Source: http://www.legales.com/Tratados/f/fautoriza.html
Timestamp: 2015-05-29 18:05:24
Document Index: 262522730

Matched Legal Cases: ['artículo 35', 'artículo 107', 'artículo 413', 'artículo 22', 'artículo 29', 'artículo 74', 'artículo 725', 'artículo 646', 'artículo 22', 'artículo 705', 'artículo 948', 'artículo 957', 'artículo 74', 'artículo 146', 'artículo 646', 'artículo 22', 'artículo 725', 'artículo 134', 'Artículo 283']

Autorizaci�n a menores
Autorizaci�n para viajar
Jurisprudencia Provincial Migraciones En la Provincia de Bs. As. la autorizaci�n a menores de edad, para salir del pa�s, se tramita por ante:
Justicia de Paz Letrada: Tasa de justicia: Tasa de justicia de $ 5,00, que se abona en el Banco de la Pcia. de Bs. As., por cada firma, acompañada de formulario.
Tribunales de la Pcia. de Buenos Aires: se gestiona por ante la Oficina del Registro P�blico de Comercio.
Partido de Morón: por ante el Registro Público de Comercio, Tribunales de Morón, sito en Alte. Brown y Colón, P. B..
Partido de La Matanza: por ante el Registro Público de Comercio, sito en Florencio Varela Nº 2601 de San Justo (Tel. 4482-4712 4482-4712 )
Partido de Gral. San Martín: por ante el Registro Público de Comercio, Tribunales de San Martín, sito en Ricardo Balbín 1753, piso 11.
Se deberá comparecer con:
DNI de los padres autorizantes del menor. Partida de nacimiento del menor (original y fotocopia) y DNI del menor y de las personas que van a viajar con él. Partida de defunción de padre o madre fallecido (original y fotocopia). En caso de ambos padres fallecidos debe presentarse el tutor con documentaci�n y autorizaci�n judicial (testimonio judicial). Para todos los casos se aplica el régimen de la patria potestad.
Formularios se compran en fotocopiadoras de Tribunales. Certificar la firma de los padres (se certifica la firma, no el contenido). En el caso que el menor viaje con uno de los padres, debe presentarse el progenitor que no viaja munido de toda la documentación mencionada. En caso de oposición o ausencia de alguno de los padres, debe intervenir un abogado a efectos de iniciar acción judicial en los términos del art. 264 quater del Código Civil o de suspensión en el ejercicio de patria potestad.
Concluido el trámite en el Juzgado la autorización deberá certificarse en la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Departamental. La autorización se puede tramitar ante escribano p�blico y se legaliza ante el Colegio de Escribanos. En Capital Federal Viaje al exterior Migraciones En la Ciudad de Bs. As. la autorizaci�n a menores de edad, para salir del pa�s, se tramita por ante: el Registro Civil correspondiente al domicilio del D.N.I. de la persona que va a autorizar, o sea la que no viaja, que debe ser de Capital Federal, con los D.N.I. de todos y la partida de nacimiento (no certificado) del menor. Pedir turno y abonar un arancel de pesos veinte ($ 20,00). La autorizaci�n se puede tramitar ante escribano p�blico y se legaliza ante el Colegio de Escribanos. Autorizaci�n para Registro de Conductor Responsabilidad Justicia de Paz Letrada Pcia. de Bs. As.:
En la sede de los Tribunales Departamentales de la Provincia se gestiona por ante la Oficina del Registro P�blico de Comercio y los formularios se compran en fotocopiadoras de Tribunales. Debe concurrir al juzgado uno de los padres o tutor con testimonio de la sentencia con DNI, LE, IC o CI (Pol. Fed.) con domicilio en el Partido respectivo (o acompa�ar certificado de domicilio expedido por la comisar�a correspondiente al mismo); Partida de Nacimiento del Menor, original o fotocopia autenticada (en su defecto Libreta de Matrimonio original) y DNI del menor.
