Source: http://cocodrilofeliz.es/estatutogranada.htm
Timestamp: 2018-03-19 19:57:08
Document Index: 347627044

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'artículo 22', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'in fine', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'Artículo 15', 'Artículo 16', 'artículo 20', 'Artículo 17', 'Artículo 18', 'Artículo 19', 'Artículo 20', 'Artículo 21', 'artículo 6', 'artículo 72']

PROYECTO A DEBATE DE ESTATUTO DE LA URE
(6 diciembre 2013)
Artículo 1. La Unión de Radioaficionados Españoles es una asociación creada el 1 de abril de 1949, amparada por el artículo 22 de la Constitución Española y que se rige por la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo y normas complementarias, así como por el presente Estatuto y el Reglamento de Régimen Interior que lo desarrolle. Tiene capacidad y personalidad jurídica propia y carece de ánimo de lucro.
Artículo 2. La duración de la Unión de Radioaficionados Españoles es indefinida.
Artículo 3. La Unión de Radioaficionados Españoles tiene su domicilio social en Madrid, Avda. Monte Igueldo, número 102.
Artículo 4. El ámbito de acción de la Unión de Radioaficionados Españoles es todo el territorio español.
Artículo 5. La Unión de Radioaficionados Españoles es una asociación sin ánimo de lucro que tiene los siguientes fines:
a) Fomentar la radioafición como servicio de instrucción individual de intercomunicación o estudios técnicos entre o/por personas que se interesan en la radiotecnia con carácter exclusivamente personal y sin fines de lucro.
b) Cumplir y estimular el cumplimiento por sus asociados de la normativa vigente que señala el Reglamento de Radiocomunicaciones en general y el Reglamento de Estaciones de Aficionado en particular.
f) Representar a sus asociados, (y a los radioaficionados en general que lo deseen), ante la Administración General del Estado y ante cualquier otra entidad pública o privada, velando por sus intereses.
CRITERIO: ¿Quién es la URE para, unilateralmente, representar a nadie que no sean sus asociados? La única representación posible es mediante un mandato. La URE tiene que abandonar definitivamente los resíduos de un estatuto influido por la pasada dictadura y ceñirse a representar a sus asociados. Cada asociación de iguales o parecidos fines se representa a si misma, y los colegas que vayan por libre será porque no quieren que nadie, sino ellos, los represente.
g) Representar a sus asociados (no "a la radioafición española") ante las entidades extranjeras de análogos fines, especialmente ante la Internacional Amateur Radio Unión (IARU) de la que forma parte (a la que pertenece), y viceversa.
h) Prestar a sus asociados todos los servicios relacionados con la práctica de la radioafición que se establezcan y que estén contemplados en el Reglamento de Régimen Interior.
CRITERIO: La URE no pertenece a la IARU sino que forma parte de ella en las mimas condiciones, y por lo tanto en igualdad que el resto de asociaciones que la componen. La URE, con el resto de asociaciones miembro, es la IARU.
Artículo 6. Los asociados de la Unión de Radioaficionados Españoles se integrarán en las siguientes categorías:
a) FUNDADORES. Gozan de esta distinción los asociados que ingresaron en la Unión de Radioaficionados Españoles en el espacio de tiempo comprendido entre su fundación y la Asamblea General del año 1951.
b) HONORARIOS. Los asociados (que se propongan reglamentariamente) que nombre la Asamblea General en razón de los méritos que les hagan acreedores a tal distinción.
CRITERIO: Si no se proponen reglamentariamente la AG no los puede nombrar.
c) NUMERARIOS. Son las personas físicas una vez que han sido admitidos como asociados.
CRITERIO: Pagar la cuota es una obligación del asociado y no puede ser una condición para diferenciar una categoría de otra. Si no satisface la cuota es baja. (Art. 8, párrafo b).
d) PROTECTORES o SIMPATIZANTES. Son aquellas personas físicas o jurídicas que no disponiendo de licencia de radioaficionado deseen pertenecer a la Unión de Radioaficionados Españoles, o sean nombrados como tales por la Asamblea General.
e) COLECTIVOS. Son las asociaciones de iguales o parecidos fines (entidades con personalidad jurídica propia y fines similares) a los de la Unión de Radioaficionados Españoles, que suscriban conjuntamente con su solicitud de ingreso un convenio de colaboración que, como mínimo, regulará su representación, prestaciones mutuas y compensaciones económicas.
f) CORRESPONSALES. Son aquellos asociados que, residiendo fuera de España, pertenezcan a la Unión de Radioaficionados Españoles.
Artículo 7. La solicitud de quien desee ingresar como asociado en la Unión de Radioaficionados Españoles se hará mediante escrito dirigido al presidente, siguiendo los trámites que se establezcan en el Reglamento de Régimen Interior.
Artículo 8. Se pierde el carácter de asociado:
a) Por voluntad expresa del interesado manifestada por escrito.
b) Por falta de pago de su cuota social, de acuerdo con lo que establece el Reglamento de Régimen Interior.
c) Por incumplimiento del Estatuto, del Reglamento de Régimen Interior, de los acuerdos de la Asamblea General, o de los acuerdos de Junta Directiva.
d) Por cualquier acto o manifestación pública realizada en contra o desdoro de la Unión de Radioaficionados Españoles y de sus fines.
e) Por fallecimiento o extinción de la personalidad.
Artículo 9. Todos los asociados fundadores y numerarios de la Unión de Radioaficionados Españoles tendrán derecho a usar y disfrutar de sus servicios y participar en los actos que se organicen. Los demás asociados, en las condiciones que se establezcan en los convenios de colaboración o en el Reglamento de Régimen Interior.
Artículo 10. Son facultades de los asociados fundadores y numerarios, mayores de edad, al corriente de pago de la cuota y siempre que cuenten con un año de antigüedad en la Unión de Radioaficionados Españoles, las siguientes:
a) Elegir al presidente de la URE y a los presidentes de sus respectivas secciones.
b) Tomar parte con voz y voto en las sesiones de las asambleas generales de su respectiva Sección.
Los restantes asociados tendrán derecho a voz, pero no a voto.
Artículo 11. Todo asociado fundador o numerario mayor de edad podrá, si cumple los requisitos establecidos en el Reglamento de Régimen Interior:
a) Ser elegido presidente de la Unión de Radioaficionados Españoles.
b) Ser elegido presidente del Consejo al que esté adscrito.
c) Ser elegido presidente de la Sección a la que esté adscrito.
