Source: https://www.parcan.es/pub/ds.py/2014/110/22/
Timestamp: 2019-12-15 17:49:50
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Diario de Sesiones 110/2014, de fecha 25/2/2014 - Punto 22 - Parlamento de Canarias
Diario de Sesiones 110/2014, de fecha 25/2/2014 - Punto 22
8L/CP-0001 CONSULTAS POPULARES. SOBRE LAS PROSPECCIONES DE HIDROCARBUROS APROBADAS POR EL GOBIERNO DE ESPAÑA.
El señor PRESIDENTE: Pasamos al segundo punto del orden del día: consultas populares, sobre las prospecciones de hidrocarburos aprobadas por el Gobierno de España.
Para presentar la solicitud, tiene la palabra el señor presidente del Gobierno, don Paulino Rivero.
El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rivero Baute): Señor presidente. Señorías.
"Mejor no saber si hay petróleo, porque si algún día alguien va a buscarlo, ese día acabará el turismo. Prefiero el turismo al petróleo, prefiero el oro verde al oro negro", textualmente, el vicesecretario de Estudios y Programas del Partido Popular.
"Haremos todo lo que sea necesario para que las prospecciones no se realicen en nuestras aguas, para que no se inicien, y cuando digo todo es que no dejamos nada al margen. Haré todo lo que esté en mi mano y en lo que tenga competencias y exijo y exigiré, como he exigido al Gobierno del Estado, que se paralicen las prospecciones". "No podemos estar callados ni parados", textual, José Ramón Bauzá, presidente de Baleares.
Encontrar petróleo sería la salvación de Canarias. Sería extraordinario para la economía y el empleo que hubiera petróleo en aguas canarias. "El petróleo no solo es compatible con el sector turístico sino que puede potenciarlo". Textual, ministro de Industria y Turismo del Gobierno de España.
Hay diferencias importantes dentro del propio partido que gobierna en España sobre las bondades o las maldades derivadas del petróleo.
Hay diferencias institucionales, importantes. En este asunto el Gobierno de España tiene una posición favorable al petróleo; en el caso de Canarias, este Parlamento, el Gobierno de Canarias, todas las instituciones de Lanzarote y Fuerteventura, sus cabildos y sus ayuntamientos están en contra.
Hay diferencias con respecto a este asunto en el mundo científico. Hay quien opina que es un riesgo, por distintas razones, en una actividad incierta como esta jugarnos el futuro, y hay quien piensa que puede ser un complemento para la economía canaria.
Estas diferencias institucionales, estas diferencias partidarias, se han trasladado también a nuestra sociedad. Hay partidarios del petróleo y hay quien está rotundamente en contra.
Y creo, señorías, señor presidente, que nadie duda que estamos hablando de un asunto de gran trascendencia, social, económica y política, un asunto relevante, y para los asuntos relevantes, para los asuntos de gran trascendencia, política, social y económica, el artículo 92 de la Constitución, el artículo 32.5 del Estatuto de Autonomía de Canarias y el artículo 203 de este Parlamento prevén la posibilidad de consultarle al pueblo. Por lo tanto, parece razonable, parece que tiene mucho sentido, que en un asunto que genera tantas diferencias, las primeras dentro del propio partido que gobierna en España, oigamos al pueblo, oigamos a la gente, les demos voz a los ciudadanos, porque este es un asunto que trasciende de esta legislatura y que puede hipotecar el futuro de las nuevas generaciones de Canarias.
Por eso hoy el Gobierno solicita el apoyo de esta institución, del Parlamento de Canarias, para que, utilizando las vías que nos da la Constitución y el marco normativo en general, nos dirijamos al Gobierno de España solicitándole la autorización para llevar a cabo una consulta en Canarias. Una pregunta, tal y como fija la normativa, con un texto a aprobar por el Parlamento, con una pregunta concreta. Y la pregunta concreta es, "¿está usted de acuerdo con las prospecciones de petróleo autorizadas a la multinacional Repsol enfrente de las costas de nuestras islas?". Esa es la pregunta. Y el Gobierno de Canarias espera, si cuenta con el apoyo de este Parlamento, que el Gobierno de España nos dé la posibilidad de preguntarle a nuestro pueblo sobre un asunto de gran trascendencia. ¿Porque afecta o no a Canarias?, ¿puede afectar o no a nuestro futuro? O si quieren de otra manera: ¿afecta al ámbito competencial de Canarias? Indudablemente.
Las potenciales extracciones de petróleo que se pretenden llevar en el entorno de las costas de nuestro archipiélago afectan a la planificación económica de Canarias, pueden afectar al turismo, pueden afectar a la pesca, pueden afectar al medio ambiente del archipiélago. Por lo tanto, esta decisión sí nos afecta directamente y, por lo tanto, estamos en nuestro derecho a pronunciarnos, utilizando, insisto, las vías que nos da el marco legal para que nuestro pueblo se exprese.
Pero, señor presidente, señorías, este es un asunto muy importante, relevante. Algunos nos lo quieren pintar como si el petróleo fuera la panacea: el petróleo es el que resuelve los problemas de los pueblos, el petróleo es el que cambia las sociedades y nos convierte de pobres en ricos. Y, señorías, el petróleo puede ser un negocio importante, sin ninguna duda, lo es. Muchos conflictos se han generado detrás del petróleo, pero es un negocio para unos pocos, para unos pocos, no es la riqueza de los pueblos. Cuando hablamos de petróleo, hablamos de riqueza y hablamos de rentas, tenemos que mirar a Venezuela, a Argentina, a México, a Nigeria, a Guinea... Tenemos que mirar a estos países donde el petróleo es abundante y, sin embargo, son los pueblos de rentas más bajas de todo el mundo.
Algunos quieren justificar lo injustificable intentando deslindar el asunto de Baleares del tema de Canarias, bajo dos argumentos, básicamente. Un argumento es que las prospecciones en Baleares están mucho más cerca que las de Canarias. Ese es un argumento de lo que se esgrime, y no es verdad, es incierto; las prospecciones, la autorización de las prospecciones que se quieren llevar a cabo en Canarias está más cerca que las que se pretenden llevar a cabo en Baleares. Las autorizaciones en Baleares están a 35 millas marinas, es decir, por encima de 50 km de la costa. Son datos objetivos. Tengo los mapas ahí, los podemos analizar, porque creo que es importante. Al menos que, independientemente de las posiciones que tengamos, que este sea un debate con datos, porque este es un debate trascendente. Estamos pidiendo que nos den la autorización para consultarle al pueblo; por lo tanto, debemos ser claros y transparentes.
Las prospecciones que están autorizadas o los procesos de autorización en Baleares están a 35 millas marinas de la costa, es decir, a más de 50 km. Los casi 7.000 km2, es decir, la superficie que ocupa todo el archipiélago canario, que es la que tiene autorizada Repsol para llevar a cabo las prospecciones, está mucho más cerca de las costas canarias que las de Baleares. Porque no estamos hablando de un pinchazo, las autorizaciones que están concedidas por el Gobierno de España no son para llevar a cabo un determinado pinchazo, es una superficie, y dentro de esa superficie es la empresa autorizada la que puede pinchar allí donde crea conveniente, y en el caso de Canarias, aproximadamente, es una superficie similar a la que tiene el archipiélago canario, en torno a 7.000 km2, y que va desde una distancia de 9,600 km, en Caleta de Fuste, en Antigua, en Fuerteventura, hasta, si vamos a la mediana, los 60 km de la mediana. Por debajo de los 40 km, no de los 50 a los que está Baleares, por debajo de 40 km está Lanzarote, está Fuerteventura, Lanzarote, en concreto, a 18 km, su costa está a 18 km de la zona autorizada, está La Graciosa, está Alegranza, está todo el archipiélago Chinijo.
Es decir, el argumento que se utiliza de que Baleares está más cerca es incierto, no se ajusta a la verdad. Las autorizaciones en Canarias están mucho más cerca que las de Baleares.
El otro elemento fuerza que se utiliza es que, si no lo sacamos nosotros, lo saca Marruecos. Como he escuchado, con expresiones muy claras y muy contundentes y con mucha convicción, un metro más allá está Marruecos chupando el petróleo, y tampoco es verdad. No es cierto, también se puede demostrar que no es cierto. La prospección más cercana de Marruecos está a 500 km de Canarias, ¡a 500 km de Canarias! Marruecos lleva, eso sí, once años llevando a cabo prospecciones, no ha encontrado petróleo, pero sí lleva a cabo prospecciones en lo que es la plataforma continental, en una lámina de agua no superior a 200 m donde los índices de seguridad, a pesar de que estamos hablando de una actividad peligrosa como reconoce la propia Repsol, que habla de porcentajes de riesgo... -no nos engañemos, la propia empresa reconoce que esto es una actividad de riesgo-; pero cuando estamos hablando de láminas de agua en profundidades de 200 m, los niveles de riesgo disminuyen, porque puede operar el hombre y la técnica, los robots y los buzos, que pueden bajar a esas profundidades. En el caso de Canarias, las pretendidas prospecciones se quieren llevar a cabo en lo que es el talud continental, con unas profundidades superiores a los 3.000 m. Y con profundidades de 3.000 o más metros estamos en unos niveles de riesgo superiores. Estamos en una situación similar a la que ocurrió en el golfo de México, donde precisamente, porque el hombre no podía operar, solamente los robots, no fue posible contener el derrame que tanto daño produjo en las costas mejicanas.
