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Matched Legal Cases: ['artículo 29', 'artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'artículo 13', 'artículo 12', 'Artículo 12', 'artículo 12', 'artículo 19', 'artículo 13', 'Artículo 13', 'artículo 398', 'artículo 14', 'artículo 14', 'Artículo 14', 'Artículo 21', 'Artículo 23', 'Artículo 28', 'artículo 6', 'artículo 29', 'Artículo 29', 'artículo 30', 'artículo 4', 'artículo 30', 'artículo 4', 'Artículo 30', 'Artículo 31', 'Artículo 33', 'artículo 36', 'artículo 39', 'artículo 6', 'Artículo 38', 'artículo 39', 'Artículo 45', 'Artículo 50', 'Artículo 54', 'artículo 55', 'Artículo 56', 'Artículo 67', 'Artículo 70', 'Artículo 71', 'artículo 73', 'artículo 74', 'Artículo 74', 'Artículo 75', 'artículo 12', 'Artículo 76']

Ley 6/2006 de 12 de abril, balear de caza y pesca fluvial. TÍTULO II. DE LA CAZA (Vigente hasta el 01 de Enero de 2009).
1. Es cazador quien practica la caza reuniendo todos los requisitos legalmente exigidos al efecto.
2. El derecho a cazar corresponde a personas mayores de 14 años que, habiendo acreditado la aptitud y el conocimiento precisos, estén en posesión de la licencia de caza de las Illes Balears o equivalente, de acuerdo con lo que dispone el artículo 29 de esta ley, no se encuentren inhabilitadas por sentencia judicial o resolución administrativa firme, y cumplan el resto de requisitos al efecto establecidos en esta ley y en las restantes disposiciones aplicables.
3. El menor de edad mayor de 14 años no emancipado necesitará, para poder ejercer la caza, la autorización expresa y por escrito de quien ostente su representación legal.
4. Para la caza mayor con arma de fuego deben haberse cumplido los 16 años, sin perjuicio del resto de condiciones previstas en este artículo.
5. Para utilizar armas o medios que requieran autorización especial, será necesario estar en posesión del correspondiente permiso.
6. El ejercicio de la caza con armas de fuego por parte de menores de edad requiere que éstos, además de estar en posesión de la autorización especial para el uso de armas, vayan acompañados de otro cazador mayor de edad que esté en posesión de la licencia de armas y del resto de documentación preceptiva para la práctica de la caza, que los controle y se responsabilice sin alejarse; esta persona, hasta la edad de 16 años del menor, tiene que ser su padre, su madre, su tutor o su tutora.
Número 6 del artículo 6 redactado por el número 1 de la disposición adicional undécima de la Ley [BALEARES] 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y económico-administrativas («B.O.I.B.» 29 diciembre).Vigencia: 1 enero 2008
Artículo 6 redactado por el apartado 2 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
a) A ejercer la caza en las condiciones establecidas en esta ley y en el ordenamiento jurídico.
b) A asociarse para la práctica de este deporte.
c) A recibir información y formación por parte de las administraciones sobre la caza y su práctica.
d) A disfrutar de todos los beneficios establecidos por la consejería competente en materia de caza en aplicación de esta ley.
b) Gestionar las poblaciones de las especies cinegéticas y los terrenos donde cace de manera que asegure su sostenibilidad.
d) Asegurar el bienestar de los animales auxiliares de los que se sirva.
e) Practicar el deporte en condiciones que garanticen la seguridad de terceros y evitarles molestias innecesarias.
Artículo 7 redactado por el apartado 3 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
2. Los cotos de caza están regidos por una persona física o jurídica, la cual asegura la gestión y el aprovechamiento sostenible de los recursos cinegéticos de éstos y está habilitada para autorizar en ellos la caza de acuerdo con las previsiones de la ley presente.
4. Los accesos y límites practicables en los cotos estarán señalizados en la forma establecida reglamentariamente.
5. La consejería competente en materia de caza, por motivos justificados de conservación de la fauna, puede suspender cautelarmente y temporalmente los aprovechamientos cinegéticos, con la previa audiencia de su titular.
6. La adscripción o segregación de terrenos en un coto de caza se efectúa a instancias del titular de los terrenos, mediante resolución administrativa que debe incluir, en su caso, el trámite de audiencia del titular del coto. Si esta adscripción o segregación supone una variación substancial de las características del coto, se debe revisar el plan cinegético del mismo a costa del promotor del cambio.
7. La consejería competente en materia de caza expide la matrícula anual acreditativa de la condición cinegética de los cotos de caza y de los campos de adiestramiento de perros, con el previo pago de la tasa correspondiente. Los cotos sociales están exentos de pago de la matrícula anual.
8. Las superficies indicadas en esta ley en relación con los cotos tienen que ser continuas, excepción hecha de lo que dispone el artículo 13.8, aunque los cursos de agua y las vías de comunicación no suponen, a tal efecto, discontinuidad. No se pueden contabilizar, como superficie del coto, los terrenos urbanos o deportivos.
Número 8 del artículo 12 redactado por el número 2 de la disposición adicional undécima de la Ley [BALEARES] 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y económico-administrativas («B.O.I.B.» 29 diciembre).Vigencia: 1 enero 2008
9. La consejería competente en materia de caza podrá otorgar certificados de calidad a los cotos de caza, en los términos establecidos reglamentariamente.
11. Queda prohibida cualquier práctica contraria a la protección, el fomento, la gestión y el aprovechamiento ordenado de las especies objeto de actividad cinegética.
