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Timestamp: 2017-03-27 08:32:09
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Sociedad De La Información | Lexinformatica
Etiqueta: sociedad de la información	El NDA y Protección de datos personales: ¿Y vivieron felices para siempre? – Lex Informática
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19 marzo, 201620 marzo, 2016 Por LexInfoNo hay comentarios	LEX INFORMÁTICA: ACCESO A TIC
Acceso a Tecnologías de la Información y Comunicaciones
Dr. Alfredo Alejandro Reyes Krafft[1]
Desde el año 2008 en México se ha implementado un proyecto que busca armonizar el marco normativo de las TIC y el Internet en particular, así como a la luz de la Estrategia Digital Nacional que emitió el Presidente Enrique Peña Nieto en el año 2013 y de la reforma en materia de Telecomunicaciones que garantiza el acceso de los mexicanos a las redes de comunicación, tanto en el orden constitucional como en el legal. a fin de que las Entidades Federativas de la República Mexicana también se vayan incorporando a la Sociedad de la Información y el Conocimiento con las herramientas legales más eficientes y con políticas públicas más innovadoras.
La sociedad de la información y del conocimiento está transformando el mundo en el que vivimos, gracias a las tecnologías de las información y las comunicaciones, nos encontramos ante una nueva revolución, la del conocimiento.
Esta nueva revolución basada en el conocimiento, se basa en compartir y transmitir la información y conocimientos con la finalidad de hacernos mas competitivos y productivos.
Se ha demostrado que las tecnologías de la información son ya una herramienta fundamental en las nuevas economías del conocimiento y que las mismas pueden ser utilizadas como un medio para mejorar la productividad y competitividad.
No obstante si bien las tecnologías de la información y las comunicaciones pueden ser un habilitador y herramienta para acceder a la sociedad de la información, también se pueden se convertir en un excluyente para la población.
A este fenómeno en el cual la población no tiene acceso a las TIC´s es denominado la brecha digital, la cual se aumenta a mayor población tienen menos acceso a las tecnologías de las información y comunicaciones.
Hoy en día es un derecho de todos los mexicanos tener acceso a las tecnologías de la información y comunicación a fin de que como nación seamos capaces de acceder a la sociedad del conocimiento.
El Estado juega un papel fundamental, al contar con el deber y la obligación de impulsar la adopción de las tecnologías de la información y de brindar el acceso a las mismas a toda la población.
Para lo anterior, el Estado debe establecer un plan y una estrategia que se concentre en aquellos metas y objetivos que mejoran la calidad de vida de los mexicanos y acercándonos cada día mas a la sociedad de la información. Esta estrategia debe ser parte de la política nacional y tener continuidad para que tenga un verdadero impacto.
En este sentido y con el fin de insertar a los mexicanos en la sociedad de la información y el conocimiento no basta sólo con establecer un plan, sino que es necesario contar con un órgano que se encargue de supervisar, implementar y coordinar dicho plan.
Sólo en conjunto, el plan y órgano de gobierno lograrán que se cumpla con las metas y objetivos de insertar en la sociedad de la información y el conocimiento a los mexicanos, lo cual nos debe de llevar a ser mas competitivos y producticos frente a un mundo globalizado
Sociedad y Ciberespacio
La sociedad es en donde nacemos, en la que estamos inmersos cotidianamente; la sociedad virtual es intangible, depende de la real pero posee sus propias características. La sociedad tiene límites locales, fronteras geográficas y políticas; pero la virtual traspasa esas demarcaciones y fluye en ámbitos transfrontera, su referente es global. [2]
Es en el ciberespacio, donde se mueve la sociedad virtual, donde se modifica la percepción espacio-tiempo; los usuarios, los actores, los observadores de la sociedad virtual crecen exponencialmente y clarifican sus derechos, los comparten y los refuerzan; el ciberespacio se vuelve un terreno educativo, de investigación, de transacciones comerciales y de mercado, de política económica, de denuncia, de lucha social y de crimen…[3]
Esta sociedad crea nuevas identidades, nuevos ciudadanos: los netizen, término formado por net = red y cit(izen) = ciudadano; en consecuencia, se generan nuevos términos, nuevas ocupaciones y quizá hasta nuevos delitos, como los llevados a cabo por los hackers y los contra hackers, así como los introducidos por los virus y los antídotos, para defenderse de los ataques de quienes, por gusto, curiosidad, reto, o maniobra destructiva bajo contrato, se hacen de bienes, trabajo y conocimiento de otros…[4]
Toda esta conversación conectada está transformando también al público. Como Narciso, también nos dejamos seducir por nuestra propia imagen online y la tentación de tener cada vez más lazos sociales.[5]
Es posible que en estos tiempos de máxima conectividad social existan menos conexiones reales que antes. Marshall McLuhan (1968 y 1973), prestigioso teórico de los medios de comunicación, ya pronosticó esta posibilidad hace más de 40 años, cuando afirmó que «la extensión conduce a la amputación». Con los teléfonos móviles y los dispositivos sociales estamos conectados a pantallas y de forma virtual con amigos en los cinco continentes, pero tal vez a costa de una conexión auténtica con el mundo. Pudiéramos llegar a un llamado estado de «soledad compartida»[6] Nos “acercan con los lejanos pero nos alejan de los cercanos”
En el pasado podíamos desconectarnos de los medios apagando el dispositivo, saliendo del sistema. Ahora eso constituye la excepción a la regla y, para muchos, motivo de conflictos. Ante la sugerencia de que se desconecte, un joven de hoy nos dirá: «¿Desconectarse, qué es eso?» o «¿Por qué me castigas?». Casi siempre estamos conectados a un dispositivo con acceso a internet, bien sea un teléfono inteligente, un monitor de ejercicio, un ipod, una tableta, un videojuego o una pantalla. Tenemos extensiones de nuestro cuerpo en forma de sensores, señales y servidores que registran cantidades enormes de datos acerca de cómo vivimos nuestro día a día, la gente que conocemos, los medios que consumimos y la información que buscamos. En efecto, los medios nos siguen a todas partes y cada vez somos menos conscientes de su presencia.
Mantenemos relaciones muy íntimas con nuestros dispositivos conectados. A los pocos minutos de despertarnos, la mayoría ya estamos consultando el teléfono móvil. Lo consultamos más de 150 veces a lo largo de la jornada y pasamos el equivalente a cerca de dos horas diarias con un móvil pegado a la oreja . A medida que estos aparatos se han vuelto omnipresentes, cada vez hay más datos de nuestra vida almacenados de manera casi permanente en servidores y que pueden ser consultados por otros (incluidas empresas y agencias del Gobierno).[7]
La idea de que todo puede medirse, cuantificarse y almacenarse representa un cambio fundamental para la condición humana. Durante miles de años hemos vivido según la idea de que somos responsables ante un Dios omnipotente que todo lo ve y que nos vigilaba por nuestro propio bien, para garantizar nuestra salvación. Por esa, entre otras razones, resulta tan efectiva la religión. Ahora, en cambio, en solo unos pocos miles de años hemos reproducido esa red omnipotente que todo lo ve aquí en la Tierra… impulsados por motivos menos elevados y quizá aún más efectivos, comercialmente hablando.[8]
También estamos inmersos en una era de invención mediática sin precedentes. Hemos pasado del primer internet basado en la web al mundo, siempre conectado, posterior a la computadora personal. Pronto entraremos en la era de la informática generalizada, en la que todos los aparatos y objetos construidos estarán conectados y serán interactivos, con capacidad de recoger y emitir datos. [9]Es lo que se ha dado en llamar «Internet de las cosas».