CRITERIO: Desaparecen las listas cerradas de miembros de JD y, siguiendo el patrón de la Constitución Española, se elige entre los candidatos a presidente y, al que salga elegido se le otorga la atribución de designar a su directiva o gobierno, dentro de unos cauces que se establecerán en el RRI.
Desaparece la figura del “socio compromisario”, ya que la constitución de la AG vendrá de los representantes de cada consejo territorial. Se pretende que la AG sea el actual PLURE, y que su financiación se lleve a cabo desde la cuota básica, de la misma manera que ocurre con la JD. En esta misma línea se han de considerar la comisión electoral y de garantías.
Artículo 12. Son deberes de los asociados:
CRITERIO: Este párrafo no sirve de nada si no se regula en qué consiste esa conducta.
b) Cumplir los mandatos de este Estatuto, los acuerdos de la Asamblea General y las normas de gobierno contenidas en el Reglamento de Régimen Interior, así como los acuerdos de Junta Directiva.
CRITERIO: ¿Y si el que no los cumple es el presidente de la URE o de un Consejo o de una Sección o un directivo? Este artículo, en sus dos apartados, precisa de un desarrollo en el RRI inequívoco: Cómo se tienen que aplicar y con qué garantías jurídicas. Entiendo, es mi criterio, que es la Comisión de Garantías como órgano juzgador, la que tiene que pronunciarse en base a lo reglamentado, no a las presiones o criterios de terceros. Pero esto lo trataré cuando lleguemos a estos órganos.
NOTA: He de insistir en que este texto es un borrador en el que se exponen además del articulado, los criterios que se siguen. Lo normal sería un debate de conformidad, de disconformidad o de mejora de los textos o de las ideas.
CAPÍTULO IV: ESTRUCTURA ADMINISTRATIVA (¿JURÍDICA?)
CRITERIO: La estructura territorial no puede ser jurídica sino administrativa o representativa.
Artículo 13. La Unión de Radioaficionados Españoles se estructurará en Secciones, que podrán ser de ámbito local, comarcal o provincial.
Artículo 14. Los presidentes de las Secciones geográficamente ubicadas en una misma Comunidad Autónoma constituirán el Consejo Territorial de aquella comunidad, en la forma que se establezca en el Reglamento de Régimen Interior. Las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla tendrán, a los efectos de estructura administrativa (jurídica) de la Unión de Radioaficionados Españoles, la misma consideración que las Comunidades Autónomas. A estos efectos, y dada la particularidad de ambas ciudades autónomas con un solo municipio cada una, sus respectivas Secciones tendrán la consideración de Consejo Territorial.
CRITERIO: Mantener con rango de consejos a Ceuta y Melilla es bueno (con esa intención se hizo) a efectos de solidaridad, si bien por parte de Melilla en los últimos años cuesta admitir que haya servido de algo. En esta misma situación están Las Palmas y Sta. Cruz de Tenerife, a las que se les reconoce el rango de Consejos Provinciales con las mismas atribuciones que los de las CC. AA., en este caso por cuestiones que en su momento existieron de desencuentros personales. Sería cuestión a debatir por qué esta CA tiene dos representantes.
Artículo 15. Las Secciones y Consejos de la Unión de Radioaficionados Españoles pueden optar por constituirse en entidades con personalidad jurídica propia. Los estatutos de estas entidades serán previamente aprobados por la Junta Directiva de la Unión de Radioaficionados Españoles, debiendo, además, suscribir un convenio de colaboración en el que se reflejará, en todo caso, la prevalencia de la normativa de la Unión de Radioaficionados Españoles en los supuestos de conflicto de norma, y en los no previstos se tendrá como Derecho supletorio.
Artículo 16. La Unión de Radioaficionados Españoles contará con los siguientes órganos de gobierno:
c) Las Juntas Directivas de las Secciones.
d) Los Consejos Territoriales de las Comunidades Autónomas.
f) La Comisión Electoral.
CRITERIO: Dado que este borrador propone que el Pleno sea la AG, desaparece el órgano consultivo cuya utilidad se ha mostrado vacía. Se traen, por su importancia y transcendencia a la categoría de órganos de gobierno a las comisiones electoral y de garantías, que, como luego se propondrá, estarán, como el presidente de la AG, en cuanto a duración, fuera de los mandatos de los demás dirigentes a fin de evitar presiones y salvar su independencia. Serán órganos electos con expresa incompatibilidad con otros cargos. La filosofía de este borrador pretende separar de manera inequívoca el poder legislativo (AG), el poder ejecutivo (JD) y el poder judicial (CG y CE).
La aceptación del cargo de miembro de un órgano de gobierno de la URE, de los establecidos en el presente artículo, implica la autorización expresa de la cesión de todos los datos de carácter personal relativos a sus funciones para que cualquier asociado, siguiendo el procedimiento que se establezca en el Reglamento de Régimen Interior, y para que cualquier miembro de un órgano de gobierno de la URE, solicitándolo a la Junta Directiva, sin que esta pueda negarse, pueda tener acceso a dicha información y a la documentación detallada e individualizada, si así constara, de las cuentas de ingresos y gastos de la URE y de sus miembros, a conocer la actuación de sus representantes en el ejercicio de sus funciones, así como los acuerdos adoptados, para verificar que todo ello se ajusta a derecho, o de modo contrario poder impugnar acuerdos contrarios a la ley, el presente Estatuto o el Reglamento de Régimen Interior. En todo momento y por ser cargos electos y designados, y por lo tanto públicos, se atendrán a lo que establece el artículo 20.2 de la Constitución Española así como el artículo octavo de la Ley Orgánica 1/1982.
CRITERIO: He añadido la referencia a la CE y a la LO 1/1982 a efectos del tratamiento de la información sobre los dirigentes. Lo referente a los datos de las cuentas de cada directivo es un derecho obvio y cabe un debate sobre hasta dónde es necesario que aparezca reflejado en el estatuto. Otra cosa diferente es la difusión de estos datos, pues tal cual está redactado el texto me caben dudas de si esos datos se pueden difundir o no.
Artículo 17.La Asamblea General estará constituida por:
a) El presidente de la Asamblea General.
b) Los miembros de la Junta Directiva, quienes tendrán voz pero no voto.
c) Los presidentes de los Consejos Territoriales o quien en cada uno de ellos se designe en cada convocatoria o para todo el mandato.
Cada miembro de la Asamblea General tendrá un voto, con la excepción prevista en el apartado b).
