Source: http://sectas.cmact.com/documentos/documento_04.htm
Timestamp: 2018-10-18 21:05:42
Document Index: 381801788

Matched Legal Cases: ['artículo 62', 'in fine', 'in fine', 'in fine', 'in fine', 'artículo 3', 'artículo 242', 'artículo 14', 'artículo 6', 'artículo 14', 'artículo 222', 'artículo 234', 'artículo 19', 'artículo 1', 'in fine', 'in fine', 'artículo 121', 'artículo 4', 'artículo 19', 'artículo 6', 'Artículo 10', 'Artículo 12', 'artículo 3', 'artículo 8', 'artículo 19', 'artículo 11']

Área Documental - Texto completo del Informe de la Comisión Investigadora, Chile
Informe de la Comisión Investigadora sobre la Existencia y Actividades de las Sectas Religiosas
I. Formación de la Comisión
III. Trabajo de la Comisión
1. Personas que declararon ante la Comisión
2. Oficios remitidos por la Comisión para el cumplimiento de su cometido
3. Documentos recibidos por la Comisión durante el transcurso de su cometido
Análisis de Legislación Comparada respecto del “hecho religioso” y de las “sectas religiosas”
Análisis del fenómeno social de las sectas religiosas en los ámbitos internacional y nacional
2. El fenómeno de las sectas religiosas
3. Sectas religiosas destructivas
4. Una distinción necesaria: Secta/Iglesia
5. La realidad social de grupos religiosos de perfil destructivo en el país
6. Comentarios analíticos sobre el Centro de Estudios Tibetanos o “Secta Tibetana”
7. Técnicas de control sobre las conductas individuales, usadas por grupos sectarios destructivos
8. Razones fundantes de la adhesión a las sectas
9. Características comunes de los líderes de sectas destructivas
10. Sistemas de coerción psicológica y reforma del pensamiento
11. Los métodos de adoctrinamiento en las sectas religiosas destructivas
I. Conclusiones de la Comisión Investigadora sobre las Sectas Religiosas en Chile
II. Proposiciones de reformas normativas para enfrentar el tema de las sectas destrutivas
1. Derecho de familia y actividad sectaria
3. Derecho tributario y actividades sectarias
4. El derecho penal frente al problema de las sectas
5. Reforma en el ámbito del Derecho Eclesiástico del Estado
El señor ministro de Justicia, don José Antonio Gómez; el señor subsecretario del Interior, don Jorge Burgos; el jefe de la División Jurídica del Ministerio del Interior, don Carlos Mackenney; en representación del General Director de Carabineros, los generales Francisco Smith y Federico Schwerter; el coronel Luis Muñoz y el teniente Pablo Zeballos; el señor director general de la Policía de Investigaciones, don Nelson Mery; los funcionarios de ese servicio, detectives Rómulo Aitken Helles, Sol Castillo, Viviana Valdés, Tatiana de la Barra y Washington Ormeño; el señor jefe de la Dirección de Seguridad Pública e Informaciones, don Gustavo Villalobos; los asesores permanentes de esta Comisión, señores Jorge Precht y Humberto Lagos; el experto en sectas religiosas, sacerdote Francisco Sampedro; la señora María Pía Morales Mutis, la señorita María Pura y don Gonzalo, ambos de apellido Mutis Arce; los periodistas del Programa “Contacto”, de Canal 13 Televisión, Jaime Villa y Carolina Simpson; los señores Víctor Lermanda, Carlos Pérez de Hacha, Juan Cristóbal Barahona; María Elena Verdugo, Juan Pablo Torres, Álvaro Medina; Patricio Castro Gutiérrez, Juan Guillermo Prado, Juan Contreras Nocce, Alicia Aballay, Egidia Torres, Eliana Echeverría y su hija Claudia Vallejos; la presidenta del Centro de Estudios Tibetanos, doña Amanda Lorca; su secretario subrogante, don Francisco Diet; su tesorero, don Jorge Henríquez, y el directivo de esa entidad, don Fernando Bórquez
2. Oficios remitidos por la Comisión para el cumplimiento de su cometido.
Oficios Nºs 4 y 5, de 12 de julio de 2000: Se invita a los señores Humberto Lagos y Jorge Precht, para que asesoren a la Comisión.
Oficio Nº 6, de 12 de julio de 2000: Se invita al sicólogo, Pedro Naveillán, a la sesión ordinaria del día miércoles 19 de julio de 2000, quien se excusó de concurrir.
Oficios Nºs 8 y 9, de 13 de julio de 2000: Al General Director de Carabineros y al Director General de Investigaciones, para que remitan, a la brevedad posible, toda la información que obre en su poder, acerca de la existencia y actividades de las sectas religiosas que operan en nuestro país.
El General Director de Carabineros respondió por oficio Nº 486, de 21 de julio de 2000 y se agrega como anexo Nº 3, a este informe.
El Director General de Investigaciones responde en carácter reservado, mediante oficio Nº 1269, y se da cuenta en la sesión 8ª, de 30 de agosto de 2000 y queda a disposición de los señores diputados.
Oficio Nº 10, de 19 de julio de 2000: Se invita al sacerdote Francisco Sampedro, quien concurre a la sesión 4ª, de 9 de agosto de 2000.
Oficios Nºs 11, 12, 13 y 14, de 19 de julio de 2000: A la Presidenta del Consejo de Defensa del Estado, al ministro del Interior, al ministro secretario general de la Presidencia y al ministro de Justicia para que proporcionen copia de los documentos relativos a observaciones formuladas por esa repartición, con motivo de la preparación y dictación del reglamento de la ley Nº 19.638 que establece normas sobre la constitución jurídica de las iglesias y organizaciones religiosas, así como las consideraciones que le merezca el texto mismo de la referida normativa legal.
La respuesta al Oficio Nº 11, se da cuenta en la sesión de 16 de agosto de 2000 y se agrega como anexo Nº 4, a este informe.
La respuesta al Oficio Nº 12, se da cuenta en la sesión de 6 de septiembre de 2000 y se agrega como anexo Nº 5, a este informe.
La respuesta al Oficio Nº 13, se da cuenta en la sesión de 11 de octubre de 2000 y se agrega como anexo Nº 6, a este informe.
La respuesta al Oficio Nº 14, se da cuenta en la sesión de 16 de agosto y se agrega como anexo Nº 7, a este informe.
Oficio Nº 16, de 3 de agosto de 2000: Al Director General de Investigaciones, para que remita, a la brevedad posible, toda la información que obre en su poder, acerca de los antecedentes personales y, eventualmente, penales y policiales de las siguientes personas:
a) Señor Kim Byung Ho, radicado en Chile y que participaría en actividades de la secta “Iglesia Universal de la Unificación “ (Secta Moon);
b) De los señores Sergio Castillo y Edgardo Hernández, que serían los actuales líderes de la misma secta, y
c) José Luis Passini, radicado en Chile desde 1994, en las cercanías de Pucón, IX Región, quien sería el líder del movimiento “Los Niños de Dios o la Familia”
Acordó además solicitar la más amplia información sobre cada una de las sectas que podrían calificarse de peligrosas o destructivas, en el marco de lo pedido por oficio Nº 9, de esta Comisión, de 13 de julio de 2000.
La respuesta a este oficio se da cuenta en la sesión de 11 de octubre de 2000 y, por tener el carácter de reservado, queda a disposición de los señores diputados.
Oficio Nº 17, de 03 de agosto de 2000 y se reitera mediante oficio Nº 36, de 19 de octubre de 2000: Al ministro de Justicia, para que remita, a la brevedad posible, toda la información que obre en poder del Departamento de Personas Jurídicas de esa Secretaría de Estado, acerca del cumplimiento de los requisitos exigidos para la obtención de la personalidad jurídica y del control de su legalidad y fines, de las siguientes entidades:
-“Federación de Familias Para la Paz y la Unificación Mundial”, otorgada por Decreto Nº 1488, de 18 de agosto de 1975;
-“Revelación Joven Para América - Movimiento Revolucionario de Jesucristo” (Decreto 1083, del año 1983), y
-“Martin Luther King” (Decreto 765, del año 1991).
Este oficio se contestó con fecha 31 de octubre de 2000 y se agrega como anexo Nº 8, al informe, excluidos los documentos adjuntos al mismo, que quedan a disposición de los señores diputados.
Oficio Nº 18, de 3 de agosto de 2000: Al ministro Secretario General de Gobierno, para que remita, a la brevedad posible, un listado de todos los programas radiales, que tengan por finalidad difundir ideas, actividades, propaganda, etcétera, de carácter religioso, tanto en frecuencia AM como FM.
La respuesta a este oficio se da cuenta en la sesión de 28 de agosto de 2000 y se agrega como anexo Nº 9, a este informe.
Oficio Nº 29, de 7 de septiembre de 2000: Al Director Ejecutivo de Canal 13, don Jaime Bellolio, para solicitarle que proporcione una copia del video del programa “Contacto” que se transmitió por el canal de su dirección, el día 5 de septiembre pasado, sobre un reportaje a las sectas religiosas. Además se invita a los periodistas de dicho programa, para la sesión del día miércoles 4 de octubre de 2000.
Se recibió el video y se distribuyeron copias a los diputados miembros de la Comisión.
Oficio Nº 30, de 7 de septiembre de 2000: Al señor Director General de Investigaciones, para que se sirva investigar y remitir todos los antecedentes que obren en poder de ese Servicio, acerca del funcionamiento de la denominada “Secta Tibetana” o Centro de Estudios Tibetanos en las ciudades de Iquique, Copiapó y Pucón.
La respuesta a este oficio, de carácter reservada, se dio a conocer en la sesión de 8 de noviembre de 2000 y queda a disposición de los señores diputados.
Oficio Nº 31, de 5 de octubre de 2000: Al Director Ejecutivo de Canal 13, don Jaime Bellolio: reitera la invitación a los periodistas del programa “Contacto”, para el miércoles 11 de octubre de 2000.
En la referida fecha, se recibe los testimonios de los periodistas Jaime Villa y Carolina Simpson, ambos del programa “Contacto” de Canal 13 Televisión.
