Source: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX:52011DC0357
Timestamp: 2019-06-25 19:01:39
Document Index: 357363375

Matched Legal Cases: ['artículo 25', 'artículo 25', 'artículo 25', 'artículo 25', 'artículo 16', 'artículo 23']

INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO Informe sobre la aplicación de la Directiva 2004/22/CE, relativa a los instrumentos de medida, de conformidad con su artículo 25(Texto pertinente a efectos del EEE)
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO Informe sobre la aplicación de la Directiva 2004/22/CE, relativa a los instrumentos de medida, de conformidad con su artículo 25(Texto pertinente a efectos del EEE) /* COM/2011/0357 final */
Informe sobre la aplicación de la Directiva 2004/22/CE, relativa a los instrumentos de medida, de conformidad con su artículo 25
El objetivo del presente documento es informar acerca de la aplicación de la Directiva relativa a los instrumentos de medida (DIM), sobre la base de los informes aportados por los Estados miembros, entre otras cosas. También se ha elaborado a partir de dos encuestas sobre las PYME y una consulta pública. Dos consultores externos ofrecieron información sobre la evaluación de la Directiva y la evaluación de los efectos de las propuestas de posibles cambios.
2. Directiva relativa a los instrumentos de medida (DIM)
La Directiva relativa a los instrumentos de medida (Directiva 2004/22/CE[1]) ha estado vigente durante cuatro años y medio, desde el 30 de octubre de 2006[2].
Se aplica a los siguientes instrumentos definidos en los anexos de la Directiva:
- contadores de agua;
- contadores de gas y dispositivos de conversión volumétrica;
- contadores de energía eléctrica activa;
- contadores de energía térmica;
- sistemas de medida para medir de forma continua y dinámica magnitudes de líquidos distintos del agua;
- instrumento de pesaje de funcionamiento automático;
- taxímetros;
- medidas materializadas;
- instrumentos para medidas dimensionales;
El principal objetivo de la Directiva es facilitar y mejorar el mercado interior para los instrumentos necesarios para las tareas de medición por razones de interés público, salud pública, seguridad pública, orden público, protección del medio ambiente, protección de los consumidores, recaudación de impuestos y tasas y comercio justo, en caso de que los Estados miembros consideren justificada esta medición legal oficial.
La DIM garantiza un elevado nivel de confianza por los requisitos esenciales, que son aplicables en todos los Estados miembros, y se expresa mediante el marcado CE y M. Define criterios de rendimiento, ofreciendo al mismo tiempo a los fabricantes flexibilidad tecnológica sobre las formas de alcanzarlos. La DIM ofrece una amplia variedad de procedimientos de evaluación de la conformidad que responde a las necesidades tanto de los pequeños como de los grandes productores.
La legislación no define para qué actividades deben utilizarse los instrumentos de medida, lo cual sigue siendo competencia de los gobiernos nacionales. Por ejemplo, las prácticas sobre si es necesario utilizar contadores para el consumo de agua o para los sistemas de calefacción común difieren entre los Estados miembros. Del mismo modo, las fábricas pueden utilizar muchos tipos diferentes de contadores con fines de producción interna, que no necesitan ser regulados.
No obstante, cuando un Estado miembro necesita una medición legal oficial, como es el caso de la inmensa mayoría de las operaciones de los consumidores, solo pueden utilizarse los instrumentos que cumplen la Directiva. Esta determina diferentes categorías para tener en cuenta la enorme disparidad de temperaturas existente en Europa, donde los instrumentos de medida situados en el exterior tienen que ser exactos, entre los –40 grados del invierno escandinavo y los +70 grados del verano mediterráneo.
La Directiva permite tener como referencia las normas internacionales, que pueden utilizarse junto con las normas europeas CEN/CENELEC/ETSI para demostrar el cumplimiento de los requisitos legales. Asimismo, la utilización de las normas internacionales de la Organización Internacional de Metrología Legal (OIML), utilizadas en sesenta países, por ejemplo, ayuda a la industria europea a ser más competitiva y a introducirse en los mercados mundiales[3].
La unidad responsable de la DIM es la Unidad G/5 de la Dirección General de Empresa e Industria.
