Source: https://www.scribd.com/document/365243578/Validez-Eficacia-y-Justicia
Timestamp: 2019-09-23 12:24:26
Document Index: 341377280

Matched Legal Cases: ['Artículo 32', 'Artículo 22', 'in fine', 'Artículo 22', 'artículo\n47', 'artículo154']

Validez y eficacia en el derecho
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Monografia Fianl III Unidad
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condición que tal utilización se haga conforme a los usos honrados y que la misma no sea objeto de venta o transacción a título oneroso, ni tenga directa
o indirectamente fines de lucro;
ilfifr
Alberto AlonsoUreba Catedráticode la Universidad ComPlutensede Madrid
ÁR¡e rB FUNDAMENToSDEL DEREcHo Director
Cateclráticode la Univenidad
deCastilla-La Mancha
IvánC. Ibán
Catedráticode la Universidad
Javier deLucas Martín
Catedráticodela Universidad
EusebioFernández García
Cated¡áticode la Universidad
CarlosIII de Madrid
Feliciano Barrios Pint¡do
Catedráticode la Universidac
Gustavode las Heras Sánchez
deCastilla-La
Manuel Abellán Velasco
Profesortitular de la Unive¡sidad
Ca¡losIII de Madrid
Alfrtdo CalongeMatellanes, Catedrático de la Universidadde Salamanca '
ElíasDíaz
García,Catedrático de la UniversidadAutónoma de Madid 'José
Antonio EscuderoLópez, Catedráticode la UniversidadComplutense de
Madrid. EnriqueGacto
. RiccardoGuastini,
Fernández, Catedrático de la Universidadde Murcia
Profesor ordinario de la Universidadde Génova (ltalia) '
Alberto de la Hera Pérez'Cuesta,Catedrático de la UniversidadComplutense
FranctscoMargiotta Broglio, Profesorordinario de la universidad
de Florencia (ltaiia) ' Gregorio Peces'BarbaMartínez, Catednáticode la Uni-
versidadcarlos III de Madrid. JoséLuis soberanesFernández, catednático de
UnivenidadAutónoma de México 'Armando TorrentRuiz, Cated¡áticode
TEORIADEL DERECHO
JERÓNIMOBETEGÓN CARRILLO
Profesorde Fitosofia del Derecho
UniversidaddeCastilla-L¿
MARINAGASCÓN ASEttÁN
Profesorade Filosofia del Derecho
UniversidaddeCastilla-La Mancha
JUANRAMÓN DE PÁRAMO ARGÚIILES
CatedráticodeFilosofia del Derecho
Unive¡sidaddeCastilla-La Mancha
LUISPRIETO SANCHÍS
MADR¡O
. BUENOSAIRES . CARACAS
'GUAÍEMALA. LISBOA.MEXICO
PANAwÁ.se¡i.lu¡N . s¡Nrnp¡ oe aocorÁ. SANTIAGo
'sÁo PAULo
HAMBURGO'LONORES
MILAN . MONTREAL'
NUEVA DELHT
.SINGAPUR.ST LOUIS .
TOKIO'TORONTO
12 LECCIONES DETEORÍA DEL DERECHO
decir.se agota en
supropio fundamento racional. El Derechocomo norma' en cambio,
.urón.,
queapelán a la existenciade una técnica social específicq yil:rltql
fuerzá,razones, por tanto,que no (valen>por su mefaplausibilidad Para
,egui,.on el ejemploanterior, cuando ellurista dice cómo debe castiguse el homicidio
eriprincipio nó
nospropor.iona ninguna razón para-actuar
de forma moral o virtuosa,
pu.u*tur
ronio*.
Derecho;es decir, conforme al modode usar la fuerzaen
unaso.iedu¿; castigar el homtcidio pudierano seruna práctica real de cierta sociedad
seríaobsticulo parala perspectivaque.adopla
quenos hatla de
ética normativa; sí lo sería'en
un deber ser que no tiene(o no
.u*uio, parael Derechororo no*4
tienesólo) un
fundamentoracional, sinb que se funda ante todo en una práctica social
convieneadvertir que la descripcióndel Derechocomo norma suele adoptar el
propiolenguaje de lasnbrmas, p
irtuUlr ..
matar),
un.sentidodiferente. Así, si un ordenjurídrco
los juristassuelen repetir que <está prohibido
dado que ni la teoríadel
que<está prohibido matao,
peio éstaei una forma
abreviadáde expresarse,
Derecho'ni la dogmáticatienen competencia parapronunciar o dictarnormas. Ello
lu.ár-r ruura
ionul.n.
d-econfusiones
dificultadesen lasque no procedeentrar ahora' Sí
advertirque el modocórrecto de describirnormas €s el siguiente:<según el
norru "estáprohibido matar" es una normaválidu (vid' R.
Derechoespañol, iu
Guastini,1990, PP. 53 Y ss.)
