Source: http://legales.com/Tratados/f/fconcubina.html
Timestamp: 2017-04-30 20:42:02
Document Index: 257395402

Matched Legal Cases: ['artículo 511', 'artículo 455', 'artículo 461', 'artículo 523', 'Artículo 53', 'Artículo 98', 'artículo 93', 'artículo 97', 'artículo 27', 'artículo 97', 'artículo 27', 'artículo 8', 'artículo 9', 'artículo 959', 'artículo 1658', 'artículo 1891', 'artículo 1079', 'artículo 1078', 'in fine', 'artículo 53', 'artículo 245', 'artículo 248', 'artículo 248', 'artículo 248', 'in fine']

Concubinato - derechos previsionales
Art. 509.- Ámbito de aplicación. Las disposiciones de este Título se aplican a la unión basada en relaciones afectivas de carácter singular, pública, notoria, estable y permanente de dos personas que conviven y comparten un proyecto de vida común, sean del mismo o de diferente sexo.
Art. 510.- Requisitos. El reconocimiento de los efectos jurídicos previstos por este Título a las uniones convivenciales requiere que: a. los dos integrantes sean mayores de edad;
b. no estén unidos por vínculos de parentesco en línea recta en todos los grados, ni colateral hasta el segundo grado;
c. no estén unidos por vínculos de parentesco por afinidad en línea recta;
d. no tengan impedimento de ligamen ni esté registrada otra convivencia de manera simultánea;
e. mantengan la convivencia durante un período no inferior a dos años.
Art. 511.- Registración. La existencia de la unión convivencial, su extinción y los pactos que los integrantes de la pareja hayan celebrado, se inscriben en el registro que corresponda a la jurisdicción local, sólo a los fines probatorios.
Art. 512.- Prueba de la unión convivencial. La unión convivencial puede acreditarse por cualquier medio de prueba; la inscripción en el Registro de uniones convivenciales es prueba suficiente de su existencia. Código Civil y Comercial
Art. 513.- Autonomía de la voluntad de los convivientes. Las disposiciones de este Título son aplicables excepto pacto en contrario de los convivientes. Este pacto debe ser hecho por escrito y no puede dejar sin efecto lo dispuesto en los artículos 519, 520, 521 y 522. Art. 514.- Contenido del pacto de convivencia. Los pactos de convivencia pueden regular, entre otras cuestiones:
a. la contribución a las cargas del hogar durante la vida en común;
b. la atribución del hogar común, en caso de ruptura;
c. la división de los bienes obtenidos por el esfuerzo común, en caso de ruptura de la convivencia.
Art. 515.- Límites. Los pactos de convivencia no pueden ser contrarios al orden público, ni al principio de igualdad de los convivientes, ni afectar los derechos fundamentales de cualquiera de los integrantes de la unión convivencial. Art. 516.- Modificación, rescisión y extinción. Los pactos pueden ser modificados y rescindidos por acuerdo de ambos convivientes.
Art. 517.- Momentos a partir de los cuales se producen efectos respecto de los terceros. Los pactos, su modificación y rescisión son oponibles a los terceros desde su inscripción en el registro previsto en el artículo 511 y en los registros que correspondan a los bienes incluidos en estos pactos.
Los efectos extintivos del cese de la convivencia son oponibles a terceros desde que se inscribió en esos registros cualquier instrumento que constate la ruptura. Código Civil y Comercial
Art. 518.- Relaciones patrimoniales. Las relaciones económicas entre los integrantes de la unión se rigen por lo estipulado en el pacto de convivencia.
A falta de pacto, cada integrante de la unión ejerce libremente las facultades de administración y disposición de los bienes de su titularidad, con la restricción regulada en
este Título para la protección de la vivienda familiar y de los muebles indispensables que se encuentren en ella. Art. 519.- Asistencia. Los convivientes se deben asistencia durante la convivencia. Art. 520.- Contribución a los gastos del hogar. Los convivientes tienen obligación de contribuir a los gastos domésticos de conformidad con lo dispuesto en el artículo 455. Art. 521.- Responsabilidad por las deudas frente a terceros. Los convivientes son solidariamente responsables por las deudas que uno de ellos hubiera contraído con terceros de conformidad con lo dispuesto en el artículo 461.
Art. 523.- Causas del cese de la unión convivencial. La unión convivencial cesa:
b. por la sentencia firme de ausencia con presunción de fallecimiento de uno de los
f. por voluntad unilateral de alguno de los convivientes notificada fehacientemente al otro;
Art. 524.- Compensación económica. Cesada la convivencia, el conviviente que sufre un desequilibrio manifiesto que signifique un empeoramiento de su situación económica con causa adecuada en la convivencia y su ruptura, tiene derecho a una compensación. Ésta puede consistir en una prestación única o en una renta por un tiempo determinado que no puede ser mayor a la duración de la unión convivencial.
