producción de petróleo y de gas mar adentro” que se prevé sea aprobada próximamente. En su exposición de motivos se dice “Un accidente grave que se produjese en cualquiera de las instalaciones mar adentro de Europa daría lugar a cuantiosas pérdidas materiales, causaría daños al medio ambiente, a la economía y las comunidades locales y a la sociedad, y pondría en peligro las vidas y la salud de los trabajadores”. Por ello plantean normas más rigurosas, con criterios claros de responsabilidad a fin de instaurar un cambio de mentalidad en la industria que contribuya a la reducción de riesgos. El nuevo proyecto de Reglamento fija normas que cubren el ciclo de vida de todas las actividades de prospección y producción, desde su diseño hasta el desmantelamiento final de la instalación. Introduce requisitos en materia de prevención y de reacción eficaces frente a accidentes. Abarca desde concesión de licencias, verificadores independientes, inspecciones, transparencia, reacción en caso de emergencia, dimensión internacional, autoridades competentes en materia de instalaciones marinas de la UE, y responsabilidad de las empresas petrolíferas que será total frente a los daños medioambientales que causen a las especies marinas protegidas y a los hábitats naturales, además de ampliar considerablemente, en el caso de los daños a las aguas, la zona geográfica de responsabilidad. Hay que señalar que al margen de los aspectos jurídicos hay una gran preocupación en la población de las islas de Lanzarote y Fuerteventura, las más cercanas a las zonas de exploración, que han apostado por un modelo económico, relacionado con el turismo, basado en la preservación del medio ambiente y en un uso sostenible del mismo. Normas emitidas por los Gobiernos Insulares así lo acreditan, como también entre otras la apuesta que hicieron en su día las dos islas por ser Declaradas Reservas de la Biosfera, no sólo en el total de la superficie terrestre sino también en su entorno marino. Entendemos que el Informe que nos solicitan se refiere al impacto que las prospecciones petrolíferas, e hipotéticos vertidos, pueden tener en la biodiversidad canaria, y muy especialmente de las islas orientales de Lanzarote y Fuerteventura, y por tanto en estas dos Reservas de la Biosfera. Correspondiendo a otras instancias el análisis jurídico y la toma de decisiones.
II. SITUACIÓN DE LAS ZONAS INVESTIGACIÓN DE HIDROCARBUROS
El permiso de investigación de hidrocarburos concedido a Repsol se circunscribe a las áreas que se señalan en las tablas 1, 2 y 3 (CANARIAS 1 a 9), donde se definen los vértices de los límites de cada una de ellas por las coordenadas geográficas con las longitudes referidas al meridiano de Greenwich. Se indica, igualmente, las hectáreas que ocupan.
Tabla 1 CANARIAS-1 45.204 ha Latitud N Longitud O 28º 15’ 13º 45’ 28º 15’ 13º 30’ 28º 05’ 13º 30’ 28º 05’ 13º 45’ CANARIAS-2 75.340 ha Vértice Latitud N Longitud O 1 28º 25’ 13º 45’ 2 28º 25’ 13º 20’ 3 28º 15’ 13º 20’ 4 28º 15’ 13º 45’ CANARIAS-3 37.670 ha Vértice Latitud N Longitud O 1 28º 30’ 13º 40’ 2 28º 30’ 13º 15’ 3 28º 25’ 13º 15’ 4 28º 25’ 13º 40’
Tabla 2 CANARIAS-4 45.204 ha Latitud N Longitud O 28º 35’ 13º 40’ 28º 35’ 13º 10’ 28º 30’ 13º 10’ 28º 30’ 13º 40’ CANARIAS-5 52.738 ha Vértice Latitud N Longitud O 1 28º 40’ 13º 35’ 2 28º 40’ 13º 00’ 3 28º 35’ 13º 00’ 4 28º 35’ 13º 35’ Tabla 3 CANARIAS-7 90.408 ha Latitud N Longitud O 29º 00’ 13º 15’ 29º 00’ 12º 45’ 28º 50’ 12º 45’ 28º 50’ 13º 15’ CANARIAS-8 89.544 ha Vértice Latitud N Longitud O 1 29º 10’ 13º 10’ 2 29º 10’ 12º 40’ 3 29º 00’ 12º 40’ 4 29º 00’ 13º 10’ CANARIAS-9 89.544 ha Vértice Latitud N Longitud O 1 29º 20’ 13º 05 ‘ 2 29º 20’ 12º 35’ 3 29º 10’ 12º 35’ 4 29º 10’ 13º 05’ CANARIAS-6 90.408 ha Vértice Latitud N Longitud O 1 28º 50’ 13º 25’ 2 28º 50’ 12º 55’ 3 28º 40’ 12º 55’ 4 28º 40’ 13º 25’
En la figura 1 se puede observar la situación de las islas de Lanzarote y Fuerteventura en el contexto del archipiélago canario, y en la figura 2 la localización de las áreas autorizadas para la investigación de hidrocarburos en relación a estas dos islas.
Figura 1. Situación de Fuerteventura y Lanzarote en el contexto del archipiélago canario
Figura 2. Localización de las áreas autorizadas para las prospecciones de hidrocarburos en relación a las islas de Fuerteventura y Lanzarote
III. DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN ACTUAL
Teniendo en cuenta que son las islas orientales de Lanzarote y Fuerteventura las que se verían más afectadas por una supuesta contaminación de hidrocarburos nos centraremos en ellas.
III.1. FUERTEVENTURA
III.1.1. Zonificación de la RB de Fuerteventura La isla de Fuerteventura fue declarada Reserva de la Biosfera en 2009, es la segunda en extensión del archipiélago canario (1664 km2, incluyendo la isla de Lobos situada al NE) y la más cercana al continente africano. La RB tiene una superficie de 354.268 ha, de las cuales 166.432 ha corresponden a zona terrestre y 187.836 ha son marinas. Es decir la franja marina insular catalogada como RB es algo más de la mitad de su extensión. Es la isla con la riqueza marina más importante del Archipiélago, debido por un lado, a que es la que tiene una mayor plataforma, lo cual permite una importante riqueza en zonas someras, con la presencia de las principales comunidades de sebadales de Canarias y, por otro, a que existe una mayor interconexión con la costa africana por la existencia de aguas comunes. Las especiales características y la singularidad del
medio marino insular, permiten la existencia de comunidades y especies de extraordinario interés para la ciencia y los recursos pesqueros. En la figura 3 se refleja la distribución de la zonificación de la RB y en la tabla 4 las hectáreas que ocupan cada una de las zonas.
Figura 3. Distribución de la Zonificación de la RB de Fuerteventura
Tabla 4. Zonificación de la RB de Fuerteventura
Zonificación Reserva de la Biosfera
ha 60517 13785
% 36,36 7,34
Zona Núcleo Terrestre (% terrestre) Zona Núcleo Marina (% marino)
Zona núcleo (% sobre total de la RB)
Zona tampón terrestre (% terrestre) Zona tampón marina (% marino)
47062 150793
28,28 80,28
Zona tampón (% sobre total de la RB)
Zona de transición terrestre (% terrestre) Zona de transición marina (% marino)
58853 23258
35,36 12,38
Zona de transición (% sobre total de la RB) Total
82131 354268
III.1.2. Ecosistemas de la RB de Fuerteventura Los ecosistemas existentes en la RB de Fuerteventura se reflejan en la figura 4. Nos centraremos en aquellos que pueden quedar más afectados por supuestos vertidos de hidrocarburos.
Figura 4. Ecosistemas de la RB de Fuerteventura
a) Ecosistema Marino Fuerteventura es una de las pocas RB que incluye el medio marino en todo su perímetro litoral. Posee un ecosistema marino bien conservado, en general, y alberga una biodiversidad marina de gran interés, ya que en sus aguas se recoge la influencia de los aportes biológicos de las corrientes marinas procedentes de la zona caribeña, mediterránea y atlántico-africana. La variabilidad en cuanto a temperatura del agua y contenido de nutrientes, motivada por la existencia de afloramientos, propicia una alta productividad local y una diversidad de ambientes. Destacan por su extraordinaria importancia y buen estado de conservación las praderas de fanerógamas marinas, y en particular los sebadales (Cymodocea nodosa). También tiene un alto contraste la topografía submarina, caracterizada por una extensa plataforma continental, muy importante como área de reproducción y cría, y profundos valles que sobrepasan los 1.000 metros de profundidad en las cercanías de la costa. Estas circunstancias favorecen que la diversidad biológica sea muy elevada, y se detecte un número importante de especies relevantes.
Así, el catálogo faunístico de las aguas majoreras hasta los 1.500 metros de profundidad, asciende a 399 especies, y a pesar de la menor endemicidad del medio marino en comparación con el terrestre, en aguas de Fuerteventura se han encontrado once especies endémicas macaronésicas y dos canarias (Diplecogaster ctenocrypta y Apristurus atlanticus). En cuanto a la flora marina, está constituida por 350 especies, de las que 346 son algas, 3 hongos y una fanerógama marina, que representan el 58,3% de la flora marina catalogada en Canarias. El dominio pelágico litoral, que ocupa la mayor parte de las aguas incluidas en la RB, tiene una gran diversidad de especies florísticas y faunísticas. En este ecosistema se encuentra un gran número de especies muy importantes para las pesquerías artesanales de litoral. Por una parte, aparecen especies cuyo ciclo de vida está ligado a la costa, como el suelde blanco o abichón (Atherina prebyster), boga (Boops boops) y la palometa (Trachinotus ovatus), mientras que otras especies características de aguas más abiertas penetran en esta zona litoral para sus primeros estadíos de desarrollo, como son por ejemplo la caballa (Scomber colias), la sardina (Sardina pilchardus) o el chicharro (Trachurus spp.). Las especies costeras tienen un ciclo de crecimiento rápido y constituyen la base del alimento de las especies pelágicas, de alto interés pesquero, como son los medregales y barracudas. También hay que destacar la aparición de túnidos. Las praderas de fanerógamas marinas se desarrollan en fondos arenosos, en costas protegidas o semiprotegidas hasta una profundidad de cuarenta metros. La presencia de estas comunidades de sebadales tiene una gran importancia para la fauna íctica. Los fondos de praderas son mucho más ricos, en términos de diversidad y abundancia, que los fondos arenosos desnudos. Estudios realizados sobre sebadales canarios indican que son auténticos oasis de vida marina, con una alta productividad. Entre sus beneficios destaca el ser hábitats para numerosos organismos, generar biomasa y producir oxígeno. Los sebadales son ricos en especies que pueden vivir en los diferentes estratos (raíces, rizomas, entre las hojas, sobre ellas,…) dando lugar a una rica comunidad biológica. Se han identificado hasta 53 algas creciendo sobre las hojas (epífitas) y cerca de 70 especies de poliquetos. En el caso de Fuerteventura existe un total de doce praderas de sebas, destacando especialmente las de Corralejo y las de la playa de Sotavento. Además, destaca la aparición de numerosos cetáceos marinos, hasta 21 de las 27 especies descritas en Canarias han sido avistadas en las aguas majoreras. Debe señalarse igualmente la presencia de cuatro especies de tortugas marinas, de las que al menos dos (Caretta caretta y Dermochelys coriacea) utilizan esporádicamente sus playas para reproducirse. En el caso de la tortuga boba (Caretta caretta), existe un programa de reintroducción, aprovechando el estado virgen de la costa de barlovento del Parque Natural de Jandía. Anualmente se transportan desde Cabo Verde huevos de esta tortuga a la playa de Cofete, donde grupos de voluntarios mantienen en vigilancia los nidos, al objeto de recuperar a los alevines para su posterior cría en cautividad hasta su suelta. El programa lleva en funcionamiento desde el año 2004, siendo pionero en Canarias, y uno de los más importantes a nivel mundial en lo que respecta a la reintroducción de especies marinas. El estado actual de los ecosistemas marinos en las aguas de Fuerteventura puede considerarse como bueno en función del nivel de presión al que está sometido, destacando como tal la carga turística, determinados emisarios, o los efectos de las salmueras de desalación.
