Source: http://niftylift.es/cursos-ipaf
Timestamp: 2018-06-20 00:08:23
Document Index: 31178740

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Niftylift España - Cursos y eventos
IPAF. Cursos y eventos.
CURSO CARNÉ PAL
"CURSO CARNÉ PAL"
Plataformas Daryat S.L., está homologada como centro de formación del IPAF (http://www.ipaf.org), e imparte cursos de formación de PEMP (Platorma elevadora móvil de personal) según la metodología de la ISO 18878 (Formación de operador de PEMP), y una vez superada la prueba teórico/práctica, el operador obtendrá el Carné PAL (Reconocido internacionalmente por todos los fabricantes de PEMP). El curso de formación tiene la siguiente estructura:
INTRODUCCIÓN: Instalaciones, información general sobre el carné PAL y prueba teórica previa al curso.
CATEGORÍAS DE PEMP: Distintos tipos de PEMP y sus descripciones.
PARTES ESTRUCTURALES: Estabilización, nivelación, opciones del mecanismo del chasis, plataforma giratoria, conjunto articulado/tijera y selección de PEMP.
LEGISLACIÓN Y NORMATIVAS: ISO 18878, Ley 31/1995, R.D. 1435/1992, R.D. 1215/1997, R.D. 604/2006, R.D. 2177/2004, R.D. 1254/1999.
COMPROBACIONES PREVIAS AL USO/ENTREGA: A través de los exámenes, la familiarización, la inspección previa al uso, los controles y elementos de identificación de seguridad, los defectos y bajada de emergencia.
MÉTODOS DE TRABAJO SEGURO Y PELIGROSOS: Peligros eléctricos, peligro de caída, riesgos durante el movimiento y el desplazamiento, manejo, montaje, repostaje, y aparcamiento.
PRUEBA TEÓRICA: Prueba escrita individual de 30 preguntas con respuesta de múltiple elección.
Introducción a la máquina en sí: (Características de la PEMP y familiarización).
Componentes principales: (Identificación de cada componente y su función).
Comprobaciones e inspección previa al uso (UNE 58921 IN): (Realizar todas las comprobaciones/inspecciones necesarias para los siguientes elementos: neumáticos, estructura central, plataforma giratoria, niveles de fluido, mangueras, cables eléctricos, brazos, cesta , frenos, dirección, luces, desplazamiento, controles de ascenso/descenso, clavijas/pernos de retención, etiquetas y otros puntos adicionales del manual de instrucciones de la máquina).
Puesta en marcha/parada de la máquina: ( Procedimientos correctos de puesta en marcha y parada).
Comprobaciones del funcionamiento previas al uso: (Funcionamiento completo de la máquina y realización de todos los procedimientos de bajada de emergencia).
Comprobaciones anteriores a un desplazamiento por carretera: (Brazos replegados, estabilizadores replegados, máquina segura y sin objetos sueltos, etc.).
Preparación para la ruta: (Pendientes, acceso, obstrucciones aéreas y condiciones terrestres).
Desplazamiento por carretera y manejo de la máquina: (Si es aplicable, comprobar de que la ruta esté despejada, maniobras y prácticas de conducción correctas, oscilación trasera, etc.).
Preparación de la máquina para el trabajo: (Preparación, colocación de barreras/vallado, los requisitos de la carretera, la configuración del estabilizador, y realizar la comprobación del despliegue del estabilizador).
Prácticas básicas de manejo: (Realizar las funciones de manejo a tres cuartos de la capacidad de trabajo máxima, hasta el punto que sea razonablemente práctico, observación todas las prácticas de seguridad).
Aplicaciones típicas del trabajo: (Realizar las aplicaciones prácticas, observando todas las prácticas de seguridad).
Aparcar la máquina: (Aparcar correctamente la máquina, parar el motor, fijar los frenos, extraer las llaves y eliminar todos los obstáculos. Procedimientos correctos para repostar, diesel, gasolina, comprobación de la batería, cargado y precauciones de seguridad).
Efecto catapulta.
Categorías de PEMP.
JORNADA SEGURIDAD IPAF
Los pasados días 25 y 26 de noviembre, Ipaf organizó unas Jornadas informativas para instructores y para usuarios de PEMP.
Durante el día 25 de noviembre, en Valencia, tuvo lugar una jornada sobre los objetivos y formación de los instructores de Ipaf. En ella se expuso la responsabilidad administrativa, penal, laboral y civil de cualquier operario de una PEMP y las características de los formadores de Ipaf que acreditan. Ipaf propone una formación global que junto con un peritaje especializado, convierten a un formador Ipaf en un técnico profesional especializado en prevención.
Además se eligieron los miembros del Consejo Internacional de Ipaf en España y se trató de exponer iniciativas y propuestas.
Durante la jornada técnica del día 26, el Centro Territorial INVASSAR de Alicante, acogió a más de 100 personas, todos ellos usuarios y empresarios del sector de las plataformas elevadoras móviles de personal.
En las jornadas se definió el concepto de PEMP, bajo el punto de vista de la seguridad, para que su uso no constituya una fuente de riesgo. Esto, es por lo que las PEMP deben cumplir con una serie de requisitos iniciales, así como estar sometidas a un mantenimiento periódico, seguido de las comprobaciones correspondientes, que garanticen tanto la disponibilidad como el adecuado control de riesgos del equipo.
Todo esto se trató, englobado en la necesidad de formación e información que deben tener los operadores de los equipos.
Para el desarrollo de todos estos aspectos, contaron con la participación de expertos que analizaron los distintos aspectos para la utilización más segura de las PEMP, desde la legislación aplicable, hasta la formación del operador, pasando por mantenimiento de equipo, riesgos de la utilización y las medida de seguridad y prevención.
La presentación a cargo del Ilmo. Sr. D. Ramón Rocamora Jover, Director Territorial de Empleo y Trabajo, dió paso a la ponencia sobre la Legislación aplicable y los requisitos mínimos que deben cumplir las PEMP por elSr. D. Gustavo A. Arcenegui Parreño, Director del CTSST del INVASSAT en Alicante.
Esta ponencia sobre el concepto de PEMP tipos, se extendió hasta la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, con las obligaciones de fabricantes, importadores y suministradores y las del empresario. Se realizó una clasificación de las PEMP y una retroespectiva de las normas de certificación que deben cumplir y de procesos de mantenimiento necesarios.
