Source: https://madalen.wordpress.com/2011/05/09/los-debates-previos-al-articulo-2-del-protocolo-1-del-convenio-europeo-de-ddhh/
Timestamp: 2017-08-22 16:46:07
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Los debates previos al artículo 2 del Protocolo 1 del Convenio Europeo de DDHH | La opción de educar en casa
Los debates previos al artículo 2 del Protocolo 1 del Convenio Europeo de DDHH
Uno de los más bellos textos escritos sobre el derecho y la libertad de educación es el que recoge los debates preparatorios que concluyeron con la redacción del artículo 2 del Protocolo 1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos que fue aprobado en París en 1952.
Mr Teitgen, Lord layton (GB), Mr. Ungoed-Thomas (GB), Mr. de la Vallee-Pussin (Bélgica), Mr. Sundt (Noruega), Mr Philip (Francia), Mr. Elmgren (Suecia), Mr. Pernot (France), Mr MacEntee (Irlanda), Mr. Sweetman (Irlanda), Mr. Reynaud (Francia), Mr. Serrarens (Holanda), Mr. Boggiano-Pico (Italia), Mr Cingolani (Italia), Mr. De Valera (Irlanda), Mr Lapie (Francia), Mr Crawley (GB), Mr. Smitt-Ingerbretsen (Noruega), Sir David Maxwell-Fyfe (GB), Mr. MacEntee (GB), y otros representantes de estos países debatieron en 1951 el contenido del derecho de educación y de la libertad de los padres para imprimir en sus hijos sus valores más preciados a través de la educación en una Europa aún traumatizada por los excesos nazis. Estaban resueltos a impedir que el Estado volviera a adueñarse de la niñez y de la juventud. El debate cuenta con momentos de pura poesía, y los oradores son excelentes.
Años más tarde, con ocasión de la decisión en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, sobre una reclamación contra Bélgica con ocasión de derechos de orden lingüístico, el Juez Terje Wold, redactó un voto particular, contrario a la interpretación mayoritaria del tribunal en aquella ocasión, en que estaba en cuestión el contenido del derecho a la educación, y el derecho de los padres a que la educación que fueran a recibir sus hijos e hijas fuera conforme a sus convicciones religiosas y filosóficas. La cuestión enlaza precisamente con aquel primigenio debate, y apela al espíritu que subyacía, y que entendía este derecho como una garantía para el ciudadano frente al poder absoluto de los estados totalitarios, y el modo en que pretenden encauzar la ideología de las nuevas generaciones a través de la educación.
El el caso de los “Derechos lingüísticos” en Bélgica
Veamos parte del contenido del Voto particular del Juez Terje Wold, que ya comenté en una ocasión en este blog, pero que creo que conviene insistir. Yo lo he podido leer de otro modo, con mayor profundidad, una vez leído el texto de los debate preparatorios a la redacción del artículo 2 del protocolo 1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos:
Que el derecho a la educación se planteaba como la libertad de elección es algo que se destacó en los trabajos preparatorios de la Convención. El derecho a la educación fue desde un principio destacado como uno de los tres derechos de familia (Trabajos preparatorios a la redacción del artículo 2 del Protocolo 1 (P1-2), p. 5 (Preparatory work on Article 2 of the Protocol (P1-2), p. 5, document CDH (67) 2) y definido como “un derecho prioritario de los padres a elegir el tipo de educación que vayan a recibir sus hijos”. Y durante todo el debate previo a la redacción del artículo, el derecho a la educación – por parte de todos los participantes en él- se menciona como el derecho de elección de los padres, que deberá garantizarse como una libertad básica fundamental.
Los debates preparatorios muestran claramente que no estaba en la mente de ninguno de los representantes encargados de la redacción del Artículo 2 del Protocolo 1, entender el derecho a la educación como la imposición a los Estados de la prestación de un servicio. Bien al contrario, la intención básica era la de proteger el individuo frente a las interferencias del Estado. Y esta es mi interpretación del Artículo 2 (P1-2). No debemos olvidar que Europa en aquel momento en el que se aprobó el Convenio, acababa de pasar por años de supresión de las libertades individuales, años en los que los gobiernos utilizaron todo tipo de medios y presiones para conseguir una juventud nazi, especialmente a través del sistema escolar y de las organizaciones juveniles. El Convenio había puesto entre sus prioridades evitar que eso volviera a ocurrir y que la libertad de educación debería estar protegida. A lo largo de los debates preparatorios es frecuente el incidir en este punto.
