Source: https://evcba.com.ar/2017/06/06/proyecto-autos-electricos/
Timestamp: 2019-02-17 23:50:16
Document Index: 35005208

Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 1', 'ARTÍCULO 2', 'ARTÍCULO 3', 'ARTÍCULO 4', 'ARTÍCULO 5', 'ARTÍCULO 6', 'artículo 1', 'artículo 17', 'artículo 3', 'artículo 25', 'artículo 2']

Proyecto Autos Eléctricos – Encuentro Vecinal Córdoba
Proyecto Autos Eléctricos
por evcba 6 junio, 2017 6 junio, 2017
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ARTÍCULO 1.- Creación. Establézcase en el ámbito de la Provincia de Córdoba el “Régimen de Promoción Económica para Vehículos Eléctricos y Alternativos”.
ARTÍCULO 2.- Objetivos. El presente Régimen de Promoción tiene como finalidad:
Promover una instalación y radicación en la Provincia de empresas dedicadas a la fabricación, producción, investigación y desarrollo tecnológico de Vehículos Eléctricos y Alternativos.
Promover el desarrollo, producción, venta y exportación de Vehículos Eléctricos y Alternativos, y sus autopartes en el ámbito de la Provincia de Córdoba.
Promover el uso y adquisición por parte de la población de Vehículos Eléctricos y Alternativos.
Reducir el volumen de dióxido de carbono liberado a la atmósfera y mitigar el fenómeno del Cambio Climático.
Promover la concientización del cuidado medioambiental y la necesidad de reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
ARTÍCULO 3.- Definiciones. Entiéndase para la presente ley:
a) Vehículos Eléctricos y Alternativos: comprende autos, camiones, camionetas, motos, cuatriciclos, triciclos y bicicletas que sean movidos por electricidad, hidrógeno u otros combustibles no derivados de los hidrocarburos. Inclúyase también los vehículos hídridos.
ARTÍCULO 4.- Beneficios para empresas. El presente Régimen de Promoción implicará los siguientes beneficios económicos para las empresas que se instalen, radiquen y produzcan en la Provincia de Córdoba:
a) Exención impositiva (alícuota cero) en el Impuesto a los Ingresos Brutos desde la fecha de radicación en el caso de nuevas empresas o desde la fecha inversión.
b) Estabilidad fiscal total por el término de 20 años desde la fecha de radicación en el caso de nuevas empresas o desde la fecha inversión.
ARTÍCULO 5. Beneficios para propietarios. El presente Régimen de Promoción implicará los siguientes beneficios económicos para los propietarios de vehículos eléctricos y alternativos:
a) Exención impositiva (alícuota cero) en el Impuesto a la Propiedad Automotor.
b) Exención impositiva para la adquisición de vehículos 0 km y compraventa, para el Impuesto de Sellos.
c) Eximición del pago de peajes en todas las rutas provinciales o nacionales con administración provincial.
ARTÍCULO 6.- Créditos. Créase en ámbito del Banco de la Provincia de Córdoba una línea de crédito con tasa de interés preferencial para los proyectos de inversión de empresas para la fabricación, producción, investigación y desarrollo tecnológico de Vehículos Eléctricos y Alternativos. Asimismo créase una línea de crédito con tasa de interés preferencial para la adquisición de Vehículos Eléctricos y Alternativos.
En el marco de un Estado de Derecho las leyes son normas jurídicas emanadas de un poder competente (legislativo) que mandan o prohíben conductas. Se establecen con un sentido de justicia para ordenar la vida social y son obligatorias para los miembros. Las leyes intentan dar respuestas a las diferentes realidades históricas que vive un pueblo y sus legisladores plasman en ellas las soluciones que creen más conveniente. Entonces, a nuevos problemas, nuevas leyes. He aquí un proyecto que buscan aportar un remedio parcial a una gran enfermedad de estos tiempos.