Oficio Nº 32, de 12 de octubre de 2000: al ministro de Defensa para que informe sobre procedimientos y requisitos exigidos para autorizar funcionamiento de entidades que impartan instrucción o entrenamiento sobre artes marciales, y acerca de si el denominado “Centro de Estudios Tibetanos” (CET) que funciona en calle La Habana Nº 801, de Viña del Mar, desde hace 15 años aproximadamente, está autorizado y ha sido controlado en alguna oportunidad y en qué fechas, por la Dirección de Movilización Nacional dependiente de esa Secretaría de Estado. Además, se le consulta la posibilidad de que se proceda al cierre del establecimiento que mantiene dicho Centro Tibetano en la dirección indicada, y solicitar que se proceda en tal sentido si fuere pertinente.
Acordó, además, consultar la posibilidad de que se proceda al cierre del establecimiento que mantiene dicho Centro Tibetano en la dirección indicada, y solicitar que se proceda en tal sentido si fuere pertinente.
La respuesta a este oficio se conoció en la sesión en comité del 7 de marzo de 2001 y se agrega como anexo Nº 10, al informe.
Oficio Nº 33, de 12 de octubre de 2000 y reiterado por oficio Nº 54, de 4 de enero de 2001: Al ministro de Justicia, con el objeto que disponga que se verifique si el “Centro de Estudios Tibetanos”, que funciona en calle La Habana Nº 801, de Viña del Mar, desde hace 15 años aproximadamente, cumple con las finalidades y objetivos declarados y en virtud de los cuales se le otorgó la personalidad jurídica; asimismo, que informe a esta Comisión sobre el control de su legalidad y acerca del estado de tramitación del procedimiento de cancelación de la personalidad jurídica de ese Centro, iniciado por oficio Nº 4355, de 9 de junio del 2000, dirigido al Secretario Regional Ministerial de la Quinta Región.
Acordó, además, solicitarle remita los antecedentes anteriores al otorgamiento de la personalidad jurídica al referido Centro, respecto de cuya formación se formularon reservas para conceder el beneficio, no obstante lo cual esa Secretaría de Estado, seis meses más tarde le concede la personalidad jurídica mediante Decreto Nº 902, de 10 de agosto de 1988, publicado en el Diario Oficial con fecha 16 de septiembre de 1988. Para el caso de no poseer dichas informaciones, se sirva requerirlas a la Intendencia o Gobernación correspondiente al domicilio del mencionado Centro y remitirlas a esta Comisión, a la brevedad posible.
La respuesta a este oficio se conoció en la sesión en comité de 7 de marzo de 2001 y se agrega como anexo Nº 11, a este informe.
Oficio Nº 34, de 12 de octubre de 2000: al Director General de Investigaciones, para que informe si tiene antecedentes que haya recogido con motivo de la investigación de que ha sido objeto el denominado “Centro de Estudios Tibetanos”, que tiene su sede en calle La Habana Nº 801, de la ciudad de Viña del Mar, acerca de la existencia y funcionamiento de ese Centro en España, y su relación con un yate que hace travesías por las costas de las islas Canarias, el que supuestamente sería un instrumento utilizado en la eventual comisión de delitos, y en el caso que no tenga esa información, se sirva obtenerla a través de las vinculaciones del Servicio de su dirección con Interpol o con la policía española.
La respuesta, de carácter reservada, se conoció en la reunión en comité de 7 de marzo de 2001 y queda a disposición de los señores diputados.
Oficio Nº 35, de 12 de octubre de 2000, que se reitera por oficio Nº 55, de 4 de enero de 2001, a la señora ministra de Relaciones Exteriores, para que solicite al Embajador de Chile en España que requiera por los conductos que estime pertinentes, de los organismos policiales españoles, si tienen antecedentes de la existencia y funcionamiento en España, del denominado “Centro de Estudios Tibetanos”, que tiene su sede en calle La Habana Nº 801, de la ciudad de Viña del Mar, en Chile. Se tiene conocimiento que tendría un instituto o academia con el mismo nombre, en que se enseñan y practican artes marciales en la ciudad de Madrid, y que su líder, el ciudadano chileno Luis Moreno Aros vive en la localidad Calalberche, próxima a Méntrida, a 40 o 45 kilómetros de Madrid. Se requiere, además, información acerca de su relación con un yate que hace travesías por las costas de las islas Canarias, el que supuestamente sería un instrumento utilizado en sus fines, en la eventual comisión de delitos. En el caso que no tengan esa información, se solicita que se sirvan ocuparse de obtenerla, y remitirla a la brevedad posible a esta Comisión investigadora, por su intermedio.
La respuesta de este oficio se dio cuenta en la reunión en comité de 7 de marzo de 2001 y se agrega como anexo Nº 12, al informe.
Oficio Nº 37, de 19 de octubre de 2000: al funcionario de la Biblioteca del Congreso Nacional, señor Juan Guillermo Prado, para invitarlo a una reunión, el día martes 31 de octubre, con el objeto que se sirva exponer acerca de su opinión y antecedentes de que disponga sobre la materia de su investigación.
El señor Prado concurre a declarar en la reunión en comité de 31 de octubre de 2000 y de sus dichos hay constancia en el acta respectiva.
Oficio Nº 38, de 19 de octubre de 2000: al señor Director General de la Policía de Investigaciones, para que disponga la comparecencia de los funcionarios de ese Servicio don Rómulo Aitken Helles, doña Sol Castillo, doña Viviana Valdés y doña Tatiana de la Barra, a la sesión ordinaria de la Comisión, el día miércoles 8 de noviembre de 2000, con el objeto que se sirvan exponer acerca de su opinión y antecedentes de que dispongan sobre la materia de su investigación.
Dichos funcionarios comparecieron ante la Comisión el 8 de noviembre de 2000 y sus declaraciones constan en el acta respectiva.
Oficio Nº 39, de 20 de octubre de 2000, que se reitera mediante oficio Nº 56, de 4 de enero de 2001: al Director Nacional del Servicio de Impuestos Internos, para que remita toda la información que obre en su poder, acerca de los antecedentes relacionados con las obligaciones tributarias a que debiera estar sometida la institución denominada “Corporación Centro de Estudios Tibetanos”, domiciliada en calle La Habana Nº 801, Recreo, Viña del Mar, Quinta Región, que también está autorizada para usar la sigla CET, creada por Decreto del Ministerio de Justicia Nº 902, de 10 de agosto de 1988, que le concedió su personalidad jurídica.
Especialmente, interesa conocer si ese Servicio ha fiscalizado, en alguna oportunidad, a esa Corporación y todo lo que se refiere a sus declaraciones de impuestos; al tipo de contabilidad a que está sujeta; al origen de las eventuales donaciones que hubiera recibido; a la justificación de los gastos por compra de pasajes aéreos, financiamiento de la sede en que funciona; al timbraje, otorgamiento y declaraciones de boletas de servicios, etcétera, pues existe información de que en su sede funcionaría una academia de artes marciales, en la que se impartirían clases pagadas.
Se da cuenta de la respuesta el 14 de marzo de 2001 y se agrega como anexo Nº 13, al informe.
Oficio Nº 40, de 20 de octubre de 2000: al señor Director General de la Policía de Investigaciones, para que remita toda la información que obre en su poder, acerca de los antecedentes personales y, eventualmente, penales y policiales de las siguientes personas:
1. Luis Alberto Moreno Aros o Manasaputra Sri Lha, cédula nacional de identidad Nº 8.566.378-k.
2. Luis Ferrada González, cédula nacional de identidad Nº 8.307.505-8 o Nº 37.322, del Gabinete de Villa Alemana, Quinta Región.
3. Rubén Fernando González Muñoz, cédula nacional de identidad Nº 8.997.910-2.
4. Claudia Marta Soza Volke, cédula nacional de identidad Nº 8.901.541-3.
5. Bernard Thor Puga Slight, cédula nacional de identidad Nº 8.941.785-0.
6. Enrique Edgardo Fernández Figueroa, cédula nacional de identidad Nº 8.828.855-6.
7. Patricio Gabriel Castro Gutiérrez, cédula nacional de identidad Nº 9.062.921-2.
8. Clemente Rodrigo García Núñez, cédula nacional de identidad Nº 7.522.125-8.
9. Isabel Leonor Leiva Ahumada, cédula nacional de identidad Nº 7.720.710-4.
10. Padmasambhava Vaidhi Bhakti, cédula nacional de identidad Nº 8.307.505-8.
La respuesta a este oficio es de carácter secreta; se da cuenta de ella en la reunión en comité de 7 de marzo de 2001 y queda a disposición de los señores diputados.
Oficio Nº 42, de 6 de noviembre de 2000: al señor Director Ejecutivo de Televisión Nacional: con el objeto que remita copia del programa “Ovnis”, de Televisión Nacional de Chile, en la parte pertinente, relacionada con la formación de grupos sectarios vinculados a ese tema.
La respuesta de este oficio se dio cuenta en la reunión en comité del 7 de marzo de 2001 y se agrega como anexo Nº 14, al informe.
Oficios Nºs 43 y 44, de 6 de noviembre de 2000: al señor ministro del Interior y al señor ministro de Justicia, respectivamente: para que remitan toda la información que posean, relacionada con la investigación a la secta “Moon” practicada en 1997 y principios de 1998.
La respuesta al oficio Nº 43 se dio cuenta en la reunión en comité el 7 de marzo de 2001 y la del Nº 44 se dio cuenta en sesión de 14 de marzo de 2001 y se agregan como anexos Nºs 15 y 16, al final del informe.
Oficio Nº 45 y 46, de 6 de noviembre de 2000: al señor ministro del Interior y al señor ministro de Justicia, respectivamente: con el objeto que remitan toda la información que posean, relacionada con la cancelación, por el Departamento de Extranjería, de la residencia a un grupo sectario brasileño de inspiración evangélica, con indicación de los motivos por los que no se habría cancelado la personalidad jurídica de esa entidad, a la vez que sobre el ingreso de nuevos pastores de ese conglomerado.
La respuesta, al oficio Nº 45, de carácter reservado, se dio cuenta en la reunión en comité de 7 de marzo de 2001 y queda a disposición de los señores diputados. No hubo respuesta al oficio Nº 46.
