Source: https://www.daypo.com/hjd-t-as.html
Timestamp: 2020-08-11 07:20:20
Document Index: 376428825

Matched Legal Cases: ['artículo 104', 'artículo 207', 'artículo 207', 'artículo 273', 'Artículo 22', 'Artículo 209', 'artículo 207', 'artículo 210', 'artículo 210', 'artículo 212', 'artículo 325', 'artículo 213', 'artículo 230', 'artículo 213', 'artículo 134', 'artículo 207', 'artículo 213', 'artículo 213', 'artículo 218', 'artículo 219']

Test hjd_t[as]
HJD_T[AS]
HJD_T[AS].
En relación con la asistencia sanitaria prestada a los internos, indique cuál de las siguientes afirmaciones es correcta: Los Establecimientos Penitenciarios contarán con un equipo sanitario de atención primaria que estará integrado, al menos, por un médico general, un psiquiatra y un diplomado en enfermería. La intervención médico-sanitaria requiere, en todo caso, el consentimiento del paciente. Los internos no pueden ser, en ningún caso, objeto de investigaciones médicas. Los internos pueden solicitar a su costa servicios médicos privados ajenos a instituciones Penitenciarias.
De las siguientes afirmaciones relativas a la asistencia sanitaria e higiene de los internos ¿cuál sería incorrecta?: Los servicios sanitarios penitenciarios serán responsables del control de la higiene de las dependencias sanitarias de los Centros Penitenciarios. El historial clínico tiene carácter confidencial, teniendo los internos derecho a ser informados de forma clara y comprensible de todo lo referente a su estado de salud. Si un interno se encuentra enfermo grave, se pondrá en conocimiento inmediatamente de sus familiares o allegados. La defunción de un interno se comunicará al Centro Directivo y al Juez de Vigilancia.
Según la legislación penitenciaria, señale la respuesta incorrecta: Todos los internos a su ingreso serán examinados por un médico. Al frente de un equipo sanitario se hallará un Subdirector Médico o Jefe de los Servicios Médicos, que estará a las órdenes inmediatas del Director del Establecimiento. El reconocimiento médico del interno se llevará a cabo durante las primeras 48 horas a partir de su ingreso. Los internos podrán solicitar, a su costa, servicios médicos privados de profesionales ajenos a Instituciones Penitenciarias.
La asistencia sanitaria tendrá carácter integral y estará orientada a: La reeducación y reinserción. La curación y tramitación de supuestos contemplados en el artículo 104.4 RP. La prevención, la curación y la rehabilitación. Específicamente, a la curación y rehabilitación de enfermos mentales.
El artículo 207.1 R.P. establece que la asistencia sanitaria de los internos tendrá carácter integral. Ello significa: Que será total y en las mismas condiciones que para los ciudadanos libres, sin limitaciones de ningún tipo. Que abarcará tanto la atención primaria, (detección de la enfermedad), como la atención especializada, (curación y rehabilitación). Que será total, abarcando no sólo la curación y rehabilitación del interno y los gastos derivados de la misma, sino que además estará orientada a la prevención de enfermedades. Que disfrutará de todos los beneficios de la asistencia sanitaria establecidos en la Seguridad Social para el resto de ciudadanos.
Si en un hospital civil debe adecuarse una planta para albergar a los reclusos enfermos, los gastos originados corren a cargo de: Este supuesto no puede darse. De la Administración Penitenciaria. Del Hospital en cuestión. De la Seguridad Social o de la Comunidad Autónoma correspondiente.
La asistencia sanitaria estará orientada: Preferentemente a la prevención y, secundariamente, a la curación la rehabilitación. Tanto a la prevención como a la curación y rehabilitación. Preferentemente a la curación y a la rehabilitación y, secundariamente, a la prevención. Exclusivamente a la prevención rehabilitadora.
La asistencia sanitaria en los Centros Penitenciarios estará orientada tanto a la curación y rehabilitación como a la prevención. En lo que hace referencia a la prevención, merecen especial atención: Las enfermedades prevalentes en el medio penitenciario. Las enfermedades coronarias. El tratamiento terapéutico de las drodependencias. Las enfermedades transmisibles.
De acuerdo con lo establecido en el artículo 207.3 R.P., los gastos originados por las inversiones precisas para la adecuación de las plantas de hospitalización o consultas de los Centros Hospitalarios extrapenitenciarios por motivos de seguridad: Serán abonados por la Administración Penitenciaria a las Administraciones Sanitarias. Serán satisfechos por las Administraciones Sanitarias competentes. Serán abonados por el Establecimiento Penitenciario correspondiente vía pagos a justificar, anticipos de Caja Fija o expedientes de contratación administrativa. Ninguna de las anteriores respuestas es correcta.
La asistencia sanitaria de los internos tendrá carácter:	Integra. Hospitalario. Primario. Asistencial.
Las prestaciones sanitarias penitenciarias garantizan: La atención médico-sanitaria, si bien, las prestaciones farmacéuticas y complementarias que se deriven corren a cargo del interno. Tanto la atención médico-sanitaria cómo las prestaciones farmacéuticas y complementarias básicas que se deriven. La atención médico-sanitaria con medios propios y las prestaciones farmacéuticas y complementarias con medios ajenos concertados. La atención médico-sanitaria con medios propios o ajenos y las prestaciones farmacéuticas y complementarias con medios ajenos concertados.
La vinculación a Instituciones Penitenciarias del personal sanitario ajeno se podrá hacer: A través de convenios con otras Administraciones Pública. Mediante conciertos con entidades privadas. Mediante contratos de prestación de servicios. Todas las anteriores respuestas son correctas.
Los equipos sanitarios de atención primaria: Dispensan su atención con medios propios de la Administración Penitenciaria o ajenos concertados por ésta. Dispensan preferentemente la atención primaria y especializada en el medio penitenciario. Están compuestos, como mínimo, por Un psiquiatra, un médico estomatólogo u odontólogo, un médico general, un A TS - actual Enfermero- y un Auxiliar de enfermería. Deben estar presentes en todos los Centros Penitenciarios (al menos dos por Centro).
Además de contarse con el equipo sanitario, en los Centros Penitenciarios debe contarse, con los servicios: Periódicos de un ginecólogo, un psiquiatra, un estomatólogo y un pediatra. Permanentes de un ginecólogo y un pediatra, si se trata de una Unidad de Madres. Periódicos de un psiquiatra y un odontólogo o médico estomatólogo. Permanentes de un psiquiatra, un odontólogo y un pediatra, si el Centro es de menores.
La asistencia especializada se dispensará, preferentemente: En el interior de los Establecimientos. A través del Sistema Nacional de Salud. Por el Equipo de atención primaria. Por los Servicios Sanitarios Centrales.
La asistencia especializada en régimen de hospitalización se realizará en los hospitales: Más próximos al Centro Penitenciario. Que la autoridad sanitaria designe, salvo en los casos de urgencia. Penitenciarios. Más próximos al lugar donde reside el interno.
El destino de los medicamentos que tuviera en poder el interno en el momento del ingreso o que reciba del exterior, es decidido por: El Médico a instancia del interno y de conformidad con éste. El interno. El Director, a instancia del interno o del Médico, y de conformidad con este, en todo caso. El Director, a instancia del Médico y de conformidad con el interno, en todo caso.
Decidirá sobre el destino de los medicamentos que tuviere el interno en el momento de su ingreso en un establecimiento penitenciario: El Jefe de Servicios. El funcionario de la Unidad de Ingresos. El Médico a instancia del interno. El Director del Centro a instancia del Médico del centro.
La atención primaria sanitaria que se debe dispensar a los internos en los Establecimientos Penitenciarios contará con un equipo sanitario integrado, al menos, por: Un médico general exclusivamente. Un diplomado en enfermería, un auxiliar de enfermería y un psiquiatra de forma permanente. Un médico general, un diplomado en enfermería y un auxiliar de enfermería. Un médico general, un diplomado en enfermería y un neurólogo.
