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Timestamp: 2018-03-17 15:06:45
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Matched Legal Cases: ['artículo 29', 'ARTÍCULO 29', 'artículo 60', 'artículo 60', 'artículo 82', 'ARTÍCULO 82', 'artículo 1', 'artículo 157']

LLAMAMIENTO EN GARANTÍA Y DENUNCIA DEL PLEITO EN EL RÉGIMEN NORMATIVO COLOMBIANO ANDRÉS GRISALES ESCOBAR CAMILO NARANJO ESCOBAR - PDF
LLAMAMIENTO EN GARANTÍA Y DENUNCIA DEL PLEITO EN EL RÉGIMEN NORMATIVO COLOMBIANO ANDRÉS GRISALES ESCOBAR CAMILO NARANJO ESCOBAR
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Clara Fidalgo Miguélez
1 LLAMAMIENTO EN GARANTÍA Y DENUNCIA DEL PLEITO EN EL RÉGIMEN NORMATIVO COLOMBIANO ANDRÉS GRISALES ESCOBAR CAMILO NARANJO ESCOBAR UNIVERSIDAD EAFIT ESCUELA DE DERECHO MEDELLÍN 2008
2 LLAMAMIENTO EN GARANTÍA DENUNCIA DEL PLEITO EN EL RÉGIMEN NORMATIVO COLOMBIANO ANDRÉS GRISALES ESCOBAR CAMILO NARANJO ESCOBAR Trabajo de grado presentado como requisito para optar al título de Abogado Asesor EUGENIO DAVID ANDRÉS PRIETO QUINTERO Abogado UNIVERSIDAD EAFIT ESCUELA DE DERECHO MEDELLÍN
3 NOTA DE ACEPTACIÓN Presidente del Jurado Jurado Jurado Medellín, mayo de
4 CONTENIDO RESUMEN 5 INTRODUCCIÓN 6 1. MARCO TEÓRICO LA PARTE COMO SUJETO PROCESAL EL PRINCIPIO DE CONTRADICCIÓN Capacidad para ser parte Capacidad para comparecer al proceso LA SUCESIÓN PROCESAL ACUMULACIÓN DE PRETENSIONES LITISCONSORCIO LOS TERCEROS NORMATIVIDAD JURIDICA Y JURISPRUDENCIA LA DENUNCIA DEL PLEITO TRÁMITE DE LA DENUNCIA DEL PLEITO EL LLAMAMIENTO EN GARANTIA EN EL RÉGIMEN DE SEGUROS EN EL RÉGIMEN DE LA SOLIDARIDAD EN EL RÉGIMEN DEL TERCERO CIVILMENTE RESPONSABLE ACCIÓN DE REPETICIÓN CONCLUSIONES 78 BIBLIOGRAFÍA 81 4
5 RESUMEN El llamamiento en garantía y la denuncia del pleito son dos figuras del derecho procesal colombiano, de mucho uso en la practica, de poco desarrollo en la legislación y buenos intentos de interpretación por parte de la doctrina. Ambas figuras se encuentran reguladas en el C.P.C y su desarrollo están entrelazados ya que comparten artículos entre sí. Cada una de ellas posee una naturaleza que al identifica como tal, pero hoy en día existen muchas dudas sobre las mismas. La denuncia del pleito fue creada principalmente con el objetivo de hacer efectiva la obligación del saneamiento por evicción, hoy en día al contar con un derecho que posee dentro de sus características el hecho de que es dinámico, esta figura de carácter procesal, creada hace mucho tiempo, amplia su visión y comienza a regular otros temas donde se puede aplicar. El llamamiento en garantía puede entenderse como la citación que se realiza en garantía para todos los casos diferentes de la evicción en donde por ley se deba garantizar la indemnización de un perjuicio o el reembolso del pago que debiera efectuarse atendiendo en todos sus efectos a la relación jurídica que existe entre el garante y el garantizado. Una de las conclusiones al abordar ambas figuras es que el llamamiento en garantía es más amplio que la denuncia del pleito, razón por la cual el primero de ellos puede estar determinado en un derecho legal o contractual y siendo legal no habrá necesidad de aportar una prueba sumaria sino sólo invocar la ley en que se apoya ese llamamiento para su análisis de procedibilidad. De igual manera ambas figuras atienden al principio de economía procesal ya que en un mismo proceso se deciden dos controversias que de no existir dichas figuras, se tendrían que pretender por separado conllevando ello a una justicia más demorada y a una mayor congestión judicial. 5
6 INTRODUCCION El procesal es una rama del derecho que nace como una necesidad de solucionar conflictos intersubjetivos de intereses, tiene su origen en el derecho romanogermánico del cual aun se conservan varias instituciones. Los conflictos resultaban de las múltiples violaciones por parte de las personas a las mismas normas, lo que llevaba por un lado a la posibilidad de que las personas las resolvieran por sí mismas o por otro lado que un Juez, que en este tiempo se llamaba Pretor, investido por el Estado solucione de manera parcial, justa y equitativa dicho conflicto. Un concepto de sociedad debe llevar ineludiblemente a la noción de organización en el sentido de la existencia de unas normas que regulen tanto los derechos como las obligaciones de las personas, éstas provienen del Estado, quien actuando en ejercicio de su soberanía impone a su vez a las personas los mecanismos para