Source: https://ibermutua.es/camino_santiago/accesible/camino/normativa.htm
Timestamp: 2019-06-24 12:17:00
Document Index: 232759457

Matched Legal Cases: ['artículo 24', 'artículo 3', 'artículo 10', 'artículo 14', 'artículo 18', 'artículo 20']

UN CAMINO PARA TODOS > Normativa sobre accesibilidad
ESTA GUÍA HA SIDO ELABORADA PREFERIBLEMENTE PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD, AUNQUE ES TAMBIÉN TOTALMENTE VÁLIDA PARA PERSONAS NO DISCAPACITADAS. POR ELLO, LA INFORMACIÓN DE INTERÉS, QUE EN ELLA RECOGEMOS SELECCIONA LUGARES ACCESIBLES DE ALOJAMIENTO, DÓNDE COMER, SERVICIOS DE SALUD (ORTOPEDIAS Y REPARACIÓN DE SILLAS) Y OTROS SERVICIOS. SIEMPRE PODREMOS ENCONTRAR OTROS LUGARES NO ACCESIBLES, EN LAS GUÍAS CONVENCIONALES, CON MAYOR FACILIDAD.
El I Plan Nacional de Accesibilidad 2004-2012.
Bajo el lema “Por una nuevo paradigma, el Diseño para todos, hacia la plena igualdad de oportunidades”, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, a través del IMSERSO, ha desarrollado y tiene previsto implementar, entre los años 2004 y 2012, el I Plan Nacional de Accesibilidad, concebido como el principal instrumento de actuación en el Proyecto de Ley de Igualdad de Oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad.
El Plan, que fue presentado en el marco del año 2003, con motivo de su declaración por el Consejo de Europa como Año Europeo de las Personas con Discapacidad, tiene como principal objetivo alcanzar su plena igualdad de oportunidades, partiendo de los siguientes principios:
- El respeto a la diversdad humana y la equiparación de derechos de todas las personas son bases fundamentales de nuestra sociedad.
- Las barreras en el entorno no constituyen obstáculos más graves a la participación social que las limitaciones funcionales de las personas.
Art. 2º Ley 15/1995 de límites del dominio sobre inmuebles para eliminar barreras arquitectónicas a las personas con discapacidad, de 30 de Mayo de 1995.
• Para que un itinerario sea considerado practicable por personas con movilidad reducida, tendrá que cumplir las siguientes condiciones mínimas:
• No incluir escaleras ni peldaños aislados.
• Los itinerarios tendrán una anchura libre mínima de 0,80 metros en interior de vivienda y de 0,90 metros en los restantes casos.
• La anchura libre mínima de un hueco de paso será de 0,70 metros.
• En los cambios de dirección, los itinerarios dispondrán del espacio mínimo libre necesario para efectuar los giros con silla de ruedas.
• La pendiente máxima para salvar un desnivel mediante una rampa será del 8%
• Se admite hasta un 10% en tramos de longitud inferior a 10 metros, y se podrá aumentar esta pendiente hasta el limite del 12% en tramos de longitud inferior a 3 metros.
• Las rampas y planos inclinados tendrán pavimentos antideslizantes y estarán dotados de los elementos de protección y ayuda necesarios.
• El desnivel admisible para acceder sin rampa desde el espacio exterior al portal del itinerario practicable tendrá una altura máxima de 0,12 metros.
• A ambos lados de las puertas, excepto en el interior de la vivienda, deberá haber un espacio libre horizontal de 1,20 metros de profundidad, no barrido por las hojas de las puertas.
• La cabina del ascensor que sirva a un itinerario practicable tendrá, al menos, las siguientes dimensiones
• Fondo, en el sentido de acceso : 1,20 metros.
• Ancho : 0,90 metros.
• Superficie 1,20 metros cuadrados.
• Las puertas, en recinto y cabina, serán automáticas, con un ancho libre mínimo de 0,80 metros
• Los mecanismos elevadores especiales para personas con movilidad reducida deberán justificar su idoneidad.
l. Serán beneficiarios de las medidas previstas en la presente Ley, quienes, padeciendo una minusvalía de las descritas en el artículo siguiente, sean titulares de fincas urbanas en calidad de propietarios, arrendatarios, subarrendatarios o usufructuarios, o sean usuarios de las mismas .
2. A los efectos de esta Ley se considera usuario al cónyuge, a la persona que conviva con el titular de forma permanente en análoga relación de afectividad, con independencia de su orientación sexual, y a los familiares que con él convivan.
Igualmente se consideran usuarios a los trabajadores minusválidos vinculados por una relación laboral con el titular.
3. Quedan exceptuadas del ámbito de aplicación de esta Ley las obras de adecuación del interior de las viviendas instadas por los arrendatarios de las mismas que tengan la condición de minusválidos o que convivan con personas que ostenten dicha condición en los términos del artículo 24 de la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos, que se regirán por ésta.
