Source: https://www.slideshare.net/Derechotics/concepto-de-la-procuradura-sobre-el-proyecto-de-ley-de-proteccion-de-datos-en-colombia
Timestamp: 2018-01-17 09:11:16
Document Index: 71142013

Matched Legal Cases: ['artículo 152', 'artículo 153', 'artículo 157', 'artículo 157', 'artículo 144', 'artículo 161', 'artículo 160', 'artículo 153', 'artículo 153', 'artículo 15', 'artículo 152', 'artículo 15', 'artículo 1', 'artículo 15', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 15', 'artículo 5', 'artículo 6', 'artículo 7', 'artículo 8', 'artículo 9', 'artículo 10', 'artículo 74', 'artículo 10', 'artículo 15', 'artículo 11', 'artículo 12', 'artículo 13', 'artículo 14', 'artículo 15', 'artículo 16', 'artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 17', 'artículo 18', 'artículo 21', 'artículo 25', 'artículo 26', 'artículo 27', 'artículo 14', 'artículo 28', 'artículo 29', 'artículo 17', 'artículo 30', 'artículo 31', 'artículo 32', 'artículo 5', 'artículo 7', 'artículo 10', 'artículo 14', 'artículo 27', 'artículo 31']

Concepto de la Procuraduría sobre el proyecto de ley de proteccion de…
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1. PROCURADURÍA GENERAL DE LA NACIÓN<br /> <br />CONCEPTO 5154<br /> <br />(Mayo 23 de 2011)<br /> <br /> <br /> <br /> <br />Señores<br />MAGISTRADOS DE LA CORTE CONSTITUCIONAL<br />E. S. D.<br /> <br /> <br />Ref.: Revisión de constitucionalidad del Proyecto de Ley Estatutaria 046 de 2010 Cámara - 184 de 2010 Senado, “Por la cual se dictan las disposiciones generales para la protección de los datos personales”.<br />Magistrado Ponente: JORGE IGNACIO PRETELT CHALJUB.<br />Expediente PE-032.<br />Concepto 5154<br /> <br /> <br />De conformidad con lo dispuesto en los artículos 242, numeral 2° y 278, numeral 5° de la Constitución, rindo concepto en relación con la revisión de constitucionalidad del Proyecto de Ley Estatutaria 046 de 2010 Cámara - 184 de 2010 Senado, “Por la cual se dictan las disposiciones generales para la protección de los datos personales.”<br /> <br />1. Análisis del proceso de formación del Proyecto de Ley Estatutaria.<br /> <br />La Constitución dispone diversos requisitos que se deben cumplir para el trámite de proyectos de leyes estatutarias. El artículo 152 establece las materias que deben ser reguladas mediante esta clase de leyes. El proyecto bajo examen tiene relación con varios de los literales de este artículo, pues regula “Derechos y deberes fundamentales de las personas y los procedimientos y recursos para su protección”.<br /> <br />El artículo 153 Superior exige la mayoría absoluta de los miembros de una y otra cámara para aprobar, modificar o derogar leyes estatutarias, y dispone, adicionalmente, que dicho trámite legislativo debe surtirse dentro de una sola legislatura. El artículo 157 ibidem dispone que los proyectos de ley estatutaria deben cumplir, además, con los requisitos generales previstos para que todos los proyectos de ley puedan convertirse en leyes.<br /> <br />Luego de revisar los documentos que obran en el expediente, en especial las constancias expedidas por los Secretarios del Senado y la Cámara de Representantes y las Gacetas de Congreso relevantes, respecto del proyecto dele estatutaria, se puede precisar lo siguiente:<br /> <br />El proyecto fue presentado por los Ministros del Interior y de Justicia, de Comercio Industria y Turismo, y Tecnologías de Información y Comunicaciones, ante la Secretaría General de la Cámara de Representantes, el día 3 de agosto de 2010.<br /> <br />Tanto el proyecto como su exposición de motivos aparecen publicados en la Gaceta del Congreso 488 del 4 de agosto de 2010. Con esto se cumple el requisito de “haber sido publicado oficialmente por el Congreso antes de darle curso en la comisión respectiva”, previsto en el artículo 157.1 de la Carta y en el artículo 144 de la Ley 5 de 1992.<br /> <br />Los Representantes Alfredo Deluque Zuleta, Oscar Fernando Bravo Realpe, Orlando Velandia Sepúlveda, Germán Varón Cotrino y Efraín Torres Monsalve fueron designados como ponentes. Su ponencia para primer debate aparece publicada en la Gaceta del Congreso 625 del 9 de septiembre de 2010.<br /> <br />El anuncio para primer debate en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes se hizo en la sesión del 8 de septiembre de 2010, como consta en el Acta 11 de esta fecha, publicada en la Gaceta del Congreso 957 de 24 de noviembre de 2010, en la cual se lee: “Por instrucciones del señor Presidente se anuncia para la discusión y votación en la próxima sesión: (…) Proyecto de ley estatutaria número 46 de 2010 Cámara”. Al finalizar la sesión se indica: “Siendo la una y treinta y siete minutos, se ha levantado la sesión, …se convoca para el próximo martes a las nueve de la mañana, e igualmente el miércoles a la misma hora”.<br /> <br />En la certificación expedida por el Secretario de la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, se precisa que el proyecto en comento fue considerado y aprobado por esta Comisión en sesión del 14 de septiembre de 2010, según consta en el Acta 12 de esta fecha, publicada en la Gaceta 958 de 24 de noviembre de 2010. En la certificación se indica que a la sesión asistieron 31 Representantes, quienes votaron afirmativamente el proyecto.<br /> <br />A la lista de ponentes del proyecto, para el segundo debate, se adiciona a los Representantes Miguel Gómez Martínez y Humphrey Roa Sarmiento. La ponencia fue publicada en la Gaceta del Congreso 706 del 28 de septiembre de 2010.<br /> <br />El anuncio previo para el segundo debate se hizo en la sesión plenaria del 13 de octubre de 2010, según consta en el Acta 23 de esta fecha, publicada en la Gaceta del Congreso 849 del 2 de Noviembre de 2010. El anuncio se realizó en los siguientes términos: “Se anuncian los proyectos para la sesión plenaria del día 19 de octubre o para la siguiente sesión plenaria en la cual se debatan proyectos de ley o actos legislativos: Proyecto de Ley 046 Cámara, ´Por la cual se dictan disposiciones generales para la protección de datos personales´”.<br /> <br />El proyecto en estudio fue aprobado en la sesión del 19 de octubre de 2010, como consta en el Acta 24 de esta fecha, publicada en la Gaceta 868 del 4 de Noviembre de 2010. En la certificación expedida por el Secretario General de la Cámara de Representantes, se precisa que a esta sesión asistieron 89 representantes y que el proyecto fue aprobado por 89 votos.<br /> <br />Luego de ser aprobado en la Cámara de Representantes, el proyecto para al Senado con la radicación 184 de 2010. En la Comisión Primera del Senado se designó como ponentes a los Senadores Luis Fernando Velasco Chaves, Carlo E. Soto, Luis Carlos Avellaneda, Hemel Hurtado Angulo, Jorge Eduardo Londoño y Juan Manuel Corzo. La ponencia para primer debate aparece publicada en la Gaceta del Congreso 1023 del 2 de diciembre de 2010.<br /> <br />El anuncio para primer debate en la Comisión Primera del Senado se hizo en la sesión del 2 de diciembre de 2010, según consta en el Acta 32 de esta fecha, publicada en la Gaceta del Congreso 38 del 11 de febrero de 2011. En el anuncio se lee: “Por secretaría, se da lectura a los proyectos que por disposición de la Presidencia se someterán a discusión y votación en la próxima sesión; (…) Proyecto de ley número 184 de 2010 Senado, 046 de 2010 Cámara, por la cual se dictan disposiciones generales para la protección de datos personales”.