Source: http://laborparlamentaria.bcn.cl/wsgi/consulta/verDiarioDeSesion.py?id=651967
Timestamp: 2019-07-22 13:04:22
Document Index: 94641017

Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'artículo 22', 'artículo 22', 'artículo 24', 'artículo 35', 'artículo 38', 'artículo 2', 'artículo 38', 'artículo 3', 'artículo 1', 'artículo 13', 'artículo 1', 'artículo 21', 'artículo 13', 'artículo 1', 'artículo 37', 'artículo 37', 'artículo 37', 'artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 124', 'artículo 1', 'artículo 42', 'artículo 42', 'artículo 124', 'artículo 42', 'artículo 1', 'artículo 133', 'artículo 42', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 27', 'artículo 42', 'artículo 42', 'artículo 42', 'artículo 27', 'artículo 41', 'artículo 42', 'artículo 41', 'artículo 27', 'artículo 42', 'artículo 41', 'artículo 41', 'artículo 41', 'Artículo 41', 'artículo 40', 'artículo 30', 'artículo 30', 'artículo 159', 'artículo 18', 'artículo 18', 'artículo 13', 'artículo 40', 'artículo 22', 'artículo 19', 'artículo 19', 'artículo 41', 'artículo 42', 'artículo 41', 'artículo 42', 'artículo 42']

Diario de Sesión: Sesión Ordinaria N° 37
MODIFICACIÓN DE NORMAS SOBRE INSCRIPCIÓN ELECTORAL Y VOTACIONES POPULARES Y ESCRUTINIOS
ACCIÓN DIPLOMÁTICA ANTE SITUACIÓN JUDICIAL DE SEÑOR CARLOS CARDOEN EN ESTADOS UNIDOS. PROYECTO DE ACUERDO
HOMENAJE EN MEMORIA DE EX DIPUTADA SEÑORA GLADYS MARÍN MILLIE. COMUNICACIONES
HOMENAJE : Ricardo Nunez Munoz
HOMENAJE : Carmen Frei Ruiz Tagle
HOMENAJE : Alberto Espina Otero
DIAGNÓSTICO DE LA INFANCIA EN CHILE Y PROPUESTA DE NUEVA POLÍTICA. OFICIOS
INTERVENCIÓN PETICIÓN DE OFICIO : Sergio Mariano Ruiz Esquide Jara
Sesión 37ª, en miércoles 16 de marzo de 2005
(De 16:19 a 19:37)
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que modifica leyes Nºs. 18.556, relativa a Sistema de Inscripciones Electorales y Servicio Electoral, y 18.700, sobre Votaciones Populares y Escrutinios (3803-06) (se aprueba en general y particular).............
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que moderniza el servicio militar obligatorio (2844-02) (queda pendiente su discusión particular).....
Acción diplomática ante situación judicial de señor Carlos Cardoen en Estados Unidos. Proyecto de acuerdo (S 783-12) (se aprueba).......................................
Homenaje en memoria de ex Diputada señora Gladys Marín Millie. Comunicaciones (se rinde)............................................................................
Peticiones de oficios (se anuncia su envío).............................................
Diagnóstico de la infancia en Chile y propuesta de nueva política (observaciones del señor Ruiz-Esquide)......................................................
Concurrieron, además, los señores Ministros del Interior subrogante , de Defensa Nacional y de Educación, y el señor Director del Servicio Electoral .
Se dan por aprobadas las actas de las sesiones 33ª, ordinaria, en sus partes pública y secreta, en 8 de marzo; 34ª, especial, secreta, y 35ª, ordinaria, en sus partes pública y secreta, ambas en 9 de marzo, todas del año en curso, que no han sido observadas.
De la Honorable Cámara de Diputados, por medio del cual comunica que ha aprobado, con las enmiendas que indica, el proyecto de ley sobre investigación científica en seres humanos, su genoma, y que prohíbe la clonación humana (Boletín Nº 1.993-11).
De la Comisión de Relaciones Exteriores, recaído en el proyecto de acuerdo, en segundo trámite constitucional, que aprueba el "Acuerdo sobre Conservación de Albatros y Petreles" y sus anexos 1 y 2, adoptados el 19 de junio de 2001 en Canberra, Australia (Boletín Nº 3.654-10).
De la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, recaído en el proyecto, en segundo trámite constitucional, que modifica la ley Nº 12.265, que dispone vender en pública subasta las cosas corporales muebles puestas a disposición de los juzgados del crimen y que no hayan caído en comiso, en la forma que indica (Boletín Nº 3.634-07).
De la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, recaído en el proyecto de ley, en primer trámite constitucional, sobre protección de los derechos de la infancia y de la adolescencia (Boletín Nº 3.792-07).
De la Comisión de Economía, recaído en el proyecto, en segundo trámite constitucional, que modifica la Ley de Cuentas Corrientes Bancarias y Cheques (Boletín Nº 3.358-03).
Informe complementario (nuevo) del segundo informe de la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura, recaído en el proyecto, en primer trámite constitucional, que modifica la Ley General de Pesca y Acuicultura (Boletín Nº 3.222-03).
En estos momentos han llegado a la Mesa los siguientes documentos:
Informe de la Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización y certificado emitido por la Comisión de Hacienda recaídos en el proyecto, en segundo trámite constitucional, que modifica las leyes Nºs. 18.556, relativa a Sistema de Inscripciones Electorales y Servicio Electoral, y 18.700, sobre Votaciones Populares y Escrutinios, con urgencia calificada de "discusión inmediata" (Boletín Nº 3.803-6).
Renuncia del señor Presidente del Senado a su cargo, en cumplimiento del acuerdo político adoptado respecto de la Mesa de la Corporación, a contar del 22 del mes en curso.
--Se toma conocimiento de la renuncia y, de acuerdo con el Reglamento, queda para ser votada inmediatamente después de la Cuenta en la sesión ordinaria siguiente.
Corresponde tratar, en primer lugar, el proyecto, en segundo trámite constitucional, que modifica las leyes Nº 18.556, sobre Sistema de Inscripciones Electorales y Servicio Electoral, y 18.700, sobre Votaciones Populares y Escrutinios, con informes de las Comisiones de Gobierno, Descentralización y Regionalización y de Hacienda, y urgencia calificada de "discusión inmediata".
--Los antecedentes sobre el proyecto (3803-06) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En segundo trámite, sesión 36ª, en 15 de marzo de 2005.
Gobierno, sesión 37ª, en 16 de marzo de 2005.
Certificado de Comisión de Hacienda, sesión 37ª, en 16 de marzo de 2005.
1º.- Facultar al Director de Servicio Electoral para crear nuevas juntas inscriptoras, especialmente en las comunas con mayor población y cuando una junta inscriptora pueda ser sobrepasada en su capacidad para inscribir a los solicitantes.
2º.- Establecer que las juntas inscriptoras funcionen todos los días hábiles, de lunes a viernes, en doble jornada, y los sábados, de 10 a 14 horas.
3º.- Admitir la inscripción de personas de 17 años de edad, siempre que cumplan 18 a más tardar el día de la elección.
La Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización aprobó en general y en particular el proyecto por la unanimidad de sus miembros presentes (Senadores señora Frei y señores Fernández, Núñez y Stange) en los mismos términos en que lo hizo la Cámara de Diputados.
Por su parte, la Comisión de Hacienda también dio su aprobación a la iniciativa por la unanimidad de sus integrantes (Senadores señora Matthei y señores Boeninger, Foxley, García y Ominami) tal como lo hizo la Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización.
Finalmente, cabe tener presente que los artículos 1º y 2º del proyecto tienen el carácter de normas orgánicas constitucionales, por lo que requieren para su aprobación el voto conforme de 27 señores Senadores.
Solicito autorización para que ingrese a la Sala el Director del Servicio Electoral, don Juan Ignacio García.
En la discusión general y particular del proyecto, tiene la palabra el Presidente accidental de la Comisión de Gobierno , Senador señor Núñez.
Señor Presidente , tuvimos la posibilidad de discutir con los miembros de la Comisión la iniciativa en estudio, que -según dijo el señor Secretario - tiene como objetivo fundamental facilitar la inscripción electoral de ciudadanos y extranjeros mediante la facultad que se otorga al Director del Servicio Electoral para crear permanente o transitoriamente nuevas juntas inscriptoras; extender el horario de funcionamiento de estas entidades, y ampliar el período para practicar las inscripciones.
El proyecto de ley está estructurado en tres artículos permanentes.
El numeral 1) del artículo 1º reconoce al Director del Registro Electoral la facultad de crear permanente o transitoriamente -como ya está dicho- nuevas juntas en el territorio de otra. Al mismo tiempo, señala que no serán móviles; vale decir, deben estar solo en el territorio jurisdiccional respectivo.
A su vez, el numeral 2) regula el pago de los honorarios de los miembros de las juntas, en el sentido de considerar la doble jornada del artículo 22 como dos sesiones independientes.
El numeral 3) -que sustituye los incisos primero al cuarto del artículo 22 de la ley vigente- propone que las juntas inscriptoras funcionen los días hábiles, de lunes a viernes, de 9 a 13 y de 15 a 19, y los sábados, de 10 a 14. Sugiere también que, para el caso de que aún hubiere requirentes, las juntas tendrán la obligación de seguir funcionando, pero no más allá de las 14 ó 21, según corresponda, con excepción del día sábado, en que no funcionarán más allá de las 16.
El inciso segundo otorga facultades al Director del Servicio Electoral para disponer que todas o algunas de las juntas funcionen en días feriados en sustitución de días hábiles.
El inciso tercero ordena que las juntas inscriptoras suspenderán sus funcionamiento 90 días antes de una elección ordinaria.
El numeral 4) agrega una frase final al artículo 24, conforme a la cual la municipalidad, en el caso de que las juntas inscriptoras no funcionen en el mismo edificio que ella ocupa, deberá proporcionar locales permanentes o temporales para el normal trabajo de aquéllas.
A su turno, el numeral 5) deroga el artículo 35, que señala los períodos de funcionamiento de las juntas.
Por último, el numeral 6) reemplaza el artículo 38 por otro que autoriza la inscripción de personas de 17 años de edad, con la condición de que cumplan 18 a más tardar el día de la elección.
El artículo 2º contiene una modificación al artículo 38 de la ley Nº 18.700, Orgánica Constitucional sobre Votaciones Populares y Escrutinios, en el sentido de sustituir la expresión "nonagésimo" por "octogésimo", con lo cual el Director del Servicio Electoral determinará el número de mesas receptoras de sufragios y registros electorales el octogésimo -y no el nonagésimo- día anterior a la fecha de una elección ordinaria.
El artículo 3º preceptúa que el mayor gasto que esta ley signifique para el Servicio Electoral se solventará con cargo a los recursos dispuestos en la Ley de Presupuestos del año que corresponda.
Señor Presidente , debo manifestar, también, que la Comisión dejó tres constancias, que nos parece importante hacer constar en la Versión Taquigráfica.
Primera, que la expresión "otra" que emplea el numeral 1) del artículo 1º, al incorporar un nuevo inciso al artículo 13 de la ley Nº 18.556, debe entenderse referida a la jurisdicción de una junta preexistente y del mismo territorio comunal de la nueva junta que se crea.
Segunda, que el numeral 2) del artículo 1º, que reemplaza por otro el inciso tercero del artículo 21 de la mencionada ley, permite que en la doble jornada a que se refiere ese precepto podrán desempeñarse personas distintas en una u otra jornada.
Y tercera, que en lo tocante a la entrada en vigor de esta ley, y comoquiera que no se señala una fecha específica para el inicio del funcionamiento de las juntas inscriptoras amparadas por este cuerpo legal, ésta será la que corresponda al momento de su publicación.
Es lo que puedo informar, señor Presidente.
Señor Presidente , el proyecto constituye un gran avance, por cuanto actualmente los registros electorales se abren 7 días al mes y sólo en la mañana. Como todos queremos que participe más gente en los comicios, con esta iniciativa ampliamos la posibilidad de inscripción.
Además, la junta electoral podrá, dentro de la misma circunscripción, tener más de un servicio electoral. Por ejemplo -lo digo gráficamente-, en Antofagasta hay un solo local, ubicado en la plaza de la ciudad. La nueva norma permitirá la instalación de otros; en el área norte, por ejemplo, que queda muy lejos del centro y donde vive mucha gente.
Lo otro que encuentro muy interesante es que, como van a ser jornadas completas y la gran mayoría de los que trabajan allí generalmente son mujeres o adultos mayores, se crearán -como me explicó don Ignacio García - los llamados "horarios compartidos", donde se diferencian las dos jornadas. Con ello, algunas personas podrán ir en la mañana, y otras, en la tarde. Además, habrá una remuneración atractiva para muchas de ellas, que al jubilar reciben pensiones muy malas. Tendrán honorarios por asistencia, por cada sesión o día que estén ahí. Asimismo, existe un incentivo económico para quienes inscriban más gente.
Todo eso ayudará a una mayor inscripción de votantes.
También, se autoriza la inscripción de personas de 17 años, con la condición de que cumplan 18 a más tardar el día de la elección, lo que es bueno.
Hay algunas materias que dejamos para la historia de la ley, porque queremos que el proyecto se despache luego y así no haya malas interpretaciones; pero, en general, la iniciativa quedó muy buena, y fue aprobada por unanimidad tanto en la Comisión de Gobierno como en la de Hacienda.
Así que, a mi juicio, no vale la pena hablar más, sino proceder a votar.
Señor Presidente , la relación del señor Secretario de la Corporación y lo informado por el Senador señor Núñez abarcaron en plenitud el significado de estas modificaciones legales.
Creo que el proyecto es altamente conveniente, porque existen más de 2 millones 400 mil ciudadanos que, pese a tener derecho a voto, no están inscritos. El hecho de que en la actualidad los registros electorales se abran en abril durante siete días después de permanecer cerrados por siete meses torna absolutamente insuficiente el tiempo para que los interesados puedan inscribirse en forma masiva, como esperamos que ocurra en adelante. Por eso, al establecerse dos jornadas, en la mañana y en la tarde, a partir del mes de mayo, no me cabe duda de que contribuirá a que quienes no se han inscrito todavía lo puedan hacer cuanto antes.
También quiero señalar que las inscripciones electorales se cerraban 120 días antes de la elección; en cambio, con la ley en proyecto, tal plazo se reduce a 90 días, con lo cual se da un amplio plazo para que las personas puedan inscribirse.
Igualmente, deseo expresar que la Comisión de Gobierno analizó algunas dudas con respecto al inciso final que para el artículo 13 de la ley sobre Sistema de Inscripciones Electorales y Servicio Electoral se incorpora mediante el artículo 1º del proyecto. La nueva norma dispone que el Director del Servicio Electoral podrá crear nuevas juntas inscriptoras "cuya circunscripción sea coincidente con el territorio de otra". En un principio, el texto no se entendía, pero el señor Ministro del Interior subrogante explicó claramente que se trata de que en una misma comuna pueda haber dos juntas, por supuesto cada una con sus respectivos límites.
Por lo tanto, esa materia quedó muy precisa, para que no haya confusiones posteriores.
Yo lamento que esta normativa legal entre en vigor a contar del 1º de mayo del año en curso. Lo lógico hubiese sido que rigiera a partir del 1º de abril; pero, por diversas circunstancias, ello no fue posible.
En todo caso, estimo muy conveniente dar las mayores facilidades para que los ciudadanos se inscriban en los registros y sean electores.
Señor Presidente , en el mismo sentido de lo manifestado por los señores Senadores que me antecedieron en el uso de la palabra, creo que el proyecto facilita bastante la inscripción electoral.
Quiero destacar la facultad que se otorga al Director del Servicio Electoral para que las juntas inscriptoras funcionen en días feriados en sustitución de días hábiles. Ello puede constituir un atractivo enorme, sobre todo durante los últimos 30 ó 60 días antes del cierre de las inscripciones electorales, tanto para los estudiantes como para las personas que trabajan, a quienes durante los días de semanas se les hace muy difícil concurrir a inscribirse.
Por lo tanto, anunciamos nuestro voto favorable a la iniciativa en debate.
Señor Presidente , aprobamos el proyecto en la Comisión de Gobierno porque creemos que todo lo que diga relación a las facilidades para que las personas puedan inscribirse en los registros electorales y participar en los actos eleccionarios es positivo y hace más eficaz el procedimiento democrático de elección de autoridades.
