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Timestamp: 2019-04-23 22:15:58
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EL RECONOCIMIENTO EN INSTRUMENTOS INTERNACIONALES DE LA DIGNIDAD HUMANA, LA BIOÉTICA Y EL BIODERECHO – Derecho, Propiedad Intelectual y TIC
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Publicado en Datos Personales, Delitos Informáticos, Derecho, Derecho Informático, e-gobierno, TIC
Imagen•	Publicado el noviembre 13, 2016 enero 18, 2017 por Joaquín Elizalde
SUMARIO: Introducción. 1. Derechos humanos. 1.1 Concepto de derechos humanos.1.2. Generalidades del orden jurídico mexicano como parte del sistema interamericano de derechos humanos.1.3. Generaciones de derechos humanos.1.4. La dignidad humana: premisa fundamental de los derechos humanos. 2. Bioética. 2.1. Breves referencias sobre el origen y evolución de la Bioética. 2.2. Concepto y elementos de la Bioética. 2.3. Teorías bioéticas más significativas. 3. Bioderecho. 3.1. Concepto de Bioderecho. 3.2. Temas de la bioética relacionados con el Bioderecho. 3.3. El reconocimiento en instrumentos internacionales de la Dignidad Humana, Bioética y Bioderecho. 4. Reflexiones finales. 5. Citas Bibliográficas.
Tuve mi primer acercamiento a la Bioética dentro de mis estudios de Tecnologías Genéticas y Temas Emergentes de la Maestría en Derecho de las Tecnologías de Información y Comunicación de INFOTEC y gracias a los amplios conocimientos compartidos en el aula por la Dra. María de Jesús Medina Arellano pude advertir el mundo de los hechos, de los valores y su regulación ética y jurídica de esta disciplina.
No ha dejado de asombrarme la multiplicidad de fenómenos que se suscitan con el desarrollo científico, el uso de las tecnologías de la información y comunicación. Me ha resultado sorprendente, quizás por no ser especialista, que esta disciplina emerge desde el ámbito técnico-científico, de la reflexión teórica de la ética, de su carácter interdisciplinar, de la ética práctica y toma de decisiones en la investigación y experimentación médicas, del campo legal y del contexto político, económico y cultural.
Este trabajo que hoy comparto surgió en las aulas de INFOTEC, además de mi inquietud por conocer y tratar de entender los temas bioéticos, desde sus conceptos básicos y de su reconocimiento en el ámbito nacional e internacional.
El objetivo del ensayo es reconocer el contexto de la Dignidad Humana, Bioética y Bioderecho, así como su reconocimiento en los instrumentos internacionales; para ello pretendo responder a la pregunta ¿Existe dentro del sistema de derecho humanos un principio que rige a la Bioética? Desde mi punto de vista, si lo hay y se puede identificar como la dignidad humana.
Para lograr el objetivo planteado, inicio con una descripción de cómo los instrumentos internacionales ubican a la dignidad humana como eje rector de los derechos humanos, principalmente los derechos fundamentales a la vida y a la protección de la salud.
Posteriormente se aborda el ámbito de la Bioética con breves referencias sobre el origen y evolución, su concepto y sus elementos, las teorías bioéticas más significativas.
Dedico un capítulo especial al Bioderecho citando los conceptos que nos orientarán sobre su relación con la bioética y permitirán identificar el reconocimiento de la dignidad humana, la bioética y el bioderecho en los instrumentos internacionales del sistema Internacional e Interamericano de derechos humanos, en los criterios de algunos organismos internacionales y en la normativa de nuestro país.
De manera tal que el capítulo final está destinado, más que a emitir conclusiones, a expresar las reflexiones que este trabajo me generó a lo largo de su desarrollo y elaboración; para concluir con la cita de las fuentes que me sirvieron de apoyo y consulta.
El sistema de derechos humanos pretende garantizar a las personas la protección más amplia, para ello está sujeto normas o reglas generales, principios, valores, fines y directivas de interpretación; por lo que, es necesario identificar el concepto de derechos humanos y cómo la dignidad humana, a través de su evolución generacional, es un principio de éstos y un límite rector de actos autoritarios.
1.1. Concepto de derechos humanos
Existen distintos puntos de vista sobre la definición de los derechos humanos, incluso, algunas corrientes críticas consideran aventurado establecer un concepto único y otras afirman la complejidad de su concepción[1]. No obstante, considero pertinente referir una definición que sirve de orientación sobre este tema, cito:
Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.[2]
En este sentido, la dignidad humana ha orientado concepción de los derechos humanos, mediante una evolución histórica de su reconocimiento por parte de la comunidad internacional y los Estados nacionales, incluido nuestro país, como se explica en los apartados siguientes.
1.2. Generalidades del orden jurídico mexicano como parte del sistema interamericano de derechos humanos
Por razones de espacio y de acuerdo con el objetivo planteado no se abordan los antecedentes de los derechos humanos[3]. Sin embargo es muy importante señalar que el sistema interamericano de derechos humanos fue adoptado por nuestro orden normativo interno en función de cuatro acontecimientos relevantes, a saber:
Adhesión de México a la Convención Americana sobre Derechos Humanos “Pacto de San José de Costa Rica” (adopción de 22 de noviembre de 1969, vinculación y entrada en vigor desde el 24 de marzo de 1981, Diario Oficial de la Federación de 7 de mayo de 1981).