dirimir cualquier conflicto que se presente entre ellas con el fin de restablecer o indemnizar los derechos violentados a uno de sus ciudadanos, todo ello con el fin de tutelar el ordenamientos jurídico. Las personas comienzan a ver en el ámbito procesal una herramienta para aplicar el derecho, un mecanismo para que éste se restablezca; los derechos fundamentales que la Constitución le brinda a los ciudadanos una manera de llegar a una justicia, lo cual es un principio del Estado Social de Derecho colombiano, se percibe entonces como pasa a ser el derecho procesal una rama del derecho que desarrolla incluso principios de carácter constitucional, principios que se desarrollarán a lo largo de esta tesis, aplicándolos en los diferentes temas a tratar. La idea de esta tesis es rescatar dos figuras del derecho procesal que se han ido confundiendo hasta el punto de que las personas no saben ante cual de ellas se encuentran, se debe ser consciente de que el derecho procesal es de carácter dinámico y no estático, se encuentra en un cambio constante, evolucionando cada día con el fin de brindar una mayor seguridad jurídica y por velar por la tutela del ordenamiento jurídico tal y como lo observábamos anteriormente. Los cambios son positivos y negativos, estos últimos se presentan al realizarse una 6
7 transformación en la esencia con la que fue creada una figura, una institución del derecho. No hay que olvidar que la tarea de reformar el derecho se debe hacer teniendo en cuenta la voluntad con la cual fueron creadas las mismas. El llamamiento en garantía y la denuncia del pleito se encuentran regulados en el Código de Procedimiento Civil y el primer inconveniente que se encuentra para poderlas diferenciar es que ambas comparten algunos artículos, lo que dificulta que las personas que tienen conocimientos jurídicos mínimos tales como los estudiantes, los litigantes y profesores, sean capaces de determinar de manera clara ante cual de las figuras se encuentran, y saber qué diferencias existen entre ambas. El lector deberá lograr llegar a conclusiones que no sólo lo ayuden a salir de la duda para diferenciar estas figuras sino que a su vez lo lleven a investigar nuevas figuras con el fin de colaborar con la doctrina del derecho procesal, ya que como se dijo anteriormente, el Derecho no se ha terminado de inventar y se encuentra en constante construcción. Para poder realizar un juicioso estudio de estas figuras es necesario partir desde las nociones mas generales y poco a poco comenzar a llegar a lo más específico, sería irresponsable abordar el tema objeto de esta tesis sin explicarle al lector cómo es que se llegó a él. Por esta razón es que se empieza con la noción de partes, brindando un concepto con el cual se pueda saber quién es una parte y cuáles son sus características principales; esto con el fin de llegar al concepto de terceros donde se verán las múltiples intervenciones que puede hacer un tercero en un proceso jurisdiccional y teniendo claro esto se estudiarán las figuras del llamamiento en garantía y la denuncia del pleito, de las cuales a su vez se realizará un estudio minucioso, tratando cada uno de sus elementos, con el fin de separarlas, diferenciarlas, conceptualizarlas y por último observar como se complementan con otras figuras del derecho. Es de esperar que este trabajo sirva a personas interesadas en el derecho procesal y a su vez promueva el estudio de otras aquellas que puedan colaborar con el desarrollo y entendimiento de muchos otros problemas jurídicos existentes, todo con el fin de tener un derecho mucho mas entendible y que brinde mayor seguridad a las personas. Como último objetivo se espera que los jueces apliquen de manera más eficiente estas figuras y que tanto las partes del proceso como sus apoderados tengan una mayor confianza en cuanto a la aplicación del derecho que llevaría a decisiones mas justas. 7
