Source: http://ugmacivil3.blogspot.com/
Timestamp: 2017-01-20 03:37:36
Document Index: 202844573

Matched Legal Cases: ['artículo 1133', 'artículo 61', 'artículo 1173', 'artículo 1173', 'artículo 1175', 'artículo 1176', 'artículo 1177', 'artículo 1173', 'Artículo1', 'artículo\n1184', 'artículo 1184', 'Artículo 1']

Definido en el artículo 1133 del Código Civil como “Una convención entre dos o más personas para constituir, reglar, transmitir, modificar o extinguir entre ellas el vinculo jurídico” Clasificación de los Contratos. · Contrato Unilateral (Art. 1134): El contrato es unilateral, cuando una sola de las partes se obliga, y no existen obligaciones recíprocas. Por Ejemplo tenemos un préstamo o una donación. · Contrato Bilateral (Art. 1134): El contrato es bilateral, cuando se obligan recíprocamente las partes. Por Ejemplo tenemos una Compra-Venta.· Contrato Oneroso (Art. 1135): El contrato es a titulo oneroso, cuando cada una de las partes trata de procurarse una ventaja mediante un equivalente. · Contrato Aleatorio (Art. 1136): El contrato es aleatorio, cuando para ambos contratantes o para uno de ellos, la ventaja depende de un hecho casual.
Fuentes de las Obligaciones Extracontractuales (Mapa Mental)
Tradicionalmente desde Roma hacia acá La
Gestión de Negocios y el Pago de lo Indebido se ha considerado principal del
cuasicontrato, noción dominada por la legislación hasta el siglo pasado. En
Venezuela alguna vez fue considerado el cuasicontrato como una figura genérica
que comprendía dos casos específicos: la gestión de negocios y el pago de lo
indebido. El código civil siguiendo el proyecto franco-italiano de las
obligaciones trata separadamente como fuente de las obligaciones independientes
tanto la gestión de negocios como el pago de lo indebido.
Nuestro código civil vigente trata la
gestión de negocios entre los artículos 1173-1177. Apoyándose en código civil
italiano de 1865 y en el artículo 61 del proyecto franco-italiano.
Es el acto en virtud del cual una
persona, denominada gestor, interviene o se ocupa de los asuntos de otro
denominado dueño, sin obligación legal o convencional de hacerlo.
Es una fuente de obligaciones que provienen
de un hecho voluntario y lícito, concebido en el derecho romano, como un
cuasicontrato al igual que el Código Civil, derogado que consideraba el hecho
voluntario y lícito como fuente de obligaciones y dentro de éste, la gestión de
negocios ajenos y el pago de lo indebido, hasta que el Código Civil vigente
consagró a ambas figuras como fuente autónoma de obligaciones.
Para los hermanos Mazeaud, "la
gestión de negocios ajenos es el hecho de una persona, el gestor de negocios
que sin haber encargado de ello, se ocupa de los asuntos de otra persona, el
gestionado o dueño del negocio".
a- No presencia del dueño: la simple
ausencia que impide al dueño ocuparse de alguno o de todos sus asuntos; por
ejemplo la persona que se ausenta de su casa pero se sabe o se presume donde
está. Debe tenerse en consideración la situación concreta, pues son las
circunstancias las que determinaran si se cumple o no este requisito.
b- Imposibilidad del dueño de atender
sus negocios: si el dueño ha encargado a otra persona la gestión de sus
negocios, un tercero no puedo intervenir con el pretexto de la no presencia del
c- Falta de consentimiento del dueño: el
dueño no debe haber consentido la gestión, así sea tácitamente, en cuyo caso
habría un mandato.
d- Ausencia de oposición del dueño: si
este ha manifestados a sus vecinos que durante su ausencia no se ocupen de sus
asuntos, o lo hace una vez iniciada la intervención del gestor, se viola el
principio de no inmiscuirse en los asuntos ajenos y que pretenda hacerlo es
responsable de sus actuaciones. Al cometer un hecho ilícito deberá pagar los
daños causados al dueño, por ejemplo en caso de incendio de una cosa
perteneciente al dueño.