Puede pagarse con dinero, con el usufructo de determinados bienes o de cualquier otro modo que acuerden las partes o en su defecto decida el juez. Art. 525.- Fijación judicial de la compensación económica. Caducidad. El juez determina la procedencia y el monto de la compensación económica sobre la base de diversas circunstancias, entre otras:
a. el estado patrimonial de cada uno de los convivientes al inicio y a la finalización de la unión;
b. la dedicación que cada conviviente brindó a la familia y a la crianza y educación de los hijos y la que debe prestar con posterioridad al cese;
c. la edad y el estado de salud de los convivientes y de los hijos;
d. la capacitación laboral y la posibilidad de acceder a un empleo del conviviente que solicita la compensación económica;
e. la colaboración prestada a las actividades mercantiles, industriales o profesionales del otro conviviente;
f. la atribución de la vivienda familiar.
La acción para reclamar la compensación económica caduca a los seis meses de haberse producido cualquiera de las causas de finalización de la convivencia enumeradas en el artículo 523. Art. 526.- Atribución del uso de la vivienda familiar. El uso del inmueble que fue sede de la unión convivencial puede ser atribuido a uno de los convivientes en los siguientes supuestos: a. si tiene a su cargo el cuidado de hijos menores de edad, con capacidad restringida, o con discapacidad;
Art. 527.- Atribución de la vivienda en caso de muerte de uno de los convivientes. El conviviente supérstite que carece de vivienda propia habitable o de bienes suficientes que aseguren el acceso a ésta, puede invocar el derecho real de habitación gratuito por un plazo máximo de dos años sobre el inmueble de propiedad del causante que constituyó el último hogar familiar y que a la apertura de la sucesión no se encontraba en condominio con otras personas.
Se extingue si el conviviente supérstite constituye una nueva unión convivencial, contrae matrimonio, o adquiere una vivienda propia habitable o bienes suficientes para acceder a ésta. Art. 528.- Distribución de los bienes. A falta de pacto, los bienes adquiridos durante la convivencia se mantienen en el patrimonio al que ingresaron, sin perjuicio de la aplicación de los principios generales relativos al enriquecimiento sin causa, la interposición de personas y otros que puedan corresponder. (*)
Comentario: (*) Véase el tratado: Cuestiones patrimoniales entre parejas convivientes. “Un desafío para la jurisprudencia”, por Beatriz R. Bíscaro.- Código Civil y Comercial
Art. 2627.- Jurisdicción. Las acciones que surjan como consecuencia de la unión convivencial deben presentarse ante el juez del domicilio efectivo común de las personas que la constituyen o del domicilio o residencia habitual del demandado. Art. 2628.- Derecho aplicable. La unión convivencial se rige por el derecho del Estado en donde se pretenda hacer valer.
Convivencia Derechos Previsionales
Art. 53 Ley 24.241 Artículo 53.- En caso de muerte del jubilado, del beneficiario de retiro por invalidez o del afiliado en actividad, gozarán de pensión los siguientes parientes del causante:
El o la conviviente excluirá al cónyuge supérstite cuando éste hubiere sido declarado culpable de la separación personal o del divorcio. En caso contrario, y cuando el o la causante hubiera estado contribuyendo al pago de alimentos o éstos hubieran sido demandados judicialmente, o el o la causante hubiera dado causa a la separación personal o al divorcio, la prestación se otorgará al cónyuge y al conviviente por partes iguales.(Véase Res. Nº 23/97)
Artículo 98 de la Ley 24.241.- Serán de aplicación para la determinación de las prestaciones de referencia de los beneficiarios de pensión y del haber de las pensiones por fallecimiento, los porcentajes que en el presente artículo se detallan, los que se aplicarán de acuerdo con las siguientes normas: 1. Para la determinación de las prestaciones de referencia de los beneficiarios de pensión, establecidas en el artículo 93, los porcentajes se aplicarán sobre la prestación de referencia del causante determinada en el artículo 97;
2. Para la determinación del haber de las pensiones por fallecimiento del afiliado en actividad, establecidas en el artículo 27, los porcentajes se aplicarán sobre la prestación de referencia del causante determinada en el artículo 97; 3. Para la determinación del haber de las pensiones por fallecimiento del beneficiario, establecidas en el segundo párrafo del artículo 27, los porcentajes se aplicarán sobre el importe de la prestación que se encontraba percibiendo el causante. Los porcentajes a que se hace referencia serán: a) El setenta por ciento (70 %) para la viuda, viudo o conviviente, no existiendo hijos con derecho a pensión; b) El cincuenta por ciento (50 %) para la viuda, viudo o conviviente, cuando existan hijos con derecho a pensión; c) El veinte por ciento (20 %) para cada hijo. Además de los porcentajes enunciados se deberán tener en cuenta las siguientes pautas: I. Si no hubiere viuda, viudo o conviviente con derecho a pensión, el porcentaje de haber de la pensión del o los hijos establecido en el inciso c) se incrementará distribuyéndose por partes iguales el porcentaje fijado en el inciso b). II. La suma de las pensiones de todos los beneficiarios no podrá exceder el ciento por ciento (100 %) de la prestación del causante. En caso de que así ocurriera, la pensión de cada uno de los beneficiarios deberá recalcularse, manteniéndose las mismas proporciones que les correspondieran de acuerdo con los porcentajes antes señalados.
