Source: http://mcamposrivas.galeon.com/
Timestamp: 2017-08-18 04:43:30
Document Index: 245791415

Matched Legal Cases: ['artículo 2', 'in fine', 'artículo 80', 'artículo 2', 'artículo 80', 'artículo 80', 'IN FINE', 'in fine', 'in fine', 'in fine', 'in fine', 'artículo 84', 'artículo 86', 'artículo 85', 'artículo 85', 'Artículo 87', 'artículo 87', 'Artículo 88', 'artículo 86', 'Artículo 92', 'artículo 93', 'in fine', 'artículo 80', 'artículo 99']

Miguel Humberto Campos Rivas
Miguel Humberto Campos Rivas | JURISPRUDENCIA | Biblioteca Juridica
El objetivo de esta investigación sobre ASOCIACIÓN, es básicamente brindar una noción general sobre todo lo concerniente a esta Persona Jurídica contenida en la Sección Segunda, Titulo II, de nuestro Código Civil.
Nuestra investigación se enmarca dentro de las normas prescritas que establece el Código Civil, enmarcadas en que se encuentra en los artículos 80º al 98º, en los que podemos encontrar que la “ASOCIACIÓN es una persona jurídica NO LUCRATIVA en la cual sus integrantes pueden agruparse con fines y/o propósitos diversos.
Esperamos que nuestro trabajo invite a la reflexión y constituya estímulo para el cuestionamiento de la materia tratada y, de este modo, tener una participación activa en el aprender cotidiano.
La Constitución Política del Perú, en su Título I, De la Persona y la Sociedad, Capítulo I, Derechos Fundamentales de la Persona, artículo 2 inc. 13, consagra que toda persona tiene derecho a:
“Asociarse y a constituir fundaciones de diversas formas de organización jurídica sin fines de lucro, sin autorización previa y con arreglo a ley. No pueden ser disueltas por resolución administrativa”.
García Amigo define la asociación como “un convenio o negocio jurídico multilateral, dirigido a crear un ente abstracto que persigue fines de utilidad colectiva: así como a establecer normas (Estatutos) reguladoras –al menos en parte- del mismo; siendo sus caracteres típicos, constantes, la participación de varias personas, el fin común de carácter permanente, el vínculo jurídico asociativo y la creación de un nuevo sujeto de derechos y obligaciones distinto de los asociados”
. Mientras para DIEZ-PICASO y GULLON opinan que:”la asociación es el conjunto de personas que se unen para alcanzar un fin común a las mismas.”
Así mismo requieren que esta persona colectiva requiere de:
a.	Pluralidad de miembros.
b.	Un fin posible licito y determinado.
c.	Una organización.
d.	Cumplimiento de las formalidades exigidas por ley.
Aguilar Gorronda apunta a que: “Las asociaciones propiamente dichas son las personas de tipo asociativo que no tienen un fin de lucro para sus miembros, lo que no excluye que el ente puede realizar actividades lucrativas como medio para alcanzar los fines propios”.
A nivel registral, mediante Resolución del Tribunal Registral Nº 024-2001- ORLC/TR, del 18/01/01, se ha establecido que:
“Lo que define a la asociación no es la actividad común que desarrollen los asociados _que podría ser cualquier actividad-, sino la finalidad con la que se realiza dicha actividad común, que necesariamente debe ser no lucrativa, esto es, que no deben repartirse ganancias entre los asociados”.
Todas estas definiciones tienen en común el énfasis en la actividad colectiva, propia de la asociación y su finalidad no lucrativa.
La doctrina nacional sostiene que el derecho a asociarse “se configura a su vez en dos vertientes: una positiva y otra negativa. La primera llamada también libertad positiva de asociación, es la libertad de todas las personas de constituir una asociación o de integrantes de otra, siempre y cuando cumpla con los requisitos de admisión exigidos. La vertiente negativa, o de libertad negativa de la asociación, es la contrapartida de la anterior y significa la posibilidad de retirarse de una asociación, que tiene una persona o de no asociarse si no lo desea, siendo violatorio de su derecho constitucional, cualquier intento de afiliación obligatoria a una asociación, puesto que la pertenencia a una asociación constituye un acto que se integra, también de los ámbitos de autonomía personal”.
En doctrina, asociación es el derecho reconocido a los individuos para organizarse, unirse o vincularse con fines lícitos y pacíficos para perseguir uno o varios objetivos de bienestar común, de índole cultural, artística, deportivo, religioso, profesional, científico, etc. Como puede apreciarse los fines pueden ser diversos pero ninguno de ellos tiene una finalidad lucrativa-económica.
Ellas pueden ser de carácter religioso, político o de simple sociabilidad, otras asociaciones persiguen fines científicos, de cultura, deportivos, artísticos, o sea puede perseguir diversos propósitos pero sus fines no deben ser opuestos a la ley, a la moral, al orden público y a las buenas costumbres.
El nombre asociación, es genérico, también se le conoce con diversos nombres, tales como: Club, Centro Social, Cultural y Deportivo, Corporación, Gremio, Fraternidad, Ligas, Hermandad, Federación, etc.
Todas ellas surgen de un acto jurídico y no propiamente de un contrato. Sus integrantes se denominan generalmente asociados (aunque en el trato diario se consigna como compañero, camarada, hermano).
Según José Luis de la Cruz Berdejo, para definir el término asociación hay que tratarlo en dos sentidos:
a.- Asociación en sentido amplio:
Son todas aquellas personas jurídicas privadas constituidas por un grupo de personas para la realización de un fin (al menos relativamente) duradero. Entran en esta definición tanto las asociaciones sin finalidad de lucro, como las sociedades que persiguen una ganancia.
b.- Asociación en sentido estricto:
Es s el sentido que habitualmente se emplea, es el ente con la finalidad no lucrativa fundado por un grupo y generalmente abierto a la adhesión de nuevo socio. Generalmente la asociación en sentido estricto tiene una actitud receptora, llama a todos los interesados a formar parte de ella, de modo que el ingreso de un nuevo miembro es un acto más o menos ordinario.
Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, se señala que la asociación es una persona jurídica no lucrativa en la cual sus integrantes pueden agruparse con fines altruistas (en beneficio de terceros), egoístas (en beneficio sólo de sus integrantes) o mixtos.
No se pretende con su conformación la obtención de beneficios económicos a favor de sus miembros.
Las actividades que realicen pueden ser de carácter cívico, religioso, benéfico, cultural, político, gremial, deportivo, etc.
Por su parte, Enneccerus define “la asociación como la unión estable de una pluralidad de personas, independiente en su existencia del cambio de miembros, que tiene una constitución corporativa y un nombre colectivo, correspondiendo la administración de los asuntos de la asociación a los miembros. La asociación tiene por tanto, miembros y administración propia”.