El contratiempo en este caso es, según los expertos, el mayor desafío que enfrenta la humanidad en el tiempo presente y a futuro: el Cambio Climático. En palabras de Ban Ki-moon, actual Secretario General de las Naciones Unidas, el Cambio Climático es “un desafío existencial para toda la especie humana, para nuestro modo de vida y para nuestros planes de futuro”. Son también los líderes políticos de países sudamericanos los que advierten la inminencia y peligro de este fenómeno: “Detener el cambio climático es el mayor reto de la historia, alerta Colombia”. En las últimas décadas la humanidad ha ido generando conciencia sobre la amenaza que representa el Cambio Climático por sus efectos potencialmente irreversibles para el mundo y las sociedades humanas.
Según el artículo 1 de la Convención Marco sobre Cambio Climático (CMNUCC) dictada en Nueva York en el año 1992 se entiende por cambio climático “un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables”. La CMNUCC fue el primer gran esfuerzo mundial por disponer de un instrumento legal para enfrentar a esta nueva problemática que amenaza al planeta. Tuvo, en el año 1997, una importante adicción llamada el “Protocolo de Kyoto” que buscaba reducir las emisiones de los 6 principales gases de efecto invernadero (GEI) y retrotraer sus valores en un 5% por lo menos. La CMUNCC tuvo algunas modificaciones y agregados, pero sin dudas la más importante se dio el año pasado, 2015, en el marco de la Conferencia de las Partes celebrada en París (COP21), en la cual se llegó a un nuevo acuerdo mundial para reducir las emisiones.
Este cambio en el sistema climático es evidente y tiene bases antropogénicas. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), principal órgano internacional encargado de evaluar el cambio climático, creado en 1988 a iniciativa del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), lo ha confirmado por medio de sus evaluaciones y estudios a lo largo de estos años, llegando a un gran grado de certeza incuestionable. Las actividades humanas han liberado a la atmósfera una cantidad de gases de efecto invernadero. El efecto invernadero es un proceso natural que hace posible la vida sobre la Tierra por medio del cual se absorbe parte de la radiación solar y se convierte en energía térmica que eleva la temperatura de la superficie el planeta a unos 14° C. Sin este efecto la temperatura media global sería de -19° C. Pero la acción del hombre ha alterado este mecanismo natural elevando las concentraciones de algunos de estos gases.
Los GEI son a saber: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidroflorurocarbonos (HFC), perfloruroscarbonos (PFC), hexafloruro de azufre (SF6) y el trifloruro de nitrógeno (NF3). Cada uno de estos GEI contribuye, en diferentes proporciones, al forzamiento radiativo positivo. El más importante aporte lo realiza el CO2 que proviene de la quema de combustibles fósiles y representa un 76% del total de las emisiones de GEI. Es la unidad base con la que se compara a los otros gases de efecto invernadero y permanece en la atmósfera unos 100 años. Desde 1750 la concentración de Co2 en la atmósfera se ha aumentado un 40% y es la más alta registrada en los últimos 800.000 años. El CH4 o gas metano es el segundo en importancia y representa un 18% en el forzamiento radiativo total. El metano tiene fuentes naturales y antropogénicas. Proviene de los humedales, pero las causas humanas que lo producen son los cultivos, de arroz principalmente, la ganadería, los basurales y la quema de combustibles fósiles en menor medida. Si bien tiene un fuerte potencial de efecto invernadero su ciclo en la atmósfera es relativamente corto y sólo permanece unos 12 años. Desde 1750 la concentración de CH4 ha aumentado 150%. El N2O (óxido nitroso) contribuye con un 6% al forzamiento radiativo, dura 114 años en la atmósfera, y proviene principalmente del uso de fertilizantes para la agricultura y procesos industriales. Tiene un potencial de calentamiento 298 veces superior que el CO2 y además destruye la capa de ozono. Finalmente encontramos los gases fluorados que son creados por el hombre y no se encuentran en estado natural en el ambiente como los anteriores. Estos gases se hallan en bajas proporciones en la atmósfera (menos del 2%) pero su capacidad de calentamiento es 23.000 veces superior al dióxido de carbono. Se calcula que permanecen en la atmósfera por lo menos 50.000 años. Estos gases F son utilizados en extintores, aerosoles, disolventes o refrigerantes.
