Source: https://es.scribd.com/doc/45121368/Consecuencias-de-La-Venta-de-Bien-Ajeno
Timestamp: 2016-09-29 10:40:58
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Consecuencias de La Venta de Bien Ajeno
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LA VENTA DE BIEN AJENO EN ESTRICTO. CONCEPTO
En primer lugar, debemos señalar que cuando hablamos de un contrato de venta de bien ajeno, estamos haciéndolo, precisamente, de un contrato de compraventa y no de una figura similar, parecida o afín. Es un contrato de compraventa común y corriente, siendo su único elemento distintivo —y el que le da el carácter de interés doctrinario— el hecho de que el bien objeto de la prestación del vendedor no le pertenece en propiedad al momento de la celebración del contrato. Por ello es que sostenemos la necesidad de robustecer esta idea: estamos hablando de un contrato de compraventa, con todas las obligaciones y efectos que genera esta figura típica, regulada, en el caso peruano, por los artículos 1529 a 1601 de su Código Civil.1
Mario Castillo Freyre, Magíster y Doctor en Derecho, Abogado en ejercicio, socio del Estudio que lleva su nombre. Miembro de número de la Academia Peruana de Derecho. Profesor principal de Obligaciones y Contratos en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en la Universidad Femenina del Sagrado Corazón. Catedrático de las mismas materias en la Universidad de Lima. Director de las Bibliotecas de Arbitraje y Derecho de su Estudio. www.castillofreyre.com
Sobre este particular Manuel de la Puente y Lavalle, en su último trabajo sobre el tema (DE LA PUENTE Y LAVALLE, Manuel. Estudios sobre el contrato de compraventa, pp. 69, 82 y 83), llegó a las siguientes conclusiones: «El tema de la compraventa de bien ajeno ha sido tratado en el Código Civil peruano de 1984 siguiendo un método original, que difiere del adoptado por otros ordenamientos legales. Creo que ello obedece a una idea central que ilumina todo el sistema: Sólo hay compraventa de bien ajeno cuando el vendedor se obliga, como tal, a transferir al comprador la propiedad del bien. Ello requiere, quizá, una explicación previa. En principio, es posible que una persona adquiera por compraventa la propiedad de un bien perteneciente a un tercero por dos vías: 1) obteniendo el vendedor que el verdadero dueño transfiera directamente el bien al comprador; y 2) adquiriendo el vendedor el bien y transfiriéndolo él al comprador. El codificador peruano ha optado conscientemente por la segunda solución, de tal manera que no se considera compraventa de bien ajeno el acto jurídico mediante el cual el verdadero dueño transfiere, a instancias del vendedor, la propiedad del bien directamente al comprador. Otra idea que gobierna el régimen peruano, a diferencia de varios otros, es que el comprador no debe conocer que el bien es ajeno». «Después de la exposición que precede sobre el sistema peruano de compraventa de bien ajeno podría objetarse que este sistema es complicado pues, a diferencia de otros sistemas, sólo admite la existencia de tal contrato cuando el comprador ignora que el bien es ajeno al momento de celebrarse la compraventa. Sin embargo, debe tomarse en consideración que la existencia en el Código Civil de un Título que regula la celebración del contrato de promesa de la obligación o del hecho de un tercero permite colocar cada acto
En segundo término, queremos precisar que el tema de la contratación en general sobre bienes ajenos, y en especial el del contrato de compraventa de bienes de tal carácter, no tiene relevancia en todos los casos, ya que sólo la tendrá cuando estemos ante bienes ciertos. Los supuestos de bienes indeterminados o de bienes fungibles no tendrán relevancia para nuestro análisis, aunque al momento de la celebración del contrato no pertenezcan en propiedad al vendedor de los mismos. Nos explicamos. En principio, el género a nadie le pertenece y la especie tampoco, a menos de que estemos hablando de géneros tan limitados que puedan pertenecer a una persona en exclusiva. Pero vamos a ocuparnos de un género cualquiera. Por señalar un ejemplo, el género de los automóviles. Sin lugar a dudas, a nadie pertenecerán todos los automóviles del mundo, pero podrá darse el caso de que a una persona no le pertenezca algún automóvil que se ha comprometido a entregar. Aquí caben dos posibilidades: que esa persona se haya obligado a entregar un automóvil perfectamente delimitado, es decir, un bien cierto, o que esa persona se haya comprometido a entregar un automóvil de una determinada marca, sin especificarlo ni determinarlo, supuesto en el cual estaremos frente al caso de una obligación de dar un bien incierto o indeterminado. De esta manera, no hay lugar a dudas, el primer contrato (aquél de bien cierto) deberá regirse perfecta y completamente por las normas del contrato de venta de bienes ajenos, ya que al tratarse de un bien cierto o determinado al momento de la celebración del contrato, será verdaderamente relevante el hecho de que ese bien pertenezca o no al patrimonio de quien se obliga a transferirlo. Así,
jurídico en su verdadero lugar. Es así como cuando el comprador sabe que el bien es ajeno, conoce también que el vendedor no le podrá transferir la propiedad del bien si previamente no lo adquiere del verdadero dueño, por lo cual no puede vendérselo a firme, asumiendo una obligación incondicional. Solamente podrá el seudo vendedor cumplir su obligación gestionando que el verdadero dueño le adjudique la propiedad del bien, lo que significa, en realidad, ingresar a un área muy similar a la de la promesa de la obligación de un tercero».