Según la Ley Orgánica General Penitenciaria los diagnósticos psiquiátricos que afecten a la situación penitenciaria de los internos: Deberán realizarse por un equipo técnico integrado por un Médico Forense y el médico del establecimiento con informe del Equipo de Tratamiento. Deberán realizarse por un equipo técnico integrado por el psiquiatra y médicos del establecimiento. Deberán realizarse por un equipo técnico integrado por un especialista en psiquiatría, un Médico Forense y el médico del establecimiento, con informe del Equipo de Tratamiento. Deberán realizarse por un equipo técnico integrado por un Médico Forense, un especialista en psiquiatría y el médico del establecimiento.
¿A quién compete la emisión de los diagnósticos psiquiátricos que afecte la situación penitenciaria de los internos?: Al Equipo Técnico. A un equipo técnico integrado por un Psiquiatra, un Médico Forense y el psicólogo del Centro. Al psiquiatra o al Médico Forense, según el caso. A un equipo técnico, integrado por un Psiquiatra, un Médico Forense y el médico del Centro.
Según lo previsto en la Ley Orgánica General Penitenciaria, los diagnósticos psiquiátricos que afecten a la situación penitenciaria de los internos deberán realizarse: Por un especialista en psiquiatría, acompañándose en todo caso el informe de un Médico Forense y el del establecimiento. Por un equipo técnico, integrado por un especialista en psiquiatría, un Médico Forense y el del establecimiento, acompañándose en todo caso informe del Equipo de Observación o de Tratamiento. Por un equipo técnico integrado por un especialista en psiquiatría y un Médico Forense, acompañándose en todo caso informe del Equipo de Observación o de Tratamiento. Por un equipo técnico integrado por un especialista en psiquiatría y el médico del establecimiento, acompañándose en todo caso informe del Equipo de Observación o de Tratamiento.
La Ley Orgánica General Penitenciaria dispone que los diagnósticos psiquiátricos que afecten a la situación penitenciaria de los internos deberá realizarse por un equipo técnico, integrado por un especialista en psiquiatría, un Médico Forense y el Médico del Centro, acompañándose, en todo caso, informe del Equipo de Observación o de Tratamiento. AJ mencionarse a éste último órgano debemos entender que se está refiriendo, a la luz del vigente Reglamento penitenciario: A la Junta de Tratamiento, según dispone el artículo 273.m. Al Equipo Técnico. Tanto al Equipo Técnico como a la Junta de Tratamiento. A la Junta de Tratamiento, por regla general.
Indique la opción correcta. El Artículo 22.3 de la Ley Orgánica General Penitenciaria dispone que el Director decidirá sobre el destino de los medicamentos que tuviera en su poder el interno en el momento del ingreso en el Establecimiento o recibiera del exterior: A instancia exclusivamente del Médico. A instancia exclusivamente del interno. A instancia del Médico o del interno. No puede autorizarse la entrada de medicamentos procedentes del exterior por razones de salud, seguridad y buen orden del Establecimiento.
Señale la respuesta correcta. Según el Artículo 209.2.2 del vigente Reglamento Penitenciario, la asistencia especializada en régimen de hospitalización, salvo en casos de urgencia justificada, se realizará: En los Hospitales que la Administración Penitenciaria designe. En los Hospitales que la autoridad sanitaria designe. En el Hospital más próximo al Centro Penitenciario. En el Hospital que solicite el interno y con autorización del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria.
La dispensación farmacéutica y las prestaciones complementarias básicas derivadas de la atención sanitaria a los internos: Se harán efectivas por la Administración Penitenciaria en cualquier caso. Se harán efectivas por la Administración Penitenciaria salvo en los casos en que el interno esté afiliado a la Seguridad Social o tenga derecho a la asistencia sanitaria gratuita. Se harán efectivas por la Administración Penitenciaria, salvo en lo relativo a los medicamentos de uso hospitalario y a los productos farmacéuticos que no estén comercializados en España. Se harán efectivas por la Administración Penitenciaria en iguales condiciones que para las personas libres.
Señale un caso en que la dispensación farmacéutica no se hará efectiva por la Administración Penitenciaria: Cuando la demanda sea elevada. Cuando el interno está hospitalizado. Cuando el medicamento no se comercialice en la provincia. En ninguno.
Dentro de los modelos de atención sanitaria, la atención primaria se dispensará: Con medios propios de la Administración Penitenciaria. Con medios ajenos concertados por la Administración Penitenciaria. Con medios propios de la Administración Penitenciaria o con medios ajenos concertados por la misma. Preferentemente, a través del Sistema Nacional de Salud.
Los equipos sanitarios de atención primaria de los Centros Penitenciarios, contarán al menos, con carácter permanente: Con un Médico General, un Diplomado Universitario en Enfermería y un Auxiliar de Enfermería. Con un Médico General, con conocimientos de Psiquiatría, un Diplomado Universitario en Enfermería y un Auxiliar de Enfermería. Con un Médico General, un Diplomado Universitario en Enfermería, un Auxiliar de Clínica y un Ginecólogo cuando se trate de Establecimientos de Mujeres. Con un Médico General, un Médico Estomatólogo u Odontólogo, un Diplomado Universitario en Enfermería y un Auxiliar de Clínica.
De los siguientes profesionales, para la atención primaria a dispensarse a los internos no será necesario contar con carácter periódico en todos los Establecimientos, con los servicios de: A) Un Psiquiatra. Un Médico Estomatólogo u Odontólogo. C) Un Pediatra. Las respuestas a) y c) son correctas.
La asistencia especializada en régimen de hospitalización que se preste a los internos, salvo en casos de urgencia justificada, se realizará: Preferentemente a través del Sistema Nacional de Salud. En el hospital más próximo al Centro Penitenciario. En los hospitales que la autoridad sanitaria designe. En los hospitales propios de la Administración Penitenciaria o en aquéllos designados al efecto por la misma.
El RP, en cuanto a la asistencia sanitaria, establece: Dos modelos distintos, dependiendo de la clase de atención médica que se precise. Con carácter general los internos serán atendidos siempre dentro de los Centros Penitenciarios. Potencia la creación de Hospitales Penitenciarios. Deben disponer de los servicios de un pediatra todas las prisiones.
Los equipos sanitarios de atención primaria están compuestos: Como máximo, por un odontólogo, un psiquiatra, un médico general, un ATS y un diplomado en enfermería. Como mínimo, por un médico general, un ATS y un auxiliar de enfermería. Cómo mínimo, por un médico general y un ATS. Necesariamente, por un médico general, un ATS y dos auxiliares de enfermería.
En los Establecimientos Penitenciarios el médico general: Debe estar licenciado en medicina y debe contar con conocimientos criminológicos suficientes, estando a su cargo el cuidado de los casos de inadaptación manifiesta o grave, entre otros. Debe cuidar de la salud física y mental de los internos, así como vigilar las condiciones de higiene y salubridad. Debe cuidar de la salud física (la salud mental corresponde a los psicólogos y psiquiatras) de los internos y establecer las normas de régimen interior relativas a higiene y salubridad. Debe ser especialista en psiquiatría.
Respecto a la asistencia sanitaria especializada a dispensar a los internos: Se hará, en todos los casos, a través del Sistema Nacional de Salud. Se procurará que aquellas enfermedades cuya propagación sea más elevada se presten en el interior de los Establecimientos, con el fin de evitar la excarcelación de los internos La asistencia especializada en régimen de hospitalización se realizará en los hospitales que la autoridad penitenciaria designe, salvo en casos de urgencia justificada, en que se llevará a cabo en el hospital más próximo al Centro Penitenciario. Los convenios y protocolos que se formalicen, conforme lo previsto en el artículo 207.2 del Reglamento penitenciario, establecerán, al menos, las condiciones de acceso a la asistencia de consultas externas, hospitalización y urgencia, reflejando la programación de días y horarios de atención ambulatoria y los procedimientos a seguir para las pruebas diagnósticas. Ninguna respuesta es correcta.
