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Timestamp: 2019-06-18 00:48:16
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Matched Legal Cases: ['artículo 75', 'artículo 4', 'Artículo 23', 'artículo 70', 'artículo 78', 'artículo 4']

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Los niños en el conflicto de Palestina, su protección. Régimen jurídico aplicable
Por: Lic. Karen Martínez García
Abogada, Licenciada en Derecho
“! Oh, qué hermosa, la gratitud, de los niños, la pura gratitud no envenenada!”
José Martí. (1)
Persiste hasta nuestros días el habitual derramamiento de sangre en el Oriente Próximo, sin que se arribe a una solución equitativa que satisfaga a ambas partes en conflicto. Y mientras tanto nos hemos acostumbrado a que las noticias de este acontecer esté plagada de imágenes de niños y adolescentes como epicentro del dolor y el genocidio. En este conflicto bélico son ellos los más vulnerables y vulnerados, sus derechos fundamentales son descaradamente ignorados, en beneficios de actos bárbaros y crueles, según datos arrojados por el sitio Humanium (2) “Durante el transcurso de los últimos 10 años, se estima que más de un millón de niños han fallecido en conflictos armados”. Son los infantes, ante el caos de un conflicto armado los más perjudicados ya que son todavía demasiado jóvenes para comprender lo que está sucediendo y sin tener ninguna forma de defenderse del peligro, lo que los convierte en un objetivo fácil. Por lo que resulta necesario proteger a los niños de los genocidios y encontrar métodos de rehabilitación física y psicológica para aquellos afectados por la guerra, intereses que deberían guiar la acción de los gobiernos y de las instituciones especializadas. De aquí la importancia de una correcta aplicación de la normativa jurídica en tema de protección a los infantes y jóvenes, tanto en el plano nacional del Estado en conflicto, como en el marco internacional de los tratados vinculantes. El aumento constante del número de víctimas entre la población civil, especialmente los niños, en la tan prolongada ocupación ilegal del Estado de Israel en el territorio de Gaza es un fenómeno inquietante, cuya gravedad justifica la creciente preocupación de la comunidad internacional por el destino de las víctimas más inocentes que puede tener esta guerra, los niños.
Desde inicios de este siglo se trabaja arduamente en el ámbito jurídico para proteger a los niños durante las situaciones bélicas. En los últimos decenios, los Gobiernos y las instituciones han hecho declaraciones, firmado convenios y promulgado otros textos jurídicos para garantizar los derechos de los niños en las peores circunstancias. Sin embargo nada de esto resulta suficiente si al momento de su implementación o puesta en vigor los Estados no cumplen con los acuerdos contenidos en los cuerpos legales y los violan de forma flagrante.
Se advierte un progreso importante en la protección del niño en tiempo de conflicto armado, en los Protocolos de 1977 adicionales (3) a los Convenios de Ginebra de 1949 no sólo se estipula para los niños una protección mayor contra los efectos de las hostilidades, sino que, también, se reglamenta, por primera vez, su participación en las hostilidades, realidad inquietante de los conflictos modernos. (4)
La debida protección a los niños reconocida en el derecho internacional humanitario fue ratificada en la Convención sobre los derechos del niño, la que fue aprobada el 20 de noviembre de 1989 y se convirtió en el tratado de derechos humanos más amplio y rápidamente ratificado en la historia, siendo el tratado internacional que reúne al mayor número de estados participantes. En él se reconocen los derechos humanos de los niños y las niñas, definidos como personas menores de 18 años. Es la proclamación más completa de los derechos del niño que se haya elaborado, y es la primera en conceder a estos derechos la fuerza en derecho internacional (5).
Los cuatro principios sobre los que se establece la Convención son la no discriminación, la primacía del interés superior del menor, la garantía de la supervivencia y el pleno desarrollo, y la participación infantil. Resulta significativo que se trate de una convención en lugar de una declaración. Esto quiere decir que los Estados participantes adquieren la obligación de garantizar su cumplimiento, no así la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ya que como declaración, es una serie de principios y normas que los Estados crean y se comprometen a cumplir internamente en sus naciones, pero quienes la firman no adquieren la obligación de cumplir su articulado. La Convención tiene 54 artículos que abarcan el conjunto de los derechos humanos del niño, es decir, sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. Desarrolla, entre otros, el derecho de los niños y niñas a la protección contra todo tipo de violencia y explotación, a la educación, al más alto nivel posible de salud, y a beneficiarse de políticas sociales que garanticen un nivel de vida adecuado para su desarrollo . Por primera vez, en comparación con tratados anteriores, la convención reconoce a los niños como sujetos de derecho, y por consiguiente convierte a las personas adultas en sujetos de responsabilidades.
No obstante a esto, el Estado de Israel el cual a pesar, de ser signatario de la Convención de los derechos del niño desde 3 de julio de 1990 y con su entrada en vigor el 2 de noviembre de 1991, muestra con sus tropas militares un total irrespeto por el carácter vinculante de los estipulados en esta norma internacional para con los derechos fundamentales de los niños y los adolescentes. Como se advierte en el conflicto armado que sufre el pueblo palestino durante tan largo periodo, es común que escaseen los recursos necesarios y se da la preferencia a otras necesidades o la inseguridad que se vive a diario limita el acceso a los servicios públicos por parte de la población civil, en la que se incluye a los niños. Pero sin importar las extremas condiciones es responsabilidad de todos que, aún en esas situaciones, los niños reciban lo indispensable para su subsistencia. Sin embargo resulta evidente como Israel en su rol de país invasor no muestra interés alguno en garantizar estas condiciones mínimas de un gran matiz humanitario.
