Source: https://seniales.blogspot.com.es/2012/07/
Timestamp: 2017-05-29 04:00:11
Document Index: 395353802

Matched Legal Cases: ['artículo 161', 'artículo 113', 'in fine', 'artículo 161', 'artículo 161', 'artículo 45']

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual lleva casi tres años de vigencia, pero en dicho plazo sigue siendo poca o nula su aplicación. En efecto, a la fecha, las máximas autoridades del Ejecutivo Nacional podrían preguntarse por qué?. Y con dicha pregunta, tratar de sondear en los funcionarios a cargo del área, para poder discernir los motivos reales de su poca o nula aplicación, más allá de la excusa rápida y repetida que no se ha podido hacer por la medida cautelar que impide el ejercicio de la cláusula de desinversión que regula el artículo 161.
Si sus respuestas fuesen sinceras, se desnudarían los graves errores que se han ido cometiendo desde la entrada en vigencia de la Ley. Tales errores se agravarían en el futuro, si se pretenden subsanar esos errores a través de la aplicación de la caducidad de licencias (artículo 113 de la Ley) y la prosecución del servicio caído en cabeza de licenciatarios autorizados para ello. Es decir que además de estar recomendando nuevos errores en cuanto al derecho aplicable, se obligan a terceros a ser cómplices de dichos errores. Si cupiesen dudas sobre las contínuas equivocaciones en la aplicación de la Ley, vale la pena recordar que los actos dictados por el AFSCA pueden dividirse en: una inocultable cantidad de Resoluciones que adjudican licencias (muy pocas a nuevas voces) y todas o casi todas bajo la aplicación de la Ley Nro. 22.285. Las demás Resoluciones se refieren a rechazos de nuevas voces, y existe un remanente menor de Resoluciones respecto al llamado a un censo de radios y estaciones de televisión abierta, cuyo resultado no se conoce aún, luego de tres años. O el llamado a concurso, más tarde suspendido y en las últimas semanas dejado sin efecto. Ni que hablar con el retroceso que implicó el dejar sin efecto el llamado a concurso de televisión abierta. Gran parte de estas equivocaciones se podrían solucionar mediante la intervención obligatoria de la Comisión Bicameral de Promoción y Seguimiento de la Comunicación Audiovisual, tal como prevé la Ley. Pero el oficialismo continúa empecinado en no constituirla, agravando aún más los errores antes apuntados.
Sin embargo, la verdadera respuesta a la falta de aplicación de la Ley radica en la permanencia oficial durante nueve años de gestión, donde siempre fue y sigue siendo el juego de uno solo. ¿Qué cambió desde la Intervención del ComFeR, a la participación de un AFSCA colegiado, con un sentido unívoco del oficialismo?. O ¿qué cambió en la actual composición, con relación a la aplicación del poder de policía administrativa, dador y administrador del espectro radioeléctrico?. La respuesta es simple: Nada. El verdadero monopolio del ejercicio de la potestad pública lo tuvo y lo tiene el mismo elenco de funcionarios públicos. Si a ello se le suma cierta parálisis social, en materia de interpretación de tiempos y personajes en esta historia, lo concreto es que la perversidad del sistema no parece que sea producto de los actores que lo componen, sino de la ineficiencia de los resortes políticos del Gobierno en la materia. En este sentido, más temprano que tarde será el propio oficialismo el que termine auto incriminándose con cada una de sus revisiones, avances, retrocesos y fundamentalmente errores simples o dobles, que haga en la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Y allí estaremos atónitos tal vez viendo un monólogo del funcionario que se vea alcanzado por su propia sombra. Y la afirmación que antecede será consecuencia matemática de la falta de alternancia, debate constructivo o aplicación del ejercicio de la función administrativa reglada en los actos de la administración pública que se reflejan en resoluciones o decretos, sino por la ecuación del unicato del Poder que implicó e implicará el unicato de la responsabilidad.