<br /> <br />El proyecto bajo examen fue considerado y aprobado por la Comisión en la sesión del 6 de diciembre de 2010, según consta en el Acta 33 de esta fecha, publicada en la Gaceta 39 del 11 de febrero 2011, en la cual se puede verificar que el proyecto fue aprobado con 15 votos.<br /> <br />Los mismos senadores rindieron la ponencia para segundo debate, que fue publicada en la Gaceta del Congreso 1080 del 13 de diciembre de 2010.<br /> <br />El anuncio para segundo debate en la plenaria del Senado, se hizo en la sesión plenaria del 14 de diciembre de 2010, como consta en el Acta 33 de esta fecha, publicada en la Gaceta del Congreso 78 del 10 de marzo de 2011. En el anuncio se dice: “Señor Presidente, los siguientes son los proyectos para la sesión del día de mañana: Proyecto de ley número 184 de 2010 Senado, 046 de 2010 Cámara, por la cual se dictan disposiciones generales para la protección de datos personales”.<br />El proyecto en comento fue considerado y aprobado, con algunas modificaciones, por 56 votos, en la sesión del 15 de Diciembre de 2010, según consta en el Acta 34 de esta fecha, publicada en la Gaceta del Congreso 80 del 11 de marzo de 2011.<br /> <br />Debido a que el proyecto de ley proveniente de la Cámara de Representantes sufrió modificaciones en el Senado de la República, en relación con varias disposiciones y expresiones del mismo, se conformó una comisión conciliadora integrada por el Senador Luis Fernando Velasco y el Representantes a la Cámara Alfredo Deluque Zuleta, en atención a lo establecido por el artículo 161 Superior.<br /> <br />El informe de conciliación fue publicado en la Gaceta 1102 del 15 de Diciembre de 2010. El Acta de la Comisión de Conciliación fue publicada en la Gaceta del Congreso 81 del 14 de marzo de 2011.<br /> <br />El anuncio previo a la aprobación en la plenaria del Senado se hizo en la sesión del día 15 de diciembre 2010, según consta en el Acta 34 de esta fecha, publicada en la Gaceta 138 de 11 de marzo de 2011, en la que se lee: “Señor presidente son los proyectos para mañana con informe de conciliación (…) Proyecto de ley número 184 de 2010 Senado, 046 de 2010 Cámara, por la cual se dictan disposiciones generales para la protección de datos personales”.<br /> <br />En la sesión plenaria del Senado del 16 de Diciembre de 2010, se aprobó el informe de conciliación por 61 votos, según consta en el Acta 35 de esta fecha, publicada en la Gaceta del Congreso 81 del 14 de marzo de 2011.<br /> <br />El anuncio previo a la aprobación en la plenaria de la Cámara de Representantes se hizo en la sesión del 15 de Diciembre de 2010, según consta en la certificación expedida por el Secretario General de la Cámara de Representantes el 15 de marzo de 2011, dirigida a la Secretaria General de la Corte Constitucional. En la misma certificación se manifiesta que el informe de conciliación se aprobó en plenaria del 16 de diciembre de 2010, con 97 votos, conforme al Acta 43 de esta fecha.<br /> <br />En el proceso de formación de la norma se cumple con lo previsto en el artículo 160 Superior, pues entre la aprobación en primer y en segundo debate en cada una de las cámaras transcurrió un tiempo no inferior a ocho días, y entre la aprobación surtida en una cámara y el inicio del debate en la otra hubo un lapso de tiempo no inferior a los quince días. En efecto, respecto de lo primero se observa que la Comisión Primera de la Cámara aprueba el proyecto el 14 de septiembre de 2010 y la plenaria lo hace el 19 de octubre de 2010; y que la Comisión Primera del Senado aprueba el proyecto el 6 de diciembre de 2010 y la plenaria lo hace el 15 de diciembre de 2010. Respecto de lo segundo, aparece que el proyecto fue aprobado por la Cámara de Representantes el 19 de octubre de 2010 y su debate en el Senado comienza el 6 de diciembre de 2010. <br /> <br />Las mayorías que aprobaron el proyecto en los cuatro debates, de las que se da cuenta en los párrafos anteriores, son las exigidas por el artículo 153 Superior para aprobar proyectos de leyes estatutarias. Al haberse radicado el proyecto de ley el 3 de agosto de 2010 y haber culminado su trámite el 16 de diciembre de 2010, es evidente que su trámite se surtió dentro de la legislatura que inició el 20 de julio de 2010 y concluirá el 20 de junio de 2011, con lo cual se cumple el requisito de tramitarse en una sola legislatura, establecido por el artículo 153 Superior.<br /> <br />2. Análisis material del Proyecto de ley estatutaria.<br /> <br />El título del Proyecto de ley estatutaria: “Por la cual se dictan disposiciones generales para la protección de datos personales”, corresponde a su contenido, en la medida en que el proyecto busca regular el derecho a la intimidad, a la protección de datos y a la inviolabilidad de las comunicaciones privadas, reconocidos en el artículo 15 Superior.<br />En sus nueve títulos y 34 artículos el proyecto contiene un completo estatuto sobre la protección de datos, en que se establece una serie de principios y reglas para asegurar y hacer efectivo este derecho fundamental.<br /> <br />El primer título se refiere al objeto, ámbito de aplicación y definiciones. Sus cuatro artículos fijan el objeto del estatuto, su ámbito de aplicación, y los conceptos jurídicos relevantes para aplicarlo. El objeto es desarrollar el derecho a la protección de datos y el correlativo derecho a la información, respecto al conocimiento, actualización y rectificación de la información recogida en bases de datos o archivos. El ámbito de aplicación está dado por las bases de datos de las entidades públicas y privadas, con algunas exclusiones como las bases de datos de defensa y seguridad nacional, de inteligencia y contrainteligencia, las de información periodística y de otros contenidos editoriales, y los archivos regulados por las Leyes 79 de 1993 y 1266 de 2008. En estos casos, a pesar de su reserva legal, rigen los principios del Estatuto. Los conceptos jurídicos relevantes son los de autorización, base de datos, dato personal, encargado del tratamiento, responsable del tratamiento, titular y tratamiento.<br /> <br />El segundo título se refiere a los principios para el tratamiento de datos. En su único artículo enlista siete principios: el de legalidad, el de finalidad, el de libertad, el de veracidad o calidad, el de transparencia, el de acceso y circulación restringida, el de seguridad y el de confidencialidad.<br /> <br />El tercer título establece categorías especiales de datos. Sus tres artículos se ocupan de precisar el alcance de los datos sensibles, de establecer una serie de excepciones a la prohibición del tratamiento de datos sensibles y a la protección de los datos de niños, niñas y adolescentes. Se entiende por datos sensibles aquellos que pueden afectar la intimidad de su titular y pueden generar su discriminación. Las excepciones a la prohibición de tratamiento de datos sensibles son: la existencia de una autorización explícita de su titular o de la ley; la necesidad de salvaguardar el interés vital del titular cuando éste se encuentre física y jurídicamente incapacitado; la identificación de las personas que tengan contactos regulares con una entidad sin ánimo de lucro, con las debidas garantías por parte de ésta; la información que haya hecho manifiestamente pública su propio titular; la necesidad de reconocer, ejercer o defender un derecho en un proceso judicial; investigaciones históricas, estadísticas o científicas, siempre que se tome medidas conducentes para suprimir la identidad de los titulares de los datos. Se alude de manera especial a la protección del tratamiento de datos de los niños, niñas y adolescentes.