no va a plantearnos mayores problemas. bienes indeterminados. vamos a ver cuáles son las soluciones que plantea la ley para solucionar este problema. de un contrato de compraventa algo extraño. y este desconocimiento. pero determinable (sólo determinado en su especie y en su cantidad). Es un supuesto complicado. dichos bienes no pertenecerán en propiedad a quien se obliga a transferirlos. Sin lugar a dudas. este supuesto es digno de tratamiento y regulación. El bien no es de quien lo vende. a pesar de que éstos revistan el carácter de ajenos (y también podría tratarse de bienes
. las consecuencias de un acto de estas características. Es por esta razón que sostenemos que en el caso de los bienes inciertos. simplemente no podrá ejecutar sus obligaciones. pero de compraventa al fin. de un bien indeterminado. Pero el segundo caso. sólo podría justificarse en que dicho bien no es conocido por los contratantes. precisamente. y como se trata de bien cierto que está en propiedad de un tercero. en las más de veces. vale decir aquél en el cual una persona vende a otra un vehículo indeterminado. ya que se trata. en la mayoría de casos. ya que de no lograr el vendedor obtener la propiedad del carro. a nuestro entender. Es evidente que cuando uno celebra cualquier contrato por el que se compromete a dar en propiedad o en otra condición o calidad. esto será. Todo esto se reduce a la duda de qué pasará si es que el verdadero propietario del bien no transfiere la propiedad de dicho vehículo al vendedor del mismo. en que dicho bien no pertenece al patrimonio de ninguno de ellos (aunque pueda darse el caso de que los bienes pertenezcan al patrimonio del vendedor. porque las partes desconocen de qué bien de dicha especie se tratará. a fin de que éste pueda transferirla al comprador.aquí se plantea plenamente el tema de la contratación sobre bienes ajenos y sus consecuencias teóricas y doctrinarias. el cual consiste en determinar para el Derecho. pero éste no haya decidido cuál vender al momento de la celebración del contrato). dado que existe una razón fundamental para presumir ello: si no se ha efectuado una determinación o precisión de los mismos al momento de la celebración del contrato.
sino que deberá regirse —exclusivamente— por las normas generales del contrato de compraventa. de un contrato de compraventa. Pero ahora. En conclusión. además de la aplicación específica de las normas previstas en el Código Civil para estos supuestos. no debería aplicársele ninguna de las normas de excepción respecto de los bienes ajenos o futuros. tal y como si se tratase de un bien propio. ya que se trata de bienes que por lo general no pertenecerán a aquél al momento de la celebración del contrato. deberá dárseles el tratamiento de bienes presentes. Para el caso de dichos bienes fungibles. es decir. El anterior planteamiento se basa en las mismas razones que hemos esgrimido para el caso de los bienes determinados.futuros). sólo serán aplicables dichas normas para los supuestos de contratos sobre bienes ajenos que sean determinados (ciertos). de las normas correspondientes a dicho tipo de bienes. naturalmente. referidos a las obligaciones de dar. deberá ser de aplicación el tratamiento general (y no alguno específico) de las normas relativas al contrato de compraventa. al momento de la celebración del contrato. siéndole de plena aplicación (lo que resulta evidente) las normas relativas a las obligaciones de dar bienes inciertos. Similar opinión tenemos de los bienes fungibles que al momento de la celebración del contrato no pertenezcan en propiedad al vendedor.
. Se debe tener presente que ésta fue una de las excepciones más importantes que dieron la doctrina y jurisprudencia francesas en el siglo XIX para sustraer de la nulidad del artículo 1599 del Código Napoléon. como en el ejemplo antes anotado. que si se tratase. vale decir. además. contenidas en los artículos 1142 a 1147. nosotros no necesitamos ratificar dicha excepción como causal de salvación de un acto jurídico. sino lo hacemos como fundamento doctrinario básico para determinar cuál debe ser su tratamiento. aquéllos en los que cada uno equivale al otro y son plenamente intercambiables. a los contratos sobre bienes ajenos que se celebraran sobre bienes indeterminados o fungibles. Todo lo antes expuesto reduce inmensamente el campo de la contratación sobre bienes ajenos y —en especial— la del contrato de venta de bien ajeno.
que el suministrante adquiera con posterioridad a la celebración del contrato el título sobre los bienes que le permita obligarse a nombre propio. y como titular del derecho. además del contrato de compraventa. pero para ello será necesario que previamente a la ejecución de la relación jurídica obligatoria. el comodante se obliga a entregar gratuitamente al comodatario un bien no consumible. Tratándose de una cesión de uso en la cual el arrendador está obligado a entregar al arrendatario el bien arrendado. b) El contrato de suministro. El contrato en general. pp.2 coincide con nuestras apreciaciones acerca de los diversos contratos susceptibles de tener como objeto de sus prestaciones bienes
De la Puente (DE LA PUENTE Y LAVALLE. primera parte. e) El contrato de arrendamiento. El suministro de bienes ajenos supone. estableciendo el artículo 1654 del Código Civil que con la entrega del bien mutuado se desplaza la propiedad al mutuatario. le son aplicables mutatis mutandis las disposiciones sobre el contrato de compraventa. por el suministro. esto es como si tuviera la potestad de hacerlo.Manuel de la Puente y Lavalle. Tal como se expresa en la Exposición de Motivos de este artículo. citando los siguientes: a) El contrato de permuta. para que lo use por cierto tiempo y luego lo devuelva. el arrendatario adquiera la disponibilidad de la cesión a fin de que pueda ejecutar — debidamente legitimado— la prestación de dar (entregar). Obsérvese que el comodante no sólo se obliga a entregar el bien al comodatario sino también cederle su uso. y estando a lo dispuesto por el artículo 1603 del Código Civil. 436439). lugar y estado convenidos (artículo 1678). a transferir la propiedad o a ceder el uso y el goce. f) El contrato de comodato. por el arrendamiento el arrendador se obliga a ceder temporalmente al arrendatario el uso de un bien por cierta renta convenida. Recuérdese que la obligación de ceder el uso la asume el arrendador a título propio. en el plazo. Tomando en consideración que en virtud de este contrato el donante se obliga a transferir gratuitamente al donatario la propiedad de un bien. razón por la cual también le son aplicables mutatis mutandis las reglas sobre la compraventa. Dada su similitud con el contrato de compraventa. pueden darse otros contratos sobre bienes ajenos. el suministrante se obliga a ejecutar en favor de otra persona prestaciones continuadas o periódicas de bienes. c) El contrato de donación.
