Source: https://issuu.com/madrigal/docs/normas_urbanisticas_madrigal
Timestamp: 2017-02-21 19:50:32
Document Index: 387618558

Matched Legal Cases: ['artículo 9', 'artículo 35', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'artículo 38', 'Artículo 38', 'Artículo 69', 'Artículo 20', 'Artículo11', 'Artículo 12', 'artículo 73', 'Artículo 39', 'Artículo 44', 'artículo 190']

Normas Urbanisticas Municipales de MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES (Avila) by madrigal aatt - issuu
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Junta de Castilla y León . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 a 287
Diversos Ayuntamientos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 288
Número 1.423/05
D ELEGACIÓN T ERRITORIAL
F OMENTO
La Comisión Territorial de Urbanismo de Ávila, en sesión celebrada el 9 de febrero de 2005 adoptó, entre otros,
EXPTE: PTO. 13/04 de las Normas Urbanisticas Municipales de MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES (Avila)
APROBAR DEFINITIVAMENTE, las Normas Urbanisticas Municipales de MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES
De conformidad con lo previsto en el art. 138.4 de la Ley 5/99 de 8 de abril de Urbanismo de Castilla y León,
en relación con el art. 115.1 de la Ley 4/99 de 13 de enero que modifica la Ley 30/92 de 26 de noviembre de
Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y Procedimiento Administrativo Común contra este acuerdo que
no pone fin a la vía administrativa, cabe interponer recurso de alzada ante el Excmo. Consejero de Fomento en el
plazo de una mes contado a partir del día siguiente a aquel que tenga lugar la notificación en su caso, o a que se
produzca la última publicación en el Boletín Oficial de Castilla y León o en el Boletín Oficial de la Provincia de Ávila
Ávila, 6 de Abril de 2005
El Secretario de la Comisión de Urbanismo Francisco Javier Machado Sánchez.
RELACIÓN DE TODOS LOS DEMÁS DOCUMENTOS QUE INTEGRAN EL INSTRUMENTO APROBADO DE LAS
NORMAS URBANÍSTICAS MUNICIPALES DE MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES (Ávila), (Expte PTO 13/04),
además de la Memoria que es objeto de publicación integra.
Relación de documentos: PLANOS:
- Plano Serie 1.- Plano de Clasificación del Suelo.- E: 1:25000
- Plano Serie 2.- Plano de Ordenación del Suelo Rústico.- E: 1:25000
- Plano Serie 2 (Detalle).- Plano de Ordenación de Suelo Rústico: Asentamiento Tradicional “Villar de
Matacabras”.- E: 1:2000
- Plano Serie 3.- Plano 1/6.- Plano de Ordenación del Suelo Urbano y Urbanizable.-E. 1:1500
- Plano Serie 3.- Plano 2/6.- Plano de Ordenación del Suelo Urbano y Urbanizable.- E: 1:1500
- Plano Serie 3.- Plano 3/6.- Plano de Ordenación del Suelo Urbano y Urbanizable.- E: 1:1500
- Plano Serie 3.- Plano 4/6.- Plano de Ordenación del Suelo Urbano y urbanizable.- E: 1:1500
- Plano Serie 3.- Plano 5/6.- Plano de Ordenación del Suelo Urbano y urbanizable.- E. 1:1500
- Plano Serie 3.- Plano 6/6.- Plano de Ordenación del Suelo Urbano y urbanizable.- E: 1:1500
- Plano Serie 4.- Plano de Suelo Urbanizable no Delimitado.-E. 1:2000
- Plano Serie 5.- Plano de Gestión Urbanísticas.- E.11:3000
- Plano Serie 6.1.- Red de Abastecimiento.- E: 1:2000
- Plano Serie 6.2.- Red de Saneamiento.- E. 1: 2000
- Plano Serie 6.3.- Alumbrado Público y Pavimentación.- E. 1: 2000
- Plano serie 7.- Plano 1.- Plano general de Bienes de Interés Cultural y Catálogo.- E. 1: 3000
- Plano Serie 7.- Plano 2.- Ámbito del Conjunto Histórico.- E. 1: 2000
- Plano Serie 7.- Plano 3.- Entorno de Protección del bien de interés cultural con categoría de Monumento del
“Recinto Murado de la Villa”.- E. 1: 2000
- Plano Serie 7.- Plano 4.- .- Entorno de Protección del bien de interés cultural con categoría de Monumento de
“La Casa natal de Isabel La Católica”.- E. 1: 1000
- Plano Serie 7.- Plano 5.- .- Entorno de Protección del bien de interés cultural con categoría de Monumento del
“Hospital de la Purísima Concepción”.- E. 1: 1000
- Plano Serie 7.- Plano 6.- .- Entorno de Protección del bien de interés cultural con categoría de Monumento de
la “Iglesia de Santa María del Castillo”.- E. 1: 1000
- Plano Serie 7.- Plano 7.- .- Entorno de Protección del bien de interés cultural con categoría de Monumento de
la “Iglesia de San Nicolás”.- E. 1: 1000
- Plano Serie 7.- Plano 8.- .- Entorno de Protección del bien de interés cultural con categoría de Monumento de
“ Convento de San Vicente Extramuros”.- E. 1: 1500
- De Ficha N° 1 a Ficha N° 123.
El Secretario de la Comisión, Francisco Javier Machado Sánchez
Criterios y Objetivos Generales.
Criterios de ordenación del conjunto edificado.
Respecto a la delimitación del suelo urbano y la estructura.
Respecto a las tipologías.
Criterios de ordenación de suelo rústico.
Ley 54/1997, de 27 de noviembre, del Sector Eléctrico y Ley 34/1998, de 7 de octubre, del Sector de
Adecuación de las Normas Urbanísticas a la Ley 10/2002.
Las Dotaciones Urbanísticas.
Dotaciones Urbanísticas Generales.
La Red Viaria y las Vías Públicas.
6.2.1. Respecto a la línea límite de edificación que establece la Ley 2/1990 de Carreteras de la Comunidad de
6.2.2. Respecto a las reducciones sobre la línea de límite de edificación, a su paso por al Suelo Urbano y
Urbanizable Delimitado.
La red de infraestructuras.
El sistema de equipamientos.
Suelo Urbano NO Consolidado y SUELO URBANIZABLE DELIMITADO.
Modelo y estructura territorial
CONDICIONES PARA LA PROTECCIÓN Y CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO
Consideraciones sobre el Conjunto Histórico
La propuesta en números.
Normas Urbanísticas Municipales de MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES Texto refundido
Por acuerdo del Pleno, en sesión celebrada el día 18 de febrero de 2002, el Ayuntamiento adjudicó la redacción
de las Normas Urbanísticas del municipio de Madrigal de las Altas Torres a la empresa Urbanismo y Planificación
Territorial, S.L. El documento que ahora se presenta se corresponde con la Segunda Fase del Pliego de
Condiciones Técnicas que rige la contratación de estos trabajos. Se trata del documento para la Aprobación Inicial
de las Normas Urbanísticas Municipales de Madrigal de las Altas Torres. Este documento, contiene toda la documentación: Memoria Justificativa, Normativa Reguladora, Catálogo de Elementos Protegidos y Planos de
Ordenación, necesaria para iniciar los trámites correspondientes, conforme a la Ley de Urbanismo de Castilla y
León, para iniciar el procedimiento de aprobación del planeamiento general, en este caso de las Normas
Urbanísticas Municipales de Madrigal de las Altas Torres.
La propuesta de ordenación propicia básicamente una ordenación del conjunto edificado, preservando su valioso patrimonio, y del suelo rústico municipal. Simultáneamente se establecen unas condiciones normativas cuyo
objetivo es la consecución de un desarrollo urbanístico ordenado y planificado que redunde en una mejora de la
calidad de vida de sus habitantes y sobre todo en garantizar el mantenimiento y respeto de los valores que le han
conferido su declaración como Conjunto Histórico, asegurando asimismo la funcionalidad del territorio municipal al
tiempo que se preservan sus activos más valiosos. Con este objetivo se ha diseñado una propuesta que armoniza
las soluciones técnicamente más adecuadas, los condicionantes derivados del medio físico y de la situación urbanística heredada y, por supuesto, los planteamientos y necesidades expresados por la Corporación Municipal.
Las modificaciones introducidas en el documento de Normas Urbanísticas para su aprobación provisional se
corresponden básicamente con:
- Las determinaciones contenidas en los informes de las distintas administraciones
- Las rectificaciones derivadas del proceso de participación pública, resueltas según el criterio municipal.
- Las rectificaciones exigidas por el Ayuntamiento y recogidas en el informe de su técnico municipal asesor y en
una nota manuscrita del alcalde, Don Rufino Rodríguez (Ver Documentación Anexa).
Como asistencia técnica la empresa Urbyplan debe trasladar a las Normas Urbanísticas las determinaciones propuestas por el Ayuntamiento en el ejercicio de sus competencias. No obstante este Equipo quiere manifestar lo
1. La defensa de los más elementales principios de la técnica urbanística nos obliga a exponer nuestro desacuerdo con algunos de las modificaciones introducidas en las Normas Urbanísticas.
2. En este sentido conviene señalar que las Normas Urbanísticas son, en sí mismas, un instrumento normativo
que debe, por su carácter esencial de norma, incluir limitaciones que precisamente garanticen la consecución de
los objetivos de mejora urbanística propuestos. No tiene mucho sentido “minimizar” las condiciones de la normativa reguladora de tal forma que se desvirtúen las condiciones básicas de la ordenación urbanística, y se pierdan los
valores patrimoniales y las características urbanas definidoras del municipio.
3. La condición de Conjunto Histórico de Madrigal obliga a defender la necesidad de mantener algunos criterios básicos en la ordenación: limitación diferenciada de alturas en las distintas zonas del casco, condiciones estrictas que aseguren el mantenimiento de la estructura y ocupación parcelaria y de los tipos edificatorios, catálogo
exhaustivo de elementos protegidos, preservación de la contemplación de los BICS y de la silueta paisajística del
Conjunto Histórico, etc.
4. Las rectificaciones incluidas se refieren fundamentalmente a la unificación de las dos ordenanzas de casco
inicialmente propuestas, debido a la supresión de las diferentes condiciones de alturas y al establecimiento de una
parcela mínima en todo en casco de 100 m2, con un frente mínimo de parcela de 6m (En el documento de información urbanística, pag 69, se puede comprobar que la superficie media de parcela es de 359 m2 118m 2 en las
manzanas más trituradas). El frente medio de parcela es de 13m (8 en el caso de las parcelaciones más pequeñas),
al mantenimiento de las naves existentes en el entorno de la Puerta de Medina, a la supresión de las dotaciones
urbanísticas generales y a la delimitación de un sector urbanizable en el entorno de protección del Recinto Murado
y a la flexibilización del catálogo.
5. Estas modificaciones menoscaban, según nuestro criterio técnico, el contenido del documento y la voluntad
ordenadora que todo planeamiento general debe incluir.
1. CRITERIOS Y OBJETIVOS GENERALES.
Para la redacción de las Normas Urbanísticas Municipales de Madrigal de las Altas Torres, se han establecido
una serie de criterios y objetivos generales que han orientado la elaboración de la propuesta de ordenación. Hemos
distinguido, en primer lugar una serie de principios básicos y fundamentales que enmarcan de forma global tanto
el planteamiento como las propuestas de ordenación realizadas. Así mismo se distinguen en esta Memoria unos
criterios específicos referidos al ámbito correspondiente al suelo urbano y otros referidos al suelo rústico.
Se han definido como criterios generales para la elaboración de este documento los siguientes:
1. Elaboración de una propuesta de ordenación y normativa urbanística lo más clara y sencilla posible, dentro
de las exigencias que la Ley establece, que facilite su aplicación en un pequeño municipio como Madrigal de las
2. Adecuación de las posibilidades y sistemas de gestión previstos por el nuevo ordenamiento jurídico urbanístico derivado de la aplicación de la nueva Ley 5/99 de Urbanismo de Castilla y León a la realidad municipal de un
núcleo como Madrigal de las Altas Torres, definiendo inequívocamente un marco de derechos y obligaciones.
3. Elaborar desde el punto de vista formal un documento de fácil comprensión y manejo, incluyendo planos de
ordenación con una lectura que ofrezca una visión primera y general de las posibilidades de cada parcela, por parte
de los distintos agentes que intervienen en el proceso (Corporación, particulares, técnicos...)
4. Evitar la dispersión de la edificación favoreciendo la compacidad del núcleo edificado como principio básico
de la sostenibilidad ambiental y del respeto por una configuración de casco urbano singular y representativa.
5. Consideración de la componente natural y agropecuaria del espacio municipal como elemento primordial de
1.2. CRITERIOS DE ORDENACIÓN DEL CONJUNTO EDIFICADO.
Los criterios de ordenación definidos para el conjunto edificado tienen como objetivo básico el mantenimiento
y conservación de la actual estructura del asentamiento, resultado del origen y evolución histórica del núcleo, como
principio básico que ha determinado las pautas generales de la estructura urbana. Se propone para ello el mantenimiento de la forma de ocupación en cuanto a la forma y tamaño de las parcelas y, en consecuencia del manzanero tradicional que formalizan. Simultáneamente se considera fundamental la integración paisajística de las edificaciones tradicionales en un esfuerzo por dar unas ordenanzas que permitan la protección de las tipologías tradicionales, sin alterar las características arquitectónicas que componen la imagen y fisonomía singular de conjunto,
Bajo esta doble perspectiva se han definido como criterios de intervención los siguientes:
- Conservar los enclaves territoriales y urbanos de interés patrimonial tanto por su valor arqueológico, histórico
o arquitectónico, como por su valor paisajístico. Para ello se aprovechará la fuerza plástica y la capacidad de ordenación del espacio circundante a estos elementos para articular una estructura de recorridos que, a su vez, relacione al núcleo con el paisaje.
- En cuanto a la definición de las ordenanzas, no recurrirá a la imposición de rigideces inoperativas, pero sí a la
consideración de condiciones de parcelación volumen y estéticas que garanticen la armonía con el Conjunto
Histórico; fomentando la rehabilitación, mejora y nueva construcción de edificaciones que mantengan la fisonomía
tradicional de Madrigal.
1.2.2. Respecto a la delimitación del suelo urbano y la estructura.
- Evitar la dispersión de la edificación, favoreciendo la compacidad del núcleo edificado como principio básico
de la sostenibilidad ambiental, y como pauta para reforzar su estructura tradicional; además de evitar el despilfarro
de las inversiones públicas en servicios ya ejecutados o por ejecutar.
- Clasificar suelo urbano y urbanizable en proporción a la dinámica urbanística prevista de forma que ayude al
control y remate de los bordes urbanos, afectados por una mezcla heterogénea de usos que podrían comprometer su futuro desarrollo, intentando resolver tanto las necesidades de vivienda, equipamientos..., como la formalización de fachadas que ayuden a mejorar las vistas del conjunto desde su entorno.
- Además, y en consonancia con lo anterior, racionalizar al máximo el aprovechamiento del suelo a través de
una delimitación de suelo urbano estricta, que se base fundamentalmente en recoger el perímetro consolidado o
semiconsolidado, utilizando como base la parcelación catastral y garantizando la reorganización de esos bordes.
- Prever a través de la clasificación y ordenación del suelo la configuración de un manzanero que proporcione
una estructura de conexiones y accesos jerarquizada y racional y tenga en cuenta los caminos y trayectos existentes.
- Dimensionar y cualificar la estructura viaria mediante la ordenación de los ejes principales (la C/ Mayor, la C/
del Tostado, la Ronda Interior de la muralla...), y jerarquizar el desarrollo transversal de la red secundaria del núcleo.
- Estructurar y acondicionar polos de atracción, hitos y centralidades urbanas, asociados a las principales dotaciones y monumentos, y relacionarlos tanto con los recorridos de borde y periferia (Convento de San Agustín, Ronda
exterior, infraestructura hidráulica de los pocillos…) como con los nuevos recorridos que se constituyan para su
- Establecer las herramientas necesarias para la cualificación del espacio público urbano, definiendo su estructura viaria, plazas o espacios susceptibles de definirse como tales, así como los jardines y espacios más representativos dentro de la trama urbana.
1.2.3. Respecto a los usos.
- Definición de los usos conforme a las necesidades y actividades actuales y futuras: primera y segunda residencia, usos productivos y agropecuarios (cocheras o naves de guarda de maquinaria y almacenamiento de productos...), cuya estabilidad y desarrollo debe garantizarse de cara al futuro. Se favorecerá en general la movilidad de
usos existente dentro del núcleo urbano, para un óptimo aprovechamiento y recuperación del patrimonio municipal.
- Permitir usos que garanticen la convivencia del uso residencial con el resto (equipamientos, industrial, pequeños talleres, instalaciones agrarias...), sin perjuicio de las determinaciones que impone la Ley de Prevención
Ambiental, ya que la multifuncionalidad representa un rasgo característico de los núcleos de población, y además
son perfectamente asumibles por la estructura urbana, parcelación y tipologías dominantes.
- En el Suelo Urbano se pueden actualmente identificar dos ámbitos de usos bien diferenciados: uno de ellos
es la zona norte y noroeste y el otro el casco central y la zona de expansión del mismo, hacia el sur, junto al Paseo
de las Afueras y la C-610 hacia Peñaranda:
El primero de ellos mantiene una relación inmediata con los caminos rústicos y sus actividades propias y por
tanto parece razonable el mantenimiento de este carácter sin que ello se mezcle con las actividades centrales, evitando el tránsito de estas actividades y usos en el casco más protegido. Estas manzanas de borde se corresponden con las antiguas eras y hoy todavía son el soporte de los usos de almacenaje a ellas asociados. Estas circunstancias han marcado la diferencia con el casco central, identificado por la presencia de plazas, monumentos y edificios singulares, cuyo origen es más noble y de carácter administrativo.
