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Timestamp: 2017-10-22 15:31:17
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Matched Legal Cases: ['Artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 14', 'Artículo 16', 'Artículo 21', 'artículo 21', 'artículo 73', 'Artículo 22']

Unidad 1 contribuciones disposiciones generales by leti - issuu
CONTRIBUCIONES DISPOSICIONES GENERALES
Por Derecho Fiscal entenderemos todo lo relacionado con los ingresos del Estado provenientes de las contribuciones y las relaciones entre el Estado y los particulares en su calidad de contribuyentes, no obstante esta aseveración, creo conveniente para empezar a desentrañarla establecer antes un esbozo genérico de los antecedentes de la materia tributaria.
En los inicios de la organización humana (clan, gens, horda, tribu), los individuos se agrupaban con la finalidad de sobrevivir contra posibles ataques de bestias, fieras o de integrantes de otras comunidades. Desde entonces el hombre ha idealizado y aceptado la existencia de seres superiores que pudieran representarse como superiores jerárquicos o lo más común, como Dioses. Por este motivo, bajo el temor de no gozar de la vida inmortal y el apoyo y guarda de estos seres superiores, les rendían tributo y honor, brindándoles frutos, animales y personas sacrificadas, entre otras cosas, creyendo que de lo contrario su existencia se vería amenazada.
Un ejemplo de ello lo podemos ver en la civilización Egipcia en la que rendían tributo al faraón. En esa época también apareció la más antigua forma de tributar: el trabajo personal, mismo que se utilizó en la construcción de la pirámide del Rey Keops. Los egipcios también manejaban un control de declaraciones de impuestos de frutos y animales, operando su control fiscal en el pago de determinados tributos con recibos, mismos que consistían en piezas de cerámica.
Posteriormente, apareció la formación de las primeras ciudades, en las que los subordinados, para gozar de la protección de los reyes, debían participarles a éstos de sus frutos y ganancias, mismas que se destinaban para el consumo del rey, su familia y su servidumbre, así como para los integrantes del ejército.
Tal es el caso de Roma, donde surgieron términos como aerarium (erario), tributum (tributo), fiscos (fisco), entre otros conceptos fiscales empleados por la legislación actual y los doctrinarios. Los
primeros controles, órganos recaudadores, cuerpos jurídicos, incluso el primer censo de la historia (motivado por intereses tributarios) surgieron en Roma. En la Edad Media el poder estaba depositado en el señor feudal, rico por tener abundancia de propiedades, pero que requería de manos útiles para cultivar su tierra y sobre todo para proteger su integridad física del ataque vandálico de posibles agresores. En esta época, el señor feudal estableció las condiciones para sus siervos, los cuales estaban obligados a deberles respeto y agradecimiento, esto originó que la cuestión tributaria se volviera anárquica, arbitraria e injusta, ya que los siervos debían cumplir con dos tipos de obligaciones: personales y económicas.
Hablando de México, la civilización Azteca consideró la importancia de la recaudación de los tributos y por ello estableció un sistema a través de los calpixques, quienes eran identificados en la gran Tenochtitlán por portar en una mano una vara y un abanico. Esta civilización marcó la pauta para lo que en nuestros días conocemos como impuestos ordinarios y extraordinarios, ellos los denominaban normales y de guerra o para celebraciones religiosas. Los tributos desarrollados pasaron, con la llegada de los conquistadores españoles, de ser en especie a ser en dinero o en monedas.
En todas y cada una de las etapas mencionadas, la imposición y recaudación de los tributos era definitivamente anárquica y por ende arbitraria. La certeza de los tributos no existía, pero eran latentes los inminentes y temerarios castigos por el incumplimiento.
El origen de las contribuciones (es decir los tributos), no fue justo y equitativo, sino que conforme a los reclamos populares, su regulación tomó matices de proporcionalidad y equidad que, por cierto, fueron establecidos por doctrinarios economistas y mercantilistas.
