Source: https://www.slideshare.net/JulioGonzales20/derecho-procesal-civil-62370084
Timestamp: 2019-12-07 20:23:11
Document Index: 199387909

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Estuardo Palencia
1. TEMARIO ORAL DEDERECHO PROCESAL CIVIL Y MERCANTIL 1. DERECHO PROCESAL. DEFINICION. Conjunto de normas que regulan la actividad jurisdiccional del Estado para la aplicación de las leyes de fondo. DERECHO PROCESAL CIVIL. Rama de las ciencias jurídicas que tiene por objeto el estudio de la naturaleza, el desenvolvimiento y la eficacia del proceso civil. La definición que Guasp da sobre el proceso civil es la siguiente: “una serie o sucesión de actos que tienden a la actuación de una pretensión conforme con las normas del derecho privado por los órganos de la Jurisdicción ordinaria, instituidos especialmente para ello”. CÓDIGO PROCESAL CIVIL Y MERCANTIL, SU ESTRUCTURA. Contiene seis (6) libros, seiscientos treinta y cinco (635) artículos, tres (3) artículos con disposiciones finales. LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES TITULO I Jurisdicción ordinaria. TITULO II Personas que intervienen en los procesos TITULO III Del ejercicio de la Pretensión Procesal TITULO IV Los Actos Procesales. LIBRO SEGUNDO PROCESOS DE CONOCIMIENTO TITULO I Juicio Ordinario. TITULO II Juicio Oral TITULO III Juicio Sumario TITULO IV Juicio Arbitral (derogado por Decreto.67-95 del Congreso de la Republica, Ley de Arbitraje). LIBRO TERCERO PROCESOS DE EJECUCION TITULO I Vía de Apremio. TITULO II Juicio Ejecutivo. TITULO III Ejecuciones Especiales TITULO IV Ejecución de Sentencias TITULO V Ejecución Colectiva LIBRO CUARTO PROCESOS ESPECIALES TITULO I Jurisdicción Voluntaria TITULO II Proceso Sucesorio LIBRO QUINTO ALTERNATIVAS COMUNES A TODOS LOS PROCESOS TITULO I Providencias Cautelares TITULO II Acumulación de Procesos TITULO III Intervención de Terceros TITULO IV Inventarios, Avalúos, Consignaciones y Costas TITULO V Modos Excepcionales de terminación del Proceso LIBRO SEXTO IMPUGNACION DE LAS RESOLUCIONES JUDICIALES TITULO I Aclaración y Ampliación TITULO II Revocatoria y Reposición TITULO III Apelación 1
2. TITULO IV Nulidad TITULO V Casación PROCESO Y PROCECIMIENTO: De acuerdo a Carnelutti no debe confundirse proceso con procedimiento, puesto que el primero es considerado como continente y el otro como contenido; PROCESO: La secuencia, el desenvolvimiento, la sucesión de momentos en que se realiza un acto jurídico. PROCEDIMIENTO: Conjunto de formalidades a que deben someterse el Juez y las partes en la tramitación del proceso.  NATURALEZA DEL PROCESO CIVIL Guasp afirma que la tesis unitaria del concepto de proceso debe ser enérgicamente afirmada: no se trata de una mera etiqueta común a realidades distintas en su esencia, sino de una sola e idéntica noción fundamental que puede predicarse sin trabajo todos las clasificaciones de procesos, los cuales revelan que son en su esencia, en efecto, instituciones destinadas a la actuación de pretensiones fundadas por órganos del Estado dedicados especialmente para ello. Desde el punto de vista lógico, el proceso civil no es sino una de las categorías o clases de procesos al mismo o semejante nivel que las demás, sin embargo, de hecho, no es dudoso que la rama jurídica que a él se refiere, por ser la que hasta ahora ha trabajado sus conceptos de una manera más intensa, contiene en muchos puntos la base de la teoría general que podría servir no sólo de orientación, sino a veces, plenamente para el tratamiento de los problemas de los otros grupos de procesos. De acuerdo Guasp el proceso civil corresponde a la jurisdicción ordinaria o común. Es oportuno mencionar que según el citado autor hay dos categorías de procesos: Comunes, como el penal y el civil; y Especiales, los demás: administrativo, social o del trabajo, de menores, militar, canónico, etc.  NATURALEZA DEL PROCESO MERCANTIL. Nuestra legislación consagra la separación del derecho sustantivo civil del mercantil, aunque tiene unificado el derecho adjetivo. Tenemos un Código Civil y un Código de Comercio que operan por separado; y a su vez hay un Código Procesal Civil y Mercantil. En el derecho sustantivo el Código de Comercio se encarga de establecer la interdependencia entre la ley civil y la ley mercantil, pues el artículo primero regula la supletoriedad del primero para con el segundo, bajo la estricta observancia de los principios del Derecho Mercantil. En cuanto al Derecho Procesal, si bien está unificado, hay que hacer la salvedad de que, para la pretensión procesal en el terreno mercantil, el Código de Comercio señala las vías más rápidas para dar soluciones jurisdiccionales: juicios sumarios, ejecutivos o arbitrales. En pocos y muy especiales casos está prevista la vía del juicio ordinario. Esto en obsequio a la característica del Derecho Mercantil. El comercio exige soluciones prontas para sus conflictos y por eso se prescriben los cauces más expeditos.10 Aguirre Godoy señala que en la legislación guatemalteca, afortunadamente, tiene unificado su procedimiento civil y mercantil. No es necesario hacer resaltar en detalle la íntima relación entre estas disciplinas porque es notoria a lo largo de todo el desenvolvimiento del proceso, en relación a la capacidad, a la legitimación, a los modos de extinguirse las obligaciones, a la prueba de contratos, etc. De manera que la naturaleza del Proceso Mercantil es la misma que la del Proceso Civil, con las observaciones hechas con anterioridad.  CLASES DE PROCESOS CIVILES Y MERCANTILES. PROCESOS CIVILES A) DE CONOCIMIENTO: 2. Ordinario 3. Oral 4. Sumario 5. Arbitral 2
3. B) DE EJECUCION: 1) Ejecución Singular: - Vía de Apremio - Juicio Ejecutivo 2) Ejecución Colectiva: 6. Concurso voluntario de acreedores 7. Concurso necesario de acreedores 8. Quiebra 3) Ejecuciones Especiales: 9. Ejecución de obligaciones de dar 10. Ejecución de Obligaciones de hacer 11. Ejecución de obligaciones de Escriturar 12. Ejecución por quebrantamiento de la obligación de no hacer 4) Ejecución de Sentencia: - Ejecución de sentencias nacionales - Ejecución de sentencias extranjeras C) PROCESOS ESPECIALES: - Jurisdicción Voluntaria - Proceso Sucesorio. D) PROCESO CAUTELAR: Principales: con la demanda Accesorios: Antes de la demanda PROCESOS MERCANTILES: A) DE CONOCIMIENTO: 13.Juicio Sumario 14.Juicio Arbitral. 15.Juicio Ordinario (excepcional) 16.Juicio Oral A) DE EJECUCIÓN: Juicio Ejecutivo cambiario 2. LA LEY PROCESAL: EFECTOS DE LA LEY PROCESAL EN EL TIEMPO <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> EFECTOS DE LA LEY PROCESAL EN EL ESPACIO <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> INTEGRACION DE LA LEY <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> INTEGRACION DE LA LEY PROCESAL <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> 3. PRINCIPIOS PROCESALES PRINCIPIO DISPOSITIVO <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> PRINCIPIO DE CONCENTRACION <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> PRINCIPIO DE CELERIDAD <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> PRINCIPIO DE INMEDIACION <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> 3
4. PRINCIPIO DE PRECLUSION <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> PRINCIPIO DE EVENTUALIDAD <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> PRINCIPIO DE ADQUISICION PROCESAL <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> PRINCIPIO DE IGUALDAD <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> PRINCIPIO DE ECNOMIA PROCESAL <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> PRINCIPIO DE PUBLICIDAD <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> PRINCIPIO DE PROBIDAD <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> PRINCIPIO DE ORALIDAD <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> PRINCIPIO DE LEGALIDAD <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> 4. LA ACCION PROCESAL NATURALEZA JURIDICA DE LA ACCION. <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> CARÁCTER PUBLICO Y AUTONOMO DE LA ACCION <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> En materia, indudablemente lo significó la circunstancia de haberse afirmado el carácter autónomo de la acción. Es decir, se hizo a un lado la concepción de la acción como elemento del derecho subjetivo, para sostener que la acción se da fuera de este derecho que recoge, erigiéndose así en una figura autónoma. Windscheid concibe la acción como un derecho público subjetivo que tiende a obtener la tutela jurídica dirigida contra el Estado para el logro de una sentencia favorable y contra el demandado para el cumplimiento de la prestación debida. Wach concibió la acción como un derecho autónomo contra el Estado, pero frente al demandado, o sea que con ella se persigue obtener la “tutela del derecho”, pero afectando solo al demandado, por quien tenga derecho. ACCION Y EXCEPCION. ACCION: Poder jurídico que tiene todo sujeto de derecho, de acudir a los órganos jurisdiccionales para reclamarles la satisfacción de una pretensión (Eduardo Couture). Derecho público. Cívico, subjetivo, abstracto u autónomo, que tiene toda persona natural o jurídica, para obtener la aplicación de la jurisdicción del Estado a un caso concreto mediante una sentencia, a través de un proceso (Hernando Devis Echandía). EXCEPCION: Poder jurídico del demandado, de oponerse a la pretensión que el actor ha aducido ante los órganos jurisdiccionales. CLASIFICACION DE LAS ACCIONES. La acción se clasifica atendiendo a varios factores: • EL DERECHO INVOCADO: Este a su vez puede ser: 1 REAL: el actor pretende la tutela de un derecho de naturaleza real; 2 PERSONAL: El actor pretende la tutela de un derecho de naturaleza personal; 4
5. 3 MIXTO: El actor pretende la tutela de un derecho de naturaleza real y personal; • EL DERECHO PRETENDIDO RECONOCER: 1 PETITORIO: Se pretende el reclamo de la propiedad de una cosa; 2 POSESORIO: Se pretende adquirir, retener o recobrar la posesión de una cosa. • EL TIPO DE PROCESO: Puede ser: 1 ORDINARIO: Su tramite y plazos son largos y con mayores oportunidades de ataque y defensa, existe una mayor garantía procesal; 2 SUMARIO: El trámite es rápido, con plazos breves y menores oportunidades de ataque y defensa; 3 EJECUTIVO: Tiene por objeto hacer efectivo un derecho reconocido en una sentencia o en un título reconocido como ejecutivo; 4 CAUTELAR: Se pretende prevenir, asegurar y conservar bienes. • LA MATERIA QUE SE INVOCA: Esta puede ser: 1 Civil, 2 Penal; 3 Laboral; 4 Contencioso-Administrativo; 5 Constitucional, etc. • LA INICIATIVA DE LA DEMANDA. Esta puede ser: 1 PUBLICA: Es ejercitada por los órganos del poder público o el Estado por medio del Ministerio Público. 2 PRIVADA: Es ejercitada por particulares. 3 NOMINADA: Se reconoce o tiene un nombre, tal como la acción reinvidicatoria, posesoria, nugatoria, ordinaria, sumaria, ejecutiva, cautelar, real, personal, etc.; 4 INNOMINADA: No se caracteriza por particulares especificaciones; • EL PRONUNCIAMIENTO DEL TRIBUNAL. Del cual puede ser: 1 DE CONDENA: Cuando se persigue una sentencia condenatoria a determinada prestación de hacer o no hacer, 2 DECLARATIVA: Cuando se busca una declaración favorable a una situación jurídica para eliminar la incertidumbre o la duda; 3 CONSTITUTIVA: Cuando se propone la creación, modificación o extinción de una situación jurídica; 4 EJECUTIVA: Cuando se tiene por objeto el cumplimiento coactivo de una obligación impuesta en sentencia de condena o por otro titulo con fuerza ejecutiva; y, 5 CAUTELAR: Cuando tiende al aseguramiento precautorio de situaciones o bienes. 5. LA PRETENSION PROCESAL: DEFINICION. Guasp, coloca a la pretensión como el objeto del proceso y la estima como “una declaración de voluntad por la que se solicita la actuación de un órgano jurisdiccional frente a persona determinada y distinta del autor de la declaración”. En otras palabras, la pretensión viene siendo la declaración de voluntad hecha ante el juez y frente al adversario, es aquel derecho que se estima que se tiene y se quiere que se declare. 5