b) Zona Litoral Fuerteventura tiene un perímetro costero de 325,9 kilómetros. El segundo mayor de Canarias tras Tenerife. La morfología de la costa es peculiar respecto al resto del Archipiélago, ya que es la isla con mayor proporción de playas y costa baja. Aunque el proceso de artificialización ha avanzado como en el resto del Archipiélago, sigue siendo proporcionalmente bajo ya que está alrededor del 1% de la extensión de costa. El litoral bajo, tanto rocoso como arenoso, constituye el principal soporte de la actividad turística, con la construcción de urbanizaciones y puertos deportivos, lo que ha llevado a una sensible transformación del paisaje en determinadas zonas. Es importante destacar que la isla de Fuerteventura mantiene la mayor extensión de costa inalterada de Canarias y uno de los mayores tramos de la Unión Europea. Prácticamente toda la vertiente del oeste, entre la Punta de Jandía y Corralejo se mantiene sin artificializar, tan sólo los núcleos de La Pared, Aguas Verdes y El Cotillo tienen una cierta entidad, mientras que en el resto del litoral la ocupación de costa es nula. Las comunidades vegetales más representativas de la franja costera se incluyen en un tipo de vegetación muy extendida en las costas mediterráneas (clase Crithmo-Staticetea). En la franja costera majorera, directamente afectada por la brisa marina, se desarrollan formaciones con marcada influencia halófila, que aparecen en las zonas acantiladas y bajas. En este ámbito ecosistémico, se pueden distinguir diferentes hábitats y comunidades de gran interés, tales como los acantilados marinos que constituyen un hábitat ecotónico influenciado por el spray salino o las olas, provistos de un matorral halófilo costero de roca, frecuentemente entremezclado con matorral nitrófilo árido. Las especies que lo componen tienen adaptaciones ecofisiológicas especiales como consecuencia de las severas condiciones ambientales a que están expuestas. Entre las especies dominantes se citan la uva de mar (Zygophillum fontanesii), la matilla (Frankenia capitata) y las siemprevivas (Limoniun papillatum), entre otras. En la Punta de Jandía existe una comunidad con características propias, debido a la presencia de la uvilla de mar norteafricana (Zygophillum gaetulum), que tiene en esta localidad su única presencia en Canarias. Los acantilados marinos suelen albergar fósiles de gran valor para reconstruir la historia paleoclimática de la isla. Destacan los depósitos marinos del inicio del Plioceno, originados hace unos 5 millones de años. Los acantilados marinos son un hábitat inestable y de difícil acceso, protegido en buena medida de las actividades humanas, por lo que sirven de refugio a diversas especies. Son importantes principalmente como zona de cría de aves marinas, pero también de rapaces. Poseen un buen estado de conservación, especialmente en el conjunto de la costa de barlovento y zona sur de la isla. A causa de la acción constante del oleaje marino en la base del acantilado, aparece un hábitat de gran riqueza definido por las rasas costeras de abrasión. Posee un gran interés para muchas especies y ha sido tradicionalmente zona de provisión para el marisqueo (mejillón, percebe, lapas), cuya sobreexplotación, hoy controlada, ha llevado a ciertas especies al borde de la extinción. Las rasas también ocupan una gran superficie en la amplia zona litoral rocosa de la isla. Al igual que las costas acantiladas, en los tramos litorales bajos y rocosos se pueden reconocer en muchos lugares niveles marinos antiguos con presencia de fósiles, de gran importancia para la paleontología. Por su fácil accesibilidad y cercanía al mar, las zonas de litoral bajo han sido tradicionalmente un espacio privilegiado para los asentamientos. Entre ellos destacan los pueblos pesqueros de
Corralejo, Majanicho, El Cotillo, Ajui, Morro Jable, La Lajita, Tarajalejo, Giniginámar, Gran Tarajal, Las Playitas, Pozo Negro e, incluso, Puerto del Rosario. Las playas de arenas orgánicas de color claro, que confieren una parte sensible de la personalidad de la isla, se formaron entre finales del Mioceno y principios del Plioceno en las aguas someras de un mar cálido que entonces rodeaba la isla, a partir de conchas de moluscos y foraminíferos, así como esqueletos de algas calcáreas. En las playas arenosas se encuentran comunidades de balancones, que se instalan sobre dunas en primera línea de playa, con ejemplos en Costa Calma o en Corralejo. Estos hábitats son utilizados por especies limícolas, tanto migrantes como divagantes. En términos de provisión de servicios constituyen uno de los principales atractivos turísticos de la isla. En general el estado de las playas es aceptable ya que existen importantes extensiones que permanecen libres de urbanización y, excepto en situaciones puntuales, su capacidad de carga no ha sido desbordada como en otras zonas de Canarias. Más allá de los indudables servicios paisajísticos y estéticos, en los niveles inferiores del litoral, lo que se entiende como zona supralitoral constituye un ámbito donde las costas rocosas comienzan a poblarse con especies como la cochinilla de mar, el cangrejo moro y los burgados, cuya presencia marca el comienzo del ecosistema marino. En su condición de ecotono, su alteración puede incidir en la generación de servicios de provisión tradicionales como los relacionados con el marisqueo, que actualmente están en veda para aliviar la presión que ha sufrido el recurso en los últimos años. En la figura 5 se puede observar la amplitud del ecosistema marino de la Reserva.
Figura 5. Distribución de algunos ecosistemas de la RB de Fuerteventura
c) Ecosistemas específicos o azonales Son aquellos que se distinguen por las características diferenciales del sustrato sobre el cual se asientan y comprenden situaciones singulares como los arenales y dunas, saladares, malpaíses y coladas recientes, barrancos, cuevas y tubos volcánicos. Comentaremos aquellos que podrían verse afectados por vertidos. c.1) Jables Se trata de llanuras arenosas próximas a la costa o situadas más hacia el interior que presentan en ocasiones importantes campos dunares. Los jables se encuentran en la parte norte de la isla (Corralejo, Majanicho, El Cotillo, Lajares), en la costa oeste (Jable del Vigocho), en el istmo de La Pared y en el extremo de Jandía. Constituyen un elemento clave y diferenciador del paisaje majorero, con especies animales y vegetales singulares. Presentan una vegetación característica con una especie endémica de las Canarias orientales (Androcymbium psammophilum), y otras especies importantes como Asteriscus shultzii, que sólo es conocida en Lanzarote y en el norte de África, además del norte de Fuerteventura. Estas zonas son especialmente importantes para las aves estepáricas, como la hubara, el corredor o la ganga. Asimismo, hay que destacar que son núcleos de interés paleontológico. El estado de conservación de los jables es variado ya que son extremadamente frágiles a la acción humana. Las mayores presiones se detectan en Majanicho y El Cotillo, donde se ha urbanizado una parte significativa al igual que en Costa Calma (Jandía). Con mayor intensidad este proceso se ha producido en Corralejo, donde el viario atraviesa el sistema dunar y la urbanización turística envuelve una parte sustancial del perímetro de este ecosistema, alterando notablemente su funcionalidad. c.2) Saladares Los saladares son ecosistemas propios de depresiones de terreno situados detrás de la línea de playa, encontrándose a caballo entre el mar y tierra firme, adaptados a la inundación periódica por agua de mar. Se trata de un matorral denso de especies resistentes a la salinidad, siendo las más características Arthrocnemum macrostachyum, Frankenia capitata, Limoniun papillatum, Sarcocornia perennis, Limonium ovalifolium ssp. canariense, entre otras. Respecto a la fauna, pocos vertebrados utilizan de forma permanente los saladares, no obstante existen especies adaptadas. Se citan, entre otras, el camachuelo trompero (Rhodopechys githagineus), la curruca tomillera (Sylvia conspicillata) o el bisbita caminero (Anthus berthelotii), aunque en general viven en zonas limítrofes no encharcadas. Los saladares de Fuerteventura se circunscriben a la Charca de Bristol (Corralejo) y El Matorral (Jandía). Este último es el más extenso y mejor conservado de Canarias, siendo el único sitio del archipiélago incluido en la lista Ramsar. Conviene mencionar que se trata de un caso excepcional de restauración, dado que se encontraba en el frente de una zona turística en expansión. En 1997 se puso en marcha un Proyecto Life de la Unión Europea, con el fin de la recuperación física y ecológica de la Playa del Matorral. Su actual estado muestra uno de los casos más singulares del planeta en donde un ecosistema de alto valor convive con un entorno turístico y, además, se convierte en uno de sus atractivos.