8 1. MARCO TEÓRICO 1.1 LA PARTE COMO SUJETO PROCESAL El concepto de parte no se encuentra taxativamente regulado, ni definido por la normatividad jurídica colombiana, razón por la cual ha sido la doctrina quien ha realizado distintas interpretaciones de esta figura. Esto ha generado como lo señala López Blanco 1, que este término resulte polémico y de difícil precisión conceptual. Estas controversias han generado la existencia de diversas teorías, las cuales buscan brindar un adecuado concepto. Adolf Wach, en el Capítulo II de su libro (Las Partes), habla del concepto formal y material de La Parte, según este autor, el concepto material señala que la parte es un sujeto del proceso, es aquella persona que demanda ó es demandado; mientras que el concepto formal de parte hace alusión a la aptitud que tiene(n) la(s) persona(s) ó la masa patrimonial para demandar ó ser demandada en nombre propio. Pero aclara el autor que a pesar de esta pequeña diferencia, el fenómeno externo de parte formal lleva inherente al mismo tiempo un elemento material, es decir, ambos conceptos están relacionados ya que aluden a la misma persona que está actuando en el proceso y que debe cumplir con las características tanto formales como materiales. 1 LÓPEZ BLANCO, Hernán Fabio. Instituciones de Derecho Procesal Civil Colombiano. Tomo I. Bogotá : Dupré Editores p
9 Beatriz Quintero y Eugenio Prieto 2 a propósito del concepto de parte, señalan que a partir de la relación jurídica procesal o de la situación jurídica o de la institución Proceso, se erigen las personas que concurren a él. Esto se presenta cuando una persona concurre al proceso ya sea como demandante o demandado con la finalidad de dirimir un conflicto que nació entre ellos. López Blanco 3 a su vez, recurre a Chiovenda 4, con el fin de brindar un concepto de parte mucho más completo y su conclusión apunta a que la idea de parte la da, por lo tanto el mismo pleito, la relación procesal, la demanda, no es preciso buscarla fuera del pleito y en particular de la relación sustancial que es objeto de la contienda. Hernando Devis Echandía 5 en el capítulo de quienes son sujetos de la relación jurídica procesal señala la distinción que debe existir en cuanto a los sujetos procesales. Necesariamente cuando se está frente a un proceso jurisdiccional se deben observar dos tipos de sujetos procesales: por un lado se encuentran los sujetos titulares, activos o pasivos del derecho sustancial que ha dado origen al proceso, un ejemplo que trae el autor es el acreedor y su deudor; por otro lado se encuentran aquellos sujetos que intervienen en el proceso pero no como titulares de ese derecho que se menciona anteriormente, sino como funcionarios encargados de dirigir el proceso o como partes, sería éste el caso según el autor de demandantes, demandados, terceros intervinientes, Ministerio Público, sindicado o imputado. 2 QUINTERO, Beatriz y PRIETO, Eugenio. Instituciones del Derecho Procesal Colombiano. Teoría General del Proceso. 3ª Ed. Bogotá Colombia : Editorial Temis S.A p LÓPEZ BLANCO, Hernán Fabio. Op. Cit. p CHIOVENDA, Giuseppe. Principios de Derecho Procesal Civil. Madrid : Editorial Reus p.6. 5 DEVIS ECHANDIA, Hernando. Compendio de Derecho Procesal. Teoría general del Proceso. Tomo I. 14ª Edic. Bogotá-Colombia : Editorial ABC p
10 Este autor señala a propósito de este tema que existe la posibilidad que de existir el derecho sustancial o esa relación jurídica que llevó a las partes al proceso jurisdiccional, estas partes pueden no ser los titulares de este derecho ya que como él menciona corresponde a otra persona, concluyendo que serán partes del proceso personas que no son parte del litigio, téngase en cuenta algunos procesos contenciosos, penales y los de jurisdicción voluntaria. Con el fin de brindar una definición adecuada o mas completa con relación a las partes del proceso jurisdiccional, este autor, realiza una diferenciación con el fin de entender quien es una parte en cada jurisdicción. En los procesos civiles y laborales se encuentra al Juez o al magistrado y el demandante y demandado. Se ve al Estado como sujeto imparcial encargado de solucionar el conflicto. A su vez, a parte de estos tres sujetos se puede encontrar terceros intervinientes que sean aceptados por el Juez. En los procesos de jurisdicción voluntaria igualmente observamos al juez o magistrado, además al peticionario o demandante y los intervinientes. En los procesos contenciosos administrativos se encuentra al Juez, al demandante y el Ministerio Público y los intervinientes. En los procesos penales se encuentra al fiscal y sus delegados, al Juez, al sindicado o imputado, el Ministerio Público, el denunciante o el ofendido por la conducta atípica cometida por el sindicado. 10