En mi opinión, hay algunos aspectos que conviene resaltar.
El proyecto significa aumentar en 42 días el plazo para inscribirse. Si no se dictara la ley en proyecto, no se dispondría de ese período adicional. Además, se extiende el horario de funcionamiento de las juntas. Por lo tanto, se abre un amplio margen de posibilidades para que las personas tengan mayores facilidades a los efectos de inscribirse.
Asimismo, cabe destacar que la inscripción podrá realizarse los domingos o feriados, por resolución del Director del Servicio Electoral . Eso permitirá -aunque en la actualidad no ocurre así, pues al parecer los sábados se registran menos inscripciones, a diferencia de los lunes, que concentran el mayor número de ellas- inscribirse a quienes laboran durante toda la semana.
Quiero dejar constancia de un hecho que se planteó en la Comisión de Gobierno y que será necesario revisar.
Los miembros de las juntas inscriptoras perciben una remuneración muy exigua. Si bien para algunas personas los montos que se barajaron pueden tener un grado de significación (110 a 120 mil pesos mensuales para una jornada doble durante todos los días de la semana), no resultan muy atrayentes. Además, se contempla un estímulo de diez pesos por elector, lo que tampoco significa una cantidad muy importante, considerando que en un día pueden inscribirse 100 a 150 personas.
Por ello, en su oportunidad será necesario estudiar la posibilidad de otorgarles una mejor remuneración, toda vez que tendrán que permanecer más tiempo en las juntas de inscripción y los montos establecidos estaban pensados para un funcionamiento menor.
En todo caso, se trata de un buen proyecto, que merece la aprobación de la Sala. Por eso concurrí con mi voto favorable en la Comisión de Gobierno.
Señor Presidente, aprovechando la presencia del Director del Servicio Electoral , don Juan Ignacio García , quien ha tenido la responsabilidad de organizar muchísimas elecciones y siempre lo ha hecho muy bien, quiero manifestar que me habría gustado asistir al debate de esta iniciativa en la Comisión. Porque hace algún tiempo presenté una moción para terminar con las mesas separadas para varones y damas. Ésta es la última expresión musulmana que queda en Chile. A mi juicio, se trata de una separación bastante absurda. En ningún país desarrollado las mujeres votan en un lado, y los hombres, en otro. Ellos acuden en familia, todos juntos: el marido, la mujer, los hijos, las hijas.
Por eso, esta rutina de que el hombre parte a un liceo y la mujer a otro, más las tensiones y las colas, con el acuerdo de que "nos juntamos a las dos de la tarde", no corresponde. Y habría sido el momento adecuado para establecer un solo registro para ambos sexos.
Al leer rápidamente la normativa legal vigente, constaté que existe una breve alusión a los registros de varones y de mujeres en el inciso segundo del artículo 37 de la ley Nº 18.700, sobre Votaciones Populares y Escrutinios. Pero no observé ninguna otra mención sobre el particular. Si fuese así, podría presentarse una indicación con el objeto de eliminar ese inciso y terminar con las mesas separadas para varones y mujeres. De ese modo toda la familia podría sufragar en una sola mesa. Eso me parece lógico.
Ciertos criterios musulmanes mantienen esta diferencia -el Senador señor Sabag se siente muy interpretado por ellos-, pero, sin duda, debemos procurar una participación más familiar.
Por lo tanto, formularé indicación para eliminar el segundo inciso del artículo 37 -ojalá la Mesa no la declare inadmisible- de dicha normativa y, por ende, terminar con la separación de mesas para hombres y mujeres.
Señor Senador, creo que no es buena la referencia que ha hecho al mundo musulmán; no existe esa discriminación que usted pretende señalar.
El señor CORDERO .-
¡Es que allá no votan!
Veo que no ha estudiado muy bien la historia del mundo musulmán, Honorable colega. Podría entenderla.
En todo caso, me referí a la profunda diferencia que existe entre hombres y mujeres en Chile en cuanto a organización y estructura en los procesos de votación. Nada más. Sólo ésa era mi intención.
Señor Presidente , en ningún caso intervengo para terciar en la discusión sobre los musulmanes.
Mi participación tiene por objeto dejar dos constancias.
Primero, en nombre del Ejecutivo , deseo agradecer al Senado por la expedita tramitación del proyecto. Sabemos que nunca ha sido cómodo y fácil discutir iniciativas con urgencia de "discusión inmediata"; pero hemos logrado una gran acogida, la que se manifiesta en la Sala.
En segundo lugar, el sistema electoral chileno, sin duda, requiere modernización. Como los señores Senadores saben, se encuentra en trámite en el Congreso Nacional el proyecto de ley que abre la posibilidad de establecer inscripciones automáticas. Si dicha iniciativa legal no prosperara, hay reformas importantes que hacer en nuestro sistema electoral, que es el último en el mundo que opera con mecanismo manual.
Entonces, así como la votación separada de hombres y mujeres es un tema que podría despertar gran consenso, hay muchos otros que concitan interés. Desde luego, sobre esa materia en particular, el Gobierno anuncia su apoyo y patrocinio a las mociones que se puedan presentar.
Con todo, estamos jugándonos la posibilidad de contar con un sistema de inscripción rápido y accesible en el plazo más adecuado para las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias. De hacer reformas al sistema electoral que no están contenidas en el presente proyecto y que, sin duda, resultan tremendamente razonables, corremos el riesgo de entrar en un tercer trámite constitucional para la aprobación de esta iniciativa y de experimentar, en ese proceso, dificultades.
En tal virtud, me atrevo a proponer la postergación de otras discusiones, que pueden ser relevantes en torno al sistema electoral, y votar hoy el proyecto tal como fue aprobado unánimemente por la Cámara de Diputados y por los miembros de las Comisiones de Gobierno y de Hacienda del Senado.
Señor Presidente , me parece que debemos aprobar el proyecto en la forma como fue despachado por la Cámara de Diputados, de manera de resolver rápidamente esta cuestión, que es la principal.
Considero muy importante abrir paso a mejores condiciones que faciliten la inscripción, no sólo de jóvenes, sino de muchas otras personas. En caso de existir circunstancias más favorables, es posible que se inscriban.
Debo recordar que yo también planteé en la Comisión de Hacienda el tema traído a colación aquí por el Senador señor Ríos. Estimo que, dentro de los muchos arcaísmos que presenta el sistema chileno -y en esto no hay que echarle la culpa a nadie ni buscar referencias en otra parte-, está el problema de la segregación en los recintos de votación, puesto que existen locales separados para hombres y mujeres. Y ello podría tener fácil solución en la medida en que se autorizara al Servicio Electoral para organizar los establecimientos de votación alternando las mesas unos y otros. Tan simple como eso.
Lamento que no podamos hacerlo ahora, porque significaría retrasar la aprobación de este proyecto. Pero, a mi juicio, sería importante que se pudiera adquirir el compromiso por parte del Ministro del Interior para que el Ejecutivo patrocine una moción -yo no sabía que existía otra del Senador señor Ríos en tal sentido- que elaboramos con el Honorable señor Naranjo y que apunta en esa misma dirección.
Si el Gobierno accediera a ello, el proyecto pertinente podría ser tramitado en el curso de las próximas semanas, para garantizar de este modo que en las próximas elecciones presidencial y parlamentarias se contara con locales mixtos y no con recintos segregados.
Señor Presidente , el concepto "en la medida de lo posible", rasgo que el sistema ha impreso en la transición, emigra ahora de la justicia a la democracia. La verdad es que no hay motivo alguno para que esta iniciativa no hubiere contemplado la inscripción automática.
El poner cortapisas a los jóvenes para que se inscriban obedece a una sola razón: la caída dramáticamente libre que ha venido experimentando la candidatura de Lavín. Frente a ello, es preciso poner resguardos. Pero resultan inútiles. Lo único que se consigue es impedir que los jóvenes se integren en forma más plena al ejercicio democrático.
Muchos hacen gárgaras con estos conceptos. Sin embargo, a la hora de plasmarlos en la realidad, lo que prevalece en definitiva es el cálculo electoral, la mayoría de las veces mezquino.
Lamento tener que discutir un pequeño y mísero avance, que sólo se traduce en el otorgamiento de un plazo un poquito más extenso para que se efectúen las inscripciones. No sé cuál será el resultado de esto. Es probable que sea mínimo. En todo caso, como ya estamos acostumbrados a avanzar milimétricamente, vamos a facilitar de cualquier manera la aprobación de este proyecto.
Señor Presidente , la verdad es que yo, por lo menos, votaré sin mucho entusiasmo la iniciativa en análisis, porque la no inscripción de los jóvenes se relaciona con causas más profundas.
No creo que ello se deba sólo al breve horario de atención del Servicio Electoral. Las razones están mucho más arraigadas en temas culturales y sociales. Además, no se trata únicamente de un problema chileno, sino que ocurre en casi todos los países.
Por cierto, uno podría decir -como manifestó el Senador señor Ávila - que la solución sería la inscripción automática. Sin embargo, surge también lo concerniente al voto, porque es probable que la gente se inscriba y después no acuda a sufragar.
En definitiva, en esto hay problemas de hábito, de cultura y de entusiasmo, todo lo cual debería ser analizado con mucho mayor atención.
Por otra parte, no comparto algo que mencionó el Honorable señor Ávila . Me parece que la Oposición debería tener el mayor interés en aumentar el cuerpo electoral, porque con el actual ha perdido todas las elecciones y no se ve cómo podría triunfar en las futuras. Por lo tanto, debería votar con entusiasmo la posibilidad de incrementarlo. Esperamos que lo haga en la Cámara de Diputados cuando se pronuncie con motivo del proyecto sobre inscripción automática.
¡Es muy simpático el señor Senador !
Señor Presidente , yo no pretendía intervenir, pero lo folclórico de las últimas intervenciones me obliga a hacer algunas rectificaciones, en función de la verdad.
Si alguien analiza seriamente los resultados de la última elección parlamentaria, se va a encontrar con una tremenda sorpresa: en las mesas nuevas, donde se incorpora la gente joven, se aprecia un notable aumento en la votación de la Alianza, que está por encima de lo logrado por la Concertación, en términos porcentuales.
Puedo demostrar lo anterior y hacer llegar un estudio que realizamos sobre el particular. Esto lo digo porque en democracia, en la práctica, nadie tiene comprado el éxito electoral.
Aquí, señor Presidente , se está dando origen a algo muy recurrente: se ha comenzado a celebrar antes de que empiece la fiesta. Y, como muy bien es sabido, ésta a veces puede llevarse a cabo sin que posteriormente acontezca el hecho que la motivó.
Por eso, quiero decir lo siguiente: ¡Nunca hay que limpiarse la boca antes de comer!
Señor Presidente , intervendré en forma muy breve, sólo para referirme a los cálculos que se sacan de un lado y del otro.
El Senador señor Romero ha sostenido que en las mesas donde votan los jóvenes habría un impresionante apoyo a los sectores que él representa. Pero la verdad es que ese argumento no me cuadra mucho, porque en la última elección municipal la Concertación triunfó en once de las trece Regiones del país.
No sé cómo Su Señoría podría explicarme eso.
Ahora bien, de las 344 comunas, más de 215 están dirigidas por alcaldes de nuestra coalición política y sólo 104 por ediles del sector que tan dignamente representa el señor Senador.
¿Me permite, Su Señoría?
Con el mayor agrado, con la venia de la Mesa.
Señor Presidente, deseo ratificar lo que he señalado.
No me referí a las elecciones municipales, porque presentan características muy propias y son menos políticas que las parlamentarias, sino a estas últimas.
Desde esa perspectiva, quiero confirmar a Su Señoría que no se trata de haya habido una inmensa proporción de votantes, sino de que existió una creciente votación joven que se inclinó más por la Alianza que por la Concertación.
Como puede observarse, el proyecto reviste bastante interés y, además, es de mucha urgencia. Entiendo que ya se han expresado las distintas opiniones. Por lo tanto, corresponde someterlo a votación general.
Primero se votará en general. Después me referiré a la votación en particular, porque se presentó una indicación.
Recuerdo a Sus Señorías que estamos en presencia de una iniciativa que contiene normas orgánicas constitucionales. Por consiguiente, no rigen los pareos.
¿Algún señor Senador desea fundamentar el voto?
--Se aprueba en general el proyecto (38 votos favorables), dejándose constancia de que se cumplió con el quórum constitucional exigido.
Votaron los señores Aburto, Arancibia, Ávila, Boeninger, Bombal, Canessa, Cariola, Chadwick, Coloma, Cordero, Fernández, Flores, Foxley, Frei (doña Carmen), García, Gazmuri, Horvath, Larraín, Martínez, Matthei, Moreno, Muñoz Barra, Naranjo, Núñez, Ominami, Orpis, Parra, Pizarro, Prokurica, Ríos, Romero, Ruiz-Esquide, Sabag, Stange, Vega, Viera-Gallo, Zaldívar (don Adolfo) y Zaldívar (don Andrés).
Respecto de la votación en particular, llegó a la Mesa una indicación que propone eliminar el inciso segundo del artículo 37 de la Ley Orgánica Constitucional sobre Votaciones Populares y Escrutinios a fin de terminar con la diferenciación que se hace entre hombres y mujeres.
He estado estudiando los antecedentes del proyecto, particularmente el mensaje, y éste deja muy en evidencia que los objetivos de la iniciativa, dentro de su ámbito limitado, son facilitar el voto a través de cuatro medidas: ampliación de los horarios de funcionamiento de las juntas inscriptoras; extensión del plazo para realizar la inscripción; mejoramiento de la localización de dichas juntas, y modificación del plazo para la determinación del número de mesas receptoras de sufragios. O sea, la idea matriz del proyecto es bastante clara y se halla muy circunscrita.
Estimo, entonces, que la indicación es inadmisible, y así lo declaro.
En consecuencia, no habiendo indicaciones, corresponde dar por aprobado en particular el proyecto con la votación ya registrada al acogerse la idea de legislar.
--La iniciativa queda aprobada también en particular (38 votos a favor), y su discusión, concluida en este trámite.
Se solicitó tratar el tercer proyecto de la tabla (establece normas para el financiamiento de estudios de educación superior) antes que el segundo (moderniza el servicio militar obligatorio). Sin embargo, hay opiniones diversas sobre la materia y existe un acuerdo de Comités. Por lo tanto, vamos a mantener el orden previsto.
Debo señalar, sí, que la voluntad de aquellos a quienes hemos podido consultar acerca del tercer proyecto es despacharlo hoy. Se ha producido un grado de acuerdo bastante grande en torno a él, salvo dos o tres puntos, acerca de los cuales habrá de resolver la Sala.
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional y urgencia calificada de suma, que moderniza el servicio militar obligatorio, con segundo informe de la Comisión de Defensa Nacional e informe de la Comisión de Hacienda.
Defensa (segundo), sesión 32ª, en 2 de marzo de 2005.
Hacienda, sesión 32ª, en 2 de marzo de 2005.
Sesión 19ª, en 6 de diciembre de 2004 (se aprueba en general).
El proyecto fue aprobado en general en sesión de 6 de diciembre de 2004.
La Comisión de Defensa Nacional deja constancia, para los efectos reglamentarios, de que no fueron objeto de indicaciones ni de modificaciones el artículo 1º, números 1 al 9, 11 al 17, 20 al 23, 25 al 28 y 33 al 40; el artículo 2º, y los artículos primero, segundo y cuarto transitorios.
Esas disposiciones, que conservan el mismo texto aprobado en general, deben darse por aprobadas, de conformidad con lo dispuesto en el inciso primero del artículo 124 del Reglamento, salvo que algún señor Senador, contando con la unanimidad de los presentes, solicite someter a discusión y votación alguna de ellas.
Hago presente que el número 39 del artículo 1º tiene carácter orgánico constitucional, por lo que requiere para su aprobación el voto conforme de 27 señores Senadores.
Excúseme, señor Senador, pero todavía no ha terminado la relación.
Como expresó el señor Secretario , las normas individualizadas deben darse por aprobadas reglamentariamente, salvo que algún señor Senador, contando con la unanimidad de los presentes, solicite discusión y votación respecto de alguna de ellas.
Señor Presidente , hay justamente algunas normas sobre las cuales nosotros hemos presentado indicaciones
Debe tratarse de indicaciones renovadas, señor Senador.
