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Timestamp: 2019-11-17 03:04:21
Document Index: 147201557

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REGULACIÓN DE PAGO DE TARIFAS ELÉCTRICAS EN GENERACIÓN RESIDENCIAL
Sesión 91ª, en miércoles 2 de marzo de 2011
(De 16:26 a 18:43)
SECRETARIOS, LOS SEÑORES JOSÉ LUIS ALLIENDE LEIVA, SUBROGANTE
Y MARIO LABBÉ ARANEDA, PROSECRETARIO SUBROGANTE
El señor PIZARRO (Presidente).- Proyecto de ley, iniciado en moción del Senador señor Horvath, que regula el pago de las tarifas eléctricas de las generadoras residenciales, con segundo informe de la Comisión de Minería y Energía.
--Los antecedentes sobre el proyecto (6041-08) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Proyecto de ley: (moción del Senador señor Horvath).
En primer trámite, sesión 46ª, en 20 de agosto de 2008.
Minería y Energía, sesión 37ª, en 28 de julio de 2010.
Minería y Energía (segundo): sesión 90ª, en 1 de marzo de 2011.
Sesión 38ª, en 3 de agosto de 2010 (se aprueba en general).
El señor ALLIENDE (Secretario General subrogante).- La idea de legislar fue aprobada en sesión de 3 agosto de 2010.
La Comisión deja constancia de la presentación de una sola indicación, formulada por el Ejecutivo, que sustituye el texto aprobado en general. Ella fue aprobada por la unanimidad de sus miembros presentes (Senadores señora Allende y señores Orpis y Prokurica), teniendo en consideración que recogió los planteamientos efectuados durante la discusión general.
Cabe destacar que las modificaciones acordadas por unanimidad deben ser votadas sin debate, salvo que algún señor Senador solicite su discusión.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- En discusión particular el proyecto.
El señor HORVATH.- Señor Presidente, esta iniciativa, como lo señala su nombre, permite que los generadores residenciales pequeños tengan medición neta. Es decir, la diferencia entre el consumo y la generación debe ser el valor que efectivamente se les cobra; y si existe un remanente a su favor, se les ha de pagar.
En tal sentido, para nuestro país este proyecto resulta altamente atractivo, dadas la multiplicidad y cantidad de energías renovables de que dispone, por su diversidad geográfica. Las energías solar y eólica; las pequeñas caídas de agua y las diferencias de temperatura por la vía de la geotermia posibilitan a distintos usuarios de la red no solo ahorrar energía sino también generarla.
El Ejecutivo se hizo parte de esta iniciativa y propuso una indicación sustitutiva que la respalda, como se desprende de la lectura de su texto.
Sin embargo, solicitamos que, en el inciso primero del artículo 149 bis que se propone para la Ley General de Servicios Eléctricos, se vote separadamente la frase "sin fines comerciales", para eliminarla.
Igual petición formulamos respecto del párrafo del inciso quinto (la idea es también suprimirlo) que dice: "Sin perjuicio de lo anterior, los remanentes que se produzcan dentro de un período de doce meses, determinado para estos efectos en el contrato entre el usuario final y la distribuidora, sólo podrán ser rebajados hasta la factura correspondiente al último mes del período antes señalado.". O sea, si una persona generara más de lo que consumiera durante un año, la empresa se haría cargo sin retribución de esa generación, lo cual, obviamente, no corresponde y no va de la mano con los fines del proyecto y sus ideas matrices.
Creemos que se trata de una iniciativa altamente conveniente. Además, es urgente, considerando la restricción de energía eléctrica que afecta el país. Entonces, se suma a las medidas de ahorro, eficiencia y promoción de las energías renovables en Chile.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- Al comenzar la votación precisaremos lo que Su Señoría solicita votar en forma separada.
El señor ORPIS.- Señor Presidente, en medio de una discusión a mi juicio bastante más profunda respecto a la matriz energética, este proyecto de ley es tremendamente innovador -así lo señalamos en la discusión general-, porque Chile tiene grandes posibilidades de promover el uso de energías renovables no convencionales. Y, en este caso en particular, el hecho de que los clientes finales puedan generar electricidad e inyectarla a la red constituye un instrumento que en muchas partes del mundo ha servido para fomentar de manera muy fuerte e intensa el desarrollo de tal tipo de energías.
Este sistema es conocido como net metering o balance neto entre lo que se retira y lo que se inyecta a una red de distribución.
¿Cuál es el mérito de la iniciativa en debate? La introducción en la Ley General de Servicios Eléctricos de un artículo 149 bis que establece el derecho del consumidor final a inyectar en la red de distribución la electricidad que genere a partir de energías renovables no convencionales.
Creemos que aquí hay un enorme potencial para desarrollar esa clase de energías. Por lo tanto, en la Comisión aprobamos por la unanimidad de los presentes el proyecto, en los términos de la indicación sustitutiva formulada por el Ejecutivo.
Sin perjuicio de lo anterior, señor Presidente, hay dos cuestiones (las planteó el Senador Horvath) que será necesario zanjar.
