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Timestamp: 2019-11-21 05:26:16
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Mitos y realidades en la educación media superior: cómo escapar de la utopía – Voz de la tribu
Mitos y realidades en la educación media superior: cómo escapar de la utopía
Rocío Mejía 4 años ago leave a comment102 views
EL SUEÑO DE LA RAZÓN EDUCATIVA
SI BIEN LA CONSTITUCIÓN Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 3° menciona que: “Todo individuo tiene derecho a recibir educación”, en su apartado II establece los tipos de criterios que deben forjarla, tanto para el nivel básico, como para la media superior:
En el mismo apartado, resulta indispensable observar el inciso c y d:
c) Contribuirá a la mejor convivencia humana, a fin de fortalecer el aprecio y respeto por la diversidad cultural, la dignidad de la persona, la integridad de la familia, la convicción del interés general de la sociedad, los ideales de fraternidad e igualdad de derechos de todos, evitando los privilegios de razas, de religión, de grupos, de sexos o de individuos, y1
d) Será de calidad, con base en el mejoramiento constante y el máximo logro académico de los educandos2.
Por otro lado, la Ley Federal de Educación, publicada por el Diario Oficial de la Federación, en el tomo CCCXXI, núm. 20, con fecha de 29 de noviembre de 1973, en el art. 5, apartado I y XV, establece dos grandes premisas que deben formar parte del carácter del docente:
I. Promover el desarrollo armónico de la personalidad, para que se ejerzan en plenitud las capacidades humanas.
XV. Promover las actitudes solidarias para el logro de una vida social y justa.
Asimismo, la ley antes mencionada, a través de su artículo 49, deja un margen para establecer un “perfil” docente: “Para ejercer la docencia dentro de cada uno de los tipos que comprende el sistema educativo nacional, los maestros deberán satisfacer los requisitos que señalan las autoridades competentes”.
El artículo 50 de la misma ley, resulta clave para establecer una propuesta laboral docente que permita un avance en materia educativa:
I. Remuneración justa para que los educadores dispongan del tiempo necesario para la preparación de las clases que imparten y para su perfeccionamiento profesional.
En el caso de las escuelas de nivel medio superior pertenecientes a nuestra alma máter, se rigen a su vez por un Reglamento General de Educación Media Superior, aprobado por el Consejo Universitario con fecha 23 de marzo de 2010, que entró en vigencia el 12 de abril de 2010, el cual en su Título III del personal académico, artículo 58, se establece lo siguiente:
Artículo 58.- De las obligaciones de los trabajadores académicos de las escuelas preparatorias dependientes de la UAEM:
Los Trabajadores Académicos de las Escuelas Preparatorias dependientes de la UAEM, además de lo estipulado en el Estatuto Universitario, están obligados a:
I. Producir material didáctico de apoyo para optimizar su desempeño docente, comprometiéndose la UAEM, a apoyarle en el diseño, elaboración y promoción de dicho material de acuerdo a lo estipulado en el artículo 74 fracción V de este Reglamento;
II. No introducir, ni ingerir bebidas alcohólicas ni consumir enervantes en cualquier instalación de la Escuela de que se trate;
III. Abstenerse de consumir alimentos y bebidas en aulas, bibliotecas, centros de consulta multimedia, sanitarios, laboratorios, centros de cómputo, centro de auto acceso, salones audiovisuales, oficinas y gimnasios;
IV. Cuidar y conservar el mobiliario de la institución;
V. No fumar dentro de las instalaciones de la Escuela;
VI. Capturar en tiempo y forma en el Sistema de Control Escolar correspondiente los resultados de los exámenes parciales y regularizadores. La omisión injustificada a lo ordenado en esta fracción, se hará constar en acta por el Director de la Unidad Académica correspondiente y turnada a expediente laboral del infractor, y
VII. Acatar las disposiciones de este ordenamiento, la demás Legislación Universitaria y las que se expidan, de manera fundada y motivada, por el Consejo Técnico o por la Dirección de la unidad académica a la que se encuentre laboralmente adscrito.
