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Timestamp: 2019-11-19 02:01:10
Document Index: 293592326

Matched Legal Cases: ['artículo 22', 'Artículo 22', 'Artículo 71', 'in fine', 'in fine', 'Artículo 13']

5.3.2 Derechos relacionados con la Comunicación de una obra al Público
Otro importante derecho económico del titular de derechos de autor es el de comunicar la obra al público. En muchos países, este derecho está expresado como el derecho de representación y de exposición pública.
5.6 Derechos de Alquiler y Préstamo
Además de los derechos mencionados anteriormente, en algunos países los titulares de derechos de autor sobre ciertos tipos de trabajos, tienen derechos de distintos tipos, en situaciones donde sus trabajos están disponibles de manera temporal para otras personas. Se deben distinguir dos tipos de derechos diferentes. El derecho de alquiler que rige en situaciones en la cual una copia de un trabajo protegido se alquila a otra persona para obtener una ventaja comercial.
5.7 Excepciones y Limitaciones
Todos los acuerdos internacionales en materia de derecho de autor permiten que los países adopten excepciones y limitaciones a los derechos patrimoniales estudiados previamente, con el fin de posibilitar el uso de material protegido sin contar con la autorización del autor o del titular. De hecho un gran número de países las han adoptado.
Un ejemplo de las excepciones de la primera categoría es el artículo 22 de la Decisión 351 de la Comunidad Andina de Naciones, el cual permite que los países miembros adopten excepciones como las siguientes:
*Artículo 22. Sin perjuicio de lo dispuesto en el Capítulo V y en el artículo anterior, será lícito realizar, sin la autorización del autor y sin el pago de remuneración alguna, los siguientes actos:
d) reproducir una obra para actuaciones judiciales o administrativas, en la medida justificada por el fin que se persiga; e) reproducir y distribuir por la prensa o emitir por radiodifusión o transmisión pública por cable, artículos de actualidad, de discusión económica, política o religiosa publicados en periódicos o colecciones periódicas, u obras radiodifundidas que tengan el mismo carácter, en los casos en que la reproducción, la radiodifusión o la transmisión pública no se hayan reservado expresamente;
Asimismo las bibliotecas podrían aprovechar mejor los beneficios de las tecnologías de la información y de las telecomunicaciones, si los países incluyeran una excepción y limitación que permita la digitalización de las obras, el rompimiento de los candados digitales (medidas tecnológicas de protección) que impiden el acceso a las obras por parte de los usuarios, entre otras.
La doctrina del uso justo (fair use) de Estados Unidos, por su parte, es un ejemplo de las excepciones y limitaciones de la segunda categoría. Ésta se encuentra recopilada en la sección 107 de la Ley de Derechos de Autor de EE.UU.:
Frente a esto surgen diversos interrogantes acerca de si la doctrina del agotamiento del derecho o de la primera venta abarca los usos digitales de las obras, pero hasta el momento esta cuestión no ha sido aclarada. Incluso algunos países ni siquiera han considerado esta doctrina en sus legislaciones nacionales y el préstamo público de ejemplares físicos como el que realizan las bibliotecas aun no está permitido.
5.8 Excepciones para Bibliotecas
Como se mencionó anteriormente, las leyes de derecho de autor de muchos países incluyen excepciones y limitaciones para permitir que las bibliotecas utilicen las obras protegidas como parte de su misión de garantizar el libre acceso a la información y al conocimiento a sus usuarios. Estas disposiciones varían ampliamente de país en país. Para una revisión completa de las excepciones y limitaciones en esta materia en 128 países puede consultarse el “Estudio sobre las Limitaciones y Excepciones al Derecho de Autor en Beneficio de Bibliotecas y Archivos” elaborado por Kenneth Crews.
A continuación se describen algunas situaciones comunes en las que las bibliotecas, y los bibliotecarios y bibliotecarias, requieren de flexibilidades para utilizar las obras protegidas, además de ejemplos sobre cómo los países resuelven estas situaciones.
