Source: https://www.parcan.es/pub/ds.py/2014/153/1/
Timestamp: 2019-11-18 03:46:48
Document Index: 148049911

Matched Legal Cases: ['artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 16', 'artículo 11', 'artículo 15', 'artículo 16', 'artículo 3', 'artículo 33', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo14', 'artículo 11']

Diario de Sesiones 153/2014, de fecha 18/12/2014 - Punto 1 - Parlamento de Canarias
DS 153/2014 (18/dic/2014)
Diario de Sesiones 153/2014, de fecha 18/12/2014 - Punto 1
8L/PPL-0014 DICTAMEN DE COMISIÓN. DE LA COMISIÓN DE GOBERNACIÓN, JUSTICIA Y DESARROLLO AUTONÓMICO, SOBRE LA PROPOSICIÓN DE LEY DE RADIO Y TELEVISIÓN PÚBLICAS DE CANARIAS.
El señor PRESIDENTE: Y tal y como se había acordado vemos ahora el dictamen de la Comisión de Gobernación, Justicia y Desarrollo Autonómico sobre la proposición de Ley de Radio y Televisión Públicas de Canarias, dictamen de la comisión. Por lo tanto, empezamos viendo las enmiendas.
Hay una enmienda aquí del Grupo Parlamentario Mixto a la exposición de motivos que creo, creo que lo lógico es dejarla para el final en función de que haya que hacer modificaciones como consecuencia de otras enmiendas que pueda haber al texto articulado, y entonces empezaríamos por la enmienda número 37, vamos a recordarlo todos, José Miguel, que la 34 la dejamos para el final, y comenzaríamos por la 37.
(La señora Herrera Aguilar solicita la palabra).
Dígame, doña Nuria.
La señora HERRERA AGUILAR (Desde su escaño): Gracias, señor presidente. Buenos días, señor presidente. Buenos días, señorías.
Una pequeña cuestión de orden, don Antonio, primero que la enmienda número 34, a la que usted hace referencia, fue retirada en su momento por el portavoz de Grupo Parlamentario Mixto; y el segundo aspecto que creí entender era que el procedimiento iba a ser el siguiente: quince minutos por cada grupo parlamentario y, dentro de ese bloque de quince minutos, se realizaba la exposición de las enmiendas y la fijación de cada grupo parlamentario.
El señor PRESIDENTE: Muchísimas gracias por el recordatorio, que es cierto, efectivamente. Habrá una intervención de cada grupo y que acumula turno a favor y turno en contra. Pero empezamos, lógicamente, por los grupos que tienen enmiendas, Grupo Parlamentario Mixto. Entonces, efectivamente, son todas.
El señor JUSTO BRITO: Gracias, señor presidente. Buenos días, señorías.
Venimos a hablar de la proposición de ley de radiotelevisión pública de la Comunidad Autónoma de Canarias. En comisión hemos estado trabajando y se ha avanzado bastante, y es un texto yo creo que bastante modernizado con respecto al adicional que había anteriormente y también con respecto a los que actualmente hay en otras comunidades autónomas y en el Estado, pero, aun así, nosotros mantenemos un grupo de diecisiete enmiendas que paso a defender ahora así de forma general.
Un grupo de enmiendas tiene que ver con la concreción de contenidos. Concretamente, ahí está la enmienda 37 al artículo 3 y la enmienda 39 al artículo 4. Voy a leerles el contenido de la enmienda 37, porque es un contenido adicional a lo que hay en la propuesta, mientras que la enmienda 39 es un texto alternativo y entonces, pues, habría que leérselo por cada uno si quiere informarse sobre ello. En la parte que nosotros queremos adicionar, que hace referencia al artículo 3, que es sobre la atribución del servicio público de radio y televisión y principios, nosotros lo que queremos es intentar concretar una serie de contenidos que consideramos que es imprescindible que tenga la radiotelevisión canaria. Por ejemplo, dedicar al menos doce horas semanales en horario no residual entre sus distintos canales de la radio y la televisión a emitir programas y presencia en los servicios interactivos en los que se dé acceso a los grupos políticos, sindicales y sociales.
El siguiente punto, informar periódicamente de los debates parlamentarios del Parlamento de Canarias y retransmitir en directo por radio, televisión e internet las sesiones que tengan especial interés informativo. En estos casos, no se cortará la emisión hasta que no se hayan expresado todos los grupos políticos, salvo por razones de urgencia informativa.
Estos dos textos, que tienen que ver con la parte política, lo único que intentan es concretar que todos los grupos políticos, estén o no representados en la Cámara en el primer caso y en el segundo caso que estén representados en la Cámara, acaben apareciendo, de manera solvente y lógica, en los medios de comunicación y no ocurra, como suele ocurrir actualmente, que algunos grupos tienen un exceso de información y otros grupos tienen un amplio defecto de información.
El siguiente punto, o los dos siguientes puntos, son muy interesantes. Uno dice que al menos un 60% de la franja de máxima audiencia esté compuesta por largometrajes y cortometrajes cinematográficos, películas para televisión, documentales, series y programas informativos y culturales elaborados por la industria audiovisual europea.
Y en el siguiente punto se dice: "Incrementar en un 20% el deber de inversión legal en la financiación de la producción europea de largometrajes, cortometrajes, películas, documentales y productos de animación; apoyar la localización de producciones internacionales en las islas, inclusive con una participación directa minoritaria en los proyectos, siempre junto con otros inversores canarios; favorecer la producción por empresas locales siempre que sea posible por alcanzar óptimas condiciones técnicas y de calidad y sin forzar las reglas de competencia establecidas". En definitiva, lo que se quiere es, por un lado, favorecer que haya contenidos de calidad en la televisión y, por otro lado, intentar que, si parte de esos contenidos pueden ser elaborados por medios locales, pues, que sean elaborados por medios locales. Y, en cualquier caso, que siempre la televisión tenga la opción de tener una participación directa de inversión en todos estos productos nuevos que se están desarrollando y que suponen, aparte de tener un alto valor añadido, un posible futuro para Canarias muy interesante.
Luego hay otros elementos más genéricos, como el de propiciar la cultura y el arte, la divulgación científica y tecnológica, asegurar la máxima audiencia geográfica o propiciar -que este también es muy importante- el acceso a los distintos géneros de programación y a los eventos institucionales, sociales, culturales y deportivos, dirigiéndose a todos los segmentos de audiencia, edades, incluidas las minorías con discapacidad. Es decir, intentar que toda la sociedad tenga un acceso adecuado al medio televisivo y al medio radio.
En otro grupo de enmiendas, o en otra enmienda que también se supone que es de concreción de objetivos, tenemos una enmienda, que es la enmienda 39, que hace referencia al artículo 4. El artículo 4 define los mandatos marco y tiene un texto, que es genérico: "El Parlamento de Canarias aprobará mandatos marco al ente público Radiotelevisión Canaria en los que se concretarán los objetivos generales de la función de servicio público que tienen encomendados. Los mandatos marcos tendrán una vigencia de seis años. Los objetivos aprobados en el mandato marco serán desarrollado cada tres años a través del instrumento jurídico oportuno en los términos acordados entre el Gobierno y el ente público". ¿Nosotros qué es lo que hemos hecho?, pues creemos que es positivo que se especifiquen cuáles son los contenidos al menos que tienen que tener esos contratos marco. Por ejemplo, los objetivos específicos a desarrollar por el ente en el ejercicio de la función de servicio público encomendada por el Gobierno para un periodo de tres años, las aportaciones con cargo a los presupuestos generales de Canarias destinadas a la prestación del servicio público; tercero, los medios a emplear para adaptar los objetivos acordados a las variaciones del entorno económico; cuarto, los efectos que han de derivarse del incumplimiento de los compromisos acordados; o, quinto, el control de la ejecución. En definitiva, lo que se quiere es que se fijen bien los objetivos, que se fije bien la financiación, cuáles van a ser los medios, cuáles son los resultados que tiene que haber y que esos resultados sean evaluados. Es simplemente la concreción del elemento genérico que viene definido en el artículo 4.
Luego hay un grupo de enmiendas que tienen que ver fundamentalmente con el Consejo Rector. Dos de ellas tienen que ver con elementos internos del Consejo Rector. La enmienda 46 y la enmienda 48 hacen referencia tanto a la aprobación del reglamento orgánico del Consejo Rector como a la aprobación y modificación de los estatutos sociales de las dos sociedades anónimas que tienen que desarrollar la actividad del ente, que son la Televisión Pública Canaria, Sociedad Anónima, y la Radio Pública de Canarias, Sociedad Anónima.
El Consejo Rector tiene, por un lado, como hemos dicho, que hacer un reglamento orgánico. Nosotros consideramos que debería ser aprobado por una mayoría de dos tercios. Estamos hablando de un reglamento que se fija solo una vez, no estamos hablando de votaciones continuas, y lo normal es que intente ser un reglamento que refleje un claro consenso dentro del órgano.
Por otra parte, estamos hablando de palabras mayores porque son los estatutos sociales de las dos sociedades anónimas que teóricamente desarrollan la actividad del ente. Aquí no se especifica que tenga que ser por una mayoría de dos tercios y nosotros consideramos que sí debería ser por una mayoría de dos tercios.
Nosotros consideramos, además, que es el Consejo Rector, que es el máximo órgano y el órgano que, digamos, refleja la representación del Parlamento dentro del ente público, el que tiene que suscribir el instrumento jurídico trianual con el Gobierno que desarrolla el contrato marco. La relación entre la televisión y, digamos, su propietario es el contrato marco, que dura seis años, que, digamos, marca toda la actividad que tiene que haber, cómo se hace, cuáles son los objetivos, etcétera, y cada tres años se tiene que hacer un documento, un contrato programa o lo que sea, un instrumento jurídico, que está por determinar, donde se especifique cómo se van a realizar los acuerdos que se han tomado por parte del Parlamento sobre el contrato marco. Nosotros somos de la opinión de que quien tiene que suscribir por parte del ente ese instrumento jurídico no es el presidente del ente sino tiene que ser el Consejo Rector. Nos parece que es más democrático y asegura más el que se reflejen todos los intereses que tienen que acogerse dentro del ente público de la radiotelevisión.
