Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2014/as201421391L.html
Timestamp: 2019-03-20 03:40:09
Document Index: 137983879

Matched Legal Cases: ['artículo 257', 'artículo 137', 'artículo 1453', 'artículo 137', 'artículo 68', 'in fine', 'artículo 90', 'artículo 236', 'artículo 227', 'artículo 254', 'artículo 275', 'artículo 236', 'artículo 236', 'artículo 236', 'artículo 254', 'artículo 42']

as201421391L
Auto Supremo: Nº 391
Expediente: LP-91-09-S
VISTOS: el recurso de casación en el fondo y de nulidad en la forma interpuesto por Nicolás Callisaya Antonio, contra el Auto de Vista Nº 60 de 16 de febrero de 2009, pronunciado por la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso sobre reivindicación seguido por la empresa ECRO S.R.L. contra el recurrente, la respuesta de fojas 134 y vuelta, los antecedentes procesales; y,
CONSIDERANDO I.- Relación de Causa: que, la Jueza Tercero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz pronunció la Sentencia Nº 189 de 25 de abril de 2008 (fojas 65 a 66), declarando probada la demanda, disponiendo la entrega del lote de terreno en litis a la empresa propietaria; con costas.
Deducida la apelación por el demandado, la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz mediante Auto de Vista Nº 60 de 16 de febrero de 2009 (fojas 88 a 89), confirma la sentencia apelada; con costas.
CONSIDERANDO II.- 1. Plazo del Recurso de Casación: que, la diligencia de fojas 108 evidencia que el demandado fue notificado con el auto de vista recurrido el 10 de marzo de 2009, y el 18 del mismo mes, formula el presente recurso de casación, por lo que éste fue presentado en el plazo señalado por el artículo 257 del Código de Procedimiento Civil.
2. Fundamentos del Recurso de Casación: que, el demandado Nicolás Callisaya Antonio, en su recurso de casación en el fondo y de nulidad en la forma de 18 de marzo de 2009 (fojas 128 a 132 vuelta), acusa que: Con el auto de apertura de prueba fue notificado en estrados, violando el artículo 137 parágrafo II del Código de Procedimiento Civil; la empresa demandante no comprobó su derecho propietario, al efecto apunta los artículos 1453, 1283 y 1311 del Código Civil; la empresa demandante interpuso tercería de dominio excluyente en el proceso de usucapión que le otorgó el titulo de propiedad; la empresa demandante no probó la perdida de posesión, al efecto indica el artículo 1453 parágrafo I del Código Civil; el auto de vista recurrido no se pronunció sobre sus denuncias que la medida preparatoria no fue resuelta y que se le notificó en estrados judiciales, al efecto señala los artículos 236 y 254 numeral 7 del Código de Procedimiento Civil.
CONSIDERANDO III.- Fundamentos de la Resolución: que, del análisis y cotejo del recurso de casación en el fondo y en la forma, se llega a las siguientes conclusiones:
1. Es evidente que con el auto de apertura de prueba de fojas 42 el demandado fue notificado en estrados, conforme se desprende de la diligencia de fojas 43; sin embargo y toda vez que él mismo fue declarado rebelde por auto de fojas 36, correspondía proceder así, por lo que no se vulnero el artículo 137 parágrafos I numeral 3) parte primera y II del Código de Procedimiento Civil, sino que únicamente se dio cumplimiento al artículo 68 parte in fine del referido texto Adjetivo Civil.
2. Empero. En su tramitación el recurso de casación se sujeta a las reglas previstas en los artículos 257 al 282 del Código de Procedimiento Civil. Por su parte, el artículo 90 parágrafo I del mismo código adjetivo civil dispone que “Las normas procesales son de orden público y, por tanto, de cumplimiento obligatorio, salvo autorización expresa de la ley”.
En el marco de estas disposiciones y en función a esta facultad fiscalizadora, de la revisión de obrados, este Tribunal Supremo encuentra que el proceso se desarrolló con evidentes vicios procesales en la tramitación de la causa.
En efecto, la norma establecida por el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, obliga al Tribunal de apelación a circunscribir sus resoluciones a los puntos resueltos por el inferior y que hubieren sido objeto de apelación y fundamentación conforme lo dispuesto por el artículo 227 del citado procedimiento, y el principio normativo de congruencia, según el cual la resolución judicial debe ser exacta, precisa y relacionada con la pretensión oportunamente deducida en el pleito, constituyéndose el límite de la potestad jurisdiccional del juzgador, puesto que el contenido de sus resoluciones se encuentran delimitados de acuerdo al sentido y alcance de las peticiones de las partes, a fin de que exista identidad entre la pretensión con lo resuelto.
El vicio de incongruencia, constituye un defecto procesal o error "in procedendo" que se sanciona con la anulación de obrados, y procede entre otras cuando la resolución recurrida resulta "citra petita", situación que se da cuando se deja de resolver sobre algo pedido, o lo que es lo mismo, cuando no se ha pronunciado sobre una de las pretensiones deducidas en el proceso y reclamadas oportunamente ante los tribunales inferiores, como establece el artículo 254 numeral 4) con relación al artículo 275 del Código Adjetivo Civil; en clara contravención del artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, que, como se tiene dicho, fija los límites de la competencia de las autoridades judiciales.
En el caso de autos, el Tribunal Ad quem procedió a dictar el Auto de Vista de fojas 88 a 89, confirmando la sentencia recurrida sin pronunciarse como era su obligación sobre todos los agravios de la apelación de fojas 71 a 75 vuelta. Así no se pronunció sobre los agravios 2), 4) y 5) que el propio auto de vista recurrido resumió en su considerando primero, limitándose únicamente a señalar que “el demandado declarado rebelde, no ha objetado por ningún medio el derecho propietario de la parte demandante, tampoco ha justificado que estuviese en posesión del inmueble de 380 mts.2.- a titulo de propietario, inquilino o poseedor precario u otro documento equivalente; así como también ha permitido la preclusión de todos los actos procesales hasta la dictación de la sentencia”.
En este contexto, el Ad quem no consideró que el órgano de apelación debe resolver conforme a la expresión de agravio o perjuicio que la Sentencia o resolución ha causado al recurrente y no puede omitir pronunciamiento sobre alguno de ellos, en razón de que la competencia de los tribunales de alzada, se encuentra limitada por la extensión de los recursos concedidos y la trasgresión de tales límites, comporta agravio de las garantías constitucionales de la defensa en juicio, por eso, el órgano de apelación tiene una doble limitación: la que resulta de la relación procesal y la que el apelante le haya querido imponer en el recurso, conforme determina el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil.
En el sub lite, el Tribunal de alzada, al no haber observado la clara disposición del artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, vulneró reglas de orden público y por lo tanto de cumplimiento obligatorio, por lo que corresponde anular el fallo recurrido dando aplicación a lo previsto por el artículo 254 numeral 4), con relación a los artículos 271 numeral 3) y 275 del procedimiento citado.
POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1) y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, ANULA obrados hasta fojas 88 inclusive; es decir, hasta que el Tribunal Ad quem, previo sorteo y sin espera de turno pronuncie nueva resolución con la pertinencia de los artículos 190 y 236 del Código de Procedimiento Civil.