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Timestamp: 2018-10-22 17:53:50
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Matched Legal Cases: ['artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 45', 'artículo 7', 'artículo 14', 'artículo 24', 'artículo 35', 'artículo 45']

LIBRE CIRCULACIÓN DE TRABAJADORES - PDF
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Elena Juárez Cano
1 LIBRE CIRCULACIÓN DE TRABAJADORES Una de las cuatro libertades de que disfrutan los ciudadanos de la Unión Europea (UE) es la libre circulación de los trabajadores, que incluye el derecho de desplazamiento y residencia del trabajador, el derecho de entrada y residencia de los miembros de la familia y el derecho a trabajar en otro Estado miembro y a recibir el mismo trato que los nacionales de ese país. En algunos países se aplican restricciones a los ciudadanos procedentes de los Estados miembros que se han adherido hace poco a la UE. En la actualidad es principalmente la jurisprudencia del Tribunal de Justicia la que configura las normas de acceso a las prestaciones sociales. FUNDAMENTO JURÍDICO El artículo 3, apartado 2, del Tratado de la Unión Europea (TUE), y el artículo 4, apartado 2, letra a), y los artículos 20, 26 y 45 a 48 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE). La Directiva 2004/38/CE relativa al derecho de los ciudadanos de la Unión y de los miembros de sus familias a circular y residir libremente en el territorio de los Estados miembros, el Reglamento (UE) nº 492/2011 relativo a la libre circulación de los trabajadores dentro de la Unión, el Reglamento (CE) nº 883/2004 sobre la coordinación de los sistemas de seguridad social y su Reglamento de aplicación (CE) nº 987/2009. La Jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. OBJETIVOS La libre circulación de los trabajadores es uno de los principios constitutivos de la UE. Queda recogida en el artículo 45 del TFUE y constituye un derecho fundamental de los trabajadores. Esta libertad «supondrá la abolición de toda discriminación por razón de la nacionalidad entre los trabajadores de los Estados miembros, con respecto al empleo, la retribución y las demás condiciones de trabajo». RESULTADOS A finales de 2012, según datos de Eurostat, el 2,8 % de los ciudadanos de la UE (14,1 millones de personas) residían en un Estado miembro distinto de aquel del que eran ciudadanos. En el marco de un sondeo del Eurobarómetro realizado en 2010, el 10 % de las personas encuestadas en la UE respondió que había vivido y trabajado en otro país en algún momento del pasado, en tanto que el 17 % tenía intención de aprovechar su derecho a la libre circulación en el futuro. A. Régimen general actual en materia de libre circulación Todo ciudadano de un Estado miembro tiene derecho a buscar empleo en otro Estado miembro de conformidad con la normativa pertinente que se aplica a los trabajadores nacionales. Tiene derecho a recibir la misma asistencia de la oficina de empleo nacional que los ciudadanos del Fichas técnicas sobre la Unión Europea
2 Estado miembro de acogida sin ningún tipo de discriminación por motivos de nacionalidad, y también tiene derecho a permanecer en el país de acogida por un periodo de una duración tal que le permita buscar trabajo, solicitar un empleo y ser contratado. Este derecho se aplica por igual a todos los trabajadores de otros Estados miembros, independientemente de que tengan contrato fijo, sean trabajadores estacionales o fronterizos, o presten algún tipo de servicio. Los trabajadores no pueden ser objeto de ninguna discriminación, como la derivada de los requisitos lingüísticos, que no pueden ir más allá de lo razonable y necesario para el puesto en cuestión. Estas normas no son de aplicación a los trabajadores desplazados, los cuales no están haciendo uso de los derechos de libre circulación, sino que es el empleador el que se está acogiendo a la libre prestación de servicios para destinar trabajadores al extranjero temporalmente. Los trabajadores desplazados únicamente están amparados por la Directiva sobre desplazamiento de trabajadores (Directiva 96/71/CE), que establece unas condiciones mínimas determinadas de trabajo y empleo en el Estado de acogida, y la Directiva asociada relativa a la garantía de su cumplimiento (Directiva 2014/67/UE), tendente a evitar una competición a la baja con los prestadores de servicios locales. 