Por lo tanto, ni Marruecos está haciendo prospecciones al otro lado de la mediana -está a 500 km haciendo prospecciones- ni está en un ámbito tan profundo como el que se pretende llevar a cabo en Canarias -está en la plataforma continental, nosotros estamos en el talud continental- y, en todo caso, estamos hablando de un país soberano, que toma decisiones en la parte jurisdiccional que le corresponda, pero España pierde toda la autoridad moral para exigir a Marruecos, en el ámbito internacional, los controles debidos a esas extracciones si nosotros caemos en la misma dinámica.
Y además de eso, los cálculos de probabilidades cuando se hace un pinchazo no son iguales que cuando se hacen siete o se hacen diez. No es igual. Cuanto menos se pinche el fondo del mar, menos probabilidades de riesgo habrá. Esto es igual que los coches en las carreteras: los índices de riesgo disminuirán en función de que haya menos. En el mar, también, los índices de riesgo se incrementan si llenamos de pinchazos el fondo marino. Por lo tanto, el tema de Marruecos no es un argumento.
Hay quien dice que cómo los pueblos, cómo un pueblo puede renunciar a extraer el petróleo. Nos lo plantean como si esto fuera una cuestión un poco desacertada desde el punto de vista de las reacciones que se producen en las sociedades, en las empresas, en las instituciones que rechacen el petróleo, como si todo el mundo siguiera la estela de la codicia que significa el oro negro. Y tampoco es así, tampoco es así. Hay empresas comprometidas que han renunciado a llevar a cabo prospecciones petrolíferas en espacios de alto valor ecológico porque no les dice nada para el buen nombre de sus empresas. Hay dos grandes compañías mundiales, Total y Shell, que han renunciado ante la Unesco a llevar a cabo prospecciones en 150 puntos en el mundo que tienen que ver con el respeto al medioambiente. Y hay quien ha renunciado, hay pueblos que están renunciando al petróleo, pueblos, países, territorios coherentes con la apuesta por la sostenibilidad. Porque no se puede estar hablando de sostenibilidad, no se puede estar hablando de alternativas a los materiales fósiles, y seguir en la misma dinámica de siempre. Ecuador ha tomado una decisión estratégica importante, ha anulado todas las autorizaciones que estaban en proceso en todo lo que es la selva amazónica. Pero, lo digo para poner de todos los colores políticos, esto no es una cuestión de progresistas y conservadores, de si es más de izquierda o más de derecha, porque Sarkozy en el último año de su gobierno anuló todas las autorizaciones que tenía concedidas en el Mediterráneo, precisamente por hacer una apuesta por la sostenibilidad, un millón de hectáreas en las que estaba autorizado a llevar a cabo prospecciones. La decisión que llevó a cabo el Gobierno francés fue anularlas todas. No hay ni una sola prospección en el Mediterráneo. Es más, un país, cuya riqueza fundamental es el petróleo, ha distinguido lo que significa el todo de la parte, de la parte más sensible, estoy hablando de Noruega. El nuevo Gobierno noruego surgió de las urnas de las elecciones del mes de septiembre del año 2013; es decir, a la vuelta de la esquina, y pivota sobre un partido conservador, con un apoyo del Partido del Progreso que se llama, y en un gran acuerdo del que participan liberales y demócratas, un acuerdo de legislatura, ha suspendido todo tipo de prospecciones en torno a un archipiélago al norte de Noruega, que está compuesto por las islas Lofoten, Vesterålen, Senja, More o Jan Mayen. Se calcula que hay 2.300 millones de barriles. Ha habido un gran debate en Noruega, porque en Noruega la extracción del petróleo está descendiendo de una forma muy importante, y, por lo tanto, no era fácil tomar esta decisión. Pero ha tomado esta decisión, porque resulta que este archipiélago es rico no solamente en la pesca, sino en todo lo que tiene que ver con los temas ambientales. Y han suspendido un acuerdo en el país, para que no se lleven a cabo prospecciones.
Por lo tanto, sí hay quien renuncia al tema del petróleo.
Y es que el caso de Canarias no puede ser una cuestión caprichosa. Es una cuestión tan de sentido común, tan de sentido común, como la que está expresando con total transparencia, limpieza y libertad la gente de Baleares, que yo comparto al 100 %, porque su producto interior bruto también depende una gran parte, por encima del 30 %, del turismo. Y, como bien decía el vicesecretario, no estamos hablando de un militante cualquiera del Partido Popular, es que las declaraciones del señor González Pons, que se sienta todos los lunes en los órganos de dirección del partido que gobierna en España, son contundentes. Desde la frase a la que antes hacía referencia textualmente hasta que el oro de Baleares y de Valencia es el turismo, y que prefiere el oro verde al oro negro del petróleo. Por lo tanto, tiene que ver, estamos hablando de un modelo que se puede complementar, ¿podría tener complemento el modelo económico por el que apuesta Canarias con el petróleo? Una gran parte de los que nos sentamos aquí en este Parlamento, una gran parte de la sociedad canaria, entiende que no. Otra parte entiende que sí. Ese es el debate, y eso es la consulta que le queremos hacer al pueblo.
Señoras y señores diputados, señor presidente, si en Canarias, si en este Parlamento, hubiera unanimidad, como hay en Baleares, no sería necesaria la consulta al pueblo. Si los populares de Canarias tuvieran con este pueblo un compromiso del mismo nivel al que tienen los baleares en la defensa del turismo, del medio ambiente y de un modelo económico con el que el petróleo no es compatible, no es necesario llevar a cabo ningún tipo de consulta. Por lo tanto, si en el marco del Estado y de las cosas que están ocurriendo en otros territorios, algunos quisieran asemejar lo que estamos haciendo en Canarias con otros territorios, lo tienen fácil. Es tener una posición clara y rotunda en contra del petróleo. Porque si quienes aquí representamos legítimamente los intereses de este pueblo estamos todos en contra, pelearemos todos en contra para que esas prospecciones no se lleven a cabo. Es decir, si hubiera coherencia con lo que piensa el Partido Popular -se entiende, una parte del Partido Popular en el ámbito de España, no en el ámbito de Baleares, porque el vicesecretario no es de una parte, también tiene unas responsabilidades-, y se produjese un acuerdo unánime del Parlamento de Canarias, estaríamos ante una situación diferente.
En el modelo por el que estamos apostando, tenemos una estrategia de crecimiento económico, con un horizonte en el año 20, que tiene como pilar fundamental el turismo, sin ninguna duda; que pivota, precisamente, en el turismo para generar actividades económicas que nos permitan diversificar sobre ese sector. Hay muchas oportunidades sobre ese sector, pero que tiene que haber también otras expectativas para diversificar la economía canaria, y todas las expectativas, todas las expectativas de diversificación de la economía canaria tienen que ver, o bien con nuestra posición geoestratégica para la internacionalización de nuestra economía, o bien con actividades que se apoyan todas en los valores naturales que tiene el archipiélago.
El señor PRESIDENTE: Sí, señor presidente, tiene usted, por favor, cinco minutos para continuar y procurar, en lo posible, terminar. Disculpe.
El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rivero Baute): Termino. Termino enseguida. Muchas gracias.
Hablo del espacio marino-marítimo; hablo del espacio y de la Astrofísica; hablo de la extraordinaria biodiversidad que tiene Canarias para desarrollar actividades económicas ligadas al conocimiento. Esa es nuestra hoja de ruta. No olvidemos tampoco, como antes indicaba en una pregunta parlamentaria, que la vida de Lanzarote y Fuerteventura, básicamente -también la del resto del archipiélago- depende del agua, y que el cien por cien del agua que se consume en Lanzarote y Fuerteventura, el cien por cien, es agua desalada. En Canarias se desalan diariamente 660.000 m3 de agua. Dependemos de eso. Cualquier incidencia en el mar pondría en riesgo también la vida y la economía del archipiélago. Un conocido ingeniero técnico, con un gran predicamento en el mundo de la sostenibilidad canario, señalaba hace unos días que si se produce una incidencia en Lanzarote y Fuerteventura no había capacidad de almacenaje de agua para más de dos días. ¿Alguien se imagina alguien que tuviéramos un incidente, por mínimo que pudiera producir? Porque es que estamos hablando de cosas que pueden ocurrir, como de hecho han ocurrido. En un tiempo, el único futuro que teníamos era la emigración, hasta que llegó el turismo, especialmente en Lanzarote y Fuerteventura, que son las islas más afectadas, más próximas. No pongamos en riesgo una actividad económica que sabemos que funciona, que es sostenible, que es motor para generar en torno a ella otras actividades económicas, y que, además, según todas las expectativas, es la que más va a crecer en los próximos decenios en el mundo. Y además no es una actividad coyuntural, ya sabemos en Canarias el daño que producen las actividades coyunturales, y deberíamos haberlo aprendido en España también, porque el lastre que se está sufriendo en este país, el de los 6 millones de parados y el que tenemos en Canarias, es por haber apostado por actividades complementarias coyunturales, como la construcción, que tenía un principio y tenía un final. No volvamos a caer otra vez en el mismo error, porque el petróleo es eso: aparte de ser una actividad para enriquecimiento de unos pocos, es una actividad coyuntural, que tiene un principio y que tiene un final, y el final, casi siempre, es de pobreza y de miseria para la mayoría.