Manteniendo esta diferenciación se proponen dos usos distintos dentro del suelo urbano: Residencial y Mixto.
El primero coincidiendo con el casco central donde de hecho más edificaciones singulares y residenciales se protegen, y la nueva zona residencial; donde no se permite la convivencia de determinados corrales domésticos, en
concreto: los que pertenezcan a ganado vacuno o bovino, ni siquiera con las limitaciones que establece la Ley de
Prevención Ambiental. El segundo, en el suelo urbano consolidado junto a las carreteras de Arévalo y Medina del
Campo, que sí incluye como usos permitidos los propios y relacionados con las actividades agropecuarias de
pequeñas dimensiones como las indicadas anteriormente.
1.2.4. Respecto a las tipologías.
- Mantener una imagen tipológica concordante con la imagen tradicional, regulando los parámetros edificatorios y estéticos que afecten tanto a las condiciones de volumen y ocupación de la parcela como a los vuelos, retranqueos, proporción de huecos, los colores, textura, materiales de acabados, etc; sobre todo de las nuevas edificaciones en el área tradicional. Se fomentará la pervivencia de invariantes tipológicas en las sustituciones que se realicen en el casco urbano.
- Favorecer la rehabilitación y el mantenimiento de ciertos elementos arquitectónicos representativos de las tipologías tradicionales tales como los muros de aparejo de ladrillo y adobe, los huecos y arcos de ladrillo, las soluciones singulares de los aleros, portones, etc.
- Regular los cerramientos y tapias de las parcelas de manera acorde con los materiales y tipologías tradicionales, conservando en la medida de lo posible las paredes levantadas en aparejo toledano, así como su altura, el tipo
de acceso, el nivel de acabado...
1.3. CRITERIOS DE ORDENACIÓN DE SUELO RÚSTICO.
Como criterios para la definición de la propuesta de ordenación para el suelo rústico se establecen los siguientes:
1. Definir un régimen de uso y edificación en el espacio rústico que garantice su preservación de la ocupación
2. Definición de una normativa clara y precisa que favorezca una intervención sin ambigüedades que preserve
los valores del espacio rústico.
3. Reconocer la calidad ambiental como paisaje rural de los espacios no edificados como espacios a conservar
y con una reconocida singularidad ecológica.
4. Revalorizar las potencialidades del espacio rústico como espacio de ocio y educativo; favoreciendo la protección y conservación de los recursos patrimoniales que alberga (vías pecuarias, edificaciones de interés, fuentes, itinerarios...).
5. Establecer las medidas que, desde el punto de vista urbanístico, protejan, conserven y en su caso restauren
los espacios de mayor calidad ambiental del municipio de Madrigal de las Altas Torres, por ejemplo los ecosistemas
asociados a la multitud de lavajos existentes.
6. Dejar constancia del valioso patrimonio arqueológico existente en el término municipal y fijar las condiciones
que, desde el punto de vista urbanístico, garanticen su conservación y puesta en valor.
7. Recoger las afecciones derivadas de otras legislaciones sectoriales (aguas, carreteras, patrimonio...) que concurren en la ordenación del suelo rústico, como determinaciones que necesariamente han de ser coherentes con
la propuesta de ordenación.
8. Contribuir, con las herramientas propias de la disciplina urbanística, a la preservación de la riqueza ornitológica del municipio; riqueza que ha merecido la inclusión íntegra del término de Madrigal en la Zona de Especial
Protección para las Aves (ZEPA) denominada Tierra de Campiñas.
La propuesta de ordenación propicia básicamente una ordenación del conjunto edificado, preservando su valioso patrimonio, y del suelo rústico municipal en aras de una mejora de la calidad de vida de sus habitantes, estableciendo condiciones normativas para un futuro desarrollo urbanístico ordenado y planificado y garantizando la funcionalidad del territorio municipal al tiempo que se preservan sus activos más valiosos. Con este objetivo se ha diseñado una propuesta que armoniza las soluciones técnicamente más adecuadas, los condicionantes derivados del
medio físico y de la realidad urbana heredada y, por supuesto, los planteamientos y necesidades expresados por la
2.1. ORIENTACIONES BÁSICAS.
Sobre la clasificación de suelo en el núcleo de Madrigal de las Altas Torres, se propone una clasificación que
distingue las tres grandes categorías de suelo: SUELO URBANO, SUELO URBANIZABLE Y SUELO RÚSTICO. La
clasificación viene determinada por varios factores; en primer lugar la necesaria coherencia entre el tamaño del
municipio, su parque inmobiliario actual y la capacidad de acogida de las Normas Urbanísticas; además de la propia estructura actual de la trama consolidada y semiconsolidada.
En segundo lugar la necesidad de adecuar las posibilidades que ofrece la nueva ley de Urbanismo de Castilla y
León a la capacidad (medios técnicos, humanos, recursos económicos...) de un municipio como Madrigal de las
Altas Torres. En este sentido la propuesta intenta evitar, al máximo, procesos de gestión urbanística complejos y largos que, en no pocas ocasiones, han propiciado la disuasión e incluso paralización de las iniciativas particulares
existentes ante la complejidad de la gestión urbanística.
En tercer lugar la definición de una estructura urbana clara y ordenada que propicie el funcionamiento eficaz de
los asentamientos como espacios de actividad económica, de relación y de habitabilidad completando y ordenando las áreas de borde donde las deficiencias en la urbanización son evidentes.
Por último en sintonía con los principios básicos de la Ley de Urbanismo de Castilla y León, la sostenibilidad
ambiental debe ser uno de los criterios básicos que orientan la propuesta de ordenación, que se traduce en evitar
la dispersión de la urbanización sobre un territorio en el que los valores paisajísticos y ornitológicos tienen una significativa relevancia.
2.2. SUELO URBANO Y URBANIZABLE.
Como se deduce de los planos de ordenación, (Donde se señala la clasificación del suelo, usos, estructura urbana, condiciones de la edificación y del viario) el suelo clasificado como urbano consolidado, 64,84 ha, contiene
parte del suelo que ya figuraba como tal en la Delimitación de Suelo Urbano del año 1976 (121,37 ha) y algunas parcelas colindantes con los principales ejes estructurantes del municipio, que según la definición de la Ley debe ser
considerado como tal, constituido por los solares y demás terrenos aptos para su uso y edificación inmediata (accesos, infraestructuras, tamaño y forma de las parcelas adecuadas para ello). Este suelo urbano consolidado responde a la identificación del modelo urbano original y compacto del asentamiento.
Las parcelas de borde colindantes al suelo urbano donde el modelo anterior se ha perdido, se han recogido
dentro de este tipo de suelo, por tener todas las condiciones previstas por la Ley: presencia de edificaciones, accesibilidad, existencia de servicios y redes de infraestructura, y pueden, por tanto, formar parte de la estructura y organización del núcleo de población. Asimismo, se delimitan, junto a la carretera de Medina del Campo a Peñaranda,
al noroeste del núcleo, cuatro actuaciones aisladas de urbanización, con el fin de completar las infraestructuras de
esta zona, urbanizando además varios caminos existentes.
Dentro de la clasificación de suelo urbano se ha distinguido como suelo urbano no consolidado varias zonas
(28,82 ha), dentro y fuera del Conjunto Histórico, donde los procesos desorganizados de desarrollo han dado como
resultado grandes espacios vacíos en el interior del casco tradicional y espacios descontextualizados sobre las
zonas de antiguas eras, con un parcelario heterogéneo, con indicios de desarrollo urbanístico (pequeñas vivienda
aisladas y adosadas y naves agrícolas que surgen entre las eras subsistentes). Esta situación, unida a las dificultades de las conexiones a los servicios urbanos (parcelas interiores o de tamaños desproporcionados, estructura viaria deficiente...), obligarán a dar una ordenación sustancialmente diferente y por tanto a la delimitación de 12 sectores, que dada la necesidad de un desarrollo conjunto, no podrán evitar la redacción de Estudios de Detalle previos a la edificación.
En el suelo urbanizable delimitado (14,69 ha) situado al sur y este del núcleo, se definen 4 sectores, que recogen parte del suelo delimitado como urbano en 1976, pero sin un desarrollo posterior que permita en la actualidad
considerarlo como tal y dos zona anexas, delimitada con el fin de rematar la trama urbana y dar respuesta a la
demanda de usos mixtos junto a las zonas de las antiguas eras, al norte y al oeste del núcleo. Estos sectores no
tienen una ordenación detallada, pero sí unas condiciones específicas que aseguran su adecuada inserción dentro
de la estructura urbana de Madrigal y el debido respeto a su condición de Conjunto Histórico. El tamaño de los mismos varía entre las 6,65 ha del sector 15 y las 1,16ha del sector 16. Más adelante, en esta memoria se expone la
oportunidad de estos sectores y la justificación de su inclusión en esta propuesta.
La propuesta se completa con dos bolsas de Suelo Urbanizable no Delimitado, con unas condiciones generales de desarrollo que permitan su adecuada inserción en la estructura urbana de Madrigal.
Sectores S Urbano No Consolidado
Sectores S Urbanizable Delimitado
Todas las nuevas zonas de ampliación y desarrollo del Suelo Urbano y Urbanizable que hemos descrito (el suelo
interior vacío y las áreas periféricas del núcleo, que ahora se incorporan definitivamente a la estructura urbana), se
han considerado como las más adecuadas para acoger el futuro crecimiento de Madrigal. Se opta por limitar la cantidad de suelo urbano a estas áreas comentadas por diversos motivos: el primero de ellos, es la presencia de edificaciones abandonadas, grandes parcelas heredadas de una situación de estancamiento constructivo y la presencia de usos obsoletos que pueblan el casco urbano tradicional. Por último, se pretende afianzar la tradicional compacidad del núcleo urbano (tanto por motivos de mantenimiento del modelo urbano de asentamiento característico de esta zona, como por cuestiones de sostenibilidad ecológica).
Se apuesta por dinamizar tanto un sector inmobiliario dedicado a la primera y segunda residencia, como un turismo inducido por la revalorización del paisaje humano y natural del medio rural, sin olvidar las necesarias industrias
relacionadas con la agricultura y la ganadería tradicionales. Como es lógico el número de actuaciones previstas está
directamente relacionado con el dinamismo económico e inmobiliario de la entidad, ya que la ordenación que se
propone propicia el funcionamiento eficaz del núcleo como espacio de actividad económica, de relación y de habitabilidad, apostando por un posible crecimiento y la oportunidad obligada de crear expectativas en un núcleo como
Madrigal de las Altas Torres que, con su patrimonio histórico, ecológico y paisajístico y los valores de su entorno
rural, puede captar una parte de la demanda de segunda residencia generada por la actividad turística.
2.3. SUELO RÚSTICO.
La gran mayoría de la superficie municipal se clasifica como suelo rústico. En función del modelo y estructura
territorial propuestos (Ver Epígrafe 11 de esta memoria) se han establecido varias categorías. La diferenciación principal estriba en la distinción entre el suelo rústico protegido por distintas razones (naturales y paisajísticas, culturales, valores tradicionales en asentamientos rústicos, vistas hacia el conjunto histórico de Madrigal...) y el suelo rústico común que, sin albergar valores tan singulares tiene un papel fundamental en la estructuración económica y territorial del municipio y debe, por tanto preservarse como espacio abierto y no urbanizado donde el aprovechamiento agrario es el uso dominante.
Como suelo rústico con valores especiales se han distinguido tres tipos: EL SUELO RÚSTICO CON
PROTECCIÓN NATURAL, EL SUELO RÚSTICO CON PROTECCIÓN CULTURAL Y EL SUELO RÚSTICO DE ASENTAMIENTO TRADICIONAL. Por sus valores naturales se protege una superficie de 547.9 has. Estas Normas
Urbanísticas incluyen aquí el monte que se extiende sobre el sector más occidental del término. Se trata de una formación de encinar adehesada en la que existen además algunos rodales de pino resinero y pino piñonero. La encina se comporta aquí como especie dominante y son frecuentes los ejemplares maduros y de buen porte. El ahuecamiento del monte y el actual aprovechamiento agrícola han acabado, salvo en enclaves muy puntuales, con el
cortejo florístico integrante de los estratos herbáceo y arbustivo. En todo caso hemos juzgado que este espacio es
sobradamente merecedor de la protección que se le otorga dentro del contexto de una campiña cerealística en la
que la vegetación autóctona brilla por su ausencia. Además, el ámbito que se propone cuenta como elemento valio-
so y diferenciador: el tramo del valle del río Trabancos que atraviesa el término de Madrigal. Este río estacional introduce una leve discontinuidad en la uniformidad de la campiña debido a su acción de zapa y depósito de materiales sobre la llanura; acción morfogenética que se ve acentuada por el carácter intermitente del caudal. La vegetación ripícola, aunque exigua y muy alterada, es asimismo un elemento más de singularidad en este espacio del territorio municipal. Además de este ámbito, el término municipal aparece surcado por algunos corredores ambientalmente valiosos como son las vías pecuarias.
Los parajes incluidos aquí tienen un valor ecológico y ambiental relevante dentro del contexto municipal y, por
lo tanto, son merecedores de la protección que se les otorga. Mención aparte merecen los numerosos arroyos y la
infinidad de lavajos que aparecen salpicando el territorio municipal. Estos últimos surgen por la acumulación ocasional de agua sobre el impermeable sustrato arcilloso y a ellos se asocia una notable riqueza de fauna y flora. No
obstante, su carácter disperso ha desaconsejado su inclusión dentro de la categoría de SRPN ya que ello hubiera
obligado a la delimitación de multitud de pequeñas islas inconexas de suelo protegido de muy dificultosa gestión.
En cualquier caso, en torno a regatos y lavajos, aparece grafiada la correspondiente zona de policía, 100 metros a
cada lado del cauce o en torno a los lechos de las lagunas, según establece la Ley de Aguas. En estos ámbitos ha
de ser la Confederación Hidrográfica del Duero el organismo encargado de autorizar, en último término, los usos e
instalaciones de que se trate. Entre estos usos están, y dentro del dominio público hidráulico, el aprovechamiento
de áridos, pastos y vegetación arbórea o arbustiva, el establecimiento de puentes o pasarelas, embarcaderos e instalaciones para baños públicos (art. 69.2 de la Ley de Aguas). Otros usos como los domésticos, así como abrevar
ganado no necesitan, en cambio, autorización administrativa.
Es el Real Decreto 849/1986, de 11 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de Dominio Público Hidráulico,
que desarrolla los títulos preliminares, I, IV, V, VI y VII de la Ley 29/1985, de Aguas, quien determina los usos a los
que podrá dedicarse la zona de servidumbre (Las márgenes de los cauces, y entiéndase por márgenes los terrenos que lindan con los cauces, están sujetas, en toda su extensión longitudinal (art. 6 de la Ley de Aguas): a) A una
zona de servidumbre de cinco metros de anchura, para uso público que se regulará reglamentariamente.) para uso
público. Entre éstos (art. 7.1) se encuentran por ejemplo el paso para el ejercicio de actividades de pesca fluvial o
el paso para servicio del personal de vigilancia del cauce. El art. 7.2. establece que:
Los propietarios de estas zonas de servidumbre podrán libremente sembrar y plantar especies no arbóreas,
siempre que no impidan el paso señalado en el apartado anterior; pero no podrán edificar sobre ellas sin obtener
la autorización pertinente, que se otorgará en casos muy justificados. Las autorizaciones para plantación de especies arbóreas requerirán autorización del Organismo de cuenca.
Hay que precisar, sin embargo, que en los Planos de Ordenación que forman parte de este documento de planeamiento no se han grafiado las zonas de servidumbre ya que la escala empleada (1/10.000) hubiera imposibilitado su visualización. Por lo demás, la ausencia de definición de los cauces naturales que discurren por el término
(no se conoce en realidad cual es el terreno cubierto por las aguas en las máximas crecidas ordinarias), impide
determinar con precisión cuales son las mencionadas zonas de servidumbre. En cualquier caso, la Administración
Local debe saber que la regulación de usos en las citadas bandas está supeditada al criterio del Organismo de
Por fin, y por lo que respecta a la zona de policía (Las márgenes de los cauces están sujetas, en toda su extensión longitudinal (art 6 de la Ley de Aguas): b) A una zona de policía de 100 metros de anchura en la que se condicionará el uso del suelo y las actividades que se desarrollen), el artículo 9.1 del citado Reglamento establece lo
En la zona de policía de 100 metros de anchura, medidos horizontalmente a partir del cauce y con el fin de proteger el dominio público hidráulico y el régimen de corrientes, quedan sometidos a lo dispuesto en este Reglamento
las siguientes actividades y usos del suelo:
B) Las extraiones de áridos
d) Cualquier otro uso o actividad que suponga un obstáculo para la corriente en régimen de avenidas o que
pueda ser causa de degradación o deterioro del dominio público hidráulico.