Se establecen en las normas del derecho internacional humanitario que un niño está protegido no sólo de una forma general como una persona no participante en hostilidades, sino que además disfruta de una protección especial de la que se benefician en razón de su mayor vulnerabilidad. Esa protección especial va más allá de la protección general de la cual los niños se benefician tanto las personas civiles y miembros de la población civil. El principio de la protección general de los civiles hace que los niños, se beneficien del derecho al respeto de la vida y a la integridad corporal y moral; que no puedan ser objeto de coacción o tortura; a la prohibición de los servicios corporales forzados, que no puedan recibir penas corporales o colectivas ni ser objeto de represalias ni de ataques. (6)
Con respecto a aquellas normas de protección específicas, podemos referirnos al Primer protocolo adicional relativo al comportamiento hacia los niños durante las hostilidades. Establece el principio de protección especial destinado a los niños según el cual “los niños serán objeto de un respeto especial y serán protegidos contra cualquier forma de asalto indecente (art. 77). Las partes en conflicto les proveerán los cuidados y ayudan que requiera, ya sea por su edad o por cualquier otra razón.
Y en materia de supervivencia reseñamos aquellas que establecen las obligaciones relativas a la evacuación de los niños de zonas de combate (7); a la asistencia y cuidados especiales de los cuales deben ser objeto, en particular el derecho a recibir la asistencia humanitaria y la prioridad en la distribución de envíos de socorro (8), su derecho a recibir asistencia médica (9) así como su derecho a la educación y al mantenimiento de su entorno familiar (10).
De forma contraproducente en el conflicto Palestina-Israel, según el organismo de la ONU, más del 40% de los fallecidos a consecuencia de la ofensiva israelí han sido mujeres y niños, pese a que el gobierno de Israel es signatario de la Convención sobre los Derechos de los Niños, que condena expresamente los ataques en lugares en los que se presume hay menores presentes. Por lo que con tal ofensiva militar contra Gaza Israel transgrede de forma manifiesta el “derecho de los menores a la vida, a la supervivencia y a ser protegidos de toda violencia». Provocando a corto y mediano plazo un profundo impacto emocional y psicológico en toda una generación de niños en Gaza.
Los niños separados de sus familias corren graves peligros. Ya que pueden ser víctimas de personas sin escrúpulos, que los pueden utilizar como mano de obra barata, en la mayoría de los casos con malos tratos. Es por ello de trascendental importancia que esos niños puedan ser protegidos. Esa protección implica que los niños puedan ser identificados, que sean ubicados bajo custodia temporal de un adulto y la toma de medidas concretas para buscar a sus padres con la finalidad de restablecer el contacto familiar. Diversas normas jurídicas han sido adoptadas con la finalidad de garantizar la posibilidad de reunir a los niños con sus familiares (11).
El derecho internacional contiene disposiciones de gran alcance para proteger a los niños en tiempo de guerra. Ese derecho, y en particular el derecho internacional humanitario, estipula una protección amplia del niño que, primeramente, está protegido como persona civil que no participa en las hostilidades y, en segundo lugar, por su calidad particular de niño y, en consecuencia, por el hecho de ser especialmente vulnerable. Esta protección especial está contenida en no menos de veinticinco disposiciones de los Convenios de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales o específicos incumben a los niños, incluyendo normas sobre la pena de muerte, el acceso a la alimentación y a la atención médica, la educación en zonas de conflicto, la separación de sus familias y la participación en hostilidades. Pero las leyes solo protegen en la medida en que se respeten y se apliquen. Lamentablemente se puede comprobar que, a pesar de las prohibiciones escritas en el derecho, los niños palestinos continúan siendo víctimas inocentes de los conflictos armados en Gaza. A fin de que terminen sus sufrimientos, es indispensable que la comunidad internacional constriña de forma definitiva al Estado de Israel para que cumpla con las disposiciones ya puestas en vigor. Lo cual incumbe, en primer lugar, a los Estados Partes en los tratados del derecho internacional de respetar y hacer que se respeten esas normas. Pero aún ningún esfuerzo resulta suficiente cuando millones de niños en el mundo y entre ellos miles de niños palestinos sufren el genocidio y la injusticia.
José Martí, “Notas”, Madrid 1879, t. 15, p. 139.
humanium.org/es­/ninos-guerra/
Protocolo adicional I aplicable en situación de conflicto armado internacional y Protocolo adicional II aplicable en situación de conflicto armado sin carácter internacional.
Sobre la protección debida a los niños en período de conflicto armado véase Plattner, Denise, «La protección del niño en el derecho internacional humanitario», RICR, n° 63, mayo-junio de 1984, pp. 148-161 y Singer, Sandra «La protección de los niños en los conflictos armados», RICR, n° 75, mayo-junio de 1986, pp. 135-172.
“Extractos de los Derechos del Niño”, Hoja de Información Hecho #10, Centro de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Artículos 27 a 34 del IV Convenio de Ginebra; artículo 75 del Protocolo I y artículo 4 del Protocolo II.
Artículos 14, 17, 24, 49 y 132 del IV Convenio de Ginebra; artículos 48, 51 y 75 del Protocolo I y artículos 4, párrafo 2 (e) y 13 del Protocolo II.
Artículo 23 del IV Convenio de Ginebra y artículo 70, párrafo 1 del Protocolo I.
Artículos 14 y 17 del IV Convenio de Ginebra.
Artículos 24, 50 y 94 del IV Convenio de Ginebra; artículo 78, párrafo 2 del Protocolo I y artículo 4, párrafo 3 a) del Protocolo II.
Artículos 24 y 50 del IV Convenio de Ginebra.
Los niños en el conflicto de Palestina
“Contextualizando el voto altamente publicitado de la India el 6 de junio sobre Israel-Palestina en la ONU”