interesa perfilar quées una norma, así como saber quétipo denor-
berecho,cómose
identifican y cuandopodemos decir que
el objetode la teoríadel
estees, en síntesis,
masson las que componen el
estamosen piesencii de
un sistemajuridico;
Derecho.Elnteresa sabe¡ también qué es lo
quemandan' prohíbeno permiten' y éstaes
la tareade la dogmática
4, VALIDEZ,EFICACIA Y JUSTICTA
Estosconceptos suelen emparentarse con las tresperspectivas examinadas en el epígnfe
anterior:la
valideztendría que ver
conel Derechocomo norma, la eficaciaaludiría al
del Derecho como valor'
sin embargo. quevalidez,
comohecho, y la justicia seríala ideafundamental
Aun cuandono cabenrgr
ái.hurelación, conviene observar,
y justicia,onrti-tuy.n tres criterios de evaluación
de la normao' ensu caso, del
sistemanonnativo; esto es, la
preguntaacerca de si unanorma es válida o inválida,efi-
cazo tneficaz, justao injustaparte precisamente
dela delDereCho.oro *.ro hechoo valor,sin
de la ideadel Derechocomo norma, no
perjuicio de que el problemade la efi-
caciapueda requerir una aproximación
empírica, y queel dela justiciaremita a losdos
capíru1os queconforman la teoríáde la justicia'
Asi pues,el conceptode
normaconstituye el presupuestoindispensable
paraaden-
n cuaiquierade las cuestiones
Dicho concepto intentará ser aclara-
mástarde, pero con la ideaprovisional queya tenemosresulta suficiente para dar
noticiay,sobretodo,paradistinguirentreestostresriró@- otraparte a múltiplesequívocos
luación,cuya confisién ha dadolugur pot
y polémicas'
a vecesverbales, en la comprensióndel Derecho'
.C,PROXIMACIÓNAL CONCEPTODE DERICHO. NOCIONES FUN-DAMENTALES
Porvalidez suele entenderse
jwidicade una norma (H. Kelsen,1960. p. 23;
N. Bobbio,1954, p. 34).Ahora bien, ¿qué queremosdecir cuando afirmarnos que una
ciertanorma es válida o queexiste en un
jurídico?Mucho se ha discuti-
do sobreesta cuestión, que acaso constituya uno de losprincipales núcleos de debate
entreel normativismode Kelseny el realismode Ross(vid, sobreel paficular,C. S.
Nino, 1985,pp. 7 y ss ..y
J.Delgado Pinto, 1990, pp' 101y ss.)'Aquí baste decir que un
juicio devalidez es o pretendeser unjuicio desqiptivo acerca de una prescripción;
urct u deque un determinadoestándar o
modelode conducta se considerajurídica-
mentevinculante u obligatorioen unasocieda( tanto si esejuiciose basa en la inter-
pretaciónde
un textoque incorpora enunciados
lingüísticos como si tienesu origenen
ia comprensiónde unápráctica social. Por ejemplo, formulamos un juicio de validez
cuandodecimos que en el ordenamientoespañol existe la normaque obliga al deudora
pagarel precio,dado que existe un enunciadolingüístico de carácter prescriptivo que así
io establece (art.1445del CódigoCivil); perotambién cuando decimos que en una
tribu primitivaregía la normade reverenciaral hechice¡o,pues constatamos
quequlenes
no lo hacíaneran severamente
Por tanto, la pregunta ¿qué esválido? resul-
ta equivalentea la de
¿qué esjurídicamente vinculante?,sin que,desde luego, ello impli-
moral de obediencia.El problemade la normay de su
queninguna recomendación
carácterjurídicoserá desarrollado más tarde, pero si provisionalmenteaceptamos
unanofma es una prescripción, predicar la validezde una norma es lo mismoque pre-
dicarla existenciade unaprescripción.
embargo, queen los dosejemplos propuestos el
juicio de lalidezse
basaen consideraciones
diferentes. En el primercaso, tan sólo describimos un <debe¡
seD quetal veznunca se ha observadoen la realidad (unaley promulgadahoy) y que
quizánunca llegue a obsewarse;
esosí. anunciila
damos cuenta de una entidad ideal que,
probabilidadde queel comportamientode la gentese ajustea lo
prescritoen la norma(pero sólo la probabilidad).
En el segundocaso, en cambio, nues-
tro juicio sebasa en una comprobación
ciert¿comunidad y
sumiblemente).
de hecho acerca de cómo se viene comportando
seseguirá comportando
(perosólo pre-
decómo, presumiblemente,
Así pues,la diferenciaesfiba enque, en el primersentido, la validez
enel segundo,se trata de
suponeun juicio normativoo sobreenunciados
unjuicio empíricoo
*á no*u
a partirde la constataciónde hechos: para afirmar que constituye
que. de hecho, nin-
uáliduque el deudorha de pagar el preciono es necesario
gundeudor pague, pues aquí nos limitamos a dotarde sentido a un enunciadonormativo;
el contrarió, parasaber que reverenciar
hechiceroera una nolma válida es preciso
de dicha práctica eran sancionados.
informar o descn-
lomprobarque, efectivamente,
quienesse separaban
quetienen en común ambos juicioseS que con ellos pretendemos
li existenciade un deberserjurídico, no deun sersocial efectivamente
acaecido,
cuandopara formularlo nos apoyemos en esteúltimo; y, dadoque describir algo que debe
sersupone describir 1o que todavía no es.un juiciode validez constituye,
hechoifuturos, unjuicio predictivo.Es descriptivorespecto de un enunciadoo de una
prácticasocial, pero es predictivo respecto de lo quesucederá
en el futuro'
validezsignifica existencia
de una norma, de una prescripción,
un deberser. Ún problemaparcialmente
distinto (peroque suele confundirse) consiste
LECCIONESDETEOzuADELDERECHO
enfijar loscriterios que permiten afirmar en cada caso la validezde gna norma,esto es.
determinarlas condiciones
que debe reunir una norma para que podamos considerarla
existentedentro de un sistema jurídico. Porejemplo, los enunciados <debemos amar al
prójimo>ro <estáprohibido mataD) son enunciados
noffnativos, pero
amboscasos normas válidas del ordenamiento jurídico? La respuestaes negatlva' pero
¿por qué?Sencillamente porque la validezo existenciajuridicade unanorma requlere
queésta reúna ciertos requisitos; el juicio devalidez es un juicio sobrela existenciade
unanorma (node un hecho),pero esto no significaque cualquier norma que podamos
imaginarsea una norrna válida de un ciertosistema juridico.
