Source: https://elderecho.com/movilidad-padres-menores-zonas-comunes-comunidades-propietarios
Timestamp: 2020-08-04 08:48:26
Document Index: 96366205

Matched Legal Cases: ['e contrario', 'artículo 7', 'artículo 7', 'Artículo 4', 'artículo 7', 'artículo 2', 'artículo 4', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 2', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 1', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 4', 'artículo 7']

Movilidad de padres y menores por zonas comunes de comunidades de propietarios - El Derecho
Movilidad de padres y menores por zonas comunes de comunidades de propietarios
Foro 28-04-2020 Coordinador: Vicente Magro Servet
Planteamos en este foro si a raíz de la Orden SND/370/2020, de 25 de abril, sobre las condiciones en las que deben desarrollarse los desplazamientos por parte de la población infantil durante la situación de crisis sanitaria ocasionada por el covid-19 pueden los ciudadanos utilizar las zonas comunes de la comunidad como si fuera la vía pública atendiendo a lo que disponen los arts. 2 y 4 de la citada Orden que restringen la movilidad a la zona pública. O si en caso contrario los ciudadanos pueden utilizar los espacios comunes de la comunidad libremente y estaría obligada la comunidad a regularlo pese a existir una Orden que trata de la permisividad ajustado a la vía pública. ¿Debe la comunidad regularlo pese a existir una Orden que prohíbe la movilidad en zonas que no sean vía pública, o al decirlo claramente la comunidad debe acatar esta Orden y no puede regularlo bajo ningún concepto por estar en contra de la Orden.
Entiendo que la respuesta...
Entiendo que la respuesta debe ser negativa. La Orden disciplina un marco de excepción para habilitar de manera progresiva una salida ordenada de la situación de confinamiento estricto, en este caso en lo relativo a los menores de hasta catorce años de edad. El art. 1, que disciplina su objeto, es claro en este sentido cuando enuncia que “Esta orden tiene por objeto establecer las condiciones en las que los niños y niñas podrán realizar desplazamientos fuera del domicilio durante la vigencia del estado de alarma y sus posibles prórrogas”, determinando seguidamente en los artículos 2 y 4 cuales son los desplazamientos y lugares permitidos. Y tal debe ser acreedor de una interpretación en ningún caso extensiva, pues ello sería radicalmente contrario a las normas que vienen disciplinando el vigente estado de alarma.El Preámbulo de la Orden resulta muy ilustrativo en este sentido cuando indica que “la evolución de la crisis sanitaria que se desarrolla en el marco del estado de alarma obliga a adaptar y concretar de manera continua las medidas adoptadas, para asegurar la eficiencia en la gestión de la crisis. En este marco, y con el objeto de proteger a la población infantil, se hace preciso dictar una orden para establecer el modo en que los niños y niñas pueden realizar desplazamientos fuera de su domicilio, …”. Asi pues, se reitera, se trata de un marco de excepción a la regla general imperante, de interpretación restrictiva, a aplicar en los estrictos términos determinados por la Orden.
D. Vicente Magro
Las comunidades de propietarios no pueden regular este tema. Y no pueden hacerlo porque la Orden está clara al referirse solo a “vía pública”, de tal manera que el uso de este derecho a ejercer por un progenitor con hasta tres menores “solo y exclusivamente” lo es en la vía pública, con lo que está prohibido hacerlo en el interior de la comunidad, es decir, en sus espacios comunes. Y por ello no es que la comunidad pueda, o no, regularlo, sino que le queda prohibido hacerlo, porque no puede actuar su presidente y administrador de fincas en contra del art. 7 RD 463/2020 que restringe la capacidad de movimientos, y esta capacidad no ha sido alterada por esta Orden en lo que se refiere a zonas o espacios comunes, a los que les sigue siendo de aplicación la prohibición de la movilidad. Además de ello, la Guía de buenas prácticas en las salidas de población infantil del Ministerio de Sanidad sobre interpretación y alcance de la citada orden señala que La salida y entrada en los espacios comunes de la vivienda se debe realizar de manera respetuosa, siguiendo las medidas de prevención e higiene, facilitando la convivencia y tratando de no tocar en exceso las superficies comunes. Es decir, que se refiere a que la movilidad por zona común es para “entrar y salir”, pero nada más.Pues bien, muchas dudas había suscitado la salida de los menores de 14 años fuera de sus domicilios como excepción a la regla de prohibición de libertad de movimientos ex art. 7 RD 463/2020. Y ello, porque no se sabía si esa libertad horaria de movimientos podría incluir la movilidad libre en zonas comunes de la comunidad. Pues bien, la ORDEN SND/370/2020, DE 25 DE ABRIL, SOBRE LAS CONDICIONES EN LAS QUE DEBEN DESARROLLARSE LOS DESPLAZAMIENTOS POR PARTE DE LA POBLACIÓN INFANTIL DURANTE LA SITUACIÓN DE CRISIS SANITARIA OCASIONADA POR EL COVID-19 creemos que lo deja claro en su debido ámbito interpretativo. Veamos.