e- Ausencia del ánimo de liberalidad del
gestor: cuando se interviene en un asunto del dueño sin cumplir con ninguno de
los requisitos antes señalados, se presume que se trata de una libertad de
liberalidad del gestor y no de una gestión de negocios; por ejemplo, procedo a
pintar la casa de mi vecino, estando este presenta y sin su oposición; se puede
presumir, inclusive por el dueño que se trata de un favor gratuito de quien
ejecuta la obra quizás en su propio interés.
a- Intención de gestionar: el gestor
debe tener el propósito de gestionar intereses ajenos, por ello, cuando pro
erros se inmiscuye en negocios de un tercero, creyéndolos propios, no hay
gestión de negocios, podrá haber enriquecimiento sin causa.
b- Interés del dueño: el gestor debe
acotar en interés del dueño, pues si procede en su propio interés no está
gestionando un negocio ajeno, falta el elemento de la alienidad. Sin embargo
puede tratarse de un interés común, por ejemplo, reparar una pared medianera,
en cuyo caso se aplicara las reglas del articulo 689 CC.
c- Iniciativa espontanea del gestor:
tratándose de una persona que procede a efectuar una actividad propia de su
profesión, sin haber recibido instrucciones del interesado, la jurisprudencia
ha considerado que tiene derecho a sus honorarios profesionales, por ejemplo,
el médico que auxilia a una persona herida.
d- Continuación de un negocio en curso:
pueden cargarse de la continuación de un asunto comenzado por el dueño, por
ejemplo, una construcción que se ha paralizado, en ausencia del dueño, por
falta del pago al contratista.
e- Iniciar una obra necesaria: puede
tratarse de un negocio nuevo, contratar las horas necesarias para evitar la
ruina de una edificación del dueño.
1. La existencia de un negocio jurídico
Se entiende uno o más negocios o
relaciones jurídicas, susceptibles lícitamente de ser realizadas por el gestor
quien sabe que se está inmiscuyéndose en los asuntos del otro. El que gestiona
un asunto ajeno creyéndose propio, no realiza gestión de negocios. La gestión puede
consistir en el cumplimiento de un acto jurídico que puede efectuarse de dos
maneras: Cuando el gestor actúa en su propio nombre con la intención de
beneficiar al dueño y cuando el gestor actúa por cuenta del dueño del negocio.
Y en la realización de los actos materiales que pueden ser demostrados por
cualquier medio probatorio
Condiciones o requisitos en la persona
del gestor (negotiorum gestor)
El gestor debe ser capaz ya que de
conformidad con el artículo 1173 del Código Civil vigente, quien es incapaz de
aceptar un mandato es incapaz de obligase como gestor de negocios.
La intervención debe ser intencional, el
gestor debe saber que se está inmiscuyendo en los asuntos del otro.
La intervención debe ser espontánea, no
debe prevenir de un mandato legal, ni de solicitud del dueño del negocio.
La gestión no debe ser emprendida contra
la expresa voluntad del dueño del negocio, en razón de que la invasión de un
negocio ajeno es excepcional y normal es que cada cual decida y ejecute lo que
sea conveniente en salvaguardia de sus intereses personales, salvo que se trate
de una gestión por utilidad pública o social.
del dueño del negocio (Negotiorum Dóminus)
No debe haber otorgado su
consentimiento, porque si lo ha dado, se está en presencia de un contrato de
El dueño del negocio no debe hacerse
opuesto al acto de gestión.
No es necesario que sea capaz, por
cuanto no interviene en la gestión.
Para fijar los efectos de esta fuente de
obligaciones se debe partir de la naturaleza bilateral, de la gestión de
negocios por lo tanto, se desprenden obligaciones tanto para el gestor, como
para el dueño del negocio. El dueño del negocio para ejercer o hacer cumplir
sus obligaciones tiene la acción negotiorum directa, contra el gestor, y al
gestor, para hacer cumplir las obligaciones se le acuerda la acción negotiorum
gestorum contraria contra el dueño.
DEL GESTOR DE NEGOCIOS
a) Frente al dueño del negocio
Debe obrar conforme a los intereses del
dueño del negocio; conforme a la voluntad presunta del dueño.
Debe desempeñar su cargo con la
diligencia de un buen padre de familia.
Debe dar aviso al dueño y esperar su
decisión mediante avisos en la prensa o por cualquier otro medio que permita
Debe continua la gestión y llevarla a
término hasta que el dueño se encuentre en estado de proveer por sí mismo.