3. Motivos para el estudio
En el artículo 25 de la Directiva relativa a los instrumentos de medida[4] se invita a la Comisión a que informe sobre la aplicación de la Directiva del siguiente modo:
«El Parlamento Europeo y el Consejo invitan a la Comisión a presentarles un informe, antes del 30 de abril de 2011, sobre los efectos de la aplicación de la presente Directiva, basado a su vez en informes de los Estados miembros, y, si procede, a presentar propuestas de modificación. El Parlamento Europeo y el Consejo piden a la Comisión que verifique si los procedimientos de evaluación de la conformidad para los productos industriales se aplican adecuadamente y, si procede, que proponga enmiendas para garantizar una certificación coherente.»
Además, la Directiva 2011/17/UE deroga ocho directivas de enfoque antiguo en el ámbito de la metrología legal: una Directiva de 2011 (sobre las cisternas de los barcos) y las siete restantes de 2015 (sobre contadores de agua, dos sobre pesos, dos sobre alcoholímetros, sobre manómetros para neumáticos y sobre la masa de los cereales). Tras la derogación, la Directiva prevé un periodo de transición de diez años que permita la comercialización de instrumentos armonizados que lleven los marcados correspondientes a los certificados ya existentes, es decir, hasta el año 2021 y 2026 respectivamente[5].
En una declaración común de las tres instituciones se invitaba a la Comisión «a que presentara, antes del 30 de abril de 2011, un informe […] y de conformidad con los principios de la estrategia para legislar mejor (que incluyen, cuando proceda, las evaluaciones de impacto y las consultas abiertas) […] para determinar si conviene que el ámbito de aplicación de la Directiva 2004/22/CE se haga extensivo a alguno de los instrumentos de medida actualmente regulados» por las Directivas derogadas «y, en caso afirmativo, en qué medida»[6].
En el presente informe, la Comisión evalúa la aplicación de la Directiva, teniendo en cuenta el hecho de que ha sido aplicable solo durante cuatro años y medio, es decir, desde el 30 de octubre de 2006.
Los principales objetivos del ejercicio de evaluación emprendido son:
- ofrecer estimaciones de mercado aproximadas para cada sector cubierto por la DIM;
- estudiar la efectividad de la Directiva;
- extraer conclusiones para una actuación posterior.
La evaluación se ha realizado utilizando tres herramientas diferentes:
- a través de la red Enterprise Europe se ha pedido la opinión de pequeñas y medianas empresas (PYME), con el fin de alcanzar un entorno regulador más favorable para las PYME sobre la base del Programa Marco para la Innovación y la Competitividad;
- la evaluación de la Directiva ha sido realizada por expertos externos;
- las conclusiones han sido objeto de una consulta pública.
1. Peso económico de los sectores de los instrumentos de medida que entran en el ámbito de aplicación de la Directiva
En su informe de evaluación, los expertos externos[7] han estimado que la DIM es aplicable a unos 345 millones de unidades de instrumentos de medida vendidos anualmente en el mercado europeo, con un valor de ventas total de alrededor de 3 250 millones de euros. Existen unos 900 fabricantes que operan en los diez sectores cubiertos por la DIM, sin incluir el gran número de PYME que actúan como distribuidores, importadores o prestadores de servicios de reparación. El número total de trabajadores empleados en el sector se calcula en 190 000.
Alrededor del 20-25 % de los instrumentos de medida de la EU 27 son importados, mientras que el 25-30 % de los instrumentos fabricados son exportados a terceros países. Existen, sin embargo, importantes diferencias entre las diversas categorías de instrumentos de medida. Los niveles comerciales en ambos sentidos son especialmente elevados (más del 50 % del total) para las categorías de materiales de medida con menor tecnología (MI-008) y los instrumentos para medidas dimensionales (MI-009), pero también para los contadores de electricidad (65 %). Al mismo tiempo, la cuota de producción exportada es especialmente elevada en el caso de los instrumentos con tecnologías más avanzadas, como los instrumentos de pesaje de funcionamiento automático (hasta el 42 % para la subcategoría de instrumentos gravimétricos de llenado de funcionamiento automático) y en la categoría de contadores de gas (44 %), en la que las empresas de la UE son líderes mundiales.