Estas bandas sí que aparecen grafiadas en los planos. No obstante, las zonas de policía han sido acotadas atendiendo a la información cartográfica disponible ya que se desconoce cual es el terreno cubierto por las aguas en
las máximas crecidas ordinarias. De cualquier forma, de nuevo debemos remitirnos aquí al superior criterio del
Para el caso concreto de las vías pecuarias se ha considerado oportuno su tratamiento urbanístico individualizado dentro de una subcategoría denominada SRPN-VÍAS PECUARIAS (56.93 has.). Esta diferenciación está sobradamente justificada tanto por su particular estatus jurídico como por el régimen de usos previsto para éstas en la
Como SUELO RÚSTICO CON PROTECCIÓN CULTURAL se protege una superficie de 140,75 has. Se han incluido en estas Normas todos los yacimientos arqueológicos documentados por el Servicio Territorial correspondiente
hasta la fecha y de los que se disponía de las coordenadas de su ubicación. Éstos son de diversas adscripciones
culturales y variada extensión. Mención especial merecen por su extensión los yacimientos de “La Puebla” con 75
has. y el de “Cuesta Mayor” con 50 has.
Hemos querido reconocer también la singularidad del núcleo de Villar de Matacabras como asentamiento de
carácter tradicional dentro del territorio municipal (3.36 has.). Situado al SO de la población de Madrigal, la estructura urbana de Villar de Matacabras se organiza a lo largo del principal camino que lo atraviesa y que actúa como
nexo de unión entre éste y la capital municipal. Hacia esta vía principal se volcaron las antiguas viviendas, hoy abandonadas casi en su totalidad, mientras que los corrales posteriores configuraron el perímetro exterior de este pequeño núcleo. Sus cualidades urbanísticas y su supervivencia como asentamiento tradicional están actualmente en
grave peligro por el estado de abandono generalizado y por la aparición de nuevas naves de uso agropecuario. En
este estado de cosas no se ha considerado oportuno clasificar el asentamiento de Villar como Suelo Urbano. Se
ha optado en cambio por su inclusión en la categoría de Suelo Rústico de Asentamiento Tradicional como la fórmula más adecuada para la preservación de este tipo de formas tradicionales de ocupación humana del territorio.
El resto del espacio se clasifica como Suelo Rústico Común, una extensa superficie (9756.67 has) que se corresponde con la Unidad Ambiental denominada Campiña cerealista. Ésta se caracteriza obviamente por su vocación
agrícola y por su especialización en el cultivo de cereal. Esta monotonía ecológica y paisajística hace que vías
pecuarias y arroyos, además de los ya comentados entornos lagunares, constituyan hitos de gran interés ecológico, visual y territorial. Aunque se planteó inicialmente proteger todo este espacio por su interés natural, en virtud de
su pertenencia a una Zona de Especial Protección para las Aves, se ha optado en fin por clasificar todas las tierras
de labor como Suelo Rústico Común ya que, en la práctica, la clasificación como Suelo Rústico con Protección
Natural de la totalidad del territorio municipal hubiera comprometido seriamente el normal desarrollo de la actividad
agrícola al limitar la implantación de sus instalaciones asociadas, alargando además los procedimientos administrativos debido a que en el Suelo Rústico con Protección Natural las construcciones vinculadas a las actividades agrarias se consideran como usos sujetos a autorización mientras que en el Suelo Rústico Común éstas se permiten
directamente siempre y cuando se garantice su vinculación a la explotación agraria.
De la misma manera, la clasificación como Suelo Rústico Común permite la instalación de usos industriales,
comerciales y de almacenamiento además de otros que hemos considerado esenciales para el normal desarrollo
de la actividad económica municipal y que, de haber optado por una categoría de suelo rústico con protección,
hubieran quedado vedados en toda la extensión del término con el consiguiente peligro para el desarrollo futuro de
un municipio que está llamado a convertirse, de acuerdo con las determinaciones de aplicación orientativa para las
Áreas Funcionales de las Directrices de Ordenación del Territorio de Castilla y León, en el principal Núcleo de Interés
Territorial del Área Funcional de Arévalo. Para el municipio de Madrigal de las Altas Torres las directrices proponen
su consolidación como centro de servicios y, entre otras cosas, la localización de pequeños espacios industriales
asociados al sector primario.
En todo caso, las condiciones normativas para esta categoría de suelo rústico (SRC) garantizan sobradamente
el mantenimiento de una actividad compatible con la conservación de la diversidad ornitológica asociada a los secanos extensivos y a los lavajos y entornos que se distribuyen a lo largo y ancho del territorio municipal.
Aunque en el documento presentado a modo de Avance se definió una quinta categoría dentro del suelo rústico, finalmente, y siguiendo el criterio de la Corporación Municipal, se ha optado por su supresión y la incorporación
de los terrenos inicialmente adscritos al Suelo Rústico de Entorno Urbano al Suelo Rústico Común. Para estos terre-
nos, ubicados al SE y SO del núcleo de Madrigal, se pretendía la regulación de los usos y las condiciones edificatorias para no comprometer los ámbitos más próximos a los bordes mejor conservados del Conjunto HistóricoArtístico de Madrigal. A la preservación de las vistas se sumaba, en la franja de terreno comprendida entre el camino de Mamblas y el camino de Villar, la necesidad de evitar la interferencia de cualquier uso en la banda de suelo
citada entre Madrigal y Villar que pudiera dificultar o impedir la celebración de los típicos traslados de reses bravas
entre ambas poblaciones (encierros). Se optó en el Avance por esta categoría de suelo rústico por considerarla la
más ajustada al modelo territorial propuesto para el municipio en las inmediaciones de su capital. Y es que la propuesta de Decreto por el que se aprueba el Reglamento de Urbanismo de Castilla y León en uno de sus artículos
recoge, entre otras, las dos finalidades perseguidas inicialmente por estas Normas Urbanísticas para los terrenos al
SE y SO contiguos al núcleo de población de Madrigal: por un lado, la preservación del paisaje tradicional y las
perspectivas y panorámicas de interés, tanto desde el núcleo hacia su entorno como, y de manera especial, a la
inversa; por otro lado, el estímulo de las actividades culturales, deportivas, educativas, turísticas, y en general las
actividades vinculadas al ocio. Sin embargo, y como ya adelantábamos, el Ayuntamiento ha decidido finalmente la
clasificación de todo este espacio como Suelo Rústico Común, apostando así por un gobierno discrecional sobre
esta porción del suelo rústico municipal.
2.3.1. Riesgo de inundación
En lo que a este documento de planeamiento se refiere interesa ante todo destacar las implicaciones territoriales y urbanísticas que el río Trabancos introduce a su paso por el término de Madrigal de las Altas Torres, río que
atraviesa el término por su sector más occidental y en sentido aproximadamente meridiano, dejando al E, y a bastante distancia, los asentamientos de Madrigal y Villar. Se trata de un eje fluvial de modestísimo caudal pero en cuyo
entorno el riesgo de avenidas es significativo cuando las lluvias tienen un carácter torrencial y/o los tipos de tiempo lluvioso se prolongan durante varios días. Esta cierta propensión al desbordamiento está estrechamente relacionada con la existencia de un cauce caracterizado por un thalveg de muy poca entidad que da paso a una llanura
de inundación, o lecho mayor, esencialmente plana en muchos metros de distancia desde el eje fluvial. También
hay que considerar las altas tasas de escorrentía que se producen en los períodos lluviosos como consecuencia del
sustrato, escorrentía que se ve reforzada además por el carácter ralo, cuando no ausente, de la cubierta vegetal;
por fin, habría que apuntar también la ausencia de regulación hídrica del cauce como otro factor de riesgo en caso
de lluvias continuadas ya que, la inexistencia de presas aguas arriba de la población de Madrigal, impide la contención de las avenidas.
En conjunto estos factores se traducen en un riesgo de avenidas considerable dentro del entorno más inmediato del cauce del río Trabancos que debe ser tenido en cuenta a la hora de autorizar posibles usos excepcionales
en las inmediaciones de este eje fluvial. En ausencia de estudios de inundabilidad elaborados por la Confederación
se ha optado por actuar con la máxima precaución manteniendo al margen de cualquier desarrollo urbanístico los
terrenos situados dentro de la banda de policía (100 m a cada lado del cauce) del río Trabancos.
Mayor riesgo puede suponer, no obstante, el pequeño arroyo, conocido como arroyo de la Cava, que en sentido SO-NE cruza el sector más suroriental del casco urbano de Madrigal de las Altas Torres. Este pequeño regato,
de caudal aún más reducido que el del exiguo Trabancos puede entrañar, sin embargo, un mayor riesgo para la
población y sus propiedades por la inmediatez del cauce, a pesar de que éste se encuentra parcialmente canalizado. Siendo fieles al principio de cautela enunciado, se ha optado por establecer las condiciones suficientes para el
desarrollo de los sectores en suelo urbanizable que garanticen la seguridad de las nuevas urbanizaciones ante eventuales avenidas.
3. NORMATIVA SECTORIAL.
La legislación urbanística tiene por objeto “la ordenación, la transformación, la conservación y el control del uso
del suelo, incluidos el subsuelo y el vuelo, y en especial su urbanización y edificación (art. 2 de la Ley de Urbanismo
de Castilla y León). Sobre la ordenación final del territorio y el uso del suelo inciden distintas normativas sectoriales
cuya aplicación tiene también claras implicaciones en la distribución final de los usos del suelo. Sin duda, el resultado final está directamente condicionado por el cumplimiento simultáneo de la normativa urbanística y sectorial.
En este sentido conviene no olvidar que, a pesar del carácter global de la normativa urbanística sus disposiciones
no incorporan todas y cada una de las determinaciones, exigencias y autorizaciones necesarias para la implantación de un determinado uso o actividad con todas las garantías legales. Sólo el cumplimiento simultáneo de la legislación sectorial correspondiente, en función del uso y actividad de que se trate, y de la legislación urbanística garantiza la implantación adecuada del uso o actividad de que se trate.
La propuesta de ordenación de estas Normas Urbanísticas incluye una relación, sin carácter cerrado de las principales disposiciones con implicaciones urbanísticas más claras (Capítulo 4. Normativa Sectorial Concurrente). Sin
embargo queremos señalar la dificultad de incluir en esta relación todas y cada una de las diversas disposiciones
referidas a todos los usos y actividades posibles por lo que la relación incluida se presenta sin carácter limitativo.
Se han incluido las disposiciones tanto estatales como autonómicas con implicaciones urbanísticas más evidentes: patrimonio, aguas, carreteras, montes, vías pecuarias, evaluación de impacto ambiental y auditorías ambientales, prevención ambiental, transportes terrestres.
Cada una de estas legislaciones desarrolla determinaciones propias que deben cumplirse simultáneamente a la
normativa reguladora de las Normas Urbanísticas Municipales. Así por ejemplo, tanto la propuesta de ordenación
como su normativa recogen las determinaciones de la Ley de Aguas a propósito, por ejemplo, de las afecciones
definidas (zona de servidumbre, banda de policía), sin embargo ello no exime al propietario del cumplimiento de la
solicitud de autorización para la construcción de edificación en las zona de policía.
No es posible que la normativa reguladora de las Normas Urbanísticas recoja de forma precisa y pormenorizada las determinaciones derivadas de todas estas legislaciones concurrentes. No obstante, tanto la propuesta de
ordenación como la normativa reguladora incorporan determinaciones de ordenación que aúnan de forma coherente la propuesta urbanística y las disposiciones sectoriales.
En algunas ocasiones además las determinaciones de las distintas legislaciones sectoriales convergen sobre los
mismos ámbitos espaciales, caso por ejemplo de los cruces de carreteras sobre ríos y arroyos. Este tipo de solapamientos se han solventado haciendo prevalecer gráficamente en los planos de ordenación las zonas de defensa que
han podido ser acotadas con mayor precisión y en las que las restricciones son mayores desde el punto de vista
En el supuesto citado, el más frecuente sin duda de cuantos se presentan en la ordenación del suelo rústico, se
ha optado por grafiar en primer plano la línea límite de edificación que la legislación de carreteras establece en
torno a cada una de ellas a una distancia mayor o menor en función de su categoría. Estas líneas de límite de edificación se imponen en todos los casos a las zonas de policía que establece la legislación sobre aguas ya que, en
ausencia de delimitación exacta por parte de las Confederaciones Hidrográficas del dominio público hidráulico de
cada cauce, en los términos que establece la Ley de Aguas, la definición de las mencionadas zonas de policía tiene
un carácter meramente orientativo. Además, los usos que las Confederaciones pueden llegar a autorizar en esas
bandas resultan incompatibles con el régimen de protección establecido por la Ley de Carreteras. De ahí que,
siguiendo el criterio de prevalencia del régimen más restrictivo en el caso de convergencia de legislación sectorial
sobre un mismo ámbito, enunciado al principio de este párrafo y asumido por las presentes Normas Urbanísticas,
se haya optado por remitir a todas las bandas en torno a las carreteras (independientemente de la concurrencia de
otras legislaciones sectoriales) a las determinaciones específicas recogidas en la legislación de carreteras, sin perjuicio del cumplimiento de la normativa urbanística establecida con carácter general en este documento de planeamiento.
3.1. LEY 54/1997, DE 27 DE NOVIEMBRE, DEL SECTOR ELÉCTRICO Y LEY 34/1998, DE 7 DE OCTUBRE,
Ambas disposiciones incorporan entre sus determinaciones la necesidad de que la ordenación urbanística reconozca las instalaciones existentes, califique adecuadamente los terrenos y las reservas de suelo necesarias, de
forma que la planificación eléctrica y la planificación en materia de hidrocarburos resulten coherentes con la propuesta de ordenación urbanística.
En el caso de las Normas Urbanísticas Municipales de Madrigal de las Altas Torres estas instalaciones, tanto las
existentes como las que en el futuro pudieran ejecutarse, discurren por suelo clasificado como rústico.
La normativa reguladora de estas Normas incorpora las Obras Públicas como uno de los usos permitidos o autorizables, siempre que estén previstos en alguno de los instrumentos de planificación, de forma que su implantación
no representa ningún problema.
Asimismo, en los Planos de Ordenación de las presentes Normas Urbanísticas se trasladan de manera gráfica
los trazados de las mencionadas infraestructuras energéticas. En las inmediaciones de las mismas queda prohibido todo uso construido, salvo los que la administración competente juzgue necesarios para su mantenimiento, y
cualesquiera otros que pudieran suponer algún riesgo a las personas y sus propiedades o perjudicaran de alguna
manera el funcionamiento de las propias instalaciones. De esta manera, los promotores de actuaciones como las
edificaciones, las plantaciones de árboles o la apertura de caminos en las proximidades de este tipo de infraestructuras deberán cumplir la legislación sectorial existente en materia eléctrica y, en particular, los artículos 158 y 162.3
del Real Decreto 1955/2000, de 1 de diciembre, y el artículo 35 del Decreto 3151/1968, de 28 de noviembre.
3.2. LEY 11/2003, DE 8 DE ABRIL, DE PREVENCIÓN AMBIENTAL DE CASTILLA Y LEÓN
Además, y aplicable al conjunto del municipio, deben tenerse en cuenta las implicaciones en cuanto al régimen
de autorización de usos que se derivan de la recientemente aprobada Ley 11/2003 de 8 de Abril de Prevención
Ambiental de Castilla y León (La entrada en vigor de ésta ha derogado la Ley 5/1993, de 21 de octubre, de
Actividades Clasificadas en Castilla y León y el texto refundido de la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental y
Auditorías Ambientales de Castilla y León, aprobado por Decreto Legislativo 1/2000, de 18 de mayo, salvo los apartados 3, 4 y 5 del Artículo 1, el Artículo 2, el Artículo 4, en lo que se refiere a las Auditorías Ambientales, el apartado 2 del Artículo 5, los Títulos II y III y los Anexos III y IV.). Esta ley establece el sistema intervención administrativa
de las actividades, instalaciones o proyectos susceptibles de afectar al medio ambiente. Así se establece la obtención de Autorización Ambiental de la Junta de Castilla y León con anterioridad a la licencia urbanística para las actividades o instalaciones que, teniendo la consideración de nueva actividad, se relacionan en el Anexo I de dicha Ley
así como en el mismo Anexo de la Ley 16/2002 de Prevención y Control Integrados de la Contaminación, y que de
forma genérica son aquéllas dedicadas a la producción y transformación de metales, las instalaciones industriales
destinadas a la fabricación de neumáticos y automóviles, instalaciones de combustión, industrias minerales, industrias químicas, de gestión de residuos, de papel y cartón, textiles, del cuero, determinadas industrias agroalimentarias y explotaciones ganaderas, instalaciones que consuman disolventes orgánicos, e industrias del carbono.
En Madrigal de las Altas Torres el sector que más incidencia puede tener es el referente a las explotaciones ganaderas, donde se establece la necesidad de autorización ambiental para aquellas instalaciones destinadas a la cría
intensiva de aves de corral o de cerdos que dispongan de más de:
a) 40000 emplazamientos si se trata de gallinas ponedoras o del número equivalente para otras orientaciones
productivas de aves.
b) 2000 emplazamientos para cerdos de cría (de más de 30 Kg.)
Por otro lado, establece las actividades sometidas a licencia ambiental municipal, que son aquellas susceptibles
de ocasionar molestias considerables, alterar las condiciones de salubridad, causar daños al medio ambiente o producir riesgos para las personas o bienes. De entre el largo listado destacan las instalaciones pecuarias que superen las UGM que se indican a continuación:
Toros, Vacas y otros de mas de 2 años
Vacunos de mas de 6 meses y hasta 2 años
Cochinillos con un peso vivo inferior a 20 Kg.
Asimismo también se establece la obligatoriedad de informar por parte del titular de la autorización o licencia
ambiental de cualquier cambio relativo a las condiciones de autorización o licencia, a las características o al funcionamiento de la actividad. En todo caso las autorizaciones y licencias ambientales se otorgarán por un plazo máximo de 8 años, transcurrido el cual deberá ser renovada.
