Source: http://www.slideshare.net/jorgeopiac/sentencia-t-227-97-13332202
Timestamp: 2016-08-25 00:21:37
Document Index: 93368322

Matched Legal Cases: ['artículo 12', 'artículo 22', 'artículo 24', 'artículo 95', 'artículo 303', 'artículo 17', 'ARTÍCULO 17', 'artículo 41', 'artículo 67', 'artículo 67', 'artículo 36']

REPÚBLICA DE COLOMBIA CORTE CONSTITUCIONAL SENTENCIA T - 227 / 97REF: EXPEDIENTE T - 116357Peticionarios: Brigadier Ropero Mora y otrosProcedencia: Sala Civil del Tribunal Superior de Santafé de BogotáIDEA CENTRAL“La negativa a recibir a los desplazados puede tener graves consecuencias para los derechoshumanos” (Advertencia hecha en 1994 por FRANCIS DENG, representante del SecretarioGeneral en las Naciones Unidas al analizar el desplazamiento interno en Colombia)Temas:Protección y PROMOCIÓN de los derechos humanosDesplazamiento interno: problema humano y no de orden público.La dignidad humanaDerecho a la permanencia y a la circulaciónPedagogía ConstitucionalEl manejo del orden público es potestad del Presidente de la RepúblicaMagistrado ponente:ALEJANDRO MARTINEZ CABALLEROSanta Fé de Bogotá D.C. cinco (5) de mayo de mil novecientos noventa y siete (1997)La Sala Séptima de Revisión de la Corte Constitucional, integrada por los Magistrados AlejandroMartínez Caballero quien la preside, Fabio Morón Díaz y Vladimiro Naranjo Mesa.EN NOMBRE DEL PUEBLOYPOR MANDATO DE LA CONSTITUCIONHa pronunciado la siguienteSENTENCIADentro de la acción de tutela instaurada por Alberto León Gómez Zuluaga apoderado porBrigadier Ropero Mora y 38 personas más contra la Gobernadora del Departamento deCundinamarca, Leonor Serrano de Camargo, por obstaculizar una solución provisional para elproblema de esos desplazados de la hacienda Bellacruz (departamento del Cesar).1. ANTECEDENTESDel acervo probatorio en el expediente surgen las siguientes informaciones: 1 2.
1.1. Actuación ante el INCORA respecto al predio BellacruzDeclara la subgerente jurídica del INCORA“EL INCORA en el año 90 inició un procedimiento de clarificación de la propiedad sobre lospredios de la hacienda Bellacruz, el cual culminó en el año 94, por Resolución que establecía queunos predios eran de propiedad privada porque tenían titulo suficiente que así lo acreditaba entanto que otros predios que hacen parte de la mencionada finca, creo que unos 6. Se declaró queno habían salido del patrimonio del Estado, contra esa Resolución no interpusieron los recursos,pero en el mes de octubre del año 95, el apoderado de la familia Marulanda formuló unarevocatoria directa, la cual fue resuelta desfavorablemente en el año 96, en abril, confirmando laresolución que había decidido el procedimiento de clarificación. Una vez en firme esta resolucióndel INCORA debía proceder a adelantar los trámites de titulación como baldíos de estos predios alos campesinos que los venían ocupando y explotando adecuadamente desde hacia más de 5años”1.2. Frustrada Titulación“Nos comprometimos a iniciar prontamente el trabajo de titulación, firmamos un convenio con lagobernación del Cesar a fin de que ellos contrataran los topógrafos que se requerían para hacerlos levantamientos topográficos de los predios baldíos. Inmediatamente la gobernación suscribióel contrato y entregó el anticipo, los topógrafos se desplazaron a cumplir con su trabajo, perotuvieron que regresarse porque recibieron amenazas de atentar contra su integridad física sicontinuaba realizando el trabajo y a un funcionario del INCORA que los acompañaba, ledespellejaron la espalda ....”Cuando consiguieron nuevos topógrafos, “Ellos viajaron, pero en razón a que la base militarquedaba distante unos 45 minutos en carro de la Hacienda se dedicaron a la tarea de arrendar unvehículo que hiciera los desplazamientos diariamente lo cual fue imposible porque la poblaciónno le suministró este servicio y la Alcaldía municipal sólo contaba con un camión que seencontraba a órdenes de la Fiscalía porque en él habían sido asesinados el Secretario de Gobierno,el Tesorero y el conductor del municipio de Pelaya”. (Declaración de la subgerente jurídica delINCORA).En conclusión, la tramitación del INCORA se suspendió por la violencia contra los funcionariosque tiene que adelantar los procesos de adjudicación de tierras.1.3 Qué les ocurrió entre tanto a los colonos de la hacienda Bellacruz?El 15 de febrero de 1996 la comunidad de campesinos con asiento en la finca Bellacruz acudióante la personería municipal de Pelaya a buscar respaldo y a formular denuncia contra “gruposarmados” que en el día anterior ultrajaron a campesinos, niños y mujeres, quemaron viviendas ylos intimidaron para que desocuparan la zona en el término de cinco días.Fue así como muchas familias campesinas se vieron desplazadas violentamente de suasentamiento y se desplazaron inicialmente a las cabeceras municipales, especialmente a la dePelaya, alojándose en la llamada “Casa campesina”. 2 3.
1.4 Primer viaje a Bogotá y retorno a PelayaRepresentantes de las familias afectadas se trasladaron a la capital de la República para exponersu difícil situación. El 11 de marzo de 1996 se ubicaron en las oficinas del edificio del INCORA.El 14 y el 21 de marzo de 1996 se efectuaron en el Ministerio del Interior en Bogotá reunionespara la protección de esos desplazados y para garantizarles el retorno a Pelaya.Evidentemente regresaron en abril a Pelaya pero siguieron los hostigamientos, y se produjo elprimer asesinato, el de Jaime Laguna, dirigente de los desplazados.1.5. Otra vez en BogotáUn grupo de familias se trasladó a la capital y nuevamente ocuparon dependencias del INCORA.El 6 de junio, el gobierno nacional y representantes de los campesinos firmaron un acuerdo; entrelos puntos tratados estaba el de fijar un plazo de 90 días para que el INCORA adquiera parcelas,para ubicar allí a los campesinos desplazados de la hacienda Bellacruz.Los campesinos abandonaron las dependencias del INCORA. Entre tanto en Pelaya la situaciónse agravó para quienes aún permanecían ahí y en agosto quienes habían estado en el INCORA yotras familias que huían de Pelaya ocuparon una parte del edificio de la Defensoría del Pueblo enBogotá.1.6. Operativo para trasladar otras familias desde PelayaEra tan grave la situación que se vivía en la Casa campesina de Pelaya, que el gobierno nacionalmontó un operativo para trasladar hasta Bogotá 77 niños y 66 adultos, con todas las prevencionesposibles para que durante el trayecto no hubieran atentados contra ellos. Esas 143 personas seunirían a las 59 que estaban alojadas en la Defensoría del Pueblo y luego serían trasladas a unlugar provisional mientras el INCORA encontraba el sitio definitivo de asentamiento. En Pelaya,permanecieron unos pocos, que a principios de este año también se refugiaron en el INCORA enBogotá.1.7 Desplazamiento planeado hacia albergue provisionalEl ministerio del Interior programó en agosto del año pasado, el traslado no solamente haciaSanta Fé de Bogotá, sino hacia un lugar donde provisionalmente estuvieran (por NOVENTAdías) mientras el INCORA lograra otro sitio definitivo.Para esta ubicación PROVISIONAL se contrató un hotel en el municipio de La Mesa(departamento de Cundinamarca). No solamente se firmó el contrato con el representante delhotel, sino que el propio Ministerio del Interior, en los primeros días del mes de agosto de 1996,entró en contacto con la Alcaldesa de dicho municipio para coordinar mejor el trato a loscampesinos. Hasta ese instante no había problema para la ubicación provisional.Todo se programó para el 13 de agosto cuando los campesinos deberían instalarse en el hotelDOIMA en La Mesa. 3 4.
