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Acuerdo del Pleno de las Cortes, de 6 de noviembre de 1997, por el que se aprueba el Dictamen de la Comisión especial de estudio sobre la política lingüística en Aragón.
Boletín Oficial de las Cortes de Aragón n°:148 (IV Legislatura)
En cumplimiento de lo establecido en el artículo 66.5 del Reglamento de la Cámara, se ordena la publicación en el Boletín Oficial de las Cortes de Aragón del acuerdo del Pleno de las Cortes, adoptado en sesión celebrada los días 6 y 7 de noviembre de 1997, por el que se aprueba el Dictamen de la Comisión especial de estudio sobre política lingüística en Aragón. Asimismo, procede la publicación del voto particular del Grupo Parlamentario Popular frente a los apartados III y IV, rechazado en la citada sesión plenaria.
Zaragoza, 6 de noviembre de 1997.
de estudio sobre la política lingüística en Aragón
- Por el G.P. Popular: D.ª Marta Calvo Pascual.
- Por el G.P. Socialista: D. José M.ª Becana Sanahuja.
- Por el G.P. del Partido Aragonés: D. Manuel Escolá Hernando.
- Por el G.P. Izquierda Unida de Aragón: D. Félix Rubio Ferrer.
- Por el G.P. Mixto: D. Chesús Bernal Bernal.
A) REPRESENTANTES DE INSTITUCIONES CULTURALES DE LA COMUNIDAD AUTONOMA
Dicha sesión tuvo lugar el día 3 de octubre de 1996, y en ella comparecieron los Sres. D. José M.ª Enguita Utrilla, D. Jesús Vázquez y D. Javier Sáez Guallar, en representación de la Institución «Fernando el Católico», Instituto de Estudios Altoaragoneses e Instituto de Estudios Turolenses, respectivamente.
Todos ellos aludieron a la estructura de sus respectivas instituciones, los trabajos realizados por ellos en relación con la situación lingüística de la Comunidad Autónoma y proyectos de futuro. Defendieron la existencia del catalán y aragonés, si bien hicieron especial hincapié en la necesidad de proteger las variedades locales. En relación con el catalán, se apuntó por el Sr. Sáez la necesidad de «incorporar a la escuela el catalán, normalizado evidentemente, aunque teniendo en cuenta las variedades locales». Respecto a las hablas aragonesas, el Sr. Enguita aludió a que «vienen del latín directamente», y el Sr. Vázquez, tras indicar que son 10.000 los hablantes, añadió que estamos frente a «variedades que no son ni castellano, ni francés, ni catalán, sino que son algo que tenemos que adscribir a una cosa que los lingüistas llamamos aragonés».
Aportaron el mapa lingüístico de Aragón elaborado en el año 1968 y anunciaron que se está procediendo a su actualización, considerando los Sres. Sáez y Vázquez conveniente llevar a cabo un estatuto territorial de las lenguas, así como la necesidad de apoyar una lengua aragonesa literaria que «superase la fragmentación en que se encuentran en la actualidad las hablas aragonesas de carácter aragonés».
a) El 8 de octubre de 1996 acudieron a la Comisión representantes de la Asociación Cultural Matarraña, Instituto de Estudios del Baix Cinca y Asociación de Consells Locals de la Franja, haciéndolo los Sres. D. José Ignacio Micolau y D. Ricard Solana, por la primera entidad; D. Josep Galán Castán, en representación de la segunda, y D. Francesc Blanc Castells, por la tercera.
En primer lugar, intervino el Sr. Micolau Adell, quien arrancó del «reconocimiento como lenguas propias de Aragón tanto del aragonés como del catalán de Aragón», manifestándose a favor de la «cooficialidad de estas lenguas en sus respectivos territorios». Reivindicó el «derecho a recibir la enseñanza en la lengua vernácula en la educación infantil y que la enseñanza de esta lengua se garantice también en la enseñanza secundaria y en la educación de adultos», para lo cual se «debería superar la consideración de asignatura marginal», reclamando que «la enseñanza estuviese integrada en el horario escolar y que mejorase su consideración en el proyecto de centro». Finalizó su intervención aludiendo al informe de la Unión Europea en el que, de una tabla de 38, el catalán de Aragón ocupa el lugar 22, con 50.000 hablantes.
A continuación, el Sr. Blanc Castells afirmó que «el catalán es una lengua viva en Aragón», en concreto en el «116% del territorio de Aragón, unos 5.370 km2 , con un cómputo más allá de los 60.000 habitantes». Defendió «la existencia de esta lengua en las comarcas de la Ribagorça, La Litera, Baix Cinca y el Matarraña, hablada en diversos dialectos, que actúa como un doble mecanismo de unicidad y de contraste», y solicitó «una ley de normalización lingüística que reconozca la cooficialidad del catalán y el aragonés junto al castellano».
Por último, el Sr. Galán Castán advirtió que «el catalán en la Franja está sufriendo una erosión que supone una regresión», y afirmó que «cualquier solución que no sea la cooficialidad es paternalismo». Describió que la comunidad aragonesa «está desconectada y dificultada con una situación de una larga tira de territorio, muy estrecha, que corresponde a 21 pueblos de Teruel, 5 pueblos de Zaragoza y 55 localidades de la provincia de Huesca», por lo que apuntó la necesidad de un estatuto territorial de las lenguas.
b) El 21 de octubre de 1996 comparecieron D. Francho Rodés Orquín, representante del Consello d'a Fabla Aragonesa	; D. Carlos Abril Carnicer, en representación del Ligallo de Fablans de l'Aragonés	; D. Rubén Ramos Antón, representante de Nogará	,	y D.ª Chulia Ara Oliván, en representación de Rolde de Estudios Aragoneses.
