Source: http://cronica.diputados.gob.mx/Comparecencias/60/2006/2006SSP.html
Timestamp: 2017-11-22 03:38:49
Document Index: 321466731

Matched Legal Cases: ['artículo 45', 'artículo 29', 'artículo 21', 'artículo 119', 'artículo 21', 'artículo 115', 'artículo 21', 'artículo 115', 'artículo 18']

Comparecencia del secretario de Seguridad Pública,
Instalación: Rodrigo Medina de la Cruz
Exposición: Eduardo Medina-Mora Icaza
Respuesta: Eduardo Medina-Mora Icaza
Pregunta: Francisco Elizondo Garrido, Partido Verde Ecologista de México
Réplica: Francisco Elizondo Garrido, Partido Verde Ecologista de México
Pregunta: Roberto Badillo Martínez, Partido Revolucionario Institucional
Réplica: Yary del Carmen Gebhardt Garduza, Partido Revolucionario Institucional
Pregunta: Armando Barreiro Pérez, Partido de la Revolución Democrática
Réplica: Andrés Lozano Lozano, Partido de la Revolución Democrática
Pregunta: Ángel Rafael Deschamps Falcón, Partido Acción Nacional
Réplica: María de los Ángeles Jiménez del Castillo, Partido Acción Nacional
Réplica: Juan Pablo Abad De Jesús, Convergencia
Réplica: Patricia Villanueva Abraján, Partido Revolucionario Institucional
Pregunta: Silvia Oliva Fragoso, Partido de la Revolución Democrática
Réplica: Efraín Medina de la Cruz, Partido de la Revolución Democrática
Pregunta: Jorge Justiniano González Betancourt, Partido Acción Nacional
Réplica: Jorge Justiniano González Betancourt, Partido Acción Nacional
Pregunta: Jesús Sergio Alcántara Núñez, Partido Revolucionario Institucional
Réplica: Gerardo Octavio Vargas Landeros, Partido Revolucionario Institucional
Pregunta: Francisco Javier Santos Arreola, Partido de la Revolución Democrática
Réplica: Miguel Ángel Arellano Pulido, Partido de la Revolución Democrática
Comentarios Finales: Rodrigo Medina de la Cruz
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Bienvenidos sean todos ustedes. Bienvenidos, compañeros diputados pertenecientes a la Comisión de Seguridad Pública. Gracias por estar aquí con nosotros. Sean bienvenidos también los funcionarios y la comitiva que acompaña al secretario de Seguridad Pública federal.
Vamos a dar inicio a esta sesión, para lo cual le pido a la secretaría que haga del conocimiento de esta presidencia el resultado del cómputo de asistencia de ciudadanos diputados integrantes de esta Comisión.
El Secretario diputado: Se informa a la presidencia que existen registrados previamente 17 diputadas y diputados, por lo tanto, hay quórum. Si me lo permite esta mesa directiva, dar también un saludo a los estudiantes de derecho de la Universidad Interamericana para el Desarrollo Anáhuac, de Jupilco, Estado de México, nuestros paisanos. Bienvenidos.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Se abre la sesión. Se encuentra a las puertas de este salón el licenciado Eduardo Medina Mora Icaza, titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal, y se designa en comisión para acompañarlo al interior a los diputados Francisco Elizondo Garrido, Carlos Madrazo Limón y Francisco Javier Santos Arreola. Por favor.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Bienvenido sea usted, señor secretario, así como la gente que lo acompaña. Para dar cumplimiento al acuerdo parlamentario aprobado por el Pleno, de la comparecencia del secretario de Seguridad Pública, le pediré a la secretaría que dé lectura al acuerdo de la Comisión aprobado el pasado 18 de octubre de 2006, por el cual se establecen las bases de la presente comparecencia.
El Secretario diputado: Gracias. Bienvenido, señor secretario. "Acuerdo de la Comisión de Seguridad Pública por el que se establecen las bases para el desarrollo de la comparecencia del titular de la Secretaría de Seguridad Pública, con motivo de la glosa del VI Informe de gobierno.
"La Comisión de Seguridad Pública, con fundamento en el artículo 45 numeral 6 inciso g) de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y de los resolutivos II y IV de acuerdo relativo a las comparecencias ante comisiones de funcionarios del Ejecutivo federal para el análisis del VI Informe de gobierno del Presidente de la República, licenciado Vicente Fox Quesada, aprobado por el Pleno en su sesión ordinaria del 10 de octubre de 2006, adopta el siguiente acuerdo:
Primero. La comparecencia del licenciado Eduardo Medina Mora Icaza, titular de la Secretaría de Seguridad Pública, se llevará a cabo el martes 14 de noviembre de 2006 a las 12:00 horas.
Segundo. La comparecencia iniciará con una exposición por parte del licenciado Eduardo Medina Mora Icaza, titular de la Secretaría de Seguridad Pública, hasta por 10 minutos.
Tercero. Habrá dos rondas de intervenciones a cargo de los grupos parlamentarios. En la primera ronda, los legisladores de los grupos parlamentarios intervendrán hasta por cinco minutos en el orden siguiente:
1.- Grupo parlamentario de Alternativa Social Demócrata y Campesina;
2.- Grupo parlamentario de Nueva Alianza;
3.- Grupo parlamentario del Partido del Trabajo;
4.- Grupo parlamentario de Convergencia;
5.- Grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México;
6.- Grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional;
7.- Grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática,
8.- Grupo parlamentario del Partido Acción Nacional.
En la segunda ronda, los legisladores de los grupos parlamentarios representados en la Comisión intervendrán hasta por tres minutos en el orden siguiente:
1.-Grupo parlamentario de Convergencia;
2.-Grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México;
3.-Grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional;
4.-Grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática,
5.-Grupo parlamentario del Partido Acción Nacional;
6.-Grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional;
7.-Grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática y,
8.-Grupo parlamentario del Partido Acción Nacional.
Cuarto. Por cada intervención, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública dará respuesta hasta por cinco minutos tratándose de la primera ronda y hasta por tres minutos tratándose de la segunda.
Quinto. Tras la respuesta, el grupo parlamentario en turno tendrá el uso de la palabra para rectificación de hechos, contrarréplica, hasta por dos minutos.
Sexto. Los funcionarios del Ejecutivo federal serán citados por el Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
Séptimo. Los grupos parlamentarios, con independencia de las preguntas que formulen de manera verbal al secretario de Seguridad Pública, podrán realizar por escrito cuestionamientos adicionales para que el funcionario, en un término de 15 días dé contestación a los mismos. Dichos cuestionamientos deberán ser claros y precisos; las respuestas serán remitidas al Presidente de la Comisión de Seguridad Pública, para que a su vez, las dé a conocer a los integrantes de las mismas.
Octavo. Publíquese en la Gaceta Parlamentaria. Palacio Legislativo de San Lázaro, a los días 18 del mes de octubre de 2006. Es cuanto.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, secretario. Para dar cumplimiento a la base segunda del acuerdo de la Comisión, tiene la palabra hasta por 10 minutos el licenciado Eduardo Medina Mora Icaza, secretario de Seguridad Pública.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina Mora Icaza: Muchísimas gracias, diputado Presidente. Muchísimas gracias a los integrantes de esta Comisión, por la deferencia de recibirme aquí en este recinto parlamentario para hacer esta glosa del VI Informe de Labores del Presidente de la República.
Agradezco en verdad, de manera muy sincera, la oportunidad de estar ante ustedes en esta comparecencia, la primera dentro de la Legislatura.
Hace una semana tuve el gusto de acompañarles en la ceremonia de instalación de esta Comisión. En esa reunión pude conocer algunos de sus puntos de vista respecto a este tema fundamental que representa la obligación más relevante del Estado para con sus ciudadanos.
El día de hoy, además de cumplir con el ejercicio de rendición de cuentas determinado en nuestra Constitución, tendremos la oportunidad de referir y abundar en el tratamiento de las acciones y programas con los que el gobierno federal trabaja para impulsar la seguridad física y patrimonial de los mexicanos, así como la tranquilidad social del país.
La seguridad pública es sin duda una de las mayores deudas que el Estado mexicano tiene con su sociedad. Se trata de un pendiente que ha acumulado ya parte importante de nuestra historia reciente, y es un rezago que ante todo ha dejado una huella muy visible en la percepción que tenemos de ello en nuestro país.
No soy partidario de darle valor absoluto a los índices estadísticos, aunque esto señala que la delincuencia del orden común ha disminuido en los últimos seis años, 5.8 por ciento, entre el año 2001 y el 2005, creo que a final de cuentas el mejor, sino el único índice que es relevante, lo da la percepción ciudadana. Y lo que ésta nos muestra es que hay insatisfacción con la circunstancia que vivimos y con una exigencia cada vez mayor que nos obliga a avanzar más rápido y con creciente efectividad.
Por ello nuestra labor se aboca ante todo a lograr que junto con la seguridad de su patrimonio y su familia, la ciudadanía recupere el sentido de tranquilidad que será eliminado. No hemos vacilado en este propósito, en reconocimiento de los retos que encaramos, en la Secretaría a mi cargo, hemos construido la política de seguridad pública a partir de principios firmes. Los compartimos con ustedes en la instalación de esta Comisión, los repito ahora.
Primero. Ningún poder puede estar por encima del poder del estado en el combate a la delincuencia.
Segundo. La prevención del delito es la prioridad más alta de la política impulsada desde la Secretaría de Seguridad Pública Federal.
Tercero. La delincuencia sólo puede derrotarse por medio de una coordinación eficaz entre los poderes, los tres niveles de gobierno y los ciudadanos. El nuestro, es un sistema de corresponsabilidades.
Cuarto. La lucha contra la delincuencia no debe tener bandera política ni color partidista, no debemos minar a las instituciones de seguridad a partir del discurso político.
Quinto. La batalla contra los delincuentes, requieren de hombres limpios, no debe haber espacio para la corrupción en los cuerpos responsables de mantener la seguridad.
Estos principios son el cimiento de una estrategia de largo aliento que debe abocarse a generar resultados concretos para la ciudadanía en dos vertientes. Por un lado, debemos corregir la debilidad institucional y fortalecer a las policías de todo el país, mediante la instauración de un modelo policial técnico, sustentado en procedimientos sistemáticos de operación, así como la plena coordinación y colaboración de los cuerpos policíacos de todos los niveles de gobierno.
Por el otro, está la necesidad de combatir con mayor efectividad a la delincuencia organizada, particularmente la relacionada con el narcotráfico, así como con los efectos sociales y delictivos que este fenómeno genera en la escala del narcomenudeo.
Es imposible hacer frente de manera efectiva y eficiente a los retos de la delincuencia actual, cuando contamos con un diseño policial fragmentado en cientos de organizaciones distintas. Actualmente la presencia territorial de la policía es muy dispersa y no existen aún los mecanismos de coordinación entre agencias policiales que permitan asegurar los resultados que la ciudadanía espera.
A pesar de que tenemos casi 400 mil elementos policiales en el país, éstos carecen de una base de conocimientos homogénea, sus atribuciones son casi siempre insuficientes, y sobre todo, operan dentro de estructuras pobremente diseñadas para asegurar eficacia operativa y control.
No se exagera al afirmar que de manera generalizada, las corporaciones policiales de México enfrentan una debilidad institucional, que en algunos casos acusa a rasgos graves; tales como la incipiente profesionalización, la ausencia de procedimientos sistemáticos y operación de indicadores, y la falta de mecanismos efectivos de selección de personal y de control de confianza.
Abatir la fragmentación, la pobre coordinación y la debilidad institucional de nuestro esquema de seguridad, son algunos de los desafíos más sobresalientes que debemos alcanzar para generar la tranquilidad que los mexicanos tienen derecho a disfrutar.
Durante los últimos 10 años, el estado mexicano ha dado pasos importantes para corregir estos problemas. Primero con la creación del Consejo Nacional de Seguridad Pública, y su brazo operativo, el secretariado ejecutivo del Sistema nacional de Seguridad Pública, que es el máximo órgano de generación de políticas públicas a nivel nacional en esta materia.
Aunado a lo anterior, en el año 2000, el gobierno de la República elevó como prioridad el tema de la seguridad pública, y el 30 de noviembre de dicho expidió el decreto de creación de la Secretaría de Seguridad Pública Federal a efecto de que el Poder Ejecutivo integre, ordene y ejerza la política criminal federal, mediante una sola estructura orgánica.
Mediante estos organismos el gobierno federal y los gobiernos del estado del país, con el apoyo permanente del Congreso de la Unión, hemos logrado crear una red de intercambio y coordinación que abarca prácticamente todos los ámbitos necesarios para modernizar los aparatos de seguridad pública y procuración de justicia, entre los que destacan, primero, la asignación de los recursos financieros a través de la asignación que el Presupuesto de Egresos de la Federación hace al Fondo de Aportaciones a la Seguridad Pública y estos aterrizan estatalmente en los fondos de seguridad pública, los Foseg.
La profesionalización y el registro de personal, la dotación de infraestructura y equipamiento para las instituciones locales de seguridad pública, la interconectividad y la seguridad de las telecomunicaciones. Actualmente a través del Sistema Nacional de Seguridad Pública contamos con cimientos que nos permiten vislumbrar capacidad que eran impensables hace tan sólo 10 o 15 años.
Algunos ejemplos sobresalientes.
Primero. Hemos puesto en servicio en todo el país los números telefónicos 066 de emergencia y 089 de denuncia anónima. La cobertura de estos servicios es superior al 80 por ciento y el programa de difusión está ya en los medios.
Segundo. Hemos regulado el Servicio de Carrera en todas las policías del país. El día de hoy cada entidad cuenta ya con los lineamientos para acordar el Servicio de Carrera en sus respectivas corporaciones y se ha iniciado un intenso proceso de reformas a leyes y reglamentos para regularlo y hacerlo obligatorio.
Tercero. El Consejo Nacional de Seguridad Pública, que como decía es el máximo órgano colegiado para el diseño de políticas públicas en esta materia, integrado por todos los señores gobernadores y por los funcionarios federales que tenemos competencia en esta materia, ha definido por primera vez un eje explícito de política pública nacional.
El combate contra el narcomenudeo. Hacia esta campaña se han destinado el 20 por ciento de los recursos asignados en el Foseg, que se compone por las aportaciones federales y el complemento estatal. No obstante, más allá de estos avances y de las propuestas, es importante reparar a las limitaciones que actualmente restringen la capacidad del Estado mexicano para hacer frente a la inseguridad, en particular las que aquejan al Consejo Nacional de Seguridad Pública y a su órgano operativo, el sistema nacional.
Mientras este sistema no cuente con mayores atribuciones para generar políticas consistentes y extendidas en el país, no podremos subsanar los problemas de coordinación y fragmentación a los que ya me he referido.
Por esta razón y en el ánimo de continuar construyendo sobre lo que tenemos, ahora es preciso impulsar modificaciones legales que permitan al Sistema Nacional de Seguridad Pública cumplir con mayor eficacia las tareas que le son propias.
Actualmente existen seis iniciativas encaminadas a este propósito que reflejan el interés por potenciar la coordinación y la eficiencia de nuestras instituciones policiales. Conociendo que existe un interés compartido con el Congreso y con esta Comisión, estoy seguro que el trabajo de esa Legislatura aportará herramientas muy valiosas para el fortalecimiento de este órgano.
Otro ámbito de actuación de la Secretaría a mi cargo, que ha tenido carácter de prioritario en esta administración, se refiere al fomento de desarrollo institucional desde el nivel más localizado de gobierno, en los municipios y las ciudades que es donde ocurren los delitos que afectan a la población.
En este sentido, una de las políticas de mayor aliento que hemos emprendido para subsanar la debilidad institucional de las policías es el sistema de planeación y control policial. Este sistema es una herramienta desarrollada por la Secretaría que incorpora las mejores prácticas a nivel nacional e internacional para racionalizar las funciones policiales en un ciclo de trabajo lógico y ordenado.
Con este enfoque se realizó el trabajo de reestructuración de la policía de Benito Juárez, en Quintana Roo, al día de hoy el sistema se ha puesto en marcha en más de 62 municipios del país en tres entidades, logrando reducir la incidencia delictiva al paso de una fase de implementación y aprendizaje.
En lo que respecta al tema de combate al crimen organizado. Todos sabemos que desde hace años, los grupos delincuenciales vinculados al narcotráfico han ofrecido un desafío creciente a la sociedad y al Estado mexicano en su conjunto.
Toda vez que este delito es el más violento, el de mayores consecuencias sociales y el que genera mayor vulnerabilidad institucional y disputa de alguna manera el poder al Estado. La influencia que pueden ejercer estas organizaciones delictivas sobre comunidades enteras, unidas a su gran capacidad económica, son factores potenciales de debilidad institucional y social, que van en detrimento de nuestra tranquilidad y de los valores que buscamos fomentar como nación.
Por esta razón es justo referir el tema de la delincuencia organizada como un problema de seguridad nacional, ante el cual debemos responder con prontitud y efectividad. Aquí necesitamos realmente un cambio de paradigma.
Hasta el momento hemos enfocado una buena parte de nuestros esfuerzos a la captura de la estructura de comando y control de las bandas delictivas, en buena medida lo hemos logrado, la captura de líderes han sido numerosas y de alto nivel; sin embargo, debemos reconocer que con ello no se ha afectado de manera permanente la capacidad de estas organizaciones para reponer sus liderazgos.
Para establecer una estrategia exitosa de combate al crimen organizado, se debe privilegiar el desmantelamiento de los nodos de poder y de los nodos de valor que se encuentran en la cadena delictiva, de tal manera, que ataquemos a la estructura económica de estas organizaciones y generemos un daño perdurable que tenga efectos en cadena.