Una recae en el inciso primero del artículo 149 bis, al disponerse que la inyección a la red por los usuarios de la energía que generen del modo allí indicado sea "sin fines comerciales". Hay discusión sobre este último punto.
La otra incide en el inciso quinto del mismo precepto. La idea de suprimir el párrafo señalado por el colega Horvath es que el saldo neto que favorezca al consumidor final se vaya acumulando mes a mes, pero no con el límite de doce meses establecido en dicha norma, para que, si al cumplirse un año queda un remanente, se pueda seguir acumulando en períodos posteriores.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Bianchi.
El señor BIANCHI.- Señor Presidente, en primer lugar, felicito al Senador Horvath por el trabajo realizado en esta materia durante varios años, al que también se han sumado los colegas Prokurica y Orpis, quienes -me consta- en la Comisión de Minería y Energía han mostrado al respecto constante preocupación.
La cuestión no es menor. Entonces, una vez más hago presente la imperiosa necesidad de que el Estado dicte cuanto antes una política energética.
En la Patagonia, particularmente en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, nos hemos farreado desde siempre, por falta de incentivos, energías como la eólica y la mareomotriz. Y en paralelo vemos, por ejemplo, cómo todos los meses el Estado debe financiar subsidios para las personas más carenciadas, quienes no pueden pagar sus consumos básicos de gas, luz y otros servicios.
Sin lugar a dudas, la ley en proyecto permitirá avanzar en la línea de lo que han hecho otros países del mundo, donde los usuarios que generan electricidad, una vez que satisfacen sus necesidades, inyectan en la red la sobrante y la venden a la compañía suministradora.
Reitero mis felicitaciones y llamo a seguir avanzando para que cuanto antes contemos con una verdadera política energética nacional.
El señor PROKURICA.- Señor Presidente, yo también valoro esta propuesta del Senador Horvath, que, en mi opinión, tiene varios méritos.
Ante todo, es el primer proyecto que posibilita la cogeneración y -como lo planteó el Senador Bianchi- de alguna manera trata de ponernos al día en algo que países desarrollados han planteado desde hace décadas.
Lo que se nos sugiere es relevante, pues hoy día, cuando alguien quiere utilizar energías renovables no convencionales para generar electricidad en su domicilio, solo puede hacerlo hasta el medidor; o sea, puede autogenerar.
En esta iniciativa se propone cortar esa muralla que existe en el sistema; permitir la autogeneración para el consumo propio, y, además, inyectar el saldo a la red de distribución y percibir por ello una retribución económica.
Pero este proyecto tiene otra virtud, señor Presidente: viabiliza la incorporación de energías renovables no convencionales en el país, donde estas no son subsidiadas, y promueve la masificación de su uso.
Mientras no se masifique la utilización de las energías solar, mareomotriz, eólica u otras no será factible generar electricidad para una cantidad importante de personas.
Si a lo anterior agregamos que -como dije- en Chile no se subsidia este tipo de energías y que solo se autorizará para inyectar en la red un porcentaje de la electricidad generada por el usuario (al estilo de la indicación que formulamos en la misma Comisión de Minería cuando el precio del gas argentino se disparó y fue necesario dictar la ley que estableció los contratos de largo plazo), en la práctica el proyecto posibilita materializar la generación eléctrica domiciliaria.
Al igual que los Senadores Orpis y Horvath, no comparto lo propuesto, por una parte, en el inciso primero del artículo 149 bis en orden a que la energía que generen los usuarios finales no pueda tener fines comerciales, y por otra, en el inciso quinto en el sentido de que el valor de los remanentes de energía acumulados por un lapso superior a 12 meses se pierda.
¡Esa no es la forma de establecer incentivos, señor Presidente!
Por último, debo manifestar que hemos recibido de parte del señor Ministro de Minería y Energía un gran apoyo para llevar adelante iniciativas de esta índole, que sin duda van a tener éxito.
La realidad que se vive en otros países del mundo -en España, por ejemplo- es que los Gobiernos, producto de las crisis económicas, han ido terminando con los subsidios. Pero no es el caso nuestro, porque Chile no subsidia las energías renovables no convencionales. Y, a nuestro juicio, esa es una manera de demostrar también que ellas son capaces de imponerse en un país que posee gran potencial en su naturaleza.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, por cierto, felicito a los Senadores Horvath y Orpis.
La ley en proyecto va bien encaminada. Y ella emana de una moción.
Entonces, uno echa de menos la iniciativa del Estado: cuál es la iniciativa del Gobierno; cuál es la política energética nacional de mediano, corto y largo plazos.
¡Ahí tenemos un vacío!
Y no lo digo yo, que no soy experto en la materia: lo dicen profesores universitarios, las grandes empresas generadoras. En definitiva, todo aquel que interviene en el negocio de la energía sostiene: "Chile carece de una política nacional energética". Y, así, se van tomando decisiones en la medida que es evidente la necesidad de generar más energía.
Por eso existen repartidos a través del territorio decenas de proyectos termoeléctricos que causan gran daño ambiental. Hay proyectos hidroeléctricos en el sur. Y el Ministro Golborne anda buscando proyectos nucleares en Europa.