CRITERIO: Las decisiones de la AG serán las que voten exclusivamente los 20 presidentes de Consejo y el presidente de la AG. Los miembros de la JD no deben de tener voto ya que acuden a la AG para dar cuenta y ser examinados en su gestión y el que se examina no puede a la vez ser jurado.
Artículo 18. La Asamblea General, debidamente convocada y constituida, representa a la totalidad de los asociados y sus acuerdos serán obligatorios para los mismos.
Las sesiones de la Asamblea General serán ordinarias y extraordinarias.
La Asamblea General será convocada por su presidente al menos con veinte días de antelación a su celebración, con las formalidades y requisitos que se establezcan en el Reglamento de Régimen Interior.
El presidente de la Unión de Radioaficionados Españoles, o la mitad más uno de los presidentes de los Consejos Territoriales de las Comunidades Autónomas, o el 5 por 100 de los asociados en plenos derechos, tendrán la facultad de emplazar al presidente de la Asamblea General para que la convoque con carácter extraordinario. Una vez que se produzca el emplazamiento, el presidente convocará a la Asamblea General con las formalidades previstas en el Reglamento de Régimen Interior y dentro de los treinta días a contar desde la fecha del emplazamiento. Si la fecha resultante coincidiese en día laborable, se trasladará al inmediato sábado o domingo anterior, respetando siempre los plazos de la convocatoria.
CRITERIO: Siguiendo en la filosofía de separar los tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) la AG la presidirá un presidente que no tenga ningún otro cargo dentro de la URE. Al ser 20 los miembros con voz y voto, se mantiene el número de ellos para emplazar al presidente para convocarla y se rebaja al 5% si la convocatoria la han de hacer los socios. El voto del presidente de la AG será de calidad, en caso de empate.
La Asamblea General quedará constituida en primera y segunda convocatoria siempre y cuando el número de miembros asistentes presentes sea el 50 por 100 del total de los que la compongan, sin que los miembros de la Junta Directiva ni los vocales técnicos entren en este porcentaje, siendo por tanto válidos sus acuerdos. Entre una y otra convocatoria no transcurrirán más de veinticuatro horas.
CRITERIO: No hay posibilidad de delegar la representación. Recordemos que tanto los 5 miembros de la JD como los 20 representantes de los CC. TT. y el presidente de la AG tienen sus gastos cubiertos, así que, o vienen en persona o su voto no cuenta. Es importante que aquellos que se presentan a ocupar cargos dirigentes los ejerzan y asuman las responsabilidades que estos cargos conllevan. Así que, o vienen en persona o designan a otro miembro del su consejo para que acuda, o no votan.
Artículo 19. Los acuerdos se tomarán por mayoría mediante votación, en la forma establecida en el Reglamento de Régimen Interior.
Artículo 20. La Asamblea General tendrá las siguientes competencias:
a) Aprobar, si procede, las cuentas del año anterior, que habrán de ser sometidas previamente al dictamen de un auditor contable.
b) Examinar y aprobar, si procede, los presupuestos tanto ordinarios como extraordinarios.
c) Conocer los nombramientos, destituciones y dimisiones de los miembros designados de la Junta Directiva.
d) Requerir al tesorero para que le facilite un informe sobre la situación contable de la URE con el detalle que precisen. El tesorero vendrá obligado a facilitar dicho informe en el plazo de 10 días hábiles.
d) Resolver cualquier cuestión que por ley, por el presente Estatuto o por el Reglamento de Régimen Interior le corresponda.
f) Administrar la URE en caso de dimisión de todos los miembros de la Junta Directiva o de tres de ellos o de que prospere una moción de censura contra toda ella, o contra el presidente, hasta las correspondientes elecciones, que serán convocadas excepcionalmente por el presidente de la Asamblea General en el plazo más breve posible.
g) Aprobar las cuotas anuales a propuesta de la Junta Directiva, y las extraordinarias cuando se proponga, en Asamblea General, un presupuesto extraordinario.
CRITERIO: En este punto cabe otra solución, que sería que el promotor de la censura, si la gana, encabece un nuevo equipo directivo en el tiempo que falta para concluir el mandato de la directiva censurada. Así es como ocurre en el Gobierno de España, en los de las CC. AA., ayuntamientos y diputaciones.
Artículo 21. La Asamblea General se reunirá con carácter ordinario una vez al año en el primer semestre de cada año natural. Los gastos que se ocasionen en las convocatorias de la Asamblea General serán a cargo del presupuesto anual de la Asociación.
CRITERIO: Los 26 miembros que componen la AG tienen que acudir a ella en las mismas condiciones económicas. O sea: con los gastos de desplazamiento, alojamiento y manutención cubiertos. Dado que estadísticamente apenas acuden unos pocos de los actuales 305 que la forman ¿para qué tantos si luego no hay fondos para que todos partan de las mismas oportunidades? También de esta manera, a la JD se le acaba el chollo de las delegaciones de representación.
¿INTERESA UNA FEDERACION O UNA CONFEDERACION?
(29 noviembre 2013)
En lo que debiese ser un debate sobre un posible nuevo estatuto y tras lo expuesto como preámbulo de una estructura de colectivo de personas físicas, cabe preguntarse sobre si a los socios de la URE les interesaría que se reconvirtiese en una federación o en una confederación. Y, desde mi óptica y mi experiencia puedo decir, y digo, que no. ¿En qué me baso? El dato del que parto va más allá de una simpe estadística: En casi 30 años las secciones y los consejos que optaron por reconvertirse en asociaciones con personalidad jurídica propia no llegan ni al 30%. Por otro lado y en los datos históricos de los archivos de la URE se puede comprobar cómo es habitual la existencia de secciones (antes delegaciones) y consejos (antes delegaciones regionales) cuya presencia era meramente nominal. Y, aun aquellas secciones y consejos que tienen cierto nivel de inquietud, son escasas y escasos los que verdaderamente viven los avatares de la URE. No es culpa (o no lo es siempre, o sólo) de los dirigentes, sino de los socios que componen los respectivos censos. La media de asistencia a una asamblea ordinaria de una sección o de un consejo es de un escaso 20%; el resto de los socios, en el caso de estar activos en radio y no ser radioaficionados pasivos (durmientes), ni les ocupa ni les preocupa. Necesitan, los activos, los servicios que presta la URE y más allá no muestran otras inquietudes.
Nuestra afición, por más vueltas que le demos, radica en una emisora y unas antenas que tenemos en nuestro QTH, en el tráfico de QSL y en una representación ante la Administración del Estado que vele por nuestros derechos. Si la estructura asociativa nos garantiza un mediano funcionamiento de estos servicios ¿a qué preocuparse de más?