Oficio Nº 47, de 6 de noviembre de 2000: al señor Director General de Investigaciones: para que remita copia de los informes que estarían en poder de la Jefatura de Inteligencia de ese Servicio, en Santiago, de las investigaciones realizadas por el funcionario de esa repartición don Washington Ormeño o que se sirva requerir al referido señor Ormeño que proporcione copia de los informes aludidos.
La respuesta de este oficio se conoció en reunión en comité de 7 de marzo de 2001 y queda a disposición de los señores diputados, por tener el carácter de reservado.
Oficios Nºs 49 y 50, de 9 de noviembre de 2000: a la señora ministra de Salud y al Contralor General de la República, respectivamente: para solicitarles que se sirvan informar, con la mayor urgencia, los motivos y fundamentos que tuvieron para la dictación del Decreto Supremo Nº 351, del Ministerio de Salud que aprueba el Reglamento sobre Asistencia Religiosa en Recintos Hospitalarios, publicado en el Diario Oficial, de 28 de octubre de 2000, especialmente en cuanto a lo que disponen sus artículos 9º y 10, que consultan un registro de “entidades religiosas” paralelo a la facultad registral que la ley Nº 19.638 entrega al Ministerio de Justicia. Una entidad sin personalidad jurídica o una asociación de hecho que se autocalifique de religiosa -incluso una entidad a la que se ha cancelado o no se ha aceptado su personalidad jurídica- podría sentirse con derecho a prestar asistencia religiosa en hospitales en la forma y condiciones que consulta este reglamento Nº 351, el que sería un incentivo a la proliferación de sectas o grupos pseudorreligiosos. La facultad registral que se otorga a un Servicio Público requiere autorización legal, según lo establece el Nº 2º del inciso cuarto del artículo 62 de la Constitución Política de la República, por lo cual el aludido D.S. Nº 351 excedería la facultad reglamentaria de S. E. el Presidente de la República.
El oficio Nº 49, se reitera por oficio Nº 52, de 13 de diciembre de 2000 y por oficio Nº 57, de 4 de enero de 2001. La respuesta a este oficio se da con fecha 10 de agosto de 2001 y se agrega como anexo Nº 17, al informe.
El oficio Nº 50 se reitera por oficio Nº 58, de 4 de enero de 2001. La respuesta a este oficio se da con fecha 13 de septiembre de 2001 y se agrega como anexo Nº 18, al informe.
Oficio Nº 51, de 9 de noviembre de 2000: a la señora Amanda Lorca Álvarez, del Centro de Estudios Tibetanos: para informarle que la Comisión acusó recibo de la solicitud de audiencia del Centro de Estudios Tibetanos, que suscribe como su Presidenta, y acceder a ella para la fecha que se le avisará en su oportunidad. En esa ocasión, necesariamente deberán asistir los representantes mencionados en el Decreto Nº 902, de 1988, y sus eventuales modificaciones, que otorgó personalidad jurídica a dicho Centro. De acuerdo con la escritura de constitución del Centro, la Comisión acordó recibir a don Luis Alberto Moreno Aros o Manasa Putra Sri Lha, su Presidente, a don Ignacio Luis Ferrada González o Padmasambhava Vaidhi Bhakti su Secretario y a doña Claudia Marta Soza Volke socia fundadora, además de tres de las personas mencionadas en su solicitud de audiencia, sin perjuicio que los demás puedan declarar por escrito.
La señorita Lorca, junto a miembros del Centro del Estudios Tibetanos, fue recibida por la Comisión en la sesión del 21 de marzo de 2001, y sus dichos constan en el acta respectiva.
Oficio Nº 59, de 11 de enero de 2001: al General Director de Carabineros: con el objeto de que se sirva proporcionar la más reciente información que obre en poder de esa institución, acerca de la existencia, organización y actividades de las sectas religiosas que operan en nuestro país.
La respuesta a este oficio se conoció en la reunión en comité de 7 de marzo de 2001. Por su extenso volumen, no se agrega como anexo al informe y queda a disposición de los señores diputados.
Oficio Nº 60, de 16 de enero de 2001: a la señora Amanda Lorca Álvarez, del Centro de Estudios Tibetanos: Para fijar para el día 14 de marzo de 2001[1] la fecha de la audiencia solicitada en los términos a que se refiere el oficio Nº 51, de 9 de noviembre de 2000.
Oficios Nºs 61, 62, 63, 64, 65 y 66, todos de 16 de enero de 2001: al siquiatra Víctor Lermanda, Claudia Zamora, Rafael del Valle, honorable senador Antonio Horvath, General (r) Osvaldo Muñoz y Bernard Puga, respectivamente: Para invitarlos a la sesión ordinaria de la Comisión, el día miércoles 7 de marzo de 2001[2], con el objeto de que se sirvan exponer acerca de los antecedentes que obren en su poder sobre las actividades del Centro de Estudios Tibetanos, de Viña del Mar.
Oficio Nº 68, de 15 de marzo de 2001: al Secretario del Centro de Estudios Tibetanos, don Marcel Díaz: Se informa que se tomó conocimiento de su carta, de 13 de marzo en curso, y acordó, entre otras materias, lo siguiente: Recibir en audiencia a los representantes del Centro de Estudios Tibetanos, y también a los señores Luis Alberto Moreno Aros o Manasa Putra Sri Lha, Ignacio Luis Ferrada González o Padmasambhava Vaidhi Bhakti y a doña Claudia Marta Soza Volke. Se expresa que, al igual que al resto de las personas que han declarado en su seno, otorgará a los miembros de ese Centro todas las garantías de objetividad, transparencia y respeto. Y que sus declaraciones se recibirán privadamente, sin presencia de periodistas o medios de comunicación, como ha ocurrido durante el transcurso de toda la investigación.
Este oficio se agrega como anexo Nº 19, al informe.
Oficio Nº 69, de 15 de marzo de 2001: a la Vicepresidenta del Comité de Inversiones Extranjeras, doña Karen Poniachik: Para que informe si algún grupo vinculado con la Iglesia de la Unificación, que presumiblemente pudiera tener relación con la secta Moon, ha tramitado o está pidiendo ante ese organismo hacer inversiones en nuestro país, eventualmente a través de la empresa periodística que edita el semanario “Tiempos del Mundo/Chile”, cuyo director responsable en Chile es don Manuel Fuentes Wendling y cuyo representante legal es don Takuya Ishii, con oficinas en Avda. 11 de septiembre 2550, oficina 803 y que se imprime en los talleres de Impresora Polo Ltda., domiciliada en Paysandú 1179, Montevideo, Uruguay.
La respuesta a este oficio se dio cuenta en reunión en comité el 7 de mayo de 2001 y se agrega como anexo Nº 20, al informe.
Oficio Nº 71, de 22 de marzo de 2001: al Director General de Investigaciones: Con el objeto de que informe si registran salidas del país durante los últimos diez años, las siguientes personas, que son miembros del Centro de Estudios Tibetanos: Fernando Teodoro Bórquez Risco, rut. 7.275.124-8; Jorge Hernán Henríquez Rojas, rut. 6.742722-k; Francisco José Diet Gopfert, rut. 14.325.075- k, y Amanda Angelina Lorca Álvarez, rut. 6.917.187-7.
La respuesta a este oficio, de carácter reservada, se dio cuenta en la reunión de comité de 7 de mayo de 2001 y queda a disposición de los señores diputados.
Oficio Nº 72, de 22 de marzo de 2001: al Presidente de la Corte Suprema: Para que informe si figuran en sus registros como abogados, y en qué fecha se les habría conferido el título a las siguientes personas: (miembros del Centro Estudios Tibetanos) don Ignacio Ferrada González o Padmasambhava Vaidhi Bhakti, cédula nacional de identidad Nº 8.307.505-8 o Nº 37.322, del Gabinete de Villa Alemana, Quinta Región, y doña Claudia Marta Soza Volke, cédula nacional de identidad Nº 8.901.541-3.
La respuesta a ese oficio se dio cuenta en la reunión de comité de 7 de mayo de 2001 y se agrega como anexo Nº 21, al informe.
Oficios Nºs 73 y 74, de 22 de marzo de 2001: a la ministra de Salud y al presidente del Colegio Médico, respectivamente: Para que informen si figuran en los registros respectivos de esa secretaría de Estado como médicos -y en qué fecha se les habría conferido el título- las siguientes personas: Fernando Teodoro Bórquez Risco, cédula nacional de identidad Nº 7.275.124-8, y Víctor Lermanda Salinas, cédula nacional de identidad Nº 6.306.862-4.
La respuesta al oficio Nº 74 se da cuenta en la reunión de comité de 7 de mayo de 2001 y se agrega como anexo Nº 22, al informe. El Oficio Nº 73 no ha sido respondido.
Oficios Nºs 75 y 76, de 10 de abril de 2001: a los ministros de Justicia y del Interior, respectivamente, para que informen, a la mayor brevedad posible, sobre las propuestas o sugerencias concretas que esas secretarías de Estado tendrían, en el ámbito legislativo, administrativo y de fiscalización y control respecto de las sectas religiosas que operan en nuestro país.
El Oficio Nº 75 se responde con fecha 31 de mayo de 2001 y el Oficio Nº 76 se responde el 10 de mayo de 2001 y se agregan como anexos Nºs 23 y 24, al informe.
Oficios Nºs 78 y 79, de 10 de abril de 2001: al Director General de Investigaciones y al General Director de Carabineros, respectivamente, para poner en conocimiento de ambos que con fecha 10 de abril 2001 esta Comisión ha despachado oficio Nº 77 al señor ministro de Defensa, que en copia se les acompañó, con el fin de que esos servicios, informen, a la mayor brevedad posible, sobre el tema referido en dichos oficios.
La respuesta al Oficio Nº 78, de carácter reservada, se da cuenta en la reunión en comité de 7 de mayo de 2001 y queda a disposición de los señores diputados y la respuesta al Oficio Nº 79 se da cuenta en la misma fecha, se agrega como anexo Nº 25, al informe.