. d) El contrato de mutuo. De conformidad con el artículo 1604 del Código Civil. en uso o en goce. Según el artículo 1666 del Código Civil. por consiguiente. las prestaciones a que el contrato se refiere son de entrega de bienes en propiedad. tomo III. es posible que el arrendador se obligue a ceder el uso de un bien ajeno. Manuel. Consecuentemente. En virtud de este contrato. serán aplicables a la permuta los comentarios que se hagan al contrato de compraventa. se trata de un contrato por el cual el mutuante se obliga a transferir la propiedad del bien mutuado al mutuatario. de tal manera que tratándose de bienes ajenos el comodante debe actuar frente al comodatario como titular no sólo del derecho de entregar legítimamente el bien sino también del derecho de ceder su uso. En virtud de este contrato el mutuante se obliga a entregar al mutuatario una determinada cantidad de dinero o bienes consumibles. refiriéndose a nuestro trabajo Los contratos sobre bienes ajenos. anota las siguientes expresiones: «Considera CASTILLO que.
tomo III. Entendemos por venta de bien ajeno. en estricto. la venta de bien ajeno ideal sería áquella en donde comprador y vendedor supiesen que el bien es de propiedad de un tercero. El contrato en general.
OBLIGACIÓN DEL VENDEDOR DE INFORMAR AL COMPRADOR SOBRE EL
CARÁCTER AJENO DEL BIEN
De la Puente considera. surgiendo de este contrato. El artículo 1923 del Código Civil dispone que por la renta vitalicia se conviene la entrega de una suma de dinero u otro bien fungible.3 respecto del artículo 1539.ajenos. para que sean pagados en los períodos estipulados. en criterio que compartimos. quien no asume la obligación de entregar un bien ajeno como si fuera propio. sino de prestar un servicio. g) El contrato de depósito. De conformidad con el artículo 1814 del Código Civil. Dado que el obligado a entregar los bienes que constituyen la renta debe tener la disponibilidad de los mismos. que es el de custodiar el bien ajeno y devolverlo. el único usualmente obligado es el depositario. pp. por lo cual queda fuera del ámbito de los contratos sobre bienes ajenos. como en cualquier compraventa. lo siguiente:
Estos títulos debe adquirirlos el comodante con anterioridad al momento en que debe efectuarse la entrega del bien. y un comprador común y corriente. primera parte. 442-444. Me parece que en este contrato. y señala. 3 DE LA PUENTE Y LAVALLE. la obligación del vendedor de transferir la propiedad del bien al comprador y la obligación del comprador de pagar su precio en dinero o signo que lo represente. por lo cual éste puede quedar comprendido en la problemática de los contratos sobre bienes ajenos». pero somos concientes de que en la mayoría de casos ello no será así.
2. que es naturalmente gratuito. cabe que esta obligación la adquiera respecto de bienes que son ajenos al momento de celebrar el contrato. Manuel.
. a aquel contrato de compraventa celebrado entre un vendedor que no es propietario del bien que vende. En tal sentido. se circunscriben al contrato de compraventa. h) El contrato de renta vitalicia. que recae sobre bienes y no sobre servicios. que los principales problemas planteados por la doctrina al respecto. por el depósito voluntario el depositario se obliga a recibir un bien para custodiarlo y devolverlo cuando lo solicite el depositante.
pues sólo el vendedor tiene la certeza de que el bien no le pertenece. Se ha visto que es connatural a la venta de bien ajeno la existencia de un plazo suspensivo inicial. dado el carácter general de este trabajo. computado a partir de la
. quien queda obligado a transferir la propiedad del bien. pues ya se ha visto que este artículo comprende la hipótesis de que el promitente adquiera el bien para transferirlo al promisario. Por ello. se produce la verdadera venta de bien ajeno.Este artículo ha merecido un agudo comentario de MOSQUEIRA que ha despertado mi más vivo interés. Si lo revela. ello no afecta la esencia del contrato. El bien puede ser propio o ajeno del vendedor. no por un tercero — salvo el caso de la legitimación—. ambas partes conocen que el bien es ajeno. Este es el régimen del Código Civil peruano y hay que respetarlo (la cursiva es nuestra). y sólo él. Si lo oculta. me permito hacer algunas reflexiones sobre el mismo. Lo que sí es substancial es que en la compraventa es el vendedor. Como se ha visto. estando el comprador en la incertidumbre de que el bien sea propio o ajeno del vendedor. El vendedor puede revelar u ocultar al comprador que el bien es ajeno (la cursiva es nuestra). mediante el contrato de compraventa el vendedor se obliga a transferir la propiedad de un bien al comprador y éste a pagar su precio en dinero. aunque no con la hondura que quisiera. de tal manera que esa obligación sólo puede ser cumplida por el vendedor. dando lugar a la figura contemplada en el artículo 1537 del Código Civil. lo que ocurrirá automáticamente por efecto del artículo 1538.