Declaración de Reconocimiento de la Competencia Contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por parte del Estado Mexicano (Depositada el 16 de diciembre de 1998 y Decreto Promulgatorio publicado en el Diario Oficial de la Federación el 24 de febrero de 1999).
Control de Convencionalidad; obligación directa del estado mexicano ordenada por Sentencias Condenatorias dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en los casos ROSENDO RADILLA, INÉS FERNÁNDEZ, VALENTINA ROSENDO, así como, CABRERA Y MONTIEL VS EL ESTADO MEXICANO.
Adopción de los Principios, los Valores y los Fines reconocidos en la propia Constitución Federal y en los Tratados Internacionales de los que México es Estado Parte[4] (Reformas en materia de Amparo y Derechos Humanos de 6 y 10 de junio de 2011).
De acuerdo con el artículo 1º de nuestra Constitución Política todas las autoridades del país, dentro del ámbito de sus competencias, deben efectuar la interpretación de normas que sea más favorable al derecho humano de que se trate y se encuentran obligadas a respetar, promover, proteger y garantizar los derechos humanos contenidos en la Constitución Federal y en los instrumentos internacionales firmados por el Estado Mexicano[5].
Las citas precedentes apoyan la premisa de que la dignidad humana, por un lado, es un principio de defensa y garantía de la persona, así como un límite a los actos autoritarios; por lo que, debe ser observada bajo aspectos relacionados entre sí: cuando se decida sobre un problema de derogación o abrogación de normas generales, esto es, atacar la inconstitucionalidad o inconvencionalidad que lesione derechos humanos, como por actos de legalidad, cuando los actos de aplicación o interpretación que una autoridad inferior haya realizado de las distintas disposiciones humanitarias.
1.3. Generaciones de derechos humanos
El desarrollo y evolución de los derechos humanos ha sido explicado por diversas corrientes teóricas; por ejemplo, desde el punto de vista del paradigma eleático o estático, los derechos humanos se conciben como verdades demostrables por la recta razón; pero, las tendencias han cambiado adoptando el nuevo paradigma dinámico o proteico, con una visión generacional de los derechos y de las libertades[6].
La clasificación de los derechos humanos en generaciones deriva de un criterio de carácter histórico, al establecer cronológicamente su reconocimiento en el orden jurídico; por lo que, sigo el criterio del Dr. Pérez Luño[7], de las generaciones de derechos humanos para dividirse en las siguientes:
Primera generación que el reconocimiento nace de la concepción de defensa de las libertades individuales, autolimitación e intervención mínima o de policía del Estado (siglo XVIII).
Segunda generación que reconoce derechos económicos, sociales y culturales, consagración y participación activa del Estado en la vigilancia y prestación servicios públicos (siglo XIX).
Tercera generación, es aquella en la cual los derechos cuyos respeto se reivindica de manera decidida en un periodo histórico y determinado, fundamentalmente a partir de la década de los años setenta y que encuentra su correspondencia en un fenómeno genérico que se suele reconocer como la crisis del Estado de Bienestar[8].
En esta última generación se encuentran los derechos a la paz, la coexistencia pacífica, el patrimonio común de la humanidad, de los consumidores, la independencia económica y política, la identidad nacional y cultural, la solución de problemas alimenticios, demográficos, educativos, el entendimiento y confianza, la cooperación internacional y regional, la justicia internacional.
Además redimensiona la titularidad de los derechos para hacer posible su defensa mediante las acciones colectivas e intereses difusos de grupos minoritarios; puesto que es tendiente a eliminar impedimentos procesales innecesarios y legítima -activa y pasivamente tanto en la causa como en el proceso- para el ejercicio de defensa efectiva de los derechos fundamentales de manera individual o colectiva.
Principalmente para los fines de este ensayo, conviene destacar de esta tercera generación, el reconocimiento de los derechos fundamentales ecológicos, del medio ambiente, el uso de los avances de las ciencias y la tecnología, el desarrollo que permita una vida digna, la autodeterminación, a la biotecnología y manipulación genética, a la protección de la salud, a la calidad de vida y a la libertad informática[9].
1.3. La dignidad humana: premisa fundamental de los derechos humanos
Como previamente se señaló, los derechos humanos concebidos como prerrogativas, se sustentan en el principio de defensa, garantía y límite de actos autoritarios que les dio origen: la dignidad humana[10].
En efecto, derivada de la raíz latina praerogatīva, la prerrogativa es entendida como Privilegio, gracia o exención que se concede a alguien para que goce de ello, anejo regularmente a una dignidad, empleo o cargo[11], o bien como, Atributo de excelencia o dignidad muy honrosa en algo inmaterial[12].