Respecto a la dispensación farmacéutica, la legislación penitenciaria establece que: Tanto la dispensación farmacéutica como las prestaciones complementarias básicas se harán efectivas por la Administración penitenciaria, salvo en casos de hospitalización y en casos de medicamentos no comercializados en España. El Director, de oficio, a instancia del interno o del Médico, y de conformidad con éste en todo caso, decidirá sobre el destino de los medicamentos que tuviere en su poder el interno en el momento de su ingreso o que reciba del exterior, disponiendo cuáles puede conservar para su personal administración y cuáles deben quedar depositados en enfermería, atendidas las necesidades del interno y las exigencias de seguridad. Tanto la dispensación farmacéutica como las prestaciones complementarias básicas se harán efectivas por la Administración sanitaria, salvo en casos de hospitalización y en casos de medicamentos comercializados en España. El Director, a instancia del Médico o del interno, y de conformidad con éste en todo caso, decidirá sobre el destino de los medicamentos que tuviere en su poder el interno en el momento de su ingreso o que reciba del exterior.
La atención sanitaria primaria a los internos se dispensará: Por regla general, con medios propios de la Administración penitenciaria o, excepcionalmente, con ajenos concertados por la misma. Por medio de un equipo sanitario de atención primaria, compuesto, al menos, por un médico general, un diplomado en enfermería y un auxiliar de enfermería. De forma periódica, se contará con un psiquiatra y un médico estomatólogo u odontólogo. El equipo sanitario de atención primaria en los centros de mujeres estará compuesto por un médico general, un ginecólogo y, cuando convivan niños con sus madres, un pediatra. Por medio de un equipo sanitario de atención primaria, compuesto, al menos, por un médico general, un diplomado en enfermería y un auxiliar de enfermería. De forma periódica, se contará con un psiquiatra, pediatra y un médico estomatólogo u odontólogo.
¿Cuál es la composición mínima de un equipo sanitario de atención primaria?: Médico general, ATS y auxiliar de enfermería. La opción anterior sería completa si incluyera además un odontólogo. Médico especialista, ATS, auxiliar de enfermería, psiquiatra y odontólogo. Médico general, con conocimientos psiquiátricos, un Auxiliar de enfermería y de radiodiagnóstico.
La dispensación de fármacos corre a cargo: Del Sistema Nacional de Salud. De la Administración Penitenciaria. Del interno. Está aún por regular tal materia en la normativa existente.
¿Quién decide sobre el destino de los medicamentos que tuviese en su poder el interno en el momento de su ingreso?: El médico, previa autorización del Centro Directivo. El Director, previo informe no vinculante del médico. El Director, pero siempre de acuerdo con el médico (la decisión del Director debe coincidir con la opinión del médico). El Director, previa consulta al Centro Directivo, si hubiere Jugar a ello.
La asistencia sanitaria especializada se prestará preferentemente: En los Centros Penitenciarios. A través del Sistema Nacional de Salud. En las enfermerías de los Centros Penitenciarios. Ninguna respuesta es correcta.
La atención primaria, como parte del modelo de atención sanitaria penitenciaria, se prestará: En los propios Establecimientos Penitenciarios. Preferentemente a través del Sistema Nacional de Salud. C) En los Centros designados por la autoridad sanitaria. La respuesta c) es correcta, salvo en los casos de urgencia, en que se llevará a cabo en el Centro más próximo al Establecimiento Penitenciario.
La dispensación farmacéutica y prestaciones complementarias básicas derivadas de la atención sanitaria a los internos: Se harán efectivas por la Administración Pública en cualquier caso. Se harán efectivas por la Administración Pública salvo en los casos en que el interno esté afiliado a la Seguridad Social o tenga derecho a la asistencia sanitaria gratuita. Se harán efectivas por la Administración Penitenciaria, salvo en lo relativo a los medicamentos de uso hospitalario y a los productos farmacéuticos que no estén comercializados en España. Se harán efectivas por la Administración Penitenciaria en iguales condiciones que para las personas libres.
La asistencia sanitaria especializada en régimen de hospitalización, salvo en casos de urgencia, se realizará: Preferentemente a través de conciertos con entidades médicas privadas. En el hospital más próximo al Centro Penitenciario. En los hospitales que la Autoridad sanitaria designe. En los hospitales propios de la Administración Penitenciaria o en aquéllos designados al efecto por la misma.
Los Establecimientos Penitenciarios contarán con un equipo sanitario: De atención primaria. De asistencia especializada. De primeros auxilios. De asistencia global.
Cuando la asistencia de los internos sea en régimen de hospitalización: Se realizará en los Centros designados por la Autoridad Sanitaria en cualquier caso. Se realizará en los Centros designados por la Autoridad Penitenciaria en cualquier caso. Se realizará en los Centros designados por la Autoridad Penitenciaria, salvo en los casos de urgencia justificada, en que se llevará a cabo en el Centro Hospitalario más próximo al Establecimiento Penitenciario. Se realizará en los Centros designados por la Autoridad Sanitaria, salvo en los casos de urgencia justificada, en que se llevará a cabo en el Centro Hospitalario más próximo al Establecimiento Penitenciario.
En los correspondientes convenios de colaboración entre la Administración Penitenciaria y la Sanitaria, deberán establecerse al menos, y reflejarse: Las condiciones de acceso a la asistencia de consultas externas, hospitalización y urgencias para los internos. Los procedimientos a seguir para las pruebas diagnósticas de los internos. La programación y horarios de atención ambulatoria para los internos. Todas las respuestas son correctas.
Los internos tendrán derecho a las prestaciones farmacéuticas y complementarias básicas que se deriven de la asistencia recibida: En cualquier caso. B) Siempre que dicha asistencia sea prestada a través del Sistema Nacional de Salud. C) En cualquier caso, salvo en lo relativo a medicamentos de uso hospitalario y a productos farmacéuticos que no estén comercializados en España. Las respuestas b) y c) pueden ser correctas.
Los Establecimientos Penitenciarios contarán con un equipo sanitario de atención primaria y además, de forma periódica con: Un Psiquiatra y un Radiólogo. Oftalmólogo y un Radiólogo. Un Oftalmólogo y un Odontólogo. Un Odontólogo y un Psiquiatra.
Los profesionales que integran el equipo sanitario de atención primaria en un Establecimiento Penitenciario serán al menos: Médico, Diplomado de Enfermería y Psiquiatría. Médico, Diplomado de Enfermería y Auxiliar de Enfermería. Médico, Auxiliar de Enfermería y Psiquiatría. Médico, Diplomado de Enfermería y Odontólogo.
Si la madre de un interno envía a éste un paquete con una caja de medicamentos, entre otros enseres, el Director del Centro:	En ningún caso podrá impedir su entrega al interno, si no se trata de drogas. Decidirá sobre el destino de los medicamentos, de conformidad con el Médico. Exigirá a la madre del interno que acompañe receta médica. Ninguna respuesta es correcta.
Decidirá sobre el destino de los medicamentos que tuviere el Interno en el momento de su ingreso en un Establecimiento Penitenciario: El Jefe de Servicios. El funcionario de la Unidad de Ingresos. El Médico. El Director del Centro a instancia del interno o del Médico del Centro.
La asistencia sanitaria especializada de los internos, para aquellas consultas cuya demanda sea más elevada, se procurará que se preste: Siempre a costa de los internos. En los hospitales que la autoridad sanitaria designe. Siempre a través del Sistema Nacional de Salud a excepción de las consultas de Psiquiatría y Odontología. En el interior de los Centros Penitenciarios.
En el modelo de atención sanitaria de los reclusos distinguiremos: Atención primaria y atención especializada. Atención especializada y asistencia primaria. Asistencia primaria y asistencia secundaria. Atención primaria y asistencia especializada.
En un establecimiento penitenciario de preventivos deberá existir al menos: Médico y diplomado en enfermería. Diplomado en enfermería, Auxiliar de enfermería, médico y psiquiatra. Médico, diplomado en enfermería y auxiliar enfermería. Médico y auxiliar de enfermería.
Los medicamentos estarán bajo control del: Médico. Enfermero. Director. Administrador.
El centro penitenciario deberá facilitarle a los internos que lo precisen las prestaciones farmacéuticas y complementarias básicas que se deriven de la asistencia sanitaria: Siempre. Siempre que la asistencia sea prestada a través del sistema nacional de salud. Siempre, excepto en lo relativo a medicamentos de uso hospitalario y a productos farmacéuticos que no estén comercializados en España. Siempre que el interno no tenga recursos económicos.