De manera paralela debemos atacar el creciente problema que representa el narcomenudeo, cuyo combate es otra de las prioridades de esta Secretaría y del gobierno federal.
Como ya señalé, a principios de este año, el Consejo Nacional de Seguridad Pública, con el consenso de los gobernadores del país, determinó crear un nuevo eje de acción estratégico, contra el narcomenudeo.
Esta decisión fue de gran relevancia, ya que por primera vez, desde la creación del Consejo, hace más de 10 años, se determinó establecer un objetivo puntual de política pública temático, con el consenso y compromiso de todos los señores gobernadores y los funcionarios federales que tenemos competencia en la materia y formamos parte del Consejo.
Paralelamente, los diputados y senadores a la anterior Legislatura de este Honorable Congreso de la Unión, mostraron una especial sensibilidad y aprobaron la reforma a los artículos 21 y 73 constitucionales y posteriormente, las reformas a la Ley General de Salud y al Código Penal Federal, que como es de su conocimiento, están en proceso de revisión a efecto de evitar confusiones o malas interpretaciones, en términos de tolerar o incluso, alentar el consumo, lo que no refleja en lo absoluto, la intención del Estado mexicano, al momento de legislar sobre esta materia.
Estamos seguros, de que con el compromiso de esta Legislatura y de esta Comisión, empezando por la tarea que tiene que realizar el Senado, podamos concretar estos ajustes a la brevedad posible.
Señoras y señores legisladores, la pluralidad política se expresa desde hace varios años en nuestras instituciones representativas. Es un hecho el que la sociedad mexicana puede congratularse, porque hemos logrado extender el marco de nuestras libertades cívicas y políticas.
Sin embargo, la gobernabilidad democrática también implica responsabilidades. A nosotros, como servidores del Estado mexicano, la ciudadanía nos exige que construyamos instituciones y prácticas para fortalecer el estado de derecho.
No podemos eludir esta responsabilidad y este mandato de la ciudadanía; los retos que enfrenta nuestro país en materia de seguridad pública, son monumentales. Como tales, seguirán demandando la suma de nuestros esfuerzos de manera corresponsable y persistente.
Estoy cierto, de que el impulso que esta Comisión dará a estos temas, será medular para continuar con nuestra tarea de manera constructiva, en beneficio de nuestros conciudadanos y de la República.
Confío en que ustedes, señores legisladores, comprendan la misión de futuro con sentido de urgencia que México enfrenta en matera de seguridad pública, para que su compromiso se convierta rápidamente en acciones de peso para avanzar y entregar resultados concretos a la ciudadanía.
Para sus preguntas y observaciones, estoy desde luego, a sus órdenes. De nuevo, muchas gracias por la invitación.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Muchas gracias, señor secretario de Seguridad Pública.
Para dar cumplimiento a la base tercera del acuerdo de la Comisión, los grupos parlamentarios han inscrito para la primera ronda de preguntas, a los siguientes diputados: Tiene la palabra, hasta por cinco minutos, el diputado por Convergencia, Elías Cárdenas Márquez; puede subir al pódium o desde su lugar, como usted guste.
El diputado Elías Cárdenas Márquez: Desde aquí, señor diputado. De la lectura de su informe a esta Cámara, señor secretario, me queda la idea de que usted no entiende el problema de seguridad pública o si lo entiende, lo evade.
Le voy a decir por qué: tengo para mí que el problema de seguridad pública pasa primero, por la complicidad de los cuerpos de seguridad pública con la delincuencia organizada. Diariamente, los medios de comunicación aquí presentes, afortunadamente, nos dan a conocer las "vendettas" entre los cuerpos de seguridad pública y los delincuentes.
Existe, obviamente, complicidad evidente entre los cuerpos de seguridad pública y tenemos muchísimos ejemplos de ellos. El haber involucrado al Ejército en estas tareas, vino en detrimento de nuestro Ejército. Hoy varios generales están en la cárcel y varios militares más de otro rango por estar en complicidad con los cuerpos de seguridad pública y con los narcotraficantes fundamentalmente.
La culpa no es suya, esto tiene hondas raíces históricas, porque existen estudios muy serios, incluso de estudiosos norteamericanos, hay varios libros que están a disposición en nuestras librerías, sobre la evolución de los cuerpos de seguridad en esta nación y generalmente indican, llegan a una conclusión; cuando el delincuente no es policía es delincuente y a la inversa, es decir se cambian los papeles.
No se logra absolutamente nada ni con la concentración policíaca ni con la coordinación de estos tres niveles ni con el mayor presupuesto ni con la constitución de una Secretaría de Seguridad Pública abatir, mientras no se desmantele los vínculos de convivencia y complicidad que existen entre los cuerpos de seguridad pública y la delincuencia organizada.
Esto es patente, todos los días tenemos ejemplo de ellos, las ejecuciones mismas en todos los niveles y fundamentalmente en el caso de narcotráfico no son gratuitas, son simplemente vendetas y revanchas entre los elementos de seguridad pública y los delincuentes organizados.
Señor secretario, me gustaría saber su opinión respecto a esta convivencia diaria que existen. Ejemplos hay mil, la prensa, la televisión y la radio nos lo dan a conocer todos los días. Me gustaría su contestación puntual. Gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Muchas gracias diputado. Tiene la palabra para respuesta hasta por cinco minutos, el secretario de Seguridad Pública.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina Mora Icaza: Muchísimas gracias al señor diputado don Elías Cárdenas Márquez por su pregunta.
Y yo asumo que a partir de lo que él señala, pues yo creo que tenemos grandes coincidencias. Lo que yo señalé en mi intervención inicial, es que quizás los dos problemas más severos de la seguridad pública en el país, son primero la debilidad institucional sobre todo de las policías. Segundo: El narcotráfico y la interface que esos fenómenos tienen entre sí.
Por esta razón planteamos que es necesario hacer una tarea realmente profunda, de construcción de un modelo de operación policial, sobre todo al nivel más cercano a la ciudadanía y a nuestras comunidades que son los municipios. Tenemos que construir un modelo ideal de operación de policías preventivas municipales para generar mayor fortaleza institucional.
El mecanismo que en la Secretaría hemos desarrollado para este propósito y es un mecanismo que apenas está iniciando su implementación, tenemos ya 62 municipios y apenas 62 municipios incorporados a este esquema. Es el sistema de planeación y control policial. Este esquema diputado, plantea el pasar de una articulación policial municipal, de presencia o de despliegue inhibitorio, simplemente yo digo a veces "por ocurrencia", a un sistema que realmente sea sistemático y racional en el uso y en la aplicación de los recursos.
El sistema de planeación y control policial, establece primero, procedimientos sistemáticos de operación. Lo que pretende es organizar la tarea policial de una manera técnica, georreferenciada, donde los escasos recursos se asignen, precisamente donde se establece la mayor incidencia de delitos; además, puede permitir diseñar estratégicamente el despliegue de fuerzas a partir, entonces, de mapas geodelictivos con las partes de policía que se estandarizan.
Se generan mecanismos muy puntuales, genera inteligencia de comportamiento criminal, mejora procedimientos para dar respuesta a las llamadas de emergencia, evalúa la operación de las organizaciones policiales, instaura sistemas efectivos de selección y control de confianza y, sobre todo, impulsa la cercanía entre la policía local y la comunidad; es decir, hacia una policía de barrio.
En este sentido, de lo que se trata aquí es pasar de un despliegue policial desordenado, sin un diseño básico, a un sistema que sea basado en procedimientos sistemáticos de operación, indicadores de supervisión; que cada policía tenga perfectamente claro qué es lo que tiene que hacer.
Buena parte de la corrupción y de los errores en las policías viene del margen de discrecionalidad que la policía tiene. Ese margen de discrecionalidad se sustenta sobre todo en ese nivel policial, en la falta de claridad que tiene cada policía respecto de la tarea puntual que tiene que hacer. Estos márgenes de discrecionalidad son la fuente de los errores, porque no hay objetivos claros, no hay indicadores, no hay supervisión, no hay consecuencias de cumplir con los indicadores positivos, consecuencias positivas ni consecuencias negativas de no cumplirlos.
Ordenar la tarea policial bajo un esquema de orden y esquema de orden y de sistematización. Tenemos 124 manuales y cientos de formatos distintos precisamente para ordenar ese trabajo. Cuando este margen de discrecionalidad genera error, puede generar corrupción. La corrupción es un error, es un error doloso, pero es un error que sucede precisamente en función del margen de discrecionalidad que le damos a la policía.
Si hacemos esto sistemático y se puede hacer, pues tenemos ya experiencias de la instrumentación de este sistema que está basado en las mejores prácticas del país y del extranjero podemos realmente aspirar a fortalecer estas policías y, entonces, evitar que estén en una circunstancia de gran debilidad frente a los embates del crimen organizado, que ahora se da mucho más en ese nivel de gobierno que en el pasado, como se daba en las grandes corporaciones de policía federal. Es cuanto, señor diputado. Muchas gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Muchas gracias, señor secretario, por su respuesta. Para contrarréplica tiene la palabra el diputado Elías Cárdenas, hasta por dos minutos.
El diputado Elías Cárdenas Márquez: Gracias, señor secretario, por sus opiniones. Obviamente, no se abordó perfectamente el asunto complicidad, que ése era el elemento básico, pero no voy a perder ya mi tiempo en esto sino en algo que nos duele hoy a todos los mexicanos: Oaxaca.
En Oaxaca la intervención de la policía y de usted también, a cargo de las acciones en contra del pueblo oaxaqueño, violaron muchos preceptos constitucionales. Primero, el 1o. de la Constitución, donde señala que las garantías que otorga esta Constitución no pueden restringirse ni suspenderse; si esto sucediera, se tendría que acudir al artículo 29.
Sé perfectamente que usted ha leído muchísimas veces la Constitución, por eso no voy a perderme en las lecturas de los artículos que violaron las tropas, porque fue policía militar la que intervino en Oaxaca, seguramente disfrazada de policía.
Entre ellos existe la violación, obviamente, a las elementales garantías de la seguridad jurídica de los artículos 14 y 16 constitucionales. Estos artículos fueron abatidos totalmente, porque contraletra expresa de la Constitución se aprehendió sin orden judicial, no existe un debido proceso legal que demanda la Constitución. Y bueno.
Ustedes como yo, conocemos todas las garantías de que debemos gozar los mexicanos, se hizo un plantón, está un plantón donde siempre se pregunta, ¿quién está detrás de esto? Está la pobreza, está la injusticia y está la desigualdad que existe en Oaxaca, fundamentalmente. Esos son los que están detrás de estas manifestaciones.
No se hizo lo mismo con el plantón en el Distrito Federal, que también abarcaba un largo trecho en esta Ciudad, es decir, se privilegió Oaxaca para violar las garantías individuales.
Finalmente, señor secretario, valió la pena le pregunto, ¿valió la pena la muerte del joven Alberto Jorge Bernal, un adolescente que fue muerto justamente por la policía, y que existe además el acta del médico forense que así lo determina? ¿Valió la pena que pese en su conciencia el crimen de un joven?
Ya tiene usted poco tiempo en ese puesto, seguramente, pero, ¿valió la pena? Esto es lo que le pregunto, señor secretario, con todo respeto. Gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, compañero diputado. Tiene la palabra, del Partido Verde Ecologista de México, para hacer sus preguntas, hasta por cinco minutos, el diputado Francisco Elizondo Garrido.
El diputado Francisco Elizondo Garrido: Gracias, diputado presidente; compañeras y compañeros diputados. Señor secretario licenciado Eduardo Medina Mora Icaza.
Una de las acciones implementadas por la presente administración, en materia de seguridad pública, fue la Secretaría de Seguridad Pública. Esta dependencia surge como el instrumento para la prevención de los delitos, surge como la acción concreta del Estado mexicano, para garantizar la seguridad de las personas en su integridad y en sus bienes. El Estado debe actuar en todo momento como garante de la paz y seguridad pública.
Desgraciadamente, señor secretario, más allá de procurar la prevención del delito, la Secretaría que tiene a su cargo, no sólo no ha podido cumplir con sus objetivos, sino que ha fungido de manera equivocada como un instrumento con tintes represivos en contra de grupos sociales.
Los resultados, aún en estos menesteres han dejado mucho que desear, hablo de los casos de Atenco y el conflicto minero, en donde fueron superados no sólo en número, sino en logística y donde resulta altamente cuestionable su actuación.
Lo anterior en virtud de que el titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, recientemente manifestó que cuenta con evidencias para asegurar que los elementos de la Policía Federal Preventiva, incurrieron en diversas violaciones a derechos humanos.
Señor secretario, le pregunto, ¿no cree usted que con dichas actuaciones se violó gravemente el estado de derecho y lo previsto en el artículo 21 de nuestra Carta Magna, al no haberse salvaguardado la integridad y derechos de las personas; así como la preservación de la libertad y el orden públicos?
Señor licenciado Medina Mora, las políticas de seguridad pública, implementadas por la actual administración no dieron los resultados deseados, los índices delictivos se han incrementado de forma alarmante, al grado, y me atrevo a manifestarlo, de poner en riesgo la paz social y la gobernabilidad del país.
Un claro ejemplo es el narcotráfico. La violencia resultante de la llamada guerra entre cárteles de la droga, en la que según autoridades federales se está llevando a cabo la nueva conformación de la geografía e influencia en el territorio nacional de los grupos de narcotráfico, han puesto en ciudades del país en riesgo a las instituciones y a la sociedad misma.
El programa México Seguro no produjo ni ha producido los efectos deseados, es más la violencia no sólo se da aún en los lugares en donde se llevó a cabo dicho operativo, sino que fueron trasladando a distintas entidades y ciudades.
Me pareciera que este programa fue más un mecanismo mediático, que policiaco. Cierto es, que el Sistema Nacional de Seguridad Pública sirve para tener una mayor coordinación entre los niveles de gobierno en esta materia, pero también lo es que no ha dado los resultados que la sociedad necesita.
Las ejecuciones de los delincuentes y de funcionarios involucrados en el crimen organizado son más frecuentes y con mayor violencia. La sociedad reclama políticas de seguridad pública más eficaces y eficientes.
Asimismo, exige que los ordenamientos legales vigentes y que han sido reformados a solicitud del titular del Ejecutivo federal sean realmente aplicados, que en definitiva el combate a la corrupción sean realmente aplicados, que en definitiva a la corrupción dentro de las fuerzas policiales sean total y que los programas, esquemas, sistemas y acciones para prevenir la comisión de delitos y combatir la delincuencia ya comiencen a reportar resultados positivos.
Por ello, le pregunto, ¿qué acciones se implementarán con miras a la entrega de poderes en el próximo mes de diciembre? ¿Cuáles fueron los resultados concretos conforme a las políticas implementadas en materia de seguridad pública y la necesidad de seguridad de la sociedad? Por sus respuestas, muchas gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, compañero diputado. Tiene la palabra hasta por cinco minutos para respuesta, el secretario de Seguridad Pública.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina Mora Icaza: Muchísimas gracias. En primer lugar, agradezco la pregunta y los comentarios del diputado Francisco Elizondo Garrido, del Partido Verde, y quisiera referirme en primer lugar a esta cuestión de las recomendaciones que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha hecho a la Secretaría de Seguridad Pública sobre los temas de Atenco y Lázaro Cárdenas.
La Secretaría desde luego ha realizado con todo detenimiento y con todo rigor, las investigaciones respecto de estos hechos y de las acciones que fueron emprendidas por los elementos de la Policía Federal Preventiva en ambas circunstancias.
Quiero decir que como la Secretaría expresó en su comunicado el día de ayer, después de una rigurosa valoración de los hechos contenidos en las recomendaciones de la Comisión, la Secretaría no coincide con los criterios expresados en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en sus recomendaciones, dado que las imputaciones recibidas son genéricas, sin precisar personas o condiciones de tiempo, modo y lugar en que se sustentan las afirmaciones.
Y por esta razón y que esta valoración de los hechos pensamos se presenta de manera confusa al mezclar interpretaciones y elementos prácticos. No consideramos pertinente aceptar las recomendaciones, sobre todo en el sentido de presentar las denuncias penales correspondientes porque no hay hechos probados que sean constitutivos de delito y de poner a disposición del órgano interno de control a funcionarios de la Policía Federal Preventiva en función de supuestas omisiones o faltas.
Lo que sí se ha hecho es, hacer una investigación cabal a través de los órganos competentes en la normatividad interna de la Policía Federal Preventiva, que es el área de asuntos internos y desde luego dando vista también al órgano interno de control, por lo que hace a las tareas específicas que desarrollaron los miembros de la Policía Federal Preventiva.
Sobre esta base quisiera sí señalar, que nosotros en la Secretaría de Seguridad Pública, específicamente en la Policía Federal Preventiva tenemos un compromiso indeclinable con el pleno respeto a los derechos humanos, a lo que consideramos no sólo como una condición de cumplir con una exigencia ética y jurídica que es indeclinable, sino también, de una manera subrayada, como una necesidad o condición de eficacia operacional, porque la policía no puede, en ese sentido, perder la ventaja moral.
Esto no quiere decir que en esos eventos no hayan ocurrido circunstancias lamentables, incluso violatorias de los derechos humanos, pero aquí de lo que se trata en las recomendaciones, es de valorar la conducta puntual de personas concretas, respecto de hechos concretos, miembros de la Policía Federal Preventiva.