No se aceptan constancias de tramitaci�n de documentos ni denuncias de extrav�o. Abonar $ 5,00 en el Banco de la Pcia. de Bs.As.; la boleta de dep�sito se solicita en la Mesa de Entradas del Juzgado. Autorizaci�n para contraer matrimonio 1. Los solicitantes deben domiciliarse en el Partido de competencia del juzgado. El domicilio debe constar en el DNI caso contrario deber�n presentar certificado de domicilio expedido por la comisar�a correspondiente al mismo.
2. Deben presentarse con DNI o CI (Pol. Fed.), partida de nacimiento original o fotocopia certificada.
3. El joven con certificado de trabajo y la firma del empleador certificada por escribano, Banco, Registro P�blico de Comercio, Polic�a o Juzgado de Paz. En caso de trabajar por cuenta propia deber� el joven realizar una "declaraci�n jurada" ante este Juzgado con firma certificada. Deber� abonar $ 5,00.- en el Banco de la Provincia de Buenos Aires. La boleta de dep�sito debe ser solicitada en la mesa de entrada del Juzgado.
4. Deben presentarse padre y madre o tutor (con sentencia judicial que as� lo acredita) con DNI, LC, LE o Cl, Libreta de matrimonio o su fotocopia autenticada.
5. Dos testigos mayores de edad no familiares con DNI, LC, LE o Cl.
6. En caso de embarazo de la menor presentar certificado m�dico.
7. Todos los documentos y partidas deben estar en buen estado y ser perfectamente legibles (no fotocopias simples). 8. No se aceptan constancias de tramitación de documentos ni denuncias de extravío. 9. Si alguno de los menores se encuentra bajo la tutela del Juez de Menores debe concurrir ante el Tribunal de Menores correspondiente. 10. En caso de negarles, los padres o tutores, la autorizaci�n, deber�n los menores requerirla judicialmente.. Art. 774 C�d. Proc. Nacional Art. 812 C�d. Proc. Provincial "Tr�mite.- El pedido de autorizaci�n para contraer matrimonio tramitar� en juicio verbal, privado y meramente informativo, con intervenci�n del interesado, de quien deba darla y del representante del Ministerio P�blico.
La licencia judicial para el matrimonio de los menores o incapaces, sin padres, tutores o curadores, ser� solicitada y sustanciada en la misma forma". Personas de existencia visible C�digo Civil Art. 51. Todos los entes que presentasen signos caracter�sticos de humanidad, sin distinci�n de cualidades o accidentes, son personas de existencia visible. Nora al 51: "Proyecto de Freitas, artículo 35. Goyena, artículo 107. L. 5, T�t. 23, Part. 4� y L. 8, T�t. 33, Partida 7� - L.L. 12 y 14,T�t. 5, Lib. 1, Digesto". Art. 52. Las personas de existencia visible son capaces de adquirir derechos o contraer obligaciones. Se reputan tales todos los que en este C�digo no est�n expresamente declarados incapaces.
Nora al 52: "La expresi�n adquirir derechos, a m�s de comprender impl�citamente la posibilidad de contraer obligaciones, abraza en s� todas las faces de los derechos adquiridos, desde el hecho de la adquisici�n de cada uno de los derechos, hasta el de su p�rdida total. Esas faces pueden resumirse del modo siguiente: 1º Hecho de la adquisición del derecho. 2º Duración y ejercicio del derecho. 3º Conservación o defensa del derecho. 4º Pérdida total del derecho. Y así, cuando las leyes civiles permiten la adquisición de un derecho o cuando no la prohiben, permiten su ejercicio, su conservación y la libre disposición de ese derecho".1� Hecho de la adquisici�n del derecho".