¿Qué dice la Exposición de motivos de la Orden para, luego, regular esta salida de niños?Pues al final de la Exposición de motivos señala que: “Se hace preciso dictar una orden para interpretar y concretar, con arreglo a las facultades previstas en los artículos 4.3 y 7.6 del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, en qué casos está permitido, de acuerdo a lo previsto en el artículo 7.1, párrafos e), g) y h), del mencionado real decreto, el desplazamiento de los niños y niñas fuera de su domicilio, y bajo qué condiciones de seguridad debe realizarse para que no repercuta negativamente en la evolución de la epidemia, al tiempo que la población infantil obtenga el máximo beneficio para su salud física y mental, para su bienestar y desarrollo motriz y afectivo.” Luego señala en los arts. 2 y 4 que: Art. 2: 1. Se habilita a los niños y niñas, y a un adulto responsable, a circular por las vías o espacios de uso público, de acuerdo con lo previsto en el artículo 7.1, párrafos e), g) y h), del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, respecto a la circulación permitida por causas de asistencia y cuidado de personas menores, situación de necesidad y cualquier otra actividad de análoga naturaleza, siempre y cuando se respeten los requisitos establecidos en esta orden para evitar el contagio.Dicha circulación queda limitada a la realización de un paseo diario, de máximo una hora de duración y a una distancia no superior a un kilómetro con respecto al domicilio del menor, entre las 9:00 horas y las 21:00 horas….”Y el Artículo 4. Lugares permitidos.1. Se podrá circular por cualquier vía o espacio de uso público, incluidos los espacios naturales y zonas verdes autorizadas, siempre que se respete el límite máximo de un kilómetro con respecto al domicilio del menor.2. No estará permitido el acceso a espacios recreativos infantiles al aire libre, así como a instalaciones deportiva”Con ello, vemos que debe conectarse la Exposición de motivos con la citada Orden. Y en la primera se refiere a que este marco habilitante lo es “fuera de su domicilio” y que la permisividad lo es en vía o espacio de “uso público”, lo que no permite en ningún modo las zonas de elementos comunes de la comunidad en la cual sigue absolutamente prohibido bajar a los menores en ningún caso, ya que la permisividad lo es “fuera del domicilio”¿Por qué no está permitido el uso de las zonas de recreo de la comunidad, o espacios comunes para pasear un adulto con un menos en su comunidad?1. Porque el concepto domicilio incluye los elementos comunes de la comunidad y la Orden se refiere a la habilitación “fuera del domicilio”2. Porque la Orden no habilita la propia comunidad ad intra dado que la permisibilidad lo es respecto de vías públicas y la comunidad y sus elementos comunes es vía privada.3. La Orden establece en su art. 4 el “lugar permitido y este lo es exclusivamente y sin ninguna interpretación extensiva “por cualquier vía o espacio de uso público, incluidos los espacios naturales y zonas verdes autorizadas, siempre que se respete el límite máximo de un kilómetro con respecto al domicilio del menor. Los elementos comunes de la comunidad no están incluidos en este arco. 4. Se marca una prohibición en el art. 4.2: 2. No estará permitido el acceso a espacios recreativos infantiles al aire libre, así como a instalaciones deportivas. Resulta evidente que lo que la Orden exige es que tampoco y mucho menos los de la comunidad, porque no es vía pública y, además, si está prohibido fuera de la comunidad cuanto más dentro de ella. 5. El art. 7 RD 463/2020 también prohíbe el uso de zonas comunes para pasear, ya que el precepto solo permite hacerlo en vías de “uso público” y en los lugares que cita al señalar que: 1. Durante la vigencia del estado de alarma las personas únicamente podrán circular por las vías o espacios de uso público para la realización de las siguientes actividades, que deberán realizarse individualmente, salvo que se acompañe a personas con discapacidad, menores, mayores, o por otra causa justificada Es decir, que si señala que “únicamente podrán hacerlo en esos sitios de “uso público” está prohibido hacerlo en la comunidad. Y esta orden corrobora esta prohibición al “permitir” movilidad solo en zonas o vías públicas, lo que excluye la comunidad y sus elementos comunes. Con todo ello, las comunidades no pueden regular el uso de espacios comunes porque estarían actuando “contra legem” y no pueden regular lo que no les está permitido hacerlo cuando una norma está clara como esta. Y, por otro lado, aunque quisieran hacerlo deberían hacerlo en una junta aprobándolo como norma de régimen interno y para ello precisan de junta y aprobarlo por mayoría simple, cuando es sabido que las juntas no pueden celebrarse durante el estado de alarma por el coronavirus. No hay, por ello, ningún escenario legal que otorgue a las comunidades de propietarios posibilidad legal de regular este uso que lo es ex lege y solo en la “vía pública”, o sea, en la calle.
D. Luis Antonio Soler
La Orden a que hace referencia...