Al respecto, el Código Civil Peruano establece en su articulo 80 que la asociación es una organización estable de personas naturales o jurídicas, o de ambas, que a través de una actividad común persigue un fin no lucrativo.
En la mencionada definición del artículo 80 se pone de evidencia las características necesarias de la asociación como son la de constituir una organización de personas que mediante una actividad en común, persigue una finalidad no lucrativa.
Debido a que el derecho de asociación es primordial en la vida del hombre en sociedad, se le admite como un derecho natural que esta amparado por la Constitución Nacional (inc. 13 del artículo 2).
La asociación, como toda persona jurídica, no es sólo un centro de imputación de normas jurídicas, sino que en la experiencia supone una organización de personas naturales o individuales, las que siempre y sin excepción son las que actúan en representación del centro unitario de imputación que es la persona como espectro conceptual. El vocablo “organización” da cuenta de que la colectividad que constituye la persona jurídica no actúa desconcertadamente, sin en orden o propósito definido, sino que, más bien, representa un grupo humano que procede a través de acciones concertadas, coherentes y planificadas.
La definición materia del artículo 80 precisa que la asociación es una organización estable de personas. Los asociados constituyen normalmente asociaciones de plazo indeterminado. Ello no impide, sin embargo, que los asociados puedan pactar libremente un plazo fijo, éste no puede ser tan corto que impida la realización de los fines para los cuales se constituyó.
Es importante la precisión que se formula en el artículo 80 cuando indica que la actividad común que realizan los asociados no ha de ser lucrativa, no debe pretender la obtención de beneficios económicos directos a favor de los miembros. La finalidad prevista debe ser el realizar cualquier actividad en común que no tenga como propósito el lucro. Las actividades que realizan deben ser licitas y no deben atentar contra el orden público y las buenas costumbres.
4.	CARÁCTERÍSTICAS
Diez-Picazo y Gullón dicen que la asociación requiere:
a.- Una pluralidad de miembro
La esencia de la asociación es el entre sí, como socios varias personas; es decir, la existencia de un grupo de personas con un fin común.
El código civil peruano no ha creído mencionar un número determinado y se contenta con mencionar pluralidad (dice: “…organización estable de personas…Art. 80”).
b.- Un fin
Para cuya consecución se unen ha de ser lícito, posible y determinado.
El propósito común de la asociación constituye el vínculo que une a los asociados, de lo que deriva la importancia de la calificación del fin; en el código civil peruano se exigía que en el estatuto se fije los fines (Art. 82).
c.- Una organización
Pese a ser un requisito esencial de toda persona jurídica, la asociación requiere una especial organización para el cumplimiento de sus fines, donde cada uno de sus miembros conozca su función a desempeñar.
d.- La asociación para tener personalidad jurídica
El reconocimiento por parte de la ley, mediante el cumplimiento de ciertos requisitos, y en algunos casos el conocimiento oficial de la autoridad (comunicación, registro). En el Perú la existencia de la persona jurídica comienza el día de su inscripción en el registro respectivo.
e.- Las asociaciones, al igual que todas las personas jurídicas reguladas en el código, persiguen un fin altruista, es decir, sin ánimo de lucro.
f.- Federico de Castro y Bravo añade a estas características dadas por Diez-Picazo y Gullón, que la asociación debe tener bienes, un patrimonio propio, de que exista un activo patrimonial al constituirse la persona jurídica, es fundamental dado que los asociados y sus socios no responden por las de la persona jurídica. Al respecto Carlos Fernández, comentando el Art. 82 inc. 3, dice: a diferencia del Art. 44 del código civil de 1936, el Art. 82, no exige la existencia de peculio propio al constituirse la asociación, sino que tan sólo se determine los bienes que integran o integrasen su patrimonio social. Es evidente, que dada la naturaleza de la asociación, sólo es indispensable el que se fije en el estatuto la forma como ha de adquirirse los bienes que permitan su actividad como fluye experiencia, el patrimonio social se constituye normalmente mediante la asignación de cuotas periódicas a cargo de los asociados.
g.- Una característica de la asociación que no se refleja en el código civil (“que incide en lo común”) es el bien común según la cual los fines que persigue dicha organización debe beneficiar a sus asociados, debe recordarse que la creación de estas organizaciones responde a la imposibilidad de que las personas naturales puedan, por sí solas, realizar determinadas tareas y obtener ciertos resultados.
h.- Otra característica de Yuri Vega es que la asociación es una organización abierta a la afiliación. En la medida que cualquier individuo tenga interés de pertenecer a ella, y siempre que cumpla con los requisitos que el estatuto establezca, la asociación admite la incorporación de nuevos integrantes, cuestión que por ejemplo no se presenta en la fundación.
5. CONSTITUCIÓN DE LA ASOCIACIÓN SIN FINES DE LUCRO
La asociación es una organización privada y sin fines de lucro.
En el Perú las personas jurídicas sin fines de lucro se encuentran básicamente reguladas por el Código Civil , mientras que las sociedades con fines lucrativos, es decir, las empresas se encuentran reguladas por la Ley General de Sociedades.
La asociación debe contar con una organización estable, esto es, duradera, tener una finalidad no lucrativo de este tipo de organizaciones se encuentra definido por la relación entre los integrantes y la asociación, esto es, los miembros (asociados) no buscan un beneficio o enriquecimiento patrimonial, sino el desarrollo de la actividad común a desarrollar a través de la asociación.
Para constituir una asociación es necesario seguir los siguientes pasos:
&#61656;	Reunirse voluntariamente y acordar la formación de una Asociación Civil sin fines de lucro, la cual debe constar de un acta.
&#61656;	Elaborar estatutos sociales.
&#61656;	Aprobar en asamblea de fundadores los estatutos sociales.
&#61656;	Nombrar Directivos.
&#61656;	Redactar la Minuta por un abogado.
&#61656;	Elevar a Escritura Pública.
&#61656;	Inscribir en registros Públicos.
&#61656;	Inscribirse en la SUNAT para el RUC.
6. FUNCIONAMIENTO DE LAS ASOCIACIONES
La asociaciones se constituyen por decisión de quienes la van a formar (personas naturales o también jurídicas) es una “Asamblea General” de constitución de la cual se sienta acta. Se formula y se aprueba su estatuto, se organizan, se elige su Junta Directiva provisional. Se celebra una Escritura pública con el exclusivo fin de hacer posible su inscripción en el Registro de Personas Jurídicas, Libro de Asociaciones.
Previamente se ha abierto un Libro de inscripción de Asociados con precisa indicación para cada uno-de sus nombres, edad, estado, domicilio, ocupación, número de documentos de identidad, etc.
La persona jurídica, esto es, la Asociación adquiere personalidad jurídica plena desde la fecha de su inscripción en el Registro. Desde entonces empieza el funcionamiento de la Asociación o el desenvolvimiento de su actividad propiamente dicha.