6. Mauro Chacón en relación, a la pretensión explica que ha generado menos problemas que el de la acción, puesto que se le ha ubicado con mayor propiedad como un presupuesto de la acción y como uno de los elementos de la demanda, a fin de no confundirla con ésta. Que además la pretensión contiene dos elementos: el subjetivo que consiste en la declaración de voluntad y el objetivo que es el pedido de aplicación, de parte de los órganos estatales, de aquellas normas que tutelan el derecho subjetivo afirmado como incierto o controvertido. Eduardo Couture expone “La pretensión (Anspruch, pretesa) es la afirmación de un sujeto de derecho de merecer la tutela jurídica y por supuesto, la aspiración concreta de que ésta se haga efectiva. Carlos Ramírez Archila, citado por Mauro Chacón, clasifica la pretensión en material y procesal. La material a la que también denomina sustancial o civil, se da cuando el acreedor exige de su deudor el cumplimiento de la prestación, pero sin la intervención del órgano jurisdiccional, en este caso el acreedor está ejerciendo un pretensión, la que se convierte en pretensión procesal, cuando la misma se ejerce ante el órgano de la jurisdicción mediante la presentación de la demanda, la que debe llenar ciertos requisitos entre otros la pretensión 22. En nuestra legislación se encuentra regulada la Pretensión en el artículo 51 del CPCYM que dice: La persona que pretenda hacer efectivo un derecho, o que se declare que le asiste, puede pedirlo ante los jueces en la forma prescrita en este Código. Para interponer una Demanda o Contrademanda, es necesario tener interés en la misma. CLASES DE PRETENSION PROCESAL. Diferentes clases de pretensión procesal: 1 DE COGNICIÓN: Por medio de esta se solicita al órgano jurisdiccional la emisión de una declaración de voluntad, la que puede actuar, rechazar o satisfacer por medio de la sentencia. Ejemplo: el proceso voluntario de identificación de nombre. 2 DECLARATIVA: Por esta se solicita al órgano jurisdiccional la declaración de una situación jurídica que existía con anterioridad a la decisión del órgano jurisdiccional, y se busca su certeza. Ejemplo: el reconocimiento de una servidumbre de paso y su lógica constitución posterior. 3 CONSTITUTIVA: Por medio de esta se solicita al órgano jurisdiccional, la creación, modificación o extinción de una situación jurídica que no existía anteriormente pero se desea se produzca como estado jurídico. Ejemplo: la declaración de unión de hecho, la separación de cuerpos o el divorcio. 4 DE CONDENA: Esta se produce cuando se solicita al órgano jurisdiccional la imposición de una situación jurídica al sujeto pasivo de la pretensión. Se caracteriza porque se solicita al órgano jurisdiccional haga efectiva la pretensión del sujeto pasivo, para que, en el caso de que la obligación impuesta sobre la condena se cumpla y quede también, expedita la vía ejecutiva forzosa en caso de que el obligado no cumpla. Ejemplo: el pago de una suma de dinero liquida y exigible, el que si no se cumple se puede hacer que se cumpla por la ejecución de la sentencia; 5 DE EJECUCION: Se solicita al órgano jurisdiccional para obtener una manifestación de voluntad o la realización de una conducta material o física que se concreta en una obra o que se deshaga lo hecho indebidamente. ELEMENTOS DE LA PRETENSION PROCESAL. 6
7. Son los siguientes: 1 LOS SUJETOS: a) El órgano jurisdiccional, es el sujeto ante quien se formula la pretensión, el cual debe ser competente. b) El sujeto activo, es aquel con capacidad, con legitimación y con la obligada postulación procesal para formular una pretensión; c) El sujeto pasivo, es aquel contra quien se formula una pretensión, también con capacidad para ser parte y legitimación activa. 2 EL OBJETO: Es el motivo o la causa de la pretensión que se solicita ante el órgano jurisdiccional, debiendo llenar los requisitos siguientes: a) Ser posible tanto física como moralmente. b) Ser idónea, porque debe deducirse y presentarse al órgano jurisdiccional correspondiente y según el tipo de juicio. Ejemplo: el divorcio debe promoverse en un juzgado de familia y por la vía ordinaria o voluntaria. c) Ser causal, porque la pretensión debe fundarse en una ley, debe tener un motivo que lo justifique o en último caso un interés personal. 3 EL LUGAR: Debe promoverse ante un órgano jurisdiccional competente. 4 EL TIEMPO: Debe darse conforme al proceso a la que pertenezca concretamente, dentro de un trámite de horas hábiles o inhábiles, según el caso o materia de que se trate. Ejemplo: es el proceso peal y el proceso de amparo y exhibición personal, en los cuales todas las horas y días son hábiles, no así los procesos civiles. 5 LA FORMA: Debe de realizarse y concretarse conforme lo exige la naturaleza del proceso. Ejemplo, el juicio oral para el caso de alimentos, escrito como el sumario o el ordinario, etc. 6. EL PROCESO: DEFINICION. Es el conjunto de actos jurídicos que nacen como consecuencia del ejercicio de poderes y cumplimiento de derechos que realizan un conjunto de personas que persiguen un fin determinado mediante procedimientos preestablecidos en la ley (Zinny). Jaime Guasp lo define como una serie o sucesión de actos que tienden a la actuación de una pretensión fundada mediante la intervención de órganos del Estado instituidos especialmente para ello. Por su parte, Eduardo Couture lo define como la secuencia o serie de actos que se desenvuelven progresivamente, con el objeto de resolver, mediante un juicio de autoridad, el conflicto sometido a su decisión. TUTELA CONSTITUCIONAL DEL PROCESO. De acuerdo a Couture, citado por Mario Gordillo, el proceso tiene un fin de naturaleza privada pero también de naturaleza pública, pues más allá de la satisfacción personal del individuo, persigue la realización del derecho y el afianzamiento de la paz social. El debido proceso es una garantía constitucional y así lo recoge nuestra constitución al establecer en el artículo 12 que: “Nadie podrá ser condenado, ni privado de sus derechos, sin haber sido citado, oído y vencido en proceso legal ante juez o tribunal competente y preestablecido”. La Corte de Constitucionalidad se ha pronunciado sobre el particular señalando que si al aplicar la ley procesal al caso concreto se priva a la persona de su derecho de accionar ante jueces competentes y preestablecidos, de defenderse, de ofrecer y aportar prueba, de presentar alegatos, de usar medios de impugnación contra resoluciones judiciales, entonces se estará ante una violación de la garantía constitucional del debido proceso. Asimismo, señala que cabe hacer énfasis en el hecho de que dicho principio no se agota 7
8. con el sólo cumplimiento de las fases que conforman los procesos –cualquiera que sea su índole- pues es necesario que en cada una de ellas se respeten los derechos que la ley confiere a las partes de acuerdo al derecho que ejercitan. De ahí que en la sustanciación de un proceso bien podrían consumarse todas las etapas necesarias para su tramitación pero, si en una o varias de ellas se impide o veda a las partes el uso de un derecho, ello se traduce en violación del derecho del debido proceso. CLASES DE PROCESOS: Recordemos la unidad del proceso, su clasificación en ningún momento desvirtúa la misma, sino que pretende dividir los tipos procesales atendiendo a caracteres especiales como el contenido, el fin, su estructura, su subordinación. A. POR SU CONTENIDO: Los procesos se distinguen por un lado conforme a la: Materia del derecho objeto de litigio, así habrá:  Procesos civiles,  Procesos de familia,  Procesos penales, etc., También puede dividirse atendiendo a la afectación total o parcial del patrimonio, así encontramos:  Procesos singulares: Cuando afecta parte del patrimonio de una persona, pudiendo ser un ejemplo típico las ejecuciones singulares (vía de apremio, juicio ejecutivo, ejecuciones especiales) y  Procesos universales: Son los que afectan la totalidad del patrimonio como el caso de las ejecuciones colectivas (concursos voluntario y necesario y quiebra) y la sucesión hereditaria. B. POR SU FUNCIÓN: Es una clasificación muy importante de los tipos procesales, que los divide atendiendo a la función o finalidad que persiguen, así los procesos son: 1. Cautelares: Cuando su finalidad es garantizar las resultas de un proceso futuro, aunque la ley no les reconoce la calidad de proceso, mas bien se habla de providencias o medidas cautelares (arraigo, embargo, secuestro, etc.) reguladas en el libro quinto del Decreto Ley 107, cuya finalidad es de carácter precautorio o asegurativo de las resultas de un proceso principal ya sea de conocimiento o de ejecución. 2. De Conocimiento: También llamados de cognición, regulados en el libreo segundo del Código Procesal Civil y Mercantil (ordinario, oral, sumario, arbitral), que pretenden la declaratoria de un derecho controvertido, pudiendo ser: a. Constitutivo: Cuando tiende a obtener la constitución, modificación o extinción de una situación jurídica, creando una nueva, tal es el caso del proceso de divorcio o de filiación extra matrimonial, cuyo proceso pretende a través de la sentencia, la extinción o constitución de una situación jurídica, creando una nueva, el casado se convierte en soltero y el que no era padre lo declaran como tal. La pretensión y la sentencia en este tipo de proceso se denominan constitutivas. b. Declarativo: Tiende a constatar o fijar una situación jurídica existente, la acción reivindicatoria de la propiedad, que pretende dejar establecida el dominio sobre un bien, es un ejemplo de esta clase de proceso de cognición. La pretensión y la sentencia se denominan declarativas. c. De condena: Su fin es determinar una prestación en la persona del sujeto pasivo, el pago de daños y perjuicios, la fijación de la pensión alimenticia son ejemplos de esta clase de proceso. La sentencia y la pretensión se denominan condena. C. POR SU ESTRUCTURA: 8
9. Conforme esta clasificación, encontramos: 1. Procesos contenciosos: Cuando existe litigio y 2. Procesos voluntarios: Es decir sin contradicción, sin litigio. Ejemplo del primero será cualquier proceso de conocimiento o de ejecución y en los cuales se ha entablado la litis, como ejemplo del segundo y aunque existen dudas de su naturaleza de proceso, puede mencionarse los procesos especiales regulados en el libro cuarto del CPCYM. D. POR LA SUBORDINACIÓN: 1. Principales: Los que persiguen la resolución del conflicto principal o de fondo, comúnmente finalizan en forma normal a través de la sentencia. 2. Incidentales o accesorios: Que son los que surgen del principal en la resolución de incidencias del proceso principal. Como norma general, las incidencias del proceso principal se resuelven a través de los incidentes tal y como se establece en el artículo 135 de la Ley del Organismo Judicial. Clasificación Doctrinaria de los Incidentes: Los incidentes a la vez se clasifican doctrinariamente en: 1. De simultánea sustanciación: Son aquellos que no ponen obstáculo a la prosecución del proceso principal y corren paralelamente a él, en cuerda separada (art. 137 de la LOJ), como el incidente de la impugnación de documentos por falsedad o nulidad que se regula en los artículos 186 y 187 del Código Procesal Civil y Mercantil; y los 2. De sucesiva sustanciación: Son los que ponen obstáculo al mismo principal, suspendiéndolo y se terminan en la misma pieza (art. 136 de la LOJ), caso típico es el incidente de excepciones previas. Clases de Procesos establecidos en el Temario de la UMG  PROCESO PREVENTIVO O CAUTELAR. Es aquel cuya finalidad consiste en realizar las medidas de seguridad que sean necesarias para que en el futuro se pueda hacer efectivo el derecho que por el momento no es posible realizar. El fin del proceso cautelar es asegurar el resultado de un futuro proceso de conocimiento o de ejecución (libro 5to. CPCYM).  PROCESO DE COGNICION O DE CONOCIMIENTO. Pretende la declaratoria de un derecho controvertido (ordinario, oral, sumario, arbitral (Libro 5to. CPCYM).  PROCESO DE EJECUCION. El fin de este proceso, es mediante el requerimiento judicial, el cumplimiento de un derecho previamente establecido, la satisfacción de una prestación incumplida, el cumplimiento forzado de prestaciones preestablecidas.  PROCESOS ESPECIALES. Todos aquellos asuntos de jurisdicción voluntaria que por su diversidad, motivos de origen y finalidad y en un tanto no se suscite contienda sobre ellos, se somete a particulares trámites según sea el hecho, acto o relación jurídica a que los motivo. Constituye esta clase de proceso, los asuntos relativos a la persona y a la familia. 7. LOS ACTOS PROCESALES: DEFINICION. Aguirre Godoy señala que todo acto o suceso que produce una consecuencia jurídica en el proceso, puede ser calificado como acto jurídico procesal. 9
