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Timestamp: 2017-01-19 02:44:01
Document Index: 218444072

Matched Legal Cases: ['artículo 2', 'artículo 52', 'artículo 52', 'artículo 3', 'artículo 53', 'artículo 11', 'artículo 89', 'artículo 8']

MINUTA CEFECh. Análisis del proyecto de ley sobre interventores by CEFECh - issuu
MINUTA Proyecto de Ley que crea la figura de administrador provisional y de cierre. Centro de Estudios de la FECh Área de Educación Mayo, 2014 En el contexto del debate sobre la reforma educacional, el ejecutivo ha enviado con suma urgencia a la Cámara de Diputados su primer proyecto de ley. La propuesta crea las figuras del administrador provisional y del administrador de cierre para las instituciones de Educación Superior, que serán entes a cargo de tomar el control total de los establecimientos en los cuales se hayan detectado fallas graves que pongan en peligro la correcta provisión de educación. El proyecto a su vez, se presenta como una de las medidas del gobierno para dar respuesta a las eventuales consecuencias del cierre de instituciones, teniendo en consideración que actualmente 12 de ellas se encuentran investigadas por el Ministerio Público y que existen una gran cantidad de estudiantes de la Universidad del Mar que continúan sin poder retomar sus estudios. Este documento tiene por finalidad realizar un descripción pormenorizada del proyecto tanto en Educación Superior como en Educación Escolar (acápite I), así como también, realizar algunas observaciones generales desde la óptica del Movimiento Estudiantil (acápite II). I.­ ¿DE QUÉ SE TRATA? El proyecto presentado es una ley corta, anexa a la Ley General de Educación (LGE), que hasta hoy sólo faculta a la cartera del ramo y al Consejo Nacional de Educación (CNED) a cancelar la personalidad jurídica y revocar el reconocimiento oficial a una institución de educación superior. En este sentido, el proyecto de ley presentado por el Gobierno tiene, en términos del Ministro, la finalidad de ser un “punto medio” entre desestimar la existencia de irregularidades en la administración de las instituciones de Educación Superior o cerrarlas definitivamente. El proyecto de ley también modifica algunas normas de la Ley 20.529 sobre sistema nacional de aseguramiento de la calidad, en relación a Educación General. i­. Educación Superior. ¿Cuál es la finalidad del proyecto de ley sobre interventores en Ed. Superior? El proyecto de ley enviado por el Gobierno crea dos nuevas figuras, la del administrador provisional y la del administrador de cierre de instituciones de educación superior, cuyas 1 finalidades ­ de conformidad al art. 1° del proyecto ­ son resguardar el derecho a la educación de los y las estudiantes, asegurando la continuidad de sus estudios, así como también el buen uso de todos los recursos de la institución de educación superior, hasta el cumplimiento de sus respectivas funciones. ¿A qué instituciones de Ed. Superior son aplicables las figuras del administrador provisional y de cierre? De conformidad al artículo 2° del proyecto de ley, las disposiciones sobre administradores (provisional y de cierre), serán aplicables a las Instituciones de Educación Superior contempladas en el artículo 52 del decreto con fuerza de ley Nº 2, del Ministerio de Educación, de 2009, que Fija el Texto Refundido, Coordinado y Sistematizado de la ley Nº 20.370 con las normas no derogadas del decreto con fuerza de ley Nº 1 de 2005, en adelante decreto con fuerza de ley N° 2. En efecto, conforme al citado artículo 52, podrán ser intervenidas aquellas instituciones reconocidas oficialmente como de educación superior, a saber: “Art. 52. El Estado reconocerá oficialmente a las siguientes instituciones de educación superior:
a) Universidades;