Una vez más, el empresario Daniel Hadad optó por el profesionalismo. Ante el limitado manejo profesional y la falta de pago de los compradores de sus radios, ordenó una fugaz mudanza de Radio 10 del edifico que compartía con el canal C5N en Fitz Roy 1940 a los viejos estudios de la calle Uriarte y Nicaragua. El cortocircuito entre Hadad y Cristóbal López tiene origen en el desdoblamiento del pago de la señal de TV por cable y las emisoras de AM y FM Radio 10, Pop, Vale, Mega y TKM. El total de la venta se pactó por más de 40 millones de dólares en dos pagos desdoblados: por un lado el canal (ya empezó el desembolso) y por otro las radios. Sin embargo, la operación todavía no cuenta con la aprobación de la AFSCA. El exComFeR debe aprobar el traspaso de cinco licencias de radiofonía teniendo en cuenta la posible concentración que implicaría poseer más de dos emisoras que emiten en un mismo radio geográfico en poder de un solo propietario. Por este motivo, López negó el desembolso restante hasta que la autoridad de aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual apruebe la movida. En respuesta, Hadad optó por el profesionalismo y, viendo que podía naufragar la radio en este entuerto, decidió reunir a los hombres de su máxima confianza y preparar el regreso a Radio 10. La intempestiva salida del edificio donde se trasmite C5N -en control efectivo de López- demuestra que Hadad no estuvo de acuerdo en dilapidar la trayectoria cosechada por la AM más escuchada de los últimos años, el verdadero botín de esta pelea. Para tomar la decisión, Hadad se reunió al menos tres veces el último mes con algunos de sus periodistas referentes en las radios como Oscar González Oro, "Beto" Casella y Eduardo Feimann. La última charla la mantuvieron el lunes pasado al mediodía en el restaurante Tomo I. Los allegados a Hadad dicen que "en realidad Daniel nunca se fue". Cuentan, por ejemplo, que hace dos meses el gerente comercial de C5N, Gonzalo Figueras, que estuvo con Hadad en las radios y tiempo atrás en la gestión de Canal 9, volvió a trabajar para las emisoras en las oficinas de Uriarte y Nicaragua. Remarcan que tampoco se removió de la jefatura de programación y contenidos al gerente periodístico de las radios, José Luis Rodríguez Pagano, con quien Hadad mantuvo fluidos contactos desde el anuncio de la venta a López. Inclusive, los allegados al exconductor de televisión recuerdan que en la portada principal del sitio Infobae.com, que se mantiene bajo dominio de Hadad, se publican contenidos periodísticos de las radios y se ofrecen diariamente los link para escuchar los programas de "La 10" en vivo, con webcam y todo. Al parecer, Hadad tampoco estuvo conforme con cierto manejo que los enviados de Cristóbal López a Buenos Aires dieron a los medios que le compró. "Hadad era más profesional, más laburador y tenía palabra", señaló un empleado de peso y de varios años en el grupo. El desembarco del chubutense en los medios porteños inclusive estuvo muy bien vista por un sector del Grupo Clarín, que nunca quiso a Hadad porque lo veía un competidor de peso real, a diferencia de Cristóbal López de quien dicen que pagará su absoluto desconocimiento en el manejo de las radios y canales. Por ejemplo tras la compra, desde Radio Mitre, principal competidora de Radio 10, se mostraron exultantes y empezaron a soñar con acercarse a la 10 en la batalla por el encendido.
Por: Martín Becerra* La sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en octubre de 2009 fue un cambio trascendente en política de medios. La norma reemplazó un decreto de la Dictadura Militar, de 1980, que a su vez había sufrido modificaciones (sobre todo entre 1989 y 2003) que empeoraron el original. Pero las expectativas abiertas con la (ex) nueva ley no se han cumplido aún.
¿Cuáles son los ejes de esta ley? En el plano estructural, establece que el 33% de las licencias de radio y televisión se destinen a organizaciones sin fines de lucro. Impone límites a la concentración de la propiedad, en particular a la propiedad cruzada. Exige cuotas de contenidos de producción propia a los licenciatarios. Dispone controles sociales y políticos de una amplitud inédita en la historia de la regulación de medios, incorporando a la oposición política y a fuerzas sociales al Directorio de la Autoridad de Servicios de Comunicación Audiovisual y de los medios de gestión estatal. Asimismo, requiere información de acceso público sobre la titularidad de las licencias y sobre la recepción de publicidad oficial por parte de los licenciatarios. Los usuarios del sistema de radio y televisión tendrían, según la ley, un Defensor del Público.
