Source: https://legislacion.vlex.es/vid/ley-sucesiones-causa-muerte-70298032
Timestamp: 2019-10-16 19:28:42
Document Index: 83092325

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Ley de Sucesiones por Causa de Muerte de Aragón (Ley 1/1999, de 24 de febrero) - Normativa de Aragón - Legislación - VLEX 70298032
CAPÍTULO II. Capacidad e indignidad para suceder - arts. 10 a 18
CAPÍTULO III. Sustitución legal - arts. 19 a 26
CAPÍTULO IV. Aceptación y repudiación de la herencia - arts. 27 a 39
CAPÍTULO V. Responsabilidad del heredero - arts. 40 a 46
SECCIÓN 1ª. Colación - arts. 47 a 49
SECCIÓN 2ª. Partición - arts. 50 a 53
SECCIÓN 3ª. Pago de las deudas hereditarias por los coherederos - arts. 54 a 57
CAPÍTULO VII. Consorcio foral - arts. 58 a 61
CAPÍTULO PRIMERO. Disposiciones Generales - arts. 62 a 69
SECCIÓN 1ª. Disposiciones Generales - arts. 70 a 73
SECCIÓN 2ª. Institución de presente - arts. 74 a 76
SECCIÓN 3ª. Institución para después de los días - arts. 77 a 79
CAPÍTULO III. Institución recíproca - arts. 80 y 81
CAPÍTULO IV. Pacto en favor de tercero - arts. 82 y 83
CAPÍTULO V. Pactos de renuncia - art. 84
CAPÍTULO VI. Revocación, modificación e ineficacia - arts. 85 a 89
CAPÍTULO PRIMERO. Disposiciones generales - arts. 90 a 101
CAPÍTULO II. Testamento mancomunado - arts. 102 a 107
SECCIÓN 1ª. Nulidad y anulabilidad - arts. 108 a 115
SECCIÓN 2ª. Revocación e ineficacia - arts. 116 a 123
CAPÍTULO PRIMERO. Disposiciones generales - arts. 124 a 133
CAPÍTULO II. La herencia pendiente de asignación - arts. 134 a 140
CAPÍTULO III. Ejecución de la fiducia - arts. 141 a 146
CAPÍTULO IV. Extinción - arts. 147 y 148
CAPÍTULO PRIMERO. Designación de sucesor - arts. 149 a 161
CAPÍTULO II. Legados - arts. 162 a 165
CAPÍTULO III. Derecho de acrecer - arts. 166 a 168
CAPÍTULO IV. Albacea - arts. 169 y 170
CAPÍTULO PRIMERO. Disposiciones generales - arts. 171 a 178
CAPÍTULO II. Intangibilidad cuantitativa - arts. 179 a 181
CAPÍTULO III. Intangibilidad cualitativa - arts. 182 a 187
CAPÍTULO IV. Preterición - arts. 188 a 193
CAPÍTULO V. Desheredación y exclusión - arts. 194 a 199
CAPÍTULO VI. Alimentos - art. 200
CAPÍTULO PRIMERO. Disposiciones generales - arts. 201 a 205
CAPÍTULO II. Sucesión de los descendientes - arts. 206 a 208
CAPÍTULO III. Recobros y sucesión troncal - arts. 209 a 213
CAPÍTULO IV. Sucesión de los ascendientes - arts. 214 y 215
CAPÍTULO V. Sucesión del cónyuge y los colaterales - arts. 216 a 219
CAPÍTULO VI. Sucesión en defecto de parientes y cónyuge - arts. 220 y 221
UNICA. Régimen tributario de las instituciones civiles aragonesas
PRIMERA. Norma general
SEGUNDA. Validez de los actos por causa de muerte anteriores a la Ley
TERCERA. Acciones, derechos y deberes nacidos antes pero no ejercitados o cumplidos todavía
CUARTA. Sustitución legal
QUINTA. Normas sobre aceptación, repudiación y partición
SEXTA. Consorcio foral
SÉPTIMA. Sucesión paccionada
OCTAVA. Modificación o revocación de actos y disposiciones por causa de muerte
NOVENA. Fiducia sucesoria
DÉCIMA. Preterición
UNICA. Derogación del Libro II de la Compilación del Derecho Civil de Aragón
PRIMERA. Modificación del Título Preliminar de la Compilación del Derecho Civil de Aragón - arts. 1 a 3
Norma citada en: 154 sentencias, 141 artículos doctrinales, 41 disposiciones normativas, 10 temas prácticos, 27 formularios, 19 resoluciones administrativas
La Ley de Sucesiones por causa de muerte convivirá, al menos durante algún tiempo, con la vigente Compilación del Derecho civil de Aragón (exceptuados sus artículos 89 a 142, ahora derogados). Ningún problema especial deriva de ello, pues una y otra ley forman, sustantivamente, el mismo Cuerpo legal del Derecho civil de Aragón. Como es obvio, la Ley de Sucesiones se apoya en las normas compiladas a la vez que contribuye a su interpretación. Así, cuando algún precepto de la presente Ley (como de cualquiera otra, por lo demás) exige la mayoría de edad, por ejemplo para otorgar pactos sucesorios, para otorgar testamento ológrafo o para ser fiduciario, naturalmente entiende referirse a la mayoría de edad del Derecho aragonés, hoy regulada en un punto fundamental en el artículo 4º de la Compilación, que hace mayores de edad a todos los efectos a quienes han contraído matrimonio, aun antes de cumplir los dieciocho años. Por otra parte, artículos como el 31 y el 51 de la presente Ley (capacidad de las personas físicas para aceptar o repudiar, partición con menores de catorce años o incapacitados) se entienden como concreción de las normas y principios de la Compilación sobre capacidad por razón de la edad, relaciones entre ascendientes y descendientes y relaciones parentales y tutelares, que resultan así potenciados y de más segura aplicación también en algunos supuestos no claramente previstos.
El cuerpo de la Ley está dividido en siete Títulos. El Primero y más extenso de ellos se dedica a "las sucesiones en general" y es el que en mayor medida recoge preceptos formalmente nuevos que tienen, entre otras, la función de proporcionar a los más tradicionales y esenciales el entorno normativo apropiado para su correcta interpretación, aplicación y eficacia confor- madora de las relaciones sociales, a la vez que facilitan el engarce con el Derecho supletorio.
El orden de los Títulos II a VII sigue el de la preferencia de los modos de delación, empezando, por tanto, por la sucesión voluntaria. Parece lo coherente en una Ley que proclama (art. 3) que "el causante goza de la más amplia libertad para ordenar su sucesión ... sin más límites que el respeto a la legítima y los generales del principio standum est chartae".
Dentro de la sucesión voluntaria, se trata en primer lugar de los pactos sucesorios, que prevalecen frente al testamento, para seguir con éste y, luego, con la fiducia sucesoria, siempre sujeta a la voluntad manifestada en pacto o testamento. Tras unas normas comunes a las sucesiones voluntarias, se aborda la regulación de la legítima de los descendientes --límite principal de la libertad de disponer por causa de muerte-- y, finalmente, la sucesión legal, para cuando no existen o son insuficientes las disposiciones voluntarias.
Los artículos específicamente dedicados al testamento mancomunado no son muchos, pero todos ellos contienen alguna novedad. La más aparente es la que admite el otorgamiento de estos testamentos por cualesquiera dos personas, "sean o no cónyuges o parientes", mientras la Compilación exigía la condición de cónyuges. Es una apertura que parece adecuada a la realidad presente a la vez que apoyada en la experiencia histórica, pues documentos de varios siglos muestran, aunque no con gran frecuencia, la práctica del testamento mancomunado también entre personas no casadas entre sí. La institución recíproca entre los otorgantes, por otro lado, y asimismo a diferencia de lo dispuesto en la Compilación, no producirá los efectos del "pacto al más viviente" salvo que así lo hayan establecido los testadores, según parece más conforme para respetar su verdadera voluntad. Sobre la revocación unilateral del testamento, cuestión de siempre disputada, se ha buscado compaginar la mayor libertad de la misma --salvo en el caso de las disposiciones correspectivas-- con la lealtad debida al otro otorgante, a quien hay que dar a conocer la revocación para que obre, si quiere, en consecuencia. Por ello se exige que en todo caso --haya o no cláusulas correspectivas-- la revocación o modificación unilateral se haga en testamento abierto y que el notario la comunique al otro testador, sirviéndose de los datos que necesariamente ha de proporcionarle el revocante. Es también nueva la norma que atiende a las disposiciones de bienes entre vivos por parte de los testadores, para evitar que por este medio se dejen indirectamente sin efecto disposiciones correspectivas que no podrían revocarse o para atribuir a la disposición los efectos de la revocación, todo ello sin entorpecer el tráfico de bienes y la seguridad de los terceros adquirentes.
Estas consecuencias son semejantes a las previstas en la Compilación, pero no así los supuestos. En particular, para cuando la preterición sea intencional, --cosa que, además, se presume-- ningún derecho o acción específicos nacen para el así excluido por la omisión de toda atribución y mención a su favor.
En los artículos segundo y tercero se aclara que no hay más normas imperativas o prohibitivas aplicables en el Derecho civil de Aragón --límites, en consecuencia, tanto de la costumbre como del principio standum est chartae-- que las del Ordenamiento jurídico aragonés y las superiores al mismo, es decir, la Constitución; evitando así alguna duda interpretativa a la que acaso se prestaba el texto antes vigente, que fue redactado en el marco jurídico preconstitucional. Naturalmente, en el ámbito de la competencia del Estado, las normas imperativas del Código civil y de las demás leyes estatales producirán sus efectos propios, conforme al sistema de fuentes estatal; pero es igualmente claro que las normas del Código civil o de otras leyes del Estado, en cuanto actúan como supletorias de las aragonesas en el ámbito de la exclusiva competencia autonómica, operan únicamente en defecto, no sólo de ley, sino también de costumbre y después de que despliegue todos sus efectos el principio standum est chartae, es decir, en la forma indicada en el apartado 2 del artículo 1º.
TÍTULO PRIMERO De las sucesiones en general Artículos 1 a 61
ARTÍCULO 1 La sucesión por causa de muerte.
ARTÍCULO 2 Modos de delación.
La sucesión se defiere por pacto, por testamento o por disposición de la Ley.
Los distintos modos de delación son compatibles entre sí.
ARTÍCULO 3 Ordenación voluntaria.
Artículo citado en: 4 sentencias, 5 artículos doctrinales, 3 temas prácticos
ARTÍCULO 4 Sucesores por causa de muerte.
Los llamamientos sucesorios pueden realizarse a título universal o particular; en los primeros se sucede en la totalidad o en una parte alícuota del patrimonio del fallecido, mientras que en los segundos se sucede en bienes o derechos determinados.
Los sucesores por causa de muerte pueden ser herederos, legatarios o sucesores a título particular por disposición legal.
Es también legatario quien recibe del disponente algún derecho que no forma parte de la herencia.
ARTÍCULO 5 Momento y lugar de apertura de la sucesión.
La sucesión se abre en el momento de la muerte del causante, y en el lugar de su último domicilio.
ARTÍCULO 6 Momento de la delación.
La sucesión se defiere en el momento del fallecimiento del causante.
En la sucesión bajo condición suspensiva, la delación tendrá lugar al tiempo de cumplirse la condición.
En los llamamientos sucesivos, si se ha frustrado el llamamiento anterior, la sucesión se entiende deferida al sustituto al tiempo del fallecimiento del causante. No habiéndose frustrado el llamamiento anterior, la nueva delación tiene lugar cuando fallezca el heredero precedente o de otra forma se extinga su derecho.
En la sucesión contractual y en la fiducia, el momento de la delación se rige por sus respectivas normas.
ARTÍCULO 7 Adquisición de la herencia.
El llamado a título de heredero que acepta la herencia adquiere los bienes y derechos de la misma, se subroga en las obligaciones del causante y queda obligado a cumplir las cargas hereditarias, todo ello desde el momento de la delación.
En la herencia deferida por pacto sucesorio los efectos transmisivos dependen de lo pactado, sin que tras la muerte del instituyente se requiera nueva aceptación del instituido que intervino en el pacto.
El sucesor a título particular adquiere su derecho desde el momento de la delación, sin perjuicio de la posibilidad de repudiarlo.
ARTÍCULO 8 Ineficacia del llamamiento voluntario.