Simplemente, señorías, recordar que cuando finalice el debate de este asunto habrá votación.
Por acuerdo de la Junta de Portavoces, las intervenciones para la fijación de posición de los grupos parlamentarios, en esta ocasión, por acuerdo unánime, serán de mayor a menor. Por el Grupo Parlamentario Popular, don Miguel Cabrera Pérez-Camacho.
El señor CABRERA PÉREZ-CAMACHO: Señor presidente, señorías, público en general.
Gracias a la prosa magnífica del académico de la lengua Arturo Pérez-Reverte pudimos conocer la fábula del oso y el cazador. Se trataba de un cazador que enterado de la presencia de un oso en un bosque cercano se adentró en el mismo con su escopeta, pero el oso de un zarpazo lo desarmó, y, en vez de matarlo, se vengó pasándose al cazador por la piedra. Los intentos de cacería se repitieron dos, tres, cuatro y cinco veces, siempre con el mismo resultado y siempre con la misma venganza. A la sexta vez, en la sexta ocasión, el oso volvió a desarmar al cazador, y esta vez en vez de directamente ir a la acción le dijo amigablemente: "oye, cazador, ¿tú realmente no estás viniendo aquí a cazar, verdad?".
Don Paulino, ¿usted hoy no ha venido aquí a luchar contra las prospecciones, verdad?
A usted, en la intimidad de su alma, las prospecciones le importan un higo, ¿verdad, señor presidente? En el fondo, que Mauritania haya conectado ya la manguera, que Marruecos esté a punto de hacerlo, o que lo haga Repsol, a usted, señor presidente, me parece a mí que se la trae al pairo.
Su gasto inútil, ese que quería financiar el señor Ríos poniendo un impuestito, su caprichito consultivo, a usted le da exactamente igual, porque usted hoy no ha venido aquí a esto, señor Rivero. No intente engañarnos, señor presidente, nosotros puede que no seamos los más inteligentes, pero seguro que no somos tan tontos como otros que sin embargo gobiernan. Ustedes han venido hoy aquí con tres querencias, usted en particular.
La primera, tapar las vergüenzas de su desastroso Gobierno, mareando la perdiz con el tema del petróleo para que no se hable en demasía de la pésima sanidad y dependencia que usted gestiona, ni de las cantidades escandalosas que ustedes se gastan en Televisión Canaria para su boato personal.
La segunda, no ser menos que Mas: si Mas propone un referéndum, yo también, y así aumentamos en la escalada de confrontación, escalada de confrontación que no se evita mediante una llamada empalagosa y cursi por teléfono a Mariano Rajoy.
Y la tercera, la más importante, usted ha venido hoy aquí en busca de su candidatura para 2015. Usted ha venido hoy aquí a decirnos que quiere, desea, ansía, necesita, y que sería capaz de cualquier cosa porque su partido le designara candidato, y porque el pueblo canario le dejara ser presidente otra vez, aunque vuelva a perder las elecciones, ¡eso qué más da en Canarias!
Señorías, Coalición Canaria siempre se ha sentido en su salsa cuando llegan los carnavales, por eso, aprovechando que comienzan, traen hoy al Parlamento esta propuesta, propuesta carnavalera y festiva donde las haya, auténtica chirigota que solamente las murgas podrían emular, y que tendrá un final muy similar al entierro de la sardina, ambas acabarán en la hoguera entre los lloros y lamentos de los miembros del Gobierno de Canarias.
Señor Rivero, la historia, de la que nadie puede escapar, será cruel con usted el día de mañana cuando escriba que lo que vino a proponer a los canarios fue compartir todos los riesgos con Marruecos, a cambio de nada, y no compartir los beneficios con una empresa española.
Sus consideraciones presidenciales son respetables, señor Rivero, pero no nos valen. Y no nos valen porque usted y el Gobierno han mentido en el texto que han remitido a este Parlamento.
En primer lugar, habla de la actividad petrolífera en el archipiélago, yo sinceramente en Canarias solamente reconozco dos actividades petrolíferas: una, la de la refinería de petróleo, otra, los gigantescos petroleros que llevan ochenta años, día tras día, atravesando nuestras islas y generando un riesgo muy superior a unas prospecciones que se hagan a 60 kilómetros; pero sobre esos riesgos usted no ha abierto la boca para criticarlos, no. Usted se ha reconvertido al ecologismo radical ahora cuando le interesa su candidatura presidencial, pero ni un minuto antes ni cuando el decreto del gas, ni cuando el catálogo de especies protegidas, ni nada que se le parezca. Mantenga la calma, señor presidente, estese tranquilito, como dicen los jóvenes ahora, no va haber prospecciones ni en Canarias, ni en sus costas, ni en sus aguas.
Sigue mintiendo el Gobierno cuando menciona a los ciudadanos canarios como depositarios de la soberanía popular. ¿De qué está hablando, de la misma soberanía de la que está hablando el señor Mas? Yo la única soberanía que reconozco es la del pueblo español en su conjunto. ¿De qué estamos hablando entonces? Si usted quiere conocer la expresión de la soberanía popular, tendría que pedir un referéndum en toda España para que de verdad se exprese el pueblo soberano.
También nos ha hablado, y aquí se ha alargado bastante el tema, sobre la contaminación que pueden producir las prospecciones. Al Gobierno le preocupa la contaminación que puede llegar a nuestras costas, a nuestro mar, a las potabilizadoras, y que se dañe la actividad turística y económica, ¡ojo!, la contaminación, si es provocada por empresas españolas, porque las prospecciones que hace Marruecos solamente son susceptibles de producir agua bendita, esas no le preocupan al Gobierno, le preocupan si las hacen empresas españolas, ¡vaya una demagogia y vaya una ignorancia, señor Rivero!
Mire, señor Rivero, yo he estado en Noruega varias veces, usted ha citado un archipiélago que está en el Polo Norte. Los archipiélagos Spitsbergen y las Lofoten no son Noruega continental, están en el Círculo Polar Ártico, y yo he estado allí y lo puedo decir, pero, en cambio, las plataformas petrolíferas que siguen funcionando están a lo largo de toda la Noruega continental. Vaya usted a Noruega, recórralas, vaya a Brasil, vaya al Golfo Pérsico y verá cómo es posible compatibilizar la industria turística con la industria del petróleo, que no tienen ningún problema.
Habla también de que la contestación y la presión de la opinión pública justifican el referéndum. Bueno, vamos hablar correctamente, habla usted de la presión de la opinión pública, presionada por su Gobierno, presionada desde hace dos años casi desde Televisión Canaria; habla usted de la presión que ha ejercicio sobre el Gobierno de España para que no se investigue si tenemos o no una enorme fuente de riqueza a 60 kilómetros de nuestras costas; habla, incluso, de la presión que ha ejercido sobre su propio partido, para que lo acompañe en este disparate, porque,¡ ojo!, en Coalición Canaria hay muchas cabezas pensantes que están pensando que usted en este asunto, señor Rivero, se está columpiando, partido al que usted ninguneó, no consultándole sobre la procedencia de la consulta.
Bien, ¿y qué más le puedo decir yo en cuanto al texto y en cuanto a la presión, bueno, estamos en un régimen parlamentario, señor Rivero, el Gobierno, los gobernantes de los regímenes parlamentarios están no para presionar, están para gobernar y tomar decisiones; no están para consultar a los ciudadanos, para que les solventen sus dudas, están para gobernar. Jamás en la historia democrática de España se ha hecho un referéndum en una comunidad autónoma, jamás, sería la primera, y, encima, para ser la primera, viene usted a plantear una consulta sobre un asunto en el que es absolutamente incompetente. Ya lo hemos comentado otras veces que el Gobierno es absolutamente incompetente en casi todo, pero también en materia de prospecciones.
Señor Rivero, no se puede acudir a los ciudadanos después de dos años de machacarles en la Televisión Canaria. Esa es la fiesta nacionalista, señor Rivero. Y en medio de la fiesta nacionalista, el Partido Socialista participando en la fanfarria. No debe ser fácil señor Pérez, no debe ser fácil ser socialista y comparsa de Coalición Canaria al mismo tiempo. Qué le va a usted a sugerir a los ciudadanos el día del hipotético referéndum, ¿tal vez que vayan a votar con los ojos cerrados?, como usted hubiera votado hace dos años y medio cuando todavía pensaba con la cabeza, señor Pérez.
Mire, el problema de usted, señor Pérez, y del señor Rivero, es de credibilidad porque hace dos años y medio ambos decían que el petróleo iba a ser bueno para Canarias. Entonces, claramente hoy nadie los cree, nadie los cree, en absoluto, entonces yo les recomiendo que aprovechen las fiestas carnavaleras, que se pongan todos los miembros del Gobierno una narizota roja y redonda como las de las murgas, y al son de la música murguera nos pidan el referéndum. A lo mejor, incluso, llegamos a aplaudirles, muriéndonos de la risa pero aplaudiendo su gracia sauzalera.
Mire, diferencias de Canarias con Baleares y Valencia las hay, yo se las puedo numerar y pude tomar nota para el futuro.
La primera, las licencias de arriba las concedió su amigo y socio Zapatero, su jefe.
La segunda, en Baleares y en Valencia no tenemos el 33,2 % de paro, de ese paro infame que tenemos en Canarias; allí tienen mucho menos paro y en Canarias necesitamos otras fuentes de riqueza.
