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Timestamp: 2017-06-25 17:40:21
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Migrantes somos y en el camino andamos by 71188 - issuu
CENTRO DE DERECHOS HUMANOS DE LA MONTAÑA TLACHINOLLAN A.C.MIGRANTES SOMOs
Y EN EL CAMINO ANDAMOSCENTRO DE DERECHOS
HUMANOS DE LA MONTAÑATLACHINOLLAN A.C.Migrantes somos
y en el camino andamosDiseño editorial
FotografíaMina 77, Colonia Centro, C.P. 41304
Tel: (+52) (757) 47 6 1200, (+52) (757) 47 37 04.
Fax: (+52) (757) 47 6 1200.
www.tlachinollan.org • cdhm@tlachinollan.orgTLAPA, GUERRERO, MÉXICO.
NOVIEMBRE 2011.D.G. PATRICIA GASCA MENDOZA • www.patriciagasca.com
RODRIGO CRUZ • www.rodrigocruz.comAgradecemos a la Fundación W.K. KELLOGG por el apoyo
brindado para esta publicación.
El Contenido de este documento es responsabilidad exclusiva del
Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan A.C.La información de esta publicación puede reproducirse
libremente, siempre y cuando se cite la fuente.Centro de Derechos Humanos
de la Montaña Tlachinollan
Abel Barrera Hernández.
Área de Migrantes
Isabel Margarita Nemecio Nemesio.
Paulino Rodríguez Reyes.Área Educativa
Roberto Gamboa Vázquez.
Olivia Arce Bautista.
Armando Campos Ochoa.
Javier Ramírez Bautista.
María Luisa Aguilar Rodríguez.
Román Hernández Rivas.
Atziri Ávila.Área de Desarrollo Institucional
Nora R. Ortega Romero.
Odilia Alatorre Villavivencio.
Epifania Ramírez Arias.
Eulogia Flores Vázquez.
Gabino Santiago Jiménez.
Dulce M. Gática Nava.
Francisca Arias Iturbide. María del Rosario Ramón Torres.
Javier Arenas Gil.
Javier Martínez Domínguez.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSÁrea Jurídica
Neil Arias Vitinio.
Alejandro Ramos Gallegos.
Isidoro Vicario Aguilar.
Santiago Aguirre Espinosa.Área Jurídica Oficina Ayutla
Fidela Hernández Vargas.
Rogelio Téliz García.
Juan Castro Castro.Este Informe está dedicado a todas y todos quienes han compartido su testimonio,
su confianza, vivencias, sufrimientos y penurias. A los miles de jornaleros y
jornaleras agrícolas que cada año salen de la Montaña de Guerrero en busca del
sustento que les permita vivir con dignidad.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSAgradecemos el apoyo y dedicación de los compañeros y compañeras que
conforman el Consejo de Jornaleros y Jornaleras de la Montaña integrado por
Miguel Martínez Peralta, Celestina Hernández Paz, Aureliana Díaz Benigno, Flores
Sánchez Crecensio y Rosalía Pinzón García. Su trabajo ha contribuido a que en la
Montaña se siembre la luz de la esperanza.
Especial agradecimiento brindamos a la Maestra Margarita Nemecio Nemesio
y al Lic. Paulino Rodríguez Reyes, quienes integran el Área de Migrantes de
Tlachinollan. Admiramos su entrega y su cercanía con las familias jornaleras, con
quienes han logrado romper el pesado silencio y han hecho visibles sus rostros
que nos muestran la historia que ahora se escribe desde el lugar de los olvidados.INDICE
Introducción»»I. Población indígena jornalera agrícola de la Región Montaña de Guerrero:
Radiografía de un pueblo olvidado.
1.1. Temporadas de migración.
1.2. Ubicación de las rutas que realizan las familias jornaleras indígenas de la Montaña de
Población naua
Población na’savi (mixteca)
Población me’phaa (tlapaneca)
1.3. Condición de las y los jornaleros indígenas migrantes de la Montaña de Guerrero.
Zonas de procedencia y estados receptores
Actividades económicas e ingresos
1.4. Salarios míseros, jornadas infames.19
22»»26»»34»»»»37»»38II. Jornalero o jornalera agrícola e indígena de la Montaña de Guerrero:
Sinónimo de abuso, explotación, condiciones deplorables e impunidad.
2.1. Mecanismos de “enganchamiento” o “convenios apalabrados”, impedimento de
contrataciones formales.
Incumplimiento en el pago de salarios: Realidad cotidiana de las y los migrantes agrícolas.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSprólogo»»13PrESENTACIÓN»»9»»7»»2.2. Traslado de jornaleros y jornaleras agrícolas desde sus comunidades de origen a las
zonas agrícolas: Riesgo constante en su caminar.
Migración y muerte: Accidentes vehiculares en donde jornaleros o jornaleras de la
Montaña resultaron lesionados o perdieron la vida.»»61»»482.3. Violación de los derechos humanos y laborales en los campos agrícolas.
Seguridad social y acceso a servicios de salud
Uso de agroquímicosV. Resumiendo el largo caminar de las y los jornaleros migrantes.»»Referencias bibliográficas.»»121IV. defraudar, engañar y explotar: el secreto del enriquecimiento de los
empresarios agrícolas.»»119Relocalización y retorno forzado de menores jornaleros o jornaleras»»109Reparación ausente»»99III. Niñas y niños indígenas jornaleros: Tragedia de la invisibilidad.
Niños accidentados en los campos agrícolas»»93
96»»73
89»»MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSSeguridad: Los peligros dentro de los campos agrícolasAnexos.PRESENTACIÓN
El Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan destaca por méritos propios entre las
organizaciones que promueven la plena vigencia de los derechos fundamentales en México. Firmes en su
apuesta institucional de hacer visibles las situaciones de marginación y exclusión en las que viven sectores
significativos de las poblaciones rurales e indígenas del Estado de Guerrero, a lo largo de los años las y los
compañeros y colaboradores de Tlachinollan han visto sucederse contra ellas y ellos múltiples y agravados
hechos de hostigamiento, amenazas e incluso terribles golpes como la desaparición forzada y ejecución
de los defensores indígenas Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas, Presidente y Vice-presidente de la
Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco (OFPM) ocurridas en febrero de 2009.La presente obra retoma las líneas de la investigación-acción participativas latinoamericanas clásicas
de las últimas cuatro décadas y las proyecta en una matriz de seguimiento y denuncia de violaciones de
derechos humanos propia de las metodologías de monitoreo y documentación desarrolladas a partir de
los años 90s.
A contra corriente de los paradigmas y narrativas apologéticas de la modernidad -aún muy en boga en los
círculos de estudios político-sociales en nuestros países-, que subrayan las consecuencias generalmente
positivas de la ruptura de las formas post-coloniales, señoriales y semifeudales de dominación social rural
como uno de los grandes motores de incorporación al mercado y la ciudadanía en América Latina, en elMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEl trabajo de Tlachinollan, pionero y vanguardista en los 19 municipios de la Montaña y los 15
municipios de la Costa Chica de Guerrero, se ha constituido además en un aliado y bastión para la
protección integral de los derechos y aspiraciones de los habitantes de estas zonas, en particular de los
pueblos na savi, me’phaa, nauas, nn´anncue y mestizos. Hitos memorables de los logros alcanzados en
el camino emprendido son las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos a favor de
Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, violadas sexualmente y torturadas por elementos del
Ejército mexicano en el estado de Guerrero en diferentes circunstancias durante el año 2002.texto que se pone ahora a consideración del público emergen con claridad la permanencia y reproducción
de dinámicas de explotación que prosperan en contextos de aislamiento, exclusión, silencio e incluso
represión, como son las circunstancias que atenazan a las mujeres, hombres y familias enteras del estado
de Guerrero que se ven compelidas a la prestación del trabajo agrícola jornalero-migratorio.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLa terca realidad se erige así en seria contradictora de la presunción de progreso que suele ir de la
mano del fomento del trabajo asalariado. En ese sentido, este libro evidencia tal vez el mismo punto de
inflexión que propuso para su propio país, Haití, el lúcido Gérard Barthélémy (“Le pays en dehors”) desde
la historia, la antropología y la sociología, a saber, que existe vasta legitimidad para las luchas sociales
de apariencia “anti” moderna cuando en ellas está de por medio la propia supervivencia de los seres
¿Cuál es el rol del Estado y las autoridades en este contexto, desde una perspectiva de garantía a
los derechos humanos? La respuesta inequívoca no requiere mayor formulación: el rol permanente,
indeclinable e indelegable es la defensa integral de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales,
culturales y ambientales, y organizaciones como el Centro de Derechos Humanos de La Montaña
Tlachinollan nos hacen recordarlo permanentemente.
Noviembre, 2011.Javier Hernández Valencia
Representante en México de la Alta Comisionada
de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.PRÓLOGO
Los peregrinos y peregrinas del hambre
En la Montaña de Guerrero se condensa la tragedia de nuestro país, se ve de manera descarnada el
proceso de deshumanización que los gobiernos apátridas han impuesto a los pueblos originarios de
México, a causa de su ambición desmedida y obsesión enfermiza de hacer de nuestro país un campo fértil
para seguir colocando en la piedra de los sacrificios, la sangre de los olvidados.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLos pueblos na’savi, me’phaa y nauas de la montaña de Guerrero, formaron parte del explendor
mesoamericano, fueron los pueblos testimonio que aún conservan parte de la grandeza cultural que les ha
permitido resistir y enfrentar las embestidas de los criollos y mestizos empeñados a saquear y despojarlos
de sus territorios. En este enclave étnico floreció el reinado de Tlachinollan que tuvo su auge entre 1300
a 1565. Esta época se caracterizó por la convivencia que lograron establecer en un mismo territorio
los pueblos me’phaa, na’savi y naua regidos por un gobierno dual. Fue un tiempo donde los pueblos
lograron construir un modo de vivir cimentado en el respeto a la madre tierra y a la vida comunitaria. Sus
gobernantes tenían funciones sacerdotales y facultades para ser embajadores y adalides en las guerras,
asumían funciones de alcaldes y de procuradores de justicia. Eran los Teuhtli los grandes señores, los
de la palabra honorable. Desde aquellos tiempos los gobernantes estaban obligados a cumplir con sus
responsabilidades rituales para garantizar que en el pueblo hubiese justicia, tranquilidad y suficientes
alimentos. Era muy claro el papel que desempeñaban las autoridades, ellas tenían que velar por los más
pobres, tenían que asegurar el sustento de las familias, tenían que defender sus territorios y subir con el
pueblo a las cimas de los cerros para pedir la lluvia y un buen temporal. En las escarpadas montañas los
sabios y sabias de estas comunidades siguen presentando su ofrenda en los altares de San Marcos para
que nunca falte el maíz y para que la estirpe de los hijos e hijas de la lluvia y del fuego se mantenga
en pie de lucha defendiendo su derecho a seguir siendo pueblos que cimentan su identidad en la vida
comunitaria y en la cultura del maíz.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS10En esta Montaña sagrada, los gobiernos han socavado y sepultado la grandeza de estos pueblos, los han
transformado en parias y han hecho de este reinado, una región empobrecida y olvidada. Las familias viven
de la siembra del tlacolol, están condenadas a cosechar no más de 300 kilos de maíz en la temporada de
lluvias que sólo les alcanza para comer durante dos meses. La temporada de secas es el tiempo más duro y
difícil para las comunidades indígenas porque son los meses en que el hambre (mayantlli) entra al pueblo
y causa grandes calamidades. En este tiempo las familias tienen que peregrinar fuera de la Montaña
en busca del maíz que hace falta para que los hijos puedan crecer y trabajar en el campo. Son los
peregrinos del hambre, los desheredados, los que tienen que padecer los estragos causados por gobiernos
que discriminan a quienes generan la riqueza del país. El hambre que padecen estas familias ha permitido
que los empresarios agrícolas amasen grandes fortunas. Esta fuerza de trabajo poco calificada es la que
necesitan los empresarios para sobreexplotarlos y tratarlos como esclavos. Entre más indefensos estén,
más posibilidades existen para cometer abusos, engaños y tratos crueles e inhumanos que le garantizan
la obtención de ganancias fáciles y de alto rendimiento. Los empresarios necesitan que en nuestro
país existan estas regiones de refugio como la Montaña de Guerrero para trasladarlos en condiciones
indignantes y tenerlos como una servidumbre sumisa dispuesta a soportar todos los maltratos y desprecios
a cambio de un mísero salario.
Se trata de hombres, mujeres, jóvenes, niños y niñas que entienden su vida desde el campo, que nacen
y crecen en los surcos, que por las condiciones de pobreza extrema se ven obligados a comer tortilla
fría con chile bajo la sombra de un árbol. No tienen posibilidades de ir a la escuela, tampoco existen
alternativas para tener un trabajo remunerado. Toda la actividad agrícola está subsidiada por la misma
familia que hace milagros para sobrevivir dentro de la misma comunidad.El gobierno los ha condenado a trabajar como esclavos, a subsistir como jornaleros y jornaleras agrícolas.
Los ha expulsado de sus tierras y los ha desplazado de manera forzada a los campos agrícolas del norte
del país para que trabajen como vasallos del capital trasnacional. En estos lugares no importa su nombre,
su origen, sus condiciones físicas, mucho menos sus derechos y su dignidad, lo que importa es que
rindan, que generen riqueza, que le asegure un futuro lleno de confort a los empresarios.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLos jornaleros y jornaleras agrícolas son invisibles para las autoridades de los tres niveles de gobierno,
están siempre de paso y por lo mismo nadie está obligado a atenderlos. No tienen derecho a exigir atención
porque no hay sentido de pertenencia ni arraigo en los lugares donde se instalan. El gobierno ha evadido
su responsabilidad de velar por los derechos de las y los migrantes internos. A pesar de que sabe que son
los más pobres, los que nunca han experimentado un trato digno y un apoyo solidario para resarcir los
daños seculares que los han colocado en el sótano de la ignominia. Como Tlachinollan no podemos ser
cómplices de esta tragedia que padecen los jornaleros y jornaleras agrícolas de la Montaña, nos negamos
a aceptar esta situación injusta, nos resistimos y nos oponemos a las prácticas racistas que implementan
las autoridades y que sólo revictimizan a la población más vulnerable. Lo que aquí presentamos es
apenas un acercamiento a un problema estructural que nos habla de la profunda desigualdad que sigue
imperando en la Montaña y que las autoridades no están atendiendo. Tenemos que parar estos abusos, no
podemos seguir permitiendo que se denigre la vida de los jornaleros y jornaleras agrícolas, tenemos que
luchar por sus derechos y para que las mujeres, jóvenes, niños y niñas puedan reconstruir su proyecto de
vida y hacer posible sus sueños de vivir como hombres y mujeres libres en condiciones de igualdad y de
derechos.12
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSIntroducción•••y una menor proporción se ubica en los estados
de Chihuahua, Durango, Puebla, San Luis Potosí y
Nayarit. Los estados expulsores de migrantes, son
sobre todo, municipios y localidades con población
indígena, que también ocupan los primeros lugares
nacionales en marginalidad, consecuencia de la
ancestral miseria que enfrentan.De acuerdo con la Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas (ENJO) realizada por la Secretaría de
Desarrollo Social (SEDESOL) en 2009,2 en el país
cerca de 2,040,414 personas, de manera temporal
o permanente, realizan actividades de agricultura
en diferentes zonas o campos agrícolas de la
República Mexicana. La encuesta también señala
que tres de cada cinco, es decir, 58.5% de jornaleros
o jornaleras agrícolas que migran, provienen
de municipios de muy alta o alta marginación,
los cuales se encuentran principalmente en los
estados de Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Veracruz,Migrar de sus lugares de origen para trabajar en
campos agrícolas como jornaleros o jornaleras, se
ha convertido en una estrategia de sobrevivencia a la
que recurren poblados enteros. Lamentablemente,
de conformidad con la información oficial, el
90.9% de las y los jornaleros, realiza su trabajo sin
un contrato formal. El 72.3% gana por jornal o día
de trabajo, mientras que el 23.8% recibe su pago
a destajo. Predominantemente al 76.5% de las y
los jornaleros les pagan cada semana y el 18.4%
recibe su pago de manera diaria.»» PAG. ANTERIOR. Actualmente existe
un gran número de mujeres indígenas
que migran como jefas de familia
o como representantes de las y los
trabajadores migrantes.•••1Nashieli Ramírez,“El contexto de los textos. Programa Infancia en Movimiento”, en
Migraciones vemos… Infancias no sabemos.Primera infancia y migración en México, Ed.
Infancia en Movimiento, Ririki Intervención Social, México, 2008, Pág. 11.2Revista Este País, encarte “Hacia un perfil de los jornaleros agrícolas en México”, Número
236, Diciembre 2010.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEn México 405,712 familias, aproximadamente,
están en permanente movimiento entre sus zonas
de origen y las zonas a las que migran. Alrededor
del 26% de la población mexicana es migrante y de
ellos, nueve de cada diez son migrantes internos. Se
calcula que 3.5 millones de personas son migrantes
internos, la mayoría de origen indígena1.En México el 26%
de la población es
migrante, de ellos
9 de cada 10 son
sumando un total
migrantes, de los
cuales la mayoría
indígena.13MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLa mayoría de las y los jornaleros agrícolas, es decir, 60.9%,
trabaja seis días a la semana y el 13.9% que representa uno
de cada siete, trabaja todos los días, lo que supone pocos
espacios para descansar de las actividades agrícolas y que
dichas actividades se realicen en condiciones de desgaste físico
y exposición a riesgos3. Aunado a ello, la problemática se agrava
porque existen jornaleros y jornaleras que deben negociar por
su cuenta las condiciones de trabajo tales como su salario, la
jornada laboral, vivienda, equipo de trabajo, asistencia social,
entre otros.14Cabe mencionar que el estado de Guerrero ocupa el primer
lugar a nivel nacional de migración interna, más de 500
comunidades indígenas del estado expulsan fuertes contingentes
de jornaleros agrícolas4. La primera explicación a este fenómeno
tiene que ver con el alto índice de marginación que prevalece
en la entidad. Según la Comisión Nacional para el Desarrollo
de los Pueblos Indígenas (CDI), el 73.9% de los municipios
con habitantes indígenas del estado, no tienen la capacidad de
brindar alternativas de empleo a su población, principalmente
en zonas nauas, mixtecas y tlapanecas. Anualmente la Montaña,
Centro y Costa Chica de Guerrero, tres de las siete regiones que»» Guerrero es uno de los estados que expulsa al mayor número
de jornaleros de los municipios con el mayor índice de
marginación, siendo la población indígena la más susceptible
a la migración interna.3	Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas 2009. Información disponible en línea: http://sedesol2006.sedesol.gob.mx/index/index.
php?sec=3364	Véase Alexandra Aguilar Bellamy, Los perfiles emergentes de la migración jornalera en México. Estrategias de Sobrevivencia
y Políticas Públicas ante el reto del milenio, SEDESOL, Instituto Nacional de Desarrollo Social(INDESOL), Promoción y
Desarrollo de Cultura Cívica A.C., Mixtin A.C., México, 2006, Págs. 122-123.Región Montañacomprenden el estado, presentan los más elevados índices de
migración de jornaleros y jornaleras agrícolas. El 90% de los
municipios de dichas regiones tienen un “alto” o “muy alto”
grado de marginación. Particularmente, en la Montaña de
Guerrero los municipios de Tlapa de Comonfort, Cochoapa el
Grande5 y Metlatónoc, son ubicados en los peores niveles de
desarrollo humano en el país6.
De conformidad con el Diagnóstico Integral sobre los
jornaleros agrícolas y sus familias que presentó la SEDESOL de
Guerrero en 2009, durante los últimos 13 años han emigrado
388 mil jornaleros y jornaleras agrícolas de las zonas indígenas
y rurales del estado. Sus rutas migratorias son principalmente
a estados del noroeste del país como Sinaloa, Sonora, Baja
California, Baja California Sur y Chihuahua7.5	Según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), la población mixteca de Cochoapa el Grande está
integrada aproximadamente por 15 mil personas de las cuales 78% son analfabetas. El municipio está conformado por alrededor de
85 comunidades indígenas, ya que esta demarcación pertenecía anteriormente al municipio de Metlatónoc, pero en noviembre de
2002 se convirtió en municipio, luego de ello, Cochoapa el Grande se convirtió en el municipio más pobre desplazando a Metlatónoc.
Ahora, Cochoapa el Grande es considerado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) como el municipio
con el menor desarrollo humano, por debajo de Coicoyán de las Flores, Oaxaca, y Batopilas, Chihuahua, sólo comparándose con
Zambia, en África. De esta forma la separación entre ambos municipios dio como resultado que la pobreza se dividiera en dos.6	Índice de Desarrollo Humano Municipal 2000-2005 sobre México, del PNUD, Págs. 33 y 34.7	Diagnóstico Integral sobre los jornaleros agrícolas y sus familias, SEDESOL, 2009.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSDurante los últimos años, el Centro de Derechos Humanos
de la Montaña Tlachinollan ha sido testigo de la adversa
realidad que enfrenta la población indígena que decide migrar15MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOStemporalmente para convertirse en jornalero o jornalera agrícola.
Hemos identificado que se trata de un sector de la población
pobre y olvidada, que enfrenta condiciones donde el trabajo, las
normas sanitarias, el alojamiento, el transporte y la educación,
son inferiores a lo señalado por las normas internacionales, lo que
provoca que en muchas ocasiones sobrevivan en condiciones
infrahumanas.16»» En la región de la Montaña el maíz, el fríjol y la calabaza son
los principales alimentos con los que subsisten las familias
indígenas.En la actualidad, la población agrícola migrante de la Montaña
de Guerrero, representa la población nómada invisible que
recorre territorios y fronteras al no encontrar alternativas de
desarrollo en sus comunidades. Su vulnerabilidad no sólo se
debe a la discriminación y violencia estructural que enfrentan
por ser indígenas, sino por su analfabetismo y monolingüismo.