11 En la doctrina colombiana no sólo se ha tenido en cuenta autores nacionales, se ha recurrido a autores extranjeros tales como Enrico Tullio Liebman 6, autor argentino quien señala con relación al concepto de parte que los sujetos del proceso y en sí de la relación procesal, son además del Juez, Las Partes, entendidas éstas como litigantes, como contendientes y en sí aquellas personas que han llevado una controversia ante un Juez. El autor hace referencia a un concepto de parte que podría llegar a abarcar a toda aquella persona que se encuentra cobijada por un fallo de un Juez. En este punto se debe hacer la salvedad de que puede existir el caso según el cual una persona actúe en nombre de otra, como se verá mas adelante en el desarrollo de esta tesis, es la figura procesal que se conoce como representación legal y/o voluntaria. Este autor hizo en su libro un comentario que llama mucho la atención y sirve como punto de partida para entender junto con los demás criterios el criterio de parte, dice Liebman que todos aquellos que no son partes son, respecto de aquel proceso, terceros 7. Por último es importante mencionar que este autor trae unos criterios por los cuales se adquiere la posición de parte y los señala de la siguiente manera: 1. De intervención, voluntaria o coaccionada, en un proceso pendiente por efecto de la demanda introductiva del proceso. 2. Por efecto de sucesión en la posición de la parte originaria. 3. Por efecto. Con relación a lo anterior este autor propone como teoría para identificar a una parte un proceso a priori y otro a posteriori. La identificación de las partes se 6 TULLIO LIEBMAN, Enrico. Manual de Derecho Procesal Civil. Buenos Aires-Argentina : Ediciones Jurídicas Europa-América P IBID. p
12 puede hacer a priori en la medida en que antes de que se proponga un proceso se conoce qué personas deberían llegar a ser partes para que de esta manera se pueda tener un pronunciamiento sobre el fondo. Por su parte podría llegar a ser a posteriori con el fin de definir si esas partes en realidad son partes legítimas, sobre quienes el juez se debe pronunciar. Sería importante entonces que se tengan presentes tres aspectos con relación a este autor. Primero él señala un concepto general de parte; segundo él señala que la calidad de parte se puede identificar antes y después de la decisión del Juez; tercero señala el autor que la calidad de parte se puede adquirir por los tres motivos anteriormente señalados. Realizando una sumatoria de estos grandes aportes a la doctrina y en general al derecho procesal se puede, a partir de ellos, crear un concepto mucho mas completo y organizado siempre y cuando se pueda determinar a partir del proceso en que se encuentren quienes deben ser catalogados como partes. Lo que se puede dejar como conclusión con respecto al concepto de partes, es que estos varían dependiendo el tipo de proceso en cuestión y que se clasifican entre sí, según Devis Echandía en cuanto a la función desempeñada, en relación a la función judicial desempeñada y desde el punto de vista de la posición procesal 8. Ahora bien, para que una persona pueda actuar en un proceso sea como parte, entendiendo por este demandante o demandado, o ya sea como un tercero, se requiere que este sujeto procesal cumpla con los siguientes presupuestos procesales: Capacidad para ser parte. Capacidad para comparecer al proceso. 8 DEVIS ECHANDIA, Op.Cit. p
13 Parece importante hablar más adelante de estos requisitos toda vez se hace alusión al tema de partes y de la intervención de terceros. En muchas ocasiones estos presupuestos han sido confundidos entre sí debido a que las personas creen que se refieren a un mismo fenómeno. Lo importante por señalar en este punto es que son figuras diferentes aunque conectadas entre sí. Pero antes de señalar esta diferenciación se verá el principio de contradicción como punto de partida del derecho procesal. 1.2 EL PRINCIPIO DE CONTRADICCIÓN El principio de contradicción está íntimamente ligado con el derecho de defensa y tiene su origen en el artículo 29 de la Constitución Nacional, el cual señala lo siguiente: ARTÍCULO 29. El debido proceso se aplicará a toda clase de actuaciones judiciales y administrativas. Nadie podrá ser juzgado sino conforme a leyes preexistentes al acto que se le imputa, ante juez o tribunal competente y con observancia de la plenitud de las formas propias de cada juicio. En materia penal, la ley permisiva o favorable, aun cuando sea posterior, se aplicará de preferencia a la restrictiva o desfavorable. Toda persona se presume inocente mientras no se la haya declarado judicialmente culpable. Quien sea sindicado tiene derecho a la defensa y a la asistencia de un abogado escogido por él, o de oficio, durante la investigación y el juzgamiento; a un debido proceso público sin dilaciones injustificadas; a presentar 13