<br /> <br />El cuarto título se refiere a los derechos y a las condiciones de legalidad para el tratamiento de datos. En sus seis artículos regula los derechos de los titulares de datos personales, la necesidad de su autorización, las excepciones a esta autorización, el suministro de información, el deber de dar aviso al titular y las personas a las cuales se puede suministrar la información. Los titulares de datos personales tienen derecho a conocer, actualizar, rectificar y suprimir sus datos, a autorizar y a revocar su autorización para el uso de los mismos, a acceder a éstos y a ser informado de su manejo. Para poder tratar datos se requiere de la autorización previa e informada del titular. Esta autorización no es necesaria cuando se trate de información requerida por un ente estatal en ejercicio de su funciones legales o por orden judicial; cuando los datos sean de naturaleza pública; cuando haya urgencia médica o sanitaria; cuando la ley autorice hacerlo con fines históricos, estadísticos o científicos; y cuando se trate de datos relacionados con el estado civil de las personas. La información debe ser completa y se puede suministrar por cualquier medio, incluso electrónico, sin obstáculos para el acceso de su titular. El responsable del tratamiento, al solicitar la autorización al titular, debe informar sobre el tratamiento que se va a hacer y su finalidad, sobre la posibilidad de no contestar preguntas que versen sobre datos sensibles o sobre datos de niños, niñas y adolescentes, los derechos que tiene el titular y la identificación, dirección y teléfono del responsable del tratamiento. La información se puede suministrar a sus titulares, a entidades públicas en ejercicio de sus funciones legales o por una orden judicial y a terceros autorizados por el titular o por la ley.<br /> <br />El quinto título está dedicado a los procedimientos. Sus tres artículos regulan la consulta de datos, los reclamos para rectificarlos y el proceso para elevar una queja a la Superintendencia de Industria y Comercio. Tanto el titular de los datos o sus causahabientes pueden consultar la información de la base de datos, para lo cual se fija un término máximo de 10 días, contados a partir de recibo de solicitud de consulta. El titular puede solicitar que se corrija, actualice o suprima la información al responsable, por escrito, con arreglo a precisos términos. Para poder presentar una queja ante la citada superintendencia, el interesado debe agotar antes el trámite de consulta y reclamo ante el responsable o el encargado del tratamiento de datos.<br /> <br />El sexto título consagra los deberes de los responsables y de los encargados del tratamiento de datos. Sus dos artículos enuncian los deberes de unos y otros. Entre los que se destaca el deber de garantizar que la informaciónsea veraz, completa, exacta, actualizada, comprobable y comprensible. Entre los segundos merece una mención especial el deber de conservar la información bajo las condiciones de seguridad necesarias para impedir su adulteración, pérdida, consulta, uso o acceso no autorizado o fraudulento.<br /> <br />El séptimo título establece una serie de mecanismos de vigilancia y de sanción. En sus tres capítulos y seis artículos regula la actividad de la Superintendencia de Industria y Comercio, a la cual asigna competencia, dota de rentas, fija funciones, establece trámites y sanciones, con los criterios para graduarlas, y crea un registro nacional de bases de datos. A la superintendencia, por medio de una superintendencia delegada, se encomienda la vigilancia del tratamiento de datos personales, para garantizar los derechos de los titulares de los mismos. Se le asigna los recursos que provengan de multas a los vigilados y del presupuesto general de la Nación. Se faculta, a la superintendencia para, entre otras funciones, adelantar investigaciones, bloquear datos de manera temporal, administrar el registro público de datos, promover y divulgar los derechos de los titulares de los datos. Se prevé que en lo no regulado en este proyecto de ley, se seguirá lo previsto en el Código Contencioso Administrativo. Se establece como sanciones la multa, la suspensión de actividades, el cierre temporal y el cierre definitivo. Se fija como criterios para graduar las sanciones los de la dimensión del daño, el beneficio económico, la reincidencia, la renuencia y la aceptación de la falta. Se crea un registro nacional de bases de datos, como un directorio público de libre consulta, cuya información mínima, términos y condiciones se defiere al reglamento.<br /> <br />El octavo título se ocupa de la transferencia de datos a terceros países. En su único artículo prohíbe dicha transferencia a países que no proporcionen niveles adecuados de protección, que no pueden ser menores a los que contempla el proyecto de ley. Esta prohibición tiene numerosas excepciones, relativas a la autorización expresa del titular; al intercambio de datos médicos en beneficio del titular; a transferencias bancarias y bursátiles; a transferencias en el marco de tratados internacionales, con fundamento en el principio de reciprocidad; a transferencias necesarias para la ejecución de un contrato o para la ejecución de medidas precontractuales, con autorización del titular; y a transferencias necesarias o legalmente exigidas para la salvaguardia del interés público, o para el reconocimiento, ejercicio o defensa de un derecho en un proceso judicial. En los casos no contemplados como excepción, le corresponde a la Superintendencia de Industria y Comercio disponer si es viable o no la transferencia internacional.<br /> <br />El noveno título, de otras disposiciones, en sus ocho artículos otorga competencia al Gobierno Nacional para regular el tratamiento de datos que requiera normas especiales y para expedir la reglamentación sobre normas corporativas vinculantes para la certificación de buenas prácticas; regula lo concerniente a los certificados de antecedentes judiciales expedidos por el Departamento Administrativo de Seguridad DAS o la entidad que haga sus veces; establece que las bases de datos o archivos de entidades que desarrollan actividades de inteligencia y contrainteligencia deben guiarse por los parámetros establecidos en el plan nacional de inteligencia y por la junta de inteligencia conjunta; dispone que no tienen valor probatorio los informes de inteligencia dentro de los procesos judiciales, pero su contenido podrá constituir criterio orientador para el desarrollo de los actos urgentes que desarrolla la policía judicial en materia penal, y garantiza la reserva para proteger la identidad de quienes son objeto de dichos informes, de los funcionarios de inteligencia y contrainteligencia, sus métodos y fuentes; consagra un régimen de transición de seis meses con el fin de que las personas que ejerzan algunas de las actividades reguladas en la ley, se adecuen a las disposiciones contempladas en la misma; determina las derogatorias y establece la vigencia de la futura ley.<br /> <br />3. Análisis jurídico.