Las mujeres, niñas, niños o adolescentes son aún más vulnerables
como consecuencia de la discriminación que enfrentan por ser
indígenas y pobres.»» Las y los jornaleros de Guerrero pasan gran parte del
año fuera de sus comunidades por lo que llevan consigo
pertenencias materiales que difícilmente podrían comprar en
las zonas agrícolas.•••La población indígena migrante
normas sanitarias, alojamiento,
transporte y educación, inferiores
a lo señalado por las normas
internacionales, lo que provoca que
en muchas ocasiones sobrevivan en•••Presentamos un panorama de la situación que enfrentan las y los jornaleros
agrícolas para demandar a las autoridades acciones tendientes a revertir este
proceso de deshumanización que atenta contra su dignidad y que se reactiven
ante las instancias encargadas, las acciones correspondientes para atender
estructuralmente esta abrumante realidad. Los testimonios que aquí presentamos
son una radiografía de la tragedia de quienes son invisibles para el sistema y
que sólo cuentan como mano de obra barata y deshechable y como objetos
que pueden ser útiles en los trabajos de la esclavitud transnacional, mientras
tanto el Estado mexicano con la implementación de políticas etnocidas hunde
en el sótano de la ignominia a quienes con su sangre hacen girar la rueda de
la fortuna para los empresarios explotadores de la bolsa de valores.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOScondiciones infrahumanas.Ante esta realidad, las autoridades estatales y federales son sólo espectadoras
de este drama. Se limitan a ser agentes que contabilizan a la población
migrante y a paliar sus múltiples necesidades con programas asistenciales o
proyectos comunitarios ineficientes. Existe una gran ausencia de instituciones
capaces de coordinarse e implementar una estrategia integral para atender las
demandas básicas de la población jornalera indígena, especialmente la que se
encuentra en la región Montaña.1718
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSI. Población indígena jornalera agrícola
de la Montaña de Guerrero: Radiografía
de un pueblo olvidado.»» PAG. ANTERIOR. Cochoapa el Grande, Tlapa,
Copanatoyac, Atlixtac, Xalpatláhuac, Alcozauca
y Atlamajalcingo del Monte son 7 de los 19
municipios con el mayor índice de expulsión de
jornaleras y jornaleros indígenas de la región de
la Montaña.con comunidades en la categoría de muy alta
marginación, abandonan el país en busca de un
trabajo mejor remunerado en Estados Unidos.
Como en el resto del país, la pobreza lacera
especialmente a la población indígena, que en
Guerrero asciende a 600 mil personas de los
pueblos na’savi, me’phaa, naua y nn’anncue,
concentradas en un 80%, aproximadamente, en la
región de la Montaña. Sin embargo, la Montaña
no sólo es expulsora de indígenas hacia Estados
Unidos, en los últimos años se ha identificado
que de los 19 municipios que la conforman, al
menos Metlatónoc, Cochoapa el Grande, Tlapa,
y Atlamajalcingo del Monte son los 8 municipios
con mayor índice de expulsión de jornaleras y
jornaleros agrícolas al interior de nuestro país.•••La pobreza lacera
indígena, que en
Guerrero asciende
a 600 mil personas
na’savi, me’phaa,
naua y nn’anncue,
en un 80%,
en región de la
•••MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEl Informe del Consejo Nacional de Población
(CONAPO) publicado en 2010, destaca que
Guerrero es el estado con más alta marginación,
en él uno de cada cuatro habitantes carece de
drenaje; uno de cada tres habita en viviendas
con piso de tierra; tres de cada 10 no tienen agua
entubada; y más de la mitad de la población vive
en hacinamiento. Es por ello que Guerrero sigue
siendo, junto con Oaxaca, uno de los estados
que más migrantes expulsan del país. El Instituto
Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) calcula
que cada año más de 73,000 guerrerenses, oriundos
en su mayoría de alguno de los 37 municipios191.1. Temporadas de Migración.
Tlachinollan, en coordinación con el Consejo de Jornaleros
Agrícolas de la Montaña, desde el año 2006 a la fecha, ha
documentado la migración de más de 32 mil jornaleros y
jornaleras agrícolas de la región Montaña, provenientes de 362
comunidades indígenas.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLa temporada de migración de esta región depende de los
ciclos de cosecha de los campos de cultivos agrícolas que se
encuentran en los estados de Sinaloa, Sonora, Baja California Sur,
Baja California Norte, Chihuahua, Zacatecas, Guanajuato, Jalisco,
Nayarit, Michoacán, San Luis Potosí, Hidalgo, Morelos, Estado
de México y Ciudad Altamirano -ubicada en la parte de Tierra
Caliente, entre los límites del estado de Guerrero y Michoacán-.20La temporada de mayor salida de contingentes de población
jornalera de la Montaña, comprende los meses de septiembre
a diciembre, por lo que la SEDESOL estatal la ha identificado
como la temporada alta de migración. De acuerdo con los
registros de Tlachinollan y del Consejo de Jornaleros Agrícolas
de la Montaña, durante el ciclo migratorio que corresponde de
septiembre de 2010 a enero de 2011, se registró la salida de
7 mil 358 jornaleros y jornaleras agrícolas de la región, de los
cuales, 3 mil 858 eran hombres, y 3 mil 500 mujeres. Del total
de migrantes agrícolas, 3 mil 309 eran menores de 15 años y 459
estaban dentro del rango de edad de cero a un año8.
8»»La expulsión masiva de miles de jornaleras y jornaleros
indígenas de la Montaña pareciera no ser una prioridad para el
gobierno del estado, el cual no se ha ocupado de implementar
políticas públicas que impidan que los guerrerenses tengan que
buscar mejores condiciones de vida fuera de su estado.	Durante el ciclo de septiembre 2009 a enero de 2010 Tlachinollan y el Consejo de Jornaleros Agrícolas de la Montaña
registraron un total de 8 mil 213 jornaleros y jornaleras agrícolas, de los cuales 4 mil 381 eran hombres y 3 mil 832
mujeres. De ellos, 3 mil 861 eran menores de 15 años, mientras que 566 niños y niñas estaban dentro del rango de edad
de cero a un año.MIGRACION DE JORNALEROS Y
JORNALERAS DE LA MONTAñA
Septiembre 2010 - Enero 2011•••Desde el año 2006 a la fecha, Tlachinollan
ha documentado la migración de más de
32 mil jornaleros y jornaleras agrícolas de
la región Montaña, provenientes de 362
•••El ciclo de cosecha concluye normalmente en el mes de marzo,
diversos contingentes de trabajadores y trabajadoras agrícolas
retornan a su lugar de origen entre el mes de abril o junio,
dependiendo de la producción de los campos agrícolas. Del
mismo modo, se ha identificado que durante los meses de junio,
julio y agosto, estados como Sinaloa, Sonora y Baja California,
reciben a grupos de población jornalera para preparar el terreno
y los invernaderos donde se va a sembrar. En esta época los
empresarios agrícolas necesitan de la mano de obra migrante
para limpiar, deshierbar, plantar o colocar el hilo para las guías
de jitomate, berenjena y otras hortalizas.
Sinaloa es el estado que recibe al mayor número de migrantes
agrícolas durante el periodo de diciembre a abril, el cual es elMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» Las comunidades de origen de quienes migran, viven un
silencio lúgubre durante los meses de la temporada alta
migración en la que familias enteras se convierten en jornaleras
y jornaleros en el norte y centro del país.21periodo más intenso de producción de hortalizas. Durante los
meses de abril a octubre, se dirigen a Morelos a las zonas de
cultivo de jitomate, elote o caña de azúcar en poblaciones como
Cuautla, Yecapixtla, Tonalapa, Totolapa y Atlatlahucan. En el
Estado de México, se emplean entre los meses de abril a octubre
en las zonas de cultivo de jitomate o elote en los municipios de
Amecameca, Tlalamac, Ozúmba, Atlautla y Valle de Chalco. Y
en Michoacán durante los meses de octubre a marzo, o de abril
a octubre, para el cultivo de melón en la parte de Tierra Caliente,
o en Yurécuaro para la recolección de jitomate.1.2. Ubicación de las rutas que realizan las
familias jornaleras indígenas de la Montaña de
Debido a los ciclos de cultivo y cosecha, los pueblos indígenas
de la región Montaña se han ido agrupando y estableciendo
rutas comunitarias de acuerdo a su población originaria, lo que
permite esbozar el lugar de asentamiento de las y los jornaleros
agrícolas migrantes en las zonas de cultivo receptoras.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSPoblación naua22La población jornalera naua de la Montaña de Guerrero,
regularmente, sólo realiza una migración al año, por lo que se
adapta al ciclo de cosecha de las zonas de cultivo del estado
de Sinaloa principalmente, y en menor medida de los estados
de Morelos, Guadalajara, Michoacán y Baja California Sur. Su
permanencia en los campos agrícolas dura en promedio, entre
4 y 6 meses, posteriormente regresan a su lugar de origen.
Algunas de las comunidades indígenas nauas que migran en
esa temporada son: Tenango Tepexi, Chiepetepec, Tres Caminos,
San Marcos Xocotepec, Coachimalco, Tlacuiloya, Ahuatepec
Ejido, Tlaquilcingo, Ayotzinapa, Aquilpa, Chicahuaxtepec,
Tehuixchicoloya, que pertenecen al municipio de Tlapa.
»» Año con año población indígena de los pueblos naua, na’savi y
me’phaa de la región de la Montaña abandonan sus comunidades
para trasladarse a campos agrícolas en donde laboran en lamentables
condiciones hasta por más de 12 horas.Entre ellas también se ubican algunas colonias de la cabecera
Debido a la organización de la población naua, han podido
identificar zonas de trabajo en donde cuentan con mejores
condiciones de vida con lo que han establecido como práctica,
acudir exclusivamente con ciertas empresas agrícolas. Lo anterior,
es consecuencia de que algunas familias jornaleras llevan más
de 10 años de su vida trabajando con la misma empresa, por lo
que se han consolidado lealtades entre las familias y quienes los
contratan.Población na’ savi (mixteca)
Las familias jornaleras de las comunidades na’ savi migran más
de una vez al año, algunos van hacia los estados de Sinaloa,
Sonora, Baja California, Baja California Sur y Chihuahua, otros
se dirigen a estados del Bajío o Centro del país, principalmente
entre los meses de agosto a octubre. Los grupos de jornaleros y
jornaleras na’savi que migran a estos estados, pertenecen a los
municipios de Metlatónoc, Cochoapa el Grande, Copanatoyac,
Xalpatláhuac, Alcozauca y Tlapa. Algunas familias na’ savi siguen
los ciclos de cultivo alrededor del país, por lo que regresan a su
lugar de origen después de un año.Población me’ phaa (tlapaneca)»» Muchas familias migrantes de origen naua llevan más de diez años
migrando, algunas de ellas migran a la misma empresa agrícola en
donde han consolidado cierta lealtad.La población jornalera me’phaa, de conformidad con los
registros, es la que migra más de dos veces en un año, y la que
identifica perfectamente los diversos tipos de cultivo. Año con
año migran durante el periodo de diciembre a abril al estado de
Sinaloa, mayoritariamente. Después de concluir su trabajo en
esta entidad, regresan a su lugar de origen, pero permanecen
sólo unas semanas, ya que para esas fechas inicia la temporadaMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSOtras, regresan después de haber permanecido más de 5 años
fuera de su comunidad, cuando consideran que han ahorrado
lo suficiente para poder regresar, sin embargo, sólo pasan una
temporada en sus comunidades y después vuelven al trabajo en
los campos agrícolas. Es por ello que en estados como Sinaloa,
Baja California, Chihuahua o Morelos, se han asentado muchas
familias jornaleras na’ savi de Guerrero.2324
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSde cosecha en Chihuahua, Zacatecas, Guadalajara, Guanajuato
y Nayarit. Algunas otras familias siguen los ciclos de cultivo de
jitomate en el estado de Michoacán, o migran a Hidalgo o San
Luis Potosí. La población me’phaa que migra a estos estados lo
hace por 4 o 5 meses en el periodo de abril a agosto.
A partir de agosto gran parte de estos grupos de jornaleros
y jornaleras migran hacia el estado de Morelos o el Estado de
México, en donde concluye la temporada de cosecha a finales
del mes de octubre o noviembre; lo que les permite regresar a su
comunidad de origen, para ofrendar a sus muertos en el mes de
noviembre de acuerdo a sus usos y costumbres.»» PAG. ANTERIOR. A pesar de la riqueza cultural de los pueblos
na’savi, familias enteras se ven obligadas a migrar, al no
encontrar alternativas de desarrollo en sus comunidades.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» La población indígena me’phaa migra hasta por cinco meses
a los estados del norte y centro del país. De abril a agosto
sus comunidades permanecen semivacías y se rehabitan
principalmente en el mes de noviembre durante la celebración
de día de muertos.Las comunidades me’phaa que llevan a cabo estos ciclos
migratorios son Linda Vista, Llano de Santa Cruz, San Pedro
Acatlán, Colonia de Guadalupe, Santa María Tonaya -y sus
anexos-, Agua Dulce, Colonia San Isidro, Las Pilas -y sus anexos-,
Río Azul, Juquila, Nuevo Amanecer y El Rosario, que pertenecen
al municipio de Tlapa. Respecto al municipio de Metlatónoc se
ubica San Juan Puerto Montaña, San Antonio, Juanacatlán -y sus
anexos- y Francisco I. Madero.25CICLO MIGRATORIO DE LA REGIÓN MONTAÑA
IndígenaTemporada alta
Inicio de la migraciónRetorno a sus
comunidadesSeptiembre Octubre Noviembre Diciembre MarzoAbrilMayoMUNICIPIOS EXPULSORES
DE LA REGION MONTAñA
Septiembre 2010 - Enero 2011JunioNaua
Me’ phaa1.3. Condición de las y los jornaleros indígenas
migrantes de la Montaña de Guerrero.
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSZonas de procedencia y estados receptores26Tlachinollan y el Consejo de Jornaleros Agrícolas de la Montaña,
registraron que entre septiembre de 2010 y enero de 2011 el
21% de las y los jornaleros agrícolas de la región Montaña
provenían del municipio de Tlapa, 17% de Metlatónoc, 14%
de Atlixtac, 12% de Copanatoyac, 9% de Cochoapa el Grande,
y 5% del municipio de Xalpatláhuac. Mientras que municipios
como Alcozauca, Atlamajalcingo del Monte, Malinaltepec y
Olinalá, representan cada una, un 4% de localidades expulsoras
de migrantes agrícolas.Varios de los municipios de la Montaña de donde procede el
mayor número de migrantes agrícolas, son principalmente los
municipios con el índice de desarrollo humano más bajo de
México. De acuerdo con los datos mencionados anteriormente,
los municipios que expulsan un número más elevado de
indígenas, son en los que predominan los hablantes de las
lenguas naua, me’phaa (tlapaneco) y tu’ un savi (mixteco).
De acuerdo con el registro realizado en la Unidad de Servicios
Integrales (USI) de Tlapa, durante el Ciclo agrícola 2010-2011,
el 67% de las familias de jornaleros y jornaleras agrícolas que se
registraron, tenían como destino de trabajo el estado de Sinaloa,
dicha entidad es la que cuenta con mayor oferta laboral en
esta temporada, por lo que los flujos migratorios son intensos»» En un afán de luchar para subsistir, familias completas
de los pueblos indígenas dirigen su camino a lugares
alejados de su raíz.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» El mayor porcentaje de quienes migran al norte y centro del
país son hombres jefes de familia que se trasladan de un estado
a otro en la cosecha de diversos productos.27MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSen la temporada de cosecha más álgida, principalmente entre
los meses de noviembre y diciembre. Por su parte, el 13% de
trabajadores migrantes registrados se dirigieron al estado de Baja
California Norte, mientras que un 5% migró a Sonora y otro 5%
a Chihuahua. El 3% de las y los jornaleros agrícolas de este ciclo
procedía principalmente de localidades que pertenecen a los
municipios de Acatepec y Atlixtac y migró hacia el estado de
Morelos a trabajar en el corte de caña. Finalmente el 7% restante,
se dirigió hacia lugares como Guadalajara, Nayarit, Hidalgo, San
Luis Potosí, Michoacán, Ciudad Altamirano, Atoyac –Guerrero- y
Guanajuato.28»» Familias enteras de poblaciones me’phaa emigran anualmente
al corte de chile verde en el estado de Chihuahua.Muchas familias me’phaa migran por su cuenta al estado de
Chihuahua, donde laboran en los campos de cultivo de chile
serrano o jalapeño. En este estado se encuentra un porcentaje
considerable de migrantes agrícolas que salen antes de la
temporada alta de migración y regresan a su lugar de origen
en el mes de noviembre para la celebración de Todos los
santos también conocido como Día de Muertos, luego de esta
celebración migran hacia el estado de Sinaloa a partir del mes
de diciembre.ESTADOS RECEPTORES DE MANO
DE OBRA JORNALERA
Septiembre 2010 - Enero 2011Género•••Hasta hace más de dos décadas, la migración interna de las y
los jornaleros agrícolas era fundamentalmente masculina. Hoy en
día, la oferta laboral que avalan en las zonas agrícolas, permite
que la migración sea familiar, ya que se emplean prácticamente
a todos los integrantes de los grupos domésticos incluyendo a
esposas, hijos e hijas. Al mismo tiempo se movilizan cada vez
más mujeres acompañadas únicamente por sus hijas o hijos,
y jóvenes solteros. Es común que se vayan jóvenes con sus
hermanos menores9, o bien, menores que van en compañía de
algún familiar como sus abuelos, tíos, padrinos o vecinos.Varios de los municipios de la Montaña de
donde procede el mayor número de migrantes
agrícolas, son principalmente los municipios
con el índice de desarrollo humano más bajo de
•••9	En el comedor del Consejo de Jornaleros Agrícolas de la
Montaña se registraron varias mujeres menores de edad con
hermanos y/o hermanas de edad inferior.»» A pesar de que existe un número mayor de hombres jornaleros, las
mujeres desarrollan también las mismas tareas. Recientemente,
las mujeres han comenzado a ocupar el cargo de contratistas,
cargo que era ocupado únicamente por los hombres.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSSegún datos de Tlachinollan y del Consejo de Jornaleros
Agrícolas de la Montaña, de septiembre de 2010 a enero de
2011, el 52% de las y los jornaleros, sin distinción de edad,
era del sexo masculino, mientras que el 48% restante pertenecía
al sexo femenino, lo que refleja que los hombres migran más
que las mujeres. Sin embargo, esto no significa que sea una
migración estrictamente masculina, pues existe un gran número
de mujeres indígenas que migran como jefas de familia, solas
o como representantes de trabajadores migrantes haciendo la
labor de contratistas.2930
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSJORNALEROS Y JORNALERAS
AGRICOLAS INDIGENAS MIGRANTES
POR SEXOsu salida, el 6% eran niños y niñas menores de un año. Estas cifras traducen
la amplitud del fenómeno de la migración interna en las y los jóvenes, y
evidencia que prevalece la migración de niños y niñas, quienes siguen siendo
parte del trabajo infantil en las zonas agrícolas de nuestro país.
A través de estos datos también se determinó que el grueso de los jefes
de familia que migran, se encuentran en el rango de edad de 18 a 45 años.
De igual forma, del total de jefes de familia, el 81% tiene algún vínculo de
pareja, es decir, que están casados o viven en unión libre, lo que determina la
primacía para que esta migración sea de carácter familiar.JORNALEROS Y JORNALERAS AGRICOLAS
Y FAMILIARES MIGRANTES POR EDAD
Edad»» La inexistencia de oportunidades de vida para
los adultos afecta también el contexto en el que
se desarrollan niños y niñas. Las circunstancias
de los padres obligan también a que la población
infantil se aleje de oportunidades de desarrollo que
deberían ser garantizadas en sus lugares de origen.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSSegún estos mismos datos, el rango de edad más
representado entre las y los jornaleros indígenas
migrantes se encuentra entre los 16 y los 60 años,
lo que representa el 52% del total de la población
registrada. Asimismo, el 42% de las y los migrantes
tiene menos de 15 años. Cabe destacar también que
del total de jornaleros y jornaleras que registraron31MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS32•••En Guerrero, el porcentaje de analfabetismo de la población
indígena a nivel estatal es de 50.5% y en algunos municipios
se eleva a 71%, un alto porcentaje es monolingüe.
•••»» IZQ. Las mujeres indígenas y las personas adultas
son quienes menos han tenido acceso al derecho
»» DER. En México, el estado de Guerrero es uno de
los estados con mayor índice de analfabetismo,
siendo el trabajo en los campos agrícolas, uno de
los factores por los cuales cientos de niños y niñas
no acuden a la escuela.Nivel educativo
111, 634 de los 245, 897 indígenas de la región Montaña de 15 años en
adelante, no saben ni leer ni escribir y 45.4% de la población no acudió a la
escuela. Las mujeres y la población adulta son los que menos oportunidades
han tenido para gozar del derecho a la educación. En Guerrero, el porcentaje
de analfabetismo de la población indígena a nivel estatal es de 50.5% y en
algunos municipios se eleva a 71%, un alto porcentaje es monolingüe.10Por otro lado, de acuerdo con los datos obtenidos de la Encuesta de Hogares
a Jornaleros Agrícolas Migrantes a los Estados del Norte que elaboraron
Grammont y Sara Lara en 2004, manifiestan que hay un cambio significativoActividades económicas e ingresos
Entre las actividades económicas de la población
en los municipios migrantes de la región de la
Montaña, destaca la agricultura de tlacolol12 donde
siembran maíz, fríjol y calabaza sólo en temporada
de lluvias en una porción de terreno que no rebasa
ni una hectárea. Son familias que no pueden
competir en el mercado nacional y mucho menos
en el mercado internacional.10	Migrar o morir: el dilema de los jornaleros agrícolas de la Montaña de Guerrero. Centro de Derechos Humanos de la Montaña11	Op cit., Alexandra Aguilar Bellamy, Los perfiles emergentes de la migración jornalera en México. Estrategias de Sobrevivencia
y Políticas Públicas ante el reto del milenio. Pág. 131.12Tlacolol es un sistema de cultivo tradicional que la gente practica para sembrar el maíz con espeque en terrenos escarbados.Tlachinollan, Diciembre de 2005, Tlapa, Guerrero, Pág. 24.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEn la región Montaña, prevalentemente entre la población indígena, el
derecho a la educación no se garantiza por las condiciones precarias y de
extrema pobreza en la que viven las familias, las cuales se ven orilladas a
incorporar a sus niños y niñas de muy temprana edad dentro de las labores
agrícolas con la esperanza de que aporten dinero para poder mejorar la
economía familiar. El principal es que debido a la situación de pobreza niños,
niñas y jóvenes se ven obligados a trabajar desde temprana edad para mejorar
la economía familiar. Por otra parte muchas comunidades viven sumergidas
en el olvido y no cuentan con la infraestructura adecuada y el personal
docente necesario para atender a la población en edad escolar. Finalmente, la
migración al interior de nuestro país o hacia Estados Unidos es otro factor que
ha contribuido a la disminución de la matrícula escolar en México.en el perfil de los jefes de familia que migran ya
que el 63.5% declaró saber leer, lo que cambia
la percepción de que los migrantes son por lo
general analfabetas, sin embargo, al comparar el
promedio general para el caso de las mujeres en
específico, resultó que sólo el 50.6% de las jefas
de familia sabía leer11. En cuestión de escolaridad,
la misma encuesta señala que el 38.8% de la
incidencia migratoria se da en personas con la
primaria incompleta, mientras que el 36.4% no
tuvieron ninguna escolaridad, lo que indica que
la asistencia de sólo algunos años a la escuela no
reduce dicha incidencia.33»» La región de la Montaña es una de las regiones más olvidadas
de Guerrero. Las condiciones de pobreza extrema en la que
viven las y los indígenas parecen no llegar a su fin desde
hace más de 519 añosMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» INF. IZQ. La familia jornalera indígena de la Montaña ha
permanecido en el olvido a tal grado que pareciera estar
condenada a vivir en el abandono.34En relación al ingreso por producto del trabajo asalariado de
la población indígena estatal de 15 años en adelante, se tienen
registrados 53,041 trabajadores que no tienen ningún ingreso,
conformando el 45.7% de esa franja. Asimismo, 27, 964 forman
parte de la población indígena que percibe menos de un salario
mínimo mensual, lo que representa el 24.1%13. En este aspecto
se observan grandes disparidades entre las poblaciones pues en
Acapulco, un 5% de la población indígena de más de 15 años
no recibe ingresos; mientras que en Acatepec o Atlixtac, cerca
de 80% de la misma franja de población no los recibe14.1.4. Salarios míseros, jornadas infames.