1.8. El problema bajo la óptica del Gobierno NacionalEl Ministro del Interior. HORACIO SERPA URIBE, en comunicaciones dirigidas a distintasentidades reconoce expresamente que “La comunidad campesina fue desalojada por hechosviolentos de los terrenos de la hacienda Bellacruz”.Hay también una comunicación de la Coordinadora del Programa Nacional de Desplazados delMinisterio del Interior que dice:“ La comunidad campesina fue desalojada en forma violenta por un grupo armado que quemó susviviendas obligándola a salir en éxodo el 14 de febrero del presente año (1996) de los terrenos dela hacienda Bellacruz declarados como baldíos..”A su vez, el doctor CARLOS VICENTE DE ROUX, Consejero Presidencial para los DerechosHumanos, hace este relato explicativo:“Debo también precisar que la presencia de la guerrilla en el sur del Cesar y de su actividad desecuestro y extorsión y ataques contra propiedad y bienes económicos diversos han dado lugar ala aparición de grupos de “justicia privada”, también llamados “paramilitares”. Estos grupos hanpretendido defender los intereses de determinados sectores frente a la guerrilla, pero hancometido abusos, atropellos y crímenes. Fueron, justamente, estos grupos los que al parecer,expulsaron en febrero de 1996 a los campesinos, víctimas del desplazamiento forzado al que mehe venido refiriendo. En el municipio de Pelaya y municipios aledaños existe, pues, una situaciónmuy conflictiva, cuya víctima fundamental es la población civil y concretamente la poblacióncampesina atrapada entre la guerrilla y los paramilitares”.Corrobora la anterior información la declaración de MARIANA ESCOBAR ARANGO, asesorade la Consejería Presidencial de los derechos humanos, quien dice:“De acuerdo con la información que ha podido recaudar la Consejería, aproximadamentedoscientos campesinos que ocupaban 1.200 Ha. Declaradas baldías por el INCORA, fueronexpulsados forzosamente por grupos paramilitares que operan en la zona y, más precisamente, enlos predios de la hacienda Bellacruz. Esta situación obligó a los campesinos desplazarse hasta laciudad de Bogotá, con el fin de llamar la atención del Gobierno nacional sobre su situación,ubicándose en la sede del INCORA nacional; durante esta ocupación pacífica se firmaron, entre elmes de marzo y el mes de junio, tres actas de compromiso en las cuales se han presentado variasdificultades para que el Gobierno pueda dar cumplimiento a los acuerdos y compromisossuscritos en dichas actas”.1.9 Situación de los desplazados en la capital de la República:Está relatada por DANIEL MARIA MEDINA GONZALEZ, abogado asesor de la direcciónnacional de atención y trámite de quejas de la Defensoría del Pueblo:“Un total aproximado de 210 personas, de las cuales unos 65 son menores de edad, básicamenteniños y los otros son ancianos y mujeres, con una población joven relativamente poca, seencuentra divididos en dos grupos: uno de aproximadamente 105 personas en la Defensoría delpueblo y las restantes en la sede o instalaciones del INCORA. Las condiciones en que subsisten,son absolutamente precarias, duermen en colchonetas algunos, en el piso, están completamentehacinados, existen graves problemas de salud e incluso se han dado, en el caso de la Defensoría, 4 5.
dos o tres alumbramientos y se comienzan a percibir secuelas de orden psicológico que al futuropueden dificultar la reinstalación de estas personas en su medio natural; la atención que se vienebrindando por el Gobierno Nacional es apenas la mínima elemental y en las instalaciones en lascuales han sido alojadas por parte de las instituciones, sobresalen las incomodidades ydificultades al ser éstas instalaciones propias para bodegas u oficinas pero no para la habitaciónpermanente de personas y mucho menos en la cantidad que allí deben permanecer.”MARTA LUCÍA TAMAYO, de la misma Defensoría, expresa en declaración corroborada por elDefensor Delegado ALEJANDRO PINZON:“Los de la Defensoría se encuentran en el primer piso bloque A, están ocupando cinco espacios osalones, el sitio no está acondicionado para albergar personas de manera permanente, es un sitiopara oficinas, las condiciones son muy precarias; hemos tratado de mejorar un poco, con algunaatención médica que se ha recibido del distrito y de la Cruz Roja porque a comienzos del mes deseptiembre hubo unos brotes de epidemia de papera, de piel, de problemas respiratorios; lo queobligó a que nosotros nos esforzáramos más en garantizarles su derecho a la salud y respeto alprincipio de dignidad. Las del INCORA, entiendo que están muchísimos peor que la gente de laDefensoría, que duermen en corredores, que no tienen servicio médico permanente, y en estemomento hay mucha gente enferma. En la Defensoría han nacido cuatro niñitos durante el tiempoque han estado ahí, en total hay casi 50 menores de edad y vuelvo y repito, las condiciones,siendo mejores las de la Defensoría, son condiciones muy precarias, muy precarias, con elagravante que no se ve a corto plazo solución al problema de la ubicación definitiva de la gente, alo que se suma el asesinato de dos compañeros de ellos, ocurrido el sábado veintiocho deseptiembre allá en Pelaya”.Y, el propio Defensor del Pueblo, JOSE FERNANDO CASTRO CAYCEDO, en comunicacióndirigida al Ministro del Interior el 3 de septiembre de 1996, dice:“Al asumir el cargo como Defensor del Pueblo me he encontrado con la presencia en nuestrasinstalaciones de 106 personas, desplazadas por la violencia del municipio de Pelaya en elDepartamento del Cesar, entre ellas 38 niños de los cuales cuatro han nacido en la Defensoría delPueblo. Estos colombianos requieren de la inmediata decisión del ejecutivo en cuanto a sureubicación en condiciones de vida dignas y seguras para que le sean restablecidos la plenitud desus derechos y las condiciones de dignidad propias”.2. Solidaridad que han recibido los desplazados de BellacruzDentro de Colombia ha habido solidaridad. Según se lee en el expediente, han prestadocolaboración, entre otros el Ministerio del Interior, Iglesia Católica, Defensoría del Pueblo,INCORA. I.C.B.F. Cruz Roja, Organismos de derechos humanos, Personerías Municipales,Sindicatos, Cooperativas, Organizaciones Campesinas e Indígenas, estudiantes, el CINEP,CODHES, Y, desde cuando los desplazados se encuentran en el Departamento del Tolima, lasolidaridad ha sido mayor, de parte del Ministerio de Agricultura, ANUC, los medios decomunicación de la capital del Tolima, especialmente el periódico El Nuevo Día, las autoridadesciviles, la Sexta Brigada del Ejército, la Cámara de Comercio de Ibagué, el INPA y la ciudadaníadel departamento del Tolima.A Nivel internacional, ha sido pronunciamientos dignos de resaltar: 5 6.