c.3) Salinas Como ecosistema singular se encuentran también las salinas de El Carmen que datan de 1786. Constituyen un ecotono excepcional, que en términos ecosistémicos aporta beneficios para la conservación de la diversidad, además de producir paisaje y sal. Como hábitat constituye un lugar de descanso, comida y, ocasionalmente, cría para muchas especies migratorias. En las Salinas de El Carmen se dan cita chorlitejos, espátulas, correlimos, vuelvepiedras y archibebes, entre otras especies de aves. d) Aves marinas Dada la importancia de las aves marinas y los cetáceos en las costas de Fuerteventura profundizaremos algo más en ellos. Son numerosos los trabajos que reflejan la importancia que tienen las Islas Canarias para la conservación de las aves en general y, en particular, de las aves marinas debido al número de especies presentes y a que utilizan las islas para su reproducción. La Sociedad Española de Ornitología (Lorenzo, 2007) señala al menos la presencia de siete especies de aves estrictamente pelágicas que utilizan las islas para su reproducción (petrel de Bulwer, Bulweria bulwerii, pardela cenicienta, Calonectris diomedea, pardela chica, Puffinus assimilis, pardela pichoneta, Puffinus puffinus, paíño pechialbo, Pelagodroma marina, paíño común, Hydrobates pelagicus y paíño de Madeira, Oceanodroma castro) así como otras costeras (gaviota patiamarilla, Larus michahelis, gaviota sombría, Larus fuscus, y charrán común, Sterna hirundo). Además, son numerosas las aves que reproduciéndose en Europa, en Norteamérica y en el hemisferio sur utilizan las aguas de Canarias durante sus desplazamientos migratorios e incluso algunas invernan en ellas (Snow and Perrins, 1998; Martín and Lorenzo, 2001; Wynn and Knefelkamp, 2004; Camphuysen and Van der Meer, 2005). Además, la zona de la plataforma continental del noroeste del continente africano es zona de alimentación de especies que se reproducen en Canarias o en las Islas Salvajes (Ramírez et al., 2008; Arcos et al., 2009; Navarro and González-Solís, 2009). Todas estas especies, tanto las reproductoras como las migratorias dependen del ecosistema marino ya que la mayor parte de su ciclo vital lo desarrollan en alta mar y sólo para reproducirse pasan a tierra. Este grupo de aves pelágicas es considerado uno de los más amenazados a nivel mundial (BirdLife International, 2004; Madroño et al., 2004; González, 2012). Por poner un ejemplo señalamos que una parte importante de la población mundial de la gaviota de Audouin (Larus audouinii) utiliza estas aguas para acceder a las de Mauritania y del Sahara Occidental donde inverna (González, 2012). e) Cetáceos Las aguas de Canarias, y especialmente de Fuerteventura y Lanzarote, constituyen hábitats de gran interés para la conservación de una serie de especies de cetáceos, debido a su situación geográfica cercana a la costa africana, a su profundidad, y a las especiales condiciones oceanográficas (Martín et al., 2012). Están presentes comunidades de cetáceos ictiófagos que se alimentan cerca de la superficie, caso del delfín moteado atlántico (Stenella frontalis) o el delfín común (Delphinus delphis), y comunidades de cetáceos teutófagos y de buceo profundo con diferentes estrategias de alimentación, caso de los zifios (seis especies), el cachalote (Physeter macrocephalus), el cachalote pigmeo (Kogia
breviceps), el cachalote enano (Kogia sima), el calderón gris (Grampus griseus) y el calderón tropical (Globicephala macrorhynchus). La costa oriental de Fuerteventura y Lanzarote es un exponente único en la fauna cetológica europea pues están representadas especies oceánicas de aguas templadas y cálidas de los archipiélagos de la Macaronesia. Además, están presentes especies de aguas templadas propias de latitudes más septentrionales como el calderón común (Globicephala melas), el zifio calderón (Hyperoodon ampullatus), el zifio de Sowerby (Mesoplodon bidens) y el zifio de True (Mesoplodon mirus) cuya distribución hacia el sur puede verse influenciada por la Corriente Fría de Canarias (Martín et al., 2012). III.1.3. Figuras de Protección a) Red Natura La Red Natura 2000 es una importante apuesta de la UE en materia de conservación que agrupa espacios representativos de la diversidad de hábitats y de especies europeas. Se desarrolla a partir de dos Directivas: la Directiva de Aves (79/409/CEE) y la Directiva Hábitats (92/43/CEE). Está constituida por las Zonas de Especial Protección para las aves (ZEPA) y las Zonas de Especial Conservación (ZEC) previamente consideradas como Lugares de Importancia Comunitaria (LICs). Las primeras tienen como objetivo conservar y gestionar adecuadamente las poblaciones de aves silvestres, en especial las consideradas como prioritarias en Europa. Y las ZEC por poseer especies animales o vegetales amenazadas o representativas de un determinado ecosistema. En la RB de Fuerteventura hay declarados 13 LICs, que ocupan un 20 % (33.308 ha) del territorio insular, además de 14.434 ha localizadas en el medio marino, y un total de 9 Zonas de Especial Protección de Aves (ZEPA). Las funciones de hábitat adquieren también mayor relevancia si se tiene en cuenta que de los 168 hábitats naturales citados en el Anexo I de la Directiva de Hábitats, los siguientes 19 se encuentran presentes en la isla, y muchos de ellos se verían afectados por los supuestos vertidos:
1110 Bancos de arena permanentes cubiertos por agua marina, poco profunda 1150 Lagunas costeras (*) 1170 Arrecifes 1210 Vegetación anual sobre desechos marinos acumulados 1250 Acantilados con vegetación endémica de las costas macaronésicas 1420 Matorrales halófitos mediterráneos y termoatlánticos (Sarcocornetea fructicosae) 2110 Dunas móviles embrionarias 2130 Dunas costeras fijas con vegetación herbácea (*) (dunas grises) 3150 Lagos eutróficos naturales con vegetación Magnopotamion o Hydrocharition 5330 Matorrales termomediterráneos y pre-estépicos 6420 Prados húmedos mediterráneos de hierbas altas del Molinion-Holoschoenion 7220 Manantiales petrificantes con formación de tuf (Cratoneurion) (*) 8220 Pendientes rocosas silíceas con vegetación casmofítica. 8310 Cuevas no explotadas por el turismo 8320 Campos de lava y excavaciones naturales 8330 Cuevas marinas sumergidas o semisumergidas 92D0 Galerías y matorrales ribereños termomediterráneos (Nerio-Tamaricetea y Securinegion tinctoriae) 9320 Bosques de Olea y Ceratonia 9370 Palmerales de Phoenix (*)
(*) Hábitats prioritarios
Los espacios definidos como ZECs son los que aparecen en la tabla 5 y se representan en la figura 6.
Tabla 5. Zonas Especiales de Conservación (ZEC) de la RB de Fuerteventura
Red Natura 2000 / ZECs
Ha 452,7 2.689,3 849,8 3.328,8 223,3 9.096 1.233,6 14.972,5 95,6 365,7 5.461,1 7.027,5 1.946,6 47906,3
Islote de Lobos Corralero Malpaís de la Arena Betancuria Ancones-Sice Pozo Negro Montaña de Cardón Jandía Playa del Matorral Vega de Río Palmas Playas de sotavento de Jandía Cueva de Lobos Sebadales de Corralejo Total
Figura 6. Distribución de las Zonas Especiales de Conservación (ZEC) de la RB de Fuerteventura
De las trece ZECs definidas al menos siete podrían verse afectadas por supuestos vertidos. Tres de ellas forman la zona núcleo marina de la Reserva, en concreto las ZEC de Cueva de Lobos, Sebadales de Corralejo y Playas de Sotavento de Jandía, que recogen muestras de los hábitats marinos más importantes presentes en el litoral majorero. Los sebadales que albergan son generadores de una gran riqueza en términos de diversidad biológica, creando una importante variedad de microhábitats. La ZEC Cueva de Lobos protege un sector del litoral de barlovento donde existió la última población de foca monje en Fuerteventura, por lo que su protección, además de salvaguardar una zona de enorme riqueza pesquera, puede posibilitar en el futuro acciones para la reintroducción de esta especie, uno de los mamíferos marinos más amenazados en la actualidad. La ZEC Sebadales de Corralejo protege los fondos someros entre el Parque Natural de las Dunas de Corralejo y la isla de Lobos, dando así continuidad marina a dos de los espacios terrestres más valiosos de Fuerteventura. Esta zona destaca por ser una de las más ricas de Canarias en cuanto a especies de plantas, invertebrados y peces. La topografía de fondos rocosos que aflora entre los sebadales origina una gran cantidad de microambientes que favorecen la biodiversidad marina, por lo que es un área de gran valor para la cría y reproducción de especies de interés pesquero y ecológico. La ZEC Playas de Sotavento de Jandía protege el mayor ecosistema arenoso de Canarias. Se trata de la franja litoral con las praderas de fanerógamas marinas más extensas del archipiélago canario. Por tanto, es un área de gran importancia por su productividad pesquera, además de ser un área de descanso para numerosas especies de aves limícolas, tortugas marinas, y delfines, los cuales son observados muy cerca de la costa. En esta zona se ha constatado la reproducción de la tortuga laúd, por lo que es el único punto del Atlántico Oriental en la Unión Europea donde se ha realizado la puesta de este reptil. Contiene, además, el sistema intermareal limoso-arenoso más amplio del archipiélago canario, por lo que constituye una zona importante de paso e invernada de aves acuáticas emigrantes, siendo las aves el grupo de vertebrados más representado en el espacio. En la tabla 6 se señalan los espacios definidos como ZEPA y en la figura 7 su distribución. Tabla 6. Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la RB de Fuerteventura
Red Natura 2000 - ZEPA
Ha 3143,5 1.425,8 7.285,5 5.803,3 16.672,5 9.913 9.096 15.231,6 68571,2
Dunas de Corralejo e Isla de Lobos Costa del norte de Fuerteventura Lajares, Esquinzo y costa del Jarubio Vallebrón y valles de Fimapaire y Fenimoy Betancuria Llanos y cuchillos de Antigua Pozo Negro Jandía Total
Figura 7. Distribución de las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA)
b) Espacios Naturales Protegidos de Canarias En la tabla 7 y figura 8 se relacionan y distribuyen los Espacios Naturales Protegidos de Fuerteventura incluidos en la Red Canaria de Espacios Protegidos, creada por Ley Autonómica (artículo 9 de la Ley 12/94), donde deben estar representados los hábitats más significativos y los principales centros de biodiversidad. Esta red es un sistema de ámbito regional en el que todas las áreas protegidas se declaran y se gestionan como un conjunto armónico con un propósito común: contribuir al bienestar humano y al mantenimiento de la biosfera mediante la conservación de la naturaleza y la protección de los valores estéticos y culturales presentes en los espacios naturales. Las categorías de protección que integran esta Red son los Parques Nacionales, Parques Naturales y Parques Rurales, las Reservas Naturales Integrales y las Reservas Naturales Especiales, los Monumentos Naturales, los Paisajes Protegidos y los Sitios de Interés Científico. Se solapan geográficamente con las distintas figuras de ZEC y ZEPAS.
Tabla 7. Espacios Naturales Protegidos de Fuerteventura
ha 467,9 2668,7 14318,5 16544,3 870,8 186,7 240,9 6090 1266,8 31,8 3245,3 1679,6 115,6 47726,9
Parque Natural del Islote de Lobos Parque Natural de Corralejo Parque Natural de Jandía Parque Rural de Betancuria Monumento Natural del Malpaís de La Arena Monumento Natural de Montaña Tindaya Monumento Natural de Caldera de Gairía Monumento Natural de Los Cuchillos de Vigán Monumento Natural de Montaña de Cardón Monumento Natural de Ajuí Paisaje Protegido de Malpaís Grande Paisaje Protegido de Vallebrón Sitio de Interés Científico de Playa del Matorral Total
Figura 8. Distribución de los Espacios Naturales Protegidos de Fuerteventura
c) Otras figuras * Hay que destacar que se encuentra en la isla, en la Península de Jandía, el Saladar del Matorral, el único sitio Ramsar de Canarias (Humedales de Importancia Internacional). Está situado en el corazón de la población turística de Morro Jable, entre la urbanización y la playa, habiéndose perdido una parte de este sitio húmedo a principios de los años 70 del pasado siglo, ya que esta valiosa zona natural estaba
considerada como suelo urbanizable en el planeamiento urbanístico. Actualmente, el espacio ha sido objeto de actuaciones de regeneración, conducentes a permitir la inundación del saladar por las mareas, limpieza de escombros y basuras, recuperación de la vegetación natural y eliminación de invasoras, así como sistemas elevados de acceso a la playa que han conseguido la recuperación de este hábitat, que corría un serio peligro de desaparecer o cuando menos de degradarse hasta perder sus valores naturales. Lo interesante de esta acción es que ha permitido la recuperación de sus funciones como hábitat, al mismo tiempo que se ha convertido en uno de los principales recursos turísticos y paisajísticos de la zona. * Las aguas de Fuerteventura pueden considerarse como un ámbito privilegiado de refugio e incluso de cría en el marco de la futura Área de Protección Marina (AMP) para cetáceos de la Macaronesia. Al menos 27 especies de cetáceos de las 38 reconocidas para el Atlántico Norte han sido identificadas en sus aguas; una cifra absolutamente excepcional en el Océano Atlántico. La importancia del área para la conservación de los cetáceos queda reflejada en diversas figuras de protección. Las siguientes especies de cetáceos están incluidas en el Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, que desarrolla el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y el Catálogo Español de Especies Amenazadas (Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad), con las medidas que ello conlleva. Para las especies incluidas en el catálogo se indica a continuación del nombre la categoría de amenaza: - Cachalote pigmeo (Kogia breviceps) - Cachalote enano (Kogia sima) - Cachalote (Physeter macrocephalus). Vulnerable - Calderón tropical (Globicephala macrorhynchus). Vulnerable - Calderón común Atlántico (Globicephala melas) - Calderón gris (Grampus griseus) - Delfín mular (Tursiops truncatus). Vulnerable - Zifio calderón septentrional (Hyperoodon ampullatus) - Zifio de Blainville (Mesoplodon densirostris) - Zifio de Gervais (Mesoplodon europaeus) - Zifio de True (Mesoplodon mirus) - Zifio de Cuvier (Ziphius cavirostris) Algunas de estas especies están incluidas también en el Catálogo Canario de Especies Protegidas (Ley 4/2010, de 4 de junio), caso del cachalote. En los anexos de la Directiva Hábitats están igualmente incorporados algunos cetáceos, caso del delfín mular y de la marsopa (Phocoena phocoena) que lo están en los apéndices II y IV. En el año 2002 se produjo un varamiento masivo de cetáceos, de la familia de los zifios, en las costas de Fuerteventura y Lanzarote coincidiendo con la realización en la zona de maniobras navales. Como consecuencia el Ministerio de Defensa encargó un estudio a la SECAC (Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario) para conocer el posible impacto que los sónares activos utilizados podrían tener en los cetáceos. En el informe entre otras acciones se proponía la declaración de un Área Marina Protegida en la zona oriental de Fuerteventura y Lanzarote basada en el interés y singularidad de las poblaciones de zifios, y de otras especies de hábitos profundos como el cachalote, el calderón tropical, el calderón gris y otras (Martín et al., 2012). En la
figura 9 se reflejan los avistamientos de cetáceos en esas costas y en la figura 10 la propuesta de Área Marina Protegida, subdividida a su vez en tres zonas de protección. El área propuesta no cuenta aún con una figura de protección específica, aunque hay cuatro ZEC marinas que se solapan con ella, una Reserva Marina de Interés Pesquero y un Parque Natural. * A propuesta del Ministerio de Fomento en 2004 la Organización Marítima Internacional (OMI) declaró a las aguas del archipiélago canario como Zona Ecológicamente Sensible al Tráfico Marítimo (ZMES) reconociendo que el intenso tráfico marítimo que soportan las aguas de las Islas Canarias hace al ecosistema canario muy vulnerable ante posibles sucesos de contaminación por hidrocarburos y sustancias peligrosas. De acuerdo con la normativa de la OMI, una ZMES es una zona que debe ser objeto de protección especial en atención a su importancia por motivos ecológicos, socioeconómicos o científicos reconocidos, y a que su medio ambiente pueda sufrir daños como consecuencia de las actividades marítimas. La ZMES definida abarca el área marítima limitada exteriormente por la línea poligonal que une los extremos del límite exterior del mar territorial (12 millas náuticas) que rodea el archipiélago canario, comprendiendo unos 30.000 kilómetros cuadrados de superficie, y los más de 1.500 kilómetros del litoral de las islas que comprende el archipiélago, reconociendo que el área sensible abarca una mayor extensión, lo que permitiría en el futuro una ampliación. La OMI también ha reconocido la necesidad de implantar en la ZMES de las Islas Canarias medidas de protección asociadas con objeto de preservar su ecosistema y biodiversidad. En este sentido, la propuesta del Ministerio de Fomento incluyó el establecimiento de diversas medidas de protección asociadas a esta ZMES, tales como: a) Zonas restringidas a la navegación, que podrán ser utilizadas exclusivamente para la pesca artesanal y la navegación interinsular con origen y destino a puertos del interior de esas zonas, y por tanto, donde quedará prohibida la navegación de los buques en tránsito. b) Rutas obligatorias de navegación para la ordenación del tráfico marítimo en la ZMES de los buques en tránsito cuyo origen no sea un puerto de las Islas Canarias a través de dos rutas preestablecidas: ruta occidental, equidistante entre las islas de Tenerife y Gran Canaria, y ruta oriental, equidistante entre las islas de Gran Canaria y Fuerteventura. c) Sistema de notificación de entrada y salida de la ZMES para todos los buques que transporten hidrocarburos pesados, en tránsito o con destino a un puerto de las Islas Canarias. * De las cuarenta y cuatro zonas identificadas por la SEO/BirdLife en España para ser definidas como Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (IBA), once se encuentran en Canarias, y afectan a zonas de alimentación, de reproducción y de migración. Por la proximidad a las zonas de prospección de hidrocarburos destacamos las IBA denominadas “Los Islotes de Lanzarote” y “El estrecho de la Bocaina” de cinco kilómetros de longitud que separa las islas de Lanzarote y Fuerteventura, mediando la Isla de Lobos.