Las cifras de la Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas
2009, realizada por la SEDESOL revelan que los ingresos de
las y los trabajadores agrícolas, se ubican entre los más bajos
en México. El 14.1% de jornaleros y jornaleras agrícolas del
13Migrar o morir: el dilema de los jornaleros agrícolas de la Montaña de
Guerrero. Ibíd.14Véase http://www.cdi.gob.mx/50municipios/50_municipios.pdfpaís recibe un ingreso diario superior a los $171.00 y poco
más de 35% percibe ingresos inferiores a los $115.00 al día.
Con el ingreso que reciben difícilmente logran satisfacer sus
necesidades básicas de alimentación. Por otra parte, 65.6% de
las y los jornaleros migrantes tiene un ingreso mensual menor
a $3,180.00 que corresponde a la línea de pobreza alimentaria
rural estimada para esta población.El 14.1% de jornaleros y jornaleras agrícolas
del país recibe un ingreso diario superior a los
$171.00 y poco más de 35% percibe ingresos
inferiores a los $115.00 al día.
•••Para una familia jornalera compuesta por 5 integrantes, donde
trabajan todos, con un ingreso de $600.00 por cada uno, a la
semana reúnen un aproximado de $3,000.00. Sin embargo, estos
ingresos se reducen cuando sólo trabajan dos o tres miembros
»» A pesar de los bajos salarios recibidos por la población indígena
migrante su alimentación mejora ligeramente a comparación
de la que reciben en sus lugares de origen.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSA la par, las percepciones económicas que obtienen las
familias jornaleras dependen del tipo de cultivo y de la zona en
donde se encuentren laborando. En este sentido, un jornalero o
jornalera agrícola tiene que recolectar en promedio 100 baldes,
lo que equivale a una tarea. Se considera que al día deben
de realizar dos tareas aproximadamente que consisten en 16
surcos. El pago promedio oscila entre los $120.00 o $160.00
al día. Habitualmente un jornalero o jornalera agrícola con un
sueldo de $120.00 al día, gana alrededor de $720.00 por seis
días de trabajo. Para ganar un poco más de lo que establece
el empleador, las y los jornaleros tienen que hacer hasta 3 o 4
tareas al día y en ocasiones incluso más de 4.•••35II. Jornalero o jornalera agrícola e
indígena de la Montaña de Guerrero:
Sinónimo de abuso, explotación,
condiciones deplorables e impunidad.»» Desde sus lugares de origen, la violación a los
derechos humanos y laborales de la población
indígena es un elemento presente en su caminar.el viacrucis inicia desde su misma comunidad, en
los traslados, en los campos agrícolas y cuando
retornan a sus poblaciones.
A continuación se presenta el proceso de
migración por el que la población jornalera va
enfrentando una cadena de abusos y violaciones a
sus derechos humanos y laborales.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEl Área de Migrantes de Tlachinollan ha documentado que la situación
de los jornaleros y jornaleras agrícolas de la región Montaña es una de las
menos atendidas, tanto por las autoridades gubernamentales, como por los
organismos internacionales. Es un escenario apenas visibilizado y al cual no
se le ha dado la importancia necesaria, ni se ha dimensionado la gravedad
de sus causas y repercusiones. Su vulnerabilidad se acrecienta cuando no
pueden gozar plenamente de todos sus derechos, y les son negados los medios
y recursos para denunciar los atropellos que se comenten contra ellos y ellas.
Mismos que no suceden únicamente en el lugar donde los contratan sino que37MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS2.1. Mecanismos de “enganchamiento” o
“convenios apalabrados”.
impedimento de contrataciones formales.38El proceso de enganchamiento de las y los jornaleros se lleva
a cabo en su comunidad de origen a través de contratistas15 o
enganchadores16, quienes son personas que las empresas agrícolas
subcontratan para que se hagan responsables de realizar todas
las gestiones necesarias para contratar la mano de obra. Este
tipo de acuerdo laboral no representa ningún beneficio concreto
para las y los jornaleros, ya que todos los acuerdos sobre las
condiciones en que harán el viaje a los campos agrícolas, los
lugares en donde van a vivir, los servicios que les brindará la
empresa, así como el pago de sus salarios, tiempo extra, retiro,
pago de los autobuses, entre otros, no se hacen por escrito sino
de manera verbal, situación que los pone en desventaja cuando
quieren reclamar el incumplimiento de alguno de los “acuerdos”
o “arreglos” que hicieron con los contratistas o enganchadores.
Los “contratos”, en su figura de acuerdos verbales, pactan
condiciones mínimas relacionadas con salario, alimentación,»» La población indígena migrante hace un
promedio de entre 40 y 72 horas de traslado
a los campos agrícolas. Alejados de sus
hogares muchas veces encuentran malos
tratos, humillación y discriminación.15Contratista es el representante formal de la empresa agrícola y quien establece las relaciones laborales con los grupos de familias
jornaleras, sin que se firmen acuerdos por escrito. Pactan exclusivamente las cuestiones laborales, el traslado de los grupos a los
campos agrícolas, la alimentación para el trayecto, pero nunca se desplazan a los campos o realizan actividades agrícolas. En algunas
ocasiones llevan a cabo visitas a los campos pero sólo para supervisar el retorno de los grupos. Los contratistas pueden ser originarios
de la misma región, hablar una lengua indígena o ser de los estados receptores de mano de obra migrante.16Enganchador es el intermediario entre las y los jornaleras agrícolas y el contratista. Suelen ser originarios de las mismas comunidades
o hablar alguna lengua indígena. Ellos explican de manera anticipada a los grupos de familias jornaleras las condiciones laborales en
los campos, y a partir de ahí establecen los nexos con los contratistas.transporte gratuito, servicios médicos, vivienda, albergue para las
niñas y niños, educación para los hijos e hijas de los trabajadores
y trabajadoras, indemnizaciones por riesgos, accidentes y muertes
de trabajo; y otra serie de prestaciones, las cuales en muchas
ocasiones no significan su cumplimiento ni mínimos obligatorios
de conformidad con la ley.A continuación se presenta la información que se brinda
comúnmente antes de que se “pacten” las contrataciones
verbales con las y los jornaleros, las cuales carecen de cualquier
supervisión y revisión por parte de la STPS.•••La situación de los jornaleros y jornaleras agrícolas de la región
Montaña es una de las menos atendidas, tanto por las autoridades
gubernamentales, como por los organismos internacionales
•••»» La indefensión en la que se encuentra
la población indígena hace necesario
hacer un llamado a las autoridades para
que exista un compromiso serio con los
pueblos indígenas y sus derechos sean
respetados y garantizados.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSAnte la falta de un contrato de trabajo, difícilmente pueden
exigir el cumplimiento de dichos acuerdos, ya que en varias
de las ocasiones representan una ventaja para el agricultor al
argumentar que dichos acuerdos los hicieron con los contratistas
y no con ellos, con lo que se deslindan automáticamente
de cualquier responsabilidad, que imposibilita a las y los
trabajadores para interponer una denuncia, demanda o queja
laboral, careciendo con ello de cualquier formalidad contractual
y regulada a través de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social
(STPS). Por otra parte, la legislación carece de un sistema federal
que norme y regule las contrataciones y condiciones de trabajo
de las y los jornaleros agrícolas temporales o eventuales. Existe
también un vacío legislativo, debido a que la condición laboral
del jornalero o jornalera es sui generis, porque su estado no está
reconocido en la relación “obrero-patronal”.39Oferta laboral Tipo “B” de Agrícola Tarriba, Ceuta Produce, S.A. de C.V.
Farmer’s Best, en La Cruz de Elota, Sinaloa.
En Ceuta Produce S.A. de C.V. -Agrícola Tarriba-, contamos con 6 campos y 3 empaques agrícolas para
brindarle trabajo a más de 9 mil personas durante un periodo de 10 meses o más, a partir de septiembre de
cada año. Estos campos están ubicados en el Valle de La Cruz de Elota, Sinaloa.
En nuestros campos siempre nos preocupamos por MEJORAR el bienestar social y nivel de vida de la gente
trabajadora, así como fomentar la salud y la educación en su familia.
SERVICIOS QUE BRINDA PARA LA SEGURIDAD E HIGIENE DE SUS TRABAJADORES:MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS• Agua potable, energía eléctrica, vivienda con piso de concreto, módulos sanitarios, literas y catres,
estufas, gas (primera carga regalada, segunda en adelante subsidiada), servicio médico, seguridad
y vigilancia, guarderías, trabajo social, transporte, escuelas, vehículos para traslado de enfermos;
despensas para hijos en edad escolar.40REQUISITOS PARA TRABAJAR:
1.	Edad entre 14 y 59 años de edad.
2.	No tener enfermedad contagiosa o alguna discapacidad física o mental.
3.	No se dará trabajo a las personas que estén bajo efecto de bebidas embriagantes o sustancias
4.	Tener disciplina en su albergue y en el lugar de trabajo.
1.	Traer alguna identificación oficial con fotografía (credencial de elector, licencia de manejo, etc.) y de
sus familiares traer acta de nacimiento, de matrimonio, carta de vacunación y número del Instituto
Mexicano del Seguro Social (IMSS) si ya se tiene.ACLARACIONES:
1.	Se paga el retiro correspondiente a partir de la primera semana de mayo.
2.	El periodo de contratación será de seis meses en adelante.
3.	Se les proporciona camión de regreso a partir de la primera semana de mayo y se retiran de acuerdo
a la fecha de llegada (los que llegan primero se pueden retirar primero).
4.	Los domingos se trabajan cuando la empresa lo determine.
5.	Se les contrata para las labores propias de cultivo de tomate, pepino y chile bell, desde su planteo
hasta su cosecha.17Ante los constantes abusos, engaños, injusticias, arbitrariedades, despotismos,
inequidades, manipulación e incumplimiento de los acuerdos, y del trato que
reciben por parte de los contratistas o enganchadores, en algunas comunidades
han comenzado a tener presencia jornaleros y jornaleras a los que se les ha
denominado “mayordomo” o “responsable de grupo”17. Su aparición surge
después de que jornaleros o jornaleras tomaron la iniciativa de comenzar a
organizar por su cuenta a las familias indígenas migrantes de sus comunidades,
logrando establecer relaciones laborales directas con los representantes de las
empresas agrícolas o con los mismos agricultores.Mayordomo o responsable de grupo: Es el nombre que se le atribuye a la persona que va al frente o como representante de los grupos
conformados por jornaleros y jornaleras agrícolas. Actualmente en algunas comunidades se han ido nombrando o conformado grupos
en donde las responsables son mujeres. Son originarios u originarias de la misma comunidad, hablan alguna lengua materna, y su
legitimidad se sustenta por el papel que han desempeñado en sus comunidades y por la aceptación de las y los jornaleros. Establecen
la relación laboral de manera directa con los agricultores o con algún representante de las empresas agrícolas. Ellos o ellas representan
al grupo desde el momento en que salen de su comunidad de origen, así como en los campos agrícolas y cuando retornan. Realizan
las mismas actividades que el resto del grupo. En algunos casos, por disposición del agricultor, desempeñan otras funciones en el
campo.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSA pesar de la información anterior, el
cumplimiento de esas promesas es la mayoría de
las veces inexistente, como daremos cuenta en
posterior información, y es que a raíz de la falta
de un contrato formal escrito nacen las violaciones
a los derechos laborales previstos por la ley. Las
y los jornaleros migrantes no reciben prestaciones,
aguinaldo, pago del séptimo día, ni prima
vacacional, sólo en algunos lugares cuentan con
servicio médico del IMSS por lo que la mayoría
tiene que recurrir a médicos particulares.4142
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» PAG. ANTERIOR. A muchas y muchos indígenas
migrantes les son atractivas las promesas hechas
por representantes de las empresas agrícolas en sus
comunidades, sin embargo al llegar a los campos la
realidad es abismalmente distinta.
»» Ante los abusos y malos tratos de contratistas
tradicionales o enganchadores, las comunidades
han comenzado a organizarse para ser ellas y
ellos mismos quienes convengan las condiciones
mínimas de su traslado a los campos agrícolas.conformación de nuevas redes laborales y de solidaridad que se
entretejen entre él o ella y las familias indígenas jornaleras de
sus comunidades. Ellos o ellas pactan los arreglos de acuerdo
a su experiencia y necesidades laborales, sin embargo, en caso
de incumplimiento de lo convenido o si la pérdida de confianza
se hiciera presente, los grupos de migrantes agrícolas pueden
abandonarlos y decidir no ir a trabajar con ellos o ellas las
siguientes temporadas.
Los mayordomos o responsables de grupo, siempre migran
con las familias indígenas y se emplean como jornaleros o
jornaleras agrícolas. Compiten con los contratistas tradicionales
y enganchadores, ya que estos últimos han visto afectados susMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLa aparición de esta figura responde también a que los
contratistas tradicionales o enganchadores no tienen una
cercanía o vinculo directo con las y los jornaleros, sino que
responden únicamente a un trabajo casi administrativo. A
diferencia de los mayordomos, no se emplean como jornaleros
en los campos de cultivo sino que solamente se encargan de
enviar a jornaleros y jornaleras al lugar de trabajo, y de pactar los
supuestos beneficios laborales que van a percibir en los campos
agrícolas. De la misma forma, la pertenencia étnica, la lengua,
el paisanaje, el parentesco, las relaciones de compadrazgo
y la cultura, son fuertes elementos que vinculan a las y los
mayordomos o responsables de grupo con las familias indígenas
de sus comunidades o comunidades aledañas. Es un código
étnico que se ha ido estableciendo entre esta nueva figura con los
diferentes grupos de jornaleros y jornaleras agrícolas. Esta lealtad
étnica, les otorga a los mayordomos prestigio y legitimidad ante
los contratistas o enganchadores, pero también se traduce en la43MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» Durante el proceso de traslado, estadía y
regreso de las y los jornaleros agrícolas, los
niños y las niñas son quienes menos son
tomados en cuenta por los empresarios
agrícolas, contratistas o enganchadores e
incluso los mayordomos.44porcentajes en cuanto al reclutamiento de migrantes agrícolas,
sobre todo en temporada de alta migración, es decir entre los
meses de septiembre a diciembre. Pese a que los mayordomos
o responsables de grupo pactan de manera directa los acuerdos,
estos siguen siendo de manera verbal, lo que tampoco les
garantiza el cumplimiento de los mismos, y no se traduce en
una mejora en las condiciones de vida y trabajo, pero si les hapermitido tener mayor seguridad para que no sean objeto de
extorsiones, abusos, manipulaciones o de engaños por parte de
los contratistas o enganchadores.
Sin embargo, aunque no se celebre un contrato formal,
mediante un escrito entre las partes, según lo establecido en
los artículos 20, 21, y 26 de la Ley Federal de Trabajo (LFT),
existe una relación obrero-patronal desde el momento en el quePara denunciar estas irregularidades, y que las autoridades
puedan proceder a través de una inspección laboral, las y los
jornaleros tienen que presentar una denuncia, queja o demanda
directamente en las oficinas locales de la STPS o de la Junta de
Conciliación y Arbitraje, sin embargo, estos mecanismos son una
limitante para sancionar administrativamente a los productores
o empresarios agrícolas, pues difícilmente las y los indígenas
jornaleros denuncian estos hechos por varias razones, una de»» Ante la falta de contrataciones formales, las y los trabajadores
agrícolas carecen de los derechos básicos establecidos en la
Ley Federal del Trabajo y su andar en los campos parece cada
vez más sombrío.•••Las y los jornaleros migrantes no reciben
prestaciones, aguinaldo, pago del séptimo día,
ni prima vacacional, sólo en algunos lugares
cuentan con servicio médico del IMSS por lo
que la mayoría tiene que recurrir a médicos
•••MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSse da una prestación de un trabajo personal y subordinado a
una persona, lo que presupone la existencia de un contrato y la
relación laboral entre quien presta un trabajo personal, y quien
lo recibe, pues la falta del contrato escrito, no es imputable
al trabajador, sino responsabilidad de la parte patronal. Por lo
que, desde el momento en que nace la relación laboral entre el
trabajador y la parte patronal, este último se obliga a garantizar
la seguridad social en cuanto al derecho a la salud y asistencia
médica a sus trabajadores, entre otros. En la práctica, los
empresarios agrícolas, omiten otorgarles tales beneficios, dado
que incumplen con la obligación de realizar las aportaciones
denominadas “cuotas patronales”, en el régimen obligatorio
establecido en el artículo 13 de la Ley del Seguro Social. Por
otro lado, los términos en que se acuerda el pago del salario a
las y los jornaleros, han generado situaciones muy complicadas
entre las y los trabajadores y los empresarios porque no se les
paga de acuerdo a lo acordado, se les aplican descuentos no
justificados, reciben incompleto el pago de su jornada o les
retienen sus pagos.45ellas es la distancia en donde se ubican los cultivos agrícolas, pues por lo general están retirados de las
grandes ciudades; de igual forma una vez presentada la queja o haber denunciado estas irregularidades, las y
los migrantes se vuelven en automático parte de un proceso que demora meses y muchas veces no obtienen
resultados efectivos.Incumplimiento en el pago de salarios:
Realidad cotidiana de las y los migrantes agrícolas.Caso Documentado
Número de jornaleras y jornaleros afectados: 67.
Lugar de origen: Alcozauca, Guerrero, México.
Región: Montaña.
Fecha en que sucedió: Mayo-Julio de 2010.
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLugar donde sucedió: Constitución, Chihuahua, México.46Descripción de los hechos:
Desde 2007 jornaleros y jornaleras originarios del municipio de Alcozauca, Guerrero, México, representados
por el señor Santiago L., han trabajado en diferentes campos agrícolas del estado de Chihuahua.
En mayo de 2010, acudieron a trabajar al campo conocido como “Agricultura”, en la Agrícola Francia
María S.P.R de R.L. de C.V ubicado en Constitución, Chihuahua. Ahí trabajaban con un horario de 7:00 de la
mañana a las 15:00 hrs. recibiendo $120.00 pesos por día de trabajo y $20.00 pesos por el tiempo extra.
En la primera semana del mes de mayo el agricultor retuvo a las y los jornaleros cinco semanas de sus
salarios, abonando únicamente algunos pagos de adeudos correspondientes a su pago. Luego de ello, Miguel
y Martín Gámez, representantes del campo agrícola, se comprometieron a pagarles el monto total de sus
salarios a partir del 4 de noviembre de ese año. Para el grupo de migrantes agrícolas era imposible poder
permanecer más en Chihuahua, por lo que regresaron a Guerrero el día 23 de octubre de 2010, sin percibirel pago de los salarios que les debían. Dicho monto asciende a más de $140,000.00 pesos, afectando a 67
jornaleros y jornaleras por su trabajo realizado en los meses de mayo, junio y julio.
Tlachinollan presentó el caso a nivel federal a la Dirección General de Inspección y STPS para solicitar su
intervención. En el mes de diciembre de 2010 el caso fue remitido a la Delegación de la STPS en el estado
de Chihuahua, dicha instancia llevó a cabo una primer inspección a la agrícola Francia María. En enero de
2011 hicieron una segunda inspección y posteriormente la delegación de Chihuahua emitió un “Certificado
de Inspección”, donde se describieron las responsabilidades y compromisos que iba asumir la empresa, entre
ellos, el pago del salario de las y los trabajadores en el mes de mayo de 2011. A pesar de haber solicitado
copia del certificado a través de la Delegación de la STPS en Guerrero, nunca fue enviada. Y si bien la fecha
del plazo para efectuar el pago llegó, la empresa nunca liquidó el adeudo.El Incumplimiento en el pago de los salarios de las y los 67 jornaleros agrícolas afectados, ha cumplido ya
un año, y a pesar de que las autoridades correspondientes a nivel federal y estatal tuvieron conocimiento de
la gravedad de los hechos, sigue en la impunidad, nunca se realizaron las sanciones correspondientes, ni se
establecieron los mecanismos adecuados para garantizar el pago de sus salarios, lo cual es una obligación
del empresario, como lo dispone el artículo 283 (I) de la LFT cuando menciona que: “Los patrones tienen las
obligaciones especiales de pagar los salarios precisamente en el lugar donde preste el trabajador sus servicios
y en periodos de tiempo que no excedan de una semana”.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSAnte el incumplimiento de los acuerdos en junio, julio y agosto de 2011 nuevamente Tlachinollan se
comunicó con la Dirección General de Inspección y Seguridad para determinar las acciones correspondientes,
pero nunca respondieron a las solicitudes requeridas.472.2. Traslado de jornaleros y jornaleras
agrícolas desde sus comunidades de origen a las
zonas agrícolas:Riesgo constante en su caminar.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSDespués de ser enganchados o contratados, uno de los acuerdos
establecidos tiene que ver con el traslado de las y los jornaleros
hasta las zonas agrícolas. Los productores o agricultores por lo
general contratan los servicios de empresas de autotransportes.