Es de subrayar que tras aparecer como la más trascendental muestra de imperio y arbitrariedad, los tributos se transformaron en contribuciones y en uno de los medios más importantes de subsistencia y justificación del Estado moderno, pues como veremos más adelante, su función primordial es la de satisfacer las necesidades de la colectividad subordinada, por lo cual surge la idea de que los gastos públicos deben formar parte integral de las obligaciones de todo ciudadano.
Situándonos en el Estado Mexicano, iniciamos el estudio de la materia fiscal tomando siempre como base nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que le son relativas.
1.1 Normas constitucionales y garantías individuales en Materia fiscal
Para adentrarnos al estudio de este tema iniciaremos señalando que de acuerdo a los principales tratadistas del Derecho Tributario o Fiscal, para que exista una contribución antes debe existir una carga tributaria y ésa se debe encontrar de manera expresa en la ley, de tal modo que no quede margen a la arbitrariedad de impuestos.
El Poder Legislativo mediante el Congreso de la Unión o la Cámara de Diputados tiene la encomienda de determinar las contribuciones necesarias para cubrir el presupuesto, situación que debe hacerse cumpliendo los principios para el establecimiento de las contribuciones que señala la propia Constitución Mexicana. Asimismo, corresponde al Poder Ejecutivo administrar los recursos que provengan de las contribuciones y vigilar que éstas se apliquen hacia el gasto público por medio de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público y sus respectivas dependencias: la Subsecretaría de Ingresos, la de Egresos, la de Hacienda, la Tesorería de la Federación y el Servicio de Administración Tributaria, además de sus Organismos Fiscales Autónomos, Instituto Mexicano del Seguro Social e Instituto del Fondo de Vivienda para los Trabajadores, para el caso de las aportaciones de Seguridad Social al Poder Judicial corresponde atender aquellos asuntos derivados de relaciones tributarias que no se hayan solventado en los tribunales administrativos y
que al final deban ventilarse considerando la aplicación de los recursos o juicios que procedan en ese ámbito, considerando incluso el amparo en materia fiscal.
Cabe señalar que la Constitución le da al Estado Potestad Tributaria (poder de decisión sobre la imposición y cobro de las contribuciones) para exigir a los mexicanos el cumplimiento de su obligación de contribuir ejerciéndola mediante la Autoridad Fiscal, sin embargo, como contrapeso establece la obligación de la misma autoridad de respetar las garantías individuales de los ciudadanos, mismas que aunque son generales para cualquier tipo de acto de autoridad dentro del estado de Derecho, en materia fiscal tienen una connotación especial, la cual trataremos de identificar en el estudio del presente tema.
Existen principios para el origen y creación de las contribuciones, pues necesariamente están fundamentadas en leyes promulgadas con base en los procesos de creación de normatividad y leyes establecidos en la Constitución Federal.
1.2. Las garantías individuales, contenidas en los artículos 14, 16, 21 y 22 de la Carta Magna
Basándonos en lo señalado en el Diccionario Jurídico Mexicano, por Garantías Individuales entendemos todos aquellos derechos humanos que se relacionan directamente con los derechos de igualdad, de libertad y de seguridad jurídica.
La Constitución Política que nos rige proporciona diversas garantías individuales que tienen una extensión directa al ámbito fiscal, esto debido a que al, encontrarse establecidas en el contrato social, tienen un carácter general e irrenunciable para toda la población. No obstante este señalamiento, debemos recordar que todas las demás disposiciones que se establecen en la misma Carta Magna, quedan subordinadas a los demás señalamientos que en la misma se establecen.
Existen Garantías Constitucionales que no son otra cosa que instituciones y procedimientos mediante los cuales la Constitución Política de un Estado asegura a los ciudadanos el disfrute pacífico y el respeto a los derechos que en ella se encuentran consagrados.
Los artículos que nos interesan para este tema se mencionan a continuación.
- Artículo 14 Constitucional. A ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna.
En esta norma observamos tres garantías constitucionales en materia fiscal, fundamentales para nuestro estudio: a) Garantía de irretroactividad de la ley b) Garantía de Audiencia c) Garantía de Legalidad
El artículo 14 garantiza que a ninguna ley se le dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna.
En materia fiscal la Garantía de Irretroactividad de las Leyes Fiscales significa que ninguna ley tributaria puede obrar sobre el pasado, es decir, la autoridad fiscal no puede aplicar una contribución decretada en una ley a situaciones ocurridas con anterioridad a su vigencia, así como tampoco puede aplicar una ley tributaria ya derogada o abrogada a situaciones nuevas, ocurridas con posterioridad a la fecha de su derogación o abrogación.
b) Garantía de Audiencia Asimismo, el artículo 14 señala esta garantía en un párrafo casi indivisible para efectos de estudio, al establecer en primera instancia que “a nadie puede privársele de la vida, su libertad, propiedades, posesiones y derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos […] (Audiencia), y en segunda instancia en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y conforme a las Leyes expedidas con anterioridad al hecho (Legalidad). Para este caso aplica la máxima del derecho que citan varios doctrinarios y que dice “No hay pena sin ley” que en su contexto fiscal se expresaría “No hay tributo si no hay ley que lo establezca”.
Ahondando un poco más podemos señalar que la Garantía de Audiencia considera que a ninguna persona se le puede privar de sus intereses jurídicos, si previamente no se le ha escuchado, es decir, si por anticipado no se le ha dado la oportunidad de exponer, incluso en la vía contenciosa o de litigio sus defensas, mediante las cuales demuestre o pretenda demostrar que la autoridad no tiene razón o fundamento legal para cobrar el tributo que se le exige.
c) Garantía de Legalidad
En cuanto a la Garantía de Legalidad en materia tributaria podemos decir que para que la autoridad pueda hacer efectivo un cobro tributario, incluso coactivamente, sobre los bienes o propiedades de una persona, es necesario que antes exista una ley que le obligue al pago de una contribución y que ésta contenga los elementos necesarios para llegar a la determinación, liquidación y pago de dicha contribución. En todo caso, la autoridad debe ajustarse a un debido proceso legal, es decir, deberán existir en la ley los correspondientes preceptos que establezcan, tanto en el fondo como en la forma, el sustento de la actuación de la autoridad.
- Artículo 16 Constitucional Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal de procedimiento.
En toda orden de cateo, que sólo la autoridad judicial podrá expedir y que será escrita, se expresará el lugar que ha de inspeccionarse, la persona o personas que hayan de aprehenderse y los objetos que se buscan, a lo que únicamente debe limitarse la diligencia, levantándose al concluirla, un acta circunstanciada, en presencia de dos testigos propuestos por el ocupante del lugar cateado o en su ausencia o negativa, por la autoridad que practique la diligencia.
[…] La autoridad administrativa podrá practicar visitas domiciliarias únicamente para cerciorarse de que se han cumplido los reglamentos sanitarios y de policía; y exigir la exhibición de los libros y papeles indispensables para comprobar que se han acatado las disposiciones fiscales, sujetándose en estos casos, a las leyes respectivas y a las formalidades prescritas para los cateos.
En la primera parte de este artículo observamos el fundamento de la Garantía de Seguridad Jurídica al establecer que los denominados actos de molestia a la persona, familia, domicilio, papeles o posesiones de los ciudadanos procederán legalmente sólo por vía de mandamiento por escrito de la autoridad competente que funde y motive la causa del procedimiento. Este en sí es el origen de la Garantía de que las solicitudes de información y visitas domiciliarias que realice la autoridad para verificar el cumplimiento de las obligaciones tributarias invariablemente deberán cumplir con un procedimiento legal.
