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Timestamp: 2020-08-10 11:30:42
Document Index: 174692171

Matched Legal Cases: ['artículo 16', 'artículo 688', 'artículo 16', 'artículo 17', 'artículo 130', 'artículo 100', 'artículo 1', 'artículo 40']

BOE.es - Documento BOE-A-2017-9550
Documento BOE-A-2017-9550
«BOE» núm. 190, de 10 de agosto de 2017, páginas 80103 a 80110 (8 págs.)
BOE-A-2017-9550
«Que en el asiento registral relativa a dicha nota marginal de emisión de la certificación de título y cargas al margen de la inscripción 5ª. y en la propia certificación de título y cargas remitida al Juzgado, se omitió hacer constar la identidad de la ejecutante, sin por tanto hacer constar que la hipoteca se hallaba subsistente en favor de la misma. Así, en la certificación expedida en la página 3 se hizo constar a modo de conclusión que: ‘Esta hipoteca se halla subsistente y sin cancelar’, omitiendo la frase ‘en favor de la ejecutante’ a pesar que así lo exige el art. 688.1 de la LEC y el propio Mandamiento Judicial de 20.09.13, puesto que lo que se pretende con dicha certificación es confirmar al Juzgado la subsistencia de la hipoteca en favor del ejecutante, para que despache la ejecución en su favor y no solamente la existencia de la hipoteca. En caso cuando la entidad registral de la hipoteca no coincide con la que pretende ejecutarla, como confirma la DGRN en sus reiteradas resoluciones, el registrador, al emitir esta primera certificación tiene obligación de advertir al Juzgado que la hipoteca se halla subsistente a favor de entidad distinta de la parte ejecutante, indicada en el mandamiento judicial, es decir, que la hipoteca no subsiste a favor de quien la pretende ejecutar. Dicha omisión, además, vulnera el art. 223 de la LH que regula las reglas de expedición de certificaciones. Por tales motivos, solicito la rectificación de nota marginal del 14.10.13 a la inscripción 5.ª, así como de la Certificación de la que trae causa, en el sentido de hacer constar la identidad del ejecutante y advertir al Juzgado y a terceros, que la entidad que pretende ejecutar la hipoteca (inicialmente Catalunya Banc, SA y actualmente BBVA) es una entidad distinta del titular registral de la hipoteca, que era y sigue siendo Caixa D’estalvis de Catalunya, cumpliendo así el art. 130 de la LH de carácter esencialmente registral del procedimiento de ejecución hipotecaria.». 1.3 En fecha 18 de abril de 2017 el Sr. registrador -D. Rafael Arnaiz Ramos- titular del Registro n.º 7 de Barcelona, acordó denegar la práctica de la rectificación solicitada, argumentando, en esencia, que no se ha producido el error u omisión alguna ni en la certificación expedida ni en la nota marginal extendidas con la misma fecha -14.10.2013, argumentado haber dado cumplimiento preciso al art. 688 LEC, habiendo hecho constar en la nota marginal (de oficio, y en base a datos obrantes en otras hojas registrales y en el Registro Mercantil de Barcelona) que la entidad ejecutante Catalunya Banc, es sucesora final a título universal de todo el negocio financiero activo y pasivo de Caixa d’Estalvis de Catalunya por fusión y segregación de negocio financiero. No obstante, reconoce el Sr. registrador que se halla pendiente de presentación en el Registro de la Propiedad «el documento del que resulte la rogación necesaria para inscribir la sucesión universal sobre la garantía concreta (cfr. Art 16 LH)». Segundo.–Infracción del art. 130 LH y de la doctrina de la DGRN. La Ley 8/2012 de 30 de octubre, permite realizar el tracto sucesivo abreviado solo para las transmisiones por re-estructuración bancaria junto con la modificación, renovación, o cancelación del préstamo, pero no junto con la acta de adjudicación de la garantía real en la subasta. La Dirección General de los Registros y Notariado en sus reiteradas resoluciones (del 19 de marzo 2013, 21 de marzo 2013, del 5 de julio 2013, del 17 de octubre 2013, del 9 de octubre 2014, del 17 de mayo 2016, etc.) ha confirmado su doctrina que el registrador debe denegar la expedición de la certificación de título y cargas para el procedimiento de ejecución hipotecaria si la parte ejecutante es una entidad distinta del titular registral de la hipoteca, lo cual sucede en todos los casos de fusiones y segregaciones de negocio bancario hasta que el nuevo titular inscriba el título, aportando no solo la escritura de sucesión universal, inscrita en Registro Mercantil, sino también