<br /> <br />Por medio de leyes estatutarias, entre otras materias, se regula los derechos y deberes fundamentales de las personas y los procedimientos y recursos para su protección. Así lo dispone el artículo 152 Superior. Las leyes estatutarias tienen una serie de requisitos especiales en su proceso de formación, con el propósito de que sea una mayoría calificada de congresistas, luego de un debate riguroso y estricto, la que tome decisiones.<br /> <br />El Proyecto de ley estatutaria en estudio pretende regular dos derechos fundamentales que están íntimamente relacionados: la protección de datos y el acceso a la información. Se basa en el artículo 15 Superior, en relación con los artículos 20 y 74 ibidem. La decisión de limitar el recaudo y procesamiento de datos, así como el uso y el acceso a las bases de datos, que son necesarios para acceder a la información, es equilibrada y razonable, pues busca preservar del conocimiento público los datos que pertenecen a cada titular y, no sobra advertirlo, al hacerlo también se protege su intimidad.<br /> <br />El derecho a la protección de datos, que suele denominarse en algunos casos habeas data, es un derecho fundamental. Este derecho le permite a su titular, que es toda persona, natural o jurídica, conocer, acceder, actualizar, bloquear, suprimir y rectificar las informaciones que sobre ella existan en bases de datos y en archivos de entidades públicas y privadas, como se reconoce en el artículo 1. El tratamiento de los datos debe hacerse sin menoscabo del titular de los datos y de la garantía de sus derechos fundamentales.<br /> <br />En la Sentencia T-729 de 2002 la Corte precisa que el derecho fundamental a la protección de datos, o habeas data, otorga al titular de los datos personales la facultad de exigir a las administradoras de bases de datos el acceso, la inclusión, la exclusión, la corrección, la adición, la actualización y la certificación de los datos, y limita las posibilidades de dichas administradoras de divulgar, publicar o ceder la información.<br /> <br />El proyecto en estudio busca precisar los derechos de los titulares de los datos y los deberes y responsabilidades de las personas que administran las bases de datos. Lo hace a partir de una serie de principios y de reglas, con significativas excepciones, cuyo propósito es desarrollar el claro mandato normativo del artículo 15 Superior. Se asume como un presupuesto básico para el tratamiento de datos, la autorización previa e informada del titular de los mismos, dentro de un marco de garantías estrictas, con arreglo a un procedimiento y con la vigilancia de la Superintendencia de Industria y Comercio. <br /> <br />Ante los notables avances de las comunicaciones, posibles gracias a las nuevas tecnologías, cada vez es mucho más sencillo acceder a un mayor número de informaciones relevantes sobre una persona, sin que ella se entere siquiera de que estas informaciones existen. La posibilidad de consultar, con ayuda de poderosos procesadores, complejas y extensas bases de datos, en las cuales toda la información se acumula sin problemas de espacio, es un gran avance para lograr el acceso a la información y para realizar el valor de transparencia que subyace en él, pero también es un riesgo importante para la intimidad y para la protección de los datos personales. <br /> <br />En materia de información sobre datos personales, éstos no tienen gran valor en sí mismos, pues suelen aparecer inconexos. El valor agregado lo suele dar el procesamiento de datos, a partir del cual es posible crear perfiles, identificar hábitos de consumo y de vida, detectar preferencias y rutinas. Por ello, es razonable que el proyecto bajo estudio, se centre en los datos personales registrados en bases de datos, con indiferencia de que éstas sean manejadas por entidades públicas o privadas.<br /> <br />En principio, si una persona no da cuenta de sus datos a otra, es decir, si los mantiene en su ámbito personal o doméstico, no es posible incluirlos en bases de datos administradas por terceros. Es la propia persona la que revela sus datos, que luego se incorporan a dichas bases, pues si ello no ocurre, valga decir, si los datos se obtienen sin que la persona los revele, se podría tratar de una vulneración al derecho a la intimidad. El derecho a la protección de datos tiene una relación inescindible con el procesamiento de los datos que se hace a partir de las bases de datos.<br /> <br />El proyecto trae una serie de excepciones respecto de la protección de datos, en su artículo 2, dentro de las cuales está el procesamiento de datos con fines de defensa y de seguridad nacional, con fines de inteligencia y de contrainteligencia, con fines periodísticos y de tareas editoriales, con fines financieros, crediticios, comerciales y de servicios, y con fines de censos de población y de vivienda.<br /> <br />En la Sentencia C-1011 de 2008 la Corte sostuvo que recopilar y tratar datos personales con fines de seguridad y defensa, atiende a un propósito que se enmarca dentro de las facultades estatales de obtener información relevante para cumplir sus funciones constitucionales de mantener el orden institucional y preservar las condiciones necesarias para el ejercicio adecuado de los derechos y de las libertades.<br /> <br />La excepción del procesamiento de datos con fines de inteligencia y contrainteligencia es razonable en la medida en que la inteligencia y la contrainteligencia se regulan de manera integral en otro proyecto de ley estatutaria. Algo semejante puede decirse del procesamiento de datos con fines financieros, crediticios, comerciales y de servicios, pues esta materia está regulada por la Ley 1266 de 2008, y del procesamiento de datos con fines de censos de población y vivienda, que está regulado en la Ley 79 de 1993.<br /> <br />La excepción relativa al procesamiento de datos hecho a partir de bases de datos y archivos de regulación periodística y otros contenidos editoriales, es razonable, pues pretende proteger el derecho a la información y, de contera, la libertad de expresión.<br /> <br />Las definiciones que el proyecto contiene en su artículo 3, son relevantes y razonables en la medida en que contribuyen a facilitar la interpretación de la norma y a reducir eventuales controversias hermenéuticas.<br /> <br />La existencia de unos principios rectores en materia de protección de datos, previstos en el artículo 4, los de legalidad, finalidad, libertad, veracidad o calidad, transparencia, acceso y circulación restringida, seguridad y confidencialidad, que rigen incluso en las materias que son objeto de las antedichas excepciones, es razonable. Y lo es porque resulta armónica con el derecho fundamental a la protección de datos, reconocido en el artículo 15 Superior, y porque recoge lo dicho por la Corte en la Sentencia T-729 de 2002, en la cual se reconoce y se da alcance a estos principios. En la Sentencia C-1011 de 2008, respecto de una regulación similar, dijo la Corte que los principios para la administración de los datos personales están planteados a partir de una fórmula amplia, en especial para el caso del principio de interpretación integral de derechos constitucionales, lo cual permite la eficacia de las distintas libertades y garantías aplicables a los procesos de recolección, tratamiento y circulación de datos personales.