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Timestamp: 2020-01-26 11:39:02
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Matched Legal Cases: ['artículo 11', 'artículo 27', 'artículo 28', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10']

Decreto 291/2005, de 13 de diciembre, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueban las Directrices Parciales de Ordenación Territorial del Pirineo Aragonés. TÍTULO PRELIMINAR. DISPOSICIONES GENERALES (Vigente hasta el 09 de Marzo de 2010).
DIRECTRICES PARCIALES DE ORDENACIÓN TERRITORIAL DEL PIRINEO ARAGONÉS
DIRECTRICES PARCIALES DE ORDENACIÓN TERRITORIAL DEL PIRINEO ARAGONÉS MEMORIA
DIRECTRICES PARCIALES DE ORDENACIÓN TERRITORIAL DEL PIRINEO ARAGONÉS ANÁLISIS Y DIAGNÓSTICO
2.1. EL SISTEMA POBLACIONAL
2.1.1. Poblamiento
a) Una densidad demográfica baja y una estructura biológica afectada por altos índices de envejecimiento, más grave en el Pirineo Oriental.
b) Una distribución espacial caracterizada por la concentración de la población en las cabeceras comarcales y un gran número de núcleos escasamente poblados.
c) Unos sistemas de asentamientos débiles, que presentan mayores disfunciones en el Pirineo oriental.
2.1.2. Equipamientos y servicios públicos
2.2. MEDIO NATURAL
2.2.1. La alta montaña
2.2.2. La media y la baja montaña
2.3.1. Infraestructuras del transporte
2.3.2. Infraestructuras energéticas
a) En el Pirineo se producen los mayores aportes de agua.
b) El fuerte déficit de precipitaciones en la depresión ha determinado, junto a las necesidades de energía eléctrica, la construcción de los grandes embalses.
c) La política de regulación, hasta el momento, ha beneficiado poco a la población pirenaica. No obstante, los embalses constituyen importantes potenciales para desarrollar actividades económicas relacionadas con el turismo y los deportes acuáticos.
d) A partir del agua embalsada se pueden realizar los pequeños regadíos de zonas de montaña.
e) El pacto del Agua suscrito en 1992 por todo el Parlamento aragonés permitirá una mayor regulación.
f) Los acuerdos alcanzados en la Comisión del Agua de Aragón, basados en el diálogo y el consenso, que permitirán mayor racionalización en los aprovechamientos hídricos.
2.3.3. Infraestructuras de telecomunicación
2.4. ACTIVIDADES ECONÓMICAS
A lo largo de la historia, el Pirineo ha pasado de ser un espacio productivo primario a introducir algunas actividades industriales importantes en Sabiñánigo, donde la industria es el principal sector de actividad, y a ser afectado por los procesos generales externos de industrialización-urbanización, hasta llegar a la era postindustrial, en la que el Pirineo se integra como espacio «verde» y «blanco» en la consideración urbana del ocio, por lo que predomina económicamente el uso terciario del suelo pirenaico.
No obstante, el sector agrario sigue siendo el más importante en amplias zonas del Pirineo (Valles de Hecho y Ansó, zonas cerealistas del Prepirineo y la Canal de Berdún, Valles de Bielsa y Gistaín, y zona oriental de La Ribagorza).
Potenciar y salvaguardar la actividad agraria en estas zonas es una baza esencial para evitar el progresivo despoblamiento y abandono de la actividad que actualmente se está produciendo.
2.4.1. Sector agrario
2.4.3. Sector servicios
2.5. CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO
2.6. OCUPACIÓN DEL SUELO
Desde el neolítico hasta la revolución industrial, la mayor parte de la población se dedicaba al sector primario, conformando ecosistemas antrópicos, traducidos en el paisaje en forma de peñascales y praderas en las cumbres, con utilización pascícola; bosques escalonados en «cliserie» de explotación maderera; y valles en cuyos suelos competían armónicamente los prados con el uso agrícola, el poblamiento y las vías de comunicación. El aislamiento secular de la montaña, dada su orografía y su distanciamiento de las grandes concentraciones de población, ubicadas tradicionalmente en el llano y en la vega de los ríos, ha permitido mantener cierto equilibrio entre sus moradores, ocupados durante siglos en actividades agrícolas y ganaderas, y el medio que les albergaba.
2.7. USO URBANÍSTICO DEL SUELO
2.8. PROTECCIÓN DEL PAISAJE
3. CONTEXTO TERRITORIAL
4. DIAGNÓSTICO GENERAL
a) La incidencia del proceso urbanizador en aquellos valles cuyo desarrollo turístico ha sido elevado. Además de su incidencia urbanizadora, ha provocado la construcción de grandes infraestructuras de transporte y la utilización intensiva y temporal de un medio sensible.
b) El abandono de las actividades primarias, en especial de la ganadería, por su falta de rentabilidad, así como la progresiva despoblación del territorio, produciendo la degradación del sistema de pastizales y destruyéndose el delicado equilibrio conseguido a lo largo de la historia.
a) La fragilidad de la montaña.
b) La existencia de los usos tradicionales del territorio, dadas las limitaciones de los suelos agrícolas, la importancia de la ganadería y los recursos pascícolas.
c) La calidad del paisaje y las condiciones climáticas que invitan al desarrollo de otras actividades económicas, tendentes a satisfacer las demandas de ocio, esparcimiento y turismo, que pueden entrar en contradicción con los usos tradicionales del territorio.