Es importante referirnos al Estatuto de la Asociación, el cual debe expresar:
1º denominación (nombre), duración y domicilio del ente y sus fines, concretamente enumerados;
2º Los bienes que integran su patrimonio social (Inmuebles y/o muebles);
3º El funcionamiento de las Asambleas o reunión de todos los Asociados, su Consejo Directivo y otros órganos que pudieran existir o funcionar en determinada Asociación;
4º La condición para la admisión, renuncia y exclusión de sus miembros;
5º Los deberes y derechos de los Asociados;
6ª Los requisitos para lo modificación parcial o total del Estatuto;
7º Debe contener también el Estatuto necesariamente las reglas para la discusión y liquidación de la asociación y las normas relativas al destino final de sus bienes (art. 82).
Toda Asociación debe contar –como dijimos- aun desde antes de su inscripción con un Libro de Registro de sus miembros, y que debe estar actualizado, en el que conste aparte de los datos antes mencionados, la fecha de su admisión, con indicación de aquellos que ejerzan cargos de administración o representación (Presidente O Secretario General, etc.). Luego debe llevarse Libros de “Actas de Sesiones” de Asamblea General y de Consejo Directivo; en los que deben constar los acuerdos adoptados.
Estos libros deben llevarse con las formalidades de ley, bajo la responsabilidad del Presidente y siempre de conformidad con lo prescrito por el Estatuto (83).
7. LAS ASOCIACIONES RELIGIOSAS, COLEGIOS PROFESIONALES Y ASOCIACIONES CIVILES
El segundo párrafo del artículo art. 81 c.c. establece que “si la asociación es religiosa, su régimen interno se regula de acuerdo con el estatuto aprobado por la correspondiente autoridad eclesiástica”. Un grupo de laicos ¿puede construir una asociación con fines religiosos sin la correspondiente autorización eclesiástica? La respuesta correcta es la afirmativa. En efecto, el art. 81 c.c. se refiere a las órdenes, congregaciones religiosas y los institutos seculares que, conforme al art. 9 del D.I. Nº 23211, del 24.07.80 en el cual se aprueba el Acuerdo suscrito por la Santa Sede y el Estado peruano, “Pueden organizarse como Asociaciones conforme al Código civil Peruano, respetándose su régimen canónico interno”. La diferencia y el consiguiente ámbito de aplicación resultan claros: Si un grupo de laicos se organiza en una asociación con fines religiosos, sin formar parte de la jerarquía eclesiástica, se aplica el art. 81 c.c., primer párrafo. Si nos encontramos frente a una asociación religiosa, integrante del ámbito eclesiástico, se aplicarán los arts. 9 del D.I. Nº 23211 y 81 c.c., segundo párrafo.
En sentido contrario se pronunció la Corte Suprema, con sentencia del 16.12.87, al confirmar el Dictamen Fiscal y la Sentencia de la Corte superior de ICA. Esta decisión ha sido fuertemente criticada por de Belaúnde, quien afirma que: “el art. 81 del código civil no ha pretendido establecer una autorización previa a la constitución de asociaciones con fines religiosos. Lo que ha intentado es establecer un régimen de excepción para determinado tipo de asociaciones religiosas, permitiéndoles tener una organización distinta a la que el Código Civil ha previsto para las asociaciones civiles.
En efecto, el Código de Derecho Canónico establece en su canon 215 que:
“Los fieles tienen derecho a fundar y dirigir libremente asociaciones para fines de caridad o piedad, o para fomentar la vocación cristiana en el mundo: y También a reunirse para procurar en común esos fines”.
Si bien es cierto que el s. 3, del canon 299 precisa que “No se admite en la Iglesia ninguna asociación privada si sus estatutos no han sido revisados por la autoridad competente”, debe entenderse que “el reconocimiento de la asociación es un acto de autoridad en el que ésta, a través de un control, declara que la asociación existe en la Iglesia y que, en consecuencia, reúne las condiciones de eclesialidad”. Ni un notario, registrador público o juez, podrían interpretar que las asociaciones civiles con fines religiosos se requiere una autorización eclesiástica, por cuanto se trata de un reconocimiento para la Iglesia Católica, mas no de carácter jurídico. Es incluso, dentro de estos alcances que se debe interpretar el precepto que se encuentra en el canon 300, cuando se expresa que “Ninguna asociación puede llamarse “católica” sin el consentimiento de la autoridad competente”, por cuanto se trata “del mayor grado de aceptación pastoral de una asociación.
En resumidas cuentas: se justifica la autorización eclesiástica para casos de personas que, por su particular status, se encuentran subordinadas institucionalmente a la jerarquía de la Iglesia Católica, mas no en el supuesto de los fieles o privados si es que quieren asociarse con fines religiosos. Una Contrataría interpretación atentaría contra el derecho, reconocido constitucionalmente, a asociarse con fines lícitos .
Sobre la naturaleza y antecedentes legislativos de los colegios profesionales
El art. 20 de la constitución establece que: “Los colegios profesionales son instituciones autónomas con personalidad de derecho público. La ley señala los casos en que la colegiación es obligatoria”.
Los colegios profesionales son personas jurídicas creadas por ley, los cuales se inscriben en un registro especial.
En efecto, el inciso b) del art. 2 de la Ley Nº 26366, del 14.10.94, que creo el Sistema Nacional de Registros Públicos y la Superintendencia nacional de los Registros Públicos (SUNARP), precisa que el registro de Personas Jurídicas creadas por ley se encuentra dentro del registro de Personas Jurídicas.
Como ha sido advertido, “los colegios profesionales (….) no cuentan con una norma que establezca –de manera general para este tipo de persona jurídica-, su organización, las facultades de sus órganos y demás relativas a su estructura y funcionamiento”. Por ello, no obstante el reconocimiento legal de su calidad de personas jurídicas, en su actuar jurídicamente relevante, hasta hace relativamente poco, mantenido no pocos problemas en lo que se refiere a la acreditación de sus representantes, así como a la delimitación de las facultades de los mismos.
Antes de la Resolución del Superintendente Nacional de los Registros Públicos Nº 089-2002-SUNARP/SN, del 01.03.02, de la Jefatura de la oficina Registral de Lima y Callao trató de resolver este problema a través de dos resoluciones, a saber:
a) La Resolución Jefatural Nº 414-95-ORLC/JE, del 21.11.95, que acordó “abrir un Libro de Poderes otorgados por Personas Jurídicas nacionales, Empresas de Derecho Público y las creadas por ley, que no tienen sucursal ni están domiciliadas en el Departamento de Lima, el cuál formara parte del registro De personas Jurídicas”. No obstante la finalidad de la resolución fue de solucionar la acreditación de poderes de las personas jurídicas creadas por ley que no tienen sucursal ni están domiciliadas en Lima, se amplió la posibilidad de inscripción, incluso, a las personas jurídicas creadas por ley domiciliadas en Lima, como los colegios profesionales, por cuanto no había (en ese momento) un registro ad hoc.
b) La Resolución jefatural Nº 484-98-ORLC/JE, del 24.11.98, que creó el Libro de personas Jurídicas creadas por ley en Los Registros de Personas Jurídicas en las oficinas Regístrales de Lima y Callao, en el cual también comenzaron a inscribir actos regístrales los colegios profesionales.