En el pasado reciente el ritmo del cambio tecnológico ha sido rápido, pero se está acelerando. Las cifras hablan por sí solas. En 1995 había aproximadamente 50 millones de aparatos conectados a internet. En 2011 el número de conexiones pasaba de los 4.300 millones (más o menos la mitad eran máquinas). Aquel año nos quedamos sin direcciones de internet y ahora se emplea otro mecanismo para direcciones llamado IPv6. Este modelo permitirá crear 340.000 millones de millones de millones de millones de direcciones IP únicas. Se trata probablemente de la cifra más grande jamás manejada por los seres humanos en el diseño de algo. En orden de magnitud, el número de átomos que contiene el universo solo es 40 veces superior el número de direcciones de internet existentes, pero el hombre no inventó el universo.[10]
Pero sí hay una cifra que tendremos que abordar, y pronto: en unos años es probable que exista mas de un billón de dispositivos conectados a internet. Nada crece más rápido sobre la tierra que este medio, es decir, el número de dispositivos conectados y los datos que estos emiten. Por supuesto que la mayoría no son de personas, pero no debemos subestimar el impacto en nuestro mundo mediatizado de un billón de aparatos emitiendo señales y enviando información.[11]
La tendencia hacia la globalización viene impuesta por el carácter interdependiente, multicéntrico y multicultural de los fenómenos que gravitan sobre el horizonte presente de la reflexión jurídica. La “globalización” es el término con el que se alude a los actuales procesos integradores de la economía: financiación, producción y comercialización.[12]
Inquieta pensar que hace más de 50 años McLuhan ya adelantó las consecuencias de este entorno saturado de medios de comunicación. Cuando hablaba de la «aldea global» no se refería exactamente a que estaríamos conectados unos con otros. Lo que le preocupaba más bien era que todos conociéramos los asuntos de los demás, que perdiéramos parte de nuestra privacidad como resultado de vivir en un mundo con un conocimiento tan íntimo de las vidas ajenas. A esto McLuhan lo llamó «retribalización» y con ello quería decir que los medios de comunicación modernos nos llevarían a imitar el comportamiento de las aldeas tribales. Hoy en día los efectos de este fenómeno nos ayudan a definir el entorno mediático. Nos gestionamos a nosotros mismos de manera consciente como si fuéramos marcas en linea, nos preocupan más que nunca los asuntos de los demás y tenemos más probabilidades de que nos hagan reproches o nos pongan en evidencia que en la desparecida (y más anónima) era de la comunicación de masas.
Es decir, en este momento la mayor parte de la actividad en internet pasa por las redes sociales, que se han convertido en las plataformas de preferencia para todo tipo de fines, no solo para relacionarse y charlar con amigos, sino también para marketing, comercio electrónico, enseñanza, creatividad cultural, medios de comunicación y ocio, aplicaciones médicas y activismo sociopolítico. Se trata de una tendencia muy importante que abarca a casi toda la sociedad [13]
Las redes sociales las construyen sus propios usuarios a partir de criterios específicos de grupo. Existe un espíritu emprendedor en el proceso de creación de sitios web, que después cada persona elige en virtud de sus intereses y proyectos particulares. Los propios miembros de las redes van configurándolas, aplicando diferentes niveles de perfil y privacidad. La clave del éxito no es el anonimato, sino más bien la autopresentación de una persona real que está conectada con personas reales (se han dado casos de exclusiones en una red social por el uso de una identidad falsa). Por tanto, estamos ante una sociedad autoconstruida mediante la conexión en red con otras redes. Pero no se trata de una sociedad virtual. Existe una estrecha conexión entre las redes virtuales y las redes vivas. Es un mundo híbrido, un mundo real. No es un mundo virtual ni un mundo aparte.
El público como distribuidor, conservador, árbitro. Todos podríamos encontrar lo que buscábamos porque alguien grande como Microsoft lo habría publicado. La idea de que lo que gustara o interesara al público se convertiría en un factor clave en la distribución era inimaginable. Haría falta que aparecieran Google y su algoritmo PageRank para dejar claro que lo que interesaba a todo el mundo era una de las herramientas más importantes (y disruptivas) en el mundo de los medios de comunicación. A principios de la década de 2000, con el auge de los medios sociales, después convertidos en redes sociales, esta idea se convirtió en central.[14]
La larga cola.
Si lo pensamos ahora, resulta evidente: en un mundo de tiendas de discos y videoclubes, almacenar mercancía física acarreaba grandes costos. Por eso resultaba más rentable almacenar éxitos que contenidos menos populares. Con la llegada del mundo online, donde los contenidos de todo el mundo pueden almacenarse en servidores; los números cambiaron: el material menos popular ya no resultaba más caro de almacenar que el superventas. En consecuencia, el público se fraccionaría y encontraría online hasta los contenidos más extraños con mayor facilidad que en un Blockbuster. En 2003 el año de la fundación de Amazon, empresa que mejor ha capitalizado esta tendencia. Amazon ha sido uno de los fenómenos de mayor alcance y más disruptivos de internet. Y es que la larga cola no solo ha puesto todo a nuestra disposición, sino que, al eliminar la mediación de los canales de distribución tradicionales, ha concentrado el poder en las manos de los nuevos gigantes mediáticos: Apple, Amazon, Google y Facebook (Microsoft todavía lucha por hacerse un hueco en el negocio).
Internet abierto. No supimos ver que la arquitectura de internet sería abierta y que el poder se distribuiría. Que cualquier nodo podría ser un servidor o que un directorio no funcionaría jerárquicamente, como lo habían hecho la industria o las empresas de medios de comunicación. Internet se concibió para fines militares y académicos, pero llevaba dentro el germen de una serie de valores concretos referidos al acceso abierto sin puntos centrales de control. Y este acceso abierto ha sido determinante para el rápido crecimiento de todo tipo de medios nuevos. Diversidad y apertura han definido el entorno de los medios de última generación. Y no ha sido por casualidad, no había ningún determinismo tecnológico en juego. [15]
“Big Data se refiere al aprovechamiento de grandes conjuntos de datos con tres características principales: volumen (cantidad), velocidad (velocidad de creación y utilización) y variedad (tipos de fuentes de datos no estructurados, tales como la interacción social, video, audio, cualquier cosa que se pueda clasificar en una base de datos)”.[16]
Lo anterior permite el cruce de información, identificar hábitos, creación de perfiles y predecir tendencias, mediante el uso de matemáticas aplicadas.
Como un ejemplo podemos comentar el caso de la tienda TARGET quien mediante el uso de ésta tecnología pudo identificar de su base de clientes a mujeres embarazadas a través de sus hábitos de consumo, llegando al extremo que los papás de una adolecente se enteraron del embarazo de su hija por los cupones de descuento que le enviaba esta empresa
En cualquier caso, no cabe duda que la sociedad de la información comporta nuevos retos para las personas, entre los que destacamos:
Los nuevos códigos comunicativos, que debemos aprender para interpretar y emitir mensajes en los nuevos medios.
Convertirnos en ciudadanos del mundo (y desarrollar una función social) sin perder nuestras raíces (tensión entre lo global y lo local)
Debemos considerar que los delincuentes también utilizan éste medio y sofistican día a día sus formas de delinquir Legislación en México.
Entre los temas que han sido motivo de distintas manifestaciones en México, se encuentran algunas iniciativas que se han presentado para modificar las leyes de propiedad industrial, derechos de autor y Código Penal con la finalidad de introducir nuevos mecanismos para tutelar el derecho de los creadores en el entorno digital. Al respecto, nos hemos pronunciado desde siempre en contra de la “piratería” en los mundos físico y digital, no solamente porque es un atentado contra el derecho a la creación sino contra la economía.
Insistimos en que ya existen medios y procedimientos legales en las leyes mexicanas, así como un marco normativo robusto que permite sancionar a los infractores de los derechos de autor. Los modelos que se han propuesto para perseguir la “piratería” en el ciberespacio no han demostrado su alineación con las garantías de libertad de expresión, derecho de acceso a la información, protección a la privacidad, derecho al debido proceso y a la presunción de inocencia previstos en la Constitución Mexicana y en múltiples tratados internacionales.
Nuestra oposición a las iniciativas que hasta hoy conocemos se basa en el hecho de que no se debe fincar responsabilidades a terceros como son los Proveedores de Servicios de Internet (ISPs) y de que, en todo caso cualquier modelo de puerto seguro que se pretenda implementar no debe generar costos ni cargas adicionales a los intermediarios.
En el mismo tema hemos expuesto gran preocupación por la creación de tipos penales destinados a castigar infracciones a los derechos de autor en el entorno digital haciendo distingos respecto del mundo físico; lo cual discrimina el Internet respecto de otros medios de difusión de las obras.
El filtrado de información que se ha pretendido exigir a los ISPs respecto de la actividad de los usuarios es una práctica que abolieron los tribunales de la Comunidad Europea al considerarse que viola los derechos humanos, amén de que su instrumentación genera altos costos a los proveedores de servicio.
Como corolario en este asunto proponemos generar un debate amplio porque otros intentos normativos –internacionales o domésticos- como ACTA, SOPA, Notice and Takedown, entre otros han sido altamente controvertidos y han fracasado operativamente.
Hemos promovido desde su fundación distintas acciones para fomentar la educación a través de medios digitales y ha cooperado con distintas instancias para auspiciar nuevos modelos de acceso a la cultura. Las TI juegan un fundamental rol en el abatimiento del rezago educativo pero también pueden servir para elevar el grado de información de los mexicanos.
De ahí que hayamos sido proactivos en el proceso de discusión de una iniciativa de reformas a la ley de fomento a la lectura y el libro que pretende extender la vigencia del “precio único” a los libros electrónicos.
Esa iniciativa ha generado preocupación porque, de aprobarse, desincentivará el acceso a contenidos culturales de nueva generación y puede provocar que las políticas públicas a favor de la lectura encuentren obstáculos en el mundo del Internet.
Las nuevas tecnologías auspician mejores precios de los libros en el formato electrónico en favor de escritores, editores y lectores; y una reforma como la mencionada caminaría en sentido contrario en detrimento de la innovación y, particularmente en contra del fomento a la cultura.
Entre las iniciativas que han implicado la generación de propuestas de esta industria, se encuentra una relacionada con la Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos que continúa en trámite en el Poder Legislativo Federal.
No obstante que entendemos el interés por controlar actividades lúdicas, llamamos la atención sobre algunas cuestiones que no solamente son imprácticas desde el punto de vista tecnológico sino contrarias a principios de certeza jurídica.
Entre algunas cuestiones que esbozamos en su oportunidad se encuentra la que cuestiona las facultades del órgano administrativo competente en materia de juegos y sorteos para ordenar el bloqueo general del protocolo de Internet (IP) con el ánimo de sancionar sitios web infractores. Se dijo que ello tendría consecuencias muy serias para la interoperabilidad del Internet mexicano equiparada a una “red con agujeros” donde estarían inservibles bloques de direcciones IPv4 que, además de ser escasas, encarecerían la inclusión digital de muchas personas y empresas del país.
La otra proposición legislativa vinculada a este mismo tema que subrayamos como preocupante fue la que establece la obligación de contar con un dominio legal bajo el .com.mx en tratándose de empresas de juegos y sorteos. Argumentamos que el sistema de nombres de dominio es un sistema jerárquico y descentralizado que no puede ser restringido en segundos niveles y perjudicaría el mercado de nombres de dominio que apenas crece en México.
Debido a que la Red opera de manera transfronteriza no encontramos afortunada la propuesta de obligar a las empresas de juegos y sorteos en línea a contar con un sistema de información en territorio nacional. Establecimos respetuosamente que la obligación de localizar sistemas de información en territorio nacional es percibida como contrario a las prácticas internacionales; sobre todo, ahora que las TIC irrumpen en el cómputo en la nube.
No se omite que se expresaron distintos argumentos a la autoridad administrativa como legislativa en formatos concretos y desarrollados con la información técnica y jurídica con el legítimo interés de que las leyes mexicanas no transgredan disposiciones en materia de protección de datos personales, derechos de acceso a las telecomunicaciones e Internet y se invadan competencias que solamente corresponden al Poder Judicial.
Luego del anuncio de la promulgación de la legislación secundaria de telecomunicaciones, hemos expresado nuestro beneplácito por el resultado final de la reforma del sector. Al manifestar nuestra posición respecto del Internet en la nueva ley, resumimos el análisis en los siguientes puntos:
La legislación refrenda la obligación del Estado a garantizar el derecho al acceso a Internet y a la banda ancha, haciendo énfasis en los sectores más vulnerables, lo que significa un gran beneficio para los usuarios y debe servir para acelerar las tendencias de crecimiento en el número de usuarios de Internet en México, lo que hace prever un impacto importante en la reducción de la brecha digital durante los próximos años.
La regulación mínima al Internet beneficiará a la industria y a la ciudadanía; fomentando servicios eficientes en educación, salud, seguridad ciudadana y gobierno digital, e impulsará decididamente el desarrollo de una economía digital fuerte.
Destaca que las reformas protegen y amplían los derechos de los usuarios, garantizan la libertad a la información, y la confidencialidad y privacidad de las comunicaciones, manteniendo un equilibrio entre esos derechos y la cooperación con la justicia. Esta decisión favorecerá el desarrollo de un Internet libre, que sea verdaderamente una herramienta para el crecimiento económico y social del país, de los ciudadanos y las empresas.
La definición de que los operadores no puedan filtrar, degradar, restringir o discriminar el acceso a los servicios, asegura el acceso libre a la información y representa, una vez más, un beneficio para los usuarios.
En materia de persecución del delito y cooperación con la justicia, AMIPCI se complace que sea sólo mediante orden judicial federal que puedan ser intervenidas las comunicaciones.
Garantiza la neutralidad de la red, lo que promoverá la innovación y el desarrollo de nuevos modelos de negocios en la red.
Consideramos que las atribuciones conferidas al Instituto Federal de Telecomunicaciones lo convierten en un árbitro fuerte y equilibrado.
Reconocemos como positiva la creación de un área específica en la Procuraduría Federal del Consumidor, que atienda las quejas y dudas de los usuarios de las redes de telecomunicaciones.
En general, saludamos que la legislación secundaria impulse la competencia, permita la creación de operadores móviles virtuales, la comercialización por terceros de la desagregación de la última milla y la construcción de la red troncal y una red inalámbrica mayorista.
Sin embargo, consideramos que hay algunas áreas de mejora que podrán abordarse posteriormente, bajo las experiencias de este primer resultado. Entre éstas áreas están las siguientes:
Regular a la brevedad la debida protección de datos personales en posesión de las autoridades, a través de la emisión de disposiciones que garanticen los principios de licitud, proporcionalidad y seguridad.
Mejorar las disposiciones sobre privacidad de las comunicaciones y la intervención de la red, para garantizar que dichas intervenciones se harán acreditando, caso por caso, la necesidad de conocer la información al amparo de una investigación concreta, de manera proporcional y con la debida confidencialidad. La industria manifiesta su disposición de participar en la mejora de estas reglamentaciones, recuperando las primeras experiencias en el futuro inmediato.
Considerar la invalidez de la retención de datos de los usuarios de Internet. Lo anterior de acuerdo a las mejores prácticas internacionales recogidas en los informes del Relator Especial de la ONU, ya que estas disposiciones resultan incompatibles con el derecho a la privacidad y la libertad de expresión.
Reducir la obligación para los operadores de conservar los datos de las comunicaciones durante 24 meses y de dar respuesta en menos de 24 horas a los requerimientos informativos de la autoridad. Estas condiciones incrementan los costos, situación que impactará directamente en las tarifas.
Eliminar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios a las telecomunicaciones, por ser un factor de encarecimiento de los servicios que desestimula la adopción de internet entre los sectores más desprotegidos.
Respetar de manera irrestricta de la observancia del debido proceso en todas las intervenciones de comunicaciones por parte de las autoridades, para la debida impartición de justicia, así como respetar la privacidad y confidencialidad de las comunicaciones de los usuarios.
Imponer tasa cero de IVA para los dispositivos móviles que se conecten a Internet, como una medida que apoyará la adopción de las nuevas tecnologías por parte de micro y pequeñas empresas, emprendedores y estudiantes en actividades productivas.
Destacamos que dada la complejidad de temas y diversidad de actores involucrados en materia de telecomunicaciones, la emisión de marcos regulatorios debe permanecer abierta a la mejora continua. Lo anterior, bajo un ejercicio democrático, en el que se verifique de manera permanente, como ocurrió, un debate abierto y plural, contando con la participación y expresión de todas las posiciones de la industria, la academia y la sociedad civil.
Los asuntos relacionados con la protección de datos personales ha sido siempre una agenda de constante interés para nosotros, ya que el entorno digital impone retos que fueron resueltos, de alguna manera, en la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares y su reglamento.
Una gran cantidad de iniciativas en la materia han sido motivo de nuestra atención como la que transformó el IFAI en INAI pero que deja insoluta la cuestión del órgano garante de la privacidad. Estaremos atentos a las nuevas leyes que derivarán de dicha transformación institucional así como de algunas que abordan detalles específicos y que siguen en trámite.
Es el caso de una iniciativa para definir el concepto de “datos biométricos” como sensibles y exigir el consentimiento expreso para su respectivo tratamiento en el caso de menores.
Argumentamos en su oportunidad cuestiones asociadas a costos para la implementación de la idea y el freno a la innovación; pero sobre todo subrayamos que a nivel internacional existe la tendencia a considerar que no todos los datos biométricos son sensibles. Establecer una nueva categoría exclusiva para México puede acarrear problemas de interoperabilidad respecto del mundo.
Todos los días aparecen dispositivos bancarios, forenses, gubernativos, comerciales, telefónicos, tabletas, computadoras, etcétera que utilizan sensores biométricos producto de la innovación tecnológica cuyas variantes no pueden ser reguladas a “tabla rasa” cuando las leyes mexicanas otorgan las suficientes garantías de privacidad como las contempladas para los menores de edad que requieren enfoques más concienzudos y alineados a la realidad técnica y social de nuestro país.
