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Televisión Nacional de Chile c/ H. Consejo Nacional de Televisión jurisprudencia LIBERTAD DE PRENSA
Televisión Nacional de Chile c/ H. Consejo Nacional de Televisión
jurisprudencia LIBERTAD DE PRENSA
ComunicacionesJurisprudenciaChile
alejandra Sábado 4 de Diciembre del año 2010 / 0:43
Partes: Televisión Nacional de Chile c/ H. Consejo Nacional de Televisión s/ Recurso de apelación
Fecha: 21-oct-2010
El noticiero central de un canal de televisión ha incurrido en sensacionalismo al exhibir repetidamente imágenes y locuciones expresivas del homicidio de una menor, privando a la noticia de la requerida objetividad con claro matiz sensacionalista, por lo que se hace acreedora de la sanción interpuesta por el Consejo Nacional de Televisión.
1.- Corresponde rechazar el recurso de apelación interpuesto por Televisión Nacional de Chile en contra de la sanción interpuesta por el Consejo Nacional de Televisión por las transmisiones efectuadas por el programa «24 Horas Central» , toda vez que en dicho programa de noticias se incurrió en sensacionalismo al presentar la noticia relativa al homicidio de una menor. El Consejo Nacional de Televisión tiene la obligación de supervigilar y fiscalizar el contenido de las emisiones que efectúen los servicios de televisión, dictando normas generales que impidan la transmisión de programas que contengan violencia excesiva o, en su caso deriven en imágenes efectistas, por lo cual su proceder, en este caso, se ha ajustado a su competencia y a la normativa que le regula.
2.- Luego de revisar imágenes aportadas como prueba, se desprende que efectivamente hubo una sobreexposición de las circunstancias del homicidio de la menor, principalmente cuando el programa trata el relato de la autoridad persecutora penal, en donde especifica detalladamente cómo fue ultrajada la menor mostrando simultáneamente un video de la niña jugando alegremente, aumentando innecesariamente el dramatismo de la escena, lo que en efecto, se trata de un sensacionalismo que constituye un pacto incuestionable de excesiva violencia.
3.- Corresponde acoger el recurso de apelación, toda vez que la calificación de sensacionalismo en la presentación de hechos o situaciones reales de excesiva violencia, por lo que se sanciona a la recurrente, debe ser tan estricta y fundada que no pueda significar finalmente una censura previa a la medios en la programación de sus servicios. Riñe con tal propósito la aseveración hecha por el Consejo, al reprochar la reiteración de imágenes y locuciones y la extensión de las notas periodísticas, que necesariamente interfiere más en la decisión del canal en su programación, que en la existencia de una realidad distorsionada o alejada de los hechos acaecidos. (Del voto de disidencia da la abogada integrante Sra. Clark)
4.- La resolución recurrida constituye en su contenido, una censura previa al infringir la prohibición de intervenir en la programación de las concesionarias del artículo 13° de la ley 18.838 que crea el Consejo Nacional de Televisión, por cuanto no se dan los presupuestos contenidos en la norma citada y que independientemente de tratarse en este caso de una noticia de por sí de mucha violencia, con hechos aberrantes, dolorosos e indignantes que generan el repudio social, no se advierte que la información entregada por el medio televisivo recurrente haya distorsionado o falseado la realidad de los hechos, ni que la extensión de la misma o la reiteración de las imágenes -procedencia que no corresponde a dicho Consejo evaluar- generen una apreciación poco veraz de lo acontecido, aún cuando se estime impertinente la insistencia en su transmisión. (Del voto de disidencia da la abogada integrante Sra. Clark)
Santiago, 21 octubre de 2010.-
Primero: Que se ha interpuesto recurso de apelación en contra de la resolución del H. Consejo Nacional de Televisión, de 8 de marzo del año en curso, por parte de Televisión Nacional de Chile, representada convencionalmente por Miguel Ángel Lara Elías, mediante la cual se le aplica una sanción de 40 UTM, por infringir el artículo 3° de las Normas Generales sobre Contenidos de las emisiones de Televisión, en la transmisión del programa informativo " 24 Horas Central" de fechas 3 a 7 de agosto de 2009, en el cual se habría incurrido en sensacionalismo al presentar la noticia relativa al asesinato de la menor Francisca Silva.
Funda su recurso en que la imputación refiere a la reiteración deliberada de imágenes y locuciones expresivas dolor familiar e histeria colectiva absolutamente innecesarias y en manifestaciones lesivas a la presunción de inocencia, que favorecía al presunto homicida, todo ello con una extensión desusada de las notas de prensa. Lo anterior, a juicio del H. Consejo Nacional de Televisión, priva de la requerida objetividad a la noticia e implica un tratamiento de claro cariz sensacionalista.