Como el proyecto se trató en general y particular, no corresponde renovar indicaciones, pero sí es posible presentar algunas para discutir ciertos temas que nos interesan y que la Comisión no acogió.
¿A qué se refieren específicamente esas indicaciones, Su Señoría? ¿Las tiene a mano?
Ya se hicieron llegar a Secretaría.
La primera tiene por objeto introducir un número 7 al inciso primero del artículo 42.
Aquí hay una que habla de añadir un artículo 42 D.
Ésa es la segunda. Y existe otra a un artículo anterior.
No hay ninguna más.
Entre las normas que señaló el señor Secretario y que deben ser aprobadas en virtud del artículo 124 del Reglamento no se hallan ni el artículo 42 ni el 42 D. Por tanto, todo lo conversado está de más.
Tiene razón, señora Senadora . No hay ningún riesgo.
En consecuencia, deben darse por aprobadas todas las disposiciones que individualizó el señor Secretario .
--Se aprueban reglamentariamente, dejándose constancia, para los efectos del quórum constitucional requerido respecto del número 39 del artículo 1º, de que votaron a favor 32 señores Senadores
Señor Presidente , ojalá pudiéramos tener copia de las nuevas indicaciones.
Por cierto, señor Senador. Se darán a conocer oportunamente.
Las demás constancias reglamentarias se encuentran en los informes correspondientes.
En cuanto a las modificaciones efectuadas por la Comisión de Defensa, las acordadas por mayoría serán debatidas y puestas en votación por el señor Presidente .
La Comisión de Hacienda introdujo al texto despachado por la de Defensa Nacional una sola modificación, la que fue aprobada por la unanimidad de sus integrantes.
Cabe recordar que, según lo dispuesto en el inciso sexto del artículo 133 del Reglamento, las enmiendas acordadas por unanimidad deben ser votadas sin debate, salvo que algún señor Senador, antes de iniciarse la discusión particular, solicite debatir lo propuesto por la Comisión respecto de alguna de ellas o que existan indicaciones renovadas.
Sobre el particular, debo hacer presente que el Ejecutivo renovó algunas indicaciones. El Honorable Senador señor Viera-Gallo hizo llegar a la Mesa otras. Para la aprobación de todas ellas se requiere simple mayoría.
Por otro lado, debe tenerse en cuenta al momento de votarlos que los números 18, 19 y 30 (este último, en lo referente al artículo 42 C) del artículo 1º permanente, que no contaron con aprobación unánime en la Comisión de Defensa Nacional, tienen el carácter de normas orgánicas constitucionales, por lo que precisan para su aprobación el voto conforme de 27 señores Senadores.
Sus Señorías tienen a la vista un boletín comparado dividido en cinco columnas. La primera transcribe la normativa pertinente al proyecto de ley; la segunda, el texto aprobado en general por esta Sala; la tercera, los cambios que propone la Comisión de Defensa; la cuarta, la única enmienda introducida por la de Hacienda; y la última, el texto que resultaría si se aprobaran las diversas modificaciones.
Corresponde abocarse a las normas respecto de las cuales, o no hubo unanimidad, o se renovaron indicaciones.
Para que nos vaya señalando qué disposiciones deberemos discutir y votar, tiene la palabra el señor Secretario .
En el Nº 18 del artículo 1º aprobado en el primer informe se sustituyó por otro el artículo 27 propuesto en reemplazo del contenido en el decreto ley Nº 2.306
La Comisión de Defensa Nacional propone eliminar el Nº 6) del inciso segundo de dicho precepto, que dice: "Emitir un pronunciamiento sobre las solicitudes en que se invoque la causal de exclusión indicada en el Nº 7 del artículo 42.".
Corresponde votar la supresión, pues fue acordada por mayoría de dos votos (Senadores señores Canessa y Fernández) contra uno (Honorable señor Páez ).
En discusión la propuesta de la Comisión.
Señor Presidente, esta norma se encuentra íntimamente relacionada con una de las indicaciones que presentamos.
Así es. Y, precisamente, yo iba a hacer un alcance al respecto.
En realidad, la disposición en comento es referencial: se remite al Nº 7 del artículo 42. Y, en mi concepto, esto es lo que correspondería discutir.
Dicho precepto señala quiénes quedan excluidos del cumplimiento del servicio militar. Y en el Nº 7 expresa: "Las personas cuyas íntimas e imperiosas convicciones religiosas, humanitarias o filosóficas les impidan, en conciencia, el ejercicio de la actividad militar.", etcétera.
Es decir, tiene que ver con la cláusula de exclusión por objeción de conciencia. Y éste es justamente uno de los temas que suscitan discusión.
Ese Nº 7 fue suprimido en la Comisión mediante votación dividida, por lo cual también debe ser debatido.
Sugiero, entonces, someter a debate el Nº 7 del artículo 42, y luego, según sea el resultado de la votación, dar por aprobadas o rechazadas todas las disposiciones conexas.
Si le pareciera a la Sala, se procedería en la forma señalada.
Hago presente que se renovó una indicación para reponer el mencionado número 7. Será distribuida a los señores Senadores.
Sobre la materia, ofrezco la palabra.
Señor Presidente , en primer término, me parece innecesario repartir la indicación, porque reproduce exactamente el texto del Nº 7 despachado por la Cámara de Diputados y aprobado por el Senado en el primer informe.
Ahora, ¿qué se logra con esa norma? Se trata de una consagración tímida de la objeción de conciencia. Es decir, cuando alguien, por convicciones íntimas -filosóficas, religiosas, humanitarias, como señala el precepto-, tiene problemas de fondo para cumplir el servicio militar.
En otros países basta la declaración seria de objeción de conciencia para que la persona que se halla en tal condición inmediatamente pase a cumplir un servicio civil alternativo. Porque allí, a diferencia de Chile, el servicio pertinente tiene carácter universal. Aquí lo hace uno de cada cuatro jóvenes; en Europa, la totalidad: algunos, en el mundo militar; otros, en el civil. No hay la posibilidad de exclusión.
En otras naciones la objeción de conciencia no implica que el joven se libere de realizar una labor social o de destinar parte de su tiempo en beneficio de la patria, sea en el ámbito militar o en el civil.
En el caso de Chile, como sólo uno de cada cuatro jóvenes cumple con el servicio militar, podría sostenerse que la referida objeción es un subterfugio para que un muchacho no haga nada; o sea, para quedarse en su casa o dedicarse a otras cosas, en vez de cumplir un deber consagrado en la Carta Fundamental.
La norma propuesta dispone que los interesados deberán formular ante la Comisión Nacional de Reclutamiento una solicitud donde hagan presente su objeción de conciencia. Y, conforme al Nº 6 del texto sustitutivo del artículo 27 aprobado en general, aquélla emitirá un pronunciamiento al respecto. Por tanto, entiendo que podrá aceptar o rechazar el planteamiento pertinente.
Señor Presidente , estamos hablando de una solicitud, no necesariamente de un derecho de objeción de conciencia. Por eso dije al comienzo que se trataba de una tímida consagración de este principio, que existe en otras legislaciones. En todo caso, es un paso adelante.
Normalmente, ello es usado por grupos religiosos, como los cuáqueros o los testigos de Jehová. Y quiero recordar que, en los tiempos primitivos del cristianismo, el Imperio Romano no reconocía ese derecho; simplemente, quien no cumplía con la conscripción era perseguido; y durante mucho tiempo los cristianos no formaron parte del ejército del Emperador de Roma , con las consecuencias que todos conocemos.
Entonces, se procura equilibrar una situación que a lo mejor algún día avanzará hacia el establecimiento de un servicio civil obligatorio, alternativo al militar -sería el ideal, pero tendría un costo muy alto para el Estado-, a fin de, en todo caso, en su minuto garantizar la objeción de conciencia en plenitud.
Tiene la palabra el señor Ministro de Defensa.
Señor Presidente , creo que sería sobremanera pertinente que, a propósito de la intención de reponer el texto aprobado por la Cámara de Diputados -al que aludió el Honorable señor Viera-Gallo -, pudieran tratarse también dos indicaciones renovadas por el Ejecutivo: la primera agrega un artículo 41 bis, nuevo, y la segunda sustituye el texto del artículo 42 para modificar la llamada "cláusula de objeción de conciencia". Ambas, a mi juicio, tienen pertinencia con el tema en análisis.
A tal efecto, pido que se lean esas indicaciones.
En lo referente a la cláusula de objeción de conciencia, se incorporan tres aspectos. Y sería conveniente que la Sala los conociera.
Ojalá que retiraran sus indicaciones el Honorable señor Viera-Gallo y otros señores Senadores que desean reponer el texto despachado por la Cámara de Diputados.
Señor Ministro , estamos verificando si las indicaciones a que se refirió aparecen en el boletín correspondiente.
El señor RAVINET (Ministro de Defensa Nacional).-
Fueron enviadas el 3 de marzo en curso.
Correcto. Se trata de la indicación que figura con el Nº 12 en el boletín. Agrega un artículo 41 bis, nuevo. Además...
Señor Presidente , el Nº 6 del inciso segundo del texto sustitutivo del artículo 27 del decreto ley Nº 2.306 establece que la Comisión Nacional de Reclutamiento deberá "Emitir un pronunciamiento sobre las solicitudes en que se invoque la causal de exclusión indicada en el Nº 7 del artículo 42.".
Aquí se ha planteado que, como es lógico, dicha Comisión podrá aprobar o rechazar una solicitud de no cumplimiento del servicio militar. Al respecto, deseo consultar lo siguiente. En caso de rechazo, si el interesado considera que sus fundamentos son plausibles, ¿ante quién podrá apelar? ¿Existirá algún organismo superior ante el cual apelar de la decisión de la Comisión Nacional de Reclutamiento?
Queda planteada la pregunta de Su Señoría.
En todo caso, eso supone que la causal esté aprobada. Por lo tanto, es preciso dilucidar primero si se acoge o no aquélla, para luego ver si, ante un rechazo por dicha Comisión, el afectado podrá apelar.
Recupera la palabra el señor Ministro, para los efectos de referirse al artículo 41 bis.
Señor Presidente , muchas preguntas como las que escuchó recién la Sala se encuentran resueltas en la propuesta que hizo el Ejecutivo a través de la reiteración de la indicación que la Comisión de Defensa rechazó.
En consecuencia, sería conveniente que se leyera dicha indicación, para que los señores Senadores la conocieran. Consigna un procedimiento completo, que limita la cláusula de objeción de conciencia, establece el servicio civil alternativo, prevé un mecanismo de apelación, en fin. Entonces, me parece muy importante que el Senado tome conocimiento de ella antes de discutir y votar.
El señor Secretario dará lectura al artículo 41 bis, que es atinente al debate.
Por su intermedio, quisiera consultar al señor Ministro qué pasó con esta indicación en la Comisión.
Fue rechazada, señora Senadora.
¿Habría que presentarla de nuevo?
Fue renovada por el Ejecutivo . Por lo tanto, también es susceptible de ser votada.
Otra consulta: ¿Cuáles son los artículos que tienen quórum especial?
Eso lo veremos a continuación.
Mientras tanto, pido al señor Secretario que lea la indicación renovada que formuló el Ejecutivo .
Corresponde a la indicación número 12 y consiste en agregar, en el numeral 29, el siguiente artículo 41 bis, nuevo:
"Artículo 41 bis.- Quedarán exceptuados del cumplimiento del Servicio Militar Obligatorio los varones que integran la Base de Conscripción, que invoquen fundadamente convicciones religiosas, filosóficas o humanitarias que les impidan, en conciencia, la prestación de dicha carga pública, y que, como consecuencia de ello, hayan sido declarados como objetores de conciencia conforme al procedimiento que fije la ley.
"La excepción al cumplimiento del Servicio Militar Obligatorio a que se refiere el inciso anterior no podrá ser invocada con carácter de sobreviniente. Asimismo, tampoco podrá ser declarada cuando estuviese vigente lo dispuesto en el artículo 40 Nº 1 de la Constitución Política de la República.
"La excepción al cumplimiento del Servicio Militar Obligatorio regulada en el presente artículo deberá ser alegada, dentro de los 30 días siguientes a la realización del primer sorteo público a que se refiere el artículo 30 de esta ley, ante el cantón de reclutamiento que corresponda al domicilio del invocante, debiendo el interesado acompañar, en esa oportunidad, las pruebas y antecedentes suficientes que permitan acreditarla.
"El cantón de reclutamiento, a través de la Dirección General, remitirá a la Comisión Especial de Acreditación competente, tanto la presentación del invocante, como las pruebas y demás antecedentes que se hayan acompañado al efecto.
"La Comisión Especial de Acreditación deberá resolver la excepción invocada antes que se proceda al sorteo final a que hace referencia el artículo 30 E de la presente ley. Para fundar su resolución, dicha Comisión podrá solicitar a toda persona natural o jurídica los antecedentes que estime necesarios para el debido conocimiento y examen de la excepción. Con todo, la Comisión podrá, además, oír tanto la declaración personal del invocante, así como la de los testigos hábiles que este último ofrezca como medio de prueba para acreditar la procedencia de la excepción.
"Las resoluciones que dicte la Comisión Especial de Acreditación serán notificadas a través de carta certificada en el domicilio del invocante, por intermedio del Cantón de Reclutamiento respectivo.
"En contra de la resolución que deniegue la excepción de que trata el inciso primero del presente artículo, dentro de los diez días hábiles siguientes a su notificación, podrá deducirse un recurso especial de reclamación ante el Juzgado de Letras en lo Civil del domicilio del invocante.
"Dicho recurso podrá ser interpuesto por el invocante o por cualquiera otra persona en su nombre, capaz de parecer en juicio, aunque no tenga para ello mandato especial. El recurso deberá interponerse por escrito y deberá ir acompañado de copia simple de la resolución de la Comisión Especial de Acreditación que no dio lugar a la excepción a que se refiere el inciso primero.
"El escrito deberá contener, a lo menos:
"1º El nombre, domicilio, ocupación u oficio del reclamante y de la o las personas que comparezcan en su nombre.
"2º La designación de la Comisión Especial de Acreditación que denegó la excepción al cumplimiento del Servicio Militar por razones de conciencia.
"3º Una exposición breve de las razones y circunstancias en las cuales se funda su pretensión de ser declarado como objetor de conciencia.
"Una vez presentado el recurso, el tribunal ordenará que informe, por la vía que estime más efectiva, la Comisión Especial de Acreditación que denegó la solicitud del reclamante, fijándole un plazo breve y perentorio para evacuar dicha diligencia, y señalándole que, conjuntamente con el informe, deberán acompañarse todos los antecedentes que existan en su poder sobre el asunto que motiva el recurso.
"Recibido el informe y los antecedentes requeridos, o en su defecto, vencido el plazo fijado por el juez para su remisión, el tribunal deberá citar a las partes a oír sentencia.
"Dentro del plazo para dictar sentencia, el tribunal de oficio podrá decretar las medidas para mejor resolver a que se refiere el artículo 159 del Código de Procedimiento Civil.
"El tribunal apreciará los antecedentes que se acompañen al recurso y los demás que se agreguen durante el curso de su tramitación, conforme a las reglas de la sana crítica.
"La sentencia deberá pronunciarse dentro del término de diez días desde que haya quedado en estado de sentencia. Dicha resolución deberá señalar si acoge o no el recurso de reclamación deducido y no será susceptible de recurso alguno.
"El invocante gozará de privilegio de pobreza en todas sus actuaciones administrativas y judiciales.
"Quienes sean declarados objetores de conciencia, deberán realizar una prestación social sustitutoria en la forma que determine la ley, la que en ningún caso podrá ser por un tiempo inferior al que hubiese durado el servicio militar obligatorio en la modalidad de conscripción ordinaria. Para los efectos del cumplimiento de dicha prestación social sustitutoria, quienes hayan sido declarados objetores de conciencia podrán ser convocados a servir en la Defensa Civil de Chile.".
Ése es el tenor de la indicación sustitutiva presentada por el Ejecutivo sobre esta materia.
Señor Presidente , sólo quiero señalar que retiraríamos la indicación que presentamos y respaldaríamos la formulada por el Gobierno.