b) Institutos profesionales; c) Centros de formación técnica, y d) Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratágicos; Academias de Guerra y Politécnicas; Escuelas de Armas y Especialidades de las Fuerzas Armadas; Escuela Técnica Aeronáutica de la Dirección General de Aeronáutica Civil; Academia de Ciencias Policiales de Carabineros de Chile; Escuelas Matrices de Oficiales de las Fuerzas Armadas; Escuela de Carabineros y Escuela de Suboficiales de Carabineros de Chile, y Escuela de Investigaciones Policiales e Instituto Superior de la Policía de Investigaciones de Chile.” ¿Cuál es el procedimiento previo para la designación de los administradores, sean provisionales o de cierre? Los artículos 3 y 4 del proyecto, consagran el procedimiento común que se deberá seguir, tanto para el nombramiento de administrador provisional como de cierre (ya veremos con detalle las atribuciones de cada uno de ellos, por separado). En efecto, el artículo 3° del proyecto señala que será el MINEDUC el que, mediante resolución fundada, dará inicio a un período de investigación preliminar, cuando: (1) Tome conocimiento de hechos que afecten seriamente la viabilidad administrativa y/o financiera de una institución de educación superior; (2) Tome conocimiento de hechos que afecten el cumplimiento de los compromisos académicos asumidos por la institución de educación superior; 2 (3) Tome conocimiento de hechos que puedan significar infracciones a sus estatutos o escritura social, según corresponda; (4) Tome conocimiento de hechos que puedan significar infracciones a las normas que regulan a las instituciones de educación superior, en especial aquéllas derivadas de su naturaleza jurídica de conformidad a lo dispuesto en el artículo 53 del decreto con fuerza de ley N° 2; en relación a los artículos 64, 74 y 81 del mismo cuerpo legal. Estos artículos (64, 74 y 81 del DFL N° 2), consagran ­ a grandes rasgos ­ las cuatro causales genéricas para cancelar la personalidad jurídica (en caso de las Universidades) y revocar el reconocimiento oficial (para el caso de Universidades, IP y CFT). Estas cuatro causales genéricas son: (1) No cumplir con los objetivos estatutarios (en el caso de Universidades) o no cumplir con sus fines (en el caso de IP y CFT); (2) Realizar actividades contrarias a la moral, al orden público, a las buenas costumbres y a la seguridad nacional; (3) Incurrir en infracciones graves a los estatutos (en el caso de Universidades) o incurrir en infracciones graves a lo establecido en su escritura social o en su reglamento académico (en el caso de IP y CFT). (4) Dejar de otorgar títulos profesionales que requieren haber obtenido el grado de licenciado (Universidades), títulos profesionales (IP) o títulos técnicos de nivel superior (CFT). En resumen, todo lo señalado anteriormente a propósito tanto del art. 3° del proyecto como de los citados artículos del DFL N° 2 (texto que refunde a la LGE), son hipótesis que eventualmente permitirían al MINEDUC iniciar la investigación tendiente a nombrar administradores provisionales o de cierre. Conviene saber también, que la investigación preliminar a que se refiere el inciso primero del art. 3°, se notificará a los interesados junto a sus antecedentes. Las instituciones de educación superior podrán hacer sus descargos dentro de los cinco días siguientes y solicitar un término probatorio de no más de diez días. Expirado el plazo anterior, el Ministerio de Educación dictará resolución de término.1 Una vez concluido el período de investigación preliminar, el Ministerio de Educación podrá (de conformidad al art. 4° del proyecto): (1) Dar por finalizada la investigación señalando que la institución no se encuentra en alguna de las hipótesis ya señaladas. (2) Elaborar un informe que dé cuenta de los problemas identificados, formulando recomendaciones a la institución de educación superior para subsanarlos. La institución tendrá un plazo de 120 días para implementar las medidas que estime convenientes para dar solución a los problemas detectados. Transcurrido dicho plazo, la institución de educación superior deberá informar al Ministerio de Educación respecto de las medidas 1
Es importante hacer presente que en lo no previsto en este artículo, el procedimiento se regirá por las disposiciones de la ley Nº 19.880, ley de bases sobre procedimiento administrativo. 3 adoptadas. En caso que los problemas detectados se mantengan, se procederá de conformidad al punto (3). (3) Nombrar un Administrador Provisional o un Administrador de Cierre de la institución de educación superior respectiva. Siempre procederá la designación de un Administrador de Cierre en caso de revocación del reconocimiento oficial de una institución de educación superior. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre un Administrador Provisional y un Administrador de Cierre? (i) Administrador Provisional El proyecto de ley propuesto por el Gobierno, sostiene que “frente al caso que una determinada institución de educación superior incurra en hechos que pudiesen constituir alguna causal que ponga en riesgo el cumplimiento de los compromisos académicos asumidos, o bien su viabilidad administrativa y/o financiera”, se nombrará un administrador provisional cuya finalidad será “resguardar el derecho a la educación de los y las estudiantes, así como también garantizar el adecuado uso de los recursos de cualquier especie de la institución de educación superior”. En efecto, una vez que se decrete el riesgo del plantel (en base a las hipótesis antes mencionadas), serán las autoridades del Mineduc junto al CNED los encargados de nombrar al interventor, quien deberá ser una persona con “alta experiencia” en administración y que no tenga conflictos de interés con la Institución en la que se le nombre. ¿Quién puede ser administrador provisional? De conformidad al art. 6 del proyecto, la designación del Administrador Provisional deberá recaer en una persona que cumpla con los siguientes requisitos: a) Estar en posesión de un grado académico o título profesional de alguna institución reconocida oficialmente por el Estado. b) Acreditar experiencia de al menos 5 años en gestión de instituciones de educación superior o 10 años en la administración de empresas de mayor o mediano tamaño, conforme a la ley Nº 20.416 (que fija normas sobre empresas de menor tamaño). Asimismo, el art. 7 despeja dudas sobre quién NO puede ejercer el cargo, dentro de los que se cuentan: a) El cónyuge, los parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad de los organizadores, representantes legales, directivos, autoridades superiores o administradores de la institución de educación superior o de alguna de sus entidades relacionadas. Se entienden incorporados en la inhabilidad, asimismo, los acreedores o deudores de la institución de educación superior o de aquellas personas señaladas en el párrafo anterior. 4 b) Quienes tengan intereses económicos o patrimoniales comprometidos en la institución de educación superior de que se trate o en alguna de sus entidades relacionadas. c) Los administradores de bienes de cualquiera de las personas señaladas en la letra a). d) Quienes, en el plazo de un año contado hacia atrás de cuando proceda su nombramiento, se hayan desempeñado como administradores, gerentes, o prestadores de servicios a la institución de educación superior de que se trate o de alguna de sus empresas relacionadas. Sin perjuicio de lo anterior, regirán respecto de estas personas las inhabilidades de los artículos 54 y siguientes del decreto con fuerza de ley Nº1­19.653, del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, de 2001, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de la ley 18.575, Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado. Se debe dejar presente también, que el administrador provisional responderá de culpa leve de su administración, y se le aplicarán los artículos 52, 53 y 62 del decreto con fuerza de ley Nº 1­19.653, ya citado. ¿Cuándo se nombra a un Administrador Provisional? Como ya pudimos observar más arriba, el Administrador Provisional puede ser nombrado cuando se verifica alguna de las hipótesis del art. 3° del proyecto. Sin embargo, el proyecto insiste en reiterar otras situaciones en que puede ser nombrado, así como también algunas de sus atribuciones en relación por ejemplo a liquidadores o veedores. Así en el art. 8 del proyecto, se señala que se podrá nombrar administrador provisional en los siguientes casos: a) Cuando por cualquier motivo se encuentre en riesgo el cumplimiento de los compromisos académicos asumidos por la institución de educación superior con sus estudiantes y/o su viabilidad administrativa o financiera a causa de no contar con los recursos docentes, educativos, económicos, financieros y/o físicos necesarios y adecuados para ofrecer el o los grados académicos y el o los títulos profesionales o técnicos que pretenda otorgar. Así como también cuando se haga imposible la mantención de las funciones académicas de la institución a consecuencia de sanciones, medidas precautorias, embargos, ejecuciones o retiros de especies que afecten a la institución, sus sedes, a sus bienes inmuebles o muebles. b) Cuando se haya dictado la resolución de liquidación de la institución de educación superior o de la entidad organizadora de ésta, en cuyo caso las medidas adoptadas por el administrador provisional, para efectos de resguardar los derechos de los y las estudiantes, en lo relativo a la disponibilidad de los bienes muebles e inmuebles esenciales, necesarios para asegurar la continuidad de sus estudios, prevalecerán sobre las facultades del liquidador o veedor. 