El Cambio Climático provoca alteraciones en el sistema climático y sus consecuencias se reflejan en la temperatura media global, el nivel de las precipitaciones, el calentamiento y acidificación de los mares, aumento del nivel del mar, extensión de los hielos marinos del Ártico, cambio en los sistemas físicos y biológicos. Actualmente se estudia también su relación con los fenómenos meteorológicos extremos como ciclones e inundaciones, según explica el Módulo 1 de Introducción al Cambio Climático de la http://unccelearn.org/. Respecto a la temperatura media global (temperatura superficial y oceánica combinadas y promediadas) se registra un aumento sostenido en las últimas 3 décadas sin precedentes desde los registros de 1850. La temperatura siempre ha fluctuado entre períodos fríos y cálidos, pero hay un grado de certeza alto en que el aumento de casi 1° C registrado en los últimos años se deba al Cambio Climático. En cuanto al nivel de precipitaciones se observa que han aumentado significativamente en algunas regiones y disminuciones en otras. Asimismo se han generalizado las precipitaciones fuertes en ciertos lugares. Los océanos, no sólo incrementaron su temperatura en su nivel superior, sino que se han acidificado, es decir su PH superficial ha decrecido 0,1 desde la era preindustrial. Los mares también sufren la elevación de su nivel medio global que se calcula en un 0.19 metros superior a 1970. Todo esto es provocado por el calentamiento de la temperatura que conlleva la pérdida de la masa de glaciares por derretimiento y vuelcan grandes cantidades de agua dulce en los océanos. Tal vez el caso de los hielos marinos y continentales sea una de las consecuencias más conocidas del Cambio Climático. “En los dos últimos decenios, los mantos de hielo de Groenlandia y la Antártida han ido perdiendo masa, los glaciares han continuado menguando en casi todo el mundo y el hielo del Ártico y el manto de nieve en primavera en el hemisferio norte han seguido reduciéndose en extensión (nivel de confianza alto)”
Proyecciones ¿Qué son las RCP?
La comunidad científica internacional del IPCC ha elaborado cuatro escenarios llamados RCP (Representative Concentration Pathways) con los cuales calcula las posibles situaciones climáticas de acuerdo al grado de mitigación sobre las emisiones de GEI para hasta el año 2100. Esos escenarios son el RCP 2.6 que representa un nivel muy bajo de forzamiento radiativo y la temperatura aumentaría 1,5° C. Los RCP 4.5 y RCP 6.0 representan dos niveles de estabilización del forzamiento radiativo lo que provocaría un aumento de 2° C o más de la temperatura media global. El RCP 8.5 es el escenario más complejo y representa un nivel muy alto de emisiones de GEI lo que traería aparejado un aumento de casi 4° C para 2100. Cada escenarios describe cómo serían las consecuencias climáticas (ej. temperatura media global, nivel del mar, acidificación del océano, etc…) para cada nivel de emisiones. El último informe del IPCC indica que un aumento de entre 1,5° y 2,5° C significaría que casi el 30% de las especies del planeta estarían en riesgo de extinción.
Por lo tanto los esfuerzos de la comunidad internacional se deben enfocar a alcanzar la máxima reducción de las emisiones posible y a prepararse para las condiciones climáticas desfavorables que vendrán inexorablemente ya que en el mejor de los escenarios posibles (RCP 2.6) habrá un aumento de 1,5° C en la temperatura, se acentuarán las sequías e inundaciones y los fenómenos climáticos extremos, se mantendrá estable el PH de los océanos, pero el nivel del mar se incrementará y seguirá disminuyendo la capa de hielo ártico y antártico. Entonces, a la hora de enfrentar el CC (Cambio Climático) las estrategias se enfocan en la adaptación y la mitigación.