Artículo 12 redactado por el apartado 4 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
2. Para el inicio del expediente de declaración, la sociedad promotora debe someter a la consejería competente en materia de caza una solicitud de coto, con la cual acredite suficientemente la cesión en su favor de los derechos cinegéticos de un mínimo del 20 por ciento de la superficie de los terrenos propuestos como coto. La mencionada solicitud debe ser objeto de notificación personal a los titulares de los terrenos según el catastro municipal de bienes de naturaleza rústica, por parte de la sociedad promotora, y de trámite de información pública mediante anuncio expuesto, durante un plazo mínimo de un mes, en el tablón de los ayuntamientos respectivos en los términos municipales donde se sitúen los terrenos afectados y debe incluir la intención expresa de constituir el coto, sus límites cartográficos y la relación de parcelas afectadas.
Si, durante el plazo señalado en el párrafo anterior, los titulares de las parcelas no manifiestan, de forma expresa y por escrito, su oposición a la inclusión de los mismos en el coto, se presume la cesión efectiva de los derechos cinegéticos a favor de la sociedad local. Los terrenos de los propietarios que manifiesten de forma expresa y por escrito su desacuerdo deben ser excluidos. No obstante, en cualquier momento, el propietario podrá ejercer el derecho que se le reconoce en el artículo 12.6.
El efectivo cumplimiento del trámite del procedimiento para la declaración de coto, de acuerdo con lo dispuesto en el presente apartado, debe acreditarse en el expediente mediante certificación del secretario del ayuntamiento.
La consejería competente en materia de caza debe someter la solicitud de declaración de coto a informe municipal.
3. Las parcelas enclavadas, de superficie inferior al 2 por ciento del coto y que en total no superen el 15 por ciento de éste, podrán ser incluidas en su perímetro, si fuera necesario por motivos de continuidad o delimitación. Si sus propietarios hubiesen expresado disconformidad, serán calificadas como zona de reserva permanente y no se podrá cazar en ellas, aunque formen parte del coto.
4. Las propuestas de ampliación se deben efectuar con los mismos trámites.
5. La superficie de un coto de sociedad local es, como mínimo, de 100 hectáreas, sin límite máximo de superficie.
6. Con el objeto de fomentar el carácter social y deportivo de la actividad cinegética, los cotos de sociedades locales tienen una reducción de su tasa anual de matriculación del 75 por ciento respecto a la establecida con carácter general y gozan de las ayudas que con esta finalidad establezca la consejería competente en materia de caza.
7. En caso de segregarse terrenos de un coto de sociedad local, éstos podrán quedar adscritos a la figura de terrenos gestionados de aprovechamiento común, prevista en el artículo 19 de esta ley.
8. Los cotos de sociedades locales podrán incluir, bajo la misma matrícula, diferentes terrenos no continuos sometidos al aprovechamiento de la sociedad de cazadores local, con una superficie mínima de 20 hectáreas.
Número 8 del artículo 13 introducido por el número 3 de la disposición adicional undécima de la Ley [BALEARES] 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y económico-administrativas («B.O.I.B.» 29 diciembre).Vigencia: 1 enero 2008
Artículo 13 redactado por el apartado 5 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. Son cotos particulares de caza los declarados como tales por la consejería competente en materia de caza a petición de los propietarios de los terrenos o los titulares de otros derechos reales o personales que impliquen el uso y disfrute del aprovechamiento cinegético y que cumplan los requisitos legalmente establecidos a tal efecto. Podrán ejercer la caza sus titulares cinegéticos y sus acompañantes, las personas a las que aquellos autoricen expresamente y por escrito y los arrendatarios de los cotos, en las condiciones reguladas en el apartado 5 del presente artículo.
2. Los cotos particulares pueden constituirse sobre terrenos de uno o más propietarios, siempre que los terrenos sean contiguos y, al menos, una de las propiedades que los integren tenga una superficie superior a 20 hectáreas o bien la superficie total del conjunto de las mismas supere las 50 hectáreas, en el caso de caza menor; en el caso de caza mayor, las extensiones mínimas requeridas son 200 y 300 hectáreas respectivamente.
En el caso de fincas cuya propiedad pertenezca de forma proindivisa a diferentes titulares, es necesaria la mayoría establecida en el artículo 398 del Código Civil, como requisito de obligado cumplimiento para la integración de éstas en el coto.
3. La titularidad del coto corresponde a la persona física o jurídica que haya obtenido la declaración de éste como titular de los terrenos o por cesión documentada de los derechos cinegéticos de los titulares. En el caso de cotos constituidos sobre terrenos de diversos propietarios, éstos deben constituir una asociación o comunidad de propietarios para la gestión del coto o efectuar la cesión de sus derechos a favor de quien tiene que ostentar su titularidad.
4. En caso de segregación de un coto, los que resulten de ésta deben cumplir los mismos mínimos y las mismas condiciones descritos en este artículo.
5. El arrendamiento de los derechos de aprovechamiento de un coto particular de caza puede ser inscrito por sus titulares en el registro habilitado al efecto en la consejería competente en materia de caza. En este registro tienen que figurar: número del coto, titular en calidad de arrendador, período de arrendamiento, datos personales de los cazadores arrendatarios y del que quede designado como responsable del coto por el período de arrendamiento.
Número 5 del artículo 14 redactado por el número 4 de la disposición adicional undécima de la Ley [BALEARES] 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y económico-administrativas («B.O.I.B.» 29 diciembre).Vigencia: 1 enero 2008
6. La inscripción del arrendamiento implica el cambio de titularidad de los derechos cinegéticos a favor del arrendatario, que asume ante la administración las prerrogativas y responsabilidades que se derivan de la aplicación de la presente ley y de las normas que la desarrollan, quedando exonerado de ello a todos los efectos el titular de los terrenos. Este cambio se efectúa de oficio por la consejería competente en materia de caza, y se revoca al final del período de arrendamiento.
