Source: https://elderecho.com/el-registro-de-horas-en-el-contrato-a-tiempo-parcial
Timestamp: 2019-02-17 00:04:11
Document Index: 191812608

Matched Legal Cases: ['artículo 35', 'artículo 217', 'artículo 35', 'artículo 34', 'artículo 12', 'artículo 35', 'artículo 34', 'artículo 12', 'artículo 12', 'artículo 12', 'artículo 12', 'artículo 34', 'artículo 35', 'de lege ferenda']

El registro de horas en el contrato a tiempo parcial - El Derecho
El registro de horas en el contrato a tiempo parcial
Foro 08-10-2018 Coordinador: Francisco Javier Lluch Corell
Se escucha con frecuencia en los medios de comunicación que una de las mayores bolsas de fraude en las relaciones laborales se produce en el marco de la contratación a tiempo parcial, sobre todo en algunos sectores como puede ser el caso de la hostelería. De modo que pese a que en el contrato de trabajo se pueda pactar una jornada reducida, se obliga a los trabajadores a realizar jornadas a tiempo completo, cuando no otras que superan la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo en los términos establecidos en el art.34 del Estatuto de los Trabajadores (ET) -EDL 2015/182832-.
Con la finalidad de atajar estos posibles abusos, el art.12 ET establece en su actual aptdo. 4 letra c) -EDL 2015/182832- la siguiente previsión:
«c) Los trabajadores a tiempo parcial no podrán realizar horas extraordinarias, salvo en los supuestos a los que se refiere el artículo 35.3 -EDL 2015/182832-.
La cuestión que se somete a debate a los integrantes de este foro, es si la obligación que impone el precepto de registrar día a día la jornada y de entregar copia al trabajador del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, es exigible en todo caso de contratación a tiempo parcial o solo cuando exista un pacto de horas complementarias.
Este foro ha sido publicado en la "Revista de Jurisprudencia".
Somos de la opinión de que en esta materia deben aplicarse los mismos ...
Somos de la opinión de que en esta materia deben aplicarse los mismos criterios y principios instaurados por el TS en la sentencia del Pleno de 23-3-17, rec 81/16 -EDJ 2017/30702-, seguidos por las SSTS 20-4-17, rec 116/16 -EDJ 2017/58471 y 20-12-17, rec 206/16 -EDJ 2017/279556-, en tanto que concurren idénticas circunstancias jurídicas sobre el alcance y contenido de la obligación de llegar un registro de la jornada diaria de trabajo. El planteamiento de la cuestión y la razón de decidir es idéntica en ambos casos, y por ese motivo entendemos que procede esa misma solución.
En los supuestos resueltos por las citadas sentencias del TS se trataba de establecer si la obligación de llevar un registro diario de la jornada de trabajo que impone el art.35.5 ET -EDL 2015/182832 es de aplicación con carácter general en toda relación laboral, o únicamente en el caso y al efecto de controlar la realización de horas extraordinarias.
De la misma forma que ahora consiste en determinar si el registro a que se refiere el art.12.4 letra c ET -EDL 2015/182832 debe llevarse con carácter general en cualquier supuesto de contratación temporal, o, exclusivamente, al efecto del control de la realización de las horas complementarias.
Como de los razonamientos del TS se desprende, el legislador no ha querido imponer la obligación de instaurar con carácter general y en todo caso un registro diario de la jornada de trabajo, sino tan solo en los específicos supuestos en los que así lo ha venido a disponer. Lo que lleva a concluir que si quisiera que ese mandato fuese general no lo habría limitado a situaciones especiales, «-... sino que lo habría implantado con carácter general en el art. 34 del ET -EDL 2015/182832 -...-».
De lo que resulta que el TS descarta la existencia de una obligación de carácter general que imponga a la empresa el deber de llevar un registro diario de la jornada en todo caso y circunstancia, para mostrarse en favor de entender que esa obligación ha de aplicarse restrictivamente a los singulares supuestos en los que viene exigido de forma expresa.
Un repaso de los mismos argumentos que emplea el TS para llegar a esa conclusión evidencia que su aplicación a lo dispuesto en el art.12.4 c ET -EDL 2015/182832 conduce a considerar que el registro de jornada a que se refiere ese precepto no es extensible con carácter general a cualquier contrato de trabajo a tiempo parcial, sino tan solo, en los supuestos de realización de horas extraordinarias y complementarias a que se refiere la norma.
En las precitadas sentencias del TS se razona y destaca que la obligación de llevar un registro de jornada no viene impuesta en el art.34 ET -EDL 2015/182832-, que regula con carácter general la jornada de trabajo, sino en el art.35-EDL 2015/182832 que se refiere específicamente a las horas extraordinarias, y por este motivo concluye que tal obligación solo es exigible cuando efectivamente se realicen horas extras.
En aplicación de este mismo razonamiento al art.12 ET -EDL 2015/182832-, es de ver que la obligación de llevar un registro diario de la jornada de trabajo no está dentro de las reglas generales que desgranan el régimen jurídico ordinario de esta modalidad de contrato, sino de manera específica y singular, en la letra c del aptdo. 4 del precepto, que se refiere de forma expresa y determinada a las horas extraordinarias y complementarias.
Solo en ese concreto y específico supuesto de realización de horas complementarias del art.12.4 letra c ET -EDL 2015/182832-, se dispone la obligación de registrar día a día la jornada de trabajo, utilizando para ello la expresión «A estos efectos, la jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrara día a día -...-», de la misma forma que así se hace en el art.35.5 ET, cuando dice que «A efectos del cómputo de horas extraordinarias -...-», lo que lleva al TS a entender que «Del tenor literal de esta disposición se deriva que la misma se refiere exclusivamente a las horas extras -...-».
Si trasladamos ese mismo criterio interpretativo al art.12 ET -EDL 2015/182832-, nos encontramos igualmente ante una situación jurídica en la que la imposición del registro de la jornada diaria de trabajo se impone en referencia y alusión al específico y singular sistema de control de las horas complementarias.
Y de igual manera que el TS acaba razonando «que dado el contexto en el que se ubica la norma debe entenderse que su finalidad es el control de la realización de horas extraordinarias, para evitar excesos con los que se sobrepasen los límites que establece, pero no implantar un control de la jornada ordinaria», este mismo argumento es trasladable para la supervisión del cumplimiento de los límites legales en materia de horas complementarias.
A lo que debemos añadir que en el supuesto del contrato a tiempo parcial, y conforme dispone el último párrafo del art.12.4 letra c ET -EDL 2015/182832-, la consecuencia jurídica anudada al incumplimiento de las obligaciones de registro es la de presumir celebrado a jornada completa el contrato de trabajo. Esta previsión tiene sentido cuando se ha pactado la realización de horas complementarias y no se lleva un adecuado control de las mismas, pero ofrece sin embargo un resultado desmedido cuando no existe dicho pacto, al elevar un mero incumplimiento formal a la categoría de elemento constitutivo de la presunción de fraude.
Podría sostenerse, en sentido contrario, que la llevanza de ese registro diario es el único modo de controlar y supervisar que no se realizan horas complementarias cuando no se ha pactado, o que no se exceden los límites legales en esta materia, pero recordemos que este mismo argumento sobre la realización de horas extraordinarias era el utilizado en las sentencias de la Audiencia Nacional que fueron casadas por las precitadas sentencias del TS.
