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Timestamp: 2018-06-24 07:06:30
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Código Civil. Título Preliminar, de las normas jurídicas, su aplicación y eficacia (Arts. 1 a 16) - Portal Asesoría y Empresas Thomson Reuters
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Título Preliminar. De las normas jurídicas, su aplicación y eficacia (Arts. 1 a 16)
Capítulo I. Fuentes del Derecho (Arts. 1 y 2)
Art. 1. Fuentes del ordenamiento jurídico español
Art. 2. Entrada en vigor, derogación e irretroactividad de las leyes
Capítulo II. Aplicación de las normas jurídicas (Arts. 3 a 5)
Art. 3. Interpretación y aplicación de las normas jurídicas
Art. 4. Aplicación analógica de las normas y derecho supletorio del presente Código
Art. 5. Cómputo de plazos a efectos de la aplicación de las normas jurídicas
Capítulo III. Eficacia general de las normas jurídicas (Arts. 6 y 7)
Art. 6. Eficacia de las normas jurídicas
Art. 7. Ejercicio de los derechos respecto a la eficacia de las normas jurídicas
Capítulo IV. Normas de derecho internacional privado (Arts. 8 a 12)
Art. 8. Obligatoriedad y aplicación de las leyes penales, de policía, y de seguridad social en el ámbito del derecho internacional privado
Art. 9. Ley personal aplicable en el ámbito del derecho internacional privado
Art. 10. Aplicación de las normas de derecho internacional privado en relación a las diferentes formas de manifestación de los derechos de posesión y propiedad
Art. 11. Formas y solemnidades por las que se regirán los contratos, testamentos y demás actos jurídicos en el ámbito del derecho internacional privado
Art. 12. Calificación para determinar las normas de conflicto en el ámbito del derecho internacional privado
Capítulo V. Ámbito de aplicación de los regímenes jurídicos civiles coexistentes en el territorio nacional (Arts. 13 a 16)
Art. 13. Ámbito de aplicación territorial del presente Título preliminar y de los supuestos en que rige el Código Civil como derecho supletorio
Art. 14. Determinación de la sujeción al derecho civil común o a los forales coexistentes en el territorio nacional
Art. 15. La vecindad de los extranjeros que adquieran la nacionalidad española
Art. 16. Particularidades para la resolución de conflictos de leyes surgidos por la coexistencia de distintas legislaciones civiles en el territorio nacional
VIGENTE DE 14 DE AGOSTO DE 1889 A 28 DE JULIO DE 1974.
Artículo 1.— 1. Las fuentes del ordenamiento jurídico español son la ley, la costumbre y los principios generales del derecho.
5. Las normas jurídicas contenidas en los tratados internacionales no serán de aplicación directa en España en tanto no hayan pasado a formar parte del ordenamiento interno mediante su publicación íntegra en el "Boletín Oficial del Estado" .
Artículo 1.—Las leyes obligarán en la Península, islas adyacentes, Canarias y territorios de África sujetos a la legislación peninsular, a los veinte días de su promulgación, si en ellas no se dispusiere otra cosa.
Artículo 2.— 1. Las leyes entrarán en vigor a los veinte días de su completa publicación en el "Boletín Oficial del Estado", si en ellas no se dispone otra cosa.
Artículo 2.—La ignorancia de las leyes no excusa de su cumplimiento.
Artículo 3.— 1. Las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquéllas.
Artículo 3.—Las Leyes no tendrán efecto retroactivo, si no dispusieren lo contrario.
Artículo 4.— 1. Procederá la aplicación analógica de las normas cuando éstas no contemplen un supuesto específico, pero regulen otro semejante entre los que se aprecie identidad de razón.
Artículo 4.—Son nulos los actos ejecutados contra lo dispuesto en la ley, salvo los casos en que la misma ley ordene su validez.
Artículo 5.— 1. Siempre que no se establezca otra cosa, en los plazos señalados por días, a contar de uno determinado, quedará éste excluido del cómputo, el cual deberá empezar en el día siguiente; y si los plazos estuviesen fijados por meses o años, se computarán de fecha a fecha. Cuando en el mes del vencimiento no hubiera día equivalente al inicial del cómputo, se entenderá que el plazo expira el último del mes.
Artículo 5.—Las leyes sólo se derogan por otras leyes posteriores, y no prevalecerá contra su observancia el desuso, ni la costumbre o la práctica en contrario.
Artículo 6.— 1. La ignorancia de las leyes no excusa de su cumplimiento.
