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Timestamp: 2018-05-26 13:59:19
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Iniciativa para implementar becas a hijos de migrantes – David Monreal Ávila
Iniciativa para implementar becas a hijos de migrantes
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octubre 27, 2015febrero 9, 2017
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE ADICIONA UNA FRACCIÓN VIII BIS DEL ARTÍCULO 33 DE LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN
DAVID MONREAL ÁVILA, Senador de la República, integrante de la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 71, fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y 55 fracción II, del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, someto a la consideración de esta Honorable Soberanía la siguiente someto a la consideración de esta Honorable Soberanía la siguiente INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE ADICIONA UNA FRACCIÓN VIII BIS DEL ARTÍCULO 33 DE LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN al tenor de la siguiente:
La migración en su expresión mayoritaria es resultado de la pobreza y de la desigualdad social. Para millones de familia, es la única alternativa de desarrollo a consecuencia de la falta de oportunidades en su país de origen, y se ven en la necesidad de ir en busca de mejores oportunidades y condiciones de vida.
México tiene una larga tradición como país de origen, tránsito y destino de migrantes hacia Estados Unidos; en los últimos 30 años los flujos migratorios hacia el norte del continente americano se han incrementado y diversificado tanto en su origen como en el perfil de los migrantes. Cada vez participan más en los flujos migratorios personas provenientes de zonas urbanas, ya no necesariamente rurales, mismas que buscan en otro país las oportunidades económicas que no encuentran en su país de origen.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), muestran que la esperanza educativa en nuestro país es de 8.6 años, lo que significa que la mayoría de la población sólo terminará la secundaria. La situación sólo empeora en aquellos municipios en donde los padres de familia han tenido que emigrar a Estados Unidos en busca de oportunidades para mejorar su calidad de vida.
Datos del Consejo Nacional de Población (Conapo) señalan que la población migrante de mexicanos en el extranjero ha crecido de manera significativa con el paso de las décadas desde 1960, a tal grado que para el año 2010, se reportaron más de 11 y medio millones de migrantes mexicanos en el mundo, siendo el principal país de residencia para los connacionales Estados Unidos.[1]
Nada parece evitar que los mexicanos intenten una y otra vez cruzar la frontera sur de Estados Unidos, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI):[2]
Hasta enero de 2011, vivían 11.5 millones de inmigrantes no autorizados en Estados Unidos; de estos, 59% (6.8 millones) nacieron en México.
Del total de viviendas habitadas por mexicanos en 2011 en Estados Unidos, en 4.7% (5.4millones) reside al menos una persona que nació en México.
El Consejo Nacional de Población señala que en el año 2013, México fue el segundo país a nivel mundial con más emigrantes, con 13.2 millones de personas emigrantes, sólo por debajo de India con 14.2 millones y por arriba de Rusia y China con 10.8 y 9.3 millones de emigrantes respectivamente.
Ahora bien, la población mexicana que emigra hacia otros países lo hace, en mayor número, entre los 20 y los 34 años de edad, le siguen los jóvenes de entre 15 y 19. En los menores de 15 años y mayores de 50, el porcentaje disminuye, lo que demuestra que la migración se hace primordialmente por cuestiones laborales.
Derivado de lo anterior se puede afirmar que la población de origen mexicano es un motor de la economía de Estados Unidos. Los 11.7 millones de mexicanos que residían en Estados Unidos en 2011 representaban 29% de los inmigrantes y 4% de la población total estadounidense.[3]
La mayoría vivía en California (37%, 4.3 millones) y en Texas (21%, 2.5 millones), las dos mayores economías estatales. De acuerdo con el Migration Policy Institute, a partir de datos del US Census Bureau, las principales ciudades con inmigrantes mexicanos son Los Ángeles (15%, 1.7 millones), Chicago (6%, 684,000) y Dallas (5%, 610,000), cuyas economías crecieron por encima de la media nacional en 2011.
