Source: http://parcan.es/pub/ds.py/2017/64/10/
Timestamp: 2017-07-23 02:59:28
Document Index: 83917242

Matched Legal Cases: ['artículo 36', 'artículo 7', 'artículo 3', 'artículo 1', 'Artículo 3', 'artículo 79', 'artículo 79']

Diario de Sesiones 64/2017, de fecha 22/2/2017 - Punto 10
9L/PNL-0360 PROPOSICIÓN NO DE LEY DEL GRUPO PARLAMENTARIO PODEMOS, SOBRE INCLUSIÓN DE LA MONTAÑA DE TINDAYA EN LA LISTA DE PATRIMONIO MUNDIAL DE LA UNESCO.
La señora PRESIDENTA: Continuamos, señorías, con la PNL -¡señorías!-, con la PNL-360, del Grupo Parlamentario Podemos -¡vamos!-, sobre la inclusión de la montaña de Tindaya en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco.
Señorías, ruego silencio para comenzar.
Señora Arnaiz, cuando usted quiera.
La señora PRESIDENTA: Espere, espere, perdone. Señorías, silencio -no ha empezado a contar el tiempo-, por favor. Gracias.
Bien. Pues hemos intentado resumir en cuatro folios las razones por las que Tindaya debe ser protegida -los tienen ahí en la proposición no de ley- y cómo declararla patrimonio de la humanidad es una de las mejores formas de protegerla. Pero perfectamente en lugar de cuatro folios podrían ser cuatro millones de folios, y no estoy exagerando porque el expediente completo que tiene Tindaya en el Cabildo de Fuerteventura son cajas y cajas de tomos de argumentos.
Este expediente lo solicitamos hace algún tiempo y pasamos entre esas cajas y esos tomos, mis compañeros del Cabildo de Fuerteventura y yo, en esa habitación, y tristemente la gran mayoría de ellos son causas judiciales de coste millonario que han pagado las Canarias. Otra parte de esos tomos son estudios millonarios también, que también han pagado las Canarias, para intentar justificar el proyecto de Chillida y apenas una decena de folios de Fernando Álamo, como representante de la universidad, que realmente hablan de los valores de la montaña y de la insuficiente protección que tiene.
¿En qué se ha convertido Tindaya? Una montaña sagrada, no lo olviden, que hay que proteger y que reúne características, sobradamente además, para ser declarada patrimonio de la humanidad. Pues se ha convertido en un agujero negro por donde han desaparecido millones y millones de euros de la población canaria. Se ha estado jugando durante demasiado tiempo con el dinero público, mientras muchos de nuestros niños en Fuerteventura, y en Lanzarote también, aún siguen estudiando en barracones; o mientras nuestros enfermos de cáncer, por ejemplo, tienen que desplazarse en aviones para recibir un tratamiento, lejos de sus casas; o simplemente se ha estado gastando dinero cuando ni siquiera el único hospital que tenemos en Fuerteventura está terminado. Más de treinta millones de euros gastados y todo esto sin que en Tindaya aún se haya movido una sola piedra.
Sin duda toca reconocer y rectificar, y no me digan que ya lo han hecho, porque el proyecto de Chillida, o la manzana de la discordia, como ustedes prefieran llamarlo, por la división de opiniones que hay, sigue generando gastos. Nada menos que 7,1 millones de euros más, dice la Audiencia de Cuentas, que deberá pagar el Gobierno de Canarias. Esta noticia es de este año, de enero.
Pero si el argumento del dinero despilfarrado y desaparecido aún hay alguien aquí al que no le pueda parecer suficiente para que esta montaña sea definitivamente protegida y no se siga especulando con ella, quiero decirles que hay normativas internacionales que cualquier conservador, restaurador y gestor de arte debe cumplir y respetar, y evidentemente con el caso de Tindaya no se está haciendo. Y no lo digo yo, lo dice el Ministerio de Cultura en su página. Tenemos la Ley 16/1985, de Patrimonio Histórico Español, tenemos la Carta del Restauro de 1972 y también la nueva, del 87, la Carta de Atenas de 1931 y la Carta de Venecia de 1964, entre otros.
