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Timestamp: 2019-03-18 17:59:33
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Matched Legal Cases: ['Artículo 246', 'Artículo 6', 'Artículo 70', 'Artículo 4', 'Artículo 181', 'Artículo 5', 'artículo 2', 'Artículo 23', 'Artículo 1', 'artículo 22']

Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez durante acto de inicio del año judicial 2012 - Todochávez en la Web
31/01/2012. Discursos y Alocuciones. Comandante Presidente. Sede del Tribunal Supremo de Justicia, Caracas, Municipio Libertador, Venezuela.
Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez durante acto de inicio del año judicial 2012
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Secretaria sírvase informar el orden del día.
Secretaria Orden del día de esta sesión solemne: Primero, palabra de apertura de las actividades judiciales del año 2012, y presentación del informe de gestión correspondiente al año 2011, por la ciudadana presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada doctora Luisa Estella Morales Lamuño.
Segundo: Discurso de orden a cargo del magistrado doctor Arcadio Delgado Rosales, integrantes de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia designado por unanimidad, orador de orden en sesión de sala plena de fecha 30 de noviembre de 2011.
Palabras de la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Ciudadano Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela; ciudadano diputado Dios dado Cabello Rondón, presidente de la Asamblea Nacional, y demás diputados y diputadas presentes; ciudadana doctora Gabriela Ramírez, Defensora del Pueblo y presidenta del Consejo Moral Republicano; ciudadano doctor Arcadio Delgado Rosales, magistrado de la Sala Constitucional, director general de la Escuela Nacional de la Magistratura y orador de orden de esta sesión solemne.
Ciudadanos y ciudadanas, magistrados y magistrados del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadana doctora Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de la República; ciudadana doctora Adelina González, contralor general de la República.
Ciudadanos ministros y ministras del Poder Popular, integrantes del Gabinete ejecutivo; ciudadano doctor Ciro Ramón Araujo, Defensor Público general.
Excelentísimos señores embajadores, honorables encargados de negocio y representantes del honorable cuerpo diplomático acreditado ante el Gobierno nacional.
Ciudadano doctor Iván Rincón Urdaneta, embajador de la República Bolivariana de Venezuela en la República de Colombia y ex presidente de este Alto Tribunal.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Ciudadanos magistrados eméritos del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadano doctor Tulio Jiménez, juez presidente de la Corte Disciplinaria Judicial y demás jueces de esa Corte; ciudadano doctor Hernán Pacheco, juez presidente del Tribunal Disciplinario Judicial y demás jueces de ese tribunal.
Ciudadanos y ciudadanas secretarias y secretarios de sala del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadana doctora María Luisa Acuña, jueza de sustanciación de la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia.
Ciudadanos oficiales, generales y almirantes integrantes del Alto Mando Militar; ciudadano doctor Francisco Ramos Marín, director ejecutivo de la Magistratura y demás coordinadores de esa institución.
Ciudadana doctora Nelly Vásquez de Peña, directora general adjunta de la Escuela Nacional de la Magistratura y demás directores de esa institución.
Ciudadanos jueces, presidente, vicepresidentes e integrantes de la Cortes primera y segunda de lo contencioso administrativo.
Ciudadano general de Brigada José Antonio Pernía Méndez, presidente y demás magistrados de la Corte Marcial.
Ciudadano general de división Juan Carlos Hidalgo, fiscal general militar; ciudadano coronel Henry Timaure Tapia, director general de la Defensa Pública Militar.
Ciudadanos magistrados y magistradas suplentes del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadanos jueces y juezas rectores, presidentes y presidentas del Circuitos Judiciales, Penales; presidentes de Corte de Apelaciones, jueces superiores de instancia, de control en las materias contencioso-administrativa, contencioso-tributaria, civil, agracia, laboral, Lopna, Violencia de géneros y jueces de municipios de las diferentes Circunscripciones Judiciales del país; ciudadanos rectores de universidades, presidentes y directores de Institutos Autónomos y Cuerpo de Seguridad del Estado.
Ciudadanos Fiscales del Ministerio Público ante las Salas del Tribunal Supremo de Justicia; representantes del Frente Nacional de Abogados Bolivarianos.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Ciudadano doctor Gustavo Pulido Cardier, gerente general de Administración y Servicios del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadanos y ciudadanas gerentes, jefes de oficina, jefes de departamento, jefes de unidad, abogados, personal administrativo, empleados y obreros del Tribunal Supremo de Justicia.
Apreciados familiares que me acompañan en el presente acto, voceros y representantes de los Consejos Comunales de las Parroquias: Altagracia, La Pastora, San José y Sucre...
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Distinguidos invitados especiales, representantes de los medios de comunicación social, señoras y señores. Los magistrados y magistradas del Tribunal Supremo de Justicia, los jueces y las juezas integrantes del Poder Judicial venezolano nos sentimos honrados con la presencia del Jefe de Estado, Presidente Hugo Chávez Frías, enalteciendo este acto de apertura del año judicial 2012, e informe de gestión.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño E informe de gestión 2011.
Yo quiero solicitar a ustedes tres minutos de su atención para exponer parte de este trabajo que fue realizado por el personal del Tribunal Supremo de Justicia, y que subsume nuestros principios y valores expresados en uno de nuestros símbolos: el vitral de la justicia
La reina de las virtudes: el vitral de Alirio permite contemplar la justicia más allá de la sentencia que condena o libera. En él se sostienen en permanente un equilibrio los principios fundamentales de los derechos del hombre, es la fe que nos brinda la esperanza de ser caritativos, allí estamos en los límites de cada pedazo de vidrio, rayados por la luz de los colores, las leyes, los códigos, los sistemas, los estatutos, para decirnos que no son (...) y que sirven para transformar la sociedad, ese vitrial nos conduce por los caminos de una nueva moral que refunda a la Patria y nos convierte en libres e independientes, es la prudencia y la sensibilidad de los sabios.
En el vitral de la justicia Alirio Rodríguez plasmó el pueblo cimarrón en el tumultus nos recuerda a los valores étnicos como los que debemos aplicar, para construir el Estado democrático y social de derecho y de justicia.
Es un mar azul con oleaje perfecto donde nadie naufraga; es un río desbordado que nadie naufraga; es un río desbordado que marcha animado de esperanzas, y que es la comunidad que canta el Gloria al Bravo Pueblo jurando no regresar al pasado nunca más.
Es una fortaleza llena de templanza, pensado para 5 siglos, el vitral da la luz a una dama de la justicia; son toneladas volátiles de vidrio bailando flexibles con el viento, es la fuerza potenciada que soporta presiones y que no se rompen, es el metraje calculado de nuestros llanos y sabanas; son las montañas y desiertos donde están sembradas nuestras raíces negras, mestizas, e indígenas, sin distingos, ni discriminación alguna.
El vitral es nuestro orgullo, es el espejo alegre de las venezolanas y los venezolanos; es el reflejo de nuestra conciencia, es la cartilla de nuestros deberes y derechos, es recordarnos que con la justicia no puede existir la menor sospecha, la integridad debe ser su primer tributo.
El vitral de Alirio, el más grande del mundo en su estilo, con Bolívar al centro va creciendo a su majestuosidad cuando el sol te cuida; es el nuevo derecho que construye un pueblo, es el iris de la justicia.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño No citamos esta vez doctrinas extranjeras, sino que nos reunimos en equipo para expresar el sentir del Poder Judicial venezolano. Estos principios fundados en el pensamiento del Libertador Simón Bolívar, se vienen desarrollando en un largo y difícil proceso de razonamiento, de creación, de precedentes, y se están formando en nuestros Tribunales, en nuestro Tribunal Supremo y de Justicia, incorporando a la norma el orden moral, bajo la mirada implacable del escorzo humano que es el centro de nuestro vitral, que representa a nuestro Libertador Simón Bolívar en un esfuerzo sobre humano para unir la justicia humana y sus silogismos normativos, en la justicia divina, con los valores que justifican y dan sentido a nuestra institución en su proceso de reconstrucción.
No ha sido fácil, pero comenzamos y estamos convencidos de que vamos por buen camino. Esta tarea de reconstrucción nos llevó a adecuar nuestra planificación a las líneas generales del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación, 2007-2013, Proyecto Nacional Simón Bolívar.
Encuadrado en estas líneas, nuestro Poder Judicial ha desarrollado su actividad desde el 2007 con significativos resultados, y anunciamos el año 2012 como tiempo para el diagnóstico de los alcances y propuestas para el nuevo plan que comienza en el 2013 para la Nación venezolana. Ahí estará el Poder Judicial levando también sus propuestas de cambio, de reconstrucción, en el cual uno de los poderes más férreos, uno de los poderes más estáticos, ha dado un paso y ha roto las barreras y comienza a cambiar desde su estructura. La reconstrucción del Poder Judicial es una necesidad para el pueblo venezolano...
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño De allí que en este informe para nosotros es muy importante demostrar cómo están vinculadas las políticas públicas derivadas de la ejecución de este plan, a la disminución, por ejemplo, de los delitos contra la propiedad, que se ha venido reflejando a nivel jurisdiccional, como se demuestra a continuación:
En esa gráfica nosotros podemos observar cómo la cantidad de delitos contra la propiedad, ingresados a los Tribunales Penales Ordinarios de Responsabilidad Penal Adolescentes, vienen descendiendo drásticamente durante el período comprendido entre los años 2006 al 2011.
Al ser comparado este indicador con el de cantidad de habitantes provenientes de hogares en pobreza extrema, por línea de ingreso, según la información del Instituto Nacional de Estadísticas, la justicia, la reina de las virtudes ciudadanas, no se subsume en el ejercicio judicial en la sentencia, sino que tiene que ir íntimamente ligada a la justicia social, a la igualdad y a la inclusión.
La doctrina que nos lleva a tal convicción es la aceptación del Derecho como un hecho social, y su ejercicio ligado a la democracia protagónica, revolucionaria, plasmada en la participación social activa entre el Tribunal Supremo de Justicia y las comunidades con las cuales convivimos: Altagracia, La Pastora, San José y San Bernardino.
En este sentido el Tribunal Supremo de Justicia realizó conjuntamente con 26 consejos comunales de las referidas comunidades, un diagnóstico comunitario que nosotros consideramos modelo; un diagnóstico comunitario que comprendió el análisis estadístico de materias como salud, alimentación, educación, cultura, deporte, electricidad, aseo urbano entre otros. Este diagnóstico coadyuvó a la planificación del máximo tribunal en materia de distribución de compromisos, de responsabilidad social, orientando su aplicación en áreas prioritarias para la colectividad y facilitó el diseño e implementación de novedosas políticas publicas, con el objeto de validar la fiabilidad del instrumento de recolección de datos, implementado a través de encuestas se utilizó el test estadístico del Alfa de Cronbach demostrándose con este mecanismo un nivel entre bueno y excelente, lo cual da mayor confiabilidad a los resultados obtenidos.
En este sentido, las comunidades manifestaron la necesidad de la concientización en el manejo de la basura, lo cual llama a la reflexión, al uso alternativo de solución como el reciclaje, por otro lado los ciudadanos consultados en mayor proporción evaluado entre regular y excelente los servicios públicos de su comunidad. Especial mención entonces como una conclusión merece el proyecto productivo y ambiental de reciclaje de papel en el Tribunal Supremo de Justicia, el impacto negativo en el ambiente por el crecimiento de consumo papel en el mundo se acerca a niveles peligrosos, no sólo por la tala indiscriminada de árboles que son su principal materia prima, sino por la irracional de su uso en la vida cotidiana y aquí estamos también involucrados en Poder Judicial en general, los jueces, porque nuestro principal insumo es el papel.
El Tribunal Supremo de Justicia conciente de la gravedad del problema está comprometido con la conservación del medio ambiente, a través de la búsqueda de la eficiencia en el uso del papel y asumiendo la iniciativa de su reciclaje en todas las instancias de su estructura funcional, mediante una propuesta que impulse en primer lugar: la racionalidad en su consumo y en segundo lugar: el trabajo con las instituciones y organizaciones comunitarias de las parroquias en su entorno, fortaleciendo la visión ambientalista que fundamenta a la Industria Venezolana Endógena de Papel Invepal, creando nuevas fuentes de trabajo e ingreso en el campo socio-productivo, comunitario y consolidando la red institucional que retroalimenta la visión socialista en todos los ambientes de la vida.
La experiencia ya iniciada por la Dirección Ejecutiva de la Magistratura y especialmente la Dirección Administrativa Regional del estado Yaracuy, permite abordar el tema del reciclaje con madurez, con compromiso y sobre todo con un elevado nivel de participación comunitaria. La propuesta contempla el trabajo con las comunidades organizadas a través de sendos talleres, visitas a la planta de Invepal y al centro de acopio de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura y reuniones con las instituciones del sector. La sensibilización de los empleados del Tribunal Supremo de Justicia y de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura, la estructuración de una unidad socio productiva comunitaria encargada del acopio, selección y almacenamiento que ya está prácticamente lista para asumir el compromiso, a través de una organización ya registrada por las comunidades vecinas. La recolección del papel con la finalidad de hacer intercambio con la empresa Invepal. La evaluación del impacto social producido por la propuesta sobre el reciclaje del papel.
El consumo actual de papel del Poder Judicial proviene en su totalidad de la Industria venezolana Endógena de Papel, creando un fuerte lazo institucional comunidad-Tribunal Supremo de Justicia-Invepal. Por otra parte el trabajo de participación social, transcendió a una importante labor a nivel nacional, con el acompañamiento de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, comando estratégico operacional con el apoyo del general Rangel, quien siempre fue uno de nuestros principales aliados en estas, junto con otras instituciones por supuesto, en estas 18 jornadas comunitarias en todo el país que se realizaron con éxito, con la asistencia a veces...
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Con asistencia a veces hasta de 18 mil personas que acudían a la jornada y a los cuales le prestábamos no sólo la atención en la provisión de alimentos, salud, etc., sino también en la asistencia jurídica. Con asistencia a los Tribunales Móviles que alcanzó un total de 28 mil 214 actuaciones de asesoría, elaboración de documentos entre otros.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Experimentándose así un incremento significativo del 162,9 por ciento en relación a las del año 2010, como se expresa gráficamente. En ese mismo sentido cabe resaltar que los Tribunal Móviles se constituyeron como cedes de los tribunales itinerantes, los centros penitenciados del Rodeo I, Rodeo II y Yare I, celebrando audiencias preliminares que contribuyeron con la celeridad procesal que requiere tan sensible materia. Con relación a la situación de estos dignificados que fueron producto del evento natural de las lluvias, hay que señalar que al inicio del 2012 estaba en un total de 70 familias refugiadas vinculadas al Poder Judicial, durante el año se le realizaron 122 propuestas de adjudicación de vivienda en cuatro complejos habitaciones, siendo 11 de estas aceptadas por su cercanía con su lugar de trabajo en la Ciudad Caribia, culminado el período con un total de 60 familias en estos refugios dignos como mostramos en las gráficas.
El Tribunal Supremo de Justicia motorizó la creación de un equipo multidisciplinario, para la atención permanente de estos grupos familiares, siguiendo los lineamientos del Ejecutivo Nacional se formuló la acción específica centralizada para su atención integral. La Oficina de Orientación Ciudadana del Tribunal Supremo de Justicia presentó incremento en un 34 por ciento en las consultas y la canalización de los planteamientos formulados, lo que denota el crecimiento de la confianza en la orientación jurídica que presta el Tribunal Supremo de Justicia, siempre en el marco del plan Ciudad Simón Bolívar nueve ética socialista, resaltan los esfuerzos de este máximo tribunal por alcanzar un alto nivel académico y formativo, no sólo para los funcionarios al servicio del Poder Judicial, sino para los integrantes del sistema de justicia y además para el Poder Popular, se destacan el conversatorio en el marco de la celebración del Día Mundial del Agua, con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia del vital liquido como derecho humano, su valor geoestratégico para el país y la necesidad de mantener la sinergia entre el Estado y el pueblo organizado en aras de su protección y correcto uso.
