Source: https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/proyectoTP.jsp?exp=6853-D-2016
Timestamp: 2018-12-12 05:26:24
Document Index: 276548412

Matched Legal Cases: ['artículo 11', 'artículo 80', 'ARTÍCULO 5', 'ARTÍCULO 7', 'ARTÍCULO 9', 'ARTÍCULO 10']

Expediente 6853-D-2016
Sumario: "PROGRAMA NACIONAL DE ORQUESTAS Y COROS INFANTILES Y JUVENILES". CREACION EN EL AMBITO DEL MINISTERIO DE EDUCACION Y DEPORTES DE LA NACION.
Programa Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles
ARTICULO 1°.- La presente ley tiene por objeto crear el Programa Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles en el ámbito del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación, según lo prescripto en el artículo 11 inciso t y el artículo 80 de la Ley de Educación Nacional 26.206.
ARTICULO 2°.- La finalidad del Programa Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles es generar acciones para mejorar el acceso a bienes y servicios culturales, tender puentes hacia la reinserción de los jóvenes en la escuela, colaborar con la retención escolar y estimular el contacto y el disfrute de la música, implementando un modelo colectivo de enseñanza musical, en consenso con las políticas educativas jurisdiccionales.
ARTICULO 3°. - Son objetivos del Programa Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles:
a.	Generar, promover y producir conocimientos colectivos e individuales.
b.	Apuntar a lo social a partir de una experiencia formativa inicial involucrando tanto los aspectos específicos de la música, como al desarrollo de la capacidad de trabajar con símbolos y valores abstractos como el sonido y su graficación.
c.	Generar la solidaridad y la atención necesaria hacia los otros para lograr el sincronismo en la actuación grupal.
d.	Promover hábitos de conducta que promuevan el respeto y la autoridad en el marco del trabajo grupal.
e.	Estimular el desarrollo y reconocimiento de la autoestima a través de la valoración de sí mismo y su implicancia en el valor del grupo/conjunto/orquesta.
f.	Promover la integración de los familiares y de los integrantes estimulando la participación, colaboración activa y articulación con la comunidad escolar y barrial.
g.	Crear un espacio donde el aprendizaje permita la integración a un lugar de reconocimiento social donde, con su participación, se convierten en protagonistas.
h.	Promover y estimular la creación de obras musicales escritas especialmente para estas formaciones instrumentales que abarquen los distintos estadios en el proceso de aprendizaje musical para lo cual los arreglos deben funcionar integrando el universo común a todos.
i.	Promover y estimular la formación de jóvenes directores de orquesta.
j.	Promover, estimular y desarrollar el perfeccionamiento de los niños y niñas instrumentistas a través de talleres, cursos con especialistas en distintas áreas, congresos, festivales, intercambios, pasantías, tanto a nivel nacional como internacional.
k.	Despertar el interés y la curiosidad por el hecho sonoro tanto en lo sensorial como en lo emocional.
ARTICULO 4°.- El Ministerio de Educación y Deportes de la Nación, será la autoridad de aplicación de la presente Ley, teniendo a su cargo la coordinación y articulación del Programa Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles, en conformidad con los convenios jurisdiccionales vigentes.
ARTÍCULO 5°.- El Programa Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles estará presidido por un Coordinador Nacional, elegido por concurso abierto de antecedentes y oposición.
ARTICULO 6°.- El Ministerio de Educación y Deportes definirá, en consulta con el Consejo Federal de Educación, los lineamientos curriculares básicos del Programa Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de modo tal que se respeten y articulen los programas y actividades que las jurisdicciones tengan en aplicación al momento de la sanción de la presente ley.
ARTÍCULO 7°.- Las acciones que promueva el Programa Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles estarán destinadas a niños, niñas y jóvenes que asistan a los servicios educativos de gestión estatal y privada, gestión cooperativa y gestión social de todas las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La integración de los mismos al Programa será establecida por el Consejo Federal de Educación, brindando atención prioritaria a la población en situación de vulnerabilidad socioeconómica.
ARTICULO 8°.- Para la conformación y equipamiento de orquestas en las escuelas, el Ministerio Nacional impulsará el trabajo conjunto con los ministerios provinciales, la Fundación Banco Nación y organizaciones de la sociedad civil.
ARTÍCULO 9°.- El Ministerio de Educación y Deportes de la Nación será el responsable de organizar las acciones tendientes a:
a.	Capacitar al personal docente y no docente a cargo de las Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles.
b.	Proveer los materiales e instrumentos musicales necesarios para el funcionamiento de las Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles.
c.	Organizar muestras provinciales, giras y encuentros nacionales e internacionales de las Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles.
ARTÍCULO 10°.- El Poder Ejecutivo nacional asignará al Programa Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles las partidas presupuestarias necesarias para un adecuado cumplimiento de la presente ley.
El Programa de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles que proponemos en el presente Proyecto de Ley, tiene su origen en el Programa que con muchas dificultades funciona actualmente en el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación, el Programa Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles para el Bicentenario.
El mismo funciona desde el 2010 en nación, pero si hacemos un poco de historia, debemos remontarnos hasta 1996 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, al programa Zonas de Acción Prioritaria (ZAP) dependiente de la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, actualmente Ministerio de Educación; con el objetivo de atender las consecuencias de las desigualdades sociales, económicas y culturales que afectaban a un amplio sector de la población de la ciudad de Buenos Aires.
En ese marco, en el mes de octubre de 1998 inició su tarea el Proyecto Orquestas Infantiles y Juveniles con una primera convocatoria de 30 niños/as y la coordinación del Maestro Claudio Espector, reconocido pianista y docente, quien convocó a una serie de notables músicos para trabajar en la conformación de una orquesta. Estas fueron multiplicándose y miles de niñas y niños participaron en las mismas, conociendo el deleite y disfrute que ese bien cultural provoca.