1. Derecho de desplazamiento y de residencia del trabajador En la Directiva 2004/38/CE se introduce la ciudadanía de la Unión como condición fundamental de los ciudadanos de los Estados miembros cuando ejercen su derecho de libre circulación y residencia en el territorio de la UE. Durante los tres primeros meses, todos los ciudadanos de la UE tienen derecho a residir en el territorio de otro país de la UE sin estar sometidos a otra condición o formalidad. En el caso de que el periodo sea superior, el Estado miembro de acogida puede exigir que un ciudadano registre su presencia en el país dentro de un plazo razonable y no discriminatorio. El derecho de residencia de los trabajadores migrantes durante un periodo superior a tres meses está sujeto a determinadas condiciones, que varían según su situación: en el caso de los ciudadanos de la UE que no trabajen por cuenta ajena ni propia, el derecho de residencia depende de que dispongan de suficientes recursos para no convertirse en una carga para el sistema de asistencia social del Estado miembro de acogida y de que tengan un seguro de enfermedad. Todo ciudadano de la UE adquiere el derecho de residencia permanente en el Estado miembro de acogida después de un periodo de cinco años de residencia legal continua. La Directiva 2004/38/CE modifica el Reglamento (CEE) nº 1612/68 en lo que se refiere a la reagrupación familiar y amplía la definición de «miembro de la familia» (que anteriormente se limitaba al cónyuge, los descendientes menores de veintiún años o hijos dependientes y los ascendientes a su cargo) para incluir también a la pareja registrada, si la legislación del Estado miembro de acogida equipara la unión registrada al matrimonio. Independientemente de su nacionalidad, estos miembros de la familia tienen derecho a residir en el mismo país que el trabajador. 2. Empleo En cuanto a las condiciones laborales y ocupacionales, los trabajadores ciudadanos de otro Estado miembro no podrán recibir, por motivos de nacionalidad, un trato diferente del que se dispensa a los trabajadores nacionales en el territorio del Estado miembro de acogida. Esto se aplica, en especial, en lo relativo a la contratación, el despido y la remuneración, y a las medidas de formación y reciclaje profesionales. Los ciudadanos de un Estado miembro que trabajen en otro se benefician de las mismas ventajas sociales y fiscales y del mismo acceso a la vivienda que los trabajadores nacionales y gozan de igualdad de trato en relación con el ejercicio de los derechos sindicales. Fichas técnicas sobre la Unión Europea
3 El derecho a permanecer en el país de acogida tras el ejercicio del empleo queda ahora establecido en la Directiva 2004/38/CE. Los demandantes de empleo tienen derecho de residencia durante un periodo superior a seis meses (asunto C-292/89, Antonissen) sin tener que cumplir ninguna condición, siempre que sigan buscando empleo en el Estado miembro de acogida y tengan «posibilidades reales» de encontrarlo. Durante este periodo de tiempo no se les puede expulsar. Una vez adquirido el derecho de residencia permanente en el Estado miembro de acogida, los ciudadanos de la UE ya no están sometidos a condiciones (como disponer de medios financieros suficientes), pero pueden, si fuera necesario, recurrir a las prestaciones de asistencia social del mismo modo que pueden hacerlo los ciudadanos del Estado miembro de acogida. Desde la implantación de la ciudadanía de la Unión, el Tribunal de Justicia ha ampliado el acceso a las prestaciones sociales a los ciudadanos de la UE que residen en un Estado miembro distinto del suyo (asuntos C-184/99, Grzelczyk, y C-224/98, D Hoop). Actualmente hay un intenso debate en torno a la situación de las personas que buscan su primer trabajo, dado que no tienen ningún estatuto de trabajador que puedan conservar. En los asuntos C-138/02 (Collins) y C-22/08 (Vatsouras), el Tribunal de Justicia consideró que estos ciudadanos de la UE tienen derecho a un acceso en igualdad de condiciones a las ventajas financieras pensadas para facilitar a los demandantes de empleo el acceso al mercado de trabajo, por lo que dichas ventajas no pueden considerarse «asistencia social», cuyo acceso sí está vetado por la Directiva 2004/38/ CE. No obstante, los Estados miembros sí pueden exigir que exista una verdadera relación entre el demandante de empleo y el mercado de trabajo del Estado miembro en cuestión. El Tribunal de Justicia precisó en mayor medida la situación de los trabajadores con empleo previo en la sentencia en el asunto C-67/14 (Alimanovic). Las personas en cuestión habían estado en activo, por lo que habían mantenido la condición de trabajador durante seis meses tras quedar en paro (artículo 7, apartado 3, letra c), de la Directiva 2004/38/CE). El Tribunal de Justicia determinó, no obstante, que un ciudadano de la Unión solo puede reclamar la igualdad de trato con los nacionales del Estado miembro de acogida, y por ende el acceso a prestaciones de asistencia social, si su estancia en el territorio de dicho Estado se ajusta a los requisitos de la Directiva. Si bien la Directiva prohíbe en el artículo 14, apartado 4, letra b), la expulsión de los ciudadanos de la UE desempleados en tanto en cuanto sigan buscando empleo, en el artículo 24, apartado 2, permite expresamente que los Estados miembros denieguen la concesión del derecho a prestaciones de asistencia social a los ciudadanos de la UE cuyo derecho de residencia se base exclusivamente en esta disposición antiexpulsión. El Tribunal de Justicia determinó asimismo que, a diferencia de las medidas de expulsión, en las que se ha