Cuadro 1 – Tamaño total del mercado cubierto por la DIM
Tamaño del mercado – Número de artículos vendidos anualmente (millares) | Tamaño del mercado – Valor de los artículos vendidos anualmente (millones de euros) | Cuota en el total del mercado de instrumentos de medida | Trabajadores empleados en el sector (millares) |
MI-001: Contadores de agua | 18 000 | 450 | 13,8 % | 25 |
MI-002: Contadores de gas y dispositivos de conversión | 6 900 | 410 | 12,6 % | 30 |
MI-003: Contadores de energía eléctrica activa | 14 000 | 610 | 18,8 % | 32 |
MI-004: Contadores de energía térmica | 800 | 290 | 8,9 % | 18 |
MI-005: Sistemas de medida de líquidos distintos del agua | 31,2 | 240 | 7,4 % | 14-16 |
MI-006: Instrumentos de pesaje de funcionamiento automático | 21 | 550 | 16,9 % | 25 |
MI-007: Taxímetros | 50 | 25-40 | 1 % | 1 |
MI-008: Medidas materializadas[8] | 300 000 | 440-490 | 14,3 % | 34 |
MI-009: Instrumentos para medidas dimensionales | 300-400 | 70-80 | 2,3 % | 7 |
MI-010: Analizadores de gases de escape | 25-35 | 130 | 4,0 % | 17,5 |
Total | 345 000 | 3 250 | 100 % | 190 |
2. Opiniones de las pequeñas empresas y de las microempresas
A finales de 2009 los servicios de la Comisión realizaron una encuesta utilizando la herramienta de consulta del panel de PYME de la red Enterprise Europe. Se han recibido un total de 286 respuestas, la mitad de fabricantes y la otra mitad de usuarios, principalmente pequeñas empresas y microempresas con un volumen de negocios inferior a 10 millones de euros de la mayoría de los Estados miembros[9]. Las PYME operaban en todos los tipos de instrumentos de medida cubiertos; la mayoría utilizaba el marcado CE+M, que indica que el instrumento se ajusta a la DIM; el 40 % operaba principalmente en el mercado interior, el 25 % solo en el mercado interior y el 40 % exportaba fuera de la UE.
Las conclusiones de la encuesta sugieren que la mayoría de las PYME no tienen problemas distintos de los señalados por las grandes empresas en la evaluación[10]. Algunas PYME señalan obstáculos al comercio debidos a la protección de las autoridades nacionales (real o hipotética) o costes de evaluación de la conformidad superiores a lo que se consideraría adecuado, pero no son numerosas. Tampoco hay categorías específicas de instrumentos de medida que tengan problemas especiales. Desde el punto de vista del usuario, la encuesta sugiere que la protección de los consumidores es la adecuada.
Una cuestión que plantea la encuesta a las PYME se refiere a la competencia desleal de los productos sin marcado CE+M. Aunque este punto no debe considerarse un problema específico de las PYME, parece tener más importancia en comparación con las pruebas presentadas durante las entrevistas con las asociaciones comerciales y, sobre todo, las empresas de mayor tamaño. Podría ser reflejo de la transición, por la existencia aún en el mercado de numerosos instrumentos de calidad inferior con autorizaciones nacionales más baratas. Se resolverá por sí solo cuando finalice el periodo de transición en 2016.
Por lo que se refiere a la cuestión de la flexibilización de los procedimientos de evaluación de la conformidad para los instrumentos más baratos, hay que señalar que dichos instrumentos suelen producirse en masa y, por lo tanto, la evaluación de la conformidad es mucho más importante. La gran variedad de procedimientos de evaluación de la conformidad existente para cada tipo de instrumento debería permitir disminuir los cuellos de botella.
Por último, la Directiva permite definir subconjuntos, pero no permite que los definan los fabricantes. Si no fuera así, podrían aparecer en el mercado todo tipo de instrumentos incompletos posiblemente con marcado, complicando la vigilancia del mercado.
3. Principales conclusiones de la evaluación
Las principales conclusiones de la evaluación de la Directiva relativa a los instrumentos de medida son las siguientes.
No se ha obstaculizado la innovación y, en algunos casos, la DIM se considera positiva para la innovación.
La posibilidad de elegir opciones ha dado lugar a una aplicación casi completa en los Estados miembros que requieren instrumentos, como determina la Directiva en el 90 % de los casos posibles. Por lo tanto, la protección de los consumidores es prácticamente igual en toda la UE y el riesgo de competencia desleal por las diferencias entre Estados miembros es mínimo.
