Source: https://www.derechoenzapatillas.com/2018/todo-sobre-las-propinas-la-ley-y-el-contrato-de-trabajo-en-argentina/
Timestamp: 2020-04-03 10:46:10
Document Index: 224271808

Matched Legal Cases: ['artículo 113', 'artículo 113', 'artículo 163', 'artículo 103', 'artículo 11', 'artículo 208', 'artículo 68', 'artículo 14', 'in fine', 'artículo 44', 'artículo 245', 'artículo 7', 'artículo\n245', 'artículo 245', 'artículo 103', 'artículo 3', 'in fine', 'artículo 103', 'artículo 113', 'artículo 103', 'artículo 113']

Por Sergio	 Ultima actualización Ene 30, 2019
Qué dice la ley laboral sobre las propinas al trabajador gastronómico, cuál es la obligatoriedad. Las propinas y la liquidación laboral, datos curiosos sobre los mozos, la propina y el derecho en Argentina. Ahora no se les retendrá ganancias ni IVA. Pero sigue ingresos brutos en pie.
Todo sobre la propina, algunos datos curiosos sobre la ley argentina
1. La palabra se origina en la costumbre griega “propinein” (pro, primero + pinein, beber), que consistía en beber primero, pero dejar un resto de la bebida como gratificación a otro para que también tome. Los franceses le dicen “pourboire”: para beber, explica Daniel Balmaceda.
2. Para recibir mejores propinas: presentarse por el nombre, sonreír, felicitar al cliente por la comida elegida (incluso si pide coliflor), repetir el pedido en voz alta y usar maquillaje, investigó el profesor Michael Lynn, de la Universidad de Cornell (como obtener más propinas)
2. bis (porque todo sitio de derecho debe tener un bis 😉 Otra conclusión: cuando el servicio es provisto por una chica rubia y curvilínea las propinas tienden a subir, y disminuyen con las chicas menos voluptuosas. Si estas últimas conclusiones te hicieron ruido, no estás sola, explica la periodista Laura Marajofsky en Border Periodismo.
3. En Estados Unidos la costumbre darle entre un 15% y 25% a un mozo o moza (un restorán de Kentucky prohíbe dejar propina pero les paga a los mozos un 20% de lo que vendan en su turno, con un mínimo de US$ 10); en Brasil, 10%, en Sueciaentre 5% y 10%. En Argentina se sugiere el 10% y por ley siempre es opcional para el comensal dar o no propina. La propina no está relacionada con los “cubiertos”.
4. Algunos dueños de restoranes llevan un registro de propinas o una caja de empleados que es usado para ver cuánto ganan los mozos y así retrucar los aumentos. Por eso la propina está prohibida por el convenio de gastronómicos, es como un pago en negro.
5. ¿Por qué en Argentina no se suele aceptar pagar la propina con tarjeta cuando sería lo más práctico? La propina es ilegal. Keeee? Sí, como decía a prohíbe el convenio colectivo de gastronómicos. ¿Por qué? Básicamente no hay constancias, no aporta, no se registra. Pero hay un suplemento salarial del 12% que en teoría las reemplaza.
6. Sin embargo, si la empresa la permite, la propina se acepta. Muchos restoranes pagan dos mangos pero compensan con buenas propinas. ¿Forma parte del salario? La propina se computa para indemnizaciones laborales si el trabajador prueba (ej. Con testigos, presunciones, etc.) que es habitual, que recibía propina (ver sentencia abajo).
7. Por ende, casi ningún restorán va a querer blanquear esa propina si se bancariza y paga con tarjetas. Para los hoteles ??? que tienen todo blanco, es lo mismo. Además en Argentina hay un impuesto que retrae la economía y se lleva un porcentaje de facturación enorme: ingresos brutos. La propina no paga ingresos brutos pero hay algo más perverso que IIBB: retenciones sircreb.
Ahora anunciaron que no se retendrá IVA y ganancias, pero sí SIRCREB… Más comisiones y demás.
8 . Si a eso le sumamos comisiones de tarjetas y bancos, débitos y créditos y los plazos de cobro, forma un combo fantástico: propina solo cash. Siempre opcional. Eso sí. Si el Estado y el gremio flexibilizaran el tema, estoy seguro de que los trabajadores recibirían más propina. En mi caso suelo pagar todo con débito / crédito un pago, y con gusto le agregaría el 10% si me atendieron bien. O 15% excelente… ??
9. Según la EPH del INDEC, en 2017 el total cobrado por propinas en Argentina fue de 2.415 millones de pesos, es decir, 146 millones de dólares. El 0,6% de los ocupados (poco más de 100.000 personas) cobró propinas en Argentina en 2017, publicó Daniel Schteingart.
anexo con resolución AFIP sobre propinas
Anexo con sentencia sobre propinas habituales que forman parte de la remuneración
Cuando la propina tiene carácter habitual y cuando no se encuentra prohibida su percepción al trabajador, la propina es remuneración (artículo 113 de la ley 20744). Se computa para indemnizaciones, aguinaldo, etc.
Las convenciones colectivas de trabajo nros. 125/90 y 130/90 establecen que los trabajadores de los gremios de gastronomía y hotelería perciban un sustituto de las propinas, 12 % del salario básico, remunerativo, y como se dijo prohíbe las propinas.
Pero si el establecimiento las permite y son habituales, entonces las propinas son remunerativas. En general, en los casos judiciales y dado que la prueba es difícil, se tiende a estimar con testigos, y se estima un pago que ronda el diez por ciento del costo del servicio en el ámbito gastronómico, o 5% en estaciones de servicio, por ejemplo.
Abajo algunos casos judiciales:
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 6 días del mes de diciembre de 2013 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y EL DOCTOR OSCAR ZAS dijo:
I. Contra la sentencia de fs. 193/200, que admite en lo principal la de-manda, se alza la demandada conforme los términos del memorial obrante a fs. 206/217 vta., que no mereciera réplica de la contraria.
El perito contador y la representación letrada de la demandada apelan a fs. 204 y 205-I, respectivamente, los respectivos honorarios por considerarlos bajos.
II. Se queja en primer término la demandada por cuanto la jueza de grado consideró acreditado el reclamo del actor en concepto de horas extras y alega, al respecto, que hubo una valoración arbitraria de las pruebas rendidas en la causa porque los testimonios ofrecidos por el accionante no aportaron elementos para acreditar los hechos invocados y carecían de idoneidad para demostrar el trabajo en exceso a la jor-nada legal.
Agrega la apelante que en los últimos dos años del vínculo dependiente el actor incurrió en numerosas inasistencias por diferentes motivos (ausencias injustificadas, licencias por accidente o enfermedad inculpable y vacaciones) y sostiene que del informe pericial contable resulta claro que el accionante no trabajó durante un largo período como consecuencia de un accidente de trabajo que sufriera. De esa manera, considera irrazonable que pudiera haber hecho la cantidad de horas que reclamó en la demanda.
En los términos planteados adelanto que, por mi intermedio, la queja habrá de tener favorable recepción. Me explicaré.
El actor en el escrito inicial (v. fs. 4/8) afirmó que trabajaba en el estacionamiento de Av. Corrientes 680 de esta ciudad y que, en principio, sus horarios de trabajo eran rotativos y que laboraba doce horas diarias, con un franco semanal (v. fs.4). La demandada en su contestación negó que el accionante cumpliera un horario habitual de doce horas diarias y afirmó que realizaba el horario de 15 a 23, de lunes a sábados, que podía sufrir alguna modificación por necesidades operativas (ver fs. 25).
Sobre la cuestión, observo que consideradas integralmente las declaraciones testimoniales de fs. 75, 76, 110, 112 no comparto las conclusiones de la sentenciante de grado; de conformidad con tales testimonios, a mi juicio, no surge debidamente acreditada la realización de horas extra.
En efecto, del testimonio de Soto (v. fs. 112) surge que el actor y el testigo eran playeros en el estacionamiento de la calle Libertad y Av. Santa Fe, que tra-bajaban en forma rotativa de lunes a sábados de 9 a 21 ó 12 a 24 y que cuando el testigo ingresó el demandante estaba con licencia por un accidente. Pereyra (fs. 75) dijo que era la esposa de un compañero del actor en el estacionamiento de la calle Libertad y que no estaba segura si el actor estaba por la mañana. Afirmó también que su marido laboraba de 7 a 14 y suponía que el accionante trabajaba de lunes a viernes. Torres (v. fs. 76), quien afirmó que trabajaba como sereno a una cuadra del estacionamiento, dijo haber visto al actor con un banderín en la cochera de la Av. Corrientes casi la mayoría de los días que pasaba por allí y que lo podía ver a las 9, como también a las 15 ó 19 horas. A su vez, la testigo Rosale (fs. 110) manifestó que conocía al actor desde 2008 cuando comenzó a trabajar como empleada doméstica en el edificio de al lado de la playa de estacionamiento, en Libertad al 1500, y que veía al actor en dicho lugar de lunes a viernes de 8 a 18 ó 19 acomodando autos.
Del análisis detenido de dichos testimonios, de lo que surge de los términos del inicio (fs.4/8) y otras constancias, entiendo que se extraen elementos suficientes para que prospere la queja.
En primer término, corresponde señalar que el demandante indicó al inicio, claramente, que ejerció su ocupación de playero en el estacionamiento de la Av. Corrientes 680 de la Capital Federal; en tales términos, no resultan convictivos los testimonios que efectuaron manifestaciones respecto a una playa de estacionamiento sita en la calle Libertad, distinta a la de Av. Corrientes, circunstancia que les quita entidad probatoria a sus dichos (conf. arts. 386 C.P.C.C.N. y 90 L.O). Por otro lado, si bien Torres se refirió a la playa de estacionamiento de la Av. Corrientes, el testigo no era com-pañero de trabajo del actor, sólo un transeúnte que pasaba por la entrada del estaciona-miento en distintos horarios y cuyo testimonio no posee eficacia probatoria a tal efecto (conf. arts. citados), máxime cuando el demandante alegó haber realizado horarios rota tivos.
Desde esta perspectiva de análisis, conforme lo precedentemente expuesto, encuentro atendible la queja de la demandada y, en consecuencia, al no haberse acreditado debidamente el trabajo en tiempo suplementario indicado al inicio, propicio modificar este aspecto cuestionado del decisorio y rechazar el reclamo por horas extras. Ello torna insustancial referirse al segundo y tercer agravio de la demandada.
III. Cuestiona la quejosa que la magistrada a quo consideró que el actor percibió propinas en forma habitual y que, de esa forma, debían ser consideradas parte integrante de la remuneración. Objeta que se tuviera por probada su percepción sin ninguna prueba que lo avale, menos aún por la suma de $ 800, o que la empleadora haya consentido tácitamente ese comportamiento porque las propinas estaban efectivamente prohibidas.
En dichos términos, adelanto que la queja resulta admisible.Ello es así, pues más allá de la costumbre social de dar propinas, lo cierto y relevante en el caso es que, la controversia sobre el punto queda resuelta con lo dispuesto en el artículo 113 de la Ley de Contrato de Trabajo que establece que “cuando el trabajador, con motivo del trabajo que preste, tuviese oportunidad de obtener beneficios o ganancias, los ingresos en concepto de propinas o recompensas serán considerados formando parte de la remuneración, si revistieran el carácter de habituales y no estuviesen prohibidas”.
Frente al marco legal de referencia, resulta pertinente observar que la propina es un pago espontáneo que realiza un tercero al trabajador por encima de la tarifa fijada como muestra de satisfacción por el servicio prestado y que sólo constituye remuneración cuando reviste el carácter de habitual y no estuviese prohibida.
De esta forma, debe observarse si el concepto “propinas” cumple o no con los dos recaudos que prevé la normativa de referencia: habitualidad y licitud.
Sentado ello, aun cuando el actor percibiera propinas en forma habitual, lo cierto es que habiendo sido denunciada tal prohibición por parte de la demandada en la contestación de demanda (v. fs. 26 vta./27 y nota “comunicación interna” suscripta por el actor en sobre por cuerda nº 3355 -reconocida a fs. 159-) corresponde hacer lugar a la queja de la accionada.
En el presente caso, no obstante la cuantía de las propinas o la habitua-lidad en la percepción de ellas, la prohibición impide otorgarle carácter remuneratorio.
Por lo expuesto, teniendo en cuenta que la extinción de la vinculación laboral se produjo por decisión del trabajador fundada en el reclamo del pago de horas extras y por incorrecta registración, considero que el despido decidido por el demandante resultó injustificado. Motivo por el cual, corresponde revocar el pronunciamiento de la anterior instancia respecto a la procedencia de los rubros indemnizatorios y las multas dispuestas por los arts. 2 de la ley 25.323, 10 y 15 L.N.E.
IV.La queja respecto a la obligación de entregar los certificados establecidos por el art. 80 L.C.T. debe ser atendida toda vez que el reclamo no fue incluido en la demanda (v. fs. 4/8). Por lo tanto, no corresponde resolver sobre pretensiones no deducidas en su debido momento por las partes (arg. art. 163 inciso 6º C.P.C.C.N.), ni violarse el principio de congruencia (art. 34 inc. 4º mismo código), por lo que el planteo recursivo debe admitirse y revocar también este aspecto de la sentencia cuestionada.
V. De prosperar mi criterio, deberá dejarse sin efecto lo decidido en materia de costas y honorarios para adecuarlos a la nueva realidad del pleito (conf. art. 279 CPCCN); imponiéndose las costas de ambas instancias al accionante vencido (conf. art. 68 CPCCN);
En cuanto a los honorarios, debe tenerse en cuenta lo dispuesto por el art. 13 de la ley 24.432, pues el monto reclamado no es el único parámetro a tener en cuenta.La regulación de honorarios profesionales no depende exclusivamente del monto del juicio y de las escalas dispuestas en la ley de aranceles sino de un conjunto de pautas precisas previstas en los regímenes respectivos que deben ser evaluadas por los jueces y entre las que se encuentran la naturaleza y complejidad del asunto, la índole, extensión, calidad y eficacia de los trabajos realizados, la manera de arribar a una solución justa y mesurada acorde con las circunstancias particulares de cada caso.
Establecer los honorarios profesionales mediante la aplicación au-tomática de los porcentuales fijados en la ley arancelaria, aún del mínimo establecido, puede dar por resultado sumas exorbitantes o no adecuadas a las constancias de la causa, no compatibles con los fines perseguidos por el legislador al sancionar la ley arancelaria ni con los intereses involucrados en el caso.
Las normas contenidas en la ley arancelaria deben ser interpretadas armónicamente, para evitar hacer prevalecer una sobre otra, con el propósito de resguardar el sentido que el legislador ha entendido asignarles y, al mismo tiempo, el resultado valioso o disvalioso que se obtiene a partir de su aplicación a los casos concretos.
El art. 13 de la ley 24.432, modificatoria de la ley 21.839, consagra en forma explícita la interpretación propuesta, ya que dispone el deber de los jueces de apartars e de los montos o porcentuales mínimos para privilegiar la consideración de las pautas del art. 6 de la ley 21.839, cuando la aplicación estricta, lisa y llana, de las escalas arancelarias ocasionara una evidente e injustificada desproporción, con la obligación de justificar fundadamente la resolución adoptada.
Por otra parte, en el mismo sentido el art. 38 de la L.O. dispone en lo pertinente:”.Excepcionalmente, y por resolución fundada, estarán facultados (los jueces) para fijar, en relación con todo ello (honorarios de los letrados, apoderados, peritos, expertos y demás auxiliares de la justicia), sumas inferiores a las que resultaren de la aplicación de los respectivos aranceles profesionales.”.
Por todo ello, teniendo en cuenta la calidad y extensión de las tareas desempeñadas por los profesionales intervinientes, así como lo dispuesto por las normas arancelarias vigentes (arts. 38 de la ley 18.345, 6, 7, 9, 11, 19, 37 y 39 de la ley 21.839 y art. 3 inc. b) y g) y 12 dcto-ley 16.638/57) propongo regular los honorarios por la actuación en primera instancia a la representación y patrocinio de la parte actora en $ 7.000, de la demandada Estuno S.A. en $ 10.000 y del perito contador en $ 4.000, a valores actuales.
VI. Por los trabajos llevados a cabo ante esta alzada por la representación y patrocinio letrado de la demandada propicio regular los honorarios en el 25% de lo que les corresponde en la instancia de origen (cfr. art. 14, ley de aranceles).
Disiento con el voto que antecede en tanto coincido con el criterio del Sr. Juez de Grado con excepción de lo dispuesto con relación al certificado de trabajo, en el que adhiero al voto que antecede por razones análogas a las allí expresadas.
En primer término debo señalar que la propia demandada al contestar demanda reconoce la existencia de horas extras no registradas ni pagadas cuando señala que el horario de trabajo era de lunes a sábado de 15 a 23 horas y que las horas extras eran abonadas cuando se excedía ese horario. Como puede observarse el mismo día sábado ya se trabajaba luego de las 13 horas y todos los días se trabajaba en jornada nocturna, con la sola determinación indicada por la demandada.En consecuencia la existencia de horas extras no puede ser discutida.
