Source: https://elderecho.com/que-consecuencias-practicas-tendra-el-nuevo-sistema-de-georreferenciacion-de-delimitacion-de-la-ley-132015-en-los-casos-de-reivindicacion-de-fincas
Timestamp: 2019-05-23 13:12:19
Document Index: 247440383

Matched Legal Cases: ['artículo 38', 'artículo 348', 'artículo 9', 'artículo 38', 'artículo 38', 'artículo 348', 'artículo 38', 'artículo 9', 'artículo 9', 'artículo 9', 'artículo 9', 'artículo 38', 'artículo 3', 'artículo 9', 'artículo 38', 'Artículo 10', 'artículo 38', 'e contrario', 'artículo 38', 'artículo 53']

Foro 14-10-2015	Coordinador: Soler Pascual
El dominio que se pueda tener sobre determinada finca debe ser protegid...
La jurisprudencia viene exigiendo la inequívoca identificación de la finca, de tal modo que no se susciten dudas racionales sobre cuál sea -SSTS 31-10-1983, 26-1-1985 y 18-5-1985-, lo cual implica fijarse con claridad y precisión la situación, cabida y linderos de la finca, así como que la finca reclamada es la identificada -SSTS. 9-6-1982, y 25-2-1984 -EDJ 1984/7052--.
En cuanto a la función que la inscripción registral puede cumplir en lo relativo a la identificación de la finca la STS de 12 de marzo de 2012 -EDJ 2012/30152 viene a puntualizar lo siguientes extremos:
“El Registro de la Propiedad no está dotado de base fáctica fehaciente, y la institución no responde de la exactitud de los datos y circunstancias de hecho, ni por consiguiente de los demás datos descriptivos de las fincas -Sentencias de 13-11-1987 -EDJ 1987/8263-, 1-10-1991, 26-11-1992 -EDJ 1992/11661-, 3-2-1993 y 1-7-1995 -EDJ 1995/2871--”.
“El artículo 38 -EDL 1946/59 -se refiere a la Ley Hipotecaria sólo establece una presunción “iuris tantum” a favor del titular registral y por tanto no se trata de legitimación registral totalmente plena ya que las inscripciones registrales no dan fe de las características físicas de los inmuebles que comprenden y prevalece la realidad extrarregistral distinta cuando resulta cumplidamente probada -Sentencias de 11-6-1991, 24-2-1993 -EDJ 1993/1783-, 21-4-1993 -EDJ 1993/3745 y 22-2-1996 -EDJ 1996/1231--”. Lo que está entre paréntesis en cursiva es de quien suscribe.
“La identificación no se logra con la expresión que figura en los títulos presentados en el pleito, ni con la inscripción registral, ya que se requiere que las fincas se determinen de modo preciso sobre el terreno y por sus linderos y este requisito identificativo es esencial para que puedan prosperar cualquiera de las acciones del art. 348 del Código Civil -EDL 1889/1 -Sentencias de 1-2-1993 y 8-10-1994-. -STS 17-3-2005 -EDJ 2005/33573--”.
La presunción de exactitud registral que se recoge en el art. 38 de la LH -EDL 1946/59-, “afecta al título no a la realidad física que el mismo describe que puede o no coincidir con la realidad extrarregistral”.
“…la identificación de las fincas ha de concurrir de forma totalmente evidenciada para que no ofrezca duda alguna a las que se reivindican, debiendo fijarse con la debida precisión su cabida, situación y linderos, y con la cumplida probanza que son las que se refieren a los títulos y los demás medios probatorios en los que los actores fundan su derecho y tal identificación exige un juicio comparativo entre la finca real y la titular -Sentencias de 5-3-1991 -EDJ 1991/2393-, 25-11-1991 -EDJ 1991/11161-, 26-11-1992 -EDJ 1992/11661-, 4-11-1993 -EDJ 1993/9888-, 11-6-1993 -EDJ 1993/5621-, 6-5-1994 -EDJ 1994/4052-, 28-3-1996 -EDJ 1996/1471 y 1-4-1996 -EDJ 1996/1790--. -STS 17-3-2005 -EDJ 2005/33573--”.