Cuando resulte ineficaz un llamamiento voluntario, no haya sustituto del mismo carácter o legal ni tenga lugar el derecho de acrecer, la porción vacante del llamado a heredar pasará a los herederos legales del causante y si se trata de un legado se refundirá con la masa de la herencia.
Quien hereda como consecuencia de la ineficacia de un llamamiento voluntario, aunque sea como heredero legal, queda sujeto a las mismas modalidades, limitaciones y obligaciones impuestas al primeramente designado, salvo que sean puramente personales de éste o que el disponente hubiera previsto otra cosa.
ARTÍCULO 9 La herencia yacente.
Desde la apertura de la sucesión hasta la aceptación del llamado la herencia carece de titular.
La administración de la herencia yacente corresponderá a la persona que hubiera designado, en su caso, el causante.
A falta de administrador los llamados como herederos podrán realizar exclusivamente actos posesorios, de conservación, vigilancia y de administración de la herencia. Dichos actos por sí solos no implican la aceptación de la misma.
Asimismo, los llamados como herederos podrán instar el nombramiento de un administrador judicial de la herencia de acuerdo con lo establecido en las leyes procesales.
La situación jurídica de la herencia yacente en los casos de fiducia se regirá por sus propias normas.
CAPÍTULO II Capacidad e indignidad para suceder Artículos 10 a 18
ARTÍCULO 10 Capacidad sucesoria de las personas físicas.
Tienen capacidad sucesoria todas las personas nacidas o concebidas al tiempo de la apertura de la sucesión y que sobrevivan al causante. No obstante, en la sucesión voluntaria puede disponerse a favor de los hijos aún no concebidos de persona determinada viva al tiempo de la apertura de la sucesión.
Si el causante ha expresado en debida forma su voluntad de fecundación asistida post mortem con su material reproductor, los hijos así nacidos se considerarán concebidos al tiempo de la apertura de la sucesión siempre que se cumplan los requisitos que la legislación sobre esas técnicas de reproducción establece para determinar la filiación.
ARTÍCULO 11 Llamamientos a favor de no nacidos.
ARTÍCULO 12 Capacidad sucesoria de las personas jurídicas.
Tienen capacidad sucesoria las personas jurídicas constituidas legalmente al tiempo de la apertura de la sucesión.
Si el causante, en su disposición por causa de muerte, crea u ordena crear una persona jurídica que sólo quede constituida legalmente después de la apertura de la sucesión, ésta tendrá capacidad para adquirir las atribuciones patrimoniales ordenadas por el causante desde que tenga personalidad, pero los efectos se retrotraerán al momento de la delación.
ARTÍCULO 13 Causas de indignidad.
ARTÍCULO 14 Momento para calificar la capacidad.
Para calificar la capacidad sucesoria se atenderá al tiempo de la delación.
En los casos b), c) y d) del artículo anterior se esperará a que se dicte la sentencia firme, y en el e) a que transcurra el mes señalado para la denuncia.
ARTÍCULO 15 Efectos de la indignidad.
Las causas de indignidad sucesoria producirán efecto cuando las invoquen personas que resultarían favorecidas en la sucesión, caso de declararse la indignidad, pero, una vez declarada, sus efectos se retrotraerán al tiempo de la delación.
La indignidad declarada priva al indigno de la herencia o legado y, en su caso, de la condición de legitimario.
ARTÍCULO 16 Deber de restitución.
ARTÍCULO 17 Rehabilitación del indigno.
Las causas de indignidad sucesoria no surtirán efecto si el causante, conociéndolas, hace disposiciones a favor del indigno, se reconcilia con él o le perdona en escritura pública. La reconciliación y el perdón serán irrevocables.
El fiduciario podrá dejar ineficaces las causas de indignidad por los mismos actos que el causante, salvo que éste expresamente se lo haya prohibido.
ARTÍCULO 18 Caducidad de la acción.
CAPÍTULO III Sustitución legal Artículos 19 a 26
ARTÍCULO 20 Ambito.
La sustitución legal puede darse en la sucesión voluntaria y en la legal, así como en la legítima.
La sustitución legal tiene lugar en la línea recta descendente, pero no en la ascendente. En la línea colateral sólo tiene lugar en favor de los descendientes de hermanos, bien sean de doble vínculo, bien de un solo lado.
ARTÍCULO 21 Sucesiones voluntarias.
En las sucesiones voluntarias la sustitución legal tiene lugar cuando el llamado ha premuerto o ha sido declarado ausente o indigno de suceder.
La sustitución legal se produce en favor de los descendientes, sin limitación de grado, del sustituido que a su vez sea descendiente o hermano del causante.
Los sustitutos que reciban la porción del llamado a la herencia declarado ausente deberán cumplir las obligaciones que impone la normativa sobre la ausencia.
ARTÍCULO 22 Sucesión paccionada.
ARTÍCULO 23 Sucesión legal.
En la sucesión legal la sustitución tiene lugar cuando el llamado ha premuerto, ha sido declarado ausente o indigno de suceder, así como cuando ha sido desheredado con causa legal o excluido absolutamente en la sucesión.
En tales supuestos, la sustitución legal en favor de los descendientes del descendiente sustituido, se produce sin limitación de grado y aunque concurran solos; mientras que la sustitución legal en favor de los descendientes del hermano sustituido, sólo llega hasta el cuarto grado a contar del propio causante y siempre que no concurran solamente hijos o solamente nietos del hermano sustituido.
ARTÍCULO 24 Sustitución legal en la legítima.
La sustitución legal en la condición de legitimario de grado preferente tiene lugar cuando el legitimario ha premuerto, ha sido desheredado con causa legal o declarado indigno de suceder.
Al legitimario de grado preferente excluido absolutamente en la sucesión le sustituyen también sus descendientes, pero conserva el derecho de alimentos previsto en el artículo 200.
ARTÍCULO 25 Efectos.
Por la sustitución legal, la delación en favor del sustituido o su condición de legitimario de grado preferente corresponde a su estirpe de descendientes, de modo que el sustituto o sustitutos legales ocupan el lugar que habría correspondido al sustituido si no hubiera concurrido causa de sustitución.
Para que opere la sustitución legal no es preciso que el sustituto llegue a heredar al sustituido.
ARTÍCULO 26 Inexistencia en caso de renuncia.
CAPÍTULO IV Aceptación y repudiación de la herencia Artículos 27 a 39
ARTÍCULO 27 Libertad para aceptar o repudiar.
El llamado a una herencia podrá libremente aceptarla o repudiarla, una vez producida la delación a su favor.
Lo dispuesto en este capítulo se entiende sin perjuicio de lo establecido para la aceptación o renuncia de uno o varios contratantes de un pacto sucesorio.
Artículo citado en: 2 sentencias, un artículo doctrinal, un tema práctico, 2 resoluciones administrativas
ARTÍCULO 28 Caracteres de la aceptación y la repudiación.
La aceptación y la repudiación son actos unilaterales e irrevocables del llamado a la herencia y sus efectos se retrotraen al momento del fallecimiento del causante.
Son nulas la aceptación y la repudiación de la herencia hechas a plazo o condicionalmente.
ARTÍCULO 29 Diversidad de llamamientos a una misma herencia.
El llamado a una herencia por disposición voluntaria que sin ella estuviera también llamado por disposición de la ley, se entiende que si la repudia por el primer título la ha repudiado por los dos, salvo que en el mismo acto manifieste su voluntad de aceptar como heredero legal. En este último caso, quedará sujeto a las mismas modalidades, limitaciones y obligaciones impuestas por el disponente.
Si el llamado repudia la herencia como heredero legal y sin noticia de su llamamiento voluntario, puede aceptarla todavía por éste.
ARTÍCULO 30 Aceptación y repudiación parcial.
Es nula la aceptación o la repudiación parcial de la herencia o cuota de ella deferida al llamado.
El llamado por distintos modos de delación puede aceptar por un llamamiento y repudiar por otro.
El llamado simultáneamente como heredero y legatario puede aceptar por un concepto y repudiar por el otro.
ARTÍCULO 31 Capacidad de las personas físicas para aceptar o repudiar.
Pueden aceptar una herencia las personas mayores de catorce años no incapacitadas; pero para repudiarla los menores de edad mayores de catorce años, aunque estén emancipados, necesitarán la debida asistencia.
La aceptación y la repudiación de las atribuciones deferidas a menores de catorce años o a incapacitados sometidos a tutela o a autoridad familiar prorrogada o rehabilitada corresponde a sus representantes legales; pero para repudiarlas necesitan autorización de la Junta de Parientes o del Juez. Denegada la autorización se entenderá automáticamente aceptada la atribución sucesoria.
Cuando sean representantes ambos padres, puede aceptar en nombre del hijo uno cualquiera de ellos; sin embargo, la repudiación exigirá la intervención de ambos.
El sometido a curatela puede aceptar o repudiar la herencia con la asistencia del curador, salvo que se establezca un régimen distinto en la sentencia de incapacitación.
Artículo 31 modificado por la Disposición Final Primera.1 de la Ley 13/2006, de 27 diciembre, de Derecho de la Persona de Aragón, publicado en BOA el 30 de diciembre de 2006.
ARTÍCULO 32 Aceptación y repudiación por las personas jurídicas.
ARTÍCULO 33 Interpelación.
El Juez apercibirá al llamado de que, si transcurrido el plazo señalado no ha manifestado su voluntad de aceptar o repudiar, se tendrá la herencia por aceptada.
ARTÍCULO 34 Formas de aceptación.
El llamado puede aceptar la herencia expresa o tácitamente.
Aceptación expresa es la que el llamado hace en documento público o privado en el que manifiesta su voluntad de aceptar la herencia.
Tácita, es la que tiene lugar mediante actos del llamado que suponen necesariamente la voluntad de aceptar o que no podría realizar si no fuera heredero.
ARTÍCULO 35 Aceptación tácita.
En particular, se considera aceptada la herencia por el llamado que:
Renuncia a favor de sólo alguno o algunos de los llamados a la herencia.
No se entiende aceptada la herencia por el llamado que realiza actos posesorios, de conservación, vigilancia o administración de la herencia, o que paga los impuestos que gravan la sucesión, salvo que con ellos tome el título o la cualidad de heredero.
Tampoco se entiende aceptada la herencia por el llamado que renuncia gratuitamente a ella en favor de todas las personas a las que se defiere la cuota del renunciante.
ARTÍCULO 36 Forma de la repudiación.
ARTÍCULO 37 Efectos de la repudiación.
ARTÍCULO 38 Repudiación en perjuicio de acreedores.
Si el llamado repudia la herencia en perjuicio de sus acreedores, podrán éstos pedir al Juez que les autorice para aceptarla en nombre de aquél.
Concedida la autorización, el único efecto que produce es el de facultar a los acreedores para hacer efectivos sus créditos sobre el patrimonio hereditario.
El derecho de los acreedores para solicitar la citada autorización caduca a los cuatro años a contar desde la repudiación.
ARTÍCULO 39 Transmisión del derecho a aceptar o repudiar.
Salvo expresa previsión en contrario del disponente, por la muerte del llamado sin aceptar ni repudiar la herencia se transmite por ministerio de la ley a sus herederos, en la proporción en que lo sean, el mismo derecho que él tenía a aceptarla o repudiarla.
La transmisión del derecho a aceptar o repudiar la herencia del causante sólo tiene lugar en favor del llamado que acepta la herencia del transmitente; si son varios los que la aceptan, cada uno puede ejercitar el derecho transmitido con independencia de los otros y con derecho preferente de acrecer entre ellos.
El usufructo de viudedad del cónyuge del transmitente se extenderá a los bienes así adquiridos por los herederos de éste, sin perjuicio del que, en su caso, previamente corresponda al cónyuge del primer causante.
CAPÍTULO V Responsabilidad del heredero Artículos 40 a 46
ARTÍCULO 40 Limitación de la responsabilidad del heredero.
El heredero, incluido el troncal, responde de las obligaciones del causante y de los legados y demás cargas hereditarias exclusivamente con los bienes que reciba del caudal relicto, aunque no se haga inventario.
ARTÍCULO 41 Cargas hereditarias.
ARTÍCULO 42 Separación de patrimonios.
La confusión de patrimonios no se produce en daño del heredero ni de quienes tengan derechos sobre el caudal relicto.