Otro problema que se detectó en todo este tiempo fue la nula disposición de las estructuras sectoriales para hacerse cargo de la recaudación de las cuotas. Y, aun peor: en algunos casos los enfrentamientos (personales) de dirigentes sectoriales con los de los consejos (y ya pasaba cuando eran delegaciones) llevó a más de uno a fijar una cuota complementaria simbólica para evitar contribuir al sostenimiento del consejo o del que estaba al frente del consejo. Esto obligó a modificar el tema de las cuotas de manera que la complementaria no fuese nunca inferior a 1.000 ptas. y así, el consejo (o el que estuviese al frente) tuviese asegurada parte de su financiación.
En sentido inverso si las secciones o los consejos hubiesen aceptado hacerse cargo de la recaudación de cuotas, y de ellas tuviesen que entregar un porcentaje a la tesorería central, el colapso económico sería inmediato pues entraríamos en un caos a la hora de que se abonasen las cuotas básicas a la URE central. Si ya existen incumplimientos por estar enfrentados presidentes de sección con presidentes de consejo ¿qué no ocurriría si el enfrentamiento fuese con un directivo?
Todo esto no es nuevo y los veteranos lo hemos percibido y debatido, a veces en asambleas y a veces en los “pasillos” de las asambleas. Y ya no digamos si a la hora de la reconversión nos encontramos que tal palabro es inaplicable y hay que empezar por fundar la federación y enterrar la actual estructura, pues el patrimonio no es “reconvertible” ni puede pasar de una titularidad a otra así por las buenas, porque la URE dicen que “es obsoleta” y todas estas caralladas que se escuchan y que se pueden leer en los foros. La URE tiene un patrimonio y ese patrimonio mientras queden tres o cuatro socios que se nieguen a la disolución o reconversión o la carallada que se quiera inventar, es patrimonio de los socios de la URE y no se toca. Si se acuerda que desaparezca, el patrimonio hay que liquidarlo y si hay saldo positivo se entrega a una institución benéfica (art. 41 del Estatuto). Que nadie sueñe con que esa pretendida federación o, como en Granada se llegó a decir “asociación peculiar” (¡manda carallo con el invento!) sería la titular de los bienes de la URE.
Así que, con estos mimbres son con los que hay que hacer el cesto, y ese cesto sólo afectará a ligeros retoques en los órganos de gobierno, en los sistemas electorales, en los de garantías y en los disciplinarios. Por ahí es por dónde hay que caminar.
Pues bien, ya sabemos las alternativas y antes de nada tenemos que analizar qué nos conviene de cara a ese futuro del Siglo XXI:
1.- Mantenernos como asociación de personas físicas. Es lo que hay y lo que ha venido funcionando en los 64 años de existencia de la URE. Pero no nos engañemos porque la estructura que impone la LODA apenas nos permite introducir variantes en la composición de los órganos de gobierno, que tienen que ser, forzosamente, dos:
Los demás órganos serán consultivos o de ámbito limitado y sin funciones ejecutivas ni representatividad, y siempre por debajo de los dos principales citados. A la URE siempre, y siempre como única persona física, la representará el asociado que haya sido elegido presidente ante otras asociaciones o ante la Administración del Estado o las administraciones de las CC. AA. No puede haber ningún otro órgano colegiado con facultades ejecutivas que la Junta Directiva. La Asamblea General también tiene sus funciones legislativas y de control del ejecutivo perfectamente delimitadas en la LODA. Por lo tanto las únicas y posibles modificaciones afectarían a la composición de estos dos órganos: número de miembros, duración de los mandatos, sistemas de elección, financiación y poco más.
La Asamblea General se compone de los socios, y, según el censo de cada asociación, serán todos los socios mayores de edad o serán los representantes de los socios, si es físicamente imposible que se componga de todos los asociados, porque no se pueden imponer normas que sea imposible llevarlas a cabo. Una AG de 10.000 asociados que componen la URE (a 300 € de media de gastos de asistencia) supondría un despilfarro de unos ¡¡¡tres millones de euros!!! cada vez que se reuniese; además impondría que cuando se convocase se tuviese que prever un recinto donde pudiesen ubicarse todos ellos, y disponer del tiempo para que cada uno de los asistentes pudiese, si quisiere, intervenir en todos los puntos del Orden del Día. No vale alegar que no “vendrán” los 10.000 pues entonces legislaríamos en falso. Un cálculo a vuela pluma nos llevaría a algún pabellón polideportivo y a varias semanas de debates. Pero, es más: ¿A qué viene un órgano asambleario de ámbito nacional si no se dispone de financiación para que los derechos de todos a intervenir sean los mismos? Al final las asambleas se compondrían de aquellos que dispusiesen de amplio peculio para pagarse los desplazamientos, o de los residentes en las ciudades donde se convocasen, como cuando era obligatorio hacerlas en Madrid, que el 90% de los asistentes, y por lo tanto los acuerdos, los tomaban “ellos” allí, sin perjuicio del resto de los asociados de la periferia que no pintábamos nada.
En conclusión y en lo que a la AG se refiere, su composición ha de ser de representantes como lo viene siendo desde 1984. Ahora bien, en estos 30 últimos años se ha comprobado que igual da que la asamblea se haga en Madrid o en otra ciudad española: el número de asistentes oscila entre los 50 ó los 100 en los mejores momentos. Se da el caso de que en Madrid a la asamblea faltan bastantes de los miembros que residen en su entorno y entre los asociados apenas despierta interés. Y esto es endémico y obliga a legislar contando con ello.
La AG, ahora, la componen 305 miembros entre los que están todos los presidentes de sección y de consejo, además de los que corresponden según el número de asociados de cada sección. Algún listo dice que eso no es democrático y que por eso el estatuto es obsoleto, pero no se para a analizar la Constitución Española o cómo funcionan los ayuntamientos, los parlamentos y cómo eligen a los alcaldes y a los presidentes de gobierno, además de en España, en el resto de los estados cercanos. No “veo” que en las Cortes podamos estar con voz y voto y cuando nos venga en gana asistir, todos los españoles mayores de edad; ni que tengamos la facultad de elegir directamente al alcalde de nuestro ayuntamiento, ni al presidente de la diputación, ni al de la comunidad autónoma o al de la nación.