“…así como es doctrina jurisprudencial que no ha de confiarse a un necesario juicio de deslinde la determinación de la finca -S.13 Oct. 1976 -EDJ 1976/316-, por todas-, sí es condición << sine qua non>> la identidad inequívoca de la finca a reivindicar, lo que comprendería que la finca se determine sobre el terreno por sus cuatro puntos cardinales, debiendo éstos concretarse con toda precisión, y siendo este requisito identificativo esencial para que pueda prosperar cualquiera de las acciones que se derivan del artículo 348 del Código Civil -EDL 1889/1 -S.S. 16 Jul. 1990 -EDJ 1990/7658-, 5 Mar. 1991 -EDJ 1991/10845-, 1 Dic. 1993 -EDJ 1993/10944 y 25 de mayo de 2000 -EDJ 2000/10845-, entre otras muchas-.”.
No obstante, hay que recordar cómo la validación de la base geográfica de una finca por el Registro de la Propiedad a la que se atribuyen efectos descriptivos significa, en realidad, efectuar un auténtico deslinde -RDGRN 3 de marzo de 2000-.
En los arts. 9 y 10 de la Ley Hipotecaria -EDL 1946/59-, reformada por la citada Ley, se incluye la posibilidad incluir en el Registro de la Propiedad – en unos casos de forma obligatoria y en otros potestativa la representación gráfica georreferenciada de la finca que complete su descripción literaria, expresándose, si constaren debidamente acreditadas, las coordenadas georreferenciadas de sus vértices.
En general, la georreferenciación se refiere al posicionamiento con el que se define la localización de un objeto espacial en un sistema de coordenadas y “datum” determinado -viene a ser un punto geográfico que se usa como referencia-, y consiste en el uso de coordenadas de mapa para asignar una ubicación espacial a entidades cartográficas. Además de determinar el lugar en el espacio de las elementos geográficos, permite establecer la correcta posición de una fotografía aérea en un mapa y determinar la exacta ubicación de un punto en una fotografía o imagen, ya que todos los elementos de una capa de mapa tienen una ubicación geográfica y una extensión específicas que permiten situarlos en la superficie de la Tierra o cerca de ella.
La primera cuestión es definir o determinar que se entiende por georre...
Ahora bien el hecho de que se exija mayor precisión en la descripción de las fincas que acceden al Registro de la propiedad por primera vez, o bien porque tenga lugar alguna de las operaciones a que alude el artículo 9.b de la ley Hipotecaria, no altera la eficacia registral de los asientos registrales, así como de los demás elementos que constan en la correspondiente hoja registral, puesto que no modificado el artículo 38 de la ley hipotecaria -EDL 1946/59-, habrá de entenderse a todos los efectos legales con presunción iuris tantum que los derechos reales inscritos en el Registro existen y pertenecen a su titular, en la forma determinada por el asiento respectivo .
En cuanto a los datos que publica el Registro de la Propiedad debe tenerse en cuenta que el citado Registro es un registro de títulos, no de fincas y por lo tanto la doctrina legal aplicable es la recogida entre otras en STS de 11-6-1991, 24-2-1993, 21-4-1993 y 22-2-1996, y la más reciente de fecha 17 de marzo de 2005 -EDJ 2005/33573 que declara “el Registro de la Propiedad no está dotado de base física fehaciente, y la institución no responde la exactitud de los datos y circunstancias de hecho, ni por consiguiente de los demás datos descriptivos.
El artículo 38 -EDL 1946/59 sólo establece una presunción -iuris tantum a favor del titular registral y por tanto no se trata de legitimación registral totalmente plena, ya que las inscripciones registrales no dan fe de las características físicas de los inmuebles que comprenden y prevalece la realidad extra registral distinta cuando resulta cumplidamente probada”. Pues no se puede desconocer que el Registro de la propiedad, al ser un Registro de títulos, permite que el dominio o demás derechos reales puedan existir al margen del registro, lo que si existe en tales casos es un grave problema de prueba.