DIRECTRICES PARCIALES DE ORDENACIÓN TERRITORIAL DEL PIRINEO ARAGONÉS ESTRATEGIAS
Las Directrices definen, como modelo territorial del Pirineo, la consecución de un sistema urbano de carácter policéntrico, apoyado en los núcleos urbanos existentes en la actualidad, con la finalidad de que los nuevos crecimientos y desarrollos urbanos consigan fortalecer la actual estructura urbana, con objeto de lograr un entorno urbano de calidad ambiental y bien equipado, en el marco de un desarrollo urbanístico sostenible.
A tal efecto, se definen unas poblaciones estructurantes, que deben ser entendidas como áreas urbanas cohesionadas, en las que deberán llevarse a cabo determinadas actuaciones coordinadas, para incrementar el nivel dotacional de equipamientos y servicios.
La articulación de las poblaciones estructurantes en el espacio pirenaico, redundará en una mejora de la calidad urbana y territorial del conjunto. De esta forma, la consecución de un entorno ambientalmente sostenible y eficiente, hará más competitivo al conjunto, y permitirá el desarrollo de iniciativas que están en vías de consolidación, como la vocación del Pirineo como territorio de turismo de calidad.
En suma, los objetivos son: Reforzar los principales núcleos de población, evitar la dispersión urbana, proteger el entorno y potenciar la actividad económica. Es decir, el Modelo territorial prevé un sistema urbano discontinuo, formado por los núcleos de población existentes, donde la prioridad es fomentar los crecimientos compactos.
Las Directrices definen cómo deben ser los futuros desarrollos de los asentamientos, hacia dónde debe ir el crecimiento urbano para conseguir la mayor calidad de vida para los residentes, e indican hacia dónde se puede desplegar la actividad económica, que es necesaria para la diversificación, y conseguir que la población quede fijada en el Pirineo.
La meta principal de las Directrices es lograr una estructura territorial eficiente, que mejore la calidad de vida de los habitantes del Pirineo, y evite la despoblación. Implantar un modelo territorial, capaz de mantener una población activa suficiente, que evite la continuidad de los procesos de despoblación vividos, e invierta las tendencias hasta ahora predominantes. Ahora bien, ello no debe ser nunca a costa de la destrucción, ni siquiera el deterioro, del medio natural del Pirineo, que constituye su recurso más valioso.
Las Directrices, además de contener una serie de determinaciones que tratan de favorecer el asentamiento de la población en el Pirineo, con el reconocimiento indiscutible del derecho de todos sus habitantes a una vivienda digna y adecuada, y al mantenimiento, e incluso potenciación, de la capacidad de atracción turística, actividad generadora de los recursos imprescindibles para que esa población tenga asegurados unos mejores medios de vida, contienen también determinaciones para hacer compatible el desarrollo urbanístico con la conservación de su valioso patrimonio natural y cultural.
Para conseguir la permanencia, y el crecimiento, de la población residente del Pirineo, único agente capaz de preservar sus valores intrínsecos, es preciso mejorar la calidad de vida de sus habitantes, mediante la mejora de la vivienda y de los equipamientos y servicios, garantizando a toda la población el acceso a los mismos, un mayor desarrollo de la red de comunicaciones viarias y de telecomunicaciones, y la promoción de actividades económicas diversificadas, sin olvidar el sector primario, que debe adaptarse a las nuevas realidades, potenciarse y modernizarse, fomentando el desarrollo local y su conexión con el sistema exógeno.
Los espacios valiosos deben ser preservados, porque constituyen el soporte de la calidad global del sistema, y las áreas urbanas deben estar servidas eficazmente por las infraestructuras y equipamientos. Por ello, el Modelo territorial prevé, para todo nuevo desarrollo urbano, su adecuación a la naturaleza de los espacios, y la dotación de las infraestructuras y servicios necesarios en cada caso, apoyándose en dos criterios básicos:
a) La conservación de los espacios, lugares y paisajes valiosos.
b) La búsqueda de la eficiencia del sistema urbano-territorial.
La simple enunciación de los objetivos, suministra una idea de la estrategia territorial contenida en las Directrices:
1. Salvaguardar y restaurar el patrimonio natural y cultural, preservar los suelos agrícolas, ganaderos y forestales y los paisajes valiosos, y establecer una adecuada integración del desarrollo del sistema urbano. Un modelo de sostenibilidad, basado en la conservación de los recursos naturales, la calidad ambiental y la articulación de los nuevos espacios vinculados a los usos residenciales y turísticos.
La protección, conservación y mejora de los ecosistemas del Pirineo requiere:
a) La protección de los suelos, frenando los procesos erosivos.
b) La conservación de todos los ecosistemas naturales del Pirineo, especialmente los pastizales de montaña.
c) La protección y mejora de los recursos forestales.
d) La prevención y lucha contra los incendios forestales.
e) El mantenimiento de la población, potenciando nuevos yacimientos de empleo, para aumentar la oferta de trabajo dirigido a la restauración territorial y las actividades conservadoras del medio natural.