La intervención médico-sanitaria se llevará a cabo siempre: Con el consentimiento informado del interno, salvo que exista peligro inminente para la vida de éste o para la salud o la vida de terceras personas. Con el consentimiento informado del interno, sin excepciones. Sin consentimiento del informado. Sin consentimiento del interno, salvo que exista peligro para su vida o para la vida de terceras personas.
En el caso en que, por criterio facultativo se precise el ingreso del interno en un Centro hospitalario y no se cuente con la autorización del paciente: La Administración Penitenciaria deberá autorizar dicho ingreso, en todo caso. La Administración Penitenciaria solicitará la autorización del ingreso de la Autoridad judicial competente. No se precisa más trámite que la orden de salida del Director (prima el criterio médico y el ingreso debe producirse sin dilación). Deberá recabarse autorización de algún familiar. De lo contrario, el ingreso no tendrá lugar.
En el caso en que, por criterio facultativo se precise el ingreso del interno en un Centro hospitalario y no se cuente con la autorización del paciente, ¿qué ocurre si la necesidad del ingreso constituye una urgencia médica?: Que la Administración Penitenciaria deberá autorizar, inexcusablemente, el ingreso. Que la comunicación a la Autoridad competente es a posteriori, aunque de forma inmediata. Entonces y sólo entonces, debe recabarse autorización del ingreso a la Autoridad competente, con independencia de la situación procesal del interno (detenido, preso o penado). Entonces, el procedimiento es el mismo.
Según las previsiones del Reglamento Penitenciario, el tratamiento médico sanitario podrá llevarse a cabo sin el consentimiento del interno: Exclusivamente cuando exista peligro inminente para la vida del paciente, sin perjuicio de solicitar autorización judicial y dando conocimiento de las actuaciones a dicha autoridad. Cuando exista peligro inminente para la vida del interno o la no intervención suponga peligro evidente para la salud o vida de terceras personas, sin perjuicio de solicitar autorización judicial cuando ello fuera preciso y dando conocimiento de las actuaciones a dicha autoridad. Siempre que el médico lo considere necesario y en todo caso con autorización judicial previa. Nunca sin el consentimiento del interno o de sus familiares en caso de pérdida de consciencia.
El tratamiento médico-sanitario de un interno: No podrá llevarse a cabo en ningún caso sin el consentimiento informado del interesado. Solamente se podrá imponer contra de la voluntad del interesado cuando el no hacerlo suponga un peligro evidente para la vida o la salud del paciente o de terceras personas. Se podrá imponer contra la voluntad del interesado cuando exista peligro inminente para la vida de éste, siendo la intervención médica la estrictamente necesaria para intentar salvar la vida del paciente. Necesitará de consentimiento del mismo y en su defecto, de autorización previa de la autoridad judicial competente.
Para la asistencia médica obligatoria en casos de urgencia vital, será preceptivo solicitar autorización judicial: Nunca. Siempre. Cuando fuera preciso el ingreso del interno en un Centro Hospitalario. Siempre que la urgencia del caso lo permita.
Si el Médico de un CP considera que un interno debe ser ingresado en un centro hospitalario: Deberá autorizarlo el Centro Directivo. Se solicitará permiso de la Autoridad judicial de quien dependa. En todos los casos debe dar su consentimiento el interno. Son correctas todas las respuestas.
El tratamiento/intervención médico-sanitario se llevará a cabo siempre con el consentimiento informado del interno. Lo anterior es una regla que: No admite excepciones. Admite como excepción el negarse el interno a ser tratado. Admite excepciones en caso de deterioro físico del interno. Admite excepciones.
Cuando de la no realización de una intervención médico-sanitaria se derive un peligro evidente para la salud o la vida de terceras personas: La intervención podrá realizarse sin consentimiento del interno. Debe realizarse inmediatamente, dando cuenta al Centro Directivo y al Juez de Vigilancia. La intervención no podrá realizarse sin el consentimiento del interno. Dicha intervención deberá ser consentida por el interno y algún familiar.
Si un interno se encuentra, a consecuencia de una grave enfermedad, en peligro inminente para su vida: Quiebra la regla general de que el tratamiento médico-sanitario se llevará a cabo siempre con su consentimiento informado. Por lo que podrá asistirse obligatoriamente contra su voluntad, aunque la intervención médica será la estrictamente necesaria para intentar salvar la vida del paciente y sin perjuicio de solicitar la autorización judicial correspondiente cuando ello fuese preciso. De estas actuaciones se dará conocimiento a la Autoridad judicial. La intervención médica será la estrictamente necesaria para intentar salvarle, sin perjuicio de solicitar la autorización correspondiente cuando ello fuese preciso. De estas actuaciones se dará conocimiento al Juez de Vigilancia y Tribunal sentenciador. Quiebra la regla general de que el tratamiento médico-sanitario se llevará a cabo siempre con su consentimiento informado. Por lo que podrá asistirse obligatoriamente contra su voluntad, siempre que haya dado su consentimiento por escrito. La intervención médica será la estrictamente necesaria para intentar recuperarle, sin perjuicio de solicitar la autorización judicial correspondiente cuando el interno fuese penado. De estas actuaciones se dará conocimiento a la Autoridad judicial.
¿En qué caso se podrá imponer un tratamiento médico-sanitario en contra de la voluntad del interesado?: Nunca (artículo 210 Reglamento penitenciario), pues el tratamiento es voluntario. Cuando exista peligro inminente para la vida del interno o de terceras personas y dicho tratamiento sea estrictamente necesario para intentar paliar dichos riesgos. La opción anterior es verdadera pero se exige, en todo caso, autorización de un familiar o tutor. Ninguna respuesta es correcta.
Señale la afirmación incorrecta. Cuando exista peligro inminente para la vida de un interno: Se le podrá aplicar tratamiento médico-sanitario sin su consentimiento. La intervención médica será la estrictamente necesaria para intentar salvar la vida del paciente. Si se le aplica tratamiento médico con su consentimiento, se dará conocimiento a la autoridad judicial de las actuaciones efectuadas. No hay ninguna afirmación incorrecta, todas son correctas.
La intervención médico-sanitaria podrá realizarse sin el consentimiento del interno: Nunca podrá realizarse sin el consentimiento del interno. Sólo podrá realizarse dando cuenta de las actuaciones al Centro Directivo. Sólo podrá realizarse cuando exista un peligro inminente para la vida del interno. Sólo podrá realizarse cuando exista peligro inminente para la vida del interno y/o terceras personas.
De acuerdo con el artículo 210 del Real Decreto 190/1996 de 9 de febrero, respecto a la asistencia sanitaria: Podrá realizarse únicamente con el consentimiento del interno. Podrá realizarse sin el consentimiento del paciente cuando el no hacerlo suponga un peligro evidente para la salud o la vida de terceras personas. Podrá autorizarse por la Administración Penitenciaria el ingreso hospitalario, cuando por criterio facultativo se precise el mismo, aunque no se cuente con el consentimiento del paciente, poniéndole en conocimiento del Centro Directivo. En todo caso, se podrá imponer un tratamiento contra la voluntad del interno, siendo la intervención médica la estrictamente necesaria, con autorización expresa de la autoridad judicial competente y el consentimiento de los familiares o allegados del interno.
De acuerdo con lo establecido reglamentariamente, ¿cómo deberá procederse en el supuesto de que exista un peligro inminente para la vida de un interno, los servicios médicos del Centro entiendan que deba procederse a la evacuación urgente a un Centro Hospitalario para salvar su vida y el interno no preste su consentimiento?: Respetando la decisión del interno. Recabando de la autoridad judicial competente la correspondiente autorización. Evacuando urgentemente al interno al Centro Hospitalario más próximo, dando cuenta a la autoridad judicial de forma inmediata. Aplicando el tratamiento médico-sanitario que el interno requiera pero en el propio Establecimiento.
Toda investigación llevada a cabo en prisión debe: Ser aprobada por el Consejo de Dirección. Ser aprobada por una "comisión de ética" o cualquier otro procedimiento que garantice el respeto de los principios éticos en materia de investigación sobre los seres humanos. Contar, en todo caso, con la aprobación de un "equipo técnico" que garantice el respecto de los principios éticos en materia de investigación sobre los seres humanos. Ser supervisada por el Subdirector médico, aprobada por el Director y autorizada por el Centro Directivo.