Esta situación parece ser común al Occidente (a excepción de los Estados Unidos), pues en cada país suele haber una o acaso dos iglesias o confesiones religiosas privilegiadas y con un status jurídico preferente. Como dicen Iban, Iván y Ferrari, Sergio: “La existencia de una “iglesia dominante” tiene una trascendencia jurídica que va más lejos de la fijación de un status privilegiado para la misma, ya que actúa también como elemento analogante de otras confesiones, de manera que algunas confesiones logran aproximarse al status de aquélla, creándose así un nuevo escalón en la jerarquización de las confesiones: habrá una iglesia privilegiada, pero habrá un segundo grupo compuesto por las que reciben un trato análogo - pero distinto: inferior a aquella” (“Derecho y Religión en Europa Occidental”, Mc Graw Hill, Madrid, 1998, páginas 36-37). Luego, en un segundo o tercer círculo, se ubican otros grupos reconocidos como religiosos, inscritos como entes religiosos, pero que no acceden a todas las ventajas que el Estado otorga a los anteriores. Finalmente, otros grupos no acceden al reconocimiento como grupos religiosos, sea que optan por la personalidad jurídica privada de derecho civil, sea porque les es negada la personalidad jurídica especial o porque no solicitan la personalidad jurídica y actúan en el simple marco de la libertad de asociación y de la libertad religiosa.
c) La adopción de medidas y políticas públicas no debe implicar que el Estado condene o persiga las ideas difundidas por las sectas. No debería haber persecución por las ideas, salvo que éstas realicen apología de la violencia, prédica del odio racial o religioso o destrucción del núcleo familiar o de la sociedad democrática.
d) En términos generales, la protección de la sociedad no debe ir a limitar la libertad religiosa individual.
c) Es imprescindible la confrontación de ideas acerca del tema de las sectas en la sociedad organizada.
Finalmente, la experiencia europea de lucha contra las sectas muestra la enorme cantidad de recursos financieros de que disponen ciertas sectas multinacionales y la reticencia de las iglesias tradicionales a participar muy abiertamente en el combate a las sectas por el temor que ciertas medidas estatales afecten su propia actividad.
La Comisión investigadora ha tomado conocimiento de las distintas dimensiones y dificultades que muestra el combate del fenómeno sectario, lo cual no significa que en Chile tales peculiaridades se den con la misma gravedad.
Análisis del fenómeno social de las sectas religiosas en los ámbitos internacional y nacional.
La Comisión investigadora ha realizado, en el cumplimiento de sus objetivos, un exhaustivo análisis sobre el fenómeno social expresado en las Sectas Religiosas, poniendo especial énfasis en la revisión de casos ligados a grupos sectarios religiosos de perfil destructivo, y, de manera particular, al del Centro de Estudios Tibetanos o “Secta Tibetana”.
Las conclusiones propias de las revisiones analíticas de que se trata, se detallan a continuación, procurando que la estructura del informe, así como los contenidos, se expresen de manera pedagógica con el propósito de ayudar a descifrar las lógicas que tipifican a los grupos sectarios religiosos de tipo destructivo.
Cuando el propósito teórico es definir a un grupo social que responde a las características de las Sectas Religiosas, previamente debe advertirse que al hablar de “sectas” se las está abordando en una perspectiva sociológica, superando entonces la aproximación “popular” que le asigna significados peyorativos en sentido de negatividad. Esta perspectiva sociológica no significa que pueda ser directamente aplicable como válida en el campo jurídico.
La definición sociológica de Secta Religiosa que sirve de fundamento a las tareas que la Comisión investigadora realizara, es la siguiente: Se trata de una agrupación social, generalmente con pocos integrantes, hermética, exclusiva y excluyente, que siendo de estructuración voluntaria en su origen promociona una misión especial, dirigida por un líder con ciertos carismas y que afirma ser la divinidad encarnada o la divinidad misma. Usa métodos pedagógicos especializados para captar fieles, y medios técnicos (lavado de cerebro, violación psíquica, control mental, etc.) que llevan a los fieles a una pertenencia fanática, en la que sólo pueden aportar obediencia e incondicionalidad a toda exigencia del liderazgo institucional. Los fieles del grupo son llevados a una ruptura relacional con el entorno (familia, centros de estudios, amigos, etc.) al que se estigmatiza como “lugar de pecado”.
2.1. La etimología del término “secta”.
Etimológicamente se atribuyen al término “secta” dos orígenes de vertientes latinas:
a) Del verbo sequire (seguir), que identificaría a un grupo de discípulos de un líder religioso o profético, y que adscribe a las propuestas normativas por él proclamadas;
b) Del verbo secare (sectar o cortar), o del verbo secedere (separarse), situación en la que “secta” se referiría a la secesión de un grupo minoritario respecto de uno mayor del que se aparta considerándolo corrupto o inconsecuente con la ortodoxia doctrinal.
Lo cierto es que, más allá de las definiciones sobre Sectas Religiosas, la pregunta fundamental que da origen a las actividades sectarias radicalizadas es: ¿qué debemos hacer para lograr la salvación? Es, entonces, el tema de la trascendencia metasocial, la controversia vida-muerte, el que invade a las personas y grupos humanos constreñidos por la pertenencia sectaria.
2.2. Hipótesis sobre el nacimiento de una secta religiosa.
Una secta no es sólo producto de la “iluminación inspirada” de un líder carismático. La “misión especial” es consecuencia de ciertas situaciones previas generadas al interior del grupo en que emerge la disidencia religiosa.
La culpabilidad, o sentido de culpa, surge como un mecanismo de control social básico en el nacimiento de una secta religiosa.
En el origen del grupo sectario religioso se ubica una lectura negativa de la sociedad dominante, seguida por la creación de rincones de insatisfacción que pueden constituirse en vías expeditas para llevar a algunos individuos a prácticas disidentes en la búsqueda de espacios de seguridad subjetiva, en la construcción de criterios de identificación que les permitan estructurar un grupo con fuerte capacidad de movilización afectiva.
La presencia de líderes carismáticos es parte fundante desde los primeros momentos de vida del grupo religioso disidente, porque las necesidades de identificación y de seguridad son representadas en el “maestro”, líder o divinidad, que conforta y domina con una autoridad absoluta y no sujeta a duda. El grupo disidente, al momento de escindirse del movimiento social madre, sufre de una especie de conciencia vergonzante producto de la inestabilidad y del rechazo de éste; pero rápidamente, se genera una conciencia orgullosa de la ruptura, afirmada en la seguridad afectiva que se construye y en el nuevo destino exclusivo y excluyente, que estiman propio.
3. Sectas religiosas destructivas.
En este punto del Informe de la Comisión investigadora, debe advertirse que tanto una definición de “secta” o de “secta destructiva”, se construye desde la perspectiva de las ciencias sociales, teniendo, además, en cuenta que una definición de tan complejo tema no puede ni debe adscribir a tipificaciones de carácter jurídico, especialmente considerando la ambigüedad conceptual y de hecho de los grupos que nos ocupan.
Considerado lo dicho en el párrafo anterior, parece procedente adoptar como definición sociológica de secta destructiva, la propuesta del Congreso de Especialistas en Sectas, celebrado en Racine, Wisconsin, Estados Unidos, en septiembre de 1985, y que acordó describirla como: “Todo movimiento totalitario, presentado bajo la forma de asociación o grupo religioso, cultural o de otro tipo, que exige una absoluta devoción o dedicación de sus miembros a alguna persona o idea, empleando técnicas de manipulación, persuasión y control destinadas a conseguir los objetivos del líder del grupo, en detrimento de su entorno familiar y social”.
3.1. Características básicas de una secta religiosa destructiva.
a) Propuesta de una verdad absoluta en todos los ámbitos de su actividad social. Esta propuesta se expresa al interior de un grupo con cierta cohesión doctrinal, y es transmitida en forma demagógica a través de las imposiciones de un líder carismático con pretensiones de divinidad.
b) Una estructura teocrática, vertical y con fuertes sesgos totalitarios, en que la verdad absoluta y las orientaciones del liderazgo se constituyen en dogma. Al interior del grupo todos los detalles de vida, de comportamiento colectivo y personal, de los fieles son fijados por la autoridad. Las órdenes y exigencias conductuales, deben cumplirse absolutamente y sin discusión.
c) La adhesión al grupo es total y fanática, en tanto que exigencia a los fieles. Hay presiones de carácter psicológico; se promueve “el bien de la ruptura” con el entorno (los padres, la pareja, los amigos, los compañeros de estudio, el trabajo habitual, etc.) buscando crear la total dependencia del fiel respecto de la entidad sectaria.
d) Se exige una vida en comunidad cerrada para que los fieles no corran “riesgos” de disidencia al contactarse con el entorno, en el cual reside la posibilidad de una “socialización paralela” (información que menoscabe los absolutos de la secta).
e) Restricción total de las libertades individuales, y violación de la intimidad de las personas. En este propósito se controla todo comportamiento de los adeptos, de manera que las conductas son, en la práctica, esclavas.
f) Uso de técnicas de manipulación, en que operan aquellas relacionadas con el lavado de cerebro, la violación psíquica, el control mental, la manipulación de conciencia, etc., que se “ofrecen” bajo enmascaramientos presuntamente lícitos y no dañinos (ejemplos: renacimiento espiritual, meditación, técnicas orientales, regresiones, autocontrol), pero que se ha demostrado afectan gravemente la voluntad libre, la capacidad de reflexión, la racionalidad conductual, y que pueden llevar a alteraciones emocionales graves (ejemplos: suicidios colectivos, autoflagelaciones).
g) Ruptura con la sociedad, a la que se culpabiliza como detentora del “mal”. Fuerte radicalización de las relaciones amigo-enemigo, en las que los que pertenecen al “mundo” (sociedad no sectaria) son enemigos, y los miembros del grupo sectario constituyen el evento de la amistad. La sociedad sólo es abordable en aquellas materias en que puede servir a los intereses de la secta religiosa destructiva.
h) En materia de régimen de bienes, los fieles son obligados a aportar los propios y su trabajo esclavo para subvenir a las necesidades materiales de la secta. Es un hecho que en el caso de sectas internacionales, la totalidad de los dineros obtenidos por el trabajo esclavo de los fieles se remite a las centrales de los respectivos entes.
i) La coacción psicológica lleva a los fieles a la participación disimulada en el aporte de bienes y dineros a la secta. Es frecuente encontrar a grupos de esta naturaleza dictando y ofreciendo conferencias, cursos, auditaciones, terapias, etc. El manejo de dineros es hecho por vías aparentemente legales, pero en muchos casos se corresponde con formas ilícitas en su generación, acumulación, y desvío.