III. (Inc. incorporado por Ley 24.733) Si alguno de los derechohabientes perdiera el derecho a la percepción del beneficio, se recalculará el beneficio de los otros derechohabientes con exclusión de éste, de acuerdo a lo establecido en este inciso. Art. 9°, Ley 23.660 - Quedan también incluidos en calidad de beneficiarios:
La Dirección Nacional de Obras Sociales podrá autorizar, con los requisitos que ella establezca, la inclusión como beneficiarios, de otros ascendientes o descendientes por consanguinidad del beneficiario titular y que se encuentren a su cargo, en cuyo caso se fija un aporte adicional del uno y medio por ciento (1.5%) por cada una de las personas que se incluyan. Art. 10, Ley 23.660 El carácter de beneficiario otorgado en el inciso a) del artículo 8 y en los incisos a) y b) del artículo 9 de esta ley subsistirá mientras se mantenga el contrato de trabajo o la relación de empleo público y el trabajador o empleado reciba remuneración del empleador, con las siguientes salvedades:
La autoridad de aplicación facultada para resolver los casos no contemplados en este artículo, como también los supuestos y condiciones en que subsistirá el derecho al goce de las prestaciones, derivados de los hechos ocurridos en el período durante el cual el trabajador o su grupo familiar primario revestían la calidad de beneficiarios, pudiendo ampliar los plazos de las coberturas cuando así lo considere. Beneficiarios de Obras Sociales
Alimentos entre convivientes Jurisprudencia Provincial
Jurisprudencia Nacional "En el campo de la previsión social no cabe extremar el rigor de los razonamientos lógicos ni de las formas particulares del derecho civil para reconocer beneficios, pues lo esencial es cubrir los riesgos de subsistencia y ancianidad que acontecen a todas las personas, y el aseguramiento de lo necesario a tales fines se encuentra por encima de la regularidad de la unión de la pareja".
"Cuando entre al causante y la codemandada únicamente mediaron encuentros esporádicos en un lugar distinto al denunciado por el primero como domicilio conyugal, ellos obstan a tener por acreditada una relación concubinaria que implica la convivencia bajo un techo en común y requiere estabilidad y permanencia en el tiempo, extremos que no se configuran cuando sólo han existido vínculos íntimos momentáneos y circunstanciales que no generan las pretendidas consecuencias previsionales contempladas en la Ley 23.570". "Quien pretende acreditar haber vivido en concubinato debe, a los fines previsionales, acreditar la notoriedad, singularidad y permanencia de la unión hasta por lo menos cinco años inmediatamente anteriores al fallecimiento del conviviente (art. 1, inc. 1, Ley 23.570), descartando a tal efecto la prueba testimonial, la que sólo es permitida cuando otros elementos de juicio avalen la existencia de aquel".
"La Ley 23.570 equiparó a los fines previsionales a la conviviente con la viuda". "El reconocimiento del derecho a pensión en favor de la conviviente, por vía legislativa, responde a la evolución de conceptos en materia de solidaridad social, evolución que tiene una clara proyección en el ámbito laboral y previsional, al punto de haberla puesto, la ley, en paridad de condiciones con la viuda".
