Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2012/as201221017L.htm
Timestamp: 2019-03-24 09:32:42
Document Index: 55562948

Matched Legal Cases: ['artículo 252', 'artículo 90', 'artículo 336', 'artículo 337', 'artículo 338', 'artículo 336', 'artículo 336', 'artículo 339', 'artículo 336', 'artículo 24', 'artículo 24', 'artículo 339', 'artículo 255', 'artículo 262', 'artículo 252', 'artículo 90', 'artículo 8']

201203-Sala Civil Liquidadora-1-017
Auto Supremo: Nº 17
Expediente: CH-14-07-A
Partes: Empresa Unipersonal "YACONS" C/ Alcaldía Municipal de Sucre
VISTOS: El recurso de casación de fojas 149 a 151 y vuelta, deducido por Aydée Nava Andrade en su calidad de Alcaldesa Municipal de Sucre, contra el Auto de Vista N° SCII-055/2007 de 12 de marzo, cursante de fojas 141 a 143 del legajo de fotocopias legalizadas, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, dentro del proceso ordinario sobre resolución de contrato seguido por la Empresa Unipersonal "YACONS" contra la Alcaldía Municipal de Sucre, el auto concesorio de fojas 154, los antecedentes procesales, y;
CONSIDERANDO: Del examen de los antecedentes se evidencia que el Juez de Partido Tercero en lo Civil y Comercial de la ciudad de Sucre, pronunció el Auto Interlocutorio de 23 de enero de 2007, cursante de fojas 125 a 126 del testimonio, declarando improbada la excepción de incompetencia formulada por la Alcaldía Municipal de Sucre y probada la excepción de oscuridad, contradicción e imprecisión en la demanda, planteada por la Empresa demandante en contra de la acción reconvencional.
Apelada la resolución, el tribunal ad quem pronunció el Auto de Vista N° SCII - 055/2007, de 12 de marzo, por el cual confirmó el auto impugnado, sin costas.
Contra la resolución de segunda instancia, Aydée Nava Andrade, en representación del Gobierno Municipal de la ciudad de Sucre, a través del memorial de fojas 149 a 151 y vuelta, plantea recurso de casación en el fondo o alternativamente en la forma, con los argumentos allí expuestos.
CONSIDERANDO: Que, el artículo 252 del Código de Procedimiento Civil, faculta al Tribunal de Casación anular de oficio todo proceso en el que se encontraren infracciones que interesan al orden público; norma que guarda relación con el artículo 90 del Código de Procedimiento Civil, que impone el carácter de orden público a las normas procesales.
Bajo el contexto legal señalado supra, de la revisión de los antecedentes procesales se verifica que en primera instancia, a través de la resolución de 23 de enero del 2007, cursante de fojas 125 a 126 del testimonio, el juez a quo declaró improbada la excepción de incompetencia formulada por la Alcaldía Municipal de Sucre y declaró probada la excepción de oscuridad, contradicción o imprecisión en la demanda, formulada por la empresa demandante en contra de la acción reconvencional formulada por la Alcaldía Municipal de Sucre, resolución que motivo el recurso de apelación formulado por la Alcaldía Municipal de Sucre de fojas 128 a 130, el mismo que fue concedido en el efecto devolutivo por auto de fojas 135 en el efecto, y resuelto por Auto de Vista Nº SCII - 055/2007, emitida por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca confirmando la resolución recurrida, lo que dio lugar al recurso de casación que se resuelve.
De lo expuesto, se colige que tanto el juez de primera instancia como el tribunal de apelación ha incurrido en error de procedimiento en el trámite recursivo sobre las excepciones previas resueltas, en razón de los siguientes aspectos:
El planteamiento de excepciones previas o dilatorias, fundada por su objeto, naturaleza y efecto, conforme ilustra la doctrina y la jurisprudencia establecida por este Supremo Tribunal, como medio de defensa en lo formal, tiende a corregir errores (defecto legal en la demanda), a evitar un proceso inútil (litispendencia), a impedir un juicio nulo (incompetencia, falta de capacidad o personería); de manera que su finalidad es prevenir y subsanar oportunamente vicios de procedimiento, pero nunca para retardar o diferir el juicio, de ahí que resultan de previo y especial pronunciamiento.