La Orden a que hace referencia la cuestión que nos ocupa, desarrolla uno de los aspectos contemplados en el Real Decreto 492/2020, de 24 de abril, por el que se prorroga por tercera vez el estado de alarma y donde se autoriza a los menores de 14 años a acompañar a un adulto responsable de su cuidado cuando éste realice alguna de las actividades previstas en el artículo 7.1 del Real Decreto 463/2020 que aquél RD modifica al efecto. Se refiere la Orden SND/370 en particular, a las actividades contempladas en los apartados e), g) y h) respecto a la circulación permitida por causas de asistencia y cuidado de personas menores, situación de necesidad y cualquier otra actividad de análoga naturaleza, siempre y cuando se respeten los requisitos establecidos para evitar el contagio. Pues bien, y partiendo de esta regulación, la cuestión que se nos plantea es si la circulación permitida de menores acompañados se extiende a las zonas comunes de una comunidad de propietarios y si, de ser así, vendrían obligadas las citadas comunidades a regular tal utilización. La respuesta es claramente negativa. Es negativa porque, primero, la referencia al art. 7 del RD 463/2020 delimita per se la autorización de circulación con menores a “vías o espacios de uso público”; segundo, porque el espacio utilizable a tal fin se delimita en la propia Orden donde se establece -art 4 “lugares permitidos” la circulación solo “por cualquier vía o espacio de uso público, incluidos los espacios naturales y zonas verdes autorizadas, siempre que se respete el límite máximo de un kilómetro con respecto al domicilio del menor.”, con exclusión de espacios recreativos infantiles e instalaciones deportivas; y, tercero, porque la restricción a la vía pública es condición de garantía de cumplimiento de las condiciones de ejercicio -art 2 y 3 Orden que son obligatorias y que solo la autoridad competente puede imponerlas coactivamente caso de incumplimiento a fin de velar por la salud pública. En consecuencia, delimitada la actividad al espacio público tal cual ha quedado descrito, resulta indudable que no cabe incluir en él las zonas comunes comunitarias porque son estrictamente privadas -art 3 LPH-, porque la comunidad carece de facultades coactivas sustitutorias de las que corresponden a las autoridades policiales, porque no cabe desconocer que en cualquier caso carecería la comunidad de posibilidades reales, en las condiciones de confinamiento actual, no ya de modificar el título sino tan siquiera de modificar o adoptar normas de régimen interior -art 6 LPH para asumir el régimen restrictivo legal que exige para su adopción de aprobación en Junta de Propietarios -art 17.7 LPH.
Dña. María Félix Tena
Nos encontramos en una situación...
Nos encontramos en una situación extraordinaria como es el estado de alarma declarado por Real Decreto de 14 de marzo, ello implica que la aplicación ordinaria de las leyes en general queda sometida a esa situación específica, dentro de la actual se establece claramente la limitación del derecho de deambulación de los ciudadanos, y esa norma sigue vigente por las sucesivas prórrogas del estado de alarma. Dentro de esa situación se ha dictado la orden de 25 de abril que dentro de la limitación a la libertad de deambulación admite una nueva excepción, excepción detallada y cuya interpretación, como toda norma excepcional es restrictiva.El art 4.1 de citada orden de 25 de abril determina los lugares en que puede llevarse a cabo las salidas extraordinarias de los menores “por cualquier vía o espacio de uso público”. Los espacios comunes de una comunidad de propietarios tienen el concepto de espacio privado propiedad de la comunidad horizontal, o del grupo de comunidades, son copropietarios por cuotas todos los que forman parte de esa comunidad horizontal, de hecho se regulan por la LPH, art 2, y por el CC.Dicho ello podría plantearse que en virtud del art 6 LPH las comunidades de propietarios tienen legitimación para poder regular el uso y disfrute de las zonas comunes podrán adoptar normas para que los menores utilizasen esas zonas, si bien, y si volvemos al estado de alarma, esa posibilidad legal queda también suspendida por las normas extraordinarias del momento en el que nos encontramos. No solo tenemos limitado nuestro derecho de deambulación con la prohibición de acudir a determinados lugares o realizar determinadas actuaciones, sino además, la obligación de permanecer, en un determinado espacio cerrado, espacio que es el domicilio habitual, concepto en el que tampoco se incluyen las zonas comunes de una comunidad de propietarios.
D. Antonio Alberto Pérez
La Orden SND/370/2020, de 25 de abril...