Los internos podrán ser objeto de investigaciones médicas: En cualquier caso, respetando sus derechos fundamentales. En ningún caso. Cuando se espere de éstas un beneficio directo y significativo para la salud, y con idénticas garantías que para las personas libres. Siempre que se lleven a cabo con el consentimiento informado de los internos, y se espere un beneficio directo y significativo para la salud de los mismos, y con idénticas garantías que para las personas libres.
¿Cuándo podrán los internos ser objeto de investigaciones médicas?: Nunca. Sólo cuando éstas permitan esperar un beneficio directo y significativo de su salud. Cuando se padezcan una enfermedad contagiosa o de difícil control. Cuando, respetando, los principios éticos de estos estudios científicos, se gratifique proporcionalmente al interno.
¿Quién se encuentra al frente del equipo sanitario?: Un Coordinador de servicios. Un Gerente. Un Jefe de los servicios médicos o un Subdirector médico. Un Subdirector o Administrador médico.
Al frente del equipo sanitario de un Centro Penitenciario se hallará: El Jefe de los Servicios Médicos, que estará a las órdenes inmediatas del Subdirector Médico. El Jefe de los Servicios Médicos, que estará a las órdenes inmediatas del Director del Establecimiento. El Subdirector Médico o Jefe de los Servicios Médicos, que estará a las órdenes inmediatas del Director del Establecimiento. El Médico y si hubiera en el Centro más de un equipo sanitario, el Subdirector Médico o Jefe de los Servicios Médicos, quienes estarán a las órdenes inmediatas del Director del Establecimiento.
De acuerdo con el artículo 212.3 del Real Decreto 190/1996, de 9 de febrero, los internos podrán solicitar a su costa servicios médicos privados de profesionales ajenos a Instituciones Penitenciarias. La solicitud será aprobada por: El Consejo de Dirección. La Junta de Tratamiento. El Juez de Vigilancia Penitenciaria. El Centro Directivo.
Si un interno solicita a su costa servicios privados médicos de profesionales ajenos a instituciones penitenciarias: Es un derecho que tiene el interno por lo que no necesita ningún control ni autorización. Si existe médico en el centro penitenciario, no se aprobará, salvo el informe favorable del médico del centro penitenciario. Será aprobada por el director, salvo determinados casos. Será aprobado por el centro directivo, salvo cuando razones de seguridad aconsejen limitar este derecho.
En todo Establecimiento debe existir un local destinado a: Sala de partos. Enfermería. Unidad de Cuidados Intensivos. Obstetricia.
La LOGP dispone que, para la prestación de la asistencia sanitaria, todos los Establecimientos estarán dotados de: Una unidad de agudos. Una dependencia destinada a la observación psiquiátrica y a la atención de toxicómanos. Una dependencia destinada a UVI (Unidad de Vigilancia Intensiva). Una enfermería con un número de camas no inferior a la mitad del número medio anual de internos ubicados en el Centro Penitenciario.
Las normas específicas qué rigen todas las instalaciones médicas (enfermerías, dependencias médicas especializadas, etc.) son: Elaboradas por los servicios médicos y aprobadas por el Centro Directivo. Elaboradas, según de seguridad interior, por el Consejo de Dirección y aprobadas por el Centro Directivo. Propuestas por la unidad sanitaria del Establecimiento, elaboradas por el Consejo de Dirección y aprobadas por el Centro Directivo, según criterios exclusivamente médicos. Elaboradas, según criterios médicos, por la Unidad sanitaria del Centro y aprobadas por el Consejo de Dirección.
"La custodia de medicamentos, cuya ingestión sin control médico represente un riesgo para la salud será responsabilidad de los servicios sanitarios penitenciarios…”es una afirmación contenida en el RP actual: Concretamente en su artículo 325. Que ha sido declarada nula de pleno derecho por el Tribunal Constitucional. Que ha sido declarada nula de pleno derecho por el Tribunal Supremo. Que permanece en vigor en el artículo 213.4.
De conformidad con lo establecido en el Reglamento Penitenciario y dentro de las prestaciones sanitarias que la Administración Penitenciaria dirige a los internos, los Establecimientos Penitenciarios estarán dotados de un local destinado a Enfermería regido por unas normas específicas, ¿a quién corresponde su elaboración?: Al Centro Directivo. Al Subdirector Médico del Establecimiento que se trate. Al Consejo de Dirección. A la Administración Sanitaria competente.
En los Establecimientos Penitenciarios existirá un local destinado a Enfermería, dotado de los medios materiales precisos para cubrir la asistencia médico-general y que contará: Con capacidad proporcional al número real de internos. Con instrumentos de obstetricia para atender, excepcionalmente, a las mujeres en supuestos de parto, en los Departamentos de Mujeres. Con habitaciones destinadas al aislamiento sanitario de los pacientes que lo precisen. Todas las respuestas son correctas.
Las normas específicas por las que se regirán las Enfermerías y dependencias sanitarias de los Establecimientos, deberán ser aprobadas: Por el Director, a propuesta de la Unidad Sanitaria. Por el Consejo de Dirección, a propuesta de la Unidad Sanitaria. Por el Centro Directivo, tras su elaboración por el Consejo de Dirección a propuesta de la Unidad Sanitaria. Por la Unidad Sanitaria, quien recabará la correspondiente autorización de la Administración Sanitaria correspondiente.
¿Qué precepto del Reglamento Penitenciario, relativo a la custodia de medicamentos, fue declarado nulo por Resolución de la entonces Dirección General de IIPP a resultas de la sentencia del Tribunal Supremo de 18 de octubre de 1997?: El artículo 230.1. El artículo 213.4. El artículo 134. El artículo 207.3.
Respecto a las dependencias sanitarias de los Centros penitenciarios, el actual Reglamento penitenciario establece que: Se regirán por las normas específicas que elabore los servicios sanitarios y apruebe el Consejo de Dirección, a propuesta de la unidad sanitaria del Establecimiento, con criterios exclusivamente médicos. La Administración penitenciaria recabará de las Administraciones Sanitarias competentes las autorizaciones preceptivas para el funcionamiento de las unidades, servicios o dependencias sanitarias que así lo requieran. Los servicios sanitarios penitenciarios serán responsables del control de la higiene de las citadas dependencias. En los Establecimientos existirá un local destinado a enfermería, dotado de los materiales precisos para cubrir la asistencia médico-general y con una capacidad equivalente al promedio anual de internos en el Centro. La enfermería deberá contar con el instrumental necesario para la asistencia de las especialidades de cirugía, en todo caso, y otras frecuentemente requeridas. Además, en los Departamentos de mujeres habrá una dependencia con instrumental de obstetricia para atender, excepcionalmente, a las mujeres en los supuestos de parto. Igualmente, dispondrán de habitaciones destinadas al aislamiento sanitario de los pacientes que lo precisen.
Según la Ley Orgánica General Penitenciaria todos los Establecimientos estarán dotados de: Una enfermería, una dependencia para enfermos contagiosos y una unidad psiquiátrica. Una unidad para enfermos contagiosos, una enfermería y una dependencia para la atención de toxicómanos y observación psiquiátrica. Una enfermería, un departamento para enfermos contagiosos y una unidad de desintoxicación para toxicómanos. Una unidad de agudos, enfermería y unidad de madres embarazadas.
¿De quién recabará la Administración Penitenciaria las autorizaciones preceptivas para el funcionamiento de las unidades, servicios o dependencias sanitarias de los Centros que así lo requieran?: Del Centro Directivo. De las Administraciones Sanitarias. De las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. De la Inspección de Trabajo correspondiente.
La Resolución de 3 de Febrero de 1998 de la entonces Dirección General de Instituciones Penitenciarias dispone, a la vista del Fallo de la Sección Sexta de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo (Sentencia de 18 de Octubre de 1997), la nulidad del artículo 213.4 del Reglamento Penitenciario, ¿a qué se refería este artículo?: A la responsabilidad de la custodia de cierto tipo de medicamentos. A la responsabilidad de la custodia de internos ingresados en hospitales públicos. Al régimen y modo de visitas de los enfermos infectocontagiosos. A las investigaciones médicas con internos.