Dña. Romina Vanzi, Delegada de Ipaf en España y Portugal. Habló sobre el mantenimiento y comprobaciones a efectuar para mantener los requisitos de seguridad. Presentó Ipaf como la Federación Internacional del acceso motorizado fundada en 1983, una organización sin ánimo de lucro que agrupa fabricantes, alquiladores, distribuidores y usuarios de plataformas elevadoras. Tomó especial relevancia la norma UNE 58921IN sobre las instrucciones para la instalación, manejo, mantenimiento, revisiones e inspecciones de las PEMP. Algunos de los puntos importantes de esta norma a tener en cuenta son la documentación, inspección visual y verificación inicial, además de las operaciones de mantenimiento específicos de cada fabricante llevados a cabo por personal cualificado.
La Sra. Vanzi, mostró varias imágenes que mostraban trabajos en altura donde el operador se encontraba en peligro, ya fuese por la incorrecta utilización de otros equipos de construcción o simplemente por no utilizar una PEMP. Los riesgos y factores de riesgos expuestos, dieron paso la las normas de seguridad en la utilización de equipos y las medidas de prevención básicas que Ipaf propone con sus campañas sobre el uso de las mismas.
Otra ponencia sobre la Formación necesaria para el operador de una PEMP, por D. José Ramón Etxebarría, instructor superior de Ipaf, se basó en la exigencia de formación adecuada y suficiente por la Legislación vigente. Además comentó la existencia de 3 tipos de cursos Ipaf para cada necesidad operador, demostrador e instructor y la duración de los cursos, con 3 días dedicados a parte teórica y práctica que ayudan a superar un examen teórico de 30 preguntas y un curso práctico. Los cursos de Ipaf proporcionan un nivel de capacitación acreditado cuyo objetivo es “trabajar con seguridad”.
Por último, D. Arturo Jiménez, Responsable de Medio Ambiente y Prevención de Riesgos Laborales, COEPA, presentó un vídeo sobre las Plataformas de Tijera.
Noticia publicada en Movicarga.
Nº 413 (8/1/2010)
SIOPSTM es uno de los avances en la seguridad del operador de PEMP (Plataformas elevadoras móviles de personal).
Para obtener más información sobre SIOPSTM por favor contacte con nuestro equipo comercial. Tfno: 94 426 74 49
"FORMACIÓN ESPECÍFICA PARA OPERADORES DE EQUIPOS DE ELEVACIÓN"
Se está generando en el mercado de la formación específica para operadores de equipos de elevación no sólo una confusa información sobre qué tipo de centros pueden impartir dicha formación especializada sino también un incumplimiento de la importante normativa en vigor (R.D. 1215/1997, sobre equipos de trabajo), al estar impartiéndose, fundamentalmente por algunas entidades de prevención, una formación genérica en PRL para la obtención de la Tarjeta Profesional de la Construcción (TPC), que en absoluto habilita para el manejo de equipos de elevación (grúas torre, maquinillos, plataformas de elevación móviles, manipuladores telescópicos, etc.) sino que se trata de una formación exclusiva sobre los riesgos y actividades preventivas como consecuencia del manejo de estos equipos.
Teniendo en cuenta que por equipo de trabajo se entiende cualquier maquina, aparato o instrumento que tiene que ser utilizado por un trabajador, al que se denomina operador del equipo, el Reglamento sobre equipos de trabajo de 18 de julio de 1997, precisa con claridad que su utilización queda reservada a los trabajadores designados por el empresario a tal fin, que necesariamente han de recibir una formación específica adecuada para la conducción segura de esos equipos, no siendo válida la más genérica sobre aspectos de la prl que se recibe para la obtención de la TPC, formación ésta a la que antes nos referimos.
En tal sentido, el artículo 5 del R.D. 1215/1997 citado y su Anexo II punto 2, establecen que la formación genérica básica sobre “equipos de elevación” no es considerada suficiente a la hora de utilizar un equipo elevador específico como puede ser una grúa torre, una grúa móvil o una PEMP (plataformas elevadoras móviles de personal). Dicha norma obliga a que “La conducción de equipos de trabajo automotores estará reservada a los trabajadores que hayan recibido una formación específica para la conducción segura de esos equipos de trabajo”.
Como consecuencia, en la línea marcada por la propia Fundación Laboral de la Construcción, de que la formación requerida de la TPC es meramente de prevención de riesgos laborales pero no específica y más compleja para el manejo de equipos y plataformas elevadoras, con el consiguiente riesgo para la seguridad en el trabajo, se hace preciso delimitar el marco competencial de las entidades que pueden impartir esa formación específica que va mucho más allá de la genérica formación en PRL -8 a 20 horas según los casos- que establece el artículo 155 del IV Convenio Colectivo General del Sector de la Construcción y que sólo se puede impartir por centros de formación homologados para impartir esa formación especializada que existen en nuestro país.
Auditor de sistemas de prevención
FORMACIÓN POR SENTIDO COMÚN
FORMACIÓN: SI NO ES POR LEY HAGÁMOSLO POR SENTIDO COMÚN
Cada día es más común el uso de plataformas elevadoras móviles de personal (PEMP) en nuestro país para realizar todo tipo de trabajo en altura.
Con una de la más joven y amplia flota, España es uno de los líderes europeos en el uso de este tipo de maquinaria . Cada día miles de trabajadores utilizan plataformas elevadoras para desarrollar su oficio de forma práctica, ergonómica y aumentando sensiblemente su rendimiento con respecto a otros medios de acceso tradicionales.
Desafortunadamente este año, más que nunca, hemos sido testigos de accidentes mortales de trabajadores que utilizaban plataformas elevadoras.
Si las plataformas elevadoras son máquinas seguras equipadas con todo tipo de dispositivos de seguridad y fabricadas con los más estrictos controles de calidad y bajo marcado CE., ¿qué está fallando?
¿Por qué tenemos que leer portadas tan inquietantes como “fallecen dos trabajadores al volcarse una plataforma elevadora”?
De hecho cualquiera se puede subir a una plataforma elevadora. Maniobrar una PEMP no es ningún oficio como puede ser el de gruista o el de carretillero. Las PEMP son un medio de acceso para pintores, albañiles, carpinteros, ingenieros o arquitectos que les facilita de una forma segura desarrollar su oficio.
¿Cómo podemos permitir que trabajadores sin formación suban a máquinas como estas sin tener formación sobre su uso?
Formación adecuada :
La actual legislación española sigue los marcos europeos en materia de prevención de riesgos laborales. El R.D. 1215 (disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo) establece de conformidad con los artículos 18 y 19 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que el empresario deberá garantizar que los trabajadores y los representantes de los trabajadores reciban una "formación e información adecuadas" sobre los riesgos derivados de la utilización de los equipos de trabajo.
