Source: http://docplayer.es/15390239-Reformas-a-las-leyes-de-drogas-en-america-latina-documento-de-trabajo-capitulo-argentina-leyes-de-drogas-y-carceles-en-america-latina.html
Timestamp: 2017-12-16 00:46:59
Document Index: 203492489

Matched Legal Cases: ['artículo 9', 'artículo 2', 'artículo 6', 'artículo 2', 'artículo 26', 'artículo 2']

Reformas a las leyes de drogas en América Latina. Documento de trabajo, capítulo Argentina LEYES DE DROGAS Y CÁRCELES EN AMÉRICA LATINA - PDF
Download "Reformas a las leyes de drogas en América Latina. Documento de trabajo, capítulo Argentina LEYES DE DROGAS Y CÁRCELES EN AMÉRICA LATINA"
Miguel Ángel Reyes Martin
1 Reformas a las leyes de drogas en América Latina Documento de trabajo, capítulo Argentina LEYES DE DROGAS Y CÁRCELES EN AMÉRICA LATINA Encarcelamientos por delitos con estupefacientes en Argentina Alejandro Corda Intercambios Asociación Civil Mayo de 2010
2 Encarcelamientos por delitos con estupefacientes en Argentina Alejandro Corda Abogado, docente e investigador de la Universidad de Buenos Aires. Integrante de Intercambios AC Nunca reparás Una entrevistada sobre su pasado en la cárcel Introducción Argentina se encuentra al sur del Cono Sur y dentro del mercado internacional de drogas cumple el rol de país de tránsito, en especial respecto de la industria de la cocaína. En las últimas décadas se advierte un incremento del consumo de estupefacientes y psicotrópicos, y en la última década, la aparición de algunos laboratorios de producción de clorhidrato de cocaína, aunque no con la envergadura de los de Colombia, Perú o Bolivia. Su legislación penal en relación a esas sustancias se fue desarrollando a partir de 1924, y desde la década del 1970 se fueron acentuando sus aspectos represivos. El resultado de esta legislación fue una mayor actividad de persecución que recayó sobre consumidores y pequeños actores dentro de las actividades de tráfico, muchas veces necesitados de otro tipo de respuestas estatales. 1. El desarrollo de la legislación penal La legislación penal argentina en materia de estupefacientes 1 fue desarrollándose a lo largo del siglo XX, acompañada por una proactiva presencia policial -vinculada más a la necesidad de control de determinadas poblaciones urbanas que a un verdadero problema de salud pública- y en paralelo con la legislación internacional, aunque con mayor o menor influencia. Ni el código penal de 1921 ni la legislación anterior hacían referencia alguna a estas sustancias. Solo se consideraba delito los engaños en el expendio de sustancias medicinales por personas autorizadas, ya sea por apartarse de lo prescripto o convenido, o por disimular su carácter. Un antecedente judicial de 1923 no solo muestra 1 Este es el término utilizado por la ley penal argentina para definir a aquellas sustancias alcanzadas por ella. Al igual que en los instrumentos de derecho internacional la ley se remite a un listado, que en principio se encontraba anexo al Decreto 722/91 y que hace poco fue sustituido por el que contiene el Decreto 299/10. Brevemente se puede indicar que en ella se incluyen todos los estupefacientes de la Convención Única de 1961 y los psicotrópicos de las listas I y II del Convenio de 1971; la última reforma incorporó la ketamina, el GHB (ácido gama-hidroxibutírico), y el flunitrazepam, entre otras sustancias. 1
3 que estos delitos no alcanzaban al expendio o posesión de estas sustancias en el caso cocaína-, sino que ilustran sobre las prácticas policiales, no tan distintas a las actuales, 2 aunque en esa época ligadas a la necesidad de control de ciertos personajes de la noche, descriptos en numerosas letras de tango 3 en las que abundaban las menciones a la cocaína ( coco 4 ) y la morfina. Ese mismo año el diputado Leopoldo Bard presentó un proyecto que un año después se convertiría en la primera reforma en esta materia. La ley incorporó al código penal los términos narcóticos y alcaloides, 5 y estableció como delito la introducción clandestina al país de estas sustancias, la venta de los que estando autorizados (por ejemplo, farmacéuticos) lo hicieran sin receta médica, y la prescripción o expendio en dosis mayores a las indicadas. Las penas iban de seis meses a dos años de prisión. Sin embargo, la redacción solo permitía alcanzar la venta sin receta de los narcóticos y alcaloides de aquellos que estaban autorizados. Esta limitación la apuntó el entonces jefe de policía en una carta dirigida al diputado Bard, 6 quien presentó un nuevo proyecto de reforma al código penal que se aprobaría en En el debate parlamentario algunas voces señalaban que el uso de alcaloides era un asunto de las clases adineradas y no constituía un grave mal para la población, como sí se afirmaba respecto del alcohol o el juego. 7 Pese a ello, la ley instauró la posibilidad de penar (con prisión de 6 meses a 2 años) la tenencia ilegitima de esas sustancias, sin discriminar entre traficantes y consumidores. Los límites de esta redacción fueron objeto de discusión por parte de los tribunales. En los plenarios de la Cámara del Crimen de la Ciudad de Buenos Aires González, Antonio (1930) y Teherán de Ibarra, Asunción (1966), se puede apreciar eso, aunque en ambos prevaleció el criterio que afirmaba como delito la tenencia ilegítima destinada al consumo. En el último de ellos se ilustra la magnitud del problema trayendo 2 En el caso Morgan, Ricardo, este último entra en un bar y luego de entrevistarse con otra persona, a quien le entrega un pequeño paquete y luego se fuga, se le encuentra entre sus prendas dos envoltorios más con cocaína [C.C.C., Gaceta del Foro, t. 46, septiembre-octubre de 1923, nº 262, pp. 196 citado en Laje Anaya, J. (1996). Narcotráfico y Derecho Penal Argentino. (pp. 26, nota 9). Córdoba, Argentina: Marcos Lerner Editora, 2 ED-]. La presencia de un tercero que desaparece y la aparición policial justo luego de ello, genera los mismos interrogantes actuales sobre la participación policial en la provocación o generación de este tipo de hechos. 