Ante la pregunta sobre qué medio de generación definirá Chile para su desarrollo energético, si fuera por dicho Secretario de Estado, habría que pensar que será la energía atómica, pero no antes de 30 años, según ha dicho. Y como en ese período van a pasar muchos Gobiernos y la energía se necesita ahora -una Administración que registra apagones se cae, pierde-, lo que tenemos que garantizar es que el 6,8 o el 7 por ciento de crecimiento anual de la demanda energética sea satisfecho.
El que nos ocupa es un paso positivo en la participación de los usuarios; de quienes utilizan energía, pero, además, reúnen condiciones para generarla; de los pequeños productores. Mas la responsabilidad esencial no puede radicar en ellos, sino en el Estado.
En Alemania, el Partido Verde originó la "ley de los cien mil techos". Se contemplan subsidios del Estado para que los ciudadanos puedan contar con paneles solares en un país donde no se recibe mucho sol -por eso, van a España para gozarlo y cambiar un poco su blanca tez-, pero, para aprovechar en energía el poco que llega, se ha desarrollado un proceso de concesión de tales prestaciones. Lo mismo ocurre en el caso de la energía eólica: los paisajes alemanes se encuentran llenos de molinos que la captan.
Deseo consignar que el inciso primero del artículo 149 bis contiene la expresión "sin fines comerciales". O sea, podrá generarse por medios renovables, pero sobre la base de esa otra condición. Cuando nos opusimos al proyecto Ralco por el modo de construcción, que aniquiló una cultura: la pehuenche, cubrió 17 cementerios y causó lo peor, preguntamos claramente por qué no puede entrar otro al negocio de la generación eléctrica. Esta última plantea serias barreras de entrada, y las mantiene, y en el proyecto las ratificamos: "sin fines comerciales".
¿Acaso un pequeño empresario o una pequeña cooperativa no pueden producir 10, 20, 5 megas para satisfacer sus necesidades, pero también inyectar el resto, el excedente, con fines comerciales?
El inciso quinto dispone que si transcurren doce meses -y es algo que podrá explicar tal vez el Senador señor Horvath-, "topón para adentro". ¿O no? Se expresa que los remanentes "sólo podrán ser rebajados hasta la factura correspondiente al último mes del período antes señalado". O sea, si no se logra rebajar todo lo que se generó en el año y sobra, eso no se devuelve. ¡No parece justo!
El señor BIANCHI.- Ello se va a sacar.
El señor NAVARRO.- Deseo destacar -sé que el Senador señor Horvath está en contra y que se va a pedir votación separada- que tenemos que eliminar barreras de entrada. Estoy por que pequeños productores puedan invertir efectivamente en generación eléctrica. Hemos dictado leyes para poder alcanzar, de manera progresiva, el 5 y el 10 por ciento con energías no convencionales, considerándose ahora el 20 por ciento, mas creo que también se pueden obtener utilidades para ese otro sector. La concentración económica en materia energética, particularmente, no puede seguir el camino de otras áreas, y espero que podamos corregir esta parte.
Hago presente que no basta la ley. El inciso tercero señala que "Un reglamento establecerá las condiciones técnicas mínimas de la conexión". Señor Presidente, los reglamentos, muchas veces, terminan desvirtuando un cuerpo legal. Espero que ese articulado sea acorde con la naturaleza, la filosofía, la voluntad de la normativa en discusión y no ponga trabas, sino que, por el contrario, facilite el acceso de la pequeña generación, de tal manera que se registre una explosión de usuarios que decidan invertir en ese ámbito y logren así rebajar sus cuentas de electricidad. Es más, ojalá pudieran generar e inyectar, con fines comerciales -de poca envergadura, por supuesto-, al Sistema Interconectado Central u otro.
Deseo hacer un seguimiento al proceso del reglamento, porque a algunos no les gusta la iniciativa en examen y van a tratar de incidir para que ese texto sea restrictivo, para que sea poco eficaz en incentivar la utilización de la ley en proyecto.
¡Patagonia sin represas, señor Presidente, con energías renovables!
El señor LAGOS.- Señor Presidente, voy a dar mi voto favorable, por cierto, a la moción del Senador señor Horvath.
La normativa les dará a los usuarios, a las personas naturales, a las familias que cuenten con algunos recursos, la oportunidad de autogenerar la energía que requieren para su uso diario y, al mismo tiempo, otorgar los incentivos para lograr una cogeneración de energía eléctrica.
Ello se ha probado en muchos países, en particular en los desarrollados, como Estados Unidos -en California-, Alemania y otros de Europa. Y ha demostrado ser eficaz.
La iniciativa ha suscitado una preocupación por la forma como viene, y espero que sea posible una votación por separado para dar cuenta de dos o tres incisos que limitan severamente lo que se está proponiendo como idea matriz, en orden a que personas individuales, familias, hogares, puedan generar la energía que necesitan y, al mismo tiempo, beneficiarse del remanente que no consumen.
Lo anterior obedece a una razón: hoy, en términos de costo, los paneles solares son más baratos que los acumuladores en la captura de la energía. Pero si esta no se utiliza a plenitud, se pierde, salvo que se cuente con uno de estos últimos aparatos, el cual es caro y funciona con diésel, con electricidad, etcétera. Entonces, no se saca nada con hacer el esfuerzo, a nivel individual, de contar con un captador si no se dispone de un acumulador.
