Source: http://www.hermandadsanroque.com/public/fiscalidadhermandades.asp
Timestamp: 2013-05-22 12:01:49
Document Index: 169330037

Matched Legal Cases: ['in fine', 'in fine', 'in fine', 'IN FINE', 'in fine', 'in fine', 'in fine', 'in fine']

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APUNTES SOBRE LA FISCALIDAD EN LAS HERMANDADES
Tras el decreto de erecci�n can�nica, las hermandades quedan constituidas como asociaciones p�blicas de la Iglesia, con personalidad jur�dica can�nica, con los derechos y deberes correspondientes (c�nones 312 a 320 del C�digo de Derecho Can�nico).
La personalidad jur�dica civil la adquieren mediante la inscripci�n en el Registro de Entidades Religiosas, ubicado en la Direcci�n General de Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia (ver art. I.4 del "Acuerdo entre el Estado espa�ol y la Santa Sede sobre asuntos jur�dicos", firmado el 3 de enero de 1979 en la Ciudad del Vaticano. BOE de 15 de diciembre).
Matizar a este respecto, que el Concordato con la Santa Sede de 1953 reconoc�a en su art�culo IV.1 la personalidad jur�dica civil para aquellas hermandades constituidas con anterioridad a la firma del mismo. Para acreditarla bastaba la certificaci�n de la autoridad eclesi�stica. Sin embargo, en la Disposici�n Transitoria Primera del "Acuerdo entre el Estado espa�ol y la Santa Sede sobre asuntos jur�dicos de 1979", se les daba un plazo de tres a�os para inscribirse en el Registro para poder justificar su personalidad jur�dica civil. De no haberlo hecho, se ver�n en la obligaci�n de solicitar nuevamente la inscripci�n en el registro para poder acreditar la personalidad jur�dica civil ante terceros.
Distinto es el caso de las hermandades fundadas entre 1953 y 1979. En este caso, puesto que tuvieron que comunicar su erecci�n can�nica en el correspondiente Registro del Estado para adquirir la personalidad jur�dica civil, tras el acuerdo de 1979 "debieron" ser inscritas de oficio en el nuevo Registro. En caso contrario, o en el supuesto de que los datos que hubiera fueran incompletos, no podr�n acreditar su personalidad jur�dica, debiendo inscribirse nuevamente en el Registro de Entidades Religiosas.
Informaci�n facilitada por la Archidi�cesis de Sevilla con relaci�n a la inscripci�n en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia.
Se trata pues, de un procedimiento administrativo que establece el Estado para tomar conocimiento de esas entidades nacidas fuera de su ordenamiento, reconoci�ndolas plenamente. Algo parecido ocurrir�a con los matrimonios can�nicos, cuyos efectos civiles quedan supeditados a la inscripci�n en el Registro Civil.
Adquirir la personalidad jur�dica civil permite actuar en el tr�fico jur�dico pudiendo realizar actos y negocios jur�dicos (comprar, vender, arrendar, etc.), personarse ante los Tribunales, etc.
No hay que olvidar que cualquier modificaci�n posterior deber�a ser inscrita en el Registro de Entidades Religiosas. Por ejemplo, el cambio en la representaci�n legal de la hermandad motivado por un cambio de Junta de Gobierno, la modificaci�n de las Reglas, etc.
No se concebir�a una hermandad que no estuviera inscrita en el Registro de Entidades Religiosas, aunque s�lo fuera para poder solicitar un NIF ante la Agencia Tributaria, y con el que abrir una cuenta corriente, dar de alta una l�nea de tel�fono, adquirir bienes o pedir un pr�stamo, por poner algunos ejemplos. Por lo tanto, partiremos siempre de la base de que este requisito se cumple, no d�ndose situaciones de irregularidad.
Hemos mencionado anteriormente el NIF, que es el n�mero con el que las personas jur�dicas se identifican ante las autoridades tributarias. Pero, �cu�les son las obligaciones tributarias de una hermandad?. Intentaremos responder a esa pregunta viendo cu�l ser�a la situaci�n a priori de cualquier hermandad, y las distintas opciones que se podr�an dar, por ejemplo, con la inscripci�n en el r�gimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo (Ley 49/2002).
Comentaremos brevemente algunos tributos por hacernos una idea.