¿Qué obturó la ejecución del resto de la ley? Por un lado, el Gobierno enfocó prioritariamente su energía contra el Grupo Clarín. Como este grupo, el principal del paisaje mediático, cuenta con una medida cautelar que impide que el artículo 161 de desconcentración se le aplique hasta el 7 de diciembre, el Gobierno juzgó asimétrico hacer cumplir la ley a otros grupos (Vila-Manzano, Hadad -ahora Cristóbal López -, o Cadena 3). Y como la atención del Gobierno está centrada en Clarín, el resto de la ley quedó relegado. Ese resto es importante porque, entre otros aspectos, permitiría a los grupos sociales no lucrativos acceder a licencias; oxigenaría con una necesaria transparencia la titularidad de los medios. También contribuiría a que la oposición ejerza su rol de control de los actos de gobierno. Otro aspecto sería que inauguraría una cultura ciudadana de diálogo con los medios y modificaría la impronta partidaria de emisoras que deberían ser públicas.
Sería injusto, por otro lado, asignar toda la responsabilidad al Gobierno. Hasta diciembre de 2011 la oposición se resistió a integrar la Comisión Bicameral que debería controlar la gestión de la ley. Desde entonces, es el Gobierno el que frena la presencia de otras voces. La justicia, además, actúa con tiempos vaticanos para resolver una cuestión que combina doctrina sobre competencia en mercados de medios, libertad de expresión y derecho a la comunicación. Y las empresas, acostumbradas que los gobiernos regulen a favor de una mayor concentración, objetaron las nuevas reglas de juego que limitan sus planes de expansión.
La ley no es perfecta. Elude, por ejemplo, cuestiones como la convergencia tecnológica y la viabilidad económica de un sistema en el que deberán convivir medios privados, comunitarios y públicos. La pendiente aplicación de la ley, y su mejora con nuevas regulaciones que respondan las cuestiones que la ley dejó ausentes, requieren de un compromiso que hasta ahora no fue percibido como necesario por los principales actores del sistema de medios.
Por: Andrés Sanguinetti Sólo dos meses faltan para cumplirse tres años desde que el 10 de octubre de 2009, el Congreso sancionó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (conocida como Ley de Medios). Sin embargo, casi nada cambió en el mundo periodístico argentino. Ninguno de los postulados más importantes que dieron origen a esta norma supuestamente creada para democratizar y pluralizar se encuentra vigente. No hubo venta o desguace de activos; las ONG siguen sin aparecer en la grilla o en el dial; la producción de contenidos propios es escasa; la oposición no tiene representación en el órgano de control (AFSCA); la publicidad oficial se distribuye a discreción del Gobierno; y no hay rastros del defensor público de usuarios de radio y TV. Es decir, no parece haber temor a la columna vertebral de la ley, conformada por los artículos 25 (incompatibilidad para prestadores de servicios públicos); 41 (intransferibilidad de licencias); 45 (topes a la concentración) y 161 (desinversión).
Ni siquiera luego de que en las últimas semanas el Gobierno pareció acelerar los plazos para reclamar lealtad a una ley engendrada luego de la ruptura de relaciones entre el kirchnerismo y el Grupo Clarín y cuyos postulados hablan de promover, desconcentrar y fomentar la competencia; abaratar, democratizar y universalizar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Pero 1.095 días después ni su principal impulsor, el Gobierno, cumple con la ley. De hecho, defensores y críticos coinciden en que si hay una norma que no se respeta es la Ley de Medios. En estos tres años, sólo el Grupo Clarín la ha rechazado por vía judicial, presentando amparos contra artículos, como el de desinversión, que considera “inconstitucional” y que supone son “herramientas del Gobierno para colonizar y debilitar a los medios”. Será la Corte Suprema la que tendrá la última palabra. El máximo tribunal ya dispuso que el 7 de diciembre debería dejar de regir la cautelar que suspende para Clarín el artículo 161. Sin embargo, la fecha no afecta el juicio de fondo por inconstitucionalidad que podría o no estar resuelto ese día. En Clarín aseguran que seguirán la pelea para evitar tener que desprenderse de empresas valiosas como Canal 13, Cablevisión, Radio Mitre, TN o algún otro activo de su larga lista. Pero más allá de este caso puntual, la vigencia de la Ley de Medios fue admitida en AFSCA ante una consulta de El Cronista. Sin embargo, evitaron enumerar las razones por las cuales no se aplican los artículos más temidos.
Por su parte, voceros de grupos alcanzados por la ley reconocieron estar en infracción, aunque admitieron que en estos años “nunca fueron presionados para cumplir”. Otros aseguraron tener herramientas legales para sortear las limitaciones. Un caso es el de Telefe por estar en manos del grupo español Telefónica que a su vez controla una empresa de servicios públicos.