Es importante tener en cuenta que debido a la inexistencia de excepciones que permitan cumplir efectivamente la misión de las bibliotecas y de los archivos especialmente en los países en vías de desarrollo, en la OMPI se está negociando un instrumento jurídico internacional sobre excepciones y limitaciones en materia de derecho de autor para estas entidades. Actualmente hay dos propuestas de instrumentos, una del grupo africano y otra por iniciativa de Ecuador, Brasil y Uruguay, apoyada por la International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA), y a su vez un documento de trabajo del Comité Permanente de Derecho de Autor y Derechos Conexos de la OMPI.
Los usuarios frecuentemente requieren realizar copias de fragmentos de las obras que se encuentran en la biblioteca. A menos que el libro, el fragmento o el artículo que el usuario desee copiar sea de dominio público, esta copia estará regulada por la leyes de derecho de autor del país.
Si el copiado excede el máximo fijado por otras excepciones y limitaciones, el usuario estará infringiendo el derecho de autor. En algunos casos, debido a la ausencia de estatutos o de puertos seguros, la biblioteca podría ser responsable de forma indirecta o secundaria por permitir la infracción, proporcionando el equipo. Los conceptos de responsabilidad secundaria y responsabilidad indirecta se explicarán posteriormente en otro módulo.
Las bibliotecas con frecuencia ponen obras y materiales a disposición del público a través de Internet y de sus computadores. Por ejemplo, tienen sitios web mediante los cuales publican obras a las que el público en general puede acceder vía Internet. Si estas obras están protegidas y si las bibliotecas no están autorizadas por el autor o titular para su difusión, estas pueden ser consideradas como responsables por infringir el derecho de autor.
A manera de ejemplo, Chile en su legislación de derecho de autor ha permitido que las bibliotecas y archivos que no tengan fines lucrativos, puedan sin necesidad de autorización del autor o titular, ni pago de remuneración, efectuar la reproducción electrónica de las obras en sus colecciones para que estas sean consultadas gratuita y simultáneamente por un número razonable de usuarios, solo en terminales de redes de estas instituciones y en condiciones que garanticen que no se realicen copias electrónicas de estas reproducciones.
Al respecto, muchos países han adoptado excepciones que usualmente han sido denominadas como “puertos seguros” para limitar la responsabilidad de los proveedores de servicios de internet. Tanto las bibliotecas como las universidades pueden ser consideradas como proveedoras de servicios de Internet y por esto pueden beneficiarse de la exención de responsabilidad si cumplen con los procedimientos establecidos en la legislación interna de los países que han adoptado este modelo.
5.11 Realización de copias para usuarios de la biblioteca
En algunos países los usuarios de las bibliotecas a menudo solicitan a los bibliotecarios y bibliotecarias que realicen copias de obras protegidas para uso personal. Esto se debe a que estos países han incorporado excepciones y limitaciones que permiten la realización de copias limitadas a este preciso fin. Algunos han permitido que estas reproducciones se hagan solo de cierto tipo de obras, como las publicaciones periódicas, mientras tanto otros no realizan ningún tipo de distinción. Por otra parte, hay algunos que únicamente permiten el copiado para fines de investigación.
Chile ha sido uno de los países que consideró una excepción y limitación al derecho de autor al respecto, en su reciente reforma a la ley de derecho de autor, así:
Artículo 71 J. Las bibliotecas y archivos que no tengan fines lucrativos podrán, sin que se requiera autorización del autor o titular, ni pago de remuneración alguna, efectuar copias de fragmentos de obras que se encuentren en sus colecciones, a solicitud de un usuario de la biblioteca o archivo exclusivamente para su uso personal. Las copias a que se refiere el inciso anterior sólo podrán ser realizadas por la respectiva biblioteca o archivo.
Por su parte, dentro de los países donde aplica la doctrina del trato justo (fair dealing) se destaca por ejemplo el Reino Unido, en donde se permite que los bibliotecarios y bibliotecarias efectúen reproducciones de los artículos de publicaciones periódicas, pero estas se limitan a un único artículo por ejemplar y con la condición que se trate de una copia para investigación o estudio privado sin fines comerciales. Canadá, en donde también aplica esta doctrina, no restringe el número de ejemplares a un único ejemplar, pero circunscribe la excepción de reproducción a artículos publicados en revistas académicas, científicas o técnicas, y excluye ciertas obras como las de ficción y de poesía, de los tipos de obras que pueden copiarse.