5 ¿Qué atribuciones tiene el Administrador Provisional? Para el cumplimiento de su objeto y de conformidad al art. 11 del proyecto, el administrador provisional asumirá, con plenos poderes, el gobierno y la administración de la institución de educación superior, correspondiéndole en consecuencia, la representación legal y todas aquellas facultades que la ley y los respectivos estatutos o escritura social, según corresponda, le confieren a cualquier autoridad unipersonal o colegiada que desempeñe funciones directivas, llámese esta asamblea de socios, directorio, junta directiva, gerente general, rector o cualquier otra nomenclatura que confiera alguna de las facultades señaladas en el presente inciso. El mencionado art. 11 señala que el administrador provisional tendrá, especialmente, las siguientes facultades: a) Ejercer toda acción destinada a garantizar el interés público asociado a la continuidad de los estudios de los y las estudiantes. b) Solicitar al Servicio de Impuestos Internos, o a cualquier otra entidad del Estado, toda aquella información que estime conveniente para el buen cumplimiento de sus funciones. c) Asumir aquellas funciones propias de las autoridades académicas de la institución que administra, especialmente, deberá otorgar los títulos y grados que correspondan a nombre de la institución de educación superior que administra, y realizar las certificaciones que fueran necesarias en caso de ausencia del respectivo ministro de fe. d) Adoptar la medida de suspensión de matrícula de nuevos alumnos durante el período que dure su administración. e) Poner en conocimiento de las autoridades competentes cualquier hecho que pueda constituir una infracción a la ley, en particular denunciar ante el Ministerio Público de cualquier hecho que pueda ser constitutivo de delito. f) Ejercer las acciones que correspondan para la recuperación de los recursos que, en vulneración de la ley, no hayan sido reinvertidos en las universidades, así como aquéllas destinadas a perseguir la responsabilidad de quienes incurrieron en dichos actos. Sin perjuicio de lo anterior, el administrador provisional podrá adoptar cualquier otra medida necesaria para garantizar el cabal cumplimiento de las obligaciones que le impone su mandato, la que en caso de requerir recursos, deberán siempre utilizar en primer término, los de la propia institución. En este sentido, podrá terminar con las transacciones entre empresas relacionadas o fijar un plan de gestión más eficiente, o incluso evaluar fusionar o vender parte del plantel a otra institución. Podrá y deberá también velar por el trabajo de los funcionarios y académicos. De conformidad al art. 17 del proyecto, corresponderá al administrador provisional, una vez finalizada su gestión, la elaboración de un informe final, que dé cuenta del resultado de ésta y del estado general de la institución de educación superior, en el cual deberá hacer mención 6 expresa a la circunstancia de haberse o no subsanado los problemas detectados antes o durante su gestión. Una vez aprobado dicho informe, la designación del administrador provisional podrá ser alzada a través de resolución fundada del Ministro de Educación, previo acuerdo del Consejo Nacional de Educación, el que deberá ser adoptado por la mayoría de sus miembros presentes en sesión convocada a ese sólo efecto, tras haberse subsanado los problemas y deficiencias que dieron origen a la medida, circunstancia que deberá ser debidamente acreditada por el administrador provisional. En la resolución que levante la medida, se consignará que la administración y gobierno de la institución de educación superior sea asumida por las autoridades y directivos que correspondan de acuerdo a sus estatutos o escritura social, según sea el caso, pudiendo obligar a la institución a realizar adecuaciones o modificaciones en su estructura organizacional, con el objeto de