Fotografía de Emory Maiden
LA TRAMPA DE UN SISTEMA
EDUCATIVO ANTICONSTITUCIONAL
Existe un fenómeno que llamaremos: “El tiempo completo”, consiste en que un maestro busca tener 40 horas a la semana, que es el tope de horas al cual pueden aspirar. El porqué el docente está atento de obtener cada vez más horas, está lejos de tener como leitmotiv impartir de manera empática, clara y coherente, su conocimiento a partir del interés del alumno: todo se resume en el pago por hora que recibe y el sueldo mensual al que desea aspirar. Esto no debe sugerir que varios docentes carezcan del interés por impartir su cátedra con calidad; empero, para lograr esto, no debería sobrepasar tres grupos por semana y un máximo de veinte horas, a efectos de que pudiera generar las estrategias educativas que se marcan por ley, así como buscar capacitarse y, por otro lado, producir material creativo. Sin embargo, si un docente tiene un medio tiempo, por ejemplo, es probable que cuente con dos o tres trabajos más fuera de la escuela que le permitan percibir un sueldo digno. Esto se sustenta en que la hora frente a grupo es pagada en $64.00. Pensando en que se cuenten con veinte horas frente a grupo, implican un sueldo mensual de $5,120.00 pesos por 80 horas de trabajo3, menos el descuento que varía según el ingreso, pero en promedio va desde 10 hasta 15%. Y, por si fuera poco, dentro del sueldo en cuestión ya va incluido un aporte económico de 3.5% para la compra de materiales didácticos, lo cual equivale a $179.00 al mes4.
A esto hay que agregar la carga administrativa que conlleva tener, pensando en veinte horas a la semana, un promedio de tres a cuatro grupos, donde posiblemente se impartan de dos a tres materias distintas, dando como resultado unos 180 alumnos –ya que la nueva política de cobertura educativa establecida en el Plan Sectorial de Educación ha propiciado que se tengan grupos de 45 a 49 alumnos–, a los cuales se pretende centrar la atención en sus necesidades e inteligencias múltiples, donde además sabemos que cada grupo presenta una personalidad colectiva y que una estrategia que funciona con uno de éstos, no funciona con otro. Todo esto en clases de 50 minutos a máximo dos horas (con algunas excepciones que sobrepasan las tres horas, lo cual puede generar otro tipo de problemática, como cansancio mental tanto del alumno como del docente).
Otro factor que no contempla el sistema educativo de nivel medio superior es que en un periodo de 50 minutos, donde se tiene en promedio 45 alumnos, al impartirse la clase por un solo individuo, hay una alta inversión de tiempo dentro de ésta, el cual se ve reducido por tres motivos principales: 1) controlar el grupo conductualmente; 2) el pase de lista; 3) y las revisiones de las tareas, así como de los trabajos por clase5. Esta circunstancia puede generar rezago de aprendizaje entre varios alumnos que lleven un ritmo de aprendizaje diferente, ya que el salón de clases se puede convertir en un hábitat de competencia por ser evaluado en tiempo y forma.
Asimismo, hay una alta inversión por parte del docente, al final de cada parcial, para hacer las entregas de las evaluaciones, las cuales debe capturar, por lo menos, tres veces: para él, para su escuela y, posteriormente, el Sistema de Administración Documental y Control Escolar (SADCE). A manera de currículum oculto, la mayoría de los docentes buscan quién les apoye a realizar el vaciado de calificaciones, sobre todo para la entrega de la escuela y el SADCE. El apoyo puede ser de familiares, otros docentes y hasta de alumnos. A la par que realizan esta descarga de información, deben continuar con el ritmo de la impartición de clases, deseando, la mayoría de las veces, que no suceda nada extraordinario dentro del salón que impacte el seguimiento del programa académico (conflictos de índole actitudinal maestro-alumno, alumno-alumno, accidentes).
Con esto podemos tener una postura hipotética, en la cual el docente más allá de que esté preocupado por tener un perfil humanista, centra su atención en cumplir el plan de estudios para que el alumno tenga la información establecida y salir bien calificado en la evaluación docente, entregar las calificaciones de los parciales en tiempo y forma, obtener y aumentar su número de horas frente a grupo de manera definitiva, sobrellevar emocionalmente los diversos comportamientos que se dan por grupo, así como establecer una didáctica que le permita calificar de manera rápida y sin complicaciones.
El aprendizaje significativo se convierte en una utopía.
UNA PROPUESTA IDEALISTA
PERO VIABLE
Las reformas legales citadas con anterioridad en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley Federal de Educación y el Reglamento de Educación Media Superior, son el eje a través del cual se debe establecer una serie de procedimientos, claros y coherentes, para los diversos bachilleratos, a efectos de luchar contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios, así como promover la convivencia humana.