un documento fehaciente que confirma que el patrimonio traspasado en título universal contiene el concreto préstamo con los datos registrales de la garantía real, cumpliendo así con el art. 16 LH y el Art. 130 LH que consagra el carácter esencialmente registral de la ejecución hipotecaria directa. Así en la Resolución de 19 de marzo de 2013 (BOE de 17.04.13, ref. 4062), en la que se confirma la denegación de expedición de certificación de dominio y cargas para ejecución hipotecaria en caso de sucesión universal de Unicaja a Unicaja Banco, SAU, podemos leer: «Teniendo en cuenta por tanto la importancia de la nota marginal de expedición de certificación de cargas, el carácter constitutivo que la inscripción tiene en relación a la hipoteca y sus modificaciones (cfr. artículos 145 y 149 de la Ley Hipotecaria) y el carácter esencialmente registral del procedimiento de ejecución hipotecaria, la defensa del deudor y las especiales características de la realización extrajudicial de hipoteca, en la que la escritura de venta final ha de otorgarse por el mandatario designado en la escritura de constitución -generalmente el acreedor- y a falta de éste por el deudor titular de la finca, debe concluirse la imposibilidad de expedirse certificación de cargas a instancia de quien no figura aún como titular registral de la hipoteca. Defecto por otra parte fácilmente subsanable mediante la aportación de la titulación necesaria para operar registralmente la sucesión en la titularidad de la hipoteca.» (p.5). Y en la Resolución de 17 de mayo de 2016 (BOE de 09.06.16, ref. 5640) se continua sobre la facilidad de subsanar la falta de la inscripción necesaria del nuevo titular: «...En su traslación al Registro de la Propiedad de estos negocios, resulta aplicable el artículo 16 de la Ley Hipotecaria, conforme al cual «los dueños de bienes inmuebles o derechos reales por testamento u otro título universal o singular; que no los señale y describa individualmente, podrán obtener su inscripción, presentando dicho título con el documento, en su caso, que pruebe haberles sido aquél transmitido y justificando con cualquier otro documento fehaciente que se hallan comprendidos en él los bienes que traten de inscribir’. Esta norma permite, pues, la inscripción a favor del adquirente de los bienes y derechos, cuando en los títulos respectivos no los detallen y describan individualmente, presentando dicho título con el documento, en su caso, que pruebe haberles sido aquél trasmitido y justificando con cualquier otro documento fehaciente que se hallan comprendidos en la trasmisión los bienes que se traten de inscribir»... En base a dicha doctrina resulta claro que el registrador antes de expedir la certificación de título y cargas al Juzgado para despachar la ejecución debió exigir la previa inscripción de la hipoteca a favor del ejecutante, no pudiendo actuar de oficio al hacer constar en la nota marginal correlativa a la existencia del procedimiento de la ejecución más circunstancias sobre el derecho del ejecutante de las que le fueron comunicadas por medio del mandamiento judicial expedido. Cabe destacar que en la copia de las tablas literales adjuntada al Juzgado junto con la certificación de dominio y cargas del 14.10.2013 (…), en el folio 171, libro 1107, tomo 1107 no consta la nota marginal aducida (el lugar correspondiente se encuentra «en blanco») a pesar que en ese momento ya se tendría que haber aportado al juzgado la transcripción de la nota marginal asentada por el propio Mandamiento judicial de 20 de setiembre de 2013 (…) que lo exige claramente. Solo el día 29.03.2017 la parte ejecutada en la certificación de título y cargas, expedida por su solicitud el 28.03.2017 (Entrada 1704/2017,…) pudo conocer en el mismo folio 171 en el mismo lugar la existencia del siguiente texto largo de la nota marginal con la misma fecha de 14.10.2013: «Con esta fecha se ha expedido la certificación prevenida en el apartado 1 del artículo 688 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, en virtud de procedimiento ejecución hipotecaria número 927/2013-G, a instancia de Catalunya Banc S.A., en reclamación del crédito a que se refiere la adjunta inscripción 5.