Las hermandades, como entidades con personalidad jur�dica que son, est�n sujetas al Impuesto sobre Sociedades. As� lo establece la Ley del Impuesto sobre Sociedades en su art�culo 7 (Real Decreto 4/2004, de 5 de marzo).
No hay que confundir los conceptos de sujeci�n al impuesto, con la obligaci�n o no de presentar declaraci�n que veremos m�s adelante, del mismo modo que una persona puede obtener rentas sujetas al IRPF pero no estar obligada a presentar declaraci�n al no superar determinados l�mites.
No obstante, como entidades sin �nimo de lucro, est�n adem�s parcialmente exentas del impuesto en los t�rminos previstos en el cap�tulo XV del t�tulo VII de dicha ley. Es decir, estar�n exentos todos los ingresos que obtenga la hermandad como consecuencia de la realizaci�n de actividades que constituyan su objeto social o finalidad espec�fica. Aqu� podr�amos incluir, por citar algunos, las cuotas de hermano, donativos, etc.
Los que no tuvieran esa consideraci�n no estar�an exentos. Estar�amos en esta situaci�n cuando existiera alguna actividad econ�mica al margen. En cualquier caso, no entraremos en esta cuesti�n en detalle para simplificar el estudio. Comentar que en estos casos, s�lo ser�an deducibles en el c�lculo de la base del impuesto, aquellos gastos relacionados directamente con estas actividades, o la parte proporcional que les pudiera corresponder.
El art�culo 136 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades determina la obligaci�n de presentaci�n de declaraci�n, que se har� en el plazo de los 25 d�as naturales siguientes a los seis meses posteriores a la conclusi�n del per�odo impositivo.
Sin embargo, las hermandades no tendr�n obligaci�n de presentar declaraci�n cuando se cumplan los siguientes requisitos:
- a) Que sus ingresos totales no superen 100.000 euros anuales.
- b) Que los ingresos correspondientes a rentas no exentas sometidas a retenci�n no superen 2.000 euros anuales.
- c) Que todas las rentas no exentas que obtengan est�n sometidas a retenci�n.
S�lo en el caso de que se cumplan los tres requisitos anteriores, no habr� obligaci�n de presentar declaraci�n (en caso contrario, se presentar�a el modelo 200).
A modo de ejemplo, una hermandad que tuviera una n�mina de 3.000 hermanos y una cuota anual de 35 euros superar�a ya el l�mite de los 100.000 euros, sin entrar en otro tipo de ingresos como donativos o subvenciones. Por lo tanto, se podr�a afirmar que son muchas las hermandades que estar�an obligadas a presentar anualmente declaraci�n por el Impuesto sobre Sociedades. No obstante, al ser rentas exentas en su mayor�a, la declaraci�n no saldr�a a pagar, con independencia de que los importes debieran ser informados. La no presentaci�n de esta declaraci�n les expondr�a a ser sancionadas, al igual que a cualquier otra entidad.
El tipo de gravamen, para la parte no exenta, ser�a del 25%. En el caso de hermandades inscritas en el r�gimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo (Ley 49/2002), en el caso de haber rentas no exentas, el tipo de gravamen ser�a del 10%. Analizaremos este r�gimen fiscal m�s adelante.
Con efectos a partir del 1 de enero de 2007, el Ministerio de Econom�a y Hacienda, tras la ORDEN EHA/3958/2006, de 28 de diciembre, por la que se establecen el alcance y los efectos temporales de la supresi�n de la no sujeci�n y de las exenciones establecidas en los art�culos III y IV del Acuerdo entre el Estado Espa�ol y la Santa Sede, de 3 de enero de 1979, respecto al Impuesto sobre el Valor A�adido y al Impuesto General Indirecto Canario (BOE, 29-12-2006), eliminaba los beneficios fiscales a los que se pod�an acoger las hermandades.
Por lo tanto, poco m�s hay que decir con relaci�n a este impuesto. Distinto ser�a que una hermandad fuera adem�s titular de alguna actividad econ�mica a la que le fuera aplicable alg�n r�gimen de IVA.
Las hermandades no est�n exentas del pago de tributos locales, como podr�an ser el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles), ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras) o el IIVTNU (Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana), por citar algunos.
Es frecuente encontrar opiniones dispares sobre si las hermandades est�n obligadas a presentar la "declaraci�n anual de operaciones con terceras personas", tambi�n conocida como "modelo 347".