Unadificultad importante surge a la horade determinar qué condiciones
debe reu-
nir unanorma pa¡a que podamos conside¡arla existente' Aquí entranen juego, al
menos,ofios dos conceptos de validez: validez como pertenencia de la normaal sistema
jurídicoy validezcomo mera existencia (R. Guastini,1990, p. 201);en una terminolo-
gíadistinta, validez o legrtimidad jurídica sustancial y
vigenciao legitimidad jurídica
formal (L. Ferrajoli,1990, p. 353).La validezcomo pertenencia
es en principio inde-
pendientede que, de hecho, la normasea más o menosobservada y, desdeluego, de que
nosparezca más o menosjusia;es decL unanorma puede ser válida y, portanto, exis-
tenteaun cuando nunca se haya aplicado ni nadiehaya acomodado
a lo quela normaprescribe, y, sin duda,aunque resulte manifiestamente
inicua. La vali-
dezcomo mera existencia es también por completoajena al problemade la justicia,
pero,como vefemos, no al dela eficacia.
predicar la validezde una norma equivale a predicarla existenciade
unaprescripción,
de un deberser, y, por consiguiente,
predicar la existenciade algo
que,en purida( todavíano existeen el mundode los fenómenos.Sin embargo,tal afir-
maciónno sebasa en un deseoo en unatécnica adivinatoria por partede quien lo for-
mula,sino en unjuicio descriptivo; descriptivo de ciertos enunciados
lingüisticos o de
prácticassociales. Tanto aquéllos como éstas permiten formular lavalidez
o existenciade unanorma, pero
¿cuándo o en quécondiciones podemos decir que
dichanorma es precisamente
una normajurídica y, por tanto,que su validezes una vali-
dezjurídica?Los caminos para responder
esta pregunta son distintos en uno y enotro
caso:en el casode los enunciados
lingüisticos, será preciso comprobar que r€únen cier-
tosrequisitos 0
condicionesde pertenencia; en el casode lasprácticas sociales, debemos
acudirdirectamente
concepto de Derecho como regulación del uso de la fueza y ver
enqué medida esa práctica se vincula al ejerciciode la fuerza.Entre ambos supuestos
hayunointerinedio:
el deun enunciadolingüistico que no presentatodaslas condicio-
nesde validez, pero que, no obstante,se muestra efícaz o susceptiblede ser eficaz.
Noshallamos,
pues. ante hes hipótesis distintas: en la primerase trata de un enun-
ciadolingüístico que presenta todos los requisitosde pertenencia,
y aquíel juicio de
validezpuede prescindir del dato de la eficacia.En la segundacontemplamos
merapráctica social que es, por definición, empíricamente existente, y aquíse trata de
comprobar tan solo si esapráctica es o no jurídica, si sevincula o no al usode la fuetza.
Porúltimo, en la tercelanos encontramos de nuevo ante un enunciadolingüístico, pero
queno reúnetodas las condiciones de pertenencia,
mativoy un juicio empírico.Nos centraremos
ahora en la primeray tercerahipótesls,
puesla segundaremite al problemade la costumbre, que será analizado más adelante.
APROXIMACIÓNAL CONCEPTODE DERTCHO. NOCIONES FI.JNDAMENTALES 15
Lavalidezcomopertenencia
significa que la normaen cuestiónreúne todas las con-
dicionesestablecidas
por el sistema jurídicopara conSiderar
que una normaforma
partedel mismo. Tales condiciones
son, en sintesis. las'siguientes:
- Que hayasido creada por el órganocompetente.
En un sistema jurídico,la potestad
paracrear normas es una potestad tasada y regulada,de maneraque no todapersona u
órganopuede dictar normas y, sobretodo, no puede dictar cualquier clase de normas ni
enrelación con cualquier materia. Se supone, pues, la existenciade una norma superior
queestablece quién esta habilitado para cre¿Ir nonnas, qué clase de normas y a propósito
de quécuestiones o materias; la infracciónde esa norma superior acarrea la invalidezde
la normapor vicioformal de falta de competencia. Por ejemplo, una Ordenanza muni-
cipalque tipificase delitos y penasseria una ordenanza
inválida, dado que, de acuerdo
connuestro sistemajurídico, este fipo denormas sólo puede adoptarse
mediante ley (art.
25 CE),y la ley constituyeuna competencia
exclusiva del Parlamento,
nunca de un
- Que sehaya observado
el procedimientoestablecido
para la creaciónde normas y,
el establecidopara la creacióndel tipo de normade que se trate.
Hemosdicho que la normaes la expresiónde un actode volunta{ peroese acto no
puedemanifestarse
de cualquier mÍInera, sino sólo de aquella que está prescrita en la
normasuperior. También la infracciónde esta exigencia conduce a la invalidezde la
normapor vicio formalde procedimiento;
así, sería inválida una ley orgánicaque no
hubiesesido votada favorablemente
por la mayoríaabsolua del Congresode los Dipu-
tados(art. 81,2."CE). (En algunasocasion€s,
no obstante,el sistemajurídicopuede
reconocervalidez a normasque presenten algun vicio no sustancial en su procedi-
mientode elaboración,
pero este es un problema marginal que no procededesarrollar
- Que la normano hayasido derogada. En cuantoque expresión de un actode volun-
tad,la normapuede desaparecer
del universo jurídicomediante un ulterioracto de
voluntadcontraria. La derogaciónpuede ser explícita y entoncesse dirige a la disposi-
ciónmisma (v.gr. queda derogada la ley <u), peropuede ser implícita y entoncesse
dirige al significadode la disposicióno normapropiamente dicha. La derogación
implícitasupone una confradicción entre dos normÍrs o significadosatibuidos a dosdis-
por eso, dado que una misma disposición
puede admitir varios sigrrificados
(variasnormas), la derogaciónimplícia no implicanecesariamente
disposiciónen su conjunto, que puede conservarse
enrelación con los significadosque
no seancontradictorios con la normaderogatoria. La cuestiónserá examinada más
- Que la normano resultecontradictoria con alguna otra norma superior del sistema.