3 D auria, A. (s/f). Tango, marginalidad y drogas. Drogas: mejor hablar de ciertas cosas. Sección Opiniones. Consultado en enero de 2010 en 4 Jugando con el nombre y la figura femenina. 5 Estos fueron los términos que se utilizaron en un principio, los cuales no tenían una delimitación precisa; de hecho la noción alcaloide se refiere a la estructura de determinados compuestos químicos, no todo ellos ilegales, como por ejemplo la cafeína. 6 Esa carta decía: es del caso hacer resaltar que esa nómina está lejos de demostrar la acción policial en la represión de los expendedores de los estupefacientes. Las intervenciones han sido muchas más, pero las consignadas han sido los únicos casos en que se ha podido encuadrarlos dentro de los términos punitivos de la legislación pertinente que dice: en caso de que la venta o entrega o suministro sea hecha por persona no autorizada para la venta de sustancias medicinales pero no expresa nada con respecto a los que sin dedicarse legalmente a esas actividades comerciales tienen en su poder cantidad de drogas comprendidas en el régimen de la ley (Senadores, Diario, 1925-II-521, p citado en Laje Anaya, J., op. cit. (pp. 28, nota 9). 7 Laje Anaya, J., op. cit. (pp. 26, nota 9). 2
4 estadísticas policiales que señalan que en el año 1965, 65 personas fueron sometidas a proceso en relación con drogas. Hay quienes señalan que el problema droga se constituyó en la década de 1960, en especial a finales de ella. 8 En 1962 una nueva ley de aduana estableció como delito el contrabando de estas sustancias 9 con una pena de uno a ocho años de prisión. En 1968 se reformó el código civil (ley ) incorporando la posibilidad de internar compulsivamente a los toxicómanos y limitar su capacidad legal, se sancionó la ley administrativa (Nº ) que regula el mercado legal de los estupefacientes, 10 y se realizó una nueva reforma al código penal en el mismo año. La entrada en vigencia de la ley amplió la descripción de conductas penadas, siguiendo el modelo de la legislación internacional, 11 incluyendo las actividades de producción, introducción, 12 venta y suministro con penas de 1 a 6 años de prisión. Con la misma pena se castigaba la tenencia ilegítima que excedan las correspondientes a un uso personal. Más allá de los conflictos en torno a establecer los límites de esta expresión, esta fue la única vez que la legislación penal argentina excluyó expresamente la punición de la tenencia para consumo. Esta norma solo duró hasta el año 1973, cuando se la derogó por haber sido dictada por un gobierno de facto, retornando a la redacción de En 1974 entró en vigencia la primera ley penal especial sobre estupefacientes (Nº ); proyectada desde el Ministerio de Bienestar Social a cargo de José López Rega, fundador de la Alianza Anticomunista Argentina (AAA), quien compartía la misma visión que Nixon sobre la utilización de la guerra contra las drogas como una forma de combatir las organizaciones guerrilleras. 13 El mensaje que acompañaba el proyecto, 14 de marcado tono beligerante, equiparaba el tráfico y consumo de drogas como raíces del mal a atacar, llegando a sostener que todo drogadicto es potencialmente un traficante de estupefacientes. 15 Luego se afirma, el tráfico ilegal de estupefacientes debe ser perseguido y reprimido hasta la aniquilación. 16 En sus párrafos finales indica estos delitos como atentatorios a la seguridad nacional y justifica la 8 Touzé, G. (2006). Evolución del problema droga en la Argentina. En Touzé, G. (org.). Saberes y prácticas sobre drogas: el caso de la pasta base de cocaína (pp. 47/76). Buenos Aires, Argentina: Intercambios Asociación Civil.-Federación Internacional de Universidades Católicas. 9 Todavía definidas bajo los términos alcaloides y narcóticos. 10 Para uso médico y científico, conforme los términos de la Convención Única de Estupefacientes de Naciones Unidas (1961). La ley (19.303) que regula el mercado legal de los psicotrópicos fue sancionada en Argentina aprobó la Convención Única de Estupefacientes mediante el decreto-ley Nº 7672/63, el cual fue ratificado por la ley Nº de Derogando la redacción de 1924 (ley ). 13 Larraquy, M. (2007). López Rega, el peronismo y la triple A. (pp.285). Buenos Aires, Argentina: Punto de Lectura. 14 El proyecto, su mensaje y los debates parlamentarios pueden obtenerse de la página Web de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación (en última consulta, enero de 2010). 15 El párrafo continúa señalando, por ello es necesario que aparte de su individualización, se implemente su internación forzosa, en alusión a la posibilidad que inauguró el artículo 9 de imponer, en caso de dependencia y junto a la pena un tratamiento de desintoxicación por tiempo indeterminado, que no podrá exceder el término de la pena, y cesará por resolución judicial, previo dictamen de peritos que así lo aconsejen. 3
5 necesidad de su sanción como un imperativo de la defensa nacional. Esta retórica justificará considerar los delitos con estupefacientes como delitos federales. Si bien el proyecto original era mucho más duro 17 la severidad de las penas se mantuvo, pese a ciertos cuestionamientos parlamentarios. En ella se discriminaron las conductas de producción, tráfico (incluido el ingreso y egreso del país) y comercio (artículo 2 ), de la tenencia ilegítima, la que se consideraba así aunque estuvieran destinados a uso personal (artículo 6 ). Las primeras con penas de prisión de 3 a 12 años y la segunda de 1 a 6. Legislación penal argentina sobre estupefacientes (11.309): Se incorporan los términos narcóticos y alcaloides. Se considera delito la introducción clandestina, la venta de aquellos que estando autorizados lo hicieran sin receta médica, y la prescripción y el expendio en dosis mayores a las indicadas. Pena: 6 meses 2 años de prisión (11.331): Se considera delito la tenencia ilegítima de narcóticos y alcaloides. Pena: 6 meses 2 años de prisión (17.567): Se incorpora el término estupefacientes. Se enumeran distintas conductas de tráfico incluida la tenencia ilegítima- y se aumenta la pena (1-6 años de prisión). Se mantiene la punición de la tenencia ilegitima, pero siempre que excedan las correspondientes a un uso personal (20.509): Se deroga la y se vuelve a la redacción de (20.771): Se enumeran distintas conductas de tráfico y se aumenta la pena (3-12 años de prisión). Se discrimina la tenencia ilegítima con menos pena (1-6 años de prisión), pero se incluye las destinadas a uso personal (23.737): Se enumeran distintas conductas de tráfico y se aumenta la pena (4-15 años de prisión). Se discrimina la tenencia ilegítima (simple) con la misma pena (1-6 años de prisión); y la tenencia para consumo personal con menos pena (6 meses-2 años de prisión) y la posibilidad de desviar el proceso hacia una medida de seguridad curativa (en caso de ser dependientes ) o educativa (en caso de ser experimentadores ). 