Algunas de estas empresas han ido cambiando los modelos de los
autobuses, pero la mayoría de los camiones que llegan a Tlapa
–punto de partida para las y los jornaleros de la Montaña- son
modelos de los años 80’s o 90’s, que en general se encuentran en
muy mal estado. Aunado a ello, sus operadores no cuentan con
sus documentos en regla, sus permisos están vencidos, al igual
que el seguro -en caso de tenerlo- o en su defecto, son falsos.48»» Recurrentemente las y los migrantes agrícolas no llevan consigo
documentos que los identifiquen, razón por la cual cuando
ocurren accidentes su localización demora más del tiempo
previsto.El espacio para transportar a 45 pasajeros, en realidad hacina
en ocasiones hasta el doble. En los asientos sólo pueden ir
sentados quienes están en edad de trabajar; es decir que durante
estos largos trayectos los niños y niñas se sientan en las piernas
de sus familiares u ocupan los pocos espacios que quedan libres
en el pasillo del autobús.viajero. Muchas veces ocurren accidentes de los que nadie se
hace responsable.En cuanto a las distancias que recorren las y los jornaleros
migrantes, varían de acuerdo al estado al que se dirigen, por
ejemplo, a Sinaloa es un recorrido que dura más de 50 horas y
las condiciones son denigrantes en el traslado, debido a la alta
inseguridad por el estado en el que se encuentran los autobuses,
y porque en grandes tramos carreteros no existe el seguro deEs por ello que debido a que las malas condiciones de los
autobuses ponen en riesgo la vida de las y los jornaleros, la
STPS ha recibido la recomendación de que a través de sus
delegaciones estatales, así como las autoridades municipales
y de tránsito puedan también vigilar y supervisar los tipos de
contratos establecidos, así como las condiciones en que sonMigración y muerte: Accidentes vehiculares en donde
jornaleros o jornaleras de la Montaña resultaron
lesionados o perdieron la vida.
Existen diversos accidentes registrados, enseguida no sólo se
recapitulan los casos de las y los trabajadores lesionados, sino la
tragedia que envuelve a la familia entera cuando alguno de sus
integrantes pierde la vida. Y es que a esta desventura, se agregan
otros aspectos como los gastos que tienen que asumir para
tramitar documentos, costos funerarios, traslado del cuerpo o en
su defecto, el pago correspondiente para sepultar a su familiar en
un panteón cercano a donde haya ocurrido el percance.trasladados los grupos de jornaleros y jornaleras agrícolas, para
verificar las condiciones mecánicas de los autobuses, además
del estado de salud de los operadores para prevenir o evitar el
consumo de alguna sustancia tóxica o droga, ya que por viajar en
estas condiciones se expone a una situación de alto riesgo a las
y los jornaleros, por otro lado es indispensable que el sobrecupo
de los autobuses sea también supervisado para evitar accidentes
como los que se mencionan a continuación.Si bien es cierto que en la SEDESOL, dentro de los programas
que la integran, uno es para apoyo de traslado de cuerpos, sólo
responde a una política prevista para “contingencias”, y muchas
veces es utilizado con fines mediáticos, por lo que es necesarioMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» Familias enteras son trasladadas en autobuses que se
encuentran en condiciones que ponen en riesgo la vida de
jornaleros y jornaleras de la Montaña.En estos accidentes, quienes resultan lesionados sufren de
una situación muy similar, pues muchas veces implica que
asuman deudas para poder cubrir gastos médicos, gastos de
hospitalización, compra de medicamentos, traslado de pacientes,
curaciones o gastos quirúrgicos. Aunado a ello, los trámites
burocráticos frente al patrón, así como ante las instituciones
para gestionar el pago de los traslados de cuerpos, hacen más
dramática las circunstancias en que ocurren las muertes de sus
familiares. Por otra parte, el vacío legislativo que existe respecto a
la situación de las y los jornaleros agrícolas dificulta más obtener
los recursos económicos de indemnización y traslados.4950
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» PAG. ANTERIOR. La vida de la población indígena migrante
pende de un hilo debido a las precarias condiciones en las que
se encuentran los autobuses, los cuales no son supervisados
por las empresas que los contratan ni por las autoridades.»» Morir al migrar ha sido la respuesta que han
encontrado decenas de migrantes indígenas
al intentar buscar fuera de su comunidad
oportunidades para una mejor vida.Por otra parte, sería ideal, que en caso de que una madre o padre jornalero
perdiera la vida, sus hijos e hijas contaran con becas especiales y otros apoyos
que garantizaran su desarrollo integral. Cabe recalcar que es imprescindible
que ante estas situaciones, exista el apoyo específico a través de otro tipo de
programas, pues no basta la solvencia económica si no existe asesoría jurídica,
un debido proceso legal, apoyo de intérpretes y acompañamiento psicológico
para las y los jornaleros agrícolas.•••Es necesario que los apoyos de
programas federales se desarrollen
con mecanismos efectivos, ágiles y
menos burocráticos en beneficio de
las y los migrantes agrícolas.
•••MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSque los apoyos de programas federales se desarrollen con mecanismos efectivos,
ágiles y menos burocráticos en beneficio de las y los migrantes agrícolas, sin
estar sujetos exclusivamente en atender y cubrir los gastos de traslado, sino
también en subsidiar gastos de emergencia relacionados con hospitalización,
seguro médico o medicamentos.51CASO DOCUMENTADO
Número de jornaleras y jornaleros afectados: 43.
Número de jornaleras o jornaleros que perdieron la vida: 1 jornalera.
Lugar de origen: Copanatoyac, Guerrero, México.
Fecha en que sucedió: 22 de abril de 2009.
Lugar donde sucedió: Michoacán, México.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSDescripción de los hechos:
Un grupo de jornaleros y jornaleras originarios del municipio de Copanatoyac, Guerrero, México eran
trasladados en un vehículo de un campo melonero en Michoacán, al albergue de Aratichangio, Guerrero, en
donde eran alojados.52La camioneta sufrió un aparatoso accidente en una curva durante el trayecto a Aratichangio. La mayoría
sufrió únicamente de heridas leves y raspones. Sin embargo, por la gravedad de sus lesiones, una mujer de
nombre Martha V. y el menor Faustino A. fueron trasladados a distintos hospitales en Morelia, Michoacán.
El niño Faustino A. ingresó al hospital por traumatismo craneoencefálico y heridas en su rostro, además
de que perdió algunas piezas dentales. Posteriormente los médicos descartaron daño neurológico. La señora
Martha ingresó al área de urgencias por complicaciones respiratorias y permaneció en terapia intensiva
conectada a un ventilador, pero tuvo dificultades para responder al tratamiento debido a que le detectaron
una fístula esofágica, por donde perdía el aire al inhalar y no podía respirar por sí misma, por lo que días
después falleció.
Las y los 41 lesionados restantes fueron atendidos en un Hospital de Coyuca de Catalán, Guerrero. Algunos
de ellos tuvieron secuelas por el tipo de lesión que sufrieron.Acciones realizadas:
Tlachinollan documentó el caso en el lugar donde ocurrió el accidente, recabándose los testimonios de las
personas heridas y de los lesionados. Hablamos con un representante de la empresa agrícola, con la finalidad
de garantizar el cumplimiento en la cobertura de gastos de atención médica y hospitalización. De igual
forma, con el fin de que ambos estados tomaran las acciones correspondientes se informó en Michoacán a
la Secretaría del Migrante, el Consejo Estatal de Población (COESP) y SEDESOL, y en Guerrero a la Secretaría
de Asuntos Indígenas (SAI) y a SEDESOL. Haciendo a un lado su responsabilidad, la empresa agrícola cubrió
parcialmente los gastos, y debido a que algunos requirieron de otro tipo de atención por la gravedad de sus
lesiones, tuvieron que ser atendidos en el Hospital General de Tlapa.
Es necesario mencionar que una semana después del accidente, personal de la empresa agrícola presionó
a las y los jornaleros para que se incorporaran al trabajo en el campo, y por temor a ser despedidos, la gran
mayoría lo hizo. Más tarde dieron a conocer que habían sido intimidados e intimidadas por informar de la
situación a “los de derechos humanos”.»» El mayor drama al que se enfrentan las familias
jornaleras es encontrarse con la contradicción de que
al migrar para sobrevivir mueren migrando.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSA pesar de que las autoridades en Michoacán
interpusieron una denuncia, no procedió debido a que
las y los jornaleros no acudieron a dar su testimonio
en las oficinas de la Junta de Conciliación y Arbitraje
ya que el campo estaba retirado de Morelia, y no
contaban con los recursos necesarios para pagar su
pasaje, por lo que no se fincaron las responsabilidades
correspondientes.53CASO DOCUMENTADO
Número de jornaleras y jornaleros afectados: 20.
Lugar de origen: Tlapa, Guerrero, México.
Fecha en que sucedió: 23 de mayo de 2010.
Lugar donde sucedió: Hidalgo, México.
Descripción de los hechos:MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSUn grupo de jornaleras y jornaleros de Tlapa resultaron afectados debido a que uno de los choferes se
quedó dormido y el autobús en el que viajaban se impactó aparatosamente con un tráiler que se encontraba
estacionado sobre la orilla de la carretera.54La señora Lourdes F., su hija, y uno de los choferes resultaron con lesiones graves. La niña tuvo raspones
y golpes y la dieron de alta horas después de haber ingresado al hospital mientras que la señora se fracturó
el fémur izquierdo, por lo que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente, debido a ello requirió usar muletas
y rehabilitación. Los demás pasajeros presentaron golpes y lesiones menores. En este caso el agricultor
sólo cubrió una parte mínima de los gastos y para evitar cualquier acción penal en su contra, el dueño del
autobús les hizo firmar un otorgamiento de perdón, con el cual los agricultores o empresarios agrícolas se
deslindan de toda responsabilidad de los daños que ocurren en los campos de cultivo, dejando a la deriva a
sus trabajadores, sin que asuman una corresponsabilidad como propietarios de los campos agrícolas.
Tlachinollan se comunicó con el dueño del autobús, con el objeto de determinar la responsabilidad sobre
la atención que debían de recibir las y los lesionados. Sin embargo, él se deslindó de lo ocurrido, haciendo
mención de que era responsabilidad de quien iba manejando el autobús, y que esos gastos los cubriría el
seguro de la unidad.Por otro lado, hablamos con el chofer que iba manejando el autobús y se llegó al acuerdo de que iba a
cubrir los gastos de traslado hasta el lugar de origen de las personas que habían sido hospitalizadas, así como
la reintegración de los gastos que habían efectuado y las costas de la compra de medicamentos.
De igual forma, Tlachinollan solicitó los medios y recursos necesarios para la rehabilitación de la señora
En este caso, no se pudo proceder legalmente debido a que el esposo de la señora Lourdes firmó el
otorgamiento de perdón, lo que deslindó de cualquier responsabilidad al dueño del autobús y sólo una parte
de los gastos fue cubierta por el chofer.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» La pobreza extrema es una característica de
las comunidades indígenas de la Montaña
de Guerrero, a pesar de ello, en caso de
accidente los empresarios agrícolas les
dejan a la deriva y no se hacen cargo de
ningún tipo de responsabilidad.55CASO DOCUMENTADO
Número de jornaleras y jornaleros afectados: 134.
Fecha en que sucedió: 6 de noviembre de 2010.
Lugar en donde sucedió: Guanajuato, México.
Descripción de los hechos:MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEl 6 de noviembre de 2010 en la autopista del tramo Celaya-Guanajuato, la segunda unidad de una caravana
de tres camiones que transportaba jornaleros y jornaleras migrantes, se quedó sin frenos. Esto ocasionó la
pérdida de control de este camión, lo que originó que se impactara con el vehículo que iba a la delantera.
Asimismo, la tercera unidad se impactó con los dos primeros autobuses, provocando una carambola en donde
resultaron lesionados 134 jornaleros y jornaleras, entre ellos, aproximadamente 60 menores de edad.56Una de las jornaleras, de nombre Agustina D. estaba embarazada y tuvo complicaciones debido al impacto,
por lo que fue canalizada al Hospital Regional del Suroeste en Pénjamo, Guanajuato, ahí dio a luz a una niña.
El estado de salud de la recién nacida se reportó como estable pero delicado pues presentaba asfixia perinatal,
por lo que fue necesario que permaneciera en una incubadora con oxígeno para poder mantener estable su
frecuencia respiratoria. Durante su estancia en el hospital, fue necesario que la proveyeran de antibióticos y
le suministraran sus alimentos por medio de una sonda. Una semana después la dieron de alta y regresó junto
con sus padres a la empresa agrícola de Buen Año en Culiacán, Sinaloa.
Tlachinollan hizo contacto con la compañía de autotransportes Turismo Gomesa, quien a través de la empresa
agrícola se encargaba de realizar el traslado de las y los jornaleros desde su lugar de origen, no obstante, ellos
argumentaron que la señora Agustina D. no iba dentro de los autobuses que sufrieron el percance, sino que
según sus declaraciones la señora Agustina “iba en los primeros –autobuses- que llegaron a Culiacán”.Por su parte, la empresa agrícola Buen Año nunca respondió a las comunicaciones de Tlachinollan y solicitó
a los trabajadores migrantes evitar darnos cualquier información. Las y los afectados no quisieron interponer
la denuncia correspondiente por temor a ser despedidos, o a que no los fueran a contratar en la siguiente
Tlachinollan también dio conocimiento de lo ocurrido a la delegación de la STPS en Guerrero, pero dicha
Secretaría se limitó a enviar sólo un oficio a su homóloga en Sinaloa para que retomara el asunto y realizara
Como en otros casos, nunca se ejerció ninguna sanción en contra de la empresa de autotransportes ni contra
la compañía agrícola, quien contrató unidades en pésimas condiciones que pusieron en riesgo la vida de
cientos de familias jornaleras.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» Ante la negación de los empresarios agrícolas,
la mayoría de las veces las familias jornaleras
tienen que asumir los gastos generados por
accidentes acontecidos en o rumbo a los
campos agrícolas, llegando incluso a requerir
de préstamos que empobrecen aún más a las
y los jornaleros indígenas, lo cual los obliga
a permanecer en los campos agrícolas para
saldar las deudas.57CASO DOCUMENTADO
Número de jornaleras y jornaleros afectados: 6.
Lugar de origen: Metlatónoc, Guerrero, México.
Fecha en que sucedió: 20 de noviembre de 2010.
Lugar donde sucedió: Chihuahua, México.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSDescripción de los hechos:58Después de haber concluido su trabajo en un campo agrícola donde cortaban chile, los seis integrantes
de la familia García M. originaria del municipio de Metlatónoc, Guerrero, viajaban en su camioneta
mientras una de las llantas delanteras se ponchó. Este hecho causó un aparatoso accidente en donde
lamentablemente una de las hijas de la familia, que tenía escasamente 16 años de edad, murió de manera
instantánea. De acuerdo al acta de defunción, las causas de la muerte fueron hemorragia cerebral,
traumatismo craneoencefálico y politraumatismo.
En el momento del accidente la madre de familia tenía tres meses de embarazo y resultó con golpes
que afortunadamente no pusieron en riesgo su vida ni la del bebé. Por su parte, el padre de familia tuvo
una fractura a nivel del tobillo, en tibia y peroné; su hijo tuvo lesiones en rostro y brazos; otra de sus hijas
presentó fractura en el fémur y requirió de cirugía; por último, la hija más pequeña, quien tenía seis años
de edad, tuvo una hemorragia intracraneal y sangrado interno lo que requirió que recibiera ventilación
Cinco días después del accidente, el cuerpo de la adolescente que falleció fue trasladado a su lugar de
origen. El señor y la hija que requería de cirugía, fueron intervenidos quirúrgicamente. Después de quince
días, la menor de seis años salió de terapia intensiva y su progreso fue muy favorable, por lo que un mes
después la dieron de alta del hospital y en diciembre de 2010 se regresaron a Guerrero.»» PAG. SIGUIIENTE. El poco
interés e irresponsabilidad
de los empresarios agrícolas
ante los accidentes en los
campos, ha sido el denominador común cuando lamentables tragedias se hacen
presentes.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS59CASO DOCUMENTADO
Número de jornaleras y jornaleros afectados: 30.
Número de jornaleros o jornaleras que perdieron la vida: 1 jornalera.
Fecha en que sucedió: 15 de enero de 2011.
Lugar donde sucedió: Jalisco, México.
Descripción de los hechos:MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLa familia Trinidad A. originaria del municipio de Copanatoyac, Guerrero, México tenía más de tres meses
trabajando en los campos de cultivo en Cihuatlán, Jalisco. El sábado 15 de enero de 2011 la familia salió rumbo
a su trabajo con otros jornaleros y jornaleras, entre ellos iban también menores de edad. Inesperadamente, el
agricultor que iba conduciendo perdió el control de la camioneta ocasionando su volcadura.60En el accidente falleció una de las integrantes de la familia, quien tenía 32 años de edad. De acuerdo
con el acta de defunción murió debido a una contusión de tórax y abdomen de tercer grado, su cuerpo fue
trasladado a su lugar de origen el día 18 de enero de 2011. La señora que falleció dejo a una hija de 12 años
de edad, quien está al cuidado de una de sus tías y de su abuelo.
Otra de las integrantes de la misma familia ingresó al Hospital Civil de Guadalajara, porque presentaba fractura
de fémur bilateral, por ello fue necesario que la intervinieran quirúrgicamente en dos ocasiones, semanas
después la dieron de alta. Los otros integrantes de la familia Trinidad A. resultaron con golpes menores.
Debido al accidente, los familiares que se encontraban en Guerrero tuvieron que solicitar diversos préstamos
para cubrir los gastos funerarios y el traslado del cuerpo de la señora. Finalmente, los testimonios de las y
los lesionados, mencionan también que en el accidente fallecieron otros jornaleros que eran originarios del
estado de Chiapas.Acciones realizadas:
Tlachinollan hizo diversas solicitudes para reembolsar parte de los gastos funerarios, con lo que podrían cubrir
un porcentaje del préstamo que habían solicitado. Por su parte, las y los jornaleros que resultaron lesionados
en el percance, interpusieron una denuncia en Cihuatlán, Jalisco sin embargo, la persona responsable del
percance aún sigue prófugo.
La familia Trinidad A. permaneció otros meses más trabajando en el lugar, debido a las citas médicas y a las
citas de rehabilitación de la jornalera que había sido intervenida quirúrgicamente. No obstante, la razón de
fondo era también la de reunir el dinero suficiente para poder pagar las deudas adquiridas debido al accidente.2.3.Violación de los derechos humanos y
laborales en los campos agrícolas.»» Los derechos laborales son una de las principales ausencias
en la lucha por la sobrevivencia que emprenden las y los
jornaleros de esta Montaña olvidada.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLas y los jornaleros agrícolas de la Montaña de Guerrero
son objeto de diversas violaciones a sus derechos, no se les
proporcionan las herramientas e instrumentos de trabajo que
les permita realizar su labor en condiciones de seguridad; no
reciben las capacitaciones necesarias; no existen mecanismos
para prevenir los riesgos; de igual forma, se permite el trabajo
a menores de 14 años y a mujeres embarazadas o en estado de
lactancia. Con ello se vulnera lo que establece el artículo 132 de
la LFT que contempla la obligación del patrón de cumplir con
las normas de trabajo aplicables a su empresa.61ViviendaMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSA pesar de que la Ley del Seguro Social establece que al patrón
le corresponde garantizar el derecho a una vivienda digna, la
situación que padecen las y los jornaleros refleja que no hay una
supervisión o inspección respecto a las condiciones en las que
viven, no son identificadas las irregularidades y no se sanciona
a la empresa ni se le obliga a tomar las acciones necesarias para
adecuar en los campos agrícolas condiciones óptimas para sus
trabajadores y trabajadoras.62elementales. La gran mayoría de estos cuartos son construcciones
viejas y dañadas que eran utilizadas como bodegas, cantinas o
viejos establecimientos y que representan un alto riesgo para
quienes habitan y duermen en ellos. La falta de supervisión
por parte de las autoridades municipales evita que puedan ser
regulados o cancelados, incitando a que como consecuencia de
sus débiles estructuras, puedan ocasionar la muerte de quienes
los habitan, sin considerar que el uso y disfrute de una vivienda,
es el lugar de reproducción social y cultural de cualquier persona,En muchos casos, se ha corroborado que el derecho a una
vivienda digna no es garantizado a las y los jornaleros indígenas
pues viven en galeras bajo condiciones deplorables, sin piso
firme, hacinados, sin drenaje, sin agua potable ni servicios
médicos de calidad, lo que les impide vivir en una habitación
amplia, limpia, ventilada y que cuente con los servicios básicos.
Esta omisión de los empresarios agrícolas viola el artículo 123
de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos y el artículo
283 de la LFT. Dichas condiciones provocan también accidentes
que ponen en riesgo no sólo la pérdida de su patrimonio sino la
vida de la población jornalera. De igual forma, ante siniestros
como los incendios, las empresas asumen parcialmente su
responsabilidad y no dan la atención debida para prevenirlos.
Existen campos agrícolas que albergan hasta 3 mil jornaleros y
jornaleras sin incluir a las y los trabajadores agrícolas que llegan
por su cuenta, quienes se hacen cargo de su alojamiento, y
regularmente duermen en cuartos alquilados, donde se hacinan
en ocasiones hasta más de tres familias que carecen de servicios»» Condiciones deplorables en el trabajo, la vivienda y la
alimentación es el precio que pagan las y los jornaleros al
buscar en otros estados de la República una alternativa de vida,
la cual les ha sido negada en sus entidades.•••Existen campos agrícolas que albergan hasta 3 mil jornaleros y jornaleras sin incluir
a las y los trabajadores agrícolas que llegan por su cuenta, quienes se hacen cargo de
su alojamiento, y regularmente duermen en cuartos alquilados, donde se hacinan en
ocasiones más de tres familias.
