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Timestamp: 2020-01-17 14:35:51
Document Index: 276288875

Matched Legal Cases: ['artículo 1038', 'artículo 245', 'artículo 245', 'artículo 246', 'artículo 247', 'artículo 247']

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1. Ocupación de inmuebles o usurpación de derecho real realizadas de forma violenta
2. Ocupación no autorizada de inmuebles
3. Usurpaciones parciales
a) Alteración de términos o lindes
b) Distracción del curso de las aguas
El Título XIII del Libro II del Código Penal de 1995, lleva por rúbrica “Delitos contra el patrimonio y contra el orden socioeconómico”. En su Capítulo V, correspondiente a la usurpación, establece una serie de figuras delictivas cuya característica más importante es que el objeto material de las mismas está constituido por bienes inmuebles o derechos reales inmobiliarios.
La usurpación de cosas o derechos puede definirse a tenor de la regulación expresa que establece de estas figuras delictivas el vigente Código Penal como “aquellas conductas donde el sujeto activo con la intención de desposeer al legitimo propietario o titular del bien inmueble o derecho real comete alguna de las siguientes acciones:
• La ocupación de un inmueble o la usurpación de un derecho real empleando para ello violencia o intimidación.
• La ocupación no autorizada de un inmueble que no constituya morada.
• La alteración de términos o limites y distracción del curso de las aguas”.
Las características fundamentales comunes a las modalidades de usurpación se resumen en las siguientes:
• El objeto material de las distintas modalidades de usurpación está constituido por bienes inmuebles o derechos reales inmobiliarios.
• El sujeto activo solo podrá serlo el no propietario o no titular de los bienes inmuebles o derechos reales, ya que la propiedad es un derecho absoluto y respecto a los derechos reales el Código exige que sean de ajena pertenencia.
• El sujeto activo del delito deberá actuar movido por el propósito de apropiarse y desposeer al legítimo propietario o titular del bien inmueble o derecho real de los mismos, y asimismo de obtener un beneficio económico o utilidad de su acción (usurpación). Este propósito es lo que distingue el delito de usurpación de otros delitos estructuralmente parecidos, como las coacciones, el allanamiento de morada o los daños.
• La escasa gravedad que tienen estos delitos, habida cuenta la benignidad de la pena prevista, que es la de multa.
Las usurpaciones de cosas o derechos se encuentran reguladas bajo la rúbrica “De la usurpación”, correspondiente al Capítulo V, del Título XII, del Código Penal, concretamente en los artículos 245, 246 y 247 CP. Las modalidades de usurpación previstas en estos artículos se pueden clasificar en:
El artículo 245.1 CP dispone que: "Al que con violencia o intimidación en las personas ocupare una cosa inmueble o usurpare un derecho real inmobiliario de pertenencia ajena, se le impondrá, además de las penas en que incurriere por las violencias ejercidas, la pena de prisión de uno a dos años, que se fijará teniendo en cuenta la utilidad obtenida y el daño causado."
El artículo 245.2 dispone: “El que ocupare, sin autorización debida, un inmueble, vivienda o edificio ajenos que no constituyan morada, o se mantuviere en ellos contra la voluntad de su titular, será castigado con la pena de multa de tres a seis meses”.
Requiere dos elementos para la comisión: la falta de autorización del titular del inmueble y que este no constituya morada, ya que si lo fuera constituiría un delito de allanamiento de morada (véase “Morada”). Asimismo será necesario que el sujeto activo se introduzca en el bien inmueble ajeno decidido a permanecer en el mismo indefinidamente, es decir, a habitarlo, no bastando con la simple entrada esporádica u ocasional.
Este tipo de delito fue introducido en nuestra legislación por el Código Penal de 1995, con el fin de sancionar las conductas de los llamados “ocupas”, es decir, aquellas personas que toman por vivienda bienes inmuebles ajenos deshabitados.
Conforme al artículo 246.1 CP, comete este delito “el que alterare términos o lindes de pueblos o heredades o cualquier clase de señales o mojones destinados a fijar los límites de propiedades o demarcaciones de predios contiguos, tanto de dominio público como privado, será castigado con la pena de multa de tres a dieciocho meses”. El apartado 2 de este artículo establece que “si la utilidad reportada no excediere de 400 euros, se impondrá la pena de multa de uno a tres meses”.
La acción típica consiste en la remoción de términos o lindes, tanto de fincas rusticas como urbanas, arrancándolos, derribándolos, de tal modo que se deje inseguro el límite de de heredad cuyo término señalaban, o haga imposible su determinación.
Conforme dispone el artículo 247.1 CP, “el que, sin hallarse autorizado, distrajere las aguas de uso público o privativo de su curso, o de su embalse natural o artificial, será castigado con la pena de multa de tres a seis meses”. "Si la utilidad reportada no excediere de 400 euros, se impondrá la pena de multa de uno a tres meses”. (apartado 2 del artículo 247)
La acción típica consiste en la distracción, o desviación del curso de las aguas públicas o privadas, aunque tratándose de aguas comunales alguna corriente doctrinal consideró que no existe delito de usurpación.
La distracción o la desviación deberán realizarse sin el uso de contadores o mecanismos, pues entonces nos encontraríamos ante la figura penal de “defraudaciones de fluido eléctrico y análogas”, de los artículos 255 y 256 del Código Penal.
En cuanto al elemento subjetivo, será necesario que el sujeto activo actúe movido por un ánimo de obtener un provecho, una utilidad económica, ya que en caso contrario, si tal propósito no existiera, no encontraríamos ante un delito de daños.