La aceptación de la herencia no produce la extinción de los derechos y créditos del heredero contra la herencia, ni de los de ésta contra aquél.
ARTÍCULO 43 Embargo de bienes del heredero.
ARTÍCULO 44 Preferencias.
Con relación a los bienes del caudal relicto, los acreedores de la herencia gozan de preferencia sobre los legatarios y ambos sobre los acreedores personales del heredero.
Cuando el heredero deba responder con su patrimonio personal del valor de lo heredado, los acreedores hereditarios y legatarios concurrirán sin preferencia con los acreedores particulares del heredero.
ARTÍCULO 45 Pago de deudas y legados.
El heredero pagará a los acreedores del causante a medida que se presenten, cobrará sus créditos y, finalmente, cumplirá los legados.
No obstante, si consta que alguno de los créditos conocidos es preferente, no se hará el pago sin previa caución a favor del acreedor de mejor derecho.
ARTÍCULO 46 Formas de pago.
El heredero puede pagar las deudas y cargas de la herencia con los bienes recibidos del caudal relicto o con su propio patrimonio.
Si el heredero se excediere del valor de lo heredado en el pago a los acreedores, éstos no estarán obligados a restituir.
CAPÍTULO VI Colación y partición Artículos 47 a 57
SECCIÓN 1ª Colación Artículos 47 a 49
ARTÍCULO 47 Voluntariedad.
La colación de liberalidades no procede por ministerio de la ley, mas puede ordenarse en el título de la propia liberalidad o en pacto sucesorio o testamento.
La obligación de colacionar impuesta podrá ser dispensada posteriormente por el disponente en testamento o en escritura pública.
ARTÍCULO 48 Liberalidades no colacionables.
ARTÍCULO 49 Práctica de la colación.
No han de traerse a colación y partición las mismas cosas donadas, sino el valor que tuvieran al tiempo de la donación actualizando su importe al momento en que se evalúen los bienes hereditarios.
Si un coheredero, mediante las liberalidades colacionables, ha recibido más de lo que le correspondería en la partición, no está obligado a restituir el exceso ni ha de recibir nada en la partición.
SECCIÓN 2ª Partición Artículos 50 a 53
ARTÍCULO 50 Derecho a la división.
Todo titular de una cuota en una herencia o porción de ella tiene derecho a promover en cualquier tiempo la división de la comunidad.
No obstante, el disponente podrá ordenar que tanto respecto a la herencia como a bienes concretos de ésta no se proceda a la partición durante un tiempo determinado, que no podrá exceder de quince años a contar desde la apertura de la sucesión, o por el tiempo en que los bienes estén sujetos al usufructo del viudo.
Aunque haya prohibición o pacto de indivisión, el Juez puede autorizar la partición a instancia de cualquier partícipe si concurre una justa causa sobrevenida.
Artículo citado en: un artículo doctrinal, un tema práctico, 2 resoluciones administrativas
ARTÍCULO 51 Partición con menores de catorce años o inca-pacitados.
La representación de las personas menores de catorce años o incapacitadas en la solicitud y práctica de la partición se rige por lo dispuesto en los artículos 6, 10 y 14 de la Ley de Derecho de la Persona, pero si el ejercicio de la autoridad familiar lo ostentan ambos padres, se requiere la actuación conjunta de los dos.
No será necesaria la intervención de ambos padres ni la aprobación de la Junta de Parientes o del Juez cuando la partición se limite a adjudicar proindiviso a los herederos en la proporción en que lo sean todos los bienes integrantes de la herencia.
Artículo 51 modificado por la Disposición Final Primera.2 de la Ley 13/2006, de 27 diciembre, de Derecho de la Persona de Aragón, publicado en BOA el 30 de diciembre de 2006.
ARTÍCULO 52 Partición con mayores de catorce años.
Los menores de edad mayores de catorce años pueden solicitar la partición e intervenir en ella con la debida asistencia.
El sometido a curatela, si la sentencia de incapacitación no dispone otra cosa, puede, asistido por el curador, solicitar la partición e intervenir en ella. Cuando exista oposición de intereses con el curador, la asistencia será suplida por la Junta de Parientes o un defensor judicial.
Artículo 52 modificado por la Disposición Final Primera.3 de la Ley 13/2006, de 27 diciembre, de Derecho de la Persona de Aragón, publicado en BOA el 30 de diciembre de 2006.
ARTÍCULO 53 Partición por el disponente.
Si la partición la hace el disponente en el mismo acto de disposición por causa de muerte, las cláusulas de partición prevalecen sobre las dispositivas en caso de contradicción. Si la hace en acto separado, prevalecerán las cláusulas dispositivas salvo que sean revocables y puedan ser efectivamente revocadas por el acto de partición.
SECCIÓN 3ª Pago de las deudas hereditarias por los coherederos Artículos 54 a 57
ARTÍCULO 54 Responsabilidad antes de la partición.
ARTÍCULO 55 Derechos de los acreedores.
Los acreedores hereditarios reconocidos como tales podrán oponerse a que se lleve a efecto la partición de la herencia hasta que se les pague o garantice el importe de sus créditos.
ARTÍCULO 56 Responsabilidad después de la partición.
Hecha la partición, los acreedores hereditarios pueden exigir el pago de cualquiera de los herederos hasta el límite de su responsabilidad.
Igualmente, el coheredero acreedor de la herencia puede también reclamar de cualquiera de los otros el pago de su crédito, pero deducida su parte proporcional como tal heredero.
El demandado tiene derecho a hacer llamar a sus coherederos para que intervengan en el proceso, a menos que por disposición del causante o su fiduciario o a consecuencia de la partición hubiere quedado él solo obligado al pago de la deuda.
ARTÍCULO 57 Acción de regreso entre coherederos.
CAPÍTULO VII Consorcio foral Artículos 58 a 61
ARTÍCULO 58 Consorcio foral.
Salvo previsión en contrario del disponente, desde que varios hermanos o hijos de hermanos hereden de un ascendiente bienes inmuebles, queda establecido entre ellos, y en tanto subsista la indivisión, el llamado "consorcio o fideicomiso foral".
Lo dispuesto en el apartado anterior se aplicará también a los inmuebles adquiridos proindiviso por legado o donación.
ARTÍCULO 59 Efectos.
Vigente el consorcio foral, sólo son válidos los actos de disposición, inter vivos o mortis causa, realizados por un consorte sobre su cuota en el consorcio o en alguno de los bienes que lo integran cuando se otorguen a favor de sus descendientes, que con ello adquirirán la condición de consortes, o de otro consorte.
No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, es embargable la cuota de un consorte en el consorcio o en alguno de los bienes que lo integran, sin que pase a formar parte del consorcio el extraño que la adquiera en el procedimiento de apremio.
Si un consorte muere sin descendencia, su parte acrece a los demás consortes, que la reciben como procedente del ascendiente que originó el consorcio. En caso de recobro de liberalidades, el acrecimiento no se produce respecto de los bienes recobrados.
ARTÍCULO 60 Separación de un consorte.
Dejarán de aplicarse los efectos del consorcio al consorte que declare su voluntad de separarse totalmente del mismo en escritura pública.
La separación deberá comunicarse fehacientemente a los demás consortes, entre los que continuará el consorcio.
ARTÍCULO 61 Disolución del consorcio.
TÍTULO II De la sucesión paccionada Artículos 62 a 89
CAPÍTULO PRIMERO Disposiciones Generales Artículos 62 a 69
ARTÍCULO 62 Validez y forma.
ARTÍCULO 63 Capacidad.
ARTÍCULO 64 Carácter personalísimo.
ARTÍCULO 65 Modalidades.
ARTÍCULO 66 Contenido.
Los pactos sucesorios pueden contener cualesquiera estipulaciones mortis causa a favor de los contratantes, de uno de ellos o de tercero, a título universal o singular, con las sustituciones, reservas, fiducias, modalidades, cargas y obligaciones que se convengan.
Además del régimen sucesorio, puede también pactarse en capitulaciones matrimoniales en consideración a la casa el establecimiento de una comunidad familiar entre instituyentes e instituido y sus familiares, regulando los derechos y las obligaciones de los que la integran.
ARTÍCULO 67 Idioma de los pactos sucesorios.
ARTÍCULO 68 Carácter de las donaciones.
La donación universal de bienes habidos y por haber equivale a institución contractual de heredero, salvo pacto en contrario.
La donación mortis causa de bienes singulares tendrá el carácter de pacto sucesorio.
ARTÍCULO 69 Interpretación y normas supletorias.
Los pactos sucesorios se interpretarán, de conformidad con el principio standum est chartae, en los términos en que hayan sido redactados, atendiendo a la costumbre, usos y observancias del lugar, a los que deberá estarse cuando el pacto se refiera a determinadas instituciones consuetudinarias.
Como supletorias se aplicarán las normas generales sobre contratos y disposiciones testamentarias, según la respectiva naturaleza de las estipulaciones.
CAPÍTULO II Institución a favor de contratante Artículos 70 a 79
SECCIÓN 1ª Disposiciones Generales Artículos 70 a 73
ARTÍCULO 70 Aceptación de la herencia o legado.
ARTÍCULO 71 Clases.
La institución de heredero o legatario en pacto sucesorio puede ser:
"De presente", con transmisión actual de los bienes al instituido.
"Para después de los días" del instituyente y, por lo tanto, sin transmisión actual de los bienes al instituido.
No disponiéndose claramente lo contrario, se entenderá que la institución es para después de los días.
ARTÍCULO 72 Derecho de transmisión.
Salvo lo establecido en el pacto sucesorio, cuando el instituido premuera al instituyente, transmitirá a sus descendientes los derechos y obligaciones derivados del pacto y, en su caso, los bienes adquiridos de presente.
Si tales descendientes fueren varios, podrá el instituyente designar a uno de ellos como heredero en testamento o escritura pública, o encomendar la designación a fiduciarios, si no lo hubiere hecho ya el primer favorecido.
La institución quedará sin efecto cuando el instituido premuera al instituyente sin dejar descendientes. En este caso, los bienes transmitidos de presente que aún subsistan en el patrimonio del instituido revertirán al instituyente.
ARTÍCULO 73 "Señorío mayor".
SECCIÓN 2ª Institución de presente Artículos 74 a 76
ARTÍCULO 74 Efectos.
En la institución de presente de heredero universal, el instituido adquiere todos los derechos de que sea titular el instituyente al otorgamiento del pacto, salvo los que se hubiera reservado.
Salvo pacto en contrario, los bienes que el instituyente adquiera con posterioridad pasarán al instituido en la forma establecida para la institución para después de los días.
ARTÍCULO 75 Disposición de los bienes entre vivos.
ARTÍCULO 76 Responsabilidad de los bienes transmitidos.
SECCIÓN 3ª Institución para después de los días Artículos 77 a 79
ARTÍCULO 77 Efectos.
ARTÍCULO 78 Disposición de los bienes entre vivos.
Salvo pacto en contrario, el instituyente podrá disponer a título oneroso de los bienes objeto de la institución.
Para disponer a título gratuito de los bienes objeto de la institución, el instituyente necesitará el consentimiento del instituido. Se exceptúan las liberalidades usuales o de escaso valor.
ARTÍCULO 79 Responsabilidad de los bienes.
CAPÍTULO III Institución recíproca Artículos 80 y 81
ARTÍCULO 80 Efectos.
En la recíproca institución de heredero, o pacto al más viviente, el sobreviviente hereda los bienes del premuerto, siempre que éste no tenga descendientes, o todos ellos fallezcan antes de llegar a la edad para poder testar.
Los terceros designados herederos o legatarios en los bienes que quedaren al fallecer el último de los otorgantes del pacto sucederán en los procedentes del primeramente fallecido directamente de éste, como sustitutos de aquél, salvo estipulación en contrario.
Si no hubiera ulterior llamamiento a tercero, fallecido el instituyente supérstite sin haber dispuesto por cualquier título de los bienes procedentes del primeramente fallecido, se deferirán los que quedaren a los parientes llamados, en tal momento, a la sucesión legal de éste, como herederos suyos y sustitutos de aquél. A falta de estos parientes, tales bienes quedan integrados en la herencia del sobreviviente.
A la institución recíproca le son aplicables los artículos 77 a 79.
ARTÍCULO 81 Supervivencia de descendientes.
