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Timestamp: 2019-04-26 02:22:44
Document Index: 63938000

Matched Legal Cases: ['Artículo 31', 'Artículo 32', 'Artículo 33', 'Artículo 34', 'Artículo 35', 'Artículo 37', 'Artículo 38', 'Artículo 39', 'Artículo 40', 'Artículo 41', 'Artículo 42', 'Artículo 43', 'Artículo 44', 'Artículo 46', 'Artículo 47', 'artículo 50']

UNIDAD V - Universidad salesiana de bolivia
DERECHO DE OPOSICIÓN Y AMPARO ADMINISTRATIVO.
OBLIGACIONES DE LOS CONCESIONARIOS MINEROS.
LAS PATENTES EN MATERIA DE MINERIA
DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS CONCESIONARIOS MINEROS
Derechos: Respecto de la prospección, exploración y explotación.- Instalaciones y construcciones que pueden efectuar.- Otras disposiciones relativas a estos derechos.- La oposición y el amparo administrativo minero.- Obligaciones de los concesionarios mineros .- En relación a los trabajadores.- A las instalaciones.- Al medio ambiente.- Inspección por autoridades.-
DE LOS DERECHOS.- Los concesionarios mineros, a partir de la Resolución Constitutiva de concesión y considerando el interés y utilidad publica de que están revestidas las actividades mineras, gozan de una serie de derechos que les garantizan ciertas libertades para el cumplimiento de sus actividades tanto en el interior del perímetro de sus concesiones como fuera de ellas, a condición desde luego del cumplimiento de las normas de conservación del medio ambiente y otras señaladas por Ley. Todas estas disposiciones las encontramos especificadas a partir del Art. 31 las mismas que las transcribimos a continuación:
Artículo 31o. A partir de la fecha de la resolución constitutiva de concesión, el concesionario minero obtiene el derecho de prospectar, explorar y explotar minerales dentro del perímetro de su concesión y de realizar las otras actividades mineras a que se refiere el articulo 25 dentro o fuera del perímetro de su concesión, sin otras limitaciones que las señaladas por ley.
De acuerdo a lo que se puede observar, el código actual busca llenar un vacío que evite el caos que existía de innumerables casos de coexistencia de dos o más concesiones total o parcialmente superpuestas, otorgándole al actual concesionario minero el derecho para obtener a su favor las concesiones preconstituidas por pertenencias que se encuentren dentro del perímetro de su concesión por cuadrículas, una vez que éstas se extingan por caducidad, nulidad o renuncia , conforme lo señalado por el Art. 62. Sin embargo el respeto de las concesiones preconstituidas también están garantizadas mientras estas no hayan sido declaradas extinguidas conforme a Ley, tal como podemos observar en los siguientes artículos:
Artículo 32o. Las resoluciones constitutivas de concesión dictadas a partir de la vigencia de este Código otorgan a sus titulares, además del derecho a que se refiere el artículo precedente, el derecho exclusivo de consolidar en su favor las concesiones preconstituidas por pertenencias ubicadas dentro del perímetro de su concesión, que se extingan por cualesquiera de las causales señaladas en el articulo 62 de este Código. Dicha consolidación se formalizará de conformidad a lo establecido en el Capítulo II, Titulo II, del Libro Segundo de este Código.
Artículo 33o. Si en el área de una petición minera por cuadrículas existieran concesiones preconstituidas o parte de ellas antes de la vigencia del presente Código registradas en el Servicio Técnico de Minas, el Superintendente de Minas otorgará al peticionario las cuadrículas solicitadas respetando dichas concesiones.
Otros derechos que les han sido otorgados a los concesionarios mineros, son los relativos a la facultad que tienen de establecer construcciones, instalaciones, medios de comunicación y transporte que consideren necesarios para la realización de sus actividades, todo ello debe sin embargo estar de acuerdo con todas normas legales que podrían además aplicarse para cada caso.
Artículo 34o. Los concesionarios mineros podrán efectuar y establecer dentro y fuera de sus concesiones, las construcciones, instalaciones y medios de comunicación y transporte que consideren necesarios para la realización de sus actividades, con sujeción a las disposiciones de este Código y demás normas legales aplicables.