Art. 53. Les son permitidos todos los actos y todos los derechos que no les fueren expresamente prohibidos, independientemente de su calidad de ciudadanos y de su capacidad pol�tica. Incapacidad absoluta El consentimiento informado
Actuación Notarial Art. 54. Tienen incapacidad absoluta:
Tienen incapacidad absoluta:
5to. Derogado por la ley 17.711. Nora al 54: "En el n�mero de los incapaces, no pongo los pr�digos porque esa calidad no podr�, seg�n este C�digo, ni sujetarse a juicio, ni traer una interdicci�n. El C�d. de Luisiana, en el artículo 413, aboli� la incapacidad de los pr�digos o disipadores. Dice as�: "La interdicci�n no tendr� lugar por causa de disipaci�n o de prodigalidad". Las razones de esta resoluci�n son: l�, que la prodigalidad no altera las facultades intelectuales; 2�, que la libertad individual no debe ser restringida, sino en los casos de inter�s p�blico, inmediato y evidente; 3�, que en la diferente manera de hacer gastos in�tiles que concluyan una fortuna, no hay medio para distinguir con certeza el pr�digo del que no lo es, en el estado de nuestras costumbres, y todo ser�a arbitrario en los jueces, poniendo interdicci�n a algunos, mientras quedaban innumerables disipadores; y 4�, que debe cesar la tutela de los poderes p�blicos sobre las acciones de los particulares, y ya que no es posible poner un m�ximum a cada hombre en sus gastos, el que se llamase pr�digo habr�a s�lo usado o abusado de su propiedad, sin quebrantar ley alguna". Art. 55. Los menores adultos s�lo tienen capacidad para los actos que las leyes les autorizan otorgar.
Doctrina Art. 57. Son representantes de los incapaces:
Nora al 58: "Este artículo es el 43 del Proyecto de Freitas para el Imperio del Brasil. En varios c�digos est�n ya suprimidos los beneficios de los menores, incluso el de restituci�n in integrum, que abrazaba a todos los incapaces, las iglesias, el fisco etc., privilegio exorbitante que les dan nuestras leyes, no s�lo por un da�o recibido, sino por una gran ganancia, que en virtud de �l puedan obtener. Esa protecci�n exagerada a los incapaces no presenta una utilidad que compense los males que causa a la sociedad, y a bienes mismos de los menores. La confianza en la adquisici�n queda vacilante, e impide la seguridad del derecho de propiedad, pues ese beneficio a�n dura m�s que la minoridad de los que favorece. Excluye por el exceso de protecci�n, la concurrencia a la compra de los bienes de los incapaces. Por otra parte, en la �poca actual, las lesiones no pueden admitirse como vicio en los contratos, seg�n veremos en adelante. Creemos pues, que m�s valiera a los menores y a los incapaces, una buena administraci�n de sus bienes, que todos los privilegios con que han querido ampararlos las leyes, y a ese objeto tender�n las ulteriores disposiciones de este C�digo. M�s valiera, decimos tambi�n, la buena organizaci�n del Ministerio de Menores, que podr�a evitar no s�lo los malos contratos de los tutores y curadores, sino la mala conducta de �stos en la administraci�n de los bienes".
Nora al 63: "Las personas por nacer no son personas futuras, pues ya existen en el vientre de la madre. Si fuesen personas futuras no habr�a sujeto que representar. El artículo 22 del C�digo de Austria dice Los hijos que a�n no han nacido, tienen derecho a la protecci�n de las leyes, desde el momento de su concepci�n. Son considerados como nacidos, toda vez que se trate de sus derechos y no de un tercero. Lo mismo el C�d. de Luisiana artículo 29 y el de Prusia, 1� parte, T�t. 1, art. 10. Pero el C�digo de Chile en el artículo 74 dice que la existencia legal de toda persona principia al nacer, pero si los que aun no han nacido no son personas, �Por qu� las leyes penales castigan el aborto premeditado? �Por qu� no se puede ejecutar una pena en una mujer embarazada?. En el Derecho Romano hab�a acciones sobre este punto. Nasciturus habetur pro nato. Nasciturus pro jam nato abetur si de ejus commodo agitur, etc., etc. Se oponen a estos, otros textos del Digesto. Savigny los explica perfectamente, demostrando que no hay contradicci�n entre ellos (tomo II, pag. 11)".
Nora al 64: "En este art�culo s�lo se trata del feto que puede tener bienes que adquirir por una donaci�n o un testamento, y que necesita una representaci�n protectora; y no para asegurar la legitimidad de los hijos o prevenir las suposiciones de parto, de lo cual se tratar� en otro lugar".
Art. 65. Se tendr� por reconocido el embarazo de la madre, por la simple declaraci�n de ella o del marido, o de otras partes interesadas.
