Source: https://www.lealtadis.es/escision-y-ampliacion-de-capital-de-sociedad-anonima-de-la-necesidad-de-experto-independiente-parte-i/
Timestamp: 2020-07-09 05:49:26
Document Index: 397380891

Matched Legal Cases: ['artículo 34', 'artículo 78', 'artículo 78', 'artículo 22', 'artículo 78', 'artículo 34', 'artículo 78', 'artículo 34', 'artículo 78']

Lealtadis 6 febrero, 2020
Escisión y ampliación de capital de sociedad anónima: De la necesidad de experto independiente.
La resolución que seguidamente se va a comentar trata diversas y muy interesantes cuestiones relativas a la adopción y ejecución de los acuerdos que conllevan modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles. Esta circunstancia aconseja que dividamos su estudio en distintos comentarios a fin de singularizar cada una de las cuestiones tratadas, facilitando con ello su lectura o incluso posterior revisión.
La citada resolución comienza enunciando un fin básico y común de los distintos procedimientos de modificación estructural (fusiones, escisiones, segregaciones…): la protección de los distintos intereses afectados por la sucesión universal: acreedores, trabajadores, socios, etc., y cómo en función del grado de intensidad que requiera dicha protección, dependiendo de la mayor o menor complejidad del procedimiento seguido, la norma permite simplificaciones del procedimiento.
“2. Antes de entrar en el análisis de las distintas objeciones que expresa el registrador en la calificación impugnada debe tenerse en cuenta que la protección de los distintos intereses que pueden resultar afectados en modificaciones estructurales de sociedades como son la escisión y la fusión se disciplina legalmente mediante la regulación de un procedimiento, de carácter obligatorio, que sólo cuando es debidamente cumplimentado surte los efectos previstos por el legislador. Pero, habida cuenta de la diversidad de los intereses potencialmente afectados (socios capitalistas con o sin prestaciones accesorias, socios con privilegios, socios industriales, titulares de derechos especiales o tenedores de títulos, administradores, trabajadores, acreedores,…) la mayor o menor complejidad de ese procedimiento legalmente previsto para su protección viene determinada por la presencia en cada situación concreta de unos u otros intereses.
En definitiva, nada impide que ante situaciones de hecho exentas de complejidad el procedimiento se simplifique y agilice al máximo pese a lo cual desenvuelve la misma intensidad de efectos (la sucesión universal) que los supuestos más complejos. Pero por sencilla que sea la situación de hecho, la normativa comunitaria y la española imponen en cualquier caso la salvaguarda –en distinto grado– de los derechos de los socios, de los trabajadores y de aquellos eventuales acreedores a quienes pueda afectar el proceso.”
Uno de los preceptos que permite una simplificación del procedimiento de escisión, en este caso, en el sentido de liberar al acuerdo de la obligación de que sea emitido el informe de experto independiente previsto en el artículo 34 LME, es el artículo 78 bis LME, que expresamente dispone:
“En el caso de escisión por constitución de nuevas sociedades, si las acciones, participaciones o cuotas de cada una de las nuevas sociedades se atribuyen a los socios de la sociedad que se escinde proporcionalmente a los derechos que tenían en el capital de ésta, no serán necesarios el informe de los administradores sobre el proyecto de escisión ni el informe de expertos independientes, así como tampoco el balance de escisión.”
A respecto de la aplicación de este precepto, lo que la DGRN resuelve es la cuestión de si en una escisión en la que resulta beneficiaria una sociedad anónima que ve incrementado su capital social, es necesario acreditar que se ha realizado por experto independiente el correspondiente informe sobre la valoración del patrimonio no dinerario que ha sido transmitido a dicha sociedad anónimas beneficiaria (y a tal efecto cita, los artículos 66 y 69 de la Ley de Sociedades de Capital, y 34, 73 y 78 bis de la Ley 3/2009, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles, así como la Resolución de esta Dirección General de 2 de febrero de 2011).
En su recurso, el recurrente alegó que tal informe es innecesario porque, a su juicio, así resulta de la letra del transcrito artículo 78 bis LME, introducido en ésta mediante la modificación verificada por la Ley 1/2012, de 22 de junio, de simplificación de las obligaciones de información y documentación de fusiones y escisiones de sociedades de capital, posterior a la citada Resolución de este Centro Directivo de 2 de febrero de 2011. Asimismo, considera que dicha conclusión se desprende del texto literal del artículo 22.5 de la Directiva 82/891/CEE, del Consejo, de 17 de diciembre de 1982, relativa a la escisión de sociedades anónimas (modificada por la Directiva 2009/109/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de septiembre de 2009), que en este extremo ha sido objeto de transposición en el citado artículo 78 bis de la Ley sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles.
Por el contrario la DGRN le niega la razón al recurrente, y confirma el criterio del registrador mediante una interpretación literal, lógica, sistemática y finalista de las normas objeto de debate, según afirma la propia resolución.
Así dice lo siguiente:
“Cuando las sociedades que participen en la escisión sean anónimas, el informe que sobre el proyecto debe emitir el experto independiente nombrado por el registrador Mercantil tiene un doble contenido: por una parte, el relativo a los aspectos propios de esa específica operación de modificación estructural de la sociedad –atinentes, en esencia, al tipo de canje de las acciones–, y, por otra parte, la manifestación sobre el hecho de que el patrimonio transmitido por la sociedad que se extingue a cada una de las sociedades beneficiarias sea igual, por lo menos, a la cifra del capital social respectivo de éstas (cfr. el artículo 34.3 en relación con los artículos 73 y 78 de la Ley 3/2009).
A esta conclusión no puede oponerse, como pretende el recurrente, el texto literal del artículo 78 bis, pues de cuanto antecede se desprende que el informe de expertos independientes que puede omitirse en el concreto supuesto normativo (en el que se prescinde de la circunstancia de que el acuerdo se adopte por unanimidad o por mayoría de los socios) es únicamente el relativo a los aspectos propios de la escisión –valores patrimoniales y tipo de canje de las acciones–, habida cuenta de su falta de interés por tratarse de escisión con atribución de acciones de las sociedades beneficiarias de nueva creación a todos los socios de la sociedad escindida proporcionalmente a las que tenían de ésta.”
Que conste que en este caso puedo compartir la opinión de la DGRN, pero para llegar a esa conclusión hermenéutica, me cabe una pregunta. Si el apartado 4º del artículo 34 LME exige para simplificar el informe del experto que “…así lo hayan acordado todos los socios con derecho de voto y, además, todas las personas que, en su caso, según la ley o los estatutos sociales, fueran titulares de ese derecho.”, ¿cómo entender que el artículo 78 bis LME, epigrafiado como “Simplificación de requisitos”, realmente esté regulando un requisito añadido al precepto general del art. 34: la proporcionalidad (cuantitativa y cualitativa)? Es decir, que de simplificación nada, sino imposición de nuevos requisitos al régimen general.
O no legislamos bien, o no interpretamos de forma correcta. Que cada uno piense lo que vea oportuno.
Etiquetasabogados, Almeria, derecho mercantil, Despacho de Abogados, sociedades anónomas