Intervino, al comienzo de la sesión, como portavoz de todos ellos, el Sr. Rodés Orquín, quien aludió a antecedentes históricos y situación actual e invitó a los miembros de la Comisión a reflexionar sobre la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos, aprobada por unanimidad por el Congreso de los Diputados el pasado 18 de septiembre. Dice así: «Todas las lenguas son la expresión de una identidad colectiva y de una manera distinta de percibir y de describir la realidad, y, por tanto, han de poder gozar de unas condiciones necesarias para su desarrollo en todas las funciones; todas las comunidades lingüísticas son iguales en derecho». Aportó datos numéricos referidos al único censo, realizado en 1981, y así mencionó que existen «11.824 hablantes activos, personas que hablan aragonés de forma habitual, y 17.653 hablantes pasivos, personas que conocen la lengua y que la hablan sólo de forma ocasional». Respecto a los datos de enseñanza, «en los planes de enseñanza no reglada se contabilizan, en lo que va de década, 1.931 alumnos que han pasado por los cursos que imparte el Consello d'a Fabla Aragonesa en el Alto Aragón y que casi se triplica si computamos las cifras de los cursos que otras asociaciones realizan en el resto de Aragón».
Finalizó su intervención solicitando la «creación de una legislación lingüística» que «determine los dominios lingüísticos, regule la enseñanza de las lenguas y en las lenguas, reconozca el derecho al uso de las lenguas ante la Administración, reconozca el derecho a la presencia de las lenguas en los medios de comunicación, reconozca el derecho a oficializar los nombres de las personas, la toponimia y la hidronimia en las lenguas vernáculas, y se precisa que se reconozca oficialmente algo que fuera de Aragón todo el mundo tiene muy claro, que en nuestra Comunidad existen dos lenguas, dos sistemas lingüísticos, con sus variedades dialectales internas, como cualesquiera otras, y que reciben los nombres de aragonés y catalán».
Tras las intervenciones de los Grupos Parlamentarios, realizaron diversas precisiones y aclaraciones el resto de comparecientes, y, así, la Sra. Ara Oliván recordó que la Plataforma propone «el derecho a recibir la enseñanza íntegra en dicha lengua en la educación primaria, secundaria y educación de adultos». En una nueva intervención, el Sr. Rodés Orquín afirma que «no parece recomendable instaurar una Academia», pero sí imprescindible una «ley de demarcación de dominios lingüísticos o estatuto territorial».
Por último, el Sr. Ramos Antón describió cómo se imparte el aragonés en los cursos que dan «partiendo siempre de los dialectos locales, pero se tiene que acabar y se acaba de forma natural en el estándar».
c) Para finalizar esta fase de las comparecencias dedicadas a entidades sociales, el 25 de octubre de 1996 la Comisión contó con la asistencia de los Sres. D. Angel Hernández Galicia y D. Santiago Escandil Bagué, de la Asociación Amics de Fraga	;	D. Ector Castro Ariño, de Rolde Choben	;	D. Ramón Pociello Ardiaca, de la Asociación Belenista	,	y D. Luis Gascón Cases, de la Asociación Baisch Aragonés.
Al comienzo de la sesión facilitan a los miembros de la Comisión un Manifiesto, firmado por catorce asociaciones, en el que se reflejan los conceptos básicos de su postura. Tras la lectura del Manifiesto, toma la palabra el Sr. Hernández Galicia, que afirma que «la gran mayoría de la zona oriental de Aragón está a favor de esas opciones nuestras», que concreta en la existencia de «variedades locales; nos entendemos muy bien, por lo tanto, es un sentimiento de que el catalán oriental que se nos quiere imponer no nos satisface...», «nos sentimos -afirma- con una imposición de una lengua y, por lo tanto, decimos que no; entendemos que nuestras variedades han de pervivir, que es una riqueza cultural que tenemos de muchos años». «Creemos -continúa- que no podemos permitir que nos digan desde Barcelona cómo hemos de hablar.» Rechaza la expresión «Franja» y propone que se sustituya por «zona oriental de Aragón». Muestra su deseo de una normalización que salve las variedades locales, es decir, «una normalización abierta, no estricta, acotada, cerrada y que excluye un montón de variedades; ha de ser abierta, con modismos, con lo que sea, para que se pueda entender».
El Sr. Gascón Cases reivindica como denominación la de «catalán aragonés, aragonés oriental, o bien el nombre de orienaragonés», y rechaza la cooficialidad del catalán.
Por último, D. Ramón Pociello denuncia «que hay una terrible manipulación, política y sectorial» y que los habitantes de la Franja están viviendo una especie de colonización.
El Sr. Escandil Bagué advierte que «sólo puede hablar de sentimientos», y, en línea con tal postura, afirma que «sí puedo decir que me duele cuando me llaman catalán», así como «el que nos ataquen desde tantos frentes».
El Sr. Gascón Cases sugiere que se haga «una propuesta generalizada a toda la población de nuestra zona oriental, a ver si está de acuerdo en la normalización y la cooficialidad del catalán». El Sr. Pociello rechaza igualmente la cooficialidad castellano y catalán, y reivindica la «cooficialidad de nuestro catalán y nuestro español» y reclama una unidad de la lengua del Aragón oriental.
C) PROFESORES DE CATALAN Y ARAGONES
El 28 de octubre de 1996 se contó con la presencia de profesores de catalán y aragonés, y en concreto asistieron: D.ª Carmen Alcover Pinos, coordinadora de enseñantes de catalán; D. Fernando Vallés Calvo y D. Luis Ortas Terraza, profesores de aragonés y, excepcionalmente, por motivos de calendario, D. Angel Huguet Canalis, doctor en psicopedagogía, educación bilingüe e investigador de la situación sociolingüística de la Franja.
Intervino en primer lugar D. Fernando Vallés, quien aporta datos sobre la enseñanza del aragonés en la actualidad, abogando por la escolarización infantil en lengua materna y reivindicando «como mínimo, una hora de enseñanza de lengua aragonesa en primaria y secundaria», aconsejando que en las tres escuelas de Magisterio se imparta la asignatura de Filología Aragonesa. Posteriormente, considera conveniente que el Convenio para el aragonés «sea paritario con el catalán», y afirma que en aragonés «hace falta una lengua estándar, respetando siempre las variedades locales». En relación con este tema evidencia el problema que plantea el profesorado: «a ver dónde encuentras el profesorado o cómo formas al profesorado», calculando que deberían ser unos veinte profesores los necesarios para el Alto Aragón. Defiende una ley de normalización que permita «dirigirse a la Administración en su propia lengua y tener la rotulación en la misma lengua, que los medios de comunicación las contemplen también...»