Los legisladores europeos y españoles han dejado en mano de los ciudadanos la interpretación de “formación adecuada” apelándose al sentido común de los mismos.
Desafortunadamente, como afirmó Voltaire, "el sentido común no es nada común":
¿Dónde está el sentido común cuando dejamos una plataforma en manos de alguien sin tener constancia que haya sido formado para su manejo?
¿Dónde está el sentido común cuando subimos a las barandillas de la plataforma para alcanzar más altura?
¿Dónde está el sentido común cuando dejamos que formadores que nunca han subido a una plataforma den cursos sobre su manejo?
A falta de sentido común, los graves acontecimientos propiciados por los accidentes nos ayudan a abrir los ojos.
“Velamos por la seguridad y la efectividad del acceso aéreo” es el slogan de IPAF, la única federación internacional que agrupa fabricantes, alquiladores, usuarios y formadores de plataformas elevadoras.
Como organización sin ánimo de lucro, tenemos probablemente la vida más sencilla y no estamos cegados por el negocio, las prisas y los compromisos con los clientes y por esta razón, para IPAF es más fácil tener sentido común.
Organizados en grupos de trabajo muy especializados donde decenas de profesionales colaboran con un solo objetivo: que el sector de las plataformas elevadoras sea un sector con buena reputación, poca siniestralidad y mucha profesionalidad. La suma de estos valores se traduce en negocio para las empresas afiliadas sin ser el negocio el punto de partida. Las empresas que pertenecen a IPAF han aprendido que al fin de acabo hacer las cosas bien y con responsabilidad es lo que más paga.
Y los momentos de auge económicos han pasado y con ellos los momentos de prisas y las épocas del todo vale. La crisis económica también pasará y lo que quedará es un mercado más maduro, más profesional y con un bagaje de experiencia que hará crecer la responsabilidad empresarial.
En temas de seguridad laboral no existen atajos, ni medias tintas.
Aunque seamos pioneros, en IPAF preferimos basarnos sobre altos estándares y alejarnos por un momento del pensamiento de hacer feliz al cliente, ofreciendo cursos “Express”. Preferimos ofrecer al cliente lo que desde nuestra experiencia pensamos que es justo y seguimos convencidos que la sensatez y la justicia compensan mucho más que cualquier forma de especular con un negocio, la formación, de lo cual depende la vida de muchos trabajadores.
Delegada de IPAF de España y Portugal
FORMACIÓN , APUESTA DE FUTURO
“LA FORMACIÓN UNA APUESTA DE FUTURO”.
Me alegra comenzar este artículo con el lema de la “14ª Asamblea General de ANAPAT” y aprovecho la ocasión para agradecer a todos sus miembros la oportunidad de exponer nuestros productos en dicha reunión. También quiero mencionar la labor inmejorable de D. Alejandro Aroca, que hizo una brillante exposición sobre la nueva Directiva de Máquinas 2006/42/CE que entrará en vigor el 29 de Diciembre de 2009, transmitiendo a todos los oyentes la importancia de la misma para asegurar una práctica segura y eficaz de las PEMP.
Voy a citar dos frases célebres para después realizar una reflexión sobre una correcta formación y después utilizar de manera correcta una PEMP:
“He aprendido que una vida no vale nada, pero también que nada vale una vida” (André Malraux).
“Todo hábito hace nuestra mano más ingeniosa y nuestro genio más torpe” (Nietzsche).
Desafortunadamente si analizamos la situación actual de nuestro mercado, me entristece observar que hemos mejorado, pero se sigue realizando diariamente prácticas inseguras en los trabajos en altura. Todavía
es normal ver escenas de uso claramente ilegal en nuestro país, como por ejemplo, el uso de plataformas de trabajo en grúas sobre camión o en carretillas elevadoras.
Por este motivo voy a realizar un análisis sobre el uso incorrecto de las plataformas de trabajo sobre carretilla/grúa sobre camión y el carácter excepcional del mismo:
USO INCORRECTO DE PLATAFORMAS SOBRE CARRETILLA/GRÚA SOBRE CAMIÓN
1) Haya o no una confusión en el R.D. 1215/1997 está muy claro en que se puede hacer un uso excepcional para elevar personas de equipos de trabajo no diseñados para ello.
“La elevación de trabajadores sólo estará permitida mediante equipos de trabajo y accesorios previstos a tal efecto. No obstante, cuando con carácter excepcional hayan de utilizarse para tal fin equipos de trabajo no previstos para ello, deberán tomarse las medidas pertinentes para garantizar la seguridad de los trabajadores y disponer de una vigilancia adecuada. Durante la permanencia de trabajadores en equipos de trabajo destinados a levantar cargas, el puesto de mando deberá estar ocupado permanentemente. Los trabajadores elevados deberán disponer de un medio de comunicación seguro y deberá estar prevista su evacuación en caso de peligro”
2) Punto1.1.1.2c de R.D. 1435/1992
“Al diseñar y fabricar la máquina y al redactar las instrucciones, el fabricante deberá prever no solamente un uso normal de la máquina, sino también el uso que de la máquina pueda esperarse de forma razonable. Cuando el empleo anormal de la máquina entrañe un riesgo, ésta deberá estar diseñada para evitar que se utilice de manera anormal. En su caso, en las instrucciones de empleo deberán señalarse al usuario las contraindicaciones de empleo de la máquina que, según la experiencia, pudieran presentarse.”
3) No aplica el Anexo I, apartado 6 de R.D. 1435/1992 ya que hablamos del uso de un equipo de trabajo según R.D. 1215/1997 y este equipo de trabajo (carretilla elevadora/grúa sobre camión), no ha sido diseñado para la elevación de personas, así pues y vuelvo a repetir, estamos haciendo uso de un equipo de trabajo para un uso excepcional para el cual no ha sido diseñado.
4) Continuamos en cuestiones de definiciones, hablamos de un equipo intercambiable, según articulo 1.1 del R.D. 1435/1992 y este debe llevar una declaración según Anexo II apartado A del dicho R.D. Reitero que el equipo no se ha diseñado para la elevación de personas, ya que es un uso excepcional para este fin. (También podemos indicar que dichas máquinas no pertenecen al Anexo IV de la Directiva de Máquinas, donde se hablan de máquinas para elevar personas a más de 3 metros de altura).
5) La NTP 715 expone una interpretación del carácter excepcional y de que manera se puede elevar personas.