La Orden SND/370/2020, de 25 de abril suaviza el confinamiento subjetivo impuesto por el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, de estado de alarma, prorrogado por el Real Decreto 492/2020, de 24 de abril, hasta las 00:00 horas del día 10 de mayo de 2020, a fin de que la población infantil efectúe determinados desplazamientos. Dentro del estado de alarma, la interpretación que debe hacerse de esta Orden no puede ser otra que restrictiva. El artículo 2 dispone qué tipo de desplazamientos son los permitidos: la realización de un paseo diario, de máximo una hora de duración y a una distancia no superior a un kilómetro con respecto al domicilio del menor, entre las 9:00 horas y las 21:00 horas. Por su parte, el artículo 4, regula los lugares permitidos: cualquier vía o espacio de uso público, incluidos los espacios naturales y zonas verdes autorizadas, siempre que se respete el límite máximo de un kilómetro con respecto al domicilio del menor, añadiendo a continuación que: no está permitido el acceso a espacios recreativos infantiles al aire libre, así como a instalaciones deportivas. La vocación de la norma es nítida: que los niños puedan hacer ejercicio y tener contacto con la naturaleza, evitando casos insalubres que se venían apreciando como el de niños jugando en el parking, en los pasillos o zaguán comunitarios. Los elementos comunes en régimen de PH deben usarse de la mejor forma posible y ser mantenidos en idóneas condiciones higiénicas, pudiendo considerarse actos contrarios a la salubridad el uso no admitido por la normativa sectorial aplicable. Recordemos que la inclusión de las actividades nocivas fue una novedad de la Ley 8/1999, de 6 de abril, adecuando el texto del artículo 7.2 de la LPH al 27.2 e) de la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos y al Reglamento sobre actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas, que extiende la prohibición no solo a las actividades insalubres, sino también a las consideradas “nocivas”, debiéndose estar, en este caso, al orden administrativo. Entendemos que en el actual marco de la pandemia provocada por la COVID-19, cualquier actividad que se desarrolle en elementos privativos o comunes que incumplan las condiciones sanitarias establecidas por la autoridad (sanitaria) competente supone un caso de actividad nociva, a los efectos administrativos y, por ende, civiles. A nuestro modo de ver, la Comunidad de propietarios debe advertir a los comuneros que los paseos de los menores deben desarrollarse en la vía pública o zonas públicas fuera del recinto comunitario, estando, en último caso, legitimada para impedir el uso de sus elementos comunes de forma nociva e insalubre.
D. Francisco Berjano
En el art. 7 de Real Decreto 463/2020..
En el art. 7 de Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declaró el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, se establecía una limitación de movimientos para las personas para circular "por las vías de uso público" durante la vigencia de dicho estado, pudiendo hacerlo únicamente para determinadas actividades recogidas en el mencionado Real Decreto.En el citado precepto se establecía la limitación para las "vías de uso público", lo que llevó a concluir que tal limitación iba referida, tan solo, a la circulación o deambulación de las personas por carreteras, calles o plazas que fueran de uso común y público. Es decir, las zonas comunes comunitarias parecían haber quedado fuera de la limitación.Posteriormente, por medio del Real Decreto 465/2020, de 17 de marzo se modificó la redacción inicialmente dada al mencionado art. 7 estableciéndose que la limitación circulatoria antes mencionada se extendía a "las vías o espacios de uso público".Con esta nueva redacción quedaba claro que las zonas comunes de la comunidad de propietarios se veían afectadas por la limitación deambulatoria que la norma indicada establecía, de tal manera que ya no resulta factible a los comuneros hacer uso de las mismas más que para realizar algunas de las tareas permitidas por el Real Decreto 463/2020: Adquisición de alimentos, productos farmacéuticos y de primera necesidad. Asistencia a centros, servicios y establecimientos sanitarios. Desplazamiento al lugar de trabajo para efectuar su prestación laboral, profesional o empresarial. Retorno al lugar de residencia habitual. Asistencia y cuidado a mayores, menores, dependientes, personas con discapacidad o personas especialmente vulnerables, desplazamiento a entidades financieras y de seguros. Por causa de fuerza mayor o situación de necesidad, cualquier otra actividad de análoga naturaleza.Posteriormente, por medio de la Orden SND/370/2020, de 25 de abril, se regularon las condiciones en las que debían desarrollarse los desplazamientos por parte de la población infantil durante la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, condicionándose su circulación por las vías y espacios de uso público además de para la asistencia y cuidado de personas menores, situación de necesidad o cualquier otra actividad análoga a la realización de un paseo diario, de máximo una hora de duración y a una distancia no superior a un kilómetro con respecto al domicilio del menor, entre las 9:00 horas y las 21:00 horas, debiendo realizarse dicho paseo como máximo en grupos formados por un adulto responsable y hasta tres niños o niñas, debiendo mantener durante el mismo una distancia interpersonal con terceros de al menos dos metros. Asimismo, deberán cumplirse con las medidas de prevención e higiene frente al COVID-19 indicadas por las autoridades sanitarias.De igual forma, en base a la citada Orden, se podrá circular por cualquier vía o espacio de uso público, incluidos los espacios naturales y zonas verdes autorizadas, siempre que se respete el límite máximo de un kilómetro con respecto al domicilio del menor, no estando permitido el acceso a espacios recreativos infantiles al aire libre, así como a instalaciones deportivas.Así pues, a raíz de dicha Orden, los niños y niñas podrán hacer uso de las zonas comunes de la comunidad de propietarios a la que pertenezca la vivienda donde tienen su domicilio, además de las vías de uso público, en las condiciones indicadas.Ahora bien, la comunidad de propietarios no tiene obligación de adoptar medida alguna al respecto por cuanto las condiciones de uso de las referidas zonas comunes ya vienen dadas por la repetida Orden, con lo que no se hace necesario adoptar medida específica alguna.Sí es exigible a los comuneros y a quienes de ellos dependan un uso racional de los espacios comunes con el fin de evitar el contagio hacia ellos mismos y hacia el resto de usuarios de tales espacios.Además, se antoja difícil que, con las restricciones existentes en cuanto a la concentración de personas en un mismo espacio, pudiera celebrarse una junta general de la comunidad para adoptar algún tipo de medida que, en cualquier caso, tendría un rango similar al de una norma de régimen interior.