Figura 9. Avistamiento de cetáceos en las costas de Fuerteventura y Lanzarote (Martín et al., 2012)
Figura 10. Propuesta de Área Marina Protegida (Martín et al., 2012)
III.2. LANZAROTE
III.2.1. Zonificación de la RB de Lanzarote La Isla de Lanzarote fue declarada Reserva de la Biosfera en 1993. Su superficie total es de 127.549 ha de las cuales 88.685 ha corresponden a zona terrestre, incluyendo las pequeñas islas de La Graciosa, Montaña Clara, Alegranza y los Islotes, y 38.864 ha a espacios marinos. En la figura 11 se refleja la distribución de la zonificación de la RB y en la tabla 8 la superficie que ocupa cada una de las zonas.
Figura 11. Distribución de la Zonificación de la RB de Lanzarote
Zona núcleo terrestre Zona tampón terrestre Zona de transición terrestre Zona núcleo marina Zona tampón marina Zona de transición marina
Tabla 8. Zonificación de la RB de Lanzarote
Ha 9.392 30.798 48.495 88.685 38.864 127.549
% 10,59 34,73 54,68 69,5 30,5
Zona núcleo terrestre (% terrestre) Zona tampón terrestre (% terrestre) Zona de transición terrestre (% terrestre) Total superficie terrestre (% del total de la Reserva) Total superficie marina (% del total de la Reserva) Total RB Lanzarote
La Zona Núcleo en el medio terrestre incluye el Parque Nacional de Timanfaya, el ámbito de los Riscos de Famara incorporando las plataformas y playas de su base, así como los islotes de Montaña Clara, Alegranza, Roque del Este y Roque del Oeste. Los Riscos de Famara ocupan el área noroccidental de la isla. Constituyen un acantilado costero, caracterizado por un escarpe de notable verticalidad. Este espacio se considera no sólo como el centro de la diversidad genética de Lanzarote, sino como uno de los enclaves de mayor concentración de endemismos de la Macaronesia. La presencia en varios puntos de yacimientos de huevos de aves prehistóricas que habitaban las islas, le confiere un valor científico adicional. También se corresponde con la zona núcleo el conjunto de islotes situados al norte de la isla, excepto La Graciosa. Son espacios que albergan notables valores geomorfológicos y que, junto con los Riscos de Famara, constituyen un hábitat y zona de refugio excepcional para la avifauna marina. Todos estos ámbitos núcleo mencionados en el norte de la isla se encuentran incluidos en el Parque Natural del Archipiélago Chinijo y, además, el islote de Montaña Clara, y los roques del Este y del Oeste, están declarados como Reserva Natural Integral. La zona núcleo marina se circunscribe en la actualidad solamente a un perímetro en el entorno de los islotes. El área tampón marina se corresponde parcialmente, ya que excede sus límites, con el resto del área marina protegida en el Parque Natural del Archipiélago Chinijo y la franja costera del Parque Nacional de Timanfaya. Se establece como zona de transición una amplia franja marina en la costa de Tías. En 1995 el área marina que rodea los islotes y roques situados al norte de Lanzarote fue declarada Reserva Marina de Pesca de La Graciosa e Islotes por la Administración del Estado (Orden de 19 de mayo de 1995) (figura 12). A la vista de ello, de nuevas investigaciones y de nuevas figuras de protección creadas desde la constitución de la RB en 1993, está en fase de tramitación el realizar un encaje más ajustado de la zonificación en función de la realidad actual. En primer lugar se detecta que los límites establecidos para la zona tampón marina en el PN Archipiélago Chinijo no se ajustan bien en su parte occidental a la zonificación de la RB, situando parte de su perímetro en aguas exteriores. Otra posible discordancia ocurre con la zona núcleo marina en este espacio, donde muy posiblemente habría que considerar la zona de acceso restringido de la Reserva Marina de Interés Pesquero de La Graciosa e Islotes. Por otra parte, la zona de transición marina en la Costa de Tías, sólo se ajusta parcialmente a las ZEC declaradas recientemente en este ámbito: Cagafrecho (hábitat de cuevas marinas sumergidas o semisumergidas) y los Sebadales de Guacimeta. Además, en función de los hábitats presentes, en concordancia con la Directiva Hábitats, estos dos espacios deberían, al menos, ser considerados como zona tampón.
Figura 12. Reserva Marina de Pesca de La Graciosa e Islotes
III.2.2 Ecosistemas de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote Los ecosistemas presentes en la RB de Lanzarote se reflejan en la figura 13. Como en el caso de Fuerteventura se comentarán aquellos que podrían verse más afectados por supuestos vertidos de hidrocarburos. Sorprende que en un territorio tan limitado coexistan 586 especies y 37 subespecies de plantas vasculares, cerca de 200 especies de líquenes o 35 especies de aves nidificantes. Además, la endemicidad es muy alta en Lanzarote: 17 % de las plantas vasculares, 60 % de las aves nidificantes, el 40 % de los insectos y el 100 % de los reptiles. En algunas zonas como los Jameos del Agua, declarado Sitio de Interés Científico, de las 26 especies de invertebrados acuáticos 14 son endemismos de la isla. La importancia de esta diversidad y de la función de hábitats de sus ecosistemas queda reflejada en las numerosas figuras de protección existentes que se comentarán posteriormente.
Figura 13. Ecosistemas de la RB de Lanzarote
a) Ecosistema Marino El medio marino insular de Lanzarote es muy rico y diverso. Una gran proporción de su costa se corresponde con acantilados, casi 160 km de los 213 km que tiene de perímetro costero. Pero a pesar de que sólo posee un 1% de costa baja y una reducida proporción de playas de callaos, es la isla que presenta las zonas intermareales más interesantes de Canarias desde el punto de vista biológico. Estas son las plataformas y pedregales encharcados amplios que se pueden observar en Playa Blanca, Arrecife, Orzola o La Santa. El área que incluye los islotes y roques al norte de la isla (La Graciosa, Montaña, Clara, Roque del Oeste, Alegranza, Roque del Este y costa norte) forma uno de los hábitats marinos más relevantes del archipiélago canario, cuya protección se convierte en prioridad en atención a los diversos servicios ecosistémicos que presta. Tal determinación viene dada por la riqueza biológica que aún contiene este sector, donde se detecta la frecuencia e incluso abundancia de especies que son raras o faltan en el resto del Archipiélago. Esta cualidad de reserva genética refuerza la responsabilidad de preservar sus recursos de acciones irreversibles, ya sea por sobrepesca, por frecuentaciones dañinas o por contaminaciones de vertidos. Un ejemplo del valor de esta reserva se tiene en el conocido caso del ostrón, una especie que desapareció prácticamente de Canarias a consecuencia de una epidemia en los años 1981-84 y que, sin embargo, se encuentra en buen estado en este entorno. Tal circunstancia, extensible a otras especies, contribuye a la recolonización de las islas, hecho corroborado en este caso al observarse de nuevo ejemplares en las zonas donde se había constatado su desaparición. Contribuye a la riqueza biológica de la zona el hecho de que los materiales emitidos por los volcanes que se encuentran en Alegranza, Montaña Clara y Roque del Este hayan propiciado la formación de múltiples túneles submarinos al verse afectados por la acción erosiva de las olas. En fondos infralitorales existen otros puntos de interés, de los que Puerto del Carmen es, sin duda, el más peculiar de todos. La belleza de las formaciones en grandes escalones que pueden superar los veinte metros de altura con extraplomos y cuevas en la base, la gran riqueza biológica que albergan, la accesibilidad al visitante, facilitando los servicios educativos y turísticos responsables, así como la ubicación de varios centros de buceo y la bondad de las condiciones ambientales, hacen de este lugar un sector idóneo para su consideración como reserva marina, según se apunta en el informe Bentos II dirigido a la delimitación de áreas idóneas de este tipo en el litoral canario. También en esta zona marina, frente al Puerto del Carmen y Playa Honda, se localizan extensas praderas de fanerógamas (Cymodocea nodosa) que constituyen un área importante de reproducción y alevinaje de especies de peces de interés pesquero y/o ecológico. Aunque no se encuentra en el ámbito de la RB, conviene reseñar la importancia del Banco de la Concepción, localizado a 71 kilómetros al noreste de Lanzarote. Esta montaña submarina de más de 17 millones de años de antigüedad está señalada como una zona sobresaliente en diversidad marina. Su situación geográfica y peculiares características son idóneas para que habiten importantes arrecifes vivos de corales amarillos y de corales
blancos profundos. Sin embargo, estos ecosistemas son muy vulnerables a las artes pesqueras destructivas, especialmente al arrastre de fondo, que amenazan su supervivencia. En 2005, la UE adoptó una regulación para la protección de ecosistemas sensibles que suponía la prohibición del arrastre y palangre de fondo en las aguas circundantes de Canarias, Madeira y Azores. Lamentablemente el Banco de la Concepción quedó excluido de esta protección. b) Zona Litoral b.1) Playas Dependiendo de la naturaleza del material, se pueden distinguir dos tipos de playas: las de arenas negras y las de arenas claras. En las primeras el material es prioritariamente volcánico. Se trata de cenizas procedentes de erupciones recientes, siendo por tanto desde un punto de vista florístico muy pobres. Estas playas se encuentran principalmente en el SW de la isla. Por el contrario las playas con jable (arenas claras) poseen una diversidad mayor con una vegetación peculiar compuesta principalmente por elementos norteafricanos y mediterráneos, como es el caso de las playas de Famara, Orzola y La Graciosa. b.2) Acantilados costeros Cabe destacar entre los acantilados costeros el de Famara, un importante macroespacio que se extiende de Norte a Sur, desde Punta Fariones hasta el Barranco de la Horca en Teguise. Desde el punto de vista de la vegetación constituye el enclave más completo de la isla, ya que alberga los distintos tipos de comunidades vegetales existentes en Lanzarote. Su orografía inaccesible, tanto para el hombre como para el ganado caprino, ha permitido el refugio de los endemismos más interesantes y raros de la isla. El Risco de Famara alberga una importantísima flora relictual con más de 12 especies exclusivas. Este espacio que solo representa el 6% de la superficie de la isla atesora el 12% de la flora endémica canaria. De los 291 taxones hasta la fecha enumerados, 10 son endémicos de la Macaronésia, 24 endémicos de Canarias, 21 endémicos de las islas orientales (Lanzarote y Fuerteventura), 19 son endémicos de Lanzarote e Islotes y 14 exclusivos del Risco de Famara. En los escarpes destaca la vegetación rupícola y los restos de matorrales termófilos. Los acantilados constituyen la principal reserva biogénica de la isla a lo que hay que añadir su importante función paisajística, acrecentada por la envergadura de los apilamientos de coladas basálticas fisurales. Los acantilados dan refugio a importantes poblaciones de rapaces nidificantes, destacando el alimoche común (Neophron percnopterus), águila pescadora (Pandion helianis), cernícalo vulgar (Falco tinnunculus ssp. dacotiae), halcón tagarote (Falco pelegrinoides), halcón de eleonora (Falco eleonorae ) y lechuza común (Tyto alba ssp. gracilirostris). Se encuentran en ellos colonias de aves marinas, como pardela cenicienta (Calonectris diomedea ssp.borealis), pardela chica (Puffinus assimilis ssp. baroli), paíño de Madeira (Oceanodroma castro) y gaviota patiamarilla (ssp. atlantis). También crían, perdiz moruna (Alectoris barbara ssp. koenigi), cuervo (Corvus corax ssp. tingitanus), curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala ssp. leucogastra), herrerillo común (ssp. degener) y camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus ssp. amantum).
