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Timestamp: 2019-11-16 21:15:52
Document Index: 96172129

Matched Legal Cases: ['artículo 70', 'artículo 586', 'artículo 1291', 'artículo 66', 'artículo 305', 'artículo 965', 'artículo 1291', 'artículo 1291', 'artículo 586', 'artículo 20', 'artículo 66', 'artículo 547']

SALINAS ARANEDA, Carlos, El influjo del Derecho Canónico en el Código Civil de la República de Chile: (Ediciones Universitarias de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Valparaíso, 2006), 259 págs
http://dx.doi.org/10.4067/S0716-54552007000100045
Revista de Estudios Histórico-Jurídicos XXIX, 2007, pp. 629-632
SALINAS ARANEDA, Carlos, El influjo del Derecho Canónico en el Código Civil de la República de Chile (Ediciones Universitarias de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Valparaíso, 2006), 259 págs. [ Links ]
Anastasia Assimakópulos Figueroa
El profesor Carlos Salinas, de una larga carrera dedicada al Derecho Canónico y al Derecho Eclesiástico, ha publicado en los últimos años varios libros de materias casi inéditas en Chile. Basta recordar Sectas y Derecho (2001), Lecciones de derecho eclesiástico delEstado de Chile (2004), El error en el matrimonio: orígenes canónicos y evolución civil (2005). Su última obra es la más novedosa, ya que aborda —en palabras del profesor Alejandro Guzmán Brito— "la dimensión canonística del Código Civil".
El Derecho Canónico se podría definir como una red de relaciones de justicia al interior de la Iglesia Católica, que da origen a instituciones jurídicas, a derechos y deberes entre sus miembros. Es una de las materias con las que se iniciaron las universidades medievales y una de las fuentes del Derecho occidental. Sin embargo, en el medio nacional es poco conocido, ya que no se estudia en todas las Facultades de Derecho del país.
El tema que nos plantea el profesor Salinas llena un vacío de la doctrina jurídica nacional: la influencia del Derecho Canónico en el Código Civil de Chile. Es una materia no sólo inédita, sino audaz, porque la separación de Iglesia y Estado en Chile, ha llegado a hacer olvidar la relación que ha habido entre estas instituciones y sus sistemas de Derecho.
La obra del profesor Salinas no es sólo un aporte al estudio histórico y dogmático del Derecho chileno, sino también un instrumento útil para la aplicación del Código Civil. Éste contiene normas que reenvían al Derecho Canónico o que incluyen instituciones y conceptos propios de esta ciencia jurídica. Por tanto, es necesario conocerlos para ponerlos en práctica correctamente. Términos como "domicilio parroquial" (artículo 70), "cosas consagradas al culto divino" (artículo 586) "casas de ejercicios espirituales" (artículo 1291) requieren ser conocidos en el ámbito déla Iglesia Católica para comprender el precepto codicial.
La tesis fundamental del libro es la influencia del Derecho de la Iglesia Católica en la configuración de algunos artículos del Código Civil. Analiza la presencia del mismo en su articulado —tanto en artículos vigentes como derogados— y las diversas modalidades de presencia (p. 13). En este sentido, el autor distingue diversos tipos de contribución: influjo implícito, general o específico, y el influjo explícito, formal o material.
El influjo implícito general es el tema del capítulo 1. Dicho influjo consiste en la adopción, por parte del Derecho Civil, de una institución canónica, haciéndola suya pero borrando su origen. Para demostrar esta tesis, el autor realiza un estudio histórico, en el que presenta una visión global del aporte del Derecho Canónico al Derecho Romano y medieval. Posteriormente, se detiene en el análisis de dos instituciones que se encuentran en nuestro Código: la persona jurídica y el matrimonio putativo.
El capítulo 6 trata del influjo implícito específico. El profesor Salinas afirma que se trata de una contribución material, ya que se presenta cuando el contenido de un precepto del Derecho Canónico es tomado por una norma del Código Civil. El Derecho de la Iglesia había regulado primero la materia y de él la toma el Derecho Civil, aunque éste no lo señale. Dicho contenido es adquirido por el Código indirectamente, a través de las Partidas del Alfonso X, que había recogido normas del Derecho de la Iglesia. El autor analiza los artículos 498 y 2342 en los que demuestra que se presenta esta clase de influencia.
Respecto del influjo explícito, el profesor Salinas distingue la remisión formal y la remisión material. En el primer aspecto, el Código otorga efectos civiles a actos realizados válidamente en el Derecho Canónico. Es decir, el Derecho chileno reconoce su fuerza obligatoria. Bajo esta perspectiva, el autor analiza en el capítulo 4 los artículos vigentes del Código Civil -como el domicilio de ciertos eclesiásticos (artículo 66) y la prueba del estado civil (artículo 305)—, y la "muerte civil" (artículos 95, 96 y 97) que se encuentra actualmente derogada.