Como Estado mexicano, creo que tenemos una enorme tarea por realizar, para construir primero, una cultura del uso de la fuerza, que hemos comentado con ustedes precisamente en la sesión de instalación de esta Comisión; una nueva cultura del uso de la fuerza y sobre esa base, también un aprendizaje, tanto policial, en términos de cómo se desarrolla este ejercicio del uso de la fuerza no para anular a nadie, sino para conducir los conflictos sociales hacia una solución pacífica y por la vía institucional.
Ése ha sido el objetivo que hemos seguido en la policía, sin duda, con aprendizajes importantes. También tenemos que generar un aprendizaje en los ciudadanos, de cómo ejercer las libertades que la Constitución consagra y este ejercicio no puede ser, bajo ninguna circunstancia ser realizado a partir de una afectación sistemática e indebida de los derechos de terceros, de las libertades públicas, como ha sido el caso, lo fue en Atenco.
Lo fue ahora recientemente, en Oaxaca. Eso es lo que yo quisiera decir al respecto, ciertamente, tenemos una gran deferencia y un gran respeto por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos como institución, por su presidente, a quien yo le tengo además un efecto personal.
Simplemente, no estamos juzgando ni a la Comisión ni a las personas, estamos haciendo una valoración de las resoluciones concretas y su sustento.
Un comentario de quizás, el crimen organizado en otra oportunidad. Gracias, presidente.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Muchas gracias, señor secretario. Para la contrarréplica, tiene la palabra hasta por dos minutos, el diputado Francisco Elizondo Garrido, del Partido Verde Ecologista de México.
El diputado Francisco Elizondo Garrido: Señor secretario, agradezco su respuesta. El estado de derecho requiere de un verdadero cumplimiento de la función de seguridad pública que permita salvaguardar la integridad y derechos de las personas y preservar las libertades, el orden y la paz pública.
En ese sentido no podemos dejar de reconocer que la Secretaría a su cargo ha trabajado y ha dado resultados en el ámbito de su competencia, sin embargo, es necesario resaltar que los resultados no han sido los esperados.
Por una parte, porque se ha incrementado la incidencia delictiva, particularmente en la comisión de ilícitos, cuyo bien jurídico tutelado resulta de la mayor importancia para la convivencia en sociedad, como es el caso de los delitos contra la salud y por otra parte, porque en el ejercicio de sus funciones, las instituciones públicas no se han conducido en todo momento, con apego al orden jurídico y respeto a los derechos humanos.
Finalmente, señor secretario, a sólo unos días de que termine el ejercicio del cargo, esperamos que no ceda en el combate a la delincuencia. Por su atención, muchas gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, compañero diputado. Por el Partido Revolucionario Institucional, tiene la palabra el general diputado Roberto Badillo Martínez, para formular sus preguntas, hasta por cinco minutos.
El diputado Roberto Badillo Martínez: Gracias, señor presidente y con su permiso. Su presencia, secretario, nos da oportunidad de continuar nuestra intervención del día de la instalación de esta Comisión, de la que resumo: la inseguridad en México es cada día peor.
En el sexenio actual, la inseguridad pública y la violencia generalizada, están extendidas prácticamente a toda la nación, con acciones alarmantes que ofenden la dignidad humana y que la sociedad soporta con espanto.
Ello, a pesar de que los responsables de mantener la seguridad pública, nos apabullan con cifras y de resultados cada vez que se presentan dentro de los medios de información, rinden informes que nadie cree o contestan sobre el tema con datos numéricos, que se contradicen porque son desmentidos por lo que el pueblo conoce día a día, pues la realidad es muy necia y los desmiente y la sociedad se da cuenta de ello.
Y qué decir de la información que el gobierno federal obtiene, que la emplea en función de golpear en tiempo y forma oportunos a los políticos de los partidos de oposición. Vengo a exponer hechos evidentes, que demuestran el fracaso del gobierno federal en este sexenio para mantener si quiera en términos tolerables el mantenimiento de la seguridad pública; no lo lograron y ya no lo van a lograr.
No lo lograron porque trabajan a mi juicio con una conceptualización equivocada de qué es la seguridad y cómo afrontarla. ¿Por qué hablo de esta conceptualización? En dónde se nos ha dicho: ¿Qué es la seguridad pública? ¿Qué es la seguridad interior? ¿Qué es la seguridad del Estado? ¿Qué es la seguridad de la nación? ¿Qué instituciones deben atender cada una de ellas?
La seguridad personal, familiar de la sociedad, del Estado y de la nación, son algo serio, casi se puede afirmar que sin seguridad no hay estabilidad, no hay certidumbre, no hay desarrollo y no hay progreso.
En los últimos sexenios la seguridad pública se ha encomendado desde un punto de vista partidario o bien del punto de vista del amigo o incluso se ha encomendado "al amigo del amigo". Los profesionales de la seguridad pública que son los militares, han sido desplazados por personas, amigos o partidarios de las autoridades en turno que no saben y no tienen porque saber, cómo defender a una ciudad, cómo defender a una región, cómo defender a un Estado o incluso a la República; los resultados están a la vista.
Desgraciadamente está ocurriendo lo mismo con la protección civil, antes también en las manos firmes de planes militares, de los que la población se beneficiaba, apreciaba y gritaba "vivas" a los presidentes de la República por la actuación de las tropas. Hoy en esta actividad hay desfalcos hasta de mil 300 millones de pesos y los presuntos responsables son premiados.
Lo de Oaxaca sería una comedia de la política, si no hubiera la tragedia de más de 10 muertos, decenas de heridos y golpeados, población pacífica vejada y humillada, comerciantes y vecinos afectados en su patrimonio de toda su vida, hoteleros y prestadores de servicios que quien sabe quién les va resarcir lo perdido, y que decir del patrimonio del estado que es del pueblo de Oaxaca y que ha sido destruido en múltiples edifcios, pero por sobre todas las cosas, qué decir del año de estudio ya perdido por casi un millón y medio de niños y jóvenes que se encuentran entre los peor atendidos del país por la Secretaría de Educación Pública.
¿Quién será el responsable o los responsables de todo ello? Y pensar que todo lo anterior sucedió porque la aplicación de la ley, el tan mencionado "estado de derecho" se ajustó por los responsables de la política desde el más alto cargo a los tiempos de la política y porque los acontecimientos violentos en cascada, producidos por grupos incontrolables, no respetaron los ajustes a los tiempos de la política.
Lejos de tratar de resolver el problema, el gobierno federal planifica su intervención con innecesaria, torpes y absurdas demostraciones de fuerza con helicópteros, como si la ciudad de Oaxaca fuera un teatro de operaciones de guerra, planificación que sólo sirvió para comentarios burlones y chuscos de los medios de comunicación y de la sociedad.
La tardía intervención federal en Oaxaca, promovida por la muerte de un extranjero y por un gobierno extranjero, sólo tiene de rescatable a pesar de lo extemporáneo la intervención de las fuerzas de seguridad integrada por militares, que sólo por disciplina y espíritu de sacrificio han sacrificado su carrera profesional para sustituir la ineptitud policiaca que hasta el 12 de noviembre de 2006 ha sido sin problemas mayores, a pesar de lo que aquí se diga, y si hay una intervención o si hay una investigación que se tenga que hacer sobre los resultados de esa intervención, serían bienvenidos.
La Constitución claramente en su artículo 119 párrafo I dice: "Los Poderes de la Unión tienen en deber de proteger a los estados contra toda invasión o violencia exterior. En caso de sublevación o trastorno interior, les prestarán igual protección, siempre que sean excitados por la Legislatura del estado o por su Ejecutivo, si aquélla no estuviere reunida."
¿Cuántas veces no solicitaron las autoridades de Oaxaca esa intervención? De hecho, puede afirmarse que la Federación tiene la obligación de intervenir en dos temas esenciales a los estados federados; en proporcionarles seguridad, cuando ha sido afectada y en todos los temas que tiendan al desarrollo y progreso de los estados de la Federación.
En Oaxaca ambas obligaciones han sido abandonadas. Será nuestra tarea legislar acerca de ese artículo para definir aún más claramente lo que ya en el mismo se dice: La responsabilidad compete al gobierno federal, y no tiene por qué ajustar las soluciones a los tiempos de la política.
Finalmente sobre Oaxaca, ¿quién o quiénes serán los responsables de esa tragedia? Lo dejo a la historia.
Ciudadano secretario, concluyo afirmando: La seguridad pública y otros tipos de seguridad, son muy serias para dejarlos en manos de personas que la primera vez que afrontaron su solución, es cuando asumieron el cargo por pertenecer a un partido político, ser amigo de quien lo nombró o incluso, amigo del amigo que lo nombró. No dudo, será peor en los próximos seis años. Gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, compañero general diputado. Les voy a pedir, por favor, muy atentamente a quienes van a hacer uso de la tribuna para formular sus preguntas o sus contrarréplicas, que tratemos de ser lo más respetuosos del tiempo y ajustarnos a los minutos que fueron acordados en las bases para la comparecencia del secretario.
Tiene la palabra, hasta por cinco minutos para su respuesta, el secretario de Seguridad Pública Federal.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina Mora Icaza: Muchas gracias, diputado presidente. Muchas gracias al diputado general Roberto Badillo, por su intervención. Me parece que toca muchos temas que son muy ilustrativos, y quisiera referirme a algunos de ellos.
En primer lugar, señalarle que como planteé en el inicio de mi intervención el principio básico a partir del cual la Secretaría de Seguridad Pública Federal ha desarrollado sus tareas es bajo la premisa de que la seguridad pública no puede ni debe tener banderas políticas o colores partidistas.
Ciudadano diputado, yo no soy miembro de ningún partido. No fui seleccionado o designado como secretario de Seguridad Pública en razón de ninguna militancia o de una amistad específica, sino de una trayectoria en estos temas. De manera que yo le pido que pregunte usted, por ejemplo, a su gobernador, el gobernador de Veracruz, si la relación de la Secretaría de Seguridad Pública con el gobierno del estado de Veracruz o con cualquier otro gobernador a lo largo y ancho de nuestra geografía, ha tenido algún tinte de color partidista o ha sido manipulada la información para cuestionar o invalidar la tarea que se desarrolla.
Nosotros partimos de la base, diputado, de que esta es una tarea de corresponsabilidades y que aquí es una tarea que debe realizar el Estado mexicano sin distinción de Poderes ni de órdenes de gobierno. Los ciudadanos no distinguen entre delitos del orden federal y delitos del orden común; las autoridades, por consecuencia, tampoco debemos distinguir; más bien, tenemos que crear un esfuerzo de corresponsabilidad entre los tres niveles de gobierno para realmente dar esta atención a la responsabilidad del Estado mexicano, insisto.
Señalaba usted la confusión a partir de los conceptos de seguridad. La política de seguridad pública, la política criminal, como la ley llama a la responsabilidad que tiene la Secretaría de Seguridad Pública, a mi cargo, precisamente se sustenta en una clara concepción de lo que es la seguridad.
Primero, la seguridad pública, la obligación indeclinable del Estado de dar certidumbre a los ciudadanos respecto de su integridad física y patrimonial, y al final, de su derecho de vivir en paz y en tranquilidad.
La seguridad jurídica, que es la obligación que tiene el Estado de respetar y la certidumbre que deben tener los ciudadanos de que serán respetadas sus garantías individuales y derechos humanos en su relación con la autoridad, que las disputas y diferencias que puede haber entre grupos sociales o ciudadanos, van a dirimirse por una vía institucional.
Tercero, la seguridad del Estado. No hay posibilidad de que el Estado cumpla con su obligación indeclinable de dar seguridad jurídica, de dar seguridad pública si no puede darse seguridad a sí mismo, si no puede preservar la estabilidad, integridad y permanencia del Estado mexicano y sus instituciones democráticas. Le aseguro, diputado, que tenemos los conceptos plenamente establecidos y a partir de ellos es como se desarrolla la política.
Coincido plenamente con usted, sin seguridad no hay estabilidad; de hecho, la seguridad, la seguridad pública, es una precondición del desarrollo. Quizás hay dos básicas: una, es la estabilidad macroeconómica y la otra es la seguridad pública.
Sin seguridad, desde luego la seguridad no lo es todo, pero no puede pensarse en realmente ocuparse de lo importante. Esto, por eso decimos, es la gran deuda, el gran pendiente del Estado mexicano para con sus ciudadanos. Pero esta es una responsabilidad del Estado mexicano, es decir, de los tres Poderes y de los tres órdenes de gobierno; así tenemos que concebirlo y así tenemos que abordarlo.
En Oaxaca, la intervención de la Policía Federal Preventiva y los miembros de la brigada de policía que están adscritos a la Policía Federal Preventiva, son miembros de la Policía Federal Preventiva; así está estipulado desde la formación de la Policía Federal Preventiva, aunque tengan con mucho orgullo un origen militar.
Sobre esa base, es en atención a las atribuciones que la Policía Federal Preventiva tiene como se interviene en estas cuestiones. El objetivo de esta intervención ha sido precisamente el de garantizar la seguridad de las vidas de todos, evitando enfrentamientos y al final generar condiciones de contención, de distensión, para que este conflicto se resuelva por la vía institucional y pacífica.
Ciertamente, no hay operativo policial exitoso porque sea como ha sido éste en el sentido de restablecer el orden; que pueda sustituir, desde luego, la tarea política que tienen que realizar los autores, la responsabilidad política a que tienen que ajustarse precisamente para construir una circunstancia mejor para los oaxaqueños. Gracias, señor diputado.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias por su respuesta, señor secretario. Tiene la palabra para contrarréplica la diputada Yary Gebhardt Garduza, del Partido Revolucionario Institucional, hasta por dos minutos.
La diputada Yary del Carmen Gebhardt Garduza: Muchas gracias, presidente. Señor secretario, por lo que respecta al Estado mexicano, sin considerar los datos oficiales que usted señaló, expongo la verdadera situación de inseguridad imperante en el país, reflejo de su pobre desempeño ante la Secretaría de Seguridad Pública.
En este sexenio los índices de criminalidad se han incrementado, a pesar de las millonarias cantidades de dinero que se han destinado para atender la inseguridad en nuestro país.
Comenzaré por el estado de Guerrero, entidad rehén de los constantes actos delictivos que ahí se suscitan. La violencia se presenta en todos y cada uno de sus municipios, convirtiendo a este estado en atentados con granadas de fragmentación, algo muy cotidiano, sumando ya 20 ataques y al menos 100 ejecutados.
Michoacán. Se han registrado alrededor de 414 ejecuciones, así como 17 decapitados; en los municipios se registran balaceras, levantones y siendo la granada un arma de uso común en las células del narcotráfico.
El estado de Sinaloa, en el que la disputa entre narcotraficantes ha dejado alrededor de 502 asesinatos en lo que va del año, a pesar del nada eficiente operativo México Seguro. Asimismo, tengo que hacer alusión al lamentable caso de Tamaulipas, donde la población vive inmersa en un estado de terror constante en el que se registran 138 víctimas de ejecuciones, aún con la presencia de efectivos de la Policía Federal Preventiva.
Continuando con nuestro recorrido, se pone en evidencia el fracaso en materia de seguridad pública, que le toca también reprocharle las 75 ejecuciones en Baja California; 52 ejecuciones en Chihuahua, y las 40 ejecuciones violentas en la ciudad de Monterrey.
Así también en el estado de Tabasco, en el enfrentamiento entre policías y sicarios, integrantes del grupo denominado Los Zetas.
También tenemos en Quintana Roo los ataques con granadas de fragmentación, realizadas a las oficinas de la PGR en Chetumal; los asesinatos del coronel Wilfrido Flores Saucedo, de su escolta y del subdelegado de Procedimientos Penales A de la PGR, en Cancún, Sam Rodríguez Rodríguez.
Más reciente, los ataques efectuados con granadas en diversos puntos de la Ciudad de México, que dan una mala imagen del país en el contexto internacional, en el que se refleja a una nación en el que sus autoridades encargadas de la seguridad pública se ven incompetentes, corruptas y con poca o nula capacidad para atender los reclamos del pueblo mexicano, pues gran parte de los actos criminales cometidos en México siguen en la completa impunidad, de lo contrario estaría usted traicionando, de no cumplir con la función que usted tiene encomendada, traicionando la confianza de la ciudadanía, y por ende, generando con su negligente proceder un verdadero estado de anarquía al no ser capaz de crear las condiciones mínimas, por lo que el rubro de seguridad pública le compete. Muchas gracias, señor secretario.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, compañera diputada. Tiene la palabra por el Partido de la Revolución Democrática hasta por cinco minutos el diputado Armando Barreiro Pérez.
El diputado Armando Barreiro Pérez: Con su permiso, diputado presidente. Compañeras diputadas y diputados. Señor secretario. Faltaría a la verdad si le expresara nuestra satisfacción y le diéramos la bienvenida a esta Honorable Cámara de Diputados, sede de uno de los Poderes de la Unión que el pasado mes de agosto y el primero de septiembre del año en curso, fue agredida por un omniminioso sitio policíaco militar, encabezado por los elementos de la Policía Federal Preventiva bajo su mando.
Tampoco consideramos que sea ya el momento oportuno para llevar a cabo un minucioso y detallado análisis de las acciones y los resultados de esta feneciente administración federal en materia de seguridad pública.
Sí aprovecharemos la ocasión para señalarle a usted e informarle al pueblo de México cuál es el balance y los saldos que nos deja la Secretaría a su cargo.
Al igual que en otras áreas de la administración foxista, a la ineficiencia y la ineficacia en el rubro de seguridad pública, se le agregará la dramática y peligrosa descomposición social en que deja sumido al país, incumpliendo uno de sus principales compromisos con el pueblo de México en el combate a la delincuencia y el de velar por la integridad de las y los mexicanos, su patrimonio, sus derechos humanos y la tranquilidad social.