La DIM ha ayudado a mejorar el funcionamiento del mercado interior con la utilización de un certificado único de evaluación de la conformidad que, al ser entre un 10 % y un 15 % más caro que los antiguos certificados nacionales, ha beneficiado a los productores que operan en más de un mercado. Se llegó a la conclusión de que era necesario que estos certificados contaran con un formato común.
Las partes interesadas han sido plenamente consultadas en todo momento en el grupo de trabajo sobre los instrumentos de medida. Se han implicado plenamente en la preparación de las propuestas de comitología. El procedimiento del comité de reglamentación se ha utilizado en una ocasión y el procedimiento consultivo unas diez veces para las publicaciones relacionadas con las normas internacionales de la OIML[11] que dan presunción de conformidad con los requisitos esenciales de la Directiva.
El buen funcionamiento de la Directiva se ha visto reforzado por la «Declaración de la Comisión a WELMEC[12] sobre cooperación» de 2004. Ha dado como resultado 40 documentos de orientación de carácter conceptual que se dan como referencia en el sitio web de la Comisión tras el acuerdo final con todas las partes interesadas del grupo de trabajo sobre instrumentos de medida.
Con excepción de los taxímetros, las normas ofrecen una cobertura completa, ya sea mediante normas europeas armonizadas o mediante documentos normativos relacionados con las normas internacionales sobre las que el Comité de instrumentos de medida ha dictaminado positivamente.
El nuevo marco legislativo ofrece unos procedimientos de evaluación de la conformidad que son muy similares a los de la DIM. En breve se presentará una propuesta de refundición de la DIM adaptándola al nuevo marco legislativo.
La calidad de la vigilancia del mercado es una preocupación importante del sector y constituye un área en la que la mayoría de las autoridades reconocen que sus esfuerzos hasta hace poco han sido limitados.
Parece que existen discrepancias entre los organismos notificados en lo que se refiere a la interpretación de los requisitos de la DIM y otras directrices, así como distintos niveles de capacidad. Asimismo, la interpretación más bien restrictiva de los organismos notificados de las directrices de la WELMEC limita el uso de planteamientos alternativos para conformarse a los requisitos esenciales.
No existen pruebas de que la aplicación de la DIM haya perjudicado en general a las PYME, aunque en algunos sectores específicos (instrumentos de pesaje y surtidores de combustible) la falta de normas que distingan los componentes individuales (subconjuntos) puede perjudicar a algunas PYME.
4. Resultados de la consulta pública
A la consulta pública sobre el informe de evaluación respondieron 85 empresas, federaciones industriales y Estados miembros. La organización europea de consumidores declinó la posibilidad de responder porque la DIM no era su prioridad.
El número relativamente bajo de respuestas a la consulta pública sobre la evaluación indica que no faltan puntos importantes ni existen puntos de desacuerdo importantes con el estudio en la evaluación. Ningún Estado miembro aludió a la cuestión de la falta de vigilancia del mercado. Para más detalles, véase el informe sobre la consulta pública[13].
En lo que respecta a las sugerencias de nuevas propuestas, se recibió material útil, pero en ningún caso se hallaron pruebas suficientes en las que basar una evaluación de impacto. Se refiere a complejidades técnicas y cambios detallados, cuando los servicios de la Comisión tienen que basarse en gran medida en las contribuciones de los expertos y las partes interesadas para cumplir los requisitos de la normativa inteligente. Para más detalles, véase el informe de un consultor externo[14].
La evaluación de la Directiva sobre los instrumentos de medida puede considerarse completa por lo que se refiere a la propia evaluación, y en general el análisis realizado se ve respaldado. Por lo tanto, no hay motivos para plantearse efectuar cambios reglamentarios y en un documento de trabajo de los servicios de la Comisión estos indicaron que eran sensibles a los riesgos de modificar la DIM en una fase tan temprana de su aplicación (cuatro años y medio). Las posibilidades de normalización y establecimiento de directrices no han sido totalmente utilizadas todavía. La modificación de la Directiva más allá de las adaptaciones técnicas permitidas por la misma en su artículo 16 podría dar lugar a una deriva normativa y a incertidumbre en el mercado.