Llegados a este punto debemos destacar la esencial relevancia que debe tener la aplicación en esta materia de las reglas de distribución de la carga de la prueba, que hacen recaer sobre la empresa la obligación de demostrar cual es la jornada de trabajo que efectivamente realiza el trabajador, pues como en aquellas sentencias del TS se acaba concluyendo «La solución dada no deja indefenso al trabajador a la hora de probar la realización de horas extraordinarias, pues a final de mes la empresa le notificará el número de horas extras realizadas, o su no realización, lo que le permitirá reclamar frente a esa comunicación y a la hora de probar las horas extraordinarias realizadas tendrá a su favor del artículo 217-6 de la LEC -EDL 2000/77463-, norma que no permite presumir la realización de horas extras cuando no se lleva su registro, pero que juega en contra de quien no lo lleva cuando el trabajador prueba que si las realizó», lo que resulta aplicable en sus mismos términos cuando se discute la realización de horas complementarias en el contrato de trabajo a tiempo parcial.
Creemos que estas admoniciones pueden ser suficientes para evitar el manifiesto abuso que sin duda se está haciendo de la contratación a tiempo parcial, pero queremos acabar con la misma invocación que hace el TS en aquellas sentencias, cuando reclama una «reforma legislativa que clarificara la obligación de llevar un registro horario y facilitara al trabajador la prueba de la realización de horas extraordinarias», por más que «-... esa obligación no existe por ahora y los Tribunales no pueden suplir al legislador imponiendo a la empresa el establecimiento de un complicado sistema de control horario -...-».
Mientras esta reforma legal no se produzca, e incluso una vez que pudiere haberse implementado -ya que lo realmente complejo es la efectiva supervisión de la correcta llevanza de ese registro-, abogamos por una rigurosa aplicación de las reglas sobre la carga de la prueba, como la mejor garantía de que las empresas se someten a los límites legales en una materia tan sensible como es la de garantizar el cumplimiento de la jornada máxima de trabajo aplicable en cada caso, conforme a la modalidad a tiempo completo o parcial del contrato.
Sobre la cuestión ahora planteada ya se ha pronunciado tangencialmente...
Sobre la cuestión ahora planteada ya se ha pronunciado tangencialmente, pero de forma clara, la sentencia de la Sala de lo Social del TS 23-3-17, sentencia 246/2017, rec 81/16 -EDJ 2017/30702-, que revoca la sentencia de la Audiencia Nacional en la que se condenaba a la empresa demandada a establecer un sistema de registro de la jornada diaria efectiva realizada por la plantilla, que permita comprobar el adecuado cumplimiento de los horarios pactados, tanto en el convenio sectorial como en los pactos de empresa que sean de aplicación.
Así es de ver que en la meritada sentencia del Tribunal Supremo al desgranar los argumentos por los que el Alto Tribunal niega la existencia de la obligación de registrar diariamente la jornada laboral, se dice que del tenor literal del art.35.3 ET -EDL 2015/182832 se desprende que la obligación del empresario de anotar -registrar se extiende sólo a las horas extraordinarias realizadas para lo que se apuntará el número de horas trabajadas cada día y se dará copia de esos apuntes al trabajador a final de mes, según que los pagos sean mensuales o tengan otra periodicidad. Y a continuación expone que esta interpretación literal se acompasa con los antecedentes históricos y legislativos que nunca impusieron una obligación del tipo que nos ocupa y añade que «Igualmente, esa interpretación es acorde con una interpretación lógico sistemática del precepto estudiado -se refiere al art. 35.3 ET-. En efecto, obsérvese que el deber de registrar la jornada laboral se contempla al tiempo de regular el legislador las horas extraordinarias -título del estudiado artículo 35 y no la jornada laboral ordinaria, el tiempo de trabajo, lo que es relevante por cuanto el diferente encabezamiento de cada artículo indica que el legislador constriñe el deber empresarial que nos ocupa al registro diario de las horas extras, por cuanto de ser otra su intención habría incluido esa disposición en el artículo 34 que regula la jornada ordinaria, lo que habría obligado al registro diario de toda la jornada laboral, lo que no ha hecho y, sin embargo, impone la sentencia recurrida.» Y a continuación indica que «Esta interpretación sistemática se ve avalada por lo dispuesto en el artículo 12-4-c del ET, sobre la obligación de registrar día y día y totalizar mensualmente todas las horas realizadas cada mes por el trabajador con contrato parcial y con obligación del patrono de entregar al operario un resumen mensual de las horas que trabaja obligándole a guardar esos resúmenes cuatro años -periodo de tiempo superior al de la prescripción del art. 59 del ET mandato innecesario si el legislador hubiese establecido la necesidad de registrar toda la jornada diaria, mediante un sistema que permita comprobar el cumplimiento horario pactado.»
Es decir, el Tribunal Supremo entiende que en la regulación del contrato de trabajo a tiempo parcial sí que se establece por el legislador la obligación de registrar diariamente la jornada laboral, obligación que extrae del tenor del art.12.4.c ET-EDL 2015/182832 y que en cambio dicha obligación no se impone respecto al contrato de trabajo a tiempo completo, al no reflejarse en el art.34 ET que regula la jornada laboral ordinaria.
Al hilo de lo expuesto resulta de interés señalar que la redacción dada al art.12 ET por el RDLeg 2/201, de 23 octubre -EDL 2015/182832 y en la que se sustenta la fundamentación jurídica de la sentencia del Tribunal Supremo a la que se ha hecho mención, difiere de la redacción dada al indicado precepto por el RDLeg 1/1995, de 24 marzo -EDL 1995/13475-, siendo precisamente los cambios introducidos con la nueva redacción del indicado precepto la que da pie al Tribunal Supremo para concluir que en el contrato de trabajo a tiempo parcial el legislador impone la obligación empresarial de registrar diariamente las horas trabajadas, aun cuando no se haya pactado la realización de horas complementarias.
En efecto, en la redacción del art.12 ET anterior -EDL 1995/13475 a la actual -EDL 2015/182832-, aparecía en la letra h del nº 5, sobre regulación de las horas complementarias, que «La jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias a que se refiere el apartado 5.» Mientras que ahora dicha obligación aparece en el nº 4 del art. 12 que es en el que se establecen las reglas por las que se rige el contrato a tiempo parcial, siendo dicho cambio de ubicación, el que lleva a afirmar a nuestro Alto Tribunal que en el contrato de trabajo a tiempo parcial se impone la obligación empresarial de registrar diariamente la jornada laboral realizada tanto si la misma comprende horas complementarias como si no.
Antes de dar por concluida la exposición tan solo hacer un apunte crítico a la doctrina jurisprudencial expuesta, en el sentido de que quizás el cambio de ubicación que efectúa el legislador a la hora de establecer la obligación empresarial sobre el registro diario de las horas en el contrato de trabajo a tiempo parcial, no obedezca al propósito del legislador de establecer dicha obligación en el referido contrato en todos los casos, es decir, tanto si se hacen horas complementarias como si no y ello porque en el aptdo. 4 del art.12 ET -EDL 2015/182832 en el que, como se ha dicho, se establecen las reglas del contrato a tiempo parcial, dentro del apartado c se establece en primer lugar la prohibición de realizar horas extraordinarias, salvo en los supuestos a los que se refiere el art.35.3, luego se hace referencia a las horas complementarias y se dice que la realización de las mismas se regirá por lo dispuesto en el apartado 5 y que en todo caso, la suma de las horas ordinarias y complementarias, incluidas las previamente pactadas y las voluntarias, no podrá exceder del límite legal del trabajo a tiempo parcial definido en el aptdo. 1 y tras establecer dicho límite se dice que «A estos efectos, la jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias a que se refiere el apartado 5». De modo que puede entenderse que el registro diario de la jornada de los trabajadores a tiempo parcial solo es obligatorio cuando por los mismos se realicen horas complementarias y a los efectos del control de que la suma de las mismas y de las ordinarias no supere el límite legal establecido para la jornada del contrato a tiempo parcial.