Repasemos las actas y las asistencias de las últimas AA. GG. y comprobaremos que lo afirmado en cuanto a asistencia es obvio: en la del 2013 de 305 acudieron en persona 46 y delegaron el voto 107, que ya deja claro que “mandan” los representados sobre los presentes. En total son 153 que no acuden ni delegan. De los socios no miembros de la AG acuden 13. En la AG del 2012 fueron 49 los presentes y 97 los representados, lo que indica que nada menos que 159 no se preocuparon para nada de la asamblea. Los socios no miembros fueron (o fuimos) 12. Esto no admite debate porque son datos oficiales. El debate radicaría en el porqué de este desinterés.
Siguiendo con datos si viniesen los 305 miembros de la AG, a una media de 300 € por persona, la asamblea costaría 90.000 €. ¿Está la URE en condiciones de provocar un gasto de esta naturaleza? En cualquier sección dirán que no, que ese dinero lo tienen destinado a otros gastos más elementales, como es la práctica de la radio. Y del peculio particular de cada miembro de la AG, cada día y con la crisis que nos agobia, son menos los que se permiten este tipo de frivolidades, para, al final, comprobar que su presencia es inútil porque lo que se imponen son los votos delegados. Si alguien de la directiva o de los presidentes de consejo se ha parado a repasar las cuentas de las secciones (las que las lleven, claro) podrá observar que en los presupuestos no aparece para nada cantidad alguna destinada a financiar los desplazamientos ni de su presidente ni del compromisario (si lo tienen) a la AG ordinaria. Dan por hecho que no necesitan acudir y en el mejor de los casos más o menos la mitad delegarán la representación y la otra mitad pasa de preocupaciones.
¿Para qué 305? Los tiempos imponen su ley y ya no se otea en el horizonte que a medio plazo salgamos de una crisis generalizada, y por lo tanto, alegrías menos que las justas: No hay financiación para 300 miembros de la AG y por lo tanto no hay igualdad de representación. Así que procede hacer que el máximo órgano de gobierno pueda ser financiado y todos en pie de igualdad, sin perjuicio de si pertenecen a una sección con recursos o no, si vienen desde Parla o desde La Gomera. Y esto sólo tiene una solución: La Asamblea General se ha de componer de lo que ahora son los miembros del Pleno que, como bien sabemos, no sirve para nada. Incluso habría que debatir sobre la estructura provincial de Canarias, o de Ceuta y Melilla. Insisto: debatir.
Esta nueva composición de la AG impondría un sistema en origen de cada consejo, de asamblea de presidentes de sección. En esa asamblea se debatirían los asuntos a tratar en la AG y se perfilarían las posturas, que salvo excepciones, no serían posturas radicales, a fin de que en la AG se mantenga el espíritu del debate. Los recursos que proporciona la cuota básica tendrían una partida en el Presupuesto para financiar los desplazamientos y estancias de todos los miembros de la asamblea, pues si se considera que los miembros de la JD tienen sus gastos cubiertos igual consideración suponen los gastos de los miembros de aquel órgano que está por encima de la JD.
Otro aspecto de la AG sería si la representación es paritaria o en función del númerode asociados de cada consejo. Esto sería otro debate. Si es paritaria lo mismo vale el voto de La Rioja o de Melilla que el de Andalucía, Catalunya o Madrid. ¿Justo? Según se mire, claro. Si es proporcional al número de asociados de cada consejo, entonces la unión de criterios entre Andalucía y Madrid, o entre Catalunya y Valencia (ejemplos) cerraría prácticamente acuerdos en los que los consejos más livianos quedasen relegados a comparsas. Equilibrar el peso de los consejos puede ser la solución de manera que cualquier acuerdo (siempre democrático) precisase de los consejos livianos para que los macroconsejos pudiesen cerrarlos.
En la IARU cada asociación miembro es un voto. A las conferencias (asambleas) cada asociación puede acudir con el número de miembros que quiera, pero a la horade votar, es un voto. Además, los votos representados no pueden ser más de tres. Es evidente que se cuidan las formas, pero el fondo, siempre, depende de la labor política, de la labor de pasillos, que se resume en una palabra inglesa: “Lobby”. El “lobby” viene a ser EE. UU. que influye en los acuerdos a través de la RSGB (o del secretario de turno de esta asociación) que, a su vez, controla a todas las asociaciones de la Europa septentrional, fundamentalmente los países eslavos. De Africa, la mayoría vienen a gastos pagados y a votar lo que mandan desde la RSGB. ¿Qué se puede hacer ante el “lobby”? Joderse.
Por muchos sistemas representativos que imaginemos para esa URE del Siglo XXI, al final, si la directiva o el presidente funciona con un mínimo de interés por el colectivo,tiene en sus manos el arma más eficaz: la presencia (financiada por todos) en números actos sociales a lo largo del año, algo que a cualquier cosa que se pudiese llamar oposición le sería prohibitiva.
Tan es así, además de dejarlo claro la historia de todos los colectivos democráticos, que sólo cuando se cometen errores escandalosos los miembros del Pleno y los de la AG, reaccionan, y siempre, es un dato probado recientemente, de forma tardía y cuando el escándalo ha destrozado la imagen de la asociación.
Procede modificar las normas que procuren una presencia en la AG de todos sus miembros en pie de igualdad, que las representaciones no existan, y, si los dirigentes quieren que sus propuestas sean aprobadas, o las cuentas, o e presupuesto, que se lo curren en los pasillos. Y, en paralelo, que los miembros que compusiesen este nuevo órgano asambleario, antes de votar, tengan claro cuál es la tendencia mayoritaria de los asociados de su comunidad.
Es lo que se dice de todo aquello que se pretende construir, si bien en el caso de la URE no se puede hablar de algo absolutamente nuevo y diferente a lo que existe, ya que, forzosamente, hemos de partir de lo que impone la Ley Orgánica del Derecho de Asociación (LODA). Esta Ley nos marca unas pautas y por muchas vueltas e inventos que pretendamos introducir no podemos salir de ellas. Son los cimientos.
Antes de ponernos a redactar artículos tenemos que tener claro cuál es la estructura que pretendemos, y disponemos de tres diferentes:
1.- Asociación de personas físicas, que es lo que es la URE desde su fundación en 1949.
2.- Asociación de personas jurídicas, esto es, asociaciones independientes que se unen bajo el mismo “paraguas”, que es una federación.
3.- Asociación de varios “paraguas” que es lo que se conocen como confederación.