b.3) Islotes Los islotes próximos al extremo norte de la isla albergan una de las mejores poblaciones de aves marinas y rapaces. Destacan petrel de bulwer (Bulweria bulwerii), pardela cenicienta (Calonectris diomedea ssp.borealis), pardela chica (Puffinus assimilis ssp. baroli), paíño pechialbo (Pelagodroma marina), paíño europeo (Hydrobates pelagicus ) y paíño de Madeira (Oceanodroma castro). Entre las rapaces, importantes colonias de halcón de eleonora (Falco eleonorae), alimoche común (Neophron percnopterus), águila pescadora (Pandion helianis), halcón tagarote (Falco pelegrinoides), cernícalo vulgar (Falco tinnunculus ssp. dacotiae) y lechuza común (Tyto alba ssp. Gracilirostris). También, perdiz moruna (Alectoris barbara ssp. koenigi), bisbita caminero (Anthus berthelotii), alcaraván común (Burhinus oedicnemus), terrera marismeña (Calandrella rufecens ssp. polatzeki), curruca tomillera (Sylvia conspicillata ssp. orbitalis), cuervo (Corvus corax ssp. tingitanus), camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus ssp. amantum) y alcaudón real (Lanius excubitor ssp. koenigi). Constituye una importante zona para las migradoras transaharianas. b.4) Macizo de los Ajaches En lo que a las aves respecta, las cumbres del macizo albergan gran parte de las poblaciones de Falco tinnunculus y Tyto alba, mientras que en las laderas y partes bajas son abundantes las perdices (Alectoris barbara) y el camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus). En los pequeños acantilados marinos se concentran las colonias de Calonectris diomedea, así como una de las pocas colonias de Bulweria bulwerii. Cabe señalar también la presencia de una de las 3-4 parejas de Neophron percnopterus de Lanzarote. Los llanos que limitan al sur del espacio constituyen un área de importancia para especies típicamente estepáricas de zonas áridas, tales como Cursorius cursor, Burhinus oedicnemus y Chlamydotis undulada. b.5) Yacimientos paleontológicos Destaca en primer lugar la presencia de restos fósiles de más de 6 millones de años de antigüedad pertenecientes a unas aves gigantes, inicialmente asociadas al grupo de las Ratites, que han planteado uno de los enigmas más interesantes sobre el origen y poblamiento de Canarias. Se contabilizan, por el momento, tres yacimientos con fósiles de estas aves. El primero se encuentra en el NE de Lanzarote en las inmediaciones de Orzola, casi en la base de los acantilados de Famara, en la zona denominada Valle Chico. El segundo se localiza más al sur y a una altura algo mayor, en el lugar conocido como Valle Grande, y el tercero en la zona de la Fuente de Gusa, al otro lado del macizo de Famara. El tipo de depósito fosilífero donde aparecen las aves se puede interpretar como una calcarenita intercalada entre coladas de lava basáltica y piroclastos, más o menos horizontales, que llegan a alcanzar una altura de 300 m. Dado que las coladas y piroclastos del macizo de Famara pertenecen a la llamada Serie de Basaltos Antiguos Tabulares que poseen una antigüedad en torno a los 6 millones de años, y al hecho que el depósito de calcarenita se encuentre en la base de esta formación, se puede asimilar al Mioceno Superior. De esta manera nos encontramos ante el depósito fosilífero terrestre más antiguo de Canarias.
En la costa aparecen también yacimientos a modo de «playas levantadas» o dunas consolidadas que contienen una importantísima información paleoclimática acerca del pasado geológico del archipiélago. En los últimos millones de años el clima global ha cambiado en diferentes épocas, alternándose los períodos fríos y áridos en los que avanzaban los casquetes glaciares y descendía el nivel del mar, con los cálidos y húmedos en los que ocurría la fusión de los hielos y ascendía el nivel del mar. Los depósitos marinos se localizan a una distancia variable de la costa actual, desde el nivel de la pleamar, hasta centenares de metros hacia el interior y a 50-60 m de altura, siendo en este caso la elevación sobre el nivel del mar indicadora de la antigüedad de los mismos. La importancia de estos yacimientos paleontológicos radica en que gran parte de la fauna de invertebrados que en ellos aparece está extinguida o se encuentra viviendo en otras latitudes más favorables. Es el caso del Strombus latus, un molusco considerado como fósil característico del Cuaternario reciente del Mediterráneo que vivió en las aguas de Lanzarote hasta hace unos miles de años y, en la actualidad, sólo vive en las aguas tropicales africanas, desde Cabo Verde hasta Angola, e isla de Ascensión. b.6) Saladares Como vegetación característica del cinturón halófilo costero, en algunos tramos de la costa lanzaroteña, se pueden hallar aún zonas de saladar que permanecen encharcadas durante las mareas altas. Los saladares son comunidades puntuales de alto valor paisajístico, faunístico, florístico y biogeográfico. Desde el punto de vista faunístico representan un hábitat ideal para las aves migratorias y limícolas que encuentran comida en estos enclaves tan especiales. La distribución de los saladares fue mayor en el pasado y han ido desapareciendo por la contaminación litoral y la presión urbanística y recreativa de su entorno, quedando reducidas estas interesantes formaciones vegetales a puntos específicos y reducidos del litoral lanzaroteño. El Saladar de La Santa constituye el ejemplo más representativo de la isla. Es una pequeña marisma situada en el municipio de Tinajo, con vegetación caracterizada por una formación cespitosa arbustiva de Arthrocnemum fruticosum. Aunque no menos importante pero sí de menor extensión son los Saladares de Orzola. Estos saladares presentan ejemplares de Arthrocnemum macrostachyum y Sarcocornia perennis, dos especies interesantes pertenecientes al litoral halófilo costero que están en peligro en todas las islas. Dentro del Parque Natural de Los Riscos de Famara e islotes, destaca el Saladar de las Salinas del Río, en el borde del Risco de Famara. En este saladar están bien representadas las comunidades de Arthrocnemum fruticosum y Suaeda sp. c) Ecosistemas específicos o azonales En el ámbito de la RB de Lanzarote destacamos los siguientes: c.1) Médanos litorales (dunas) Tres son los ámbitos dunares de Lanzarote que merecen especial atención: Mancha Vagal, Dunas de Orzola y Dunas de La Graciosa. El primero es una zona de arenas móviles, de origen orgánico, que se extiende entre La Caleta y la Urbanización de
Famara, a uno y otro lado de la carretera de Teguise a La Caleta. La Mancha Vagal constituye uno de los ecosistemas más originales y frágiles presentes en la isla, en él predominan los matorrales de Traganum moquini (balancón) con algunas poblaciones de Euphorbia paralias, Zygophyllum fontanesii y Polycarpaea nivea. Las Dunas de Orzola se encuentran a lo largo de la costa del Parque Natural del Volcán y Malpaís de la Corona donde existen algunos entrantes de materiales calcáreos de origen orgánico, que son arrastrados por las corrientes marinas y por el oleaje hasta la costa. En este conjunto de dunas se pueden establecer subunidades de vegetación dependiendo de la proximidad a la costa. En este espacio, y por encima del cinturón halófilo costero dominan Atriplex halimus y Salsola longifolia, a continuación empieza a aparecer Zygophyllum fontanesii y Polycarpaea nivea. Ya a cotas superiores la diversidad es mayor, predominando Traganum moquinii, Cistanche phelipaea, Euphorbia paralias, Zygophyllum fontanesii, Atriplex glauca y Senecio crassifolius. Las dunas de la Graciosa constituyen las formaciones psammófilas más sorprendentes del archipiélago canario, estando especialmente desarrolladas al sur de la Montaña del Mojón hacia la Bahía del Salado y Playa Francesa. El taxón más característico es Traganum moquini que puede llegar a fijar grandes dunas. c.2) Barrancos En general los barrancos de la isla de Lanzarote no poseen una vegetación típica o determinada, lo que nos impide asociar una comunidad de plantas específica a los mismos. Dependiendo de la situación, climatología y condiciones edáficas se instalarán o no determinadas especies vegetales y colonias de plantas. Tratamiento diferenciado merece tanto el Barranco de Tenegüime como el de Elvira Sánchez, por ser enclaves de gran interés botánico. El primero de ellos es un lugar protegido de extraordinario valor, perteneciente al municipio de Teguise. Su interés botánico radica en albergar en su ladera derecha la mayor colonia de Campylanthus salsoloides de Lanzarote y posiblemente de Canarias. El barranco de Elvira Sánchez nace en la vertiente oriental del Risco de Famara y es tributario del Valle de Haría. Su importancia radica en ser un área excepcionalmente rica en endemismos y por concentrar la flora más interesante del Risco de Famara. Entre las especies presentes se encuentran: Argyranthemum maderense, Aichryson tortuosum, Sedum nudum, Sideritis pumila y Thymus origanoides. c.3) Salinas Como ecosistema singular se encuentran las salinas que forman un ecotono excepcional, que en términos ecosistémicos aporta igualmente beneficios para la conservación de la diversidad, produciendo paisaje y sal. Como hábitat constituye un lugar de descanso, comida y, ocasionalmente, cría para muchas especies migratorias. La totalidad de las salinas que estuvieron funcionando en la isla en el momento de máximo esplendor, en las primeras décadas del siglo XX, llegaron a ocupar cerca de dos millones de metros cuadrados, que conociendo la complejidad de su construcción y la escasez de recursos territoriales, representa una obra simplemente sobrecogedora. Muchos de estos parajes ya han desaparecido totalmente, como es el caso de las salinas