En el caso de los límites a la audiencia, aseguran que aplica sólo a la TV por cable. El caso de otro grupo español, Prisa, dueño de radio Continental, FM HIT y de otras 10 licencias de radio, no sería bendecido por la ley de Medios Culturales. Sin embargo, Prisa asegura haber comprado mediante una firma con sede en Delaware, Estados Unidos, lo cual la blindaría ante la Ley de Medios por existir un tratado de reciprocidad de inversiones con el gobierno norteamericano. Otras operaciones cuestionadas son la venta a Raúl Moneta de un paquete de radios encabezado por la Rock&Pop, en 2010, y la más reciente transferencia de Radio 10, C5N y varias FM a Cristóbal López. Voceros cercanos a este empresario reconocieron que deberían vender dos de sus radios, pero aclararon que antes AFSCA debe aprobar la transferencia de las acciones. También recordaron que quien debería haber desinvertido es Daniel Hadad, ex dueño de esos medios. En el caso Supercanal, admitieron estar adecuándose al proceso de desinversión voluntario. Otros medios que deberían cumplir son Cadena 3 de Córdoba; el grupo González González (Canal 9, FM Aspen); el Grupo Ick de Santiago del Estero. También Electroingeniería y la dupla Szpolski-Garfunkel.
Pero el oficialismo continúa empecinado en no constituirla, agravando aún más los errores antes apuntados. Sin embargo, la verdadera respuesta a la falta de aplicación de la Ley radica en la permanencia oficial durante nueve años de gestión, donde siempre fue y sigue siendo el juego de uno solo. ¿Qué cambió desde la Intervención del ComFeR, a la participación de un AFSCA colegiado, con un sentido unívoco del oficialismo?. O ¿qué cambió en la actual composición, con relación a la aplicación del poder de policía administrativa, dador y administrador del espectro radioeléctrico?.
La respuesta es simple: NADA. El verdadero monopolio del ejercicio de la potestad pública lo tuvo y lo tiene el mismo elenco de funcionarios públicos. Si a ello se le suma cierta parálisis social, en materia de interpretación de tiempos y personajes en esta historia, lo concreto es que la perversidad del sistema no parece que sea producto de los actores que lo componen, sino de la ineficiencia de los resortes políticos del Gobierno en la materia.
Y la afirmación que antecede será consecuencia matemática de la falta de alternancia, debate constructivo o aplicación del ejercicio de la función administrativa reglada en los actos de la administración pública que se reflejan en resoluciones o decretos, sino por la ecuación del unicato del Poder que implicó e implicará el unicato de la responsabilidad. Cómo enfrentar la ley: desde seguir la batalla judicial a readecuación de licencias Clarín: El más afectado. Debe vender varios de sus medios y restringir las estructuras de otros. Rechaza la norma por inconstitucional y apuesta a la vía judicial. Sabiendo que la Corte Suprema tendrá la última palabra y que esto llevará varios años de disputa, más allá del 7 de diciembre, no se plantea un escenario de desguace.
Supercanal: El grupo mendocino de Vila-Manzano presentó un plan de adecuación para vender activos y a la vez, encarar un proceso de reordenamiento de sus licencias de TV por cable. Cristóbal López: Admite la venta de dos de sus radios, una vez presentados los papeles de la compra del grupo C5N a Daniel Hadad. Rechaza que sus inversiones en petróleo sean consideradas como servicio público.
Telecentro: Estaría excedido en señales por el artículo 45 que establece que los prestadores de TV por suscripción no pueden tener señales, con excepción de la de generación propia. Sus voceros no respondieron la consulta de El Cronista. Fuente: Diario El Cronista
La Honorable Cámara de Diputados de la NaciónResuleve
FundamentosSr. Presidente: Hemos tomado conocimiento de la denuncia pública que realizó el 30 del corriente el periodista Juan Cruz Sanz, contra funcionarios del Gobierno Nacional sobre la prohibición de su participación en un ciclo en C5N.
De más está decir que debemos arbitrar todos los medios necesarios para evitar que este hecho se repita, porque empresarios, comerciantes, comunicadores sociales, dueños de radios, operadores de cable, consultoras económicas, entre otros actores de la vida nacional, son diaria y violentamente atacados desde los organismos oficiales con actitudes autoritarias como elemento de coerción desde los diversos estamentos de su gestión. Es por ello que exigimos las respuestas que corresponden por parte del Gobierno Nacional que, además de desconocer los fallos judiciales, incumplir las leyes vigentes y no respetar la libertad de expresión ahora impide a un periodista que disiente con el relato oficial, ganarse honestamente el sustento en el desarrollo de su labor profesional.