Dos capítulos se dedican a la remisión material o recepticia. Por ésta el Código convierte un precepto del Derecho Canónico en ley chilena. En este caso, la norma de la Iglesia aporta el contenido, pero no obliga en nuestro sistema jurídico en cuanto canónico sino en cuanto civil, ya que el Estado lo incorpora a su propio Derecho. Desde este prisma, el profesor Salinas analiza en el capítulo 2 los preceptos vigentes (artículos 547, 586 y 1105), y en el capítulo 3 las normas derogadas, que se referían al matrimonio (artículos 103, 104, 117, 118),
Otro tipo de influjo explícito es aquél en que conceptos canónicos son parte de la hipótesis de una norma civil. A éste dedica el capítulo 5. El Código reconoce la existencia de actos realizados en el ámbito eclesiástico y regidos por el Derecho Canónico. Pero no sólo esto. Además, les confiere unos efectos nuevos, un valor jurídico distinto, ajeno al eclesiástico. Por ejemplo, el artículo 965 establece la incapacidad para recibir una herencia o legado testamentario, del eclesiástico que hubiere confesado una persona durante su última enfermedad. En este caso, el Derecho chileno, otorga un valor especial —la incapacidad para suceder por testamento— a la confesión sacramental, un acto con fines espirituales, nacido y regido por el Derecho de la Iglesia. Para la correcta aplicación de este artículo se deben conocer los conceptos canónicos de "eclesiástico" y "confesión", ya que son el núcleo del supuesto que regula la norma en cuestión.
Las Partidas fueron el texto normativo que reguló el derecho privado en el Chile indiano hasta la entrada en vigencia del Código Civil. Además, fue una de las fuentes principales de Andrés Bello para la elaboración de dicho cuerpo legal. Dada su importancia, el profesor Salinas, dedica el capítulo 6 al influjo canónico en dichas normas medievales y su posterior transferencia al Código. Para esto efectúa un exhaustivo análisis histórico y dogmático.
El capítulo 7 trata de un tema particular: el Código Civil y los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola, al que se refiere el artículo 1291.
El autor explica esta práctica religiosa desde el punto de vista eclesial y su arraigo en Chile. Es muy interesante el apartado que dedica a la religiosidad de Andrés Bello y cómo ésta se traduce en el Código Civil, en particular en el artículo 1291. Además, el profesor Salinas realiza un estudio histórico de los ejercicios espirituales en el Código Civil, partiendo de su origen canónico. Finalmente, efectúa una interpretación actual del artículo en cuestión, desde el punto de vista canónico y civil, en relación a la ley de entidades religiosas y el Código Orgánico de Tribunales.
Finalmente, el profesor Salinas dedica el capítulo 8 a un influjo frustrado del Derecho Canónico en el Código Civil: la regla mala fides superveniens nocet. Para estos efectos, analiza la buena fe en el Derecho de la Iglesia Católica, desde el punto de vista histórico y teológico. Posteriormente, examina la materia desde la perspectiva de la elaboración del Código.
Como se puede observar, se trata de un estudio completo de una materia no tratada anteriormente por la doctrina nacional, o por lo menos, no de esta manera. El autor aborda el tema desde diversos puntos de vista, por lo que entrega una visión de conjunto. Sin embargo, hay varios aspectos de la obra que quisiéramos valorar. En primer lugar, su aporte al estudio histórico-crítico del Código Civil. Por medio de esta obra, se llega a las fuentes primigenias de algunas normas del principal cuerpo legal de nuestro país.
Otro aspecto importante es la interpretación actual de artículos que directamente se refieren a realidades eclesiales. El autor se detiene a explicarlas no sólo desde el punto de vista del Derecho Canónico, sino que extiende su interpretación a otras confesiones religiosas, por ejemplo en lo que se refiere a los objetos destinados al culto divino (artículo 586). Es decir, relaciona el contenido de las normas del Código Civil con la ley de entidades religiosas (Ley N° 19.638).
Por otra parte, al explicar conceptos canónicos expresamente citados por el Código, efectúa una interpretación de las normas vigentes. Al mismo tiempo, recoge la disposición del artículo 20 de la ley 19.638, que reconoce el estatuto y ordenamiento jurídico de la Iglesia Católica, lo que implica que hay materias del Código que se rigen por el Derecho Canónico, como la ley de la residencia de ciertos eclesiásticos (artículo 66). Asimismo, el Derecho chileno otorga validez en el fuero civil a actos realizados en el fuero canónico, como la creación de personas jurídicas canónicas (artículo 547).
Es muy interesante que en un ambiente en que la separación Iglesia—Estado se rige casi como un dogma, el autor afirme que una norma canónica queda constituida en instrumento de comprensión de un artículo del Código Civil, cuando éste le atribuye efectos nuevos de índole jurídico estatal (p. 143).
Esta obra no sólo es un gran aporte para el estudio del Código Civil, sino que también muestra que pese a la separación de la Iglesia Católica y el Estado de Chile, existen puntos de conexión que no se refieren directamente a las relaciones institucionales.
Por otra parte, al remitirse expresamente el Código a normas eclesiásticas, se puede afirmar que el Derecho chileno y, por lo tanto, el Estado que lo sustenta, ha reconocido al Derecho Canónico como verdadero sistema jurídico. En cierto modo no podría haber sido de otra forma, ya que la Iglesia Católica es anterior al Estado de Chile, en el mismo país. En definitiva, el nuevo libro del profesor Salinas presenta un aspecto del aporte de la Iglesia Católica a la configuración del país y de nuestro Derecho.