Source: http://derechocomercial.edu.uy/ClaseSocios03.htm
Timestamp: 2019-05-25 05:46:40
Document Index: 295776484

Matched Legal Cases: ['artículo 159', 'artículo 405', 'artículo 18', 'artículo 162', 'artículo 163', 'artículo 164', 'artículo 164', 'artículo 144', 'artículo 404', 'artículo 405']

Pérdida de la Calidad de Socio
La calidad de socio se puede perder por la liquidación de la sociedad, por su rescisión parcial respecto de alguno de los socios o por la enajenación de la participación social.
I. Liquidación de la sociedad
La Ley 16.060 enumera las causales de disolución en su artículo 159. El contrato social puede prever otras causas de disolución.
El mero acaecimiento de una causal de disolución no provoca la pérdida de la calidad de socio. La calidad de socio se mantiene hasta tanto se llegue entre los socios a un acuerdo de disolución o ésta sea declarada judicialmente, así como durante todo el proceso de liquidación. No se requiere acuerdo ni declaración judicial cuando la disolución se produce por vencimiento de plazo, fusión o escisión, por quiebra o liquidación judicial.
Sea cual fuere la causal de disolución, la calidad de socio sólo se pierde, efectivamente, cuando culmina el proceso de liquidación.
A. Acuerdo de socios o declaración judicial
En principio, cuando se produce una causal de disolución de la sociedad, ello no conduce a una disolución automática, por cuanto se requiere el mecanismo previo de un acuerdo de socios o una declaración judicial. Los socios deben ponerse de acuerdo en declarar disuelta la sociedad. Si no logran el acuerdo pueden promover una declaración judicial.
El derecho de plantear una declaración de disolución no se otorga discrecionalmente sino cuando se invoquen y justifiquen las causales establecidas legal o convencionalmente. También, los terceros interesados pueden pedir la declaración judicial de disolución, para lo cual deberán justificar su interés (art. 162). La Auditoría Interna de la Nación, también, puede hacerlo en el caso de las sociedades anónima (art. 411). En todos los casos, se deberá acreditar que se ha producido una causal y que no se ha logrado un acuerdo social de disolución.
Se tratará de un proceso de jurisdicción voluntaria, por cuanto se pretende una sentencia declarativa (art. 162), salvo que se plantee una oposición de la sociedad o de los socios restantes - si la disolución es solicitada por uno de ellos - o la oposición de la sociedad o de cualquiera de los socios si la declaración de disolución es pedida por un tercero. En tal caso, se generará una controversia que puede determinar la alteración de la naturaleza del proceso (art. 404.2 del C.G.P.), sin perjuicio de la aplicabilidad del artículo 405 del Código General del Proceso[1] .
Al contradictorio eventual se aplicará el procedimiento dispuesto por los artículos 346 y 347 del Código General del Proceso, en virtud de la remisión del artículo 18 de la Ley 16.060 La sentencia tiene naturaleza declarativa, tal como dispone el artículo 162 de la Ley 16.060. No es constitutiva de la disolución sino que comprueba la causal y declara disuelta la sociedad.
B. Efectos de la disolución
Los efectos de la disolución no se retrotraen a la fecha del hecho configurativo de la causal de disolución. Respecto de los socios, produce sus efectos desde el acuerdo o desde la declaración judicial (art. 163).
Respecto a los terceros, la disolución produce sus efectos a partir de la inscripción en el Registro. El artículo 163 hace la salvedad de lo dispuesto en el artículo 164. El artículo 164 establece la responsabilidad de los administradores respecto a terceros, por las operaciones que se realicen después del acuerdo o de la declaración judicial - se haya o no inscripto - o después del vencimiento del plazo, cuando sean ajenas a los fines de la liquidación a la cual deben abocarse. También, son responsables personal y solidariamente los socios.
II. Rescisión parcial
Hay varias causales de rescisión parcial que conllevan la pérdida del estado de socio.
Frente a determinados incumplimientos de un socio, la Ley autoriza la rescisión del contrato respecto a ese socio y la continuación de la sociedad con los restantes. Ello se ajusta al carácter plurilateral del contrato.
Por material sobre las causales de exclusión haga click aquí.
B. Receso
El receso es el retiro voluntario del socio. En la Ley se regula como un derecho del socio, previsto sólo para hipótesis especiales determinadas en la propia Ley o en el contrato.
C. Muerte, incapacidad o inhabilitación de un socio
Según lo dispuesto por el régimen general, la muerte, incapacidad o inhabilitación de un socio, provocan la rescisión respecto al socio afectado (art. 144). Esta norma es aplicable a las sociedades colectivas, en comandita y de capital e industria, salvo disposición legal o pacto en contrario.
En las sociedades de responsabilidad limitada, ni la muerte ni la incapacidad son causales de rescisión parcial, a menos que así se pacte en el contrato (art. 235). Por lo tanto, salvo disposición contractual en contrario, la sociedad continuará con los sucesores del socio o sus representantes.
A las sociedades anónimas y en comandita por acciones no les es aplicable lo dispuesto por el artículo 144.
III. Enajenación de la participación social
El régimen de enajenación de la participación social varía según se trate de una parte de interés (como en las sociedades colectivas), una cuota (como en las sociedades de responsabilidad limitada) o una acción (como en las sociedades anónimas o en las en comandita por acciones). Los respectivos regímenes de enajenación se analizarán cuando se estudie cada tipo societario en particular.
[1]En el artículo 404.2 se establece la posibilidad de que medie oposición en el proceso voluntario. Y si el tribunal considera que ella plantea una cuestión de tal importancia que obsta a todo pronunciamiento en la jurisdicción voluntaria, clausurará el proceso y mandará que los interesados promuevan las demandas que entiendan pertinentes.
El artículo 405 dispone que salvo disposición legal en contrario, las providencias de jurisdicción voluntaria pueden ser siempre revisadas en el mismo o en otro proceso de igual índole, sin perjuicio de los derechos adquiridos por terceros de buena fe. Todo aquél que considere perjudicial para su interés lo establecido en el proceso voluntario, podrá promover el pertinente proceso contencioso. La sentencia definitiva que se pronuncie en el mismo, prevalecerá, entre las partes, sobre lo resuelto en el proceso voluntario, ya sea que aquel proceso se haya promovido antes, durante o después que este último.