Source: http://bardina.org/decretos/dleyes46.htm
Timestamp: 2017-10-18 16:49:36
Document Index: 52048671

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9']

Decretos Ley para una constitución del siglo XXI. Decreto Ley 46. MEDICINA, EDUCACIÓN E INSTRUCCIÓN COMUNITARIA-PERMANENTE.
Decreto Ley 46. MEDICINA, EDUCACIÓN E INSTRUCCIÓN COMUNITARIA-PERMANENTE.
El acto conjunto más tendencialmente espiritual-acumulativo del hombre es:
1. La transmisión de la vida y su conservación en el niño, el adolescente, el joven, hasta la edad adulta: si bien el juego de la pareja es el origen y salvaguarda primera, ningún progreso real es posible sin ayuda de una medicina total, no solamente psicosomática, sino sobre todo capacitada para preparar los máximos y óptimos caminos corporales-anímicos hacia la eclosión y el desarrollo del espíritu espontáneo, (si el psico-soma es saludable, el espíritu sale, se manifiesta) expansivo, singular, consciente, libre y responsable de cada persona viviente; (Agustí consideraba que las personas son: psico-soma y espíritu).
2. La transmisión, constantemente progresiva por el esfuerzo educativo comunitario:
2.1. de una perconciencia ética-trascendente para el progreso espiritual de la entera sociedad de cada libre etnia, de cada libre inter-etnia y de cada libre comunidad geopolítica;
2.2. de una conciencia moral para la vida práctica del nivel espiritual de la cual, cada persona (individual-mortal, social-colectiva, étnica-comunitaria, ....) es enteramente responsable;
3. La transmisión de cogniciones (instrucción permanente).
§ Artículo 1. Medicina preventiva: (en todas las facetas de la persona: soma, psique, «espíritu o noüs»).
La medicina preventiva tiene como finalidad primera, la sucesión de las generaciones humanas, la cual puede, siempre y por todas partes, ser perfectible en cada uno y todos los sentidos de la persona. Sólo al médico generalista le es posible un conocimiento profundo de cada persona individual en las sucesivas generaciones dentro de una línea materna, en comunión más o menos armoniosa con la línea paterna. Y esto, con las condiciones siguientes.
1. una gran libertad de espíritu por parte del médico generalista: esta sólo le puede ser dada por una situación social independiente, conforme a su vocación, dignidad y capacidad de aprender, no solamente las «cosas» de su oficio, sino la realidad viva de las personas, todas ellas tan singulares y de capacidades tan diferentes;
2. un número muy limitado de «familias» a proteger en todos los aspectos de la vida individual, de la solidaridad familiar y de la convivencia social;(no puede que los médicos de la Seguridad Social tengan la cantidad de enfermos que tienen asignada, puesto que no está al alcance de una persona poder tratarlos).
3. elección libre del médico familiar-generalista para cada familia o cada persona mayor de 16 años. Es evidente que el médico generalista libremente escogido por una familia o una persona mayor de 16 años, tiene el perfecto derecho de rehusar esta elección; (a ningún médico se le puede obligar a tener más pacientes de los qué él se considera capaz de tratar).
4. la libre disponibilidad inmediata de los diagnósticos, consejos, pronósticos y tratamientos que le pueden aportar colegas especialistas o generalistas, la colaboración de los cuales le sea imprescindible, necesaria o simplemente útil.
5. la libre disponibilidad inmediata también de:
5.1. tantos auxiliares de la medicina preventiva como necesite en cada caso concreto: enfermeros(as); asistentes(as) sociales; asistentes(as) a domicilio; puericultores(as) en las guarderías normales, especializadas o a domicilio, etc.
5.2. tantos centros hospitalarios como sean necesarios en cada caso concreto, (hasta aquí es Medicina preventiva).
§ Artículo 2. Medicina curativa:
1. El responsable primero de la ayuda a la salud de cada persona individual es el médico generalista de cada familia, el cual no puede olvidar la medicina curativa.
2. Todo el conjunto de la medicina curativa ha de estar pues a la inmediata disposición del médico generalista y trabajar en todos los aspectos en plena colaboración con él.
3. Siempre que sea posible, la medicina curativa es hará en el domicilio familiar del enfermo. (Se ha perdido la figura del médico de cabecera, el que iba al domicilio del enfermo).
4. Cuando esta cura en el mismo domicilio familiar del enfermo, por cualquier causa, no sea posible, se recurrirá a la hospitalización.
4.1. Esta hospitalización se llevará constantemente a término con la plena colaboración del médico familiar-generalista;
4.2. Esta hospitalización ha de ser la más concretamente humana posible, respetando la dignidad del enfermo y la eventual atención solidaria de sus familiares;
4.3. Tanto por las razones anteriores, como por razones médicas evidentes a todo el mundo y todavía más a los médicos y a todos los auxiliares de la medicina, todos los hospitales han de ser:
4.3.1. pequeños (un máximo de 60 camas), pero contando con todos los medios de personas y de medios necesarios;
4.3.2. lo suficiente numerosos en cada república demográfica, para que el enfermo no se sienta demasiado lejos de su casa;
4.3.3. tan especializados cómo sea posible en función de la riqueza comunitaria;
4.3.4. hace falta entender bien que un hospital «curativo-especializado» no es una casa de convalecencia ni de geriatría. Hacen falta pues instituciones especializadas a estos efectos, tal y como lo hemos indicado para las enfermedades venéreas y otras altamente infecciosas y lo indicaremos en la cuestión de los libres abortos.
