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Timestamp: 2019-12-15 20:43:25
Document Index: 202616697

Matched Legal Cases: ['artículo 8', 'artículo 10', 'artículo 10', 'artículo 1', 'artículo 48', 'artículo 39', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 2']

Derecho concursal: concurso de acreedores | Despacho Abogados Ferrer-Bonsoms & Sanjurjo meta name="msvalidate.01" content="2A6542A17D375A545657153AB388E200"
Derecho concursal: concurso de acreedores
Situación que genera el concurso de acreedores
Petición del concurso de acreedores
Intento de acuerdos antes del concurso de acreedores
Ámbito del concurso de acreedores como abogados:
Jurisdicción del concurso de acreedores
-En primera instancia.
-En segunda instancia.
Competencia objetiva: ¿qué asuntos conoce el juez del concurso?
Competencia territorial: ¿qué juez de lo mercantil debe tramitar un determinado concurso?
Centro de los intereses principales
Cambio de domicilio social ocurrido seis meses antes de la solicitud del concurso
En caso de que el centro de sus intereses principales no coincidiera con el lugar del domicilio social
El acreedor podrá optar por solicitar la apertura del concurso frente a un juez u otro, a su elección.
Presupuesto subjetivo del concurso: ¿quién puede ser declarado en concurso?
Veamos algunos supuesto específicos:
-En cuanto a las personas jurídicas
-Con relación a las sociedades civiles
-En el ámbito de las asociaciones
En cambio, no cuentan con capacidad para ser declaradas en concurso:
Presupuesto objetivo del concurso: ¿en qué circunstancias debe declararse el concurso?
Qué es la insolvencia para declarar un concurso
Publicación del concurso de acreedores
¿Se encuentra en una situación concurso?
La situación de crisis actual he llevada a muchas empresas a tener que solicitar el concurso de acreedores.
La ley 22/2003 de 9 de Julio, llamada Ley Concursal, regula actualmente los procesos de concurso de acreedores. La ley opta por los principios de unidad legal, de disciplina y de sistema. En la práctica, la nueva regulación pretende reformar el reparto de pérdidas cuando alguien no podía hacer frente a sus deudas.
Ante una situación de insolvencia una empresa debe solicitar el concurso de acreedores dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que se hubiera conocido o debido conocer el estado de insolvencia.
La situación de insolvencia existe cuando el deudor no puede cumplir sus obligaciones exigibles, y se presume en estos supuestos: existencia de embargos por ejecuciones, alzamiento de bienes o liquidación ruinosa por el deudor, incumplimiento durante tres meses de obligaciones (como Hacienda, Seguridad Social y trabajadores).
El concurso de acreedores puede ser calificado como voluntario o necesario. Cuando se trata de concurso voluntario debe ser presentado dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que se hubiera conocido o debido conocer el estado de insolvencia. El concurso necesario, lo puede presentar el acreedor en cualquier momento al Auto Judicial de declaración de concurso.
Un acreedor puede solicitar el concurso, y se denomina éste como concurso necesario. Esta solicitud permite clasificar el crédito de éste acreedor como crédito privilegiado general siempre que no tuviere carácter subordinado y hasta la cuarta parte de su importe.
Es más conveniente para el acreedor llegar a un acuerdo antes de que se presente el concurso de acreedores. Una vez presentado el concurso los derechos de los acreedores se podrán ver reducidos.
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El procedimiento concursal se incardina en el ámbito de la jurisdicción civil. Se establece el siguiente sistema de competencia:
Un órgano concreto y especializado: los juzgados de lo mercantil de cada provincia.
Las resoluciones de los juzgados de lo mercantil pueden ser objeto de apelación ante las correspondientes secciones de las Audiencias Provinciales.
Por último, con respecto a las resoluciones de estas últimas, cabe recurso ante la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo.
Al referirnos a la competencia para conocer el derecho concursal, hemos de diferenciar dos vertientes:
-la competencia objetiva. Es decir, qué asuntos conocerá el juez del concurso, y
-la competencia territorial. En concreto por razón de su ubicación geográfica, qué juez de lo mercantil deberá tramitar un determinado concurso.
El concurso tiene un carácter universal. Concurren una pluralidad de acreedores. Es por ello que el concurso de acreedores debe regirse bajo el principio de igualdad de trato. Exige la concentración en un solo órgano judicial de todas las materias que se consideran de especial trascendencia para el patrimonio del deudor.
La idea fundamental es la atribución de competencia al Juzgado de lo Mercantil en toda aquella acción que se dirija contra el patrimonio del deudor concursado.
El artículo 8 de la Ley Concursal delimita la competencia objetiva del juez del concurso. Además relaciona, en siete puntos, las materias objeto de su conocimiento.
Se atribuye al juez del concurso la jurisdicción exclusiva y excluyente para conocer de:
-todas las acciones civiles
-ejecuciones y medidas cautelares que puedan adoptarse en relación con el patrimonio del concursado por cualesquiera órganos jurisdiccionales o administrativos.
-asimismo, también asumirá determinados asuntos que, en principio, son competencia de los juzgados y tribunales del orden social, pero que por incidir en la situación patrimonial del concursado y en aras de la unidad del procedimiento no deben resolverse por separado.