14 pruebas y a controvertir las que se alleguen en su contra; a impugnar la sentencia condenatoria, y a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho Es nula, de pleno derecho, la prueba obtenida con violación del debido proceso. El derecho de contradicción es un principio del derecho procesal, el cual supone por un lado un conflicto intersubjetivo de intereses, la existencia de un demandante y un demandado, por otro lado supone la existencia de un Juez como sujeto imparcial que resuelve este problema. La característica fundamental de este principio es que toda persona lo posee, sea natural o jurídica por el sólo hecho de ser demandada. Por su parte si se está frente a un proceso penal, el derecho de contradicción será aquel que se encuentra siempre en cabeza del imputado o sindicado. Según Devis Echandia este principio: se fundamenta en un interés general, como el que justifica la acción, porque no solo mira a la defensa del demandado o imputado y a la protección de sus derechos sometidos al proceso o de su libertad, sino que principalmente contempla el interés público en el respeto de dos principios fundamentales para la organización social: el que prohíbe juzgar a nadie sin oírlo y sin darle los medios adecuados para su defensa en un plano de igualdad de oportunidades y derechos y el que niega el derecho a hacerse justicia por si mismo 9. Como se puede ver, lo que se busca al regular este tipo de principio procesal es llegar al principio general de la justicia que consagra la Constitución colombiana, en la medida en que haciendo uso de él se llegaría a una decisión mas justa para el demandado o imputado. Por otro lado también se busca llegar al principio general de la igualdad, a su vez también consagrado en la Constitución, debido esto a que se pone en un plano de igualdad de circunstancias al demandante y demandando. Otros principios que se deben tener en cuenta y que son 9 IBID. p
15 igualmente importantes son los siguientes: imparcialidad del juez, bilateralidad de la audiencia. Se puede hablar del derecho de contradicción desde el momento mismo en que el Juez admita la demanda que dará inicio al estudio de un derecho que se encuentra en conflicto. El material penal surge desde el momento en que surge la imputación al sindicado. Por lo anterior se entiende que este derecho se satisface con la notificación al demandado, o la citación del sindicado. La consecuencia jurídica del incumplimiento de este derecho sería automáticamente la inconstitucionalidad del acto en la medida en que se estarían vulnerando varios principios de carácter constitucional tal y como se observó en párrafos anteriores. Ahora bien, una vez estudiado el principio de contradicción, se hará alusión a los presupuestos de capacidad para ser parte y comparecer al proceso Capacidad para ser parte. Este presupuesto procesal supone la existencia de tres condiciones mínimas para su cumplimiento: la capacidad de goce; poseer la calidad de parte; y por último poseer personalidad. Realizando una sumatoria de estos requisitos se puede concluir que la capacidad para ser parte hace referencia a la idoneidad que se tiene para ejercer derechos y contraer obligaciones en un proceso jurisdiccional. La capacidad para ser parte la tienen todas las personas, o sea que la tienen las personas jurídicas, las personas naturales y los patrimonios autónomos. Dicha capacidad para ser parte implica la posibilidad de que un sujeto pueda ser demandante o demandado en un proceso jurisdiccional, aun los niños que están 15
16 por nacer, tienen capacidad para ser parte (dependiendo de la teoría que se acoja sobre los atributos de la personalidad); todo esto quiere decir que aun la persona que está por nacer puede ser demandante o demandado en un proceso jurisdiccional. Otro ejemplo de este presupuesto procesal, sería el caso según el cual, una persona que ha sido declarada interdicto por demencia, que por esa razón se le ha disminuido la capacidad de ejercicio, aun con esta condición la persona puede poseer el status de parte demandante o demandada en un proceso jurisdiccional Capacidad para comparecer al proceso. También es denominada capacidad procesal o legitimación para el proceso. La diferencia entre este presupuesto y la capacidad para ser parte es la misma que se presenta entre la capacidad de goce y la capacidad de ejercicio. La capacidad para