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Timestamp: 2018-08-17 05:01:34
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Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 52', 'artículo 51', 'artículo 49', 'artículo 51', 'artículo 52', 'artículo 52', 'artículo 31', 'artículo 63', 'artículo 66', 'artículo 3']

﻿ Sentencia 2008-00350 de enero 24 de 2013
SENTENCIA 2008-00350 DE 24 DE ENERO DE 2013
CONTENIDO:PRECISAN CAUSACIÓN DE LA PARTICIPACIÓN EN IMPUESTO AL CONSUMO DE LICORES. EL ARTÍCULO 52 DE LA LEY 788 DE 2002 DETERMINÓ QUE EL MOMENTO DE CAUSACIÓN DEL IMPUESTO AL CONSUMO DE LICORES Y DE LA PARTICIPACIÓN ES EL MISMO. ASÍ LAS COSAS ELLOS SE CAUSAN CON LA ENTREGA DE LOS PRODUCTOS EN LA FÁBRICA O PLANTA.
TEMAS ESPECÍFICOS:CAUSACIÓN DEL IMPUESTO AL CONSUMO DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS
Sentencia 2008-00350 de enero 24 de 2013
Rad.: 08001 23 31 000 2008 00350 01 [18982]
Bogotá D.C., veinticuatro de enero de dos mil trece.
La Sala decide si son nulos los actos por los cuales el departamento del Atlántico modificó la liquidación de la participación que la Fábrica de Licores y Alcoholes de Antioquia efectuó por la segunda quincena de agosto de 2004.
La Ley 14 de 1983, que se expidió en vigencia de la Constitución Política de 1886, dispuso que la producción, introducción y venta de licores destilados constituía monopolio de arbitrio rentístico para los departamentos y facultó a las asambleas departamentales para regular el monopolio o gravar con el impuesto al consumo dichas actividades, según conviniera(4).
Para la introducción y venta de licores destilados, sobre los cuales se ejerciera el monopolio, se requería de autorización por parte del departamento, y, para obtener el permiso, las firmas productoras, introductoras o importadoras debían celebrar con la entidad territorial un convenio previo(5), en el que se fijara la participación porcentual que ésta percibiría por la venta de los productos, la cual no estaría sujeta a los límites tarifarios previstos en la ley(6).
Respecto del impuesto al consumo, la Ley 14 de 1983 estableció las tarifas y autorizó a las asambleas departamentales para reglamentar los aspectos administrativos del recaudo del impuesto(7).
Así, bajo la Ley 14 de 1983, los departamentos podían optar por ejercer el monopolio sobre la producción, introducción y venta de licores destilados y obtener una participación porcentual en la venta de los productos o gravar dichas actividades con el impuesto al consumo y recaudar el tributo que se liquidaría a las tarifas previstas en la ley. En todo caso, no podían percibir la participación porcentual y el impuesto al consumo de licores al mismo tiempo, pues son excluyentes(8).
Posteriormente, la Ley 788 de 2002 se refirió tanto al impuesto al consumo de licores como a la participación. Al igual que la Ley 14 de 1983, el artículo 51 de la Ley 788 de 2002(9) dispuso que en el monopolio de licores destilados, los departamentos tuvieran la posibilidad de aplicar a los licores una participación, en lugar el impuesto al consumo.
El inciso primero del artículo 49 la Ley 788 de 2002(10) consagró que la base gravable del impuesto al consumo de licores estaría constituida por el número de grados alcoholimétricos del producto y que esa misma base gravable se aplicaría para la liquidación de la participación.
El artículo 51 de la ley(11) precisó que la tarifa de la participación no sería inferior al impuesto al consumo, que dicha tarifa sería fijada por las asambleas departamentales y que incorporaría el IVA cedido a los departamentos. Por su parte, el artículo 52 ib. ordenó a los productores facturar, liquidar y recaudar el impuesto al consumo o la participación, según el caso, al momento de la entrega en fábrica de los productos despachados para otros departamentos(12).
En sentencia del 3 de diciembre de 2009, exp. 16527, la Sala concluyó que el impuesto al consumo de cigarrillos y tabaco elaborado se causa en el momento en que el producto se entrega en fábrica o planta con fines de consumo y que tales fines se presumen con la sola entrega, pues los productos se elaboran para ser distribuidos, vendidos o permutados.
Adicionalmente, la Sala advirtió que “si una planta o fábrica entrega el producto hacia la jurisdicción de otro departamento, este, como sujeto activo del tributo, tiene derecho a cobrar el impuesto al consumo, puesto que la movilización de ese producto tiene por destino proveer el mercado de la jurisdicción territorial de ese departamento”.
Posteriormente, en sentencia del 28 de enero de 2010, exp. 16198, la Sala reiteró la posición que adoptó en la sentencia del 3 de diciembre de 2009, y agregó que “el impuesto se causa cuando la mercancía sale de la fábrica con destino a una bodega, local, sucursal o similar de propiedad del mismo fabricante, ubicada en otro departamento, porque en ese evento, el productor entregó en planta los cigarrillos para su distribución o venta en el país, es decir, para fines de consumo”. También precisó que “resultaba ajustado a la ley, que el departamento tomara como base del impuesto, el producto despachado en fábrica, según las tornaguías”, pues estas son concebidas como el certificado que autoriza y controla la entrada, salida y movilización de productos gravados con impuestos al consumo(13), sin las cuales los productos no pueden ser retirados de la fábrica o planta(14).