Acerca de las cuestiones tributarias del sector, hemos hecho nuestras diversas iniciativas de Diputados Federales para eliminar el IEPS a las Telecomunicaciones y el IVA a dispositivos que se puedan conectar a Internet, como son los teléfonos inteligentes o Smartphone.
Entendemos las necesidades recaudatorias del Gobierno, pero nos parece necesario que ambos temas se analicen de manera correlacionada con la reforma en materia en Telecomunicaciones que, entre otras cosas, busca abatir la brecha digital a partir de mejores precios de los servicios. La doble tributación siempre será controvertible pero más cuando encarece el acceso en condiciones de competencia, calidad, pluralidad, cobertura universal, acceso libre, etcétera.
El desarrollo de la economía digital, eje fundamental de la Estrategia Digital Nacional, abarca variados aspectos como es el comercio electrónico que buscamos impulsar. Con 17 millones de internautas consumidores y con un volumen de ventas en línea que rebasa los 150 mil millones de pesos, la aportación al PIB de este ramo no llega al 0.4% del mismo.
Independientemente de que ya existe un marco para las telecomunicaciones, estamos interesados en que se dé seguimiento a distintas propuestas para actualizar el Código de Comercio, la Ley Federal de Protección al Consumidor y el marco normativo de los servicios financieros.
Las contrataciones en línea y las nuevas tendencias de ventas on line requieren una actualización regulatoria sin inhibir la libertad de comercio en el entorno digital. Aunado a ello se requiere que el sistema financiero amplíe la bancarización con miras a que los internautas tengan mayores opciones de pago en la red y los proveedores agilicen operaciones de rechazos y contra cargos. Un círculo vicioso en este tema dificulta el crecimiento del e-commerce.
Sin particularizar la importancia que tiene la firma electrónica en los ámbitos público y privado, así como en el internacional, es momento que se provoque la armonización normativa a nivel federal y estatal, haciendo hincapié en su eficacia respecto de la firma empleada por el SAT, y cuestiones de certificados digitales, conservación y digitalización.
Aprovechar el modelo de externalización como la iniciativa de PAC Federal del SAT pudiera ser un detonador importante en el uso de la firma electrónica para la población en general en sus relaciones con las autoridades y en el ámbito comercial
Lo anterior considerado que diversos indicadores mundiales, como los del Banco Mundial a través de Doing Business, nos otorgan bajos rankings por carecer de una definición legislativa, técnica y operativa sobre esta cuestión.
Enterados del interés que se tiene por parte del Gobierno mexicano para adherirse al Convenio de Budapest contra la cibercriminalidad, hemos expuesto nuestro interés de aportar la experiencia de la industria de Internet en la construcción de un marco que evite la impunidad de delitos informáticos pero que se corresponda a la realidad tecnológica y la tutela de los derechos humanos de los cibernautas.
Si bien es cierto que se trata de un tema exclusivo del Poder Ejecutivo nos pronunciamos por que se establezca una Fiscalía Especializada en Delitos Cibernéticos dentro de la Procuraduría General de la República, con el ánimo de generar un marco de especialización en este importante tema.
Iniciativas que se han presentado desde Legislaturas anteriores y otras que están en fase de redacción en el Poder Legislativo Federal, representan para nosotros un área de oportunidad para revisar con la presencia de todos los stakeholders y en un esquema de gobernanza de Internet los principios que deben imperar en una reforma penal para este sector, evitando “satanizar” a la web.
Nuestra política ha sido crear una cultura de la seguridad informática y principalmente en sectores vulnerables como son los menores de edad, al igual que en las transacciones en línea para evitar fraudes. A nivel operativo guardamos estrecha coordinación con la División Científica de la Policía Federal (policía cibernética) y apoyamos abiertamente la campaña #Yoloborro emanada de la Cámara de Diputados.
Finalmente será muy importante que cualquier modificación al derecho penal cibernético sustantivo vaya aparejada la revisión del derecho procesal y de las capacidades cibercriminalísticas de las Fiscalías o Ministerios Públicos.
Derivado de los grandes cambios que ha sufrido la sociedad moderna, de la revolución global que han generado las TICs, de la creación la Sociedad del Información y conocimiento como una nueva era de la evolución humana. Se ha hecho evidente que es necesario en una economía cada vez más globalizada aumentar la competitividad y buscar acceso a los ciudadanos a la Sociedad de la Información con la finalidad de que puedan acceder a mejores condiciones de vida. Si bien en la economías más desarrolladas este proceso se dio de manera progresiva y armónica, en la economías en desarrollo este proceso no ha sido así, sino que existe una gran Brecha Digital que separan en nuestro caso a los que tienen mayores ingresos o viven en los grandes centros urbanos del país, contra quienes viven en comunidades rurales o perciben menos ingresos.
GONZÁLEZ-TABLAS SASTRE, Rafael – GARRIGA DOMÍNGUEZ, Ana – Fernando H. LLANO ALONSO, Fernando H – ÁLVAREZ ORTEGA, Miguel – PÉREZ LUÑO, Antonio Enrique – ÁLVAREZ GONZÁLEZ, Susana – PAUNER CHULVI, Cristina ; Nuevas Tecnologías y Derechos Humanos; ISBN: 9788490531228; Editorial: Tirant lo Blanch; Fecha de publicación: 2014-05-01; México; Consultado el 15 de enero del 2016; disponible en internet: http://nubedelectura.tirantonline.com.mx/cloudLibrary/ebook/show/9788490531228?showPage=0
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[1] Alfredo Alejandro Reyes Krafft es Doctor en Derecho por la Universidad Panamericana, Socio Director de Lex Informática Abogados y Vicepresidente Ejecutivo de la Asociación Mexicana de Internet, a.reyes@lexinf.com, @aareyesk
[2] MORALES CAMPOS, Estela. Internet y sociedad: relación y compromiso de beneficios colectivos e individuales. Revista Digital Universitaria [en línea]. 10 de septiembre de 2004, Vol. 5, No. 8. [Consultada: 11 de septiembre de 2004]. Disponible en Internet: <http://www.revista.unam.mx/vol.5/num8/art49/art49.htm&gt;
[3] cfr BONILLA Carlos. Liderazgo en la Sociedad Virtual. Revista Mundo Ejecutivo (en línea). Consultada el 15 de enero del 2016. Disponible en Internet: http://mundoejecutivo.com.mx/management/2015/03/11/liderazgo-sociedad-virtual
[4] MORALES CAMPOS, Estela. Internet y sociedad: relación y compromiso de beneficios colectivos e individuales. Revista Digital Universitaria [en línea]. 10 de septiembre de 2004, Vol. 5, No. 8. [Consultada: 11 de septiembre de 2004]. Disponible en Internet: <http://www.revista.unam.mx/vol.5/num8/art49/art49.htm&gt;
[5] CFR HIRSHBER PETER; PRIMERO LOS MEDIOS Y LUEGO NOSOTROS. CÓMO HA CAMBIADO INTERNET LA NATURALEZA FUNDAMENTAL DE LA COMUNICACIÓN Y SU RELACIÓN CON EL PÚBLICO, REVISTA OPEN MIND (CONSULTADO EN INTERNET EL 14 DE ENERO DEL 2016; DISPONIBLE EN: HTTPS://WWW.BBVAOPENMIND.COM/ARTICULO/PRIMERO-LOS-MEDIOS-Y-LUEGO-NOSOTROS-COMO-HA-CAMBIADO-INTERNET-LA-NATURALEZA-FUNDAMENTAL-DE-LA-COMUNICACION-Y-SU-RELACION-CON-EL-PUBLICO/?FULLSCREEN=TRUE
[6] cfr ISLAS Octavio, MARSHALL MCLUHAN Y LA COMPLEJIDAD DIGITAL Revista Razón y palabra número 63 (disponible en Internet) Consultado el 15 de enero del 2016 en: http://www.razonypalabra.org.mx/n63/varia/oislas.html
[7] cfr CASTELLS MANUEL, REVISTA CAMBIO: 19 ensayos fundamentales sobre internet que están cambiando nuestras vidas; BBVA Open Mind (disponible en internet) Consultado el 15 de enero del 2016 en: https://www.bbvaopenmind.com/wp-content/uploads/2014/04/BBVA-OpenMind-libro-Cambio-19-ensayos-fundamentales-sobre-c%C3%B3mo-internet-est%C3%A1-cambiando-nuestras-vidas-Tecnolog%C3%ADa-Interent-Innovaci%C3%B3n.pdf
[8] cfr HIRSHBER Peter; Primero los medios y luego nosotros. Cómo ha cambiado internet la naturaleza fundamental de la comunicación y su relación con el público, Revista Open Mind (consultado en internet el 14 de enero del 2016; Disponible en: https://www.bbvaopenmind.com/articulo/primero-los-medios-y-luego-nosotros-como-ha-cambiado-internet-la-naturaleza-fundamental-de-la-comunicacion-y-su-relacion-con-el-publico/?fullscreen=true