Estees un casoanálogo al queacabamos
de examinar y
la diferenciaestriba en que
ahorala relaciónno seestablece enüe nonnas sucesiv¿ls
en el tiempo,sino entre normas
de distinto rango.Una característicasdel Derechoes que susnormas se encuentran
jerárquicamenteordenadas,
lo quese traduce en la obligaciónpor parte de lasinferiores
derespetar lo esAblecidoen las superiores.
La infracciónde esta exigencia supone la
invalidezde la normainferior por vicio material o decontenido.
Por ejemplo, este es el
casode lasleyes contrarias
algun precepto sustantivo
cuya invali-
dezes decla¡ada
oor el TribunalConstitucional.
16 LECCIONESDETEORIADELDERECHO
Hemosdicho que la contradicciónentre normas de distintorango es un supuesto
parecidoal dela derogacióntácita o implicita,pues en ambos casos se trata de un con-
i'lictoentre normas, pelo existe una diferencia importante: la normaque resulta derogada
poruna posterior fue una norma plenamente
vállda hast¿ el actoderogatorio;
ia norrnaqu. desdesu nacimiento resulta contradictoria
con otra superior es una norma
queacaso exista y seaplique, pero que nunca debió existir. En una lección posterior se
veránlas consecuencias
deesta distinción.
cabe observar que en el conceptogenérico de normaconcurren
distintosilementos o significados y quelas condiciones
de validez afectan o sedirigen
cada uno de ellos. Asi, cabedecir que las exigencias
y procedimientoafectan al actonormatlvo que da vida a la disposición;la derogación
Liplícitatiene por objeto la disposiciónmisma, esto es, el enunciadocreado por el acto
normativo;y,
iinalmente,la derogaciónimplícita y la vulneraciónsustantiva de 1o
prescritoen unanoÍna superiorSe ployectan sobre la norma,es decir, sobre alguno o
todoslos srgnry'cados
que cabe atribuir al enunciado.
Estonos permite mostrar que en el conceptode validez intervienen en realidad dos
clasesde criterios diferentes que, en terminología kelsesiana,
podemos llamar dinimi-
coy esáico (H. Kelsen,1960, pp 203y ss.).En virtuddel primero, una noiñáGsTáli-
da cuáñdoel hecho 4gqg
glggglt vieneautorizado por oha n9n4adel sjstenn,con
d9 qgqPggncla. procedimien-
critefiC puesnos dicen qulen y como
independenciadeiuál selJü conJenido;
to y no derogaciónexplícita responden a-.est9-
poédeproduóh úna ninniá,-no c-üál ha de sersu contenido. En cambio,el criterioestá-
h.o tupon. queuna norma es válida cuando su contenido -lo quemanda, prohíbe o
permité- puedederivarse del contenidode una normasuperior del sistemao, al
menos,cuando no entraen contradicción
con la misma;las condiciones
de no deroga-
ciónimplícita y deno vulneraciónde preceptos
categoria.Pues bien, conviene advertir que tradicionalmente
losjuristas como Kelsen
hanionsideradoel sistema jurídicocomo un sistemafundamentalmente dinámico
(<Unanormajurídica
no vale por tener un contenidodeterminado;
es decir, no valepor-
quesu contenidopuede inferirse, mediante un argumentodeductivo lógico, de una
normafundante básica presupuesta,
sino por habersido producida de determinada
manerD (H. Kelsen,19ó0, p. 205),raz'nporla cualveian en la constitución -no sin
buenasrazones en su época- unasimple no¡ma de atribución de competenciacuyo
eventual contenido programático
carecía de fuerza vinculante. Hoy las cosas son de un
modomuy distinto y el criterioestático o de adecuaciónsustantiva a la Constitución
desempeñaun papelesencial (L. Ferrajoli,1990, pp. 350 y ss.).
Ahorabien, esta noción de validez, que supone el funcionamientoregular del Est¿-
do de Derecho,presenta dos dificultades importantes. La primera -y
de unamenor
importancia-es que resulta inservible para explicar la existencia
jurídica de la norma
supremadel sistema,
dadoque es ella
queobviamente
no puede reunir las condiciones
de pertenencta,
misma quien las establece;
por tanto, la validezo existencia
esanorma primera o no derivadadeberá basarse en consideraciones
o criterios distintos.
El segundoproblema viene dado por las que pudiér@iSena
juridico;esto es, por
la existenciade normas (puestas)>
e inclusoobservadas
lndividuos y porlos órganos del sistema que, sin embargo, son inválidas en ei sentidode
APROXTIVIACIÓN,4,1
queno cumplenalguna o todaslas exigencias que acabatnos
de exponer' Lo cualsig-
nifica quela normaválida en el primersentido es siempresusceptible de aplicación,
peroque no todanorma que es susceptible
de aplicación'o que de hecho se aplica ha de
sernecesariamente
válida en ese sentido. Aqui esdonde aparece la segundaacepción de
validez:es deci¡, validez como mera existencia
o <existenciafáctica> (E. Bulygin,
1987.p. 508).