En el mes de junio se instaló el primer encuentro internacional, a un año de la Ley Orgánica de Jurisdicción Contencioso Administrativa, esa ley que lleva a los ciudadanos el derecho efectivo del reclamo de los servicios públicos, dirigidos a jueces y juezas de la materia, representante de los Consejos Comunales y el pueblo en general, destacándose la importancia de la consagración al referido instrumento legal, de la participación popular y la municipalización de la jurisdicción. Por su parte en el mes de octubre se celebró el primer taller de evaluación del sistema de justicia de géneros. En noviembre se realizó el congreso internacional del décimo aniversario de la creación de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en este participaron 11 países: Chile, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Bielorrusia, Albania, Cuba, Paraguay, Turquía, Panamá y Rusia, constituyendo una oportunidad histórica para estrechar lazos de hermandad, integración y estudio del derecho comparado constitucional.
En el mismo mes destaca el foro derecho de la infancia y la adolescencia, iniciativa que cuenta con el respaldo del fondo de las Naciones Unidas para la infancia, Unicef. Como centro estratégico de formación del Poder Judicial la Escuela Nacional de la Magistratura continúa avanzando con pasos firmes en el programa de formación inicial, que ha permitido la certificación de 599 aspirantes, quienes participarán en los concursos de oposición, para ingresar a esta rama del Poder Público.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Se dio continuidad al programa de especialización en gestión judicial, en el marco del convenio suscrito entre el Tribunal Supremo de Justicia y la Universidad Bolivariana de Venezuela, del cual egresaron de la primera cohorte 894 participantes y se prevé para el 2012 el comienzo de las actividades académicas de la segunda cohorte en 13 estados del país, con una matricula estimada de un mil 995 participantes, lo que evidencia un aumento de 65,8 por ciento con relación al número de inscritos al inicio del programa, todo egresados de la Universidad Bolivariana de Venezuela.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño En este contexto resalta un aspecto esencial que ha sido el eje en la formación de los abogados, como es el programa de los Tribunal Móviles, el cual por quinto año consecutivo ha brindado a las comunidades de manera gratuita asesoría jurídica de toda índole, diminuyendo a veces a través de la mediación la conflictividad de los tribunales de la República. Igual mención merecen los programas de formación virtual, complementando las competencias académicas de los jueces y demás funcionarios del Poder Judicial.
Por otra parte destaca la creación del Instituto de Investigación y Postgrado del Poder Judicial venezolano. Un aspecto de importancia que también dentro del seguimiento a lo que ha sido el Plan Simón Bolívar que ha sido nuestro eje para el desarrollo de la actividad del Poder Judicial, es el resultado de la curva de Lorenz y del índice de Gini, a continuación presentamos la curva de Lorenz del personal activo, obreros, funcionarios yu magistrados, de estas gráficas se desprende una disminución de la brecha existente entre la línea de perfecta igualdad en la distribución del ingreso, que es la línea roja y la curva de Lorenz (la línea azul) para el año 2011, con respecto a la brecha que existía para el año 2010. en relación de la curva de Lorenz por tipo de personal se representa a continuación su comportamiento para el año 2011, se observa pues una disminución significativa del índice, al pasar de 0,375 en el año 2010 a 0,247 para el año 2011, lo que representó una disminución de 0,128 por ciento, esto demuestra un avance significativo en la búsqueda de la equidad o igualdad perfecta en la distribución del ingreso del personal del Tribunal Supremo de Justicia.
Los ajustes salariales orientados hacia la distribución equitativa del ingreso entre el personal activo del Poder Judicial, incidieron directamente en la disminución del coeficiente de concentración de Gini y el cual pasó de 0,343 en el año 2010 a 0,329 para el año 2011. Tanto el índice de Gino del año 2011 del personal activo del Tribunal Supremo de Justicia 0,247 así como el del resto del Poder Judicial 0,329, representan grados significativos de distribución equitativa del ingreso entre sus trabajadores; si consideramos que este índice para la población venezolano se ubicó en 0,394 para ese año, siendo Venezuela por tanto el país con menor índice en América Latina y por ende donde existe menor desigualdad en cuanto a la distribución de su ingresos.
En relación a la salud también abarcó la salud pues toda la medicina preventiva, la curativa, la atención primaria, estuvimos junto con el Gobierno Nacional dentro de la actividad del cerco epidemiológico realizado contra la influencia tipo H1N1 y el mal de chagas. Ante los altos costos de la pólizas de seguro que nos afectaban al Poder Judicial como a otros organismos públicos, las asimetrías entre los costos existentes en el mercado hospitalario privado, que afectan la economía de los usuarios y la visión mercantilista versus la humanista, el Poder Judicial implementó la auto administración del servicio de salud desde una perspectiva amplia, orientada a la búsqueda de la satisfacción de sus beneficiarios a través de una atención personalizada, equitativa y sensibilizada, a la situación que vive el trabajador o familiar que requiere hacer uso del mismo. Esta experiencia favorable con la auto administración creó las condiciones para que el Tribunal Supremo de Justicia incrementara la cobertura de hospitalización y cirugía en un 80 por ciento en el año 2011 con respecto al 2010, con todas las mejoras sustanciales del servicio de salud, el ahorro estimado con la auto administración se ubicó en aproximadamente un 28,40 por ciento, al ser comparado el costo de auto administración del TSFAS versus el estimado para un servicio similar bajo la modalidad de seguros privados.
En resumen, el ahorro estimado por la auto administración del servicio de salud, funerario y vida por parte de la DEM se ubicó en 164,87 bolívares para el ejercicio fiscal 2011, lo que representó un ahorro estimado del 30,58 por ciento con respecto al costo estimado de un servicio similar bajo la modalidad de seguros privados. Así mismo se dio continuidad a la atención de los niños del Centro de Educación Inicial y se mantuvieron los beneficios para ellos de alimentación, así como también el Tribunal Supremo de Justicia ha comenzado a incorporarse más en las actividades deportivas y culturales.
Es la humanización del Poder Judicial, es el cambio, es la reestructuración, es la toma de conciencia de que no podemos medir nuestros resultados solamente por el número de sentencias que hayamos producido en un año. En el 2011 el año bicentenario continuó el Poder Judicial consolidando su posición a nivel internacional, cónsono por supuesto con las políticas rectoras del Estado venezolano en la materia, inspiradas en la nueva geopolítica internacional y en el pensamiento del libertador Simón Bolívar, la unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres sino inexorable decreto del destino.
Así cabe destacar que en el mes de mayo la Junta Directiva del Tribunal Supremo de Justicia, visitó Cuba con la finalidad de intercambiar con las altas autoridades del Tribunal Supremo Popular así como con otros representantes de su poder publico, experiencias sobre los sistemas judiciales que rigen en ambos países, en reciprocidad y continuidad de tan importante encuentro bilateral, el Tribunal Supremo de Justicia recibió en el mes de septiembre la visita de los representantes del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo cubano.
En este mismo contexto debemos señalar que el Tribunal Supremo fue sede de la segunda ronda de talleres preparatorios a la décimo sexta cumbre judicial iberoamericana, que se efectuará en la república argentina en este año 2012. Se afianzó la propuesta venezolana de creación del Instituto Supranacional de Altos Estudios Judiciales, ofreciéndose como sede permanente, lo cual fue aprobado, para el funcionamiento de dicho instituto la República Bolivariana de Venezuela.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Producto de la unánime recepción de esta significativa propuesta el Tribunal Supremo de Justicia a través de la Escuela Nacional de la Magistratura, desarrolló como proyecto piloto el proceso de formación y justicia laboral, bajo la modalidad on light, de un grupo de juezas del Poder Judicial del Perú, visto que en esa hermana republica se está implementando la oralidad tomando como referencia la legislación y el efectivo funcionamiento de la competencia laboral venezolana.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Demostramos así que si estamos en capacidad de asumir un reto de esta categoría.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Por otra parte el Máximo Tribunal conformó la delegación oficial que en el mes de octubre participó en el diálogo interactivo, que se desarrolló en el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas con sede en Ginebra, Suiza, en el contexto de la presentación del examen periódico universal de la República Bolivariana de Venezuela, derechos humanos para el buen vivir.
Al Alto Tribunal continuó fortaleciendo su política integracionista al participar en la sexta cumbre de poderes judiciales de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) celebrada en la República Federativa de Brasil, en la ciudad de Brasilia, en la cual se trató ampliamente el tema de la transparencia judicial, quedando evidenciados los significativos avances del Tribunal Supremo de Justicia en la materia. En seguimiento de los acuerdo alcanzados en cumbres anteriores, se decidió por consenso elevar a los Jefes de Estado de la referida unión, la propuesta que hiciera Venezuela en Margarita en 2008, en la cual contamos con la presencia del Presidente de la República que hizo la sugerencia a los Poderes Judiciales en aquella oportunidad, relativa al establecimiento de un centro sudamericano de mediación, conciliación y arbitraje, dejando una vez más en claro el rechazo a cualquier forma de intervencionismo de potencias extranjeras en la región y ratificando así la defensa de los principios de soberanía, autodeterminación de los pueblos y autonomía de sus poderes judiciales.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño La ejecución presupuestaria del Poder Judicial sustentada en la reformulación de todos los principios de planificación y administración de los recursos, fundamentado en la transparencia, la eficacia y la eficiencia, permitió alcanzar al Poder Judicial venezolano un 99,02 por ciento de ejecución presupuestaria, ejecución que permitió organizar la labor jurisdiccional a realizar diversas actuaciones y adecuaciones, para las infraestructuras judiciales, evidenciándose mejoras en las distintas dependencias que conforman la sede de este alto tribunal y de algunos tribunales de la república.
En cuanto al cumplimiento del plan de racionamiento eléctrico nacional, el consumo eléctrico del Poder Judicial registrado mes a mes en el año 2011 versus el registrado en el año 2009, se logró un significativo ahorro promedio anual de 19,7 millones de kilovatios hora. El mencionado ahorro demuestra la efectividad, así como la continuidad de esta política en las sedes judiciales en el ámbito nacional, aunado a ello en cumplimiento del ordenamiento jurídico vigente procedió en junio de 2011 a la conformación y formalización ante el Ministerio del Poder Popular con competencia en la materia, del grupo de gestión de energía eléctrica y a la instalación de una planta eléctrica capaz de dar al Poder Judicial, en este caso al Tribunal Supremo de Justicia 8 horas de autonomía.
En el mismo contexto del Tribunal Supremo de Justicia, afianzó su independencia tecnológica al seguir ejecutando el plan estratégico de tecnología de información y comunicación del Poder Judicial venezolano 2008-2013. En cuanto al proceso de emigración a software libre se cuenta con un total de 17 bases de datos en producción, migradas exitosamente a la plataforma libre PostgresSQL, las cuales afectan positivamente los sistemas internos, aunado a esto la nueva plataforma de correo electrónico institucional ha sido completamente probada y certificada, para su despliegue a todos los usuarios del Tribunal Supremo de Justicia, se implementaron nuevos servidores de bases de datos, servidores web y servidores de manejo de versiones del código fuente, para robustecer el proceso de desarrollo de software interno, agregándose a estándares procedimientos mejores practicas en esta materia.
Por su parte, el portal del Tribunal Supremo de Justicia presentó un promedio de 25 mil visitas diarias, el portal Vitrina garante de la transparencia administrativa de este alto tribunal, obtuvo un total de 9 millones 138 mil 200 visitas y el portal TSJ-regiones, permitió divulgar un total de 317 mil 720 sentencias a nivel nacional. A la fecha 80 por ciento de las aplicaciones y sistema de información implementado y 70 por ciento de los servicios y procesos prestados, a través de la Intranet y portal web, han sido migrados a estándares abiertos, es decir al software libre, lo que redunda en mayor accesibilidad, auditabilidad, disponibilidad, confiabilidad, confidencialidad, seguridad e integridad de la información.
En cuanto a resultado jurisdiccional este ha sido optimo, porque con gran satisfacción exponemos los resultados obtenidos en el año 2012, en el cual en el Tribunal Supremo de Justicia se dictaron un total de 7 mil 394 sentencias, esto representa un incremento del 21.45 por ciento con relación al 2010, discriminadas en sus respectivas salas de la manera siguiente: la Sala Constitucional ha desempeñado un rol de suma importancia para el desarrollo democrático del país y para la defensa de los derechos fundamentales, es el instrumento más poderoso para garantizar su supremacía y el estado de derecho y de justicia y entonces destacó la Sala Constitucional con un total de un mil 509 asuntos ingresados y un total de 2 mil 7 asuntos decididos. Luego la Sala Político Administrativa recibió un total de un mil 387 expedientes y decidió un mil 998 asuntos, lo que revela un aumento significativo en la actividad de la Sala.
La Sala de Casación Penal en el año 2010, ingresaron a la Sala de Casación Penal un total 457 asuntos y fueron decididos 464. En la Sala de Casación Civil ingresaron un total de 736 expedientes y se dictaron un total de 748 sentencias. En la Sala de Casación Social destaca la labor jurisdiccional, el ingreso de un mil 626 asuntos durante el año 2011, así mismo esta Sala emitió un total de un mil 640 fallos. La Sala Electoral experimentó un incremento importante en la celebración de actos de informes orales y recibió 102 asuntos y sentenció un total de 166 fallos. La Sala Plena decidió durante el año 2011, un total de 274 sentencias, incluyendo las decididas por sus salas especiales y por su juzgado de sustanciación.
Por decisión de la Sala Plena también se inauguraron tribunales con competencia en violencia contra la mujer, se crearon circuitos de protección de niños, niñas y adolescentes, se inauguraron tribunales agrarios en los estados Amazonas, Apure, Aragua, Turmero, Anzoátegui, El Tigre, Portuguesa y Nueva Esparta, así mismo en aras de propender al principio la especialización, fueron creados los juzgados superiores estadales contenciosos administrativos en Amazona y en Sucre.
En cuanto al rendimiento nacional de los Tribunales de la República de Venezuela, saludamos a todos los jueces que se encuentran presentes en esta apertura, en la sede del Tribunal Supremo de Justicia, durante el año 2011 ingresaron un total de 922 mil 493 asuntos en las distintas competencias a nivel nacional, emitiéndose un total de 760 mil 230 sentencias.
Especial mención merece el significativo número de decisiones dictadas en la competencia penal, la cual alcanzó un total de 455 mil 236 sentencias.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Nuestros jueces penales merecen especial reconocimiento.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Si bien es cierto que no alcanzamos a dar respuestas a la totalidad de causas, producto de crecimiento poblacional que no como antes de las consecuencias de la pobreza extrema, por qué ese comportamiento como dijimos al comienzo ha venido modificándose, sin embargo a pesar de que son pocos jueces para tantas causas, el rendimiento es optimo y las cifras así lo demuestran. Este total abarca el sistema ordinario penal y las especialidades de responsabilidad penal del adolescente y de violencia contra la mujer, en esta materia tan sensible destaca además de la mencionada labor jurisdiccional, el número de medidas dictadas y visitas realizadas por los jueces, a los centros de reclusión en el ámbito nacional, que abarcó tanto su actividad ordinaria como la desplegada en el contexto de la emergencia penitenciaria, en la cual nos mostramos absolutamente solidarios con la gestión que se esté realizando por el Ejecutivo Nacional a través del Ministerio del ramo.
Toda nuestra colaboración, toda nuestra solidaridad para este Ministerio que era una necesidad dentro de lo que era el esquema del Gobierno venezolano, llegándose pues dentro de este contexto a otorgar 6 mil 154 medidas de diversa índole. En relación a la supervisión y control de la gestión judicial, la Comisión Judicial del Tribunal Supremo de Justicia designó un total de 20 inspectores de tribunales y mil 392 jueces, es importante señalar que no son nuevos jueces ni nuevos tribunales que se han creado, sino que es la sustitución a veces por falta de los jueces, por enfermedades o por ausencia de vacaciones, etc. En el ejercicio de jurisdicción disciplinaria resalta el ingreso de un total de 680 asuntos, por su parte la inspectoría general de tribunales, realizó un total de mil 72 actuaciones discriminadas en actuaciones ordinarias, investigaciones especiales y vigilancia.