Por: Laura Serra Hace tres años que se aprobó la ley de medios y, sin embargo, el Gobierno la aplica sin control político alguno. La oposición denuncia que el oficialismo bloquea en forma intencional su ingreso a la comisión bicameral legislativa encargada de seguir su instrumentación y al directorio de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), órgano de aplicación de la norma. Sostiene que el propósito es monopolizar la toma de decisiones sobre el futuro de los medios, y cerrarle el paso para evitar un mayor control y mecanismos de transparencia.
La AFSCA La autoridad de aplicación La Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) debe aplicar y hacer cumplir la ley. Como la comisión bicameral aún no se conformó, el actual directorio está integrado sólo por oficialistas.
Ausencia de controles La comisión parlamentaria que no está conformada debería estar integrada por ocho diputados y ocho senadores oficialistas y opositores. Pero la comisión no se reúne desde diciembre de 2009.
Política pública Su objetivo es colaborar y asesorar al AFSCA en el diseño de la política pública de comunicación. Está integrado por 38 miembros (entre ellos, un representante de cada provincia) y se desempeñan de manera honoraria.
En otro párrafo comenta que “el jueves último la AFSCA envió notificaciones a Canal 13, Radio Mitre y Cablevisión, todas del Grupo Clarín”, no solo el Grupo Clarín Más adelante menciona que “la AFSCA hoy está integrada sólo por cuatro miembros oficialistas“, son cinco: 2 del Poder Ejecutivo Nacional, 1 del Congreso y 2 del Consejo Federal de Comunicación
Al respecto, Bertol recordó que esa ley establece que la Comisión Bicameral "debe ser integrada también por miembros de la oposición" y se quejó de que el oficialismo "retrasa injustificada y alevosamente su integración teniendo en cuenta que una de sus funciones es el control sobre el desempeño del organismo y sus autoridades". "Una vez más este Gobierno no acepta el diálogo ni el debate, sumando así otra irregularidad", concluyó la diputada macrista.
El periodista lo presentó así: "Les voy a contar de qué va la nota. En la dictadura hubo mucha gente que se quedó, otra que colaboró activamente, gente que miró para otro lado. El problema no es tanto ese. Estamos hartos de gente que inventa un pasado de Che Guevara que no tuvo". Víctor Hugo Morales respondió este lunes al periodista Jorge Lanata, quien este domingo en su programa presentó un informe del libro “Relato oculto, las desmemorias de Víctor Hugo Morales”, en el que los periodistas Leonardo Haberkorn y Luciano Álvarez revelan las conexiones del relator con la dictadura militar uruguaya.
Fragmentos del libro: Salidas nocturnas
Fuentes: Noticias Argentinas, Radio Mitre, Radio Continental, Víctor Hugo Morales, 180.com.uy y OceanoFM Ver anteriores: Hebe sobre Víctor Hugo Morales: El señor de la radio, Las respuestas de Víctor Hugo Morales a las preguntas de la revista Noticias, Víctor Hugo Morales: historias olvidadas en Uruguay
Claro, no pueden llegar a lo que es él, porque para llegar a ser lo que es Víctor Hugo hay que tener un pasado como el de él. Cuando escucho las cosas que le dicen me parece de terror. Aunque hubiera tenido este militar amigo, no hay nada mas claro que la carta que le hicimos las Madres a Videla. Para ponerlo en el mismo plano. Creíamos que era un hombre honesto.
La primer carta de las Madres, hecha por Azucena Villaflor y unas cuantas de nosotras, le hablábamos como hombre, como padre, como hombre rector a un asesino tremendo porque no sabíamos, ni soñábamos que podía ser tan asesino un tipo que vistiera la ropa militar. Con respecto al mundial, si aplaudió a Lacoste o no lo aplaudió, estas cosas que escucho y me parecen de terror, ¿sabes cuanto millones aplaudieron el mundial? Hasta mi marido. Mi marido que amaba el fútbol, aplaudía los goles y estaba contento con el mundial y me decía que no tenía nada que ver la alegría del pueblo con lo que nos pasaba nosotros. Así que ¡por favor! Límpiense la boca antes de hablar de Víctor Hugo, que es lo mejor que tenemos en el periodismo. El tipo mas claro, honesto y serio. El que se juega en los momentos en los que nadie se juega. Claro, es un grande y le tienen mucha envidia. Hebe de Bonafini