Haremos una recapitulación breve, pero simbólica, de lo que estamos afirmando. Como en el pasado, se ha utilizado al Ejército mexicano, uniformado como Policía Federal Preventiva para reprimir legítimas manifestaciones sociales, sobresaliendo la brutal represión en contra de los pobladores de los municipios de San Salvador Atenco y Texcoco, del que aún se mantienen presos 53 mujeres y hombres detenidos sin órdenes de aprehensión y juicios irregulares después de haber sido sujetos de brutales golpizas, torturas y todo tipo de violaciones a sus derechos humanos, incluidas las más de 23 violaciones y abusos sexuales sufridos por nativas de esos municipios, así como extranjeras y documentadas todas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, así como también, al menos 32 personas desaparecidas.
En este punto, le preguntaríamos, ¿por qué se ha negado a atender estas recomendaciones? ¿Será acaso por ello que el régimen que usted representa, acusa, desacredita y persigue al "ombudsman" José Luis Soberanes Fernández, quien señala sin titubeos que la institución que usted encabeza encubre y propicia la impunidad?
La intervención de esos mismos elementos policiacos y militares en contra de los mineros de la siderúrgica Lázaro Cárdenas en el estado de Michoacán, fue la que llevó al rompimiento de su huelga y a la muerte de al menos dos mineros. Estado de la República que por cierto encabeza el mayor número se asesinatos y ejecuciones relacionados con el crimen organizado, vinculado con el narcotráfico.
De la misma manera dispuso usted en alianza con el Estado Mayor Presidencial, un cerco militar que se convirtió en virtual estado decepción, afectando a ciudadanas y ciudadanos de casi 40 colonias de la delegación Venustiano Carranza del Distrito Federal, con una extensión de casi un kilómetro a la redonda con cerca de seis mil policías de la PFP, agrediendo física y moralmente a diputadas y diputados, senadores del Honorable Congreso de la Unión, violando el fuero constitucional y agraviando de manera ignominiosa al Poder Legislativo.
Al respecto, aprovecho para preguntarle si volverá usted a ofender a esta soberanía a propósito del próximo 1 de diciembre.
Ya se habló de México seguro. Un fracaso, como lo muestran las crecientes disputas en cada vez más regiones y territorios del país, entre grupos de narcotraficantes, dejando como resultados relevantes y escalofriantes, entre otros, los más de mil 800 personas entre asesinadas, ejecutadas y degolladas por causa del flagelo del narcotráfico.
Por cierto, le pedimos nos informe sobre el estado que guarda el caso del prófugo narcotraficante, Javier Guzmán Loera, alías "el Chapo Guzmán". Por supuesto, además, tenemos que señalar la manipulación y el uso faccioso que el Poder Ejecutivo federal hizo a través de la Secretaría a su cargo, de cifras y datos sobre la inseguridad pública en el Distrito Federal, con el propósito de atacar y desacreditar no solamente la gestión del Gobierno del Distrito Federal, sino la candidatura a la Presidencia de la República, del licenciado Andrés Manuel López Obrador.
La lista es larga, pero en esta parte de la evaluación que hacemos de su gestión, agregaríamos un agravio más, éste en contra del pueblo de Oaxaca con la irrupción de más de tres mil 500 policías federales, militares y marinos, contribuyendo al clima de represión y de violencia que ha costado la vida de más de 10 personas y al menos 85 entre detenidos y desaparecidos, además de un número indeterminado de personas heridas imputables a las fuerzas policiales y militares que están bajo su responsabilidad.
Al respecto, señor secretario, le demandamos la salida inmediata de la PFP en Oaxaca, el respeto a la integridad física y moral de los detenidos, y la presentación con vida de los desaparecidos a causa del conflicto.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Le pido que concluya, señor diputado.
El diputado Armando Barreiro Pérez: Para concluir, señor secretario, y por la limitación del tiempo, que en este caso pretendía yo hacer las propuestas que de manera propositiva hemos discutido y analizado quienes integramos esta Comisión de Seguridad Pública.
Habremos solamente de señalar que por ello nos proponemos trabajar conjuntamente de acuerdo a nuestras facultades y atribuciones, incluso por encima de las diferencias políticas e ideológicas de los diferentes grupos parlamentarios que integramos esta LX Legislatura, al menos en alguno de los temas que nuestra agenda legislativa nos son comunes y tenemos coincidencias. Por sus respuestas y sus comentarios, muchas gracias.
El presidente diputado Rodrigo Medina De la Cruz: Gracias, diputado Barreiro. Tiene la palabra hasta por cinco minutos para su respuesta el secretario de Seguridad Pública.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina Mora Icaza: Muchas gracias, señor diputado don Armando Barreiro por su intervención. Agradezco especialmente este último comentario, en relación con la necesidad de que por encima de cualquier diferencia trabajemos con la mira puesta en el futuro, hacia adelante, en términos de poder construir el sistema normativo y las políticas públicas que nuestro país requiere y merece, para darle a nuestros ciudadanos la condición de tranquilidad, de certidumbre respecto de su integridad física y patrimonial que merecen.
Y esto es una responsabilidad compartida, entre el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y ciertamente el Poder Judicial y los tres órdenes de gobierno, como lo señalaba.
Quisiera señalarle que en relación con el tema del programa México Seguro y las circunstancias sobre todo que venimos enfrentando en la violencia inusitada que se da entre las bandas de crimen organizado del narcotráfico, que me parece debe distinguirse el diagnóstico de este fenómeno con el diagnóstico del problema de seguridad pública, propiamente dicho.
En la estadística oficial, en lo que hace a homicidios dolosos, que es donde se inscriben las ejecuciones, podemos prácticamente afirmar que no tenemos cifra negra, porque ese delito en términos de estadística oficial no se conoce por denuncia, sino típicamente por el cuerpo del delito, puede haber obviamente personas que han sido asesinadas, cuyos restos no aparecen, pero no es estadísticamente significativo.
En este delito, del año 2000 al 2005 tenemos una reducción en el índice nacional del 30 por ciento. No obstante, en los últimos 24 meses tenemos un aumento muy significativo de ejecuciones, con una violencia inusitada que se dan entre las bandas de crimen organizado.
Es importante que entendamos cuáles son los factores que inciden precisamente en este fenómeno, para que entonces teniendo un buen diagnóstico podamos construir corresponsablemente las políticas públicas que nos van a permitir enfrentarlo de manera exitosa.
En primer lugar, el factor que propicia esta circunstancia es la disrupción en la estructura criminal que se da por la captura de grandes capos, esto vulnera las hegemonías geográficas tradicionales, porque primero genera disputas internas y después oportunidades para que otros grupos traten de buscar el dominio territorial en las zonas originalmente dominadas por una organización.
El otro factor que quizás es más importante, es el cambio estructura en el consumo que se da en los mercados mundiales, sobre todo el de los Estados Unidos. Los carteles mexicanos diputado Barreiro venían recibiendo el grueso de su ingreso por el trasiego de cocaína hacia los Estados Unidos.
Los Estados Unidos han venido bajando de una manera muy significativa el consumo de cocaína y ha bajado también por consecuencia el precio, lo han sustituido con otras drogas en las que México jugó un papel relevante, pero que tiene un papel más bien marginal, que son las metanfetaminas, en las drogas que se llaman estimulantes.
Hay una caída muy severa de ingresos en los carteles de la droga, esta caída de ingresos no les permite sostener la infraestructura criminal que habían venido sosteniendo con un negocio más boyante, si es que a eso se le puede llamar negocio. Sobre esa base, lo que se genera aquí es un ajuste de mercado, la necesidad de unos grupos de desplazar a otros, para capturar ingresos, mayor valor agregado y poder sobrevivir.
Y esta explicación es lo que nos da la causa fundamental de esta disputa entre bandas de crimen organizado, que tienen la necesidad de buscar otros territorios, de buscar otras oportunidades de ingreso y esto genera esta tremenda violencia.
Sobre esta base tenemos que cambiar dramáticamente el concepto y la estrategia de combate al crimen organizado, ya no sólo en atacar las estructuras de comando y control, sino de ir a destruir, a desarticular los nodos de poder y los nodos de agregación de valor de la cadena delictiva para poder ser efectivos.
Quisiera decir que junto con Conago, bajo el liderazgo del señor gobernador de Nuevo León, pero con la participación del gobernador de Michoacán, de Zacatecas, de Tamaulipas y otros, hemos construido conjuntamente, una nueva visión de diagnóstico del combate al crimen organizado, que es corresponsable, entre la Federación y los estados para precisamente poder hacer frente a un fenómeno nuevo con instrumentos nuevos. Gracias, diputado.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias por su respuesta, señor secretario. Para la contrarréplica, por el Partido de la Revolución Democrática, tiene la palabra hasta por dos minutos, el diputado Andrés Lozano Lozano.
El diputado Andrés Lozano Lozano: Gracias, diputado presidente. Señor secretario, escuché con detenimiento su respuesta y créame que compartimos en una parte, en lo que se refiere al comportamiento de la estructura del narcotráfico, que es a lo que le dedicó más tiempo en su respuesta y cómo ha venido cambiando el mercado, pero mire, nosotros realmente creemos que el problema de la seguridad pública va mucho más a fondo de lo que usted nos acaba de definir.
La realidad es que las cifras que nos están dando quienes encuestan sobre el tema de seguridad es que en México, la cifra negra del delito es del 88 por ciento, que mientras en el 2004 el dos por ciento de la población fue víctima de la delincuencia, después del 2004 aumentó a un 11 por ciento.
Diez de cada 100 víctimas, sufrieron agresión y de ésta, tres de cada 10, fueron cometidas por jóvenes entre 19 y 25 años. El 85 por ciento de los mexicanos considera que la incidencia delictiva se mantiene igual que en años anteriores y de este 85 por ciento, de hecho, la mayoría considera que se ha agravado.
El 54 por ciento de la población se siente insegura donde radica; el 40 por ciento de la población se siente insegura en el municipio donde radica. Entonces, hablar de éxito por la disminución de los homicidios, conforme a la explicación de la cifra negra dada creo que no es una explicación que pudiera asumir la población.
La realidad es que existe en la población una desesperación, que existe una degradación del tejido social y sí le aceptaría, que no es una cuestión únicamente responsabilidad de la Secretaría a su cargo, sino que sí tiene que ver con otros factores que ha olvidado este gobierno.
Que tiene que ver con el abandono a la educación, que tiene que ver con el abandono a la cultura, la falta de creación y de posibilidades de parte de los jóvenes para poder tener otras actividades y que eso también ha sido otro fracaso de este gobierno.
La realidad, es que sí estamos en la parte propositiva, pero también estamos a 20 días de que concluya un sexenio y en estos 20 días de que concluya el sexenio, lo que tenemos que decir en materia de seguridad pública, es que el gobierno del Presidente Fox ha reprobado, ha sido ineficiente; no ha podido en contra de la delincuencia y seguimos teniendo una cifra creciente y una degradación del tejido social y ese es el resultado de este sexenio en materia de seguridad pública. Muchas gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, diputado Andrés Lozano. Tiene la palabra para formular sus preguntas, por el Partido Acción Nacional, el diputado Ángel Rafael Deschamps Falcón, hasta por cinco minutos.
El diputado Ángel Rafael Deschamps Falcón: Señor secretario de Seguridad Pública, bienvenido. Compañeras y compañeros diputados. El día de hoy en este ejercicio constitucional de análisis respecto al estado que guarda la administración pública federal, nos toca examinar seguramente una de las asignaturas más importantes, demandantes y delicadas en toda acción de gobierno, la seguridad pública.
Sin duda haciendo un recuento objetivo de los avances y pendientes existentes en esta materia a tan sólo unos días de concluir la presente administración federal, se observa por un lado que el tema de la seguridad pública constituyó desde su inició una de las prioridades esenciales de la presente administración.
Es así, que se creó la Secretaría de Seguridad Pública federal, con el objeto de establecer una sana distancia entre las labores de política interior y la seguridad pública. Contando así con elementos independientes y especializados, que en su actuar han reflejado siempre eficacia, tolerancia, transparencia y respeto indiscutible a los derechos humanos, lo que se ha podido constatar desde su creación hasta fechas recientes; pues claro ejemplo de ello, es el desempeño mostrado en su intervención en el estado de Oaxaca.
Por otra parte se observa en el rubro presupuestario, que los recursos federales que han sido destinados a seguridad pública, aumentaron en un 140 por ciento en el presente sexenio en relación con la administración anterior, lo que demuestra el interés por dar solución al problema de inseguridad.
Otra acción destacable, es la relativa al diagnóstico serio e integral realizado por el Ejecutivo en materia de seguridad pública, que redundó en un paquete de reformas enviadas al Congreso, logrando posesionar este importante tema en el ámbito legislativo, que plantea un salto cualitativo del sistema en que descansa la política criminal del país.
Asimismo es de reconocerse que se ha privilegiado la participación ciudadana en la materia y que debido a la importante labor que realizan las fuerzas federales de apoyo de la Policía Federal Preventiva en programas y operativos específicos que arrojan saldos blancos, hoy cada vez son más los estados que solicitan su apoyo y su colaboración; pues reconocen en esta institución su capacidad, preparación y profesionalismo para combatir eficazmente la delincuencia.
No obstante estas importantes acciones y avances, también quedan asignaturas pendientes por cumplir por parte de los distintos órdenes de gobierno, así se manifestó en la legítima marcha ciudadana de julio de 2004 que desafortunadamente algunas autoridades locales se esforzaron por desestimar.
Sin lugar a dudas en materia de seguridad pública nunca estará todo escrito. Al igual que evoluciona la sociedad, desafortunadamente evoluciona también la delincuencia. Por ello es necesario la colaboración de los distintos órdenes de gobierno para que de manera coordinada implementen una estrategia común contra la delincuencia.
En este sentido, reconocemos que esta responsabilidad no es privativa de la autoridad federal, ya que de acuerdo al orden constitucional la seguridad pública constituye una labor compartida entre la Federación, entidades federativas y municipios.
Asimismo también habrá que reconocer, que aproximadamente solamente el cinco por ciento de los delitos que se cometen en el país constituyen competencia del fuero federal, en tanto que el 95 por ciento restantes constituyen a delitos del fuero común competencia de las autoridades locales.
Lo anterior no implica una justificación sino la necesidad de implementar acciones que denoten la voluntad, determinación, comunicación efectiva y el talento de cada orden de gobierno imprima para articular una verdadera coordinación en la atención de este fenómeno; pues sólo aunando todos los esfuerzos en una causa común es como se podrán obtener los resultados esperados en esta sentida materia.
En tal virtud, señor secretario, a 10 años de la creación del sistema de coordinación, ¿cuál es el balance que arroja la instrumentación de este sistema? ¿Ha existido colaboración por parte de las autoridades estatales y municipales en la implementación de acciones coordinadas para preservar la seguridad, el orden y la paz pública en determinadas ciudades cuyo fenómeno delictivo va en aumento? Y, en su caso, ¿cuáles han sido las principales dificultades y obstáculos que han enfrentado para lograr una eficaz coordinación de esfuerzos en esta ardua lucha?
Por otra parte, en cuanto al desarrollo de los hechos ocurridos recientemente en el estado de Oaxaca, hemos podido observar que la acción policial desplegada por la Policía Federal Preventiva, no constituye, en sí, una estrategia de apoyo hacia algún grupo en conflicto; más bien, ésta deberá estar enfocada, en todo caso, a velar por los derechos de una parte fundamental que está siendo víctima de la situación que prevalece en la entidad, como lo es la población civil oaxaqueña; ésa, que no va a exigir los sueldos caídos que seguramente recibirán algunos maestros, o una serie de concesiones, como lo pretenden los miembros de la APPO, que en el conflicto mismo tiene su razón de ser.
En consecuencia, señor secretario, nos gustaría nos informara en base a la reciente intervención de la Policía Federal en Oaxaca, cuál es el balance hasta el momento de las acciones implementadas por la PFP. Gracias por sus respuestas.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, compañero diputado. Tiene la palabra, hasta por cinco minutos para su respuesta, el secretario de Seguridad Pública.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina de la Cruz: Muchísimas gracias, señor diputado Deschamps, por su intervención, su pregunta. Quisiera referirme, en primer lugar, al aspecto del balance de los 10 años de la creación del Consejo Nacional de Seguridad Pública y de su brazo ejecutor, el Sistema Nacional de Seguridad Pública y su Secretaría Ejecutiva.
Dije en mi intervención inicial que este balance ha sido positivo en función de poder contar ahora con unas policías locales mucho mejor equipadas, con mejor infraestructura, con mejor capacitación, con sistemas de profesionalización.
Tenemos un avance muy significativo en la infraestructura de telecomunicaciones y en estos últimos cinco años ha sido especialmente importante. También en la integración de bases de datos, de mecanismos de homologación, de formación profesional y de otras cuestiones que son fundamentales.
Yo diría que es claro que las policías y las instituciones de procuración y administración de justicia están hoy, en términos de infraestructura y equipamiento, mucho mejor de lo que estaban al inicio de la existencia del Sistema y, ciertamente, mucho mejor hoy que hace cinco años. Esto, sin embargo, no es suficiente.
Decíamos también que esto no ha sido del todo eficaz en términos de que en muchos sentidos el Consejo Nacional está articulado más, podríamos decirlo así, para distribuirnos los recursos que el Presupuesto de Egresos de la Federación otorga como apoyo federal a las entidades federativas, que para construir política pública nacional, que era su objetivo primigenio.
Solamente hasta este año se constituyó un eje de política pública nacional, que es el combate el narcomenudeo; siempre habíamos tenido ejes que realmente son rubros de gasto y no articulaciones de política pública nacional.