3.2. La experiencia en Chile sobre sectas religiosas destructivas.
Las actividades de la Comisión investigadora, que la han llevado a revisar numerosos casos de Sectas Religiosas, a oír a diversas personas que han relatado sus experiencias en relación con el tema, a dialogar con diversos especialistas, a examinar material escrito que da cuenta del fenómeno, le permiten, de manera resumida, establecer un perfil característico de las actividades de grupos sectarios religiosos destructivos que operan en el país.
Sobre el particular, se puede reseñar lo siguiente:
a) Un gran fanatismo, la exclusividad de un liderazgo que se reclama portador de significaciones metasociales, y proveniente de los ámbitos divinos.
b) Respecto de los fieles, en todos los casos revisados se produce la ruptura con el entorno, y una gran dañosidad al medio familiar.
c) Aparece de manifiesto el condicionamiento de los fieles, cuyas voluntades son subyugadas por medio de técnicas que manipulan la voluntad, reduciéndolos a condición esclava. Es frecuente la exigencia de conductas indignas (sexualidad pervertida, exigencias dietéticas que provocan lesiones orgánicas y psíquicas, regímenes de sueño gravemente alterados, etc.).
d) En materia de bienes, se explicita el enriquecimiento ilícito a través de la explotación esclava de los fieles, a quienes se exige trabajo gratuito, aportes obligados de dinero, no sujeción a leyes laborales, trabajo infantil, etc.
e) En materia de género, las mujeres son victimadas de manera más radical, llevándoselas, en muchos casos, al comercio sexual como medio de obtener dineros para los líderes y el grupo. Existen sectas internacionales, que han sido acusadas e investigadas por comercio sexual y abusos con niños.
g) Comportamientos agresivos en perjuicio de formas religiosas tradicionales (ejemplo: profanaciones de templos, de cementerios, de tumbas, y en general de todo aquello que representa al hecho cristiano).
h) Inducción al suicidio, a la autoinmolación, y a prácticas extraordinariamente lesivas de la dignidad de las personas. A título ejemplar, se recuerda la autoinmolación de tres muchachos que, en el año 1984 y en las playas de la ciudad de Coronel, se suicidaron transformándose en piras humanas; en el caso de profanaciones de cementerios y tumbas, destaca la práctica de necrofilia, necrofagia, y la realización de rituales ocultos con el uso de restos humanos y animales.
La Comisión investigadora, con el propósito de entregar elementos teóricos que hagan comprensible el complejo tema que analiza, estima conveniente hacer algunas precisiones que permitan distinguir las diferencias básicas entre una Secta Religiosa y una Iglesia.
4.1. En perspectiva de las ciencias sociales, una secta religiosa se caracteriza por su calidad de movimiento minoritario, nucleado en torno a un líder y a una ideología, y por una relación de ruptura y de desconfianza respecto de la sociedad, o del entorno. La Iglesia es un movimiento religioso, generalmente de mayorías, fuertemente asentada sobre una doctrina, y que se compromete con la sociedad buscando servirla.
4.2. En perspectiva teológica, la secta religiosa se propone como única detentora institucional de la fe y la salvación, asumiendo que la divinidad es propiedad exclusiva de ella. La Iglesia, comunica la fe y se afirma medio de salvación, sin reclamarse propietaria exclusiva de estos bienes; la divinidad eclesiástica es extensiva, se ofrece como una posibilidad abierta.
4.3. En perspectiva eclesiástica, la secta religiosa se plantea como una comunidad y un refugio contra el mundo, la “gracia” reside en la institución; no hay fieles fuera del grupo y su propuesta invade toda la vida de los integrantes. La Iglesia se presenta como dispensadora de la “gracia”, la lejanía institucional de los fieles no lesiona su fe porque acepta que ésta se expresa, también, más allá de ella.
4.4. En perspectivas litúrgica y doctrinal, la secta religiosa mantiene ceremoniales herméticos y ocultos (sólo para iniciados), lo único verdadero es lo que ella propone, y especializa su discurso por sectores sociales de interés. La Iglesia realiza liturgias abiertas, sostiene que la verdad la trasciende, y se expresa en un discurso a pretensión universal.
4.5. En perspectiva económica, la secta religiosa se apropia de los bienes y dineros del fiel, promueve trabajo esclavo. La Iglesia establece el deber de los fieles en materia de aportes económicos, como una respuesta voluntaria, y respeta la libertad de trabajo no ligándola a la pertenencia eclesiástica.
5. La realidad social de grupos religiosos de perfil destructivo en el país.
La Comisión investigadora, a través de los medios de información con que ha contado, tiene la convicción de que la presencia de grupos religiosos sectarios, con perfiles claramente destructivos, es una realidad conmocionante.
La realidad social chilena presenta evidencias muy concretas de la operación clandestina y pública de sectas religiosas que atentan gravemente contra la dignidad de las personas que son victimadas por una pertenencia fanática, acrítica e incondicional.
Un listado exhaustivo de sectas religiosas es difícil de construir. Pero la mención, en este informe, de algunos grupos que responden, indubitablemente, al perfil sectario de que se trata, obedece a la convicción que estamos ante organizaciones estructuradas, en las que concurren los elementos básicos para entenderlas en tanto que sectas religiosas.
Se ha llegado a la conclusión fundada de que grupos como “Los Niños de Dios”, las “Sectas Satánicas”, la “Secta Nedara”, sectas de inspiración “afrobrasileñas”, sectas con raíces orientales, la “Secta Tibetana”, la “Dianética o Iglesia de la Cienciología”, el “Movimiento Teocrático”, grupos ligados a la santería cubana, y otros, funcionan en el país, provocando lesiones individuales y colectivas al cuerpo social chileno.
Es evidente que en el país están presentes grupos sectarios destructivos que han sido investigados en otros países (ejemplos: Estados Unidos, Francia, España, Alemania, Bélgica), y que en el nuestro operan con la certeza de impunidad, informados de que la legislación nacional es claramente insuficiente, tanto desde el punto de vista judicial como del administrativo, para impedirles sus actividades.
En el marco de la legalidad nacional, son dos las fórmulas jurídicas que operan para facilitar el ejercicio de la libertad de religión o religiosa. Nos referimos al Decreto Supremo Reglamentario Nº 110, de Justicia, que atiende la concesión de personalidad jurídica de derecho privado a entidades religiosas y no religiosas sin fines de lucro; y a la ley Nº 19.638, de 1999, que reconoce la calidad de personas de derecho público a los entes religiosos que la soliciten, vía Ministerio de Justicia.
En el caso de las sectas religiosas de perfil destructivo, la Comisión investigadora ha constatado que su presencia en la sociedad chilena se corresponde más con actividades de hecho, teniendo en cuenta que muchas de ellas saben que sus prácticas lindan con el terreno delictivo, lo que las inhibe en la búsqueda de reconocimientos legales.
6. Comentarios analíticos sobre el Centro de Estudios Tibetanos o “Secta Tibetana”.
Es un hecho público que a mediados del año 2000 hubo denuncias que conmocionaron al país, en relación con la entidad de derecho privado sin fines de lucro denominada “Centro de Estudios Tibetanos”, ubicada en calle La Habana Nº 801, Recreo, comuna de Viña del Mar. Las madres de jóvenes mujeres acusaron al ente mencionado de prácticas que evidentemente violentaban la dignidad de sus hijas, considerando además que fueron llevadas hacia España con pasajes y gastos pagados por los líderes del Centro. Las señoras María Pura Mutis Arce y Alicia Alballay Estay, fueron el origen de las denuncias que llevaron a la intervención de parlamentarios y de los Tribunales de Justicia, para aclarar los hechos.
Estas denuncias, y otras, convencieron a diversos diputados de la necesidad de proponer un proyecto de acuerdo para crear una Comisión investigadora que diera cuenta de las graves situaciones sociales estructuradas en el difuso ámbito de existencia de las Sectas Religiosas, y, particularmente, en el de aquellas con perfiles claramente destructivos.
Concretado el proyecto de acuerdo Nº 423, de 22.06.00, se constituyó esta Comisión investigadora, a la que se citó a las personas relacionadas con el tema, y especialmente a quienes tenían información sobre el Centro de Estudios Tibetanos.
Muchos de los antecedentes recogidos sobre la llamada “Secta Tibetana”, que operaba en el país como persona de derecho privado sin fines de lucro, fueron derivados por la Comisión hacia el Ministerio de Justicia para la respectiva revisión administrativa del cumplimiento o no cumplimiento de las obligaciones legales de rigor. Dicho Ministerio realizó una acuciosa investigación de las denuncias referidas, concluyendo, por el Decreto Nº 89 de 26.01.01, en la decisión del Supremo Gobierno de cancelar la personalidad jurídica del Centro de Estudios Tibetano.
La investigación de la Comisión, pudo establecer gravísimas conductas de la “Secta Tibetana”, entre la cuales destaca la “captura” de mujeres hermosas para llevarlas fuera del país, específicamente hacia España, con propósitos lesivos para la dignidad de las “victimadas”. De hecho se hace evidente, ante la prueba escrita y testimonial recibida, que el Centro de Estudios Tibetanos es una fachada para una organización secreta, con ribetes de asociación ilícita, cuyos fines contradecían de manera palmaria las obligaciones legales a que debía sujetarse en su calidad de persona de derecho privado sin fines de lucro.
El texto fundante, que resume las propuestas “doctrinales” de la secta, se denomina: “El Libro Prohibido del Ambam”, y en sus contenidos expresa sincretismos primarios con un discurso injurioso en perjuicio de respetables organizaciones religiosas, y con sesgos de la lujuria propia de sus liderazgos que, también, ha sido testimoniada por víctimas del grupo, entre las cuales destaca el testimonio de María Pía Morales Mutis.