Debe someterse a las consecuencias del
mismo negocio, de acuerdo a lo establecido en el artículo 1173 del Código Civil
vigente, el gestor queda liberado de la obligación contraída en los siguientes
supuestos: cuando el dueño se encarga de su negocio; cuando el dueño muere;
cuando el heredero de dueño de conformidad con el artículo 1175 del Código
Civil vigente toma la dirección del negocio.
Debe rendir cuentas; dada la naturaleza
especial de la gestión, el gestor está obligado o rendir cuentas al dueño como
cualquier administrador, y a restituir todo lo recaudado por concepto de la
A la muerte del gestor, sus herederos no
están obligados a continuar la gestión.
b) Obligaciones del Gestor frente a
Si el gestor actuó en su propio nombre:
Queda obligado respecto a los terceros en todo lo referente a las obligaciones
derivadas de su gestión, aun cuando la gestión no haya sido útil.
Si el gestor actúa en nombre del dueño;
no está obligado contractualmente frente a los terceros; el único obligado será
el dueño, contra quien los terceros tienen la acción directa, siempre y cuando
la gestión no haya sido útil, el tercero puede repetir contra el gestor.
DEL DUEÑO DEL NEGOCIO
El dueño deberá cumplir todas las
obligaciones que haya contraído el gestor en su nombre
Si el negocio fue útilmente gestionado
deberá reembolsarse los gastos útiles y necesarios realizados con motivo de la
gestión, y los intereses legales desde el día en que el gestor ha efectuado
esos gastos de conformidad con el artículo 1176 ejusdem.
El dueño del negocio sólo responde a
terceros por las obligaciones contraídas por el gestor en su nombre, siempre y
cuando el negocio haya sido bien administrador, el dueño no responde si la
gestión ha sido comenzada o ejecutada a pesar de su prohibición expresa, a menos
que esta prohibición sea ilícita.
La ratificación o aprobación de actos de
gestión, por el dueño del negocio, produce los efectos de un mandato, de
acuerdo a lo establecido en el artículo 1177 ejusdem, en este caso el dueño
deberá pagar todos los gastos, aunque no hubiere sido útil la gestión e
indemnizar los daños y perjuicios. El gestor podrá ejercer el derecho de
retención y cobro de honorarios, esto como consecuencia de la reconvención
legal de la gestión de negocio en un verdadero contrato de mandato.
A falta de ratificación por el dueño,
sólo deberá responder por los gastos que originó la gestión hasta la
concurrencia de las ventajas que obtuvo del negocio.
Según lo estudiado por Emilio Pittier,
se entiende por ratificación de la gestión de negocios la aprobación del dueño
a los actos de gestión. Puede ser expresa cuando directamente así exprese su
voluntad el dueño o puede ser tacita cuando se desprende de las actuaciones del
La ratificación produce los efectos del
mandato en todo lo relativo a la gestión, aun cuando esta haya sido cumplida
por una que creía gestionar su propio negocio y transforma retroactivamente la
gestión de negocios en un mandato. (Art. 1177 CC).
LEGAL DE LA GESTIÓN DE NEGOCIOS
artículo 1173 del Código Civil vigente establece: “quien sin estar
obligado asume conscientemente la gestión de un negocio ajeno, contrae la
obligación de continuar la gestión comenzada y de llevarla a término hasta que
el dueño se halle en estado de proveer por sí mismo a ella; y debe también
someterse a todas las consecuencias del mismo negocio y a todas las
obligaciones que resultarían de un mandato. El gestor procurará mediante avisos
por la prensa y por cualquier otro medio ponerse en comunicación con el dueño.
Quien es incapaz de aceptar un mandato es también incapaz de obligarse como
gestor de negocios; será siempre responsable de los daños que ha causado y
estará obligado en razón de su enriquecimiento sin causa".
Este artículo obliga al gestor a
continuar la gestión hasta que el dueño pueda actuar por sí mismo. Es pues la
acción del gestor que no puede ser por etapas o dejarlas a medias, desde el
momento en que se asume la obligación hay la obligación de continuarla
Hay un renglón de penalización que se
refiere al gestor incapaz, quien también es incapaz de obligase y sus actos
serán de su responsabilidad y hasta de ser posible, ser acusado o demandado por
enriquecimiento sin causa, hay que observar que el gestor solamente actúa por el
dueño, más no puede considerarse como tal, debe cometer la gestión siempre en
beneficio del dueño y no en beneficio propio.