Si no entendemos que esta tarea es una tarea corresponsable, una tarea que sólo vamos a lograr realizar si triunfamos como Estado mexicano no hay triunfo de un nivel de gobierno o de un orden de gobierno sobre otro o de un Poder sobre otro, o ganamos como Estado o perdemos como sociedad. Éste ha sido, quizás, el desafío más importante que tenemos que enfrentar.
Tenemos que hacer una reforma profunda al Sistema Nacional de Seguridad Pública para darle instrumentos que realmente permitan orientar el gasto hacia objetivos compartidos de política pública nacional, no simplemente una discusión de cómo nos repartimos los recursos.
Me refiero ahora al tema de Oaxaca, segunda pregunta que usted me hace. El objetivo de la Policía Federal Preventiva en su intervención era, desde luego, el restituir el orden y la paz públicos con el objeto de poder generar las condiciones para que el conflicto se resuelva por una vía institucional y pacífica.
Hemos dicho que la Policía Federal Preventiva no está en guerra con nadie, no tiene el propósito de derrotar a nadie en ese sentido, sino simplemente de conducir la protesta social que había venido afectando de manera muy severa las libertades ciudadanas de los oaxaqueños a una condición de orden, que permita realmente generar estas condiciones.
Los objetivos puntuales han sido el de garantizar la seguridad y la vida de todos, evitando enfrentamientos. Se llegó a un nivel de violencia severa entre grupos antagónicos, que había rebasado sin duda la propia capacidad del poder local y fue cuando el Congreso del estado y el gobernador del estado pidieron la intervención de la Policía Federal Preventiva cuando esta intervino. Antes no teníamos esta petición formal hecha por los conductos que establecen nuestras leyes.
También proteger los bienes y libertades de quienes no toman parte del conflicto, que son a decirlo, la mayoría de la ciudadanía; garantizar los derechos democráticos también de protesta y movilización, para que estos realmente sean conducentes a buscar que estas organizaciones cumplan su objetivo de lograr mejores condiciones para los oaxaqueños; mantener el orden cuando se realicen protestas y crear las condiciones para que el conflicto se resuelva como decía por una vía institucional y pacífica.
Quisiera subrayar, que la intervención federal no intenta, no ha intentado imponer bajo ninguna circunstancia una solución en un sentido o en otro. Por eso decimos que la intervención policial, que ha sido cuidadosa, prudente, no sustituye la vía política para resolver el conflicto, puede restituir el orden, pero no necesariamente resuelve el conflicto, porque este necesariamente pasa por la concordia, por el diálogo, por la negociación entre los grupos involucrados y la responsabilidad de estos grupos involucrados en buscar precisamente esta solución se propicia, se permite, se posibilita, gracias a esta recuperación del orden y la normalidad del que ahora se disfruta en la ciudad de Oaxaca. Gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, señor secretario. Para la contrarréplica por el Partido Acción Nacional, tiene la palabra la diputada María de los Ángeles Jiménez.
La diputada María de los Ángeles Jiménez del Castillo: Gracias, señor presidente. Señor secretario, gracias por sus respuestas. Compañeras y compañeros diputados. Señor secretario. En el ámbito de la coordinación del Sistema de Seguridad Pública el principal reto que ha tenido que enfrentar la presente administración ha sido el lograr condiciones reales de comunicación y colaboración entre los estados, los municipios y la Federación. En tal virtud, no podemos ignorar que dicha labor depende de la concurrencia de las voluntades de los distintos órdenes de gobierno que confluyen dentro del Sistema Nacional de Seguridad Pública, lo cual resulta ser complejo.
En este sentido, es de considerarse que en esta materia se han suscrito convenios de coordinación con cada una de las entidades federativas. Asimismo, en el marco del Consejo Nacional de Seguridad Pública se ha generado el Acuerdo Nacional para un México Seguro, a través del cual se han asignado el 20 por ciento de los recursos del Fondo de Seguridad Pública de 2006.
En cada entidad, al combate al narcomenudeo se ha acordado la realización de operativos conjuntos de combate a la delincuencia entre dos o más estados. Asimismo, se han establecido mecanismos de vinculación e intercambio de información, a efecto de dar utilidad estratégica a los sistemas de información delictiva. No obstante, la tarea aún no concluye.
El Financiero, el 19 de junio de 2006, presenta cifras que dicen: "Se cometen un promedio de 13 delitos cada minuto; un delito cada 7.5 segundos; cada 24 horas alrededor de 232 personas son asaltadas en la calle, lo que equivale a un promedio de nueve asaltos por hora; es decir, que una persona es asaltada cada 7.5 minutos."
"Cada día son robados 416 vehículos, 17 coches cada hora, cada día 160 personas sufren presiones por violencia delictiva. Al menos 80 secuestros exprés diario, esto en el Distrito Federal."
La compañera diputada del PRI ya nos dio las cifras en otros estados. Coincido con usted que el problema de la seguridad pública es de todos, de gobierno y de sociedad. Lo felicito por el modelo ideal de policías preventivas municipales, y aprovecho para solicitar a los más de dos mil 400 municipios que aún no se han sumado a este programa, que lo adopten. Y a los gobiernos estatales a que impulsen la seguridad pública y cerremos filas, gobierno y sociedad para que la delincuencia no siga avanzando.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, compañera diputada. Para dar cumplimiento a la base tercera del acuerdo de la Comisión, los grupos parlamentarios han inscrito una segunda ronda.
Iniciamos por el grupo parlamentario de Convergencia, tiene la palabra hasta por tres minutos, el diputado Juan Pablo Abad de Jesús.
El diputado Juan Abad de Jesús: Muy buenas tardes, con el permiso de diputados, diputadas. Distinguido señor secretario. Hemos leído con atención el rubro de seguridad pública y escuchado su intervención en esta comparecencia. Se habla de su trabajo en esta Secretaría, de una intensa labor, que se han cometido frontalmente la delincuencia, dicen que aún falta mucho por hacer, pero los resultados los vemos a la vista, y los vemos a la vista en forma cotidiana, aunque haya cuentas alegres, señor secretario.
Con toda honestidad, se refleja como ya lo comentaron algunos compañeros anteriormente, que existen a diario tanto en los municipios como en los estados, en donde prácticamente… actos delictivos diariamente.
Sin embargo su optimismo institucional de lo que acabo de escuchar, se ve reflejado por todo lo que acaba de comentar. He oído algunas excusas, excusas como siempre en los rubros que a veces hace falta que se ataque.
No me gustaría comentar, porque ya comentaron algunos otros diputados, pero en ocasiones se habla de que falta presupuesto, de que falta mucho por hacer, pero el rubro de seguridad comentan de que prácticamente estuvo bien lo que hizo esta administración.
A mí me gustaría aprovechar mi tiempo, preguntándole… haciéndole algunas preguntas señor secretario, para aprovechar mi tiempo, para que el próximo secretario de Seguridad… también sepamos que es lo que habrá de exigirle.
En primer término, ¿si usted considera que la Secretaría de Seguridad Pública federal debe seguir siendo una Secretaría de Estado? La segunda, ¿qué porcentaje del presupuesto de la Secretaría, a su cargo, es destinado a capacitación y evaluación de policías y servidores públicos? ¿Cuántos institutos de capacitación para policías, tenemos en México? ¿Quiénes son los responsables de la evaluación y diagnóstico de los avances y rezagos de la Secretaría a su cargo?
¿Qué estados de la República tienen el mejor sistema de capacitación y evaluación para policías y qué estados son los más rezagados? ¿Cuál es su posición institucional sobre las propuestas de crear una policía nacional? Y de ser a favor, ¿cuál sería el marco jurídico constitucional aplicable para su operación? La última pregunta, ¿qué información nos puede usted proporcionar sobre las actividades que realizan los centros denominados C–4, y de las actividades que son del conocimiento público, lleven a cabo sobre espionaje político?
Otra de las cosas también como autocrítica, señor secretario, después de ver estas cuentas alegres y yo creo que no tanto la son. Entre muchos de los fracasos que vemos o que usted ha tenido como una autocrítica, ¿qué considera que es su mayor fracaso, para que la próxima administración la ataquemos nosotros como legisladores?
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, diputado Abad. Tiene la palabra para respuesta, hasta por tres minutos, el secretario de Seguridad Pública.
El Secretario de Seguridad Públicos, licenciado Eduardo Medina Mora Icaza: Muchísimas gracias, señor diputado Juan Pablo Abad, por su pregunta. Me referiré a algunos de los aspectos que se plantean.
Primero. Quiero subrayar que me complace su adjetivación, optimismo institucional, sí señor. En la Secretaría de Seguridad Pública y su servidor somos optimistas irredentos, porque estamos ciertos de que a pesar de que enfrentamos una circunstancia difícil en este tema, que no es un problema de esta administración, sino de nuestra historia, y no es un problema del gobierno federal, sino del Estado mexicano, en su conjunto, y tenemos entonces que partir de la base de la corresponsabilidad para poder realmente construir una mejor circunstancia en esta tarea indeclinable del Estado mexicano para con nuestros ciudadanos.
La Secretaría de Seguridad Pública administra por conducto del Sistema Nacional de Seguridad Pública los recursos que el propio Presupuesto de Egresos de la Federación establece para el Fondo de Aportaciones a la Seguridad Pública, que alimenta los Foseg.
Esencialmente y esto es algo decidido, libremente por los estados de la República, simplemente recogido por nosotros en un anexo técnico que detalla, aterriza la circunstancia a partir de la cual se trabaja en el rubro de profesionalización o capacitación.
Se destina el 9.5 por ciento de los recursos, cinco mil millones de pesos de aportación federal, mil 621 millones de pesos en este año 2006 de aportaciones locales, es decir, en total 631 millones de pesos al rubro de capacitación. Esto es, en el gasto local, en el gasto que hacen los estados de la Federación en la parte de capacitación y profesionalización.
Además de esto, desde luego está el gasto que destina la propia Secretaría de Seguridad Pública, tanto en la capacitación de la propia Policía Federal Preventiva como especialmente en las academias regionales de seguridad pública que administra el Sistema Nacional de Seguridad Pública, para dar servicio a los estados de la República y a los municipios. Y a ese programa de las academias se destinan alrededor de 180 millones de pesos en este año.
Ciertamente quisiera referirme a la idea de policía nacional. Distingamos policía nacional de policía federal. Nosotros no estamos por la idea de construir una policía nacional, es decir, de sustraer la responsabilidad que el artículo 21 y el artículo 115 dan primigeniamente a los municipios y a los estados de la federación para atender la tarea de seguridad pública. Ésta es una tarea compartida en términos del artículo 21.
Una policía federal, en cambio, lo que haría es, fusionar todas las instancias federales en una sola institución, en un solo cuerpo, es decir, la Agencia Federal de Investigación, la Policía Federal Preventiva, las tareas de control, inspección y verificación migratoria y las tareas de policía aduanera.
Ése es el esquema que nosotros fortalecemos o apoyamos y es el esquema que el señor Presidente de la República propuso al Congreso de la Unión, en el año 2004, en la reforma integral al sistema de justicia y seguridad. Gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, señor secretario. Para la contrarréplica, por el grupo parlamentario de Convergencia, el diputado Juan Pablo Abad De Jesús, hasta por dos minutos.
El diputado Juan Pablo Abad De Jesús: Agradezco las respuestas que dio a nuestros planteamientos, pero faltaron algunas respuestas como la autocrítica y, bueno, yo creo que eso hubiera sido una aportación muy provechosa para la próxima administración.
Y la posición de Convergencia en esta Cámara de Diputados es la de seguir impulsando el trabajo legislativo de los diputados federales de la anterior legislatura. Y estas iniciativas se refieren al establecimiento del Código Penal Único y Código de Procedimientos Penales Únicos de aplicación en todo el territorio nacional.
Asimismo, las iniciativas de materia de prevención y de readaptación social, lo que usted me acaba de comentar, pero esto es lo que también Felipe Calderón ha comentado, de que se quisiera realizar una policía nacional, por eso eran mis preguntas.
Pero nuestro grupo parlamentario permanece al tanto de estas iniciativas que sean analizadas y en su oportunidad dictaminadas en los términos propuestos por nuestra fracción. Esas propuestas tienen como fin en materia penal, de luchar por una política criminal integral que trabaje contra la falta de transparencia, la corrupción y la deficiente coordinación y operación de los órganos encargados de prevenir el delito, procurar y administrar justicia.
En materia penitenciaria, se pretenden establecer principios de organización que privilegien también la transparencia, la organización administrativa, el respeto a los derechos humanos de los internos y a un sistema de trabajo, capacitación y educación, sobre el cual se sustente la readaptación de los sentenciados y la reparación del daño al ofendido o a la víctima.
Esas iniciativas, señor secretario, buscan desterrar en los ciudadanos lo que regularmente vemos: la desconfianza y el escepticismo que genera el actual sistema penitenciario mexicano. Muchas gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, diputado Abad. Para formular sus preguntas tiene la palabra por el Partido Revolucionario Institucional el diputado Víctor Leopoldo Valencia De los Santos, hasta por tres minutos.
El diputado Víctor Leopoldo Valencia de los Santos: Gracias, presidente. No puedo vencer la tentación de felicitar sinceramente al diputado Deschamps, por la brillante apología que hizo del balance que le mandó la Secretaría de Seguridad Pública para que le diera lectura, con todo respeto.
Señor secretario, abordar el tema de seguridad pública nos obliga a reconocer que la inseguridad se ha entronizado en todo el territorio nacional, sostenida por la impunidad y la corrupción.
El sexenio que inició en 2000 y que está para algunos, afortunadamente a punto de concluir se caracterizó por su ineficiencia general para enfrentar y resolver el problema de la inseguridad.
La estadística oficial, cifras maquilladas, todo lo que de alguna manera nos ha engañado, pero que además, a los únicos a los que no puede engañar es al pueblo, toda vez que es evidente que día a día son más las víctimas de robo, secuestro, violación, pederastia, pornografía, explotación infantil, tráfico de estupefacientes; los feminicidios y situaciones que se expanden corrosivamente en los centros urbanos de todo el territorio del país.
Peor aún: somos testigos del crecimiento del consumo de drogas entre la población joven de nuestro país. Ahora bien, usted hizo un comentario por ahí, de que la disminución del consumo de cocaína en Estados Unidos traía por consecuencia, el alto consumo en nuestro país.
Paradójicamente vimos cómo el Presidente de la República, con su facultad constitucional que tiene, vetó la Ley Antinarcomenudeo, generando un grave problema de contribución con los estados y los municipios.
Yo quisiera saber en qué quedó esto, finalmente, ya se definió, pero sí es un grave problema que está afectando no necesariamente al consumo mismo o afectando a los mercados de narcotráfico, pero sí está impactando de manera muy fuerte a la juventud y a los menores en todo el país.
Es claro que el gobierno de la alternancia generó, en lo que respecta a nuestro tema, una pérdida relativa de autoridad moral y política del Poder Ejecutivo para poder consensuar reglas de cooperación con los estados, para impulsar los términos pactados y rendir cuentas de los recursos estipulados, que aquí tanto se manejan.
Es innegable que se requiere combatir de manera contundente el problema de la drogadicción y el crimen organizado, tal y como lo habíamos comentado anteriormente y ya para finalizar, yo quisiera preguntarle, señor secretario independientemente de que el formato no se presta mucho para ello pero sí quedan las dudas contundentemente sin contestar por parte suya, porque no conocemos de hecho, cuál ha sido el resultado concreto mediante los convenios que se han hecho o se han pretendido hacer entre el gobierno federal, los gobiernos de los estados, los municipios en el tema del narcomenudeo.
La seguridad fronteriza, que es un tema que no veo para nada que se haya tocado, después se va a derivar, seguramente a la "Border Patrol" o a alguna otra instancia, no sé. Los decapitados en las diversas entidades federativas, que históricamente no había sucedido nada de esto en toda la historia de otros regímenes políticos, como son Guerrero, Michoacán y las cabezas que aparecen ahí en las plazas públicas.
No sé qué se haya hecho al respecto y por último, algunos medios de comunicación han manejado de parte suya, que ha habido desacato; algunos otros han dicho que es una abierta confrontación entre el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y finalmente vemos ese espectáculo en los medios y no conocemos ya al finalizar el sexenio por parte de seguridad pública, qué es lo que realmente se ha hecho. Gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias diputado Valencia. Tiene para su respuesta, la palabra el secretario de Seguridad Pública hasta por tres minutos.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina-Mora Icaza: Muchas gracias diputado presidente. Muchísimas gracias al diputado Valencia De los Santos por su intervención y pregunta.
Primero quisiera yo robar un segundo para decir, sí cuál es mi principal frustración en la pregunta anterior del diputado de Convergencia, la principal autocrítica. Y la principal autocrítica, que siendo un problema tan sentido por todos los miembros de todos los partidos no logremos tener una visión de futuro compartida.
Para salir de la oscuridad tenemos que hablar de la luz y eso lo tenemos que hacer juntos, porque es corresponsable, no es una tarea que el gobierno federal pueda realizar por sí mismo, porque nuestro sistema constitucional es un sistema de corresponsabilidades con el Distrito Federal, con los estados de la República, con el Congreso de la Unión y ojalá que esto pueda plantearse para adelante como la tarea más importante; cómo construimos consensos, cómo definimos tareas concretas para realizar conjuntamente. Disculpe el diputado Valencia De los Santos por este….
La ineficiencia general de la administración. Bueno, la estadística oficial se forma de los reportes que los estados de la federación dan al Sistema Nacional de Seguridad Pública. El Sistema Nacional de Seguridad Pública no construye una estadística, sino a partir de los reportes de toda las entidades federativas, esta estadística no está maquillada, podrá tener deficiencias, ciertamente tiene problemas de cifra negra.