La Ley del Patrimonio Histórico Español, en el artículo 36, en el punto 2, dice que "la utilización de los bienes declarados de interés cultural, así como de los bienes muebles incluidos en el inventario general, quedará subordinada a que no se pongan en peligro los valores que aconsejen su conservación". En la Carta de Venecia, el artículo 7, dice: "El monumento no puede ser separado de la historia de la que es testimonio ni del ambiente en el que se encuentra. Por lo tanto, el cambio de una parte o de todo el monumento no puede ser tolerado más que cuando la salvaguardia del monumento lo exija -que no es el caso- o cuando esté justificado por causas de relevante interés nacional o internacional -que tampoco es el caso-". La Carta de Atenas, en su artículo 3, dice: "La conferencia escuchó la exposición de las legislaciones promulgadas en cada país con el fin de proteger los monumentos de interés histórico, artístico o científico y aprobó unánimemente la tendencia general que consagra en esta materia un derecho de la colectividad en contra del interés privado". La Carta del Restauro, artículo 1: "Un interés cognoscitivo fundamental de toda la humanidad ha impuesto, e impone, obstaculizar y, cuando menos, frenar la destrucción, dispersión y degradación con todo tipo de recurso conservador, preservando las condiciones intrínsecas y extrínsecas, para cada objeto en cuestión, lo más parecidas posible a las originales." Artículo 3 -de la misma Carta del Restauro-: "Las medidas de conservación se refieren no solo a la salvaguardia del objeto singular y del conjunto de objetos considerados significativos sino también a la de las condiciones del contexto ambiental, si bien verificado este como históricamente pertinente y favorable..." -que creo que es el caso-.
Es decir, toda esta normativa viene a decirnos a los conservadores, a los restauradores y a los gestores del arte que es de obligado cumplimiento que en cualquier obra se aplique siempre el principio de la mínima intervención y que se aplique también el respeto a la integridad de la obra y de su contexto; que se respete el original, en resumen, es decir, no tiene ningún sentido que alguien entienda que la montaña va por un lado y los podomorfos y sus valores culturales van por otro.
Aunque no les guste y les moleste, en este Parlamento y en este Gobierno no somos quién para modificar el aspecto original de lo que consideramos patrimonio; no tenemos derecho porque así lo dice la norma y porque el patrimonio no es nuestro, es de todos. Miren, los profesionales de la conservación y de la restauración, además, tenemos un código deontológico de obligado cumplimiento que nos obliga a defender lo que yo estoy defendiendo ahora mismo en esta Cámara y ante quien haga falta.
Ahora bien, si después de todo esto les sigue pareciendo y siguen teniendo dudas sobre si lo que hay que conservar son solo los podomorfos y no la montaña entera, es decir, si aún creemos que patrimonio son solo los podomorfos y no la montaña entera, pues, tampoco voy a ser yo quién les diga que están equivocados, se lo va a decir la Unesco. Porque Tindaya reúne varios requisitos para ser protegida y declarada patrimonio de interés mundial. De diez requisitos cumple el III, el IV, el VI, el VII, el VIII, el IX y el X, es decir, cumple siete cuando solo tenía que cumplir uno para ser declarada patrimonio de la humanidad. Cumple por su valor cultural, gracias a los grabados podomorfos realizados por los aborígenes. Que estos grabados no están aquí por casualidad, estos grabados podomorfos, a cualquiera que entienda un poco, sabe que se han hecho para imprimir el carácter sagrado que ellos profesaban a la montaña. Además la cuantía de figuras, que son cerca de trescientas, le hace ser significativa a nivel mundial. Y además también tiene restos de asentamientos en sus laderas. Es decir, olvídense de una vez de ver la montaña como un mero soporte de los podomorfos, porque no lo es, y aunque lo fuera tampoco podemos intervenir en ella.
En cuanto a los valores naturales para ser declarada patrimonio de la humanidad, además de su belleza, que es evidente, tiene gran interés científico para el conocimiento de los procesos morfogenéticos.
La montaña es también un área de gran riqueza para la biodiversidad, ya que en las faldas de la montaña existen poblaciones de varios endemismos de Fuerteventura, y además es una importante zona para aves esteparias; también un territorio para aves de cría rapaces.
Si hoy votáramos a favor de esta PNL, tendríamos derecho a partidas económicas del Fondo del Patrimonio Mundial, que nos servirían para invertir en investigación de la montaña, que aún no se ha hecho, y en su conservación, que tampoco se ha hecho. Esto supondría un motor de economía para la isla de Fuerteventura y para La Oliva, y además un motor cultural para todas las Canarias.