La tercera, no tienen enfrente ni las Baleares ni Valencia las prospecciones marroquíes.
Y la cuarta, que los gobiernos de Baleares y de Valencia no están en la cola del Índice Europeo de Calidad de los Gobierno regionales.
Esas son las diferencias, señor Rivero.
Señorías, la propuesta que hoy debatimos refleja la angustia vital del señor Rivero, que lo que en el fondo ha venido a pedirnos hoy es volver a ser presidente, pero con distintos poderes si el referéndum prosperara, porque si el referéndum prosperara, ¿quién le iba a decir que no a la reforma estatutaria en curso, señor Rivero? ¿Es eso no? Nadie se atrevería a decirle que no. Usted no nos lo dice, no nos lo dice, voy a hacer retórica, pero en el fondo lo que nos está diciendo es: "si el pueblo canario fuera tan torpe de dejarme ser presidente otra vez con un referéndum que me apoyara y un nuevo estatuto, que es el catálogo de las más puras esencias nacionalistas, yo gobernaría de otra manera; si, a pesar de las chapuzas y los cáncamos que firmé con Zapatero como la Ley de Aguas, el Plan Canarias o la financiación del año 2009, el pueblo canario fuera capaz en su tontería de hacerme presidente, yo gobernaría de otra manera: le daría más dinero a Televisión Canaria, crearía la policía del mar, seguiría adjudicando las frecuencias de radio y televisión a mis incondicionales, le haría un contrato de responsabilidad civil a los miembros del Gobierno, como el que se está haciendo Willy, para que pudieran hacer chapuzas sin limitación..."
El señor PRESIDENTE: Don Miguel, yo en esta ocasión he estado siendo bastante condescendiente, lo que está usted diciendo, con toda la consideración, se aleja del debate.
Sí, por favor, le ruego que se venga al asunto, que sabe usted que aquí no estamos para hacer una valoración del Gobierno, sino de la consulta del Gobierno.
El señor CABRERA PÉREZ-CAMACHO: Señor presidente, perdone.
Yo dije que estaba haciendo retórica, no me escriba mi discurso señor presidente.
El señor PRESIDENTE: Don Miguel, don Miguel, usted conoce el Reglamento, posiblemente, tan bien como yo...
El señor CABRERA PÉREZ-CAMACHO: ... (Sin micrófono.)
El señor PRESIDENTE: No. Esto, sintiéndolo mucho don Miguel, que usted sabe que lo que le estoy diciendo cabe en otro debate...
El señor CABRERA PÉREZ-CAMACHO: ...señor presidente.
El señor PRESIDENTE: Muy bien. Le quedan dos minutos y medio, para que lo sepa ahora si quiere hacer uso de ellos.
El señor CABRERA PÉREZ-CAMACHO: Señor presidente, no me escriba mi discurso. Se lo digo por tercera vez.
El señor PRESIDENTE: No era mi intención.
Don Miguel, por favor. Usted sabe que ese no es mi estilo, sino que usted se estaba alejando de la cuestión de debate, y es obligación reglamentaria recordárselo. Simplemente eso.
El señor CABRERA PÉREZ-CAMACHO: Que me molesten mucho los parlamentarios, disuelvo el Parlamento y los mando a su casa; que quiero crear más consejerías, pues las creo, qué es eso de once consejerías, ahí no caben todos los amigos; que no salen adelante las iniciativas del Gobierno pues la impongo por decreto-ley, como en los tiempos del Ayuntamiento del Sauzal. Acabo, señor presidente.
Señor Rivero, ya ve lo que hay. Le queda un año de legislatura. Se está acabando la legislatura y le queda un año. El referéndum no se va a consentir. El proyecto de Estatuto de Autonomía va a ser derribado por las Cortes, y se hundirá en las aguas internacionales que están entre las islas.
Yo dudo que usted vaya a ser el candidato otra vez, pero, aun así, estoy convencido de que si lo fuera, a partir del 2015 usted iría al palacio de la Presidencia tan solo de visita.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don Miguel Cabrera Pérez-Camacho.
El señor BARRAGÁN CABRERA: Buenas tardes ya, señoras y señores.
Señor presidente, ha expuesto usted las razones para plantear una consulta al pueblo de Canarias, y ha planteado también cuáles son sus razones, y en el supuesto caso de que se diera la consulta, por dónde iría el voto del señor presidente del Gobierno. Pero lo importante es la consulta. Han pasado los diez minutos del recreo y vamos a centrarnos otra vez, para que los ciudadanos se centren también otra vez en lo que se está debatiendo en este Parlamento. Es decir, lo que estamos debatiendo no es el tiempo de carnaval, que tenemos otro tiempo, sino un tiempo serio sobre si es conveniente o no hacer esa consulta, independientemente de lo que opinemos. Y por eso unos hablan sin respeto, y otros hablamos con respeto.
Nosotros, cuando estamos planteando el tema de la consulta, estamos respetando que otros opinen distinto a nosotros. Y, como ha explicado el presidente, no solamente en la comunidad científica, no solamente en el ámbito de la representatividad política, no solamente en la ciudadanía en general, hay controversia. Hay algunos que lo ven como un elemento tremendamente positivo, y otros que lo consideramos un perjuicio para el futuro socioeconómico de este archipiélago. Y cuando existe esa controversia, independientemente de en quién resida la competencia para otorgar o no las concesiones, a mí me gustaría traer a colación un artículo de la Constitución que hoy no se ha traído, que es el artículo 23 de la Constitución, esencia de ese 92 que acabamos de nombrar: "Los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente -directamente- o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal". Los padres de la Constitución establecieron que, independientemente de que cada cuatro años, en ese período, los ciudadanos pudieran elegir a sus representantes en las distintas instituciones, también existe la posibilidad de que se le consultara directamente. Y en este caso lo que está haciendo el Gobierno de Canarias es pedirnos poder ejercer esa posibilidad, para elevar esa propuesta al Gobierno del Estado. ¿Es esto posible? ¿Estamos en estos momentos en algún procedimiento de ilegalidad, cuando se está cumpliendo el artículo 203 del Parlamento, que esta propuesta venga aquí y que si de aquí sale con mayoría absoluta pueda el presidente del Gobierno dirigirse al Gobierno de España y solicitarle esa consulta? Pues no. Estamos perfectamente en ese período de legalidad.
Pero ese artículo 23, cuando pide que los españoles, ya sea de una forma o de otra, y le recordamos entonces la sentencia precisamente del estatuto, cuando hablaba del artículo 122 del estatuto catalán, que planteaba en este caso las posibilidades de consultas populares, establecía que no hay un impedimento para que se hagan las consultas, si está en los estatutos de autonomía, y el estatuto andaluz y el estatuto catalán tienen una expresión similar sobre esa redacción del artículo, y decía claramente que el Estado no puede circunscribir que las consultas sean siempre a nivel de todo el Estado español, dependiendo de a qué tipo se refiera, se hará la consulta.
Y la otra controversia que puede existir, señorías, es, pero, como el Estado dice que de esto doy yo la licencia, y como la doy es mi competencia, y nadie más puede intervenir en esta decisión.
¿Es verdad, señorías, que aquí, en esta sede parlamentaria, no tenemos controversias todos los días sobre decisiones que se toman sobre el territorio, y en este caso estamos hablando del mar, en las que están implicadas más de una institución, en la que tenemos que oír a otros sobre lo que se debe hacer o no hacer en esos sitios, en un plan general, en un plan insular, en un plan territorial? ¿No interviene la Administración General del Estado, no interviene la Administración local, la insular y la autonómica, para tomar las decisiones?
Y entonces, cuando existe una controversia tan importante, que es vital para el futuro del archipiélago, y en la que no hay acuerdo, ¿qué malo puede haber en que los ciudadanos nos indiquen cuál es el camino que hay que seguir?
Fíjense que la consulta ni siquiera es vinculante. No es un referéndum vinculante, de los previstos en la Constitución española.
Por lo tanto, ningún problema habría en consultar a los ciudadanos y ciudadanas de Canarias, llamados a esa consulta, a que de forma libre y directa y secreta pudieran expresar qué opinan sobre esto. ¿Qué miedo hay?
Hombre, el Partido Popular podría tener un problema, dice: oiga, y si yo me acabo de presentar a unas elecciones, les he dicho a los ciudadanos "voy a hacer esto" -me refiero a su programa electoral- y hasta ahora, en el debate hoy del Estado de España para el 2014 también hemos terminado de ver la conclusión del señor Rajoy, y ha vuelto a reconocer que no puede cumplir el programa electoral. Claro, a quien se presenta a unas elecciones diciéndoles "voy a hacer esto"·y no lo cumple, no le importa para nada oír la soberanía del pueblo, claro que no. Yo lo entiendo a usted, don Miguel, usted lo que quiere es gente para mandar, sin tener en cuenta lo que diga la gente que le dio el voto de otra forma, de forma soberana, de forma directa, tal y como establece el artículo 23 de la Constitución.