Luego viene el eje de las enmiendas nuestras. Nosotros consideramos que la clave para que funcione bien la Televisión Canaria es que sea una televisión canaria que esté muy consensuada en sus órganos de dirección por parte de todos los grupos que están representados en el Parlamento de Canarias.
¿Por qué?, porque es la mejor forma de evitar que luego haya sesgos o favoritismos a favor de alguna tendencia política o algunas tendencias políticas o que haya elementos de perjuicio contra otras determinadas tendencias políticas.
¿Cómo se determina esto? Nosotros creemos que eso se determina con la elección tanto del Consejo Rector como del presidente del Consejo Rector. Actualmente, la propuesta que viene aquí en el proyecto de ley lo que dice es que habrá una primera votación donde se exigirá, para elegir al Consejo Rector, dos tercios. Si no se consigue con esa mayoría, posteriormente, porque hay luego un aplazamiento, habría un segundo, donde se tendría que aprobar por tres quintos, por dos ocasiones, y si tampoco se llega a ningún tipo de consenso, entonces se aprobaría por mayoría absoluta.
Nosotros consideramos que tiene que forzarse que haya consenso para la elección del Consejo Rector. La única forma que se fuerza a que haya consenso para el Consejo Rector es que no haya salidas traseras. Si nosotros ponemos una salida de que acabe siendo la mayoría absoluta simple para poder elegir al Consejo Rector, dependerá de la voluntad política de quien tenga las mayorías en ese momento que haya más o menos voluntad de consenso o que simplemente desde el principio ya se tenga una determinada propuesta, aunque sea injustificada o muy poco consensuada, y que se acaba imponiendo, porque se sabe que tardarán unos meses pero que la acaban imponiendo. Desde nuestro punto de vista, se tienen que mantener las mayorías reforzadas y no puede ser por mayoría absoluta por lo que se elija al Consejo Rector, y eso para nosotros es un elemento determinante. ¿Qué quiero decir con ello? Quiero decir que sería de los elementos que determinarían el sistema o la posición de voto nuestro con respecto a la ley.
En el segundo punto, que es el tema de la elección del presidente, tanto de lo mismo. Lo que pone el articulado es que en principio se hace por una mayoría absoluta y que posteriormente se puede hacer por una mayoría... perdón, primero por una mayoría reforzada y luego por una mayoría absoluta. Les leo el artículo 16.2: "Una vez hayan sido los consejeros y consejeras elegidos de conformidad con lo dispuesto en los artículos 11 y 12, el Parlamento elegirá entre ellos a la persona que ejercerá la Presidencia en la misma sesión plenaria en que se produzca la elección de aquellos y aquellas, y requerirá la mayoría de tres quintos en primera votación o de mayoría absoluta en la segunda". Nosotros tampoco estamos de acuerdo aquí con que haya mayoría absoluta.
Este elemento para nosotros es igual de fundamental que lo que dijimos antes. También decir que, discutiendo el tema, después incluso de la comisión, con los grupos de la mayoría, parece ser que la mayoría va a presentar una propuesta concreta de transaccional sobre uno de los artículos y es una posición que a lo mejor varía sobre el otro, lo cual nosotros agradecemos mucho.
Luego hay un tercer elemento, que nosotros tenemos muy en consideración, y es el tema de los plazos. Nosotros consideramos que determinados elementos... Por ejemplo, en la enmienda 53 hay que fijar las normas de funcionamiento de los Consejos de Informativos, en la enmienda 60 hacemos referencia al reglamento del Consejo Rector y en la enmienda 61, a la constitución tanto del Consejo Asesor como de los Consejos de Informativos. En principio todos estos tienen unos plazos de seis meses. Nosotros consideramos que sería mejor que hubiera unos plazos de tres meses. Consideramos, además, que si a la Cámara, por ejemplo, se le ha pedido que haga un esfuerzo para intentar sacar no solo este proyecto de ley sino otros muchos proyectos de ley y la Cámara ha hecho el esfuerzo, teniendo en consideración, pues, la solicitud que se planteaba, nosotros consideramos que, por parte de una empresa especialmente dedicada a esa, y siendo solamente estos temas en concreto, que es factible, si hay voluntad política, intentar reducir los plazos.
Aunque no hay una enmienda sobre el tema, también nosotros quisiéramos plantear que lo que plantea la ley con respecto a la entrada en vigor hace referencia a su publicación en el boletín. Nosotros esperamos que la publicación en el boletín sea inmediata con respecto a la aprobación, para que no haya problemas en poner en marcha la ley.
Por último, hacer referencia, aunque nosotros aquí cedimos porque había un planteamiento de que se quitara por parte de la televisión la posibilidad de ingresos públicos por publicidad, nosotros lo que hemos hecho es añadir, porque era lo que nosotros pensábamos plantear, que exista la figura del patrocinio y en ese sentido hacemos dos enmiendas de adición para que se potencie la figura del patrocinio en el texto.
Y luego hay un par de textos, uno que hace referencia al detalle que tiene que tener la parte económica que elabore el ente como información a la sociedad anualmente y, por otro lado, sobre la obligatoriedad de poner en el público la información sobre las carteleras televisivas, que son simplemente peticiones que vienen recogidas de textos legales del Estado, que yo creo que vienen bien, si no transcribir, porque sé que el Consejo Consultivo tiene un especial problema con el Gobierno canario en el sentido de que tiene la tendencia a transcribir textos que no hacen falta, en los textos que ellos ponen, por lo menos hacer referencia a los textos legales para que haya cumplimiento de esto.
Resumiendo, nosotros creemos que es una buena ley, que es una ley que actualiza bastante el actual sistema, que es una ley que tiene elementos positivos porque especifica bastante cuáles son las tareas de cada uno de los miembros, que es una ley que no es excesivamente cara, porque exclusivamente, digamos, se crea la figura del presidente ejecutivo y luego el Consejo Rector no tiene sueldo, sino simplemente tiene dietas por asistencia a las reuniones, y en ese sentido yo creo que es bastante positivo, y creemos que hay cosas que se pueden mejorar, que son las que hemos dicho, bien precisión de algunos elementos para que haya un mayor control por parte del Parlamento o bien por parte del Consejo Rector en determinados elementos, y sobre todo la parte fundamental, que es la parte de...
El señor PRESIDENTE: Sí, vamos a establecer como criterio dos minutos para cada grupo, dos minutos. Usted puede hacer uso del que quiera.
El señor JUSTO BRITO: Gracias, señor presidente.
El elemento fundamental es, tenemos que asegurar, en la medida de lo posible, porque la legislación nunca lo acaba asegurando pero aporta bastante a ello, que la televisión sea un elemento integrador y que además sea un elemento no sectario, sino que sea un elemento inclusivo, porque introduce y tiene en consideración todas las posiciones políticas que hay en la sociedad y tiene en consideración todas las posiciones que hay en la sociedad. ¿La forma de conseguir esto?, que, por ejemplo, es, por decirlo en plata, es enmendar la actual situación que tiene la televisión canaria, sería fortaleciendo, de una manera democrática y consensuada, los órganos de dirección, fundamentalmente Consejo Rector y presidente. El Consejo Rector y la Presidencia actualmente tienen un sistema que empieza por elegirse por mayoría muy cualificada y terminando en una mayoría simple absoluta. Nosotros consideramos que, por el bien de todos, teniendo en consideración que algunos ahora están en el Gobierno pero que alguna vez serán oposición, y por la sensibilidad que tenemos los que estamos en la oposición, que también alguna vez podemos estar en el Gobierno, por el bien de todos, lo mejor es que, aparte de la voluntad política que se pueda presuponer a cualquiera de tener esa actitud de consenso, lo mejor es que sea la ley la que recoja y limite y favorezca esa posibilidad de consenso, restringiendo tanto la elección en el Consejo Rector como la elección del presidente del Consejo Rector con unas mayorías cualificadas que obliguen a llegar a consenso entre todos los grupos y las posiciones políticas que están en la Cámara.
Creo que ahora debe intervenir el Grupo Parlamentario Popular, efectivamente, porque también tiene enmiendas. Doña Águeda Montelongo González, Grupo Parlamentario Popular.
La señora MONTELONGO GONZÁLEZ: Gracias, señor presidente. Señorías, señor vicepresidente del Gobierno, ciudadanos de Canarias: feliz Navidad.
Señorías, les confieso que estoy aquí hoy, en este Parlamento, y no sé en verdad cómo empezar esta intervención. No sé si a ustedes les ha pasado alguna vez, pero es como si estuviera bloqueada. Llevo unos días preparando esta intervención pero lo cierto es que las circunstancias relacionadas con el asunto que hoy aquí nos ocupa en verdad me han desbordado. Y mira que tenía ilusión en llegar hoy aquí y felicitarnos por esta nueva ley de radiotelevisión canaria. Ahora que caigo, he dicho nueva, pero, bueno, ¿nueva no les parece una ironía, un chiste de mal gusto llamarla así, nueva ley? Digo esto porque, tras años demandando una nueva ley de radiotelevisión canaria, tras meses reclamando consenso de todas las fuerzas políticas, tras borradores, enmiendas, reuniones, conversaciones, encuentros y desencuentros, ¿al final qué tenemos?: una ley de corta y pega. Sí, señorías, señores del Grupo Nacionalista Canario, señores del Partido Socialista, una ley de corta y pega, porque lo de nueva ley se me antoja un mero eufemismo. Un eufemismo al que hoy se le quiere dar rango de ley, pero un eufemismo que no deja de ser más de lo mismo. Y ustedes dirán, "pero, bueno, ¿y qué dice esta mujer?, ¿se habrá equivocado de iniciativa?" No, sé muy bien de lo que estoy hablando, sus señorías saben de lo que estoy hablando. Estoy hablando de lo que nos trae hoy aquí, que no es más que un simple lavado de cara que este Gobierno y su presidente han querido hacer de la Ley 8/1984, de 11 de diciembre, de radiotelevisión en la Comunidad Autónoma de Canarias. Estoy hablando de un mero acto de cara a la galería, que a fecha de hoy nadie se lo cree.
