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Timestamp: 2019-12-07 00:13:20
Document Index: 130231595

Matched Legal Cases: ['artículo 21', 'artículo 66', 'artículo 66', 'artículo 67', 'artículo 65', 'artículo 65', 'artículo 65', 'artículo 68', 'artículo 21']

Circunstancias modificativas de la re...
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I. INTRODUCCIÓN: LA INDIVIDUALIZACIÓN JUDICIAL DE LA PENA
III. ENUMERACIÓN
IV. EFECTOS DE LA CONCURRENCIA DE LAS CIRCUNSTANCIAS MODIFICATIVAS
V. PENALIDAD EN CASO DE CONCURRENCIA DE EXIMENTES INCOMPLETAS
Tradicionalmente, la Parte General de los Códigos Penales españoles contienen las denominadas circunstancias atenuantes y agravantes. Examinemos su concepto y efectos en el marco de la individualización de la pena.
El Código Penal contempla una sanción para cada tipo delictivo establecida entre un máximo y un mínimo (es la denominada pena-marco), y posteriormente es la sentencia condenatoria la que fija la concreta pena que se impone por la comisión del delito (procedimiento de individualización judicial de la pena). Este procedimiento de individualización cuenta con las siguientes etapas:
1ª Por el grado de ejecución (artículos 61 y 62 del Código Penal). Estos preceptos diferencian entre la pena para el delito consumado (la fijada por el correspondiente tipo penal), y la pena para el delito intentado (inferior en uno o dos grados a la establecida por el Código para el delito consumado).
2ª Por el grado de participación criminal (artículos 61 y 63 del Código Penal). Estos artículos también distinguen entre la pena para el autor del delito (es la fijada por el tipo penal correspondiente) y la pena para los cómplices (les corresponde la pena inferior en grado a la señalada por el Código para el autor del delito).
3ª Por las circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal (artículos 65 a 68 del Código Penal). La concurrencia de las circunstancias contenidas en los artículos 21 a 23 del Código Penal despliega efectos sobre la concreta pena que se impone a los responsables del delito.
Son elementos accidentales del delito, previstos en la Parte General del Código Penal y que tienen como efecto la disminución o el incremento de la pena de conformidad con determinadas reglas previstas por el Código Penal. Examinemos cada uno de los elementos de la anterior definición:
a) Elementos accidentales del delito. Su concurrencia no determina la propia existencia del delito, sino solamente la gravedad de la pena que puede imponerse. La doctrina viene entendiendo que las circunstancias modificativas operan sobre los elementos accidentales de la infracción penal, mientras que las eximentes actúan de forma esencial sobre los elementos estructurales del delito porque niegan alguno de ellos.
b) Previstos en la Parte General del Código Penal. Se diferencian, de este modo, de los llamados elementos típicos accidentales, es decir, aquellos elementos previstos en el respectivo tipo de la Parte Especial y que también lleva consigo el incremento o la disminución de la pena. La principal diferencia entre ambos tipos de elementos radica en que las reglas de los artículos 65 y siguientes del Código Penal solamente son aplicables a las circunstancias atenuantes y agravantes contempladas en la Parte General.
c) Que tienen como efecto la disminución o el incremento de la pena de conformidad con determinadas reglas previstas por el Código Penal. Estas reglas se encuentran en los artículos 65 y siguientes del Código Penal, que se examinan a continuación.
Las circunstancias modificativas de la responsabilidad penal aparecen enunciadas en los artículos 21 CP (atenuantes), art. 22 CP (agravantes) y art. 23 CP (circunstancia mixta de parentesco).
La LO 5/2010, de 22 de junio, introdujo en el CP la atenuante de dilaciones indebidas y la agravante por discriminación.
Se consideró conveniente otorgar carta de naturaleza legal a la atenuante de dilaciones indebidas. Se exige para su apreciación que el retraso en la tramitación tenga carácter extraordinario, que no guarde proporción con la complejidad de la causa y que no sea atribuible a la conducta del propio imputado. De esta manera se recogieron los elementos fundamentales de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que construyó esta circunstancia como atenuante por analogía.