Los ciudadanos y los que van a decidir hoy con su voto si se autoriza o no la propuesta, lo que tenemos que tener en claro es esto: total respeto a todas las opiniones, ya sean a favor o ya sean en contra; que haya una buena campaña donde cada uno pueda expresar con libertad cuáles son los pros y los contras que tiene el petróleo para Canarias, dure la campaña lo que dure. ¿Ustedes creen que los ciudadanos no agradecerían, frente a la confusión que muchos de estos ciudadanos pueden estar pensando "me estarán diciendo la verdad los que están a favor", "me estarán diciendo la verdad los que están en contra", que haya una posibilidad de que los ciudadanos conozcan, como en campaña electoral, cuando están conociendo cuál es el mejor gobierno para gobernar una institución, y que una vez analizada esa información durante todo el tiempo que hay, que ya tienen bastante información, pero durante esos quince días, decidan cuál es la orientación que tiene que tener el Gobierno?, porque, insisto, no es vinculante: es una orientación que se le marca al Gobierno. Los que estamos en contra de las prospecciones petrolíferas ya hemos dicho una cosa importante, y es que nosotros acataríamos la decisión que saliera de las urnas. Tenemos una posición convencidos de que hay que estar en contra, pero si gana el que sí se tiene que hacer las prospecciones, ya lo ha dicho el presidente del Gobierno, lo ha dicho mi partido, y lo han dicho muchas de las personas, acatamos lo que diga la voluntad. La expresión -a usted no le gusta soberana, se lo digo porque sé que no le gusta- soberana del pueblo de Canarias.
Y si esto es así, ¿hay algo más que comentar? Podría gastar los otros siete minutos que me quedan en hacer de chirigota, pero debo reconocer que lo mío no son los carnavales. Los carnavales son de don Miguel.
El señor FAJARDO PALAREA: Algunas cosas.
Bueno, buenos días, señorías, señor presidente, medios de comunicación y representantes de las instituciones, de diversas instituciones y colectivos que se encuentran hoy en el salón de plenos.
Miren, ha explicado perfectamente el presidente que esta comparecencia obedece a la petición de aprobación previa, por parte de este Parlamento, de una convocatoria en el ámbito territorial de Canarias vía referéndum sobre una pregunta que el presidente ha concretado y que ha dicho en esta Cámara, y sobre esta iniciativa, y sin cachondeos, señorías, debe versar el presente debate, que permitirá, en contradicción con lo que algunos han dicho de que había falta de esto, que cada grupo conforme criterio y convicción a la hora de emitir su voto sobre la solicitud que se nos hace. Pues bien, señorías, con ánimo de no rehuir -y no vamos a rehuir ningún asunto de las cuestiones que ya algunos grupos han adelantado a través de los medios de comunicación, antes de esta cita parlamentaria-, el Grupo Socialista quiere dejar claro, primero, que la solicitud de consulta es conforme en Derecho, ya que tanto la Constitución española como la Ley orgánica de regulación de las distintas modalidades de referéndum prevén procedimientos específicos para la consulta. Aparte de los artículos citados, está el artículo 92 de la Constitución y el artículo 6 de la referida ley orgánica, donde se configura mínimamente un procedimiento general de consultas para las que no se exige ningún requisito específico, más allá de las normas que regulan su autorización y ejecución, y este es el caso que hoy nos ocupa.
Esto tiene dos consecuencias jurídicas prácticas en el contexto de las declaraciones vertidas sobre este asunto: primera, no es cierto que la consulta sea ilegal, porque afecte a las competencias del Estado. No hay ni una sola mención en la Constitución española o en la ley orgánica que pueda conducir a esta afirmación, y les emplazo a que citen la norma que así lo disponga. Y, en segundo lugar, no es cierto que no sean posibles consultas en el ámbito territorial específico diferente del Estado. Así lo permite la ley orgánica en los artículos 11, 12, 14, y, sobre todo, creo que es determinante el 18.3, cuando habla textualmente de que "cuando se trate de un referéndum celebrado en el ámbito de una comunidad autónoma, los resultados serán publicados igualmente en el boletín o diario oficial de la misma".
Por lo tanto, la legalidad de la consulta no dependerá ni de las competencias afectadas por la misma ni del ámbito territorial en que se autorice; solamente dependerá de que se cumplan los trámites necesarios para su autorización. Y lo han explicado perfectamente quienes me han precedido en el uso de la palabra, artículo 203, no del Parlamento, del Reglamento del Parlamento, en consonancia con el artículo 32.5 de nuestro Estatuto de Autonomía, normas ambas aprobadas por todas las fuerzas políticas representadas en este Parlamento, y no recurrida por ninguna de ellas; por tanto, normas vigentes, aprobadas por este Parlamento, en el primero de los supuestos, y por las Cortes Generales, en el segundo de los supuestos.
Segundo, porque también ha traído controversia, la solicitud de consulta no menoscaba la denominada "democracia representativa", como han esgrimido algunos. Si la entendemos como una democracia, en la que se prevén también mecanismos de participación directa que garantizan a los ciudadanos, en asuntos de especial trascendencia y estratégicos, una voz directa en el proceso de elaboración de las políticas públicas.
Señorías, si estamos de acuerdo en que la ciudadanía haga solamente sentir su voz, solo y siempre cada cuatro años a través del voto daríamos la razón a los que se oponen a esta consulta, pero si estamos de acuerdo en que en determinados supuestos debemos y podemos comprometernos a informarles y actuar facilitando su participación, no restringiéndola únicamente a las elecciones, estaríamos de acuerdo, como lo estamos nosotros, con que se celebre esta consulta. En momentos en los que el desapego de los ciudadanos de la política, los políticos, los partidos políticos, va in crescendo consideramos que aún es más esencial el respeto a las opiniones y sentimientos de los ciudadanos, y por lo tanto la salvaguarda del mandato que pudiera surgir del resultado de esta consulta. No podemos pedir implicación y negar la participación. Señorías, como representantes del pueblo canario debemos de servir a los intereses de este pueblo, y queremos, en este tema de especial trascendencia y estratégico, para el presente y futuro de nuestras islas, saber cuál es el interés del mismo a través de la expresión de su voluntad; es así de sencillo y de democrático, no hay más, así de sencillo y descarnado.
Pero a mayor abundamiento, creemos que hay que ser coherentes, y por eso pedimos a aquellos que ya han anunciado su negativa que cambien de opinión y que respeten por lo menos su programa electoral, ya ha hablado el señor Barragán de él, con el que se presentaron a las elecciones de 2011. Son muchísimas las admoniciones que se hacen en ese programa electoral a las restricciones de la discrecionalidad, a transparentar los procesos de decisión, pero hay una frase antológica, señorías, que dice en su programa: "La política no es patrimonio de los políticos sino de los ciudadanos, porque la política no se sostiene sobre sí misma, necesita ser alentada por una sociedad que se reconozca en ella". Señorías del PP, estas son citas textuales de su programa electoral, y lo que el Grupo Socialista les pide en este momento es que sean coherentes con el mismo y lo apliquen dando un sí a la solicitud que nos hace el Gobierno en el día de hoy, lo contrario sería volver a cometer un engaño para todos los ciudadanos de Canarias.
Y tercero, tampoco vamos a obviar desde el Partido Socialista, sin entrar a valorar su bondad, lo que entendemos desde el Grupo Socialista como posicionamientos políticos que, tal vez sin pretenderlo, y aun cuando predican el sí a la consulta, podrían desnaturalizar el sentido de la misma. Me explico, señorías: pretender que una pregunta concreta se convierta en un test comprensivo de materias que nada tienen que ver con la misma implicaría una forma de cuestionarlas, ya que nada tienen que ver las prospecciones petrolíferas con el sistema electoral canario, y una posible consulta sobre la reforma del mismo. Todos estamos de acuerdo en la necesidad de un cambio, en lo que no estamos de acuerdo es en cómo articular el mismo, máxime cuando esta cuestión tendrá cauce de debate en la aprobación de la reforma del Estatuto de Autonomía que llevaremos a cabo en esta Cámara de forma global y no de forma parcial como quieren algunos.
Precisaba lo anterior, señorías, y siguiendo con el debate, cabría despejar dudas, algunos ya han hecho sus elucubraciones, sobre por qué ahora se solicita una consulta, es decir, la oportunidad temporal de la misma, y para el Partido Socialista la respuesta es clara. Miren, se debe de producir ahora porque, a pesar de tender sentencias judiciales que pudieran afectar a este tema y estar a la espera del resultado que dimane del criterio del Ministerio de Medio Ambiente son hechos incuestionables los siguientes: de un lado, el Gobierno de España ha negado de forma sistemática y recalcitrante cualquier diálogo con el Gobierno de Canarias y las instituciones insulares, pese a que, de forma reiterada y distinta a lo que está ocurriendo en Baleares, Valencia o Málaga, en los que sí existe el diálogo, aquí se practica la política de hechos consumados, es decir, lo que dice Repsol tiene la categoría de encíclica papal y lo que dice el Parlamento de Canarias y la mayoría de los cabildos y ayuntamientos de las islas no supera la categoría de pancarta ecomarxista; y de otro, resulta intolerable, y lo digo aquí, en la sede del pueblo canario, que todo un ministro de Industria, el señor Soria, y su mano derecha el señor Hernández Bento ejerzan una presión reprobable sobre el Ministerio de Medio Ambiente y sobre la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo, y del ponente que ha de dictaminar sobre la adecuación o no de la legalidad medioambiental del proyecto de Repsol, realizando esta presión no de forma subliminal, sino de forma directa, pública e inadmisible, puesto que afirmar, como lo vienen haciendo de forma reiterada, que las prospecciones se iniciarán a más tardar en el verano de este año significa lanzar sendos mensajes, tanto al órgano político como al órgano judicial, de que el Gobierno al que pertenece el señor Soria da el visto bueno a las actuaciones de Repsol sin ni siquiera esperar al resultado ni de la sentencia ni de lo que diga el Ministerio de Medio Ambiente, y esto en un Estado de Derecho no se puede permitir, porque no se puede permitir, -y en eso estoy de acuerdo con el señor Pérez-Camacho, es lo único- no se puede presionar, pero hay que gobernar, pero no presionar, y el Gobierno del Partido Popular está presionando; por lo que cabe concluir que lo que ha hecho el Gobierno de Canarias es reaccionar ante una actitud, ante unos hechos que demuestran que al final lo que persiguen algunos no es el interés general, sino lo que persiguen es el interés particular de una compañía privada.