C. Derogación de las Directivas de enfoque antiguo
En lo referente a las obligaciones de la Comisión derivadas de la Declaración común de las tres instituciones adjunta a la Directiva 2011/17/UE, por la que se derogan las ocho directivas de enfoque antiguo, los servicios de la Comisión han procedido como sigue:
- Una carta a los Estados miembros solicitando sus opiniones (junio de 2010), a la que respondieron seis Estados miembros.
- Una encuesta a las PYME a través de la red Enterprise Europe (mayo-junio de 2010) a la que se recibieron 117 respuestas.
- Una consulta pública (septiembre-octubre de 2010) a la que respondieron unas veinte autoridades y diez organizaciones comerciales.
2. Argumentos presentados por las autoridades
Algunas autoridades plantearon dos argumentos en favor de la continuidad de la normativa:
- La sustitución de la armonización por normas nacionales implicaría obstáculos al comercio debido a las autorizaciones nacionales y a las divergencias en las normativas nacionales, reduciendo con ello la protección de los consumidores y la competencia en el mercado interior.
- La armonización de los documentos técnicos resulta necesaria para los controles internos periódicos (cuya exigencia y modalidades son competencia nacional).
A falta de armonización para estos instrumentos cada vez más obsoletos, es una posibilidad clara que Estados miembros concretos elaboren requisitos nacionales. Aunque esos requisitos no tienen que cumplir estas Directivas, han de respetar los principios básicos del Tratado; en particular el de libre circulación de mercancías (artículos 34 a 36 del TFUE). Además, el Reglamento sobre el reconocimiento mutuo (CE) nº 764/2008 requiere un procedimiento de notificación en caso de que un producto comercializado legalmente en un Estado miembro no pueda comercializarse en otro Estado miembro por haberse producido siguiendo normas técnicas diferentes a las exigidas en el Estado miembro de destino. Estas notificaciones serían objeto de consideración con arreglo a lo dispuesto en los artículos 34 a 36 del TFUE y a la actual jurisprudencia del Tribunal de Justicia Europeo. Por ejemplo, es poco probable que el simple hecho de que existan diferentes marcados sea una razón válida para prohibir un producto. Además, los compromisos del acuerdo OTC de la OMC exigen a los Estados miembros legislar sobre la base de las normas internacionales, que ya existen en forma de documentos de la OIML y son prácticamente iguales a las especificaciones técnicas de cada una de las Directivas derogadas. Esto se ve reforzado por las obligaciones de notificación que figuran en la Directiva 98/34/CE que tienen como objetivo garantizar el pleno reconocimiento mutuo de los productos equivalentes y los procedimientos de evaluación de la conformidad.
Por lo tanto, unas nuevas normas nacionales que sustituyan a las Directivas no diferirán en la práctica de las Directivas derogadas y habría pocas razones para la existencia de varios marcados nacionales y evaluación de la conformidad si el producto es conforme con la legislación de un Estado miembro. Cuando termine la transición, en 2021 y 2026, las normas nacionales no supondrán por lo tanto un cambio para los productos actualmente cubiertos por las Directivas derogadas. La Comisión no es contraria en modo alguno a la normativa nacional basada en normas internacionales que se ajustan a los principios de reconocimiento mutuo, si un Estado miembro considera necesarias dichas normas.
En lo que respecta al segundo argumento sobre la armonización, que garantiza la igualdad de los documentos técnicos necesarios para los controles internos periódicos (cuya exigencia y modalidades son competencia nacional), la normalización internacional puede preparar el camino para esta documentación equivalente. Si fuera necesario, queda todavía tiempo suficiente para garantizar que esto pueda lograrse antes de que acabe la transición.
El debate de los dos argumentos anteriores sobre los instrumentos que entran en el ámbito de aplicación de las Directivas derogadas hace esperar que las normas nacionales van a reflejar las normas internacionales, que serán equivalentes al contenido de las Directivas y que no habrá barreras comerciales adicionales.
Con excepción de los pesos, que no están sujetos al cambio tecnológico, los productos más avanzados técnicamente que quedan fuera del ámbito de aplicación de las Directivas derogadas son más importantes en términos de volumen de negocios anual que los comprendidos en el ámbito de aplicación de las Directivas derogadas.
Las razones en pro de la derogación ofrecidas en la propuesta de la Comisión[15] son que los instrumentos mecánicos cubiertos por las Directivas se están quedando obsoletos y que no se ha informado de barreras comerciales significativas para los instrumentos técnicamente más avanzados no armonizados por las Directivas. Este análisis sigue siendo válido y se ha visto confirmado[16].
