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Timestamp: 2018-07-18 10:39:15
Document Index: 244048070

Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'artículo 116', 'artículo 147', 'artículo 180', 'artículo 46', 'artículo 7']

Baja por Accidente Trafico Murcia
febrero 12, 2015 Salvador Pino	Deje un comentario
Baja por accidente de tráfico Murcia
Los accidentes de tráfico pueden tener muchas repercusiones añadidas a las ya de por sí complejas situaciones derivadas de las indemnizaciones generadas por los daños materiales y las lesiones, tengan aquéllas o no una procedencia de causa penal o meramente civil. Así, un trabajador en excedencia y sin ingresos cobró la indemnización por una baja por un accidente de tráfico en Murcia.
En términos generales, las indemnizaciones económicas derivadas de los accidentes de tráfico tienen su respuesta legal, entre otras normas básicas, en la Ley del Contrato de Seguro. En términos especiales, las cuantías y términos de las indemnizaciones están desarrolladas de forma extensa en la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor y en sus anexos, donde figuran los baremos económicos aplicables.
Siguiendo en el ámbito civil, por la vía del artículo 1.902 del Código Civil se extraen las responsabilidades extracontractuales aplicables a los accidentes de tráfico, en el caso de que el conductor de un vehículo sea el responsable del mismo y haya actuado con culpa o negligencia en el siniestro, y siempre que no esté cubierto el perjudicado por la póliza de seguro obligatorio.
Responsabilidad extracontractual en baja por accidente tráfico Murcia
Los casos en los que se invoca la intervención del artículo citado de la responsabilidad extracontractual suelen, de común, tener relación con personas perjudicadas por el accidente en cuestión, pero que no son los ocupantes ni los conductores de los vehículos siniestrados. Suelen ser, por el contrario, según los datos de que dispongo como abogado de accidente de tráfico, peatones o ciclistas la mayor parte de las veces.
De forma paralela, las responsabilidades que puedan derivar de un accidente de tráfico que trae causa de una actividad tipificada como delito tienen su anclaje en el Código Penal, en el bloque de artículos de delitos contra la seguridad vial, entre el 379 y el 385. Los delitos aquí relacionados son castigados con pena de prisión de hasta 5 años, multa de hasta 24 meses y privación del permiso de conducción de hasta 10 años.
Buena parte de los accidentes de tránsito, si naturalmente hay motivo para ello y la petición al juzgado correspondiente es procesalmente razonable, se dirigen por una doble vía indemnizatoria. Primero la penal, porque hallada culpable una persona en el procedimiento penal lo será también civilmente, según establece el artículo 116 del Código Penal.
Si, además, hay lesiones físicas o psíquicas, la vía de invocación para resarcirse de los daños causados por el accidente es el artículo 147 del mismo cuerpo legal. Este precepto es la clave de bóveda para que, una vez acogidas por el juez las bases de una denuncia por accidente de tráfico, en su caso, puedan evaluarse y pagarse con posterioridad las lesiones y secuelas generadas.
Si el juez acoge en su sentencia la tesis de que si un conductor es responsable de un delito tipificado en el Código Penal también lo será civilmente, éste tendrá la obligación de costear la indemnización por el accidente de tráfico y todos los daños causados, ya sea directamente o por medio de la aseguradora del vehículo o del Consorcio de Compensación de Seguros, según sea el caso.
En términos generales, las indemnizaciones por daños y perjuicios se desdoblan en el pago de los días de hospitalización y baja, ya sea impeditiva o no impeditiva (esto es, que pueda o no ir a trabajar, respectivamente), así como las indemnizaciones de las secuelas por el accidente de tráfico, los daños materiales y los intereses de demora. Éstos se generan a partir del tercer mes desde que se haya producido el suceso si no han sido abonadas las cantidades correspondientes.
Baremos indemnizatorios
El baremo incluido en el anexo de la citada ley de Responsabilidad Civil y Seguro de Circulación, después de haber sido aplicadas sus respectivas actualizaciones anuales a través del IPC, establece la forma de calcular la indemnización por accidente de tráfico.
Cada día de hospitalización supone el pago de 71,84€ diarios; por cada día impeditivo otros 58,41€ y finalmente, por cada jornada no impeditiva (acudir a rehabilitación, por ejemplo), 31,43€ por día.
Además, existen otros factores de corrección, como el salario de la persona perjudicada por el accidente. El tramo mínimo aplicable, que supone un incremento del 10% sobre todos los conceptos antes descritos, está fijado en un umbral de ingresos anuales de hasta 28.758€.