Las Naciones Unidas, en su 52 periodo de sesiones se preocupó por los EXODOS EN MASA yexpidió la Resolución 1996 /51, pidiendo información en junio y agosto de 1996 a todos losgobiernos. Aunque Colombia no informó, numerosas organizaciones internacionales sí lohicieron y por eso el INFORME DEL ALTO COMISIONADO PARA LOS DERECHOSHUMANOS el 14 de enero de 1997 hace referencia a Chechenia, Colombia, Tayikistan, Burundi,Rwanda y el Zaire, como países de “violación en gran escala de los derechos humanos, enparticular del derecho a la vida, cometidos en situaciones de conflicto armado que habíanprovocado el desplazamiento masivo de poblaciones” Y, concretamente hace referencia elINFORME a los llamamientos urgentes hechos “a favor de las familias desplazadas en el estado(sic) de Bellacruz en Colombia que habían sido desalojadas por un grupo paramilitar yamenazadas de muerte si regresaban a su tierra”.El 4 de febrero de 1997, el señor FRANCIS M. DENG, representante del Secretario General,presenta a las Naciones Unidas su informe sobre LOS DESPLAZADOS INTERNOS y formulavarias recomendaciones. Concretamente, respecto a COLOMBIA dice: “Los programas pararesolver el problema de la impunidad, la falta de seguridad física de los desplazados y lascuestiones relativas a los derechos de propiedad podrían ampliarse al aumentar la protección y laasistencia de los desplazados internos”. Y agrega: “En Tayikistan y Colombia, la creación de unapresencia de personal de derechos humanos en el terreno podría ser una significativa aportaciónen ese sentido”.No era extraño para las Naciones Unidas el tema del desplazamiento interno en Colombia.Precisamente, el 3 de octubre de 1994, el propio señor DENG presentó a la Comisión deDerechos Humanos de la ONU un prolijo estudio sobre los casos de desplazamiento en Colombia,señalando la concentración de la tierra en pocas manos como una de las causas del fenómeno deldesplazamiento. Se extraña el señor DENG de que el gobierno colombiano invocara la DirecciónNo 5, de 28 de diciembre de 1991, “qué prevé medidas de los gobernadores y alcaldes paragarantizar plazas en las escuelas y la coordinación con organizaciones no gubernamentales en loscasos de cambio voluntario de residencia debido a situaciones de violencia particularmentegraves, el apoyo y asesoramiento de la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y lafacilitación del regreso. Sorprendentemente, lejos de aplicar estas medidas, ninguno de losfuncionarios gubernamentales que el Representante (de las naciones Unidas) consultó conocía suexistencia”. Por ello, el Alto funcionario de las Naciones Unidas en 1994 hace esta premonitoriaadvertencia: “la negativa a recibir a los desplazados puede tener graves consecuencias para losderechos humanos”.Por otro lado, la Resolución Común aprobada por el Parlamento Europeo, el 23 de octubre de1996, aunque en su parte resolutiva acoge con satisfacción el “diálogo iniciado entre el gobiernocolombiano y los granjeros sin tierras expulsados de Bellacruz”, de todas maneras, dentro de susconsideraciones se refiere a la indignación que causó que el pasado 28 de septiembre fueronasesinados en Colombia Elíseo y Eder Narváez, miembros de unas de las familias de campesinosque tienen un conflicto de tierras con la hacienda “Bellacruz”, lo que eleva a 8 asesinatos ydesapariciones forzadas los crímenes cometidos este año por los grupos paramilitares en esteconflicto”.3. Otra actitudOcurre que, antes del 13 de agosto de 1996, el programa de reubicación provisional de losdesplazados de Bellavista es roto abruptamente. De ello hay constancia en el expediente. 6 7.
Los funcionarios del Ministerio del Interior (EMIRO RAMON VILLERAS Y LUZ TERESAGUTIERREZ), declararon que estando todo preparado para albergar temporalmente a losdesplazados de Bellacruz, entre ellos los solicitantes de la presente tutela, en el Hotel Doima delMunicipio de La Mesa, dos días antes de la fecha definida, se anunció que el operativo quedabasuspendido por razones de cancelación del contrato celebrado con el hotel, del rechazo delGobierno regional de Cundinamarca, y de las expresiones de la Señora Gobernadora a través delos medios de comunicación.Funcionarios de la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos (CARLOS VICENTE DEROUX RENGIFO Y MARIANA ESCOBAR ARANGO) manifestaron, que recibieroninformación de parte del “ área de desplazados” del Ministerio del Interior sobre gestionesrealizadas por la Gobernadora del departamento en orden a impedir la ubicación de las familiascampesinas procedentes de Pelaya, en el Municipio de La Mesa, y que se estigmatizó a esosnúcleos de población como guerrilleros o como delincuentes por parte de autoridades locales odepartamentales, lo cual creó enormes dificultades para el manejo de la problemática.DANIEL MEDINA GONZÁLEZ Y MARTHA LUCÍA TAMAYO, funcionarios de laDefensoría del Pueblo, informaron que a raíz de unas declaraciones rendidas por la Gobernadorase frustró el traslado a la población de La Mesa.En la presente tutela se ofició a quince medios de comunicación para que enviaran lasdeclaraciones de la Gobernadora, sólo se recibieron grabaciones de los noticieros Q.A.P., 7:30,CRIPTÓN Y CARACOL. En el primero, con el titular “Encartado se encuentra el Gobierno conla ubicación de 250 campesinos desplazados de la violencia”. Aparece, LEONOR SERRANO,afirmando que el presidente y el Ministro del Interior no pueden con un Departamento “jugar” deesa forma, haciendo todo a las espaldas de la gobernadora de Cundinamarca.En el Noticiero 7:30 CARACOL, aparece la mencionada funcionaria manifestando que, “a mí memolesta todo lo que hagan a mis espaldas, en mi casa; porque es que en mi casa si no me puedenentrar elefantes a mis espaldas”. Igualmente aparece una autoridad local que manifiesta “lapreocupación que tenemos es que se traigan unas personas que han sido desplazados de laviolencia que son reinsertados del Cesar, traerlos sobre todo a La Mesa que es una zona detranquilidad y de paz.”En el Noticiero CRIPTON, la Gobernadora, calificó la intervención del Ministro del Interiorcomo “Veleidades”. Y, cuando el periodista le pregunta dónde le gustaría que fueran ubicados losdesplazados, contestó: “tenemos medio país desocupado, existen zonas aledañas a la propia tierradel doctor Samper (sic), aledañas a Barrancabermeja, o zonas como las del Opón o Carare, endonde quedarían sumamente bien, dentro de su misma cultura y su misma idiosincrasia”.En el noticiero 24 HORAS la gobernadora expone: si yo tengo que entrar a solucionar losproblemas del doctor Horacio Serpa y solucionar los problemas a otro departamento, el Cesar porejemplo, para decirle que yo le soluciono sus problemas y él me solucione los míos”Así mismo se allegó a las diligencias, cinta de la entrevista radial realizada en el programa 6 AM. 9 A M de Caracol, en la cual la Gobernadora al ser interrogada por el periodista “Usted porqué se opone al traslado de esos desplazados por la violencia, a esos reinsertados de la guerrilla”,la gobernadora responde: 7 8.