Respecto a la protección del patrimonio cultural, ésta deberá partir de una jerarquizada catalogación, por el planeamiento urbanístico municipal, de los bienes que lo integran, para valorizarlo como recurso cultural y turístico. La conservación del patrimonio cultural del Pirineo debe posibilitar su desarrollo, sin que ello signifique la pérdida de los valores que la tradición y la historia han permitido que pervivan hasta nuestros días.
2. Potenciar las comunicaciones, mejorando y completando la red viaria estructurante del espacio pirenaico, estableciendo prioridades en la mejora de infraestructuras, garantizando la accesibilidad exterior y mejorando la conectividad interior.
El desarrollo territorial de los valles pirenaicos requiere una mejora de las infraestructuras e infoestructuras, siendo los principales objetivos de mejora de la accesibilidad los siguientes:
a) El acercamiento a la capital aragonesa.
b) El acercamiento a Francia y a la megalópolis europea.
c) La mejora de la comunicación interna del Pirineo, enlazando directamente unos valles con otros.
d) La mejora de las carreteras locales, pistas forestales y caminos rurales, para permitir el acceso a todos los lugares habitados o espacios que deban ser objeto de protección.
e) La mejora de la accesibilidad aérea.
f) La rehabilitación del ferrocarril de Canfranc.
g) La ejecución de una nueva línea ferroviaria con Francia, a baja cota, por el Pirineo Central.
h) La implantación de una red de telecomunicaciones que palie el aislamiento de los valles pirenaicos.
3. Potenciar la modernización de las actividades económicas y desarrollar las capacidades del espacio pirenaico para los usos residenciales y turísticos, para transformarlo en un territorio eficiente, acompasando el desarrollo del planeamiento urbanístico y ordenando el crecimiento, evitando la dispersión urbana y reforzando los núcleos estructurantes, que han de actuar como polos vertebradores y prestadores de servicios del territorio pirenaico, mediante la mejora de los equipamientos.
Ello supone la consolidación de una estructura de asentamientos, donde las poblaciones de morfología urbana y el resto de las capitales comarcales, que ejercen una función supralocal, sean el elemento básico, lo que no debe ser obstáculo para mantener unos umbrales de población en los núcleos rurales, introduciendo actividades innovadoras que atraigan nueva población o ayuden a mantener la existente, pues es preciso un mínimo de población para la sostenibilidad de las áreas de montaña del Pirineo. Este mínimo es difícil de cuantificar, pero ha de poder desarrollarse una pluriactividad y, muy especialmente, deben asegurarse los servicios básicos para la población del valle donde radican estos núcleos.
La actividad económica combinará los factores exógenos con los endógenos y, en particular, las actividades agrarias deberán seguir desempeñando una función importante en el Pirineo, tanto por los recursos económicos que pueden generar como por sus efectos positivos sobre el mantenimiento del ecosistema, y en este sentido, deberán orientarse y modularse las ayudas de la Administración al sector agrario, teniendo en cuenta su incidencia en el territorio y en la configuración de los paisajes.
La renovación del tejido industrial pirenaico implica, no sólo la modernización de las empresas existentes sino, también, la creación de otras nuevas que puedan competir en el mercado y contribuir al desarrollo de las comarcas. Esta modernización y reestructuración del tejido industrial es una de las principales condiciones para su diversificación económica.
El desarrollo del sector terciario, en general, y del turismo, en particular, es uno de los elementos clave de la diversificación económica en el Pirineo, en la medida que permite crear empleos complementarios de la actividad agraria, allí donde ésta sigue siendo predominante, y aumentar el nivel de renta de la población rural. Se trata de una actividad ya implantada en muchas zonas del Pirineo, pero con posibilidad de desarrollarse bastante más en el futuro.
4. Compatibilizar la protección de los ecosistemas naturales y antrópicos, derivados de los usos tradicionales, con los nuevos usos de carácter industrial o turístico, en aras de un desarrollo equilibrado y sostenible, a partir de una adecuada clasificación y cartografía de usos y actividades, y la aplicación, para las nuevas actividades, de los correspondientes estudios de impacto ambiental. Para ello, las Directrices parciales de ordenación territorial comarcales y el planeamiento general municipal deberán recoger la ordenación de los usos del suelo, a partir de los criterios contenidos en el Título II.
5. Controlar el crecimiento disperso y la aparición de nuevos núcleos de población, promocionando, en cambio, la recuperación y crecimiento de los núcleos tradicionales, mediante la ordenación urbanística del suelo llevada a cabo por el planeamiento general municipal, que definirá modelos de crecimiento, en función del tipo de población de que se trate, atendiendo a las limitaciones genéricas establecidas en el Título III.
6. Proteger y conservar el paisaje del Pirineo aragonés, a partir de los criterios adoptados en la Convención Europea del Paisaje (Florencia 2000). Para ello, deberá realizarse el esfuerzo de su identificación, analizando sus características y posibilitando el seguimiento de sus transformaciones, a través de los estudios de impacto paisajístico que deberán acompañar a los proyectos que impliquen la modificación sustancial del paisaje.