de Orzola, Punta Mujeres, Los Charcos, El Rostro, Las Cucharas, Bastián, Las Caletas, Punta Grande, Matagorda, Salinas de Batancor, Puerto Naos, El Berrugo y La Santa. No obstante, aún se mantienen en pie, y a duras penas, dos ingenios en la costa de Lanzarote; estos son las Salinas de los Agujeros, en la zona de Guatiza, y las de Janubio. Con medio millón de metros cuadrados de cristalizadores, charcas y calentadores, las salinas de Janubio son las más grandes que jamás existieron en Canarias. El conjunto de la obra salinera se adapta al entorno de una espectacular laguna costera, separada del mar por un cordón litoral. Este humedal es uno de los sitios más importantes como refugio de limícolas migratorias en las islas Canarias, por variedad de especies y cifras de individuos, destacando aguja colipinta (Limosa lapponica), correlimos común (Calidris alpina), correlimos tridáctilo (Calidris alba), chorlito gris (Pluvialis squatarola), archibebe común (Tringa totanus), andarríos chico (Actitis hypoleucos), vuelvepiedras común (Arenaria interpres), aguja colinegra (Limosa limosa), zarapito trinador (Numenius phaeopus) y chorlitejo chico (Charadrius dubius), entre muchas otras especies. Importante zona de descanso de gaviotas, especialmente gaviota patiamarilla (Larus cachinnans) y en invierno de gaviota sombría (Larus fuscus). Las especies nidificantes incluyen, cigüeñuela común (Himantopus himantopus) y chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus). Otras especies nidificantes son corredor sahariano (Cursorius cursor ssp. cf. bannermani), terrera marismeña (Calandrella rufescens ssp. polatzeki), camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus ssp.amantum), bisbita caminero (Anthus berthelotii), cernícalo vulgar (Falco tinninculus ssp.dacotiae), curruca tomillera (Sylvia conspicillata ssp. orbitalis) y alcaudón real (Lanius excubitor ssp. koenigi). c.4) Malpaíses y Tubos volcánicos Corresponden al espacio ocupado por los materiales volcánicos emitidos durante las erupciones de 1730-36 y 1824 y representan una importante superficie de la isla de aproximadamente 200 km2 que alberga el Parque Nacional de Timanfaya y el Parque Natural de los Volcanes. Los malpaíses de coladas recientes constituyen un auténtico laboratorio de investigación para procesos de colonización biológica donde los líquenes establecen su reino (unas 150 especies) y un refugio excepcional para los invertebrados (unas 120 especies). Del total de invertebrados, 25 especies son habitantes propios del hábitat de lavas recientes y 9 viven en el medio cavernícola. La avifauna se distribuye sobre todo por la costa, e incluye 17 especies nidificantes, lo cual representa la mitad de la avifauna de Lanzarote. Son particularmente abundantes las pardelas cenicientas (Calonectris doimedea), el petrel de Bulwer (Bulweria bulwerii) y la paloma bravía (Columba livia). En Timanfaya nidifica una de las parejas conocidas de guirre (Neophron percnopterus) de la isla. El Parque cuenta con un contingente florístico de unas 180 especies vasculares de las que 11 son endemismos canarios (2 exclusivos de la isla). Si interesante son los malpaíses en su conjunto más lo son los tubos volcánicos asociados a ellos que tienen un proceso de formación distinto a otros tipos de cuevas, ya que son debidos a la solidificación de las capas superficiales de las coladas de lava muy fluidas. Cabe destacar el formado como consecuencia de la erupción del volcán de La Corona (1824), que tiene hasta 25 m de diámetro y 7.600 m de longitud -con los últimos 1.600 m sumergidos en el mar llegando hasta más de 80 m de profundidad- lo que le convierte en uno de los más interesantes y espectaculares tubos volcánicos que se
conocen y una de las estructuras volcánicas más visitadas de Canarias (Carracedo et al., 2003). La parte sumergida ha sido explorada y descrita por Mendo y Ortega (1988). Las singulares características de estas cuevas con lagunas marinas han dado lugar a que se concentre en ellas una riqueza faunística única en el mundo (Gobierno de Canarias. Web Consejería de Educación, Cultura y Deportes). La fauna marina del tubo volcánico de La Corona está formada por especies de invertebrados, siendo la mayoría de ellos endémicos de estas cuevas, con un número escaso de ejemplares, y con poblaciones muy frágiles y vulnerables. Según las especies que habitan en los lagos se diferencian los siguientes grupos (Gobierno de Canarias. Web Consejería de Educación, Cultura y Deportes): “1) Fauna Tethiana. Especies relícticas y endémicas que proceden del antiguo mar de Thetis que existió antes de la formación del actual mar Mediterráneo. Algunas mantienen una relación de afinidad, restringida a aquellas especies propias de las cuevas submarinas del océano Atlántico. 2) Especies que tienen parentesco con los organismos que habitan las grandes profundidades marinas. Están relacionadas con especies batiales y abisales que viven por debajo de los 200 m y hasta los 6.000 m de profundidad. Estas lagunas de Lanzarote presentan algunos factores abióticos que coinciden, por ejemplo: total oscuridad, pocos nutrientes, temperatura constante y ausencia de perturbaciones de las aguas. 3) Especies ubiquistas. Se observan ocasionalmente en el tubo volcánico pero también pueden encontrarse en otros ambientes, siendo las más frecuentes aquellas que habitan entre los intersticios de los sedimentos. 4) Especies accidentales. Aquellas que han entrado por casualidad en el tubo, a través de las grietas y comunicaciones con el mar y pueden sobrevivir en estos lugares, aunque éstas son las menos numerosas.” Entre las especies de mayor interés cabe señalar el Munidopsis polymorpha, conocido como jameillo o jameito, un cangrejo diminuto, albino, ciego, único en el mundo y endémico (exclusivo) de este tubo volcánico. Es actualmente el símbolo de la naturaleza de la isla de Lanzarote. Además, hay otras catorce especies endémicas de invertebrados caso de Speleonoectes ondinae, crustáceo cavernícola remípedo.
III.2.3. Figuras de protección a) Red Natura La importancia de la biodiversidad de la RB de Lanzarote y su conservación queda, como en la RB de Fuerteventura, también patente en la extensión y proporción de los ámbitos pertenecientes a la Red Natura 2000 que incluye los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), transformados en Zonas Especiales de Conservación (ZEC), y las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), espacios protegidos con objeto de contribuir a garantizar la biodiversidad mediante la conservación de los hábitats naturales. Los 6 ámbitos terrestres declarados LIC ocupan una superficie de 17.984,9 ha
lo que representa el 20,28 % de la superficie insular, y a ello hay que añadir las 9.100 ha de los ZEC mixtos (terrestres y marinos) del Archipiélago Chinijo y Los Jameos. Además, una parte sustancial de la RB está también catalogada como ZEPA (36,6 % de la superficie de la RB). De esta forma, los hábitats protegidos abarcan toda la casuística de las mejores representaciones en Lanzarote. De los 168 hábitats naturales citados en el Anexo I de la Directiva de Hábitats, 11 se encuentran presentes en la isla, y algunos podrían verse afectados por supuestos vertidos:
1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. Acantilados con vegetación de las costas macaronésicas Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina poco profunda Campos de lava y excavaciones naturales Cuevas marinas sumergidas o semisumergidas Cuevas no explotadas por el turismo Dunas móviles con vegetación embrionaria Matorrales halófilos mediterráneos y termoatlánticos Matorrales termomediterráneos y preestépicos Prados mediterráneos de hierbas altas y juncos Vegetación anual pionera sobre desechos marinos acumulados Vegetación vivaz de dunas fijas
En la figura 14 se representan las Zonas Especiales de Conservación de Lanzarote (ZEC) que en 2002 aparecían como LIC en la Lista Macaronésica y que por normativa comunitaria en 2009 pasaron a ser catalogadas como ZEC. De las 11 zonas así designadas (tabla 9), 6 son terrestres, 3 marinas y 2 mixtas terrestres-marinas.
Figura 14. Zonas Especiales de Conservación (ZEC) de Lanzarote
Tabla 9. Zonas Especiales de Conservación (ZEC) de Lanzarote
Red Natura 2000 / ZEC
ZECs terrestres La Corona Los Islotes Los Risquetes Los Volcanes Malpaís del Cuchillo Parque Nacional de Timanfaya ZEC marinas Cagafrecho Sebadales de Guacimeta Sebadales de La Graciosa ZEC mixtas terrestres y marinas Los Jameos Archipiélago Chinijo Total ha y % referido a la superficie total de la RB 234,7 8.865,3 30.186 0,18 6,9 23,67 Tampón 633,1 1.276 1.192 0,5 1 0,93 Transición Transición Tampón 2.602,4 151,2 9,1 9.986,1 55,4 5.180,7 2,04 0,2 0,01 7,83 0,04 4,06 Tampón Núcleo Transición Tampón Transición Núcleo
En la tabla 10 se señalan los espacios definidos como ZEPA y en la figura 15 su distribución. Tabla 10. Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA)
ZEPAs terrestres Parque Nacional de Timanfaya La Geria Llanos de La Corona y Tegala Grande Llanos de La Mareta y Cantil del Rubicón Los Ajaches Salinas de Janubio ZEPA mixtas terrestres y marinas Islotes del Norte de Lanzarote y Riscos de Famara Total (% respecto a la superficie total de la RB) 17.863,73 46.619,21 14,01 36,55 5.180,7 15.305 2.751,16 2.394,62 2.961 163 4,06 12 2,16 1,88 2,32 0,13 Tampón Núcleo
Figura 15. Distribución de las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA)
b) Espacios Naturales Protegidos de Canarias Los Espacios Naturales Protegidos de Lanzarote se relacionan y distribuyen en la tabla 11 y figura 16. Como en el caso de Fuerteventura algunas de estas figuras creadas por Ley Autonómica se solapan con figuras recogidas en la Red Natura 2000. Tabla 11. Espacios Naturales Protegidos de Lanzarote
ha 5.107 165,2 9.112 10.158,4 1.797,2 3.009,5 2,1 10,6 392,9 421,1 5.255,4 30,9 168,6 35.630,9 37.151 72.781,9
% 5,76 0,19 10,27 11,45 2,03 3,39 0,01 0,01 0,44 0,47 5,93 0,01 0,19 40,18 -
Parque Nacional de Timanfaya Reserva Natural Integral de Los Islotes Parque Natural del Archipiélago Chinijo (terrestre) Parque Natural de Los Volcanes Monumento Natural de La Corona Monumento Natural de Los Ajaches Monumento Natural de La Cueva de Los Naturalistas Monumento Natural del Islote de Halcones Monumento Natural de Las Montañas del Fuego Paisaje Protegido de Tenegüime Paisaje Protegido de La Geria Sitio de Interés Científico de Los Jameos Sitio de Interés Científico del Janubio Total terrestre Parque Natural del Archipiélago Chinijo (marino) Total terrestre + marino
Los porcentajes están expresados en función de la superficie terrestre de la RB.
