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Timestamp: 2018-01-22 02:22:51
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Segunda parte de la sesion del 12 de febrero de 1915, en, Cronicas y debates de las sesiones de la Soberana Convencion Revolucionaria, recopilacion de Florencio Barrera Fuentes. Captura y diseño, Chantal Lopez y Omar Cortes para la Biblioteca Virtual Antorcha
SESIÓN DEL 12 DE FEBRERO DE 1915 CELEBRADA EN CUERNAVACA, MORELOS
Lectura y aprobación del acta de la sesión anterior.- Oficio del ciudadano general Roque González Garza, Presidente de la Soberana Convención, Encargado del Poder Ejecutivo.- Informan los ciudadanos delegados Alejandro R. Aceves y Dionisio Marines Valero, sobre las comisiones que respectivamente se les encomendó.- Se da lectura al Proyecto de Reglamento para el gobierno interior de la Honorable Soberana Convención.- Se nombra una comisión especial para que estudie el anterior Proyecto de Reglamento.- Orden del día.
Lista y cuenta, ciudadano Lecona.
El ciudadano secretario dio cuenta con el acta de la sesión y versión taquigráfica preliminar del día 10.
Yo creo que, con esto, ya está satisfecho el ciudadano Piña.
Está a discusión el acta, con las adiciones pedidas, por dicho señor.
Ayer dispuso esta Soberana Asamblea, que la protesta, subscrita por un grupo de treinta delegados, más o menos, se consignase íntegra en la misma acta de ayer. Como no se ha consignado, ruego a la Presidencia, que se sirva dar las órdenes necesarias para que se le consigne en el acta que corresponde a la sesión de ayer, y dar así cumplimiento a lo dispuesto por esta Asamblea.
La protesta a que se refiere el ciudadano Piña, es la siguiente:
Ciudadanos secretarios de la Soberana Convención Revolucionaria.
Ayer, poco antes de terminar la sesión plena, fueron arbitrariamente detenidos por la guardia que se encontraba a las puertas del salón, algunos señores delegados, que pretendían abandonarlo.
Este hecho, cuyo origen no queremos investigar por el momento, constituye en sí mismo, un atentado a la Soberanía de la Convención y una falta bien censurable, por cierto, a la respetabilidad a que, en lo particular, tenemos derecho cada uno de nosotros por la representación de que estamos investidos.
En tal virtud, y considerando que de repetirse el desagradable suceso a que nos referimos, sentaría un precedente, cuyas consecuencias desastrosas fácil es imaginarse, respetuosamente nos permitimos manifestar a la Honorable Asamblea, por el muy digno conducto de ustedes, nuestra absoluta inconformidad con el proceder de quien o quienes hayan ordenado el atentado de referencia, y, en tal virtud, pedimos:
Primero. Que se haga constar en el acta de la sesión de hoy, nuestra respetuosa, pero enérgica protesta, por la arbitraria detención de que fueron objeto, ayer, algunos señores delegados, y,
Segundo. Que se investigue la causa y se dé a la Asamblea, por quien corresponda, una explicación clara y satisfactoria del hecho.
Hacemos constar que, mientras no se atiendan, como es de justicia, las dos peticiones que formulamos anteriormente, tendremos la pena de no concurrir a las sesiones.
Protestamos a ustedes nuestra más distinguida consideración.
Constitución y Reformas, etc.
Cuernavaca, Mor., a 10 de febrero de 1915.
José H. Osterman.
S. González Cordero.
Manuel N. López.
J. Aldabaso López.
Manuel Peña y Briceño.
¿Con las modificaciones propuestas por el ciudadano Piña, se aprueba el acta?
En seguida el ciudadano secretario dio cuenta con una comunicación del ciudadano González Garza, relativa a la emisión de diez millones de pesos, que desea hacer el Gobernador del Estado de México.
Yo creo que no es ese el trámite. El señor Presidente expone la necesidad de que sea resuelto pronto eso, y la indicación de que se considere de pronta y obvia resolución. Yo creo que tiene derecho el señor Presidente para hacer indicaciones, y pido que la Mesa se sirva preguntar a la Asamblea si considera el asunto de pronta y obvia resolución.