Porlo general,tiende a suponerseque estas normas cuya validez se basa en sumera
existenciacumplen los dos primeros requisitos formales antes examinados;
esto es, son
normasdictadas por órganos competentes
según el procedimientoestablecido,
ra quesu vicio reside en una infracción material de normas superiores (Asi, R' Cuasti-
ni, 1996,pp.264 y s.);por ejemplo, leyes inconstitucionales
o sentencias
ilegales.Esta suposición no carecede sentido, pues, al cumplirlas exigencias formales
o criteriodinámico, estas normas presentan cuando menos la <aparienciade validea;
los viciosmateriales que afectan a la norma -no al actonormativo ni a la disposición-
sólopueden constatarse
tras una actividad interpretativa
más complicada y su depura-
ciónse encomienda
(al TribunalConstitucional,
por ejemplo). Lo
ciertoes, sin embargo,que, decididos a aceptarun conceptode existencia donde no con-
cunantodas las condiciones
de validez examinadas,
por hipótesisno pareceque deban
excluirsela existenciay aplicaciónde normas que, sencillamente, prescindan de todas
esascondiciones. Recurriendo a
un ejemploextemo, si conmotivo de un golpede Esta-
do algungeneral dicta un bandoestableciendo la
pena de muerte para cuantos resistan la
rebelión,es obvio que esa no seráuna norma perteneciente al sistemas, pues no reúne
ningunode los requisitos exigidos para ello, ni losformales de competencia y procedi-
mientoni los sustantivosde respetoa la Constitución;pero podrá llegar a ser una
norma jurídicamenteexistente y, enese sentido, válida.
Kelsenintentaba explicar este fenómeno de una manera bastante ingeniosa. De un
lado,tratándose del bandomilitar que rompeel orden juridico, Kelsenreconoce la
fuerzanormativa de la desnudaeficacia: <de acuerdo con la normafundante básica de
un ordenjurídicoestatal, es el gobiernoefectivo, que impone fundiindose en unacons-
titucióneficaz, normas generales
individuales, el gobiernolegítimo del Estado))(H.
Kelsen,1960, pp.25 y 219);como observa Peces-Barba, ello supone que <el cambio de
de poder produce un cambioen el ordenamiento
jurídico>de formaque
<lanorma fundante básica no esmás que la traducciónracional de esecambio de
poden(G. Peces-Barba,
1983, p.44). De otrolado, en relacióncon las normas for-
maimenteválidas que, no obstante, incurren en alguna infracción de preceptos sustan-
tivossuperiores,
lo queacontece -dice Kelsen- esque la normasuprema o funda-
mentalha previstodos formas distint¿s de habilitación,una expresa y
otra tácita,de
mane¡aque el juez o legisladorpueden optar por una u gtra. Tomemosel supuestode la
sentenciailegal: que el orden jurídico confierefueza de Derechoa las decisiones
firmessignifica que dos normas generales
están en vigor simultánea-
mente;la unadetermina por adelantado
contenidode la sentencia;
estq es, se trata de
la leyque ha de ser aplicada; la otra (implicita)autonza a crearla normaindividual que,
dehecho, el Tribunaldictará. Es deci¡ queel contenidode la normaindividual puede
venirdeterminado
por la ley o también,alternativamente,
por el propioTribunal cuya
decisiónsea inapelable:
<La siruación
jurídicaha de ser descrita
diciendo que el orden
jurídico no sólo autolizaa los órganosaplicadores del Derechoa crearuna norma
18 LECCIONESDETEORÍADELDERECHO
individual queconcuerde con una nonna general que determina su contenido a travésde
unul.y, sinotambién a
crearuna normaindividual que no concuerdecon aquella
norma general)) (H. Kelsen, 1958, p. 103).
La ide¿resulta excesivamente
artificiosa. No existenhabilit¿ciones
implícitas nr
tienesentido afirmar que
una norma es válida cuando reune las condiciones establecidas
cuandono las reúne,pero logra imponerse por la
por el sistemao bien,altemativamente,
h¡enade
secomprende
existenciaen el
los hechos (vid.A. Calsamiglia,1977,pp. 166 y ss.).Por otra parte, tampoco
bien que la normaabsolutamente
inválida (el bandomilitar) explique su
meróhecho de la eficacia, y quela normaque cumple las condiciones
perono las de fidelidadsustantiva o
de contenido,
alcancesu validózmediante una
misteriosahabilitación implícita. En suma,resulta
mássencillo aceptar que los juristasusan dos conceptos diferentes de validezy que
ambospueden utilizani aclarandosu
significado: uno primeronos dice que la normaes
por el sistema y otro nosindica que la
fuerzade los hechos, se aplica o resultaapli-
válidaóuanrto cumple las exigencias establecidas
normaes válida r*rdo, dehécho o porla
cable. Se dirá tal
vezque con ello sehace imposible distinguir la norma jurídicade la
amerlílladeun bandidó, y escierto: cuando el bandidologra hacene obedecer con una
ciertapermanencia
generalidad, cuando es capaz de delegaren susinferiores, creando
un entramadode
cuenciaorganizada,
contraordenamientos,
ca,1985,
p.9l).
