Source: http://absta.info/organizacin-mundial-del-comercio-v2.html?page=6
Timestamp: 2019-02-18 04:46:32
Document Index: 254811188

Matched Legal Cases: ['artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11']

E. Argumentos de los terceros participantes - Organización Mundial del Comercio
E. Argumentos de los terceros participantes
a) Acuerdo OTC
El Brasil cree que el Grupo Especial cometió un error en sus constataciones sobre el alcance del Acuerdo OTC. El Brasil alega que el Grupo Especial incurrió en error al dividir el Decreto en dos partes distintas para determinar si el Acuerdo OTC se aplica al Decreto. Esa división era arbitraria e incompatible con la lógica y los objetivos del Decreto, que trata de los mismos productos tanto en la parte relativa a la prohibición como en la parte referente a las excepciones. Además, preocupan particularmente al Brasil las constataciones formuladas por el Grupo Especial en los párrafos 8.38, 8.39, 8.43, 8.49, 8.57, 8.60, 8.61 y 8.71 del informe del Grupo Especial, así como las graves repercusiones sistémicas de la constatación de que una prohibición general no constituye un reglamento técnico en el sentido del punto 1 del Anexo 1 del Acuerdo OTC. En contra de la interpretación hecha por el Grupo Especial, en el Acuerdo OTC no hay nada que indique que un producto haya de ser "identificable" o que una medida haya de referirse a un producto, o a más de un producto, para que constituya un reglamento técnico. Tal interpretación estricta excluye indebidamente del ámbito del Acuerdo OTC toda una serie de medidas que afectan a productos y que podrían representar obstáculos al comercio. El Brasil también impugna la constatación del Grupo Especial en el sentido de que un reglamento técnico ha de incluir especificaciones que han de cumplirse para que se autorice la comercialización de un producto. El Brasil añade que, a su juicio, tanto Francia como las Comunidades Europeas reconocieron, cuando notificaron el Decreto con arreglo al Acuerdo OTC, que la medida es un reglamento técnico.
Los Estados Unidos alegan que el Grupo Especial incurrió en error en su interpretación de las palabras "reglamento técnico" que figuran en el Anexo 1 del Acuerdo OTC y, en consecuencia, excluyó indebidamente del ámbito del Acuerdo OTC los reglamentos técnicos que se aplican en general a productos. Concretamente, los Estados Unidos sostienen que el Grupo Especial cometió un error al constatar que las palabras "características de un producto" que figuran en la definición de "reglamento técnico" se refieren a las características propias de "uno o varios productos dados", en vez de a las características de los productos en general.
En el caso de que el Órgano de Apelación constate que el Acuerdo OTC se aplica al Decreto y decida completar el análisis de las reclamaciones formuladas por el Canadá basándose en ese Acuerdo, los Estados Unidos afirman que el Órgano de Apelación debe constatar que el Decreto es compatible con el Acuerdo OTC. El amianto y los productos que contienen amianto, por una parte y las fibras sustitutivas y los productos que no contienen amianto, por otra, no son "productos similares" en el sentido del párrafo 1 del artículo 2 del Acuerdo OTC por las mismas razones por las que no son "productos similares" a los efectos del párrafo 4 del artículo III del GATT de 1994. El criterio que ha de aplicarse con arreglo al párrafo 2 del artículo 2 del Acuerdo OTC es muy similar al criterio que ha de aplicarse con arreglo al apartado b) del artículo XX y a la frase inicial del artículo XX. Ahora bien, a diferencia de lo que ocurre con el artículo XX del GATT de 1994, conforme al cual incumbe a las Comunidades Europeas acreditar prima facie que el Decreto estaba justificado, conforme al párrafo 2 del artículo 2 del Acuerdo OTC corresponde al Canadá acreditar prima facie que el Decreto crea un obstáculo innecesario al comercio, y el Canadá no lo ha hecho. El Decreto es también compatible con el párrafo 4 del artículo 2 del Acuerdo OTC, puesto que las normas internacionales señaladas por el Canadá ni guardan relación con el objetivo de Francia en materia de salud pública ni constituyen un medio eficaz o apropiado de lograr ese objetivo. Por último, los Estados Unidos alegan que el Decreto es compatible con el párrafo 8 del artículo 2 del Acuerdo OTC, ya que sería improcedente que el reglamento técnico no se plasmara en una prohibición de la utilización de amianto.
b) Los "productos similares" en el sentido del párrafo 4 del artículo III del GATT de 1994
Los Estados Unidos afirman que el Grupo Especial incurrió en error al concluir que las fibras de amianto y las fibras sustitutivas son "productos similares" en el sentido del párrafo 4 del artículo III del GATT de 1994. El Grupo Especial cometió un error de derecho al concluir que, al examinar las propiedades, naturaleza y calidad del amianto, no podía tener en cuenta que el amianto difiere de otras fibras porque se parte longitudinalmente en fibras estrechas o delgadas y porque tiene grandes posibilidades de liberar partículas que poseen ciertas características, así como al concluir que, al examinar los gustos y hábitos de los consumidores, no podía tener en cuenta la naturaleza carcinógena demostrada del amianto. Al proceder así, el Grupo Especial hizo caso omiso de la característica más importante que distingue el amianto de sus productos sustitutivos. El Grupo Especial también atribuyó erróneamente una importancia excesiva a otro factor: los usos finales de los productos de que se trata. A juicio de los Estados Unidos, la aplicación correcta del criterio de la similitud de los productos debe llevar al Órgano de Apelación a constatar que el amianto no es "similar" a sus fibras sustitutivas y que los productos que contienen amianto no son "similares" a los productos que no contienen amianto y, en consecuencia, a concluir que el Decreto no infringe el párrafo 4 del artículo III del GATT de 1994.
c) Apartado b) del artículo XX del GATT de 1994 y artículo 11 del ESD
En el caso de que el Órgano de Apelación recurra al apartado b) del artículo XX del GATT de 1994, los Estados Unidos instan al Órgano de Apelación a que constate que el Decreto es permisible con arreglo al apartado b) del artículo XX. La apelación del Canadá sobre esta cuestión se basa en las críticas formuladas a las constataciones del Grupo Especial con respecto a la información científica sometida a su consideración, y el Canadá afirma erróneamente que el artículo 11 del ESD exige que el Grupo Especial decida qué opinión científica es la correcta. Ahora bien, la función que incumbe a un grupo especial, conforme al artículo 11 del ESD, es hacer una evaluación objetiva de los hechos que se sometan a su consideración y juzgar si existe una relación racional u objetiva entre la medida en cuestión y la base científica que se aduzca en defensa de esa medida. Los Estados Unidos alegan que el Grupo Especial actuó en consonancia con ese mandato al constatar que el Decreto es necesario para proteger la salud de las personas, y el Órgano de Apelación no debe modificar esa constatación.