La laxitud con la que se interpretó la Resolución Nº 414-95 ha generado situaciones de duplicidad de inscripciones. Incluso, en no pocas ocasiones, los colegios profesionales han optado por inscribirse en el Libro de Asociaciones.
La Asociaciones de Padres de Familia (APAFA)
Estas formas asociativas especiales están reguladas Por la Ley Nº 28628, que regula la participación de las Asociaciones de Padres de Familia en las Instituciones Educativas Públicas, del 24.11.05 y por su Reglamento, aprobado por el D.S. Nº 004-006-ED, del 08.02.06. Ambas normas establecen la posibilidad que se inscriban en Registros Públicos . El art. 4 de la ley define a la APAFA de la siguiente manera:
“La Asociación de Padres de Familia (APAFA) es una organización estable de personas naturales, sin fines de lucro, de persona jurídica de derecho Privado y puede inscribirse en los registros Públicos. Es regulada por el código civil, en lo que es pertinente, la Ley General de educación, la presente Ley y su Estatuto en los aspectos relativos a su organización y funcionamiento. La APAFA canaliza institucionalmente el derecho de los padres de familia de participar en el proceso educativo de sus hijos”
Los integrantes son los padres de familia, tutores y curadores de los estudiantes de la institución educativa pública (art. 5 de la Ley). El art. 68 del reglamento establece que:
“La Asociación acredita su representación ante el consejo educativo institucional por el periodo de dos años y su elección se realiza en los tres últimos meses del año lectivo, por voto universal secreto y directo”.
La APAFA tiene facultades para actuar tanto directamente, como a través del consejo educativo institucional (CONEI).
8.	ELEMENTOS FORMALES DE LA ASOCIACIÓN
Los elementos formales tiene en la persona jurídica un significado destacadísimo; imprescindible dad su falta de corporeidad física; ellos son:
a.- Acta de constitución : es el primer acuerdo que toman los asociados, en el cual manifiestan su voluntad de de dar nacimiento ala asociación. Este es un acto jurídico que requiere, según el Art. 140 del c.c.:
&#61558;	Agentes capaces, conformados por las personas que integran al asociación. Debe como tales a los adolescentes (mayores de 12 años), a efectos de constituir asociaciones, de acuerdo al Art. 13 dl Código de Niños y Adolescentes (Ley Nº 27337, del 02/08/00).
&#61558;	Objeto física y jurídicamente posible, vale decir que, en concordancia con el Art. V de T.P. del c.c., la relación jurídica asociativa no debe ser contraria al orden público y a las buenas costumbres.
&#61558;	Fin lícito, que es aquella orientación de la voluntad no lucrativa que persigue la asociación.
&#61558;	Observancia de la forma prescrita bajo sanción de nulidad.
b.- Estatuto : según Federico de Castro “el Estatuto viene a constituir la estructura de la persona jurídica, que le sostiene e individualiza; es el concierto de las voluntades de sus miembros y ley para las relaciones sociales, es fundamento de la existencia y del desenvolver de la persona jurídica”.
Al ser al norma interna que regula el desenvolvimiento de la asociación, debe constar por escritura pública, para salvaguardar que ninguna estipulación contravenga dispositivos legales imperativa. Al otorgarse éste por escritura pública, el Estado reviste de legalidad el acuerdo de los asociados. Sin embargo, cabe la posibilidad, prevista por ley, que conste en documento privado.
Conforme al Art. 82 del Código Civil, el Estatuto bebe expresar:
&#61558;	La denominación, duración y domicilio, respecto del nombre de la persona jurídica, debe temerse en cuenta el D. S. Nº 002 – 96 – JUS, del 11/06/96, que crea el Índice Nacional de preferencia registral del nombre, denominación o razón social, que establece el derecho de reserva de preferencia registral, el cual es definido por el Art. 1, de la siguiente manera:
“La reserva de preferencia registral constituye un derecho que tiene por finalidad salvaguardar el nombre, denominación o razón que ha sido elegido por los socios, accionistas o titulares, durante el proceso d constitución o modificación del estatuto de una persona jurídica”.
Este derecho tiene un plazo de caducidad de 30 días hábiles, tal como lo regula el Art. 2028 del c.c., tercer párrafo y también está regulado en el Art. 10 de la LGS y el Art. 7-A de la Ley de empresa individual de responsabilidad limitada (D. L. Nº 21621, del 15/08/76).
La práctica de estilo opta por darle a la persona jurídica una duración indeterminada y se fija como domicilio una ciudad (vg. Lima). Ello en la medida en que se generarían costos adicionales cada vez que se produzca un cambio.
&#61558;	Los fines que, aparte de no ser lucrativos, no deben ser contrarios al orden público ni a las buenas costumbres (Art. V del T.P. del c.c.).
&#61558;	Los bienes que integran el patrimonio social, cabe mencionar que en caso de la asociación, ésta puede constituirse (a diferencia de la sociedad o de la fundación) sin un capital; pero deberá determinar la manera en la cual se materializará (vg. Aportes, donaciones, entre otros).
&#61558;	La constitución y funcionamiento de sus órnanos, los cuales son la asamblea general y el consejo directivo.
&#61558;	Las condiciones para la admisión, renuncia y exclusión de sus miembros. Este artículo se fundamenta en que las personas que integran la asociación se organizan en base a una común vocación, a una cierta afinidad entre las personas que la integran y a determinados valores de comportamiento; se ha preferido por ello no establecer reglas rígidas en lo tocante a estas materias y dejar en libertad a los asociados. Así como la Constitución regula el derecho tiene la persona para asociarse libremente, el Código Civil, en su Art. 90, contempla la facultad que tienen los asociados a renunciar a la asociación, debiendo formular su pedido por escrito. El hecho de renunciar a la asociación no extingue la obligación de pago de las cuotas pendientes. Es así como el Art. 91 prescribe que tal deber ha de ser cumplido por los asociados que renuncien o se separen de la asociación, o por sus sucesores si éstos hubiesen muerto, en virtud del principio del enriquemiento indebido. Dicho artículo establece, además, que no se puede exigir el reembolso de las aportaciones. Sobre el tema de la exclusión se debe tener en cuenta que la misma debe ir aparejada a un sistema de sanción máxima que correspondería a una falta grave. Las sanciones usuales son la amonestación escrita, multa, amonestación verbal, suspensión por un período determinado y, por último, la exclusión. Ello, se entiende, sin perjuicio de l responsabilidad civil a que hubiere lugar. Siempre, en materia de sanciones, es importante – independientemente que se tenga una clausula general o se detalle de manera específica los actos sujetos a sanción – tener en cuenta los principios de proporcionalidad y razonabilidad.