La Ley contempla para la práctica totalidad de las actividades no sometidas a autorización o licencia ambiental
la previa comunicación al Ayuntamiento como único requisito ambiental para su puesta en marcha o en funcionamiento. Se trata de actividades que estarían sujetas al régimen de licencia ambiental, pero que, considerando que
su impacto o sus efectos sobre el medio en que se desarrollan son menos intensos, se excluyen expresamente de
licencia o autorización administrativa, precisando únicamente de previa comunicación, aunque se deja la potestad
al Ayuntamiento para que puedan establecer mediante ordenanza municipal la necesidad de licencia ambiental respecto a las actividades en que así lo decidan.
Se establece también con carácter previo al inicio de las actividades sujetas a autorización o licencia ambiental,
la autorización de puesta en marcha correspondiente, que para las primeras se denominará autorización de inicio
de actividad y sobre la que resolverá la Consejería competente en Medio Ambiente, mientras que para las segundas se denominará licencia de apertura y resolverá sobre ella el Alcalde.
4. ADECUACIÓN DE LAS NORMAS URBANÍSTICAS A LA LEY 10/2002.
En virtud de dicha modificación el apartado 2 del artículo 38 de la LUCyL pasa a tener la siguiente redacción.
2. A fin de fomentar la cohesión social, el planeamiento procurará la mezcla equilibrada de grupos sociales, usos
y actividades. A tal efecto:
a) El planeamiento fijará un índice de variedad urbana para los sectores de suelo urbano no consolidado y urbanizable, consistente en una reserva de suelo para usos no predominantes, cuyos mínimos se determinarán reglamentariamente según el tipo de municipio y de sector; en suelo urbano, entre los usos no predominantes para los
que se reserve suelo podrá incluirse la edificación de viviendas con cualquier régimen de protección; en suelo urbanizable esta inclusión será obligatoria conforme al apartado siguiente.
b) El porcentaje de aprovechamiento que debe destinarse a viviendas con algún régimen de protección no
podrá ser inferior:
1º En suelo urbanizable delimitado, al 10 por ciento del aprovechamiento lucrativo total del conjunto de los sectores con uso predominante residencial, con un máximo del 50 por ciento.
2º En suelo urbanizable no delimitado, al 30 por ciento del aprovechamiento lucrativo de cada sector con uso
De acuerdo con la modificación citada se establece que el porcentaje que debe destinarse a viviendas con algún
régimen de protección en los sectores de suelo urbanizable delimitado de uso predominante residencial en
Madrigal de las Altas Torres es del 10%. Con ello se alcanzan además unos índices de variedad urbana que, en
ausencia de regulación reglamentaria, se han considerado los convenientes para dicho municipio.
Para las dos bolsas de suelo urbanizable no delimitado se establece una reserva del 30% del aprovechamiento
lucrativo de cada sector resultante con uso predominante residencial.
Se establece también un porcentaje mínimo de variedad de uso del 10% para los sectores de suelo urbano no
consolidado existentes en el municipio. Esta proporción podrá materializarse tanto en viviendas protegidas como
en cualquier otro tipo de usos diferentes del predominante aunque compatibles con él.
5. ESTRUCTURA GENERAL.
El municipio de Madrigal de las Altas Torres se sitúa en plena campiña cerealística, sobre las penillanuras meridionales del Duero, al norte de la provincia de Ávila. El casco urbano de Madrigal de levanta alrededor de una
pequeña prominencia del terreno, origen del primitivo asentamiento defensivo, que domina la horizontalidad del paisaje de la Moraña. A partir de este altozano, ocupado por la iglesia de Santa María, se desliza en una suave pendiente el casco urbano de Madrigal, encerrado en la cota más baja por el perímetro de sus casi circulares murallas.
La horizontalidad de los lienzos amurallados, sobre los que sobresalen los principales torreones y aún más altas las
torres de las iglesias de Santa María y San Nicolás, visibles desde varios kilómetros de distancia, ofrecen el reconocimiento territorial más importante, motivo por el cual se han recogido unas condiciones especiales de ordenación,
que respeten al máximo esa condición de singularidad sobre el territorio.
Como primera aproximación a la estructura general territorial, es evidente el papel que juega la situación de
Madrigal, a medio camino entre Salamanca, Ávila y Valladolid. La red viaria, evolución de la histórica infraestructura territorial, está constituida principalmente por dos ejes comarcales: las carreteras C-610 y C-605, de Medina del
Campo a Peñaranda y de Cantalapiedra a Arévalo, respectivamente.
La estructura del núcleo de Madrigal de las Altas Torres ha sido configurada tanto por este cruce de caminos
hacia Medina, Cantalapiedra, Peñaranda y Arévalo, como por los crecimientos sucesivos de las primeras cercas y
posteriores murallas. Surgen así recorridos concéntricos al primer asentamiento (hoy la Iglesia de Santa María y el
Parque circundante) y sus crecimientos sucesivos. En las puertas de lo que fue la primera cerca (cuyo trazado seguiría las actuales calles del Oro, de la Plata, Medina Y Capilla) surgieron espacios libres que hoy son pequeñas plazas de ámbito vecinal (plaza de Quemadillos, Plaza de los Hermanos Herradores y Plaza de Barrionuevo). Los espacios vacíos que quedaron dentro del definitivo recinto amurallado del siglo XIII se fueron poco a poco colmatando,
siguiendo los ejes principales que comunicaban el centro del núcleo con las principales puertas de las murallas y
los edificios más representativos (Palacio de Don Juan II, Casa Natal de Isabel la Católica, Real Hospital..). Esta
estructura se completa con la ronda interior de la muralla, parcialmente ocupada por edificaciones adosadas a la
Una vez rebasado el recinto amurallado, Madrigal crece a lo largo de los principales caminos y carreteras, principalmente del Paseo de las Afueras y la carretera de Medina del Campo.
Como ya se ha señalado, la ordenación propuesta en estas Normas Urbanísticas considera como principio básico de intervención el mantenimiento de la estructura y la trama urbanas características del núcleo, resultado del origen y evolución histórica. La propuesta define una organización consistente en una nueva malla reconocible, enfatizando los nodos principales (plazas, entornos de los Monumentos, confluencia de los recorridos urbanos...) y sobre
todo el reconocimiento del núcleo histórico, con tratamientos homogéneos que los relacionen entre sí y aseguren
una clara continuación hacia las redes exteriores del territorio (caminos estructurantes, vías pecuarias, calles y carreteras).
En este sentido cabe señalar que la ordenación viaria de los 3 sectores de suelo urbano delimitados dentro del
ámbito del Conjunto Histórico persigue la adecuación de los grandes espacios vacíos derivados de una situación
de estancamiento constructivo a la estructura concéntrica urbana de la villa, formalizando a la vez varias manzanas
de forma y tamaño similares al manzanero histórico.
Simultáneamente el otro pilar básico en la definición de la propuesta de estructura y movimiento urbano es rescatar la idea de compacidad y cerramiento del mismo, poniendo especial énfasis en la conservación y revalorización del Conjunto Histórico y su carácter amurallado.
Los nuevos desarrollos previstos en el exterior del Conjunto se localizan principalmente al norte y oeste de la
estructura primigenia y junto a las principales vías de crecimiento del núcleo, como son el Paseo de las Afueras, la
Carretera de Peñaranda y la Carretera de Arévalo, de forma que se asegure la conexión con la trama urbana, y se
salvaguarden a la vez aquellas zonas más valiosas desde un punto de vista del Patrimonio Histórico Artístico. Con
este doble objetivo se define la ordenación de las áreas de borde donde las deficiencias en la urbanización son evidentes; se jerarquiza el sistema viario (espacios peatonales, de coexistencia y de tráfico rodado) atendiendo a su
funcionalidad dentro de la estructura urbana, se establece un sistema de recorridos coherente entre las distintas
clases de viario y también con el espacio circundante y se crea un cinturón verde a modo de ronda exterior de las
murallas, sólo interrumpido por el suelo rústico con protección cultural en aquellas zonas donde las vistas sobre el
recinto murado y el Conjunto Histórico son más significativas.
Todo ello se traduce en una apuesta clara por la recualificación del espacio público como elemento fundamental de la estructura y habitabilidad urbanas, a través de distintos tratamientos de urbanización, de la configuración
de nuevos espacios públicos (pequeñas plazas, espacios de encuentro entre recorridos...) o el acondicionamiento
de ejes principales como las travesías.
6. LAS DOTACIONES URBANÍSTICAS.
6.1. DOTACIONES URBANÍSTICAS GENERALES.
La legislación urbanística recoge entre las determinaciones exigibles a las Normas Urbanísticas “la previsión de
las dotaciones urbanísticas públicas al servicio de toda la población: vías públicas, servicios urbanos, espacios
libres públicos y equipamientos” (art 44.b de la LUCyL).
Paralelamente, la propuesta de ordenación de un municipio como Madrigal de las Altas Torres, declarado
Conjunto Histórico, incluye entre sus directrices y criterios de ordenación la conservación del patrimonio como uno
de los recursos fundamentales del núcleo y, por tanto, uno de sus principales activos en la definición de su funcionalidad espacial y territorial. En consecuencia las determinaciones de ordenación relativas a la conservación de la
escena urbana y la conservación del patrimonio constituyen un pilar fundamental de la propuesta de desarrollo
urbanístico de Madrigal de las Altas Torres.
Uno de los rasgos más representativos de la imagen urbana de Madrigal es su condición de recinto amurallado,
a la que necesariamente debe unirse la reducida ocupación urbana de los espacios situados extramuros, que ha
propiciado la configuración de uno de los recintos murados mejor conservados de la región. Sin duda, el mayor
desafío de la propuesta de ordenación urbanística de Madrigal se corresponde con la definición de un desarrollo
urbano coherente: capaz de salvaguardar y enfatizar la condición de núcleo urbano de enorme interés patrimonial,
con la expansión y desarrollo urbanísticos necesarios para un núcleo de la entidad funcional y territorial de Madrigal.
La valoración de esta circunstancia se traduce de forma rotunda en la propuesta de ordenación. La definitiva
puesta en valor del conjunto murado se realiza mediante la definición de una banda de espacios libres públicos de
que oscila entre los 15 y los 75 m. de ancho situada al borde mismo de la muralla, que liberará una superficie de
22.787m2 alrededor del conjunto murado con una doble funcionalidad: la configuración de una escena urbana de
calidad que valorice adecuadamente uno de los principales recursos del municipio, y la definición de un espacio de
transición entre el conjunto urbano tradicional y las áreas de nuevo desarrollo urbanístico previsto. Este espacio
reconoce tanto la continuidad de los paños de la muralla, definiendo una banda de 15-30 m. de espacios libres
públicos, como la singularidad de los espacios situados en las puertas de entrada al conjunto, donde la banda se
amplia hasta los 75 m. enfatizando los hitos de mayor relevancia del conjunto.
La definición de esta superficie de 22.787m2 como dotación urbanística general al servicio de toda la población
como espacio libre público, está plenamente justificada por el deber de adaptación al entorno que orienta la propuesta de ordenación urbanística y, por tanto, esta superficie debe asignarse a los sectores de nuevo desarrollo
con el fin de cumplir todas las determinaciones exigidas por la legislación urbanística.
La asignación planteada por estas Normas Urbanísticas se realiza bajo los criterios de equidad, proporcionalidad y ponderación de los intereses públicos. La asignación de estas dotaciones se propone de forma proporcional
a la superficie y el aprovechamiento de cada uno de los sectores propuestos, no obstante, en atención a las especiales circunstancias de los tres sectores incluidos en la estructura urbana del conjunto histórico: “San Nicolás”,
“Vasco de Quiroga” y “Quemadillos”, estos tres sectores no se han incluido en la asignación de estas dotaciones
urbanísticas de carácter general.
La adscripción de estas dotaciones generales se realiza, como ya hemos señalado, de forma equitativa y proporcional, garantizando, en cualquier caso, la viabilidad económica de las operaciones que se proponen. Esta asignación se realiza de forma proporcional a la superficie de cada uno de los sectores porque el aprovechamiento medio
asignado a todos los sectores es idéntico: 0,5 m2/m2. Tal y como se desprende de la tabla adjunta el índice de asignación resultante es de 13,36 m2 por cada 100 m2 construíbles (Conviene recordar que, por ejemplo, los borradores del Reglamento de la Ley de Urbanismo, han venido estableciendo un índice máximo de asignación de sistemas generales de 100 m2 por cada 100 m2 construíbles como umbral máximo para garantizar la viabilidad de los
sectores propuestos. El índice propuesto 13,36 m2 está muy por debajo de este límite).
Sectornº
Superficie asignada com o
“Las Eras I”
“Las Eras II”
“Las Eras III”
“Cantalapiedra 1”
“Cantalapiedra 2”
“Arévalo”
3.866,58
Los planos de ordenación de suelo urbano y urbanizable, a escala 1:1000 de estas Normas Urbanísticas señalan la ubicación de estos espacios que se identifican como “Dotaciones Urbanísticas Generales”, todos los terrenos
así calificados deben obtenerse, con cargo al desarrollo de los sectores garantizando la titularidad pública de estos
terrenos. Respecto a las condiciones de diseño y ejecución de estos espacios libres la Normativa Reguladora de
las Normas Urbanísticas define unas condiciones específicas de urbanización de aquellos espacios que forman
parte de un entorno de protección de un BIC. No obstante, el acondicionamiento definitivo de estas áreas tiene
como objetivo fundamental la puesta en valor de la escena urbana próxima al recinto murado y este será el criterio
fundamental que oriente las intervenciones en este espacio.
6.2. LA RED VIARIA Y LAS VÍAS PÚBLICAS.
La Ley 5/99, de 8 de abril, de Urbanismo de Castilla y León señala, en su Artículo 38, que el planeamiento urbanístico tendrá como objetivo la mejora de la calidad de vida y la cohesión social de la población, y con tal fin señalará reservas de suelo para las siguientes dotaciones urbanísticas, definiendo varios subsistemas (vías públicas, servicios urbanos, espacios libres públicos y equipamientos).
En cuanto a las vías públicas la propuesta de ordenación pretende reforzar la estructura urbana del núcleo
actual, con un recinto amurallado que queda inscrito en un cuadrilátero formado por las carreteras comarcales
C605 y C-610, y las provinciales AV-P-129 y la Carretera de Castellanos. que permiten la inserción del municipio en
el resto del territorio y la comarca.
Con objeto de estructurar y acondicionar los caminos de conexión y actividad de nivel municipal, y los de nivel
local (equipamientos y espacios libres del núcleo); se proponen condiciones de urbanización diferenciadas que
potenciarán la autodefinición de los distintos tipos de recorridos (peatonales, rodados o de coexistencia), así como
el reconocimiento del núcleo histórico, como ya hemos apuntado. De esta forma se pretende poner en valor los
espacios más atractivos del municipio desde el punto de vista arquitectónico, paisajístico y del propio movimiento
humano del núcleo.
- Los criterios generales de diseño del viario son:
* Dimensionamiento y cualificación de las conexiones entre diferentes tipos de ejes (carreteras y redes internas),
a fin de que los accesos se realicen garantizando óptimas condiciones de visibilidad y velocidad, además de ofrecer un entorno más atractivo y acorde con los usos propuestos.
* Mejoras de las condiciones de pavimentación de las carreteras en general y de los tratamientos de la trama
viaria interna (rodados y de coexistencia); así como de su dimensionado adecuado (calzadas y aceras).
* Jerarquización del desarrollo transversal y concéntrico de la red secundaria del núcleo, otorgando mayor
importancia a los recorridos que suponen la red principal de conexiones internas, poniendo en valor su origen
medieval, así como aquellos ejes que llevan a los caminos estructurantes del entorno natural en suelo rústico.
LÍN EA D E
C ALZAD A
ZO N A D E D O M IN IO PÚ BLIC O EXPR O PIAD O
LÍM ITES D E ED IFIC AC IÓ N Y VALLAD O S D IÁFAN O S
EN SU ELO R Ú STIC O Y U R BAN IZABLE
PAR A LAS SIG U EN TES C AR R ETER AS: AV-P-138,AV-P-129,AV-P-115.
LÍN EA D E ED IFIC ACIÓ N
BO R D E EXTER IO R
D E LA C ALZAD A
EJE C ALZAD A
R DD E
TE LZ
R IOAD
LÍM ITE D E
VALLAD O S
EDIFIC AC IÓ N
Se incluye en todos los planos de ordenación el esquema que indica gráficamente todos los extremos a que
obliga la ley, a su paso por el Suelo Rústico y Urbanizable de Madrigal de las Altas Torres, para cada una de las
carreteras afectadas. Los gráficos siguientes se corresponden con las carreteras que tienen que respetar un retranqueo de la edificación a 25 y 18 m desde el borde exterior de la calzada.
LÍMVA
PAR A LAS SIG U EN TES C AR R ETER AS:
C -605,C -610.
Se expone a continuación la relación entre las determinaciones de esta ley y la ordenación urbanística (alineaciones y retranqueos de la edificación) del espacio correspondiente al recorrido de las travesías y tramos urbanos,
de las carreteras que cruzan el término municipal de Madrigal de las Altas Torres, a su paso por el suelo clasificado como urbano en las Normas Urbanísticas Municipales.
