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Timestamp: 2019-04-25 16:19:14
Document Index: 135453847

Matched Legal Cases: ['Artículo 27', 'Artículo 122', 'Artículo 8', 'Artículo 78', 'Artículo 120', 'Artículo 8', 'Artículo 78', 'Artículo 137', 'Artículo 126', 'Artículo 109', 'Artículo 130', 'Artículo 38', 'Artículo 88', 'Artículo 137', 'Artículo 78', 'Artículo 89', 'Artículo 96', 'Artículo 38', 'Artículo 155', 'Artículo 119', 'Artículo 119', 'Artículo 119']

9.1. Establecimiento de normas para la descarga de aguas
9.5. Protección de aguas subterráneas
9.8. Responsabilidad y cumplimiento
El fundamento de las leyes sobre protección y manejo de los recursos hidráulicos se encuentra en el Artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (en adelante, Constitución Mexicana), el cual reserva derechos inalienables de dominio sobre todas las aguas nacionales a la Nación. Con el fin de aprovechar los recursos hidráulicos, el ejecutivo federal a través de la Comisión Nacional del Agua (CNA)podrá otorgar concesiones de uso del agua a los particulares. El marco juridico vigente que rige el control de la contaminación del agua se encuentra en dos leyes: la primera es la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (en lo sucesivo, LGEEPA) que establece los criterios generales para la prevención y control de la contaminación de aguas; la segunda es la Ley de Aguas Nacionales que proporciona un régimen juridico integral que da sustento a las disposiciones más generales de la LGEEPA. La Ley de Aguas Nacionales se complementa, el Reglamento de la Ley de Aguas Nacionales (en lo sucesivo, Reglamento de Aguas y por las Normas Oficiales Mexicanas (NOM).
La administración sobre leyes del agua se ejerce concurrentemente tanto a nivel federal como estatal. La Ley de Aguas Nacionales ha creado una dependencia federal independiente con jurisdicción sobre aspectos hidráulicos llamada Comisión Nacional del Agua (CNA). La mayoría de las facultades de planeación, otorgamiento de permisos, administración y aplicación de disposiciones sobre el agua son competencia de la CNA. Un consejo técnico da asesoría a la CNA en materia de política, fiscal, administrativa y científica. Asimismo, órganos coordinadores federales, estatales y municipales, llamados Consejos de Cuencas e integrados por representantes públicos, asesoran a la CNA en términos de políticas hidráulicas.
El Programa Nacional Hidráulico contiene la politica nacional que la CNA segirá para el manejo del recurso hídrico. El programa Nacional Hidráulico 2001-2006 al igual el Plan Nacional de Desarrollo y el Plan Nacional de Medio Ambiente establece objetivos hasta el año 2025. El PNH establece como estrategias nacionales :
Mayor apoyo a los usuarios para incrementar la eficiencia y productividad de las zonas de riesgo;
Implantacion de mecanismos para inducir el cambio tecnológico en los sistemas de riego;
Incorporación al riego de nuevas superficies, así como el apoyo a la tecnificación de llas áreas de temporal;
Propiciar la ampliación de la cobertura y calidad de los sevicios de agua potable, alcantarillado y saniamiento;
Lograr el manejo integrado y sustentable del agua en cuencas y acuíferos;
Promover el desarrollo técnico, administrativo y financiero del sector hidráulico;
Consolidar la participación de los usuarios y la sociedad organizada en el manejo del agua y la promoción de la cultura de su buen uso y;
Buscar disminuir los riesgos y atender los efectos de inundaciones y sequías.
Las autoridades estatales y municipales del agua son principalmente responsables del control de las descargas de aguas residuales a los sistemas de drenaje y alcantarillado.