La competencia para declarar y tramitar el concurso corresponde al juez de lo mercantil. En concreto en cuyo territorio tenga el deudor el centro de sus intereses principales. En este sentido, el artículo 10.1 de la Ley Concursal.
El mismo artículo 10 especifica qué se entiende por centro de intereses principales. Lo define como el lugar donde el deudor ejerce de modo habitual y reconocible por terceros la administración de tales intereses.
Para el caso de deudor persona jurídica, la Ley Concursal presume que el centro de sus intereses principales se halla en el lugar del domicilio social.
La finalidad reside en evitar el fraude procesal. Consistente en cambiar el domicilio social para hacer que el juzgado de lo mercantil territorialmente competente sea el elegido por el deudor.
En el caso de que se hubieran presentado dos o más solicitudes de declaración del concurso
Es decir, se han presentado ante dos o más juzgados que pudieren ser competentes. Tendrá preferencia aquel ante el que se hubiera presentado la primera solicitud.
Son los requisitos que deben concurrir para que el juez de lo mercantil declare el concurso de acreedores.
Necesariamente deben reunirse dos presupuestos:
-uno subjetivo: qué deudores procederá declarar el concurso.
-otro objetivo: en qué circunstancias procederá declarar el concurso de acreedores.
El artículo 1 de la Ley Concursal regula el presupuesto subjetivo del concurso. Determinando quiénes son los sujetos con capacidad para ser declarados en concurso de acreedores. No todo sujeto dotado de personalidad civil y con capacidad para ser parte en un proceso judicial civil puede ser declarado en concurso de acreedores.
La declaración de concurso procederá en caso de insolvencia respecto de cualquier deudor, sea persona natural o jurídica.
Es preciso que hayan adquirido y cuenten con personalidad jurídica. De tal manera que las sociedades civiles y mercantiles, laborales, profesionales, cooperativas, colectivas, comanditarias, mutuas, sociedades de garantía recíproca y agrupaciones de interés económico válidamente constituidas puedan ser declaradas en concurso de acreedores.
Los jueces de lo mercantil se reunieron y concluyeron que sí son susceptibles de ser declaradas en concurso. Ello sin perjuicio de la extensión a los socios de la responsabilidad por las deudas de la sociedad.
El mismo criterio sirve para las sociedades irregulares. También se aplica la extensión de responsabilidad a los socios, prevista en el artículo 48 bis de la Ley Concursal, en aplicación de lo dispuesto en el artículo 39 de la Ley de Sociedades de Capital.
Solo las dotadas de personalidad jurídica podrán ser concursadas. Dicha capacidad se adquiere junto con la capacidad de obrar con el otorgamiento del acta de constitución.
-Las entidades que integran la organización territorial del Estado, los organismos públicos y demás entes de derecho público, conforme determina el artículo 1.3 de la Ley Concursal.
-Las uniones temporales de empresas. Por carecer de personalidad jurídica propia y diferente de la de cada uno de sus miembros integrantes. Ello sin perjuicio de que sí puedan serlo las distintas personas jurídicas que integran la misma.
-En cuanto a las herencias. El artículo 1.3 de la Ley Concursal expresa que podrá declararse en tanto no hayan sido aceptadas pura y simplemente.
-Las masas patrimoniales separadas. Tampoco pueden ser concursadas. Sin perjuicio de que pueda declararse el concurso de cada uno de sus miembros o titulares de las mismas.
El artículo 2 de la Ley Concursal configura un presupuesto único para todos los sujetos susceptibles de ser declarados en concurso de acreedores. Es la situación de insolvencia del deudor común.
El apartado segundo del mismo precepto define la insolvencia como aquel estado en que se encuentra el deudor que no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles.
Hemos de fijarnos en cada uno de los componentes que conforman esta definición:
-La imposibilidad de cumplimiento. Implica que el deudor carece de medios económicos suficientes para cumplir sus obligaciones, aun cuando su voluntad no sea contraria al cumplimiento.
-La regularidad del cumplimiento. El adverbio «regularmente» se refiere al cómo se paga, a los medios que se emplean para el cumplimiento. Es un cumplimiento regular aquel que se realiza acudiendo a medios de financiación ordinaria y en condiciones normales de mercado. De esta manera, desde una óptica negativa, no sería cumplimiento regular aquel que exigiese acudir a créditos usurarios o a la asunción de garantías desorbitadas.
-La exigibilidad de las obligaciones. No se encontrará en situación de insolvencia el deudor al que no le son exigibles sus obligaciones de pago por no haberse producido su vencimiento o encontrarse sometidas a condición suspensiva. Ello se entiende sin perjuicio de su posible relevancia en orden a la concurrencia de la insolvencia inminente.
La declaración del concurso de acreedores se anunciará en el Boletín Oficial del Estado y un diario de mayor difusión en la provincia donde el deudor tenga el centro de sus principales intereses y otro en la provincia donde radique su domicilio.
En nuestro despacho podemos atenderle, dado que contamos con amplia experiencia en supuestos de concurso de acreedores. Abogado Madrid, abogado Barcelona, abogado Sevilla, abogado Pamplona.