Su primera experiencia fue en el barrio porteño de Villa Lugano, aunque se habían puesto en prácticas algunas iniciativas similares de orquestas y de coros infantiles y/o juveniles, en provincias como La Pampa, Chubut, Neuquén, Santa Fe, San Juan y Santa Cruz, entre otras. Un antecedente importante fue la experiencia de la República Bolivariana de Venezuela. Esta, iniciada en los años setenta, aún hoy, habiéndose expandido a otros treinta países, tiene una presencia y una relevancia sin parangón.
Como anticipamos más arriba, desde el año 2008, el Programa de orquestas y coros infantiles y juveniles comenzó a formar parte del proyecto nacional en la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas (DNPS). Esta dirección fue diseñada con el objetivo de profundizar las políticas de inclusión y calidad, a través del fortalecimiento y acompañamiento de las trayectorias educativas de los y las estudiantes de todos los niveles educativos. Surgió orientado por los principios de igualdad y calidad educativa que fija la Ley de Educación Nacional 26.206 (Títulos V y VI). Cabe subrayar que la igualdad hace referencia a toda propuesta, estrategia, acción que apunta a enfrentar situaciones de injusticia, marginación, estigmatización y otras formas de discriminación, derivadas de factores socioeconómicos, culturales, geográficos, étnicos, de género o de cualquier otra índole. Así como por calidad educativa entendemos las condiciones que se generan para que todos/as los/as niños/as, adolescentes y jóvenes tengan acceso a propuestas educativas significativas, potentes, de alta intensidad en cuanto la experiencia escolar o sociocomunitaria que promueven, independientemente del lugar en el que se encuentre la escuela.
Las orquestas y coros infantiles y juveniles impulsados por la Dirección reafirmaron dos objetivos de la política educativa de los últimos años: uno vinculado con la función de la educación de trasmisión de la cultura, y el otro con la necesidad de trabajar con las escuelas para transformarlas y hacerlas mejores. Para dar cumplimiento a estos objetivos el Programa promovía la enseñanza musical colectiva de niños, niñas y jóvenes; organizaba jornadas de capacitaciones jurisdiccionales, nacionales e internacionales para docentes; generaba espacios de intercambio de experiencias y transfería recursos financieros para el mantenimiento de los instrumentos musicales y la adquisición de elementos accesorios.
Además se llevaron adelante encuentros de alcance regional, nacional e internacional, reuniendo a miles de chicos y chicas argentinos y de países del Mercosur. En estas jornadas reconocidos artistas y docentes han brindado talleres y compartidos escenarios con los jóvenes músicos.
Hasta fines de 2015 funcionaban en el país 142 Orquestas y 151 Coros que reuniendo cerca de 10.000 niños y jóvenes. Año a año el número de formaciones se fue incrementando. Casi sin excepción, éstas se localizaron en escuelas secundarias de gestión estatal, elegidas por su ubicación en zonas vulnerables del país.
Datos 2008- 2015
Escuelas	295
Coros	161
Orquestas	140
Instrumentos entregados	12.300
Capacitaciones docentes y encuentros	63
Participantes de las capacitaciones	16.800
Encuentros internacionales	6
Giras de la Orquesta y el Coro del Bicentenario	20
Total de docentes, niños, niñas y jóvenes	22.900
No nos parece ociosa esta descripción, ya que queremos dar una idea certera de la magnitud y alcance del Programa que corre peligro de ser desmantelado. Este se encuentra enmarcado en una política más amplia de inclusión educativa, que incluye otras áreas, dependientes o no del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación. Una política de inclusión educativa, que ha sido la clave y el rumbo que ha tenido el proyecto nacional llevado a cabo en los últimos años bajo las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Es mucho lo logrado, por lo que sostenemos la necesidad de dotarlo de un mayor marco de institucionalidad a través de la creación por Ley de un Programa Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles.
En palabras de Adriana Wechsler, una de sus principales impulsoras en la ciudad de Buenos Aires, “La participación en un Coro o en una Orquesta del Programa es significada mayormente por los actores consultados como una ampliación de las posibilidades de transitar experiencias y procesos educativos, de acceder a bienes culturales de los que los adolescentes y jóvenes de sectores populares se encuentran habitualmente excluidos, en función de la posición subalterna que ocupan en la estructura social. Se trata de una privación histórica que toma cuerpo en la escasa presencia de ofertas de formación musical de este tipo en los territorios que habitan y, cuando existen, en el carácter altamente selectivo que presentan estas iniciativas, por los capitales que ponen en juego ya desde los mismos dispositivos de ingreso.”
Porque creemos en la trascendencia de un proyecto de esta naturaleza, es que insistimos en la necesidad de plantear un Proyecto de Ley de estas características. Creemos en la necesidad de plantearlo como una política de estado, que como tal debe promoverse más allá del color político de las administraciones de turno, por que quienes toman parte en este tipo de actividades educativas y culturales, cambian su manera de verde ver el mundo, “Pero lo que queremos destacar y en lo que ponemos especial énfasis es en una serie de valores que se despliegan y que van más allá del discurso o de las palabras: la solidaridad, la sensibilidad, la cooperación, el sentido de pertenencia y el trabajo colectivo. A esta serie podríamos agregar también, la fratenidad, la autoestima, la integración social y más aún vincular estos valores a la posibilidad de encontrar mejorías en el rendimiento escolar que es un aspecto central de eso que denominamos “lo educativo”. ”