10. Guasp da la siguiente definición: aquel acto o acaecimiento, caracterizado por la intervención de la voluntad humana, por el cual se crea, modifica o extingue alguna de las relaciones jurídicas que componen la institución procesal. De acuerdo a José Almagro Nosete, el acto procesal es una especie de acto jurídico, es decir, una expresión de la voluntad humana cuyo efecto jurídico y directo tiende a la constitución, desenvolvimiento o extinción de la relación jurídica-procesal. Para Eduardo Couture el acto procesal, es aquel hecho dominado por la voluntad jurídica idónea para crear, modificar o extinguir derechos procesales. REQUISITOS DE LOS ACTOS PROCESALES. Guasp entiende por requisitos la circunstancia o conjunto de circunstancias que deben darse en un acto para que éste produzca todos y sólo los efectos a que normalmente va destinado”. Conforme a la sistemática que emplea Guasp en todo su libro, deben examinarse los requisitos subjetivos, los objetivos y los de actividad.  Requisitos Objetivos: Siguiendo el planteamiento de Guasp para la explicación de estos requisitos, debe señalarse que el acto procesal debe ser genéricamente posible, idóneo para la finalidad que se busca y además justificado. En consecuencia, los requisitos objetivos son: posibilidad, idoneidad y la causa. A. Posibilidad: Esta posibilidad viene determinada en la doctrina de Guasp por la aptitud que tiene el objeto para poder figurar como tal en el proceso, y lo puede ser desde el punto de vista físico y moral. La posibilidad física a su vez se desdobla, porque puede ser: 1) formal, o sea externamente apto para que sea apreciable, y 2) material, o sea internamente apto para su ejecución. Aclara estas ideas Guasp con los siguientes ejemplos: una petición ininteligible carece del requisito de posibilidad formal. Un acto que ordene la elevación de una planta nueva en un edificio de varios pisos en el plazo de veinticuatro horas, carece de posibilidad material. En cambio, la posibilidad moral se contrae a la valoración ética del acto e impide que se ejecuten actos con fines inmorales o ilícitos. Cita Guasp como un ejemplo de esta clase la demanda que pretendiera el cumplimiento de un pacto de concubinato. Indica Guasp también que las exigencias morales de la veracidad y la buena fe podrían incluirse dentro de este requisito. B. Idoneidad: La idoneidad de que aquí se trata no es la genérica del acto, sino la específica del objeto sobre que recae. O sea en las palabras de Guasp, puede ser el objeto física y moralmente posible, pero inadecuado para el acto en que se intenta recoger. Cita el ejemplo de una pretensión de menor cuantía que quisiera hacer valer en un juicio declarativo de mayor cuantía. C. Causa: Guasp señala que “la causa de un acto procesal es su porqué jurídico, la razón objetiva del mismo; no el móvil personal que lo impulsa, sino la justificación, relevante jurídicamente, de la actividad que se realiza”. Señala que en algunos casos ese porqué jurídico está determinado en un “motivo legal” como ocurre en el recurso de casación y en el de revisión, pero que la existencia de esos motivos legales específicos no impiden que se considere la existencia de la causa en todos los actos procesales: y que esta causa radica en el interés del autor del acto, interés que debe entenderse no como una noción de hecho, sino de derecho, o sea como un interés legítimo y que a su vez sea personal, objetivo y directo. Cita como ejemplo el caso de los recursos de apelación, en los que no hay motivos específicos, pero quien lo interpone debe tener interés en recurrir. Indica Guasp que en el Derecho español no hay una norma general que reconozca este requisito, pero que sí se aplica en la práctica. 10
11. En el Derecho Guatemalteco tampoco existen normas generales aplicables a la causa en los actos procesales, aún cuando los comentarios anteriores encuentran aplicación, sin ninguna dificultad, en la práctica guatemalteca. Sí existe la disposición del art. 51 del CPCYM que se refiere a que para interponer una demanda o contra demanda, es necesario tener interés en la misma, en la cual se recoge la noción del interés jurídico, que entraría como un principio del Derecho Positivo guatemalteco, susceptible de ser aprovechado en la determinación de la jurisprudencia en lo que a los demás actos procesales se refiere.  Requisitos de actividad: Son los últimos que debemos citar para concluir con las exigencias que deben reunir los actos procesales dotados de eficacia, según la doctrina de Guasp. Son ellos los requisitos de lugar, tiempo y forma. a. Lugar: En cuanto al lugar debe distinguirse la circunscripción o territorio jurisdiccional; la sede, o población que sirve de residencia al órgano jurisdiccional dentro de esa circunscripción; y el local o recinto topográfico como lo denomina Guasp, en donde tiene su asiento físico el Tribunal. Esta diferenciación permite precisar con su propia naturaleza, las actuaciones que se lleven a cabo dentro de la circunscripción, sede y local, o fuera de ellos, a través de los llamados despachos, exhortos y suplicatorios 59 . También permite hacer el análisis, desde este punto de vista, de las comisiones rogatorias dirigidas al exterior del país en los supuestos de cooperación judicial internacional. b. Tiempo: En lo que toca al tiempo de los actos procesales, su importancia es evidente, puesto que el proceso está ordenado cronológicamente, a fin de limitar su duración. c. Forma: Finalmente la forma de los actos procesales o sea cómo debe aparecer externamente el acto.  Requisitos Subjetivos: En cuanto a los requisitos subjetivos o sea los que hacen relación al sujeto que los produce, son dos los que considera Guasp fundamentales: la aptitud y la voluntad. A. Aptitud: Se refiere a la aptitud de derecho y por ello es que si se trata: a. Del Órgano jurisdiccional: El cual debe ser un órgano dotado de 1) jurisdicción, 2) competencia y 3) compatibilidad relativa (también subjetiva) que implica la ausencia de causas de abstención o de recusación. b. Las partes: Deben tener: 1) capacidad legal (para ser parte y para realizar actos procesales), 2) estar debidamente legitimadas y 3) gozar de poder de postulación, o sea estar asistidas o representadas por profesionales si la ley así lo exige. c. De terceros: Debe hacerse la diferenciación en lo que se refiere a los que plantean tercerías, puesto que se colocan en la situación de partes; 1) terceros interesados 55 CPCYM, que sin ser partes formulan peticiones en el proceso; y 2) terceros desinteresados, como son los testigos, los peritos y los administradores. B. Voluntad: Como todo acto procesal es motivado por una voluntad interna, no apreciable más que por la forma en que se exterioriza, es posible que no haya concordancia entre la 11
12. determinación voluntaria interna y la declarada, en cuyo caso hay que tener criterios para poder resolver esa dificultad. Guasp sostiene que en estos casos, en principio, debe estarse a la pura exteriorización de la voluntad. Dice que “dada la presencia de un órgano del Estado en el proceso, los actos que ante él se realizan, cuando aparecen exteriormente del modo exigido, son eficaces, aunque la disposición interna de su autor no coincida con lo que de hecho revela. Como regla general ha de afirmarse, pues, en derecho procesal, la prevalencia de la voluntad declarada sobre la voluntad real”. Alsina compara el acto civil, en cuanto a su validez, con el acto procesal, y dice que para que el acto civil sea válido es necesario que sea ejecutado con “discernimiento, intención y libertad”. Expresando además, que: “Tratándose de actos procesales, basta recordar que ellos deben emanar de las partes o del Juez, cuya capacidad es un presupuesto de la relación procesal, para que se advierta la imposibilidad de que la falta de discernimiento constituya un vicio de voluntad. El error de hecho en que hubiera incurrido el actor en la demanda o cualquiera de las partes en la interposición de un recurso no podría ser invocado válidamente para evitar los efectos del acto. Lo mismo puede decirse en cuanto al dolo y la violencia, porque son incompatibles con la naturaleza del proceso. El dolo no es, en definitiva, sino el error provocado en cuanto determina la ejecución o inejecución de un acto en un supuesto inexistente; y la violencia es la presión física o moral que impide la libre manifestación de la voluntad; pero en el proceso las partes no pueden ser negligentes en la apreciación de las circunstancias que fundan su decisión, y la presencia del juez impide que una de ellas actúe bajo la presión de la otra. Por eso se establece que en principio, en materia procesal no son aplicables las disposiciones del código civil sobre los vicios del consentimiento”. Alsina, afirma que hay excepciones en que no aplica esta regla general, como por ejemplo, el caso de la confesión, que puede ser revocada aunque se haya prestado con todas las formalidades legales si se hizo por error o bajo violencia. Lo mismo ocurre en el proceso simulado, en el cual “el dolo de las partes autoriza al juez a rechazar la acción o tomar las providencias necesarias para evitar sus efectos. EL TIEMPO EN LOS ACTOS PROCESALES. Es importante estudiar por separado el requisito de tiempo en los actos procesales, ya que éstos están concebidos para ser realizados en un momento dado o dentro de un espacio de tiempo prefijado. Asimismo, es importante por lo que puede ocurrir con aquellos actos que se ejecutan fuera del espacio de tiempo prefijado. Unas veces ese acto procesal ejecutado fuera de tiempo adolece de nulidad, pero otras veces no. Esta consecuencia depende de su naturaleza. EL PLAZO. Para Kisch los plazos son espacios de tiempo que generalmente se fijan para la ejecución de actos procesales unilaterales, es decir, para las actividades de las partes fuera de las vistas, como es, por ejemplo, la interposición de un recurso por éstas. Guasp indica que el plazo está constituido por un espacio de tiempo, una serie de días, diferenciándolo de término que es el período de tiempo constituido por un momento o serie de momentos breve, no superior al día. Para Alcalá Zamora y Castillo, el plazo supone un lapso dentro del cual pueden ejercitarse los actos procesales, mientras que término significa, el punto de tiempo marcado para el comienzo de un determinado acto. Tanto en la doctrina como en las legislaciones existe la tendencia de unificar ambas figuras en un sólo nombre genérico, ya sea de término o plazo. De acuerdo a la LOJ vigente se le denomina Plazos (Captítulo V, arts 45-50). De manera que, cuando se habla de términos o plazos en el sistema guatemalteco, se está refiriendo al espacio de tiempo concedido por la ley o por el juez para la realización de determinados actos procesales. CLASIFICACION DE LOS PLAZOS: 12
