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Timestamp: 2019-12-05 14:49:00
Document Index: 222706610

Matched Legal Cases: ['artículo 127', 'artículo 188', 'artículo 188', 'artículo 188', 'artículo 188', 'e contrario', 'artículo 17', 'artículo 188', 'artículo 188']

MODIFICACIONES EN MATERIA DE CONSULTA, ADMINISTRACIÓN Y USO DE EXCEDENTES DE COTIZACIONES EN ISAPRES
Senador Goic Boroevic, Carolina
Senador Chahuán Chahuán, Francisco
Senador Provoste Campillay, Yasna
Senador Von Baer Jahn, Ena
Senador Araya Guerrero, Pedro
Senador Moreira Barros, Iván
Senador Latorre Riveros, Juan Ignacio
El señor QUINTANA (Presidente).- Por acuerdo de Comités, corresponde tratar en primer lugar, como si fuera de Fácil Despacho, el proyecto, en segundo trámite constitucional, que modifica el decreto con fuerza de ley N° 1, de 2005, del Ministerio de Salud, en materia de consulta, administración y uso, por parte del afiliado, de los excedentes de cotización de isapres, con informe de la Comisión de Salud.
--Los antecedentes sobre el proyecto (11.591-11) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En segundo trámite: sesión 25ª, en 19 de junio de 2018 (se da cuenta).
Salud: sesión 31ª, en 9 de julio de 2019.
El señor QUINTANA (Presidente).- Tiene la palabra el señor Secretario.
El señor GUZMÁN (Secretario General).- El principal objetivo del proyecto es permitir a los afiliados a las isapres, dentro del marco establecido, regulado y permitido por la ley, disponer libremente y en línea de sus excedentes de cotizaciones, así como optar libremente en cuáles prestadores emplear esos excedentes.
La Comisión de Salud discutió este proyecto en general y en particular, en virtud de lo dispuesto en el artículo 127 del Reglamento de la Corporación, y lo aprobó por la unanimidad de sus miembros presentes, Senadores señora Goic y señores Chahuán, Girardi y Quinteros, con las modificaciones que señala en su informe.
El texto que se propone aprobar se consigna en las páginas 9 y 10 de dicho documento y en el boletín comparado que Sus Señorías tienen a su disposición.
El señor QUINTANA (Presidente).- Le ofrezco la palabra al Presidente de la Comisión de Salud, Senador Rabindranath Quinteros, quien va a informar el proyecto.
El señor QUINTEROS.- Gracias, señor Presidente.
La iniciativa corresponde a una moción de los Honorables Diputados señoras Loreto Carvajal y Cristina Girardi y señores Manuel Monsalve y Víctor Torres, y de los ex Diputados señores Miguel Ángel Alvarado, Daniel Farcas y Marco Antonio Núñez y señora Karla Rubilar.
El texto que se plantea a la Sala en el informe está conformado por un artículo permanente y un artículo transitorio.
El proyecto no contiene normas que requieran quorum especial de aprobación y no afecta a la organización ni a las atribuciones de los tribunales de justicia.
La Comisión de Salud fue informada de que algunas isapres, adelantándose al proyecto de ley, ya están devolviendo los excedentes a sus cotizantes, depositándolos en sus cuentas corrientes, desde donde los titulares pueden hacer libre uso de ellos.
El texto en debate no innova sobre el objeto a que se pueden aplicar los excedentes; el único cambio es la posibilidad de operar en línea, cuestión que eventualmente no requeriría ley y podría implementarse mediante una circular de la Superintendencia de Salud.
La normativa vigente establece las condiciones en que se pueden usar dichos excedentes, que provienen de la diferencia positiva, a favor del usuario, cuando el valor de su plan, más el precio de la prima GES, es menor al 7 por ciento de la cotización obligatoria. Esa diferencia se acumula en una cuenta sobre la cual el cotizante tiene libre disponibilidad.
La presentación de este proyecto de ley, a inicios del año 2018, se produjo porque en los últimos meses del 2017 había acontecido un hecho muy importante, con implicancia en la salud pública y privada, como fue la cancelación del registro de la Isapre Masvida.
Ante la insolvencia de esta institución de salud previsional, una cantidad importante de sus afiliados quiso migrar a otras isapres. Algunos optaron por hacer uso de sus excedentes acumulados, lo que puso en evidencia la falta de claridad en cuanto a la aplicación de esos excedentes.
En tal oportunidad, la Superintendencia de Salud determinó que los excedentes acumulados no se podían asignar libremente, pues, en la práctica, las isapres celebran convenios con cadenas de farmacias, clínicas o centros médicos, donde es posible aplicar los excedentes al pago de prestaciones recibidas.
Si el cotizante recurre a una red en convenio con la isapre, puede hacer libre uso de sus excedentes y aplicarlos directamente al pago de la prestación. Pero, cuando no hay convenio, la persona tiene que pagar directamente la prestación y luego solicitar el reembolso a la isapre, la que cuenta con dos días hábiles para calificar si acepta o no esa acción.
Este proyecto de ley impone a las isapres el deber de habilitar un sistema en línea que permita a los afiliados verificar sus excedentes y determinar qué uso darles, dentro de las alternativas descritas en el artículo 188 del decreto con fuerza de ley N° 1, del Ministerio de Salud: cubrir cotizaciones en caso de cesantía; efectuar copagos; financiar prestaciones de salud no cubiertas por el contrato; pagar cuotas de los préstamos de salud que la isapre hubiese otorgado al afiliado; enterar cotizaciones adicionales voluntarias, o financiar un plan de salud cuando el afiliado reúna los requisitos que la ley establece para pensionarse.
La presente iniciativa propone agregar que las isapres habilitarán un sistema que permita verificar los excedentes en línea, para que cada afiliado determine su uso y destino libremente, en cualquiera de las alternativas descritas. En la actualidad, los usuarios no conocen el monto de sus excedentes fácilmente y deben realizar un trámite para poder indagar sobre ellos.
La modificación propuesta es una llave que hace posible destrabar las redes cerradas de prestadores y avanzar hacia la libre disponibilidad del excedente por parte del afiliado. Ello tiene que ver con un tema de fondo, que es la propiedad de la cotización.
El artículo transitorio establece que el sistema se debe implementar en el plazo de seis meses, desde la entrada en vigencia de la ley.
Se informó a la Comisión que tanto la Superintendencia de Salud como la Asociación de Isapres manifestaron una opinión favorable sobre el proyecto en la Cámara de Diputados, donde fue aprobado por la unanimidad de los integrantes de la Comisión de Salud y de la Sala.
El 7 de noviembre del año 2017 la Isapre Masvida pasó a ser administrada por la Superintendencia de Salud.
Según resolución de la Corte Suprema se encuentran retenidos, en poder de la mencionada Superintendencia, 18 mil millones de pesos, correspondientes a excedentes no cobrados, que pertenecen a más de 100 mil chilenos. La Corte dictaminó que el dinero es de propiedad de las personas afiliadas y tiene la calidad de inembargable.
El Superintendente de Salud informó a la Comisión que en el proceso de liquidación de la Isapre Masvida se determinó un orden de prelación para el pago de acreencias, con cargo a la garantía, que alcanza a un monto cercano a los 58 mil millones de pesos. Con esos recursos se deben pagar créditos provenientes del subsidio por incapacidad laboral y proceder a la devolución de los excesos de cotizaciones, excedentes y reembolsos. El pago efectivo se ha visto retardado por una disputa judicial entre la Isapre Nueva Masvida y la Superintendencia de Salud, respecto de los fines a los que se debe destinar una cantidad de 18 mil millones de pesos, proveniente de la mencionada garantía.
Una forma de empoderar adecuadamente al usuario que posee excedentes es adecuar los sistemas de información e informáticos de las isapres, para que los afiliados conozcan y decidan libremente, en línea, en qué utilizarlos.