1.173: Quien
sin estar obligado asume conscientemente la gestión de un negocio ajeno,
contrae la obligación de continuar la gestión comenzada y de llevarla a término
hasta que el dueño se halle en estado de provee por sí mismo a ella; y debe
también someterse a toda las consecuencias del mismo negocio y a todas las
Quien es incapaz de aceptar un mandato
es también incapaz de obligarse como gestor de negocios; será siempre
responsable de los daños que ha causado y estará obligado en razón de su
1.174:
Está también obligado a continuar la gestión, aun cuando el dueño muera antes
de que el negocio esté concluido, hasta que el heredero pueda tomar su
1.175:
Está igualmente obligado a poner en gestión todo el cuidado de un buen padre de
La autoridad judicial puede, sin
embargo, moderar el valor de los daños que hayan provenido de culpa o
negligencia del gestor, según las circunstancias que lo han movido a encargarse
Artículo1.176:
dueño cuyo negocio ha sido bien administrado, debe cumplir las obligaciones
contraídas por el gestor en su nombre, indemnizarlo de todas las obligaciones
que haya contraído y reembolsarle los gastos necesarios o útiles, con los
intereses desde el día en que haya hecho esos gastos.
Esta disposición no se aplica a la
gestión comenzada o a los actos de gestión ejecutados a pesar de la prohibición
del dueño, a menos que esta prohibición sea contraria a la Ley, al orden público
1.177: La
ratificación del dueño produce los efectos del mandato en lo que concierne a la
gestión, aunque ésta haya sido cumplida por una persona que creía gestionar su
entre la Gestión de negocios y el Comodato
Tradicionalmente se ha considerado la
Gestión de Negocios como un Contrato de Mandato sin embargo, presentamos
ciertas diferencias entre estos:
1- La Gestión de Negocio excluye por su
propia naturaleza el consentimiento del dueño, mientras que el Contrato de
Mandato requiere el consentimiento de las dos partes contratantes.
2- En el Mandato existe la posibilidad
de revocarlo unilateralmente y la terminación del mismo por la muerte de
algunas de las partes. En cambio la Gestión de Negocios no puede ser revocada
puesto que su propia naturaleza no es una relación jurídica; la muerte del
dueño no produce la terminación de la gestión.
Por último se ha pretendido enmarcar la gestión
de negocio dentro del enriquecimiento sin causa sin embargo presenta algunas
diferencias. En la Figura del Enriquecimiento sin Causa, el enriquecido debe
indemnizar al empobrecido; requiere necesariamente un empobrecimiento, un
enriquecimiento y la relación de causa a efecto entre uno y otro. En cambio, en
la gestión de negocios no se requiere necesariamente la existencia de un
enriquecimiento, por cuanto el dueño del negocio está obligado a indemnizar al
gestor siempre que la gestión hubiese sido útil y aun cuando no haya
experimentado enriquecimiento alguno; en conclusión la Gestión de Negocios es
una fuente autónoma de las obligaciones de carácter sinalagmático.
Establece nuestra legislación nacional en su artículo
1184 del Código Civil:
que se enriquece sin causa en perjuicio de otra persona, está obligada a
indemnizarla, dentro del límite de su propio enriquecimiento, de todo lo que
aquélla se haya empobrecido.” Sobre el enriquecimiento sin causa, el Dr. Eloy Maduro Luyando en su obra Curso
de Obligaciones. Derecho Civil III, dice lo siguiente: “Dado que la noción de enriquecimiento sin causa se funda en la idea o
necesidad de restituir o restablecer el equilibrio patrimonial entre dos
sujetos de derecho (el enriquecido y el empobrecido), y no en la idea de
reparar ningún daño injusto causado, la indemnización objeto de la acción in
rem verso tiene por finalidad la restitución o restablecimiento del equilibrio
patrimonial alterado; por lo tanto, es una acción de equidad que no aspira a
indemnizar al empobrecido de todo su empobrecimiento, ni tampoco despojar al
enriquecido de todo su enriquecimiento, sino persigue restaurar en lo posible
el equilibrio patrimonial entre dichas partes.” (Maduro Luyando, Eloy. Curso de
Obligaciones. Derecho Civil III. Caracas, Universidad Católica Andrés Bello,
Manuales de Derecho, Séptima Edición, 1989, p. 722). Del Enriquecimiento Sin Causa previsto en el artículo 1184 del Código Civil, en
el cual fundamenta la acción la parte accionante, tal procedencia requiere de
ciertos requisitos: 1. - El enriquecimiento.