Esta es una historia de despilfarro de dinero durante lustros, de abandono y de desprotección de nuestra cultura y se debe poner fin, y declarando a Tindaya patrimonio de la humanidad lo conseguiríamos.
En cuanto a la enmienda de Coalición Canaria, me avergüenza profundamente. Yo pensé que este tema se lo iban a tomar más en serio, porque es una solemne majadería. Y si acaban de escuchar lo que les acabo de decir el proyecto de Chillida es totalmente incompatible con una montaña que puede ser patrimonio de la humanidad, y debería darles vergüenza solo plantearlo. Además solo puede expresar dos cosas: o una tremenda ignorancia o no sé qué tipo de intereses ocultos hay aquí para defender todavía esta barbaridad. Aquí hoy se nos llenaba la boca defendiendo el patrimonio y que tendríamos que protegerlo -lo hemos escuchado a la consejera- y ahora vamos a votar en contra de que Tindaya sea patrimonio de la humanidad. Les digo, les digo, a los diputados, que sé que hay aquí diputados que están a favor de que Tindaya sea patrimonio de la humanidad y que están a favor de la conservación de esa montaña, que se lo hagan mirar, que se lo hagan mirar y sepan qué es lo que van a votar, y a partir de hoy que sepan -en contra de sus principios-, que sepan a qué partido pertenecen y lo que les obliga a votar.
Esta PNL tiene dos enmiendas: una del Grupo Socialista y otra del Grupo Nacionalista. Decía que tiene dos enmiendas, Grupo Socialista y Grupo Nacionalista, que seguramente no se me escuchó.
Para la defensa del Grupo Socialista, interviene la señora Cabrera.
Quiero empezar esta intervención diciendo que para los que hemos nacido en Fuerteventura y nuestros antepasados Tindaya siempre ha supuesto un referente, no solo cultural sino de identidad.
Una vez dicho esto, aunque existen interesantes voces divergentes sobre este proyecto, tanto por el historial de derroche que arrastra como por las dudas que existen acerca de la legitimidad de la ejecución de la obra de un artista fallecido, e independientemente de la repercusión turística y cultural que pudiera tener, el Grupo Parlamentario Socialista respeta lo que decidan las instituciones majoreras al respecto, y esas instituciones, que representan a la sociedad majorera, han mostrado su acuerdo y deseo de que el proyecto de Chillida sea una realidad en la montaña de Tindaya.
En todo caso, el objeto de esta proposición no de ley de Podemos encierra un objetivo que, aunque interesante en su fin, es prácticamente inalcanzable por los medios y recursos que habría que emplear para lograrlo, ya que para determinar como patrimonio de la humanidad un espacio monumento por parte de la Unesco se precisa de la intercesión de muchas instituciones a nivel internacional, como todos bien sabemos y ha explicado la proponente, y de grandes recursos económicos, que hoy en día, a causa de la crisis económica, prácticamente ninguna administración pública está en disposición de afrontar.
En todo caso, más allá de las posibilidades reales de llevar a cabo en Tindaya la idea de Chillida, cuestión que se me antoja casi quimérica, quizás habría que incidir, para el honor y la buena imagen del Parlamento de Canarias, en el esclarecimiento de todo lo que aconteció respecto al desfalco económico de este asunto sin que se hubiera movido una sola piedra de la montaña. Con este motivo, el Grupo Parlamentario Socialista presenta una enmienda de sustitución, que tiene este contenido, el contenido que paso a detallar: que las administraciones públicas canarias, sobre todo las implicadas como patronas de la Fundación Canaria Monumento a la Tolerancia en la Montaña de Tindaya, no empleen más dinero público del que hasta ahora se ha destinado al proyecto.
El otro grupo enmendante es el Grupo Nacionalista. Para la defensa, señor Cabrera.
El señor CABRERA GONZÁLEZ: Buenos días, presidenta, señorías.
Señora Arnaiz, en mi pueblo hay un dicho, que aquellos que vienen de fuera a insultarnos tienen un nombre. Espero que lo suyo no haya sido un insulto sino un error, para no ponerle el calificativo que usted sabe que se les pone (rumores en la sala).
Mire, cuando se lee la propuesta de esta PNL...
La señora PRESIDENTA: Disculpe, señor Cabrera. Señor Cabrera, disculpe.
Señorías, ruego silencio. Señorías, ¡ruego silencio! y respeten, en este caso, al diputado que está en el turno de la palabra.