Adaptarse al cambio climático implica poner en práctica medidas o acciones tendientes a moderar o soportar los posibles daños que los cambios en el sistema climático puedan ocasionar o bien aprovechar esas modificaciones y beneficiarse. Significa prevenir, ajustar y prepararse ante los impactos negativos o aprovechar los aspectos útiles de un clima cambiante. Como explicamos más arriba las consecuencias dañosas del CC extienden sus efectos en todos los ámbitos de la existencia de los pueblos pues afecta no sólo a la naturaleza y los ecosistemas, sino también provoca desequilibrios en la salud, la economía, el transporte, el turismo, la educación, la energía, la disponibilidad de agua, la agricultura y la alimentación entre otros. Entre las acciones de adaptación suelen distinguirse las preventivas o las reactivas según se tomen antes o después de los efectos de CC. Instalar sistemas de control meteorológico, de alertas tempranas de fenómenos climáticos o construir diques para evitar las inundaciones son normalmente acciones de adaptación. Al momento de evaluar qué acciones de adaptación deben tomarse hay que tener en cuenta los conceptos de vulnerabilidad, capacidad adaptativa, resilencia y riesgo climático. El proceso de adaptación se compone de observaciones, evaluaciones de vulnerabilidad, elección de opciones de adaptación, implementación de medidas y finalmente la supervisión y evaluación de las medidas adoptadas.
La otra herramienta que la CMNUCC fomenta para combatir el CC es la mitigación. Ella supone la reducción o prevenir de las emisiones de gases de efecto invernadero o bien, su eliminación aumentando la capacidad de los sumideros. La mitigación supone la implementación de tecnología, políticas y prácticas que nos direcciones un desarrollo bajo en emisiones y hacia una economía verde. En efecto, para poder reducir la cantidad de CO2 que liberamos a la atmósfera se tendrán que mejorar o sustituir fuentes convencionales de energía eléctrica, que por ejemplo, son grande consumidoras de combustibles fósiles. En este sentido, mudar la matriz energética de un país hacia energías renovables como la eólica, solar o hidroeléctrica implica una disminución de emisiones. Las medidas de mitigación suponen, también, beneficios económicos y sociales además de los medioambientales, pues pueden representar nuevas oportunidades de creación de empleo o acercar soluciones a problemas comunitarios.
Por ello, el panorama actual del sistema climático nos lleva a reflexionar sobre nuestras decisiones políticas, nuestras estrategias de desarrollo para el país, y al mismo tiempo sobre nuestros patrones de consumo, producción e inversión. Así nace entonces, esta propuesta legislativa que busca incentivar estos tres últimos patrones y direccionarlos desde el marco normativo y político hacia una estrategia de desarrollo amigable con el medioambiente.
Marco Normativo: el Acuerdo de Paris.
Como mencionáramos más arriba las leyes buscan dar respuestas a los conflictos que surgen en el seno de las comunidades. La humanidad, atraves de su órgano representante desde 1945, la Organización de las Naciones Unidas, ha plasmando en acuerdos internacionales su voluntad de luchar contra el Cambio Climático como así también los objetivos que pretende alcanzar en esta tarea. Ya se hizo mención al primer acuerdo internacional que trata específicamente el problema del calentamiento global que fue la Convención Marco sobre Cambio Climático (CMNUCC) del año 1992. Sin embargo, tenemos que recordar que la primera convención que abordaba el tema del cuidado del medioambiente fue la Conferencia de Estocolmo del 1972. Posteriormente la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro durante el mes de junio de 1992 marcó definitivamente el rumbo internacional de la política referida al ambiente y los recursos naturales. De ella resultaron la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, el Programa 21 y la Declaración de principios relativos a los bosques, y el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB). El Convención Marco sobre Cambio Climático (CMNUCC) se había adoptado en mayo del 1992 y fue ratificado en la Cumbre de Río de junio de ese año. Este