Cuando se ejercite una acción reivindicatoria en base al artículo 348 del C. civil -EDL 1889/1-, el actor habrá acreditar su dominio, la identificación de la finca, y la posesión de la misma por el demandado por lo que si bien el hecho de que en el Registro de la Propiedad deba procederse a la identificación geográfica de la finca mediante la georreferenciación, no implica que tal dato deba tener un valor absoluto, si tiene importancia y trascendencia a la hora de la identificación de la finca, pues será un elemento más y cualificado para dicha identificación, ahora bien ello no impide que si dicha identificación gráfica es errónea deba prevalecer la realidad extraregistral .
El artículo 38 -EDL 1946/59 sólo establece una presunción -iuris tantum a favor del titular registral y por tanto no se trata de legitimación registral totalmente plena, ya que las inscripciones registrales no dan fe de las características físicas de los inmuebles que comprenden y prevalece la realidad extra registral distinta cuando resulta cumplidamente probada”.
Se plantea la cuestión relativa a los efectos que la nueva redacción ...
Se plantea la cuestión relativa a los efectos que la nueva redacción del artículo 9 LH -EDL 1946/59 llevada a cabo por la Ley 13/2015, de 24 de junio, de Reforma de la Ley Hipotecaria y del Texto Refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario -EDL 2015/102048-, puede tener sobre el ejercicio de la acción reivindicatoria, en especial la exigencia del nuevo sistema de georreferenciación previsto en el apartado b de dicho artículo 9 tras la citada reforma.
La reforma llevada a cabo en la Ley 13/2015 -EDL 2015/102048 pretende favorecer la coordinación entre el Catastro y el Registro de la Propiedad, al entender que desde el punto de vista de la seguridad jurídica es esencial que el Registro determine con la mayor exactitud posible la porción de terreno sobre la que proyecta sus efectos buscando la plena fiabilidad de la información registral, tal como declara en su Exposición de Motivos. Una de las bases de esta intención es la incorporación en el apartado b del artículo 9 LH -EDL 1946/59 de las coordenadas georreferenciadas de sus vértices, siempre que constaren las mismas debidamente acreditadas, concediendo al Registrador de la Propiedad el control de la correspondencia entre dicha representación y la finca inscrita, partiendo del elemento auxiliar de calificación señalado en dicho artículo.
Sin duda alguna esta previsión, que debe completarse con el concepto de correspondencia entre la representación gráfica y la descripción literaria de la finca, constituye un avance a efectos de facilitar la identificación de la finca objeto de la acción reivindicatoria pues la jurisprudencia exige que la misma sea completa, con sus linderos y superficie y no cabe duda alguna que la georreferenciación supone un elemento objetivo para determinar ambos elementos e identificar la finca. De hecho el propio artículo 9 b LH -EDL 1946/59 señala que una vez inscrita la citada representación gráfica, su cabida será la resultante de dicha representación, rectificándose incluso la que conste previamente en el Registro en su representación literaria.
No obstante lo anterior no puede entenderse que vaya a ser la panacea identificadora en muchos casos, pues no se puede olvidar que tal georreferenciación deberá realizarse en todos los supuestos de reordenación de terrenos que den lugar a la apertura de una hoja registral, esto es, a la creación de una nueva finca diferente de aquella que consta en el Registro. Por tanto se sigue partiendo, no de datos objetivos claros, sino de la descripción subjetiva que lleve a cabo la persona que pretende la inscripción de la nueva finca, que puede no ser real, de forma que la representación gráfica georreferenciada se adaptará a la descripción física de la nueva finca, al igual que se hacía antes en la definición de los nuevos linderos resultante de una reordenación de terrenos por cualquier causa -segregación, división, agrupación, deslinde, etc.-, lo que impide que la misma se constituya como un medio de prueba absoluto y completo de la realidad de la nueva finca creada con relación a la ya existente.
Referida la cuestión objeto de tratamiento a, tras la aprobación de l...