Por lo anterior, se requieren múltiples reformas en los reglamentos internos de las escuelas, que permitan ir disminuyendo las problemáticas citadas con anterioridad. En este sentido, el presente artículo propone como eje establecer que los reglamentos procedimentales: docente, alumno y administrativo estén diseñados de manera que sean coherentes entre sí, es decir, que se exija y se beneficie en el mismo nivel.
En dichos reglamentos procedimentales, para dar cabal cumplimiento con el espíritu de la constitución en su apartado II, cada propuesta que se haga debe estar sustentada y argumentada de manera teórica y legal.
Como ejemplo, mediante este artículo se proponen los rubros que deberían agregarse en el reglamento interno del docente de cada escuela:
PERFIL DOCENTE CENTRADO EN EL
ALUMNO Y SU CAPACITACIÓN RESPECTIVA
Si bien las escuelas de nivel medio superior cuentan con profesionistas de altos grados académicos, en la mayoría de los casos no han sido capacitados para tener una formación pedagógica que les permita cumplir con un perfil docente humanista. Esto hace necesario establecer un perfil docente. Por lo tanto, se deben gestionar y obtener recursos estatales o federales para crear las capacitaciones gratuitas a los profesores tanto de nuevo ingreso como interinos y definitivos, a efectos de establecer una identidad humanista. Que sea gratuito el curso es una forma de responder tanto a la constitución como a la Ley Federal de Educación, ya que si bien es necesario que se esté capacitando el docente, con los salarios actuales que reciben obligarlos a dividir aún más su sueldo puede resultar contraproducente.
El “Perfil docente centrado en el alumno” proviene de la teoría del sociólogo Carl Rogers, quien establece un “perfil del maestro en el aprendizaje no directivo6”, de lo cual se destacan las siguientes características:
• Se convierte en facilitador de la interacción entre alumnos.
• Posibilita el aprendizaje de la comunicación abierta y franca, cordial, como elemento básico de la experiencia educativa.
• Es creador de las condiciones que hacen posible el cambio autodirigido.
• Centra la tarea en las actitudes educativas, no tanto en los recursos y técnicas.
• Cree en las posibilidades educativas del grupo y participa como un miembro más en la toma de decisiones y en las consiguientes responsabilidades.
• Se muestra preocupado en facilitar la clarificación de los objetivos del grupo y considera como tarea básica la cohesión grupal, de forma que pueda marchar por sí mismo, sin necesidad del maestro.
• La congruencia y la autenticidad han de aparecer como rasgos básicos de su personalidad.
• Ser empático con el alumno.
• El recurso elemental del aprendizaje será la utilización de las propias experiencias del grupo.
Por lo tanto, se deben gestionar cursos, talleres y diplomados que permitan forjar tal perfil en el docente. Dichos cursos deben impartirse por institutos avalados por la Secretaría de Educación Pública o algún organismo internacional oficial. Asimismo, se propone que las capacitaciones se abran al público en general para compartir el conocimiento, y con esto hacer el proyecto autofinanciable.
J. Teixidó7 hace una amplia reflexión sobre la docencia compartida, y si bien menciona que: “…la posibilidad de ser dos maestros en el aula ha existido siempre. Los que tenemos un cierto recorrido en el campo educativo seguro que recuerdan experiencias aisladas”, es cierto que se presenta como una modalidad docente innovadora.
La docencia compartida, según Teixidó, se basa en vertebrar y fortalecer el grupo clase con la intervención conjunta de dos maestros en el aula, que pueden llevar a cabo tareas idénticas, complementarias o subsidiarias, en función de la situación. Esto exige coordinación, comunicación y predisposición entre los docentes.
Las ventajas de llevar a cabo una docencia compartida, conforme con el pensamiento de Teixidó, se pueden resumir de la siguiente manera:
Es bien sabido que en casi todos los sistemas educativos del mundo persiste una tradición de enseñanza-aprendizaje donde un solo maestro imparte no sólo una clase, sino que también en la educación básica puede llegar a cubrir todas las materias. Sin embargo, cuando se trata de 50 alumnos, más siendo éstos adolescentes, y con cuatro o cinco grupos en promedio, la labor se vuelve titánica y distante de los preceptos de casi cualquier modelo educativo. Por lo tanto, generar una docencia compartida, como sucedió en el periodo 2010 en el Colegio Williams de Cuernavaca, Morelos, a cargo de la directora M. en E. Maribel Bahena Ortiz, puede tener beneficios notables. La maestra Bahena, al notar que semestre tras semestre no tenían resultados óptimos con la materia de matemáticas –y habiendo agotado elementos como cambiar de maestro, dinámicas y didácticas diferentes cada semestre, entre otras–, implementó dos docentes para la materia en cuestión, lo cual dio como resultado elevar el nivel de comprensión 80%.