Artículo 6.—El Tribunal que rehuse fallar a pretexto de silencio, oscuridad o insuficiencia de las leyes, incurrirá en responsabilidad.
Cuando no haya ley exactamente aplicable al punto controvertido, se aplicará la costumbre del lugar, y en su defecto, los principios generales del derecho.
Artículo 7.— 1. Los derechos deberán ejercitarse conforme a las exigencias de la buena fe.
Artículo 7.—Si en las leyes se habla de meses, días o noches, se entenderá que los meses son de treinta días, los días de veinticuatro horas y las noches desde que se pone hasta que sale el sol.
Artículo 8.— 1. Las leyes penales, las de policía y las de seguridad pública obligan a todos los que se hallen en territorio español.
Este apartado 2 ha sido derogado por la Ley 1/2000, de 7 de enero (BOE del 8), de Enjuiciamiento Civil.
— REDACCIÓN ANTERIOR POR El DECRETO 1836/1974, DE 31 DE MAYO (BOE DE 9 DE JULIO). MODIFICACIÓN DEL ARTÍCULO.
VIGENTE DE 29 DE JULIO DE 1974 A 7 DE ENERO DE 2001
Artículo 8.—1. Las leyes penales, las de policía y las de seguridad pública obligan a todos los que se hallen en territorio español.
Artículo 8.—Las leyes penales, las de policía y las de seguridad pública, obligan a todos los que habiten en territorio español.
Artículo 9.— 1. La ley personal correspondiente a las personas físicas es la determinada por su nacionalidad. Dicha ley regirá la capacidad y el estado civil, los derechos y deberes de familia y la sucesión por causa de muerte.
Este párrafo ha sido redactado por la Ley orgánica 11/2003, de 29 de septiembre (BOE del 30).
Este apartado 2 ha sido redactado, salvo las excepciones hechas, por la Ley 11/1990, de 15 de octubre (BOE deL 18), sobre reforma del Código Civil en aplicación del principio de no discriminación por razón de sexo. Posteriormente este apartado segundo ha sido redactado por la Ley Orgánica 11/2003, de 29 de septiembre (BOE del 30), de medidas concretas en materia de seguridad ciudadana, violencia doméstica e integración social de los extranjeros.
Este apartado 3 ha sido redactado por la Ley 11/1990, de 15 de octubre (BOE del 18), sobre reforma del Código Civil en aplicación del principio de no discriminación por razón de sexo.
Este apartado 4 ha sido redactado por la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero (BOE del 17), de Protección Jurídica del Menor, de modificación parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
5. La adopción internacional se regirá por las normas contenidas en la Ley de Adopción Internacional. Igualmente, las adopciones constituídas por autoridades extranjeras surtirán efectos en España con arreglo a las disposiciones de la citada Ley de Adopción Internacional.
Este apartado 5 ha sido redactado por la Ley 54/2007, de 28 de diciembre (BOE de 29), de Adopción Internacional.
Este apartado 8 ha sido redactado por la Ley 11/1990, de 15 de octubre (BOE 18 de octubre), sobre reforma del Código Civil en aplicación del principio de no discriminación por razón de sexo.
— REDACCIÓN ANTERIOR POR EL ARTÍCULO 3 DE LA LEY ORGÁNICA 11/2003, DE 29 DE SEPTIEMBRE (BOE DEL 30). MODIFICACIÓN DEL PÁRRAFO SEGUNDO DEL APARTADO 2.
VIGENTE DE 1 DE OCTUBRE DE 2003 A 29 DE DICIEMBRE DE 2007.
Artículo 9.—1. La ley personal correspondiente a las personas físicas es la determinada por su nacionalidad. Dicha ley regirá la capacidad y el estado civil, los derechos y deberes de familia y la sucesión por causa de muerte.
9. A los efectos de este capítulo, respecto de las situaciones de doble nacionalidad previstas en las leyes españolas se estará a lo que determinen los tratados internacionales, y, si, nada estableciesen, será preferida la nacionalidad coincidente con la última residencia habitual y, en su defecto, la última adquirida.
— REDACCIÓN ANTERIOR POR EL ARTÍCULO ÚNICO DE LA LEY 18/1999, DE 18 DE MAYO (BOE DEL 19). INSERCIÓN DE UN PÁRRAFO AL APARTADO 5.
VIGENTE DE 19 DE MAYO DE 1999 A 30 DE SEPTIEMBRE DE 2003.