Además, según el Preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas, los Representantes de los Gobiernos de las Naciones Unidas determinaron estar resueltos a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas.[13]
Adicionalmente al reconocimiento dentro de las normas jurídicas que conforman el sistema de derechos humanos, en el ámbito de la aplicación práctica e interpretación de normas de derechos fundamentales, operan principios, valores y fines; por lo tanto, la dignidad humana cobra especial relevancia en las resoluciones y jurisprudencia nacionales e internacionales que establecen los alcances del derecho humano de que se trate.
La dignidad humana es valor y fin porque sustenta la directriz conocida como Pro Persona en la interpretación para otorgar a la persona la protección más amplia y benéfica en sentido restrictivo[14] de los actos autoritarios lesivos; éstos en su sentido más amplio pueden provenir de personas y entidades que desempeñen una función o servicio público, así como de la naturaleza lesiva del acto mismo independiente de la calidad de la persona que lo ordene o ejecute, por ello se reconocen transgresiones de derechos humanos por particulares[15].
Los avances científicos y la biología que en su sentido más amplio incluye a las ciencias de la vida y la protección de la salud, la ecología, así como, su transdisciplinariedad son las notas características de la Bioética, al mismo tiempo que coexiste con sectores gubernamentales, intereses industriales y comerciales desarrollados dentro de la economía digital global.
La bioética se coloca entre aquello que se debe o no se debe hacer en el campo de las ciencias de la vida y de la protección de la salud, es decir, en el ámbito de la conducta, los valores morales, la toma de decisiones, la implementación de políticas públicas y por supuesto en la esfera de la regulación jurídica.
Así, la bioética se divide en dos grandes ramas: la parte general la que comprende los fundamentos, valores y principios éticos y en sentido restringido o especial comprende problemáticas en las áreas de las ciencias de la salud, sus aspectos jurídicos y sociales; por lo anterior conviene hacer algunas referencias sobre su origen, su concepto y las teorías bioéticas más significativas.
2.1. Breves referencias sobre el origen y evolución de la Bioética
El Código de Nuremberg (1948)[16] como primer antecedente de la bioética en su sentido más escueto, planteó la obligación de solicitar el consentimiento Informado al paciente derivado de la experimentación humana.
Pese a que hay discrepancias sobre el origen de la Bioética[17], a Van Ressenlaer Potter se le atribuye la primera exposición del término en el año de 1970, en su libro intitulado Bioethics: Bridge to the Future; en cual aborda la relación entre la ciencia de la biología con las cuestiones éticas, principalmente con el medio ambiente; así parte de que en la ética global, el conocimiento científico debe vincularse con las ciencias sociales y las humanidades.
Con mayor relevancia para este trabajo, se encuentra la concepción de Potter quien afirma: esta nueva disciplina debería partir de la tesis de que “la humanidad necesita urgentemente una nueva sabiduría que le proporcione el conocimiento de cómo usar el conocimiento para la supervivencia del hombre y la mejora de la calidad de vida”[18]
Posteriormente en el año de 1972, se constituye el Instituto Kennedy de Bioética, en la Universidad Georgetown de Washington D.C., con el cual se abrió un espacio importante de debate interdisciplinar entre la medicina, la filosofía y la ética, dando lugar a la evolución de la Bioética al campo médico.
En 1978 la Comisión Nacional para la Protección de los sujetos humanos en el campo de las Ciencias Biomédicas y del Comportamiento (EE.UU. 1972) publicó el Informe Belmont reconociendo los principios de autonomía, beneficencia y justicia para la protección de las personas que participen en la experimentación de la Biomedicina.
No se debe perder de vista que los orígenes y evolución de la Bioética se suscitan conjuntamente con avances científicos, investigación biomédica con el ámbito jurídico en el reconocimiento de derechos humanos de tercera generación supracitados.
En este sentido, la Bioética se involucra con la preocupación del valor de la dignidad en un momento en el cual los avances científico-tecnológicos y el ecosistema digital permiten nuevos descubrimientos que en otras generaciones de derechos humanos no fueron, ni eran posibles, dando lugar a diversos conceptos y distintas corrientes teóricas sobre los valores y principios morales rectores de decisiones y los comportamientos en la investigación y la práctica médica.
2.2. Concepto y elementos de la Bioética
Concebir una definición única e inequívoca de la Bioética no es una tarea sencilla, quizás porque confronta valores morales, hechos y comportamientos en el ámbito de las ciencias médicas con las ciencias sociales.
En efecto, desde su sentido etimológico y gramatical, la Bioética se define como (De bio- y ética).1. f. Aplicación de la ética a las ciencias de la vida[19]. De esta manera se vincula a la ética con las ciencias de la vida, pero ésta debe ser comprendida en su sentido más amplio la vida humana, animal y del medio ambiente.
Desde un punto de vista más especializado, la Enciclopedia de Bioética la define como: el estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y de la salud, examinadas a la luz de los valores y de los principios morales[20].
Otra definición es la siguiente: Estudio sistemático de las dimensiones de la moral –incluyendo la visión moral, las decisiones, la conducta y las políticas de las ciencias de la vida y del cuidado de la salud- empleando una variedad de metodologías éticas en un contexto multidisciplinario[21].