Figura 16. Distribución de los Espacios Naturales Protegidos de Lanzarote
c) Otras Figuras * Como ya se ha comentado el área marina que rodea los islotes y roques situados al norte de Lanzarote, fue declarada Reserva Marina de Interés Pesquero en 1995 (Orden de 19 de mayo de 1995). Dentro de la citada reserva marina se establece una zona de reserva integral formada por un círculo de una milla de radio centrado en el Roque del Este. En ella se prohíbe cualquier tipo de pesca marítima y extracción de fauna y flora marinas. El acceso a esta zona es autorizado expresamente por la Secretaría General de Pesca Marítima para fines de carácter exclusivamente científico. La Orden indica igualmente que dentro de la reserva marina y fuera de la zona de reserva integral, queda prohibida toda clase de pesca marítima y extracción de flora y fauna marinas, salvo una serie de excepciones. También la Administración autonómica publicó el Decreto 62/1995 de 24 de marzo por el que establece una Reserva Marina de Interés Pesquero en el mismo entorno de la isla de La Graciosa y de los islotes del Norte de Lanzarote. * Es de aplicación lo comentado para Fuerteventura en lo referente a la Zona Ecológicamente Sensible al Tráfico Marítimo (ZMES), futura Área de Protección Marina (AMP), y Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (IBA).
III.3. EL AGUA EN FUERTEVENTURA Y LANZAROTE
El clima de las islas de Fuerteventura y Lanzarote es de extrema aridez, con pluviometría anual inferior a 150 mm y evapotranspiración potencial superior a 2.000 mm. En consecuencia los recursos hídricos convencionales son muy escasos y se limitan a la extracción de agua subterránea de algunos pozos y al aprovechamiento de las escasas aguas de escorrentía mediante embalses, presas secas y gavias. Además, la mayor parte de las aguas subterráneas son cloruradas sódicas (> 1000 mg L-1 de Cl-) y muy salinas (conductividad eléctrica entre 2-12 dS m-1). Esta circunstancia ha obligado a buscar nuevas fuentes de recursos hídricos apostando en primer lugar por la desalación de aguas, fundamentalmente del mar aunque también de pozos, y más
recientemente por la reutilización de aguas depuradas. Hoy día el agua de abasto en las dos islas procede en su totalidad de la desalación. La primera planta desaladora por evaporación súbita se construyó en la isla de Lanzarote en 1964, y fue la primera para uso urbano de toda Europa. En 1970 se inauguró la primera en Fuerteventura. Desde entonces han existiendo sistemas muy variados desde tecnologías de destilación hasta el uso de membranas de última generación. En 1984, al ser declarada la desalación en Canarias actuación de Interés General del Estado, se puso en marcha el Programa de Desalación de Canarias con financiación del Ministerio de Obras Públicas y del Gobierno de Canarias (Martel et al., 2004). Esto ha permitido no sólo el suministro de agua potable para la población sino también para un cierto desarrollo económico. Las islas son actualmente un referente mundial en tecnologías de la desalación. Desde aquella primera planta desaladora que producía 2.500 m3/día de agua potable hasta hoy se ha avanzado mucho con el esfuerzo tanto de las administraciones públicas como de la iniciativa privada. Actualmente, según datos del Gobierno de Canarias, la producción en todo el archipiélago es de 588.057 m3/día. En la tabla 12 se dan algunos datos para Lanzarote y Fuerteventura. Tabla 12. Datos de desalación de Lanzarote y Fuerteventura (web Gobierno de Canarias) Isla Nº Desaladoras Fuerteventura 64 Lanzarote 80 Públicas Privadas Producción (m3/día) 4 60 65.049 0 80 62.570
En Canarias existe una relación muy estrecha entre agua y energía. La producción de agua exige un consumo importante de energía, por ello se está haciendo también un esfuerzo por incorporar tecnologías que reduzcan el coste energético (parques eólicos, aerogeneradores individuales asociados a las desaladoras, recuperadores de energía de última generación, etc.). La reutilización de aguas depuradas se ha incorporado con posterioridad a las aguas desaladas para su posible uso en agricultura, riego de jardines, campos de golf, industrias, etc. Una utilización correcta de estas aguas puede convertirlas en elemento estratégico para el desarrollo de estas islas. Se inició esta reutilización con tratamiento secundario y actualmente hay también con tratamiento terciario que mejora considerablemente su calidad. El agua que se depura procede tanto de depuradoras públicas como privadas de distintos complejos turísticos, y ha tenido un considerable incremento en los últimos años. El Consejo Insular de Aguas de Fuerteventura estima una producción total para la isla de 14,3 Hm3/año en 2012 e Inalsa (Insular de Aguas de Lanzarote) para Lanzarote, en 2009, de 6,9 Hm3/año. Sin embargo no toda la producción es utilizada por falta de infraestructuras, esencialmente de distribución. Actualmente se están construyendo, o están en diseño, canalizaciones y depósitos para su almacenamiento.
IV. ANÁLISIS Y VALORACIÓN DE POSIBLES IMPACTOS EN LAS RB DE FUERTEVENTURA Y LANZAROTE, ASÍ COMO EN SUS PROXIMIDADES, POR CONTAMINACIÓN CON HIDROCARBUROS
Se comentará en este epígrafe en primer lugar la dinámica de las masas de aguas en el entorno de Canarias y, a continuación los posibles impactos que podrían tener los ecosistemas y su diversidad durante el proceso de perforación, extracción de productos petrolíferos y por contaminación con supuestos vertidos de hidrocarburos frente a sus costas.
IV.1. COMPORTAMIENTO DE LAS MASAS DE AGUAS EN EL ENTORNO DE CANARIAS Sobre este tema hay numerosos trabajos publicados, sin embargo aún queda mucho por conocer a nivel de detalle debido a que hay una gran variabilidad espacial y temporal, a que muchos datos no son fiables y a que para la construcción de los modelos de alta resolución hay que tener en cuenta la intermitencia del forzamiento del viento, la orografía y batimetría del océano, procesos con inercias muy grandes y otros mucho más rápidos, etc. Tener una idea general del funcionamiento es relativamente sencillo y, no tanto, el establecer que pasará en un momento concreto en un sitio concreto. Se presenta a continuación una aproximación general y, posteriormente, el resultado de algún estudio más concreto. La condiciones oceanográficas en la región de Canarias son variables y complejas, ya que en la zona coexisten diversos procesos cuya intensidad y acoplamientos pueden oscilar en el espacio y en el tiempo, generando abundantes estructuras mesoescalares. Además, las islas suponen una barrera natural al flujo del viento y de las masas de agua, contribuyendo a la generación de estas estructuras turbulentas y a la variabilidad mesoescalar. La cercana costa Africana también provoca estructuras complejas o eddies, como filamentos que pueden extenderse más allá de los 100 km, causados por la presencia en la zona de pronunciados cambios de la orientación de la costa o por la pendiente de la plataforma. Respecto a las corrientes, la principal contribución se debe a la denominada corriente de Canarias, que suele atribuirse a la rama descendente de la Corriente del Golfo (borde oriental del giro subtropical del Atlántico Norte), aunque otros autores incluyen la corriente de Portugal como afluente (Batten et al., 2000; Tomczak y Godfrey, 1994), no existiendo consenso sobre el tema. Por otro lado destacan los procesos asociados al afloramiento del norte de África, causado por los vientos alisios (Mittelstaedt, 1991), cuya prevalencia e intensidad son especialmente relevantes en verano. Finalmente, hay que resaltar las estructuras mesoescalares que se presentan en torno a las Islas, como consecuencia de la perturbación que las mismas causan en los flujos de las corrientes (Barton et al., 2000). La corriente de Canarias presenta una profundidad promedio en torno a 500 m (Wooster et al., 1976), fluye a una velocidad promedio de 10-15 cms-1 (Zhou et al., 2000) y transporta 3-4 Sv (El Sverdrup se usa como unidad de medida de transporte en
oceanografía y equivale a 106 m3 por segundo). Los estudios históricos de los datos muestran que existe una variación estacional, descrita por Stramma y Siedler (1988, que provoca una compresión norte sur del giro en el verano, que se traduce en una intensificación de la corriente cercana a la costa africana, mientras que el invierno es más fuerte al oeste del archipiélago canario. En las siguientes gráficas (figura 17) se detalla la variabilidad descrita por Gyory et al. 2005.
Figura 17. Variabilidad estacional de las corrientes (Gyory et al., 2005)
El afloramiento está causado por los vientos alisios que al soplar paralelos a la costa provocan el desplazamiento de la masa de agua superficial próxima a ella hacia el océano abierto, induciendo así el ascenso de las aguas más profundas hacia la superficie para reemplazarlas (transporte de Ekman. Price et al., 1987). Además del transporte vertical, se genera un frente entre las aguas costeras y oceánicas, que propicia el desarrollo de un jet costero, que es una corriente muy intensa dirigida hacia el ecuador. Bajo ella, circula una contracorriente subsuperfical, en dirección norte, especialmente significativa en otoño e invierno, cuando se debilitan los vientos alisios, pudiendo alcanzar la superficie. Las irregularidades de la costa y de la plataforma continental africana originan turbulencia en estas corrientes, produciendo estructuras complejas a modo de lenguas de agua o filamentos, que pueden llegar a Fuerteventura o Lanzarote, incluso según algunos autores hasta Gran Canaria (Hernández-Guerra et al., 1993; Davenport et al., 1999; Moreno et al., 2002).
Figura 18. Concentración de pigmentos en superficie durante un evento del filamento de aguas afloradas (Moreno et al., 2002)
El programa CINECA (Cooperative Investigation of the Northern Part of the Easter Central Atlantic), llevado a cabo en los años 1970 y 1977, tuvo una gran importancia para entender los procesos físicos que tenían lugar en el área del afloramiento y poder así aplicar estos conocimientos a la explotación pesquera (Hempel, 1982), aunque la mayor parte del trabajo estuvo centrado en el área de Cabo Blanco, prestándose menos atención al área del afloramiento Canario-Sahariano. Las estructuras mesoescalares a sotamar de las islas resultan de la interacción del flujo con el obstáculo que las Islas Canarias introducen en su avance. Surgen como remolinos (eddies) que pueden girar a favor o en contra de la agujas del reloj, produciendo el hundimiento o afloramiento de las aguas al sur de las islas o en los canales entre ellas, perturbando así las corrientes en la zona hasta profundidades que pueden llegar a los 600 m y con periodos de rotación de varios días (3-4) (figura 19). Figura 19. Remolinos (eddies)
El Centro de Investigación en Biodiversidad y Gestión Ambiental (Bioges) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria lleva mucho tiempo analizando los procesos oceanográficos que tienen lugar en el entorno del archipiélago canario, a nivel de sus parámetros físico-químicos y biológicos y en un reciente informe (Haroun, 2012) realizan una síntesis del comportamiento de las masas de aguas, de su dinámica y del patrón de desplazamiento general, incorporando ejemplos concretos del efecto que podría tener un vertido de hidrocarburos frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura. Reproducimos parte del mismo. En la figura 20 se representa en azul el punto de un supuesto vertido frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura. Basándose en estudios previos sobre la dinámica de los filamentos y remolinos a escala mesoescalar afirman casi con certeza que el vertido se desplazaría hacia la zona sur de Fuerteventura y que el sistema de remolinos entre Canarias y la costa africana (figura 21) favorecería que la mancha permaneciera en estas aguas durante bastante tiempo. Aseguran que se verían afectadas todas las islas, conclusión a la que llegan además por la liberación de boyas en diferentes puntos de la zona. Señalan que el movimiento que sufriría la marea negra debido al viento, según la época lo podría desplazar más hacia las costas de Fuerteventura o Lanzarote, o de forma paralela a la costa africana hasta más o menos la altura del cabo Bojador. En las figuras 22 y 23 se representa el desplazamiento de dos de las boyas. Una de ellas se traslada hasta el cabo Bojador y regresa por el circuito de remolinos, mientras que el movimiento de la otra es en dirección noreste suroeste. Interpretan los autores de este informe que es posible que la marea se dividiera en dos según la dirección de cada una de las boyas, y que este supuesto vertido podría llegar no sólo a las islas orientales de Lanzarote y Fuerteventura, sino también a las más occidentales, incluso a La Palma y El Hierro, afectando a las comunidades marinas de cualquier isla.