En la STS Sala 4ª Pleno, núm. 247, de 23-3-17, rec 81/16 -
En la STS Sala 4ª Pleno, núm. 247, de 23-3-17, rec 81/16 -EDJ 2017/30702-, sin ser la cuestión que se discute, ya que se debate tan solo sobre la obligación empresarial de establecer un sistema de registro de la jornada diaria efectiva que realiza su plantilla, existe un pronunciamiento, aunque lo sea por referencia, sobre tal obligación en los contratos a tiempo parcial, cuando razona que el art.35.5 ET -EDL 2015/182832-, establece que «A efectos del cómputo de horas extraordinarias, la jornada de cada trabajador se registrará día a día y se totalizará en el periodo fijado para el abono de las retribuciones, entregando copia del resumen al trabajador en el recibo correspondiente» y «su interpretación con arreglo a diferentes normas de hermenéutica nos muestra, del tenor literal de esta disposición que la misma se refiere exclusivamente a las horas extras, cual se deriva de la determinación literal de su fin -a efectos del cómputo de horas extraordinarias objeto que se cumple mediante el registro diario de la jornada realizada, sin que se deba olvidar que la expresión -la jornada -... se registrará día a día hace referencia a la necesidad de establecer un registro donde se anote, asiente o apunte, pues este es el sentido propio del término -registrará-. Pero la obligación del empresario de anotar -registrar se extiende sólo a las horas extraordinarias realizadas para lo que se apuntará el número de horas trabajadas cada día y se dará copia de esos apuntes al trabajador a final de mes, según que los pagos sean mensuales o tengan otra periodicidad.
Esta interpretación literal se acompasa con los antecedentes históricos y legislativos que nunca impusieron una obligación del tipo que nos ocupa, cual muestra la anterior redacción del ET en la materia y que en la Exposición de Motivos de las reformas del ET y del art.35.5 -EDL 2015/182832 que nos ocupa no se haya dicho nada al respecto.
Igualmente, esa interpretación es acorde con una interpretación lógico sistemática del precepto estudiado. En efecto, obsérvese que el deber de registrar la jornada laboral se contempla al tiempo de regular el legislador las horas extraordinarias -título del estudiado artículo 35 -EDL 2015/182832- y no la jornada laboral ordinaria, el tiempo de trabajo, lo que es relevante por cuanto el diferente encabezamiento de cada artículo indica que el legislador constriñe el deber empresarial que nos ocupa al registro diario de las horas extras, por cuanto de ser otra su intención habría incluido esa disposición en el artículo 34 que regula la jornada ordinaria, lo que habría obligado al registro diario de toda la jornada laboral, lo que no ha hecho, y, sin embargo, impone la sentencia recurrida. Esta interpretación sistemática se ve avalada por lo dispuesto en el artículo 12.4.c del ET, sobre la obligación de registrar día y día y totalizar mensualmente todas las horas realizadas cada mes por el trabajador con contrato parcial y con obligación del patrono de entregar al operario un resumen mensual de las horas que trabaja obligándole a guardar esos resúmenes cuatro años -periodo de tiempo superior al de la prescripción del art. 59 del ET, mandato innecesario si el legislador hubiese establecido la necesidad de registrar toda la jornada diaria, mediante un sistema que permita comprobar el cumplimiento horario pactado».
El art.12.4.c RDLeg 2/2015, de 23 octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores -EDL 2015/182832-, establece que los trabajadores a tiempo parcial no podrán realizar horas extraordinarias, salvo en los supuestos a los que se refiere el art.35.3 la realización de horas complementarias se regirá por lo dispuesto en el aptdo. en todo caso, la suma de las horas ordinarias y complementarias, incluidas las previamente pactadas y las voluntarias, no podrá exceder del límite legal del trabajo a tiempo parcial definido en el apartado 1 y a estos efectos, la jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias a que se refiere el aptdo. 5, debiendo el empresario, conservar los resúmenes mensuales de los registros de jornada durante un periodo mínimo de cuatro años y en caso de incumplimiento de las referidas obligaciones de registro, el contrato se presumirá celebrado a jornada completa, salvo prueba en contrario que acredite el carácter parcial de los servicios.
Con ese sentido obligatorio del registro de las horas ordinarias y complementarias, se han pronunciado también, distintas Salas de lo Social de Tribunales Superiores de Justicia, sobre la referida presunción.
Así la Sentencia de la Sala Social de la Comunidad Valenciana, sec 1ª, núm 3380, 21-12-17, rec 3202/17 -EDJ 2017/337776-, resumiendo el precepto, indica que «En todo caso, la suma de las horas ordinarias y complementarias, incluidas las previamente pactadas y las voluntarias, no podrá exceder del límite legal del trabajo a tiempo parcial definido en el apartado 1. A estos efectos, la jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias a que se refiere el apartado 5», presumiéndose, en caso de incumplimiento de las referidas obligaciones de registro, el contrato celebrado a jornada completa, salvo prueba en contrario que acredite el carácter parcial de los servicios. Finaliza afirmando que «En definitiva, en la sentencia de instancia se está aplicando indebidamente el art. 217 de la LEC -EDL 2000/77463-, precisamente por lo indicado en cuanto a que es la empresa la que lleva el control del trabajo y todas sus incidencias, entre ellas la fundamental de la duración de la jornada y ampliaciones o variaciones de la misma, así como de las horas extraordinarias. Por todo ello, y no habiéndose acreditado el carácter parcial de los servicios, el contrato del actor se presume a jornada completa».
La STSJ Asturias Sala de lo Social, sec 1ª, núm 488/18, 27-2-18, rec 2803/17 -EDJ 2018/47866-, declara que tras la reforma operada en el ET por el RDL 16/2013, de 20 diciembre –EDL 2013/245117 del art.12.4.c del mismo -EDL 2015/182832-, «la jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias a que se refiere el apartado 5. El empresario deberá conservar los resúmenes mensuales de los registros de jornada durante un periodo mínimo de cuatro años. En caso de incumplimiento de las referidas obligaciones de registro , el contrato se presumirá celebrado a jornada completa, salvo prueba en contrario que acredite el carácter parcial de los servicios» y «como declara la juzgadora a quo en el supuesto analizado constan aportados a los autos, dentro del ramo de prueba de la parte demandada, los expresados registros de las horas realizadas y los correspondientes resúmenes mensuales, firmados por el trabajador junto con la respectiva nómina de salarios, y tales resúmenes objetivan como constata la sentencia de instancia que la jornada del actor era de 20 horas semanales».
Otra de la misma Sala, sec. 1ª, núm 1104, 2-5-18, rec. 656/18 -EDJ 2018/90504-, señala que «el artículo 12.4.c ET -EDL 2015/182832-, al regular el contrato a tiempo parcial, establece la presunción discutida con términos claros cuando la empresa incumple la obligación de registro de la jornada impuesta. La finalidad es controlar que no haya excesos en esta materia. El tenor literal resulta suficientemente expresivo:
Y en el párrafo sexto regula las consecuencias del incumplimiento:
En ella se cita la sentencia ya indicada del TS 23-3-17 -rec 81/16 -EDJ 2017/30702-, dictada en Sala General que aunque no decide sobre la obligación de registro de la jornada en los contratos a tiempo parcial y sus consecuencias, sin embargo se alude al art.12.4 c ET -EDL 2015/182832 como una de las excepciones a la regla general de no ser exigible a la empresa la llevanza de un registro de la jornada laboral de sus trabajadores. «Corrobora, consiguientemente, la presunción iuris tantum del art. 12.4 c ET, que es de aplicación en el caso presente».
