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Timestamp: 2019-07-22 01:13:13
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Matched Legal Cases: ['artículo 273', 'artículo 13', 'artículo 145', 'artículo 7', 'artículo 298', 'artículo 9']

BOE.es - Documento BOE-A-2013-10690
Documento BOE-A-2013-10690
«BOE» núm. 246, de 14 de octubre de 2013, páginas 83513 a 83516 (4 págs.)
BOE-A-2013-10690
1. Debe decidirse en este expediente si cabe la inmatriculación de una finca que se realiza mediante expediente de dominio. El registrador señala como defectos: 1. falta de una total coincidencia entre la descripción del inmueble contenida en el expediente y la que resulta de la certificación catastral aportada; 2. no constan todas las circunstancias personales de la promotora del expediente en los términos exigidos por la legislación hipotecaria; 3. la descripción del inmueble a inmatricular deberá ser unívoca, clara y completa, sin que ello se cumpla, puesto que en el expediente constan «dos posibles» descripciones de la finca; y, 4. existen dudas fundadas de que la finca a inmatricular, pueda proceder de otras ya inscritas en el Registro como «D. B.», y por tanto el cauce correcto sería el de reanudación de tracto, lo que se había advertido en la certificación de cargas expedida para expediente.
2. En primer lugar, en lo relativo a los defectos que afectan a la descripción de la finca: por un lado, en el auto se recogen dos potenciales descripciones del inmueble. Como ha señalado este Centro Directivo [Resolución de 2 de julio de 2013 (3.ª)], el sistema registral español se caracteriza por su llevanza a través de la técnica de la inscripción y folio real, de manera que se abre un folio a cada finca (cfr. artículo 273 de la Ley Hipotecaria) donde a partir de entonces se hacen constar las vicisitudes jurídicas de trascendencia real que afecten a las mismas, sin las cuales no son oponibles a terceros (cfr. artículo 13 de la Ley Hipotecaria), siendo en ocasiones la inscripción de carácter constitutivo del propio derecho (caso por ejemplo de la hipoteca, ex artículo 145.2 de la Ley Hipotecaria). La primera inscripción es normalmente de dominio (cfr. artículo 7 de la Ley Hipotecaria) y se denomina de inmatriculación cuando esa primera inscripción refleja su acceso por vez primera al Registro de la Propiedad. En esa primera inmatriculación la descripción de la finca ha de ser lo más completa y exacta, de modo que permita su perfecta individualización respecto de cualquier otra, dado que no debe haber dudas de que el objeto del acto o negocio jurídico recaiga sobre la finca o derecho claramente identificado. En definitiva, como señala el registrador, la descripción de la finca debe ser clara y unívoca, por lo que la doble descripción posible que se recoge en el auto vulnera el principio de especialidad, por lo que el defecto debe ser confirmado.
3. Concurre, además, que ninguna de dichas descripciones coincide íntegramente con la descripción que consta en la certificación catastral descriptiva y gráfica exigible para la inmatriculación. El defecto también debe confirmarse. Para evitar dobles inmatriculaciones –supuestos que hay que evitar a toda costa por distorsionar los efectos propios del sistema registral- el legislador ha introducido mayores cautelas en los requisitos para el acceso inicial de las fincas al Registro y uno de ellos, quizás el más importante, es la exigencia de certificación descriptiva y gráfica en términos totalmente coincidentes con los descritos en el título inmatriculador (cfr. la reforma del artículo 298 del Reglamento Hipotecario por Real Decreto 1867/1998 de 4 de septiembre; así como la ley 13/1996, de 30 de diciembre y el Real Decreto Legislativo 1/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario).
4. Señala también la nota de calificación la posible coincidencia parcial de la finca cuya inmatriculación se pretende con otra ya inscrita, por lo que el registrador alberga dudas que, previamente, hizo constar en la certificación solicitada a los efectos del expediente. La doctrina de este Centro Directivo es la ya contenida en la Resolución de 29 de mayo de 2002 («Boletín Oficial del Estado» de 19 de julio), cuando determina que «en ningún caso procede la inmatriculación de una finca cuando se advierte por el registrador que tal finca ya está inscrita. Incluso aún cuando la descripción de la finca en la solicitud de certificación hubiera sido la misma que en el auto y el registrador hubiera expedido certificación negativa de la inscripción, habría de denegarse la inmatriculación (sin perjuicio, en su caso, de la responsabilidad civil del registrador por expedición de certificación errónea), si al momento de la inmatriculación se advierte que la finca está ya inscrita». Este criterio había sido igualmente mantenido por este Centro Directivo en Resolución de 7 de noviembre de 2000. En el supuesto presente el registrador hace constar sus dudas ya en la propia certificación y señala expresamente las fincas con las que podría coincidir y como ya sostuvo este Centro Directivo en su Resolución de 8 de junio de 2009 esto permite «que sea el propio Juzgado quien a la vista de dichas dudas, valore la procedencia o no de aprobar el expediente de inmatriculación». En estos términos, el defecto no puede ser confirmado, pues señaladas las dudas por el registrador en la certificación previa, es competencia judicial su valoración.
5. Por último, señala el registrador en su nota que en el auto no figuran todas las circunstancias personales de la promotora del expediente. La identificación de la persona a cuyo favor se declara el dominio en el auto es completa, pues se señala su nombre y D.N.I., pero no incluye el resto de circunstancias exigibles (artículo 9 de la Ley Hipotecaria y 51 de su Reglamento) pero también es cierto que, como señala el recurrente y no discute el registrador, junto con el expediente se presentó el título por el que aquella resultaría propietaria de la finca cuya inmatriculación se pretende, por lo que, ya que se tendrían los datos necesarios para procurar la inscripción cumpliendo con todas las exigencias de la legislación hipotecaria. Este defecto, por tanto, debe ser revocado.