D. Domingo Salvatierra
En mi opinión, no se pueden utilizar...
En mi opinión, no se pueden utilizar los espacios comunes. Es cierto, que el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, nada dice sobre el uso de elementos comunes de las comunidades de propietarios detallando en su artículo 7 la limitación de la libertad de circulación de las personas “por las vías de uso público”, lo que parece dejar fuera la limitación de circulación a los espacios comunes de un inmueble.Tampoco la Orden SND/370/2020, de 25 de abril, sobre las condiciones en las que deben desarrollarse los desplazamientos por parte de la población infantil durante la situación de crisis sanitaria ocasionada por el covid-1 hace mención alguna a dichos espacios comunes, refiriéndose nuevamente a vías de uso público.Entiendo que la Orden ministerial que regula la salida de los menores de 14 años tan solo permite circular por cualquier vía o espacio de uso público a los menores con un progenitor lo que excluye las zonas comunes consideradas privadas que tan sólo pueden ser utilizadas para acceder a la vía pública.Entenderlo en sentido opuesto, haciendo una aplicación extensiva del concepto de espacio de uso público incorporado en otras normas legales, como podría ser la Ley 42/2010, de 30 de diciembre, por la que se modifica la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, que en su artículo 2 letra e apartado 2 consideró como espacios de uso público los lugares accesibles al público en general o lugares de uso colectivo, con independencia de “ su titularidad pública o privada” creo que resultaría impracticable por cuanto de aceptarlo, las comunidades deberían decidir en junta extraordinaria convocada al efecto la forma de hacer uso de los espacios comunes del inmueble, sería impracticable al no poder llevarse a cabo juntas de propietarios, siendo ésta una decisión que dada su especial relevancia, en la que está en juego la salud e incluso la vida de las personas, no podría ser adoptada por el presidente de la comunidad, ni por el administrador de la misma.Además de ello, si entendemos, como recientemente explicó D. Vicente Magro Servet, que el concepto de domicilio incluye los elementos comunes de la comunidad y la Orden ministerial se refiere a la habilitación “fuera del domicilio” parece evidente que no se pueden utilizar las zonas comunes de la comunidad como si fuera la vía pública atendiendo a lo que disponen los arts. 2 y 4 de la citada Orden.
D. Juan Ángel Moreno
La primera norma en virtud...
La primera norma en virtud de la cual se declaró el estado de alarma fue el Real Decreto-ley 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19.En dicho Real Decreto, que se ha ido prorrogando de forma sucesiva, la última de ellas mediante Real Decreto 492/2020, de 24 de abril, en cuanto a la limitación de la libertad de circulación e las personas, en su artículo 7 se establecía de forma expresa que durante la vigencia del estado de alarma las personas únicamente podrán circular por las vías de uso público para la realización de las actividades que se recogen en dicho precepto.Este precepto por su parte fue objeto de modificación por el Real Decreto 465/2020, de 17 de marzo, en virtud del cual se modificó el primer inciso y la letra h) del artículo 7.1, con la redacción siguiente: «1. Durante la vigencia del estado de alarma las personas únicamente podrán circular por las vías o espacios de uso público para la realización de las siguientes actividades, que deberán realizarse individualmente, salvo que se acompañe a personas con discapacidad, menores, mayores, o por otra causa justificada».Por su parte la Orden SND/370/2020, de 25 de abril, sobre las condiciones en las que deben desarrollarse los desplazamientos por parte de la población infantil durante la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, en su artículo 1 establece que el objetivo de la citada orden es establecer las condiciones en las que los niños y niñas podrán realizar desplazamientos fuera del domicilio durante la vigencia del estado de alarma y sus posibles prórrogas, de acuerdo con los requisitos y en la forma en que se establece en dicha orden, respecto a circular por las vías o espacios de uso público, sin que en ningún apartado se aluda a que ocurre con los elementos comunes de una comunidad de propietarios, o de una urbanización que tiene la consideración de vías o espacios de uso privado.Por lo tanto en la primera redacción del artículo 7 del Real Decreto de declaración del estado de alarma, se suscitó la duda de si dicha limitación implicaba también los elementos comunes de los edificios, y comunidades de propietarios, que no esté encaminado a alguna de las actuaciones permitidas en el artículo 7, si bien lo cierto, aunque de una forma un poco discutible, se viene entendiendo que desde la modificación llevada a cabo por la reforma de Real Decreto 465/2020, de 17 de marzo, no puede hacerse uso de esos elementos comunes, que no lo sea con la finalidad de salir a la vía pública en los supuestos autorizados por el artículo 