§ Artículo 3. Educación sanitaria de la población:
La educación sanitaria de la población es misión primordial del médico familiar- generalista, pero prácticamente deben colaborar, con constancia, pero buscando de no aburrir, todos los medios de:
1. escuelas y deportes;
2. salubridad pública y privada;
4. veterinaria;
5. medicina curativa y hospitalaria;
6. asistencia y ayuda social;
7. farmacia;
§ Artículo 4. Asistencia social:
Hasta que la riqueza comunitaria no permita de reducir a nivel óptimo el número de familias asignado a cada médico generalista, en cada núcleo de población, es indispensable de organizar, de cara a una plena colaboración con cada médico familiar-generalista responsable, una asistencia social eficaz para madres de familia, enfermos y viejos, siempre que sea posible en el propio domicilio particular.
Esta asistencia social ha de ser práctica y eficiente, aportando una ayuda real a las personas más necesitadas a juicio del médico familiar-generalista, en colaboración con todos sus colegas dentro cada núcleo de población, para evitar al máximo situaciones de privilegio con menoscabo de los más marginados. Esto no obstante, hace falta re-programar constantemente esta asistencia social, en función, manifiesta a todo el mundo, de la riqueza comunitaria.
§ Artículo 5. Medicina escolar:
1. Es necesario entender bien el significado de la palabra muy general escuela: se trata de educar y de instruir todas las personas necesitadas de ayuda social, en todas las potencialidades de cada persona y de cada núcleo escolar (clases, edad, etc.,). La medicina escolar se ocupará, de toda evidencia, preferentemente de la salud total de cada persona individual y de cada núcleo de población dentro de cada establecimiento escolar;
2. Pese a su asimilación en establecimientos hospitalarios, hace falta pues incluir aquí las:
2.1. pre-maternidades, dónde serán debidamente atendidas, vigiladas, curadas, educadas, instruidas todas las posibles futuras madres con la simple presentación de la solicitud de su médico familiar-generalista;
2.2. escuelas de madres y las maternidades;
2.3. las guarderías y jardines de niños con cargo a médicos, enfermeros(as) y asistentes(as)-puericultores(as).
3. La lista de otros establecimientos escolares comprende desde las escuelas infantiles hasta los más altos centros de estudio.
4. Cada uno de estos establecimientos, debe contar con el cuadro médico suficiente (médicos, asistentes, enfermeros, etc.) para poder seguir estadísticamente su población variable de año en año, sino de mes en mes o periodos más cortos: es evidente que estos cuadros médicos sólo tienen una misión muy especializada al servicio, no sólo de su población especifica-conjunta, sino primordialmente del médico generalista-familiar de cada persona individual inscrita en cada establecimiento.
§ Artículo 6. Medicina de empresa:
1. En el libre mercado que se propugna, las empresas utilitarias, tienen por sola misión social la máxima y óptima producción de valores precio-mercantiles;
2. De cara a esta misión primordial, y casi bien única, hace falta, dentro cada empresa, organizar la medicina a favor de todos los productores para que puedan atender al máximo y de manera óptima la eficiencia real de su colaboración;
3. Es evidente, aquí también, que el cuadro médico de cada empresa debe trabajar en armonía con el médico generalista-familiar de cada colaborador;
4. Los médicos de empresa velarán, en cada sub-gremio y gremio, para que se establezcan las bases mínimas de protección efectiva de la salud de todos los componentes del gremio y sub-gremio: en este aspecto, colaborarán, al máximo y de manera óptima, con los cuadros médicos sindicales.
§ Artículo 7. Medicina sindical:
1. Los sindicatos son de libre creación y elección por los propios profesionales utilitarios, en cada jurisdicción, autonomía y república local, con libertad total de confederación a los niveles que interese;
2. cada sindicato en proporción del número de sus libres inscritos, podrá disponer de un cuadro médico suficiente para atender la salud individual y colectiva de toda la población sindical, en función de sus aspiraciones y directivas propias.
§ Artículo 8. Medicina colegial:
1. Todos los profesionales de una misma vocación y especialización liberal serán inscritos de oficio en su colegio específico dentro de cada jurisdicción, autonomía y república local, siendo obligada su indefinida confederación hasta los más altos niveles de la comunidad geopolítica. Son enteramente libres otras confederaciones colegiales y inter-colegiales bien en el interior bien en el exterior de la comunidad geopolítica.
2. Cada colegio, proporcionalmente a sus inscritos, podrá disponer de un cuadro médico suficiente para poder atender la salud individual y colectiva de toda la población colegiada.
§ Artículo 9. Medicina al servicio de cualquier libre asociación:
Las libres asociaciones de ciudadanos en función de cualquier afinidad, inclinaciones y aficiones, podrán disponer, cada una de ellas o en libre confederación local, de un cuadro médico suficiente para poder atender la salud individual y colectiva de toda la población libremente asociada.
Las universidades han de ser libres y sus profesores todavía más, por no hablar de la libre vocación de cada estudiante.
El axioma «título universitario igual a ocupación social de rango superior» (esto mucha gente se lo cree) no procede lo más mínimo en una sociedad libertaria que debe buscar como solucionar en la práctica la tan absurda, pero tan antigua, «jerarquía» de las clases y castas sociales, (antes, ir a la Universidad, era como subir de clase social).
Una universidad principalmente expedidora de títulos como garantía de trabajo y clase social superior impone unos planes de estudios uniformes y obsoletos que no se adaptan a las necesidades reales de los estudiantes y de la sociedad.
El título universitario no tiene nada que ver con la obtención de un trabajo adecuado y, la licenciatura universitaria, sólo indica una capacidad potencial que hace falta demostrar en una pasantía y durante toda la vida activa del profesional.