Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/95013
Timestamp: 2019-09-20 08:10:30
Document Index: 287553148

Matched Legal Cases: ['artículo 71', 'artículo 8', 'Artículo 61', 'artículo 61', 'artículo 64', 'Artículo 61']

Gaceta: LXIV/1SPO-130/95013
Iniciativa que reforma los artículos 61 Bis y 64 de la Ley General de Salud, presentada por Senadores del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano.
Los suscritos, Senadores del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, con fundamento en el artículo 71, fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y el artículo 8, fracción I del Reglamento del Senado de la República, sometemos a consideración la siguiente Iniciativa con proyecto de decreto que reforma los artículos 61 Bis y 64 de la Ley General de Salud, conforme a la siguiente:
I. La violencia obstétrica es una forma específica de violencia contra las mujeres que constituye una violación a los derechos humanos. Se genera en el ámbito de la atención del embarazo, parto y posparto en los servicios de salud y consiste en cualquier acción u omisión por parte del personal que cause un daño físico y/o psicológico a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, que se exprese en la falta de acceso a servicios de salud reproductiva, en un trato cruel, inhumano o degradante, o en un abuso de medicalización, o menoscabado de su capacidad para decidir de manera libre e informada sobre los procesos reproductivos.
Se han identificado dos modalidades de violencia obstétrica; por un lado, la física, que se configura cuando se realizan prácticas invasivas o el suministro de medicamentos no justificados por el estado de salud, o cuando no se respetan los tiempos ni las posibilidades del parto biológico, y por otro lado, la psicológica, que incluye el trato deshumanizado, grosero, discriminatorio o humillante en el transcurso de una práctica obstétrica.
En la revisión Cochrane titulada “Apoyo continuo para las mujeres durante el parto” , se señala que “es frecuente ver en hospitales de países de medianos ingresos, especialmente en América Latina, a mujeres en trabajo de parto sin apoyo y bajo un modelo de atención medicalizado y deshumanizado. Este es el modelo de atención prevalente en zonas urbanas, donde actualmente reside más del 70 % de la población. En la actualidad, en México más del 90% de las mujeres que viven en las grandes ciudades tienen su parto en hospitales”.
En México, estudios realizados en los servicios de salud que brindan atención ginecobstétrica destacan que la proporción de mujeres que reportaron algún tipo de abuso durante el trabajo de parto fue del 29 %. De acuerdo, con la Organización Mundial de la Salud, todos los días mueren 830 mujeres en el mundo por causas relacionadas con el embarazo y el parto. Un 99 % de la mortalidad materna corresponde a los países en desarrollo, y un porcentaje muy alto está relacionado con situaciones de vulnerabilidad. En muchos casos, las fallas estructurales del sistema de salud se combinan con conductas de maltrato de parte del personal médico hacia las mujeres y sus familias. La violencia obstétrica no constituye otra cosa más que una violación al derecho a la vida, la salud, la igualdad y la no discriminación, a la vida privada, a no ser sometida a tratos crueles e inhumanos, y al goce de los beneficios del progreso científico y tecnológico.
II. El pasado 27 de febrero del presente año, GIRE presentó un caso documentado que ilustra la triste realidad que enfrentan muchas mujeres durante el parto:
La mayoría de los aproximadamente 140 millones de nacimientos que ocurren a nivel mundial cada año se dan en mujeres que no presentan factores de riesgo de tener complicaciones para ellas ni para sus bebés, sin embargo, el momento del nacimiento es crítico, ya que el riesgo de morbimortalidad puede aumentar considerablemente si surgen complicaciones. Por ello es fundamental contar con protocolos y mecanismos adecuados para impedir cualquier práctica médica que menoscabe los derechos y la salud de las mujeres. Muchas mujeres mueren de complicaciones que se producen durante el embarazo y el parto o después de ellos, y la mayoría de estos casos son prevenibles o tratables. Las principales complicaciones, causantes del 75% de las muertes maternas, son: las hemorragias graves (en su mayoría tras el parto), las infecciones (generalmente tras el parto), la hipertensión gestional (preeclampsia y eclampsia), y los abortos peligrosos. Las demás están asociadas a enfermedades como el paludismo o la infección por VIH en el embarazo.