7 del Real Decreto, de lo que debe deducirse que la Orden SND/370/2020, de 25 de abril, sobre las condiciones en las que deben desarrollarse los desplazamientos por parte de la población infantil, no ha modificado el resto de la regulación de los elementos comunes de las comunidades de propietarios, y de las distintas urbanizaciones.A modo de conclusión debe entenderse que la citada orden no modifica el uso de los elementos o zonas comunes, en la forma que venía regulada con anterioridad y con la utilización que se puede hacer por parte de los menores de 14 años, en cumplimiento de la citada Orden, sin que sea necesario por lo tanto una regulación expresa o normas por la Comunidad de propietarios, para regular este posible uso de los elementos comunes por parte de los menores, en la medida que si se puede hacer uso de las vías públicas, se podrá hacer uso de esos elementos comunes, cumpliendo las mismas condiciones y requisitos que establece la Orden Ministerial.Sin perjuicio de las dudas que se plantean en base a esa normativa tan imprecisa, si la regulación prevista impide de una forma absoluta a los comuneros el poder hacer uso de esos elementos comunes.VOTO PARTICULAR (2)1. La norma de declaración del estado de alarma sólo regula el empleo de las vías o espacios de uso público, pero no la utilización de espacios privados, propios de los comuneros y los que residan con ellos, por lo que creo que el estado de alarma no ha afectado a la libertad de deambulación por esos espacios comunes, que no son de uso público, aunque sí impone otras limitaciones como el uso de medios y reglas de protección frente al contagio, que deberán respetarse tanto en los espacios de uso público como en los de la comunidad de propietarios.2. La situación pudiera ser más pareja con la de una vía pública de acceso restringido. Y en ese sentido podría entenderse autorizado su uso para tales fines, pero siempre que fuere factible que en ellas se pudiera garantizar el cumplimiento de los límites previstos en el art 3 y concordantes (que pueda mantenerse una distancia interpersonal con terceros de al menos dos metros con el cumplimiento de las medidas de prevención e higiene ya previstas…) lo cual ciertamente a salvo grandes urbanizaciones puede resultar complejo que se den. Hay que pensar que en buena parte de estas situaciones para el acceso a la vía pública el comunero precisa previamente utilizar esas zonas o espacios comunes. No tiene sentido que se le permita el uso de la vía pública cuando no puede acceder a la misma. Si ello resultara factible cabe entender que las Comunidades deberían respetar los límites impuestos por la Orden de Sanidad, como contenido de mínimos. Esto es dentro de su esfera propia reguladora para el uso de las zonas comunes podrían dictar reglas aún más estrictas, pero entiendo que no más relajadas.
D. Eduardo Salinas
En mi opinión la orden d 25 de abril..
En mi opinión la orden d 25 de abril no prohíbe ni el uso ni el desplazamiento de los comuneros en zonas comunes de la comunidad, establece en su art. 1 como “los niños y niñas podrán realizar desplazamientos fuera del domicilio”, mientras que en el art. 2 regula los desplazamientos permitidos, fijando en el número 1 las condiciones de la circulación “por las vías o espacios de uso público”.Por lo expuesto la orden interpretada no prohíbe ni regula el uso por niños y niñas acompañados, de las zonas comunes de una comunidad propiedad horizontal. La prohibición si la hubiere habrá que buscarla en el Real Decreto que declaró el estado de alarma, en relación con la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio, todos ellos en relación con el art. 19 de la Constitución que reconoce el “derecho… a circular por el territorio nacional”.En el art. 11. A de la Ley Orgánica permite por el estado de alarma “limitar la circulación o permanencia de personas… en horas y lugares determinados, o condicionarlas al cumplimiento de ciertos requisitos”, regla que no habrá de interpretarse extensivamente, pues afecta a uno de los derechos fundamentales. En el Real Decreto su artículo 7 establece una limitación de la libertad de circulación, en su redacción inicial disponía que “las personas únicamente podrán circular por las vías de uso público…”, mientras que, tras la modificación por Real Decreto 465/2020, de 17 de marzo, establece que “las personas únicamente podrán circular por las vías o espacios de uso público”. En consecuencia la norma de declaración del estado de alarma sólo regula el empleo de las vías o espacios de uso público, pero no la utilización de espacios privados, propios de los comuneros y los que residan con ellos, por lo que creo que el estado de alarma no ha afectado a la libertad de deambulación por esos espacios comunes, que no son de uso público, aunque sí impone otras limitaciones como el uso de medios y reglas de protección frente al contagio, que deberán respetarse tanto en los espacios de uso público como en los de la comunidad de propietarios.
D. Luis Gil Nogueras
En mi opinión partimos de una prohibición general...