3. (sic) ESTRATEGIAS TERRITORIALES
Para alcanzar el modelo territorial propuesto, se adoptan las siguientes estrategias territoriales:
I. Sistema territorial
Recoge las estrategias para favorecer la acción coordinada, en el Pirineo, de los planes y programas sectoriales relativos al sistema poblacional, el medio natural, las infraestructuras, las actividades económicas y el patrimonio cultural, pues, aunque el simple cumplimiento de la normativa sectorial garantiza una amplia protección y desarrollo del territorio, se precisa una aplicación conjunta y coordinada de la misma.
Se consideran estratégicas todas las acciones vinculadas a la potenciación de las poblaciones estructurantes, con el fin de vertebrar un sistema de equipamientos capaz de ofrecer un servicio más eficiente al conjunto pirenaico, así como las vinculadas a la mejora de la red viaria y ferroviaria.
I.1. Sistema poblacional
a) El desarrollo territorial del Pirineo tenderá a consolidar el actual sistema de asentamientos, limitando la aparición de nuevos núcleos y potenciando la revitalización de los actuales, favoreciendo el asentamiento estable de la población, en especial de grupos activos que generen inversiones y actividad económica, e impulsando programas específicos de ayudas para la adquisición, mejora y rehabilitación de la vivienda habitual de la población residente en el Pirineo.
b) Las dotaciones de equipamientos y servicios fortalecerán la jerarquía urbana y de asentamientos, conforme a lo previsto en las Directrices Generales de Ordenación Territorial, teniendo en cuenta umbrales de demanda menores que en las áreas de mayor accesibilidad, y estableciendo mecanismos de cooperación y coordinación, con comunidades y regiones limítrofes, para el aprovechamiento de equipamientos y servicios públicos comunes.
I.2. Medio natural
a) Impulsar la gestión coordinada de los espacios naturales pirenaicos aragoneses y de los espacios naturales pertenecientes a las comunidades autónomas españolas o regiones francesas limítrofes, todavía no protegidos en su totalidad, ordenando sus usos de modo coherente para que no se produzcan desequilibrios derivados de las distintas modalidades de gestión y, en su caso, de los distintos niveles de protección.
b) Adoptar medidas para favorecer la conectividad de espacios incluidos en la Red Natural de Aragón.
c) Impulsar la actual red de centros de interpretación de la naturaleza.
d) Implantar los mecanismos necesarios para lograr los objetivos de calidad aplicables a los diferentes tramos fluviales del Pirineo, atendiendo especialmente las necesidades de depuración de aguas de los núcleos turísticos afectados por grandes variaciones estacionales de su población.
e) Impulsar el deslinde del dominio público hidráulico y las medidas necesarias para preservar, en un buen estado de conservación, los ibones, cauces fluviales y riberas del Pirineo aragonés, procurando mantener sus ecosistemas asociados en el estado más natural posible, y fomentando la restauración de los espacios degradados.
f) Diseñar medidas para la protección de los suelos y de lucha contra la erosión.
g) Preservar los bosques en buen estado de conservación, tendiendo la gestión forestal del territorio pirenaico a la recuperación y expansión de los bosques naturales y del hábitat asociado.
I.3. Infraestructuras
a) Mejorar los accesos a los núcleos habitados y a los espacios protegidos.
b) Impulsar el Eje pirenaico y la mejora de las comunicaciones transfronterizas por carretera.
c) Adoptar medidas para garantizar la apertura de los pasos fronterizos en los meses invernales.
d) Impulsar el proyecto de la Travesía ferroviaria del Pirineo Central a baja cota, que podrá ser utilizada para el trazado de nuevas líneas de transporte de energía eléctrica de alta tensión.
e) Impulsar la reapertura de la línea ferroviaria Zaragoza-Canfranc-Pau y su modernización, con objeto de disponer de una vía competitiva para el transporte de personas y mercancías.
f) Mejorar los servicios de transporte público, reduciendo los umbrales de demanda, respecto de las zonas de llanura.
g) Intensificar las acciones de electrificación rural, para que el suministro eléctrico alcance a todos los núcleos habitados del Pirineo en condiciones de servicio adecuadas.
h) Impulsar la implantación de la red telemática, para que todos los asentamientos del Pirineo tengan acceso a la misma y a otros servicios digitales de interés para el territorio.
i) Impulsar programas de reparación y compensación territorial en las zonas afectadas por grandes infraestructuras hidráulicas.