Referida la cuestión objeto de tratamiento a, tras la aprobación de la reforma de la Ley Hipotecaria y del Texto Refundido de la Ley del Catastro -Por Ley 13/2015 -EDL 2015/102048--, cuáles son las consecuencias prácticas de la nueva regulación en el supuesto de reivindicación de fincas, como punto de partida es de significar que nos encontramos con tres elementos de suma importancia en orden al ejercicio de acciones reivindicatorias o declarativas de dominio de fincas.
A- El Registro de la Propiedad, siendo de recordar que el artículo 38 de la Ley Hipotecaria -EDL 1946/59- consagra el llamado Principio de Legitimación Registral.
B- El Catastro Inmobiliario, registro administrativo que sus datos se presumen ciertos “salvo prueba en contrario y sin perjuicio del Registro de la Propiedad” -artículo 3.3 del Texto Refundido de la Ley del catastro-.
C Representación geográfica georrefenciada, considero que esta viene a constituir un informe, elaborado a instancia de parte, en el que se determina la localización geográfica de una finca mediante coordenadas y datos geoespaciales.
Es decir contendrá la ubicación y delimitación exactas de la finca -lógicamente, según los datos que se aporten-.
El legislador pretende la concordancia entre el Registro de la Propiedad y el Catastro como, por supuesto, con la realidad física de la finca, por ello en ocasiones exige la aportación de la representación geográfica georreferenciada -por ejemplo, en casos de inmatriculación lo cual es facultativo en otras ocasiones -artículo 9.b Ley Hipotecaria -EDL 1946/59-.
La consecuencia de ello: “Alcanzada la coordinación gráfica con el Catastro e inscrita la representación gráfica de la finca en el Registro, se presumirá, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 38 -EDL 1946/59-, que la finca …..tiene la ubicación y delimitación geográfica expresada en la representación gráfica catastral que ha quedado incorporada ..” -Artículo 10.5 Ley Hipotecaria-. Así, respecto a las acciones reivindicatorias y de dominio que puedan ejercitarse, se debe de tener presente que la presunción establecida en el artículo 38 de la Ley hipotecaria puede alcanzar a la ubicación y delimitación geográfica de la finca, si bien teniéndose igualmente presente que se trata de presunción capaz de ser desvirtuada de contrario.
En definitiva, habrán de valorarse estos elementos, como otros que pudiesen aportarse al procedimiento a efectos de valorar la acreditación de la identidad de la finca reivindicada si bien teniéndose igualmente presente que las ya citadas ubicación y delimitación, en ocasiones, no van a servir para dirimir la controversia reivindicatoria -no se discuten una u otra sino el mero dominio de la finca-.
Como bien se enuncia en la cuestión suscitada, ahora, con la nueva reg...
Como bien se enuncia en la cuestión suscitada, ahora, con la nueva regulación, se aumenta el número de supuestos en los que la identificación geográfica es requisito para la inscripción registral. A partir de la entrada en vigor de la nueva norma tal se planteará en todos los supuestos de apertura de folio registral, tales como segregación, división, agrupación o agregación -art 9.b -EDL 1946/59-, y además, exigiendo también la delimitación geográfica de la superficie ocupada por las construcciones o instalaciones que se declaren en el interior de la finca -art 202 párrafo segundo-.
En todos los casos relativos a suelos, no basta una mera representación gráfica, -un simple plano o croquis que distinga en términos relativos la finca de las colindantes sino la georreferenciación de su delimitación en un sistema oficial -que permite no sólo distinguirla de las colindantes, sino ubicarla y delimitarla con carácter absoluto sobre la superficie terrestre. ex art 9. b -EDL 1946/59-. Una primera consecuencia práctica se deriva de manera inmediata de ello, a saber, para inscribir una reparcelación ya no bastará que se aporte el plano de la reparcelación en papel, sino que ha de estar debidamente georreferenciado en cada uno de los vértices de cada una de las parcelas o elementos de la reparcelación.
En caso de contienda, en particular en el supuesto de ejercicio de acción reivindicatoria, tal planteamiento coadyuvará la efectividad de la seguridad jurídica, pues cabe pensar que desaparecerán -o cuando menos se reducirán en gran medida los problemas que hasta ahora podían plantearse en los casos en que se planteaba disputa en punto a supuestos de exceso o defecto de cabida de las fincas, respecto de sus colindantes. Y todo ello además fundado en la pretendida coordinación que se quiere hacer efectiva entre los datos que resultan del Registro de la Propiedad y los que figuran en el Catastro.
