Source: http://www.dogv.gva.es/portal/ficha_disposicion.jsp?L=1&sig=2084%2F1998&url_lista=%26CHK_TEXTO_LIBRE%3D1%26tipo_search%3Dlegislacion%26num_tipo%3D9%26signatura%3D2084%2F1998
Timestamp: 2019-12-07 02:12:35
Document Index: 43263924

Matched Legal Cases: ['artículo 3', 'artículo 148', 'artículo 7', 'artículo 31', 'artículo 7', 'artículo 34']

LEY 7/1998, de 16 de septiembre, de la Generalitat Valenciana, de Creación de la Academia Valenciana de la Lengua.
Publicado en: DOGV núm. 3334 de 21.09.1998
Referencia Base Datos: 2084/1998
https://www.dogv.gva.es/es/eli/es-vc/l/1998/09/16/7/
Fecha de entrada en vigor: 22.09.1998
DECRETO 158/2002, de 17 de septiembre, del Gobierno Valenciano, por el que se aprueba el Reglamento de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL). [2002/9996] (DOGV núm. 4339 de 19.09.2002) Ref. Base Datos 4030/2002
Materias: Organización de la administración Valenciano Normas institucionales básicas Normas básicas oposiciones
Temáticos: cultura regional, lingüística, reglamento interno , valenciano, Academia Valenciana de la Lengua, normalización lingüística, monografías
1998/902084 LEY 7/1998, de 16 de septiembre, de la Generalitat Valenciana, de Creación de la Academia Valenciana de la Lengua. [1998/7973]
El artículo 3 de la Constitución Española de 1.978, además de proclamar el castellano como la lengua española oficial del Estado, establece que el resto de lenguas españolas serán también oficiales en las Comunidades Autónomas de acuerdo con el contenido de los respectivos Estatutos de Autonomía.
Igualmente, en el apartado 1º, del artículo 148, punto 17ª., del texto constitucional, se dispone que las Comunidades Autónomas pueden asumir, si procede, competencias en el fomento de la enseñanza de la lengua de la Comunidad Autónoma.
Además, la Ley Orgánica 5/1982, de 1 de julio, de Estatuto de Autonomía, de la Comunidad Valenciana, establece en el artículo 7 que «los dos idiomas oficiales de la Comunidad Autónoma son el valenciano y el castellano» y afirma mas adelante que la «Generalitat Valenciana garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas necesarias con tal de asegurar el conocimiento». También prevé, en el punto 5, que «la ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza». Finalmente, el punto 4 del artículo 31 del mismo Estatuto de Autonomía atribuye a la Generalitat Valenciana competencia exclusiva en materia de cultura.
Por su parte, la Ley 4/1983 de 23 de noviembre, de Uso y Enseñanza del Valenciano, supuso la plasmación del compromiso de la Generalitat Valenciana en la defensa del patrimonio cultural de nuestra Comunidad Autónoma y, de una manera especial, en la recuperación del valenciano, definido como «lengua histórica y propia de nuestro pueblo». La Ley trata de superar la relación de desigualdad existente entre la lenguas oficiales de la Comunidad Valenciana, y dispone actuaciones necesarias con tal de impulsar el uso del valenciano en diferentes esferas de la sociedad, favoreciendo la equiparación efectiva entre el valenciano y el castellano.
Igualmente, la mencionada Ley afirma que el valenciano es «parte substancial del patrimonio cultural de toda nuestra sociedad» y, en consecuencia, el Gobierno Valenciano se considera poseedor, en la actual coyuntura histórica, de la capacidad necesaria para posibilitar que los diversos sectores sociales de toda la Comunidad Valenciana puedan sentirse comprometidos en el proceso de recuperación del idioma que ha tenido el honor de recibir de nuestro pueblo su querer y noble gentileza. Una premisa para garantizar el uso «normal y oficial» del valenciano, tal como prevé el artículo 7 del Estatuto de Autonomía, y por tanto, para garantizar la seguridad jurídica de los administrados, es que toda la Administración Pública se rija por una misma normativa ortográfica y gramatical del valenciano. Tal aspecto no fue previsto específicamente en el caso del Estatuto de Autonomía ni en la Ley del Uso y Enseñanza del Valenciano, si bien en el artículo 34 de la mencionada Ley se establece que el Gobierno Valenciano «asumirá la dirección técnica y la coordinación del proceso de uso y enseñanza del valenciano asesorando al respecto a todas las Administración Públicas y particulares, y adoptando cuantas medidas contribuyan al fomento de su uso y extensión».