Antes de exponer los criterios y justificación respecto a la línea máxima de edificación en las zonas urbanas, se
quiere aclarar la diferencia entre las líneas de diferente tipo de grafismo, que aparecen en los planos de ordenación
de estas Normas Urbanísticas: La línea continua (alineación) es la que separa lo público de lo privado (ver definiciones en la normativa) y la que se representa con trazos discontinuos marca la distancia mínima de retranqueo de la
edificación (línea límite de edificación, según carreteras). Esto significa que, cuando nos referimos urbanísticamente a la alineación, no se debe identificar con la línea de fachadas en todos los casos. La continuidad de la línea de
edificación y su coincidencia con la alineación es, pues, una cuestión exclusivamente urbanística (de tipologías y
ordenación urbana), y no de otras valoraciones.
a) Como criterios generales, los retranqueos (líneas máximas de edificación) en la ordenación propuesta, cumplen las siguientes condiciones:
En ningún caso la alineación urbanística (ver definición en la normativa) será inferior a 5 metros desde el eje de
la calzada. Esta banda garantiza la posibilidad de construcción de aceras de dimensiones suficientes para albergar
las conducciones de todos los servicios públicos que deban quedar enterrados. Se intentará, así mismo, que esta
línea se sitúe respetando una banda de dominio público de 3 metros desde el borde exterior de la calzada, siempre que lo permita el tamaño de parcela, (En Suelo Urbano consolidado, su gestión deberá ser por medio de
Actuaciones Aisladas; según el Artículo 69 y siguientes de la Ley 5/1999 de Urbanismo de Castilla y León) o bien
que pueda incorporarse a alguna área de gestión que compense esa cesión.
b) Condiciones por razón de visibilidad: La prioridad en los criterios de la ordenación de los bordes de todas las
carreteras a su paso por el suelo Urbano y Urbanizable es que se garantice la visibilidad recomendable (según la
fórmula siguiente), desde los viales que acceden al mismo. Para la justificación respecto a las alineaciones (8 Las
alineaciones pueden ser fachadas o vallados, luego se entiende referido a ambos casos), en cuanto a las garantías
de seguridad de los accesos y entronques; es decir, que dispongan de suficiente distancia de visibilidad de parada
previsible, se ha tomado como referencia la regulación sobre los accesos a las carreteras, de la O.M. de 16-12-1997:
“Todo acceso deberá disponer de una visibilidad en la carretera superior a la distancia de parada para el carril y
sentido de la circulación de la margen en que se sitúa.”.:
Además, se recoge el siguiente modo de cálculo de ese distancia de parada:
D(p) = (V . t(p) / 3,6) + [ V2 / 254 (f(e) + i) ]
D(p) = Distancia de parada (m) V = Velocidad (km/h)
f(e) = Coeficiente de Rozamiento longitudinal rueda-pavimento.
Para 40 km/h = 0,432
Para 50 km/h = 0,411
i = Inclinación de la rasante (en tanto por uno)
t(p) = Tiempo de percepción y reacción (seg.). (T(p) = 2 seg.)
Distancia de parada para 50 km/h = 52 metros Distancia de parada para 40 km/h = 37 metros
Teniendo en cuenta que la velocidad máxima en los tramos urbanos y de travesías, se limita a 50 km/h, incluso
en algún tramo a 40 km/h, es suficiente con asegurar una distancia de visibilidad de 60 m para todos los casos. En
los planos se pueden comprobar las distancias de visibilidad, desde los accesos más conflictivos, que siempre superan esta medida mínima de seguridad. En estos casos se toma como punto de vista en parada, el situado sobre el
eje del carril desde el que se accede, a una distancia de 2 metros medida perpendicularmente desde el borde de
la calzada (donde se supone situado el conductor).
Así pues, no parece estrictamente necesario en suelo urbano el mantenimiento de 25 y 18 metros de retranqueo
de la edificación, establecidos para el suelo rústico de forma obligatoria, ya que la ordenación respeta en todos los
casos la distancia recomendable de visibilidad; garantizando con ello la seguridad de las maniobras de acceso a la
carretera, en todo el recorrido a través de los núcleos consolidados y semiconsolidados.
c) Sobre la Propuesta de Ordenación en concreto:
Con estos criterios generales se presenta esta propuesta de ordenación, en la
que aparecen mayores retranqueos en algunos tramos con el fin de abrir el ángulo de visión sobre una mayor
longitud de calzada, aprovechando las zonas poco consolidadas de la edificación. De esta forma se permite aumentar la distancia de visibilidad y además se han elegido tipologías de ocupación de parcela que obliguen a un retranqueo delantero, favoreciendo más esta circunstancia. Se deja en casi todos los casos un uso de jardín y espacio
libre dando frente a la carretera. Incluso para el caso de que el vallado pudiese dificultar también la visibilidad, se
toma la línea de referencia de la visión, salvando la alineación sobre la que se puede situar el mismo. En estos casos,
la línea de alineación siempre se sitúa más allá de los 3 metros que se han establecido como mínimo, desde el
Por lo tanto, en las carreteras C-605 y C-610 a su paso por el núcleo de Madrigal de las Altas Torres, se establecen los siguientes retranqueos y alineaciones:
* Carretera C-605
Para todo el tramo que discurre por el suelo urbano se establece un retranqueo de la edificación de 25 metros
medidos desde el borde de la calzada, y una alineación urbanística de 12 metros, medidos desde el eje de la misma.
* Carretera C-610
Para los tramos de suelo urbano consolidados en más de las 2/3 partes de su longitud (considerado como travesía urbana) se reconocen las alineaciones existentes.
- Para los tramos de suelo urbano menos consolidados (considerados como tramo urbano) se establece un
retranqueo de la edificación de 20 metros medidos desde el borde de la calzada, y una alineación urbanística de
12 metros, medidos desde el eje de la misma.
Para las carreteras AV-P-129, AV-P-115, AV-P-138, y para la carretera de Castellanos, a su paso por el núcleo de
Madrigal se cumple lo siguiente:
- En los tramos de suelo urbano consolidados en más de las 2/3 partes de su longitud (Paseo de las Afueras y
Camino de Bercial) se ha considerado suficiente una alineación a 12 m del eje, sin retranqueo añadido, que siga la
configuración urbana de dicho paseo, dado el tamaño actual de las parcelas y siempre que se cumplan los criterios generales (5 m y distancia de visibilidad), que garantizan un ancho de calzada mínimo de 7 metros y unas aceras de dimensiones suficientes.
En los sectores de Suelo Urbano No Consolidado y Suelo Urbanizable Delimitado, atravesados por estas carreteras, se establece un retranqueo de la edificación de 18 metros, medidos desde el borde de la calzada, y una alineación de 12 metros medidos desde el eje, asegurando así los 3 metros de dominio público y los ocho de servidumbre que marca la Ley de Carreteras.
En los casos que se han referido en el apartado anterior, y siempre que se garanticen las condiciones generales (5 metros y distancia de visibilidad), condiciones que cumple en la ordenación propuesta, queda justificada debidamente la reducción de la línea de edificación a las distancias que se indican en los planos de ordenación.
Se procura, siempre que es posible, el criterio de continuidad de tramos, evitando los escalonamientos de las
líneas de alineación y edificación; de forma que se adaptarán (con soluciones urbanísticas adecuadas) los retranqueos en los límites de cada tramo de condiciones diferentes.
En cualquier caso y según se recoge en la Ley de Carreteras de Castilla y León 2/1990 de 16 de marzo, en su
Artículo 20 apartado 6; para las bandas a ambos lados de las carreteras, que el servicio de carreteras correspondiente considere como zonas de servidumbre y hasta el límite de edificación que estime necesario en algún
momento; además de las recogidas en este documento; “la Consejería de Fomento (o la Diputación en su caso),
podrá proceder a la expropiación de los bienes existentes, entendiéndose implícita la declaración de utilidad pública, siempre que existiese previamente un proyecto aprobado de construcción, reparación, ampliación o conservación de la carretera que lo hiciera indispensable o conveniente”. Mientras no se dé esta circunstancia y garantizando en todo momento la seguridad en los accesos, tal y como se demuestra anteriormente, parece innecesario congelar los derechos urbanísticos de las parcelas urbanas consolidadas, sin que exista una clara intención de ejecución del tramo en cuestión. Sobre todo en los casos, como es el de los pequeños núcleos que se ven afectados,
donde existen muchas parcelas a borde de carreteras, en las que (por cuestiones urbanísticas, administrativas o
socioeconómicas) se hace prácticamente imposible su inclusión dentro del marco de gestión previsto por la Ley de
Urbanismo, para adecuarse al retranqueo total previsto por la Ley de Carreteras.
6.3. LA RED DE INFRAESTRUCTURAS.
Las instalaciones existentes en el pueblo, a pesar de ser básicas, se consideran, en términos generales suficientes para las necesidades actuales del núcleo. En las áreas que la propuesta de ordenación incorpora a la trama
urbana del núcleo (Sectores) las condiciones de desarrollo y de gestión según la Ley de Urbanismo deben determinar con la precisión suficiente las condiciones para su definitiva consolidación como suelo urbano, especialmente en lo que se refiere al proyecto de infraestructuras.
El Ayuntamiento, en el momento de la tramitación del correspondiente proyecto deberá indicar las ampliaciones
y conexiones a las redes generales, que deberán tenerse en cuenta cuando se desarrolle cada uno de los sectores.
El proyecto de urbanización deberá desarrollar la red completa y dimensionarla, garantizando el servicio para
toda la posible capacidad de usos a ejecutar finalmente.
Los servicios urbanos existentes, en general están en buen estado de conservación y tienen capacidad suficiente para los usos actuales, dando servicio a todas las viviendas. La propuesta (para el suelo urbano consolidado) no
supone un incremento sobre la demanda actual que obligue a complementar de forma extraordinaria ninguna de
las redes urbanas básicas, pues las existentes pueden cubrir sin problemas la demanda nueva que se requiera en
las parcelas vacantes dentro del suelo consolidado, de cada uno de los servicios.
6.4. LOS ESPACIOS LIBRES.
Los espacios libres, como consecuencia de la estructura general ya descrita, se generan por sí mismos en sus
recorridos y el aprovechamiento del nuevo viario urbano. Los espacios ya existentes: las plazas y las zonas de ocio
y esparcimiento, así como el tratamiento de las nuevas áreas singulares que aquí se proponen, conformarán la
nueva trama de espacios libres y recorridos peatonales.
En Madrigal de las Altas Torres los espacios libres públicos de mayor entidad, como La Plaza de San Nicolás y
la Plaza del Cristo, así como los Jardines de Santa María y de Isabel la Católica, constituyen un punto de referencia importante dentro de la estructura general y configuran las áreas de mayor centralidad urbana. La representación de las actividades administrativas surge en el centro del pueblo, entre las Plazas de San Nicolás y Santa María,
presididas por el edificio del Ayuntamiento. Se pueden distinguir en Madrigal tres tipos de espacios libres: grandes
plazas representativas, parques urbanos y pequeñas plazas de ámbito vecinal.
La Plaza de San Nicolás y Plaza del Cristo: . Estas plazas se ordenan con un tratamiento singular que permita
su reconocimiento como principales espacios públicos de Madrigal. Se dispondrán elementos que eviten la invasión del espacio, exclusivamente peatonal, por parte de los vehículos.
La Plaza de Santa María y el Parque de Isabel La Católica: Se propone una adecuación del entorno de la Iglesia
de Santa María, como parque y jardín público, con zonas verdes y estanciales, que revaloricen el entorno de uno
de los principales monumentos de Madrigal. Se reserva un vial de coexistencia para dar servicio a las edificaciones
que actualmente tienen el acceso desde este espacio. En el Parque de Isabel la Católica se propone una actuación
en los jardines existentes que revalorice la fachada del Palacio de Don Juan II.
Cinturón verde de protección del Recinto Murado: Uno de los rasgos más representativos de la imagen urbana
de Madrigal es su condición de recinto amurallado, a la que necesariamente debe unirse la reducida ocupación
urbana de los espacios situados extramuros, que ha propiciado la configuración de uno de los recintos murados
mejor conservados de la región. Sin duda, el mayor desafío de la propuesta de ordenación urbanística de Madrigal
se corresponde con la definición de un desarrollo urbano coherente: capaz de salvaguardar y enfatizar la condición
de núcleo urbano de enorme interés patrimonial, con la expansión y desarrollo urbanísticos necesarios para un
núcleo de la entidad funcional y territorial de Madrigal.
puesta en valor del conjunto murado se realiza mediante la definición de una banda de espacios libres públicos que
oscila entre los 20 m y 30 m de ancho, situada al borde mismo de la muralla, con una doble funcionalidad: la configuración de una escena urbana de calidad que valorice adecuadamente uno de los principales recursos del municipio, y la definición de un espacio de transición entre el conjunto urbano tradicional y las áreas de nuevo desarrollo urbanístico previsto. Este espacio reconoce tanto la continuidad de los paños de la muralla, definiendo una
banda de 15-30 m. de espacios libres públicos, como la singularidad de los espacios situados en las puertas de
entrada al conjunto, donde la banda se amplia hasta los 75 m. enfatizando los hitos de mayor relevancia del conjunto.
Los planos de ordenación de suelo urbano y urbanizable, a escala 1:1000 de estas Normas Urbanísticas señalan la ubicación de estos espacios libres de uso público. Todos estos terrenos, calificados como dotación urbanística local, se obtendrán con cargo al desarrollo de los sectores, garantizando la titularidad pública de estos terrenos. Respecto a las condiciones de diseño y ejecución de estos espacios libres la Normativa Reguladora de las
Normas Urbanísticas define unas condiciones específicas de urbanización de aquellos espacios que forman parte
de un entorno de protección de un BIC. No obstante, el acondicionamiento definitivo de estas áreas tiene como
objetivo fundamental la puesta en valor de la escena urbana próxima al recinto murado y este será el criterio fundamental que oriente las intervenciones en este espacio.
Los Pocillos: Aprovechando la infraestructura hidráulica del XVI, (Los Pocillos) y la zona de servidumbre del arroyo de la cava, actualmente invadida por los cerramientos de las parcelas anejas, se propone un acondicionamiento
de esta zona con el fin de unir de forma peatonal la Plaza del Cristo con el Convento de San Agustín Extramuros.
Plazas de los Hermanos Herradores, de Barrionuevo, de la O, Quemadillos, Lagares y Florentino G. Calvo: Son
zonas de segundo orden que no nacen con vocación de representación social como las anteriores, sino que son
espacios de reunión vecinales, que han evolucionado gracias a la existencia de otros elementos singulares o cru-
ces, diversificando los recorridos internos del pueblo y creando una agradable imagen en sus accesos. Para estos
ámbitos, de menor entidad, pero que caracterizan las escenas urbanas más tradicionales de Madrigal se propone
una recuperación del espacio público, actualmente sin cualificar y frecuentemente invadido por los vehículos.
Además de estos espacios singulares, el resto de los espacios libres del municipio tienen una entidad mucho
menor. Se configuran en el ENCUENTRO Y EMBOCADURAS DE LAS CALLES que forman la malla viaria del
núcleo; son pequeños ensanchamientos que carecen de tratamiento alguno en la actualidad y para los que se propone desde la normativa un tratamiento singular acorde con los recorridos urbanos que se potencian.
6.5. EL SISTEMA DE EQUIPAMIENTOS.
El Artículo al que nos hemos referido con anterioridad: 38 de la Ley 5/99, de 8 de abril de Urbanismo de Castilla
y León, define el subsistema de equipamientos como las construcciones, instalaciones y espacios asociados, destinados a la prestación de servicios sanitarios, asistenciales, educativos, culturales, deportivos, comerciales y otros
Del diagnóstico realizado en la información urbanística se deducen los rasgos principales del sistema de equipamientos del municipio de Madrigal de las Altas Torres. En primer lugar hay que señalar que el equipamiento no
ha de constituir un fin en sí mismo, sino que su existencia cobra sentido en cuanto soporte básico para ofrecer un
servicio al usuario.(En este sentido hay una serie de actividades inducidas por la población, posibles sólo si existe
un umbral mínimo de densidad poblacional que propicie su funcionamiento). En este contexto y teniendo en cuenta la entidad poblacional de Madrigal de las Altas Torres, es fácilmente comprensible que la dotación de equipamientos responda a una estructura primaria de dotación de los servicios públicos básicos.
Los edificios singulares albergan los principales usos dotacionales. Así, en el Ayuntamiento, situado entre las iglesias de Santa María y San Nicolás, además de las actividades propias de la Casa Consistorial, se encuentra también
un pequeño local para los servicios de Asistencia Social. El Centro de Salud, el Hogar de la Tercera Edad, el
Mercado Municipal y la farmacia, así como los principales establecimientos comerciales y oficinas bancarias se localizan en el entorno de la Plaza de los Hermanos Herradores, en el triángulo formado por las calles Del Tostado, del
Rey Católico y de Arévalo, y en las inmediaciones del Ayuntamiento, junto a la Plaza de San Nicolás, en lo que sería
la zona con mayor centralidad del núcleo.
Junto a la Plaza del Cristo se ubican los principales equipamientos educativos y culturales, conformando así otro
foco de actividad de Madrigal: El Centro Escolar , que comprende la Educación Infantil, Primaria y los dos primeros
cursos de la E.S.O., se encuentra junto al Hospital Real, sede actual de la Escuela Taller y del Centro de
Interpretación de la Naturaleza. Al otro lado de la Plaza del Cristo está la Casa Natal de Isabel la Católica, el Palacio
de Don Juan II y el edificio, sin uso, del antiguo cuartel de la Guardia Civil.
