Source: http://estaraldia.es/noticiasde/terrorismo/7/
Timestamp: 2020-08-15 01:58:00
Document Index: 251428196

Matched Legal Cases: ['artículo 18', 'artículo 18', 'artículo 23', 'artículo 23', 'artículo 18', 'artículo 22', 'artículo 18', 'artículo 23']

Con la aprobación de un Código Civil y de la moción instando a promulgar una Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong , este jueves concluye la Asamblea Popular, reunión anual del Parlamento orgánico del régimen chino. Retomada tras su suspensión en marzo por la epidemia del coronavirus, pero acortada de dos a una semana, finaliza con la rueda de prensa del primer ministro, Li Keqiang, que será por videoconferencia para evitar riesgos de contagio. Aunque esta es la única comparecencia del año en que el primer ministro responde a los periodistas, todas las preguntas han sido pactadas para eliminar las más problemáticas. La Asamblea instará a su Comité Permanente a promulgar una Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong que, introducida en el Anexo III de su mini-Constitución sin pasar por el Parlamento local, penará la subversión, la secesión, el terrorismo y las intromisiones extranjeras. La norma propuesta prevé establecer en Hong Kong oficinas de la seguridad pública china, algo que horroriza a los habitantes de la ciudad por su fama de intimidar y hacer «desaparecer» a los disidentes en el continente, donde la Policía puede retener legalmente a los sospechosos hasta seis meses para interrogarlos sin pasar por un tribunal. Advertencia del ministro de Defensa Aunque la legislación de la excolonia compete a su propio Parlamento por el principio «un país, dos sistemas», que otorga a la ciudad autonomía y más libertades que al resto de China, Pekín sí tiene potestad para promulgar directamente ciertas normas. De acuerdo con el artículo 18 de la Ley Básica, las regulaciones nacionales se pueden incluir en su Anexo III cuando se refieran a la defensa, asuntos exteriores y «otras cuestiones fuera de los límites» de su Gobierno regional. Este miércoles, y en plena escalada de tensión verbal con Washington, el ministro de Defensa chino, el general Wei Fenghe, advirtió de que «EE.UU. ha intensificado nuestra supresión y contención desde la epidemia y la confrontación estratégica ha entrado en un periodo de alto riesgo», según recoge el periódico «South China Morning Post».
Escalada retórica de China antes de desvelar este jueves la controvertida Ley de Seguridad Nacional que le quiere imponer a Hong Kong sin pasar por su Parlamento autónomo, lo que ha reactivado la revuelta reclamando democracia en la excolonia británica. Ante las represalias de Estados Unidos por esta nueva ley, que considera una violación del principio de «un país, dos sistemas» que rige en Hong Kong, Pekín enseña los dientes. Demostrando que ambas superpotencias viven el peor momento de sus siempre difíciles relaciones, agravadas por la catástrofe del coronavirus, el ministro de Defensa chino, el general Wei Fenghe, advirtió este miércoles de que «EE.UU. ha intensificado nuestra supresión y contención desde la epidemia y la confrontación estratégica ha entrado en un periodo de alto riesgo», informa el periódico «South China Morning Post». Avisando al Ejército Popular de Liberación de que «debemos fortalecer nuestro espíritu de lucha, atrevernos a pelear y ser buenos en el combate», así lo dijo en la Asamblea Nacional Popular, la reunión anual del Parlamento orgánico del régimen, que concluye este jueves. Su llamamiento se une al de otros altos cargos militares e incluso al del presidente Xi Jinping, quien el miércoles ordenó al Ejército estar preparado para el combate. «Es necesario explorar modos de entrenamiento y prepararse para la guerra porque los esfuerzos para controlar la epidemia se han normalizado», señaló Xi en un encuentro con oficiales durante la Asamblea, según recoge la agencia estatal Xinhua. En su caso se refería a las «amenazas para la seguridad por parte de las fuerzas independentistas de Taiwán», la isla separada de China cuya soberanía reclama Pekín, pero sus palabras revelan el endurecimiento de su discurso por las crecientes tensiones con la Casa Blanca. Aunque el régimen ha renunciado a fijar su habitual objetivo de crecimiento económico por culpa del coronavirus y ha metido tijera a sus presupuestos, los gastos militares han subido este año un 6,6 por ciento. Con una dotación oficial de 1,17 billones de yuanes (163.000 millones de euros), es la partida más baja desde hace dos décadas, pero sigue siendo considerable en medio de los actuales recortes por