<br /> <br />Definir ciertos datos como sensibles, lo que se hace en el artículo 5, en razón del derecho a la intimidad y del riesgo cierto de posibles discriminaciones, como son los relativos a la raza, a la orientación política, a las convicciones religiosas o filosóficas, a la pertenencia a sindicatos u otras organizaciones, a la vida sexual, a la historia clínica, a la genética y a lo biométrico, es razonable. En la Sentencia C--517 de 1998 la Corte precisó que estos datos son inherentes al núcleo esencial del derecho a la intimidad, entendido como aquella “esfera o espacio de vida privada no susceptible de la interferencia arbitraria de las demás personas, que al ser considerado un elemento esencial del ser, se concreta en el derecho a poder actuar libremente en la mencionada esfera o núcleo, en ejercicio de la libertad personal y familiar, sin más limitaciones que los derechos de los demás y el ordenamiento jurídico”.<br /> <br />Las excepciones previstas para la circulación de datos sensibles, previstas en el artículo 6 del proyecto, al fundarse en el consentimiento del titular, en sus necesidades vitales, en el ejercicio de actividades legítimas de un grupo de personas organizado sin ánimo de lucro, en las exigencias propias de un proceso judicial o en tareas cuya finalidad sea histórica, estadística o científica, con las debidas garantías, es razonable. No obstante, en el caso del ejercicio de actividades legítimas de un grupo de personas, organizado sin ánimo de lucro, como es el caso de las fundaciones, las ong, las asociaciones, los sindicatos o cualquier otra, se debe destacar que el mero hecho de pertenecer a dicho grupo no faculta para obviar la necesidad de obtener la autorización previa de la persona titular de los datos. En su momento se solicitará a la Corte declarar exequible esta norma, bajo el entendido que acaba de indicarse.<br /> <br />La especial protección que se da a los datos personales de niños, niñas y adolescentes, es una proyección razonable que se desprende de su condición de sujetos que gozan de una especial protección constitucional. La excepción prevista en el artículo 7 del proyecto, respecto de los datos que sean de “naturaleza pública” puede generar al menos dos situaciones de conflicto: los niños, las niñas y los adolescentes no tienen capacidad plena para otorgar su consentimiento, lo que suele tratar de obviarse con la autorización de su padres o tutores; y este grupo de personas, al tener acceso sin restricciones a internet, en especial a las redes sociales, puede acabar publicando de manera irreflexiva sus datos personales y su intimidad. Por ello, la expresión “naturaleza pública”, en tanto excepción, debe entenderse respecto de los datos que pueden estar autorizados a ser objeto de exposición pública, dada su condición, sin menoscabo de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. En este sentido se solicitará a la Corte declarar exequible este artículo.<br /> <br />El artículo 8 precisa y da alcance al derecho a la protección de datos, al señalar las facultades que tiene su titular. Se trata de una serie de instrumentos útiles y adecuados para ejercer el derecho a la protección de datos y para salvaguardarlo en aquellos casos en los que sea conculcado. Dentro de estos instrumentos merece resaltarse el de acceder de manera gratuita a la consulta de los datos personales compilados en bases de datos, pues le permite al titular de los mismos enterarse en tiempo real y de manera permanente de lo que allí aparece, para poder proceder a rectificar o cuestionar lo que considere pertinente ante las autoridades correspondientes. <br /> <br />El artículo 9 establece que siempre será necesaria la autorización previa e informada para el titular, la cual será obtenida por cualquier medio que pueda ser objeto de consulta posterior. Esta regulación es quizás uno de los aspectos más importantes en la protección de los derechos de los titulares de datos, pues le permite conocer en dónde reposan sus datos, qué utilización se les da a los mismos, y con qué finalidades, intereses y motivaciones son entregados a los responsables y encargados del tratamiento. El consentimiento previo e informado a la circulación de los datos personales, concede la posibilidad de reclamar el acceso, actualización y rectificación de su información, de manera eficaz y oportuna.<br /> <br />El artículo 10 regula los casos en que no es necesaria la autorización del titular. Los dos primeros eventos: que la información sea requerida por una entidad pública o administrativa en ejercicio de sus funciones legales o por orden judicial, y que se trate de datos de naturaleza pública, no presentan mayor inconveniente. En el primer evento se está en cumplimiento de deberes legales, caso en el cual la protección de datos debe ceder en lo estrictamente necesario para ejercer dichas funciones o acatar los mandatos judiciales. En el segundo, al ser de naturaleza pública, no hay objeto de protección del derecho. Los datos de naturaleza pública, calificada como tal por la ley o la Constitución, pueden ser obtenidos y ofrecidos sin reserva alguna y sin importar si la misma sea información general, privada o personal, como ocurre con los actos normativos de carácter general, los documentos públicos, en los términos del artículo 74 de la Constitución, y las providencias judiciales debidamente ejecutoriadas, los datos sobre el estado civil de las personas o sobre la conformación de la familia.<br /> <br />El tercer evento: que se trate de un caso de urgencia médica o sanitaria, si bien la excepción a la regla de la autorización previa del titular es razonable, pues se trata de salvaguardar la vida y la integridad física de éste, sólo puede comprender al personal médico o científico que atiende la urgencia.<br /> <br />El cuarto evento: que se trate de fines históricos, estadísticos o científicos, no tiene mayor reparo, pues en este tipo de tareas los datos personales se usan como una base para la investigación, en especial para la cuantitativa, sin que sea relevante el nombre del titular.<br /> <br />Del quinto evento: que se trate de datos relacionados con el registro civil de las personas, puede decirse lo mismo que se dice de los datos de naturaleza pública.<br /> <br />La previsión del inciso segundo del artículo 10, según la cual quien acceda a los datos personales sin que medie autorización previa deberá en todo caso cumplir con las disposiciones contenidas en la presente ley deja abierta la puerta a graves trasgresiones. Si el mismo artículo establece la regla general y las excepciones, esta expresión podría verse como una excepción genérica que invalida la regla, lo cual es irrazonable e inaceptable en términos constitucionales. Si un dato se obtiene sin el consentimiento previo de su titular, y salvo que se trate de uno de las excepciones previstas en la ley, se está ante una vulneración del artículo 15 Superior. Lo mismo puede decirse del dato así obtenido, cuando se lo haga circular. Por esta razón, se solicitará a la Corte declarar inexequible el referido inciso.<br /> <br />El artículo 11 hace mención a las formas de suministrar la información, la cual debe ser de fácil lectura, sin barrera técnicas, que impidan su acceso y deberá corresponder en un todo a aquella que repose en la base de datos, y le confiere al Gobierno Nacional la facultad de establecer la forma para que los responsables y encargados del tratamiento deban suministrar la información al titular, manifestación que se integra a la protección constitucional que se debe predicar de los datos personales.