La Mesa, por conducto de la Secretaría, pregunta a la Honorable Asamblea, si considera este asunto de pronta y obvia resolución.
Pido la palabra, en contra del trámite.
En contra de que se declare de pronta y obvia resolución.
Juzgo que el ciudadano Presidente de la Convención, Encargado del Poder Ejecutivo, se encontró en una disyuntiva difícil al recibir el telegrama del Gobernador del Estado de México; este funcionario le hacía presente la situación precaria en que se encontraba, y le pedía, con urgencia, autorización para emitir diez millones de pesos. El ciudadano Presidente de la República, considerando que una contestación negativa de plano, por parte de él, disgustaría al Gobernador, encontró. muy cómodo que la Asamblea resolviera este asunto, con la súplica que hizo, de que se considerara de pronta y obvia resolución, para llenar así las exigencias del Gobernador del Estado de México; pero juzgo que sería carente de conciencia y de buen juicio que la Asamblea resolviera este punto desde luego, cuando se trata del más delicado asunto económico.
Todos sabemos que la Revolución ha traído un gran desequilibrio en el Presupuesto de Egresos, los fondos de ingresos casi son completamente nulos, casi no se recauda nada, por más que había Entidades que antes recaudaban de millón y medio a tres millones de pesos; en la actualidad, los ingresos se han reducido en un ochenta por ciento y los egresos han ascendido de un modo exorbitante; los Estados tienen un déficit no menor de noventa por ciento en su presupuesto.
El Gobernador quiere que se le autorice para emitir diez millones de pesos, con garantía del cincuenta por ciento de ingresos sobre la propiedad raíz; pero estos ingresos, en la actualidad, estoy seguro de ello, han dé ser casi nulos. Si calculamos que los ingresos son de cuatrocientos mil pesos, serán veinte, treinta o cuarenta mil pesos, lo cual no constituye una garantía para un banco que, aun cuando no tenga carácter de tal, ya lo es desde el momento en que emite papel moneda.
Está por fundarse el Banco del Estado, y entonces se resolverá si se conceden facultades para establecer bancos agrarios, como pretenden algunos señores delegados, o si Se constituyen sucursales del Banco del Estado, Que unificaría el papel moneda; en fin, se tomará una medida financiera, juiciosa.
Es por demás que se quiera resolver este asunto de tanta trascendencia como de pronta y obvia resolución, cometeríamos otro disparate; todos sabemos que la gran baja de la moneda en el extranjero, es debida a la emisión del papel moneda sin garantía, y si continuamos emitiéndolo, va a dar origen a que nuestro peso valga un centavo o no valga nada, ¿dónde vamos a parar así? Por eso pido a la Asamblea que el asunto pase a la Comisión de Hacienda, para que ésta, con los datos que sean necesarios, con los datos que recabe, emita un dictamen más o menos concienzudo sobre el particular.
El señor Fierro se ha encargado de argumentar perfectamente sobre este punto, pero exclusivamente pasaría a la Comisión de Hacienda este asunto para que la misma formulara un dictamen negativo. Eso salta a la vista; por lo mismo, yo creo que este asunto puede resolverlo en este momento la Asamblea, sin necesidad del dictamen de la Comisión de Hacienda, porque no es desconocido para nadie que si vamos a facultar al señor Gobernador del Estado de México, para hacer una nueva emisión de diez millones de pesos, vamos a un nuevo fracaso financiero, pues para nadie es un secreto que la emisión brutal de papel moneda, ha hecho que nuestro peso en el extranjero sea casi nulo en valor; por lo mismo, creo que la Asamblea puede en este mismo momento resolver el asunto, agregando que, en mi concepto, la solución debe ser:
Dígase al Ejecutivo que niegue al Sr. Gobernador del Estado de México la autorización, manifestándole que, por ahora, se abstenga de hacer esa emisión, puesto que la Asamblea misma se preocupará de solucionar el conflicto financiero, problema que considera de urgente necesidad resolver.