En mi opinión partimos de una prohibición general o restricción general de movilidad, que es la contenida en el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo. El mencionado RD mantiene excepciones desde inicio. Tales excepciones se han venido modificando a lo largo de normas posteriores en función de la evolución de la pandemia, pero siguen siendo excepciones. Lo problemático de toda excepción es que su interpretación no debe ser extensiva. La Orden SND/370/2020, de 25 de abril viene a recoger una nueva excepción a la previsión general de restricción de movimientos, y autoriza en determinadas condiciones la salida de los menores de 14 años, pero lo hace sólo respecto de las vías o espacios de uso público. No menciona los espacios reservados para un uso comunitario no público, tampoco para diferenciarlos. ¿Puede tratarse de un olvido?. Pudiera ser en la medida en que en la Exposición de motivos no hay ningún aspecto de los analizados que no pueda ser trasladable a ese tipo de zonas, pero sin embargo sí lo encontramos en la norma, en concreto en su artículo 4 cuando dice que Se podrá circular por cualquier vía o espacio de uso público, incluidos los espacios naturales y zonas verdes autorizadas, siempre que se respete el límite máximo de un kilómetro con respecto al domicilio del menor. No estará permitido el acceso a espacios recreativos infantiles al aire libre, así como a instalaciones deportivas. La mayor parte de zonas comunitarias de uso para circulación pueden quedar incluidas dentro de la prohibición del párrafo segundo del art 4 al ser/contener o bien instalaciones deportivas o de juego o recreo infantil, que no pueden usarse (piscinas, parques infantiles, campos de deportes…) Queda la duda que de existir convenientemente separadas dentro de estas zonas comunes, no habilitadas para paso usual de personas ajenas a la propiedad (sobre las que siempre se ha mantenido la posibilidad de su uso para los fines de excepción) su posibilidad de utilización para paseos con menores. En este caso quizás la situación pudiera ser más pareja con la de una vía pública de acceso restringido. Y en ese sentido podría entenderse autorizado su uso para tales fines, pero siempre que fuere factible que en ellas se pudiera garantizar el cumplimiento de los límites previstos en el art 3 y concordantes (que pueda mantenerse una distancia interpersonal con terceros de al menos dos metros con el cumplimiento de las medidas de prevención e higiene ya previstas…) lo cual ciertamente a salvo grandes urbanizaciones puede resultar complejo que se den. Hay que pensar que en buena parte de estas situaciones para el acceso a la vía pública el comunero precisa previamente utilizar esas zonas o espacios comunes. No tiene sentido que se le permita el uso de la vía pública cuando no puede acceder a la misma. Si ello resultara factible cabe entender que las Comunidades deberían respetar los límites impuestos por la Orden de Sanidad, como contenido de mínimos. Esto es dentro de su esfera propia reguladora para el uso de las zonas comunes podrían dictar reglas aún más estrictas, pero entiendo que no más relajadas.
CONCLUSIÓN 8 a favor de 10 con estas conclusiones.
1.- Las comunidades de propietarios no pueden regular este tema. Y no pueden hacerlo porque la Orden está clara al referirse solo a “vía pública”, de tal manera que el uso de este derecho a ejercer por un progenitor con hasta tres menores “solo y exclusivamente” lo es en la vía pública, con lo que está prohibido hacerlo en el interior de la comunidad, es decir, en sus espacios comunes. Y por ello no es que la comunidad pueda, o no, regularlo, sino que le queda prohibido hacerlo, porque no puede actuar su presidente y administrador de fincas en contra del art. 7 RD 463/2020 que restringe la capacidad de movimientos, y esta capacidad no ha sido alterada por esta Orden en lo que se refiere a zonas o espacios comunes, a los que les sigue siendo de aplicación la prohibición de la movilidad.
2.- La respuesta es claramente negativa. Las comunidades no pueden ni deben regular el uso de zonas comunes. Está prohibido ex lege. El Preámbulo de la Orden resulta muy ilustrativo en este sentido cuando indica que “la evolución de la crisis sanitaria que se desarrolla en el marco del estado de alarma obliga a adaptar y concretar de manera continua las medidas adoptadas, para asegurar la eficiencia en la gestión de la crisis. En este marco, y con el objeto de proteger a la población infantil, se hace preciso dictar una orden para establecer el modo en que los niños y niñas pueden realizar desplazamientos fuera de su domicilio, …”.
Así pues, se reitera, se trata de un marco de excepción a la regla general imperante, de interpretación restrictiva, a aplicar en los estrictos términos determinados por la Orden.
3.- La Guía de buenas prácticas en las salidas de población infantil del Ministerio de Sanidad sobre interpretación y alcance de la citada orden señala que La salida y entrada en los espacios comunes de la vivienda se debe realizar de manera respetuosa, siguiendo las medidas de prevención e higiene, facilitando la convivencia y tratando de no tocar en exceso las superficies comunes. Es decir, que se refiere a que la movilidad por zona común es para “entrar y salir”, pero nada más.