16 El mismo término será utilizado luego en el decreto 261/75 por el cual se encomendó al ejército accionar contra organizaciones guerrilleras en la Provincia de Tucumán. En el juicio a los integrantes del entonces gobierno de facto algunas defensas invocaron esta norma para justificar la eliminación física de los elementos subversivos [Cattani, H. R. (2000). Tóxicos prohibidos y afectación del bien jurídico. En Silvia Inchaurraga Comp.-. Las drogas: entre el fracaso y los daños de la prohibición. (pp. 97/8) Rosario, Argentina: Centro de Estudios Avanzados de Drogodependencia y Sida de la Universidad Nacional de Rosario (CEADS-UNR)-Asociación de Reducción de Daños de la Argentina (ARDA). 17 No permitía la libertad durante el proceso, ni la posibilidad de condenas de ejecución condicional (sursis), ni de libertad condicional (cumplimiento de la última parte de la condena en libertad); y establecía la posibilidad de un tratamiento por tiempo indeterminado (en caso de dependencia) aún después de cumplida la pena. 4
6 De sus debates parlamentarios se pueden recoger algunos datos estadísticos presentados en tono de alarma que al desmenuzarse ponen en duda la existencia de un problema de envergadura en aquél momento. 18 Sobre los alcances de la tenencia ilegítima en relación al consumo se volvieron a desarrollar diferentes criterios jurisprudenciales, sin embargo en este período se produce el primer pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia sobre la cuestión. En el fallo Colavini (1978), a quien se le imputaba la posesión de dos cigarrillos de marihuana, se afirma la constitucionalidad de la punición de la tenencia de estupefacientes para consumo personal (art. 6 ), asociando a la toxicomanía con la delincuencia común y subversiva, entre otros males, y como causa de la destrucción de la familia, institución básica de nuestra civilización. 19 Este mismo criterio lo reiteró la Corte en el fallo Valerio (1981), durante el mismo gobierno de facto. También durante el gobierno militar, dada la superposición que había entre las disposiciones de la ley de aduana (1962) y la ley de estupefacientes (1974) sobre el contrabando de estas sustancias, en 1978 (ley ) se suprimieron los términos alcaloides y narcóticos del texto de la primera. Tiempo después, en 1981, se dictó el código aduanero (ley ) donde se sancionó el contrabando de estupefacientes con penas de 3 a 12 años de prisión, equiparándose a los delitos del artículo 2 de la ley Con el retorno a la democracia (1983) se produjeron cambios tanto en la legislación como en la jurisprudencia. Si bien la ley se mantuvo, hubo modificaciones en el código penal y en el código aduanero que repercutían sobre aquella. En 1984 (ley ) se modificó el artículo 26 del código penal y aumentó a tres años 20 la posibilidad de aplicar una condena de prisión condicional (sursis), 21 circunstancia que a su vez repercutía sobre la posibilidad de permanecer en libertad durante el proceso (libertad provisional). 22 Esta reforma tenía incidencia directa sobre aquellas personas perseguidas por infracción al artículo 2 de la ley En 1986 se modificó el código 18 Si bien abundan afirmaciones como la adicción a las drogas [ ] (se) incrementó [ ] 500 por ciento [ ] durante 1968 a 1972 o desde 1969 a 1974, por consumo de diversas drogas, los varones menores detenidos y procesados aumentan en un por ciento, y las mujeres mayores detenidas y procesadas en un 913 por ciento, solo en una ocasión se detallan los números en las que se apoyan mostrando la verdadera magnitud del problema, y aclaran los detenidos procesados por delitos toxicómanos registran un violento crecimiento desde 1969 a 1972 y 1974, pues de un total de 69 casos pasan a 574 y 582 casos, o sea un aumento del 743 por ciento (Cf. Diario de Sesiones del Honorable Senado de la Nación de los días 26 y 27 de septiembre de Disponibles en: última consulta, enero de 2010). 19 El párrafo 5 merece extractarse por su tono alarmista: 5) Que tal vez no sea ocioso, pese a su pública notoriedad, evocar la deletérea influencia de la creciente difusión actual de la toxicomanía en el mundo entero, calamidad social comparable a las guerras que azulean a la humanidad, o a las pestes que en tiempos pretéritos la diezmaban, Ni será sobreabundante recordar las consecuencias tremendas de esta plaga, tanto en cuanto a la práctica aniquilación de los individuos, como a su gravitación en la moral y la economía de los pueblos, traducida en la ociosidad, la delincuencia común y subversiva, la incapacidad de realizaciones que requieren fuerte voluntad de superación y la destrucción de la familia, institución básica de nuestra civilización (la cursiva me pertenece). 20 Antes el máximo era dos años. 21 La condena condicional ( sursis ) suspende la aplicación de la pena durante un tiempo a condición que no se cometa un nuevo delito. 5