eitablecidas
órnt o á. poder,sino
refieroa la
supuestode
comoen el
ello,al
rr*rrot
existente; es
diferenciaestriba en
mentepracticada,
distintos:el
primerore
Derecho,y
norinas,no hay manerade distinguir su <orden>normativo de un
como las sociedades
ostentandoun (carácter institr¡cional y cuasi jurídico>(C. Lamar-
orden jurídico(vid.E.Pattxo, D78, pp.235y ss.).De ahique las formas de delin-
mafiosas o tenoristas,sean calificadas como
Hastaaquí hemos hablado de la validez(en el sentidode meraexistencia) de normas
modou otro lesionanlas condiciones de validez (enel sentidode pertenencia)
el sistema.Sin embargo,también cabe predicar la_existencia
géneroparticular de normas queno nacende un acto normativodeliberado de algun
que se decantan con el tiempoen formade prácticasocial; me
costumbre,áe h quenos ocuparemos luego con mayor detalle. No obstante,
convieneadelantar ahora quó la costumbrepuede ser un modode producciónjurídica
en esecaso será válida o pertenecienteal mismocuando
cumplalai condicioneseitablecidas. Pero, de cualquiermanera; esto es, tanto en el
que el sistemano hayaprevisto la producciónde normas consuetudinanas
casode queéstas se aparten de los requisitosde validez,la costumbre,sian-
preque seajurídica (y ya verem.scuándo 1o es) gozará de validezen virtud de sumera
Kelsen,1960, p.236). Por
énvirtuddé que es de hechopracticada(vid.H.
igualque cualquier ot.a norma, una costumbre puedepertenecer al ordenamiento
ser,por tanto, válida en el primersentido; y puedetambién apar€cer como
decir, como válida en el segundosentido. A mi juicio, la unica
que,por definición,no cabeuna costumbre que no seaefectiva-
de validez o pertenencia,
1oqúe sigrifica que, entre las condiciones
costumbrerequiere ser efectivamente
eso, una costumbre observada'
Estonos muestra que los dosconceptos de validezo exiiGñciá-son por completo
busa.o un juicio normativo y, enprincipio, no requiereq¡e la
normaválida sea observada por los ciudadanosni aplicadapor los operadores
APROXIIúACIÓNALCONCEPTO
DE DEMCHO. NOCIONES
FUNDAMENTALES I9
singularmentepor los jueces; es,si cabedecirlo así, una existencia
ideal o potencial'El
en cambio, se basa en un juicio dehecho o deexjstencia
empirica: cabe dectr
la firerza,
entoncesque una norma es válidacuando está (puesta,y respaldadapor
cuandoconstatamos
que ella es generalmente
y quequienes no la obedecen
sufrenalguna consecuencia indeseable. Naturalmente, nada impide que una misma
normaresulte váliü enambos sentidos:
sistema porque reúna todos los
requisitosesAblecidos en el mismoy dotadade existencia fáctica porque sus destina-
tariosy losoperadores jurídicosla cumpleno hacencumplir de forma habitual.
Poreficacia cabe entender, en principio,la virtud o fuerzapara alcanzar un fin, la
idoneidadde un instrumentopara lograr determinado
objetivo. En ocasiones,
hablade la eficaciao ineficaciadel Derecho o
dealguna norma se hace en este sentido,
queimplica una concepción instrumental del orden jwidico al serviciode determinados
fines.Así, a la vistade los idealesdejusticia o decooperación
social, cabe decir que
ciertoDerecho se muestra eftcaz para conseguirlos
o quesería conveniente
algunasmedidas para conegir su falta de eficacia. Dichos ideales, por ofia parte,no tie-
nenpor quéformularse como extemos al Derecho,sino que pueden concebirse
integrantesdel mismo,y entoncesel juicio de eficaciaadquiere un cwácterintemo; por
ejemplo,la justicia esun (oalor propugrado>por la Constituciónespañola (art.l.1 ." CE),
al igualque el principiode que <toda la riquezadel país en sus distintas formas y sea
cualfuere su titularidad está subordinada al
interés generabr (art.l28.l CE), de manera
quepodemos evaluar la eficaciade cualquier norma o decisióndesde la penpectivade
esorparámetros:
ley <u eseficaz porque está al serviciode la justicia, el sisternafis-
cal <y>no eseficaz porque no lograutisfacer que la riquezaesté al serviciodel interés
general,etc.
Partiendode esta acepción,
eljuicio de eficacia se basa en un análisis de hecho que
interesaen particular a la política jurídica; estoes, al estudioo diseñode las institucio-
nes jurídicas, a fin deque, en un cálculode utilidad éstas alcancen los mejoresresul-
tadoscon los menores sacrificios. Aceptado que un ciertoobjetivo constituye un obje-
tivopropio del sistema o dealgún sector del mismo, la mayor0 menoreficacia de una
normase medirá por sugrado de contribución al mismo;si el conjuntode lasreglas pro-
cesaleshan de orientarse
a la tutelade los derechos
o, comosuele decirse, a la realiza-
ciónde la justicia, sueficacia dependerá
de la medidaen que efectivamente
Porello, la eficaciaasí entendida adquiere particular importancia en el marcodel lla-
madoEstado social, que es un Estadoprovisto de finesacerca de cómo deben confi-
gurarselas relaciones
de cómo deben repartirse ciertos bienes, etc., y que,
portanto. genera una gran cantidad de normas instrumentales: ayudas y
organizaciónde servicios sanitarios o
de viviendas, etc. (Aun
cuandosea un tema que no procededesarrollar aquí, en el modeloliberal cásico el fin
primordialdel sistema jurídico consisteen garantizar un marco de certeza para que cada
individuoy el conjuntosocial definan o produzcanespontáneamente
sus propiosfines,
razónpor la cualcarece del amplionúme¡o de normasinstrumentales
caractenzanal Estado social.)