PLAN ESTATAL DE ACCESIBILIDAD (17.05.99)
Accesibilidad es la posibilidad que tiene un individuo, con o sin problemas de movilidad o de percepción sensorial, de comprender un espacio, integrarse en él y comunicarse con sus contenidos. También se define como la característica del medio, que permite a todas las personas el acceso, utilización y disfrute, de manera normalizada, segura y eficiente.
La accesibilidad integral implica accesibilidad en la edificación, urbanismo, transporte, comunicación y servicios. Es un derecho básico que garantiza la no discriminación por razones de edad, discapacidad o características funcionales y es condición previa para la participación social y económica en igualdad de
oportunidades. Para su consecución se exigen desarrollos legislativos, técnicos, económicos, de mercado, planificación, diseño, ejecución, rehabilitación, formación y mentalización.
Al final del siglo XX, un tercio de la población estará constituida por personas mayores y personas con algún tipo de discapacidad. Se debe atender a la mayor gama posible de ciudadanos con distintas características. La ventaja de tener en cuenta personas que tienen mayores dificultades resulta en un diseño de calidad para todos. Autobuses de piso bajo, sin escalones, rebajes en las aceras, desarrollo informático de fácil manejo, galerías comerciales y aeropuertos fáciles de transitar, han sido ejemplos exitosos de este proceso con beneficios para todos los usuarios. La accesibilidad debe también permitir la adaptación a nuevas innovaciones tecnológicas y a los cambios que a lo largo de la vida de las personas se producen. Esta adaptabilidad exige una previsión en el proceso de diseño que posibilite la posterior realización de modificaciones sin excesivos costes cuando estos sean necesarios.
La experiencia y los estudios realizados demuestran que en gran parte es el medio el que determina el efecto de una discapacidad sobre la vida diaria de una persona. La accesibilidad se plantea actualmente como un reto irrecuperable y muestra la calidad de vida de la sociedad.
Desde el punto de vista legislativo, la Constitución Española reconoce la igualdad de todos los ciudadanos; proclama sus derechos a disfrutar, sin marginación alguna, de una formación humana global y exige a las administraciones la provisión de los medios precisos para que ello sea posible.
Por su parte la LISMI se ocupa, en sus Artículos 54 al 61, de las obligaciones de los entes públicos en materia de accesibilidad.
El Comité Central de Coordinación para la Promoción de la Accesibilidad (CCPT 1996) dice en el Manual Europeo de Accesibilidad: "El entorno debe disponerse de modo que permita a todos desenvolverse igualmente y de la forma más independiente posible".
En la última década se han ido destacando, cada vez con mayor insistencia, los problemas de accesibilidad originados por la situación que presenta el medio físico en general y el urbano en particular, con sus barreras arquitectónicas, urbanísticas, del transporte y de la comunicación, gracias a la evolución de la conciencia social en este campo.
La equiparación de oportunidades exige evitar y suprimir las barreras físicas y de cualquier tipo y, en ocasiones, complementar con medidas de discriminación positiva para que dicha equiparación sea real.
Evitar y suprimir las barreras arquitectónicas y urbanísticas, así como disponer de un transporte y de una información accesibles, es algo que debe ser abordado conjuntamente por todas las Administraciones Públicas en sus distintos niveles, debiendo ser la Administración Central el principal promotor de una normalización en este ámbito.
Respecto a las "barreras urbanísticas", citaremos los principios básicos a tener en cuenta en la planificación y diseño de un entorno físico sin barreras:
• ACCESIBILIDAD: Debe proyectarse de forma que sea accesible para todas las personas, independientemente del grado de discapacidad, edad u otra dificultad.
• CIRCULACIÓN: La red viaria deberá ser tal que permita a todos los usuarios circular libremente y llegar al mayor número posible de lugares y edificios.
• UTILIZACIÓN: El entorno deberá permitir su uso y disfrute por todas las personas.
• ORIENTACIÓN: Los asentamientos urbanos deben proyectarse de forma que sea fácil orientarse en ellos y encontrar sin problemas el camino que conduzca más directamente al lugar al que se quiera ir.
• SEGURIDAD: Se procurará que la movilidad de las personas sea máxima con el menor riesgo para la salud y la integridad física.
• FUNCIONALIDAD: Los espacios urbanos y los lugares de trabajo o de recreo deberán poder ser utilizados sin restricción por todas las personas.
Ni la rehabilitación del individuo será completa, ni la integración social una realidad si no modificamos, transformamos o adaptamos nuestro entorno vital para que pueda ser utilizado absolutamente por todas aquellas personas que, a causa de una discapacidad física, psíquica o sensorial, encuentran impedimentos o graves dificultades, para desarrollar su vida activa, limitando con ello sus posibilidades laborales, sociales, culturales, recreativas, etc. El contexto "urbanístico" engloba en mayor medida a todos los demás, ya que es la ciudad el contenedor de los edificios y de los transportes, y donde se desarrollan los diferentes niveles de comunicación entre todos los elementos que en ella coexisten.