El art�culo 31 del Real Decreto 1065/2007, de 27 de julio, por el que se aprueba el Reglamento General de las actuaciones y los procedimientos de gesti�n e inspecci�n tributaria y de desarrollo de las normas comunes de los procedimientos de aplicaci�n de los tributos, establece los obligados a presentar esta declaraci�n.
Las hermandades en principio no estar�an obligadas, salvo que desarrollaran actividades de tipo empresarial y debieran figurar, por tanto, dadas de alta en alg�n ep�grafe del IAE.
Los donativos realizados a las hermandades NO tienen en principio ning�n tipo de beneficio fiscal para el donante.
Hemos hecho una breve descripci�n de la que podr�a ser la situaci�n de partida de la gran mayor�a de hermandades. Sin embargo, con la aprobaci�n de la Ley 49/2002, del r�gimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, se abren una serie de posibilidades que comentamos a continuaci�n.
R�GIMEN FISCAL DE LAS ENTIDADES SIN FINES LUCRATIVOS Y DE LOS INCENTIVOS FISCALES AL MECENAZGO (Ley 49/2002 de 23 de Diciembre)
�PUEDE UNA HERMANDAD ACOGERSE?
La Ley 49/2002 hace una definici�n de las entidades que a efectos de esta Ley se considerar�an como entidades sin fines lucrativos, y que por tanto, se podr�an acoger a este r�gimen fiscal. En principio, una asociaci�n religiosa como podr�a ser una hermandad NO estar�a incluida.
Ahora bien, la DISPOSICI�N ADICIONAL NOVENA prev� la aplicaci�n de este r�gimen para las asociaciones religiosas comprendidas en el Art�culo V del "Acuerdo sobre Asuntos Econ�micos suscrito entre el Estado y la Santa Sede" y siempre que se cumplan los requisitos exigidos para las dem�s entidades sin fines lucrativos. Las hermandades, al encontrarse encuadradas en este art�culo, podr�an acogerse sin m�s problemas, cumpliendo siempre los requisitos exigidos.
Para la aplicaci�n de este r�gimen fiscal, la hermandad deber� comunicarlo a la Administraci�n Tributaria a trav�s de la correspondiente declaraci�n censal (modelo 036). Se aplicar� al periodo impositivo que finalice con posterioridad a la fecha de presentaci�n de la declaraci�n censal en que se contenga la opci�n y a los sucesivos, en tanto que no renuncie al r�gimen.
Ejemplo de cumplimentaci�n del modelo 036, a presentar en la Agencia Tributaria para acogerse al r�gimen fiscal de la Ley 49/2002, realizado simplemente a t�tulo orientativo.
No es el objeto de este estudio profundizar en los requisitos exigidos para acogerse a este r�gimen fiscal. No obstante, se podr�a afirmar casi con total seguridad que todas las hermandades los cumplen con creces. Los citaremos sin entrar en demasiados detalles, desde el punto de vista de una hermandad:
Que persigan fines de inter�s general.
Que destinen a dichos fines al menos el 70% de sus rentas: derivadas de explotaciones econ�micas; transmisiones de bienes o derechos (sin incluir las transmisiones onerosas de inmuebles en las que se desarrolle la actividad, como podr�a ser la casa de hermandad, y siempre que luego se volviera a reinvertir en otro elemento afecto); ingresos obtenidos por cualquier otro concepto (deducidos los gastos en que se incurra para ello, etc.)
Que el 40% de los ingresos no proceda de explotaciones ajenas a su finalidad estatutaria, si las hubiera. Seg�n esta Ley, el arrendamiento del patrimonio inmobiliario no constituye a estos efectos explotaci�n econ�mica.
Que los miembros de Junta no sean los beneficiarios principales de la actividad y que sus cargos no sean retribuidos.
Estar inscritas en el Registro de Entidades Religiosas.
Llevanza de contabilidad, con obligaci�n de rendici�n de cuentas, en este caso, ante la Autoridad Eclesi�stica (canon 319 del C�digo de Derecho Can�nico).
Elaborar anualmente una MEMORIA ECON�MICA (especificando ingresos y gastos por categor�as y proyectos).
Se har� un breve resumen con los beneficios que pueden obtenerse acogi�ndose al citado r�gimen fiscal.