¿QUÉ SE ENTIENDE POR CARÁCTER EXCEPCIONAL?
Es la Autoridad Laboral competente quien tiene la facultad de definir y/o autorizar o no dicho uso excepcional. Interpretamos que las situaciones excepcionales en las que se admite la utilización de una carretilla elevadora o una grúa sobre camión a que se acopla una plataforma o barquilla para elevar trabajadores sólo son aquellas que se realizan con carácter "extraordinario y puntual".
En nuestra opinión, no pueden considerarse como excepcionales, operaciones rutinarias, repetitivas o previsibles, tales como:
Reparación de alumbrado público o privado.
Acceso a los puntos/zonas de almacenamiento de una empresa por los trabajadores; montaje o desmontaje en altura.
Otros trabajos en altura, incluso de tipo ocasional, para limpieza, mantenimiento, podas, etc.
Sin embargo, siempre a nuestro criterio, podrían considerarse “situaciones excepcionales” y, por lo tanto, no rutinarias, ni repetitivas, aquellas en las que sea técnicamente imposible utilizar equipos para la elevación de personas, o en las que los riesgos derivados del entorno en el que se realiza el trabajo o de la necesidad de utilizar medios auxiliares, son mayores que los que se derivarían de la utilización de las máquinas adecuadas para elevar personas.
Asimismo, serían "situaciones excepcionales" las de emergencia, por ejemplo, para la evacuación de personas. En estas situaciones, siempre será más seguro utilizar, una barquilla o una plataforma diseñada para esta función, siguiendo un procedimiento de trabajo específico previamente establecido y supervisado por persona competente, que utilizar otros medios improvisados.
En tales "situaciones excepcionales", además de cumplir los restantes requisitos indicados en el Real Decreto 1215/1997, antes de realizar el trabajo sería necesaria una evaluación previa de los riesgos y la adopción de las adecuadas medidas de seguridad, conforme al artículo 16 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y el Anexo II, apartado 1, punto 3 del citado Real Decreto.
Tenemos que mencionar que la NTP 474 (Sobre plataformas de trabajo en carretillas elevadoras), ya no tiene validez y por tanto sólo se podrá utilizar dicho implemento en situaciones excepcionales y no continuas y repetitivas.
Está claro que las situaciones de trabajo que vemos casi a diario con estos equipos no son excepcionales sino rutinarias, por lo tanto estamos realizando una práctica claramente ilegal y para defender nuestros intereses lo debemos de denunciar a la Autoridad Laboral. Sigo creyendo que para evitar estas prácticas inseguras y peligrosas debemos apostar claramente por la formación, pero no como una apuesta de futuro, sino de presente inmediato. Tenemos que dejar de utilizar esas prácticas inseguras y afirmar que lo habitual resulta peligroso y que por mucho esfuerzo que tengamos que realizar para adquirir los conocimientos sobre el uso correcto y eficaz, nunca será suficiente para asegurar la vida de una persona.
Por este motivo sigo afirmando que el curso del IPAF, es el marco ideal para que los alumnos y futuros operadores de PEMP, conozcan todos los requisitos para un uso seguro y eficaz, debido a que con la metodología del curso van a adquirir los criterios para realizar una buena práctica. No tenemos que olvidar que el Programa de Formación de IPAF para los operadores de plataformas aéreas está certificado por TÜV en conformidad con la ISO 18878 (Metodología sobre formación de operarios de PEMP). Con el método IPAF se forman a más de 70.000 operadores cada año a través de una red mundial formada por más de 300 centros de formación homologados. Una vez completado con éxito un curso de formación IPAF, los operadores reciben el Carné PAL (Powered Access Licence), la garantía de formación más reconocida a nivel mundial. De esta manera desaparecerán escenas peligrosas y de mal uso como las que vemos diariamente y será habitual y normal ver escenas de prácticas seguras y eficaces.
Instructor superior del IPAF.
APUESTA SOBRE EL IPAF
"APUESTA SOBRE EL IPAF"
Si apostamos por la seguridad en el uso de las PEMP, tenemos que apostar por el IPAF , ya que un uso indebido e inadecuado es una maniobra de “alto riesgo”, debido a las situaciones de riesgo a que se exponen los operadores; de ellos el de mayor entidad, desde el punto de vista de sus graves consecuencias, es la caída de altura.
Desafortunadamente no es real la frase ¡Total como no va a pasar nada! , puesto que desgraciadamente, sí ocurre, y la realidad es que las caídas en altura representan hoy en nuestro país y en Europa, la primera causa de mortalidad por accidente en jornada laboral, con exclusión de los denominados accidentes “in itinere”. En el sector de la construcción es donde se produce un mayor número de accidentes por caídas de altura, pero no es ni mucho menos el único en el que los operadores están sujetos a situaciones de riesgo. Alguno de los sectores en los que los operadores están afectados son:
Labores de mantenimiento y montaje de líneas eléctricas.
Labores de limpieza y pintura.
Labores de poda y mantenimiento forestal.
Labores de reparación, conservación y mantenimiento industrial.
Labores de montaje y desmontaje de eventos (ferias, conciertos, etc.)
Tenemos que recordar que el empresario y los mandos intermedios responsables de las tareas de producción, en las que se manifiestan riesgos que pueden derivar en un accidente con consecuencias lamentables, deben de tener presente en todo momento que existe un aspecto legal en el trabajo diario que exige el “obligado” cumplimiento de determinadas medidas preventivas encaminadas a evitar dichos accidentes; en caso contrario y para infortunio del empresario si se hace caso omiso a estas obligaciones, se pone en funcionamiento el mecanismo de las responsabilidades jurídicas (sentencias condenatorias que implican pena de cárcel, etc).
El “deber” del empresario y los mandos es cumplir y hacer cumplir las disposiciones establecidas en la legislación y en las Normas de Seguridad: las inhibiciones, olvidos o desidias en ejecutar el deber de vigilancia conlleva, en caso de accidente, la culpa “invigilando” ante los tribunales, de igual manera debemos de indicar, que cuando se demuestra que el empresario no es el culpable, existen sentencias condenatorias contra el operador. (Art.29) Ley 31/1995. (El trabajador debe de velar por su propia seguridad y salud y por la de aquellas otras personas a las que pueda afectar su actividad profesional y cooperar con el empresario para que éste pueda garantizar unas condiciones de trabajo que sean seguras y no entrañen riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores).