¿Y cuál es la alternativa del acumulador? El tomar la electricidad captada de la energía solar o eólica, o a través de una pequeña central de pasada, e inyectarla al Sistema Interconectado Central, con lo cual se obtiene un crédito.
Por eso es tan importante el mecanismo en estudio. Como lo dijo mi Honorable colega Prokurica, aquí se plantea una cuestión de cogeneración, porque no se trata solo de autogenerar electricidad para las necesidades propias, sino también de la capacidad de inyectarle al sistema energía adicional a la que el consumidor requiere y, de esa forma, contribuir a un medio ambiente sostenible, a la disminución de costos, etcétera.
Es fundamental, entonces, eliminar las restricciones establecidas en el texto. Se expresa que no caben los fines comerciales, pero es al contrario. ¿Por qué razón una persona no puede disponer de ahorros acumulados durante años al llegar a la tercera edad y concluir: "Voy a instalar un par de paneles y, como consumiré menos, algo de lo que acumularé irá directamente al Sistema Interconectado Central para lograr un beneficio a mi favor". ¿Por qué no?
El señor BIANCHI.- Es una buena posibilidad.
El señor LAGOS.- Ahí tiene Su Señoría una alternativa por si algún día deja el Senado...
El señor BIANCHI.- ¡Cuando sea viejito...!
El señor LAGOS.- Por supuesto.
Entonces, el aspecto que he señalado resulta esencial en esta materia.
Y lo segundo es eliminar la restricción relativa a que si en doce meses se registra un remanente sin utilizar, este se pierde. Al contrario. Se contempla un incentivo para generar energía por vías renovables. Otra cosa es cómo se hace para administrar. Porque una vez que se dice: "Introduzco energía al Sistema Interconectado Central", eso ciertamente puede generar costos de administración para las empresas distribuidoras. Para ello, confiemos en que regirá un reglamento que va a establecer alguna tarifa, algún porcentaje de lo que se le agrega al sistema de vuelta a fin de poder contar con un crédito, y que la empresa que tendrá que hacerse cargo de la energía adicional que se proporciona también pueda asumir los costos aparejados.
Se trata de un buen proyecto. No permite superar, claro, nuestro dilema fundamental, que es el de la matriz energética que necesita Chile. Ese es un asunto que temo que va a ser difícil que cualquier Gobierno trate de resolver en plenitud. Las Administraciones duran cuatro años. Las soluciones que implica el meterle mano a la matriz energética son tan complejas y con tantos costos políticos que va a ser difícil lograrlo. Lo dice el Senador que habla, quien sirvió en un Gobierno anterior. Cuando se consideró la posibilidad de la energía nuclear, a lo único que se pudo llegar fue a determinar: "Vamos a realizar estudios al respecto". Pero fue difícil plantear el tema.
La cuestión del proyecto de HidroAysén se encuentra presente. Un señor Senador enfatiza la frase "Patagonia sin represas". Por mi parte, a estas no las quiero. Algunos exponen: "No deseo la energía nuclear". Pero de alguna forma es preciso prender la luz. Y ello tiene que ser, además, financiable. ¡Con otro criterio, vamos a terminar solo con termoeléctricas y carbón...!
El señor PROKURICA.- ¡Explíqueselo a ese colega, Su Señoría! ¡Si lo tiene al lado...!
El señor LAGOS.- Me están desdibujando la intervención, señor Presidente.
En resumen, el punto planteado ayuda en la discusión. Los hogares, las personas individuales y, tal vez, las pequeñas sociedades pueden aplicar el sistema con fines comerciales. No pongamos el límite a los remanentes que sobran. Pero, al mismo tiempo, no nos tapemos los ojos, porque, si no se hace nada respecto a la matriz energética, lo único que va a ocurrir -resulta lo más fácil, como quedó demostrado- es que se recurrirá al carbón y las termoeléctricas, que son las más contaminantes. Ello se comprobó con la Central Castilla, que pasó sin pena ni gloria al final del día.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Novoa.
El señor NOVOA.- Señor Presidente, en primer lugar, considero que el proyecto realmente es un estímulo para que se vaya generando con energías alternativas.
Y con respecto a los dos reparos que se formulan, quisiera hacer una distinción.
Cuando se emplean las palabras "sin fines comerciales", es preciso analizar el asunto con un poco más de preocupación, por lo siguiente. La iniciativa le da a una persona el derecho a inyectar energía y el dueño de la red o la generación tiene la obligación de recibirla. La pregunta que surge es si la ley puede también imponerle a este que la compre, porque los acuerdos comerciales se celebran entre partes.
Entonces, diría que se emplean las palabras referidas para entender que existe un derecho: el consistente en inyectar energía, y que esta se paga en una forma muy especial, señalada en la ley en proyecto. Porque no se trata de un acuerdo comercial, sino de una determinación legal.
