Source: http://joaquinortegaarenas.blogspot.com/2017/09/los-pueblos-indigenas-en-mexico.html
Timestamp: 2019-01-24 01:00:57
Document Index: 240979643

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 10', 'Artículo 44']

Joaquín Ortega Arenas Escribe y Se Pronuncia: LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN MÉXICO
La Asamblea General de la Naciones Unidas, aprobó, sin trámite alguno previo…que trascribimos íntegro, por el desconocimiento total que del mismo tenemos en nuestro País
“LA DECLARACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS, CUYO TEXTO FIGURA A CONTINUACIÓN, COMO IDEAL COMÚN QUE DEBE PERSEGUIRSE EN UN ESPÍRITU DE SOLIDARIDAD Y RESPETO MUTUO:
Artículo 1 Los indígenas tienen derecho, como pueblos o como individuos, al disfrute pleno de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales reconocidos en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos4 y las normas internacionales de derechos humanos.
Artículo 2 Los pueblos y los individuos indígenas son libres e iguales a todos los demás pueblos y personas y tienen derecho a no ser objeto de ningún tipo de discriminación en el ejercicio de sus derechos, en particular la fundada en su origen o identidad indígenas. 4 Resolución 217 A (III). 5
Artículo 3.- Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de ese derecho determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.
Artículo 4.- Los pueblos indígenas, en ejercicio de su derecho a la libre determinación, tienen derecho a la autonomía o al autogobierno en las cuestiones relacionadas con sus asuntos internos y locales, así como a disponer de medios para financiar sus funciones autónomas.
Artículo 5.- Los pueblos indígenas tienen derecho a conservar y reforzar sus propias instituciones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales, manteniendo a la vez su derecho a participar plenamente, si lo desean, en la vida política, económica, social y cultural del Estado.
Artículo 6.- Toda persona indígena tiene derecho a una nacionalidad.
b) Todo acto que tenga por objeto o consecuencia desposeerlos de sus tierras, territorios o recursos; 6
Artículo 10.- Los pueblos indígenas no serán desplazados por la fuerza de sus tierras o territorios. No se procederá a ningún traslado sin el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas interesados, ni sin un acuerdo previo sobre una indemnización justa y equitativa y, siempre que sea posible, la opción del regreso.
2.- Los Estados procurarán facilitar el acceso y/o la repatriación de objetos de culto y de restos humanos que posean mediante mecanismos justos, transparentes y eficaces establecidos conjuntamente con los pueblos indígenas interesados.
1. En la aplicación de la presente Declaración se prestará particular atención a los derechos y necesidades especiales de los ancianos, las mujeres, los jóvenes, los niños y las personas con discapacidad indí- genas.
2. Los Estados celebrarán consultas eficaces con los pueblos indí- genas interesados, por los procedimientos apropiados y en particular por medio de sus instituciones representativas, antes de utilizar sus tierras o territorios para actividades militares.
Artículo 44.- Todos los derechos y las libertades reconocidos en la presente Declaración se garantizan por igual al hombre y a la mujer indígenas.
¡ESO DICEN LAS LEYES! pero nuestra historia nos guarda una verdad más que amarga.
En el último tercio del Siglo XIX, el gobierno de los Estados Unidos solicitó se le expidiera una concesión para cortar árboles en la llamada “Sierra Tarahumara”, para la fabricación de “Durmientes” para sus ferrocarriles en pleno desarrollo. Obviamente se les concedió. Los habitantes de la llamada Sierra Tarahumara se opusieron y el Presidente Porfirio Díaz, comisionó a su compadre, General de División Salvador Rangel, para que sofocara la oposición. Llevó como “Cuartel Maestre” al General de Brigada Leopoldo Arenas,
Conocemos dos versiones de lo que sucedió en Chihuahua. Una del relator oficial Heriberto Frías. La otra la que relataba, sin tapujos, el General Arenas, a su hermano, Gamaliel, que publicaba en México el Periódico “El Buen Obrero”.
La de Frías, relataba que el Ejército Federal “Obtenía triunfo tras triunfo sobre los rebeldes”.
La del “Buen Obrero”, “que hemos venido a asesinar indígenas” que solo se defienden con escudos de palma y lanzas de carrizo, “…para robarles sus árboles”, lo que ocasionó que se instaurara un juicio al General Arenas, que fue suspendido cuando la hija del General, casada con un hijo del General Rangel que tuvieron un hijo, nieto de Rangel, y designaron al General Arenas “Director de la Aduana de Tampico.”
Y como señala el pueblo, siempre sabio, “Así se cuecen las habas”.
¡Seguimos aniquilando a los “Pueblos Indígenas” para robarles, literalmente sus tierras!
En el México moderno, “La Revolución” elaboró un ambicioso programa de reforma agraria, más bien “…de restitución a algunos grupos campesinos de tierras de propiedad colectiva, que se les había arrebatado…, pero que se denominó:
“REPARTO de más de dieciocho millones de hectáreas entre los desposeídos mexicanos, casi el doble de lo que todos los gobiernos de sus predecesores juntos habían llegado a distribuir…”,
Publicadas por Joaquín Ortega Arenas a la/s 6:02 p.m.