Así, pues, yo no veo ninguna dificultad que el asunto se trate en seguida y desde luego se conteste a ese señor.
Tratándose de una cuestión tan delicada, es evidente que se necesita el dictamen de una Comisión, porque, si desechamos esa solicitud del señor Gobernador del Estado de México, no debemos hacerlo en esa forma, sin explicaciones, votando negativamente, nada más.
Quizá tiene algunos compromisos el Estado; en consecuencia, nosotros debemos darle las razones que existan en el concepto de la Asamblea, que indudablemente serán las del dictamen en caso de aprobarse éste, para que él pueda reconocer la justificación con que procede la Convención.
No dejaría de tildarnos de ligeros el señor Gobernador del Estado de México, si por resolver prontamente este asunto, sin necesidad ninguna, le contestáramos de una manera seca, terminante y sin razonamientos de ninguna especie: no se te autoriza para emitir los diez millones de pesos.
Es necesario que se dictamine para convencer al Gobernador, a fin de que sepa él los motivos que hay para no concederle la autorización. Por estos fundamentos suplico a la Asamblea que no se considere este asunto como de pronta y obvia resolución.
Estoy de acuerdo con lo que dice el ciudadano Palacios Moreno.
¿En pro o en contra va usted a hablar?
¿No digo que estoy de acuerdo con las razones que ha expuesto el ciudadano Palacios Moreno?
El señor Palacios Moreno acaba de hablar en contra y el ciudadano Ortiz también; debe hablar uno en pro.
¿No hay quién hable en pro?
Yo creo que si nada más hay un orador en pro, conviene que se pregunte a la Asamblea si se toma en consideración.
La Mesa pregunta si se considera el asunto de pronta y obvia resolución.
Tiene la palabra el ciudadano Aceves para informar respecto a la comisión que se les dio a él y al señor Montaño.
Hoy, a las once de la mañana, el señor licenciado Zubiría y Campa me encontró en la calle y me dijo un poco disgustado que faltaba algo más de mil pesos, y que, en la casa, sólo había treinta y cuatro mil; que volvió a contar y había sesenta y cuatro mil.
Naturalmente, esto me dio pena; yo he estado haciendo infinidad de excitativas para que acaben de recibir ese dinero, y no sé por qué no han terminado de recibirlo.
La Honorable Asamblea me hizo el favor de conferirme esta comisión, fue ella la que medio el encargo, y por eso lo hago.
La cantidad que existe ahí son sesenta y cuatro mil setecientos setenta y seis pesos, y no sé cuándo los reciba el señor licenciado Zubiría y Campa; él me dijo que mañana; pero, de todas maneras, yo necesito que terminemos, porque yo ya no puedo tener esto, a lo menos bajo mi responsabilidad.
Para informar en breves palabras a la Honorable Asamblea.
El señor Zepeda y yo entregamos ya al señor Zubiría la cantidad de ciento treinta y cuatro mil ochocientos cinco pesos en oro, y diez mil setecientos noventa y nueve en billetes, de cuya cantidad tenemos recibo en nuestro poder; mañana, a la hora que él tenga lugar, concurriremos a la Tesorería y levantaremos un acta que calzaremos con nuestras firmas, en la cual haremos constar que recibimos esas cantidades que hemos entregado a él, como Tesorero.
La razón de por qué no se ha rendido un informe detallado de todas las existencias del Tesoro que yo he recibido, es porque lo he estado haciendo con toda minuciosidad, contando todos los billetes. La cantidad que tiene el señor Aceves aún en su poder, y que dice que es de sesenta y tantos mil pesos, es de billetes enteramente malos, que están casi deshaciéndose, y los que también me propongo contar uno por uno.
Una vez hecho ese recuento general, tendré la satisfacción de rendir un informe más detallado a esta Honorable Asamblea de las existencias y de los recíbos que se me entreguen, de lo que se ha seguido pagando y de lo que exista en caja en los momentos en que rinda el informe.
