Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/95822
Timestamp: 2019-09-16 00:55:16
Document Index: 251413355

Matched Legal Cases: ['artículo 18', 'artículo 4', 'artículo 10', 'artículo 30', 'artículo 31', 'Artículo 21']

Gaceta: LXIV/1SPR-5/95822
PROPOSICIÓN CON PUNTO DE ACUERDO POR EL QUE SE EXHORTA AL SISTEMA NACIONAL DE SEGURIDAD PÚBLICA, PARA QUE, A TRAVÉS DE LA CONFERENCIA NACIONAL DEL SISTEMA PENITENCIARIO, REUBIQUE EL CENTRO PENITENCIARIO VARONIL DE SALTILLO, PARA EVITAR LOS RIESGOS DIVERSOS QUE LE GENERAN A LA POBLACIÓN QUE VIVE EN LOS ALREDEDORES DE DICHO CENTRO, ASÍ COMO PARA DESARROLLAR UN ESPACIO DEPORTIVO, CULTURAL Y PEDAGÓGICO QUE BRINDE SOLUCIÓN A LAS NECESIDADES DE LA DE LA NIÑEZ, LA JUVENTUD Y LA POBLACIÓN EN GENERAL.
El suscrito Fernando Donato de las Fuentes Hernández, Diputado Federal por el Estado de Coahuila de Zaragoza, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional de la LXIV Legislatura, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 78, fracción III, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 58 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, someto a su consideración la siguiente proposición con punto de acuerdo al tenor de las siguientes:
La prisión puede considerarse como la última fase del proceso de justicia penal, que comienza con la comisión del delito, prosigue con la instrucción del caso, el arresto de los sospechosos, su detención, el juicio y, por último, termina con la sentencia. La magnitud de la población carcelaria viene determinada por la forma en que el sistema de justicia penal enfrenta a los delincuentes, lo que a su vez repercute de manera significativa en la gestión de los centros penitenciarios. Por otro lado, el sistema de justicia penal se ve influido por las políticas gubernamentales y del clima político del momento, determinado en gran medida por los ciudadanos, que en los países democráticos eligen sus gobiernos.
No resulta fácil la gestión de cárceles hacinadas que alberguen a reclusos muy diversos, algunos peligrosos y violentos, muchos necesitados de servicios de salud mental o de tratamiento de drogodependencias en lugar de verse aislados de la sociedad, y un gran número de reclusos vulnerables por diversas razones de tipo socioeconómico; mucho menos fácil resulta su gestión de manera que se facilite la reinserción. La tarea a que se enfrentan los administradores de los centros penitenciarios, que consiste en encontrar el equilibrio entre la seguridad y la reinserción social de una población muy diversa, y al mismo tiempo responder de manera adecuada a las prioridades, a veces contrapuestas, de los políticos y la ciudadanía, está plagada de dificultades, sobre todo cuando las estructuras son obsoletas y los recursos, limitados.
Los sistemas penitenciarios están organizados de múltiples maneras. Algunos países cuentan con diversos sistemas penitenciarios, independientes los unos de los otros en diferentes aspectos, por ejemplo, el sistema federal, el sistema penitenciario estatal y el sistema penitenciario condal o de distrito. No obstante, la mayoría de los países tiene un sistema penitenciario centralizado y una administración penitenciaria central con poderes plenos sobre los departamentos administrativos regionales o locales.
Se considera que los sistemas mejor organizados son aquellos que disponen de políticas nacionales claras que garanticen la aplicación de las normas internacionales y nacionales en todo el territorio nacional, pero que, a su vez, permitan a las autoridades locales y regionales una aplicación flexible de las normas convenidas [*] .
En el caso de México, el sistema penitenciario parte como eje normativo desde nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que en su artículo 18 segundo párrafo establece lo siguiente:
“El sistema penitenciario se organizará sobre la base del respeto a los derechos humanos, del trabajo, la capacitación para el mismo, la educación, la salud y el deporte como medios para lograr la reinserción del sentenciado a la sociedad y procurar que no vuelva a delinquir, observando los beneficios que para él prevé la ley. Las mujeres compurgarán sus penas en lugares separados de los destinados a los hombres para tal efecto.”
Ahora bien, el sistema penitenciario como parte de la Seguridad Pública es una función del Estado a cargo de la Federación, las entidades federativas y los Municipios, cuyos fines son salvaguardar la vida, las libertades, la integridad y el patrimonio de las personas, así como contribuir a la generación y preservación del orden público y la paz social [*] , la cual comprende la prevención, investigación y persecución de los delitos, así como la sanción de las infracciones administrativas, aspecto donde entra el Sistema Penitenciario.
En este sentido, el Estado Mexicano creó el Sistema Nacional de Seguridad Pública como un mecanismo de coordinación entre los diversos órdenes de gobierno. El artículo 4 de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública establece que contará para su funcionamiento y operación con las instancias, instrumentos, políticas, acciones y servicios previstos en la presente Ley, tendientes a cumplir los fines de la Seguridad Pública. La coordinación en un marco de respeto a las atribuciones entre las instancias de la Federación, los Estados, el Distrito Federal y los Municipios, será el eje del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En este sentido, el Centro Penitenciario Varonil Saltillo en Coahuila, se encuentra ubicado en la salida a Torreón, en un espacio geográfico que anteriormente se encontraba poco o nada poblado, pues se construyó en una zona que se utilizaba más para industrias, esto es en Periférico Luis Echeverría Álvarez, pasando los bulevares Isidro López Zertuche y Vito Alessio Robles. Sin embargo, el crecimiento de la ciudad llevo hace varios años a fraccionar vivienda popular y residencial en esta zona, generando que este espacio quedara en medio de colonias con alta densidad poblacional. Asimismo, existen colonias circundantes al centro penitenciario que cuentan con muy pocos espacios públicos que permitan a la población en general el aprovechamiento de los mismos, así como pocos lugares de convivencia donde se generen dinámicas de integración social.