destinada a transmitir
. Si durante el decurso de este plazo el comprador llega a conocer que el bien no pertenece al vendedor. a su vez. Si él tiene la incertidumbre respecto a si el bien es propio o ajeno del vendedor. que permita al vendedor adquirir la propiedad del bien para transferirla. mientras que el comprador ignoraba que la cosa era de otro. pues así no existirá inconveniente alguno para que. que el vendedor debe adquirir la propiedad del bien de su verdadero dueño para que. en efecto. En cambio. A esta hipótesis. Para paliar el impacto de este riesgo es que el artículo 1539 del Código Civil permite al comprador. tendrá la certeza. en la que siempre se da la ignorancia del comprador. como alternativa. al vencimiento del plazo. corre el riesgo que el vendedor no llegue a adquirir la propiedad del bien y no pueda. al comprador.celebración del contrato. La situación del comprador no es igual en uno u otro caso. se ha materializado el riesgo. Cuando el comprador llega a tener la certeza de que el bien no pertenece al vendedor. pues queda en evidencia que el vendedor se encuentra en el albur de adquirir o no la propiedad (la cursiva es nuestra). vencido el plazo. se puede equiparar aquélla del vendedor que no ha declarado que la cosa es ajena: dada. la naturaleza de la venta de cosa individualmente determinada. transferírsela. indudablemente preferirá que realmente ocurra lo primero. el vendedor le transfiera la propiedad del bien. pueda cumplir su obligación de transferirle dicha propiedad. Refiriéndose al ordenamiento civil italiano dice Luzzato lo siguiente: «Bien distinta de las hipótesis hasta ahora consideradas es aquélla del vendedor que ha vendido como cosa propia la ajena. con lo cual el comprador quedará liberado de la obligación de pagar el precio. si ocurre lo segundo. de la que carecía antes. por consiguiente. pedir la rescisión del contrato.
de tal manera que la resolución de que habla el artículo 1479 del Código Civil italiano tiene el mismo efecto que la rescisión de que trata el artículo 1359 del Código Civil peruano. desde que el vendedor no se encuentra obligado. el vendedor. Si bien esta opinión de Luzzato no es de exacta aplicación al régimen peruano. sino que puede actuar inmediatamente para reclamar la disolución de la relación contractual mediante una acción que el nuevo Código llama de resolución». por lo cual es improcedente la acción de resolución por incumplimiento. concede al comprador el derecho de no esperar el cumplimiento por parte del vendedor. pone de manifiesto que la pérdida de la confianza en una transferencia oportuna de la propiedad por parte del vendedor. En estas hipótesis.
. a cumplir su obligación de transferir la propiedad. esto es.la propiedad al comprador por efecto del solo consentimiento. el comprador no está obligado a estar en espera del cumplimiento por parte del vendedor. en general. debe estar presente necesariamente el elemento del plazo. sino que puede actuar inmediatamente para pedir la resolución del contrato. Hasta aquí la cita de De la Puente. En lo que respecta a su opinión en el sentido de que cuando hablamos de venta de bien ajeno. Debe tomarse en cuenta que no ocurre aquí un incumplimiento contractual. efecto retroactivo. ha hecho nacer en el comprador la confianza en una adquisición inmediata de la propiedad del vendedor. durante la vigencia del plazo suspensivo. consideramos a este criterio como sumamente acertado. pues en éste no existe la adquisición inmediata de la propiedad. por el hecho mismo de vender cosa individualmente determinada. Debe tenerse presente que en el Derecho italiano la resolución del contrato tiene. a esperar que el vendedor le procure la cosa en un plazo prudencial. pues.
y sólo él. de tal manera que esa obligación sólo pueda ser cumplida por el vendedor. pero sólo si lo hace a nombre del vendedor del bien ajeno. como lo hemos expresado. Respecto a la posición esgrimida por De la Puente acerca de la venta de bien ajeno con desconocimiento del comprador del carácter ajeno del bien. la consideramos también una afirmación acertada. Estimamos que el tercero-propietario podría pagar. Dicho comprador compra en la seguridad de que el bien es propio de
. no por un tercero —salvo el caso de la legitimación—. riesgo que consistiría en que el bien comprado pudiera ser propio o ajeno. quien quede obligado a transferir la propiedad del bien. Resulta. el objeto de la prestación del vendedor en el contrato de compraventa. mucho menos el riesgo de que dicho bien sea propio o ajeno del vendedor. debemos señalar que no la compartimos. norma que permitiría al contratante (vendedor) cumplir con sus obligaciones. sin embargo. mientras que por el otro. propietario del bien al momento de la celebración del contrato. ya que. Cuando una persona compra a otra un bien no presupone la existencia de ningún riesgo. sea a título personal o a través de un tercero. se estaría ejecutando la obligación de este último. emanada del referido contrato.Respecto del punto en el cual De la Puente señala que el hecho de que el bien sea propio o ajeno del vendedor no afecta a la esencia del contrato. deberá regirse necesariamente este supuesto por lo establecido en el artículo 1537. precisamente. por un lado afirma que es sólo el vendedor el obligado a transferir la propiedad del bien ajeno. Sobre este punto hemos manifestado nuestro desacuerdo. Esto no es así. contradictoria su posición en el sentido de que es sustancial en la compraventa que sea el vendedor. por las razones que se consignan a continuación. el comprador asumiría una especie de riesgo al comprar dicho bien. sostiene que puede hacerlo tanto el vendedor como el tercero. ya que anteriormente había sustentado el criterio de que cuando el bien sea ajeno y ambas partes sepan tal carácter. De la Puente considera que por el hecho de que los bienes ajenos pueden constituir el objeto de una prestación contractual y.