El aprovechamiento de materiales de construcción y de maderas, leña, turba y otros de los terrenos de dominio público para uso exclusivo de sus actividades mineras dentro el perímetro de su concesión, es otro derecho que tienen los concesionarios como producto de la declaratoria de necesidad y utilidad pública de la actividad minera; sin embargo, en caso de los terrenos de dominio privado tendrá el concesionario necesariamente que concertar con el propietario del suelo o constituir servidumbre o finalmente procurar su expropiación pero siempre con sujeción a todas las disposiciones legales para cada caso, conforme lo establecido por el Artículo 35o. que dice “Dentro del perímetro de su concesión los concesionarios mineros tienen derecho al uso de los terrenos de dominio público para los efectos del articulo anterior, así como al aprovechamiento de materiales de construcción y de maderas, leña, turba y otros existentes en dichos terrenos, con destino exclusivo a sus actividades mineras, con sujeción a disposiciones aplicables.
Si los terrenos fueran de dominio privado, el concesionario minero concertará con el propietario del suelo o ejercerá su derecho de constituir servidumbre, o de expropiar, conforme a las normas del presente Código”.
También, el código de minería otorga a los concesionarios el derecho al uso y aprovechamiento de las aguas de dominio público, y las que se alumbren o discurran por sus concesiones, siempre con sujeción a las normas específicas para el caso como las referentes a la Ley de Aguas que establece la necesidad de una autorización de la autoridad competente que puede ser el superintendente de aguas o el prefecto del departamento y la Ley del medio Ambiente y sus respectivos reglamentos en materia de contaminación; lo propio ocurre en el caso de las aguas de dominio privado que para su uso tendrán que ser concertadas con el titular o luego de haberse cumplido con todas las normas pertinentes usufructuar vía servidumbre o expropiación, tal como lo expresan los artículos que a continuación los transcribimos:
Articulo 36o. Los concesionarios mineros, para la realización de sus actividades, pueden usar y aprovechar las aguas de dominio público y las que se alumbren o discurran por sus concesiones, con la obligación de protegerlas y restituirlas a su cauce o cuenca natural, cumpliendo con lo establecido en el presente Código, la Ley de Aguas, la Ley del Medio Ambiente, sus reglamentos y otras disposiciones referentes a los recursos hídricos.
Artículo 37o. El concesionario minero puede hacer uso de aguas de dominio privado, previo acuerdo con su titular o después de cumplidos los trámites de servidumbre o expropiación establecidos en el presente Código. No procede la constitución de servidumbre sobre aguas ni la expropiación cuando se interrumpa o perjudique la provisión de agua potable a las poblaciones.
Artículo 38o. Cuando el concesionario minero necesite variar un curso de aguas lo hará saber por escrito a los propietarios del suelo, a los concesionarios mineros colindantes, a los propietarios de plantas de beneficio o fundición y a los colindantes y vecinos, si los hubiere. Si en el transcurso de noventa días, de su notificación ninguno de ellos se presentare ante el Superintendente de Minas de la jurisdicción a reclamar su derecho a usarlas, se entenderá que renuncian a éste.
Otro aspecto de significación, es que el código actual, prohíbe a toda persona individual o colectiva que no este revestida del carácter de autoridad judicial, el impedir la iniciación u ordenar la suspensión de actividades mineras, bajo pena de sanción conforme a ley, llenando con ello un vacío que anteriormente dio lugar a innumerables abusos y atropellos contra industriales mineros, sus campamentos e instalaciones, sin que estos actos cometidos por campesinos e incluso autoridades y otros hayan sido debidamente sancionados. Hoy la norma tiende a garantizar la seguridad y estabilidad jurídica de los derechos de los concesionarios mineros, pero también sancionando sus excesos o negligencias en la conservación del medio ambiente.
Artículo 39o. Ninguna autoridad no judicial o persona individual o colectiva puede impedir la iniciación u ordenar la suspensión de actividades mineras, bajo sanción de resarcimiento de daños y perjuicios al concesionario, además de la responsabilidad penal que pudiera corresponder, salvo que la autoridad competente comprobara casos de emergencia ambiental, propase de labores o cuando así lo exijan la salud y vida del personal.