[9] cfr HIRSHBER Peter; Primero los medios y luego nosotros. Cómo ha cambiado internet la naturaleza fundamental de la comunicación y su relación con el público, Revista Open Mind (consultado en internet el 14 de enero del 2016; Disponible en: https://www.bbvaopenmind.com/articulo/primero-los-medios-y-luego-nosotros-como-ha-cambiado-internet-la-naturaleza-fundamental-de-la-comunicacion-y-su-relacion-con-el-publico/?fullscreen=true
[10] cfr HIRSHBER Peter; Primero los medios y luego nosotros. Cómo ha cambiado internet la naturaleza fundamental de la comunicación y su relación con el público, Revista Open Mind (consultado en internet el 14 de enero del 2016; Disponible en: https://www.bbvaopenmind.com/articulo/primero-los-medios-y-luego-nosotros-como-ha-cambiado-internet-la-naturaleza-fundamental-de-la-comunicacion-y-su-relacion-con-el-publico/?fullscreen=true
[11] cfr HIRSHENBER Peter; Primero los medios y luego nosotros. Cómo ha cambiado internet la naturaleza fundamental de la comunicación y su relación con el público, Revista Open Mind (consultado en internet el 14 de enero del 2016; Disponible en: https://www.bbvaopenmind.com/articulo/primero-los-medios-y-luego-nosotros-como-ha-cambiado-internet-la-naturaleza-fundamental-de-la-comunicacion-y-su-relacion-con-el-publico/?fullscreen=true
[12] GONZÁLEZ-TABLAS SASTRE, Rafael – GARRIGA DOMÍNGUEZ, Ana – Fernando H. LLANO ALONSO, Fernando H – ÁLVAREZ ORTEGA, Miguel – PÉREZ LUÑO, Antonio Enrique – ÁLVAREZ GONZÁLEZ, Susana – PAUNER CHULVI, Cristina ; Nuevas Tecnologías y Derechos Humanos; ISBN: 9788490531228; Editorial: Tirant lo Blanch; Fecha de publicación: 2014-05-01; México; Consultado el 15 de enero del 2016; disponible en internet: http://nubedelectura.tirantonline.com.mx/cloudLibrary/ebook/show/9788490531228?showPage=0
[13] CASTELLS Manuel, REVISTA CAMBIO: 19 ensayos fundamentales sobre internet que están cambiando nuestras vidas; El impacto de Internet en la Sociedad Una perspectiva Global BBVA Open Mind (disponible en internet) Consultado el 15 de enero del 2016 en: https://www.bbvaopenmind.com/wp-content/uploads/2014/03/BBVA-Comunicaci%C3%B3n-Cultura-Manuel-Castells-El-impacto-de-internet-en-la-sociedad-una-perspectiva-global.pdf
[14] HIRSHENBER Peter; Primero los medios y luego nosotros. Cómo ha cambiado internet la naturaleza fundamental de la comunicación y su relación con el público, Revista Open Mind (consultado en internet el 14 de enero del 2016; Disponible en: https://www.bbvaopenmind.com/articulo/primero-los-medios-y-luego-nosotros-como-ha-cambiado-internet-la-naturaleza-fundamental-de-la-comunicacion-y-su-relacion-con-el-publico/?fullscreen=true
[15] HIRSHENBER Peter; Primero los medios y luego nosotros. Cómo ha cambiado internet la naturaleza fundamental de la comunicación y su relación con el público, Revista Open Mind (consultado en internet el 14 de enero del 2016; Disponible en: https://www.bbvaopenmind.com/articulo/primero-los-medios-y-luego-nosotros-como-ha-cambiado-internet-la-naturaleza-fundamental-de-la-comunicacion-y-su-relacion-con-el-publico/?fullscreen=true
[16] cfr GALIMANY, Aleix; La creación de valor en las empresas a través del Big Data; Universitat de Barcelona, julio 2014 (cosnultado el 15 de enero del 2016 en Internet) disponible en:
http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/67546/1/TFG-ADE-Galimany-Aleix-juliol15.pdf
Sin categoría@aareyesk, acceso, alfredo reyes krafft, Internet, lex informática, lexinformatica, sociedad de la información, tecnologías de la información y comunicación, TIC	AUTORREGULACIÓN Y SELLOS DE CONFIANZA – Lex Informática
19 marzo, 201620 marzo, 2016 Por LexInfo2Comentarios	Dr. Alfredo Reyes Krafft
AUTORREGULACIÓN Y SELLOS DE CONFIANZA
Es innegable que la autorregulación constituye una herramienta muy atractiva para los sectores comerciales o de servicios, entre otras cuestiones, porque se ajusta a sus necesidades siempre cambiantes, por tanto, hace flexible su modificación en caso necesario, sin tener que pasar por el complejo aparato legislativo.
La autorregulación ha surgido como la reglamentación derivada de la autonomía privada de los empresarios que tratan datos o de las organizaciones en que se agrupan, para adoptar códigos deontológicos, de conducta o códigos tipo, ajustados a las peculiaridades del sector que representan. La autorregulación se ha fomentado tempranamente desde la OCDE y también es una posibilidad contemplada en la Unión Europea en la Directiva 95/46, la Directiva 2002/58/CE sobre tratamiento de datos personales y protección de la intimidad en las comunicaciones electrónicas, así como la Directiva 2000/31/CE, de 8 de junio, sobre el comercio electrónico.
Una experiencia muy positiva en la materia es el Consejo de Autorregulación y Ética Publicitaria (Consejo de Autorregulación y Etica Publicitaria) organismo autónomo de la iniciativa privada, creado en México hace 10 años por anunciantes, Agencias de Publicidad y/o Comunicación, Asociaciones y medios de Comunicación, con el fin de fungir como conciliador en controversias de índole publicitario, dictando resoluciones basadas en un Código de Ética Publicitario. Todo lo anterior aprovechando la experiencia de organismos similares en otros países, especialmente los de Autocontrol España, CONAR Brasil y CONAR Chile para la adaptación de los principios de la autorregulación en México. Y todo lo anterior con el fin de promover una cultura de autorregulación publicitaria entre las empresas anunciantes, medios de comunicación, agencias de publicidad y relaciones públicas, así como en universidades y centros de enseñanza superior de México, con el fin de fomentar el ejercicio responsable de la libertad de expresión publicitaria, en beneficio del consumidor final.
CONAR ha resuelto satisfactoriamente el 98% de sus casos a través de sus Consejo Directivo en sus sesiones ordinarias mensuales. El quórum mínimo requerido por las sesiones es de 10 asistentes, entre Consejeros Permanentes, Presidentes y/o Directores de empresas y agencias ó instituciones asociadas.
Las controversias publicitarias se presentan ante CONAR y pueden ser solicitadas a petición de parte o de manera “ex oficio”; el procedimiento de análisis es totalmente objetivo e imparcial, y la información del trámite es tratada con absoluta confidencialidad.
Ya en materia de sellos de confianza, la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) publicó el Libro Blanco sobre los Sistemas de Autorregulación, los Sellos y las Marcas de Confianza en Mercados Digitales y Códigos de Buenas prácticas para el Comercio Electrónico en Diciembre del 2002, en el marco del Proyecto i+Confianza: Autorregulación y Sistemas Extrajudiciales Off-Line y On-Line
de Solución de Conflictos para Entornos de Comercio Electrónico, con muy buenos resultados, llegando a la conclusión que el proceso de concesión de cada marca condiciona notablemente su resultado, ya que el consumidor podrá valorar de forma diferente aquellas marcas en las que se ha llevado a cabo una revisión por parte de un tercero independiente, y en consecuencia ha habido una verificación detallada del cumplimiento del documento normativo, a aquellas en las que ha habido una auto declaración por parte de la empresa sin la confrontación por terceros
Ya en materia respecto de la protección de Datos Personales, la Declaración de Cartagena realizada en mayo del 2004 en el marco del encuentro de la Red Iberoamericana de Protección de Datos (RedIPD, 2006) se acordó “proporcionar e impulsar iniciativas de autorregulación sectorial que complementen y faciliten la aplicación del marco regulatorio sobre protección de datos”. Lo anterior como “Códigos Deontológicos o de buenas prácticas complementando o desarrollando los marcos regulatorios existentes”.
Mediante la Declaración de México de Noviembre del 2005 (RedIPD, 2006) la Red Iberoamericana de Protección de Datos creó el Grupo de Instrumentos de Autorregulación para analizar la validez y eficacia de dichos Códigos de Conducta o instrumentos análogos.