I.4. Actividades económicas
a) Definir una política específica con medidas que tiendan a compensar las limitaciones físicas e infraestructurales que dificultan la competitividad de la agricultura de montaña, teniendo en cuenta la aportación del territorio pirenaico a la Red Natural de Aragón, fomentando la diversificación de actividades, la generación de economías externas que complementen los ingresos principales, la agricultura y ganadería ecológicas, la limpieza y aprovechamiento de los montes, la mejora de la transformación y comercialización de productos agrarios, y la incorporación de la mujer a las actividades económicas.
b) Impulsar la comercialización de los productos agroalimentarios con indicaciones de calidad.
c) Impulsar los potenciales endógenos y su conexión con el sistema exógeno, como apoyo a las actividades económicas, prestando especial atención a la creación in situ de cauces de transformación y de comercialización de los recursos endógenos.
d) Impulsar la modernización y desarrollo de las pequeñas y medianas empresas industriales y de los centros comerciales y artesanales.
e) Potenciar los oficios tradicionales, la artesanía rural y las marcas de calidad del Pirineo.
f) Fomentar la participación de las instituciones y de los agentes privados en los proyectos e iniciativas de desarrollo local, mediante acciones de animación, control y gestión.
g) Prever, en la redacción del planeamiento urbanístico de los pequeños municipios, la creación de áreas de suelo apto para facilitar instalaciones industriales o artesanales, que propicien la puesta en valor de los recursos locales y generen puestos de trabajo.
h) Impulsar la implantación de empresas dedicadas a actividades consideradas estratégicas en cada una de las comarcas pirenaicas y, en particular, las de transformación y comercialización de los productos locales.
i) Promover la diversificación de las actividades económicas, mediante el impulso de los sectores secundario y terciario, la incorporación de la población juvenil y, en particular, de la mujer, al mercado de trabajo, y la implantación de empresas de servicios a domicilio.
j) Fomentar la pluriactividad, instando la creación de un régimen fiscal que la favorezca o, al menos, no la penalice.
k) Desarrollar programas de formación, capacitación y especialización de los recursos humanos, para la adaptación de los diferentes sectores productivos a las nuevas condiciones del mercado de la montaña, con especial atención a la hostelería, turismo, artesanía, capacitación agraria, gestión empresarial, y las nuevas tecnologías de información y comunicación.
l) Impulsar la creación de un Observatorio transfronterizo, como instrumento de apoyo al desarrollo empresarial, a la creación y mantenimiento de empleo de calidad, favoreciendo el acceso a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, con objeto de movilizar todos los recursos susceptibles de generar nuevas actividades económicas.
m) Ordenar los recursos turísticos del Pirineo a través de las Directrices parciales sectoriales de ordenación de los recursos turísticos, con objeto de promover la diversificación económica, dentro de las pautas del desarrollo sostenible.
n) Potenciar las iniciativas comarcales y locales de planificación turística que incidan en un mayor protagonismo de los habitantes de las comarcas pirenaicas en el diseño, promoción y comercialización del producto turístico, en el marco de una planificación estratégica del sector, que señale los objetivos a conseguir y las actuaciones a desarrollar.
o) Promover el desarrollo del turismo activo y de aventura, como elemento dinamizador del territorio y complementario de la actividad primaria y secundaria, y otros tipos de oferta turística complementaria de la derivada de los deportes de nieve, que permita reducir la estacionalidad de las actividades.
p) Impulsar la oferta de instalaciones deportivas y turísticas relacionadas con el esquí alpino y de fondo, optimizando su aprovechamiento, ampliando las actuales pistas, mejorando los medios técnicos y la accesibilidad, estableciendo sistemas alternativos de acceso, e impulsando la oferta de equipamiento complementario, mejorando y diversificando la oferta de alojamientos turísticos permanentes y de los servicios, los espacios urbanos, las infraestructuras y equipamientos de los núcleos próximos a las estaciones de esquí, y los servicios de transporte colectivo.
q) Impulsar la utilización turístico-recreativa de los embalses y cursos fluviales del Pirineo, garantizando el mantenimiento de los fines para los que fueron construidos o proyectados, así como el aprovechamiento energético de los recursos hidráulicos.
I.5. Patrimonio cultural
a) Impulsar una restauración el patrimonio cultural del Pirineo que permita la revitalización y utilización continuada del mismo, fomentando las técnicas constructivas y materiales tradicionales, mediante la creación de escuelas-taller y programas de apoyo.
b) Impulsar la valorización del patrimonio arquitectónico y etnográfico del Pirineo, mediante programas de conservación, investigación y difusión del patrimonio cultural, tratando de que, una parte de los beneficios reportados por el turismo, reviertan en la conservación y rehabilitación del mismo.
c) Impulsar la conservación de tradiciones, lenguas autóctonas, fiestas locales y patronales, romerías, festivales, bienes artísticos y arquitectónicos, paisajes rurales tradicionales, así como la creación de museos etnográficos y monográficos sobre elementos de identificación de las distintas comarcas, la creación de medios de comunicación transfronterizos e instrumentos comunes de promoción e imagen del Pirineo aragonés.
II. Ordenación de usos
Con objeto de lograr un equilibrio entre el desenvolvimiento de las actividades humanas y la conservación del medio natural, principal activo del espacio pirenaico, las Administraciones públicas promoverán un desarrollo sostenible del Pirineo, estableciendo las bases para la regulación de los usos del suelo, mediante la aportación de criterios de zonificación, clasificación y regulación de usos y actividades, que deberán ser desarrolladas por las Directrices territoriales comarcales y el planeamiento urbanístico municipal, orientadas a mejorar la adecuación de los usos a la naturaleza del suelo, proteger los espacios valiosos y la actividad agraria, promover la puesta en valor del paisaje, y el control de la dispersión residencial.