7. La transmisión de titularidad de un coto particular, en caso de que éste coincida con el titular de los terrenos, se efectúa a petición del nuevo con la presentación de los documentos acreditativos de la transmisión. Si el coto está integrado por fincas de distinta titularidad, el cambio de titularidad se tendrá que acreditar con la voluntad de la mayoría o, en su defecto, la titularidad se transferirá a favor del que acredite mayor representación.
Número 7 del artículo 14 redactado por el número 4 de la disposición adicional undécima de la Ley [BALEARES] 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y económico-administrativas («B.O.I.B.» 29 diciembre).Vigencia: 1 enero 2008
Artículo 14 redactado por el apartado 6 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. Son zonas de seguridad, a efectos de lo establecido en esta ley, aquellas en donde deban adoptarse medidas de prevención especiales que permitan garantizar una protección apropiada de las personas y los bienes que se encuentren en ellas, quedando prohibido en las mismas el ejercicio de la caza con armas de fuego.
Por este motivo, las armas deben llevarse descargadas cuando se transite por una zona de seguridad. Se entiende que un arma está cargada cuando puede ser disparada sin necesidad de introducir en ella la munición.
Con carácter general, se prohíbe disparar en dirección a una zona de seguridad, siempre que el proyectil pueda llegar a ésta; salvo que la configuración del terreno intermedio sea de tal forma que resulte del todo imposible batir la zona de seguridad.
b) Las aguas públicas o de dominio público y los embalses.
e) Los edificios habitables aislados, los edificios agrarios o ganaderos en uso, los jardines y parques públicos, las áreas recreativas, las zonas de acampada y los terrenos deportivos.
f) Cualquier otra que, por sus características, sea declarada como tal por la consejería competente en materia de caza mediante resolución publicada en el Butlletí Oficial de les Illes Balears.
3. En los supuestos contemplados en las letras b) y c) del apartado anterior, los límites de las zonas de seguridad son los que para cada caso establece su legislación específica como de dominio público.
4. Forma parte de las zonas de seguridad para la práctica de la caza menor con escopeta la franja de 100 metros de distancia desde los límites exteriores de las relacionadas en el punto d), de 25 metros de los del punto a) y 100 metros de los del punto e) del apartado 2 del presente artículo. Estas distancias quedan duplicadas para la práctica de la caza mayor con cartuchería metálica.
5. A pesar de lo dispuesto en el presente artículo, en el caso de tramos de torrentes incluidos en cotos de cualquier categoría, se podrá practicar la caza en ellos, excepto en los casos en que la consejería competente en materia de caza dicte resolución en sentido contrario, publicada en el Butlletí Oficial de les Illes Balears. Un tramo de torrente se considera incluido en un coto cuando forman parte de éste sus dos márgenes.
Artículo 21 redactado por el apartado 7 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
2. Los refugios de fauna deben tener una superficie mínima de 10 hectáreas, excepto en los casos de biótopos de carácter singular, especialmente zonas húmedas y otros hábitats de carácter relicto.
3. La iniciativa para la declaración de refugios de fauna corresponde a la consejería competente en esta materia. La declaración podrá realizarse de oficio, a instancia de los consejos insulares, de los ayuntamientos o de la propiedad.
También podrá realizarse a instancia de personas físicas o jurídicas que tengan interés de carácter científico, educativo o medioambiental; en este caso será necesaria la conformidad expresa de la propiedad.
5. Corresponderá a la consejería competente en materia de caza la instrucción y la resolución del procedimiento de declaración señalado, cuyo expediente se dará a conocer a los interesados, así como al ayuntamiento del término municipal donde esté ubicado el refugio de fauna a declarar.
6. La gestión de los refugios de fauna, una vez hayan sido declarados como tales, corresponderá a quien haya instado la declaración, con la conformidad de la propiedad, en las condiciones fijadas reglamentariamente.
7. La vigencia de los refugios de fauna será indefinida, siempre y cuando mantengan las condiciones que motivaron su declaración.
Artículo 23 redactado por el apartado 8 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. Para el ejercicio de la caza en las Illes Balears, el cazador debe estar en posesión de los documentos siguientes:
a) Licencia de caza válida y vigente, de conformidad con las determinaciones de la presente ley.
c) En el caso de la utilización de armas, el permiso y la guía de pertenencia, de conformidad con la legislación específica vigente.
d) En el caso de utilización de otros medios de caza, las autorizaciones pertinentes, de acuerdo con las disposiciones de aplicación.
e) Documento acreditativo de la autorización del titular cinegético del terreno para practicar la caza en dicho terreno, excepto si se va acompañado por éste.
f) Seguro de responsabilidad civil en vigor del cazador, en el caso de caza con armas de fuego.
g) Cualquier otro documento, permiso y autorización exigibles en virtud de lo establecido en la presente ley.
2. El cazador deberá llevar encima, durante la acción de cazar, la documentación relacionada en el apartado anterior.
Artículo 28 redactado por el apartado 9 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. La licencia de caza de las Illes Balears es el documento personal e intransferible cuya tenencia es necesaria para la práctica de la caza en el ámbito territorial de esta comunidad autónoma.
2. Los importes aplicables para la expedición de las licencias y autorizaciones administrativas de caza son fijados por la consejería competente en materia de caza y aprobados de conformidad con la legislación autonómica en materia de tasas, precios públicos y exacciones reguladoras.
3. La consejería competente en materia de caza puede establecer la exigencia de contar con una licencia o autorización especial para cazar con aves de cetrería, hurones, reclamo de perdiz macho o poseer rehalas de perros con finalidades de caza.
4. Los observadores, batidores o secretarios que asistan como tales, sin llevar armas de caza, a batidas, no necesitarán licencia de caza.
Por resolución del consejero competente en materia de caza, se establecerá el procedimiento de expedición, así como la clasificación de las licencias de caza. En relación con lo primero, la consejería competente en materia de caza tendrá la facultad de delegar la expedición de las licencias en entidades de derecho público representativas de intereses sociales en materia de caza.