9.1 Establecimiento de normas para la descarga de aguas
La Comisión Nacional del Agua está autorizada, con la asistencia de la SEMARNAT, la Secretaría de Marina (SM) y la Secretaría de Salud (SS), para expedir normas sobre calidad del agua y sobre descargas de aguas residuales. De acuerdo con Artículo 122 de la Ley de Ecología, la disposición general es que las aguas residuales de origen público, industrial o agropecuario que se viertan en cualquier sistema de alcantarillado, cauce, río, vaso o presa o cualquier otro sistema hidráulico o de aguas residuales que pudiera infiltrarse al suelo o al subsuelo deben reunir las condiciones necesarias para evitar:
contaminar el cuerpo receptor;
interferir con procesos de purificación del agua;
trastornar, impedir o alterar la función y capacidad natural de los cauces, cuencas, mantos acuíferos y otros depósitos propiedad de la Nación o parte de sistemas de drenaje. El Artículo 8 de la Ley de Aguas Nacionales exige a la CNA clasificar las aguas nacionales según el tipo de cuerpo de agua, su carga de contaminación, su capacidad para diluir y asimilar contaminantes y el límite máximo permisible (LMP) para un contaminante específico. Asimismo, el Artículo 78 de la citada Ley encomienda a la CNA el establecimiento de objetivos de calidad para las aguas nacionales y de un calendario para alcanzarlos. El sistema de clasificación sirve como base para el otorgamiento de permisos.
De acuerdo con el Artículo 120 de la Ley de Ecología, las descargas industriales, municipales, de origen agropecuario, residuales y tóxicas, están sujetas a regulación federal o local. Asimismo, todas las descargas en ríos, alcantarillados y demás depósitos y corrientes de agua deberán satisfacer las Normas Oficiales Mexicanas relativas, así como las condiciones de descarga establecidas. Las NOM también estipulan procedimientos de muestreo y monitoreo obligatorios y se emplean para interponer demandas administrativas de cumplimiento.
Condiciones específicas establecidas por la CNA. Además de las normas de descarga comprendidas en las NOM, la CNA podrá establecer normas de descarga específicas para plantas, conocidas como "condiciones particulates de descarga", y exponerlas en los permisos individuales. Los Artículos 89 de la Ley de Aguas Nacionales y 140 del Reglamento de Aguas estipulan que, al establecer estas condiciones específicas, la CNA debe considerar las NOM, el sistema de clasificación de aguas instituido por la CNA, los derechos de terceros para desarrollar o usar el cuerpo receptor de agua, las restricciones impuestas por el Plan Nacional de Aguas, así como otros aspectos relacionados con el interés público o la salubridad general. Véanse los permisos de descarga, más adelante en el inciso "Fuentes fijas".
El Artículo 8 de la Ley de Aguas Nacionales exige a la CNA clasificar las aguas nacionales según el tipo de cuerpo de agua, su carga de contaminación, su capacidad para diluir y asimilar contaminantes y el límite máximo permisible (LMP) para un contaminante específico. Asimismo, el Artículo 78 de la citada Ley encomienda a la CNA el establecimiento de objetivos de calidad para las aguas nacionales y de un calendario para alcanzarlos. El sistema de clasificación sirve como base para el otorgamiento de permisos.
En la Ley de Aguas Nacionales o en su Reglamento no existe una definición de las fuentes fijas. Sin embargo, todas las personas físicas y morales, las cuales incluyen a las personas, ejidatarios, comunidades, asociaciones, sociedades y otras instituciones con reconocimiento legal, deben cumplir con el régimen integral de otorgamiento de permisos establecido en la Ley de Aguas Nacionales y el Reglamento de Aguas.
La Comisión Nacional del Agua (CNA) regula las fuentes fijas por medio: (1) concesiones o asignaciones que confieren derechos de uso o desarrollo de fuentes hidráulicas; y (2) permisos de descarga de aguas residuales.