De este modo, la circunstancia 6ª del artículo 21 pasó a ser la 7ª, y se añadió una circunstancia 6ª con la redacción siguiente:
"6ª. La dilación extraordinaria e indebida en la tramitación del procedimiento, siempre que no sea atribuible al propio inculpado y que no guarde proporción con la complejidad de la causa".
Asimismo, se se incluyó la agravante por discriminación basada en la identidad sexual de la víctima, además de la ya recogida anteriormente por su orientación sexual y se sustituyó el término anterior de "minusvalía", por el de "discapacidad". (Art. 22 4ª CP)
La LO 1/2015, de reforma del CP modificó de nuevo esta agravante, para recoger como tal que el delito se cometa por “razones de género”.
Se encuentran en el artículo 66.1 CP para los delitos dolosos, en el art. 66.2 CP para los delitos leves e imprudentes y en el artículo 66 bis CP para las penas impuestas a personas jurídicas.
2. Inherencia
De conformidad con el artículo 67 CP, "las reglas del artículo anterior no se aplicarán a las circunstancias agravantes o atenuantes que la ley haya tenido en cuenta al describir o sancionar una infracción, ni a las que sean de tal manera inherentes al delito que sin la concurrencia de ellas no podría cometerse".
El fundamento de esta norma se encuentra en el principio ne bis in idem, que prohíbe que un mismo hecho pueda ser tenido en cuenta más de una vez para medir una determinada responsabilidad (Sentencia de 17 de marzo de 1992 ponente Delgado García), por lo que no cabe apreciar una circunstancia agravante cuando la misma ya está prevista en la Ley como elemento del correspondiente tipo delictivo: bien de modo expreso porque así aparezca recogido el hecho en el propio tipo penal (inherencia expresa); bien de modo tácito porque, aunque la figura penal literalmente no lo recoja, sea tan inseparable que no sea posible cometer el delito sin la concurrencia de tal agravante (inherencia tácita).
3. Comunicabilidad
• Circunstancias personales. Las circunstancias agravantes o atenuantes que consistan en cualquier causa de naturaleza personal agravarán o atenuarán la responsabilidad sólo de aquéllos en quienes concurran (artículo 65.1 CP). De esta manera, las circunstancias personales son comunicables a los responsables en quienes concurran.
• Circunstancias objetivas. Las que consistan en la ejecución material del hecho o en los medios empleados para realizarla, servirán únicamente para agravar o atenuar la responsabilidad de los que hayan tenido conocimiento de ellas en el momento de la acción o de su cooperación para el delito (artículo 65.2 CP). Como puede observarse, este tipo de circunstancias son comunicables a aquellos que las conozcan.
Por otra parte, el artículo 65.3 CP establece que "cuando en el inductor o en el cooperador necesario no concurran las condiciones, cualidades o relaciones personales que fundamentan la culpabilidad del autor, los jueces o tribunales podrán imponer la pena inferior en grado a la señalada por la ley para la infracción de que se trate".
Cuando concurran varias circunstancias modificativas en el mismo hecho, la jurisprudencia entiende que en unos casos cabe su aplicación conjunta (circunstancias compatibles), y en otros supuestos no porque una de ellas implica necesariamente la concurrencia de la otra.
Según el artículo 68 CP, "en los casos previstos en la circunstancia primera del artículo 21, los jueces o tribunales impondrán la pena inferior en uno o dos grados a la señalada por la ley, atendidos el número y la entidad de los requisitos que falten o concurran, y las circunstancias personales de su autor". En relación con esta cuestión, la jurisprudencia ha decidido mantener la interpretación que había prevalecido con el texto derogado de que es preceptiva la rebaja al menos en un grado y facultativa hacerlo en dos (Sentencia del Tribunal Supremo 443/1998, de 27 de marzo, que cita la Sentencia de la misma Sala de 16 de enero de 1998).