7 aduanero y si bien se derogó el artículo que impedía la tanto la libertad durante el proceso como la posibilidad de condenas de prisión en suspenso para casos de contrabando agravado (como el de estupefacientes), se aumentó la pena del contrabando de estupefacientes destinado a su comercialización, de 4 años y 6 meses a 16 años de prisión, escala penal que permanece hasta nuestro días. 23 Pese al fallo Colavini y otros que le siguieron, numerosos tribunales inferiores desarrollaron distintas interpretaciones poniendo límites a la aplicación del art. 6 respecto de los consumidores. 24 Con la vuelta de la democracia esto se fue acentuando, y en 1986, una nueva composición de la Corte dictó el fallo Bazterrica en el que se declaró la inconstitucionalidad del art. 6 de la al considerar que la incriminación de la tenencia de estupefacientes para consumo personal avanza sobre las conductas privadas de los hombres, protegidas por la Constitución Nacional. Estos aires de incipiente democracia se vieron reflejados en un proyecto de reforma de la ley , presentado ese mismo año, que mezclaba algunas iniciativas progresistas 25 con otras más propias de los tiempos que se estaban gestando y novedosas en la legislación. 26 Sin embargo, la demora en su tratamiento, la aparición de otras visiones, y los aires de la Convención de Viena de 1988, resultaron en una nueva ley basada en la ya existente, con mayores penas y algunas novedades. La actual ley de estupefacientes (Nº de 1989), sin modificar sustancialmente la redacción de los delitos de tráfico aumentó la escala penal de 4 a 15 años de prisión. Asimismo se discriminó una tenencia simple con una pena de prisión de 1 a 6 años, y una tenencia para consumo personal con una pena de 6 meses a 2 años de prisión. Para este último caso se establecieron las medidas de seguridad curativas y educativas según se trate de dependientes o experimentadores. Meses antes de su entrada en vigencia se creó, dentro de la Presidencia de la Nación, una Secretaría especializada en el tema, que a través de los años habrá de ganar atribuciones. 27 En el año 1990, la Corte Suprema en un nuevo fallo ( Montalvo 28 ) volvió a la interpretación hecha en Colavini con argumentos similares a los allí utilizados, poniendo en cabeza de los consumidores la causa de todos los males Otra reforma del mismo año (ley ) limitó la posibilidad de estar encarcelado durante el proceso (prisión preventiva) a un máximo de dos años. 23 También se mantuvo la equiparación de la tentativa al delito consumado de contrabando, impidiendo disminuir las penas en aquellos casos. 24 Niño, L. F. (2001). Los muertos que vos matáis. En Encrucijadas Revista de la Universidad de Buenos Aires. Año 1 Número 8 (pp.16-25). 25 El proyecto presentado por el Poder Ejecutivo, aunque con el apoyo de legisladores de otros partidos, no solo establecía la no punición de la tenencia para consumo, sino que establecía atenuantes para aquellas conductas de tráfico desarrolladas por actores menores cuando cometa el hecho como dependiente, asalariado o contratado y sólo realice tareas materiales, manuales o auxiliares. De esta forma si bien se aumentaban las penas de los delitos de tráfico, se disminuía en el caso de estos actores menores. 26 Por ejemplo, delación a cambio de reducir o eximir la pena incluida la posibilidad de medidas de protección-, punición de la legitimación de activos producto de los delitos previstos, prórroga de la intercepción de estupefacientes o detención de personas. 27 Actualmente se denomina Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR). 28 Quien tenía en su poder 2,7 grs. de marihuana. 6
8 Si bien la ley mantuvo el delito de legitimación de activos o la posibilidad de prorrogar la jurisdicción, fue la reforma de 1995 (ley ) la que incorporó institutos como el delito de confabulación, 30 el agente encubierto, la entrega vigilada, la delación a cambio de reducción de pena, medias de protección de testigos o imputados, solo para la represión de los delitos de tráfico de estupefacientes. La aplicación de esta ley principalmente por las fuerzas policiales, produjo el aumento de causas en las principales ciudades del país, la mayoría de las cuales (alrededor de un 70 por ciento) eran de tenencias de pequeñas cantidades para consumo personal. 31 Incluso, la reforma realizada en el año 2005 (ley ), conocida como desfederalización, que permitió a las provincias asumir las persecución de los delitos de tenencia y comercio destinado al consumo por sus agencias penales aparece asociada al incremento de causas por esta ley y la detención de consumidores y pequeños traficantes en la Provincia de Buenos Aires. Es cierto que algunos tribunales -aunque no todos-, y en ciertas jurisdicciones, mediante distintos criterios jurisprudenciales cerraban las causas iniciadas por la policía contra los consumidores. Incluso, en 2009, la Corte Suprema de la Nación en el fallo Arriola 32 volvió a declarar la inconstitucionalidad del artículo que reprime la tenencia para consumo. Sin embargo, todavía existe una tensión entre la aplicación que realizan las fuerzas de seguridad y la que realizan los juzgados sobre este punto. Así, existe una ley -aún vigente- que en su letra sanciona la tenencia para consumo personal, prácticas policiales que la aplican de modo represivo y tribunales que la interpretan de forma desincriminante, aunque no siempre de modo uniforme. Sin embargo se espera que el fallo de la Corte Suprema oriente las prácticas (policiales y judiciales) hacia respuestas menos represivas en relación a los consumidores 33. Otra cuestión a destacar en este itinerario es la falta de investigación sobre la oferta y demanda de estupefacientes y psicotrópicos. Como muestra, basta mencionar que la 29 El apartado 13 tiene similitudes con el 5 del fallo Colavini (ver nota 19): si bien se ha tratado de resguardar la salud pública en sentido material como objetivo inmediato, el amparo se extiende a un conjunto de bienes jurídicos de relevante jerarquía que trasciende con amplitud aquella finalidad, abarcando la protección de los valores morales, de la familia, de la sociedad, de la juventud, de la niñez, y en última instancia, la subsistencia misma de la nación hasta de la humanidad toda. 30 Similar a la conspiracy estadounidense. 