relación de casualidad. 4. -La
En tal sentido en el Derecho Romano se consagraba el Principio que nadie podía
enriquecerse a expensas de otro, no es sino la aplicación al campo del derecho
del precepto moral que ordena a dar a cada uno lo que le pertenece, o sea la
aplicación de la máxima latina: Sum cuique tribuere. Todo
derecho nace acompañado de los medios para hacerse respetar en caso de ser
vulnerado o desconocido. El principio del enriquecimiento sin causa no
constituye una excepción: está sancionado por la acción de enriquecimiento
injusto o sin causa. Por su parte Baudry Lacantinerie, define el enriquecimiento señalando que: “Es la acción por la cual una persona persigue la restitución del
enriquecimiento que se produce a sus expensas y sin causa jurídica en el
patrimonio del demandado.” Cada uno de los autores que ha estudiado la Teoría del Enriquecimiento Sin
Causa, señalan las condiciones diferentes para el ejercicio de la acción. Así
Colin y Capitant exigen tres requisitos a saber: 1) Enriquecimiento del
demandado; 2) Que este enriquecimiento sea una consecuencia directa del
empobrecimiento sufrido por el demandante, y 3) Que el enriquecimiento ser haya
hecho sin justa causa. Por su parte Jean Rouast señala dos elementos de orden económico y dos
elementos de orden jurídico.
Los elementos de orden económico son: a) Un
enriquecimiento, y
empobrecimiento. Entre los
elementos de orden Jurídico tenemos: 1) La
ausencia de causa para el enriquecimiento del demandado y el empobrecimiento
del actor, y 2) La
ausencia de otra acción. La
disposición antes citada se contrae a determinar el principio general según el
cual nadie puede enriquecerse injustamente en perjuicio o a expensas de otro
sin causa, obligado a indemnizarlo dentro de los propios límites de su
enriquecimiento, de todo aquello de que se haya empobrecido. Esta acción es la
que se ha denominado in rem verso, que nuestro legislador ha dado una fisonomía
propia, catalogándola como acción subsidiaria. Es menester, antes de que esta
juzgadora se pronuncie sobre el fondo de lo debatido, lo que en derecho se
denomina enriquecimiento y lo que en nuestra legislación nacional se conoce
como empobrecimiento, factores estos que son considerados de suma importancia
en esta acción, así como también el concepto de causa. El enriquecimiento ha sido definido por los doctrinarios del derecho como la
acción o efecto de enriquecer a otro de todo provecho apreciable en dinero,
entendiéndose por esto último, en lenguaje jurídico, todo aquello que regule la
actividad humana en sus diversos aspectos sean físicos, pecuniarios o
artísticos, o de otra naturaleza, siempre que sean apreciables en dinero. Ahora
bien, el empobrecimiento constituye también un factor importante en esta clase
de procesos, ya que está definido como el acto de empobrecerse privándosele a
otro de sus recursos hasta el estado de dejarlo pobre; es decir, ir perdiendo sucesivamente
lo que tenía y que constituía su patrimonio.