&#61558;	Los derechos y deberes de los asociados, suele distinguirse distintos tipos de asociados, como fundadores, honorarios u ordinarios, por ello, los derechos y las obligaciones variarán según el tipo de asociado que sea. Recodemos que existe la persona colectiva en tanto está conformada por un grupo de seres humanos. El asociado es aquel que junto con aquellos que poseen su misma condición, le da el contenido ontológico a la persona colectiva denominada asociación. Como lo prescribe el Art. 89 del c.c. la calidad de asociado es inherente a la persona e intransmisible, salvo acuerdo contrario en el estatuto – en la asamblea general. El Art. 88, al establecer el principio “un hombre, un voto”, sólo tiene como alcance que ningún asociado tiene derecho a más de un voto; pero ello no obsta, en virtud del virtud del principio de autonomía privada, que no tengan derecho al voto como es el caso de los asociados honorarios.
&#61558;	Los requisitos para su modificación, la cual debe ser aprobada, como lo prescribe el Art. 86 del c.c. por la asamblea general y, de acuerdo al segundo párrafo del Art.87 del c.c., contar con un quórum calificado.
&#61558;	Las normas establecidas para la disolución y liquidación de la asociación y las relativas al destino final de sus bienes, para tal efecto, el Art. 98 del c.c. excluye a los asociados de ser beneficiarios del haber neto resultante post-liquidación de la asociación. Al respecto, se sostiene que “el término liquidación tiene dos acepciones, una es el estado en que se encuentra la asociación desde el acuerdo de disolución hasta la extinción, y otra como un procedimiento; en esta segunda acepción corresponde fijar en el estatuto la determinación del número de liquidadores, sus atribuciones y facultades dentro de las cuales se incluirán las que fueran necesarias para resolver las relaciones que vinculan a la asociación con sus miembros y con terceros, para disponer de los bienes de ésta a fin de cumplir con sus obligaciones y satisfacer a los acreedores, y las relativas al destino final de sus bines, así como la de solicitar la cancelación de la asociación en el Registro de Asociaciones”.
&#61558;	Los demás pactos y condiciones que se establezcan. En resumidas cuentas, podemos decir que el estatuto de la asociación debe expresar dos aspectos importantes de la misma, a saber: su estructura y su administración, la cual, a su vez, comprende el funcionamiento de esta persona colectiva.
Las asociaciones deberán tener libros en los que se registren a sus asociados y también las actas, tanto de la asamblea general, como del consejo directivo, estos libros se llevan “con las formalidades de ley, bajo el presidente del consejo directivo de la asociación y de conformidad con los requisitos que fije el estatuto“(Art. 83 del c.c.).
9.	ORGANOS Y REPRESENTACIÓN DE LA ASOCIACIÒN
La persona jurídica abstente de capacidad de goce y de ejercicio. Sin embargo, para que la capacidad de ejercicio sea real, debe hacerse a través de los órganos que integran a dicha persona.
Se le denomina órgano a la persona jurídica, persona natural o conjunto de personas naturales que, según sea el caso, adopta decisiones y representa lo que formalmente es un centro unitario de deberes y derechos. La persona jurídica actúa solo a través de las personas naturales que la integran, aunque, como es sabido, los derechos y obligaciones contraídos por ellas se imputan a un centro unitario ideal (que formalmente es la persona jurídica).
El órgano – dice Santi Romano- hace valer y actuar al ente, presentando a este cualidades físicas y psíquicas que el ente de otra manera no poseería y confiriéndole una capacidad que para los individuos, antes que jurídica es natural, mientras que para el ente es meramente jurídica.
Para Manuel Albaladejo: la posición del órgano con respecto a la persona jurídica es monista, y hay un acto de este cuando obra, porque no obra como persona física; como ser distinto e independiente. La posición de representante frente al representado es dualita; y cuando obra hay un acto de éste, aunque sea un acto para aquél, porque obra como persona física, aparente aunque por cuenta de otra.
Dice de Lacruz: “cuando los órganos de la persona actúan frente a terceros en calidad de tales órganos y para ella, se conducen como representantes suyos, sin embargo, en la doctrina y en la jurisprudencia es habitual distinguir entre representante y órgano”
Respecto al tema de doctrina nacional Carlos Fernández Sessarego dese “se denomina órgano de la persona jurídica a la persona natural o conjunto de personas naturales que según los casos, adoptan decisiones y representan a lo que formalmente es un centro o haz unitario de deberes y derechos. La persona jurídica actúa solo a través de las personas naturales que la integran aunque, como es sabido, los derechos y deberes por ella se imputan a ese centro ideal. Cada persona jurídica de acuerdo a las disposiciones de la ley, determinan estatutariamente cuales han de ser sus órganos y cuáles las atribuciones que se les concede”.
9.1 Los órganos de la asociación en el código civil peruano .
La asociación tiene dos órganos principales: La asamblea general de asociados y el consejo directivo, que es un órgano ejecutivo y de administración, y las comisiones.
El órgano supremo es la Asamblea General, cuya reunión debe ser convocada por el presidente en los casos previstos en los estatutos (sesiones ordinarias o extraordinarias); o cuando lo acuerde el consejo directivo o lo solicite no menos de la décima parte de los asociados (art. 85). Se puede recurrir al juez para que la convoque, a pedido de los asociados que solicitaron asamblea general, cuando el pedido no fue atendido.
Por lo general estas sesiones de asamblea general son convocadas pera elegir lo Junta de Consejo Directivo; para aprobar las cuentas de la Asociación o para aprobar o modificar sus estatutos o para tomar acuerdos importantes para la vida de la Asociación en los casos extraordinarios (arts. 86 y87).
El segundo órgano es el Consejo Directivo o Junta Directiva que es el órgano ejecutor de los acuerdos de la Asamblea General. Es el órgano que la gobierna durante el período previsto por sus Estatutos que generalmente es de un año.
Como otro órgano, según sus Estatutos, pueden estar las denominadas Comisiones, cuyas atribuciones y composiciones se señalan en los Estatutos.
El Consejo Directivo puede-según el Estatuto- adoptar la fórmula de Presidente, Vice-Presidente, a veces Fiscal, Secretario de Actas, Tesorero, a veces V ocales. Otras veces se adopta por el sistema o modalidad de Secretarías: Secretario de Defensa, de Cultura, de Deportes, de Economía, etc.
i.	Asamblea General
Que de conformidad con el artículo 84º del código civil, es el órgano supremo de la Asociación.