Los otorgantes podrán establecer las previsiones que tengan por conveniente para el caso de que les sobrevivan descendientes, comunes o no, respetando la legítima de los mismos.
A falta de disposición expresa sobre este particular, la institución no surtirá efecto cuando al momento de la apertura de la sucesión sobrevivan descendientes del premuerto que no lo sean del supérstite. Habiendo sólo descendientes comunes, el pacto equivale a la concesión al sobreviviente de usufructo universal y vitalicio sobre los bienes del premuerto y de la facultad de distribuir la herencia.
CAPÍTULO IV Pacto en favor de tercero Artículos 82 y 83
ARTÍCULO 82 Adquisición de la herencia o legado.
ARTÍCULO 83 Disposición de los bienes entre vivos.
CAPÍTULO V Pactos de renuncia Artículo 84
ARTÍCULO 84 Validez y modalidades.
Son válidos los pactos de renuncia o transacción sobre la herencia futura otorgados entre el renunciante o renunciantes y la persona o personas de cuya sucesión se trate.
Tales pactos pueden referirse a todos los derechos sucesorios o a parte de ellos, establecerse a título gratuito u oneroso y sujetarse a condición.
CAPÍTULO VI Revocación, modificación e ineficacia Artículos 85 a 89
ARTÍCULO 85 Modificación y revocación convencional.
Las estipulaciones contractuales pueden modificarse o revocarse mediante pacto sucesorio celebrado por las mismas personas o sus herederos.
Cuando sólo fueran dos los otorgantes del pacto, también podrá ser modificado o dejado sin efecto por ulterior testamento mancomunado otorgado por ambos.
ARTÍCULO 86 Revocación unilateral.
El disponente sólo puede revocar unilateralmente su disposición paccionada:
Por incumplimiento grave de las cargas y prestaciones impuestas al instituido, así como cuando éste, con su conducta, impida la normal convivencia familiar si ésta hubiera sido pactada.
La revocación unilateral deberá hacerse en escritura pública.
Si la institución contractual se hubiera inscrito en el Registro de la Propiedad, su revocación podrá hacerse constar en el mismo una vez transcurridos tres meses desde el otorgamiento de la escritura.
ARTÍCULO 87 Efectos de la revocación en la institución de presente.
ARTÍCULO 88 Efectos en las estipulaciones recíprocamente condicionadas.
ARTÍCULO 89 Efectos de la nulidad, el divorcio y la separación.
TÍTULO III De la sucesión testamentaria Artículos 90 a 123
CAPÍTULO PRIMERO Disposiciones generales Artículos 90 a 101
ARTÍCULO 90 Voluntad testamentaria.
La sucesión testamentaria se rige por la voluntad del disponente o disponentes manifestada consciente y libremente en testamento otorgado conforme a la ley.
El testamento podrá contener cualesquiera disposiciones relativas a la ordenación de la sucesión del testador o testadores.
Las disposiciones de carácter no patrimonial que la ley permite insertar en testamento son válidas si forman parte de un acto revestido de forma testamentaria, aunque en él no figuren disposiciones de carácter patrimonial.
ARTÍCULO 91 Tipos de testamento.
El testamento puede ser unipersonal o mancomunado.
El testamento unipersonal es el acto unilateral y esencialmente revocable por el cual una persona ordena, para después de su muerte, el destino de todos sus bienes o de parte de ellos.
El testamento mancomunado es el acto naturalmente revocable por el cual dos personas ordenan en un mismo instrumento, para después de su muerte, con o sin liberalidades mutuas y disposiciones correspectivas, el destino de todos sus bienes o de parte de ellos.
ARTÍCULO 92 Caracteres comunes.
El testamento es acto personalísimo, no susceptible de ser hecho por medio de representante, si bien las personas capaces de testar pueden encomendar a fiduciarios que, tras su muerte, ordenen su sucesión.
El testamento es un acto solemne, en cuyo otorgamiento han de observarse las formalidades previstas en la ley.
ARTÍCULO 93 Capacidad para testar.
Pueden testar todas las personas físicas que, al tiempo de otorgar el testamento, sean mayores de catorce años y no carezcan de capacidad natural.
Pueden otorgar testamento ológrafo quienes sean mayores de edad.
La falta de capacidad de testar, general o para una forma concreta de testamento, en uno de los testadores impide otorgar el testamento mancomunadamente.
ARTÍCULO 94 Forma de los testamentos.
El testamento mancomunado, en tanto sea compatible con los requisitos establecidos para cada una de ellas, y el unipersonal pueden revestir cualquier forma, común, especial o excepcional, admitida por la ley.
Basta que concurran en uno de los testadores las circunstancias requeridas por cualquier forma especial o excepcional de testamento para que se pueda otorgar mancomunadamente.
ARTÍCULO 95 Testamento mancomunado cerrado.
El testamento mancomunado cerrado podrá estar escrito del puño y letra de uno de los testadores, por cualquier medio mecánico o por otra persona a ruego de alguno de ellos. El testador que lo hubiera escrito de su puño y letra bastará con que lo firme al final; los demás testadores deberán poner su firma en todas sus hojas y al pie del testamento.
Ambos testadores comparecerán ante el Notario y manifestarán de forma expresa que el sobre que presentan contiene su testamento mancomunado, expresando también la forma en que se halla escrito y firmado.
Autorizado el testamento mancomunado cerrado, se depositará en poder del Notario autorizante para que lo guarde en su archivo, de donde sólo podrá ser retirado por ambos testadores.
ARTÍCULO 96 Testamento mancomunado ológrafo.
El testamento ológrafo mancomunado basta que esté escrito todo él por uno de los testadores, con expresión del año, mes y día, y que el otro declare también por escrito de su puño y letra, antes de las firmas de ambos, que valga igualmente como testamento suyo y firme en todas sus hojas y al pie del mismo.
ARTÍCULO 97 Idioma del testamento.
Los testamentos notariales podrán redactarse en cualquiera de las lenguas o modalidades lingüísticas de Aragón que los testadores elijan. Si el autorizante o, en su caso, los testigos o demás personas intervinientes en el otorgamiento no conocieran la lengua o modalidad lingüística elegida, el testamento se otorgará en presencia y con intervención de un intérprete, no necesariamente oficial, designado por los testadores y aceptado por el autorizante, quien deberá firmar el documento.
Igualmente, los testamentos cerrados y los ológrafos podrán otorgarse en cualquier lengua o modalidad lingüística de Aragón.
ARTÍCULO 98 Testigos en el testamento notarial.
En el testamento notarial otorgado en Aragón no será precisa la intervención de testigos, salvo que concurran circunstancias especiales en un testador o que expresamente lo requieran uno de los testadores o el Notario autorizante.
Se considera que concurren circunstancias especiales en un testador cuando éste declara que no sabe o no puede firmar el testamento y cuando, aunque pueda firmar, sea ciego o declare que no sabe o no puede leerlo por sí. Si el testador que no sabe o no puede leer es enteramente sordo, los testigos leerán el testamento en presencia del Notario y deberán declarar que coincide con la voluntad manifestada.
Artículo citado en: 3 sentencias, 3 formularios
ARTÍCULO 99 Número y capacidad de los testigos.
En todos los casos en que sea necesaria la intervención de testigos, serán dos, deberán entender al testador o testadores y al Notario o persona ante quien se otorgue el testamento y deberán saber firmar.
No será necesario que sean rogados ni que conozcan al testador ni que tengan su misma residencia.
ARTÍCULO 100 Incapacidad para ser testigo.
Los menores de catorce años y los demás incapaces para testar.
Los totalmente sordos o ciegos y los mudos que no puedan escribir.
El cónyuge y los parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad del heredero instituido o del legatario designado y del Notario o persona ante quien se otorguen.
Estas prohibiciones se aplican también a los facultativos, intérpretes y expertos que intervengan en el testamento.
ARTÍCULO 101 Interpretación del testamento.
Toda disposición testamentaria deberá entenderse en el sentido literal de sus palabras, a no ser que aparezca claramente que fue otra la voluntad del testador o, si el testamento fuera mancomunado, la común de ambos testadores. En caso de duda, se observará lo que aparezca más conforme a la intención del testador o testadores según el tenor del mismo testamento.
En los casos de duda, la interpretación se realizará en sentido favorable al heredero instituido y las disposiciones que impongan cualquier carga se interpretarán restrictivamente.
En la interpretación de las disposiciones correspectivas del testamento mancomunado deberá integrarse lo dispuesto en este artículo con las normas de interpretación de los contratos.
CAPÍTULO II Testamento mancomunado Artículos 102 a 107
ARTÍCULO 102 Testadores.
Los aragoneses, sean o no cónyuges o parientes, pueden testar de mancomún, aun fuera de Aragón.
Si uno de los dos testadores es aragonés y el otro no lo tiene prohibido por su ley personal, pueden testar mancomunadamente, incluso fuera de Aragón.
ARTÍCULO 103 Apertura de la sucesión.
ARTÍCULO 104 Institución recíproca entre otorgantes.
Si los testadores no establecen los efectos del "pacto al más viviente", las disposiciones sucesorias recíprocas entre ellos producirán los que les son propios, sin perjuicio, en su caso, de los derechos legitimarios.
Los terceros designados herederos o legatarios en los bienes que quedaren al fallecer el último de los testadores sucederán en los procedentes del primeramente fallecido directamente de éste, como sustitutos de aquél, salvo previsión contraria en el testamento.
Si no hubiera ulterior llamamiento a tercero, fallecido el testador supérstite sin haber dispuesto por título alguno de los bienes procedentes del primeramente fallecido, pasarán los que de ellos quedaren a los parientes llamados, en tal momento, a la sucesión legal de éste, como herederos suyos y sustitutos de aquél. A falta de estos parientes, tales bienes quedarán integrados en la herencia del sobreviviente.
ARTÍCULO 105 Disposiciones correspectivas.
Son correspectivas entre sí las disposiciones de contenido patrimonial de uno y otro testador cuya eficacia, por voluntad declarada por ambos en un mismo testamento o contrato sucesorio, estuviera recíprocamente condicionada, sean en beneficio mutuo o de tercero. La correspectividad no se presume.
La nulidad o anulación de una disposición produce la ineficacia total de la correspectiva. Sin embargo, la ineficacia sobrevenida de una disposición no produce la de su corres- pectiva, que dejará de tener ese carácter.
ARTÍCULO 106 Revocación.
El testamento mancomunado puede ser revocado o modificado por ambos testadores en un mismo acto u otorgamiento.
También puede cada testador revocar o modificar unilateralmente sus propias disposiciones no correspecti- vas.
La revocación o modificación unilateral de disposiciones correspectivas sólo podrá hacerla un testador en vida del otro o, después, si concurre alguna causa de las que posibilitan la revocación unilateral de los pactos sucesorios, y producirá la ineficacia total de las disposiciones correspectivas del otro.
Toda revocación o modificación unilateral en vida del otro testador deberá hacerse en testamento abierto ante Notario. El otorgante hará saber al Notario la existencia del anterior testamento y el domicilio del otro otorgante, a quien el Notario notificará, dentro de los ocho días hábiles siguientes, el mero hecho del nuevo otorgamiento. Sin perjuicio de las responsabilidades a que hubiere lugar, la falta de esas manifestaciones del otorgante o de la notificación no afectará a la eficacia de la revocación o modificación.
ARTÍCULO 107 Disposición de bienes entre vivos.
Aunque el testamento mancomunado contuviere cláusula en contrario, cada uno de los testadores podrá disponer entre vivos de sus bienes, a título oneroso o gratuito, aun después del fallecimiento del otro, con las únicas excepciones y modalidades contenidas en los apartados siguientes.
En vida de ambos otorgantes, la disposición de bienes comprendidos en una disposición correspectiva que implique su revocación o modificación sustancial produce la ineficacia total de la correspectiva del otro.
Muerto un otorgante, podrá el otro disponer de los bienes comprendidos en una disposición correspectiva. Si lo hiciera por título lucrativo, la persona a quien el testamento atribuía dichos bienes podrá, una vez fallecido el disponente, pedir a los donatarios o sus herederos su valor actualizado. Y si la disposición fuera onerosa y supusiera la ineficacia de la disposición correspectiva, podrá, de igual forma, reclamar el valor actualizado, en este caso de los herederos del disponente.