5.12 Copias con fines de preservación y reposición
Usualmente esta reproducción está limitada a un reducido número de copias. Asimismo, es común que la excepción de reproducción para fines de preservación o sustitución se encuentre limitada si una copia adecuada de la obra está disponible comercialmente.
Este es el caso de la ya mencionada Decisión Andina 351, la cual permite a las bibliotecas o archivos reproducir en único ejemplar, obras que se encuentren en la colección permanente de las bibliotecas o archivos, con la condición de que esta reproducción se efectúe con el fin de preservar el ejemplar o sustituirlo en caso de extravío, destrucción o inutilización.
La reproducción, en la mayoría de los casos, está limitada a la reproducción en papel y las copias en formatos digitales no son típicamente accesibles al público por fuera de las instalaciones de la biblioteca.
5.13 Creación de paquetes de cursos para estudiantes
En ciertos países es usual que se le solicite a los bibliotecarios y bibliotecarias de las universidades que preparen sets de materiales para utilizar en los cursos o programas universitarios. Estos sets son típicamente extractos de revistas, artículos, capítulos, entre otros materiales, que los docentes y las docentes asignan a los y las estudiantes que se inscriben en un curso en particular.
En EE.UU. estos sets de materiales solían armarse sin solicitar la autorización de los autores o titulares de las obras allí incluidas, considerando que la reproducción de estos materiales era un “uso justo” para fines académicos. No obstante los tribunales de este país en 1990 determinaron que la preparación y venta de tales materiales por parte de los establecimientos de copiado no era un uso justo. Si bien no hay absoluta certeza que estas decisiones apliquen a las universidades, es recomendable que esta cuestión se maneje cuidadosamente. La mayoría de universidades estadounidenses así lo ha hecho, y por tal motivo han implementado sistemas para obtener las licencias de uso de todos los materiales incluidos en los sets para sus cursos.
Como se estudió previamente, algunos países a diferencia de EE.UU. (aquellos de tradición europea continental) tienen un listado de excepciones y limitaciones específicas que en vez de basarse en la doctrina del uso justo para fijar los límites a la protección de los derechos de autor, contienen normas concretas que autorizan la creación de estos sets para cursos. Si este no es el caso, las bibliotecarias y bibliotecarios de estos países deberán obtener una licencia de uso por parte de los autores o titulares de las obras para crear este conjunto de materiales. Con el fin de facilitar la dispendiosa tarea de buscar las autorizaciones de todas las obras, los bibliotecarios y bibliotecarias, y en general las universidades, pueden contratar los servicios de las entidades de gestión colectiva.
Estas entidades se encargan principalmente de negociar las condiciones de uso de las obras, recaudar dinero del público por dicho uso y distribuirlo entre los asociados que representan y agrupan. Esto posibilita que estas sociedades entren en contacto con los editores académicos y obtengan las autorizaciones requeridas para que puedan usarse las obras, incluyendo catálogos completos.
5.14 Adaptación de materiales para ciegos, personas con discapacidad visual y otras discapacidades para la lectura
Muchos países han incorporado en sus legislaciones excepciones y limitaciones específicas que permiten que las bibliotecas puedan proporcionar ejemplares accesibles de las obras, elaborados a partir de la reproducción de obras ya impresas, con destino a las personas con discapacidad visual. Al respecto de los países que han adoptado estas excepciones se encuentra el “Estudio sobre las Limitaciones y Excepciones en Materia de Derecho de Autor en Favor de las Personas con Discapacidades Visuales” elaborado por Judith Sullivan.
Imagen de → Prefeitura de Limoeiro via Compfight cc
El 28 de junio de 2013 se adoptó en la Conferencia Diplomática de la OMPI el “Tratado de Marrakech para facilitar el acceso a las obras publicadas a las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso”. Este instrumento es el primero que define un estándar mínimo en excepciones y limitaciones al derecho de autor, enfocándose en el derecho humano a participar en la vida cultural y en los derechos de los usuarios.