Esta síntesis de la gestión del Poder Judicial venezolano durante el año 2011, evidencia una rendición de cuentas basada no solamente en el número de sentencias por las cuales se nos debe evaluar, sino también el principio del buen gobierno, los valores, la transparencia, la eficacia, que son ejes transformadores de esta rama del Poder Publico, así como una línea continúa en la planificación, la implementación y ejecución de políticas publicas por parte del Tribunal Supremo de Justicia en los últimos cuatro años, que está plenamente identificado con la directrices del plan económico y social de la Nación 2007-2013, en la búsqueda de la equidad, de la justicia social y de la suprema felicidad.
Señores asistentes, juezas y jueces, ciudadano Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, queda así declarada la apertura de las actividades judiciales, correspondientes al año 2012.
Secretaria Himno Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, Gloria al Bravo Pueblo.
[Interpretación del Himno Nacional]
Secretaria Discurso de orden a cargo del magistrado doctor Arcadio Delgado Rosales, integrante de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada, doctora Luisa Estella Morales Lamuño Se designa una comisión integrada por los ciudadanos magistradas y magistrados, Carmen Zuleta Merchán y Juan Rafael Perdomo, para conducir al orador de orden hasta el podium.
Integrante del Tribunal Supremo de Justicia, doctor Arcadio Delgado Rosales Hugo Chávez Frías, presidente de la República Bolivariana de Venezuela; ciudadana magistrada Luisa Estella Morales Lamuño, presidenta del Tribunal Supremo de Justicia y demás magistrados y magistradas de este Alto Tribunal; ciudadano diputado Diosdado Cabello Rondón, presidente de la Asamblea Nacional y demás diputados y diputadas presentes; ciudadana doctora Gabriela Ramírez, Defensora del Pueblo y Presidenta del Consejo Moral Republicano; ciudadana doctora Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de la República; ciudadana doctora Adelina González, Contralora General de la República; ciudadana doctora Sandra Oblitas, Vicepresidenta del Consejo Nacional Electoral y demás rectores principales de esa institución.
Ministros y Ministras del Poder Popular integrantes del Gabinete Ejecutivo, excelentísimos señores embajadores encargados de negocios y representantes del honorable cuerpo diplomático acreditado ante el Gobierno Nacional; ciudadano doctor Iván Rincón Urdaneta, embajador de la República Bolivariana de Venezuela en la República de Colombia y expresidente de este alto tribunal; ciudadanos magistrados de mérito del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadano doctor Siro Ramón Araujo, Defensor Publico General; ciudadano doctor Tulio Jiménez, juez presidente de la Corte Disciplinaria Judicial y demás jueces de esa corte; ciudadano doctor Hernán Pacheco, juez presidente del Tribunal Disciplinario Judicial y demás jueces de ese tribunal.
Ciudadanos y ciudadanas secretarios y secretarias de Salas del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadana doctora María Luisa Acuña, jueza de sustanciación de la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadanos oficiales generales y almirantes integrantes del Alto Mando Militar; ciudadano doctor Francisco Ramos Marín, Director Ejecutivo de la Magistratura y demás coordinadores de esa institución; ciudadana doctora Nellys Vasquéz de Peña, Directora General Adjunta de la Escuela Nacional de la Magistratura y demás directores de esa institución, ciudadanos jueces presidentes, vicepresidentes integrantes de la Corte Primera y Segunda de lo Contencioso Administrativo.
Ciudadanos jueces y juezas rectores, presidentes y presidentas de circuitos judiciales penales, presidentes de corte de apelaciones, jueces superiores de instancia, de control en las materias contencioso administrativas, contencioso, tributaria, civil, agraria, laboral, Lopna, violencia de géneros y jueces de municipios de las diferentes circunscripciones judiciales del país; ciudadanas y ciudadanos gerentes, jefes de oficina, jefes de departamento, jefes de unidad, abogados, personal administrativo, empleados y obreros del Tribunal Supremo de Justicia, voceros y representantes de los Consejos Comunales de las parroquias: Altagracia, La Pastora, San José y Sucre, apreciados familiares que me acompañan en el presente acto, distinguidos invitados especiales, representantes de los medios de comunicación social, señoras y señores.
Antes de iniciar mi exposición en la tarde hoy, quiero hacer dos observaciones y una advertencia, en primer término debo agradecer a los magistrados integrantes de la Sala Plena de este máximo tribunal, el honor que me han conferido al designarme para ser el orador de orden en la apertura del año judicial 2012. En segundo lugar, quiero dedicar las reflexiones contenidas en mi discurso a mi hermano Francisco Javier Delgado Rosales.
Integrante del Tribunal Supremo de Justicia, doctor Arcadio Delgado Rosales Quien falleció trágicamente en la ciudad de Maracaibo el día 17 de los corrientes, Francisco fue sin duda alguna el líder de nuestra generación, además en su brillante carrera académica fue un ser humano de excepción, que supo conjugar su condición de revolucionario auténtico en la teoría y en la praxis con una honestidad subjetiva sin dobleces. Su inteligencia e integridad aunado a su economía, solidaridad y compromiso con los valores de la justicia social lo hacen el modelo de ser humano a seguir, siempre estará presente en nuestras ideas y en nuestras acciones.
Integrante del Tribunal Supremo de Justicia, doctor Arcadio Delgado Rosales La advertencia antes de iniciar mis palabras, tiene que ver con el contenido de este discurso, la exposición sin duda alguna expresa nivel (...) es decir mi cosmovisión o concepción del mundo y de la vida, estrictamente personal y no involucra en consecuencia la opinión de mi sala. Ello lo advierto en virtud de los conceptos y conclusiones polémicos que vertiré a lo largo de mi intervención.
Las reflexiones que voy hacer en la tarde de hoy tienen que ver con el Estado como sistema político y estado social, podemos definir al Estado como la comunidad de hombres fijada sobre un territorio determinado y que posee una organización de la que resulta para el grupo considerado en las relaciones con sus miembros, una potestad superior de acción, de mando y de coacción. Esta definición clásica de Carrera de Malver es una definición de carácter estrictamente jurídico, pero es un claro ejemplo de una perspectiva amplia de Estado, constituido por tres elementos o condiciones existenciales. La población que en el dato demográfico o social, el territorio y el poder que es el Estado en sentido estricto, el Gobierno, los aparatos y las ramas de poder.
Ciertamente, una teoría meramente jurídica es insuficiente para el análisis del Estado como forma de organización social, pero la doctrina jurídica nos ofrece un marco para el análisis, no sólo del Estado como órgano de producción normativa, sino de esa totalidad o unidad política. En relación al primer elemento, debemos advertir desde el inicio, que la sociedad como condición existencial del Estado es una sola, y la insistencia en pretender excluir o distinguir de la globalidad a —entre comillas— ciudadanos, integrantes de la sociedad civil, es una construcción ideológica liberal en la cual hay reminiscencias sensitarias de desprecio a las clases populares y de odio al Estado como unidad política, que como veremos más adelante, es concebido como una amenaza latente contra la concepción individualista.
Por tanto, rechazamos la excepción de la totalidad social, distinguir sociedad civil de sociedad militar, o sociedad civil de sociedad política; y en consecuencia, la pretendida división entre actores e interacciones sociales, al interior del sistema político y los actores interacciones al exterior del mismo.
Todos los ciudadanos, y demás integrantes del cuerpo social están dentro del Estado y como tales son actores sociales y potencialmente políticos.
El otro dato que identifica al Estado, es el poder, que determina la necesidad del análisis de las confrontaciones que históricamente se han dado en su seno, para construir o destruir la hegemonía y definir el modelo de orden político.
Por ello, no puede pretenderse despojar al Estado de su significación política, para abordarlo sólo desde la perspectiva jurídica, como expone el gran jurista alemán Carl Smitt, adscrito a la escuela del llamado realismo político, no podemos limitar la Constitución en términos (...), al Estado entendido como unidad de norma jurídica y a la Constitución como norma de norma, para él hay que distinguir entre el ordenamiento jurídico y la existencia real del Estado; éste último entendido como la unidad política de un pueblo.
Así, la Constitución en sentido positivo es la decisión del conjunto del pueblo sobre el modo y la forma de la unidad política, la decisión política es pues, según Smitt, el fundamento de la Constitución y del Estado.
Como puntos previos en consecuencia, debemos hacer advertencias acerca de estas reflexiones sobre el Estado, sistema político. En primer lugar, desde el punto de vista metodológico, el tema exponer debe ser estudiado, siguiendo el criterio propuesto por Humberto J. La Roche, con el auxilio del método histórico político, preconizado originalmente por la escuela francesa de la Ciencias Políticas, dirigida entre otros por los profesores: Georges Burdeau, Maurice Duverger y Boris Mirkin Getsevitch que opone a los presuntos esquemas racionales, la realidad del desenvolvimiento y a las creaciones abstractas los resultados de la historia.
De tal manera, que al menos en el campo del derecho público y en particular del derecho constitucional, es imposible abordar los temas fundamentales con métodos típicamente técnicos, como LCG, dogmático, el sistemático o en analítico.
El ingrediente político está indicado en el campo constitucional, y ya desde 1865, Gerber planteaba que la doctrina del estado no podía enfocarse ética o socialmente, sino conforme a una sistematización política, por ello nuestra coincidencia con Smitt, en la crítica, el nominalismo estéril que hace Niano que en el afán de crear una ciencia jurídica pura se desentiende de la realidad y todo dato de la experiencia para resolver como teoría pura, la unidad del estado en un curioso sistema de concepciones y posibilidades lógicas.
En definitiva, el estado no se identifica con el derecho, el estado no se agota con el derecho. En conclusión, el estado como nación políticamente organizada, puede examinarse jurídicamente bajo la perspectiva del derecho constitucional, pero con el auxilio de las ciencias políticas, pues no basta describir las instituciones, es preciso comprenderlas y sólo mediante esta última pueden analizarse el origen, naturaleza, funciones y propósitos de los procesos que han dado luz a dichas instituciones y al sistema político en general.
Aclarado este punto inicial, podemos asumir al estado en sentido amplio, como la comunidad política general dentro de la cual se comprende la totalidad del hecho social y el estado aparato, el estado en sentido estricto. En él se constituyen, y se mueven los actores políticos y por consiguiente, es el ámbito en el cual se construye o se destruye la hegemonía mediante la confrontación.
Muchos autores de talante liberal, rechazan la concepción del estado como comunidad política en general, puesto que abarcaría en su opinión, la totalidad social exhaustivamente, lo cual implicaría la identificación entre sociedad y estado, asignándole un carácter totalitario. De antemano adelantamos, que no participamos de dicho criterio, nuestra concepción del estado en sentido amplio, es efectivamente la del estado total, ésta concepción tiene dos puntales teóricos, la definición que se deriva de la doctrina jurídica del estado, a la cual aludíamos inicialmente y la noción de estado de Carl Smitt expuesta en su obra: “El Concepto de lo Político”.
La concepción del estado total se fundamenta en la interpretación que fehaciente entre estado y sociedad, propia del estado contemporáneo, por oposición al estado monárquico, absolutista anterior a las revoluciones liberales y al estado liberal decimonónico, que contraponía estado, sociedad y que se caracterizaba por ser aparentemente neutral o no intervencionista.
El estado total, es por el contrario, el estado del siglo XX y el estado del siglo XXI, en el cual existe una identidad democrática entre estado y sociedad.
A pesar de los aportes de Maquiavelo en las ciencias políticas, éste no abordó de manera científica y sistemática las características del estado/nación, y las modalidades de creación del orden político, teórico notable pero contradictorio fue un gran analista, pero sus textos arrojan luces y sombras sobre la coherencia interna de su obra.
Por ello es imprescindible, encontrar un criterio que permita explicar adecuadamente la naturaleza del estado, sistema político y su funcionamiento, creemos que la clave para aclarar estos puntos, se encuentra precisamente en Carl Smitt. Los liberales lo han satanizado y lo han incluido como protagonista dentro de lo que ellos llaman los juristas del horror, haciendo gala de una ignorancia supina de la historia y de su obra jurídica y política.
En tal sentido, lo consideran como el representante más eminente de un modelo totalitario de estado y de gobierno, que desconoce la existencia del adversario y cuyo criterio y definición de lo político, amigo/enemigo, es concebido como un sinónimo de enfrentamiento extremo incompatible con la diversidad y con la política como interacción.
Ciertamente, debemos advertir desde esta primera aproximación a la concepción smittiana, que su planteamiento se basa sin duda, en la perspectiva jogeciana de la guerra, de todos contra todos y la asunción de que la misma lejos de ser una situación transitoria y excepcional, es la esencia de la vida política.
Lamentablemente, nuestras querencias no pueden sustituir la realidad. Como diría Nietzsche, la realidad hay que asumirla para trascenderla, Amor fati y hace ya mucho tiempo, en particular, desde que la caída del socialismo real nos hizo constatar que 70 años de construcción de la nueva sociedad culminara con la reaparición de las lacras que la revolución había execrado y presuntamente eliminado, hemos dejado de lado el optimismo antropológico que el marxismo nos había inculcado desde nuestra más temprana adolescencia.
La realidad se impone, al menos en este momento evolutivo del género humano y no podemos aceptar la concepción del buen salvaje rusoniano, generoso, altruista e inocente; por supuesto, tampoco admitimos homo econominis, egoísta, inescrupuloso de quien es tributario el pensamiento liberal burgués. La visión que todavía hoy se nos presenta, es la del homo homini lupus, que determina la primacía del enfrentamiento a (...) como criterio definidor de lo político y el papel relevante del estado para morigerar tal contención.
En las líneas que siguen, trataremos de hacer una reinterpretación de la exposición de Smitt, para llegar a conclusiones que podrían ser consideradas como heterodoxas. Según Carl Smitt, la política puede delimitarse inicialmente en oposición a otros campos como la economía o la moral, en tal sentido, la definición de fondo, estaría en el criterio autónomo a utilizar.
Este autor usa, el de amigo, enemigo, el cual diferencia lo político de lo moral, en la cual el criterio es el de bueno o malo, de la economía donde lo es lo rentable o no rentable, de la estética en la cual lo determinante es lo bello o lo feo.
Aquí estamos en presencia del otro, en el cual se basa la diversidad política. Como dice Leshner, la identidad de un grupo nunca está autoreferida, se reconoce lo propio por medio de lo ajeno, es decir, la significación de una práctica política, es afirmada por la negación de otras significaciones.
No hay significación, sino por oposición a otra significación. Así mismo, Flisfisch, al examinar la incongruencia entre la acción y sus resultados, se refiere a la ignorancia y en especial calidad de la interacción humana, designada mediante la expresión libertad del otro.
Ahora bien, aunque este último autor participa de una posición que podíamos definir como de reconocimiento del enemigo, no por ello desconoce la existencia de dicotomía. Igualmente, en nuestro criterio, cuando los autores Bravo y Leshner en su trabajo, en torno al debate más preguntas, se oponen desde una perspectiva ideológica que pretende crear una nueva alternativa de praxis política para izquierda latinoamericana, analógica, dicotómica al mismo enemigo, la están simplificando y la asimilan indefectiblemente a la concepción de la política como técnica en sentido instrumental, que persigue necesariamente la eliminación del otro, cosa que no plantea Smitt en su obra.
En efecto para Smitt desde la premisa de dicho trabajo, advierte que un estado en el cual exista absoluta paz interior y se elimina al enemigo, pone como ejemplo el estado europeo clásico de monarquía absoluta, lo que hay en realidad es policía y la política.