CAPÍTULO III Invalidez e ineficacia de los testamentos Artículos 108 a 123
SECCIÓN 1ª Nulidad y anulabilidad Artículos 108 a 115
ARTÍCULO 108 Invalidez del testamento.
Los testamentos en cuyo otorgamiento no se hayan observado los requisitos esenciales prescritos por la ley para los testadores, el contenido o la forma del testamento otorgado.
Los testamentos en cuyo otorgamiento no se hayan observado los restantes requisitos y formalidades requeridos por la ley. No obstante, la falta de expresión de la hora del testamento no anulará éste si el testador no otorgó ningún otro en aquella fecha. Tampoco lo anulará la falta de indicación en el testamento de que se ha cumplido alguno de sus requisitos y formalidades cuando pueda demostrarse que efectivamente fue cumplido.
Son anulables los testamentos que, aun reuniendo los requisitos y formalidades legales, hayan sido otorgados por persona con la edad requerida para testar y no incapacitada judicialmente para ello pero que carezca de capacidad natural y los otorgados con engaño, violencia o intimidación grave.
ARTÍCULO 109 Invalidez de la disposición testamentaria.
Es nula la disposición testamentaria esencialmente determinada por un motivo contrario a la ley, al orden público o a las buenas costumbres.
Será anulable la disposición testamentaria que haya sido otorgada con error en la persona o en el objeto, con engaño, violencia o intimidación grave y en los casos en que resulte que se ha otorgado por error, de hecho o de derecho, en los motivos si del testamento resulta que el testador no la habría otorgado de haber conocido el error.
La nulidad, anulación, revocación o ineficacia de una disposición testamentaria no afectará a la validez o eficacia de las demás, a no ser otra la voluntad del testador. Queda a salvo lo dispuesto sobre las disposiciones correspectivas del testamento mancomunado.
ARTÍCULO 110 Error en la indicación de la persona o de los bienes.
ARTÍCULO 111 Acción de nulidad.
La nulidad del testamento contemplada en la letra a) del apartado 1 del artículo 108 es imprescriptible, sin perjuicio de la aplicación de las reglas de la usucapión con relación a cada una de las cosas poseídas.
La acción de nulidad del testamento a la que se refiere la letra b) del apartado 1 del artículo 108, o de alguna de sus disposiciones, prescribe a los quince años a contar desde el fallecimiento del testador.
ARTÍCULO 112 Acción de anulabilidad.
ARTÍCULO 113 Límites en el ejercicio de la acción.
ARTÍCULO 114 Inadmisibilidad de la prohibición de impugnar.
ARTÍCULO 115 Conversión del testamento nulo.
El testamento nulo por defecto de forma será válido si reúne los requisitos formales de otra clase de testamento.
El testamento mancomunado nulo por causa que afecte sólo a uno de los otorgantes vale como testamento unipersonal del otro si cumple los requisitos propios de su clase.
SECCIÓN 2ª Revocación e ineficacia Artículos 116 a 123
ARTÍCULO 116 Facultad de revocación.
Las disposiciones testamentarias son esencialmente revocables. Queda a salvo lo establecido para las correspectivas del testamento mancomunado.
El testador no puede renunciar la facultad de revocar, en todo o en parte, su testamento.
Se tendrá por no escrita cualquier cláusula que contraríe la facultad de revocación, como la derogatoria de disposiciones futuras o aquélla en que ordene el testador que no valga la revocación del testamento si no lo hiciere con ciertas palabras o señales.
La revocación de un testamento no afectará a la validez y eficacia, en su caso, del reconocimiento de hijos no matrimoniales.
ARTÍCULO 117 Revocación.
ARTÍCULO 118 Revocación e ineficacia del pacto o testamento revocatorio.
La revocación produce su efecto aunque el pacto o testamento revocatorio sea a su vez revocado o pierda luego su eficacia por cualquier causa.
El testamento anterior recobra, no obstante, su fuerza si el testador, al revocar el pacto o testamento posterior, declara ser su voluntad que revivan las disposiciones del primero o si se limita a revocar un testamento meramente revocatorio del anterior.
ARTÍCULO 119 Otorgamientos en el mismo día.
Si aparecieren dos testamentos de la misma fecha, sin que sea posible determinar cuál es posterior, se tendrán por no escritas en ambos las disposiciones contradictorias de uno y otro.
Si aparecieren un pacto y un testamento de la misma fecha, sin que sea posible determinar cuál es posterior, prevalecerán las disposiciones contradictorias del pacto sobre las del testamento.
ARTÍCULO 120 Inutilización del testamento cerrado.
ARTÍCULO 121 Inutilización del testamento ológrafo.
ARTÍCULO 122 Supuestos de ineficacia.
Si el instituido o nombrado fallece antes que el testador, salvo que haya sustitución legal.
Si la institución o el nombramiento estuvieran sujetos a condición suspensiva y el sucesor falleciere antes de que la condición se cumpla.
Si el instituido o nombrado se torna incapaz de adquirir la herencia o el legado, salvo que haya sustitución legal.
Si el llamado a suceder repudia la herencia o el legado.
ARTÍCULO 123 Efectos de la nulidad, el divorcio y la separación.
TÍTULO IV De la fiducia sucesoria Artículos 124 a 148
CAPÍTULO PRIMERO Disposiciones generales Artículos 124 a 133
ARTÍCULO 124 Comitente.
Artículo citado en: 2 sentencias, 4 artículos doctrinales, un tema práctico, 3 resoluciones administrativas
ARTÍCULO 125 Fiduciarios.
El fiduciario habrá de ser mayor de edad y tener plena capacidad de obrar en el momento del fallecimiento del causante.
Salvo disposición del comitente, no surtirá efecto el nombramiento del cónyuge como fiduciario si al fallecimiento de aquél estuviera declarada judicialmente la nulidad del matrimonio, decretado el divorcio o la separación o se encontraran en trámite los procedimientos dirigidos a ese fin.
El cargo es voluntario y gratuito, salvo que el causante hubiese previsto que fuera retribuido; las facultades del fiduciario se entenderá que tienen carácter personalísimo.
ARTÍCULO 126 Subsidiariedad.
ARTÍCULO 127 Forma del nombramiento.
ARTÍCULO 128 Revocación del nombramiento.
El nombramiento de fiduciario, con independencia de la forma en que se haya efectuado, podrá ser revocado por el causante en testamento o escritura pública.
El nombramiento de nuevo fiduciario producirá la revocación de los anteriormente designados, a no ser que resulte clara la voluntad del causante de que actúen conjunta o sucesivamente.
ARTÍCULO 129 Plazo.
El fiduciario deberá cumplir su encargo en el plazo que expresamente le haya señalado el comitente.
A falta de señalamiento expreso, la fiducia deberá ejecutarse dentro del plazo de tres años, pero si el único fiduciario es el cónyuge del comitente, su nombramiento se entenderá hecho de por vida.
En los casos en que el llamamiento deba reiterarse y haya caducado el plazo, el fiduciario deberá ejecutar su encargo en un nuevo plazo de dos años.
Los plazos que establece este artículo son de caducidad.
ARTÍCULO 130 Cómputo del plazo.
Desde el fallecimiento del causante. Si al fallecimiento del causante existen legitimarios de grado preferente menores de edad, el plazo de ejecución de la fiducia no finalizará hasta que transcurran tres años desde que alcancen la mayoría de edad todos ellos.
En las fiducias sucesivas, desde que legalmente sea posible su ejecución.
En el caso de reiteración del llamamiento, desde que el anterior resulte ineficaz.
ARTÍCULO 131 Prórroga del plazo.
ARTÍCULO 132 Reducción del plazo.
ARTÍCULO 133 Delación.
A todos los efectos legales, la delación de la herencia no se entenderá producida hasta el momento de la ejecución de la fiducia o de su extinción.
Mientras no se defiera la herencia, se considerará en situación de herencia yacente, y su administración y representación se regirá por lo establecido en el capítulo siguiente.
Artículo citado en: 16 sentencias, 3 artículos doctrinales, 2 resoluciones administrativas
CAPÍTULO II La herencia pendiente de asignación Artículos 134 a 140
ARTÍCULO 134 Administrador y representante.
Al cónyuge viudo sobre todos los bienes y derechos del premuerto, mientras tenga la condición de administrador de la comunidad conyugal, o, en otro caso, sólo sobre los bienes afectos al usufructo de viudedad.
Al fiduciario o fiduciarios.
En las fiducias colectivas, la administración del patrimonio pendiente de asignación sólo corresponderá a los fiduciarios si el causante no hubiera designado un administrador.
ARTÍCULO 135 Inventario.
En el plazo fijado por el comitente o, en su defecto, dentro de los seis meses siguientes a su fallecimiento, el administrador deberá formalizar en escritura pública un inventario comprensivo de todos los bienes, derechos, cargas y obligaciones de la sucesión.
Mediando causa justificada, el administrador podrá solicitar del Juez una prórroga para su realización.
Cuando el comitente haya designado como único fiduciario al cónyuge, éste quedará exonerado de la obligación de realizar el inventario, salvo que expresamente lo haya exigido el causante o lo acuerde el Juez a instancia del Ministerio Fiscal para salvaguardar el patrimonio hereditario.
Transcurrido el plazo para realizar el inventario sin que el administrador lo haya formalizado, cualquiera de los parientes del causante dentro del cuarto grado, o cualquier otro interesado en la herencia, podrá solicitar del Juez que le requiera para que lo formalice. El Juez, previa audiencia del administrador, le concederá un nuevo plazo por el tiempo que estime oportuno, con apercibimiento de que, si no lo hace, lo realizará a su costa un tercero designado judicialmente, sin perjuicio de las responsabilidades en que pudiera incurrir.
ARTÍCULO 136 Obligaciones y cargas.
Los alimentos debidos a los hijos y descendientes del cau- sante cuando esta obligación no corresponda a otras personas.
Las cargas y deudas de la herencia.
Los gastos de conservación de los bienes, los tributos, primas de seguro u otros gastos a que se hallen afectos aquéllos así como las obligaciones contraídas por el administrador en la gestión de los negocios del causante o que se deriven de su explotación, en cuanto no hayan de ser satisfechos por el cónyuge usufructuario.
ARTÍCULO 137 Contenido de la administración y representación.
El administrador satisfará las obligaciones y cargas a que se refiere el artículo anterior, gestionará los negocios que formen parte del caudal, podrá cobrar créditos vencidos y consentir la cancelación de las fianzas y derechos que los garanticen y realizar cualesquiera otros actos propios de todo administrador, así como ejercer las facultades de gestión que el causante le haya podido atribuir.
En el ámbito procesal, el administrador estará legitimado activa y pasivamente respecto de cualesquiera acciones referidas al patrimonio hereditario.
ARTÍCULO 138 Facultades de disposición.
El fiduciario podrá disponer a título oneroso de los bienes o derechos hereditarios sujetos a fiducia si el comitente le hubiera autorizado para ello, o para atender el pago de las obligaciones y cargas señaladas en el artículo 136, o cuando lo juzgue conveniente para sustituirlos por otros. En las fiducias colectivas, a falta de instrucciones del causante, el acuerdo sobre la disposición se tomará por unanimidad.
La contraprestación obtenida quedará subrogada en lugar de los bienes enajenados, salvo que se haya destinado al pago de las deudas y cargas del caudal pendiente de asignación.
El fiduciario o fiduciarios no administradores darán cuenta al administrador de toda enajenación que hayan realizado y, en su caso, de los bienes adquiridos que han sustituido a los enajenados.
ARTÍCULO 139 Disposición habiendo legitimarios.
Artículo 139 modificado por la Disposición Final Primera.1 de la Ley 2/2003, de 12 febrero, Régimen Económico Matrimonial y Viudedad de Aragón, publicada en BOA el 24 de febrero de 2003.
ARTÍCULO 140 Facultades de liquidación.
CAPÍTULO III Ejecución de la fiducia Artículos 141 a 146
ARTÍCULO 141 Forma.
Cuando se haya designado como único fiduciario al cónyuge, éste podrá cumplir su encargo también en testamento, salvo disposición contraria del causante o que la fiducia se haya sometido a plazo.
Artículo citado en: 2 sentencias, 5 artículos doctrinales, 2 resoluciones administrativas
ARTÍCULO 142 Modo de actuar.