La Sra. Alcover Pinos afirma que, «después de doce años en el ámbito de la enseñanza (del catalán), los resultados han sido espectaculares», y aporta cifras numéricas: 3.200 alumnos, 37 municipios y 25 profesores. Recuerda que el ideal pedagógico sería «que la escolarización fuera en lengua catalana, y no como en la actualidad: una hora en infantil, dos horas en primaria, y en secundaria, como extraescolar. Se defiende, frente a las acusaciones de que están enseñando el catalán de Barcelona, afirmando que «todos los que estamos o hemos estado enseñando en la Franja somos genuinos y difícilmente podemos enseñar el catalán de Barcelona porque, no lo sabemos hablar».
Por último el Sr. Huguet Canalis comienza afirmando que, «hoy por hoy, Aragón es un paradigma dentro del Estado español para estudiar los efectos negativos del bilingüismo». Aporta datos sobre encuestas realizadas en la Franja y comprueba con ellos cómo la educación bilingüe «promueve individuos bilingües y biculturales, y por ello la hace aconsejable tanto desde el punto de vista psicológico como sociológico, como desde el punto de vista educacional».
a) Profesores de la Universidad de Zaragoza, que asistieron el 11 de noviembre de 1996. En dicha fecha comparecieron, D. Francho Nagore Laín, profesor titular de Lingüística General e Hispánica de la Universidad de Zaragoza (imparte Filología Aragonesa); D.ª M.ª Antonia Martín Zorraquino, catedrática de la Universidad de Zaragoza en el área de Lingüística General e Hispánica; D.ª Rosa Fort Cañellas, profesora titular del Departamento de Lingüística General e Hispánica (imparte Filología Catalana), y D.ª Rosa Castañer, profesora titular del Departamento de Lingüística General e Hispánica (imparte Filología Aragonesa).
D. Francho Nagore aportó un listado con los libros publicados en aragonés desde 1971 hasta 1976 (más de cien libros), afirmando que «el aragonés, lengua aragonesa, alto aragonés, llámese como se quiera, es el conjunto de las hablas del Alto Aragón. Las hablas altoaragonesas tienen, evidentemente, sus diferencias en cuestiones de fonética, morfosintaxis y, en especial, de aspectos de léxico..., como todas las lenguas, pero tienen una serie de datos en común y [...] conforman un diasistema lingüístico que ocupa un lugar determinado». A continuación proyectó transparencias en las que resaltó las diferencias y similitudes entre las distintas hablas.
Posteriormente, D.ª M.ª Antonia Martín Zorraquino se presentó como coautora del Estudio Sociolingüístico de la Franja Oriental de Aragón desde 1992 a 1995, centrándose en este territorio. Afirma que «en Aragón se da la convivencia de tres lenguas históricas: el castellano o español; el catalán, que se emplea en forma de variedades dialectales diversas, todas ellas adscribibles al catalán noroccidental, variedad fundamental del catalán como lengua histórica», hablado -afirma- por unos 43.000 hablantes, y el aragonés, «variedad esta que se considera dialecto histórico del latín y que, según las investigaciones de la Filología Aragonesa contemporánea, nunca alcanzó una unidad» (el número de hablantes no pasa de diez mil).
Destaca cómo en las localidades encuestadas en la Franja oriental el sentimiento es que la lengua autóctona allí es otra, «pero no la denominan catalán, sino chapurriau», y en las localidades altoaragonesas «se reconoce también que se hablan variedades lingüísticas peculiares que remiten al dialecto aragonés y que se denominan cheso, ansotano, belsetán o belsetano y gistabino o gistabín».
Concluye su intervención sugiriendo una serie de medidas, que concreta en «medidas más de carácter cultural que de carácter legislativo». Se muestra «claramente partidaria de la enseñanza del catalán en las áreas catalanohablantes, con atención especial a las variedades autóctonas, a su conocimiento y a su respeto», y no le parece adecuada «una enseñanza de tipo inmersión en catalán».
A continuación, D.ª Rosa Fort Cañellas describe la situación del catalán en la Universidad de Zaragoza y aporta datos sobre la encuesta realizada en la Franja en relación con la enseñanza del catalán.
Por último, D.ª Rosa Castañer transmite los datos del Atlas Lingüístico, afirmando que destacan por el nivel de conservación las hablas de Ansó, Hecho, Bielsa, Benasque y Gistaín; pero recuerda que fue realizado en los años 1964-1968, y, dadas las transformaciones habidas desde entonces «en los valles centrales y occidentales, el dialecto ha ido retrocediendo de manera notable». Así ha sucedido en el de Gistaín y, de manera más significativa, en los de Bielsa o Ansó donde, prácticamente, se han perdido sus hablas».
Se plantea a continuación «la discusión acerca de si el aragonés es una lengua o un dialecto», y afirma que, «desde el punto de vista científico, no se acepta la existencia de una lengua aragonesa», por lo que «se rechaza el intento de creación de un aragonés literario, unificador de variantes, que tendría para sus promotores el carácter de lengua» y, en consecuencia, la cooficialidad del aragonés le parece «fuera de lugar, de qué aragonés y dónde».
El Sr. Martínez Ferrer aporta los datos obtenidos en un trabajo de investigación que realizó hace siete años y cuyo objetivo era comprobar cuáles eran las consecuencias de que en las zonas bilingües la escuela utilizara sólo el castellano. La pregunta básica era: «¿esto tiene algún efecto sobre los resultados de la enseñanza?». La rotunda conclusión a la que llegaba tras años de trabajo era que «el bilingüismo, en esas circunstancias, lo que hace es plantear dificultades para el desarrollo intelectual y para el aprendizaje en general». Por ello defendió, «en los primeros años de aprendizaje, utilizar la lengua local como vehículo de enseñanza [...], el preescolar y quizá el primero de la enseñanza básica, e ir pasando a un currículum bilingüe, en el que ambas lenguas fuesen un medio a través del cual se realizasen los aprendizajes, rompiendo esa situación de corte brusco entre el desarrollo intelectual, antes en casa y después en la escuela, y consiguiendo, además, a través de la escuela, revalorizar esas lenguas locales que estaban menospreciadas».