Antes de analizar como consiguió Smitt de la dicotomía del mismo enemigo, debemos hacer una breve referencia al hecho, de que este autor rechaza la limitación del ámbito de lo político al aparato estatal, considerando que ello solo es correcto, cuando este tiene el monopolio de la política, como es el caso del estado del siglo XVIII, o cuando se sitúa como un poder estable y separado de la sociedad, como en Alemania durante el siglo XIX y comienzos del siglo XX. Refiere en cambio que esta equiparación entre estado-aparato y política, es incorrecta cuando estos, es decir, el estado y la sociedad llega a compenetrarse recíprocamente y todos los asuntos que hasta ese momento eran solo sociales, estado neutral del siglo XIX, se convierten en políticos, estado total del siglo XX. Lo cual, es lo característico de las comunidades organizadas de modo democrático.
Esta concepción del estado total, que de alguna manera también alude a Leshner, al hablar del desdibujamiento de los claros límites que separa la política de otros ámbitos sociales, impide fundar en el estado-aparato un carácter distintivo específico de lo político; de allí la importancia del criterio amigo/enemigo.
Ahora bien, cómo concibe Smitt esta dicotomía, para él tiene un significado concreto, existencial y no puede asimilarse a los competidores en el campo económico, o a los adversarios de opinión en lo espiritual. Smitt nos habla del enemigo en el sentido de hostis, enemigo público y no de ininicus propio del campo privado. Para él no tiene pues, un sentido individual sino colectivo, los pueblos se agrupan en función de este criterio.
Ahora bien, esta conflictualidad concreta, no siempre tiene que desembocar en su consecuencia extrema, guerra o revolución, pero la posibilidad de lucha no desaparece, un mundo sin esta posibilidad, es un mundo sin política.
Cuando este autor dice, en relación a su concepto de enemigo, que, cito textualmente: “De el resulta con claridad, que tal concepto halle su significado no en la eliminación del enemigo, sino en el control de su fuerza, en la defensa respecto de el, y en la conquista de un con fin común”, consideramos que es erróneo colocarnos como el fundamento teórico de la política como técnica.
Es cierto, admite la posibilidad de la eliminación del enemigo, pero no descarga las otras dos actitudes factibles, la neutralización o el reconocimiento, lo que es imprescindible para que haya política, es la existencia del enemigo o del otro. Los demás autores analizados, tienen en la base de su exposición esta dicotomía, la actitud a tomar ante el otro, es una cosa distinta.
Solo resta a los efectos de esta exposición, referir que Smitt, tanto en lo que concierte a la alta política o política externa, o política exterior, como en relación a la política al interior del estado, política interna; destaca como rasgo fundamental, la confrontación amigo/enemigo como determinante de la política, en un mundo caracterizado por la diversidad, pero advierte, y en ello comulgamos plenamente con su posición, que la existencia de la contradicción amigo/enemigo y la diversidad política al interior del estado, pueden darse siempre y cuando no atenten contra la unidad del mismo, o lo que es lo mismo; la política interna en su condición de política secundaria, debe enmarcarse entre la unidad política estatal.
Si esta confrontación interna llega a tener primacía, entonces se atentaría contra dicha unidad. Así, cualquier forma que tome el estado, sistema político para fines administrativos es válida, y hay ejemplos exitosos de estados unitarios, unitario descentralizado o federales, pero es imprescindible tomar en consideración los elementos divergentes que podrían poner en riesgo a la comunidad política en general.
Particularmente es ello peligroso, cuando la sociedad se encuentra en un momento radical de cambios y puedan ser utilizados pre-textualmente los procesos descentralizadores y/o autonómicos para minar dicho esfuerzo transformador y hacer peligrar a su vez la unidad del estado y su estabilidad.
De las ideas expuestas por Smitt se pueden derivar varias conclusiones: a) Todo enfrentamiento religioso, moral, económico se transforma en político si es lo suficientemente fuerte para reagrupar hombres en amigos y enemigos; b) del carácter conceptual de lo político, se deriva el pluralismo del mundo de los estados, la unidad política presupone la posibilidad real del enemigo, el mundo político es pluriverso y no universal; c) si desaparece la definición amigo/enemigo, no habrá política ni estado; d) el concepto de humanidad —entre comillas— excluye al enemigo. La universalidad implica la despolitización y en consecuencia la desaparición de los estados; e) en todas las circunstancias de la historia política, tanto en política exterior como en política interna, la incapacidad y la no voluntad de efectuar esta distinción aparece como síntoma de la caducidad política; y f) todo individualismo niega la política, pero el aparente apoliticismo sirve a los reagrupamientos amigo/enemigo existente o conduce a nuevos y tampoco logra escapar a las consecuencias de la política.
En resumen: 1) el criterio amigo/enemigo expuesto por Carl Smitt, constituye un reconocimiento inequívoco de la diversidad política; y 2) de la actitud que se tome ante el enemigo, surgen las dos formas de hacer política, la política como técnica que busca esencialmente su liquidación y la política como interacción que implica el reconocimiento político del adversario.
Sin duda, desde esta perspectiva, el concepto de estado presupone el de político y debe ser definido como el estatus político de un pueblo organizado. La concepción smittiana, nos ofrece además, un claro panorama de la naturaleza de las luchas que se libra al interior del sistema político en aras de imponer la hegemonía.
Ahora bien, la forma y características del estado, van a depender sin duda, del desenlace de esas luchas para construir el orden político. Vamos a examinar a continuación, las modalidades que históricamente se han dado, para acometer dicha construcción.
El orden político, puede ser estructurado en función del individuo o con base a la sociedad, o lo que es lo mismo, podemos construir el estado a partir de una concepción individualista, que va a defender el modelo de democracia liberal, o se asume una perspectiva social, que conduce a la construcción de una democracia participativa. La primera opción a analizar, es el modelo liberal individualista. El liberalismo es un fenómeno histórico que se manifiesta en la edad moderna y que tiene su centro de gravedad en Europa, o en el área atlántica, a pesar de haber influido en los países que experimentaron con más fuerza, esta hegemonía cultural, Australia, América Latina y en parte, la India y el Japón.
Lo que caracteriza fundamentalmente al liberalismo, es el individualismo, que no es sólo la defensa radical del individuo, único y solo protagonista de la vida ética y económica contra el estado y la sociedad, sino también la versión a la existencia de cualquier sociedad intermedia entre el individuo y el estado, por lo que tanto en el mercado político como en el económico, el hombre debe actuar por sí solo.
Para el liberalismo, el deseo del propio placer es el único móvil del individuo, la confianza en la posibilidad de la armonía de los intereses privados egoístas, o de la coincidencia de la utilidad privada con la pública, se hizo posible gracias a la aplicación analógica, a la política de los conceptos formulados por la economía de los libres cambistas Aran Smitt y Ricardo, o sea, la de los mercados y de la utilidad; la libertad es entonces el valor supremo de la vida individual y social; ahora bien, la libertad presupone la desigualdad, dado que la libertad coincide con el poder, el que tiene más poder es más libre.
Paradójicamente, el hombre verdaderamente libre es el déspota, esta libertad nos las describió Hobbes, cuando puntualizaba la condición del hombre en estado de naturaleza homo homini lupus, enfrentados al liberalismo en este punto, observamos a Hobbes, Espinoza y Rousseau, para quienes la verdadera libertad se tiene solo en el estado que conjuntamente realiza el orden y es depositario de un valor ético.
Dado que en el elemento estatal, el egoísmo del individuo se comprime y se supera a través de la voluntad más elevada o general que engloba también el alter o sophius, los pensadores liberales enseñaron así mismo, que el estado no debía intrometerse en el libre juego del mercado, que en ciertos aspectos se presentara como un estado natural, o mejor dicho, como una sociedad civil basada en contratos entre privados.
Solo se acepta el estado como gendarme, dejando una libertad completa, laisser faire, laisser passer en el conflicto entre trabajadores y patronos, o entre las diversas empresas en competencia que premia la mejor; la mejor premia en consecuencia, al más fuerte.
Los liberales como regla, no han querido nunca que la voluntad general manifestada por el estado, sea cualitativamente diversa a la suma, o mejor dicho, de la agregación basa en compromisos de las distintas voluntades de los individuos.
Además, siempre se han opuesto a la afirmación de que el estado, en cuanto a universalidad concreta, es depositario y realizador del valor ético en el que se debe sustanciar la vida del individuo, porque el estado, por un lado es considerado como gobierno y por el otro, como una simple organización política y jurídica de la fuerza, que para el liberal debe obtener su propia legitimidad del consenso.
En definitiva, el liberalismo en el plano de la organización social y constitucional, ha promovido como instrumento las instituciones representativas, o sea, la libertad política con la participación indirecta de los ciudadanos, la autonomía y la sociedad civil como autogobierno local y asociativo o como espacio económico, el mercado y cultural, la opinión pública; dentro del estado no administrado directamente por éste último.
Es constante por otra parte, la defensa del individuo contra el poder, ya sea del estado, ya sea de la sociedad, en pro de un valor moral autónomo y original del que aquél es depositario.
Lo que se propone en el fondo, desde la perspectiva liberal, es la reivindicación de los derechos naturales del individuo y el principio de separación de los poderes, la atención no se pone en el estado, ni en sus instituciones, ni siquiera en la sociedad, porque de ella, podrían derivarse peligros y amenazas para la libertad del individuo; contra la realización del bien común, a través de la voluntad general, o basada en la exaltación de la voluntad de la mayoría, se opone la validez del principio pluralista, que basado en la competitividad pretende maximizar la autorealización individual, porque de esto se derivaría un bien para la sociedad; pues de la competencia y el conflicto podrían seleccionarse aristocracias naturales, capaces de impedir la mediocridad de un conformismo además.
A esta modalidad de construcción del sistema político, con fundamento en el individuo, se van a oponer las concesiones modernas del estado social que promueve la planificación de la economía en contra del mercado autoregulado y mueve en el centro, la construcción del orden político del individuo, a la sociedad mediante los mecanismos participativos.
Las distintas variantes del aludido movimiento político y social, denunciadas ya a mediados del siglo XIX, las condiciones de los obreros en el desarrollo de la sociedad industrial oponiéndose al literalismo político y económico y a su individualismo con un proyecto de refundamentación de la sociedad sobre bases comunitarias; proponiendo formas asociativas de diverso género, sindicales, políticas, experimentos cooperativistas y comunitarios para llevar adelante las nuevas ideas.
En esencia, todos los movimientos que propugnaban, o propugnan la construcción de un estado social, centrados en la población como cuerpo, y no en el individuo particularmente considerado, defienden un sistema político orientado hacia la transformación... el planteamiento jurídico y económico fundado en la propiedad privada, en los medios de producción y de intercambio para así crear una organización social, en la cual a) el derecho de propiedad esté limitado; b) los principales recursos económicos estén bajo el control estatal o social y que su gestión esté dirigida a promover la igualdad social efectiva y no sólo la jurídica o política.
Es necesario puntualizar, que no estamos adquiriendo esta tendencia el llamado socialismo libertario, de signo anarquista, experimento excluido de la Segunda Internacional en 1896, que se opone al estado desde una concepción individualista extrema, con fundamentos utópicos y en esencia reaccionarios.
Así, tanto el liberalismo político y sus derivaciones reformistas como el anarquismo, se asemejan en la pretensión de construir al orden político y social, a partir del individuo y en contraposición con la sociedad como cuerpo social y el bien común.
En efecto, a pesar de la influencia marxista inicial, y a la emergencia de la doctrina social de la iglesia, los movimientos reformistas no lograron crear una alternativa teórica totalmente desvinculada de los valores del individualismo burgués. Al contrario, a lo largo del siglo XX, sus aportes originales contrarios al liberalismo individualista se difuminaron.
Podemos referir a título de ejemplo, la historia el movimiento católico tanto universal como el venezolano. Los primeros partidos católicos/europeos después de 1830, son inseparables del movimiento católico liberal. Este catolicismo liberal, va a dar paso en la segunda mitad del siglo XIX, al catolicismo intransigente, el cual tendrá como objetivo fundamental el conservar y reforzar una sociedad católica en contraposición a la sociedad civil sometida a una progresiva secularización.
Esta concepción tradicionalista, está dominada por una hostilidad hacia el liberalismo, condenado por el sílabo de Pío IX, y hacia el individualismo surgido de la Revolución Francesa, exalto de una sociedad basada en cuerpos y asociaciones y rechaza el estado centralizado de tipo jacobino.
El catolicismo intransigente original, va a desembocar en un catolicismo social crítico de la sociedad liberal, desconfiado respecto al individualismo y apologista del orden corporativo. Pero ya a finales del siglo XIX, surge una nueva decisión en el grupo de los católicos sociales, entre los tradicionalistas y los demócratas cristianos. La democracia cristiana surgió del mundo católico a fines del siglo XIX, después de la publicación de la encíclica rerum novarum, del Papa León XIII. Los demócrata cristianos tenían en común con los demás componentes de la familia católica social, el rechazo del liberalismo económico y social, así como del colectivismo socialista, pero la exigencia de una democracia social, los indujo a rechazar la visión jerárquica de la sociedad, propia del catolicismo social contrarrevolucionario y a preconizar la participación y la igualdad de derecho.
Ciertamente, a pesar del avance de la perspectiva social reformista, a la luz de la rerum novarum, los demócratas cristianos no se desvincularon totalmente del primigenio catolicismo liberal, conservaron la disponibilidad de recurrir a las instituciones parlamentarias y liberales. Esta reminiscencia liberal, aunada a la virtual desaparición de los partidos de la derecha tradicional, hizo de la democracia cristiana un terreno fértil para el renacer liberal o mejor dicho, neoliberal de la década de los 70 en el siglo XX.
Aunque bajo el liderazgo de Caldera, el partido demócrata cristiano venezolano, participó de los rasgos característicos de la democracia cristiana internacional, por su rechazo al liberalismo económico y social, y su visión comunitaria, predominando en su interior una corriente socializante heredada del catolicismo tradicional, el cual implica un papel activo del estado; esta situación cambio con el surgimiento del herrerismo, versión demócrata-cristiana que vuelve a las raíces del capitalismo liberal evidenciándose al interior del gabinete económico, incluyendo en sentido amplio el Banco Central, una fuerte tendencia neoliberal.
A partir de ese momento, 1979, se va a dar en Copei un vuelco importante en las concesiones económicas sociales y políticas. Esta transformación hacia una concepción neoliberal que como ya referíamos, ya se había avizorado en el gobierno de Herrera Campíns, va a triunfar definitivamente y mucho más rápido y fácilmente que la misma orientación neoliberal en acción democrática, sustentada en la política del presidente Pérez, segundo mandato que aleja su opción de gobierno de la social democracia reformista.
De tal manera que los partidos, que originalmente fundaron las corrientes reformistas demócrata cristiana y social demócrata, abandonaron a fines del siglo XX, su tibia pretensión de constituirse en alternativas frente al liberalismo individualista y al socialismo, pegándose a la bandera neoliberal.
Igualmente, sucedió con algunas corrientes sedicentes de izquierda, los llamados socialistas liberales que inspiradas en el llamado eurocomunismo, o en autores como Marquis, se desprendieron del tronco común del marxismo original, volcándose hacia una revisión de los postulados revolucionarios, convirtiéndose en aladides de una versión liberal, teñida de fraudo-marxismo y que se han revelado muy rápidamente en defensores a ultranza de la democracia representativa y neoliberal.
Sugerimos la lectura del libro “Poderes Salvajes, la Crisis de la Democracia Constitucional” del autor Luigi Ferrajoli, para advertir las bases políticas e ideológicas de esta curiosa metamorfosis.