13.  LEGALES. Los plazos legales son aquellos que están establecidos en la ley. Por ejemplo: para contestar la demanda (111 CPCYM); para interponer excepciones previas (art. 120 CPCYM); el ordinario de prueba (art. 123 CPCYM); el de las publicaciones de remate (313 CPCYM); para otorgar la escritura traslativa de dominio (Art. 324 CPCYM), etc.  JUDICIALES. Son aquellos que el Juez señala. Por ejemplo: el extraordinario de prueba (art. 124 CPCYM); para fijar la garantía en los casos de anotación de demanda, intervención judicial, embargo o secuestro, que no se originen de un proceso de ejecución (532 CPCYM). Los anteriores plazos están mencionados en la ley, pero sólo en cuanto a su duración máxima. Mas en algunas situaciones la ley no señala ningún plazo y no por ello el juez está en imposibilidad de fijarlos. En estos últimos casos se aplica la disposición del artículo 49 de la Ley del Organismo Judicial, por la que el juez debe señalar plazo cuando la ley no lo disponga expresamente.  CONVENCIONALES. Los plazos convencionales se presentan con menos frecuencia en un proceso. Sin embargo, hay situaciones en que pueden darse, como por ejemplo, cuando las partes convienen en dar por concluido el término de prueba y lo piden así al Juez de común acuerdo.  COMUNES Y PARTICULARES. PLAZO COMUN: Es Plazo común cuando corre igualmente para las partes en el proceso. El ejemplo característico es el de prueba, tanto en los procesos (Arts. 123 y 124 CPCYM) como en las tercerías excluyentes (Art. 550 CPCYM). PLAZO PARTICULAR: Es Plazo particular cuando se refiere a una parte o persona, por ejemplo el que se da al demandado para que conteste la demanda o al tercero emplazado para que comparezca en el proceso por considerarse vinculado con el litigio que se ventila (art. 553 CPCYM), o el que se da para expresar agravios a quien ha interpuesto recurso de apelación (606 CPCYM). Es importante diferenciar los términos comunes y particulares, ya que es diferente la forma como se computa la distancia temporis o duración del plazo, según se trate de un plazo común o particular.  PRORROGABLES E IMPRORROGABLES. Esta división de los plazos se hace en atención a que puedan extenderse o no para el cumplimiento de los actos procesales. En principio, no hay ningún impedimento para que el Juez pueda extender los términos que él mismo ha fijado, si no está señalada su duración máxima en la ley, o bien dentro de ella. Los plazos legales son por lo general improrrogables, a menos que la misma ley lo permita. Así ocurre por ejemplo en el término ordinario de prueba que puede prorrogarse por diez días más a solicitud de parte (art. 123 CPCYM). En cambio son improrrogables los plazos que se conceden para la interposición de los recursos. No debe confundirse la prorrogabilidad o improrrogabilidad de un plazo con su carácter perentorio, ya que un plazo perentorio es improrrogable, pero no todo plazo improrrogable es perentorio. La perentoriedad se determina en razón de que el acto procesal no puede ejecutarse fuera del plazo, porque en virtud de la preclusión se ha producido la caducidad del derecho a ejecutar el acto procesal.  PERENTORIOS Y NO PERENTORIOS. PLAZO PERENTORIO: Couture denomina a los perentorios como “plazos fatales” y de “plazos preclusivos”, por los efectos que producen. 13
14. Los define como “aquellos que, vencidos, producen la caducidad del derecho, sin necesidad de actividad alguna ni del juez ni de la parte contraria”. Caso claro que no deja lugar a dudas de un plazo perentorio es el señalado para interponer recurso de apelación (art. 602 CPCYM). PLAZO NO PERENTORIO: En cambio, en los plazos no perentorios “se necesita un acto de la parte contraria para producir la caducidad del derecho procesal”. Generalmente, el acto de la parte contraria se concreta en lo que la práctica llama “acuse de rebeldía”, expresión del principio dispositivo que deja el impulso del proceso a la parte y mediante el cual se provoca la caducidad del derecho que no se ejercitó. En Guatemala, se acoge la orientación de Couture, al establecerse que “los plazos y términos señalados en este Código a las partes para realizar los actos procesales, son perentorios e improrrogables, salvo disposición legal en contrario. Vencido un plazo o término procesal, se dictará la resolución que corresponda al estado del juicio, sin necesidad de gestión alguna” (Art. 64 CPCYM). Esta disposición se incluyó para recoger el principio de impulso oficial. Sólo en determinadas situaciones se exige el acuse de rebeldía, o sea se fija el carácter no perentorio de los plazos, y ello por consideraciones muy fundadas. Así ocurre en el caso de la rebeldía del demandado una vez que ha sido debidamente emplazado. Conforme al artículo 113 del CPCYM se requiere el “acuse de rebeldía” para provocar la preclusión y la caducidad consiguiente; si no se hace así, la demanda puede ser contestada teniendo tal acto plena validez y busca favorecer el derecho de defensa. Couture señala que “el término prorrogable o improrrogable lo es solamente en razón de poder o no ser extendido; y la condición de ser perentorio o no, lo es tan sólo con relación a la caducidad”. Couture también plantea qué es lo que produce la caducidad, si la manifestación de voluntad concretada en el “acuse de rebeldía” o la resolución que la declara. Indica que esta última solución se ha ido imponiendo en la jurisprudencia con un sentido político, pero no jurídico. De acuerdo con la primera tesis, una vez presentado el escrito por medio del cual se acusa la rebeldía, aunque con posterioridad y con escaso margen de tiempo se ejecute el acto omitido, prevalecerá el primer escrito presentado. Conforme a la segunda posición, el acto ejecutado en esas circunstancias tendrá plena validez, porque la rebeldía no ha sido declarada. Aguirre Godoy señala que a su criterio es la declaración de voluntad expresada en el “acuse de rebeldía” la que debe de prevalecer.  ORDINARIOS Y EXTRAORDINARIOS. PLAZOS ORDINARIOS: Los ordinarios son aquellos que se determinan sin que medie ninguna consideración especial para la ejecución de los actos procesales; PLAZOS EXTRAORDINARIOS: En cambio los extraordinarios se fijan cuando concurren motivos específicos que salen fuera de lo común. En nuestro sistema, se puede citar como ejemplo el término extraordinario de prueba a que se refiere el artículo 124 del CPCYM, en el juicio ordinario, que no puede exceder de 120 días. MODO DE COMPUTAR LOS PLAZOS: La duración de un plazo (distancia temporis) comprende el tiempo que transcurre desde que comienza a correr hasta que expira, pero para que se abarque con exactitud ese lapso la LOJ da reglas especiales al respecto. Como los plazos pueden computarse por horas, días, meses y años, estas unidades de tiempo dan origen a determinadas reglas que son las siguientes: a) El día es de veinticuatro horas, que empezará a contarse desde la media noche, cero horas. 14
15. b) Para los efectos legales, se entiende por noche el tiempo comprendido entre las dieciocho horas de un día y las seis horas del siguiente. c) Los meses y los años se regularán por el número de días que les corresponde según el calendario gregoriano. Terminarán los años y los meses la víspera de la fecha en que han principiado a contarse. d) En los plazos que se computen por días no se incluirán los días inhábiles. Son inhábiles los días de feriado que se declaren oficialmente, los domingos y los sábados cuando por adopción de jornada continua de trabajo o de jornada semanal de trabajo no menor de cuarenta (40) horas, se tengan como días de descanso y los días en que por cualquier causa el tribunal hubiese permanecido cerrado en el curso de todas las horas laborales. e) Todo plazo debe computarse a partir del día siguiente al de la última notificación, salvo el establecido o fijado por horas, que se computará tomando en cuenta las veinticuatro horas del día a partir del momento de la última notificación o del fijado para su inicio. Si se tratare de la interposición de un recurso, el plazo se computará a partir del momento en que se inicia la jornada laborable del día hábil inmediato siguiente. En materia impositiva el cómputo se hará en la forma que determinen las leyes de la materia.  DIES A QUO Y DIES AD QUEM. DIES A QUO: Dies a quo es el punto inicial en cuanto al cómputo. Según la LOJ 68 los plazos empiezan a computarse a partir del día siguiente al de la última notificación, salvo el establecido o fijado por horas que será a partir del momento de la última notificación o el fijado para su inicio y si se tratare de la interposición de un recurso a partir del momento en que se inicia la jornada laborable del día hábil inmediato siguiente. Los días empiezan a contarse desde la media noche, cero horas. 70. La noche comienza a contarse desde las dieciocho horas. DIES A QUEM: Dies a quem es el momento final en cuanto al cómputo de los plazos. La parte final del inciso c) del artículo 45 de la LOJ señala en cuanto a los plazos que “terminarán los años y los meses, la víspera de la fecha en que han principiado a contarse”. Las noches terminan a las seis horas del día siguiente al que se empezaron a contar conforme al inciso b) del artículo 45 de la misma ley.  PLAZO DE LA DISTANCIA. En nuestro sistema el plazo no se determina por una unidad de longitud prefijada en la ley (por ejemplo un día por cierta cantidad de kilómetros), ya que este criterio sólo era valedero cuando las vías de comunicación eran difíciles. Se prefiere dejar al arbitrio judicial la fijación del plazo de la distancia, pero sólo en cuanto a este punto, ya que en lo que respecta a su concesión es imperativo. Así lo dice el artículo 48 de la LOJ que establece: Plazo de distancia. El plazo por razón de la distancia es imperativo, y la autoridad lo fijará según los casos y circunstancias”.  SUSPENSION DE LOS PLAZOS. En caso de fuerza mayor o caso fortuito, debe reconocerse la suspensión de los plazos en aplicación de principios generales del Derecho. Asimismo, es imposible que una catástrofe o calamidad pública, o una huelga de laborantes de los tribunales, no produzca la suspensión de los plazos legales y judiciales. Es por ello que el artículo 50 de la LOJ señala lo siguiente: Impedimento. Los plazos no corren por legítimo impedimento calificado o notorio, que haya sobrevenido al juez o a la parte. El plazo para alegarlo y probarlo cuando afecte a las partes es de tres días computados a partir del momento en que se dio el impedimento. 15
16.  HABILITACION DEL TIEMPO. Esta situación está regulada en la LOJ en el artículo 47 que señala lo siguiente: Actuaciones de urgencia. Cuando hubiere que practicarse alguna diligencia urgente, el juez, de oficio o a solicitud de parte, debe actuar en los días y horas inhábiles, expresando en ella el motivo de la urgencia y haciéndolo saber a las partes. En consecuencia, es el propio Juez el que debe resolver la situación o la solicitud que exija la habilitación de tiempo. La LOJ no dice cuándo debe formularse esta solicitud, si con anticipación al comienzo del tiempo inhábil o durante éste. El CPCYM sí lo dice en el art. 65 y expresa que la habilitación deberá pedirse antes de los días o de las horas inhábiles. Pero esta disposición se entiende que es para diligencias que están pendientes de llevarse a cabo. Es por eso que a criterio de Aguirre Godoy, cuando no sea éste el supuesto, como puede ocurrir cuando la urgencia se presente durante el tiempo inhábil, sí puede pedirse la habilitación de tiempo conforme al artículo 47 de la LOJ, que es de carácter general. Asimismo, en algunos casos específicos en que la recepción de la prueba puede prolongarse, como ocurre en la diligencia de testigos, el CPCYM dispone que si en la audiencia señalada para recibir su declaración no pudiere terminarse la diligencia, se tendrá por habilitado todo el tiempo que sea necesario. ACTOS PROCESALES DE COMUNICACIÓN De acuerdo con la terminología de Couture, los actos de comunicación son aquellos por los cuales el tribunal pone en conocimiento de las partes, de terceros, o de las autoridades, las resoluciones que se dictan en un proceso, o las peticiones que en él se formulan. En la terminología de Guasp, estos actos están comprendidos dentro de los de instrucción procesal y les llama actos de dirección personales. Debemos distinguir diferentes figuras que a veces se confunden en la práctica pero cuyo concepto es bastante preciso. Son ellas: La citación, la notificación, el emplazamiento y el requerimiento, las cuales se verán a continuación.  LA CITACION Y NOTIFICACION. La citación: Consiste en poner en conocimiento de alguna persona un mandato del Juez o Tribuna que le ordena concurrir a la práctica de alguna diligencia judicial. El artículo 32 de la Constitución Política de la República señala que no es obligatoria la comparecencia ante autoridad, funcionario o empleado público, si en las citaciones correspondientes no consta expresamente el objeto de la diligencia. Al respecto, existe pronunciamientos de la Corte de Constitucionalidad que señalan que dicho artículo releva a cualquier persona de comparecer ante autoridad, funcionario o empleado público cuando no se le informa expresamente sobre el objeto de la diligencia. El hecho de citar a una persona sin cumplir estos requisitos implica en sí infracción a tal precepto. La notificación: Es el acto por el cual se hace saber a una persona una resolución judicial, en la forma determinada por la ley. Aguirre Godoy continúa diciendo, que se trata de actos de comunicación, que al igual que los otros mencionados, son ejecutados por el personal subalterno del Tribunal. En el Código Procesal Civil y Mercantil lo relativo a notificaciones está regulado en los artículos 66 a 80, y lo que respecta a exhortos, despachos y suplicatorios en los Arts. 81 a 85. De acuerdo con la regulación de nuestro Código, las notificaciones deben hacerse personalmente, por los estrados del Tribunal, por el libro de copias y por el Boletín Judicial (art. 66). CLASES DE NOTIFICACIONES: PERSONAL, POR ESTRADOS, POR LIBROS. a. Personal: 16
17. En el art. 67 CPCYM están señalados los actos procesales que deben notificarse personalmente a los interesados o a sus legítimos representantes. Son ellos: 1° La demanda, la reconvención y la primera resolución que recaiga en cualquier asunto. 2° Las resoluciones en que se mande hacer saber a las partes qué juez o tribunales hábil para seguir conociendo, en virtud de inhibitoria, excusa o recusación acordada. 3° las resoluciones en que se requiera la presencia de alguna persona para un acto o para la práctica de una diligencia. 4° Las que fijan término para que una persona haga, deje de hacer, entregue, firme o manifieste su conformidad o inconformidad con cualquier cosa. 5° Las resoluciones de apertura, recepción o denegación de pruebas. 6° Las resoluciones en que se acuerde un apercibimiento y las en que se haga éste efectivo. 7° El señalamiento de día para la vista. 8° Las resoluciones que ordenen diligencias para mejor proveer. 9° Los autos y las sentencias. 10° Las resoluciones que otorguen o denieguen un recurso. Todas las anteriores notificaciones, según el mismo Art. 67, no pueden ser renunciadas y el día y hora en que se hagan el Notificador dejará constancia de ellas con su firma y con la del notificado, si quisiere hacerlo, ya que en caso contrario el Notificador simplemente da fe de la negativa y la notificación es válida. La forma de hacer las notificaciones personales se encuentra descrita en el artículo 71 del CPCYM, cuyo párrafo primero dice: “Para hacer las notificaciones personales, el notificador del Tribunal o un notario designado por el juez a costa del solicitante y cuyo nombramiento recaerá preferentemente en el propuesto por el interesado, irá a la casa que hay indicado éste y, en su defecto, a la de su residencia conocida o lugar donde habitualmente se encuentre, y si no lo hallare, hará la notificación por medio de cédula que entregará a los familiares o domésticos o a cualquier otra persona que viva en la casa. Si se negaren a recibirla, el notificador la fijará en la puerta de la casa y expresará al pie de la cédula, la fecha y la hora de la entrega y pondrá en el expediente razón de haber notificado de esa forma. Establece el segundo párrafo del mencionado artículo 71, que estas notificaciones también pueden hacerse entregándose la copia de la solicitud y su resolución en las propias manos del destinatario, dondequiera que se le encuentre dentro de la jurisdicción del tribunal. Cuando la notificación se haga por notario, el juez entregará a éste, original y copias de la solicitud o memorial y de la resolución correspondiente, debiendo el notario firmar en el libro la constancia de darse por recibido. Los notarios asentarán la notificación a continuación de la providencia o resolución correspondiente. Si al notificador le consta, personalmente o por informes, que la persona a quien hay que notificar se encuentra ausente de la República o hubiere fallecido, se abstendrá de entregar o fijar cédula, poniendo razón en los autos (art.74 CPCYM). Nuestro Código no permite la notificación por edictos sino en casos especiales, como sucede en los procesos de ejecución cuando no se supiere el paradero del deudor o no tuviere domicilio conocido, en cuyo evento el requerimiento y el embargo se hacen por medio de edictos publicados en el Diario Oficial y surten efectos desde el día siguiente al de la publicación, sin perjuicio de observarse lo dispuesto en el Código Civil respecto de ausentes (art. 299 CPCYM). Otros casos especiales en que se convoca a los interesados por edictos se dan en los concursos y en la quiebra (arts. 351, Inc. 4, 355, 372, Inc. 6°; y 380 CPCYM); y en algunos asuntos de jurisdicción voluntaria: en materia de declaratoria de incapacidad (Art. 409 CPCYM) en las diligencias de ausencia y muerte presunta (Arts. 412 y 416 CPCYM), en las solicitudes de cambio de nombre (Arts. 438 y 439 CPCYM), en las diligencias de identificación de persona cuando se trate de identificar a un tercero (Art. 440 CPCYM), para la constitución de patrimonio familiar (Art. 445 CPCYM) y desde luego en el proceso sucesorio (Arts 456, 458, 470, 484 y 488 CPCYM). 17
18. En materia de notificaciones son importantes las disposiciones que establecen los requisitos que debe contener la cédula de notificación (art. 72 CPCYM), el plazo de veinticuatro horas para que el notificador practique la notificación personal (art. 75 CPCYM); la que prohíbe que en las notificaciones se hagan razonamientos o se interpongan recursos, a menos que la ley lo permita (art. 76 CPCYM); la que establece que las notificaciones que se hicieren en forma distinta a la preceptuada por el Códigoson nulas (art. 77 CPCYM); y la que concede facultad a las partes para darse por notificadas, en cuyo caso, la notificación surte efectos, desde este momento (art. 78 CPCYM). En cuanto al señalamiento de lugar para que se hagan las notificaciones, el Código resuelve el problema estableciendo la obligación a cargo de los litigantes de señalar casa o lugar para ese efecto, que esté situados dentro del perímetro de la población donde reside el Tribunal (sede), el cual en la capital se fija dentro del sector comprendido entre la primera y la doce avenidas y la primera y la dieciocho calles de la zona uno, salvo que se señalare oficina de abogado colegiado, en cuyo caso no rige esta limitación del perímetro. En dicha casa o lugar se harán las notificaciones, aunque se cambie de habitación, mientras no se señale uno diferente dentro del mismo perímetro (art. 79 CPCYM). El párrafo segundo del art. 79 dice: “No se dará curso a las primeras solicitudes donde no se fije por el interesado lugar para recibir notificaciones de conformidad con lo anteriormente estipulado. Sin embargo, el demandado y las otras personas a las que la resolución se refiera, serán notificados la primera vez en el lugar que se indique por el solicitante. Al que no cumpla con señalar en la forma prevista lugar para recibir notificaciones, se le seguirán haciendo por los estrados del Tribunal, sin necesidad de apercibimiento alguno”. Esta disposición importantísima merece algún comentario. El hecho de que el artículo diga que el demandado y las otras personas a las que la resolución se refiera, serán notificados la primera vez en el lugar que se indique por el solicitante, no quiere decir, se entiende, que si ésta ha indicado una dirección errónea, de buena o mala fe, la notificación sea válida. Si tal fuera el caso la notificación no produce ningún efecto, salvo que se consienta, y puede ser impugnada. Funciona aquí la notificación por estrados, en forma bastante rigurosa, ya que basta que el interesado no indique, en su primera solicitud, el lugar que fija para recibir notificaciones dentro del perímetro indicado, o bien oficina de abogado, para que las notificaciones se le continúen haciendo por los estrados del Tribunal. Dispone el Código que en los juzgados menores donde no hubiere notificador, las notificaciones las hará el Secretario o la persona autorizada para ese fin, mediante citación que debe hacerse al interesado para que concurra al Tribunal, y si no compareciere, se procederá a efectuarla en la forma en que se practican las notificaciones personales (art. 80 CPCYM). b. Por estrados: Las notificaciones que no deban hacerse personalmente, se harán a los litigantes por los estrados o por los libros de copias del Tribunal y surtirán sus efectos dos días después de fijadas las cédulas en los estrados o de agregadas las copias a los legajos respectivos. Además de esta actuación, debe enviarse copia de la cédula de notificación, por correo, a la dirección señalada para recibir notificaciones, sin que este requisito altere la validez de las notificaciones hechas (art. 68 CPCYM). Este requisito del envío de la copia por correo, no obstante que el Código establece una sanción pecuniaria de cinco quetzales que se impondrá al Notificador que incumpla esa obligación, en la práctica no se cumple. c.Por libros: La notificación por libros: También se encuentra en el artículo 68 del CPCYM, citado en el párrafo anterior, por lo que no hace falta pronunciarse nuevamente sobre el mismo. Por su parte, Mario Gordillo señala que en nuestro actual proceso, de las cuatro formas de notificación señaladas por el artículo 66 del CPCYM, en la práctica son de uso constante las personales y por los estrados del tribunal, mientras que el libro de copias y el boletín judicial aún no son utilizadas, éste último en su criterio es de significada importancia ya que permitiría celeridad en los actos procesales de comunicación. EL EMPLAZAMIENTO. 18