El objetivo de este tratado es ponerle fin a la hambruna de libros que afecta a más de 300 millones de personas con discapacidad visual en el mundo debido a que menos del 5% de las obras que se publican cada año están publicadas en formatos accesibles. Para ello, los países que ratifiquen este tratado deberán incorporar en sus legislaciones nacionales excepciones que permitan como mínimo la reproducción, la distribución y la puesta a disposición de obras en formatos accesibles, así como el intercambio transfronterizo y la importación de ejemplares de estos formatos, y la elusión de medidas tecnológicas de protección en beneficio de las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras discapacidades como aquellas que impiden sostener los libros o pasar las páginas. Sin embargo el tratado no define un modelo único de cómo las partes contratantes deban satisfacer las obligaciones que deriven de este.
En países como Australia, Nueva Zelanda y Singapur, los bibliotecarios y bibliotecarias deben asegurarse de que la obra no pueda obtenerse comercialmente, antes de solicitar la excepción para préstamo interbibliotecario. En la misma línea, existen normas denominadas de “suministro”, las cuales permiten que una biblioteca realice una copia de una obra para otra biblioteca, pero no requieren que el propósito de la copia sea el uso privado por parte de un usuario. Estas normas varían de país en país. Por ejemplo, en Fiji, se exige que la biblioteca intente adquirir en primer lugar las obras a precio del mercado. En Antigua, por su parte, se permite la reproducción de una obra solo cuando no es posible adquirirla. En Irlanda, solo cuando la solicitud de autorización a los titulares de derechos no es razonable.
Es posible que los países no hayan incorporado esta excepción específica para las bibliotecas, de hecho la mayoría de los países de América Latina no las han adoptado. Sin embargo las bibliotecas pueden realizar algunas de las actividades mencionadas anteriormente, si existen disposiciones más amplias que permiten que cualquier ciudadano o ciudadana las realice -incluyendo a los bibliotecarios y bibliotecarias, e incluso a los usuarios y usuarias-, este es el caso de Irak y Namibia.
En otras latitudes, las excepciones y limitaciones están restringidas a una lista de bibliotecas designadas (por ejemplo, aquellas de naturaleza estatal) o simplemente solo son válidas para aquellas bibliotecas que cumplen con ciertos requerimientos, tales como, estar abiertas al público en general y funcionar sin fines comerciales.
5.16 Licencias Obligatorias
Además de las excepciones y limitaciones presentadas anteriormente, muchos países limitan los derechos de los titulares de derechos de autor con las denominadas “licencias obligatorias”. Generalmente se las considera como compromisos entre los intereses económicos de los titulares y los intereses del público que utiliza el material protegido. Por ejemplo, el Artículo 13 de la Convención de Berna otorga a los países la autoridad de imponer licencias obligatorias para el uso de composiciones musicales. Los ejemplos de licencias obligatorias existentes en algunos países incluyen el derecho al préstamo público por parte de las bibliotecas, y el derecho del copiado para uso privado de grabaciones a cambio de un impuesto al comprar un CD sin grabar. Esto se tratará en el módulo sobre Gestión de Derechos.
5.17 De regreso al estudio de caso
5.18 Recursos Adicionales
Larrikin Music v. Men at Work (Australia 2010) (Derecho de reproducción). Case C-5/08, Infopaq International A/S v. Danske Dagblades Forening (Derecho de reproducción).
Cour de cassation (1re ch. civ.), 28 février 2006, Studio Canal, Universal Pictures video France et SEV c/ S. Perquinet Ufc que Choisir (Copias privadas-Protecciones tecnológicas) Sweden: B 13301-06, 17 April 2009 (Pirate Bay Case) (Lo que significa «poner a disposición del público»)
Campbell v. Acuff Rose Music, Inc., 510 U.S. 569 (1994) (Uso justo) Germany: Bundesverfassungsgericht, Urteil vom 17. Februar 1998, - 1 BvF 1/97 (Derecho a emitir resúmenes breves)