evitar la reiteración de los problemas que motivaron la designación del administrador provisional. Sin perjuicio de lo señalado en el artículo anterior y de conformidad al art. 18 del proyecto, si el Ministerio de Educación determina que las circunstancias que dieron origen a la medida de administración provisional son imputables, en todo o parte, a algunas de las personas señaladas en el inciso primero del artículo 11 de esta ley (es decir, cualquier autoridad unipersonal o colegiada que desempeñe funciones directivas, llámese esta asamblea de socios, directorio, junta directiva, gerente general, rector o cualquier otra nomenclatura) podrá declarar en la misma resolución la inhabilidad de éstas para continuar ejerciendo en aquélla los cargos, calidades o funciones de que se trate. ¿Cuánto dura en el cargo un administrador provisional? De conformidad al inciso segundo del art. 10 del proyecto, el administrador provisional durará en su cargo dos años, plazo prorrogable por períodos sucesivos en caso que ello sea necesario, o bien por un plazo inferior a éste según disponga el Ministerio de Educación. Administrador de Cierre En aquellos casos en que, terminada la gestión del administrador provisional, no haya sido posible subsanar los problemas o deficiencias que dieron origen a su nombramiento por causas no imputables a su gestión y/o se tome conocimiento de hechos que pudieran constituir alguna de las causales ya mencionadas a propósito de los artículos 64, 74 y 81 del decreto con fuerza 7 de ley N°22 , el Ministerio de Educación dará inicio al procedimiento de revocación del reconocimiento oficial de la institución de educación superior. La resolución que decrete la revocación del reconocimiento oficial, deberá consignar el plazo para proceder al cierre definitivo de la institución de educación superior. Para la determinación de este plazo deberá tenerse en consideración el tamaño de la institución, la cantidad de alumnos matriculados cursando sus estudios o en proceso de titulación, y la complejidad de las causales que dieron origen a la revocación del reconocimiento oficial. Para esto, el Ministerio de Educación podrá nombrar al administrador provisional que haya sido designado, como administrador de cierre. Lo más importante a destacar es que de conformidad al art. 20 del proyecto, el MINEDUC siempre deberá designar un administrador de cierre cuando se decrete la revocación del reconocimiento oficial de una institución de educación superior, quien deberá cumplir con los mismos requisitos y condiciones, pudiendo ejercer las mismas facultades previstas respecto del administrador provisional3 , sin perjuicio de aquéllas que se agregan expresamente para el administrador de cierre. ¿Cuáles son las atribuciones especiales del administrador de cierre? Dentro de las atribuciones especiales del administrador de cierre y en pos de asegurar la continuidad del servicio educativo de los y las estudiantes, el art. 23 del proyecto señala que deberán considerarse específicamente todas aquellas medidas que permitan la reubicación de estudiantes en otras instituciones de educación superior. Para ello, el administrador de cierre tomará en consideración la situación particular de los y las estudiantes velando siempre porque se respeten los planes y programas de estudios y el avance académico por ellos alcanzado. Asimismo, cualquier programa de nivelación académica, u otros de similar naturaleza, serán financiados con cargo a todos los recursos o aportes que reciba la institución sujeta a la medida de cierre. Con todo, en casos excepcionales y en función de la protección de los derechos de los y las estudiantes, se podrán financiar con recursos fiscales los antedichos programas, mediante decreto expedido por el Ministerio de Hacienda bajo la fórmula “por orden del Presidente de la República”, que deberá ser firmado por el Ministro de Educación. Es muy importante señalar que los y las estudiantes reubicados mantendrán, respecto al plantel que los acoja, plenamente vigentes los beneficios o ayudas estudiantiles otorgados por el 2
(1) No cumplir con los objetivos estatutarios (en el caso de Universidades) o no cumplir con sus fines (en el caso de IP y CFT); (2) Realizar actividades contrarias a la moral, al orden público, a las buenas costumbres y a la seguridad nacional;