Concesiones o asignaciones
Todas las personas físicas y morales, incluyendo las entidades federativas y municipios o las autoridades subestatales que participen en la explotación, aprovechamiento o desarrollo de aguas nacionales deben obtener una concesión o asignación para el uso del agua por parte de la CNA. El uso industrial se define como la utilización de aguas nacionales en fábricas o establecimientos dedicados a la extracción, conservación o transformación de materias primas o minerales, la manufactura o acabado de productos, e incluye todas las aguas empleadas en calderas y procesos de enfriamiento, lavado, salinización o destilación con fines de extracción, así como las aguas usadas para la generación de energía eléctrica o la transformación.
Se permite una excepción mínima al uso de agua parafines domésticos y de reserva, siempre y cuando su extracción sea manual y no implique el desvío, contaminación o reducción significativa de la capacidad de dicho cuerpo de agua.
Por lo regular la CNA otorga concesiones con base en derechos de precedencia, pero puede permitir licitaciones en el caso de existir diferentes solicitantes de uso. Las concesiones no podrán otorgarse por un período menor de cinco años ni mayor a cincuenta. Los concesionarios son responsables de los daños y perjuicios a terceros que pudieran resultar en virtud del uso de dicha concesión.
Permisos para descargas
Todas las personas físicas y morales deben obtener permisos de la CNA para el caso de descargas continuas, intermitentes o circunstanciales de aguas residuales a aguas o suelos receptores propiedad de la Nación, incluyendo las aguas subterráneas. El Reglamento de Aguas define específicamente que un "cuerpo receptor" incluye todas las tierras donde se inyectan o infiltran aguas residuales y que pueden contaminar el suelo o las aguas subterráneas. La persona física o moral que efectúe la descarga es responsable de tratar las aguas residuales para asegurar el cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM). El Artículo 137 del Reglamento del Agua exige a todos los responsables de descargas de aguas residuales en cuerpos receptores:
obtener un permiso de descarga de la CNA;
tratar todas las aguas residuales para que cumplan con las condiciones estipuladas en las NOM y en el permiso;
pagar derechos por la descarga en cuerpos receptores;
instalar y mantener en buenas condiciones el equipo de monitoreo;
informar a la CNA de cualquier cambio en los procesos que implique modificaciones en el volumen o las características de las descargas de aguas residuales;
notificar a la CNA de todos los contaminantes presentes en las descargas de aguas residuales que no hayan sido originalmente consideradas en la solicitud de permiso;
operar y mantener todo el equipo necesario para el manejo y el tratamiento de aguas residuales a fin de asegurar que la calidad de éstas antes de su descarga cumpla con las NOM y las condiciones del permiso;
cooperar con las acciones de inspección y cumplimiento de la CNA;
realizar muestreos y monitoreos de la calidad de las aguas residuales de acuerdo con las normas de muestreo de las NOM;
llevar registros de muestreos durante por lo menos tres años;
cumplir cualesquiera otros requisitos regulatorios o de permisos.
Uso urbano o municipal
Es preciso obtener una concesión de uso de agua para toda explotación, uso o aprovechamiento por parte de los estados o municipios, de aguas nacionales superficiales o subterráneas para los sistemas públicos de agua potable o alcantarillado. Los municipios son responsables de controlar las descargas de aguas residuales hacia los sistemas de drenaje o alcantarillado dentro de sus respectivas jurisdicciones. Las descargas de aguas residuales a los sistemas de alcantarillado urbano o municipal deben cumplir con los niveles máximos permitidos (NMP) establecidos en la NOM-002-ECOL-1996. El responsable de la descarga debe encargarse de tratar previamente el agua o sufragar el costo de inversión para que la planta de tratamiento municipal pueda recibirla a fin de observar esta Norma Oficial Mexicana.
Asimismo, la CNA debe autorizar las descargas urbanas y municipales en aguas nacionales. Además de las obligaciones generales de los usuaríos que efectùen descargas, las entidades federativas y municipios que acepten descargas de aguas residuales deben cumplir con los siguientes requisitos:
mantener registros del monitoreo y control constantes de descargas de aguas residuales hacia los drenajes y alcantarillas muncipales;
verificar las condiciones y mantenimiento del sistema de drenaje o alcantarillado para detectar cualquier fuga posible que pudiera afectar la calidad de aguas subterráneas cercanas o de fuentes de suministro de agua;
controlar la calidad de descargas de aguas residuales con el objeto de detectar la existencia desechos o materiales peligrosos, los cuales, por sus características corrosivas, tóxicas, explosivas, reactivas o inflamables, pudieran representar un grave riesgo para el ambiente, terceros o sus bienes.