•••Alimentación»» Ante la omisión de empresarios agrícolas de
garantizar una vivienda digna a sus trabajadores y
trabajadoras, miles de jornaleros y jornaleras son
hacinados en espacios de lámina y cartón en donde
duermen hombres y mujeres de todas las edades.La mala alimentación de las familias jornaleras indígenas
está asociada la desnutrición endémica que por generaciones
vienen padeciendo a causa de las políticas privatizadoras
que han puesto los gobiernos empresariales, quienes se han
desentendido de los pequeños productores del campo. Esta
situación se agrava más en las zonas agrícolas, porque modifican
sus hábitos alimenticios y adenás se ven obligados a consumirMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSnecesario para la vida en familia y en comunidad. Haciendo a
un lado también la obligación de los empresarios agrícolas, para
asegurar, modificar, adecuar y acondicionar, lo más dignamente
posible, la vivienda de sus trabajadores, como se estipula en la
LFT. No obstante la Secretaría de Trabajo omite por su parte, su
obligación de supervisar las condiciones de las viviendas que
son habitadas por los migrantes indígenas y la obligación de
las empresas a brindar seguridad social a las y los trabajadores
que consiste en vivienda digna, guarderías, créditos, centros de
salud, entre otras.63MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSproductos chatarra en los campos agrícolas, lo que hace más
cruento su padecimeinto desnutricional. Pese al desgaste físico
que representan las actividades que realizan, el organismo de
las y los jornaleros agrícolas se ha ido adaptando a este tipo
de condiciones, de manera masiva las autoridades federales
y estatales violentan el derecho a la alimentación de las y los
jornaleros está reconocido en la Declaración Universal de los
Derechos Humanos y en el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, así como en el Protocolo de
San Salvador, en donde establece en su artículo 12 que “Toda
persona tiene derecho a una nutrición adecuada que le asegure
la posibilidad de gozar del más alto nivel de desarrollo físico,
emocional e intelectual”18.64Las mujeres jornaleras indígenas padecen también de una
mala nutrición, la cual se suma a la pesada carga del trabajo en
los campos y a las tareas domésticas que realizan, lo que reduce
las posibilidades de contar con una buena salud tanto para ella
como para sus hijos e hijas, quienes representan a la población
jornalera más vulnerable, con un peso visiblemente inferior al
Aunque existe una multiplicidad de factores causales
que provocan la desnutrición, uno de ellos es la pobreza.
Desafortunadamente, esta enfermedad es padecida por un
importante número de jornaleros y jornaleras indígenas, quienes
con esta enfermedad podrían enfrentar incluso la muerte.
18Véase Los Derechos Humanos Laborales violados en los campos agrícolas
de Sinaloa, Tlachinollan, PRODESC, México, 2009, Pg. 21.»» Al no tener garantizados derechos básicos en su comunidad
como el derecho a la salud, la población indígena enfrenta
riesgos constantes en su lucha por subsistir.»» PAG. SIGUIENTE. Niñas y niños jornaleros padecen de
desnutrición desde que se encuentran en sus poblaciones, sin
embargo, al trabajar en los campos agrícolas y estar expuestos a
los agroquímicos, su salud es afectada considerablemente.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS65»» El desinterés ante las enfermedades que padecen las y los
trabajadores agrícolas ha sido la respuesta de autoridades y
empresarios agrícolas que se niegan garantizar el derecho a la
salud de quienes se enferman o padecen accidentes en horas
»» INF. Enfermedades crónicas y degenerativas tienen que ser
costeadas por las propias familias pues ante la inexistencia de
un contrato de trabajo formal a las y los trabajadores agrícolas
no se les es garantizada la atención médica.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSSeguridad social y acceso a servicios de salud66El inciso A, fracción XVI del artículo 123 de la Constitución
Política de México y el título IX de la LFT disponen que los
trabajadores y trabajadoras tienen derecho a la indemnización
salarial en caso de sufrir lesiones o enfermedades relacionadas
con el trabajo. Esta ley, obliga también a los patrones a pagar esta
indemnización, y la Ley de Seguridad Social establece que los
patrones están obligados a registrarse en el IMSS y a obtener la
indemnización para sus trabajadores.19 Ante estas circunstancias,
el Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación, Sr. Olivier
De Schutter, ha recomendado que las inspecciones de trabajo
debieran ser reforzadas y las restricciones legales existentes
para visitas no anunciadas a plantaciones deberían ser abolidas
inmediatamente. Los jornaleros y los sindicatos en el sector
agrícola deben ser informados acerca de su derecho a denunciar
los abusos anónimamente a la STPS, así como, con el fin de
19	Ibíd. P. 17.proporcionar un incentivo para denunciar tales
abusos, el empleador que se encuentra en violación
de su obligación de registrar a los trabajadores
debe someterse a multas y a la obligación de pagar
los salarios a los trabajadores20.Paradójicamente, las y los jornaleros agrícolas,
por ser trabajadores eventuales, no pueden hacer
efectivo el pago de incapacidad de ningún tipo,
ni la atención médica para el seguimiento de
enfermedades crónicas o degenerativas, dentro
del sistema del IMSS. Dichos padecimientos son
frecuentes en ellos y ellas como consecuencia
del desgaste físico y de la exposición prolongada
a los agroquímicos. En caso de accidentes de
20En este contexto, las cifras de la ENJO 2009,
indican que 83% de la población jornalera está
expuesta a riesgos en condiciones extremas de
calor, frío o lluvia, es decir, cuatro de cada cinco
jornaleras y jornaleros; 81.8% permanece mucho
tiempo agachado o parado; 54.8% se expone
a agroquímicos, lo que representa a la mitad de
los jornaleros y las jornaleras. Estas condiciones
son las que en buena medida ocasionan que
47.4% de ellos y ellas afirmen haber presentado
padecimientos tales como: problemas respiratorios,
picaduras de animales, intoxicación, insolación,
alergias, infecciones en la piel, quemaduras o
fatiga. En este mismo orden, la encuesta señala
que la atención a la salud que reciben es limitada.
Asimismo 45.9% dijo no haber recibido atención
de un médico o enfermera y sólo 34.7% de las y
los jornaleros agrícolas tienen acceso a servicios
de salud en el lugar donde trabajan.	Mandato del Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación, Sr. Olivier De Schutter,
Misión a México, del 13 a 20 de Junio de 2011 Ciudad de México, 20 de Junio de 2011.
Declaración Final de la Misión.•••Por ser
eventuales las
agrícolas, no
efectivo el pago
ni la atención
médica para el
•••MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSA pesar de ello, la mayoría de las y los trabajadores
agrícolas laboran aunque no exista alguna relación
contractual formal con el empresario agrícola. Es
casi inimaginable que pueda existir un contrato por
escrito, lo cual impide que acumulen antigüedad
o que logren posteriormente su jubilación. En
caso de sufrir algún accidente de trabajo, tienen
dificultades para tramitar su pensión ante el IMSS,
institución que tiene la obligación de otorgar
asistencia médica y social a las y los trabajadores
agrícolas.trabajo que ocasionan la muerte, la familia del
jornalero o jornalera, no recibe la indemnización
correspondiente. Algunas veces, los empresarios
agrícolas, prefieren contratar médicos particulares
a fin de no tener que reportar decesos por causas
de trabajo.67Uso de agroquímicosMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSExisten normas de sanidad específicas a nivel nacional y
mundial, que regulan el tipo de plaguicida o agroquímico que
se debe emplear en las actividades agrícolas. En el caso de
México, han sido establecidas normas de sanidad y manuales
de buenas prácticas en donde se especifica cómo y qué tipo
de agroquímicos deben utilizarse para la producción, de igual
forma se mencionan los cuidados de higiene y seguridad que
debe de emplear la empresa con sus trabajadores. De acuerdo
al cumplimiento de estos requerimientos, les son otorgadas las
certificaciones de responsabilidad social del Gobierno Federal,
y aquellas que permiten distribuir sus productos en los mercados
internacionales.68Es importante también mencionar que algunos agroquímicos
como insecticidas, pesticidas, o fungicidas que son producidos,
vendidos y usados legalmente en México se encuentran
prohibidos en países con más alto nivel de protección, como
lo es en Estados Unidos. Por otra parte, los que se encuentran
prohibidos en nuestro país a pesar de ello son utilizados, debido
a que no existe regulación o sanción que erradique su uso.
En el caso específico de las y los jornaleros indígenas migrantes,
no se les proporcionan las herramientas para protegerlos por el
uso de substancias químicas, y por otro lado, no cuentan con los
equipos adecuados para realizarlo. En las zonas agrícolas, no se
toman las precauciones para la aplicación de los agroquímicos y
las fumigaciones se realizan en horarios de actividad laboral, en
presencia de mujeres embarazadas y de menores de edad.•••Agroquímicos como insecticidas, pesticidas,
o fungicidas que son producidos, vendidos y
usados legalmente en México se encuentran
prohibidos en otros países.
Aunque las y los jornaleros no apliquen directamente estas
sustancias, están expuestos a los plaguicidas en los campos
agrícolas al pizcar, al entrar en contacto con los residuos que
quedan en el follaje de los cultivos, al tomar agua contaminada
en los canales de riego o cuando se bañan en los mismos, al
inhalar el polvo del suelo contaminado o la deriva de las
aspersiones aéreas que circundan en los campamentos agrícolas
Es de destacar que jornaleras y jornaleros indígenas migrantes
de la Montaña de Guerrero, han dado testimonio de problemas
de salud como leucemia, miomatosis uterina o cáncer
cervicouterino, asociados al uso de agroquímicos. En estos casos,»» PAG. SIGUIENTE. Otra de las grandes adversidades que tienen
que enfrentar las y los jornaleros de la Montaña es el uso
excesivo y tóxico de agroquímicos que vulneran la salud de
familias enteras; una realidad inexistente para empresarios y
gobiernos.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS69MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSlos empresarios agrícolas no han informado con transparencia
y objetividad a las y los trabajadores migrantes, sobre las
substancias contaminantes con las que la población jornalera
tiene contacto ni se les capacita para hacer uso correcto de los
mismos y mucho menos, se les proporciona el equipo necesario
y adecuado para su aplicación.70»» Leucemia, miomatosis uterina, cáncer cervicouterino y
enfermedades de la piel han sido asociadas al uso de
agroquímicos como resultado del contacto y la exposición que
tienen con ellos las y los trabajadores agrícolas.Finalmente, la LFT en su título noveno sobre Riesgos de Trabajo
indica que enfermedad laboral “es todo estado patológico
derivado de la acción continuada de una causa que tenga su
origen o motivo en el trabajo o en el medio en que el trabajador
se vea obligado a prestar sus servicios”, pese a ello, las y los
jornaleros agrícolas no reciben el pago de indemnizaciones
por accidentes o enfermedades de trabajo, aunque su vida
corra riesgo gracias a los materiales tóxicos a los que están
expuestos.»» Accidentes y muertes de niños y niñas han sido provocados
por el consumo de agua contaminada con residuos de
agroquímicos que son utilizados en los campos de cultivo.Seguridad: los peligros dentro de los campos agrícolas
La seguridad es otro de los temas preocupantes y poco visibles
en el andar de las y los jornaleros migrantes, sobre todo porque
algunos empresarios agrícolas en lugar de garantizar la protección
de sus trabajadores y trabajadoras, los acosan al mantenerlos
vigilados por personal contratado exclusivamente para ello.
Según testimonios de jornaleros y jornaleras, se señala que en
los campos agrícolas existe la presencia de guardias armados yLos empresarios agrícolas también han tomado este tipo de
acciones como “medidas de seguridad” ante el contexto de
violencia que se vive en estados como Sinaloa, Chihuahua,
Durango, Morelos, Michoacán y Guerrero. En el fondo, esto no
garantiza la seguridad de las y los trabajadores migrantes, pues
como es de recordar, en 2008 y 2009 se registraron casos de
secuestros perpetrados por parte de la delincuencia organizada
en contra de jornaleros agrícolas.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» En nombre de la seguridad, empresarios agrícolas colocan en
los campos a “personal de vigilancia” que más que garantizar la
seguridad de las y los migrantes indígenas, impide que puedan
desplazarse libremente dentro de su zona de trabajo.atrincherados, que se encuentran ahí con el argumento de ser
“personal de vigilancia”. Estos guardias, más que vigilar, impiden
la salida del campo de las y los trabajadores o que se “escapen”
de noche, este es un tema muy delicado y alarmante, sobre todo
porque la seguridad de las empresas no debe de confundir o
justificar estas acciones, las cuales impiden y restringen el libre
tránsito que deberían tener las y los trabajadores dentro de los
campamentos.71III. Niños y niñas indígenas jornaleros:
Tragedia de la invisibilidad
de vulnerabilidad en las que laboran sus padres y hermanos,
hecho que los perjudica directamente sobre todo por el tipo de
condiciones en las que viven, las cuales prevalecen también en
las guarderías o en las escuelas que se ubican en estos campos.A pesar de que la STPS ha implementado diversas acciones
para erradicar el trabajo de las niñas y niños jornaleros, las
cifras siguen siendo alarmantes, como lo constatan los datos
oficiales, y es que este fenómeno se agudiza por las condiciones»» PAG. ANTERIOR. A pesar de que de septiembre de 2010 a
enero de 2011 Tlachinollan y el Consejo de Jornaleros Agrícolas
de la Montaña registraron que muchos niños y niñas trabajan
también como jornaleros y jornaleras agrícolas, la situación y el
padecimiento de los menores ha sido totalmente invisibilizado.»» Según la Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas 2009,
de la población infantil, uno de cada cinco niños y niñas
trabajan.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSSegún los datos recabados por Tlachinollan y el Consejo
de Jornaleros Agrícolas de la Montaña, durante el periodo
de migración de septiembre 2010 a enero 2011, 42% de los
jornaleros y jornaleras que migraron eran menores de 15 años.
Por otra parte, la ENJO 2009, indica que del total de la población
jornalera agrícola, poco más de 3.5 millones son niños y niñas
menores de 18 años, es decir, el 38.9% del total. De la población
infantil, 727,527 niños y niñas trabajan, lo que representa un
20.4%, es decir, uno de cada cinco. No obstante, sólo 59.2% del
total de los niños y niñas que trabajan, lo hacen como jornaleros
o jornaleras agrícolas.73MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS•••74Durante el periodo
de migración de
septiembre 2010 a
enero 2011, 42%
y jornaleras que
migraron eran
años. De 2007 a
Tlachinollan ha
la muerte de 7
agrícolas, 3 eran
niños y 4 niñas.
•••Este lamentable escenario se agrava cuando las niñas y los niños siguen laborando en condiciones que
ponen en riesgo su salud, su integridad e incluso su vida. De 2007 a octubre de 2010 Tlachinollan ha
documentado la muerte de 7 menores de edad, que han fallecido en los campos agrícolas, 3 eran niños
y 4 niñas, de los cuales a continuación presentamos la documentación de los casos.CASO DOCUMENTADO
Niño jornalero afectado: David Salgado Aranda.
Fecha en que sucedió: 6 de enero de 2007.
Lugar donde sucedió: Sinaloa, México.
El niño David Salgado Aranda a sus cortos 8 años de edad, laboraba en el corte de jitomates en el campo
Santa Lucía perteneciente a la Agrícola Paredes ubicada en la Sindicatura de Costa Rica en Culiacán,
Sinaloa, México. Mientras trabajaba, fue atropellado imprudentemente por un tractor, lo que provocó su
muerte casi de manera instantánea.
El caso de David presentó diversas irregularidades, pues según el acta de defunción que se le entregó
a su familia, la causa de su muerte fue por traumatismo cráneo encefálico, asimismo menciona que los
hechos acontecieron en la vía pública, lo que deslindó de cualquier responsabilidad a la empresa agrícola.
Por otra parte, a los papás del menor les hicieron firmar un otorgamiento de perdón, sin explicarles
previamente lo que estaban firmando, junto a esos documentos, la empresa les hizo firmar otro en el que
mencionaba que el dinero que le habían dado a sus padres para los gastos funerarios, significaría el monto
de su “indemnización”, sin tomar en cuenta que el niño laboraba en sus campos y que por lo tanto, su
familia tendría derecho a una indemnización conforme a la ley.Inadmisiblemente, un mes después de la muerte del niño, el gobierno del estado de Sinaloa entregó a la
Agrícola Paredes un certificado de “responsabilidad social”, y dos meses después Javier Lozano Alarcón,
titular de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social, aseguró que la empresa había otorgado la indemnización
correspondiente a la familia del menor, sin embargo sus padres nunca recibieron ninguna indemnización por
Para Tlachinollan, la muerte de David evidenciaba el nivel de riesgo para las y los trabajadores agrícolas, y
exponía, la contratación de menores de edad en actividades agrícolas. De igual forma, Tlachinollan denunció
que la empresa Agrícola Paredes incurrió en graves violaciones a los derechos humanos y laborales, lo que
quedó claro cuando dicha empresa se negó a asumir la responsabilidad correspondiente por haber contratado
ilegalmente a un menor.En términos legales, la muerte de David implicó dos tipos de responsabilidad, una para la empresa y otra
para el conductor del tractor. En relación a la empresa fue por la vía laboral que la responsabilizaba de la
muerte de David a causa de riesgo de trabajo. En lo que refiere al conductor fue por la vía penal que se le
responsabilizó por el homicidio culposo o imprudencial del menor.
El caso de David Salgado Aranda ameritó el pronunciamiento específico del Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia (UNICEF). Así también el 6 de marzo de 2007, el Relator de la ONU para los derechos
humanos de los migrantes Jorge A. Bustamante, realizó una visita inédita a la Montaña de Guerrero paraMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSPor otro lado, las autoridades del Estado de Sinaloa no supervisaron las condiciones en las que se encontraba
laborando la empresa agrícola, es decir, la omisión de supervisar los campos donde laboran los indígenas
migrantes, impidió que los niños y las niñas fueran contratados para ese tipo de actividades, por otra parte,
el gobierno de Sinaloa no garantizó que la familia de David recibiera la indemnización que le correspondía.
Mientras tanto, el estado de Guerrero y el Gobierno federal, hasta el día de hoy, no han garantizado que
las familias jornaleras puedan tener un empleo y las condiciones mínimas de vida en sus comunidades, lo
que provoca que cada año busquen subsistir en los campos agrícolas. Ante su omisión de realizar reformas
estructurales se provoca que incluso las y los niños laboren en condiciones infrahumanas.75reunirse con los padres de David, y es que según los estándares internacionales y la propia legislación laboral
vigente en México, hay mecanismos establecidos que obligaban a la Agrícola Paredes a la reparación e
indemnización del daño causado por la muerte del niño jornalero.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLa Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República Mexicana, Rosario Ibarra,
junto con 7 senadores y senadoras, firmaron un Punto de acuerdo en torno al caso de David, en el cual se
hacía referencia al trabajo infantil y se solicitaba al gobernador que se detuviera y castigara conforme a la
ley a quien provocó la muerte del niño. El Punto de acuerdo derivó en acciones enfocadas a erradicar la
mano de obra infantil en los campos agrícolas. Sin embargo, a pesar de la exhortación hecha por UNICEF, el
pronunciamiento del Relator, y el Punto de acuerdo que emitió el Senado de la República, la muerte del niño
David Salgado hasta el momento permanece impune, pues la empresa Agrícola Paredes únicamente pagó los
gastos funerarios.76»» Los derechos de los niños y niñas son los más
vulnerados, en parte debido a que su presencia
y labor en las zonas agrícolas de nuestro país es
invisibilizada y negada por los empresarios.CASO DOCUMENTADO
Niño jornalero afectado: Mario Félix.
Fecha en que sucedió: 12 de abril de 2008.
Lugar en donde sucedió: Sinaloa, México.
En enero de 2008 la familia del niño Mario Félix, quien tenía 9 años de edad, arribó a la agrícola Patole,
en el municipio de San Ignacio, Sinaloa, México, para trabajar como jornaleros agrícolas en el corte de chile,
pepino y jitomate.Desafortunadamente, por la falta de apoyo de parte del empresario agrícola para facilitar y agilizar el
traslado de su cuerpo, los familiares de Mario tuvieron que sepultarlo en Dimas, Sinaloa.
Ante el temor de que se tomaran represalias contra ellos, los padres del menor, no quisieron interponer
una denuncia en contra de la empresa agrícola, una de las razones principales era que la familia ya había
concluido su ciclo migratorio, por lo que debían regresar a su comunidad de origen para sembrar sus tierras
y dar continuidad a los trabajos comunitarios, lo que les impidió trasladarse de nueva cuenta al estado de
Sinaloa para efectuar los trámites correspondientes.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSDespués de cuatro meses de haber estado laborando en los campos agrícolas, la familia tenía en mente
regresar a su comunidad de origen, sin embargo el cuerpo de Mario fue encontrado sin vida en un estanque
de agua, en donde murió al ahogarse. De acuerdo con el certificado de defunción, la causa de su muerte fue
asfixia por inmersión. Necesario es mencionar, que dicho estanque se encontraba dentro del campo agrícola
y servía para regar sus campos de cultivo, por lo que era obligación del empresario agrícola tomar las medidas
de seguridad que previnieran este tipo de accidentes, realizando acciones como la colocación de mallas
ciclónicas o señalamientos que cercaran la zona aledaña al estanque.77MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEn este caso la STPS no intervino ni ejerció la sanción correspondiente por la falta de medidas de seguridad
y protección que deben de existir en los campos agrícolas. Por su parte, el agricultor, además de no efectuar
medidas preventivas, no garantizó que el cuerpo del menor fuera trasladado a su lugar de origen, lo que para
la familia significó no tener el derecho de sepultar a su hijo a lado de sus familiares e incluso no poder visitarlo
en el lugar en donde fue sepultado. Aunado a ello, el empresario agrícola, omitió también, brindar un apoyo
económico a los padres de Mario, quienes cubrieron los gastos derivados del funeral.78»» A pesar de que algunos campos agrícolas
cuentan con escuelas, las condiciones
en las que se hayan o la ausencia de
maestros es uno de los motivos por los
cuales niños y niñas trabajan como
jornaleros o jornaleras agrícolas, lo
que los ha envuelto en una serie de
accidentes en los que muchas veces
pierden la vida.CASO DOCUMENTADO
Niña jornalera afectada: Estrella Santos.
Lugar de origen: Guerrero.
Fecha en que sucedió: 23 de mayo de 2008.