Respecto a esa materia, por lo tanto, quisiera que quedara claro que, se saque o no la expresión, una cosa es establecer un derecho para inyectar energía y otra obligar a alguien a realizar un acuerdo comercial. Estos últimos no se imponen por ley, sino que se perfeccionan entre las partes.
La segunda objeción me parece mucho más relevante. Porque es evidente que si en un período de doce meses se registra un saldo a favor, ¿por qué no seguir con ello adelante? ¿Por qué terminarlo?
El señor BIANCHI.- Se puede acumular.
El señor NOVOA.- La gente que genere energía no lo hará como su actividad o negocio principales, sino para complementar su necesidad de consumo. No va a establecer una central gigantesca y a inyectar al sistema en cantidades muy grandes. Pero es obvio que en el mes doce puede resultar un saldo a favor. ¿Por qué este no se puede mantener hasta el día en que la persona deje de producir? Si la empresa no se halla obligada a pagárselo, sino a compensarla.
En consecuencia, estimo que, en el primer caso, la expresión "sin fines comerciales" tiene una explicación razonable, la cual, por lo demás, obedece al sentido de la iniciativa legal. Se otorga el derecho a inyectar energía y solo se establece una compensación, no formas de pago ni nada por el estilo, por faltar un acuerdo comercial.
Sin embargo, me parece que carece de sentido que se limite el saldo a favor y que a los doce meses este se pierda.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- Ofrezco la palabra.
Se votará el texto propuesto por la Comisión de Minería.
El Honorable señor Horvath ha planteado la eliminación, en el inciso primero del artículo 149 bis, nuevo, de la expresión "sin fines comerciales" y...
El señor PROKURICA.- ¿Se va a separar la votación, señor Presidente?
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- En efecto. Después se procederá al pronunciamiento sobre lo expuesto por el señor Senador.
El señor ALLIENDE (Secretario General subrogante).- La división de la votación solicitada por el Honorable señor Horvath se relaciona con los incisos primero y quinto del artículo recién citado, lo que se tratará en seguida.
--Se aprueba la proposición de la Comisión de Minería y Energía (23 votos favorables).
Votaron las señoras Allende, Alvear y Rincón y los señores Bianchi, Coloma, Escalona, Gómez, Horvath, Kuschel, Lagos, Larraín (don Hernán), Larraín (don Carlos), Longueira, Muñoz Aburto, Navarro, Novoa, Orpis, Prokurica, Quintana, Uriarte, Walker (don Ignacio), Walker (don Patricio) y Zaldívar (don Andrés).
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- Ahora se votará la primera sugerencia del Senador señor Horvath, en orden a eliminar, en el inciso primero del artículo 149 bis, nuevo, las palabras "sin fines comerciales".
Tiene la palabra Su Señoría para explicar el sentido de la supresión.
El señor HORVATH.- Señor Presidente, solo deseo consignar que no nos parece mal, sino todo lo contrario, la existencia de un incentivo para que alguien pueda invertir y generar ingresos extras con motivo de su jubilación, a través de la cogeneración.
Por otra parte, no es tanta la obligatoriedad a que ha hecho referencia mi Honorable colega Novoa, porque el inciso final del artículo 149 bis determina que las concesionarias "deberán disponer un contrato tipo" para ponerse de acuerdo con los usuarios. Así se halla establecido. Incluso, algunas distribuidoras están elaborando tipos de proyectos piloto para incentivar el procedimiento.
La señora RINCÓN.- Señor Presidente, suscribo lo expresado por el Honorable señor Horvath en el sentido de que se halla debidamente considerado lo que preocupa al Senador señor Novoa.
Asimismo, cualquier incentivo para que se invierta en este tipo de energías nos parece interesante.
Por lo tanto, estoy de acuerdo con eliminar la expresión citada.
El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Por mi parte, también coincido con la sugerencia, señor Presidente. Ojalá que cada ciudadano produjera energía. Y si ello se hiciera con fines comerciales para obtener un ingreso adicional, ¿por qué un particular no podría proceder del mismo modo que una compañía?
En consecuencia, soy partidario de eliminar la expresión "sin fines comerciales".
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- El voto a favor es para mantenerla y el que se emita en contra es para suprimirla.
En votación la proposición del Honorable señor Horvath.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, me parece que la indicación tendiente a sacar del texto la limitación de carácter comercial, o sea, la ausencia de la finalidad de lucro, y la que apunta a terminar con la barrera de los doce meses en la acumulación de generación a favor del usuario, si no alcanza a gastarla, y el descuento correspondiente contribuyen, básicamente, a hacer más eficaz la iniciativa.
El señor BIANCHI.- Se está votando una sola.
El señor NAVARRO.- Me remitiré brevemente a la primera, en cuanto a la eliminación de la frase "sin fines comerciales".
A mi juicio, el Estado debe entregar subsidios y, en este caso, establecerse una facultad. Claramente, en comunidades completas, tales como edificios, condominios, lugares donde es posible destinar recursos a la inversión inicial, esta no se efectuará si no existe un estímulo desde el Estado.