La recurrente sostiene que el caso fue informado profusamente a través de todos los medios de prensa, escritos y de televisión, por tratarse de uno de los hechos criminales de mayor impacto y conmoción social del año 2009, por lo mismo, las notas realizadas respecto del caso de la menor Francisca Silva no han sido diferentes al tratamiento efectuado en casos similares, donde es frecuente utilizar imágenes de congoja familiar y conmoción colectiva que ayudarían a contextualizar y dimensionar los alcances de los hechos. Asimismo, indica que la emisión de la noticia fue de carácter eminentemente informativo y realizado en el marco de una investigación periodística seria y extraída de fuentes confiables al entrevistar a la familia de la menor, a la policía y al fiscal del Ministerio Público, con seguimiento a las reacciones que estos hechos provocaron en la familia y vecinos, ello, en el ejercicio del derecho y deber de informar que tiene Televisión Nacional. Sin perjuicio del drama humano que denota el reportaje, se hace presente que éste no contiene imágenes truculentas ni de violencia excesiva, ni recreaciones del crimen.
Agrega que, de acuerdo al rol social que cumplen los medios de comunicación de difusión masiva, no hacerlo resultaría desprenderse de una potestad de los medios para dar a conocer hechos de relevancia pública, pero a la vez un deber de informar acerca de aquellas noticias que tienen una alta importancia de acuerdo al interés público vinculado, derecho amparado en el artículo 19 N° 12 de la Constitución Política de la República. Concluye que, de lo contrario, se estaría limitando la libertad de expresión, prohibiendo o sancionando el tratamiento serio y profesional de una noticia.
En cuanto al contexto normativo, se indica por el recurrente que los hechos son escabrosos en si mismos, sin necesidad de exageración alguna, no se ha desvirtuado la realidad, por el contrario, obedece a un contexto objetivo, no pudiendo ser calificado de sensacionalista el reportaje noticioso reprochado, como lo estipula el artículo 3° de Normas Generales sobre Contenidos de las Emisiones de Televisión. Se explaya latamente sobre el infundado cargo de haberse lesionado el principio de inocencia del inculpado, por cuanto la información entregada que le atañe, lo es a través de los dichos del ente persecutor y de la entrevista efectuada al abogado defensor. Por otro lado, el Consejo recurrido observa que existe una reiteración de imágenes y demasía en la extensión de la noticia, lo que infringe, en su concepto, la expresa prohibición que establece el artículo 13° de su disposición orgánica, al estatuir que no podrá intervenir en la programación de estos servicios de información. Finalmente la resolución recurrida no aclara la forma y manera como la conducta anterior habría lesionado el correcto funcionamiento de los servicios de televisión, calificación que, sin perjuicio de las facultades del H. Consejo Nacional de Televisión tendría para fiscalizar y velar por dicho comportamiento, no puede ser arbitraria ni antojadiza. En tal sentido, la resolución en caso alguno explicitaría la forma y el modo en que supuestamente concurría la violencia excesiva asociada a la noticia entregada, que desemboca en un sensacionalismo.
Pide se deje sin efecto la sanción impuesta o en su defecto, se considere una importante rebaja;
Segundo: Que el Consejo Nacional de Televisión informa el recurso a fojas 30, donde sostiene que se formuló a Televisión Nacional de Chile el cargo de infracción a lo dispuesto en el artículo 3º de las Normas Generales sobre Contenidos de las Emisiones de Televisión, por la exhibición de su programa informativo "24 Horas Central" los días 3 a 7 de agosto de 2009, en el que se habría incurrido en sensacionalismo en la presentación de la noticia relativa al asesinato de la menor Francisca Silva. El día 25 de enero de 2010, luego de los descargos de la concesionaria, procedió a aplicarle una multa de 40 UTM. Señala el recurrido que la denuncia la formula el Departamento de Supervisión del Consejo Nacional de Televisión, respecto de los capítulos de dicho programa transmitidos del 3 al 7 de agosto de 2009, y luego procede a efectuar una descripción de las emisiones, estimándose que se ha incurrido en sensacionalismo, al exhibir repetidamente imágenes y locuciones expresivas de histeria colectiva al unísono de la presentación de un video de la menor jugando alegremente, mientras el fiscal relata la ocurrencia de los hechos, lo cual habría privado a la noticia de la requerida objetividad con claro matiz sensacionalista e ignorando, a su vez, la presunción de inocencia que favorecía al presunto homicida.