(3) Incurrir en infracciones graves a los estatutos (en el caso de Universidades) o incurrir en infracciones graves a lo establecido en su escritura social o en su reglamento académico (en el caso de IP y CFT). (4) Dejar de otorgar títulos profesionales que requieren haber obtenido el grado de licenciado (Universidades), títulos profesionales (IP) o títulos técnicos de nivel superior (CFT). 3
Ya analizadas en las páginas 6. 8 Estado, tales como becas y créditos como si no hubiesen cambiado de institución de educación superior. Para efectos de lo señalado en el presente artículo, el administrador de cierre podrá suscribir convenios con universidades pertenecientes al Consejo de Rectores y sólo en casos debidamente calificados, el Ministerio de Educación podrá suscribir convenios con otras instituciones de educación superior, que cuenten con acreditación institucional vigente. Dichos convenios tendrán por objeto, la continuidad y término de los estudios de los y las estudiantes reubicados, así como también su titulación. ii­. Educación Escolar Las modificaciones que el proyecto contempla en materia de Educación Escolar dicen relación principalmente con aumentar las atribuciones del Administrador Provisional creado por la ley N° 20.529 sobre sistema nacional de aseguramiento de la calidad, figura que tiene por objetivo asumir en ciertos casos calificados las funciones que competen al sostenedor de un establecimiento educacional subvencionado o que reciba aportes del Estado, con el objeto de asegurar el adecuado funcionamiento de dicho establecimiento y la continuidad del servicio educativo. En este sentido, el proyecto: a) Extiende, en ciertos casos, la duración en el cargo del administrador provisional, modificando así el plazo que consagra actualmente el art. 87 de la ley 20.529, que señala que el administrador provisional durará en su cargo sólo hasta el término del año escolar en curso. El proyecto propone que dicho plazo podrá prorrogarse por razones fundadas por el tiempo necesario que asegure la continuidad del servicio educativo. b) Agrega al artículo 89 de la ley 20.529, dos nuevas causales que hacen procedente el nombramiento de un Administrador Provisional. Éstas dicen relación: (1) con el rechazo de la solicitud de renuncia del reconocimiento oficial por parte del Secretario Regional Ministerial respectivo por incumplimiento de los requisitos que exige la normativa educacional vigente y (2) cuando el sostenedor interrumpe parcial o definitivamente la prestación del servicio educacional, sin cumplir los requisitos para ello y afectando gravemente el derecho a la educación de las y los estudiantes. c) Faculta al administrador provisional, mediante una nueva letra h) para el art. 92 de la ley 20.519, para coordinar la reubicación de las y los estudiantes, estableciendo como nueva facultad del administrador provisional el coordinar en caso de pérdida del reconocimiento oficial por renuncia o revocación, la reubicación de las y los estudiantes en conjunto con la Secretaría Regional Ministerial de Educación y adoptar todas las medidas necesarias para asegurar su derecho a la educación. d) Faculta al Superintendente de Educación, mediante la agregación del art. 97 bis, para nombrar mediante resolución fundada y para resguardar el derecho a la educación, en los casos establecidos en la ley, a un funcionario de su dependencia para 9 que administre un establecimiento educacional, en lugar de un profesional incorporado en el registro respectivo. II­. CONSIDERACIONES AL PROYECTO. Algunas dudas técnicas sobre el proyecto: 1.­ A propósito de las inhabilidades para ser nombrado administrador provisional, se establece que no podrán asumir el cargo aquellos que, en el plazo de un año contado hacia atrás del nombramiento, se hayan desempeñado como administradores, gerentes o prestadores de servicios a la institución de educación superior�� de que se trate o de alguna de sus empresas relacionadas. Este plazo parece ser muy breve, pues en un año no es posible desvincular totalmente los intereses que eventualmente se pueden haber generado a través de cualquier clase de servicio prestado a la institución intervenida. Así también, parece importante incluir la figura del “fundador” entre los inhabilitados para ser administrador, al ser éstos personas que también pueden tener un vínculo especial con la institución intervenida. 