Source: https://www.iberley.es/jurisprudencia/sentencia-civil-n-76-2011-ap-murcia-sec-1-rec-196-2010-10-02-2011-10684011
Timestamp: 2018-02-23 06:17:51
Document Index: 181609361

Matched Legal Cases: ['artículo 18', 'artículo 394', 'artículo 18', 'artículo 20', 'artículo 394', 'artículo 398']

Sentencia Civil Nº 76/2011, AP - Murcia, Sec. 1, Rec 196/2010, 10-02-2011 | Iberley
Sentencia Civil Nº 76/2011, Audiencia Provincial de Murcia, Sección 1, Rec 196/2010 de 10 de Febrero de 2011
Sentencia Civil Nº 424/2011, AP - Madrid, Sec. 8, Rec 575/2010, 21-10-2011
Órden: Civil Fecha: 21/10/2011 Tribunal: Ap - Madrid Ponente: Gavilan Lopez, Jesus Num. Sentencia: 424/2011 Num. Recurso: 575/2010
Sentencia Civil Nº 223/2011, AP - Madrid, Sec. 9, Rec 788/2010, 14-04-2011
Órden: Civil Fecha: 14/04/2011 Tribunal: Ap - Madrid Ponente: Moreno Garcia, Juan Angel Num. Sentencia: 223/2011 Num. Recurso: 788/2010
Sentencia Civil Nº 540/2011, AP - Malaga, Sec. 4, Rec 980/2010, 24-10-2011
Órden: Civil Fecha: 24/10/2011 Tribunal: Ap - Malaga Ponente: Martin Delgado, Alejandro Num. Sentencia: 540/2011 Num. Recurso: 980/2010
Sentencia Civil Nº 420/2005, AP - Tarragona, Sec. 1, Rec 69/2005, 10-10-2005
Órden: Civil Fecha: 10/10/2005 Tribunal: Ap - Tarragona Ponente: Portugal Sainz, Jose Luis Num. Sentencia: 420/2005 Num. Recurso: 69/2005
Sentencia Civil Nº 180/2013, AP - Madrid, Sec. 19, Rec 198/2013, 07-05-2013
Órden: Civil Fecha: 07/05/2013 Tribunal: Ap - Madrid Num. Sentencia: 180/2013 Num. Recurso: 198/2013
Órgano: Sg De Impuestos Sobre La Renta De Las Personas Físicas Fecha: 09/10/2008
Núm. Resolución: V1794-08
Órgano: Sg De Impuestos Sobre La Renta De Las Personas Físicas Fecha: 04/09/2013
Núm. Resolución: V2636-13
Ponente: Alonso Saura, Maria Del Pilar
Núm. Cendoj: 30030370012011100079
NÚM. 76/2011
En la Ciudad de Murcia, a diez de febrero de dos mil once.
Habiendo visto en grado de apelación la Sección Primera de esta Ilustrísima Audiencia Provincial los autos de juicio ordinario que se han seguido con el nº 76/08 en el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Caravaca de la Cruz, entre partes, como demandante y en esta alzada apelante Dña. Catalina representada por el Procurador D. José Jiménez Ruiz y dirigida por el Letrado D. José Palazón Tomás, que se ha personado ante esta Audiencia Provincial representada por la Procuradora Dña. Esther Díaz Martín, como demandado y en esta alzada apelante el Ministerio Fiscal, y como demandados y en esta alzada apelados D. Fausto y Dña. Juliana , representados por el Procurador D. Juan E. Navarro Hernández y dirigidos por los Letrados Dña. Maravillas Hernández López y D. Lorenzo , que se han personado ante esta Audiencia Provincial representados por el Procurador D. Vicente Marcilla Onate. Es Ponente la Ilma. Sra. Dña. Mª PILAR ALONSO SAURA, que expresa la convicción del Tribunal.
PRIMERO.- El Juzgado de Instancia citado con fecha 27 de octubre de 2009 dictó en los autos principales de los que dimana el presente rollo la Sentencia cuya parte dispositiva dice así "Que desestimando la demanda formulada a instancia de Dña. Catalina , representada por el Procurador Sr. Jiménez Ruiz, contra Don Fausto y Doña. Juliana , representados por el Procurador Sr. Navarro Lopez, en consecuencia debo absolver y absuelvo a los demandados de todos los pedimentos en su contra, con imposición de costas a la parte actora.".
SEGUNDO.- Contra la anterior sentencia y en tiempo y forma interpuso recurso de apelación la parte demandante, dándose traslado a los demandados y previo emplazamiento de las partes, fueron remitidos los autos originales a esta Audiencia, en la que se formó el oportuno rollo por la Sección Primera con el nº 196/10, compareciendo las mismas en la cualidad antes expresada y señalándose para deliberación y votación el día 7 de los corrientes por providencia de 29 de julio último.