En la STSJ País Vasco Sala de lo Social, sec 1ª, núm 2429, 13-12-16, rec 2210/16 -EDJ 2016/282886-, se reitera tal doctrina, en un caso en el que la trabajadora «firmó con la demandada el 7 de noviembre de 2014 un contrato de trabajo a tiempo parcial de 20 horas semanales para trabajar como cocinera en el restaurante que regenta la demandada. En el hecho probado tercero se dice que la actora tenía fijado un horario de martes a domingo librando los lunes, prestando servicios de 10 a 13 horas de lunes a jueves y los fines de semana de 14 a 17 horas -por tanto debemos entender que también libraba los viernes-. Señala la empresa que a instancias de la propia trabajadora tuvo lugar una modificación en su contrato de trabajo que pasó de 20 a 15 horas semanales desde el 10 de marzo de 2015. Sin embargo del documento nº 2 b de la demandada sólo se desprende que con efectos del 10 de marzo de 2015 tuvo lugar una modificación en su contrato de trabajo pero no que fuera a instancia de la trabajadora ni que se redujera la jornada de la trabajadora en el sentido indicado. Por otra parte se ha probado que la empresaria no llevaba, según es preceptivo, un registro diario de la jornada realizada por la trabajadora, ni entregaba mensualmente a la misma el registro de la jornada, tal y como ya advirtió la Inspección de Trabajo. La consecuencia legal es por tanto la presunción de que la trabajadora presta servicios para la demandada a jornada completa, presunción -iuris tantum que admite prueba en contrario. Y la empresa no ha logrado destruir tal presunción para llegar a la conclusión de que la actora en efecto realizaba 15 horas a la semana».
La STSJ Andalucía, Sala de lo Social de Granada, sec. 1ª, núm. 2623, de 17-11-16, rec 2167/16 -EDJ 2016/274896-, hace referencia a un contrato a tiempo parcial, primero de duración determinada, de 20 horas semanales en jornada de mañana y/o tarde, convertido en contrato indefinido, a tiempo parcial, de cuatro horas diarias, se declara que «como ya ocurría en el primer contrato de trabajo suscrito entre las partes, en el segundo, la jornada de trabajo queda absolutamente abierta e indefinida, quedando su fijación y concreción en manos exclusivas del empresario, y precisamente esto es lo que quiere evitar la ley pues en tales circunstancias nos encontramos ante un contrato de trabajo que nominalmente es a tiempo parcial pero se desconoce cuándo se realiza la prestación de servicio. Precisamente para evitar esta indefinición el legislador ha introducido la presunción, pues lo que se pretende es que el trabajo a tiempo parcial esté perfectamente determinado y concretada la jornada de cada día de la semana para evitar los abundantes fraudes que se producen en este tipo de contratación. El legislador ha querido que la jornada quede determinada ab initio mediante un acuerdo equilibrado y concurrente de las partes, y en este caso no ha ocurrido así, lo cual implica que el contrato debe ser considerado a jornada completa, ex artículo 12.4.a del Estatuto de los Trabajadores -EDL 2015/182832-, a lo que ha de añadirse que dicha norma posibilita la prueba de que la prestación de servicios es a tiempo parcial, pero es el empleador quien debe soportar la carga de dicha prueba, y en este caso, no se han aportado elementos probatorios que contradigan la presunción. En efecto, la empresa no ha probado de manera fehaciente las horas de trabajo que la actora venía realizando y al no constar en el contrato la especificación de los momentos en que debería prestarse la relación laboral, esta se entiende -por mandato legal realizada a tiempo completo».
En todas estas sentencias se encuentra la conexión de resolver sobre procedimientos de despido, presumiendo la jornada completa o pactada, de los contratos de trabajo a tiempo parcial, en caso de incumplimiento de las referidas obligaciones de registro, tanto de horas ordinarias, como complementarias.
En el mismo sentido, en reclamación de cantidad, la STSJ Asturias, Sala de lo Social, sec 1ª, núm 2268, 10-10-17, rec 1662/17 -EDJ 2017/222256-, razona que «El actor suscribió contratos a tiempo parcial y no consta el registro horario al no presentarlo la empresa a pesar de la iniciativa procesal de aquél. Tal falta de constancia frustra el control pretendido con la norma y se equipara al incumplimiento de la obligación empresarial.
El Juzgado, sin embargo, olvidó la iniciativa probatoria del demandante y efectuó una distribución equivocada de la carga de la prueba, pues dada la obligación legal por parte de la demandada de registrar la jornada del actor, al ser un trabajador a tiempo parcial, e incumplida esa carga por la empresa debe concluirse que la presunción de jornada a tiempo completo no se ha desvirtuado. La consecuencia es el derecho del demandante al salario fijado para esta jornada». En el mismo sentido, STSJ Castilla-La Mancha, Sala de lo Social, sec 2ª, núm 329, de 23-3-15, rec 135/15 -EDJ 2015/33531-.
De forma contraria a todas las anteriores, resolviendo una reclamación de cantidad, por horas de exceso, en localización, en contrato a tiempo parcial, la STSJ de Asturias, Sala de lo Social, sec 1ª, núm 758, de 22-3-18, rec 24/18 -EDJ 2018/71843-, no presume, ante la falta de registro, por parte del empresario, día a día, totalizando mensualmente y entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, el resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias, que la trabajadora presta servicios para la demandada a jornada completa, presunción -iuris tantum que admite prueba en contrario, sino que declara que el incumplimiento de esta obligación no justifica por sí solo la realización de las horas complementarias, pues «la falta de registro de jornada no supone necesariamente la existencia de excesos horarios, cuya acreditación exige que el trabajador aporte indicios probatorios suficientes para demostrar la superación de la jornada. Se trata, como advierte la doctrina, de una prueba compleja y rigurosa, que corresponde al trabajador y que no puede presumirse -ni siquiera cuando ha existido inactividad de la contraparte si teóricamente existía la posibilidad de que la prueba de las mismas se hubiera realizado de otra manera» y así, hace descansar la carga de la prueba en el trabajador, cuando la falta de registro debe llevar a la aplicación de la presunción y si se presume la realización de la jornada a tiempo completo y se le retribuye por las horas dedicadas en jornada parcial, necesariamente se habrá realizado exceso de jornada.
De cualquier manera ya se ha expuesto, con esta última puntualización, lo que declara al respecto, la del Tribunal Supremo citada, que sin mayor precisión, no era el caso a resolver, señala tal obligación de registro, así como las de la mayoría de las Salas y el precepto estatutario comentado, hace referencia a la obligación de registro por parte de la empresa, en los contratos a tiempo parcial, tanto de las horas ordinarias, como de las complementarias, en el caso que estas se realicen, ello sin perjuicio de tener que acreditar el trabajador, si las reclama, la realización de horas complementarias en exceso de las pactadas por escrito, porque si bien la falta de registro de jornada no supone necesariamente la existencia de excesos horarios, dicha falta conlleva la aplicación de la presunción de trabajar a jornada completa.