El señor CABRERA GONZÁLEZ: Cuando se lee la propuesta de esta PNL, se comparte, es la defensa, poner en valor en el ámbito internacional los valores naturales de la montaña de Tindaya y su relación con la forma de vida y del pueblo majorero durante casi dos mil años. De esos dos mil años mil quinientos los vivió nuestra población y cultura netamente aborigen y en los últimos cinco siglos, después de la conquista militar, sometimiento del pueblo mahoh a la cultura peninsular.
Creo que la proponente ha hecho además bien no concretando en qué apartado de la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco se pone, porque puede estar en el aspecto natural, en el cultural o en el mixto y porque además no solo cumple en los siete, con la obra de Chillida cumple en los diez elementos clave que la Unesco dice para declarar patrimonio de la humanidad.
Discrepamos en un tema. Sabe usted que esta PNL es en el 99 % similar a la que en junio pasado llevaron al cabildo y fue rechazada por el Partido Socialista, Partido Popular y Coalición Canaria. Por tanto, nosotros lo que planteábamos era, pues, que fuera muy similar, que no se incluya la fecha del 2017, fecha que ustedes ponen, y hacer partícipes a cabildos y ayuntamientos, como hicieron allí. Aquí no lo quieren hacer; por algo será.
Y digo, esa era nuestra propuesta, recuperar ese texto que fue al cabildo, y también la otra era descubrir, más allá de lo que la propuesta dice, que efectivamente es la oposición, legítima, a que no se haga la obra que se pretende y pretendemos hacer en la montaña de Tindaya.
Por tanto, lo que pedimos es añadir esa propuesta, que se puede hacer porque es compatible, y lo que pedimos es también que se respete, que se respete, lo que han dicho las instituciones de Fuerteventura. Lo mismo que pedíamos aquí hace quince días con Red Eléctrica. Los seis ayuntamientos y el cabildo han reiterado, una y otra vez, que sí al Proyecto Monumental a la Tolerancia del escultor vasco Eduardo Chillida en la montaña de Tindaya, y además lo hemos llevado a nuestros programas electorales -mire qué transparencia- y nos han seguido votando. Por tanto, creo que más referéndum no ha podido haber, porque lo hemos defendido por activa y por pasiva.
Y por supuesto los temas judiciales a los juzgados con ellos, pero la parte artística y de protección de la montaña tiene y debe seguir adelante.
Y, mire, conoce usted que el Estado español cuenta con más de cuarenta y cinco espacios, monumentos, incluidos en el tema de la Unesco, entre ellos los restos arqueológicos y los tradicionales heredados en las culturas prehistóricas desarrollados..., restos arqueológicos que combinan, con más de 800 000 turistas en Ibiza; el puente metálico en el río Nervión, en Vizcaya, precisamente por el diseño en ingeniería metálica y los cables de acero; o el ejemplo de La Laguna, aquí cercano. Y en todos, en el caso de algunos, han tardado hasta más de quince años en el tema de gestión. O, si no, las minas de Almadén, que estuvieron explotándose hasta el otro día, dejaron de explotarse porque ya no es rentable el mercurio para la industria, pero siguen siendo patrimonio de la humanidad.
Los majoreros conocemos perfectamente la relación del pueblo con la montaña, desde la historia de las brujas, las leyendas, pero también hemos sufrido cuando hace treinta años se sacaba de las cuatro canteras que tiene la montaña y nadie salió en su defensa. El Cabildo de Fuerteventura, las instituciones de Fuerteventura, logramos con esta propuesta, con este proyecto, que hoy la montaña pueda tener visos de restaurarse. De la otra forma algunas entidades bancarias, que hoy financian estudios en contra del proyecto monumental, tienen sus fachadas forradas con piedra de Tindaya. ¡Qué pena que hace treinta años no se hubiesen dado cuenta de que la montaña era intocable!
Y sí tiene protección esta montaña. Están declarados BIC los podomorfos de la cota 256 hacia arriba, está declarada monumento natural y tiene un ámbito de 5 km de radio de protección en nuestro plan insular. Pero, claro, si todo eso es poco, es que entonces tenemos que poner algo más -no sé qué más hay que poner-; y es compatible, como les he dicho, con otros monumentos naturales que existen en el mundo y declarados por la Unesco.