“A ver, yo le pregunto si usted después de arreglar su casa, de organizarla y todo, invitaría a unaspersonas que usted no quiere invitar, que le parece inconveniente, los invitaría a su casa?. Hemosgastado todo el presupuesto del departamento dándole un poco de seguridad al departamento,implementando medidas” ... Es que en Cundinamarca no tienen cabidas, es que nuestrosproblemas ya por si son sumamente graves para acrecentarlos trayendo problemas de otrosdepartamentos .... “ ( subraya fuera del texto).En respuesta al oficio librado por Tribunal Superior de Santa Fé de Bogotá, la alcaldía Municipalde Viotá, informó que la Gobernadora habiendo citado a los alcaldes del departamento, lesadvirtió que se abstuviera de recibir a los campesinos desplazados de la Hacienda Bellacruz, yaque estas personas eran guerrilleros que acarrearían conflictos en la comunidad.La Gobernadora, en comunicación del 6 de septiembre de 1996, dirigida a la Asociación deUsuarios Campesinos dice que la solución no es “desplazar las familias de una zona de peorconflicto a otro de menores dimensiones” y que a los desplazados de Bellacruz el gobiernonacional les debe garantizar “su pacífica permanencia en sus propias tierras”.En comunicación que la misma gobernadora envió el 3 de octubre de 1996 al Tribunal Superiordel Distrito Judicial de Santafé de Bogotá, corporación judicial que le pidió datos sobre lasmanifestaciones que la Gobernadora había hecho en relación con las familias campesinasdesplazadas de la hacienda Bellacruz, la señora LEONOR SERRANO DE CAMARGO hacehincapié en que la “comunidad cundimarquesa” expresa “rechazo a la política del Ministerio delInterior, pues los sucesos acaecidos en el municipio de la Mesa, al pretender ubicar a doscientastres (203) personas procedentes de la hacienda Bellacruz, sur del Cesar, generó toda suerte demanifestaciones de protesta de los habitantes de esta región, pues ven en tal proceder motivo dedesorden público, pues sin haber solucionado sus propios problemas internos, les importan otrosque no están dispuestos a aceptar”.En la misma comunicación hace un enjuiciamiento al Gobierno Nacional al decir que éste“cohonesta con los intereses del desplazamiento, pues al abrir la posibilidad de “ubicar” en otrastierras las personas de las regiones en conflicto, olvidando sus propias funciones constitucionalesde garantizar la propiedad privada, deja el camino expedito a quienes quieren subvertir el ordenpúblico” y remata diciendo que quien verdaderamente ha violado los postulados del estado socialde derecho es el gobierno nacional.El proceder de la gobernadora es el motivo de la actual tutela, ella se respalda en una declaraciónde casi todos los alcaldes de Cundinamarca de 20 agosto de 1996, (se recuerda: el obstáculo a laida al hotel de La Mesa fue antes del 13 de agosto), declaración dirigida al Presidente de laRepública en la cual se dice:“Queremos hacerle saber nuestro rechazo a la política que viene ejecutando el gobierno nacionalfrente a la solución que demandan los desplazados de los territorios del país, pues pretender sureubicación en nuestra jurisdicción es trasladarnos el conflicto social agravando la situaciónpropia del departamento de Cundinamarca”.No sobra agregar que el gremio de los taxistas y la alcaldesa de La Mesa, también expresaron surechazo a la ubicación temporalmente de quienes instauran la tutela, como desplazados, aunque laAlcaldesa inicialmente tenía otro comportamiento.4. Solicitud de tutela 8 9.
El doctor Alberto León Gómez Zuluaga, apoderado judicial de los desplazados Brigadier Roperoy otros, instauró acción de tutela contra Leonor Serrano de Camargo, Gobernadora deCundinamarca.Pide que se tutelen los derechos fundamentales a la libertad de transito y fijación de residenciadentro del territorio nacional, a la igualdad, al buen nombre, a la honra, a la presunción deinocencia y al debido proceso. “Para el efecto, ordenará a la ciudadana Leonor Serrano deCamargo, Gobernadora del Departamento de Cundinamarca, PRODUCIR una instrucción generala los Alcaldes y demás funcionarios administrativos del Departamento, en la cual deje claronuestro derecho no sólo a transitar libremente, sino a radicarnos en cualquier municipio deCundinamarca en forma individual u organizada, como cualquier otro ciudadano colombiano”.Pide igualmente que la funcionaria se abstenga de impartir instrucciones a las Alcaldías y demásautoridades administrativas del orden departamental o municipal para evitar que fijen residenciapermanente o transitoria los desplazados en algún municipio del Departamento de Cundinamarca.También solicita que se instruya a los Alcaldes y funcionarios para que den un trato decoroso alos desplazados.Pide que la Gobernadora RECTIFIQUE sus declaraciones y manifestaciones en el sentido de quelos desplazados son reinsertados o guerrilleros. “Para que la tutela de nuestro derecho sea eficazla ORDEN a la funcionaria Serrano de Camargo, incluirá la obligación de ABSTENERSE decontinuar dando declaraciones públicas o de hacer manifestaciones privadas en el sentido de quesomos reinsertados o guerrilleros, o en cualquier otro sentido que pudiera afectar nuestro buennombre, nuestra honra y nuestra presunción de inocencia”. Y que la funcionaria “RECONOZCAPUBLICAMENTE nuestra inocencia y ABSTENERSE EN EL FUTURO de hacernosimputaciones sobre hechos delictuosos sin que medie sentencia judicial”.Y, a manera de PREVENCIÓN, solicita que “ORDENE a la gobernadora disponer lo necesariopara garantizar vida e integridad física de los desplazados y brindar protección mientras estemosen su jurisdicción, garantizando no sólo integridad física y sino también las condiciones para unacirculación segura dentro del Departamento”.Los pedimentos se basan en el trato violatorio de derechos fundamentales que real opresuntamente dio la gobernadora a los desplazados de la hacienda Bellacruz, lo cual implicó laimposibilidad de ubicarlos provisionalmente en un hotel en La Mesa, mientras el INCORAcolaboraba en una solución definitiva, ubicación definitiva que ya se les dio en los últimos meses.5. Decisiones de instanciaEn la primera instancia falló la Sala Civil del Tribunal Superior de Santafé de Bogotá denegandola acción de tutela, pero oficiándole “al Ministro del Interior, al Ministerio de Defensa y alINCORA” para que “den solución efectiva a los desplazados de la hacienda Bellacruz”.La razón para que no prosperara la tutela contra la Gobernadora es la de ausencia de prueba, yaque, según el Tribunal, la señora Leonor Serrano de Camargo simplemente discrepó de la actituddel gobierno nacional, y, dice el Tribunal, que quien rompió el contrato fue el hotel y no laGobernadora. No le dio en realidad valor a lo expresado por el Ministro del Interior, por losfuncionarios de ese Ministerio, por la Defensoría del Pueblo, por la Consejería presidencial paralos derechos humanos, por el alcalde de Viotá, y, por el contrario, consideró como “insular” lodicho por tal alcalde. 9 10.