la epidemia. Pekín lo justifica por la arrolladora reelección en Taiwán de la presidenta Tsai Ing-wen, cuyo discurso soberanista y sus compras de armamento a EE.UU. son aprovechadas por el régimen del Partido Comunista para elevar su retórica militar. A Taiwán, las disputas territoriales en el Mar del Sur de China y la guerra comercial con EE.UU. se suma ahora la Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong, que penará la subversión, la secesión, el terrorismo y las injerencias extranjeras. Con la revuelta en la antigua colonia británica avivada por dicho proyecto de ley, este miércoles se vivió una nueva jornada de incidentes. El motivo fue otra ley, la de respeto al himno chino, que empezó a debatirse en el Parlamento de Hong Kong para acabar con los cada vez más frecuentes agravios que sufre, sobre todo en los partidos de fútbol. Dicha normativa prevé penas de hasta tres años de cárcel y multas de 50.000 dólares de Hong Kong (5.800 euros) para quien insulte o silbe la «Marcha de los Voluntarios». Incidentes y detenidos Con 3.000 antidisturbios y la sede del Consejo Legislativo (Legco) fortificada con pesadas barreras de dos metros llenas de agua, el fuerte despliegue policial abortó el cerco al que había llamado la oposición demócrata para sabotear la tramitación de la ley, que se desarrollará durante cuatro sesiones. Pero la presencia de los agentes no impidió que hasta el anochecer estallaran incidentes en varios puntos de la ciudad, desde el distrito Central hasta la zona comercial de Causeway Bay y el barrio popular de Mong Kok. En total, y según la radiotelevisión pública RTHK, hubo más de 360 detenidos, entre los que figuran hasta escolares uniformados, ya que este miércoles era el primer día de clase en los institutos después de cuatro meses suspendidas por el coronavirus. Tal y como mostraron sus imágenes, durante todo el día se repitieron los incidentes y los antidisturbios dispersaron las concentraciones con pelotas de espray de pimienta y practicando numerosos arrestos. Con edades comprendidas entre los 14 y los 40 años, algunos de los detenidos portaban cócteles molotov, palos o barras que podían usar como armas, cascos, gafas y máscaras. Además de protestas callejeras, los manifestantes intentaron ralentizar el tráfico conduciendo muy despacio en uno de los túneles que conecta la isla de Hong Kong con la península de Kowloon y bloquearon las puertas del metro para interrumpir su servicio. Tras la vuelta de las protestas, prosigue otra semana de lucha que continuará el domingo con la manifestación en recuerdo de la matanza de Tiananmen, que no ha sido autorizada por la Policía pero volverá a sacar a la multitud a la calle. Mientras tanto, y a pesar de los intentos de la oposición por retrasar el debate con varias mociones que fueron rechazadas, el Parlamento empezó a discutir la ley para prohibir que los hongkoneses silben el himno nacional de China. Gracias a la mayoría del Gobierno, se espera su aprobación para el 4 de junio, que será otra jornada movida porque se cumplen 31 años de Tiananmen.
La decisión del régimen chino de imponer una Ley de Seguridad Nacional a Hong Kong sin pasar por su Parlamento autónomo no solo ha desatado una batalla política y social, como se vio en las protestas del domingo, sino también legal. En pleno debate sobre si esta decisión viola el principio de «un país, dos sistemas» que rige en la excolonia británica, su Colegio de Abogados cuestiona la potestad de Pekín para incluir dicha normativa en el Anexo III de la Ley Básica, mini-Constitución de la ciudad, como pretende. «El borrador revela una serie de aspectos preocupantes y problemáticos», asegura en un comunicado el Colegio de Abogados, que analiza sus fundamentos jurídicos. Amparándose en el artículo 18 de dicha mini-Constitución, la Asamblea Nacional Popular (Parlamento orgánico del régimen chino) aprobará el jueves una moción instando a su Comité Permanente a redactar una ley contra la secesión, subversión, terrorismo e injerencias extranjeras en Hong Kong. Según ese artículo, Pekín puede incluir directamente su legislación nacional en cuestiones de defensa, asuntos exteriores o que estén fuera de los límites del Gobierno regional. Pero el Colegio de Abogados recuerda que el artículo 23 de la Ley Básica establece que Hong Kong deberá legislar sus propias normas sobre la traición, secesión, subversión y en relación con las interferencias extranjeras. «La Ley de Seguridad Nacional, como está propuesta en su borrador, parece contener asuntos cubiertos por el artículo 23 de la Ley Básica y está dentro de la