Derivado de esta intensidad migratoria, surge un tema vital para la economía del país, el cual tiene que ver con las aportaciones que hacen los mexicanos radicados en el extranjero, principalmente en los Estados Unidos, a sus familias en México a través de remesas de dinero, las cuales se han convertido por momentos, en el segundo ingreso más importante para país. Según información del Banco de México, con cifras al cierre del año 2014, “los envíos de dinero que hacen los mexicanos que viven en el exterior a sus familiares en México, sumaron 23,606.8 millones dólares. Medida en tasa anual, esta cifra resulta superior en un 7.8% a la registrada 2013.[4]” Este incremento representa el más elevado en los últimos 8 años, lo que da cuenta de la importancia que tienen estos ingresos para las finanzas y la estabilidad económica del país
En la siguiente gráfica, se muestra el crecimiento de las remesas desde el año 2003 al 2014.
Para ello, la gran mayoría de las remesas que envían los connacionales desde Estados Unidos a sus familias en México, se gastan en la satisfacción de necesidades básicas, en la adquisición de bienes de consumo duradero y en la compra y mejora de vivienda, mientras que sólo una pequeña proporción se destina al ahorro y a la llamada inversión productiva.
En este sentido, uno de los factores que más debe preocupar al Estado mexicano, es el impacto del efecto migratorio sobre los hijos de migrantes, ya que esto abre la hipótesis acerca de que “una mayor exposición a la migración, a nivel de la comunidad o del hogar, generará un ambiente en el que se valore más a la migración como una trayectoria de vida alternativa (y no complementaria) a la educación” y por lo tanto esto podría generar que “los jóvenes más expuestos a la migración, ya sea a través de una mayor prevalencia de la migración en la comunidad o por la experiencia reciente de migración de un miembro del hogar (en los últimos cinco años) tendrán una mayor probabilidad de no estar inscritos en la escuela.”,[5] o bien encontrar en la migración su proyecto de vida, ocasionando deserción y abandono escolar.
Asimismo, ante la falta de un ingreso fijo y constante en el hogar, muchos estudiantes y padres de familia deciden abandonar la escuela para intentar migrar o ingresar al mercado laboral, lo cual significa que los jóvenes se ven obligados a renunciar a la mejor posibilidad que les pueda ayudar a generar condiciones para un mejor futuro: la educación.
En este sentido, es necesario establecer programas de ayuda a los hijos e hijas de migrantes mexicanos, sobre todo en los estados que, de acuerdo a la Consejo Nacional de Población se encuentran catalogados como entidades con un flujo migratorio muy alto: Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Zacatecas,[6] lo ocasiona que la población de esto lugares, se encuentren con mayores índices de vulnerabilidad, y en consecuencia se generan las condiciones necesarias para que el flujo migratorio sea mayor.
Atender a los Estados con alto índice migratorio es prioridad, debido a que este grupo de entidades “en su conjunto, comprenden alrededor de tres millones de viviendas, lo que representa poco más de una de cada diez viviendas del país. Este grupo de entidades se caracteriza por registrar porcentajes de 2 hasta 2.4 veces los valores nacionales en los cuatro indicadore, en dichos estados el porcentaje de viviendas que reciben remesas asciende a 8.86; 4.54 por ciento de las viviendas tenía emigrantes en Estados Unidos, y una proporción prácticamente igual tenía migrantes de retorno. Por último, en 2.16 por ciento de las viviendas había migrantes circulares.[7]” Es decir, además de su alto índice de movilidad migratoria, la cantidad de dinero que envían se encuentra por encima de la media nacional.