Establecida la existencia de horas extras, es la demandada quien tiene a su cargo la demostración de la cuantía de las mismas. Teniendo en cuenta la falta de exhibición de las planillas horarias. la cantidad de horas extraordinarias que la demandada omitió pagar debe resolverse con base a los extremos de la pretensión pues acreditada la prestación de servicios en jornadas anormales (en cuanto opuestas a las normas imperativas) se torna obligatoria la planilla de horarios extraordinarios establecida por el art. 21 del decreto 16.115/33 que expresamente determina:
Las empresas llevarán registros permanentes de todas las prolongaciones de la jornada de trabajo, que sean excepcionales, con indicación de su duración en horas y días, causas que obedezcan y personal comprendido en las excepciones y, en su caso, la recuperación.
En el caso el actor requirió la exhibición de la planilla de horarios que resulta obligatoria por dicha norma y el incumplimiento de su presentación determina la aplicación de la norma del art. 388 del CPCCN, por lo que el quantum del horario trabajado debe ser establecido con base en la demanda. No es papel de los jueces ignorar las normas sino acatarlas.Por otra parte, como señalara Oscar Zas en su voto concurrente recaído en autos Expediente 29.236/09 Quiroga, Bruno Leonardo c/ VICUS SRL, SD 74.179 del 14 de junio de 2012, la falta de precisiones con relación al tiempo de prestación de servicios “. sin indicar clara y concretamente los días de prestaciones de servicios y de goce de los invocados francos, y el horario efectivamente realizado” dan lugar a la aplicación de la norma del artículo 163 inciso 5 CPCCN.
Por este motivo si la demandada al contestar demanda simplemente señala que cuando el horario denunciado (que por sí ya implicaba realización de horas extras no remuneradas) era extendido le eran abonados sin indicación de las circunstancias, entra en contradicción con la doctrina judicial antes señalada y que comparto.
Si el empleador tolera la percepción de propinas la prohibición indicada en el convenio colectivo de trabajo carece de entidad para tornar ilícito el ejercicio de facultades contractuales.
Lo que excluye el carácter de remuneración no es una declaración sino su antijuridicidad pues la propina es una ventaja pecuniaria emergente de la prestación de servicios que es tenida en vista incluso para la determinación de los términos del con-trato. La remuneración es definida tanto por el artículo 103 RCT como “la contrapresta-ción que debe percibir el trabajador como consecuencia del contrato de trabajo”.
Lo que pretende la demandada no es considerar antijurídica la propina por afectar las condiciones de moralidad o credibilidad de la actividad (como sería el caso de propinas recibidas por el personal judicial o de licitaciones de una empresa por parte de los proveedores) sino tolerarlas (entrando así en la ecuación económica pues este ingreso es realmente salario para el trabajador) sin quedar obligado por las consecuencias jurídicas de esa tolerancia.
Esto, precisamente, no es prohibición sino tolerancia.Por este motivo debe considerarse remuneratoria la propina que la actora percibía al igual que el resto del personal tal como lo indican los testigos que deponen en la causa. Si bien es cierto que no todos determinan con precisión las ocasiones en que la actora recibiría la propina sino que se refieren a la generalidad de los casos, incluido el suyo que es un índice más adecuado del modo en que la percepción es captada por los humanos. La prueba -superada la etapa de la prueba tasada – no implica la necesidad de una percepción de-terminada por parte del testigo respecto de un hecho individualizado exactamente. En primer término, como señala Nietzche, es necesario desconfiar del dogma de la sagrada percepción. Si se detecta una práctica habitual, aun así no se individualicen sus particularidades, esta debe ser tenida por probada pues parece lógico que el transcurso del tiempo y la falta de razones para la fijación exacta de la ocasión impida el recuerdo de éste. Lejos de ser una causa para desestimar los dichos, la falta de precisión se adecua a lo que acostumbra suceder.
En todos los casos los jueces se ven impelidos a decidir por imposición legal.Esto es, a elegir entre opciones distintas y contrarias y todo juicio que se emite es una hipótesis y nada más que una hipótesis sobre objetos y relaciones entre objetos a los que sólo es posible acercarse por signos (testimonios, documentos, informes, etc.). Nunca nada puede ser probado con la fuerza de la certeza (salvo supuestos de psicosis), El mortal debe conformarse con lo probable, con las huellas de un suceso y con las huellas de otros sucesos referidos al primero. En esa tópica de razón de sistema que impone el encuentro con los signos es posible el advenimiento de un mundo como nosotros lo conocemos.
Se debe elegir una hipótesis en un juicio práctico, elección de la hipó-tesis más probable en las condiciones reales de semiosis limitada. Abstraerse de esto, lleva a la teoría probatoria de la inquisición, la de la prueba tasada. O, en todo caso, a creer en la posibilidad de un acceso noumenal a la verdad allende el fenómeno.
Por supuesto, esta elección probable, esta creencia debe ser comunica-ble. Lo que nunca puede dejar de hacerse es de dar razón razonable de las causas por las que se elige. El ars inveniendi no puede ser jamás para el juzgador republicano, una cuestión privada.
Tal como se ocupa de señalar la Sra.Juez de grado sin que su afirma-ción hubiera sido cuestionada concretamente, la demandada “.no efectuaba ningún control al respecto ni aplicó medida sancionatoria alguna a los empleados que la percibían”. Todo ello da cuenta de la inexistencia real de la prohibición de las propinas.
Por este motivo la sentencia de origen debe ser confirmada en lo demás que decide con relación al distracto pues su presupuesto es la inexistencia de deuda en concepto de horas extras y la falta de registro de las propinas percibidas.
En cuanto a los contenidos de la intimación del artículo 11 LNE, no comparto la tesis del accionante pues lo que la norma exige es la intimación a la regularización. La condición de forma del segundo párrafo “Con la intimación el trabajador deberá indicar la real fecha de ingreso y las circunstancias verídicas que permitan calificar a la inscripción como defectuosa”. Es, precisamente un recaudo de forma que compromete al sujeto que lo emite. Ello no quiere decir que, en el supuesto de que una de las causas de la falta de registro resulte insuficientemente probada no se haya cumplido con el requisito de forma. Sobre todo debe advertirse que las circunstancias verídicas de la falta de registro de las propinas es suficiente para dar por cumplido el requisito aun así este requiriera la exigencia de la prueba de la veracidad lo que es incompatible con un recaudo de forma de un acto jurídico.
Cuestiona la demandada que se computen las propinas en la base indemnizatoria por cuanto el actor no podía haberlas percibido por encontrarse accidentado. El planteo es inadmisible en virtud de la regla de equivalencia salarial que impone la norma del artículo 208 RCT.
Los honorarios regulados al perito contador no resultan bajos teniendo en cuenta la escala, por lo que propicio su confirmación.En consecuencia la sentencia de origen debe ser confirmada en todas sus partes con excepción de lo relativo a la condena de entrega de certificado de trabajo.
Las costas de la alzada deben ser impuestas a la accionada vencida (artículo 68 CPCCN) y regularse los honorarios del profesional interviniente en alzada en el 25% de lo que le fuera regulado en la instancia anterior (artículo 14 de la ley de aranceles).
EL DR. LUIS ANÍBAL RAFFAGHELLI dijo:
Por compartir sus fundamentos en lo que resulta objeto de disidencia en autos adhiero al voto del Dr. Enrique Arias Gibert.
En virtud de lo que surge del acuerdo que antecede, el TRIBUNAL POR MAYORIA RESUELVE: 1. Modificar la sentencia de grado en cuanto condena a la entrega de certificado de trabajo y confirmarla en todo lo demás que fuera objeto de agravios, con costas a la apelante vencida. 2. Regular los honorarios del profesional interviniente en alzada en el 25% de lo que le fuera regulado en la instancia anterior. 3. Regístrese, notifíquese, cúmplase con el art. 1 de la ley 26.856 Acordadas C.S.J.N. 15/13 (punto 4) y 24/13 y devuélvase. Con lo que terminó el acto, firmando los señores jueces por ante mí, que doy fe.
En la ciudad de Mendoza a los diecinueve días del mes de agosto de dos mil catorce se hace presente en la Sala Unipersonal del Tribunal el Juez de la Excma. Cámara Cuarta del Trabajo – Dr. LEANDRO FRETES VINDEL ESPECHE, con el objeto de dictar sentencia definitiva en los autos Nº26.381, caratulados “…. SA p/DESPIDO”, de los que RESULTA:
Que a fs. 14/18 se presenta el Sr. Eduardo…., por intermedio de su apoderado e interpone formal demanda contra CAVAS ….. SA, por la suma de $38.659,23, con más los intereses legales y costas.
Manifiesta que ingresó a trabajar en relación de dependencia para el demandado en fecha del 17/11/2005, cumpliendo funciones de supervisor de mantenimiento de hoteles y encargado de compras del sector, percibiendo un sueldo básico de $1.344 con un promedio de $1800 mensuales correspondientes a propinas habituales y permitidas por la empresa, con jornada de ocho horas diarias.
Expresa que su empleador cometió una serie de irregularidades, como la registración en la categoría de peón de mantenimiento cuando prestaba tareas de supervisión. Que ello hace aplicable el art. 1 de la ley 25.323, por implicar la maniobra un fraude al Estado. Asimismo que el empleador no registraba las propinas que recibía, pese a ser estas habituales no estar prohibidas por la empresa. Que tampoco se le abono el salario familiar en agosto de 2009 cuando nació su hijo, pese a los reclamos realizados.
Relata que en fecha del 11/01/2010 fue despedido sin causa, que luego concurrió a cobrar su liquidación la cual fue abonada sin contemplar las propinas que percibía. Que realizó reclamo y se le contestó que pasaría a revisión, pero que no lo llamaron. Remitió telegrama reclamando la inclusión de las propinas, lo que fue rechazo por misiva del empleador. Destaca que en la epístola de rechazo el empleador reconoce la percepción de las propinas, lo que implica autorización derogando la norma del CCT 125/90.Cita jurisprudencia. Solicita aplicación arts. 1 y 2 ley 25.323. Tribunal en pleno. Inconstitucionalidad ley 7198. Formula liquidación. Ofrece prueba. Peticiona condena.
A fs. 24 se declara rebelde al demandado.
Que a fs. 29 se admiten las pruebas y se ordena su producción.
A fs. 35/39 obra oficio informado por el Correo de la República Argentina SA A fs. 41/52 obra oficio informado por UTHGRA.
A fs. 59 obra declaración testimonial.
A fs. 65 la actora desiste de testimonial.
A fs. 70 obra declaración testimonial.
A fs. 74/75 alega la parte actora.
A fs. 77 se llaman autos para dictar sentencia, quedando la causa en estado de considerar las siguientes cuestiones a resolver en definitiva, CONSIDERANDO:
PRIMERA CUESTIÓN: Existencia de relación Laboral. Contrato de Trabajo SEGUNDA CUESTIÓN: Rubros reclamados. Interés aplicable TERCERA CUESTIÓN: Costas A LA PRIMERA CUESTIÓN EL DR. LEANDRO FRETES VINDEL ESPECHE DIJO:
I) Competencia: que a los efectos de determinar la competencia del Tribunal no es objeto de controversia la existencia de un contrato de trabajo entre las partes (instrumentales, fs. 8/12). Así, la existencia de un contrato de trabajo determina la competencia del Tribunal (art. 1.1.a CPL), constituido al efecto en Sala Unipersonal de acuerdo a lo establecido por el art. 1.2.c del CPL, y consentido por las partes.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR. LEANDRO FRETES VINDEL ESPECHE DIJO:
I) Pretensión perseguida: en cuanto a la relación sucinta de los hechos controvertidos (art. 69 CPL) el accionante alega que su empleador lo despidió sin causa en fecha del 11/01/2010, y que en la liquidación final de los rubros no contempló el verdadero salario que estaba compuesto, además del básico, por propinas que percibía en forma mensual con la autorización del empleador.
A su turno, el demandado es declarado rebelde (fs. 24).
En cuanto a los efectos de la rebeldía en el proceso laboral, nuestro art.12 CPL dispone “Los litigantes… que no comparecieren durante el plazo señalado para hacerlo, serán declarados rebeldes, en la forma y con los efectos previstos en los artículos 75, 76 y 77 del Código Procesal Civil.”.
Asimismo, la Suprema Corte de Mendoza ha resuelto que “en el procedimiento laboral no existe un proceso especial para el caso de rebeldía, y es dable colegir que los efectos de ella surgen sin hesitación del art. 45 del CPL, cuando al referirse al traslado de la demanda establece los plazos para la contestación, bajo apercibimiento de tenerla por contestada en forma afirmativa, si el actor prueba el hecho principal de la relación de trabajo. En consecuencia, la falta de comparencia o el hacerla fuera de los plazos de ley, constituye lo que propiamente se denomina rebeldía con los efectos indicados” (SCJM, sala 2, LS 181-095).
Explica Maza, al comentar la regulación de la justicia nacional del trabajo, que la solución parece indudablemente la apropiada, pues, para que un hecho afirmado en el escrito constituyente del proceso pueda considerarse controvertido o discutido y conformar el núcleo del pleito, se requiere que sea objetado o negado. Sin ese acto expreso y categórico la aseveración inicial debe aceptarse. Ya enseñaba Chiovenda, que sólo son objeto del proceso probatorio los hechos “no admitidos”; mientras Palacio, siguiendo a Carnelutti, apunta que sólo deben probarse los hechos afirmados por las partes y “controvertidos” (Maza Miguel A., Ley de organización y procedimiento de la Justicia Nacional del Trabajo, Allocati Amadeo -dir.-, Pirolo Miguel A. -coord.-, Astrea, Buenos Aires, 1993, t. 2, p. 98).
Sin embargo, “no puede pretenderse que la disposición del art. 45 in fine del Cód. Proc. Laboral, tenga una intangibilidad absoluta. Por el contrario, es solamente una presunción susceptible de destruirse por la prueba rendida. Lo demuestra el art.55 cuando prescribe que acreditada la relación laboral, se presume la existencia del contrato de trabajo, salvo prueba en contrario” (SCJM, sala 2, LS 071-250; 144-120). Además, el límite se encuentra en aquellos hechos que resultan jurídicamente inadmisibles o no tienen sustentación suficiente para acogerlos, o bien que los hechos afirmados en la demanda sean inimaginables, absurdos o imposibles, según la lógica y la experiencia (cfr. Guisado, Héctor C., “La rebeldía en el proceso laboral”, DT 1986-B-1619).
Así planteada la controversia, corresponde que en primer término me expida respecto a la inclusión de las propinas en la base salarial utilizada para el cálculo de la indemnización por despido sin justa causa. a) Inclusión de la propina en la remuneración En este sentido, importa recordar que el art. 245 de la Ley 20.744 (LCT) hace alusión, en su primer párrafo, a que a los efectos del cálculo de la indemnización tarifada se debe tomar como base la mejor remuneración mensual, normal y habitual devengada durante el último año o durante el tiempo de prestación de servicios si éste fuera menor.
Así, la indemnización por extinción del contrato de trabajo conlleva la naturaleza de resarcir los daños contractuales que padece el trabajador despedido. Refieren Machado y Ojeda que la fórmula del art. 245 de la LCT no es más que uno de los productos de una disciplina con normas de contenido transaccional, en la que se tarifan los daños con carácter de presunción de iure (sin admitir prueba en contrario), a cambio de los beneficios de la certeza (por no tener que probarlos) y de la inmediatez (el solo cumplimiento de la condición hace que se devengue el crédito a favor del trabajador) (Machado, Daniel, Ojeda, Horacio, Tratado de Derecho del Trabajo, Ackerman Mario -dir.-, Tosca Diego -coord.-, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2008, t. 4, p.274).
La tarifa, de carácter transaccional, utiliza como parámetros la efectiva capacidad de ganancia mensual del trabajador y su antigüedad en el empleo.
Ahora bien, aquí se ha planteado que el trabajador devengaba remuneraciones mensuales superiores a la utilizada por el empleador en su liquidación final, ello por la percepción de propinas a lo largo de la relación que no fueron tenidas en cuenta al momento de la extinción. La parte actora pretende que dicho cálculo tarifado se realice sobre la base de la mejor remuneración, incluyendo las propinas y sin cortapisas.
Habida cuenta de lo afirmado por el actor, sus dichos han sido refrendados por la declaración de testigos en la causa. En este sentido, la testigo María Parrilla (fs. 70) refirió que percibían propinas de los clientes que iban a hospedarse, que ellos pagaban las propinas con tarjeta o se la depositaban en el hotel y luego el hotel se las pagaba, además que el monto oscilaba entre mil quinientos y mil seiscientos. Asimismo el testigo Héctor Campos (fs. 59) expresó que recibían propinas de parte de los clientes, que se distribuían entre todos los empleados mensualmente, que no constaban en los recibos de sueldo, que eran en un sobre del quince al veinte de cada mes, y que lo distribuía el propio dueño Martín Rigal.