<br /> <br />El artículo 12, esboza el deber de informar al titular sobre el tratamiento al cual serán sometidos los datos, la finalidad, así como el carácter facultativo de la respuesta a las preguntas cuando versen sobre datos sensibles o de las niñas, niños o adolescentes, los derechos que les asisten como titular y la identificación, dirección física o electrónica y teléfono del responsable del tratamiento. El parágrafo indica que el responsable del tratamiento deberá conservar prueba del cumplimiento de lo previsto en el presente artículo, y cuando el titular lo solicite, entregarle la correspondiente copia. Estos aspectos, refuerzan aún más los derechos del titular del dato, y están concatenados con la importancia de la autorización y el consentimiento previo informado, cuyo principal objetivo es evitar la vulneración de los derechos involucrados en la circulación de datos.<br /> <br />El artículo 13 señala las personas a las que se puede suministrar la información, empezando por los titulares, sus causahabientes o sus representantes legales, las entidades públicas o administrativas en ejercicio de sus funciones legales o por orden judicial, y a los terceros autorizados por el titular o por la ley. La norma circunscribe expresamente las personas y entidades públicas que pueden recibir información, lo que constituye un límite razonable al acceso de información que busca darle alcance a la protección constitucional de los datos personales.<br /> <br />El artículo 14 regula lo concerniente al derecho de consultar por parte del titular la información que repose en cualquier base de datos, que debe ser suministrada en su integridad por el medio habilitado por el responsable o encargado del tratamiento, siempre y cuando se pueda mantener prueba de éstas, para lo cual será atendida en un término máximo de diez días y, sino fuere posible la consulta dentro de dicho término, se informará al interesado los motivos de la demora y señalando la fecha en que se atenderá su consulta, que no podrá superar los cinco días hábiles siguientes al vencimiento del primer término. En el parágrafo se aduce que disposiciones contenidas en leyes especiales o los reglamentos expedidos por el Gobierno Nacional podrán establecer términos inferiores.<br /> <br />El artículo 15 consagra un procedimiento para los reclamos, en el que se establecen las pautas para el mismo, el contenido de la solicitud, el término si resulta incompleta, la inclusión en la base de datos de la leyenda “reclamo en trámite” y el término máximo de quince días para resolver el reclamo, así como la extensión de ocho días si no fuera posible responderlo dentro del término inicial.<br /> <br />El artículo 16 estipula como requisito de procedibilidad para acudir a la Superintendencia de Industria y Comercio, que se haya agotado el trámite de consulta o reclamo ante el responsable o encargado del tratamiento. <br /> <br />Los procedimientos previstos en los artículos anteriores son razonables, pues prevén una serie de condiciones, reglas y términos adecuados para garantizar la protección al derecho al habeas data. Estos procedimientos son acordes con lo previsto en los artículos 15 y 23 Superiores, que garantizan una oportuna y eficaz respuesta a las solicitudes de los titulares del derecho a la protección de datos. En este contexto es razonable y coherente que se establezca, a modo de requisito de procedibilidad, que antes de elevar una queja ante la Superintendencia de Industria y Comercio, se dirija la solicitud a la persona responsable o encargada del tratamiento de los datos, pues ello promueve que dicha persona tenga unos mecanismos o canales idóneos para atender tal solicitud y amplía el control del ente público, que versa tanto sobre la solicitud del titular como sobre la respuesta dada por el responsable o encargado del tratamiento de los datos.<br /> <br />Mención especial merece el parágrafo del artículo 14, y concretamente en lo que se refiere a que el Gobierno Nacional podrá establecer términos inferiores a los señalados en los procedimientos contemplados en la ley, pues en principio se podría aducir que dado que eventualmente es una medida favorable para los intereses de los titulares de los datos y, por tanto, no existiría una restricción a sus derechos. Empero, no puede pasarse por alto que la competencia para regular los mecanismos de protección de los derechos fundamentales, en la medida en que tenga que ver con el núcleo esencial de los mismos, goza de reserva de ley estatutaria. Por ello, cualquier modificación de los mismos, así beneficie al titular del derecho, le corresponde de manera exclusiva al Congreso, que la debe ejercer por medio de una ley estatutaria. Por este motivo se solicitará a la Corte declarar inexequible la expresión “o los reglamentos expedidos por el Gobierno Nacional”, contenida en el parágrafo del artículo 14 del proyecto de ley.<br /> <br />El artículo 17 señala los deberes de los responsables del tratamiento. En los literales a), b), c) y d) se garantiza al titular del derecho a la protección de datos su pleno ejercicio, al imponer a quienes manejan las bases de datos los deberes de conservar la información y de informar la finalidad de la recolección de los datos y las condiciones de seguridad necesarias para impedir su adulteración, pérdida, consulta, uso o acceso no autorizado. En los literales e), f), g), h), i) se vela porque la información que se le entregue al responsable del encargado del tratamiento cumpla las exigencias legales, para de garantizar la protección de los datos del titular. En los literales j), k), l), m), n) y o) se alude a los deberes de tramitar las consultas y reclamos; adoptar un manual interno de políticas y procedimientos; comunicar cuando determinada información se encuentre en discusión; informar al titular sobre el uso de sus datos y a la autoridad de protección de datos cuando se presenten violaciones a los códigos de seguridad y existan riesgos en la administración de la información de los titulares; y cumplir las instrucciones y requerimientos impartidos por la misma.<br /> <br />El artículo 18 les asigna deberes a los encargados del tratamiento. En los literales a), b), c), d), e) se establece los deberes de garantizar el pleno ejercicio del derecho a la protección de datos, de actualizar, rectificar y suprimir los datos, y de tramitar las consultas y los reclamos. Estos deberes son indispensables para la adecuada realización de este derecho fundamental. En los literales f) a l) se regula los deberes de adoptar un manual interno de políticas y procedimientos; de registrar en la base de datos las leyendas “reclamo en trámite” e “información en discusión judicial”, según sea el caso; de abstenerse de circular información controvertida por el titular y cuyo bloqueo haya sido ordenado por la autoridad de protección de datos; de permitir el acceso a la información únicamente a las personas que puedan acceder a ella; de informar a la misma autoridad cuando se presenten violaciones a los códigos de seguridad y existan riesgos en la administración de la información de los titulares; y de cumplir las instrucciones y requerimientos impartidos por dicha autoridad. Estos deberes son necesarios para que la información de las bases de datos sea cierta y confiable.<br /> <br />Los anteriores deberes corresponden al sentido de la ley, al de sus principios rectores y a los derechos reconocidos por ésta. Fijan un claro marco de responsabilidad para las personas responsables o encargadas de las bases de datos, a partir del cual es posible ejercer un control adecuado de sus actividades.