Al respecto, el antepenúltimo párrafo del mismo artículo señala que las autoridades fiscales, para exigir la exhibición de los libros y papeles indispensables para comprobar que se han acatado las disposiciones fiscales, deberán sujetarse a las leyes respectivas y a las formalidades prescritas para las órdenes de cateo, situación que se regula en el octavo párrafo del mismo artículo invocado.
Por lo anterior, en la materia fiscal debemos considerar sólo las formalidades que se cumplen en ese acto judicial, por lo que al relacionar ambos párrafos tenemos que en la emisión de solicitudes de información o realización de visitas domiciliarias, se deben cumplir como mínimo lo siguiente:
Solicitud de información Debe existir un mandamiento por escrito. Ese mandamiento estará expedido por una autoridad competente. El mandamiento estará debidamente fundado y motivado.
En caso de visita domiciliaria, además Se debe señalar el domicilio del destinatario de la orden Se deben levantar actas circunstanciadas, mismas que deberán ser firmadas por testigos.
Hasta aquí dejamos el estudio de este punto, debido a que la visita domiciliaria será tratada con mayor profundidad en el capitulo de la Facultad revisora o de comprobación de las autoridades fiscales.
- Artículo 21 Constitucional La imposición de las penas es propia y exclusiva de la autoridad judicial […]
Compete a la autoridad administrativa la aplicación de sanciones por las infracciones de los reglamentos gubernativos y de policía.
Garantía de Constitucionalidad de las Multas Fiscales El artículo en términos generales establece que la imposición de penas es propia y exclusiva de la autoridad judicial. Sin embargo, también establece que corresponde a las autoridades administrativas imponer multas por infracción a los reglamentos gubernativos, situación que en la materia fiscal es relevante debido a que las sanciones que emite la autoridad fiscal tienen el carácter de infracciones administrativas y, en su caso, para establecer penas por delitos fiscales se deberá atender lo que señale el poder judicial previo juicio que cumpla las formalidades establecidas en Ley.
El mismo artículo 21. Con relación a este punto la fracción XXX del artículo 73 Constitucional otorga al Congreso de la Unión la facultad para expedir todas las leyes que sean necesarias para las leyes tributarias, por lo tanto en este caso el reglamento, como norma, se establece directamente en un documento que deviene del proceso legislativo, como es el Código Fiscal de la Federación, mismo que le brinda al Ejecutivo la facilidad para ejercer la facultad de proveer en la esfera administrativa a la exacta observancia de las leyes.
Con lo señalado se otorga la seguridad jurídica a los ciudadanos a efecto de que les sea aplicada una pena, tendrán que estar sujetos a un proceso judicial, dentro del cual se tendrán que cumplir las formalidades del procedimiento. Esto en otras palabras quiere decir que el gobernado no puede ser afectado en su esfera jurídica, por medio de una sanción impuesta en virtud de haber infringido una ley administrativa o fiscal, sin antes darle oportunidad de ser oído y vencido en juicio.
Al afectado por la sanción se le debe dar conocimiento del procedimiento, que puede culminar con la multa.
- Artículo 22 Constitucional
Quedan prohibidas […] la multa excesiva, la confiscación de bienes y cualesquiera otras penas inusitadas y trascendentales.
No se considerará confiscación de bienes la aplicación total o parcial de los bienes de una persona hecha por la autoridad judicial, para el pago de la responsabilidad civil resultante de la comisión de un delito, o para el pago de impuestos o multas.
Garantía sobre prohibición de multas excesivas y confiscación de bienes Este artículo, entre otras prohibiciones, señala que a ninguna persona se le puede imponer una multa excesiva. Por multa excesiva se debe entender aquélla que se encuentra en exagerada desproporción con el tipo, naturaleza y gravedad de la infracción cometida, así como con la capacidad económica del infractor. Es decir, si se parte del concepto de que la multa fiscal es una contribución, esta deberá reunir los requisitos de proporcionalidad y equidad, así como atender el tipo de infracción y la capacidad económica del infractor, atendiendo la garantía de seguridad jurídica señalada en este artículo.