Lugar en donde sucedió: Sonora, México.
En algunos campos agrícolas del estado de Sonora, México, se improvisan cuartos de 4X5 metros que
son denominados “cuarterías”. Las cuarterías son galerones de lámina de cartón acondicionados como
habitaciones para los migrantes agrícolas, muchas veces estos espacios funcionan también como guarderías
en donde las y los menores son hacinados mientras sus padres viajan a pié distancias de hasta un kilómetro,
para trasladarse a los viñedos en donde laboran.Acciones realizadas:
Tlachinollan retomó el caso a partir de algunas notas periodísticas publicadas en algunos medios escritos
de Sonora, habló al Ministerio Público, a la SEDESOL y a la Comisión Estatal de Derechos Humanos de
Sonora para solicitar información al respecto y poder localizar a los padres de la menor. De igual forma,
Tlachinollan se comunicó con algunas jornaleras y jornaleros que laboraban en los campos circunvecinos
con la finalidad de localizar a los padres de Estrella.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEn mayo de 2008, los padres de la niña Estrella Santos, se encontraban laborando en el corte de uva en
los campos de Estación Pesqueira, en San Miguel de Horcasitas, Sonora, dejando en la guardería a su hija de
11 meses, quien se encontraba bajo el cuidado de una menor de edad de 16 años, quien cuidaba también
a otros 14 niños y niñas. Inesperadamente la cuartería resultó incendiada, luego de que una chispa del
fogón que calentaba a los menores rozara los cartones de los que estaba hecha la estancia. En el incendio,
la joven logró salvar la vida de casi todos los menores, sin que pudiera hacer nada por Estrella, quien murió
calcinada.79MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLa información que proporcionaron las autoridades correspondientes fue limitada por considerarla
“confidencial” y “restringida”. A pesar de ello, el caso se difundió públicamente para que las autoridades
federales y estatales de la SEDESOL y la STPS lo retomaran e hicieran las investigaciones correspondientes,
aunque no llevaron a cabo ninguna acción.80»» Además de la no contratación formal
de miles de migrantes indígenas, las
empresas agrícolas hacen uso de
mano de obra infantil, sin ofrecerles
condiciones mininas para poder vivir
con dignidad.CASO DOCUMENTADO
Niño jornalero afectado: Ismael de los Santos.
Fecha en que sucedió: 7 de febrero de 2009.
Los padres de Ismael de los Santos, trabajaban como jornaleros en el corte de ejote dentro del campo El Sol
perteneciente a la Agrícola Reyes ubicada en la Sindicatura de Villa Juárez en Navolato, Sinaloa.Durante este acontecimiento, además de enfrentar la tragedia de perder a su hijo, los padres de Ismael
también tuvieron que enfrentar la negativa de los dueños de la Agrícola Reyes, para trasladar el cuerpo del
menor a su lugar de origen, así como el nulo interés de otorgar una indemnización a los padres del niño, por
ser ellos trabajadores de la agrícola.
Los padres y el abuelo del menor acudieron ante el Ministerio Público de la Sindicatura de Costa Rica,
Sinaloa para interponer una denuncia penal por la muerte del menor debido a que ellos tenían conocimiento
de que por ley debía de haber castigo para los responsables y que la empresa agrícola tenía que garantizar
una indemnización justa.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSAnte la omisión de los empresarios agrícolas de garantizar la existencia de infraestructura necesaria como
guarderías para las y los hijos de los jornaleros agrícolas, muchos de ellos tienen la necesidad de llevar
consigo a sus hijos e hijas. Ese fue el caso de los padres de Ismael, quienes se vieron obligados a dejar a su
hijo en los surcos para realizar su trabajo pues mientras el niño de un año y ocho meses de edad dormía entre
los surcos, fue atropellado por un camión tipo torton que le provocó su muerte instantánea.81Debido al estado emocional crítico en el que se encontraban los padres de Ismael, principalmente su
madre, quien atravesó por un estado crítico de depresión, fue el abuelo del menor quien se encargó de los
trámites legales de su muerte. En el proceso los abogados y el contador de la empresa agrícola argumentaron que
debido a que el niño no era un trabajador, no podían otorgarles una indemnización como hubiera sido en el caso
de un trabajador de la empresa, por lo que sugerían al abuelo “negociar la cantidad” para llegar a un “arreglo”.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSMaliciosamente los representantes del empresario agrícola adelantaron la fecha de la negociación, por lo
que el abuelo de Ismael no contó con el apoyo de un abogado en ese momento, hecho que irónicamente
fue recriminado por el contador de la empresa quien dijo al abuelo que “si tenía abogados, que los llevara,
porque él no iba a estar hablando al aire”, y que “quería dejar de estar dando vueltas”. En la negociación,
por parte de la Agrícola Reyes, estuvieron presentes sus abogados y el contador público; asimismo estuvo
presente un agente del ministerio público y el titular de la Dirección del Trabajo de Sinaloa, quien en todo
momento favoreció la postura de la empresa agrícola.82Cabe mencionar que a pesar de que el abuelo habla con dificultad el español, en dicha negociación no
contó con un intérprete, lo que le impidió que entendiera en su totalidad los argumentos jurídicos que le
fueron planteados por los abogados, quienes le aseguraban que la negociación estaba basada en los términos
que establece la LFT. Este hecho se sumó a la falta de un abogado, por lo que el abuelo desconoció los rubros
que le fueron planteados para determinar el monto del resarcimiento por la muerte de Ismael. Al final le
entregaron un apoyo económico como indemnización, haciéndole firmar un recibo y diversos documentos
sin entregarle copia de los mismos.
Por otra parte, para poder evitar el pago de los gastos que generaría trasladar el cuerpo de Ismael a su lugar
de origen, los representantes legales de la empresa agrícola no garantizaron su trasladado, por lo que fue
enterrado en un panteón de la Sindicatura de Villa Juárez, Sinaloa.
En este caso la participación del ministerio público y de la Dirección del Trabajo de Sinaloa fue muy
cuestionable, pues favoreció la postura de la empresa agrícola y no garantizó a los padres y al abuelo un
debido proceso por la muerte de Ismael, sobre todo al no asegurar la presencia de un abogado y de un
intérprete. De igual forma, durante este proceso se omitió considerar su condición de migrantes indígenas loque impidió que se realizaran las acciones pertinentes. Cabe mencionar que a pesar de que Tlachinollan dio
conocimiento del caso a la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Sinaloa ésta nunca intervino.
A pesar de que en el Ministerio Público de la Sindicatura de Costa Rica en Sinaloa se integró una averiguación
previa entorno a los hechos ocurridos nunca se deslindaron responsabilidades.
La muerte de Ismael se suma a un fallecimiento más de menores de edad que sucumben en los campos
agrícolas ante la nula responsabilidad de los empresarios por garantizar: escuelas, guarderías, viviendas
dignas, alimentación así como el equipo de trabajo necesario para que los padres realicen sus actividades
con la certeza de que sus hijos e hijas estarán seguros mientras ellos trabajan en los campos. Esta negligencia
atroz de los empresarios agrícolas y de las autoridades se hace más visible cuando en los momentos trágicos
de las y los jornaleros, se hace caso omiso del sufrimiento y dolor de las familias migrantes, quienes por temor
a algún tipo de represalia se ven forzados a huir de los campos o a no presentar ningún tipo de acción en
contra de sus empleadores.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» La ausencia de viviendas y guarderías en los
campos agrícolas ha hecho necesario que los
padres de familia lleven consigo a sus hijos
e hijas, lo que ha provocado accidentes y
muertes de menores. Durante estas tragedias
los empresarios agrícolas dejan en desamparo
a las familias indígenas.83CASO DOCUMENTADO
Niña jornalera afectada: Rosa de los Santos.
Fecha en que sucedió: Marzo de 2009.
Lugar en donde sucedió: Sinaloa, México.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSDescripción de los hechos:84Los padres de Rosa de los Santos se desempeñaban como jornaleros agrícolas en el corte de hortalizas en el
Campo Arbaco, ubicado en La Cruz de Elota, Sinaloa, México. Durante su estancia en el campo la menor de
un año y tres meses de edad presentó diversos malestares como temperatura, diarrea e hinchazón de algunas
partes de su cuerpo. Ante esta situación, sus padres la llevaron con el médico de la clínica del campo agrícola,
quien les comentó que no era nada grave sin embargo no les dio más detalles del estado de salud de la menor
ni de las causas que le ocasionaron dichos malestares.
Los padres de Rosa le suministraron los medicamentos y siguieron al pie de la letra las indicaciones del
doctor, a pesar de ello, el estado de salud de la menor se agravó por lo que acudieron de nueva cuenta
con el doctor que les había atendido previamente, quien les comentó que tenían que esperar hasta que los
medicamentos hicieran efecto. Luego de ello, los malestares de la niña empeoraron, el cuerpo se le hinchó
más, le brotaron granitos y horas después la menor falleció debido a que no existió una pronta y exhaustiva
atención. Este caso nos ejemplifica que el derecho a la salud no se limita exclusivamente a la atención
mínima que reciben en los campos agrícolas ya que ante los síntomas que presentó la menor, era necesario
realizar los análisis correspondientes para conocer cuál era la causa de su enfermedad y poder así canalizarla
a un centro médico especializado que le brindara la atención necesaria. Días después, el padre de la menor
informó a Tlachinollan que además de la negligencia del doctor al no examinar a profundidad a su hija,
algunos de los medicamentos que le había recetado estaban caducados.Ante la muerte de Rosa, sus padres temían la reacción del agricultor y del doctor, por lo que no interpusieron la
denuncia correspondiente que permitiera realizar la necropsia para determinar la causa de muerte de la niña.
También en este caso, el empresario agrícola no cubrió los gastos funerarios de la menor, dejando a su
suerte a los padres de Rosa, quienes tuvieron que sufragar todo a través de deudas que adquirieron con
familiares. Hasta el día de hoy, la muerte de Rosa como la de otras niñas y niños que acompañan a sus padres
en su caminar migratorio sigue míseramente en la impunidad.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» Familias enteras han visto afectadas sus vidas
al encontrarse impotentes frente al accidente
de sus hijos e hijas. Enfermedades que
pudieron haber sido curadas han provocado
la muerte de menores por la inacción de
empresarios agrícolas, doctores y servidores
públicos.85CASO DOCUMENTADO
Niña jornalera afectada: Flora Jacinto Vázquez.
Lugar de origen: Costa Chica de Guerrero, México.
Fecha en que sucedió: 18 de julio de 2010.
Lugar en donde sucedió: Sonora, México.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSDescripción de los hechos:
Los padres de Flora Jacinto Vázquez se encontraban
en un campo agrícola de San Ramón, Sonora, México
en donde ante la falta de una planta potabilizadora y
de la proporción de garrafones de agua por parte de la
empresa agrícola, las y los jornaleros bebían agua de
los canales de riego.86Como regularmente lo hacía, Flora de 4 años de
edad bebió agua de canales en donde se vierten
agroquímicos o plaguicidas que se emplean en los
cultivos, lo que le provocó la muerte luego de un aparente envenenamiento.
Según las autoridades, la niña no murió por dicha causa, sino por el cuadro
agravado de desnutrición que presentaba, sin embargo, se desconoce si le
practicaron la necropsia para determinar la causa real de su muerte.
Ante la nula voluntad de la empresa agrícola y la falta de recursos económicos
así como de papeles oficiales, el cuerpo de la menor permaneció cinco días
en una funeraria en Hermosillo, Sonora hasta que la organización guerrerense
Fondo Na Savi agilizó el traslado del cuerpo de Flora al estado de Guerrero.»» La negligencia de los empresarios
agrícolas sigue provocando accidentes
que acaban con la vida de niños
y niñas que se desempeñan como
jornaleros y jornaleras agrícolas.CASO DOCUMENTADO
Niña jornalera afectada: Silvia Toribio.
Fecha en que sucedió: 8 de octubre de 2010.
Lugar en donde sucedió: Estado de México, México.
Descripción de los hechos:Luego del suceso, las autoridades demoraron en arribar al lugar de los hechos para dar fe del levantamiento
del cuerpo por lo que la menor fue trasladada a la agencia del Ministerio Público de Amecameca 6 horas
después de los acontecimientos. Debido a que en el momento del accidente la niña no había sido registrada,
Silvia fue el nombre que su padre le asignó para poder realizar los trámites legales.
Tras el incidente el agricultor no quiso asumir ninguna responsabilidad al respecto y culpó a los padres de la
menor de lo sucedido, no conforme con ello los presionó para que la sepultaran en un cementerio del Estado
de México, negando una vez más, la posibilidad de que su cuerpo fuera trasladado a su lugar de origen. Por
su parte, la persona que manejaba la unidad se dio a la fuga, lo que hasta ahora ha impedido poder fincar
responsabilidades.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLos padres de Silvia Toribio se encontraban trabajando en un campo agrícola del municipio de Ozumba,
Estado de México, México. Al igual que en casos anteriores, ante la falta de infraestructura adecuada en los
campos de cultivo, los padres de Silvia se vieron obligados a llevarla consigo. Mientras la menor de apenas 5
meses de edad, se encontraba dormida en una caja de plástico que había sido improvisada como cuna para
protegerla del sol y la tierra en los surcos de jitomate, negligentemente un camión recolector pasó sobre los
surcos en donde Silvia se encontraba y la atropelló causándole la muerte de manera instantánea. De acuerdo
con el certificado de defunción, la causa de su muerte fue por laceración cerebral, hemorragia intracraneana
y traumatismo craneoencefálico.87Acciones realizadas:
El órgano investigador de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México ordenó la detención del
presunto responsable de los hechos acontecidos. Actualmente las investigaciones se encuentran en proceso
de investigación ante la Agencia del Ministerio Público de Amecameca, Estado de México, a pesar de ello el
chofer de la unidad sigue prófugo.
Consecutivamente, familiares del agricultor y los padres de Silvia dialogaron para poder llegar a un acuerdo
para la indemnización, y a pesar de que el agricultor en un principio no aceptaba dicha responsabilidad,
finalmente decidió asumirla.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSDespués de la muerte de Silvia sus padres tuvieron que cambiarse a otro campo agrícola como consecuencia
de las amenazas de los familiares del agricultor, sin embargo, semanas después tuvieron que regresar a Guerrero88debido a una serie de intimidaciones que les atribuían la
responsabilidad de la muerte de su hija, haciendo a un lado
la responsabilidad del agricultor y del chofer del camión, las
cuales provenían no sólo por parte de agricultores agrícolas
sino también de algunos habitantes de Ozumba.
En este caso, es evidente la omisión del agricultor de
otorgarles a jornaleros y jornaleras agrícolas las garantías
sociales necesarias incluyendo guarderías, escuelas y
viviendas durante el tiempo en el que permanecen en los
campos agrícolas, lo que es su responsabilidad como
propietario del campo en donde laboran centenas de
migrantes indígenas del estado de Guerrero.
Después de la muerte de Silvia sus padres y su hermanito
han continuado migrando para subsistir en diferentes campos
agrícolas de nuestro país.Niños accidentados en los campos agrícolas
Tlachinollan ha documentado también casos de niñas y niños lesionados en
los campos agrícolas, los cuales son una muestra fiel de la falta de condiciones
en las que se encuentran y en las que trabajan miles de menores jornaleros
indígenas. De 2007 a 2010 se han documentado diversos casos de lesiones»» PAG. ANTERIOR.Ante la muerte
de niñas y niños jornaleros, los
gastos funerarios son solventados
principalmente por las familias de los y
las menores, quienes se ven obligadas
a pedir préstamos a familiares o amigos
para solventar gastos de esa magnitud.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» Niños y niñas a la par de las
mujeres, son quienes durante su
andar por los campos agrícolas de
México se han visto más afectados,
y a quienes en mayor medida se
les han vulnerados sus derechos
humanos.de niños y niñas migrantes sin embargo, en este
informe damos cuenta únicamente de un par de
ellos.89CASO DOCUMENTADO
Niño jornalero afectado: Timoteo Ventura.
Fecha en que sucedió: Septiembre de 2007.
Lugar en donde sucedió: Chihuahua, México.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSDescripción de los hechos:90Los integrantes de la familia de Timoteo Ventura se desempeñaban como jornaleros agrícolas en el rancho
El Carmen, ubicado en el municipio de Cd. Jiménez, Chihuahua, México. Como era costumbre, después
de haber culminado su jornada laboral, niños y niñas jugaban alrededor de una pila con agua mientras sus
padres esperaban su pago. Irresponsablemente, el chofer de 17 años de edad que trasladaba todos los días a
las y los jornaleros a las galeras en donde viven, encendió el motor, aceleró en reversa y se impactó contra la
pila de agua, lo que provocó que el brazo de Timoteo quedara prensado. Por no contar con seguridad social,
el padre del menor tuvo que trasladar por su cuenta a su hijo a dos diferentes hospitales en donde no recibió
la atención pertinente debido a que no contaban con el equipo necesario, fue hasta en el tercer hospital al
que acudieron en donde fueron recibidos por un médico, sin embargo, su atención no fue pronta ni oportuna
lo que impidió que los tejidos del brazo derecho del menor fueran recuperables pues tras haber transcurrido
más de 24 horas después del accidente, el médico determinó que no se podía hacer nada por el brazo del
niño, por lo que a sus cuatro años de edad le fue amputado.
El Ministerio Público del fuero común de Cd. Jiménez, Chihuahua, inició la investigación correspondiente,
por lo que momentos después fue detenido el chofer de la unidad, quien tras depositar una fianza ante la
autoridad antes mencionada, fue puesto en libertad.El responsable y los padres de Timoteo convinieron un acuerdo en el que el chofer se obligaba a dar un
monto económico por concepto de reparación de daño, a cambio de que los padres del menor firmaran el
otorgamiento de perdón. Con la firma de ese documento se puso fin a la investigación iniciada, así como
a la responsabilidad de la persona que ocasionó los daños, lo que impidió además que la empresa fuera
sancionada administrativamente por no haber incorporado en el seguro social a sus trabajadores, así como
por no contar con guarderías y otros servicios.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» La reparación a los daños causados a
niños y niñas así como a sus familias
ha sido negada por el Estado y los
empresarios agrícolas. Las muertes de
menores jornaleros siguen impunes al
igual que los accidentes en donde la vida
de una niña o un niño se transforma de
un instante a otro.91CASO DOCUMENTADO*
Niño jornalero afectado: Faustino A.
Lugar donde sucedió: Michoacán, México.
Descripción de los hechos:MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEl niño Faustino A. trabajaba como jornalero agrícola en un campo melonero propiedad de Legumbrera San
Luis S.P.R. de R.I, ubicado en el municipio de Huetamo, Michoacán, México. Él, era parte de un grupo de 42
jornaleros y jornaleras, que eran trasladados en un vehículo propiedad del campo melonero hacía el albergue
de Aratichangio, Guerrero, lugar en donde eran alojados.92En el trayecto las y los jornaleros sufrieron un aparatoso accidente. Dentro del grupo de migrantes indígenas
afectados, 19 eran menores de edad y entre ellos se encontraba Faustino A. quien apenas contaba con 10
Como consecuencia del accidente varios de los y las jornaleras resultaron con heridas leves mientras que
otros presentaban fracturas. Este no fue el caso de Faustino A. quien por la gravedad de sus lesiones fue
canalizado al Hospital Pediátrico de Morelia, Michoacán, ingresando con traumatismo craneoencefálico,
heridas en su rostro y la pérdida de piezas dentales, descartando daño neurológico. Después de haber recibido
tratamiento para sus heridas, fue dado de alta cinco días después del accidente.
* Este caso se menciona también en el apartado Migración y muerte: Accidentes vehiculares en donde
jornaleros o jornaleras de la Montaña resultaron lesionados o perdieron la vida pero se retoma debido a que el
grupo de jornaleros y jornaleras accidentados estaba conformado por 19 menores de edad, entre los 11 y 17
años, lo que refleja nuevamente la contratación de mano de obra infantil, la manera en la que son trasladados
y el nivel de riesgo al que están expuestos, prevaleciendo la omisión de las autoridades y la irresponsabilidad
de los agricultores.»» El otorgamiento de perdón es un recurso
utilizado por los empresarios agrícolas para
deslindarse de sus responsabilidades para con
sus trabajadores y trabajadoras.Reparación ausente
Los casos antes mencionados muestran sólo una parte de la
indignante realidad y la ausencia de una justa reparación del
daño para niños, niñas y sus familias. A pesar de que estándares
internacionales establecidos por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos (CoIDH) proponen criterios de reparación
del daño verdaderamente restitutorios, en la práctica, el acontecer
de las familias jornaleras agrícolas es sumamente distinto.Algunos de estos criterios señalan la reparación a los daños
morales, ya que al tratarse de la pérdida de un hijo o hija, la
familia sufre daños psicológicos y emocionales enormes; también
se refieren a los gastos directamente vinculados a la muerte que
pueden ser derivados del traslado de cuerpo, entierro u otros; de
igual forma al daño al proyecto de vida que significa tomar en
cuenta el potencial, ambiciones y metas específicas que podíanMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS»» Ancianos y ancianas son una población invisibilizada que año
con año migra también a la siembra y cosecha en los campos
de nuestro país, de septiembre de 2010 a enero de 2011 el
rango de edad más común entre las y los jornaleros era de 16
a 60 años de edad.9394
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOStener las y los niños a lo largo de su vida, y cómo su muerte
aniquiló esas proyecciones y las consecuencias para su familia.
Sin embargo, en los casos documentados por Tlachinollan
estos criterios son invisibilidados y comprueban las prácticas
cotidianas en las que incurren las empresas, tales como la
negativa de los agricultores para asumir los gastos de traslado
del cuerpo de niñas y niños a su lugar de origen cuando mueren
en los campos.»» PAG. ANTERIOR. La felicidad de los menores suele desaparecer
durante el éxodo que emprenden a lado de sus padres. Niños
y niñas han sido víctimas de accidentes en donde algunos
resultan lesionados, mientras otros desafortunadamente pierden
»» Las violaciones a los derechos de niños, niñas y
jóvenes la mayoría de las veces quedan en la
impunidad, y a pesar de que la Corte interamericana
ha planteado criterios de reparación del daño
realmente restitutorios en la práctica no han sido
ejecutados.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEn segundo lugar, los padres son obligados, engañados
o presionados para que firmen otorgamientos de perdón o
documentos con aparentes “apoyos”, que limitan en absoluto
cualquier forma de proceder penalmente. Por otro lado, a pesar de
que las y los jornaleros estén pasando por momentos sumamente
críticos, los agricultores se deslindan de toda responsabilidad
social y legal evitando cumplir con sus obligaciones.Con estas acciones, los empresarios agrícolas y las autoridades
violan severamente los derechos humanos fundamentales
de niños y niñas migrantes así como el derecho a la vida y el
derecho a la justicia, además de los tratos crueles e inhumanos
que reciben los padres por parte de empresarios y autoridades.