A pesar de no existir ninguna norma legal que ampare nuestra anterior afirmación. las normas del saneamiento por evicción. tenemos a los artículos relativos a las obligaciones de saneamiento y. ya que dicho vendedor será pasible de sufrir cuatro tipos de consecuencias: a) La indemnización establecida por los artículos relativos a la venta de bien ajeno (en especial.quien se lo vende. las normas de este último resultan una garantía en favor del comprador que compra lo ajeno sin saberlo. un mejor derecho por parte de un tercero. ajeno a la relación contractual. inciso 4). en especial. por existir con anterioridad a la celebración del contrato. las que están destinadas a buscar una reparación en favor del contratante que viese perjudicado su derecho. estas cuatro son las consecuencias a las que se somete quien venda lo ajeno ocultando esta condición. este ocultamiento no es gratuito. con pleno conocimiento de que el bien no pertenecía al vendedor. de modo tal que cuando se señala que «el vendedor puede revelar u ocultar al comprador que el bien es ajeno».
. c) La pena privativa de la libertad con la que el Código Penal sanciona el delito de estelionato (artículo 197. el 1541). y una sentencia judicial o administrativa firme que así lo respalde. pacífico y sin efectos. a la vez que una sanción (fundada en la respectiva indemnización) contra quien vendió lo ajeno. d) La respectiva reparación civil generada por efectos de la sentencia penal condenatoria. Siendo el contrato de compraventa uno de los actos comprendidos dentro del probable saneamiento por evicción. salvo que ambas partes hubiesen pactado un contrato de compraventa de bien ajeno. Sencillamente. b) La indemnización establecida por las normas relativas al saneamiento por evicción (artículos 1491 a 1502).
7 DE LA PUENTE Y LAVALLE.. no podemos dejar de señalar en esta parte de nuestro trabajo el fundamento de la misma dado por De la Puente4 y referido a dicho supuesto riesgo del que nos acabamos de ocupar: La razón de que la acción concedida al comprador sea la de rescisión radica en que la certidumbre sobre el riesgo existía desde el momento de la celebración del contrato y la certeza de que el bien es ajeno no hace sino materializar un riesgo que se encontraba en potencia en dicho momento. tomo III. El Bien Materia del Contrato de Compraventa.. ha hecho alusión Manuel de la Puente. p. 68. Mario. 211. Manuel. Op.
Venta de un conjunto de bienes de los cuales algunos son propios y otros son ajenos
Sobre la pertinencia de este supuesto nos hemos pronunciado Manuel de la Puente y Lavalle5 y el autor de estas páginas.En lo referente a la acción de rescisión prevista en el Código Civil (artículos 1539 y 1540) para el comprador de lo ajeno que descubre tal condición del bien con posterioridad a la celebración del contrato. pasaremos revista de los mismos:
Son diversos los supuestos que la doctrina nacional entiende como susceptibles de estar comprendidos dentro de los alcances del artículo 1540 del Código Civil. Op. Manuel. 302. 444. En REVOREDO MARSANO. tomo VI. primera parte. Estudios sobre el contrato de compraventa. 6 CASTILLO FREYRE. Manuel.1. Respecto a nuestra posición inicial acerca de este punto. cit. Delia. p.
. El bien ya era propio cuando se celebró el contrato.6 aunque se han disipado nuestras reservas relativas a considerar a esta hipótesis como una de venta de bien parcialmente ajeno. DE LA PUENTE Y LAVALLE. A continuación. cuando ha expresado7 lo siguiente:
DE LA PUENTE Y LAVALLE. cit. p.
Se entiende que esta norma. precepto que señala que si un copropietario practica sobre todo o parte de un bien. como una unidad. llámense donación o venta del bien en condominio. p.1. CASTILLO FREYRE. El bien materia del contrato de compraventa. No por ello se dejaría de estar vendiendo algunos bienes totalmente propios y algunos otros totalmente ajenos. y éste debiese ser tomado como un todo.CASTILLO no está convencido de la conveniencia de incluir. no por venderse los bienes en esta forma. Mario. Delia. dentro de los supuestos de compraventa de bien parcialmente ajeno. dicho acto sólo será válido desde el momento en que se adjudica el bien o la parte a quien practicó el acto..9 3. Manuel. 211. puede comprender actos de disposición.8 y el suscrito. éstos dejarían de tener individualidad propia. tomo VI.
Venta de un bien cuya propiedad no sea exclusiva del vendedor. al referirse a «acto que importe el ejercicio de propiedad exclusiva». Se trata del artículo 978. sino que la comparta en calidad de copropietario con otra(s) persona(s)
Sobre este supuesto también nos hemos pronunciado Manuel de la Puente y Lavalle.
. cit. bajo comentario. la primera posibilidad. En: REVOREDO MARSANO. 302. Contradicción existente entre los artículos 1540 y 978 del Código Civil El artículo 977 del Código Civil recoge la regla general por la cual se rigen los bienes sujetos a condominio.
DE LA PUENTE Y LAVALLE.2. pudiendo también gravarlos. ya que si bien resulta evidente que lo que priorizaría en un contrato de esta naturaleza sería el hecho de que los bienes estén siendo vendidos como conjunto. Op. Pero la siguiente norma es la que reviste singular importancia en relación al artículo 1539.2. acto que importe el ejercicio de propiedad exclusiva. Esta norma establece que cada copropietario puede disponer de su cuota ideal y de los respectivos frutos. p.