Se advierte que los elementos distintivos de la Bioética son los estudios sistematizados relacionados pero distintos a la ética en general, son estudios que no alcanzan el carácter de ciencia, porque a pesar de que versan sobre cuestiones éticas involucradas con la ciencia y la medicina, analiza la conducta humana los principios y valores morales que rijan las decisiones en esas áreas, cuyas repercusiones, también, orientan la creación de disposiciones legales, dando paso a la disciplina conocida como Bioderecho.
Uno de los rasgos más importantes de la Bioética consiste en su carácter multidisciplinar. El análisis bioético no debe excluirse o limitarse de forma sesgada a una sola área de estudio, porque, están involucradas diversas áreas del conocimiento como son la filosofía, el derecho, la economía y de otras ciencias. Así la bioética es concebida dentro de un campo interdisciplinario de especialistas y de conocimientos.
2.3. Teorías bioéticas más significativas
La bioética dista por mucho de permanecer estática, su evolución desde la relación ética del hombre con los animales y las plantas, la biosfera (ética global) hasta la inclusión del estudio de la conducta humana en las ciencias de la vida y la salud, ha dado lugar a diversas Teorías cuyo estudio busca establecer criterios, principios, valores morales e interpretaciones rectores de decisiones y comportamientos.
A las teorías se suman corrientes no rigurosamente bioéticas pero que necesariamente concurren en las áreas de práctica e investigación biomédica como son políticas públicas, tecnológicas, económicas, sociales, culturales y jurídicas, y ello es evidente dentro del contexto los derechos humanos a la vida y a la salud como se verá en el capítulo siguiente.
En este apartado se refieren algunas corrientes teóricas de la bioética que se consideran relevantes para los fines de este trabajo, evidentemente, bajo una perspectiva general que no agota este tema y solo trata de describir las principales ideas de las corrientes que, tomando como referencia a los autores Florencia Luna y Arleen L. F. Salles[22], enseguida se enuncian:
El Utilitarismo se sostiene en el principio de utilidad, esto es se debe proceder obteniendo el máximo beneﬁcio posible para el mayor número de personas o el menor perjuicio posible; en su vertiente de Teoría Consecuencialista se refiere a que la acción correcta o incorrecta radica en el equilibrio entre sus buenas y malas consecuencias, la corrección moral de las acciones se fija por sus consecuencias y no por sus características[23].
Por otra parte, la Ética de la Virtud radica en que la ﬁlosofía moral debe ocuparse de la persona y de la adquisición del conjunto de disposiciones y rasgos de carácter que la llevarán a actuar de la manera correcta.
Emmanuel Kant defiende a las personas y su derecho a la autodeterminación como agentes racionales y es aquí donde la dignidad humana inﬂuye en la bioética, porque deriva de la capacidad de darse leyes racionales en conformidad con el Imperativo Categórico.[24]
La Teoría de los Principios quizás la de mayor aceptación y de críticas amplias, se identiﬁca con el análisis de la ética biomédica en la investigación y de los problemas morales que surgen en el ámbito de la salud. Se sustenta en cuatro principios: Autonomía, No maleficencia, Beneficencia y Justicia, esencialmente consisten en lo siguiente:
Autonomía: autogobierno o autorregulación individual libre de las interferencias de los otros y de las limitaciones personales, en acciones y elecciones autónomas.
No-maleﬁcencia: ante todo no dañar, aborda los ámbitos de las responsabilidades de los profesionales de la salud; se distingue de la beneﬁcencia porque alude a los deberes de prevenir y remover el daño o el mal y hacer o promover el bien.
Beneﬁcencia: se debe contribuir al bienestar de las personas con actos positivos para ayudar a otros; en su aspecto positivo radica en la provisión de beneficios, prevención, eliminación del daño y promoción del bienestar, en su sentido negativo o principio de utilidad propone un balance de daños y beneficios.
Justicia: determina cómo se deben distribuir bienes y servicios incluyendo el cuidado de la salud, pero, sin adoptar una única teoría de la justicia para reflejar constructivamente estos problemas o para desarrollar políticas de salud.
Por último, la Teoría del Comunitarismo se plantea de acuerdo con el tipo de cuidado médico y los principios de cómo actuar. La comunidad integrá al individuo en una jerarquía de preferencias sociales predeterminadas de su historia y tradiciones; pero no necesariamente protege sus derechos individuales.
De esta forma, en las Teorías Bioéticas la consideración moral depende del contexto, el lugar y el momento en que se desarrollan. Sin embargo, la dignidad humana no se aparta de las distintas teorías bioéticas, la problemática se suscita dentro de la multiplicidad de conocimientos y de disciplinas científicas correlacionadas con el derecho a la vida, a la salud y su protección.
De ahí que, junto dentro del ámbito de la ética y las ciencias de la salud, adquiere suma importancia la disciplina conocida como Bioderecho.
El carácter multidisciplinar de la bioética tiene alcances en el ámbito del derecho, así, surge el Bioderecho o Bioética jurídica como una nueva disciplina que estudia desde una visión ética, la regulación en el ámbito de las ciencias de la vida y de la salud; por lo que, conviene comprender esta disciplina.