Igual soy dura en mis afirmaciones, pero lo cierto es que, tras meses de trabajo, esta ley que hoy se pretende aprobar aquí es más de lo mismo. Lo que tenía que haber sido todo un reto para las fuerzas políticas presentes en este Parlamento, lo que tenía que haber sido una ley moderna y actual de una radio y televisión pública canaria, se ha quedado en una mera copia de la ley que teníamos. No es más que otro apaño de las dos formaciones políticas que sustentan al Gobierno, vendiéndonosla como si fuese una nueva ley. ¿Y nueva de qué, señores de Coalición Canaria y del Partido Socialista?, ¿cómo van a defender que esta es una nueva ley? ¿No se dan cuenta de que esto no lo creen ni ustedes mismos?
Ciudadanos de Canarias, desde aquí les invito a que hagan un ejercicio. Cuando esta ley esté publicada, hagan la comparativa entre la actual y la nueva y verán que lo que yo les estoy diciendo...; y ya me corregirán, pero salvo algunas cuestiones de maquillaje, estamos ante la misma ley, ante las mismas limitaciones para que, estando al frente del Gobierno de Canarias, don Paulino Rivero siga ejerciendo su control en Radiotelevisión Canaria. Ese control que se resigna a ceder al Parlamento, ese control que se resigna a ceder a quienes verdaderamente son propietarios de nuestra radio y de nuestra televisión canaria, los ciudadanos de Canarias.
Dicho esto, quiero entrar al detalle en un aspecto que considero que es una auténtica aberración, algo que a fecha de hoy no he logrado que nadie me lo justifique. Señorías, creo que saben perfectamente de lo que les estoy hablando: esta supuesta nueva ley, e insisto, supuesta nueva ley, no exigirá titulación universitaria a ninguno de los máximos directivos de Radiotelevisión Canaria, es decir, a los miembros del Consejo Rector, lo que en la actualidad conocemos como Consejo de Administración, y a su presidente, lo que equivaldría a la figura del director general. Sí, ninguna titulación universitaria. Y, ya que está hoy aquí el vicepresidente del Gobierno de Canarias, le invito a que, si tiene argumentos sobre esta cuestión, nos los haga llegar, nos lo rebata, a ver si somos capaces de entender por qué ni usted ni su partido ni su socio de gobierno hayan hecho nada para corregir tamaña insensatez. Y quiero utilizarle a usted, señor vicepresidente, como ejemplo, porque, si los canarios no lo saben -lo digo con respeto y admiración-, es usted licenciado, es usted doctor, es usted catedrático. En su dilatada carrera usted ha dirigido tesis doctorales y tesinas de licenciatura, de las que estoy segura de que se sentirá muy orgulloso. Y no quiero extenderme en sus méritos de experiencia, que los tiene y muchos, pero me dirijo especialmente a usted porque hoy aquí está sentado como responsable de un partido que apoya la aprobación de esta ley. Y yo le pregunto: ¿qué les va a responder a sus alumnos cuando le pregunten por este asunto?, ¿qué argumentos les va a transmitir usted a los jóvenes canarios sobre la cultura del estudio, de la dedicación a la formación como pieza fundamental de su desarrollo personal y social? ¿Cómo es posible, señor vicepresidente, que usted y la formación que usted representa mantengan tal desatino en esta ley? Y se lo pregunto a usted como se lo podría preguntar a don Paulino Rivero, que es maestro de profesión, alguien que sabe de lo que estamos hablando, pero que gusta tanto de la universidad de la vida. ¿Y por qué no conjugar ambos aspectos, la universidad de la vida y la universidad oficial, la reglada? Señor Pérez, ¿qué les va a decir usted a los colegas cuando asista a la próxima inauguración del curso escolar en cualquiera de las universidades canarias?
Señorías, créanme cuando les digo que no se trata de que hayan rechazado una enmienda del Partido Popular, se trata de algo que va más allá. Por eso quiero y exijo en este Parlamento que quienes han tomado la decisión expliquen el porqué en esta tribuna y sepamos todos cuál es el verdadero interés que se esconde detrás de esta decisión. Para mi grupo no hay duda, yo se lo diré: seguir manipulando y nada más.
Pero voy más allá. Cuando los ciudadanos hagan este ejercicio de comparar estas dos leyes, la actual y la que se quiere aprobar hoy aquí, verán como eso de que el Parlamento sea el verdadero supervisor y garante de nuestra radio y televisión pública, evitando un excesivo control por parte del poder ejecutivo, no es más que una mera ilusión. Por ejemplo verán como el mandato de los miembros del Consejo Rector, lo que ahora se conoce como Consejo de Administración, se establece en seis años. Sí, seis años, toda una eternidad. Nuestro grupo parlamentario propone que fuesen tres. ¿No creen ustedes que es algo más lógico, no creen ustedes que así se salvaguarda una mayor independencia, neutralidad y eficaz gestión de este órgano?
O verán cosas como esta otra, algo que tiene que ver con lo que se va a llamar la Presidencia del Consejo Rector, lo que hoy se conoce como director general, que si bien sí es verdad que será elegido por el Parlamento, lo cierto es que, tal como ha decidido Coalición Canaria y el Partido Socialista, al final el poder ejecutivo de turno seguirá teniendo la última palabra en su designación, ya que rechazarán -o como ha dicho el señor Pedro Justo, igual no, espero que así sea- requerir el apoyo de lo que se conoce como una mayoría reforzada. Algo que ha defendido el Grupo Mixto y que sabe que en todo momento nosotros hemos apoyado, porque no se puede permitir que todo un Parlamento no sea capaz de elegir al mejor profesional de Canarias por consenso, por una mayoría reforzada, para que dirija algo que no es nuestro, de ningún partido, para que dirija algo que es un derecho que tienen los ciudadanos, el derecho a la información, el derecho a gestionar los recursos públicos de todos los canarios.
Señorías, con esta ley, si no se corrige, podemos elegir lo que tenemos ahora, repetir el mismo modelo, y creo que entre todos debemos hacer un esfuerzo. Si no se logra el acuerdo, el director podría ser por mayoría de dos tercios, incluso de tres quintos. Y si a eso añadimos la universidad de la vida, el cóctel está servido. Todo un despropósito y un insulto a la inteligencia de los canarios.
Señorías, seguramente recordarán mis palabras en la Comisión de Gobernación, previa a este pleno de hoy, cuando discutíamos esta aparente nueva ley de radiotelevisión canaria. Les decía que esta tenía que ser una ley que corrigiera los errores de la ley existente. Les recordaba este trabajo y que presentaba un auténtico reto para todos nosotros y, además, una responsabilidad para los que teníamos encomendada esta misión. ¿Se acuerdan?, ¿se acuerdan de que se lo dije en todo momento? Y yo les pregunto: ¿dónde está el reto?, ¿dónde está esa responsabilidad?, ¿dónde han quedado esas buenas voluntades? Yo se lo diré: de momento, en nada. Se han quedado en un mero empeño de dos formaciones políticas, Coalición Canaria y Partido Socialista, en sacar adelante una ley por la puerta falsa, una ley que seguramente va a incurrir en los mismos errores que la actual, una ley que a buen seguro la vamos a tener que volver a redactar a partir de mayo.
Señorías, ¿ese es el sentido del deber y responsabilidad que se nos supone?, ¿ese es nuestro concepto de reto? Señorías, piensen bien lo que les estoy diciendo, porque estoy convencida de que los ciudadanos saben perfectamente de lo que les estoy hablando.
Se lo repito, señorías, en la ponencia de esta ley y en aquella Comisión de Gobernación les dije que no solo se trataba de hacer una buena ley sino que teníamos que hacer todos los esfuerzos necesarios para conseguir y redactar y aprobar una ley por consenso. Un consenso en el que estuviéramos implicadas todas las fuerzas políticas que cuentan con representación en este Parlamento. Les decía que era algo que se lo debíamos a los canarios, algo que hoy aquí, de momento, tristemente, se ha quedado en nada, algo que no hemos conseguido.
Ustedes son los responsables, ustedes, señores del Partido Socialista y Coalición Canaria, son los responsables de defraudar a los canarios, ustedes son los responsables de querer seguir perpetuando una radio y televisión pública canaria, no al servicio de todos los canarios, sino al servicio de sus intereses particulares y partidarios. Una ley al servicio de una propaganda política que quiere perpetuarse en el tiempo. Pero quiero que también sepan los canarios que yo también soy responsable, soy responsable porque con mis buenas intenciones, con mi predisposición al diálogo y con toda la buena voluntad del mundo, no he sido capaz de convencerles. Esa es mi frustración y quizás ese sea el motivo que hacía que hoy no supiera cómo afrontar mi intervención de hoy aquí. Pero les diré una cosa, a pesar de aprobar hoy aquí esta ley por la puerta falsa, mientras esta diputada tenga responsabilidades políticas, seguirá defendiendo una radio y televisión canaria pública verdaderamente plural, independiente y al servicio de los intereses de los ciudadanos. Seguiré defendiendo y demandando una nueva ley, una ley que en verdad sea una ley capaz de superar los vicios y defectos de la anterior ley y de esta que hoy se quiere aprobar.