Por último conviene destacar la importante superficie destinada a equipamiento deportivo, piscina y pistas polideportivas al aire libre, entre la Avda de los Deportes y la carretera de Peñaranda. Junto a ellas se localiza el Cuartel
7. SUELO URBANO CONSOLIDADO.
La propuesta de ordenación incluye como tarea fundamental regularizar de forma definitiva la estructura urbana
del núcleo edificado de Madrigal de las Altas Torres, estableciendo claramente los límites del espacio donde se desarrollarán los usos y edificaciones urbanas; definiendo de forma precisa el límite de lo que se considera suelo urbano consolidado de las áreas a las que les falta algún condicionante para alcanzar o recuperar la condición de solar.
El SUELO URBANO CONSOLIDADO se ha establecido conforme a la definición de la Ley 5/99 de 8 de abril de
Urbanismo de Castilla y León (LUCyL), interpretada según los criterios que hemos expuesto en el apartado de clasificación de esta memoria.
Recordamos que el suelo urbano consolidado queda definido, en estas normas, como aquel suelo urbano que,
además de contar con servicios básicos (acceso rodado, abastecimiento de agua, saneamiento y energía eléctrica,
según el Artículo11 de la LUCyL), cuenta con los servicios complementarios precisos para que el terreno merezca
la condición de solar y todos ellos con características adecuadas para servir a la edificación existente o que se ha
En cuanto a los usos y las edificaciones del núcleo, ya se ha destacado entre los criterios generales la intención
de procurar el máximo respeto a los valores tradicionales descritos dentro de un marco de sustituciones y cambios
sociales y económicos evidentes.
La propuesta divide el Suelo Urbano en zonas con condiciones específicas, que pretendemos hacer corresponder con las áreas que ya actualmente gozan de realidades distintas en cuanto a usos y tipologías.
En cuanto a los usos, se reconoce el marcado carácter residencial del conjunto histórico y el carácter agropecuario de las antiguas eras, calificadas con un uso mixto al incorporarse al suelo urbano.
Las condiciones de edificación se recogen en las ordenanzas establecidas en la normativa de este documento
Casco tradicional, que coincide con el ámbito del conjunto histórico.
Edificaciones adosadas a las murallas.
ADOS/PAR Edificación Adosada o Pareada.
Edificación asumida: Conjunto con Proyecto.
Espacios libres, parques y jardines.
Viario y Comunicación.
Dentro del Conjunto Histórico, se han diferenciado tres ámbitos con unas condiciones de altura y parcelación
diferenciadas, en virtud de su localización:
* En general se permite en todo el conjunto una altura máxima de B+1 y 7 m al alero y una parcela mínima de
100m2 y 8m de frente, que, aunque no se corresponde con la realidad física existente (La zona del conjunto donde
tradicionalmente residían los jornaleros y artesanos está formada por humildes edificaciones de una sola planta (que
normalmente elevaba su altura en fachada para dar cabida al hueco de ventilación del sobrado) cuyo interés reside
primordialmente en la homogeneidad del tejido urbano más que en la singularidad de la construcción. Por el contrario, en las manzanas más centrales del casco se levantan las dos plantas de las viviendas de los labradores más
acomodados, de mayor calidad y entidad arquitectónica. Y lo mismo constatamos acerca del parcelario, mucho más
triturado en las zonas más humildes que en las otras, donde la media de la parcela mínima es de 350 m2.), si responde a la voluntad de los vecinos y de la Corporación Municipal.
* En el anillo perimetral que cierra el ámbito del Conjunto Histórico, no obstante, se limita la altura de las edificaciones a una sola planta y 4m al alero, con el doble objetivo de salvaguardar la continuidad visual de la coronación de las murallas desde las distintas rondas y la perspectiva más lejana del caserío del Conjunto, que se eleva
ligeramente detrás del recinto murado hacia el promontorio donde se levanta la iglesia de Santa María. Se permitirá un aumento de altura siempre que el proyecto cuente con la debida autorización de la Consejería competente
en materia de Cultura que deberá considerar en cada caso la posible afección sobre la contemplación de la muralla.
* Por último, las edificaciones (en muchos casos infraviviendas) adosadas a las murallas en las zonas mejor conservadas, deberán mantener las condiciones de altura, parcelación y volumen existentes (La corporación municipal
considera que seria lesivo para los intereses de los propietarios de estas parcelas declararlas fuera de ordenación,
por lo que se reconoce lo existente, pero se limita, en aras de la conservación del Patrimonio Histórico, cualquier
posible ampliación de lo actualmente edificado)
(pasa a fascículo siguiente)
(Viene de fascículo anterior)
Todas las modificaciones de la alineación actual (indicados en el plano de Ordenación de Suelo Urbano a escala 1:1.000), deberán seguir la tramitación propia de Actuaciones Aisladas: gestionar obligatoriamente por medio de
Actuaciones Aisladas sobre las parcelas existentes, por el procedimiento que estas mismas normas establezcan; por
cuanto que, por medio de ello, pueden alcanzar la condición de solar y transformarse en terrenos aptos para su uso
inmediato (Artículo 12.a.).
En ninguno de estos casos se requieren actos que obliguen a la delimitación de Unidades de Gestión que impliquen cesiones (diferencia fundamental con los sectores de suelo urbano no consolidado). Todas ellas pueden
actuar de forma inmediata para ejecutar la nueva ordenación que, además les va a conferir un notorio aumento del
aprovechamiento y de la calidad urbana. En este tipo de núcleos, no acostumbrados a gestiones urbanísticas compartidas, es razonable intentar evitar procesos de este tipo, que suelen paralizar los procesos de desarrollo. De esta
forma se ha optado por su desarrollo mediante Actuaciones Aisladas, considerando que el beneficio que implica
para los propietarios respecto de la situación anterior, excede de la valoración de los gastos de urbanización requeridos por la ordenación y las condiciones de urbanización.
En el núcleo de Madrigal de las Altas Torres se ha delimitado cuatro actuaciones aisladas de urbanización, todas
ellas junto a la Carretera de Medina del Campo a Peñaranda, con el objeto de completar las infraestructuras existentes, dada la necesidad de una gestión y realización conjunta de las obras de urbanización.
8. SUELO URBANO NO CONSOLIDADO Y SUELO URBANIZABLE DELIMITADO.
Con objeto de regularizar todas las intervenciones inmediatas sobre la organización y la gestión del suelo “parcelado”, se han definido 12 sectores de Suelo urbano no consolidado y 4 de suelo urbanizable delimitado, de acuerdo con las determinaciones de la Ley 5/1999, de 8 de abril, de Urbanismo de Castilla y León. Para ello se ha tenido en cuenta, no sólo sus diferentes condiciones de situación urbanística y de trazado parcelario; sino también las
mejoras en cuanto a la estructura y la escena urbana generales, el reparto del aprovechamiento que el planeamiento ofrece y una respuesta razonable, ventajosa y acorde con la legislación vigente.
Estas áreas quedan definidas por la delimitación de los sectores dentro de Suelo Urbano y señaladas en los
Planos de Ordenación a escala 1:1.000.
Podemos distinguir tres tipos de sectores, en función de su relación con el Patrimonio Histórico Artístico:
– Sectores situados dentro del ámbito del Conjunto Histórico, que se corresponden con vacíos urbanos en el
casco más consolidado, heredados de una situación de usos obsoletos y estancamiento constructivo.
Sector 1: “Vasco de Quiroga”
“Quemadillos”
En estos tres sectores se da continuidad a la estructura urbana histórica, mediante la ordenación de un viario
vinculante que conforma un manzanero similar en forma y tamaño al tradicional. Las condiciones de uso y edificación de estos sectores serán las mismas que para el resto del Conjunto.
– Sectores situados en el suelo contiguo al perímetro amurallado, afectados por la delimitación del entorno de
protección de las murallas de Madrigal. Son parcelas ya incluidas en la delimitación de suelo de 1976, que requieren una gestión conjunta para resolver los actuales problemas de desorganización de la edificación y deficiencias
estructurales, tanto viarias como de redes de infraestructuras.
“Las Eras 1”
“Las Eras 2”
“Las Eras 3”
Sectores 11 y 12:
“Cantalapiedra 1 y 2”
Sector 16 “San Agustín(La corporación municipal estima que este sector, aunque afectado por el entorno de
protección del Recinto Murado y colindante con el entorno del Convento de San Agustín Extramuros, está lo suficientemente alejado de dichos BIC para que no sea “necesario” clasificar dicho suelo como rústico con protección
cultural.)”
Las operaciones previstas tienen como uso predominante la promoción de suelo urbano residencial y mixto,
pero siempre con un cuidado especial en salvaguardar los valores patrimoniales de Madrigal, dado que estos sectores están afectados por el entorno de protección de las murallas de Madrigal, en algunos casos junto a sus lienzos mejor conservados.
Las cesiones de espacios libres de estos sectores se materializarán preferentemente junto a la dotación urbanística general, (una banda variable, de 20 a 30 metros de ancho, en el perímetro del recinto murado (75 m junto a las
puertas), al objeto de coadyuvar en la preservación de la contemplación del mismo, a la vez que se establece una
suave transición entre el casco tradicional y las nuevas áreas de desarrollo urbano, rehabilitando de paso unas áreas
bastante degradadas, de traseras de edificaciones, en algunos casos con graves deficiencias estructurales y crecimientos desorganizados.
– Sectores localizados en las zonas urbanas más alejadas del casco tradicional, fuera de los entornos de protección de los BIC.
Sectores con un marcado carácter agropecuario, que se reconoce en el uso predominante mixto señalado para
En la normativa que acompaña a este documento se establecen todas las condiciones de uso edificación y gestión particulares para la transformación del uso del suelo incluido en dichos sectores y unas condiciones particulares en las que se hace hincapié en la preservación de la contemplación del recinto murado y de la silueta paisajística del Conjunto Histórico. En los planos de ordenación del suelo, y en las fichas correspondientes se indica la condición, indicativa o vinculante, de la ordenación propuesta. No se delimitan, dentro de los sectores, las Unidades de
Actuación (Ámbitos completos de las actuaciones urbanísticas integradas), por lo que se debe entender que cada
Sector es coincidente con una Unidad completa. La delimitación de nuevas Unidades de Actuación podrá proponerse o modificarse conforme a todas las determinaciones sobre delimitación, elaboración y aprobación contenidas en el artículo 73 de la L.U.C.yL.
9. SUELO URBANIZABLE NO DELIMITADO
Por último la estructura y modelo territorial propuesto clasifica una superficie de 13,81 has como suelo urbanizable no delimitado. Este espacio se corresponde con dos áreas situadas al norte de la carretera C-605, de Arévalo
a Cantalapiedra, a ambos lados de los dos sectores de Suelo Urbano Consolidado de uso mixto. La clasificación
de estas zonas, da respuesta a las posibles expectativas de actividad agrícola e industrial.
Considerando la superficie clasificada como urbanizable delimitado y la delimitación de los sectores más próximos de uso mixto en suelo urbano no consolidado, para los que se prevé su desarrollo en el futuro más inmediato, estas Normas optan por incluir estos ámbitos como suelo urbanizable no delimitado, de manera que serán las
iniciativas de promoción privada las que marquen el ritmo e incorporación definitiva de este espacio a la estructura urbana.
En cualquier caso, las Normas han establecido, además de las cautelas previstas en la legislación urbanística
regional (evaluación de impacto ambiental...) unas condiciones normativas respecto a diversos parámetros: constitución de sectores, valoración del medio físico sobre el que se asientan, previsión de espacios públicos, etc; cuyo
objetivo final es garantizar la cualidad y habitabilidad de los espacios de nueva ordenación. En este contexto, se
valorará con especial celo su conexión (viaria y de infraestructuras de servicios) así como su agrupación formal con
el núcleo urbano y la estructura general existente.
Para el desarrollo de este suelo se tendrá en cuenta el aprovechamiento máximo determinado por estas normas;
en cumplimiento del Artículo 39. 4: “En Suelo
Urbanizable No Delimitado el aprovechamiento medio no podrá exceder del promedio de los que se hubieran
fijado para los sectores de Suelo Urbanizable Delimitado”.
10. SUELO RÚSTICO.
Para el suelo rústico la clasificación definida traduce la propuesta, planteada en el Avance, de articular las condiciones necesarias para garantizar una doble funcionalidad del espacio rústico. En primer lugar su carácter de
espacio productivo que debe favorecer el óptimo desarrollo de la explotación agrícola, asegurando la obligada complementariedad entre planeamiento urbanístico y estabilidad económica de un núcleo esencialmente rural.
Desde el punto de vista territorial y urbanístico el mantenimiento de la productividad agraria del municipio de
Madrigal de las Altas Torres y de la riqueza de su fauna esteparia exige la conservación del aprovechamiento agrario como el uso principal y dominante de la mayor parte de la superficie del término municipal. Un espacio abierto donde se limita considerablemente la implantación aquellos usos que propician la fragmentación del territorio
con funciones distintas a las que se consideran características del medio rural (Los propietarios de terrenos clasificados como suelo rustico tendrán derecho a usar, disfrutar y disponer de ellos conforme a su naturaleza rústica,
pudiendo destinarlos a usos agrícolas, ganaderos, forestales, cinegéticos u otros análogos vinculados a la utilización racional de los recursos naturales (art. 23 de la LUCyL).
En segundo lugar la ordenación del suelo rústico debe implementar su aprovechamiento como área de ocio y
recreativa, enfatizando sus valores paisajísticos, ecológicos... como componentes fundamentales de la calidad de
vida. Valores hasta el momento claramente infravalorados y que, sin embargo, pueden suponer un activo de gran
interés en la ordenación y futuro del municipio; en este sentido la propuesta de ordenación establece unas actuaciones básicas que tiene por objeto la puesta en valor de diversos elementos estructurantes que configuran el paisaje de Madrigal de las Altas Torres.
El desarrollo de este proyecto exige la definición de medidas de intervención positivas más allá del tradicional
régimen de prohibiciones, estableciendo dinámicas que conviertan estas áreas en elementos activos del nuevo
modelo territorial. En este contexto se incluyen medidas relacionadas con la reforestación paisajística o la mejora
del paisaje como un elemento más que también se construye. Por otra parte, tomar como fundamento esta doble
funcionalidad del espacio rústico (espacio productivo/espacio de ocio) permite establecer una complementariedad
básica y estratégica entre la ordenación del suelo rústico y la ordenación del suelo urbano; dos ámbitos distintos
pero necesariamente interrelacionados para lograr un modelo territorial adecuado y coherente.
10.1.MODELO Y ESTRUCTURA TERRITORIAL
Del diagnóstico extraído de la información urbanística se desprende un hecho fundamental: el predominio de la
producción agraria, básicamente agrícola, determina la estructura territorial y los usos del suelo rústico en un muni-
cipio en el que la mayor parte de su superficie está ocupada por tierras de labor. Así pues desde el punto de vista
territorial podemos diferenciar dos tipos de áreas que se corresponden paradigmáticamente con la doble funcionalidad del espacio rústico. Por una parte el extenso territorio de la campiña cultivada donde deben habilitarse las
condiciones de ordenación suficientes para garantizar su uso como espacio productivo; y por otra, los espacios adehesados al oeste del término donde el aprovechamiento agrícola y ganadero coexiste con el monte ahuecado de
encinas y algunos rodales de pinos. La protección de estas dehesas reconoce su singularidad y persigue la continuidad de un sistema de explotación respetuoso con el medio ambiente y cuyo atractivo paisajístico las hace aptas
para un uso recreativo.
Dentro de esta segunda funcionalidad del suelo rústico (entendido éste como área de ocio y recreativa) hemos
considerado además el entorno del río Trabancos, las lagunas y sus zonas de protección, los corredores naturales
que constituyen las vías pecuarias y también las áreas de valor recreativo y cultural como son los yacimientos
arqueológicos documentados y los elementos de interés etnológico en suelo rústico.
En consonancia con esta organización territorial se han establecido una serie de categorías de suelo que pueden reunirse en dos grupos: el rústico protegido por razones naturales y culturales y de asentamiento tradicional,
por un lado, y el rústico común, por otro. En el primer grupo se incluyen aquellas áreas del término municipal que
albergan valores característicos que deben preservarse o mejorarse adecuadamente para potenciar la vocación del
espacio rústico como lugar de esparcimiento. Se han establecido tres categorías distintas en función de los valores
que se protegen: Suelo Rústico con Protección Cultural, Suelo Rústico de Asentamiento Tradicional (SRAT) y Suelo
Rústico con Protección Natural (SRPN)—SRPN-Vías pecuarias.
Ya adelantábamos antes que en el término de Madrigal de las Altas Torres existían numerosos yacimientos
arqueológicos inventariados con diferentes adscripciones culturales y de desigual relevancia histórica. En cualquier
caso, todos los yacimientos que han podido ser ubicados, por contar con la información geográfica adecuada, figuran en el Plano de Ordenación del Suelo Rústico bajo la categoría de Suelo Rústico con Protección Cultural. Su
distribución por el término está bastante generalizada aunque existen zonas en las que la concentración es máxima. Así sucede por ejemplo en el sector más occidental del término, en torno a la ribera del río Trabancos, en donde
se pueden encontrar huellas de asentamientos pretéritos. Al sur del núcleo de Madrigal, incluyendo el propio poblado de Villar de Matacabras, la densidad de restos arqueológicos es igualmente destacable. La presencia de este
elevado número de yacimientos al sur y muy próximos a la población de Madrigal es un factor que debe ser necesariamente tomado en consideración en la ordenación, más aún si tenemos en cuenta que es aquí dónde se concentra el mayor potencial de desarrollo del asentamiento de Madrigal.