concepto de causa, admitido en nuestra legislación como requisito esencial en
los contratos, juega su papel importante en esta clase de accesiones, por su
naturaleza y alcance y por su eficacia como medio entre el enriquecimiento y el
empobrecimiento. Su concepto amplio ha dado lugar a diversas interpretaciones
en materia jurídica; pero sea en una u otra forma como se le tome, el regula
actos y da vida a los contratos y las acciones. Respecto a los requisitos de la acción por enriquecimiento sin causa, ha
expresado el autor patrio Emilio Calvo Bacca (Código Civil Comentado, Segunda
Edición, Tomo I, página 886): Requisitos
de la acción por enriquecimiento sin causa. 1. Un enriquecimiento,
consiste en todo aumento del patrimonio del enriquecido o demandado. Ese
enriquecimiento o aumento del patrimonio debe haberse consolidado en la persona
del enriquecido para el momento de intentarse la acción. 2. Un empobrecimiento,
consiste en toda disminución del patrimonio de una persona, pudiendo efectuarse
mediante una disminución en el activo, como ocurre al solvens que efectúa un
pago indebido; o en un aumento del activo, como acontece cuando no se percibe
remuneración por servicios prestados sin ánimo gratuito. 3. Relación de causa a
efecto en el empobrecimiento, es necesario un vínculo de causalidad o relación
de causa a efecto entre el empobrecimiento, relación en la cual el
empobrecimiento desempeña la función de causa y el enriquecimiento la función
de efecto. La disminución de patrimonio experimentada por el empobrecido va a
convertirse en el incremento del patrimonio experimentado por el enriquecido. 4. Ausencia de causa, se entiende que el enriquecimiento debe carecer de causa
que lo justifique, conforme al ordenamiento jurídico positivo
También es posible transmitir los créditos y las deudas, con el fin de dar continuidad a la relación jurídica existente aún y cuando sea entre personas distintas a las que la contrajeron inicialmente, y sin necesidad de que dicha relación sufra alguna modificación. Tal transmisión puede darse en dos casos, cuando es el acreedor quién le transfiere a otro su crédito o bien cuando es el deudor quien transfiere a otro su deuda, siempre y cuando en cualquiera de los casos la obligación no sufra ninguna alteración.Respecto de los modos en que puede realizarse la transmisión de las obligaciones, en los casos referentes a los derechos de crédito personales, se transmiten mediante el procedimiento de la cesión de créditos y subrogación por el pago; y en los casos de deudas, transmitida por medio de la cesión, que atendiendo a lo establecido en el Código Civil Venezolano es mediante la novación.Pueden ser transmitidos también los derechos de créditos y los derechos reales, como por ejemplo: la venta, la herencia o venta de derechos hereditarios, la cesión de las galanías al crédito como la prenda y la hipoteca. Sin embargo existen también cosas y bienes inalienables y de la misma manera existen derechos que no pueden ser cedidos ni enajenados, ya sea porque la naturaleza de la obligación o la Ley no lo permiten, o porque haya sido convenida su intransmisibilidad como ocurre con los derechos personalísimos, o cuando así haya sido pactado por las partes.El ordenamiento jurídico venezolano establece varias formas de transmitir las obligaciones, estas son: Transmisión por Actos Mortis Causa (Herencia):
· La sucesión hereditaria entre particulares, siendo la mas frecuente cuando los herederos o causahabientes universales suceden a su causante en la totalidad o en una alícuota de su patrimonio.· Sucesión Hereditaria a favor del Estado, ocurre en los casos de: Herencia Yaciente y Vacante: cuando después de muerto el titular, se ignora quienes son los herederos y aun cuando ha sido publicado un edicto un año mas tarde aun no se ha presentado alguien que demuestre fehacientemente que es el heredero de dicho causante. Así mismo en los casos de Nulidad de las Disposiciones Testamentarias: cuando el testador dispone a favor de su alma sin determinar la aplicación o cuando lo hace para misas, o cuando las disposiciones sean hechas a favor de los pobres o cuando dicha disposición se hace de manera general, sin determinar la aplicación, o el establecimiento público a favor de quien se haya realizado, o en aquellos casos en donde la persona delegada por el testador para determinarlo no acepta el cargo; se entenderán hechos a favor del patrimonio de la Nación.Transmisión por actos entre vivos.· La venta de la herencia, mediante ella el comprador asume todos los derechos de crédito y las deudas del heredero vendedor sin dejar de un lado a los terceros. Si ya se habían cobrado algún crédito perteneciente a la herencia está obligado a rembolsar al comprador, excepto que haya reservado expresamente en el acto de la venta. De igual forma el comprador debe rembolsar al vendedor lo que haya pagado por las deudas y cargas de la herencia y abonarle lo que se deba, si no se acordare lo contrario. Art. 1.556.