No se considera confiscación de bienes la aplicación total o parcial que hace el Estado de los bienes de una persona para el pago de impuestos y multas. Por confiscación debe entenderse el acto en el cual sin existir fundamento legal de ninguna naturaleza, el Estado despoja de sus bienes a una persona.
Como nos hemos dado cuenta la Constitución nos proporciona garantías individuales que inciden en el ámbito fiscal y que tienen un carácter general e irrenunciable para toda la población.
Las Leyes fiscales y sus Reglamentos
En México, la vigencia constitucional de las leyes fiscales, tanto la general de ingresos, como las especiales de impuestos, es anual, pues la imposición de las contribuciones se realiza únicamente en la medida necesaria para cubrir el presupuesto de egresos de un año, y satisfecho ese presupuesto, carece de fundamento y justificación constitucional la imposición de tributos, al menos hasta que se discuta y apruebe otro presupuesto de egresos para un nuevo año.
Si en la Ley de Ingresos se omite un impuesto que el año anterior estuvo en vigor, por ese simple hecho se considera que en el año fiscal siguiente no debe aplicarse la ley especial que sobre el particular haya regido. Esto significa que en realidad el Congreso sólo se vale de un procedimiento práctico para evitar la tarea de volver a discutir y aprobar toda la legislación sobre los impuestos que han regido en años anteriores, pues si se conserva el concepto que desarrollan las leyes especiales, éstas deben entenderse incorporadas a la Ley General de Ingresos que anualmente les imprime su propia vigencia.
Características de las leyes fiscales: Las leyes fiscales imponen siempre la obligación de dar dinero al Estado. Su aplicación no se encuentra supeditada a la existencia de ningún otro ordenamiento, valen por sí mismas. Su aplicación es instantánea, sin coartar el derecho de acción de los particulares. No deben gravar a una o varias personas individualmente determinadas. La contribución se debe establecer de tal forma, que cualquier persona cuya situación coincida con lo que la ley señale como hecho generador de la obligación fiscal, debe ser sujeto de la contribución. Deben respetar las garantías de audiencia y legalidad. No deben limitar el derecho de propiedad de los particulares. No deben otorgar exenciones a título particular.
Como fuente de recursos para el Gobierno Federal, que la Ley de Ingresos de la Federación contempla, se encuentran diversos impuestos. Mencionamos aquí, algunos gravámenes impositivos, mismos que se encuentran vigentes por medio de las leyes fiscales respectivas que les dan origen:
Impuesto sobre la renta. Se trata de un impuesto muy general debido a que el universo de contribuyentes que abarca es numeroso, y su recaudación es primordial, ya que se aplica sobre los ingresos que por diferentes conceptos puedan percibir tanto las personas físicas como las morales, ya sea que residan en el país o en el extranjero. Impuesto al valor agregado. En este caso se está también frente a un gravamen fiscal muy generalizado que se aplica a un gran número de contribuyentes y que le permite al Estado una
recaudación fiscal significativa. Aquí se grava la actividad que realizan las personas que enajenan bienes, o permiten el uso o goce temporal de ellos, o bien que presten servicios independientes o importen del extranjero bienes o servicios.
Impuesto especial sobre producción y servicios. Se trata de un gravamen que aglutina diferentes actividades industriales y de prestación de servicios personales. La fabricación o importación de bebidas alcohólicas, de cervezas de agua envasadas y de refrescos o de cigarrillos, están sujetos a este impuesto de producción. Asimismo, los servicios de comisión, correduría, mediación, agencia, representación, consignación o distribución de bienes a fines al pago de este impuesto, también están consideradas por esta ley.
Checar IDE IETU –según reformas fiscales-
En la antigua Roma el aerarium (erario en el español moderno) era el nombre que se daba al tesoro público, obtenido mediante la recaudación de los impuestos. Su sede se encontraba en elTemplo de Saturno en la colina del Capitolio, por lo que comúnmente recibía el nombre de Aerarium Saturni.
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