Para el asentamiento de Villar de Matacabras se ha optado por su clasificación dentro de la categoría denominada Suelo Rústico de Asentamiento Tradicional (SRAT), reconociendo así su valor tradicional y procurando el mantenimiento futuro del asentamiento. Para ello se procurará la rehabilitación de las edificaciones existentes y se permitirán algunos cambios de uso condicionados al mantenimiento de la estética tradicional. Algunos posibles nuevos usos podrían ser los relacionados con la observación de la avifauna municipal, por ejemplo.
En Madrigal de las Altas Torres el SRPN se corresponde esencialmente con el monte que se extiende en el sector más occidental del término, en las inmediaciones y al oeste del río Trabancos.
Las vías pecuarias existentes en el municipio se incluyen en la categoría denominada SRPN-Vías pecuarias.
Éstas constituyen, junto con los caminos tradicionales, una red complementaria de comunicación. A su papel en la
estructuración del espacio rústico, suman también su función como corredores ecológicos (Este valor ecológico
aún sería mayor si las sucesivas intrusiones y reformas en las estructuras agrarias no hubieran reducido y modificado sus trazados originales. De ahí la importancia que reviste dejar constancia de su existencia en un documento
como el presente, con rango de ley). Su vocación pecuaria en la actualidad es prácticamente testimonial, no obstante, su papel vertebrador como red de comunicación alternativa y como soporte de nuevas actividades relacionadas con el ocio es muy valioso para el municipio.
Mención aparte merecen los entornos de los cursos de agua que surcan el término y, sobre todo, los ecosistemas vinculados a la presencia estacional de láminas de agua en forma de charcas o lavajos. La reducida entidad y
carácter intermitente no permite hablar en ningún caso de ecosistemas asociados especialmente vistosos o exten-
sos. De hecho no podemos referirnos en propiedad a bosques de ribera ya que, a lo sumo, se conserva una exigua vegetación ripícola que rara vez alcanza porte arbóreo. Además, el carácter fragmentario de este tipo de corredores y enclaves ha desaconsejado, como decíamos más arriba en otro epígrafe, su inclusión dentro de la categoría de SRPN. En todo caso queremos dejar constancia en esta Memoria, cuyo carácter es vinculante, de la importancia ecológica y paisajística del mantenimiento y mejora de todos y cada uno de los cauces habitualmente secos
y charcas de agua existentes en el término. Igual consideración merecen los pequeños rodales de pino que, a modo
de pequeñas islas, aparecen en el mar de cereal. En el siguiente epígrafe se proponen algunas medidas para la
puesta en valor de éstos y otros espacios emblemáticos dentro del suelo rústico.
La última categoría, el SRC, engloba la mayor parte del territorio municipal. De acuerdo con el modelo territorial propuesto, las condiciones de ordenación reservadas para estos espacios tienen como objetivo garantizar la
productividad agraria de las explotaciones municipales al tiempo que se mantienen las condiciones para la supervivencia de la fauna esteparia. Ambos objetivos pueden alcanzarse con el mantenimiento del territorio municipal
como un espacio abierto y cultivado; espacio abierto y agrario que queda garantizado con las condiciones normativas establecidas para el SRC.
10.2.PROPUESTAS DE INTERVENCIÓN
El suelo protegido engloba aquellas áreas de mayor interés ecológico, paisajístico, cultural... del término municipal. Para estos espacios el objetivo básico es su preservación y regeneración con el fin de que funcionen como elementos de atracción para las actividades relacionadas con el aprovechamiento del ocio y tiempo libre. Para ello, en
primer lugar, se establece un marco normativo que excluye estas áreas del proceso urbanizador, el régimen de usos
permitidos, autorizables y prohibidos es el más exigente y restrictivo de cuantos establece la normativa.
Paralelamente se proponen actuaciones de RECUALIFICACIÓN PAISAJÍSTICA, centradas básicamente en la reforestación de los entornos fluviales, especialmente del río Trabancos, cuyas formaciones vegetales asociadas se han
visto muy alteradas por el intenso aprovechamiento que se ha hecho de su ribera. Se propone además el acondicionamiento de los ejes estructurantes del suelo rústico. En las zonas protegidas por haberse documentado restos
arqueológicos, el objetivo fundamental es su preservación frente a cualquier tipo de actuación que pueda dañar los
valores que se protegen.
La reforestación de los ribazos no cultivados y de algunos tramos (los de mayor pendiente) de las laderas de los
valles de ríos y arroyos contribuye a incrementar una percepción más diversa (color, presencia de vegetación...) de
unos paisajes muy homogéneos como son los de las campiñas cerealísticas. Estos ámbitos son además muy visibles en unos relieves definidos por el absoluto predominio de las llanuras, hecho que otorga una mayor importancia a su aspecto visual. Pero no se trata exclusivamente de una función más o menos estética, sino plenamente justificada por razones de sostenibilidad ecológica y ambiental. La presencia de una vegetación densa impide el desplazamiento de suelo en estas áreas donde el riesgo es mayor como consecuencia de los procesos erosivos, además se regenera un ecosistema distinto que sirve como hábitat de diversas especies faunísticas y florísticas que utilizan estas áreas.
Los espacios colindantes a los arroyos y las fuentes a ellos asociadas, al margen del río Trabancos, tienen también su interés como áreas donde la presencia del agua introduce una nota de singularidad característica (vegetación, fauna...) que ha hecho de estos enclaves hitos paisajísticos tradicionalmente reconocidos por los habitantes
de la comarca. De cualquier modo conviene reseñar que en Madrigal de las Altas Torres estos cauces naturales tienen una reducida entidad (todos, incluido su eje fluvial principal, tienen un carácter marcadamente estacional); sin
embargo, no es menos cierto que el reacondicionamiento de los pequeños ribazos no es difícil y puede contribuir
a diversificar el paisaje municipal. Sin llegar a constituir densos bosques galería, estos ámbitos pueden sin duda
convertirse en un lugar de paseo de cierto atractivo. Paralelamente la ley de aguas determina para estos espacios
unas condiciones de ocupación propias que intentan evitar los posibles riesgos asociados a crecidas e inundaciones, un hecho que desaconseja, por razones obvias, su ocupación con edificaciones de cualquier tipo.
Otra de las propuestas de la ordenación de suelo rústico es el acondicionamiento de aquellos ejes con poder
estructurante; con frecuencia, la falta de referencias en el suelo que se clasifica como rústico propicia la desarticulación de un extenso territorio que, sin embargo, alberga funciones (productivas, ecológicas, paisajísticas...) de gran
importancia. La recualificación de ciertos ejes, fundamentalmente de aquellos caminos considerados estructurantes por estas Normas (Se han rescatado especialmente los itinerarios tradicionales que relacionan Madrigal de las
Altas Torres con los municipios más próximos mediante un sistema de comunicación alternativo a la red de carreteras), contribuye a formar una red capaz de articular la accesibilidad a todo el territorio, enfatizando al mismo tiempo ciertos hitos o elementos de interés que forman parte del paisaje de Madrigal de las Altas Torres. Se propone
pues el acondicionamiento mediante la señalización, afirmado y revegetación de una red de caminos señalados en
el plano de ordenación. .es en el término municipal;. Simultáneamente la plasmación del trazado en los planos de
ordenación y las medidas de recualificación, impiden el continuo deterioro de este patrimonio milenario (invasiones,
desaparición...), enfatizando la organización del espacio rústico.
Indudablemente las zonas arqueológicas forman parte del patrimonio cultural del núcleo, su delimitación en los
planos de ordenación persigue un doble objetivo: por una parte su inclusión en un documento normativo de obligado cumplimiento por las Administraciones y los particulares, contribuye a la difusión de un valor escasamente
reconocido; por otro la definición de unas condiciones de preservación que impidan el deterioro de este patrimonio. En Madrigal de las Altas Torres existen numerosos yacimientos inventariados. En cualquier caso las medidas de
intervención concretas sobre estas áreas no son objeto del planeamiento general sino que deben ser las
Administraciones Públicas (Dirección General de Patrimonio) quienes establezcan mediante el oportuno Plan
Especial la revalorización de estas áreas.
Complementariamente se ha hecho un esfuerzo por abordar la ordenación del suelo rústico desde una perspectiva integrada, recogiendo diversas determinaciones de legislaciones sectoriales concurrentes en este ámbito (carreteras, aguas, patrimonio, prevención ambiental...) con objeto de definir una normativa clara y precisa que garantice
la equidad entre la propuesta de ordenación referida al suelo rústico y al núcleo edificado.
10.3.CONDICIONES NORMATIVAS
La normativa referida al suelo rústico intenta evitar referencias y determinaciones ambiguas, que han propiciado
con demasiada frecuencia el deterioro del suelo rústico, al proponer su ordenación como el “espacio de lo posible”. Reconocidos los singulares valores que alberga el suelo rústico (ecológicos, paisajísticos, disfrute del ocio y
tiempo libre...) desde el punto de vista del planeamiento urbanístico debe asumirse un principio básico, cual es la
excepcionalidad del proceso urbanizador y edificatorio en estas áreas. En consecuencia la normativa establece parámetros rigurosos (parcela mínima, superficie máxima, régimen de usos...) que evitan la transformación del suelo rústico y propician el establecimiento de los usos urbanos en el núcleo edificado.
En cualquier caso el régimen de usos se corresponde con el establecido por la Ley de Urbanismo de Castilla y
León que se ha matizado convenientemente en función del modelo de desarrollo y los objetivos territoriales definidos para cada ámbito por estas Normas Urbanísticas. Los regímenes del Suelo Rústico con Protección Natural y
Cultural son los más exigentes: permitiéndose únicamente los usos característicos del espacio rural, condicionando a su autorización el resto de actividades y prohibiéndose dos tipos de usos: aquellos que originan fuertes impactos ambientales negativos (actividades extractivas, escombreras...) y los que por su carácter urbano deben instalarse en el núcleo edificado (vivienda, usos industriales...).
En el Suelo Rústico de Asentamiento Tradicional las condiciones son igualmente rigurosas para preservar los
valores de esta forma tradicional de ocupación y uso del territorio. De cualquier modo, se ha tratado de evitar un
tratamiento discriminatorio sobre la calidad ambiental de estos espacios de manera que la implantación de infraestructuras estables destinadas a la prestación de servicios de abastecimiento y saneamiento de agua se realice en
las mismas condiciones que sobre el suelo urbano, si bien, manteniendo los rasgos de la idiosincrasia de estos
núcleos. Esta reflexión obliga a ser especialmente riguroso en la colmatación de los vacíos internos, a través del régimen de uso y de las condiciones estéticas y de integración paisajística, e igualmente en la prohibición de nuevos
desarrollos que desvirtúen su morfología tradicional.
En contrapartida el Suelo Rústico Común es un ámbito de transición en el que se permiten o autorizan una
mayor diversidad de usos, aunque con las cautelas suficientes como para garantizar su adecuada inserción en el
medio rural. La normativa tiene en cuenta de forma específica las posibles demandas asociadas a dos tipos de actividades: por una parte los específicos requerimientos de las explotaciones agrarias e industriales como las naves
para las que se habilitan condiciones normativas que regulan su implantación y evitan su dispersión indiscrimina-
da. Se fijan también condiciones específicas para la implantación de actividades ligadas al aprovechamiento del
espacio rústico como un lugar de ocio, afirmando así la nueva funcionalidad del espacio rústico; una cuestión que
merece una regulación específica que establezca las condiciones suficientes que garanticen la integración ambiental y paisajística de este tipo de actividades en la trama rural.
Las condiciones de parcelación, volumen y superficie y también las estéticas son especialmente estrictas con el
fin de garantizar el mantenimiento de las variables ecológicas que han merecido la inclusión de todo el término
municipal en el seno de la ZEPA. La normativa elaborada para la gestión urbanística del suelo rústico ha buscado
un punto de equilibrio entre la preservación de la vida salvaje, especialmente de la avifauna propia de las llanuras
cerealistas (avutarda, calandria, sisón o ganga ortega), de las zonas húmedas (chorlitejo chico, cigüeñuela, ánade
azulón o martín pescador) y de los pequeños bosquetes islas (zorzal charlo, herrerillo común, búho chico o milano
negro) y el normal desarrollo de la actividad económica del municipio.
En todo caso, es preciso ser conscientes de que la conservación de toda esta riqueza natural no depende exclusivamente de un adecuado tratamiento urbanístico del territorio municipal, aun siendo éste imprescindible. Es necesaria además la generalización de prácticas agrarias respetuosas con el medio ambiente y también una concienciación de la población en este sentido. Con estas Normas Urbanísticas se establecen condiciones de parcela mínima rigurosas que, tomando en consideración la estructura de la propiedad actual, restringen al máximo usos no
deseados como puede ser el de la vivienda unifamiliar aislada. La autorización de otro tipo de instalaciones o actividades potencialmente agresivas con su entorno quedan sometidas, de acuerdo con la legislación sectorial correspondiente, a la preceptiva evaluación de impacto ambiental; proceso administrativo que debería garantizar la corrección de los daños que se pudieran ocasionar. La normativa hace además especial hincapié en las condiciones estéticas para minimizar el impacto visual de las nuevas construcciones.
Por último se define un régimen de usos y edificación específico para aquellas instalaciones existentes en el
suelo rústico, con objeto de evitar su calificación como fuera de ordenación; con ello se evita la consolidación indiscriminada de las edificaciones y usos existentes y, al mismo tiempo, se valoran nuevas circunstancias que recogen
otro tipo de funciones de las edificaciones ya existentes. Estas condiciones, que incluso permiten su ampliación en
determinados supuestos, son diferentes en función del uso actual que albergan.
11. CONDICIONES PARA LA PROTECCIÓN Y CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO
La Ley 12/2002, de 11 de julio, de Patrimonio Cultural de Castilla y León, señala la obligación de los
Ayuntamientos de proteger y promover la conservación y el conocimiento de los bienes integrantes del Patrimonio
Cultural de Castilla y León que se ubiquen en su ámbito territorial.
11.1.CONSIDERACIONES SOBRE EL CONJUNTO HISTÓRICO
Entendiendo que el objetivo principal de la conservación de los Conjuntos Históricos es el “mantenimiento de
la estructura urbana y arquitectónica y de la silueta paisajística, así como de las características generales de su
ambiente” (Art. 42 de la Ley de Patrimonio Cultural), resumimos a continuación los puntos de la normativa reguladora que contienen cada uno de los extremos exigidos en los puntos 4, 5 y 6 del Art. 43 de la citada Ley 12/2002,
de Patrimonio Cultural de Castilla y León:~ - Respecto al catálogo (punto 4a), entendemos que en caso de Madrigal
el valor del conjunto edificado estriba más en la homogeneidad de su tejido tradicional que en la importancia de
cada edificación en particular. Por este motivo no consideramos necesario incluir una ficha de catálogo de todas y
cada una de las edificaciones del casco histórico, suficientemente protegidas con las ordenanzas de edificación y
las condiciones estéticas, sino únicamente de aquellas edificaciones de especial relevancia, no sólo por su singularidad o nobleza (palacios, iglesias,..) sino también por ser testimonio de una forma de vida y construcción desaparecida (bodegas, casonas, pequeñas viviendas construidas con aparejo toledano, pocillos, fuentes...).
Se incluye un capítulo completo con las condiciones generales, tanto de cada tipo de intervención (rehabilitación, restauración, sustitución, etc.) como de cada nivel de protección definido (integral, tipológico, estructural,
ambiental, etc.). Se completa además, con una ficha por cada elemento (Bien de Interés Cultural, inmueble, elemento etnológico, yacimiento arqueológico o vía pecuaria) catalogado, con las determinaciones específicas, que prevalecerán en cualquier caso sobre el resto de condiciones de carácter general contenidas en la normativa.
Las condiciones de intervención se han individualizado para cada ficha de catálogo, según los siguientes criterios generales, para establecer los posibles aumentos de volumen, apertura de huecos, segregaciones, etc:
– En aquellas edificaciones históricas singulares, afectadas por un grado de protección integral o estructural, no
se permitirá un aumento de volumen, ni la apertura de huecos ni la segregación parcelaria.
– Se permitirá la segregación de las parcelas, siempre que no afecte al inmueble catalogado, excepto en los
casos afectados por un nivel de protección integral o tipológico.
– Se permite la apertura de nuevos huecos en aquellas edificaciones que cuentan con un número escaso de
huecos o con vanos demasiado pequeños para poder satisfacer las condiciones mínimas de habitabilidad. Se regula en cada ficha la disposición de los nuevos huecos en la fachada, dependiendo de sus características específicas.
– Se permite, excepcionalmente, el aumento de la altura de la vivienda catalogada, cuando los elementos singulares que la caracterizan se encuentran únicamente en la planta baja. En estos casos se deberán diferenciar las
ampliaciones de la parte existente, aún cuando la nueva cubierta y el alero se formalicen con materiales similares
a los originales, e idéntica pendiente.
Como documentación gráfica se incluyen planos específicos con la situación de los elementos e inmuebles catalogados, tanto en Suelo Urbano como en Suelo Rústico, así como con la delimitación del ámbito del Conjunto
Histórico y de los entornos de protección de los Bienes de Interés Cultural.