Estos estados, se caracterizan por tener históricamente movimientos migratorios importantes, a saber, “en el 2000, la intensidad migratoria se acentuó en algunos estados con una larga tradición en esta práctica de expulsión poblacional. Sobresale el hecho de que más de la mitad de los municipios de Aguascalientes registraron una intensidad migratoria alta o muy alta (72.7%), en Zacatecas el 71.9%, en Jalisco el 65.3%, en Michoacán el 62.8%, en Durango el 59.0% y en Guanajuato el 28.7%. Para el año 2010, el número de municipios con estos rasgos se redujo a cuatro: 76.09% de los municipios de Guanajuato mantenía el nivel de intensidad migratoria alta y muy alta; el 56.80% en Jalisco; el 61.06% en Michoacán y el 70.69% en Zacatecas”.[8]
De acuerdo al mismo estudio, esta movilidad constante de migrantes en los estados de Michoacán, Guanajuato y Zacatecas, se dio a raíz de que en la década de los ochenta, “el flujo migratorio continúo incrementándose, las crisis económicas sufridas en nuestro país en aquellos años y las políticas migratorias norteamericanas favorecieron esta práctica. Las crisis financieras de 1982 y 1987 registradas en nuestro país incrementaron y diversificaron el flujo migratorio de México hacia EU, debido a que ya no provenían de las rutas tradicionales (Michoacán, Guanajuato y Zacatecas), gradualmente se adicionaron regiones de nuestro país que antes carecían de tradición migratoria. En el cuadro número 7 se muestra que en 1980 existían 2 millones 242.1 mil inmigrantes mexicanos radicados en aquel país con quién compartimos nuestra frontera norte, en 1990 la población de mexicanos que radicaban en EU se incrementó a 4 millones 409 mil personas”.[9] Y de acuerdo con la CONAPO en ese periodo cada vez más personas de clase media, con mayores niveles educativos, de origen urbano, y provenientes en su mayoría de entidades con poca tradición migratoria.
De esto se puede determinar, la importancia de atender a estos estados con muy alta intensidad migratoria, quienes históricamente se han caracterizado por tener estos flujos constantes de personas, principalmente hacia los Estados Unidos.
Esta propuesta que busca focalizar esfuerzos en cuatro entidades federativas para otorgar becas a los hijos de migrantes es elemental para superar esta situación que los caracteriza. Sin embargo, al igual que otras iniciativas que han sido ley, por ello es indispensable concentrar todos los esfuerzos de la federación en atender a la población de estos, ya que su grado de vulnerabilidad es aún mayor al resto del país, y por lo tanto, la posibilidad del abandono y la deserción escolar es notoriamente mayor.
Por ejemplo, por más de tres décadas se estableció un régimen de excepción fiscal para los estados fronterizos, otorgando el beneficio de que el pago del Impuesto Sobre el Valor Agregado IVA diferenciado, que hasta el año 2013 era de 11 por ciento, a diferencia del 16 por ciento que se paga en el resto del país. En su momento, el Presidente José López Portillo, decretó esta medida a fin de hacer competitivas a las zonas fronterizas, y fomentar la comercialización de los productos nacionales, e impedir que los vecinos de estas entidades, prefirieran comprar del otro lado de la frontera tanto al norte como al sur. De esta manera, frente a una situación que afectaba sólo a los estados de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Chiapas, Tabasco, Campeche, y Quintana Roo, se decretó dicha medida.
Por otro lado, recientemente el Ejecutivo Federal presentó al Congreso de la Unión una propuesta de iniciativa que pretende crear Zonas Económicas Especiales, si bien es necesario un debate a fondo para determinar las virtudes y vicisitudes de dicha propuesta; en la exposición de motivos se resalta la importancia de focalizar apoyos a zonas geográficas del país que se encuentran en mayor rezago y vulnerabilidad, por ejemplo se señala que el Producto Interno Bruto de la región Sur, creció a un ritmo anual de 0.3%, por debajo de los observado a nivel nacional, y por el contrario en la frontera norte del país, el ingreso creció 1.1 por ciento durante el mismo periodo.
Para ello, la Constitución Política Federal en su artículo 25 primer y último párrafo, faculta al ejecutivo a garantizar la rectoría del desarrollo nacional, la acometividad, para permitir el pleno ejercicio de la libertad y la dignidad de los individuos, además de hacer cumplir lo establecido en la Ley para Impulsar el Incremento Sostenido de la Productividad, y la Competitividad de la Economía Nacional. Es decir, en aquellas áreas donde la población se encuentra en un ciclo de pobreza y desigualdad, es indispensable establecer acciones focalizadas para abatir estos rezagos, y lo mismo debe suceder en las zonas donde existen altas posibilidades de que los niños, niñas y adolescentes emigren en busca de mejores oportunidades de vida.