Por cierto, muchos de estos socialistas liberales particularmente los juristas, han optado por el llamado neoconstitucionalismo, con el cual coincidimos parcialmente, particularmente en el papel del juez constitucional y en la operatividad de las normas constitucionales, pero del cual rechazamos sus inclinaciones individualistas y liberales, la defensa de la democracia representativa, el debilitamiento del principio de soberanía y la opción del principio Favor Libertatis, en lugar del Favor Constitucione.
Como refiere Pedro Angosto en su artículo, el neofeudalismo que viene, la realidad que nos muestra el mundo de hoy, a propósito del resurgimiento liberal e individualista, es que, cito textualmente: “Como el estado social demócrata, surgido a finales de los años 40 del pasado siglo, esencialmente por el miedo a la hurus, era intervencionista y regulador, duró lo que duró el movimiento obrero activo y el régimen soviético. Amansado aquél y desaparecido éste, los capitalistas decidieron no sólo regresar al antiguo régimen, es decir, al régimen liberal (...), sino más lejos al feudalismo, puesto que era el estado quien garantizaba los derechos conquistados y quien cobraba los impuestos para recuperar el poder perdido, para apropiarse del erario, de la caja de caudales con la que se paga a sanidad, educación, asistencia social, pensiones e infraestructuras de uso común.
Durante años se dijo y se repitió hasta la saciedad, que el estado era causante de todos los males, que era ineficaz e insostenible, que los particulares con posibilidades y la banca entre guiones, no hay que mirar el desfalco que perpetraron y pagamos entre todos contra nuestra voluntad, eran los gestores ideales.
Y mucha gente creyó la mentira, invirtió en pisos y en bolsa, entre guiones, era el capitalismo popular, sus pequeños ahorros y se arruinó. Aún así en su mentalidad disminuida, continuaron creyendo en la mentira más grande jamás urdida, admirando el enriquecido sin preocuparle un bledo el origen espurio de sus riquezas y mucho menos que estaban, cada uno con su pellejo cavando su propia tumba y la de sus descendientes.
Hoy el capitalismo, completamente borracho de éxitos, pero ciego ante su porvenir, pues no hay capitalismo sin consumidores, sigue asaltando la bastilla de los logros sociales condensados en los restos del estado socialdemócrata, al que noqueó con alfombras rojas, elixires empregadores y lujos exóticos para nomenclatura y medios de comunicación deseducadores y mascaradas de baratillo para el (...).
El estado construido con el esfuerzo de todos para protegernos de los señores feudales, está siendo destruido mediante artificios contables, si entre todos consentimos su voladura, tendremos que volver a buscar el señor que nos proteja, a cambio de entregarle nuestra alma y nuestra hacienda, entraremos en el neofeudalismo”.
Vista esta realidad la verdadera modalidad alternativa para la construcción del estado o sistema político, es la que nace y se desarrolla en función de la sociedad y el bien común.
Para la creación de este orden político, atendiendo los principios fundamentales del bienestar colectivo y la reivindicación de la soberanía, es necesario optar por un modelo de estado social, en el cual no se hable sólo formalmente el pueblo, o de la nación como titulares de la soberanía, para luego producir la ablación de esa titularidad con el ejercicio de la misma mediante un aparato administrativo burocrático, que adverse expresamente los mecanismos de democracia directa.
El liberalismo político, el neoliberalismo económico, es aún más peligroso que el primero, porque privilegia el individualismo económico, sin importar que se guarden las apariencias democráticas del liberalismo original, como sucedió en Chile, de la mano del pinochetismo, así como su variante reformista, difunden un único modo de producción capitalista, y un solo modelo político, la democracia representativa que privilegia los intereses de la burguesía, excluyendo y adversando cualquier hatijo de participación política y social.
Al margen de las viejas discusiones propias del entorno moderno, el nuevo estado social debe pensarse y construirse desde la sociedad, que no sólo debe ser titular de la soberanía, sino su ejecutora, la verdadera alternativa no es la democracia participativa como gobierno dentro de un estado social de derecho y de justicia.
Ahora bien, el modelo de democracia participativa, no excluye el liderazgo, ya que cuando se desmonta la democracia representativa, los dos polos centrales del modelo lo son, el líder y el pueblo. Sin duda, estamos hablando del liderazgo carismático, un político excepcional, que le toca luchar contra las grandes adversidades de la historia y las pequeñas miserias de la vida cotidiana.
Al respecto es importante la acotación de Pedro Agosto en su artículo: El neofeudalismo que viene, antes citado, que puntualiza, cito textualmente: “Que las revoluciones son un destello, no triunfan en unos meses pero marcan el camino de la historia.” Y advierte: “Nosotros, el pueblo, somos los protagonistas de la historia, pero hay veces en que dormidos y narcotizados dejamos que los fantasmas del pasado vuelvan y nos retroceda a períodos ya superados.”
Estas reflexiones que aclaran la importancia de liderazgo para la construcción del Estado social no deben extrañarlo, aunque a veces se pretendan callar u ocultar. No puede ignorarse que la historia de la humanidad no sólo está llena de Naciones y civilizaciones, sino también de aquellos protagonistas que han sabido encarnar los valores intereses de sus respectivos pueblos, y le han permitido dar saltos históricos cualitativos. Esta dualidad: líder-pueblo ha estado también presente en nuestra historia latinoamericana en general, y venezolana en particular con hombre como Simón Bolívar y Fidel Castro Ruz.
La reivindicación histórica del liderazgo se agrega, en opinión de Enrique Dussel, al concepto de democracia participativa, y al fortalecimiento del Estado como piedras angulas de la constitución del nuevo Estado, contra la democracia representativa liberal y la posición cuasi anarquista del proyecto de disolución del Estado. En tal sentido, abunda Dussel: “El pueblo emerge como un actor político desde una pluralidad de movimientos y demandas, existe un proceso en la constitución de ese actor, por ello el mismo pueblo en formación inviste al liderazgo de un poder simbólico como instrumento de su unidad, como coadyuvante en la construcción del proyecto de hegemonía que se unifica desde la pluralidad de demanda, del pasaje de la pasividad tradicional, a la acción creadora de la audiencia cómplice a la agencia innovadora.”
Este liderazgo político es, en gran medida, y como ya lo referíamos, carismático, pero no es el líder carismático goebeliano, sino una vez más el carisma estudiado por Carl Smith en su obra “La noción de politique” de théorie du partisan. El partisano o guerrillero de Clausewitz que alude a los líderes populares de carácter netamente transformador, que adhiriendo a la Nación en armas asume la insurrección, la resistencia y la rebelión contra el orden establecido. Smith observa que el paso siguiente consiste en la encarnación del revolucionario profesional y alude históricamente a Lenin y Mao Tse Tung. En cualquier caso Dussel defiende este liderazgo como un servicio a la cultura de la participación democrática, es decir que se cumple como una función complementaria de las instituciones democrática para la realización de exigencias de comunidades en procesos de cambio acelerado. Ese liderazgo es, según Maquiavelo, necesario para alcanzar mayor eficacia en la instauración de un orden nuevo, más justo, autodeterminado, libre y estable.
Concluimos nuestra posición con la referencia al Estado democrático y social de derecho y de justicia.
Y vamos a hacer hincapié en tres diferencias esenciales entre la Constitución de 1961 y la de 1999. Como señalábamos anteriormente, el Estado liberal burgués se centra en la defensa de los derechos del individuo, tiene como modelo la democracia representativa y el capitalismo como sistema económico, ya referimos también que las concesiones políticas incluidas por revisionismo social demócrata, y la doctrina social de la Iglesia, a pesar de abordar tímidamente la cuestión social incluida o aterrada fundamentalmente por la Revolución Bolchevique, no se alejan significativamente del impronto liberal individualista, y la proclamación que se hace en los textos constitucionales influidos por tales concesiones de derechos colectivos o sociales, tienen al rasgo característicos de su carácter programático, es decir, no operativo.
Las constituciones liberales nacidas de las revoluciones burgueses en el siglo XIX, fueron introducidas en el marco de un proceso de limitación y fragmentación del poder absoluto de las monarquías europeas, en nuestro caso el Estado absolutista español en el marco de la lucha por la independencia. Es por ello que todavía hoy el concepto de Constitución se ha considerado coincidente con el del poder político, repartido entre varios órganos, de modo que se reconozca a los ciudadanos concebidos como individuos, además de una serie de derechos fundamentales, garantías contra los eventuales excesos de los titulares de dichos órganos del poder político.
Este concepto de Constitución como garantía de las libertades fundamentales del individuo, en tanto que integrantes de un colectivo fragmentado en el que sólo se pretende la defensa de los intereses de clase de la burguesía emergente, tuvo vigencia indiscutida durante más de un siglo, mientras se universalizó y detentó hegemonía absoluta el modelo político original construido a partir del individuo, bajo la perspectiva del Estado liberal, primero en su visión extrema, oligárquica censitaria y después en las variantes más democráticas que incluyeron progresivamente el sufragio universal.
Pero con el inicio del siglo XX el modelo liberal puro fue impactado con el surgimiento del Estado de los soviets, y en el período de entre guerra por el fascismo, modelos que parten del colectivo como cuerpo social integrado y no del individualismo.
Como ya advertíamos, de dicho impacto surgen los modelos eclécticos que sin alejarse del capitalismo como modelo económico, político y social de la clase burguesa dominante, pretenden poner mayor énfasis en la solución de los problemas sociales engendrados por el capitalismo salvaje; esa tendencia es universal al menos en el mundo occidental, por lo que Venezuela históricamente no podía escapar de la misma. En efecto, todas las Constituciones, desde la de 1811, han sido típicamente liberales salvo tres, que al menos formalmente se alejan un poco del esquema original de defensa exclusiva de los derechos individuales en sentido estricto.
Estas cartas son desde 1947, 1961 y 1999. La primera de ellas incluida por la Constitución cubana de 1940, incorpora en su parte dogmática un catálogo de derechos sociales, aunque muchos sean de carácter programático, a pesar de que no tuvo vigencia efectiva por el golpe de Estado Gallegos, incluyó en su articulado el sufragio universal, y un mecanismo de participación directa del pueblo como lo es el plebiscito. En sus textos se reflejaban los cambios políticos que se habían dado en el trienio 1945-1948, influidos por la Organización Social Demócrata.
La Carta de 1961 retoma parcialmente el camino de la de 1947, después del texto fundamental de 1953 de clara estirpe liberal. Sin embargo, y a pesar de estar incluida por las corrientes reformistas, no pudo zafarse del corsé de la democracia representativa de raigambre liberal, incluso más extrema que el precedente de 1947 en el sentido de no conceder ninguna participación al pueblo, en la formación de las decisiones políticas relevantes.
El único mecanismo de participación directa de los ciudadanos es el referéndum ratificatorio en caso de reforma general de la Constitución que por otra parte nunca se ejerció.
En efecto, se continuó con la tradición social-demócrata de las Cartas sociales, y sus partes dogmáticas y orgánicas contemplaban ampliación formal de los derechos sociales y económicos, y el papel regulador del Estado, aunque la llamada Constitución material efectiva imponía en la realidad que las únicas libertades que se protegían, incluso policial o militarmente, eran las individuales que amparaban a la clase dominante, pues la propia Corte Suprema de Justicia distinguía las normas operativas de las meramente programáticas, casualmente las sociales.
El proceso político que nace en 1998 y posteriormente la constituyente de 1999, van a producir democráticamente un nuevo texto fundamental de carácter social, pero con características cualitativamente diferentes que la alejan de los modelos tímidamente reformistas de 1947 y 1961. Observemos algunos de estos rasgos fundamentales e instintivos que hacen de la carta de 1999 una constitución social de nuevo tipo, primero, la opción por la democracia participativa.
La Constitución de 1961 proclamaba en su Artículo tercero que el gobierno de la República de Venezuela es y será siempre democrático, representativo, subrayo, responsable y alternativo; esta disposición se complementa con el Artículo cuarto que la letra dice “La soberanía reside en el pueblo quien la ejercer mediante el sufragio por los órganos del Poder Público.” Como referíamos anteriormente, sólo el Artículo 246 contemplaba en su Ordinal cuarto la previsión de un referéndum ratificatorio en caso de reforma general de la Constitución. Ello significa que en texto de 1961 había una clara escisión entre la titularidad de la soberanía, principio de soberanía popular, y sus ejercicios, órganos del Poder Público, se trata, pues de una democracia representativa extrema o pura, al mejor estilo liberal sin mecanismos de democracia directa.
La Constitución de 1999 consagra el principio de la soberanía popular con las consecuencias políticas aludidas por Rousseau, el mandato imperativo, es decir, la revocatoria del mandato contemplado en los Artículos 6 y 72, y la rendición de cuentas, Artículo 6 y 66, es decir, en la nueva Carta el pueblo no sólo es titular de la soberanía sino que además puede ejercerlo directamente a través de los medios de participación contenidos en el Artículo 70 y las modalidades referendarias contempladas en los Artículos 71 al 74.
Estamos así en presencia de la democracia participativa, que es el respaldo político del Estado democrático y social de Derechos y de justicia.
Es justo reconocer que el quiebre inicial del modelo representativo extremo se había producido con la sentencia de la Sala Político Administrativa de la antigua Corte Suprema de Justicia, bajo la ponencia de Humberto La Roche, de fecha 21 de enero de 1999, que abrió la vía a la Asamblea Nacional Constituyente, y consagró el derecho a la participación política, y concretamente al mecanismo referendario con base en el preámbulo, Artículo 4 y 50 de la Constitución de 1961, Artículo 181 y 234 de la Ley Orgánica del Sufragio, Participación Política, y 42, Ordinal 24 de la antigua Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia.
La democracia participativa se manifiesta en las distintas modalidades referendarias ya referidas: referéndum consultivo, revocatorio, aprobatorio y abrogatorio, y en el Poder Popular que no es más que la concreción del ejercicio directo de la soberanía, de conformidad con el Artículo 5 de la Constitución. Democracia participativa es democracia directa, y sus expresiones son medios de participación y protagonismo del pueblo, no una representación del cuerpo electoral, democracia representativa.
Es oportuno reiterar en este punto que la construcción de un modelo socialista no choca con los principios contemplados en el título 1 el texto de 1999. En particular el artículo 2 ya citado, y el artículo sexto que refiere que el Gobierno es y será siempre democrático, participativo, subrayo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables. Debe tenerse presente en el término socialista, es un concepto histórico genérico, que no sólo alude al llamado socialismo real cuyo rasgo distintivo es la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción, sino también a los modelos socialistas que, como el plasmado en la Carta de 1999 renuncian expresamente al monopolio de la propiedad pública exclusiva de los medios de producción, aunque no a su regulación y control como sucede en el llamado Estado de bienestar europeo.
El Estado democrático y social de derecho y de justicia y la democracia participativa con variantes de un modelo socialista que se opone, eso sí, a los modelos liberales o neoliberales que se centran en el individualismo, y en la economía de mercado autorregulado.
Claro está, lo expuesto no significa que el modelo de democracia participativa excluye la representación, ello implicaría la desaparición del Estado aparato, que es imprescindible para la gestión diaria de los asuntos públicos, como refiere Enrique Dussel en su discurso mencionado anteriormente, la democracia participativa y la representativa no son términos antitéticos o contradictorios, deben ser articulados dialécticamente de manera que un término enriquezca al otro y se defina mutuamente.
En su tesis Dussel acertadamente expresa: “La representación se institucionaliza como delegación, la participación se ejerce en acto, pero debe simultáneamente institucionalizarse.”
Hay entonces también una potestas participativa; la función representativa es el Gobierno, es decir, la ejecución de contenidos (momento material); la participación es propositiva (da a conocer y exige el cumplimiento de las necesidades o demandas de la comunidad política), y, además, es fiscalizadora (vigila como un panóptico, castiga o reconoce y premia los méritos) (que es el momento formal de legitimación). Los partidos políticos son mediaciones institucionales articulados a la representación; la participación se origina en el buen juicio del sentido común ciudadano y no se identifica con los partidos (es anterior a ellos y mucho más que ellos). La participación crítica institucionalizada crea, si es necesario el nuevo partido revolucionario, o posrevolucionario crítico, como mediación para la transformación y la gobernabilidad de las instituciones de la representación, del Estado, y lo fiscaliza.
La Democracia participativa tiene prioridad absoluta sobre toda delegación del poder, es decir, sobre la Democracia representativa, efectivamente la Democracia participativa posee una anterioridad absoluta, por ser la esencia del ejercicio del poder, anterior a toda delegación.
Hasta hoy en día, y atravesando toda la modernidad, a) la democracia unilateral representativa liberal ha ido mostrando sus defectos de manera creciente hasta culminar en el presente en un fetichismo monopólico de partidos políticos que corrompen el ejercicio del poder delegado del Estado. Mientras que b) el ideal de una plena la democracia participativa nunca ha llegado a institucionalizarse en una manera efectiva por estar o haber estado monopolizada por posiciones anarquistas que tiene probada su imposibilidad fáctica.
La Revolución más profunda de nuestro tiempo, la del siglo XXI, será la liberación de las comunidades políticas organizadas en Estados democráticos representativos, que lentamente institucionalizarán una democracia participativa de las mayorías.
El segundo rasgo distintivo es el fortalecimiento del Estado vs la disolución del Estado. Tanto en la Constitución de 1961 como la de 1999 estamos formalmente en presencia de un Estado pro activo e interventor muy lejos del Estado gendarme liberal. Pero como ya advertía Pedro Angosto en el capítulo precedente: “El Estado de bienestar de inspiración social demócrata está en vías de disolución bajo el ataque de los liberales y neoliberales que ya no tienen que temer a la Unión Soviética.”
Nuevamente es pertinente citar sobre el tema la tesis de Dussel en su discurso varias veces mencionado. Cito textualmente:
“Las exigencias políticas del presente latinoamericano, ante el avance siempre vigente de las prácticas del neoliberalismo del capitalismo globalizado determina la necesidad del fortalecimiento del Estado nacional: económica, cultural, militar y políticamente, de los países poscoloniales en vías de liberación, mientras que una cierta extrema izquierda (en esto coincidente con el Estado mínimo del mismo neoliberalismo económico de derecha) proyecta la disolución del Estado de manera empírica y estratégica, lo que le lleva tácticamente a proponer cambiar el mundo desde el nivel social sin intentar políticamente ejercer el poder delegado del Estado (de un nuevo Estado), como medio de liberación nacional y popular.”
El mismo Carlos Marx en su trabajo “Glosas críticas al Artículo del Rey de Prusia y la reforma social, citado por Itsván Meszaros en su obra “Más allá del capital” refería en relación al Estado. Cito textualmente: “Hasta los políticos radicales y revolucionarios buscan el fundamento, Grun, del mal mismo no en la esencia (vesen) sino en una forma determinada de Estado que ellos desean reemplazar por otra forma de Estado diferente. Desde el punto de vista político, el Estado y la institucionalización de la sociedad no son dos cosas diferentes, el Estado es la institucionalización de la sociedad.” Cierra la cita.
En definitiva, ante las pretensiones globalizadoras del mundo capitalista unipolar y el escepticismo fragmentario del post modernismo, debemos mantener y fortalecer un nuevo Estado democrático al servicio del pueblo, de las mayorías como valla protectora ante el imperio militarista.
Y una de las condiciones de este fortalecimiento es la reivindicación de la soberanía y de la concepción del mundo pludiverso o multipolar.
Este principio de soberanía es inmanente y está omnipresente en la Carta de 1999, y así lo ha asumido en su jurisprudencia la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.
A título de ejemplo citamos a continuación algunos párrafos del fallo número 13092001 de la Sala Constitucional con ponencia del magistrado emérito José Manuel Delgado Cano: Contentivo de criterios en materia de soberanía del Estado y de supremacía constitucional que han sido reiterados en sentencias posteriores como la 1942-2003, la 1265-2008, la 1939-2008, la 1547-2011 entre otras.
Cito textualmente: “El Derechos es una teoría normativa puesta al servicio de una política, la política que subyace, las del proyecto axiológico de la Constitución, y la interpretación debe comprometerse, si se quiere mantener en la supremacía de la Carta fundamental cuando se ejerce la jurisdicción constitucional atribuida a los jueces, con la mejor teoría política que subyace a través del sistema que se interpreta, o se integra, y con la moralidad institucional que le sirve de base axiológica: interpretatio favor contitutiones.
En este orden de ideas los estándares para dirimir el conflicto entre los principios y las normas deben ser compatibles con el proyecto político de la Constitución, Estado democrático y social de Derecho y de Justicia y no deben afectar la vigencia de dicho proyecto con elecciones interpretativas ideológicas que privilegien los derechos individuales a ultranza o que acojan la privacidad del Orden Jurídico Internacional sobre el derecho nacional en detrimento de la soberanía del Estado.
Aunque la teoría moderna del Derecho ha quitado al Estado el carácter absoluto que el dogma de la soberanía le atribuía para la Ciencia jurídica actual la formulación de la generación en el Derecho internacional, el Derecho nacional varía según el sistema de referencia adoptado, siendo que para ello como dice Kelsen, los dos sistemas son igualmente admisibles, y no hay método jurídico que permita dar preferencia a uno en menoscabo del otro, y si se observa que la validez del Derecho internacional depende del reconocimiento explícito de la Constitución, Artículo 23, desde el punto de vista sistemático, la opción por la primacía del Derecho internacional es un tributo a la interpretación globalizante y hegemónica del racionalismo individualista. La nueva teoría es combate por la supremacía del orden social valorativo que sirve de fundamento a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Una vez más se advierte estas líneas la especificidad de la interpretación de las normas constitucionales, la necesidad de asegurar la supremacía constitucional y el análisis técnico en consonancia con el proyecto político de la Constitución.
Finalmente el fallo 13092001 observa que la interpretación constitucional hace girar el proceso hermenéutico alrededor de las normas y principios básicos que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela ha previsto, ello significa que la protección de la Constitución y la jurisdicción constitucional que la garantiza, exigen que la interpretación de todo el ordenamiento jurídico ha de hacerse conforme a la Constitución. Pero esta conformidad requiere el cumplimiento de varias condiciones, unas formales como la técnica fundamental, y otras axiológicas, pues el carácter dominante de la Constitución en el proceso interpretativo no puede servir de pretexto para vulnerar los principios axiológicos en que descansa el Estado constitucional venezolano. Interpretar el ordenamiento jurídico conforme a la Constitución significa en tanto salvaguardar a la Constitución misma de toda desviación de principio, y de todo apartamiento del proyecto político que ya encarna por voluntad del pueblo. Esto quiere decir por tanto que no puede ponerse un sistema de principios supuestamente absoluto y supra histórico por encima de la Constitución, ni que la interpretación de ésta llegue a contrariar la teoría política propia que la sustenta. Desde este punto de vista habrá que negar cualquier teoría propia que postule derechos o fines absolutos, y aunque no se excluye las antinomias intra constitucionales entre normas, y entre éstas y los principios jurídicos, la interpretación o integración debe hacerse sin derecho natural, según la tradición de cultura viva cuyo sentido y alcance dependan del análisis concreto e histórico de los valores compartidos por el pueblo venezolano.
Parte de la protección y garantía de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela radica pues en una perspectiva política reacia a la vinculación ideológica con teoría, que puedan limitar so pretexto de valideces universales la soberanía y la autodeterminación nacional, como lo exige el Artículo 1 de la Constitución.
En conclusión, en aludido fallo si bien indica la necesidad de una justificación externa o adecuación con la mejor teoría política que subyazca tras el sistema y con la moralidad constitucional que le sirve de base axiológica, distinguiendo las reglas de los principios, con lo cual se determina la caducidad histórica del positivismo legal que había sido renuente a la consideración de los principios, no asume estos últimos como un sistema supuestamente absoluto y supra histórico como lo postulan los geonaturalistas sino como un conjunto de principios que nace de la tradición de cultura viva cuyo sentido y alcance dependan del análisis concreto e histórico de los valores compartidos por el pueblo venezolano.
En suma, supremacía constitucional, soberanía y autodeterminación nacional y reivindicación de la tradición de cultura como fuente de interpretación, y no sólo de integración frente a los postulados pretendidamente universales, fundados en el derecho natural y que no son más que una opción por la interpretación globalizante y hegemónica del racionalismo individualista.
En último lugar, el último de los rasgos diferenciales con la Constitución precedente es la cancelación de la dicotomía, normas programáticas, normas operativas.
Referíamos en el capítulo 2 y en el presente capítulo, que los reformistas social-demócratas y/o socialcristianos al sancionar constituciones sociales supuestamente diferentes de las liberales, que pretendían superar la cuestión social mediante la ampliación de los derechos sociales, mantenían bajo la manga la dicotomía: normas programáticas, normas operativas, para manejar a conveniencia la defensa de los intereses de la clase dominante, asignándoles precisamente a los aludidos derechos sociales su condición de libertades programáticas a desarrollar ulteriormente por vía legislativa.
Esta situación cambia radicalmente con la nueva Constitución de 1999. No sólo con la aplicación estricta del artículo 22 constitucional y fines, que dice que la falta de leyes reglamentarias a estos derechos no menoscaba el ejercicio de los mismos por parte de la administración, sino con la jurisprudencia una vez más del Tribunal Supremo de Justicia en su función de máximo y último intérprete de la Constitución.
En efecto, la sentencia 51 (2000) de la Sala Electoral, reiterada en múltiples fallos de la Sala Constitucional, como el 760 (2007), 2152 (2007) y 326 (2009), se ha sostenido al respecto lo siguiente:
En la actualidad existe consenso en el Derecho Nacional y Comparado, que se ha superado la tesis de considerar las disposiciones constitucionales como meramente programáticas.
Ya en la Exposición de Motivos de la Constitución de la República de 1961, siguiendo esta tendencia, disponía que aun cuando muchas de estas disposiciones tienen carácter programático, sus enunciados se consideran indispensables para la acción futura del legislador, y al mismo tiempo señalaba: “Y se deja fuera de toda duda la interpretación de que no pueden quedar las garantías a merced de que exista o no una legislación que explícitamente las consagre y reglamente...”.
La intención de la Constitución de 1961 comprendía la de sus redactores, que en su oportunidad manifestaron que las disposiciones constitucionales son la voluntad directa del Poder Constituyente y no puede pretenderse que sean obstruidas en su aplicación por las circunstancias de que no sean completadas en la legislación o en la reglamentación. Esto sería condenar la jerarquía de la Constitución a la acción u omisión de los poderes constituidos, lo cual no es doctrinaria ni histórica ni filosóficamente aceptable.
Por su parte, Eduardo García de Enterría, en el libro Hacia una nueva justicia administrativa, comparte el criterio que de forma reiterada ha establecido el Tribunal Constitucional de España al considerar que la Constitución era una norma, que no era un programa, que no era un documento retórico, que no era un manifiesto, sino un conjunto de preceptos jurídicos y además del máximo valor.
No es, pues, un simple manifiesto declamatorio, propio para caldear los corazones y ser recordada en las conmemoraciones de las fiestas patrias, sino que es una verdadera norma que pretende organizar el sistema institucional y atribuir verdaderos derechos. En tal sentido concluye que todas nuestras constituciones, hasta esta, habían sido calificadas por los tribunales, a la hora de su invocación, como norma de protección de cualquier derecho ante ello, como textos meramente programáticos, textos declamatorios que formulaban idearios, pero que no atribuían ni protegían derecho. Se necesitaba, en términos de estricto derecho, que el legislador recogiera esas apelaciones a deseo, a grandes idearios, para que a través de esa formulación legal cobrasen algún efecto práctico.
Así, pues, de acuerdo al constitucionalismo moderno, y considerando que la recién promulgada Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, al igual que lo era la Constitución de 1961, es un sistema de norma, conduce a descartar la reapertura de la discusión acerca del carácter programático de las disposiciones que la integran. No podría ser considerada como un documento político contentivo de programa, que sólo podrían ser ejecutados una vez que estos se hicieren operativos mediante el proceso legislativo.
Por tanto considera esta Sala que no se requiere la intermediación de la legislación para ser aplicada directamente, hecho este al que alude la parte recurrente como indispensable. De esta manera sería inaceptable calificar una norma como programática, por no haberse promulgado legislación que la desarrolle, dado que en definitiva sería negar la aplicación de una disposición constitucional.
Este primer fallo de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia rompe incluso con fundamentos en el texto constitucional precedente, con la dicotomía proclamada por las jurisprudencias nacionales, para oponerse a los valores del Estado Social.
Asimismo la sentencia 2152 (2007), de la Sala Constitucional, expresa: “Conforme a lo expuesto la Sala ha señalado que la interpretación jurídica debe buscar el elemento sustantivo que se halla en cada una de las reglas del ordenamiento jurídico, constituido por los principios del Derecho, que determinan lo que García de Enterría denomina como fuente significativa del ordenamiento...”, esto es, lo que iuspublicismo, con Kelsen por un lado y Santi Romano por otro, teorizaron como una Constitución en sentido material distinguible de la ley constitucional en sentido formal, como un condensando de reglas superiores de la organización del Estado, que expresa la unidad del ordenamiento jurídico.
Así, la Constitución como expresión de la intención fundacional y configuradora de un sistema entero que delimite y configura las bases jurídico-sociopolíticas de los estados, adquiere valor normativo y se constituye en leg superior, lo cual imposibilita la distinción entre artículos de aplicación directa y otros meramente programáticos, pues todos los preceptos constituyen normas jurídicas directamente operativas que obligan a las leyes que se dictan a la luz de sus principios a respetar su contenido esencial.
Muy importante es asimismo, en apoyo de la definitiva cancelación de la dicotomía: normas programáticas, normas operativas, el privilegio que la Sala Constitucional ha otorgado a los derechos sociales en relación a las libertades individuales. Como ya hemos advertido, cuando se realizaba a nivel jurisprudencial y doctrinario la aludida distinción, se hacía con el propósito ideológico y político de proclamar derechos sociales o colectivos, pero sin darles operatividad, la cual sujetaban a la eventual labor legislativa.
Cuando el TSJ ratifica la caducidad de esta distinción, que por otra parte ya era asomada bajo la carta de 1961, y precisa que en caso de contradicción entre intereses particulares y colectivos deben prevalecer estos últimos, se ratifica el definitivo salto cualitativo en la parte dogmática de la Constitución.
En efecto, el fallo 1265 (2008), ratificado en sentencias posteriores, estableció: que en caso de contradicciones o antinomias deben prevalecer las normas que privilegien el interés general y el bien común, debiendo aplicarse las disposiciones que privilegien los intereses colectivos sobre los intereses particulares.
De esta manera hemos querido exponer nuestras reflexiones sobre el Estado Social de Derecho y de Justicia, el salto cualitativo de la carta de 1999 en el decurso histórico constitucional de Venezuela y el aporte del Tribunal Supremo de Justicia mediante su labor jurisprudencial, al cambio de paradigma para la construcción de un nuevo orden político y social.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Luisa Estella Morales Se exhorta a la comisión ya constituida para conducir al orador de orden a su puesto en el estrado.
Creo interpretar el deseo de los jueces y juezas venezolanas, de los magistrados y magistradas aquí presentes en este especial apertura del Año Judicial, y en base a ello me permito solicitar muy respetuosamente al ciudadano Presidente de la República, que sea él quien por primera vez en la historia de Venezuela, como jefe de Estado, ocupe el máximo podium del Poder Judicial para dirigir unas palabras...
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Luisa Estella Morales Y como se trata de romper esquemas, costumbres, pues me autodesigno comisión para acompañar al presidente al podium de honor.
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez No sé por dónde comenzar. Primero saludo a todos, señora Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, señores magistrados, señoras magistradas; magistrados, jueces y demás personal que tanto trabaja y tanto esfuerzo hace en el Poder Judicial. Un saludo en primer lugar a todos ustedes.
Y allá afuera que hay muchos jueces, allá afuera ¿no?, hay miles de jueces y juezas que han venido de toda la República a este acto tan importante de apertura del Año Judicial 2012, como lo ha hecho nuestra Presidenta.
Presidente Chávez Señores embajadores, embajadoras, ministros, ministras; señora defensora del pueblo, señor presidente de la Asamblea Nacional, señora fiscal general, señora contralora y procuradora, aunque no está aquí, pero he designado, y así lo anuncio, procuradora a la doctora Cilia Flores, procuradora general de la República.
Presidente Chávez Para continuar la labor que venía haciendo nuestro querido hermano Carlos Escarrá, a quien rindo tributo en esta sala, él que tanto luchó junto a nosotros por la justicia plena, por el nuevo Estado Social de Derecho y de Justicia, del cual tanto nos ha hablado hoy, y con profundidad, tantas reflexiones, el magistrado, querido amigo Arcadio.
Arcadio, estaba recordando a José Arcadio Buendía, mientras él reflexionaba en profundidad sobre lo que es la ciencia política, la ciencia jurídica, Arcadio Delgado.
Lamentamos mucho también la muerte de su hermano, un buen amigo y un gran jurista y un gran venezolano. Rendimos tributo a su memoria.
Bien, yo voy a ser breve en verdad, breve.
Sólo subrayar la importancia de este día, hoy es 31 ¿no?, 31 de enero. Se fue el mes de enero. ¡31 de enero! Por cierto es bueno recordar siempre, recordar, un día como hoy fue vilmente asesinado por el imperio español un gran venezolano que se llamó José Félix Ribas, el de La Victoria, el de Los Horcones; el de la Primera República, el indomable, el imbatible José Félix Ribas, el de la frase aquella: “No podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer...”. Y casi 200 años después vino Fidel y la completó, y dijo: “¡Venceremos!”. El Che y Fidel, en la Sierra Maestra.
Rindamos tributo, pues, a José Félix Ribas, capturado por los españoles por allá en los llanos del Guárico y vilmente torturado y ejecutado. Su cuerpo fue desmembrado, su cabeza heroica freída en aceite, colocada en la Puerta de Caracas, sobre una estaca, con el gorro frigio que usó, sobre todo en los primeros días, primeros meses de aquel 1810, 1811, cuando nacía la República. ¡José Félix Ribas!
Seamos como José Félix Ribas: ¡patriotas hasta la médula!, ¡venezolanos hasta la médula!, ¡revolucionarios hasta la médula! ¡José Félix Ribas!
Presidente Chávez Y, bueno, mañana es primero de febrero. Llega febrero, febrero siempre llega con su carga propia, tiene sus propios códigos el mes de febrero. Primero de febrero, nacimiento de Ezequiel Zamora, general del pueblo, mártir de esta Revolución, y uno de nuestros más grandes inspiradores, líder revolucionario patriota. Mañana. Lo recordamos desde ahora mismo y siempre.
Aquí mismo en Cúa nació Ezequiel Zamora, por allá por 1817. Su papá se llamaba Alejandro Zamora y era capitán y fue capitán de Bolívar, y murió en Carabobo Alejandro Zamora.
Pasado mañana, 2 de febrero, se cumplirán 13 años del juramento primero que hizo este soldado, allá en la Asamblea Nacional, cuando aún era Congreso Nacional, y del decreto aquel, firmado aquel 2 de febrero, llamando por primera vez en nuestra historia republicana a un referendo nacional, para ir abriendo el camino.... Doctor Arcadio, doctores y doctoras, magistrados, magistrados, estudiosos de la ciencia jurídica mucho más que yo, que lo más que he sido en mi vida, desde casi niño, un soldado, pero soldado de la columna larga de los soldados que seguimos a Bolívar, el primer gran soldado: ¡Bolívar! Bolívar a pesar de haber pasado casi toda su vida a caballo y con una espada desenvainada, sin embargo fue un gran republicano, alfarero de Repúblicas, alguien dijo: “¡Alfareros de Estados, de instituciones...!”. Tenía él clara conciencia de que no bastaba ganar la guerra y lograr la independencia, sino que había que ir creando las bases, creando las instituciones de un nuevo Estado, de unos nuevos códigos.
“Inventamos o erramos...”, siempre le estaba diciendo seguramente el maestro grande, infinito, que fue Simón Rodríguez. Inventamos, inventemos.
Hoy estamos obligados a seguir inventando. Porque los paradigmas del mundo, estos 200 años que transcurrieron se acabaron, se desplomaron. ¡Hay que inventar un mundo de nuevo! Nosotros somos aquí precursores, vanguardia de los inventadores de mundos nuevos. Así que debemos tener mucho cuidado en lo que estamos inventando. No podemos optar entre triunfar o no triunfar, estamos obligados a triunfar, a vencer. ¡A tener éxito en nuestro esfuerzo!
Presidente Chávez ¡A tener éxito en nuestros inventos! En lo que hemos venido inventando. Y está inventado, hay un conjunto de elementos inventados, sólo que también hay que reconocer que de ese conjunto de elementos inventados, en lo jurídico, en lo político, en lo económico incluso, hay un buen número de ellos, que aunque inventados están, y contenidos en nuestra carga magna, y en un conjunto de leyes que en estos años hemos estado inventando, creando, sin embargo hay un buen número de ellos, repito, aún inventados, pero no activados, no activados.
No demoremos más en activarlos.
Eloy Alfaro, el grande, decía: “En la demora está el peligro...”. Hace poco estaban los ecuatorianos, y nosotros con ellos, rememorando el centenario del asesinato vil, cruel y cobarde de mi general Eloy Alfaro, quien por cierto fue el que descubrió, como ustedes saben, los restos de mi general Sucre.
Los restos de Sucre estuvieron 70 años perdidos, sin tumba. Hasta que un día Eloy Alfaro, siendo presidente del Ecuador, oyó, alguien le dijo, un cura de una iglesia por allá, y él mismo fue en persona con un grupo de gente y descubrieron los restos del Mariscal Sucre, y allá están en Ecuador, en el corazón de la Patria Grande. ¡En la demora está el peligro! No demoremos más en la activación del mandato constitucional pleno, para acelerar la construcción del Estado Social de Derecho y de Justicia, para continuar de esa manera dándole estabilidad. Porque mientras más instalemos ese nuevo Estado Social de Derecho y de Justicia mayores grados de estabilidad tendrá la República, mayor grado de desarrollo (económico, social, humano, moral) tendrá la República, mayor fortaleza tendrá Venezuela, mayor grado de independencia, de desarrollo tendrá nuestra Patria.
Y yo siempre, y voy a seguir insistiendo en esto, voy a seguir insistiendo en esto, lo comentaba en la Asamblea Nacional el pasado 13 de enero, el día de la Memoria y Cuenta, que no pude terminar, señor Presidente, no pude terminar, me faltó la parte internacional. Es posible, si me invitan yo voy a terminarla. Pero no a esta hora. [risa] No. Aquí no dan refrigerio tampoco. Allá en la Asamblea dan un refrigerio, una bolsita con un juguito, aquí no dan [risa].
Presidente Chávez Aquí hay más disciplina, rigurosa.
Presidente Chávez Aquí hay más disciplina, rigurosa disciplina. La Asamblea ustedes saben que es la Asamblea.
Presidente Chávez Pues bien, ahora la independencia. En eso es que quiero insistir: ¡la independencia nacional! Y lo que Bolívar decía en el último Congreso que instaló, porque cuántos congresos instaló Simón Bolívar, alfarero de Repúblicas quiso ser. Allá en Bogotá lo dijo: “Conciudadanos, me ruborizo al decirlo, la independencia es el único bien que hemos logrado, después de 20 años de guerra revolucionaria —la independencia el único bien— a costa de todos los demás...”. Pero esa independencia es la puerta abierta que nos permitirá obtener todos los demás bienes de la Patria.
Esa independencia tristemente se perdió también con el devenir de aquellos años. Así que se perdió la Patria. La Patria se perdió, y la Patria Grande fue picada en pedazos, y aquí no hubo Patria, en verdad no hubo Patria.
Y la frase es de Bolívar también, una de sus últimas cartas, a Urdaneta le dice: “No, no me pidan más sacrificios, me quedaría el honor que sacrificar, el único que me queda, pero no hay Patria a la cual hacer ese sacrificio. ¡A cuál Patria le voy a hacer el último sacrificio! ¡No hay Patria!”. Y así pasamos casi 200 años. Cien años de soledad, Arcadio, ¡José Arcadio! ¡200 años de soledad!
El 3 de febrero será un aniversario más del nacimiento de otro gigante, de Sucre por cierto, Antonio José de Sucre; y el 4 de febrero serán los 20 años de aquella noche. ¡Tormentosa, terrible, tremenda! Cuyo huracán todavía llevo por dentro y llevaremos por dentro toda la vida, ¡4 de febrero!
Presidente Chávez ¡Veinte años! Veinte años y no había Patria, no había. A mí que me condenen quienes quieran condenarme, ¡qué importa!, tomo a Fidel de nuevo: ¡Condenadme burguesía, condenadme quienes condenarme, ¡la historia me absolverá! ¡Qué importa!
Presidente Chávez Condenadnos pues, qué importa. Pero aquí no había Patria. Hacía rato largo que Venezuela estaba ahí, en el suelo, explotada, saqueada, humillada; nuestro pueblo humillado, empobrecido, hambriento, viviendo sobre un mar de riquezas; y una burguesía gobernando diez años, veinte años, treinta años, cien años y más gobernó la burguesía venezolana, subordinada al imperio yanqui. ¡Pobreza, miseria, corrupción, dolor! ¡Represión, persecución, muerte!, era lo que había aquí. Veinte años del 4 de febrero. Lo conmemoraremos digan lo que digan.
Y desde ahora comenzamos a conmemorarlo. Y sobre todo a ratificar el compromiso de hacer realidad el proyecto que desde entonces traíamos: el Proyecto Nacional Simón Bolívar, para que más nunca caigamos en la vorágine aquella en la que vivimos el siglo XX, para que más nunca caigamos en la nada de la que venimos. El compromiso de hacer realidad el proyecto económico, justicia, y caemos de nuevo aquí, en este salón: ¡Justicia! Y recuerdo de nuevo la palabra, y a Cristo el Redentor: “El único camino a la paz es la justicia...”. No hay otro. Mientras no haya justicia plena no habrá paz plena en esta tierra. Decía Bolívar: “Hagamos triunfar la justicia y triunfará la libertad...”. Decía Sucre, el Mariscal, en Bolivia, cuando trató de gobernar aquella naciente República, no lo dejaron, y casi lo matan allá como sabemos, pero él decía: “Cuando la América Nuestra se fue a la guerra, entendía y entendió que lo hacía no sólo por la libertad, sino también por la justicia...”, la una sin la otra no tendrían razón.
De Rousseau es la frase aquella: “Entre el poderoso y el débil, la libertad oprime, sólo la ley libera...”. ¡La ley justa habría que decir! ¡La ley justa libera al oprimido!
Presidente Chávez Por eso viene febrero con su carga y sus códigos.
El 1º, el 2, 3, 4; el 12 de febrero, Día de la Juventud, José Félix Ribas y La Victoria; 14 de febrero, los enamoradas, las enamoradas. El amor, el amor sublime. El amor. 15 de febrero, Angostura, y el código profundo de Bolívar. Y en Angostura fue cuando dijo Bolívar, lanzó aquella frase que hoy tiene más vigencia que nunca y son un reto más grande que entonces: “Mi opinión es legisladores que nuestro sistema depende y dependerá inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela...”. Bolívar y Angostura. “El mejor sistema de Gobierno será aquel que le proporcione a su pueblo la mayor suma de estabilidad política, la mayor suma de seguridad social, la mayor suma de felicidad posible...”. Angostura, pues. Febrero 27, 28, rebeldía de un pueblo heroico, como el pueblo venezolano, “el Caracazo”, “Venezolanazo”, contra el imperialismo, contra el Consenso de Washington, contra el Fondo Monetario Internacional y las políticas de hambre y de miseria que aquí más nunca volverán a imponerse en esta Patria, en esta tierra, en este suelo.
Presidente Chávez Yo, como decía la magistrada presidenta Luisa Estella Morales, a quien felicito por su gestión al frente de esta gran responsabilidad, y a todos ustedes magistrados, magistradas, y ya lo dije a todos los jueces de la República, a todos los trabajadores y trabajadoras del Poder Judicial, pero como jefe de Estado recordando, oyendo al doctor Arcadio Delgado, recordaba, recordaba que nosotros, los que estamos investidos de autoridad por decisión popular, directa o indirecta, debemos cada día gobernar obedeciendo, gobernar subordinados al mandato de un pueblo, al clamor de un colectivo, subordinados a la Constitución y al proyecto constitucional.
De forma tal que digo esto y humildemente me pongo a la orden, como ciudadano y como jefe de Estado, a la orden de ustedes, mi querida Presidenta, para continuar revolucionando el Estado, porque así debe ser nuestro sistema, una Revolución permanente, diría Trotsky; una Revolución de todos los días, de todos los años, y cada año que comienza es bien oportuno para tomar esto con mucho rigor. Esta es una democracia revolucionaria, una democracia revolucionaria para que sea revolucionaria debe estar en permanente Revolución, en permanente cambio; y una democracia socialista.
No hay otra forma de cumplir el mandato del constituyente del 99, cuando insertó aquí: “El Estado Social de Derecho y de Justicia...”. No hay otra forma que construyendo el socialismo en Venezuela, ¡no hay otra forma!
Presidente Chávez Por eso yo doy gracias a Dios, aquí en esta tribuna, por estar aquí, después de los meses difíciles que hemos pasado, que yo he pasado en lo personal, en cuanto al tema de la salud, y pido a Dios salud para todos, y también para mí.
Presidente Chávez ¡Viva para todos y también para mí! Para continuar profundizando este proyecto revolucionario, socialista.
Yo estoy tranquilo, como dijo López Contreras, creo que fue que dijo: “¡Calma y cordura...!”. La oposición venezolana está eligiendo, dicen ellos, su candidato o candidata, creo que lo que van a hacer el 12 de febrero. Bueno, quien sea me da lo mismo, me da lo mismo.
Presidente Chávez ¡Quien me sea! A menos que surja un tercer candidato, como en muchos países, hay tres y cuatro candidatos. Sólo que aquí el imperialismo ha ordenado uno solo, para tratar lo imposible. Porque a nosotros no nos ganarán más nunca una elección presidencial en Venezuela.
Presidente Chávez Pero, bueno, inténtenlo. Soñar no cuesta nada, soñar no cuesta nada.
Pero digo esto, el candidato que sea, quien sea, será el candidato del capitalismo, el candidato del imperialismo además; y este humilde soldado será el candidato del socialismo, el candidato de la Patria, de la independencia nacional. Escojan los venezolanos, pues. ¡Independencia o colonia! ¡Dignidad o indignidad! ¡Patria o no Patria!
Presidente Chávez ¡Futuro o pasado! Yo estoy convencido, estoy seguro que el 7 de octubre nuestro pueblo, nuestro pueblo cada día más grande, cada día más sabio... ¿Cómo fue que dijo Simón Bolívar?: “Tengo pruebas irrefragables del gran tino del pueblo en las grandes resoluciones...”. Yo también lo digo: Tengo pruebas irrefragables del gran tino de nuestro pueblo a la hora de las grandes resoluciones, a la hora de los grandes desafíos.
Y además todo este camino, democrático, revolucionario y socialista, es el camino de la independencia, de la estabilidad, que nos hace falta; la estabilidad nacional. Somos nosotros los únicos que podemos garantizar la estabilidad nacional. La estabilidad, la paz nacional, la paz nacional y el desarrollo nacional. Independencia, estabilidad, paz y desarrollo nacional. Y eso le conviene al mundo, le conviene al mundo. Como a nosotros nos conviene la paz en el mundo, en todos los rincones del mundo. La paz. Y hay que seguir exigiendo y pidiendo paz, respeto a los pueblos, respeto a la autodeterminación de los pueblos.
Termina el mes de enero y gracias a Dios —por una parte digo Gracias a Dios— no se concretó y ojalá no se concrete nunca la peligrosa guerra anunciada en el Golfo Pérsico, que pudiera terminar siendo una guerra atómica, como Fidel viene hace años señalándolo.
Anoche estaba Walter en su programa Dossier analizando el gran peligro que está allí latente, creciente en el Estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico. Y los Estados Unidos pretendiendo dominar al mundo, y no pueden ni podrán. Pero es un gran riesgo el que está hoy, o en el que estamos todos hoy, producto de esa pretensión imperial irracional.
Continúan las agresiones sobre Siria. Es la fórmula que le aplicaron a Libia pues: inyectar violencia, inyectar terrorismo desde el exterior, y luego invocar a Naciones Unidas para intervenir en el país que el imperio decida. ¡Ah, bueno! Así lo hicieron en Libia, ahora lo están haciendo en Siria, y pretenden por la misma vía derrocar al gobierno legítimo, constitucional, del presidente Bashar Al-Assad, y han llenado de violencia aquel pueblo, aquel país, que hace apenas un año lo visitábamos y recorrimos buena parte de su territorio y sus calles, de Damasco, y lo que vimos fue alegría, una juventud estudiosa, un pueblo trabajador, de milenios es Damasco la ciudad poblada más antigua de este planeta, y qué tradiciones y que profundidad, y que amor hay ahí, pero ahí está el odio del imperialismo.
Por eso, tenemos que seguir desde aquí, dando ejemplo de paz, neutralizando todas las amenazas internas y externas, contribuyendo desde Venezuela en la construcción de un mundo de paz.
Pronto, el 5 de febrero estaremos haciendo aquí la Cumbre de la Alianza Bolivariana de Nuestros Pueblos, y tendremos sino a todos, a la mayoría de los presidentes y primeros ministros y jefes de Estado y de gobierno, de los países que conformamos la Alianza Bolivariana: Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Cuba, San Vicente y Granadinas, Dominica, Santa Lucía y hay un grupo de países solicitando además, su ingreso al ALBA, su ingreso pleno pues, países como Haití y otros países del Caribe.
El ALBA es una plataforma de unión política, económica y de construcción de un mundo de paz, dentro de poco nuestro compatriota Alí Rodríguez asumirá la secretaría general de Unasur, la Unión de Naciones Suramericanas y pronto habrá la Cumbre de presidentes de Unasur, Unasur; también plataforma de paz.
Aquí somos pueblos libres en América Latina, en el Caribe, aquí más nunca vendrán los imperios a imponernos sus designios, sus guerras, su odio, somos libres, somos libres, decía San Martín “...lo demás no importa nada...”.
Por eso decía, me pongo a la orden para continuar haciendo la Revolución en el estado, la revolución estatal, la revolución del estado porque todavía tenemos esa puja entre el viejo estado burgués y el nuevo estado que aquí está proclamado, que aquí está ordenado más que proclamado, el estado social de derecho y de justicia, y el poder judicial tiene un mundo de cosas que ha hecho, pero mil mundos por hacer, mil mundos por hacer.
Hemos dado pasos muy importantes pero, el desafío sigue al frente, en lo económico, en lo político, en lo social. Yo estoy dispuesto por ejemplo, a asumir la responsabilidad antes de que concluya el lapso habilitante o habilitado más bien, que será señor Presidente, el 30 de junio creo, ¿sí? 30 de junio, nos quedan varios meses todavía para adelantar, para ayudar por ese mecanismo extraordinario, que es un mecanismo que permite acelerar, revolucionar, pero yo estoy a la orden para por vía habilitante, hacer una reforma pero integral de algunas leyes que todavía chocan, chocan con el mandato constitucional.
Presidente Chávez Además del trabajo que está haciendo la Asamblea Nacional con sus tiempos, con sus ritmos que hay que respetar y hay que apoyar, pero por ejemplo, cuántos años tenemos nosotros hablando de la necesidad de una reforma integral del Código Penal, y del Código Orgánico Procesal Penal, ¿cuántos años vamos a pasar más?
Presidente Chávez Para reformar esto, pero ni uno más, ni un año más y es ahora que hay que hacer esa reforma integral, profunda.
Presidente Chávez También le preguntaba yo a la Presidenta, ella lo dijo aquí en la presentación de su memoria y cuenta, que bueno ella destaca como hay que destacar, y hay que reconocer el gran esfuerzo de los jueces penales, pero también hay una propuesta por allí que me ha llegado por varias vías, también la Fiscal General me envió un documento, y yo como jefe de Estado lo apoyo y lo apruebo, sólo que en la demora está el peligro; no perdamos más tiempo.
Por ejemplo, esa propuesta a mi me parece maravillosa, la creación de tribunales penales a nivel de municipio, tribunales penales municipales, por ejemplo.
Presidente Chávez No existen, no existen. Yo quiero que sepan que ellas, digo ellas porque está la doctora Morales y la doctora Luisa Ortega y los equipos correspondientes, tienen calculado incluso cuántos tribunales hacen falta. Bueno, ustedes tienen la potestad de hacerlo, se que me van a pedir recursos, aprobados están.
Presidente Chávez Aprobados están, que es lo que a mí me corresponde para apoyar esa propuesta.
Presidente Chávez Sé que habría que hacer una reforma puntual al Código Orgánico Procesal Penal, estoy a la orden para hacerlo por habilitante, estoy dispuesto a seguir gobernando, gobernar obedeciendo, díganme ustedes lo que hay que hacer, mirémoslo y hagámoslo, sin perder más tiempo.
Presidente Chávez Para que haya cada día mayor grado, mayor suma de justicia, mayor suma de justicia.
Cuando Bolívar hablaba de la mayor suma de felicidad, sin duda en su pensamiento claro, socialista, Bolívar era un pensador socialista, pero por supuesto, quién se puede imaginar a Bolívar capitalista, socialista, Sucre también; claro eran como pre-socialistas, embajador, el embajador de Cuba lo veo aquí, que es un pensador socialista, estudioso del socialismo, científico.
En ese tiempo no había nacido la tesis marxista del socialismo científico, era el socialismo utópico. Simón Rodríguez fue más socialista que Bolívar y que Sucre y que todos ellos, claro lo sobrevivió, estudió más, pensó más, no tuvo que hacer no sé cuántas batallas y guerras, fue la guerra del pensamiento.
No se asusten, que no voy a leer nada de esto.
Presidente Chávez Sólo que anoche llegó por una mano amiga, este libro publicado hace varios años: “Senderos de la Vía Bolivariana”, documentos del 4 de febrero, de antes del 4 de febrero, la raíz bolivariana, la raíz robinsoniana, la raíz zamorana, las tres raíces que nosotros humildemente esbozábamos por allá por, desde los años 80, los 90 y aquí hay un conjunto de lineamientos ideológicos, del sistema ideológico, EBR lo llamábamos, del modelo, del proyecto Nacional Simón Bolívar; desde entonces venimos, el poder constituyente, y Simón Rodríguez y su visión socialista.
Y cuando Bolívar hablaba en Angostura, de la mayor suma de felicidad posible —sin duda— que ahí estaba incorporando la mayor suma de justicia posible, cómo un pueblo va a ser feliz en el reino de la injusticia, y es el capitalismo, y es el estado burgués, el que garantiza el reino de la injusticia, la mayor suma de justicia, nos dará también la mayor suma de paz; y más allá, como resultante de todo eso, la mayor suma de igualdad, la mayor suma de felicidad posible.
Por eso nosotros no descansamos, y créanme después de esos meses que yo pasé y las reflexiones que hice, decidí, dije, Dios tú mandas, yo que soy católico, cristiano y creyente; tú mandas, si me voy, me voy, pero no me dejes ir todavía; dame un ratico más, dame un ratico más le pedí.
Presidente Chávez Dame un ratico más porque hay muchas cosas que hacer. Y entonces, bueno, decidido estoy, estamos a acelerar y de ahí las grandes misiones en Amor Mayor.
Ahí en Barinas antier por ejemplo, le entregué la libretita donde está depositado ya su pensión a un hombre de 90 años, ¡90 años!, trabajo toda su vida y todavía trabaja, ¿cómo podemos permitir nosotros que haya un solo venezolano o venezolana de la tercera edad que llaman, sin una pensión? No podemos permitirlo. Habrá que hacer todo lo humanamente posible para cumplir la meta de asegurarle pensión a todos y a todas las venezolanas, en edad, en la tercera edad, que no haya ni uno solo por fuera, ni una sola; viva donde viva, esté donde esté.
Presidente Chávez Bueno la Misión Hijos, Hijas de Venezuela, las mujeres embarazadas en situación de pobreza, los hogares en situación de pobreza con un niño y a veces hasta 10 niños, allá estaba una mujer; ¿cuántos hijos tienes? ¡Ocho! Ocho niños, y ¿tú trabajas? No, ¿y tú marido? Tampoco; ¿y cómo hacen ustedes con ocho niños? ¡Ocho!
Hay niños aquí también, despertó el niño, ¿estaba dormido?, ¿qué tal? Hola compadre, ¿qué pasó? No ya tú no tomas tetero, ya tu no estás de tetero, un helado sí, dale un helado, rompan aquí la disciplina rigurosa.
Presidente Chávez Un helado.
Bueno, allá está otro de corbata, elegante, creo que son los nietos de Luisa Estela ¿no? sí, bueno.
Los niños, los niños. Entonces, de ahí las grandes misiones, acelerar, acelerar, ya comenzó la Gran Misión Saber y Trabajo y ahora viene la otra Gran Misión de la Seguridad, la paz social, la lucha contra el crimen, la delincuencia, la inseguridad en las calles, en las ciudades, en los campos; esa es una batalla nacional dura, la estamos dando pero necesitamos mayor fortaleza, mayor participación de todos y todas para vencer en esa batalla también por supuesto, que venceremos.
Anuncio, anuncio que hoy debo firmar y aprobar, luego en Consejo de Ministros una Ley que porque debe ser orgánica, la remitiremos mañana seguramente a este máximo Tribunal, es la Ley que crea el Consejo de Estado; una institución que nos hace falta y que está aquí en la Constitución, pero que nunca la hemos activado ¿ve?
Presidente Chávez Está aquí sembrada, pero no activada. Bueno llegó el momento de activarla y me parece que, yo estaba por crear una Comisión Presidencial para la reforma o la profundización de la reforma en el poder judicial y todo el sistema judicial, pero creo que, esa Comisión, debería estar más bien adscrita al Consejo de Estado ahora, cuando pronto se active y se instale; una comisión amplia, de lo más diversa, para afincarnos en la lucha contra el crimen, contra la delincuencia.
Esté donde esté, vístase como se vista, en esto hay que tener cuidado con el viejo paradigma de la justicia burguesa, en donde solo los pobres delinquen y los ricos no, aquí los pobres damos golpes de estado. A mi me acusan todavía de golpista, y bueno, ya yo no le hago caso. Yo no soy golpista, lo que soy es un revolucionario y el 4 de febrero no fue un golpe de estado en verdad; eso fue una revolución de la juventud militar, cansada ya, como estaba, de ser utilizada contra el pueblo.
Presidente Chávez Esa es la verdad, pero bueno, los burgueses me llaman golpista, los pobres damos golpes, somos golpistas; pero los ricos no son golpistas, ellos no son, ellos dieron un golpe, subordinados al imperio yanqui; dieron otro golpe económico, golpe de estado, secuestraron al Presidente; pero como todavía manejaban los hilos del poder burgués incluso en este Tribunal.
Recuerdo que fue al insigne magistrado que fue el doctor Iván Rincón al que le tocó anunciar al país aquella decisión terrible, tomada ahí por un voto, con presiones y amenazas hasta de muerte de algunos magistrados, aquí se decidió, Erick tú sabes, que cuando nos dieron un golpe y yo estuve prisionero, aquí no hubo golpe; y yo estuve —así dice la decisión— de aquellos, fueron 10 contra 9 ¿no? porque además algunos los recusaron, utilizaron todas las argucias. A ti creo que te recusaron Iván, sí, Iván no pudo votar siendo el Presidente, tú eras Presidente del Tribunal.
Y luego, Omar Mora era vicepresidente, también lo recusaron, lo amenazaron de muerte, tuvimos que darle protección especial. Los burgueses, pero ellos no son golpistas, ellos no dan golpes, la impunidad. Yo estuve preso, y mis compañeros, Diosdado entre ellos preso, centenares de nosotros estuvimos en prisión. ¿Ve? Los pobres damos golpe y vamos a prisión, los ricos dan golpe y no son golpes sino como dice la decisión aquella, cómo es Iván, dice que yo estuve custodiado por unos militares preñados de buenas intenciones, no han parido todavía, no han parido.
Asistentes [risas]. [Aplausos].
Presidente Chávez Siguen preñados, preñados de odio.
Presidente Chávez Ahora la burguesía arremete contra la Fuerza Armada, contra el General en Jefe, Ministro, contra los altos mandos. Claro, porque ellos, la burguesía aplaudieron y aplaudirían a radiar, aquellos generales de Plaza Altamira, indignos de llevar el uniforme de la Fuerza Armada de Bolívar.
Un saludo a mis compañeros de armas.
Presidente Chávez Generales, almirantes, soldados y oficiales de la Fuerza Armada Bolivariana de Venezuela, que más nunca se prestará para arremeter contra el pueblo, o contra las instituciones de la República, y pedimos respeto para la Fuerza Armada.
Y estos ¿quieren ser presidentes? Y se la pasan irrespetando a todo el mundo, al pueblo, a la Fuerza Armada.
Bueno, dije que no respondía doctora, creo que ya es suficiente, yo sólo quería saludarles, manifestar mi complacencia por estar aquí, hoy, el año pasado no pude venir, ya yo andaba enfermo en verdad, estaba haciendo un esfuerzo el año pasado, un esfuerzo... terco, terco hasta que llegó Fidel y me dijo, chico, ¿te quieres morir Chávez?, ¿tú te vas a morir?, ¿te quieres morir?; y entonces casi que me obligó al examen en La Habana, aquella noche que yo no me quería hacer esos exámenes, porque yo sospechaba algo; no se va a conocer uno el cuerpo pues.
Esos dolores no eran cualquier dolor. Yo sospechaba pero no me quería hacer los exámenes, hasta que no pasara la Cumbre de la Celac y el 5 de julio, pero fíjense nada se perdió, me operaron una vez, me operaron la segunda vez y diosito si es grande, estuve aquí el 5 de julio. Y más grande, te doy gracias Dios mío que estoy aquí de nuevo con ustedes. Buenas tardes. Hagamos triunfar la justicia y triunfará la libertad. Muchas gracias, muchas gracias.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Luisa Estella Morales ...Al jefe de Estado venezolano. Y creemos y esperamos que de acá en adelante, dentro de los grandes cambios y los cambios de paradigma, los nuevos paradigmas para todos los poderes, incluso para el Poder Judicial, sea costumbre que el jefe de Estado también dirija su palabra al Poder Judicial.
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Luisa Estella Morales Hemos terminado, y en este día, esta jornada memorable, nos queda un excelente recuerdo, Presidente, y un eterno agradecimiento, vamos a designar a los magistrados Malaquías Gil Rodríguez, Trina Omaira Zurita, Gladys María Gutiérrez, Isbelia Pérez Velásquez y Yolanda Jaime Guerrero, para que acompañen al ciudadano Hugo Rafael Chávez Frías, jefe de Estado y presidente de la República Bolivariana de Venezuela, hasta su salida del Tribunal Supremo de Justicia. Muchísimas gracias, Presidente.