ª, en virtud de mandamiento expedido el 20 de septiembre de 2013, por el Juzgado de primera Instancia número 9 de Barcelona. En la posición ejecutante de la Caixa d’Estalvis de Catalunya, quedó subrogada la ‘Catalunya Banc, S.A.’, domiciliada en Barcelona, (…) en virtud de la fusión de las entidades ‘Caixa d’Estalvis de Catalunya’, ‘Caixa d’Estalvis de Tarragona’ y ‘Caixa d’Estalvis de Manresa’, formalizada en escritura autorizada por el Notario de Barcelona, don José Marqueño de Llano, el día treinta de junio de dos mil diez, con número de protocolo 1265, inscrita en el registro mercantil, inscripción 1.ª. La entidad resultante de fusión se convirtió en sucesora universal de las tres entidades participantes en la misma. Mediante escritura de segregación de negocio financiero autorizada por el notario de Barcelona don José Alberto Marín Sánchez el veintisiete de septiembre de dos mil once, número 1620 de su protocolo, la entidad Caixa d’Estalvis de Catalunya. Tarragona y Manresa, transmitió su negocio financiero, activo y pasivo a ‘Catalunya Banc, S.A.’ sociedad unipersonal. La citada escritura figura inscrita en el Registro Mercantil de Barcelona el día treinta de septiembre de dos mil once, motivando la inscripción ‘Catalunya Banc, S.A.’ sociedad unipersonal. Dicho mandamiento fue presentado en este Registro a las 14:27 horas del día 10 de octubre de 2013, asiento 857 del Diario 74. Barcelona, 14 de octubre de 2013». La Resolución de 5 de julio de 2013 de la DGRN (BOE de 03.08.13, ref. 8667), en la que se confirma la negativa de un registrador de expedir por un mandamiento judicial una nota marginal para hacer constar la sucesión universal en el caso de fusión de Caja CAM al Banco CAM, S.A.U. y posterior segregación al Banco Sabadell, S.A. claramente indica que: «...no está previsto en la legislación hipotecaria ningún asiento específico para recoger esta sustitución procesal como sustitutivo de la previa inscripción del derecho de hipoteca a favor del que ejercita el mismo, inscripción que resulta necesaria por aplicación, en el supuesto de hecho planteado, de los artículos 1526 del Código Civil y 149 de la Ley Hipotecaria, ya que no nos encontramos ante un negocio singular de cesión de obligación garantizada con hipoteca, sino por aplicación de los artículos 16. 20. 38 y 130 de la Ley Hipotecaria, en que se proyectan los principios hipotecarios de tracto sucesivo siquiera sea en su modalidad de abreviado, y de legitimación. En cualquier caso, esa necesaria inscripción, en la forma determinada en el artículo 16 de la Ley Hipotecaria de la titularidad sobre el crédito hipotecario a favor del ejecutante o de su sucesor, es la que permitirá que puedan tener acceso al Registro las vicisitudes ulteriores del procedimiento, y singularmente el decreto de adjudicación, pudiendo hacerse esa inscripción de la nueva titularidad bien con anterioridad a la inscripción de la vicisitud procesal o simultáneamente a ésta, pero sin que la legitimación registral derivada de la inscripción pueda ser suplida, en el ámbito del propio Registro, por la legitimación procesal en el procedimiento, legitimación que está sujeta a requisitos diferentes, y que es generadora de efectos también distintos (vid. artículo 17 de la Ley de Enjuiciamiento Civil ‘versus’ artículo 130 de la Ley Hipotecaria), distinción que justifica la reiteradísima doctrina de este Centro Directivo, recaída al interpretar el artículo 100 del Reglamento Hipotecario, conforme a la cual en cuanto al ámbito de la calificación registral de las actuaciones judiciales, se ha de distinguir con nitidez las cuestiones relativas a la personalidad de la parte actora y a la legitimación procesal, de un lado, que corresponde apreciar al juzgado; y de otro lado, el requisito del tracto sucesivo, que debe ser calificado por el registrador». En el presente caso, el registrador extiende una nota marginal en la que de oficio, sin petición en el mandamiento judicial del 20.09.2013 que lo ampare, hace constar la legitimación procesal de Catalunya Bank, S.A. como el sustituto universal final (a aquella fecha) de Caixa d’Estalvis de Catalunya, pretendiendo sustituir la legitimación registral -las inscripciones de las dos transmisiones de la hipoteca en acta de inscripción- por medio de la nota marginal de existencia de la ejecución, creando así confusión a terceros sobre el verdadero titular de la hipoteca, vulnerando claramente el principio de rogación, la doctrina de la DGRN antes citada, y justificando así expedición de certificaciones de título y cargas para la enajenación forzosa de la garantía real a favor del ejecutante que no es el titular registral del derecho de la hipoteca».