De acuerdo con el Artículo 126 de la Ley de Ecología, los municipios y las autoridades estatales o del Distrito Federal que operen sistemas de tratamiento de aguas residuales deben observar las NOM relativas, específicamente la NOM-003-ECOL-1997.
Registro Público de los Derechos de Aguas
Los Artículos 30-32 de la Ley de Aguas Nacionales y los Artículos 54-63 del Reglamento de Aguas establecen un Registro Público de los Derechos de Aguas, que mantiene la CNA, como registro nacional oficial de todas las concesiones y permisos de descarga de aguas, así como su extensión, suspensión, terminación o transferencia a terceras partes. Además, se registran todas las zonas de reserva de agua, las obras de extracción de agua y los puntos de acceso a acuíferos y aguas subterráneas. La función del Registro Público es doble. Por un lado, constituye un medio para comprobar la existencia, propiedad, situación y notificación de los títulos y de sus propietaríos legítimos para efectos de transferencia de dominio. Por otro, es un instrumento para que la CNA monitoree la calidad y el desarrollo de los acuíferos y aguas subterráneas.
Inventario de Aguas Residuales
La SEMARNAT, en relación con el Artículo 109BIS de la LGEEPA y su reglamento, mantiene un inventario de descargas residuales en cuerpos receptores federales o que se infiltren al subsuelo, y un sistema de información sobre los permisos, autorizaciones y licencias que se expiden. Este sistema forma parte del Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales que está a disposición del público para su consulta.
Las fuentes móviles no se definen específicamente en la legislación mexicana, aunque las disposiciones se aplican a ambas categorías, es decir, a las fuentes fijas y a las móviles. En la legislación mexicana de las aguas nacionales, la clasificación de las fuentes se hace, en lo general, a partir de la actividad que las produce, ya sean de origen industrial, agropecuario o municipal. Sin embargo, el Artículo 130 de la Ley de Ecología menciona que corresponde a la, en coordinación con la Secretaría de Marina, la expedición de autorizaciones para descargas en aguas marinas originadas por fuentes móviles.
Las disposiciones que regulan el agua potable se encuentran en las disposiciones para el Uso Urbano Público de la Ley de Aguas Nacionales y en el Reglamento de la Ley General de Salud. De acuerdo con el Artículo 38 de la Ley de Aguas Nacionales, la Comisión Nacional del Agua (CNA) podrá establecer zonas de reserva para preservar las fuentes de agua potable y protegerlas de la contaminación.
Normas para el agua potable
Las normas mínimas para el agua potable se establecen en el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Control Sanitario de Actividades, Establecimientos, Productos y Servicios (en lo sucesivo, Reglamento de Control Sanitario). La Comisión Nacional del Agua (CNA), junto con la Secretaría de Salud y la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca () han establecido las NOM-001-ECOL-96 y la NOM-002-ECOL-1996 que regulan el manejo y protección del suministro de agua para consumo humano y servicios públicos.
9.5 Protección de aguas subterráneas
Disposiciones bajo la LGEEPA
Los reglamentos de protección de aguas subterráneas están comprendidos en las disposiciones generales de uso y prevención de la contaminación que rigen todas las aguas nacionales. En los Artículo 88 y 89 de la Ley de Ecología se señala que el mantenimiento de flujos básicos de corrientes de agua y la capacidad de recarga de los mantos acuíferos debe considerarse al establecer políticas de planeación de aguas nacionales y al otorgar o revocar concesiones, permisos y autorizaciones para el aprovechamiento de las aguas subterráneas. Por otro lado, la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca () en coordinación con la Secretaría de Salud podrán dictar Normas Oficiales Mexicanas (NOM) para la protección de las aguas subterráneas. Más aún, la Ley de Ecología, en sus Artículos 117 y 121 estipula que las aguas residuales contaminadas deben de recibir tratamiento para evitar que alteren o contaminen las aguas subterráneas. Además, la LGEEPA estipula que todo uso del suelo debe efectuarse a manera de no alterar el equilibrio de ecosistemas, lo cual implica que las actividades de uso del suelo no podrán contaminar ni reducir los suministros de agua subterránea.