Como he indicado en otras ocasiones, todos los fabricantes de PEMP cumplen en lo referente a la “seguridad integrada” en el diseño de sus productos, el peligro lo tenemos en la “seguridad no integrada” del diseño de la PEMP, y por ejemplo, me refiero a :
Mantenimiento preventivo: Se aplica el RD 2177/2004 modificación del RD 1215/1997; Norma UNE-58291-IN; Manual de instrucciones del fabricante.
Procedimientos y métodos de trabajo: Se aplica la Ley 31/1995 PRL; RD 56/1995; RD 1627/1997; RD 2177/2004; etc.
Formación y adiestramiento: Se aplica el “Curso de operador del IPAF”
Equipos de Protección Personal: Se aplica el RD 773/1997; La “Guía del IPAF sobre el arnés”
Por lo tanto si analizamos nuestra situación actual en el uso de las PEMP ¿Podemos utilizarlas de un modo seguro y eficaz?
Yo creo que sí, puesto que si nos fijamos en los peligros de la “seguridad no integrada” de la PEMP, los podemos solucionar aplicando las Leyes, Directivas o RD que disponemos, como por ejemplo:
Mantenimiento preventivo: El (Art. 3) del RD 1215/97 dice que “el empresario adoptará las medidas necesarias para que, mediante un mantenimiento adecuado, los equipos de trabajo se conserven durante todo el tiempo de utilización en unas buenas condiciones y dicho mantenimiento se realizará teniendo en cuenta las instrucciones del fabricante o, en su defecto, las características de estos equipos, sus condiciones de utilización y cualquier otra circunstancia normal o excepcional que pueda influir en su deterioro y desajuste". Se recomienda utilizar la Norma UNE-58921-IN para el mantenimiento de la PEMP.
Formación y adiestramiento: Se recomienda el curso de operador del IPAF según la metodología de la Norma ISO-18878.
En lo referente a la defensa sobre la utilización de equipos “no legales” en sustitución de la PEMP, debemos de decir claramente que: “Sólo se puede considerar situación excepcional y, por lo tanto, no rutinaria, ni repetitiva, aquellas en las que sea técnicamente imposible utilizar equipos para la elevación de personas, o en las que los riesgos derivados del entorno en el que realiza el trabajo o de la necesidad de utilizar medios auxiliares, son mayores que los que se derivan del uso de las máquinas adecuadas para elevar personas (PEMP)".
Asimismo, serán "situaciones excepcionales", las de emergencia, por ejemplo la evacuación de personas. Sólo en estas situaciones “excepcionales” se podrá utilizar, por ejemplo; una cesta en grúa, una cesta en carretilla elevadora, etc; pero además debemos de cumplir los requisitos indicados en el RD 1215/1997, y antes de realizar el trabajo será necesaria una evaluación previa de los riesgos y la adopción de medidas de seguridad necesarias, conforme al (artículo 16) de la LPRL y el Anexo II,(apartado 1), (punto 3) del citado RD.
Si analizamos el sector de la construcción, observamos que ya se están tomando medidas y se empieza a aplicar el “Convenio General del Sector de la Construcción (2007-2011)”, en el que entre otras cosas, se adoptan las medidas necesarias para la eliminación o reducción de los factures de riesgo y de la consiguiente disminución de los accidentes de trabajo, así como del fomento de la información y formación de los trabajadores. Se considera que los trabajadores que prestan servicios en las obras tengan la “formación necesaria y adecuada” a su puesto de trabajo o función en materia de PRL, de modo que conozcan los riesgos y las medidas para prevenirlos.
Además se debe de considerar la presencia de trabajadores inmigrantes en el sector, por lo tanto la formación e información dirigida a estos trabajadores será la adecuada y necesaria a sus características, especialmente en el caso de que “desconozcan el idioma español”. De este modo la Fundación Laboral de la Construcción (FLC) será la encargada de implantar en todo el territorio nacional una cartilla o carné profesional que se denominará “Tarjeta Profesional de la Construcción” (TPC). En dicha tarjeta se incluirán los cursos que cada trabajador tenga acreditados. Por ejemplo, en el Artículo 155 de dicho convenio se recoge el contenido formativo para operadores de aparatos elevadores (Grúa torre, montacargas, PEMP, manipulador telescópico, etc) y dicho módulo tendrá una duración de 20 horas.
También tenemos que hacer mención a la Nueva Directiva de Máquinas 2006/42/CE que va a sustituir a la exigente Directiva de Máquinas 98/37/CE que se aplicará a partir del 29/12/2009. Los fabricantes de PEMP deben de comenzar ya a revisar sus productos sin demora y adaptarlas a la nueva directiva si fuera necesario. Esto significa que desde un punto de vista formal y legal, las PEMP sólo se pueden comercializar con referencia a la Directiva 2006/42/CE a partir del 29 de Diciembre de 2009. Esta Directiva es sensible al coste social debido al importante número de accidentes provocados directamente por la utilización de máquinas, que pueden verse reducidos integrando la seguridad en las fases de diseño y fabricación de las máquinas y utilizando una instalación y mantenimiento correctos. Posiblemente la norma armonizada UNE-EN-280 (requisitos constructivos exigibles para el uso de las PEMP) será revisada y modificada para mejorar la prevención contra los riesgos derivados del diseño y fabricación de las PEMP.
A fin de garantizar la calidad también se modificará el marcado CE, también el fabricante deberá de garantizar la realización de una evaluación de riesgos para la máquina que desea comercializar (debe mencionar los requisitos esenciales de salud y seguridad que se aplican a su máquina y con respecto a los cuales se deben adoptar medidas). Se habla de la “vigilancia de mercado”, que son las medidas necesaria a adoptar para que sólo se puedan comercializar y/o poner en servicio las máquinas que sí cumplen todas las disposiciones de la nueva Directiva (se habla de las medidas a adoptar para que prohíban o restrinjan la comercialización de máquinas que por sus características técnicas, presenten riesgos o que no se sometan a condiciones especiales).