6. El periodo de validez de estas licencias será de un año. No obstante, y a petición del cazador, se pueden expedir licencias de hasta tres años de validez, haciéndolo constar en la misma cartulina.
7. La consejería competente en materia de caza podrá establecer la expedición de licencias temporales, para periodos de un mes, para cazadores no residentes. El reconocimiento de aptitud de estos cazadores se establecerá reglamentariamente.
8. Los solicitantes de licencias de caza que hayan sido sancionados por sentencia judicial o resolución administrativa firmes, como infractores de la legislación en materia de caza, no pueden obtener o renovar la citada licencia sin acreditar, previamente, que han cumplido las penas y satisfecho las sanciones impuestas.
9. Para la obtención de la licencia de caza, el menor de edad mayor de 14 años no emancipado, o de 16 para la práctica de la caza mayor, requiere la autorización expresa y por escrito de quien ostente su representación legal, de acuerdo con lo establecido en el apartado 3 del artículo 6 de la presente ley.
10. Las personas que acrediten la condición de jubiladas o mayores de 65 años están exentas de tasas para la obtención de la licencia de caza y otras autorizaciones administrativas, excepción hecha de la matrícula anual de cotos y campos de entrenamientos de perros.
Número 10 del artículo 29 redactado por el número 1 de la disposición final quinta de la Ley [BALEARES] 9/2008, 19 diciembre, de presupuestos generales de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears para el año 2009 («B.O.I.B.» 27 diciembre).
11. La consejería competente en materia de caza puede establecer acuerdos con otras comunidades autónomas para el reconocimiento de la validez en sus respectivos territorios de las licencias de caza expedidas por cualquiera de las dos administraciones.
Artículo 29 redactado por el apartado 10 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. Para la obtención de la licencia de caza de la Illes Balears hace falta un certificado de aptitud, que se obtiene mediante la superación de la pruebas que acrediten la posesión de los conocimientos necesarios para ejercer la caza en las Illes Balears.
2. La consejería competente en materia de caza, previamente escuchados los consejos insulares de caza y el Consejo Balear de Caza, debe establecer las pruebas de aptitud que considere oportunas para el otorgamiento de la citada licencia.
3. Por resolución del consejero competente en materia de caza, se determinará el contenido de las pruebas y de todos aquellos otros elementos precisos para realizarlas. En todo caso, las pruebas versarán sobre el conocimiento de la normativa cinegética, armas y artes materiales utilizados para ejercer la caza, distinción de las diferentes especies de animales, medidas de seguridad y educación cinegética, sin perjuicio de otras materias establecidas a tales efectos.
Párrafo del número 3 del artículo 30 introducido por el número 1 del artículo 4 del DL [BALEARES] 4/2009, 27 noviembre, de medidas urgentes en materia de ordenación del territorio y medio ambiente («B.O.I.B.» 28 noviembre), téngase en cuenta la Res del Parlamento de las Illes Balears por la cual, no habiendo sido convalidado el Decreto ley 4/2009, de 27 de noviembre, de medidas urgentes en materia de ordenación del territorio y medio ambiente, queda derogado («B.O.I.B.» 24 diciembre).
4. Superadas las pruebas, la consejería competente en materia de caza expedirá al interesado el correspondiente certificado de aptitud válido para la obtención de la licencia de caza.
5. La consejería competente en materia de caza puede establecer acuerdos con otras comunidades autónomas para el reconocimiento mutuo de la validez de los certificados de aptitud expedidos por cualquiera de las dos administraciones.
6. Los titulares de un mínimo de licencias de caza por tres años en los cinco últimos previos a la entrada en vigor de esta ley, quedan exentos de las pruebas previstas en el presente artículo y obtienen el certificado de aptitud con la asistencia a los cursillos formativos homologados al efecto por la consejería competente en materia de caza.
Número 6 del artículo 30 redactado por el número 2 del artículo 4 del DL [BALEARES] 4/2009, 27 noviembre, de medidas urgentes en materia de ordenación del territorio y medio ambiente («B.O.I.B.» 28 noviembre), téngase en cuenta la Res del Parlamento de las Illes Balears por la cual, no habiendo sido convalidado el Decreto ley 4/2009, de 27 de noviembre, de medidas urgentes en materia de ordenación del territorio y medio ambiente, queda derogado («B.O.I.B.» 24 diciembre).
7. Los infractores sancionados por faltas graves o muy graves previstas en esta ley deben pasar las pruebas de aptitud para poder obtener nueva licencia de caza.
Artículo 30 redactado por el apartado 11 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. Para ejercer la caza en los terrenos cinegéticos de las Illes Balears es necesario disponer de autorización, expresa y por escrito, otorgada por los titulares cinegéticos de los mismos, ajustada al correspondiente plan técnico y a las disposiciones vigentes que conlleve su aplicación, excepto si se practica en compañía del propio titular.
2. Esta autorización es personal e intransferible y faculta a su titular para ejercer la caza bajo las condiciones fijadas en la propia autorización y en el plan técnico de caza correspondiente.
3. Las autorizaciones para cazar en los terrenos cinegéticos, que deben ser emitidas en modelo normalizado por resolución de la consejería competente en materia de caza, se clasifican en los tipos siguientes:
a) Autorizaciones en cotos de sociedades locales. Son autorizaciones a favor de los miembros de las sociedades que sean titulares de aquéllos.
b) Autorizaciones en cotos intensivos, sociales, públicos y terrenos de caza controlada. Se regulan según lo establecido en su plan técnico.
c) Autorizaciones en cotos particulares. Estas autorizaciones son emitidas por temporada de caza. Deben reflejar el número total de cazadores que utilizan simultáneamente el coto, que será el máximo establecido en el plan técnico.
d) Autorizaciones a cazadores invitados. Son extendidas por el titular o el arrendatario del coto por una sola jornada de caza. Deben reflejar el número total de cazadores que utilizan simultáneamente el coto, que será el máximo establecido en el plan técnico.