– Para establecer los criterios relativos a la conservación de fachadas, cubiertas e instalaciones sobre las mismas (punto 4b), y los criterios para la determinación de los elementos tipológicos básicos (punto 4c), hemos realizado un documento previo de Información Urbanística, basado en un trabajo de campo exhaustivo, que incluye un
análisis pormenorizado de los distintos tipos edificatorios (Una copia en papel de dicho Documento de Información
obra en poder de la Comisión Territorial de Urbanismo de Avila). De tal trabajo se concluye que el principal activo
de Madrigal de las Altas Torres como Conjunto Histórico es su escena urbana, definida por las características tipológicas exteriores del conjunto edificado y por la forma de ocupación del parcelario, más que por los invariantes
tipológicos del espacio interior y la estructura de la edificación. El mantenimiento obligado de estas características
comportaría el abandono seguro de muchas de estas edificaciones, que no cumplen con los estándares mínimos
exigibles a su uso como vivienda ni responden a las actuales formas de vida de sus habitantes. No obstante, además de la protección ambiental para las fachadas, los inmuebles más significativos se han incluido dentro del catálogo con un nivel de protección estructural, que afecta no sólo a su fachada, sino también a la conservación del
espacio interior y de los elementos estructurales definidores del mismo.
- Las alineaciones, edificabilidad, parcelaciones y agregaciones (punto 4d), se regulan en las los Planos de
Ordenación y en las “Ordenanzas de edificación” (punto 5.2 de la normativa). Con el fin de mantener la estructura
urbana y arquitectónica, así como la silueta paisajística del Conjunto Histórico, se respetan como regla general las
alineaciones actuales y se establecen condiciones específicas para la segregación del parcelario existente. Las
modificaciones propuestas atienden a criterios de recuperación de la trama urbana original (Cuya evolución histórica se estudia en el mencionado documento de Información Urbanística, que incluye también un análisis pormenorizado de manzanas, parcelario y estructura urbana, fundamental a la hora de establecer los parámetros característicos que regulan la ordenación del Conjunto Histórico) (la ronda interior de la muralla, p.e.) o a la recuperación
de las grandes manzanas vacías como nuevos espacios residenciales (sectores 1, 2 y 3). Como ya se ha mencionado en el capítulo correspondiente al suelo urbano no consolidado, en estos casos las alineaciones propuestas continúan la estructura urbana concéntrica de Madrigal y establecen un tamaño de manzana acorde con el existente.
Las nuevas parcelas y edificaciones se ajustarán a lo dispuesto en estas normas para la edificación tradicional, cumpliendo en todo caso con las determinaciones de la Ley de Urbanismo para los nuevos desarrollos residenciales.
Por otro lado, se incluyen en la normativa unas condiciones de urbanización (generales para todo el suelo urbano
y particulares para el núcleo original, con mayor relevancia histórico artística), que contribuyen a poner en valor la
trama urbana de Madrigal de las Altas Torres.
En las “Ordenanzas de edificación” (punto 5.2 de la normativa), se establecen las limitaciones de altura, volumen, ocupación de la parcela y alineaciones en el suelo urbano. A pesar de la existencia de dos zonas bien diferenciadas dentro del conjunto, la zona central, de propiedades de agricultores acomodados (con parcelas grandes
y edificaciones más nobles, de dos alturas) y los barrios de jornaleros y artesanos, que se distinguen por un parce-
lario más triturado y viviendas humildes, de una planta y un sobrado alojado bajo la cubierta, se establece, de forma
general, una altura máxima de B+1 y 7m al alero y una parcela mínima para segregaciones y nuevas parcelaciones
de 100m2 en todo el conjunto(Ver el punto 0. Antecedentes, de esta misma memoria justificativa, así como el capítulo 7, dedicado al suelo urbano consolidado).
No obstante, se limita la altura a 4 m y una planta en el anillo perimetral del ámbito del Conjunto Histórico, con
el fin de permitir la continuidad visual de la coronación de las distintas torres, torreones y otros restos amurallados,
a la vez que se protege la silueta paisajística del Conjunto Histórico, permitiendo una mejor vista del caserío del
mismo derramándose desde la loma donde se alza la iglesia de Santa María y la cercana torre de la iglesia de San
Nicolás (Se permitirá un aumento de altura siempre que el proyecto cuente con la debida autorización de la
Consejería competente en materia de cultura, por no afectar a la contemplación de la muralla.)
Las condiciones más restrictivas dentro del conjunto histórico se establecen para las edificaciones adosadas a
las murallas en los lienzos mejor conservados de las mismas. En ésta zona se prohíbe cualquier aumento de altura, ocupación de la parcela y volumen, así como la segregación o agregación de las parcelas existentes.
Viviendas adosadas a los lienzos mejor conservados. Condiciones más restrictivas
Con respecto a la conservación de las fachadas y cubiertas y a los elementos tipológicos definidores de la imagen urbana de Madrigal (materiales y acabados, disposición y tamaño de los huecos, elementos ornamentales,
cerramientos de las parcelas, etc) se recogen diferentes situaciones dentro del Conjunto Histórico: los entornos de
los BIC, las plazas más representativas y el tejido urbano tradicional, más humilde, cuyo valor consiste en la imagen
homogénea de volúmenes, texturas y colores. Para cada caso se dan unas condiciones, siendo más restrictivas en
los ámbitos con mayor valor patrimonial.
En el Cap. 2, epíg. 2.5 “Condiciones específicas de los edificios en relación con la seguridad, salubridad y ornato”, se regula la disposición, forma y materiales de las instalaciones, rótulos y banderolas, y especifican las condiciones estéticas de las fachadas, cubiertas y cerramientos de forma general para todo el Conjunto Histórico. Estas
determinaciones se complementan con las “Condiciones de Conservación del Conjunto Histórico” (epígrafe 9.7. de
la normativa), que obligan, dentro del ámbito del Conjunto, a conservar los elementos singulares de las edificaciones originales y se establecen los criterios para el diseño de las nuevas edificaciones- materiales, acabados, dimensión y conformación de huecos asegurando así la pervivencia de los modelos que conforman la imagen tradicional
- La estructura e intensidad de usos prevista en las Normas Urbanísticas (Capítulo 3) recoge también condiciones específicas para el Conjunto Histórico. para ello se prohíben determinados usos como los ganaderos y se favorece la implantación de otros (comerciales, alojamientos turísticos...) que favorecen la revitalización del casco histórico e impiden su deterioro. Dentro del Conjunto Histórico, identificado por los espacios representativos, los monumentos y los edificios singulares con un carácter netamente residencial y administrativo, se ha definido un uso pormenorizado residencial, en el que se permiten como uso agropecuario sólo pequeños corrales domésticos.
- Respecto a las instalaciones urbanas sobre la edificación (punto 6), las “Condiciones específicas de los edificios en relación con la seguridad, salubridad y ornato”( punto 2.5 de la normativa), regulan la disposición, forma y
materiales de las instalaciones, rótulos y banderolas, que están matizadas en las “Condiciones de Protección del
Conjunto Histórico” del Cap. 9 de la normativa para los ámbitos con determinaciones más restrictivas dentro del
- Respecto a la protección del patrimonio arqueológico (punto 5), se recogen las delimitaciones e información
facilitadas por el Servicio de Cultura en las correspondientes fichas del catálogo y se señalan en el plano de ordenación tanto de suelo rústico como de suelo urbano y urbanizable. Estos ámbitos se clasifican como suelo rústico
con protección cultural. Su régimen de usos permite únicamente los usos característicos del espacio rústico (aprovechamiento agrario) y se autorizan las edificaciones e instalaciones relacionadas con la puesta en valor del patrimonio arqueológico, prohibiéndose el resto.
11.2.BIENES DE INTERÉS CULTURAL.
Se han recogido los B.I.C. declarados o incoados en Madrigal de las Altas Torres y las delimitaciones de sus
entornos de protección, así como el ámbito correspondiente al Conjunto Histórico, que entendemos quedaría definido por el perímetro de las murallas.
Dentro del Capítulo 9 de la Normativa: “Condiciones para la Protección y Conservación del Patrimonio”, se dan
las determinaciones suficientes para la conservación y protección de los B.I.C. y en el Capítulo 10 “Normas de procedimiento y tramitación”, se regula la intervención en los B.I.C. de acuerdo con lo establecido en la Ley 12/2002,
de 11 de julio, de Patrimonio Cultural de Castilla y León. Además se han incluido en el catálogo las correspondientes fichas que completan las determinaciones anteriores.
En la ordenación de Suelo Urbano y Urbanizable se ha tenido especialmente en cuenta el entorno de protección de las murallas, definiéndose una banda de espacios libres en su perímetro exterior, de 30 m, que se amplía
hasta 75 en las puertas de la villa, además de las ya mencionadas limitaciones de las alturas en los distintos ámbitos de las mismas (En el entorno de la Puerta de Medina se limita la altura de las naves existentes. Si bien el criterio técnico de este equipo redactor aconsejaba declararlas expresamente fuera de ordenación, la voluntad expresada por los particulares implicados, así como por la Corporación Municipal ha obligado a una flexibilización de la
ordenación inicialmente propuesta para esta zona. (Ver nota anexa al Capítulo 0. “Antecedentes”, de esta misma
memoria justificativa)
Zonas con limitación de alturas para preservar la vista de las murallas
Por otro lado, el suelo rústico situado en el entorno de protección del Recinto Murado y del Convento de San
Agustín Extramuros se ha clasificado como suelo rústico con protección cultural, con excepción del sector 11 “San
Agustín” (Ver nota anexa al Capítulo 0. “Antecedentes”, de esta misma memoria justificativa.)
Para aquellos sectores de Suelo Urbano no Consolidado y de Suelo Urbanizable Delimitado (Ver nota 12 de esta
misma memoria.) afectados por este entorno de protección, se dan además unas condiciones particulares de uso,
edificación y urbanización (Cap 6), con el fin de preservar la contemplación del recinto murado y de los principales
hitos definidores de la silueta paisajística del Conjunto Histórico.
11.3.CATÁLOGO DE ELEMENTOS PROTEGIDOS.
De acuerdo con el Artículo 44, apartado c, de la Ley 5/1999, de 8 de abril, de Urbanismo de Castilla y León, y
sin perjuicio de las medidas de protección de las normas urbanísticas municipales, se ha desarrollado por parte del
equipo redactor de estas normas un catálogo que incluye una relación de todos los elementos que por una u otra
razón tienen interés no sólo monumental sino paisajística o histórica, situados en cualquier tipo de suelo y que son
objeto de conservación o mejora.
En el catálogo que se presenta a continuación se han incluido todos aquellos elementos que, por su valor cultural, deben ser protegidos en el municipio de Madrigal de las Altas Torres. En virtud de su diferente naturaleza y
de las distintas fórmulas de preservación que la legislación contempla se han diferenciado las siguientes categorías de elementos protegidos:
- Conjunto Histórico.
- Bienes de Interés Cultural, declarados e incoados.
- Elementos Etnológicos.
Respecto al PATRIMONIO EDIFICADO del núcleo de Madrigal de las Altas Torres, conserva en algunos casos
parte de la trama urbana tradicional y las edificaciones, cuyas tipologías tradicionales, enumeradas y descritas en
la Información Urbanística, se mantienen con pocas variaciones en algunos de los casos.
Se han incluido en catálogo un total de 93 fichas entre edificios y elementos (fichas 1 a 93 de este catálogo),
– Bienes de Interés Cultural, protegidos según las determinaciones de la Ley de Patrimonio.
– Edificaciones singulares, tales como iglesias, casas palaciegas, ... elegidas por su alto valor tanto artístico como
cultural y social dentro de la localidad en la que se emplaza, o incluso para toda la comarca.
– Edificaciones residenciales, elegidas dentro de los conjuntos urbanos por su singularidad, en su formalización
externa o en su tipología o relación con su espacio.
– Elementos singulares, elegidos por su valor artístico o ambiental, se sitúen o no en edificios catalogados.
– Elementos etnológicos, como fuentes, cruces, pocillos,... elegidos por su valor dentro de la trama de la localidad y su significación social o tradicional, más que por su valor artístico.
Dentro de cada una de las fichas se establecen unas determinaciones particulares para cada caso, además de
señalar el Grado de Protección correspondiente: Integral, Tipológico, Ambiental, Elemento Singular o Elemento
Etnológico. En el capítulo 9 de la Normativa: el “Condiciones para la Protección y Conservación del Patrimonio”, se
indican las actuaciones posibles según cada Grado de Protección.
Los elementos de valor cultural situados en SUELO RÚSTICO (Yacimientos Arqueológicos) y el entorno de protección del BIC Convento de San Agustín se han clasificado como SUELO RÚSTICO CON PROTECCIÓN CULTURAL.
Por lo que respecta a los YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS, se recoge la información facilitada por el Servicio
Territorial de Cultura de Ávila, tanto en términos planimétricos como descriptivos, en las correspondientes fichas del
Catálogo de Elementos Protegidos. En los Cap 9 y 10 se dan las condiciones para su protección y el procedimiento a seguir en caso de cualquier obra o intervención en los mismos.
Por último, se ha considerado necesario el reconocimiento de la red de caminos ganaderos existente en el término de Madrigal de las Altas Torres. Las VÍAS PECUARIAS recogidas en el Catálogo son las que figuran en el
correspondiente Proyecto de Clasificación de Vías. Con ello se pretende reconocer, en un documento urbanístico
con rango de ley, la existencia de este valioso patrimonio ambiental y evitar su invasión y deterioro. Los tres caminos ganaderos se conocen con los siguientes nombres: el Cordel de Valladolid o de la Garda, el Camino de
Calzadilla de Bercial a Moraleja y el Corcel de Medina a Peñaranda.
El catálogo completo se puede esquematizar en la siguiente tabla:
12. EDIFICIOS FUERA DE ORDENACIÓN.
No se declara expresamente ningún uso o edificación fuera de ordenación (Ver Capítulo Antecedentes de esta
memoria justificativa.)
13. LA PROPUESTA EN NÚMEROS.
Urbyplan, s.l.
Urbanismo y Planificación Territorial, s.l.
DIRECCIÓN Y COORDINACIÓN TÉCNICAS:
Gloria Hernández Berciano, arquitecta. Mª del Pilar Pérez Fernández, geógrafa.
Europa Carbajosa Cobaleda, arquitecta. José Ignacio Miguel Pascual, geógrafo.
PRODUCCIÓN:Miguel Garrachón Gutiérrez
Fdo. Gloria Hernández Berciano
Fdo. Mª del Pilar Pérez Fernández
Boletﾃｭn Oficial de la Provincia de ﾃ」ila
Normas Urbanﾃｭsticas de MADRIGAL DE LAS aLTAS tORRES Texto Refundido
Nﾃｺmero 82
(pasa a fascﾃｭculo siguiente)
Fascículo noveno
Fascículo décimo
Fascículo undécimo
Número 1.633/05
b) Plazo de admisión: los reparos u observaciones
se admitirán durante el plazo anterior y ocho días más.
c) Oficina de presentación: Secretaría del
Crespos, a 22 de abril de 2005.
El Alcalde, Pedro González Calvo.
Rendidas las Cuentas Generales del Presupuesto
y de Administración del Patrimonio, correspondientes
al ejercicio de 2003, e informadas debidamente por la
Comisión Especial de Cuentas de esta Entidad, en
cumplimiento y de conformidad con lo dispuesto en
los artículos 116 de la Ley 7/85 y 212 del Real Decreto
Legislativo 2/2004 de 5 de marzo, por el que se
aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de
las Haciendas Locales, quedan expuestas al público
en la Secretaría de esta Entidad, por plazo de quince
días hábiles, para que durante el mismo y ocho días
más, puedan los interesados presentar por escrito los
reparos, observaciones y reclamaciones que estimen
Gilbuena, a 20 de abril de 2005.
El Alcalde-Presidente, Vicente García Delgado.
Número 1.570/05
AY U N TA M I E N T O D E S A N TA
M A R Í A D E L T I É TA R
CUENTA GENERAL EXPEDIENTE DE
Don Jose Ramón Sánchez Guerra, AlcaldePresidente de esta Entidad: AYUNTAMIENTO DE
Número 1.632/05
En la Intervención de esta Corporación, y a los
efectos de los artículos 116 de la Ley 7/85 Reguladora
de las Bases de Régimen Local y 193 de la Ley
39/1988, de 28 de diciembre, Reguladora de las
Haciendas Locales, se halla de manifiesto la Cuenta
General del Presupuesto correspondiente al ejercicio
2004, integrada por los documentos señalados en el
artículo 190 de la Ley 39/88, para su examen y formulación, por escrito, de los reparos, reclamaciones u
observaciones que procedan.
a) Plazo de exposición: 15 días hábiles a partir del
siguiente a la fecha de inserción de este anuncio en
Que en la Secretaría de esta Entidad se encuentra
expuesta al público la Cuenta General de la
Contabilidad referida al Ejercicio 2004, para su examen y formulación, por escrito, de las reclamaciones
y observaciones que procedan.
Dicha Cuenta General, dictaminada favorablemente por la COMISIÓN ESPECIAL DE CUENTAS de esta
Corporación, está formada por los Estados y Cuentas
Anuales: Balance de Situación, Cuenta de
Resultados, Liquidación del Presupuesto, los Estados
de Ejecución de la Agrupación de Presupuestos
Cerrados, los Compromisos para Ejercicios Futuros y
los Estados de Tesorería, así como sus Anexos y justificantes, y los Libros Oficiales de la Contabilidad
(Diario, Mayor de Cuentas, etc.).
PLAZO DE EXPOSICIÓN: 15 días hábiles desde la
fecha de aparición de este Anuncio en el BOLETÍN
PLAZO DE PRESENTACIÓN: Los 15 días de exposición más los 8 días hábiles siguientes
ÓRGANO ANTE EL QUE SE RECLAMA: PLENO
de la CORPORACIÓN OFICINA DE PRESENTACIÓN:
Secretaría de la Corporación.
En Santa María del Tiétar, a 20 de abril de 2005.
El Alcalde-Presidente, Ilegible.
Normas Urbanisticas Municipales de MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES (Avila)