Por tanto, como queríamos conocer la intencionalidad real, retiramos nuestra enmienda, porque lo que queríamos era hacer ver que no se está por declarar a Tindaya patrimonio de la humanidad sino prohibir el proyecto monumental de Eduardo Chillida a la tolerancia, a la tolerancia, que nos convertiría en referente en Canarias de un territorio de paz en estos momentos tan claves en el mundo y poder proteger la montaña en su aspecto cultural, en su aspecto...
La señora PRESIDENTA: Señor Cabrera, ¿treinta segundos más o terminó? ¿Terminó?
El señor CABRERA GONZÁLEZ: Simplemente, gracias...
La señora PRESIDENTA: Treinta segundos. Espere, espere, espere, que le pongo el tiempo. Espere. (Rumores en la sala).
El señor CABRERA GONZÁLEZ: Sí, presidenta, gracias.
La señora PRESIDENTA: Porque es proponente, vamos a ver, señoría, al proponente y a los enmendantes... no, a los enmendantes, perdón, me rectifico yo en lo que he dicho, el proponente y el enmendante.
El señor CABRERA GONZÁLEZ: Está dicho todo.
La señora PRESIDENTA: Bueno, pues, nada.
El señor CABRERA GONZÁLEZ: Para no crearle problemas.
La señora PRESIDENTA: Señora Arnaiz, para fijar posición respecto de las enmiendas presentadas.
La señora ARNAIZ MARTÍNEZ (Desde su escaño): Primero quería pedirle, bueno, hacer uso del artículo 79.3 del Reglamento, que afecta a la dignidad del diputado.
La señora PRESIDENTA: Señora Arnaiz, si le parece, hacemos, como hicimos antes con la comparecencia, intervienen todos los grupos y al final, antes de votar, le doy ese minuto que me está solicitando en relación con el artículo 79.
La señora ARNAIZ MARTÍNEZ (Desde su escaño): Hombre, me gustaría dejarlo claro, ya que... Como tengo que fijar después posición, podíamos...
La señora PRESIDENTA: ¿Ahora? Un minuto.
Me gustaría decirle al señor Mario Cabrera que en mi pueblo también tiene nombre cuando una persona trata así a otra persona que es de fuera, y se llama "xenófobo". Eso es lo primero. (Aplausos).
La señora PRESIDENTA: Disculpe, señora Arnaiz, disculpe, disculpe que la interrumpa en el uso de la palabra, estoy parando el tiempo.
Ruego a los asistentes que se abstengan de hacer manifestaciones a favor o en contra de las intervenciones que hagan los diputados y diputadas de la Cámara.
Señora Arnaiz, continúe.
Y, en segundo lugar, aquí no ha venido nadie de fuera a decirles a los de aquí lo que tienen que hacer, porque hace más de treinta años que los de aquí ya están pidiendo respeto y protección para esta montaña y nadie les está escuchando.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Arnaiz, disculpe.
Señor Cabrera, un minuto.
El señor CABRERA GONZÁLEZ (Desde su escaño): Bien. Veo que la señora Arnaiz no solo no pide disculpas por haber insultado la inteligencia de quienes... se ha defendido este proyecto, sino que se ha sentido ofendida. Si usted se ha sentido ofendida, le pido disculpas, porque convivimos con más de ciento doce nacionalidades en esta isla y hemos demostrado nuestro mestizaje y nuestra convivencia, pero pida respeto cuando se insulta la inteligencia de un pueblo.
Señora Arnaiz, fije posición ahora, fije posición respecto de la enmienda que queda, porque la otra ha sido retirada.
La señora ARNAIZ MARTÍNEZ (Desde su escaño): Perdón, no sé cuál ha sido retirada.
La señora PRESIDENTA: El Grupo Nacionalista, que lo ha dicho en la tribuna.
La señora ARNAIZ MARTÍNEZ (Desde su escaño): ¡Ah!, que la acaba de retirar, vale.
Bien. Pues entonces solo queda otra, que en realidad, si fuera una enmienda de adición, podríamos aceptarla, pero no sé si es un error que es de sustitución o realmente... ¿Es de sustitución? (Ante la aclaración de la señora Cabrera Noda desde su escaño). Entonces no se puede aceptar esa sustitución.
La señora PRESIDENTA: Muy bien, muchas gracias, señora Arnaiz.
Continuamos con el resto de los grupos. Ahora por el Grupo Mixto el señor Ramos Chinea.
Que un bien sea declarado patrimonio mundial de la Unesco es un proceso laborioso que dura varios años. No solo hay trámites engorrosos con diversos plazos, también hay que cumplir una serie de criterios para poder obtener esta declaración.