3.1. Concepto de Bioderecho
Para José Ramón Salcedo Hernández, el Bioderecho es una ciencia que ha de tener, como eje argumental de todas sus reflexiones, la sensibilidad hacia el ser humano. Es una ciencia que, desde la objetividad de sus planteamientos y resultados, no puede dejar de mirar a quienes son sus destinatarios; y en ellos, lo que se trasluce es dignidad, realización personal, derecho a vivir (y a morir) en conciencia y a ser respetados socialmente en su autonomía en cuanto este respeto se formula con reciprocidad.[25]
De igual forma, se explica que el Bioderecho es la necesaria vinculación entre las ciencias de la vida (biología, medicina, ecología) y la ciencia jurídica. Una simbiosis relativamente nueva, pero, estrictamente necesaria en un mundo dinámico, cambiante y altamente tecnificado como el nuestro[26].
Además, el bioderecho es definido por Susan Poland como: la investigación y práctica, generalmente interdisciplinaria por su naturaleza, cuyo objetivo es la clarificación o solución de las cuestiones éticas planteadas por los avances y aplicaciones de las ciencias biomédicas y biológicas[27]. En el contexto de México, el bioderecho es la formalización de la protección jurídica de la vida frente a la tecnología biológica[28]
En este orden de ideas, el Bioderecho es el conjunto de normas y principios que regulan las conductas relacionados en el campo bioético.
3.2. Temas de la bioética relacionados con el Bioderecho
Uno de los fenómenos motivadores del Bioderecho son los avances en de la ciencia y la tecnología biomédica; ya que toda actuación humana debe respetar el principio de dignidad humana; por lo tanto, la experimentación y la práctica Biomédica siempre deberán subordinarse a las normas jurídicas que protegen a la persona humana; pero esta afirmación no están clara cuando intervienen cuestiones bioéticas; de las cuales conviene citar las que se consideran más relevantes.
Técnicas de reproducción asistida: inseminación artificial e in vitro.
La maternidad subrogada (subrogación de útero)
La eutanasia (buena muerte)
La ortotanasia (muerte digna)
La distanasia y ensañamiento terapéutico
La sexualidad, homosexualidad y el transexualismo
La neurociencia y el estudio científico del sistema nervioso
Adicionalmente, se presentan temas relacionados con la bioética y el derecho, en áreas como la propiedad intelectual; las llamadas variedades vegetales y las invenciones genéticas en el campo de la industria farmacéutica, medicina, biotecnológica y los programas de cómputo; las cuales también se pretenden restringir en materia de excepciones por medio de la cláusula moral y el orden público.
Es evidente que los problemas bioéticos implican repercusiones jurídicas que son abordadas por el Bioderecho y se han presentado algunos avances contenidos en distintos instrumentos legales.
3.3. El reconocimiento en instrumentos internacionales de la Dignidad Humana, Bioética y Bioderecho
El Bioderecho en su aspecto normativo puede abordarse desde las normas de carácter doméstico como de disposiciones internacionales; por la amplitud del tema se considera necesario circunscribirlo en: a) Sistema de derechos humanos en su ámbito internacional, b) Ámbito interamericano, c) Tratamiento por organismos especializados, así como d) La normatividad Bioética nacional e internacional aplicable en nuestro país.
a) Sistema internacional de derechos humanos
En el marco de las Naciones Unidas relativas a los Derechos Humanos, en particular la Declaración Universal de Derechos Humanos y los dos Pactos Internacionales de Derechos Humanos (el de Derechos 5 Civiles y Políticos y el de Derechos económicos, Sociales y Culturales) de 1966, en cuanto garantizan y protegen el Derecho a la vida y el Derecho a la protección de la salud, se proyectan necesariamente en la materia bioética y su regulación jurídica internacional.
Aunque se refiere al ámbito de Europa, la Convención Europea Sobre Derechos Humanos y Biomedicina, Conocida Como la “Convención de Oviedo”, del Consejo de Europa, también, protege la dignidad humana y propugna por la libertades y derechos fundamentales, El Proyecto de Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (septiembre de 2000), también asienta que la Dignidad Humana es inviolable, no pude ser objeto de limitaciones y la protección del derecho a la vida por un régimen procesal jurisdiccional, por conducto de Corte Europea de Derechos Humanos.
Hasta donde se tiene conocimiento no existe aún un instrumento regional propio sobre la Bioética, pero la Convención Americana sobre Derechos Humanos otorga el reconocimiento y la protección del derecho a la vida y a la salud, incluye el régimen procesal jurisdiccional, recaído en la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos para determinar sobre la responsabilidad de violación de derechos de los Estados parte.
