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Timestamp: 2017-12-17 17:29:30
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Matched Legal Cases: ['artículo 456', 'artículo 1', 'artículo 25', 'artículo 76', 'artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 576', 'artículo 394', 'artículo 398']

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Sentencia A.P. Alicante 252/2010 de 27 de mayo
Reclamación de cantidad por responsabilidad extracontractual: Daños causados en piscina de discoteca. Requisitos. Indemnización: Cuantificación. Incapacidad temporal. Perjuicio estético.
ROLLO DE SALA N.º 144-111/10
PROCEDIMIENTO: JUICIO ORDINARIO 959/08
JUZGADO PRIMERA INSTANCIA ALICANTE-12
SENTENCIA NÚM. 252/10
En la ciudad de Alicante, a veintisiete de mayo de dos mil diez.
La Sección Octava de la Audiencia Provincial de Alicante, integrada por los Iltmos. Sres. expresados al margen, ha visto los autos de Juicio Ordinario número 959/08, sobre responsabilidad extracontractual, seguidos en el Juzgado de Primera Instancia Núm. 12 de Alicante, de los que conoce en grado de apelación en virtud del recurso entablado por la parte actora, Don Baldomero, representada por el Procurador Don Enrique de la Cruz Lledó, con la dirección del Letrado Don José Ángel Bernal Ruiz y; como apeladas, las partes demandadas, de un lado, NODO NOCHE, S.L., representada por la Procuradora Doña Amparo Alberola Pérez, con la dirección del Letrado Don José Ramón Gonzálvez Soto y; de otro lado, SEGUROS EUROMUTUA, representada por el Procurador Don Vicente Miralles Morera, con la dirección de la Letrada Doña María Victoria Soriano Lloret.
Primero.-En los autos de Juicio Ordinario número 959/08 del Juzgado de Primera Instancia Núm. 12 de Alicante, se dictó Sentencia de fecha veinte de noviembre de dos mil nueve, cuya parte dispositiva es del tenor literal siguiente: "Que DESESTIMANDO INTEGRAMENTE la demanda interpuesta por el Procurador Sr. De la Cruz Lledó en nombre y representación de D. Baldomero, contra NODO NOCHE S.L., DISCOTECA CUARENTA GRADOS Y CONTRA LA ENTIDAD DE SEGUROS EUROMUTUA S.A., DEBO ABSOLVER Y ABSUELVO A LAS DEMANDADAS DE TODAS LAS PRETENSIONES CONTRA ELLAS DEDUCIDAS EN LA DEMANDA, CON IMPOSICION DE LAS COSTAS A LA PARTE ACTORA.".
Segundo.-Contra dicha Sentencia se preparó recurso de apelación por la parte actora y, tras tenerlo por preparado, presentó el escrito de interposición del recurso, del que se dio traslado a las demandadas, las cuales presentaron sendos escritos de oposición. Seguidamente, tras emplazar a las partes, se elevaron los autos a este Tribunal donde fue formado el Rollo número 144-111/10, en el que después de rechazar la prueba propuesta por la apelante, se señaló para la deliberación, votación y fallo el día veintiséis de mayo, en el que tuvo lugar.
Primero.-La demanda que inicia este proceso tiene por objeto una pretensión de resarcimiento de los daños corporales sufridos por el actor durante la madrugada del día 13 de agosto de 2006 cuando al acceder al espacio destinado a la piscina ubicada en la terraza de la Discoteca 40 Grados, sita en la localidad de San Isidro, se clavó un cristal en la planta del pie izquierdo estando incapacitado durante treinta días para sus ocupaciones habituales quedándole como secuela una cicatriz y a tal fin interesa la condena solidaria de la titular del establecimiento, NODO NOCHE, S.L. y de su Aseguradora, EUROMUTUA, al pago de la indemnización de 3.094,48.- € más intereses.
La Sentencia de instancia desestimó la demanda al no resultar acreditados los hechos constitutivos de la demanda pues aprecia discrepancias importantes entre el relato fáctico de la demanda y el resultado de las pruebas practicadas en el acto del juicio, entre las declaración del actor y la de los testigos y, entre las declaraciones de los testigos y los datos objetivos que se han podido constatar.
Frente a la misma se alza la parte actora quien denuncia una errónea valoración de la prueba al entender que de la misma puede inferirse la concurrencia de los presupuestos de la responsabilidad extracontractual.
Segundo.-El artículo 456.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil incluye dentro del ámbito del recurso de apelación el nuevo examen de las actuaciones llevadas a cabo ante el Juzgado de instancia por lo que no está vedada en esta alzada la revisión de la valoración de la prueba contenida en la Sentencia recurrida.
El primer hecho controvertido se refiere a si los clientes podían acceder a la piscina ubicada en la terraza o garden de la Discoteca previo control de un empleado del local (versión de la parte actora) o era un elemento ornamental o decorativo cuyo acceso no estaba permitido (versión de las demandadas).
La Sala se inclina por la versión de la parte actora en atención a las siguientes razones:
En primer lugar, el actor y los testigos propuestos por él así lo afirman, incluso manifiestan que el uso de la piscina era incitado por los responsables del establecimiento al anunciar que en la misma se encontraban globos que contenían en su interior distintos premios para quienes los localizaran.
En segundo lugar, si no estaba permitido el acceso a la piscina a los clientes no se entiende que el vallado perimetral que rodea la piscina dispusiera de una rampa de acceso recubierta con césped artificial y con barandillas laterales con un empleado que se encargara de prohibir el acceso pues hubiera bastado con una valla continua sin disponer ninguna rampa de acceso con elementos decorativos y evitar así que un empleado tuviera que estar en ese lugar para prohibir la entrada a los clientes.
En tercer lugar, si a la piscina no podían acceder los clientes del establecimiento, lo normal hubiera sido instalar algún cartel o señal que prohibiera el acceso o su uso para el baño y no consta la existencia de los referidos carteles señalizadores.
En cuarto lugar, como apreció la perito Doña Caridad, el pavimento de la franja perimetral que rodea el vaso de la piscina (dentro del recinto de la piscina cercado con vallado de madera) está formado por piedra artificial de uso específico para piscinas, siendo un pavimento propio para el uso descalzo en piscinas, lo que no resulta compatible con una piscina puramente decorativa u ornamental.
En quinto lugar, se entiende que el establecimiento utilizara a un empleado en la zona de acceso a la piscina con el fin de controlar el acceso a las personas que pretendían entrar y para asegurar el correcto uso de la piscina.
A continuación, si estimamos acreditado que los clientes podían acceder al espacio delimitado y destinado a piscina, hemos de considerar también acreditado que debían descalzarse para lanzarse a la piscina.
El siguiente hecho controvertido es si en el espacio vallado destinado a la piscina podían existir restos de cristal de vasos rotos. La Sala estima acreditada esa situación por las siguientes razones:
En primer lugar, en los dos informes periciales se pone de manifiesto que existían restos de vidrios procedentes de vasos rotos en la zona contigua a la destinada a piscina, lo que es comprensible si tenemos en cuenta que el aforo de la terraza o garden era de mil quinientas personas y siempre cabe la posibilidad de la rotura de vasos.
En segundo lugar, la valla que delimita la piscina tiene una altura aproximada de un metro, por lo que no puede descartarse la existencia de vasos rotos en el espacio delimitado para la piscina porque algunos clientes que estaban en el exterior los dejaran en ese lugar de forma deliberada o de forma involuntaria a pesar de que un empleado del establecimiento se encontraba en la zona de acceso a la piscina para impedir la entrada de clientes portando vasos.
Así las cosas, resulta acreditada la versión de los hechos ofrecida por el actor acerca del corte sufrido en la planta del pie izquierdo con el resto de un vaso de cristal roto cuando se encontraba descalzo en la zona que circunda a la piscina de la Discoteca.
La diferencia entre los hechos relatados en la demanda y los referidos por la parte actora en el juicio no existe pues lo importante es si la Discoteca permitía el acceso de los clientes al recinto destinado a piscina y, como ya hemos declarado, sí está acreditado ese hecho esencial siendo indiferente cuál fue el motivo por el que los clientes entraban al recinto de la piscina.
Las posibles diferencias entre lo manifestado por los testigos propuestos por el actor y lo declarado por el mismo actor (unos dicen que fue curado en una dependencia del establecimiento aplicando unas gasas a la herida y, el actor dice que fue vendado; uno dice que el actor fue acompañado por dos amigos que lo sujetaban al cojear mientras que el otro dice que fue acompañado al botiquín por un amigo) no tienen la relevancia que le atribuye el Juzgador de instancia pues se refieren a cuestiones de detalle que pueden no recordarse con precisión habida cuenta del tiempo transcurrido entre el día del siniestro y el día del juicio.
Por último, la supuesta contradicción entre lo manifestado por el actor y los datos objetivos (el actor dijo que fue vendado y en el parte del Servicio de Urgencias del Centro de Salud de Albatera no se indica nada sobre la retirada de una venda y; el actor afirmó que la herida se la hizo con el trozo de vidrio de la parte inferior de un vaso cilíndrico y el perito médico afirmó que la cicatriz resultante era lineal) tampoco es relevante porque es posible que en el parte del Servicio de Urgencias se limiten a describir la herida y el tratamiento aplicado sin especificar si el pie del paciente estaba vendado y, de otro lado, tan lineal es una cicatriz recta como de forma circular.
Tercero.-Una vez determinados los hechos que se estiman acreditados hemos de examinar si concurren los presupuestos o requisitos de la responsabilidad extracontractual ex artículo 1.902 del Código civil.
En nuestro caso concurren:
1.-) omisión imputable a la mercantil titular de la Discoteca pues a ella le corresponde la obligación de mantenimiento y limpieza del establecimiento, especialmente, de los cristales procedentes de vasos rotos.
2.-) la omisión es culposa pues es previsible la situación de riesgo para la integridad física de los clientes en el caso de no recogerse los cristales existentes en el suelo en el recinto destinado a la piscina al ir descalzos los clientes. No debe olvidarse que estamos en el ámbito de la protección de los consumidores y usuarios y el artículo 25 de la entonces vigente Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, establecía una presunción de culpa imputable a la conducta de la empresa prestadora de los servicios y, en nuestro caso, no se ha practicado ninguna prueba encaminada a demostrar que prestaban un servicio de limpieza y mantenimiento del local. Es más, tanto el representante de la mercantil titular de la Discoteca como el testigo empleado de la misma reconocieron que no existe un servicio de limpieza o de mantenimiento del local cuando está abierta al público y si se cae algún vaso son los empleados que se dedican a recoger los vasos los que, a su vez, si se les pide, retiran los restos del vaso roto.
3.-) el daño se pone de manifiesto con la herida sufrida por el actor que se cortó la planta del pie izquierdo con el resto de un vaso roto.
4.-) la relación de causalidad es evidente pues ha sido la falta de recogida y limpieza de vasos de cristal rotos en la zona contigua a la piscina la que ha provocado que se clavara un cristal en la planta del pie izquierdo del actor causándole la herida.
Serán responsables de estos hechos la mercantil titular de la Discoteca pues es quien está obligada a llevar a cabo la limpieza y mantenimiento del local sin peligro para la integridad física de sus clientes y también su Aseguradora que cubre la responsabilidad civil de su asegurada en virtud de lo establecido en el artículo 76 de la Ley de Contrato de Seguro.
La consecuencia de la responsabilidad civil ya declarada se traduce en la obligación de indemnizar al actor las lesiones sufridas aplicando la parte actora para la cuantificación de la indemnización el Baremo previsto en el Texto Refundido de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor correspondiente al año 2006:
En primer lugar, se reclama una indemnización por incapacidad temporal de 1.470,90.- € por 30 días de baja impeditivos. Sin embargo, a la vista del documento número 3.bis de la demanda, se observa que el día 25 de agosto se le da el alta y se dice "no se espera mala evolución de la herida", no resultando acreditada la infección que refiere el perito Dr. Bartual en su informe que obligó al actor a practicar curas durante dos semanas más. En consecuencia, la indemnización por incapacidad temporal se fija en 46,09 x 13 días = 599,17.- €.
En segundo lugar, se reclama en concepto de perjuicio estético por la cicatriz resultante la suma de 1.475,98.- € al valorarse en dos puntos como perjuicio estético ligero. Sin embargo, el mismo Dr. Bartual, perito de la parte actora, reconoció que, realmente, el perjuicio estético debía valorarse en un solo punto y que el otro punto era por el dolor que provoca la presión al andar sobre la cicatriz. Si ello es así, al haberse reclamado sólo por el concepto de perjuicio estético, habrá de valorarse en un solo punto cuya cuantía es 715,90.- €.
En conclusión, después de aplicar el factor de corrección del 10 %, la suma indemnizatoria se eleva a 1.446,58.- €, suma a cuyo pago resultan condenados solidariamente las dos demandadas.
De conformidad con lo establecido en el artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro, EUROMUTUA deberá pagar los intereses moratorios previstos en el artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro al no haber satisfecho ni consignado el importe de la indemnización en el plazo de los tres meses siguientes a la fecha del siniestro. En su caso, la otra codemandada deberá abonar los intereses legales de la suma indemnizatoria desde la fecha de presentación de la demanda hasta el día de la fecha según disponen los artículos 1.100 y 1.108 del Código civil y, desde el día de la fecha hasta su completo pago los intereses moratorios procesales previstos en el artículo 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Cuarto.-La estimación parcial de la demanda lleva consigo que no se impongan a ninguna de las partes las costas causadas en la instancia de conformidad con lo establecido en el artículo 394.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
La estimación parcial del recurso de apelación lleva consigo que tampoco se impongan a ninguna de las partes las costas causadas en esta alzada según establece el artículo 398.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Quinto.-Al estimarse en parte el recurso de apelación procede devolver el depósito constituido para la preparación del recurso de apelación según establece la Disposición adicional decimoquinta de la Ley Orgánica del Poder Judicial.
FALLAMOS: Con estimación parcial del recurso de apelación deducido contra la Sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia núm. 12 de Alicante de fecha veinte de noviembre de dos mil nueve, en las actuaciones de que dimana el presente Rollo, debemos REVOCAR Y REVOCAMOS la mencionada resolución y, en su lugar, que estimando en parte la demanda promovida por el Procurador Don Enrique de la Cruz Lledó, en nombre y representación de Don Baldomero, contra NODO NOCHE, S.L. y contra Seguros EUROMUTUA, debemos de condenar y condenamos solidariamente a las demandadas a que indemnicen al actor en la suma de MIL CUATROCIENTOS CUARENTA Y SEIS EUROS CON CINCUENTA Y OCHO CÉNTIMOS (1.446,58.- €), más los intereses legales en el caso de la codemandada NODO NOCHE, S.L. o, en su caso, los intereses moratorios desde la fecha del siniestro hasta su completo pago en el caso de la codemandada EUROMUTUA; sin efectuar especial pronunciamiento sobre las costas causadas en la instancia ni en esta alzada y, debiendo devolverse a la apelante el depósito constituido para recurrir en apelación.
La presente resolución es firme al no caber contra la misma ningún recurso.