Y recordar que a su vez se compite con otros bienes que se pide al Gobierno regional que eleve a Madrid, no solo para ser incluidos en el inventario que nuestro país realiza, también para conseguir obtener la declaración deseada. Algo que los gomeros conocemos bien porque el parque nacional de Garajonay, además de tener su propia condición de parque, desde 1986 forma parte del patrimonio mundial de la Unesco, además de ser toda la isla reserva de la biosfera, y si esto no fuera suficiente, nuestro silbo está declarado patrimonio inmaterial de la Unesco. Este estándar de calidad medioambiental y cultural nos orgullece y, por tanto, comprendemos muy bien las aspiraciones de que se reconozca cualquier lugar de nuestras islas como un bien patrimonial de esta prestigiosa lista. No olvidemos que este año también se cumplirán diez años desde que el Teide se incorporó al listado de patrimonio mundial de la Unesco, en 2007, y que La Laguna fue considerada para este mérito en 1999, galardones todos ellos más que merecidos.
En las islas afortunadas tenemos muchos bienes que podrían reunir algunos de los requisitos necesarios para ser considerados como candidatos: desde los parques nacionales de la Caldera de Taburiente y de Timanfaya hasta otros parajes naturales como el parque rural de Valle Gran Rey. Si le preguntan la modesta opinión a quien les habla, incluso yacimientos arqueológicos importantes como el de Risco Caído, de Gran Canaria, que ya tiene avanzada la tramitación de su candidatura. Por tanto, nos preocupa que pongan a Tindaya por encima de otras opciones igualmente válidas que se encuentran en otras islas, o en la misma Fuerteventura, y no nos gustaría que lo hicieran por motivos políticos, mediáticos o partidistas, al ser rechazada esta propuesta previamente en el seno del pleno del Cabildo Insular de Fuerteventura.
Si se va a aprobar una proposición no de ley que prime a esta montaña de Fuerteventura por encima de otras opciones, debería ser una decisión consensuada, después de barajar todas las propuestas, tanto con instituciones como con ciudadanos.
Y no ponemos en duda el valor de los podomorfos y los diversos yacimientos arqueológicos que hay en Tindaya. Ya han sido declarados como bien de interés cultural, al igual que cientos de otros bienes de interés cultural. Pero entiendan que la iniciativa debería haber sido aprobada en donde corresponde y remitida por el Cabildo de Fuerteventura al Gobierno, o al menos el propio municipio de La Oliva.
El señor CAMPOS JIMÉNEZ: Buenas tardes ya, señorías.
Anunciamos que vamos a votar a favor de esta iniciativa y además felicitamos al Grupo Podemos porque creemos que ha hecho un buen trabajo cuando hablamos de la proposición no de ley que se ha presentado para solicitar que Tindaya, que es a lo que votaremos a favor, se incluya en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco. Porque además lo han hecho desde distintas ópticas, no solamente desde el ámbito geológico, sino desde la perspectiva también de la biodiversidad que acoge esa montaña, poniendo y dándole mucho realce al apartado paisajístico pero también al arqueológico, y obviamente -no puede ser de otra manera- al cultural, al identitario, al de la historia que conlleva dicha montaña.
Y nosotros vamos a votar a favor de esta iniciativa o de cualquier otra que suponga lograr para nuestra tierra, para Canarias, la distinción como patrimonio mundial, como reserva de la biosfera, como patrimonio histórico o cualquier otra catalogación, por lo que supone, además de contribuir a los distintos niveles de protección en cada uno de los ámbitos que se otorgue, porque en ocasiones, además de la protección, lamentablemente, si no tienen esa distinción, no somos capaces de valorarlos lo suficiente.
Pero no somos tan ingenuos como para no saber -y ya hoy se ha planteado- que realmente detrás de esto, además de conseguir el objetivo, que compartimos de manera mutua, estaba la paralización de la obra de Chillida. Que es verdad que es un proyecto ya con más de veinte años, con una enorme controversia, que no hemos sido capaces de tomar una decisión en un sentido o en otro y que incluso con el autor fallecido no sé si llega a tener la misma vigencia, los mismos niveles de consenso, que pudo tener hace veinte años.