Las excepciones previas enumeradas por el artículo 336 del Código de Procedimiento Civil, de acuerdo a lo establecido en el artículo 337 del mismo cuerpo adjetivo de leyes, deben plantearse dentro el plazo de cinco días fatales desde la citación con la demanda y antes de la contestación, siendo por lo tanto de aplicación en su trámite y resolución lo impuesto por el artículo 338 de la citada norma adjetiva; salvando su interposición sólo para las comprendidas en los incisos 7) al 11) del artículo 336 como perentorias, por permisión de los artículos 342 y 343 - I del mismo código. De donde se concluye que la excepción de incompetencia, sólo puede oponerse en calidad de previa, como que efectivamente se ha interpuesto y resuelto como tal. Es menester tener presente que, tratándose de excepciones previas, el fallo de primera instancia resulta relevante para su análisis y resolución ante un posible recurso de apelación; aspecto que no ha sido advertido por el tribunal ad quem a tiempo de dictar el auto de vista recurrido. En efecto, cuando la excepción previa se halla comprendida en los incisos 1) al 6) del artículo 336 del Código de Procedimiento Civil, y sea declarada probada, en especial la incompetencia que a su vez implica la declinatoria de competencia, el juzgador queda suspendido del conocimiento y resolución de la causa; en tal circunstancia, formalizada la apelación es de aplicación lo dispuesto en la última parte del artículo 339 de la misma norma, vale decir que procede el recurso en el efecto devolutivo. Sin embargo, cuando la resolución de primera instancia declara improbada la excepción previa, como ha sucedido en el caso que nos ocupa (auto de fojas 125 a 126), el recurso de apelación que se plantea debe ser tramitado conforme disponen los artículos 24 inciso 1) y 25 I, II de la Ley Nº 1760 de Abreviación Procesal Civil. Es decir que, cuando las excepciones previas contenidas en el artículo 336 del Procedimiento Civil se declaran improbadas no procede el recurso de apelación en ninguno de los dos efectos mencionados anteriormente (suspensivo o devolutivo), activándose, en este caso, el recurso de apelación en el efecto diferido porque esa forma de resolución no corta procedimiento ulterior, tal como está previsto en el inciso 3) del artículo 24 de Ley N° 1760.
En el caso de autos, al haberse declarado improbada la excepción previa de incompetencia, no correspondía conceder la apelación interpuesta en el efecto devolutivo como lo ha determinado el juez de primera instancia a través del auto de 21 de febrero del 2007, cursante a fojas 135, porque esta decisión no implicaba la paralización de la causa ni cortaba procedimientos ulteriores, al no haberse definido la contienda principal, lo que representa por parte del juez a quo la inobservancia de los incisos 1) y 4) del artículo 24 de la ley 1760 de aplicación insoslayable, referente a la procedencia y procedimiento a seguir en el caso de apelaciones en el efecto diferido, al no reservar su concesión del recurso para el momento de la apelación de sentencia y que el superior en grado resuelva conjuntamente ambos recursos; conforme se ha dispuesto en casos similares en jurisprudencia dictada por este Supremo Tribunal, A.S. No. 69 de 4 de abril de 2001, A.S. Nº 242 de 15 de agosto del 2005, A.S. Nº 180 de 15 de agosto del 2008 y A.S. Nº 221 de 15 de octubre del 2009 entre otros.
Por otro lado, habiéndose declarado probada la excepción de oscuridad, contradicción o imprecisión en la demanda interpuesta por la empresa demandante "YACONS", contra la acción reconvencional interpuesta por la Alcaldía Municipal de Sucre, y estando el auto que resuelve las excepciones apelado en su totalidad, correspondía al juez de la causa en observancia del artículo 339 del Código de Procedimiento Civil, conceder el recurso en el efecto devolutivo solo en relación a esta excepción, por cuanto las excepciones previas como medio de defensa en lo formal tienen la finalidad de prevenir y subsanar oportunamente vicios de procedimiento, no causan estado, ni ponen término al litigio.
Que, el tribunal de alzada al no subsanar la omisión de la norma procesal inaplicada por el juez de primera instancia que concede apelación en un efecto inapropiado, en relación a la excepción de incompetencia que fue declarada improbada, también cae en la misma infracción por omisión; originando una irregularidad procesal que da lugar a la interposición del recurso de casación, sobre la resolución que declara probada una excepción previa de oscuridad, contradicción o impresición de la demanda concedida en el efecto devolutivo y que al no cortar procedimiento ulterior, no está comprendida en los casos señalados por el artículo 255 del Código de Procedimiento Civil para la procedencia del recurso de casación, por lo que, el recurso debió ser negado en su concesión por el tribunal ad quem haciendo uso de la facultad otorgada por el artículo 262 numeral 3) del precitado Procedimiento Civil.
Por lo expuesto, se hace imperioso anular obrados hasta el vicio más antiguo en aplicación del artículo 252 del Código de Procedimiento Civil, al haberse violado por los jueces de instancia normas procesales de orden público y de cumplimiento obligatorio tal como refiere el artículo 90 de la misma norma.
POR TANTO:La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por disposición transitoria octava, articulo 42 - I - 1) de la ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de transición del Órgano Judicial, ANULA obrados hasta fojas 135 del legajo de fotocopias legalizadas, vale decir, hasta el estado en que el juez de primera instancia cumpla lo dispuesto por los artículos 338 y 339 del Código de Procedimiento Civil, artículos 24 y 25 de la ley 1760 de abreviación procesal civil y de asistencia familiar, en relación a la concesión del recurso de apelación interpuesto de fojas 128 a 130, sin responsabilidad por ser excusable.
Libro Tomas de Razón 17/2012