Se debe reiterar que si bien la Declaración Universal de Derechos Humanos, para nuestro país no es un Tratado Internacional en el sentido formal del término, las cuestiones o principios relativos a la bioética, pueden ser aplicados para orientar el sentido de las resoluciones que versen sobre problemáticas concretas, en especial, con el reconocimiento del derecho a la vida y sus consecuencias éticas y jurídicas.
c) Tratamiento por organismos especializados
La Organización Mundial de la Salud ha emitido diversos pronunciamientos como ejemplo están: El informe de 1976 sobre las relaciones entre los Derechos Humanos y los Progresos de la Biología, la Resolución de 1991 sobre el transplante de órganos humanos, El informe de 1996 sobre la Ética y la salud y la Resolución del 14 de mayo de 1997 condenatoria de la clonación humana con fines reproductivos.[29]
Asimismo, destaca la UNESCO quien ha propugnado por la bioética, el derecho y la dignidad humana en la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos (1997), la Declaración Internacional sobre los Datos Genéticos Humanos (2003) y la Declaración Universal sobre la Bioética y los Derechos Humanos (2005).
La Declaración Universal sobre el Genoma Humano Elaborado en los artículos 1º y 2º establece que el reconocimiento de la dignidad humana y el Genoma Humano como patrimonio común de la humanidad y reconoce el carácter evolutivo de las ciencias de la salud; a pesar de este instrumento es declarativo y no vinculante, pone de manifestó la correlación de la dignidad humana, la bioética y la protección de la persona humana.
La Declaración Internacional sobre los Datos Genéticos Humanos en su artículo 1º, letras a, b, y c, establece el respeto de la dignidad humana y la protección de los Derechos Humanos y las libertades fundamentales.
La Declaración Universal sobre la Bioética y los Derechos Humanos establece un marco conceptual de la bioética, la ciencia y la tecnología, así como su relación con la Ética, el respeto universal de la dignidad y de los derechos y libertades fundamentales; los cuales se desarrollaran a lo largo del instrumento; en su artículo 4º, de igual forma reconoce el respeto de la dignidad inherente a la persona humana, reconocimiento del Principio que establece la prevalencia de los Intereses y el bienestar de la persona humana sobre el Interés exclusivo de la ciencia o sociedad.
d) La normatividad Bioética nacional e internacional aplicable en nuestro país
Esta se comprende por las disposiciones[30] siguientes:
Ley General para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes
Acuerdo de emisión de disposiciones de control interno para la Administración Pública Federal
Relación Única de la Normatividad Administrativa de la Secretaría de Salud
Acuerdo de constitución del Comité de Ética de la Secretaría de Salud
Código de Conducta vigente en la Secretaría de Salud
Decreto de la CNB
Iniciativa de ley que adiciona la Ley General de Salud con un artículo 41-bis, para incorporar la obligación de contar en los hospitales del sector público
Resolución por la que se modifica la norma oficial mexicana Nom-168-SSA1-1998, del expediente clínico
Decreto presidencial que adiciona el artículo 41 Bis y reforma el art. 98 (D.O.F. del 14 de diciembre de 2011)
Acuerdo por el que se emiten las Disposiciones Generales para la integración y funcionamiento de los Comités Hospitalarios de Bioética y se establecen las unidades hospitalarias que deben contar con ellos, de conformidad con los criterios establecidos por la Comisión Nacional de Bioética (D.O.F. del 31 de octubre de 2012)
Acuerdo por el que se emiten las Disposiciones Generales para la integración y funcionamiento de los Comités de Ética en Investigación y se establecen las unidades hospitalarias que deben contar con ellos, de conformidad con los criterios establecidos por la Comisión Nacional de Bioética (D.O.F. del 31 de octubre de 2012)
Guía Nacional para la integración y el funcionamiento de los Comités Hospitalarios de Bioética 3ra. Edición. 2012.
Guía Nacional para la integración y el funcionamiento de los Comités de Ética en Investigación 3ra. Edición. 2012.
La normativa internacional[31] aplicable en nuestro país referente a la Bioética comprende las disposiciones siguientes:
ONU Datos Genéticos Humanos. Declaración internacional sobre los datos genéticos humanos, 16 de octubre de 2003
Declaración Ibero-Latinoamericana sobre Derecho, Bioética y Genoma Humano. Declaración de Manzanillo de 1996, revisada en Buenos Aires en 1998 e en Santiago en 2001
Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos, 19 de octubre de 2005
Propuesta de Protocolo Ético. Modelo para la recolección de muestras de ADN del Comité Norteamericano del proyecto de diversidad del Genoma Humano
Declaración Universal sobre el Genoma y Derechos Humanos, 11 de noviembre de 1997
Investigación en países en vías de desarrollo
Principios éticos aplicados a la epidemiología. Pautas internacionales para la evaluación ética delLos estudios epidemiológicos. CIOMS
Pautas Éticas CIOMS
Código Internacional de Ética Médica, 1983
Recomendaciones para investigación en Salud Pública. Declaración ministerial relativa al acuerdo sobre los ADPIC y la Salud Pública O.M.C.~DOHA
La bioética influye en la orientación de principios y fortalece criterios de interpretación de los derechos humanos a la salud y a la vida, así como la complejidad para regular los actos humanos en el contexto de la bioética, porque no solo se trata solo de reconocer derechos fundamentales, sino de respeto al principio de dignidad humana; por lo tanto, la dignidad humana, la bioética y el bioderecho enfrentan uno de los más grandes retos de la humanidad.