En otras palabras. Pero el artículo 1540 combina. una venta de estas características. no es válido mientras no se produzcan los supuestos en él contemplados. El problema para los artículos 1539 y 1540 estriba en que el contrato. mientras no se plantee la acción de rescisión. ya que un bien en condominio es obviamente un bien parcialmente propio y. a su vez. es un contrato que surte efectos. para el artículo 978. sólo desde el momento en que se adjudica el bien (entiéndase la totalidad del bien) o la parte al copropietario que practicó dicha venta. de un mismo asunto. podría ser solucionado aplicando el
. El copropietario es dueño de una cuota ideal sobre el bien. se entendería. La adjudicación de la totalidad o de la parte correspondiente. por lo tanto. entonces. Es decir. la posibilidad de que un copropietario venda un bien ejerciendo sobre él derechos que no tenía en exclusividad. aparte de la innecesaria doble regulación. Si la normatividad y efectos de ambos artículos fuese la misma. parcialmente ajeno. ya que sobre él no se ha realizado la partición correspondiente. ello no es así. En parte es propio y en parte es ajeno.Los dos artículos bajo análisis. no se plantearía ningún problema. según aquello de que haya dispuesto dicho copropietario. En cambio para el artículo 978. ese bien. el 1540 y el 978 prevén. Como vemos. en principio no es válida. en parte le pertenece y en parte no. dos figuras que vienen a ser lo mismo: la venta de la totalidad de un bien en condominio por uno de sus condóminos y que dicho bien tenga el carácter de parcialmente ajeno. bajo diferente regulación. Consideramos que el problema derivado del conflicto que plantea uno de los tres supuestos del artículo 1540 y el artículo 978. por no contar el copropietario con la facultad de disponer de una parte material del bien indiviso. estos dos artículos se ocupan. pero lamentablemente. El artículo 978 otorga validez a la venta en esas condiciones.
hace referencia al punto que abordamos en el presente numeral. […] [E]fectivamente. a diferencia del supuesto del artículo 978.
PRIMERA SALA CIVIL DE LA CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE LIMA.principio de especificidad.
. que cuando estemos frente a un caso de compraventa de un bien sujeto al régimen de copropiedad. Pero mayor será el problema. establece que si un copropietario practica sobre todo o parte de un bien. relativos a la venta de bien ajeno o parcialmente ajeno. la Sala sostiene que «[…] si bien el artículo novecientos setenta y ocho del Código Civil. corresponde al comprador la opción entre solicitar la rescisión del contrato o la reducción del precio. es decir. Así. de lo que se concluye que el acto de adquisición efectuado por el comprador no se invalida por el solo hecho de que el transferente del bien haya sido propietario de una parte de éste. sin embargo. pues. por lo menos en la parte que le correspondía al vendedor. de acuerdo al artículo 1540. Sobre este particular. que en todo caso. y uno de sus copropietarios venda una parte materialmente individualizada de dicho bien o la totalidad del mismo. tal disposición corresponde ser interpretada sistemáticamente con los artículos mil quinientos treinta y nueve y mil quinientos cuarenta del mismo cuerpo legal. sería de aplicación el artículo 978 y cuando nos encontremos frente a cualquiera de los otros dos supuestos pasibles de ser comprendidos por el artículo 1540. que lo considerará válido sólo desde un probable momento posterior a dicha celebración. con lo que este contrato sería válido desde el momento de su celebración. éste resultaría aplicable. como en el presente caso. le pudiera corresponder al que practicó el acto de disposición […]». Expediente n.º 832-98. en razón de que aquél puede hacerlo valer. de ser el caso. precisamente. dicho acto sólo será válido desde el momento en que se adjudica el bien o la parte a dicho copropietario.º 832-98. es de concluir que lo establecido en el artículo novecientos setenta y ocho de la norma glosada está referido a la validez del acto con relación a la adquisición de la propiedad de la totalidad del bien. estas normas sustantivas establecen que tratándose de venta de bienes parcialmente ajenos. en caso ambas partes contratantes conozcan que el bien en condominio es sólo parcialmente ajeno. acto que importe el ejercicio de propiedad exclusiva.10 emitida por la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima y que. […] de acuerdo a lo expuesto en el considerando precedente. y no a la parte. encontramos una sentencia recaida en el Expediente n.
Sin embargo. Éste es el bien y no aquéllos. pero no en calidad de copropietarios sino de propietarios de partes materialmente individualizadas del bien
Para poder precisar aún más estos conceptos. o la reducción del precio.
Venta de un bien perteneciente a la sociedad conyugal.Dentro de tal orden de ideas.
3. entre solicitar la rescisión del contrato. por parte de uno solo de los cónyuges
Este supuesto tiene enorme importancia teórica y práctica. es obvio que hablamos de un bien parcialmente propio y. ya que aquél puede hacerlo valer. por lo menos. Por otra parte.3. debemos señalar que este supuesto debe ser analizado en función de la finalidad unitaria a la que está destinado un bien considerado en sí mismo o en relación al contrato del cual sea objeto de una prestación. en la parte que le correspondía al vendedor.
3. si lo que se ha pactado es un contrato de compraventa de un automóvil antiguo y este aparato está conformado por algunas partes que son de propiedad del vendedor y por otras que no son de propiedad del vendedor. pero cada una de estas partes está perfectamente individualizada.4. en su artículo 301. este razonamiento no lo consideramos sostenible.
. si bien podríamos decir que estamos frente a un contrato en el cual se están vendiendo algunos bienes propios y algunos bienes ajenos. por ejemplo. corresponde al comprador la opción. ya que los bienes mencionados no tienen una utilidad práctica de acuerdo a los dos criterios esgrimidos anteriormente. es decir.