Lo anterior ha ocurrido en países desarrollados. La Alemania que hoy conocemos determinó, en su legislación medioambiental, que para 2050 obtendrá el 100 por ciento de lo que necesita a través de fuentes de energía renovable no convencional. ¡El 100 por ciento en 2050! Para ello, se diseñó un plan de una política fiscal de subsidios, como también de investigación.
Como nos encontramos en un sistema económico de mercado, el mecanismo se mueve con estímulos, con subsidios o con mercado.
Como la demanda es baja, la única manera de activar ese sector es que haya, primero, empresas interesadas en traer la tecnología, y segundo, usuarios dispuestos a comprarla e instalarla en sus hogares, en sus edificios, en sus casas, en sus condominios, con el objeto no solo de ahorrar recursos, sino también de hacerle un bien al país.
Está claro que en energía domiciliaria se ocupa solo 20 por ciento del total de la generación. El 80 por ciento restante la consumen en Chile las grandes empresas, la industria. ¡El 80 por ciento!
Por lo tanto, no se produce una afectación comercial. Ninguna generadora o distribuidora eléctrica se verá perjudicada si la política propuesta, de aprobarse hoy el proyecto, se lleva a cabo de manera progresiva y se masifica. El techo es el 20 por ciento.
En verdad, sin un subsidio, sin un estímulo del Estado, el desarrollo de esta clase de generación podría ser extraordinariamente lento y poco significativo. Si queremos que esta normativa se haga carne y cumpla los objetivos que todos hemos apoyado en este debate, está claro que, adicionalmente a esta moción del Senador Horvath, el Estado debe evaluar el establecimiento de subsidios para estimular la generación en comento.
Todos queremos dar seguridad energética a Chile. Pero con las campañas que dicen: "Apaguemos las luces de neón y las de los edificios públicos, y ahorremos energía" no se economiza ni siquiera el 0,5 por ciento de la generación. O sea, se trata de un ahorro minúsculo, poco significativo. El gasto en el diseño publicitario de esos avisos es mayor que el ahorro económico efectivo que provocan.
Por consiguiente, la ley en proyecto establece un mecanismo eficaz para que el Estado ahorre en costo medioambiental y en inversión de recursos que, en vez de gastarse en energía, pueden destinarse a otro tipo de obras y a desarrollo productivo.
Creo que debemos darles a los condominios, a los propietarios de inmuebles la posibilidad de utilizar esta normativa. Pero para esto se requiere subsidio fiscal.
Señor Presidente, vamos a promover un proyecto de acuerdo para solicitarles formalmente al Presidente Piñera y al Ministro de Minería y Energía, señor Golborne, el diseño de una propuesta similar a la que se elaboró en Alemania con gran éxito para la economía nacional.
Por ello, votaré a favor de eliminar la expresión "sin fines comerciales". La idea es posibilitar que exista generación mediante emprendimientos pequeños.
El señor QUINTANA.- Señor Presidente, no alcancé a intervenir en la discusión particular. Por eso, aprovecho esta oportunidad para felicitar al Honorable señor Horvath por su moción, que dio origen a una gran iniciativa, que apunta en el sentido en que Chile hoy requiere avanzar con mayor velocidad.
Hemos visto muchas propuestas sobre el problema energético, pero considero que son de bajo impacto y tienen escasa posibilidad de transformarse en una solución masiva.
En el incentivo que se plantea para la generación de energía residencial veo la posibilidad de tener mucha gente dispuesta a incorporar la tecnología y los instrumentos pertinentes. De esa forma se establece una doble vía: por un lado se utiliza la electricidad que el domicilio necesita y por otro se inyecta energía al sistema interconectado central.
Tal vez mi principal cuestionamiento luego de leer la iniciativa radica en lo relativo a los remanentes que se produzcan en doce meses. Si dejáramos el proyecto como está, ello sería un escaso incentivo para experimentar en las distintas modalidades de energías renovables no convencionales, como la solar y la eólica.
A mi juicio, si es factible vender electricidad al sistema interconectado central, estamos hablando de cantidades marginales. Nunca será el negocio que hoy llevan adelante muchas microcentrales que generan 20 megavatios, las cuales funcionan al límite de lo establecido en la Ley sobre Bases Generales del Medio Ambiente: se saltan los estudios de impacto ambiental y logran el permiso de la autoridad mediante una simple declaración. Así ocurre, por ejemplo, en el río Picoiquén, de Angol -se trata de una situación sumamente cuestionada-, y en muchas grandes cuencas de la Región de La Araucanía que están siendo intervenidas con microcentrales.
Creo que lo propuesto resulta por completo distinto. Aquí no hay un negocio como el descrito. Concretamente, el proyecto, gracias a la posibilidad de comercializar un margen, un diferencial, la porción de energía que no necesitará el domicilio, promueve una práctica que puede extenderse masivamente, lo cual -insisto- permitirá resolver buena parte de los problemas energéticos que Chile enfrentará en el mediano plazo.
En definitiva, señor Presidente, voy a rechazar la frase en cuestión, para que dicho excedente o remanente de energía pueda ser vendido al sistema interconectado central y de esa forma se cumpla a cabalidad el objetivo que persigue esta iniciativa.
La señora ALLENDE.- Señor Presidente, en la Comisión de Minería y Energía aprobamos en forma unánime este proyecto, iniciado en moción del Senador señor Horvath.