"La Corte Suprema de Justicia le otorgó el derecho a pensión a una viuda cuyo matrimonio había sido celebrado en Uruguay en un período donde mediaba impedimento de ligamen debido a un matrimonio anterior (divorciada en los términos de la Ley 2.393). De esta forma, la Corte le dio validez al matrimonio celebrado en el extranjero y fundó, entre otros motivos, la procedencia del recurso teniendo en cuenta que se debía ceder para preservar la naturalidad para cuyo fin fueron creadas las leyes previsionales: protección de la familia, ancianidad y subsistencia". Código Civil derogado
Régimen de los Bienes Doctrina Nacional Jurisprudencia Salteña (*)
Distintos Casos Particulares "Si bien el concubinato no genera por sí la existencia de una sociedad de hecho, igualmente cabe analizar si se ha probado que para la creación o adquisición de bienes, ha mediado el efectivo aporte económico de la concubina. Ya no se trata de la figura típica de la sociedad, sino de la noción más amplia y genérica de la comunidad de derechos o intereses, que abarca a aquélla y que redundaría en la idea de que se han unido aportes de uno y otro para la adquisición de bienes".
"El concubinato no representa una institución jurídica recogida y contemplada sistemáticamente por nuestro derecho, sino un simple hecho social, al cual solo en determinados casos se le confieren consecuencias de índole jurídica. La vinculación afectiva personal, durante un lapso prolongado - 25 años - , no puede quedar sin la protección de la ley cuando se trata de ejercitar derechos carentes de contenido económico. No se trata de una situación asimilable al matrimonio "in totum", ya que la relación no ha surgido "ex lege" sino "ipso facto", pero no obstante ello, comprobada la situación de hecho, no corresponde desoír sus pedidos por razones de índole moral y humana. Debe pues, presumirse la existencia de una comunidad de intereses". "El concubinato no crea por sí mismo una sociedad de hecho entre los concubinos, pues ello equivaldría a colocar en un plano de igualdad a la unión irregular y al matrimonio legítimo; por ende, quien invoca su existencia deberá acreditar realización de aportes o de trabajos comunes y el propósito de obtener alguna utilidad apreciable en dinero (arts. 1648 a 1650, Cód. Civil), con total prescindencia de las relaciones concubinarias y de la contribución a los gastos del hogar o las tareas domésticas que, para el caso, carecen de significación". "Aunque no haya entre los concubinos una comunidad patrimonial necesaria -como la conyugal, que deviene por la celebración del matrimonio-, las relaciones patrimoniales entre aquéllos pueden configurar una sociedad irregular o de hecho, siendo entonces de aplicación, en lo tocante a la forma y prueba de su existencia, las previsiones de los arts.1662 a 1666 del Código Civil. Es que no puede desconocerse la posibilidad de que exista un patrimonio entre quienes, aún no unidos en legítimas nupcias, han cooperado efectivamente a su formación o acrecentamiento, subyaciendo por ello mismo la idea de comunidad de intereses". "Ante la discrepancia de criterios jurisprudenciales y peligrando la seguridad e integridad física y moral de la madre y sus hijas menores de edad, no corresponde rechazar in limine la acción de exclusión del hogar del concubino; debiendo el a-quo dar curso -inaudita parte- a las pruebas propuestas por la parte y, en consecuencia, expedirse sobre la procedencia o no de las medidas cautelares perseguidas". Comentario: (*) Estamos en total desacuerdo con esta Jurisprudencia Salteña. No puede convalidarse la intención, después de haber adquirido un bien, a nombre de la concubina, con dinero ganancial, de reclamarlo, aunque fuere en parte, como propio y en perjuicio de los demás, como serían la ex cónyuge y la ex concubina. Se lo impide la máxima de derecho universal, devenida de Dionisio Godofredo, que en su "Corpus Iuris Civilis...", cita la L. 30, Tít. 4, Lib. 2 (pág. 16 ó 234), que dice: "Como después de hecha una transacción confiesas que ha habido dolo más bien por tu parte que por la de aquellos contra quienes suplicas, es grave y hasta criminal para ti que se renueve la cuestión ", lo hace en su comentario a la L. 5, Tít. 8, Lib. 7, del Cód. Romano, dando origen a la "nemo auditur propriam turpitudinem allegans", que fuera consagrada por muchos de los preceptos de nuestro Cód. Civil y que muy bien enumera el Dr. Pedro León, debiéndose destacar los relacionados al presente caso: a) "cuando la simulación es ilícita, carece de toda acción uno de los simuladores en contra del otro", artículo 959; b) "el socio que lleva a la masa común beneficios adquiridos por medios dolosos o prohibidos, no puede obligar a sus coasociados a que le restituyan lo recibido", artículo 1658; y c) "el mandato de acto ilícito o inmoral no confiere acción alguna entre mandante y mandatario, salvo el caso de buena fe de este último", artículo 1891. Se debió, además, citar a juicio a la ex cónyuge del reclamante, para hacer valer sus derechos. Véase, también, lo dispuesto por el Digesto, "Factum cuique suum, non adversario nocere debet" que, junto a la L. 74, Tít. 17, Lib. 50 del Digesto, fuera volcado a la L. 18, Tít. 34, Part. 7ª.