— REDACCIÓN ANTERIOR POR LA DISPOSICIÓN FINAL PRIMERA Y SEGUNDA DE LA LEY ORGÁNICA 1/1996, DE 15 DE ENERO (BOE DEL 17). MODIFICACIÓN DE LOS APARTADOS 4 Y 5.
VIGENTE DE 16 DE FEBRERO DE 1996 A 18 DE MAYO DE 1999.
— REDACCIÓN ANTERIOR POR EL ARTÍCULO 1 DE LA LEY 11/1990, DE 15 DE OCTUBRE (BOE DEL 18). MODIFICACIÓN DE LOS APARTADOS 2, 3, 5 Y 8.
VIGENTE DE 7 DE NOVIEMBRE DE 1990 A 15 DE FEBRERO DE 1996.
— REDACCIÓN ANTERIOR POR EL ARTÍCULO 1 DE LA LEY 21/1987, DE 11 DE NOVIEMBRE (BOE DEL 17). MODIFICACIÓN DE LOS APARTADOS 4 Y 5.
VIGENTE DE 7 DE DICIEMBRE DE 1987 A 6 DE NOVIEMBRE DE 1990.
2. Las relaciones personales entre los cónyuges se regirán por su última ley nacional común durante el matrimonio y, en su defecto, por la ley nacional del marido al tiempo de la celebración.
3. Las relaciones patrimoniales entre los cónyuges, a falta o por insuficiencia de capitulaciones permitidas por la ley de cualquiera de ellos, se regirán por la misma ley que las relaciones personales. El cambio de nacionalidad no alterará el régimen económico matrimonial, salvo que así lo acuerden los cónyuges y no lo impida su nueva ley nacional.
8. La sucesión por causa de muerte se regirá por la ley nacional del causante en el momento de su fallecimiento, cualesquiera que sean la naturaleza de los bienes y el país donde se encuentren. Sin embargo, las disposiciones hechas en testamento y los pactos sucesorios ordenados conforme a la ley nacional del testador o del disponente en el momento de su otorgamiento conservarán su validez aunque sea otra la ley que rija la sucesión, si bien las legítimas se ajustarán, en su caso, a esta última.
VIGENTE DE 29 DE JULIO DE 1974 A 6 DE DICIEMBRE DE 1987.
4. Las relaciones paterno-filiales se regirán por la ley nacional del padre, y en defecto de éste, o si sólo hubiere sido reconocida o declarada la maternidad, por la de la madre.
5. La adopción, en cuanto a sus efectos y a la capacidad para adoptar, se regulará por la ley del adoptante.
En la adopción por marido y mujer, a falta de ley nacional común, se aplicará la del marido al tiempo de la adopción.
La ley personal del adoptado deberá observarse en lo que respecta a su capacidad, consentimiento y modo de suplirlo o completarlo.
Para la constitución de la adopción serán competentes las autoridades del Estado de la nacionalidad del adoptante o, cuando se trate de una adopción hecha por marido y mujer, las autoridades del Estado de su nacionalidad común, y en su defecto, las del Estado en que el adoptante tenga su residencia habitual o los cónyuges adoptantes su residencia habitual común.
Las formalidades del acto habrán de atenerse a la ley del lugar en que se constituya la adopción, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 11, apartado 3.
Artículo 9.—Las leyes relativas a los derechos y deberes de familia, o al estado, condición y capacidad de las personas, obligan a los españoles, aunque residan en país extranjero.
Artículo 10.— 1. La posesión, la propiedad y los demás derechos sobre bienes inmuebles, así como su publicidad, se regirán por la ley del lugar donde se hallen.
2. Los buques, las aeronaves y los medios de transporte por ferrocarril, así como todos los derechos que se constituyan sobre ellos, quedarán sometidos a la ley de lugar de su abanderamiento, matrícula o registro. Los automóviles y otros medios de transporte por carretera quedarán sometidos a la ley del lugar donde se hallen.
6. A las obligaciones derivadas del contrato de trabajo, en defecto de sometimiento expreso de las partes y sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 8 les será de aplicación la ley del lugar donde se presten los servicios.
VIGENTE DE 16 DE AGOSTO DE 1989 A 28 DE JULIO DE 1974.
Artículo 10.—Los bienes muebles están sujetos a la Ley de la nación del propietario; los bienes inmuebles, a las Leyes del país en que están sitos.