Una asociación de personas físicas como es la URE puede establecer convenios bilaterales con otras de iguales o parecidos fines, en los que se intercambien servicios y representación ante otras asociaciones o ante las diferentes administraciones del Estado. Esto es lo que viene haciendo la URE desde 1985 con las secciones y consejos con entidad jurídica propia y con otras asociaciones. No obstante, en la mayoría de los casos esos convenios no están escritos y por lo tanto son puramente intencionales. ¿Por qué? Ese debería de ser el primer paso a la hora de pretender inventar el futuro: analizar el porqué de que la mayoría de las secciones y consejos no hayan tenido voluntad de constituirse en asociaciones con personalidad jurídica propia y prefiriesen mantenerse como siempre ha sido la URE en asociación de personas físicas. Porque si la opción mayoritaria en todos estos años ha sido mantener una asociación de personas físicas, lo que procede es respetar esa voluntad y no buscar soluciones de conveniencia para determinados grupos.
Una federación es un conjunto de tres o más asociaciones en el que un órgano de gobierno común gestiona determinadas (limitadas) cuestiones de interés general, pero en todo momento cada una de las personas jurídicas que la componen (asociaciones) mantiene su independencia y su autonomía, gestiona sus recursos, su financiación y desarrolla sus proyectos. Evidentemente, contribuye con un canon anual al sostenimiento de la federación. Lo aclaro, por si no se ha entendido bien: Gestiona sus recursos y contribuye con un canon anual al sostenimiento de la federación, o sea que recauda las cuotas de sus asociados. Por otro lado, la estructura federal y tal cual se puede observar en algunos borradores que se han ido conociendo, parece que ampararía a todo tipo de asociaciones de iguales o parecidos fines que la URE, y así, en un mismo municipio (por citar el ámbito geoadministrativo más próximo) podrían convivir uno o varios radioclubes con la resultante de la unidad territorial de la URE, una vez independizada, todos en competencia. Tampoco queda claro en esos borradores si la URE seguiría siendo una asociación de personas físicas integrada en esa federación, o si desaparecería como tal y su patrimonio, sus archivos, su personal administrativo, pasarían a ser del nuevo ente federativo y cómo se hace eso obviando lo que establece el Estatuto en vigor, referente al destino que se le da al patrimonio en caso de disolución. Porque esto de inventarse el futuro o decir que todo es obsoleto con la alegre frivolidad y desconocimiento que algunos pregonan, son castillos en el aire.
Una confederación es un conjunto de tres o más federaciones, con un órgano de gobierno común que gestiona determinadas cuestiones en un ámbito determinado, si bien cada federación mantiene su independencia y representatividad en su respectivo entorno, y cada asociación, lo mismo en el suyo. O sea que de esta última opción mejor nos olvidamos.
Como ejemplo tenemos la IARU que es una confederación de tres federaciones que se denominan IARU Región 1, 2 y 3. Cada una de estas tres federaciones se compone de un determinado número de asociaciones de carácter nacional (una –y sólo una- por cada estado), y como todos sabemos estas asociaciones se gestionan por sí mismas y contribuyen con un canon anual (según el número de asociados) al sostenimiento de cada una de las tres federaciones. La confederación llamada IARU la sostiene la asociación de EE. UU. ARRL, que mediante un acuerdo controla la Secretaría General y en la práctica nombra a los dirigentes. (Algo así como “nosotros pagamos: nosotros mandamos”).
COMENTARIOS AL BORRADOR DE ESTATUTO
PRESENTADO EN EL CONGRESO DE GRANADA 2012
G. Belay. EA1RF ----------------------------------------------
En un cuerpo normativo el manejo de las palabras es fundamental. Y, el significado de cada palabra o se cuida o se acaba por decir lo que no se quiere decir, que es lo que en el fallido debate del Congreso de Granada ocurrió.
Que EA3FCY desconoce la Ley Orgánica del Derecho de Asociación (LODA) ya quedó claro hace ahora un año en el congreso de Benidorm, cuando presentó un borrador horrendo de estructura de la URE. Ahora ha vuelto (una vez que fuimos barridos de la comisión unos cuantos con capacidad de pensar y con cojones para hablar claro y llamarle al pan, pan y al vino, vino) con la vitola de presidente del CT de Catalunya. No entiendo la presencia de EA2AR, y menos, la confusión de sus argumentos en la charla coloquio, sobre todo, cuando el presidente sentenció que todo lo que haga esta “nueva” comisión no servirá para nada, pues todo tiene que venir refrendado por un gabinete jurídico. Porque, entonces, Angel, EA2AR, siendo como es persona seria e inteligente, antes de hacer bulto en un congreso, debería de exigirle al presidente que aportase a la comisión un dictamen jurídico para evitar la pérdida de tiempo que supone la redacción de un borrador llevado a cabo por personas de buena voluntad, pero incapaces de interpretar la LODA.
Y vuelvo a lo de las palabras y los conceptos.
Dice el primer pantallazo que la URE es un tipo peculiar de asociación que pretende dar cohesión a diferentes entidades con personalidad jurídica propia. Yo empezaría por arreglar mi casa y luego trataría de ayudar a arreglar la de los demás.
La LODA no contempla la existencia de asociaciones peculiares. Contempla tres posibilidades: Unión de personas físicas (lo que es ahora la URE). Unión de varias personas jurídicas (federación de asociaciones de personas físicas). Unión de varias federaciones (confederación). Definidas estas tres posibilidades, hablar de “peculiaridades” es un brindis al Sol. Y desde esta premisa, todo lo que venga después, es perder el tiempo en debatir aquello que no puede ser.
TU CASA PRIMERO
El segundo error es de parvulario. ¿Quién es la URE para abrogarse eso de “dar cohesión” a otras asociaciones cuando, como se apreció en el tema de la QSL electrónica, no hay cohesión entre lo que quieren los propios miembros de la JD? La URE, como el resto de asociaciones de iguales o parecidos fines, puede llegar a convenios bilaterales que supongan intercambios de servicios entre sus asociados respectivos. Pero como todos sabemos lo que necesitan y no tienen manera de organizarlo, el resto de las asociaciones de iguales o parecidos fines, lo único que la URE puede negociar en un convenio bilateral es el precio que la otra asociación pagará por los servicios que sus asociados reciban de nuestra asociación. Porque nosotros sostenemos y financiamos una plantilla administrativa y tenemos un patrimonio, y la mayoría de las otras asociaciones, la realidad es que no dan ese servicio que en la URE soportamos los asociados con nuestra cuota y no tienen nada que ofrecernos salvo música celestial.