La Mesa, por conducto de la Secretaría, manifiesta a la Honorable Asamblea, que se va a dar lectura al Proyecto de Reglamento de la Soberana Convención; pero que, como tiene algunas correcciones que solamente podría entenderlas uno de los miembros de la Comisión, va a hacer que éste lo lea.
La Mesa, por conducto de la Secretaría, pregunta a la Honorable Asamblea si quiere que se dé lectura a todo el Reglamento, que es bastante largo, o si se lee capitulo por capítulo, sujetándolo parcialmente a la aprobación de la Asamblea.
A fin de preguntar al señor presidente si ese Reglamento se va a discutir desde luego o si se le va a dar lectura para que pase a una Comisión.
Para que se imprima.
Entonces no se debe dar lectura capítulo por capítulo, porque eso es casualmente lo que iba a pedir: que se imprima para estudiarlo.
Como uno de los autores del Proyecto que se va a leer, me permito sugerir esta idea: como es muy largo y no hay manera de imprimirlo, porque no hay papel, que es lo más importante, se le podía dar lectura y mandar sacar unas capias para repartirlas a las personas que las solicitaran, sujetando a discusión nada más el capitulo primero, que trata de la admisión de delegados, porque es un asunto muy claro y sencillo.
El trabajo que nos presenta la Comisión encabezada por el señor Fierro, tiene muchas dificultades para que se imprima, y cada uno de nosotros lo estudie concienzudamente. Además, nosotros podemos perfectamente percatarnos de que el Reglamento contiene los puntos más indispensables para llenar su objeto; así, pues, opino que entre a funcionar desde luego y no perdamos el tiempo en la impresión y en los demás estudios; solicito que se le dé lectura y que se ponga en manos de una comisión especial que lo revise; pero creo que debe regir desde luego, y si algunas reformas va necesitando, que Se le vayan haciendo poco a poco, si no va a transcurrir otro mes y no vamos a implantar ese Reglamento. Creo que es la medida más lógica, puesto que contiene las principales bases.
Me parece ilógico que estemos discutiendo un asunto que no conocemos; que se nos lea el Reglamento y luego daremos el trámite que convenga darle.
El ciudadano Fierro
Proyecto del capítulo de Debates del Reglamento interior para la Soberana Convención Revolucionaria.
Artículo 1° Llegado el momento de la discusión, la Secretaría dará lectura a la iniciativa que la hubiese provocado y después al dictamen de la Comisión y al voto particular, si lo hubiere.
Artículo 3° Toda iniciativa que conste de dos o más proposiciones, se discutirá, primeramente en lo general y después en lo particular.
Artículo 5° Ningún delegado podrá tomar la palabra más de dos veces, sobre un asunto a discusión, salvo los miembros de la Comisión y el autor de la iniciativa, que podrán hacerlo aun fuera del orden de las inscripciones.
Artículo 6° Los miembros de la Convención que no estén inscriptos en la lista de oradores, solamente podrán pedir la palabra para hacer mociones de orden, interpelar a la Comisión o rectificar hechos directamente relacionados COn el asunto a debate y siempre que una y otra cosa se haga en términos breves, claros y precisos.
El presidente retirará el uso de la palabra, a los oradores que con pretexto de mociones de orden, interpelaciones o rectificaciones, argumenten en pro o en contra de la tesis que se discute.
Artículo 7° Sólo podrá interrumpirse a un orador para el efecto de llamarlo al orden si viola algún artículo de este Reglamento, o profiere injurias contra cualquiera de los presentes. En este caso, el delegado que quisiere hacer la moción, se acercará al presidente para que éste sea quien llame al orden al orador.
Artículo 9° Cuando algún miembro de la Asamblea quisiere que se dé lectura a alguna ley o documento que tenga relación íntima con el asunto que se discute, pedirá la palabra sin interrumpir al que habla y aprovechando el lapso de tiempo que transcurra entre la terminación del discurso de un orador y el principio de la peroración de otro. Para el solo efecto de la lectura se le concederá la preferencia de la palabra.