Decíamos que en el delito de homicidios dolosos, la cifra negra no es relevante porque no es por denuncia como se conoce, pero ciertamente en la mayor parte de los delitos sí y vemos las encuestas de victimización que son las que nos dan un parámetro.
Al inicio de la intervención yo señalaba precisamente, que no soy partidario de darle gran valor a la estadística, precisamente porque nuestra obligación es la de atender la percepción ciudadana y la percepción ciudadana es de insatisfacción con respecto a la tarea del gobierno federal, pero también con respecto a la tarea de todas las instancias del Estado mexicano, incluida desde luego el Poder Legislativo, el Poder Judicial y los tres órdenes de gobierno.
Tenemos que hacernos cargo pues, como Estado mexicano de esta circunstancia. Comento simplemente, Ley de Narcomenudeo. Esta fue una iniciativa presidencial, se planteó y se logró su aprobación por unanimidad, desafortunadamente se quedó una redacción que confusamente pretende o generaba la idea de que se promueva el consumo de drogas, de que no sólo no está penalizado sino que estaba promovido, a distinción o diferencia de la ley vigente que no era la intención.
Simplemente el Ejecutivo observa esto. Esto está ya en el Senado en la Comisión de Justicia, hay ya una observación, hay un proyecto específico, que yo espero que antes de que termine este período ordinario de sesiones, esté ya a la consideración de ustedes. Compartimos esta preocupación de la manera más sentida. Éste es principalmente el objetivo más importante que la Secretaría de Seguridad Pública y el Consejo Nacional de Seguridad Pública han definido como política pública nacional, precisamente en esta tarea compartida, el combate al narcomenudeo.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, señor secretario, por su respuesta. Tiene la palabra para contra réplica por el Partido Revolucionario Institucional, la diputada Patricia Villanueva.
La Secretaria diputada Patricia Villanueva Abraján: Gracias señor presidente. La seguridad pública al lado de la legalidad y la justicia integran una fórmula sólida en garantizar los derechos constitucionales de los ciudadanos mexicanos. No se puede concebir el crecimiento de un estado en lo económico, político y social, sin que se resguarden los bienes jurídicos tutelados por el derecho.
Señor secretario, los altos niveles de delincuencia que hoy en día vivimos los mexicanos, evidencia la ineficacia de las instituciones del estado para prevenir el delito, procurar y administrar justicia a las partes en el proceso penal, así como en la readaptación e inserción social del sentenciado.
Y me quiero referir a este último rubro, el sistema penitenciario mexicano, en el cual demanda en la actualidad una profunda renovación que ciña a racionalizar el uso de los centros de readaptación social.
El hablar de racionalizar es estudiar medidas alternas, tomando en cuenta la sobrepoblación penitenciaria que en México ha crecido considerablemente en los últimos años, lo cual refleja que hoy en día estemos por encima de países latinoamericanos como Costa Rica, Nicaragua y Puerto Rico.
Este factor no sólo reduce drásticamente los estándares de habitabilidad y calidad de vida dentro de las cárceles, sino que también dificulta su operación y la entrega de toda clase de servicios; eso da como consecuencia que exista una resocialización negativa del sentenciado llevando a éste, en la mayoría de los casos, a la reincidencia con la peculiaridad de que los ilícitos éste los comete de manera más violenta.
Ante un sistema penitenciario sin resultados se demanda también la creación de una política integral hacia una cultura de legalidad donde participen los tres órdenes de gobierno, en el que se incluyan programas eficaces en la prevención del delito que deberán ser creados a partir de saber por qué se cometen los ilícitos; programas enérgicos, pero con pleno respeto a los derechos humanos, que permitan la rehabilitación, asistencia y seguimiento del reo que ha cumplido su sentencia hacia su reinserción a la vida laboral y social.
Las acciones que su administración ha llevado a cabo dentro del Programa Integral de Readaptación Social que integra el Programa Nacional de Seguridad Pública 2001-2006, no han sido eficaz en la resocialización de los sentenciados. Por lo contrario, en un 70 por ciento los reos que ya han cumplido su condena regresan a delinquir incluso infiriendo a sus víctimas mayor violencia.
Es inconcebible que el sistema penitenciario no sólo no cumpla en la reinserción de los sentenciados a la sociedad, sino que las cárceles se han convertido en centros de perfeccionamiento de los delincuentes para cometer los ilícitos.
Es de todos sabido que desde los reclusorios se planeaba un sinnúmero de delitos, dentro de los cuales se encuentra el secuestro y el asalto y se cometen otros como la extorsión telefónica, que alteran tanto a la sociedad; así como el tráfico de estupefacientes, por poner un ejemplo.
Nuestro sistema penitenciario se encuentra inmerso en la corrupción y vive en condiciones de discriminación y violencia, con resultados nulos en la reinserción del sentenciado a la sociedad.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Le pido que concluya, diputada.
La diputada Patricia Villanueva Abraján: Concluyo, señor presidente, si me permite. Y es que de nada sirve la contratación de más policías, la adquisición de armas, la elaboración de manuales, la ampliación de infraestructura que, por cierto, es ineficiente, si el sistema penitenciario es ineficaz.
Por todo lo expuesto le pregunto, señor secretario, y le pido me conteste en su siguiente intervención. Del año 2000 a la fecha ¿cuál ha sido la población de reos que han cumplido su sentencia y se incorporaron a la sociedad como gente productiva?
¿Cuál es el seguimiento que se da el reo que ha cumplido su sentencia para que, en efecto, se resocialice? Por su contestación, muchas gracias. Ojalá tenga respuesta en su siguiente intervención.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Muchas gracias, por sus preguntas, compañera diputada Villanueva. Tiene la palabra para formular sus preguntas, por el Partido de la Revolución Democrática, la diputada Silvia Oliva Fragoso.
La diputada Silvia Oliva Fragoso: Gracias, diputado presidente. Señor secretario, resulta alarmante escuchar que cada vez más la principal preocupación de los habitantes de este país es el estado que guarda la seguridad pública, mejor dicho, la inseguridad.
Secuestros, ejecuciones y tráfico de estupefacientes es la normalidad en este país; a eso súmele el narcomenudeo, el tráfico de indocumentados, la explotación sexual comercial infantil, el tráfico de armas, la deforestación y muchos problemas más que nos agobian cada día a todos los ciudadanos de este país.
El gobierno que representa pidió el apoyo de este Congreso para crear la policía con una estructura que ahora tiene. Solicitó el apoyo para combatir el narcomenudeo y cuando este apoyo se presentó el gobierno reculó y nos dejó, como dice la frase: como novias de pueblo.
¿Por qué se vetaron las reformas a la Ley General de Salud en materia de narcomenudeo? Ni el gobierno del presidente Fox en lo general, ni su Secretaría en lo particular, tuvieron la visión de elaborar un programa integral de combate a la delincuencia. Estamos esperando esos resultados, los resultados son pobres, cada día tenemos mayores problemas.
No ha existido claridad en la lucha al narcotráfico. Por ejemplo, la Policía Federal Preventiva no trata este problema realmente a profundidad. En cambio, cuando se trata de reprimir a organizaciones civiles como las de Atenco o en Oaxaca, ésta está presente para reprimir a los ciudadanos.
A este respecto, señor secretario, ¿cuándo sale la Policía Federal Preventiva de Oaxaca? ¿Se está esperando a que sea el primero de diciembre para que después salga?
Señor secretario, ¿otra vez vamos a tener el sitio de la Policía Federal Preventiva y de otros organismos del gobierno aquí en el Palacio Legislativo? Porque también queremos conocer, señor secretario, ¿por qué se rechazan las recomendaciones de la Comisión de Derechos Humanos? Su respuesta que ha dado no es satisfactoria para nosotros.
Sí estamos combatiendo la tortura y estamos combatiendo las violaciones, ¿por qué rechaza estas recomendaciones que son tan importantes?
Hay muchas más preguntas que hay que hacer, se las voy a enumerar nada más, porque sí me interesa una respuesta que si no se da ahorita, al menos que se mande por escrito.
En cuanto a la pornografía infantil, ¿por qué nada más en su informe nos presenta media cuartilla? Yo creo que este es un problema muy grave y que la policía cibernética tendría que tener mucha más amplitud de qué es lo que se está haciendo en respuesta.
En cuanto a la transferencia del Consejo Tutelar de Menores, ¿cuándo se van a pasar todos los recursos y todas las instalaciones al Distrito Federal?
En cuanto a la seguridad privada, ¿qué se está haciendo con respecto? Cada día se exponen más a los custodios y a la ciudadanía, por una falta de control y por una falta de capacitación para las empresas de seguridad privada y para muchos guardaespaldas que no tienen ningún control. Por sus respuestas, muchas gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Muchas gracias, diputada Silvia Oliva. Tiene la palabra hasta por tres minutos para su respuesta, el secretario de Seguridad Pública.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina Mora Icaza: Muchas gracias, diputada Oliva Fragoso. Le agradezco mucho de verdad sus preguntas, ciertamente son muchas y con mucho gusto le haré llegar por escrito la información con respecto a los temas que usted me ha tratado. Me referiré solamente a algunos.
En primer lugar, reiterar que el gobierno de la República ha fijado como la mayor prioridad precisamente el combate al narcomenudeo, y en esta circunstancia se pudo trabajar conjuntamente con el Congreso de la Unión, con la Cámara de Diputados y el Senado, en construir esta reforma a la Ley General de Salud, al Código Penal Federal y al Código Federal de Procedimientos Penales, y se llegó a un muy buen esquema, porque yo creo que la reforma es una bocanada de aire fresco en términos del combate al narcomenudeo, este flagelo que sin duda ha venido creciendo y ha afectado de una manera importante a nuestras comunidades, a nuestras familias, a nuestros jóvenes.
Lo que hace la reforma es establecer reglas de competencia claras respecto de la cantidad máxima de narcótico que distinguen la intervención local; es decir, en un delito federal, la competencia local para policías e investigación y jueces locales, de lo que es la competencia federal.
Tipos penales y sencillos, unos estándares homogéneos para acreditar el delito en sus diversas modalidades, seguridad jurídica a los ciudadanos con la determinación objetiva de lo que es consumo personal.
Pero el punto crítico en términos de las observaciones del Ejecutivo es el que no pudo lograrse una definición clara y precisa en los términos; primero, de farmacodependiente y consumidor, de hecho vemos con frecuencia que muchos narcomenudistas salen a la calle a partir de esta excluyente de responsabilidad de lo que es el consumidor.
Sobre esta base, como la ley vigente establece la excluyente de responsabilidad por única vez, para dosis individuales de consumo inmediato, y ésta definición no era suficientemente precisa porque se ha visto en la práctica que narcomenudistas con 50 grapas salen a la calle con esa misma excluyente y personas consumidores con dos grapas entran al proceso penal.
Es absurdo, habría que poner un criterio objetivo, esto se hizo. Sin embargo a la hora de redactar esto en la madrugada del día que en la Comisión de Justicia, en la aprobación en la Cámara de Diputados, se quitó el esquema de penalización del consumo y se dejo abierto, y además se multiplicaron las cantidades máximas o mínimas, digamos, que el propio consumidor podría llevar consigo como excluyente de responsabilidad.
Esto podía inducir en lugar de combatir el narcomenudeo y el consumo a fomentarlo. Por esta razón se observó. La razón, nosotros hemos trabajado muy cuidadosamente con las comisiones de Justicia del Senado, precisamente para tratar de aterrizar esto cuanto antes y poder definir.
Nosotros tenemos la mayor urgencia de que esto se apruebe y poder combatir entonces, de una manera más eficaz como Estado mexicano, federación, estados y municipios, esta tarea. Gracias. Las demás preguntas, con mucho gusto se las contesto por escrito.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, señor secretario. Para la contrarréplica tiene la palabra por el Partido de Revolución Democrática, hasta por dos minutos, el diputado Efraín Morales Sánchez.
El diputado Efraín Medina de la Cruz: Gracias, diputado presidente. Señor secretario, cómo no hablar del deterioro de nuestro sistema de seguridad pública, cuando en esa sociedad priva el desencanto ciudadano en torno a la inseguridad individual y colectiva; cuando priva la alarma social y sobre todo cuando priva la desconfianza hacia ustedes.
Las autoridades directamente encargadas de garantizar el derecho humano fundamental y función sustantiva de cualquier estado moderno, la seguridad ciudadana. Ha sido la propia ciudadanía, la directamente afectada, la que los ha calificado, la que exige el cumplimiento cabal de la protección a su integridad física en las calles, y protección de su patrimonio, la que ha manifestado reiteradas veces su desaprobación e indignación respecto a que la criminalidad hoy día sobre pasa la actuación institucional.
Así lo demuestra entre otros casos la encuesta internacional sobre criminalidad y victimización diseñada, implementada por el Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad Pública, en el año 2004, en la que se destacan los siguientes resultados:
Más de 30 millones de mexicanos, mayores de 18 años, fueron víctimas de la delincuencia, sólo se denunció uno de cuatro delitos cometidos, por lo que la cifra negra de la delincuencia alcanzó el 75 por ciento; 46 por ciento de los robos totales fueron cometidos con violencia; en una de cada 100 viviendas hubo al menos una víctima de secuestro; cuatro por ciento de las personas fueron víctimas de ofensas sexuales; una de cada tres personas se sintió muy insegura al caminar por las calles, y 45 por ciento calificó como muy mala la actuación de los cuerpos policiales del control de los delitos.
Asimismo la cuarta encuesta nacional sobre inseguridad, diseñada y coordinada por el mismo Instituto, la cual tuvo como referencia el año 2005 y por objeto a analizar el problema de la inseguridad pública del país, y estimar la percepción ciudadana en 16 zonas urbanas del país, arrojó como resultado que más de dos de cada diez habitantes fueron víctimas de por lo menos un delito.
La incidencia delictiva neta global alcanzó los 18 mil 618 delitos por cada 100 mil habitantes. Sólo una de cada cinco víctimas denunció el delito, sólo se registraron oficialmente 13 de cada 100 delitos. Siete de cada 10 personas se sintieron inseguras en su entidad. La mitad de los ciudadanos percibió que la delincuencia aumentó considerablemente en el transporte y la calle, fueron percibidos como los ámbitos más inseguros, más de la mitad de la población consideró que la criminalidad afectó la calidad de su vida y las corporaciones policiales locales inspiraron muy poca confianza a los ciudadanos, al igual que los ministerios públicos y las policías federales.
Es por ello, señor Secretario que no debemos olvidar que uno de los elementos primordiales de un sistema de seguridad pública, radica en la percepción ciudadana, ya que de ella depende en mucho la minimización o magnificación del problema. Asimismo el sentimiento y percepción ciudadano constituyen un instrumento complementario a la vez que estratégico, de la información de la que disponen las instituciones y que debería considerarse fundamental en la toma de decisiones.
De igual forma, señor secretario, exhortamos a las autoridades federales a implementar acciones contundentes y eficaces para frenar la ola de violencia en la que nuestro país está inmerso, ya que las mil 800 ejecuciones violentas ocurridas a lo largo de este año, ligadas significativamente a otro grave problema que es el narcotráfico y crimen organizado, se ha convertido en uno de los mayores sociales.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Le pido que concluya, compañero diputado.
El diputado Efraín Morales Sánchez: Si me permite un segundo, termino, diputado presidente.
Ya que ha logrado permear a pasos acelerados gran parte del territorio nacional, lo que hasta hace años era un problema característico de la zona norte del país, hoy alcanza, como realidad, el centro y sur de la República, actualmente Guerrero y Michoacán denotan claramente el escenario violento de las ejecuciones así como la ineficiencia institucional para su combate.
Y qué decir de nuestro sistema penitenciario cuyo hacinamiento, corrupción, impunidad y sobrepoblación, la cual alcanza hasta un 34 por ciento, son sus rasgos característicos principales, los cuales han hecho de él un de los motores y factores más fortalecidos de la actividad criminal del país, muy, muy pero alejado del ideal readaptador y resocializador.
Por lo anterior, señor secretario termino sin dejar de reconocer su esfuerzo y el de sus colaboradores, difícilmente la sociedad y nosotros podemos aceptar el argumento del gobierno federal respecto a que uno de sus ejes rectores de actuación, ha sido el respeto a la dignidad de las personas y reconocimiento a su derecho a la seguridad pública, cuando a toda luz, los resultados no han sido lo suficientemente eficientes y eficaces y en esta materia, pues totalmente desconcertantes para el resto de la población.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, diputado Morales. Tiene la palabra para formular sus preguntas, por el Partido Acción Nacional, el diputado Jorge González Betancourt, hasta por tres minutos.
El diputado Jorge Justiniano González Betancourt Con su permiso, diputado presidente. Señor secretario de Seguridad Pública; compañeras y compañeros diputados. Hemos escuchado con atención sus puntuales precisiones sobre algunos cuestionamientos que se le han realizado, respecto a los cuales tomamos nota para efecto de enriquecer este ejercicio constitucional de análisis sobre la marcha del gobierno en esta asignatura fundamental como lo es la seguridad pública.
En ese sentido, haciendo una reflexión respecto a la problemática que enfrentan la situación de seguridad en el país, concretamente en lo relativo a la situación heterogénea que presentan los diversos cuerpos de seguridad pública existentes en los distintos órdenes de Gobierno, es incuestionable que la capacitación y la profesionalización de los mismos, juega un papel esencial para lograr una verdadera eficacia en la lucha contra la delincuencia.