En segundo lugar, quiero recordar que ya en 1987 las Naciones Unidas aprobaron una resolución que invitaba a todos los Estados miembros a considerar la objeción de conciencia como ejercicio legítimo del derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, establecido en el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y, asimismo, en el artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Para complementar lo anterior, debo agregar que en el artículo 13 de la Declaración Americana de los Derechos Humanos y Deberes del Hombre también se contempla la objeción de conciencia, que se entiende como el derecho de toda persona, por razones de conciencia, por convicciones profundas, nacidas de motivos religiosos, éticos, morales, humanitarios, filosóficos o políticos, a rehusarse a hacer el servicio militar o a entrar en listas para ser llamada a filas o a tomar parte directa o indirectamente en guerras o conflictos armados.
Por lo tanto, para ser concordantes con los diversos tratados internacionales que nuestro país ha suscrito y con el ánimo de defender y de promover los derechos humanos, sería del todo necesario instituir, dentro de la modernización del servicio militar, la objeción de conciencia como norma excepcional.
Señor Presidente , pienso que esta decisión no es menor para un país y que la forma más genuina de adoptarla es referirla a que todos los ciudadanos deben contribuir con la nación. Si no, la institucionalidad podría dejar de tener vigencia y de desarrollarse.
En ese entendido, la existencia misma de las Fuerzas Armadas corresponde a esa necesidad, que es fundamental, no sólo para mantener la institucionalidad interior, sino también, en caso de una agresión, para tener la certeza o seguridad de que aquélla será defendida, más allá de las orientaciones políticas internas de un gobierno.
Esta forma de concebir la prestación del servicio militar, a mi juicio, debe estar enmarcada en ese ámbito. Los ejemplos históricos así lo demuestran. De hecho, el desenvolvimiento de este servicio se ha ido estructurando en diversas etapas. Es una institucionalidad ya más que centenaria. Razones existieron. Y hoy día se desea dar un paso más, que yo no quisiera que estuviera en contradicción con el deber de todo chileno o chilena para con el Estado, el que no necesariamente puede cumplirse mediante el servicio militar.
Si así lo planteamos, podremos entender esa exigencia.
No me parecería bien una objeción de conciencia en virtud de la cual mañana hubiera exclusiones a esta contribución que corresponde a todo chileno en la edad respectiva y que consiste en servir al Estado ante sus diversos requerimientos. La forma como hoy el Ejecutivo plantea este servicio apunta en esa dirección. Y en tal sentido debemos perfeccionarlo, para que todos los chilenos y chilenas aportemos, cuando sea pertinente, al fortalecimiento de las exigencias institucionales.
Sin duda, el servicio militar tiene que ser una de las prioridades básicas que el Estado y la sociedad no deben descuidar o dejar a la voluntad de lo que la gente quiera o no quiera hacer.
Mantener instituciones es muy relevante. Y preservar una que vele por la seguridad interna y externa del país tiene gran importancia. Por lo tanto, a mi juicio, no puede establecerse una excepción sobre la base de eludir el cumplimiento de un deber. Pero lo más grave es que mañana, existiendo una objeción de conciencia -puede haberla, y la respeto como el que más-, las personas se crucen de brazos.
Por eso, considero que la indicación del Ejecutivo está bien planteada. Y espero que esa contribución, como paliativo de una obligación tan fundamental, con el tiempo se ejerza con toda la seriedad y todas las exigencias requeridas. Por ejemplo, no veo por qué para un estudiante de Derecho, que debe hacer su práctica profesional en el Servicio de Asistencia Judicial durante seis meses, sea una excusa. Es perfectamente lógico. Y también lo sería que alumnos de Medicina o de establecimientos no universitarios o no profesionales prestaran servicios al Estado.
Pero lo esencial es que todos los chilenos tengan claro su obligación para con el Estado. Por cierto, la de carácter militar es muy importante.
Me parece bien que se cautele la situación de exigencia imperiosa que se regula en el número 1º del artículo 40 de la Constitución. Ahí habría que considerar mayores limitaciones, porque estas instituciones actúan no solamente en periodos de normalidad,...
...sino también en los de anormalidad, que ojalá nunca ocurrieran. Y no ocurrirán en la medida en que la institucionalidad funcione y el servicio militar sea prestado con la debida responsabilidad.
Señor Presidente , creo que debatimos un tema súper complejo y de muy difícil resolución. Es bastante complicado introducir en nuestra legislación objeciones subjetivas para cumplir o no cumplir una carga pública.
Una carga pública -en términos específicos, el servicio militar-, o es obligatoria, o es voluntaria. Pero permitir que una persona, por consideraciones subjetivas, diga "Hago el servicio militar" o "No hago el servicio militar", a mi modo de ver, presenta dos efectos extremadamente complejos.
En primer lugar, va generando una conciencia social o cultural que deslegitima instituciones fundamentales de una nación. En efecto, la razón de carácter subjetivo por la cual no se hace el servicio militar se basa en estimar no legítima la acción que desarrollan las Fuerzas Armadas. Juzgo trascendente y profundo, aparte de muy complejo, que el país permita a los ciudadanos negarse a contribuir argumentando elementos subjetivos que pueden traer consigo la deslegitimidad de instituciones consideradas fundamentales o relevantes.
Y digo que es muy complejo porque genera situaciones y precedentes análogos. Pongo un ejemplo que se ha estado debatiendo últimamente en el país. Si el día de mañana el Instituto de Salud Pública autorizara un determinado fármaco que se debe distribuir a toda la población, el alcalde o director con responsabilidad en esa distribución podría decir: "Por una objeción de conciencia," -la misma que hace presente quien se niega a hacer el servicio militar- "no voy a distribuirlo, porque produce efectos que moralmente me repugnan".
¿Sería aceptable, legislativamente, que así se procediera? ¿Serían ésos los criterios que queremos para abordar las responsabilidades y los deberes públicos? ¿Por qué en un caso -el del servicio militar- se permite la objeción de conciencia, fundada en razones morales, religiosas, espirituales, filosóficas, para no cumplir un deber para con el Estado, y en el otro -la autoridad de salud- no pueden aducirse las mismas razones para negarse a la distribución de remedios, que forma parte de una política pública?
Entonces, introducir elementos subjetivos que permitan decidir, por razones de conciencia, si se cumple o no la responsabilidad pública o la carga pública, me parece extraordinariamente trascendente. Y esto hoy no sólo puede analizarse desde la perspectiva del servicio militar, sino también desde el punto de vista de los efectos y precedentes mucho más complejos que pueden producirse en otros ámbitos.
En consecuencia, frente a una carga pública, corresponde discutir si se establece o no; si es o no obligatoria para todos; si es voluntaria o no.
Yo soy partidario del servicio militar voluntario. Pero la incorporación de elementos de conciencia o -dicho de otra manera, porque tienen este carácter- subjetivos genera situaciones sumamente complicadas en relación al funcionamiento de instituciones y a los precedentes en otras materias.
Señor Presidente , coincido con lo señalado por el señor Senador que me precedió en el uso de la palabra, pero no lo acepto completamente cuando se refiere a dos tipos de responsabilidades y de deberes ciudadanos. Uno alude al deber de prestación de servicios al Estado. Pero habrá chilenos que lo cumplirán con sus vidas y que son los que cumplirán con la ley de conscripción. Y ello se puede prestar, en alguna medida, para distinguir dos tipos de sectores sociales: el de los que señalaba el Honorable colega Chadwick , quienes tendrían la posibilidad de desarrollar un deber -por así decirlo- "de tipo administrativo", de voluntariado social, y el de los que, como es evidente, se someterían de manera plena a su compromiso y que -insisto- expondrían su vida.
Me parece que se daría un poco lo que asimismo ha ocurrido en la realidad en el sentido de que los muchachos con pie plano provenientes de ciertos sectores sociales no hacían el servicio militar. Y sucedía que el resto de la gran masa de los jóvenes presentaba pie normal, los que venían, fundamentalmente, de los grupos socioeconómicos más modestos.
Entonces, desde ese punto de vista, también soy partidario de que el servicio militar sea obligatorio o voluntario. En lo personal, estoy por esto último.
Al respecto, pienso que se apunta bien cuando se moderniza la forma de cumplir ese deber cívico. Por mi parte, no tenía pie plano y debí hacerlo. En verdad, me trae recuerdos muy gratos esa etapa, en la cual enseñan a mandar y, también, a obedecer. El servicio militar que evoco entregaba, a mi juicio, valores que no proporcionaban ni el colegio ni la familia. Sobre la base de mi caso y asumiendo la libre elección que hice, es algo que me dejó -diría yo- gratísimas experiencias; pero entiendo que en la sociedad de hoy, evidentemente, se han creado nuevas sensibilidades, y por ello estoy de acuerdo en el servicio voluntario.
Celebro la modernización, que está haciendo atractivo el cumplimiento de ese deber. Antes era normal -y algunos señores Senadores coincidirán conmigo- que un papá recurriera a un Parlamentario para pedirle alguna gestión ante el comandante de la unidad de su comuna para conseguir que el hijo no hiciera el servicio militar. Hoy los papás llaman a los Parlamentarios, a veces equivocando nuestras funciones -no sé si a alguno de Sus Señorías le ha ocurrido-, para solicitarles que por favor hablen con el comandante de la unidad porque el hijo quiere hacer el servicio militar, en la medida en que la modernización ha ido abriendo otras posibilidades.
Señor Presidente , quisiera reiterar algo que no es menor. Si el Honorable señor Muñoz Barra no entendió lo que expresé o lo entendió en una perspectiva distinta, creo que me hace un flaco servicio en relación con un tema cuya definición juzgo muy importante.
Lo que he planteado -estimo preciso tenerlo claro- es que todos los chilenos y chilenas, sin excepción, con pie plano o sin él, deben contribuir a la sociedad en forma igualitaria y -diría yo- democrática. Tal es el sentido de estas cargas públicas.
Ahora bien, me parece que no sólo el servicio militar es la manera de hacerlo. También existen otras igualmente importantes. Y por cierto, la que se concreta por la vía del servicio militar es de mucha relevancia. Por eso mismo estoy en desacuerdo con una objeción de conciencia sin ningún control. Lo esencial es que contribuyan todos los chilenos y chilenas. Y ello pueden materializarlo de distintos modos.
Eso es lo que sostuve. Y lamento que Su Señoría lo haya interpretado distinto, porque contradice la esencia de mi posición.
Ahora, ¡concuerdo con su teoría del pie plano!
¿Recuperará el uso de la palabra por los segundos restantes, Senador señor Muñoz Barra?
Terminé, Su Señoría.
Señor Presidente, comparto que la discusión del tema resulta trascendente. Y, para su correcto enjuiciamiento, considero importante recurrir a las ideas matrices del proyecto.
Lo que votó en general el Senado, lo que aprobó por una amplia mayoría la Cámara de Diputados y la idea del Ejecutivo es mantener, en cumplimiento de la disposición constitucional, la obligatoriedad del servicio militar.
Sin embargo, el interés del Gobierno es que cada vez más sea voluntario. Y, para ello, un conjunto de medidas se han ido desarrollando durante la historia, pero se han acentuado en los últimos años. Hoy, de casi 18 mil conscriptos en el Ejército, más de 9 mil 600 aprovechan el año respectivo para nivelar sus estudios medios y obtener la licencia secundaria. Más de 5 mil reciben capacitación en distintas especialidades que les permiten incorporarse, a los 19 años, al mundo laboral. Y ello es aún mucho más fuerte en las mil plazas de la Armada o de la Fuerza Aérea, donde, en la práctica, son voluntarios y el grado de capacitación excede el 80 por ciento.
En el proyecto, además, se dispone un aumento de la remuneración mensual del conscripto, lo cual es importante en términos proporcionales y, obviamente, discutible en términos absolutos. La remuneración base, a la cual se deben agregar la asignación de zona y otros beneficios, subirá de 16 mil 800 pesos mensuales a 26 mil. O sea, se registra un incremento considerable, que involucra un costo cercano a los 2 mil 500 millones de pesos anuales en régimen.
Existe un enorme esfuerzo por capacitar en computación -y lo está haciendo el Instituto Nacional de la Juventud junto con las Fuerzas Armadas- a gran parte de los conscriptos. El año pasado ello comprendió a más de 10 mil.
O sea, media un estímulo muy importante para incentivar la voluntariedad.
Otra disposición -Sus Señorías ya la aprobaron- preceptúa que todo joven que cumple 18 años queda automáticamente inscrito. Y en el proceso de llamado se contemplan dos etapas: una, la de los voluntarios, y posteriormente, entre los que no se presentan como tales y si se registran cupos para el servicio militar obligatorio, un sorteo, el cual procede en forma automática.
Por lo tanto, concurren todas las condiciones para generar un gran estímulo a la voluntariedad.
La objeción de conciencia es acotada y la juzga una Comisión Especial de Acreditación correspondiente al mismo lugar donde funciona el cantón, con la posibilidad de presentar un recurso ante el juez de letras del domicilio del invocante. Es decir, se falla de acuerdo con el procedimiento propuesto y en caso alguno el reparo libera de una obligación, lo que resulta muy importante para los señores Senadores que defienden el concepto de carga pública. Esta última subsiste en la prestación del servicio civil.
Deseo hacer presente que la cláusula de conciencia, en forma más amplia o más restringida, es válida hoy en casi todos los países del mundo donde aún existe el servicio militar obligatorio. Sólo para citar algunos ejemplos, en Europa la incluyen Suecia, Noruega , Finlandia, Dinamarca , Alemania , Francia, Suiza , Portugal , Italia .
En América Latina, a su vez, todavía la aplican dos países, aparte de Chile: Ecuador y Paraguay.
Por lo tanto, señor Presidente, me parece que de alguna manera se genera a la conciencia individual un espacio, que no libera del servicio obligatorio. Lo que sí se hace es establecer, para aquel pequeño sector llamado en forma obligatoria, la alternativa de sustituirlo por uno civil.
Señor Presidente , las ideas pueden ser muy buenas en el papel, en el escritorio, pero en la redacción del artículo aparecen varias situaciones indicadoras de que se trabaja con un mundo absolutamente ideal. Por ejemplo, la norma señala que la excepción al cumplimiento del servicio militar tampoco podrá ser declarada cuando estuviese vigente la situación de guerra que establece la Constitución Política de la República.
Ello es evidente. Si no está vigente esa condición, ¿qué pasa con la gente que debe ser llamada y reunida para asumir el uso de las armas en cualquier tarea y no cuenta con ninguna preparación? Entonces, se está viviendo en un mundo completamente ajeno a la realidad. Ésa es una masa que, si no tiene alguna preparación militar mínima, no servirá para nada. Y hoy en día no hay que pensar en que las personas se acantonan y están seis meses esperando para ir al frente de batalla. En consecuencia, se pueden dar situaciones de este tipo.
El segundo aspecto es sumamente importante. Yo entiendo la objeción de conciencia cuando se trata de regímenes agresivos. Pero cuando nos referimos a la defensa nacional, y no al concepto de agresión nacional; cuando nos encontramos en regímenes defensivos -y nuestro país ha dado extraordinarias muestras de ello-, no tiene sentido hablar de la objeción de conciencia.
En tercer lugar, ¿qué sucede con el concepto de aporte de la persona a su país? Se ha perdido. A través de estas ideas se van diluyendo en la sociedad chilena los conceptos de ser solidario, de ser corresponsable del destino colectivo de la nación.
Creo que ésta es una situación que va mucho más allá de una simple disposición. En el fondo, hay una filosofía de disolución de la unidad nacional, del esfuerzo colectivo, de la participación. Así se puede explicar, por ejemplo, por qué la gente no tiene interés en votar o en inscribirse en los registros electorales. Se ha destruido la unidad a través de esta serie de conceptos. Y considero que esto es muy negativo.
Señor Presidente, quiero hacer un alcance con respecto a la conciencia. Ello, porque pareciera ser que quienes realizan el servicio militar o las Fuerzas Armadas carecen de este atributo tan sensible e importante que es la conciencia.
En verdad, la conciencia ante el conflicto la tenemos todos los seres humanos, pues poseemos el principio de la supervivencia. De allí nace la actitud de todos nosotros contra la violencia y el empleo de las armas, históricamente hablando. Así, para resguardar la supervivencia del imperio, los cristianos se plegaron a los ejércitos romanos. Y el Emperador Juliano, que murió en el año 363 después de Cristo, tuvo como jefe de estado mayor a un cristiano, quien fue uno de los guerreros más feroces bajo su mando durante los combates en la Galia.
Es que el tiempo que tengo es muy corto, Su Señoría. Si no, encantado.