Salvo disposición en contra del comitente, cuando en el momento de ejecutar la fiducia existan descendientes suyos, el fiduciario habrá de ordenar la sucesión exclusivamente a favor de alguno o algunos de ellos, con la misma libertad con que podría hacerlo el causante.
Cuando el comitente haya designado como único fiduciario al cónyuge, éste, en uso parcial de la fiducia, podrá atribuir bienes pertenecientes a la disuelta comunidad conyugal con el causante, sin necesidad de practicar su previa liquidación.
ARTÍCULO 143 Eficacia.
Los actos inter vivos que en ejecución de la fiducia realicen los fiduciarios serán irrevocables.
No obstante, podrá reiterarse el llamamiento si resulta ineficaz la atribución porque los beneficiarios llamados no quieran o no puedan aceptarla, o porque sea declarada nula.
Los actos de ejecución de la fiducia en forma testamentaria son siempre revocables y no impiden la eficacia de los actos de disposición realizados por el viudo fiduciario con posterioridad.
ARTÍCULO 144 Integrantes de la fiducia colectiva.
De la fiducia colectiva formará parte también el cónyuge viudo si el comitente no lo ha excluido expresamente y existen solamente descendientes comunes.
Establecida la fiducia a favor de parientes, en defecto de instrucciones del comitente o para completarlas, se entenderán llamados, hasta un número de tres, los que tengan capacidad para ser fiduciarios, con el siguiente orden de prelación:
Ascendientes más próximos del causante de menor edad de una u otra línea.
Hermanos que hayan convivido familiarmente con el causante, con preferencia del mayor sobre el menor.
Los colaterales que dentro del cuarto grado nombre el Juez, oído el Ministerio Fiscal.
ARTÍCULO 145 Ejecución de la fiducia colectiva.
A falta de instrucciones del causante, los acuerdos sobre ejecución total o parcial de la fiducia se tomarán por mayoría de los fiduciarios en acto al que habrán de ser convocados todos ellos.
Al otorgamiento de la escritura pública concurrirán todos los fiduciarios. No obstante, bastará con que concurra la mayoría de ellos si los comparecientes manifiestan bajo su responsabilidad que la decisión se adoptó tras deliberación a la que fueron convocados la totalidad de los fiduciarios.
ARTÍCULO 146 Sucesión de la casa.
En los supuestos de que la casa o un patrimonio deban deferirse a un solo heredero, sin determinación de normas para su nombramiento o cuando resulten de imposible cumplimiento, la elección deberá efectuarse por el cónyuge sobreviviente, y, en su defecto o cuando éste hubiere fallecido sin realizarla, por las personas llamadas a integrar la fiducia colectiva conforme al artículo 144.
La elección deberá recaer en uno de los hijos o descendientes del causante y, en su defecto, en uno de los parientes de éste con preferencia de los comprendidos hasta el cuarto grado.
CAPÍTULO IV Extinción Artículos 147 y 148
ARTÍCULO 147 Pérdida de la condición de fiduciario.
Por las causas establecidas por el causante.
Cuando el fiduciario fallezca, sea declarado ausente o fallecido, privado de la plena administración de sus bienes o incapacitado judicialmente.
Por renuncia del fiduciario. Se considerará que renuncian a su condición de fiduciarios los que requeridos notarial o judicialmente por cualquier persona con interés legítimo no la aceptaren pura y simplemente en igual forma en los sesenta días naturales siguientes a la notificación.
Cuando el cónyuge viudo fiduciario contraiga nuevas nupcias o lleve vida marital de hecho, salvo que el comitente hubiera dispuesto expresamente otra cosa.
Por incurrir el fiduciario, para con el causante o sus descendientes, en alguna de las causas legales de desheredación o indignidad para suceder.
ARTÍCULO 148 Extinción de la fiducia.
En la fiducia individual, la pérdida de la condición de fiduciario producirá la extinción de la misma, salvo que proceda el llamamiento de otro fiduciario en los casos de fiducia sucesiva. En todo caso, conservarán su eficacia los actos ya efectuados con anterioridad por el fiduciario, salvo los de disposición que el cónyuge viudo fiduciario hubiere efectuado en su testamento en los casos de las letras e) y f) del artículo anterior.
Cuando los fiduciarios sean varios, la pérdida de tal condición por alguno de ellos, una vez agotada la posibilidad de designación en el supuesto contemplado en el apartado 2 del artículo 144, no impedirá el cumplimiento del encargo por los restantes, aunque sólo quede uno, salvo que sea el cónyuge no designado por el comitente o que éste haya dispuesto otra cosa.
Artículo citado en: 7 sentencias, 5 artículos doctrinales, 2 resoluciones administrativas
TÍTULO V Normas comunes a las sucesiones voluntarias Artículos 149 a 170
CAPÍTULO PRIMERO Designación de sucesor Artículos 149 a 161
ARTÍCULO 149 Sucesión voluntaria.
Quien no tenga legitimarios puede disponer, por pacto o testamento, de todos sus bienes o de parte de ellos en favor de cualquier persona que tenga capacidad para suceder.
El que tenga legitimarios sólo puede disponer de sus bienes con las limitaciones que se establecen en esta Ley.
La reserva de bienes no tendrá lugar sino cuando aparezca previamente determinada en testamento abierto u otra escritura pública.
ARTÍCULO 150 No exigencia de la institución de heredero.
El pacto sucesorio y el testamento serán válidos aunque no contengan institución de heredero, o ésta no comprenda la totalidad de los bienes. También lo serán aunque el instituido sea incapaz de heredar o no acepte la herencia.
En estos casos se cumplirán las disposiciones paccionadas o testamentarias hechas con arreglo a las leyes, y el remanente de los bienes se deferirá a los herederos legales, abriéndose para ellos la sucesión legal.
ARTÍCULO 151 Nombramiento de heredero.
Tendrá la consideración de heredero el nombrado para suceder, en todo o en parte, en las relaciones patrimoniales y personales del causante que no se extingan por su muerte, cualquiera que sea la denominación que éste le haya dado y tanto si ha sido llamado a la totalidad o a una cuota del caudal como a uno o varios bienes determinados.
Los designados sucesores por causa de muerte que no sean herederos tendrán la consideración de legatarios.
El llamado a una cuota de la herencia será considerado heredero y el llamado a cosa determinada, legatario, salvo que resulte que otra es la voluntad del causante.
ARTÍCULO 152 Heredero "ex re certa".
Si es voluntad del disponente que el instituido en cosa cierta y determinada sea heredero, responderá de las obligaciones y cargas hereditarias en proporción al valor de lo así recibido; pero no tendrá derecho de acrecer.
Si toda la herencia ha sido distribuida entre herederos instituidos en cosa cierta y determinada, sucederán en los bienes de nueva aparición en proporción al valor de lo recibido por cada uno.
El instituido en el derecho de usufructo de la herencia, o de una parte o cuota de ella, cuando la voluntad del disponente es que sea heredero, tiene la consideración de heredero ex re certa.
ARTÍCULO 153 Legado de parte alícuota.
ARTÍCULO 154 Distribución de toda la herencia en legados.
Si la voluntad del disponente ha sido distribuir toda la herencia en legados, se prorratearán las deudas y cargas entre los legatarios en proporción a sus cuotas, a no ser que se hubiera previsto otra cosa.
La responsabilidad de los legatarios se mantendrá por la parte que proporcionalmente se derive de sus cuotas aunque concurran con herederos legales sobrevenidos por la aparición de nuevos bienes.
ARTÍCULO 155 Certeza de la designación.
ARTÍCULO 156 Motivación de la disposición.
ARTÍCULO 157 Concurrencia de designados.
Los sucesores designados simultáneamente sin atribución de partes se entienden llamados por partes iguales. Por excepción, si se llama a los hermanos del causante sin hacerlo nominalmente, los de padre y madre toman doble porción que los medio hermanos.
Si se llama simultáneamente a varias personas, a unas individual y a otras colectivamente, se entiende que éstas lo son también individualmente.
Los designados conjuntamente se entienden llamados simultánea y no sucesivamente. Asimismo, cuando sean llamados a una sucesión una persona y sus hijos, se entienden todos instituidos simultánea y no sucesivamente.
Cuando se designa a los "hijos", "descendientes" o "hijos y descendientes" del causante o de otra persona, se entienden llamados en primer término los hijos, sustituidos por sus estirpes de descendientes conforme a las reglas de la sustitución legal.
Cuando se llama a un determinado grupo de parientes, como "hijos" o "hermanos", sean del causante o de otra persona, se entienden comprendidos los matrimoniales, no matrimoniales y adoptivos que vivan o estén concebidos al tiempo en que se defiera la herencia.
ARTÍCULO 158 Disposición a favor del alma o a favor de los pobres.
Los bienes objeto de disposición para sufragios y obras pías, cuando se haya hecho indeterminadamente y sin especificar su aplicación, se ofrecerán por los albaceas a las instituciones beneficiarias y si alguna no los quisiera recibir en especie, se venderán por aquéllos, que entregarán la mitad del importe a la Iglesia o confesión religiosa legalmente reconocida a la que pertenecía el causante, para que los destine a los indicados sufragios y para atender sus necesidades, y la otra mitad a la Diputación General de Aragón para fines benéficos de la población o comarca correspondiente al domicilio del difunto o de alcance más general. Si el disponente pertenecía a una Confesión religiosa no reconocida legalmente, la mitad que le habría correspondido acrecerá a la Diputación Gene- ral.
En la disposición a favor de los pobres en general o para obras asistenciales, la Diputación General de Aragón destinará los bienes, o el importe de su venta, a entidades asistenciales preferentemente de la población o comarca del domicilio del disponente.
ARTÍCULO 159 Disposición a favor de parientes o herederos.
Si no resulta otra cosa del pacto o testamento, la disposición a favor de parientes del disponente o de un tercero sin determinación de quiénes sean, se considerará hecha a favor de los que serían llamados por ley a suceder en el momento de la delación y en la proporción resultante de las reglas de la sucesión legal, pero sin limitación de grado y excluyendo al cónyuge.
Si para designar a los sucesores se utilizan expresiones como los "herederos", "herederos legales", "herederos legítimos" u otras semejantes, ya lo sean del causante o de otra persona, en defecto de previsiones en el título sucesorio, se entenderán llamados quienes deban heredar según las reglas de la sucesión legal.
ARTÍCULO 160 Prohibiciones de adquirir por causa de muerte.
Es nula la disposición por causa de muerte a favor de las siguientes personas:
El Notario autorizante del acto, o las personas ante las que se otorgan los testamentos especiales, y su cónyuge, parientes o afines dentro del cuarto grado.
Los testigos, facultativos, expertos e intérpretes que intervengan en el otorgamiento del pacto o testamento.
La persona que escribe el testamento cerrado a ruego del testador.
El tutor o curador del disponente, salvo cuando se haya hecho después de aprobadas definitivamente las cuentas o, en el caso en que no hubiesen que rendirse éstas, después de la extinción de la tutela o curatela. Es, sin embargo, válida la disposición a su favor cuando se trate de ascendientes, descendientes, hermanos o cónyuge del disponente.
Abierta la sucesión, los efectos retroactivos, el deber de restitución y la caducidad de la acción declarativa de la incapacidad relativa del heredero o legatario a quien se haya deferido la herencia, se rigen por las normas de la indignidad.
ARTÍCULO 161 Condiciones válidas.
CAPÍTULO II Legados Artículos 162 a 165
ARTÍCULO 162 Adquisición del legado.
En los legados de cosa cierta y determinada existente en el caudal hereditario, el legatario adquiere su propiedad desde que se le defiere. En los demás legados, la delación le convierte en acreedor de la persona gravada.
El legatario que acepte el legado consolidará su adquisición, pero si lo repudia se considerará que no ha tenido lugar la delación a su favor.
ARTÍCULO 163 Derecho de transmisión.
El legado deferido y no aceptado ni repudiado se transmitirá por fallecimiento del legatario a sus herederos, con la misma facultad de aceptarlo o repudiarlo, salvo voluntad contraria del disponente o que se trate de legados de usufructo, de renta, de pensión vitalicia u otros de carácter personalísimo.
De existir una pluralidad de herederos del legatario, cada uno podrá repudiar o aceptar la parte que le corresponda en el legado.
ARTÍCULO 164 Posesión del legado.