Venta de un bien cuya propiedad no sea exclusiva del vendedor. se tiene que tratándose de bienes parcialmente ajenos. formando parte del televisor. De acuerdo a lo prescrito por el Código Civil Peruano. a la vez. el acto de adquisición efectuado por el comprador no se invalida por el solo hecho de que el transferente del bien haya sido propietario de una parte de éste. En este sentido. parcialmente ajeno. sino que la comparta con otra(s) persona(s). Pero en este caso. debemos admitir que una hipótesis como la descrita sería más de laboratorio que de la práctica cotidiana.
inciso 1. y. así como los frutos y productos de todos los bienes propios y de la sociedad y las rentas de los derechos de autor e inventor.«En el régimen de sociedad de gananciales puede haber bienes propios de cada cónyuge y bienes de la sociedad». quienes son los representantes de dicha sociedad conyugal. Empero. queda claro que si alguno de los cónyuges desea disponer (enajenar) un bien propio de la sociedad conyugal. Por otra parte. Ahora bien. Asimismo. en virtud de lo prescrito por el artículo 311. necesariamente deberá contar con el asentimiento del otro cónyuge. en tanto que en el artículo 310 se prescribe que son bienes sociales todos los no comprendidos en el artículo 302. se requiere la intervención del marido y la mujer. correspondería cuestionar si es que dicho contrato es nulo o rescindible. sin intervención expresa o tácita del otro) un bien social.. entendida como una institución autónoma y distinta de los cónyuges. En relación al carácter de un bien social. si uno de los cónyuges procediera a vender por sí solo (es decir. expuestas las normas en vigencia sobre el régimen patrimonial en el matrimonio. industria o profesión. si tiene poder especial del otro. En el artículo 302 se establece cuáles son los bienes propios de cada cónyuge. en el artículo 315 del mencionado cuerpo legal se establece que para disponer de los bienes sociales o gravarlos. en segundo término. Así. incluso los que cualquiera de los cónyuges adquiera por su trabajo. cabría preguntarnos —en primer lugar— si estamos en presencia de una venta de bien parcial o totalmente ajeno. Pero el régimen de propiedad que plantea una sociedad conyugal
. para la calificación de los bienes (propios o sociales) se requiere la existencia de determinadas reglas. la primera de las cuales informa que todos los bienes se presumen sociales. salvo prueba en contrario. consideramos que resulta claro que el mismo pertenece a la sociedad conyugal. cualquiera de ellos puede ejercitar tal facultad.Artículo 301.
pues los contratos sólo surten efectos entre las partes que los celebran y sus herederos (argumento del artículo 1363 del Código Civil. no establece sanción de nulidad para el acto celebrado en estos términos. Pensamos que por más que se quiera. sino un acto de administración de los bienes de la sociedad. de los cuales nos ocupamos oportunamente a lo largo de este trabajo. resulta equivalente a la venta de un bien totalmente ajeno. ya que la persona vendedora no es siquiera parcialmente propietaria de dicho bien. para cuyos efectos se encuentra facultado cualquiera de los cónyuges. En relación a los derechos del comprador perjudicado. sino por una persona que por sí sola no la representa.no es similar al de la copropiedad. podría intentar interponer una acción reivindicatoria para recuperar el bien. Entonces queda claro que si uno de los cónyuges vende un bien de la sociedad conyugal. trataremos de absolver la interrogante en el sentido de si al producirse el supuesto mencionado. Si hubiese sido despojada del mismo. dicho acto no le afectaría en la práctica. así como tampoco se rige por sus mismas reglas. el mismo que pertenece en su totalidad a la sociedad conyugal.
. Esto equivale a decir que los efectos de dicho acto celebrado no por la sociedad conyugal. ya que esta acción no constituiría un acto de desposesión. no podría argumentarse la nulidad como consecuencia de lo prescrito en el primer párrafo del artículo 315 del Código Civil. éstos son los mismos que otorga el artículo 1539 y los complementarios establecidos en el artículo 1541 del Código Civil Peruano. si bien imperativa. nos encontraríamos frente a un acto nulo o ante uno rescindible. Dicha norma. Pensamos que en relación al cónyuge no interviniente. si la persona afectada no hubiese sufrido despojo del bien. sino por conceptos diferentes y especiales. el contrato celebrado no surtiría efecto alguno. Así. en virtud a lo establecido por el primer párrafo del artículo 314 del Código Civil. sin asentimiento del otro. que recoge el antiguo principio romano res inter alios acta). nos encontraremos en presencia de una venta de bien totalmente ajeno. En segundo lugar.
La práctica enseña que si ese fuese el caso. Por último. debemos expresar nuestra opinión favorable a que el artículo 315 no sancione con nulidad la omisión de la participación del cónyuge en la celebración del contrato. debemos decir que de sólo analizar la eventualidad de que se exigiera la participación de ambos cónyuges en caso de adquisición de bienes. como ha sido dicho.Por último. tal situación sería absolutamente contraria a las necesidades del tráfico mercantil. el Código Civil Peruano. en el sentido de que lo establecido en el primer párrafo de la norma no rige para los actos de adquisición de bienes muebles. Esta reducción es del
. en sus artículos 1537 y 1538 no contempla la venta de bien ajeno. de ahí que. independientemente de lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 315.
4. podríamos pensar que el supuesto del primer párrafo del artículo 315 del Código Civil. La opción del comprador ignorante de que el bien era ajeno está entre demandar judicialmente la rescisión del contrato de compraventa que ha celebrado y demandar judicialmente la reducción del precio del bien.