Con la nueva regulación se pretende, a mi entender, utilizar las nueva...
Con la nueva regulación se pretende, a mi entender, utilizar las nuevas herramientas técnicas en los registros públicos. Los mapas de fincas ya venían aportándose a las escrituras públicas, sobre todo de fincas rústicas para identificar el inmueble transmitido, o sobre la que se realizaba algún tipo de negocio o alteración en su situación. A la vez, esos mapas ya formaban parte indisoluble de otros registros públicos como el catastro, registro de explotaciones prioritarias, de agricultores a título principal, -ATP-, y un largo etc, así como, a través de los mismos, se señalan y delimitan las fincas sobre las que se solicitan ayudas o subvenciones de la política agraria común, -PAC-.
A la vez, hay que tener en cuenta, que en no pocas ocasiones, las descripciones de las fincas, no solo las que acceden por primera vez al registro de la propiedad, sino aquellas en las que se produce alguna alteración de su delimitación y linderos, situaciones que es a las que se refiere el art 9.b de la LH -EDL 1946/59 modificado por la ley 13/2015 -EDL 2015/102048-, resultaba complicado, y sobre todo, en algunos casos, contradictorio con la descripción y delimitación que el catastro contenía de la misma alteración o modificación, cuando lo interesante es que en esos registros se produzca una identidad e igualdad en la descripción y delimitación de las fincas, de hecho, si se observa, en el art siguiente, art 10.1 LH -EDL 1946/59 con la nueva redacción, -“La base de representación gráfica de las fincas registrales será la cartografía catastral, que estará a disposición de los Registradores de la Propiedad”-, ya se dice que los mapas para la “georreferenciación de delimitación” serán los catastrales, y solo se permitirán otras representaciones gráficas distintas en supuestos muy concretos, y para conseguir adecuar a la realidad fáctica el contenido gráfico que conste en el catastro, de tal forma, que si con la calificación del registrador, la georreferencia de delimitación que se recoge en el registro es distinta de la que consta en el catastro, el registrador deberá informar de esa situación a fin de que el catastro realice las modificaciones oportunas en sus propios mapas identificativos, art 10.2, precisamente para que exista una correlación entre la realidad fáctica y la representación gráfica que figure en ambos registros.
Hasta la publicación de la
Con la ley 13/2015 -EDL 2015/102048 se da un paso más allá al coordinar con los elementos tecnológicos hoy disponibles, el intercambio de datos entre ambas instituciones, pues resulta esencial para el Registro determinar con la mayor exactitud posible la porción de terreno sobre la que proyecta sus efectos, y para el Catastro conocer y reflejar en cartografía todas aquellas modificaciones o alteraciones registrales que se produzcan sobre las realidades físicas de las fincas mediante cualquier hecho, negocio o acto jurídico.
Para ello entre los instrumentos que se utilizan viene a ser la exigencia de un posicionamiento de la finca objeto de inscripción con el que se defina la localización de un objeto espacial en un sistema de coordenadas que complete su descripción literaria. -Previsión del art 9.b de la ley 13/2015 -EDL 2015/102048--
No puede olvidarse que conforme a la Jurisprudencia del Tribunal Supremo -SS TS 9 junio 1982, 30 septiembre 1988, 5 marzo 1991 -EDJ 1991/2393-, 1 diciembre 1993, 23 octubre 1998, 5 febrero 1999, 24 enero 2003 y 17 marzo 2005 -EDJ 2005/33573--, la parte actora debe ofrecer una identificación documental de los predios acorde con los títulos en que funda su dominio, fijando con claridad y precisión su situación, cabida y linderos, de modo que no pueda dudarse cuál es el bien al que la acción se refiere y, en segundo lugar, debe de acreditar que el terreno reclamado o discutido, que ha de estar claramente determinado en la realidad física, coincide materialmente con el que reflejan los títulos justificativos del dominio haciendo un juicio comparativo entre la finca real y la titular. No basta a tal efecto con la definición que aparezca en el título presentado con la demanda ni con la descripción registral que descansa en las simples declaraciones de los otorgantes. Por tanto caen fuera de la garantía que presta el título inscrito los datos meramente descriptivos de las fincas y otras circunstancias de puro hecho -SS 13 noviembre 1987, 26 noviembre 1992 y 23 mayo 2002 -.
