Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321596L.html
Timestamp: 2019-03-24 23:48:44
Document Index: 235581027

Matched Legal Cases: ['artículo 253', 'artículo 245', 'artículo 258', 'artículo 272', 'artículo 119', 'artículo 180', 'artículo 180', 'artículo 253', 'artículo 253', 'artículo 258']

as201321596L
Auto Supremo: Nº 596
Expediente: LP – 168 – 08 – S
Partes: Cruz Mamani Quispe c/ de Nicolás Catari
1.- El recurso de casación, interpuesto por Cleofe y Elena Mamani Luque, por si y en representación de Adán Mamani Luque, de fojas 242 y vuelta, contra el Auto de Vista Nº 324 de 22 de agosto de 2008, de fojas 232 a 233 vuelta, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, en el proceso ordinario doble de reivindicación, daños y perjuicios y usucapión extraordinaria, seguido por Adán Mamani Luque y Elena Mamani Luque, en representación de Cruz Mamani Quispe, en contra de Nicolás Catari, los antecedentes, y;
2.1. Antecedentes del proceso.- Mediante sentencia de fecha 22 de junio de 2007, de fojas 129 a 131 de obrados, se declaró probada la demanda de fojas 32 a 33, e improbada la acción reconvencional de fojas 36 a 37 y ordenó que los herederos de Nicolás Catari Copa, deberán entregar y reivindicar a Cruz Mamani Quispe, el lote signado con el Nº 5B, ubicado en Arapata, comunidad San José de Peri, cantón Coripata, provincia Nor Yungas, bajo apercibimiento de lanzamiento y relevados de litis expensas los herederos de Cruz Mamani Quispe, y ordenó que en ejecución de sentencia se evalúen los daños y perjuicios, sin costas.
Que, en grado de apelación, interpuesto por Efraín Catari, de fojas 133 a 135 de obrados, la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito de Santa Cruz, por Auto de Vista Nº 324 de fecha 22 de agosto de 2008, se ANULÓ obrados hasta fojas 34 inclusive.
Contra el referido Auto de Vista, por memorial cursante de fojas 242 y vuelta, Cleofe y Elena Mamani Luque, por sí y en representación de Adán Mamani Luque, interponen recurso de casación, que se compendia a continuación.
3.1.- Denuncias del Recurso de Casación.- Los apoderados denuncian la violación del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil al confundir los títulos de ambos como si fuera uno solo, que el Juez de primera instancia se dio cuenta que por los planos presentados ellos tenían la razón en su intención de reivindicar los terrenos arrebatados con engaños, que se les prestó y que no quieren devolver.
Se queja porque sobre la reivindicación se dice que no es necesario porque no ha sido probado en nada y que los herederos no se presentaron debidamente, pero que todos se presentaron y que no se perjudicó a nadie y concluye acusando que se ha obrado en forma ultra petita y se menciona el artículo 245-4) del Código de procedimiento Civil.
Finalmente pide que se case el Auto de Vista y se confirme en el fondo la sentencia.
3.2.- Fundamentos del Fallo.- Según la doctrina procesal, el recurso extraordinario de casación tiene doble función, de un lado unificar la jurisprudencia nacional; y, del otro, la de proveer la realización del derecho objetivo, función que en la doctrina se ha denominado nomofiláctica o de protección de la ley.
En mérito al principio dispositivo que rige en el proceso civil, el recurrente delimita el Thema decidendum del fallo casacional, pues el Tribunal limitará su pronunciamiento a las denuncias esgrimidas por el recurrente en el recurso, que a la sazón se constituye en el acto de constitución del recurso extraordinario de casación, lo cual opera precisamente cumpliendo el requisito de citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y en especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, conforme dispone el artículo 258-2) del Código Adjetivo Civil; pues dicha norma contiene un imperativo en propio interés del recurrente, ya que su omisión acarrea la consecuencia negativa de impedir que el tribunal ingrese a resolver el fondo del asunto, pues en tal caso el recurso deviene en improcedente, por mandato del artículo 272-2) del Código de Procedimiento Civil; lo cual implica que el recurso debe bastarse por sí mismo, y por consiguiente le está vedado al Tribunal de casación subsanar de oficio las insuficiencias o deficiencias manifiestas en las que incurra el recurrente.
La prohibición de que el Tribunal de casación supla de oficio los requisitos del recurso incumplidos por el recurrente, tiene además su fundamento tanto en el derecho a la igualdad, en su vertiente procesal, proclamado por el artículo 119 de la Constitución Política del Estado, cuanto en el principio a la igualdad de las partes ante el juez, proclamado por el artículo 180 del Código de Procedimiento Civil; pues para el caso de que el tribunal obrara oficiosamente, subsanando un recurso de casación manifiestamente defectuoso, implicaría afectar la imparcialidad del Tribunal.
Precisamente porque el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que se rige por el principio dispositivo, por la igualdad, en su dimensión de derecho y principio, y por el principio de legalidad, en su vertiente procesal, previsto por el artículo 180-I) de la Constitución Política del Estado, el Tribunal de casación, previamente, debe efectuar un juicio de admisibilidad del recurso de casación, lo cual implica verificar el cumplimiento de los requisitos impuestos por ley, pues sólo en el supuesto que el recurso cumpla con tales requisitos, que son de admisibilidad o procedencia, corresponderá que el Tribunal de casación ingrese a realizar el juicio de fundabilidad del recurso, pronunciándose sobre el fondo de las denuncias. Sin embargo debe tenerse presente que el juicio previo de admisibilidad o de procedencia se efectúa con criterio objetivo, reduciendo al mínimo las formalidades en atención al derecho a la tutela judicial efectiva.
En el caso en examen, se trata de un recurso manifiestamente defectuoso, pues ni siquiera se aclara si se está interponiendo recurso de casación en el fondo o en la forma o en ambos, y si fuera este último no se discrimina las denuncias.
En el defectuoso recurso se denuncia la violación del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, sin aclarar a cuál de sus tres incisos se refiere y luego se queja sobre la valoración probatoria efectuada por el Tribunal ad quem, olvidando en primer lugar que contra el auto anulatorio no procede el recurso de casación en el fondo, que es al que se refiere el citado artículo 253 del Código Adjetivo Civil, precisamente porque en dicho auto no ha existido pronunciamiento sobre el fondo del asunto; y luego porque la revisión de la valoración de la prueba en sede casacional, procede solo por vía de excepción cuando en el recurso se denuncia error de derecho o error de hecho en su apreciación, lo que no acontece en el caso de autos, pues no existe tal denuncia.
Finalmente en la denuncia de haberse emitido un fallo ultra petita no se precisa que determinación del Tribunal ad quem ha sido pronunciada en exceso, pues no es clara su queja de que el Tribunal ad quem, “sobre la reconvención, que no es necesario porque no ha sido probado en nada” y que intervinieron todos los herederos y no se perjudicó a nadie.
En suma se trata de un recurso manifiestamente defectuoso, que no cumple el requisito previsto por el artículo 258 del Código de Procedimiento Civil, y en cuyo mérito corresponde resolver en la forma prevista por los artículos 271-2) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil.
4.1.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición Transitoria Octava, los artículos 41 y 42-I-1) de la Ley del Órgano Judicial, y los artículos 271-1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación, cursante de fojas 242 y vuelta de obrados, interpuesto por Cleofe y Elena Mamani Luque, por si y en representación de Adán Mamani Luque, con costas.
Libro Tomas de Razón 596/2013