Nora al 65: "El Derecho Romano en cuatro t�tulos conten�a disposiciones de un rigor excesivo hasta obligar a la mujer embarazada a declarar, bajo juramento, tom�ndole valores en prenda o imponi�ndole multas (T�ts. 3, 4, 5 y 9; Lib. 25, Digesto). Hab�a varias diligencias para el reconocimiento del embarazo, dep�sito de la mujer y reconocimiento del parto. Pero estas medidas deben abolirse: 1� porque el reconocimiento del embarazo requiere examen de m�dicos, cuyos resultados son muy falibles; 2� porque la mujer embarazada puede no prestarse a ese examen humillante y ofensivo al pudor y no habr�a medio de obligarla, por el peligro de su situaci�n, ni hacerle conminaciones penales de ning�n g�nero, porque no se trata de su derecho o inter�s propio. Basta dejar a salvo el derecho de pedir medidas policiales. La materia no puede corresponder a la justicia civil".
3ro. El Ministerio de Menores. De la existencia de las personas antes del nacimiento Doctrina Nacional
C�digo Civil Art. 70. Desde la concepci�n en el seno materno comienza la existencia de las personas y antes de su nacimiento pueden adquirir algunos derechos, como si ya hubiesen nacido. Esos derechos quedan irrevocablemente adquiridos si los concebidos en el seno materno nacieren con vida, aunque fuera por instantes despu�s de estar separados de su madre. Nora al 70: "Savigny, en el tomo II, desde la página 5, re�ne toda la doctrina del Derecho Romano sobre la materia, en los t�rminos siguientes: 1� Es preciso que el hijo sea separado de la madre; 2�, separado completamente; 3�, que viva despu�s de la separaci�n; 4�, que sea una criatura humana. Respecto a lo primero, son indiferentes lo medios que se empleen para obtener esta separaci�n. As� pues, en derecho no se distingue el nacimiento natural del que se obtiene por una operaci�n quir�rgica (1). Una antigua ley ordenaba expresamente que despu�s de la muerte de una mujer embarazada, su cuerpo fuera abierto a fin de salvar, si era posible, la vida del hijo (2). La separaci�n debe ser completa (3). Es preciso que el hijo viva despu�s de la separaci�n (4). Si, pues, durante un parto trabajoso, el hijo da signo de vida, pero muere antes de haber sido completamente separado de la madre, nunca tuvo la capacidad de derecho. Debe decirse lo mismo, y con m�s raz�n, si antes de comenzar el nacimiento, el hijo hubiese muerto (5). Es preciso que la vida sea indudable, no importa por qu� signos. Antiguamente muchos jurisconsultos miraban como condici�n indispensable que el nacido hubiese dado alg�n vagido, pero Justiniano conden� expresamente esta opini�n (6). La duraci�n de la vida es tambi�n cosa indiferente; y el hijo tiene la capacidad de derecho aun cuando muera inmediatamente despu�s de su nacimiento (7). En fin; para tener la capacidad de derecho, el hijo debe presentar los signos caracter�sticos de humanidad, exteriormente apreciables; no debe ser, seg�n la expresi�n de los romanos, ni monstrum ni prodigium (8); pero una simple desviaci�n de las formas normales de la humanidad, por ejemplo, un miembro de m�s o un miembro de menos, no obsta a la capacidad de derecho. Los textos no nos dicen por qu� signos se reconoce una criatura humana. Parece que la cabeza debe representar las formas de la humanidad (9). 1. Natum accipe et si exsecto ventre editus sit. L. 12, De liberis. Digesto. L. 1, � 5, ad. S.C. Tertull, (Lib. 38, Digesto). 2. L 2, De mortuo infer., Digesto.
3. L. 3, Cod. De posthumis - Perfecte natus.
4. L. 3, Cod. De posthumis - Vivus natus est.
5. L. 129, Digesto, De verb sig. qui mortui nascuntur neque nati, neque procreati videntur.
6. L. 3, Código, De posthumis.
7. LL. 2 y 3, Cod. eod. Licet illico postquam in terra cecedit, vel in manibus obstetricis decessit. 8. L. 3, Cod. De posthumis. Ad nullum declinans monstrum vel prodigium.