Señorías, a pesar de mis palabras de rabia e indignación, les diré que tengo la conciencia tranquila. Estoy satisfecha por el trabajo desarrollado y, sobre todo, por el apoyo incondicional de mi grupo parlamentario, porque todas las enmiendas presentadas a esta ley, todas esas mejoras que propusimos al borrador inicial no han sido propuestas exclusivas nuestras, del Partido Popular, han sido las propuestas de muchos profesionales del sector de la comunicación, del sector audiovisual, de trabajadores, de agentes sociales, de publicistas. Todos ellos nos hicieron llegar sus opiniones, ideas inteligentes, oportunas y verdaderamente innovadoras que tristemente ustedes las han relegado al olvido. Tuve la ocasión de hablar con cada uno de ellos, tener reuniones, recopilar sus sugerencias y les aseguro que, de haber aceptado esas propuestas en forma de enmiendas, la que nuestro grupo parlamentario ha presentado, les aseguro que hubiéramos sacado adelante una auténtica ley. Una ley moderna, actual, una ley que, sin lugar a dudas, se hubiera convertido en un auténtico referente. Y desde aquí quiero mostrar mi gratitud a todos ellos por las aportaciones, por permitirnos traducir todas sus ideas, todas sus experiencias y sus conocimientos en las sesenta y tres enmiendas del Partido Popular. Enmiendas que presentamos en su momento y de las cuales solo veintiséis permanecen vivas. Esto significa que son las enmiendas que he de defender hoy aquí, una defensa que hasta el día de hoy ha quedado condenada al olvido, una defensa, como el Partido Socialista y Coalición Canaria vienen hoy dispuestos, y yo deseo que no... que pasen a mejor vida.
Señorías, fíjense lo que les voy a pedir, solo les pido que, por favor, tengan a bien considerar esas veintiséis, esas que ustedes conocen perfectamente y que rápidamente volveré a enunciar.
Las enmiendas número 82, 83 y 84, relativas a la cualificación que han de tener los miembros del Consejo de Radiotelevisión Canaria, incluido su presidente. ¡Fíjense qué fácil!, se trata de sustituir una "o" excluyente por una "y", algo tan simple y de tanta trascendencia. Demos con ello un ejemplo a nuestros jóvenes. Promovamos con ello la cultura de la formación y del esfuerzo personal. Demostrémosles que en este Parlamento somos gente seria y coherente, personas con un alto sentido de la responsabilidad.
Seguimos defendiendo las enmiendas 79, 96, 117 y 123. Con ellas solo permitimos y exigimos dotar de mayor transparencia e independencia, de radio y televisión canaria, respecto del gobierno de turno y pretender establecer unas relaciones mucho más claras e interdependientes de este ente público con esta casa, el Parlamento de Canarias.
Las enmiendas relativas a los mandatos y plazos de los máximos órganos, las enmiendas números 87, 88, 90 y 124...
El señor PRESIDENTE: Doña Águeda, dos minutos, por favor.
Las enmiendas 93, 98, 99 y 100, relativas a la figura de la existencia de un administrador único; y sobre todo las enmiendas 94, 100, 103, 108, 112, 119 y 120, que tienen que ver con dotar de una mayor representación en los distintos órganos de Radiotelevisión Canaria.
Pero sobre todo les pido el apoyo a la enmienda 43 del Grupo Mixto, y se lo pido porque tenemos que replantearnos seriamente la forma en la que han de ser elegidos los miembros del futuro Consejo Rector de Radiotelevisión Canaria.
Fíjense qué poco les pedimos, solo eso, hacer hoy aquí entre todos un pequeño esfuerzo: conseguir que esta ley sea una ley de consenso, esa que estoy convencida de que tanto ustedes como yo queremos, y no la ley que, insisto, hoy se quiere aprobar por la puerta falsa haciéndonos creer que en verdad es una nueva ley de radiotelevisión canaria cuando en verdad no deja de ser más que un mero apaño.
Señor presidente, señorías, termino ya. Con esta última consideración quiero terminar esta intervención, una intervención y una sesión parlamentaria que les aseguro que no pasará a la historia; y no pasará a la historia porque, a no ser que me sorprendan, cuando salgamos de aquí, saldremos con la frustración de no haber estado a la altura de las circunstancias y de comprobar que tristemente los intereses partidarios y personales de unos pocos siguen estando por encima de los intereses de la mayoría.
Gracias, señor presidente, señorías, ciudadanos de Canarias, nuevamente quiero desearles una feliz Navidad y especialmente salud y bienestar para el próximo año.
La señora RAMÍREZ ESPINOSA: Gracias, señor presidente. Muy buenos días, señorías. Buenos días a las personas que nos acompañan.
Señora Montelongo, desde luego decir en el Parlamento de Canarias que una ley se aprueba por la puerta falsa desde luego es insultar a este Parlamento, porque por la misma regla de tres todas aquellas leyes que han aprobado ustedes por mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados entonces sí que serían falsas.
Señorías, en el trámite parlamentario de la ley de la radiotelevisión canaria hemos incorporado a nuestras enmiendas algunas peticiones recibidas desde distintos sectores, a los cuales tengo que agradecer su colaboración y sus aportaciones a esta ley, y decirles también que desde luego el Partido Popular ha dicho que ha contado con ellos pero, a mi modo de ver, los ha engañado, desde luego, porque cuenta con ellos para presentar enmiendas a esta ley pero después presenta enmiendas para privatizar la radiotelevisión canaria y votan a favor de estas enmiendas.
Asimismo, señorías, hemos admitido un número importante de las presentadas por los grupos no proponentes; otras no lo han sido, bien porque venían a corregir deficiencias que ya habían sido abordadas por nuestras propias enmiendas o bien simplemente, naturalmente, por diferencias de criterio.
En cuanto a las enmiendas del Grupo Popular, hemos tenido, de verdad lo digo, hemos tenido que hacer un verdadero esfuerzo, un importante esfuerzo, para identificar el verdadero sentido de las mismas, porque desde luego no se explica que se hayan formulado sesenta y tres enmiendas sobre un modelo que refuerza el ente para tres meses después proponer, en la tramitación de la Ley de Presupuestos, como dije ahora, que se suprimiera el ente de Radiotelevisión Canaria. Vamos a ver, o una cosa o la otra, pero ambas es imposible, a menos que saquen una foto y la pongan en un cartel así de grande.
En fin, no vamos a extendernos en justificar nuestro criterio contrario a las enmiendas de los grupos no proponentes, puesto que ya lo hemos hecho, tanto el Grupo Nacionalista como nosotros, en la comisión previa al dictamen que hoy debatimos, pero sí es verdad que no podemos dejar de abordar otras cuestiones con las que se pretende poner en entredicho el proyecto de ley en su conjunto.
Vamos a ver, esta nueva ley está hecha, es verdad, a imagen y semejanza de la ley del 2006, de la ley de Zapatero. Esa ley que es tan alabada y tan aplaudida por todos los profesionales y por todo el sector audiovisual.
En cuanto a la cualificación exigida para los miembros del Consejo Rector, es exactamente la misma que se exigía en esa ley del 2006, tan aplaudida, como digo y lo repito, por todos los profesionales y por todo el sector audiovisual. Lea bien el artículo 11: se exige reconocida cualificación y experiencia profesional y se entiende por tal también la formación superior, es decir, la formación superior no queda fuera de la ley, no queda excluida, señoría.
Otra de las cuestiones que no podemos pasar por alto, en la que coincidieron tanto el Grupo Popular como el Mixto, es la modificación que proponían al artículo 15, otorgándole competencias al Consejo Rector para aprobar las plantillas de personal y sus retribuciones, competencias al Consejo Rector para aprobar las plantillas de personal y sus retribuciones. Vamos a ver, nosotros, que el Partido Popular defienda esto lo entendemos, pero que el Grupo Mixto lo haya asumido como propio, de verdad, y se lo digo desde el aprecio que les tengo, pero nos sorprende enormemente. Señorías, estas enmiendas a lo que vienen es a favorecer la aplicación de la reforma laboral del Partido Popular y contribuyen a que prevalezcan los convenios de empresa sobre los convenios sectoriales y la negociación colectiva, que son mucho más eficaces para garantizar los derechos laborales, desde luego. Por lo tanto, aceptar esto supone dar pie a la aplicación de la reforma del Partido Popular en Radiotelevisión Canaria. Una reforma laboral cuyo objetivo implícito es el ataque frontal, debilitar la institución laboral más potente y eficaz en la regulación de las condiciones laborales, que es la negociación colectiva y el poder contractual del sindicato, allí donde más se presta, que son los convenios sectoriales. Señorías del Grupo Mixto, se lo vuelvo a decir, desde el aprecio y el cariño que les tengo, pero no sé si se la han colado o mucho han cambiado su discurso.