Y nos alegra que el Ejecutivo lo haya recogido.
Nos parece que es una señal importante empezar de a poco a estimular a los consumidores para que generen su propia energía -ciertamente por medios no convencionales- y que, además, se permita inyectarla al sistema interconectado central.
Obviamente, respaldaré la eliminación de la frase en comento, que resulta absurda. No es admisible retener la remuneración que corresponda al generador en caso de haber un saldo a su favor.
Sin embargo, no puedo dejar de mencionar en esta ocasión algo que he manifestado reiteradamente en la Comisión de Minería y Energía -de hecho, se celebrará una sesión especial al respecto-: en Chile no ha habido claridad sobre la matriz energética que se desea.
Si existe algo estratégico para un país, es la cuestión energética. Y estimo que en el nuestro no solo no hay una definición clara, sino que, además, se entregan señales complejas.
Como representante de la Región de Atacama, siento un profundo dolor -no puedo decirlo de otra manera- al ver la forma en que se ha presionado para aprobar el megaproyecto de la central termoeléctrica Castilla, que generará más 2 mil 400 megavatios. Una vez más seremos emisores contaminantes, contribuiremos al calentamiento global de la Tierra y daremos una señal exactamente contraria a la que el mundo trata de entregar hoy: tomar conciencia de que mientras más nos vayamos "carbonizando" más aportaremos al calentamiento global del planeta.
No hemos sido capaces de exigirles a las grandes industrias mineras, a las grandes compañías que busquen alternativas distintas, inviertan en ellas y las implementen. La única respuesta ha sido la termoeléctrica.
Me parece más que lamentable. Estamos llenando la Región de Atacama de termoeléctricas.
Considero que el procedimiento ocupado en el caso de la central Castilla fue poco transparente, muy cuestionable. Se cambió la calificación del proyecto -por decirlo de alguna manera- de la noche a la mañana: de "contaminante" a "molesto".
En mi concepto, la opinión pública debe tomar conciencia de que no fuimos capaces de estudiar detenida y reflexivamente las implicancias de ese megaproyecto y lo que su instalación significará para los habitantes de la Región de Atacama.
Llamo la atención sobre ello, porque estamos cayendo en contradicciones: decimos preocuparnos por la calidad de vida de las personas y por el cuidado del medioambiente, pero al final aprobamos la producción de energía con elementos fósiles, como el diésel o el carbón.
Los proyectos de ese tipo resultan sumamente deteriorantes. Hay que tener presente lo que significan el material particulado, el sedimento, la ceniza y el calentamiento del agua, todo lo cual ocasiona daño a la fauna marina, a la pesca y al potencial turístico del área donde se desarrollan.
La central aludida, por ejemplo, se emplazará en una zona virgen, extraordinariamente rica y con potencial turístico susceptible de desarrollo si tuviéramos capacidad para mirar con altura, en lugar de hacer pagar a la Región todos los costos que conlleva. Porque, evidentemente, no será para nada positivo quedarse con todo el material contaminante de que hice mención.
Lamento el comportamiento de las autoridades al respecto, señor Presidente. Y aprovecho el proyecto que nos ocupa para decirlo en la Sala.
A Sus Señorías les consta que he planteado reiteradamente esta materia en la Comisión de Minería y Energía. He señalado varias veces que el proceso no se llevó a cabo como correspondía. También pedí que se citara a una sesión especial para discutir el asunto una vez más.
Tal vez ahora, con el nuevo Ministro de Minería y Energía, tengamos un diálogo donde nos entendamos mejor y se defina cuál es finalmente el diseño estratégico en el ámbito energético para Chile.
Hay cosas que se están haciendo con poca transparencia. Nos enteramos por la prensa de que el Ministro viajó a Francia para evaluar una asesoría que nos vaya preparando para contar eventualmente con energía nuclear.
Como país, necesitamos conocer cuáles van a ser las opciones y, sobre todo, precisamos señales claras. Lamentablemente, no las damos. Y si lo hacemos, se ven contrarrestadas con situaciones como la de la termoeléctrica Castilla.
Decimos que estamos preocupados del asunto y que vamos a incentivar el desarrollo de energías renovables, pero igual se aprueba un megaproyecto que será el mayor de América Latina y, evidentemente, el más contaminante.
Entonces, no puedo sino pensar que este Gobierno cae en contradicciones y no procede de manera informada y transparente ante la ciudadanía.
Frente a ello, por lo menos cabe señalar que el pequeño y modesto proyecto que nos ocupa significa un pasito adelante.
Pero me gustaría que el Ejecutivo se decidiera a entregar estímulos. Debiera subsidiar a la industria privada, si es necesario, para que invierta en energías renovables.
Además, hay que entender que, aunque a lo mejor inicialmente se tenga que pagar un poco más, es importante que exista un medioambiente más limpio y que desechemos el procedimiento usado hasta hoy: buscar el mecanismo más económico, el más fácil, "la salida más rápida", sin importar que genere la peor calidad de vida para los habitantes.