2.­ No queda suficientemente clara la relación entre el administrador provisional y la designación de un síndico de quiebras o un liquidador en el caso que corresponda, en consideración al estado financiero de la institución. Es evidente que la figura del síndico se tuvo presente a la hora de la redacción del proyecto, por lo que las atribuciones de uno y de otro podrían llegar a conflictuar, sobre todo en relación a la administración económica de la institución intervenida. Al efecto, el proyecto sólo menciona que las facultades del liquidador no podrán afectar las medidas que se adopten por parte del administrador provisional para efectos de resguardar los derechos de los y las estudiantes, en particular, la disponibilidad de los bienes muebles e inmuebles esenciales, necesarios para asegurar la continuidad de sus estudios. Para evitar posibles conflictos entre estas figuras, sería deseable tanto un detalle más específico de las atribuciones económicas de los administradores provisionales y de cierre, como una delimitación clara de las facultades de síndicos y liquidadores en relación a la quiebra de instituciones educativas: no es lo mismo la quiebra de una empresa de salchichas, en palabras del Ministro, que la quiebra de una Universidad. Es necesario abrir la discusión en esta materia y evaluar seriamente la conveniencia de continuar utilizando figuras de regulación mercantil para las relaciones jurídicas nacidas a propósito del fenómeno educativo, como serían por ejemplo, las normas del Código de Comercio. La orientación jurídica de la regulación que se llevará a cabo en proyectos como este no es menor. Cuando decimos no más mercado, también decimos no más regulación en lógicas de lo privado. Aquello también debiese significar que lo que por definición es público, como la educación, debe regularse desde la lógica del Derecho Público. 3.­ En el mismo sentido, se extraña mayor claridad respecto a las instituciones que podrían ser afectadas por la intervención de administradores. Esto, porque por una parte la designación del interventor se hace directamente por el MINEDUC y el Consejo Nacional de Educación, pero por otra, el proyecto expresamente dice que sus normas serán aplicables a las instituciones de educación superior comprendidas en el art. 52 del DFL 2 que refunde la LGE. En dicho artículo, se incluyen en su letra d). a las instituciones educativas de las Fuerzas Armadas y de Orden, 10 que ­ de conformidad a lo dispuesto por el inciso tercero del art. 53 del mismo DFL 2 ­ se regirán en cuanto a su creación, funcionamiento y planes de estudios, por sus respectivos reglamentos orgánicos y de funcionamiento y se relacionan con el Estado a través del Ministerio de Defensa Nacional. Dicho de otro modo, el proyecto permite intervenir instituciones educativas de las Fuerzas Armadas y de Orden, pero éstas dependen del Ministerio de Defensa, ¿tiene el MINEDUC la competencia necesaria para nombrar un administrador provisional, por ejemplo, para la Escuela de Carabineros, si se dan las hipótesis de intervención? La ley no es clara al respecto. 4.­ El artículo 8 letra a) fija parámetros de “calidad” para intervenir las instituciones. Sin embargo, no queda claro de dónde se sacarán aquellos parámetros. ¿Los definirá el MINEDUC en conjunto con el CNED o lo harán a través de la CNA, que ha sido ­hasta ahora­ el encargado de certificar la calidad de las instituciones? 5.­ Sería deseable una mención expresa a la relación que tendrán los administradores provisionales y de cierre tanto con trabajadores como con estudiantes, más allá de velar por sus trabajos, organizar la reubicación de estudiantes y otorgar los títulos correspondientes. Esto, para evitar situaciones de “anarquía” en la institución intervenida, donde los trabajadores y los estudiantes no tengan un interlocutor válido para sus demandas, así como también para obligar al administrador a participar no sólo de la administración misma de la institución sino también de los procesos de decisión y participación propios de ella y en los cuales participe toda la comunidad educativa. Algunas consideraciones generales: El proyecto de ley que crea la figura del interventor en Educación Superior, aparece como el primero de los proyectos que formarán parte