Esta diferencia cuantitativa, basada en los criterios utilizados para medir económicamente la responsabilidad patrimonial en un accidente, fue la que se tomó como núcleo fundamental de la demanda presentada en octubre de 2014, a instancia de Alejandro M. M. Su interés se basaba en qué hacer tras su accidente y en saber y reclamar la indemnización por una posible baja por accidente de tráfico en Murcia.
El siniestro, en el que mi cliente era peatón, ocurrió en la Gran Vía, en la madrugada de un sábado. No llovía y ya era totalmente de día. El conductor de un coche se empotró contra otro en plena calle, al saltarse uno de ellos un cruce regulado por semáforos. En total ocupaban los coches siete personas, incluyendo a los dos conductores.
Tras el impacto, al salir de los vehículos ocupantes y conductores se enzarzaron en una acalorada discusión propia de estos accidentes. Uno de los conductores, el que para los efectos de este asunto no tiene relevancia, no aplicó el sistema de retención con el freno de mano o con el freno motor, y el coche se deslizó hasta una parte de la acera en la que estaba mi cliente comprando un ramo de flores.
El coche, a escasa velocidad, impactó contra Alejandro M. M., arrollándolo por completo, quedando aquél debajo del vehículo. El resultado aparente eran múltiples erosiones y quemaduras en rostro y cuerpo, además del destrozo de la ropa que llevaba puesta.
Fue evacuado en ambulancia hasta un hospital privado. Allí se le diagnosticó, sin embargo, rotura de tabique nasal, esquince de rodilla y fractura parcial del tobillo, con rotura de ligamentos del talón de Aquiles.
En el atestado policial oportuno se recogieron los datos del accidente. Ninguno de los conductores dio positivo en la prueba de alcoholemia. Una de las ocupantes también fue hospitalizada de formas preventiva por un ataque de ansiedad tras al accidente.
Alejandro M. M. permaneció hospitalizado 9 semanas. No estuvo de baja laboral, sino médica, puesto que estaba en situación de excedencia para cuidar a uno de sus hijos pequeños, aquejado de una dolorosa enfermedad. Tenía una pequeña secuela en el tobillo afectado por el accidente y necesitaba el auxilio de un bastón para desplazarse.
Mi cliente llevaba en situación de suspensión de empleo algo más de dos años, de un máximo de tres que había solicitado en su empresa. No es la especialidad de un abogado experto en accidentes de tráfico, pero sí debe tenerse en cuenta que un buen asesor jurídico debe acreditar una amplia y profunda formación multidisciplinar.
Una vez recuperado decidió acudir al despacho en que trabajo y me dio instrucciones precisas para que reclamase cuanto fuese posible por el siniestro de tráfico en el que él se había visto involucrado. En el propio centro hospitalario había recibido la visita del abogado de la compañía aseguradora, pero rechazó la opción de acogerse a esta asistencia letrada.
El cálculo que hice para reclamar daños y perjuicios fue de 11.200€, en referencia a los días hospitalizado y los días de baja médica. La aseguradora sólo quería pagar la parte del importe más baja, alegando que al no trabajar no tenía derecho a cobrar el citado efecto corrector, que incrementa la cuantía en un 10% al menos.
No obstante, la jurisprudencia ha establecido que el factor de corrección mínimo por los ingresos de la persona afectada por un accidente de tráfico debe aplicarse por defecto a todas las personas en edad de trabajar, estén o no en un trabajo de forma efectiva, situación que era la de Alejandro M. M., aunque efectivamente en ese momento estuviese en situación de excedencia y no tuviese ingresos desde hacía algo más de dos años.
Es preciso señalar que el artículo 180 de la Ley General de la Seguridad Social y el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores establecen que si el trabajador está en situación de excedencia por motivo de cuidado de uno de sus hijos, como era el caso, equivaldrá a la cotización efectiva en la Seguridad Social a efectos de jubilación o incapacidad permanente, entre otros supuestos.
De modo que Alejandro M. M, a pesar de estar en situación de excedencia y no teniendo ingresos efectivos, sí que al menos estaba cotizando debido a su situación especial.
Así las cosas, planteada la demanda, la reclamación no fue atendida extrajudicialmente en su totalidad por la compañía aseguradora responsable de cubrir los daños, pero sí que aceptó el pago de 10.300€, cifra levemente inferior a la solicitada inicialmente, y que el despacho y el afectado sí consideraron aceptable.
Además, finalmente, un apunte tributario: Alejandro M. M. no tendrá que declarar ese dinero, al estar exento de tributación, según el artículo 7 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
(Cuento con clientes de toda la provincia: San Javier; Alcantarilla; Caravaca de la Cruz; Totana; etc…)