9. L. 44, Digesto, De religiosis et.. Las Leyes de Partidas conformes con las Leyes Romanas. V�anse las LL. 3 y 5 Tít. 33, Part. 4� y 8, T�t. 33, Part. 7�".
Art. 71. Naciendo con vida no habr� distinci�n entre el nacimiento espont�neo y el que se obtuviese por operaci�n quir�rgica. Art. 72. Tampoco importar� que los nacidos con vida tengan imposibilidad de prolongarla, o que mueran despu�s de nacer o por nacer antes de tiempo.
Nora al 72: "El C�d. Franc�s, artículo 725, exige que el nacido sea viable, de vida, es decir, que no traiga alg�n vicio por el cual su muerte pueda asegurarse, o que haya nacido antes de tiempo. Lo mismo dispone el de N�poles, artículo 646 (*); el de Austria, artículo 22 (**); el Cód. de Baviera, cap. 3, Lib. 1 (***). Pero el C�d. Sardo, artículo 705, dice que se presume viable el que ha nacido vivo. El de Luisiana: Basta que el hijo haya nacido viable, aunque no haya vivido sino un instante, artículo 948, y en el artículo 957, a�ade: La existencia del hijo, nacido vivo, se determina por su respiraci�n o sus vagidos, o por otros signos. El C�d. de Chile, artículo 74, s�lo exige que el hijo, despu�s de separado de la madre, haya vivido siquiera un momento. La L. 2,T�t. 5, Lib. 10, Nov. Rec. para quitar dudas en la materia, exigi� que el hijo hab�a de nacer en el tiempo regular, vivir veinticuatro horas y ser bautizado. La cuesti�n quedaba siempre como cuesti�n de hecho, sobre un solo momento de vida, pues si el nacido viv�a s�lo veintitr�s o veintitr�s horas y cincuenta minutos, se tendr�a como abortivo, o nacido sin vida. Nuestro art�culo no exige la viabilidad del nacido como condici�n de su capacidad de derecho. El fundamento del C�d. Franc�s y de los c�digos que le siguen, es el siguiente: El hijo que nace antes de los seis meses de la concepci�n, aunque nazca vivo, es incapaz de prolongar su existencia. Lo mismo se dice del que nace con un vicio org�nico, tan demostrado que pueda asegurarse su pronta muerte; desde entonces a este ser no se le puede atribuir derecho alguno, porque la capacidad de derecho depende, no solamente del nacimiento, sino de la capacidad de la vida, de la viabilidad. Esta doctrina no tiene ning�n fundamento, pues es contraria a los principios generales sobre la capacidad de derecho inherente al hecho de la existencia de una criatura humana, sin consideraci�n alguna a la mayor o menor duraci�n que pueda tener esa existencia. Este es el derecho general, y no se comprende qu� motivo haya para introducir una restricci�n respecto al reci�n nacido. La muerte que sobrevenga puede provenir de circunstancias exteriores y no de la no viabilidad. Por otra parte, �c�mo conocer el d�a de la concepci�n? �Qu� m�dico puede decir que el nacido no ha estado sino 178 d�as en el vientre de la madre, y no los 180, los seis meses fijados por las leyes? Se abrir�a as� una puerta a la incertidumbre de los juicios individuales, y a las opiniones siempre dudosas de los facultativos, sobre el tiempo que el hijo hubiese estado en el vientre materno, por la imperfecci�n de su constituci�n material, que vendr�a a decidir de los derechos m�s importantes. Decimos lo mismo respecto de los vicios org�nicos que el reci�n nacido presente. No porque una persona parezca con signos indudables de una pronta muerte, queda incapaz de derecho. Ser�a preciso tambi�n que la ley fijara el tiempo en que el vicio org�nico deb�a desenvolverse para causar la incapacidad del reci�n nacido, y la ciencia por cierto no podr�a asegurar qu� d�as o qu� horas de vida le quedaban al nacido con un vicio org�nico. Savigny ha tratado esta materia extensamente en el apéndice III del tomo II". Comentario: (*) Vélez, siguiendo a Goyena, cita el artículo 146 del Cód. Napolitano pero, corresponde el artículo 646 de dicho Código. (**) Vélez, siguiendo a Goyena, cita el cap. 3, parte 2, del Código de Austria, pero no cita el artículo 22, de dicho Código, como Goyena. (***) Goyena cita el § 2, Cap. 3, Libro 1, pero corresponde § 3, n° 2, Cap. 1, Lib. 3 del Cód. de Baviera (pág. 96 ó 182); ver las concordancias de Saint-Joseph.con el artículo 725 del Cód. Francés.