Artículo 11.— 1. Las formas y solemnidades de los contratos, testamentos y demás actos jurídicos se regirán por la ley del país en que se otorguen. No obstante, serán también válidos los celebrados con las formas y solemnidades exigidas por la ley aplicable a su contenido, así como los celebrados conforme a la ley personal del disponente o la común de los otorgantes. Igualmente serán válidos los actos y contratos relativos a bienes inmuebles otorgados con arreglo a las formas y solemnidades del lugar en que éstos radiquen.
Si tales actos fueren otorgados a bordo de buques o aeronaves durante su navegación, se entenderán celebrados en el país de su abanderamiento, matrícula o registro. Los navíos y las aeronaves militares se consideran como parte del territorio del Estado al que pertenezcan.
Artículo 11.—Las formas y solemnidades de los contratos, testamentos y demás instrumentos públicos, se rigen por las leyes del país en que se otorguen.
No obstante lo dispuesto en este artículo y en el anterior, las leyes prohibitivas concernientes a las personas, sus actos o sus bienes, y las que tienen por objeto el orden público y las buenas costumbres, no quedarán sin efecto por leyes o sentencias dictadas, ni por disposiciones o convenciones acordadas en país extranjero.
Artículo 12.— 1. La calificación para determinar la norma de conflicto aplicable se hará siempre con arreglo a la ley española.
Este segundo párrafo ha sido derogado por la Ley 1/2000, de 7 de enero (BOE del 8) de Enjuiciamiento Civil.
Este artículo 12 ha sido redactado, salvo la excepción hecha, por el Decreto 1836/1974, de 31 de mayo (BOE de 9 de julio), por el que se sanciona con fuerza de ley el texto articulado del título preliminar del Código civil.
VIGENTE DE 29 DE JULIO DE 1974 A 7 DE ENERO DE 2001.
Artículo 12.—1. La calificación para determinar la norma de conflicto aplicable se hará siempre con arreglo a la ley española.
3. En ningún caso tendrá aplicación la ley extranjera cuando resulte contraria aI orden público.
La persona que invoque el derecho extranjero deberá acreditar su contenido y vigencia por los medios de prueba admitidos en la ley española. Sin embargo, para su aplicación, el juzgador podrá valerse además de cuantos instrumentos de averiguación considere necesarios, dictando al efecto las providencias oportunas.
Artículo 12.—Las disposiciones de este título, en cuanto determinan los efectos de las leyes y de los estatutos y las reglas generales para su aplicación, son obligatorias en todas las provincias del Reino. También lo serán las disposiciones del título IV, libro I.
En lo demás, las provincias y territorios en que subsiste derecho foral, lo conservarán por ahora en toda su integridad, sin que sufra alteración su actual régimen jurídico, escrito o consuetudinario, por la publicación de este Código, que regirá tan sólo como derecho supletorio en defecto del que lo sea en cada una de aquellas por sus leyes especiales.
Artículo 13.— 1. Las disposiciones de este título preliminar, en cuanto determinan los efectos de las leyes y las reglas generales para su aplicación, así como las del título IV del libro I, con excepción de las normas de este último relativas al régimen económico matrimonial, tendrán aplicación general y directa en toda España.
Artículo 13.—No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, este Código empezará a regir en Aragón y en las islas Baleares al mismo tiempo que en las provincias no aforadas, en cuanto no se oponga a aquellas de sus disposiciones forales o consuetudinarias que actualmente estén vigentes.
Artículo 14.— 1. La sujeción al derecho civil común o al especial o foral se determina por la vecindad civil.
2.º Por residencia continuada de diez años, sin declaración en contrario durante ese plazo.
Este artículo 14 ha sido redactado por la Ley 11/1990, de 15 de octubre (BOE del 18), sobre reforma del Código Civil en aplicación del principio de no discriminación por razón de sexo.
VIGENTE DE 29 DE JULIO DE 1974 A 6 DE NOVIEMBRE DE 1990.
Artículo 14.—1. La sujeción al derecho civil común o al especial o foral se determina por la vecindad civil.
2. Tienen vecindad civil en territorio de derecho común, o en uno de los de derecho especial o foral, los nacidos de padres que tengan tal vecindad; sin embargo, si la vecindad civil así adquirida no fuese la del lugar del nacimiento, podrán optar por ésta, ante el encargado del Registro Civil, dentro del año siguiente a la mayoría de edad o emancipación.
3. La vecindad civil se adquiere:
2.º Por residencia continuada de diez años, sin declaración en contrario durante este plazo. Ambas declaraciones se harán constar en el Registro Civil y no necesitan ser reiteradas.