Artículo 11° Presentada una moción suspensiva se leerá, y sin otro requisito que oír a su autor, si la quisiere fundar, y a otro delegado en sentido contrario, se preguntará a la Asamblea si se toma inmediatamente en consideración. En caso negativo, se tendrá por desechada, y en caso afirmativo, se discutirá y votará en el acto, pudiendo hablar tres individuos en pro y tres en contra.
Artículo 15° Declarado suficientemente discutido un asunto o proyecto de ley en lo general, se preguntará si hay o no lugar a votarlo, y, habiéndolo se procederá a la discusión de los artículos en lo particular. En caso contrario, se preguntará si vuelve o no el proyecto a la Comisión; si la resolución fue re afirmativa, volverá a ella para que lo reforme; pero si fuere negativa, se considerará como desechado.
Artículo 16° Cuando alguno o algunos de los miembros de la Comisión respectiva se aparten del dictamen de la mayoría, podrán presentar por separado su voto particular y éste será discutido en su oportunidad, si el dictamen no mereciere la aprobación de la Asamblea.
I. Nombramiento del presidente provisional.
III. Nombramiento de la Mesa Directiva de la Convención o de alguno de sus miémbros; y
IV. Ratificación o reprobación del nombramiento de Tesorero Federal y de la Convención.
Artículo 23° La votación económica se hará por el solo hecho de ponerse en pie los que aprueben y quedar sentados los que reprueben.
Artículo 24° En las votaciones económicas, todo delegado tiene derecho a exigir que conste su voto en el sentido en que lo haya formulado, y que así se consigne en el acta respectiva.
Artículo 26° Será necesario el voto de las dos terceras partes de la Asamblea para declarar que un asunto es de urgente y obvia resolución. Igualmente será forzoso dicho voto en los casos que fijen las leyes.
En todos los casos, para decidir cualquier asunto, bastará el voto de la mayoría de los delegados presentes.
Cuernavaca, Mor. Febrero de 1915.
Conforme, menos con el artículo 25 que rechazo en todas sus partes, reservándome el derecho de fundar verbalmente mi oposición a dicho precepto.
En el proyecto de Reglamento que acabo de leer, falta otro capítulo importantísimo, que se refiere al Gran Jurado; los autores de este proyecto no pudimos tratar ese capítulo, porque la Convención no ha acordado si tienen fuero o no, los delegados.
El Gran Jurado tiene por objeto resolver si ha lugar o no a proceder contra un miembro de la Asamblea; como la Convención no ha resuelto nada sobre el particular, la situación es completamente anómala, no se sabe en qué condiciones quedan los delegados en cuanto a los delitos de orden político, como pasa en el caso del asunto que ocupa actualmente a la Comisión Instructora del Gran Jurado respecto del general Ramos.
Yo rogaría a los redactores del Proyecto, que tuvieron tiempo para hacer algo mejor, algo más chico, me dijeran por qué no lo hicieron un poquito más largo; tal parece que se quisieron sacar el premio de lo largo, lo difícil; ese no es Reglamento para una Convención Nacional Revolucionaria, ese es Reglamento para un Congreso de trescientas o quinientas personas. Son tantas las precauciones y tantas las taxativas, que se necesita un cinematógrafo para conservarlo; eso es evidente, cuatro horas diarias de sesión; eso es demasiado.
Me acuerdo yo que en la Convención del Teatro Hidalgo, en plena época maderista, cuando todavía éramos perfectamente burgueses, el Reglamento constaba de diez o quince artículos, y creo que a eso se debe reducir el asunto; se trata de evitar que se estén peleando por la palabra y eso se resuelve en dos artículos, los que habían propuesto los señores Casta y Cervantes.