Artículo citado en: una sentencia, 2 artículos doctrinales, un tema práctico, 2 resoluciones administrativas
ARTÍCULO 165 Prelación entre legatarios.
Los de cosa cierta y determinada que forme parte del caudal hereditario.
CAPÍTULO III Derecho de acrecer Artículos 166 a 168
ARTÍCULO 166 Casos en que procede.
ARTÍCULO 167 Acrecimiento por grupos.
ARTÍCULO 168 Efectos del derecho de acrecer.
CAPÍTULO IV Albacea Artículos 169 y 170
ARTÍCULO 169 Carácter dispositivo.
ARTÍCULO 170 Testamento mancomunado.
TÍTULO VI De la legítima Artículos 171 a 200
CAPÍTULO PRIMERO Disposiciones generales Artículos 171 a 178
ARTÍCULO 171 Legítima colectiva.
La mitad del caudal fijado conforme al artículo 174 debe recaer en descendientes, de cualquier grado, del causante, que son los únicos legitimarios.
Esta legítima colectiva puede distribuirse, igual o desigualmente, entre todos o varios de tales descendientes, o bien atribuirse a uno solo. Si no se ha distribuido o atribuido de otra manera, la legítima colectiva se entiende distribuida por partes iguales entre los legitimarios de grado preferente.
ARTÍCULO 172 Títulos de atribución.
La legítima puede atribuirse por cualquier título lucrativo.
La existencia de legitimarios no impide al disponente instituir, de forma clara y explícita, heredero a un extraño.
ARTÍCULO 173 Legitimarios de grado preferente.
ARTÍCULO 174 Cálculo.
El caudal computable a efectos del cálculo de la legítima se forma de la siguiente manera:
Los gastos de alimentación, educación y asistencia en enfermedades de parientes dentro del cuarto grado que estén en situación de necesidad, aunque el causante no tuviera obligación legal de prestarles alimentos. Los gastos de educación y colocación de los hijos sólo se computarán cuando sean extraordinarios.
ARTÍCULO 175 Imputación.
Serán imputables a la legítima colectiva las liberalidades recibidas del causante por cualquiera de sus descendientes, incluso premuertos, incapaces de suceder, desheredados con causa legal o renunciantes a la legítima.
A la imputación se le aplican las mismas reglas de valoración del artículo anterior. No se deducirá del valor de las liberalidades por causa de muerte el de los gravámenes impuestos por el causante a los descendientes, los cuales tendrán el derecho que les confiere el artículo 184, ni el de los impuestos por la ley.
ARTÍCULO 176 Liberalidades no imputables.
Las liberalidades que el causante hubiera excluido de imputación.
Las no computables para el cálculo de la legítima.
ARTÍCULO 177 Renuncia a la legítima.
La renuncia a la legítima puede hacerse tanto después como antes de la delación de la sucesión, y en este caso unilateralmente o como resultado de un pacto sucesorio.
Los requisitos de capacidad y forma de la renuncia a la legítima son, cuando se hace después de la delación, los mismos de la repudiación de la herencia, y, cuando se hace antes, los mismos del otorgamiento de pactos sucesorios.
La renuncia a la legítima, salvo declaración en contrario, no afectará a los derechos que correspondan al renunciante en la sucesión legal ni a los que le provengan de la sucesión voluntaria del causante.
La renuncia a cualquier atribución patrimonial por causa de muerte procedente del ascendiente implica la renuncia a la legítima.
ARTÍCULO 178 Prescripción de acciones.
Las acciones reguladas en este Título prescriben en el plazo de cinco años contados desde el fallecimiento del causante o desde la delación de la herencia si ésta se produce con posterioridad.
Si el legitimado para el ejercicio de estas acciones fuera menor de catorce años al iniciarse el cómputo, el plazo finalizará para él cuando cumpla diecinueve.
CAPÍTULO II Intangibilidad cuantitativa Artículos 179 a 181
ARTÍCULO 179 Lesión de la legítima.
No alcanzando los beneficios percibidos por el conjunto de los descendientes la cuantía de la legítima colectiva, podrán reducirse las liberalidades hechas en favor de no descendientes en la forma regulada a continuación.
Salvo que la voluntad del disponente sea otra, el derecho a obtener la reducción corresponderá a los legitimarios de grado preferente y cada uno tendrá derecho a obtener una fracción del importe de la lesión proporcional a su cuota en la sucesión legal.
La renuncia o la simple falta de ejercicio por alguno de su derecho de reclamación no incrementa el de los demás.
ARTÍCULO 180 Prelación en la reducción de liberalidades.
Se reducirán primero las liberalidades por causa de muerte, a prorrata, con independencia de su título de atribución.
Si no fuera suficiente, se reducirán las liberalidades entre vivos, empezando por las de fecha más reciente; las de la misma fecha se reducirán a prorrata.
ARTÍCULO 181 Forma de practicar la reducción.
Si la reclamación de reducción se dirige contra el cónyuge viudo, podrá éste evitarla pagando en metálico lo que al legitimario reclamante le correspondiera percibir.
Si quien sufriera la reducción hubiera recibido del causante varios bienes, tendrá derecho a determinar cuáles de ellos, que cubran el valor reclamado, son objeto de la misma.
Si el objeto de la reducción fuera un bien o un conjunto de ellos que no admita cómoda división, ambas partes podrán compensarse en metálico como convengan. En defecto de acuerdo, si la reducción no absorbe la mitad de su valor, quedará para el que hubiera recibido la liberalidad; en caso contrario, para el legitimario que reclama, debiéndose compensar la diferencia en metálico.
CAPÍTULO III Intangibilidad cualitativa Artículos 182 a 187
ARTÍCULO 182 Cumplimiento en bienes relictos.
La legítima debe atribuirse en bienes relictos.
El incumplimiento del deber de atribuir en bienes relictos lo que falte para alcanzar la cuantía de la legítima colectiva, computadas las donaciones imputables, faculta individualmente a los legitimarios afectados para pedir que la parte proporcional que en la diferencia les corresponda les sea entregada en bienes relictos por los extraños que los han recibido, renunciando en favor de éstos a los correspondientes bienes no relictos.
La reducción de liberalidades de bienes relictos hechas en favor de no descendientes no podrá afectar al cónyuge viudo y para su práctica será de aplicación el artículo 181.
ARTÍCULO 183 Prohibición de gravámenes sobre la legítima.
El causante sólo puede imponer gravámenes sobre los bienes relictos que atribuya a sus descendientes cuando el valor de los atribuidos libres de gravamen sumado al de las donaciones imputables a la legítima cubra el importe de la legítima colectiva.
Se entiende a estos efectos por gravamen toda carga, condición, término, modo, usufructo, obligación, prohibición o limitación impuestos en el título sucesorio que disminuya el valor de los bienes relictos o la plenitud de la titularidad o del conjunto de facultades que correspondían al causante. No se consideran gravámenes los legados en titularidad plena de bienes ciertos con que el causante hubiera gravado a un descendiente.
ARTÍCULO 184 Efectos de la infracción.
El gravamen se tendrá por no puesto sólo en la parte que vulnere la prohibición. Pero si por su naturaleza no fuera posible dejarlo sin efecto parcialmente, se tendrá por no puesto en su totalidad.
ARTÍCULO 185 Cautelas de opción compensatoria.
Para que sea válida la facultad concedida por el causante a algún legitimario de optar entre una determinada atribución por causa de muerte libre de gravamen y otra de mayor importe pero sujeta a gravamen que infrinja lo dispuesto en el artículo 183, es preciso que concurran los siguientes requisitos:
Que si se optara por la atribución libre de gravamen, no haya lesión en la legítima colectiva.
Y que si se optara por la atribución gravada, el conjunto de liberalidades recibidas por los legitimarios cubra además la mitad de la parte de libre disposición.
La opción que incumpla los requisitos del apartado 1 es ineficaz y al gravamen impuesto se le aplicarán las reglas previstas en el artículo anterior.
ARTÍCULO 186 Gravámenes permitidos.
Aquellos dispuestos en beneficio de otros descendientes, presentes o futuros, dentro de los límites de las sustituciones fideicomisarias.
Los establecidos para el caso de fallecer todos los legitimarios sin descendencia, y sólo relativamente a los bienes de que cada uno no hubiere dispuesto.
Los establecidos con justa causa, que esté expresada en el título sucesorio o en documento público, conforme a lo previsto en el artículo siguiente.
ARTÍCULO 187 Justa causa de gravamen.
Sólo es justa la causa que busca un mayor beneficio del legitimario gravado o de los demás legitimarios.
Si el gravamen impusiera una obligación cuyo incumplimiento produzca la transferencia de los bienes heredados por el gravado a otra persona, sólo será válido cuando esa persona sea otro descendiente.
La causa expresada deberá tenerse como justa mientras no se demuestre que no lo es.
CAPÍTULO IV Preterición Artículos 188 a 193
ARTÍCULO 188 Supuestos de preterición.
Se entienden preteridos aquellos legitimarios de grado preferente que, no favorecidos en vida del causante ni en su sucesión legal, no han sido mencionados en el pacto o testamento, o en el acto de ejecución de la fiducia.
ARTÍCULO 189 Mención suficiente.
Es también suficiente cualquier atribución de carácter simbólico o de valor irrelevante.
ARTÍCULO 190 Preterición intencional.
Es intencional la preterición cuando el disponente, al ordenar la sucesión, conocía la existencia del legitimario y su condición de tal.
La preterición se presumirá intencional, salvo prueba en contrario.
ARTÍCULO 191 Preterición no intencional.
ARTÍCULO 192 Consecuencias de la preterición intencional.
ARTÍCULO 193 Consecuencias de la preterición no intencional.
El legitimario preterido no intencionalmente tiene derecho, salvo previsión distinta del disponente, a una porción del caudal relicto igual a la que después de la reducción corresponda al menos favorecido por aquél. Esta porción se formará reduciendo proporcionalmente las participaciones de los restantes legitimarios, aunque éstos tendrán derecho a pagar al preterido su parte en metálico. A la reducción se le aplicará lo dispuesto en el artículo 181.
Cuando todos o el único legitimario de grado preferente hayan sido preteridos no intencionalmente y no haya sido designado heredero o legatario ningún otro descendiente, se produce la delación abintestato de todo el caudal relicto.
El preterido no intencionalmente tendrá, además, el derecho que pueda corresponderle a reclamar la legítima colectiva frente a terceros, cuando exista lesión de la misma.
CAPÍTULO V Desheredación y exclusión Artículos 194 a 199
ARTÍCULO 194 Desheredación con causa legal.
Sólo produce los efectos dispuestos en el artículo 196 la desheredación que se funda en una causa legal, cierta y expresada en el pacto o testamento, o en el acto de ejecución de la fiducia.
La prueba de ser cierta la causa corresponde a los herederos del causante, si el desheredado la niega.
ARTÍCULO 195 Causas legales de desheredación.
ARTÍCULO 196 Efectos de la desheredación con causa legal.
La desheredación realizada conforme al artículo 194 priva al desheredado de la condición de legitimario y de las atribuciones sucesorias que le correspondan por cualquier título, excepto de las voluntarias posteriores a la desheredación.
ARTÍCULO 197 Exclusión voluntaria de descendientes.
El disponente puede excluir a los legitimarios de grado preferente aunque no concurran los requisitos del artículo 194 y aun sin alegación de causa alguna.
Los legitimarios excluidos no tienen otros derechos que el que pueda corresponderles a reclamar la legítima colectiva frente a terceros, cuando exista lesión de la misma, y los que les correspondan en la sucesión legal, salvo lo dispuesto en los dos artículos siguientes.
ARTÍCULO 198 Exclusión absoluta.
La exclusión es absoluta cuando el disponente ha expresado su voluntad de privar al excluido de todo derecho en la sucesión. La misma consideración tiene la desheredación pretendida que no cumpla los requisitos expresados en el artículo 194.
Los excluidos absolutamente quedan privados del derecho a suceder abintestato y del de ejercitar la acción de lesión que pudiera corresponderles, en los que serán sustituidos por sus estirpes de descendientes si los tuvieran.
No obstante, si la exclusión absoluta afecta a todos o al único legitimario, conservarán el derecho a suceder abintestato y a reclamar la legítima colectiva frente a terceros, cuando exista lesión de la misma.
ARTÍCULO 199 Error en el motivo o la causa.