Por estas y otras cuestiones Las Cortes Valencianas acordaron el 17 de Septiembre de 1997 solicitar al Consell Valenciá de Cultura que dictaminara sobre las «cuestiones lingüisticas» valencianas. El Dictamen aprobado el 13 de Julio de 1998 en su parte dispositiva es el siguiente:
«Sobre la situación social del valenciano y su uso
El valenciano llegó a su esplendor literario máximo en el siglo XV y parte del XVI e inició con los duques de Calábria una paulatina castellanización en los escritos, aunque mantuvo viva su presencia en el uso cotidiano.
También hemos de decir que, al amparo del Estatuto de Autonomía y del autogobierno que el Estatuto ha hecho posible, hemos asistido últimamente a una clara mejora en el nivel de consideración y de prestigio sociales del valenciano, lo cual es una base favorable para intentar con optimismo la necesaria rehabilitación de nuestra lengua, tan estropeada actualmente por el abandono y la desidia. Desgraciadamente, esta mejora se encuentra obstaculizada por el conflicto esterilizador que se perpetua entre nosotros, especialmente en la ciudad de Valencia y su conurbación. Un conflicto sobre el nombre, la naturaleza y la normativa de la lengua propia de los valencianos que impiden la salud de esta y que acumula dificultades en el proceso de recuperación de la lengua que debería identificarnos y unirnos como valencianos, en vez de separarnos.
Pero como ya hemos dicho, el valenciano, nuestra lengua, es frecuentemente utilizado como un motivo de discordia entre valencianos, en vez de ser la caracteristica comunitaria deseable de identificación y de unión. Se ha de decir aquí que la identificación mecánica que frecuentemente se ha hecho entre lengua y nación, por una y otra parte, no ha ayudado de ninguna manera a clarificar la cuestión y a asentarla sobre las bases de una mínima serenidad y racionalidad. Es necesario, pues, saber desactivar ese conflicto socialmente esterilizador porque además, en el mundo que nos ha correspondido vivir, el mundo de la globalización, de los mass media, y de la escolarización generalizada, una lengua de bajo alcance demográfico, rodeada de lenguas potentes, como es la nuestra, corre el serio peligro de desaparecer en breve plazo si le añadimos la dificultad gratuita de un conflicto gravemente perturbador que se prolonga en el tiempo sin una perspectiva clara de solución.
En función de todo lo que acabamos de argumentar, es necesario que la cuestión de nuestra lengua propia sea sustraida a partir de ahora del debate partidista cotidiano y se convierta así en el objeto de un debate sereno entre los partidos a fin de llegar a los consensos más amplios posibles. Al final de ese camino ganaría nuestra lengua, lo que significaría ganar todos los valencianos.
Las medidas deberían cubrir actuaciones publicas como las que siguen:
- Una actitud ejemplar de la Administración Valenciana en el uso de la lengua, tanto en lo que concierne apariciones públicas de los responsables políticos, como en el resto de actuaciones oficiales (publicaciones, publicidad, documentación administrativa...)
Para finalizar: tenemos dos lenguas oficiales en nuestra Comunidad, el valenciano y el castellano, ambas realmente usadas por los ciudadanos si bien de manera descompensada entre una y otra. Felizmente, el castellano es una lengua tan extendida y potente internacionalmente que podemos tranquilamente promocionar más y más el uso del valenciano entre nosotros con la tranquilidad de que al lado conocemos una segunda lengua, también nuestra, que nos facilita la comunicación internacional, sin tener que perder así gratuitamente una parte impagable de nuestra identidad como pueblo diferenciado: nuestra lengua propia. Sería verdaderamente una lastima, pero también una dimisión lamentable, que por falta de dialogo, o de advertencia, o por una modernidad mal entendida, dejáramos pasar la ocasión de preservar la lengua que durante tantos siglos nos ha identificado como valencianos.
Sobre el nombre, la naturaleza
y la codificación del valenciano
Nuestro Estatuto de Autonomía denomina «valenciano» a la lengua propia de los valencianos y por lo tanto este término debe de ser utilizado en el marco institucional, sin que tenga carácter excluyente. La mencionada denominación «valenciano», y también las denominaciones «lengua propia de los valencianos» o «idioma valenciano», u otras, avaladas por la tradición histórica valenciana, el uso popular, o la legalidad vigente, no son ni deben ser objeto de cuestionamiento o polémica.Todas sirven para designar a nuestra lengua propia, que comparte la condición de idioma oficial con el castellano.