En el ámbito federal, es innegable que una de las principales fortalezas de la Policía Federal Preventiva, lo es su adecuada preparación y capacitación, misma que se ha visto reflejada en las distintas ocasiones en que ha sido necesaria su intervención, la cual inclusive podemos constatar en su reciente intervención en el estado de Oaxaca.
Toda vez que la Policía Federal Preventiva pese a que se ha tenido que repeler las múltiples agresiones de las que ha sido objeto, ésta se ha conducido, en contraste con la incapacidad mostrada por las policías locales en su intento de desocupación del primer cuadro de Jalapa, la Policía Federal Preventiva se ha conducido con extremo profesionalismo y capacidad ante esta delicada situación.
En todo momento se ha observado pulcritud en su intervención y un adecuado control de mando que ha dado como resultado un saldo blanco en sus acciones, que refleja el alto grado de profesionalismo y capacitación con que cuenta.
No es nada fácil, señor secretario se lo aseguro, conducir una operación de esa naturaleza con los resultados que todos conocemos.
Con base en ello, quisiera nos informara señor secretario, ¿cuáles han sido las principales acciones que en materia de profesionalización y capacitación profesional ha realizado la presente administración, en comparación con las administraciones anteriores?
¿Cuáles han sido las acciones realizadas para poder homologar en todo el territorio nacional, a través del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los mecanismos de profesionalización y capacitación de las distintas corporaciones policiales?
¿Considera usted que los recursos asignados a este rubro, han sido suficientes? Por otra parte, un elemento toral en la lucha contra la delincuencia organizada es la adecuada coordinación interinstitucional que se ha venido realizando entre las diversas dependencias federales, en donde es menester hacer un reconocimiento muy especial a nuestras fuerzas armadas, cuya intervención ha sido fundamental en el combate al narcotráfico y en total, al crimen organizado.
En ese sentido, en cuanto a la instauración del operativo denominado México Seguro que se vino implementando desde el año pasado en regiones con altos índices de violencia por parte de la Secretaría de Seguridad Pública, en coordinación con la Procuraduría General de la República, la Sedena y la Secretaría de Marina, así como las autoridades locales, pregunto, ¿cuáles han sido los resultados obtenidos en la implementación de dicho operativo?
¿Han existido otras entidades federativas distintas a donde se ha aplicado el operativo que han solicitado la implementación del mismo? Por sus respuestas, gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, diputado González Betancourt. Tiene la palabra para sus respuesta hasta por tres minutos, el secretario de Seguridad Pública.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina Mora Icaza: Muchas gracias, general diputado González Betancourt, por su pregunta. Quisiera en primer término, referirme que en efecto, la intervención de la Policía Federal Preventiva en el estado de Oaxaca ha sido muy cuidadosa, muy prudente, precisamente para atender los objetivos que he señalado antes: generar las condiciones de paz y de tranquilidad para que el problema pueda resolverse por una vía pacífica y de negociación.
La Policía Federal Preventiva no permanecerá en el estado de Oaxaca ni un minuto más de lo necesario para atender precisamente, esta circunstancia.
Hoy podemos ver que en la ciudad de Oaxaca hay condiciones de creciente normalidad, de apertura plena de las instituciones bancarias, de apertura ya, incluso de las instituciones educativas, de los establecimientos comerciales, del tránsito, de los comercios, en fin.
Sobre esta base, desde luego tiene que evaluarse si estas condiciones ya permiten la canalización de una solución por la vía pacífica y de negociación política.
Me parece que podría referirme al tema de México Seguro. A partir de junio de 2005, el gobierno federal implementó este programa México Seguro, inicialmente en los estados de Baja California, Sinaloa y Tamaulipas, posteriormente este programa se extendió a Michoacán, Guerrero y Tamaulipas, en otras plazas.
Los objetivos de este programa no sólo eran atender circunstancias extraordinarias que enfrentaban o enfrentan esas entidades, respecto de circunstancias tanto de combate al crimen organizado o embate al crimen organizado que rebasaba las capacidades locales, sino también de una manera especialmente crítica, la reconstrucción de las policías municipales y estatales bajo un enfoque de apoyo, no de sustitución de responsabilidades.
La responsabilidad política y constitucional de la seguridad pública que el artículo 115 confiere a municipios y a estados es indelegable. La Federación por consecuencia no puede sustituir ni pretende sustituir a la autoridad local; lo que pretende es, apoyarla, precisamente en esa tarea de reconfiguración institucional, de fortalecimiento institucional de sus fuerzas locales.
La concentración de la fuerza operativa se ha hecho en las ciudades de mayor incidencia delictiva, precisamente en las que se expresa con mayor fuerza el crimen organizado; Acapulco, Apatzingán, Culiacán, Nuevo Laredo y Tijuana. Y se ha armado a partir de células mixtas para acciones conjuntas de vigilancia y prevención del delito.
Además se han identificado objetivos específicos, que nos permitan judicializar casos concretos para realmente incidir en la desarticulación de las estructuras delictivas que operan en estas plazas. Es cuanto diputado. Gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias por sus respuestas, señor secretario. Para la contra réplica, tiene la palabra hasta por dos minutos del Partido Acción Nacional, el diputado general Jorge González Betancourt.
El diputado Jorge Justiniano González Betancourt: Gracias por sus respuestas, señor secretario. Es importante destacar que en las policías locales o municipales al no estar conformadas con una visión uniforme, no cuentan con la capacidad de prevención y respuesta esperada, pues dichos cuerpos policíacos se rigen su actuar bajo políticas institucionales independientes y su capacitación se circunscribe principalmente a una acción de respuesta a factores específicos de su localidad, muchas veces de manera empírica sin contar con una capacitación integral para actuar en circunstancias diversas.
Es incontrovertible que el apoyo de las fuerzas federales ha sido fundamental en diversas ocasiones, inclusive para restituir el orden público, respecto a situaciones de competencia eminentemente del fuero común.
Esta situación le ha valido que cada día sean más las entidades federativas que han solicitado el apoyo de la Policía Federal Preventiva en cuestiones locales; con lo cual se demuestra el grado de confiabilidad y eficacia de esta institución policial. Por tal motivo, no es válido que alguien venga a descalificar sin fundamento alguno la labor de este importante cuerpo policial.
Entendemos que pese a la disponibilidad de la Secretaría de Seguridad Pública de brindar apoyo a los estados y a los municipios, en diversas ocasiones ésta se ve incapacitada, pues el número de elementos no resultan suficientes para hacer frente a las necesidades de todos.
Por lo que se convierte en una necesidad latente, pugnar desde este Poder Legislativo por el fortalecimiento de esta honorable institución policial, así como al fortalecimiento de la coordinación dentro del Sistema de Seguridad Pública para la creación de cuerpos policiales a nivel estatal y municipal que se encuentran a la altura de las necesidades de la población a la que sirven.
Asimismo advertimos, que las acciones de coordinación entre las fuerzas armadas, la PGR y la Policía Federal Preventiva, otras autoridades locales en la implementación del operativo México Seguro, constituye la base para firmar que la suma de los esfuerzos bajo la uniformidad de las estrategias a implementar, son el camino adecuado para combatir en forma eficaz a la delincuencia.
Concluyo señalando, que hacemos votos porque la labor coordinada que actualmente está desarrollando la Secretaría de Seguridad Pública y la Procuraduría General de la República en la investigación de los hechos relacionados con las explosiones registradas el pasado lunes, contribuya a esclarecer los acontecimientos ocurridos y permitan deslindar las responsabilidades a que haya lugar. Por su atención gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, general diputado Jorge González Betancourt.
Tiene la palabra para formulas sus preguntas, hasta por tres minutos, el diputado Jesús Sergio Alcántara Núñez, del Partido Revolucionario Institucional.
Antes de que inicie el compañero diputado, comentarle a los integrantes de la Comisión, que la falta por motivo de la votación está justificada por su presencia aquí en este acto.
El diputado Jesús Sergio Alcántara Núñez: Muchas gracias. Con su permiso, señor presidente de la Comisión de Seguridad Pública; señoras, señores diputados; bienvenido, señor secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina Mora; amigas, amigos, compañeros, para no ser tan reiterativo en los comentarios de quienes me antecedieron en la palabra, trataré de ser muy breve, señor secretario.
Nos queda muy claro que los valores que protege el Estado mexicano en la función de seguridad pública son proteger la vida y la integridad de las personas, los derechos las libertades de las personas, el orden y la paz pública.
¿Usted cree, señor secretario, que estén garantizados estos valores, debido a que hoy en día la población se ve amenazada por la existencia de tantos delitos?
El siguiente comentario, señor secretario, es que el presupuesto asignado y autorizado a las fases del sistema de seguridad pública, como son a la prevención del delito, a la prevención de justicia, a la administración de justicia, a la readaptación social, a la seguridad pública y a los derechos humanos, se incrementó sustancialmente en estos últimos años.
¿Por qué, señor secretario, contrario a lo esperado, el incremento de presupuesto no se ha traducido en una reducción de la actividad delictiva? Y esto lo comento, señor secretario, porque existe la percepción en la ciudadanía, que la inseguridad pública no se ha reducido.
Y a la mejor algo reiterativo, si me lo permite, es que se le ha planteado cuál es la coordinación entre los diferentes órdenes de gobierno: el federal, el estatal y el municipal, sobre todo en el rubro de seguridad pública.
Y por último, señor secretario, nos queda seguramente mucho por realizar, tanto al gobierno que va a entrar como a la Cámara, grandes retos: un crecimiento de la economía nacional superior, seguramente, al 6 por ciento anual, abatir el rezago en lo que es la generación del empleo, mejorar la distribución de la riqueza nacional, abatir la marginación en los hogares de México; y esto seguramente nos va a traducir a tener un México más seguro, un México en paz.
Por sus respuestas y por su atención, muchas gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, diputado Alcántara Núñez. Para su respuesta tiene la palabra, hasta por tres minutos, el secretario de Seguridad Pública.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina Mora: Muchísimas gracias, señor diputado Alcántara Núñez por su pregunta. Quisiera yo señalar que precisamente estos objetivos que usted atinadamente señala como los objetivos de la seguridad, de la certidumbre ciudadana, son los objetivos más importantes que un Estado tiene frente a sus ciudadanos.
Y aquí no podemos claudicar. Esta es una tarea que es de la mayor prioridad, no sólo porque sea la necesidad más sentida de la ciudadanía, sino porque es la obligación más importante del Estado. Y sobre esta base, el Estado mexicano no puede claudicar en su esfuerzo. Hay avances y se puede hacer una argumentación estadística.
Pero dije al principio lo reitero ahora, nosotros no guiamos nuestra actuación por la estadística, sino por la insatisfacción ciudadana. A ella nos debemos, porque es a los ciudadanos a los que realmente tenemos que servir en este punto. Y es una tarea, insisto, para el Estado mexicano en su conjunto.
Hay tareas indeclinables, indelegables para este Poder Legislativo, de generar un marco normativo adecuado, pertinente, de generar también la mecánica y los montos presupuestales que deben destinarse a esta tarea.
Se ha incrementado en efecto el Presupuesto y se han aumentado, sin duda, los equipamientos, las infraestructuras, las redes de telecomunicaciones; las policías hoy están mucho mejor equipadas de lo que estaban antes.
También enfrentamos una circunstancia delictiva de distinto orden de lo que habíamos enfrentado en el pasado, y entonces, tenemos que generar instrumentos nuevos, con imaginación, con capacidad de innovación y con diagnósticos correctos. Si al problema del narcotráfico en las circunstancias que lo alimentan al día de hoy como hemos explicado en esta sesión, tratamos de combatirlo con los instrumentos tradicionales de los delitos del orden común, no vamos a resolver ni los delitos del orden común ni los problemas del narcotráfico, tenemos que generar nuevos paradigmas.
Este ha sido precisamente la inquietud generada en la Conferencia Nacional de Gobernadores, en conjunto con la Secretaría de Seguridad Pública y la Procuraduría General de la República, que se pondrán a consideración de la próxima sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, porque tenemos que cambiar de diagnóstico y entonces, cambiar también de enfoque instrumental para ser exitosos en esta materia.
La coordinación en este sentido es una coordinación que tiene que partir del principio de la corresponsabilidad, o cada quien asume su tarea y la asumimos juntos o no podremos como Estado mexicano cumplirle a nuestros ciudadanos.
Coincido con usted de que tenemos desafíos gigantescos, pero también tenemos capacidades en el Estado mexicano que quizá no hemos podido alinear adecuadamente a combatir estos fenómenos.
Si compartimos los diagnósticos, si compartimos la voluntad política, si compartimos el enfoque de asignación de los recursos a las prioridades específicas y no sólo a los temas puntuales de gasto, realmente creo que podemos avanzar muchísimo.
Yo como decía soy un optimista irredento, estoy convencido de que hay diagnóstico, de que hay claridad en cuáles son los instrumentos que tenemos que aplicar y que si lo hacemos juntos podremos mejorar la condición de certidumbre de los mexicanos que es nuestra obligación como servidores públicos en el ámbito en el que nos toque. Gracias.
El Presidente diputado Eduardo Medina de la Cruz: Gracias por su respuesta, señor secretario. Para la contrarréplica, tiene la palabra el diputado Gerardo Octavio Vargas Landeros, del Partido Revolucionario Institucional, hasta por dos minutos.
El diputado Gerardo Octavio Vargas Landeros: Con su permiso, presidente diputado. Sea usted bienvenido, señor secretario, usted y su equipo de funcionarios. Importante la presencia de todos ustedes, porque yo creo que tiene que compartir usted también con ellos los logros que se han llevado a cabo, pero también la falta de algunas responsabilidades, que a nuestro juicio no se han llevado a cabo.
Si comparamos las respuestas que se han venido dando ante esta honorable tribuna los funcionarios del Ejecutivo federal sobre el tema de seguridad y la justicia, encontraremos siempre inconsistencias en las cifras, acciones y datos que nunca coinciden unos con otros, derivados de la falta de coordinación, duplicidad de funciones y, sobre todo, de un estado de crisis permanente al interior del gabinete presidencial, que no ha podido ser controlado durante este sexenio.
No estoy afirmando de ninguna manera que usted sea el responsable de corregir estas omisiones y fallas. Si bien es cierto, usted tiene un año, un mes, trece días al frente de la Secretaría. Es lamentable que el Ejecutivo federal nunca conoció en estos seis años de gobierno la realidad que vive la población en materia de seguridad pública.
La crisis de las estructuras gubernamentales es producida por las crisis de quienes son realmente los responsables del funcionamiento, es más, el problema de actitud, de profesionalismo, de compromiso con nuestra sociedad y no tanto de recursos o de reformas legales.
Esto lo vemos claro en las acciones del titular del Poder Ejecutivo, pues a pesar de que esta soberanía ha probado diversas disposiciones tendientes a reformar o crear legislación para mantener su facticidad y validez, no hemos sido capaces de generar un cambio en la sociedad, que ve más allá de la ley.
Luego, hablamos de coordinación para la prevención, entramos a un tema de duplicidad en las soluciones con otras dependencias, en particular con la Procuraduría General de la República; ejemplo: la AFI, CIEDO o el propio Cisen.
Por ejemplo, el tema de narcomenudeo se ha tratado también en la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia y en otras esferas de las instituciones públicas; sin embargo, debemos dejar de tratar estos temas para atender los problemas que ya son meramente conocidos.
Por último, señor secretario, quisiera hacerle una petición y es justo también hacerle un agradecimiento en nombre de mi estado. Lo primero es la petición. Su secretaría deberá participar en el nuevo presupuesto que la Secretaría de Hacienda y el equipo de transición tendrá que formular para el 2007.
Yo creo que sería una magnífica oportunidad para que nos manden una señal para proponer una cantidad que, en suficiencia, logre resolver los problemas que tenemos en esta materia de seguridad pública.
Y por último, reitero que es justo reconocer que en mi estado había existe, perdón una insuficiencia de infraestructura penitenciaria y que en los últimos días usted dejó huella, afortunadamente; porque se habían presentado ya demasiados asesinatos en los centros de reclusión, obviamente son presos del fuero federal.
Qué bueno que en su administración en estos días se hayan liberado esos recursos, porque teníamos en la ciudad de Guasave un penal que tenía cuando menos siete años de haber terminado y, para nuestra desgracia, de este elefante blanco como en muchos otros que existen no se tenían los recursos suficientes para poderlo operar, y obviamente, en los otros centros diferentes penitenciarios teníamos un sobrecupo.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Le pido que concluya, diputado.
El diputado Gerardo Octavio Vargas Landeros: Gracias por su apoyo a mi estado, se lo reconocemos, como también esperamos que para que se den mejor los programas de seguridad, puedan aplicarse mejor los programas asistenciales y de prevención. Muchas gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, compañero diputado Gerardo Vargas. Para formular sus preguntas tiene la palabra el diputado Francisco Javier Santos Arreola, hasta por tres minutos, por el Partido de la Revolución Democrática.
El diputado Francisco Javier Santos Arreola: Buenas tardes, compañeras y compañeros diputados. Señor secretario, me queda muy claro que usted también es un buen hombre, como el Presidente de la República. Son buenos hombres, pero les dejaron unos zapatos muy grandes y un país en una grave crisis social. Tenemos que despertar, los funcionarios públicos cometen deficiencias no sólo por sus acciones, sino también por sus omisiones.
Hoy nuestro Estado, el Estado mexicano, y ahí sí hay que reconocer, todas las fracciones políticas aquí en el Congreso somos responsables; porque, a medida mayor o menor, gobernamos en municipios y en estados, y no solamente podemos hacer responsable al secretario, llámese como se llame.