de tener en cuenta la situación individual del ciudadano de la UE en cuestión, en el caso del acceso a prestaciones de asistencia social no es exigible un examen individual. La solicitud de prestaciones por parte de ciudadanos de la UE que no ejercen una actividad económica, en cambio, puede quedar supeditada a su residencia legal, que presupone en sí misma la disponibilidad de medios económicos suficientes. El Tribunal de Justicia, no obstante, determinó en la sentencia en el asunto C-140/12 (Brey) que el simple hecho de solicitar una prestación no basta para demostrar que una persona no tenga autonomía económica y que se han de tener en cuenta las circunstancias específicas de cada caso a la hora de evaluar la carga que para el sistema nacional de asistencia social acarrearía conceder la prestación. En el asunto Brey, el Tribunal de Justicia repitió su jurisprudencia del asunto C-456/02 (Trojani), según la cual en tanto que un ciudadano que no ejerce una actividad económica no ha sido expulsado, su derecho a la igualdad de trato en relación con las prestaciones sociales no sufre alteración alguna. No obstante, el Tribunal de Justicia se alejó notablemente de esta jurisprudencia hace poco al rechazar el derecho a prestaciones de una ciudadana de la UE que no ejerce una actividad Fichas técnicas sobre la Unión Europea
4 económica que había entrado en el territorio del Estado miembro de acogida al objeto exclusivo de solicitar prestaciones (asunto C-333/13, Dano): determinó que el derecho a igualdad de trato, en el que se incluye el acceso a prestaciones, presupone una residencia legal de conformidad con la Directiva 2004/38/CE, algo de lo que carecía la parte reclamante por falta de medios económicos suficientes. El Tribunal de Justicia parece así permitir a los Estados miembros denegar el acceso en igualdad de condiciones a la asistencia social sin necesidad de poner fin al derecho de residencia del ciudadano que no ejerce una actividad económica. Con este nuevo enfoque podría peligrar la cohesión social de los Estados miembros de acogida al crearse una subclase de ciudadanos de la Unión que, a pesar de no poder ser expulsados, se ven obligados a subsistir sin la asistencia social de la que se benefician los nacionales del Estado miembro en cuestión que se hallan en la misma situación. El artículo 35 de la Directiva, por último, atribuye de manera explícita a los Estados miembros la competencia de retirar cualquier derecho conferido por ella en caso de abuso de derecho o fraude. B. Restricciones a la libre circulación El Tratado permite a los Estados miembros denegar el derecho de entrada o de residencia a un nacional de la UE por razones de orden público, de seguridad pública o de salud pública. Estas medidas deben estar fundamentadas en el comportamiento personal del individuo al que se apliquen, el cual debe representar una amenaza lo suficientemente grave y real y afectar a los intereses fundamentales del Estado. En este sentido, la Directiva 2004/38/CE recoge una serie de garantías procesales. De conformidad con el artículo 45, apartado 4, del TFUE, la libre circulación de los trabajadores no será aplicable a los empleos en la Administración Pública, aunque esta excepción ha sido interpretada de un modo muy restrictivo por el Tribunal de Justicia, según el cual solo pueden estar restringidos a los nacionales del Estado miembro de acogida aquellos puestos que guarden relación con el ejercicio del poder público y la responsabilidad de salvaguardar el interés general del Estado (por ejemplo, la seguridad interior o exterior). Durante un periodo transitorio posterior a la adhesión de los nuevos Estados miembros, pueden aplicarse ciertas condiciones que limiten la libre circulación de trabajadores de, hacia o entre dichos Estados. Dichas restricciones no conciernen a los viajes al extranjero ni al trabajo por cuenta propia y pueden variar entre los distintos Estados miembros. Los periodos de transición restantes aplicables a la adhesión de Bulgaria y Rumanía en 2007 se eliminaron el 1 de enero de En la actualidad hay periodos de transición para los ciudadanos croatas, que se deben eliminar, a más tardar, en julio de C. Medidas destinadas a favorecer el ejercicio de la libre circulación Como principio básico, todo ciudadano de la UE debería ser capaz de ejercer libremente su profesión en cualquier Estado miembro. No obstante, la aplicación práctica de este principio se ve dificultada a menudo por los requisitos nacionales de acceso a determinadas profesiones en el país de acogida. El sistema de reconocimiento de las cualificaciones profesionales se ha reformado con objeto de incrementar la flexibilidad de los mercados laborales y de fomentar un reconocimiento más automático de las cualificaciones. Mediante la Directiva 2005/36/CE (modernizada a través de la Directiva 2013/55/UE) relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales, se consolidan y actualizan las quince directivas existentes que abarcan casi todas las normas de reconocimiento (3.1.5) y se recogen aspectos innovadores, como la tarjeta profesional europea y la evaluación mutua de las profesiones reguladas. Fichas técnicas sobre la Unión Europea