La interpretación planteada en los fallos descritos sobre la causación del impuesto al consumo de cigarrillos y tabaco elaborado resulta aplicable al impuesto al consumo de licores, puesto que el momento de causación de ambos impuestos es idéntico(15) y, en esa medida, se extienden también a la participación, teniendo en cuenta que el artículo 52 de la Ley 788 de 2002 estableció que el momento de causación del impuesto al consumo de licores y de la participación sería el mismo.
En el presente caso, el demandado modificó la declaración de la participación en el consumo de licores que la actora presentó por la segunda quincena de agosto de 2004, debido a que las tornaguías de movilización revelaban que el número de productos que salieron de la fábrica o planta de la sociedad hacia el departamento del Atlántico era superior a las unidades sobre las que se calculó la participación.
Al respecto, la demandante alegó que liquidó la participación sobre las unidades que vendió y entregó en el periodo, y que las diferencias que encontró la administración corresponden a unidades que se vendieron y entregaron en fábrica en quincenas anteriores, pero que se movilizaron durante la segunda quincena de agosto de 2004.
Además, la demandante no logró demostrar que las diferencias que encontró la Administración corresponden a unidades entregadas en fábrica en otros periodos. En efecto, la actora adjuntó a la demanda copia de las declaraciones y constancias de pago de la participación y del componente de IVA de la segunda(16) quincena de agosto de 2004, y la relación del “movimiento de licores” del mes de agosto(17) de 2004. Estas pruebas solo demuestran el número de unidades, el valor de la participación y del componente de IVA que declaró y pagó en cada periodo, nada más. No contienen dato alguno que permita concluir a ciencia cierta que la entrega de los productos que allí se describen se produjo en momento distinto al de la fecha de expedición de las tornaguías de movilización.
Con ocasión de los alegatos de conclusión de primera instancia y del recurso de apelación, la demandante allegó copia de ciertas facturas, tornaguías y declaraciones de la participación(18). Sin embargo, estas pruebas no pueden ser valoradas(19), porque no fueron solicitadas e incorporadas al proceso con la demanda, que es la oportunidad que la ley procesal señala para el efecto(20), tal y como se explicó en el auto que negó la práctica de pruebas en segunda instancia, proferido el 6 de febrero de 2012(21).
(4) Ley 14 de 1983. ART. 61.—“La producción, introducción y venta de licores destilados constituyen monopolios de los departamentos como arbitrio rentístico en los términos del artículo 31 de la Constitución Política de Colombia. En consecuencia, las asambleas departamentales regularán el monopolio o gravarán esas industrias y actividades, si el monopolio no conviene, conforme a lo dispuesto en esta ley.
(5) De acuerdo con el artículo 63 ibídem, los departamentos, en desarrollo del monopolio, podían celebrar contratos de intercambio y todo tipo de convenio que permitiera agilizar el comercio de los licores.
(6) Ibídem. ART. 63.—En desarrollo del monopolio sobre la producción, introducción y venta de licores destilados, los departamentos podrán celebrar contratos de intercambio con personas de derecho público o de derecho privado y todo tipo de convenio que, dentro de las normas de contratación vigentes, permita agilizar el comercio de estos productos.
(7) Ibíd. ART. 65.—“Los impuestos de consumo cuyas tarifas se determinan en el artículo 66 de esta ley, serán pagados a los departamentos, intendencias y comisarías por los productores o introductores según el caso.
(8) Sentencia del 28 de junio de 2010, Exp. 14858.
(9) Ibídem. ART. 51.—“Participación. Los departamentos podrán, dentro del ejercicio del monopolio de licores destilados, en lugar del impuesto al consumo, aplicar a los licores una participación. Esta participación se establecerá por grado alcoholimétrico y en ningún caso tendrá una tarifa inferior al impuesto.
(10) Ley 788 de 2002. ART. 49.—“Base gravable. La base gravable está constituida por el número de grados alcoholimétricos que contenga el producto.
(12) Ib. ART. 52.—“Liquidación y recaudo por parte de los productores. Para efectos de liquidación y recaudo, los productores facturarán, liquidarán y recaudarán al momento de la entrega en fábrica de los productos despachados para otros departamentos el valor del impuesto al consumo o la participación, según el caso.
(13) Decreto 3071 de 1997, artículo 3º.
(15) Sentencia del 28 de junio de 2010, exp. 14858, C.P. Martha Teresa Briceño de Valencia.
(16) Folios 71 a 76.
(18) Folios 176 a 209.
(19) Código de Procedimiento Civil. ART. 183.—“Para que sean apreciadas por el juez las pruebas deberán solicitarse, practicarse e incorporarse al proceso dentro de los términos y oportunidades señalados para ello en este código. (...).
(20) Código Contencioso Administrativo. ART. 137.—“Contenido de la demanda. Toda demanda ante la jurisdicción administrativa deberá dirigirse al tribunal competente y contendrá:
(21) Folios 323 a 324.