La Comisión resolvió finalmente reemplazar el artículo único del proyecto e intercaló en el artículo 188 del decreto con fuerza de ley N° 1, de 2006, del Ministerio de Salud, un inciso sexto nuevo, que obliga a las isapres a devolver anualmente al afiliado el saldo acumulado en su cuenta individual de excedentes que no haya sido requerido para alguno de los fines indicados en el mismo precepto. El pago se hará en la forma que señale la Superintendencia de Salud, a través de una norma de carácter general.
Así se permite que los excedentes no utilizados durante el año sean devueltos al cotizante mediante cheque o depósito en su cuenta corriente.
El artículo transitorio fija un plazo de seis meses para que las isapres que no dispongan de un sistema en línea para dar cumplimiento a esta ley en proyecto se ajusten a sus disposiciones.
Esta iniciativa y la indicación sustitutiva fueron aprobadas por la unanimidad de los miembros presentes de la Comisión de Salud, Senadores señora Goic y señores Chahuán, Girardi y quien habla.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- En discusión general y particular a la vez.
Tiene la palabra, a continuación, la Senadora Carolina Goic.
La señora GOIC.- Señor Presidente, qué bueno que podamos avanzar, tal como ha señalado el Presidente de la Comisión de Salud, en una iniciativa parlamentaria que surge en la Cámara de Diputados en forma muy transversal y que busca, de alguna manera, cumplir el espíritu que tiene hoy día el decreto con fuerza de ley vigente.
Cuando hablamos de excedentes, se debe señalar que estos se generan por la diferencia positiva entre el valor del plan de la isapre, más el costo del AUGE o del GES, cuando su monto es menor que el 7 por ciento que por ley está obligado a enterar mensualmente el cotizante.
Dichos recursos son de propiedad del afiliado -es importante recordarlo- e inembargables, y se mantienen en una cuenta corriente individual que genera intereses y cobros.
¿Y qué establece hoy día la ley? Que se pueden utilizar solo para cubrir determinados pagos que están muy bien consignados en el artículo 188:
"1.- Para cubrir las cotizaciones en caso de cesantía;
"2.- Copago, esto es, aquella parte de la prestación que es de cargo del afiliado;
"3.- Para financiar prestaciones de salud no cubiertas por el contrato;
"4.- Para pagar las cuotas de los préstamos de salud que la Institución de Salud Previsional le hubiese otorgado al afiliado;
"5.- Para cubrir cotizaciones adicionales voluntarias, y
"6.- Para financiar un plan de salud cuando el afiliado reúna los requisitos que la ley establece para pensionarse, durante el lapso comprendido entre la solicitud de la jubilación y el momento en que esta se hace efectiva.".
En tales situaciones la ley permite que se utilicen los excedentes, que, insisto, son recursos de propiedad del afiliado.
La moción buscaba originalmente lo siguiente:
Primero, garantizar la transparencia necesaria para que se le informe a la persona, en un sistema en línea, cuáles son sus excedentes.
Todos sabemos las complicaciones y la dificultad que tiene hoy día el sistema de isapres para entender cuánto le cobran al afiliado, cuánto le descuentan, dónde están esos recursos. Por lo tanto, parece de Perogrullo, no es cierto, que para que la persona pueda utilizar tales dineros, que son de su propiedad, conozca su monto efectivo en línea.
Lo segundo, tal como ya se ha señalado, que se pueda hacer uso de los excedentes, por ejemplo, en el copago por prestaciones o en la compra de medicamentos.
En este sentido, hay algunas isapres que han habilitado el sistema en convenio con instituciones o determinada farmacia, y queremos que esta modalidad sea transparente y que se pueda utilizar en cualquier entidad, en cualquier farmacia, a favor del afiliado. Y no que con recursos propios, en este caso, la persona esté amarrada a determinados convenios suscritos por una isapre con un prestador o con una farmacia.
Por eso decidimos abrir y transparentar la modalidad del pago.
Y lo tercero, que corresponde a lo que añadimos nosotros en la discusión aquí, en el Senado, es que, establecida la forma en que se pueden utilizar los recursos, si el afiliado no los ocupa durante el año, la institución de salud previsional deba devolvérselos: que restituya al saldo acumulado en su cuenta individual de excedentes todos aquellos recursos que no se hayan requerido para los fines indicados en la ley.
Asimismo, que sea la Superintendencia de Salud la que norme si los dineros serán depositados en la cuenta corriente del afiliado o entregados mediante otra modalidad, dependiendo de cada caso.
Este proyecto, que parece simple, avanza en transparentar el uso de los mencionados recursos; además, en garantizar efectivamente que son propiedad del afiliado y en que vayan a favorecer sus necesidades en materia de salud, con pagos complementarios, no es cierto, en el caso de prestaciones o de medicamentos.
La iniciativa ayuda a avanzar en transparencia, pero sobre todo ayuda a que en los casos en que se produzcan diferencias a favor del afiliado los dineros efectivamente puedan ser utilizados.
Creo que es un pequeño proyecto. Pero, en términos del contenido, lo considero relevante, además de complementario a una discusión más amplia, que, sin duda, tendremos que sostener respecto del sistema privado de salud. Sin embargo, el que realicemos esta discusión más amplia, no excluye que hoy avancemos en una materia que, finalmente, irá en beneficio de muchos afiliados del sistema privado de salud.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- A continuación, tiene la palabra el Senador Francisco Chahuán.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, Honorable Sala, este proyecto de ley buscaba una cuestión que me parece de la mayor justicia: reconocer que los excedentes son claramente de propiedad del afiliado y, por tanto, como dice la misma ley, son inembargables e irán incrementando una cuenta corriente individual que la institución deberá mantener a favor del afiliado.
En ese contexto, lo que establecía la ley originalmente era que esos recursos podían usarse para cubrir cotizaciones en caso de cesantía; para efectuar un copago, esto es, para enterar aquella parte de la prestación de cargo del afiliado; para financiar prestaciones de salud no cubiertas por el contrato; para pagar las cuotas de los préstamos de salud que la institución de salud previsional le hubiese otorgado al afiliado; para cubrir cotizaciones adicionales voluntarias, o para financiar un plan de salud cuando el afiliado reúna los requisitos que la ley establece para pensionarse.
Lo que se hace en virtud de esta tramitación, del acuerdo alcanzado por los distintos miembros de la Comisión, es garantizar que estos excedentes sean de propiedad del afiliado. Por tanto, que se les tienen que devolver cuando no los usen dentro de las formas y los plazos contemplados en este proyecto.
En ese contexto se establece, además, la obligación de las instituciones de salud previsional de tener un sistema en línea para poder dar acceso al uso de estos excedentes, o del saldo, otorgándose un plazo de seis meses para hacer el ajuste respectivo cuando estas entidades no dispongan de aquel.
Esta iniciativa, aunque es simple, es importante desde el punto de vista de asegurar que los excedentes pagados por los afiliados sean de su propiedad y puedan hacerse finalmente de estos recursos.
Por eso, llamo a la Sala a votar favorablemente esta iniciativa que, sin lugar a dudas, va a permitir que los chilenos, los afiliados, puedan usar sus excedentes, o que, si no lo hicieran, les sean devueltos los recursos respectivos en las formas que consagra la ley en proyecto.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene, a continuación, la palabra la Senadora Provoste.
La señora PROVOSTE.- Señor Presidente, esta iniciativa aprobada en la Comisión de Salud es un importante paso para avanzar en justicia en cuanto a que los excedentes de los cotizantes de las isapres son de estos; de manera que aquí, sin eufemismos, seamos capaces de avanzar y reconocer que esos dineros son de su propiedad.