PRIMERO.- La parte demandante mediante el recurso de apelación que ha interpuesto contra la sentencia dictada en primera instancia reitera que se ha producido una intromisión ilegítima en su honor mediante el artículo firmado por los demandados publicado en el Diario El Faro de 29 de mayo de 2007 , nº 265. Año VI. Edición de Caravaca de la Cruz, alegando en primer lugar, la existencia de error en la apreciación de la prueba, refiriéndose a la prueba documental y testifical, a la mayo difusión del artículo de opinión por las elecciones municipales, al carácter público y profesional de la actora, al daño causado a ésta en su esfera personal y profesional, y a la reparación de éste. En segundo término, invoca la infracción de los artículos 2.1 y 17 de la Ley Orgánica 1/1982 de 5-5 de Protección civil del derecho al honor a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen y del artículo 18.1 de la Constitución argumentando sobre ello. A continuación sostiene la infracción de los artículos 1.5, 218 y 406 de la L.E.Civil y artículos 18.1, 20 y 24.1 de la Constitución, destacando la posición del Ministerio Fiscal, e interesando principalmente la estimación de la demanda y subsidiariamente la no imposición de las costas de la primera instancia por existencia de dudas de hecho y de derecho, con base en la infracción del artículo 394 de la L.E.Civil . La parte demandada se ha opuesto al recurso de apelación argumentando sobre ello. El Ministerio Fiscal se ha adherido al recurso de apelación mediante las correspondientes alegaciones.
SEGUNDO.- Se reproduce, en definitiva, en esta alzada la controversia suscitada en la primera instancia consistente en el conflicto entre los derechos fundamentales al honor de la demandante (artículo 18.1 CE ) y a la libertad de expresión de los demandados (artículo 20. 1 a ) CE) de la demandante, cuya resolución acerca del mencionado conflicto requiere de la correspondiente ponderación judicial, otorgando prevalencia a uno de los derechos concurrentes a la luz de las circunstancias del caso (Sentencia del Tribunal Constitución, Sala 2ª, de 14 de abril de 2008), y teniendo en cuenta que, conforme expresa la sentencia del mismo Tribunal, Sala 1ª, de 15 de enero de 2007 "Según una ya muy asentada jurisprudencia constitucional, la confluencia conflictiva entre el derecho a la libertad de expresión y el derecho al honor debe resolverse a través de un análisis de ponderación en el que ha de tomarse en cuenta la peculiar dimensión institucional de la libertad de expresión y la necesidad que ésta goce de un amplio cauce para el intercambio de ideas y opiniones que afecten a la organización colectiva."
De conformidad con la Sentencia del Tribunal Supremo de 16 de junio de 2009 , la libertad de expresión tiene un ámbito material diferenciado de la libertad de información, pues la libertad de información se caracteriza por la narración de hechos o noticias mientras que la de expresión lo hace por la emisión de juicios personales y subjetivos, creencias, pensamientos y opiniones, sin pretensión de sentar hechos o afirmar datos objetivos, y su tratamiento en el juicio de ponderación es muy distinto, al gozar la libertad de expresión de un campo de acción más amplio que el derecho a la libertad de información ( Sentencias de 21 , 22 y 23 de julio y 25 de septiembre de 2008 , entre las más recientes), habida cuenta que los hechos objeto de ésta son susceptibles de prueba, o al menos de contraste con datos objetivos. Esa diferencia de tratamiento se traduce en que, mientras el ámbito constitucionalmente protegido correspondiente a la libertad de información comprende tan sólo la información veraz, sobre hechos noticiosos de interés general o relevancia pública y expuesta de forma no injuriosa ( Sentencia de 6 de mayo de 2009 entre otras muchas), la libertad de expresión, que comprende la crítica de la conducta de otro, aun cuando sea desabrida y pueda molestar, inquietar o disgustar, (por todas, Sentencia de 16 de octubre de 2008 ) tiene en general unos límites más abiertos que aquella, cediendo su protección tan sólo ante el insulto, la insidia, o, en fin, la utilización de palabras o expresiones injuriantes o vejatorias, innecesarias para expresar esa idea crítica." Conforme a ésta misma sentencia del Tribunal Supremo de 16 de junio de 2009 , la ausencia de expresiones injuriosas o difamantes es presupuesto para poder considerar legítima la intromisión en el honor en el ejercicio de cualquiera de las citadas libertades, y a ese respecto la doctrina viene exigiendo, para valorar como indudablemente ofensiva o injuriosa una expresión ( Sentencias de 21 de junio de 2001 y 12 de julio de 2004 ), estar al contexto en que se produce (es decir, el medio en el que se vierten las palabras y las circunstancias que las rodean), a la proyección pública de la persona a que se dirige (dado que en las personas o actividades de proyección pública la protección del honor disminuye) y a la gravedad de las expresiones, objetivamente consideradas, que no han de llegar al tipo penal, pero tampoco ser meramente intranscendentes.
TERCERO.- De conformidad con la expresada doctrina, el análisis que ha de efectuarse en esta alzada no puede limitarse a frases aisladas extraídas del conjunto de lo manifestado por los demandados en el artículo a que se refiere la demanda, sino que ha de atenderse a dicho conjunto y al contexto en que se produjo.