Pero hay más: logrados esos convenios bilaterales, más del 50% de los asociados actuales se irían a esas asociaciones paralelas, porque recibirían los mismos servicios y, a lo que se puede leer entre líneas, más barato y bajo otra bandera.
¿VENDEMOS SERVICIOS?
El artículo 6 del segundo pantallazo, es infumable, porque si la URE acepta socios colectivos, ya no es una asociación de personas físicas, sino jurídicas, o sea: una federación. Y por ahí hay que empezar a construir un estatuto: ¿Queremos una asociación de personas físicas o una federación? Y luego plantearnos el porqué de que nos estén colando una federación sin tener el cuajo de aceptar que hay ciertas zonas de España que siempre se han movido en esta filosofía, y que cuando con el actual estatuto se les puso en bandeja que se constituyesen en entidades jurídicas independientes, incluso cobrando el importe de la cuota complementaria… pues a la vista está cómo tras 27 años la idea fue un fracaso estrepitoso, incluida Catalunya.
A EA3FCY le podría explicar la razón de por qué las cosas son así, pero es un tema tan obvio que no vale la pena decírselo públicamente.
Como el fracaso ha tenido la friolera de 27 años para haberse consolidado como un éxito, y la terca realidad demuestra que las secciones no están por esa labor, entonces, en el borrador, imponen que hagan lo que no quieren hacer, y establezcan los convenios, de manera que una sección se reconvierte en asociación. O sea: la URE sería, como antes dejo dicho y lo mismo que en el borrador de Benidorm, una federación. Como esto lo dejé dicho en voz alta, pasó lo que pasó y ahora piensan que tienen el camino expedito para acabar con la URE como asociación de personas físicas.
DESMONTAR LA URE
Todo esto es muy fácil de entender: la base del actual estatuto viene de la época de la transición y de las autonomías, y de un momento en que por raro que nos parezca era bastante difícil conseguir una línea telefónica y no existían los móviles. La URE crecía a ritmos nunca soñados y así llegó a los 21.000 socios. La palabra más conocida era “descentralización”. Pero de los 21.000, la mayoría no eran sino radioaficionados de conveniencia, y según se fueron concediendo líneas de telefonía fija, y no digamos cuando los móviles se extendieron como setas, la burbuja se fue desinflando y estamos donde estamos. A los socios de conveniencia ¿qué coño más les daba que la URE se descentralizase o no? Por eso, una cosa eran los censos de socios y otra el censo de verdaderos interesados en esta afición. Unos pocos reclamaban descentralización, y la mayoría pasaba. Legislamos (nunca se sabe si subes o bajas la escalera) para los que pedían descentralización a sabiendas de que eran unos pocos, y la realidad está ahí, terca como una mula: El radioaficionado y socio de la URE, quiere servicios y pasa de la política ocasional. ¿Lo he dicho claro o lo pongo en mayúsculas, señor Enric?
ATRIBUCIONES: ¿QUEEEEEE?
Si los CC. TT. son órganos de gobierno… se supone que gobiernan y que para gobernar tienen que disponer de atribuciones. Pues más adelante resulta que son delegaciones de la JD. Que no pueden ejercer funciones ejecutivas ni representativas, sin un mandato notarial del presidente. Su ámbito de actuación está en los límites de la propia asociación. Mi pregunta personal es: ¿Y ahora, no es así; y si es así, para qué lo sitúan como una novedad?
Por otro lado, se incide en que los ahora presidentes tanto de consejo como de sección, son delegados de la JD en sus respectivas áreas geográficas. ¡Vale! El área geográfica de una sección de alcance municipal, es el municipio; el área geográfica de un consejo es la CA. En la CA está incluido ese municipio/sección: ¿Quién tiene la delegación de la JD en ese municipio: el delegado de la sección o el delegado del consejo? ¡Esto es tener ganas de meneársela a un muerto!
DERECHO A DELEGAR
En el tema de competencias la novedad es que los miembros de la JD sólo podrán disponer de su propio voto. También que las delegaciones de representación tienen que ser en algún otro miembro de la AG de su propio consejo. Discrepo: si el socio tiene el derecho a pertenecer a la sección que quiera, debe detener el derecho a delegar en el miembro de la AG que quiera, exceptuando a los miembros de la JD. La delegación de representación se hace, fundamentalmente, en aquella persona en la que se tiene confianza, y puede ocurrir que ninguno de los que acuden a una AG goce de esa confianza, o peor: que no vaya nadie de ese consejo, con lo que se pierde el voto.
ASAMBLEARIOS O EJECUTIVOS
Sobre reuniones abiertas de los órganos de gobierno hay que diferenciar entre órganos asamblearios y órganos ejecutivos. Un Pleno ordinario es, más o menos, lo mismo que la AG ordinaria. Una reunión de JD donde se traten asuntos (disciplinarios) no puede ser abierta. Una reunión de la CG no puede ser abierta. Entonces, primero definimos si el Pleno es un órgano de gobierno ejecutivo o un órgano consultivo. Si el Pleno es abierto todas sus comisiones son abiertas. No vale esta sí y aquella no. En cuanto a las reuniones de los CC. TT. es obvio que son reuniones asamblearias y por lo tanto, abiertas.
INDIVIDUOS ¿COLECTIVOS?
El artículo 72 es un exponente del despiste de los autores de este borrador y del mal uso del lenguaje: “Todos los asociados individuales…”
Los asociados que componen la URE son personas físicas, por lo tanto individuales. Los colectivos son personas jurídicas y por lo tanto una persona jurídica no tiene capacidad para andar, para comer, para usar los servicios de la URE, ni siquiera para ir a retrete.. Si acaso habría que hablar de los miembros de la persona jurídica, algo que no se puede incluir en el estatuto, porque las condiciones de intercambio de servicios estarán en el convenio bilateral y nunca en los respectivos estatutos.
Cuando se presentó la base del actual estatuto en el Ministerio del Interior, la jerarquía de los órganos de gobierno era esta:
Y nos lo devolvieron porque en una asociación de personas físicas, el órgano máximo es la AG que es el legislativo, y el segundo es la JD, que el ejecutivo. El Pleno (por eso no son sus acuerdos vinculantes) es consultivo.
No sé si los funcionarios, ahora, se preocupan de estos detalles; igual no, porque la clave radica en que un asociado impugne o no impugne. Y al funcionario se la suda… que dicen en “Sálvame”. Pero está claro que sólo puede existir un órgano ejecutivo, y que ese órgano es la JD, y dentro de ella y de la URE, una sola persona que tenga la atribución de representar a la asociación que es el presidente. El Pleno, o se reconvierte en AG, o tiene que desaparecer porque a lo largo de 27 años no ha servido para nada… salvo plegarse a los deseos del “poder”. Si el Pleno fuese la AG se podrían financiar sus reuniones con cargo a la cuota básica y serían todos iguales a la hora de asistir.