comparecer es la idoneidad que tiene un sujeto para contraer derechos y obligaciones en un proceso jurisdiccional sin la necesidad de que otro sujeto intervenga en su representación, es decir sin la autorización de nadie. El problema que trae este presupuesto es el relacionado con la incapacidad. En el caso de los incapaces, estos tendrán la capacidad para ser parte mas no la capacidad para comparecer al proceso, debido a que no pueden asistir por sí solos sino mediante representantes. Un ejemplo claro es el caso según el cual un menor de edad tiene capacidad para ser parte, es decir puede ser demandante y demandado, pero que a su vez no posee la capacidad para comparecer al proceso, no puede llegar al proceso por sí solo, su llegada al mismo se debe dar a través de un tercero que es su representante legal. El representante legal completa el presupuesto de la capacidad que por razón de la incapacidad la parte no posee. Será entonces el representante legal del mismo quien se encargue de suplir la incapacidad de esta 16
17 persona en el proceso jurisdiccional. Este caso se presenta en todos los demás relacionados con los incapaces ya sea por demencia, por disipación, o por ser personas jurídicas. Esto nos lleva a concluir que sólo tienen capacidad para comparecer al proceso las personas naturales capaces. También se puede observar la existencia de incapaces relativos, es decir los púberes y los disipadores, a quienes los representa en algunas ocasiones el representante legal, en otras pueden por sí solos y en otras ocasiones hay un representante legal que lo autoriza para actuar. De todo esto se puede concluir que todas las personas poseen la capacidad para ser parte; sin embargo, no todos poseen la capacidad para comparecer al proceso por sí solos, sino que requieren de un representante legal, el cual para todos sus efectos no se entenderá como parte en el proceso. No se debe ignorar la figura del curador ad litem, quien es el encargado de representar en el litigio a una persona que por ciertos motivos no pudo llegar personalmente. En la mayoría de los casos se presenta debido a que los demandantes desconocen el domicilio del demandado y por esta razón se hace necesaria la figura del edicto emplazatorio, para tratar de ubicar a este sujeto, una vez vencido el término y sin que el demandado se presente al proceso, la ley permite que se nombre un curador ad litem en razón de dicha ausencia. La tarea de este sujeto es velar por los intereses de la parte ausente durante el transcurso del proceso. Dicha representación termina con la llegada del demandado al proceso o hasta que se profiere la sentencia en caso de que el ausente no se presente. Dicho curador es nombrado por el Juez. Una vez determinados los presupuestos que deben poseer las partes y antes de abordar el tema de los terceros y su respectiva intervención es necesario señalar la existencia de la figura de la sucesión procesal y el litisconsorcio. 17
18 1.3 LA SUCESIÓN PROCESAL Se encuentra regulada en el artículo 60 del Código de Procedimiento Civil. Como su nombre lo indica es el cambio en la calidad de una de las partes, se presenta esta figura en el caso en que fallezca, se declare ausente o en interdicción uno de los litigantes, en este tipo de casos entra un tercero al proceso jurisdiccional, ya sea la cónyuge, los herederos, el curador o el albacea con tenencia de bienes a representar, a asumir la calidad que tenía esa persona en el proceso; es decir, la calidad de parte. Por adquirir los mismos derechos y obligaciones de esa parte es que se estudia en este tema de la parte procesal. Según López Blanco el título del libro del C.P.C, en el cual se encuentra consagrado el tema de la sucesión procesal, está mal denominado al hablar en el mismo libro a su vez sobre la intervención de terceros ya que no constituye la sucesión procesal una forma mas de intervención de terceros sino un medio encaminado a permitir la alteración de las personas que integran la parte, o inclusive de quienes la calidad de terceros, en otras palabras, puede sustituirse a sujetos de derecho que actúan como partes o como terceros 10. Esta figura no sólo se aplica en cuanto a personas naturales, a su vez una persona jurídica puede ser reemplazada por otra, sea esta natural o jurídica, en los casos en que se presenten fenómenos tales como extinción o fusión, en la cual según el mencionado artículo pueden concurrir los sucesores en el derecho debatido. 10 LÓPEZ BLANCO. Op.Cit. p