La novedad que incorporó el art.1.Uno RDL 16/2013 –
La novedad que incorporó el art.1.Uno RDL 16/2013 –EDL 2013/245117-, en la redacción de la entonces letra h del aptdo. 5 del art.12 ET -EDL 2015/182832-, fue la obligación siguiente para el empresario: «la jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias».
El RDL 16/2013 –EDL 2013/245117 obligó a que, en los contratos a tiempo parcial, se distinguieran de manera expresa las horas ordinarias y las complementarias. También que, en caso de incumplimiento de las comentadas obligaciones de registro, el contrato se presumiera celebrado a jornada completa, excepto prueba en contrario que acreditara el carácter parcial de los servicios.
Tal previsión se encuentra ahora en el aptdo 4, letra c-, del art.12 del actual Texto Refundido del Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre -EDL 2015/182832-.
Es cierto que la nueva obligación de registro no ha dejado claro si debe realizarse siempre éste, con independencia de que no existan horas complementarias. Es decir, si también es obligatorio cuando solo se realicen horas ordinarias. Al encontrarse esta nueva obligación del registro de los resúmenes en la citada letra c -EDL 2015/182832-, dedicada a las horas complementarias, puede entenderse que no es obligatorio en el caso de que solo se realicen horas ordinarias.
Pudiera entenderse, por ejemplo, que, al prohibirse las horas extraordinarias -con alguna excepción en los contratos a tiempo parcial, cobra mayor relevancia la figura, en cierta forma sustitutiva de aquéllas, de las horas complementarias. A éstas se les atribuye, además, una mayor flexibilidad en su realización a través de una nueva posibilidad, la de que sin haber sido pactadas previamente, puedan realizarse por el trabajador siempre que así lo acepte de forma voluntaria.
Es cierto que la flexibilidad que se atribuye a este trabajo a tiempo parcial a través de la prolongación de la jornada mediante los dos tipos de horas complementarias, las pactadas y las voluntarias, aconsejaba, sin duda, dejar constancia de que el registro de la jornada debía incluir expresamente a las horas complementarias de manera diferenciada de las horas ordinarias.
Por ello, dada tal asimilación: horas extraordinarias-horas complementarias, y solo establecida la obligación, con carácter general, respecto a las extraordinarias -tal como ha interpretado la jurisprudencia-, pudiera también defenderse que, en el trabajo a tiempo parcial, solo cuando exista pacto respecto a las complementarias, debía reconocerse tal obligación de registro.
Creo, sin embargo que, pese a tales argumentos, e incluso prescindiendo de la ubicación en la norma, deba realizarse el registro y resumen de todas las horas, al margen de su naturaleza, por diversas razones.
El art.3.1 CC –EDL 1889/1 establece que «las normas se interpretan según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicados, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellos».
El criterio amplio -registro en todos los casos del contrato a tiempo parcial se atempera a la finalidad de tal novedad, ya que la nueva regulación supone un elemento trascedente de control, a través del cual, en caso de revisión de la documentación laboral -contratos de trabajo, partes de alta, baja, recibos, etc.-, se pueda contrastar el resumen entregado al trabajador con las horas declaradas en la cotización a la Seguridad Social. Si la finalidad de todo registro es procurar al trabajador un medio de prueba documental para acreditar la duración de la jornada, parece evidente que el registro de la jornada diaria es la herramienta, promovida por el legislador, para asegurar efectivamente tal finalidad y no puede interpretarse restrictivamente tal obligación. El registro diario de la jornada es el presupuesto que permite la contabilización de todas las horas que se hagan para deducir luego otras consecuencias.
Y afecta a un sector especialmente sensible, ya que el contrato de trabajo a tiempo parcial es el instrumento fundamental para la prestación de servicios retribuidos de estudiantes, de amos de casa, mujeres, en su mayoría, y pluriempleados, bien compatibilizando un trabajo a tiempo completo con el trabajo a tiempo parcial o compatibilizando, como sucede sobre todo en el sector del servicio doméstico y de limpieza de locales, varios trabajos a tiempo parcial. Las infracciones detectadas por la ITSS en esta materia han aumentado sensiblemente hasta ser la principal fuente de denuncias.
Por otro lado, la posición mayoritaria de la sentencia núm 246/2017 de 23 marzo -Recurso de Casación núm 81/16 -EDJ 2017/30702-, señalaba que «igualmente esta interpretación -la literal es acorde con una interpretación lógico sistemática del precepto estudiado», que viene «avalada -dice por lo dispuesto en el artículo 12-4-c del ET -EDL 2015/182832-, sobre la obligación de registrar día y día y totalizar mensualmente todas las horas realizadas cada mes por el trabajador con contrato parcial y con obligación del patrono de entregar al operario un resumen mensual de las horas que trabaja obligándole a guardar esos resúmenes cuatro años -periodo de tiempo superior al de la prescripción del art. 59 del ET-. Mandato innecesario, para la Sala, si el legislador hubiese establecido la necesidad de registrar toda la jornada diaria, mediante un sistema que permitiera comprobar el cumplimiento horario pactado.
Si bien se utiliza la excepción, obligación de registro en el trabajo a tiempo parcial, para excluir la regla general de la obligación de registro en todos los supuestos, se afirma en esta reciente jurisprudencia, quizás como -obiter dicta-, que tal obligación es indudable cuando se trata de trabajadores a tiempo parcial y, además, no se hace referencia al pacto de horas complementarias como único caso obligado de registro.
La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional ha dictado un Auto con fecha 19-1-18, núm 3/2018, rec 252/01 -EDJ 2018/1921-, en virtud del cual plantea cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea -TJUE para que clarifique si es conforme con la Directiva europea una normativa como la española, donde no cabe deducir que sea exigible para las empresas el establecimiento de un sistema de registro de la jornada diaria efectiva de trabajo para todos los empleados. No obstante, mientras no cambie la normativa o hasta que no se pronuncie el TJUE, si bien la empresa no está obligada a implantar un sistema de registro diario de la jornada, entiende la Audiencia Nacional que tal obligación no afecta en el caso de los trabajadores a tiempo parcial, para los que no ha habido cambios y sin que se establezca ningún matiz. Es decir, que la empresa sí está obligada en tal supuesto a registrar día a día su jornada de trabajo en todos los supuestos -art.12.4.c ET -EDL 2015/182832-.
Admite entonces la Audiencia Nacional, al plantear tal cuestión, «que el Tribunal Supremo, cuya doctrina reiterada complementa el sistema de fuentes del Derecho interno -art.1.6 del código civil –EDL 1889/1--, en Ss. de 23-3-2017 y 20-4-2.017 ha establecido que dicha obligación no puede declararse con arreglo a la normativa vigente, existiendo únicamente en los supuesto de los trabajadores a tiempo parcial -art. 12.4 E.T -EDL 2015/182832-, en el caso de que en la empresa se realicen horas extraordinarias -art. 35.5 E.T y en aquellos sectores de la actividad en que su legislación específica expresamente lo requiera».
Por otro lado, analicemos la nueva Instrucción 1/2017, de la Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social que tiene como objetivo adecuar el contenido de la anterior Instrucción 3/2016, en materia de registro de la jornada ordinaria a las citadas recientes sentencias dictadas por el Tribunal Supremo. Expresa como el Tribunal Supremo, entre otros argumentos, ha aclarado que la jornada ordinaria se regula en el artículo 34 ET -EDL 2015/182832-mientras que la obligación de registro se prevé en el artículo 35.5 ET relativo a las horas extraordinarias. Pero también nos recuerda que, para el caso de los contratos a tiempo parcial o determinadas modalidades especiales de contratación como los trabajadores móviles, los de la marina mercante o los ferroviarios, sí se impone al empresario la obligación de la llevanza del registro de la jornada ordinaria en la propia legislación.
