Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321107L.html
Timestamp: 2019-03-20 23:36:00
Document Index: 321467543

Matched Legal Cases: ['artículo 236', 'artículo 90', 'artículo 253', 'artículo 424', 'artículo 236', 'artículo 253', 'artículo 258', 'artículo 253', 'artículo 250', 'artículo 258', 'artículo 258', 'artículo 272', 'artículo 253', 'artículo 253', 'artículo 254', 'artículo 258', 'artículo 253', 'artículo 254', 'artículo 42']

as201321107L
Auto Supremo: Nº 107
Expediente: CH-56-10-S
Proceso: Nulidad y Rescisión de Contratos.
Partes: Freddy López Zamorano y otra c/ Manfred Gerber y otra.
VISTOS: El recurso de casación de fojas 381 a 382 vuelta, interpuesto por María Elena Dorado Paz y otro contra el Auto de Vista Nº CSII-239/2010, de fecha 01 de octubre, cursante de fojas 372 a 374 vuelta, pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, dentro del ordinario de Nulidad y Rescisión de Contratos seguido por Freddy López Zamorano y otra contra Manfred Gerber y otra; y,
1.- Que, tramitada la causa el Juez de Partido Séptimo en lo Civil y Comercial de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisa, pronunció la Sentencia Nº 050/2010, de fecha 29 de marzo, de fojas 330 a 331 vuelta, que declara IMPROBADA la demanda principal de fojas 23 a 25 y PROBADA en parte la reconvención de fojas 124 a 127, sin costas, disponiéndose que los demandados Freddy López Zamorano y María Elena Dorado Paz cancelen a los demandados los montos adeudados de 8.627 $us y 1.690 Bs., al tercer día de ejecutoriada la sentencia. Deducida que fue la apelación por ambas partes de fojas, 339 a 340 vuelta, y de fojas 345 a 348, el Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca mediante Auto de Vista Nº CSII-239/2010, de fecha 01 de octubre, confirmó la sentencia apelada.
2.- Contra la resolución de vista, los demandantes María Elena Dorado Paz Freddy López Zamorano interponen recurso de casación en el fondo, bajo las siguientes consideraciones:
Los recurrentes acusan que el Auto de Vista no hubiese cumplido la regla procesal del artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, contraviniendo el artículo 90 del Adjetivo Civil, porque no se hubiera circunscrito en los puntos observados mediante el escrito de apelación y resueltos por el Juez de Primera Instancia, respecto a su denuncia de que en la sentencia no existiría congruencia en relación al primer documento de transferencia fue firmado sólo por Freddy López y no así por su esposa que sería la copropietaria, asimismo, acusa que dicha resolución fuera ultra petita, impertinente y contrario a derecho en lo referente a que los demandados hubieran cancelado $us 22.000 mediante el documento de fecha 22 de agosto de 2005, porque el mismo no indicaría ello, acreditándose el numeral 1) del artículo 253 del Procedimiento Civil referente al recurso de casación en el fondo.
Los recurrentes refieren que un segundo punto que se llegó a apelar y que no hubiera merecido pronunciamiento por el Auto de Vista, que versa sobre la errónea valoración de la prueba que hizo la Juez de Primera Instancia, referente a que la demandada Guadalupe Yolanda Borja de Gerber pese a que hubiese sido notificada para confesión, no se hizo presente, por lo que, se debía haber aplicado el artículo 424 del Código de Procedimiento Civil. Otra situación apelada es que no hubiese sido valorada adecuadamente la prueba documental de fojas 51, por cuanto la cláusula 3° y 1° fuesen totalmente contrarias, incumpliendo el artículo 236 del Adjetivo Civil, concordado con el artículo 253 numeral 2) y 3) del mismo cuerpo legal, concluyendo que la sentencia no se hubiera llegado a pronunciar sobre todos los puntos explicados y argumentados en la demanda y finalmente los recurrentes expresan que al cumplir con lo previstos por el artículo 258 numeral 1), 2), 3) y 4), como el artículo 253 numeral 19, 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil piden que se case el Auto de Vista y se emita una nueva resolución.
Así expuesto el recurso de casación, se tiene las siguientes consideraciones:
Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
En este contexto, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal,
El recurso de casación en cualquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores “in judicando” en que ha incurrido el Tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. De igual forma, cuando se plantea recurso de casación en la forma, por haberse violado las formas esenciales del proceso, los argumentos de procedencia deben estar en base a cualquiera de los 7 incisos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y cumpliendo lo preceptuado en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
Que, en el caso de autos, los recurrentes interponen recurso de casación en el fondo, en base a los tres numerales del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, sin embargo, de las acusaciones realizadas en todo el recurso éstas se refieren a la supuesta violación de los artículos 236 y 90 del Adjetivo Civil, inherentes al principio de congruencia, por lo que, tales denuncias corresponden al error in procedendo o de procedimiento, que es revisable cuando se plantea recurso de casación en la forma y no así en el fondo, debido a la naturaleza jurídica que tiene cada uno, es así, que el recurso de casación en la forma se sujeta a los requisitos establecidos en el artículo 254 en sus 7 numerales, entre ellos el numeral 4) que se relaciona a las denuncias planteadas en el presente caso y que tiene como finalidad anular obrados para corregir el error denunciado y no así como pretenden los recurrentes que éste Tribunal revise los errores in procedendo denunciados y se case el Auto de Vista, totalmente contradictorio al objeto que tiene el recurso de casación en el fondo, que es la de dejar sin efecto la resolución denunciada cuando ésta ha incurrido en violación, interpretación o aplicación errónea de las normas sustantivas o materiales al emitirse la misma, pronunciándose sobre el fondo del litigio.
Por lo expuesto, y considerando que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre el recurrente, no se abre la competencia de este alto Tribunal para conocer el recurso intentado, y se falla conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto en los artículos 271 numeral 1) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo, de fojas 381 a 382 vuelta, interpuesto por María Elena Dorado Paz y Freddy López Zamorano, con costas.
Libro Tomas de Razón 107/2013