4. Queda prohibido expedir autorizaciones que no se ajusten a las previsiones del presente artículo o que sean extendidas sin haber satisfecho la matrícula anual del coto.
Artículo 31 redactado por el apartado 12 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. Quedan prohibidos los siguientes tipos de armas para el ejercicio de la caza:
a) Armas automáticas o semiautomáticas con más de dos cartuchos y, cuando se caza, llevar en el interior de las armas más de dos cartuchos.
b) Armas de aire comprimido.
c) Armas que disparen dardos tranquilizantes.
d) Armas de fuego del calibre 22.
e) Cualquier otro tipo de arma que reglamentariamente se determine.
a) La tenencia y utilización de munición de plomo durante el ejercicio de la caza en zonas húmedas. Se entiende por zonas húmedas cualquier paraje inundado o inundable donde la vegetación sea la propia de estas zonas.
b) El abandono en el medio de cartuchos usados, que deben ser recogidos inmediatamente después de dispararlos.
c) Otras municiones que reglamentariamente se determinen.
b) Medios de iluminación de blancos.
c) Visores nocturnos.
d) Otros dispositivos que reglamentariamente se determinen.
Artículo 33 redactado por el apartado 13 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
4. La caza de perdiz con reclamo queda limitada a seis semanas anuales y debe practicarse a más de 200 metros del límite del terreno cinegético, excepto acuerdo escrito entre cotos colindantes, cuyos titulares podrán abolir entre ellos esta limitación.
Apartado 4 del artículo 36 redactado por el apartado 14 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
3. Cazar fuera del periodo comprendido entre media hora antes de la salida del sol y media hora después de que se haya puesto.
4. Cazar en los denominados días de fortuna, es decir, en aquellos días en los que como consecuencia de incendios, epizootias, inundaciones, sequías u otras causas, los animales se ven privados de sus facultades de defensa u obligados a concentrarse en determinados lugares.
5. Cazar cuando por niebla, lluvia, nieve, humo y otras causas se reduzca la visibilidad de forma tal que se vea mermada la posibilidad de defensa de las piezas de caza o pueda resultar peligroso para las personas o los bienes. En todo caso, se prohíbe cazar cuando la visibilidad sea inferior a 100 metros.
6. Cazar sirviéndose de animales o cualquier clase de vehículo utilizado como medio de ocultación o aproximación a las piezas de caza.
8. Cazar en refugios de fauna, excepto lo establecido en el artículo 39.
10. Entrar llevando armas, perros o artes dispuestos para cazar en terrenos cinegéticos debidamente señalizados, sin estar en posesión de la autorización necesaria.
12. Cazar sin haber cumplido las edades previstas en la ley para las distintas modalidades o las condiciones de acompañamiento establecidas en el artículo 6.
14. Cazar o transportar especies protegidas o piezas de caza cuya edad o sexo, en caso que sean notorios, no concuerden con los legalmente permitidos, o sin cumplir los requisitos reglamentarios.
15. Cazar con cualquier modalidad, incumpliendo las disposiciones que la regulan.
16. Provocar la destrucción, el deterioro o la alteración de viveros o nidos, guaridas y otros lugares de cría o refugio de especies cinegéticas, así como la recogida y retención de las crías y sus huevos, aunque estén vacíos, y su circulación y venta, excepto con autorización especial de la consejería competente en materia de caza.
17. Realizar cualquier práctica que tienda a ahuyentar, atraer o espantar a la caza existente en terrenos ajenos.
26. Cazar en estado de embriaguez o bajo los efectos de sustancias estupefacientes.
27. Incumplir cualquier otro precepto o limitación de esta ley o que para su desarrollo se fije reglamentariamente.
Artículo 38 redactado por el apartado 15 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. La consejería competente en materia de caza puede dictar las medidas necesarias para que, cuando se presenten determinadas circunstancias de orden agrícola o meteorológico, se condicione o prohíba la práctica de la caza con el fin de asegurar la protección adecuada de los cultivos que pudieran resultar afectados.
2. En los predios en los que estén segadas las cosechas, aunque los haces o las gavillas se encuentren en el terreno, se permite cazar las diferentes especies de acuerdo con las vedas o condiciones que para cada una se determine, pero queda prohibido pisar o cambiar los haces o las gavillas del lugar en donde estén colocados.
3. En el supuesto que la producción agrícola, ganadera o forestal de una finca se vea perjudicada por las piezas de caza, la consejería competente en materia de caza, a instancia de parte, debe realizar una evaluación de las circunstancias, así como de sus repercusiones, y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 39 puede autorizar al propietario o al agricultor a adoptar medidas extraordinarias de carácter cinegético para el control de la especie o las especies que ocasionen estos perjuicios. El titular cinegético será informado de dicha autorización.
Artículo 45 redactado por el apartado 16 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. La responsabilidad por daños ocasionados por animales de caza queda limitada a los casos que no se puedan imputar a culpa o negligencia del perjudicado, ni a fuerza mayor, de acuerdo con la legislación en materia civil y de tráfico.
2. Los titulares de aprovechamientos cinegéticos son responsables de los daños materiales generados a los cultivos y al arbolado por las piezas de caza de sus terrenos, tanto dentro como fuera de éstos, siempre que los daños fueran evitables mediante la caza o el control de especies. Subsidiariamente son responsables de éstos los propietarios de los terrenos, con la excepción de aquellos casos en los que la causa del daño sea debida a un tercero, ajeno a los anteriores. En el caso de zonas de caza controlada, si la consejería competente en materia de caza ha cedido su aprovechamiento cinegético a una sociedad de cazadores, responderá ésta y, subsidiariamente, la consejería competente en materia de caza.