Sin perjuicio de los efectos de la rebeldía sobre la afirmación de la percepción de propinas, los testigos han sido claros, en testimonios que lucen imparciales, quedando demostrada la percepción de propinas, en forma mensual y habitual, por el actor.
Respecto a la inclusión de las propinas en la remuneración, el art.113 LCT dispone “Cuando el trabajador, con motivo del trabajo que preste, tuviese oportunidad de obtener beneficios o ganancias, los ingresos en concepto de propinas o recompensas serán considerados formando parte de la remuneración, si revistieran el carácter de habituales y no estuviesen prohibidas”.
El artículo en cuestión regula la percepción de propinas y establece las condiciones necesarias para que sea considerada integrante de la remuneración. Lo particular de la propina es que la misma proviene de un tercero ajeno a la relación de trabajo, pero se la otorga en oportunidad del servicio brindado (trabajo efectuado), una suerte de compensación por el buen servic io dispensado al tercero, en muestra de satisfacción.
Se refiere que no es la propina la que debe considerarse salario, sino más bien la “ocasión de ganancia” (Montoya Melgar) que provee el empleador a través de la combinación de dos prestciones: dar trabajo -obligación de hacer- y no impedir que el empleado recaude y se apropie de la propina -obligación de no hacer- (Justo López).
El valor patrimonial está dado por la oportunidad de obtener beneficios o ganancias, sólo cabe reputarlo como parte integrante de la remuneración cuando esa oportunidad se presenta normal y regularmente y no en forma accidental y esporádica (Caballero, Julio C., Pico, Jorge E., en Tratado de Derecho del Trabajo, Ackerman M. -dir.-, Tosca D. -coord.-, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2008, t. 3, p. 362). A lo cual se le suma la exigencia de que la misma no se encuentre prohibida (art. 113, LCT).
Las pruebas testimoniales rendidas han acreditado la habitualidad de la percepción de las mismas, restando determinar si estaban permitidas o prohibidas.
Si bien el accionante no se hace cargo de la denuncia del convenio colectivo aplicable a la relación, y menos de la regulación de las propinas que contiene el mismo, sí resulta su identificación a través de la prueba informativa incorporada (fs.44/52) En la actividad hotelera-gastronómica, tanto la Convención Colectiva 125/90 en su artículo 44 inciso 3°, como la CCT 389/04 en el punto 11.11, establecen la prohibición de recibir propinas y comisiones.
Al respecto, expresa Suissis que en el tema no puede dejar de resaltarse el hecho de que aún con la existencia de la prohibición los empleadores han aceptado pacíficamente que los trabajadores recibieran dichas sumas dinerarias. Evidentemente no es posible evitar que los clientes a modo de liberalidad expresen su conformidad con el servicio recibido a través de la referida entrega (Suissis, Hernán, “Convenio Colectivo De Trabajo 389/2004”, La Ley Online AR/DOC/842/2006).
En los obrados se demostró que el empleador permitía la percepción de propinas por parte de los trabajadores, que además se contaba con un sistema de recepción de las mismas a través de tarjetas de crédito, y que luego eran repartidas entre todos los trabajadores en forma mensual. Sin dudas ese actuar del empleador, permitiendo la recepción y luego la distribución de las propinas, constituyó un beneficio que se incorporó al contrato individual del trabajador, un beneficio que redunda en la satisfacción de los clientes por la atención recibida de parte de los trabajadores del empleador, y que a la postre implica para el trabajador una mejora contractual más beneficiosa que la prohibición convencional (art. 12, LCT).
La jurisprudencia ha receptado similares reclamos, resolviendo “Si el empleador autoriza la percepción de propinas, deroga la norma del CCT que las prohíbe (art. 44, CCT 125/90) y otorga a ese rubro el carácter que le asigna el art. 113 de la LCT” (CNAT, sala 1, “Nievas, Sabrina Jessica c. Delicias del Alto Norte SRL s/ despido” del 16/06/03).
Asimismo, con matices distintos en los fundamentos, “Respecto de los gastronómicos, el Convenio colectivo de aplicación (125/90) prohíbe la percepción de propinas.Es habitual, sin embargo, que dicha prohibición resulte abrogada por la costumbre y por la propia conducta de los empleadores que nada hacen para resguardar el cumplimiento de dicha prohibición”. “No puede ignorarse, y esto ha sido tratado por la jurisprudencia, que en el gremio gastronómico, una de las condiciones esenciales de la contratación es la proporción de propinas. Ignorar ese hecho, es ignorar la realidad social”. “Entiendo entonces, en las particulares circunstancias del caso que las propinas integraron su remuneración y que, si el empleador autorizó su percepción ha decidido derogar la prohibición expresa del convenio colectivo y otorgarle el carácter que establece el 113 de la L.C.T. (v. en similar sentido Sala I, Sent. del 13-06-03 en ‘Nievas, Sabrina c/ Delicias del Norte S.R.L.’). No debe olvidarse que los usos y costumbres ‘secundum legem’ y ‘proater legem’ constituyen fuentes del derecho del trabajo en la LCT (arts. 1 LCT y 17 del Código Civil) y también las ‘contralegem’, siempre que sean debidamente demostradas como práctica habitual.” (v. de esta Sala, los autos: “Figueredo Alberto Daniel c. Piz-zanesa S.A. s/ Despido”; S.D. 40.188 del 15.6.07).
En conclusión, debe receptarse el reclamo del trabajador debiéndose considerar a las propinas percibidas como integrantes de su remuneración.
II) Rubros reclamados 1) Indemnización por despido: He referido que corresponde considerar, a efectos del cálculo del art. 245 LCT, la mejor remuneración mensual, normal y habitual que fuera devengada por el trabajador en el último año. De los recibos de haberes surge que el trabajador percibía del empleador la suma de $2.655,94, remuneración que se corresponde al mes de agosto de 2009, conforme al recibo de haberes obrante a fs.9.Al mismo se le debe computar la remuneración percibida a través de propinas, de lo cual tengo acreditado el monto de $1.600 (testigo María Parrilla) en carácter de mejor, mensual, normal y habitual, a través de los efectos de la rebeldía (art. 12, CPL) y refrendado por intermedio de las testimoniales rendidas. Es así que, el monto remuneratorio total asciende a la suma de $4.255,94, el cual resulta inferior al tope salarial de la actividad (res. 1325/10 Secretaría de Trabajo, BO 09/11/2010, AR/LEGI/1AFX). Advierto que en los obrados no se acompañan otros recibos de los cuales surja otro valor remuneratorio.
Siendo que la fecha del despido dispuesto por el empleador ha sido el 11/01/2010 (fs. 3) corresponde expresar que la remuneración señalada se encuentra dentro del “último año” de servicios que prevé el art. 245, LCT. Habiendo ingresado para el empleador en fecha del 17/11/2005.
Por lo expuesto, en cuanto al cálculo del art. 245 LCT, el mismo arroja la siguiente suma $4.255,94 x 4=$17.023,76. Monto al cual corresponde descontar lo percibido por el trabajador de $10.981,44 (fs. 11), lo que nos da un saldo a favor del trabajador de $6.725,50.
En cuanto al cálculo del art. 232 LCT, importa decir que el cálculo de la indemnización sustitutiva del preaviso no parte de considerar la mejor remuneración mensual normal y habitual, sino que se aplica el criterio de la “normalidad próxima” noción que supone e intenta poner al agente en situación remuneratoria lo más cercana posible a aquella en que se hubiera encontrado si la rescisión no se hubiera operado y cuyo resarcimiento tiene como base la remuneración que el trabajador habría percibido durante el lapso del preaviso omitido (CNAT, sala 1, 3-12-01, “Alfano López María Cristina c. La Prensa SA”, Abeledo Perrot Nº1/501151; en igual sentido fallo plenario 235, CNAT, en pleno, 12-6-82, “Rodríguez, Tarsicio c.Coquificadora Argentina Sacim” DT 1982-989).
En consideración con el criterio de la “normalidad próxima”, la remuneración que le correspondía al trabajador durante los plazos del art. 231 LCT ascendería a $4.255,94. Entonces, el cálculo del art. 232 LCT arroja el monto de $4.455,94 del cual se descuenta lo percibido ($2.974,14, fs. 11), y arroja un saldo a favor del trabajador de $1.281,80.
Corresponde, por todo lo expuesto, acoger el reclamo por diferencias en el cálculo indemnizatorio conforme a los valores determinados, los cuales suman un total de $8.007,30.
2) Art. 1 Ley 25.323: conforme al texto del mismo “Las indemnizaciones previstas por las Leyes 20.744 (texto ordenado en 1976), artículo 245 y 25.013, artículo 7°, o las que en el futuro las reemplacen, serán incrementadas al doble cuando se trate de una relación laboral que al momento del despido no esté registrada o lo esté de modo deficiente”, debo decir que de los obrados surge acreditado que la relación laboral estuvo deficientemente registrada, los recibos de haberes dan cuenta que la remuneración declarada no contiene el cómputo de lo que por propinas percibía el trabajador, lo cual como se señaló, en el caso formaba parte de la remuneración del trabajador (art. 113, LCT). En definitiva, no encontrándose justificado en los obrados la diferencia en la registración, corresponde acoger la multa la cual asciende a $17.023,76 ($4.255,94 x 4).
3) Multa art. 2 Ley 25.323: encuadrando la situación de la actora en los presupuestos y formalidades del artículo en cuestión, emplazado el pago de los rubros indemnizatorios (fs. 5) y no satisfechos en su totalidad, resulta procedente -y axiológicamente justificado- aplicar la multa del 50% respecto de la diferencia sin abonar, suma que asciende a $4.003,65.
III) Intereses:por todo lo expuesto, la demanda prospera por la suma de $29.034,71 (8.007,30+17.023,76+4.003,65), monto al cual se le deberá adicionar los intereses legales desde la fecha en que fueron exigibles (15/01/10, art. 255 bis LCT) y hasta el momento del efectivo pago.
Respecto de los intereses Ameal expresa que si no hay tasa fijada en la convención o por la ley “los jueces determinarán el interés que debe abonar” el deudor moroso (Ameal, Oscar José, Código Civil Comentado y leyes complementarias, Belluscio -dir.-, Zannoni -coord.-, Astrea, Buenos Aires, 1981, p. 125). Entonces, conforme el art. 82 del CPL y art. 90.6 del CPC, corresponde determinar los intereses legales aplicables al capital de condena.
Por lo expuesto, tratándose de un crédito alimentario, en el presente caso corresponde aplicar el interés de tasa activa que informa el Banco de la Nación Argentina para las operaciones de descuento de documentos. El interés aplicable hasta la fecha es del 89,31%, con lo que la presente acción resulta procedente a la fecha del dictado de la sentencia en la suma total de PESOS CINCUENTA Y CUATRO MIL NOVECIENTOS SESENTA Y SEIS ($54.966).
A LA TERCERA CUESTIÓN EL DR.LEANDRO FRETES VINDEL ESPECHE DIJO:
Las costas, en consideración a la procedencia de los distintos planteos efectuados por la actora, se imponen a cargo de la demandada vencida (arts. 31 del CPL), las cuales deberán estar a lo dispuesto por el art. 277, LCT.
Mendoza, 19 de agosto de 2014 Y VISTOS: El acuerdo arribado, el Tribunal en Sala Unipersonal RESUELVE:
1) Declarar la inconstitucionalidad de la ley 7198.
2) Hacer lugar a la demanda promovida por EDUARDO … contra CAVAS -.. SA, y en consecuencia se condena a la demandada a que le pague la suma de PESOS CINCUENTA Y CUATRO MIL NOVECIENTOS SESENTA Y SEIS ($54.966), conforme a la Segunda Cuestión, en el plazo de CINCO días de quedar firme y ejecutoriada la presente Sentencia.
3) Practíquese por Secretaría del Tribunal la regulación de los honorarios profesionales y la determinación de los gastos causídicos.
Dr. Leandro Fretes Vindel Espeche Juez de Cámara
ISSN 1850 – 4159
Remuneración III
(Sumarios de sentencias de la CSJN y de la CNAT)
Dra. Claudia Priore
Tel: 4124-5705 / 4124-5703
I.- Prestaciones complementarias.
– Fallos Plenarios (pág. 2)
1.- Tickets/vales alimentarios (pág. 3)
2.- Gratificaciones (pág. 7)
3.- Premios y plus (pág. 12)
4. – Propinas (pág. 14)
5. – Bonus (pág. 19)
6. – Stock options/Stock awards. (pág. 21)
7.- Pasajes. (pág. 23)
8.- Medicina prepaga/Gastos médicos (pág. 24).
9.- Automóvil/Cochera/Celular (pág. 26)
10.- Beneficios establecidos en CCT (pág. 29)
11.- Otros. (pág. 31)
II.- Asignaciones no remunerativas (pág. 35).
*Artículos de doctrina. (pág. 40)
I.- Fallos Plenarios1.
Fallo Plenario Nº 35
“Piñol, Cristóbal A. c/Genovesi SA” – 13/9/1956
“Las gratificaciones otorgadas en forma habitual dan derecho, en principio, a reclamar
su pago en períodos sucesivos y, por consiguiente, autorizan a recurrir a la vía judicial
para exigirlas compulsivamente, salvo que se acredite, por quien lo afirma, que
reconocieron como causa servicios extraordinarios o que no se hayan cumplido las
condiciones sobre cuya base se liquidaron en otras oportunidades”.
Publicado: LL 84-123 – DT 1956-647 – JA 1956-IV-45
Fallo Plenario Nº 42
“Solazzi, Luis c/Cervecería Quilmes” – 23/7/1958
“Corresponde liquidar el sueldo anual complementario sobre las gratificaciones a que
se refiere el acuerdo plenario nro. 35 del 13.9.56″.
Publicado: LL 91-539 – DT 1958-583 – JA 1958-IV-579
Fallo Plenario Nº 161
“Bonet, Ángel y otros c/Sadema SA” – 5/8/1971
“Ante la supresión o rebaja de premios y plus acordados al margen del salario
establecido por ley o convención colectiva, el trabajador que no disolvió el contrato por
injuria tiene derecho a la integración de su remuneración con los rubros excluidos”.
Publicado: LL 144-29 – DT 1971-608
Fallo Plenario Nº 285 – Acta 2160
“Solleiro, Ángel c/Proartel SA s/diferencias salariales” – 28/6/1994
“El ‘plus por exteriores’ que en virtud del art. 155 de la CCT 131/75, se abona al
personal de los canales de televisión que cumple tareas fuera del establecimiento,
debe computarse para el pago de trabajo extraordinario, vacaciones y sueldo anual
Fallo Plenario N° 296.
“Cano, Horario Gabriel C/ DGI Dirección General Impositiva s/ incumplimiento de
bonificación” – 3/12/1999.
“En el caso de los agentes que cumplieron servicios en la empresa Ferrocarriles
Argentinos y fueron transferidos a la D.G.I. en los términos del art 42 de la ley 23697
(decreto 45/90 y acta del 19/1/90), debe computarse la antigüedad en el vínculo con
aquella empresa a fin de determinar el derecho a la bonificación especial prevista en el
art 43 del Convenio Colectivo 46/75 E”.
Fallo Plenario Nº 299.
“Brandi, Roberto Antonio c/ Lotería Nacional SA s/despido” – 5/10/2000.-
“Es procedente el subsidio por egreso previsto en el art. 25 del decreto 2115/85, en el
caso de los agentes de la demandada que cesaron por despido sin justa causa, por
motivos ajenos a los previstos en el art. 26 del mencionado decreto (cesantía o
exoneración)”.
Fallo Plenario Nº 301.
“Urso, Aldo Salvador y otros c/ SBA Empresa Subterráneos de Buenos Aires S.E.
s/diferencias de salarios” – 28/5/2001
“La ‘Bonificación Generalizada’ instituida en el Acta – acuerdo suscripta el 31/10/91
entre Subterráneos de Buenos Aires S.E. y la Unión Tranviarios Automotor debe
computarse en la base del cálculo para liquidar el monto del sueldo anual
complementario, vacaciones, francos compensatorios, francos trabajados, licencias por
enfermedad y horas extras, al personal de Subterráneos de Buenos Aires S.E.”
Sin perjuicio de lo dispuesto en el art. 12 de la ley 26.853, se transcriben los Fallos Plenarios de la CNAT
sobre el tema a tratar. Conf. Ac. CSJN Nº 23/2013 sobre la operatividad de dicha norma. Asimismo, respecto
de lo establecido en los arts. 12 y 15 de la ley de mención y la obligatoriedad o no de los plenarios, ver:
CNAT, Sala II, Expte Nº 19.704/08 Sent. Def. Nº 101.949 del 2/7/2013 “Heredia, Nelson Renes c/Difelbroc
SRL y otros s/despido” y, de la misma sala, Expte Nº 48.830/09 Sent. Def. Nº 101.989 del 31/7/2013
“Valenzuela, Lorena Marsil c/Axa Assitance Argentina SA y otro s/despido”; Sala VI , Expte Nº 36.338/2011
Sent. Def. Nº 65.883 del 29/11/2013 “Rusovic, G.R c/Tarshop SA s/despido” y de la misma sala, Expte Nº
3876/2010 Sent. Def. Nº 65.889 del 29/11/2013 “Desiderato, A.C. c/Edit. Sarmiento SA s/ley 12.908”.-
Fallo Plenario N° 322.