La Asamblea General es el órgano de decisión, conformado por la totalidad de los asociados que constituyen la persona jurídica. La calidad del órgano supremo que el Código atribuye a la Asamblea General le confiere las máximas facultades para dirigir la actividad social, sin inferir con aquellas facultades específicamente otorgadas a otros órganos sociales.
En el Art. 84 – dice Fernández Sessarego- consagra la asamblea general de asociados como el órgano supremo de la asociación. Aunque la regla no lo precisa, por obvio la asamblea general está integrada por la totalidad de asociados que constituyen la persona jurídica. La calidad de ser órgano supremo, le confiere las máximas facultades para dirigir la actividad social, sin interferir con aquellas facultades específicamente otorgadas a otros órganos sociales, es decir, a la asamblea general le corresponde decidir sobre cualquier asunto que no sea de estricta competencia de otro órgano social.
Este numeral prevé que la Asamblea resolverá cualquier asunto que no sea de competencia de otro órgano. A los asociados constituyentes corresponde establecer el tipo de decisiones que han de ser de la Asamblea General, además de aquellas taxativamente indicadas en el Art. 86 .
El artículo 86 confiere a la Asamblea General la facultad, en tanto órgano supremo de la asociación de adoptar las decisiones de mayor importancia en la vida institucional. En efecto, la potestad de aprobar o no las cuentas y balances significa pronunciarse sobre el acierto o desacierto del Consejo Directivo, o del órgano pertinente si lo hubiere, en lo tocante al manejo económico de la asociación; es explicable que acuerdos de tal magnitud sean de exclusiva competencia del órgano supremo de la asociación, decisiones de tal importancia son indelegables.
Dentro de ésta se debe distinguir:
&#61558;	La Asamblea Universal: se da cuando se reúnen todos los asociados. Si se da este supuesto, se puede prescindir del requisito de la convocatoria previa. La “ratio” es clara: si la finalidad de la convocatoria es que se reúnan los asociados, la misma no es necesario si, espontáneamente, se han agrupado todos.
&#61558;	La Asamblea de Delegados: este tipo de asamblea se da cuando existe una cantidad supernumeraria de asociados. A efectos de agilizar las decisiones del órgano supremo, se nombran delegados en proporción a determinada cantidad de asociados (ejemplo: un delegado por cada 100 asociados). Es a los delegados a quienes convoca el presidente del consejo directivo y son ellos los que, en representación de todos los asociados, toman las decisiones.
&#61558;	La Asamblea de Regularización: se configura cuando, si bien no se han inscrito en Registros Públicos los consejos directivos que han sucedido al último inscrito, si se han registrado en el Libro de Actas de la Asociación. Entonces, la asamblea de regularización es la que convoca al presidente del último Consejo Directivo inscrito en el Libro de Actas de la asociación, con la finalidad de ratificar a los consejos directivos, los actos que estos han realizado y para que los asociados nombren al nuevo Consejo Directivo.
También es importante distinguir las siguientes etapas por las que tiene que pasar una asamblea general:
a.	Convocatoria: es el acto jurídico en el cual el presidente del Consejo Directivo llama a los asociados para que se reúnan en Asamblea General. Los medios para poder convocar pueden ser de los más variados (avisos por periódico, esquelas, etc.). Por ello, acertadamente se afirma que “en la forma del acto de convocatoria los asociados son libres de establecer estatutariamente (a diferencia que en materia de sociedades anónimas) la forma y el modo en el cual esta convocatoria es puesta en conocimiento” .
Para su valides se requiere:
&#61558;	Que se respete el principio imperativo de dualidad de convocatoria, contenido en el art. 87 c.c.
&#61558;	Que se establezcan los puntos a tratarse en la agenda.
&#61558;	La Asamblea General puede ser convocada, según el primer párrafo del artículo 85 de las siguientes maneras:
- Cuando lo solicite el presidente del Consejo Directivo, de acuerdo al estatuto vigente.
- Por acuerdo del Consejo Directivo.
- A solicitud de los asociados, en una cantidad no menor de la décima parte del número de los mismos.
&#61558;	El segundo párrafo del artículo 85 contempla la posibilidad de una denegatoria o abstención a la convocatoria solicitada por los asociados. En esta situación los asociados pueden solicitar al juez de primera instancia del domicilio de la asociación, que convoque a asamblea.
Es importante destacar que la jurisprudencia registral admite el hecho de que se establezca en el estatuto que otros miembros del consejo directivo pueden realizar la convocatoria. Así, la Resolución del Tribunal Registral Nº 447-2000-ORLC/TR, del 15. 12. 00, cuando establece que:
“Si bien el Código Civil ha dispuesto que sea el presidente del consejo directivo el que convoque a asamblea general, sin embargo, establecer una fórmula distinta, como que otro integrante del consejo directivo efectúe la convocatoria, no afecta la escancia de este tipo de organización social denominada asociación, dado que se trata de un miembro del órgano directivo elegido por la propia asamblea general, órgano supremo”.
b.	Quórum: en principio el quórum debe estar regulado en el estatuto. Supletoriamente se aplicarán las normas del Artículo 87 del Código Civil. En la cual se señala que “para la validez de las reuniones de la Asamblea General se requiere, en primera convocatoria, la concurrencia de más de la mitad de los asociados. En segunda convocatoria, basta la presencia de cualquier número de asociados. Los acuerdos se adoptan con el voto de más de la mitad de los miembros concurrentes”.
“Para modificar el estatuto o para disolver la asociación se requiere, en primera convocatoria, la asistencia de más de la mitad de los asociados. Los acuerdos se adoptan con el voto de más de la mitad de los miembros concurrentes. En segunda convocatoria, los acuerdos se adoptan con los asociados que asistan y que representen no menos de la décima parte.”
En este mismo artículo se especifica que “los asociados pueden ser representados en asamblea general por otra persona. El estatuto puede disponer que el representante sea otro asociado. La representación se otorga por escritura pública. También puede conferirse por otro medio escrito y solo con carácter especial para cada asamblea”.
c.	Votación: es la manifestación de voluntad de los asociados respecto de los puntos contenidos en la agenda, o que decidan tratar en el caso de la asamblea universal. En la votación, para que se constituyan los acuerdos, no se requiere la unanimidad en efecto, el artículo 87, se establece que “los acuerdos se adoptan por el voto de más de la mitad de los miembros concurrentes”. Sin embargo, este precepto debe entenderse solo en los casos en los cuales exista dos posibilidades o dos opciones a ser votadas, por cuanto, si se trata de opciones múltiples (por ejemplo, votar por más de dos listas) resultaría casi imposible que se cumpla con el requisito de la mitad más uno. En estos casos se debería optar por el criterio de la mayoría simple.
Para los efectos de voto se debe tomar en cuenta:
&#61558;	un asociado: un voto. (Artículo 88 del Código Civil).
La limitación en el ejercicio de tal derecho es salvaguardar el principio de la igualdad de todos los asociados y el respeto a la decisión de la mayoría.
