Source: http://www.jurisprudencialaboral.com/blog/la-inamovilidad-laboral-del-padre-consagrada-en-la-lottt-es-ilogica/
Timestamp: 2014-12-23 02:17:48
Document Index: 250425588

Matched Legal Cases: ['artículo 339', 'artículo 339', 'Artículo 339', 'artículo 789', 'artículo 59', 'artículo 223', 'artículo 8']

La Inamovilidad Laboral del Padre consagrada en la LOTTT es IlógicaJurisprudencia Laboral – Blog – Venezuela	Inicio
La Inamovilidad Laboral del Padre consagrada en la LOTTT es Ilógica
24. mayo, 2012
Por Editores	Calificación de Despido, Despido, Estabilidad, Faltas, Inamovilidad, Marco Jurídico	12 Comentarios
Así lo afirmó recientemente el Dr. Jair de Freitas, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello. En su criterio, el primer aparte de la norma contenida en el artículo 339 de la nueva Ley del Trabajo está reñido con la legalidad ya que no es posible amparar a un trabajador dentro de este fuero sin que antes se haya determinado su paternidad. El Dr. de Freitas compartió esta opinión el pasado miércoles en una conversación que sostuvimos vía Twitter.
Interpretación que atribuye deficiencias técnico-jurídicas al artículo 339 LOTTT
De acuerdo con el parágrafo segundo del mencionado artículo, el trabajador “gozará de protección especial de inamovilidad laboral durante el embarazo de su pareja hasta dos años después del parto contado a partir del alumbramiento.” Al respecto, el respetado profesor de Freitas recuerda que la determinación de la paternidad biológica tiene lugar después del parto y nunca antes. De manera que mal puede protegerse a un trabajador dentro del marco de este fuero durante el tiempo de embarazo de su pareja si no es posible comprobar efectivamente su paternidad.
Cabe precisar que el Dr. de Freitas no está atacando el concepto de fuero paternal sino, más bien, mostrando su inconformidad con el momento de inicio del lapso de protección de tal fuero, el cual cree debe comenzar únicamente post parto.
Desde luego, se trata de una posición muy sensata pues deriva de una interpretación jurídica válida. Por ejemplo, ¿Quién indemniza –y cómo- al empleador en caso que el trabajador resulte no ser el padre del recién nacido? Pues, pudiera habérsele causado un perjuicio al patrono –v.g. retener obligatoriamente a una persona y perder dinero en el proceso-, habida cuenta de la aplicación de una norma a favor de un empleado que no reunía el requisito necesario para estar dentro del supuesto allí contemplado.
Interpretación que Justifica el Contenido del Artículo 339 LOTTT
Ahora bien, la balanza me obliga a contrastar el criterio anterior con, al menos, otra interpretación jurídica igualmente válida, a saber: El fuero paternal debe otorgarse durante el embarazo ya que el patrono debe presumir la buena fe del trabajador y tomar la medida que más beneficie a este último en caso de duda o confusión (Véase artículo 789 y 1160 del Código Civil –aplicación análoga-, artículos 89(3) de la Constitución, 18(5) LOTTT, artículo 59 LOT en concordancia con el artículo 223 del Código Civil).
En este sentido observo que la LOTTT tiene como punto de partida una razón jurídica, y de la vida misma, generalmente aceptada en Venezuela, es decir, que aquél trabajador que alegue la paternidad es el padre hasta que se demuestre lo contrario. Por tal motivo no luce apropiado que si el patrono tiene duda, tenga la opción de botar al empleado primero y averiguar luego. Ya que de comprobarse la paternidad del despedido, sería imposible restablecer la situación jurídica infringida.
Por ejemplo, el trabajador despedido injustamente en el mes 2 del embarazo de su pareja y que, a su vez, recibe sus prestaciones sociales extemporáneamente después del despido. Sabemos que con o sin liquidación/ingresos fijos, la persona –igualito- debe arreglárselas para financiar los costos asociados al embarazo, incluyendo el aspecto médico y alimentario que permita resguardar la salud del ser humano que está por venir al mundo.
El Derecho del Trabajo como Disciplina Reguladora de la Realidad Social
En mi experiencia práctica, he notado que la segunda interpretación legal tiene más cabida como regla general mientras que la primera interpretación legal goza de carácter excepcional en virtud de que es menos común que el patrono solicite exámenes de ADN en relación con este punto. En otras palabras, por lo general el empleador acepta –con o sin recelo- la paternidad asumida por el empleado.
Desde mi punto de vista, no existe contradicción entre la presunción de paternidad y su posterior determinación. Valga la comparación: Dentro del Derecho Penal la orden de prohibición de salida del país no contradice la presunción de inocencia. La medida se dicta cuando existe peligro de fuga del imputado, que de materializarse, comportaría un riesgo palpable para la continuación del juicio. De allí puede extraerse la teoría del riesgo para el ámbito laboral. Mientras no se determine la paternidad alegada, está en peligro la integridad de dos vulnerables y débiles jurídicos (la madre y el concebido), dependientes económicamente del trabajador. Entiendo que en consecuencia, habría que proteger ese núcleo familiar mientras no se logre evidenciar legalmente si debieron estar excluidos de tal protección familiar.
Antecedente Jurisprudencial Reciente del Fuero Paternal
En Venezuela, la doctrina de amparar al trabajador desde la concepción fue desarrollada jurisprudencialmente por la Sala Constitucional en el Caso Ingemar Arocha Rizales y posteriormente ratificada en el Caso Rodolfo Enrique Bohórquez Pineda, a finales del 2011.
En el primer caso citado, la Sala estableció una tercera interpretación – a los fines de esta publicación- fundamentada en el derecho a la protección igualitaria y la no discriminación.
Particularmente, si bien entiendo y pudiera estar de acuerdo con el fin último de esta tercera interpretación hecha por el ilustre Tribunal, disiento respetuosamente del sustento de la misma ya que como explicaba la Magistrada Carmen Zuleta de Merchán en su voto salvado de la sentencia invocada, no estamos frente a un caso de discriminación si se aplica el principio trato igual para los iguales y desigual para los desiguales. No pudiendo entonces equipararse “la protección a la maternidad y a la paternidad que no son situaciones ni siquiera biológicamente asimilables; por lo que el bien tutelado en cada una de ellas…” es diferente.
Con la entrada en vigencia de la nueva LOTTT, el periodo de inamovilidad pasó de un año y nueve meses a un máximo de dos años y nueve meses (un año más). De ese modo, la LOTTT acoge el criterio jurisprudencial acotado sobre el momento en que nace tal protección. Al quedar expresamente establecido, se pacifican un poco las cosas pues había dudas en torno a la posibilidad de la Sala de fijar el lapso.
Concretamente, la Magistrada Luisa Estella Morales Lamuño argumentaba en su voto salvado en el Caso Ingemar Arocha Rizales que la Sala había alterado el espíritu que le otorgó el legislador a la norma contenida en el artículo 8 de la Ley para la Protección de las Familias, la Maternidad y la Paternidad. Y por lo tanto, la Sala había excedido sus funciones de revisión constitucional, “las cuales no son otras que velar por la interpretación uniforme de la Constitución y de los criterios que al respecto establezca esta Sala Constitucional, toda vez que con la presente decisión se efectuó una interpretación erga omnes de una disposición legal…”
Vacíos Aparentes
Apartándome del tema anterior, no quería dejar de escribir sobre la conversación que sostuve con mi amiga y colega, la Dra.