OPCIÓN DEL COMPRADOR ENTRE SOLICITAR LA RESCISIÓN DEL
CONTRATO O LA REDUCCIÓN DEL PRECIO
Como hemos venido sosteniendo a lo largo de este trabajo. ello. De otro lado. Pero en los artículos 1539 y 1540 sí regula el contrato de venta de bien ajeno. los cuales pueden ser efectuados por cualquiera de los cónyuges. pero no sería nulo. más del 90% de contratos de compraventa de este tipo serían nulos por celebrarse sin autorización ni participación del otro cónyuge. pues las nulidades se encuentran taxativamente enumeradas por el Código Civil. sería uno de falta de legitimación para obrar. Contiene en ellos la figura de la promesa de la obligación o del hecho de un tercero y la novación legal de la promesa en una compraventa. el acto sería ineficaz respecto del cónyuge que no participó en su celebración. Sería absurdo pensar que los artículos 1539 y 1540 tratan acerca de la promesa de la obligación o del hecho de un tercero.
tener la seguridad de recibir en propiedad la parte del bien o de los bienes sobre los que contrató. al igual que el numeral 1539. de igual condición. A este respecto. podría serlo para los casos en que parte de la totalidad de bienes vendidos sean ajenos y parte no (primer supuesto) y para el caso en que parte materialmente determinada sea propia y otra. El artículo 1540 contempla. por un precio menor. el bien continuaría siendo indiviso y el comprador no tendría ninguna seguridad respecto de que posteriormente el vendedor le pueda transferir su propiedad. ya que está destinada a que el comprador. ya que de vender el copropietario una parte materialmente determinada del bien o la totalidad del mismo. de ser el caso. la facultad del artículo 1540 sería inaparente. lo haga para. para que dicha operación sea válida sería necesario que se le adjudique en propiedad la parte material vendida o la totalidad del bien. celebrado entre el tercero y el promisario. Pero para el caso en que el bien vendido se halle en situación de copropiedad.precio del bien. la posibilidad de solicitar judicialmente la rescisión del contrato. Aquí también son aplicables los comentarios que sobre la rescisión hicimos cuando tratamos acerca de la última norma citada. de este modo. Antes. que en realidad le pertenezcan al vendedor y. ya que el precio del bien sería establecido en un segundo contrato. al comprador no le otorgaría mayor ventaja (o una ventaja definitiva) obtener la reducción del precio pactado. ajena (tercer supuesto). éste sí de compraventa. el Código Civil Peruano de 1984 no es el único que
. por lo que no podría referirse a la promesa de la obligación o del hecho de un tercero de la que no se podrá tomar ninguna referencia para efectuar dicha reducción en el monto contractualmente convenido. según las normas relativas a la partición. En el caso de los bienes sujetos al régimen de copropiedad. Pero ahora nos enfrentamos a otro problema: ¿A cuál de los tres supuestos señalados sería aplicable la facultad de reducción del precio del bien? Sin duda. no correr ningún riesgo de imposibilidad material de cumplimiento futuro respecto de aquella parte del bien o de los bienes que al momento de la contratación no pertenecen al vendedor. al solicitar la reducción del precio.
el Código Civil Italiano de 1942 (artículo 1480) sólo concede al comprador la posibilidad de solicitar la reducción del precio. Estimamos que dada la importancia que tiene el hecho de ser propietario de la integridad de un bien y. salvo cuando se demuestre que el contrato no hubiera sido concluido sin la parte viciada). según la causal de invalidez o de ineficacia que se establece para el particular: a) Códigos Civiles que sancionan con la nulidad total el contrato de venta de bien parcialmente ajeno: Código Civil Argentino (artículo 1331).contempla u otorga la facultad al comprador que desconocía el carácter de parcialmente ajeno del bien. cuando la parte ajena haya sido determinante para la celebración del contrato: Código Civil Italiano de 1942 (artículo 1480). es el relativo a la magnitud que debe tener la parte ajena del bien en relación a la integridad del mismo. Estos Códigos Civiles también otorgan al comprador el derecho a solicitar la respectiva indemnización. haremos una enumeración de los códigos civiles que contemplan el contrato de venta de un bien parcialmente ajeno. la misma que (a diferencia del problema planteado en el caso del artículo 1533. Código Civil Portugués de 1967 (artículo 902. Proyecto de Reforma al Código Civil Argentino. En este sentido. Código Civil Boliviano de 1976 (artículo 597). Para cuando la parte ajena no haya sido determinante en la celebración del contrato.
MAGNITUD DE LA PARTE AJENA DEL BIEN PARA QUE PROCEDA LA
Uno de los puntos sobre los cuales no se pronuncia el artículo 1540 del Código Civil Peruano. Código Civil Nicaragüense de 1903 (artículo 2569). poder ejercer a plenitud los derechos que ello implica. no se podría hablar aquí de porcentajes o fracciones que resulten necesarios para demandar la rescisión del contrato. además del resarcimiento del daño. es del mismo parecer. el Código Civil Costarricense de 1888. para que proceda dicha rescisión. cuando se demuestra que el contrato no hubiera sido concluido por la parte viciada). en su artículo 1064. referido a la compraventa de bienes
Seguidamente. En este sentido. por tanto.
. de demandar judicialmente la rescisión del contrato. c) Códigos Civiles que establecen expresamente la validez del contrato de compraventa de un bien parcialmente ajeno: Código Civil Portugués de 1967 (artículo 902. por más mínima que fuere.11
5. sea ajena. Código Civil Paraguayo de 1987 (artículo 745). b) Códigos Civiles que sancionan con resolución el contrato de compraventa de una cosa parcialmente ajena. de 1987 (artículo 1328). en tanto el Código Civil Boliviano de 1976 (artículo 509) y el Código Civil Paraguayo de 1987 (artículo 745). bastará que una parte del bien. también conceden similar acción.
parcialmente pasados) nunca podría ser calificada de arbitraria o de que configure un supuesto de abuso del derecho. octubre del 2010. Lima.
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