autonomía de la Región Administrativa Especial de Hong Kong promulgar sus leyes correspondientes», reza el comunicado. Recordando que dicha misión corresponde al Consejo Legislativo (Legco) en virtud de los artículos 66 y 73 (1) de la Ley Básica, el Colegio de Abogados concluye que «parece que el Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular no tiene poder para añadir la Ley Nacional de Seguridad de Hong Kong en el Anexo III a través del mecanismo del artículo 18». Además, el comunicado expresa sus dudas sobre la decisión del Gobierno central de establecer en Hong Kong «órganos de la seguridad nacional». Tal y como recoge, «no está claro cómo esta disposición cumplirá el artículo 22 (1) de la Ley Básica, que establece que ningún departamento del Gobierno central puede interferir en asuntos que Hong Kong administra por su cuenta de acuerdo a la ley». Independencia judicial De igual modo, el Colegio de Abogados critica que, según el borrador de la polémica ley, «los órganos administrativos, legislativos y judiciales de Hong Kong deben prevenir, detener y castigar los actos que pongan en peligro la seguridad nacional». A su juicio, «la referencia a ?los órganos judiciales? da a entender que la judicatura de Hong Kong será ordenada a actuar de un modo particular». Frente al papel de los tribunales en China, que están al servicio del régimen del Partido Comunista, el comunicado recuerda que «la independencia judicial es la piedra angular del éxito de Hong Kong y no debería ser minada». Por último, el Colegio de Abogados alerta de que la propuesta de Pekín «ha causado profunda inquietud en la comunidad local e internacional» y advierte de que «no hay seguridad de que cumpla con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos» de la ONU. En este sentido, recuerda que, cuando el Parlamento local quiso promulgar por primera vez una Ley de Seguridad Nacional en 2003, 2hubo una auténtica y generalizada preocupación de que infringiera los derechos políticos y civiles de los hongkoneses, incluidas la libertad de expresión y de Prensa». En aquel entonces, rememora el comunicado, «la propuesta fue retirada tras una extensa consulta y una vehemente oposición». Pero, ahora, Pekín pretende que dicha ley entre en vigor por promulgación del Gobierno de Hong Kong en lugar de por legislación de su Parlamento, por lo que «no hay seguridad de que haya una consulta pública». Para el Colegio de Abogados, «esto no tiene procedentes» porque «al público se le debe permitir la oportunidad de considerar y debatir apropiadamente las propuestas de leyes que afecten a sus derechos y obligaciones personales».
El régimen de Nicolás Maduro ha ordenado a través del fiscal general Tareck William Saab declarar como «organización terrorista» al partido Voluntad Popular (VP), fundado por el presidente interino Juan Guaidó y Leopoldo López, para eliminarlo e inhabilitarlo políticamente. El fiscal Saab anunció que introdujo ante la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia un recurso para determinar si VP es «una organización terrorista y si es susceptible de sanciones por este motivo». En su presentación mediática, Saab acusó a los dirigentes de VP de hacer un negocio y «agredir al pueblo» con las protestas. También responsabilizó a la formación, fundada hace once años, de «presionar a la empresa norteamericana AT&T para pedir a EE.UU. que impidiera que los buques iraníes llegaran al país para traer gasolina y aditivos». En su exposición de motivos, el fiscal señaló que «cuando hablamos de falta de alimentos ya sabemos quiénes son los responsables, los factores de la extrema derecha que han alentado el bloqueo contra nuestro país (?) a las empresas que nos entregaban aditivos para combustible en negocios lícitos las persiguieron y amenazaron». Maduro pidió al brazo jurídico del régimen chavista «declarar al partido Voluntad Popular como una organización criminal con fines terroristas« y que, como consecuencia, sea disuelta en base a lo establecido en la Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones a fin de «garantizar la paz de la República». La presidencia interina de Juan Guaidó, quien se retiró de VP para mantener la autonomía política en su cargo, rechazó la intención de Maduro de inhabilitar al partido. Por su lado Leopoldo López, coordinador nacional de VP y Comisionado Presidencial del Centro de Gobierno de Guaidó, también rechazó la arremetida del régimen. «Hoy quienes están acusados e investigados internacionalmente por narcotraficantes, esos que tienen lazos de amistad con los grupos terroristas FARC, el