Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/sentencia-2005-00951-de-abril-15-de-2010?documento=jurcol&contexto=jurcol_84965d14e73810e4e0430a01015110e4&vista=STD-PC
Timestamp: 2018-09-18 16:04:08
Document Index: 412314030

Matched Legal Cases: ['artículo 338', 'artículo 333', 'artículo 154', 'artículo 333', 'artículo 154', 'artículo 338', 'artículo 154', 'artículo 333', 'artículo 338', 'artículo 340', 'artículo 348', 'artículo 338']

﻿ Sentencia 2005-00951 de abril 15 de 2010
SENTENCIA 2005-00951 DE 15 DE ABRIL DE 2010
CONTENIDO:BIENES RECIBIDOS EN DACIÓN DE PAGO. NO PROCEDE LA RECLASIFICACIÓN PARA EL ESTABLECIMIENTO BANCARIO DE LA NATURALEZA DE LOS ACTIVOS RECIBIDOS EN DACIÓN DE PAGO. ESTOS NO SON ACTIVOS MOVIBLES POR SER ACTIVOS NO MONETARIOS.
TEMAS ESPECÍFICOS:ESTABLECIMIENTO BANCARIO, DACIÓN EN PAGO, IMPUESTO SOBRE LA RENTA, INVENTARIO, VALOR DE LOS ACTIVOS MONETARIOS, AJUSTE INTEGRAL POR INFLACIÓN
Sentencia 2005-00951 de abril 15 de 2010
Referencia: 25000-23-27-000-2005-00951-01-16711
Actor: Banco de Crédito de Colombia y Desarrollo Social - Megabanco S.A.
Impuesto de renta de 2000
En los términos del recurso de apelación de la demandada, la Sala debe decidir si los bienes recibidos en dación en pago por el banco por el año gravable de 2000 debían ajustarse por inflación y si es procedente el gasto que resultó del desmonte del ajuste por inflación a tales bienes.
Según los antecedentes del proceso, Megabanco S.A. corrigió la declaración de renta de 2000 con el fin de no reflejar el efecto de los ajustes por inflación inicialmente realizados sobre los bienes recibidos en dación en pago. Este desmonte afectó las casillas “ajustes por inflación - corrección monetaria - activos fijos”, “otros activos” y “otros ingresos distintos de los anteriores”. La DIAN, en la liquidación de revisión, modificó los mencionados renglones en el sentido de adicionar $ 911.144.000, porque consideró que tales bienes sí estaban sujetos a ajustes por inflación.
Por su parte, el demandante considera, y así lo decidió el tribunal, que los bienes recibidos en dación en pago por las entidades financieras hacen parte del inventario, porque se enajenan dentro del giro ordinario de los negocios del banco para recuperar las acreencias. En consecuencia, no se ajustan por inflación conforme a la excepción consagrada en el artículo 338 del estatuto tributario en concordancia con el artículo 333 ibídem que fue derogado por el artículo 154 de la Ley 488 de 1998 que derogó.
La demandada recurrió la decisión por cuanto, a su juicio, tales bienes sí estaban sujetos a ajustes por inflación porque no constituyen inventarios. Son activos no monetarios que deben ajustarse por inflación.
El artículo 333 del estatuto tributario establecía que los activos movibles o inventarios poseídos el último día del año inmediatamente anterior al gravable se debían ajustar por el PAAG. Como contrapartida se debía registrar un crédito a la cuenta de corrección monetaria. Sin embargo, la norma fue derogada por el artículo 154 de la Ley 488 de 1998.
Por su parte el artículo 338 ibídem dispone:
De acuerdo con estas dos disposiciones, para el año gravable de 2000, los inventarios no se ajustaban por inflación.
Para resolver, se advierte que la Sala mediante sentencia de 11 de marzo de 2010 decidió un asunto similar al que ahora ocupa la atención de la Sección, cuyas consideraciones son suficientes para decidir este asunto, debido a que se analizaron los mismos argumentos que las partes expusieron en este proceso(1). En consecuencia, se reitera el criterio expuesto en esa oportunidad, así:
Se reconoció que la finalidad del sistema de ajustes por inflación, mientras estuvo vigente(2), fue reexpresar periódicamente aquellos activos, pasivos y en general, los componentes no monetarios de los estados financieros, cuyo valor en libros no concordara con el valor del mercado por efectos de la inflación. Que frente a los ajustes por inflación los activos se distinguían entre monetarios y no monetarios. Si bien algunos activos tuvieron regulación especial en el estatuto tributario, la norma general era ajustar los activos no monetarios (el art. 339 ibíd. señalaba que los activos monetarios no eran susceptibles de ajuste).
Los ajustes integrales incluyeron todas las cuentas del balance que fueran no monetarias: activos, pasivos y patrimonio. Debían aplicarlos todos los contribuyentes que estuvieran obligados a llevar libros de contabilidad.