En consecuencia, diría yo que el problema de conciencia es de todos los que estamos aquí, de todos los integrantes de la nación.
No obstante lo anterior, debemos asegurar nuestra supervivencia. Y la defensa es parte de la seguridad. Las Fuerzas Armadas son integrantes de la nación; son parte fundamental, permanente, del Estado. Y ellas necesitan el apoyo de éste para generar la estructura básica de la fuerza que va a resguardar nuestra supervivencia.
Cada vez el servicio militar es más técnico y más desarrollado. Es decir, lo hemos ido dejando en manos de soldados profesionales. Pienso que lo relativo a la objeción de conciencia, con el tiempo, se irá solucionando solo. Y es lo que ha ocurrido en los países europeos. Naciones como Holanda, Noruega , Bélgica -nombradas por el señor Ministro - tienen la objeción de conciencia porque ellas prácticamente han desarmado sus Fuerzas Armadas. Y ello es obvio, pues están bajo el paraguas de la OTAN, que defiende el área, y cuentan con el apoyo de los Estados Unidos, con sus fuerzas multifacéticas mundiales, que también protegen todo el territorio de Europa. Así que, en realidad, en esos países paulatinamente se ha ido degradando lo concerniente a la defensa local.
Señor Presidente , quería hacer ese alcance porque, como se ha visto a la luz del debate, el problema de conciencia es bastante difuso, no está bien localizado. La objeción de conciencia es legítima, pero no está bien delimitada. Así, en algún momento puede alterar el proceso de conscripción obligatorio -o voluntario, con el que también estoy de acuerdo- y llegaríamos a 80 ó 90 por ciento de personas reclutadas, lo cual, por una parte, nos pondría en conflicto con la Constitución, que hace obligatorio el servicio militar, y por otra, estaría en contradicción con el proyecto mismo.
Por tal razón, no me parece que la objeción de conciencia sea una contribución a la iniciativa, que, a mi juicio, resulta bastante racional.
Señor Presidente , éste es un debate súper interesante, porque tiene que ver ni más ni menos que con el sentido de las instituciones. No se trata sólo de precisar las condiciones por las que no se cumplen determinadas cargas públicas, sino de aclarar para qué existen las instituciones en un país. En este caso se relaciona con el servicio militar. Pero, a mi juicio, la discusión no debe limitarse a la significación práctica.
Entiendo que las instituciones son organismos que ordenan la búsqueda del bien común en una sociedad. Para eso existen. Y creo que el fondo del asunto es hallar el límite entre el individuo y la existencia de ellas. Muchas no son gratas: el Poder Judicial , el Servicio de Impuestos Internos, las Fuerzas Armadas. A algunos podrán gustarles más, y a otros menos; pero lo claro es que, si no existieran, no habría ninguna capacidad para ordenar el país en pos de la búsqueda del bien común.
Por eso nacen las instituciones y de ahí la necesidad de cuidarlas, porque cuando se rompen ocurre el colapso, del cual cuesta mucho recuperarse.
En el fondo, lo que conlleva la idea de la objeción de conciencia es que las instituciones dependan -en un grado controlado, obviamente- de la subjetividad de una persona; de que cada cual, en determinadas materias, tenga la capacidad de decir: "ésta es necesaria" o "puedo acceder o no libremente a ella". Y pienso que ése es el germen por el cual las instituciones se destruyen, más allá de la voluntad de las partes.
Si uno hace subjetivas las obligaciones que nacen de las instituciones, cada cual tendrá el legítimo derecho a decir: "ésta no se acomoda a lo que yo pienso y, por tanto, no estoy en condiciones de respetarla o valorarla". Y eso, además, produce un doble efecto: primero, la ilegitimidad de la institución, y segundo, un doble estándar que, en mi opinión, resulta socialmente complejo. Lo que para algunos podría deslegitimarla, para otros tendría un sentido exactamente inverso. Por ejemplo, para una persona, en aras de su concepción, hacer el servicio militar puede ser atentatorio a la vida; pero, ¿qué significado tiene para quien lo realiza? De alguna manera, este último estaría pensando lo contrario. Y creo que eso no es deseable en ningún tipo de institución.
Además, se ha sostenido que la objeción de conciencia genera precedentes muy complejos en materia de salud -tal cual sostuvo el Honorable señor Chadwick -, de impuestos y de cargas públicas en general.
Por eso, señor Presidente , considero que esta materia es interesante, profunda y se trata a nivel mundial, pero no tiene que ver exclusivamente con lo que estamos discutiendo en este minuto respecto de cómo cumplir determinada carga pública. En vez de eso, dice relación al sentido de las instituciones en Chile. Desde mi perspectiva, si uno vuelve subjetiva una institución, la va demoliendo, y cuando eso ocurre, más allá de la búsqueda del bien común, es malo para el país.
Por eso, conceptualmente no soy partidario de la propuesta que se ha planteado en esta ocasión.
Señor Presidente , sobre este tema tan complejo, pienso que para mantener la patria, el Estado y nuestra sociedad en forma organizada se imponen cargas a todos los ciudadanos, lo cual se establece claramente en el artículo 22 de la Constitución.
Las cargas personales, como pagar impuestos, se imponen por consideraciones superiores que dicen relación al bien común de toda la comunidad nacional.
En este orden de ideas, si hoy podemos, por razones de conciencia, dejar de cumplir con el servicio militar, mañana será posible, con mucho mayor razón, objetar otras obligaciones.
Si se quiere usufructuar de los derechos que irroga el ser chileno, se debe estar en condiciones de asumir las obligaciones esenciales que ello impone.
La composición ideal de nuestras Fuerzas Armadas es de personal permanente y profesional; pero tal sistema no puede sostenerlo un país. Por lo demás, las exigencias no son iguales en todas las naciones. Cada una tiene lo que necesita. Algunas probablemente no requieren nada, porque se encuentran entre grandes poderes equilibrados por sus fronteras, que las defienden por sí solas. Pero, al parecer, ése no es nuestro caso y todos los días vemos indicios de que esto no ha variado.
Si ocurre una gran emergencia, esa institución permanente de paz de carácter profesional tampoco podría cumplir con sus obligaciones, porque no contaría con personal suficiente, el cual, desgraciadamente, no se puede improvisar.
Por eso, estimo que la voluntariedad puede ser aplicable en circunstancias normales; pero, cuando deben afrontarse grandes emergencias, como en las que muchos países se ven envueltos de pronto, no se puede recurrir a ella. ¿Qué pasaría si por alguna razón no hubiera voluntarios? Significaría que la nación renuncia a hacer frente a lo que le es más esencial: su defensa.
Decir que este sistema se puede cambiar por el servicio civil, a mi modo de ver, es una teoría muy difícil de llevar a la práctica. ¿Cómo se va a controlar en forma eficiente a la mayor parte de los ciudadanos que lo cumplan en diferentes instituciones públicas, por ejemplo -jóvenes en su mayoría-, sin que ello tenga un costo muchísimo mayor que el servicio militar y un rendimiento considerablemente menor?
Nuestras Fuerzas Armadas tienen una composición mixta. La parte permanente y profesional es suplementada por el servicio militar obligatorio. Esto aparece como la solución más conveniente hasta ahora. La mayoría de los países que han debido afrontar problemas en el mundo la han aplicado con éxito y continúan haciéndolo.
El servicio militar obligatorio establece, además, una unión indestructible del ciudadano con las instituciones permanentes de la República, como son las de Defensa.
Incorporar la objeción de conciencia importaría introducir una cuña que podría destruir esa realidad y quebrantar todo el sistema. Además, en circunstancias normales, eventualmente podría impedir contar con el contingente mínimo requerido para los fines institucionales, y menos aún para hacer frente a grandes emergencias, si no se dispone del personal de reserva necesario.
En este punto, se había avanzado bastante con la presentación del "Libro de la Defensa Nacional" por parte del Gobierno.
Ha terminado su tiempo, señor Senador. Le ruego redondear su idea.
En uno o dos minutos.
En esa obra se establece, sin precisarlo concretamente, el objetivo nacional, la organización general requerida para hacer frente a esta situación y las tareas que hay que realizar. ¿Qué ocurriría si instauramos la "objeción de conciencia", que destruye la esencia moral misma en que se sustenta esta realidad?
Finalmente, constituye un reparo muy difícil de comprobar y acreditar, y por lo tanto, en un momento dado puede servir para derrumbar todas las posibilidades de organización adecuada de defensa.
Señor Presidente, creo que las intervenciones anteriores me ahorran en mucho lo que deseaba decir.
En realidad, quiero hablar bien del proyecto y felicitar a la Comisión de Defensa Nacional, al señor Ministro de esta Cartera y a quienes trabajaron en la normativa, porque, en mi concepto, se han realizado enmiendas que modernizan esta carga pública y van en la línea correcta para evitar, morigerar o hacer más justo un servicio militar que, en algún minuto, termina siendo cumplido sólo por un sector del país y no en general.
Pienso que la introducción -a veces, sin ley, y otras, como consecuencia de proyectos generados en la Comisión de Defensa Nacional- de incentivos como la capacitación, la educación completa de los reclutas, las ayudas en subsidios habitacionales, los pasajes liberados para que los familiares puedan visitar a quienes sirven en lugares alejados y las oficinas para recibir de alguna manera las inquietudes respecto de los problemas de los reclutas, son adelantos que se han ido cumpliendo en la práctica.
Sin embargo, en cuanto a la objeción de conciencia, tiendo a pensar que se da un paso atrás en el sentido de que nuevamente se genera una válvula para que algunos chilenos no cumplan con esta carga pública. No voy a repetir aquí los argumentos vertidos por otros señores Senadores acerca de que es importante no deslegitimar una institución de la Defensa Nacional tan antigua como ésta.
Para terminar, deseo señalar que a veces perdemos de vista el objetivo principal de este servicio: la defensa nacional y la capacidad de disuadir a los países que pudieran generar problemas al nuestro. Creo que, al generarse estas válvulas, no se otorgan a las Fuerzas Armadas los mecanismos necesarios para captar el mejor contingente, que pueda utilizar los sistemas de armamentos sofisticados de hoy en día. Ya no existe el recluta que dispara un fusil, que no sabe leer, que no puede operar un sofisticado aparato de defensa.
Por lo tanto, soy partidario de un servicio militar totalmente voluntario, pero con un incentivo en dinero y en estas otras áreas mencionadas anteriormente, que permitan atraer a las mejores personas. De lo contrario, tendremos unas Fuerzas Armadas sin el material humano necesario para generar un conscripto sofisticado, con capacitación y con los conocimientos requeridos para utilizar el armamento existente.
Desde ese punto de vista, pienso que debilitamos un elemento importante para una defensa nacional eficiente al establecer estas válvulas por las que sin duda se produce algún escape que actualmente no beneficia la calidad del postulante.
Señor Presidente , concretamente, estamos analizando si existe o no la alternativa de entregar privilegios a personas para no cumplir una función del Estado.
En estricta verdad, la Constitución Política tiene resuelto ese punto en el Nº 2º del artículo 19, que señala: "En Chile no hay persona ni grupo privilegiados". La sociedad chilena debe avanzar en forma paulatina, con esfuerzo y sacrificio en todo lo que corresponde, hacia una organización y una estructura donde no existan privilegios, sino una relación de igualdad de oportunidades, responsabilidades y deberes entre todos los habitantes.
Cuando se dicta un precepto legal para establecer privilegios a favor de un grupo de personas, en verdad se crea una forma distinta de sociedad, donde la ley entrega prerrogativas a algunas, y a otras, no. Eso me lleva a pensar que, en esta materia, la norma planteada por el Ejecutivo es equivocada.
En segundo lugar, deseo referirme al tema de la conciencia propiamente tal.
¡Qué difícil es resolver al respecto!
Algunos señores Senadores formaron parte de la Comisión Especial encargada del estudio de la Ley de Culto, que instauró una misma personalidad jurídica para todas las entidades religiosas. En aquella ocasión, el representante de una iglesia -quien deseaba conocer en profundidad el significado de la normativa, en cuanto a las obligaciones que determinaba y las libertades que confería a la totalidad de los cultos- dio a conocer que su doctrina religiosa permitía el matrimonio de un hombre con dos o más mujeres. Preguntó a la Comisión su opinión sobre el particular, porque, desde el punto de vista de su religión y de su propia conciencia, ello era aceptable. Se le contestó que lo que nosotros estábamos entregando era la libertad necesaria para que, con su trabajo de proselitismo, su credo pudiera convertir a los habitantes del país en sus feligreses, y no para que se transformaran la Constitución y las leyes, al permitirse que los chilenos tuviesen sin inconvenientes dos o más mujeres. Algunos, en realidad, no esperaban una normativa legal para hacerlo.
En definitiva, esa situación quedó saldada de la manera descrita.
Y también se dejó establecida la doctrina de que existen ciertos principios y valores en la sociedad que deben ser acatados por todos, y que se encuentran establecidos fundamentalmente en el artículo 19 de la Carta, en el Capítulo de los derechos y deberes constitucionales, donde se especifica la obligación del Estado de velar por el acceso de todas las personas a la salud, a la educación, a los servicios y elementos básicos para su desarrollo. Pero todo ello trae aparejadas ciertas obligaciones de la población para con el propio Estado.
Por otra parte, quiero agregar que el tema de conciencia es de tipo religioso pero también doctrinario. Una persona puede señalar que, desde la perspectiva de su doctrina -filosófica o religiosa, o la que sea-, puede llevar adelante una acción social individual distinta frente a la sociedad, lo que, sin duda alguna, también produce daño. Pero lo que genera mayor perjuicio es que, de acuerdo a la indicación del Ejecutivo , el problema de conciencia invocado para no efectuar el servicio militar se resuelve mediante la denominada "Comisión Especial de Acreditación". Dicho organismo se ha de inmiscuir en la parte interna de un hombre o una mujer -¡qué cosa más delicada!- y tomar determinación sobre una actitud relacionada con el cumplimiento de un cuerpo legal.
Dicha Comisión será presidida por un delegado del gobernador provincial correspondiente -al respecto, cabe la pregunta de si tal representante también formará parte del cuoteo político- y va a estar integrada por profesionales de los Ministerios de Justicia, de Educación y de Salud; del Instituto Nacional de la Juventud, etcétera, todos, aparentemente -no se señala en el proyecto-, de la propia provincia.
A mi juicio, no se puede jugar con la conciencia de las personas tan fácilmente. ¡No me parece correcto! Y no les doy la capacidad a los gobernadores de Chile para designar a alguien que resuelva sobre el destino de la conciencia de quienes ejercerán una acción determinada para su propia defensa.
Se trata de materias demasiado trascendentes, por lo que no corresponde incorporarlas ahora en la norma en debate.
En primer lugar, deberemos pronunciarnos sobre la indicación recién discutida -signada con el Nº 12-, que propone agregar el artículo 41 bis, nuevo.
Al respecto, quiero señalar que dicha indicación, por referirse a atribuciones entregadas a los tribunales de justicia, tiene rango orgánico constitucional. De aprobarse, queda zanjado el debate y se modifica el acuerdo de la Comisión, debiendo a la vez requerirse, por razones constitucionales, un informe de la Corte Suprema, pues es lo que corresponde cuando se trata dichas atribuciones. Sin embargo, si se rechaza, tendrá que votarse lo expuesto en el informe, el cual, por mayoría, sugiere suprimir el Nº 7 del artículo 42, que establece la objeción de conciencia. Por lo tanto, ahí será posible pronunciarse sobre tal materia, de modo que haría innecesario renovar la indicación planteada por algunos señores Senadores.
Entonces, si le parece a la Sala, nos pronunciaremos sobre la indicación del Ejecutivo que propone, a través del artículo 41 bis, nuevo, la objeción de conciencia, cuya regulación se leyó en detalle.
Señor Presidente , si la indicación fuese rechazada, deseo que la Mesa aclare el quórum necesario para aprobar la norma contenida en el informe.
Se precisa simple mayoría, señor Senador.
En votación electrónica la indicación, cuyo quórum de aprobación ya se especificó.
--Se rechaza, por no haberse reunido el quórum constitucional requerido (17 votos a favor y 14 en contra).
Votaron por la afirmativa los señores Ávila, Boeninger, Espina, Flores, Frei (doña Carmen), Gazmuri, Muñoz Barra, Naranjo, Núñez, Ominami, Parra, Prokurica, Ruiz-Esquide, Sabag, Viera-Gallo, Zaldívar (don Adolfo) y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la negativa los señores Arancibia, Canessa, Coloma, Cordero, Fernández, García, Horvath, Larraín, Martínez, Matthei, Ríos, Romero, Stange y Vega.