Quiero entrar de lleno quizás en la cuestión más cuestionada de la nueva ley, y que ha sido aludida por los grupos que me han precedido en la palabra, que es el sistema de mayorías para elegir al Consejo Rector. Señorías, nosotros, el Grupo Nacionalista y el Grupo Socialista, elaboramos una propuesta inicial para ello, con la única finalidad de favorecer el consenso en la elección del consejo, pero un consenso que no pudiera ser secuestrado por las mayorías parlamentarias de turno. Y me explico. Proponemos un Consejo Rector compuesto por cinco miembros, con un mandato de seis años y con renovación parcial cada tres años; es decir, un proceso de elección pensado siempre, teniendo en cuenta que el sistema de mayorías en este Parlamento, don Pedro Justo, no es el mismo, ya se lo decía en la comisión, no es el mismo que el del Congreso, que con 350 diputados y diputadas presenta un arco parlamentario mucho más atomizado, con una estructura que puede llegar hasta 15, 18 grupos parlamentarios, y aquí, pues, evidentemente, a corto plazo, como mucho se darán cuatro o cinco grupos parlamentarios, al menos a corto plazo. Por eso nuestra propuesta inicial era una primera votación que exigiera dos tercios; si no se llegara a un acuerdo, al mes siguiente, que no al día siguiente como propone el Partido Popular en esa modificación legal que hizo, al mes siguiente, si no se llega a un acuerdo, otra mayoría de dos tercios; si tampoco se llegaba a un acuerdo, hubiésemos pasado a una tercera, y transcurrido otro mes, de tres quintos; y si tampoco, una cuarta, de tres quintos. Es decir, que solo, si transcurridos cinco meses no llegáramos a un acuerdo, es cuando hubiésemos acudido a la mayoría absoluta. Señorías, entendíamos y seguimos entendiendo que, si los grupos parlamentarios no somos capaces de ponernos de acuerdo durante todo este proceso, antes de llegar a la quinta votación, de la mayoría absoluta, entonces es porque desde luego no hay voluntad de llegar al consenso y desde luego lo que no queríamos provocar era esa situación de bloqueo y de interinidad en el Consejo de Radiotelevisión Canaria, planteándonos siempre qué pasaría si a algún grupo político le surge la idea de bloquear la elección.
Señor Pedro Justo, le recuerdo, en la pasada legislatura el Grupo Socialista logró veintiséis diputados, la mayoría más elevada en la historia del Parlamento desde la legislatura de la presidencia de Jerónimo Saavedra. Había que renovar el Consejo Consultivo, había que renovar el Diputado del Común y el Consejo de Administración de Radiotelevisión Canaria, renovaciones que se bloquearon para no reconocer a mi partido esas mayorías. Por lo tanto, lo que su grupo y otros han querido entender como voluntad de pasar el rodillo, créame que nosotros lo entendemos diferente, lo entendemos como una responsabilidad a la hora de legislar, -recordemos que estamos legislando-, para no propiciar en un futuro que esos bloqueos que afectaron a mi partido no los soporten otras formaciones políticas.
Pero, además, también se olvidaban de los mecanismos correctores que prevé la proposición de ley. Olvidaban que la radiotelevisión canaria será la única, de las once existentes en otras comunidades autónomas, que renueva parcialmente su consejo en periodos no coincidentes con la legislatura; olvidan que si el Parlamento decide expulsar a un consejero o consejera solo puede nombrar uno nuevo si tiene la misma mayoría por la que se eligió. En fin.
No obstante, no obstante, como decía don Pedro Justo, por esa misma responsabilidad tiene que salir adelante con el máximo consenso posible. De verdad, creemos que el salto cualitativo que supone esta ley, en materia democrática, en materia de independencia informativa, de transparencia, de estímulo del sector audiovisual y cultural canario, de verdad que creemos que todos estos avances no se pueden ver reducidos a que la ley no valga si no eliminamos la mayoría absoluta. Por lo tanto, en aras de lograr ese máximo consenso posible para favorecer la elección de los miembros del Consejo Rector por consenso, de cuantas más opciones presentes en esta Cámara mucho mejor, hemos estado hablando, hemos estado negociando el Grupo Nacionalista y el Grupo Socialista con el Grupo Mixto para tratar de llegar a un acuerdo y, en aras de ese acuerdo, si ustedes están dispuestos a apoyar esta proposición no de ley, les vamos a ofrecer una enmienda transaccional a la enmienda 43, mediante la que proponemos sustituir el párrafo tercero del 11.3, que quedaría redactado de la siguiente manera: "De no obtenerse nuevamente la mayoría necesaria, se iniciará nuevamente el procedimiento de elección establecido en este apartado, comenzando con una nueva propuesta de personas por parte de los grupos políticos representados en el Parlamento, que deberá contener el cambio de, al menos, la mitad de las propuestas inicialmente". Es decir, se elimina el sistema de mayoría absoluta. Y además aceptaríamos la enmienda 49, con la que suprimiríamos el final del párrafo del artículo 16.2, con la finalidad de llegar al máximo consenso posible y, bueno, solo habrá que esperar que exista buena voluntad de todos los grupos políticos y que no se produzca ningún bloqueo.
Señorías, entrando de lleno en el contenido de la ley, no podemos olvidar que, cuando una televisión pública tiene el calificativo de pública, no quiere decir únicamente que sus gastos corran a cuenta de los ciudadanos, sino principalmente que debe ejercer un servicio público, que debe proporcionar una información de calidad, que debe respetar los valores constitucionales y que debe ser un reflejo del pluralismo político y social, y una de las premisas básicas para ello es la independencia. Y eso es lo primero que hemos tenido en cuenta a la hora de redactar esta nueva ley de radiotelevisión pública de Canarias: la supresión del control gubernamental del ente público, introduciendo además, como decía antes, en el texto legal diversos mecanismos que garanticen el control democrático en los contenidos de la misma. Para ello hemos configurado el ente como una entidad pública de la comunidad autónoma sin adscripción funcional al Gobierno de Canarias, gozando de autonomía en su gestión. Quiero resaltar que no existe en ninguna de las leyes que regulan esta materia en el resto de las comunidades autónomas una previsión de independencia política de este calado.
Un ente que ejercerá la función de servicio público a través de sus dos sociedades mercantiles y cuya administración y gobierno corresponderá al Consejo Rector, con la Presidencia como órgano encargado de la ejecución de sus acuerdos. Señorías, con la regulación que proponemos ya no se configura una presidencia de la Radiotelevisión Canaria omnipotente; al contrario, está pensada para conjugar la agilidad del ente con la posibilidad de colegiar las decisiones ejecutivas, y ello se logra haciendo recaer en la Presidencia la competencia para la gestión ordinaria y fijando como contrapeso la posibilidad de que el Consejo Rector avoque para sí la aprobación de cualquier negocio jurídico que estime conveniente. Esta cuestión es importante y es novedosa porque, por primera vez, si algún sector económico, social o político cuestiona una decisión de la Presidencia que implique obligaciones económicas, la decisión sobre la misma puede pasar a ser colegiada y no impuesta por una persona.
Señorías, con esta nueva regulación pretendemos configurar una Radiotelevisión Canaria que haga valer ante la ciudadanía, de una vez por todas, su objetividad, su pluralidad y su independencia y que se diferencien sus contenidos de los medios de comunicación privados. En ese sentido, se crea el Consejo Asesor, como órgano de participación de la sociedad en el mismo y que contará con una amplia representación pública y civil. Además, se articula un derecho de acceso a los contenidos de las cadenas específico para los productores de bienes culturales y audiovisuales canarios mediante convenio de colaboración con el ente; se introduce la posibilidad de convocar procedimientos de concurrencia pública para la explotación privada de determinadas franjas horarias o de programaciones puntuales en los canales de radio y televisión. Todo ello en esa apuesta decidida por apoyar al sector audiovisual canario.
Y, en segundo lugar, una novedad en esta nueva ley -ya decía desde el primer momento que para el Partido Socialista era fundamental- es la creación de los Consejos de Informativos, como órganos internos de participación de los profesionales de la información que prestan sus servicios directa o indirectamente para la radio y para la televisión. Creemos que, si hay algo que justifica la creación de un medio de comunicación público, en un contexto en el que los medios privados están altamente condicionados por los titulares de su accionariado, es la necesidad de contar con profesionales independientes que nos garanticen una información veraz, objetiva e independiente. Por ello, ya digo que los Consejos de Informativos se configuran como un instrumento para salvaguardar la libertad de prensa de los profesionales de los servicios informativos de cualquier injerencia política o económica.
En esto creemos en el Partido Socialista y creo que la última etapa de Radiotelevisión Española fue un buen ejemplo de ello. Fue una etapa, como dije al principio, alabada por muchos profesionales, por el sector audiovisual; una etapa que en absoluto tiene que ver con la actual gestión del Partido Popular en la Radiotelevisión Española. A la que, además, el último informe del Consejo de Europa sitúa entre los medios públicos nacionales con mayor injerencia política de toda Europa, fíjense, incluso a niveles de Rumanía, Ucrania, Hungría o Serbia. Esto es increíble. O sea, que un organismo oficial europeo diga oficialmente que un Gobierno interfiere en la televisión pública es muy muy grave, señorías, muy grave. Esa Radiotelevisión Española en la que los propios profesionales se han visto obligados, día sí y día también, a denunciar públicamente esas injerencias políticas y las coacciones a las que se tienen que enfrentar a la hora de desarrollar su trabajo. Denuncias que han podido articular precisamente a través de los propios Consejos de Informativos introducidos por el Partido Socialista y que ahora incorporamos a la Radiotelevisión Canaria.
Esto, desde luego, no lo queremos para nuestra radiotelevisión canaria. Esa gestión se aleja totalmente de nuestro modelo y digo que el Partido Popular no tiene autoridad moral para criticar esta nueva ley de la radiotelevisión canaria. ¡No tiene ninguna autoridad moral!, viendo lo que estamos viendo en Radiotelevisión Española y viendo lo que estamos viendo con las radiotelevisiones de las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular, de verdad que no, y menos aún, menos aún, con la última joya de la ley mordaza, menos aún.
Señorías, no puedo dejar de referirme al papel del Partido Socialista con respecto a radiotelevisión canaria. Mi grupo y mi partido tuvo claro, desde el inicio de la legislatura, que debíamos superar posturas cortoplacistas que, lejos de propiciar un cambio en el ente, abonaban su inmovilismo. Creímos y creemos que una ley como la que hoy aprobamos vale más, vale muchísimo más, que una foto o que un titular en los periódicos, desde luego que sí. Creímos y creemos que cuestiones coyunturales no podían alejarnos del principal objetivo, que era el cambio de modelo para propiciar el cambio en la gestión. Creímos y creemos, señorías, que la función de control político y la función legislativa que nos encomendaron los ciudadanos y ciudadanas son perfectamente compatibles, y lo hemos demostrado, no solamente en el ámbito de la radiotelevisión canaria. Por ello, con la misma...