En el libro señalado, página 2, se concientiza a los iniciados, con enseñanzas como: “puedo volverte a tu camino original o te puedo llevar al Ambam. Si realmente deseas ir, entonces debes saber que sólo existe un camino, el de ida porque no hay camino de regreso...”. En la página 61, se vuelca un fanático odio en contra de expresiones religiosas y de nacionalidad: “... Tanto los católicos, como los cristianos, los hebreos y los orientales son un nido de hipocresía, abuso y explotación... escondidos en su cinismo muestran y hacen libros de grandes aventuras y maltratos, diciendo que ellos están hechos a imagen y semejanza de un supuesto Dios”. Las referencias al Pontífice Romano, las hace aparecer de la forma siguiente: “les tengo tan dominados, que aunque se den cuenta que soy un vulgar ladrón, asesino y criminal, igual me titulan Santo Papa y representante de Dios... Este padrino de esta gran mafia romana se está pudriendo de sida y materialismo”.
El Libro Prohibido del Ambam, en otras referencias sostiene (pág. 134): “Los padres nunca se acuerdan de cómo les dieron la vida a sus hijos, y lo único que recuerdan lo recuerdan con las enseñanzas de la secta católica: en forma morbosa, porque los católicos se han destacado en enseñar que el cuerpo es sucio, macabro y prohibido, sin embargo, no informan a las gentes que ellos forman una organización de lesbianas y homosexuales, que son los llamados conventos de curas o sacerdotes y los de monjas y así, después, para promover su invento del matrimonio, con las mentes de homosexualismo y lesbianismo, retrógradas y maliciosas se atreven a decir: “Venid, hijos míos, tenemos que daros una lección sobre hogar y familia, de cómo tener hijos y cómo mantener una familia en forma cristiana”... y luego osan decir: somos hechos a imagen y semejanza de Dios”.
Sobre el real comportamiento de las perversiones sexuales de la “Secta Tibetana”, en la página 135 el “líder inspirado” afirma: “En este lugar se trabajan las diferentes posiciones de la parte sexo, carnal y transmisión de energía, te enseñan como sacarle el máximo provecho, tanto al macho como a la hembra. También te enseñan a que no conozcas jamás la rutina ni la monotonía en lo que es carnal o “amor”, como le llamáis vosotros. Aquí tanto el hombre como la mujer nunca quedan saciados...”.
En las páginas 142 y 143, describe el “gurú” los objetivos ocultos de la actividad sectaria en relación con “las bellas mujeres del Ambam”: “Lo que sucede es que la persona que irás a salvar es una mujer, y ella no puede venir por sí misma desde ese oscuro fango al que pertenecías tú... Es una mujer joven, dinámica y buscadora, y que quiere salvarse y escapar de ese fango oscuro, sucio y putrefacto y cuando este mensaje llegue a ella, de una forma que le resultará muy extraña a ella misma, te ubicará en forma inmediata y te dirá: Llévame ¿Por qué has tardado tanto en venir a buscarme? Y te seguirá enseguida y rápidamente...”. En la página 149, el “inspirado gurú”, describe lo que es el contexto real de la vida interna de la secta: “Todas las mujeres del Ambam son bellas. No ocurre allí lo que ocurre en mi mundo, en que hay de todo. En el Ambam no existe la imperfección que existe en la tierra. La raza es estable y sobria, no se ven enfermos o gente deprimente o amargada...”.
6.1. Algunas opiniones sobre la “Secta Tibetana”.
Fueron numerosas las opiniones vertidas por personas citadas a prestar testimonio en la Comisión investigadora. A continuación se resumen algunos de los juicios emitidos en el decurso de la investigación, tanto por quienes fueron afectados por las actividades del ex Centro de Estudios Tibetanos, como por quienes han persistido en mantener una relación de dependencia respecto del mismo:
“... en ese tiempo... toda la gente del sector (intersección de las calles 3 Poniente con 5 Norte) empezó a comentar respecto de por qué todos llegaban vestidos de negro y por qué había tanto misterio...”.
“Ahora, cuando llegó había españoles, personas de distintos países. De eso se dio cuenta al escuchar los acentos y que eran instructores del Centro”.
“En los baños del Centro Tibetano de Viña ponían cámaras para ver los cuerpos de las niñas cuando se estaban cambiando y de los hombres también... La casa matriz, o sea el Centro de operaciones de esta secta está en España... habría otros centros en Paraguay. En Chile existe en Iquique, porque se comunicaban con ellos, y en Santiago. También en Copiapó y en Pucón”.
“Dentro del gimnasio, tiene una especie de altar en que había ciertas figuras en triángulo invertido...”.
“La casa (La Habana 801) llamaba la atención porque tenía figuras triangulares. Las ventanas también eran triangulares...”.
“Pagaba por asistir al curso el equivalente a unos diez mil pesos de ahora... No daban boletas por los servicios prestados...”.
“... en ese tiempo cobraban una mensualidad de cinco mil pesos. Generalmente, eran diez alumnos por curso. Se hacían unas 5 o 6 clases al día, dos veces por semana. En total, eran aproximadamente cien alumnos. Nunca dieron boleta”.
“La Fiscalía Naval los mandó a citar por la posible transgresión a la Ley de Seguridad Interior del Estado... Todos ellos declararon en la Fiscalía Naval... Rubén González, Ignacio Ferrada, Torres y dos personas más nos pusimos unos trajes negros con un cinturón blanco y empezamos a hacer una serie de ejercicios de relajación en forma muy lenta, para que quienes nos visitaran se dieran cuenta de que no era una academia de karate, sino un centro espiritual...”.
“... Moreno hablaba en contra de todas las Iglesias, pero, en especial, de la Iglesia Católica... que todos los curas malditos eran unos ladrones...”.
“Hablaban mal de la Iglesia... y que los católicos eran los más mentirosos de todos”.
“Moreno señalaba que lo mejor que se podía hacer era sacar una ametralladora y matar a todos los católicos, principalmente a los curas. Eso lo dijo muchas veces”.
“Víctor, por favor, cuéntame acerca del Centro. Le dijo: ¿Qué pasó? Le replicó: se llevaron a España a su hija...”.
“Sergio Vásquez le entrega el famoso libro “El Libro Prohibido del Ambam” (a María Pía Morales), y le dice: Por favor, léelo y no le digas a nadie que lo tienes, porque es un libro que ha sido mal visto y nos puede perjudicar... mejor léelo sola, tranquila y después conversaremos sobre él”.
“Luis Moreno Aros o Manasa Putra Sri Lha (líder de la secta)... era una persona delgada, de cuerpo bastante fibroso. Tenía labio leporino doble y estaba casado con Isabel Leiva... hablaba que el sexo tenía que ser compartido, que era una enseñanza y que siempre había que tener a la mujer activa sexualmente y que para ello había técnicas... aunque era flaco, de barba larga, con labio leporino, llamaban la atención las cosas que hablaba y cómo las decía. Tenía un liderazgo innato... Moreno señala que uno no podía dudar, porque si lo hacía era considerado como un ser terrenal. Ser terrenal era como estar muerto... buscan sacar niñas de Chile para llevarlas al extranjero... En España, Moreno debe vivir de lo que le dan los demás, porque no creo que esté trabajando. Además tiene conexiones... El grado de dependencia que tiene la gente con él es total”.
“Es una mente perversa y, a la vez, muy inteligente... Moreno sabe manipular mucho y a poco va tirando como miguitas para que uno empiece a agarrarlas... La manipularon de tal manera que sabían cómo iba a reaccionar (a María Pía Morales)”.
“Tenía una fijación con el sexo (Luis Moreno Aros): siempre mencionaba las películas pornográficas y la libertad sexual... Decía que en el sur construirían una especie de templo o refugio para irnos a vivir, el cual nos protegería de la gran destrucción que se produciría en el mundo y de las llamas que habría alrededor, las que destruirían a los mortales... Siempre sus temas rondaban muy fuertemente lo que tenía que ver con la sexualidad...”.
“Entre los objetivos de las actividades de la secta se puede mencionar el lograr que las personas se separen de sus familias, que tengan una visión de odiosidad hacia la Iglesia Católica y que exista promiscuidad sexual... Para provocar los condicionamientos, usaban técnicas de lavado de cerebro y de hipnosis”.
“... Le hablaban muy mal de la familia y le preguntaban mucho sobre su vida personal (a María Pía Morales)... Son capaces de manipular a las personas al extremo de crear odio en contra de la familia”.
“Cuando estaban todos, Moreno decía que no debían tener pudor o vergüenza de desnudarse delante de la gente”.
“El gurú le hizo una especie de amenaza. Le dijo: Usted ya me conoció; las personas que me conocen son muy pocas y son muy privilegiadas. Por lo tanto, para ti es una experiencia única y tienes que aprovecharla. Hay gente que viene, me conoce y se va. Esas personas son traidores, son muertos. Ellos van a tener una vida horrible. Se van a reencarnar mil veces. Nunca van a tener futuro. Van a ser repudiados. O sea, es mejor no haberme conocido nunca...”.
“Siempre notó un misterio en torno a estos alumnos y al profesor... La técnica es excelente y muy sana. Por eso, mucha gente los defiende a ojos cerrados, porque sólo conocen esa parte... También se hablaba mucho de la libertad sexual, de que una mujer podía tener varios hombres o un hombre varias mujeres... Uno no podía tener una única pareja, sino que debía estar probando por todos lados para tener una alimentación más equilibrada... Sobre la salvación, Moreno Aros les decía: Usted está en un barco que se está hundiendo, está con su esposa y con su hijo, pero solamente hay un salvavidas. ¿Qué hace?... Él decía: No, aquí usted primero, usted segundo y usted tercero. Se salva usted. El resto no importa, que se muera”.
“En la secta les mostraban videos -cuando asistía a gimnasia- y ahí se veían chiquillas en el yate... Ignacio Ferrada, que era el jefe, se dedicaba a hablar con ellas, y les preguntaba quién quería ir a España con los pasajes incluidos...”.
“Cree que el yate es como un garito, o una cosa así. Que las niñas que llevan desde aquí las trabajan allá. Lo que siento dentro de ella (se refiere a Lorena Vallejos) es que eso no es bueno. Cree que hay prostitución, por toda la gente que han llevado”.
“Fue a trabajar de cocinera al yate y estaba contratado por ese Centro Tibetano como cocinera con un sueldo de ochenta mil pesos mensuales. Nunca nos contó eso. El yate está en Las Palmas, en Islas Canarias”.