La responsabilidad en el control de la higiene de las dependencias sanitarias de los Centros Penitenciarios, de conformidad con el artículo 213.3 del vigente Reglamento Penitenciario, corresponde a: Jefe de los Servicios Médicos del Establecimiento. Subdirector Médico o Jefe de los Servicios Médicos. Los servicios sanitarios penitenciarios. Equipo sanitario de atención primaria integrado, al menos, por un médico general, un diplomado en enfermería y un auxiliar de enfermería.
¿Cuál es el número máximo de internos que se pueden destinar a la enfermería de un centro penitenciario de 1.000 reclusos, según el actual reglamento penitenciario?: 120. 130. 100. Ninguna respuesta es correcta.
Respecto al reconocimiento médico de los internos al ingresar en el Establecimiento Penitenciario: Se practicará durante las primeras veinticuatro horas a partir del ingreso, elevando informe del mismo a los servicios sanitarios de la Administración estatal o autonómica. Se practicará dentro de las veinticuatro horas a partir del ingreso elevando informe del mismo a la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias. Se practicará dentro de las veinticuatro horas a partir del ingreso, dejándose constancia en el Libro de ingresos y en la historia clínica individual que se abre a todo interno. Se practicará dentro de los cinco días siguientes al ingreso, dejándose constancia del mismo en el Libro de ingresos.
Todos los internos, a su ingreso en el Establecimiento, serán examinados por un Médico, debiéndose llevar a cabo dicho reconocimiento: Inmediatamente después de producirse el ingreso. Durante las primeras veinticuatro horas a partir del ingreso. Durante los tres días siguientes a partir del ingreso. El Reglamento Penitenciario no establece plazo alguno al respecto.
Del resultado del reconocimiento médico realizado a los internos a su ingreso en el Establecimiento Penitenciario, se dejará constancia: En el protocolo. En el protocolo, libro de ingresos y en la historia clínica. En el libro de ingresos y en la historia clínica. Sólo en la historia clínica.
Las personas ingresadas en un centro penitenciario para el cumplimiento de penas privativas de libertad, ¿tienen derecho a recibir información sobre los datos médicos dé carácter sanitario, recogidos en su historia clínica personal?: Sólo podrán ser informados por escrito. Tienen derecho a ser informados de formas clara y comprensible, pero no a la expedición de los informes que soliciten. Tienen derecho a ser informados de formas clara y comprensible, así como a la expedición de los informes que soliciten. Nunca, esos datos son únicamente accesibles para el personal autorizado.
A los datos integrados en la historia clínica individual sólo podrán tener acceso: El personal médico. El Director y el Subdirector médico. El personal autorizado. El interno y el médico.
Los informes con datos clínicos: Tienen carácter confidencial. Están a disposición de cualquier persona que lo solicite. Son confidenciales exclusivamente para las Autoridades Judiciales. Son confidenciales exclusivamente para el personal de IIPP.
¿En qué caso no tiene derecho un interno de ser informado de su estado de salud de forma clara y comprensible?: Cuando pueda influir negativamente en su tratamiento sanitario. Cuando se encuentre bajo secreto profesional. En ningún caso. Cuando pueda influir negativamente en la convivencia del centro y en su tratamiento sanitario.
¿En qué casos se permite a los familiares o allegados de un interno comunicar con éste en la enfermería del Centro?: Siempre que el interno se encuentre enfermo grave. Cuando, por enfermedad grave, el interno no pueda desplazarse a los locutorios. Cuando, por enfermedad grave, los familiares o allegados no puedan desplazarse a los locutorios. Cuando la enfermedad del interno ser muy grave e incurable.
Cuando fallece un interno en un Centro Penitenciario, la defunción se comunicará: Solamente al Centro Directivo, a la Autoridad Judicial competente y al Médico Forense. A la familia (indicando el momento y las circunstancias del fallecimiento) y al Centro Directivo y cuando la defunción no tenga lugar en enfermería o se produzca por causa desconocida (requiere investigación) a la Autoridad Judicial. A la familia, al Centro Directivo y a la Autoridad Judicial competente. A la familia adquirida, a la de origen y al Juez de Vigilancia.
El régimen de visitas de enfermos graves en la enfermería del Centro: Será acordado por el Centro Directivo. Será acordado por el médico responsable. Será acordado por el Director a propuesta del médico responsable. Será acordado por el Centro Directivo a propuesta del Director.
En relación a las comunicaciones con familiares o allegados de los internos ingresados en la Enfermería del Establecimiento, cuando éstos no puedan desplazarse hasta los locutorios y se autorice su realización en dicha dependencia: El régimen de las citadas visitas será acordado por el Consejo de Dirección, a propuesta del Médico responsable. El número de visitantes autorizados para comunicar con el interno será de uno o dos familiares o allegados. Cuando razones médicas lo aconsejen, la visita podrá estar sometida a vigilancia. La duración de las visitas será determinada por el Médico.
Cuando un Interno, enfermo grave, no pueda desplazarse a los locutorios para comunicar: Podrá recibir cuantas visitas desee por razones humanitarias. Será trasladado en camilla hasta los locutorios por los Auxiliares de Enfermería. Se autorizará a que uno o dos de los familiares puedan comunicar con él en la Enfermería del Centro. No podrá recibir comunicaciones por razones médicas y de seguridad.
Cuando un familiar visita a un interno hospitalizado en un centro sanitario no penitenciario: Debe ser informado del grado de peligrosidad del interno. Deberá ajustarse a las condiciones y medidas de seguridad que establezcan los responsables del centro sanitario. Deberá hacerlo en el locutorio destinado al efecto en los Centros Penitenciarios. Deberá atenerse a las normas de funcionamiento de ese centro.
Señale la respuesta incorrecta. Con relación a las visitas de los familiares o allegados a los reclusos internados en un Hospital Extrapenitenciario: Se regirán por las normas de funcionamiento del Centro Hospitalario. Deben realizarse en las condiciones y con las medidas de seguridad que establezcan los responsables de su custodia. Los responsables de la custodia serán informados por el Centro Penitenciario del grado de peligrosidad del interno. Se realizarán según las normas del centro penitenciario, éste informará al Centro Hospitalario del grado de peligrosidad del interno.
Las visitas que realicen los familiares a un interno ingresado en un Hospital extrapenitenciario se regirán por: La normas específicas que regulen las comunicaciones y visitas del Establecimiento Penitenciario del que dependa. Las normas de funcionamiento de ese Centro hospitalario, y en las condiciones y medidas de seguridad que establezcan los responsables de su custodia. Las normas generales que establezca el Centro Directivo para este tipo de visitas. Las medidas de control y de seguridad que al efecto dicte la Delegación del Gobierno correspondiente.
Las visitas en Hospitales extra penitenciarios de familiares o allegados a los reclusos: Se regirán por las normas que establezca el Centro Directivo. Se regirán por las normas de funcionamiento del Centro Hospitalario correspondiente. Las regulará la Junta de Tratamiento previo informe de los Servicios Médicos. El órgano competente para regular estas visitas es el Consejo de Dirección.
Las visitas de familiares o allegados a los reclusos internados en hospitales extrapenitenciarios, se regirán: Por las normas de funcionamiento del Centro Hospitalario y se realizarán en las condiciones y con las medidas de seguridad establecidas por la Administración Penitenciaria. Por las normas de funcionamiento que establezca el Consejo de Dirección del Centro Penitenciario y con las medidas de seguridad establecidas por los responsables de su custodia. Por las normas de funcionamiento del Centro Hospitalario y se realizarán en las condiciones y con las medidas de seguridad establecidas por los responsables de su custodia. Por las normas de funcionamiento que establezca el Consejo de Dirección del Centro Penitenciario y con las medidas de seguridad que se determinen.