31 Corda, A.; Frisch, P. (2008). Introducción a un análisis de la aplicación de la Ley de Drogas Nº en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires entre los años 1996 y En IX Congreso Nacional de Sociología Jurídica. De la ley a las prácticas: confrontaciones sociales por el uso del Derecho. Rosario, Argentina: Sociedad Argentina de Sociología Jurídica y Universidad Nacional de Rosario (CDROM, ISBN ). 32 Para una breve reseña del fallo se puede leer el comunicado de la Asociación Civil Intercambios del 1 de septiembre de 2009 (disponible en: última consulta, abril de 2010). 33 Un recorrido similar realiza el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) en su informe anual 2010 donde señala: A pesar del aumento de las detenciones vinculadas con el consumo de estupefacientes, el fallo de la Corte no pone límites concretos a la actuación policial aunque tampoco favorece la intervención de la agencia penal en estos casos. Por el contrario, ordena al Estado adoptar medidas de salud preventivas, con información y educación disuasiva del consumo, enfocada sobre todo en los grupos más vulnerables, especialmente los menores, a fin de dar adecuado cumplimiento a los tratados internacionales de derechos humanos suscriptos por el país [CELS (2010). Derechos Humanos en Argentina: informe (pp. 48). Buenos Aires, Argentina: Siglo XXI Editores (en última consulta, mayo de 2010). 7
9 primera encuesta nacional sobre consumo se realizó en y las que se realizaron luego no resultan comparables entre sí. Recién en el año 2005 se creo el Observatorio Argentino de Drogas, dentro de la SEDRONAR, y comenzaron a realizarse encuestas que pudieran compararse con sus anteriores e investigaciones. De estas encuestas se puede apreciar que los principales consumos son de alcohol y tabaco; y si bien se ha incrementado el uso de aquellas sustancias alcanzadas por la ley penal, algunas de estas se ven superadas por el consumo de medicamentos (estimulantes y tranquilizantes) utilizados sin prescripción médica. 35 También aparece con preocupación el incremento del consumo de pasta base de cocaína ( paco ), sobre todo entre los jóvenes. 36 Su aparición y los daños que se perciben en torno a su consumo ponen en duda que antes hubiera un problema de envergadura en torno al consumo de estupefacientes, y plantea interrogantes sobre la eficacia de las respuestas represivas y la carencia de otro tipo de respuestas estatales. 37 También cabe mencionar en este desarrollo que en el año 2008 comenzó a funcionar un comité científico asesor en la orbita del Poder Ejecutivo, integrado por personas de reconocida trayectoria en este tema, que emitió distintos documentos en los que se cuestionaba la forma en que se estaban desarrollando las respuestas estatales en torno a la oferta y demanda de estupefacientes (y otras sustancias de riesgo adictivo). Su actividad generó un debate social que aún continúa, ha generado algunas reformas legislativas 38 y se espera que guíe futuras reformas sobre aspectos centrales. El curso legislativo esbozado produjo un incremento de la actividad de aplicación de estas leyes, en especial por parte de las fuerzas de seguridad, que recayó principalmente sobre los consumidores, quienes -en principio- no deberían terminar detenidos en cárceles. Distinta es la situación prevista para los delitos de tráfico de estupefacientes cuyas penas de prisión se fueron agravando. Si bien la actividad de aplicación de la ley recayó en menor medida sobre el tráfico, produjo el encarcelamiento de una gran cantidad de personas. Sobre este fenómeno se pretende profundizar. 34 Según esta encuesta 1 de cada 10 personas había consumido drogas ilegales en su vida, y 3 de cada 100 lo habían hecho en los últimos 30 días. También se calculo en las personas que consumen drogas ilegales, siendo de ellas usuarios frecuentes (resumen disponible en: última consulta febrero de 2010). 35 La última encuesta nacional en población general (2006) arrojaba los siguientes valores de prevalencia de vida: alcohol 73,9 por ciento, tabaco 51,7 por ciento, marihuana 15,8 por ciento, cocaína 7,9 por ciento, tranquilizantes sin prescripción médica 3,6 por ciento, estimulantes sin prescripción médica 1,6 por ciento; pasta base-paco 1 por ciento, entre otros (disponible en: última consulta, abril de 2010). 36 La tercera encuesta nacional en estudiantes de enseñanza media (2007) señala que mientras en el año 2001 la prevalencia de vida de consumo de pasta base se ubicaba en el 0,7 por ciento, en el año 2005 ascendía a 2,6 por ciento y en 2007 se ubicaba en un 2,3 por ciento (disponible en: %20Enseñanza%20Media2007%20Info%20Final.pdf; última consulta, abril de 2010). 37 Rangugni, V.; Rossi, D.; Corda, A. (2006). Informe Pasta Base de Cocaína, Argentina. Buenos Aires, Argentina: Intercambios Asociación Civil (disponible en: última consulta, abril de 2010). 38 Durante el año 2008 se dictaron normas administrativas que limitaron la comercialización de efedrina, y en el año 2009 se limitó la venta de medicamentos de venta libre solo a farmacias (ley ) y se creo el Programa Nacional de Educación y Prevención sobre las Adicciones y el Consumo Indebido de Drogas (ley ). 8
10 A modo de resumen de esta primera parte puede señalarse que la legislación penal sobre estupefacientes se fue endureciendo a lo largo del siglo pasado. En su génesis se advierten tanto actores locales como internacionales; y pese a la retórica y la falta de investigación, no se advierte en su transcurrir la existencia de un problema de envergadura en torno a estas sustancias, salvo en los últimos tiempos con la aparición de la pasta base de cocaína ( paco ). 