19. Es el llamamiento que se hace, no para concurrir a un acto especial o determinado, sino para que, dentro de un plazo señalado, comparezca una persona al Tribunal a hacer uso de su derecho, debiendo soportar en caso contrario los perjuicios que de su omisión derivaren. El emplazamiento para contestar una demanda supone el derecho y a la vez la carga del demandado, de reaccionar ante la interposición de aquélla durante el plazo fijado en la ley. Giovanni Orellana, señala que el emplazamiento va íntimamente ligado o relacionado al elemento de la Jurisdicción denominado vocatio. Sabiendo que vocatio es convocar a juicio; y respetando mejor criterio, emplazar es convocar a juicio. En palabras más sencillas, emplazar es el llamado que hace el Juez a un sujeto procesal a un juicio, es decirle que ha sido demandado y que dependiendo la clase de juicio o la vía en que se tramita el asunto de litis tendrá un plazo para tomar una actitud frente a la demanda. Por su parte, Mario Gordillo señala en cuanto al emplazamiento, que presentada la demanda, conforme a los requisitos de forma enunciados (es importante señalar que el juez no puede in limine, rechazar una demanda analizando el fondo de la misma, debiéndose señalar que existen ciertos requisitos en la demanda que son subsanables y por ende que debieran impedir al juez rechazar las solicitudes por omisión de las mismas) el juez debe conceder a la parte demandada, conforme al principio del debido proceso, un tiempo para que se pronuncie frente a la acción del actor, este plazo que se conoce como emplazamiento puede definirse como el tiempo que el juez otorga al demandado para que tome una actitud frente a la demanda, en el juicio ordinario y al tenor del artículo 111 del CPCYM es de nueve días hábiles, es decir, es en este plazo que el sujeto pasivo de la relación procesal (demandado) debe tomar una actitud frente a la acción del actor. EL REQUERIMIENTO. Es el acto de intimar a una persona, con base en una resolución judicial, para que haga o se abstenga de hacer alguna cosa. EXHORTO, DESPACHO Y SUPLICATORIO. Las notificaciones y las citaciones a personas que se encuentran fuera del lugar donde el proceso se sigue, deben hacerse por medio de exhorto, si el juez es de la misma categoría, o de despacho, si es a un juez menor. Si se tratara de un suplicatorio, o comisión rogatoria a un órgano jurisdiccional de otro país, deberá dirigirse por medio de la Corte Suprema de Justicia (art. 73 CPCYM). En realidad no sólo notificaciones y citaciones pueden llevarse a cabo por medio de los llamados exhortos, despachos y suplicatorios, sino también otro tipo de diligencias, como son los requerimientos, embargos, entrega de documentos, recepción de pruebas, etc. En general, para estos casos el Código establece que los exhortos, despachos y suplicatorios, deben contener, además de las fórmulas de estilo, la copia íntegra de la resolución que debe notificarse e indicación de la diligencia que haya de practicarse, en su caso, y con ellos se acompañarán las copias de los escritos y documentos que la ley previene (art. 81 CPCYM). En el orden puramente interno, es importante destacar que el juez puede dirigir directamente al Juez de Primera Instancia de otra jurisdicción o a cualquier Juez menor, aunque no sea de su jurisdicción, el exhorto o despacho que sea necesario librar, evitándose así toda clase de demoras. Si la persona con quien deba practicarse la diligencia residiere en otro departamento, el juez trasladará la comisión al juez respectivo, dando aviso al comitente; y si el juez comisionado se encontrare impedido por alguna circunstancia, pasará la comisión al que deba reemplazarlo, sin necesidad de recurrir nuevamente al juez de quien emanó la comisión (arts. 83 y 84 CPCYM). En todo caso, los jueces comisionados y los ejecutores son responsables de cualquier negligencia o falta en que puedan incurrir (art. 85 CPCYM). En el campo internacional el problema de la cooperación que puedan prestarse los distintos órganos jurisdiccionales a través de las comisiones rogatorias varía y ha sido objeto de atención por los jurisconsultos. Un resumen de los principios aplicables es el siguiente: A) Entrega de documentos judiciales o extrajudiciales: 19
20. Debe hacerse a través de comisión rogatoria y ante los jueces competentes de Guatemala, por la vía diplomática. El suplicatorio no puede dirigirse directamente al órgano jurisdiccional de nuestro país, salvo que así se convenga en un tratado especial. Este principio está recogido en el artículo 388 del Código de Derecho Internacional Privado (Código Bustamante), que obliga a Guatemala en relación con los países que lo aceptaron y ratificaron, pero que es aplicable como principio, en cualquier otra actividad de asistencia judicial de carácter internacional. Los suplicatorios deben llenar los requisitos que antes indicamos conforme al Art. 81 del Código Procesal y que son los usuales en estos casos. Siguiendo una práctica general con base en el artículo 392 del Código de Bustamante, deben ser redactados en el idioma del estado exhortante y acompañarse con ellos una traducción hecha en el idioma del estado exhortado por intérprete juramentado. Asimismo, el artículo 37 de la LOJ contempla los requisitos de los documentos provenientes del extranjero. B) Pruebas: La manera de solicitar asistencia judicial de los Tribunales guatemaltecos para obtener la producción de pruebas, no varía del procedimiento que debe seguirse para pedir el diligenciamiento de cualquier otro acto procesal. Debe solicitarse la recepción de pruebas mediante cartas (comisiones) rogatorias también llamadas suplicatorios. En Derecho Procesal Internacional hay dos problemas. El primero, se refiere a la admisibilidad y legalidad de la prueba que se propone rendir. En cuanto a este problema, el principio es que corresponde al juez exhortante esta determinación. El segundo problema, o sea el de la producción de la prueba ante el tribunal exhortado, se resuelve aplicando las leyes del país a que éste corresponde, por la territorialidad de las leyes procesales. El art. 389 del Código de Bustamante señala que “Al exhortante corresponde decidir respecto a su competencia y a la legalidad y oportunidad del acto o prueba, sin perjuicio de la jurisdicción del juez exhortado”. El art. 391 del mismo Código establece: “El que reciba el exhorto o comisión rogatoria debe ajustarse en cuanto a su objeto a la ley del comitente y en cuanto a la forma de cumplirlo a la suya propia”. C) Ejecución de sentencias extranjeras: Nuestras disposiciones legales no hacen ninguna distinción entre sentencia y laudo extranjero. Ambos se ejecutan por el mismo procedimiento (Arts. 344 a 346 CPCYM). Los autores nacionales que han estudiado este punto coinciden en que, nuestro sistema, en ningún caso somete a revisión el fallo dictado en una jurisdicción extranjera. Desde luego, esta actitud se refiere al fondo de la cuestión discutida, que se acepta como se resolvió, pero no en cuanto a otros aspectos o requisitos que deben concurrir en la sentencia y laudo extranjeros para que tengan calidad de ejecutables en Guatemala (Art. 345 CPCYM). Pueden distinguirse tres casos: a) Si la ejecutoria proviene de una nación en la que conforme a su jurisprudencia no se dé cumplimiento a las dictadas por los tribunales guatemaltecos, no tendrá fuerza en la República. A esta situación se refiere el art. 344 CPCYM; b) Si no hubiere tratados especiales con la nación en que se haya pronunciado la sentencia, tendrá la misma fuerza que en ella se diere por las leyes a las ejecutorias dictadas en la República. Este es un principio de reciprocidad igual al anterior y está reconocido en el mismo art. 344 CPCYM mencionado; y c) que haya tratados especiales, en cuyas situaciones, serán las disposiciones de ellos las que controlarán cada caso. Las condiciones que deben darse para que proceda la ejecución están señaladas en el art. 345 CPCYM. No existe en nuestro procedimiento ningún juicio breve de conocimiento, con intervención de las partes interesadas y del Ministerio Público, para la calificación y reconocimiento de la sentencia o del laudo extranjero (exequatur). Una vez llenados los requisitos que hacen que se considere al fallo o al laudo como auténtico, se presenta al Tribunal competente para su ejecución. Es en este momento, cuando el juez competente para ejecutar la sentencia o el laudo hace la calificación y reconocimiento de la validez del título, conforme a los requisitos establecidos en el art. 345 CPCYM. Por esta razón, es necesario que además del texto de la sentencia o del laudo, se acompañen los documentos o pasajes de las actuaciones que pongan al juez en situación de apreciar la procedencia de la ejecución por los tribunales guatemaltecos. Debe tenerse presente que, en relación con los países que aceptaron y ratificaron el Código Bustamante, son las normas de este Código las aplicables, y, en consecuencia, el 20
21. procedimiento es un poco diferente, porque según lo dispuesto en el art. 426 de dicho Código, el Juez o Tribunal a quien se pida la ejecución oirá, antes de decretarla o denegarla, y por el término de veinte días, a la parte contra quien se dirija y al Fiscal o Ministerio Público. En Guatemala, el procedimiento para ejecutar una sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada o de un laudo arbitral ya firme, es el de vía de apremio (arts. 294 y ss. CPCYM), cuando se trate de sumas de dinero. Si se trata de obligaciones de otro tipo (dar, hacer o no hacer u otorgar escritura pública), hay un procedimiento especial (arts. 336 a 339 CPCYM). Finalmente, cabe destacar que el artículo 44 de la LOJ establece que “no tienen validez ni efecto alguno en la República de Guatemala las leyes, disposiciones y las sentencias de otros países así como los documentos o disposiciones particulares provenientes del extranjero si menoscaban la soberanía nacional, contradicen la Constitución Política de la República o contravienen el orden público”. D) Acciones Judiciales en relación con extranjeros: En nuestro país, así como todo extranjero está sujeto a las leyes guatemaltecas, también está protegido por ellas. De modo que, siempre que los extranjeros cumplan las leyes procesales, pueden iniciar las acciones a que crean tener derecho, ante los tribunales competentes de Guatemala. Para ello no se necesita tener domicilio o residencia en Guatemala, pero normalmente la constitución de un apoderado sí se requiere, así como el auxilio de profesional abogado. La única limitación que existe para el extranjero o transeúnte, es que puede exigírsele garantía para responder por las sanciones legales, costas, daños y perjuicios, salvo, que en el país de su nacionalidad no se exija esta garantía a guatemaltecos, o que el demandado sea también extranjero o transeúnte. No se aplica esta limitación para los nacionales de los países que han aceptado y ratificado el Código de Bustamante, ni desde luego, para aquellos originarios de países que tienen tratados celebrados al respecto (art. 117 CPCYM). El Artículo 34 de la LOJ señala que los tribunales guatemaltecos son competentes para emplazar a personas extranjeras o guatemaltecas que se encuentren fuera del país en los siguientes casos: a) cuando se ejercite una acción que tenga relación con actos o negocios jurídicos realizados en Guatemala; b) cuando se ejercite alguna acción concerniente a bienes que estén ubicados en Guatemala; c) cuando se trate de actos o negocios jurídicos en que se haya estipulado que las partes se someten a la competencia de los tribunales de Guatemala. Asimismo, el artículo 33 de la LOJ establece que “la competencia jurisdiccional de los tribunales nacionales con respecto a personas extranjeras sin domicilio en el país, el proceso y las medidas cautelares, se rigen de acuerdo a la ley del lugar en que se ejercite la acción”. E) Derecho Extranjero: El artículo 35 de la LOJ indica que “los tribunales guatemaltecos aplicarán de oficio, cuando proceda, las leyes de otros Estados. La parte que invoque la aplicación de derecho extranjero o que disienta de la que se invoque o aplique, justificará su texto, vigencia y sentido mediante certificación de dos abogados en ejercicio en el país de cuya legislación se trate, la que deberá presentarse debidamente legalizada. Sin perjuicio de ello, el tribunal nacional puede indagar tales hechos, de oficio o a solicitud de parte, por la vía diplomática o por otros medios reconocidos por el derecho internacional. Este principio está de acuerdo con la doctrina, que en términos generales ha considerado como un hecho la prueba del Derecho extranjero y no como un asunto de derecho. Para las leyes nacionales no hay problema, en virtud de que por el principio iuria novit curia, se supone que el Juez conoce su propio derecho y es inexcusable su aplicación. En relación con aquellos países con los cuales no exista tratado especial, la práctica más aconsejable es que la información se produzca por la Corte Suprema de Justicia, por el Ministerio Público o por el Ministerio de Gobernación y Justicia, información que debe enviarse por el canal diplomático. Dicha información debe contener texto, vigencia y sentido de la ley aplicable. ACTOS PROCESALES JURISDICCIONALES. Art. 141 LOJ. 21