“Tulosai, Alberto Pascual c/ Banco Central de la República Argentina” – 19/11/2009.-
“1°) No corresponde incluir en la base salarial pr evista en el primer párrafo del artículo
245 de la LCT, la parte proporcional del sueldo anual complementario. 2°) Descartada
la configuración de un supuesto de fraude a la ley laboral, la bonificación abonada por
el empleador sin periodicidad mensual y en base a un sistema de evaluación del
desempeño del trabajador, no debe computarse a efectos de determinar la base
salarial prevista en el primer párrafo del artículo 245 de la LCT”.
Publicado en: LA LEY 01/12/2009, 01/12/2009, 1 – DJ 16/12/2009, 3603 – LA LEY
16/12/2009, 10, con nota de Héctor Jorge Scotti; DT 2009 (diciembre), 381 – IMP 2010-
1, 58 – DT 2010 (enero), 51, con nota de Leandro Recalde.
1.- Tickets/vales alimentarios.
Remuneraciones. Decreto de necesidad y urgencia. Leyes de emergencia.
Contrato de trabajo. Despido. Derecho a una justa retribución.
La naturaleza “no remunerativa” que el decreto 1477/89 imprimió a los vales
alimentarios, sólo puede ser formalmente establecida mediante una decisión política y
rango propios de una ley del Congreso, la que a su vez, en su caso, deberá ser
confrontada con la Constitución Nacional, que garantiza al trabajador una remuneración
justa y lo protege contra el despido arbitrario (art. 14 bis de la Ley Fundamental).
CSJN D.483.XXXI. “Della Blanca, Luis Enrique y Luna, Jorge Omar c/Industrias
Metalúrgicas Pescarmona SA s/ordinario” – 24/11/1998 – T. 321 P.3123.-
Remuneraciones. Control de constitucionalidad. Vale alimentario.
El art. 103 bis inc. c) de la LCT (texto según ley 24.700), relativo a los vales
alimentarios, en cuanto niega a éstos naturaleza salarial, es inconstitucional pues su
texto no proporciona elemento alguno que, desde el ángulo conceptual, autorice a
diferenciar a la concesión de los vales alimentarios asumida por el empleador de un
mero aumento de salarios adoptada a iniciativa de éste, ni tampoco surge de las
alegaciones de la demandada ni de las circunstancias del proceso. (Mayoría:
Lorenzetti, Petracchi, Maqueda y Zaffaroni).
CSJN, P.1911.XLII.RHE “Pérez, Aníbal Raúl c/Disco SA” – 1/9/2009 – T. 332 P. 2043.-
Corresponde declarar la inconstitucionalidad del art. 103 bis inc. c) de la LCT y por
ende, asignar naturaleza remuneratoria a los “ticket canasta” que eran entregados
mensualmente al trabajador, ello en virtud de lo previsto en el Convenio 9 OIT, que
tiene jerarquía legal de acuerdo a lo establecido en el art. 75 CN y dado que no puede
considerarse a la alimentación como un beneficio social sino que esta debe ser
asegurada dignamente por el trabajo. (Mayoría: Lorenzetti, Petracchi, Maqueda y
Zaffaroni).
Si bien los incisos b) y c) del art. 103 bis de la LCT (texto según ley 24.700) – norma
cuya inconstitucionalidad se solicita-, fueron derogados por la ley 26.341, dado que el
recurrente mantiene interés en la definición legal de su situación en razón de que,
durante todo el periodo por el que formula el reclamo indemnizatorio, su derecho se
encontraba regido por la normativa derogada, pues cabe admitir la virtualidad de dictar
pronunciamiento en circunstancias en que el cambio del marco fáctico o jurídico
determina la ausencia de utilidad del fallo hacia el futuro, siempre que subsista el
interés de las partes por los efectos jurídicos producidos durante el lapso anterior a esa
variación. (Voto de los Dres. Highton de Nolasco, Fay y Argibay)
CSJN, P.1911.XLII.RHE “Pérez, Aníbal Raúl c/Disco SA” – 1/9/2009 – T. 332 P. 2043.-;
En el mismo sentido, D.485.XLIV.RHE. “Díaz, Paulo Vicente c/Cervecería y Maltería
Quilmes SA s/despido” – 4/6/2013.-
Remuneraciones. Interpretación de la ley. Vales alimentarios.
Llamar a los vales alimentarios como “beneficios sociales” lleva a mutar al trabajador
en beneficiario y al empleador en beneficiador, suplantar como causa del crédito o
ganancia al contrato de empleo por un acto del empleador ajeno a éste último e
gratuita por parte del empleador, todo lo cual traduce una calificación poco afortunada,
carente de contenido y evidente contrasentido. (Voto de los Dres. Highton de Nolasco,
Fay y Argibay)
Remuneraciones. Base de cálculo de la indemnización salarial.
La base de cálculo de la indemnización salarial debe guardar razonable proporción con
los elementos que componen la remuneración, es decir con la contraprestación que el
trabajador percibe como consecuencia del contrato de trabajo y la indebida exclusión
del vale alimentario dentro de la noción de salario que brindan tanto las normas
internacionales ratificadas por la República Argentina, como la propia legislación
nacional, afecta el principio constitucional de retribución justa, que se encuentra en
correlación con la base remuneratoria que compone el derecho, también constitucional,
a la protección contra el despido arbitrario. (Voto de los Dres. Highton de Nolasco, Fay
y Argibay)
Jurisprudencia de la CNAT
Remuneración. Tickets o vales para alimentos. Carácter remuneratorio.
La CSJN se expidió sobre el carácter salarial de los llamados vales para alimentos o
tickets canasta en los autos “Della Blanca, Luis c/ Ind. Arg. Metalúrgica Pescarmona
SA” del 24/11/98, dando carácter remuneratorio a tales prestaciones complementarias
del salario a la vez que admitió que legislativamente puede otorgarse tal carácter a
determinadas prestaciones dadas con motivo de la relación aunque sólo un análisis
simplista podría extraer de sus términos, argumentos respaldatorios de la calificación
efectuada por la ley 24700 sobre los “vales canasta” ente un eventual reproche
constitucional que ésta pudiera merecer. Al tomar conocimiento de la normativa
existente en nuestro país, la OIT formuló la correspondiente observación de la
Comisión de Expertos de Aplicación de Convenios y Recomendaciones cuestionando
tal calificación y sosteniendo que los beneficios alimentarios constituyen verdaderos
salarios en los términos del Convenio. Es decir que existe un nexo entre las
prestaciones destinadas a mejorar la alimentación de los trabajadores y sus familias,
por los trabajos realizados o servicios prestados de conformidad con el contrato de
trabajo. Teniendo en cuenta que la remuneración constituye un elemento esencial del
contrato de trabajo, de naturaleza alimentaria no se pueden desmembrar los distintos
ítems que la componen y que revisten la misma naturaleza jurídica o carácter
alimentario como lo son los tickets.
CNAT Sala VII Expte N° 11.670/05 Sent. Def. Nº 40.502 del 12/10/2 007 « Martínez,
Carmen c/ Argencard SA s/ despido » (Ferreirós – Rodríguez Brunengo)
Remuneración. Inconstitucionalidad del art. 103 bis primer párrafo, inciso c) LCT
por negar naturaleza remuneratoria a los tickets canasta.
El art. 103 bis primer párrafo inc. c) de la LCT se encuentra en pugna con el Convenio N°
95 de la OIT (“Convenio sobre la protección del salario”). Este define que a los efectos del
convenio, el término “salario” significa remuneración o ganancia, sea cual fuere su
denominación o método de cálculo, siempre que pueda evaluarse en efectivo, debida por
un empleador a un trabajador en virtud de un contrato de trabajo escrito o verbal, por el
trabajo que este último haya efectuado o deba efectuar o por servicios que haya prestado
o deba prestar, y el ticket canasta puede incluir en esa definición de salario. Existiendo tal
“pugna”, debe prevalecer la disposición del Convenio 95 de la OIT. Ello por cuanto se
trata de una norma de jerarquía supralegal, habiendo sido ratificada por nuestro país (cfr.
art. 75 inc. 22, párr. 1 de la CN). De modo que cabe declarar la inconstitucionalidad del
artículo 103 de la ley laboral, limitado al párrafo e inciso referidos.
CNAT Sala VII Expte. N° 13.522/08 Sent. Def. Nº 42.378 del 29/12/2009 “Gagliardi,
Andrea Fabiana c/Axa Assitance Argentina SA s/diferencias de salarios”. (Ferreirós –
Remuneración. Naturaleza remuneratoria de los “eki bonos”.
Toda vez que los “eki bonos” (entregados por la empresa Formatos Eficientes S.A.)
revisten carácter salarial, la empleadora debe computar su valor en dinero al momento
de liquidar las indemnizaciones por despido, el SAC y las vacaciones proporcionales.
CNAT Sala IV Expte. N° 11.795/07 Sent. Def. Nº 94.633 del 20/04/2010 “Ramírez
Walter Manuel c/Formatos Eficientes SA s/despido”. (Guisado – Zas).
Remuneración. Inconstitucionalidad del art. 103 bis LCT inc. b) y c).
Considerando que tal como lo señala la Corte (“Pérez c. Disco S.A.”) el art. 103 bis LCT
no proporciona elementos que desde el punto de vista conceptual permitan diferenciar los
vales alimentarios de un mero aumento de salarios, y lo señalado por la Comisión de
Expertos de la OIT mediante el Convenio N° 95, corr esponde decretar la
inconstitucionalidad de los incs. b) y c) del referido artículo en la medida que otorgan
naturaleza no remuneratoria a los vales de almuerzo y vales alimentarios.
CNAT Sala VI Expte. N° 20.504/08 Sent. Def. Nº 61.962 del 11/05 /2010 “Castro, Analía
Verónica c/RPB SA s/despido”. (Fontana – Fernández Madrid).
Remuneración. Inconstitucionalidad del inc. c) del art. 103 bis LCT.
A través de la reforma introducida por la ley 24.700, que introdujo el art. 103 bis a la LCT,
se contrarió lo dispuesto por el Convenio Nº 95 de la OIT, el cual prima sobre la normativa
interna, atento el rango superior de los tratados internacionales sobre las leyes locales,
establecido en forma explícita en la reforma constitucional de 1994. Así, debe presumirse
que todo pago por trabajo recibido es de índole remunerativa, en el marco del contrato de
trabajo y por la puesta a disposición de la fuerza de trabajo, salvo las excepciones que
por existir causa distinta surjan de la ley. Por todo ello el inciso c) del art. 103 bis de la
LCT, resulta inconstitucional y debe tenerse en cuenta el valor de los tickets percibidos por
la actora en la base salarial a la hora de practicar la liquidación final.
CNAT Sala VII Expte. N° 26.055/07 Sent. Def. Nº 42.761 del 18/06 /2010 “Nieva, Vanesa
Gabriela c/Telecom Argentina SA s/despido”. (Rodríguez Brunengo – Ferreirós).
Remuneración. Ley 26341. Vales alimentarios entregados por Telecom Argentina
S.A. Carácter remunerativo.
La entrega de vales alimentarios por parte de Telecom Argentina SA no derivó de una
decisión unilateral suya sustentada en su posición dominante en el sinalagma laboral,
sino del CCT 567/03 “E”, es decir del ámbito de la negociación colectiva regido por la ley
14.250, en el que los trabajadores fueron representados por la asociación sindical con
personería gremial, homologada por la autoridad administrativa del trabajo conforme se
prevé en el art. 4 de dicha norma para producir los efectos allí establecidos. Dichos vales
alimentarios revistieron carácter remunerativo a partir del dictado de la ley 26.341.
CNAT Sala IX Expte. N° 29.220/08 Sent. Def. Nº 16.551 del 30/09/2010 “Siles, Pedro
Osvaldo y otros c/Telecom Argentina SA s/diferencias de salarios”. (Fera – Balestrini).
Remuneración. Tickets canasta. Inconstitucionalidad art. 103 bis inc. c) y Ley 26.341.
Desnaturalización del carácter remuneratorio.
En los considerandos del precedente “Pérez c/ Disco S.A.” la CSJN, luego de
recordar que la naturaleza jurídica de una institución debe ser definida,
fundamentalmente, por los elementos que la constituyen, con independencia del
nombre que el legislador o los particulares le atribuyan, expresó que el art. 103 bis inc
c) “…no proporciona elemento alguno que desde el ángulo conceptual, autorice a
mero aumento de salarios adoptado a iniciativa de éste”. De modo que, corresponde
declarar la inconstitucionalidad del art. 103 bis de la LCT y de la ley 26.341 en cuanto
dispone en su artículo 3 que los vales adquirirán carácter remuneratorio de manera
escalonada y progresiva, a todos los efectos legales y convencionales, a razón de un diez
por ciento (10%) de su valor pecuniario por cada bimestre calendario a partir de la entrada
en vigencia de dicha ley, dado que se está desnaturalizando el carácter remuneratorio de
CNAT Sala I Expte Nº 39910/09 Sent. Def. Nº 86.455 del 15/03/2011 “Almirón, Ignacio
Carlos c/ Sodexho Pass S.A s/ Diferencias de salarios” (Vázquez – Vilela).
Remuneración. Art. 103 bis LCT. Inconstitucionalidad. Aplicación fallo “Pérez c/
Disco”. Naturaleza remuneratoria.
El art. 103 de la LCT define a la remuneración como la “contraprestación que debe percibir
el trabajador como consecuencia del contrato de trabajo”. La amplitud del concepto queda
develada en particular por dos normas: el propio art. 103 considera que la misma es
debida aun cuando no se presten servicios, si la fuerza de trabajo es puesta a disposición
y en ese orden de ideas el art. 208 del mismo cuerpo legal, prevé que durante la licencia
por enfermedad su pago no debe ser disminuido por el hecho de prestarse labores. De
este modo, se aplica la doctrina establecida en los autos “Pérez Aníbal Raúl c/ Disco S.A
s/ Despido”, en el cual se ha dicho que el rubro tickets goza de naturaleza remuneratoria,
no obstante lo normado por el art. 103 bis de la LCT, incisos b y c, cuya
inconstitucionalidad corresponde decretar.
CNAT Sala III Expte Nº 18.690/08 Sent. Def. Nº 92.538 del 25/4/2011 “Glucksmann,
Marina Inés c/ Telefónica de Argentina S.A s/ Despido”. (Cañal – Rodríguez Brunengo).
Remuneración. Vales alimentarios. Carácter remuneratorio. Inconstitucionalidad del
inc c) del art. 103 LCT. Convenio 95 OIT.
No pueden soslayarse los fundamentos que llevaron al legislador a dictar la ley 26.341,
que claramente hablan de la inconstitucionalidad de los vales alimentarios incorporados a
la LCT por la ley 24.700. Allí, entre otros argumentos, se expuso que más allá de la
jerarquía supralegal del Convenio 95 OIT (Art. 75 inc. 22 CN), y de que la legislación
nacional debe ajustarse a sus disposiciones, la experiencia en estos años ha revelado
indiscutiblemente, además del incumplimiento a nivel internacional, la falta absoluta de
sinceridad en la inclusión de los vales alimentarios como “beneficios sociales” dado que en
todos los casos estos han sido entregados como consecuencia directa del contrato de
trabajo sin miramientos en las condiciones particulares de cada trabajador y sin
consideración de las necesidades cuya satisfacción subyace en todo beneficio social.
CNAT Sala II Expte Nº 35.213/08 Sent. Def. Nº 99.208 del 05/05/2011 “Barille, Roberto
Eduardo y otros c/ Telefónica de Argentina S.A. s/diferencias de salarios”. (González –
Remuneración. Vales alimentarios. Inconstitucionalidad art. 103 bis inc c) LCT.
Carácter remuneratorio. La alimentación debe ser asegurada por el salario.
Más allá de la jerarquía supralegal del Convenio 95 OIT (art. 75 inc. 22 CN) y que la
legislación nacional debe ajustarse a sus disposiciones, la experiencia en estos años ha
revelado indiscutiblemente, además del incumplimiento a nivel internacional, la falta
absoluta de sinceridad en la inclusión de los vales alimentarios como “beneficios sociales”,
dado que en todos los casos han sido entregados como consecuencia directa del contrato
de trabajo sin miramientos a las condiciones particulares de cada trabajador y sin
consideración de las necesidades cuya satisfacción subyace en todo beneficio social. Por
otra parte, la peculiar característica de su fácil cuantificación no deja tampoco dudas de
que se trata de una porción de la remuneración recibida por el trabajador a cambio de su
trabajo. Además, dado que la alimentación debe ser asegurada dignamente por el salario,
no puede ser considerada como un beneficio social.