En este sentido, de la misma manera debe ser atendido el problema y las consecuencias de la migración en los estados con muy alta intensidad migratoria, y una forma es atender las necesidades educativas de los hijos de migrantes, a fin de garantizar su permanencia en la educación básica y media superior, y con ello hacer cumplir su derecho a recibir una educación de calidad.
Por lo tanto, los apoyos a estudiantes hijos de migrantes se justifican: en primer lugar, los ingresos que obtiene el Estado mexicano por concepto de remesas es de tal importancia que se ubican en el primero y segundo lugar como fuente de ingresos para la Federación, ya que sin dichos ingresos la situación económica nacional caería en una serie crisis financiera; en segundo lugar, porque tal y como ha sido señalado, la vulnerabilidad en la que se encuentran los hijas e hijas de migrantes es aún mayor, ya que su aspiración de proyecto de vida se encuentra influenciado por ese estilo de vida; en tercer lugar, las condiciones económicas familiares que deben enfrentar son otro elemento que puede influir decisivamente para que los estudiantes abandonen la escuela; y en cuarto lugar, porque de la misma manera en que se han focalizado otros esfuerzos, es indispensable atender con urgencia la situación de las entidades con muy alto índice de intensidad migratoria como son Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Zacatecas, quienes de acuerdo a la CONAPO son las únicas que tienen esta categoría.
En consecuencia, el objeto de la presente iniciativa que pretende adicionar una fracción VII Bis al artículo 33 de la Ley General de Educación, y con ello establecer como una obligación de las autoridades educativas, y a fin de garantizar el ejercicio pleno del derecho a la educación, programas de becas focalizados a hijas e hijos de migrantes mexicanos, con el propósito de disminuir los altos flujos migratorios, principalmente hacia los Estados Unidos, y con ello tratar de abatir el rezago y el abandono escolar.
Estos programas deberán ser operados con el apoyo de clubes o federaciones de migrantes radicados en el extranjero, el gobierno federal y los gobiernos estatales, de tal manera que por cada peso que aporten para este programa los migrantes, los gobierno federal y estatal aportarán un pesos respectivamente, de tal manera que las becas que reciban los estudiantes les sirvan para cubrir todas sus necesidades académicas. Además, esto es una forma de reconocer y agradecer el trabajo y el dinero que los migrantes aportan al país, esto protegiendo y garantizando el derecho a la educación de sus hijas e hijos en México.
Además, de acuerdo a la fracción XXV del artículo 73 Constitucional, es una facultad del Congreso “dictar las leyes encaminadas a distribuir convenientemente entre la Federación, los Estados y los Municipios el ejercicio de la función educativa y las aportaciones económicas correspondientes a ese servicio público”, y con ello poder establecer dentro de la Ley General de Educación la atención a los estados con muy alto índice de intensidad migratoria.
Vale la pena destacar que un programa similar al propuesto en la actualidad es operado por la Secretaría de Desarrollo Social a través de 3×1 migrante, sin embargo, ni en la Ley General de Educación, o en la Ley General de Desarrollo Social se encuentra elevado al carácter de ley, lo que deja a la discrecionalidad la aplicación del mismo, al igual que para las autoridades locales, es decir, mientras no sea una obligación para todas las autoridades de los estados con muy alto índice de intensidad migratoria, implementar programas de becas para hijas e hijos de migrantes, únicamente se estará a la voluntad de cada gobierno brindar estos apoyos a las familias de mexicanos radicados en el extranjero.
Es necesario concentrar esfuerzos de otorgar estas becas a estudiantes de hijas e hijos migrantes, y evitar mayores índices de abandono y deserción escolar en los próximos años, y en consecuencia es indispensable trabajar hoy para asegurar un mejor futuro para los niños y jóvenes de esas entidades.
Por lo tanto, es garantizar el derecho a la educación generando las condiciones necesarias para abatir la migración de jóvenes hacia los Estados Unidos principalmente, así como el abandono escolar, lo cual obedece a un conjunto de factores culturales, sociales o económicos que impiden a los jóvenes que son hijos de padre o madre migrante (s) continuar con sus estudios a cambio de un estímulo económico y de esta manera puedan enfrentar el rezago y la desigualdad social que es consecuencia de su adversidad económica.