22. 1. DECRETOS. Determinaciones de trámite que dan impulso al proceso. 2. AUTOS. Resoluciones interlocutorias que decide materia que no es de simple trámite. 3. SENTENCIAS. Deciden el asunto principal, agotando el trámite del proceso. 8. PROCESO PREVENTIVO O CAUTELAR: DEFINICION. Regulado en el libro quinto del Código Procesal Civil y Mercantil, relativo a las alternativas comunes a todos los procesos, también se le denominan diligencias cautelares, providencias precautorias, providencias cautelares, medidas de garantía, procesos de aseguramiento y es a través del cual las personas pueden prevenir los riesgos que pueden lesionar su integridad física, su patrimonio, etc., aunque es claro mencionar que existen otros procesos cautelares en nuestro ordenamiento adjetivo civil no regulados en este libro quinto, tal y como se mencionará más adelante. Dentro de la clasificación finalista de los procesos, el proceso cautelar tiene como fin el de asegurar las resultas de un proceso futuro, su función es la prevención de consecuencias perjudiciales, que posiblemente surgirán en el futuro. Ha sido muy discutida la autonomía del proceso cautelar. De la Plaza ha sido uno de sus más fervientes defensores y tiene para él tanta importancia que ha formulado una clasificación finalista de los proceso partiendo de la diferenciación en proceso cautelar, de cognición y de ejecución. Tal diferenciación no es unánimemente aceptada en doctrina y más bien se le formulan serias objeciones, ya que se prefiere hablar de “proveimientos” o de “Medidas precautorias o asegurativas”; o bien se habla de proceso cautelar, pero se afirma que éste carece de autonomía, puesto que siempre supone un proceso principal (definitivo). CARACTERES. Calamandrei, citado por Mario Aguirre establece tres características del proceso cautelar que son: la provisoriedad, el periculum in mora, y la subsidiariedad.  LA PROVISORIEDAD DEL PROCESO CAUTELAR: Siendo el fin del proceso cautelar el de asegurar las resultas del proceso futuro, sus efectos se limitan a cierto tiempo, que permita interponer la demanda principal, constituyendo esto lo provisorio de sus efectos. El artículo 535 del CPCYM establece que ejecutada la providencia precautoria el que la pidió deberá entablar su demanda dentro de los quince días y si el actor no cumple con ello, la providencia precautoria se revocará al pedirlo el demandado previo incidente.  EL PERICULUM IN MORA (PREVENCION Y URGENCIA) LA EXISTENCIA DE UN PELIGRO DE DAÑO JURÍDICO, DERIVADO DEL RETARDO DE UNA PROVIDENCIA JURISDICCIONAL DEFINITIVA: Esta característica es la que Calamandrei denomina Periculum in mora (prevención y urgencia) se deriva de la necesidad de prevenir un daño futuro e incierto que puede convertirse en cierto de no dictarse la medida cautelar y que atendiendo a lo lento de nuestra justicia civil no resultaría efectiva en un proceso de conocimiento, por lo que se hace necesario decretarse previamente y con ello impedir el daño temido.  LA SUBSIDIARIEDAD DEL PROCESO CAUTELAR: El artículo 535 del CPCYM como ya se dijo, fija un plazo de quince días para que se entable la demanda, esto en virtud de que el proceso cautelar pretende garantizar las resultas de un proceso futuro, en consecuencia la característica de subsidiariedad del proceso cautelar, consiste en que este se encuentra ligado a la existencia de un proceso principal, es subsidiario de este. Clasificación Doctrinaria: A continuación se menciona la clasificación que hace Calamandrei, citado por Mario Aguirre Godoy con relación al proceso cautelar: 22
23. a) PROVIDENCIAS INTRODUCTORIAS ANTICIPADAS: Que son aquellas que pretenden preparar prueba para un futuro proceso de conocimiento o de ejecución, a través de ellas se practican y conservan ciertos medios de prueba que serán utilizados en el proceso futuro. El CPCYM las denomina Pruebas Anticipadas y las regula en la sección segunda de su libro segundo. b) PROVIDENCIAS DIRIGIDAS A ASEGURAR LA FUTURA EJECUCIÓN FORZADA: Que como su nombre lo indica, pretenden garantizar el futuro proceso de ejecución, entre las cuales destaca como importante la figura del secuestro. c) PROVIDENCIAS MEDIANTE LAS CUALES SE DECIDE INTERINAMENTE UNA RELACIÓN CONTROVERTIDA: Mediante estas providencias provisionalmente se decide una discusión, son ejemplos típicos los alimentos provisionales (art.231 CPCYM), las denuncias de obra nueva y de daño temido, providencias de urgencia o temporales, suspensión de la obra (art. 264 CPCYM) providencia propia de la acción interdictal. d) PROVIDENCIAS QUE IMPONEN POR PARTE DEL JUEZ UNA CAUCIÓN: Son las típicas providencias cautelares y cuyo requisito previo es la constitución de garantía. El Código Procesal Civil y Mercantil en su artículo 531 establece “de toda providencia precautoria queda responsable el que la pide. Por consiguiente, son de su cargo las costas, los daños y perjuicios que se causen y no será ejecutada tal providencia si el interesado no presta garantía suficiente, a juicio del juez que conozca el asunto. Otra de las clasificaciones Doctrinarias Que cita Mario Aguirre Godoy y también de significancia, es la efectuada por Carnelutti, que divide a los procesos cautelares en: conservativos e innovativos, los primeros tienen como objetivo mantener un estado de hecho o bien inmovilizar las facultades de disposición de un bien con el propósito de asegurar los resultados de un proceso ulterior y los segundos aseguran el resultado del proceso ulterior, pero creando nuevas situaciones de hecho que faciliten el resultado, ejemplos del primero son la anotación de demanda, los interdictos de obra nueva y de obra peligrosa, y el secuestro; y del segundo, el embargo preventivo, el depósito de personas, alimentos provisionales y las situaciones derivadas de la ausencia. PROVIDENCIAS PRECAUTORIAS EN EL C. P. C. y M: C) El Decreto Ley 107 en su libro quinto y bajo el título de providencias cautelares, regula por un lado la seguridad de personas y por el otro las medidas de garantía, las primeras como su nombre lo indica pretende garantizar la seguridad de las personas y las segundas en términos generales la pretensión es mantener una situación que garantice las resultas de un proceso principal posterior. a. SEGURIDAD DE LAS PERSONAS. Esta providencia cautelar protege a las personas de los malos tratos o actos reprobados por la ley, la moral o las buenas costumbres, como característica propia es que puede decretarse de oficio o a petición de parte y no requiere la constitución de garantía alguna. La protección de la persona se obtiene mediante su traslado a un lugar en donde libremente puedan manifestar su voluntad y gozar de sus derechos. También procede la medida con el objeto de restituir al menor que ha abandonado el hogar, con las personas que tengan su guarda y cuidado. Lo anterior se encuentra contenido en los artículos 516-518 del CPCYM. La oposición a este tipo de medias está contemplada en el art. 519 del CPCYM, en estos términos: “Si hubiere oposición de parte legítima a cualquiera de las medidas acordadas por el Juez, ésta se tramitará en cuerda separada pro el procedimiento de los incidentes. El auto que la resuelva es apelable, sin que se interrumpan dichas medidas”. Asimismo, existen otras medias sobre menores e incapacitados de los artículos 520 al 522 del CPCYM.91 b. MEDIDAS DE GARANTIA: Entre las que el Código regula las siguientes:  ARRAIGO. 23
24. Procede con el objeto de evitar, que la persona contra la que hay de iniciarse o se haya iniciado una acción se ausente u oculte sin dejar apoderado con facultades suficientes para la promoción y fenecimiento del proceso que contra él se promueve y de prestar la garantía en los casos en que la ley así lo establece y se materializa mediante la comunicación que el juez hace a las autoridades de migración y a la policía nacional para impedir la fuga del arraigado. Además de la libre locomoción, el arraigo pretende la constitución de garantía por parte del arraigado en los siguientes casos: I. En los procesos de alimentos, en los cuales será necesario que cancele o deposite el monto de los atrasados y garantice el cumplimiento de los futuros. II. En los procesos por deudas provenientes de hospedaje, alimentación o compras de mercaderías al crédito, el demandado deberá prestar garantía por el monto de la demanda. III. En las acciones cambiarias, cuando el título sea un cheque no pagado por falta de fondos o por haber dispuesto de ellos antes de que transcurra el plazo para su cobro, el arraigado deberá prestar garantía por el monto de la acción. Procede el levantamiento del arraigo, cuando se apersona el mandatario al proceso y el arraigado presta la garantía en los casos en que procede, señalados anteriormente. En los artículos 523-525; 533 del CPCYM se regula el arraigo.  ANOTACION DE DEMANDA. Es una medida cautelar de carácter conservativa y pretende que cualquier enajenación o gravamen posterior a la anotación que se efectúe sobre un bien mueble o inmueble registrable, no perjudique el derecho del solicitante. Es necesario resaltar que esta medida solo procede en aquellas acciones en las cuales el objeto del proceso es el bien objeto de la medida, ello al tenor del artículo 526 del CPCYM que establece que cuando se discuta la declaración, constitución o extinción de un derecho real sobre bienes inmuebles, podrá el actor pedir la anotación de la demanda, en consecuencia esta medida cautelar no procede cuando el bien únicamente garantiza el cumplimiento de otra obligación, caso en el cual la medida procedente es el embargo. Por la remisión que hace el art. 526 del CPCYM, debe tenerse presente los casos en que puede pedirse la anotación de los respectivos derechos, los cuales están puntualizados en el artículo 1149 del Código Civil. De conformidad con nuestro sistema la anotación de demanda no impide la enajenación o gravamen del inmueble o derecho real y así lo dice claramente el artículo1163 del Código Civil. También debe recordarse que los actos de enajenación o gravamen de bienes anotados quedan afectos a una acción de anulabilidad, de acuerdo al art.112, inciso 1°, letra e, de CPCYM.  EMBARGO. Esta medida pretende limitar el poder de disposición del bien embargado, a diferencia de la anotación de demanda procede sobre cualquier clase de bienes registrables o no y el objeto es que el valor de los mismos alcancen a cubrir el monto de la obligación. Según De la Plaza “tiene como finalidad concreta la de limitar, en mayor o menor grado las facultades de disposición del titular de la totalidad o de parte de un patrimonio, o simplemente, la de determinados bienes, con el designio de que no se frustre el resultado de un proceso de cognición o de ejecución”. Tiene también la particularidad de crear una nueva situación jurídica, modificando la anterior situación del afectado, respecto de determinados bienes. Del embargo que aquí se trata es del llamado embargo precautorio, toda vez que el que se lleva a cabo en los procesos de ejecución tiene carácter ejecutivo. El artículo 527 del CPCYM establece el derecho a pedir el embargo precautorio, remitiendo al proceso de ejecución lo relativo a la forma de practicar el embargo, con el objeto de no incurrir en repeticiones innecesarias.  SECUESTRO. Por medio de esta medida cautelar, se pretende desapoderar de manos del deudor el bien que se debe para ser entregado a un depositario. A criterio de Mario Gordillo, esta 24