Se reestructura y se amplia la información que se incluye en el Manual de Instrucciones del fabricante, incluso se debe mencionar la frase “Manual original” bien en la versión original o versiones lingüísticas comprobadas por el fabricante y “Traducción del manual original” en todas las demás versiones (se evitan errores de traducción o interpretación). Se reduce el valor de la emisión del ruido de 85dB(A) a 80 dB(A), se incluye en la cesta de trabajo de la PEMP las pegatinas indicativas de la SWL (carga máxima de seguridad y número de personas autorizado). Los fabricantes deberán de disponer de un Sistema de Aseguramiento de Calidad Total el cual se auditará 1 vez al año y se reevaluará cada 3 años y el informe y la documentación se guardará durante 10 años, en fin…, creo que se van a producir cambios positivos para asegurar la calidad y el uso correcto de las PEMP
En conclusión nos podemos preguntar ¿Qué debemos hacer las partes implicadas en lo referente a las PEMP? Yo considero que debemos de crear una “Entidad” representante del sector ( IPAF-ANAPAT) y tener un acercamiento, en primer lugar a la FLC y ver como podemos colaborar en la parte que nos corresponde y también de manera prioritaria con el INSHT (para contemplar el resto de sectores implicados) y por ejemplo, elaborar conjuntamente una “Guía Técnica de Uso de PEMP” en el que se proporcionen todos los criterios y recomendaciones que faciliten a todas las partes implicadas la interpretación y aplicación de todo lo referente a la evaluación de riesgos para la salud de los trabajadores involucrados en el uso de las PEMP.
Accidente de PEMP
LA NECESIDAD DEL IPAF
"LA NECESIDAD DEL IPAF"
Cada día es más común el uso de las PEMP (plataforma elevadora móvil de personal) para efectuar trabajos en altura de distinta índole, lo que hace que tengamos que sumar los riesgos propios de la máquina a los derivados por el desconocimiento de las normas de una utilización segura y eficaz (produciéndose por este motivo en algunas ocasiones accidentes lamentables).
Para ello disponemos de diferentes normas, leyes y directivas que aplicamos para la correcta fabricación, manejo, uso seguro y formación sobre la PEMP. Podemos citar la referencia de alguna de ellas:
Ley de 31/1995 de PRL (Se determina el cuerpo básico de garantías y responsabilidades precisas para establecer un adecuado nivel de protección de la salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo, en el marco de una política coherente, coordinada y eficaz de prevención de riesgos laborales).
RD 1435/1992 modificado por el RD56/1995 (Se aplica a las máquinas y se fijan los requisitos esenciales sobre seguridad y salud).
RD 1215/1997 (Se especifican las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo).
RD 1627/1997 (Se especifican las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción).
RD 2177/2004 (Es una modificación del RD 1215/1997 y se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, en materia de trabajos temporales en altura).
Norma UNE EN 280 (Es una norma armonizada que da presunción de conformidad con la Directiva de máquinas y cumplimiento, por lo tanto, de los requisitos constructivos exigibles para el uso de las PEMP en los países de la CE).
Norma UNE – 58921 – IN (Es una norma española donde se especifican los criterios para la instalación, manejo, mantenimiento, revisiones e inspecciones de las PEMP).
NTP 634 (Es una nota técnica de prevención sobre las PEMP elaborada por el INSHT).
Guía de seguridad para trabajos en altura (Elaborada por OSALAN).
Después de aplicar todas las normas y leyes anteriores, podemos decir que toda empresa implicada en el uso de las PEMP (fabricantes, distribuidores, alquiladores, servicio técnico y usuario final) deben de cumplir con la normativa vigente en materia de seguridad y salud laboral (SSL) y poder demostrar tanto a la autoridad laboral y a todas las partes interesadas que la PEMP es segura, de modo que la empresa que realiza dicho servicio es competitiva en materia de seguridad.
El problema es que siguen utilizándose equipos de trabajo de manera inadecuada, e incluso la utilización de las PEMP provoca accidentes con consecuencias fatales, por tanto, ¿en qué fallamos?, ¿Cómo los podemos evitar o reducir su número?
Si analizamos la situación de las partes implicadas, todos los fabricantes sin excepción, cumplen con todos los requisitos de la UNE EN 280 para la utilización correcta de las PEMP en nuestro país; por otra parte existen grandes alquiladores como VILATEL, UMESA, VAMASA, etc., que emiten boletines y revistas, desarrollando de esta manera una gran labor educativa en el campo de la PRL; también tenemos que mencionar a ANAPAT (Asociación nacional de alquiladores de plataformas aéreas de trabajo) cuya labor inmejorable garantiza la seriedad profesional y vela por el cumplimiento estricto de las normas de seguridad en la utilización de las PEMP.
Por último existen grupos de trabajo que con la coordinación de la AEM (Asociación española de manutención), han elaborado la ITC-5 (Instrucción técnica complementaria) sobre las PEMP, (se ha presentado al Ministerio para su aprobación y de esta manera regular el uso de las PEMP). De modo que si cumplen los fabricantes, cumplen los alquiladores o dueños de las PEMP.
De modo que podemos hacernos la pregunta, ¿Quién falla? Bajo mi criterio, podemos afirmar que falla el usuario. Para ello si analizamos la situación actual, el problema es que si seguimos queriendo “hacerlo todo bien, o tener un exceso de perfeccionismo” (esta exigencia, es poco realista por exagerada), establecemos un estándar al que nunca vamos a llegar y por lo tanto genera malestar y frustración. Invertir tantos recursos en hacerlo todo perfecto es un sinvivir. Un estándar tan elevado no se puede mantener, no tenemos ni horas ni recursos suficientes, además de que no todo depende de nosotros. El perfeccionismo no nos deja trabajar en equipo, nos tenemos que equivocar y de este modo podemos aprender.
Pienso que nos hemos equivocado, el problema es la “formación del usuario”, por este motivo, debemos de aplicar un “antídoto” y dejar que cada uno se responsabilice de su área, es necesario establecer un paréntesis. Deben de seguir existiendo grupos de trabajo en el que se integren fabricantes, alquiladores y formadores, para velar por nuestros intereses y dedicar nuestro esfuerzo a otros ámbitos, como por ejemplo, evitar usos “inadecuados” de trabajos en altura, como por ejemplo, la utilización de “grúas sobre camión con cesta de trabajo”, “carretillas con plataformas de trabajo” (no pertenecen al Anexo IV, y no actúan como aparatos de elevación de personas con peligro de caída vertical superior a 3 mts.).
Debemos de clarificar por nuestro interés profesional lo que significa “formación adecuada y específica” y “situación excepcional” de utilización de un equipo de trabajo en altura, de esta manera reduciremos los accidentes y la utilización de equipos no legales para trabajar en altura.
En lo que respecta a la "Formación del operario" de las PEMP, existen un amplio número de Centros de Formación que imparten curso sobre el uso de PEMP; algunos son fabricantes de PEMP que elaboran sus cursos propios; otros son empresas respetables que desarrollan una buena labor educativa, pero desafortunadamente también existen empresas que realizan los cursos “on-line” , sorprendentemente se contesta vía Internet las preguntas sobre los riesgos específicos del uso de la PEMP y si aciertas las preguntas te envían el certificado de operador de PEMP (en principio, no parece serio…).