E) REPRESENTANTES DE ADMINISTRACIONES
Intervino, en primer lugar, D. Vicente Benedet, alcalde de Siétamo, quien enumera las iniciativas que la Diputación Provincial de Huesca ha puesto en marcha para el fomento, enseñanza y cultivo literario del aragonés. En cuanto a datos numéricos, aporta los siguientes: «en fabla hablan 9.447 personas; conocen, 16.017; total, 25.464; porcentaje, el 11,72%». Cuestiona la partida destinada por la Diputación General de Aragón para la enseñanza del aragonés y alude al número de alumnos que han asistido a los cursos de aragonés y que concreta en mil novecientos cincuenta y uno en los últimos tres o cuatro años. Enumera los premios literarios que han existido y los que permanecen en este momento, desarrolla las iniciativas de la Diputación Provincial de Huesca y concluye solicitando la creación de «un órgano consultivo, que se podría llamar Consello Cheneral del Aragonés, y otro ejecutivo, que puede ser una oficina técnica o a nivel de Dirección General o de gabinete técnico».
A continuación, D. Francisco Javier Lacuesta, alcalde de Valderrobres, comienza recordando que, en su comarca, con 19 pueblos, «hablamos lo que nosotros denominamos chapurriau», mostrando su preocupación porque, «si se crea la normalización lingüística y se implanta el catalán en las escuelas, va a haber una colonización catalana en nuestra comarca», concluyendo en que «no queremos que nos enseñen catalán».
Por último, D. Salvador Plana Marsal, como presidente de la Mancomunidad de La Litera, comienza afirmando que «la gente habla en nuestra zona catalán, y son y se sienten profundamente aragoneses». Narra cuáles han sido las razones que han llevado a la Mancomunidad a declarar la cooficialidad del catalán y reconoce que éste tiene variedades locales, como todas las lenguas, pero «la enseñanza que se hace en nuestras escuelas es el catalán normalizado». En cuanto a la medida de declarar la cooficialidad, considera que «no es ilegal, es realmente alegal», y «se trata de hacer normal en las instituciones lo que es normal en la calle». Finaliza reivindicando el modelo navarro para nuestra Comunidad Autónoma.
El 10 de marzo de 1997, la Comisión contaba con la comparecencia de los directores provinciales del MEC en las tres provincias aragonesas. Dicha comparecencia no llegó a celebrarse por entender el delegado del Gobierno que la presencia de autoridades de la Administración General del Estado en parlamentos autonómicos es absolutamente voluntaria, y no existían precedentes en este sentido. Sin embargo, se ofrecía la plena disponibilidad de los directores provinciales para contestar, por escrito, a cuanto la Comisión tuviese a bien requerirles.
- Listado de centros.
- Horarios en los que se cursa dicha asignatura.
- Número de profesores destinados a tal enseñanza.
- Número de alumnos que la reciben.
Dicha solicitud se cursó el 13 de marzo de 1997, y hasta la fecha la Comisión no ha recibido respuesta.
El objetivo de la comparecencia era para el director general «presentar el marco en el que nos movemos en el Gobierno de Aragón, recogiendo la situación inicial, que nació cuando se acordó un convenio entre el Ministerio de Educación y Ciencia y la Comunidad Autónoma de Aragón». «Este convenio, hoy por hoy, deja algo que desear -afirma-, ya que la situación hoy es que ha evolucionado tanto la demanda como la oferta en aquella zona». Recordó que «la responsabilidad la sigue teniendo el Ministerio de Educación y Ciencia», y «el Gobierno de Aragón colabora con el Ministerio para poner el número de profesores necesarios según la demanda, para atender los gastos que conllevan las itinerancias del profesorado y para coordinar las acciones que se llevan a cabo con objeto de que los docentes que están al servicio de esta enseñanza tengan los medios necesarios para poder hacerla en las mejores condiciones posibles».
Respecto al profesorado, «ya hicimos una convocatoria para seleccionar profesorado; las plazas fueron solicitadas por dieciséis personas, y hemos seleccionado a cuatro personas, naturales de allí». Y anunció que «en septiembre tendrá lugar la primera escuela de verano, Escola d'Estiu, en Fraga, bilingüe.»
Mostró sus deseos de acabar con «que los horarios que se ponen para la lengua estén fuera de los horarios habituales, y querríamos que fuera considerada como una enseñanza como las otras; es lógico que se reivindique este tratamiento». Asimismo, «querríamos tener un status como el profesorado de los centros públicos», y anunció que, «para el próximo curso, ya nos hemos dirigido al Ministerio de Educación y Cultura, con objeto de que, con antelación suficiente, se prevea y se incorpore ya de entrada en el horario de una forma estándar, es decir, que sea una actividad más entre todas las del centro». Mostró su deseo de que, «haciendo las cosas con sensatez, con sentido común, respetándonos mucho unos a otros y, en fin, con cierta suavidad, las cosas pueden salir adelante».
Mostró su visión, que concretó en que «de momento sería partidario de una política desde el punto de vista educativo y cultural, que si damos pasos adelante y acertados en esas direcciones habremos avanzado mucho, y los otros tipos de cosas los tenemos que pensar bien y nos hacen falta todavía estudios suficientes, que me parece que tenemos pocos aún sobre la situación real de las lenguas en las distintas zonas». «Entiendo que hay que hacer una campaña de difusión sobre unas realidades concretas, y entonces hemos hecho la difusión que se podía hacer.» «También se pueden poner carteles en los lugares.» «En lo del padrón, ya hemos tomado medidas.» «En lo del órgano administrativo, ya lo tenemos hasta cierto punto, es decir, para lo que hay hoy, pues tenemos una persona que es una titulada superior, especialista en lenguas y que lleva la coordinación de todas las actividades lingüísticas que se hacen desde la comunidad autónoma.» «Evidentemente, ese pequeño núcleo se tendrá que ampliar, tendrá que llegar a tener una categoría administrativa, de sección o de servicio, o de lo que sea.» «Lo mejor es ir midiendo los recursos y las acciones al compás del desarrollo que convenga en cada momento».