Por ello, las normas sobre registro de la jornada en trabajadores a tiempo parcial, trabajadores móviles en el transporte por carretera, de la marina mercante o ferroviarios, no quedan afectadas por la doctrina del Tribunal Supremo, por lo que existe obligación de llevanza de los registros para estos trabajadores.
Al aparecer dicha obligación en la letra «c», del punto cuatro, del art.12 -EDL 2015/182832-, se puede interpretar, como decíamos, que el registro debe llevarse sólo si se realizan horas complementarias pero, si antes del RDL 16/2013 –EDL 2013/245117 los inspectores habían empezado a pedir los registros de jornada de los trabajadores parciales, ahora con más razón habrá que llevarlos, independientemente de si se hacen o no horas complementarias.
Por otro lado, la Dirección General de Empleo del Ministerio consideraba que las previsiones de registro de jornada de los contratos a tiempo parcial también se aplicaban al contrato a tiempo completo, por lo que las empresas tenían obligación de registrar la jornada y horario de todos sus trabajadores de forma incondicionada y no única y exclusivamente cuando realizaban horas extraordinarias. Descartada jurisprudencialmente esta segunda conclusión, nos quedamos, sin embargo, con la premisa inalterada, referida a los contratos a tiempo parcial y no condicionada a la existencia de un pacto de horas complementarias.
Atendiendo al tenor literal, la norma establece entonces una obligación de registro por parte del empresario en cuanto a la jornada de los trabajadores a tiempo parcial, que deberá registrarse día a día y totalizarse mensualmente, sin que se establezca distinción.
Y es que tal obligación sin matices también derivaría de un derecho del trabajador a la concreción de su jornada ordinaria, ya que no es un derecho reconocido de manera expresa en el art.4 LET -EDL 2015/182832-, pero sí un derecho derivado de una interpretación sistemática de la regulación estatutaria y convencional de la jornada de trabajo -Martínez Aso, Rojo Torrecilla-.
En conclusión, la obligación para el empresario de registrar y entregar al trabajador, juntamente con el recibo de salarios, un resumen de las horas realizadas cada mes, tanto ordinarias como las complementarias, se refiere a todos los contratos a tiempo parcial y no solo cuando exista un pacto de horas complementarias.
Tan solo un matiz. Tal como anticipábamos, la actual ubicación de tal obligación no es adecuada, ya que, si también debe realizarse el registro y resumen en todas las horas con independencia de su naturaleza, debería extraerse de esa letra c y colocarla en algún lugar que fuera común para la contratación a tiempo parcial.
El RDL 11/2013, de 2 agosto, para la protección de los trabajadores a ...
El RDL 11/2013, de 2 agosto, para la protección de los trabajadores a tiempo parcial y otras medidas urgentes en el orden económico y social –EDL 2013/141661-, introdujo una modificación en cuanto a la protección social de los trabajadores a tiempo parcial, en respuesta a sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea y Tribunal Constitucional que declararon la normativa anterior incompatible con los derechos a la igualdad y a la no discriminación por razón de sexo.
Y el RDL 16/2013, de 20 diciembre, de medidas para favorecer la contratación estable y mejorar la empleabilidad de los trabajadores –EDL 2013/245117-, ha reformado el marco regulador de los contratos a tiempo parcial reforzando las obligaciones formales de las empresas, pues ahora el art.12 ET -EDL 2015/182832 -en redacción que recuerda al art.35.5 del mismo texto legal respecto a las horas extraordinarias introduce la de que la jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias. La consecuencia legal del incumplimiento de la referida obligación de registro es la de que el contrato se presumirá celebrado a jornada completa, salvo prueba en contrario que acredite el carácter parcial de los servicios. El nuevo diseño normativo del contrato a tiempo parcial prohíbe de nuevo las horas extraordinarias -permitidas tras la reforma laboral de 2012 y establece una regulación escrita del pacto de horas complementarias.
La razón última de esta nueva regulación se encuentra en el incremento del uso de esta modalidad contractual durante los años más agudos de la crisis así como en la detección de un incremento del fraude en la contratación a tiempo parcial, contratándose menos horas que las realmente trabajadas, temiendo los trabajadores denunciar abusos por miedo a represalias y a perder el empleo, lo que perjudica también a la Agencia Tributaria y a la Seguridad Social, ya que la parte del salario correspondiente al exceso de la jornada no pactado es un rendimiento del trabajo no declarado y constituyen bases salariales no cotizadas a la Seguridad Social. Tan es así que la Instrucción 1/2015, de la Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social dispuso una serie de medidas para intensificar el control de la contratación a tiempo parcial.
Debemos dar respuesta a si la obligación que impone el art.12.4.c ET -EDL 2015/182832 de registrar día a día la jornada y de entregar copia al trabajador del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, es exigible en todo caso de contratación a tiempo parcial o solo cuando exista un pacto de horas complementarias.
Las horas complementarias pactadas, previstas para contratos con jornada a partir de 10 horas semanales, son aquellas cuya posibilidad de realización ha sido acordada como adición a las horas ordinarias establecidas en el contrato. Su marco normativo de referencia requiere pacto específico, expreso, escrito, celebrado inicialmente al estipular el contrato a tiempo parcial o con posterioridad al mismo. Pero no pueden imponerse las horas complementarias unilateralmente por el empresario. El pacto debe recoger el número de horas complementarias cuya realización puede ser requerida por el empresario, que no puede exceder del 30% de las horas ordinarias de trabajo objeto de contrato. Los convenios colectivos pueden establecer otro porcentaje máximo, que en ningún caso puede ser inferior al 30% ni exceder del 60% de las horas ordinarias contratadas. El trabajador puede negarse a su realización, pese a haber sido pactadas, sin que ello suponga incumplimiento laboral sancionable, y en su realización se deben respetar los límites legales de jornadas y descansos.
Si en el contrato a tiempo parcial concurre una categoría de trabajadores con condiciones extremadamente precarias y endebles, detectándose importantes bolsas de fraude, en las que los salarios muy reducidos se conjugan con una fuerte disponibilidad a las necesidades de la empresa, en una situación que se aproxima mucho al trabajo a llamada, en el que queda prohibido realizar horas extraordinarias y sujeta a limitaciones porcentuales de llevar a cabo horas complementarias, entendemos que cuando el art.12.4.d ET -EDL 2015/182832 dispone que «A estos efectos, la jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias a que se refiere el apartado 5», está imponiendo una obligación a las empresas de registro diario de jornada exigible en todo caso de contratación a tiempo parcial y no solo cuando exista un pacto de horas complementarias, erigiéndose en el mecanismo idóneo por voluntad del legislador de control, comprobación y supervisión de que no se defraudan los derechos de los trabajadores, de la Agencia Tributaria y de la Seguridad Social.
Es muy significativo en este orden de ideas que la STS 23-3-17, rec 81/16 -EDJ 2017/30702-, al sostener que la empresa no está obligada a llevar un registro de la jornada diaria de toda la plantilla para comprobar el cumplimiento de la jornada laboral y horarios pactados, haga mención a que cuando el legislador quiere un registro de toda la jornada laboral y el control horario lo dice expresamente, como sucede con el art.12.4.c ET -EDL 2015/182832-, sobre la obligación de registrar día a día y totalizar mensualmente todas las horas realizadas cada mes por el trabajador con contrato parcial y con obligación del patrono de entregar al operario un resumen mensual de las horas que trabaja obligándole a guardar esos resúmenes cuatro años -periodo de tiempo superior al de la prescripción del art. 59 del ET-.