5 En la red europea de servicios de empleo EURES participan la Comisión, los servicios públicos de empleo de los Estados miembros del EEE, otras organizaciones asociadas y Suiza (5.10.3). A partir de 2014, EURES mejorará las herramientas de autoservicio de su plataforma digital, a fin de convertirse en un auténtico portal de la movilidad profesional a escala europea y desarrollar planes de movilidad específicos para carencias concretas del mercado de trabajo. La UE ha puesto gran empeño en crear un entorno favorable a la movilidad de los trabajadores, con medidas como: una tarjeta sanitaria europea y una Directiva relativa a la asistencia sanitaria transfronteriza; la coordinación de los regímenes de la seguridad social mediante el Reglamento (CE) nº 883/2004 y su Reglamento de aplicación (CE) nº 987/2009 (5.10.4); la adopción en abril de 2014 de la Directiva 2014/50/UE relativa a los requisitos mínimos para reforzar la movilidad de los trabajadores entre Estados miembros mediante la mejora de la adquisición y el mantenimiento de los derechos complementarios de pensión; la Comunicación de la Comisión de 2010 titulada «Reafirmación de la libre circulación de trabajadores: derechos y avances importantes» y la de 2013 titulada «Libre circulación de los ciudadanos de la UE y de sus familias: cinco medidas clave», a las que siguieron las orientaciones en cuanto al uso de la «prueba de residencia habitual» para la seguridad social, en enero de 2014, y a la lucha contra los matrimonios de conveniencia, en septiembre de 2014; la adopción en abril de 2014 de la Directiva 2014/54/UE sobre medidas para facilitar el ejercicio de los derechos conferidos a los trabajadores en el contexto de la libre circulación de los trabajadores, que contempla específicamente nuevas vías de recurso para los trabajadores que sufran discriminación, como la conciliación y la mediación, y la creación en todos los Estados miembros de organismos de defensa encargados de facilitar la prestación de asistencia independiente, jurídica o de otro tipo, a los trabajadores de la UE y de actuar como punto de contacto de cara a los puntos de contacto equivalentes de los demás Estados miembros con vistas a cooperar y a compartir la información pertinente. PAPEL DEL PARLAMENTO EUROPEO El Parlamento Europeo considera todos los asuntos relacionados con el empleo una de las prioridades más importantes de la UE y ha subrayado siempre que la Unión y sus Estados miembros deben coordinar sus esfuerzos en este sentido y promover la libre circulación de los trabajadores como uno de los objetivos del mercado interior completo. El Parlamento desempeña un papel dinámico en el establecimiento y la mejora del mercado interior, y siempre ha apoyado firmemente los esfuerzos de la Comisión en este sentido. El 25 de octubre de 2011, en respuesta a la Comunicación de la Comisión al respecto, el Parlamento aprobó una Resolución sobre el fomento de la movilidad de los trabajadores en la Unión Europea. En ella, el Parlamento reafirmaba la importancia de promover la movilidad de los trabajadores y abordaba asuntos como la eliminación de barreras que obstaculizan la circulación, los aspectos administrativos y jurídicos y los vínculos de la movilidad con otras políticas. El 15 de diciembre de 2011, en vista de la persistencia de restricciones en los mercados de trabajo para los nacionales de Rumanía y Bulgaria, el Parlamento aprobó una Resolución sobre la libre circulación de los trabajadores en la Unión Europea, en la que opinaba que la movilidad de los trabajadores en la UE no debe considerarse nunca una amenaza para los mercados de trabajo nacionales. En su Resolución, de 16 de enero de 2014, sobre el respeto del Fichas técnicas sobre la Unión Europea
6 derecho fundamental a la libre circulación en la UE, el Parlamento recordaba que no se puede vincular el derecho a la libre circulación para fines de trabajo con abusos de los sistemas de seguridad social (véase también la sentencia del Tribunal de Justicia en el asunto C-413/01, Ninni-Orasche) y pedía a los Estados miembros que se abstuvieran de adoptar medidas que pudieran afectar al derecho a la libre circulación. Por lo que respecta a la coordinación de la seguridad social, en su Resolución de enero de 2014 sobre la protección social para todos, el Parlamento pedía a la Comisión que examinara la legislación y vigilara la aplicación y coordinación de los sistemas de seguridad social con objeto de salvaguardar los derechos a prestaciones de los trabajadores migrantes de la UE. Marion Schmid-Drüner 10/2015 Fichas técnicas sobre la Unión Europea
in EUROPE http://europa.eu/youthonthemove Tus derechos como estudiante de movilidad Guía sobre los derechos de los estudiantes que ejercen la movilidad en la Unión Europea Europe Direct es un servicio