III. Planeamiento urbanístico
a) Reforzar la compacidad del sistema urbano, controlar la dispersión de usos urbanos y mejorar la calidad de las poblaciones existentes y la implantación de nuevas áreas residenciales, impulsando un sistema urbano de carácter policéntrico, apoyado en los actuales núcleos urbanos, con el fin de que los nuevos crecimientos y desarrollos urbanos consigan fortalecer la estructura del sistema. De acuerdo con ello, las áreas de nuevo crecimiento se apoyarán en los núcleos existentes.
b) Impulsar el desarrollo de las poblaciones con morfología urbana, Jaca y Sabiñánigo, así como el resto de las capitales comarcales, Aínsa, Boltaña, Graus y Benabarre, estableciendo condiciones para el control de crecimientos dispersos, en áreas separadas del sistema urbano continuo.
c) Ponderar las perspectivas reales de desarrollo de cada población y ajustar la clasificación de suelo a las mismas, en su período de vigencia, definiendo sus contenidos de forma que el desarrollo de sus propuestas dependa de su propia capacidad para administrar los procesos o, en su defecto, de compromisos concretos con otras Administraciones públicas.
d) Ordenar los nuevos crecimientos urbanísticos que, en su caso, prevea el planeamiento municipal, integrados en las tramas urbanas existentes y apoyados en los elementos estructurantes de los asentamientos.
e) Integrar sus propuestas dentro del planeamiento preexistente en los municipios limítrofes, debiendo ser coherente con el tratamiento de los límites municipales colindantes. Para ello, se fomentará que la revisión de los documentos de planeamiento municipal, al menos en la fase de avance, se realice con carácter supramunicipal, afectando a varios municipios del espacio pirenaico.
f) Controlar, por parte del órgano competente para la aprobación del planeamiento general municipal, que en la documentación presentada por los Ayuntamientos, se contemple una adecuada integración en el contexto supramunicipal y, en concreto, con las zonas colindantes, pudiendo establecer, para tal fin, las determinaciones que sean necesarias.
g) Evitar problemas de integración de los nuevos desarrollos en el tejido urbano y social de los núcleos receptores, y de adaptación y ajuste a las infraestructuras y sistemas de gestión urbanística del núcleo. Para ello, el crecimiento urbanístico de las poblaciones se realizará de forma paulatina y ordenada, de modo que, las actuaciones o iniciativas urbanísticas que impliquen la reclasificación de suelo para uso residencial y que supongan un aumento de más del 20% del número de viviendas del núcleo de población, no se tramitarán como una mera modificación aislada del Plan General, sino que darán lugar a una revisión del planeamiento vigente.
h) Limitar el desarrollo, en el suelo urbanizable no delimitado, de aquellas urbanizaciones residenciales aisladas que no se integren en el modelo territorial propuesto. A tal fin, en las áreas clasificadas en los Planes como suelos urbanizables no delimitados, si se trata de áreas extensas sin vocación de desarrollo residencial, podrán establecerse limitaciones para que no se lleven a cabo desarrollos urbanísticos de gran magnitud.
i) Evitar procesos de segregación espacial y social, adoptando las medidas necesarias para que el crecimiento urbano se produzca de forma socialmente cohesionada. Para ello, los planes municipales justificarán la adecuación de la oferta de suelo y vivienda a las específicas características socio-económicas de la población, con la previsión de destinar a la promoción de viviendas con algún régimen de protección, el suelo urbanizable residencial que determine la normativa vigente. En materia de promoción de vivienda pública, el Gobierno de Aragón y los Ayuntamientos promoverán actuaciones, en áreas de titularidad pública, bien directamente o mediante convenios, con el fin de alcanzar el porcentaje de vivienda protegida que determine la normativa vigente.
j) Potenciar la identidad y personalidad diferenciada de cada una de las poblaciones del Pirineo, con objeto de elevar el nivel de calidad de las propuestas arquitectónicas y urbanísticas y de las promociones inmobiliarias.
k) Garantizar, mediante una adecuada redacción y control de las ordenanzas de edificación, que los nuevos desarrollos urbanísticos y las nuevas actuaciones de reforma en cascos consolidados, no alteren los aspectos generales de identidad urbana, que deben ser preservados. En el caso de que el planeamiento adopte un crecimiento continuo, la transición entre el casco existente y la ampliación habrá de sujetarse a un adecuado control tipológico (alturas, tamaño, volúmenes e invariantes) que asegure una adecuada relación con las características del núcleo a ampliar. Con carácter general, en la ampliación de los cascos tradicionales y en continuidad con la trama de los mismos, se considera inadecuada la repetición de viviendas en tipología residencial. No obstante, cuando su utilización quede justificada, el planeamiento urbanístico municipal establecerá criterios compositivos que permitan paliar su impacto, referentes, al menos, a la limitación de longitudes de cada agrupación, adecuación a la topografía, control volumétrico y tratamiento de medianeras vistas.