Señorías, la única explicación que tiene la negativa a que se autorice y lleve a cabo la consulta por parte de aquellos que lo rechazan no es otra que la propia inseguridad de los argumentos que han venido sosteniendo durante años a favor de las prospecciones petrolíferas, porque si se está de acuerdo con la veracidad y bondad de los argumentos que uno utiliza ¿qué habría que temer? Bueno, si ellos creen que los partidarios de las prospecciones son mayoritarios y que los ciudadanos de esta comunidad están de acuerdo con que el petróleo constituye una fuente de riqueza que nos generaría un valor añadido a nuestra economía y que habría que explotarlo con los ojos cerrados, una frase que han utilizado de forma muy contumaz sacándola de contexto, frente a los que pensamos que el crudo, la estación de crudo atenta contra nuestro modelo económico, contra nuestra biodiversidad, contra nuestra pesca, contra nuestro sistema de desalación y contra aquellos que preconizamos una mayor potenciación de las energías renovables y limpias, ¿por qué no dejan hablar al pueblo canario?, si los que están de acuerdo con el axioma de que las prospecciones darán trabajo a 4.000 o 5.000 empleados o a 52.000, como ha dicho el señor Brufau, cuando en todo el mundo solamente tienen 43.000 puestos de trabajo, frente a los que pensamos que se podrían, en todo caso, crear puestos de trabajo como los que crea un solo hotel de cinco estrellas, y además esos puestos de trabajo irían a personal especializado, ¿por qué no dejan que se exprese el pueblo canario? Si están de acuerdo o creen que la mayoría está de acuerdo con que van a explotar petróleo en aguas cercanas a Canarias, porque si no le explota a Marruecos, en contra de los que pensamos que dicho hecho no legitima el legitimar una actividad potencialmente contaminante y duplicar el riesgo, ¿por qué no dejan que se pronuncie el pueblo canario? Si creen que son mayoría los que piensan que una actividad de este tipo carece de riesgo alguno frente a los que pensamos, como la propia Repsol que tiene un departamento de gestión que ha cuantificado los derrames en 6.985, entre el año 2006 y 2010, ¿por qué no dejan que se exprese el pueblo canario?
Si creen que son mayoría los ciudadanos de esta comunidad que creen que el PP lo que hizo fue dar continuidad a algo que se encontró hecho, frente a los que pensamos que el PP no hizo eso, sino que el ministro de Industria en tres meses lo que hizo fue acelerar a toda mecha el expediente de Repsol para evitar el endurecimiento de las medidas ambientales que iba a aprobar la Unión Europea, ¡que dejen hablar al pueblo canario!
Si sus argumentos, señorías, son tan contundentes, ¿de qué tienen miedo?, ¿qué les impide dar un paso al frente como lo han hecho sus compañeros en Baleares, Málaga o Valencia?, ¿por qué no se alinean con lo dicho por el presidente de Baleares, con el señor González Pons, con doña Rita Barberá, con doña Celia Villalobos, con la propia señora Montelongo que afirmó que estaba harta de escuchar cifras de aquellos que apoyamos al petróleo y que, por tanto, pedía un referéndum sobre este asunto?, ¿por qué se empeñan ustedes en defender que la extracción de petróleo es buena para Canarias si sus compañeros dicen que es mala para el turismo, y, además, si no quieren saber si hay incluso bolsas de petróleo?, ¿por qué?
Señorías, como escribía una columnista del Canarias7 el 18 de marzo del 2012 en un artículo titulado "Petróleo": "Si de verdad importara nuestra voz, la voz de Canarias, el Estado y el Gobierno regional realizarían un referéndum para que decidiéramos", cierro la cita. Pero lo que ocurre, desgraciadamente, es que ustedes no tienen miedo, lo que tienen es pánico a que se lleve a cabo por la propia inconsistencia de sus argumentos.
Señorías, situado el tema del debate no quiere dejar pasar la ocasión de afirmar aquí que mi partido siempre ha tenido la misma posición, y ahora lo aclararé, siempre, gobernábamos o no en España y es cierto que se han resituado, es cierto y con el tiempo bienvenidos sean. Pero es bueno recordar, como hacía el portavoz de mi grupo al debatir una PNL a principios del año 2005, vayan al Diario de Sesiones, que frente al Real Decreto del 21 de diciembre del 2001 los únicos que recurrimos fuimos la Agrupación Insular de Lanzarote y el Cabildo Insular de Lanzarote, presidido por un socialista. Y no solamente nos quedamos ahí, sino que hicimos una campaña de concienciación y de información, hicimos charlas, repartimos pancartas, dípticos, informamos y concienciamos y lo hicimos en completa soledad; es decir, y cito a aquel portavoz en sintonía con lo que acabo de decir, hoy en el 2014, que decía hace nueve años: "yo creo que en algún momento empezará a tenerse que decir aquí las cosas como son, y las cosas como son, son las siguientes: primera, esa concesión fue ilegal; segundo, el Gobierno de Canarias se calló y podía haber planteado si consideraba base para ello un conflicto de competencias, pero no lo hizo"; y -añado yo- ahora que también podía haber recurrido, no lo hizo ni se adhirió al recurso; "y la tercera verdad -decía el portavoz-, es que este acuerdo del Gobierno estatal fue recurrido por la Agrupación Insular y por el Cabildo de Lanzarote", como dije anteriormente. Pues bien, dicho Gobierno de Canarias, el del año 2002, era presidido por don Román Rodríguez e integrado por Coalición Canaria y apoyado desde fuera por el PP, y el portavoz que pronunció esta frase fue mi excompañero don Santiago Pérez.
Bien, dicho esto, recuerdo también que el PP también cambió de posición, léanse la PNL-122, el PP, de la VI legislatura, el PP no decía "no al petróleo", olvídense, el PP decía textualmente, -atiendan es importante-, instaba a condicionar, entre otras cuestiones, el procedimiento de la actualización de las licencias de investigación de hidrocarburos de las empresas Repsol, Investigaciones Petrolíferas, SA, a la definición de la participación de la Comunidad Autónoma de Canarias, nombraban a Repsol, y mire que no nos critican a nosotros porque nombrábamos a Repsol. En esa PNL, -2005-, lean, que es bueno, está la posición del PP, que también se ha resituado. En definitiva, mi partido siempre ha estado en la misma posición y otros se han resituado a mejor o a peor, al igual que fue este grupo el primero que pidió una consulta popular en el Debate de la nacionalidad del 2012, a través de la presidenta de mi partido, doña María Dolores Padrón.
Señoría, estos son los hechos, duelen, ya lo sé, y las razones que avalan nuestro posicionamiento, reforzado por miles de personas pertenecientes a todo tipo de colectivos, que a título individual en toda Lanzarote y Fuerteventura y en el resto de las islas se han manifestado pacíficamente bajo las únicas siglas de "no al petróleo y sí a las renovables..."
El señor PRESIDENTE: Sí. Dos minutos.
El señor FAJARDO PALAREA: ... quiero dar desde aquí mi agradecimiento, porque lo han hecho bajo la bandera de la sensatez, por la defensa de nuestro medio ambiente, por la defensa del modelo económico sostenible, en definitiva, por la defensa de un modelo de vida e inspirado solo por el amor a estas islas.
Termino, señorías, citando al genial y recordado César Manrique, que en el año 1985 acuñó su manifiesto momento de parar y aunque versaba sobre la degradación del territorio, pero también es perfectamente aplicable al supuesto que hoy debatimos, y escribía: "La pregunta: ¿quiénes son los responsables? Creemos que cualquier gobierno tiene la obligación de cuidar el espacio que nos sirve para el desarrollo de nuestras vidas [...] Siempre estamos oyendo disculpas, inconvenientes, aprobaciones anteriores, leyes caducas y un sinfín de aparentes tropiezos que parecen imposibles de corregir, con tal de no parar la barbaridad que se nos echa encima. Todo se puede corregir. Depende del entusiasmo, de tener la verdad en las manos y una valiente y honrada decisión. El único inconveniente, y eso ya lo sabe todo el mundo, es cuestión de compra y venta. [...] Creo que el caso no puede ser más evidente, descarado y elemental, para darse cuenta que haya llegado el momento de parar". Esto decía Manrique en el 85, y está de plena vigencia, señorías.
Para los que puedan estar pensando en votar les pido que rectifiquen, que corrijan y que voten a favor de que la consulta se pueda tramitar y llevar a cabo, porque ha llegado el momento de parar las prospecciones, porque esta no es una cuestión de compra y venta, porque la voluntad de los canarios no cotiza en el Ibex, las acciones de Repsol sí, y deberán de elegir ustedes entre el respeto a la primera o los intereses de la segunda.