LECCIONESDE TEORIA DEL DERECHO
Enrealidad, las normas de un sistema jurídicopueden contemplarse como un entra-
madode finesy medios,en el sentidode quecada una de ellasrepresenta
un insftu-
mentopara alcanza¡
un fin previstoen otra norma, pelo encarna también ella misma un
objetivoque ha de ser satisfecho
por otras normas. A suvez, es posible plantear también
laificacia generalde un ordenamiento
jurídicoa la vistade lasmetas fundamentales
quese supone debe cumplir, ponderando
la ¡elaciónenüe los sacrificios queimpone
y el gradode satisfacción
de esos objetivos es la másadecuada
óptima. Este ejercicio
deponderación
cálculo, referido a lasnormas e instituciones,
parece el métodosegur-
dopor el llamadoanálisis económico del Derecho; si biena mi juicio cgnalgunas limF
tacionesderivadas
de su concepción
de sacrificio y beneficioque no esdel caso comen-
tar(vid. en general,
S. Pastor, 1989, y
P.Chiassoni,
Ahorabien, debe advertilse que si tantola normafin comola normainstrumento
hallanreconocidas
por el Derecho,el problemade la eficaciapuede plantearse
concualquiera
de ellas; es decir, puede pregwtane si el conjuntode normas que forman la
Publicas es eficaz pÍIra que todos los espa-
(art.47.1." CE),
politicade viüenda del Ministerio de Obns
ñolesrealicen su <derecho
disfrut¿r de una vivienda digna y adecuada)
peropuede Fegunta$€ tambiénsi estanorma superior es eficaz. En realida4aquí h€mos
dadoentrada a un segundosignificado de eficacia,pues ya no setrata de queel artículo
47.1de la Constin¡ciónespañola resulte idoneo para alcanzar un fin -{ado queél mismo
encarnaun fir-, sinode si escapaz de imponeneen la realidadsi escapaz de asegurar
quelas demás normas del sistemase orientena satisfacerel objetivoplopuesto. Nos
hallamos,pues, ante dos conceptos o
criteriosdiferentes de eficacia mediante los que,por
otrolado, puede ser evaluada cualquier norma: la políticade vivienda (la normainstru-
mento)puede s€r más o menoseficaz en orden a alcanzarel fin, peropuede serlo también
enfi.rnción de que sus destinatarios
la respeteny cumplan;y la normaconstitucional, a su
vez,puede ser más o menosefic¿tz segun que logre imponene y hacerrealidad lo quepro-
mete,pero puode serlo igualrnente en un sentidoinstrumental y
desdela penpectivade un
fin superior,
como, por ejemplo, lograr que <la libertad y la igualdaddel individuo y delos
gruposen que se integra sean reales y efectivas))
(art.9.2 CE).
La eficaciaentendida como respeto o cumplimientoefectivo presenta un carácter
prioritarioen el sentidosiguiente: una norma puede ser absolutamente
iodossus destinatarios
la observan y, sin embargo,resultar ineficaz para alcanzar los
fineshacia los que debería enderezarse
según el sistema jurídico; sencillamente,
ejemplo.porque la politicade vivienda,aunque se cumpla'está mal diseñadapara
lograrque Jodos los españoles
disfruten de unavivienda digna y adecuada.
iguala la inversa:si nadiecumple la norma,si la políticade viviendase queda en el
papel,dificilmente
podrá satisfacer su objetivo. Ello nosmuestra que la eficaciacomo
respeto0 cumplimientoconstituye una condición necesaria
pero no suficientede la efi-
caciacomo instrumento;
que una norma sea eficaz en la primeraacepción depende de la
actitudde los destinatarios,
quetanto pueden ser pefsonasprivadas como órganos
públicos;que lo seaen la segundadepende
además de que esté bien diseñada
autoridadque la creó: esto es. que los comportamientos
queimpone sean los másade-
cuadospara conseguir
Talvez por este carácter prioritario, en el lenguaje jurídico la eficaciasuele enten-
efectivo de unanorma; más concretamente,
una noÍna es
dersecomo el cumplimiento
APROXIMACIÓNAL CONCEPTODE DER¡CHO.NOCIONES FTINDAMENTALES
eficazcuando los destinatarios
ajustan su comportamiento
lo prescritoen la mismao,
al menos,en los casos en que esto no ocure,cuando la normatiene fuerza bastante para
imponerla consecuenciaen ella previstacomo reacción al incumplimiento.
mente,hablar de eficaciade lasnormas comporta una cierta indeterminación, pues en
generalse dice que una norma es eficaz, no simplementecuando se da una coincidencia
entreconducta debida y conductaproducida
en cierta ocasión (eficacia como relación la
llamaP. E. Navano,1987, p. 258),sino cuando (es posibleafirmar verdaderarnente que
existenun númeroindeterminado de actosde cumplimientode la norma>(eficacia
comopropiedad P. E. Navano,1987. p. 258),pero ¿cuántos actosson necesarios?,
¿durante cuántotiempo? Con todo, y asumiendoque el deeficacia es un conceptogra-
dual,creo que combinando los doselementos
--cumplimiento de la con-
ductaprescrita y
reacciónde la normaen caso de incumplimiento--, es posible formu-
lar la siguientetabla de eficacia (N. Bobbio,1954, p. 35).
- Normasque se cumplen espontáneamente sinnecesidad de recurrir a la sancióny, en
muchoscasos, sin que los destinatarioscuenten con un conocimientopreciso de la
prescripciónjuridica; por ejemplo,el artículo154 del CódigoCivil estableceque los
padresen relación con los hijos están obligados a oelar porellos, tenerlos en sucom-
pañía,alimentarlos, educarlos y
procl¡rarlesuna formación integrab>; esto es, prescribe
unaconducta generalmente observada por los padres y cuyamotivación no sehalla tanto
en el mandatocivil, ni en las amenazasprevistas en el Códigopenal para caso de
incumplimiento (arts.226y ss.),sino en consideraciones morales, en prácticas sociales,
etcétera;en suma,en sistemasnormativos distintos al Derecho.Son muy numerosaslas
normasque gozan de esta eficacia y, esmás, de no serasí resultaría dificil concebirun
sistemaglobalmente
eficaz apoyado sólo en la amenazadel castigo. Como se ha escn-
to conrazón, <si el Derechonormativamente
válido debe transformane también en efr-
c¿rz,€ntonces
no essuficiente para eso la protecciónde retaguardia
del "staff" jurídico,
la posibilidadde la imposiciónde la normaen caso de necesidad.