El objeto actual es que haya un poco de orden, para no interrumpir a los oradores sino en el caso de mociones de orden, diciendo que no se podrá alterar el orden de los debates para aclaraciones, mociones de orden, etc.; y esto puede reducirse a dos, tres o cuatro artículos; pero esa serie de taxativas que trae ese Reglamento, es algo abrumador; cuando todavía no hemos podido discutir la Ley Agraria, podríamos discutir ciento y tantos artículos; y eso que aún no ha llegado al fin. (Aplausos)
Se les da primera lectura hoy, la segunda dentro de cuatro días, ¿para qué tantos trámites?, lo más racional sería primera y única lectura, ¿para qué las dos? ésas son cosas añejísimas, completamente arcaicas; ¡seamos un poco más civilizados que en el año de cincuenta y siete!
En fin, hay todo género de objeciones, no sólo la del cansancio, la de la imposibilidad material, para no discutir ese tan largo ... parece Biblia, parece Génesis, parece Deuteronomio, huele a Encíclica ...
Pido la palabra para una moción de orden. Antes le suplico muy respetuosamente al presidente de la Mesa, me diga si está a discusión el Reglamento.
No; pero ¿es una explicación a la Comisión?
¿No está a discusión? Entonces huelga que se le impugne de antemano, como lo está haciendo el señor Soto y Gama.
Para hacer notar al señor Soto y Gama que yo no soy miembro de la Comisión encargada de redactar el Programa; yo, cuando me acerqué a algunos compañeros, así como al Oficial Mayor de la Convención, para colaborar en la formación de ese Proyecto, lo hice con la mejor buena voluntad, creyendo que, puesto que la Comisión encargada de ese asunto no había cumplido con su cometido, prestaría algún servicio en la formación del Reglamento; he tenido a la vista reglamentos de cuerpos colegiados semejantes a la Convención, y he procurado tomar las disposiciones más necesarias y más importantes para los debates.
Si el señor Soto y Gama considera que son muchas taxativas, que formule su reglamento, ya que es capaz de hacerlo en diez artículos, capaz de poder concebirlo así.
Ruego a los que aplaudieron al señor Soto y Gama que pasen a formular su reglamento.
El ciudadano secretario lee la siguiente proposición:
Proponemos a la Asamblea que acuerde:
I. Se acepta y pone en vigor desde luego y provisionalmente el Proyecto de Reglamento subscrito por el ciudadano Héctor Fierro.
II. Dicho Proyecto estará vigente hasta que la Comisión respectiva presente a discusión el Reglamento relativo.
III. La Comisión de Reglamento deberá presentar a la discusión y aprobación de la Asamblea, el Reglamento definitivo dentro de ocho días, a contar de esta fecha.
La Presidencia, por conducto de la Secretaría, pregunta si se considera el asunto de pronta y obvia resolución.
La Asamblea no acuerda que es de pronta y obvia resolución; porque cree que no está en la orden del día. (Voces: si está en la orden del día y que se discuta artículo por artículo)
Hay más de cincuenta delegados sentados, no se considera de pronta y obvia resolución.
Estando en la orden del día, pido a la Mesa que se ponga a discusión el Reglamento del señor Fierro.
Pido que pase a discusión, pero que no pase a Comisión ese fárrago de barbaridades.
Se pone a discusión el Reglamento presentado por el ciudadano Fierro, en lo general.
Se suplica que pasen a inscribirse los oradores.
¿Por qué no pasa a Comisión, como se ha hecho con todas las leyes?
Pasen a inscribirse los oradores.
No se ha acordado la dispensa de trámites.
¿A quién le ha pedido usted la palabra?
Al presidente. Es necesario ser más activos, más empeñosos, de más delicadeza parlamentaria; nos copian el Reglamento del año de cincuenta y siete, y es necesario que hagamos algo más efectivo.
Ya atiende a la petición de usted la Mesa.
Desde el momento en que fue desechado, por una equivocación, por un error de la Secretaría, ha pasado en esa forma. El trámite que le corresponde, desde el momento en que no se considera de pronta y obvia resolución, es que pase a la Comisión que corresponde. (Aplausos)
Para una interpelación a la Mesa. La Mesa acaba de decir que pase a Comisión, y yo me permito suplicarle, muy respetuosamente al señor presidente, me diga a qué Comisión lo va a consignar.
A la que corresponda. (Voces: ¿Cuál es?)