4. La mujer casada seguirá la condición del marido, y los hijos no emancipados, la de su padre, y, en defecto de éste, la de su madre.
5. En caso de duda prevalecerá la vecindad civil que corresponda al lugar del nacimiento.
Artículo 14.—Conforme a lo dispuesto en el artículo 12, lo establecido en los artículos 9, 10 y 11, respecto a las personas, los actos y los bienes de los españoles en el extranjero, y de los extranjeros en España, es aplicable a las personas, actos y bienes de los españoles en territorios o provincias de diferente legislación civil.
Artículo 15.— 1. El extranjero que adquiera la nacionalidad española deberá optar, al inscribir la adquisición de la nacionalidad, por cualquiera de las vecindades siguientes:
Este artículo 15 ha sido redactado por la Ley 18/1990, de 17 de diciembre (BOE del 18), sobre reforma del Código Civil en materia de nacionalidad.
VIGENTE DE 29 DE JULIO DE 1974 A 6 DE ENERO DE 1991.
Artículo 15.—1. La adquisición de la nacionalidad española lleva aparejada la vecindad civil común, a menos que el extranjero residiere en un territorio de derecho especial o foral durante el tiempo necesario para ganarla según el artículo anterior, y en el expediente de nacionalidad hubiere optada por la vecindad foral a especial.
2. La recuperación de la nacionalidad española lleva consigo la de aquella vecindad civil que ostentara el interesado al tiempo de su pérdida.
3. La dependencia personal respecto a una comarca o localidad con especialidad civil propia o distinta, dentro de la legislación especial o foral del territorio correspondiente, se regirá por las disposiciones de este artículo y las del anterior.
Artículo 15.—Los derechos y deberes de familia, los relativos al estado, condición y capacidad legal de las personas, y los de sucesión testada e intestada declarados en este Código, son aplicables:
1. A las personas nacidas en provincias o territorios de derecho común, de padres sujetos al derecho foral, si éstos durante la menor edad de los hijos, o los mismos hijos dentro del año siguiente a su mayor edad o emancipación, declararen que es su voluntad someterse al CC.
2. A los hijos de padre, y, no existiendo éste o siendo desconocido, de madre, pertenecientes a provincia o territorios de derecho común, aunque hubieren nacido en provincias o territorios donde subsista el derecho foral.
3. A los que, procediendo de provincias o territorios forales, hubieran ganado vecindad en otros sujetos al derecho común.
Para los efectos de este artículo se ganará vecindad; por la residencia de diez años en provincias o territorios de derecho común, a no ser que, antes de terminar este plazo, el interesado manifieste su voluntad en contrario; o por la residencia de dos años, siempre que el interesado manifieste ser ésta su voluntad. Una y otra manifestación deberán hacerse ante el Juez municipal, para la correspondiente inscripción en el Registro Civil.
En todo caso, la mujer seguirá la condición del marido, y los hijos no emancipados la de su padre y, a falta de éste, la de su madre.
Las disposiciones de este artículo son de recíproca aplicación a las provincias y territorios españoles de diferente legislación civil.
Artículo 16.— 1. Los conflictos de leyes que puedan surgir por la coexistencia de distintas legislaciones civiles en el territorio nacional se resolverán según las normas contenidas en el capítulo IV con las siguientes particularidades:
1.ª Será ley personal la determinada por la vecindad civil.
2.ª No será aplicable lo dispuesto en los apartados 1, 2 y 3 del artículo 12 sobre calificación, remisión y orden público.
El derecho expectante de viudedad no podrá oponerse al adquirente a titulo oneroso y de buena fe de los bienes que no radiquen en territorio donde se reconozca tal derecho, si el contrato se hubiera celebrado fuera de dicho territorio, sin haber hecho constar el régimen económico matrimonial del transmitente.
Este artículo 16 ha sido redactado por la Ley 11/1990, de 15 de octubre (BOE 18 de octubre), sobre reforma del Código Civil en aplicación del principio de no discriminación por razón de sexo.
Artículo 16.—1. Los conflictos de leyes que puedan surgir por la coexistencia de distintas legislaciones civiles en el territorio nacional, se resolverán según las normas contenidas en el capítulo IV con las siguientes particularidades:
Artículo 16.—En las materias que se rijan por leyes especiales, la deficiencia de éstas se suplirá por las disposiciones de este Código.