Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321079L.html
Timestamp: 2019-03-20 07:18:24
Document Index: 386335641

Matched Legal Cases: ['artículo 236', 'artículo 192', 'artículo 192', 'artículo 188', 'artículo 236', 'artículo 227', 'artículo 42', 'artículo 8']

as201321079L
Auto Supremo: Nº 79
Expediente: SC-32-08-A
Proceso: Nulidad de Venta y Otros.
Partes: Celso Paz Dicher c/ Manuela Toro Arteaga y otros.
VISTOS: El Recurso de Casación de fojas 95 a 96 interpuesto por Manuela Toro Arteaga contra el Auto de Vista de fecha 10 de agosto de 2007 cursante a fojas 90 y vuelta, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la que fuera Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso ordinario de NULIDAD DE VENTA Y OTROS, seguido por Celso Paz Dicher contra la recurrente y otros, los antecedentes del proceso, la contestación de fojas 98 y el auto de concesión del recurso de fojas 99 vuelta; y,
DE LOS ANTECEDENTES DEL PROCESO: Que tramitada la causa, el demandante Celso Paz Dicher, inició proceso de divorcio contra su esposa Manuela Toledo Arteaga, sin que haya concluido uno anterior que inicio ésta contra el ahora demandante, por lo cual el Juez de Partido 2º de Familia de la ciudad de Santa Cruz, emitió el auto de fecha 18 de octubre de 2006, cursante a fojas 69 vuelta de obrados, disponiendo la remisión del proceso al Juzgado 1° de Partido de Familia, juzgado que deberá definir la calidad o no de ganancial de un terreno, dependiendo de ello la actual demanda de nulidad de transferencia.
Que, en grado de apelación incoada por la demandada, la Sala Civil Segunda de la Corte Superior de Distrito Judicial de Santa Cruz, por Auto de Vista de fecha 10 de agosto de 2007 de fojas 90 y vuelta, CONFIRMA el auto apelado, con costas.
DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN: La demandada Manuela Toledo Arteaga, formula recurso de casación en la forma, mismo que después de un examen permite a este Tribunal recoger, en síntesis, el siguiente argumento:
Manifiesta que existe violación de los artículos 236 y 192 numeral 2) última parte del Código de Procedimiento Civil, habiendo obviado el Tribunal de alzada pronunciarse sobre el punto principal de la apelación, concretamente sobre si el Juez 2° de Partido de Familia cumplió o no el procedimiento al haberse negado a cumplir con la resolución de fojas 50 y vuelta que le obligaba a conocer el presente proceso, derivando el accionar del Ad quem en violación del nombrado artículo 236 concordante con el 227 del Adjetivo Civil, no teniendo el Auto de Vista recurrido ninguna fundamentación legal que respalde su resolución, en consecuencia violando también el artículo 192 -2) última parte, invocando como causal de procedencia de su recurso a los artículos 253 -3), 4), 254 -7) del Código de Procedimiento Civil.
Finaliza indicando que por las infracciones cometidas a los artículos 380 del Código de Familia, 30 de la Ley del Órgano Judicial y 31 de la Constitución Política del Estado, debiendo proceder según ella la nulidad de obrados inclusive de oficio.
Que, de la revisión exhaustiva del expediente, como del auto interlocutorio de fojas 436 vuelta y el memorial de apelación de fojas 445 y vuelta, vemos que no es evidente que el juzgador hubiera vulnerado el artículo 192 del Código de Procedimiento Civil, toda vez que no se trata de una sentencia que pone fin al litigio, sino se trata de un “auto interlocutorio”, el mismo que es claro y fue resuelto de forma fundamentada, conteniendo decisión expresa, positiva y precisa, de la cuestión planteada, además que en la parte considerativa del mismo se ha realizado una exposición sumaria de lo pretendido, cumpliendo con el artículo 188 del Código de Procedimiento Civil; resolviendo una cuestión de forma y no de fondo, ya que sólo dispone la remisión de obrados al Juzgado de origen, donde se inició el proceso de divorcio, juzgado en el que quedó pendiente la división de bienes, decisión que fue asumida para darle una continuidad al proceso, donde no se está discutiendo un tema de conflicto de competencias.
Con sujeción a lo establecido por el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, el auto de vista o resolución de segunda instancia deberá circunscribirse necesariamente a los puntos resueltos por el inferior (principio de congruencia) y que hubieren sido objeto de apelación y fundamentación a que se refiere el artículo 227 del mismo ordenamiento legal. Los principios de pertinencia y congruencia previstos en la normativa de los artículos 236 con relación al 227 del Código de Procedimiento Civil, fijan el marco jurisdiccional dentro del cual debe recaer la resolución de la Corte de apelación de segunda instancia, es decir, circunscribirla a lo resuelto por el juez en la sentencia y a los puntos objeto de la expresión de agravios y de ninguna manera referirse y basar su resolución de vista en aspectos no incoados en el recurso de apelación. En ese sentido, en el caso de autos el Tribunal de apelación obró dentro del marco de la congruencia, pertinencia y debida fundamentación en su resolución de vista, tal cual exige nuestra normativa Procesal Civil.
Por lo que no siendo evidentes las infracciones y vulneraciones acusadas en el recurso, corresponde a este tribunal la aplicación de los artículos 271 numeral 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición transitoria octava de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, así como el parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma de fojas 95 a 96 interpuesto por Manuela Toro Arteaga, con costas.
Libro Tomas de Razón 79/2013