Del análisis testimonial, que se resume en lo transcrito y que es mucho más contundente en la totalidad de lo expresado ante la Comisión por quienes estuvieron y están ligados a la “Secta Tibetana”, se evidencia que el mencionado Centro de Estudios Tibetanos era la faz visible de propósitos ocultos y sórdidos que victimaron, y siguen victimando, a inocentes mujeres que fueron “capturadas” con la aplicación de métodos de manipulación mental.
6.2. La Comisión investigadora y la “Secta Tibetana”.
El rescate de María Pía Morales Mutis de las manos de la “Secta Tibetana”, la cancelación de la personalidad jurídica que le servía como mascarada disimulatoria de los objetivos reales, claramente destructivos de la dignidad de las personas, y el impacto público de las actividades del grupo, son acciones reivindicatorias en que correspondió un rol importante a la Comisión investigadora y que demuestran la validez y trascendencia de lo resuelto por la honorable Cámara de Diputados al crear la instancia especializada que, hoy, concluye su tarea.
7. Técnicas de control sobre las conductas individuales, usadas por grupos sectarios destructivos.
La Comisión investigadora, en un esfuerzo que resume los antecedentes a los que ha tenido acceso, tanto por la vía testimonial de personas relacionadas con sectas religiosas destructivas como por la información proporcionada por especialistas, detalla en este Informe, y a continuación, los elementos básicos usados por éstas para manipular la voluntad de los fieles sometiéndolos a un régimen de vida esclavo, dependiente y acrítico:
7.1. Las técnicas más conocidas en la actividad de dominación de las conductas individuales y colectivas, ejecutadas por grupos de perfil sectario son: a) Control mental; b) lavado de cerebro; c) violación psíquica; d) persuasión coercitiva o coactiva; e) adoctrinamiento o concientización radicalizada; y f) hipnosis.
7.2. Estos medios “pedagógicos y técnicos”, son usados para modificar conductas, vía programaciones de las mismas, de quienes, voluntaria o involuntariamente, se exponen a ellos. Deben ser entendidos, estos medios, en tanto que diseños pedagógicos de las sectas, religiosas o no, dirigidos a modificar las formas de pensar y los contenidos de estos pensamientos, en el sentido que interesa al grupo sectario, y con el claro propósito de generar una dependencia acrítica, incondicional y sumisa de los destinatarios respecto de las verdades absolutas y exigencias conductuales que se inducen.
7.3. Estas técnicas de comunicación verbal, gestual y simbólica:
a) Se ejecutan a través, preferencialmente, de dinámicas grupales, y con atención individual si la situación lo exige.
b) Buscan desestabilizar emocionalmente al individuo para readecuarlo hacia una especie de personalidad colectiva, útil para la reproducción ideológica e institucional del grupo sectario.
c) Reducen el ámbito intelectivo del individuo sólo a aquellos temas de interés sectario, generando un síndrome de “drogadicción simbólica”.
d) Manipulan los valores de origen del individuo y, a través del engaño, los reemplazan por los absolutos de la secta.
e) Se ejercitan en medio de un ambiente místico y socialmente hermético.
f) Controlan la conducta (comportamientos), el pensamiento, lo emotivo, el acceso a la información, y el medio de relaciones.
7.4. Las sectas, especialmente las religiosas, ponen el acento en: a) persuasión coactiva; b) uso de violencia física y psíquica en fieles; c) construcción psicológica y física “nueva” (ejemplos: i) consentimiento; ii) desinformación; iii) confinamiento físico y/o psicológico; iv) no acceso a información extragrupal; v) estricta supervigilancia de agentes contralores; vi) amenaza, vía terror simbólico, a conductas “infieles” (traición); vii) desubicación física, contextual y psicológica del fiel; viii) vulnerabilidad de los fieles al peso de las exigencias sectarias -elaborar la culpa y la catástrofe.
7.5. La persuasión que lleva al fanatismo en la adhesión sectaria, trabaja el ejercicio de presiones intensas sobre los sujetos, limitando su libertad de elección, actuando por vía o ruta periférica (impresiones emotivas y afectivas) antes que por vía central (argumentos racionales y lógicos). En estas técnicas manipulativas, particularmente en la persuasión coercitiva, pueden encontrarse diversas tipologías; por ej.: a) de tipo ambiental (aislamiento, control de la información, debilitamiento psico-físico, etc.); b) de tipo emocional (se activa el miedo, la culpa, el gozo, aplicación selectiva de premios y castigos, etc.); c) de tipo cognitivo (se denigra el pensamiento crítico usando la mentira y el engaño, y técnicas de inducción de estados disociativos -discordancia entre pensamiento y expresión-).
8. Razones fundantes de la adhesión a las sectas.
En la experiencia analítica de la Comisión investigadora, se pudo establecer las causas más recurrentes en los procesos de “enganche” y captación de fieles por parte de los grupos sectarios religiosos, las que pueden describirse de la forma siguiente:
8.1. Razones político-sociales contribuyentes a la “captura” de fieles por las sectas religiosas.
a) Temor a la crisis global, cuyas consecuencias en el plano individual son desestabilizantes.
b) Inseguridad por ruptura de modelos valóricos tradicionales.
c) Frustración, especialmente de jóvenes, por falta de expectativas laborales, educacionales, etcétera.
d) Proceso de deshumanización que deriva de una sobrevaloración de lo tecnológico, en desmedro de la persona humana.
8.2. Razones religiosas del éxito relativo de las sectas religiosas en la captación de fieles.
a) Respuestas insuficientes de las entidades religiosas tradicionales a las expectativas de los jóvenes.
b) El “misterio”, que las hace atractivas, de propuestas religiosas nuevas con criterio de gran permisividad y ajenas al sentido de “pecado”.
c) Crisis manifiestas de las certezas simbólicas tradicionales.
d) Ignorancia generalizada respecto del verdadero trasfondo de las prácticas de grupos sectarios religiosos.
e) Discurso nutrido de “certezas” y oferta de “salvación inmediata”, proponiendo auto-valoraciones equilibrantes en medio de la crisis generalizada.
8.3. Razones personales y familiares de la tendencia de adhesión a grupos sectarios religiosos.
a) Búsqueda de certezas simbólicas, para sublimar la marginación social de los jóvenes.
b) Dificultades familiares (problemas económicos, separación de los padres, etcétera).
c) Venganza contra un medio social “agresivo” (familia, amigos, colegio, etc.).
d) Necesidad de afecto, de personalización, de seguridad, de modelos valóricos con capacidad de respuesta y permanencia.
e) Estructura psicológica débil, que invita a evadirse de problemas concretos (temor a la realidad de un mundo en crisis).
f) Expectativas de una “vida mejor”, superación del terror a la “muerte”, a la enfermedad, al “más allá”.
g) Necesidad de certezas simbólicas nuevas.
9. Características comunes de los líderes de sectas destructivas.
La Comisión investigadora ha llegado a la convicción de que el grupo sectario religioso de tipo destructivo es, siempre, manejado por una estructura de poder en la que el líder “revelado” es la máxima e indiscutida autoridad. Éste representa la verdad encarnada, por lo que las conductas que exige de los fieles son absolutas y no discutibles. Los líderes sectarios tienden a un ejercicio carismático de su poder, instalando una dominación exigente en el sentido de recabar de sus seguidores el consentimiento acrítico. Por esta vía, el exigir a sus fieles abandonar sus familias, dejar sus trabajos habituales, y consagrarse por entero al servicio “divino”, son los medios para establecer un control absoluto de los bienes materiales de los seguidores, y de sus propias vidas.
Los liderazgos sectarios, instalan el rol de mesías autoproclamados, asumiéndose como sujetos de adoración para los adeptos del grupo. Ejercen una conducción totalitaria de la entidad, enseñando una fórmula pedagógica moralmente dual, y que consiste en la confesión interna de toda conducta, como una manera de control de toda la individualidad del fiel (“ser fieles y honestos con el grupo”), y la exigencia de cualquier medio (incluidos mentira y manipulación de lo externo al grupo) para cimentar a la secta.
La revisión de numerosos grupos sectarios religiosos fanáticos, enseña que los liderazgos persiguen el reclutamiento de nuevos fieles y la obtención de riqueza, a través de la manipulación del mundo simbólico.
Es típico en los liderazgos la afirmación respecto de la novedad de sus propuestas salvacionistas, en las que incorporan un hábil uso de medios de coerción psicológica sobre los fieles, impidiendo así el ejercicio crítico respecto de la validez de los presupuestos ideológicos sectarios.
10. Sistemas de coerción psicológica y reforma del pensamiento.
De acuerdo a especialistas en materia de psicología del totalitarismo, en las sectas religiosas fanáticas se concreta una serie de elementos comunes a la coerción psicológica, que, en el fondo, perturba gravemente las decisiones libres de quienes son victimados por este tipo de prácticas.
Básicamente la coerción psicológica se estructura a partir de las siguientes propuestas:
a) Un exigente control del medio, que limita las formas de comunicación del fiel con el entorno;
b) Un proceso de manipulación mística, que convence al fiel de estar accediendo a la cúspide de lo perfecto;
c) La exigencia de “pureza”, que sólo es posible “gozar” al interior del grupo específico;
d) La práctica de la confesión, tanto en el ámbito privado como en lo público referido al grupo, que lleva a una dependencia “culpable” del confesante;
e) La aceptación incondicional de las propuestas doctrinales de la secta, asumiendo que ellas tienen respuesta absoluta para todo;
f) La asimilación de un nuevo lenguaje, cuyo vocabulario se expresa en la controversia bien/mal, y que lleva a los adeptos a parámetros reflexivos extraordinariamente condicionantes;
g) Elaboración de una nueva doctrina, que culpabiliza a todo lo “anterior” de la vida del fiel, absolutizando el hecho de que la salvación sólo es posible dentro del grupo.