DERECHO DE OPOSICIÓN Y AMPARO ADMINISTRATIVO.- Otro de los derechos que les han sido otorgados a los concesionarios mineros, es precisamente el de la oposición, para evitar que se pueda dar la posibilidad de superposiciones con las nuevas concesiones mineras ya sea total o parcialmente; aunque este hecho casi es improbable que pueda ocurrir ya que el sistema matricial de cuadrículas hoy permite una mayor precisión sobre las concesiones otorgadas y vigentes en todo el país, sobre las zonas que se consideran francas y sobre las concesiones revertidas al dominio del Estado y en especial sobre aquellas pertenencias preconstituidas. Este precepto esta contenido en el Art. 40 y complementado por el Art 41 que a continuación los transcribimos:
Artículo 40°. Los peticionarios o concesionarios mineros pueden formular oposición cuando se presenten nuevas peticiones mineras superponiéndose total o parcialmente a las suyas.
Artículo 41o. Cuando se presente superposición, únicamente se concederá al peticionario las cuadriculas no afectadas por la oposición.
Respecto del amparo administrativo minero digamos que; para preservar todos los derechos de los concesionarios mineros, y evitar cualquier atropello o perturbación de que fueran objeto en sus instalaciones, perjudicando sus actividades administrativas y productivas, el Código faculta al Superintendente utilizar incluso la fuerza pública para amparar al concesionario en el desarrollo pacífico de sus actividades. Aspecto que se tiene expresado en el Artículo 42o. que dice: “El Superintendente de Minas amparará, con el auxilio de la fuerza pública si fuera necesario, al concesionario minero o poseedor legal que tenga resolución constitutiva de concesión, título ejecutorial, posesión o tenencia legal y cuyas concesiones o cualesquiera de sus instalaciones fueran objeto de invasión o perturbación de hecho que de cualquier modo alteren o perjudiquen el normal y pacífico desarrollo de sus actividades mineras, sea persona particular o autoridad no judicial”.
OBLIGACIONES DE LOS CONCESIONARIOS MINEROS.- Respecto de las obligaciones de los concesionarios mineros manifestemos que, estos están sujetos al cumplimiento de a una serie de obligaciones en el desarrollo de la producción integral o del proceso integrado de sus actividades mineras, Así, tienen la obligación de ofrecer seguridad plena en la salud de sus trabajadores, tendrán también el cuidado de no causar daño a sus colindantes y sus edificaciones, están obligados durante la ejecución de sus tareas a la protección del medio ambiente, permitir las inspecciones periódicas que realicen las autoridades pertinentes, etc. Conforme se tiene establecido en los artículos que a continuación pasamos a señalarlos:
Artículo 43o. Los concesionarios y quienes realicen actividades mineras están obligados a cuidar de la vida y salud de sus trabajadores, aplicando las normas de seguridad e higiene industrial vigentes. También cuidarán que sus actividades no causen daño a sus concesiones, a las colindantes ni a la firmeza de los terrenos y edificaciones de la superficie.
Como se podrá ver, este artículo tiende fundamentalmente a prever adoptando las precauciones necesarias de la conservación de la vida, salud e incluso la moralidad de sus empleados y obreros; evitar accidentes, enfermedades profesionales, asegurar comodidad y ventilación de los lugares de trabajo, deberá instalar servicios sanitarios adecuados y todo lo necesario de acuerdo con lo señalado por el Art.67 de la Ley General del trabajo. A este objeto el concesionario minero tendrá que elaborar un reglamento interno donde insertará claramente las normas de Higiene, seguridad Ocupacional y bienestar establecidos por Ley.
Como parte de la obligación de los concesionarios mineros están las de no realizar actividades de exploración y explotación en lugares específicos, pero como siempre salva los derechos preconstituidos, tal como expresa el siguiente artículo:
Artículo 44o. Con excepción de las actividades preexistentes a la vigencia del presente Código, las cuales estarán sujetas a reglamentación especial, el concesionario minero no podrá realizar actividades mineras de exploración y explotación en:
a)	Ciudades, poblaciones, cementerios y construcciones públicas o privadas;
b)	La proximidad de caminos, canales, lagos, embalses, ductos, vías férreas, líneas de transmisión de energía y comunicaciones, hasta una distancia de cien metros; y
c)	La vecindad de los monumentos históricos y arqueológicos declarados por ley, así como de los aeropuertos, y de los cuarteles e instalaciones militares, hasta una distancia de mil metros.