CNAT Sala II Expte Nº 28.615/09 Sent. Def. Nº 99.293 del 3/06/2011 “Pistrin, Roberto
Víctor c/ Tarshop S.A. s/despido”. (González – Maza).
remuneratorio.
Contraprestación de la apropiación del trabajo.
Si los vales forman parte de las condiciones de la contratación, entonces difícilmente
puedan ser consideradas prestaciones de seguridad social, ya que el objeto de la
prestación es contraprestar el servicio del trabajador. A su vez, difícilmente pueda ser
considerado no remuneratorio el pago de vales alimentarios que no tiene en consideración
las cargas de familia o la situación social de los trabajadores sino meramente su
remuneración. Si no existe relación entre la contingencia que se pretende cubrir y el
beneficio, será una pauta de que el objeto del pago de los vales alimentarios no es la
cobertura de una necesidad social sino la contraprestación de la apropiación del trabajo,
es decir, que es remuneración.
CNAT Sala V Expte Nº 21.633/08 Sent. Def. Nº 73.201 del 14/06/2011 “López, Héctor
Armando c/ Nicolás H. Robbio S.A. y otros s/despido” (Arias Gibert – García Margalejo).
Remuneración. Tickets canasta. Inconstitucionalidad del art. 103 bis inc. c) LCT.
El art. 103 bis inc. c) de la LCT contraría lo dispuesto por el art. 14 bis de la CN, en lo
atinente a la protección del salario, como manifestación del principio protectorio
consagrado en la norma constitucional; y que se opone a la definición y a la protección de
la remuneración con el alcance que fuera adoptado por la ley desde antiguo, en
coincidencia con distintos instrumentos internacionales que forman parte del derecho
interno aplicable (art. 1 del convenio OIT Nº 95 sobre protección del salario, y las
recomendaciones del comité de expertos en aplicación de Convenios, en oportunidad de
la sanción de la ley 24.700). En este sentido la CSJN en la causa “Pérez, Aníbal c/Disco
SA” declaró la inconstitucionalidad de la norma en cuestión, en cuanto niega a los vales
alimentarios naturaleza salarial, y más recientemente cuando concluyó que los decretos
1273/02, 2641/02 y 905/03 resultan inconstitucionales en cuanto desconocen naturaleza a
las prestaciones que establecen (in re “González Martín Nicolás c/Polimat SA y otro”).
CNAT Sala VI Expte. N° 31.255/08 Sent. Def. Nº 62.985 del 21/06 /2011 “Di Landro, Ana
María y otros c/Telefónica de Argentina SA s/diferencias de salarios”. (Fernández Madrid –
Raffaghelli). En el mismo sentido, Sala VI Expte Nº 31.921/09 Sent. Def. Nº 63.695 del
15/03/2012 “Altuzarra, Yesica Natalia c/ Qualytel Argentina S.A. y otro s/ despido”.
(Raffaghelli – Craig)
Tal como lo sostuviera la CSJN en la causa “Pérez c. Disco SA” cabe declarar la
inconstitucionalidad del art. 103 bis inc. c) LCT. En este sentido el Alto Tribunal ha
sostenido que la naturaleza jurídica de una institución debe ser definida,
fundamentalmente por los elementos que la atribuyan, sobre todo cuando cualquier
limitación constitucional que se pretendiese ignorar bajo el ropaje del nomen juris fuera
inconstitucional, y en este sentido el art. 103 bis no proporciona elemento alguno que
desde el ángulo conceptual autorice a diferenciar a la concesión de los vales alimentarios
asumida por el empleador de un mero aumento de salarios adoptado a iniciativa de éste,
siendo el distingo sólo un “ropaje”.
CNAT Sala VI Expte. N° 34.532/08 Sent. Def. Nº 63.016 del 29/06/2011 “Pombo
Fernández, Antonio y otros c/Telecom Argentina SA s/diferencias de salarios”. (Raffaghelli
– Craig).
Remuneración. Tickets canasta. Naturaleza remuneratoria.
Los tickets canasta revisten naturaleza remuneratoria. En este sentido el art. 105 in fine
LCT determina que las prestaciones complementarias sean en dinero o en especie
“integran la remuneración del trabajador”. El art. 103 LCT define a la remuneración como
la “contraprestación que debe percibir el trabajador como consecuencia del contrato de
trabajo”. La amplitud del concepto queda develada en particular por dos normas: el
propio art. 103 considera que la misma es debida aun cuando no se presten servicios, si
la fuerza de trabajo es puesta a disposición y en ese orden de ideas el art. 208 del
mismo cuerpo legal, prevé que “durante la licencia por enfermedad su pago no debe ser
disminuido por el hecho de no prestarse labores”.
CNAT Sala III Expte. N° 7.299/09 Sent. Def. Nº 92.797 del 30/09/ 2011 “Gatica Gianoli
Andrés Felipe c/Laso SA s/despido”. (Cañal – Rodríguez Brunengo).
Remuneración. Tickets canasta. Carácter remuneratorio. Convenio 95 OIT, art. 1º.
Debe considerarse lo dispuesto por el art. 1º del Convenio 95 de la OIT, que expresa
que el término “salario” significa la remuneración o ganancia, sea cual fuere su
denominación o método de cálculo, siempre que pueda evaluarse en efectivo, fijada por
acuerdo o por la legislación nacional, y debida por un empleador a un trabajador, en
virtud de un contrato de trabajo, escrito o verbal, por el trabajo que este último haya
efectuado o deba efectuar o por los servicios que haya prestado o deba prestar. Así,
debe presumirse que todo pago por trabajo recibido es de índole remunerativa, en el
marco del contrato de trabajo y por la puesta a disposición de la fuerza de trabajo, salvo
las excepciones que por existir causa distinta surjan de la ley.
CNAT Sala VII Expte Nº 5.280/09 Sent. Def. Nº 43.794 del 15/09/2011 “Yasi, Víctor
Hugo y otros c/ Telefónica de Argentina S.A. s/diferencias de salarios”. (Rodríguez
Brunengo – Ferreirós)
Remuneración. Vales alimentarios. Inconstitucionalidad art. 103 bis inc. c) LCT.
El art. 103 bis inc. c) de la Ley de Contrato de Trabajo contraría lo dispuesto por el art.
14 bis de la Constitución Nacional, en lo atinente a la protección del salario, como
manifestación del principio protectorio consagrado en esa norma constitucional; y se
opone a la definición y a la protección de la remuneración con el alcance que fuera
adoptado por la ley desde antiguo, en coincidencia con distintos instrumentos
internacionales que forman parte del derecho interno aplicable (art. 1 del Convenio OIT
Nº 95 sobre protección del salario, y las recomendaciones del Comité de Expertos en
aplicación de Convenios, en oportunidad de la sanción de la ley 24.700). Por lo tanto,
corresponde declarar la inconstitucionalidad del artículo 103 bis, inc c) de la LCT en
cuanto niega a los vales alimentarios naturaleza salarial.
CNAT Sala VI Expte Nº 16.848/07 Sent. Def. Nº 63.483 del 21/11/2011 “Tolosa, Alicia
Norma c/ Rojas, Roberto Ricardo s/despido”. (Craig – Fernández Madrid).
Remuneración. Vales alimentarios. Art. 103 LCT. Naturaleza remuneratoria.
Un convenio colectivo de trabajo no puede desconocer ni alterar las normas básicas en
materia de remuneración contempladas en los artículos 103 y siguientes de la LCT, que
disponen que toda suma percibida por el trabajador, con habitualidad y por poner aquel su
fuerza de trabajo a disposición del empleador, reviste el carácter de salarial. (Del voto de
la Dra. Cañal, en mayoría).
CNAT Sala III Expte Nº 29.587/09 Sent. Def. Nº 93.426 del 28/02/2013 “Laurino, Mario
Pedro y otros c/ Telefónica de Argentina SA s/diferencias de salarios”. (Cañal – Pesino –
Rodríguez Brunengo)
Remuneración. Vales alimentarios. Art. 103 LCT. Fijación del salario básico
La sola circunstancia de que se otorgue carácter remuneratorio a conceptos que no lo
tenían, no habilita para incorporarlos al básico de convenio. Ello es así porque la fijación
del salario básico convencional entra dentro de la esfera de la autonomía colectiva de las
partes interesadas, quienes, a su vez, pueden fijar adicionales y la forma de cálculo de los
mismos, y determinar su incorporación o no en dicho básico. (Del voto del Dr. Pesino, en
2.- Gratificaciones.
Remuneración. Gratificaciones. Desvinculación de la empresa. Compensación.
Improcedencia. No aplicación del caso “Gatarri”.
Toda vez que la accionada abonó al actor, cuando ambas partes dieron por concluida
su relación laboral, una suma bajo el concepto de “gratificación especial”, pero al
efectuar dicha entrega no convino en modo alguno con el accionante que tal cifra
resultaría imputable en el futuro a cualquier concepto que pudiera eventualmente
corresponder con motivo del vínculo laboral que los unió, es evidente que no resulta de
aplicación al caso lo establecido por la CSJN en el caso “Gatarri, Alfredo c/ Cometarsa
SAIC” (23/8/88, T XLIX-A-1989, pág 585), pues no se verifica una situación análoga a
la analizada allí por el Máximo Tribunal. Por ello la suma entregada como “gratificación
especial” no resulta compensable con la indemnización establecida por el art. 245 LCT.
CNAT Sala II Expte N° 29.048/05 Sent. Def. Nº 96.363 del 10/2/20 09 « Ferrari, Rodolfo
c/ Pfizer SRL s/ despido » (Pirolo – Maza)
Remuneración. Gratificación extraordinaria. Proyección proporcional.
Las retribuciones devengadas y/o percibidas con una frecuencia de pago distinto a la
mensual, salvo supuestos de diferimiento fraudulento, no deben computarse para la
base de cálculo de la indemnización del art. 245 de la LCT, aún con la redacción de la
ley 25877 (esta Sala Sent. 95122 16/7/07 “Ruiz Huidobro, Rafael c/ Nextel
Communications Argentina SA”). El argumento de que la “gratificación extraordinaria” y
el SAC se devengan mensualmente resulta insuficiente pues la modificación que la ley
mencionada hizo del vocablo “percibida” por “devengada” no tiene ese alcance.
CNAT Sala II Expte N° 30.145/06 Sent. Def. Nº 96.506 del 19/3/2 009 « Delaney, Lidia
c/ HSBC Bank Argentina SA s/ diferencias de salarios » (Maza – Pirolo)
La demandada abonaba dos gratificaciones, una semestral y otra al finalizar cada año,
denominadas “sueldo 14” y “gratificación especial”, respectivamente. Las mismas
tenían una habitualidad y regularidad de pago impuesta unilateralmente por el
empleador, que bien podría haber decidido abonarlas mensualmente en forma
fraccionada, pero lo cierto es que difieren sustancialmente de los rubros cuya
periodicidad es fijada por la ley, como el SAC, por ejemplo, que responden a una
armonía dentro del plexo legal en el que están insertos. En cuanto a la voluntad
unilateral, que guía las gratificaciones expresadas, no puede per se determinar cuáles
van a ser aquellos rubros que deberán integrar las bases remuneratorias del art. 245
LCT, que exige el requisito de la periodicidad mensual. En el caso, las remuneraciones
abonadas por fuera del sueldo mensual y en períodos diferentes prácticamente
duplican el salario del actor lo que evidencia que el empleador, por razones de
conveniencia, ha diferido el pago de las remuneraciones que se ganaban día a día.
CNAT Sala VI Expte N° 11.128/07 Sent. Def. Nº 61.295 del 3/4/2009 « Donadío,
Adalberto c/ Santander Sociedad de Bolsa SA s/ despido » (Fernández Madrid –
Remuneración. Telefónica. Programa especial de egreso. Gratificación
extraordinaria mensual. Reajuste.
El Programa Especial de Egreso suscripto entre la empresa y el sindicato respectivo el
24/11/97 establecía -entre otros beneficios- una gratificación extraordinaria mensual,
equivalente al 40% del salario básico más el cien por ciento de la bonificación por
antigüedad (con un tope de 35 años), con más una suma fija, y podía reajustarse en
caso de que se produjera un incremento en los sueldos básicos de las distintas
categorías previstas en el CCT 201/92 o el instrumento convencional que lo reemplace,
“incremento éste que se registrara a consecuencia exclusiva y excluyente de haberse
dejado sin efecto la ley 23928” (punto 1.4.4.de Programa). Ese mecanismo de reajuste
de tal gratificación extraordinaria mensual (de índole cuasi previsional) no vulnera la
prohibición de indexar el art. 7de la ley 23928, en tanto se encuentra vinculada al
salario de la categoría a que pertenecía el actor al momento de la extinción del vínculo.
CNAT Sala IV Expte N°30.483/06 Sent. Def. Nº 94.054 del 17/4/200 9 « Aballay, Atilio c/
Telefónica de Argentina SA s/ diferencias de salarios » (Guisado – Zas)
Remuneración. Gratificación extraordinaria de pago diferido. Telecom Argentina.
La gratificación extraordinaria de pago diferido reviste carácter salarial, habida cuenta
que se devenga con normalidad y habitualidad, sin que obste a ello la denominación
que se le otorgara, constituyendo un verdadero salario de pago diferido, aún en cuotas,
y cuya exigibilidad, sí encuentra sustento en la doctrina plenaria n° 42 recaída con
fecha 23/7/58 en autos “Solazzi, Luis c/ Cervecería Quilmes” en el sentido de que
corresponde liquidar el SAC sobre las gratificaciones a que se refiere el acuerdo
plenario n° 35 que, en lo pertinente, estableció que aquéllas otorgadas en forma
habitual dan derecho, en principio, a reclamar su pago en períodos sucesivos y, por
consiguiente, autorizan a recurrir a la vía judicial para exigirlas compulsivamente.
CNAT Sala VIII Expte N° 16.401/07 Sent. Def. Nº 36.125 del 8/5/200 9 “Ludueña, María
y otros c/ Telecom Argentina SA s/ diferencias de salarios” (Vázquez – Catardo)
Teniendo en cuenta que uno de los parámetros para la determinación de las cuotas
respectivas, lo fue el 40% del salario básico, la aplicación de un reajuste en las cuotas
de la gratificación extraordinaria de pago diferido en caso de producirse un incremento
en las remuneraciones de las distintas categorías del convenio no violenta la directiva
del art. 4° de la ley 25561, que modificó el art. 7 de la ley 23928, sino que se revela
como una solución razonable a efectos de preservar los derechos de los dependientes
que se acogieron al plan de egreso del Personal Prejubilable (Anexo I).
Remuneración. Gratificación extraordinaria de pago diferido vinculada al cese
laboral. Telecom Argentina.
Existen dos clases de gratificaciones: una de ellas son las que hacen los empleadores
a sus dependientes mientras está vigente el contrato de trabajo. A través de su pago el
empleador “gratifica” y modifica de modo unilateral las obligaciones a su cargo en
beneficio del trabajador –paga más- pero no cambia el título ni la causa de los pagos,
que sigue siendo laboral y tiene fundamento en el contrato. Se trata de prestaciones de
naturaleza claramente remuneratoria aunque de carácter complementario; y ello
excluye la posibilidad de considerarlas donaciones. La otra clase está constituida por
las gratificaciones otorgadas con motivo del “cese” de la relación laboral, en las cuales
el contrato de trabajo se encuentra extinguido. Y, más allá de que se pactó que el pago
de la gratificación extraordinaria mensual se concertaría en forma periódica y diferida y
hasta el plazo consignado en la cláusula B) del acuerdo de extinción, lo cierto es que el
referido beneficio económico fue otorgado con motivo del cese de la relación laboral y
se devengó en cada período posterior a la extinción contractual. El nacimiento de una
obligación de carácter remuneratorio, necesariamente, tiene por fuente un contrato de
trabajo vigente; y, extinguido dicho contrato, no puede existir una causa fuente que
pueda dar origen a una obligación salarial. En cambio, la obligación de abonar la
gratificación extraordinaria por cese de pago diferido mensual, no tiene por causa
fuente el contrato de trabajo, sino que emana del acuerdo disolutorio que es el acto
jurídico voluntario, lícito y bilateral que da nacimiento a la obligación a la cual se
comprometió la demandada a partir de la extinción del contrato de trabajo, por lo que la
gratificación extraordinaria de pago diferido vinculada al cese de la relación laboral, no
puede tener carácter remuneratorio.
CNAT Sala II Expte Nº 34.237/07 Sent. Def. Nº 96.826 del 23/6/2009 “Fornillo, Hugo
Jorge c/Telecom Argentina SA” (Pirolo – González). En el mismo sentido, Sala II Expte
Nº 8606/09 Sent. Def. Nº 100.967 del 18/9/2012 “Giralda, Graciela Isabel y otros
c/Telecom Argentina SA s/diferencias de salarios” (Pirolo- Maza).