F) EXPERTOS EN ARAGONES Y CATALAN
a) El 17 de febrero de 1997 comparecieron D. Héctor Moret y D. Ramón Sistac, especialistas en Dialectología.
En primer lugar, tomó la palabra D. Ramón Sistac, quien centra su intervención en «la frontera lingüística entre aragonés y catalán» y aporta documentos que clarifican las zonas, concluyendo en que «muchas veces se acusa una diferencia ficticia entre el catalán normativo y el catalán real hablado en Aragón».
D. Héctor Moret alude a la comarca del Bajo Cinca describiendo el habla local de esta zona y centrándose fundamentalmente en Mequinenza, Fraga y Zaidín.
Aporta, a continuación, las medidas concretas que, a su juicio, deberían adoptarse, y afirma en primer lugar que «se me hace difícil pensar en medidas que no pasen por lo que es la oficialidad o cooficialidad o como se le quiera llamar». En relación con la creación de un órgano específico para esta materia, considera que «en Aragón tendría que haber algo así como una Dirección General de Política Lingüística que se encargara de la promoción, difusión, conocimiento de los derechos de los ciudadanos, etcétera». Respecto a la relación lengua y territorio, su valoración es que hay «comunidades lingüísticas constituidas por unos ciudadanos que tienen derechos y que hay que respetar estos derechos», pero advierte que «si realmente la batalla por la lengua no está, o no se produce al unísono de la batalla por la recuperación económica, por las carreteras, por los servicios, pues realmente bien poca cosa podremos conseguir».
Por último, concluye su intervención con las afirmaciones siguientes: «No es el impacto de la lengua normativa catalana lo que hace que se pierdan las hablas locales», y denuncia que «la presencia en el Instituto de Estudios Catalanes de miembros de las tierras de Lérida y de las tierras catalanohablantes de Aragón es muy pequeña; concretamente, de las tierras catalanohablantes de Aragón es nula». Y concluye pronosticando que, «a este paso, el aragonés, como lengua viva, desaparecerá, como está desapareciendo ya el occitano. La situación del aragonés es trágica; el catalán en Aragón se va degradando lentamente».
El Sr. Moret Caso consideró que era necesario lo que se ha hecho: «el reconocimiento de la oficialidad en el valle de Arán», y aclara que en Dialectología «hablar de lengua o hablar de habla es intercambiable».
b) El 21 de febrero de 1997 acudió a la Comisión D. Artur Quintana, experto igualmente en catalán y aragonés y profesor de la Universidad de Heidenberg, de Baden-Wutenberg.
El Sr. Quintana comenzó su intervención aludiendo a sus trabajos relacionados con la materia objeto de la Comisión especial, que concretó en «el dialecto de La Codoñera, sobre el que hizo su tesis doctoral, y luego sobre diversos dialectos del Matarraña y también de la Ribagorza». «Preparé una gramática en catalán, sobre el catalán de Aragón y para uso de los aragoneses.» «En cuanto al aragonés, he trabajado sobre los dialectos del Bajo Mezquín, donde se conservan restos léxicos.»
Aportó datos numéricos sobre hablantes en Aragón de lenguas minoritarias, afirmando «que no llegan a 70.000 personas». Si bien diferenció claramente la situación de ambas lenguas, puesto que, «en el caso del catalán, la zona donde se habla no es lengua minoritaria, sino lengua mayoritaria». «Y, en el caso del aragonés, la situación es casi al revés, es decir, casi no hay territorios, o muy pocos, donde el aragonés sea lengua mayoritaria, por lo menos el 50% de la población.» «Se trata de verdaderos islotes lingüísticos: por una parte está Hecho [...], y en el caso donde es más mayoritario es en el valle de Benasque y gran parte de la Ribagorza; en esos territorios, la lengua aragonesa es casi, digamos, mayoritaria; pero en el resto, no».
Relacionando esta situación con la enseñanza, consideró que, «en el caso de la zona catalana, no hay ningún problema en crear una escuela bilingüe [...]. En cambio, en la zona aragonesa esa posibilidad es más difícil: se podría aplicar o se puede aplicar en Benasque, parte de Ribagorza y en el valle de Hecho». «En cuanto al resto, habría que aplicar otras formas que pueden llegar desde un mínimo: el mínimo sería dar una clase de aragonés, que puede ser optativa», apuntando otra posibilidad: «ir colocando en esas zonas programas de inmersión».
Se plantea, a continuación, el problema de la frontera entre el catalán y el aragonés, es decir, «hay algunas localidades de Ribagorza, básicamente la única demográficamente importante es el valle de Benasque [...], donde no se sabe exactamente si se habla mayoritariamente una lengua parecida o las dos». Para el compareciente «la solución sólo puede ser política» [...] «decidirse por una o por otra, pero no decidirse, como se viene haciendo, por el castellano, que no es la una ni la otra».
Denuncia la situación actual y, en concreto, la «falta de un diccionario normativo del aragonés», y aconsejó que, «en el caso del catalán, quien dicta la norma está claro que es el Institut d'Estudis Catalans, en el cual deberían participar filólogos de Aragón», estimando, en el caso del aragonés, que hay que «otorgar la categoría, de alguna manera, de academia, instituto, etcétera, de la lengua aragonesa, al Consello o al grupo más o menos afín al Consello».
En relación con las variedades locales, el Sr. Quintana expresó que «otro argumento que se esgrime con frecuencia es que, si se impone una norma, se van a morir los dialectos...» «Eso es media verdad, media mentira -afirma-, y la ortografía no ofrece ningún problema y el léxico tampoco; la única cuestión un poco espinosa es la de la morfología». «En el caso concreto de Aragón, se trataría de crear o de potenciar una norma más o menos afín al catalán occidental y, al mismo tiempo, saber pasivamente la norma más general que es la actual».