Cuando uno observa que hoy día sobre el 60 por ciento de los cotizantes de isapres mantienen más de 1.226 millones de dólares de excedentes sin cobrar, se da cuenta de que aquello se traduce en una entrega de recursos personales a las instituciones de salud previsional privadas que no es aceptable.
Por lo tanto, corresponde que se establezcan mecanismos con transparencia, pero también con celeridad, para que los verdaderos propietarios de estos excedentes -es decir, las personas- puedan recuperar estos recursos.
La información que la propia Superintendencia de Salud ha entregado es que en promedio corresponderían unos 75 mil pesos por afiliado. Estos montos se generan, tal como lo ha señalado la Senadora de la bancada de la Democracia Cristiana que participa en la Comisión de Salud, Carolina Goic, cuando este 7 por ciento de cotización obligatoria excede el costo de determinado plan de isapre y por ley este dinero no puede ser devuelto en efectivo a los cotizantes.
Nosotros esperaríamos una reforma mucho más profunda, en que no solo tuviésemos que permitir que estos recursos sean utilizados en distintos centros de salud, en farmacias o como bonos, sino también hacer que efectivamente volvieran en dinero a quienes han realizado un pago en exceso.
La propia Superintendencia de Salud ha señalado que las cantidades de recursos que acumulan las isapres en excedentes en el año 2019, si lo comparamos con el año 2010, son superiores en 203 por ciento.
Las isapres han mantenido durante mucho tiempo muy cautelosamente resguardados los datos sobre esta acumulación de recursos, y lo que hace esta iniciativa es acelerar la entrega de una información bastante más clara a personas que en numerosas oportunidades ni siquiera saben que son beneficiarias de estos excedentes.
Existe una larga lista de instituciones: Colmena; Banmédica, Cruz Blanca, Consalud, Nueva Masvida, Vida Tres, que no han hecho prácticamente nada por informar a sus cotizantes que tienen estos excedentes.
Señor Presidente, eso llama la atención, porque muchas veces, cuando un afiliado enfrenta una enfermedad que implica un alto costo, rápidamente comienzan a llegar las cartas a sus domicilios diciéndoles que lo más probable es que se cambie su plan, o simplemente se lo invita a dejar esa institución de salud. Sin embargo, cuando ellos reciben excedentes de los cotizantes, guardan silencio.
Por lo tanto, esta iniciativa agilizará que esos recursos vuelvan a quienes los originaron, es decir, a las personas.
Por eso, anuncio que votaré a favor de este proyecto de ley.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene, a continuación, la palabra la Senadora Ximena Rincón.
La señora RINCÓN.- Señor Presidente, la verdad es que parece insólito que estemos legislando en estas materias.
Lo digo porque los excedentes son el resultado de una operación aritmética entre el valor de un plan que se contrata y el precio de la prima del GES o del Plan de Acceso Universal de Garantías Explícitas, según la ley N° 19.966.
Si esta suma, si esta operación aritmética, es menor al 7 por ciento de cotización obligatoria, se genera una diferencia positiva en favor del usuario.
¿Por qué digo que parece insólito que estemos legislando? Porque las administradoras privadas del seguro de salud común debieran poner a disposición de sus cotizantes, de sus clientes, de las personas afiliadas a ellas, ¡sin ley!, estos recursos.
Hay normativas en este sentido, y creo que al final es lo que estamos haciendo.
El 7 de noviembre de 2017, Masvida pasó a ser administrada, producto de la situación crítica en la que entró, por la Superintendencia de Salud.
Como resultado de esa intervención se determinó por la corte...
Señor Presidente, ¡es bien difícil intervenir si toda la Sala está hablando!
El señor MOREIRA.- ¡No toda la Sala!
La señora RINCÓN.- ¡Gracias, colega!
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Señoras y señores Senadores, les pido que escuchemos a la Senadora Rincón.
Se va a mantener su tiempo.
Y, por favor, les ruego evitar los diálogos dentro de la Sala.
El 7 de noviembre de 2017, como decía, la Isapre Masvida pasó a ser administrada por la Superintendencia de Salud producto de la situación en la que se encontraba.
En poder de la isapre figuraban 25 millones de dólares por excedentes de más de 100 mil cotizantes. La corte determinó, en su resolución, que estos dineros eran de esos chilenos, e inembargables.
En verdad, lo único que hizo la corte fue reconocer una norma explícita en materia de seguridad social sobre lo que ocurre con las cotizaciones.
En marzo del 2019, y tal como lo señalaba quien me antecedió, la Senadora Provoste, los montos de excedentes del sistema superaban los 120 millones de dólares. Más de 89 mil millones de pesos.
El artículo 188 establece qué hacer con estos excedentes. Señala que en cualquier momento, y producto de una prestación de salud, tienen que ser otorgados a los afiliados.
Con esta normativa simplemente compelemos a quienes administran estos excedentes a que los devuelvan, con la tecnología de por medio, a aquellos destinatarios finales que pagaron más de lo que correspondía, producto de esta operación aritmética que ya he descrito.
Señor Presidente, obviamente este proyecto debiera ser aprobado de manera unánime, pero poniendo en el centro de nuestro debate lo que está pasando con las empresas que tienen a su cargo no solo las cotizaciones de salud, sino también la administración de los servicios básicos, como el agua, la energía. Ahí hay una regulación que muchas veces es inferior a lo que debiera ser el estándar que guíe a estas compañías.
No es posible que al final tengamos que ir caso a caso porque no cumplen con su deber: administrar los bienes públicos como deben hacerlo las empresas que tienen a su cargo tan alta responsabilidad.
Por eso, vamos a respaldar esta iniciativa.
Y felicitamos a los Diputados que están detrás de ella.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Muchas gracias, Senadora Ximena Rincón.
A continuación, tiene la palabra el Senador Juan Pablo Letelier.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, estimados colegas, las instituciones privadas de seguros, como las que existen en nuestro país, son una realidad ya consolidada. Se pensó en su momento que no iba a haber integración vertical; pero hay una absoluta integración vertical en el sector de la salud.
Uno ve cómo algunas isapres que partieron con cierta magnitud terminan no solo con una clínica, sino también con hospitales que ocupan varias cuadras, donde evidentemente surgen conflictos de intereses muy serios. Por algo incluso en el Gobierno del Presidente Piñera, normalmente contrario a la regulación en estas áreas, sus ministros de Salud -tanto el actual como el anterior- han planteado la necesidad de abordar la discusión de una industria donde se presentan tremendas distorsiones, no en las utilidades, por cierto, porque en ellas no existe ninguna distorsión, pues son millonarias, sino respecto de aquel que debe pagar, que es -no voy a decir "extorsionado"- objeto de cobros indebidos por múltiples tipos de prestaciones.
El proyecto que se somete a nuestra consideración se relaciona con el mundo de los multiplanes, de los miles de planes que ofrecen las isapres y que son inentendibles para quienes no somos más que ciudadanos comunes.
Yo soy de aquellos que en verdad tratan de informarse acerca de la sofisticación de las isapres. Y lo que uno constata es que son muy superiores a nosotros en su capacidad de inventar múltiples tipos de planes en que a uno le van cobrando por las diversas prestaciones ofrecidas. Pero lo cierto es que cuando hay excedentes de cotización en estas instituciones se termina en un limbo donde a quienes se les ha cobrado de más tampoco tienen siempre el derecho a recuperar esos dineros.
El proyecto que se aborda ahora y que es bastante limitado, muy acotado, nos plantea un camino mediante el cual las instituciones anualmente deben devolverles a los afiliados el saldo acumulado en su cuenta individual.