25. medida procede únicamente cuando el bien es el objeto de la pretensión y por ende el demandado se encuentra en obligación de entregarlo y no cuando el bien es embargado y garantiza el cumplimiento de una obligación que no es la entrega del bien mismo. Tiene una finalidad cautelar en sus dos formas: convencional y judicial. Ambas persiguen sustraer de las facultades de disposición de una o de ambas partes determinado bien. En el primero, ello obedece a un acto de voluntad de los contendientes; en el segundo, se produce por mandato de la autoridad judicial. Generalmente el término secuestro se destina para denominar el ordenado por la autoridad judicial. Se diferencia del embargo, según de la Plaza, porque “aquel versa sobre cosa determinada a la que pretendemos tener derecho y se limita a establecer provisionalmente una situación posesoria que puede ser de interés para los fines del litigio; y, en cambio, el embargo, no recae sobre cosa a la que en especie pretendemos inicialmente tener derecho, sino que constituye una garantía patrimonial, que nos asegura, in genere, la satisfacción de unas responsabilidades que pretendemos exigir”. En nuestro CPCYM se fijan los límites del secuestro en el art. 528. Aparte de esta norma general, hay casos específicos en el Código Procesal en que las distintas disposiciones mencionan la medida cautelar del secuestro. Así sucede en la exhibición de bienes muebles y de semovientes del artículo 101. Igualmente en la ejecución especial de las obligaciones de dar, el Código menciona una hipótesis de secuestro judicial, en estos términos: “Cuando la ejecución recaiga sobre cosa cierta o determinada o en especie, si hecho el requerimiento de entrega el ejecutado no cumple, se pondrá en secuestro judicial, resolviéndose en sentencia si procede la entrega definitiva. Si la cosa ya no existe, o no pudiere secuestrarse, se embargarán bienes que cubran su valor fijado por el ejecutante y por los daños y perjuicios, pudiendo ser estimada provisionalmente por el juez la cantidad equivalente a los daños y perjuicios. El ejecutante y el ejecutado podrán oponerse a los valores prefijados y rendir las pruebas que juzguen convenientes, por el procedimiento de los incidentes”.  INTERVENCION. Con las características de un embargo, esta medida pretende limitar el poder de disposición sobre el producto o frutos que producen los establecimientos o propiedades de naturaleza comercial, industrial o agrícola, a través de un depositario llamado interventor, que tiene la facultad de dirigir las operaciones del establecimiento. El artículo 529 del CPCYM regula esta situación, dirigida a establecimientos o propiedades de naturaleza comercial, industrial o agrícola con sus especiales efectos. Deben tomarse en cuenta las normas complementarias de la disposición general contenidas en los artículos 34 al 43 del Código Procesal Civil y Mercantil, que regulan la materia relativa a los depositarios e interventores como auxiliares del Juez, así como lo relativo a los diversos aspectos que pueden presentarse en el desarrollo del depósito o de la intervención como son: venta de bienes, gravamen de bienes, cierre del negocio, renuncia de los cargos, etc.  PROVIDENCIAS DE URGENCIA. Bajo este título, nuestro ordenamiento civil adjetivo vigente autoriza al juez a decretar aquellas medidas de garantía que según las circunstancias sean las más idóneas para resguardar el derecho del solicitante y que no son de las enumeradas anteriormente. La existencia del artículo 530 del CPCYM, permite que el juez pueda decretar cualquier medida de garantía, distintas a las señaladas. Esta norma se hace necesaria, porque no es posible prever todas las situaciones que pueden presentarse en materia de providencias cautelares. El Juez tendrá que usar de su buen criterio, según los casos y circunstancias. Sin embargo, la aplicación de esta norma no se sustrae a la disposición general que obliga a la constitución previa de garantía para la adopción de medidas cautelares, salvo los casos en que el Código permite que baste la presentación de la demanda para que el Juez la ordene.  OTRAS PROVIDENCIAS CAUTELARES: Alimentos provisionales: Toda la materia relacionada con el juicio de alimentos es de significativa importancia por ser un aspe de nuestra realidad social que merece atención preferente. Esta materia 25
26. quedó involucrada dentro del procedimiento oral, pero en materia de medidas precautorias y de ejecución, se estableció la norma de medidas precautorias y de ejecución, se estableció la norma del artículo 214 del CPCYM que dice: “El demandante podrá pedir toda clase de medidas precautorias, las que se ordenarán sin más trámite y sin necesidad de prestar garantía. Si el obligado no cumpliere se procederá inmediatamente al embargo y remate de bienes bastantes a cubrir su importe, o al pago si se tratare de cantidades en efectivo”. Medidas en caso de ausencias: En la ausencia se encuentran varias medidas de tipo precautorio. De conformidad con nuestro Código Civil, es ausente la persona que se halla fuera de la República y tiene o ha tenido su domicilio en ella. Se considera también ausente, para los efectos legales, la persona que ha desaparecido de su domicilio y cuyo paradero se ignora (art. 42). La situación del ausente es muy especial, toda vez que el Estado debe proveer a su defensa y a la conservación de sus intereses, no sólo económicos sino de índole familiar. En algunas legislaciones se abarcan las relaciones derivadas de la patria potestad, del poder marital y de la tutela. Por eso este tipo de providencias tiene carácter constitutivo. Entre nosotros, cabe significar el hecho de que al declarado ausente debe nombrársele un defensor judicial para responder de demandas o hacer valer algún derecho en juicio (art. 44 del Código civil). Asimismo debe proveerse de guardador de bienes (art. 47). El Código regula todo lo relativo a la administración de los bienes del ausente y a como pueden el cónyuge y los hijos del ausente, o a falta de ellos, los parientes consanguíneos en el orden de sucesión que establece la ley, pedir la administración de los bienes del ausente (art. 55). Aún dentro de las normas cautelares de la ausencia, existen otras disposiciones que persiguen la misma finalidad, como por ejemplo la contenida en el artículo 73 del Código Civil, sobre que los poseedores de los bienes deben proveer de alimentos a los que tengan derecho a recibirlos, en los términos que la ley establece. Información ad perpetuam: Se refiere al tipo de medidas que tienden a la conservación de medios probatorios, por especiales circunstancias (informaciones ad perpetuam), para su utilización en un proceso futuro, ya que de no conservarse dificultarían la obtención de una declaración judicial necesaria para proceder a la ejecución forzada. Ahora bien, en el Código se recogen estas modalidades en providencias cautelares en otros apartados, sin que por ello se desconozca su finalidad cautelar. Se generalizó la producción de pruebas anticipadas, dedicando a su regulación una Sección del Capítulo I del Título I del Libro II que trata de los Procesos de Conocimiento. 9. DILIGENCIAS PREVIAS DEL PROCESO DE CONOCIMIENTO: CONCILIACION. Es aquel acuerdo o avenencia al que arriban las partes para resolver el conflicto, el código procesal civil y mercantil la regula en forma optativa al establecer en su artículo 97 que los tribunales podrán, de oficio o a instancia e parte, citar a conciliación a las partes, en cualquier estado del proceso. Véase bien, en los procesos de conocimiento ordinario y sumario, la conciliación puede o no intentarse y esto depende del juez o la petición de una de las partes, cosa distinta sucede en el proceso oral, en la cual la conciliación es una etapa obligatoria de dicho juicio, así lo establece el artículo 203 del CPCYM “En la primera audiencia al iniciarse la diligencia, el juez procurará avenir a las partes, proponiéndoles fórmulas ecuánimes de conciliación y aprobará cualquier forma de arreglo en que convinieren, siempre que no contraríe las leyes”. Es decir, la conciliación judicial puede en consecuencia intentarse y es optativa en procesos de conocimiento como el ordinario y sumario y debe intentarse y es obligatoria en el juicio oral. PRUEBAS ANTICIPADAS: 26
27. Estas diligencias pretenden preparar prueba o conocer hechos para la acción futura, el código procesal civil y mercantil, las regula bajo el título de pruebas anticipadas y son las siguientes:  POSICIONES Y EXHIBICION DE DOCUMENTOS. Posiciones: Bajo el título de posiciones se conoce la prueba anticipada, que mediante un interrogatorio pretende obtener del futuro demandado su confesión sobre algunos hechos relativos a su personalidad, entendiéndose esta como la capacidad para ser parte, la capacidad procesal y la legitimación. Esta prueba anticipada también se aplica para el reconocimiento de documentos privados. El CPCYM regula esta prueba anticipada en el artículo 98 que establece “Para preparar el juicio, pueden las partes pedirse recíprocamente declaración jurada sobre hechos personales conducentes lo mismo que reconocimiento de documentos”. Tanto para la declaración jurada sobre hechos personales del absolvente como para el reconocimiento de documentos, la ley establece que se aplican las normas relativas a la declaración de parte y reconocimiento de documentos que establecen los artículos del 130 al 141 y 184 del CPCYM. Por consiguiente debe serse escrupuloso en cuanto a lo siguiente: •Para efectuar la citación deberá acompañarse la plica (art. 131) y deberá indicarse en términos generales sobre qué versará la confesión. •La citación al absolvente deberá hacerse con dos días de anticipación y con el apercibimiento de declararlo confeso a solicitud de parte, si dejare de comparecer sin justa causa. (art. 131) o de reconocido el documento (art. 185 CPCYM) según sea el caso. •Las posiciones pueden ser absueltas en forma personal o por medio de mandatario, pero cuando la parte articulante así lo exija o el mandatario ignore los hechos, deberá ser en forma personal (132 CPCYM) •Las posiciones deben de cumplir con los siguientes requisitos: o Deberán versar sobre hechos personales del absolvente o sobre el conocimiento de un hecho o Deberán ser expresadas con claridad y precisión y en sentido afirmativo. o Deben versar sobre un solo hecho, salvo que dos hechos estén íntimamente ligados. o Solo los hechos controvertidos se prueban, en consecuencia deber versar sobre hechos controvertidos. o No puede pedirse más de una vez posiciones sobre los mismos hechos, lo que no significa que puede solicitarse varias veces posiciones sobre hechos distintos. •Las respuestas deberán ser afirmativas o negativas pudiéndose agregar cualquier explicación con posterioridad. •Puede el articulante dirigir preguntas adicionales y el absolvente tiene derecho a dirigir otras preguntas al articulante si lo exigió con veinticuatro horas de anticipación a la diligencia. •Las aserciones contenidas en un interrogatorio que se refieran a hechos personales del interrogante, en base al principio de adquisición procesal, se tienen como confesión de éste. •El absolvente no puede valerse de ningún borrador de respuesta, pero se le permitirá que consulte en el acto, apuntes o simples notas cuando a juicio del juez y previa calificación, sean necesarios para auxiliar la memoria. •El reconocimiento de documentos y la declaración jurada sobre hechos personales del absolvente, pueden practicarse conjuntamente.  Exhibición de documentos: Mediante esta diligencia preparatoria se pretende probar el contenido de un documento en poder de la persona de quien se solicita su exhibición, conforme a las disposiciones del Código Procesal Civil y Mercantil, debe cumplirse, para su admisión con los siguientes requisitos: 27