El señor PRESIDENTE: Sí. Dos minutos, doña Belinda, por favor, sí.
Como decía, con la misma responsabilidad, con la misma lealtad y con la misma intensidad con la que hemos podido traer y aprobar esta ley a la Cámara, de la mano del Grupo Nacionalista, les puedo asegurar que vamos a trabajar para propiciar el nombramiento del nuevo Consejo Rector antes de finalizar esta legislatura y en esa tarea esperamos sumar a todos los grupos de la Cámara, esperamos poder sumar a todos los grupos de la Cámara, señorías.
Antes de terminar mi intervención, quiero agradecer a todas las personas, en primer lugar, del sector audiovisual, representantes de los distintos sindicatos de los trabajadores, que se han reunido con nosotros para hacer sus distintas aportaciones, que han sido recogidas todas las que han podido ser recogidas. Quiero agradecer también a mi grupo parlamentario, todos los que han trabajado en esta nueva ley; quiero agradecer al Grupo Nacionalista; quiero agradecer enormemente a la compañera Nuria Herrera el trabajo realizado y quiero agradecer también a don Pedro Justo, del Grupo Mixto, su talante, su predisposición para llegar a acuerdos, su trabajo y su actitud, sus formas y su respeto, señor don Pedro Justo.
Muchísimas gracias, señorías. Esperamos contar con el apoyo de todos.
Por el Grupo Nacionalista Canario, doña Nuria Herrera Aguilar.
La señora HERRERA AGUILAR: Buenos días, señor presidente. Buenos días, señorías.
Voy a estructurar mi intervención, señorías, en tres bloques.
El primer bloque habla de compromisos. Desde el principio de la legislatura mi grupo parlamentario se comprometió, dio su palabra, a que en esta legislatura iba a haber una nueva ley que actualizara la ley de la televisión pública de Canarias. Hoy estamos cumpliendo ese compromiso, ese compromiso que a su vez también fue manifestado por el presidente del Gobierno en su debate de investidura, que estaba en nuestro programa electoral y, obviamente, en el pacto de gobierno suscrito por el Partido Socialista y Coalición Canaria. Hemos cumplido un compromiso, un compromiso que ha ido mucho más allá de una mera modificación puntual de la ley. Estamos ante una modificación profunda y sustancial de la Ley 8/84. No tiene nada que ver con la ley que le precede. Por tanto, francamente me parecen una falta de respeto y faltar a la verdad afirmaciones que he oído hoy en esta Cámara relativas a una ley de corta y pega.
Señorías, les recuerdo que esta ley tiene una estructura, compuesta por una Presidencia y un Consejo Rector, cuyas competencias son infinitamente superiores, y muchas de ellas distintas, a las establecidas en la ley o en la ley que precede. Estamos hablando de una estructura que, además, queda complementada con otros dos órganos: el Consejo Asesor, que aumenta su composición, su participación en el ente público, como consecuencia también de las enmiendas presentadas por los diferentes grupos parlamentarios, por primera vez un órgano de participación interna de los profesionales, un consejo de informativos, con unos principios generales establecidos en su artículo 3 notablemente muy superiores a los establecidos, no solamente en la ley que precede sino en el resto de leyes de otras comunidades autónomas, Murcia, Extremadura, Galicia, Navarra. Solamente la comunidad autónoma catalana tiene un elenco de principios generales muy parecidos a los nuestros. Se establece un fortalecimiento a su vez y un reconocimiento de nuestra constitución económica, de nuestro Régimen Económico y Fiscal. En ese sentido, se potencia su conocimiento a través de la citada ley y a través de un medio público de información por parte de la ciudadanía. Se potencia el sector audiovisual, como consecuencia también de las aportaciones realizadas por el propio sector, realizando concretamente en la... (ininteligible) comisión a su vez para ampliar y fortalecer dicha participación con una enmienda in voce al artículo 33. Se establecen, se pueden establecer convenios de cooperación y formación con el Servicio Canario de Empleo y con las universidades... ¿Y me hablan de ley de corta y pega? ¡Eso es una falta de respeto al trabajo que se ha realizado por este Parlamento! ¿Me hablan de una ley que se aprueba por la puerta falsa? ¡Eso es un ataque directo a las instituciones democráticas! ¡Esto es un parlamento autonómico!, ¡tenemos competencia para regular nuestra ley, nuestro medio público de información! Eso es una falta de respeto, lo cual, francamente, considero indignante e inadmisible.
Desde el principio, hay que decir, señorías, que la actitud de este grupo parlamentario ha sido una actitud positiva, una actitud de intentar llegar a un consenso. Todos los grupos parlamentarios hemos presentado enmiendas a esta ley y muchas de ellas han sido, no solamente, obviamente, las presentadas por los grupos que han elaborado esta ley, han sido aceptadas por parte del Grupo Parlamentario Nacionalista y Partido Socialista: muchísimas enmiendas del Grupo Parlamentario Mixto, muchísimas enmiendas del Grupo Parlamentario Popular han sido transadas, otras han sido retiradas porque eran concurrentes con las enmiendas que nosotros presentamos, pero, obviamente, el consenso no implica aceptar todo lo que tú me das. No, el consenso significa intentar llegar a un punto de acuerdo, un equilibrio en función de argumentación y debate, no imponer un rodillo. Nosotros no impusimos ningún rodillo. Y en este sentido hay puntos en que ha sido imposible llegar a acuerdos. Eso no significa que no se haya intentado, por la actitud y por el compromiso del grupo que les está hoy, que les está hablando.
Quiero hacer una referencia a la intervención del Grupo Parlamentario Mixto. La enmienda número 47 le recuerdo, usted ha hecho referencia en su intervención a la misma, pero que ya fue aceptada en la pasada Comisión de Gobernación.
No puedo entrar a realizar un análisis pormenorizado de las enmiendas presentadas, porque creo que lo hice bastante en la Comisión de Gobernación celebrada la semana pasada, pero sí, obviamente, y sin perjuicio de realizar o repetir algunos argumentos manifestados por la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, sí voy a incidir en unas determinadas cuestiones con respecto al artículo 11, que es la elección de los miembros del Consenso Rector, con respecto a la figura de la administración, con respecto al papel del personal, con respecto a la ausencia de plazos, con respecto a los mandatos y demás.
Cuando nosotros establecimos el sistema de elección de los miembros del Consejo Rector y establecimos los requisitos con los que tenían que contar los miembros del mismo, no lo hicimos por puro capricho. Realizamos, en este caso por parte del Grupo Nacionalista, se realizó un estudio comparativo de todas las leyes de las comunidades autónomas, incluida la del Estado. En todas las leyes de las comunidades autónomas, por ejemplo, la Ley 3/2008, de Extremadura, simplemente se hace referencia a entre personas de relevantes méritos profesionales; la gallega, 6/99, personas con acreditada experiencia profesional y reconocido prestigio; la de Madrid no establece requisitos -por algo será, será que por eso no tienen inconveniente en colocar en Telemadrid a los familiares, allegados y afines del PP-; la de Murcia, 9/2004, personas de reconocido prestigio; Aragón, 8/87, personas con méritos profesionales; la Ley 2/2013, de Asturias, lo mismo que en Aragón, relevantes méritos profesionales; en Baleares, experiencia profesional o -o, o- en aquellos ámbitos que tengan incidencia en el sector audiovisual; la Ley 3/2000, de Castilla-La Mancha, dice lo mismo que la ley del Estado, por cierto; la Ley 2/2000, de Cataluña, pues, personas también de reconocido prestigio; la ley del País Vasco tiene en cuenta la propuesta que realicen los consumidores, la Real Academia de la Lengua y la Sociedad de Estudios Vascos.
Y nosotros, en nuestra ley, lo que establecemos, en comparación con esos requisitos establecidos en otras comunidades autónomas, es simplemente avanzar, avanzar y establecer una regulación que tenga en cuenta, ¿no?, esa cualificación y requisitos profesionales explicando qué se entiende por ello. En ningún momento, en ningún momento -y si se leen el artículo 11, no se lo voy a decir yo, lean el artículo 11-, se suprime para nada la formación superior. Por eso, en función de lo que se ha dicho en algunos medios de comunicación, no corresponde a la redacción del artículo 11 de la ley autonómica de la televisión pública canaria.
¿Y por qué se estableció así? Porque ustedes me podrían preguntar: ¿y por qué lo establecieron así? Pues, obviamente, lo establecimos así porque es que el ejercicio de la profesión no está regulado, no hay un convenio marco. Entonces lo que tiene que hacer el Gobierno del Estado es regular el ejercicio de la profesión. Pero es más, yo me pregunto, aquí se han rasgado las vestiduras haciendo afirmaciones que no corresponden a la realidad con respecto a los requisitos que tienen que tener los miembros del Consejo Rector y cuando modificaron la ley del Estado para rebajar la mayoría, para elegir los miembros de su consejo, el artículo14 no lo tocaron y pone exactamente lo mismo, lo mismo que ponemos nosotros en el artículo 11. Por tanto, no lo entiendo.
Me hablan, a su vez, de los mandatos, que nosotros habíamos presentado una enmienda de tres años. Me parece que es que la ley no se la han leído. Se producen renovaciones parciales cada tres años y el mandato global, en su conjunto, son seis años. Me imagino que tendrá que tener estabilidad para poder funcionar y las renovaciones parciales son cada tres años. No sé a qué hace referencia esa enmienda de los tres años.