Tras las intervenciones de los Diputados, el compareciente arrancó de una reflexión en el sentido siguiente: «Las lenguas minoritarias de Aragón (el catalán y el aragonés) son una riqueza cultural propia del país y forman parte de su patrimonio histórico, por lo que han de ser especialmente protegidas por la Administración», avanzando una serie de medidas que a su juicio deberían adoptarse, y así, aludió a que «las comunidades aragonesas de lengua catalana y aragonesa tienen derecho a una enseñanza en la lengua propia y a disponer de medios de comunicación en esa lengua», y es que «todas las lenguas de Aragón tienen derecho a su desarrollo y a su normalización», por lo que «es necesaria y urgente la declaración de cooficialidad del catalán y del aragonés en los territorios y comarcas donde son lengua propia», y «es necesaria la plena normalización de ambas lenguas en sus territorios tradicionales respectivos», así como la «enseñanza en los centros educativos públicos y privados»; resulta imprescindible la «utilización en los medios de comunicación, en las publicaciones y en la administración». Todo ello «se hará respetando las variantes comarcales, sin atentar nunca contra la unidad del idioma».
Y concluyó afirmando irónicamente que en, «el caso del aragonés, si aguardamos veinte años más, pues ya no habrá problemas, se habrá solucionado: entonces tendremos los topónimos, y nada más».
c) Para finalizar esta fase de profesores en catalán y aragonés, se contó con la presencia de D. Juan José Pujadas, profesor de Antropología Social y decano de la Facultad de Letras de la Universidad Rovira i Virgili, de Tarragona, conocido experto en catalán y aragonés. Dicha sesión tuvo lugar el 18 de marzo de 1997.
Se centra a continuación en el aragonés, y evidencia cómo «se podrán poner, desde el punto de vista estrictamente filológico y técnico, peros y cuestiones a la propuesta de normalización lingüística del Consello d'a Fabla Aragonesa [...]. Pero, sin embargo, considero que sí existe un punto de referencia, existe un estándar, y creo que es obligación de los poderes públicos tener en cuenta a esa parte de la sociedad civil que trabaja en positivo para el futuro del aragonés, y no a esa parte de la sociedad civil que, bajo diferentes argumentos académicos o técnicos, tiende a negarlo de forma total».
Reconoce que «es indudable que el aragonés tiene una serie de problemas; el primer problema es el problema de la falta de conciencia por parte de los hablantes de una unidad de la lengua»; pero -afirma- «es absolutamente indiscutible, en términos sociolingüísticos y en términos sociológicos, que las hablas que constituyen la lengua aragonesa constituyen las variedades de la lengua aragonesa, son el vehículo de comunicación de una comunidad».
Recuerda que «no se puede separar la reivindicación por la protección y el desarrollo de la lengua de la protección y el desarrollo de la cultura, y, aquí, cuando hablamos de cultura, tenemos que referirnos a un concepto clave como es el concepto de patrimonio cultural», y observa cómo «hay que ser moderadamente optimistas, pues ha habido un cambio de signo en el grado de conciencia de los hablantes por un lado; hay, mal que les pese a muchos, una norma, una propuesta de norma, una norma gigante escrita del aragonés y existe digamos algo equivalente a una academia de la lengua, que es el Consello d'a Fabla Aragonesa», y concluye: «nada más decir y valorar lo muy positiva que ha sido hasta el presente la acción de la sociedad civil aragonesa. Lo importante que ha sido el trabajo no solamente del Consello d'a Fabla Aragonesa, sino del Rolde de Estudios Aragoneses, y de la cantidad de Ligallos y de grupos sociales, de movimientos sociales que han llevado adelante la reivindicación no solamente de la lengua, vuelvo a insistir, sino también de aquello que la lengua vehicula».
G) EURODIPUTADOS
La Sra. Terrón i Cusi comenzó su intervención manifestando su voluntad de explicar «brevemente qué es lo que hemos hecho en el Parlamento Europeo». Afirmó que «en Europa todas las lenguas son y no son minoritarias», ya que «en Europa tenemos lenguas como el danés que tienen menos hablantes que la lengua catalana, y por lo tanto a mí me gusta más hacer otra distinción que no es la de lenguas minoritarias o lenguas menos expandidas, sino lenguas estatales y lenguas no estatales».
A continuación, se centra en el Informe elaborado por el Parlamento Europeo, y alude a que «el informe habla, pues, de los derechos que tienen los ciudadanos con relación al acceso a la enseñanza de su lengua, con relación al derecho que tienen los ciudadanos a acceder a los trámites administrativos y jurídicos en su propia lengua, al derecho que tienen a que su lengua sea usada en los medios de comunicación y a que haya una infraestructura cultural en la cual se respete esta lengua». «No entra en si las lenguas son o dejan de ser oficiales o cooficiales», y concluyó: «Creo que el futuro de las lenguas depende bastante de la voluntad de la gente que las habla y de los apoyos que esta gente, en sus representaciones políticas, pueda conseguir».
A continuación, el Sr. Josu Jon Imaz comienza por «felicitarles, porque creo que es importante, cuando se tiene un patrimonio como son tres lenguas en el caso de ustedes en Aragón». Yo creo que la lengua es, lógicamente, «un medio de comunicación». «El plurilingüismo es un valor social de respeto y de tolerancia.» Recuerda que «el aragonés, como lengua, es de las menos extendidas en Europa». «Y el aragonés no está entre estas 48 del euromosaico, porque no se hizo el estudio sobre ella. Sin embargo, cuenta con el reconocimiento en el mapa de lenguas del Bureau de Lenguas Menos Extendidas», y respecto al catalán afirma que «el Grupo C, que son aquellas cuya supervivencia depende de factores, bien sean demográficos, económicos o implicación institucional, es por ejemplo el caso del catalán en Aragón».
Tras la intervención de los Grupos Parlamentarios, respondió el Sr. Eurodiputado, concluyendo con una doble afirmación: «El aragonés, desde mi punto de vista, y esto es una apreciación personal, tiene un inconveniente en ese sentido, que es la masa de hablantes [...]; pero tiene una ventaja, que es que en su caso son universos fácilmente entendibles».