En tal sentido, ha de partirse de que, conforme se alega en la demanda, se trata de un artículo de opinión en un semanario, edición correspondiente a Caravaca, en relación con la actuación de la hoy apelante como presentadora de un programa en una televisión local -Tele Caravaca-, en el que se abordaron diversos aspectos acerca del festejo de los Caballos del Vino, de especial relevancia y trascendencia en la citada ciudad, a cuyos vecinos que se dirigía, de forma que el artículo constituye una crítica de la actividad desarrollada por la demandante en un medio de difusión y en un tema de interés general en el ámbito local, y no se puede enmarcar en un contexto privado, puesto que enlaza con el tratamiento de las fiestas propias de la ciudad en un programa en que eran analizadas con la finalidad, entre otras, de recibir aportaciones de los televidentes para su mejora, siendo este el contexto en que ha de valorarse la acción de los demandados en conjunción con el total contenido del artículo, y no con referencia a si ello es o no frecuente o normal en las citadas fiestas y a su conformidad con los usos sociales, que no constituye criterio para ponderar el conflicto concreto suscitado entre las partes.
La crítica contenida en el referido artículo, aún cuando con frases desabridas y desagradables, ha de estimarse que queda amparada en el ejercicio de la libertad de expresión y no constituye intromisión en el derecho al honor de la demandante, pues las expresiones utilizadas no carecen de relación con la idea que pretendían transmitir, de parcialidad y de control de las opiniones a través de la actuación de la demandante, y los aspectos fácticos que comprenden han quedado acreditados, pues, por una parte, la referencia a que la demandante mintió cuando al final del programa, una vez que los invitados habían terminado sus intervenciones, dijo que hay una persona que no hemos visto, ha sido la Amazona, ha de relacionarse con un tema de interés local, que había suscitado discrepancias en las fiestas de ese año, constituido por la destitución de la Amazona mayor y con el hecho de que la única Amazona era la que en la anualidad anterior había sido Amazona infantil, que precisamente es hija de los demandados, por lo que en este caso no había distinción entre una y otra Amazona, y en tal sentido se advierte del visionado del programa, que los invitados al mismo en sus comentarios se refirieron a la menor simplemente como Amazona, por lo que, en todo caso, y aún cuando la demandante pensase en la Amazona mayor, según se alega, lo cierto es que públicamente solo aludió a la Amazona, por lo que, aparte de que los demandados se considerasen menospreciados ante la realidad existente, de ser su hija y haberse visto su imagen y actuación en el programa, las referencias de éstos a que aquella mintió no tendrían el alcance insultante que aislada y objetivamente pudiese otorgárseles, además de que lo realmente ocurrido pudo ser percibido y valorado directamente por quienes vieran el programa. Por otra parte, en relación con la molestia o agravio al Presidente del Bando de los Caballos del Vino se desprende de las respuestas del mismo, Sr. Pedro Enrique , en prueba testifical, en el sentido de que se ninguneó a los Caballos del Vino -a quienes representa la Amazona-, de que llamó por teléfono pero no le dejaron intervenir en el programa al estar fuera de tiempo, y de que posteriormente la demandante le llamó y le pidió disculpas, al manifestarle que el citado Bando se sentía ofendido, sin que se aprecien razones objetivas o subjetivas para privarle de credibilidad, e igualmente resulta que se sintieron afectadas otras personas implicadas en la organización de las fiestas, de conformidad con la prueba testifical de los Sres. Eliseo y Hilario , que intervinieron en el programa como invitados, y valoraron negativamente dicho comentario de la demandante, al entender que se refería a la Amazona que se había nombrado y representaba a los Caballos del Vino, como si no hubiese participado. En consecuencia procede confirmar la desestimación de la demanda que acuerda la sentencia apelada, aun cuando no otorgue al artículo de opinión de la demandante, publicado en el mismo periódico el día 5 de junio de 2007 , aportado con la demanda, la significación de una compensación con la acción de los demandados, y al que en todo caso la sentencia apelada no ha atribuido la significación de una reconvención.
CUARTO.- En relación con la pretensión subsidiaria que se efectúa por la parte apelante, ha de ser estimada, por lo que no procede verificar especial pronunciamiento en cuanto al pago de las costas de la primera instancia, al apreciarse dudas de hecho y de derecho que justifican su no imposición a la demandante (artículo 394.1 de la L.E.Civil ), ante la realidad de una crítica ácida con expresiones desagradables y desabridas en relación con la intervención pública de la misma y la necesidad de ponderar su alcance en el conflicto de derechos fundamentales que suscita, por lo que ha de estimarse parcialmente el recurso de apelación interpuesto.
QUINTO.- No ha lugar a verificar especial pronunciamiento con respecto a las costas de esta alzada (artículo 398 L.E.Civil ).
Que estimando parcialmente el recurso de apelación interpuesto por Dña. Catalina representada por el Procurador D. José Jiménez contra la sentencia dictada el día veintisiete de octubre de dos mil nueve por el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Caravaca de la Cruz en autos de juicio ordinario nº 76/08, debemos revocar y revocamos la misma en su pronunciamiento sobre el pago de las costas de la primera instancia, que se deja sin efecto acordando en su lugar no verificar especial imposición de las costas de la primera instancia, sin verificarlo igualmente con respecto a las de esta alzada.
Fecha de entrada en vigor: 15/05/1982