Señor Presidente, por intermedio de la Mesa les quiero plantear a los miembros de la Comisión -quizás a la Senadora Goic o al Senador Rabindranath Quinteros- que nos expliquen, para entender mejor, cómo las isapres nos van a informar, sobre la base de qué parámetros. ¿Cómo vamos a saber si la información anual que nos entregan las instituciones de salud previsional respecto de los excedentes es la que corresponde?
Me van a perdonar, pero en estos tiempos de desconfianza mis dudas con respecto a estas instituciones son muy grandes. Porque el hecho de que debamos establecer una ley para que nos informen sobre los excedentes y nos los devuelvan en caso de haberlos no hace más que demostrar la tremenda distorsión que existe en esta industria.
Se supone que cada institución de salud previsional deberá habilitar un sistema en línea que les permita a los afiliados verificar sus excedentes y determinar su uso y destino; pero a estos no les será factible saber cómo se calculan en realidad, con mayor transparencia.
A veces uno se pregunta qué pasa en otros sectores presuntamente regulados como las sanitarias, que fijan su régimen de tarifas cada cinco años, pues cuando hay ciertas variables que les permiten ingresos que no estaban contemplados estos deben pasar a su estructura de costo en beneficio del consumidor.
En el caso de las isapres, uno se cuestiona si los mecanismos de integración vertical, que les reportan utilidades millonarias, no deberían formar parte de aquellos elementos que posibiliten determinar los excedentes que tendrían que devolverse a sus afiliados.
Por último, entiendo que es bueno avanzar en esa dirección.
El artículo transitorio del proyecto señala: "Las Instituciones de Salud Previsional que no tuvieren establecido un sistema en línea para el uso de excedentes de sus afiliados", etcétera. Y, entonces, la pregunta que surge es: ¿Será posible que a estas alturas las isapres no cuenten con un sistema para informar a sus usuarios?
En la práctica -y esta es una de mis objeciones a esta iniciativa, para los efectos de irla mejorando-, ¿cuáles van a ser las sanciones para las isapres que no dispongan de un sistema en línea para que los afiliados puedan verificar sus excedentes y determinar su destino?
Señor Presidente, este proyecto apunta en la dirección correcta, aunque es bastante acotado.
Me gustaría que pronto pudiéramos discutir la iniciativa de ley sobre regulación general del sistema de salud en nuestro país, área muy importante de la economía y en que vemos tantas distorsiones, pues se trata de una industria con una integración vertical tremenda.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- A continuación, tiene la palabra el Senador Guido Girardi.
El señor GIRARDI.- Señor Presidente, me parece que debemos avanzar en este proyecto. Pero, efectivamente, se trata de una iniciativa totalmente marginal, de un pequeño paliativo para terminar con algunos de los otros abusos en que incurren las isapres, las cuales no devolvían los excedentes que muchas veces les pertenecían a los usuarios.
A mi juicio, es muy importante que Chile asuma que la salud no puede ser un bien privado de la manera en que se ha tratado, sino que debe constituir un bien público.
A veces los bienes públicos también se pueden prestar o ser entregados por instituciones privadas, pero teniendo la condición de bien público.
Acá la isapre es la peor expresión de un sistema que reduce el derecho y las garantías de salud no solo a un bien privado, sino a un bien privado que no tiene competencia, a un bien privado que está lleno de situaciones y cláusulas abusivas.
¿Por qué se generan excedentes? ¿Por qué se producen las millonarias utilidades que tienen las isapres? Esto pasa porque las isapres violan un acuerdo, un pacto que tienen con cada uno de sus afiliados, que en realidad son pacientes que cuando requieren a las isapres no lo hacen en términos de gente sana, sino, la mayor parte de las veces, como personas que ya cargan con una enfermedad.
Entonces, tenemos que insertar esto en la discusión que se ha de hacer en la Comisión de Salud, donde debemos analizar un proyecto de ley que efectivamente aborde estos temas.
No es aceptable que las isapres pidan una declaración de salud para conocer las preexistencias, porque eso tiene que ver con el discurso del antiguo presidente de la Asociación de Isapres, quien señaló que estas instituciones no se pueden dar el lujo de atender enfermos, cuando el juramento hipocrático y el sentido de estar en el ámbito de la salud tienen que ver, por una parte, con atender a los enfermos, a los más débiles, cosa que estas instituciones no hacen, y, por la otra, hacerse cargo de la salud de la población que tienen asignada, la que les entregó esa responsabilidad.
Pero, casualmente, las isapres no hacen ni lo uno ni lo otro, porque no quieren atender a los enfermos, ni tampoco realizan alguna acción de prevención.
Por lo tanto, creo que hemos llegado a un punto en que las isapres le hacen mal a Chile; las isapres no ayudan a la salud de nuestro país, porque no hacen prevención, porque los incentivos están mal puestos y hay que redireccionarlos.
Uno puede dar otra discusión acá: si quiere o no que en Chile exista un sistema privado que se haga cargo de la provisión de servicios.
Pero ese es otro debate.
Lo que hay hoy día es un sistema mixto, y lo que se espera de este sistema privado es que cumpla con estándares mínimos que les den garantías a sus propios usuarios: por ejemplo, que una persona no sea discriminada por ser mujer, porque es un adulto mayor o porque es un niño menor de tres años; que se practiquen los acuerdos que son casi tácitos y que existen en el resto de los sectores de la economía, como respetar los contratos de salud, que no se modifiquen unilateralmente los precios o que no puedan aplicarse alzas que no tienen nada que ver con el costo real de las prestaciones de salud.
Lo que sucede es que en el sistema de salud en general, y en particular en el privado, quien tiene la oferta define los precios. Y como quien tiene la oferta define los precios, finalmente las instituciones de salud previsional pueden regularlos.
Por eso los precios han estado sistemáticamente yendo al alza, no porque haya un aumento de los costos reales, sino porque aquellos se pueden manejar.
Nosotros estamos por terminar con esa situación y establecer un sistema de salud privado trasparente, con un plan de salud universal conocido que resuelva gran parte de los problemas de salud de la población y que termine con todas las situaciones arbitrarias, donde además exista un incentivo, como los planes de por vida. Ello, para que las isapres tengan una población a cargo y el incentivo, aun cuando sea económico, de evitar que la gente enferme, puesto que cada vez que alguien tiene problemas de salud, si los planes son de por vida, la que va a perder será la isapre, y no solo el afiliado o el paciente.
Debemos avanzar hacia una tarifa plana. No puede ser que las personas prepaguen cuando son jóvenes, pues nunca usan su seguro de salud, y que al llegar a edades mayores, cuando aumenta la carga de enfermedades a partir de los cincuenta años, el incremento del costo del plan se hace exponencial y son expulsados de su isapre, porque muy pocos son capaces de pagar esas tarifas.
Creo que Chile está en un buen momento. Porque pienso que si no hay una reforma profunda, las isapres dejarán de existir. Y esto, porque la sociedad hará que desaparezcan. Ya hay cientos de miles de procesos judiciales en los tribunales. Y si las isapres mantienen sus prácticas, van a dejar de subsistir.
Si uno fuera pragmático, diría: "Sabe qué, no dictemos ninguna ley, porque si no la establecemos, las isapres van a desaparecer solas".
Creo que no se trata de eso. Estamos hablando de seres humanos que se hallan detrás; de personas que se ven afectadas por ello. Por lo tanto, si queremos que existan isapres, tiene que ser sobre la base de un sistema de salud que funcione con mínimos estándares éticos.
Yo considero que las isapres violan derechos fundamentales, porque la discriminación por edad, por sexo; la no atención a los pacientes enfermos transgreden todos los convenios internacionales en materia de salud y todos los tratados sobre derechos humanos que Chile ha suscrito en este ámbito.
No considero adecuado que tengamos un sistema de salud reñido, incluso, con la Constitución -uno podrá tener muchas diferencias al respecto-, ya que sus artículos son vulnerados sistemáticamente por las prácticas que llevan a cabo las isapres.