IV. Protección del paisaje
Para el desarrollo de la estrategia de puesta en valor del paisaje, inspirada en los criterios adoptados en la Convención Europea del Paisaje (Florencia 2000), se establece el Mapa de calidad del paisaje y el Estudio de impacto paisajístico, que tendrán su concreción en el planeamiento general municipal, bajo los siguientes criterios:
a) Aceptar la coexistencia de las actividades agrarias y el desarrollo urbano en un mismo espacio rural, supeditando éste a las actividades agrarias, para mantener el equilibrio, en el uso del suelo, que precisa un paisaje integrado.
b) Mantener un paisaje de calidad que permita atraer actividades de servicios productivos o de turismo, respetuosas con el uso del suelo y la estética del paisaje, así como la permanencia de las actividades agrarias.
c) Identificar los espacios, lugares y paisajes valiosos y sus características, para su agrupación en áreas, a fin de sistematizar las condiciones que se imponen a las iniciativas de transformación.
d) Incluir, en los estudios de impacto ambiental de los proyectos de grandes infraestructuras que afecten a lugares especialmente sensibles o de alto valor ecológico o paisajístico, además de la documentación exigida por la normativa ambiental que los regula de forma genérica, un Estudio de impacto paisajístico, con objeto de minimizar su impacto.
4. INSTRUMENTOS PARA ALCANZAR EL MODELO TERRITORIAL
La puesta en marcha de las acciones previstas en las Directrices Parciales de Ordenación Territorial del Pirineo, y de otras que puedan surgir en su desarrollo posterior, exige la elaboración de un Programa de Gestión Territorial del Pirineo, que dará concreción a las previsiones contenidas en aquéllas, mediante una acertada selección de las áreas de valor estratégico y de las operaciones estructurantes, que habrán de contemplar fórmulas de gestión eficientes. Por ello, los objetivos contenidos en las presentes Directrices, han de ser asumidos doblemente: colectivamente, como propuestas públicas compartidas por la sociedad, y privadamente, por los agentes económicos, que han de percibir su viabilidad.
El Departamento competente en materia de ordenación del territorio coordinará las previsiones contenidas en las Directrices Parciales de Ordenación Territorial del Pirineo, mediante los siguientes instrumentos y acciones, que corresponde ejecutar a los distintos Departamentos competentes por razón de la materia:
a) El Programa de Gestión Territorial del Pirineo, instrumento de ejecución de las previsiones contenidas en las Directrices, mediante la definición de las actuaciones concretas a realizar en el Pirineo aragonés durante el periodo 2008-2015, así como de la forma de financiación y organización de las mismas, que será elaborado en el plazo de dos años, desde la aprobación de las Directrices.
b) Las Directrices Parciales de Ordenación Territorial comarcales o sectoriales y los Programas comarcales o sectoriales de gestión territorial que los ejecuten.
c) Las acciones sectoriales de protección y desarrollo de cada sistema o actividad.
d) La protección del medio natural, mediante los correspondientes procedimientos de evaluación de impacto ambiental y los estudios de impacto paisajístico.
e) Los Planes especiales de desarrollo y ejecución de sistemas previstos en la legislación urbanística o en las Directrices Parciales de Ordenación Territorial comarcales.
f) Las acciones del Programa de Desarrollo Rural de Aragón y otros programas e iniciativas comunitarias cofinanciadas con los Fondos estructurales, u otros programas específicos que el Gobierno de Aragón pueda establecer para el ámbito territorial del Pirineo.
g) Las acciones de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos, la Euro-región Pirineos-Mediterráneo u otros organismos que puedan constituirse al efecto.
DIRECTRICES PARCIALES DE ORDENACIÓN TERRITORIAL DEL PIRINEO ARAGONÉS DIRECTRICES
DIRECTRICES PARCIALES DE ORDENACIÓN TERRITORIAL
1. Estas Directrices tienen por objeto la ordenación conjunta e integrada y el desarrollo territorial sostenible del espacio pirenaico aragonés, y constituyen el marco de referencia territorial para la formulación, aplicación y coordinación de las políticas sectoriales de las distintas Administraciones públicas que intervienen en dicho ámbito, conforme a lo previsto en el artículo 11 de la Ley 11/1992, de 24 de noviembre, de Ordenación del Territorio.
2. Para ello deberán promover una utilización racional y equilibrada del territorio y de los recursos naturales que haga compatibles las necesidades del desarrollo socioeconómico con la conservación y mejora del medio ambiente, y de los lugares o construcciones de interés cultural, arquitectónico o paisajístico, mejorando la calidad de vida de la población asentada en él.
El ámbito de aplicación de estas Directrices está constituido por una unidad geográfico-administrativa y subregional que comprende la totalidad de las comarcas de La Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe y La Ribagorza, definidas en sus respectivas leyes de creación: Ley 9/2002, de 3 de mayo, de creación de la Comarca de La Jacetania; Ley 13/2001, de 2 de julio, de creación de la Comarca del Alto Gállego; Ley 5/2003, de 26 de febrero, de creación de la Comarca de Sobrarbe; Ley 12/2002, de 28 de mayo, de creación de la Comarca de La Ribagorza.