Art. 73. Rep�tase como cierto el nacimiento con vida, cuando las personas que asistieren al parto hubieren o�do la respiraci�n o la voz de los nacidos, o hubieren observado otros signos de vida. Art. 74. Si muriesen antes de estar completamente separados del seno materno, ser�n considerados como si no hubiesen existido. Art. 75. En caso de duda de si hubieran nacido o no con vida, se presume que nacieron vivos, incumbiendo la prueba al que alegare lo contrario. Art. 76. La �poca de la concepci�n de los que naciesen vivos, queda fijada en todo el espacio de tiempo comprendido entre el m�ximum y el m�nimum de la duraci�n del embarazo. Art. 77. El m�ximo de tiempo del embarazo se presume que es de trescientos d�as y el m�nimo de ciento ochenta d�as, excluyendo el d�a del nacimiento. Esta presunci�n admite prueba en contrario. (Art. sustituido por Ley 23.264) Art. 78. No tendr� jam�s lugar el reconocimiento judicial del embarazo, ni otras diligencias como dep�sito y guarda de la mujer embarazada, ni el reconocimiento del parto en el acto o despu�s de tener lugar, ni a requerimiento de la propia mujer antes o despu�s de la muerte del marido, ni a requerimiento de �ste o de partes interesadas. . Menores
Derecho Internacional Capacidad natural
Art. 126. Son menores las personas que no hubieren cumplido la edad de dieciocho (18) años. (Texto según Ley 26.579). Art. 127. Son menores imp�beres los que a�n no tuvieren la edad de catorce (14) a�os cumplidos, y adultos los que fueren de esta edad hasta los dieciocho (18) cumplidos. (Texto según Ley 26.579).
Art. 128. Cesa la incapacidad de los menores por la mayor edad, el d�a en que cumplieren dieciocho (18) años.
El menor que ha obtenido título habilitante para el ejercicio de una profesión puede ejercerla por cuenta propia sin necesidad de previa autorización, y administrar y disponer libremente de los bienes que adquiere con el producto de su trabajo y estar en juicio civil o penal por acciones vinculadas a ello. (Texto según Ley 26.579).
Nora al 128 original: "Savigny, pag. 52. La incapacidad de los menores es limitada al derecho privado, y no se extiende al derecho p�blico. El hijo sujeto a la patria potestad pod�a, como su padre, por el Derecho Romano, votar en las asambleas del pueblo y ejercer las m�s altas magistraturas. L. 9, Digesto, De his qui sui. Filius familias in publicis causis loco patris familias habetur. L.14 ad S.C.Treb. Nam quod ad jus publicum attinet non sequitur jus potestatis". Art. 129. La mayor edad habilita, desde el d�a que comenzare, para el ejercicio de todos los actos de la vida civil, sin depender de formalidad alguna o autorizaci�n de los padres, tutores o jueces.
Art. 130. Para que los menores llegados a la mayor edad entren en la posesi�n y administraci�n de sus bienes, cuando la entrega de �stos dependa de la orden de los jueces, bastar� que simplemente presenten la prueba legal de su edad. Emancipaci�n Habilitaci�n de edad Registro Civil Código Civil
Art. 131. Los menores que contrajeran matrimonio se emancipan y adquieren capacidad civil, con las limitaciones previstas en el artículo 134. Si se hubieran casado sin autorización no tendrán hasta la mayoría de edad la administración y disposición de los bienes recibidos o que recibieren a título gratuito, continuando respecto a ellos el régimen legal vigente de los menores. (Texto según Ley 26.579). Art. 132. La invalidez del matrimonio no deja sin efecto la emancipación, salvo respecto del cónyuge de mala fe para quien cesa a partir del día en que la sentencia pasa en autoridad de cosa juzgada. Si algo fuese debido al menor con cláusula de no poder percibirlo hasta la mayoría de edad, la emancipación no altera la obligación ni el tiempo de su exigibilidad. (Texto según Ley 26.579). Art. 133. La emancipaci�n por matrimonio es irrevocable y produce el efecto de habilitar a los casados para todos los actos de la vida civil, salvo lo dispuesto en los art�culos 134 y 135, aunque el matrimonio se disuelva en su menor edad, tengan o no hijos. No obstante ello, la nueva aptitud nupcial se adquirir� una vez alcanzada la mayor�a de edad.