Disposiciones bajo la Ley de Aguas Nacionales y su Reglamento
La Ley de Aguas Nacionales reafirma y da sustento a las políticas generales de la LGEEPA. Las aguas nacionales subterráneas podrán extraerse libremente, a menos que se restrinja expresamente por la Comisión Nacional del Agua (CNA). Las normas sobre descargas y el régimen de permisos se aplican en forma específica a todos las entidades particulares y legales que pretendan verter aguas residuales las cuales pudieran infiltrarse a los suelos o contaminar las aguas subterráneas.
Además, el Artículo 137 del Reglamento de Aguas encomienda específicamente a la CNA a tomar todas "las medidas y acciones necesarias" para divulgar las NOM que sean compatibles con el uso del suelo a fin de impedir la contaminación de aguas subterráneas. Como parte del Plan Nacional de Aguas, la CNA debe elaborar un programa integral de protección de las aguas subterráneas con base en la relación entre el uso de la tierra y la cantidad y calidad de dichas aguas. Como se dijo, la CNA monitorea el uso y la calidad de las aguas subterráneas mediante el Registro Público de los Derechos de Aguas.
La LGEEPA, en sus Artículos 88 y 89, establece que el uso del agua debe coincidir con la protección de los ecosistemas acuáticos y los ciclos hidrológicos. La Ley también requiere que se establezcan NOM específicas para el manejo y protección de todas las zonas de agua, incluyendo los ríos, manantiales, depósitos y fuentes de suministro de agua para el consumo humano.
La cantidad de agua y la asignación de su uso se señalan específicamente en el Plan Nacional Hidráulico. Basado principalmente en estudios realizados por el Consejo Técnico de la CNA, el Plan Nacional Hidráulico debe incluir específicamente las políticas de desarrollo sustentable usadas cuando se asigna la cantidad de agua entre los usuaríos mediante el sistema de concesiones analizado con mayor detalle en la sección 9.2 sobre "Fuentes fijas".
La Ley de Aguas Nacionales y su Reglamento permiten a la CNA racionar y asignar concesiones de uso del agua a municipios, concesionaríos de tierras rurales agrícolas o comunidades, así como a plantas de generación de electricidad para propósitos de aprovechamiento y suministro. De acuerdo con el Artículo 78 del Reglamento de Aguas, la CNA puede también crear zonas de reserva para usos particulares del agua. Las asignaciones de cantidad y uso se inscriben en el Registro Público de los Derechos de Aguas.
Disposiciones sobre políticas
El Artículo 89 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) señala que la protección de los sistemas acuáticos y su equilibrio ecológico se deben tomar en cuenta para las siguientes actividades administrativas:
formulación e integración del Plan Nacional Hidráulico;
otorgamiento de concesiones de agua, permisos de descarga de aguas residuales y todas las autorizaciones para el uso de recursos naturales que puedan afectar el ciclo hidrológico;
las autorizaciones para desviar cuerpos de agua;
restricciones sobre el uso de aguas subterráneas;
suspensión de actividades relacionadas que amenacen las aguas nacionales;
operación y administración de los sistemas de agua potable y de drenaje;
establecimiento de políticas de reuso del agua;
protección de especies acuáticas endémicas o en peligro de extinción;
concesiones para actividades de acuacultura; y
creación y administración de zonas de protección pesqueras.