3. Encuesta a las PYME
La encuesta realizada a las PYME a través de la red Enterprise Europe (mayo-junio de 2010) obtuvo 117 respuestas, la mayoría de las cuales eran de usuarios (84), seguidas de las de fabricantes (16) y de distribuidores/importadores (17). A pesar de la actual armonización, se han comunicado algunas barreras comerciales con costes de hasta un 10 % debido a la pluralidad de pruebas para algunos instrumentos. Esto podría deberse a la cobertura de instrumentos más avanzados técnicamente por normas nacionales complementarias permitidas en paralelo con el enfoque antiguo. Los fabricantes expresaron su preferencia por la autodeclaración (no utilizada actualmente en la DIM). Para algunos instrumentos (contadores de sistemas de irrigación, de aguas residuales, de pesos y manómetros para neumáticos) los usuarios están a favor de una mejor vigilancia del mercado y/o ensayos internos periódicos.
La consulta pública (septiembre-octubre de 2010) recibió unas 20 respuestas procedentes de autoridades y 10 de la industria. Algunas respuestas de las autoridades reflejaban los argumentos ya tratados anteriormente, mientras que otras apoyaban la derogación y/o la perspectiva de nueva normativa nacional en caso necesario. No se presentaron ejemplos de barreras comerciales ni informes de notificaciones con arreglo al Reglamento sobre el reconocimiento mutuo (CE) nº 764/2008 en los cuales las autoridades deban demostrar las razones para la retirada de un producto del mercado en los casos en que el reconocimiento mutuo esté en vigor.
Las reacciones de las organizaciones comerciales fueron las siguientes.
- En lo que respecta a los contadores de agua, la industria indicó que los contadores de sistemas de irrigación y de aguas residuales que contengan partículas no pueden estar cubiertos por las actuales disposiciones de la DIM, ni es necesario que lo estén porque no existen obstáculos al comercio.
- Sobre los alcoholímetros, la industria no ha aludido a obstáculos al comercio. Los productores de bebidas espirituosas expresaron la misma opinión que en 2008, insistiendo en que «los productores no están limitados en sus decisiones operativas», sin especificar más detalles. Los productores de vino no desean una armonización y hacen referencia a la completa cobertura de los reglamentos de la DG AGRI y de las normas internacionales de la OIV. Los productores de cerveza tampoco desean la armonización y mencionan la flexibilidad existente.
- La industria (garajes) de los manómetros para neumáticos puede aceptar una armonización que tenga en cuenta los resultados que se conocerán próximamente del mandato M/457 de 2009[17] en el que se están basando las normas europeas que también podrían servir para el Reglamento CE nº 661/2009, sobre la seguridad de los automóviles. No se ha informado de obstáculos al comercio.
- No se produjeron reacciones de la industria sobre la masa de los cereales o las cisternas de los barcos.
La organización europea de consumidores declinó la posibilidad de responder porque la metrología no era su prioridad.
5. Conclusiones sobre las Directivas de antiguo enfoque derogadas
En este momento, no hay razón para que la Comisión proponga añadir sectores cubiertos por las ocho Directivas derogadas a la Directiva relativa a los instrumentos de medida 2004/22/CE.
1. No se esperan nuevos obstáculos debidos a nuevas normas nacionales, ya que estas normas nacionales deben basarse en normas internacionales y, por lo tanto, serán equivalentes.
2. No han aparecido obstáculos al comercio u otras razones de peso que justifiquen una armonización.
3. Las PYME informan de pequeños obstáculos al comercio debidos a las numerosas pruebas que no parece que sigan estando justificadas en virtud de las obligaciones del Reglamento sobre el reconocimiento mutuo (CE) nº 764/2008.
4. Prácticamente no hay ningún apoyo a la armonización de las organizaciones comerciales ni ninguna mención a los obstáculos al comercio.
5. Las organizaciones de consumidores no consideran que estos sectores de metrología legal sean una prioridad.
6. En 2010 no hay cambios significativos a la evaluación de impacto subyacente a la propuesta de derogación de la Comisión en 2008.
7. El largo periodo de transición permitirá que se reconozcan los actuales certificados hasta 2021 para las cisternas de los barcos y hasta 2025 para otros instrumentos.