Señor Presidente, el esfuerzo que debe realizar nuestro país lo ha de dirigir hacia el Fonasa. Pienso que ese es el problema fundamental de Chile. El gran desafío es el sistema público de salud, que vive una situación de obsolescencia, de anacronismo. Nadie puede poner en duda hoy día que tenemos una deuda acumulada en materia de salud pública y que lo que sucede en el sistema público de salud es aún más grave que lo que ocurre en el sistema de isapres.
Me parece que llegó el momento de hacer una reforma profunda en la materia y de poner el desafío de la salud, el derecho a la salud tal vez como la demanda social más importante y el principal compromiso para con las personas.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene, a continuación, la palabra la Senadora Isabel Allende.
La señora ALLENDE.- Señor Presidente, en realidad, este es un proyecto bien concreto -nació en una moción en la Cámara de Diputados y ahora la estamos revisando-, que hace justicia a los afiliados a las isapres, pues les permite, dentro del marco regulado establecido, disponer libremente y en principio en línea de sus excedentes, así como optar entre cuáles prestadores emplearlos.
Suena bastante sensato y de sentido común poder decir eso.
Pero para llegar a una cosa como esa no podemos ignorar lo que ocurrió hace un tiempo cuando quebró una de las isapres, Masvida, y a los cotizantes no les fue factible hacer uso de aquello de manera libre: algunos prefirieron irse, migrar a otra isapre; otros tenían dudas.
Es un asunto que todavía no se resuelve, pues -según entiendo- se halla pendiente. No es menor lo que pasa ahí.
Pero si vamos a aprobar este proyecto -así lo haré en este caso-, que es acotado, no podemos menos que mencionar la enorme opacidad que existe en torno a un sistema de seguros privados como son las isapres.
Y digo "opacidad" porque todos sabemos que tienen cientos de planes que el usuario no es capaz de distinguir; que la información que entregan es muy poco trasparente; que no se ocupan en informar realmente al afiliado de los beneficios y ventajas que ofrecen, y que lo único que le puede ocurrir a él es que de tanto en tanto -esto ya se está transformando en una práctica anual- reciba una carta en que le digan que en consideración a su edad van a tener que subirle el valor de la prestación y que, además, si lo prefiere, puede retirarse de su plan o tomar uno más económico.
Es decir, es un sistema completamente abusivo, pues a medida que las personas se van haciendo mayores las isapres comienzan a rechazar a esos afiliados o simplemente a sugerirles que se cambien a un plan más económico.
Es opaco por cuanto no es claro con respecto a los beneficios que otorga; tampoco lo es respecto de los fundamentos para las alzas de los planes, y mucho menos si hablamos de la integración vertical que existe con los laboratorios, con las clínicas, pues están amarrados a todos ellos.
El usuario no es una persona con dignidad y derechos, sino simplemente un cliente que es tratado como tal por estos seguros privados llamados "isapres".
Yo creo que en este país hace falta una reforma profunda en la materia, y que abordemos de una vez por todas lo que se ha dicho tantas veces pero que al final nunca se ha concretado, que es decir: "Basta con la discriminación a las mujeres, sobre todo en edad de reproducción; no pueden ser las únicas que paguen los eventuales costos de su fertilidad, y tampoco es factible que sus planes de salud sean recargados en hasta 200 por ciento. Basta con lo relativo a las preexistencias, que simplemente no aceptamos".
Entonces, vamos despejando, dejando a jóvenes sanos y echando a los más viejos, a los enfermos, porque ese es el criterio con que se guían.
Y si a quienes me escuchan decir esto pudiera parecerles exagerado, es cosa de recordarles lo que señaló el hasta hace poco Presidente de la Asociación de Isapres, quien después de esa declaración finalmente tuvo que abandonar su puesto: "No nos podemos hacer cargo de los enfermos".
¡Eso fue lo que señaló literalmente!
Al final uno se pregunta qué es esto. Bueno, lo acabamos de decir: un seguro privado de salud que debe hacer un negocio. Y para ello deben tener a personas jóvenes y sanas, y ojalá que no haya mujeres en edad fértil o de reproducción.
Esa es la guía.
Señor Presidente, espero que seamos capaces de tomar muy en serio el tema de la salud en nuestro país, porque en verdad es muy doloroso.
Casi el 80 por ciento de nuestra población se atiende en el sistema público de salud, con sus deficiencias, con su falta de especialistas, con sus listas de espera, en fin, pero donde se hace un esfuerzo enorme.
Creo que debemos seguir fortaleciéndolo, porque exhibe un per cápita en materia de consultorios primarios absolutamente insuficiente.
Me gustaría que este proyecto -reitero que lo votaré a favor-, que es muy acotado, fuera solo eso: una iniciativa restringida, que está muy lejos de solucionar el problema de fondo que estamos planteando: cuándo vamos a abordar en serio lo relativo a las isapres en nuestro país y qué haremos en el ámbito de la salud, donde conviven lo público y lo privado, con una enorme desventaja para el sistema público, que muchas veces debe hacerse cargo incluso de pagar, para darle a la gente atención oportuna, a clínicas que cada día van ganando más. Porque es cosa de ver cómo crecen y crecen sus instalaciones, sus edificios; y ni siquiera en todas las regiones se puede contar con este tipo de oferta, pues en muchas de ellas no existe.
Entonces, llegó la hora de tomar seriamente el tema de la salud. Yo hago un llamado para que abordemos de una vez por todas ojalá un seguro universal y que demos la garantía básica que necesitamos los seres humanos por lo menos en esta materia.
Reitero que voy a votar a favor de este proyecto, que es absolutamente acotado, pero que por lo menos pone justicia para que el afiliado al sistema de isapres siquiera diga que puede hacer lo que quiere con el sobrante de sus cotizaciones, aunque, naturalmente, no va al fondo del problema de la salud en Chile y de los abusos que cometen las aseguradoras privadas, los cuales, desgraciadamente, afectan a muchas personas.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Chahuán para un punto de reglamento.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, en virtud del artículo 17 A de la Ley Orgánica del Congreso Nacional, quisiera pedir, por acuerdo de la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones, la fusión de dos boletines: el 12.558-15, de autoría de los miembros de la Comisión, con el 12.828-15, correspondiente a un mensaje presidencial -esto se habló también con el Ejecutivo-, cuyo texto es idéntico al otro, pero ingresó en forma posterior.
El señor MOREIRA.- ¿Lo podría explicar?
El señor BIANCHI.- Que lo explique, por favor.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- ¿Puede decirnos, señor Senador, en qué consiste la iniciativa?
El señor CHAHUÁN.- Sí, señor Presidente.
Se trata de un proyecto de ley que establece la obligación de permitir el acceso y el uso de facilidades en lo que respecta a la operación móvil virtual y al Roaming Automático Nacional.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- ¿Habría acuerdo para acoger la solicitud del Senador Chahuán?
El señor BIANCHI.- ¡Si lo pide Chahuán...!
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- ¡Si lo pide Chahuán...!
El señor CHAHUÁN.- Reitero: es una moción formulada por los integrantes de la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador Letelier.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, yo estaría por apoyar la petición, pero haría una reflexión -estaba aquí hace poco el Subsecretario General de la Presidencia-: llama mucho la atención que un proyecto que ingresó el Gobierno sea idéntico a una moción que ya se había presentado.
Entonces, lo que uno pediría es que el Ejecutivo, en esas materias, se aplicara un poco más, respetara las mociones que formulan los parlamentarios y se sumara a ellas y les diera urgencia.
Quiero saludar la iniciativa del Senador Chahuán, quien invita a refundir ambos proyectos. Pero habría sido mejor que el Ejecutivo fuese colegislador y respaldara las mociones, en algunas ocasiones a lo menos.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- ¿Habría acuerdo para acoger la solicitud formulada por el Senador Chahuán?