Los avances científicos en el campo de la medicina y las ciencias biológicas han originado valores éticos y morales que sirven como parámetros de la conducta médica que debe observarse.
La bioética con el análisis y la comprensión del ámbito moral y desde una forma multidisciplinar aporta y favorece decisiones, influye en conductas y orienta políticas públicas relacionadas las disciplinas biológicas. Si éstas se configuran desde un punto de vista de derechos humanos y bajo el principio de dignidad humana, se lograrían los fines de éstos, es decir, garantía a su derecho a la vida y a la protección de su salud de una manera más amplia y en favor de la persona.
Por su naturaleza misma, la Teoría Bioética aporta deliberaciones, estudios constantes y globalizados que sirven en la orientación de principios y fortalece criterios de interpretación de los derechos humanos a la salud y a la vida; en el ámbito internacional.
Es complejo tratar de establecer principios y criterios uniformes, tan es así que los principales instrumentos internacionales especializados son no vinculantes.
Resulta importante reconocer que la dignidad humana puede ser un principio lo suficientemente importante y eficaz para que en las legislaciones y las interpretaciones jurídicas relacionadas con la bioética y el bioderecho que actualmente forman parte del sistema de derechos humanos, empiecen a adoptarlo como un principio del derecho a la vida y a la protección de la salud y como principio-límite de los actos autoritarios.
Lo anterior puede ser posible si consideramos que conjuntamente con los ordenamientos de carácter nacional e internacional que se refieran a de los derechos humanos a la salud y a la vida, tienen plena eficacia jurídica, a pesar de que en algunos casos no consignen reglas específicas, sino, principios como son universalidad, indivisibilidad, interdependencia, progresividad, pro persona y sobretodo la dignidad humana.
[1] Ara Pinilla, Ignacio, Las transformaciones de los derechos humanos, Editorial Tecnos, España, 1994, p. 13, afirma que: parece que la expresión derechos humanos sugiere la existencia de algo que escapa, que supera o que, cuando menos, no necesariamente coincide en su literalidad con el tenor de las normas jurídicas con las que pudieran encontrarse en relación o de las decisiones jurídicas que toman como base para su argumentación lo dispuesto en las mismas.
[2] http://www.ohchr.org/SP/Issues/Pages/WhatareHumanRights.aspx, visita de 12 de marzo del 2014.
[3] Para profundizar sobre los antecedentes de los derechos humanos puede consultarse la página de internet: http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/ledi/zamora_h_ck/capitulo1.pdf, visita de fecha 3 de agosto del 2014
[4] En este apartado no se integró a la Declaración Universal de los Derechos Humanos porque en nuestro orden jurídico mexicano no tiene la calidad de Tratado Internacional por no encontrarse aprobada por el Senado de la República, en los términos del artículo 133 de la Carta Magna y de la Ley sobre la Celebración de Tratados. Sin embargo si los ordenamientos de carácter internacional que si tienen la calidad de Tratados para nuestro país, se refieren a la Declaración Universal de Derechos Humanos, ésta puede orientar la interpretación de las normas de derechos humanos, a pesar de que en algunos casos no consigne reglas específicas, sino, principios. Criterio que ha sido adoptado por la Corte Interamericana de Derechos humanos en el Caso ARTAVIA MURILLO Y OTROS (“FECUNDACIÓN IN VITRO”) VS. COSTA RICA, párrs. 147, 222, 225.
[5] En este mismo sentido está contemplado en el artículo 29 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de mayo de 1981) y el artículo 5º del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Publicado en el Diario Oficial de la Federación el 20 de mayo de 1981)
[6] Véase Pérez Luño, Antonio Enrique, Las generaciones de los derechos humanos, REDESG, Revista Direitos Emergentes na Sociedade Global – http://www.ufsm.br/redesg v. 2, n. 1, jan.jun/2013; consulta de 24 de marzo de 2014 en la página de internet: http://cascavel.ufsm.br/revistas/ojs-2.2.2/index.php/REDESG/article/download/10183/pdf_1
[8] Ara Pinilla, Ignacio, Ob. Cit., p. 17
[9] Véase, http://www.cndh.org.mx/Que_Son_Derechos_Humanos, visita de 12 de marzo del 2014
[10] Para profundizar sobre este tema puede consultarse a Gros Espiell, Héctor, La Dignidad Humana en los Instrumentos Internacionales sobre Derechos Humanos, Anuario de Derechos Humanos. Nueva Época. Vol. 4. 2003 (193-223); consulta de 11 de marzo del 2014 a la página de internet: http://revistas.ucm.es/index.php/ANDH/article/view/ANDH0303110193A/20932.