Tenemos que reconocer que el Estado ha sido rebasado por la ineficiencia de todos, de nosotros como legisladores que no hemos estado al día para las leyes que hacen falta, pero también por la ineficacia que ha tenido el gobierno para poder hacer el trabajo que tiene la obligación de hacer.
Ver que hace cuatro o cinco días en Tijuana hubo una balacera donde a un funcionario público que alcanza a salvar la vida, después de que tiene varios impactos de bala, se va a su casa y al día siguiente llegan, lo sacan de su casa y lo matan, digo, es digno de una película de Hollywood. Y decir que eso no está pasando en México verdaderamente es grave.
Por eso es que la autocrítica yo la hice para con nosotros, con los diputados. Con todo respeto le pido que las preguntas que le hicieron de cuáles eran las críticas a su Secretaría las conteste, porque eso es de caballeros y es de hombres, reconocer en lo que estamos mal.
No podemos dejar que en un tema como éste se politice, este no es un tema de agenda del PAN, del PRI, del PRD, de Convergencia o de ningún partido político. Este es un tema donde los diputados nos tenemos que quitar la camiseta y pensar en México, porque las decisiones que aquí tomamos, son las decisiones que cosechan los ciudadanos.
Yo les quiero recordar a mis compañeros diputados que seremos ciudadanos en unos meses más, llevamos ya tres meses, y lo que hayamos dejado de hacer aquí, lo vamos a cosechar cuando estemos allá.
Señor secretario, si usted no reconoce y no hace una autocrítica, nos demostraría más la pobreza de este gobierno. No quiero pensar que solamente son buenos hombres, quiero pensar que también son gente que tienen la capacidad de pensar en qué hicieron mal.
Pensando en que usted va a contestarnos así, señor secretario, le diría, ¿cuáles son las deficiencias de su Secretaría, díganosla? Cuáles son los motivos por los que no se combatieron esas ineficiencias, y si se combatieron, cuál fue el presupuesto que destinó para combatir esas ineficiencias?
Es cuanto, y le deseo al que siga en su cargo, si es usted o es otra persona, lo mejor, porque seguramente si esa Secretaría funciona, es lo mejor para México. Gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, diputado Francisco Santos. Tiene la palabra para su respuesta, hasta por tres minutos, el secretario de Seguridad Pública.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina Mora Icaza: Muchas gracias, diputado Santos, por su pregunta, su franqueza, le aseguro que los zapatos no me quedan grandes. Yo no llegué a este puesto con improvisación, sin conocimiento, sino con plena conciencia de cuáles eran los desafíos y cuáles eran los instrumentos, de cuáles eran las rutas, y hemos avanzado sin duda en este sentido.
Toda la presentación que yo he hecho aquí es de autocrítica, es de autocrítica del Estado mexicano, del que yo soy parte como usted. No ha sido un ejercicio de complacencias, ha sido un ejercicio de recoger nuestras insuficiencias, subrayar las debilidades institucionales, subrayar los desafíos que tenemos frente a nosotros, los nuevos problemas, los nuevos diagnósticos y por consecuencia la necesidad de construir nuevos instrumentos.
Le diría yo dos cosas que son críticas en la Secretaría. Primero, que tenemos un Sistema Nacional de Seguridad Pública, un Consejo de Seguridad Pública que se articuló, que sin duda ha tenido importante contribución en la mejoría de la infraestructura del equipamiento de la capacitación de las policías nacionales, pero no ha sido capaz de construir política pública nacional.
No ha sido capaz porque no tiene los instrumentos jurídicos para hacerlo, no tiene los instrumentos de incentivos presupuestales para hacerlo, no tiene los incentivos para hacer que la corresponsabilidad constitucional se vuelva tarea común, compartida, cotidiana con los gobiernos de los estados y de los municipios. Cuando hemos tratado de hacer esto con los gobiernos de los estados, tenemos éxitos importantes.
Yo le digo que en mi relación con todos los señores gobernadores, indistintamente de qué partido pertenezcan, hemos podido construir tarea común y objetivos concretos. Pero necesitamos reconfigurar estos sistemas, porque no puede operarse con éxito, con un sistema que está articulado especial, específica o estrictamente o primordialmente para repartirnos el dinero del presupuesto federal.
Tenemos que construir un sistema que sea capaz de construir política pública nacional corresponsables, donde cada quien haga lo que le corresponde de una manera realmente comprometida.
Hemos, obviamente, planteado las reformas a esto, hemos planteado al propio Consejo Nacional, insisto, ahora con muy buena respuesta y con una participación muy destacada de Conago, que ahora tiene iniciativas, que vienen a la consideración del Consejo Nacional, precisamente para cambiar los paradigmas de atención al tema, no es un esquema.
La Secretaría de Seguridad Pública tiene la obligación de conducir la política pública nacional, presidiendo el Consejo Nacional de Seguridad Pública, pero precisamente el Consejo tiene esta estructura federal que incorpora a los señores gobernadores, a los funcionarios federales con competencia en la materia y también a las representaciones de los otros Poderes. Ésta es yo diría el principal desafío, la principal crítica, pero es una crítica a todos nosotros como miembros del Estado mexicano que no podemos obviar. Gracias, señor diputado.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, por su respuesta, señor secretario. Para la contrarréplica tiene la palabra el diputado Miguel Ángel Arellano Pulido, hasta por dos minutos, del Partido de la Revolución Democrática.
El diputado Miguel Ángel Arellano Pulido: Con su permiso, señor presidente. Compañeras y compañeros diputados, ciudadano secretario de Seguridad Pública. Con mucho respeto, para el diputado Jorge González del Partido Acción Nacional.
Quisiera referirme en lo general, a que al parecer en este país no sucede nada, todo está funcionando de maravilla con lo que tiene que ver con la seguridad pública y el formato de las comparecencias de los servidores públicos federales, entonces no tiene ningún sentido que se den.
A mí me parece que este foro, esta oportunidad de cuestionar de manera respetuosa y cordial por qué no, no importa que seamos de oposición, tiene que ver con hacer señalamientos expresos y propuestas de solución en muchos sentidos. Por eso yo digo, que este formato está totalmente agotado y que los diputados tenemos la gran obligación de cambiarlo.
Como resultado de la megamarcha como se le llamó del pasado 27 y ya lejano 2004, 27 de junio, en donde con justa razón millones de mexicanos protestaron por la inseguridad pública que vive el país, más de un millón en el Distrito Federal y cientos de miles en las principales capitales de los estados de la República, con este motivo el Presidente de la República se comprometió a que en un plazo de 60 días, ya no de 15 minutos, solucionaría el problema de la inseguridad.
Ha transcurrido el tiempo y el Presidente no cumplió. Pero no sólo eso, sino que los problemas sociales y de inseguridad pública se incrementaron: Atenco, Ciudad Juárez, Pasta de Conchos, Sicartsa, Oaxaca y recientemente los casos de explosiones y las bombas desactivas en el Distrito Federal así lo demuestran.
¿Dónde quedaron los compromisos de campaña de Fox? ¿Por qué no se implementaron políticas públicas de apoyo social que redujeran la pobreza y la pobreza extrema, el desempleo, el analfabetismo y la migración, que entre otros factores tienen mucho que ver con la inseguridad pública que vive el país? ¿Por qué se privilegió el apoyo a los grandes empresarios, como el rescate carretero y el pago anticipado de la deuda externa?
En particular, ¿qué está haciendo la Secretaría, a su cargo, para reducir los factores sociales y criminógenos que fomenta la inseguridad? ¿Y qué políticas públicas de prevención social del delito está implementando?
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Le pido que concluya, compañero diputado, por favor.
El diputado Miguel Ángel Arellano Pulido: Concluyo, señor presidente. ¿Y qué decir del Sistema Penitenciario en nuestro país?, ya lo dijeron muchos compañeros, pero sólo en el Distrito Federal, en el 2005, convivían mil 599 internos federales, con 27mil 330 internos del fuero común y dos mil 403 internos mixtos.
Toda vez que la Federación ha sido incapaz de construir espacios suficientes para atender y dar tratamiento a 51 mil 175 internos federales. Debemos recordar que sólo tenemos seis centros federales para la población, para esta población; los demás internos están en los 454 centros de readaptación social de los estados.
Sobre el tema, tenemos conocimiento que la Federación sólo paga a las entidades federativas una cuota de recuperación de 35 pesos diarios por cada interno federal, cuando el costo diario de mantenimiento de cada interno es de por lo menos, 90 pesos. Al respecto, ¿podría decirnos qué está haciendo la Federación para atender a los internos de su competencia ubicados en los ceresos del fuero común?
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Concluya, por favor diputado.
El diputado Miguel Ángel Arellano Pulido: ¿Qué criterio se sigue para pagar sólo 35 pesos diarios a los estados, por la manutención de esos internos?, en suma, esta administración pública federal deja el Sistema Penitenciario peor que como lo recibieron, totalmente agotado, con centros de readaptación social insuficientes, inadecuados y sobrepoblados, con problemas graves de corrupción, drogadicción, inseguridad, insalubridad y falta de recursos económicos y como tal, violentando el artículo 18 constitucional. Por sus respuestas por escrito, señor secretario, muchas gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, diputado. Para formular sus preguntas tiene la palabra el diputado Gregorio Barradas Miravete, hasta por tres minutos, del Partido Acción Nacional.
El diputado Gregorio Barradas Miravete: Señor secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina-Mora Icaza, miembros de esta Comisión, amigos, medios de comunicación, invitados que nos acompañan.
Yo creo que en el marco de esta comparecencia, el nombrar culpables de los temas de seguridad pública, de inseguridad pública en el país, son temas que no nos van a llevar a un objetivo claro y definitivo en las acciones que debemos de tomar para dar resultado a este problema preocupante para nuestro país.
Sin duda alguna, el tema de seguridad pública, aun es una deuda con la sociedad. Es un tema que nos preocupa a todos como mexicanos.
Es claro que hace falta un gran fortalecimiento del Sistema Nacional de Seguridad Pública y hay que trabajar para que exista una mejor coordinación entre las más de mil 600 corporaciones, tanto federales, estatales y municipales.
Compañero diputado Efraín Morales, el PRD manejaba unas cifras del Isesi, que las manejaba a nivel federal y yo quiero manejarlas en sí, a nivel del Distrito Federal donde tres de cada 10 personas han sido víctimas de algún delito durante su vida.
En el Distrito Federal se ocupó el primer lugar durante el 2005 en prevalecencia e incidencia delictivas. Cifras netas derivadas de la base de datos: 20 mil 368 víctimas y 32 mil 572 delitos por cada 100 mil habitantes.
Nueve de cada 10 personas se sienten inseguras en el Distrito Federal, culpa del organismo, del gobierno del Distrito Federal, culpa del gobierno federal, culpa de Vicente Fox, culpa del secretario de Seguridad Pública, no señores. Es culpa de la gran problemática que existe, derivada de la falta de políticas públicas que no se han hecho vertientes hasta ahora, pero por todos los órdenes del gobierno.
Muchas veces escuché al secretario de Seguridad Pública decir: "Ve la corresponsabilidad que debe de existir entre los estados". Y esa corresponsabilidad la debemos de encauzar sin politizar como decía también Francisco Santos, del PRD, para el beneficio de todo nuestro país.
Sin ver colores políticos, sin ver quiénes son beneficiados o quiénes son enjuiciados políticamente por los problemas de seguridad. Es cierto que tenemos problemas de inseguridad, pero también es cierto que es culpa de las faltas de políticas públicas y de las reformas que aún están inexistentes en el trabajo, en el tema de seguridad en este país.
Por lo tanto, yo le pediría al señor secretario que, ya al término de esta comparecencia y de su trabajo en esta administración, que nos dijera a nosotros como diputados, como legisladores, qué es lo que podemos hacer para trabajar en conjunto desde el Congreso, en materia legislativa para este problema de inseguridad en el país. Muchas gracias.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, diputado Barradas. Tiene la palabra para sus respuestas, hasta por tres minutos, el secretario de Seguridad Pública.
El Secretario de Seguridad Pública, licenciado Eduardo Medina-Mora Icaza: Muchas gracias diputado presidente, muchas gracias diputado Barradas. La seguridad pública lo hemos dicho aquí, es una responsabilidad compartida. Debemos, pues, sumar esfuerzos Estado y sociedad; Estado en todos los órdenes de gobierno en todos los Poderes.
No hay, a nuestro juicio, cuentas alegres, sino el reconocimiento de la realidad, que es lacerante y el punto de partida de las tareas que tenemos frente a nosotros. Tenemos un gran desafío hacia el futuro y debemos poner énfasis en el sistema de planeación y control policial o sea, el modelo de gestión de policía municipal ideal y dar incentivos, incluso presupuestales para que los municipios puedan acceder a este esquema y ganar en efectividad.
El fortalecimiento de las policías locales mediante también el otorgamiento de facultades de investigación a las policías preventivas estatales, esta distinción es conceptual, es irrelevante; esta ha sido una conclusión de la Conferencia Nacional de Secretarios de Seguridad Pública, que nosotros impulsamos a cabalidad: nueva estrategia de combate al narcotráfico y al narcomenudeo, reformas desde luego al Consejo Nacional de Seguridad Pública y al sistema, reformas al sistema penitenciario y recordar a todos nosotros que las preguntas que por razón de tiempo no pudieron ser contestadas, serán desde luego contestadas por escrito.
Reconocemos de verdad, diputado presidente y miembros de esta Comisión, la voluntad y el trabajo de todos los diputados de esta Comisión para avanzar y tomar decisiones en esta materia.
Quisiera decirles, finalmente, que si el próximo gobierno no tiene mejores instrumentos jurídicos para combatir la inseguridad, será difícil obtener buenos resultados; será difícil para el Estado mexicano, que es precisamente a quienes representamos todos nosotros.
Por ello creo que es indispensable que el Congreso lleve a cabo un debate profundo sobre esta problemática y logre consensos, sobre todo esto: lograr consensos.
Celebro lo expuesto por el diputado Barreiro, en el sentido de que se aprovechará el esfuerzo de los diputados que le antecedieron en la anterior Legislatura. De verdad hay una gran riqueza en iniciativas ya presentadas, tanto por legisladores de todos los partidos, como por el Ejecutivo.
Insisto: el tema de la seguridad pública no debe tener banderas políticas, es un tema de todos nosotros. Si olvidamos esto, no podremos avanzar. Debemos sistematizar el esfuerzo para prevenir de manera eficiente la comisión de delitos. Tal posición, que los conflictos entre diferentes organizaciones, ocupan todo nuestro interés.
El conflicto entre grupos de narcotraficantes generan la atención más importante de la ciudadanía y también de la nuestra. Y dejamos de lado lo que es más importante, que es la defensa de la vida y el patrimonio de los buenos ciudadanos, las tareas de seguridad pública que podemos atender precisamente fortaleciendo a nuestras instituciones que se dedican a estas tareas, no sólo las tareas policiales, sino las tareas vistas integralmente de procuración, administración de justicia, ejecución de penas, readaptación social.
Y subrayar la importancia de la participación ciudadana. Sin los ciudadanos, sin su compromiso, no podremos atender esta tarea de Estado. Los ciudadanos son también parte, somos parte del Estado. Yo reitero mi compromiso hasta el último minuto del tiempo que yo pueda estar al frente de esta Secretaría, de trabajar junto con ustedes para avanzar de una manera realmente efectiva en la atención de esta tarea que es común. Muchísimas gracias por la oportunidad de estar aquí con ustedes hoy.
El Presidente diputado Rodrigo Medina de la Cruz: Gracias, señor secretario. Han concluido esta ronda de participaciones. Yo únicamente quisiera aprovechar esta oportunidad para hacer una muy breve reflexión, que creo que es importante y que se ha coincidido aquí por algunos compañeros diputados de las diferentes fracciones de aquí del Congreso.
Creo que estamos ante una gran oportunidad de poder aportar nuestra cuota, de poder hacer nuestro máximo esfuerzo para sacar adelante el grave problema de la seguridad pública que tiene este país. Creo que todo mundo, unos más que otros, sabemos cuál es la situación que guardan las cosas en materia de seguridad. Sabemos de las crisis, sabemos de la violencia en la frontera, sabemos del narcotráfico, del narcomenudeo.
Y quienes venimos de una campaña política, pues lejos de encuestas complicadas, de casas prestigiadas o de los números oficiales, pudimos percibir de la gente, quienes hicimos una campaña casa por casa, que la seguridad pública en ocho de cada diez hogares que se visitaron, es la principal demanda. Y debemos de cumplirles.
Ojalá que aprovechemos este ejercicio, que no nada más el secretario de Seguridad Pública se lleve estas preocupaciones, sino para que todos nos levantemos de este ejercicio, pensando en estas inquietudes, en estas propuestas, en estos puntos que han presentado con atino nuestros compañeros diputados y podamos echar la vista hacia delante y poder trabajar en esa corresponsabilidad, en esa coordinación, en esa integración que tanto nos hace falta.
Ojalá esta Legislatura tenga la imaginación, la inteligencia y como dijo el compañero Santos, lejos de banderas partidistas o de apasionamientos o de coyunturas políticas, podamos anteponer los temas que México está exigiendo y que nosotros, como representantes de una parte del país, debemos de dar cuenta de ello.
Les agradezco mucho su presencia y por último, de conformidad con lo que establece el artículo séptimo, numeral cinco de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, la versión estenográfica de esta reunión será remitida al Presidente de la República, para su conocimiento.
Por otra parte, se pide a la comisión designada para acompañar al licenciado Eduardo Medina-Mora Icaza, titular de la Secretaría de Seguridad Pública, lo haga cuando el señor secretario decida retirarse. Se levanta la sesión.