19 Para ahondar un poco más en este tema, en relación con el ordenamiento jurídico, se encuentran varias clases de sucesión procesal, a continuación se expondrán de conformidad con el autor Devis Echandía 11. Sucesión de una parte por sus herederos en caso de muerte. Este tipo de sucesión es el que se señala anteriormente con el artículo 60 del C.P.C, para comparecer al proceso se requiere demostrar su calidad en e mismo, sería el caso del registro civil de nacimiento si es un heredero o del acta matrimonial si es el cónyuge quien desea adquirir tales derechos y obligaciones. Sucesión de la parte que muere, por parte del legatario del derecho litigioso o del bien objeto del proceso. Según Devis Echandía mientras la sucesión esté líquida son los herederos quienes deben comparecer al proceso mas no el legatario como representante del causante. Una vez adjudicados los bienes este legatario puede acudir a otro proceso con copia de la hijuela para que se reconozca como cesionario. Sucesión de una parte por el cesionario mediante acto entre vivos. Este evento se presenta cuando una de las partes vende, dona, permuta adjudica en pública subasta o da en pago el derecho litigioso que generó el proceso jurisdiccional, con la condición de que la otra parte procesal acepte esta sucesión so pena de que el de aquella persona sea entendida como un litisconsorte. Sucesión de la persona jurídica extinguida por quienes reciben los derechos o asumen las obligaciones materia del proceso. 11 DEVIS ECHANDIA. Op. Cit. p
20 Se presenta esta figura cuando como consecuencia de la extinción de una persona jurídica se le adjudica a los socios o los acreedores el bien litigioso. Sucesión de una parte cuando sus derechos sustanciales se extinguen. Se presenta esta figura cuando el litigante sea quien usa o goza un bien y como consecuencia del cumplimiento de una condición o plazo en el derecho de uso o habitación o en los casos de fideicomiso o por condición resolutoria, o lesión enorme o por nulidad se puede extinguir el derecho de esta persona y pasar a cabeza de otra. 1.4 ACUMULACIÓN DE PRETENSIONES No se puede abandonar este Capítulo de Las Partes sin hacer relación a la pluralidad de partes en el proceso jurisdiccional. Hasta ahora se ha visto que puede existir un demandante y un demandado actuando en calidad de parte. A continuación veremos algunas notas sobre la existencia de pluralidad de partes en el proceso jurisdiccional; es decir, la existencia de varios demandantes o demandados. El autor Devis Echandía 12 a propósito de este tema señala la existencia de dos relaciones judiciales procesales: la simple y la múltiple o plural. La simple es la que se ha estado estudiando a lo largo de este Capítulo. La múltiple se estudiará a continuación El artículo 82 del Código de Procedimiento señala que: ARTÍCULO 82. ACUMULACIÓN DE PRETENSIONES. <Artículo modificado por el artículo 1, numeral 34 del Decreto 2282 de El nuevo texto es el siguiente:> El demandante podrá acumular en una misma demanda varias 12 IBID. p
21 pretensiones contra el demandado, aunque no sean conexas, siempre que concurran los siguientes requisitos: 1. Que el juez sea competente para conocer de todas; sin embargo, podrán acumularse pretensiones de menor cuantía a otras de mayor cuantía. 2. Que las pretensiones no se excluyan entre sí, salvo que se propongan como principales y subsidiarias. 3. Que todas puedan tramitarse por el mismo procedimiento. En la demanda sobre prestaciones periódicas, podrá pedirse que se condene al demandado a las que se llegaren a causar entre la presentación de aquélla y la sentencia de cada una de las instancias. También podrán formularse en una demanda pretensiones de varios demandantes o contra varios demandados, siempre que aquéllas provengan de la misma causa, o versen sobre el mismo objeto, o se hallen entre sí en relación de dependencia, o deban servirse específicamente de unas mismas pruebas, aunque sea diferente el interés de unos y otros. En las demandas ejecutivas podrán acumularse las pretensiones de varias personas que persigan, total o parcialmente, unos mismos bienes del demandado, con la limitación del numeral 1 del artículo 157 Cuando se presente una indebida acumulación que no cumpla con los requisitos previstos en los dos incisos anteriores, pero sí con los tres numerales del inciso primero, se considerará subsanado el defecto cuando no se proponga oportunamente la respectiva excepción previa. 21