En segunda instancia, la sala de Casación Civil y Agraria de la Corte Suprema de Justicia, el 13de noviembre de 1996, confirmó lo decidido en primera instancia y fue mucho más allá en susconsiderandos porque considero que se trataba de un derecho colectivo no protegible por tutela“En efecto, como la amenaza o lesión de estos derechos colectivos puede ocurrir por elincumplimiento de una ley o un acto administrativo, o bien por el incumplimiento de los deberesconstitucionales y legales de seguridad para con esos derechos o intereses colectivos, su eventualprotección solamente sería pertinente mediante el ejercicio de las llamadas acciones decumplimiento o las acciones populares, cuando unas y otras sean reglamentadas por la ley (art. 87y 88 C. Pol). Es decir, procesalmente le quitó a la tutela.Además, presentó estas consideraciones:Si bien los desplazados por efecto de la violencia tienen el derecho a un lugar en el territorionacional donde puedan asentarse y fijar temporal o definitivamente residencia, también es ciertoque no es absoluto sino limitado. Ello indica que los desplazados no pueden determinar elasentamiento y fijación territorial, sin ningún tipo de restricción o limitación alguna, sino que,por el contrario, se encuentran sujetos a ciertos limites: Unos relacionados con la finalidad, queno ha de ser otra que la de suprimir riesgos inminentes y restablecer temporal o definitivamentela convivencia pacifica. Y otros de carácter jurídico, que, como antes se dijo, suelen consistir enrestricciones constitucionales y legales a esos desplazamientos, en primer lugar, para darleprotección a los derechos individuales ( v. gr. vida, etc.) y colectivos ( v. gr. convivencia,seguridad, etc.) de los desplazados; y en segundo término, para darle protección también a losdemás miembros de la comunidad (v. gr. servicios públicos, etc.), bien sea para reconocerles susderechos individuales o para regular las condiciones o requisitos necesarios que demande laposibilidad de incremento poblaciones, etc. De ello debe concluirse que las acciones uomisiones de las autoridades dentro de esos límites, se ajustan al ordenamiento: De una parte,porque no puede decirse que esa limitación afecta derechos de las personas ya que, por elcontrario lo que se encuentra dentro de estos limites no constituye sino restricciones a esosderechos; y de la otra, porque tampoco se estimarían ilícitas, las acciones que se ajusten alejercicio de atribuciones o de fijación de limites legales. Luego, por ambos aspectos seriaimprocedencia la acción de tutela. Y ello ocurre con las acciones de las autoridades públicas que,conformen el ordenamiento jurídico llamado de “orden público”, causan u ocasionan lasrestricciones previstas en este último, como las restricciones del tránsito de personas y cosas, odel establecimiento de ubicaciones o fijaciones de residencias o de la consagración deprevenciones de salud, tranquilidad, seguridad, etc., de la comunidad”.II. FUNDAMENTOS JURÍDICOSCOMPETENCIAEs competente esta Sala de Revisión de la Corte Constitucional para conocer dentro de la acciónde tutela de la referencia, con fundamento en los artículos 86 inciso segundo y 241 numeralnoveno de la Constitución Política, en concordancia con los artículos 33, 35 y 42 del Decreto No.2591 de 1991; además, su examen se hace por virtud de la selección que de dicha acción practicóla Sala correspondiente, y del reparto que se verifico en la forma señalada por el Reglamento deesta Corporación.TEMAS JURÍDICOS A TRATAR 10 11.
Para tomar la respectiva decisión es necesario previamente caracterizar al “desplazado interno”, yluego ver cuál es la dimensión internacional a esta problemática para no solamente lograr laprotección a los derechos humanos, sino también su promoción porque aquella depende, entreotras causas, de una cultura proclive al respeto a los derechos humanos. Se estudiará si esasposiciones (protección y promoción) a nivel de disposiciones internacionales tienen su correlativoen las disposiciones constitucionales sobre los derechos fundamentales. Todo razonamiento alrespecto deberá tener en cuenta la importancia de la solidaridad. Frente al caso concreto, se verási los pronunciamientos del Tribunal Superior de Santafé de Bogotá y de la Corte Suprema deJusticia son válidos o si por el contrario hay que dar enfoques diferentes.6. ¿Quiénes son “desplazados internos”?La descripción de “desplazados internos”, es variada según la organización que la defina. En elámbito regional, hay una caracterización, dada por la Consulta Permanente para los DesplazadosInternos en las Américas (CPDIA) y es la siguiente:“Toda persona que se haya visto obligada a migrar dentro del territorio nacional, abandonando sulugar de residencia o su oficio habitual, debido a que su vida, su integridad física o su libertad sehan hecho vulnerables o corren peligro por la existencia de cualquiera de las situaciones causadaspor el hombre: conflicto armado interno, disturbios o tensiones internos, violencia generalizada,violaciones masivas de los derechos humanos u otras circunstancias causadas por situacionesanteriores que puedan perturbar o perturben el orden público”.Sea cual fuere la descripción que se adopte sobre desplazados internos, todas contienen doselementos cruciales: la coacción que hace necesario el traslado y la permanencia dentro de lasfronteras de la propia nación. Si estas dos condiciones se dan, como ocurre en el caso motivo deesta tutela, no hay la menor duda de que se está ante un problema de desplazados.En efecto, el carácter de desplazados internos de quienes han interpuesto la presente tutela nosurge tanto de la propia certificación que el Ministerio del Interior les ha dado individualmente acada uno de los solicitantes de la acción, mediante documentos que obran en el expediente,cuanto de la realidad objetiva, fácilmente palpable porque está demostrado que el retiro del lugarnatural que los campesinos tenían, no se debió a propia voluntad de ellos, sino a la coaccióninjusta de grupos armados que no solamente amenazaron la vida de los colonos de la haciendaBellacruz, sino que les quemaron las casas y como si fuera poco ya han sido asesinados dirigentesde ese núcleo de desplazados. Tan grave es la situación que el mismo gobierno, enoportunidades, tuvo que organizar operativos muy cuidadosos para trasladar a esos damnificadoshacia la capital de la República.7. El derecho a la permanenciaPor supuesto que, en principio, los campesinos de la hacienda Bellacruz, tienen derecho a supermanencia en la parcela que poseían, por eso el INCORA inició el proceso de adjudicación detierras, por ello su primer lugar de refugio fue la casa campesina en el municipio de Pelaya. Eraun derecho de esas personas a permanecer en paz en su propio hogar, en su propia tierra, algo queha sido reconocido por las Naciones Unidas en el Pacto Internacional de Derechos Civiles yPolíticos, artículo 12:“Toda persona que se halle legalmente en el territorio de un Estado tendrá derecho a circularlibremente por él y a escoger libremente en él su residencia... Los derechos antes mencionados no 11 12.