Convenio consta de 26 artículos y dos anexos por medio de los cuales se establecen definiciones, objetivos, obligaciones y compromisos asumidos por las partes, los órganos de dirección y de asistencia de la Convención (Conferencia de las Partes, Secretaría, Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico y el Órgano Subsidiario de Ejecución), como así también los mecanismos de financiación, la transmisión de información entre las partes, la resolución de controversias, las enmiendas, las denuncias de incumplimiento, el voto, entre otras reglas formales. Este acuerdo reconoce que los cambios en el clima son una preocupación que afecta a toda la humanidad. A los efectos de este proyecto que se elabora, la parte declarativa de la Convención también reconoce también que los Estados debieran promulgar leyes ambientalmente eficaces y que las medidas que deben adoptarse son económicamente justificables por sí mismas. La CMNUCC entró en vigor dos años después y en 1997 se acordó una incorporación denominada Protocolo de Kyoto, tal como lo permite el artículo 17. El protocolo detalla en su anexo A los gases de efecto invernadero como así también las distintas fuentes de emisión. En el anexo B describe un listado el listado de los países del anexo I de la CMNUCC y cuáles son sus porcentajes de bases para calcular los compromisos en la reducción de emisiones. Y en particular, el gran avance de este acuerdo es que puso números a los responsabilidades de bajar el nivel de gases de efecto invernadero. De esta manera en su artículo 3 expresa que los países industrializados y en transición a una economía de mercado incluidos en el anexo I deben reducir en un 5% sus emisiones de GEI calculadas en dióxido de carbono equivalente (ya mencionamos que el CO2 es la unidad de medida utilizada) en comparación a sus niveles de 1990. Este compromiso debía materializarse en un primer periodo que iba desde 200 al 2012. Más allá de las buenas intenciones que tuvo el Protocolo de Kyoto y su verdadero aporte a la reducción de GEI nunca obtuvo la incidencia buscada pues los grandes países emisores no lo ratificaron. Según su artículo 25 el protocolo entraría en vigor a los noventa días contados desde la fecha de depósito del instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión de al menos 55 países que representaran el 55% de las emisiones totales de CO2. Así fue como, recién en febrero de 2005, el tratado entró en vigor luego de la ratificación de Rusia. Por caso, EE.UU nunca formó parte del mismo y Canadá lo abandonó en el año 2011, siendo que los mismos son dos de los más grandes emisores.
Desde la firma de la CMNUCC en 1992 se han realizado numerosas Conferencias de las Partes (COP), una cada año desde 1995 en las cuales se han ido adoptando todo tipo de decisiones relativas a la Convención. Finalmente en diciembre de 2015 en París, la comunidad internacional llegó a un nuevo acuerdo mundial para enfrentar el Cambio Climático. Este nuevo instrumento legal supone una visión integral del CC. En primer lugar impone el objetivo puntual y concreto de reducir el aumento de la temperatura global a 2° con respecto a niveles preindustriales. Además en el mismo artículo 2 insta a realizar todo el esfuerzo posible por limitar ese incremento de la temperatura a 1,5° y a conseguir que el máximo de emisiones se dé en el corta plazo para puedo reducirlas rápidamente. Los países del mundo se unen en el objetivo común respecto al Cambio Climático, que la temperatura media global del planeta aumente como máximo 2°. Este acuerdo trata de manera integral las temáticas de relacionadas al CC como ser la mitigación, la adaptación, la financiación, el desarrollo y la transferencia de tecnología y la resilencia. Las obligaciones de este acuerdo son vinculantes para los Estados miembros y desde el 4 de noviembre de este año entrará en vigor, pues ya ha sido ratificado por la cantidad de países necesarios para sobrepasar el umbral del 55% de las emisiones mundiales. Argentina signataria del acuerdo lo ratificó siendo país número 24 en hacerlo. El 1 de septiembre de este año la ratificación fue convertida en ley por la Cámara de Diputados de la Nación por amplia mayoría.