2. El sistema penitenciario, defensores y otros actores El sistema penitenciario argentino esta conformado por varios servicios penitenciarios. Junto con el Servicio Penitenciario Federal (SPF), se encuentran los servicios penitenciarios de cada una de las provincias que integran el estado (federal) argentino. En las cárceles federales están las personas detenidas a disposición de Juzgados Federales (por delitos federales 39 ) o en Juzgados Nacionales 40 (por delitos comunes 41 ), mientras que en las cárceles bonaerenses están las personas detenidas por orden de los juzgados del Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires por delitos comunes (no federales); aunque esto no es en todos los casos así de exacto. Si bien la cantidad de personas detenidas en el SPF representa menos del 20 por ciento de las personas detenidas en todo el país, concentra casi el 60 por ciento de las que lo están por delitos con estupefacientes. Le sigue en importancia el Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires (SPB), que si bien representa algo más del 40 por ciento de las personas detenidas en toda la Argentina, las que se encuentran por delitos con estupefacientes son algo más de un 20 por ciento del total del país. 42 Esta concentración de personas detenidas por delitos con estupefacientes (80 por ciento del 39 Los delitos de la ley de estupefacientes son federales. Sin embargo a partir de la reforma conocida como desfederalización (2005), se permitió a las provincias la persecución de ciertos delitos (actividades de consumo y venta directa a los consumidores). Esta posibilidad solo la hizo efectiva la Provincia de Buenos Aires a fines de 2005, y otras provincias (Entre Ríos, La Rioja) si bien lo intentaron, nunca la concretaron. 40 Con este término se denominan a los juzgados de la Ciudad de Buenos Aires, territorio que antes de la reforma constitucional de 1995 era nacional. 41 Al 1/1/2010, de las 9210 personas alojadas en el SPF 5372 los estaban por la jurisdicción nacional, 2915 por la jurisdicción federal y 923 por jurisdicción provincial (ver última consulta, febrero 2010). 42 Estos datos fueron elaborados a partir de la información del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP) (2008). Informe Anual Buenos Aires, Argentina: Dirección Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación (en última consulta, octubre de 2009). Según esta fuente, en el año 2007 el SPF alojaba personas y el SPB , representando el 17,20 por ciento y el 44,48 por ciento de la población de personas detenidas en el país ( personas). Tomando los informes del SPF y del los restantes servicios penitenciarios provinciales elaborados por el SNEEP (disponibles en: última consulta, octubre de 2009), a partir del apartado donde se detalla el tipo de delito según su primera mención se señala que en el SPF y en el SPB los delitos con estupefacientes se mencionaron y veces, respectivamente. Estos datos representan 59,26 por ciento y el 21,06 por ciento del total de primeras menciones de este tipo de delito en todo el país. Aún con lo que parece ser un error en los datos del Servicio Penitenciario de la Provincia de Santa Fe, donde no figura ninguna mención a la ley de estupefacientes, y 97 por infracción al régimen penal tributario (ley ), cuando en provincias similares (Córdoba, Salta, Mendoza, Tucumán) la proporción es inversa, los datos siguen siendo similares; el SPF representa el 58,12 por ciento y el SPB el 20,65 por ciento. 9
11 total del país) en estos dos servicios (SPB y SPF) justificará la mirada sobre ellos a los fines de esta investigación. El SPF tuvo un presupuesto para el año 2009 de millones de pesos ( dólares estadounidenses 43 ) (0,5 por ciento del presupuesto del estado federal), mientras que el del SPB lo fue de (1,9 por ciento del presupuesto de la Provincia de Buenos Aires). El gasto mensual por detenido es de pesos en el SPF y en el SPB se estima en pesos. 44 El SPF se compone de 31 establecimientos, con capacidad para personas. 45 Como consecuencia del incremento del número de plazas y el descenso de personas detenidas, hacia fines de 2006 dejó de haber superpoblación. 46 El SPB esta formado por 49 unidades, de las cuales una esta clausurada y otra es de tránsito (sin alojados). Su capacidad es de plazas y se informa que no existe superpoblación. 47 Sin embargo, si se contara la cantidad de personas que se encuentran detenidas en dependencias policiales en la Provincia de Buenos Aires 48 se puede afirmar la existencia de un déficit de plazas. El personal del SPF esta conformado por agentes, en las unidades con internos alojados; (33 por ciento) destinados a seguridad, (45 por ciento) a tratamiento (reinserción social) y (22 por ciento) a tareas administrativas. En el área de salud trabajan 344 profesionales y 271 auxiliares. 49 En el SPB había a mediados de 2006 menos de agentes. 50 Actualmente habría alrededor de personas 43 USD 1 = $ 3,86; euros (EUR 1 = $ 5,21). 44 Unidos por la Justicia Asociación Civil (2009). Informe: Análisis comparativo SPF-SPB. (en ultima consulta, octubre de 2009). 45 SNEEP (2008). Servicio Penitenciario Federal (pp. 23). Buenos Aires, Argentina: Dirección Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación (en última consulta, octubre de 2009). 46 Servicio Penitenciario Federal (SPF) (2009). Informe Anual de Gestión (pp. 39). Buenos Aires, Argentina. (en última consulta, octubre de 2009). En el informe realizado por el Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente (ILANUD), en ocasión de la visita al SPF en octubre de 2008 (en última consulta, noviembre de 2009), se afirma la situación del SPF como una notable excepción dentro del grave panorama regional y nacional en materia de sobrepoblación y hacinamiento en prisiones. 47 SNEEP (2008). Buenos Aires Buenos Aires, Argentina: Dirección Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación (disponible en: última consulta, octubre de 2009). 48 Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) (2009). Derechos Humanos en Argentina: informe (pp. 239/40). Buenos Aires, Argentina: Siglo XXI Editores (en última consulta, octubre de 2009). Allí se informa que a diciembre de 2008 la cantidad de personas alojadas en dependencias policiales ascendía a SPF, op. cit. (pp. 86/7 y 109). 50 Diario Hoy (2006). Cárceles bonaerenses: la Provincia afronta un déficit de 5 mil agentes penitenciarios. (en última consulta, octubre de 2009). 10