En ocasiones se pueden requerir evaluaciones de impacto ambiental (EIA) antes de autorizar actividades pesqueras que puedan poner en peligro un ecosistema acuático. Por otro lado, de acuerdo con el Artículo 96 de la LGEEPA, la SEMARNAT está facultada para expedir Normas Oficiales Mexicanas (NOM) para la protección y restauración de los ecosistemas acuaticos.
Zonas de Veda y Aguas de Reserva
De acuerdo con el Artículo 38 de la Ley de Aguas Nacionales, el instrumento administrativo que se emplea para proteger los ecosistemas acuáticos es la creación de zonas de agua reglamentadas, de veda o de reserva por causa de interés público,con el fin de: (1) prevenir la explotación excesiva de un ecosistema, (2) proteger los ecosistemas acuáticos, (3) preservar o controlar la calidad del agua, (4)preservar y proteger los suministros de agua potable y (5) aliviar la escasez grave del agua o sequía.
Disposiciones especiales de protección a los pantanos
En el Reglamento de Aguas, un pantano se define en términos generales como la zona de transición entre los sistemas acuáticos y los terrenos en los que se presentan inundaciones temporales o permanentes, ya sea que se trate de zonas costeras como el caso de esteros, marismas, ciénagas y tierras bajas, cuya delimitación se define por la presencia de vegetación hidrofólica permanente o estacional; las áreas en donde el terreno es predominantemente húmedo debido al drenaje acuífero natural. El Artículo 155 del Reglamento de Aguas encomienda a la CNA las siguientes responsabilidades con respecto a la preservación de pantanos:
integrar un inventario de pantanos nacionales;
promoción de la declaración de tales pantanos como reservas ecológicas nacionales;
promulgación de condiciones obligatorias especiales para preservar, proteger o restaurar pantanos, sus sistemas acuáticos e hidrológicos, incluyendo su valor escénico, tur"stico o recreativo;
promoción y realización de acciones necesarias para restaurar pantanos, incluyendo el establecimiento de linderos naturales o artificiales de protección; y
otorgamiento de permisos para drenar pantanos en los casos en que fuera necesario para proteger la salud pública.
9.8 Responsabilidad y cumplimiento
La Comisión Nacional del Agua (CNA) cuenta con amplias facultades para aplicar sanciones por violaciones a la Ley de Aguas Nacionales o su Reglamento y las NOM aplicables. El Artículo 119 de la Ley de Aguas Nacionales enumera una larga lista de infracciones, incluidas :
cualquier descarga de aguas residualesque contravenga la ley en cuerpos receptores que sean bienes nacionales, incluyendo aguas marinas, o en terrenos que puedan contaminar el subsuelo o el acuifero;
explotar, usar o aprovechar aguas nacionales residuales en incumplimiento de las NOMs aplicables en materia de calidad y condiciones particulares establecidas para tal efecto;
explotación, uso o aprovechamiento de aguas nacionales en volúmenes que excedan los autorizados en los títulos respectivos a las inscripciones realizadas en el registrop público de derechos de agua;
ocupación de aguas nacionales o zonas protegidas a las que se refiere el articulo 113 sin el permiso de la CNA;
alteración de un proyecto o infraestructura hidráulica sin permiso de la CNA;
no acondicionar las obras o instalaciones de infraestructura necesarias para fines de distribución de agua;
modificación ilegal o no instalación de los sistemas necesaríos para el monitoreo de la cantidad y calidad del agua;
explotación, uso o aprovechamiento de las aguas nacionales sin la concesión respectiva;
extracción de aguas de zonas vedadas, reglamentadas o restringidas, o de obras para extraer las mismas;
impedir las inspecciones de la CNA;
no informar a la CNA para propósitos de verificación;
intento ilícito de diluir aguas residuales para fines de descarga;
suministro agua para consumo humano que no cumpla con las normas aplicables de calidad;
arrojo o depósito de basura, sustancias tóxicas peligrosas y lodos provenientes de procesos de tratamiento de aguas residuales en cuerpos de agua en contravención a la ley;
incumplimiento con los términos de concesión o permiso;
no solicitar la inscripción en el Registro Público de los Derechos de Aguas;
desperdicio innecesario del agua; y
cualquier otra violación a la Ley o a su reglamento.
