Source: http://animuscriticandi.com/2012/08/11/aceptacion-endoso-y-aval-de-la-letra-de-cambio/
Timestamp: 2014-03-08 19:42:59
Document Index: 131914230

Matched Legal Cases: ['Artículo 29', 'Artículo 30', 'Artículo 31', 'artículo 50', 'artículo 609', 'artículo 35']

ACEPTACIÓN, ENDOSO Y AVAL DE LA LETRA DE CAMBIO | Animus Criticandi
Derecho de la Prueba
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1.- Concepto y clasificación de las letras desde el punto de vista de su aceptación.
Aceptación: Declaración cambiaria incondicionada del librado contenida en la letra por la que asume la obligación.
El librado, al transformarse en aceptante, se convierte en el obligado cambiario principal y directo. Puede que exista, y normalmente es así, una relación extracambiaria entre el librador y librado (v.gr. compraventa), pero el librado, en tanto no acepta la letra, no está obligado cambiariamente a su pago, aun cuando haya recibido la orden de pago del librador.
La aceptación puede revestir distintas formas jurídicas:
- Aceptación parcial, en cuyo caso acepta pagar la letra por un importe menor del que figura en el título obligándose a pagar sólo la cantidad aceptada.
- Aceptación total, en cuyo caso acepta pagar la letra por el importe total que figura en el título
- Aceptación en blanco (vid. letra en blanco)
- Válida: La aceptación será pura y simple, pero el librado podrá limitarla a una parte de la cantidad.
- Nula: Cualquier otra modificación introducida por la aceptación en el texto de la letra de cambio, equivaldrá a una negativa de aceptación.
2.- Requisitos formales y de tiempo de la aceptación. Efectos de la falta de presentación a la aceptación.
Debe efectuarse por el librado o por su representante legal o voluntario.
Artículo 29 “La aceptación se escribirá en la letra de cambio. Se expresará mediante la palabra acepto o cualquier otra equivalente, e ira firmada por el librado. La simple firma de este puesta en el anverso de la letra equivale a la aceptación.
Cuando la letra sea pagadera a cierto plazo desde la vista, o cuando deba presentarse a la aceptación en un plazo fijado por una estipulación especial, la aceptación deberá llevar la fecha del día en que se haya dado, a no ser que el portador exija que se fije la fecha del día de la presentación. A falta de fecha, el portador, para conservar sus derechos contra los endosantes y contra el librador, hará constar esa omisión mediante protesto, levantado en tiempo hábil”.
Artículo 30 “La aceptación será pura y simple, pero el librado podrá limitarla a una parte de la cantidad.
Cualquier otra modificación introducida por la aceptación en el texto de la letra de cambio, equivaldrá a una negativa de aceptación. Esto no obstante, el aceptante quedará obligado con arreglo a los términos de su aceptación”.
Artículo 31 “La letra girada contra dos o más librados podrá presentarse a cualquiera de ellos, a menos que indique claramente lo contrario. La negativa de la aceptación por uno de ellos permitirá al tenedor el ejercicio de su acción de regreso conforme a lo dispuesto en el artículo 50”.
Si el tenedor no presenta la letra al librado para recabar su aceptación y aquélla es de obligatoria presentación, este incumplimiento produce la pérdida de las acciones de regreso correspondientes contra los obligados cambiarios. Si la presentación a la aceptación estuviera impuesta por un endosante, el tenedor pierde la acción de regreso únicamente contra él.
3.- Posición jurídica del librado-aceptante de la letra. La denegación de la aceptación y sus efectos.
El régimen jurídico de la aceptación exige analizar varias hipótesis:
- Si el tenedor presenta la letra al librado para su aceptación y es aceptada por él en la forma prevista por el art. 29, el librado se convierte en el obligado cambiario principal y directo a su pago (art. 33).
- Si el tenedor presenta la letra al librado, y éste se niega a aceptarla, de esta conducta negativa pueden surgir varias situaciones, con sus correspondientes efectos:
En primer lugar, el librado no se convertirá en obligado cambiario, porque esta condición solo se adquiere por la aceptación estampada en la letra.
La negativa del librado implica generalmente un preaviso con su intención de no pagarla el día de su vencimiento, contra esto:
Levantando el correspondiente protesto por falta de aceptación u obteniendo una declaración equivalente (art. 51 LC).
Dirigirse contra el librador o los endosantes para exigir el pago anticipado de la letra no aceptada, ejercitando la acción de regreso (art. 50.a LC).