La Comisión Europea define a la autorregulación (RedIPD, 2006), como “el conjunto de normas que se aplican a una pluralidad de responsables del tratamiento que pertenezcan a la misma actividad profesional o al mismo sector industrial, cuyo contenido haya sido determinado fundamentalmente por miembros del sector industrial o profesión en cuestión”
El Grupo de Trabajo reunido en Bolivia en el seno de la Reunión de la Red Iberamericana de Protección de Datos (RedIPD, 2006), concluye haciendo las siguientes recomendaciones:
“1.- Incorporar en los textos legales sobre protección de datos disposiciones explícitas tendientes a utilizar mecanismos de autorregulación que: (a) Representen un valor añadido en su contenido respecto de los dispuesto en la leyes, y (b) Contengan o estén acompañadas de mecanismos que permitan medir su nivel de eficacia en cuanto al cumplimiento y el grado de protección de los datos personales.
2.- Invitar a los Estados y a los responsables del tratamiento de datos personales a promover la adopción y aplicación de mecanismos de autorregulación en los diferentes sectores.
3.- Concebir la autorregulación como un mecanismo que no sustituye ni es suficiente por si solo para garantizar la protección de datos personales y como una herramienta complementaria al marco legal para fomentar la cultura de protección de los datos personales.
4.- Consagrar medidas efectivas en caso de incumplimiento de los instrumentos de autorregulación.
Promover mecanismos de publicidad de los instrumentos de autorregulación, con especial atención a la existencia de Registros Públicos”.
La Asociación Mexicana de Internet en el 2007 implementó en México los Sellos de Confianza AMIPCI, distintivos que acreditan la sujeción al Código de ética de la Asociación, el cumplimiento de disposiciones legales en materia de Comercio Electrónico (Ley Federal de Protección al Consumidor) y la adopción del APEC Privacy Framework (toda vez que en ese entonces no había legislación ad-hoc en materia de Datos Personales) (Asociación Mexicana de Internet). El distintivo se otorga a través de una licencia de marca de certificación y amparado por un certificado digital de firma electrónica.
Vamos a profundizar en los detalles que dieron origen a éste sello de confianza mexicano:
Dentro del proyecto del grupo de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), llamado Data Privacy Pathfinder. Este proyecto es una división del Grupo de Dirección de Comercio Electrónico y fue creado formalmente en 2007 para analizar e identificar las mejores prácticas en materia de privacidad, así como el rol de los sellos de confianza como impulsores del flujo de información a nivel internacional.
La iniciativa Pathfinder promueve el trabajo conjunto entre el sector privado, los gobiernos, representantes de organizaciones de consumidores y grupos que representen el interés público en aspectos de privacidad y protección de datos con el propósito de desarrollar un sistema que permita al sector privado crear sus propias reglas transfronterizas para la protección de la privacidad y los datos personales, apoyándose en el uso de sellos de confianza para el consumidor (trustmarks).
El objetivo es encontrar un balance: liberar el intercambio de información electrónica, especialmente para propiciar el desarrollo del comercio electrónico; y por el otro, dar certeza a los ciudadanos, garantizándoles la protección y el buen uso de datos de carácter privado.
En ese sentido, los sellos de confianza y en general, el acreditar que se cumple con los estándares establecidos en un instrumento nacido en el terreno de la autorregulación, puede reportar grandes beneficios en el ámbito comercial, como lo es la obtención de una cartera de clientes fiel a la empresa, debido a la confianza generada por ésta, en relación al tratamiento de su información personal y su consecuente impacto económico, reflejado en las ganancias de la empresa.
Los Sellos de Confianza originalmente surgieron para fomentar la confianza del consumidor en las transacciones de comercio electrónico por Internet
Es al final de la década de los 90`s cuando “a iniciativa del Canadian Institute of Chartered Accountants (CICA) y del American Institute of Chartered Public Accountants (AICPA)”[1], surgen los “sellos de confianza” (SysTrust o WebTrust), éste fue el detonante para que otras empresas del sector privado empresarial (principalmente) apoyaran este tipo de prácticas, generándose una gran gama de sellos, con mayores o menores beneficios.
Y a todo esto, ¿Qué son los sellos de confianza? Como su nombre lo sugiere son marcas (distintivos) en su mayoría electrónicas, las cuales son otorgadas casi siempre por alguna entidad privada, son publicados en las páginas Web e indican que la empresa: cumple con las leyes, códigos éticos y de buenas prácticas; brinda una mayor seguridad tecnológica y procedimental antes, durante y después de la transacción; además de que establecen mecanismos alternativos para resolver controversias entre comprador y vendedor.
En pocas palabras estos distintivos pretenden “aumentar la confianza de los consumidores sobre la seguridad, privacidad, transparencia y funcionalidad de las empresas que los obtienen, al cumplir con los requisitos establecidos.[2]”
En México fue hasta mediados del año 2007 cuando surgen los sellos de confianza, originalmente promovidos por algunas empresas representantes de la industria como una forma de hacer ver a los legisladores que también a la industria le interesaba contar con una legislación adecuada en materia de protección de datos personales, es de hacer notar que hasta esa fecha algunos legisladores le habían impuesto a la industria el “San Benito” de no querer una legislación sobre la materia por haberse opuesto a una iniciativa de ley presentada por el entonces Senador Antonio García Torres con un modelo generalista de protección de datos a ultranza. De ahí que desde su concepción se sometieron en la parte relativa al Marco sobre privacidad de la Cooperación Económica del Asia-Pacífico (APEC por sus siglas en Ingles) a través de avisos de privacidad y sus respectivos resúmenes
El proyecto fue impulsado por la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), teniendo como peculiaridad el apoyo del Gobierno Federal a través de la Secretaria de Economía (Fondo PROSOFT) y la Procuraduría Federal del Consumidor.
La AMIPCI revisa que la empresa o Institución que cuenta con un sitio Web en operación y que solicita el sello, cumpla con cuatro aspectos, y mediante un pago otorga el sello de confianza en un documento electrónico con un certificado digital, bajo la figura de una licencia de marca de certificación.
Los elementos que la AMPCI vigila que cumplan las empresas e Instituciones son:
Cumplir con el marco legal aplicable a cada sector:
En lo que concierne al sector privado deben ajustarse a lo señalado por la Ley Federal de Protección al Consumidor en sus artículos 16, 17, 18 bis, 76 bis (Proporcionar en el Sitio Web números telefónicos, dirección y demás información de la organización que permitan al comprador realizar aclaraciones o reclamaciones; usar la información recabada sólo para los fines solicitados garantizando la confidencialidad de la misma y no ceder dicha información a terceros; evitar prácticas de envío spam[3], así como eliminar las prácticas comerciales engañosas.)
En lo que concierne al sector público deben cumplir con lo señalado en Ley Federal de Transparencia y acceso a la información Pública y los Lineamientos de Protección de Datos Personales.
Sujeción al Marco sobre privacidad de la Cooperación Económica del Asia-Pacífico (APEC por sus siglas en Ingles) a través de avisos de privacidad y sus respectivos resúmenes.
Observancia del Código de Ética de la AMIPCI.
Cumplimiento de los términos y condiciones establecidos en el contrato celebrado entre la AMIPCI y los titulares del sello.
De esta manera, al cumplir con estos cuatro puntos se otorga el sello de confianza, y con ello se reconoce a las empresas o instituciones (sectores público y privado) que promueven el cumplimiento de la privacidad de la información y están legítimamente establecidas.
Es de resaltar que la AMIPCI también ofrece como mediador un procedimiento entre las partes para resolver las controversias que pudieran suscitarse con los consumidores de los titulares del sello.
Los sellos de confianza es una solución importante que refleja el firme compromiso de sus tenedores respecto de la protección de datos personales y busca generar confianza en los internautas que día con día navegan por la red y con ello darle un impulso más al desarrollo del Comercio Electrónico.
La Asociación Mexicana de Internet ha llegado a tener más de 400 sitios Web con este distintivo único en su tipo en nuestro país, el cual promueve la protección de datos personales, la comunicación entre proveedores y usuarios, y el compromiso ético y de confidencialidad de los proveedores de bienes y servicios en línea; fomenta la confianza de los internautas mexicanos, las buenas prácticas en línea y la corresponsabilidad de los internautas y proveedores durante su actividad, certificando la constitución legal de las organizaciones establecidas en México que cuentan con una página Web, la capacidad jurídica de las personas físicas que tienen un sitio Web y la existencia de líneas de contacto, términos y condiciones de uso y políticas de privacidad en el sitio Web correspondiente.