Una de las Recomendaciones de la OMS, señala que, durante todo el trabajo de parto y el nacimiento, la mujer cuente con acompañamiento por parte de una persona de su elección, dado que ello contribuye a una experiencia de parto positiva y en un ambiente seguro desde el punto de vista clínico y psicológico. Es decir, estar acompañada en el momento del nacimiento y ser asistida por personal amable y con competencias técnicas adecuadas, conlleva contar con apoyo práctico y emocional continuo.
Es fundamental reconocer que el abuso por parte del personal de salud es una práctica que existe en nuestro sistema y no puede ser normalizada. Resulta urgente este reconocimiento para plantear alternativas que puedan aplicarse a cabalidad en las diferentes instituciones de salud.
Atendiendo las recomendaciones de la OMS, para que el parto este centrado en la mujer y en el respeto a sus decisiones, se requiere adecuar la Ley General de Salud para posibilitar que toda mujer embarazada pueda estar acompañada por alguien de su confianza, que ella elija, siempre y cuando se tomen en cuenta las disposiciones de vigilancia sanitaria y epidemiológica establecidas por la Secretaría.
Artículo 61 Bis.– Toda mujer embarazada, tiene derecho a obtener servicios de salud en los términos a que se refiere el Capítulo IV del Título Tercero de esta Ley y con estricto respeto de sus derechos humanos.
Durante la prestación de los servicios de salud, la mujer embarazada tendrá derecho a estar acompañada en todo momento por una persona de su confianza que ella libremente elija, de conformidad con las disposiciones que a tal efecto emita la Secretaría para garantizar el ejercicio de este derecho en cumplimiento a lo establecido por la presente Ley para la prevención y control de enfermedades y accidentes. Es obligación de las autoridades y prestadores de los servicios de salud informar clara y oportunamente a la mujer embarazada de este derecho.
Que reforma los artículos 61 Bis y 64 de la Ley General de Salud
ARTÍCULO ÚNICO. Se adiciona un segundo párrafo al artículo 61 Bis; y las fracciones II y II Bis, recorriéndose las subsiguientes al artículo 64, de la Ley General de Salud, para quedar como sigue:
Artículo 61 Bis.- Toda mujer embarazada, tiene derecho a obtener servicios de salud en los términos a que se refiere el Capítulo IV del Título Tercero de esta Ley y con estricto respeto de sus derechos humanos.
“Violencia obstétrica. Un enfoque de derechos humanos” Grupo de Información en Reproducción elegida, A.C. (GIRE), México, 2015
Medina, Graciela, “Violencia obstétrica”, en Revista de Derecho y Familia de las Personas, Buenos Aires, núm. 4, diciembre 2009. Disponible en: http://www.gracielamedina.com/assets/Uploads/articulo/pdf/VIOLENCIAOBSTETRICA11.doc
OMS, “Appropriate technology for birth”, en The Lancet, Reino Unido, vol. 326, núm. 8452, 24 de agosto de 1985, pp. 436-437.
Instituto Nacional de Salud Pública. El abuso hacia las mujeres en salas de maternidad. Nueva evidencia sobre un viejo problema. Resumen ejecutivo. INSP, Cuernavaca, Morelos, 2013. Disponible en: https://www.insp.mx/produccion-editorial/novedades-editoriales/3103-abuso-sala-maternidad.html
Estadísticas de Mortalidad Materna de la OMS. 16 de febrero de 2018. Disponibles en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/maternal-mortality
“Parir y morir” Animal Político, México, 27 de febrero de 2019. Disponible en: https://www.animalpolitico.com/blogueros-punto-gire/2019/02/27/parir-y-morir/
“Recomendaciones de la OMS: Cuidados durante el parto para una experiencia de parto positiva” Organización Mundial de la Salud 2018. Disponible en: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/272435/WHO-RHR-18.12-spa.pdf?ua=1