Es verdad que, como hace notar autorizada doctrina, el art.12.4.c ET -EDL 2015/182832 bien pudo haber sido más preciso al regular la obligación de registro de la jornada de los trabajadores a tiempo parcial, pues nada se nos dice sobre cuál ha de ser la técnica del registro -si ha de ser electrónico o no-, qué contenido se ha de registrar, dónde debe encontrarse el registro y a disposición de quién. Es decir, no se define ni cómo, ni cuándo, ni quién debe hacer las anotaciones en el registro, pero los términos de redacción del precepto, a nuestro modo de ver, invitan a pensar esa obligación de registro es exigible en todo caso de contratación a tiempo parcial y no solo en el caso de existir pacto de horas complementarias. En una interpretación contextual y sistemática razonable parece que podemos concluir que cuando el art.12.4 c ET dice: «La jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día -...-», se refiere a tanto a trabajadores con jornada de horas ordinarias como con pacto adicional de horas complementarias.
Y es que esta obligación de registro es de todo punto necesaria para conocer la jornada que se está prestando delimitando su grado de cumplimiento y, en consecuencia, si se ha superado o no la jornada parcial, el número de horas complementarias o los límites de la jornada ordinaria para conceptuar el exceso como horas extraordinarias, -prohibidas para los trabajadores a tiempo parcial ya que, de no entenderse así, se colocaría a los trabajadores en una situación de indefensión.
Nótese, además, y para reforzar la conclusión a que hemos llegado, de obligación de registro diario de las horas trabajadas en todo caso de contratación a tiempo parcial, y no solo cuando exista un pacto de horas complementarias, una de las materias claramente relacionadas con la seguridad y salud de los trabajadores es la relativa a la ordenación del tiempo de trabajo y observancia de los límites existentes -Directiva 2003/88/CE, de 4 noviembre –EDL 2003/198134--, lo que conecta con el propio texto constitucional, cuando prescribe que los poderes públicos velarán por la seguridad e higiene en el trabajo y garantizarán el descanso necesario, mediante la limitación de la jornada laboral y las vacaciones periódicas retribuidas -art.40.2 Const –EDL 1978/3879--. Es el empleador quien debe realizar la prevención de los riesgos laborales mediante la integración de la actividad preventiva en la empresa y la adopción de cuantas medidas sean necesarias para la protección de la seguridad y la salud de los trabajadores -art.14.2 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales –EDL 1995/16211--. Nos movemos dentro de una materia claramente relacionada con la seguridad y salud de los trabajadores que exige establecer medidas eficaces para controlar los límites a la ordenación del tiempo de trabajo. Mal cabe cumplirse con la exigencia de evitar, evaluar y prevenir los riesgos derivados del exceso de jornada si el empleador no cumple con la obligación de registrar día a día la jornada de sus trabajadores contratados a tiempo parcial.
1. El planteamiento de la cuestión y la res...
1. El planteamiento de la cuestión y la respuesta. La cuestión planteada consiste en concretar si en el contrato a tiempo parcial, el registro de la jornada y la obligación de entregar copia al trabajador del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, únicamente es exigible cuando hay pacto expreso de realización de horas complementarias o en todo caso, esto es, sin perjuicio o en ausencia de dicho pacto, y se podría añadir, ante la ausencia también de efectiva realización de tales horas complementarias aunque se hubieran pactado.
Adelanto ya la respuesta. Esa obligatoriedad de registro de jornada por parte del empresario sólo nace cuando hay pacto expreso para la realización de horas complementarias.
Atisbamos varias pistas que orientan a una respuesta segura sobre la cuestión planteada.
2. La primera de las pistas argumentativas, quizá vinculada a la seguridad jurídica en el momento de dar una respuesta inmediata, es la pista jurisprudencial. La STS 23-3-17 -seguida por otra de 20-4-17 sienta la doctrina, con base en una interpretación literal, acorde a los antecedentes históricos y legislativos, de que la obligación del empresario de anotar o registrar se extiende sólo a las horas extraordinarias realizadas para lo que se apuntará el número de horas trabajadas cada día y se dará copia de esos apuntes al trabajador a final de mes, según que los pagos sean mensuales o tengan otra periodicidad. También el alto tribunal acude a una interpretación lógico sistemática del precepto y advierte: -a que el deber de registrar la jornada laboral se contempla al tiempo de regular el legislador las horas extraordinarias -art.35 ET -EDL 2015/182832- y no la jornada laboral ordinaria, el tiempo de trabajo, lo es que importante porque el diferente encabezamiento de cada artículo indica que la ley ciñe el deber empresarial que nos ocupa al registro diaria de horas extraordinarias, por cuanto de haber sido otra la intención del legislador habría incluido esa disposición en el art.34 ET que regula la jornada ordinaria , lo que habría obligado al registro diario de toda la jornada laboral, lo que desde luego no hace. Y -b añade la mencionada sentencia del Tribunal Supremo un explícito argumento de acogida: el criterio sistemático que sirve también para iluminar la pista de por qué, aunque sólo sea siendo la senda del criterio jurisprudencial, la no obligatoriedad del registro de jornada en el contrato a tiempo completo, encuentra su aval con la expresa referencia a lo dispuesto en el art.12.4.c ET -precepto que se nos somete a consideración en este foro sobre la obligación de registrar día y día y totalizar mensualmente todas las horas realizadas cada mes por el trabajador con contrato a tiempo parcial e igualmente, con la necesidad de llevar un registro para el control del tiempo de trabajo de los trabajadores móviles, de la marina mercante y de ferroviarios que establecen los art.10 bis, 5 y 18 bis 2 RD 1561/1995 sobre jornadas especiales de trabajo –EDL 1995/15657-, porque éstas vienen a reflejar que cuando la norma prescribe un registro de toda la jornada laboral y el control horario de la misma lo contempla expresamente.
3. El control horario, de lege data, sigue estando configurado como una «potestad empresarial» -Tolosa Tribino, César en La reciente doctrina del Tribunal Supremo sobre registro de jornada y sus efectos sobre las actuaciones de la Inspección de Trabajo-. El control horario forma parte de los controles empresariales -art.20.3 ET -EDL 2015/182832- que ni siquiera puede incluirse en la figura de la modificación sustancial de las condiciones de trabajo -STS 19-7-16-. Por eso, de ahí, en mi opinión, el rigor y precisión conceptual y dogmática de la decisión del Tribunal Supremo -Sala Social de sujetarse a la interpretación de la ley, del Estatuto de los Trabajadores, en su estricta originalidad -de origen de la norma orientada a vertebrar las posiciones jurídicas del trabajador y empresario en lo relativo al factor temporal en el ámbito del derecho de obligaciones en el contrato de trabajo, que le lleva a no extender la interpretación sobre la obligatoriedad del control de la jornada tentado por fines -aunque loables y pragmáticos no estás no están previstos en la norma, como pueden ser los que se dirigen a facilitar y dotar de efectividad la aplicación de la norma en su faceta sancionadora por parte del Estado a través de la Inspección de Trabajo -En este sentido, cfr. la reacción al criterio jurisprudencial aludido a través de Instrucción número 1/2017 de la Inspección de Trabajo-. Otra cosa es que de lege ferenda pueda ser conveniente, por razones de política preventiva del fraude llevar a cabo una reforma legislativa enderezada a facilitar al trabajador la prueba de la realización de las horas extraordinarias.