Es curioso que en México, el sitio web del Gobierno Federal entre otras entidades gubernamentales, las cuales, voluntariamente aceptan que además de los lineamientos de protección de datos personales emitidos por el propio IFAI y con independencia de las facultades del propio Instituto en materia de control y vigilancia del cumplimiento de los Lineamientos en la materia, cuenten con sello de confianza AMIPCI, lo cual demuestra la utilidad práctica del mismo y la confianza que éste ha generado entre los consumidores mexicanos.
Es más, en el ámbito internacional, la suscripción del Memorándum de Entendimiento por parte de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI) con TradeSafe y ECNetwork de Japón, SOSA de Taiwán; el Instituto de Comercio Electrónico de Corea del Sur; CommerceNet y Case Trust de Singapur y TRUSTe de los Estados Unidos, que son los 2 principales proveedores de servicios de sellos de confianza de la región Asia Pacífico y que conforman la Asia-Pacific Trustmark Alliance (ATA). El Memorándum se suscribió el 7 de noviembre de 2007 y en virtud del mismo, la AMIPCI se integra formalmente a la ATA, mediante el Sello de Confianza AMIPCI, el cual participa en el “Pathfinder de Privacidad de APEC” y es compatible con los sellos de confianza de dicha organización regional.
Con la incorporación al grupo del sello de confianza Euro-Label se pretende en corto plazo constituir la World Trustmark Alliance
De igual forma, destaca la suscripción del Memorándum de Entendimiento firmado el 20 de noviembre de 2008 en el marco del “II Congreso E-Commerce Latam 2008”, celebrado en la Ciudad de México, por la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), la Cámara de Comercio Electrónico de Colombia, la Asociación Española de Comercio Electrónico y Marketing Relacional, la Cámara de Comercio de Santiago de Chile, la Cámara Brasileña de Comercio Electrónico y la Cámara Argentina de Comercio Electrónico. En virtud del Memorándum, las organizaciones firmantes se comprometieron a trabajar conjuntamente para la definición de un marco normativo mínimo para facilitar la adopción, el uso y el reconocimiento recíproco de sellos de confianza a nivel de Iberoamérica.
El sello de confianza mexicano deberá constituirse no sólo como un evaluador de las políticas de privacidad y existencia física, sino como un evaluador de procesos, incluyendo también la verificación de existencia de medidas de seguridad, receptor de quejas, enlace entre las instituciones reguladoras y los individuos e incluso mediador en caso de quejas y conflictos. Y en ese sentido la AMIPCI está adecuando su sello de confianza para convertirlo en un mecanismo de autorregulación a los que se refiere la Ley Federal de Protección de Datos Personales en posesión de particulares y su Reglamento
El art. 43 de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en posesión de particulares delega a la Secretaría de Economía la atribución de “fijar los parámetros necesarios para el correcto desarrollo de los mecanismos y medidas de autorregulación”, incluyendo la “promoción de Normas Mexicanas o Normas Oficiales Mexicanas, en coadyuvancia con el Instituto”.
Artículo 44.- “Las personas físicas o morales podrán convenir entre ellas o con organizaciones civiles o gubernamentales, nacionales o extranjeras, esquemas de autorregulación vinculante en la materia, que complementen lo dispuesto por la presente Ley. Dichos esquemas deberán contener mecanismos para medir su eficacia en la protección de los datos, consecuencias y medidas correctivas eficaces en caso de incumplimiento. Los esquemas de autorregulación podrán traducirse en códigos deontológicos o de buena práctica profesional, sellos de confianza u otros mecanismos y contendrán reglas o estándares específicos que permitan armonizar los tratamientos de datos efectuados por los adheridos y facilitar el ejercicio de los derechos de los titulares. Dichos esquemas serán notificados de manera simultánea a las autoridades sectoriales correspondientes y al Instituto.”
La atribución de la Secretaría de Economía al respecto es específicamente emitir o determinar los parámetros bajo los cuales el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) podrá o no autorizar mecanismos y medidas de autorregulación, lo anterior lo deberá hacer a través de regulación marco local e incluso Normas Oficiales Mexicanas o Normas Mexicanas, para lo que deberá atender a lo dispuesto por la Ley de Metrología y Normalización, no podemos dejar de considerar que el responsable del Registro de Autorregulación es el IFAI.
Con base en lo anterior el término de Autorregulación pudiera considerarse que no es correcto, toda vez que la Autorregulación supone cierta normatividad, es cierto, pero que parte del destinatario de la misma, es autoimpuesta. En éste caso la autoridad impone los parámetros de la misma, la autoriza, supervisa y establece un Registro Público, por tanto considero que debiera hablarse mas de Corregulación que de Autorregulación.
La denominada por la norma Autorregulación Vinculante, que como comenté en el párrafo anterior, es mas bien Corregulación, debe ir más allá de lo establecido por la Norma, sería inconcebible un esquema de autorregulación que diga lo mismo que dice la Ley o que vaya en contra de la misma:
Capítulo VI: De la Autorregulación Vinculante
Objeto de la autorregulación Artículo 79. De conformidad con lo establecido en el artículo 44 de la Ley, las personas físicas o morales podrán convenir entre ellas o con organizaciones civiles o gubernamentales, nacionales o extranjeras, esquemas de autorregulación vinculante en materia de protección de datos personales, que complementen lo dispuesto por la Ley, el presente Reglamento y las disposiciones que se emitan por las dependencias en desarrollo del mismo y en el ámbito de sus atribuciones. Asimismo, a través de dichos esquemas el responsable podrá demostrar ante el Instituto el cumplimiento de las obligaciones previstas en dicha normativa.
Lo anterior con el objeto de armonizar los tratamientos que lleven a cabo quienes se adhieren a los mismos y facilitar el ejercicio de los derechos de los titulares.
En cuanto a la normativa que sobre el particular refiere el Reglamento, éste hace una adición significativa y me refiero específicamente a la demostración que debe de hacer el solicitante al IFAI del cumplimiento a lo dispuesto por la Ley, el Reglamento, los Parámetros emitidos por la Secretaría de Economía: y las Disposiciones Sectoriales correspondientes:
Objetivos específicos de la autorregulació
Artículo 80. Los esquemas de autorregulación podrán traducirse en códigos deontológicos o de buenas prácticas profesionales, sellos de confianza, políticas de privacidad, reglas de privacidad corporativas u otros mecanismos, que incluirán reglas o estándares específicos y tendrán los siguientes objetivos primordiales: Coadyuvar al cumplimiento del principio de responsabilidad al que refiere la Ley y el presente Reglamento;
Establecer procesos y prácticas cualitativos en el ámbito de la protección de datos personales que complementen lo dispuesto en la Ley;
Fomentar que los responsables establezcan políticas, procesos y buenas prácticas para el cumplimiento de los principios de protección de datos personales, garantizando la privacidad y confidencialidad de la información personal que esté en su posesión;
Promover que los responsables de manera voluntaria cuenten con constancias o certificaciones sobre el cumplimiento de lo establecido en la Ley, y mostrar a los titulares su compromiso con la protección de datos personales;
Identificar a los responsables que cuenten con políticas de privacidad alineadas al cumplimiento de los principios y derechos previstos en la Ley, así como de competencia laboral para el debido cumplimiento de sus obligaciones en la materia;
Facilitar la coordinación entre los distintos esquemas de autorregulación reconocidos internacionalmente;
Facilitar las transferencias con responsables que cuenten con esquemas de autorregulación como puerto seguro;
Promover el compromiso de los responsables con la rendición de cuentas y adopción de políticas internas consistentes con criterios externos, así como para auspiciar mecanismos para implementar políticas de privacidad, incluyendo herramientas, transparencia, supervisión interna continua, evaluaciones de riesgo, verificaciones externas y sistemas de remediación, y
Encauzar mecanismos de solución alternativa de controversias entre responsables, titulares y terceras personas, como son los de conciliación y mediación. Estos esquemas serán vinculantes para quienes se adhieran a los mismos; no obstante, la adhesión será de carácter voluntario.
Este artículo es particularmente interesante pues establece la posibilidad de que los esquemas de autorregulación puedan traducirse en Códigos Deontológicos o de Buenas Prácticas Profesionales, Sellos de Confianza (a los que ya hemos hecho referencia), Políticas de Privacidad (aquí hay que distinguir las Políticas de Privacidad del Aviso de Privacidad, una política corporativa atiende al interior de la empresa como directriz marcada por la dirección y el aviso de privacidad es el medio que utiliza el Responsable para comunicar a los Titulares la información que recaba de ellos y con que fines lo hace), Reglas de Privacidad Corporativa u otros mecanismos.