[11] Real Academia Española, Diccionario de la lengua española (DRAE), 22ª edición, 2001, consulta de fecha 8 de marzo de 2014 a la página de internet: http://lema.rae.es/drae/?val=preerrogativa
[13] Firmada el 26 de junio de 1945 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional y entró en vigor el 24 de octubre del mismo año; https://www.un.org/es/documents/charter/chapter19.shtml, consulta de 15 de marzo del 2014
[14] Castilla, Karlos, El principio pro persona en la administración de justicia, Cuestiones Jurídicas. Revista Mexicana de Derecho Constitucional, Biblioteca jurídica virtual; disponible en http://www.juridicas.unam.mx/publica/rev/cconst/cont/20/ard/ard2.htm, visita de 26 de marzo del 2014. Este autor afirma que: El principio pro homine, al cual nosotros llamaremos principio pro persona por tener un sentido más amplio y con perspectiva de género, tiene como fin acudir a la norma más protectora y/o a preferir la interpretación de mayor alcance de ésta al reconocer/garantizar el ejercicio de un derecho fundamental; o bien, en sentido complementario, aplicar la norma y/o interpretación más restringida al establecer limitaciones/restricciones al ejercicio de los derechos humanos
[15] En este sentido está contemplado en el último párrafo del artículo 1º de la Ley de Amparo vigente, al prevenir que: El amparo protege a las personas frente a normas generales, actos u omisiones por parte de los poderes públicos o de particulares en los casos señalados en la presente ley.
[16] Véase, la página de internet: http://www.bioeticanet.info/documentos/Nuremberg.pdf Consulta de 6 de agosto de 2015
[17] Al respecto se ha dicho que: Para muchos autores, el nacimiento de la bioética (aunque todavía no se le daba ese nombre) ocurrió en 1962, cuando en Seattle (estado de Washington) se decidió crear un comité de legos (no médicos) para decidir qué pacientes tenían preferencia para beneficiarse de la entonces reciente máquina de hemodiálisis. La pregunta subyacente era ¿por qué un avance médico debería crear una nueva discriminación médica? ¿Quién y cómo elegía a los candidatos? La novedad estribaba precisamente en que la respuesta a estos interrogantes no recaía sobre los médicos, sino sobre una representación de la comunidad. Consulta de 9 de agosto de 2015 en la página de internet: http://www.ugr.es/~eianez/Biotecnologia/bioetica.htm
[19] Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, edición 23ª, 2014,; consulta de 6 de agosto de 2015, en la página de Internet: http://lema.rae.es/drae/?val=bio%C3%A9tica
[20] Citada por Postigo Solana Elena. Bioetica definicion: Que es bioética, Concepto de Bioética y corrientes actuales. Consulta de 6 de agosto de 20155 en la página de Internet: http://www.bioeticaweb.com/concepto-de-bioactica-y-corrientes-actuales/#_edn2
[22] Luna, Florencia y Salles, Arleen. Bases teóricas de la Bioética, en Luna, Florencia y Salles, Arleen coors. Bioética: Nuevas reflexiones sobre debates clásicos. Fondo de Cultura Economica, México, 2008, pp. 24 a 78
[23] Hay otros tipos de propuestas utilitaristas como son: a) El hedonismo del bienestar (experiencia o sensación de placer es el principal bien de la persona) b) La utilidad no hedonista de estados mentales (existencia de muchas experiencias valiosas y que deberíamos abogar por un abanico de esta dos mentales valiosos) se distingue al hedonismo valorativo (afirmaciones acerca de lo valorable intrínsecamente) del hedonismo psicológico (las motivaciones de todas las acciones humanas) c) La satisfacción de preferencias (las preferencias individuales deben determinar la utilidad) y d) Las preferencias informadas (bienestar como la satisfacción de las preferencias “racionales” o “informadas”).
[24] Se distingue entre imperativos hipotéticos (sujeto a condiciones) y categóricos (está de acuerdo con la regla que satisfaga al imperativo categórico: Obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal
[25] Salcedo Hernández, José Ramón. El Bioderecho. Consulta de 10 de agosto del 2015 en la página de Internet: http://revistas.um.es/bioderecho/pages/view/bec
[26] Consulta de 10 de agosto del 2015 en la página de Internet: http://bioderecho.org.mx/wp/
[27] Citada por Medina Arellano, María de Jesús. Bioetica y Bioderecho; en: De Ortúzar, María Graciela Cardoso, Cruz Netzahualcóyotl López Moreno, Sergio, et al. Ensayos Sobre Ética de la Salud Aspectos Sociales, Universidad Autónoma Metropolitana, México, 2015, p. 169
[29] Véase: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs323/es/, consulta de fecha 5 de agosto de 2015
[30] Consulta de 10 de agosto del 2015 en la página de Internet: http://www.conbioetica-mexico.salud.gob.mx/interior/normatividad/normanac.html
[31] Consulta de 10 de agosto del 2015 en la página de Internet: http://www.conbioetica-mexico.salud.gob.mx/interior/normatividad/normainter.htmll
Autor: Joaquín Elizalde
Soy abogado egresado del CUEK, socio de la firma RA Abogados, con práctica profesional en Propiedad Intelectual, cursé la Maestría en Derecho de las Tecnologías de la Información y comunicación, con especialización en Propiedad Intelectual Digital, en INFOTEC. Profesor de las asignaturas Marco Legal de la Publicidad y Mercadotecnia Digitales y Legislación de la Industria del Entretenimiento. Soy Árbitro Autorizado en controversias sobre los derechos protegidos por la Ley Federal del Derecho de Autor.	View All Posts
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