Grupo Parlamentario Mixto, don Román Rodríguez y Rodríguez.
Yo creo que el debate de hoy, para el que estamos convocados, es inevitable que dos elementos lo determinen.
Primero el fondo, la discusión, el sí o el no a las prospecciones y a sus ventajas y riesgos. Hemos asistido a un debate legítimo, duro, difícil, entre personas, entre empresas, entre organizaciones sociales, entre instituciones, entre gobiernos, en los últimos dos años.
Yo no tengo duda, el Partido Popular de Canarias está solo. Pero está solo no porque una parte de la opinión pública pudiera compartir sus tesis, al Partido Popular de Canarias le han dejado solo los suyos, los de Madrid, los que deciden. Y creo que tienen un papel difícil para defender lo que legítimamente pudieran pensar, porque es difícil defender el sí al petróleo, el sí a las prospecciones en Canarias y el no en Baleares y en Valencia. Es imposible, es imposible. Es un papelón el que le han hecho sus compañeros al Partido Popular de Canarias, que es un partido, el primero del archipiélago por ahora, el que más votos tiene. Y sinceramente creo que la propuesta de salida a este legítimo, complejo y difícil debate tiene que ser la democracia, tienen que ser las urnas. Aquí he dicho en algunas ocasiones en nombre del Grupo Mixto que este asunto no se podía dirimir, aunque fuera legítimo, en los tribunales; que ni siquiera se iba a dirimir entre los gobiernos, y que habría que volver a las urnas para decidir asunto tan trascendente. De manera que lo tienen ustedes difícil para explicar a la opinión pública ese doble rasero, ese doble discurso, ese contradictorio discurso, que los que vemos esto con rigor, y yo diría que con una pasión comedida, pues termina siendo indignante escuchar a dirigentes cualificados del Partido Popular decir lo mismo que aquí decimos los que estamos en contra de las prospecciones, porque solo vemos riesgo y ninguna ventaja. Incluso, indigna ver que después de varios años de contundente debate en nuestra comunidad no hayamos logrado movilizar la opinión pública española e internacional, ni siquiera hayamos logrado el impacto mediático pertinente, y que en el otro archipiélago español, donde este problema también se concita, en escasamente un mes, mes y medio, han logrado impactar a nivel internacional y a nivel español de una manera notable. Uno se puede preguntar: ¿lo estamos haciendo mal, cuando hemos planteado esta discusión? ¿O es que siempre se nos ve distantes desde los poderes centrales del Estado, desde otras latitudes? ¿Se comprende bien esta tierra, cuando uno ve sobre problemas similares comportamientos tan distintos? Tengo dudas sobre cuál es el fondo de la cuestión.
Pero, sin discusión, señor presidente, hoy no estaríamos aquí en sentido estricto, aunque sea inevitable para ver argumentos a favor o en contra del petróleo, lo hemos hecho en quince o veinte ocasiones en esta legislatura, y lo seguiremos haciendo. Hoy hemos sido convocados aquí porque el Gobierno ha tomado una decisión, y es pedir autorización a este Parlamento para consultar directamente al pueblo. Hoy no se decide el sí o no, hoy lo que debemos decidir es si estamos de acuerdo en evolucionar en el modelo de toma de decisiones, en la democracia. Lo que hoy nos propone el Gobierno, y nosotros compartimos desde hace bastante tiempo, es democracia directa, democracia participativa, que los ciudadanos en los temas controvertidos decidan, como pasa en otras latitudes del planeta en las democracias más avanzadas. Y hay que decir que en España y en Canarias esto es una novedad. No hay democracia directa en España, solo ha habido una consulta, la de la OTAN. Sí, con los estatutos es distinto, es consulta sobre problemas políticos, sobre decisiones estratégicas. Lo otro es que las reglas dicen que los estatutos de determinado nivel, en el que no nos encontramos, entre otras cuestiones porque renunciamos cuando había condiciones para aprobarlo, no estoy equiparando a los estatutos del 151 que siempre tuvieron referéndum de conformación de ese tema, estoy hablando de las consultas. Aquí estuvo la de la OTAN, por cierto, la ganamos aquí, y unos dijimos que no y otros que sí, y no sirvió, porque al final, a pesar de que lo que dijo este pueblo, en esa cuestión al ser un orden estatal no sirvió. Pero estamos hablando de palabras mayores, y hay que ser muy consecuente cuando uno reclama democracia directa. La democracia directa en España tiene solo esta excepción que he comentado. Lo que tenemos nosotros es una democracia representativa, imperfecta, especialmente imperfecta aquí, en esta tierra. Una democracia representativa con unas reglas que no favorecen el pluralismo y la diversidad, y que dejan gente fuera de esta Cámara.
Y por eso nosotros, hoy, porque sí creemos en la democracia directa, para este y para otros asuntos, no para lo que a uno le convenga en un momento determinado, en una coyuntura determinada, incluso en unas circunstancias personales determinadas, tenemos que recuperar calidad democrática, y este es uno de los caminos, no el único, para que la gente pueda opinar y decidir en un momento determinado sobre asuntos controvertidos. En los estados federados norteamericanos es habitual, y no una, sino diecisiete preguntas sobre temas diferentes, porque las consultas populares se pueden hacer sobre temas diferentes y hay antecedentes de lugares donde esto no es ocasional, sino habitual, donde se pregunta sobre temas muy diferentes. Es más, suelen coincidir las elecciones a los representantes con las consultas populares, pero a veces once, siete, tres preguntas.
De manera que nosotros estamos de acuerdo en que la democracia en España y en Canarias tiene que evolucionar mejorando la democracia representativa, pero también consultando a los ciudadanos de manera directa. No hay que temerlo, ni para esto ni para las otras cosas, porque aquí algunos son muy valientes en algunas consultas, y seguro que no tanto para otras.
Por lo tanto, nosotros decimos que sí hoy a la propuesta del Gobierno. Le decimos que sí por convicciones democráticas y porque entendemos que lo que está en discusión es lo suficientemente relevante, y hay la controversia y las connotaciones suficientes para que la gente pudiera decidir sobre este tema.
Y lo haríamos en más ocasiones, también con el sistema electoral, porque el crédito no se gana solo teniendo mayorías en las cámaras: el crédito se gana con coherencia. Y yo sinceramente creo que este ataque, este buen ataque de democracia, lo tenemos que aprovechar para defender ahora esta consulta, pero también para aprender que nuestro sistema democrático y de representación tiene que mejorar. No parece muy razonable, y, desde luego, no muy coherente decir esto y luego considerar un asunto secundario, del futuro, de no se sabe qué, como, por ejemplo, la mejora de nuestro sistema de representación, este que nosotros aquí tenemos hoy. No parece muy coherente. Y no parece tampoco muy coherente el ataque de ecologismo que nos ha dado, a unos más que otros; por ejemplo, aquí, cuando para una decisión económica, se cambió, por un procedimiento que impidió la participación pública de la comunidad científica, el Catálogo de Especies Protegidas, y era por una decisión económica, y se alegó así. Y esta Cámara aprobó una ley que atacaba y limitaba la biodiversidad. Entonces los ecologistas estaban en frente; ahora están a favor.
De manera que sí a más democracia, sin duda ninguna, y esta es una oportunidad, esto tiene entidad para que los que estén a favor y los que estemos en contra pongamos sobre la mesa nuestras líneas argumentales, y que al final la ciudadanía pueda decidir. Pero mucho me temo que esto es solo coyuntura. Y si esto fuera así, la gente tomaría nota, porque sería deseable que el Gobierno de España autorizara esta consulta, lo puede hacer; también lo puede negar, ya lo han dicho los que aquí le representan, van a negar la autorización de la consulta, y nosotros no hemos evolucionado nuestro estatuto para haber buscado alternativas, porque de haber tenido un estatuto evolucionado -que fue retirado voluntariamente por los que ahora reclaman un estatuto más evolucionado- podríamos tener un artículo similar al de otras comunidades de España; por cierto, perfectamente constitucional, como dijo el tribunal, y podríamos tener una ley reguladora de este tema, y no la tenemos.
De forma que no tenemos duda, desde el Partido de Independientes de Lanzarote y desde Nueva Canarias, a decir hoy que sí a la propuesta del Gobierno. Lo que nos genera alguna duda es la sinceridad de esta propuesta, pero nosotros nos quedamos con lo positivo, y lo positivo es que es bueno para España y para Canarias que los ciudadanos participen en la política de manera directa.
Pero si hay un ataque en favor de más democracia, debiéramos aprovecharlo para mejorar la democracia representativa: treinta y dos años de transitoriedad, treinta y dos años de transitoriedad. No hay que temer a esta consulta, pero tampoco a la otra o a las que vengan, y ya veremos, porque el tiempo pone a cada cual en su lugar, cuántos van a defender la democracia directa, porque ni en España ni aquí existen, insisto, referentes suficientes, porque no hemos avanzado.
Y también le da al Gobierno un ataque de medioambientalismo. Antes les citaba el asunto del Catálogo de Especies Protegidas, con la comunidad científica y con los grupos ecologistas en contra, por un procedimiento sin control ni participación pública, enormemente polémico, y el argumento fue siempre la economía, una actividad económica determinante.