La aplicación de las sanciones bajo la Ley de Aguas Nacionales es independiente de las sanciones establecidas en la LGEEPA o en la Ley General de Salud, o de acuerdo con el Código Civil o el Código Penal Federal.
Las sanciones y multas impuestas bajo la Ley de Aguas Nacionales se establecen como una escala ascendente de penalizaciones dependiendo del tipo y la gravedad de la infracción, de conformidad con el Artículo 119. Al evaluar las multas, la CNA deberá tomar en cuenta la gravedad de la violación, las condiciones económicas del infractor y la reincidencia. Cuando se expidan órdenes administrativas para subsanar infracciones, podrán imponerse multas adicionales por cada día que la infracción continúe, siempre y cuando tales multas no excedan la máxima multa permitida de acuerdo con la escala ascendente. En el caso de reincidencia, se impondrán multas de hasta el doble de las impuestas originalmente, pero no podrán exceder la máxima multa permitida.
Clausura de plantas
Por otra parte, la CNA podrá imponer la clausura permanente o temporal, total o parcial, de las instalaciones que contravengan las disposiciones 1, 4, 8, 9 y 12 del Artículo 119, así como en el caso de reincidencia. La CNA podrá además clausurar una instalación en el caso de que no cumpla con una orden de suspensión de descargas ilegales, así como por la explotación, uso o aprovechamiento ilegal de aguas nacionales sin el respectivo permiso.
Suspensión de las concesiones y descargas de agua. Asimismo, la CNA cuenta con facultades para suspender temporalmente o revocar definitivamente concesiones y permisos en caso de que el concesionario o permisionario haya infringido los términos de la autorización o las disposiciones del régimen de la Ley de Aguas Nacionales. Podrá suspenderse temporalmente una concesión, con las posibles sanciones respectivas, cuando el concesionario : (1) no efectúe los pagos de los derechos para usar el suministro de agua, (2) no permita la inspección o monitoreo de los recursos o infraestructura hidráulicos, o ; no cumpla con las disposiciones específicas señaladas en la concesión.
Por otra parte, la CNA puede prohibir las descargas de aguas residuales por: no poseer un permiso de descarga acorde con lo estipulado por la Ley o por no pagar los derechos de agua por el uso de cuerpos receptores; por exceder los límites máximos permitidos (LMP) establecidos en las NOM o las condiciones particulares señaladas en el permiso; por diluir aguas residuales de una manera no autorizada a fin de cumplir con los límites máximos permitidos o las condiciones particulares del permiso.
Revocación de concesiones y permisos de descarga
Una concesión podrá revocarse permanentemente o darse por terminada cuando ésta haya expirado o el concesionario deje de cumplir los términos de la concesión. La CNA debe, sin embargo, notificar y dar una audiencia administrativa al concesionario antes de declarar la revocación definitiva. Con la revocación, los derechos de propiedad bajo concesión regresarán a la Nación. La CNA podrá revocar un permiso de descarga cuando el permisionario descarga aguas residuales en un lugar no autorizado o como resultado de una actividad anteriormente prohibida, o cuando la concesión de uso del agua del permisionario para la explotación, uso o aprovechamiento de descargas de aguas residuales hubiera sido revocada. La suspensión o revocación no excluye la aplicación de multas u otras sanciones administrativas, civiles o criminales.
El Reglamento de la Ley de Aguas Nacionales establece un sistema de conciliación y arbitraje para el caso de conflictos entre particulares sobre aspectos del uso del agua.
La Ley de Aguas Nacionales establece un Recurso de Revisión contra los actos o disposiciones administrativas de la Comisión de Aguas Nacionales cuando éstos causen agravio a particulares.