Solicito a quienes se encuentran en tribunas guardar silencio.
A continuación -como se señaló-, corresponde votar el Nº 7 del artículo 42, donde la Comisión propone, por mayoría, suprimir la cláusula sobre objeción de conciencia.
Sobre el particular, quiero hacer presente que lo que se vota es lo sugerido en el informe. Es decir, para suprimir la objeción de conciencia se debe votar a favor, y, si se desea mantener y reactivar la propuesta de la Cámara de Diputados, hay que pronunciarse en contra.
¿Está claro el procedimiento?
Señor Presidente , ¿se requiere quórum especial?
Señor Presidente, para clarificar las cosas: los que denantes votaron "sí", ahora deben votar "no".
--Se aprueba la supresión del número 7 del artículo 42 sugerida por la Comisión de Defensa (18 votos contra 15).
Votaron por la afirmativa los señores Arancibia, Bombal, Canessa, Chadwick, Coloma, Cordero, Espina, Fernández, García, Horvath, Larraín, Martínez, Matthei, Prokurica, Ríos, Romero, Stange y Vega.
Votaron por la negativa los señores Ávila, Boeninger, Flores, Frei (doña Carmen), Gazmuri, Muñoz Barra, Naranjo, Núñez, Ominami, Parra, Ruiz-Esquide, Sabag, Viera-Gallo, Zaldívar (don Adolfo) y Zaldívar (don Andrés).
En consecuencia, queda eliminada la norma que establecía la objeción de conciencia.
Ruego a las personas que se hallan en tribunas mantener el orden y tener respeto por la Sala. De lo contrario, me veré obligado a desalojarlas.
Quedan pendientes varias disposiciones importantes y no será posible alcanzar a despachar el proyecto en esta oportunidad. De manera que sugiero suspender su discusión particular para dar paso al Tiempo de Votaciones y luego rendir el homenaje programado.
Proyecto de acuerdo de diversos señores Senadores mediante el cual solicitan al Ministerio de Relaciones Exteriores realizar gestiones diplomáticas respecto de la situación que afecta al señor Carlos Cardoen Cornejo.
--Los antecedentes sobre el proyecto de acuerdo(S 783-12) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Se da cuenta en sesión 36ª, en 15 de marzo de 2005.
La iniciativa tiene por objeto pedir a la Cancillería que renueve las acciones diplomáticas necesarias para obtener una buena disposición de parte de las autoridades de los Estados Unidos de América en cuanto a la situación que afecta al señor Carlos Cardoen Cornejo.
Resultado de la votación: 21 votos a favor, uno en contra, una abstención y un pareo.
Señor Presidente, mi voto no figura en el panel electrónico.
Su Señoría aparece como pareado. Es decir, registró su asistencia, pero no votó.
Sin embargo, puede manifestar su preferencia para consignarla en el resultado definitivo.
Voto que no, señor Presidente.
En consecuencia, se elimina el pareo y aumenta en un voto la posición de rechazo.
--Se aprueba el proyecto de acuerdo (21 votos contra 2 y una abstención).
Votaron por la afirmativa los señores Ávila, Canessa, Chadwick, Coloma, Cordero, Espina, Flores, Frei (doña Carmen), Gazmuri, Larraín, Martínez, Matthei, Muñoz Barra, Núñez, Ominami, Parra, Romero, Sabag, Stange, Vega y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la negativa los señores Ruiz-Esquide y Viera-Gallo.
Se abstuvo el señor Naranjo.
Por acuerdo de Comités, corresponde que el Senado rinda homenaje en memoria de la señora Gladys Marín Millie , recientemente fallecida, quien fue destacada dirigenta del Partido Comunista y Diputada de la República .
Se encuentran presentes en las tribunas algunos de sus familiares. Entre ellos, su hijo Rodrigo Muñoz Marín y sus hermanas, Silvia y Sonia . También, autoridades del Partido Comunista, encabezadas por su Secretario General , señor Guillermo Teillier , y los dirigentes señores Lautaro Carmona Soto , Jorge Insunza Becker y Andrés Lagos ; el ex Senador señor Luis Corvalán Lepe ; numerosos dirigentes de base y simpatizantes.
A todos les doy una cordial bienvenida.
Señor Presidente ; Honorables colegas; señor Secretario General del Partido Comunista, don Guillermo Teillier ; amigos dirigentes Lautaro Carmona , Jorge Insunza y Andrés Lagos ; estimado don " Lucho" Corvalán ; estimadas señoras Silvia y Sonia Marín ; estimado Rodrigo Muñoz , hijo de Gladys; miembros de la dirección del Partido Comunista; dirigentes de base; estimadas amigas y amigos:
Coherencia, consecuencia política, luchadora social, son algunas de las innumerables expresiones que, como un eco, hemos escuchado estos días, después de que nos dejara Gladys Marín Millie , Presidenta del Partido Comunista de Chile y ex Diputada de la República .
Al rendir hoy homenaje a su figura, los socialistas nos sumamos a un sentimiento generalizado que ha embargado a todo un pueblo, independientemente de los ideales políticos que Gladys profesara, el cual ha reconocido en ella a una mujer valiente, digna y perseverante.
Los habitantes de Santiago y los miles de chilenas y chilenos que arribaron al ex Congreso Nacional para rendirle un postrer tributo lo hicieron con la convicción de que Gladys representaba una parte de nuestra historia patria y de que sus luchas por los derechos humanos y los más necesitados fueron fundamentales en la restauración de nuestra democracia.
El trabajador de la construcción, la mujer jefa de hogar, oficinistas, dirigentes de organizaciones sociales, familiares de detenidos desaparecidos, agrupaciones de derechos humanos, dirigentes políticos de todo el arco y, por cierto, sus camaradas de partido y sus familiares, recorrieron las calles de Santiago para acompañarla en su última marcha, aquella que tendrá como destino un lugar privilegiado en la memoria colectiva de un pueblo que sabe reconocer a los suyos y a quienes luchan denodadamente por los ideales de justicia y fraternidad.
Hoy, cuando Gladys ha partido, irrumpen presurosos los recuerdos, especialmente en quienes la conocimos: su verbo encendido, su sonrisa generosa, su sentido del humor y su profunda convicción por las ideas que defendía con tanta pasión.
Como si fueran cuadros de una exposición, se presentan en mi memoria los pasajes de su vida pública, dedicada a hacer realidad sus ideales políticos: maestra normalista; dirigenta de la Unión de Profesores de Chile; Secretaria General del Comité Central de las Juventudes Comunistas; integrante del Comando Juvenil de Salvador Allende en la campaña presidencial de 1963, hecho este último que la convertiría en una de las más estrechas colaboradoras del que fuera nuestro Presidente , a quien acompañó siempre durante los años de la Unidad Popular.
Todos ellos enlazan con sus últimas apariciones públicas, a veces muy dolorosas, junto a hombres tan importantes para Gladys como el cantante cubano Silvio Rodríguez , el Comandante Fidel Castro y otras personalidades que la acompañaron durante sus últimos días.
Siempre es lamentable que una persona de tanto vigor y relevancia como Gladys Marín se vaya de la vida y de la actividad pública. Es lamentable que alguien de su estirpe no siga entre nosotros, en la actividad política que ejerció con tanta fuerza, con los valores y principios propios de una mujer de Izquierda.
Toda una vida dedicada a tratar de materializar sus sueños y anhelos, aquellos que nos impulsan para seguir luchando, fue ensombrecida un tiempo por la desaparición de su compañero y el alejamiento obligado de sus hijos.
Sin embargo, la dictadura militar no pudo con ella. Valiente como las que más, Gladys supo sobreponerse al dolor personal y encabezar la lucha de sus compañeros de partido para terminar con el oprobio y la ignominia. En esa lucha, se mostró en todo su esplendor y en todo su vigor: fue la Gladys dirigenta, la Gladys compañera, la Gladys clandestina, la Gladys luchadora.
En esa batalla por recuperar la democracia para Chile tuvimos encuentros y desencuentros. Compartimos la calle y las asambleas con estudiantes y trabajadores. Y aunque no fuimos uno en los métodos y formas de recuperar la democracia arrebatada, el triunfo que obtuvieron las fuerzas democráticas en el plebiscito de octubre de 1988 también fue de Gladys y de todos los que la siguieron. Porque, más allá de las diferencias, no cabe duda de que su contribución a reconstruir el tejido social, a reorganizar a los estudiantes, trabajadores y pobladores, coadyuvó sensiblemente a materializar el anhelo de un pueblo que aspiraba a recuperar en forma pacífica la democracia perdida.
Ya en democracia, Gladys Marín , como máxima dirigenta del Partido Comunista, fue una digna y legítima opositora a los Gobiernos de la Concertación.
Su permanente lucha por los derechos humanos la llevó a presentar la primera querella criminal en contra de Augusto Pinochet y así abrir el camino para que otros la siguieran en esa cruzada por determinar judicialmente a los verdaderos responsables de los detenidos desaparecidos.
Gladys Marín tuvo también la virtud de ser la primera mujer en la historia nacional en presentarse como candidata a la Presidencia de la República . Ello le permitió, no sólo entregar su mensaje político por el cambio y la transformación de una sociedad que aún oprime y discrimina, sino también recorrer una vez más el país y compartir con el pueblo, con los mineros, con los pescadores, con las temporeras y jefas de hogar, con el albañil y la lavandera, con el estudiante y el niño sin casa.
En esos encuentros y en tantos otros con el pueblo, Gladys nos proponía, desde las raíces de su pensamiento, luchar por un mundo mejor, más justo y solidario. El contacto directo con la gente renovaba de energía su voluntad y fortalecía su espíritu noble para enfrentar su última lucha: su lucha por la vida, vida que ella amaba con toda la intensidad de su alma. Gladys enfrentó esa batalla con gran entereza y dignidad, tal como lo hizo siempre en otros momentos aciagos de su existencia.
Honorables colegas, al concluir, no puedo dejar de decir que una de las permanentes demandas enarboladas por Gladys Marín y las fuerzas políticas que representaba fue la no exclusión y, por ende, la construcción de una sociedad integrada en la diversidad. Por eso, estimo que un justo homenaje en su memoria y, en especial, a quienes tan dignamente representó es reformar de una vez por todas el sistema electoral vigente, que excluye de las instituciones de representación popular a un segmento importante de la ciudadanía. Debemos terminar con él, pues impide, no sólo al Partido Comunista, sino también a otros sectores de la vida nacional, ocupar un lugar legítimo en el Congreso Nacional.
Por ello, al despedir a Gladys Marín , los socialistas reafirmamos nuestro compromiso de seguir luchando por una Constitución libre de cualquier resabio autoritario y antidemocrático, y que represente en los hechos y en la realidad a todos los chilenos y chilenas, sin exclusión de ninguna naturaleza.
Amigos y amigas, compañeras y compañeros, en nombre de la bancada de Senadores socialistas y en el mío propio, sólo me resta expresar: "¡Hasta siempre, Gladys Marín !".
Quienes defendemos los principios de la tolerancia como fórmula de entendimiento entre los hombres extremamos nuestro respeto hacia los que han dado el paso hacia la muerte luego de haber vivido una existencia consecuente con su compromiso de ideas y doctrinas.
Las diferencias filosóficas, las ideas políticas y sus formas de lucha social se posponen ante los valores incuestionables de la honestidad y la conducta invariable en favor del bien común, sin un ápice de oportunismo, en los que esta figura ha sustentado su tránsito vital.
Por lo mismo, no vamos a discutir ni a entrar en esas áreas tan respetables del pensamiento y la acción política de Gladys.
La decisión que adoptó esta Corporación de rendirle un homenaje, como también lo hizo la Cámara de Diputados, emana de la alta respetabilidad alcanzada por quien pareciera ser un ejemplo de la formación de los liderazgos en el partido político en que militara durante toda su vida.
Desde muy joven Gladys evidenció un claro interés en la participación social. Trabajó por algún tiempo en los movimientos juveniles de la Acción Católica, y luego, a los 16 años, derivó hacia la militancia del partido de toda su vida, el Partido Comunista, cuya organización juvenil dirigió en épocas decisivas para el desarrollo cívico del país.
Su trabajo partidario sostenido la llevó a la Cámara de Diputados en tres oportunidades. Fue candidata a Senadora, y sólo el sistema binominal establecido impidió que ocupara uno de estos asientos. Su Partido la exaltó, también, como candidata a Presidenta de la República .
Sus actividades, ya en el Parlamento, ya en el Partido, ya en el exilio y en la clandestinidad, hicieron, sin duda alguna, trascender su nombre en el plano internacional, siendo distinguida con honores por países como Cuba y por movimientos políticos como el Frente Sandinista.
Yo creo que ni la propia Gladys calibró nunca la dimensión con que era respetada por el mundo político chileno. La conmoción que produjo su trágica enfermedad, sus viajes tras la curación que jamás llegó y el conocimiento del proceso que avanzaba inexorablemente sensibilizaron al pueblo; no sólo a sus camaradas, sino también a la mayoría ciudadana, que olvidó su identidad política para admirar una vida de coraje, valentía y sufrimiento. Como norma general, la controversia, los intereses, los odios que generan la actividad política y las distancias ideológicas habitualmente no dejan espacios para generosidades como ésta.
Gladys Marín fue la encarnación de miles de perseguidos políticos, de torturados, de desaparecidos y asesinados. Su marido, el padre de sus hijos, figura entre las personas cuyo destino se pierde en las tortuosidades de las fuerzas represivas del Gobierno que queremos olvidar.
Ella debió correr también el duro tránsito del exilio y largos años de trabajo político clandestino, donde la posibilidad de la detención, de la tortura y de la muerte era una constante. La vida clandestina la obligó incluso a separarse por años de sus dos hijos.
Una larga lucha de diecisiete años logró finalmente terminar con el Gobierno que deseamos olvidar. Y, en este compromiso de patria, Gladys fue actora importante en el trance histórico del retorno a la democracia.
La mayor parte de las vocerías políticas ha resaltado, entre sus méritos, la vida consecuente, la reciedumbre y la respetabilidad de su accionar en el empeño común de restablecer en Chile el imperio de la libertad. Esas caracterizaciones son verídicas y destacadas en su condición de militante del Partido Comunista y en su compromiso ideológico y estilo de lucha social.
Pero también fue consecuente con la vocación libertaria del pueblo de Chile y con el doloroso y largo combate por recuperar la dignidad que habíamos perdido, en parte debido a nuestros propios errores, de los que no escapan los sectores políticos y los intereses financieros.
Compartimos con ella los anhelos de una nueva Constitución Política para nuestro país, sin los anclajes que aún existen. Compartimos con ella los afanes por alcanzar una mayor justicia social, así como el respeto irrestricto a los derechos humanos.
En esta hora de tristeza para su familia y para su Partido, el Partido por la Democracia -en cuyo nombre pronuncio estas palabras- deja su testimonio de admiración al rendir homenaje en memoria de una mujer que por más de medio siglo fue figura destacada tanto en el Parlamento como en la vida política del país.
Las claves de su pensamiento frente a los grandes problemas nacionales e internacionales se encuentran principalmente en sus intervenciones parlamentarias y en sus discursos como Secretaria General y Presidenta del Partido Comunista, realizaciones que constituyen el testimonio de una vida entregada por completo a la lucha social por los pobres, los perseguidos y los torturados, todo ello como un compromiso partidario inclaudicable, donde reside lo que ha llamado precisamente "su consecuencia política".
Hoy, en mi calidad de Senador de la República , recuerdo a Gladys Marín -al igual que otros integrantes de esta Alta Corporación con los que tuvimos la oportunidad de sentarnos en el Parlamento de esos años- como un antiguo compañero en la Cámara de Diputados.
Y permítanme parafrasear sus propias palabras, pronunciadas el año 1999, cuando dijo que ella fue como quería que fueran las chilenas: "Una mujer plena, que sufrió por el dolor ajeno, que fue solidaria, sensible, ágil, liviana como una mariposa y fiera ante la injusticia".
En representación del Comité Partido por la Democracia, reitero nuestro mayor respeto en su memoria y solicito al señor Presidente del Senado que se envíen en nuestro nombre comunicaciones de condolencias a la familia de Gladys Marín y al Comité Central del Partido Comunista, del cual fue su última Presidenta.