Las Funciones de la Asamblea General, según el artículo 86 del Código Civil, son las siguientes:
&#61558;	Elección de los miembros del Consejo Directivo.
&#61558;	Aprobación de las cuentas y balance de la gestión.
&#61558;	Resolver sobre la modificación del estatuto.
&#61558;	Acordar la disolución de la asociación.
&#61558;	Resolver supletoriamente los asuntos que no sean competencia de otros órganos.
Los acuerdos que se tomen en la asamblea general obligan a todos los asociados, es por eso que, como ya se mencionó, en caso de que una asociación no esté conforme con dichos acuerdos, puede ejercer la facultad de impugnarlos judicialmente de acuerdo a las formalidades en el Artículo 92 c.c., el cual prescribe que:
Las acciones impugnatorias deben ejercitarse en un plazo no mayor de sesenta días contados a partir de la fecha del acuerdo. Pueden ser interpuestas por los asistentes si hubieran dejado constancia en acta de su oposición al acurdo, por los asociados no concurrentes y por los que hayan sido privados ilegítimamente de emitir su voto.
Si el acuerdo es inscribible en el registro, la impugnación puede formularse dentro de los treinta días siguientes al a fecha en que la inscripción tuvo lugar.
Cualquier asociado puede intervenir en el juicio, a su costa para defender la validez del acuerdo. La impugnación se demanda ante el juez civil del domicilio de la asociación y se tramita como proceso abreviado. ”
ii.	El Consejo Directivo
Las normas que regulan el funcionamiento de este órgano no se encuentran previstas en la ley. Sin embargo, creemos, y en realidad sucede, que debe existir un órgano específicamente encargado de diseñar la estrategia que seguirá para la consecución de los objetivos de la institución.
Este es el caso de Consejo Directivo, órgano colegiado de la asociación que se encarga de la elaboración y dirección de los planes destinado al logro de los fines sociales. Sus atribuciones y obligaciones se fijan en el estatuto.
Con respecto a la responsabilidad de los asociados que formen parte del consejo directivo, debemos aplicar el artículo 93 del Código Civil, cuyo texto es el siguiente: “los asociados que desempeñen cargos directivos son responsables ante la asociación conforme a las reglas de la representación, excepto aquellos que no hayan participado del daño causante del daño o que dejen constancia de su oposición.”
9.1.3 Gerencia.
Es el órgano encargado de la ejecución de los planes diseñados por el Consejo Directivo. Generalmente es el que ostenta la representatividad de la asociación. Siempre que le sea atribuida en asamblea general de asociados o en consejo directivo y por escritura pública, la cual debe ser inscrita en el registro de poderes y mandatos de los Registros Públicos.
9.1.4 El Consejo de Vigilancia.
Es el órgano de control de la asociación. Su misión es fiscalizar los actos realizados por los otros órganos de decisión y dar cuenta a la junta general de asociados de tales actividades.
10. LOS ASOCIADOS Y EL PATRIMONIO DE LA ASOCIACIÓN
Debemos indicar al respecto que los bienes aportados por los asociados a la persona jurídica constituyen una verdadera transferencia de propiedad a favor de la persona jurídica creada.
En lo referente al activo del patrimonio social, los bienes que se aportan salen del patrimonio del asociado e ingresan al patrimonio de la persona jurídica. Esto significa que el asociado no tendrá derecho a la propiedad del bien aportado ni podrá gozar de el en forma exclusiva y excluyente, ya que estas atribuciones del derecho de propiedad las ostenta ahora la persona jurídica.
11. DERECHOS Y DEBERES DE LOS ASOCIADOS
Existe una norma de carácter general que establece que la calidad de asociado es inherente a la persona (Art.89 código civil) , de donde se infiere que es un derecho personalísimo por razón de la persona agrega la norma que no es transmisible, precisamente por el carácter que aludimos, salvo que lo permita el estatuto .En esta norma tendría que señalarse expresadamente si esta transmisión es a título universal, como consecuencia de la apertura de la asociación, obviamente a favor de sus herederos .
11.1 Derechos de los asociados
Los derechos de los asociados no están supeditados a un mayor o menor aporte de carácter patrimonial .Como dice Yuri Vega, “sus aportes se consideran pérdidas a favor de la asociación, pues en caso de disolución no tienen derecho a ningún reembolso, a lo que debe agregarse la horizontalidad democrática en el voto, puesto que ningún asociado tiene derecho por si mismo a más de un voto.
Dentro de los derechos de los asociados citamos:
&#61558;	Derecho a participar en las asambleas, opinando y emitiendo su voto cuando sea convocado, salvo que estuviera inhabilitado por un conflicto de intereses o por encontrarse en situaciones de mora.
&#61558;	Derecho de elegir y ser elegido para los cargos que corresponden a los diversos órganos de la asociación.
&#61558;	Derecho a solicitar información para mejor intervenir en las decisiones de la asociación.
&#61558;	Derecho de impugnar los acuerdos de la asamblea cuando se violen las disposiciones estatutarias o legales, pudiendo intervenir en el proceso cualquier asociado que hubiera estado presente en la sesión para “defender la validez del acuerdo”, conforme al Art.92 código civil.
&#61558;	Derecho de impugnar, incluso judicialmente, las decisiones a las que no se hayan adherido, cuando son contrarias al estatuto o la ley, el Art. 92 regula el ejercicio de este derecho.
&#61558;	Derecho a renunciar. El Art.90 de nuestro código prevé que la renuncia de los asociados debe ser formulada por escrito. El Art.91 agrega que el socio renunciante no puede exigir el reembolso de sus aportaciones y lo que es más debe pagar las obligaciones que se hayan podido devengar a la fecha de la renuncia.
11.2 Deberes de los Asociados
El deber más importante de los asociados es pagar las aportaciones ordinarias y extraordinarias que el estatuto señala y para que se consolide su participación activa en el seno de la asociación, debe participar en las elecciones que se realicen para la designación de los gerentes o administradores.
&#61558;	Acatar las disposiciones estatutarias; adecuando a ellas, su conducta como asociados.
&#61558;	Someterse a los acuerdos tomados por la corporación es sesión de Asamblea General o del Consejo Directivo, salvo las excepciones indicadas
&#61558;	Cotizar ordinaria o extraordinariamente, conforme a los estatutos, a los acuerdos de los órganos de la asociación.
&#61558;	No pueden ceder sus derechos de asociados; por que la calidad de asociado es inherente a la persona y no es transmisible, salvo que lo permita el estatuto.
&#61558;	Los Asociados que desempeñen cargos directivos son responsables ante la Asociación, conforme a las reglas de la representación excepto aquellos que no hayan participado del acto causante del daño, o que haya dejado constancia de su oposición. Art. 93.