ELN, Hizbola y con carteles de droga, quienes acercan a nuestro país a regímenes promotores del terrorismo, arremeten de nuevo contra VP«, afirmó López. »Mientras el pueblo venezolano protesta en las calles por la falta de agua, de luz, de gasolina, de gas, por la escasez y porque el dinero no les alcanza; Maduro y su dictadura del hambre, corrupta e ineficiente persigue a nuestro partido«, añadió. En su cuenta de twitter, el líder de VP, que se encuentra refugiado en la Embajada de España desde hace más de un año, dijo que «Voluntad Popular es un sentimiento libertario, es por eso que ese afán asesino de la dictadura no nos ha detenido, al contrario, ha reforzado nuestra convicción de lucha democrática, algo que la dictadura no puede entender ni perdonar. Por eso hoy, quienes están acusados y solicitados internacionalmente por terroristas y narcotraficantes; esos quienes mantienen secuestrados a millones de venezolanos, dan un paso más en la escalada de persecución en contra de nuestro partido». Leopoldo López subrayó que no han podido ni podrán nunca «acabar con el sueño de libertad y con la lucha de todo un pueblo, y por ello, no han podido ni podrán tampoco nunca acabar con nuestro partido. Voluntad Popular no puede ilegalizarse ni disolverse, porque es un sentimiento de libertad, y eso no lo puede acabar ni una ni mil sentencias de un tribunal inconstitucional, arrodillado a la dictadura«.
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La nueva ley de Seguridad Nacional que Pekín pretende imponer ha reactivado las protestas en Hong Kong, donde este fin de semana han salido de nuevo a las calles miles de personas, que temen un retroceso en las libertades de las que disfrutan, mayores que las de los ciudadanos del continente. Estas son las preguntas y las respuestas para entender las intenciones del régimen chino y la reacción de los hongkoneses. ¿Qué pretende imponer China? La Asamblea Nacional Popular, Parlamento orgánico del autoritario régimen chino, aprobará el jueves una moción instando a su Comité Permanente a redactar una Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong que penará la subversión, el secesionismo, el terrorismo y las injerencias extranjeras. Aunque la excolonia británica tiene su propio Parlamento, la nueva ley no será debatida al promulgarse directamente en uno de los anexos de la mini-Constitución que rige la ciudad. ¿Puede Pekín saltarse al Parlamento de Hong Kong? Aunque la legislación de Hong Kong compete a su Parlamento por el principio «un país, dos sistemas», que otorga a la ciudad autonomía y más libertades que al resto de China, Pekín tiene potestad para promulgar directamente ciertas normas. Según el artículo 18 de la Ley Básica, las regulaciones nacionales se pueden incluir en su Anexo III cuando se refieran a la defensa, asuntos exteriores y «otras cuestiones fuera de los límites» de su Gobierno regional. ¿Por qué no promulga la ley el Parlamento local? En virtud del artículo 23 de la mini-Constitución de Hong Kong, el Gobierno local tenía que haber promulgado esta ley, pero medió millón de personas se echaron a las calles cuando intentó hacerlo en 2003. Ahora, con el enrarecimiento del clima político y la previsible victoria de la oposición demócrata en las elecciones al Parlamento de septiembre, Pekín ha perdido la paciencia y toma cartas en el asunto. Pero el Consejo Legislativo (Legco) tendrá que desarrollar también su propia ley de seguridad y de educación patriótica. ¿Qué prevé la ley? Para perseguir la subversión, la secesión, el terrorismo y las interferencias extranjeras que atenten contra la seguridad nacional, la ley prevé el establecimiento en Hong Kong de oficinas de la seguridad pública china. Una posibilidad que espanta en la ciudad por su fama de intimidar y hacer «desaparecer» a los disidentes en el continente, donde la Policía puede retener legalmente a los sospechosos hasta seis meses para interrogarlos sin pasar por un tribunal. ¿Recortará la ley las libertades de Hong Kong? Aunque las autoridades de Pekín y el Gobierno local insisten en que la nueva ley no recortará las libertades políticas, sociales ni económicas y respetará los derechos de los hongkoneses, pocos se lo creen por venir de un régimen autoritario. La oposición demócrata teme que, como en China continental, la Policía use las acusaciones de subversión, secesión y terrorismo para silenciar sus críticas y prohibir sus manifestaciones. Muchos ya piensan en el exilio en el Reino Unido con sus pasaportes de británicos de ultramar, pero Londres tendría que concederles permiso de residencia.