12 trabajando, 51 no habiéndose podido discriminar entre estos cuántos lo hacen en los lugares de detención. En el sistema federal actúa la Procuración Penitenciaria, organismo que depende del Congreso Nacional y se encarga de proteger los derechos humanos de las personas privadas de libertad. En sus informes anuales se puede encontrar una mirada más crítica a la presentada por el SPF sobre la situación de las cárceles. 52 Respecto de los defensores públicos, a partir de la reforma constitucional de 1994 (art. 120) el Ministerio Público, integrado por el Ministerio Público Fiscal y el Ministerio Público de la Defensa (MPD), pasó a ser un órgano independiente del resto de los poderes del Estado, con autonomía funcional y autarquía financiera. El MPD contaba en el 2008 con un presupuesto de pesos. Su actuación en las causas penales (por delitos comunes y federales) de la Ciudad de Buenos Aires se realiza a través de 82 defensores y sus asistentes; y en las causas penales federales del resto del país por medio de 97 defensores y sus colaboradores. 53 El MPD cuenta con una comisión de cárceles y otra de género que trabajan en ambos temas. En este punto, merece mencionarse la existencia de actores de la sociedad civil que actúan brindando información sobre la realidad carcelaria 54 y/o asistencia a las personas detenidas durante o después de estar en las cárceles; algunos de estos colectivos están integrados por personas que estuvieron detenidas o sus familiares, 55 e intentan modificar la mirada que en general se tiene sobre ellos. 3. La población en las cárceles - Diversidad de fuentes La población penitenciaria en argentina se ha incrementado de forma constante desde la recuperación de la democracia, a fines del año 1983; aunque en los últimos años se advierte cierto descenso. Considerando la totalidad de los sistemas penitenciarios, en 1997 había personas detenidas. En el año 2001 esa cifra alcanzaba a y en 2007 se encontraba en El mayor valor se alcanzó en el año 2005 con personas detenidas. 56 A fines de 2007, poseía una tasa carcelaria de 133 personas cada cien mil habitantes, cuando en 2001 era de 109, y en 1992 de Servicio Penitenciario Bonaerense (2009). Scioli encabezó la celebración por el Día del Agente Penitenciario. (en ultima consulta, octubre de 2009). 52 Disponibles en última consulta, marzo de Defensoría General de la Nación (2008). El Ministerio Público de la Defensa. Buenos Aires, Argentina (en última consulta, octubre de 2009). 54 Entre estos se puede mencionar el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial por la memoria, el Centro de Estudios sobre Política Criminal y Derechos Humanos (CEPOC), Unidos por la Justicia Asociación Civil, entre otros. 55 Dentro de estos se puede mencionar el Grupo de Mujeres Argentinas y su Proyecto Intrapostmuros (http://www.proyintrapostmuros.com.ar); la ONG rompiendo muros la Asociación Civil Familiares de Detenidos en Cárceles Federales, solo para mencionar algunos. 56 SNEEP (2008). Informe Anual op. cit. (pp. 3). 57 International Center for Prison Studies, King s College London (en última 11
13 Fuente: SNEEP, Informe Anual 2007; Dirección Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación. Según los datos del SPF en el año 1984 se encontraban detenidas personas, en 1989 ese número ascendía a 4.108, en 2000 a 7.146, en 2005 a 9.625, y el último dato disponible indica que al 26 de marzo de 2010 se encuentra en personas. El mayor número se alcanzó en el año 2004 con personas detenidas. Expresado en porcentajes la población penitenciaria en el ámbito federal se incrementó entre 1984 y 2010 un 296,41 por ciento; entre 1989 y 2010 un 128,60 por ciento; y entre 2000 y 2010 un 31,41 por ciento. En el SPB había personas detenidas en 1997, para el año , y en En el informe 2009 del Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria se señala que a marzo de 2008 ascendía a detenidos, cifra que creció a para el mismo mes de En comisarías creció de detenidos en diciembre de 2007 a personas en marzo de En total, la provincia tenía a marzo de este año personas detenidas. 58 consulta, octubre de 2009). Similares tendencias, aunque no siempre con idénticos datos, muestran el SNEEP (Informe Anual op. cit., pp. 2, con mención del King s College London), con una tasa de 134,61 (al 31/12/2007); y el informe realizado por el ILANUD (v. nota 45), donde -entre otras- se mencionan las siguientes tasas: 1992, 63; 2001, 126; 2005, 164; 2007 no disponible. 58 Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria (2009). Informe Anual El sistema de la crueldad IV. (pp. 28). La Plata, Argentina (en última consulta, marzo de 2010). 12
14 Detenidos en el SPF ( ) Fuente: Servicio Penitenciario Federal (Informe Anual 2008 y sitio Web - años y ) y SNEEP, SPF 2007 (años ). Detenidos en el SPB ( ) Fuente: SNEEP, Informe Anual 2007; Dirección Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación. Distintas fuentes indican que dentro de la población penitenciaria federal (SPF) un tercio se encontraba detenida por delitos con estupefacientes; siendo el segundo tipo luego de los delitos contra la propiedad (robos principalmente). 13
15 En la obra que encabeza Alcira Daroqui se señala que en el año 2001 el 32,6 por ciento de las personas se encontraban en esta situación, mientras que el 40,6 por ciento lo estaba por delitos contra la propiedad. 59 Los datos elaborados por el SNEEP, a partir de los delitos mencionados en primer término, muestran que en los años 2004 y 2007 estos porcentajes se mantienen similares, con un 27,26 por ciento y 32,64 por ciento respectivamente, 60 mientras los delitos contra la propiedad representaban el 43,01 por ciento y 43,25 por ciento. Similares números se vuelcan en el informe elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) en ocasión de visitar el SPF a mediados de Incluso las investigaciones realizadas por el Consejo Nacional de la Mujer (CNM) sobre la población penitenciaria en los años 1995 y 2001 permiten inferir cómo las infracciones vinculadas con los estupefacientes fueron creciendo durante la década del noventa, coincidiendo con los años de vigencia de la ley Allí, desglosando los tipos de delitos por los que se encuentran detenidas las personas dentro del SPF se discrimina un apartado bajo el título Leyes Especiales, dentro del cual se hallan las leyes de estupefacientes con una exclusiva o al menos muy importante influencia en el rubro. 