podrán ser objeto de restricciones salvo cuando éstas se hallen previstas en la ley, sean necesariaspar proteger la seguridad nacional, el orden público, la salud o la moral públicas o los derechos ylibertades de terceros, y sean compatibles con los demás derechos reconocidos en el presentePacto”.Norma que tiene su extensión, en cuanto a los desplazados, en el pronunciamiento contenido en laResolución 1994/24 de las mismas Naciones Unidas, que incluye el traslado en el caso de serdifícil mantener la permanencia, y de todas maneras permanece el derecho a regresar conseguridad y dignidad al lugar de origen.Y, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el artículo 22, no solamente repite lodicho por las Naciones Unidas sino que establece como única restricción:“El ejercicio de los derechos anteriores no puede ser restringido sino en virtud de una ley en lamedida indispensable en una sociedad democrática, para prevenir infracciones penales o paraproteger la seguridad nacional, la seguridad o el orden público, la moral o la salud publicas o losderechos y libertades de los demás”.Como se aprecia, solo el legislador puede restringir ese derecho de las personas a permanecer o acircular y la restricción solo puede tener los objetivos allí señalados, es decir, que la ley restrictivano puede alejarse de los parámetros fijados en el Pacto Internacional de Derechos Civiles yPolíticos y en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.Esta doble faz, PERMANECER Y CIRCULAR y la única posibilidad restrictiva LIMITACIÓNESTABLECIDA POR LA LEY, está también recogida en nuestra Constitución Política en elartículo 24:“Libertad de locomoción y domicilio. Todo colombiano, con las limitaciones que establezca laley, tiene derecho a circular libremente por el territorio nacional, a entrar y salir de él, y apermanecer y residenciarse en Colombia”.Es finalidad del Estado garantizar la efectividad de esos derechos (art. 2 C.P.), luego tratándosede desplazados, a quienes se les afecta su derecho primario a residir en el lugar que deseen dentrode la República, es inhumano a todas luces afectarles también la posibilidad de circular parasalvar sus vidas propias y las de sus familiares. Inclusive, el artículo 95 de nuestra Constituciónestablece como DEBERES de todas las personas:“Obrar conforme al principio de solidaridad social, respondiendo con acciones humanitarias antesituaciones que pongan en peligro la vida o la salud de las personas”.8. Derecho a protecciónSe dice que hay derecho a protección cuando un titular de derechos fundamentales le exige alEstado se lo defienda frente a intervenciones injustas de terceros o del mismo Estado. El casoclásico es la protección a la vida. Pero en circunstancias particularmente complicadas, como es elcaso de la violencia en Colombia, la posición no puede ser de todo o nada, si que el propio Estadopuede efectuar una COMPETENCIA DE PRONÓSTICO para ponderar cuándo y hasta dóndepuede dar el Estado una protección real y no teórica. Por supuesto que el Estado está obligado ahacer todo lo posible para proteger la vida de los asociados, pero, también, puede ponderar si lamejor manera de protección consiste en favorecer un desplazamiento. Si el grado de intoleranciaes alto y el peligro para la vida de los asociados es inminente, es justo que el pronóstico incluya la 12 13.
opción del desplazamiento protegido, máxime cuando el Estado debe “adoptar medidas a favor degrupos discriminados o marginados” (art. 13-2 C.P.).9. El derecho a la libertad de circulaciónAnte la gravedad de los hechos ocurridos contra los colonos de la hacienda Bellacruz, ante elhecho cierto de que hay grupos armados, el desplazamiento interno no solamente es aceptablesino que impone obligaciones al Estado y exige la solidaridad internacional y con mayor razón delos propios colombianos. Entre las muchas recomendaciones que se hacen por los expertos, estánla de garantizar la libertad de circulación y residencia, la prohibición contra los trasladosindividuales o masivos arbitrarios y la prohibición de regreso forzoso en condiciones de peligro.Ya esta Corte Constitucional había alertado, desde el 18 de mayo de 1995 sobre la gravedad delo que viene ocurriendo en Colombia: (C-225/95, Magistrado Ponente: Alejandro MartínezCaballero):“En el caso colombiano, además, la aplicación de esas reglas por las partes en conflicto se revelaparticularmente imperiosa e importante, puesto que el conflicto armado que vive el país haafectado de manera grave a la población civil, como lo demuestran, por ejemplo, los alarmantesdatos sobre desplazamiento forzado de personas incorporados a este expediente. En efecto, laCorte no puede ignorar que, según las estadísticas aportadas por el Episcopado Colombiano, másde medio millón de colombianos han sido desplazado de sus hogares por razones de violencia yque, según esta investigación, la principal causa del desplazamiento tiene que ver con lasviolaciones al derecho internacional humanitario asociados al conflicto armado interno”.10. El manejo del orden público es potestad del Presidente.Cuando mujeres, niños y ancianos se ven precisados a dejar sus hogares y recorrer grandesdistancias desafiando toda clase de peligros, viendo sufrir y aun morir a sus compañeros, comoles ha ocurrido a los colonos de la hacienda Bellacruz, la explicable huida no es un problema deorden público propiciado por quienes desean seguir viviendo sino un problema de humanidad quedebe ser afrontado solidariamente por todas las personas, principiando, como es lógico, por losfuncionarios del Estado.No puede una autoridad local calificar a los desplazados como agentes perturbadores por el solohecho de tratar de salvar la vida. Un gobernador, en cuanto al mantenimiento del orden público,actúa como “agente del Presidente de la República” dice el artículo 303 de la ConstituciónPolítica. Esto, porque al Presidente, como jefe de gobierno le corresponde “conservar en todo elterritorio el orden público y restablecerlo donde fuere turbado (art. 189-4 C.P.). Hay unaestructura organizativa que tiene como cabeza al presidente de la República como jefe delgobierno nacional y por debajo están los gobernadores y los consejos indígenas (art. 303 C.P.);esta última norma, precisamente ubica el manejo del orden público como función del Presidenteen cuanto jefe del gobierno y el gobierno esta formado por el presidente y los ministros (art. 115C.P.), luego debe existir armonía y coherencia entre el gobierno nacional y las autoridades localesy no hay ningún motivo para que un gobernador so pretexto de mantener el orden público,obstaculice planes del gobierno nacional, referentes al traslado de desplazados.Inclusive la ACNUR tiene entre sus misiones la de solicitar la intervención de “lasAUTORIDADES LOCALES para impedir el regreso involuntario de los desplazados internos azonas de peligro” (E/CN 4/1995/50 de las Naciones Unidades). 13 14.