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra la Senadora Von Baer.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, nosotros habíamos acordado que esta iniciativa se tratara como Fácil Despacho, lo que significaba, según lo que definimos en los Comités, que hablaría un Senador por sector político.
Entonces, si nosotros no podemos controlar que efectivamente el tratamiento sea de esa forma, no podremos poner proyectos de ley en Fácil Despacho, porque no es esta la manera de proceder.
Por lo tanto, señor Presidente, le pido que haga cumplir el acuerdo de Comités en orden a discutir la iniciativa como Fácil Despacho, que implica que hable un Senador por bancada, a lo más. Lo que corresponde, en todo caso, es que intervenga uno que esté a favor del proyecto y otro en contra. Eso es Fácil Despacho.
Insisto: le solicito que haga cumplir el acuerdo de Comités.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Senadora, usted tiene razón, pero hay siete Senadores inscritos y tienen derecho a fundamentar su voto. Eso no se puede impedir.
Ahora, lo que yo pediría sería limitarse en las intervenciones, y hago un llamado en ese sentido.
Senador Guillier, tiene la palabra.
El señor COLOMA.- Que las intervenciones sean de dos minutos.
El señor MOREIRA.- De tres minutos.
El señor NAVARRO.- No, Presidente. No hay acuerdo.
El señor GUILLIER.- Muchas gracias, señor Presidente.
Este es un proyecto de ley que surge a raíz de los vacíos que el propio funcionamiento del sistema ha demostrado, principalmente debido a los sucesos que afectaron a la Isapre Masvida el año 2017 y que, según un dictamen de la Corte Suprema, tiene retenido en poder de la Superintendencia de Salud 18 mil millones de pesos, correspondientes a excedentes que no se habían cobrado y que serían de propiedad de no menos de cien mil chilenos afiliados al sistema. A juicio de la Corte Suprema, este dinero era de propiedad de las personas afiliadas a la isapre y tenía la calidad de inembargable.
Sin embargo, cuando los propios afiliados intentaron -bueno, algunos migraron a otras isapres- u optaron por hacer uso de sus excedentes acumulados, se evidenció la insuficiencia del sistema o la falta de claridad en la aplicación de los criterios para recuperar los excedentes, toda vez que la Superintendencia de Salud dictaminó, en una resolución que fue bastante polémica y discutida en su momento, que los excedentes acumulados no se podían asignar libremente por el afiliado. Y recordó que había una serie de disposiciones que establecían las condiciones y la manera de llevar a cabo esa recuperación, pero que, en el fondo, significaba dejar la plata dentro del sistema, para financiar prestaciones, pagar cuotas, enterar cotizaciones, financiar un plan de salud mejor, etcétera.
Lo que este proyecto hace, por lo tanto, es consagrar el principio de que aquellos excedentes que se disponen y que en el curso de un año no se han recuperado por la vía y los mecanismos establecidos por la Superintendencia tendrán que ser de libre disposición del usuario, lo cual hace entera justicia. Por eso, el proyecto de ley dice en su artículo único que "Con todo, anualmente la Institución de Salud Previsional deberá devolver al afiliado el saldo acumulado en su cuenta individual de excedentes que no haya sido requerido para alguno de los fines indicados en el inciso cuarto, monto que se pagará en la forma que señale la Superintendencia de Salud mediante norma de carácter general.".
Es decir, de todas maneras esto quedara abierto a la decisión que va a tomar la Superintendencia para establecer el mecanismo para realizar esa devolución.
Sin embargo, quiero destacar que, a marzo del año en curso, ya se registran más de 1.174.160 personas que tienen excedentes acumulados y que ascienden a un monto cercano a los 90 mil millones de pesos.
Por lo tanto, es un vacío legal que urge resolver en beneficio, obviamente, del afiliado, porque es dinero propio que él ha destinado y que le ha sido cobrado en exceso y que, en consecuencia, le corresponde recuperar.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- A continuación, tiene la palabra el Senador Pedro Araya.
El señor ARAYA.- Señor Presidente, sin duda, como ya lo han señalado varios colegas que me precedieron, el sistema de isapres, si bien aparecía como un muy buen modelo, en el tiempo y en la práctica ha demostrado ser bastante nefasto. Y basta recordar las palabras del ex Presidente de la Asociación de Isapres, quien manifestó que ellos no podían mantener en sus registros a gente que estaba enferma porque eso, en el fondo, les hacía perder plata. Bajo esa concepción, se pierde un poco el sentido de lo que debieran ser estas instituciones, que tendrían que estar más ligadas a la protección de la seguridad social en forma integral.
Y, claro, el proyecto de ley que hoy día discutimos es más bien tangencial respecto de lo que debiera ser una reforma concreta al sistema de isapres.
Lo que se busca a través de esta iniciativa es permitir que los afiliados de las isapres, dentro del marco establecido, regulado en la ley, dispongan libremente, y en línea, de los excedentes de sus cotizaciones y, a la vez, que opten por cómo utilizarlos en forma libre.
La ley vigente, como ya se ha mencionado, establece ciertas condiciones para el uso de excedentes: si el valor del plan más el precio de la prima GES es menor al 7 por ciento de cotizaciones obligatorias, se genera una diferencia positiva a favor del usuario, la cual se va acumulando en una cuenta de carácter individual y que teóricamente es de libre disponibilidad.
Ya se ha señalado que el caso más complejo se vio el año 2017 producto de lo que ocurrió con la cancelación del registro de la Isapre Masvida, en que casi cien mil cotizantes quedaron con sus fondos atrapados, sin que hayan podido utilizarlos; ello, a raíz de la insolvencia de la isapre.
En esa oportunidad, con la intervención de la Superintendencia de Salud, se determinó que los excedentes acumulados no se podían asignar libremente, pues, en la práctica, lo que han hecho las isapres ha sido celebrar convenios con cadenas de farmacias, clínicas o centros médicos, en virtud de los cuales al usuario se le permite utilizar estos excedentes para pagar ciertas prestaciones. Concretamente, el cotizante puede recurrir a una red en convenio con la isapre a fin de poder utilizar los excedentes y aplicarlos directamente en una prestación, por ejemplo, en la realización de exámenes médicos. Pero cuando no hay convenio la persona debe pagar en forma directa la prestación y posteriormente solicitar el reembolso a la isapre, la que cuenta con dos días hábiles para determinar si acepta o no esa acción.
Además, muchas veces ha ocurrido que las propias isapres han ido celebrando convenios con determinadas farmacias, obligando a sus cotizantes a comprar en ellas, lo que también afecta la libre disponibilidad que establece la ley.
Para corregir esta situación, que es bastante anormal, se presentó este proyecto de ley, que lo que hace es imponer a las isapres la obligación de habilitar un sistema en línea que les permita a los afiliados verificar cuáles son exactamente sus excedentes. Porque en diversas oportunidades, cuando concurren a una farmacia, o esta no tiene sistema o les dicen que no pueden acceder a la información.
Con esto, lo que se busca es que los afiliados libremente, dentro de las alternativas que establece la propia normativa en el artículo 188 del decreto con fuerza de ley N° 1, del Ministerio de Salud, puedan utilizar sus excedentes.
Cabe mencionar que el citado artículo señala que los excedentes se pueden utilizar para cubrir cotizaciones en caso de cesantía; para copagos; para financiar prestaciones de salud no cubiertas por el contrato; para pagar cuotas de los préstamos de salud que la isapre hubiere otorgado al afiliado; para enterar cotizaciones adicionales voluntarias; para financiar un plan de salud cuando el afiliado reúna los requisitos que la ley establece para pensionarse.