Art. 134. Los emancipados no pueden ni con autorizaci�n judicial:
1�) Aprobar cuentas de sus tutores y darles finiquito;
2�) Hacer donaci�n de bienes que hubiesen recibido a t�tulo gratuito;
3�) Afianzar obligaciones. Art. 135. Los emancipados adquieren capacidad de administraci�n y disposici�n de sus bienes, pero respecto de los adquiridos por t�tulo gratuito antes o despu�s de la emancipaci�n, s�lo tendr�n la administraci�n; para disponer de ellos deber�n solicitar autorizaci�n judicial, salvo que mediare acuerdo de ambos c�nyuges y uno de �stos fuere mayor de edad. Art. 136. La autorizaci�n judicial no ser� dada sino en caso de absoluta necesidad o de ventaja evidente, y las ventas que se hicieren de sus bienes, ser�n siempre en p�blica subasta.
Art. 137. Si alguna cosa fuese debida al menor con cl�usula de s�lo poder haberla cuando tenga la edad completa, la emancipaci�n no alterar� la obligaci�n, ni el tiempo de su exigibilidad.
Art. 138. El que mude su domicilio de un pa�s extranjero al territorio de la Rep�blica, y fuese mayor o menor emancipado, seg�n las leyes de este C�digo, ser� considerado como tal, aun cuando sea menor o no emancipado, seg�n las leyes de su domicilio anterior.
Art. 139. Pero si fuese ya mayor o menor emancipado seg�n las leyes de su domicilio anterior, y no lo fuese por las leyes de este C�digo, prevalecer�n en tal caso aqu�llas sobre �stas, reput�ndose la mayor edad o emancipaci�n como un hecho irrevocable.
Art. 168. Los menores de edad no podrán casarse entre sí ni con otra persona mayor sin el asentimiento de sus padres, o de aquel que ejerza la patria potestad, o sin el de su tutor cuando ninguno de ellos la ejerce o, en su defecto, sin el del juez. (Texto según Ley 26.579). Artículo 283. Se presume que los menores adultos, si ejercieren alg�n empleo, profesi�n o industria, est�n autorizados por sus padres para todos los actos y contratos concernientes al empleo, profesi�n o industria, sin perjuicio de lo dispuesto en el art�culo 131. Las obligaciones que de estos actos nacieren, recaer�n �nicamente sobre los bienes cuya administraci�n y usufructo o s�lo el usufructo, no tuvieren los padres. Autorizaci�n para ejercer el comercio
Art. 10.- Toda persona mayor de 18 a�os puede ejercer el comercio con tal que acredite estar emancipado o autorizado legalmente. Art. 11.- Es leg�tima la emancipaci�n.
1) conteniendo autorizaci�n expresa del padre y de la madre;
2) siendo inscripta y hecha p�blica en el tribunal de comercio respectivo.
Llenados estos requisitos, el menor ser� reputado mayor para todos los actos y obligaciones comerciales.
Art. 12.- El hijo de dieciocho a�os, que fuese asociado al comercio del padre o de la madre, o de ambos, ser� reputado autorizado y mayor para todos los efectos legales en las negociaciones mercantiles de la sociedad.
La autorizaci�n otorgada no puede ser retirada al menor sino por el juez, a instancia del padre, de la madre, del tutor o ministerio pupilar, seg�n el caso y previo conocimiento de causa. Este retiro, para surtir efecto contra terceros que no lo confieren, deber� ser inscripto y publicado en el Tribunal de Comercio respectivo. Derecho de Familia