Lo que recoge el Convenio no es un mero “derecho de acceso” de los ciudadanos a las instituciones educacionales existentes de cada estado miembro, más bien podría decirse que dentro del espíritu del Convenio Europeo, este derecho de acceso no es en absoluto un derecho fundamental. Nadie niega que todo el mundo pueda tener un derecho de acceso a las escuelas e instituciones de enseñanza de Bélgica y en los países europeos de acuerdo con las leyes de cada país, pero ese no es el derecho recogido en el Convenio. De hecho, no existe base legal que sostenga la opinión mayoritaria de que el derecho a la educación expresado en el artículo 2 (P1-2) no tendría contenido si no contuviera el derecho a ser educado en la lengua nacional. Es precisamente al imponer una obligación negativa sobre el Estado, donde el artículo 2 del Protocolo es relevante y cobra todo su significado.
Todo derecho humano reconocido en el Convenio debe tener el mismo contenido en cada uno de los Estados miembros. El derecho a la educación debe tener exactamente el mismo contenido tanto en Bélgica como en Noruega o en Turquía, y en cualquiera de los Estados que la hayan ratificado. Dentro de su limitado campo y contenido, la finalidad del Convenio es que toda Europa tenga el mismo sistema. La opinión mayoritaria de este Tribunal contraviene el espíritu del Convenio, al establecer que “el derecho fundamental a la educación “por su propia naturaleza exige un desarrollo por el Estado, regulación que que puede variar en el lugar y el tiempo según los recursos y las necesidades de la comunidad y de los individuos”.
Ello demuestra que el punto de vista de la mayoría se sale del ámbito del Convenio. Los derechos humanos reconocidos son absolutos, y no pueden ser objeto de regulación por los diferentes Estados a no se que sea expresamente permitido por el Convenio y dentro de las condiciones que la convención haya expresado. Con respecto al derecho a la educación, el Convenio no establece ese mecanismo. Sería así mismo un camino peligroso si se permitiera que los distintos Estados miembros pudieran regular los derechos humanos “según las necesidades y los recursos de la comunidad”. Tal interpretación no es aceptable. Y aún peor es la interpretación que la mayoría de este Tribunal hace del Convenio al afirmar que “implica un equilibrio entre la protección del interés general de la comunidad u el debido respeto a los derechos fundamentales”. discrepo profundamente de esta interpretación. En mi opinión esto es llevar al tribunal a inmiscluirse en los asuntos internos políticos de casa Estado, función que la Convención nunca ha atribuido a este Tribunal.
El siguiente paso, una vez leídos los Trabajos Preparatorios a la redacción del artículo 2 del protocolo 1 a la Convención, y el Voto particular del Juez Terje Wold, es la lectura de lo que el Tribunal Constitucional tiene que decir al respecto en su sentencia de diciembre de 201o.
Fundamento jurídico 6, ap. c), a cuyo tenor: “A la misma conclusión se llega en atención al art. 2 del protocolo adicional del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Fundamentales y las Libertades Públicas (CEDH), que reconoce el derecho de los padres a asegurar que la educación y enseñanza de sus hijos resulte “conforme a sus convicciones religiosas y filosóficas”, sin que de acuerdo con su interpretación por parte del tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), éstas puedan amparar cualquier consideración independientemente de cuál sea su naturaleza (cfr., entre otros, Caso Kjeldsen, Sentencia de 7 de diciembre de 1975).
Según el voto particular, el derecho de los padres, por ser un derecho fundamental es absoluto y no moldeable por la normativa interna de cada Estado miembro. Bien es cierto que no es la opinión de la mayoría del tribunal, pero como mínimo, podemos aducir que la opinión mayoritaria, no es una verdad absoluta, y que es posible defender una postura distinta como es la que nos trae el juez Terje Wold.
Publicado por madalen en Europa, TEDH
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6 pensamientos en “Los debates previos al artículo 2 del Protocolo 1 del Convenio Europeo de DDHH”
mayo 9, 2011 en 1:34 pm
Me interesa este tema, pero soy incapaz de entenderlo. ¿Me lo puedes traducir en “idioma que se entiende? LOL.
El problema lingüístico de Bélgica es muy complejo y hay que verlo desde un punto de vista histórico.
Tal como lo entiendo se trata de una sentencia a unas familias que querían recibir educación en francés en la zona flamenca. El tribunal dice que el estado tiene el derecho de regular su educación en el bien común o sea que las familias pierden y no tienen este derecho a su educación en francés ¿lo he entendido bien?
Pero hay un miembro Terje Wold que no está de acuerdo con esta sentencia y dice que las libertades individuales están por encima de las libertades del estado. ¿Sigo bien?
Tú estarías de acuerdo con él y se podría aplicar a la sentencia de aquí de diciembre.
mayo 10, 2011 en 8:30 am
Marvan, bravo por el resumen. Según tengo entendido eres belga de lengua holandesa, ¿verdad?.Tienes la sentencia completa enlazada en la entrada, me encantaría que desde tus conocimientos del país (tan complejo para mi) me la comentases, y así podríamos publicar tu comentario en este blog. Creo que esta sentencia ha sido muy importante en todo lo que ha sido la posterior doctrina sobre el derecho de la educación del TEDDHH.
Este caso es el primero de una lista de sentencias del Tribunal Europeo de DDHH que establece una visión restrictiva del derecho a la educación y el de los padres a que la educación de sus hijos sea conforme a sus convicciones, ya que entiende la educación como un servicio que prestan los Estados, y por ello el derecho queda a merced de la disponibilidad de los medios, como ocurre con toda prestación de un servicio. El tribunal a partir de ahí ha ido asumiendo una cierta soberanía de los Estados para interpretar el contenido de ese derecho en su normativa en función de sus recursos y con poca intervención del Tribunal.
Sin embargo, lo que yo defiendo es que esa es una de las posibles interpretaciones, y que hay otras, que aunque en este momento no gocen de la mayoría del tribunal, es legítima su defensa desde el momento en que han sido formuladas en voto particular del propio tribunal, en este caso el voto particular del juez Wold. No hay que olvidar que todo constituye sentencia, tanto el fallo suscrito por la mayoría como los votos particulares.
Lo atrayente de la teoría de Wold, es que al definirse el derecho a al educación como un derecho fundamental, no es graduable según la disponibilidad del Estado, y su contenido debe ser el mismo en cada uno de los Estados miembros del Convenio.
El Tribunal Constitucional español sigue la línea mayoritaria del Europeo.
Seguiré con el tema, este es sólo un avance. De hecho cuando expuse ante un Tribunal el avance de mi tesis, uno de los profesores miembros del Tribunal, profesor de Constitucional, me comentó que él estaba muy interesado en este caso de Bélgica y que si podría ampliar en mi tesis las referencias al caso y al voto particular de Wold, que yo sólo mencionaba de pasada. Apunté la sugerencia, y estoy trabajando ese caso con la intención de incorporar un análisis algo más completo en la tesis.
Así que es sólo el principio de una larga amistad con Wold, me parece.
He estado INTENTANDO leer la sentencia, pero es imposible para mi, primero que no entiendo ni la mitad y segundo que tampoco tengo tiempo para leer una sentencia tan larga y tan complicada. Sería inútil intentarlo.
De todas maneras como Flamenca me intriga el tema y sí que he leído el voto particular entero del Juez Wold, pero no acabo de entender en qué está en contra. Me la quiero volver a leer un par de veces a ver si acabo de entenderla.
Así que no creo que mi opinión te servirá de mucho pero bueno como me interesa también entenderlo allá va y a ver si acabo de aclararme a mi misma.
Hay que tener en cuenta primero que toda esta situación hay que entenderla desde la historia de Bélgica, un país que no tiene ni 200 años, o sea que una miseria de historia y que es un estado completamente artificial. Ya se ve el resultado.
Soy bastante nula para historia o sea que este pequeño análisis es puramente mío y puede no estar del todo correcto históricamente (pero es lo que yo me acuerdo de lo que aprendí (o me enseñaron ;)) en el colegio jejeje)
Después también hay que entender que yo soy Flamenca por lo que el corazón también tiene su parte. Ya sé que en leyes el corazón no importa pero como yo no sé de leyes…….
Bélgica fue creada como estado artificial para mantener la paz europea. Como siempre se peleaban crearon este estado en medio para ver si se mantenía un poco el equilibrio. Buscaron un rey por allí y lo pusieron en el trono. Todos contentos se pensaba. Pero nadie pensó en el pueblo que vivía en este país. Sobre todo nadie pensó en los Flamencos. Los Flamencos hemos estado acostumbrados a que el poder siempre lo tenían otros: Austriacos, Españoles, Franceses, ….. todos han mandado allí en algún u otro momento. El pueblo en sí, iba haciendo con su idioma. Por esto cuando se creó el estado Belga, no había élite Flamenca, todos de la élite hablaban francés y por esto la mayoría de la educación superior era en francés, el poder era en francés, la mili era en francés. … etc. Es típica la anécdota que los chicos flamencos iban a la mili y las órdenes se les daba en francés y no entendían nada.
Poco a poco Flandes ha ido ganando derechos linguïísticos y bueno, ahora mismo estamos tan lejos que no sabemos ni si podremos seguir juntos pero bueno, esto es otro tema.
Entonces lo que se ve que ha pasado (no conocía este caso en particular aunque no es nada extraño y muchas cosas similares ha habido allí) es que estas familias francófonas pedían que la educación para sus hijos fuera en francés mientras que vivían en una comunidad uni-lingüe, la flamenca que tiene el holandés (neerlandés o flamenco si se quiere llamarlo así, pero “What’s in a name?”……;)). La legislación educativa ahora está de tal manera que cada comunidad tiene como lengua vehicular la lengua de la comunidad o sea que Flandes tiene el flamenco como lengua vehicular. (Por fin ;)).
Entonces tal como lo entiendo, ellos perdieron el caso y fueron al tribunal de Derechos Humanos para demostrar que el estado Belga no les garantizaba la educación que ellos querían. Y creo que entonces el Tribunal de Derechos Humanos ha dicho que el Estado tenía el derecho a organizar su educación.
El Juez Wold hace un voto particular en el cuál dice algo muy acertado y es comparar los Walones con los Chinos o Americanos o quién fuera. El caso entonces no es si un Walón tiene el derecho de pedir que tenga la enseñanza en Francés en Flandes sino, si un Chino o un Americano o un Walón tiene el derecho de pedir que tenga la enseñanza en su idioma ya que se trata de una comunidad uni-lingue. Y está claro que esto cambia la situación. El estado Belga no vulnera ningún derecho Humano educativo ya que está claro que cada estado tiene el derecho a hacer la educación en su idioma.
Lo que no entiendo es en qué no está de acuerdo Wold con la mayoría???
Y tampoco entiendo qué tiene que ver con la sentencia del TC de diciembre.
O sea que lo siento, pero de poco te puedo servir ;)
mayo 17, 2011 en 11:19 am
Marván, perdona por la tardanza, me he vuelto a leer la sentencia, en el ínterin. Gracias por explicar tan claramente conceptos tan complejos.
Creo que en lo que disiente el juez Wold, es en que se entienda que el derecho a la educación es un derecho que deriva de la obligación prestacional del Estado. Wold entiende que el derecho a la educación es absoluto y de igual contenido en cualquiera de los Estados que han firmado el convenio, por ser un derecho fundamental y los estados miembros no pueden modular el contenido de ese derecho, al ofrecer la prestación correspondiente.
La relación que tiene con la Sentencia del constitucional es que el TC se inclina por la visión de la mayoría del TEDDHH y entiende que efectivamente cada Estado tiene la prerrogativa de modular y diseñar el contenido de ese derecho.
En mi opinión, se puede argumentar la opinión distinta de Wold, ya que ha sido incorporada aunque sea como voto particular, a la sentencia de 1968 del TEDDHH. No es la opinión mayoritaria, en este momento, pero podría serlo en un futuro, como muchas veces ocurre con los votos particulares.
mayo 17, 2011 en 12:42 pm
Creo entender lo que quiere decir Wold y que la educación es un derecho universal y de igual contenido en todos los estados. Es cómo si solamente estuviera en desacuerdo con la interpretación de aquel artículo (que ahora no me acuerdo cuál es), pero sí estuviera de acuerdo con el veredicto final.
Porque hay algo curioso que dice al final de todo. “It follows from what I have said that…… The Belgian educational laws do not contravene the provisions of the Convention, and it is for me not necessary to embark upon a discussion of the details of the case, which in my view are of a more or less internal political character and fall within the exclusive sovereignity of the Belgian State”.
O sea que allí sí que dice (al menos lo entiendo así) que el estado tiene el derecho a modelar la educación según las características del estado, en este caso un estado con territorios lingüísticos diferentes.
Pero es como si dijera: aquí se está discutiendo algo que no tiene nada que ver. El derecho a la educación está garantizado y lo demás son detalles que cada estado puede ir haciendo. Como es lógico que en francia aprenderán a leer en francés y en inglaterra en ingés y como es lógico que en francia pondrán más enfasis en los reyes de francia y en españa en los reyes de España.
¿No es también esto que dijo el TC? es decir: aquí no estamos discutiendo sobre si la ley de escolarización obligatoria es constitucional o no. Pero tenemos que pensar por encima de esto. Esta ley garantiza la educación y ya está, ahora si lo queréis hacer de otra manera no pasa nada, también se podría hacer siempre y cuando se garantiza una educación.
No sé si me estoy liando a mi misma, si me explico bien, si le estoy buscando 3 pies al gato o 5 ruedas al carro…..
pero yo tengo un chico de 12 años que dice que se quiere sacar la ESO pero no quiere ir al cole y el sistema me fastidia todo. El recibe una educación y el estado no debería de decir cómo lo tengo que hacer mientras que la recibe. Simplemente el estado tiene que velar para que yo cumple con mi deber ¿no? – el derecho a la educación – y darle a él la oportunidad para seguir estudiando dentro del sistema en el momento quiere.
(bueno, esto último era la sexta rueda al carro ;))
mayo 17, 2011 en 12:56 pm
Marván, comprendo que veas esa contradicción. En parte porque no me he explicado bien, y en parte porque el voto particular del Juez Wold, no es total sino parcial.
El artículo 2 del Protocolo 1 tiene dos partes, una inicial que dice que a nadie se le puede negar la instrucción. Y ahí el Juez Wold no pone pegas y efectivamente está de acuerdo en que cada Estado organice la instrucción por vía de leyes internas. Pero en la segunda parte de ese artículo 2 se refiere al derecho de los padres a que la educación que reciben sus hijos sea conforme a sus convicciones religiosas y filosóficas. Y ahí es donde discrepa, en que los padres tienen derecho a elegir dentro de lo que hay (de ahí el concepto prestacional del derecho). Para Wold, el derecho de los padres no lo es de elección dentro de lo que hay, sino un derecho absoluto de transmitir a sus hijos sus propias convicciones, e implica una obligación de abstención del Estado de inmiscluirse en esa garantía.
También dice el Tribunal que las cuestiones lingüísticas no son ni filosóficas y religiosas.
Creo que en esa segunda parte del artículo 2 si entra el derecho que a ti te ofrece garantías, si éste fuera entendido como derecho absoluto a decidir el tipo de educación que quieres para tus hijos, y no como está pasando ahora, y también en la sentencia del TC del pasado diciembre, que se está interpretando como un derecho de elección dentro de la oferta del sistema escolar, público y privado, y no más allá.
Un beso a ti y al aplicado estudiante de ESO.