Pero yo voy más allá. En este proceso se ha puesto en valor no solamente el modelo de desarrollo, el futuro del turismo, el futuro del medio ambiente, de la biodiversidad, sino también el futuro del modelo energético. Y lo que hay que decir, también con la misma contundencia, es que aquí tenemos una dependencia de las energías fósiles del 95 %. Y que una parte del fracaso es nuestro, de nuestras instituciones. Ni un megavatio de energía eólica en una década, ¡ni uno! Ahora se nos complica con la legislación, arbitraria e improvisada, y que casi nadie entiende, del Gobierno de España en la materia. Pero he de decirles también a los partidos que sustentan al Gobierno, y especialmente al Gobierno, que es difícil de entender que se pida máxima democracia, y estamos de acuerdo en decir no al petróleo y sí a las renovables, y que este mismo Gobierno esté tramitando un decreto que define la política energética hasta el año 20, que se va a aprobar por eso, por decreto, y ¿saben qué va a imponer ese decreto? El gas, una energía también fósil, una energía que nos hace más dependientes, y que, además, va a cortocircuitar el desarrollo de las renovables, y si no, al tiempo. Tendremos oportunidad de discutirlo aquí, porque lo traeremos nosotros, porque con la norma actual no decide el Parlamento el sistema energético de Canarias, lo decide el Gobierno, porque en el 2009, en la Ley de Medidas Urgentes, se tomó esta decisión, y la directriz sectorial hoy se aprueba por decreto. Es difícil de entender, no al petróleo, democracia directa, y sí al gas por decreto, difícil de entender.
Por eso nosotros hoy queremos decirle al Gobierno que va a contar con nuestro apoyo en esta iniciativa, que esta iniciativa es justa, que esta iniciativa es democrática, que esta iniciativa mejorará la aproximación de la ciudadanía a la política y de la política a la ciudadanía.
El señor RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ: Pero también decimos a los señores del Gobierno que esto tendrá el recorrido para que quien tiene la última palabra con las reglas actuales decida, y que tendremos que idear aquí fórmulas de implicación ciudadana en esto y en el resto de los problemas de esta tierra, para mejorar la legitimidad de esta Cámara también necesitamos cambiar el sistema electoral, porque eso da credibilidad, porque eso hace que lo digamos no sea retórico, no sea coyuntural, no sea incluso oportunista, y por eso hoy el Grupo Mixto va a apoyar, sin duda, de manera inequívoca, la decisión por la que hemos sido convocados para que el Gobierno solicite esa autorización, y lo vamos a defender fuera y dentro de la Cámara, pero le decimos a los señores del Gobierno que en relación a más democracia hay que aplicarse el cuento todos los días y no cuando a uno le conviene, y cuando hablamos de más protección del medioambiente y de las energías renovables hay que aplicarse el cuento todos los días y no cuando a uno le conviene. Por eso hoy suscribimos esto, que nos hubiera gustado discutirlo de otra manera, porque es difícil de entender, que estamos pidiendo el máximo de la democracia, hoy con una participación directa, y hasta el proceso de debate de esta discusión se ha hecho de la manera más restrictiva posible, sin posibilidad de réplica, sin posibilidad de añadir, de recomendar, de incorporar o de modificar la pregunta, porque, como no tenemos regulación, algunos se han agarrado a la letra como les ha interesado, y hoy aquí no hemos hecho el ejercicio que podíamos hacer de diversificación de nuestras ideas, de contradicción, y, en definitiva, de réplica, porque ni eso hoy es posible en este debate, porque la mayoría lo ha decidido así.
Señor presidente del Gobierno, me imagino que sea alguna conclusión, por tres minutos.
El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rivero Baute): Muchas gracias, señor presidente.
Con tres minutos me sobra.
Es simplemente para agradecer a todos los grupos, a los que van a apoyar la iniciativa del Gobierno y a los que no, el tono en el que se ha llevado a cabo este debate, ¿no?
Se han planteado cosas muy importantes, llamadas colaterales, que pero son muy importantes, que cada una de ellas daría para un debate, y no voy a rehuir las que se han planteado, no es mi objeto poder reabrir este debate, pero creo que tenemos que remitirnos a otros espacios porque me parece que todas ellas sumamente importantes para el presente y el futuro de esta tierra, ¿no? Se ha hablado de temas que son de largo recorrido también en Canarias.
Sinceramente, lamento profundamente que el PP haya estado ausente de este debate. Esto es un tema serio, es de los temas más importantes que hemos abordado a lo largo de esta legislatura, va a seguir siéndolo, tiene una gran trascendencia -yo creo que nadie duda- social, política y económica, y creo que es un asunto para abordarlo de otra manera, ¿no?
Lo que sí quiero dejar claro ante esta Cámara es lo siguiente. Alguien planteaba si había una doble vara de medir, podía existir una doble vara de medir desde el Gobierno del Estado con respecto a las decisiones que afectan a distintos territorios, y que en el caso de Canarias, pues, algunas decisiones, son difícilmente comprensibles, ¿no? Es complicado el poderlas entender decisiones injustas que se toman con respecto a Canarias, diferentes a las del resto del conjunto del Estado, ¿no?
Y quiero decir claramente que el Gobierno va a utilizar todos los medios jurídicos, políticos y sociales para impedir que se hipoteque el futuro del archipiélago, todos, todos los tengamos a nuestro alcance. El Gobierno de Canarias no va a dejar en esta situación a islas que viven especialmente del turismo, a las que les puede afectar muy directamente cualquier incidente, y como dije cuando comenzó todo este debate sobre el petróleo, la unidad de Canarias vale más que todo el petróleo del mundo.
El señor PRESIDENTE: Sí, dígame, doña María Australia.
Toda vez que en la Junta de Portavoces, Mesa y Junta de Portavoces, se acordó que solo habría un único turno y que no habría derecho a contestar y el presidente ha entrado en esas cuestiones, yo pido para mi grupo, en concreto para mi portavoz, que se nos permita volver a intervenir.
El señor PRESIDENTE: Evidentemente, sí, sí, don José Miguel Barragán.
Efectivamente, en la Junta de Portavoces habíamos pactado un modelo, no creo que la intervención del presidente haya reabierto el debate, están todos los argumentos expuestos. Los he escuchado con educación y estoy ahora exponiendo yo los argumentos (Ante las manifestaciones de la señora Navarro de Paz, desde su escaño).
Señor presidente, que es a usted a quien me dirijo y no al Grupo Parlamentario Popular, creo que no ha habido una apertura del debate, no se ha comentado nada en esta segunda parte que pueda alterar como para que haya otra vez otro segundo turno de intervención, es decir, -insisto-, no ha habido ni un solo argumento en estos últimos minutos del presidente que justifique que hay nuevos elementos que ha introducido el presidente en esta intervención de cortesía final.
El señor PRESIDENTE: Sí, no, doña María Australia, yo tengo también una opinión formada, dígame usted.
Pues para dejar claro, ha habido una alusión directa a mi grupo, al Grupo Parlamentario Popular, donde el presidente del Gobierno ha dicho que el Partido Popular ha estado ausente de este debate. Por lo tanto, tenemos derecho a la palabra, y es lo que pido a la Presidencia.
El señor PRESIDENTE: Sí, no, yo creo que... Señorías, por favor, el riesgo siempre de reabrir un debate hay, es difícil acotarlo, es muy difícil acotarlo. Si un grupo se siente aludido tiene un minuto, un minuto porque el señor presidente tuvo tres minutos para atenerse a la alusión y no entrar en el debate, porque yo creo que el señor presidente, aunque hay opiniones, no entró en el debate, pero en aras a la cordialidad un minuto por la cortesía parlamentaria.
Yo, don Paulino, le voy a agradecer que me diga: ¿en qué no está usted ausente, en sanidad, en educación, tal vez en la dependencia, tal vez en Televisión Canaria? Porque usted parece que está ausente en todo menos en la Televisión Canaria, ahí se ve su mano permanentemente, en todo, en el respaldo al director, en el contrato del seguro de responsabilidades civiles, y en todo lo demás.
Mire, señor presidente, en una cosa yo le pediría que no esté ausente, estudie un poco de Derecho Constitucional porque sabe perfectamente que está vulnerando con esta propuesta la distribución constitucional de competencias. Ni el Estado puede inmiscuirse en las competencias exclusivas de una comunidad autónoma, salvo los supuestos excepcionales previstos constitucionalmente, ni una comunidad autónoma puede inmiscuirse en las competencias exclusivas del Estado.
El señor PRESIDENTE: ¿Señor presidente, damos por terminado? (Asentimiento del señor presidente del Gobierno, Rivero Baute.)
Señorías, por favor, vamos a proceder a la votación de la solicitud del Gobierno de una consulta popular sobre las prospecciones de hidrocarburos aprobadas por el Gobierno de España. El sí significa aceptar la solicitud del Gobierno, el no significa rechazarla. Comienza la votación (Pausa.)
Resultado: 59 presentes, 38 a favor, 21 en contra, ninguna abstención.
Queda aprobada la solicitud del Gobierno para realizar una consulta.
El señor PRESIDENTE: Señorías, se suspende la sesión hasta las cinco y media de la tarde.
(Se reanuda la sesión a las diecisiete horas y treinta y seis minutos.)
El señor VICEPRESIDENTE SEGUNDO (Fernández González): Buenas tardes, señorías.
8L/CP-0001 Sobre las prospecciones de hidrocarburos aprobadas por el Gobierno de España.