· Fusión de sociedades, se realiza con el consentimiento de todos los acreedores, el activo y pasivo pasan a la nueva sociedad. los artículos 343 y 346 del Código Civil establece cuales son los requisitos a seguir al respecto.Excepciones:· Cando así lo han establecido las partes en el contrato. Tienen plena libertad de estipular su decisión: obligaciones contractuales sujetas a término extintivo incierto en fecha, que al fallecer el acreedor o deudor finaliza la relación obligacional.. caso contrario las partes contratan que los efectos comienzan con la muerte de cualquiera de ellos: serán nulas si bajo ellas se oculta un pacto sobre sucesión futura; y serán válidas cuando se favorece a terceros.· Cuando resulta así de la naturaleza del contrato: 1) renta vitalicia, muerto el acreedor se extingue la obligación; 2) usufructo convencional, si no se establece por tiempo determinado se considera para toda la vida. Art. 584 del Código Civil; 3) en los casos intuito personae: cuando se perfeccionan en consideración a las personas de cada una de las partes, si muere una de ellas se extingue el contrato. Cuando se perfeccionan en consideración a la persona de una sola de las partes: contrato de obra, de trabajo muere el artista o trabajador se extingue la obligación. La confusión, reune en una misma persona la figura de acreedor y deudor, ejemplo: A es deudor de B, y B hereda a A por lo que asume las dos figuras, por lo tanto se extingue la obligación.Transmisión a los causahabientes a título particular· Por actos entre vivos, cuando una persona adquiere un bien o derecho de otra mediante acto jurídico válido, venta cesión, donación. Puede ser: activo, cuando es el sujeto activo quien transmite, ejemplo: la cesión de créditos, títulos negociables; y pasiva, cuando es el sujeto pasivo quien transmite una obligación.· Por actos Mortis Causa, el testador hace donación en su testamento de una o varias cosas determinadas de su patrimonio a favor de una o varias personas, puede ser también la transmisión de un derecho de crédito o en la liberación de una deuda solo surte efecto en la parte que exista en la época de muerte del testador.Transmisión de los derechos y obligaciones de carácter real a los causahabientes a título particular.· Está sujeto a las mismas causas de resolución y de nulidad que tenían cuando aun se encontraba en el patrimonio del causante. Ejemplo: si la adquisición recae sobre una cosa, por la cual el causante no ha pagado el precio, el vendedor puede intentar la acción resolutoria, acción que produce sus efectos en contra de los causahabientes a título particular del comprador.· Todos los derechos o cargas que hayan constituido el causante sobre la cosa, pasan a los causahabientes a título particular. Ejemplo: si la cosa vendida está gravada con hipoteca al ser enajenada el causahabiente a título particular la recibe con esa hipoteca.Obligaciones Personales Que Se Transiten A Los Causahabientes A Título Particular Por Mandato Legal Y Por Los Contratos· Cuando la Ley lo ordena, a) los arrendamientos realizados por el vendedor continúan obligados al comprador, quien no puede exigir al arrendatario la devolución de la cosa, queda obligado como arrendador, y a su vez, tiene todas las acreencias inherentes a esa obligación; b) los contratos de arrendamiento hechos por el usufructuario y que venzan después de terminado el usufructo, continúan obligando al propietario; c) la Ley del trabajo, en los casos de sustitución del patrono, se obliga al patrono sustituido por los contratos de trabajo celebrados por el patrono sustituido; d) en la enajenación de establecimientos mercantiles, las obligaciones del causante con ocasión a la actividad mercantil, continúan a cargo del comprador o causahabiente a título particular.· Los contratos celebrados por el causante con anterioridad a la transferencia relacionadas con la cosa legada.Convenciones Expresadas en ContradocumentosArtículo 1.362 del Código Civil: “los instrumentos privados hechos para alterar o contrariar lo pactado en instrumentos públicos, no producen efectos sinó entre los contrayentes y los sucesores a título universal. No se les puede oponer a terceros”.Clases de Simulación· Absoluta: cuando las partes fingen haber celebrado un acto que no existe en forma alguna. Ejemplo: en la transmisión de la propiedad de una cosa a una persona que en realidad no la ha adquirido.· Relativa: cuando se ha realizado un acto determinado, pero las partes han simulado alguna de las condiciones de dicho acto. Ejemplo: han hecho una donación y aparentemente han hecho una venta.