Lo de la vacante del presidente es de verbena, y pido perdón a los comisionados. Si las funciones del vicepresidente son sustituir al presidente, no entiendo para qué, ahora, resulta que es el presidente el que designa a su sucesor. Si no confía en el socio que lleva en su candidatura como vicepresidente, y ahora quiere nombrar a otro, es que nos ha tomado el pelo a todos… Y, si quiere que le suceda otro que no sea el vicepresidente, lo destituye y nombra a quién le apetezca vicepresidente, y después, dimite. ¿Y para esto necesita el acuerdo del Pleno? ¡Joder..!
De las comunicaciones oficiales… ni la revista ni la web. Porque son soportes informativos y divulgativos, aunque puedan incluir comunicados de la JD. Ninguno de estos soportes puede reconvertirse en “boletín oficial”. Según qué comunicaciones tendrán que cumplir un determinado protocolo, que, por otro lado, está reglado y legislado desde el punto de vista administrativo y judicial. El resto son patrañas.
Y ya, lo de que todos los asociados vienen obligados a tener una cuenta de correo electrónico además de anticonstitucional es la pera limonera: Pongamos que yo he de elegir entre adquirir un ordenador y pagar una línea ADSL, o un equipo de decamétricas, unas antenas, más el canon y el recibo de la URE. ¿A qué renuncio o qué priorizo? Si compro ordenador y no compro emisora, no necesito ser socio de URE. Si compro emisora y pago el recibo de URE pero no tengo cuenta de correo electrónico, incumplo el estatuto y me expulsan… Pero ¿quién coño es el cerebro de esta estupidez y cómo los otros miembros de la comisión “tragan” tal chorrada?
Pero van más allá… casi al otro mundo. Aquellos que formen parte de algún órgano de gobierno están obligados a tener ordenador y línea ADSL. El que no lo tenga no puede ser miembro de nada, porque si lo fuese y no dispusiese de estos artilugios, estaría incumpliendo la normativa y sería expulsado. De nuevo asociados ricos y pobres.
¡Y para esto tanto secretismo!
Una cosa es que para determinados intercambios de criterios, o informativos, o simples debates, los órganos de gobierno lo puedan hacer por vía telemática, y otra que los acuerdos se puedan tomar sin reuniones presenciales. Cuidadín, cuidadín, cuidadín, que una cosa es que sea caro pedir amparo judicial y todo se imponga como se impone, y otra que si alguien echa a andar por esos vericuetos, acabemos todos lamentando el gasto y los atropellos.
O sea: ¿todo puede ser telemático menos lo de la Comisión Electoral?
Esto del correo electrónico tiene sus más y sus menos, y así ocurrió en el debate en el que un socio estuvo muy terco sobre la validez formal de un correo electrónico. En la charla anterior, la JD se supone que pretendía que los presentes aportasen ideas sobre diversos temas. Y se habló de las confirmaciones con, en general, la QSL electrónica.
De cómo hacen los deberes estos directivos tuvimos un vergonzoso ejemplo que los retrata: en vez de escuchar a los asistentes, exhibieron sus discrepancias entre el tesorero ea5by y el interventor ea1yo. Si entre ellos no lo tienen claro y no se ponen de acuerdo en tan vergonzosa exhibición, no sé para qué piden a los asistentes que se pronuncien…
Me he salido un poco del hilo: he buscado lo de la QSL electrónica como ejemplo de duda y desacuerdo entre los miembros de la JD, sobre la validez probatoria de un contacto entre dos operadores de radio; no entro en el debate, sino en la duda que plantea la autenticidad del sistema para acreditar un contacto, en contraposición a la insistencia de los autores del borrador de estatuto en obligarnos a los asociados a disponer de un sistema de correo electrónico, a los dirigentes a lo mismo, a validar reuniones telemáticas que pueden ser escuchadas por personas ajenas, a validar comunicados oficiales por correo electrónico… y todo esto sin la menor duda de su validez formal, de su autenticidad… pero si se trata de confirmar un contacto, entonces, ni entre los miembros de la JD se ponen de acuerdo. ¡Manda carallo qué tropa!
Y como éramos pocos, parió la abuela. Los derechos de los asociados vienen garantizados por la existencia del Pleno. Pero como el Pleno no es de fiar, entonces inventamos el “defensor del asociado”. Pero no nos conformamos con uno, y disponemos uno por cada consejo. Y como la abuela tiene ruedas, pues una bicicleta: y viene uno y dice que el defensor del asociado debe de formar parte de la Comisión de Garantías. Porque esa comisión, no garantiza otra cosa que lo que “mande” la JD. A mi me parece que la CG es suficiente, si obra en conciencia y no para “salvar la cara al juzgador”, con que respete en sus acuerdos los más elementales derechos que señala nuestra normativa y los preceptos de la Constitución Española. Así de fácil.
Como estamos ante un borrador, en vez de “engordar” con más gente la comisión, hay que “adelgazarla” sacando de ella al presidente y al secretario general, que son parte del órgano que juzgó en primera instancia. Elemental.
Si incluimos esa figura, a los comisionados hay que pedirles coherencia: La figura del defensor del asociado, una vez elegida, su tiempo de vigencia tiene que estar por encima de la vigencia de los cargos que lo eligen, para no estar condicionado y mediatizado. Su independencia ha de ser total, aunque, pongámonos como nos pongamos, sus decisiones no pueden ser vinculantes.
La realidad es que todo esto sobra, si los 3 miembros de la Comisión de Garantías fuesen, de verdad, independientes. Y para ello, primero elegidos por todos los asociados, y luego con una vigencia superior a los mandatos de los electos.
AMISTADES JODIDAS
Al final, y tras un debate en clave, intervino el presidente con una sospechosa frase: “Lo que quiere decir, pero no lo ha dicho del todo, mi amigo Rafa…” Mal asunto, cuando este presidente al que se le están yendo de las manos sus directivos, se refiere a alguien y de forma reiterativa, con eso de “mi amigo”. Date por jodido, Rafael.
Como cierre de este comentario quiero felicitar a los que están haciendo posible la retransmisión de las ponencias. Pese a algunos cortes y a las dificultades de escuchar a los asistentes por falta de micrófonos, está siendo un éxito.