de la anunciada Reforma Educacional que el Gobierno de Bachelet pretende impulsar. La línea que ha seguido el Movimiento Estudiantil respecto a instalar la educación como un derecho social, implica tener siempre presente que allí donde hay derechos, no hay espacio para el mercado, siendo por tanto, preocupantes las posturas contradictoria del Ministro Eyzaguirre. En este contexto, ¿es el proyecto sobre administradores provisionales y de cierre, un avance real en el camino a una educación entendida verdaderamente como un derecho social? El proyecto de ley enviado por el Gobierno tiene como objetivo principal regular lo que hasta hoy es un mercado excesiva y escandalosamente desregulado. En este sentido, las figuras de los administradores provisionales y de cierre vienen a cubrir un inmenso vacío legal que no le permitía al MINEDUC ni a ningún órgano del Estado intervenir más que para sobreseer o revocar el reconocimiento a instituciones de Educación Superior, cumpliéndose algunos requisitos extremadamente ambiguos. Pero incluso en esta línea, la de la regulación, el proyecto se percibe huérfano, en la medida que no está acompañado de una institución que posea atribuciones claras y estrictas respecto a fiscalización, así como también con una potestad sancionatoria eficaz, como sería 11 eventualmente una Superintendencia. En otras palabras, el proyecto intenta regular el mercado pero lo hace de forma deficiente, dejando mucho espacio aún para el negocio de la educación. Asimismo, la pregunta de quién va investigar los excesos del mercado que el proyecto de interventores viene a regular, queda sin respuesta: ¿será el propio Ministerio, actuando como juez y parte en el proceso? En este sentido el proyecto, incluso desde una óptica meramente regulatoria, deja vacíos importantes. Estas medidas no son eficaces si no se acompañan de una idea clara del marco regulatorio en su conjunto, que definan cómo esperan complementarse con la CNA, el CNED, el MINEDUC, la Contraloría General y una posible Superintendencia, para lo cual, debemos definir un horizonte claro de lo que esperamos del sistema de educación superior. Si bien a primera vista pareciera ser deseable y necesaria la existencia de interventores, como en la discusión sobre el financiamiento de la educación superior, se obvia la discusión de fondo. Al respecto, se entiende que exista un “sentido de urgencia”, en razón de lo sucedido en la Universidad del Mar.4 Pero ese “sentido de urgencia” no puede justificar ir en el sentido contrario. Avanzar en la dirección correcta implica extirpar al mercado del sistema educativo. Por esta razón, cualquier proyecto de intervención estatal en caso de instituciones de educación superior que incumplan la ley o pongan en peligro de cualquier manera el correcto funcionamiento del sistema educativo, afectando el derecho a la educación de las y los estudiantes, debe contemplar un rol estatal activo y firme, que debiese ir en la dirección, por ejemplo, de tomar medidas tales como la expropiación o la fusión con Universidades estatales ante un eventual cierre. Lo anterior deja planteada la interrogante sobre qué sucede con los estudiantes que se quedan sin lugar donde entrar a estudiar, pues la promesa de educación para todos actualmente no puede ser soportada por la cobertura que tiene el Estado con "sus instituciones". Ahí, el fortalecimiento de la educación pública resulta vital, como también una mirada integrada al nuevo sistema de educación en el que un proyecto como este deba insertarse. 4
A propósito del caso de la Universidad del Mar, el proyecto de ley contiene disposiciones que lo harían expresamente aplicable para investigaciones y procesos de cierre que ya se hubieren iniciado a la fecha de su promulgación, por lo que podría ser perfectamente aplicable al caso de la Universidad del Mar y a las investigaciones que ya se encuentran en proceso. (ver artículo transitorio del proyecto). 12 All pages:
MINUTA CEFECh. Análisis del proyecto de ley sobre interventores
Minuta realizada por el área de Educación del Centro de Estudios de la FECh a propósito del proyecto de ley que crea las figuras del administrador provisional y de cierre para Educación Superior e incorpora modificaciones a la ley 20.529, respecto a la figura del administrador provisional en Educación Escolar.