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GUÍA PRÁCTICA PARA LA PREPARACIÓN Y DESARROLLO DE AUDITORÍAS DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES - PDF
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Concepción Cáceres Fidalgo
1 GUÍA PRÁCTICA PARA LA PREPARACIÓN Y DESARROLLO DE AUDITORÍAS DE PREVENCIÓN DE
2 ÍNDICE Objetivos Generales de la Guía Introducción al estudio Introducción Definición de las Características del Marco Legal de las Auditorías Introducción Empresas que deben realizar auditorías de prevención Plazos para la realización de auditorías La acreditación de los auditores La cualificación de los auditores La Responsabilidad Legal Legislación básica en Prevención de Riesgos Laborales Los Principios Fundamentales Los Servicios de Prevención Los Equipos de Trabajo Los Equipos de Protección Individual La Coordinación de actividades Los Accidentes de Trabajo y las Enfermedades Profesionales El Control de la Salud de los trabajadores Los riesgos eléctricos Los Lugares de Trabajo Los contaminantes químicos El ruido Las Vibraciones Exposición a radiaciones ópticas artificiales Planes de Emergencia y evacuación Las Auditorías de Seguridad y Salud Los tipos de auditorías Las Fases de Realización de una auditoría Preparación de la auditoría Ejecución de la auditoría La post auditoría Las Responsabilidades en las auditorías Características del Auditor La Norma Internacional OHSAS La Familia de normas OHSAS Estructura de la norma OHSAS de 143
3 5.3 Requisitos de la norma OHSAS Las auditorías en el Sistema de Seguridad y Salud Actividades prácticas Presentación del caso práctico La auditoría No conformidades detectadas en la auditoría ANEXO I: Listas de Chequeo para Utilizar en las Auditorías Plan de Prevención Evaluación de Riesgos Planificación Preventiva Organización Preventiva Control de la consulta y participación de los trabajadores Coordinación de actividades Trabajos de riesgo especial ANEXO II: Informe de auditoría de 143
4 OBJETIVOS GENERALES DE LA GUÍA Objetivos Generales de la Guía Definir qué es una auditoría. Conocer qué es una auditoría de prevención de riesgos laborales. Conocer las obligaciones de las empresas con respecto a las auditorías preventivas marcadas por la legislación. Conocer la sistemática de realización de las auditorías de prevención de riesgos laborales. 4 de 143
5 1. INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO Objetivos Específicos Capítulo 1 Conocer y definir los Objetivos de la presente guía. Presentar los distintos capítulos que la desarrollan. 1.1 Introducción Este estudio versa sobre las Auditorías de Prevención de Riesgos Laborales. Las Auditorías de Prevención se pueden definir como un instrumento de gestión que realiza una evaluación sistemática, documentada y periódica, que mide la eficacia de los Sistemas de Prevención de Riesgos Laborales, de una empresa o grupo de empresas. Las auditorías tienen en cuenta la normativa general existente y otra específica, así como la información recibida por los trabajadores y su objetivo principal es reducir la accidentalidad laboral de las organizaciones. La guía se divide en cuatro apartados. El primero, se dedica a la Definición de las Características del Marco Legal de las Auditorías, en él se describe las empresas que están obligadas a realizar auditorías de prevención de riesgos laborales, se definen los plazos de realización, las acreditaciones y cualificaciones necesarias que deben disponer los auditores, por último describe las responsabilidades legales de las empresas con respecto a la realización de las auditorías. En el segundo apartado, se realiza una introducción al marco legal vigente en prevención de riegos laborales. El tercer apartado, se dedica a la describir el proceso de auditoria, definiendo en primer lugar los distintos tipos de auditorías y las fases de realización de las mismas. 5 de 143
6 Por último, el apartado final se dedica a la presentación de una situación de auditoría en una empresa, donde aparecen distintas no conformidades que el lector Esta guía, persigue tres fines fundamentales: realizar una aproximación a la legislación vigente en prevención de riesgos laborales, conocer de las empresas que deben realizar auditorías de prevención de riesgos laborales y definir el proceso de realización de las auditorías. Este proyecto ha sido desarrollado por CEPYME ARAGÓN, con la colaboración del personal técnico de QUALITAS MANAGEMENT, S.L. y financiado por la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales. 6 de 143
7 2. DEFINICIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS DEL MARCO LEGAL DE LAS AUDITORÍAS Objetivos Específicos Capítulo 2 Definir qué son las Auditorías de Prevención de Riesgos Laborales. Conocer cuales son las empresas afectadas por este tipo de auditorías. Conocer los plazos para la realización de auditorías. Definir la acreditación y cualificación de los auditores. Conocer las responsabilidades legales de la empresa con respecto a la realización de auditorías de prevención riesgos. 2.1 Introducción Al objeto de comprobar o contrastar el cumplimiento de lo establecido en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales 31/1995, es decir, de la existencia de un Sistema de Gestión de Prevención definido e implantado, el artículo 30.6 de la Ley de Prevención de riesgos Laborales se establece la obligación empresarial de someter al sistema "al control de una auditoría o evaluación externa", "siempre que no se hubiere concertado el Servicio de Prevención con una entidad especializada ajena a la empresa", es decir cuando se hubiera asumido la prevención internamente. Estas exigencias han tomado, si cabe, más relevancia gracias a su 7 de 143
8 posterior desarrollo mediante tres reales decretos: RD 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención. RD 604/2006, de 19 de mayo, por el que se modifican el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, y el Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción. Real Decreto 337/2010, de 19 de marzo, por el que se modifican el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención; el Real Decreto 1109/2007, de 24 de agosto, por el que se desarrolla la Ley 32/2006, de 18 de octubre, reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción y el Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen disposiciones mínimas de seguridad y salud en obras de construcción. En el RD 604/2006 por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención se define la Auditoría de Prevención como: Un instrumento de gestión que persigue reflejar la imagen fiel del sistema de prevención de riesgos laborales de la empresa, valorando su eficacia y detectando las deficiencias que puedan dar lugar a incumplimientos de la normativa vigente para permitir la adopción de decisiones dirigidas a su perfeccionamiento y mejora. 8 de 143
9 2.2 Empresas que deben realizar auditorías de prevención El RD 604/2006 fija lo siguiente: Las empresas que no hubieran concertado el servicio de prevención con una entidad especializada deberán someter su sistema de prevención al control de una auditoría o evaluación externa. Asimismo, las empresas que desarrollen las actividades preventivas con recursos propios y ajenos. Dentro de las excepciones deben incluirse las empresas de hasta 10 trabajadores por las modificaciones introducidas por la Ley 25/2009, de 22 de diciembre, de modificación de diversas leyes para su adaptación a la Ley sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio y el Real Decreto 337/2010, de 19 de marzo, por el que se modifican el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención; el Real Decreto 1109/2007, de 24 de agosto, por el que se desarrolla la Ley 32/2006, de 18 de octubre, reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción y el Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen disposiciones mínimas de seguridad y salud en obras de construcción: No estar incluida su actividad o servicio en el Anexo I del RD 39/1997, actividades o servicios de especial riesgo. Asumir el empresario personalmente las funciones de prevención o haber designado a uno o más trabajadores para llevarlas a cabo. Alcanzar una eficacia evidente del sistema preventivo por el limitado número de trabajadores y la escasa complejidad de las actividades preventivas. 9 de 143
10 Cumplimentar y remitir a la Autoridad laboral la notificación correspondiente, cuyo formato aparece en el anexo II del RD 39/1997. Las empresas podrán someter con carácter voluntario su sistema de prevención al control de una auditoría o evaluación externa para permitir la adopción de decisiones dirigidas a su perfeccionamiento y mejora. Las auditorías voluntarias podrán realizarse cuando: La auditoría externa no sea legalmente exigible. Siéndolo, se realicen con una mayor frecuencia o con un alcance más amplio a los establecidos en este capítulo. 2.3 Plazos para la realización de auditorías El RD 337/2010, fija los plazos siguientes: La primera auditoría del sistema de prevención de la empresa deberá llevarse a cabo dentro de los doce meses siguientes al momento en que se disponga de la planificación de la actividad preventiva. La auditoría deberá ser repetida cada cuatro años, excepto cuando se realicen actividades incluidas en el anexo I de este real decreto, en que el plazo será de dos años. Estos plazos de revisión se ampliarán en dos años en los supuestos en que la modalidad de organización preventiva de la empresa haya sido acordada con la representación especializada de los trabajadores en la empresa. El RD 604/2006 amplia lo anterior con el enunciado siguiente: En todo caso, deberá repetirse cuando así lo requiera la autoridad laboral, previo informe de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y, en su caso, de los órganos técnicos en materia preventiva de las comunidades autónomas, a la vista de los datos de siniestralidad o de 10 de 143
11 otras circunstancias que pongan de manifiesto la necesidad de revisar los resultados de la última auditoría. Como nota importante: La Planificación de la Prevención forma parte del Plan de Prevención, una vez realizada la evaluación de riesgos y en función de los resultados obtenidos, se procederá a planificar la acción preventiva para implantar las medidas pertinentes, incluyendo para cada actividad el plazo para llevarla a cabo, la designación de responsables y los recursos humanos y materiales necesarios para su ejecución. La planificación de la prevención deberá estar integrada en todas las actividades de la empresa y deberá implicar a todos los niveles jerárquicos. Dicha planificación se programará para un período de tiempo determinado y se le dará prioridad en su desarrollo en función de la magnitud de los riesgos detectados y del número de trabajadores que se vean afectados. Se pueden distinguir tres tipos de actuaciones preventivas, las cuales deberán quedar debidamente registradas: Las medidas materiales para eliminar o reducir los riesgos en el origen, pudiéndose incluir también las dirigidas a limitar los riesgos o sus consecuencias en caso de accidentes o emergencias. Las acciones de información y formación para lograr comportamientos seguros y fiables de los trabajadores respecto a los riesgos a los que potencialmente puedan estar expuestos. Los procedimientos para el control de los riesgos a fin de mantenerlos en niveles tolerables a lo largo del tiempo. Constituyen un conjunto de actividades, algunas de las cuales habrá que procedimentar por escrito, para el control periódico de las condiciones de trabajo y de la actividad de los trabajadores, así como de su estado de salud (revisiones periódicas, control de riesgos higiénicos, control de riesgos ergonómicos, vigilancia de la salud,...). 11 de 143
12 2.4 La acreditación de los auditores El RD 337/2010 fija la obligación de disponer de una autorización previa por parte de la autoridad laboral, para las personas físicas o jurídicas que vayan a realizar auditorías preventivas. Los órganos competentes de la CCAA, son los encargados de conceder la autorización, tras la solicitud de acreditación disponen de un plazo de tres meses para resolver, el silencio administrativo se considerará en este caso como desestimatorio. La Orden TIN/2504/2010, de 20 de septiembre, por la que se desarrolla el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, en lo referido a la acreditación de entidades especializadas como servicios de prevención, memoria de actividades preventivas y autorización para realizar la actividad de auditoría del sistema de prevención de las empresas; establece las siguientes condiciones mínimas para obtener la acreditación: Las personas o entidades especializadas que pretendan desarrollar la actividad de auditoría del sistema de prevención de las empresas deberán tener capacidad para poder realizar las actividades que constituyan los objetivos de la auditoría establecidos en el artículo 30 del Reglamento de los Servicios de Prevención y relativos a: o Determinación de la idoneidad de las evaluaciones de los riesgos iniciales o periódicas realizadas, análisis de sus resultados y verificación de los mismos. o Comprobación de los diferentes tipos de actividades preventivas que se deben realizar como consecuencia de la evaluación de los riesgos para eliminar, controlar o reducir dichos riesgos, así como de la planificación de estas actividades preventivas. o Determinación de la adecuación entre los procedimientos y medios materiales y humanos requeridos para realizar la actividad preventiva 12 de 143
13 necesaria y los recursos propios o concertados de que disponga el empresario. o Valoración de la integración de la prevención en el sistema general de gestión de la empresa. En el caso de una persona física, ésta deberá ser un técnico de nivel superior en cualquiera de las cuatro especialidades o disciplinas preventivas consideradas en el artículo 34 del Reglamento de los Servicios de Prevención que disponga, además, de una formación o experiencia probada en gestión y realización de auditorías y en técnicas auditoras y, en el caso de las entidades especializadas, deberán contar con, al menos, un técnico que cumpla estas condiciones. En ambos casos, además, deberá contar con técnicos de nivel superior, propios o, en su caso, concertados según lo previsto en el apartado 4, en todas las demás especialidades o disciplinas señaladas en el artículo 34 del Reglamento de los Servicios de Prevención, con el fin de poder efectuar las verificaciones de la evaluación de riesgos que pudieran ser necesarias. Los locales, instalaciones, aparatos y equipos mínimos exigidos serán los suficientes y adecuados para desarrollar las actividades previstas en el apartado 1. A estos efectos, la entidad especializada deberá disponer de los recursos materiales necesarios para realizar la verificación de los resultados de la evaluación de los riesgos. No obstante lo dispuesto en los apartados 2 y 3, y según determina el artículo 32.3 del Reglamento de los Servicios de Prevención, la verificación de los resultados de la evaluación de riesgos, que presente especial complejidad, podrá ser concertada con profesionales que cuenten con conocimientos, medios e instalaciones necesarios para su realización, no siendo obligatorio en este caso que las personas o entidades especializadas dispongan de personal o de recursos materiales para efectuar dicha verificación. La especial complejidad de las verificaciones vendrá determinada por la necesidad de realizar mediciones, análisis, pruebas, ensayos o reconocimientos de la salud con el fin de contrastar los resultados. De acuerdo con lo previsto en el artículo 32.2 del Reglamento de los Servicios de Prevención, la concertación de la verificación de los resultados de la evaluación no podrá realizarse con profesionales que mantengan 13 de 143
14 vinculaciones comerciales, financieras o de cualquier otro tipo con la empresa objeto de la auditoría, que puedan afectar a su independencia e influir en el resultado de sus actividades. La autorización para realizar actividades de auditoría es incompatible con el ejercicio de actividades de coordinación de actividades preventivas y con la acreditación como servicio de prevención ajeno. 2.5 La cualificación de los auditores La auditoría deberá ser realizada por personas físicas o jurídicas que posean, además, un conocimiento suficiente de las materias y aspectos técnicos objeto de la misma y cuenten con los medios adecuados para ello. Deben ser Técnicos Superiores en Prevención de Riesgos Laborales en cualquiera de las cuatro especialidades: Seguridad en el trabajo. Higiene industrial. Ergonomía y Psicosociología aplicada. Medicina del Trabajo. Las personas físicas o jurídicas que realicen la auditoría del sistema de prevención de una empresa no podrán mantener con las mismas vinculaciones comerciales, financieras o de cualquier otro tipo, distintas a las propias de su actuación como auditoras, que puedan afectar a su independencia o influir en el resultado de sus actividades. Del mismo modo, tales personas no podrán realizar para la misma o distinta empresa actividades de coordinación de actividades preventivas, ni actividades en calidad de entidad especializada para actuar como servicio de 14 de 143