También, el Código deja claramente establecido el principio de obligatoriedad de protección del medio ambiente, tanto en su aspecto de prevención; es decir , en la utilización de métodos y técnicas que eviten daños ambientales y a terceros, así como la reparación o resarcimiento de los daños que pudo haber causado, es decir el cumplimiento de la responsabilidad civil frente a terceros como al propio Estado.
En general, la protección al medio ambiente constituye el uso y aprovechamiento racional de los recursos naturales o la reparación de los daños causados a los componentes del medio ambiente; en cambio, el daño ambiental constituye toda pérdida, disminución, detrimento o menoscabo significativo inferido al medio ambiente o a uno o más de sus componentes. Todo ello lo tenemos expresado en el artículo siguiente:
Articulo 45o. Los concesionarios y quienes realicen actividades mineras están obligados a ejecutar sus trabajos utilizando métodos y técnicas compatibles con la protección del medio ambiente, evitando daños al propietario del suelo y a los concesionarios colindantes y vecinos y resarciendo los que causaren.
Otra de las obligaciones de los concesionarios es la demarcación de sus límites, que puede ser con mojones fijos en cada una de sus vértices, con características establecidas por el Servicio Técnico de Minas. Esta norma para muchos no tendría sustento jurídico puesto que solo es facultativa y no impositiva, tal como se tiene manifestado por el Artículo 46º que dice: “ La concesión minera podrá estar demarcada con mojones fijos en cada uno de sus vértices. Las características técnicas y físicas de los mojones serán establecidas por el Servicio Técnico de Minas”.
Finalmente, otra de las obligaciones de los concesionarios mineros, es la de facilitar a las autoridades pertinentes la inspección periódica de sus instalaciones y dependencias para verificar el cumplimiento de todas las obligaciones que les han sido señaladas, tal como se tiene expresado el siguiente artículo:
Artículo 47o. Las autoridades nacionales, las prefecturales y municipales, podrán realizar inspecciones a las instalaciones o dependencias de los concesionarios u operadores mineros, a objeto de verificar conforme a reglamento, el cumplimiento de sus obligaciones impositivas, sociales o ambientales. En caso de establecerse el incumplimiento de dichas obligaciones, la autoridad competente deberá efectuar la denuncia pertinente para su procesamiento y sanciones correspondientes.
Patentes mineras.- Prohibición de otorgarse escrituras públicas.- Concesiones mineras preconstituidas.- Destino del monto concedido por Patentes Mineras.
PATENTES MINERAS.- Como es lógico, en forma previa debemos dar a conocer lo que se debe entender por patente minera y así, diremos en concordancia con lo definido por el Dr. Isaías Pacheco Jiménez que: “Patente o canon de superficie, es la taza o anualidad fijada legalmente que el concesionario minero paga al fisco, para hacer constar su voluntad de permanecer como concesionario del yacimiento”.
De acuerdo con éste concepto y doctrinalmente, el pago de las patentes mineras podríamos decir que constituían una demostración del “ánimus” del titular de una concesión para poseerla, pudiendo su incumplimiento ser subsanado aún en el caso de una denuncia de caducidad ipso jure o por imperio de la ley, con el pago inmediato de la misma. Hoy, la norma dispone el pago como un requisito único e indispensable para mantener vigente la concesión, bajo sanción de caducidad y reversión de la concesión al dominio del Estado.
Recordemos que el pago de estas patentes se han ido modificando en el tiempo, así el Código de 1965 obligaba a los concesionarios a pagar éstas por dos semestres adelantados, una patente podríamos decir progresiva; luego, en agosto 1985 por el Decreto 21060 se dispone un pago único anual por pertenencias equivalente al doble del dólar americano en pesos bolivianos del tipo de cambio oficial vigente a la fecha de pago, esto debido a la permanente fluctuación del dólar por la inflación de nuestra moneda. La norma vigente actual, dispone la obligación de los concesionarios mineros de pagar igualmente una patente anual bajo sanción de caducidad; luego, la obligación solidaria e indivisible de los condóminos o copropietarios para pagar esta patente y el pago mediante el sistema bancario nacional, tal como se tiene expresado pro el Art. 48 que dice: “ Los titulares de concesiones mineras, para mantener vigente su derecho, están obligados a pagar la patente anual establecida en el artículo 50 del presente Código, bajo sanción de caducidad. Los condóminos son solidaria e indivisiblemente responsables del pago de esta patente. El pago de la patente minera se efectuará a través de los bancos del sistema nacional”.