Vamos a tener que analizar este asunto -está presente el Senador señor Longueira, quien preside la Comisión de Medio Ambiente-, y habrá que verlo con detenimiento.
Señor Presidente, he aprovechado la ocasión para referirme al caso descrito, porque acaba de ocurrir.
Debemos preocuparnos de definir una política energética y de si van a existir incentivos que fomenten el uso de energías renovables no convencionales. ¿O vamos a seguir con un modelo que sabemos que implica graves costos?
De hecho, hoy en la Comisión de Minería y Energía entregué un breve resumen de un artículo sobre una investigación realizada en la Universidad de Harvard, donde se habla del costo oculto que conlleva para un país (el estudio se refiere a Estados Unidos) mitigar los efectos nocivos para la salud provocados por la contaminación de una termoeléctrica a carbón. Como nación, debiéramos manejar y conocer esos datos y darnos cuenta de que existen costos ocultos, efectos nocivos.
Por ello, no debiéramos adoptar resoluciones que después pagaremos muy caro, sobre todo las futuras generaciones.
El señor ORPIS.- Señor Presidente, voy a apoyar la propuesta de eliminar la frase "sin fines comerciales", porque, desde mi punto de vista, los resguardos se contemplan en el propio texto.
Evidentemente, se correrán ciertos riesgos. Habrá un costo de inversión en todo el sistema de distribución respecto de las entidades o empresas con un giro principal. En el inciso primero del artículo 149 bis se establece para los usuarios finales el derecho de inyectar la energía que generen. Ello no puede ser ilimitado, aun cuando se persigan fines comerciales.
Pero ese resguardo se incluye en el inciso tercero, donde se dispone que un reglamento fijará los topes de inyección máxima que el usuario final podrá realizar. Por consiguiente, existirán límites a ese efecto.
En tal sentido y dado que el proyecto seguirá su tramitación en la Cámara de Diputados, sería tremendamente importante introducir una enmienda para que tales límites quedaran establecidos por ley -más que por un reglamento-, al objeto de que su fijación no se encuentre sujeta a la arbitrariedad de la autoridad.
Para claridad de la ley, señor Presidente, también es relevante que no quede la impresión de que esa generación de energía solamente puede hacerse con fines comerciales. En tal caso, ello revestiría connotaciones jurídicas distintas. Si se dispusiera que solo tuviera tales propósitos, habría que considerar todo el tema tributario y las normativas que correspondan en ese ámbito.
En consecuencia, sería de gran importancia dejar expresamente consignado que las generadoras residenciales pueden tener o no fines comerciales.
Por último, señor Presidente, ahondando en la necesidad de fijar límites, hago presente que, si ello no se realizara, el día de mañana se produciría una competencia desleal. En efecto, alguien podría invertir en una red de distribución; una persona (un cliente final) podría transformar eso en un giro principal de carácter comercial y obtener un excedente casi ilimitado (consumir 10, pero inyectar 100); sin embargo, cuando carezca de capacidad para hacer la compensación que la ley establece, lo más probable es que al vecino el día de mañana, si la distribuidora le cobra tres, él podrá cobrarle directamente dos sin hacer ningún tipo de inversión.
Se trata de una situación de competencia desleal.
En todo caso, señor Presidente, estoy de acuerdo en eliminar la frase "sin fines comerciales".
Pero debiéramos fijar un límite. Ojalá quede establecido por ley en el trámite correspondiente en la Cámara de Diputados.
--Por 23 votos contra 3, se rechaza la frase "sin fines comerciales" del inciso primero del artículo 149 bis.
Votaron por la negativa las señoras Allende, Alvear y Rincón y los señores Bianchi, Escalona, Espina, Gómez, Horvath, Kuschel, Lagos, Larraín (don Carlos), Longueira, Muñoz Aburto, Navarro, Orpis, Pizarro, Prokurica, Quintana, Tuma, Uriarte, Walker (don Ignacio), Walker (don Patricio) y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la afirmativa los señores Coloma, Larraín (don Hernán) y Novoa.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- A continuación, corresponde tratar la proposición del Senador señor Horvath para eliminar, en el inciso quinto del artículo 149 bis, nuevo, la siguiente oración:
"Sin perjuicio de lo anterior, los remanentes que se produzcan dentro de un período de doce meses, determinado para estos efectos en el contrato entre el usuario final y la distribuidora, sólo podrán ser rebajados hasta la factura correspondiente al último mes del período antes señalado.".
El señor ORPIS.- Estamos todos de acuerdo.
La señora ALLENDE.- ¿Cómo se vota, señor Presidente?
El señor LAGOS.- ¿Votar "no" significa eliminar el texto leído?
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- Se procede igual que en el caso anterior: se vota "no" para suprimir la oración y "sí", para mantenerla.
--Por 15 votos, se rechaza la oración referida del inciso quinto del artículo 149 bis, y el proyecto queda aprobado en particular y despachado en este trámite.
Votaron por la negativa las señoras Allende, Alvear y Rincón y los señores Bianchi, Gómez, Horvath, Kuschel, Lagos, Longueira, Navarro, Orpis, Pizarro, Prokurica, Uriarte y Zaldívar (don Andrés).