Figura 20. Localización de un supuesto vertido frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote (Haroun, 2012)
Figura 21. Sistema de remolinos entre Canarias y la costa africana (Haroun, 2012)
Figura 22. Desplazamiento de una boya (Haroun, 2012)
Figura 23. Desplazamiento de otra boya (Haroun, 2012)
IV.2. POSIBLES IMPACTOS EN LOS ECOSISTEMAS Y SU BIODIVERSIDAD Los impactos que las prospecciones de hidrocarburos pudieran tener sobre el medio en el que se desarrollan pueden ser de muy diferentes tipos. La perforación en sí puede tener efectos sobre los ecosistemas de los fondos marinos que podrían ocasionar también contaminaciones en zonas alejadas del lugar donde se sitúa la infraestructura. Además, los vertidos de hidrocarburos pueden generar afecciones en los ecosistemas, en la flora marina y costera, en especies animales marinas, en la avifauna, en la pesca, etc. En este epígrafe se comentarán estos aspectos según diferentes estudios realizados al respecto. IV.2.1. Impactos generados por las perforaciones (Aguilar de Soto, 2005) - Destrucción directa de comunidades de fondos. Estos impactos responden por una parte a la destrucción de comunidades marinas situadas en la zona de instalación de las infraestructuras por una acción mecánica, y por otra al movimiento de los restos de la perforación que afectan no sólo a esas comunidades sino también a otras situadas incluso a kilómetros de distancia (Rogers, 1999). - Contaminación de los fondos durante la perforación y restos de materiales. Al inicio de las perforaciones se utilizan lodos de compactación para ejercer presión sobre la bolsa de hidrocarburos y evitar explosiones. Estos lodos contienen cantidades variables de sulfato de bario y otros compuestos químicos y polímeros. Los residuos de la perforación vertidos al mar junto a los restos de lodos contaminan los fondos con metales pesados, mercurio, cromo, cadmio, plomo, etc. La extensión de esta contaminación varía según las condiciones orográficas y oceanográficas. En la bibliografía se señala que va desde 5 km, afectando a una superficie de 80-100 km2, hasta 90 km del lugar del vertido (Olsgard y Gray, 1995; Rogers, 1999). - Impacto a medio-largo plazo sobre las comunidades de los fondos. La contaminación producida por la perforación, además de modificar la dinámica sedimentaria, influye negativamente sobre la fauna y flora marina. Hay amplia bibliografía al respecto, Rogers, 1999, se refiere a la afectación de los corales de profundidad al quedar expuestos a los fluidos de perforación, ocasionando muerte de los pólipos, modificación de su patrón de expansión y contracción, alteración del comportamiento alimentario, de su fisiología causando cambios morfológicos, disminuyendo su fecundidad y crecimiento. Moore y Clarke, 2002, se refieren a cómo esta contaminación afecta también a la fauna vertebrada que se alimenta de las comunidades bentónicas. Warwick, 2001, detecta igualmente cambios en la competitividad y fecundación de poblaciones. IV.2.2. Tipos de efectos sobre los organismos - Consideraciones generales. Se estima que los vertidos de hidrocarburos pueden generar tres tipos de efectos (Haroun, 2012): a) Efectos directos letales. Se trata de un efecto físico que se produce al ponerse en contacto directo el organismo con el vertido, sin necesidad de llegar a su ingestión. Se produce mortalidad al impedir la respiración o modificar la resistencia térmica.
b) Efectos directos subletales. Ingestión de los hidrocarburos por el organismo sin llegar a producir su muerte, pero sí generando modificaciones de naturaleza genética, bioquímica o fisiológica que afectan a su viabilidad y eficacia biológica. c) Efectos indirectos. Las alteraciones de la biología de los organismos pueden provocar cambios en la estructura de las comunidades ecológicas y en consecuencia en las interacciones que puedan existir. Haroun (2012) cita: alteraciones del hábitat, cambios entre depredadores y presas, entre competidores, en los niveles de productividad y en las redes tróficas. - Efectos sobre animales marinos. El grupo de investigación Bioges de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (Haroun, 2012) ha analizado el efecto que los supuestos vertidos de hidrocarburos podrían tener sobre distintos grupos de especies marinas. La Unidad de Ciencias Marinas de la Universidad de La Laguna ha centrado gran parte de sus trabajos de investigación en el estudio de los cetáceos y peces. Las siguientes consideraciones están basadas en sus trabajos. a) Corales. Importantes per se y para la vida de otros animales y del correspondiente ecosistema. Se ha observado en algunas poblaciones retraso en el crecimiento y disminución de la supervivencia. b) Crustáceos. Su respuesta a las contaminaciones varía según los Grupos. Los copépodos son sensibles a concentraciones de petróleo de 0,5 a 0,1 ml L-1 y la mayoría mueren por asfixia. Los isópodos tienen mayor resistencia al igual que los decápodos en estado adulto, no así las larvas mucho más sensibles. c) Moluscos. El comportamiento de los gasterópodos varía según las especies. Las de hábitat cercano a la costa son más resistentes a los hidrocarburos tóxicos que las de mar adentro. Los bivalvos tienen capacidad para degradar a los hidrocarburos pero una vez contaminados no pueden ser consumidos. d) Aves. La avifauna se ve muy afectada por el petróleo, bien porque lo ingieren o por ser cubierto su plumaje por él, impidiéndole el vuelo y reduciendo su capacidad de aislamiento hasta el punto de provocar la muerte por hipotermia. Por otra parte las luces de las plataformas pueden atraer a las aves marinas, desorientarlas y ocasionar colisiones; se conocen casos de muerte por ello, además de provocar quemaduras por contacto con las chimeneas de combustión de gases (Wiese et al., 2001). c) Mamíferos. Los ruidos generados por las plataformas petrolíferas pueden en los cetáceos: causar daños en las estructuras auditivas, solapar sonidos biológicos, con las correspondientes repercusiones en sus funciones sociales, alimentarias, reproductivas, de navegación, etc., modificar comportamientos, caso del ritmo respiratorio y de inmersión, causar estrés con efectos de reducción reproductiva, cambios en las rutas migratorias, se citan desplazamientos de hasta 27 km para evitar las plataformas, etc. (Aguilar de Soto, 2005). Además, en caso de estar en contacto directo con los hidrocarburos, podrían verse afectados por vía respiratoria, vía gastrointestinal y por contacto con la piel y las mucosas, con las notables consecuencias negativas que todo ello implica. d) Tortugas. También se verían afectadas por la contaminación acústica, química y orgánica. e) Impacto sobre la Pesca. Los peces son sin duda el grupo de fauna marina vertebrada más abundante que, también sufrirían importantes impactos, con la consiguiente repercusión en la pesca. Los hidrocarburos son muy tóxicos para los huevos de los peces si bien las larvas tienen mayor resistencia. De los huevos contaminados nacen peces anormales. A
largo plazo el efecto de la contaminación se puede traducir en cambios en el metabolismo de lípidos, con acumulación de grasas en el hígado y otros tejidos. Hay que añadir el olor a hidrocarburos que adquieren los peces afectados. Por otra parte, los sonidos generados por las prospecciones producen cambios en el comportamiento de los peces que pueden ser desde daños físicos a cortas distancias a desplazamientos no habituales para eludirlos, incluso a varios kilómetros, o a ser menos accesibles a las artes de pesca. Se ha observado una reducción en la captura de peces asociada a las prospecciones sísmicas que varía dependiendo de la especie y de la distancia al foco. Por citar un ejemplo, Engas et al. (1993) observaron una reducción del 50% de captura de bacalao dentro de un radio de 20 millas náuticas de un barco sísmico y de un 70% en el área de operaciones. Se citan casos en esta última área de una reducción total. - Efectos sobre la flora marina y costera La contaminación con hidrocarburos puede producir una pérdida de la transparencia de la capa superficial del agua afectando a la capacidad fotosintética del fitoplancton reduciendo por tanto la aportación de oxígeno y la producción primaria en el mar. En consecuencia se ve afectada la cadena trófica con el impacto negativo correspondiente en la fauna y flora. La gran biodiversidad existente en el fitoplancton hace que el nivel del impacto varíe de unas especies a otras, en todo caso el contacto con el petróleo lleva, de forma más o menos lenta, a la muerte, o bien a un retraso en su desarrollo y crecimiento. La perturbación de la fotosíntesis afecta a una gran cantidad de comunidades, caso de las macroalgas, abundantes en estas islas. Sus densas poblaciones forman ecosistemas marinos muy productivos que dan cobijo a infinidad de especies marinas, función que se vería igualmente afectada. Una eventual contaminación de la costa con hidrocarburos generaría impactos sobre los líquenes de las costas rocosas, plantas costeras, y saladares.
IV.2.3. Afectación de espacios y especies protegidas En los capítulos III.1.3 y III.2.3 se indican los diferentes espacios y especies protegidas que se han definido en las islas de Fuerteventura y Lanzarote. Un eventual derrame de hidrocarburos podría afectar a: Espacios Naturales Protegidos de Canarias, Figuras de Protección incluidas en la Red Natura (Zonas de Especial Conservación, Zonas de Especial Protección para las Aves), Sitios Ramsar, Reservas Marinas de Interés Pesquero, y Zonas Ecológicamente Sensibles al Tráfico Marítimo. La totalidad terrestre de las dos islas y la franja marina, que las circunscribe, son Reserva de la Biosfera que se verían dañadas. Podrían verse afectadas especies incluidas en: Catálogo Español de Especies Amenazadas, Catálogo Canario de Especies Protegidas, Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, y Directiva Hábitats. IV.2.4. Impacto sobre la calidad de las Aguas Un eventual derrame de hidrocarburos podría tener consecuencias de dimensiones incalculables para el abastecimiento de agua a la población de estas islas. Como ya se ha comentado prácticamente la totalidad del agua de abasto de Fuerteventura y Lanzarote
procede de la desalación del agua de mar. Igualmente se verían afectadas las aguas depuradas ya que su procedencia es de aguas desalinizadas. IV.2.5. Sobre la Economía y Modelo de Desarrollo Las islas de Fuerteventura y Lanzarote, e igualmente las restantes del archipiélago, han apostado por un modelo de desarrollo sostenible, potenciando la conservación del medio ambiente, su uso sostenible, la incorporación progresiva de energías renovables, etc. Su economía está basada en gran medida en el sector turístico, orientándolo hacia un turismo responsable. Accidentales derrames de hidrocarburos podrían afectar, como se ha visto, a la biodiversidad de estas islas, a su patrimonio natural, y en definitiva a este sector no sólo al de intereses medioambientales sino también al de sol y playa por las posibles contaminaciones de las playas. La publicación del Decreto ha despertado mucha preocupación en el sector.
Del análisis realizado a lo largo del Informe, el Consejo Científico en su reunión del 19 de septiembre de 2013 CONCLUYE que de producirse en el ámbito de las prospecciones previstas en el R.D. 547/2012 vertidos de hidrocarburos causarían un importante impacto medioambiental ya que podrían verse afectados ecosistemas con valores naturales de gran interés y la rica biodiversidad marina existente en las islas de Fuerteventura y Lanzarote, pudiendo ser dañadas igualmente otras islas del archipiélago canario. Comunidades marinas y de costa con un alto interés ecológico podrían verse afectadas. Los daños se extenderían al ámbito económico y, todo ello, repercutiría en el bienestar de la población. El nivel del impacto negativo dependerá del grado de contaminación que se produzca. Se pone igualmente de manifiesto que las actividades de perforación y prospección causan también afecciones medioambientales.
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