La accesibilidad a la edificación permite comprender un espacio, integrarse en él y comunicarse con sus contenidos. En el acceso a la edificación podemos distinguir edificios de nueva obra y de rehabilitación públicos y privados y elementos constructivos.
En edificios de nueva construcción el principio para que sean accesibles supone mínimos costes económicos. Tener en cuenta la accesibilidad en los procesos de rehabilitación puede implicar costes razonables. La eliminación de barreras arquitectónicas una vez construido el edificio siempre conlleva mayores costes.
Los proyectistas y diseñadores de la edificación deben considerar todas las posibles limitaciones y distintas maneras de funcionar del ser humano en aspectos visuales, auditivos, de movilidad, memoria, comprensión, orientación, etc. No hay ser humano que se adecue a las proporciones y facultades medias. No existe una persona "estándar". Pero ello no supone buscar soluciones específicas para cada caso si no conseguir integrar las distintas necesidades de las personas en una solución útil para todos.
La adaptabilidad en las viviendas es un nuevo concepto proyectural que implica un diseño que admite bajo costes razonables las modificaciones necesarias para las diferentes situaciones que a lo largo de la vida de sus habitantes puedan aparecer.
En la sociedad actual, poder viajar en medios de transporte públicos y privados es sinónimo de integración social y de calidad de vida. Sin embargo, los medios de transporte ponen barreras a las personas con accesibilidad reducida (PAR), que muchas veces les impiden realizar viajes con normalidad.
En lo que respecta al transporte privado, el diseño de los vehículos no está hecho partiendo de conceptos de diseño para todos, por lo que los pequeños, los mayores y las personas con discapacidad suelen tener problemas, sobre todo a la hora de entrar y salir del vehículo.
El transporte público, en general, carece de medidas de accesibilidad que permitan un normal desarrollo de las vidas de todas las personas, y se presentan dificultades tanto a la hora de viajar en autobús, metro, avión, ferrocarril y barco.
Si bien en algunos medios de transporte, como el avión, los procedimientos de acceso al medio están muy estructurados, no deja de ser un modelo "parcheado" sobre el modelo tradicional de carga y descarga de pasajeros. Muchas veces conviene plantearse si no sería mejor un rediseño global de métodos en el que se contemplaran las nuevas realidades sociales.
El transporte debe adaptarse a las necesidades de las personas y ponerse al servicio de una sociedad en la que cada día hay más personas mayores, más personas con discapacidad y una mayor diversidad de requisitos de transporte.
En la actualidad, el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, han creado lo que llamamos "la sociedad de la información", y que se recoge en nuestra Constitución como el ejercicio de varios derechos fundamentales. Así como ejemplos, el artículo 3, derecho-deber de usar el castellano, el derecho al libre desarrollo de la personalidad (artículo 10), el derecho a la igualdad del artículo 14, el secreto de las comunicaciones, del artículo 18.3, el derecho a comunicar y recibir información, artículo 20.1.d, derechos que tienen como base la comunicación y la información.
La Declaración 22 del Tratado de Amsterdam obliga a las instituciones comunitarias a tener en cuenta las necesidades de las personas con discapacidad.
Las personas sordas por su discapacidad sensorial, ven limitado el acceso a estos sistemas y medios de comunicación, a causa de diversos obstáculos que impiden expresar o recibir información: son las denominadas "Barreras de Comunicación".
Además, las personas con todo tipo de discapacidad se ven apartadas de las herramientas de acceso a las nuevas tecnologías de la información, de manera que se producen "Barreras de acceso a la información y comunicación".
Los principios básicos a tener en cuenta en la planificación y diseño de un entorno comunicativo sin barreras conforme a las "Normas Uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad" aprobadas por Naciones Unidas en 1.993, son:
Accesibilidad: Debe proyectarse el medio comunicativo y de de acceso a la información de forma que sea accesible para todas las personas, independientemente del grado de discapacidad, edad u otra dificultad. En caso necesario, deberá implementarse dicho medio de información con las medidas que sean necesarias para su accesibilidad.
Facilidad de uso: Los sistemas de comunicación y de acceso a la información deberán ser configurados de manera tal que permita a todos los usuarios emitir y recibir información sin especial dificultad, de acuerdo con su respectivo grado de desarrollo personal.
Utilización universal: El entorno comunicativo y de acceso a la información deberá permitir su uso y disfrute por todas las personas.
Supresión de barreras de comunicación: A fin de garantizar el acceso para personas con dificultades sensoriales en el ámbito de la comunicación, se recomienda la incorporación de mecanismos de señalización visual y acústica así como la disposición de traductores intérpretes de signos para la atención de personas sordas.