Luego también hablan de que no hay plazos. ¿Cómo que no hay plazos en la ley? La ley establece plazos: plazos para las formaciones políticas para elegir a los miembros del Consejo Rector, como establece plazos también a los propios órganos que se crean en la ley; plazos objetivos y razonables, no populistas ni demagogos, y corresponde a las formaciones políticas que estén representadas en el Parlamento y luego posteriormente a los órganos cuando se constituyen cumplir los plazos.
En definitiva, yo creo que esta ley es una ley que mejora. Ese es el objetivo, que mejora este servicio público de información. Estamos ante una iniciativa trabajada, avanzada, completa. ¿Criticable? Todo es criticable, todo en esta vida es criticable. ¿Mejorable? Cada día que pasa es susceptible de realizarse una mejora. Pero consensuada, el objetivo de obtenerla o de realizarla de forma consensuada ha sido una máxima de este grupo parlamentario.
Pero, obviamente, he de decir, porque en función de las afirmaciones y algunas cuestiones que yo he oído aquí, realmente es que... y me hablan de discurso ante la galería, yo, francamente... Desde el principio habían realizado afirmaciones, es verdad, en la ponencia, en diferentes medios de comunicación, de "queremos que esta ley salga por consenso, porque creemos en los medios públicos de información", discúlpenme, pero francamente no lo creo. Hacen ese discurso por un lado y por otro -ya lo ha manifestado la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista- presentaron una serie de enmiendas, en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma, que por un lado vaciaban el presupuesto de la televisión pública canaria y, por otro lado, también solicitaban que se hicieran las gestiones oportunas para ya privatizar la televisión. Entonces, cuando oigo afirmaciones como la defensa del personal que trabaja en la televisión, ¿cuál?, ¿cuál?, ¿qué personal? Si el objetivo es privatizarla, ¿qué personal están defendiendo? Cuando me hablan de gesto, ¿a qué gesto se están refiriendo?, ¿a qué obra de teatro se están refiriendo cuando defienden los medios públicos de información?, ¿a cuál? Pongo en duda, sí, pongo en duda hoy aquí esa defensa que se hace a ultranza de los profesionales que trabajan en los medios públicos de información, la pongo en duda en aquellos donde no gobierna el Partido Popular, que eso es lo grave. Estoy decepcionada en ese sentido, porque pensé que realmente esa posición, esa actitud era sincera, de consenso, y no es así.
Hemos demostrado con argumentos que el objetivo era mejorar este servicio público. Es una lástima, es una lástima -y lo digo bien claro- que, por motivaciones y cuestiones políticas que nada tienen que ver con mejorar un servicio público de información, no quieran sacar esta ley por consenso. Realicen un estudio comparativo, cuando se pide que se realice un estudio comparativo con la anterior Ley 8/84, que se realice un estudio comparativo con el resto de leyes autonómicas que regulan los servicios públicos de información, y verán que esta ley, mejorable, siempre será mejorable, es muy avanzada y se entiende que es mucho más completa que la que antes existía, con unos mecanismos de control muy superiores a los que existían, con una estructura mucho más compacta, con unas competencias mejor delimitadas. ¡Eso es lo que hace esta ley!, intentar mejorar un servicio público de información y potenciar el sector audiovisual, como una de las cuotas fundamentales que tiene que realizar todo medio público de información.
Por tanto, no admito, no admito que se diga que esta es una ley de corta y pega, no admito que se diga que esta ley se aprueba por la puerta falsa, no admito que se diga que no se exige titulación universitaria, formación superior, para estar como miembros del Consejo Rector. Es una ley que estableció un mecanismo de mayorías reforzadas para sacar a los miembros del Consejo Rector, tanto los dos tercios como los tres quintos, como incluso en su momento, antes de la transaccional, con una mayoría absoluta. Son todas mayorías reforzadas. Miren cómo se eligen, los procedimientos de elección de los miembros del Consejo de Administración en las demás leyes de las comunidades autónomas, miren cómo se eligen. Un mecanismo reforzado el que tenemos en esta comunidad autónoma. Imposible mejorar en ese aspecto. Veamos ahora, después, cuando salga aprobada la ley, veamos cuál es esa posición de consenso en los diferentes grupos parlamentarios, de las fuerzas políticas que están aquí representadas; vamos a ver, vamos a ver si no se realizan bloqueos y se va más allá de cuestiones meramente políticas, si se tiene en cuenta realmente la finalidad que tiene que tener todo servicio público de información. Ese ha sido el objetivo de este grupo parlamentario cuando ha trabajado en esta ley, cuando lo ha traído aquí con el Grupo Parlamentario Socialista, porque nos comprometimos al principio de la legislatura. Y lo hemos cumplido, la palabra que dimos la hemos cumplido. Y con argumentos, no con discursos populistas ni demagógicos, y creo que eso es justo y debe reconocerse.
Por tanto, francamente, creo que la intervención del Grupo Parlamentario Popular -y lo siento- no ha estado a la altura. Francamente, no ha estado a la altura.
Señorías, hemos trabajado con ahínco, hemos escuchado las aportaciones, y hemos realizado las aportaciones y hemos introducido las aportaciones que hemos considerado que enriquecen al texto. Obviamente, es imposible recogerlas todas, pero ese ha sido el objetivo de este Grupo Parlamentario Nacionalista. Quizás el tono de mi intervención ha sido un poco duro, pero realmente hay ocasiones en que hay determinadas afirmaciones que creo que no son tolerables desde el punto de vista de respeto al trabajo de los compañeros y, obviamente, teniendo en cuenta la finalidad y el objetivo real que se ha pretendido con esta iniciativa. No obstante, agradezco a todos los grupos parlamentarios el trabajo realizado. Obviamente, especialmente a mi compañera Belinda, también el trabajo realizado por don Justo y también por doña Águeda Montelongo, también se lo agradezco, pero obviamente hay determinadas manifestaciones que realmente no considero que hayan sido apropiadas teniendo en cuenta el objetivo de consenso que pretendía esta ley.
También, especialmente, quiero agradecer el trabajo y la labor realizada por don Manuel, el letrado de esta Cámara, que nos ha ayudado muchísimo en algunos aspectos de la misma.
Sin más, agradecerles a todas sus señorías. Hemos cumplido un compromiso. Dimos la palabra y hoy estamos satisfaciendo la misma. Y, por tanto, yo creo que es un momento importante. Tenemos una nueva ley que regula un servicio público de información, que ha tenido como objetivo mejorar el servicio que debe prestar.
Y, por tanto, nada más y muchas gracias.
Disculpen, disculpen, señorías, se me había olvidado, ayer se lo comenté a todos los portavoces que intervinieron y que han sido ponentes en la presente iniciativa, para comentar también que había que realizar una corrección técnica en la disposición transitoria tercera, nueva, que donde ponía "sucesión", tenía que poner "subrogación".
Doña Águeda, dígame.
No tengo ningún ánimo de polemizar pero creemos que se ha faltado a la honorabilidad de mi grupo acusándonos de no tener autoridad moral... (Rumores en la sala).
El señor PRESIDENTE: Señorías, silencio, por favor, silencio, por favor.
Doña Águeda, aclare usted lo que quiera aclarar. Tiene un minuto.
Doña Águeda, intervenga usted, por favor. Intervenga.
Simplemente una cosa, señora Ramírez: usted no puede acusar de falta de autoridad moral a mi grupo cuando el Partido Socialista ha incumplido la ley y lleva más de cuatro años sin nombrar a los miembros del Consejo de Administración. Mi grupo ha presentado un escrito.
Pero, para terminar, quiero dar las gracias, quiero dar las gracias... -(Rumores en la sala) ¡Señor presidente!-, quiero dar las gracias, que lo olvidé en mi intervención, y si me lo permite, quiero dar las gracias a todos los ponentes, a la señora Herrera, al señor Pedro Justo y también a la señora Ramírez, que entiendo que no sé si es por falta de cortesía, de experiencia, porque descarto la mala educación... El trabajo, aunque no coincidamos, hay que reconocerlo, y yo les agradezco...
El señor PRESIDENTE: Doña Águeda, doña Águeda, ha dado las gracias, ha tenido... (Prosiguen los rumores en la sala). ¡Señorías, por favor!
(La señora Ramírez Espinosa solicita la palabra.)
Ha aclarado en lo que se sintió afectada. ¡Sí! Calma, calma. Ha aclarado en lo que se sintió afectada, con el Reglamento, que dice, dijo que entendía que se había atentado a la honorabilidad de su grupo. Lo ha explicado, tiene derecho a explicarlo y la Presidencia le ha permitido que, en un acto de cortesía, dé las gracias a sus compañeros. Y lo voy a hacer siempre que se pida para eso la palabra. En el Parlamento debe haber cortesía, consenso y buenas formas.
Doña Belinda Ramírez tiene la palabra, para aclarar lo que han dicho de su intervención.
La señora RAMÍREZ ESPINOSA (Desde su escaño): Gracias, señor presidente. Señorías.
Sí acuso, acuso al Partido Popular de falta de moralidad, de falta de moralidad ante la crítica que hacen a esta ley, viendo la gestión del Partido Popular. Sí los acuso, los acuso... (Rumores en la sala).
El señor PRESIDENTE: Silencio, señorías, silencio.
Doña Belinda, usted no abra el debate, usted puede decir que no retira la expresión, pero no puede abrir otro discurso.
La señora RAMÍREZ ESPINOSA (Desde su escaño): Señor presidente, señorías.
No retiro la expresión. Y, señora Montelongo, yo no soy hipócrita, no soy hipócrita, y a mí me hubiera gustado, señorías, que todos y cada uno de ustedes hubiesen visto la actitud de la señora Montelongo durante el debate de esta ley en las ponencias... (Rumores en la sala).