&#61558;	Los asociados renunciantes, los excluidos y los sucesores de los asociados muertos quedan obligados al pago de las cuotas que hayan dejado de abonar, no pudiendo exigir el reembolso de sus aportaciones.
De acuerdo con “el vocablo disolución quiere decir: extinción, conclusión, según esta misma fuente de consulta la disolución de las asociaciones se produce:
•	Por la expiración del plazo del funcionamiento legal.
•	La disolución del fin para el cual se crearon
•	La imposibilidad de aplicar a la consecución de su objeto la actividad o medios de que dispongan”.
“en principio por muerte de los miembros no se disuelven estas personas siempre que sobrevivan los suficientes para el cumplimiento de los fines institucionales”.
Nuestro Código Civil en sus numerales 87,94 ,95 y 96, se ocupa de las cuatro maneras o formas que puede revestir la disolución de una asociación:
12.1 Disolución Voluntaria
”Es Voluntaria cuando así lo acuerdan los miembros de la misma asociación en asamblea extraordinaria especialmente convocada para tal fin, legalmente para disolver la asociación se requiere en primera convocatoria, la asistencia de más de la mitad de los asociados, los acuerdos se adoptan con más de la mitad de los miembros concurrentes.
En segunda instancia, los acuerdos se adoptan con los asociados que asistan y que representen no menos de la decima parte”.
Este mismo quórum se requiere para cualquier modificación de los estatutos de la asociación.
12.2 De Pleno Derecho
La asociación se disuelve de pleno Derecho cuando no puede funcionar según su estatuto: Art 94 de Código Civil.
Delia Revoredo comenta esta norma en la Exposición de Motivos del Código Civil y dice “que son varias la situaciones en las cuales la asociación no puede funcionar de acuerdo a su estatuto: Así, cabria citar en el caso de que por diversas razones, como renuncias o exclusiones de asociados la asociación pierde la pluralidad de miembros que configura la dimensión existencial de la Persona Jurídica. Si falta esta pluralidad, la asociación carece de sentido y consecuentemente debe disolverse por mandato de la ley. Otra causal de disolución seria el vencimiento del plazo de constitución de la Persona Jurídica”.
12.3 Declaración de quiebra:
La Asociación se disuelve por declaración de quiebra. Art94 del Código Civil.
&#61558;	En caso de suspensión de pagos el consejo directivo debe solicitar la Declaración de Quiebra de la asociación, conforme a la ley de la materia bajo responsabilidad ante los acreedores por los daños y perjuicios que resulten por la omisión.
Sobre este articulo Delia Revoredo aclara que: “Es deber del Consejo Directivo, a fin de no perjudicar a sus acreedores, el solicitar oportunamente la declaración de quiebra cuando la asociación haya suspendido sus pagos. De no hacerlo, el consejo Directivo es responsable por los daños y perjuicios que pudieran haberse causado”.
12.4 Disolución Forzada
“El Ministerio Publico puede solicitar Judicialmente la disolución de la asociación cuyas actividades o fines sean o resulten contrarios al orden público o las buenas costumbres. Art 96 del Código civil.
&#61558;	La demanda se tramita como proceso, abreviado considerando como parte demandada a la asociación. Cualquier asociado esta legitimado para intervenir en el proceso. La sentencia no apelada se eleva a consulta de la corte superior.
&#61558;	En cualquier estado del proceso puede el juez dictar medidas cautelares suspendiendo total o parcialmente las actividades de la asociación o designando un interventor de las mismas.”
Este es el caso de las asociaciones que desnaturalizan su finalidad no lucrativa con propósitos ilícitos, no acordes con la moral, con el agregado de que si esta situación es evidente, el juez puede dictar una medida cautelar, designando un interventor por el lapso que dure el proceso, para cuidar fundamentalmente el patrimonio y el destino final de este.
13. DESTINO DEL PATRIMONIO DE LA ASOCIACIÓN
El ART 98 de Código Civil establece que cuando se concluye con la liquidación de una asociación ya disuelta., el haber neto resultante es entregado a las personas designadas en el estatuto con exclusión de los asociados. De no ser posible esto, la Sala Civil de la Corte superior ordena su aplicación a fines análogos en interés de la comunidad, dándose preferencia a la provincia donde tuvo su cede la asociación.
Este artículo regula el destino de los bienes de la asociación una vez que esta ha sido disuelta y sus obligaciones han sido pagadas, luego de la correspondiente liquidación. La exclusión de la no entrega a los asociados se hace en razón de la propia naturaleza de la asociación ya que esta no tiene fines lucrativos.
Por este motivo el estatuto de la asociación puede establecerse con toda libertad el destino final del patrimonio siempre que tal disposición no signifique una operación lucrativa, sino que por lo contrario los bienes se atribuyan el fomento de actividades sociales, solidarias de índole no lucrativa.
También señala el Artículo citado que corresponde a la Sala Civil de la Corte Superior del distrito Judicial de la sede social de la asociación la aplicación del haber neto resultante de la liquidación con fines que sean de interés para la comunidad.
La Corte superior encargada de la aplicación del haber neto referido, para poder atribuirle a una institución no lucrativa debe atender a la finalidad que tenia la asociación disuelta y liquidada, si la asociación disuelta tenia fines culturales el haber neto debe destinarse a otra análoga en pleno funcionamiento.
14. PERSONAS JURÍDICAS NO LUCRATIVAS: DIFERENCIAS ENTRE FUNDACIÓN Y ASOCIACIÓN:
14.1. FUNDACIÓN :
En su esquema básico, una Fundación es un patrimonio destinado a un fin, que es administrado por un órgano de gobierno (Patronato). El ejemplo más conocido es la Fundación Nobel: el señor Nobel, antes de fallecer, destinó un patrimonio muy extenso para entregar con sus frutos unos premios cada año. El órgano de gobierno es el encargado de administrar, seleccionar los premiados y velar a que se cumpla la voluntad del fundador.
14.2. ASOCIACIÓN :
Hablar específicamente de una Asociación es decir que es un conjunto de los asociados para un mismo fin y persona jurídica por ellos formada . Guillermo Cabanellas dice que es aquella regida por la Ley de Asociaciones, destinada a los organismos colectivos sin fines lucrativos; y, con un sentido más estricto, la que no es religiosa ni profesional ni oficial.
Ramírez Gronda afirma que la asociación se diferencia de la sociedad en que aquélla no tiene en vista la obtención de beneficios pecuniarios. Por regla general, los fines de las asociaciones son culturales, científicos, recreativos o deportivos.
Si lo que se pretende es poner en marcha a un grupo de personas que se dedique a un determinado fin, la forma adecuada es la Asociación. Si una o varias personas quieren destinar un patrimonio a un fin social, la forma adecuada es la Fundación.
14.3. Diferencias entre Asociación y Fundación
&#61656;	Según el artículo 80 del Código Civil peruano:
&#61656;	Mientras que el artículo 99 del mismo Código establec