Remuneración. Gratificación especial. Empleados del Banco de la Nación
La gratificación especial otorgada por el Banco de la Nación Argentina a sus
empleados, debe considerarse como integrada al contrato de trabajo por lo que no se
la puede dejar sin efecto sin ninguna compensación y más aun teniendo en cuenta que
el actor ya había percibido el cobro anticipado al cumplir veinticinco años de
CNAT Sala V Expte Nº 11.489/08 Sent. Def. Nº 71.560 del 13/9/2009 “Posadas, Walter
Omar c/Banco de la Nación Argentina s/diferencias salariales” (Zas – García
Margalejo). En el mismo sentido, Sala V Expte Nº 37.038/09 Sent. Def. Nº 72.773 del
30/11/2010 “Boccoli,Juan José c/Banco de la Nación Argentina s/diferencias salariales”
(Zas – García Margalejo) y Sala V Expte Nº 53.888/2010 Sent. Def. Nº 74.995 del
13/4/2013 “Vega, Oscar Raúl y otros c/Banco de la Nación Argentina s/diferencias
salariales” (Zas – Arias Gibert).
Remuneración. Gratificación especial. Empleados del Banco de la Nación Argentina.
El solo hecho de que los actores – empleados del Banco de la Nación Argentina – hayan
optado por la percepción anticipada de la gratificación establecida en el Estatuto del
Personal de la entidad bancaria, implicó el principio de ejecución de tal beneficio, pasando
a ser la gratificación percibida por cada uno de ellos parte integrante del contrato de
trabajo, convirtiéndose así en un derecho adquirido que no puede ser dejado sin efecto sin
CNAT Sala X Expte Nº 19.072/08 Sent. Def. Nº 16.899 del 15/9/2009 “Arbillaga, Jorge
Mario c/Banco de la Nación Argentina s/diferencias salariales” (Stortini – Corach). En el
mismo sentido, Sala X Expte Nº 27.859/09 Sent. Def. Nº 18.790 del 15/7/2011 “Tracchia,
Carlos Alberto y otros c/Banco de la Nación Argentina s/diferencias salariales” (Stortini –
Brandolino), Sala IX Expte Nº 37.704/08 Sent. Def. Nº 17.381 del 18/10/2011 “Brocos,
Jorge Horacio y otros c/Banco de la Nación Argentina s/diferencias salariales” (Pompa –
Balestrini) y Sala IX Expte Nº 5349/2011 Sent. Def. Nº 19.053 del 20/11/2013 “Ventura,
Juan Manuel y otros c/Banco de la Nación Argentina s/diferencias de salarios” (Balestrini –
Remuneración. Gratificación de pago diferido. Telecom Argentina. Plenario
“Solazzi”.
La gratificación extraordinaria de pago diferido reviste carácter salarial, habida
cuenta que se devenga con normalidad y habitualidad, sin que obste a ello la
denominación que se le otorgara, constituyendo un verdadero salario de pago diferido, aun
en cuotas, y cuya exigibilidad, encuentra sustento en la doctrina plenaria Nº 42 recaída
con fecha 23/07/58 en autos “Solazzi, Luis c/ Cervecería Quilmes” en el sentido que
corresponde liquidar el S.A.C. sobre las gratificaciones a que se refiere el acuerdo
plenario Nº 35 que, en lo pertinente, estableció que aquéllas otorgadas en forma
habitual dan derecho, en principio, a reclamar su pago en períodos sucesivos, y por
CNAT Sala VIII Expte Nº 8.603/09 Sent. Def. Nº 38.121 del 29/03/2011 “Berenguer, José
Raúl y otros c/ Telecom Argentina S.A s/diferencias de salarios”. (Catardo – Vázquez)
Remuneración. Gratificación extraordinaria de pago diferido. Reajuste. Telecom
Teniendo en cuenta que uno de los parámetros para la determinación de las
cuotas respectivas, lo fue el 40% del salario básico, la aplicación de un reajuste en las
cuotas de la gratificación extraordinaria de pago diferido en caso de producirse un
incremento en las remuneraciones de las distintas categorías del convenio no violenta la
directiva del art. 4º de la ley 25.561, que modificó el art. 7 de la ley 23.928, sino que se
revela como una solución razonable a efectos de preservar los derechos de los
dependientes que se acogieron al plan de egreso del Personal Prejubilable (Anexo 1).
Remuneración. Gratificación especial ordinaria. Derecho adquirido de los
El solo hecho de haber optado los actores por la percepción anticipada de la gratificación
especial (ordinaria), implicó que se activara el principio de ejecución de tal beneficio,
pasando a ser la gratificación en cuestión, parte integrante del contrato de trabajo que
existió entre las partes, convirtiéndose así en un derecho adquirido.
CNAT Sala VI Expte Nº 8.572/09 Sent. Def. Nº 62.720 del 15/03/2011 “Santos, Héctor
Omar y otros c/ Banco de la Nación Argentina s/diferencias de salarios” (Fernández
Madrid – Raffaghelli).
Remuneración. Gratificación extraordinaria. Gratificación al personal que se retira
por jubilación. Normativa no vigente. Rechazo de la gratificación.
La gratificación extraordinaria se encontraba dirigida al personal de planta permanente de
la institución bancaria que alcanzara los extremos mínimos para jubilarse ordinariamente,
y asimismo requería en forma ineludible, que el agente elevara la renuncia a su puesto de
trabajo dentro de los 30 días corridos posteriores a la fecha que se alcanzaran los
precitados extremos mínimos para jubilarse ordinariamente, haciéndose efectiva en
oportunidad de producirse el cese de las funciones. A diferencia de la especial ordinaria,
dicha gratificación no tuvo en su oportunidad una disposición relativa a su percepción por
adelantado. De modo que al momento en que los actores cumplieron los requisitos
señalados, la normativa que preveía la gratificación extraordinaria ya no se encontraba
vigente y por ello, corresponde su rechazo.
especial implicó que se activara el principio de ejecución de tal beneficio, pasando a ser
la gratificación en cuestión parte integrante del contrato de trabajo que existió entre las
partes, convirtiéndose así en un derecho adquirido.
CNAT Sala VI Expte Nº 36205/2010 Sent. Def. Nº 64.190 del 31/07/2012 “Stinziano, Luis
Antonio y otros c/ Banco de la Nación Argentina s/diferencias de salarios” (Craig –
Fernandez Madrid)
Remuneración. Gratificaciones. Carácter remuneratorio.
Las gratificaciones constituyen siempre remuneración, a menos que se demuestre
fehacientemente que su pago obedeció a una causa ajena al contrato de trabajo (tales
como: amistad, parentesco u otros servicios personales que no integran el objeto de ese
CNAT Sala IV Expte Nº 6.288/2012 Sent. Def. Nº 96.498 del 27/08/2012 “Peralta, José
Luis y otros c/ Banco Ciudad de Buenos Aires s/acción de amparo”. (Guisado – Pinto
Remuneración. “Gratificación por cese”. Empleados del Banco Nación.
A partir del pago de parte de la “gratificación por cese” reconocida por el banco a los
demandantes, derogada luego por resolución del Directorio, los habilita a percibir las
diferencias al momento de su egreso más allá de la vigencia o no de la resolución que
la había creado pues, – en el caso – por las particularidades en que fue abonado, el
derecho a su percepción fue reconocido con anterioridad. La percepción anticipada de
la gratificación por parte de los trabajadores, sumado al cumplimiento de determinada
cantidad de años de antigüedad, debe ser considerada como un principio de ejecución
que les generó una expectativa de cobrarla íntegramente.
CNAT Sala IV Expte Nº 44.233/2010 Sent. Def. Nº 96.983 del 27/03/2013 “Bernal,
Ricardo Jorge y otros c/Banco de la Nación Argentina s/diferencias de salarios”. (Pinto
Varela – Guisado).
Remuneración. Gratificación anual. Habitualidad y normalidad.
Si bien el vínculo entre las partes se mantuvo durante casi 30 años y la gratificación
anual le fue abonada al trabajador durante los últimos dos años, lo cierto es que, a
partir del momento en que se la comenzó a otorgar durante dos períodos consecutivos,
adquirió el carácter de normal y habitual, sin que la ex empleadora demostrara que
haya dejado de abonarle dicha gratificación a otros dependientes de la empresa. Por
ello y de conformidad con lo establecido por la doctrina plenaria “Piñol, C. c/Genovesi
S.A”, Nro.35, en cuanto a que las gratificaciones otorgadas en forma habitual dan
derecho, en principio, a reclamar su pago en períodos sucesivos, corresponde
desestimar la queja de la parte demandada.
CNAT Sala II Expte Nº 8248/2010 Sent. Def. Nº 101.627 del 8/4/2013 “De la Cruz,
Jorge Daniel c/Editorial Sarmiento SA s/despido” (Pirolo – González).
Remuneración. Gratificación. Concepto remunerativo.
En cuanto al carácter de la “Gratificación”, es de señalar que la misma se trata,
indiscutiblemente, de una remuneración dado que conforme lo establece el RCT (art.
103) remuneración es toda contraprestación que percibe el trabajador como
consecuencia del contrato de trabajo y, en tanto la demandada no denunció ni
demostró que lo abonado fuera una prestación de naturaleza jurídica de la seguridad
social, no remunerativa, no dineraria, no acumulables ni sustituibles en dinero (art. 103
bis LCT), que conduzca a excluirla del principio general contenido en el art. 103 del
RCT, cabe reconocerle carácter remuneratorio a lo abonado bajo el concepto de
“Gratificación”.
CNAT Sala II Expte Nº 27.013/09 Sent. Def. Nº 101.954 del 2/7/2013 “Caruso, Nicolás
Alejandro c/Consolidar AFJP SA s/diferencias salariales” (Maza – Pesino)
Remuneración. Gratificación por desempeño.
La gratificación por desempeño implementada por la demandada en el año 2006, fue
abonada al accionante en forma ininterrumpida en los meses de Febrero de 2007 y
2008 y, si bien la existencia y cumplimiento de las condiciones que generaban el
derecho a su cobro no fueron explicadas ni acreditadas en la causa, lo cierto es que
en este particular caso la carga de la prueba recaía sobre el exempleador conforme la
teoría de las cargas probatorias dinámicas o de la prueba compartida. Además, debe
tenerse en cuenta la doctrina establecida en el Fallo Plenario Nº 35 “Piñol, Cristóbal A.
c/ Genovesi S.A.” de la CNAT, puesto que aún de considerar por vía de hipótesis que
los pagos en concepto de “Gratificación” no respondían al cumplimiento de una pauta
objetiva de evaluación, lo cierto es que este dato no impide al dependiente reclamar su
pago en los sucesivos períodos pues existe una expectativa de cobro de las sumas
que pasaron a formar parte de su retribución y, en consecuencia, cabe reputar de
ilegítima la decisión patronal consistente en eliminar unilateralmente el beneficio al
accionante ya que aún en el derecho laboral las reglas generales del derecho de las
obligaciones indican que una obligación nacida pura y simple (es decir que no está
sometida a condición rescisoria ni a plazo) permanece como obligación mientras
perdure el vínculo contractual en cuyo seno fue introducida. Por ende, dado que la
demandada no adujo ni probó que el beneficio económico abonado en concepto de
“Gratificación” haya sido asumido como obligación condicionada o a plazo, es evidente
que el beneficio se incorporó al patrimonio del trabajador y la empresa no podía,
válidamente, dejarlo sin efecto.
3.- Premios y plus.
Remuneración. Premios y plus. Principio general.
Cabe presumir, en principio y salvo demostración en contrario, que todos los pagos
realizados al dependiente poseen naturaleza salarial (art. 103 LCT). Por ello, incumbe a
la accionada alegar y probar que alguno de los ítems que se le abonaban a la actora no
poseía las características exigidas por las disposiciones en vigor para ser tomadas en
consideración a la hora de liquidar los resarcimientos.
CNAT Sala X Expte N° 11.392/05 Sent. Def. Nº 15.966 del 29/2/20 08 « Gonnet, Hilda
c/ Instituto de Hermanos Cristianos s/ despido » (Scotti – Corach)
Remuneración. Premios y plus. Asignación por productividad.
Es contraria a derecho la resolución de la demandada quien, unilateralmente, decidió
suprimir la “asignación por productividad” que formaba parte del sueldo de los
accionantes entre un 10% y un 15% de sus ingresos habituales. Ello así, por cuanto el
mismo formaba parte de los haberes de los trabajadores y tenía carácter remuneratorio
ya que se le practicaban los descuentos de ley y su cuantía era considerada para
determinar el valor de las horas extras.
CNAT Sala VIII Expte N° 1549/04 Sent. Def. Nº 34.951 del 17/4/2008 « Gibaut,
Fernando y otros c/ Línea 22 SA s/ diferencias de salarios” (Catardo – Vázquez)
Remuneración. Premios y plus. Adicional por antigüedad. Altos Hornos Zapla.
Existía un convenio colectivo de empresa homologado por la autoridad de aplicación
que reformuló los salarios de los trabajadores con la incorporación del adicional por
antigüedad que hasta entonces percibían y dispuso el pago de un nuevo adicional que
sólo computaba la antigüedad a partir del ingreso a Aceros Zapla SA; posteriormente,
al renegociar ese convenio se dispuso un nuevo adicional vinculado al desempeño en
establecimientos Altos Hornos Zapla, que sólo resultó exigible a partir de la vigencia de
esta nueva norma colectiva. Esta situación no implicó un reconocimiento de deuda ni
que durante la vigencia del CCT 59/92 E, los reclamantes hubiesen sido acreedores del
CNAT Sala III Expte N° 2878/07 Sent. Def. Nº 89.626 del 18/4/2008 « Paniagua,
Reynaldo y otros c/ Aceros Zapla SA s/ diferencias de salarios » (Porta – Guibourg). En
el mismo sentido, Sala II Expte N° 24.403/06 Sent. Def. Nº 95.893 del 10/7/2008
“Peñaloza, Simón y otros c/ Aceros Zapla SA s/ diferencias de salarios” (Pirolo – Maza)
Remuneración. Premios y plus. Inspectores de migraciones. Adicional por
servicio de inspección migratoria.
El art. 126 del CCT para la Administración Pública Nacional, homologado por decreto
66/99 y aplicable al personal dependiente de la Dirección Nacional de Migraciones
enuncia el concepto de remuneración como “… la contraprestación que debe percibir el
trabajador como consecuencia de la relación de empleo” y que “… la retribución del
agente se compondrá de una asignación básica del nivel, asignación de la categoría o
denominación equivalente, más los adicionales, suplementos, bonificaciones o
incentivos que correspondan a su situación de revista…”. Teniendo en cuenta que el
“adicional por servicio de inspección migratoria” (antes denominado “suplemento por
servicios extraordinarios”) era percibido por el personal que se desempeñaba como
inspectores de control de ingresos y egresos de personas al país, el mismo reviste
carácter remuneratorio y debe contemplarse su incidencia en el SAC, las vacaciones y
también con respecto a las cargas sociales.
CNAT Sala IV Expte N° 9436/05 Sent. Def. Nº 93.515 del 11/8/2008 “Montes, Héctor y
otros c/Estado Nacional s/diferencias de salarios” (Guisado – Fera). En igual sentido,
Sala VI Expte N° 12.981/05 Sent. Def. Nº 61.221 del 18/3/2 009 “Sosa, Daniel y otros c/
Estado Nacional s/ diferencias de salarios” (Fernández Madrid – Fontana)
Remuneración. Premios y plus. Encargados de edificios. Plus por riego y cuidado
El plus por cuidado del jardín que fija el CCT 306/98, renovado por el CCT 378/04 se
corresponde a un jardín que no excede los 10 metros cuadrados de extensión. Si,
como quedó probado en la causa, el jardín que debía cuidar el trabajador excedía los
250 metros cuadrados, debió existir una contraprestación acorde con dicha tarea y su
extensión. Como no la hubo, y las partes tampoco llegaron a un acuerdo para la fijación
de la retribución en una tarea que excede los parámetros convencionales, corresponde
recurrir a lo dispuesto por el art. 114 de la ley 20744 que en su parte pertinente dice:
“Cuando no hubiese sueldo fijado por convenciones colectivas o actos emanados de
autoridad competente o convenidos por las partes, su cuantía será fijada por los jueces
ateniéndose a la importancia de los servicios y demás condiciones en que se prestan
los mismos, el esfuerzo realizado y los resultados obtenidos”.
CNAT Sala VIII Expte N° 15.771/06 Sent. Def. Nº 35.648 del 7/11/2 008 « Broenstrup,
Armindo c/Consorcio de Propietarios Villanueva 1353/57 s/diferencias de salarios”
(Vázquez – Catardo)
Remuneración. Premios y plus. Presentismo. Absorción por otros rubros.