Y la Corte, en la sentencia antes citada, (C-225-95), declaró como es obvio, constitucional laprotección constitucional a la población civil:La Corte Constitucional considera que las anteriores normas destinadas a proteger a la poblacióncivil, a los combatientes desarmados, así como a los heridos, enfermos y náufragos, armonizanplenamente con la Constitución, y en particular con la protección de la vida, la dignidad y lalibertad de las personas (CP arts. 1º, 2º y 11º), valores que aparecen como uno de losfundamentos esenciales del Estado colombiano. Ya esta Corporación había establecido que“independientemente de la situación jurídica de normalidad o anormalidad política, la sociedadcivil víctima de la confrontación armada debe ser protegida por parte del Estado”.“La magnitud del problema” del desplazamiento interno en varios países del mundo, ha señaladola Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Refugiados, “excede con mucho de lacapacidad y los recursos de un único organismo. Exige un esfuerzo global y concertado de lasNaciones Unidas y otras organizaciones humanitarias” (declaración de dicha funcionaria en Vienaen 1994). Dentro de esta óptica, propia del estado social de derecho, la colaboración debe serarmónica y las autoridades nacionales y locales deben entender que han sido designadas paradefender a todos los asociados y nunca pueden considerar que el territorio bajo su jurisdicciónparticular de gobernantes, ni que la investidura que poseen es una carta abierta para definirquienes pueden vivir o no en determinada región.Precisamente, el artículo 17 del protocolo II (Protocolo Adicional a los convenios de Ginebra, del12 de agosto de 1949, relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados, sincarácter internacional), ratificado en Colombia por la ley 171 de 16 de diciembre de 1994,establece:“ARTÍCULO 17 Prohibición de los desplazamientos forzados”1º No se podrá ordenar el desplazamiento de la población civil por razones relacionados con elconflicto, a no ser que así lo exijan la seguridad de las personas civiles o razones militaresimperiosas. Si tal desplazamiento tuviera que efectuarse, se tomarán todas las medidas posiblespara que la población civil sea acogida en condiciones satisfactorias de alojamiento, salubridad,higiene, seguridad y alimentación.”11. Pedagogía constitucionalMuchas veces, las actitudes intolerantes, como es el caso del rechazo a los desplazados por laviolencia, responden a la falta de una cultura humanística. Por eso el artículo 41 de laConstitución política sabiamente enseña:“En todas las instituciones de educación, oficiales o privadas, serán obligatorias el estudio de laConstitución y la instrucción cívica. Así mismo se fomentarán prácticas democráticas para elaprendizaje de los principios y valores de la participación ciudadana. El estado divulgará laConstitución”.La pedagogía constitucional es muy necesaria para lograr una sociedad democrática, pluralista yhumanística.12. La PROMOCIÓN de los derechos humanos 14 15.
Partiendo de una consideración elemental: que la pedagogía no es un castigo, adquiere enormedimensión el postulado establecido en el artículo 67 de la actual Constitución:“La educación formará al colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la paz y lademocracia”.Esto se une indisolublemente a la necesaria promoción de los derechos humanos, para que laprotección de éstos no se quede escrita en las normas. Karel Kasak, en una publicación de laUNESCO (Las dimensiones internacionales de los derechos humanos”. Volumen 2 , pág. 310)hace esta cruda advertencia:“ ... es evidente que la promoción es el primero e imprescindible estadio que lleve a la protección:si no fuera así, el único resultado de la promoción serían las leyes caídas del cielo bien conocidasen América del Sur ..”En otras palabras: no es sólo la norma la que garantiza la protección a los derechos humanos,pues puede haber numerosas leyes que no se cumplan, lo importante es que la protección seaefectiva. Si en el ejercicio de esa protección se impone un cambio de naturaleza para darletambién gran realce a la PROMOCION, es permitido para el juzgador que tramita un amparotomar decisiones que impulsen la promoción de los derechos humanos, buscándose que no seanestériles las normas que los protegen.Y, en la medida en que esos derechos humanos, tengan el rango de derechos constitucionalesfundamentales, serán protegidos mediante el mecanismo de la tutela para saber cuándo sonfundamentales, la Corte Constitucional (sentencia T - 002 / 92, Magistrado Ponente: AlejandroMartínez Caballero), fijó criterios principales (la persona humana y el reconocimiento expreso) ycriterios subsidiarios (especialmente los tratados internacionales sobre derechos humanos), quepara la tutela que ocupa la atención de esta sala de revisión, son criterios que no dejan la menorduda sobre la necesidad de la protección impetrada.III. EL CASO CONCRETO13. Sujetos de la acciónLa tutela se plantea contra la Gobernadora de Cundinamarca porque en sentir de los desplazadosde la hacienda Bellacruz (en el departamento del Cesar), dicha funcionaria los estigmatizó ydebido a ello se frustró una provisional estadía de aquellas personas en un hotel del municipio deLa Mesa (departamento de Cundinamarca). El hecho de que sean numerosas personas no impideque prospere la tutela como equivocadamente dijo la Corte Suprema de Justicia; lo que se analizaes si a todas y cada una de esas personas se les violaron derechos fundamentales. Y ello ocurrióen el caso presente.No hay duda de que la gobernadora actúo como autoridad, así lo reconoce ella en el escrito quedirigió al Tribunal Superior de Santafé de Bogotá, al ubicar su conducta dentro de unajustificación de prevención de alteración del orden público; además, en las declaraciones que dioa los medios de difusión, se aprecia que la Gobernadora le planteó un conflicto de autoridad alMinisterio del Interior. Luego, procesalmente no hay problema para tramitar la acción contraLeonor Serrano de Camargo. 15 16.
14. Surge el primer interrogante: su actitud fue ajustada a la Constitución?Para responder hay que reconstruir los principales episodios que han dado lugar a la presentetutela:Es evidente que los desplazados a cuyo nombre se instauró la tutela debieron abandonar su lugarde origen para salvar la vida. Está plenamente demostrado que el gobierno nacional dioprotección a las personas que deberían desplazarse desde el municipio de Pelaya (donde está lahacienda Bellacruz) hacia otro sitio de la República. Es más, se planificó por cuenta delMinisterio del Interior el traslado hasta un albergue provisional por 90 días mientras el INCORAhallaba, como efectivamente lo hizo, un sitio definitivo de permanencia en el departamento delTolima. Pero, el propio gobierno nacional (no los desplazados) suspendieron el trasladoprovisional a La Mesa. Lo ocurrido alrededor de esta suspensión es lo que origino la tutela.Pues bien, la determinación del gobierno nacional se motivó, según éste, en la actitud de LeonorSerrano de Camargo. Esto derivo en que los desplazados debieron permanecer hasta el 29 denoviembre de 1996 en los edificios del INCORA y la DEFENSORÍA DEL PUEBLO en lacapital de la república, edificaciones aptas para oficinas y no para alojamiento, lo cual significócondiciones muy precarias para los desplazados, y según lo declaran los propios funcionarios dela Defensoría del Pueblo, esas condiciones de permanencia afectaron la dignidad de aquellos.Afectación que aumentó por el hecho de que una solución momentánea a sus penurias seconvirtió en disculpa para que autoridades locales fomentaran el aislamiento de los desplazadosde la hacienda Bellavista. Ellos requerían solidaridad y no desprotección.La Gobernadora, en un primer momento dijo que esa ubicación no se podía hacer a sus espaldasy que protestaba por lo que se hacía en su casa; son estas explicaciones carentes de respaldo legalalguno porque los gobernadores y los alcaldes no son propietarios del espacio geográfico de sujurisdicción, por el contrario, deben ser servidores públicos y así los caracteriza la Constitución.El derecho al tránsito por toda la República lo tienen todas las personas, sin necesidad de permisode una autoridad local, salvo que por ley se establezca la restricción, lo cual no ha ocurrido en elpresente caso, luego carece de razón la argumentación del fallo de segunda instancia cuando encierta forma justifica la actitud de la gobernadora.Por otro aspecto, una ubicación momentánea en un hotel no es nunca causa legítima paraobstaculizar un traslado de desplazados y no se aprecia que la estadía provisional en el hotelalterara el orden público, y, además, como se explicó, el manejo del orden público es potestad delPresidente de la República.En un segundo momento la Gobernadora plantea el rechazo que la comunidad y todos losalcaldes de Cundinamarca, según ella, le daban a la ubicación de los desplazados. Estacircunstancia en vez de aminorar la responsabilidad plantea una situación mucho más grave: quelas autoridades locales de todo un departamento estigmatizan a unos hombres, mujeres y niñosque para salvar su vida tienen que abandonar su trabajo y su lugar de origen. Esta actitud planteaeste otro interrogante.15. ¿Qué hacer cuando el gobierno nacional protege a unos desplazados y las autoridadeslocales frustran etapas de esa protección?Es indudable que consideraciones de orden constitucional y humanitario le dan preferencia a laprotección. Ahí están los citados artículos 12 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y 16 17.