3. Las compensaciones derivadas de estas responsabilidades se ajustan a las prescripciones de la legislación civil ordinaria, así como al derecho de repetición en los casos de responsabilidad solidaria, cuando se trate de cotos constituidos por asociación.
6. En el caso de daños a la agricultura, el perjudicado debe comunicarlos con carácter inmediato a la consejería competente en materia de caza, la cual los peritará en presencia de los posibles responsables. El acta quedará a disposición de las dos partes, para el procedimiento civil que se pueda derivar de ello.
Artículo 50 redactado por el apartado 17 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. La Comisión Balear de Caza Mayor y Homologación de Trofeos es un órgano colegiado adscrito a la consejería competente en materia de caza, cuya función es promover y fomentar la caza de cabra salvaje mallorquina, incluidas la medida y la homologación de los trofeos de esta variedad.
Artículo 54 redactado por el apartado 18 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
Véase el Título IV «De la comisión de caza mayor y homologación de trofeos» del D [BALEARES] 91/2006, 27 octubre, de regulación de poblaciones caprinas, de ordenación del aprovechamiento cinegético de la cabra salvaje mallorquina y de modificación de los planes técnicos («B.O.I.B.» 7 noviembre).
3. La Federación Balear de Caza tiene el carácter de entidad colaboradora con la consejería competente en materia de caza en materias de gestión cinegética, conservación de las especies de caza y de fomento de la formación y las buenas prácticas cinegéticas.
Apartado 3 del artículo 55 redactado por el apartado 19 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. Las autoridades competentes en materia de policía y vigilancia de caza tendrán la obligación de velar por el cumplimiento efectivo de los preceptos de la presente ley, de las disposiciones que la desarrollen y del resto de la normativa aplicable en materia cinegética, de denunciar las infracciones de las que tengan conocimiento, así como de proceder al decomiso de las piezas de caza y de los medios de caza utilizados para su comisión.
2. Las funciones de vigilancia, inspección y control de la actividad cinegética en las Illes Balears corresponden a la consejería competente en materia de caza, a través de sus agentes de medio ambiente y agentes forestales, sin perjuicio de las competencias que corresponden a los cuerpos y a las fuerzas de seguridad.
3. La consejería competente en materia de caza podrá habilitar para estas funciones, a propuesta de las respectivas administraciones, personal funcionario de los ayuntamientos o consejos insulares que acredite una formación específica en materia cinegética, en los términos establecidos reglamentariamente.
4. Igualmente, podrán ser habilitados, para colaborar con el personal enumerado en los apartados anteriores, celadores privados de caza, celadores federativos de caza, así como cualquier otro personal de vigilancia de caza y protección de la naturaleza, debidamente acreditado, de acuerdo con su legislación específica y con las prescripciones de esta ley. Estos celadores no tienen la condición de agentes de autoridad, y su competencia se limita al ámbito de los terrenos en los que estén habilitados.
5. A efectos de esta ley, tienen la condición de agentes de la autoridad los grupos incluidos en los apartados 2 y 3 anteriores.
6. En las denuncias formuladas contra presuntos infractores, las declaraciones de los agentes de la autoridad tienen valor probatorio en su ámbito de actuación, sin perjuicio de las pruebas que en su propia defensa puedan señalar o aportar los denunciados.
7. Los agentes de la autoridad, en el ejercicio de sus funciones de vigilancia, inspección y control y en su ámbito territorial de actuación, pueden identificar a los practicantes de las actividades objeto de regulación por la presente ley y tienen derecho de acceso a todo tipo de terrenos rurales (cinegéticos o no cinegéticos), instalaciones, vehículos, recipientes y cualquier otro elemento relacionado con las materia reguladas en esta ley, con todos los elementos auxiliares para el desarrollo de su tarea. En el caso del domicilio, el acceso se llevará a cabo de acuerdo con la legislación penal procesal.
Artículo 56 redactado por el apartado 20 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. La gradación de las sanciones se llevará a cabo teniendo en cuenta los siguientes elementos:
a) Nocturnidad, excepto en los casos en que, en conformidad con lo dispuesto en la presente ley, sea constitutiva por sí misma de infracción administrativa.
b) Caza en tiempo de veda, excepto en los casos en que, en conformidad con lo dispuesto en la presente ley, sea constitutiva por sí misma de infracción administrativa.
d) Daño o peligro causado a las especies silvestres o a sus hábitats, y su grado de reversibilidad.
h) Organización o agrupación para cometer la infracción y realización de actos con el objeto de ocultar su descubrimiento.
2. En el caso de reincidencia, el importe de la sanción que corresponda imponer se incrementará en un 50 por cien de su cuantía, y si se reincide dos o más veces, el incremento será del cien por cien.
3. Cuando un solo hecho es constitutivo de dos o más infracciones se impondrá la sanción que corresponda a la infracción de mayor gravedad en la mitad superior de su cuantía o en un grado máximo en caso de reincidencia, estimándose la concurrencia con las otras infracciones como un elemento a considerar en la gradación de la sanción que se debe imponer.
4. Cuando en la comisión de la infracción hayan intervenido diferentes personas y no sea posible determinar el grado de participación de cada una de ellas, responderán de forma solidaria de las infracciones que hayan cometido y de las sanciones e indemnizaciones que, en su caso, se impongan.
Artículo 67 redactado por el apartado 21 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. Toda infracción a la presente ley supone el decomiso de las piezas vivas o muertas que fueran ocupadas, así como de todas las armas, las artes materiales, los medios o los animales vivos que de forma ilícita hayan servido para cometer el hecho constitutivo de infracción, sin perjuicio de lo establecido en el apartado 4 del presente artículo.