El “presentismo” no es, en esencia, un mayor beneficio económico otorgado para
equiparar desigualdades salariales, sino que es un premio a la asistencia, y por lo
tanto, no debiera percibirlo el trabajador que no satisface las circunstancias fijadas para
generar el crédito; sólo lo cobran aquellos que cumplen con las especiales pautas
establecidas, que se relacionan con la asistencia al trabajo y la inexistencia de faltas.
De modo que no es compatible para ser absorbido por partidas destinadas “con el fin
de equiparar las desigualdades salariales existente” porque esa noción se contrapone a
la naturaleza del rubro pagado, que depende de circunstancias particulares y se exhibe
distinto a los que pudiera otorgar el empleador para superar la baja de la remuneración
de su personal, tales como los que se abonan a cuenta de futuros aumentos.
CNAT Sala VIII Expte N° 1301/07 Sent. Def. Nº 35.675 del 14/11/200 8 « Gargaglione,
Julio c/ Search Organización de Seguridad SA y otro s/despido » (Vázquez – Catardo)
Remuneración. Premios y plus. Premio por asistencia y presentismo. Cláusula
El rubro “premio por asistencia y presentismo” no constituye un ítem salarial
indisponible por ser un “derecho adquirido”, así los contenidos del esquema
remuneratorio del actor podían ser válidamente objeto de negociación colectiva en la
medida en que no se afectasen sus derechos adquiridos, es decir, siempre que la
negociación no avanzara en forma perjudicial sobre la remuneración ya alcanzada por
el trabajador. En el caso, el acuerdo convencional celebrado en junio de 2005
estableció un aumento salarial del 18% sobre los salarios básicos de todas y cada una
de las categorías del CCT 130/75 y la supresión del adicional en cuestión no constituyó
una modificación unilateral de la demandada ni un ejercicio abusivo del ius variandi
sino que configuró una implementación operativa de la cláusula tercera del acuerdo en
cuestión por imperio de la cual el “premio por asistencia y puntualidad” atento a su
origen no convencional, podía ser absorbido por decisión del empleador.
CNAT Sala II Expte N° 35.511/07 Sent. Def. Nº 96,728 del 29/5/20 09 « Gutiérrez, Raúl
c/ INC SA s/ diferencias de salarios » (Maza – Pirolo)
Remuneración. Premios y plus. Dirección Nacional de Migraciones. Carácter
remuneratorio del adicional SIM (Servicio de Inspección Migratoria).
Toda vez que el adicional SIM (Servicio de Inspección Migratoria) es abonado por la
Dirección Nacional de Migraciones con habitualidad, regularidad y en forma
permanente, reviste carácter remuneratorio.
CNAT Sala IX Expte. N° 2.677/09 Sent. Def. Nº 16.479 del 12/08/2010 “Bergoglio,
Gustavo Enrique y otros c/Estado Nacional Ministerio del Interior Dirección Nacional de
Migraciones s/diferencias de salarios”. (Balestrini – Fera).
Remuneración. Premios y plus. Rubro “premio por asistencia y presentismo”
otorgado por INC S.A. Carácter no salarial. Supresión.
El rubro “premio por asistencia y presentismo” no constituye un ítem salarial indisponible
en tanto –bajo la égida de la regla de la irrenunciabilidad – resulta factible afirmar que no
sólo los derechos que provienen de las normas imperativas son irrenunciables (por ser
indisponibles), siéndolo de igual modo los que devienen del acuerdo consensual de las
partes que, si bien resultan indisponibles, no son por cierto irrenunciables. En resguardo
del límite de disponibilidad impuesto, el legislador incorporó en el art. 12 LCT la regla de la
irrenunciabilidad. (En el caso, la supresión del “premio por asistencia y presentismo” no
constituyó una supresión unilateral de INC SA, sino que configuró la implementación
operativa de la cláusula tercera del acuerdo convencional celebrado en junio de 2005 por
imperio del cual el rubro en cuestión, atento su origen no convencional, podía ser
absorbido por decisión del empleador).
CNAT Sala II Expte. N° 36.127/08 Sent. Def. Nº 98.765 del 30/11/2010 “Musumeci,
Silvana Andrea c/INC SA s/diferencias de salarios”. (Maza – Pirolo).
Remuneración. Premio por asistencia y puntualidad: Supresión por decisión
unilateral del empleador. Procedencia.
El premio por asistencia y puntualidad (P.A.P) es un adicional que no tenía fundamento en
el CCT 130/75, sino que era el empleador quien lo disponía en forma unilateral. Según
acuerdo, los empleadores están facultados a absorber todas aquellas sumas pagadas por
encima de los salarios básicos establecidos. De modo que no se ha producido daño
económico o desmedro patrimonial para la actora.
CNAT Sala VII Expte Nº 36.129/08 Sent. Def. Nº 43.118 del 30/12/2010 “Miramón, Diana
Elizabeth c/ Inc S.A. s/diferencias de salarios” (Ferreirós – Rodriguez Brunengo).
Remuneración. Premio Asistencia y Puntualidad.
Al incorporar el antiguo PAP (Premio Asistencia y Puntualidad) al rubro “días trabajados”,
el mismo se ha convertido en un monto fijo que forma parte del ingreso mensual de los
actores sin que esté sujeto a condición alguna, lo que también ha significado una mejora
de las condiciones previamente existentes.
CNAT Sala VI Expte Nº 49.557/09 Sent. Def. Nº 64.171 del 13/07/2012 “Salinas, Adriana
Elizabeth y otros c/ INC SA s/ Diferencias de salarios”. (Raffaghelli – Fernandez Madrid)
Remuneración. “Plus manejo de caja”. Art. 30 CCT 130/75. Improcedencia del
reclamo. Empleado de Garbarino.
Si bien el actor además de realizar la venta del producto debía validar la tarjeta de crédito
o débito del cliente con la que pretendía cancelar aquella mediante el uso del postnet, ello
en modo alguno puede equipararse a la compra con dinero en efectivo, donde el cajero
debe controlar la validez de los billetes que se entregan y el vuelto, resultando de público
y notorio conocimiento que en los comercios se realiza un arqueo de caja al finalizar la
jornada, debiendo el empleador compensar la existencia del faltante de dinero. La norma
convencional pondera que el empleado no escapa del error común al controlar el dinero
en tales operaciones, por lo que a fin de no afectar su remuneración, establece el pago de
este plus en compensación del riesgo aludido, que en modo alguno se configura con el
uso del posnet, pues de no habilitarse el pago pretendido con el medio crediticio elegido
no existe la posibilidad para el vendedor de tener que asumir faltante de dinero alguno.
CNAT Sala IV Expte Nº 23.520/2010 Sent. Def. Nº 97.359 del 30/09/2013 “De Cesare,
Diego Hernán c/ Garbarino SA s/despido”. (Marino – Guisado)
4.- Propinas.
Remuneración. Propinas. Personal gastronómico.
El CCT de aplicación al personal gastronómico prohíbe la percepción de propinas, en
tanto considera que consisten en un mero acto de liberalidad del cliente, sin ninguna
consecuencia para la relación de empleo entre trabajador y empleador, que no originan
derecho alguno a favor del trabajador en cuanto a la determinación del salario ni del
empleador para aplicar sanciones disciplinarias. Es habitual, sin embargo, que dicha
prohibición resulta abrogada por la costumbre y por la propia conducta de los
empleadores que nada hacen para resguardar el cumplimiento de dicha prohibición. No
puede ignorarse que en el gremio gastronómico una de las condiciones esenciales de
la contratación es la proporción de propinas.
CNAT Sala VII Expte N° 8956/05 Sent. Def. Nº 40.310 del 10/8/2007 « Masante,
Natalia c/ Romario SRL s/ despido » (Ferreirós – Ruiz Díaz)
Remuneración. Propinas. Personal de Casinos. Prohibición.
Encontrándose acreditada la existencia y vigencia de la prohibición convencional de
recibir propinas, como así también el pago por parte de la empleadora del adicional por
complemento de servicio y propina, y toda vez que la demandante no ha logrado
acreditar que la patronal participara, e incluso, decidiera la forma de reparto de las
propinas -extremos invocados al demandar-, el despido indirecto en que se colocó la
actora argumentando la falta de percepción de dicho rubro, no resultó ajustado a
CNAT Sala II Expte N° 7488/06 Sent. Def. Nº 95.180 del 23/8/2007 « Hermani, Anahí c/
Casino de Buenos Aires A y otro s/ despido » (Maza – Pirolo)
Remuneración. Propinas. Personal gastronómico. Tarjetas de crédito. Prueba.
La frecuencia y habitualidad de las propias, en el caso, fue probada no solo por la
declaración de los testigos que afirmaron que la empresa toleraba que sus trabajadores
las percibiesen hasta tal punto que las mismas eran reclutadas principalmente por los
camareros, quienes al final de la noche las repartían por partes iguales entre los
camareros, maîtres y chefs (arts 90 LO, 377 y 386 del CPCCN), sino que también se
halla acreditado con el informe de American Express que la demandada había
instalado un servicio de Posnet para ingresar las propinas a través de una transmisión
electrónica, quedando registrada así la operación en el cupón del negocio y en los
cierres de lote (art. 403 del CPCCN), circunstancia por la cual -frente a la falta de
exhibición de los registros que pudo tener la empresa de las operaciones y pagos de
ese tenor- resulta de aplicación lo normado en el art. 55 de la LCT.
CNAT Sala VII Expte N°21.785/05 Sent. Def. Nº 40803 del 31/3/2008 « Mongelos, Luis
c/ El Chanta Cuatro SA s/ despido » (Rodríguez Brunengo – Ferreirós.)
Remuneración. Propinas. Personal gastronómico. Carácter no remuneratorio.
El art. 106 del CCT 130/90 se ajusta a las normas legales que rigen las instituciones del
derecho del trabajo, no presenta condiciones menos favorables para el trabajador que
las previstas en la norma legal, ni afecta las disposiciones que constituyen el
basamento del orden público laboral, de manera que no media una concurrencia
conflictiva de normas legales y convencionales (arts 7,8,9 y 13 de la LCT; 1,4,5 y 7 de
la ley 14250 (CNAT Sala VIII 28/9/01 “Rapisarda, Jorge c/ Cía. Gral de Comercio e
Industria SA s/ despido). Si algún cliente entrega propinas a un dependiente
comprendido en esa normativa, tal acto constituye una liberalidad sin consecuencias
laborales, pues aquélla no integra en modo alguno la remuneración del dependiente, ni
su percepción puede ser considerada como causal de sanción disciplinaria.
CNAT Sala IV Expte N° 10.092/05 Sent. Def. Nº 93.217 del 17/4/2008 « Jiménez
Ovelar, Toribio c/ Canal del Este SA y otros s/ despido » (Guisado – Moroni)
Remuneración. Propinas.
La propina es una forma de pago que consiste en la oportunidad de obtener beneficios
o ganancias a propósito y con motivo del trabajo del dependiente. La ley indica solo dos
condiciones que deben reunir para ser aceptadas como integrantes de la
remuneración: que tengan carácter habitual y que no estén prohibidas (art. 113 de la
LCT). Cuando, como en el caso, los testigos afirman coincidentemente que percibían
propinas con habitualidad, queda probada la modalidad de su percepción para los
operarios playeros, por su contacto continuo con los automovilistas. Por ello, se trata de
una oportunidad de obtener beneficios o ganancias, habitual y no prohibida por el
convenio colectivo aplicable (371/03) que al formar parte de la remuneración, debe
tenerse en cuenta para el cálculo de la indemnización del art. 245 LCT.
CNAT Sala VII Expte N° 22.208/06 Sent. Def. Nº 40.902 del 21/5/20 08 “Fiesel, Gabriel
c/ ESSO Petrolera Argentina SRL s/ despido” (Ferreirós – Rodríguez Brunengo).
Remuneración. Propinas. Personal gastronómico. Control de la empleadora.
Carácter remuneratorio.
El CCT 125/90, regula la actividad gastronómica, y si bien prohíbe la percepción de
propinas, aun cuando ello pueda resultar contrario a las costumbres socialmente
admitidas (conf. art. 44), lo cierto es que cuando, como en el caso, las propinas eran
controladas por la propia demandada quien exigía a sus dependientes, bajo
apercibimiento de sanción, que el dinero recibido por tal concepto fuera denunciado en
la caja para poder luego ella misma redistribuirlo entre todos los empleados, nos
hallamos frente a una ventaja salarial extra como consecuencia de la prestación
laborativa (art. 103 LCT) Ello conlleva la aplicabilidad del art. 113 de la LCT. Como
dicho rubro no constituye un pago en especie, al que alude el art. 107 LCT y puesto
que lo que recibía la actora en tal concepto era dinero de circulación legal será
necesario recurrir a lo dispuesto por el art. 56 de la LO y 56 de la LCT a fin de poder
fijar el importe de las mismas y adicionarlo a la remuneración mensual de la
CNAT Sala X Expte N° 23.501/05 Sent. Def. Nº 16.106 del 5/6/200 8 « Pérez, Vanesa c/
El Chanta Cuatro SA s/ despido » (Stortini – Corach – Balestrini)
Remuneración. Propinas. Playero de una estación de servicio.
Que los playeros de una estación de servicio reciben propinas con habitualidad es un
hecho conocido por todos y hasta notorio y, en el caso, no se encontraban vedadas.
Así, el art. 113 de la LCT considera remuneratoria a la propina habitual y no prohibida.
De modo que resulta ajustado a derecho su cómputo a los fines de calcular la
indemnización sustitutiva de preaviso, la indemnización por antigüedad, el SAC y la
integración del mes de despido. Tiene estirpe salarial y no debe ser omitida en los
pertinentes cálculos.
CNAT Sala VIII Expte N° 4006/07 Sent. Def. Nº 35.365 del 29/8/2008 « Han, Carlos c/
Esso Petrolera Argentina SRL s/ despido » (Vázquez – Catardo)
Remuneración. Propinas. Camareras del Casino.
En el caso de la trabajadora que se desempeñó como camarera para una empresa que
prestaba servicio de restaurante en el Casino, no puede predicarse que las propinas
estuvieran prohibidas, y si se acreditó que las mismas eran habituales corresponde que
se considere a dicho rubro como integrante de la remuneración de la trabajadora, en
los términos del art. 113 de la LCT. En cuanto al monto mensual de las mismas,
corresponde calcularlas en base a las facultades de los arts. 56 de la LCT y 56 de la
LO, teniendo en cuenta las características de la actividad de que se trata y la
apreciación global de la relación laboral.
CNAT Sala IX Expte N° 21.713/07 Sent. Def. Nº 15.417 del 31/3/20 09 « Monasterio,
Marilina c/ Sobreaguas SA y otro s/ despido » (Fera – Balestrini)
Surge claramente del texto del CCT 125/90 (conf. art. 44. ratificado por el art. 11 del
CCT 389/04) que los representantes de los empleadores y de los trabajadores pactaron
un reconocimiento a favor de estos últimos del 12% del sueldo como adicional por
complemento de servicio, computable para el pago del SAC así como también en los
otros rubros en los que tenga incidencia, lo que se diferencia de la situación que existía
con anterioridad a la suscripción del convenio mencionado, en la que las propinas eran
desconocidas por el principal por lo cual tampoco proyectaba su incidencia en la base
salarial. El hecho de que el empleador no hubiera objetado, durante la vigencia del
vínculo, la percepción de propinas por parte del trabajador no permite presuponer que
su intención hubiera estado direccionada a dejar sin efecto la mentada norma
convencional, pues no se trata de un hecho que permita conocer con certidumbre la
existencia de la voluntad (art. 918, nota y art. 1145, 2° parte del CC).
CNAT Sala IX Expte N° 29.615/05 Sent. Def. Nº 15.443 del 14/4/20 09 « Ibalo, Martín c/
Av. Santa Fe 4002 SRL s/ despido » (Balestrini – Fera)
Remuneración. Propinas. Recepcionista de un hotel.
Quedó demostrado que el actor, como recepcionista de un hotel, percibía propinas de
los pasajeros (a quienes les vendía shows, city tour, excursiones etc.) y la accionada
no arrimó a la causa prueba alguna para acreditar que la percepción de dichas sumas
estaba prohibida en el establecimiento, requisito impuesto por el art. 113 de la LCT
para así poder eliminar el carácter remuneratorio de éstas. La normativa convencional
(en el caso CCT 362/03 art. 94), no prevé una absoluta prohibición de aceptarlas sino
un mero señalamiento que cae ante el principio de primacía de la realidad en cuanto
señala que en el caso el concepto era habitual como así también que el empleador
sabía de su percepción y solo intenta caracterizarla como parte no integrante del
salario, lo cual resulta insuficiente para derogar normas que hacen al orden público
laboral (art. 103 y concordantes de la LCT). Por ello, corresponde tomar el aludido
concepto como parte integrante de la remuneración.
CNAT Sala X Expte N° 33.324/07 Sent. Def. Nº 16.564 del 22/4/20 09 « Álvarez, Carlos
c/ Panatel SA s/ despido » (Stortini – Balestrini)
Remuneración. Propina. Derogación CCT 389/04. Percepción. Art. 113 LCT.