Es momento entonces de distinguir entre las Reglas de Privacidad Transfronteriza (CBPRs) que normalmente ocupan grandes corporativos u organizaciones transnacionales, en el marco del Privacy Framework de APEC, que incluyen un conjunto de reglas que establecen sus prácticas relacionadas con el manejo de cualquier información personal transferida internacionalmente (Un ejemplo pudiera ser el art. 37 fracción III de la Ley, que establece que las transferencias de datos se pueden llevar a cabo sin consentimiento del titular cuando la transferencia sea efectuada a sociedades controladoras, subsidiarias o afiliadas bajo el control común del responsable, o a una sociedad matriz o a cualquier sociedad del mismo grupo del responsable que opere bajo los mismos procesos y políticas internas)
Y las Reglas Corporativas Vinculantes (CBRs) basados en la Directiva Europea 95/46/CE que no son mas que Códigos de Conducta adoptados por organizaciones para la transferencia internacional de datos, considerando que la normativa europea permite transferencias de datos con países que no cuenten con un “nivel adecuado de protección”, cuando el responsable del tratamiento otorgue garantías suficientes.
Por lo anterior podemos concluir que el modelo mexicano establecido en el Reglamento es compatible con las Reglas de Privacidad Transfronteriza (CBPRs) y las Reglas Corporativas Vinculantes (CBRs)
El artículo en comento establece también que los Códigos, Sellos, Políticas o Reglas deberán incluir disposiciones o estándares específicos considerando como objetivos: el cumplimiento al principio de Responsabilidad, que a mi juicio apunta a la Accountability a que hace referencia APEC como principio de Rendición de Cuentas; a la cualificación de políticas y prácticas en la materia; la promoción de certificación; constancias de seguimiento e implementación de políticas, procedimientos y buenas prácticas, la vinculación con normas de competencia laboral para empleados del responsable y encargados; hace referencia también a la coordinación con otros esquemas de autorregulación como pudiera ser el Safe Harbor Agreement, al que ya nos hemos referido en páginas anteriores; destaca también la parte relativa a supervisión, herramientas y control del riesgo, así como a mecanismos alternativos de solución de controversias.
Este último punto de mecanismos alternativos de solución de controversias será de gran apoyo para los Responsables y Encargados puesto que pudiera considerarse integrar en un mecanismo de autorregulación la mediación, de tal suerte que vía la negociación con el Titular de los datos se pudiera llegar a un arreglo (convenio de transacción), previo a la imposición de sanciones por parte del Instituto.
Considerando obviamente la adhesión voluntaria a dichos esquemas de autorregulación, pero vinculante para los adherentes.
Incentivos para la autorregulación
Artículo 81. Cuando un responsable adopte y cumpla un esquema de autorregulación, dicha circunstancia será tomada en consideración para determinar la atenuación de la sanción que corresponda, en caso de verificarse algún incumplimiento a lo dispuesto por la Ley y el presente Reglamento, por parte del Instituto.
Asimismo, el Instituto podrá determinar otros incentivos para la adopción de esquemas de autorregulación, así como mecanismos que faciliten procesos administrativos ante el mismo.
Otro incentivo para los esquemas de autorregulación es precisamente la posible atenuación de sanciones por parte del IFAI, es de hacer notar que esta circunstancia no está considerada en los puntos a considerar para fundar y motivar sus resoluciones, que se encuentran detallados en el artículo 65 de la Ley. Además esta disposición abre la puerta al IFAI para determinar otros incentivos para la adopción de esquemas de autorregulación. Contenido mínimo de los esquemas de autorregulación
Artículo 82. Los esquemas de autorregulación deberán considerar los parámetros que emita la Secretaría, en coadyuvancia con el Instituto, para el correcto desarrollo de este tipo de mecanismos y medidas de autorregulación, considerando al menos lo siguiente: El tipo de esquema convenido, que podrá constituirse en códigos deontológicos, código de buena práctica profesional, sellos de confianza, u otros que posibilite a los titulares identificar a los responsables comprometidos con la protección de sus datos personales;
Ámbito de aplicación de los esquemas de autorregulación;
Los procedimientos o mecanismos que se emplearán para hacer eficaz la protección de datos personales por parte de los adheridos, así como para medir la eficacia;
Sistemas de supervisión y vigilancia internos y externos;
Programas de capacitación para quienes traten los datos personales;
Los mecanismos para facilitar los derechos de los titulares de los datos personales;
La identificación de las personas físicas o morales adheridas, que posibilite reconocer a los responsables que satisfacen los requisitos exigidos por determinado esquema de autorregulación y que se encuentran comprometidos con la protección de los datos personales que poseen, y
Las medidas correctivas eficaces en caso de incumplimiento.
El Reglamento en éste artículo indica las bases que deben de considerar los Parámetros que definirá, en coadyuvancia con el IFAI, la Secretaría de Economía; Certificación en protección de datos personales Artículo 83. Los esquemas de autorregulación vinculante podrán incluir la certificación de los responsables en materia de protección de datos personales.
En caso de que el responsable decida someterse a un procedimiento de certificación, ésta deberá ser otorgada por una persona física o moral certificadora ajena al responsable, de conformidad con los criterios que para tal fin establezcan los parámetros a los que refiere el artículo 43, fracción V de la Ley.
Es importante aclarar que la Certificación no constituye por si misma un esquema de autorregulación, esto es si el mecanismo de autorregulación incluye algún tipo de certificación, éste deberá cumplir con los criterios establecidos por los parámetros a que hemos hecho referencia. Personas físicas o morales acreditadas
Artículo 84. Las personas físicas o morales acreditadas como certificadores tendrán la función principal de certificar que las políticas, programas y procedimientos de privacidad instrumentados por los responsables que de manera voluntaria se sometan a su actuación, aseguren el debido tratamiento y que las medidas de seguridad adoptadas son las adecuadas para su protección. Para ello, los certificadores podrán valerse de mecanismos como verificaciones y auditorías.
El procedimiento de acreditación de los certificadores a los que refiere el párrafo anterior, se llevará a cabo de acuerdo con los parámetros que prevé el artículo 43, fracción V de Ley. Estos certificadores deberán garantizar la independencia e imparcialidad para el otorgamiento de certificados, así como el cumplimiento de los requisitos y criterios que se establezcan en los parámetros en mención.
En concordancia con mi comentario anterior esta certificación deviene del mecanismo de autorregulación elaborado con base a los Parámetros definidos por la Secretaría de Economía, y el certificador deberá certificar el cumplimiento de los requisitos y condiciones establecidos por el mecanismo de autorregulación. Esto es que existen dos tipos de certificación, la que es parte de un mecanismo de autorregulación y aquella que no lo es (ésta última no cuenta con una regulación específica en la Ley o el Reglamento. Parámetros de autorregulación
Artículo 85. Los parámetros de autorregulación a los que se refiere el artículo 43, fracción V de la Ley contendrán los mecanismos para acreditar y revocar a las personas físicas o morales certificadoras, así como sus funciones; los criterios generales para otorgar los certificados en materia de protección de datos personales, y el procedimiento de notificación de los esquemas de autorregulación vinculante.
El Reglamento en éste artículo también indica las bases que deben de considerar los Parámetros que definirá, en coadyuvancia con el IFAI, la Secretaría de Economía; Registro de esquemas de autorregulación
Artículo 86. Los esquemas de autorregulación notificados en términos del último párrafo del artículo 44 de la Ley formarán parte de un registro, que será administrado por el Instituto y en el que se incluirán aquéllos que cumplan con los requisitos que establezcan los parámetros previstos en el artículo 43, fracción V de la Ley. El IFAI se constituye como el Responsable del Registro de Esquemas de Autorregulación
En resumen los mecanismos de autorregulación ofrecen un valor agregado en la protección de datos personales porque añaden garantías de cumplimiento a los principios rectores de la Ley, lo anterior otorga ventajas competitivas al Responsable e incremento de la reputación comercial cara a los consumidores de la empresa que se adhiere, permiten además cubrir especificidades de sectores en lo particular y tienen una función más preventiva que reactiva.
México D.F. 10 de febrero del 2012
[1] http://www.amipci.org.mx/en_los_medios.php?mcmvme=266 (2 de noviembre del 2011)
[2] “Libro Blanco sobre los Sistemas de Autorregulación, los Sellos y Marcas de Confianza en Mercados Digitales y Códigos de Buenas Prácticas para el comercio electrónico”, Dr. Miguel Ángel Martínez, http://www.e-global.es/confianza/libro_blanco_sellos.zip y http://noticias.juridicas.com/articulos/20-Derecho%20Informatico/200302-1355131211033420.html (16 de diciembre del 2011)
[3] Son mensajes no solicitados, habitualmente de tipo publicitario, enviados en cantidades masivas, ya sea por correo electrónico u otros medios.
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