políticos, 22 de la convención Americana sobre Derechos Humanos, 1º, 2º y 24 de laConstitución de 1991 que deben ser respetados. La actitud de la Gobernadora (para el caso da lomismo que ella hubiera sido la instigadora o que hubiera sido la vocera de los alcaldes) fue unatentado al derecho constitucional de circular, porque, por ese comportamiento de la Gobernadoralos desplazados, entre ellos los peticionarios del presente amparo, tuvieron que mantenerse encondiciones muy precarias e indignas en el INCORA y la DEFENSORÍA DEL PUEBLO,restringiéndoseles injustamente su traslado temporal en un hotel, sometidos a una “capitisdiminutio” que afectó aun más la dignidad.Pero, no solamente fue la Gobernadora quien creó un clima adverso a los desplazados. A lasautoridades locales de Cundinamarca se les dio la oportunidad de hacer el bien y no lo hicieron,esas mismas autoridades tuvieron en sus manos la humanitaria acción de hacer menos doloroso eléxodo de unos seres humanos y obstaculizaron esas justa ayuda.Pasando a otro punto, no puede prosperar la tutela en cuanto al derecho a la vida, porque enverdad, el Estado, por intermedio del Ministerio del Interior, hizo todo lo posible para que entodas las etapas del desplazamiento hubiera la protección. Se recuerda una vez más, para noperder la orientación de esta tutela: lo que realmente se solicita en la presente acción es el respetoa derechos fundamentales conculcados en una etapa del desplazamiento.Otros derechos, relacionados en la solicitud de tutela: igualdad, buen nombre, honra, presunciónde inocencia y debido proceso, no se aprecia que hubieren sido violentados los dos últimos y noestán suficientemente probados los tres primeros. El análisis probatorio que se hizo en el fallo deprimera instancia permite declarar no probada la violación de estos derechos, pero ese análisishecho por el Tribunal Superior de Bogotá es incompleto respecto a los derechos de circulación ydignidad.La prueba existente permite colegir, sin asomo de duda, que el Ministerio del Interior suspendióun traslado provisional de los desplazados (este es el efecto) por una actitud de las autoridades deCundinamarca entre ellas la de la Gobernadora (esta es la causa). La decisión del gobiernonacional fue ponderada. En la práctica, hubo obstáculo al desplazamiento de unas personas y ellosignificó adicionalmente permanencia obligada en lugar no apto para habitar; si a esto se le sumala dolorosa situación del desplazamiento y el estigma, por pequeño que sea, hay violación a ladignidad humana y al derecho a transitar, derechos consagrados en normas constitucionales ypactos internacionales.Violados como fueron estos dos derechos fundamentales, las órdenes a dar deben adecuarse a lascircunstancias concretas de estar actualmente los desplazados, solicitantes de la tutela, en sitioestable; lo cual significa que no se puede decretar que vayan al hotel de La Mesa, porque esto yaes una etapa superada, sino que, en lugar se harán unos llamados a prevención porque así loestable el decreto 2591 de 1991.De todas maneras, la protección real para estos casos y similares, tiene un PRESUPUESTO, lapromoción de los derechos. Esto da una dimensión importante que la Corte no puede eludir, poreso no queda camino diferente al de ordenar también unas labores de promoción de los derechoshumanos, no con ánimo de castigo sino de contribuir a la paz y tolerancia que Colombiarequiere.DECISIÓN 17 18.
En mérito de lo expuesto, la Corte Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo ypor mandato de la Constitución,RESUELVE:PRIMERO, REVOCAR las sentencias proferidas por la Sala Civil del Tribunal Superior deSantafé de Bogotá y por la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia; y, en su lugar,CONCEDER a los señores Brigadier Ropero Mora y otros, representados legalmente por suapoderado Alberto León Gómez Zuluaga, la tutela de sus derechos constitucionalesfundamentales a la libre circulación y a la dignidad humana.SEGUNDO, PREVIENESE a la Gobernadora de Cundinamarca, LEONOR SERRANO DECAMARGO para que en el futuro se abstenga de restringir la libre circulación de las personasdesplazadas por la violencia y para que les preste un trato decoroso y acorde con la dignidadhumana.TERCERO. PREVIÉNESE a la Gobernadora de Cundinamarca LEONOR SERRANO DECAMARGO para que en el futuro se abstenga de expresiones públicas que comprometan laprotección debida a las personas desplazadas por la violencia.CUARTO. ORDENAR a la Defensoría del Pueblo, la iniciación, en el término máximo de unmes, contado a partir de la fecha del presente fallo, de un curso de promoción de los derechoshumanos, dirigido a la Gobernadora y todos los Alcaldes del Departamento de Cundinamarca,mediante los mecanismos presenciales o semipresenciales o que estime pertinentes la Defensoría.QUINTO. SOLICITAR al Ministro de Educación Nacional que, a partir del segundo semestre deeste año, en desarrollo del artículo 67 de la Constitución Política, proceda a las diligenciaspertinentes para hacer efectiva la educación en el respeto a los derechos humanos.SEXTO. COMUNICAR esta providencia a la Sala Civil del Tribunal Superior de Santafé deBogotá, para los efectos previstos en el artículo 36 del decreto 2591 de 1991. Igualmente a laDefensoría del Pueblo, al Ministerio de Educación Nacional, a la Gobernadora de Cundinamarcay al representante legal de los solicitantes.SÉPTIMO. Envíese copia de esta sentencia a la Cruz Roja Internacional, a ACNUR, a la Oficinade las Naciones Unidas en Bogotá, al Ministerio del Interior y a todos los gobernadoresDepartamentales.Cópiese, notifíquese, cúmplase, insértese en la Gaceta Constitucional.ALEJANDRO MARTÍNEZ CABALLEROMagistradoFABIO MORÓN DÍAZMagistradoVLADIMIRO NARANJO MESAMagistradoMARTHA SÁCHICA DE MONCALENOSecretaria GeneralALEJANDRO OLAYA VELÁSQUEZSecretario Junta Directiva 18 19.