Si bien el CCT 389/04 prohíbe que el trabajador reciba propinas, no puede pasarse por
alto como algo habitual que dicha prohibición resulte abrogada por la costumbre y por la
propia conducta de los empleadores que nada hacen para resguardar su cumplimiento.
En el caso, la empleadora ninguna objeción formuló durante el curso de la relación
laboral para controlar el cumplimiento de tal prohibición, al haber autorizado tácitamente
su percepción, derogando la prohibición expresa del convenio colectivo, por lo que cabe
otorgarle a las propinas el carácter que establece el art. 113 de la LCT.
CNAT Sala I Expte Nº 23.959/07 Sent. Def. Nº 87.012 del 20/09/2011 “Moreno, Juan
Carlos c/ Paganini, Juan Carlos y otros s/ Despido”. (Pasten de Ishihara – Vilela).
Remuneración. Propinas. Supuesto en que las propinas revisten carácter salarial.
Si bien en el art. 13 del CCT 892/07 E se prevé la prohibición “…de recibir propinas por
parte de todo el personal dependiente encuadrados en las categorías de referencia, a los
fines previstos por el art. 113 de la actual LCT (ley 20.774 to. y sus modificatorias), la
eventual entrega de propinas al trabajador por parte del cliente se considerará un mero
acto de liberalidad de este último sin ninguna consecuencia, a ningún efecto, para la
relación de empleo entre trabajador y empleador, y no originará derecho alguno a favor
del trabajador, en cuanto a determinación del salario, indemnizaciones, aportes y/o
contribuciones a la seguridad social, etc….”. En el caso el actor efectivamente percibía
propinas y la empresa no sólo tenía conocimiento sino activa participación en su
distribución, lo que demuestra que, al autorizarse la referida percepción, el empleador
dispuso derogar la norma del CCT indicado y otorgarle a las mismas el carácter que le
asigna el art. 113 de la LCT. De modo que las propinas revestían naturaleza salarial, en
tanto eran admitidas y propiciadas con participación directa de la empleadora a través de
su personal jerárquico.
CNAT Sala I Expte. N° 30.937/09 Sent. Def. N° 87344 del 29/12/ 2011 “Sosa, Orlando
Gabriel c/Interbas SA y otro s/despido”. (Vilela – Vázquez).
Remuneración. Propinas. Carácter remunerativo.
Si la demandada implementó la modalidad de recaudar las propinas, las ingresaba a su
patrimonio y luego disponía el modo de distribuirlas, ello evidencia que dichas sumas
revestían el carácter de remuneración.
CNAT Sala VI Expte Nº 35.513/08 Sent. Def. Nº 63.946 del 27/4/2012 “Mansilla, Horacio
Ricardo c/Callobre SA y otro s/despido” (Raffaghelli – Craig).
Remuneración. Propinas. Art. 113 LCT.
El art. 113 de la LCT, establece que cuando el trabajador, con motivo del trabajo que
preste, tuviese oportunidad de obtener beneficios o ganancias, los ingresos en concepto
de propinas, o recompensas, serán considerados formando parte de la remuneración, si
revistieran el carácter de habituales y no estuviesen prohibidas. Es sabido que la propina
es un pago instantáneo que realiza un tercero como muestra de satisfacción por el trabajo
realizado. Por lo tanto, no resulta necesario que sea consensuado por las partes, al
momento de celebrar el contrato de trabajo.
CNAT Sala III Expte Nº 4.3047/2010 Sent. Def. Nº 93.099 del 31/05/2012 “Delponte,
Pablo Rubén Alberto c/ Deheza SA s/ despido”. (Cañal – Pesino).
Remuneración. Propinas. Consideradas parte de la remuneración. Art. 113 LCT.
Empleado en un bingo.
El art. 113 LCT dispone que cuando el trabajador, con motivo del trabajo que preste,
tuviese oportunidad de obtener beneficios o ganancias, los ingresos en concepto de
propinas o recompensas serán considerados parte de la remuneración si revistieran el
carácter de habituales y no estuviesen prohibidas. Por su parte, en el CCT 341/02 se
establece que, en el adicional caja de empleados, la patronal autorizará las propinas de
índole general que fueran dejadas por el público interviniente en los sorteos. Las sumas
que se perciban por dicho motivo se integrarán en un fondo común, del que se sacarán
las sumas que conformarán un adicional denominado “adicional caja de empleados”. En
tales condiciones, resulta evidente que las propinas percibidas por los dependientes de la
demandada no se hallaban prohibidas y, en consecuencia, éstas integraban la
CNAT Sala VI Expte Nº 37063/07 Sent. Def. Nº 64.064 del 18/06/2012 “Torrens, Santiago
c/ Lamartine SA y otros s/despido”. (Fernández Madrid – Raffaghelli)
Remuneración. Propinas. Reconocimiento de adicional por complemento de
servicio. Propina es una mera liberalidad.
Si bien la demandada permitía que los mozos recibieran propinas, lo cierto es que el
convenio colectivo aplicable ha atendido a esa circunstancia al establecer un adicional
del 12% precisamente para compensar ese supuesto, razón por la cual, cabe concluir
que las propinas que el trabajador percibió de mano de los clientes, resultan una mera
liberalidad de estos últimos que no puede tener incidencia alguna en la remuneración
del dependiente, atento que la situación fue definitivamente resuelta mediante la
imposición del mencionado adicional establecido en la redacción del art. 44 del CCT
125/90.
CNAT Sala IX Expte Nº 29.134/2010 Sent. Def. Nº 18.016 del 31/7/2012 “Chazarreta,
Jésica Lorena c/Lavalle 876 SRL s/despido” (Balestrini – Pompa).
Remuneración. Propina. No son remunerativas.
La percepción de la propina resulta de una mera liberalidad por parte de los clientes, que
no puede tener incidencia en la remuneración.
CNAT Sala IX Expte Nº 34.522/2010 Sent. Def. Nº 18.608 del 31/05/2013 “Luna, Fabio
Damián c/ Unión Transitoria de Agentes SA s/despido”. (Pompa – Balestrini)
Remuneración. Propinas. Consentimiento del empleador.
El eventual consentimiento del empleador en cuanto a que los clientes dejaran propinas a
sus dependientes resulta irrelevante para que éstas tengan carácter remuneratorio, pues
se trata de un hecho ajeno al empleador y sobre el cual, en principio carece de control, así
como que la prohibición nace de una norma de alcance general de contenido imperativo.
CNAT Sala II Expte Nº 27.445/2010 Sent. Def. Nº 102.117 del 30/08/2013 “M., G. R. y
otros c/ Corypell SRL y otro s/despido”. (Maza – Pirolo)
Remuneración. Propina. Local gastronómico. Mozos y empleador que pactaron la
existencia de propinas. Inobservancia del art. 11.11 del CCT 389/2004. Carácter
remuneratorio de la propina.
En el caso el actor se desempeñaba como mozo de un local gastronómico, surgiendo de
la prueba testimonial que en dicho establecimiento los mozos y el empleador pactaron la
existencia de propinas en contra de la prohibición contenida en el art. 11.11 del CCT
389/2004. Nada impide que la empleadora y el trabajador pacten aquellas condiciones
que crean más favorables para su trabajo (art. 7 LCT), pero si éste ha sido el acuerdo ( ya
que a ambas beneficia: el mozo posee un sueldo extra que se incrementa
automáticamente según la inflación existente, y que no precisaría de registración
impositiva ni atribución de cargas sociales), la empleadora no puede solicitar
intempestivamente que no se le aplique dicho acuerdo tácito en el momento de hacerse
económicamente responsable de las consecuencias del distracto invocando una norma
CNAT Sala III Expte. Nº 26.720/2011 Sent. Def. Nº 93.678 del 30/08/2013 “Correa,
Armando c/Larangeira SA s/despido”. (Cañal – Rodríguez Brunengo).
existencia de propinas. Inobservancia del art. 11 11 del CCT 389/2004. Carácter
No resulta acorde a derecho que intempestivamente se aplique una normativa emergente
de un convenio colectivo, de obvia jerarquía inferior al art. 14 bis CN, y al art. 7 LCT, y
que, solicitado unilateralmente se reduzcan las condiciones de trabajo del actor a la mitad
de su resultante económica. En el caso, y conforme lo dispuesto en el art. 113 LCT las
propinas tienen carácter remuneratorio, en tanto que la prohibición contemplada en el
CCT 389/2004 se encuentra derogada por la costumbre en general, y por la propia
conducta de la empleadora.
Remuneración. Propinas. Trabajadores del Bingo Congreso. Carácter remunerativo.
Aceptación de la demandada a su distribución.
Si bien el CCT 490/07 en su art. 20 prohíbe la percepción de propinas, no puede
soslayarse, en el caso, que eran los propios jefes de sala del Bingo Congreso quienes
lejos de impedir su percepción, la administraban y distribuían entre los empleados del
turno, incluso con la anuencia del gerente. La propina, así, se convirtió en una ventaja
salarial extra que la empleadora redistribuía entre sus dependientes como consecuencia
de la prestación laborativa (art. 103 LCT) como así también, que fue la propia
codemandada National Game S.A. la que con su proceder desplazó la normativa
convencional, lo cual lleva indefectiblemente a la aplicabilidad del dispositivo del art. 113
CNAT Sala X Expte. Nº 18.538/2010 Sent. Def. Nº 21330 del 22/08/2013 “Mussare,
Melisa Anabel c/National Game SA y otro s/despido”. (Corach – Stortini).
Remuneración. Propinas. Art. 113 LCT. Carácter salarial. Recaudos.
Las propinas son la forma típica de obtener ganancias con motivo de la prestación de
servicios. Se trata de un ingreso que no proviene de la liberalidad del empleador, sino
de un tercero que, en forma voluntaria y muchas veces fundado en los usos sociales,
decide recompensar al trabajador por el servicio prestado (v. coment. al art. 113 en
“Ley de Contrato de Trabajo, comentada y concordada”, dirigida por el Dr. Antonio
Vázquez Vialard). En este contexto, el art. 113 del Régimen de Contrato de Trabajo
(T.O. ley 20.744) dispone en forma meridiana que el carácter salarial de estos
emolumentos estará supeditado a la concurrencia de dos recaudos, que son la
habitualidad y la falta de prohibición.
CNAT Sala IV Expte Nº 44.488/2010 Sent. Def. Nº 97.433 del 31/10/2013 “Hernández,
Luis Matías Ezequiel c/Morali SA s/despido” (Pinto Varela – Marino).
Remuneración. Propinas. CCT 389/04. Regulación convencional no es
desfavorable al trabajador.
Del texto de la norma convencional que rige la actividad gastronómica (CCT 389/04) se
extrae que fue voluntad de las partes colectivas prohibir la percepción de propinas por
parte del personal, ya que manifestaron expresamente que era a los fines previstos por
el art. 113 de la LCT (cfr. art. 11.11). Como contrapartida de dicha prohibición, la misma
norma convencional ha establecido un complemento salarial del 12% que puede
considerarse un sustituto de aquéllas y que incrementa el salario del personal
gastronómico a la par que debe integrar el cómputo del SAC y otros rubros sobre los
que tenga incidencia. En tales condiciones, “…no es carente de validez jurídica a esa
quita de calificación como salarial de las propinas, porque, en conjunto, la regulación
convencional no se exhibe manifiestamente desfavorable a los trabajadores del sector
ya que a la vez torna viable la materialización de un beneficio que antes era de
cumplimiento ilusorio…”. Además, cabe resaltar que los arts. 11 y 12 del CCT 389/04
no son inconstitucionales “…pues, al establecer un adicional del 12% para compensar
ese supuesto, sólo cabe concluir que las propinas que el trabajador percibe de mano
de los clientes, resultan una mera liberalidad de estos últimos que no puede tener
incidencia alguna en la remuneración del dependiente, atento que la situación fue
definitivamente resuelta mediante la imposición del mencionado adicional…” (cfr. Sala
IX, “Díaz, Julio Américo c/ Ogni Ora S.A. y otros”, del 26/11/2008)
Remuneración. Propinas. Art. 113 LCT y CCT 125/90. Carácter no remunerativo.
Dentro del marco negocial del CCT 125/90 y sus posteriores, las partes signatarias
decidieron pactar un rubro llamado “adicional por complemento de servicio” que
beneficia a todo el personal abarcado por dicho convenio y establece la prohibición de
recibir propinas. Ello conforme lo dispuesto en el art. 44 que expresamente dispone la
prohibición de recibir “propinas” por parte de todo el personal dependiente, a los fines
previstos por el artículo 113 LCT y que la eventual entrega de ellas al trabajador por
parte del cliente se considerará un mero acto de liberalidad de este último sin ninguna
consecuencia, a ningún efecto, para la relación de empleo entre trabajador y
empleador, y no originará derecho alguno a favor de éste último, en cuanto a
determinación del salario, ni del empleador para aplicar sanciones disciplinarias. Por
ende, resulta improcedente la pretensión de la actora dirigida a incluir en la base de
cálculo, en tanto rubro remunerativo, las sumas que se percibían en el establecimiento
demandado en concepto de “propinas”, pues configuraban un mero acto de liberalidad
sujeto a la discrecionalidad y generosidad de los clientes; máxime si se tiene en cuenta
que de conformidad con los recibos obrantes en autos, la empleadora abonó, de modo
habitual, el adicional por complemento de servicio. De este modo, la prohibición
dirigida a los dependientes no genera duda alguna, y tampoco resulta hábil para
interpretar una voluntad diversa a la acordada, derivada de un uso y costumbre ni de
una omisión del empleador.
CNAT Sala VIII Expte Nº 2.460/05 Sent. Def. Nº 39.900 del 15/11/2013 “Acosta,
Verónica Noelia Benjamina c/Mamblona , María José y otros s/despido” (Pesino –
Catardo).
Remuneración. Propinas. Prohibición y tolerancia. Carácter remunerativo.
Si el empleador tolera la percepción de propinas, la prohibición establecida en el
convenio colectivo de trabajo carece de entidad para tornar ilícito el ejercicio de
facultades contractuales. Es que lo que excluye el carácter de remuneración no es una
declaración sino su antijuridicidad pues la propina es una ventaja pecuniaria emergente
de la prestación de servicios que es tenida en vista incluso para la determinación de los
términos del contrato. La remuneración es definida por el artículo 103 RCT como “la
contraprestación que debe percibir el trabajador como consecuencia del contrato de
trabajo”. Por ende, si lo que pretende la demandada no es considerar antijurídica la
propina por afectar las condiciones de moralidad o credibilidad de la actividad (como
sería el caso de propinas recibidas por el personal judicial o de licitaciones de una
empresa por parte de los proveedores) sino tolerarlas (entrando así en la ecuación
económica pues este ingreso es realmente salario para el trabajador) sin quedar
obligado por las consecuencias jurídicas de esa tolerancia. Esto, precisamente, no es
prohibición sino tolerancia. Por este motivo debe considerarse remuneratoria la propina
que la actora percibía. (Del voto del Dr. Arias Gibert, en mayoría)
CNAT Sala V Expte Nº 45.086/2010 Sent. Def. Nº 75.856 del 6/12/2013 “Salerno,
Gonzalo Alfredo c/Estuno SA s/despido” (Zas – Arias Gibert- Raffaghelli).
Remuneración. Propinas. Art. 113 LCT. Carácter remunerativo. Requisitos.
Más allá de la costumbre social de dar propinas, lo cierto y relevante en el caso es que,
la controversia sobre el punto queda resuelta con lo dispuesto en el artículo 113 LCT
que establece que “cuando el trabajador, con motivo del trabajo que preste, tuviese
oportunidad de obtener beneficios o ganancias, los ingresos en concepto de propinas o
recompensas serán considerados formando parte de la remuneración, si revistieran el
carácter de habituales y no estuviesen prohibidas”. Frente al marco legal de referencia,
resulta pertinente observar que la propina es un pago espontáneo que realiza un
tercero al trabajador por encima de la tarifa fijada como muestra de satisfacción por el
servicio prestado y que sólo constituye remuneración cuando reviste el carácter de
habitual y no estuviese prohibida. (Del voto del Dr. Zas, en minoría).
Remuneración. Propinas. Prohibición. Carácter no remunerativo.
Aun cuando el actor percibiera propinas en forma habitual, lo cierto es que habiendo
sido denunciada tal prohibición por parte de la demandada en la contestación de
demanda y habiéndose demostrado su conocimiento por parte del trabajador – nota
“comunicación interna” suscripta y reconocida por el actor -, no obstante la cuantía de
las propinas y la habitualidad en la percepción de ellas, la prohibición impide otorgarle
carácter remuneratorio. (Del voto del Dr. Zas, en minoría).
Indemnización e impuesto a las Ganancias – qué rubros pagan La corte y el despido discriminatorio Le pidió al trabajador se jubile. Ahora este debe indemnizar a la empresa Derechos y convenio colectivo de peluquería, manicuría y afines
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