En cuanto a los argumentos normativos de la recurrente, afirma el Consejo Nacional de Televisión en su informe, que la Ley 18.838 describe los valores morales y culturales que a través de su programación deben cautelar los servicios de televisión, entregándole al Consejo la misión de velar por su correcto funcionamiento mediante la supervigilancia y la fiscalización del contenido de las emisiones que por medio de ellos se efectúen. Agrega que su facultad sancionadora emana de la Carta Fundamental, artículo 19 Nº12, inciso 6º.
En lo que respecta al concepto de sensacionalismo, este es un término técnico del periodismo, que fundamentalmente consiste en un periodismo poco objetivo, que exagera con sus titulares, fotografías o textos las noticias de escándalos, sucesos sangrientos o morbosos y noticias de interés humano, entre otras definiciones. En el caso particular de Televisión Nacional, se exhiben elementos como el uso de sonido ambiente que evidencia el dolor de los familiares, imágenes que muestran la rabia y angustia de padres, amigos y vecinos, la sobre exposición del rostro de los padres y principalmente el relato del fiscal de la causa respecto de las circunstancias del homicidio mostrando simultáneamente un video de la niña jugando alegremente, dividiendo la pantalla para tal efecto, conformando una situación real de excesiva violencia.
Por último, en lo que concierne a la culpabilidad del recurrente, el grado de objetivación alcanzado por la responsabilidad infraccional en la materia, conforme al artículo 13, inciso 2º de la Ley Nº18.838, hace responsable a los canales de servicios de radiodifusión televisiva de libre recepción y de servicios limitados de televisión, de cualquier programa nacional o extranjero, que transmitan, aun cuando se trate de transmisiones o retransmisiones vía satélite.
Pide en virtud de lo informado, se rechace el recurso, con costas.
Tercero: Que, para el resguardo de la garantía constitucional de libertad de expresión y derecho de información, el artículo 19 Nº 12 de la Constitución Política de la República estableció la existencia del Consejo Nacional de Televisión, de carácter autónomo y con personalidad jurídica, encargado de velar por el correcto funcionamiento de los servicios de televisión. El citado organismo es creado por la Ley 18.838, para supervigilar y fiscalizar el contenido de las emisiones que, a través de ellos, se efectúan, las que deben de adecuarse a las normas de dicha ley. Su competencia se encuentra detallada en el artículo 12 de dicha normativa, estipulándose en su letra a) , que debe velar para que los servicios de radiodifusión de libre recepción y los servicios limitados de televisión se ajusten estrictamente al denominado correcto funcionamiento; y, en su letra l), obliga al citado consejo a dictar normas que impidan efectivamente la transmisión de programas que contengan, entre otros contenidos, la violencia excesiva, siendo la transmisión de programas que la contengan de exclusiva responsabilidad de los canales de servicio de radiodifusión televisiva;
Cuarto: Que, en virtud de tales facultades, el Consejo Nacional de Televisión estimó al supervisar diversos capítulos emitidos los días 3 al 7 de agosto de 2009, a través del programa noticioso "24 Horas Central", que en el tratamiento dado al caso de secuestro, homicidio y violación de la menor Francisca Silva, se habrían exhibido elementos de sensacionalismo, término periodístico que refleja pérdida de objetividad y evidente exageración en los titulares, imágenes o notas de las noticias de interés humano o sucesos sangrientos, como es el caso de que estos antecedentes.
Quinto: Que, al revisar las imágenes contenidas en el disco compacto acompañado a los autos, esta Corte advierte la sobre exposición de las circunstancias del homicidio, y principalmente en aquella parte del programa que trata el relato de la autoridad persecutora describiendo la forma en que fue ultrajada la menor, mostrando simultáneamente un video de la niña jugando alegremente, para lo cual se divide la pantalla, aumentando innecesariamente el dramatismo de la escena con imágenes reiterativas de dolor y rabia de los familiares y vecinos, lo que, efectivamente, constituye un impacto incuestionable de excesiva violencia y sobre abundantes expresiones de crudeza.
Sexto: Que, de acuerdo a lo expresado en los razonamientos precedentes, el Consejo Nacional de Televisión tiene la obligación de supervigilar y fiscalizar el contenido de las emisiones que efectúen los servicios de televisión, dictando normas generales que impidan la transmisión de programas que contengan violencia excesiva o, en su caso, deriven en imágenes efectistas, por lo cual su proceder, en este caso, se ha ajustado a su competencia y a la normativa que le regula; razón por la que el recurso de apelación no puede prosperar y debe desestimarse.