El dominio del bien objeto de acción exige, en definitiva, su más perfecta identificación de manera que no se susciten dudas racionales sobre cuál sea, debiendo determinarse la finca sobre el terreno, conforme a sus linderos y por los cuatro puntos cardinales que la delimitan e individualizan perimetralmente respecto de las contiguas o colindantes, con absoluta exactitud y precisión, pues de no estarlo y requerirse un previo deslinde faltaría el cumplimiento de este requisito sustancial -SS TS 12 abril 1980, 16 julio 1990, 1 diciembre 1993, 23 octubre 1998, 25 mayo 2000, 20 junio 2003, 17 marzo 2005 -EDJ 2005/33573 y 14 noviembre 2006-
Precisamente ambos aspectos -ubicación física y concreción en los títulos justificativos de su dominio encuentran previsión en la nueva normativa con el fin de que coincidan, pretendiéndose quizás con posterioridad una mayor eficacia protectora de los efectos del Registro sobre datos que quedaban fuera de aquélla. Puede hacerse notar que el propio art 9 b -EDL 1946/59 establece que una vez inscrita la representación gráfica georreferenciada de la finca, su cabida será la resultante de dicha representación, rectificándose, si fuera preciso, la que previamente constare en la descripción literaria, por ejemplo.
La Ley de 13 de junio de 2015 -EDL 2015/102048- es por ahora la última...
La Ley de 13 de junio de 2015 -EDL 2015/102048 es por ahora la última de la larga serie de normas que pretenden la coordinación entre Catastro y Registro de la Propiedad: hasta el momento no han debido lograr el efecto pretendido, como se deduce de la reiteración con que se pretende y de las reglas cada vez más imperativas que se promulgan.
El cambio operado con la reforma es significativo, ya que aunque una se...
El cambio operado con la reforma es significativo, ya que aunque una segregación o división se pudiera inscribir sin licencia debe aportarse en todo caso la delimitación georreferenciada de las fincas de resultado. Y ahora para inscribir una edificación, ya sea nueva o antigua, deberá acompañarse un certificado técnico que acredite la georreferenciación de la superficie ocupada. Consecuencia práctica: para inscribir una reparcelación ya no basta que se aporte el plano en papel de la reparcelación, sino que han de estar debidamente georreferenciado en cada uno de los vértices de cada una de las parcelas o elementos de la reparcelación. También es consecuencia que en cuanto a los efectos jurídicos, se proclama que se presumirá, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 38 -EDL 1946/59-, que la finca objeto de los derechos inscritos tiene la ubicación y delimitación geográfica expresada en la representación gráfica que haya quedado incorporada al folio real. -art 10.5-. Pero aquí vienen a delimitarse algunas situaciones que se fijan en el art. 10.5 o. 2º y en a DF 4ª, a saber:
A. Si la base gráfica inscrita no ha sido la catastral, se requiere, para que se produzca tal efecto jurídico, que haya sido validada previamente por una autoridad pública y hayan transcurrido seis meses desde la comunicación de la inscripción correspondiente al Catastro, sin que éste haya comunicado al Registro que existan impedimentos a su validación técnica. -art 10.5 párrafo segundo -EDL 1946/59--
B. A tales efectos jurídicos “no se considerará suficiente la comprobación o validación que se hubiera realizado por los Registradores, conforme al segundo inciso de la regla 1.ª del apartado Cinco del artículo 53 de la Ley 13/1996, de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y del orden social -EDL 1996/17822-, a los solos efectos de hacer constar la referencia catastral al margen de la inscripción de la finca”. -Disposición final cuarta-.