63 De esta información se aprecia que en 1985, primer año disponible, había 33 personas detenidas por leyes especiales. En 1989, año de sanción de la ley vigente aumentó a 332, y así lo siguió haciendo durante los años siguientes; en 1995 la cifra era de y en el año 2000, último disponible, se encontraba en Así, mientras en 1985 este rubro representaba el 1 por ciento, en 1989 llegaba al 8 por ciento, en 1995 superaba el 25 por ciento y en el año 2000 estaba por arriba del 27 por ciento del total de detenidos en el SPF Daroqui, A. (et. al.) (2006). Voces del encierro: mujeres y jóvenes encarceladas en la Argentina una investigación socio-jurídica. (pp. 68). Buenos Aires, Argentina: Omar Favale Ediciones Jurídicas. Cabe aclarar que dicho porcentaje no incluye aquellos casos que no estaban definidos; incluyendo a estos el valor es de 25,2 por ciento. 60 SNEEP. Servicio Penitenciario Federal (pp. 18) Buenos Aires, Argentina: Dirección Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación (en última consulta, octubre de 2009); SNEEP (2008). Servicio Penitenciario Federa op. cit. (pp. 18). 61 Allí se señala que en febrero de 2008 la infracción por este tipo de delitos representaba el 31,70 por ciento del total de los detenidos [Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD, 2008). Evaluación y Recomendaciones para el perfeccionamiento de los programas de prevención y atención al uso de drogas y del VIH que se implementan actualmente en los establecimientos del Servicio Penitenciario Federal. Informe de la misión de la ONUDD de julio de 2008 (en última consulta, noviembre de 2009)]. 62 Consejo Nacional de la Mujer (CNM) (s/f). Investigación sobre la población penal femenina alojada en el servicio penitenciario federal, Investigación sobre la población penal femenina alojada en el servicio penitenciario federal (en última consulta, noviembre de 2009). 63 Si bien la actual ley y su antecesora (ley ) no son ni eran- las únicas leyes especiales, tanto por el comportamiento que arrojan sus números, comenzando a aumentar hacia fines de la década del ochenta y durante toda la década del noventa, como por otros datos que trae la propia investigación, como el aumento de detenciones de mujeres por delitos con estupefacientes, se puede pensar que, si ese tipo de infracciones no resultan el total de ese rubro, al menos son una parte importante de él. 64 Estos porcentajes (1985, 1,31 por ciento; 1989, 8,23 por ciento; 1995, 25,55 por ciento; 2000, 27,43 por ciento) se calcularon sacando del total de detenidos aquellos que no especificaban delitos; si se incluyeran estos últimos los datos serían levemente inferiores (1985, 1,23 por ciento; 1989, 8,08 por ciento; 1995, 23,61 por ciento; 2000, 26,70 por ciento). 14
16 Detenidos por delitos con estupefacientes en el SPF ( ) 100% 80% 60% 40% 20% 0% Fuente: Consejo Nacional de la Mujer (Investigación sobre población penal femenina alojada en el SPF, año 2001). Más adelante se podrá observar que los porcentajes de detenidos por delitos con estupefacientes aumentan en relación a dos poblaciones específicas: mujeres y extranjeros. Dentro del SPB, al 2007, la primera mención a delitos con estupefacientes solo representa el 4,78 por ciento, 65 porcentaje que si bien es inferior al del SPF parece ir en aumento en los últimos años, luego de la reforma conocida como desfederalización. 66 En su último informe anual, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) afirma: Según datos oficiales, el ingreso de personas al Sistema Penitenciario Bonaerense (SPB) por este tipo de delitos pasó de 46 detenidos en 2005 a 960 en 2008 (sin contar los detenidos en comisarías). Hacia septiembre de 2009 el 7,5% de la población detenida en el SPB lo estaba por infracción a la Ley La información disponible no permite discriminar dentro de este grupo la calificación legal, impidiendo conocer más detalles de los delitos por los que se encuentran detenidos. Sin embargo, se pude afirmar que serían de aquellos cuyos mínimos de pena superan los tres años de prisión, los cuales no permitirían la libertad durante el proceso SNEEP (2008). Buenos Aires. op. cit (pp. 13). 66 En la página del SPB una dispositiva muestra que al 9 de junio de 2005 la cantidad de personas detenidas por delitos contra la salud pública representaba el 0,3 por ciento (en última consulta marzo de 2010). 67 CELS (2010). op. cit. (pp. 179). 68 En el régimen procesal federal la libertad durante el proceso, hasta hace poco, dependía principalmente de la escala penal del delito, impidiéndola para los delitos cuyo mínimo fuera superior a los tres años de prisión. En los últimos años, el avance de ciertos criterios jurisprudenciales dando mayor peso a otros criterios (peligro de fuga, entorpecimiento de la investigación) han permitido ampliar los supuestos de libertad durante el proceso, incluso en aquellos delitos con mínimos superiores a tres años de prisión, aunque no siempre con aplicación uniforme. 15
La lógica que opera es entonces, ante iguales, iguales soluciones: la respuesta penal.
SISTEMAS DESPROPORCIONADOS. DESPROPORCIÓN Y COSTOS ECONÓMICOS, INSTITUCIONALES Y HUMANOS DE LA POLÍTICA SOBRE ESTUPEFACIENTES EN ARGENTINA. de R. Alejandro Corda. Un volumen de 58 páginas, Intercambios
Buenas prácticas de la sociedad civil para la defensa de los derechos de las personas privadas de su libertad
Buenas prácticas de la sociedad civil para la defensa de los derechos de las personas privadas de su libertad En la actualidad, más de 60 mil personas 1 están privadas de su libertad en la República Argentina,
TRANSNATIONAL I N S T I T U T E Sistemas Sobrecargados Leyes de drogas y cárceles en América Latina washington office on latin america Sistemas sobrecargados - Leyes de drogas y cárceles en América Latina