Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321571L.html
Timestamp: 2019-03-23 03:09:25
Document Index: 99187320

Matched Legal Cases: ['artículo 253', 'artículo 549', 'artículo 25', 'artículo 549', 'artículo 25', 'artículo 493', 'artículo 549', 'artículo 25', 'artículo 489', 'artículo 253', 'artículo 42']

as201321571L
Auto Supremo: Nº 571
Expediente: LP – 126 – 08 – S
Proceso: Nulidad de Escritura Pública y Otros
Partes: Omar Manuel Bejarano Iñiguez c/ Gina Maria Bejarano Iñiguez
VISTOS: el recurso de casación en el fondo interpuesto por Omar Manuel Bejarano Iñiguez de fojas 218 a 220 vuelta, contra el Auto de Vista Nº 490 de 20 de diciembre de 2007 pronunciado por la Sala Civil Tercera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso sobre nulidad de escritura pública, cancelación de partida en Derechos Reales, devolución de frutos y ganancias, mas intereses, pago de daños y perjuicios, seguido por el recurrente contra Gina Maria Bejarano Iñiguez, la respuesta de fojas 224 a 225 vuelta, el memorial de fojas 229 a 231, los antecedentes procesales; y,
CONSIDERANDO: que, el Juez Primero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz pronunció la Sentencia Nº 59 de 4 de marzo de 2006 (fojas 173 a 175 vuelta), declarando probada en parte la demanda coadyuvada en cuanto a la nulidad de la escritura pública, sin lugar a la devolución de frutos y ganancias; en esa virtud nula la escritura pública objeto de litigio, disponiendo la cancelación de su partida en Derechos Reales; con costas.
Deducida la apelación por la demandada, la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz mediante Auto de Vista Nº 490 de 20 de diciembre de 2007 (fojas 212 B a 213), confirma el auto de fojas 167, y revoca la sentencia apelada declarando improbada la demanda, sin costas.
CONSIDERANDO: que, el demandante Omar Manuel Bejarano Iñiguez representado por Claudio Alejo Montaño Guzmán, en su recurso de casación en el fondo de 28 de abril de 2008 (fojas 218 a 220 vuelta), citando el artículo 253 incisos 1) y 3) del Código de Procedimiento Civil, acusa: a) Violación del artículo 549 del Código Civil por errónea interpretación, pues constituye causal de nulidad la falta de forma o solemnidad con requisito de validez para la celebración de la escritura pública Nº 2743/96 con relación al artículo 25 de la Ley del Notariado o para eludir la aplicación de una norma imperativa. b) Violación del artículo 549 inciso 1) del Código Civil con relación al artículo 25 de la Ley del Notariado por errónea interpretación, ya que la protocolización se efectuó 26 días antes de suscribirse la minuta demostrando la falsedad ideológica del supuesto documento público; y el Notario no participó en el acto notarial demostrando la falta de forma y/o solemnidad en la escritura pública Nº 2743/96, al efecto indica el artículo 493 del Código Civil. c) Violación del artículo 549 inciso 3) del Código Civil con relación al artículo 25 de la Ley del Notariado por errónea aplicación, toda vez que no fue firmada por el Notario la escritura pública Nº 2743/96 no cumpliéndose una norma imperativa; al efecto apunta el artículo 489 del Código Civil. d) Violación de los artículos 1283 y 1286 del Código Civil, ingresando en error de hecho y de derecho, puesto que, a fojas 88 se informa que la protocolización se efectuó 26 días antes de suscribirse la minuta demostrando la falsedad ideológica del supuesto documento público; y el protocolo no se encuentra suscrito por el Notario, al efecto señala el informe de fojas 6, la inspección ocular de fojas 102 a 105; el estudio documentológico de fojas 15 a 52 jamás fue desvirtuado por la demandada, en la confesión provocada de fojas 100 ésta admite que no tenía dinero y que fue su madre quien le hizo firmar; al efecto refiere los artículos 91 y 236 del Código de Procedimiento Civil. Por lo que, el auto de vista recurrido es nulo de pleno derecho por infringir normas constitucionales, pidiendo se case el mismo.
En la especie, el recurrente omitió distinguir la casación en el fondo, es decir, no precisó lo que pretende, habida cuenta que no especificó las causales de casación en el fondo, enumeradas en los incisos respectivos del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, limitándose a anotar de manera genérica “recurso de casación en el fondo” y “Arts. 253 incisos 1) y 3) y 255 inciso 1) todos del Código de Procedimiento Civil”; no otra cosa significa que sin esta distinción, acuse confusamente en sus denuncias a) y b) “Violación… por errónea interpretación”, en su denuncia c) “Violación… por errónea aplicación” y en su denuncia d) “viola en el fondo de la causa al ingresar en error de hecho y de derecho”, sin diferenciar la violación, interpretación errónea y aplicación indebida de la ley, tampoco diferenció el error de derecho y el error de hecho en la apreciación de la prueba; asimismo, solicitó contradictoriamente se “case el Auto de Vista” recurrido señalando que el mismo “es nulo de pleno derecho”, llegando incluso a citar normas estrictamente de naturaleza procesal -a saber, “Art. 91 y 236 del Código procesal Civil”- cuando supuestamente recurre en el fondo; es más, acusa que se infringió “normas Constitucionales” sin indicar las mismas; además de pretender que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado.
Finalmente, respecto el memorial de fojas 229 a 231, toca recordar que el coadyuvante no recurrió de casación, no obstante ser notificado.
POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1) y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo interpuesto por Omar Manuel Bejarano Iñiguez representado por Claudio Alejo Montaño Guzmán de fojas 218 a 220 vuelta; sin costas por la extemporaneidad de la respuesta.
Libro Tomas de Razón 571/2013