Son objetivos de las Directrices Parciales de Ordenación Territorial del Pirineo:
a) Establecer criterios de protección y desarrollo sostenible de los sistemas, espacios y actividades estructurales del Pirineo aragonés, compatibles con el mantenimiento de la población y de sus actividades económicas.
b) Establecer criterios de ordenación de usos del suelo, de acuerdo con las características geográficas, ambientales, paisajísticas y culturales del mismo, mediante la zonificación del territorio, para una utilización racional del suelo, señalando medidas cautelares sobre la conservación de la naturaleza, del medio ambiente y los valores culturales, identificando las áreas territoriales que deban ser objeto de especial protección.
c) Establecer un marco de referencia para el planeamiento territorial y urbanístico del espacio pirenaico, y señalar condiciones mínimas de volúmenes y estéticas de la edificación, y características de las obras de urbanización.
d) Salvaguardar y restaurar el paisaje del espacio pirenaico.
La duración de estas Directrices será indefinida hasta tanto se proceda a la aprobación de su alteración.
1. Estas Directrices deberán revisarse cuando se hayan producido o se prevean, en su ámbito, variaciones sustanciales de la estructura territorial, con respecto a la existente en la fecha de su redacción. Se considera que existe variación sustancial de la estructura territorial, cuando se produzca alguno de los siguientes supuestos:
a) Alteración determinante de los sistemas estructurales definidos o del modelo propuesto de ocupación del suelo.
b) Consideración de nuevos objetivos no contemplados por las presentes Directrices.
2. La revisión de estas Directrices, cuando proceda, se llevará a cabo por el procedimiento establecido para su aprobación en el artículo 27 de la Ley 11/1992, de 24 de noviembre, de Ordenación del Territorio.
1. Se entenderá por modificación cualquier alteración de las determinaciones de las Directrices que no entrañe variación sustancial de la estructura territorial o sectorial en ella definida, o cambio de alguno de sus elementos esenciales.
2. La modificación de estas Directrices, cuando proceda, se llevará a cabo por el procedimiento previsto en el artículo 28 de la Ley 11/1992, de 24 de noviembre, de Ordenación del Territorio.
Artículo 7 Carácter
1. Estas directrices tienen pleno valor normativo, siendo vinculantes para sus destinatarios en función de su ámbito de aplicación general o particular.
2. Los instrumentos de planeamiento público de ámbito estatal, autonómico o local que incidan sobre el territorio pirenaico deben respetar el contenido de estas Directrices Parciales de Ordenación Territorial, sin perjuicio de las competencias reservadas a la Administración General del Estado y, en todo caso, de los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales existentes o que se elaboren con posterioridad, cuyas disposiciones vinculantes serán obligatorias y ejecutivas, constituyendo un límite para cualesquiera otros instrumentos de ordenación territorial o física, cuyas determinaciones no podrán alterar o modificar dichas disposiciones, así como lo dispuesto en los Planes Rectores de Uso y Gestión, Planes de Conservación y Planes de Protección.
Artículo 8 Revisión del planeamiento urbanístico municipal
1. En el plazo de tres años, a partir de la entrada en vigor de las presentes Directrices Parciales de Ordenación Territorial, los municipios del Pirineo deberán presentar ante la Administración urbanística competente para su aprobación definitiva, el Proyecto de Plan General de Ordenación Urbana adaptado a las determinaciones contenidas en las mismas.
2. Si en el plazo de seis meses desde la entrada en vigor de las presentes Directrices Parciales de Ordenación Territorial del Pirineo, se han iniciado los trámites para la aprobación de Directrices Parciales de Ordenación Territorial comarcales, el plazo de tres años previsto en el apartado anterior se iniciará en la fecha de entrada en vigor de las mismas.
3. Mientras tanto, continuarán aplicándose, con plena eficacia, los instrumentos de planeamiento general vigentes. Los cambios que se produzcan en el planeamiento general como consecuencia de su adaptación a las Directrices, no afectarán al planeamiento de desarrollo aprobado.
Artículo 9 Coordinación del planeamiento ambiental, territorial y urbanístico
A iniciativa del Departamento competente en materia de ordenación del territorio, y con la participación de los Departamentos competentes en materia de medio ambiente, urbanismo u otros sectores afectados, se coordinarán de manera efectiva las Directrices Parciales de Ordenación Territorial con el resto de instrumentos de planeamiento territorial, ambiental, urbanístico o sectorial que puedan afectar al territorio pirenaico. Entre estos instrumentos de planeamiento ambiental no se incluirán los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales, los Planes Rectores de Uso y Gestión, los Planes de Conservación o los Planes de Protección, cuyas disposiciones prevalecerán, en todo caso, sobre las Directrices Parciales de Ordenación Territorial del Pirineo Aragonés, que deberán adaptarse a lo dispuesto en los mismos.
Artículo 10 Programa de gestión territorial del Pirineo
El Departamento competente en materia de ordenación del territorio coordinará la elaboración, en el plazo de dos años, desde la aprobación de las presentes Directrices, del Programa de gestión territorial del Pirineo, instrumento de ejecución de las previsiones contenidas en las mismas, mediante la definición de las actuaciones concretas a realizar en el Pirineo aragonés durante el periodo 2008-2015, así como de la forma de financiación y organización de las mismas.