1. En la nota marginal por la que se hizo constar la expedición de la certificación de dominio y cargas ordenada en procedimiento de ejecución hipotecaria número 927/2013-G, por el que se ejecuta una hipoteca constituida a favor de «Caixa d’Estalvis de Catalunya», se expresó que la ejecución para la que se realizó dicha actuación se seguía a instancia de «Catalunya Banc», en virtud de la fusión de las entidades «Caixa d’Estalvis de Catalunya», «Caixa d’Estalvis de Tarragona» y «Caixa d’Estalvis de Manresa» formalizada en escritura autorizada ante el notario de Barcelona, don José Marqueño de Llano, el día 30 de junio de 2010, con el número 1.265 de protocolo, inscrita en el Registro Mercantil, inscripción 1.ª.
2. Toda la doctrina elaborada a través de los preceptos de la Ley y Reglamento Hipotecarios y de las Resoluciones de este Centro Directivo relativa a la rectificación del Registro parte del principio esencial que afirma que los asientos registrales están bajo la salvaguardia de los tribunales y producen todos sus efectos en tanto no se declare su inexactitud (artículo 1, párrafo tercero, de la Ley Hipotecaria). Por ello, como ha reiterado este Centro Directivo (cfr., por todas, las Resoluciones de 2 de febrero de 2005, 19 de diciembre de 2006, 19 de junio de 2010, 23 de agosto de 2011 y 5 y 20 de febrero y 27 de marzo de 2015), la rectificación de los asientos exige, bien el consentimiento del titular registral y de todos aquellos a los que el asiento atribuya algún derecho -lógicamente siempre que se trate de materia no sustraída al ámbito de autonomía de la voluntad-, bien la oportuna resolución judicial recaída en juicio declarativo entablado contra todos aquellos a quienes el asiento que se trate de rectificar conceda algún derecho. La rectificación registral se practica conforme indica el artículo 40 de la Ley Hipotecaria, que contempla diversos supuestos que pueden originar la inexactitud del Registro que debe repararse, estos supuestos son: a) no haber tenido acceso al Registro alguna relación jurídica inmobiliaria; b) haberse extinguido algún derecho que conste inscrito o anotado; c) la nulidad o error de algún asiento, y d) la falsedad, nulidad o defecto del título que hubiere motivado el asiento y en general de cualquier otra causa no especificadas en la Ley: en este último supuesto, la rectificación precisará del consentimiento del titular o, en su defecto, resolución judicial.
4. En este supuesto el registrador expide la certificación y extiende la nota aplicando la doctrina de este Centro Directivo que entiende que en el ámbito de la ejecución judicial es posible expedir la certificación de titularidad y cargas del procedimiento, cuando el ejecutante ha adquirido, por sucesión universal, la titularidad de la hipoteca por cuanto la expedición de la certificación de cargas en la ejecución judicial no es más que un trámite procesal que todavía no conlleva el cambio en la titularidad de la hipoteca o de la finca como consecuencia de la ejecución, sin perjuicio de que el registrador advierta esta circunstancia en la propia certificación con la finalidad de que el solicitante conozca la necesidad de practicar la inscripción a su nombre, previa o simultáneamente, a la inscripción del decreto de adjudicación.