Si hablamos de aprendizaje sobre el uso de PEMP tenemos que ser serios, no podemos hablar de aprendizaje “memorístico”, no basta con que el alumno adquiera conceptos por repetición y luego los memorice, sino lo importante es que dote de significado a la información que se le presenta, se produzca una conexión con los conocimientos previos que el alumno posee, y de esta manera se da un aprendizaje “significativo”; por ejemplo, el alumno, puede aprender y memorizar que la velocidad máxima del viento admisible en el uso de una PEMP son 12,5 m/s, pero si desconoce la relación de cómo afecta la altura de trabajo al porcentaje de incremento de la velocidad del viento, el dato en sí, no es suficiente para tener un conocimiento efectivo, y de esta manera prevenir el riesgo que se produce en esta situación.
Está claro que la adquisición de “datos y hechos” se basa en la “memorización repetitiva”; mientras que la adquisición de “conceptos” debe de ser comprensiva y significativa y por tanto se basa en el “aprendizaje significativo”. Normalmente ocurre que los “datos” que se aprenden mediante la “memorización repetitiva” se olvidan pronto, si por ejemplo, no se practica. En cambio los “conceptos” que se aprenden mediante el “aprendizaje significativo” no se suelen olvidar repentinamente ni totalmente, aunque con el paso del tiempo y si no se practica llegan a difuminarse.
El IPAF representa los intereses de todos los fabricantes de PEMP, los distribuidores, los alquiladores, las empresas de formación y sobre todo de los usuarios de PEMP. El programa de formación del IPAF para los operadores de PEMP está certificado por la TÜV en conformidad con la norma ISO-18878 (Metodología sobre formación de operarios de PEMP). Los diferentes comités que forman parte del IPAF, se ocupan de observar y controlar los cambios de la legislación y los estándares técnicos relacionados con la fabricación de las PEMP.
Mediante los cursos del IPAF, y aplicando conceptos de la “Psicología del aprendizaje”, se observa que se cumpla con los requisitos del “aprendizaje significativo” puesto que:
Se establece una coherencia del material expositivo, el vocabulario y la terminología empleada no es excesivamente difícil para el alumno (se tiene en cuenta al tipo de alumno a los que va dirigido).
Primero se establece los conocimientos previos del alumno, de esta manera el alumno puede establecer una conexión con los nuevos conocimientos aprendidos y es más fácil cambiar las ideas imperfectas o erróneas.
Se consigue una predisposición activa del alumno para comprender. Se produce un esfuerzo deliberado e intencional para relacionar la nueva información con los conocimientos previos que posee. De esta forma encuentra sentido a lo que hace y le da sentido al esfuerzo para comprender. (Se produce lo que se denomina un “puente cognitivo” entre los conocimientos previos y los adquiridos).
La presentación de los contenidos del curso se realizan de manera estructurada y con una organización explícita que capta, de esta manera, el interés de los alumnos.
Una vez finalizada la parte teórica, podemos establecer de manera explícita las conexiones entre las ideas previas del alumno y el resultado final después de la exposición de los conceptos del curso (puesto que podemos comparar el porcentaje de aciertos del antes y del después).
En conclusión las PEMP sólo pueden ser manipuladas por personas con una “formación específica” previa y siempre debe ajustarse a las regulaciones descritas en el manual que deberá proveer el fabricante. En dicho manual aparecerán todas las indicaciones relativas a la carga, inclinación, extensión del brazo, y demás posibilidades que se presentarán al momento de trabajar con esta máquina. Hacer mal uso de una PEMP puede desembocar en un vuelco de la misma que, puede generar lamentablemente consecuencias mortales para el personal que esté trabajando sobre ella. Creo que estamos en el buen camino, tenemos que defender nuestros intereses para procurar un uso seguro y eficaz en el manejo de las PEMP, de modo que mediante actuaciones como las de los grupos de trabajo citados y realizando cursos de formación con la metodología del conseguiremos regular el uso de las PEMP, aumentando así la “CALIDAD DE SERVICIO, LA SEGURIDAD Y LA FORMACIÓN DEL OPERADOR”.
Evaluación y PRL de equipos de trabajo.
LA HORA DEL IPAF
“LA HORA DEL IPAF”.
Es un hecho evidente que la economía a nivel mundial está atravesando un momento delicado, por lo que nuestro país no va a ser una excepción, y desgraciadamente no disponemos de los indicadores claros de recuperación (tenemos que tener una actitud positiva y prepararnos para afrontar esta situación). En estos momentos “difíciles” las empresas del sector pueden utilizar dos estrategias, por una parte “crear y crecer” (esta postura nos exige un gran esfuerzo para conseguir nuevos clientes, tenemos que realizar una buena previsión financiera y tener un buen control de los datos del mercado, me consta que alguna empresa de alquiler de PEMP ha apostado por esta opción, está comprando nuevas máquinas y abriendo nuevas delegaciones, lo cual es digno de mencionar) y, por otra parte podemos aumentar el “compromiso” con sus trabajadores y la sociedad (por lo que debemos apostar claramente por la formación del IPAF).
Si queremos hablar del “compromiso” tenemos que mencionar los activos materiales, que son las diferentes PEMP que dispone la empresa para llevar a cabo su actividad y, los activos intangibles que son los derivados de la formación , en la que los beneficiarios serán en definitiva las personas y la sociedad, puesto que por una parte se incrementará el conocimiento, aumentará su capacidad, produciendo así un valor añadido para la empresa y por último también se reducirá el mal uso de los trabajos en altura y por tanto la siniestrabilidad laboral.
Por este motivo considero que es la “Hora del IPAF” y tenemos que conseguir que la ISO 18878:2004 (Formación del operador de PEMP) sea el referente a utilizar para regular el uso correcto y eficaz de una PEMP (sería una buena opción que el INSHT reconociera la ISO 18878 y que pasara a tener la referencia de Norma UNE).
A través del curso de formación del IPAF, vamos a descubrir las diferencias entre el:
Saber: Son los conocimientos que dispone el alumno, consiste en la información técnica o teórica aprendida normalmente en cursos o a través de los conocimientos académicos.
Saber hacer: Son los conocimientos prácticos o tácitos que no pueden adquirirse directamente o a través de una continuada solución de problemas reales y con el curso se adquiere el conocimiento de los procedimientos sobre como se debe de trabajar, así como la relación de documentos y normas que afectan al uso de las PEMP.