Este proyecto de ley -como manifesté-, si bien no es una gran reforma, sí permitirá que las isapres habiliten un sistema que posibilite verificar a los cotizantes sus excedentes en línea y poder utilizarlos libremente. Por cierto, esto constituye una mejora al actual sistema, dado que se podrá disponer de los excedentes de manera libre y en forma efectiva, pudiendo el afiliado a la isapre saber cuánto tiene y dónde gastarlo.
Por esas razones, voy a votar a favor de este proyecto.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra, a continuación, el Senador Iván Moreira.
El señor MOREIRA.- Señor Ministro del Interior, voy a hablar muy cortito, para que usted pueda llevar adelante su proyecto, que es muy importante.
Señor Presidente, lo que sucede es que no puedo dejar pasar algo que se ha dicho acá.
¡La verdad es que yo veo un nivel de hipocresía total! ¡Hipocresía total!
Y en eso vamos a estar de acuerdo con el Senador amigo de Maduro.
Quiero decirles por qué encuentro que es un exceso de hipocresía: porque aquí se intenta demonizar a las isapres.
¡Yo no estoy defendiéndolas!
Pero ¿por qué hablo de hipocresía? Porque aquí se ha dicho que ¡son lo peor del mundo! Se ha dicho que le hacen un daño a la salud.
¡Y, curiosamente, todos los que hablan en contra, salvo un Senador, el del Frente Amplio, quien es el único que está en Fonasa, se encuentran en isapres!
Ha sido consecuente usted, Senador Latorre, que tiene su mano en alto. ¡Es el único! Además del Senador Navarro, porque ¡él sabe de salud, ya que ha aprendido mucho en Venezuela...!
El señor NAVARRO.- ¡Son treinta años en Fonasa!
El señor MOREIRA.- ¡Lleva treinta años en Fonasa!
¿Y cuántos años apoyando la dictadura de Venezuela?
El señor SANDOVAL.- Es algo complementario.
El señor MOREIRA.- Es un complemento, una ironía.
Sin embargo, lo que quiero decir de verdad es que las isapres han cumplido un objetivo para un amplio sector de chilenos que pueden pagarlas.
¡No me vengan a decir que la salud que entregan es mala, cuando los propios Senadores y altas personas de la política mantienen a toda su familia en las isapres! ¡Entonces, seamos consecuentes!
¡Nadie tendría a un hijo, a un familiar en una isapre si ellas fueran horrorosas!
¡Sí! Sí estoy de acuerdo en que ha habido muchos abusos. Pero también quiero decir que esos abusos ¡no se corrigieron durante veinte años de la Concertación y de la Nueva Mayoría, teniendo los votos en el Congreso para aprobar lo que querían! ¡Y no lo hicieron!
Entonces, ¡no rasguemos vestiduras hoy día!
Las leyes largas que se piden son extensas y al final no se aprueban. Yo prefiero este tipo de normativas que son acotadas, que sirven.
Un señor Senador decía que esto era marginal. No creo que sea marginal recibir un excedente de 100, 120 mil pesos o quizás más para los cotizantes que poseen sueldos menores.
Entonces, las cosas en que nos equivocamos, que como sociedad política no corregimos en el pasado, permitiendo que las isapres ganaran sin límites, afrontémoslas hoy día: controlemos las cosas, legislemos. Pero no puede ser considerado marginal el paso que se está dando.
Yo estoy de acuerdo con este proyecto, porque es verdad: cuando alguien no paga la isapre, tenemos mil llamados, mil mails para que uno vaya a cancelar. No obstante, se le olvida a la isapre recordarles a sus usuarios que poseen una cantidad de recursos en excedentes.
Y, curiosamente, no sé si habrá alguna maldad -no quiero pensar mal-, pero dicha información llega como spam. Cuando se trata de decirle a una persona que debe cobrar un excedente, los mails figuran como spam.
Por lo tanto, cuando hablamos de abuso, cuando hablamos de que se violan algunas garantías constitucionales, bueno, esos mismos señores que se sienten violentados porque la Constitución no se respeta ¡mantienen a toda su familia en excelentes planes de isapres!
¡En la vida la consecuencia es una de las cosas más importantes!
Aquí hay dos parlamentarios que han estado toda su vida en Fonasa y eso se valora, ya que son consecuentes con lo que creen.
Yo creo que las isapres han sido un avance.
Sí han cometido abusos y hay que corregirlos, hay que censurarlos; pero vayamos paso a paso con estas propuestas legislativas. Y esperamos que con la nueva reforma a las isapres, que está llevando adelante el Gobierno, hagamos justicia con la salud.
Si queremos una mejor salud para los chilenos, más digna, debemos mejorar la gestión.
No me cabe la menor duda de que al final del Gobierno del Presidente Piñera la evaluación va a ser mucho mejor que la de las Administraciones anteriores.
Por eso anuncio mi voto a favor, señor Presidente.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra, a continuación, el Senador Latorre.
El señor LATORRE.- Señor Presidente, este proyecto, que fue presentado a través de una moción parlamentaria amplia, transversal y aprobado con una vasta mayoría en la Cámara de Diputados, tiene como idea matriz permitir a los afiliados de las isapres, dentro del marco establecido, regulado y aceptado por la ley, disponer libremente y en línea de sus excedentes de cotizaciones, así como optar en forma libre en cuáles prestadores emplear dichos excedentes. El texto consta de un artículo permanente y uno transitorio.
La iniciativa busca permitir a los afiliados de isapres que dispongan de sus excedentes de cotización.
Actualmente, existe un monto establecido por el Ministerio de Salud, a partir del cual tienen que devolverse estos excedentes al afiliado. Pero bajo cierto monto quedan retenidos en la isapre y solo se pueden utilizar en prestaciones de salud y medicamentos en farmacias con convenio.
Creo que es un proyecto de ley que intenta regular los abusos de las isapres y va en la dirección correcta.
Sin embargo, la discusión de fondo -y es parte de lo que se ha comentado acá, en la Sala, señor Presidente- se relaciona con cómo en Chile superamos esta lógica de los seguros individuales y pasamos a una lógica de seguros colectivos de salud; de seguros universales y solidarios, en que todos cotizamos nuestro 7 por ciento de manera solidaria: los sanos ayudamos a financiar a los enfermos; los jóvenes, a los adultos mayores, independiente de cuánto percibamos. Obviamente, los que ganamos más dinero podemos aportar solidariamente a quienes ganan menos, ya que todos en algún momento de la vida vamos a necesitar del sistema de salud.
Por lo tanto, esto no puede ni debe depender de planes individuales, de esta lógica de privatización de la salud en que las mujeres son castigadas por las isapres; las que se encuentran en edad fértil son castigadas por las isapres; los adultos mayores, cuando más necesitan del sistema, también son castigados. Asimismo, vemos que hay abusos reiterados que se encuentran permanentemente judicializados por la misma ciudadanía ya cansada de ellos, pues existe una industria que lucra con la salud y que además presenta integración vertical.
Creo que no puede seguir ese esquema, muy propio de un modelo neoliberal, que privatiza todas las esferas de la vida y particularmente algo que debe ser entendido como un derecho social, como es la salud.
Deberíamos ya en pleno siglo XXI tener un nuevo contrato social, en el que entendamos la salud como un derecho social y la financiemos solidariamente con nuestra cotización, obviamente complementada con impuestos generales para financiar de manera basal un sistema que sea pertinente, de calidad en todos sus niveles (sector primario, secundario, terciario, hospitales, etcétera) a lo largo del país.
Otra situación que se produce en este ámbito es el déficit de profesionales en la atención primaria. Por ejemplo, basta recorrer la Región de Valparaíso para darse cuenta de que prácticamente no hay médicos chilenos en el sistema de atención primaria, solo profesionales extranjeros. Porque los médicos chilenos están siendo formados para atender en el sector privado, en su consulta privada, en la clínica privada, finalmente, en todo este sistema lucrativo donde se entiende la salud como una mercancía, como un negocio.