Se enviarán las comunicaciones solicitadas por Su Señoría.
Señor Presidente , Honorables colegas Senadores y Senadora , intervengo en este justo homenaje a Gladys Marín en mi nombre y en representación del Comité Demócrata Cristiano.
Saludamos -y agradecemos que nos acompañen en esta ceremonia solemne- especialmente a su hijo Rodrigo; a sus hermanas, señoras Silvia y Sonia ; al Secretario General del Partido Comunista , don Guillermo Teillier ; a los dirigentes señores Lautaro Carmona , Jorge Insunza , Andrés Lagos y Luis Corvalán ; a todos sus amigos y dirigentes de base que han hecho el esfuerzo de estar hoy aquí.
En estos días hemos escuchado a numerosas personas alabar la figura de quien fuera la máxima autoridad del Partido Comunista. Ciertamente, compartimos muchos de esos elogios, porque, en efecto, Gladys Marín destacó a lo largo de toda su vida por una valiente y sincera coherencia entre sus ideas y sus actos. El no compartir sus opciones políticas no nos impide -muy por el contrario- admirar su compromiso con sus ideales y su consecuencia.
Gladys fue una mujer que llamó la atención de muchas chilenas y chilenos. Tenía una personalidad muy singular. No ocultó en sus últimos años su herencia cristiana de niña; incluso, participó en celebraciones religiosas, como la de la Virgen de La Tirana, y en su hogar no faltó una imagen del Padre Hurtado . Al mismo tiempo, fue la más decidida defensora de las posiciones más ortodoxas del Partido de toda su vida.
Gladys Marín era un símbolo del Partido Comunista de Chile. Fue una adversaria dura. Siempre se supo cuáles eran sus pensamientos y sus objetivos. Por lo tanto, resultaba posible conocer con claridad sus opiniones y propuestas. Con Gladys nadie podía engañarse. Decía lo que pensaba, sin cálculos pragmáticos, sino orientada por sus convicciones.
¿Por qué en estos días tantas chilenas y chilenos han expresado masivamente admiración y solidaridad con su figura y su testimonio? Creo que eso se debe a que ella siempre fue la primera en estar donde quería que estuviera su Partido.
Su permanencia en la clandestinidad, sobreviviendo frente a la represión hacia su colectividad, constituyó un ejemplo para sus camaradas y compañeros. No era fácil el camino que escogió. Creo que fue heroica su decisión de volver a Chile en el denso e inhumano clima que hubo que vivir en los tiempos de la dictadura. Ella la enfrentó como la máxima dirigenta de su Partido en el Chile oprimido de aquellos duros años de oscuridad e ignominia.
Gladys Marín -como todos sabemos- sufrió en carne propia las consecuencias de sostener sus ideales. Su marido, Jorge Muñoz , aún figura como detenido desaparecido. Y esto nos avergüenza. Ella misma debió salir al exilio pocos meses después del 11 de septiembre de 1973, dejando a cargo de familiares y amistades a sus dos hijos, Álvaro y Rodrigo , cargando, además del riesgo de su seguridad personal, el costo de separarse de las personas que más quería, incluso en los períodos en que permaneció en forma clandestina en el territorio nacional.
Cuando hace pocos días vimos en la televisión los testimonios de esas vivencias, contados por ella misma, nos impresionaba y, al mismo tiempo, la admirábamos. Porque Gladys ha sido una de las pocas mujeres que han alcanzado tan alta consideración de todos los sectores políticos y sociales. El hecho de que su funeral haya coincidido con el Día Internacional de la Mujer fue un hecho simbólico que motivó que muchas mujeres quisieran honrar su memoria.
Aunque representó a un sector político que en los últimos años ha tenido un peso menor que el que históricamente tuvo, su muerte ha servido para demostrar que, más allá de las diferencias, quienes cumplimos funciones como dirigentes de partidos democráticos y quienes hemos sido elegidos Parlamentarios somos capaces de superar nuestras discrepancias y manifestar, desde el plano humano, nuestro dolor ante la pérdida de quien ha demostrado con su esfuerzo y voluntad una auténtica vocación de compromiso total con sus ideales.
La Democracia Cristiana admira y agradece a quienes luchan por la vida, por los derechos de todos a expresar sus visiones e ideas en el ámbito de la democracia. En su momento, los Parlamentarios de la Falange Nacional votaron en contra de la exclusión de los comunistas de la vida democrática. Nos honra esta tradición y, por ello, admiramos a quienes dan su vida por ideales, por sus valores y creencias.
Compartimos con Gladys la voluntad de mantener nuestro firme compromiso con la verdad y la justicia frente a todas las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el pasado, tema al cual ella dedicó gran parte de sus esfuerzos.
Por otro lado, creo importante reafirmar en esta oportunidad nuestra firme convicción acerca de la necesidad de reformar el sistema electoral binominal de modo que tanto los comunistas como cualquier otra fuerza política relevante puedan tener participación en este Parlamento y contribuir dentro del sistema político al debate legítimo en democracia sobre el orden social que debe imperar en el país.
Nuestra democracia es imperfecta, tanto por el sistema electoral cuanto por otros aspectos, como los elevados quórum para impulsar reformas constitucionales y legales.
No estamos satisfechos con nuestro modelo político ni lo estaremos hasta que garanticemos de forma efectiva la participación de todos los sectores -incluso la de aquellos de quienes discrepamos-, porque una auténtica democracia exige la presencia en el Congreso Nacional de toda la variedad de un Chile plural y diverso.
La propia Gladys Marín tuvo el apoyo necesario para ser electa Diputada en dos ocasiones. En 1997 participó en la elección senatorial por la circunscripción correspondiente a Santiago Poniente , en la cual obtuvo más de 174 mil sufragios, equivalentes al 15,69 por ciento de los votos. En cualquier democracia esa votación, que fue la octava mayoría nacional, le habría permitido alcanzar un cupo en el Senado. Pero el sistema electoral que nos rige impidió su acceso a esta Corporación.
En 1999 se convirtió en la primera mujer que postuló a la Presidencia de la República . Y fue pionera también en la vía judicial para perseguir las responsabilidades por las violaciones a los derechos humanos al presentar la primera querella en contra de Augusto Pinochet.
Ahora, esa figura de una mujer menuda, de orígenes campesinos y de una vida particularmente dura, ya no está con nosotros. Quienes la conocimos difícilmente podremos olvidarla, porque participó, desde su punto de vista, en las más difíciles páginas de nuestra historia.
Es por ello que, como Senadores democratacristianos, adherimos con profundo respeto y cariño al homenaje que esta Alta Corporación rinde en memoria de Gladys Marín.
Vaya nuestro pésame a sus hijos, a sus hermanas y a sus demás familiares; a sus amigos; al Partido Comunista, y a todos aquellos que la despidieron con dolor, porque reconocieron en ella a una mujer chilena auténtica, valiente y consecuente.
Señor Presidente , hablo en nombre del Partido Radical Social Demócrata.
Estimados dirigentes del Partido Comunista señores Guillermo Teillier del Valle, Lautaro Carmona , Jorge Insunza y Andrés Lagos ; Rodrigo , hijo de Gladys; Silvia y Sonia, hermanas de Gladys ; ex Senador Luis Corvalán ; dirigentes de base:
El modelo social, económico e institucional implantado en el país en virtud de asumir al mercado como un dogma ha ido vaciando de sus contenidos éticos a la actividad política. Por eso, se ha roto la cadena entre los pensamientos, las palabras y los actos.
A eso deberíamos agregar la instauración de una suerte de mundo darwiniano donde se da la lucha de todos contra todos. Ahí surge como víctima propiciatoria el principio de la solidaridad.
Frente a ese cuadro deplorable emerge la figura de Gladys Marín con la fuerza de un ejemplo señero. Sus convicciones, su discurso, su práctica cotidiana presentan un grado de coherencia que ha sido reconocido por todo el mundo.
Concurrí a saludar a los dirigentes del Partido Comunista el día en que se honraron sus restos fúnebres en el Salón de Honor del ex Congreso Nacional. Me costó mucho avanzar en medio de una abigarrada multitud que rodeaba todas las cuadras circundantes. Veía rostros de gente modesta, no todos comunistas. Básicamente, lo que marcaba presencia allí era la expresión viva de una parte de la sociedad chilena que está quedando excluida de toda participación política.
En ese instante recordé la frase de un graffitero que, en una pared de Buenos Aires, escribió: "Proletarios de todos los países, uníos". Y más abajo, con otra letra: "Último aviso".
Instantáneamente homologué la experiencia que vivía en aquel momento con esta asertiva frase callejera. Y quizás lo que se pudo construir allí sería: "Fuera el binominalismo. Último aviso".
Gladys Marín sedujo por sus convicciones profundas, por su apego irrestricto a una ética. El análisis de su vida debe enorgullecer profundamente a su familia y a todos los que la conocieron: ni una sola mácula desde el punto de vista de la probidad.
Hoy, al conocer la noticia de las 128 cuentas de Pinochet en el exterior, recordé el contraste brutal que significan uno y otra. Y vino a mi memoria también la frase del filósofo griego que dijo: "El éxito" -y yo agregaría "la suerte"- "de los deshonestos reduce al absurdo la fuerza y potencia de los dioses".
Gladys Marín ya no está entre nosotros y aquel a quien combatió sin pausa se remueve en medio de la riqueza mal habida.
Son los hechos que golpean la conciencia ciudadana, y, por cierto, repugnan a la ética más elemental.
Siento que con el pueblo chileno hoy está ocurriendo algo muy parecido a lo que Ramón Gómez de la Serna señalaba de un personaje suyo. Decía que tenía tan mala memoria que un día se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo.
Aquello es lo que acontece en el Chile de hoy.
Por eso el desfile en los tribunales de justicia de los violadores de los derechos humanos y, también, de los que además metieron las manos en el cajón.
Gladys Marín concita el respeto de todos los chilenos, incluso de sus adversarios más duros.
Su alma tenía una sede corporal, la suya, y una institucional, la del Partido Comunista.
Entiendo el orgullo que respiran por todos sus poros quienes militan en esa colectividad.
¡Pueden andar con la frente en alto el resto de sus vidas!
Señor Presidente , distinguidos miembros de la familia de doña Gladys Marín , señores dirigentes del Partido Comunista y dirigentes de base:
En representación de Renovación Nacional, quiero rendir un justo homenaje a quien fuera una destacada Diputada de la República , y dirigenta, Secretaria General y Presidenta de esa colectividad.
Con el Partido Comunista y con Gladys Marín tenemos profundas diferencias políticas y, quizás, visiones muy antagónicas de la sociedad. Pero éste no es el momento para hablar de eso. Es para reconocer, con toda honestidad, sus virtudes, sus cualidades, sus características, las cuales se expresan en el tremendo liderazgo político y social que marcó a fuego el corazón de sus amigos, de su familia y de los adherentes a su Partido.
Quedó grabada en el alma de los chilenos la imagen de cientos de miles de personas -muchas de ellas probablemente no tenían plena coincidencia con sus ideas- que iban a rendir el último homenaje a una mujer valiente.
Fue un ejemplo de servicio público.
Demostró cómo se puede luchar por las ideas propias de noche y de día, con coraje y con la convicción de estar sirviendo a la patria y a la gente más pobre, que es la que más necesita de líderes públicos, de líderes políticos.
Exhibió gran fuerza para defender sus convicciones y sus ideales, al extremo de que nunca los transó. Y en la política siempre ronda y acecha la idea de transar con el propósito de adquirir cuotas de poder político. Pero nunca las pidió. Quizá en más de una oportunidad las pudo tener, pero prefirió la fuerza de sus ideales y de sus convicciones. Luchó por ellas, vivió por ellas, murió por ellas.
Su honestidad también es un ejemplo, no sólo en el plano personal -porque siempre vivió con la misma sencillez-, sino, además, respecto de algo que hoy día resulta tan necesario: ser transparente para expresar ideas. Gladys Marín decía lo que pensaba. Si un diario, una revista o un canal de televisión quería hacer un retrato de ella, no tenía que ocultarla, porque estaba ahí. Se sabía lo que decía. Lo decía de frente. No lo acomodaba.
Era una adversaria dura, tenaz, pero respecto de la cual, después del debate de ideas, se sabía que se había luchado con una persona que dijo lo que sentía en el alma.
Quizás, particularmente para la gente joven, lo más fuerte fue ver la valentía con que enfrentó la enfermedad que terminó por arrebatarle la vida. Nunca una queja, nunca un reclamo, nunca una actitud pesimista. Siempre con dignidad y con la frente en alto. Sabía que era una dura batalla y que probablemente -como ocurrió- no la ganaría. Pero no hay duda de que dio una demostración de coraje que marcará por muchos años a quienes tuvieron la oportunidad de vivir este proceso histórico.
Comencé diciendo que tuvimos diferencias políticas. En su época, como Presidente de Renovación Nacional , conversé en muchas ocasiones con ella. Curiosamente, tras esa imagen fuerte había una persona dulce, con la que se podía intercambiar puntos de vista y decir las cosas de frente.
Creo, sinceramente, que se ganó un lugar merecido en la historia de nuestra patria.
Por estas razones, señor Presidente , en nombre de Renovación Nacional, rindo a doña Gladys Marín el justo homenaje que se merece y doy las condolencias a su hijo Rodrigo, al resto de su familia y a los militantes de su colectividad: el Partido Comunista.
Señor Presidente , cuando pienso en Gladys Marín , me surgen tres tipos de sentimientos, de percepciones o, quizás, de recuerdos de ella.
Primero, nadie puede negar que fue una mujer valiente, perseverante, luchadora y tenaz. Toda su vida giró en torno a sus ideales. Con un coraje a toda prueba, se dedicó por entero a defenderlos. Y eso es admirable. Y también es admirable el hecho de que ni ella ni su familia jamás profitaron en sentido alguno de su conexión con la política.
Segundo, pienso en la persona que me tocó conocer.
Gladys Marín era inteligente, apasionada, cálida, bastante culta y muy simpática. Tuve varias peleas muy duras con ella en diversos foros, pero siempre fueron en el plano de las ideas. Nunca hubo odiosidad personal ni bajeza. Y eso también es admirable.
El tercer aspecto que uno no puede dejar de lado cuando piensa en Gladys Marín es su ideología, el Partido Comunista. Para nadie es un misterio que no concordamos en lo absoluto. Pero hoy no corresponde hablar de política: estamos recordando a una mujer espectacular.
Cuando supe de su enfermedad, lo lamenté muy sincera y profundamente. Padeció un mal terrible para ella y para todos los que la rodeaban. El haber tenido que enfrentar el deterioro doloroso e inexorable debe de haber sido muy duro para los familiares, sobre todo tratándose de una mujer con tanta vitalidad. Pero también en este aspecto demostró valentía. Ella y sus hijos mantuvieron su dignidad, su privacidad. Jamás recurrieron a sentimentalismos baratos, a los que desgraciadamente estamos tan acostumbrados hoy en día. Ella miró la muerte de frente y no flaqueó; sus hijos, tampoco.
Sentí muy sinceramente su muerte.
En mi nombre y en el de toda la bancada de la UDI, presentamos nuestras condolencias a sus hijos, a sus hermanas, a sus demás familiares, a sus amigos, a sus correligionarios y a todas las personas que la quisieron, la siguieron y la admiraron.
De esta forma, desde todas las fuerzas políticas que integran el Senado, se han levantado voces para rendir un homenaje justo y merecido a una mujer que se ha hecho acreedora a este reconocimiento por muchas razones: su notable trayectoria política, su coherencia, la fuerza con que llevó adelante sus ideas, su liderazgo, sus virtudes cívicas, que ya han sido destacadas en esta oportunidad. En verdad, se trata de una mujer que, por lo que hizo a lo largo de su vida, ha dignificado la actividad política en Chile. Por eso este homenaje.
Para nosotros, para mí en lo personal y como Presidente del Senado , constituye una pérdida importante. Y hacemos nuestro el dolor de muchos, como ha sido recogido por los señores Senadores que han hablado en nombre de las diferentes bancadas y Comités.
Por la misma razón, en nombre del Senado, hacemos llegar a sus familiares y a los dirigentes del Partido Comunista -el Partido de toda su vida- nuestras más sinceras condolencias.