Querer: Mediante el curso el alumno conocerá sus fortalezas y debilidades. Por lo tanto después del mismo, trabajará en un entorno seguro, estimulará su confianza y facilitará la construcción de un entorno más competitivo que será beneficiosa para la imagen de la empresa. Pero sobre todo con la metodología del curso de operador del IPAF, el alumno va a adquirir la siguiente habilidad:
Saber actuar: La formación del curso del IPAF enriquecerá el equipamiento de recursos incorporados, el entrenamiento permitirá el desarrollo de los aprendizajes adquiridos, los circuitos de aprendizaje influirá en la capacidad de reflexión y por tanto la trayectoria profesional que se va a adquirir provocará el aumento de la competencia personal.
Tenemos que mencionar que en el IPAF están todos los fabricantes de PEMP, por lo que se tiene una visión privilegiada de la situación del sector a nivel mundial y representa a todos y cada uno de los diferentes puntos de vista de sus asociados. Lo que se pretende es conseguir métodos de trabajo seguros, con productos seguros y bien diseñados, también utilizar los equipos de un modo eficiente por operadores responsables y bien formados, de modo que esto contribuye a obtener el máximo beneficio en términos comerciales de las empresas y de eficiencia tanto para el sector como para la sociedad en general, mediante la reducción de la siniestrabilidad.
Como consecuencia del perfecto conocimiento de la situación actual del mercado, el IPAF apuesta todavía si cabe con más fuerza por la formación y por ello el “Comité Técnico de Fabricantes” del IPAF (es el responsable de debatir sobre cuestiones relacionadas con el diseño y desarrollo de las PEMP), liderado por Roger Bowden presidente de Niftylift, ha lanzado una campaña para crear una beca de aprendizaje diseñada para obtener un nivel de cualificación de técnicos en PEMP “la gente joven representa el futuro y el sector de alquiler solo se puede beneficiar de estas iniciativas, con savia nueva en disciplinas como la ingeniería y el mantenimiento”.
En conclusión me afirmo en indicar que en tiempos de crisis, debemos de esforzarnos e invertir en formación, puesto que vamos a conseguir una mayor competencia de nuestro personal, mejoraremos la imagen de nuestra empresa y sobre todo insisto en que “Los accidentes no ocurren por obra de la fatalidad, solo ocurren por falta de prevención y formación”
NORMA ISO 18878:2004
IPAF, EL CAMINO A SEGUIR
“IPAF, EL CAMINO A SEGUIR”.
Después de la reunión que se celebró en Barcelona en la que participaron los centros afiliados del IPAF en España donde se mostró los pasos que está dando la organización (participó la FLC, CICOR, ACERBERA ABOGADOS), estoy cada día más convencido que el IPAF es el camino a seguir, y es la decisión más Inteligente, Prudente, Acertada y Fiable que se puede tomar.
Se explicó con todo detalle cómo nos afecta el (artículo 155) del “Convenio de la Construcción”, el procedimiento de homologación de las actividades formativas con la FLC, las implicaciones legales en materia de PRL, las responsabilidades penales relacionadas con un accidente laboral y todo lo relacionado con las pólizas de seguro de las PEMP.
Nuestro curso de “Formación de operadores de PEMP” cumple la norma ISO 18878:2004 y con ello cumplimos con uno de los elementos fundamentales de la PRL que es la información del trabajador. El operador de una PEMP debe de conocer en cada momento, de la manera más exacta posible (importancia de la familiarización sobre cada PEMP), qué peligro le amenaza (los riesgos que corre) y cómo puede evitarlos tanto por medio de un uso seguro y eficaz, como mediante la utilización de los medios de protección que pone a disposición el fabricante de la PEMP. Se trata de un derecho que encuentra su equilibrio en el recíproco deber del operador de la PEMP de informar al empresario de las situaciones que a su juicio entrañen, por motivos racionales, un riesgo (artículo 29 de la LPRL).
El empresario deberá de adoptar las medidas adecuadas para que los operadores de las PEMP reciban la información necesaria en relación a las siguientes cuestiones:
Los riesgos para la seguridad y salud de los operadores en su trabajo, tanto a aquellos que afectan al entorno en el que trabajan, como a cada tipo de trabajo que desempeñan en cada momento
Las medidas y actividades de protección y prevención aplicables a los riesgos asociados a cada trabajo.
Las medidas adoptadas para los casos de emergencia de acuerdo con lo dispuesto en el (artículo 20 de la LPRL). El deber de la información recae sobre el empresario quién adoptará las medidas adecuadas para que el operador de la PEM reciba toda la información necesaria para un uso seguro y eficaz (artículo 18.1 de la LPRL),
Y el contenido de dicha información versará sobre:
Información sobre los riesgos (generalidad, universalidad, concreción, identificación y definición).
Información sobre los medios y medidas de prevención (medios de protección e instrumentos de actuación).
Información sobre el entorno de trabajo (zona de trabajo, tipos de terreno y operador expuesto)
Información sobre las medidas de coordinación en los casos de contratación o subcontratación de personal para que se aplique de manera correcta la PRL. Podemos indicar que el deudor de la formación es el empresario y el acreedor es el trabajador. La LPRL establece que, en cumplimiento del deber de protección, el empresario debe de garantizar que cada trabajador reciba una formación adecuada (artículo 19 de la LPRL)
Y tendrá las siguientes características:
Integral, debe de ser una formación completa, en el sentido de ser una formación teórica y práctica (artículo 19.1 de LPRL).
Suficiente, debe ser una formación suficiente según el mismo (artículo 19 de la LPRL), en el sentido de ser bastante para alcanzar la protección perseguida.
Idónea, debe ser, siguiendo el mismo (artículo19.1 de la LPRL), una información adecuada, tanto objetivamente (se adecua a la actividad desarrollada), como subjetivamente (se adecua a las características del trabajador).
Personalizada, debe de ser una formación individualizada, ya que la LPRL, indica que deberá de estar específicamente en el puesto de trabajo o función de cada trabajador (artículo 19.1).
En conclusión, esto quiere decir que la formación que se imparte en el curso de “Formación de operadores de PEMP” del IPAF es el complemento lógico de la información, de modo que vamos a conseguir que el alumno llegue a tomar conciencia de los riesgos existentes en el uso de una PEMP y de la existencia de los medios para protegerse contra ellos.
Convenio de la Contrucción 2007-2011