Por eso nosotros, siendo coherentes con las posiciones que hemos estado defendiendo, también en la isla de Fuerteventura con nuestros representantes, lo que nos hubiera gustado, y de hecho íbamos a proponer como iniciativa y decidimos retirarla porque queríamos centrar el debate fundamentalmente en la catalogación como patrimonio mundial por parte de la Unesco de la montaña... Y creo que es necesario que se celebre, de una vez por todas, un referéndum en esa isla, en la isla de Fuerteventura, para decidir, que lo decida la gente que vive en Fuerteventura, con un debate amplio sobre las características, lo que supone el nivel de intervención, y que sea la gente, ante posiciones distintas pero también legítimas, por cada uno, cualificar el marco de convivencia y que aquellos elementos que son tan identitarios, que definen incluso una parte de la naturaleza de un pueblo como el de Fuerteventura, que sea su gente la que tome la decisión.
Sé que eso va a ser difícil, quizás imposible. Sería nuestra posición, pero en tanto en cuanto lo que se solicita hoy es el patrimonio mundial lo vamos a apoyar.
Para finalizar esta PNL, el Grupo Popular, señora Montelongo.
Soy majorera, de Tindaya, me críe en la falda de la montaña de Tindaya, amo a Tindaya, amo a la montaña, pero quiero decirle, señora Arnaiz, que cualquiera que vaya a Fuerteventura a defenderla y a quererla es tan majorera como yo.
Miren, hoy viene una propuesta, una proposición no de ley, del Grupo Podemos, coherente con lo que piensa y el Grupo Popular va a defender, con coherencia, lo que hemos pensado en estos últimos veinte años acerca de Tindaya.
Mire, además soy patrona de Tindaya, de la Fundación de Tindaya. Creo en este proyecto, he tenido el honor de ser elegida por el Cabildo de Fuerteventura representante en ese patronato. Y le voy a decir una cosa: este fue el sueño de toda Fuerteventura, el sueño de un escultor y el sueño de una isla. Que también le tengo que decir que se vio truncada... -y voy a utilizar las palabras que están en acta en esta Cámara por el que hoy es consejero de Justicia- la gran chapuza que se hizo con esta montaña, chapuza hecha por Coalición Canaria. Eso es verdad que ha desencantado a mucha gente, pero tenemos que seguir apostando por este proyecto. Es un proyecto que nos va a dar realce mundial, es un proyecto que nos va a situar en el mundo y es un proyecto que le va a dar a Fuerteventura un símbolo distintivo.
Mire, la propuesta que usted hace parte de un planteamiento erróneo, como es considerar que la protección otorgada a la montaña de Tindaya es insuficiente, y eso no es verdad. Goza de protección, tanto desde el punto de vista como espacio natural protegido, monumento natural y también desde la perspectiva de la legislación de patrimonio histórico, al haberse delimitado bien de interés cultural así declarado por ministerios de la ley. Por lo tanto, la declaración de la montaña como patrimonio mundial de la Unesco no puede partir de una base del erróneo reconocimiento de una supuesta falta de protección, porque es una contradicción evidente, y eso les va a traer serios problemas a la hora de intentar declararlo.
Y, por otro lado, nadie puede pedir a nadie, ni a un Gobierno de Canarias en minoría ahora ni a un Grupo Popular, que lo hemos defendido siempre, que vayamos en contra de nuestros propios actos. Eso no se le puede pedir a nadie. Pone en evidencia y la falta de endeblez y de rigor cuando ustedes dicen que hay enterramientos en su parte más elevada, cuando eso no solo no está acreditado sino que se ha descartado por el informe de la Universidad de Las Palmas.
Por lo tanto, hagamos el monumento, apostemos por el sueño de Chillida y el sueño de los majoreros, y después declarémoslo patrimonio de la humanidad.
Hemos finalizado todas las intervenciones y voy a llamar a votación de esta PNL en los términos acordados, con la enmienda retirada y la enmienda no aceptada, o sea, el texto tal cual está. (La señora presidenta hace sonar el timbre de llamada a la votación). (Pausa). (Rumores en la sala).
Señorías, comienza la votación. ¡Señorías, silencio! Comienza la votación. (Pausa).
Señorías, antes de dar el resultado de la votación, ruego al público asistente, por favor, que abandone la sala. Ruego al público asistente, por favor, que abandone la sala. (Pausa).
Señorías, la votación ha sido 53 votos emitidos: 10 síes, 40 noes y 3 abstenciones.
Queda, por tanto, rechazada esta PNL.
9L/PNL-0360 Sobre inclusión de la Montaña de Tindaya en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.