- Si, presentada la letra, la misma no es aceptada por el librado y el tenedor no la protesta por falta de aceptación:
El no levantamiento del protesto produce dos efectos distintos según la clase de letra:
Letras de presentación facultativa: el tenedor que no acredita la falta de aceptación por medio de protesto no sufre ningún perjuicio cambiario.
Letras de presentación necesaria: el tenedor que presenta pero incumple su carga de levantar el protesto por falta de aceptación ha de ver perjudicada su letra (art. 63 LC). Perjuicio que consiste en la pérdida de todas sus acciones cambiarias contra el librador o los endosantes, contra quienes conservará la acción de enriquecimiento (art. 65 LC).
- Si, el tenedor no presenta la letra al librado para recabar su aceptación y aquella es de obligatoria presentación, este incumplimiento produce los mismos efectos que genera el no levantamiento del protesto ante la negativa de aceptación.
4.- La transmisión de la Letra. Concepto y significado del endoso. Requisitos y clases. La cesión ordinaria.
Endoso: declaración, contenida en la letra y suscrita por el endosante (actual tenedor), tendente a transmitirla a otra persona, denominada endosatario, que adquiere todos los derechos resultantes de la letra.
Cabe hablar de varias clases de endosos:
Endoso en función de sus efectos:
Endoso pleno: mediante él se transfiere al endosatario la propiedad de la letra y la titularidad de todos los derechos incorporados a la misma (art. 17.1 LC).
Endoso limitado: mediante él se transfiere al endosatario la legitimación para ejercitar los derechos cambiarios aunque sin voluntad de transferirle la propiedad o titularidad de la letra.
Endoso según la forma:
Endoso completo: se consignan todos los requisitos mencionados explícita o implícitamente en el art. 16 LC (Nombre del endosatario, fecha en que se realiza el endoso y firma del endosante).
Endoso en blanco: en la declaración cambiaria de endosar sólo consta la firma del endosante (que se convierte en único requisito esencial del endoso: art. 16.2 LC).
5.- Efectos del endoso. Los endosos limitados.
A) Efectos del endoso
El endosatario que posee legítimamente el título en virtud de una cadena no interrumpida o regular de endosos, es su poseedor legítimo:
Estando legitimado así para presentar la letra para su aceptación o cobro,
Y pudiendo ejercitar las acciones que corresponden al mismo tanto en vía directa como de regreso (art. 19.1 LC).
Para la existencia de una “cadena no interrumpida o regular de endosos” deben concurrir dos requisitos:
El último poseedor sea precisamente la persona a la que se transmitió la letra en virtud del último endoso y no otra distinta.
La regla anterior ha de concurrir en todos los endosos anteriores estampados en la letra, de forma que cada uno de los endosantes lo sea, precisamente, por haber recibido la letra mediante un endoso regular y pleno.
Si se produce una interrupción en la regularidad: el defecto afecta al que lo sufrió y a todos los posteriores. La irregularidad priva del efecto traslativo a los endosos posteriores y, por ende, del efecto de legitimación.
A través del endoso se transmiten todos los derechos resultantes de la letra de cambio (art. 17.1 LC). El endosatario adquiere el derecho al cobro de la letra y los derechos accesorios vinculados a él: garantías personas o reales y deuda de intereses. Para que este efecto traslativo se produzca es necesario que el endosatario haya adquirido la letra de un endosante que tuviera pleno poder de disposición de la misma y además que haya recibido materialmente la letra de cambio, pues rige aquí el artículo 609 CC, cuando dice que “la propiedad se adquiere… por consecuencia de ciertos contratos mediante la tradición”.
El endosante responde, en vía de regreso, de la aceptación y del pago frente a los tenedores posteriores de la letra, con lo que se añade su garantía para el pago de la letra.
Este efecto puede eliminarse por el propio endosante mediante una cláusula de “sin garantía” o “sin mi responsabilidad”, que debe insertar en la letra (art. 18.1 LC).
Esa cláusula sólo produce efectos respecto del endosante que la incluye y comprende incluso a su endosatario. Los endosantes sucesivos quedarán obligados a no ser que la incluyan a su vez.
Cabe también la inclusión por el endosante de la cláusula “no endosable de nuevo”, que prohíbe un nuevo endoso. En ese cuyo caso, si a pesar de la prohibición se llegasen a producir nuevos endosos, el endosante que incluyó la cláusula, aunque seguirá respondiendo frente a su endosatario, no lo haría frente a estas otras personas a las que se endose infringiendo la prohibición (art. 18.2 LC).