4.- La permisividad lo es “fuera de su domicilio” y en vía o espacio de “uso público”, lo que no permite en ningún modo las zonas de elementos comunes de la comunidad en la cual sigue absolutamente prohibido bajar a los menores en ningún caso, ya que la permisividad lo es “fuera del domicilio”
5.- El Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, nada dice sobre el uso de elementos comunes de las comunidades de propietarios detallando en su artículo 7 la limitación de la libertad de circulación de las personas “por las vías de uso público”, lo que parece dejar fuera la limitación de circulación a los espacios comunes de un inmueble.
6.- Tampoco la Orden SND/370/2020, de 25 de abril, sobre las condiciones en las que deben desarrollarse los desplazamientos por parte de la población infantil durante la situación de crisis sanitaria ocasionada por el covid-1 hace mención alguna a dichos espacios comunes, refiriéndose nuevamente a vías de uso público.
7.- La Orden ministerial que regula la salida de los menores de 14 años tan solo permite circular por cualquier vía o espacio de uso público a los menores con un progenitor lo que excluye las zonas comunes consideradas privadas que tan sólo pueden ser utilizadas para acceder a la vía pública
8.- Las comunidades no pueden regular el uso de espacios comunes porque estarían actuando “contra legem” y no pueden regular lo que no les está permitido hacerlo cuando una norma está clara como esta.
9.- En el actual marco de la pandemia provocada por la COVID-19, cualquier actividad que se desarrolle en elementos privativos o comunes que incumplan las condiciones sanitarias establecidas por la autoridad (sanitaria) competente supone un caso de actividad nociva, a los efectos administrativos y, por ende, civiles.
10.- Los paseos de los menores deben desarrollarse en la vía pública o zonas públicas fuera del recinto comunitario, estando, en último caso, la comunidad legitimada para impedir el uso de sus elementos comunes de forma nociva e insalubre.
11.- Aunque quisieran hacerlo deberían hacerlo en una junta aprobándolo como norma de régimen interno y para ello precisan de junta y aprobarlo por mayoría simple, cuando es sabido que las juntas no pueden celebrarse durante el estado de alarma por el coronavirus.
12.- La respuesta es claramente negativa. Es negativa porque, primero, la referencia al art. 7 del RD 463/2020 delimita per se la autorización de circulación con menores a “vías o espacios de uso público”; segundo, porque el espacio utilizable a tal fin se delimita en la propia Orden donde se establece -art 4 “lugares permitidos”- la circulación solo “por cualquier vía o espacio de uso público, incluidos los espacios naturales y zonas verdes autorizadas, siempre que se respete el límite máximo de un kilómetro con respecto al domicilio del menor.”, con exclusión de espacios recreativos infantiles e instalaciones deportivas; y, tercero, porque la restricción a la vía pública es condición de garantía de cumplimiento de las condiciones de ejercicio -art 2 y 3 Orden- que son obligatorias y que solo la autoridad competente puede imponerlas coactivamente caso de incumplimiento a fin de velar por la salud pública.
13.- Delimitada la actividad al espacio público tal cual ha quedado descrito, resulta indudable que no cabe incluir en él las zonas comunes comunitarias porque son estrictamente privadas -art 3 LPH-, porque la comunidad carece de facultades coactivas sustitutorias de las que corresponden a las autoridades policiales, porque no cabe desconocer que en cualquier caso carecería la comunidad de posibilidades reales, en las condiciones de confinamiento actual, no ya de modificar el título sino tan siquiera de modificar o adoptar normas de régimen interior -art 6 LPH- para asumir el régimen restrictivo legal que exige para su adopción de aprobación en Junta de Propietarios -art 17.7 LPH.
14.- El art 4.1 de citada orden de 25 de abril determina los lugares en que puede llevarse a cabo las salidas extraordinarias de los menores “por cualquier vía o espacio de uso público”. Los espacios comunes de una comunidad de propietarios tienen el concepto de espacio privado propiedad de la comunidad horizontal, o del grupo de comunidades, son copropietarios por cuotas todos los que forman parte de esa comunidad horizontal, de hecho se regulan por la LPH, art 2, y por el CC.
15.- No hay, por ello, ningún escenario legal que otorgue a las comunidades de propietarios posibilidad legal de regular este uso que lo es ex lege y solo en la “vía pública”, o sea, en la calle.
16.- La comunidad de propietarios no tiene obligación de adoptar medida alguna al respecto por cuanto las condiciones de uso de las referidas zonas comunes ya vienen dadas por la repetida Orden, con lo que no se hace necesario adoptar medida específica alguna.
Sí es exigible a los comuneros y a quienes de ellos dependan un uso racional de los espacios comunes con el fin de evitar el contagio hacia ellos mismos y hacia el resto de usuarios de tales espacios.
Además, se antoja difícil que, con las restricciones existentes en cuanto a la concentración de personas en un mismo espacio, pudiera celebrarse una junta general de la comunidad para adoptar algún tipo de medida que, en cualquier caso, tendría un rango similar al de una norma de régimen interior.