<br /> <br />La tarea de inspección y vigilancia de las bases de datos se encarga a una superintendencia delegada para tal fin, dentro de la Superintendencia de Industria y Comercio, a la cual se asigna las rentas necesarias para cubrir los costos de su actividad, en los artículos 19 y 20. Entre las funciones de este ente público, señaladas en el artículo 21, están las de velar por que la ley se cumpla, adelantar investigaciones, disponer el bloqueo temporal de los datos, instruir sobre medidas y procedimientos para mejorar el manejo de los datos, solicitar información relevante, proferir declaraciones sobre transferencias internacionales de datos, administrar el registro público de bases de datos, recomendar ajustes normativos y requerir colaboración de otras entidades, sean locales o internacionales. Sobre competencias semejantes a estas, en la Sentencia C-1011 de 2008, la Corte consideró que la Carta, tanto en su parte dogmática como en su parte orgánica (Arts. 333, 334 y 335) configura un Estado con amplias facultades de intervención en la economía, las cuales se materializan mediante la actuación concatenada de los poderes públicos; una de las expresiones de estas facultades es el denominado poder de policía administrativa en materia económica, cuyo ejercicio supone, por una parte, la actuación del Congreso de la República, pero también la actividad de entidades que hacen parte de la Administración, las cuales ejercen las funciones de inspección, vigilancia y control, a cargo del poder ejecutivo, sobre las actividades o agentes económicos .<br /> <br />Los artículos 22, 23, y 24 regulan el trámite, sanciones y criterios para graduar las sanciones a imponer por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio. Las sanciones consisten en multas a favor de la mencionada entidad hasta por dos mil salarios mínimos mensuales legales vigentes y podrán ser sucesivas mientras subsista el incumplimiento; en suspensión de las actividades relacionadas con el tratamiento hasta por un término de seis meses y el cierre temporal de operaciones relacionadas con el tratamiento; y en el cierre inmediato y definitivo de la operación que involucre el tratamiento de datos sensibles. Esta regulación no amerita reparo alguno, pues establecer tanto sanciones como criterios para su graduación hace parte del principio de libre configuración de la ley, en relación con la potestad sancionatoria del Estado, y se trata de sanciones necesarias, razonables y proporcionadas. Como lo reconoce la Corte en la Sentencia C-1011 de 2008, sería inocuo consagrar principios, derechos y deberes en materia de protección de datos si, de manera paralela, no se establecen mecanismos que permitan adoptar medidas eficaces para desestimular y sancionar prácticas indebidas en el ejercicio del poder informático.<br /> <br />El artículo 25 crea el registro nacional de bases de datos, como el directorio público de las bases de datos sujetas a tratamiento que operan en el país, que será administrado por la Superintendencia de Industria y Comercio y de libre consulta para los ciudadanos, para cuyo registro los interesados deberán aportar a la mencionada entidad las políticas de tratamiento de la información, las cuales obligarán a los responsables y encargados del mismo, y la políticas de tratamiento en ningún caso podrán ser inferiores a los deberes contenidos en la ley. Confiriéndole al Gobierno Nacional la reglamentación de la información mínima que debe contener el registro, y los términos y condiciones bajo los cuales se deben inscribir en éste los responsables del tratamiento. Esta norma se ajusta los parámetros constitucionales que regulan el derecho al hábeas data, en la medida que desarrolla los principios de publicidad y transparencia en el tratamiento de datos, permitiendo que se identifiquen plenamente los operadores de las bases de datos y a su vez que todas las personas tengan conocimiento de las bases de datos que reposan en el citado registro.<br /> <br />El artículo 26 prohíbe la transferencia de datos personales a terceros países que no garanticen niveles adecuados de protección, entendiendo que se tienen esos niveles cuando se cumplan con los estándares fijados por la Superintendencia de Industria y Comercio y que en ningún caso podrán ser inferiores a los que el presente proyecto les exige a sus destinatarios. Se exceptúa de esta prohibición cuando se trate de información en la que el titular haya otorgado autorización expresa e inequívoca para la transferencia; en el evento de intercambio de datos carácter médico, cuando así lo exija el tratamiento del titular por razones de salud o higiene pública; transferencias bancarias o bursátiles; transferencias necesarias para la ejecución de un contrato entre el titular y el responsable del tratamiento, o para la ejecución de medidas precontractuales siempre y cuando se cuente con la autorización del titular; transferencias necesarias o legalmente exigidas para la salvaguardia del interés público, o para el reconocimiento, ejercicio o defensa de un derecho en un proceso judicial. El parágrafo 1 dispone que en los casos no contemplados como excepciones corresponderá a la Superintendencia de Industria y Comercio, proferir la declaración de conformidad, por lo que el Superintendente queda facultado para requerir información y adelantar las diligencias tendientes a establecer el cumplimiento de los presupuestos que requiere la viabilidad de la operación. El parágrafo 2 señala que las disposiciones del artículo serán aplicables para todos los datos personales, incluyendo aquellos contemplados en la Ley 1266 de 2008. Las anteriores previsiones son razonables y acordes con la Carta, pues la regla, las excepciones y la previsión para casos no contemplados como excepciones, corresponden a lo establecido en los artículos precedentes, cuyo examen se hizo en su oportunidad.<br /> <br />El artículo 27 aduce que el Gobierno Nacional regulará lo concerniente al tratamiento sobre datos personales que requieran de disposiciones especiales y en todo caso dicha reglamentación no podrá ser contraria a las disposiciones contenidas en el proyecto analizado. Por la misma razón que se expuso al examinar el parágrafo del artículo 14, valga decir, porque la competencia para regular los mecanismos de protección de los derechos fundamentales, en la medida en que tenga que ver con el núcleo esencial de los mismos, goza de reserva de ley estatutaria, se solicitará a la Corte declarar inexequible este artículo.<br /> <br />El artículo 28 señala que el Gobierno Nacional expedirá la reglamentación correspondiente sobre normas corporativas vinculantes para la certificación de buenas prácticas en protección de datos personales y su transferencia a terceros países. Al no afectarse el núcleo esencial del derecho fundamental, pues las normas sobre certificación de buenas prácticas en la protección de datos personales y de transferencia a terceros países, parten de la base de que se cumple con el estándar mínimo, que es el previsto en la ley, y procuran mejorar esas prácticas, no se vulnera la Constitución.