4. La obligatoriedad de ese control de exceso de jornada pactada presenta rasgos y una configuración legal diferenciada cuando estamos ante un contrato a tiempo parcial, por variadas razones: -1ª De entrada, el contrato a tiempo parcial debe formalizarse por escrito necesariamente, so pena de la presunción del contrato a tiempo completo. -2ª Debe mencionar el número de horas ordinarias y su distribución según lo previsto en el convenio colectivo. -3ª En cuanto a las horas extraordinarias, pese a que en su día fueron legalmente permitidas, se prohibieron expresamente, prohibición que no alcanza a las horas realizadas para prevenir o reparar daños extraordinarios -art.35.3 ET -EDL 2015/182832--. -4ª El art.12 ET subraya dos notas del trabajo a tiempo parcial: la igualdad de derechos del trabajador respecto del trabajo a tiempo completo y la voluntariedad, lo que determina esto último que el contrato a tiempo parcial sólo puede contratarse mediante acuerdo, sin que quepa la modificación unilateral –ni en particular la derivada del art.41 ET de un contrato a tiempo completo en otro a tiempo parcial -STS 7-10-11 y, con la excepción de motivos sociales prioritarios STJUE 15-10-14, asunto Mascellani -EDJ 2014/174266--. -5ª Sin embargo, tras la reforma operada por RDL 15/1998, el contrato a tiempo parcial permite las horas complementarias adicionales a la jornada ordinaria pactada. Estas horas complementarias: -a exigen un previo pacto escrito entre trabajador y empresario -b la suma de la horas ordinarias y complementarias, incluidas las previamente pactadas y las voluntarias ofertadas por el empresario, no puede superar la jornada ordinaria de un trabajador a tiempo completo comparable. -6ª La STS 11-6-15 puntualiza: -a que cuando un trabajador contratado a tiempo parcial realiza efectivamente una jornada superior a la pactada, y ese exceso no pueda ser calificado como tiempo u hora -complementaria-, bien sea porque tal cuestión esté fuera de discusión, bien sea porque no se hayan cumplido los requisitos previstos al efecto, todo lo que supere en esa materia el contenido del pacto, constituyen horas extraordinarias y como tal han de ser retribuidas, al margen o con independencia de la prohibición legal para efectuarlas y -b cuando los excesos de jornada se producen en un contrato -el -a tiempo parcial- que contempla ya una jornada sensiblemente inferior a la máxima ordinaria, respecto al que la propia ley -el art.12 ET prevé la posibilidad de realizar horas por encima de las pactadas, pero las califica y regula minuciosamente con un régimen jurídico distinto y muy riguroso, carece de sentido que esos excesos pudieran tener también, como referencia, la misma jornada máxima legal, porque de ser así quedaría vacía de contenido la propia regulación de las horas complementarias que, cumplieran o no las reglas del art.12.5 ET, obtendrían el mismo tratamiento retributivo que el de las ordinarias.
5. Hechas las precedentes consideraciones, el art.12.4 c y 12.5 ET -EDL 2015/182832 estamos en condiciones para afirmar que se erige también en una pista legal segura para dar respuesta a la cuestión. La amplitud, detalle y rigor en las consecuencias del incumplimiento del régimen jurídico de las horas complementarias pactadas y de las voluntarias aceptadas por el trabajador previa oferta del empresario, y, en particular, el control riguroso de las horas ordinarias y complementarias realizadas mediante un registro diario y mensual estricto y sancionado el incumplimiento empresarial con la presunción de que el contrato se ha celebrado a tiempo completo salvo prueba en contrario, singularizan y refuerzan los instrumentos de protección y ponen límites a la potestad empresarial del control horario. Es lógico que sea así a fin por una doble razón: en primer lugar por una consideración de tutela individual de los derechos del trabajador que aconseja establecer en la ley mecanismos reforzados de protección en favor del trabajador cuando se trata de un contrato a tiempo parcial a fin de preservar la nota esencial de la voluntariedad en el contrato de trabajo a tiempo parcial y en segundo término, por una razón de política de empleo inspirada en una idea de estabilidad en el empleo, puesto que en el contrato a tiempo parcial el riesgo de precarización del empleo es mayor.
6. Los criterios gramatical y el lógico-sistemático aplicados a la lectura del art.12 ET -EDL 2015/182832 en la cuestión que nos ocupa, conducen a la conclusión de que no existe obligación empresarial de control de horario cuando no se realizan horas complementarias, se entiende, que por ley, previamente pactadas.
-1ª En primer lugar la letra a del aptdo.4 art.12 ET -EDL 2015/182832-, no ha sufrido variación sustancial como consecuencia de la reforma operada por el RDL 16/2013 –EDL 2013/245117-, puesto que tanto en su anterior redacción como en la actual, obliga a que en el contrato de trabajo a tiempo parcial figuren «el número de horas ordinarias de trabajo al día, a la semana, al mes o al año contratadas, así como el modo de su distribución -...-». Esto es, tanto antes del RDL 16/2013 como después del mismo, el número de horas ordinarias y su concreta distribución deben constar en el contrato de trabajo que necesariamente ha de formalizarse por escrito.
-2ª Cuando el art.12.4.c -EDL 2015/182832 dispone por una parte que «La realización de horas complementarias se regirá por lo dispuesto en el apartado 5» por otra parte que «En todo caso, la suma de las horas ordinarias y complementarias, incluidas las previamente pactadas y las voluntarias, no podrá exceder del límite legal del trabajo a tiempo parcial definido en el apartado 1.» y finalmente precisa que «A estos efectos, la jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias a que se refiere el apartado 5», no puede llevarnos a concluir que en todo caso, el control de registro de horas tanto ordinarias como complementarias -se hayan pactado o pactadas no se haya realizado resulte obligatorio para la empresa. Solo es obligatorio dicho control cuando esas horas complementarias efectivamente se realicen.
-3ª Sosteniendo esta tesis, la sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia núm 6042/2016, 24-10-16 -EDJ 2016/204186 aporta dos argumentos decisivos al respecto: -a en el contrato a tiempo parcial, el régimen de control horario ante la ausencia de realización en un mes concreto de horas complementarias -ni pactadas ni voluntarias-, la expresión en el registro de jornada de las horas realizadas, sería plenamente coincidente con lo inicialmente pactado como horas ordinarias en el contrato, y no solo sería redundante e innecesario, sino que generaría una carga administrativa adicional para las empresas que no , una justificación razonable, puesto que nada aportaría en términos de un eventual control de jornada por parte de la Inspección de Trabajo o por parte de los Tribunales del Orden Social. Y -b la ubicación en la norma de la regla de la letra h-, lo es en el aptdo. 5 del art.12 -EDL 2015/182832-, que se encuentra dedicado específicamente a la definición y reglas de aplicación de las horas complementarias. No se encuentra tal regla en el aptdo. 4 del art.12 ET, que ahí sí, se encuentra referido a las reglas generales del contrato a tiempo parcial. El registro de jornada diario cuando no se realiza hora complementaria alguna no solo no aportaría dato distinto de los reflejados en el propio contrato de trabajo a tiempo parcial, sino que además, realizando una interpretación sistemática de la norma en función de la ubicación de la regla, parece que esta última se incardina dentro de la regulación de las horas complementarias, de tal manera que, en ausencia completa de estas horas complementarias, decaería la obligación de llevar un registro de la jornada ordinaria inicialmente pactada.