Señaló que para las entidades financieras no cabía duda que los bienes recibidos en dación en pago eran un activo, que según el Diccionario Jurídico Colombiano, era “cualquier cosa de valor que posee una persona o compañía en contraposición con aquellas que debe a terceros, las que son llamadas pasivos. En general, el total de los activos menos el total de los pasivos es equivalente al monto del capital de una persona o sociedad”. Además, era un activo no monetario. En consecuencia, por regla general, se debían ajustar por inflación, salvo que sobre los mismos existiera una excepción legal.
Para la Sala, la excepción legal no podía considerarse que fuera el artículo 154 de la Ley 488 de 1998 que eliminó los ajustes por inflación a los inventarios consagrado en el artículo 333 del estatuto tributario, pues esta norma no era aplicable para los bienes que reciben los bancos en dación en pago.
En primer lugar, en materia de entidades financieras, el PUC (Res. 3600/98) describe y establece la dinámica de la cuenta 1710 “bienes recibidos en pago”, según la cual, los bienes recibidos en pago se ajustarán por inflación, teniendo en cuenta el PAAG mensual, siempre que correspondan a activos no monetarios, siguiendo las instrucciones establecidas en la clase 1- Activos.
En la clase 1-activos del PUC de las entidades financieras se agrupan las cuentas que representan los bienes y derechos tangibles e intangibles de propiedad de la entidad. Comprende disponible, fondos interbancarios vendidos y pactos de reventa, inversiones, cartera de créditos, aceptaciones y derivados, cuentas por cobrar, bienes realizables y recibidos en pago(3), propiedades, equipo y otros activos. Esta regulación no contempla dentro de los activos de las entidades financieras a los inventarios, como sí lo hace la regulación para comerciantes (D. 2650/93), según la cual la clase 1-activos agrupa el conjunto de las cuentas que representan los bienes y derechos tangibles e intangibles de propiedad del ente económico, que en la medida de su utilización, son fuente potencial de beneficios presentes o futuros. Comprende los siguientes grupos: el disponible, las inversiones, los deudores, los inventarios(4), las propiedades, planta y equipo, los intangibles, los diferidos, los otros activos y las valorizaciones.
Entonces, se estableció que, según la dinámica de los negocios de las entidades financieras(5), los bienes recibidos en dación en pago no tienen el tratamiento de inventarios, razón por la cual no tuvo sustento jurídico el proceder del demandante de reclasificar los bienes recibidos en dación en pago a activos movibles y menos para no ajustar por inflación estos activos no monetarios.
Con el mismo criterio se considera que en este caso, como en el de la jurisprudencia mencionada, el banco no podía desmontar los ajustes por inflación efectuados a los bienes recibidos en dación en pago mediante el mecanismo de reclasificarlos como activos movibles. Congruentemente, se estima que se ajustó a derecho la decisión de la DIAN de rechazar ese desmonte al señalar que los bienes recibidos en dación en pago por el banco debía ajustarse por inflación conforme al artículo 338 del estatuto tributario que trata del ajuste a los demás activos “no monetarios”. Este ajuste se llevaba a cabo de acuerdo con el PAAG, conforme al procedimiento establecido en el artículo 340 ibídem, así:
“El valor de los ajustes efectuados a los denominados activos no monetarios, se registrará como un mayor valor de tales bienes, mediante un débito a la cuenta de cada tipo de activos por el valor del ajuste. La contrapartida será un crédito a la cuenta de corrección monetaria por el mismo valor, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 348”.
Por último, la Sala reitera que si bien mediante sentencia del 20 de noviembre de 2008(6) se dijo que los bienes en dación en pago de deudas a favor de los bancos, se reciben en desarrollo de la actividad productora de renta de la entidad financiera y, por lo tanto, se clasifican como activos movibles (E.T., art. 60), se advierte que en esa oportunidad no se abordó el estudio del artículo 338 del estatuto tributario, que la Sala encuentra perfectamente aplicable al caso.
En definitiva, como no procedía la reclasificación que efectuó la actora de los bienes recibidos en dación en pago a activos movibles no sujetos a ajustes por inflación, sino que son activos no monetarios que para el año gravable de 2000 se debían ajustar por inflación, tampoco procede el gasto solicitado por $ 800.000 que resultó del desmonte de los ajustes por inflación. Prospera el recurso de apelación de la demandada.
En consecuencia, la Sala revocará la decisión de primera instancia que anuló parcialmente los actos acusados y, en su lugar, negará las pretensiones de la demanda, teniendo en cuenta que las demás partidas que fueron rechazadas por la DIAN fueron confirmadas por el tribunal y la parte actora no apeló.
REVÓCASE la sentencia de 10 de mayo de 2007 proferida por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. En su lugar dispone:
(1) Expediente 16195. C.P. Dr. Hugo Fernando Bastidas Bárcenas.
(6) Expediente 15928, C.P. (E) Dr. Héctor J. Romero Díaz.