La propuesta de la docencia compartida no sólo eleva el rendimiento escolar, si no que también genera una empatía entre las competencias que se pretenden desarrollar en el alumno y las competencias que debe ostentar el docente. Teixidó al respecto reflexiona: “La docencia compartida favorece un proceso de crecimiento profesional que se encuentra indisociablemente unido a la evolución personal”.
Fotografía de Nicolás Alejandro
Por último, se sugiere dar inicio a la docencia compartida en aquellas materias que históricamente en la escuela sean motivo de dificultad académica y en aquellos grupos que presenten problemas tanto académicos como conductuales.
CAPTURA DE EVALUACIONES
Se debe crear un equipo de trabajo de, por lo menos, tres personas en el centro de cómputo de la escuela, el cual establezca una calendarización de recepción de evaluaciones por maestro (tanto para el sistema interno de la escuela como el SADCE), a efectos de realizar dicha captura y tener en tiempo y forma las calificaciones, desahogando con este proceso a los docentes de carga administrativa y asegurando organizar de manera eficiente la entrega de boletas a los tutores.
ESCAPAR DE LA UTOPÍA
Abrir los ojos cansados de no dormir, soportar el movimiento pasivo del tránsito vehicular, la muerte que muerde los segundos, respirar este aire cargado de nostalgia por ser infantes de nuevo, sobrevivir al hambre, a la ansiedad, al ritmo de un reloj inquieto que apaga el corazón.
Sí, nada es fácil. Pero hay que hacer de este andar un camino divertido.
Salir de la ilusión educativa en la que vivimos, requiere, casi exclusivamente, el verdadero deseo por crear condiciones que permitan el gusto por enseñar y aprender. Salir del estado de confort de que “así funcionan las cosas”.
Escapar requiere un poco de poesía. Como aquella de Eduardo Galeano, titulada Utopía, que dice:
Qué tal si deliramos por un ratito. Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible. El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones. (…) La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes puedan comprarla. (…) Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza y voluntad de justicia, hayan nacido cuando hayan nacido, y hayan vivido donde hayan vivido, sin que importe ni un poquito las fronteras del mapa ni del tiempo.❧
1. Inciso reformado DOF 09-02-2012, 26-02-2013.
2. Inciso adicionado DOF 26-02-2013.
3. En el caso de un docente de tiempo completo, por 160 horas al mes recibe un sueldo de $10,240.00. Sin embargo, el porcentaje que se le retiene es de 15%. Por otro lado, puede llegar a tener hasta ocho grupos y, por ende, 360 alumnos.
4. Iván Illich acuña el término “gasto fantasma”, que resulta indispensable citar para la problemática que se está planteando. Ya que el sueldo recibido, además de tener importantes descuentos como lo es el ISR, el IMSS, el seguro de vida, entre otros, no toma en cuenta la inversión que hace el docente para transportarse al lugar de trabajo, lo que gasta para crear sus estrategias educativas, compra de alimentos, de vestimenta, etc. Es decir, el sueldo que recibe de manera quincenal autofinancia en muchos casos que pueda asistir al trabajo, quedando poco para la subsistencia familiar.
5. Este fenómeno queda documentado a través de la Organización para la Competencia y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su “Informe TALIS: la creación de entornos eficaces de enseñanza y aprendizaje, síntesis de los primeros resultados. Primera Encuesta Internacional sobre Enseñanza y Aprendizaje”, publicado en París en 2009 (Hernández, 2009). En dicha encuesta, practicada en 200 centros de enseñanza y más de 90 mil profesores, se detectó que la conducta de los alumnos en las aulas y la creación de un entorno de aprendizaje seguro y productivo, son factores importantes en muchos centros escolares y pueden adquirir un carácter de desafío para el trabajo del profesor. Asimismo, uno de cada cuatro profesores de la mayoría de países valorados, incluidos México, pierde al menos 30% del tiempo de enseñanza a causa de la conducta perturbadora de los estudiantes o de las tareas administrativas y, en algunos casos, este porcentaje se eleva hasta 50%.
6. Marrero, 1985.
Pepe Frank, la educación y la música