H) REPRESENTANTES DE ADMINISTRACIONES DE OTRAS COMUNIDADES AUTONOMAS
El director general advierte, al comienzo, que, si bien el euskera es un idioma extendido por dos Comunidades Autónomas, él se va a limitar a comentar lo que es la realidad lingüística de Navarra. Y así describe el contenido de la Ley del vascuence en Navarra, de 1986, que delimita el territorio navarro en zona vascófona, media y no vascófona, y reconoce la oficialidad del euskera en la primera de ellas, junto a una serie de medidas que posibiliten la recuperación de esta lengua. A continuación, enumera las actuaciones llevadas a cabo por la Dirección General de Política Lingüística y realiza un análisis del proceso de normalización del euskera en Navarra, así como las estrategias que la Dirección General tiene planteadas, finalizando con la siguiente conclusión: «El euskera ha pasado de ser una lengua en retroceso a ser una lengua que se está recuperando»; en concreto, «es una lengua que va ganando terreno y que, desde luego, no es una lengua que se va a morir».
- Otros lingüistas y expertos españoles.
- Especialistas extranjeros.
- Representantes de las Administraciones asturiana y aranesa.
- Editores, escritores, cantautores y creadores de diversa índole en las lenguas minoritarias de Aragón.
- Medios de comunicación de las comarcas bilingües.
La Comisión no sólo escuchó las opiniones de los comparecientes descritos en el apartado anterior, sino que ha estudiado con detenimiento diversa documentación que ha servido para conformar sus conclusiones.
Entre la documentación utilizada, merece la pena destacar la siguiente.
A) DOCUMENTACION EXTRANJERA
- Declaración de los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas. Adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 18 de diciembre de 1992.
- Charte européenne des langues régionales ou minoritaires. Strasbourg. 5-XI-1992 Strasbourg: Conseil de l'Europe, 1992 (Série des Traités Européens; 148).
- Résolution sur une charte communautaire des langues et cultures régionales et sur une charte des droits des minorités ethniques.
- Résolution sur les mesures en faveur des langues et des cultures minoritaires.
- Resolución del Parlamento Europeo de 30-10-87 sobre las lenguas y culturas de las minorías regionales y étnicas en la Comunidad Europea.
- Resolución del Parlamento Europeo de 11 de diciembre de 1990 sobre situación de las lenguas en la Comunidad y de la lengua catalana.
- Real Decreto 1.111/1979, de 10 de mayo, por el que se regula el empleo de las distintas lenguas españolas en las actuaciones de las corporaciones locales.
- Decreto 1.433/1975, de 30 de mayo, por el que se regula la incorporación de las lenguas nativas en los programas de los centros de educación preescolar y general básica.
D) DOCUMENTACION AUTONOMICA
- Ley 3/1984, de 9 de mayo, de reconocimiento de la asturianía (art. 10).
- Decreto 73/1994, de 29 de septiembre, por el que se regula la Comisión Asesora para la Normalización Lingüística.
- Ley 3/1986, de 20 de abril, de normalización lingüística en las Islas Baleares.
- Ley 7/1983, de 18 de abril, de normalización lingüística en Cataluña.
- Ley 16/1990, de 13 de julio, sobre Régimen Especial del Valle de Arán.
- Ley 3/1983, de 15 de junio, de normalización lingüística.
- Ley Foral 18/1986, de 15 de diciembre, del vascuence.
- Ley 10/1982, de 24 de noviembre, básica de normalización del uso del euskera.
- Ley 4/1983, de 23 de noviembre, de uso y enseñanza del valenciano.
- Sentencia núm. 82/1986, de 26 de junio, del Pleno del Tribunal Constitucional, en el recurso de inconstitucionalidad núm. 169/1983, por la que se declara la inconstitucionalidad de determinados preceptos de la Ley 10/1982, de 24 de noviembre, del Parlamento Vasco, básica de normalización del uso del euskera.
- Sentencia núm. 123/1988, de 23 de junio, del Pleno del Tribunal Constitucional, en el recurso de inconstitucionalidad núm. 955/1986, contra determinados preceptos de la Ley 3/1986, de 29 de abril, de normalización lingüística de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares.
Martín Zorraquino, M.ª Antonia, y otros: Estudio sociolingüístico de la franja oriental de Aragón.
- Diversas monografías publicadas en catalán y aragonés.
- Listado de libros publicados en aragonés en los últimos diez años.
- Algunos mapas del atlas lingüístico y etnográfico de Aragón, Navarra y La Rioja.
- Diversos estudios sobre lenguas minoritarias.
- Mapa de lenguas minoritarias elaborado por el Bureau Européen de langues moins répandues.
- Euromosaico elaborado por el Parlamento Europeo.
De las distintas comparecencias celebradas ante la Comisión y de la documentación estudiada, fundamentalmente la aportada por los propios comparecientes, nos encontramos con una realidad de nuestra Comunidad Autónoma en la que, junto al castellano, lengua mayoritaria, conviven otras lenguas que presentan perfiles diferenciados, tanto en lo que atañe a su propia situación estructural como a su grado de utilización.
- El catalán es una de las lenguas propias de las zonas limítrofes con Cataluña, desde la Ribagorza hasta la parte del Bajo Aragón turolense, pasando por La Litera, el Bajo Cinca y el Matarraña. En concreto, el catalán se habla en un 11,6% del territorio de Aragón, unos 5.370 km2.
- El aragonés ha permanecido como una de las lenguas propias de los valles pirenaicos, desde el Esera hasta Ansó, y de las zonas prepirenaicas y somontanas altoaragonesas, así como en otras zonas aisladas del territorio aragonés.
El único censo de hablantes de lenguas propias en la Comunidad de Aragón data de 1981. De acuerdo con este censo, la lengua aragonesa es hablada por comunidades que suman en total alrededor de 30.000 personas. Esta comunidad de hablantes mantiene el aragonés en muy diversas situaciones y diferentes grados, pues existen algunos municipios en los que el 80-90% de la población conoce y usa el aragonés, y otras localidades en las que un pequeñísimo número de hablantes o conocedores del aragonés mantiene la pervivencia de la lengua en un estado casi de latencia.
Por tanto, la realidad muestra que, hoy por hoy, más del 5% de la población de nuestra Comunidad Autónoma es catalanohablante, mientras que en torno al 2% tiene al aragonés como lengua materna.