Entonces, dentro de este marco fáctico y normativo, los estados en todos sus niveles deben tomar con urgencia las medidas necesarias para mitigar las emisiones de GEI, adaptarse a los cambios del clima, aumentar su capacidad de hacer frente a los daños que ellos pueden cambiar y lograr desarrollar economías bajas en carbono. El desafío es seguir creciendo y mejorando la calidad de vida de las personas migrando hacia una economía verde y este proyecto de ley busca generar las condiciones tributarias favorables para la emergencia de un mercado automovilístico que no contamina el ambiente.
El CO2 es el principal gas aportante al fenómeno de CC. Los primeros estudios sobre la materia que datan de 1861 y 1895 ya relacionaban al dióxido de carbono y su capacidad radiativa con el probable calentamiento de la temperatura de la tierra. Esta aptitud del carbono se encuentra ya ampliamente comprobada científicamente, como así también que el peligroso volumen de concentración en la atmósfera ha tenido origen en la acción del hombre y no se debió a causas exclusivamente naturales. El CO2 representa el 76% del total de las emisiones y el 64% del forzamiento radiativo total causado por GEI de larga duración. El carbono es un componente muy común en la naturaleza y tiene un ciclo que se renueva constantemente. Se encuentra presente, por ejemplo, en organismos vivos, las rocas o los océanos pero una vez liberado a la atmósfera puede permanecer más de 100 años.
Hablar de autos eléctricos es referirse a una realidad que ya se materializa en varios países del mundo. Existen en la actualidad varios modelos que se comercializan y el interés de las grandes marcas crece a medida que la venta de este tipo de vehículos aumenta. Entre los ejemplares más conocidos se encuentran los Tesla Model S, X y 3. Asimismo se han desarrollado distintas tecnologías para reemplazar los motores convencionales de combustión interna como son los vehículos hídridos, de hidrógeno y algunos que no utilizan combustibles derivados de hidrocarburos, tal como caña de azúcar o bioetanol.
El Ministerio de Producción del Estado Nacional por medio de la Secretaría de Emprendedores y PyMEs comenzó a poner en marcha un plan para incentivar la producción nacional de vehículos eléctricos. Para ello puso en marcha la Mesa de Vehículos y Movilidad Alternativa que integran organismos de distintas áreas del gobierno y sectores relacionados a los coches eléctricos. Se busca generar los instrumentos normativos necesarios para fomentar esta industria y promover su utilización por parte de la población y así reducir el impacto que generamos en el medioambiente.
Hablar de los casos en el mundo y las ideas a nivel nacional.
En este sentido proponemos avanzar en la misma dirección y poner a Córdoba a la cabeza esta producción. Varias razones apoyan esta idea. Por un lado, la provincia es tierra fértil para desarrollar esta incipiente economía. No hace falta mencionar la vasta trayectoria que la industria del automóvil posee en este territorio. Córdoba es uno de los mayores centros automotrices y autopartistas del país donde varias empresas del rubro tienes sus fábricas y que generan miles de empleos para sus habitantes. La mismísima historia de la provincia está signada por ella. Es una ventaja que se debe aprovechar y potenciar. Ya existe aquí una capacidad instalada de fábricas, proveedores, circuitos productivos, recursos humanos, capital científico y tecnología que permiten aproximarse más rápidamente a los objetivos propuestos.
Por otro lado, hay razones medioambientales que justifican la utilización de autos eléctricos o que utilicen combustibles alternativos. La gran mayoría de los automóviles y otros rodados, como por ejemplo camiones, camionetas, motos,
Solicito a mis pares que acompañen este proyecto.
http://www.telam.com.ar/notas/201609/161320-diputados-sesion-acuerdo-de-paris-cambio-climatico.html
http://www.lanacion.com.ar/1934475-eeuu-y-china-dan-un-paso-al-frente-contra-el-cambio-climatico
Curso de Introducción al Cambio Climático de la http://unccelearn.org/
Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático https://unfccc.int/files/essential_background/background_publications_htmlpdf/application/pdf/convsp.pdf
Acuerdo de Paris 2015 http://unfccc.int/resource/docs/2015/cop21/spa/l09s.pdf
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