3. En el caso de ocupación de pieza muerta, el agente o el auxiliar de agente denunciante debe entregarla a un centro benéfico, mediante recibo que debe incorporarse al expediente.
4. En el caso de perros, hurones, aves de cetrería, reclamos de perdiz u otros animales similares, el decomiso se someterá al régimen expuesto a continuación:
a) Los perros utilizados para cometer una infracción de caza podrán ser decomisados y dispuestos en una entidad de acogida de animales oficial o concertada sujeta a las normas siguientes:
a.1. El rescate de los perros exigirá el ingreso previo de 200,00 euros por unidad a favor de la comunidad autónoma de las Illes Balears, sin perjuicio de la obligación adicional del propietario de abonar al centro de acogida el importe del coste del mantenimiento de los animales.
a.3. En los casos en que por motivos de fuerza mayor o imposibilidad material no se pueda proceder al decomiso de los perros, éstos se dejarán en poder del supuesto infractor en calidad de depósito, el cual se documentará mediante recibo que se adjuntará a la denuncia. En estos casos, la multa que deba corresponder por la comisión de la infracción se incrementará en 200,00 euros por animal utilizado en la infracción.
b) En aquellos supuestos en que se utilicen hurones, aves de cetrería, reclamo de perdiz u otros animales similares como medio para cometer una infracción administrativa, los animales podrán quedar en depósito del presunto infractor, el cual se documentará mediante recibo que se adjuntará a la denuncia. En estos casos, la multa que deba corresponder por la comisión de la infracción se incrementará en 120,00 euros por animal utilizado. Si los animales tuvieran un origen ilegal, el expediente resolverá su decomiso definitivo y establecerá el destino que se les dará.
5. Cuando las artes materiales o los medios utilizados para cometer la infracción sean de uso ilegal o excepcional, serán destruidos o cedidos a entidades científicas que puedan usarlos de forma legal, una vez hayan servido como prueba de la denuncia y la resolución del expediente sancionador sea firme.
6. En las resoluciones de los expedientes sancionadores se decidirá sobre el destino de los comisos, acordándose su destrucción, alienación o devolución a sus propietarios en función de las características de los mismos y de las circunstancias de la infracción.
Artículo 70 redactado por el apartado 22 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. Los agentes de la autoridad deben proceder a la retirada de las armas cuando hayan servido para cometer la infracción, y darán recibo de su clase, marca, número y lugar donde se depositen.
2. La negativa a entregar el arma cuando el presunto infractor sea requerido a ello, da lugar a denuncia ante el juzgado competente a los efectos establecidos en la legislación penal.
3. Las armas, si son de tenencia lícita, deben ser devueltas de acuerdo con los supuestos siguientes:
a) Cuando la resolución recaída sobre el expediente sea absolutoria, o cuando se acuerde el sobreseimiento o archivo de éste. En cualquiera de estos casos, la devolución será gratuita.
b) Cuando se haya hecho efectiva la sanción impuesta, así como la posible indemnización, en los supuestos de infracción. La devolución efectiva del arma es gratuita en los supuestos de infracción leve, en cambio requiere el rescate por parte del infractor en la cantidad de 100 euros, en el supuesto de infracción grave o muy grave.
No obstante, el instructor del expediente puede acordar, una vez dictada la propuesta de resolución, la devolución del arma si el presunto infractor satisface la cuantía del rescate y presenta aval bancario que garantice el importe total de la sanción y de la indemnización propuestas.
4. A las armas decomisadas no recuperadas por sus propietarios se les da el destino establecido en la legislación del Estado en la materia.
Artículo 71 redactado por el apartado 23 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
Punto 13 del artículo 73 introducido por el apartado 24 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
Serán infracciones graves las contravenciones a los artículos correspondientes de esta ley, que se enumeran a continuación:
5. Cazar sin tener contratado o vigente el seguro obligatorio de responsabilidad civil del cazador.
8. Incumplir las normas relativas a la señalización de los terrenos cinegéticos, de acuerdo con lo establecido reglamentariamente, si este incumplimiento afecta a derechos de terceros o al ordenado aprovechamiento de caza.
9. Cazar o autorizar la caza sin tener aprobado el correspondiente plan técnico de caza o no haber satisfecho la matrícula anual.
10. Incumplir las normas contenidas en el plan técnico de caza de un terreno cinegético, si este incumplimiento afecta a derechos de terceros o al ordenado aprovechamiento de caza.
11. Cazar o entrar con armas o medios dispuestos para la caza, en un terreno no cinegético o en un terreno cinegético sin tener la autorización del titular.
12. Impedir la entrada a los terrenos cinegéticos, impedir o dificultar las inspecciones o las actuaciones de los agentes de la autoridad o de sus auxiliares, en el ejercicio de sus funciones.
16. Transportar y comercializar piezas de caza que no pertenezcan a las especies cinegéticas declaradas comercializables, si el valor comercial de éstas supera los 100 euros.
17. Transportar, comercializar o soltar piezas de caza vivas, incluidos los huevos de aves, sin autorización, si su valor comercial es inferior a 500,00 euros y superior a 100,00 euros, o comercializar o publicitar ofertas de caza no ajustadas a la normativa vigente. Número 17 del artículo 74 redactado por el número 5 de la disposición adicional undécima de la Ley [BALEARES] 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y económico-administrativas («B.O.I.B.» 29 diciembre).Vigencia: 1 enero 2008
19. Solicitar o poseer licencia de caza estando inhabilitado por sentencia judicial o resolución administrativa firme o solicitarla sin cumplir una sanción anterior por infracción a la normativa cinegética.
23. Transportar en tiempos de veda armas de fuego u otros medios de caza preparados para su uso sin estar autorizado a ello.