Es momento que el Estado mexicano devuelva un poco de lo mucho que los migrantes han aportado a la nación, garantizar la educación de sus hijos además de ser un derecho, es un acto de justicia social, que no puede seguir a la espera de la voluntad de os gobiernos federal y locales.
ÚNICO. Se adiciona una fracción VIII Bis al artículo 33 de la Ley General de la Educación, para quedar como sigue:
VIII Bis.- Desarrollarán programas de becas en beneficio de hijos de padre o madre migrantes de las Entidades Federativas de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Zacatecas, en coordinación con clubes o federaciones de migrantes radicados en el extranjero, los gobiernos estatales y municipales;
SEGUNDO.- Los Congresos de los Estados de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Zacatecas, deberán homologar su legislación secundaria en la materia con el presente Decreto en un plazo no mayor a 90 días hábiles.
TERCERO.- La Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, los Presupuestos Estatales, municipales de los Estados de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Zacatecas, destinarán los recursos necesarios para la ejecución de lo establecido en el presente Decreto.
CUARTO.- Las Autoridades Educativas, deberán convocar a los Clubs o federaciones de migrantes radicados en el extranjero, a fin de hacerlos partícipes del programas de becas referido en el presente Decreto.
Artículo 33.- Para cumplir con lo dispuesto en el artículo anterior, las autoridades educativas en el ámbito de sus respectivas competencias llevarán a cabo las actividades siguientes:VIII.- Desarrollarán programas con perspectiva de género, para otorgar becas y demás apoyos
Artículo 33.- Para cumplir con lo dispuesto en el artículo anterior, las autoridades educativas en el ámbito de sus respectivas competencias llevarán a cabo las actividades siguientes: VIII.- Desarrollarán programas con perspectiva de género, para otorgar becas y demás apoyos
Dado en el Salón de Sesiones del Senado de la República, a los veintisiete días del mes de octubre de 2015.
[1] Artículo web: “Anuario de migración y remesas, México 2014” en Consejo Nacional de Población, [en línea], consultado el 23-10-2015, disponible en file:///C:/Users/Senado/Desktop/Anuario_Migracion_y_Remesas_2014.pdf
[2] Véase “En 2011, 6.8 millones de mexicanos vivían en EU: INEGI”, Noticieros Televisa, [en línea], consultado 26-10-2015, disponible en internet: http://noticieros.televisa.com/economia/1312/2011-6-8-millones-mexicanos-vivia-eu/
[3] Artículo web: “Estadísticas a propósito del día internacional del migrante” en INEGI, [en línea], consultado el 23-10-2015, disponible en
http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/Contenidos/estadisticas/2013/migrante0.pdf
[4] Instituto de los Mexicanos en el Exterior, [en línea] consultado 23-10-2015, disponible en internet: http://www.ime.gob.mx/es/remesas
[5] Giorguli, Silvia E., Serratos, López Itzam, “El impacto de la migración internacional sobre la asistencia escolar en México: ¿Paradojas de la migración?” Consejo Nacional de Población, [en línea], consultado 23-10-2015, disponible en internet: http://conapo.gob.mx/work/models/CONAPO/migracion_internacional/politicaspublicas/09.pdf
[6] Véase “Intensidad migratoria a nivel estatal y municipal”, Consejo Nacional de Población, [en línea], consultado 26-10-2015, disponible en: http://www.conapo.gob.mx/work/models/CONAPO/intensidad_migratoria/pdf/IIM_Estatal_y_Municipal.pdf
[8] Tepach, Reyes M., “El flujo migratorio internacional de México hacia los Estados Unidos y la captación interna de remesas familiares 2000-2015”, (2015) Dirección General de Servicios de Documentación Información y Análisis, Cámara de Diputados, [en línea] consultado 26-10-2015, disponible en internet: http://www.diputados.gob.mx/sedia/sia/se/SAE-ISS-07-15.pdf
Ver Boletín Aquí: Sí las becas para hijos de migrantes se cristalizan, será una forma de corresponder al esfuerzo de nuestros paísanos