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Timestamp: 2014-03-09 14:29:24
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Matched Legal Cases: ['artículo 1617', 'artículo 2335', 'artículo 2217', 'artículo 1163', 'artículo 1164', 'artículo 1165', 'artículo 884', 'artículo 72', 'artículo 1168', 'artículo 2235', 'artículo 886', 'artículo 1', 'artículo 1167']

PRINCIPALES CONTRATOS CIVILES - CONTRATO DE MUTUO
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LAURA CAROLINA ARTEAGA FELIZZOLA
El Derecho Romano consideró el contrato de mutuo o prèstamo de consumo, cuando se entregaban cosas fungibles
(no puede hacerse el uso conveniente a su naturaleza sin que se destruyan art 663; quiere decir aquellas cosas que con su uso natural y conveniente se destruyen)
y consumibles por una persona a otra, con la obligación de devolver igual cantidad y especie de las prestadas. Inclusive, se conoció, con la aparición de la ley de las XII Tablas, el mutuo bajo la forma de préstamo de dinero con interés (foemus)*
*Tomado de: Los principales contratos civiles de Jose Alejando Bonivento
"Al mutuo o prèstamo de consumo corresponden, dentro de nuestro derecho contractual, las calidades de unilateral, real, principal, naturalmente gratuito, pero oneroso conmutativo cuando se pactan intereses. En el momento en que se perfecciona hay que tener en cuenta para su calificación como fuente de obligaciones reciprocas o solamente a cargo del mutuario, y entonces no hay duda sobre su unilateralidad porque el mutante, perfeccionado el contrato, queda en actitud simplemente pasiva, en espera de las prestaciones del mutuario sobre pago de intereses y devolución de lo prestado. No es acertado decir que la obligación de entregar que corresponde al mutuante sea nacida del contrato, porque siendo éste real entrega es el contrato mismo, su realidad. El caso contemplado en el art 2228 del Código Civil, uno de los citados por el recurrente en abono a su tesis sobre el mutuo sinalagmàtico, no le da la calidad de bilateral porque la obligación del mutuante allì se trata es generada, lo mismo sucede en el comodato (art 2217), no como elemento del contrato, sino por hecho sobreviniente a su celebración, dando asi forma a lo que en los tratados de derecho se llama contratos sintagmático, clasificación ésta no reconocida en nuestro Código Civil.
El contrato de empeño es accesorio y de garantia al mutuo pero son dos contratos juridicamente diferentes que no se desnaturalizan por su coexistencia ni puede interferirse en su ejecución" (Corte Suprema de Justicia, sentencia de julio 8 de 1942).
LAS CARACTERÍSTICAS DEL CONTRATO DE MUTUO EN LA LEGISLACIÓN CIVIL
Real: se transfiere con la entrega real de la cosa prestada, es decir se perfecciona con la tradiciòn y esta misma transfiere el dominio, no se exige solemnidad. (Art 2222 C.C)
Unilateral: Porque de las dos partes, una sola es la que se obliga; desde la esencia del contrato porque puede que luego ejecutado el contrato se produzcan obligaciones para el mutuante. (Art 2221).
Gratuito: La esencia del contrato de muto es gratuito, pero las parte por medio de la convención lo pueden convertir en oneroso, cuando se pactan intereses convencionales. El art 2230 consagra esta estipulación de los intereses, la cual modifica sustancialmente el caracter gratuito del mutuo.
Principal: Es un contrato totalmente independiente, para el surgimiento a la vida jurídica no depende de otro acto o contrato.
Nominado: Se encuentra regulado por la legislación.
LAS PARTES EN EL CONTRATO DE MUTUO
MUTUANTE: prestador o dador: el que entrega la cosa.
MUTUARIO: prestatario o receptor: el que recibe la cosa.
ACTOS DE DISPOSICIÓN DEL MUTUO
Cuando el mutuante entrega la cosa, habiendo la capacidad de tradir, se transmite el dominio. Hay un desprendimiento de la propiedad. Hay disposición plena, el mutuario se hace dueño de la cosa con la obligación de devolver igual género y calidad, puede ser la misma cosa prestada, pero bajo la consideración restitutoria.
Los riesgos de la cosa prestada los asume el mutuario, por ser dueño de ella. O sea, la aplicación de principio "res perit domino". La cosa perece para el dueño. Sin embargo parece redundante hablar de riesgos cuando se supone que con la transferencia del dominio todos los derechos radican en el prestatario, y como tal lo puede ejercer como verdadero dueño, siempre y cuando no sea contrato la ley o contra derecho ajeno.
LOS ELEMENTOS DEL CONTRATO DE MUTUO SON:
1. CAPACIDAD PLENA DE LOS CONTRATANTES:
Porque el mutuante se desprende del dominio de la cosa prestada y por tanto ejerce actos de disposición, y el mutuario al tener que devolver igual genero y calidad también extrae posteriormente bienes de su patrimonio para el cumplimiento de esta obligación restitutoria; por esto se exige la capacidad suficiente para enajenar (plena) si no se tenía derecho de disposición se permite la reivindicación de las especies mientras conste su identidad, si esta ha desaparecido el que la recibió de mala fe es obligado al pago inmediato por el máximo de intereses legales.
Si el mutuario es de buena fe solo se obliga al pago con los intereses estipulados y después de pasados los 10 días subsiguientes a la entrega de la cosa prestada.
omo expresión previa para la conformación teniendo en cuenta los siguientes requisitos:
Que sea legalmente capaz
Que consienta en dicho acto o declaración y su consentimiento no adolezca de vicio.
Que recaiga sobre un objeto licito.
Que tenga una causa licita
Se confunde con el bien prestado, el cual debe recaer sobre las cosas fungibles licitas.
El mutuario debe devolver igual cantidad de cosas del mismo género y calidad de la recibida, fuere cual fuere su precio al momento de su devolución, cuando se trata de préstamo de cosas fungibles diferentes al dinero. En caso de que no sea posible o no lo exigiere el mutuante, podrá el mutuario pagar lo que valgan en el tiempo y lugar en que se debe hacer el pago. Pero el valor determinante para su devolución no es el que tuvieren al momento de la entrega sino al de la restitución.
Si se ha prestado dinero solo se debe devolver la suma numérica enunciada en el contrato. No se puede tener en cuenta la fluctuación en el poder adquisitivo de la moneda, salvo estipulación en contrario.
Si se ha prestado moneda extranjera de circulación en nuestro país puede pagarse en moneda colombiana, mediante la relación entre las dos clases de moneda y teniendo en cuenta las normas fijadas por el Bando de la República.
Momento de la devolución:
La restitución debe hacerse en el término fijado por las partes: mutuante y mutuario quienes expresan su voluntad; el mutuario debe pagar toda la suma debida antes del término convenido excepto si se han pactado intereses el cual tiene su fundamento en el contrato gratuito del contrato. Si el mutuo es oneroso, es decir cuando el mutuario se obliga a pagar intereses por la cantidad prestada, este criterio se restringe porque el mutuante también persigue provecho que se mide con los intereses pactados.
A falta de estipulación expresa si no se ha fijado el término para el pago no habrá derecho a exigirlo dentro de los 10 días subsiguientes a la entrega. Es el plazo mínimo establecido por la ley. Si antes de los 10 días contados a partir de la entrega el mutuario no se constituye en mora de devolver la cantidad y genero pactados.
Cuando se deja al mutuario en libertad de cumplir o pagar en el momento en que le sea posible, el mutuante puede exigir al juez por medio de un requerimiento que fije el término de devolución, el cual nunca podrá ser inferior a los 10 días subsiguientes a la entrega. Lo fija el juez teniendo en cuenta las estipulaciones del contrato, la naturaleza de la operación a que se haya destinado el préstamo y las circunstancias personales del mutuante y mutuario.
Lugar de la devolución.
La restitución debe hacerse en el lugar que convengan las partes. A falta de expresa estipulación debe hacerse en el domicilio del deudor, teniendo en cuenta los principios generales del derecho civil.
Las partes pueden acordarlos, surgiendo una obligación convencional de pagar intereses por un préstamo ya sea en dinero o cosas fungibles. El único caso en que el mutuario debe intereses aunque no se hayan pactado, es cuando se constituye en mora de restituir, según lo señala el artículo 1617 numeral 1. Los intereses que se deben en este caso son los legales. El interés se podría definir como el provecho o remuneración que obtiene el mutuante como contraprestación de lo que tradite a favor del mutuario.
El pacto de intereses modifica el carácter gratuito del mutuo para convertirlo en oneroso, dichos intereses deben estipularse expresamente, porque al contrario del mutuo comercial, se presume y supone que es gratuito y por tanto no se causan intereses.
Convencionales: En ejercicio de su autonomía de voluntad, los contratantes pueden señalar la tasa de los intereses, sin embargo esta libertad contractual está sujeta a varias restricciones impuestas por la ley, como la lesión enorme, usura, intervención del estado y el anatocismo.
Corrientes: Solo hay lugar a esta clase de intereses cuando la ley, en defecto de estipulación contractual al respecto autorice su cobro. El interés corriente se probará con certificación de la superintendencia bancaria, quien lo fijará anual o mensualmente como ocurre en la actualidad, o con los informes de bancos o con copia de la resolución de la junta monetaria respecto de operaciones especiales que ésta regule
Legales: Los fija el código civil (artículos 1617 y 2232), estableciendo un interés legal cuya tasa fijó en el 6% anual. Esta tasa rige a falta de estipulación convencional o de expresa autorización del interés corriente, en la mora de las obligaciones o dinero.
Al estipularse intereses, y el mutuante da un paz y salvo o carta de pago por el capital, sin reservar expresamente los intereses, se presumirá pagados. Por ser una presunción legal, la cual admite prueba en contrario. La carga de la prueba se invierte: debe el mutuante acreditar que a pesar de haber dado la carta de pago por los intereses, no fueron cubiertos por el mutuario.
Es la acumulación de intereses con la suma principal, para formar un capital superior que a la vez va a producir interese, esta manera de cobrar intereses sobre intereses lo prohibe el artículo 2335, del código civil.
El mutuante es responsable de los perjuicios que experimenta el mutuario por la mala calidad o los vicios ocultos de la cosa prestada, bajo las condiciones expresadas en el artículo 2217; Si los vicios ocultos eran tales que, conocidos no se hubiera probablemente celebrado el contrato, podrá el mutuario pedir que se rescinda. El pago de los perjuicios puede tener ocurrencia en el evento de la mala calidad o vicios ocultos de la cosa prestada. En atención a la enajenación que se desprende del contrato de mutuo, el prestatario no puede ejercer derecho de retención para el pago de indemnización de perjuicios, por cuanto se considera que es el dueño de la cosa prestada y para que se dé esa garantía, se requiere básicamente que el retenedor no sea dueño, sino simple tenedor.
El Contrato de mutuo no lo define el código de comercio, por su parte solo destina siete (7) artículos, del 1163 a 1169 para resaltar, principalmente, el carácter oneroso de este negocio mercantil. De esta manera se corrobora la falta de técnica en el articulado comercial, haciendo obligatoria la remisión a las reglas civiles para entenderlo y ubicarlo sustancialmente.
Onerosidad en el mutuo
Prevalece en el mutuo comercial el carácter oneroso, porque la norma general es que el mutuario deba pagar intereses por las sumas de dinero o por el valor de las cosas entregadas en el mutuo. Si da una cosa en préstamo de consumo, el mutuario estará obligado a cubrir intereses legales a falta de estipulación expresa sobre la índole de los intereses. Así lo dispone el artículo 1163.
Salvo reserva expresa, el documento de recibo de los intereses correspondientes a un período de pago hará presumir que se han pagado los anteriores.
1. OBLIGACIÓN DE RESTITUCION: el mutuario estará obligado a restituir lo prestado de acuerdo a lo convenido; o sea que el término para cumplir el prestatario esa obligación es el qué expresamente haya pactado con el mutuante. Pero si las partes otorgantes no lo estipularen, así la restitución se deja a la voluntad o posibilidad del mutuario, se hará su fijación por el juez competente tomando en consideración las estipulaciones del contrato, la naturaleza de la operación o que se haya destinado, el préstamo y las circunstancias especiales del mutuante y del mutuario (artículo 1164). Mientras que el Código Civil llena el vacío contractual del término de restitución, dejando un margen mínimo de 10 días siguientes a la entrega, el Código de Procedimiento Civil, para que haga la fijación sin consideración a un plazo mínimo y de acuerdo a las circunstancias especiales con que se hay rodeado el negocio.
El mutuario estará obligado a restituir otras tantas del mismo género y calidad de la entrega por el mutuante. Sin embargo, cuando ello no fuere posible o notoriamente difícil, por causas no imputables al mutuario, éste deberá pagar el valor correspondiente a tales cosas en la época y lugar en que debe hacerse la devolución (artículo 1165).
Si la restitución debe hacerse por instalamentos o cuotas periódicas no podrá exigir el mutuante la devolución total, cuando el mutuario se coloque en mora en el pago de una de las cuotas. Solamente podrá demandar el pago de las cuotas vencidas. Con todo si en el contrato se estipula que el mutuante podrá declarar de plazo vencido la totalidad de la obligación, la obligación de restitución es total, por constituir, ese acuerdo, una expresión de voluntad vinculante. Es, en síntesis, un pacto válido, que no contraría ni la moral, ni la ley, ni el orden publico.
2. OBLIGACIÓN DE PAGAR INTERESES: el solo hecho de entregarse una cosa en préstamo de consumo implica para el mutuario la obligación de cubrir los intereses, que a falta de estipulación será el legal. La falta de convención expresa de intereses hace que el mutuo se liquide el legal, en tanto, cuando se trata de cualquier otra clase de negocios generador de créditos, será el corriente bancario, que es señalado por la Superintendencia Bancaria y si en el mutuo se habla de interés sin especificar o aclarar la clase se entenderá que es corriente bancario.
El interés moratorio en ningún caso podrá ser superior al doble del interés, porque se considera que es lesivo para el mutuario. Si se llegare a pactar un interés desproporcionado, la sanción que inicialmente imponía el artículo 884 del Código de Comercio era la pérdida de todo el interés, ahora con la vigencia de la Ley 45 de 1990, la perdida de los intereses cobrados en exceso, aumentado en un monto igual. El deudor podrá solicitar la inmediata devolución de las sumas que haya cancelado por concepto de los intereses, más una suma igual al exceso, a título de sanción. Todo esta previsto en el artículo 72 de la nombrada ley.
El artículo 1168 prohibe los pactos que conlleven la simulación de los intereses legalmente admitidos.
La prohibición de estipular intereses de intereses, de que trata el artículo 2235 del Código Civil, también es de recibo en materia mercantil. Sólo que en el artículo 886 del Código de Comercio establece una regla que bien puede convertirse es excepción: " los intereses pendientes no producirán intereses sino desde la fecha de la demanda judicial del acreedor, o por acuerdo posterior al vencimiento, siempre que en uno y otro caso se trate de intereses debidos con un año de anterioridad, por lo menos", entendiéndose "por interés pendientes o atrasados aquellos que sean exigibles, es decir, los que no han sido pactados oportunamente" como lo identifica el artículo 1º. del decreto 1454 de 1989
3. LA RESTITUCION CUANDO EL MUTUO NO ES DINERO: Cuando el mutuo no sea en dinero y la restitución de las cosas se haga imposible o notoriamente difícil, por causas no imputables al mutuario, este deberá pagar el valor correspondiente a tales cosas en la época y lugar en que debe hacerse la devolución.
4. INDEMNIZACIÓN DE DAÑOS POR VICIOS OCULTOS: Las obligaciones del mutuante que se desprenden de la indemnización por los daños que por los vicios ocultos o la mala calidad de la cosa mutuada sufra el mutuario, si este lo ha ignorado o podido ignorar sin su culpa. Pero, cuando se estipula sin intereses el mutuante solo estará obligado a la indemnización mencionada si, teniendo conocimiento de la mala calidad o vicios de naturaleza intrínseca no haya advertido de ellos el mutuario.
Tal como lo hace el Código Civil, el artículo 1167 establece los alcances de las obligaciones del mutuante que se desprenden, básicamente, de la indemnización por los daños que por los vicios ocultos o la mala calidad de la cosa mutuada sufra el mutuario, si éste las ha ignorado o podido ignorar sin su culpa. Pero, cuando se estipula sin interés, el mutuante sólo estará obligado a la indemnización mencionada si teniendo conocimiento de la mala calidad o vicios de naturaleza intrínseca, no haya advertido de ellos el mutario.
PROMESA DE CONTRATO DE MUTUO
Si se promete dar una cosa, a titulo de préstamo de consumo, él prometiente mutuante deberá cumplir lo prometido. Empero puede abstenerse si las condiciones patrimoniales del otro contratante se han alterado en tal forma que hagan notoriamente difícil la restitución, a menos que él prometiente mutuario le ofrezca garantía suficiente.