El señor PRESIDENTE: ¡Señorías, por favor! ¡Señorías, por favor! ¡Señorías!
Señorías, es un debate difícil... Yo no sé si es que al final perdemos el sentido común y perdemos el sentido de la ubicación. Disculpen que se lo diga, señorías, como yo veo las cosas desde aquí. Es una ley difícil, es un debate difícil, es de los que solo se produce uno en la legislatura. Si hay algún momento de tensión, a lo que tenemos que contribuir todos y todas es a aliviar la tensión, de un debate difícil. Entonces es lo que tenemos que hacer y yo les pido colaboración y que dejen serenamente llevar el debate, que se ha llevado muy bien, y si ha habido alguna incorrección, hemos tratado de corregirla. Entonces les pido que guarden silencio, porque vamos a votar, y vamos a aclarar primero las votaciones.
Señorías, vamos a proceder a la votación en primer lugar de las enmiendas a la proposición de Ley de Radio y Televisión Públicas de Canarias. La señora doña Belinda Ramírez ha anunciado aquí que proponía una transaccional a la 43 del Grupo Mixto, si me dejan explicar primero, y una aceptación de enmienda a la 49 del Grupo Mixto. Entonces, evidentemente don Pedro Justo tiene que decir, pronunciarse sobre esos dos aspectos. Don Pedro, tiene usted, por favor, si lo puede hacer en un minuto, mejor que en dos.
El señor JUSTO BRITO (Desde su escaño): Sí, no hay problema.
Sí, nosotros estamos de acuerdo en aceptar la transaccional que se plantea a la enmienda número 43 y la aceptación de nuestra enmienda número 49... Hacía referencia a lo que yo dije que era un elemento fundamental, que era que no se llegase a la mayoría absoluta simple para la elección tanto del Consejo Rector como del presidente. Nos parecía que era fundamental para favorecer el consenso y que la ley salga en correctas condiciones, y dije que era de los elementos que condicionaban nuestro voto. Aceptando esto, nosotros apoyaremos favorablemente la ley.
Aquí hay una nota, que agradezco, del Grupo Parlamentario Popular, diciendo cómo piden que se haga la votación de las enmiendas. La repaso, luego le daré la palabra a don Pedro para que usted nos diga de su grupo las que sí quiere votar separadas. El Grupo Popular propone votar en bloque los siguientes bloques: la 94, 103 y 108; otro bloque, 78, 95, 96, 112, 117, 123, 124 y 125; y el último bloque son las restantes, entiendo. ¿O las restantes...? No, hay entonces un cuarto bloque.
El señor FIGUEREO FORCE (Desde su escaño): Gracias, señor presidente.
En cuanto a las enmiendas del Grupo Mixto, nos gustaría...
El señor PRESIDENTE: Quiero hacer una aclaración. La nota esta que me pasan, yo no la he entendido bien, es la que propone el Grupo Mixto votar. ¿De acuerdo? Las que he estado leyendo no es la propuesta de votación del Grupo Popular sino del Grupo Mixto.
El señor FIGUEREO FORCE (Desde su escaño): Son del Grupo Mixto. Yo le voy a decir la propuesta del Partido Popular.
El señor PRESIDENTE: ¿Me deja terminar?, ya que las iba...
El señor FIGUEREO FORCE (Desde su escaño): Vale, gracias, presidente.
El señor PRESIDENTE: Si es tan amable, termino, para no complicarnos más.
Entonces la pregunta es, que hay un tercer bloque, si son las restantes o son cuatro bloques de votaciones. Sí, sí, aquí tengo tres bloques, en el último bloque hay un montón de enmiendas que... ¿Son las restantes?
El señor JUSTO BRITO (Desde su escaño): (Sin micrófono.)
El señor PRESIDENTE: Bien. O sea, hay dos bloques más las restantes. Correcto.
En cuanto a las enmiendas del Grupo Mixto, nosotros las dividiríamos en dos bloques: las enmiendas 43, 45, 46, 48, 49, 53, 61 y 62 serían un bloque y luego otro bloque con las enmiendas 34, 37, 47, 54, 55, 56, 57, 58, 59 y 60.
El señor PRESIDENTE: Sí, sí. No, la 43 hay que votarla aparte, porque es una transaccional.
El señor PRESIDENTE: Igual sirve también mantenerla en el bloque, pero votaremos... (La señora Herrera Aguilar solicita la palabra).
Sí, sí. Doña Nuria.
La señora HERRERA AGUILAR (Desde su escaño): Gracias, señor presidente.
En función de que hoy, por parte del Grupo Parlamentario Popular, la enmienda número 47 del Grupo Parlamentario Mixto, en el borrador que teníamos era correcto, pero en este guion la enmienda número 47 del Grupo Parlamentario Mixto fue aceptada en la Comisión pasada de Gobernación; por tanto... Ah, yo le entendí, discúlpeme, 47 (ante un comentario que se efectúa desde los escaños).
Y luego recordarle que la número 34 del Grupo Parlamentario Mixto a la exposición de motivos había sido retirada por parte del Grupo Parlamentario Mixto.
El señor PRESIDENTE: Bien, la 34, sí. Bien, bien, vamos a aclararlo.
Efectivamente, está en la nota que me pasó la 47. La quitamos, la quitamos. ¿Y la 34 está retirada también, don Pedro? (Asentimiento.) Vale, de acuerdo. Entonces la 34 está retirada. Que quede constancia que la 34 está retirada; por lo tanto, cuando votemos el resto de enmiendas no entrará.
Entonces, en primer lugar, vamos a empezar por la votación de las enmiendas del Grupo Parlamentario Mixto. En primer lugar, la transaccional a la 43. Comienza la votación. (Pausa).
Resultado: 55 presentes; 55 a favor, ninguno en contra y ninguna abstención.
Ahora ya pasamos a los bloques de enmiendas del Grupo Parlamentario Popular según ha pedido el Grupo Parlamentario Mixto. Primer bloque: la 94, 103 y... (El señor presidente consulta con el señor vicepresidente primero, Cruz Hernández, sobre el desarrollo de las votaciones).
Vamos a votar las enmiendas del Grupo Parlamentario Popular y según ha pedido votación separada el Grupo Mixto, que no hay ninguna petición de votación separada más. Primer bloque: 94, 103 y 108. Comienza la votación. (Pausa).
Resultado: 57 presentes; 21 a favor, 36 en contra y ninguna abstención.
El otro bloque, el otro bloque de enmiendas del Grupo Parlamentario Popular, según ha propuesto votación separada: 78, 95, 96, 112, 117, 123, 124 y 125. Comienza la votación. (Pausa).
Resultado de la votación: 57 presentes; 23 a favor, 34 en contra y ninguna abstención.
Y entiendo que las restantes. Quiero que me dé la conformidad el Grupo Popular y el Grupo Mixto, por supuesto. (Asentimiento). Todas las restantes enmiendas del Grupo Parlamentario Popular a la ley de la radiotelevisión canaria. Comienza la votación. (Pausa).
Resultado: 57 presentes; 20 a favor, 34 en contra y 3 abstenciones.
Quedan rechazadas las enmiendas restantes del Grupo Parlamentario Popular.
Vamos a pasar a las enmiendas del Grupo Parlamentario Mixto y a votarlas en bloque, pero primero vamos a votar separadamente la enmienda número 49, que, según dijo doña Belinda Ramírez, pedía que se votara separada porque aceptaban la enmienda.
Enmienda número 49, del Grupo Parlamentario Mixto: comienza la votación. (Pausa).
Resultado: 57 presentes; 57 a favor, ninguno en contra y ninguna abstención.
Vamos a votar en bloques, según nos ha pedido el Grupo Parlamentario Popular. La 43 estaba transada, ¿no?, y ya la hemos votado. Y entonces vamos a votar ahora las enmiendas del Grupo Parlamentario Mixto 45, 46, 48, 49, 53, 61 y... (Rumores en la sala). ¡Ah!, es cierto, la acabamos de votar, sí, cierto. La 43 estaba votada, porque había transaccional, y en la 49 se aceptó la enmienda.
Repito, entonces, este bloque de votaciones, de enmiendas del Grupo Parlamentario Popular: 45, 46, 48, 53, 61 y 62. Comienza la votación. (Pausa).
Resultado: 57 presentes; 23 a favor, 34 en contra y ninguna abstención.
Ahora entiendo que votamos el resto de enmiendas del Grupo Parlamentario Popular. ¿Es así, don Pedro, es así, don Fernando? Yo se lo digo porque usted me pasa la nota... (Se producen comentarios entre los miembros de la Mesa).
Perdón, las del Grupo Mixto, sí. Sí, sí, estamos votando, estamos votando las del Grupo Mixto, perdón, con la propuesta que hizo el Grupo Popular, sí, de votación.
Sí, exactamente. La 34 estaba retirada, que yo la nombré aquí.
Bueno, debo repetirlo yo, por una cuestión reglamentaria: 37, 54, 55, 56, 57, 58, 59, 60, a efectos del Diario de Sesiones. ¿Es correcto? (Asentimiento). Con esto votaríamos ya todas las enmiendas del Grupo Parlamentario Mixto. Comienza la votación. (Pausa).
Resultado: 56 presentes; 3 a favor, 53 en contra y ninguna abstención.
Quedan rechazadas todas las enmiendas.
Entonces ahora, señorías, yo propongo votar todo el texto de la ley: el título, la exposición de motivos, las disposiciones finales y derogatorias, todo el texto de la proposición de Ley de Radio y Televisión Públicas de Canarias, con las enmiendas que se han incorporado, la transaccional y la que se ha admitido. Comienza la votación. (Pausa).
Resultado: 57 presentes; 37 a favor, 20 en contra y ninguna abstención.
Queda aprobada la proposición de ley.