La visita de un allegado a un recluso internado en un hospital extra penitenciario se regirá, según lo dispuesto en el Reglamento Penitenciario: Por las normas de funcionamiento del hospital, con las medidas de seguridad que establezcan los responsables de la custodia, que recibirán información del Centro Penitenciario sobre la peligrosidad del interno. Por las normas de funcionamiento del Centro Penitenciario, con las medidas de seguridad que establezcan los responsables de la custodia. Por las normas que determinen los responsables de la custodia, previo informe del Centro Penitenciario sobre la peligrosidad de la custodia. Por las normas que establezca Centro Directivo, con las medidas de seguridad que determinen los responsables de la custodia, que recibirán información del Centro Penitenciario sobre la peligrosidad del interno.
El régimen de visitas de los internos ingresados en un Hospital extrapenitenciario, se rige por: Las normas de funcionamiento del Centro Hospitalario, debiendo realizarse en las condiciones y con las medidas de seguridad que establezcan los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad encargadas de su custodia. Las normas de funcionamiento del Centro Hospitalario, debiendo real izarse en las condiciones y con las medidas de seguridad que establezca el Centro Penitenciario. Las normas de funcionamiento del Centro Penitenciario, que mantienen su vigencia cuando el interno se encuentra ingresado en un Hospital extrapenitenciario. No tiene derecho a ser visitado, ya que sólo puede recibir visitas en la Enfermería del Centro Penitenciario.
La salida de un interno para consulta no urgente en un centro hospitalario no penitenciario será acordada por: El Subdirector Médico o, en su caso, el Jefe de los Servicios Médicos del Centro Penitenciario. El Director del Establecimiento Penitenciario. El Centro Directivo. La Autoridad Judicial de quien depende el interno o el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria si el interno es penado.
Cuando un interno debe ser trasladado a un hospital extrapenitenciario: Este será el designado por la autoridad sanitaria en todos los casos. Corresponde al Centro Directivo designar el hospital adónde debe ser trasladado, en cualquier caso. Será trasladado al hospital más cercano al centro penitenciario. Ninguna respuesta es correcta.
Del ingreso en Centro Hospitalario de un penado, se dará cuenta: Al Juez de Vigilancia. A la Autoridad Judicial de la que dependa (habitualmente, Juzgado de Instrucción). Al Juez de Vigilancia, sólo si el ingreso supone traslado a otro Establecimiento. Al Centro Directivo para que los proponga al Juez de Vigilancia.
La vigilancia y custodia de los detenidos, presos o penados en centros sanitarios no penitenciarios correrá a cargo: Exclusivamente, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. De las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con la colaboración directa de del personal de esos centros sanitarios. Del personal de dichos centros, contando, en todo caso, con el asesoramiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. De los funcionarios pertenecientes al cuerpo penitenciario de Ayudantes, adscritos a dicho servicio.
Si un interno se fuga de un hospital extrapenitenciario se responsabilizará a: Las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado. La Administración Penitenciaria. Los responsables del Centro Hospitalario. A los tres.
¿Quién deberá aprobar las peticiones de los internos mediante las que soliciten, a su costa, la asistencia de servicios médicos profesionales ajenos a Instituciones Penitenciarias?: El Consejo de Dirección. El Director del Establecimiento Penitenciario. El Subdirector Médico y si éste no existiera el Jefe de los Servicios Médicos del Establecimiento Penitenciario. El Centro Directivo.
¿Los internos podrán solicitar servicios médicos privados de profesionales ajenos a la Institución Penitenciaria?: Sí, a su costa. La solicitud será aprobada por el Centro Directivo. Sí, a su costa. La solicitud será aprobada por el Juez de Vigilancia. No, salvo que dicha atención no pueda ser dispensada por la Administración Penitenciaria. En este caso será a su costa. No, en ningún caso.
¿Puede un interno ser atendido en un hospital por servicios médicos privados ajenos a instituciones Penitenciarias, a su elección?: Sí, siempre que el interno acepte hacerse cargo de su coste y además la atención sea previamente aprobada por el Centro Directivo. Sí, siempre que el interno lo solicite previamente al Centro Directivo, aunque no se haga cargo del coste de la asistencia que va a recibir. Sí, siempre que el interno lo solicite previamente y este amparado por el Sistema Nacional de Salud, que se hará cargo del coste. No, nunca podrá ser atendido en centros Hospitalarios privados externos al Centro Penitenciario. Solo puede solicitar servicios médicos privados si estos se desplazan al Centro para atender al interno.
Los internos podrán solicitar los servicios médicos privados de profesionales ajenos a IIPP pero: Se exige autorización del Juez de Vigilancia. Se exige aprobación del Centro Directivo. Corre a cargo de la Administración Penitenciaria cuando el interno carece de recursos económicos suficientes. Deben concurrir razones de urgencia.
Cuando los internos soliciten a su costa servicios médicos privados de profesionales ajenos a Instituciones Penitenciarias: La solicitud será aprobada por el Director del Establecimiento, salvo que razones de seguridad aconsejen limitar este derecho. La solicitud será aprobada por el Centro Directivo, salvo que razones de seguridad aconsejen limitar este derecho. La solicitud será aprobada por el Centro Directivo o por el Director en casos de urgencia, previo informe del Médico del Establecimiento y siempre que razones de seguridad o tratamiento no aconsejen limitar este derecho. La solicitud podrá ser aprobada por el Director del Establecimiento, siempre que razones de orden o seguridad no limiten tal derecho.
Del ingreso de un interno en un Centro Hospitalario extrapenitenciario, se dará cuenta: Al Juez de Vigilancia. Al Juez de Vigilancia y al Centro Directivo. Al Juez de Vigilancia en el caso de los penados y a la Autoridad Judicial de quien dependan cuando se trate de preventivos. Al Centro Directivo y al Juez de Vigilancia en el caso de los penados o a la Autoridad Judicial de quien dependan cuando se trate de preventivos.
Si un interno requiere ingreso hospitalario extrapenitenciario: El médico responsable de su asistencia lo comunicará razonadamente al Director, quien previa autorización del Centro Directivo, dispondrá lo necesario para efectuar el traslado. El médico responsable de su asistencia lo comunicará razonadamente al Director, quien dispondrá lo necesario para efectuar el traslado dando cuenta de ello al Centro Directivo. El médico responsable de su asistencia lo comunicará razonadamente al Director, quien salvo en casos de urgencia, solicitará del Centro Directivo que disponga lo necesario para efectuar el traslado. El médico responsable de su asistencia lo comunicará al Centro Directivo, quien dispondrá lo necesario para efectuar el traslado.
La vigilancia y custodia de los internos en los Centros Hospitalarios extrapenitenciarios: Correrá a cargo exclusivamente de funcionarios de IIPP. Correrá a cargo exclusivamente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Podrá correr excepcionalmente a cargo de funcionarios de IIPP. en los casos de urgencia o necesidad perentoria. Podrá correr a cargo tanto de los funcionarios de IIPP. como de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Las visitas a los internos ingresados en Centros Hospitalarios extrapenitenciarios: A) Se regirán por las normas de funcionamiento de los mismos. B) Deberán realizarse en las condiciones y con las medidas de seguridad que establezcan los responsables de su custodia. Las respuestas a) y b) son correctas. Se regirán por lo establecido para las visitas en general, aunque teniéndose en cuenta las normas de funcionamiento de los respectivos Centros Hospitalarios y las indicaciones de los responsables del Centro Penitenciario.
A la luz del Reglamento penitenciario vigente, ¿en qué supuesto se prevé que pueda el familiar de un interno ser autorizado a entrar en el interior de un Centro penitenciario?: En ningún caso. Siempre que lo autorice la Junta de Tratamiento y así esté recogido en su programa de tratamiento, al tener que realizar una actividad previamente programada. Cuando el interno se encuentre enfermo grave y, para las visitas, no pudiese desplazarse a los locutorios. En tal caso, podrá autorizársele que comunique con el citado interno en la enfermería del Centro. Cuando razones de seguridad lo aconsejen, la visita podrá estar sometida a vigilancia. El régimen de las citadas visitas será acordado por el Director a propuesta del médico responsable. Cuando el interno se encuentre convaleciente y, para las visitas, no pudiese desplazarse a los locutorios. En tal caso, podrá autorizársele que comunique con el citado interno en la enfermería del Centro. La visita deberá estar sometida a vigilancia. El régimen de las citadas visitas será acordado por el Consejo de Dirección a propuesta del médico responsable.