Solicito el acuerdo de la Sala para enviar, en nombre del Senado, a la familia de Gladys Marín y al Partido Comunista, las condolencias de nuestra Corporación y para remitirles el texto completo de las intervenciones, como una manera de hacer visible el homenaje rendido.
Suspenderemos la sesión por algunos minutos, a fin de despedir a quienes nos acompañaron en esta tarde, haciéndoles expresa mención de nuestra gratitud por su presencia, que ha dignificado este merecido homenaje a Gladys Marín Millie .
--Se suspendió a las 19:9.
--Se reanudó a las 19:16.
A la señora Directora Nacional del Instituto Nacional de Deportes , solicitándole INFORMACIÓN SOBRE PROYECTOS FINANCIADOS POR FONDEPORTE Y SU PRESUPUESTO EN 2002, 2003 Y 2004, CON DETALLE DE ASIGNACIONES DIRECTAS Y MEDIANTE CONCURSO.
Al señor Director Nacional del Servicio de Registro Civil e Identificación , requiriéndole antecedentes sobre PRESUNTO CIERRE DE OFICINA EN PICHIPELLAHUÉN (Novena Región).
A los señores Ministro de Economía , Subsecretario de Pesca e Intendente Regional de la Undécima Región , pidiéndoles que informen sobre consideraciones tenidas en vista para autorizar ESTABLECIMIENTO DE ZONAS CONTIGUAS A REGIÓN DE LOS LAGOS PARA PESCA ARTESANAL.
Al señor Ministro de Obras Públicas y Transportes , y a la señora Ministra de Planificación y Cooperación, planteándoles PROBLEMAS EN VÍAS ALTERNATIVAS POR CONSTRUCCIÓN DE OBRAS VIALES y solicitándoles DATOS SOBRE PROYECTOS QUE SE INDICAN.
Al señor Ministro de Obras Públicas , requiriéndole informar acerca de PROPUESTA DE SOLUCIÓN ALTERNATIVA, SIN COSTO, PARA NUDO VIAL EL SALTO-VESPUCIO (Región Metropolitana).
Al señor Ministro de Salud y a la señora Directora Ejecutiva de la Corporación Nacional del Medio Ambiente , respecto de INDICADORES DE CONTAMINACIÓN DEL AIRE POR CONSUMO DE LEÑA.
Al señor Ministro de Obras Públicas , para que informe acerca de SITUACIÓN DE CAMINO ARAUCO-LEBU POR QUIAPO (Octava Región).
Señor Presidente , esta tarde quiero intervenir a propósito de un tema que ha rondado en el país desde hace mucho tiempo: la situación de la infancia.
Hace ya más de 180 días, junto con el Senador señor Viera-Gallo , presentamos al Presidente de la República y a los Ministros correspondientes una serie de ideas para enfrentar un tema que afecta a 3 a 4 millones de chilenos y que, por distintas razones, se toca permanentemente, aunque a veces tenemos la sensación de que nos quedamos más bien en los hechos coyunturales y de cierta espectacularidad y no vamos al fondo de la cuestión.
Existen varios proyectos. Incluso, en la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia estamos discutiendo uno sobre la delincuencia juvenil; y ese órgano técnico elaboró también un informe acerca de los derechos y deberes de los niños, y los de la sociedad para con ellos.
A continuación esbozaré algunos conceptos sobre la materia.
En los últimos seis meses se ha tenido conocimiento de graves daños a la infancia por parte de una red de pedofilia -hay sodomía y se ha expuesto a los menores al escarnio público- y simultáneamente se produjo una discusión lateral, olvidando lo esencial de lo que sucede: la crisis de los derechos de los niños. Tenemos la obligación de examinar el problema desde el fondo y no sólo desde lo accidental.
A partir de 1990 se coloca en el debate nacional el tema de los derechos de los niños, como consecuencia de la concepción democrática y solidaria del Gobierno que asume; de las nuevas líneas que aparecen en el pensamiento chileno, y de la firma de la Convención de los Derechos del Niño, en 1991.
El diagnóstico de aquel entonces muestra, desde esa perspectiva, una institucionalidad plasmada a través de los años, que permitió avanzar en algunos aspectos, pero que comprobó que la situación de los niños era dramáticamente mala en aspectos como el maltrato, la pauperización de la infancia, la deficiencia escolar, la segregación social y la carencia de políticas de largo plazo.
A partir de ese momento se implementan políticas que apuntan a generar una nueva legislación, habiéndose elaborado hasta la fecha no menos de 15 textos que dicen relación a los derechos de los niños, incluida la ley relativa al maltrato infantil -cuyo proyecto tuvimos el honor de presentar junto con otros Senadores-, que en esa oportunidad fue un ejemplo en América Latina.
Una segunda línea en el diagnóstico y en las eventuales posibilidades de mejorar la situación en el país fue la reorientación de las políticas públicas, distinguiendo las deficiencias de la infancia y la condición irregular de algunos menores, materia que todavía no está claramente diferenciada, a pesar de los esfuerzos realizados y materializados en las leyes aprobadas.
La tercera línea de tratamiento del tema ha sido la búsqueda de eficiencia en la utilización de los recursos. Esto se relaciona también con algunos de los puntos que he presentado como carencias en la obligación que tienen el Estado y la sociedad chilena de considerar a los niños en sus deficiencias y en su realidad concreta.
La multiplicidad de programas, la superposición de algunos de ellos, el exceso de burocracia en un momento, la falta de claridad acerca de lo prioritario, siguen siendo un asunto que debemos abordar.
La última línea ha sido encarar los problemas coyunturales, y muy especialmente la delincuencia infantil, el agravamiento del maltrato y, desde hace algún tiempo, el abuso sexual y hasta la lacra de la pedofilia.
A pesar de todo lo obrado y de los avances que en esa materia garantizan un modelo democrático de sociedad y de gobierno, nos encontramos con la clara exigencia de replantearnos las políticas para la infancia.
Esa exigencia deriva del agravamiento de deficiencias como las señaladas y de otras nuevas. En la actualidad, el trabajo infantil es mayor que el de 12 años atrás, ya sea porque hay una mejor cualificación del hecho o porque efectivamente ha aumentado.
El maltrato, que en esa época fue presentado como una excepcionalidad en el mundo, llega a cifras que nos ubican en los primeros lugares en América Latina.
La pornografía -algo que recién se iniciaba en ese período- y el consumo de drogas se encuentran en el debate nacional a causa de las alarmantes cifras que exhiben, pero sobre todo por la carencia de una política real, no sólo del Gobierno sino también de la sociedad chilena, que posibilite generar medidas eficientes.
Por otra parte, la exigencia de una política de Estado suficientemente coherente y coordinada hace imprescindible dar también a otros sectores la trascendencia que tiene la presencia de los niños en sus áreas correspondientes.
Hoy es factible apreciar algo muy extraño: existe contradicción en el trato al niño y en la falta de maximización en múltiples programas, no siempre coordinados.
En teoría, pareciera que los problemas de la infancia preocuparan a la sociedad chilena; sin embargo, cuando se trata de aplicar políticas concretas y sobre todo de largo alcance, esa inquietud se transforma más en un tema de debate público espectacular que en verdadero deseo de ayudar a los niños.
Llama la atención que en los últimos grandes casos sobre abuso de menores la situación que los afecta termine siendo absolutamente olvidada en los medios de comunicación y en el debate nacional. La atención se centra en la presencia de determinados personeros; en innumerables otros hechos; en una suerte de búsqueda de lo morboso, y no en la realidad que afecta a los niños menores de 14 ó 16 años.
En virtud de lo anterior, señor Presidente , estimo necesario -retomando la tarea que emprendimos, junto con el Honorable señor Viera-Gallo y otros Senadores, en la década del noventa- efectuar un nuevo esfuerzo con el objeto de relanzar una política sobre la infancia más coherente y adecuada a los requerimientos del nuevo milenio.
Por esa razón, como una manera de maximizar los recursos, de obtener mejores resultados en las inversiones sobre esta materia y de lograr un avance en lo que deseamos para los próximos 15 ó 20 años, que es el plazo mínimo con que se puede planificar una política para la infancia, vengo en plantear lo siguiente:
a) La creación de un modelo de coordinación nacional de todas las instituciones públicas y privadas en una Subsecretaría de la Infancia, como órgano matriz para estudiar lo que debería ser un modelo de Ministerio de Desarrollo Humano, conforme a las últimas presentaciones y experiencias planteadas por Chile y aceptadas en el mundo entero.
Permítaseme sobre esto hacer una sola observación.
Es curioso, pero, conforme al aparato general de que dispone el país para ordenar las políticas públicas, contamos con subsecretarías y direcciones para atender problemas específicos, deseables de ser tratados, mas aquéllas no alcanzan a favorecer a un millón y medio de personas. Actualmente hay cuatro millones de niños que requieren una política multisectorial, no obstante lo cual no existe ninguna orientación capaz de cautelar esta coherencia elemental de lo que debemos hacer como Estado, como sociedad y también como personas, dentro del marco de nuestra contribución a este punto.
b) La exigencia de un Plan Nacional de la Infancia de por lo menos 5 a 10 años de duración, que abarque uno o dos gobiernos y que vaya recogiendo situaciones de la realidad coyuntural que, si bien hoy no se dan, se van a suscitar a medida que vayamos presentando soluciones a los problemas que el área requiere.
Los actuales problemas de la infancia no son los mismos de hace 10 años; tampoco lo serán los de la próxima década, pero se mantiene una línea básica de conflictos de carácter conductual para con los niños en lo referente a la orientación, a su formación, más que a su sola instrucción; a los temas de salud y de educación y, en definitiva, a cómo alcanzar lo que debe ser esencial para nosotros: lograr que lo concerniente a los menores sea tratado como un problema actual, pero también como uno de largo plazo.
Los infantes de hoy serán los hombres que mañana van a dirigir Chile. Los actuales delincuentes infantiles son el fruto de una política de la sociedad que, aparte su condición genética, no toma en cuenta la preocupación que se debe tener a esa edad por la formación.
Los ejemplos que los mayores damos a los niños obligan a pensar que, cuando actuamos de manera inadecuada, somos tan responsables, o más, que ellos mismos. Esto, a veces, no es tomado en cuenta por la legislación que se dicta, a menudo más punitiva que preventiva, más castigadora que desarrolladora de un infante bien constituido en su desarrollo emocional y psíquico.
c) La creación del Código del Niño, con el objeto de reunir toda la legislación existente, recopilándola, conciliándola y adecuándola a los textos existentes, muchos de ellos contradictorios en aspectos tan esenciales como la referencia a la edad de término de los derechos del niño y al comienzo de sus responsabilidades.
Los esfuerzos que el Parlamento en general -el Senado en particular- y el Gobierno han hecho por levantar una legislación adecuada en los 20 a 30 textos a que hacía referencia muchas veces resultan contradictorios. Así, parece absurdo que discutamos la responsabilidad penal de los niños a los 14 años y simultáneamente estemos negando la posibilidad de que ellos se formen mejor desde la primera infancia, tema que voy a desarrollar.
d) La concepción de un Presupuesto Nacional de la Infancia que concilie los gastos e inversiones de los ministerios y de las organizaciones públicas, que hoy están sujetos a implementación según los ingresos y no de acuerdo con las necesidades.
Permítaseme precisar. Por ejemplo, en algunas materias hay 10 a 12 proyectos o programas que son exactamente de la misma naturaleza, financiados por distintas entidades, donde se pierde la eficiencia del dinero invertido. Dicho Presupuesto no tiene que ver con un proyecto de gobierno determinado, sino con una concepción que responda a la preguntas siguientes: ¿Qué jóvenes queremos para mañana? ¿Qué "homo chilensis" visualizamos para el próximo tiempo? ¿Cuáles son sus características y qué debemos hacer para lograrlo?
e) A fin de adoptar medidas más específicas pero igualmente englobadas y coherentes con la política que estoy planteando, se hace indispensable lo siguiente.
En primer término, se debe reformar la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza para hacer obligatoria la educación parvularia en el segundo nivel, ya que todos los estudios demuestran que el rendimiento es inmensamente superior cuando se aplican todas estas medidas antes que el niño o la niña ingresen a la enseñanza básica.
Sobre la materia, quiero señalar que el Gobierno ha aceptado incluir en la próxima Legislatura Ordinaria el proyecto que presentamos con otros señores Senadores para hacer obligatoria la enseñanza parvularia en el segundo nivel.
En un debate anterior se dijo que ésta era una materia propia de la familia. Es verdad, señor Presidente . Pero anexo al punto está la formación del menor, que corresponde a la familia, a la escuela y a la sociedad en su conjunto, aspecto en el cual la televisión no deja de tener un valor deformativo extremadamente grande.
Los últimos estudios realizados, sobre todo en Canadá, demuestran que la inversión de carácter formativo o informativo en los niños resulta más satisfactoria y rentable desde esa perspectiva cuando comienza en los cuatro o seis últimos meses del embarazo y se prolonga hasta los siete u ocho años. Es ahí donde se logra el máximo rendimiento.
Tanto es así que, tomados dos gemelos univitelinos y puestos en contacto con la sociedad de manera distinta, uno con apoyo de parvularia y el otro sin ella, el resultado (medido con los métodos habituales, que podríamos llamar "SIMCE") fue que, a los ocho años y durante la educación secundaria, el niño criado con la participación de lo que hoy se denomina el "segundo nivel transicional de la enseñanza parvularia" es estadísticamente superior comparado con el que no recibe atención parvularia.
Lo mismo sucede cuando un bebé es amamantado con leche materna y otro con leche en tarro. No sólo existen discrepancias en lo que es su capacidad de defensa, sino que también es distinta la manera como enfrentará el mundo en términos emocionales y -esto es lo fantástico- al definirse su capacidad intelectual.
Cuando estamos empeñados en un enorme esfuerzo por proponer fórmulas que nos permitan contar con más enseñanza, con más información, con más horas de clases y con el aprendizaje de un segundo idioma, no podemos hacer políticas que no tomen en consideración esa realidad.
En segundo lugar, es necesario defender en todos sus aspectos el binomio madre-niño, desde la concepción hasta el primer año después del nacimiento, ya que se ha demostrado que el desarrollo cerebral es clave a partir del tercer mes de embarazo y hasta el primer año de edad.
Para dar un ejemplo, pienso que jamás debería siquiera haberse pensado en disminuir, en perjudicar y en reorientar monetariamente el derecho de la madre a cuidar a sus hijos, como se ha sostenido en un debate sobre las licencias médicas, lo cual, planteado desde un punto de vista puramente economicista, y no desde esta perspectiva, voy a rechazar cuantas veces sea necesario si llega a tramitarse en el Parlamento.
En tercer término, es preciso modificar el modelo -aunque parezca menor- de asignación familiar, que hoy es escasa con relación al costo de mantención de un niño y se paga en forma lineal con los ingresos en los distintos estratos sociales, pese a todos los esfuerzos que se han hecho por mejorar esa situación, que resulta desincentivadora para la maternidad adecuadamente resguardada. Su monto y, por lo tanto, la inversión total deben ser a lo menos quintuplicados en un plazo razonable.
f) Para estos efectos, señor Presidente -como una manera de iniciar un debate que permita avanzar al Ejecutivo , al Poder Legislativo y a la sociedad civil-, pido que, por su intermedio -aunque le queden pocas horas de mandato; me habría gustado haberle hecho esta petición antes-, y con acuerdo de los Comités, se cree un pequeño grupo de trabajo para estudiar, en tres o seis meses, todas estas ideas para luego discutirlas fuera de las contradicciones partidarias, pues esta materia no se limita a un gobierno en particular.
También solicito que se realice una sesión especial para hacer estos planteamientos ante quien corresponda.
Además, señor Presidente , pido que estas observaciones se hagan llegar al Presidente de la República y a los Ministros que Su Señoría estime pertinentes.
Aparte el Primer Mandatario, sugiero oficiar también a los señores Ministros de Educación y de Salud .
Y también a la Ministra de MIDEPLAN .
Recomiendo al señor Senador que, como jefe de bancada, plantee sus propuestas en la próxima reunión de Comités.
--Ofrecida la palabra, sucesivamente, en los tiempos de los Comités Unión Demócrata Independiente, Renovación Nacional, Socialista, Institucionales 2 e Independiente, Institucionales 1 y Mixto (Partido por la Democracia), ningún señor Senador interviene.
--Se levantó a las 19:37.