Ante tan atroces situaciones, es claro que la vida no tiene precio,
sin embargo, en el contexto de pobreza y marginación en el
que viven las y los jornaleros agrícolas, una indemnización justa
por parte de las empresas agrícolas es el mínimo de justicia
social a la cual deben de tener acceso pero sobre todo, que los
responsables de la muerte de niños y niñas no permanezcan en
la impunidad.95MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS•••96En los casos
empresas, tales
como la negativa
niñas y niños a su
cuando mueren en
•••Los casos expuestos son los
Tlachinollan ha documentado sobre
la muerte o accidentes de niñas y
niños jornaleros, no obstante existen
varios más que jamás se documentan
o que no se sabe de ellos. En muchos
otros, los empresarios agrícolas
apoyados por sus abogados y en
ocasiones bajo el encubrimiento
y complicidad de las autoridades,
otorgan una cantidad mínima de
dinero a los padres para que sepulten
a sus hijos o hijas fuera de su lugar
de origen. Y aunque la mayoría
de las veces no les otorgan nada,
siempre son objeto de presiones e
intimidaciones a cambio vivir en el
silencio.»» Los trámites burocráticos y la nula voluntad
de funcionarios públicos, impiden que la
repatriación de menores de edad se realice
de manera expedita y que las niñas y niños
sea la prioridad para las autoridades.Relocalización y retorno forzado de menores
jornaleros y jornalerasTlachinollan ha registrado también casos de jornaleras y
jornaleros menores de edad que han sido relocalizados y
retornados de manera forzada, estos retornos han ocurrido
en diversas circunstancias sobre todo, cuando los grupos de
trabajadores migrantes se dirigen a las zonas agrícolas, en las
paradas que hacen durante su trayecto o cuando las y los menores
deciden cambiarse a otro campo para encontrarse con algún
familiar. Afortunadamente, han sido auxiliados y remitidos a
alguna locación del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral
de la Familia (DIF), para posteriormente localizar e identificar a
sus padres.CASO DOCUMENTADO
Niñas y niños jornaleros afectados: Josefina, Antonio y Victoria H.
Fecha en que sucedió: Marzo de 2011.
Josefina H. de 11 años de edad, Antonio H. de 9 y Victoria H. de 4 años se trasladaron con su mamá a
Guaymas, Sonora en donde trabajaban en los campos de cultivo. Después de padecer el abandono de su
madre ingresaron al DIF de Guaymas en donde permanecieron dos meses en el albergue tras no tener noticias
de su madre ni la localización de algún otro familiar que pudiera llevarlos consigo.
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLuego de que el DIF de Sonora lograra comunicarse con los familiares de los menores en Tlapa, Guerrero,
la abuela materna acudió a Tlachinollan para solicitar el apoyo para la realización de los trámites del retorno
de sus tres nietos. Tristemente, en este proceso existieron dificultades para coordinar su traslado a Guerrero
de manera ágil, así como los gastos que implica y el apoyo del personal del DIF estatal de Guerrero, quien
tenía la responsabilidad de garantizar el traslado de los menores de forma expedita y segura hasta su lugar
de origen, sin embargo por razones desconocidas, dicha instancia gubernamental demoró dos meses para el
traslado de los menores sin considerar que Josefina, Antonio y Victoria H. se encontraban en un proceso de
abandono, en un lugar desconocido y con la ausencia de sus familiares. A pesar de ello, su retorno se logró
hasta mayo de 2011 cuando se reencontraron con su abuela materna.97IV. DEFRAUDAR, ENGAñar y explotar:
el secreto del enriquecimiento de
los empresarios agrícolas.»» PAG. ANTERIOR. Hombres y mujeres migrantes son víctimas
de diversas violaciones a sus derechos humanos y laborales,
que muchas veces son silenciados para evitar ser despedidos
de los campos agrícolas.de los estados a los que migra la población indígena jornalera y no una
característica específica de un estado o de un agricultor.
Como Centro de Derechos Humanos hemos documentado y clasificado las
principales problemáticas a las que se enfrentan las y los jornaleros en su
andar por los campos agrícolas en búsqueda de oportunidades para subsistir,
las cuales les son negadas en sus comunidades. Es por ello que a continuación
presentamos un cuadro descriptivo que ha sido elaborado con información
de casos documentados por el Área de Migrantes de Tlachinollan de 2005 al
primer semestre de 2011, así como de las visitas y recorridos que la misma
área ha realizado en diversos campos agrícolas.
El cuadro describe las situaciones más comunes y frecuentes por estado
receptor de trabajadores migrantes agrícolas. Enunciamos problemáticas que
son una constante para la población jornalera agrícola como el incumplimiento
en el pago de salarios, la falta de contratos por escrito, los malos servicios
en los campos agrícolas, condiciones de trabajo deplorables, la existencia de
autobuses que ponen en riesgo la vida de las y los jornaleros, entre otros.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSInfortunadamente los empresarios agrícolas
siguen cometiendo violaciones sistemáticas a los
derechos humanos y laborales de jornaleros y
jornaleras migrantes de la región de la Montaña
de Guerrero, a pesar de que se han implementado
programas o proyectos para migrantes internos a
nivel federal y estatal, entre ellos para jornaleros
y jornaleras agrícolas. Dichos programas aducen
contrarrestar las problemáticas presentes en los
campos agrícolas, pese a ello los avances son casi
nulos ya que siguen proliferando prácticas como
el trabajo infantil, jornadas que exceden ocho
horas de trabajo, el contrato de mujeres jornaleras
embarazadas, entre otras. Es de mencionar que
dichas prácticas son una constante en la mayoría99•••A pesar de que se
para migrantes internos
a nivel federal y
estatal, los empresariosMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSagrícolas siguen100cometiendo violaciones
sistemáticaas a los
laborales de jornaleros y
jornaleras migrantes de
la región de la Montaña
•••»»La mayoría de los productos
sembrados y cosechados por las
y los jornaleros indígenas son de
exportación.Principales problemáticas en cada estado receptor de migrantes agrícolas
RECEPTORESPROBLEMÁTICASGuerrero1. Falta de contratos formales, pues los que se realizan son de manera verbal.
2. En algunas zonas de cosecha de melón prevalece la contratación de mano de obra
3. Malas condiciones en los lugares donde habitan.
4. Condiciones precarias e insalubres en los servicios de regaderas, sanitarios y lavaderos.
5. En algunas ocasiones, las y los jornaleros pagan por su cuenta el autobús que los lleva a
las zonas de trabajo o de retorno a su lugar de origen.
6. Falta de clínicas de salud en los campos agrícolas por lo que tienen que trasladarse a
hospitales o clínicas del estado de Guerrero ubicadas en ciudades como Acapulco,
Ciudad Altamirano, Atoyac o Chilpancingo. Y en el estado de Michoacán, en Huetamo o
Morelia.Empresa Agrícola: Legumbrera San Luis S. P. R. de R.
I.Estado de
México1.Falta de contratos laborales formales.
2.Contratación de niñas y niños en algunas zonas de cosecha de tomate.
3.Inexistencia de viviendas y servicios básicos. Este hecho tiene como consecuencia que las
familias jornaleras tengan que rentar cuartos que se ubican en los poblados circunvecinos.
Algunos brindan todos los servicios, pero en otros tienen que pagar la luz y el agua por
separado, lo representa gastos mayores para las familias.
4.Los grupos que migran a este estado lo hacen por su cuenta, asumiendo los gastos de
5.Inexistencia de clínicas en los campos agrícolas, por lo que acuden con un médico particular
u hospital más cercano cuando requieren atención médica. En algunas ocasiones acuden
al médico cuando están de regreso en su comunidad de origen.
6.Malas condiciones en las camionetas que trasladan a las y los jornaleros a las zonas de
cultivo, por lo que se han registrado accidentes automovilísticos fatales.Campo de Cultivo: Ubicados
en Amecameca, Tlalamac,
Ozúmba, Atlautla y Valle de
Chalco.EMPRESAS, CAMPOS O
ZONAS AGRÍCOLASMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSESTADOS
RECEPTORES102PROBLEMÁTICASEMPRESAS, CAMPOS O
ZONAS AGRÍCOLASMorelos1.Falta de contratos laborales formales.
2.Contratación de niñas y niños en algunas zonas de cosecha de jitomate.
3.Condiciones paupérrimas en los lugares habitados por las y los jornaleros.
4.Mal servicio en las regaderas, sanitarios y lavaderos.
5.Los grupos que migran a este estado lo hacen por su cuenta, asumiendo los gastos de
6.Inexistencia de clínicas en los campos agrícolas, por lo que acuden con un médico particular
7. Falta de servicios adecuados para las familias jornaleras que ya están asentadas en algunas
localidades de Morelos.
8.Las familias que rentan cuartos no cuentan con todos los servicios y muchas veces cubren
por separado gastos como el agua o luz.
9.Malas condiciones en las camionetas que trasladan a las y los jornaleros a las zonas de
cultivo, por lo que se han registrado accidentes automovilísticos fatales.Campos de cultivo: Ubicados en Cuautla, Yecapixtla,
Tonalapa, Totolapa, Emiliano
Zapata, Cuautla, Yautepec,
Zacualpan, Axochiapan y
Atlatlahucan.Jalisco1.Falta de contratos laborales formales.
2.En algunas zonas de cultivo prevalece la contratación de mano de obra infantil.
3.No cuentan con viviendas, por lo que regularmente rentan cuartos improvisados como
dormitorios o bodegas abandonadas, donde se hacinan más de dos familias.
4.Los lugares que rentan no brindan los servicios de regaderas, sanitarios y lavaderos, y los
que cuentan con ellos están en malas condiciones.
transporte y alimentación. Otras familias viajan por su cuenta en vehículos particulares.
6.La asistencia médica la reciben cuando acuden con un médico particular o en el hospital
o clínica más cercana a la zona de trabajo.
7. Falta de contratos laborales formales.Zonas de cultivo: Ubicadas en Cihuatlan, Tolimán,
Autlán, Tepatitlán, Arandas,
Colotlan, Cocula, Zapopan,
Tomatlan, Gómez Farías,
Sayula.ESTADOS
RECEPTORESEMPRESAS, CAMPOS O
ZONAS AGRÍCOLASZacatecas*1.Falta de contratos laborales formales.
3.Costos excesivos en las rentas de vivienda, muchas veces las familias rentan cuartos
que tienen un costo de $800.00 mensuales o más. Algunas familias por presentar serias
limitaciones económicas y por lo elevado del costo de las rentas, tienen que improvisar sus
viviendas con material de desecho como cartones o plásticos.
4.Los servicios como regaderas, sanitarios y lavaderos son limitados y se encuentran en malas
condiciones, o bien, no cuentan con ellos.
transporte y alimentación. Muchas veces algunos jornaleros y jornaleras que cuentan
con vehículo particular han sido detenidos por elementos de tránsito municipal, bajo el
argumento de que no cuentan con placas, no tienen permisos de circulación, o no está
permitido que transiten vehículos provenientes del estado de Guerrero.
6.Inexistencia de clínicas en los campos agrícolas, por lo que acuden con un médico
particular u hospital más cercano cuando requieren atención médica.
* Cabe mencionar que por lo general las y los jornaleros agrícolas que trabajan en este estado
lo hacen por núcleos familiares y de parentesco, es decir, que en una zona de cultivo
únicamente trabajan de 1 a 3 familias, y no de manera masiva como se realiza en estados
como Sinaloa.Zonas de cultivo: Ubicadas
en Juan Aldama, Río Grande,
Jerez, Río Florido y Fresnillo.
Dichas zonas no son grandes
extensiones de cultivo y
pertenecen a pequeños o
medianos agricultores.Guanajuato1.Falta de contratos laborales formales.
3.Las viviendas, así como los servicios de regaderas, sanitarios y lavaderos no están en
4.Inexistencia de viviendas y servicios básicos. Este hecho tiene como consecuencia que las
5.Los jornaleros que arriban a esta entidad lo hacen por su cuenta.
6.La asistencia médica es sufragada por las familias jornaleras.Zonas de cultivo: Ubicados
en Ocampo, Celaya, Irapuato, Pénjamo, Salamanca,
Silao.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSPROBLEMÁTICAS103MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSESTADOS
RECEPTORES104PROBLEMÁTICASEMPRESAS, CAMPOS O
ZONAS AGRÍCOLASMichoacán1. Falta de contratos laborales formales.
2. En algunas zonas de cultivo prevalece la contratación de mano de obra infantil.
3. Algunas de las zonas de trabajo cuentan con viviendas, regaderas, sanitarios y lavaderos,
pero no están en buenas condiciones. Sin embargo, hay otras zonas donde las condiciones
de vida son aún más precarias.
4. Muchas familias de jornaleros alquilan cuartos, los cuales no cuentan con servicios de
regaderas, sanitarios ni lavaderos, o están en malas condiciones.
5. Los jornaleros y jornaleras que llegan a los campos de cultivo de Michoacán pagan por su
cuenta el autobús. Sólo en algunos casos la empresa agrícola cubre el traslado.
6. La asistencia médica la cubren por su cuenta.Zonas de cultivo: Ubicadas
en Yurécuaro, Huetamo, Tanhuato Los Reyes, Taretán, Los
Reyes, Uruapan, Zamora, Zitácuaro, Apatzingán y Vista
Hermosa. Las extensiones
de dichas zonas de cultivo
pertenecen a agricultores
medianos que exportan sus
productos, principalmente a
Estados Unidos.Puebla1.Falta de contratos laborales formales.
2.Prevalece la contratación de mano de obra infantil, muchas veces realizan trabajos para
las maquilas cociendo pantalones de mezclilla. Asimismo predomina el trabajo infantil en
las zonas cafeticultoras.
3.Algunas zonas cafeticultoras no les brindan vivienda y ni los servicios básicos.
4.Los jornaleros y jornaleras que arriban a esta entidad para el cultivo de café lo hacen por
5.La atención médica es costeada por las familias migrantes debido a que no les brindan
seguridad social.Campos cafeticultores de
cultivo: Ubicados en la Sierra Norte de Puebla.
Ajalpan, Valle de Tehuacán,
Chilac, Altepexi, Chapulco
y Miahuatlan, se encuentran
algunas familias que ya se
han asentado. En dichos lugares mujeres, niñas y niños
principalmente laboran en
las zonas de las maquilas o
en la industria del vestido.ESTADOS
ZONAS AGRÍCOLASNayarit1.Falta de contratos laborales formales.
3.Algunos agricultores les brindan viviendas y servicios básicos pero la mayoría de las veces
4.Ciertas familias de jornaleros y jornaleras alquilan cuartos, bodegas o casas en las que
incluso habitan hasta 5 familias.
5.Los jornaleros y jornaleras que arriban a esta entidad lo hacen por su cuenta.
6.La atención médica la cubren por su cuenta.Zonas de cultivo: Ubicadas
en la Cañada, Santiago Ixcuintla, Tecuala y Rosamorada. Estas zonas de cultivo
pertenecen a pequeños y
medianos agricultores.Sinaloa1.Falta de contratos laborales formales.
2.Algunos campos de cultivo mantienen la contratación de mano de obra infantil. Los
agricultores pequeños o los dueños de pequeños ranchos son quienes principalmente
contratan a niñas y niños, aunque también se emplean en campos de medianos agricultores,
ya que en estas zonas por lo general no se hacen inspecciones laborales.
3.Las viviendas y sus servicios se encuentran en malas condiciones. Algunas de ellas son
ruinas en donde viven hacinadas varias familias.
4.Los autobuses que les son enviados por los empresarios agrícolas para trasladarlos de su
lugar de origen a los estados receptores, se encuentran en malas condiciones. Por otra
parte, los empresarios no les garantizan el transporte de regreso a su lugar de origen por lo
que muchas veces son las y los jornaleros quienes pagan entre $18,000.00 y $32,000.00
pesos para poder regresar a sus comunidades, sin que la empresa agrícola les reembolse
5.El mayor número de accidentes de autobuses que transportan a familias jornaleras.
6.Incumplimiento salarial hacia las y los jornaleros.
7.Suspensión de labores o pago incompleto de su salario por ausentarse del campo o por
realizar el trabajo de manera inadecuada. La suspensión puede suscitarse aunque la
ausencia responda a cuestiones de salud.
8.A pesar de que la mayoría de los campos agrícolas cuentan con clínicas, el servicio es
deficiente e irregular ya que el horario de atención es incompatible con la jornada de
trabajo. De igual forma los medicamentos con los que cuentan son muy básicos, por lo
que difícilmente cubren las necesidades emergentes de las y los jornaleros.Empresas agrícolas: Exportalizas Mexicanas, Buen Año,
Agrícola Mayoli, Agrícola
Tarriba, Agrícola Reyes, Agrícola Cinco Hermanos, Bonanza 2001, Agrícola Nueva
Yamal, Agrícola Paredes,
del Noroeste, Agrícola Sol y
Arena, Agrícola Agrobasua,
Agrícola La Capilla, Agrícola
Agroesportadora de Vegetales, Mayoli, Nogalitos,
Campos agrícolas: Tayoltita,
Maley, Paraíso III, La Feria, El
17, Patole, El Sol, Isabelitas,
Santa Lourdes, Paralelo 38,
Santa Aurora, El Conejo,
Pénjamo, Arbaco, Saucito,
Laguna, Progreso, El Porvenir, Tres Naciones, Pía,MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSPROBLEMÁTICAS105MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSESTADOS
RECEPTORES106PROBLEMÁTICASEMPRESAS, CAMPOS O
ZONAS AGRÍCOLASSinaloa9.En algunos campos las viviendas no cuentan con energía eléctrica, agua potable, regaderas,
sanitarios, lavaderos u otros servicios básicos adecuados.
10.Padecimiento de altos precios en los productos de la canasta básica vendidos en las
“tiendas de raya”.
11. Algunos campos no cuentan con escuelas y los que sí, padecen de la ausencia de maestros
o maestras, y del personal en las guarderías.
12.En ocasiones empresarios agrícolas suelen retener a las y los jornaleros, a pesar de haber
concluido con la temporada de cosecha.
13.Incumplimiento en el pago de indemnizaciones debido al deceso o accidentes de
jornaleros y jornaleras en los campos agrícolas. Incluyendo la muerte de menores.
14. Sinaloa es el estado en donde se reporta el mayor número de fallecimiento de jornaleros y
jornaleras agrícolas por cuestiones de salud, falta de atención médica oportuna, negligencia
médica, accidentes por riesgo de trabajo u otras circunstancias.
15.Este estado reporta también el mayor número de quejas respecto al trato discriminatorio
que reciben las y los jornaleros indígenas por parte del personal de la empresa, de la
clínica de salud, de los mayordomos generales, supervisores, capataces o camperos; así
como del personal de los camiones que los transportan a los campos de cultivo o a sus
comunidades.Santa Fe, Realito, Isabeles, Patricia, Lo de Beltrán,
San Emilio, El Chaparral,
Esmeralda, La Flor, Ceuta,
Caimanes, Pericos, Alamito,
Salsipuedes, Zazueta, Canelos, Guayabitos, Verónica,
Zonas de cultivo: Ubicadas
en Isla del Bosque en Angostura, Guasave, Mazatlán,
Las zonas y campos de cultivo son grandes extensiones
agrícolas que se dedican a
la exportación de diversas
hortalizas, frutas, vegetales
exóticos, granos y otros productos.Baja California1.Falta de contratos laborales formales.
2.La mayoría de los campos agrícolas cuenta con galeras, regaderas, sanitarios y lavaderos,
pero no todos se encuentran en buenas condiciones.
3. Los autobuses que les son enviados por los empresarios agrícolas para trasladarlos de su
que muchas veces son las y los jornaleros quienes pagan por su cuenta este servicio para
trasladarse de Sinaloa a Baja California.
4.Las condiciones de traslado, laborales y de vida son muy similares a las padecidas en
Sinaloa, en donde la discriminación y las violaciones hacia las y los trabajadores migrantes
indígenas son una constante.Zonas de cultivo: Ubicadas
en Camalú, Ensenada, Tecate,
Mexicali, San Quintín.
Campo agrícola: Los Pinos,
Rancho Miramar.
Baja California cuenta con
grandes extensiones de cultivo, en su mayoría son productos de exportación como
hortalizas, frutas, granos,
entre otros.PROBLEMÁTICASEMPRESAS, CAMPOS O
ZONAS AGRÍCOLASBaja California
Sur*1.Falta de contratos laborales formales.
2.Algunos campos de cultivo continúan empleando mano de obra infantil.
3.Estas zonas agrícolas les otorgan vivienda y demás servicios, pero continúan siendo de
4.Las quejas más recurrentes están relacionadas con las condiciones de trabajo,
incumplimiento en el pago del salario, suspensiones laborales, jornadas excesivas de
trabajo, malos tratos en las guarderías, abusos por parte del personal de las guarderías o
de las empresas agrícolas.
*Algunos grupos de jornaleros y jornaleras agrícolas que arriban a Baja California lo hacen
después de haber concluido el trabajo en Sinaloa, Sonora, Chihuahua y Baja California.Zonas de cultivo: Se ubican en Vízcaino, Mulege,
Comondu y La Paz. El estado
cuenta con grandes extensiones de cultivo. Sus productos hortícolas son principalmente de exportación.Chihuahua1. Falta de contratos laborales formales.
2. Algunos empresarios agrícolas mantienen la contratación de mano de obra infantil para el
de cultivo de cebolla o chile.
3. La gran mayoría de los campos de cultivo no cuentan con viviendas, por lo que en general
las y los jornaleros rentan cuartos o improvisan espacios que carecen de todos los servicios,
en estos lugares suelen alojarse más de 3 familias.
4. Las y los jornaleros agrícolas por lo general viajan por su cuenta. El porcentaje de los
agricultores que les cubren el traslado es mínimo.