Si un interno solicita a su costa servicios médicos privados ajenos a Instituciones Penitenciarias: La solicitud será aprobada por el Consejo de Dirección. La solicitud será aprobada por el Juez de Vigilancia Penitenciaria. La solicitud será aprobada por el Centro Directivo. La solicitud será aprobada por el Subdirector Médico.
Los internos pueden solicitar a su costa servicios médicos privados de profesionales ajenos a Instituciones Penitenciarias, ¿quién aprueba esta solicitud y cuáles pueden ser las razones que limiten el ejercicio de este derecho?: Autoriza el Director del Centro, y no puede ser limitada, salvo resolución judicial. El Centro Directivo es el que autoriza, y puede ser limitado por razones de seguridad. El Director autoriza previo informe de los Servicios Médicos, que será el que fije o no la conveniencia de la misma y limitar de la autorización desde el punto de vista médico-sanitario. Sólo las puede autorizar el Centro Directivo, y el limite al ejercicio de este derecho vendrá establecido por la posibilidad de atender al interno a través de los Servicios Sanitarios Públicos.
La vigilancia y custodia de los penados en Centros Hospitalarios no penitenciarios: Correrá a cargo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado competentes. Será organizado por los servicios propios del Hospital. Se estará a lo que dispongan las leyes de la Comunidad Autónoma en que se encuentren. Para internos clasificados en tercer grado de tratamiento se permitirá la custodia por un funcionario de su Centro Penitenciario.
Según establece el artículo 218 del Reglamento Penitenciario, cuando un penado requiera ingreso hospitalario, el médico responsable de su asistencia lo comunicará razonadamente al: Director del Centro, quien, previa autorización del Centro Directivo, dispondrá lo necesario para efectuar el traslado; y se dará cuenta al Juez de Vigilancia. Director del Centro, quien autorizará el traslado y se dará cuenta a la Autoridad Judicial de quien dependa. Centro Directivo, quien dispondrá lo necesario para efectuar el traslado, y se dará cuenta del mismo a la Autoridad Judicial de quien dependa. Consejo de Dirección, quien, previa autorización del Centro Directivo, dispondrá lo necesario para efectuar el traslado; y se dará cuenta al Juez de Vigilancia.
Si el Médico de un C.P. considera que un interno debe ser ingresado en un centro hospitalario: Deberá autorizarlo el Centro Directivo. Se solicitará permiso de la Autoridad Judicial de quien dependa. En todos los casos debe dar su consentimiento el interno. Son conectas todas las respuestas.
Cuando en algún Centro penitenciario se detecte un brote de enfermedad transmisible, se procederá a: Aislar inmediatamente el Centro Penitenciario. Comunicarlo de forma inmediata al Juez de Vigilancia y al Centro Directivo, sin perjuicio de las medidas que deban adoptarse para evitar la propagación. Comunicarlo a las autoridades sanitarias competentes y al Centro Directivo. Adoptar las medidas oportunas de tratamiento individual, dando cuenta de los resultados a los familiares de todos los internos, Ministerio Fiscal y Juez de Vigilancia, si los internos transmisores son penados.
Según el artículo 219 del Reglamento Penitenciario; cuando un liberado definitivo sea un enfermo mental: Se comunicará al Centro Directivo los efectos procedentes. Se remitirá informe a las Autoridades Sanitarias correspondientes. Se comunicará al Ministerio Fiscal a los efectos procedentes. Se remitirá informe previo al Tribunal Sentenciador.
Si en un Centro Penitenciario se detecta un brote de enfermedad transmisible: Se comunicará inmediatamente al Centro Directivo y al Juez de Vigilancia. Se comunicará inmediatamente a las autoridades sanitarias competentes y al Centro Directivo. Se procederá al aislamiento sanitario de los afectados, dando cuenta a las autoridades sanitarias competentes y al Juez de Vigilancia. Se procederá a comunicarlo inmediatamente a las autoridades sanitarias y al Juez de Vigilancia y se iniciarán las medidas oportunas para evitar su propagación y para el tratamiento de los afectados.
En los casos en que el liberado definitivo sea un enfermo mental: El Centro Directivo ordenará su traslado a un Establecimiento o Unidad Psiquiátrica Penitenciaria dando cuenta a la autoridad judicial competente. Se comunicará al Ministerio Fiscal a los efectos procedentes. Se comunicará a las autoridades sanitarias competentes a los efectos procedentes. Se comunicará al Ministerio Fiscal y a la autoridad judicial competente, a los efectos procedentes.
Cuando un recluso con enfermedades infectocontagiosas alcance la libertad definitiva, la Administración Penitenciaria lo comunicará a: Las Autoridades Sanitarias correspondientes. Las Autoridades Sanitarias correspondientes y Autoridad Judicial competente. El Ministerio Fiscal a los efectos procedentes. La Autoridad Judicial competente a los efectos procedentes.
¿Deben ser informados los internos de la existencia de estudios epidemiológicos llevados a cabo en los Centros Penitenciarios?: Sí, siempre. Sólo de aquellos que les afecten. Sí, y además deberán estar sometidos a la aprobación de una Comisión de Ética. No, necesariamente.
Cuando el liberado definitivo sea un enfermo mental, se comunicará a los efectos procedentes: Al Ministerio Fiscal. A las Autoridades Sanitarias correspondientes. A la Autoridad Judicial. Al Juez de Vigilancia.
Cuando los datos personales que se cedan sean relativos a la salud de los reclusos y la cesión, por carácter de urgencia o para realizar estudios epidemiológicos: Se requiere la autorización previa del interno. Se requiere la autorización del interno, según el caso. Sólo se requiere la autorización para realizar estudios epidemiológicos. No se requiere de consentimiento previo del interno.
Cuando un recluso con enfermedades infecto-contagiosas alcance la libertad definitiva: Se comunicará al Ministerio Fiscal, a los efectos procedentes. Se comunicará a las autoridades sanitarias correspondientes. Se comunicará inmediatamente a los familiares o allegados del recluso. Todas las respuestas son correctas.
Si en un Centro Penitenciario se detecta un brote de enfermedad transmisible: Se comunicará inmediatamente al Centro Directivo y al Juez de Vigilancia. Se comunicará inmediatamente a las Autoridades Sanitarias competentes y al Centro Directivo. Se procederá al aislamiento sanitario de los afectados, dando cuenta a las Autoridades Sanitarias competentes y al Juez de Vigilancia. Se procederá a comunicarlo inmediatamente a las Autoridades Sanitarias y Judiciales y se iniciarán las medidas oportunas para evitar su propagación y para el tratamiento de los afectados.
De conformidad con la Ley General de Sanidad, cuando un recluso con enfermedades infectocontagiosas alcance la libertad definitiva, la Administración Penitenciaria: Cumplimentará ésta hasta una vez se pronuncien al respecto las Autoridades Sanitarias. Lo comunicará a las Autoridades Sanitarias correspondientes. Lo pondrá en conocimiento del Tribunal Sentenciador, Ministerio Fiscal y Autoridades Sanitarias, a los efectos procedentes. Procederá a su excarcelación previa confección de un Plan de Seguimiento marcado por las Autoridades Sanitarias correspondientes, dando cuenta al Ministerio Fiscal.
Cuando un recluso con una enfermedad infectocontagiosa alcance la libertad definitiva ¿qué hará la Administración Penitenciaria?: Aislará al interno para evitar la propagación de dicho brote, hasta lo que disponga la Autoridad Sanitaria correspondiente. Se trasladará con carácter de urgencia a un centro hospitalario extrapenitenciario, tal y como dispone la Ley General de Sanidad. Lo comunicará a las autoridades sanitarias correspondientes. Lo retendrá en prisión, previo informe médico, hasta lo que disponga la Autoridad Judicial correspondiente.
Para garantizar en los Establecimientos la coordinación con los sistemas de información y vigilancia epidemiológica del Sistema Nacional de Salud, se fijarán los correspondientes protocolos, por: El Centro Directivo y las autoridades sanitarias correspondientes. La Administración Sanitaria correspondiente. La Administración Penitenciaria y las Administraciones Sanitarias competentes. El Centro Directivo, previa consulta con la Administración Sanitaria competente.