15 prevención, ni mantener con estas últimas vinculaciones comerciales, financieras o de cualquier otro tipo, con excepción de las siguientes: El concierto de la persona o entidad auditora con uno o más servicios de prevención ajenos para la realización de actividades preventivas en su propia empresa. El contrato para realizar la auditoría del sistema de prevención de un empresario dedicado a la actividad de servicio de prevención ajeno. Cuando la complejidad de las verificaciones a realizar lo haga necesario, las personas o entidades encargadas de llevar a cabo la auditoría podrán recurrir a otros profesionales que cuenten con los conocimientos, medios e instalaciones necesarios para la realización de aquéllas. Además, debe disponer de una formación o experiencia probada en gestión y realización de auditorías y en técnicas auditoras. Por razones obvias, también sería conveniente que el auditor dispusiera, en particular de una amplia experiencia en la problemática existente (en materia de seguridad y salud en el trabajo) en el tipo concreto de empresa que va a auditar. El auditor debe estar en condiciones de analizar, por ejemplo, si las actividades preventivas realizadas o planificadas son las legalmente exigibles, teniendo en cuenta la evaluación de los riesgos y la normativa aplicable. La diversidad de esta normativa, tanto en cuanto a su ámbito (por sector, por equipo o agente, por riesgo, etc.), como en cuanto a su origen (laboral, industrial, sanitario, etc.), hace que la identificación de todas las "actividades preventivas exigibles" pueda ser considerablemente difícil. A menudo, además, las disposiciones legales requieren de interpretación técnica y hacen referencia a Guías o normas (Guías del INSHT, Protocolos del 15 de 143
16 Ministerio de Sanidad o normas UNE) que deben ser conocidas por el auditor, aunque no tengan carácter vinculante. Para hacer frente a esta problemática es imprescindible que el auditor disponga de una síntesis estructurada de las principales obligaciones preventivas del empresario que le permita desempeñar su labor con una mínima agilidad de forma que sepa, en cada situación, qué mirar y qué preguntar sin tener que consultar sistemáticamente la "bibliografía normativa". Cualquier síntesis de este tipo debe basarse necesariamente en una clasificación de las obligaciones empresariales tal como la que, a modo de ejemplo, se expone a continuación: Obligaciones generales: Evaluación de los riesgos y planificación de la prevención, Prevención y actuación frente a emergencias, Control de las condiciones de trabajo, Vigilancia de la salud, Formación e información de los trabajadores (y de sus representantes), Señalización, Investigación de accidentes, Organización de la prevención, Consulta y participación, Documentación, etc. Obligaciones particulares para con colectivos determinados de trabajadores por sus especiales condiciones personales (embarazadas, minusválidos, menores, trabajadores "especialmente sensibles", etc.), condiciones de trabajo (que conlleven, por ejemplo, la limitación de la jornada), o condiciones de contratación (trabajadores temporales, trabajadores cedidos por una ETT, etc.). Obligaciones aplicables a las condiciones de los lugares o centros de trabajo, en función del sector de actividad de la empresa (Industria y Servicios, Construcción, Minería, Pesca, Transporte, etc.) 16 de 143
17 Obligaciones aplicables a las condiciones de seguridad, selección y adquisición, instalación, uso, mantenimiento, almacenamiento y eliminación (cuando proceda) de los equipos e instalaciones de trabajo, materiales, productos químicos y equipos de protección (es decir, de los "medios de trabajo"). Obligaciones aplicables al ambiente (físico, químico y biológico) de trabajo. Obligaciones específicas para la realización de determinadas operaciones potencialmente peligrosas (manipulación de cargas pesadas, trabajos "eléctricos", etc.). Obligaciones (en materia de prevención) en relación con las Administraciones Públicas, con las ETT que pongan trabajadores a disposición de la empresa y con otros empresarios (que coincidan en el mismo centro de trabajo, que estén contratados o que usen equipos "cedidos" por el empresario, etc ). 2.6 La Responsabilidad Legal El artículo 47 de la Ley 31/95 de Prevención de Riesgos Laborales (derogado por Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social) contempla en referencia a las Auditorías de PRL lo siguiente: Infracciones graves: No someter, en los términos reglamentariamente establecidos, el sistema de prevención de la empresa al control de una auditoría o evaluación externa cuando no se hubiera concertado el servicio de prevención con una entidad especializada ajena a la empresa. 17 de 143
18 No facilitar a la autoridad laboral competente, las entidades especializadas que actúen como servicios de prevención ajenos a las empresas, las personas o entidades que desarrollen la actividad de auditoría del sistema de prevención de las empresas o las entidades acreditadas para desarrollar y certificar la formación en materia de prevención de riesgos laborales, datos de forma o con contenido inexactos, omitir los que hubiera debido consignar, así como no comunicar cualquier modificación de sus condiciones de acreditación o autorización. Incumplir las obligaciones derivadas de actividades correspondientes a las personas o entidades que desarrollen la actividad de auditoría del sistema de prevención de las empresas, de acuerdo con la normativa aplicable. Infracciones muy graves: Ejercer sus actividades las entidades especializadas que actúen como servicios de prevención ajenos a las empresas, las personas o entidades que desarrollen la actividad de auditoría del sistema de prevención de las empresas o las que desarrollen y certifiquen la formación en materia de prevención de riesgos laborales, sin contar con la preceptiva acreditación o autorización, cuando ésta hubiera sido suspendida o extinguida, cuando hubiera caducado la autorización provisional, así como cuando se excedan en su actuación del alcance de la misma. Mantener las entidades especializadas que actúen como servicios de prevención ajenos a las empresas o las personas o entidades que desarrollen la actividad de auditoría del sistema de prevención de las empresas, vinculaciones comerciales, financieras o de cualquier otro tipo, con las empresas auditadas o concertadas, distintas a las propias de su actuación como tales, así como certificar, las entidades que desarrollen o certifiquen la formación preventiva, actividades no desarrolladas en su totalidad. La alteración o el falseamiento, por las personas o entidades que desarrollen la actividad de auditoría del sistema de prevención de las empresas, del contenido del informe de la empresa auditada. Las infracciones en materia de prevención de riesgos laborales se sancionarán: Las leves, en su grado mínimo, con multa de (30,05 ) a pesetas (300,51 ); en su grado medio de (300,51 ) 18 de 143
19 a pesetas (601,01 ); y en su grado máximo, de (601,02 ) a pesetas (1.502,53 ). Las graves, con multa, en su grado mínimo de (1.502,54 ) a de pesetas (6.010,12 ); en su grado medio, de (6.010,13 ) a pesetas (15.025,30 ); y en su grado máximo, de (15.025,31 ) a de pesetas (30.050,61 ). Las muy graves con multa, en su grado mínimo, de (60.050,61 ) a de pesetas ( ,42 ); en su grado medio de ( ,43 ) a de pesetas ( ,05 ); y en su grado máximo de ( ,06 ) a de pesetas ( ,10 ). Las infracciones, por faltas graves y muy graves de las entidades especializadas que actúen como servicios de prevención ajenos a las empresas, de las personas o entidades que desarrollen la actividad de auditoría del sistema de prevención de las empresas y de las entidades acreditadas para desarrollar o certificar la formación en materia de prevención de riesgos laborales, podrán dar lugar, además de a las multas previstas, a la cancelación de la acreditación otorgada por la autoridad laboral. 19 de 143
20 3. LEGISLACIÓN BÁSICA EN PREVENCIÓN DE Objetivos Específicos Capítulo 3 Conocer la legislación básica asociada a la prevención de riesgos laborales. 3.1 Los Principios Fundamentales La Constitución Española de 27 de diciembre de 1978, en su Artículo 40.2, refiere como uno de los principios rectores de la política social y económica que los poderes públicos (...) velarán por la seguridad e higiene en el trabajo (...). También el Estatuto de los Trabajadores (Ley 8/1980, de 10 de marzo), al hablar de los derechos y deberes derivados de la relación laboral, reconoce el derecho a una protección eficaz en materia de seguridad e higiene en numerosos artículos. La Ley 31/1995 de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales y su posterior modificación Ley 54/2003, de 12 de diciembre, de reforma del marco normativo de la Prevención de Riesgos Laborales establecen los principios fundamentales (que ya se desarrollaban en el bloque introductorio) que deben regir la acción preventiva y establece las obligaciones en materia preventiva, que luego se desarrollan mediante Reales Decretos. Los principales aspectos indicados por esta legislación son: Evaluación de los Riesgos. Planificación de la Actividad Preventiva. Organización de la prevención. 20 de 143
21 Vigilancia de la Salud de los Trabajadores. Formación a los trabajadores sobre los riesgos laborales de la empresa. Información, consulta y participación de los trabajadores. Medidas de emergencia. Riesgo grave o inminente. Coordinación de actividades empresariales. Investigación de accidentes: Auditaría de los sistemas de prevención. Protección especial a los trabajadores especialmente sensibles. El empresario aplicará las medidas que integran el deber general de prevención con arreglo a los siguientes principios generales: Evitar los riesgos. Evaluar los riesgos que no se puedan evitar. Combatir los riesgos en su origen. Adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo, así como a la elección de los equipos y los métodos de trabajo y de producción, con miras, en particular, a atenuar el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos del mismo en la salud. Tener en cuenta la evolución de la técnica. Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro. Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo. 21 de 143
22 Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual. Dar las debidas instrucciones a los trabajadores. 3.2 Los Servicios de Prevención Este apartado servirá para conocer las distintas modalidades preventivas que el empresario puede adoptar para organizar la actividad preventiva dentro de la Empresa. Según el RD 39/1997, de 17 de enero, y su modificación posterior RD 780/1998, la organización de la actividad preventiva corresponde al empresario, con arreglo a una o varias de las modalidades siguientes: Asumiendo personalmente tal actividad. Designando a uno o varios trabajadores para llevarla a cabo. Constituyendo un servicio de prevención propio. Constituyendo un servicio de prevención mancomunado. Recurriendo a un servicio de prevención ajeno. Antes de continuar con este apartado se debe indicar que la actividad preventiva de una empresa deberá cubrir siempre las siguientes especialidades preventivas: Seguridad, Higiene, Ergonomía y Psicosociología y Vigilancia de la Salud. Asunción por el Propio Empresario El empresario podrá desarrollar personalmente la actividad de prevención, con excepción de las actividades relativas a la Vigilancia de la Salud de los trabajadores, si se cumplen las siguientes condiciones: 22 de 143
23 Ser empresas de menos de diez trabajadores. Tras las modificaciones introducidas por el RD 337/2010. Desarrollar actividades que no estén consideradas de riesgo especial (Anexo I del RD 39/ 1997, Reglamento de los servicios de prevención). Desarrollar de forma habitual su actividad profesional en el centro de trabajo. Disponer de la formación correspondiente a las funciones preventivas que va a desarrollar, de acuerdo con la regulación establecida. (Por lo menos una formación de nivel básico). La Vigilancia de la Salud de los trabajadores, u otras actividades preventivas que el empresario no desee asumir, se cubrirán mediante alguna de las modalidades restantes de organización preventiva previstas. Trabajadores designados El empresario puede designar a uno o varios trabajadores para ocuparse de la actividad preventiva. No será obligatoria la designación de trabajadores cuando el empresario: Asuma personalmente la actividad preventiva. Constituya un servicio de prevención propio. Recurra a un servicio de prevención ajeno. Las actividades preventivas para cuya realización no resulte suficiente la designación de uno o varios trabajadores, deberán ser desarrolladas a través de uno o más Servicios de Prevención propios o ajenos. 23 de 143
24 En la normativa vigente, no se fija un número de trabajadores designados. Los medios y el tiempo para el desempeño de su actividad, serán los necesarios para desarrollar adecuadamente sus funciones. Como característica más significativa, el trabajador designado dedica solo una parte de su tiempo de trabajo a actividades preventivas a diferencia, como se verá de los Servicios de Prevención Propios. Para el desarrollo de la actividad preventiva, los trabajadores designados deben tener la capacidad correspondiente a las funciones a desempeñar, es recomendable disponer de una formación básica en Prevención de Riesgos Laborales. Servicios de Prevención Propios El empresario constituirá un Servicio de Prevención Propio, cuando concurra alguno de los siguientes supuestos: Ser empresas que cuenten con más de 500 trabajadores. Ser empresas de entre 250 y 500 trabajadores, que desarrollen alguna de las actividades consideradas de riesgo especial (Anexo I del RD 39/ 1997 Reglamento de los servicios de prevención). Empresas no incluidas en los apartados anteriores, si así lo decide la Autoridad Laboral, previo informe de la Inspección de Trabajo y, en su caso, de los órganos técnicos en materia preventiva de las Comunidades Autónomas, salvo que se opte por el concierto con un servicio de prevención ajeno. Características del servicio de prevención propio: Constituir una unidad organizativa específica, con dedicación exclusiva de sus integrantes. 24 de 143
25 Contar con las instalaciones, medios humanos y materiales necesarios para realizar las actividades preventivas que vayan a desarrollar en la empresa. Contar, como mínimo, con dos de las especialidades o disciplinas preventivas: medicina del trabajo, seguridad en el trabajo, higiene industrial y ergonomía y psicosociología aplicada, desarrollada por expertos con la capacitación requerida. Dichos expertos (técnicos superiores en Prevención de Riesgos Laborales) actuarán de forma coordinada, en particular en relación con las funciones relativas al diseño, implantación y aplicación de un Plan de Prevención de Riesgos Laborales para permitir la integración de la prevención en la empresa, la identificación y evaluación de los riesgos, la planificación de la actividad preventiva y los planes de formación de los trabajadores. Contar con el personal necesario que tenga la capacidad requerida para desarrollar las funciones de los niveles básico e intermedio. Sin perjuicio de la necesaria coordinación la actividad sanitaria, que en su caso exista, contará para el desarrollo de su función, dentro del servicio de prevención, con la estructura y medios adecuados a su naturaleza específica y la confidencialidad de los datos médicos personales. Cuando el ámbito de actuación del servicio de prevención se extienda a más de un centro de trabajo, deberá tenerse en cuenta la situación de los diversos centros en relación con la ubicación del servicio, a fin de asegurar la adecuación de los medios de dicho servicio a los riesgos existentes. Se pueden concertar con uno o más servicios de prevención ajenos las especialidades o disciplinas no cubiertas por el servicio de prevención propio. 25 de 143
26 Elaborar anualmente y mantener a disposición de las autoridades laborales y sanitarias competentes la Memoria y Programación Anual del Servicio de Prevención. Teniendo en cuenta las circunstancias existentes, la resolución de la autoridad laboral fijará un plazo, no superior a un año, para que se constituya el servicio de prevención propio. Hasta la fecha señalada en la resolución, las actividades preventivas se concertarán con una entidad especializada ajena a la empresa, salvo que sean asumidas progresivamente por la empresa mediante la designación de trabajadores, hasta su plena integración en el servicio de prevención que se constituya. Servicios de Prevención Mancomunados Se podrán constituir este tipo de servicios de prevención entre empresas: Que desarrollen simultáneamente actividades en un mismo centro de trabajo, edificio o centro comercial, siempre que quede garantizada la operatividad y eficacia del servicio. Pertenecientes a un mismo sector productivo o grupo empresarial o que desarrollen sus actividades en un polígono industrial o área geográfica limitada, cuando así se establezca en la negociación colectiva o mediante acuerdos entre las organizaciones de trabajadores y empresarios sobre esta materia (acuerdos interprofesionales) o, en su defecto, por decisión de las empresas afectadas. Características definitorias de los servicios de prevención mancomunados: Debe efectuarse una consulta al respecto a los representantes de los trabajadores de las empresas afectadas antes del acuerdo de constitución. Limitar su actividad preventiva a las empresas participantes. Tener la consideración de Servicios Propios de las empresas que los 26 de 143
27 constituyan y contar con los medios exigidos para aquéllos. Poner a disposición de la autoridad laboral la información relativa a las empresas que lo constituyen y el grado de participación de las mismas. Servicios de Prevención Ajenos El empresario deberá recurrir a uno o varios Servicios de Prevención Ajenos cuando: Designar uno o varios trabajadores sea insuficiente para la realizar la actividad de prevención y no concurran circunstancias que determinen la obligación de constituir un servicio de prevención propio. Se trate de empresas que, no estando obligadas a contar con un servicio de prevención propio, dada la peligrosidad de la actividad desarrollada o gravedad de la siniestralidad en la empresa, la autoridad laboral decida el establecimiento de un servicio de prevención, pudiendo, en tal caso, optar la empresa por el concierto con una empresa especializada. Se realicen aquellas actividades preventivas que no sean asumidas por el servicio de prevención propio. Para garantizar, cuando el propio empresario asuma la actividad preventiva, la realización de la Vigilancia de la Salud. Las entidades que quieran actuar como servicios de prevención ajenos deberán disponer de: Aprobación por parte de la administración sanitaria en cuanto a los aspectos de carácter sanitario. laboral. Acreditación concedida por la administración La organización, instalaciones, personal y equipos necesarios para el desempeño de su actividad. 27 de 143
28 Personal que cuente con la cualificación necesaria para el desempeño de las funciones de nivel superior (al menos un técnico superior para cada una de las especialidades técnicas: Seguridad, Higiene y Ergonomía Psicosociología) y con el personal necesario que tenga la capacitación requerida para el desarrollo de las funciones de los niveles básico e intermedio, en función de las características de las empresas cubiertas por el servicio; con las instalaciones e instrumentación necesarias para la realización de pruebas, reconocimientos, mediciones, análisis y evaluaciones habituales en la práctica de las especialidades, de acuerdo con las características de las empresas, así como para el desarrollo de las actividades formativas y divulgativas básicas. La constitución de una garantía que cubra su eventual responsabilidad. No podrán mantener con las empresas concertadas vinculaciones comerciales, financieras o de cualquier otro tipo distintas a las propias de su actuación como servicio de prevención que puedan afectar a su independencia e influir en el resultado de sus actividades. 3.3 Los Equipos de Trabajo Las maquinas y herramientas presentes en las instalaciones de las empresas cumplirán los requisitos definidos en tres Reales Decretos: RD 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo. RD 2177/2004, de 12 de noviembre, por el que se modifica el RD 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los 28 de 143
29 equipos de trabajo, en materia de trabajos temporales en altura. Es una actualización del anterior para trabajos en altura. RD 1644/2008, de 10 de octubre, por el que se establecen las normas para la comercialización y puesta en servicio de las máquinas. Los requisitos formales que deben reunir las máquinas se encuentran definidas en el RD 1644/2008, y son los siguientes: Marcado CE. Declaración de conformidad: Redactada en castellano, que deberá comprender, entre otras cosas, el nombre y la dirección del fabricante o de su representante legal establecido en la Unión Europea y una descripción de la máquina y todas las disposiciones pertinentes a las que se ajuste la máquina. Manual de instrucciones, al menos en castellano. Dicho manual será un «Manual original» o una «Traducción del manual original». En este último caso, la traducción irá acompañada obligatoriamente de un «Manual original», en el que se indiquen, entre otras cosas: la instalación, la puesta en servicio, la utilización, el mantenimiento, etc En la aplicación del RD 1215/1997 se distinguen dos situaciones: Si las máquinas fueron adquiridas con posterioridad al 1 de enero de 1995, (máquinas con marcado CE), el usuario está obligado a garantizar, a través de un mantenimiento adecuado, que las prestaciones iniciales de la máquina en materia de seguridad se conservan a lo largo de la vida de la misma. Además debe cumplir con los condicionantes de seguridad desarrollados en el RD 1215/1997. Si las máquinas fueron adquiridas con anterioridad al 1 de enero de 1995, con carácter general no dispondrán del marcado CE, ni vendrán acompañadas de la declaración CE de conformidad, ni del manual de instrucciones, aunque es posible que algunas máquinas comercializadas a partir del 1 de enero de 1993 ya dispusieran de estos requisitos. En estas máquinas, se identificarán y evaluarán los posibles riesgos existentes, implantándose las medidas oportunas 29 de 143
30 que, como mínimo, se ajustarán a los requisitos del Anexo I del citado Real Decreto 1215/ Los Equipos de Protección Individual La normativa aplicable en este apartado es la siguiente: RD 1407/1992, de 20 de noviembre, por el que se regulan las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual. Corrección de erratas del RD 1407/1992, de 20 de noviembre, por el que se regulan las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual. Orden de 16 de mayo de 1994 por la que se modifica el periodo transitorio establecido en el real decreto 1407/1992, de 20 de noviembre, por el que se regulan las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual. RD 159/1995, de 3 de febrero, por el que se modifica el real decreto 1407/1992, de 20 de noviembre, por el que se regulan las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual. Resolución de 25 de abril de 1996, de la dirección general de calidad y seguridad industrial, por la que se publica, a titulo informativo, información complementaria establecida por el real decreto 1407/1992, de 20 de noviembre, por el que se regulan las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual. 30 de 143
31 Orden de 20 de febrero de 1997 por la que se modifica el anexo del real decreto 159/1995, de 3 de febrero, que modifico a su vez el real decreto 1407/1992, de 20 de noviembre, relativo a las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual. RD 773/1997, 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de Seguridad y Salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual. Sobre la comercialización de los EPIs se establece lo siguiente: Se exigen unos requisitos de idoneidad para los EPI. Cuando satisfagan las exigencias requeridas, se comercializarán identificándolos con la marcado CE, convirtiéndose en una declaración de conformidad. El fabricante tiene la obligación de elaborar y entregar al usuario un folleto informativo sobre la correcta utilización y conservación del equipo. El RD 773/1997 de 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual, establece las obligaciones generales del empresario, los criterios para el empleo y las condiciones que deben reunir los EPI, su elección, utilización, etc Antes de elegir un equipo de protección individual como medida de protección frente a una determinada situación de riesgo, se debe analizar la necesidad de uso del mismo, teniendo en cuenta los siguientes principios: 31 de 143
32 Estudiar la posibilidad de eliminar la situación de riesgo mediante el empleo de técnicas de protección colectiva u otras medidas organizativas. Solo se recurrirá al uso de los EPIs cuando se han agotado todas las vías alternativas expuestas anteriormente, como complemento de las medidas anteriores cuando su implantación no garantiza un control suficiente del riesgo, provisionalmente, mientras se adoptan las medidas de protección colectiva en tareas de rescate o en situaciones de emergencia. En la selección del equipo: el empresario analizará las características de los EPIs, para evaluar en qué medida cumplen con los requisitos exigibles. Entre las principales de estas características cabe destacar: El grado necesario de protección que precisa una situación de riesgo (por ejemplo ante riesgos de corte, de inhalación de sustancias nocivas etc...). El nivel de protección que ofrece el equipo frente a esa situación. Adecuarse a los riesgos contra los que debe proteger, evitando constituir un riesgo adicional. Por ejemplo, el guante entregado se debe adaptar al tamaño de la mano del trabajador, para evitar riesgos de atrapamiento. Evitar que el EPI interfiera en el proceso productivo. Tener en cuenta las exigencias ergonómicas y de salud del trabajador. Adecuarse al usuario tras los ajustes requeridos. Contemplar la posible coexistencia de riesgos simultáneos. 32 de 143
33 3.5 La Coordinación de actividades El RD 171/2004 de 30 de enero, por el que desarrolla el artículo 24 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, en materia de coordinación de actividades empresariales es el reglamento básico para un aspecto tan relevante como el que se trata a continuación. Este Real Decreto, sirve para desarrollar las modificaciones de la ley 31/1995 realizadas por la ley 54/2003, fijando que la iniciativa para el establecimiento de los medios de coordinación corresponderá al empresario titular del centro de trabajo cuyos trabajadores desarrollen actividades en éste o, en su defecto, al empresario principal, cuando se produzca la concurrencia de empresas y/o trabajadores autónomos en un mismo centro de trabajo, existan o no relaciones jurídicas entre ellos. Establece las siguientes obligaciones: Intercambiar información y de comunicaciones. Establecer reuniones periódicas entre las empresas concurrentes. Establecer reuniones conjuntas de los Comités de Seguridad y Salud o, en su defecto, de los empresarios que carezcan de dichos comités con los delegados de prevención. Entregar instrucciones de Seguridad. Realizar medidas específicas de prevención de los riesgos existentes en el centro de trabajo, procedimientos o protocolos de actuación conjuntos. Establecer la presencia en el centro de trabajo de recursos preventivos de las empresas concurrentes. Designar una o más personas encargadas de la coordinación de las actividades preventivas. 33 de 143
34 El Recurso Preventivo El Recurso Preventivo es: Una medida preventiva complementaria a las medidas preventivas convencionales para vigilar el cumplimiento, eficacia y adecuación de las actividades previstas, interviniendo en el control de la aparición de riesgos no detectados en las actividades en las que es necesaria su presencia. Se consideran Recursos Preventivos: Uno o varios trabajadores designados. Uno o varios miembros del Servicio de Prevención Propio. Uno o varios miembros del Servicio de Prevención Ajeno. Uno o varios trabajadores de la empresa que, sin formar parte del Servicio de Prevención Propio ni ser trabajadores designados, reúnan: Conocimientos. Cualificación. Experiencia. Formación en prevención, como mínimo nivel básico. La presencia en el centro de trabajo de Recursos Preventivos del empresario para vigilar el cumplimiento de las actividades preventivas, será necesaria en los siguientes casos: Cuando los riesgos puedan verse agravados o modificados, durante el desarrollo de los procesos o actividades, por la concurrencia de operaciones diversas que se desarrollan sucesiva o simultáneamente y 34 de 143
35 que hagan preciso un control específico de la correcta aplicación de los métodos de trabajo. Cuando se realicen actividades o procesos que reglamentariamente sean considerados como peligrosos o con riesgos especiales. Las actividades o procesos peligrosos o con riesgos especiales según el RD 604/2006 son los siguientes: Trabajos con riesgos especialmente graves de caída desde altura, por las particulares características de la actividad desarrollada, los procedimientos aplicados, o el entorno del puesto de trabajo. Trabajos con riesgo de sepultamiento o hundimiento. Actividades en las que se utilicen máquinas que carezcan de declaración CE de conformidad por ser su fecha de comercialización anterior a la exigencia de tal declaración con carácter obligatorio, que sean del mismo tipo que aquellas para las que la normativa sobre comercialización de máquinas requiere la intervención de un organismo notificado en el procedimiento de certificación, cuando la protección del trabajador no esté suficientemente garantizada no obstante haberse adoptado las medidas reglamentarias de aplicación. Trabajos en espacios confinados. A estos efectos, se entiende por espacio confinado el recinto con aberturas limitadas de entrada y salida y ventilación natural desfavorable, en el que pueden acumularse contaminantes tóxicos o inflamables o puede haber una 35 de 143
36 atmósfera deficiente en oxígeno, y que no está concebido para su ocupación continuada por los trabajadores. Trabajos con riesgo de ahogamiento por inmersión, salvo lo dispuesto en el apartado 8.a) de este artículo, referido a los trabajos en inmersión con equipo subacuático. Cuando sea requerida su presencia por la Inspección de Trabajo. La presencia de recursos preventivos en el centro de trabajo se considera también como uno de los medios de coordinación empresarial establecidos por la normativa en Prevención de Riesgos Laborales. En este supuesto se tratará de recursos preventivos pertenecientes a las empresas concurrentes y serán, en este caso, considerados encargados de la coordinación de la actividad preventiva, debiéndose facilitar a los trabajadores los datos necesarios para permitirles su identificación. 3.6 Los Accidentes de Trabajo y las Enfermedades Profesionales Según la Ley 31/1995, todos los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales deberán ser investigados por la empresa para poder determinar las causas y medidas a adoptar en previsión de otros que pudieran tener lugar. Esta investigación debe documentarse. La legislación fija las comunicaciones a la Administración de los accidentes de trabajo acaecidos en las empresas mediante: Orden TAS/2926/2002, de 19 de noviembre de 2002, por la que se establecen nuevos modelos para la notificación de los accidentes de trabajo y se posibilita su transmisión por procedimiento electrónico. CORRECCIÓN de errores de la Orden TAS/2926/2002, de 19 de noviembre, por la que se establecen nuevos modelos para la 36 de 143
37 notificación de los accidentes de trabajo y se posibilita su transmisión por procedimiento electrónico. CORRECCIÓN de errores de la Orden TAS/2926/2002, de 19 de noviembre, por la que se establecen nuevos modelos para la notificación de los accidentes de trabajo y se posibilita su transmisión por procedimiento electrónico. Resolución de 26 de noviembre de 2002, de la Subsecretaría, por la que se regula la utilización del Sistema de Declaración Electrónica de Accidentes de Trabajo que posibilita la transmisión por procedimiento electrónico de los nuevos modelos para la notificación de accidentes de trabajo, aprobados por la Orden TAS/2926/2002, de 19 de noviembre. El listado de enfermedades profesionales y la metodología de comunicación se establece en: RD 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social y se establecen criterios para su notificación y registro. ORDEN TAS/1/2007, de 2 de enero, por la que se establece el modelo de parte de enfermedad profesional, se dictan normas para su 37 de 143
38 elaboración y transmisión y se crea el correspondiente fichero de datos personales. 3.7 El Control de la Salud de los trabajadores consiste en: La vigilancia de las enfermedades y lesiones de origen profesional El control sistemático y continuo de los episodios relacionados con la salud en la población activa con el fin de prevenir y controlar los riesgos profesionales, así como las enfermedades y lesiones asociadas a ellos. El artículo 22 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece que el empresario debe garantizar a los trabajadores a su servicio la vigilancia periódica de su estado de salud en función de los riesgos inherentes a su puesto de trabajo. La Vigilancia de la Salud se articula como una parte esencial del derecho de los trabajadores a una protección eficaz en materia de seguridad y salud laboral. La ley señala, incluso, que en aquellos supuestos en que la naturaleza de los riesgos inherentes al trabajo lo haga necesario, el derecho de los trabajadores a la vigilancia periódica de su estado de salud deberá ser prolongado más allá de la finalización de la relación laboral. La Vigilancia de la Salud, aunque es una actividad propia del ámbito de la Medicina del Trabajo, supone una relación de interacción y complementariedad multidisciplinar con el resto de integrantes del Servicio de Prevención. Necesita nutrirse de informaciones referidas por otros especialistas y aporta, a su vez, 38 de 143
39 los resultados de su actividad específica al ámbito interdisciplinar de la Evaluación de Riesgos y la Planificación de la Prevención. Se trata de una actividad para la que debe ser de aplicación el párrafo segundo del Art del Reglamento de los Servicios de Prevención relativo a coordinación interdisciplinar. Las actividades de vigilancia de la salud incluyen: Exámenes de salud generales. Exámenes de salud específicos según el riesgo laboral (encuestas individualizadas). Exploraciones complementarias. Estudios epidemiológicos. Organización y coordinación de primeros auxilios. Control sanitario de la empresa. Información a las autoridades sanitarias. Características de la Vigilancia de la Salud La Vigilancia de la Salud debe ser: Específica en función de los riesgos identificados en la Evaluación de Riesgos. Voluntaria para el trabajador salvo que concurra alguna de las siguientes circunstancias: La existencia de una disposición legal con relación a la protección de riesgos específicos y actividades de especial peligrosidad. Que los reconocimientos sean indispensables para evaluar los efectos de las condiciones de trabajo sobre la salud de los trabajadores. Que el estado de salud del trabajador pueda constituir un peligro para él mismo o para terceros. 39 de 143
40 Confidencial dado que el acceso a la información médica derivada de la vigilancia de la salud de cada trabajador se restringirá al propio trabajador, a los servicios médicos responsables de su salud y a la autoridad sanitaria. Ética, con el fin de asegurar una práctica profesional coherente con los principios del respeto a la intimidad, a la dignidad y la no discriminación laboral por motivos de salud. Prolongada en el tiempo, cuando sea pertinente, más allá de la finalización de la relación laboral, ocupándose el Sistema Nacional de Salud de los reconocimientos post-ocupacionales. Ajustada en su contenido a las características definidas en la normativa aplicable. Para los riesgos que no hayan sido objeto de reglamentación específica, la LPRL no especifica ni define las medidas o instrumentos de vigilancia de la salud, pero sí establece una preferencia por aquellas que causen las menores molestias al trabajador, encomendando a la Administración Sanitaria el establecimiento de las pautas y protocolos de actuación en esta materia. Este encargo se concreta en el Reglamento de los Servicios de Prevención que encomienda al Ministerio de Sanidad y Consumo y a las Comunidades Autónomas del establecimiento de la periodicidad y contenido de la vigilancia de la salud específica. El contenido de dichos reconocimientos incluirá, como mínimo, una historia clínico-laboral, donde además de los datos de anamnesis, exploración física, control biológico y exámenes complementarios, se hará constar una descripción detallada del puesto de trabajo, del tiempo de permanencia en el mismo, de los riesgos detectados y de las medidas de prevención adoptadas. Realizada por personal sanitario con competencia técnica, formación y capacidad acreditadas, es decir por médicos especialistas en Medicina del Trabajo o diplomados en Medicina de Empresa y enfermeros de empresa. 40 de 143
41 Planificada, porque las actividades de vigilancia de la salud deben responder a unos objetivos claramente definidos y justificados por la exposición a riesgos que no se han podido eliminar o por el propio estado de salud de la población trabajadora. Sistemática, porque las actividades de vigilancia de la salud deben ser dinámicas y actualizadas permanentemente captando datos y analizándolos, más allá de la puntualidad que puede sugerir la característica 'periódica'. Documentada, con la constatación de la práctica de los controles del estado de salud de los trabajadores, así como las conclusiones obtenidas de los mismos teniendo la obligación el empresario en determinadas exposiciones (agentes cancerígenos, biológicos, químicos) de mantener un registro de los historiales médicos individuales y de conservar el mismo un plazo mínimo de 10 años después de finalizada la exposición, salvo normativa específica más restrictiva. Transparente, informando individualmente a los trabajadores tanto de los objetivos como de los métodos de la Vigilancia de la Salud, que deben ser explicados de forma suficiente y comprensible a los trabajadores, así como de los resultados obtenidos. Gratuita, puesto que el coste económico de cualquier medida relativa a la seguridad y salud en el trabajo, y por tanto el derivado de la vigilancia de la salud, no deberá recaer sobre el trabajador (apartado 5 del artículo 14 de la LPRL). Una consecuencia de lo anterior es la obligación de realizar los reconocimientos médicos dentro de la jornada laboral o el descuento del tiempo invertido en la misma. 41 de 143
42 Consensuada, respetando los principios relativos a la consulta y participación de los trabajadores o de sus representantes establecidos en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Eficaz, contando con los recursos materiales adecuados a las funciones que se realizan. Cuándo debe realizarse la Vigilancia de la Salud? Deberá abarcar: Una evaluación de la salud de los trabajadores inicial, después de la incorporación al trabajo o después de la asignación de tareas específicas con nuevos riesgos para la salud. Una evaluación de la salud periódica específica, por trabajar con determinados productos o en determinadas condiciones reguladas por una legislación específica que así lo exija o según riesgo/s determinados por la evaluación de riesgos, o a petición del trabajador, cuando el mismo crea que las alteraciones de su salud son producidas por la actividad laboral. La periodicidad no tiene porqué ajustarse a intervalos regulares; cada caso se establece en los protocolos específicos, y también va a depender de la historia natural de la enfermedad y de las condiciones de exposición. Una evaluación de la salud después de una ausencia prolongada por motivos de salud. 3.8 Los riesgos eléctricos Respecto a la Normativa aplicable a los riesgos propios del trabajo con equipamiento eléctrico destacan dos Reales Decretos: 42 de 143
43 RD 614/2001, de 8 de junio, sobre disposiciones mínimas para la protección de la salud y seguridad de los trabajadores frente al riesgo eléctrico. RD 842/2002, de 2 de agosto de 2002, por el que se aprueba el Reglamento electrotécnico para baja tensión; con todas las instrucciones técnicas (ITC) asociadas. El RD 641/2001 establece una serie de obligaciones del empresario para prevenir el riesgo eléctrico mediante la adecuación, control y mantenimiento de las instalaciones eléctricas y el establecimiento de técnicas y procedimientos de trabajo derivadas de la Evaluación de Riesgos. La adecuación, control y mantenimiento de la instalación eléctrica se realizará siguiendo los criterios siguientes: El tipo de instalación eléctrica y las características de sus componentes deberá adaptarse a las condiciones específicas del lugar de trabajo, de la actividad desarrollada y de los receptores que vayan a utilizarse. En los lugares de trabajo sólo podrán utilizarse equipos eléctricos para los que el sistema o modo de protección previstos por su fabricante sea compatible con el tipo de instalación eléctrica existente y los factores mencionados en el apartado anterior. La instalación eléctrica se utilizará y mantendrá de forma adecuada, y el funcionamiento de los sistemas de protección se controlará periódicamente, de acuerdo a las instrucciones de sus fabricantes e instaladores y a la propia experiencia del explotador. Se cumplirá lo establecido en la reglamentación electrotécnica, la normativa general de seguridad y salud sobre lugares de trabajo, equipos de trabajo y señalización en el trabajo, así como cualquier otra normativa específica que sea de aplicación. 43 de 143
44 Los procedimientos de trabajo deben establecer que todo trabajo en una instalación eléctrica, o en su proximidad, que conlleve un riesgo eléctrico deberá efectuarse sin tensión, salvo en los casos de: Operaciones elementales, tales como por ejemplo conectar y desconectar, en instalaciones de baja tensión con material eléctrico concebido para su utilización inmediata y sin riesgos por parte del público en general. Los trabajos en instalaciones con tensiones de seguridad, siempre que no exista posibilidad de confusión en la identificación de las mismas y que las intensidades de un posible cortocircuito no supongan riesgos de quemadura. Las maniobras, mediciones, ensayos y verificaciones cuya naturaleza así lo exija, tales como por ejemplo la apertura y cierre de interruptores, la medición de una intensidad, la realización de ensayos de aislamiento eléctrico, o la comprobación de la concordancia de fases. Los trabajos en, o en proximidad de instalaciones cuyas condiciones de explotación o de continuidad del suministro así lo requieran. En el RD 842/2002 destaca el apartado de inspecciones desarrollado en la ITC-BT-05 del Reglamento: Inspecciones Iniciales Las verificaciones a la puesta en servicio de las instalaciones deberán ser realizadas por las empresas instaladoras que las ejecuten, siguiendo la metodología expuesta en la norma UNE Serán objeto de inspección, una vez ejecutadas las instalaciones, sus ampliaciones o modificaciones de importancia y previamente a ser documentadas ante el Órgano competente de la Comunidad Autónoma, las siguientes instalaciones: 44 de 143
45 Instalaciones industriales que precisen proyecto, con una potencia instalada superior a 100 kw. Locales de Pública Concurrencia. Locales con riesgo de incendio o explosión, de clase I, excepto garajes de menos de 25 plazas. Locales mojados con potencia instalada superior a 25 kw. Piscinas con potencia instalada superior a 10 kw. Quirófanos y salas de intervención. Instalaciones de alumbrado exterior con potencia instalada superior 5 kw. Inspecciones periódicas Los agentes que lleven a cabo las inspecciones de las instalaciones eléctricas de Baja Tensión deberán tener la condición de Organismos de Control, según lo establecido en el RD 2200/1995 de 28 de diciembre, estando acreditados para este campo reglamentario. Serán objeto de inspecciones periódicas, cada 5 años, todas las instalaciones eléctricas en baja tensión que precisaron Inspección inicial, según el punto anterior, y cada 10 años las comunes de edificios de viviendas de potencia total instalada superior a 100 kw. 3.9 Los Lugares de Trabajo La legislación básica asociada a los lugares de trabajo es el RD 486/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. Este real decreto afecta a todas las instalaciones presentes en las empresas. A lo largo del Real Decreto, se indican aspectos a cumplir respecto a las instalaciones más importantes que se localizan en el entorno laboral. 45 de 143
46 A modo de ejemplo se indican a continuación algunas de estas obligaciones. Plataformas de Trabajo Si la plataforma se encuentra a una altura superior a 2 m deberá poseer una barandilla con una altura mínima de 90 cm y listón intermedio para prevenir la caída accidental de trabajadores. Se colocará también un rodapié de unos 15 cm para evitar la caída accidental de objetos al suelo. Vestuarios y aseos Los lugares de trabajo en los que se utilice ropa especial para el desarrollo de las actividades deberán disponer de vestuarios provistos de asientos y de armarios o colgadores. Todos los lugares de trabajo dispondrán de locales de aseo con espejos, lavabos con agua corriente, caliente si es necesario. Dispondrán además de duchas de agua corriente, caliente y fría, cuando se realicen habitualmente trabajos sucios. El número recomendable de inodoros (según la guía de lugares de trabajo que desarrolla el Real Decreto) será 1 por cada 25 hombres y uno por cada 15 mujeres. Para las duchas se aconseja una por cada 10 trabajadores. Dispondrán asimismo de un botiquín portátil y de material para primeros auxilios, que deberá revisarse y reponerse periódicamente. Orden y limpieza Se cuidará esta, de forma que no haya materiales, herramientas, innecesarios alrededor del puesto de trabajo. 46 de 143
47 Escaleras Fijas Deben cumplir los siguientes aspectos: Los pavimentos serán de material no resbaladizo o dispondrán de elementos antideslizantes. La altura máxima entre descansos será de 3,70 m. El ancho mínimo será de 1 m (excepto las de servicio donde el ancho mínimo será de 55 cm). La anchura de la huella de los escalones estará comprendida entre 23 y 36 cm. Los contrapeldaños tendrán entre 13 y 20 cm (en las escaleras de servicio la anchura de la huella será al menos de 15 cm. y la contrahuella máxima será de 25 cm). Toda escalera que tenga cuatro o más contrapeldaños se protegerá con barandillas en los lados abiertos. La altura de las barandillas y pasamanos de las escaleras de servicio no será inferior a 90 cm. En las escaleras o plataformas con pavimentos perforados la abertura máxima de los intersticios será de 8 mm. Las rampas tendrán una pendiente máxima del 12% cuando su longitud sea menor de 3 m, del 10% cuando su longitud sea menor de 10 m y del 8% en el resto de los casos. Condiciones ambientales Las condiciones ambientales de los lugares de trabajo serán las siguientes: La temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares estará comprendida entre los 17 y 27ºC. La temperatura de los locales donde se realicen trabajos ligeros estará comprendida entre los 14 y 25 ºC. 47 de 143
48 La humedad relativa estará comprendida entre el 30 y el 70 %, excepto en los locales donde existan riesgos por electricidad estática en los que el límite inferior será del 50 %. Los trabajadores no deberán estar expuestos de forma frecuente o continuada a corrientes de aire cuya velocidad exceda los siguientes límites: Trabajos en ambientes no calurosos: 0,25 m/s. Trabajos sedentarios en ambientes calurosos: 0,50 m/s. Trabajos no sedentarios en ambientes calurosos: 0,75 m/s. Iluminación Deberá ser la necesaria. Se cuidará de su adecuado mantenimiento mediante la limpieza periódica y la reposición de las luminarias deterioradas. Niveles mínimos de iluminación Zona o parte del lugar de trabajo Nivel mínimo de iluminación (lux) Zonas con tareas de baja exigencia visual 100 Zonas con tareas de exigencia visual moderada 200 Zonas con tareas de exigencia visual alta 500 Zonas con tareas de exigencia visual muy alta 1000 Áreas o locales de uso ocasional 50 Áreas o locales de uso habitual 100 Vías de circulación de uso ocasional 25 Vías de circulación de uso habitual 50 El nivel de iluminación de una zona en la que se ejecute una tarea se medirá a la altura donde ésta se realice. En el caso de zonas de uso general a 85 cm del suelo, y en el de las vías de circulación a nivel del suelo. 48 de 143
49 Vías y salidas de emergencia Tendrán los siguientes requisitos: Permanecer despejadas y dirigir al personal a evacuar, lo más directamente posible, hacia el exterior o hacia una zona de seguridad. Su número, distribución y dimensiones dependerán del uso, de los equipos, de las dimensiones de los lugares de trabajo y del número máximo de personas que puedan estar presentes en los mismos. Las puertas de emergencia se abrirán hacia el exterior y no deben estar cerradas, de forma que puedan utilizarse fácil e inmediatamente en caso de urgencia. Señalizarse adecuadamente mediante señales en forma de panel. Disponer de iluminación de seguridad con la suficiente intensidad que garantice una iluminación suficiente para permitir la evacuación en caso de emergencia. 49 de 143
50 3.10 Los contaminantes químicos El uso de productos químicos es habitual en muchas empresas, por lo que los operarios están expuestos a los riesgos surgidos del contacto con estos agentes. Según el RD 374/ 2001 de 6 de abril, sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo, los riesgos para la salud y la seguridad de los trabajadores en los puestos de trabajo donde se utilizan productos químicos con agentes químicos peligrosos se eliminarán o reducirán al mínimo mediante la aplicación de los siguientes principios: La concepción y organización de los sistemas de trabajo en el lugar de trabajo. La selección e instalación de los equipos de trabajo. El establecimiento de los procedimientos adecuados para el uso y mantenimiento de los equipos utilizados para trabajar con agentes químicos peligrosos, así como para la realización de cualquier actividad con agentes químicos peligrosos o con residuos que los contengan, incluidas la manipulación, el almacenamiento y el traslado de los mismos en el lugar de trabajo. La adopción de medidas higiénicas adecuadas, tanto personales como de orden y limpieza. La reducción de las cantidades de agentes químicos peligrosos presentes en el lugar de trabajo al mínimo necesario para el tipo de trabajo de que se trate. 50 de 143
51 La reducción al mínimo del número de trabajadores expuestos o que puedan estarlo. La reducción al mínimo de la duración e intensidad de las exposiciones. El almacenamiento de productos químicos. Para el almacenamiento de los productos químicos se tendrá en cuenta lo expuesto en RD 379/2001, de 6 de abril, por el que se aprueba el reglamento de almacenamiento de productos químicos y sus instrucciones técnicas complementarias MIE-APQ-1, MIE-APQ-2, MIE-APQ-3, MIE-APQ-4, MIE-APQ-5, MIE-APQ-6 y MIE-APQ-7. El ámbito de aplicación de este Real Decreto se circunscribe a las instalaciones de nueva construcción, así como a las ampliaciones o modificaciones de las existentes no integradas en las unidades de proceso y no serán aplicables a los productos y actividades para los que existan reglamentaciones de seguridad industrial específicas, que se regirán por ellas. Quedan excluidos del ámbito de aplicación de este reglamento, además de los indicados en las diferentes ITCs, los almacenamientos de productos químicos de capacidad inferior a la que se indica a continuación: Sólidos tóxicos: clase T+, 50 kgs; clase T, 250 kgs; clase Xn, kgs. Comburentes: 500 kgs. Sólidos corrosivos: clase a, 200 kgs; clase b, 400 kgs; clase c, kgs. Irritantes: kgs. Sensibilizantes: kgs. Carcinogénicos: kgs. Mutagénicos: kgs. Tóxicos para la reproducción: de 143
52 kgs. Peligrosos para el medio ambiente: kgs. Las instalaciones deberán cumplir los siguientes requisitos, previos a su puesta en funcionamiento: Para la instalación, ampliación, modificación o traslado de las instalaciones, destinadas a contener productos químicos peligrosos, el titular presentará ante el órgano competente de la Comunidad Autónoma, un proyecto firmado por técnico competente y visado por el colegio oficial que corresponda. Si existe instrucción técnica complementaria (ITC), el proyecto se redactará de conformidad a lo previsto en la misma. Finalizadas las obras de ejecución de las instalaciones, el titular comunicará la puesta en servicio y solicitará su inscripción en el registro de establecimientos industriales al órgano competente de la comunidad autónoma, presentando además la siguiente documentación: o o o Certificación suscrita por el técnico titulado director de obra, en la que haga constar, bajo su responsabilidad, que las instalaciones se han ejecutado y probado de acuerdo con el proyecto presentado y cumplen las prescripciones contenidas en este reglamento y, en su caso, en sus instrucciones técnicas complementarias. Para las instalaciones que no precisen proyecto se requerirá un certificado, suscrito por un organismo de control autorizado, en el que se acreditará el cumplimiento de las prescripciones contenidas en el reglamento y, en su caso, en sus correspondientes instrucciones técnicas complementarias. Se acompañarán igualmente los documentos que pongan de manifiesto el cumplimiento de las exigencias formuladas por las demás disposiciones legales que afecten a la instalación. Cada cinco años, el titular de las instalaciones presentará al órgano competente de la Comunidad Autónoma un certificado de un organismo de 52 de 143
53 control autorizado, donde se acredite la conformidad de las instalaciones con los preceptos de la instrucción técnica complementaria o con los términos de la autorización concedida. Este certificado indicará: La realización de las correspondientes revisiones periódicas, según la ITC de aplicación. La realización de la prueba de estanqueidad a los recipientes y tuberías enterradas, conforme a norma, código o procedimiento de reconocido prestigio. El envasado y etiquetado de los productos químicos Las sustancias peligrosas sólo podrán comercializarse cuando sus envases se ajusten a las condiciones siguientes: Estarán diseñados y fabricados de forma que no sean posibles pérdidas de contenido. No se aplicará esta condición cuando se prescriban dispositivos especiales de seguridad. Los materiales con los que estén fabricados los envases y los cierres no deberán ser atacables por el contenido, ni formar con este último combinaciones peligrosas. Los envases y los cierres habrán de ser fuertes y sólidos con el fin de impedir aflojamientos y deberán responder de manera fiable a las exigencias de mantenimiento. Los recipientes con un sistema de cierre reutilizable habrán de estar diseñados de forma que pueda cerrarse el envase varias veces sin pérdida de su contenido. Cualquiera que sea su capacidad, los recipientes que contengan sustancias vendidas al público en general o puestas a disposición de éste, etiquetadas como muy tóxicas, tóxicas o corrosivas, deberá disponer de un cierre de seguridad para niños y llevar una indicación de peligro detectable al tacto. Cualquiera que sea su capacidad, los recipientes que contengan sustancias vendidas al publico en general o puestas a disposición de éste, etiquetadas como nocivas, extremadamente inflamables o fácilmente inflamables, deberán llevar una indicación de peligro detectable al tacto. 53 de 143
54 El etiquetado de los productos se realiza según determina el REACH: Identificación del productor/suministrador/distribuidor: Mediante el nombre, dirección y número de teléfono. Identificación del producto químico: La identificación del producto debe ser la misma que la aportada por la FDS. Si se trata de un preparado, debe incluir la descripción de todos los componentes que puedan producir efectos adversos sobre la salud e indicados en la etiqueta. La autoridad competente puede obligar a incluir la indicación de todos los componentes. En productos destinados exclusivamente para el lugar de trabajo la identificación del producto puede ser incluida en las FDS, y no en la etiqueta. La identificación del producto químico se encuentra protegida por las normas sobre Información Comercial Confidencial Pictogramas. Palabras de advertencia: Indica la mayor o menor gravedad del peligro de una forma rápida y fácil para el lector de la etiqueta. En el GHS se emplean las palabras "Peligro" para categorías más graves de peligro o "Atención" para las menos graves. Indicación de peligro: Son frases que permiten identificar y complementar determinados riesgos mediante la descripción del tipo de peligro y son asignadas a una clase y categoría determinada. Consejos de prudencia: Son recomendaciones para la adopción de medidas a tomar que reducen o previenen los efectos adversos causados por la exposición a un producto peligroso. 54 de 143
55 Los datos que debe contener una Ficha de Seguridad se describen en el RD 255/2003, de 28 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento sobre clasificación, envasado y etiquetado de preparados peligrosos, y son los siguientes: Identificación de la sustancia y del responsable de su comercialización Composición/información sobre los componentes Identificación de los peligros Primeros auxilios Medidas de lucha contra incendios Medidas en caso de vertido accidental Manipulación y almacenamiento Controles de la exposición/protección personal Propiedades físicas y químicas Estabilidad y reactividad Información toxicológica Información ecológica Consideraciones relativas a la eliminación Información relativa al transporte Información reglamentaria Otra información Sobre las fichas de Datos de Seguridad, el RD 1802/2008, de 3 de noviembre, por el que se modifica el Reglamento sobre notificación de sustancias nuevas y clasificación, envasado y etiquetado de sustancias peligrosas, aprobado por Real Decreto 363/1995, de 10 de marzo, con la finalidad de adaptar sus disposiciones al Reglamento (CE) nº 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo (Reglamento REACH), establece que la Ficha de Seguridad: Deberá estar redactada al menos en la lengua oficial del Estado. El proveedor de una sustancia o preparado, que en cumplimiento de los requisitos establecidos en el artículo 31 del Reglamento (CE) nº 1907/2006, deba facilitar la Ficha de datos de seguridad al destinatario, a más tardar en el momento de la primera entrega del producto. Deberá asimismo, antes de 55 de 143
56 la comercialización de esa sustancia o preparado, entregar una copia de la misma al Ministerio de Sanidad y Consumo. Éste la mantendrá a disposición del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino y de las comunidades autónomas que la soliciten. Se presentara preferiblemente de forma electrónica a través de los mecanismos que la Administración facilite para este fin El ruido El ruido es el contaminante físico por excelencia dentro de las empresas. El RD 286/2006, de 10 de marzo, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición al ruido, establece unas medidas preventivas para eliminar o reducir este riesgo. El estudio de ruido existente en los distintos puestos de trabajo se actualizará periódicamente. Dicho estudio comprenderá una evaluación basada en: La medición de los niveles de ruido a que estén expuestos los trabajadores (la medición no será necesaria cuando la directa apreciación profesional acreditada permita llegar a una conclusión sin necesidad de la misma). 56 de 143
57 La periodicidad con la que se actualizará el estudio de ruido será: Evaluaciones cada 3 años (como mínimo) cuando el nivel de exposición diario equivalente o el nivel de pico supere los 80 db(a) o 135 db(c), respectivamente (Valores inferiores de exposición que dan lugar a una acción). En estos puestos se deberá: Realizar un control médico (control de la función auditiva) cada cinco años, como mínimo. Proporcionar a los trabajadores expuestos protectores auditivos individuales. Facilitar a los trabajadores y sus representantes una información y formación relativas a los riesgos derivados de la exposición al ruido (naturaleza de los riesgos, medidas tomadas, valores límite de exposición y valores que dan lugar a una acción, resultados de las evaluaciones y mediciones del ruido efectuadas, uso y mantenimiento de los protectores auditivos, así como su capacidad de atenuación, vigilancia de la salud, prácticas de trabajo seguras). Evaluaciones anuales (como mínimo) en los puestos de trabajo en los que el nivel de exposición diario equivalente o el nivel de pico superen los 85 db(a) o 137 db (C), respectivamente (Valores superiores de exposición que dan lugar a una acción). En estos puestos se deberá: Realizar un control médico (control de la función auditiva) cada tres años, como mínimo. Establecer y ejecutar un programa de medidas técnicas y de organización, que deberán integrarse en la planificación preventiva de la empresa. Utilizar los protectores auditivos individuales. 57 de 143
58 Señalizar los lugares de trabajo en los que los trabajadores estén expuestos a niveles de ruido que sobrepasen dichos valores superiores de exposición que dan lugar a una acción y, si es viable desde el punto de vista técnico y el riesgo de exposición lo justifica, delimitar y limitar el acceso a estos lugares. Facilitar a los trabajadores y sus representantes una información y formación relativas a los riesgos derivados de la exposición al ruido. Valores Límites de Exposición En ningún caso la exposición del trabajador deberá superar los valores límite de exposición (nivel de exposición diario equivalente o nivel de pico de 87 db(a) o 140 db(c), respectivamente); no obstante si se comprobaran exposiciones por encima de dichos valores, además de haber adoptado las medidas especificadas en el apartado anterior, el empresario deberá: Tomar inmediatamente medidas para reducir la exposición por debajo de los valores límite de exposición. Determinar las razones de la sobreexposición. Corregir las medidas de prevención y protección, a fin de evitar que vuelva a producirse una reincidencia. Informar a los delegados de prevención de tales circunstancias Las Vibraciones Según lo establecido por el RD 1311/2005, de 4 de noviembre, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores frente a los riesgos derivados o que puedan derivarse de la exposición a vibraciones mecánicas, es obligatorio evaluar la existencia de riesgo derivado de la exposición a vibraciones en las evaluaciones de riesgos establecida en la empresa. 58 de 143
59 Si el riesgo es claro e importante se debe establecer una medición, por técnicos especializados y con los medios adecuados. Los trabajadores tienen derecho a información y formación cuando trabajen en estas circunstancias. La vigilancia de la salud debe ser específica teniendo en cuenta esta particularidad (con protocolos adaptados). Valores de exposición que dan lugar a una acción Para el Sistema mano-brazo: a partir de 2,5 m/s 2 Para el Sistema cuerpo entero: a partir de 0,5 m/s2. Valores Límites de Exposición Para el Sistema mano-brazo: No se puede superar 5 m/s 2. Para el Sistema cuerpo entero: No se puede superar 1,15 m/s Exposición a radiaciones ópticas artificiales La Radiación Óptica: Toda radiación electromagnética cuya longitud de onda esté comprendida entre 100 nm y 1 mm. El espectro de la radiación óptica se divide en radiación ultravioleta, radiación visible y radiación infrarroja. El Real Decreto 486/2010, de 23 de abril, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a radiaciones ópticas artificiales, establece igual que en los casos anteriores se establecen unos valores límites de exposición que se determinan en los anexos I y II del real decreto, que nunca deberán superarse. 59 de 143
60 Este riesgo debe evaluarse por técnico superior con la especialidad de higiene. También establece que los trabajadores serán formados e informados sobre: Las medidas tomadas en aplicación del Real Decreto. Los valores límite de exposición y los riesgos potenciales asociados. Los resultados de la evaluación y, en su caso, medición de los niveles de exposición a radiaciones ópticas artificiales efectuados en aplicación del artículo 6 del presente real decreto, junto con una explicación de su significado y riesgos potenciales. La forma de detectar los efectos nocivos para la salud debidos a la exposición y la forma de informar sobre ellos. Las circunstancias en las que los trabajadores tienen derecho a una vigilancia de la salud, y la finalidad de esta vigilancia de la salud, de conformidad con el artículo 10. Las prácticas de trabajo seguras, con el fin de reducir al mínimo los riesgos derivados de la exposición a radiaciones ópticas artificiales. El uso correcto de los equipos de protección individual. 60 de 143
61 3.14 Planes de Emergencia y evacuación La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, establece en su artículo 20 con respecto a las Medidas de Emergencia lo siguiente: El empresario, teniendo en cuenta el tamaño y la actividad de la empresa, así como la posible presencia de personas ajenas a la misma, deberá analizar las posibles situaciones de emergencia y adoptar las medidas necesarias en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los trabajadores, designando para ello al personal encargado de poner en práctica estas medidas y comprobando periódicamente, en su caso, su correcto funcionamiento. El citado personal deberá poseer la formación necesaria, ser suficiente en número y disponer del material adecuado, en función de las circunstancias antes señaladas. Para la aplicación de las medidas adoptadas, el empresario deberá organizar las relaciones que sean necesarias con servicios externos a la empresa, en particular en materia de primeros auxilios, asistencia médica de urgencia, salvamento y lucha contra incendios, de forma que quede garantizada la rapidez y eficacia de las mismas. De lo anterior se deduce que el empresario debe: Disponer de un Plan de Autoprotección (donde se desarrollen todas las actuaciones necesarias para hacer frente a las situaciones de emergencia). Disponer de los medios materiales necesarios. 61 de 143
62 Formar e informar a todo el personal sobre estas situaciones, y a los posibles visitantes de las instalaciones. Disponer de un equipo de emergencias especialmente formado e informado. Realizar simulacros. Para el cumplimiento de lo dispuesto anteriormente debe disponerse de un Plan de Autoprotección según lo descrito en el RD 393/2007, de 23 de marzo, Norma Básica de Autoprotección de los centros, establecimientos y dependencias dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia. Como dato importante la Autoprotección es: Al sistema de acciones y medidas encaminadas a prevenir y controlar los riesgos sobre las personas y los bienes, a dar respuesta adecuada a las posibles situaciones de emergencia y a garantizar la integración de estas actuaciones con el sistema público de protección civil. Estas acciones y medidas deben ser adoptadas por los titulares de las actividades, públicas o privadas, con sus propios medios y recursos. 62 de 143
63 El Plan de Autoprotección Es el documento que establece el marco orgánico y funcional previsto para un centro, establecimiento, espacio, instalación o dependencia, con el objeto de prevenir y controlar los riesgos sobre las personas y los bienes y dar respuesta adecuada a las posibles situaciones de emergencia, en la zona bajo responsabilidad del titular de la actividad, garantizando la integración de éstas actuaciones con el sistema público de protección civil. El Plan de Autoprotección aborda la identificación y evaluación de los riesgos, las acciones y medidas necesarias para la prevención y control de riesgos, así como las medidas de protección y otras actuaciones a adoptar en caso de emergencia, y afecta a toda una serie de actividades descritas en el anexo I del Real Decreto. El documento del Plan de Autoprotección incluirá todos los procedimientos y protocolos necesarios para determinar las actuaciones preventivas y de respuesta a la emergencia. 63 de 143
64 El Plan de Autoprotección tendrá vigencia indeterminada, se mantendrá adecuadamente actualizado, y se revisará con una periodicidad no superior a tres años. El contenido mínimo se estructura entorno a los apartados siguientes: Índice paginado. Capítulo 1. Identificación de los titulares y del emplazamiento de la actividad. Capítulo 2. Descripción detallada de la actividad y del medio físico en el que se desarrolla. Capítulo 3. Inventario, análisis y evaluación de riesgos. Capítulo 4. Inventario y descripción de las medidas y medios de autoprotección. Capítulo 5. Programa de mantenimiento de instalaciones. Capítulo 6. Plan de actuación ante emergencias. Capítulo 7. Integración del plan de autoprotección en otros de ámbito superior. Capítulo 8. Implantación del Plan de Autoprotección. Capítulo 9. Mantenimiento de la eficacia y actualización del Plan de Autoprotección. Anexo I. Directorio de comunicación. Anexo II. Formularios para la gestión de emergencias. Anexo III. Planos. 64 de 143
65 4. LAS AUDITORÍAS DE SEGURIDAD Y SALUD Objetivos Específicos Capítulo 4 Conocer los distintos tipos de auditorías. Definir las fases de realización de las auditorias de prevención. Conocer las distintas responsabilidades en las auditorías. 4.1 Los tipos de auditorías Según el origen del equipo auditor Teniendo en cuenta el origen del equipo auditor, las auditorias se clasifican en: Auditorias internas: cliente y auditado coinciden. Auditorias externas. Auditorías internas En cualquier auditoria intervienen tres funciones que son: el cliente, el auditor y el auditado. En el caso de las auditorías internas, el cliente y el auditado son la misma organización. Sin embargo, el auditor puede ser: Personal de la empresa ajeno a las actividades auditadas. En esta situación el auditor, el auditado y el cliente coinciden. 65 de 143
66 Personal especializado contratado por la empresa (asesorías, consultorías ) que actúa con los procedimientos y la metodología de la propia organización. Auditorías externas Realizadas por iniciativa de una organización a otra externa a ella. Es decir, el cliente es una organización separada de la del auditado. Puede ser: Auditoría de una organización a sus proveedores. Auditoria de certificación. Auditorías legales obligatorias. 4.2 Las Fases de Realización de una auditoría La Auditoría es un método de evaluación del Sistema de Prevención de Riesgos Laborales que conlleva, aparte del cumplimiento de un requisito legal, la mejora de dicho Sistema. El procedimiento que se recomienda a continuación comprende tres fases: Preparación de la Auditoría Definición del Objeto. Definición del Alcance. Designación de Auditores. Plan de la Auditoría. Documentos de Trabajo. Ejecución de la auditoría Reunión de Apertura. Examen. Hallazgos de la auditoría. Preparación de conclusiones. Reunión de Clausura. Informe de la auditoría. 66 de 143
67 Conclusión Finalización de la auditoría. 4.3 Preparación de la auditoría Una auditoría no debe improvisarse ni debe realizarse a la ligera su planificación. Una auditoría bien planificada y diseñada es mucho más eficaz que una auditoría laberíntica que salte de un área a otra buscando esto o aquello, sin ninguna dirección o finalidad clara. El primer paso para la planificación de las auditorías es establecer claramente el objeto y alcance de la auditoría preventiva. La legislación vigente realiza las aportaciones siguientes: Objetivos y metodología para la realización La auditoría llevará a cabo un análisis sistemático, documentado y objetivo del sistema de prevención, que incluirá los objetivos establecidos en el artículo 30 del Reglamento de los Servicios de Prevención, modificado por el RD 604/2006, de 19 de mayo, por el que se modifican el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, y el Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción. Los Objetivos básicos de la Auditoría son los siguientes: Comprobar cómo se ha realizado la evaluación inicial y periódica de los riesgos, analizar sus resultados y verificarlos en caso de duda. Comprobar que el tipo y planificación de las actividades preventivas se ajusta a lo dispuesto en la normativa general, así como a la normativa 67 de 143
68 sobre riesgos específicos que sea de aplicación, teniendo en cuenta los resultados de la evaluación. Analizar la adecuación entre los procedimientos y medios requeridos para realizar las actividades preventivas necesarias y los recursos de que dispone el empresario, propios o concertados, teniendo en cuenta, además, el modo en que están organizados o coordinados, en su caso. En función de todo lo anterior, valorar la integración de la prevención en el sistema general de gestión de la empresa, tanto en el conjunto de sus actividades como en todos los niveles jerárquicos de ésta, mediante la implantación y aplicación del Plan de Prevención de Riesgos Laborales, y valorar la eficacia del sistema de prevención para prevenir, identificar, evaluar, corregir y controlar los riesgos laborales en todas las fases de actividad de la empresa. A estos efectos se ponderará el grado de integración de la prevención en la dirección de la empresa, en los cambios de equipos, productos y organización de la empresa, en el mantenimiento de instalaciones o equipos y en la supervisión de actividades potencialmente peligrosas, entre otros aspectos. Los criterios mínimos para la realización de Auditorías se establecen en el RD 604/2006: Análisis de la documentación relativa al plan de Prevención de Riesgos Laborales, a la evaluación de riesgos, a la planificación de la actividad preventiva y cuanta otra información sobre la organización y actividades de la empresa sea necesaria para el ejercicio de la actividad auditora. 68 de 143
69 Análisis de campo dirigido a verificar que la documentación referida en el párrafo anterior refleja con exactitud y precisión la realidad preventiva de la empresa. Dicho análisis, que podrá realizarse aplicando técnicas de muestreo cuando sea necesario, incluirá la visita a los puestos de trabajo. Evaluación de la adecuación del sistema de prevención de la empresa a la normativa de Prevención de Riesgos Laborales. Conclusiones sobre la eficacia del sistema de Prevención de Riesgos Laborales de la empresa. Se recomienda que el auditor establezca los métodos de realización de la auditoría según los métodos técnicos disponibles y la información aportada por los trabajadores. Alcance El artículo 30 del Reglamento de los Servicios de prevención modificado por el RD 604/2006, define claramente los objetivos concretos de la auditoría, que debe centrarse en el análisis de la evaluación de los riesgos, del tipo y la planificación de las actividades preventivas y de la organización de los recursos necesarios para realizarlas. Por lo tanto, la auditoría no tiene como objetivo comprobar si las condiciones de trabajo existentes en la empresa en un momento determinado (la anchura de un pasillo, o la protección de una máquina, por ejemplo) cumplen o incumplen la normativa que les sea aplicable. Parece lógico, entonces, que la auditoría comience por el análisis de la documentación sobre la evaluación de los riesgos y la planificación de las actividades preventivas. La empresa está obligada a disponer de dicha documentación, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 23 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y el artículo 69 de 143
70 7 del Reglamento de los Servicios de Prevención. El auditor tiene que comprobar: Si dicha documentación es "completa", es decir, si incluye toda la información legalmente exigible. Si es "coherente", es decir, si las actividades preventivas son las legalmente exigibles (a la vista del resultado de la evaluación). Si las actividades preventivas pueden ser realizadas con los medios (propios o concertados) disponibles, los cuales, en cualquier caso, deben respetar los mínimos establecidos en el Reglamento de los Servicios de Prevención y sus sucesivas modificaciones. La auditoría no debe limitarse, sin embargo, a la comprobación de la corrección formal de la documentación, puesto que ésta puede no reflejar la situación real de la empresa. Es necesario por tanto, que el auditor visite la empresa y que verifique los resultados de la evaluación. La veracidad o corrección de los datos e informaciones que aporte el empresario sólo debe ser verificada si existen razones objetivas para ello. La verificación sólo será procedente cuando se aprecie una manifiesta contradicción entre dichos datos e informaciones (o su omisión) y: Las observaciones efectuadas durante la visita a la empresa. Las informaciones recibidas de los trabajadores y sus representantes. Los accidentes ocurridos y los daños para la salud que se hayan puesto de manifiesto como resultado de la vigilancia de la salud de los trabajadores. De lo dicho debe quedar claro que una auditoría no puede ser una simple evaluación de documentos, pero tampoco es necesario que conlleve una verificación exhaustiva de la información aportada por el empresario (lo que supondría, entre otras cosas, la total repetición de la evaluación de los riesgos). El justo equilibrio entre ambos extremos deberá alcanzarse por aplicación del principio de objetividad que debe presidir la actuación de todo auditor. 70 de 143
71 Elección de auditores Los auditores deben estar acreditados por la autoridad, y por tanto disponer de cualificación necesaria, ser Técnicos Superiores en Prevención de Riesgos Laborales. En el caso de las auditorías legales se define de forma clara que las personas físicas o jurídicas que realicen la auditoría del sistema de prevención de una empresa no podrán mantener con la misma vínculo comercial, financiero o de cualquier otro tipo, distintas a los propios de su actuación como auditores, que puedan afectar a su independencia o influir en el resultado de sus actividades. Plan de Auditoría Será preparado por el auditor y proporciona la base para el acuerdo entre el cliente y el auditor. Un plan de auditoría puede incluir: Los objetivos y alcance de la auditoría. La identificación de los participantes: auditor jefe, equipo auditor, representante del auditado, otras personas participantes. Los criterios de auditoría, es decir, identificación de los documentos de referencia. La fecha y lugar en que se va a efectuar la auditoría. La identificación de las áreas, departamentos o secciones que se van a auditar. La fecha y duración prevista para cada una de las actividades principales de la auditoría. El plan de auditoría debe ser comunicado al representante del auditado para que lo ponga en conocimiento de las distintas áreas o departamentos a auditar. El plan de auditoría debería ser revisado y aceptado por el cliente de la auditoría y presentado al auditado antes de las actividades de auditoría. 71 de 143
72 Las objeciones a dicho Plan deberían resolverse entre el líder del equipo auditor, el auditado y el cliente de la auditoría, antes de la realización de la auditoría. Un plan de auditoría debería incluir, cuando sea apropiado: Identificación del representante del auditado. Temas del informe de la auditoría. Preparativos logísticos. Asuntos relacionados con la confidencialidad. Cualquier acción de seguimiento de la auditoría. Documentos de trabajo Con el fin de facilitar la labor de los auditores y para documentar adecuadamente los informes de resultados, durante esta fase se recopilarán y elaborarán los documentos de trabajo que se consideren necesarios, tales como: Listas de comprobación. Formularios para recoger las observaciones derivadas de la auditoría. Formularios para registrar las evidencias objetivas en que se basen las conclusiones que se vayan obteniendo. Estos documentos de trabajo estarán concebidos de forma que no limiten a las actividades o a las investigaciones complementarias que puedan considerarse necesarias de acuerdo con las informaciones obtenidas durante la auditoría. Los documentos de trabajo deberían guardarse hasta, al menos, el fin de la auditoría. Prestando especial atención a aquellos que contengan información 72 de 143
73 confidencial o se refieran a la propiedad industrial ya que deben ser protegidos por el organismo auditor. Listas de comprobación Son listas utilizadas para la evaluación de cada requisito de la norma aplicable, normalmente preparadas por el auditor encargado de auditar el elemento en cuestión. comprobación son: Los documentos a los que se puede recurrir para preparar las listas de La Evaluación de Riesgos. La Planificación de la Prevención. Normas y/o especificaciones aplicables al área a auditar. Listas de comprobación anteriores del área auditada. Desviaciones detectadas en el área durante las auditorías anteriores. Informes de acciones correctivas efectuadas anteriormente en el área. El contenido de las listas de comprobación puede ser: Disponibilidad y revisión en vigor de los puestos de trabajo de: Procedimientos, especificaciones, instrucciones, pautas, normas, evaluaciones de riesgos o cualquier otra documentación referente a la Seguridad y Salud. Formación y experiencia del personal. Conocimiento de los procedimientos que emplean, especialmente de los de actividades de verificación. Cumplimiento de los procedimientos. Cumplimiento con la legislación de seguridad y salud. Estado de calibración de los aparatos de medida utilizados. 73 de 143
74 Correcta y completa cumplimentación de los registros de seguridad y salud. Atención a falta de referencias, datos, firmas Correcto archivo de los registros de seguridad y salud y su mantenimiento adecuado. Documentos de trabajo en la auditoría legal Para poder preparar adecuadamente la auditoría, es conveniente que el auditor solicite previamente a la empresa la siguiente información: Información general: Actividad, organización básica y principales procesos de la empresa, Número de trabajadores fijos, temporales, cedidos por ETT o subcontratados que desarrollan sus actividades en la empresa y, en su caso, su distribución en los diferentes centros de trabajo, Convenio colectivo aplicable etc. Información sobre la siniestralidad en la empresa y su evolución reciente. Información sobre la evaluación de los riesgos y la planificación de las actividades preventivas: La especificada en el artículo 7 del RSP (cuando una parte de la evaluación / planificación haya sido realizada por un Servicio de Prevención Externo se solicitará el correspondiente informe). Información sobre la organización de la prevención: Estructura y funciones, Personal (trabajadores designados y/o componentes del Servicio de Prevención) con indicación de su cualificación, dedicación, medios de que disponen y, en su caso, distribución en los diferentes centros de trabajo. Recurso a Servicios de Prevención Externos u otras entidades especializadas. Acuerdos del Comité de Seguridad y salud e informes de auditorías anteriores realizadas por otros auditores, en su caso. 74 de 143
75 Si la documentación recibida es incompleta o imprecisa, el auditor podrá recabar de la empresa las aclaraciones o documentación adicionales que considere oportunas. En primer lugar, es conveniente que el auditor seleccione y estudie la reglamentación (general y específica) aplicable al sector de actividad y tipo de empresa de que se trate, sin perjuicio de que el posterior análisis de la documentación recibida ponga de manifiesto la necesidad de ampliar dicho estudio. Partiendo del conocimiento del sector y de la normativa aplicable, el auditor debe analizar la documentación recibida para efectuar una revisión preliminar donde se tenga en cuenta: La evaluación de los riesgos. El tipo y planificación de las medidas y actividades preventivas, teniendo en cuenta los resultados de evaluación. La organización de la prevención, teniendo en cuenta la necesidad de adecuación entre los recursos disponibles y los necesarios para desarrollar las actividades planificadas. Para realizar esta revisión el auditor puede utilizar una sistemática como la expuesta anteriormente. Efectuada esta revisión, el auditor ya debería disponer de una visión general acerca de los requisitos concretos legalmente exigibles y su grado de cumplimiento, y puede comenzar a preparar el programa de la auditoría, siendo conveniente elaborar un "recordatorio" que incluya la información complementaria a solicitar y las actividades de verificación y control a desarrollar en la empresa durante la ejecución de la misma. 75 de 143
76 4.4 Ejecución de la auditoría En esta fase de realización de auditorías se recogen los datos y evidencias objetivas, se constatan los hallazgos y se consignan las no conformidades encontradas. Reunión de apertura Deberían asistir la Dirección del auditado o, cuando sea apropiado, los responsables para las funciones o procesos a auditar. El objeto de la reunión de apertura es: Presentar los miembros del equipo auditor. Recordar los objetivos y el alcance de la auditoría. Presentar un resumen de los modelos, métodos y procedimientos que serán utilizados en la realización de la auditoría. Explicar los criterios de auditoría. Aclarar las dudas presentadas acerca del plan de la auditoría. La reunión de apertura en las auditorías legales La auditoría debe comenzar con una reunión con el empresario y/o sus representantes (incluido, en su caso, el responsable del Servicio de Prevención) para presentar el programa de la auditoría y concretar aquellos aspectos del mismo (metodología y agenda de trabajo) que deban definirse conjuntamente. A continuación, en la misma reunión o en reuniones posteriores, pero con los mismos participantes, conviene tratar de forma general los siguientes temas (aunque se tratarán de forma más detallada en una fase posterior de la auditoría) para tener una idea global de las cuestiones básicas que condicionan el desarrollo de la prevención en la empresa: La modalidad y principales características de la organización preventiva existente, la planificación general de la prevención y su integración en los distintos niveles jerárquicos de la empresa. 76 de 143
77 Los aspectos relativos a las obligaciones empresariales en materia de consulta y participación de los trabajadores. Estas reuniones iniciales también pueden ser aprovechadas para: Aclarar las dudas generales que se le puedan haber presentado al auditor, en la fase de preparación de la auditoría, al analizar la documentación recibida. Analizar la siniestralidad. El artículo 30 del RSP establece explícitamente que la auditoría debe realizarse "teniendo en cuenta la información recibida de los trabajadores" y esta información, se canaliza a través de sus representantes. Lo que implica que, o bien en estas reuniones (y en cualquier otra en la que se traten temas básicos para la realización de la auditoría) participan los representantes de los trabajadores, o bien el auditor mantiene con éstos contactos paralelos para recabar la información a la que hace referencia el citado artículo. Es conveniente que el auditor elabore y remita a la empresa una propuesta de programa de la auditoría para su presentación y discusión en la reunión inicial. El documento podría contemplar los siguientes aspectos: Antecedentes. Objetivos y alcance de la auditoría. Criterios de valoración de las "no conformidades". Metodología y agenda de trabajo. 77 de 143
78 Comunicación durante la auditoría Debe producirse entre el Auditor y el auditado para informar acerca de los progresos de la auditoría y evidencias recopiladas que sugieren riesgo inmediato y significativo o cuando las evidencias disponibles indiquen que no es posible alcanzar los objetivos de la auditoría. Cualquier necesidad de cambio debería revisarse con el cliente y ser aprobada por él, y cuando sea apropiado, por el auditado. Examen Se deben recoger y registrar todas las evidencias posibles derivadas de las entrevistas, del examen de documentos y de las observaciones de las actividades y situaciones en las áreas implicadas. También se deben poner de relieve cualquier indicio de no conformidad, si pareciera importante, aunque no figure en los cuestionarios de comprobación, y estudiarla a fondo. Conviene, antes de establecer conclusiones, verificar la información obtenida en las entrevistas o en conversaciones a base de informaciones del mismo tipo procedentes de otras fuentes independientes, tales como la observación física, las mediciones realizadas y los registros. Por ser información recopilada la mayor parte de las veces por muestreo, existe cierto grado de incertidumbre en la auditoría. Este factor debe ser tenido en cuenta por el equipo auditor. Sólo la información verificable puede constituir evidencia de la auditoría y ésta debería ser registrada. La evaluación de riesgos es la base sobre la que se asienta la actividad preventiva. Lo primero que debe comprobarse, por tanto, es que la evaluación 78 de 143
79 abarca las distintas áreas, actividades y puestos de trabajo de la empresa. Una posible forma de clasificación, para facilitar dicha comprobación, es la siguiente: Áreas externas a las instalaciones de la empresa. Etapas en que se desarrolla el proceso de producción o la prestación de servicios (con indicación de los puestos de trabajo correspondientes). Otros trabajos u operaciones regulares de carácter "horizontal" (conductores, limpieza, mantenimiento, etc.). Trabajos u operaciones no regulares pero "previsibles" (actuaciones en caso de pequeñas obras, averías, etc., que impliquen trabajos en altura, trabajos con corriente eléctrica, trabajos en espacios confinados o atmósferas inflamables y otros trabajos peligrosos para cuya realización se precise de autorización expresa). En cualquier caso, la visita a la empresa resulta esencial para constatar que no han dejado de evaluarse partes significativas de la misma. Por ello es en esta fase de la auditoría en la que conviene realizar la visita general a los centros e instalaciones de la empresa, sin perjuicio que puedan volver a visitarse partes de la misma en fases posteriores. Durante la visita conviene: Aclarar las dudas concretas (sobre un determinado riesgo o puesto de trabajo) que se le puedan haber presentado al auditor, en la fase de preparación de la auditoría (al analizar la documentación recibida) recabando de la empresa o de los trabajadores la información que considere necesaria. Recoger las informaciones que aporten los trabajadores sobre cuestiones relacionadas con el objeto de la auditoría. Tomar nota de todo aquello que pueda ser de utilidad en la siguiente fase de auditoría: la evaluación sistemática del cumplimiento de los requisitos legales exigibles. 79 de 143
80 Los diversos aspectos que se van a analizar podrían organizarse en grupos o apartados distintos, como los que se analizarán a continuación: Organización de la prevención. Plan de Prevención. Equipos de trabajo y medidas de protección colectiva. Equipos de protección individual. Formación. Información, consulta y participación de los trabajadores. Coordinación de actividades empresariales. Trabajadores contratados temporalmente. Vigilancia de la Salud. Controles activos y reactivos. 80 de 143
81 Organización de la prevención. El Auditor debe analizar la modalidad preventiva elegida por parte de la empresa para llevar a cabo la prevención de acuerdo con el artículo 30.1 y sucesivos de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. A su vez, analizará si la organización de la empresa analizará si la organización de la empresa cumple lo establecido en la Ley 54/2003: La prevención de riesgos laborales deberá integrarse en el sistema general de gestión de la empresa, tanto en el conjunto de sus actividades como en todos los niveles jerárquicos de ésta, a través de la implantación y aplicación de un plan de prevención de riesgos laborales a que se refiere el párrafo siguiente. Este plan de prevención de riesgos laborales deberá incluir la estructura organizativa, las responsabilidades, las funciones, las prácticas, los procedimientos, los procesos y los recursos necesarios para realizar la acción de prevención de riesgos en la empresa, en los términos que reglamentariamente se establezcan. Los aspectos que se deben analizar con respecto a la organización según marca el INSHT (Instituto de Salud e Higiene en el Trabajo) son: Conciertos con Servicios de Prevención Ajenos. Designación de trabajadores. Justificantes de la formación de los técnicos de prevención. Consulta de la modalidad preventiva a los trabajadores o sus representantes. 81 de 143
82 Sistemática de funcionamiento del Servicio de Prevención Propio. Justificante de que los trabajadores designados o los miembros del Servicio de Prevención Propio están en la plantilla de la empresa. Medios técnicos de los que disponen los trabajadores designados o los técnicos del Servicio de Prevención Propio. Localización geográfica de los Servicios de Prevención Propios. Respecto a la integración de la prevención en la organización general deberá comprobarse que: La prevención se debe integrar en las funciones de los distintos departamentos de forma que las decisiones se toman teniendo en cuenta la necesidad de protección de la salud de los trabajadores. Cada departamento dispone del personal con la información y formación adecuadas para poder desarrollar las funciones preventivas que tenga encomendadas. Plan de prevención Tal y como se vio en el apartado anterior el Plan de Prevención se ha convertido en la base de la gestión de la prevención de los riesgos laborales de la empresa. Los instrumentos esenciales para la gestión y aplicación del plan de prevención de riesgos, que podrán ser llevados a cabo por fases de forma programada, son la evaluación de riesgos laborales y la planificación de la actividad preventiva. El Auditor debe analizar si la evaluación de riesgos ha sido realizada mediante un método adecuado. A su vez, comprobará que la evaluación abarca la totalidad de los puestos y trabajadores de la empresa e incluye todas las especialidades preventivas (Seguridad, Higiene y Ergonomía Psicosociología). 82 de 143
83 Tras la realización de la Evaluación de Riesgos, el empresario debe establecer las medidas necesarias para su control mediante la planificación, que incluirán: las acciones a llevar a cabo, los plazos para su realización, los responsables de su desarrollo, los medios humanos y materiales necesarios, y la asignación de los recursos económicos precisos para la consecución de los objetivos propuestos. También se revisarán las medidas desarrolladas a posteriori por la empresa para un adecuado control de los riesgos (mediciones de ruido, vibraciones, contaminantes etc ). El Auditor analizará los planes y programas desarrollados por la empresa, evaluando su adecuación a las características de la misma, así como su grado de cumplimiento. Por tanto, deberá revisarse: Evaluación de Riesgos. La cualificación del técnico, que realiza la evaluación. La planificación cumplimentada. Informes y controles de mediciones higiénicas. Planes y programas de la acción preventiva. Memorias anuales de los Servicios de Prevención. Justificantes de realización de las actividades planificadas o programadas. 83 de 143
84 Equipos de trabajo y medidas de protección colectiva Se deberá examinar la adecuación de los equipos de trabajo a la reglamentación vigente, comprobando si las máquinas disponen de marcado CE y declaración de conformidad, o se han adecuado siguiendo las disposiciones del RD 1215/97. También debe tenerse en cuenta toda la legislación asociada a la seguridad de equipos e instalaciones (por ejemplo: aparatos a presión, ascensores, instalaciones eléctricas etc ). Se deberán tener en cuenta los siguientes aspectos: Certificados de Inspección de Organismos de Control Autorizados, para los equipos sometidos a reglamentación oficial. Manual de instrucciones de la máquina en castellano. Revisiones de los equipos con posterioridad a un accidente. Controles de las medidas de protección colectiva. Equipos de protección individual El Auditor comprueba si la elección de los mismos se lleva a cabo de acuerdo con los riesgos de cada puesto de trabajo, si éstos son entregados a los trabajadores y se vigila por parte de la empresa que los equipos son utilizados, revisados, controlados y mantenidos de tal forma que, en todo momento, aseguren la adecuada formación e información para un uso correcto de los equipos. Formación Se deberá comprobar la adecuación de la formación preventiva recibida por los trabajadores. La formación debe ser impartida: Al ingreso en la empresa. 84 de 143
85 A consecuencia de un cambio de puesto de trabajo. Por cambios tecnológicos, equipos de trabajo, etc. Periódicamente. Por tanto, deberán comprobarse los Planes de Formación. Información, consulta y participación de los trabajadores El auditor comprobará que el empresario ha establecido los cauces a través de los cuales va a desarrollar todas las consultas que la reglamentación le obliga a realizar, motivando en caso de disconformidad con los trabajadores las medidas adoptadas, informando de los riesgos y las actuaciones llevadas a cabo y permitiendo la elección de los Delegados de Prevención entre los representantes de personal y, en su caso, la creación de los Comités de Seguridad y Salud. En la revisión deberán comprobarse los siguientes aspectos: Consulta a los representantes de los trabajadores sobre el procedimiento de evaluación inicial de riesgos. Información de riesgos generales y específicos a los representantes de los trabajadores. Propuesta de planificación de la actividad preventiva. Información a los trabajadores sobre: Los riesgos generales y específicos y las medidas de protección que les afectan. Las actuaciones frente a emergencias y los riesgos graves e inminentes. Resultados de la Vigilancia de la Salud. Coordinación de actividades empresariales La contratación de actividades a otras empresas obliga al empresario a coordinarse con ellas cuando realicen actividades en sus propios centros de trabajo. 85 de 143
86 Por tanto, deberá comprobarse que se ha establecido una sistemática para informar a las empresas contratistas de: Los riesgos generales de la empresa, las medidas de protección y el plan de emergencias. A su vez, se solicitará a la empresa contratista: La evaluación de riesgos de los puestos de trabajo que vayan a realizar la actividad y las medidas de protección dispuestas para poder afrontar estos riesgos. La formación y la información aportada a los trabajadores. La vigilancia de la salud de los trabajadores. Los TC1 y TC2 de las empresas contratistas y subcontratistas. Trabajadores contratados temporalmente Los trabajadores contratados temporalmente deben disfrutar de los mismos niveles de protección a su seguridad y salud que los trabajadores fijos, estando obligado el empresario a garantizar dichos niveles. Se contemplarán los aspectos siguientes: Notificación de la contratación de trabajadores temporales a los Delegados de Prevención. Información y formación en Prevención de Riesgos Laborales de los trabajadores contratados temporalmente. Información suministrada a las ETT sobre los riesgos y medidas preventivas que deben adoptarse para los trabajadores puestos a disposición. Información a la ETT sobre los 86 de 143
87 requerimientos de reconocimientos médicos de los trabajadores puestos a disposición. Entrega de equipos de protección individual a trabajadores contratados temporalmente. Vigilancia de la Salud Se analizarán los planes y programas de vigilancia de la salud establecidos por la empresa y su adecuación a los riesgos detectados en la evaluación, la legislación vigente y los resultados de los reconocimi entos periódicos anteriores. Se debe comprobar, el mantenimiento de la confidencialidad de los resultados. Se verificarán los siguientes aspectos: Certificados de aptitud consecuencia de reconocimientos médicos iniciales. Certificados de aptitud consecuencia de reconocimientos médicos periódicos. Consulta a los representantes de los trabajadores sobre el plan de reconocimientos médicos. Comunicación a los trabajadores de los resultados de los reconocimientos médicos. Controles activos y reactivos El empresario tiene la obligación de vigilar las condiciones en las que se desarrollan las actividades en la empresa y su influencia sobre la seguridad y salud de los trabajadores, de tal forma que cualquier variación en las condiciones de trabajo, como el envejecimiento de los equipos, averías, emisiones de contaminantes, etc. sean controladas de conformidad con la evaluación de riesgos. Los controles realizados para asegurar el mantenimiento 87 de 143
88 de condiciones de seguridad y salud aceptables son denominados controles activos. También cuando la acción preventiva fracasa y se producen daños a la salud de los trabajadores, accidentes o enfermedades profesionales, el empresario debe analizar las causas que originaron el daño con el fin de evitar que se repita, diferenciando si las causas han sido materiales o humanas y actuando posteriormente sobre las mismas. Estos controles se denominan reactivos. El Auditor debe analizar los controles activos y la planificación de los mismos, su realización, la evaluación de resultados y las medidas tomadas como consecuencia de las mismas. Por otra parte, el Auditor analizará los controles reactivos consecuencia de los daños producidos a la salud de los trabajadores. En este apartado deben revisarse: Informes de inspecciones de seguridad. Informes de mediciones higiénicas. Estudios ergonómicos. Estudios epidemiológicos Investigación de accidentes de trabajo. Hallazgos de la auditoría Tras la recogida de las evidencias, estas se comparan con los criterios de la auditoría (requisitos legales) y de esta evaluación surgen los hallazgos que pueden ser positivos (cuando se cumplen los criterios establecidos) o negativos (cuando se detectan desviaciones en el cumplimiento de los mismos). Se deben documentar todos los hallazgos de la auditoría. 88 de 143
89 El auditor pasará revista a dichas observaciones a fin de determinar aquéllas que deben ser registradas como no conformidades. Dicho equipo auditor también procurará que esas no conformidades estén identificadas respecto al modelo aplicado, documentadas de forma precisa y concisa sustentadas siempre en datos objetivos (evidencias objetivas). Si lo especifican los objetivos, pueden identificarse oportunidades de mejora. Esta es la fase fundamental de la auditoría. Partiendo de la documentación disponible, de las informaciones recogidas y de las observaciones realizadas, el auditor debe analizar sistemáticamente el grado de cumplimiento de los requisitos legales exigibles. En la búsqueda de "evidencias objetivas" a fin de decidir si se ha producido una "no conformidad", es decir, un incumplimiento o un cumplimiento insuficiente de un requisito, el auditor puede solicitar documentación adicional, mantener nuevas entrevistas y volver a visitar determinadas instalaciones o puestos de trabajo. Cada "no conformidad" debe ser calificada. Los criterios de valoración empleados para la calificación de la gravedad de una "no conformidad" deben permitir distinguir del resto, como mínimo, aquellas situaciones o circunstancias que supongan: Un grave riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores (como, por ejemplo, la utilización de maquinaria antigua, no evaluada y manifiestamente peligrosa). La falta de previsión o control en relación con determinadas situaciones, circunstancias o elementos "críticos" (como, por ejemplo, no hacer que se realicen las revisiones periódicas de ascensores, calderas, etc.). 89 de 143
90 Un fallo grave en la planificación/organización de la prevención (como, por ejemplo, que sólo la unidad organizativa "Servicio de Prevención" tenga atribuidas funciones en esta materia, o que sus componentes no tengan las cualificaciones requeridas para cumplir su cometido). Durante la auditoría, a medida que se identifiquen "no conformidades", es conveniente ir informando al empresario para que desde ese mismo momento pueda comenzar a adoptar, si lo considera necesario, las medidas correctoras oportunas. Preparación de conclusiones El auditor antes de la reunión de cierre debe: Revisar los hallazgos y cualquier otra información recopilada, frente a los objetivos de la auditoría. Acordar conclusiones, teniendo en cuenta la incertidumbre inherente al proceso de auditoría. Preparar recomendaciones, si está especificado en los objetivos de la auditoría. Comentar el seguimiento de la auditoría, si está incluido en el Plan. Reunión de Clausura Al finalizar la auditoría, y antes de preparar el informe, el auditor de berá mantener una reunión con el representante del auditado y los responsables de las funciones implicadas. El objeto principal de dicha revisión es presentar las observaciones de la auditoría de forma que el auditado comprenda claramente las conclusiones de la auditoría. 90 de 143
91 El responsable de la auditoría presentará las observaciones teniendo en cuenta su importancia, a su leal saber y entender. El responsable de la auditoría también presentará las conclusiones del equipo sobre la aptitud del sistema de gestión para satisfacer los objetivos. Los auditores, en caso de que se les solicite, podrán hacer recomendaciones para la mejora del sistema del auditado. Corresponde a éste último determinar la acción correctora, así como la forma y los medios para aplicarla. 4.5 La post auditoría El informe de auditoría Los resultados de la auditoría deberán quedar reflejados en un informe que la empresa auditada deberá mantener a disposición de la autoridad laboral competente y de los representantes de los trabajadores. Esencialmente, el informe de la auditoría tiene que tratar de lo que se ha realizado y de las conclusiones obtenidas. Con relación a lo primero, bastará incluir en el informe el Programa de la Auditoría con las modificaciones que se hayan producido y las adiciones que se juzguen necesarias. En las conclusiones deben especificarse, como mínimo, todas las "no conformidades" detectadas (ordenadas con un criterio explícito) exponiéndose para cada una de ellas: La descripción de la "no conformidad" y, cuando sea necesario, las evidencias que sustentan la opinión del auditor. Las razones legales por las que se considera como tal. 91 de 143
92 La calificación de su gravedad. El informe de auditoría deberá reflejar al menos lo descrito en el RD 604/2006. Identificación de la persona o entidad auditora y del equipo auditor. Identificación de la empresa auditada. Objeto y alcance de la auditoría. Fecha de emisión del informe de auditoría. Documentación que ha servido de base a la auditoría, incluida la información recibida de los representantes de los trabajadores, que se incorporará al informe. Descripción sintetizada de la metodología empleada para realizar la auditoría y, en su caso, identificación de las normas técnicas utilizadas. Descripción de los distintos elementos auditados y resultado de la auditoría en relación con cada uno de ellos. Conclusiones sobre la eficacia del sistema de prevención y sobre el cumplimiento por el empresario de las obligaciones establecidas en la normativa de prevención de riesgos laborales. Firma del responsable de la persona o entidad auditora. El contenido del informe de auditoría deberá reflejar fielmente la realidad verificada en la empresa, estando prohibida toda alteración o falseamiento del mismo. Además se establece la obligación para la empresa de adoptar las medidas necesarias para subsanar aquellas deficiencias que los resultados de la auditoría hayan puesto de manifiesto y que supongan incumplimientos de la normativa sobre prevención de riesgos laborales. 92 de 143
93 Finalización de la auditoría Se alcanza una vez que se han realizado todas las actividades descritas en el Plan de la auditoría y se ha distribuido el informe aprobado de la auditoría. Los documentos generados durante la auditoría deberán conservarse o destruirse según: Procedimientos del programa de auditoría. Requisitos legales, reglamentarios y contractuales aplicables. Salvo requerimiento legal, no se deberían revelar los contenidos del informe o cualquier otra información obtenida en la auditoría, sin la aprobación del cliente de la auditoría y, cuando sea apropiado, del auditado. La auditoría se da por concluida cuando el informe de auditoría es aprobado y firmado por el auditado. Seguimiento de las acciones de auditoría Al auditado le corresponde determinar y poner en marcha las correcciones, o las acciones correctivas precisas, para corregir las no conformidades detectadas o eliminar sus causas. La responsabilidad del auditor se limita a la identificación de dichas no conformidades. deficiencias encontradas. Éstas se deben implantar cuanto antes. En principio, la empresa deberá darles la importancia que merecen y no mantener el Informe de Auditoría sobre la mesa sin iniciar ninguna acción para la solución de las Conviene comunicar al auditor, las acciones correctivas acordadas y sus fechas objetivo de aplicación, priorizando en función de la gravedad de los incumplimientos. 93 de 143
94 Ahora bien, definir las acciones correctivas puede no eliminar el problema, debido principalmente a: No se ha implantado adecuadamente la acción. La acción no elimina las causas que producen la no conformidad. Así pues, se deben realizar actividades de seguimiento de la auditoría para verificar la implantación y la eficacia de las acciones tomadas, de manera que se adquiera la confianza sobre la eliminación de las causas que producían la no conformidad. Debe quedar constancia documental registrada que demuestre que las acciones tomadas han sido implantadas y resultan eficaces. 4.6 Las Responsabilidades en las auditorías Responsabilidad de los auditores Es responsabilidad de los auditores: Obtener toda la información necesaria sobre el auditado, tal como la relativa a sus actividades, productos, locales de trabajo, auditorías previas, etc... Identificar los criterios de auditoría revisando la documentación existente relativa a las actividades del sistema de gestión, para determinar su adecuación y preparar el plan de auditoría. Actuar de acuerdo con los requisitos establecidos para la auditoría y mantenerse dentro del alcance de la auditoría. Preparar y realizar con objetividad y eficacia las tareas asignadas. Seguir los procedimientos definidos. Reunir y analizar los hechos que sean relevantes y suficientes que permitan obtener conclusiones relativas a la eficacia del Sistema de Gestión de la Prevención de Riesgos Laborales auditado. 94 de 143
95 Estar alerta ante cualquier indicación de hechos que puedan influir en los resultados de la auditoría y posiblemente hacer necesaria una modificación de su alcance. Informar al auditor jefe cuando exista o al auditado sobre cualquier incidencia importante encontrada en el curso de la auditoría. Informar inmediatamente al auditor jefe, cuando exista, o al auditado, sobre las no conformidades críticas. Consignar los hallazgos. Documentar e informar sobre los resultados de la auditoría. Verificar la eficacia de las acciones correctivas que se suelen derivar de la auditoria (en caso de que lo solicite el cliente). Conservar y salvaguardar los documentos pertenecientes a la auditoría para asegurar su confidencialidad. Responsabilidades del cliente El cliente, por su parte, debe: Realizar las auditorías en los periodos establecidos por la administración. Iniciar el proceso, poniéndose en contacto con el auditor. Seleccionar a auditorés o entidades con la pertinente autorización por parte de la administración. Recibir el informe de la auditoria. Decidir la acción a tomar, llegado el caso, según la auditoria y su informe, solventando siempre las no conformidades detectadas. Responsabilidades del auditado Los auditados deben: Informar al personal implicado del objeto y propósito de la auditoría. 95 de 143
96 Nombrar a los responsables de su personal para acompañar a los miembros del equipo auditor. Poner a disposición del equipo auditor todos los medios necesarios para asegurar el correcto desarrollo de la auditoria. Dar acceso, a petición de los auditores, a todas las instalaciones y equipos requeridos. Cooperar con los auditores a fin de alcanzar los objetivos de la auditoria. Determinar y poner en marcha las acciones correctivas derivadas del informe de la auditoria. Es importante resaltar que el auditado tiene la responsabilidad de determinar e iniciar cualquier acción correctora necesaria para corregir una no conformidad o para eliminar la causa de una no conformidad. En este sentido, la responsabilidad del auditor se limita a la identificación de las no conformidades. 4.7 Características del Auditor Atributos profesionales Constituyen atributos personales del auditor los siguientes: Independencia de criterio respecto de la entidad examinada. Debido cuidado profesional durante todo el proceso de la auditoría. Confidencialidad necesaria respecto a la información que conozca en el transcurso del proceso de la auditoría. Objetividad durante el proceso de la auditoría. 96 de 143
97 Independencia de criterio La independencia de criterio es la cualidad que permite apreciar que los juicios formulados por el auditor estén fundados en elementos objetivos de los asuntos materia de examen. El auditor debe tener en cuenta que su independencia debe estar libre de cualquier cuestionamiento. En este sentido, debe abstenerse de participar en cualquier auditoría en caso exista incompatibilidad o conflictos de interés manifiestos. El auditor debe estar libre de impedimentos personales y profesionales para garantizar una labor imparcial y objetiva en la entidad auditada. Debido cuidado profesional El debido cuidado y esmero profesional significa emplear correctamente el criterio para determinar el alcance de la auditoría y para seleccionar los métodos, procedimientos y técnicas de auditoría que deben aplicarse. El debido cuidado también incluye la responsabilidad del auditor para cumplir con las Normas de Auditoría Implica además que el auditor, utilizando su buen juicio, aplique correctamente las pruebas y demás procedimientos de auditoría y evalúe los resultados para la formulación del informe correspondiente. El entrenamiento permanente contribuye también a lograr un nivel adecuado de desarrollo de las habilidades profesionales y a desarrollar un juicio profesional acorde con las circunstancias. Confidencialidad La confidencialidad implica mantener estricta reserva respecto al proceso y los resultados de la auditoría, particularmente los hechos, datos y situaciones que sean de conocimiento del auditor debido al ejercicio de su actividad profesional. Se entiende que el acceso a la información relacionada con el examen está permitido solamente al personal nombrado y vinculado con la dirección y ejecución del trabajo de auditoría. 97 de 143
98 La obligación de confidencialidad subsiste aún después de cesar los auditores en sus funciones. Objetividad La objetividad es la actitud de independencia mental que debe mantener el auditor durante la ejecución de la auditoría. Es decir, el auditor no debe dejarse influenciar por el prejuicio, las ideas preconcebidas, las opiniones o presiones de terceros y todo aquello que pueda imponerse sobre su imparcialidad. En este sentido, la integridad es un factor que se suma a la objetividad del auditor y que implica una actitud recta y honesta por parte del auditor al realizar su trabajo. Conocimientos y Habilidades El auditor debe poseer una adecuada capacidad técnica, experiencia y competencia profesional necesarios para la ejecución del trabajo. La capacidad técnica está constituida por el entrenamiento y preparación a que ha sido sometido el auditor en la metodología, procedimientos, y técnicas de auditoría y la actualización continua, así como el desarrollo de las habilidades y destreza necesarias para efectuar trabajos de auditoría con alto grado de calidad. Además, el auditor debe poseer un dominio avanzado del idioma que le permita comunicarse verbalmente en forma efectiva y escribir sus informes con claridad y convencimiento. Dentro de los conocimientos de un auditor interno se debe incluir: Principios, procedimientos y técnicas de auditoría. Organización. Leyes, reglamentos y otros requisitos. Atributos personales del auditor Los atributos personales de un auditor deben ser: 98 de 143
99 Ético (imparcial, sincero, honesto y discreto). Mentalidad abierta. Diplomático (con tacto en relaciones personales). Observador. Perceptivo (con instinto, capaz de entender las situaciones de la empresa). Versátil (capacidad para adaptarse a diferentes situaciones). Tenaz (persistente, orientado al logro de objetivos). Decidido. Seguro de sí mismo. Mantenimiento y mejora de la competencia del auditor De acuerdo con lo previsto en los artículos 27 y 33 del Reglamento de los Servicios de Prevención, las personas o entidades especializadas autorizadas para desarrollar actividades de auditorías del sistema de prevención de riesgos laborales de las empresas, deberán mantener las condiciones en que se basó su autorización. Cualquier modificación de las mismas será comunicada a la autoridad laboral que la concedió. La Autoridad Laboral competente, de acuerdo con lo establecido en los artículos 27 y 33 del Reglamento de los Servicios de Prevención, podrá verificar, de oficio o a instancia de parte, el cumplimiento de las condiciones en que se basó la autorización 99 de 143