<br /> <br />El artículo 29 establece que el Departamento Administrativo de Seguridad DAS o quien ejerza su función tendrá a su cargo los registros delictivos y al expedir los certificados por petición ciudadana, se abstendrá de incluir como antecedente penal los registros delictivos del solicitante cuando este haya cumplido su pena o la misma haya prescrito. Los parágrafos 1, 2 y 3 se refieren a que los archivos del mencionado departamento tendrán carácter reservado y en consecuencia sólo se expedirán certificados o informes de los registros contenidos en ellos; además se debe garantizar de manera gratuita y permanente la información electrónica sobre el certificado de antecedentes judiciales para ser consultados por el titular, interesado o por terceros a través de las páginas web de la entidad que gozarán de plena validez y legitimidad; de la misma forma se aduce que el certificado expedido a solicitud de los peticionarios de sus propios registros, no será válido en aquellos cargos en donde se requiera carencia total de antecedentes, no obstante cuando las entidades públicas requieran la presentación del certificado, deberán dar cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 17 del Decreto 2150 de 1995.<br /> <br />En este artículo subyace la exigencia de actualizar los datos, para que correspondan a la realidad, lo cual es predicable de todas las bases de datos, en especial de aquellas de las cuales son responsables entidades como el DAS. Podría argumentarse que los antecedentes, en tanto información, no desaparece por la circunstancia de haber purgado la pena o de haber prescrito la misma. No obstante, las personas condenadas por la administración de justicia, que se sometieron al imperio de la ley y cumplieron su pena, o ante el descuido del Estado logran que ésta prescriba sin haber sido purgada, no pueden aparecer por siempre relacionadas con un dato en el cual no se tiene en cuenta estas dos circunstancias. Y no puede ser así, porque si la condena, valga decir, la pena impuesta, que es lo principal, cesa en ambos casos, la información relativa a ella no puede permanecer inalterada, como si no hubiese ocurrido nada. En cuanto a la exigencia prevista para ejercer ciertos cargos públicos, en los cuales se requiere la ausencia total de antecedentes, la norma contempla en su parágrafo 3 el registro de los mismos, con lo cual se preserva el interés general que tiene el acceso a la función pública, y se respeta el régimen de inhabilidades e incompatibilidades previsto en la Constitución y en la ley.<br /> <br />El artículo 30 alude a que las bases de datos de inteligencia o archivos que desarrollan actividades de inteligencia y contrainteligencia, deberán guiarse por los tratamientos de datos establecidos en el plan nacional de inteligencia y por la junta de inteligencia conjunta, así como en las demás normas legales aplicables. Agrega que la autorización de una orden de operaciones o misión de trabajo solamente podrá ser emitida por un servidor público del nivel directivo, comando o su equivalente. Los documentos tendrán una reserva de 40 años y el servidor público que se ampare en la reserva legal para no suministrar la información de un titular, deberá hacerlo motivadamente, señalando la razonabilidad y la proporcionalidad de su decisión. Sin embargo, contra las decisiones procederán los recursos y acciones legales y constitucionales pertinentes. No se podrá oponer la reserva legal a los requerimientos de los jueces y de otras autoridades competentes. La norma da alcance a las bases de datos relacionadas con la inteligencia y contrainteligencia, materia en la cual por su especial naturaleza, es admisible tener un trato especial previsto en el estatuto correspondiente.<br /> <br />En relación con la reserva legal para suministrar información al titular de los datos, es menester tener en cuenta que ciertos datos, como los relativos a actividades de inteligencia y de contrainteligencia, requieren de un manejo cuidadoso, discreto y reservado. Por ello, siempre que se trate de una decisión razonable y proporcionada, y en la medida en que sea necesario para que los entes responsables de esas actividades puedan cumplir con sus funciones constitucionales y legales, es posible oponer la reserva del contenido de los datos incluso al titular de los mismos. Esta previsión legal deja a salvo los derechos de los interesados de someter la decisión de reserva a control judicial.<br /> <br />El artículo 31 consagra que en ningún caso los informes de inteligencia tendrán valor probatorio dentro de los procesos judiciales, pero su contenido podrá constituir criterio orientador para el desarrollo de actos urgentes que desarrolla la policía judicial en materia penal, garantizando la reserva de identidad de quienes son objeto de dichos informes, de los funcionarios de inteligencia y contrainteligencia, sus métodos y fuentes. Las labores de inteligencia y contrainteligencia son indispensables para prevenir graves riesgos, entre ellos crímenes que pueden afectar a muchas personas. Sin embargo, la información de inteligencia, que puede estar afectada por la confiabilidad de sus fuentes, no puede tener valor probatorio en procesos judiciales, pero si puede ser un criterio razonable para orientar las tareas de policía judicial, con las reservas anotadas. Si no se trata de prevenir un grave riesgo inminente, sino de investigar delitos, valga decir, de una tarea propia de la policía judicial en materia penal, ésta debe someterse a control judicial en todos los casos, valga decir, debe existir una orden judicial previa.<br /> <br />El artículo 32 establece un régimen de transición, consistente en que las personas que a la fecha de entrada en vigencia de la ley ejerzan alguna de las actividades reguladas en la misma, tendrán un plazo de hasta seis meses para adecuarse a las disposiciones contempladas en la ley. Esta disposición es razonable y proporcionada, y se erige en un desarrollo de la libertad de configuración normativa, porque es apenas obvio que para garantizar el derecho a la protección de datos a su titular, se debe crear y adecuar una serie de elementos técnicos, tecnológicos y operativos que la misma disposición establece, lo cual requiere de un tiempo adecuado.<br /> <br />Los artículos 33 y 34, aluden a las derogatorias y vigencia, frente a lo cual no existe controversia alguna.<br /> <br />4. Conclusiones.<br /> <br />Por lo expuesto, el Ministerio Público solicita a la Corte declarar EXEQUIBLE el Proyecto de ley estatutaria 046 de 2010 Cámara - 184 de 2010 Senado, con las siguientes precisiones:<br /> <br />- El literal c) del artículo 5 es exequible bajo el entendido de que siempre debe mediar autorización por parte del titular.<br /> <br />- La excepción de naturaleza pública, contemplada en el artículo 7, es constitucional bajo el entendido de que no se afecte los derechos de los niños, niñas y adolescentes, en virtud de que si bien los datos puede estar autorizados y expuestos públicamente, dada la condición de los mismos, es posible la afectación de sus derechos.<br /> <br />- El inciso segundo del artículo 10 es inexequible.<br />- La expresión “o los reglamentos expedidos por el Gobierno Nacional”, contenida en el parágrafo del artículo 14, es inexequible.<br /> <br />- El artículo 27 es inexequible.<br /> <br />- La expresión: “podrá constituir criterio orientador para el desarrollo de los actos urgentes que desarrolla la policía judicial en materia penal”, contenida en el artículo 31, es exequible bajo el entendido de que para llevar a cabo esas actividades se requiere orden judicial.<br /> <br />Señores Magistrados,<br /> <br /> <br />ALEJANDRO ORDOÑEZ MALDONADO<br /> <br />Procurador General de la Nación<br /> <br />