Por lo tanto, este proyecto de ley va en la dirección correcta. Yo lo voy a aprobar, señor Presidente.
No obstante, creo que es solo una regulación de ciertos abusos que permite en una lógica individual que los afiliados usen los excedentes. Pero insisto en que la discusión de fondo radica en cómo avanzamos hacia un seguro único, universal, social y solidario de la salud.
El señor HARBOE.- Abra la votación, señor Presidente.
El señor DE URRESTI.- Me han pedido abrir la votación.
¿Habría acuerdo para ello?
El señor NAVARRO.- No.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador Navarro.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, la verdad es que muchos hablan con propiedad de dictadura.
Yo podría referirme a la dictadura de las isapres, señor Presidente.
Lo que estamos haciendo ¡no es una gran reforma!
Estamos planteando que nos entreguen información: que implementen un sistema en línea para saber cuántos excedentes tienen los afiliados por costos menores al 7 por ciento de su prestación de salud.
Si esta es una reforma que viene solo a clarificar que nos entreguen información, ¡creo que estamos profundamente equivocados!
Primero, es una falacia que es de libre elección. ¡Nunca lo ha sido!
El artículo 188 define seis modos -comillas- de la libre elección -¿alguien cree que la libertad tiene un número finito: 6?-: cesantía, copago, prestaciones no cubiertas, pago de cuotas de préstamos a las isapres, financiamiento de un plan de salud. Es decir, la plata queda donde mismo.
Entonces, no hablemos de libre disposición, porque estos fondos no tienen esa condición.
Y cuando observo que se ha presentado una indicación que, según se señala en el informe, "admite la posibilidad, en el caso de que el afiliado no hubiere utilizado sus excedentes durante el año, de que le sean devueltos mediante un cheque", entonces, yo les pregunto a los miembros de la Comisión de Salud: ¿se admite la posibilidad o se asegura el derecho de los afiliados a recibir un cheque anual con los excedentes?
Porque, si me quieren hacer votar la posibilidad de que se devuelvan esos excedentes, no engañemos a los afiliados y digámosles francamente: "La Superintendencia de Salud va a fallar que se les pueden devolver los fondos y no gastarlos dentro de las mismas prestaciones que hace la isapre".
Sería bueno aclarar aquello, porque los miembros de la Comisión dicen: "La propuesta admite la posibilidad, en el caso de que el afiliado no haya ocupado todos sus excedentes, de que estos sean devueltos".
Señor Presidente, yo he estado en Fonasa durante toda mi vida, desde mis primeros y tiernos trabajos, a muy temprana edad, y nunca me he cambiado de fondo, porque pienso que ahí existe un concepto de solidaridad. En las isapres no existe la solidaridad, sino el lucro. Son un sistema privado, que muchos han elegido, capaz de resolver problemas para las personas de altos ingresos. Sin embargo, cerca del 80 por ciento de los chilenos están en Fonasa.
Y espero que pronto podamos discutir en este Senado la reforma al Fonasa, toda vez que el sistema nacional de salud cubre al 80 por ciento de la población y recibe un aporte menor al que se le entrega al sistema privado.
Ese es el tema de fondo.
Si hoy día les decimos a las isapres: "Por favor, infórmeme en línea para saber cuánta plata tengo", es como si le pidiéramos al banco "infórmeme cuál es mi saldo".
Es decir, debe ser un derecho del usuario siempre el tener acceso a la información de sus excedentes. ¡No es nada nuevo! Lo que estamos haciendo es absolutamente ínfimo en relación con lo que debiéramos hacer con las isapres. No estamos agregando ningún derecho nuevo para los afiliados.
¡Derecho a la información! ¡Gástese unas lucas, ponga en línea la información y dígales a sus usuarios cuánta plata tienen de excedente!
¡Son 82 mil millones de pesos, señor Presidente! ¡Un millón cien mil afiliados originan una cifra cercana a los 82 mil millones de pesos hoy día!
La pregunta que yo quiero hacerle...
¿Está el Ministro de Salud? ¿O no?
El señor COLOMA.- No, no está.
El señor NAVARRO.- Están el Ministro del Interior, que no va a poder responder mi pregunta, y el Subsecretario...
El señor MOREIRA.- Pero el Senador Quinteros es el Presidente de la Comisión y puede responder sus preguntas.
El señor NAVARRO.- ¡No! ¡Este tema le importa un comino al Ejecutivo!
El Ministro de Salud no se toma ni la molestia de venir a discutir este proyecto, ¡porque es absolutamente mediocre, señor Presidente! O sea, ¡un ínfimo proyecto!
La señora EBENSPERGER.- ¡El proyecto lo pusieron en tabla en la reunión de Comités!
El señor MOREIRA.- ¡A las 3!
La señora VON BAER.- ¡El Ministro nunca supo que se iba a discutir este proyecto!
El señor NAVARRO.- Entonces, podríamos preguntarle al señor Ministro de Salud si la Superintendencia va a devolver la plata o no, para que podamos decirles a los afiliados que es efectivo que les van a devolver sus excedentes. Porque lo que el proyecto de ley dice es que dicho organismo establecerá una forma de carácter general para que esos dineros sean devueltos.
¡No hay certeza jurídica! ¿Cuál va a ser la resolución de la Superintendencia de Salud?
Y no hay nadie del Ministerio de Salud presente en la Sala para que dé cuenta de esto...
La señora VON BAER.- ¡El Ministro ni se enteró de este proyecto!
El señor SANDOVAL.- ¡El proyecto lo pusieron sobre tabla! ¡No estaba en la tabla!
El señor NAVARRO.- ¡Es que la Derecha, señor Presidente, cuando estaba en la Oposición tenía una actitud dura!
El Senador Coloma y otros colegas...
El señor COLOMA.- ¡Ahora salí yo...!
El señor NAVARRO.-... eran durísimos para exigir la presencia de los Ministros. ¡Pero ahora, cuando sus Ministros no hacen la pega y no vienen a la Sala del Senado, los defienden!
¡Eso sí que es doble estándar, señor Presidente!
Yo exijo la presencia del Ministro de Salud en este pinche proyecto que no le pone nada nuevo a los derechos de los usuarios. Es su plata y no sabemos cómo se la van a devolver.
Me abstengo, señor Presidente.
El señor COLOMA.- ¡El especialista en doble estándar...!
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Hago presente que este proyecto se puso en tabla hoy por acuerdo de los Comités.
Lo señalo para los efectos de explicar por qué el Ministro no estaba notificado.
El señor MOREIRA.- ¡Gracias por su seriedad, señor Presidente!
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- No hay más inscritos.
En votación el proyecto.
Tiene la palabra el señor Secretario,
El señor GUZMÁN (Secretario General).- ¿Alguna señora Senadora o algún señor Senador no ha emitido su voto?
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Terminada la votación.
--Se aprueba en general y en particular el proyecto (37 votos a favor y 1 abstención), y queda despachado en este trámite.
Votaron por la afirmativa las señoras Allende, Aravena, Ebensperger, Goic, Muñoz, Órdenes, Provoste, Rincón, Van Rysselberghe y Von Baer y los señores Allamand, Araya, Bianchi, Castro, Chahuán, Coloma, De Urresti, Durana, Elizalde, Galilea, García, García-Huidobro, Guillier, Harboe, Insulza, Latorre, Letelier, Montes, Moreira, Ossandón, Pérez Varela, Pizarro, Prohens, Pugh, Quinteros, Sandoval y Soria.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Se deja constancia de la intención de voto favorable de los Senadores señores Lagos, Girardi y Huenchumilla.