Por estas consideraciones y lo que dispone el artículo 34 de la Ley 18.838, se confirma la resolución apelada contenida en el Ord. Nº 154 del Consejo Nacional de Televisión, de diecisiete de marzo de dos mil diez, en cuanto condena a Televisión Nacional de Chile a una multa de 40 UTM, por infringir el artículo 3º de las Normas Generales sobre contenidos de las emisiones de Televisión. Acordada con el voto en contra de la abogada integrante señora Clark, quien estuvo por acoger el recurso dejando sin efecto la multa impuesta, porque en su concepto, la resolución recurrida constituye, en su contenido, una censura previa al infringir la prohibición de intervenir en la programación de las concesionarias del artículo 13° de la ley 18.838 que crea el Consejo Nacional de Televisión, por las siguientes consideraciones:
1°) Que en el ejercicio de la facultad fiscalizadora del Consejo recurrido, en cuanto al contenido de las emisiones concesionadas, este se encarga de establecer, por medio de normas de general aplicación como se ha señalado, restricciones a los programas de carácter noticioso o informativo, como ocurre en la especie, los que deberán evitar cualquier sensacionalismo en la presentación de hechos o situaciones reales que signifiquen violencia excesiva y truculencia.
2°) Que a su vez, el concepto de "correcto funcionamiento", es ciertamente por completo indeterminado e indefinido, lo que origina que se deba tener una interpretación restrictiva del control punitivo del Consejo, amparado en el límite que anota el derecho constitucional. Así, la jurisprudencia internacional ha establecido que las restricciones a la libertad de expresión y de información, amparadas en definiciones indeterminadas e indefinidas son de suyo inciertas, "dado que abren la puerta a interpretaciones arbitrarias y crean incertidumbres sobre las consecuencias legales y, por ende, concluyen en autocensura, desalentando las opiniones que cuestionan las ideas ortodoxas de aceptación general."
El ejercicio del derecho previsto en el inciso precedente no puede estar sujeto a previa censura, sino a responsabilidades ulteriores, las que deben estar expresamente fijadas por la Ley.
3°) Que por tal razón el artículo 13 de la referida ley 18.838 estatuye la expresa prohibición que tiene el Consejo de intervenir en la programación de los servicios de radiodifusión televisiva de libre recepción ni la de los servicios limitados, circunscribiendo su actuación sólo en términos excepcionales como en dicha norma se consigna, sin que en dichas excepciones se contemple, de manera alguna, la situación descrita en la resolución que se impugna como reprochable. Ahora bien, la figura contemplada en el citado artículo 3° de las Normas de General Aplicación dictada por el Consejo de Televisión en uso de sus atribuciones legales, no puede interpretarse de manera tal que invada la esfera de resguardo contenida en su ley constitutiva. En este sentido se precisa que, en el considerando décimo se hace la referencia a sensacionalismo -concepto no definido en la norma que se esgrime como infringida- , que alude el periodismo, esto es, "poco objetivo que exagera con titulares, fotografías o textos las noticias de escándalos, sucesos sangrientos o morbosos y noticias de interés humano.", que en lo medular distorsiona la realidad descrita y mengua la veracidad de la información.
4°) Que por consiguiente, la calificación de sensacionalismo en la presentación de hechos o situaciones reales de excesiva violencia, por lo que se sanciona a la recurrente, debe ser tan estricta y fundada que no pueda significar finalmente una censura previa a la medios en la programación de sus servicios. Riñe con tal propósito la aseveración hecha por el Consejo en el considerando décimo segundo de la resolución apelada, al reprochar la reiteración de imágenes y locuciones y la extensión de las notas periodísticas, que necesariamente interfiere más en la decisión del canal en su programación, que en la existencia de una realidad distorsionada o alejada de los hechos acaecidos.
En este sentido, esta disidente, estima que no se dan los presupuestos contenidos en las normas citadas y que independientemente de tratarse en este caso de una noticia de por sí de mucha violencia, con hechos aberrantes, dolorosos e indignantes que generan el repudio social, no se advierte que la información entregada por el medio televisivo recurrente haya distorsionado o falseado la realidad de los hechos, ni que la extensión de la misma o la reiteración de las imágenes -procedencia que no corresponde a dicho Consejo evaluar- generen una apreciación poco veraz de lo acontecido, aún cuando se estime impertinente la insistencia en su transmisión.
Regístrese, devuélvase con sus documentos y archívese
Redacción de la abogada integrante señora Clark.
Pronunciada por la Octava Sala de esta Corte de Apelaciones de Santiago, presidida por el Ministro señor Lamberto Cisternas Rocha, conformada por la Ministro señora Gloria Ana Chevesich Ruiz y la Abogada Integrante señora Regina Clark Medina.