Derechos del Concubino Código Civil derogado
Derechos Resarsitorios Doctrina Nacional
Plenario Cámara Civil "El artículo 1079 del Cód. Civil, sienta un principio general referido a todos los delitos mandando resarcir a los damnificados directos e indirectos que acrediten haber padecido un daño resarcible en virtud del ilícito cometido por el responsable, involucrándose dentro de los legitimados a tal reclamo a la concubina con lo que la acción se acuerda en función del daño producido personalmente y no en razón de vínculo de parentesco". "Tratándose de un derecho que no tiene carácter hereditario, la locución "únicamente tendrán acción los herederos forzosos" que emplea el artículo 1078 "in fine" del Código Civil, apunta a la designación genérica pero relativamente restringida de personas habilitadas para el ejercicio de la acción. Y no cabe duda alguna que la concubina tiene legitimación para accionar por daños y perjuicios en razón de la muerte de su compañero". "Desde el cuadrante del daño moral, cabe diferenciar la situación de quien es concubinario, de los restantes codemandantes, que revistan en la condición de hijos de la víctima. Dado que frente a la muerte de una persona, derivada de un hecho ilícito, únicamente tienen acción los herederos forzosos, según así lo establece el segundo apartado del art. 1078 del Cód. Civil, nunca pudo fijarse una indemnización a favor del concubinario por tal concepto. Siendo ello así, mucho menos puede agraviarse sosteniendo que el monto establecido es bajo". "Debe rechazarse el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada contra la sentencia del a-quo que desestima la excepción de falta de legitimación activa y la condena al pago de la indemnización reclamada. Ello así, ya que en la especie se encuentra acreditado en grado de verosimilitud el extremo fáctico exigido por la Ley 18.037, art.38, inc.1), para que la actora pueda reputarse legitimada para promover esta acción resarcitoria por el accidente de trabajo en el que perdería la vida el trabajador, por haber vivido con el causante, en forma pública y en aparente matrimonio, por un término superior al mínimo del de dos años allí previsto. Ello surge de los dichos de los testigos valorados en forma conjunta, y no empece a dicha conclusión el testimonio del padre del trabajador causante, habida cuenta que por una presunta colisión de intereses de la actora (en razón de ser ambos eventuales beneficiarios no concurrentes de la indemnización) sus dichos no aparecen fortalecidos".
"Está claro que a la concubina no le comprende la presunción legal de que la muerte de su compañero, por sí sola, le provoca un perjuicio -como es el caso de la viuda, hijos menores o herederos necesarios del muerto (doctrina de los arts. 1084 y 1085 del Código Civil), sino que deberá acreditar concretamente en qué ha consistido su perjuicio. El solo concubinato no constituye de por sí título resarcitorio, ni hace nacer una suposición de perjuicios, debiendo acreditarse algún género de asistencia o colaboración económica con determinadas características de regularidad o estabilidad que permita inferir que habría continuado de no haber ocurrido el hecho ilícito causante del óbito". "La Ley de Contrato de Trabajo establece que los derechohabientes establecidos en la ley previsional -artículo 53 de la ley 24.241- tendrán derecho al cobro de una indemnización equivalente al 50% de la establecida en el artículo 245 mediante la sola acreditación del vínculo (artículo 248)". "Se contempla como causahabiente a la concubina equiparable a la viuda cuando el trabajador fallecido fuere soltero o viudo, y se pueda acreditar la convivencia en aparente matrimonio por un mínimo de 2 años anteriores al fallecimiento". "El mismo derecho tendrá la concubina cuando el fallecido fuere casado y se demuestre que se divorció por culpa de la esposa, por culpa concurrente, o estuviere separada de hecho, y demuestre la convivencia en aparente matrimonio por un lapso no menor a 5 años (artículo 248, 2do. párrafo)".
"La indemnización de la Ley de Contrato de Trabajo es independiente de la que prevean las normas vigentes en materia de accidentes de trabajo o enfermedades profesionales o cualquier otro beneficio establecido por la ley en materia de seguros, subsidios, actos o contratos de previsión, o los que establezcan las convenciones colectivas de trabajo para el caso de fallecimiento (artículo 248, in fine)".
"Se encuentran legitimados los concubinarios para reclamar la indemnización del daño patrimonial ocasionado por la muerte de uno de ellos como consecuencia de un hecho ilícito en tanto no medie impedimento de ligamen" (Fallo Plenario Cámara Civil - ver supra).
Matrimonio y Convivencia Concubinato y Matrimonio