B) Endosos limitados
- Endoso para cobranza: aquel en el que el endosante no desea transmitir la propiedad de la letra, sino que ésta se entrega al endosatario simplemente para cobrarla (vid. art. 21 LC).
- Endoso para garantía: la letra puede ser entregada en prenda, de forma que el endosante se limita a entregarla a un acreedor en prenda con el fin de garantizar con su importe el cumplimiento de una obligación preexistente y contraída frente a él.
El endosatario: Aun cuando no adquiere la propiedad de la letra, queda sin embargo legitimado para ejercitar los derechos cambiarios y, especialmente, para exigir el pago de la letra, además en su propio nombre e interés. Pagada la letra, el endosatario imputará su importe al cumplimiento o pago del crédito contra su endosante, crédito para cuya garantía se endosó la letra.
El hecho de no adquirir la propiedad la letra veta su transmisión, a excepción de un endoso para cobranza (art. 22.1 LC).
El endosatario en prenda tiene una posición autónoma con relación a su endosante, ya que las personas obligadas no podrán invocar contra él las excepciones fundadas en sus relaciones personales con el endosante que la transmitió en garantía, a menos que el tenedor hubiera actuado a sabiendas en perjuicio del deudor (art. 22 LC).
6.- Concepto y función del aval cambiario. Elementos personales. Requisitos.
A) Concepto y función del aval cambiario
El aval es declaración cambiaria que tiene por finalidad garantizar el pago de la letra (art. 35.1 LC).
El avalista no participa en la circulación de la letra, sino que su intervención se dirige a reforzar el crédito (función económica) cambiario por medio de una declaración o firma complementaria a las que hacen circular la letra, que da lugar a “una obligación accesoria al círculo normal de las obligaciones cambiarias”.
- Avalista: Puede ser avalista cualquier tercero ajeno a la letra de cambio, pero también cualquier otro obligado cambiario (artículo 35.2 LC), incluido el aceptante si fuere aceptante parcial.
- Avalado: La declaración cambiaria de aval debe expresar quién de los obligados cambiarios es avalado. Esa indicación puede realizarse de distintas maneras, identificando directamente el avalado o bien señalado la posición cambiaria de éste (v.gr. “por aval del aceptante”).
A falta de una expresa indicación en la letra del avalado, el art. 36.3 LC determina que el aval se prestó por el aceptante, y en defecto de este, por el librador.
El art. 36 LC exige que se estampe por escrito mediante las palabras “por aval” o fórmula equivalente, y que se firme por el avalista.
7.- Características y efectos del aval.
a) Relaciones entre el tenedor de la letra y el avalista
Las relaciones entre tenedor-avalista y los efectos que el aval produce entre ellos vienen determinados por las notas de autonomía y de solidaridad que caracterizan la obligación del avalista:
- Impagada la letra por el librado y protestada oportunamente, el tenedor podrá dirigirse indistintamente y a su elección contra el deudor avalado o contra su avalista, o conjuntamente contra ambos (art. 57 LC).
- El avalista responde frente al tenedor de la letra de igual manera que lo haría el avalado.
- No podrán oponerse por el avalista las excepciones personales que correspondan al avalado, en virtud del principio de autonomía del aval respecto de la obligación cambiaria del avalado.
- Lo que garantiza el avalista es, exclusivamente, el pago, no la aceptación de la letra (art. 35 LC). Por ello, en caso de que el librado deniegue total o parcialmente la aceptación, el tenedor no podrá ejercitar anticipadamente las acciones de regreso por falta de aceptación contra el avalista del librado o los endosantes.
b) Relaciones entre el avalista y el avalado
El avalista que paga al tenedor el importe total de la letra, tiene derecho a obtener materialmente el título cambiado (STS de 28 de enero de 2003); caso de que el aval fuese parcial, el avalista sólo podrá exigir que se haga constar el pago en la propia letra, que se le entregue un recibo y que se le entregue asimismo una copia autenticada de la letra.
Una vez que el avalista ha efectuado dicho pago, el mismo tiene derecho a repetir contra el avalado, ejercitando una acción de reembolso de naturaleza cambiaria.
Además, el avalista también puede resarcirse del pago contra las personas que sean responsables cambiariamente frente a su avalado, ya que el avalista es tenedor de la letra.
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