Ustedes deben resolverlo. (Risas y aplausos)
¿A la Comisión Agraria? (Risas)
No, señor, a la Comisión que designe la Honorable Asamblea.
Por eso pido que se me diga a qué Comisión.
Si la Asamblea considera propio nombrar una comisión para el asunto del Reglamento, una comisión especial, así se hará, de otra manera, pasará a la Comisión de Estilo.
A la de Peticiones. Pido la palabra para proponer a la Mesa nombre una comisión de personas trabajadoras, que no copien a la carrera un reglamento.
Para proponer como presidente de la comisión al licenciado Soto y Gama. (Aplausos)
Estamos discutiendo el Reglamento.
La Mesa, por conducto de la Secretaría, suplica a la Honorable Asamblea, resuelva si es de su parecer que pase el presente Proyecto a la Comisión de Peticiones o si aprueba que se nombre una comisión especial. (Voces: Especial)
Los que estén por que sea especial, sírvanse ponerse de pie.
Aprobado que sea Comisión especial.
Para proponer candidatos.
Se ha presentado una candidatura que consta de los señores delegados Piña, Casta, Soto y Gama y licenciado Borrego.
Declino el honor que se me ha hecho al ponerme en esa candidatura, porque es indudable que no me pondría de acuerdo con el señor Soto y Gama; yo estoy de acuerdo con ese proyecto.
Precisamente por las razones que acaba de dar, suplico al señor Casta que figure en esa Comisión; no se opondría con el señor Soto y Gama para la formación de ese Reglamento, en díez artículos.
Parece que se trata de jugar. Yo acepto la comisión, porque haré un Proyecto más chico, y no con tantos artículos; pero creo que se debe formar la Comísión de personas que estén dispuestas a trabajar; propondría al señor Aceves, que está de acuerdo conmigo. (Risas y aplausos)
Si la Asamblea permite, se propondrán candidatos.
¿Cuántos forman la Comisión?
Que la formen cinco miembros.
La Mesa ordena a la Secretaría se pregunte si da permiso para que formule su candidatura.
La candidatura que propone la Mesa, es la siguiente: los ciudadanos Borrego, Piña, licenciado Soto y Gama y el señor licenciado Ramírez Wiella.
Falta uno, y propongo que sea el señor Nieto.
El C. Níeto
Propongo, si a ustedes les parece, que sean tres del Norte, y que la Mesa proponga tres del Sur.
No tiene eso objeto; es que queremos que sean impares; no es asunto político, señor presidente.
Yo, en obvio de dificultades, hice esa proposición.
Toda vez que se proponen cuatro y el sentir de la Asamblea es que sean cinco, propongo al señor Nieto para que forme parte de la Comisión.
La Mesa suplica a la Honorable Asamblea se sirva manifestar su parecer, respecto de si han de ser cuatro o cinco los miembros de la Comisión.
Que sean cinco. Impar.
Impar: Once.
Los que deseen que sean cinco, sírvanse ponerse de pie.
No, no son cinco. (Voces: sí, sí, sí, son cinco)
Un momento, voy a contarlos.
¿Por qué no se para el señor Soto y Gama?
Luego que se pare el señor Soto y Gama se paran los demás. (Aplausos)
La Mesa, por mi conducto, suplica a la Honorable Asamblea se sirva resolver de las dos personas que se proponen para integrar la Comisión de cinco miembros: Zubiría y Campa y Nieto. (Voces: Nieto, Campa está muy ocupado)
Los que estén porque sea el ciudadano Zubiría y Campa, sírvanse ponerse de pie.
Es el ciudadano Nieto. (Aplausos)
La Mesa, por conducto de la Secretaría, suplica a la Honorable Asamblea manifieste si está conforme con esta Comisión, compuesta de los cinco miembros.
Aceptado. (Voces: ¿Quiénes son?)
Los ciudadanos Borrego, Wiella, Piña, Nieto y Soto y Gama.
¿Cuánto tiempo se le da a la Comisión, pues son trabajadores todos?
Leyó la orden del día para la sesión del siguiente.
El C.. presidente