Una de las poblaciones más afectadas es las de la niñez y las juventudes pues además de que no generan las dinámicas de convivencia antes mencionadas, tampoco tienen la oportunidad de canalizar tiempo en actividades deportivas, lúdicas o pedagógicas, lo que propicia que se generen dinámicas de violencia social y comunitaria, consumo de drogas legales e ilegales y divisiones entre grupos de jóvenes que se integran a pandillas de manera sectorizada.
Los parques deportivos más cercanos a esta población son demasiado alejados como para trasladarse caminando, que es la óptima manera de llegar a un espacio para realizar cualquier tipo de actividad, atendiendo al modelo ecológico de prevención de la violencia y el delito; por lo que sería recomendable que existieran, parques, bibliotecas, campos deportivos, que favorecieran el acceso a la población. Sin embargo, lo que de manera cotidiana observan los habitantes de esta zona es un lugar donde se encuentran personas privadas de su libertad que han cometido algún o algunos delitos, lo que podría suponer la normalización de la violencia y la delincuencia en muchos de los habitantes.
Con base en lo anterior, como Diputado Federal, representante de mi Distrito y cumpliendo con las exigencias que me demandan mis representados, propongo realizar una reubicación de este centro penitenciario, con la intención de que ahí se desarrolle un espacio deportivo, cultural y pedagógico que brinde solución a las necesidades de la población en general y de la niñez y juventud en lo particular. Este movimiento tendría dos grandes áreas de oportunidad:
Convertir este espacio en un pulmón social para que ahí se desarrollen actividades que permitan generar convivencia, apropiación de lo público y con esto un sentido de pertenencia que no se encuentre ligado a factores de violencia, pues también las pandillas generan sentido de pertenencia con la agravante de que lo realizan en base a reglas y códigos que atienden como primer punto la violencia en defensa de espacios territoriales.
Construir un nuevo Centro Penitenciario Varonil, que atienda los estándares internacionalmente aceptados y prácticas de vanguardia para la reinserción social, donde podrían tomarse en cuenta necesidades actuales de la población privada de su libertad y también de quienes trabajan en el arduo proceso de lograr esta reinserción de manera exitosa.
A través de esta reubicación, se podrán edificar estos espacios específicos que se requieren, como los son talleres para la maquila o el armado, elaboración de alimentos, estudios, espacios de convivencia, espacios deportivos, centro médico y en general mejorar la infraestructura a un nivel de excelencia. El estado de Coahuila tiene excelentes antecedentes en construcción de centros penitenciarios como el Centro Penitenciario Femenil de Saltillo, Coahuila el cual es considerado un centro modelo a nivel nacional, que en 2017 ganara como el mejor centro de reinserción femenil en todo México, y en 2018 fuera considerado el segundo mejor solo después del Centro Penitenciario de San Miguel de Allende, Guanajuato.
Conforme al artículo 10 de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, este órgano está integrado por diversos entes, uno de ellos, la Conferencia Nacional del Sistema Penitenciario, mismo que a su vez, conforme al artículo 30 de la misma ley, se integrará por los titulares de los órganos de prevención y de reinserción social o sus equivalentes de la Federación, los Estados y el Distrito Federal, esto para efectos de la coordinación interinstitucional que mandata nuestra Constitución.
Dentro de las facultades que se le atribuyen a esta Conferencia en el artículo 31, están dos fundamentales para llevar a cabo esta Propuesta:
Proponer al Consejo Nacional, políticas, programas y acciones en materia de reinserción social;
Conforme a estas facultades legales, la Conferencia Nacional del Sistema Penitenciario es el órgano idóneo para proponer al Consejo Nacional de Seguridad Pública (el cual será la instancia superior de coordinación y definición de políticas públicas), para que la Federación lleve a cabo la reubicación de este Centro Penitenciario que, como ya he fundamentado y motivado, será una acción de gobierno benéfica para la sociedad saltillense.
ÚNICO. - Se exhorta al Sistema Nacional de Seguridad Pública, para que, a través de la Conferencia Nacional del Sistema Penitenciario, reubique el Centro Penitenciario Varonil de Saltillo, para evitar los riesgos diversos que le generan a la población que vive en los alrededores de dicho Centro, así como para desarrollar un espacio deportivo, cultural y pedagógico que brinde solución a las necesidades de la de la niñez, la juventud y la población en general.
Dado en palacio Legislativo de San Lázaro a los 15 días del mes de mayo de 2019.
[*] Coyle, A., “A Human Rights Approach to Prison Management”, Centro Internacional para Estudios Penitenciarios, pág. 55.
[*] Artículo 21 noveno párrafo de la Consittución Política de los Estados Unidos Mexicanos