D. Conclusiones y medidas adicionales
La evaluación de la DIM, positiva en general, ha puesto no obstante de manifiesto que existen problemas importantes con la aplicación coherente por parte de los organismos notificados y la vigilancia del mercado. Las modificaciones de la Directiva deben hacerse con cautela y evaluarse en su totalidad teniendo en cuenta todas las alternativas. Durante esta fase temprana de la aplicación de la Directiva parece que un marco jurídico estable sería beneficioso para un buen desarrollo futuro del mercado interior en el ámbito de la metrología legal.
Los servicios de la Comisión tendrán las siguientes prioridades:
1. Introducir el nuevo marco legislativo en la Directiva relativa a los instrumentos de medida para lo cual se espera una propuesta legislativa a lo largo de 2011.
2. Mejorar la información, la cooperación y la orientación a los organismos notificados y a las autoridades, con el fin de garantizar una aplicación coherente de la Directiva.
3. Coordinar la vigilancia de los mercados, en particular en forma de acciones comunes, con el fin de aplicar de manera más eficiente los recursos disponibles para la vigilancia del mercado.
4. Ayudar a las partes interesadas a elaborar directrices sobre la transición de las bombas de gasolina que, aunque formalmente no entran en la Directiva, son consideradas por la industria como un punto importante.
5. Evaluar el impacto de cualquier sugerencia de nuevas propuestas con los interesados con arreglo a la normativa inteligente mediante la cual se tengan plenamente en cuenta todas las alternativas a la normativa y, cuando sea posible, realizar los cambios necesarios con arreglo a la Directiva, es decir, por medio de la comitología.
Documentos de referencia[18]
1. RPA, Informe sobre la consulta pública, marzo de 2011.
2. RPA, Informe sobre las propuestas de modificaciones e introducción de nuevas categorías a la DIM, marzo de 2011.
3. RPA, Informe sobre la derogación de las Directivas de enfoque antiguo, marzo de 2011.
[1] DO L 135 de 30.4.2004, p. 1:http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2004:135:0001:0080:ES:PDF
[2] La Directiva incluye asimismo un periodo de transición de diez años (hasta el 29 de octubre de 2016) durante el cual se autoriza la comercialización de los instrumentos que se ajusten a las antiguas normas (artículo 23 de la Directiva 2004/22/CE).
[3] Para más información véase:http://ec.europa.eu/enterprise/sectors/legal-metrology-and-prepack/measuring-instruments/index_en.htm
[4] DO L 135 de 30.4.2004, p. 1.
[5] DO L 71 de 18.3.2011, p. 1.http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2011:071:0001:0003:ES:PDF
[6] Declaración del Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión, en el documento del Consejo 6291/11 ADD1 de 14 de febrero de 2011 http://www.cc.cec/sg_vista/cgi-bin/repository/getdoc/CONS_PDF_CSST_2011_06291_1_ES_ADD1.pdf
[7] Centre for Strategic & Evaluation Services (CSES), Interim evaluation of the Measuring Instruments Directive, julio de 2010 (Centro de servicios estratégicos y de evaluación - CSES, Evaluación intermedia de la Directiva relativa a los instrumentos de medida).
[8] Los datos se refieren a todas las medidas de longitud existentes en el mercado, no solo a las que tienen certificación DIM.
[9] Todos los Estados miembros, con la excepción de los Países Bajos y el Reino Unido.
[10] Interim evaluation of the Measuring Instruments Directive (Evaluación intermedia de la Directiva relativa a los instrumentos de medida), CSES, julio de 2010, pp. 35-40.
[11] La OIML es la Organización Internacional de Metrología Legal.
[12] WELMEC es la organización de las autoridades nacionales encargadas de la metrología legal.
[13] RPA, Informe sobre la consulta pública, marzo de 2011 (documento de referencia 6).
[14] RPA, Informe sobre las propuestas de modificaciones e introducción de nuevas categorías a la DIM, marzo de 2011 (documento de referencia 7).
[16] RPA, Informe sobre la derogación de las Directivas de enfoque antiguo, marzo de 2011 (documento de referencia 8).
[17] M457 Mandato de normalización dirigido a CEN, CENELEC y ETSI en el campo de los manómetros para neumáticos y los sistemas de gestión de la presión de los neumáticos (instrumentos de medida).
[18] Puede accederse a todos los documentos de referencia en: