Source: http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX:52001DC0437
Timestamp: 2017-12-11 12:01:50
Document Index: 343960203

Matched Legal Cases: ['artículo 87', 'artículo 87', 'artículo 87', 'artículo 87', 'artículo 87', 'artículo 87', 'artículo 87', 'artículo 87', 'artículo 10', 'artículo 10', 'artículo 4', 'artículo 87', 'artículo 87', 'artículo 87']

Comunicación de la Comisión sobre la incidencia de la ampliación en las regiones limítrofes de los países candidatos - Acción comunitaria en favor de las regiones fronterizas
Comunicación de la Comisión sobre la incidencia de la ampliación en las regiones limítrofes de los países candidatos - Acción comunitaria en favor de las regiones fronterizas /* COM/2001/0437 final */
2. Situación socioeconómica en las regiones fronterizas
2.1 Definición de regiones fronterizas
2.2 Análisis comparativo de las regiones fronterizas
2.3 Efectos potenciales de la ampliación en las regiones fronterizas
3. Políticas comunitarias existentes
3.1 Instrumentos financieros comunitarios
3.2 Ayudas estatales
4. Acción comunitaria en las regiones fronterizas
4.1 Mayor inversión en infraestructuras de transporte
4.2 Acciones en favor de las PYME y de la cooperación transfronteriza
4.3. Políticas estructurales: aprovechar al máximo los fondos comunitarios en las regiones fronterizas
4.4 Mejor coordinación entre PHARE CTF e INTERREG
4.5 Programa especial del BEI para los proyectos relativos al medio ambiente y a los transportes
4.6 Medidas de desarrollo del sector agrícola en las regiones fronterizas
4.7 Programas comunitarios consagrados a la educación, la formación y la juventud
4.8 Libre circulación de personas
4.9 Ayudas estatales
4.10 Estrategia de comunicación para la ampliación
4.11 Grupo de trabajo de la Comisión sobre las regiones fronterizas
La ampliación de la Unión Europea es una oportunidad histórica para la paz y la prosperidad en Europa. El éxito de la ampliación depende de un factor clave: el apoyo de los ciudadanos europeos, tanto en la UE como en los países candidatos.
Aunque en estos últimos años los países candidatos han avanzado mucho en la modernización de su economía, la distancia que separa sus economías de las de los Estados miembros actuales sigue siendo considerable. Esta separación económica, particularmente visible en amplias zonas situadas en las fronteras de la UE con los países candidatos, se ha tenido en cuenta en las negociaciones de adhesión en curso, especialmente en la posición común sobre la libre circulación de trabajadores definida por la UE y adoptada (a reserva de algunas adaptaciones negociadas) por algunos países candidatos. La solución acordada (período transitorio, mecanismo de revisión, medidas de salvaguardia y declaraciones de los Estados miembros) debería facilitar la liberalización armoniosa de la circulación de los trabajadores y preparar el terreno para una próxima adhesión, si bien con algunas restricciones. Asimismo, se discutieron y acordaron ciertas cláusulas de salvaguardia con una serie de países candidatos para el suministro de algunos servicios.
En 2000, la Comisión anunció un análisis de la situación económica de las regiones limítrofes de los países candidatos en su estrategia de comunicación sobre la ampliación y el Consejo Europeo de Niza invitó a la Comisión a proponer un programa destinado a reforzar la competitividad de las regiones fronterizas. Con este fin, la Comisión emprendió un análisis meticuloso centrado en tres aspectos importantes:
- la situación socioeconómica de las regiones fronterizas y los efectos probables de la ampliación;
- el apoyo comunitario actual a las regiones fronterizas;
- las medidas posibles con el fin de reforzar la competitividad de las regiones fronterizas.
El análisis pone de manifiesto que las regiones limítrofes de los países candidatos situadas en Alemania, Austria, Grecia, Italia y Finlandia son muy heterogéneas en cuanto a su desarrollo socioeconómico y su competitividad. La tasa de desempleo, por ejemplo, es más del doble que la media europea en algunas regiones de Alemania próximas a la frontera de Polonia. Sin embargo, no supera la mitad de la media de la UE en algunas regiones italianas situadas en la frontera eslovena. Aunque, en principio, las regiones fronterizas podrían sacar provecho a medio plazo de la ampliación, como consecuencia de la mayor integración de las economías emergentes de Europa Central y Oriental, la naturaleza e importancia de los ajustes necesarios como parte del proceso de ampliación varían de una región fronteriza a otra. Muchas de ellas no alcanzan la media de la UE en ámbitos como las infraestructuras (por ejemplo, conexiones insuficientes) y la reestructuración económica (varias presentan un porcentaje relativamente alto de empleo en el sector agrícola o en industrias tradicionales y un sector de servicios poco desarrollado). En general, las regiones más desfavorecidas son las regiones fronterizas griegas, los nuevos Estados federados alemanes de Brandemburgo, Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Sajonia y Burgenland en Austria.
La mayoría de las regiones fronterizas reciben un apoyo significativo de los Fondos Estructurales en virtud de los objetivos 1 y 2, así como de las iniciativas comunitarias INTERREG, EQUAL, LEADER + y URBAN. Por lo que se refiere a INTERREG, el Consejo Europeo de Berlín decidió que este programa debería prestar la debida atención a las actividades transfronterizas, en particular con la perspectiva de la ampliación, y a los Estados miembros que tienen extensas fronteras con los países candidatos. Para el período 2000-2006, se ha asignado un importe total de 16 millardos de euros para las regiones limítrofes de los países candidatos incluidas en los objetivos 1 y 2 y situadas en Alemania (Baviera, Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Sajonia, Brandemburgo y Berlín), Austria (Burgenland, Estiria, Alta Austria, Baja Austria y Carintia), Grecia (Macedonia Oriental-Tracia, Macedonia Central, el Egeo Meridional, el Egeo Septentrional y Creta), Italia (Friul-Venecia Julia y Véneto) y Finlandia (Uusimaa y Finlandia Meridional). De estos cinco Estados miembros, Alemania es con mucho la mayor beneficiaria de la ayuda concedida a los objetivos 1 y 2. Además, casi todas las regiones fronterizas pueden recibir subvenciones regionales en virtud de regímenes de ayudas estatales y disfrutan, pues, de un trato preferente en comparación con zonas no asistidas (ayudas más importantes para inversión, investigación y desarrollo, programas de formación de las empresas, creación de empleo, etc.).
El apoyo ofrecido a las regiones limítrofes es, por lo tanto, muy superior a la ayuda concedida a las regiones mediterráneas de la Comunidad antes de la adhesión de España y Portugal en 1986, cuando las políticas estructurales aún no se habían desarrollado suficientemente. En 1985, el Consejo adoptó el "Programa Integrado Mediterráneo", que asignaba alrededor de 4,1 millardos de ecus durante un período de 7 años al desarrollo de las regiones afectadas de Francia, Italia y Grecia.
Habida cuenta de las divergencias entre las regiones fronterizas y de la ayuda actual, la Comisión ha definido una serie de acciones que pueden contribuir a facilitarles la transición y a ganar a la opinión pública para la causa de la ampliación. Estas acciones implican nuevas medidas y una mejor coordinación de las políticas existentes. Para garantizar su plena eficacia y aplicar el principio de subsidiariedad, estas acciones comunitarias deberán completarse con medidas de alcance nacional y regional.
* más inversiones en infraestructuras de transporte en el marco de la red transeuropea (RTT), elevando el nivel máximo de apoyo comunitario para los proyectos RTT al 20% (supeditado a la modificación del Reglamento financiero RTT), y una asistencia financiera especial de 150 millones de euros para proyectos RTT realizados en las regiones fronterizas durante el período 2003-2006;
* una propuesta de reorientación de los instrumentos estructurales a fin de sacar el máximo provecho de la ayuda financiera de la Comunidad;
* actividades de cooperación para las pequeñas y medianas empresas (PYME), financiadas en el marco de un proyecto piloto específico de 15 millones de euros puesto en marcha por el Parlamento Europeo para el período 2001-2002;
* apoyo comunitario por un importe aproximado de 20 millones de euros destinado a medidas de creación de redes entre regiones fronterizas y países candidatos en el marco de INTERREG;
* mejor coordinación de los programas de cooperación transfronteriza INTERREG III A y PHARE, en consonancia con las propuestas de la Comisión anunciadas en la Comunicación de octubre de 2000 sobre la revisión del programa PHARE;
* propuesta de modificación del Reglamento PHARE sobre cooperación transfronteriza antes de finales de año 2002 para:
- armonizar totalmente los ámbitos prioritarios establecidos para los programas PHARE CTF e INTERREG A;
- facilitar la cofinanciación de los proyectos de cooperación transnacional (INTERREG B) o interregional (INTERREG C) cuando las circunstancias lo justifiquen;
* programa especial del Banco Europeo de Inversiones (BEI) destinado a apoyar los proyectos de infraestructuras de medio ambiente y transporte en las regiones vecinas de los países candidatos;
* propuesta para asignar, a través del programa YOUTH, un importe adicional de 10 millones de euros al apoyo comunitario a los intercambios entre jóvenes de "persona a persona", al voluntariado y a la educación y formación en las regiones fronterizas;
* utilización plena de la flexibilidad autorizada por los regímenes existentes de ayudas estatales en cuanto a criterios de selección geográfica e intensidad de las ayudas públicas con finalidad regional y al capital de riesgo destinado a la creación y desarrollo inicial de empresas;
* propuesta de reorientar los programas existentes de desarrollo rural, destinada a mejorar la competitividad y diversificación de las actividades en las regiones fronterizas;
* concesión de atención prioritaria a las regiones fronterizas en la estrategia de información sobre la ampliación;
* creación de un grupo de trabajo de los servicios competentes de la Comisión, que coordinaría y seguiría las acciones propuestas y funcionaría como enlace.
La Comisión tratará de alcanzar estos objetivos en el marco de una acción comunitaria global en favor de estas regiones. Esta acción debería contribuir también a mejorar la política de información en las regiones fronterizas destacando las nuevas oportunidades de cooperación transfronteriza e integración económica con los países candidatos. Además, la Comisión y los Estados miembros seguirán supervisando el impacto social y económico de la ampliación en las regiones limítrofes con el fin de mejorar aún esta acción comunitaria.
Además de la dotación total ya destinada a las regiones fronterizas, fundamentalmente con cargo a los Fondos Estructurales, la Comisión propone dedicar un importe suplementario de 195 millones de euros a las regiones limítrofes de los países candidatos durante el período 2001-2006. La movilización de estos recursos - en parte merced a reasignaciones y en parte a un aumento del presupuesto - está supeditada a la aprobación de la autoridad presupuestaria. La Comisión presenta sus propuestas en el marco de las perspectivas financieras 2000-2006 y teniendo en cuenta las conclusiones de su análisis.
Por una parte, la situación socioeconómica de las regiones fronterizas es extremadamente diversa. Los Fondos Estructurales, utilizados de acuerdo con las conclusiones del Consejo Europeo de Berlín, tienen en cuenta esta diversidad (distinción entre los objetivos 1 y 2) y se adaptan a las necesidades específicas de las regiones más afectadas por la ampliación (esfuerzo especial realizado a través de INTERREG III A).
Por otra parte, es preciso un esfuerzo complementario que impulse la ejecución de algunos proyectos de interés comunitario relacionados con la ampliación de la UE (puntos de congestión de las redes europeas de transporte en las regiones fronterizas) o determinadas "medidas adicionales" (por ejemplo, movilidad y actividades de formación intercultural en las regiones fronterizas) y que no están suficientemente presentes en los programas actuales. Estas medidas presentan una importancia fundamental para el conocimiento mutuo de los ciudadanos de una Unión Europea ampliada.
La ampliación de la Unión Europea constituye una oportunidad histórica para la paz y la prosperidad en Europa. La UE ya saca partido de las mayores relaciones comerciales con los países candidatos. La ampliación aumentará aún más la integración económica entre los Estados miembros actuales y futuros de la UE, generando economías de escala y ventajas comparativas en un mercado ampliado.
Para preparar la ampliación, la UE definió tres condiciones esenciales para la adhesión efectiva de nuevos Estados miembros: el marco financiero (decidido por el Consejo Europeo de Berlín), la reforma institucional y el cumplimiento por los países candidatos de los criterios de adhesión decididos por los Consejos Europeos de Copenhague y Madrid. La aprobación por el Consejo Europeo de Niza de la estrategia de ampliación, en particular del plan de trabajo presentado por el Parlamento Europeo y la Comisión, debería facilitar la conclusión rápida de las negociaciones relativas a la ampliación. El Consejo Europeo de Gotemburgo confirmó que, gracias al plan de trabajo, debería ser posible finalizar para finales de 2002 las negociaciones con los países candidatos que están preparados.
La ratificación de las adhesiones por los Estados miembros y los países candidatos y su aprobación por el Parlamento Europeo requieren una opinión pública favorable a la ampliación [1]. No obstante, muchos son los que temen que la apertura de los mercados interiores implicará una mayor competencia, en particular en las regiones limítrofes. Pero, aunque la ampliación puede afectar antes y más profundamente a las regiones fronterizas que a las otras regiones, su proximidad con los países candidatos les reportará nuevas oportunidades, por ejemplo a través de una mayor división del trabajo con dichos países. Las regiones fronterizas podrían, pues, convertirse en nuevas zonas de crecimiento cuyos efectos positivos para la economía se extenderían a ambos lados de la frontera.
[1] Según recientes sondeos de EUROBARÓMETRO (otoño 2000) realizados en la UE-15, un 44% de los ciudadanos europeos se pronuncian a favor de la ampliación y 35% se oponen. No obstante, los detractores superan a los partidarios en Alemania, Austria, Francia y el Reino Unido.
Las medidas de información y comunicación relativas a la ampliación deben reforzarse en los Estados miembros y en los países candidatos, y más especialmente en las regiones fronterizas. La estrategia de comunicación sobre la ampliación de la Comisión de 2000 destacaba la necesidad de tranquilizar a los habitantes de las regiones limítrofes de los países candidatos acerca de los efectos positivos de la ampliación y anunciaba un análisis objetivo de la situación socioeconómica de esas regiones y de las medidas estructurales disponibles. El Consejo Europeo de Niza invitó a la Comisión "a proponer un programa para las regiones fronterizas con la finalidad de reforzar su competitividad económica" y el Consejo Europeo de Gotemburgo ha confirmado la próxima presentación de esa comunicación.
2. Situación económica en las regiones fronterizas
Para facilitar el análisis, la presente comunicación define las regiones fronterizas como regiones de nivel NUTS II [2], situadas en las fronteras (marítimas o terrestres) de los países candidatos que negocian actualmente su adhesión y que participan en programas transfronterizos en virtud de INTERREG III A durante el período 2000-2006. Se incluyen también las regiones rodeadas por regiones de este tipo (véase el mapa del anexo x) [3]. La Comisión optó por esta definición concreta de las regiones fronterizas porque los efectos transfronterizos de la ampliación pueden extenderse más allá de las zonas limítrofes inmediatas (nivel NUTS III). Los datos socioeconómicos comparativos útiles sobre las regiones en cuestión sólo están disponibles para el nivel NUTS II.
[2] EUROSTAT estableció la nomenclatura de las unidades territoriales estadísticas (NUTS) con el fin de disponer de un esquema único y coherente de las unidades territoriales de la UE para la elaboración de las estadísticas regionales comunitarias.
[3] Esta definición no prejuzga la delimitación de algunas políticas comunitarias en un nivel inferior a NUTS II.
Según esta definición, la UE cuenta con 23 regiones fronterizas:
* dos en Finlandia: Uusimaa y Finlandia Meridional;
* ocho en Alemania: Baja Baviera, Alto Palatinado, Alta Franconia, Brandemburgo, Berlín, Mecklemburgo- Pomerania Occidental, Chemnitz y Dresde;
* seis en Austria: Burgenland, Baja Austria, Viena, Carintia, Estiria y Alta Austria;
* dos en Italia: Véneto y Friul-Venecia Julia;
* cinco en Grecia: Macedonia Oriental-Tracia, Macedonia Central, el Egeo Septentrional, el Egeo Meridional y Creta.
Las diferencias de desarrollo socioeconómico entre las regiones fronterizas son muy llamativas. En conjunto, cabe definir tres grupos de regiones: las regiones fronterizas de Grecia continental, que presentan con mucho la situación más difícil en términos de renta, de dinámica del mercado laboral, de infraestructuras y de recursos humanos; un segundo grupo, formado por las regiones fronterizas griegas del Egeo; los nuevos Estados federados de Alemania, rezagados en cuanto a sus resultados económicos y con altas tasas de desempleo; Burgenland pertenece también a este grupo por su renta per cápita (PIB); todas las demás (de Alemania, Austria, Finlandia e Italia) son regiones relativamente desarrolladas respecto a la media de la UE y a la de sus propios países. Un análisis más detallado pone de relieve los siguientes elementos:
En Finlandia, es posible distinguir claramente entre Uusimaa (región de la capital) y Finlandia Meridional. Mientras que la renta per cápita es bastante más elevada que la media nacional en la región de Uusimaa (102% y 141% respectivamente) [4], es ligeramente inferior a la media nacional en Finlandia Meridional (93 %). La tasa de desempleo es inferior a la media nacional en Uusimaa (7,0 %) y superior en Finlandia Meridional (12,3 %).
[4] Cifras expresadas en porcentaje de la media comunitaria de 1998 y ajustadas en estándares de poder adquisitivo (EPA).
Entre las regiones fronterizas alemanas, una clara línea separa los nuevos Estados federados de las regiones bávaras. Mientras que la renta per cápita (PIB) en los nuevos Estados federados no supera los dos tercios de la media nacional (70% frente a 108 %), apenas es inferior a la media nacional en las regiones bávaras (99 %). El PIB per cápita es más alto en Berlín que en las regiones fronterizas, con la excepción de Alta Franconia, aunque sigue siendo inferior a la media nacional. Desde el punto de vista de la progresión del PIB real, las diferencias entre regiones fronterizas son significativas: los nuevos Estados federados alemanes limítrofes de Polonia registraron fuertes progresiones combinadas con una elevada y constante tasa de desempleo. La tasa de desempleo en los nuevos Estados federados es casi el doble de la media alemana (16,4% frente a 8,9%). En comparación, el crecimiento del PIB real en las regiones limítrofes de Baviera es inferior a la media alemana y a la media bávara, excepto en Baja Baviera, que registró una progresión superior. No obstante, la tasa de empleo en las regiones fronterizas de Baviera es bastante superior a la media nacional (cerca del 70% frente al 65,4% en el conjunto de Alemania), mientras que la tasa de desempleo es inferior a la media alemana (5,5 %). Los nuevos Estados federados sufren principalmente una escasa competitividad industrial e infraestructuras anticuadas; en cambio, la mayoría de las regiones fronterizas bávaras (y Mecklemburgo-Pomerania Occidental) se caracterizan por déficit estructurales típicos de regiones rurales en las que el sector agrícola canaliza una gran parte del empleo.
El desarrollo económico fue positivo en todas las regiones fronterizas austríacas durante los años 1990. Excepto en Viena, la renta per cápita es inferior a la media nacional (112 %) en todas las regiones limítrofes de Austria, siendo muy inferior en Burgenland (69 %) y en menor medida en Carintia y Estiria (92% y 90 %). Solo Viena, Carintia y Estiria tienen tasas de desempleo superiores a la media nacional (5,9 %, 4,7% y 4,1%, respectivamente). Excluida Viena, en general las regiones fronterizas austríacas tienen porcentajes de empleo en los sectores agrícola y de servicios superior e inferior, respectivamente, a la media nacional.
En conjunto, las regiones fronterizas italianas se encuentran en una situación favorable con relación a la media nacional. La renta per cápita en Véneto y Friul-Venecia Julia es superior en alrededor de un 20% a la media nacional (101 %) y la tasa de desempleo en ambas regiones equivale a la mitad de la media nacional (11,7 %).
La mayoría de las regiones fronterizas griegas registró un crecimiento positivo del PIB real superior a la media nacional durante los años noventa. La región fronteriza rural y montañosa de Macedonia Oriental presenta una renta per cápita inferior (55 %) y una tasa de desempleo superior (12,8 %) a la media. En comparación, los niveles de desempleo y de renta per cápita son próximos a la media nacional (11,7% y 66 %) en Macedonia Central (11,7% y 68 %). La situación es ligeramente diferente en el Egeo Septentrional y en el Egeo Meridional, así como en Creta. Las tasas de desempleo son inferiores a la media nacional en estas tres regiones (11,3 %, 7,3% y 7,3% respectivamente). La renta per cápita es superior a la media nacional en el Egeo Meridional y en Creta (77% y 67 %), e inferior en el Egeo Septentrional (61 %). Las regiones fronterizas continentales acusan un déficit de infraestructuras básicas, en particular un sistema de transporte subdesarrollado.
Comparación con la media de la UE
La renta per cápita en las regiones fronterizas es relativamente elevada en Italia, Finlandia, la mayoría de las regiones austríacas y Baviera; en cambio, no supera el 75% de la media europea en los nuevos Estados federados alemanes, Grecia y Burgenland.
El desempleo es bastante más elevado que la media europea (9,4 %) en los nuevos Estados federados alemanes (16,4 %), las regiones fronterizas de Grecia (10,8 %) y en una región limítrofe de Finlandia (12,3 %). Por el contrario, el desempleo en las regiones fronterizas de Austria (3,9 %), Baviera (5,5 %) e Italia (5,2 %) es relativamente bajo comparado con la media europea. Las elevadas tasas de desempleo juvenil y femenino reflejan también un tipo inadecuado de creación de nuevos empleos. En Finlandia, los cambios económicos ocurridos a principios de los años noventa, relacionados con la casi interrupción de las relaciones comerciales con la antigua Unión Soviética, implicaron una disminución súbita del empleo, pero la situación ha mejorado desde entonces.
Las regiones fronterizas presentan diferencias significativas por lo que se refiere al desarrollo de las infraestructuras. Por ejemplo, en Grecia, la red de autopistas se concentra casi exclusivamente alrededor de Atenas. No hay ninguna autopista en varias regiones del norte colindantes con los países candidatos.
Los niveles de educación son relativamente bajos en las regiones fronterizas griegas e italianas, donde más del 50% de la población de 25 a 59 años sólo ha cursado los estudios primarios obligatorios.
Las regiones fronterizas en conjunto
Tal como muestran las comparaciones anteriores, los problemas de las regiones fronterizas varían considerablemente de una región a otra. En el contexto del presente análisis, es útil examinar su situación socioeconómica global.
En términos de renta, las regiones fronterizas alcanzan casi la media europea. Su renta media per cápita ascendía al 96% de la media europea en 1998. Este nivel de renta per cápita algo más bajo se explica principalmente por una menor productividad. Sus resultados ligeramente inferiores están vinculados a la mayor presencia de sectores menos productivos: comparadas con la media de la UE, las regiones fronterizas se caracterizan por una fuerte concentración del empleo en el sector agrícola, una concentración superior a la media en el sector industrial y una escasa concentración en el sector de servicios.
El reciente crecimiento del empleo ha reducido significativamente el desempleo. En 1999, la tasa de desempleo media en las regiones fronterizas se situaba prácticamente en la media europea (9,7% y 9,4% respectivamente). El porcentaje de empleo medio en las regiones fronterizas era ligeramente inferior a la media comunitaria (60,4% y 62,8 %).
IDT y capital humano
En cuanto a los indicadores de investigación y desarrollo tecnológico (IDT), la relación entre el gasto bruto en IDT y el PIB es menor en las regiones fronterizas (1,6 %) que en la UE en general (1,9 %). Respecto al capital humano, el nivel de educación y formación de las regiones limítrofes es generalmente más bajo que la media comunitaria.
2..3 Efectos potenciales de la ampliación en las regiones fronterizas
La renta per cápita y la productividad de todas las regiones fronterizas de la UE son más elevadas que en las regiones vecinas de los países candidatos, a excepción de Bratislava. Por lo que se refiere al desempleo en general y al de los jóvenes en particular, la situación global tiende también a mejorar en las regiones fronterizas de la UE, a pesar de algunas excepciones en los nuevos Estados federados alemanes. Las relaciones económicas transfronterizas entre las regiones vecinas deberían intensificarse como resultado de la ampliación, sobre todo en donde los centros económicos se encuentran próximos a ambos lados de la frontera.
En efecto, las regiones de los países candidatos fronterizas con la UE se benefician de su situación desde el principio de la transición. En 1998, la renta media per cápita en estas regiones era bastante más elevada que la renta media per cápita de los países candidatos (53% y 44% [5] respectivamente). La proximidad de la UE, infraestructuras relativamente bien desarrolladas y escasos costes de mano de obra contribuyeron a estimular los mercados y a fomentar la inversión. Además, se beneficiaron del crecimiento del comercio y el turismo.
[5] Cifras de 1998 expresadas en porcentaje de la media de la UE ampliada a 26 y ajustadas en estándares de poder adquisitivo.
Las estadísticas disponibles no indican, no obstante, que la apertura progresiva de las fronteras comunitarias a los países candidatos durante los años noventa haya tenido consecuencias negativas en las regiones fronterizas. Así por ejemplo, los niveles de renta per cápita de las regiones fronterizas austríacas aumentaron significativamente entre 1991 y 1996, mientras que en Baviera, la renta media per cápita se mantuvo más o menos estable durante todo el período.
La distancia, en lo que se refiere a la renta, entre la UE y los países candidatos generó el temor a importantes flujos migratorios hacia la UE.
La experiencia anterior, cuando se introdujo la libre circulación de trabajadores después de la adhesión de España y Portugal en 1986, así como las recientes estimaciones parecen indicar que, a largo plazo, la migración de los países candidatos hacia la UE no debería sobrepasar un 1% de la población europea actual [6]. Además, el carácter progresivo de la introducción de la libre circulación de trabajadores y de la prestación de servicios reducirá aún más la posible migración.
[6] Subrayado en la nota informativa de la Comisión, de 6 de marzo de 2001, sobre la libre circulación de trabajadores en el contexto de la ampliación.
Los países candidatos recibirán un apoyo considerable de los Fondos Estructurales después de su adhesión [7]. Este apoyo les ayudará a recuperar su retraso económico, fenómeno que reducirá también la posible migración después de la fase de transición.
[7] El cuadro con el marco financiero para la UE-21 adjuntado a las conclusiones de la Presidencia de Berlín asigna 39,5 millardos de euros a las acciones estructurales realizadas en los nuevos Estados miembros durante el período 2002-2006.
No obstante, los análisis disponibles apuntan también que la migración y los trayectos transfronterizos regulares variarán considerablemente de una región a otra, en particular entre las distintas regiones fronterizas. Las estimaciones sobre el volumen a largo plazo de los trayectos transfronterizos diarios en las regiones fronterizas varían entre un 1% y un 8% de su mano de obra respectiva.
Globalmente, las migraciones y los trayectos transfronterizos diarios seguirán probablemente afectando a Alemania y a Austria más que a los otros Estados miembros europeos. En Alemania, las migraciones hacia sus regiones fronterizas se concentran principalmente a lo largo de la frontera bávara con la República Checa. En comparación, el porcentaje de inmigrantes en los nuevos Estados federados alemanes - incluso en las zonas fronterizas inmediatas - suele ser inferior a la media nacional [8]. Numerosos inmigrantes de los países candidatos se desplazan hacia las zonas urbanas prósperas, situadas en el interior de Alemania. La situación en Austria es bastante distinta, ya que sus fronteras lindan con cuatro países candidatos y la mayoría de los grandes centros económicos del país están localizados cerca de aquellas. Viena, Graz y Linz, así como una serie de otros centros regionales importantes, están a sólo algunas horas de coche de la frontera.
[8] Véase "The Impact of EU Enlargment on Cohesion", DIW y EPRC, Berlín y Glasgow, marzo de 2001
Por lo que se refiere a los posibles efectos a largo plazo de las migraciones, conviene señalar que la última inmigración tuvo un efecto muy limitado sobre el desempleo de la población autóctona. Se redujo bastante el posible impacto negativo en los salarios. La inmigración podría incluso reducir los efectos negativos del declive y envejecimiento de la población sobre las condiciones de vida y los déficit presupuestarios en los Estados miembros.
La integración de las economías fronterizas fue uno de los efectos positivos principales del mercado único. Por lo tanto, las regiones fronterizas deberían sacar provecho de la ampliación a medio y largo plazo. No obstante, a corto plazo, es posible que deban efectuar más ajustes que otras regiones para adaptarse a las condiciones de unos mercados en rápida evolución. Sobre todo las zonas fronterizas rurales podrían sufrir una mayor presión competitiva durante las primeras fases de la integración. En el sector agrícola de los actuales Estados miembros estos efectos deberían ser limitados, pues la agricultura de los PECO se caracteriza generalmente por un bajo nivel de producción y calidad, por lo que sigue siendo imprescindible una reestructuración significativa de la actividad agrícola y de la industria alimentaria.
Sin embargo, la presión competitiva generalmente asociada a la ampliación es ya claramente perceptible desde que la UE suspendió la mayoría de los derechos de aduana y de las restricciones cuantitativas en el comercio de productos industriales y agrícolas con los países candidatos.
Algunas ciudades menos importantes de las regiones fronterizas alemanas, austríacas e italianas ya experimentan una mayor competencia en los sectores del comercio al por menor y de algunos servicios.
En general, los sectores que requieren mucho capital humano y utilizan tecnologías punta en las regiones fronterizas deberían beneficiarse directamente de la ampliación, mientras que los sectores intensivos en mano de obra podrían tener que enfrentarse a la mayor competencia ejercida por una mano de obra barata. Este fenómeno se aplica globalmente a la agricultura, la industria y los servicios. En el sector agrícola, los centroeuropeos ya han engrosado las filas de la masa trabajadora de las regiones fronterizas en calidad de temporeros, contribuyendo así a reabsorber escaseces específicas de mano de obra.
Las regiones fronterizas son objeto de numerosas políticas a escala comunitaria, como, por ejemplo, la estrategia de coordinación de las políticas económicas, la estrategia europea del empleo, las iniciativas en el ámbito de la discriminación, la inserción social y la igualdad de sexos. Además, estas regiones también son destinatarias de las ayudas financieras concedidas por la Comunidad a través de los Fondos Estructurales y del Fondo de Cohesión, la red transeuropea, el BEI y el FEI, del quinto programa marco de investigación y desarrollo técnico, de los programas LIFE (medio ambiente), Leonardo, Sócrates y Juventud o de la asistencia específica a las PYME.
Por otra parte, casi todas las regiones fronterizas del nivel NUTS III tienen actualmente acceso a subvenciones regionales que se inscriben en regímenes de ayudas estatales y pueden, pues, beneficiarse de un tratamiento preferente con relación a regiones no asistidas: ayudas más elevadas a la inversión (incluso en el sector agrícola), la investigación y el desarrollo, la formación empresarial, la creación de empleo, etc.).
Fondos Estructurales - objetivos 1 y 2
Los Fondos Estructurales constituyen la fuente principal de ayuda comunitaria a las regiones. Su impacto en las regiones fronterizas es considerable. Los nuevos Estados federados alemanes, todas las regiones fronterizas griegas y Burgenland están incluidos en el objetivo 1. Numerosas zonas vecinas de los países candidatos situadas en Alemania, Austria, Italia y Finlandia reciben ayuda en virtud del objetivo 2 y, parcialmente, del objetivo 3.
Las regiones finlandesas de Uusimaa y Finlandia Meridional, limítrofes de los países bálticos candidatos, son seleccionables para el objetivo 2 y recibirán aproximadamente 218 millones de euros durante el período 2000-2006.
En Alemania , todos los nuevos Estados federados limítrofes de Polonia y la República Checa (Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Brandemburgo y Sajonia) deben recibir aproximadamente 10,4 millardos de euros entre 2000 y 2006 (frente a 8,4 millardos en el período 1994-1999).
Aunque los programas operativos (PO) de los tres nuevos Estados federados no contienen medidas específicas para las regiones fronterizas, las medidas desarrolladas en los sectores de las infraestructuras (2,7 millardos) y el desarrollo rural (2,1 millardos) beneficiarán en primer lugar a estas regiones. Dentro del programa de ayuda alemán "Gemeinschaftsaufgabe" a los Estados federados que son prioritarios en el PO correspondiente, las inversiones productivas se concentran en las zonas con más deficiencias estructurales, es decir, las regiones fronterizas.
El apoyo comunitario para Berlín asciende a unos mil millones de euros en el período 2000-2006. Este importe incluye el apoyo concedido en la fase de supresión progresiva de las ayudas del objetivo 1, es decir 688 millones de euros para la parte oriental de la ciudad durante el período 2000-2005 y la ayuda en virtud del objetivo 2, a saber, 384 millones de euros para la zona occidental entre 2000 y 2006.
El programa del objetivo 2 para Baviera abarca toda la zona fronteriza con la República Checa y recibirá aproximadamente 537 millones de euros durante el período 2000-2006.
Para el período 2000-2006, se han asignado 889 millones de euros a los seis Estados federados austríacos limítrofes de los países candidatos (Burgenland, Estiria, Alta Austria, Baja Austria, Carintia y Viena) en el marco de los programas de los objetivos 1 y 2 (frente a los 642 millones de euros del período 1995-1999 correspondientes a los objetivos 1, 2 y 5b).
La mayor parte de la región fronteriza de Friul-Venecia Julia y parte de Véneto en Italia son seleccionables para el objetivo 2 durante el período 2000-2006. Friul-Venecia Julia recibirá aproximadamente 97 millones de euros de los Fondos Estructurales y Véneto 286 millones.
Las regiones fronterizas griegas de Macedonia Oriental-Tracia y de Macedonia Central son seleccionable dentro del objetivo 1 y recibirán 1,6 millardos de euros de los Fondos Estructurales durante el período 2000-2006 (frente a 1,1 millardos de euros entre 1994 y 1999). El PO de Macedonia Oriental incluye la terminación de la carretera Egnatia (el tramo de Ardas-Ormenio a la frontera con Bulgaria), así como la terminación de programas de carreteras más antiguos hasta las fronteras búlgaras. Además los programas del objetivo 1 para el Egeo Septentrional, el Egeo Meridional y Creta obtendrán una asistencia comunitaria de 1,2 millardos de euros en total, distribuida durante el período 2000-2006.
De acuerdo con las conclusiones del Consejo Europeo de Berlín [9], se ha concedido toda la atención requerida a las actividades transfronterizas por medio de los programas INTERREG (4,875 millardos de euros entre 2000 y 2006), en particular destinados a los Estados miembros que poseen amplias fronteras con los países candidatos.
[9] Apartado 40 de las conclusiones de la Presidencia del Consejo Europeo de Berlín de 24 y 25 de marzo de 2001.
INTERREG III A: Cooperación transfronteriza
El programa INTERREG III A para las regiones de Finlandia limítrofes de Estonia asciende a 14 millones de euros para el período 2000-2006.
Se dispone de aproximadamente 627 millones de euros para los programas de cooperación transfronteriza INTERREG en Alemania durante el período 2000-2006 (frente a los aproximadamente 419 millones de euros del período 1994-1999 para INTERREG II A). El 67% de los fondos alemanes del programa INTERREG III A (421 millones de euros) se destina a las regiones seleccionables lindantes con Polonia y la República Checa, o sea una subida del 16,7% de los importes anuales medios con relación al programa INTERREG II A. Los casi 60 millones de euros de la parte bávara, suponen un aumento de los importes anuales medios del 196% respecto de 1994-1999.
En los programas INTERREG III A para Austria (con la República Checa, Eslovaquia, Hungría y Eslovenia) esta progresión es aún más notable. Dado el importe suplementario fijado para Austria en la Cumbre de Berlín, la suma disponible es de unos 100 millones de euros (frente a menos de 31 millones de euros en 1995-1999).
El marco financiero del programa de Italia INTERREG III A con Eslovenia aumentó también significativamente. Se dispone de 56 millones de euros para el período 2000-2006, frente a los 15,6 del período 1994-1999. La progresión real es del 209 %.
El programa INTERREG III A de Grecia con Bulgaria dispone de aproximadamente 170 millones de euros para 2000-2006 y de 47 millones para la cooperación transfronteriza con Chipre.
En total, las regiones de la UE limítrofes de los países candidatos recibirán durante el período 2000-2006 818 millones de euros en el marco de los programas INTERREG III A, frente a los 586 millones de euros que se les asignaron durante el período 1994/5-1999 [10]. Las prioridades principales de estos programas son la mejora de las infraestructuras locales, la formación y los recursos humanos y la cooperación económica transfronteriza.
[10] Las cifras del período 2000-2006 son importes previstos. Durante el período 1994-99, hubo un único programa global para Grecia. Esta es la razón por la que el importe total se ha desglosado de acuerdo con el programa futuro.
INTERREG III B: Cooperación transnacional
INTERREG III B contribuye a la integración territorial entre la UE y los países candidatos. Dos programas de INTERREG III B se destinan a los países candidatos: el programa "Región del Mar Báltico" (Finlandia, Suecia, Dinamarca y algunas regiones de Alemania) y el programa CADSES, "Espacio Centro, Adriático, Danubio y Sudeste", (Austria, Grecia y algunas regiones de Alemania e Italia). Los Estados bálticos y Polonia mostraron su interés en participar en el programa "Región del Mar Báltico". Por lo que se refiere al programa CADSES, Polonia, la República Checa, la República Eslovaca, Hungría, Eslovenia, Bulgaria y Rumania mostraron interés en una posible participación. Estos programas ascienden, respectivamente, a un importe de 97 ("Región del Mar Báltico) y 132 millones de euros (CADSES) hasta 2006.
INTERREG III C/COOPERACIÓN INTERREGIONAL
INTERREG III C se destina a las regiones no contiguas y tiene por objeto apoyar el desarrollo equilibrado, armonioso y sostenible de la UE y los terceros países, en particular, a través de proyectos de cooperación interregional y de creación de redes. El 6% (300 millones de euros) del presupuesto total de INTERREG III está asignado a este programa.
En el contexto de la iniciativa comunitaria URBAN II, seis ciudades de las regiones fronterizas (Nuevo-Brandemburgo, Berlín y Luckenwalde en Alemania, Viena-Erdberg y Graz en Austria y Komitini y Heraklion en Grecia) recibirán en total 68,5 millones de euros del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) durante el período 2000-2006. Aunque el programa URBAN no trata de manera específica de los problemas transfronterizos, algunos proyectos implican medidas relacionadas con la inmigración procedente de los países candidatos a la adhesión.
Todas las zonas rurales comunitarias de las regiones fronterizas son, en principio, seleccionables para el apoyo propuesto en el marco de LEADER +, iniciativa comunitaria para el desarrollo rural durante el período 2000-2006. Los beneficiarios son los grupos de acción local que representan a las asociaciones públicas y privadas responsables de la concepción y la aplicación de estrategias de ordenación territorial. Los grupos LEADER + cubren en general zonas con entre 10.000 y 100.000 habitantes como máximo.
La acción n° 2 de LEADER + se reserva a los proyectos de cooperación interregionales (entre grupos LEADER + o asimilados en un mismo Estado miembro) o transnacionales (entre grupos LEADER + de la UE y otros grupos de los terceros países). Estos proyectos de cooperación pueden implicar una cooperación transfronteriza entre comunidades rurales de regiones fronterizas de la UE y de los países candidatos [11].
[11] El apoyo financiero del programa LEADER + sólo se concede a los grupos LEADER + de la UE.
La iniciativa comunitaria EQUAL es un programa experimental destinado a promover mediante la cooperación transnacional nuevos instrumentos de lucha contra todas las formas de discriminación y desigualdad en el mercado laboral. La iniciativa está financiada por el FSE con un importe de 2,847 millones de euros para el período 2000-2006 y ha sido cofinanciada por la UE-15.
EQUAL se basa en nueve temas estrechamente vinculados a la estrategia europea en materia de empleo. Los principales protagonistas del sector del empleo (en particular, las administraciones, las ONG y los interlocutores sociales) trabajan en verdadera asociación con el fin de probar instrumentos innovadores de lucha contra la discriminación en los sectores definidos en los nueve temas.
Los promotores de proyectos de los programas PHARE, TACIS y MEDA pueden tomar parte en estas acciones transnacionales siempre que estén en condiciones de garantizar su financiación. Además, los países candidatos pueden participar en "las actividades de integración y difusión" organizadas en la UE, encaminadas a definir y transponer las buenas prácticas en políticas y prácticas nacionales de integración.
Ayuda de preadhesión a los países candidatos
En paralelo a los Fondos Estructurales de la UE, la ayuda de preadhesión concedida a los países candidatos contribuirá a reducir las diferencias de las rentas entre estos países y la UE. La ayuda de preadhesión incluye los programas PHARE, ISPA (instrumento estructural de preadhesión en el ámbito de las infraestructuras de transporte y medio ambiente), y SAPARD (instrumento de preadhesión en el sector agrícola) y asciende a un importe total de aproximadamente 3 millardos de euros al año.
Programa PHARE de cooperación transfronteriza
El programa PHARE de cooperación transfronteriza (PHARE CTF) constituye el equivalente de los programas INTERREG en los países candidatos. Las regiones de los siete países candidatos situadas en las fronteras de la UE recibirán un importe indicativo de 309 millones de euros en el período 2000-2002 (103 millones de euros al año). La dotación media anual de INTERREG para el período 2000-2006 asciende a 146 millones de euros para las regiones fronterizas de la UE.
Programas comunes PHARE CTF/INTERREG para el período 2000-2006
El Reglamento PHARE CTF de diciembre de 1998 y las Directrices INTERREG III de abril de 2000 introdujeron modificaciones significativas en el funcionamiento de estos dos programas. Desde el año 2000, las regiones fronterizas que limitan con la UE y los países candidatos (que pueden beneficiarse de la ayuda comunitaria) se consideran como una única entidad geográfica y socioeconómica. Las regiones seleccionables de ambos lados de la frontera se definen de acuerdo con un mismo método (NUTS III) y las acciones seleccionables son en general las mismas.
Basándose en un análisis común de la situación socioeconómica tanto en la zona fronteriza comunitaria como en la del país candidato, se elabora un programa de desarrollo socioeconómico equilibrado para el conjunto de la región. Una estructura común, compuesta de representantes nacionales, regionales y locales del Estado miembro de la UE y el país candidato realiza la selección y el control de los proyectos.
A finales de 2000 se introdujeron nuevas mejoras en la armonización de los programas PHARE CTF e INTERREG, recogidas en la comunicación de la Comisión "Informe 2000 sobre el Programa PHARE - reforzar la preparación para la adhesión". Estas mejoras incluyen dotaciones financieras indicativas plurianuales para cada región fronteriza, así como una aplicación más descentralizada de los proyectos PHARE, que deberían equivaler en volumen y naturaleza a los proyectos INTERREG. A partir de 2001, los proyectos comprendidos entre 300.000 y 2 millones de euros también podrán financiarse con cargo al Programa PHARE CTF (aunque requieran una aprobación formal por parte de la Delegación de la Comisión). La eficacia y los resultados de los nuevos mecanismos establecidos de conformidad con el Informe 2000 sobre el programa PHARE se examinarán antes de finales del año 2002.
Asistencia a la participación en los programas de cooperación transnacional e interregional
Actualmente, la asistencia comunitaria a la participación de los países candidatos en los programas de cooperación transnacional e interregional se presta a través de los distintos programas PHARE nacionales, caso por caso.
En el caso de la región del Mar Báltico, PHARE CTF garantizará la cofinanciación de los programas apoyados por INTERREG III B. Los países candidatos y los Estados miembros ribereños del Mar Báltico elaborarán un documento común de programación y se encargaría de coordinarlo con el programa INTERREG III B correspondiente, a fin de fusionar los dos documentos en un documento único de programación a finales de 2003. Un artículo presupuestario específico, creado a partir de 2001, está dedicado a la cooperación en la región del Mar Báltico dentro de la línea presupuestaria PHARE CTF.
La gran mayoría de las regiones NUTS III limítrofes de los países candidatos pueden beneficiarse de las ayudas estatales de finalidad regional previstas en la letra a) del apartado 3 del artículo 87 CE o (parcialmente) en la letra c) del apartado 3 del artículo 87 CE. Actualmente, sólo cuatro regiones NUTS III fronterizas de los países candidatos a la adhesión no pueden beneficiarse de una ayuda estatal de finalidad regional: Wiener Umland Septentrional y Meridional (el cinturón suburbano de Viena), Neustadt an der Waldnaab y Schwandorf (ambas en Baviera).
De acuerdo con las Directrices sobre las ayudas estatales de finalidad regional [12], se concede un régimen especial a las regiones NUTS III de la letra c) del apartado 3 del artículo 87 CE fronterizas de las regiones de la letra a) del apartado 3 del artículo 87 CE. Estas regiones pueden beneficiarse de una ayuda neta para las inversiones realizadas por las grandes empresas del 20%, el importe más elevado que la Comisión puede aprobar para las regiones normales de la letra c) del apartado 3 del artículo 87 CE [13].
[12] DO C 74 de 10.3.1998, p. 9.
[13] Sólo se concede una ayuda superior a las zonas de baja densidad demográfica.
En este contexto, la Comisión quiere señalar que los países candidatos se asimilaron a las regiones de la letra a) del apartado 3 del artículo 87 CE en los Acuerdos Europeos, por un período inicial de cinco años, y que este estatuto podría prorrogarse por otros períodos quinquenales. En algunos casos (Bulgaria, Eslovaquia, Letonia, Lituania, Rumania), esta prórroga ya se ha concedido, mientras que en otros todavía la está examinando el Consejo de Asociación.
Conviene señalar que, hasta ahora, el Consejo de Asociación supeditó todas las prórrogas (salvo en el caso de Bulgaria) a la elaboración de un mapa de ayudas regionales que debe ajustarse plenamente a las Directrices de la Comisión sobre las ayudas de finalidad regional (1998), garantizando de esta forma un trato equitativo a los Estados miembros y países candidatos.
Las ayudas estatales de finalidad regional permiten a los Estados miembros proporcionar una ayuda especial para ayudar a las empresas de las regiones fronterizas a superar los problemas específicos que se deriven del proceso de ampliación. Haya que tener en cuenta, no obstante, que estas ayudas no son el único instrumento estatal disponible para apoyar el desarrollo de las empresas en las regiones fronterizas. Los regímenes de ayudas estatales actuales permiten a los Estados miembros prestar una asistencia destinada a una serie de objetivos, incluso fuera de las zonas que tienen acceso a las ayudas regionales concedidas en virtud de las letras a) o c) del apartado 3 del artículo 87 CE, entre ellos:
* la ayuda para la inversión y el asesoramiento inicial o para la participación en ferias y exposiciones comerciales de las PYME;
* la ayuda a la producción agrícola, la comercialización y el desarrollo rural;
* la ayuda a la formación general y específica del personal de las empresas;
* la ayuda a la creación de puestos de trabajo y, en algunas condiciones, al mantenimiento del empleo;
* la ayuda destinada a fomentar las inversiones en actividades de investigación y desarrollo de las empresas;
* la ayuda a las inversiones consagradas al medio ambiente y a la promoción de las energías renovables;
* las ayudas mínimas (de minimis ) en virtud de las cuales pueden concederse ayudas por un importe máximo de 100.000 euros a cualquier empresa [14] por un período de tres años; estas ayudas también pueden asignarse a una empresa que ya obtuvo una ayuda dentro de un programa aprobado.
[14] Ámbito de aplicación definido en el Reglamento (CE) n° 69/2001 de la Comisión, de 12.1.2000.
En cada uno de los casos mencionados previamente, salvo en el de las ayudas mínimas, pueden asignarse niveles superiores de ayuda cuando el beneficiario está situado en una región de la letra a) o (c) del apartado 3 del artículo 87 CE.
4. Acción comunitaria en favor de las regiones fronterizas
Tal como señalamos en los capítulos anteriores, las regiones fronterizas se enfrentan a numerosos retos en relación con el proceso de ampliación. Ya se están aplicando numerosas medidas comunitarias en estas regiones. Aunque las regiones fronterizas están en general bien situadas para sacar el mejor partido posible de la ampliación a medio plazo, algunos sectores y empresas deberán adaptarse a unas condiciones económicas cambiantes para seguir siendo competitivos.
No obstante, la Comisión considera que hace falta una acción complementaria en las regiones fronterizas para garantizar una transición progresiva hacia la integración económica.
Puesto que los efectos de la ampliación deberían variar significativamente de una región fronteriza a otra, la Comisión opina que, en vez de crear un nuevo instrumento único, resultaría más eficaz combinar nuevas medidas y otras mejoradas para responder a las necesidades específicas de las regiones fronterizas. No obstante, a fin de maximizar su incidencia, estas medidas deberían coordinarse en el marco de una acción comunitaria única para las regiones fronterizas. Esta acción también intentará proporcionar una mejor información sobre los objetivos y las ventajas de la ampliación en estas regiones. Las medidas específicas de la acción comunitaria propuesta se precisan en los apartados siguientes.
Las contribuciones financieras asignadas por la Comunidad en el marco de la red transeuropea de transporte (RTT) desde 1994 han demostrado ser cruciales para la promoción de los grandes proyectos de transporte en su fase inicial. Además, el programa RTT de la Comunidad ha animado a los inversores públicos y privados demostrando el compromiso político de la UE con el desarrollo de una red de transporte transfronteriza y multimodal en toda Europa.
Aumento del 10 al 20% de la contribución comunitaria máxima a los proyectos RTT
El Reglamento financiero aplicable [15] a los proyectos RTT limita actualmente las contribuciones comunitarias a un máximo del 10% del coste total del proyecto, lo cual significa que un 90% de la financiación de los proyectos RTT debe obtenerse a partir de fuentes nacionales, regionales o privadas. Ésto puede presentar dificultades en el caso de proyectos transfronterizos costosos realizados con los países candidatos. A fin de reforzar el compromiso de la Unión con el desarrollo de la RTT, la Comisión propone elevar al 20% el límite máximo actual de financiación del 10% para los proyectos transfronterizos cuyo valor añadido para los países participantes sea especialmente elevado.
[15] Reglamento (CE) n° 2236/95 del Consejo.
Ayuda financiera especial de 150 millones de euros para la RTT en las regiones fronterizas
Para financiar los proyectos en las regiones fronterizas, la Comisión propone conceder una ayuda financiera especial durante el período 2003-2006 de 150 millones de euros (50 de ellos mediante reasignación de recursos dentro del presupuesto existente). La Comisión sugiere destinar esta financiación complementaria a la ejecución de mejoras urgentes en las infraestructuras de transporte transfronterizas.
Establecimiento de conexiones entre la RTT y las redes de transporte de los países candidatos.
Una de las prioridades de los programas indicativos plurianuales (PIP) establecidas entre los Estados miembros y la Comisión para la financiación de los proyectos RTT es el desarrollo de proyectos transfronterizos con los países candidatos. A este respecto, se concede una importancia particular a las conexiones creadas en los países candidatos con el apoyo del ISPA y recogidas en la red que se define en la Evaluación de las necesidades en materia de infraestructuras de transporte (TINA) de los países de Europa Central y Oriental [16].
[16] Véase el Informe final de la TINA, Viena 1999.
El objetivo de estos proyectos es empalmar las grandes conexiones de la RTT en la UE con las futuras conexiones de la RTT en los países candidatos. Para materializar este objetivo, la Comisión se propone:
* fomentar la ayuda financiera y dirigirla hacia la finalización de las principales conexiones (cerca de las fronteras); debería prestarse una atención especial en este contexto a los proyectos que, debido a barreras geográficas específicas, presentan grandes dificultades desde el punto de vista de la utilidad socioeconómica y la viabilidad financiera;
* fomentar el desarrollo de una red multimodal, incluido el transporte por vía fluvial, haciendo hincapié en el ferrocarril;
* seguir desarrollando una serie de proyectos, recogidos en las Directrices de la RTT, que conecten los Estados miembros a la red definida en la TINA; debería prestarse una atención especial a las conexiones transfronterizas de los pasillos de transporte paneuropeos;
* fomentar los proyectos destinados a reducir los atascos y a conectar los puertos a las redes ferroviarias, así como la inversión para la creación y mejora de la infraestructura de transporte de mercancías por ferrocarril.
4.2 Acciones en favor de las PYME y la cooperación transfronteriza
El Parlamento Europeo decidió consagrar en el año 2001 un importe de 10 millones de euros a un proyecto piloto (línea presupuestaria B5-3003) para apoyar a las regiones y los sectores económicos especialmente afectados por los costes socioeconómicos que va a traer consigo el proceso de ampliación. La Comisión piensa prorrogar esta acción un año y dotarla con un presupuesto de 5 millones de euros.
La Comisión propone que se asignen 7,5 de los 10 millones de euros del presupuesto 2001 a actividades como la difusión de información específica, la organización de talleres y otras reuniones destinadas a estrechar las relaciones creadas entre las PYME establecidas en las regiones fronterizas de la UE y los países candidatos, así como a la formación en materias relacionadas con la adhesión. Con el saldo de 2,5 millones se financiarían medidas de apoyo a través de la red de "Euro Info Centers" (EIC). Estas medidas podrían incluir "misiones de negocios" de los empresarios de la UE a los países candidatos, seminarios sobre los aspectos del acervo que presenten un interés especial para estos empresarios, así como presentaciones sobre la incidencia de la ampliación en los mercados de trabajo locales de la Unión. El presupuesto asignado a este proyecto piloto en 2002 asciende a 5 millones de euros.
4.3 Políticas estructurales: aprovechar al máximo los fondos comunitarios en las regiones fronterizas
Las regiones, los Estados miembros y la Comisión harán todo lo posible para absorber todos los recursos disponibles asignados en los programas de Fondos Estructurales que se hayan adoptado o vayan a adoptarse en el período 2000-2006. No se dispondrá de ninguna financiación complementaria durante el período de programación en curso, ya que la Comisión debe respetar las perspectivas financieras aprobadas en el Consejo Europeo de Berlín.
Reorientación de los programas operativos y documentos únicos de programación
Tal como se ha indicado anteriormente (punto 3.1), la asistencia proporcionada por los Fondos Estructurales a las regiones de los objetivos 1 y 2 y por INTERREG durante el período 2000-2006 abarca en gran medida las necesidades específicas de las regiones fronterizas. El Reglamento nº 1260/99 sobre los Fondos Estructurales ofrece no obstante cierta flexibilidad que puede utilizarse para solucionar los problemas de las regiones fronterizas de cara a la ampliación. Los programas pueden ajustarse a fin de hacer un mayor hincapié en distintas prioridades. Después de la evaluación intermedia de 2003, los Marcos Comunitarios de Apoyo (MCA), los Programas Operativos (PO) y los Documentos Únicos de Programación (DOCUP) se volverán a examinar y, cuando proceda, se ajustarán por iniciativa del Estado miembro correspondiente o de la Comisión, de acuerdo con este Estado miembro. Los programas también podrán revisarse en caso de evolución significativa de la situación socioeconómica y el mercado laboral. Esta revisión también podría llevarse a cabo si se producen cambios significativos en las regiones fronterizas.
A principios del período de programación, se reserva un 4% de cada una de las dotaciones nacionales de los Fondos Estructurales par constituir una "reserva de eficicacia". El 31 de diciembre de 2003, a más tardar, cada Estado miembro deberá evaluar, en estrecha cooperación con la Comisión, la aplicación de sus PO y DOCUP basándose en los resultados intermedios e indicadores de control específicos. El 31 de marzo de 2004, la Comisión -basándose en las propuestas de cada Estado miembro y teniendo en cuenta la evaluación intermedia- podrá liberar la reserva de eficacia en favor de los programas que hayan obtenido los mejores resultados. Si los programas en cuestión respetan los criterios de asignación de la reserva de eficacia, la Comisión examinará debidamente cada una de las propuestas del Estado miembro relativa a la utilización de estos recursos en favor de las zonas fronterizas.
Cofinanciación comunitaria máxima de las medidas en favor de las regiones fronterizas
La Comisión recomienda a los Estados miembros conceder, cuando proceda, el límite máximo de cofinanciación (tal como se establece en el Reglamento nº 1260/99) a las medidas aplicadas en las zonas fronterizas de los objetivos 1 y 2, siempre que se respeten los tipos de cofinanciación global especificados en los documentos de programación (DOCUP, PO y complementos de programación). El objetivo es incrementar la incidencia de los Fondos Estructurales en las zonas fronterizas.
Los beneficiarios de los programas regionales de acciones innovadoras son aquellas regiones que pueden beneficiarse entera o parcialmente de los objetivos 1 o 2. La ayuda comunitaria está limitada a un máximo de dos programas por región durante el período 2000-2006. La Comisión evaluará los programas presentados para una cofinanciación del FEDER basándose en los criterios definidos en las Directrices sobre acciones innovadoras. Asignará entre 300.000 y 3 millones de euros a los programas seleccionados. Las regiones limítrofes de los países candidatos que presenten una solicitud relativa a un programa regional de acciones innovadoras podrán concentrar estas acciones en las zonas fronterizas. La Comisión examinará debidamente cada una de las propuestas presentadas. Están previstas algunas acciones similares con cargo al Fondo Social Europeo, entre ellas medidas destinadas a apoyar el desarrollo local.
La Comisión examina actualmente propuestas de programas transfronterizos presentadas por los Estados miembros que deseen obtener una ayuda de INTERREG III. Estas propuestas deben aprobarse en el curso del año. En algunos casos, la propuesta común de programa se divide en varias partes. Se elaboran subprogramas regionales para las distintas regiones. Cada subprograma tiene en cuenta la situación específica de la región correspondiente y presenta una estrategia destinada a responder a sus necesidades específicas. La asociación regional y el "planteamiento ascendente" constituyen aspectos importantes de todas estas propuestas. Las "Eurorregiones" desempeñan un papel creciente a la hora de fomentar la integración de ambos lados de la frontera.
Por lo que se refiere a los problemas específicos de las regiones fronterizas, la Comisión supervisará estrechamente las consecuencias de las modificaciones introducidas en la comunicación "Informe 2000 del Programa PHARE", a fin de lograr una mayor armonización y compatibilidad de los programas PHARE CTF e INTERREG.
Las mejoras previstas incluyen:
* la adopción, en el caso de PHARE, de un planteamiento más orientado hacia proyectos de importancia y naturaleza similares a los proyectos INTERREG, siempre que los países candidatos sean capaces de aplicar "dispositivos" en lugar de proyectos individuales; coexistirían dos tipos de dispositivos: los fondos de microproyectos, para subvenciones inferiores a 50.000 euros asignadas en materias tales como la cultura, la educación, la información, el desarrollo económico local y el empleo; y los dispositivos correspondientes a subvenciones superiores a 50.000 euros, similares a las acciones emprendidas en el marco de los programas PHARE nacionales (apoyo a la cohesión económica y social) para las infraestructuras vinculadas a la actividad económica, la ayuda al sector productivo y el desarrollo de los recursos humanos;
* una programación plurianual indicativa;
* la cofinanciación de la cooperación transnacional (INTERREG III B), sobre todo en la región del Mar Báltico. Para los otros programas INTERREG III, se puede prever una cofinanciación sobre la base de los programas nacionales PHARE.
A fin de proseguir la armonización de los programas PHARE CTF e INTERREG a partir de finales de 2002, podría modificarse el Reglamento PHARE CTF para:
* permitir la armonización completa de los temas prioritarios dentro de los programas PHARE CTF e INTERREG III A, tal como está previsto en el apartado 11 y en el anexo II de las Directrices de INTERREG;
* facilitar la cofinanciación de los proyectos de cooperación transnacionales (INTERREG III B) o interregionales (INTERREG III C) por el programa PHARE CTF cuando proceda.
No obstante, seguirá existiendo cierto número de diferencias, ya que PHARE y los Fondos Estructurales todavía son muy diferentes en sus objetivos y procedimientos. La participación de los países candidatos en INTERREG III B reforzará la cooperación entre estos países y los Estados miembros, así como entre sus regiones -en particular las regiones fronterizas-, en materia de desarrollo regional y ordenación del territorio. Esta cooperación podría incluir la transmisión de información sobre las políticas regionales y de ordenación del territorio a las autoridades nacionales, regionales o locales y, cuando proceda, la concesión de una asistencia para la formulación de estas políticas.
La participación de las autoridades locales y regionales -incluidas las de las regiones fronterizas- en el programa INTERREG III C permitiría el intercambio de experiencias y la creación de redes en distintos ámbitos, tales como la integración de las actividades de los Fondos Estructurales, el desarrollo urbano y acciones innovadoras, como por ejemplo una economía regional basada en la innovación tecnológica.
Puesto que el apoyo disponible es limitado, podría utilizarse una proporción reducida del presupuesto de PHARE CTF para financiar la participación en acciones tipo INTERREG III B o III C.
De acuerdo con el "Informe 2000 del Programa PHARE", la Comisión propone extender la programación indicativa plurianual a fin de abarcar el período 2002-2006 para PHARE CTF, así como la duración total de validez de los documentos comunes de programación. Cuando proceda, deberían poder introducirse modificaciones menores en estos documentos, con el fin de llevar a la práctica la programación plurianual en el período 2003-2006 o de 2003 hasta la adhesión.
En total, estas medidas deberían traer consigo una aplicación más eficaz de los programas INTERREG y PHARE CTF, en interés de las regiones fronterizas y de sus poblaciones.
Creación de redes en las zonas fronterizas de la UE
El apartado 53 de las Directrices de INTERREG establece una reserva de 47 millones de euros destinada a la instauración de redes y otras actividades destinadas a apoyar la aplicación de los tres apartados de la iniciativa INTERREG. El Reglamento sobre los Fondos Estructurales (n° 1260/1999) y las Directrices INTERREG III destacan la importancia de los esfuerzos de cooperación orientados hacia las fronteras exteriores, en particular las de los países candidatos a la adhesión. La Comisión propone por lo tanto asignar hasta un total de 20 millones de euros a las acciones destinadas a fomentar y facilitar la cooperación en las regiones fronterizas. Este apoyo podría destinarse a la creación de redes, a actividades de información, a la asistencia para la elaboración de proyectos, etc.
Criterios de selección de las áreas contiguas a las zonas fronterizas
De acuerdo con las actuales Directrices de INTERREG, la ciudad de Viena sólo podrá beneficiarse de un programa transfronterizo con Eslovaquia (véase el artículo 10 de las Directrices de INTERREG, en el que se definen las zonas seleccionables). No podrá beneficiarse, sin embargo, de programas realizados con la República Checa y Hungría.
Teniendo en cuenta su posición geográfica excepcional, muy cerca de las zonas fronterizas de Eslovaquia, Hungría y la República Checa, la Comisión acepta integrar Viena en los programas INTERREG III A con Hungría y la República Checa. Ésto se justifica por el papel especial que desempeña la ciudad en las relaciones económicas y la coordinación administrativa con las zonas fronterizas de los países candidatos. Las modalidades de esta integración se discutirán con las autoridades austríacas y se establecerán en una modificación de las Directrices de INTERREG tras consultar a los países vecinos y tener en cuenta las necesidades específicas de los Estados federados limítrofes.
Además la Comisión recuerda que se puede utilizar la flexibilidad inherente a las Directrices de INTERREG para asignar una parte de los recursos del programa a las regiones contiguas a las zonas NUTS III que pueden beneficiarse de INTERREG III A. Si se utiliza de manera eficaz, esta flexibilidad permitiría cubrir las necesidades de las áreas metropolitanas que pueden verse afectadas por la ampliación.
Aplicación del "principio de territorialidad" del programa INTERREG
Con el fin de mejorar la cooperación entre INTERREG y PHARE CTF, la Comisión intentará también que el "principio de territorialidad" sea menos rígido en su aplicación. Hoy en día, en efecto, únicamente los proyectos o partes de proyectos ubicados en el territorio comunitario pueden ser financiados por INTERREG. La Comisión examinará sobre todo en qué condiciones podría financiar el programa INTERREG por sí solo la totalidad de los proyectos ubicados en parte fuera del territorio de la UE, tales como puentes que cruzan una frontera o proyectos que no implican una inversión en infraestructuras físicas, como los intercambios culturales con la zona fronteriza de un país candidato.
Uno de los principales problemas en las regiones fronterizas es la falta de infraestructuras de transporte y medio ambiente adecuadas. Los programas PHARE CTF e INTERREG apoyan actualmente los proyectos de infraestructuras transfronterizas a través de una ayuda financiera. Las principales inversiones son financiadas por el ISPA y, en los Estados miembros, por el FEDER y el presupuesto RTT.
El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ya interviene muy activamente en los Estados miembros, a menudo en proyectos financiados mediante una subvención de la Comunidad. La intervención del BEI en los países candidatos ha sido más bien limitada en el pasado, pero se está intensificando progresivamente hoy en día. Uno de los problemas actuales es que los países candidatos disponen de escasos recursos para destinarlos a pequeños proyectos en el ámbito de las infraestructuras de transporte y medio ambiente. Éste es uno de los principales obstáculos para la materialización de los proyectos transfronterizos. La escasez de recursos del país candidato podría compensarse, al menos en parte, si se combina una subvención comunitaria y un préstamo del BEI. Además, la combinación con un préstamo del BEI dotaría de mayor eficacia a las subvenciones de PHARE y ayudaría a las autoridades de las regiones fronterizas a desarrollar sus infraestructuras regionales y locales. En particular, la progresiva apertura del mercado de préstamos municipales en los países candidatos también podría realizarse a tiempo para la ampliación.
La Comisión propondrá, por consiguiente, utilizar una dotación de PHARE inicial por un importe máximo de 50 millones de euros a fin de crear en colaboración con el BEI una estructura de préstamos municipales para los proyectos de transporte y medio ambiente, siempre que estos proyectos se inscriban dentro de un programa de reestructuración industrial integrado o un plan de desarrollo regional.
Los préstamos del BEI podrían por lo tanto utilizarse para responder a las exigencias de cofinanciación de proyectos en las regiones fronterizas. Ésto podría adoptar la forma de una estructura complementaria que permita a los préstamos del BEI completar los fondos INTERREG y PHARE CTF existentes en el contexto de programas conjuntos o de una estructura coordinada (aunque separada) siempre que ésta tenga debidamente en cuenta los planes de desarrollo regional o los programas de reestructuración existentes.
La Comisión invita a los Estados miembros a examinar si, conforme al artículo 10 del Reglamento n° 1260/99 sobre los Fondos Estructurales, los documentos de programación conjunta INTERREG IIIA/PHARE CTF podrían garantizar una mayor coordinación con la ayuda del BEI.
En una fase posterior, y a fin de reducir los desequilibrios regionales existentes en los países candidatos, esta estructura de préstamos municipales podría extenderse a otras regiones de los países candidatos (más allá de las regiones fronterizas).
También podrían ser necesarias algunas iniciativas políticas en los ámbitos agrícola y rural para compensar los posibles efectos negativos de la ampliación en las regiones fronterizas:
* en las regiones fronterizas cuyas explotaciones agrícolas sean poco competitivas en ciertos sectores de producción, los programas de desarrollo rural existentes deberían reorientarse hacia una mayor actividad en materia de inversión, formación y comercialización en las zonas afectadas. Además, esta mayor actividad podría consagrarse a la diversificación de las actividades económicas en las explotaciones y fuera de ellas. Los Estados miembros tendrán que decidir, en el marco del Reglamento n° 1257/1999 del Consejo, si son necesarias acciones específicas, basándose en particular en las evaluaciones intermedias de estos programas.
Los Estados miembros podrían intensificar las actividades de desarrollo rural en las regiones fronterizas utilizando el sistema de modulación definido en el artículo 4 del Reglamento (CE) n° 1259/1999 del Consejo. Los fondos comunitarios afectados se pondrían a disposición de los Estados miembros como ayuda suplementaria de la Comunidad para medidas relacionadas con la jubilación anticipada, el entorno agrícola y la repoblación forestal, previstas en el Reglamento (CE) n° 1257/1999 del Consejo, así como para medidas en favor de las zonas desfavorecidas o sujetas a restricciones ambientales.
* El programa LEADER+ podría ser aprovechado por los Estados miembros para fomentar la cooperación transfronteriza entre las comunidades rurales situadas a ambos lados de la frontera.
* De acuerdo con las medidas seleccionables mencionadas en el apartado 1 del Anexo II de las Directrices, los proyectos INTERREG IIIA podrían fomentar el desarrollo rural. Estos proyectos podrían completarse con proyectos PHARE CTF o SAPARD en los países candidatos. Convendría no obstante evitar cualquier solapamiento entre los distintos programas. Los proyectos INTERREG deberían aplicar estrictamente las normas del Reglamento nº 1257/1999 a las medidas relacionadas con los productos del anexo I del Tratado.
* El proceso de reestructuración y desarrollo rural en los países candidatos, tanto antes como después de la adhesión, debería ser objeto de una atención especial. Como la mayoría de las regiones fronterizas de los nuevos Estados miembros tendrán un estatuto de objetivo 1, debería poder reforzarse la cooperación con antiguas regiones fronterizas de la UE que tienen experiencia en relación con este estatuto.
4.7 Programas consagrados a la educación, la formación y la juventud
Los países candidatos participan en los programas comunitarios consagrados a la educación y formación -incluidos Sócrates (educación), Leonardo (formación profesional) y Youth (educación informal y movilidad) en las mismas condiciones que los Estados miembros. Las acciones apoyadas por estos programas incluyen a socios de distintos Estados miembros y países candidatos.
Aunque no se aplican específicamente a la cooperación transfronteriza, estos programas promueven los aspectos educativos y de formación relacionados con la preparación para la ampliación. Las autoridades nacionales competentes y, cuando proceda, las oficinas de los programas respectivos deberían realizar también un esfuerzo especial para explotar a fondo estos programas en las regiones fronterizas. Podrían organizarse campañas informativas en colaboración con los institutos de enseñanza y las oficinas de los programas en las regiones fronterizas y vecinas de los países candidatos.
Independientemente de estas actividades, la Comisión propone conceder una dotación financiera adicional de 10 millones de euros para el período 2003-2006 al programa YOUTH, conforme a la base jurídica existente y al marco de gestión descentralizada actualmente en vigor.
Entre los programas comunitarios consagrados a la educación y a la formación, el programa YOUTH se consideró el más apropiado para favorecer el aprendizaje y la cooperación interculturales entre regiones transfronterizas.
Al adoptar un planteamiento global que recurre a distintos métodos y actividades, el programa YOUTH fomenta la movilidad, la iniciativa, el aprendizaje intercultural y la solidaridad entre jóvenes y otros ciudadanos en toda Europa. Además, su gestión muy descentralizada contribuye a aumentar su incidencia política y visibilidad a escala nacional, regional y local.
Basándose en la experiencia adquirida, el programa YOUTH permite ofrecer a los jóvenes de las regiones transfronterizas nuevas posibilidades de desarrollar su interacción y cooperación. Existen numerosas fórmulas, como los proyectos de intercambio de jóvenes, el servicio voluntario europeo y las actividades de formación, información y cooperación.
Se definió una posición común de la UE respecto a la libre circulación de trabajadores y, al final de la Presidencia sueca, esta posición pudo ser adoptada, aunque con algunas adaptaciones negociadas, por cinco países candidatos [17].
[17] Chipre, Hungría, Letonia, Malta y Eslovaquia
La nota informativa publicada por la Comisión en marzo de 2001 y las fuentes en las que se basaba parecen indicar que, si bien el número total de trabajadores migrantes podría no ser excesivamente elevado en porcentaje, sí que lo sería en cifras absolutas, ya que un número desproporcionado de personas eligirían como destino Alemania y Austria. Ha sido difícil calcular de manera acertada la importancia de las migraciones diarias o el número de trabajadores fronterizos, ya que los datos disponibles tienen un carácter retrospectivo y toda predicción sólo tiene un valor estimativo. No existe actualmente ningún método fiable para prever los futuros movimientos de personas y tener en cuenta las numerosas variables que influyen en la decisión de emigrar (diferencia de rentas, situación del mercado laboral, factores culturales, etc.).
Por lo tanto, el grado de imprecisión respecto a los futuros movimientos de mano de obra y el nivel de sensibilidad y temor real de algunos sectores de la población interesada llevaron a la adopción de regímenes de transición para facilitar una liberalización progresiva de la circulación de trabajadores. El régimen de transición negociado en este ámbito fundamental ha abierto la vía para una próxima adhesión, aunque con algunas restricciones.
Los elementos fundamentales de este régimen de transición, que también abarca las migraciones diarias y los trabajadores fronterizos, son un período transitorio, un mecanismo de revisión, medidas de salvaguardia y declaraciones de los Estados miembros. En todos los Estados miembros se establecerá un período transitorio general de dos años, durante el cual los principios del statu quo y la preferencia comunitaria serán preponderantes, es decir, las condiciones para los nacionales de los países candidatos sólo podrán mejorar y estos nacionales tendrán preferencia en relación con la mano de obra no comunitaria. Tras una revisión, cuyas conclusiones se formularán en un informe de la Comisión al Consejo, se invitará a los Estados miembros a indicar a la Comisión si desean mantener la aplicación de disposiciones nacionales o piensan aplicar el acervo. Por lo tanto, después del segundo año, los Estados miembros podrán decidir aplicar el acervo. Cinco años después de la adhesión, los Estados miembros actuales que hayan mantenido disposiciones nacionales podrán, en caso de riesgos o distorsiones serias para su mercado laboral, prorrogar este período durante una duración máxima de dos años, previa notificación a la Comisión. Todos los Estados miembros podrán aplicar una cláusula de salvaguardia hasta el final del séptimo año después de la adhesión.
El Tratado de Adhesión incluirá una declaración por la cual los Estados miembros actuales se comprometen a conceder, en el marco de su legislación nacional, un mayor acceso a su mercado laboral, de modo que se acelere la adecuación al acervo. Se invita asimismo a los Estados miembros a liberalizar su mercado laboral antes incluso de la adhesión.
Aunque no existe un régimen de transición general por lo que respecta a la prestación de servicios, dos Estados miembros [18] han negociado un mecanismo de salvaguardia en sectores sensibles específicos de su mercado laboral.
[18] Alemania y Austria
Gracias a la inserción de ciertos elementos de reciprocidad y una declaración reforzada, este capítulo se cerró de manera provisional para tres de los países mencionados anteriormente. En consecuencia, se admitió que los países candidatos afectados podían aplicar a los ciudadanos de un Estado miembro actual medidas nacionales equivalentes a las que le aplica dicho Estado miembro. Mientras un Estado miembro actual aplique medidas nacionales a los ciudadanos de un nuevo Estado miembro, otros nuevos Estados miembros podrán recurrir a medidas de salvaguardia frente a este último. En el caso de Malta, se aplica una fórmula especial que combina esencialmente medidas de salvaguardia y una declaración. No hay restricciones en el caso de Chipre.
Mapas de ayudas regionales
En 1999-2000, la Comisión aprobó el mapa de ayudas regionales para 14 Estados miembros durante el período 2000-2006. Alemania sólo comunicó su mapa de ayudas regionales para el período 2000-2003 y su aprobación por la Comisión expirará por lo tanto al final de este último año. Excepto cuatro, todas las zonas NUTS III, de los Estados miembros limítrofes de los países candidatos (véase el punto 3.2) fueron propuestas como zonas de ayuda por los Estados miembros y pueden beneficiarse actualmente de las ayudas estatales de finalidad regional. De acuerdo con el punto 5.6 de las Directrices relativas a estas ayudas (1998), los Estados miembros, cuando las condiciones socioeconómicas cambien de manera significativa, podrán proponer que se introduzcan en los mapas de ayudas regionales, durante su período de validez, ajustes que beneficien a las regiones seleccionables [19]. Los Estados miembros podrán aplicar esta disposición para garantizar que todas las regiones NUTS III vecinas de países candidatos a la adhesión puedan beneficiarse de las ayudas estatales de finalidad regional (algunas de estas regiones NUTS III todavía no son seleccionables en la actualidad). La Comisión examinará favorablemente los ajustes propuestos por los Estados miembros cuando se establezca su fundamento. A fin de no aumentar el límite máximo de población de un Estado miembro determinado, la posible integración de nuevas regiones deberá compensarse obviamente mediante la exclusión de regiones con una población equivalente.
[19] La Comisión señala que Alemania tendrá que transmitir en cualquier caso su mapa de ayudas regionales para el período 2004-2006.
Límite máximo de de las ayudas regionales
No todos los Estados miembros han explotado plenamente el límite máximo de ayuda regional del 20% neto que la Comisión puede aprobar para las regiones de la letra c) del apartado 3 del artículo 87 CE limítrofes de regiones que pueden beneficiarse de ayudas regionales en virtud de la letra a) del apartado 3 del artículo 87 CE. Alemania, por ejemplo, propuso un límite máximo de ayuda regional mucho menos elevado que el 18% bruto. Ese mismo Estado miembro limitó el máximo de las ayudas regionales concedido a sus regiones beneficiarias en virtud de la letra a) del apartado 3 del artículo 87 CE al 35% bruto, mientras que la Comisión podría haber aprobado límites máximos situados entre el 35 y el 50% netos, dependiendo de la situación socioeconómica relativa de la región correspondiente. Los ajustes introducidos en los mapas de ayudas regionales en virtud del apartado 5.6 de las Directrices mencionadas anteriormente aplicables a estas ayudas podrán afectar a los límites máximos de las ayudas en cuestión.
Ayudas estatales y capital de riesgo
La Comisión adoptó recientemente [20] su comunicación sobre las ayudas estatales y el capital de riesgo. De acuerdo con esta comunicación, Los Estados miembros cuentan con la flexibilidad suficiente para apoyar la creación y el desarrollo inicial de nuevas empresas. La Comisión considera que la utilización de capital de riesgo podría ser un instrumento especialmente adaptado para apoyar el proceso de ajuste iniciado en las regiones fronterizas y, más concretamente, para financiar la cooperación entre empresas de las regiones fronterizas de la UE y empresas de los países candidatos.
[20] El 23.5.2001, publicación en curso.
Refuerzo presupuestario de las acciones en favor de regiones fronterizas dentro de los regímenes de ayudas aprobados
Además, los Estados miembros podrán aprovechar las normas existentes que les permiten asignar más recursos a las regiones fronterizas sin superar la dotación presupuestaria global aprobada por la Comisión para el régimen de ayudas correspondiente. Podrían aumentar esta dotación hasta un 20% con el fin de destinar todavía más créditos a las regiones fronterizas sin tener que informar a la Comisión.
Subsisten numerosas preocupaciones en las regiones fronterizas por lo que respecta a los posibles efectos negativos de la ampliación, en particular a la inmigración descontrolada, a los desplazamientos diarios transfronterizos y a la mayor competencia. El análisis de las regiones fronterizas propuesto en la presente comunicación ha revelado que la mayoría de estas preocupaciones no están fundadas: al contrario, las regiones fronterizas deberían beneficiarse a largo plazo de la ampliación de la UE.
Para responder a estas preocupaciones, la Comisión hará hincapié en el problema de las regiones fronterizas en su estrategia de comunicación sobre la ampliación. Animará por lo tanto a las representaciones y delegaciones competentes a destinar parte de los recursos disponibles a medidas de información sobre la situación en las regiones fronterizas. Los Estados miembros afectados deberían velar también para que las campañas de información sobre la ampliación presten la atención necesaria a las regiones fronterizas.
La Comisión piensa crear un grupo de trabajo conjunto de los servicios competentes que coordinará y supervisará las medidas propuestas en la presente comunicación. Estas medidas se llevarán a cabo en el marco de una acción comunitaria única para las regiones fronterizas, coordinada por el grupo de trabajo. Este grupo asumirá las funciones de punto de contacto y "help desk" para todas las solicitudes de información."
La acción comunitaria en favor de las regiones fronterizas presentada en esta comunicación abarca una amplia gama de medidas que deberán aplicarse para responder a las necesidades específicas de los distintos sectores afectados. La Comisión propugna una mayor coordinación de los instrumentos disponibles en las regiones fronterizas, la utilización del margen de flexibilidad inherente a la normativa aplicable a las ayudas estatales y a las inversiones suplementarias en ámbitos específicos, en particular las infraestructuras de transporte y de medio ambiente. Otro objetivo esencial es la elaboración de una estrategia de información y comunicación eficaz a fin de maximizar los beneficios de la ampliación en las regiones fronterizas.
Las medidas propuestas deberían contribuir a mejorar la cooperación transfronteriza y el desarrollo de nuevas regiones económicas, que creen nuevas posibilidades de crecimiento y empleo en ambos lados de la frontera.
Teniendo en cuenta el principio de subsidiariedad, esta acción deberá combinarse con medidas apropiadas a escala nacional, regional y local. La Comisión seguirá supervisando, en colaboración con los Estados miembros, la incidencia social y económica de la ampliación en las regiones fronterizas, a fin de mejorar la acción comunitaria. Debido al progreso de las negociaciones de adhesión, las medidas propuestas deberían aplicarse cuanto antes.
Anexos: cuadros, mapas.