Quedan exentas de tributaci�n, entre otras, las rentas procedentes de: donativos y donaciones recibidas, cuotas de hermano, subvenciones, dividendos, intereses, c�nones, alquileres, y las derivadas de explotaciones econ�micas exentas (ver art�culo 7 de la Ley 49/2002).
Entre las rentas exentas del art�culo 7 estar�an, por citar s�lo algunas, las provenientes de: museos; representaciones musicales y teatrales; explotaciones econ�micas consistentes en la organizaci�n de exposiciones, conferencias, coloquios, cursos o seminarios; las explotaciones econ�micas de elaboraci�n, edici�n, publicaci�n y venta de libros, revistas, folletos, material audiovisual y material multimedia; explotaciones de car�cter auxiliar a otras exentas; y explotaciones de escasa relevancia, siempre que no superen los 20.000 euros anuales.
En el supuesto improbable de existir rentas no exentas, �stas tributar�an al 10%.
Adem�s, todas las rentas exentas estar�n NO SUJETAS A RETENCI�N. Para ello, habr� que solicitar a la Administraci�n Tributaria un certificado (de validez anual) para acreditar ante terceros la vigencia de la inscripci�n en el r�gimen fiscal (ver art�culo 4 del Reglamento para la aplicaci�n del R�gimen Fiscal de las entidades sin fines lucrativos. RD 1270/2003).
Tambi�n, toda hermandad acogida a este r�gimen tendr� la obligaci�n de presentar declaraci�n del Impuesto sobre Sociedades (modelo 200), con independencia de que cumpla o no los requisitos que vimos anteriormente. Ci��ndonos al primer requisito, estar�n obligadas aunque no superen los 100.000 euros de ingresos. Como vimos, lo normal en muchas hermandades es que esta cifra ya se superara, por lo que esto no deber�a suponer una obligaci�n a�adida.
El acogimiento a este r�gimen fiscal permite la exenci�n en varios de los tributos locales, como el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) o el IIVTNU (Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana), en el caso de transmisi�n de inmuebles a los que fuera de aplicaci�n la exenci�n en el IBI.
En la consulta vinculante 93-2009, de 2 de diciembre de 2009, la Direcci�n General de Tributos aclara que la exenci�n en el IBI es igualmente aplicable a inmuebles afectos a actividades econ�micas que se consideren exentas del Impuesto sobre Sociedades por aplicaci�n de la Ley 49/2002, y que se enumeran en el art�culo 7. Se centra la consulta en la actividad de arrendamiento, exenta al no tener consideraci�n de explotaci�n econ�mica por la propia Ley 49/2002, ya que podr�a surgir la duda sobre si la exenci�n en el IBI persistir�a en el caso de que el arrendatario del inmueble ejerciera una actividad no incluida entre las consideradas exentas en la Ley 49/2002. La consulta aclara que la actividad ejercida por el arrendatario es indiferente, por lo que dichos inmuebles destinados al arrendamiento SIEMPRE gozar�n de la exenci�n en el IBI.
En cuanto al ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras), nada se menciona en la Ley 49/2002. Relacionado con lo anterior, aunque no afectar�a a las hermandades, la Orden EHA/2814/2009, de 15 de octubre, por la que se modifica la Orden de 5 de junio de 2001, aclara la inclusi�n del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras en la letra B) del apartado 1 del art�culo IV del Acuerdo entre el Estado Espa�ol y la Santa Sede sobre asuntos econ�micos, de 3 de enero de 1979.
En cuanto al IAE (Impuesto de Actividades Econ�micas), las hermandades gozar�n igualmente de exenci�n, siempre y cuando est�n dentro de las que se recogen en el art�culo 7 de la Ley 49/2002.
La del IBI es una exenci�n "ope legis" o autom�tica, siendo el �nico requisito formal comunicarlo previamente al ayuntamiento que corresponda, en funci�n de d�nde est� localizado el inmueble en cuesti�n, no teniendo el ayuntamiento competencias para la concesi�n o denegaci�n de esta exenci�n. La comprobaci�n de que se realicen explotaciones econ�micas exentas o no del Impuesto sobre Sociedades corresponde �nicamente a los �rganos de la Agencia Estatal de Administraci�n Tributaria que tengan competencia para la comprobaci�n del Impuesto sobre Sociedades.
En el caso del IAE, la comunicaci�n se entender� realizada con la mera presentaci�n del modelo 036 visto anteriormente.
Ejemplo de comunicaci�n de exenci�n en el IBI, a presentar en el Ayuntamiento de Sevilla (o el que corresponda), realizado simplemente a t�tulo orientativo.
Ejemplo orientativo de certificado emitido por el Secretario de la hermandad, que habr� de adjuntarse al anterior, acreditando la relaci�n de inmuebles para los que se solicita exenci�n en el IBI por serles de aplicaci�n el r�gimen fiscal de la Ley 49/2002. Igualmente se aprovecha para certificar la gratuidad de los cargos de los miembros de Junta, requisito igualmente indispensable.
Algunas corporaciones pueden tener modelos normalizados para solicitar estas exenciones. Ponemos a modo de ejemplo el que se exige para el IBI en el OPAEF, entidad en la que algunos ayuntamientos de la provincia de Sevilla tienen delegada la cobranza de tributos locales. Modelo 013
La Disposici�n Adicional Tercera de la Ley 49/2002 modifica el RD 1/1993, de 24 de septiembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jur�dicos Documentados, dejando igualmente exentas a las entidades acogidas a este r�gimen fiscal.
La exenci�n alcanza a los conceptos de transmisiones patrimoniales onerosas (por ejemplo, cuando se adquiere un inmueble), operaciones societarias y actos jur�dicos documentados (se aplica a los actos formalizados en documento p�blico, inscribibles y con cuant�a econ�mica, como en el caso de las compraventas de inmuebles y las hipotecas).
Actualmente en Andaluc�a, las transmisiones patrimoniales onerosas est�n gravadas al 7%, mientras que los actos jur�dicos documentados lo est�n al 1%.
La autoliquidaci�n sobre la que se pretenda aplicar la exenci�n deber� ser acompa�ada por la documentaci�n que acredite el derecho a la misma. R�GIMEN FISCAL DE LOS DONATIVOS
Sin duda, una de las cuestiones m�s interesantes como consecuencia del acogimiento a este r�gimen, es el de los beneficios de tipo fiscal que puede implicar para los donantes, en forma de deducciones en las cuotas del IRPF (en el caso de personas f�sicas) o del Impuesto sobre Sociedades (para personas jur�dicas).
�Pero qu� entiende por donativos la Ley 49/2002?
B�sicamente estar�amos hablando de: donativos dinerarios; bienes; derechos; cuotas de hermano; y constituci�n de derecho real de usufructo sobre bienes, derechos o valores.
BENEFICIOS DE TIPO FISCAL PARA LOS DONANTES
Personas f�sicas: tendr�n derecho a deducir de la cuota �ntegra del IRPF el 25 por 100 del importe donado.
Personas jur�dicas: tendr�n derecho a deducir de la cuota �ntegra del Impuesto sobre Sociedades el 35 por 100 del importe donado. Las cantidades no deducidas podr�n aplicarse en las liquidaciones de los periodos impositivos que concluyan en los 10 a�os inmediatos y sucesivos. La base de la deducci�n no podr� exceder del 10% de la Base Imponible.
Deber� expedir un justificante al donante, que incluir�:
- NIF y datos personales de donante y donatario
- Menci�n expresa de estar incluida dentro de las entidades beneficiarias de mecenazgo seg�n la Ley 49/2002
- Fecha e importe del donativo cuando �ste sea dinerario
- Documento que acredite la entrega del bien donado cuando no sea donativo dinerario
- Destino que la hermandad dar� al objeto donado en cumplimiento de su finalidad espec�fica
- Menci�n expresa del car�cter irrevocable de la donaci�n
Adem�s, la hermandad deber� remitir en enero, a la Administraci�n Tributaria, una declaraci�n informativa anual sobre los donativos recibidos durante el a�o natural, por los que haya emitido el correspondiente certificado (modelo 182).
Con este informe se ha querido exponer de manera esquem�tica la situaci�n en la que se encuentran nuestras hermandades, desde el punto de vista de la fiscalidad, as� como de las posibles alternativas que se abren con la entrada en vigor de la Ley 49/2002.
Igualmente, se han a�adido algunos documentos a modo de ejemplo, para facilitar el acogimiento al r�gimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos, para aquellas hermandades que estuvieran considerando hacerlo. Jos� Antonio Salas Caama�oEconomistaDiputado de Cultura de la Hermandad de San Roque24/11/2009
�ltima revisi�n: 18/06/2012
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