27. Disparar en dirección a una zona de seguridad a la cual puedan llegar los proyectiles.
28. No vaciar el arma cuando se aproxime al cazador un agente de la autoridad o sus auxiliares.
31. Cazar con arma de fuego siendo menor de 14 años o menor de edad no acompañado. En este supuesto la responsabilidad recae en el acompañante, si lo hubiera, o en el responsable legal del menor.
34. Capturar o recolectar huevos o crías de especies cinegéticas, o poseerlos sin poder justificar su procedencia, no siendo infracción muy grave.
36. Cazar, sin autorización, aves en época de nidificación, reproducción o cría, o durante su trayecto hacia el lugar de cría en el caso de las migratorias.
37. Cazar o transportar especies protegidas o piezas de caza cuya edad o sexo, en el caso de que sean notorios, no concuerden con los legalmente permitidos o no cumplan los requisitos reglamentarios.
38. Cazar fuera del periodo comprendido entre media hora antes de la salida del sol y media hora después de su puesta.
45. Practicar la caza con cualquier clase de armas por parte de observadores, batidores o secretarios, que asistan en calidad de tales a los ojeos de perdices.
Artículo 74 redactado por el apartado 25 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
Serán infracciones leves las contravenciones a los artículos correspondientes de esta ley, que se enumeran a continuación:
2. Cazar en día no hábil, en época hábil de caza.
3. Incumplir la normativa de un plan técnico, coto social o terreno de caza controlada, en aspectos que no afecten los derechos de terceros o la abundancia de caza.
8. Expedir, por parte del titular cinegético, autorizaciones que no cumplan lo que reglamentariamente esté establecido, o en contradicción con el plan técnico del coto correspondiente.
11. Permitir la libre circulación de perros en libertad en tiempos de veda, fuera de campos de entrenamiento, o en cualquier época en terrenos cinegéticos o refugios de fauna, sin autorización del titular.
12. Incumplir las prescripciones de esta ley en relación al registro, la identificación y la vacunación de perros.
13. Llevar el arma preparada para su uso, con munición en la recámara o el cargador, dentro de una zona de seguridad.
16. Incumplir las condiciones de control de fauna, con perjuicio para las especies silvestres.
18. Cazar con medios autorizables, sin precinto cuando sea obligatorio, o sin poseer o llevar la documentación preceptiva, siendo el titular.
20. Abatir una pieza levantada por otro cazador.
21. No comunicar la captura o el hallazgo de un ave anillada o de un animal marcado.
22. Cazar sin llevar encima la documentación preceptiva, siendo el titular de la misma.
23. Poseer artes ilegales o animales de caza (hurones, aves de cetrería o perdices de reclamo) sin la preceptiva autorización o incumpliendo las condiciones fijadas en ésta.
24. Cazar palomas domésticas no marcadas, de color diferente a las salvajes.
25. Poseer o transportar piezas de caza en condiciones irregulares cuando no constituya infracción grave o muy grave.
26. Transportar armas preparadas para su uso en vehículos de cualquier tipo, aeronaves automóviles y embarcaciones.
27. Incumplir las condiciones de una autorización de caza científica o de control de una especie.
28. Cazar siguiendo a otros cazadores a una distancia inferior a 100 metros, tanto si se trata de caza mayor como de menor, fuera de los terrenos cinegéticos en los que tenga lugar una batida.
29. Incumplir los requisitos, las obligaciones, las limitaciones o las prohibiciones establecidas en esta ley, cuando no sea constitutivo de infracción grave o muy grave.
Las sanciones correspondientes a infracciones en aplicación de los apartados 2 y 6 del presente artículo se fijarán dentro del tercio superior de la cantidad establecida.
Artículo 75 redactado por el apartado 26 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)
1. Por la comisión de las infracciones de caza tipificadas en la presente ley se imponen las sanciones siguientes:
b) Infracciones graves, multa de 451 a 1.200 euros y en los supuestos identificados con los números 1, 2, 3, 4, 6, 14, 18, 19, 20, 21, 23, 25, 26, 27, 28, 34 y 41, retirada de la licencia de caza, así como inhabilitación para obtenerla durante un plazo de uno a dos años.
c) Infracciones muy graves, multa de 1.201 a 12.000 euros y retirada de la licencia de caza, así como inhabilitación para obtenerla durante un plazo comprendido entre dos y tres años.
3. Las sanciones establecidas para las infracciones graves y muy graves que sean imputables a los titulares cinegéticos, pueden llevar aparejadas las siguientes sanciones accesorias:
b) Pérdida del certificado de calidad previsto en el artículo 12.9.
La suspensión de la actividad cinegética puede consistir en cualquiera de las siguientes medidas: inhabilitación temporal para comercializar piezas de caza; suspensión de la resolución administrativa del coto, así como de las autorizaciones o de los permisos concedidos; clausura temporal de instalaciones cuando se trate de granjas cinegéticas.
4. La apertura de expediente por la captura o muerte de especies catalogadas como amenazadas implica la retirada preventiva de la licencia de caza, en tanto se resuelve el procedimiento iniciado.
5. La retirada de licencia de caza, preventiva o firme, será comunicada a la Delegación del Gobierno, a los efectos pertinentes en relación a la autorización gubernativa de tenencia de armas.
6. Las sanciones se deben inscribir en el Registro de infractores y ser comunicadas, en su caso, a las autoridades cinegéticas de la comunidad autónoma donde resida el infractor, a los efectos pertinentes en relación a la renovación de la licencia.
Artículo 76 redactado por el apartado 27 del artículo primero de la Ley [BALEARES] 3/2013, 17 julio, de modificación de la Ley 6/2006, 12 abril, balear de caza y pesca fluvial, y modificada por la Ley 6/2007, 27 diciembre, de medidas tributarias y economico-administrativas («B.O.I.B.» 30 julio)