Eficaz es, más bien,
sólocuando es seguida normalmente
por los destinatarios,
sin que el Estadotenga que
acudiral empleode susmedios coactivos.
Según esto, la efectividaddel De¡echo
dependede forma decisiva del acatamiento "voluntario" de los sometidosal Derecho>
(M. Rehbinder, 1981, p. 176).
- Normasque goneralmente
se obedecenmás por el temora la sanciónque por la
esponáneaasunción de su contenido por parte de los destinatarios.
Esta es una clase de
eficaciaque suele caraclet'rzar
a las normas jurídicasque no coincidencon las normas
moralesobservadas
cn la comunidado queprotegen valores no compartidosen la
misma;o tambiéna lasnormas meramente
que sirven una finalidad orga-
nizacionalo desegundad
jurídica. Un ejemplodel pnmer tipo son quizá las leyes tribu-
tarias,en relación con las cuales todo parece indicar que no seha desarrollado
mientocolectivo acerca de sujusticia o necesidadde manera que se cumplen
lo contrario,se anuncia una sanción. Un ejemplodel segundo tipo pueden ser las reglas
procesalesque establecen
un plazopara interponer una demanda 0
un recurso;simple-
mentese cumplen para no perderla acción,pero no porque el sentidocomún o alguna
consiCeraciónmoral nos indique que el plazoestablecido
en la leyes el másrazonable.
- Normasque habitualmente
se incumplen a pesar de aplicarse sanciones.
vista,se trata de una hipótesis dificilmente rcalizable,
pues implica que la sanciónpre-
22 LECCIONESDETEORIA DELDERECHO
vistapara el incumplimiento resultaa los ojosde muchos menos gravosa o costosaqu€
el própiocomportámiento
qu.6r
.ión. Un ruro drl
previstoen la norma:o también,desde otra perspectiva'
.otpottamiento esian intolerable parala mayoriaque prefieren sufrir la san-
primertipo
puedenser las normas que intentan impedir la contamt-
naciónindustrial,'que paréce-quealgunas empresas prefieren incumplir porquelas
pecunianasrisultan
más baratas quelos mediostécnicos que vendrían obli-
gadosa instalar,incluyendo en su presupuestola cuantíade las posiblessa¡ciones'
tfayor gravedadpresenta el
segundosupuesto: qu-elos destinatariosconsideren tan
norma y prefieranpadecer la sanciónes lo que
Derechomoralmente motivadas,
intólera6lela conducta prescritaen la
cwactenzaalas actitudei de desobediencia
o la desobediencia
civil (vid.M. Gascón,1990, pp. 35 y ss'),
aciitudesde ordinariominoritarias queno dañande formagrave la virtualidadde la
norma, peroque, si segeneralizan, pueden conducir a unapérdida general de eficacia.
- Normas quehabitualmente
se incumplen sin que ni siquierael aparatocoactivo sea
capazo tengainterés en imponer la sanciónconespondiente.
el escalóni.,iniro
sueleconocerse como desuetudo,
Sin duda, este constituye
de eficicia o, si seprefiere, la másalta expresiónde ineficaciay
de la queluego nos ocuparemos.
Un ejemplotípico
seriael de lasnormas munrcipales
queperiódicamente
se dictan para regular el apar-
camientode vehículosy que,entre la
generalizadade los ciudadanos
lasdificultades técnicas o
jurídicas de losAyuntamientos
parasatisfacer las multas, ter-
minanmuchas veces por sertotalmente ineficaces.
queacabamos
de desarroilarestá pensado fundamentalmente
cuent¿d;la
eficaciade las normas de comportamientodirigidas a los ciudadanos.
problemaespecial 1o plantean las normas que, de un modou otro,imponen obligaciones
p.opios podér.s públicos, como es el casode muchas normas constitucionales
objetivos sociales, derechos querequieren una prestación positiva (el
derechoa la vivienda),etc. Aquí los dosconceptos de eficacia
puesocufre que el cum-
queestaülecen
üro, yu conocido,del
quepioponíamos
ptifni.nio,la
comienzode este epígrafe se superponen,
eficaciacomo obediencia, de talesnormas constitucionales
existenciade normas de ordeninfeno¡ válidasy eficaces,que sirvan de instnrmento
satisfacciónde los objetivosestablecidos,
en lasprimeras;_esto
es, sin eficacia
de normas inferiores no sealcanza la eficaciafinal de lassuperiores'
Estosignifica quela eficaciade esas normas supenores depende. naturalmente. de
quese obsérve el comportamiento quede ellasse deriva o vieneexigido; pero. como
dichocomportamientoia
deplasmane necesariamente
offasnormas instrumentales,
lo que oc¡rreen definitivaes
que la eficaciade ciertasnormas depende no de un
suc;soexterno como es la conductade losciudadanos, sino de un hecho jwídico como
esla existenciade otras normas. En ot¡as palabras, en ocasiones
la eficaciano remitea
lo queocune fuera del
sino a lo queacontece dentro de
é1. 'Ahora bien,aunque se trate de relaciónentre normas, la determinaciónde esaefi-
caciano requ