Source: http://suprema-corte.vlex.com.mx/vid/sentencia-ejecutoria-contradiccion-28228667
Timestamp: 2014-10-31 19:07:06
Document Index: 243846655

Matched Legal Cases: ['artículo 197', 'artículo 4', 'Artículo 4', 'artículo 791', 'Artículo 791', 'Artículo 146', 'Artículo 163', 'Artículo 212', 'Artículo 266', 'Artículo 302', 'Artículo 303', 'Artículo 308']

Ejecutoria num. 1a./J. 89/2006 de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala - Jurisprudencia - VLEX 28228667
Número de Resolución:1a./J. 89/2006
CONTRADICCIÓN DE TESIS 70/2006-PS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO Y EL TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SEGUNDO CIRCUITO.
PRIMERO Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es competente para conocer del presente asunto, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 107, fracción XIII, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ; 197-A de la Ley de Amparo y 21, fracción VIII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación ; en relación con los puntos primero, segundo y cuarto, del Acuerdo General Plenario 5/2001, publicado en el Diario Oficial de la Federación el veintinueve de junio de dos mil uno, por tratarse de una contradicción suscitada entre los criterios de Tribunales Colegiados de Circuito, en asuntos de materia civil, de la competencia exclusiva de esta Sala.SEGUNDO La presente denuncia de contradicción de tesis proviene de parte legítima, toda vez que fue formulada por el Magistrado presidente del Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, que se encuentra facultado para ello, de conformidad con el artículo 197-A de la Ley de Amparo .TERCERO Las consideraciones de las ejecutorias pronunciadas por los Tribunales Colegiados de Circuito, que dieron origen a la denuncia de contradicción, son las siguientes:
El Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, al resolver con fecha once de mayo de dos mil seis, el juicio de amparo directo número 58/2006, determinó, en lo que interesa, lo siguiente:
... es necesario atender a las figuras jurídicas involucradas en la especie, a saber, la acción reivindicatoria, en general y en particular la ejercida entre quienes fueron cónyuges, y el litisconsorcio pasivo necesario, así como los antecedentes del asunto que tienen relevancia en la especie. En cuanto a la acción reivindicatoria, el artículo 4o. del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal , dispone: ‘Artículo 4o.’ (se transcribe). Asimismo, la jurisprudencia número 21 de la Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en la página 15, Tomo IV, parte Suprema Corte de Justicia de la Nación del Apéndice al Semanario Judicial de la Federación de 1995, Sexta Época del rubro y texto siguientes, establece: ‘ACCIÓN REIVINDICATORIA. SUS ELEMENTOS.’ (se transcribe). Por tanto, cuando el actor ejerce esa acción es necesario, para la procedencia de la misma, que demuestre tener la propiedad del bien, la posesión de éste por su contraparte y la identidad respectiva. Sin embargo, la mera acreditación de esos elementos puede ser insuficiente para la procedencia de la mencionada acción real, como ocurre, verbigracia, si la posesión es derivada, o sea, concedida al poseedor por el propietario en virtud de algún acto jurídico que permita a aquél retener temporalmente la cosa, según la diferenciación entre posesión originaria y derivada que establece el artículo 791 del Código Civil para el Distrito Federal : ‘Artículo 791.’ (se transcribe). De manera que, la existencia de una relación personal de carácter contractual entre actor y demandado que justifique la posesión de este último (arrendamiento, comodato, etcétera) excluye el ejercicio de una acción real como la reivindicatoria, y precisa que se ejerza la acción personal respectiva. Así, se deriva de los criterios reiterados de la Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ‘ACCIÓN REIVINDICATORIA, PROCEDENCIA DE LA.’ (se transcribe), ‘ACCIÓN REIVINDICATORIA, PROCEDENCIA DE LA.’ (se transcribe) y ‘ACCIÓN REIVINDICATORIA IMPROCEDENTE (POSESIÓN DERIVADA).’ (se transcribe). Aunque el caso más común de esa posesión derivada que impone el ejercicio de una acción personal, con exclusión de la reivindicatoria, es el del arrendatario, existen otros actos jurídicos que pueden dar lugar a esa clase de posesión, como, por ejemplo, el matrimonio. En efecto, los artículos 146, 163, 212 y 266 del Código Civil para el Distrito Federal , establecen: ‘Artículo 146.’ (se transcribe). ‘Artículo 163.’ (se transcribe). ‘Artículo 212.’ (se transcribe). ‘Artículo 266.’ (se transcribe). La interpretación sistemática de esos preceptos, lleva a establecer que el matrimonio constituye un acto jurídico, en tanto nace a partir de la libre manifestación de la voluntad de los contrayentes y requiere para su celebración ciertos requisitos legales; que los esposos habitan en un domicilio conyugal, cuando en éste actúan con plena autoridad e iguales consideraciones; que en el régimen de separación de bienes, cada uno de los cónyuges conserva la propiedad y administración de sus respectivos bienes; y, que el divorcio disuelve el vínculo jurídico matrimonial, permitiendo a los cónyuges contraer otro. Los esposos, en virtud del matrimonio, pueden establecer su domicilio conyugal en un inmueble que no sea propio de ninguno de ellos, en tanto gocen de la autoridad propia antes indicada; que sea propiedad de ambos; o, que el dominio pertenezca sólo a uno de ellos, ya sea que lo haya adquirido antes o durante el matrimonio. Cuando se da este último supuesto, y existe un régimen de separación de bienes, el inmueble sede del hogar permanecerá en todo momento como propiedad del cónyuge respectivo, quien conservará la posesión originaria, mientras que el diverso integrante de la pareja tendrá una posesión derivada, cuya causa se encuentra en el acto jurídico del matrimonio. Sin demérito de ese dominio exclusivo de uno de los cónyuges, el bien raíz deberá ser destinado preponderantemente a la satisfacción de los alimentos del otro cónyuge y de sus hijos, si los hubiere, cubriéndose así, específicamente, el rubro habitación, como uno de los diversos satisfactores que comprende la figura de los alimentos, que deben proporcionarse los cónyuges entre sí y los padres a los hijos, en términos de los artículos 302, 303 y 308 del invocado Código Civil para el Distrito Federal : ‘Artículo 302.’ (se transcribe). ‘Artículo 303.’ (se transcribe). ‘Artículo 308.’ (se transcribe). Por ende, una vez que se disuelve el matrimonio celebrado bajo el régimen de separación de bienes, dejándose a los cónyuges en aptitud de celebrar otro, sin haber hijos procreados por ambos esposos, el cónyuge que tenga el carácter de poseedor derivado deberá desocupar el inmueble, pues terminó el acto jurídico causal de la posesión, a lo cual podrá, incluso, ser condenado, si se reclamó así, en la sentencia que declare el divorcio, como consecuencia de este último. Si dicho cónyuge poseedor derivado tiene derecho a alimentos, también procederá la desocupación del bien, pero en tal supuesto, el diverso esposo deudor alimentario deberá otorgarle el valor correspondiente al rubro de habitación que dejará de cubrirse con el que fuera domicilio conyugal. En caso de que no exista la condena a la desocupación y entrega del inmueble en la sentencia de divorcio, y el cónyuge poseedor derivado se abstenga de desocuparlo voluntariamente tras la disolución del vínculo matrimonial, el propietario del bien tiene derecho a recuperar la posesión, empero, no podrá ejercerlo a través de una acción real, como la reivindicatoria, sino que deberá intentar la acción personal basada en dicha disolución. Así es, dado que la posesión que detenta el cónyuge que carece del carácter de propietario es derivada, precisamente porque tiene su origen en un acto jurídico (matrimonio) por virtud del cual el detentador (cónyuge propietario) le entregó la posesión del inmueble (domicilio conyugal), y los poseedores derivados sólo pueden ser compelidos a restituir un bien a través de acciones personales relacionadas con el vínculo jurídico que les hizo entrar a poseerlo. De similar forma, es decir, mediante el ejercicio de la acción personal correspondiente, se podrá reclamar la desocupación del bien a los hijos con derecho a alimentos que, tras el divorcio de sus padres, hayan permanecido en el mismo a fin de satisfacer la habitación como parte integrante de la obligación alimenticia, lo que implicará otorgarles el valor correspondiente a ese rubro. Igual acción personal deberá ejercerse si el cónyuge o los hijos, como acreedores alimentarios, permanecieron en el inmueble con posterioridad al divorcio por virtud de un convenio o sentencia que así lo previnieran, ya que, en esa hipótesis, la modificación o cesación de la obligación alimenticia que promueva el cónyuge propietario del bien podrán llevar a la desocupación del mismo. Todo ello, permite concluir que la acción reivindicatoria es improcedente entre cónyuges y entre quienes han dejado de serlo, por lo que este tribunal no comparte el criterio invocado por la Sala responsable en el acto reclamado, y sustentado por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Segundo Circuito, en la tesis II.3o.C.45 C, publicado en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XVI, noviembre de dos mil dos, página 1111, que es del tenor siguiente: ‘ACCIÓN REIVINDICATORIA. PROCEDE ENTRE CÓNYUGES CUANDO EXISTE DISOLUCIÓN DEL VÍNCULO MATRIMONIAL CELEBRADO BAJO EL RÉGIMEN DE SEPARACIÓN DE BIENES (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE MÉXICO).’ (se transcribe)."
El anterior criterio dio origen a la siguiente tesis: