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Timestamp: 2018-02-23 06:29:05
Document Index: 672536

Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 175', 'ARTÍCULO 175', 'artículo 175', 'artículo 9', 'artículo 175', 'artículo 175', 'artículo 188', 'artículo 175', 'artículo 175', 'artículo 175', 'artículo 175', 'artículo 175', 'ARTÍCULO 175', 'artículo 175', 'ARTÍCULO 175']

Nota Técnica Explicativa N
Nota técnica explicativa de hechos relevantes de la serie de las estadísticas monetarias y crediticias
La presente nota técnica tiene como objetivo informar a los usuarios las series de estadísticas monetarias y crediticias, acerca de los cambios o hechos significativos que han afectado la evolución de dichas series en los últimos años. En algunos casos se presenta la medición de las variables respetando la metodología de las cuentas monetarias y la información contable, pero a la vez se proporciona la misma variable ajustada con el fin de mantener la comparabilidad de los datos para efectos de análisis. Cabe destacar que en ciertos ajustes fue necesario estimar algunos datos, los cuales no estaban disponibles en los registros contables.
Los hechos más importantes se anotan seguidamente:
1. INCORPORACIÓN DEL BANCO POPULAR AL SISTEMA BANCARIO NACIONAL.
2. REALIZACIÓN DE OPERACIONES DE MERCADO ABIERTO MEDIANTE EL MECANISMO
DE SUBASTA CONJUNTA DE TÍTULOS CON EL GOBIERNO.
3. REDOCUMENTACIÓN Y CAPITALIZACIÓN DEL BCCR SEGÚN ARTÍCULO 175 DE LA LEY
4. CORRECCIÓN DEL SALDO DEL MEDIO CIRCULANTE Y DEL CUASIDINERO POR EFECTO
DE RECLASIFICACIONES CONTABLES REALIZADAS POR ALGUNOS BANCOS COMERCIALES.
5. EFECTO SOBRE LAS CUENTAS MONETARIAS DE LA CRISIS EXPERIMENTADA POR LOS
FONDOS DE INVERSIÓN Y DE PENSIÓN ENTRE MARZO Y MAYO DEL 2004.
A partir de la vigencia de la nueva Ley Orgánica del Banco Central de Costa Rica (Ley 7558 del 27 de noviembre de 1995), el Banco Popular y de Desarrollo Comunal entró a formar parte del Sistema Bancario Nacional (SBN), lo cual afectó la evolución de varias cuentas monetarias y financieras. Con el propósito de mantener la comparabilidad de las estadísticas, se ajustaron las cuentas monetarias incorporando al Banco Popular dentro del SBN desde enero de 1990.
2. REALIZACIÓN DE OPERACIONES DE MERCADO ABIERTO MEDIANTE EL MECANISMO DE SUBASTA CONJUNTA DE TÍTULOS CON EL GOBIERNO.
a- Durante el período comprendido entre el 9 de abril de 1996 y el 7 de abril de 1997, el BCCR sustituyó el mecanismo de absorción monetaria mediante la colocación de BEM, por una modalidad de captación conjunta con el Ministerio de Hacienda, en la cual únicamente se emitían Títulos de Propiedad. Así, con dicho mecanismo se captaron fondos en forma conjunta para llenar las necesidades de absorción del BCCR y de financiamiento del Gobierno. Únicamente se emitían Títulos de Propiedad en colones por parte el Gobierno de la República, y los recursos asignados a la Autoridad Monetaria se trasladaban como un depósito del Gobierno en el Banco Central.
b- Esta situación implicó sustituir, en los registros del BCCR, la colocación de BEM por “depósitos del Gobierno en el BCCR por subasta conjunta” y provocó que los bancos comerciales y el público en general sustituyeran la adquisición de BEM por “Títulos de Propiedad”. Dada la metodología aplicada en las cuentas monetarias, variables como el crédito neto del Banco Central al Gobierno, el crédito neto de los bancos comerciales al Gobierno perdieron comparabilidad con las estadísticas de períodos anteriores a abril de 1996 y posteriores a agosto de 1997 1/ . Esto por cuanto el crédito neto del Banco Central al Gobierno mostró en ese período una caída (por aumento en los depósitos), y el crédito neto de los bancos comerciales al Gobierno presentó un incremento (por una mayor adquisición de títulos fiscales en lugar de BEM).
c- Para que las variables afectadas por la subasta conjunta mantengan comparabilidad, es necesario ajustarlas de la siguiente manera, en el lapso abril 1996-agosto de 1997:
Sumarle al “crédito neto del BCCR al Gobierno” los depósitos del Gobierno por subasta conjunta constituidos con fondos del sector no bancario. Para hacer este ajuste se requiere estimar qué parte del saldo de los “depósitos del Gobierno en el BCCR por subasta conjunta” corresponde al sector bancario y qué parte al sector no bancario, el cual se obtendría por diferencia.
Con ese propósito, se estimó el saldo de los depósitos por subasta conjunta con fondos procedentes de los bancos comerciales, de la siguiente manera: se aplicó, mes a mes, al saldo de los “depósitos del Gobierno en el BCCR por subasta conjunta” la misma proporción que representaron los bonos fiscales adquiridos en subasta por los bancos comerciales con respecto al saldo total de la captación en subasta conjunta (Gobierno más BCCR). El saldo de los depósitos del Gobierno por subasta conjunta, así como el saldo estimado de esos depósitos con fondos del sector bancario y del sector no bancario se muestran en el siguiente cuadro.
DEPÓSITOS DEL GOBIERNO POR SUBASTA CONJUNTA
ESTIMACIÓN DE LOS DEPÓSITOS SEGÚN ORIGEN DE FONDOS
Fecha Saldo de depósitos por subasta conjunta con fondos:
De Bancos Comerciales
Del Sector No Bancario 1/
15.374,2
28.544,0
35.727,2
56.637,0
33.500,6
67.741,0
38.335,3
40.735,7
79.071,0
51.229,3
49.196,7
100.426,0
46.019,0
58.843,0
104.862,0
37.196,7
63.611,3
100.808,0
15.074,8
62.227,2
77.302,0
12.750,2
64.342,8
77.093,0
25.246,8
63.043,2
88.290,0
28.578,8
64.639,2
93.218,0
30.484,7
81.849,3
112.334,0
28.428,0
66.916,0
95.344,0
24.425,6
57.484,4
81.910,0
18.779,4
44.196,6
62.976,0
11.954,2
28.133,8
40.088,0
6.368,9
14.989,1
1/Cifras estimadas.
Ante la situación expuesta, se procedió a presentar las cifras del “crédito neto otorgado por el Sistema Bancario Nacional al sector público” bajo dos modalidades: 1) Aplicando la metodología de las cuentas monetarias. 2) Una metodología ajustada conforme a los cambios mencionados y las cifras estimadas de la sectorización de los fondos adquiridos por el BCCR en la subasta conjunta.
3. REDOCUMENTACIÓN Y CAPITALIZACIÓN DEL BCCR SEGÚN ARTÍCULO 175 DE LA LEY 7558.
El artículo 175 de la Ley 7558, del 27 de noviembre de 1995, dispuso que el Ministerio de Hacienda debía redocumentar una serie de deudas que mantenía con el BCCR, así como capitalizarlo por el equivalente al saldo de los Bonos de Estabilización Monetaria colocados como operaciones de mercado abierto al 31 de diciembre de 1995. Con ese fin debía entregarle títulos fiscales por el monto resultante de esas operaciones, bajo condiciones financieras de mercado, especificadas en esa ley, con fecha valor 1° de enero de 1996.
La Junta Directiva del BCCR en sesión No. 4895-96, artículo 9, del 30 de octubre de 1996, acordó que a partir de diciembre de 1996 se procediera a registrar el monto de dichos títulos, aún cuando el Ministerio de Hacienda no le hubiera dado contenido presupuestario y, por tanto, no los hubiera emitido. Por esa razón, a partir de esa fecha se presentó un incremento considerable en el crédito del BCCR al Gobierno y se registró en el estado de resultados del BCCR un aumento de ingresos originados por los intereses que debían devengar esos títulos. No obstante, la incorporación de esa operación sólo fue contable y por tanto no tuvo ningún impacto monetario.
El registro del artículo 175 incluyó, en primera instancia, las siguientes operaciones:
§ Las obligaciones corrientes del Gobierno con el BCCR con tasas de interés nulas o inferiores a las del mercado.
§ Las obligaciones originadas en convenios de reestructuración de deuda externa con la banca comercial.
§ El saldo al 31 de diciembre de 1995 de los Bonos de Estabilización Monetaria emitidos por operaciones de mercado abierto.
§ Las pérdidas cambiarias de la banca estatal.
El monto de esta operación, de acuerdo con los registros del BCCR, fue de ¢ 130.638,4 millones para las deudas denominadas en moneda nacional y de $ 219,5 millones para las valoradas en moneda extranjera.
En marzo de 1998 se reformó el artículo 175 de la citada ley, mediante el artículo 188 de la Ley 7732. En dicha reforma se autorizó al Ministerio de Hacienda y al BCCR renegociar las condiciones financieras de esas deudas y, además se incorporó dentro de las obligaciones el monto adeudado por el Gobierno producto de la compra de un bien inmueble. Con base en esa disposición, el Ministerio de Hacienda y el BCCR firmaron un convenio en mayo de 1998, donde cambiaron las condiciones financieras de los títulos que debía emitir el Gobierno. Producto de esa negociación, el crédito al amparo de este artículo aumentó por el nuevo concepto incluido, pero el ritmo de crecimiento por concepto de intereses devengados se desaceleró, pues los nuevos rendimientos negociados fueron más bajos en relación con los originales.
Finalmente, en setiembre de 1999, el BCCR y el Ministerio de Hacienda, mediante un proceso de revisión y ajuste de cifras, conciliaron el monto total adeudado por el Gobierno al amparo del artículo 175, de la Ley 7558 y sus reformas, el cual quedó incorporado en el Decreto Ejecutivo No. 28110-H. De acuerdo con el finiquito antes mencionado, los montos adeudados a diciembre de 1998 fueron los siguientes:
Monto total a pagar : ¢ 252.538,2 millones , del cual:
en colones: ¢ 186.222,2 millones
en dólares: $ 244,3 millones.
Para pagar la deuda en colones se emitió un título por ¢ 183.684,0 millones, y para la denominada en moneda extranjera se emitió otro por $ 244,3 millones, revalidados en el Presupuesto Nacional mediante Decreto Ejecutivo No. 27960-H, del 15 de julio de 1999. Quedaron pendientes ¢2.538,2 millones, que de acuerdo con lo establecido en el Decreto 28110-H, serán posteriormente incluidos en el Presupuesto Nacional para ser cancelados en condiciones similares, mediante algún mecanismo de conversión acordado entre las partes.
Las condiciones de los títulos entregados por el Gobierno fueron las siguientes:
Fecha valor : 1 de enero de 1999.
Plazo máximo de vencimiento: 25 años.
Tasa de interés anual sobre saldos en moneda nacional y extranjera:
Tasa Período
0,5 % 1999-2000
1,0 % 2001-2002
1,5 % 2003-2004
2,0 % 2005-2006
2,5 % 2007-2008
3,0 % 2009-2010
3,5 % 2011-2012
4,0 % 2013-2014
4,5 % 2015-2016
5,0 % 2017 en adelante
Se amortizarán ¢ 2500,0 millones en 1999 al título en moneda nacional, pagaderos en sumas trimestrales, iguales y consecutivas. A partir del 2000 el monto por amortizar se incrementará por la inflación del año anterior más 7 puntos porcentuales y se pagará en sumas trimestrales iguales.
Revaluación del principal:
El saldo no amortizado de los títulos en colones se ajustará trimestralmente a partir del 1-1-99 según la variación en el índice de precios al consumidor.
Cabe indicar que el finiquito introdujo las siguientes variaciones:
· Se excluyeron algunas operaciones que inicialmente el BCCR había incorporado como parte del principal: Bonos Condonación Deuda Bancaria y ciertos bonos de CODESA.
· Se adicionaron al principal las operaciones originadas en el crédito por reestructuración de la deuda externa con organismos bilaterales, en la deuda por la cobertura cambiaria de las operaciones del BANHVI y, en las obligaciones del BCCR con el Gobierno por la reestructuración de deudas con el Club de París.
· Durante el período 1/1/96-27/3/98 se registraron intereses según las condiciones financieras originales establecidas en el artículo 175 de la Ley 7558 y, en el lapso comprendido entre el 28/3/98 y el 31/12/98 el total adeudado de los títulos en moneda nacional y extranjera (principal e intereses acumulados) devengó un interés equivalente a la variación en los índices de precios al consumidor nacional y de Estados Unidos, respectivamente.
Lo anterior implicó que con el finiquito se sustituyeran los intereses registrados entre el 1/1/96 y el 31/12/98, por unos resultantes de aplicar al nuevo principal el ajuste por la variación en los precios nacionales y de Estados Unidos, según fueran títulos en colones o en moneda extranjera. En diciembre 1998, el monto de estos nuevos intereses pasó a formar parte del principal y fue considerado para determinar la cuantía de los títulos emitidos por el Gobierno al amparo de lo dispuesto en el artículo 175.
Dado que se llegó al finiquito para cancelar las deudas del Gobierno con el BCCR, según lo dispone el artículo 175 de la Ley 7558 y sus reformas, y que éstas fueron documentadas, no tiene sentido continuar publicando las cifras de crédito al sector público y del Estado de Resultados del BCCR “sin artículo 175”.
Los cambios introducidos con el citado finiquito dificultan el análisis de las cifras de crédito y de las pérdidas del BCCR, pues durante el período 1996-1999 el registro de las deudas del Gobierno se realizó bajo condiciones financieras diferentes a las que finalmente se pactaron con el Gobierno.
Para facilitar el análisis de las estadísticas de crédito y de las pérdidas del BCCR, se estimó conveniente proporcionar ajustes que permitirán "simular" el comportamiento de dichas series, como si desde enero de 1996 hubieran estado las condiciones financieras concretadas con el finiquito.
En el crédito los ajustes se suministran por mes para el período diciembre 1996 (fecha en que se iniciaron los registros contables) – octubre 1999; a partir de noviembre 1999 las cifras publicadas consideran los acuerdos tomados en dicho finiquito. En el caso del déficit, los ajustes se presentan mensualmente para el lapso diciembre 96 – diciembre 98, pues las cifras publicadas de esta variable a partir de enero 1999 contemplan las condiciones del finiquito.
Los ajustes vienen expresados en términos de un “efecto neto” el cual debe sumarse a las partidas indicadas. Los cuadros que se afectarían son los siguientes:
· Sistema Bancario Nacional. Crédito interno neto total.
· Sistema Bancario Nacional. Crédito interno neto total ajustado por operaciones de subasta conjunta.
· Sistema Bancario Nacional. Crédito corriente neto al sector público.
· Sistema Bancario Nacional. Crédito corriente neto al sector público ajustado por operaciones de subasta conjunta.
· Banco Central de Costa Rica. Crédito al sector público por renegociación.
· Banco Central de Costa Rica. Estado de resultados base devengado.
AJUSTES (EFECTO NETO) EN LAS CIFRAS DE CRÉDITO POR LA APLICACIÓN DEL FINIQUITO ORIGINADO EN EL ARTÍCULO 175, DE LA LEY 7558 (1)
Saldos en Millones de Colones
Crédito interno neto total
Crédito corriente neto
Crédito renegociado Gobierno (2)
Crédito Renegociado Resto S. Público
-43,433.2
-25,008.6
-17,523.5
-45,865.9
-27,481.1
-17,475.2
-48,545.4
-30,003.0
-17,624.7
-51,211.1
-32,520.9
-17,763.9
-53,688.8
-34,960.1
-17,893.5
-56,630.7
-37,402.3
-18,381.0
-58,981.1
-39,790.1
-18,331.9
-61,354.2
-42,189.2
-18,294.6
-64,108.9
-44,607.0
-18,620.4
-66,797.6
-46,957.6
-18,948.0
-67,514.7
-47,383.9
-19,226.6
-70,251.3
-49,947.0
-19,388.0
-72,882.7
-52,405.6
-19,548.9
-75,669.2
-55,036.8
-19,692.9
-78,464.0
-57,571.6
-19,941.5
-80,418.8
-59,346.1
-20,114.5
-83,313.5
-61,901.7
-20,441.8
-86,224.6
-64,489.3
-20,753.1
-83,413.1
-61,440.0
-20,977.8
-84,344.9
-62,004.8
-21,331.0
-85,212.8
-62,697.8
-21,492.7
-86,688.0
-63,482.1
-22,170.4
-87,445.5
-63,801.7
-22,593.4
-87,933.2
-64,221.3
-22,647.7
-89,166.9
-65,039.2
-23,049.3
-1,078.3
-110,197.6
-85,870.3
-23,235.5
-110,328.8
-85,953.9
-23,269.1
-110,445.6
-85,931.6
-23,393.2
-1,120.2
-113,401.3
-88,619.1
-23,647.9
-1,134.3
-116,372.8
-91,395.5
-23,828.4
-119,323.5
-94,066.2
-24,093.4
-122,821.8
-97,152.5
-24,492.1
-109,990.8
-84,892.5
-23,944.4
-1,153.9
-109,962.9
-84,684.3
-24,117.2
-110,069.8
-84,546.7
-24,354.0
-1,169.1
(1) Este ajuste aplica también a los cuadros ajustados por operaciones de subasta conjunta.
(2) El crédito renegociado del BCCR al Gobierno queda en cero a partir del 1° de enero de 1996, sin embargo, en las estadísitcas inicia a partir de diciembre de 1996, fecha en que se empezó a registrar el artículo 175 de la Ley 7558.
IMPACTO EN EL ESTADO DE RESULTADOS DEL BCCR POR LA APLICACIÓN DEL FINIQUITO ORIGINADO EN EL ARTÍCULO 175, DE LA LEY 7558
Cifras mensuales acumuladas por año
Intereses devengados antes del finiquito
Intereses devengados según finiquito
Dic 96
47,057.2
25,612.0
-21,445.2
-2,858.0
-5,873.1
-8,879.9
18,220.1
-11,790.7
23,093.2
-15,009.0
27,457.7
-17,698.0
31,706.4
11,313.2
-20,393.2
36,336.9
-23,516.4
40,984.1
-26,670.5
45,129.2
15,646.3
-29,482.9
49,615.0
-32,623.5
54,079.2
-35,739.5
-3,161.6
-6,399.0
13,129.9
-9,393.7
4,953.1
-10,714.5
18,186.9
-12,015.4
-13,193.4
-14,587.3
9,838.6
-15,938.5
28,705.6
10,992.8
-17,712.8
31,204.0
-18,813.7
33,671.5
-19,839.3
36,496.8
15,080.3
-21,416.4
4. CORRECCIÓN DEL SALDO DEL MEDIO CIRCULANTE Y DEL CUASIDINERO POR EFECTO DE RECLASIFICACIONES CONTABLES REALIZADAS POR ALGUNOS BANCOS COMERCIALES.
El medio circulante y el cuasidinero fueron corregidos mensualmente, a partir de diciembre de 1995, debido a que algunos bancos reclasificaron depósitos en cuenta corriente como depósitos a plazo y luego, en distintas fechas, reversaron esas operaciones. Además, una entidad bancaria reclasificó los depósitos judiciales como depósitos en cuenta corriente, en tanto que de conformidad con la metodología de cuentas monetarias se clasifican como depósitos a plazo.
La reclasificación de depósitos en cuenta corriente hacia depósitos a plazo por parte de algunos bancos estatales se debió a que estos optaron por remunerar las cuentas corrientes de ciertos clientes, trasladándolos como depósitos a un día plazo o como obligaciones con pacto de recompra.
5. EFECTO SOBRE LAS CUENTAS MONETARIAS DE LA CRISIS EXPERIMENTADA POR LOS FONDOS DE INVERSIÓN Y DE PENSIÓN ENTRE MARZO Y MAYO DEL 2004.
Entre marzo y mayo del 2004, el saldo de activos netos de las carteras mancomunadas administradas por las Sociedades Administradoras de Fondos de Inversión (SAFI) y las Operadoras de Pensiones Privadas (OPP) se redujo en $1.430 millones y ¢134.200 millones, como consecuencia de la disminución experimentada en el precio de mercado de los títulos de deuda soberana y del Banco Central de Costa Rica en ese período, lo cual afectó directamente los rendimientos obtenidos por los inversionistas.
Esta variación de precios obedeció a la combinación de factores, internos y externos, entre los cuales cabe citar: el cambio en la tendencia de las tasas de interés internacionales[1], limitaciones metodológicas del vector de precios utilizado para determinar el valor de mercado de los títulos negociados en bolsa y el temor generado en los inversionistas por la disminución inicial de los rendimientos de los fondos de inversión (FI) y fondos privados de pensiones (FPP), el cual fue reforzado por la venta de títulos de deuda soberana efectuada por las operadoras para obtener la liquidez requerida, pues esto último implicó una caída progresiva de los precios en el mercado y por ende, disminuciones más pronunciadas en los rendimientos ofrecidos a los clientes de las carteras mancomunadas.
Esta situación afectó significativamente la operativa de algunos bancos comerciales, debido a los mecanismos utilizados por las SAFI para obtener la liquidez necesaria para enfrentar la crisis (este procedimiento se detalla más adelante) y a la reasignación que hicieron los inversionistas de los FI y FPP hacia instrumentos bancarios, aspectos que incidieron en el tamaño y composición de los activos, pasivos y patrimonio de dichos intermediarios (ver Cuadro 1). Asimismo, como consecuencia de esto último, se afectaron algunas partidas del balance de situación del Banco Central de Costa Rica.
Cuadro 1. Balance Resumido de Bancos Comerciales
saldos en millones
Variac. Mar-May
809.749
Crédito (bruto)
2.366.793
2.493.563
2.674.595
626.767
3.643.234
3.898.133
Pasivos cuasimonetarios
2.085.332
2.349.990
Pasivos con el Gobierno
Flotante interbancario
-58.773
Los movimientos registrados en el balance de situación de los bancos comerciales y el Banco Central incidieron en la evolución de las cuentas monetarias del sistema bancario nacional. La forma en que los hechos referidos afectaron dichas cuentas, se detalla a continuación:
· Efecto sobre el crédito interno neto otorgado por el sistema bancario nacional
El incremento observado en el saldo del crédito interno neto total concedido por el sistema bancario nacional entre marzo y mayo del 2004 (¢335.805 millones), se explicó principalmente, por un aumento de ¢291.705 millones en el crédito interno neto total de los bancos comerciales[2]. A su vez, esta última variación se explicó, en su mayor parte, por la compra de títulos fiscales por un monto de ¢212.688 millones (crédito al sector público) y a la concesión neta de crédito al sector privado no financiero por ¢77.533 millones.
El aumento en la tenencia de títulos fiscales por parte de los bancos está directamente relacionado con la crisis de los FI, pues, los bancos compraron gran cantidad de dichos títulos a las SAFI con el fin de suministrarle a estas últimas la liquidez requerida para atender los retiros masivos efectuados por los inversionistas.
Si bien en términos contables esta compra de títulos fiscales representa un aumento del crédito del sistema bancario nacional (bancos comerciales) al Gobierno, es importante aclarar que dicha operación no conllevó a un incremento en el financiamiento interno efectivo al Gobierno, pues los bancos adquirieron la mayoría de estos títulos en el mercado secundario. Por tanto, lo que ocurrió fue un cambio en la composición de los tenedores de la deuda gubernamental, pues parte de la deuda que anteriormente estaba en poder del sector privado pasó a manos de los bancos comerciales[3].
De la variación total observada en las inversiones de los bancos en títulos fiscales entre marzo y mayo del presente año, cerca de ¢168.000 millones (72%) se originaron en compras de títulos denominados en moneda extranjera, realizadas en el mercado secundario ya que el Gobierno no captó recursos en moneda extranjera en el mercado primario durante esos meses. Asimismo, los bancos aumentaron su tenencia de títulos fiscales denominados en moneda nacional en cerca de ¢65.000 millones; no obstante, durante el lapso indicado el Gobierno no realizó negociaciones directas con dichos intermediarios[4] y solo colocó poco más de ¢22.000 millones mediante subasta de títulos cero cupón y tasa fija, de modo que, aún suponiendo que todo este monto haya sido adquirido por los bancos, es claro que tanto en colones como en dólares, la mayor parte de las nuevas compras de títulos fiscales realizadas por los bancos, se efectuaron en el mercado secundario.
El comportamiento del crédito al sector privado no necesariamente está relacionado con la crisis experimentada por los FI, pues, si bien es cierto que debido a esta situación aumentó la captación de los bancos y por tanto su disponibilidad de fondos, durante los meses previos los bancos comerciales tuvieron recursos disponibles para otorgar crédito, pero la demanda fue inferior a la oferta. Es posible que el repunte del crédito al sector privado haya sido influenciado por las campañas publicitarias realizadas por los bancos recientemente y por los programas especiales de financiamiento diseñados por dichos intermediarios con la intención de estimular la demanda.
· Efecto sobre los pasivos monetarios y cuasimonetarios de los bancos comerciales
En lo referente a los pasivos de los bancos, estos aumentaron en ¢ 659.800 millones durante los meses comentados, cambio que obedeció principalmente a un incremento en su cartera de captación, pues, como respuesta a la crisis de los FI, los inversionistas afectados trasladaron parte de los recursos invertidos en esta modalidad a depósitos bancarios, figuras que no se ven afectadas por la valoración a precios de mercado[5]. Con respecto a la operativa empleada para realizar dicho traslado de recursos, se tiene referencia de dos procedimientos que pudieron haber sido acordados entre los FI, sus clientes y los bancos comerciales para liquidar las participaciones de los inversionistas en los primeros y trasladar dichos recursos a la banca, los cuales se describen a continuación:
- Liquidación de participación en FI que implica solamente un registro contable
Mediante este procedimiento, la SAFI, previa coordinación con un banco operador, ofreció a sus inversionistas liquidar las participaciones mantenidas en los FI mediante la acreditación de fondos en una cuenta a la vista o bien la entrega de un certificado a plazo emitido por el banco operador a nombre del inversionista y como contraparte de la emisión de ese pasivo, el banco recibió de la SAFI, títulos del Gobierno y/o del BCCR. Esta operativa implicó, a nivel de registro contable, un incremento por igual monto en el activo (inversiones) y el pasivo (captación) del banco operador, sin haber mediado para ello flujo de efectivo.
- Liquidación de participación en FI que implica registro contable y flujo de efectivo
En este escenario, la SAFI vendió cartera de inversiones del FI a un tercero con el objetivo de obtener la liquidez necesaria para saldar las participaciones de sus clientes. En caso de que el comprador de estos títulos hubiera sido un banco comercial, los recursos para realizar esta compra pudieron provenir de sus disponibilidades (encaje excedente o depósitos a la vista en el exterior) o bien de la venta (presumiblemente en el exterior) de títulos de deuda soberana mantenidos por el banco[6]. Posteriormente, una vez que la SAFI obtuvo la liquidez requerida, canceló las participaciones de los inversionistas mediante la entrega de numerario o la acreditación de cuentas a la vista de sus clientes en los bancos comerciales. Esta última operación y el depósito en los bancos comerciales del efectivo recibido por los inversionistas implicaron el reingreso al banco comercial de los recursos desembolsados inicialmente a la SAFI, los cuales pudieron ser utilizados por el banco para continuar comprando títulos a las SAFI durante el período de la crisis de los FI.
Lo anterior inició un ciclo de captación (origen) y colocación (aplicación) de fondos que generó un proceso de creación secundaria de pasivos, en su mayoría cuasimonetarios, por parte de los bancos comerciales. A partir de los datos estadísticos a disposición del BCCR no es posible determinar la proporción del cambio total de pasivos por captación de bancos que implicó movimientos de efectivo. No obstante, es de esperar que este proceso expansivo no provocará un efecto inflacionario, pues se presume que dichos depósitos no serán empleados mayoritariamente para realizar transacciones que incrementen la demanda agregada, toda vez que los mismos fueron constituidos con recursos provenientes en gran parte de FI de crecimiento, cuya finalidad es servir como un activo de reserva.
La relación entre el aumento mencionado en los pasivos de captación de los bancos y el retiro de los recursos invertidos en los FI y FPP se evidencia en el Cuadro 2, el cual muestra que entre marzo y mayo del presente año, los activos totales de los FI y FPP denominados en dólares y colones disminuyeron en $ 1.430 millones y ¢ 134.200 millones respectivamente, en tanto que el saldo de los pasivos de captación de los bancos creció durante ese mismo período en $ 990 millones y ¢ 205.000 millones. Como puede verse en este cuadro, el incremento en los pasivos de captación de los bancos en colones fue significativamente mayor que el retiro de los FI y FPP en esa moneda, mientras que en moneda extranjera ocurrió la situación contraria.
Cuadro 2: Evolución de activos netos de FI, FPP y depósitos bancarios
variaciones en millones
Acumulado Marzo - Mayo
Activos Netos de FI y FPP
26,193.5
-160,391.9
-134,198.4
Captación total de bancos
43,130.4
161,903.0
205,033.4
-5,241.7
76,154.6
70,912.9
48,372.1
85,748.4
134,120.5
12,639.8
32,965.4
75,541.6
108,507.0
Otros cuasimonetarios
13,295.7
-12,447.8
-11,871.8
Un aspecto a destacar en relación con el traslado de recursos de FI y FPP a depósitos bancarios es que, en un inicio dicha reasignación se efectuó principalmente hacia instrumentos a la vista (M1 y ahorro a la vista), posiblemente debido a la incertidumbre existente en el mercado. Sin embargo, a partir de la segunda semana de mayo se empezó a observar un mayor incremento en los depósitos a plazo en comparación con los depósitos a la vista, lo cual puede reflejar la intención de los inversionistas de mantener sus recursos en los bancos. Lo anterior explicó los aumentos observados en los agregados monetarios más amplios como M2 (M1 más pasivos cuasimonetarios en moneda nacional) y M3 (M2 más pasivos cuasimonetarios en moneda extranjera).
El aumento mencionado en los depósitos de los bancos implicó una variación de casi $100 millones en el requerimiento de encaje mínimo legal, el cual fue solventado con parte de los recursos provenientes del aumento en la captación.
· Efecto sobre las variables de seguimiento del Programa Monetario
Tal como se muestra en la siguiente figura, cuando empezó la reducción del precio de la cartera de valores de los FI (marzo 2004), los principales agregados monetarios mostraban disponibilidades con respecto a las metas programadas. Sin embargo, en abril, cuando inició el retiro de recursos de los FI, los agregados más amplios (M2 y M3) se desalinearon, debido a los mayores depósitos realizados por el público en los bancos, especialmente en moneda extranjera. Los agregados más restringidos no se vieron afectados en ese mes, porque la captación de los bancos en colones todavía no había variado en forma significativa. Sin embargo, en mayo, una vez que los FI en moneda nacional se contagiaron a raíz del pánico desatado inicialmente en los fondos en dólares, también dichos agregados registraron excesos, aunque en menor cuantía que en el caso de los agregados amplios, los cuales incorporan los pasivos denominados en moneda extranjera.
Al igual que en el caso de la liquidez total (M3), las cifras de la riqueza financiera del sector privado también muestran un incremento significativo entre marzo y mayo del 2004 ($413 millones). Sin embargo, este aumento no es efectivo, sino que obedece a razones metodológicas, pues en la medición de la riqueza no se incluyen los bonos de deuda soberana, pero sí los depósitos bancarios. Por tal razón, al cambiar la composición del ahorro financiero del sector privado (desde los FI y FPP hacia depósitos en los bancos), se observa el citado aumento en la riqueza.
Por último, es importante mencionar que el exceso observado en la base monetaria restringida en mayo obedeció tanto a los mayores depósitos de los bancos comerciales por concepto de encaje como a la compra anticipada de bonos de estabilización monetaria efectuada por el BCCR a mediados de dicho mes, por un monto de ¢25.000 millones, operación realizada en un esfuerzo por contribuir a estabilizar el mercado.
[1] En los últimos años las tasas de interés internacionales mostraron una tendencia decreciente, comportamiento que coadyuvó al aumento en la valoración de los títulos de deuda soberana costarricenses. Sin embargo, en los últimos meses esta tendencia empezó a revertirse.
[2] Cabe indicar que esta variación es diferente a la mostrada en el Cuadro 1 de esta Nota Técnica, pues en ese cuadro el dato se refiere al crédito bruto , mientras que en el dato publicado en el sitio internet del Banco Central, el dato se refiere al crédito neto.
[3] Es importante indicar que en el cuadro de Tenencia de la Deuda Bonificada del Gobierno Central no se aprecia este cambio en la composición, debido a que dicho cuadro solo incluye la tenencia de deuda colocada en el mercado primario y, como se dijo antes, gran parte de las compras de títulos fiscales efectuadas por los bancos en los últimos dos meses se realizaron en el mercado secundario.
[4] Al menos no se tiene referencia de que haya habido ese tipo de negociaciones en los meses indicados.
[5] En la etapa inicial de la crisis, algunos inversionistas trasladaron sus recursos a FI de corto plazo; no obstante, por razones preventivas (adversidad al riesgo), posteriormente los movieron a depósitos bancarios.
[6] Dado que solo se dispone de información detallada del balance de situación de los bancos al cierre de cada mes, no es posible precisar cuál de estas fuentes de financiamiento utilizaron los bancos para adquirir los títulos de los FI.