5. Las condiciones en que laboran no les garantiza algún tipo de seguridad social ni
6. Malas condiciones en las camionetas que trasladan a las y los jornaleros a las zonas de
cultivo. Debido a ello se han registrado accidentes fatales. Casos de menores de edad, que
han sufrido algún tipo de lesión que pone en riesgo su vida han sido registrados.
7. La atención médica es costeada por las familias migrantes debido a que no les brindan
8. De igual forma, las quejas más recurrentes están relacionadas con las condiciones de
trabajo, incumplimiento en el pago del salario, suspensiones laborales, jornadas excesivas
de trabajo, malos tratos en las guarderías, abusos por parte del personal de las guarderías
o de las empresas agrícolas.Zonas de cultivo: Ubicadas
en Ciudad Jiménez, Delicias,
Constitución, Ascensión, Casas Grandes, Nuevo Casas
Grandes, Camargo.
Empresa agrícola: Francia
Las extensiones de cultivo
son de grandes y medianos
agricultores, y sus productos
son de importación y exportación.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSESTADOS
RECEPTORES107V. Resumiendo el largo caminar
de las y los jornaleros migrantes:
Exigencias al Estado mexicano»» La realidad que enfrentan las y los migrantes agrícolas ha
provocado la preocupación de diversos organismos nacionales
e internacionales. A pesar de ello, el Estado mexicano poco se
ha ocupado de garantizar mejores condiciones de vida y de
trabajo para quienes año con año migran al interior de nuestro
país.de vigilar y fiscalizar la situación de las y los
indígenas jornaleros agrícolas. Asimismo, en los
programas implementados por el Estado para
atender la situación de las familias jornaleras
migrantes, se han identificado serias deficiencias, y
que no cuentan con un enfoque integral, lo que los
vuelve meramente asistencialistas e impide que los
problemas estructurales que generan la expulsión
de indígenas para convertirse en jornaleros y
jornaleras sean resueltos desde la raíz.
Es por ello que organismos internacionales han
manifestado su preocupación ante la situación y
vulnerabilidad de las y los jornaleros migrantes,
así también han hecho diversas recomendaciones
al Estado mexicano que podrían coadyuvar a
la eliminación de la indefensión en la que se
encuentran miles de indígenas migrantes. En
primer lugar, se ha reconocido que dado que
la contratación y las condiciones de las y los
trabajadores agrícolas son distintas, se requiere de•••Organismos
ante la situación y
las y los jornaleros
hecho diversas
•••MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEl Estado mexicano ha reconocido que cuenta
con cifras que confirman la existencia de un
porcentaje amplio de población jornalera agrícola
que no cuenta con prestaciones ni seguridad social,
y que ha identificado que existen niños y niñas
entre 12 y 19 años de edad que se desempeñan
como jornaleros y jornaleras agrícolas, como lo
hizo en el Informe presentado en 2008 al Comité
de Derechos Humanos de la Organización
de las Naciones Unidas (ONU), pese a este
reconocimiento las omisiones e irregularidades
continúan, las violaciones permanecen sin ser
sancionadas y las problemáticas centrales no
son atendidas, incluyendo el uso ineficaz de las
dependencias estatales y federales encargadas109110
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSuna atención específica, que considere su contratación temporal
y las circunstancias, las etapas que atraviesan antes, en y fuera de
los campos agrícolas tales como el “enganche” y “contratación”,
traslados, trabajo en el campo y el regreso a sus comunidades de
origen, lo cual hasta el momento no se encuentra en la ley y deja
en el desamparo a miles de jornaleras y jornaleros agrícolas.»» La discriminación a la que se enfrentan
mujeres, niños y niñas migrantes ha sido
una de las mayores preocupaciones para
organismos internacionales.»» PAG. ANTERIOR. Además de las
condiciones en las que laboran, otra
internacionales es la condición en la que
viven las y los jornaleros indígenas. Una
inquietud mayor es la contratación de
mano de obra infantil y las circunstancias
en las que se encuentran trabajando en los
campos de cultivo.21Ver Informe presentado por la Relatora Especial, Sra. Gabriela Rodríguez Pizarro, de conformidad
con la resolución 2002/62 de la Comisión de Derechos Humanos Adición Visita a México 30 de
octubre de 2002 E/CN.4/2003/85/Add.2.; Observaciones finales del Comité de Protección de
los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares 8 de diciembre de 2006
CMW/C/MEX/CO/1: Informe del Relator Especial sobre los derechos humanos de los migrantes,
Sr. Jorge Bustamante Misión a México A/HRC/11/7/Add.2 24 de marzo de 2009: y Derechos
humanos y cuestiones indígenas Informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos
humanos y las libertades fundamentales de los indígenas, Sr. Rodolfo Stavenhagen. Misión a
México 3 de diciembre de 2003 E/CN.4/2004/80/Add.2 2.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLos diversos mecanismos de protección de derechos humanos
que se han pronunciado, constantemente refieren que el respeto
a los derechos de las y los migrantes jornaleros es precario, y
que son vulnerables a una multitud de abusos como despidos
injustificados; retenciones de salario y de documentos; jornadas
laborales excesivamente largas; malos tratos y discriminación;
sobre todo, porque constituyen una mano de obra abundante
y barata, que vive bajo condiciones de alimentación,
hospedaje y salud deficientes21. De igual manera, el Comité
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales ha manifestado
su preocupación por las malas condiciones de trabajo de las y
los trabajadores indígenas, haciendo énfasis en la situación de111MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSlas mujeres y de quienes son mal o no remunerados, o quienes
trabajan desprovistos de prestaciones de seguridad social o
vacaciones pagadas22, entre otros, dichas observaciones han
generado diversos pronunciamientos.112personal suficiente y carecen de capacidad, pues sólo existen
376 inspectores e inspectoras de trabajo para todo el país, y el
número de trabajadores y trabajadoras registrados ha aumentado
significativamente.En su informe del 8 de diciembre de 2006 CMW/C/MEX/
CO/1, el Comité de Protección de los Derechos de Todos los
Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, recomendó al
Estado mexicano que tome las medidas necesarias para mejorar
las condiciones laborales de las y los trabajadores agrícolas
de temporada, una de las medidas recomendadas es que se
garantice que la Dirección General de Inspección Federal del
Trabajo vigile sistemáticamente el cumplimiento de las normas
que regulan el trabajo de los jornaleros y las jornaleras agrícolas;
asimismo, recomienda que todas las alegaciones de abusos,
incluso los malos tratos, sean investigados y que los responsables
Por su parte, en junio de 2011, al final de su visita, el
Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación, Sr.
Olivier De Schutter, habló sobre el reto que implica proteger
los derechos humanos de la población jornalera, quien en un
90% no cuenta con un contrato formal de trabajo. El relator,
si bien menciona que la STPS ha desempeñado una serie de
esfuerzos para abordar esta cuestión, refiere que en los últimos
años los servicios de inspección del trabajo no cuentan con el22Observaciones finales del Comité de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales 9 de junio del 2006 E/C.12/MEX/CO/4. párr. 13-14.»» Además de las condiciones laborales, el contexto en el que
viven las y los jornaleros debe de ser un foco de atención
para las autoridades. Sin embargo esto no es así, por una
parte, el personal de supervisión es insuficiente y por otro
lado, las empresas agrícolas impiden que se visibilicen las
condiciones en las que se encuentran las y los trabajadores
agrícolas.»» Cada año miles de niñas y niños acompañan
a sus padres en sus rutas migratorias, otros,
además de acompañarlos son empleados
en los campos agrícolas.y seguridad social, así como su regreso del campo a sus
Dichos mecanismos se pueden garantizar a través de la
conformación de sindicatos de jornaleros y jornaleras agrícolas,
conforme al artículo 123 de la Constitución Política de México
y en la LFT, los cuales estipulan los derechos a formar sindicatosMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEste hecho representa también una omisión de las autoridades
y la necesidad de generar soluciones que dimensionen
verdaderamente la problemática existente. Ante ello, una de las
propuestas que deberían de ser consideradas es la creación de
un contrato colectivo de trabajo en el que se establezcan los
mecanismos claramente definidos de contratación, traslados,
condiciones de trabajo en los campos, prestaciones sociales113MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSy a organizar y participar en huelgas legales. Estas disposiciones
amparan a las y los trabajadores agrícolas migratorios y
significa la posibilidad de asociarse o afiliarse para la defensa
de los propios intereses de los trabajadores en un sindicato, sin
intervención de autoridades ni de patrones en la vida sindical;
libertad para elegir libre y con garantías democráticas a los
representantes; protección contra el hostigamiento por causa de
afiliación o liderazgo sindical; y facultad de regular y organizar
la vida interna del sindicato mediante estatutos23.114Una recomendación más que hace exigible al Estado realizar
acciones concretas que conduzcan a la eliminación de las
condiciones en las que se encuentran las y los jornaleros
migrantes, es el Informe del Relator Especial sobre los derechos
humanos de los migrantes, en el que el Sr. Jorge Bustamante en
su Misión a México A/HRC/11/7/Add.2 24 de marzo de 2009,
identificó que la población migrante interna, es en su mayoría
de origen indígena y que sus condiciones de trabajo, normas
sanitarias, alojamiento, transporte y educación son inferiores a
En el caso de la contratación masiva de niñas y niños que las
y los obliga a dejar las aulas por acudir a los campos agrícolas,
y a que dichos campos no cuentan con las condiciones, la
capacidad suficiente y no están equipados para proveer y
garantizar el acceso a la educación que todas y todos los niños•••El migrar de los indígenas conlleva el
favorecimiento del Estado para beneficiar a
un solo sector en detrimento de la población
deben de gozar, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales ha expresado su preocupación por la elevada tasa de
analfabetismo de la población indígena, y el limitado acceso a la
educación, en particular, de las y los niños indígenas y migrantes,
así como de las y los trabajadores agrícolas menores que no han
cumplido la edad en que termina la educación obligatoria; por
lo que recomendó al Estado mexicano que refuerce y mejore los
programas de escolarización para los niños y las niñas indígenas
y migrantes, los niños que trabajan y los niños pertenecientes
a otros grupos desfavorecidos y marginados, especialmente
las niñas24. Por ello, después de su visita a México también el
Relator Especial sobre el Derecho a la Educación, Vernor Muñoz,
recomendó fortalecer la atención a las familias migrantes internas
o jornaleras, de modo que se les garanticen oportunidades
educativas de calidad, adaptando la oferta educativa a los23Op. cit. Los Derechos Humanos Laborales violados en los campos agrícolas de Sinaloa, Tlachinollan.24Observaciones finales del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales 9 de junio del 2006 E/C.12/MEX/CO/4. Párr.
26 y 45.períodos agrícolas y ampliando la cobertura a la educación
secundaria. Para el Relator es indispensable adecuar el servicio
educativo de conformidad con las obligaciones laborales de las
madres, padres y jóvenes trabajadores25 por lo que es necesario
que México atienda dichas recomendaciones y garantice la
educación de niñas y niños de padres jornaleros migrantes pero
sobre todo, es imperioso que se garantice la no contratación de
mano de obra infantil en los campos agrícolas.trabajadores migrantes sepan cuáles son sus derechos y qué hacer
si les son violentados, por lo que consideramos indispensable que
la Procuraduría de Defensa del Trabajo o la STPS sea la instancia
encargada de brindar talleres y capacitación en las comunidades
expulsoras, dando a conocer también los mecanismos con
los que cuentan para hacer efectivas las demandas, para ello
recomendamos que existan módulos adscritos en los campos
agrícolas y en las zonas de expulsión que aminoren muchas dePor otra parte, como Tlachinollan, durante el acompañamiento
de miles de jornaleros y jornaleras agrícolas de la Montaña de
Guerrero, nos hemos percatado de que es vital que las y los
25Informe del Relator Especial sobre el derecho a la educación, Sr. Vernor
Muñoz, Misión a México 2 de junio 2010 A/HRC/14/25/Add.4.»» Las autoridades deben garantizar que las y los
jornaleros agrícolas reciban capacitación antes,
durante y después de su proceso migratorio.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSEn el caso de las mujeres, ante las diversas violaciones a sus
derechos humanos, en el Informe del Comité para la eliminación
de la discriminación contra la mujer 2002 de la ONU en la
recomendación 434, se ha instado al Estado mexicano, a que “se
asigne prioridad a la mujer en su estrategia de erradicación de la
pobreza, con especial atención a las mujeres de las zonas rurales
e indígenas”, recomendándole a México que “adopte medidas
y programas específicos dirigidos a garantizar que la mujer
disfrute plenamente de sus derechos en un plano de igualdad en
las áreas de educación, empleo y salud, haciendo hincapié en el
trabajo conjunto con organizaciones no gubernamentales y en la
participación de dichas mujeres, no sólo como beneficiarias sino
también como agentes de cambio en el proceso de desarrollo”.115las violaciones de las que son objeto. Y es que Tlachinollan a
través del Área de Migrantes y de la atención que ésta brinda día
con día a las y los jornaleros de la Montaña de Guerrero, ha sido
testigo de la lacerante realidad que padecen miles de migrantes
indígenas.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSLo descrito en este informe es sólo un botón de muestra de
las atrocidades y vivencias que tienen que padecer miles de
migrantes que al no contar con alternativas de desarrollo en
sus comunidades, optan por la única opción que la omisión
del Estado mexicano les ha dejado para subsistir, y es que el
migrar de los indígenas conlleva el favorecimiento del Estado
para beneficiar a un solo sector en detrimento de la población
indígena, hecho que por las repercusiones y secuelas, genera
poco a poco el exterminio de su cultura y la extirpación de sus
derechos elementales.116Es imposible seguir permitiendo esta realidad, es imposible que
las violaciones a los derechos de las y los indígenas jornaleros
agrícolas de Guerrero ocurran por negligencia u omisión
del Estado, el cual además de no garantizar oportunidades»» Con la expulsión de migrantes indígenas para la siembra y
cosecha de productos que son exportados a otros países, las
y los indígenas abandonan sus tierras, y muchas veces dejan
de sembrarlas, lo que paradójicamente los obliga a tener que
comprar alimentos que muchas veces son importados.•••El Estado mexicano no garantiza
oportunidades de desarrollo para las familias
jornaleras en sus lugares de origen.
•••»» PAG. SIGUIENTE. Además de no contar con un contrato
laboral formal, las y los jornaleros agrícolas no cuentan con
las herramientas y capacitación necesaria ejecutar su labor.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS117MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSde desarrollo en sus lugares de origen no ha implementado medidas
administrativas, legislativas y sociales que eviten estos abusos y el atropello de
los derechos de las y los indígenas migrantes. Es por ello que como organismo
de la sociedad civil exigimos que se respeten y se apliquen las leyes que ya
están contempladas en la normatividad mexicana así como en los Tratados y
Convenios Internacionales firmados y ratificados por México, además de que
se legisle específicamente sobre situación de las y los jornaleros agrícolas y
que se generen las políticas públicas necesarias que garanticen el respeto a los
derechos humanos de los migrantes agrícolas.118Es ineluctable que la migración interna a la que cotidianamente se enfrentan
miles de jornaleros y jornaleras agrícolas, tiene que ser una prioridad en
la agenda pública de nuestro país y que el Estado tiene la obligación de
garantizar el ejercicio pleno de sus derechos por lo que es inaplazable que
se considere en la agenda política la situación vulnerable de una población
que inhumanamente ha sido invisibilizada. De igual forma, en necesario
mencionar que también los empresarios agrícolas están obligados a garantizar
condiciones dignas de trabajo y de vida para las y los jornaleros, que culminen
de una vez por todas con tratos crueles y lacerantes que denigran la existencia
de la vida humana.•••La migración interna a la que
cotidianamente se enfrentan miles
de jornaleros y jornaleras agrícolas,
tiene que ser una prioridad en la
agenda pública de nuestro país.
•••Referencias bibliográficas
•	Aguilar Bellamy Alexandra, Los perfiles emergentes de la migración jornalera en México. Estrategias
de Sobrevivencia y Políticas Públicas ante el reto del milenio, SEDESOL, INDESOL, Promoción y
Desarrollo de Cultura Cívica A.C., Mixtin A.C., México, 2006.
•	Diagnóstico Integral sobre los jornaleros agrícolas y sus familias, SEDESOL, 2009.
•	Derechos humanos y cuestiones indígenas. Informe del Relator Especial sobre la situación de los
derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas, Sr. Rodolfo Stavenhagen, Misión
a México 3 de diciembre de 2003 E/CN.4/2004/80/Add.2 2.•	Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas 2009 (ENJO), SEDESOL, México.
•	•	Informe presentado por la Relatora Especial, Sra. Gabriela Rodríguez Pizarro, de conformidad con la
resolución 2002/62 de la Comisión de Derechos Humanos Adición VISITA A MÉXICO 30 de octubre
de 2002 E/CN.4/2003/85/Add.2.
•	Informe del Relator Especial sobre los derechos humanos de los migrantes, Sr. Jorge Bustamante
MISIÓN A MÉXICO A/HRC/11/7/Add.2, 24 de marzo de 2009.
•	Informe del Relator Especial sobre el derecho a la educación, Sr. Vernor Muñoz, Misión a México 2
de junio 2010 A/HRC/14/25/Add.4
•	Los Derechos Humanos Laborales violados en los campos agrícolas de Sinaloa, Tlachinollan,
PRODESC, México, 2009.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSÍndice de Desarrollo Humano Municipal 2000-2005 sobre México, del Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD).119•	Mandato del Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación, Sr. Olivier De Schutter. Misión a
México, del 13 a 20 de junio de 2011.
•	Migrar o morir: El dilema de los jornaleros agrícolas de la Montaña de Guerrero, Centro de Derechos
Humanos de la Montaña Tlachinollan A.C., Tlapa de Comonfort, Guerrero, Diciembre de 2005.•	Observaciones finales del Comité de Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios
y de sus Familiares 8 de diciembre del 2006 CMW/C/MEX/CO/1.
•	Observaciones finales del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales 9 de junio del 2006
E/C.12/MEX/CO/4.MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS•	Ramírez Nashieli, “El contexto de los textos. Programa Infancia en Movimiento”, en Migraciones
vemos… Infancias no sabemos. Primera infancia y migración en México, Ed. Infancia en Movimiento,
Ririki Intervención Social, México, 2008.120•	Revista Este País, encarte: Hacia un perfil de los jornaleros agrícolas en México, Número 236,
Diciembre de 2010.Anexo 1Municipios de la región de la Montaña
Localidades migrantesMUNICIPIOSMetlatónocSan Antonio
Llano de la Rana
San Marcos de los Nopales
Llano del Tepehuaje
Llano PerdidoTierra Blanquita
Yozochon
NatividadBenito Juárez
Zapote Cabezón
JuquilaCahuañaña
Loma CanoaLlano de la Chuparosa
Llano de la Yacua
San Agustín Viejo
Yucunocaxi
Vista HermosaSan Miguel Amoltepec
San SebastiánMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSCochoapa
el GrandeLOCALIDADES121MUNICIPIOSMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSTlapa122CopanatoyacLOCALIDADES
Col. de Guadalupe
Col. Jardín de Niños
Vicente GuerreroFiladelfia
Tlalzala
Col. El TepeyacTlaquilcingo
San Marcos Xocotepec
Río Azul, anexo de Las Pilas
San MarcosCacahuatepec
Costilla del CerroPlatanar
Col. San IsidroTotohuehuetlan
Zacahiztlahuacan
Quiahualtepec
Los PericosMUNICIPIOSAtlixtacXalpatláhuacAtlamajalcingo del
AlpoyecaChichiltepec
Huixacotla
ZacatepecOcopexco
Ixtlahuaroja
Huitzolotepec
Chimixtla
Xoxoltepec
Tierra ColoradaTonalapa
HuitzapulaJilotepec
Quiahuixala
San Martín Amatitlán
El PlatanarBarrio de San Marcos
AmatitlánTlaxco
San Nicolás ZoyatlánXochapa
Las Mezetas
Barrio de las FloresSan José Laguna
ChimaltepecSan Martincito
LomazoyaZilacayotitlán
Santa CruzCol. San Isidro
CuautipaTierra Blanca
HuehuetepecSan Diego
San JoséMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSAlcozaucaLOCALIDADES123MUNICIPIOS
TlalixtaquillaLOCALIDADES
TecoyameHuamuxtitlánMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSXochihuehuetán124IliatencoIliatenco
Cerro CuateMalinaltepecSan Miguel
Alacatlalzala
MalinaltepecAcatepecXochitepec
CuixinipaZapotitlán TablasMoyotepec
Ojo de AguaLlano Pantanoso
Loma de Faisán
CarrizalAyotoxtla
Laguna MembrilloTlacoapaTenamazapa
Buena VistaTotomixtlahuaca
MetlapilapaLas JuntasOlinaláTehuaxtitlán
Choatipa
Tierra BlancaNuevo Paraíso
La LibertadCuamancingo
Linda VistaCualácAnexo 2
Migración por pueblo indígena
Población indígenAESTADOS RECEPTORESNauaMorelos, Michoacán, Guadalajara, Sinaloa, Baja California Sur.Na’saviEstado de México, Morelos, Puebla, Nayarit, Michoacán, Sinaloa, Sonora, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua.Me’ phaaCiudad Altamirano, entre los límites de Guerrero con Michoacán, Atoyac en Guerrero), Valle de Chalco,
Estado de México, Morelos, Puebla, Hidalgo, Nayarit, Zacatecas, Jalisco, Michoacán, Guanajuato, San
Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua.
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOS125126
MigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSMIGRANTES SOMOS
Y EN EL CAMINO ANDAMOSTLACHINOLLAN A.C.
NOVIEMBRE • 2011
TLAPA, GUERRERO. MÉXICO
Impreso en Puebla
1,000 ejemplaresMigraNTES SOMOS Y EN EL CAMINOS ANDAMOSCENTRO DE DERECHOS
HUMANOS DE LA MONTAÑAAll pages:34567891011121415161718202122232426272829303233343536383940414244454647484950525354555657585961626364656768697172747576777879808182838485868788899091929394969798100101102103104105106107108110112113114115116117119120121122123124125126InfoStackLikeShareDownloadMoreMigrantes somos y en el camino andamos Published on Feb 28, 2012 Informe de Tlachinollan el Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Guerrero, México.71188FollowRead moreRead moreSimilar toPopular nowJust for youGo explore