Las denominadas Normas de Castellón son un hecho histórico que constituyeron y constituyen un consenso necesario. El Consell Valencià de Cultura reivindica el espíritu de acuerdo que las hizo posible en el año 32 y entiende que esas normas han sido el punto de partida, compartido por los valencianos, para la normativización consolidada de nuestra lengua propia. Aquella es un patrimonio lingüístico a preservar y a enriquecer por el ente de referencia normativa que se propone en el apartado siguiente. El ente se basará en la tradición lexicográfica, literaria y la realidad lingüística genuina valenciana.
b) Fijar, a solicitud de la Generalitat las formas lingüisticamente correctas de la toponimia y la onomástica oficial de la Comunidad Valenciana, para su aprobación oficial.
El Consell solicitará a la AVL la emisión de informe o dictamen sobre sus anteproyectos legislativos o normativos relacionados con la normativa, la toponimia y la onomástica del valenciano. Transcurridos sesenta días desde la correspondiente solicitud sin que la AVL se haya pronunciado expresamente sobre estos, se entenderá que tienen el visto bueno de la Institución, y que no hay objeción a formular.
3. Así mismo, también podrá tener acuerdos de colaboración con otros organismos académicos, científicos y culturales.
1. Los veintiún académicos iniciales serán elegidos por las Cortes Valencianas, mediante mayoría de dos tercios de sus miembros de derecho, por un periodo de 15 años, pudiendo ser reelegidos.
2. A los quince años de la elección por primera vez de los miembros de la Academia a que se refiere el apartado anterior, la AVL procederá por cooptación de los veintiún miembros, a la renovación de un tercio de los Académicos. Se determinarán los siete Académicos a sustituir por el sistema de insaculación.
3. Una vez elegidos, los Académicos, serán nombrados por Decreto del Presidente de la Generalitat, y tomarán posesión de su cargo en acto público.
1. Los académicos durante el periodo para el que fueron elegidos, son inamovibles y cesarán en su condición en los siguientes casos:
c) Por extinción del periodo para el que fueron elegidos. No obstante, los Académicos seguirán ejerciendo plenamente sus funciones hasta la toma de posesión de los nuevos miembros.
2. Si se produce alguno de los supuestos contemplados en los apartados a), b), d), y e) del presente artículo, durante los primeros quince años, se procederá a cubrir la vacante por las Cortes Valencianas según lo estipulado en el art.11.1. En lo sucesivo se cubrirá la vacante según el art. 11.2.
El Académico elegido, en ambos casos, lo será por el tiempo que reste del periodo para el que fue elegido el sustituido.
1. Organos colegiados:
-El Pleno de la AVL.
2. Organos unipersonales:
- El Presidente de la AVL.
1. El Pleno es el órgano máximo de decisión de la AVL y estará integrado por los veintiún académicos.
2. Corresponde al pleno de la AVL las siguientes atribuciones:
h) La designación y la separación de los representantes del AVL en los organismos o entidades que legalmente o reglamentariamente corresponda.
1. La Junta de Gobierno estará integrada por:
2. Son atribuciones de la Junta de Gobierno:
f) Disponer los gastos propios de los servicios de la AVL dentro de los limites legales y presupuestarios.
1. El Presidente es órgano unipersonal de la AVL que será elegido por el Pleno, de entre sus miembros, por mayoría absoluta, por un periodo de cinco años, siendo reelegible otros cinco años más.
2. El presidente elegido será nombrado por Decreto del Presidente de la Generalitat y tomará posesión en acto público y solemne.
1. El Pleno de la AVL se reunirá periódicamente cuando sea convocado por su Presidente, por propia iniciativa o porque lo soliciten al menos un tercio de sus miembros que deberán incluir en la solicitud los asuntos a tratar, debiendo reunirse al menos una vez al trimestre.
2. La convocatoria de las sesiones incluirá el Orden del Día y se cursará con siete días de antelación, como mínimo, a la fecha de las mismas. Por razones de urgencia dicho plazo podrá reducirse a cuarenta y ocho horas.
1. El Pleno de la AVL quedará constituido cuando estén presentes, al menos, la mitad más uno de sus miembros, y en todo caso, el Presidente y el Secretario o legalmente quien les sustituya.
2. Los acuerdos se adoptarán por la mayoría absoluta de los miembros de derecho del Pleno.
El Pleno de la AVL determinará, en el ámbito de sus competencias, las resoluciones que han de ser publicadas en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana. En todo caso, se publicarán en el DOGV las que afecten al Diccionario, la Normativa y las Entradas que la Academia apruebe.
De las secciones y comisiones de estudio
Valencia, 16 de septiembre de 1998