Ahora bien, este mismo precepto ha cambiado sustancialmente tras la reforma del Estatuto de Autonomía, y, ahora, el artículo 7 reconoce las lenguas y obliga a su protección. Dice así el nuevo texto del artículo 7:
«Las lenguas y modalidades lingüísticas de Aragón gozarán de protección. Se garantizará su enseñanza y el derecho de los hablantes en la forma que establezca una ley de Cortes de Aragón para las zonas de utilización predominante de aquéllas.»
De hecho, en las Comunidades Autónomas donde se da una realidad similar a la nuestra se había acometido el reconocimiento multilingüístico de forma decidida por los propios Estatutos de Autonomía, y así:
Por su parte, el artículo 9.2 de la LORAFNA dispone que «el vascuence tendrá también carácter de lengua oficial en las zonas vascoparlantes de Navarra. Una ley foral determinará dichas zonas, regulará el uso oficial del vascuence y, en el marco de la legislación general del Estado, ordenará la enseñanza de esta lengua».
En desarrollo de estos preceptos, todas estas Comunidades Autónomas han promulgado sus respectivas leyes de normalización lingüística, que han sido estudiadas por la Comisión y que forman parte del dossier documental.
Del estudio de todas ellas se puede concluir que tal vez sea el ejemplo navarro el que deba seguir nuestra Comunidad Autónoma, puesto que los resultados obtenidos allá, tras la Ley Foral del Vascuence, de 1986, permiten vislumbrar un horizonte, no muy lejano, con ciertas dosis de esperanza para la supervivencia de nuestras lenguas minoritarias. Como se dedujo de la comparecencia del director general de Política Lingüística del Gobierno navarro, estos resultados, constatados por la «Encuesta sociolingüística de Euskal Herria de 1996», determinan que:
b) Ha aumentado leve, pero constantemente, su transmisión familiar.
Por ello, resulta absolutamente imprescindible una acción decidida que permita superar el estado actual de nuestras lenguas minoritarias, que en el caso del catalán se ubica en el grupo C y en el caso del aragonés ni siquiera pertenece al grupo D, sin que ello signifique su no reconocimiento, puesto que en el Mapa del Bureau Européen de langues moins répandues sí aparece, por lo que se constata su existencia, pero se advierte sobre su penosa situación.
b) El derecho de todos los aragoneses a utilizar habitualmente su lengua propia, tanto en sus relaciones como ciudadanos como en sus relaciones con la administración.
En resumen, esta Ley tendrá por objeto la regulación del uso normal y oficial de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón en los ámbitos de la convivencia social, garantizando el ejercicio de los derechos de los hablantes en la enseñanza, en las administraciones públicas de los territorios con lengua propia, especialmente en la Administración local, en los medios de comunicación, en la actividad cultural y los distintos ámbitos de la vida socioeconómica de su comunidad.
plantea frente a los apartados III y IV
del Dictamen elaborado por la Comisión especial
- el castellano o español, lengua oficial del Estado y lengua de uso general en la Comunidad Autónoma;
- el catalán noroccidental, empleado en forma de variedades locales diversas como instrumento habitual de comunicación eminentemente oral en las zonas limítrofes con Cataluña, zona compacta constituida por la Ribagorza, La Litera, el Bajo Cinca y parte del Bajo Aragón zaragozano y turolense;
- el conjunto de hablas altoaragonesas que, al no haberse codificado en un momento dado como una lengua que se haya utilizado en todas sus posibilidades de comunicación, al no nivelarse ni alcanzar una unidad a lo largo de su historia, se presenta con un alto grado de fragmentación, en su forma oral, en los valles pirenaicos, en zonas prepirenaicas, así como en otros puntos aislados del territorio altoragonés.
Ambas variedades lingüísticas minoritarias, que constituyen un elemento irrenunciable de nuestro patrimonio cultural, han de ser protegidas por la Administración, resultando necesaria una actuación decidida del Gobierno de Aragón que venga a desarrollar el artículo 7 del Estatuto de Autonomía, dada la especial situación en que se encuentran: en el caso del conjunto de hablas altoaragonesas, el número de hablantes es cada vez más reducido, se está produciendo un envejecimiento de los hablantes sin que las jóvenes generaciones incorporen su uso y están sufriendo un progresivo grado de castellanización; este riesgo de desaparición no amenaza al catalán de Aragón, que es transmitido oralmente de padres a hijos, si bien se encuentra en una situación de diglosia funcional y corre el peligro de verse progresivamente catalanizado y, en cierta medida, castellanizado.
El único censo de hablantes de estas variedades lingüísticas minoritarias data de 1981. De acuerdo con él, el conjunto dialectal aragonés es hablado por comunidades que suman en total alrededor de 30.000 personas. Esta comunidad de hablantes lo mantiene en muy diversas situaciones y diferentes grados, pues existen algunos municipios en los que el 80-90% de la población lo conoce y utiliza, otras localidades en las que un pequeñísimo número de hablantes o conocedores del dialecto mantienen su pervivencia en un estado casi de latencia, y otros en los que se mantiene como un elemento puramente folklórico. De acuerdo con el mismo censo, el catalán de Aragón es hablado en el ámbito familiar y social por alrededor de 60.000 personas. No obstante, las últimas estimaciones sitúan la utilización de las hablas altoaragonesas por debajo de los 10.000 hablantes y del catalán de Aragón en torno a los 43.000.
El Estatuto de Autonomía de Aragón, en su artículo 7, establece: «Las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón gozarán de protección. Se garantizará su enseñanza y el derecho de los hablantes en la forma que establezca una Ley de Cortes de Aragón para las zonas de utilización predominante de aquéllas.»
- el derecho de todos los aragoneses a utilizar su habla materna y a expresarse en ella tanto en la forma oral como escrita;
- el derecho de los hablantes de las variedades lingüísticas minoritarias a recibir su enseñanza y a disponer de espacios de comunicación en dicha variedad;
- la progresiva normalización del uso de los dos sistemas lingüísticos minoritarios en los territorios donde su uso ha sido tradicional e histórico.