CAPÍTULO VI Alimentos Artículo 200
ARTÍCULO 200 Derecho a alimentos.
Los legitimarios de grado preferente que al hacerse efectivas las disposiciones sucesorias estén en situación legal de pedir alimentos podrán reclamar los que les corresponderían, como descendientes del causante, de los sucesores de éste, en proporción a los bienes recibidos.
Estos derechos de alimentos sólo procederán en la medida en que no esté obligado a prestarlos el viudo usufructuario o los parientes del alimentista conforme a la legislación general.
TÍTULO VII De la sucesión legal Artículos 201 a 221
CAPÍTULO PRIMERO Disposiciones generales Artículos 201 a 205
ARTÍCULO 201 Procedencia.
ARTÍCULO 202 Orden de sucesión legal.
En la sucesión legal la herencia se defiere en primer lugar a los parientes de la línea recta descendente.
En defecto de descendientes:
Artículo 202, apartado 2.2º modificado por la Disposición Final Primera.1 de la Ley 2/2003, de 12 febrero, Régimen Económico Matrimonial y Viudedad de Aragón, publicada en BOA el 24 de febrero de 2003.
Artículo citado en: 5 sentencias, 2 artículos doctrinales, 3 disposiciones normativas, un formulario
ARTÍCULO 203 Diversidad de llamamientos universales.
En la sucesión legal de una persona pueden concurrir diferentes llamamientos universales en atención al carácter troncal o no troncal de los bienes que integran el caudal relicto.
La declaración de herederos legales deberá expresar si se refiere sólo a los bienes no troncales, sólo a los troncales, con indicación de la línea de que procedan, o a ambos tipos de bienes. Si falta dicha mención, se presumirá que la declaración se ha limitado a los bienes no troncales y no impedirá instar una nueva declaración referida a los troncales.
ARTÍCULO 204 Principio de proximidad de grado.
Dentro de cada línea, el pariente más próximo en grado excluye al más remoto, salvo en los casos en que proceda el derecho de sustitución legal.
Los parientes de la misma línea y grado heredan por cabezas o a partes iguales, salvo previsión legal en contrario.
ARTÍCULO 205 Ineficacia del llamamiento.
Cuando el llamado a la sucesión legal no puede o no quiere suceder, se procede conforme al siguiente orden:
Quienes reciban la porción del llamado ausente deberán cumplir las obligaciones que impone la normativa sobre la ausencia.
CAPÍTULO II Sucesión de los descendientes Artículos 206 a 208
ARTÍCULO 206 No discriminación.
ARTÍCULO 207 Sucesión a favor de los hijos.
ARTÍCULO 208 Sucesión a favor de otros descendientes.
Los nietos y demás descendientes heredan por sustitución legal, en los casos y en la forma previstos en el Capítulo III del Título Primero de esta Ley.
Repudiando la herencia el descendiente más próximo, si es solo, o, si fueren varios, todos los descendientes más próximos llamados por la ley, heredarán los del grado siguiente por su propio derecho y no como sustitutos del repudiante.
CAPÍTULO III Recobros y sucesión troncal Artículos 209 a 213
ARTÍCULO 209 Recobro de liberalidades.
El recobro de los hermanos, en los casos en que proceda la sustitución legal, pasará a sus hijos o nietos.
El recobro de liberalidades por los ascendientes o hermanos se entenderá sin perjuicio del derecho de viudedad que corresponda al cónyuge del donatario fallecido.
Cuando los bienes donados pertenecieran a la comunidad conyugal, el recobro se ejercitará por cada cónyuge sobre la mitad indivisa de aquéllos y para su patrimonio privativo.
ARTÍCULO 210 Recobro, habiendo descendientes.
ARTÍCULO 211 Sucesión troncal.
A los hermanos por la línea de donde procedan los bienes, sustituidos por sus respectivas estirpes de descendientes.
Al padre o madre, según la línea de donde los bienes procedan.
A los más próximos colaterales del causante hasta el cuarto grado, o hasta el sexto si se trata de bienes troncales de abolorio, entre los que desciendan de un ascendiente común propietario de los bienes y, en su defecto, entre los que sean parientes de mejor grado de la persona de quien los hubo dicho causante a título gratuito. Concurriendo tíos y sobrinos del transmitente, cuando unos y otros sean parientes del mismo grado respecto del causante, los primeros serán excluidos por los segundos.
ARTÍCULO 212 Bienes troncales de abolorio.
Se entiende que el bien ha permanecido en la familia durante las dos generaciones inmediatamente anteriores, cuando perteneció a algún pariente de la generación de los abuelos del causante o más alejada y no ha salido luego de la familia, cualquiera que haya sido el número de transmisiones intermedias.
ARTÍCULO 213 Bienes troncales simples.
Se exceptúan los que el causante hubiera adquirido de uno de sus padres procedentes de la comunidad conyugal de ambos cuando según las reglas de la sucesión no troncal le correspondiera heredar al otro progenitor.
CAPÍTULO IV Sucesión de los ascendientes Artículos 214 y 215
ARTÍCULO 214 Sucesión a favor de los padres.
La herencia se defiere al padre y a la madre por partes iguales.
En el caso de que uno de los padres haya premuerto al causante o no quiera o no pueda aceptar la herencia, su parte acrecerá al otro progenitor.
ARTÍCULO 215 Sucesión a favor de otros ascendientes.
A falta de padre y de madre, o cuando ambos no quieran o no puedan aceptar, la herencia se defiere a los ascendientes más próximos en grado.
Si concurren varios ascendientes de igual grado pertenecientes a la misma línea paterna o materna, la herencia se defiere por cabezas. Si alguno de los llamados no quiere o no puede aceptar, su parte acrecerá a los demás coherederos.
Si los ascendientes son de líneas diferentes, pero de igual grado, la mitad se defiere a los ascendientes paternos y la otra mitad a los maternos. En cada línea, la división se hará por cabezas, con derecho de acrecer en favor de los coherederos de la misma línea en caso de que algún llamado no quiera o no pueda aceptar la herencia. Si todos los ascendientes de una línea no quieren o no pueden aceptar, su mitad acrecerá a los ascendientes del mismo grado de la otra línea.
CAPÍTULO V Sucesión del cónyuge y los colaterales Artículos 216 a 219
ARTÍCULO 216 Sucesión a favor del cónyuge viudo.
El llamamiento al cónyuge sobreviviente no tendrá lugar si al fallecimiento del causante estuviera decretada judicialmente la separación, se encontraran en trámite los procedimientos dirigidos a obtener la declaración de nulidad del matrimonio, el divorcio o la separación, o si estuviera separado de hecho por mutuo acuerdo que conste fehacientemente.
Si el viudo heredero legal falleciera sin haber dispuesto por cualquier título de todos los bienes adquiridos de su cónyuge, se deferirán los que quedaren a los parientes del premuerto llamados, en tal momento, a su sucesión legal, como herederos de éste y sustitutos de aquél. A falta de estos parientes, tales bienes quedarán integrados en la herencia del sobreviviente.
ARTÍCULO 217 Sucesión a favor de hermanos y sobrinos.
Los hermanos e hijos y nietos de hermanos son llamados con preferencia a los demás colaterales.
Si no concurren más que hermanos de doble vínculo, la delación tiene lugar por partes iguales
Si concurren hermanos con descendientes de otros hermanos de doble vínculo, la herencia se defiere a los primeros por derecho propio y a los segundos por sustitución legal.
Si concurren hijos y nietos de hermanos, la herencia se defiere por sustitución legal, pero si concurren sólo hijos o sólo nietos de hermanos, la herencia se defiere por cabezas.
ARTÍCULO 218 Sucesión a favor de medio hermanos y sobrinos.
Si concurren hermanos de doble vínculo con medio hermanos, los primeros son llamados a doble cuota de la herencia que los segundos.
En el caso de no existir sino medio hermanos, unos por parte de padre y otros por la de la madre, la herencia se defiere a todos por partes iguales.
La herencia se defiere a los hijos y nietos de los medio hermanos por cabezas o por estirpes, según las reglas establecidas para los descendientes de hermanos de doble vínculo.
ARTÍCULO 219 Sucesión a favor de otros colaterales.
No habiendo hermanos ni hijos o nietos de hermanos, la herencia se defiere a los demás parientes del causante en línea colateral hasta el cuarto grado.
La delación en favor de estos colaterales se verifica sin distinción de líneas ni preferencia entre ellos por razón del doble vínculo.
CAPÍTULO VI Sucesión en defecto de parientes y cónyuge Artículos 220 y 221
ARTÍCULO 220 Sucesión a favor de la Comunidad Autónoma.
En defecto de las personas legalmente llamadas a la sucesión conforme a las reglas anteriores, sucede la Comunidad Autónoma.
ARTÍCULO 221 Privilegio del Hospital de Nuestra Señora de Gracia.
En los supuestos del artículo anterior, el Hospital de Nuestra Señora de Gracia será llamado, con preferencia, a la sucesión legal de los enfermos que fallezcan en él o en establecimientos dependientes.
Previa declaración judicial de herederos, la Diputación General de Aragón destinará los bienes heredados o el producto de su enajenación a la mejora de las instalaciones y condiciones de asistencia del Hospital.
Artículo 221 modificado por la Disposición Final Primera.3 de la Ley 2/2003, de 12 febrero, Régimen Económico Matrimonial y Viudedad de Aragón, publicada en BOA el 24 de febrero de 2003.
UNICA Régimen tributario de las instituciones civiles aragonesas
Conservarán su validez los pactos sucesorios y testamentos otorgados y las fiducias sucesorias concedidas o pactadas bajo la legislación anterior y que sean válidos con arreglo a ella.
También serán válidos los pactos sucesorios y testamentos otorgados y las fiducias sucesorias concedidas o pactadas antes de la entrada en vigor de esta Ley que lo sean con arreglo a ella, aunque no lo fueran según la legislación anterior, siempre que la apertura de la sucesión se produzca estando esta Ley en vigor.
Las acciones, derechos y deberes nacidos antes de regir esta Ley, pero no ejercitados o cumplidos a su entrada en vigor, subsistirán con la extensión y en los términos que les reconociera la legislación precedente; pero sujetándose, en cuanto a su ejercicio, duración o prescripción y procedimientos para hacerlos valer, a lo dispuesto en esta Ley.
Los plazos se contarán desde la entrada en vigor de esta Ley en las sucesiones abiertas con anterioridad, pero se aplicarán los de la legislación anterior si habían de cerrarse antes que los de esta Ley.
No es causa de sustitución legal la renuncia a la herencia producida con posterioridad a la entrada en vigor de esta Ley.
No obstante, cuando en pacto sucesorio o testamento otorgado antes de la entrada en vigor de esta Ley se hubiera previsto expresamente la aplicación del régimen contenido en el artículo 141 de la Compilación del Derecho Civil, será dicho régimen el que se aplique.
UNICA Derogación del Libro II de la Compilación del Derecho Civil de Aragón
PRIMERA Modificación del Título Preliminar de la Compilación del Derecho Civil de Aragón Artículos 1 a 3
"TITULO PRELIMINAR Las normas en el Derecho Civil de Aragón Fuentes jurídicas
Las fuentes del Derecho civil de Aragón son la ley, la costumbre y los principios generales en los que tradicionalmente se inspira su ordenamiento jurídico.
El Derecho civil general del Estado se aplicará como supletorio sólo en defecto de normas aragonesas y de acuerdo con los principios que las informan. De la costumbre
La costumbre tendrá fuerza de obligar cuando no sea contraria a la Constitución o a las normas imperativas del Derecho aragonés.
Los Tribunales apreciarán la existencia de la costumbre a virtud de sus propias averiguaciones y de las pruebas aportadas por los litigantes. "Standum est chartae"
ARTÍCULO 3 Conforme al principio standum est chartae, se estará, en juicio y fuera de él, a la voluntad de los otorgantes, expresada en pactos o disposiciones, siempre que no resulte de imposible cumplimiento o sea contraria a la Constitución o a las normas imperativas del Derecho aragonés."
Disposición citada en: 3 sentencias, un artículo doctrinal, una disposición normativa, 2 resoluciones administrativas
ORDEN 3444/2001, de 9 de agosto, por la que se modifican las zonas de Casas de Niños y se regula el procedimiento de selección, designación y renovación del Director de Zona de Casas de Niños.