11. Los métodos de adoctrinamiento en las sectas religiosas destructivas.
El análisis de casos y la revisión de informes especializados, han permitido a la Comisión investigadora establecer algunas características de los métodos de adoctrinamiento utilizados por las Sectas Religiosas destructivas. Entre ellos, puede destacarse:
a) Inducción de un nuevo estilo de vida que implica el rechazo de lo que antes se valoraba positivamente;
b) Nuevas relaciones personales, que sustituyen a las antiguas (la Secta es la “nueva familia”);
c) Uso de técnicas de manipulación mental (sugestión por vía hipnótica, implantación de mensajes subliminales, etc.);
d) Dependencia del fiel respecto del grupo, asumiendo obligaciones de tipo económico;
e) Prácticas cúlticas que incluyen ceremoniales y conductas de meditación que ocupan toda la vida del fiel;
f) Asunción de la calidad de “hijo” respecto del “padre líder”, favoreciéndose estados de regresión e infantilismo; participación en juegos y actividades confusas que generan la necesidad de “ser dirigido”;
g) Reducción del tiempo de sueño, provocando desorientación y vulnerabilidad por carencia del descanso necesario; a ello se agregan cambios de dietas que incluyen alimentación insuficiente o desequilibrada que refuerzan los estados de desorientación y de labilidad emocional;
h) Confesión como medio para anular la propia personalidad, y como medio eventual de chantaje en el evento de que el fiel quiera abandonar al grupo; por esta vía se manipula las conductas y se induce, en el fiel, una fuerte carga de culpabilidad que es factor correctivo si aparecen conductas “dudosas”;
i) La incondicionalidad respecto del grupo se acrecienta en el fiel por la vía de la amenaza simbólica (graves desgracias si se falla a las conductas exigidas por el líder);
j) En materia disciplinaria se obliga al acatamiento de toda exigencia sectaria, obligándose al fiel al reconocimiento de la omnipotencia del liderazgo.
Como conclusiones, esta Comisión investigadora, somete a la aprobación de la honorable Cámara siguientes capítulos, que se refieren:
Al Centro de Estudios Tibetanos o Secta Tibetana;
A la instalación de sectas religiosas de perfil destructivo, y
En relación con el trabajo de la Comisión investigadora, específicamente sobre el fenómeno social de las Sectas Religiosas destructivas, se pudo establecer algunas conclusiones, las que se detallan de la manera siguiente:
1. Respecto del Centro de Estudios Tibetanos, o “Secta Tibetana”, los antecedentes reunidos y analizados indican que el mencionado ente responde de manera clara al perfil religioso de una secta destructiva. Ello es tan evidente, que el propio Ministerio de Justicia, contando con los medios probatorios que le proporcionara esta Comisión investigadora, recomendó al Gobierno, que acogió lo propuesto, cancelar la personalidad jurídica del Centro de Estudios Tibetanos, lo que se hizo efectivo por el Decreto Nº 89, de 26.01.01.
2. El fenómeno social de la presencia de sectas religiosas destructivas en el país es de una evidencia incontestable, la que se constata a partir de diversos elementos objetivos que las muestran con conductas, públicas y ocultas, muy activas -ejemplos: profanaciones de iglesias, cementerios, tumbas; sacrificios humanos por la vía de la autoinmolación; misas negras con sacrificios de animales y prácticas de necrofagia (ingesta de restos cadavéricos humanos) y necrofilia (relaciones sexuales con cadáveres humanos); marcajes territoriales con simbología sectaria, etcétera-.
3. Se constata un desconocimiento generalizado en la sociedad chilena, respecto de la existencia, actividades, y métodos de acción de este tipo de grupos sectarios religiosos destructivos.
4. Se constata la inexistencia, en el ámbito educacional formal del Estado y privado, de formación e información pedagógica sistemática que pueda aportar elementos críticos en los niños y jóvenes, respecto del delicado tema de las sectas religiosas.
5. Por la especificidad de algunos comportamientos delictivos de grupos religiosos destructivos, se aprecian ciertos vacíos en las legislaciones penal y civil, dificultándose, entonces, respuestas eficaces y oportunas desde el punto de vista procesal a determinadas conductas, tales como: manipulación mental, lavado de cerebro, trabajo esclavo, regímenes de propiedad de bienes y de recolección de dinero...
6. El análisis crítico, realizado por la Comisión investigadora, acerca de la ley Nº 19.638, sobre nueva estructura jurídica para las Iglesias y organizaciones religiosas, demuestra vacíos y carencias que podrían animar la pretensión de existencia legal en grupos religiosos con claros perfiles destructivos; ello a partir de la imposibilidad jurídica del Ministerio de Justicia para emitir juicio previo respecto de conductas conocidas de quienes, corporativamente, requieran el reconocimiento de la calidad de persona de derecho público, que acuerda el texto jurídico citado.
II. Proposiciones de reformas normativas para enfrentar el tema de las sectas destrutivas.
Como es conocido, numerosas sectas vinculan el sexo y el ámbito religioso, sea a través de la abstinencia sexual o, por el contrario, priorizando la libre opción sexual.
Normalmente se ha entendido que la sola conversión a una secta no justifica la separación y menos el divorcio vincular en aquellos países en que existe.
“Pero el deber de tolerancia entre cónyuges en materia de religión tiene, por límite el respeto de la obligaciones que nacen del matrimonio según el Código Civil y si estos límites son franqueados, es competencia del juez investigar si el comportamiento reprochado constituye una “falta” matrimonial que podría ser sancionada con la declaración del divorcio”: Así explica la situación francesa Jacqueline Flauss-Diem, profesora de la Facultad de Derecho, de la Universidad Roberto Schuman de Estrasburgo. (Véase el libro dirigido por Frances Messner: «Les sectes et le droit en France». Presses Universitaires de France, París, Juin 1999, que la Comisión ha utilizado en el presente acápite y en los siguientes).
La Comisión investigadora insta a los senadores de la Comisión de Constitución, Legislación y Reglamento que examinan el proyecto de ley de matrimonio civil, a incluir en sus consideraciones los efectos en la vida conyugal que tiene la actividad sectaria.
Ciertas sectas preconizan prácticas sexuales que llevan a un adulterio sistemático y ello es incompatible con la obligación de fidelidad, otras afectan el deber de cohabitación pues exigen la presencia física del adepto en los locales de la secta. La vida familiar se puede volver intolerable si uno de los cónyuges tiene actitudes fanáticas o de un proselitismo excesivo en el seno del hogar, como puede ser el no celebrar fiesta alguna, imponer una alimentación extraña, rehusar cuidados médicos, exigir ritos y plegarias excesivas, etcétera.
En relación al derecho de menores es necesario recordar que Chile ratificó la Convención sobre Derechos del Niño el 13 de agosto de 1990, publicada en el Diario Oficial el 27 de septiembre de 1990, cuyo eje es el principio jurídico del “interés superior del niño”, expresado en la línea 1 del artículo 3º: “En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño”. En el mismo sentido se orienta nuestro Código Civil, por ejemplo el artículo 242 inciso segundo.
El artículo 14 de la Convención de los Derechos del Niño señala:
2. Los Estados Partes respetarán los derechos y deberes de los padres y, en su caso, de los representantes legales, de guiar al niño en ejercicio de su derecho de modo conforme a la evolución de sus facultades.
3. La libertad de profesar la propia religión o las propias creencias estará sujeta únicamente a las limitaciones prescritas por la ley que sean necesarias para proteger la seguridad, el orden, la moral o la salud pública o los derechos y libertades fundamentales de los demás”.
Por su parte la ley Nº 19.638 artículo 6º letra d) reconoce el derecho de los padres para elegir la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones para los menores no emancipados. El mismo derecho es reconocido a los guardadores para los incapaces bajo su tuición y cuidado.
La Comisión investigadora estima que la norma referida debe perfeccionarse para dar pleno cumplimiento al artículo 14 de la Convención de los Derechos del Niño y sería recomendable estudiar el establecimiento de una premayoría en materia religiosa (15 años) para que el joven pueda hacer su opción personal tal como lo disponen los ordenamientos de Suiza y la República Federal de Alemania. Ello sería asimismo conforme al nuevo artículo 222 del Código Civil.
La Comisión investigadora invita a la Comisión de Familia de la Cámara de Diputados y al Instituto Nacional de la Juventud a efectuar los estudios pertinentes.
Por su parte, en relación al derecho-deber de cuidado de los hijos, las formas de tuición deberían revisarse si por ejemplo la actitud sectaria del padre a quien ha sido confiada la custodia pone en riesgo la salud física o mental del hijo, o coloca en peligro su formación moral como sería el caso de niños y niñas confiadas a un padre sectario de un grupo que preconiza la libertad sexual o que vive una en comunidad cerrada que impide el desarrollo del menor.
Deberá tenerse especial atención a los hogares de acogida de menores que son regentados por grupos sectarios o por organizaciones de su dependencia.
Estas orientaciones deberían tenerse en cuenta por los jueces de menores al aplicar las normas de los artículos 205 y 228 del Código Civil.
La expresión “causa calificada” o “inhabilidad física o moral de ambos padres” contenidas en esos artículos permitirían al juez de menores, siempre que fuere consciente del peligro que para los niños puede constituir la actividad sectaria, tomar las medidas adecuadas para el bien del menor.
En este sentido, la Comisión investigadora propone que la Academia Judicial desarrolle cursos para Jueces de Menores acerca de la actividad sectaria.
Recordemos que Chile cuenta además con la ley Nº 19.325 sobre Violencia Intrafamiliar y que el actual artículo 234 del Código Civil dice: “Los padres tendrán la facultad de corregir a los hijos, cuidando que ellos no menoscaben su salud y su desarrollo personal”.
Pero, puesto que el artículo 19 Nº 1 de la Convención sobre los Derechos del Niño dice: “Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluyendo el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo”, la Comisión investigadora propone al Ministerio de Justicia y al Servicio Nacional de Menores estudiar la creación de un Defensor del Niño.
Tal idea fue propuesta en su oportunidad durante la tramitación del la moción sobre Violencia Intrafamiliar, por el senador Mariano Ruiz-Esquide.
En este sentido, Francia aprobó la ley Nº 200-196 de marzo de 2000, que instituye un Defensor de los Niños (Diario Oficial Nº 56 de 7 de marzo de 2000, página 3536).
Este defensor es una autoridad independiente y encargado de defender y promover los derechos del niño consagrados por la ley o por un convenio internacional ratificado o aprobado de forma regular.
Por otra parte, sabemos que los jóvenes constituyen presas fáciles de las sectas, ya que el adolescente se encuentra en una situación de fragilidad, de rebelión, de idealismo que las sectas utilizan en su provecho.
Normalmente las sectas ofrecen a los jóvenes participar en actividades seductoras como acciones pacifistas, contra la contaminación, la pobreza, las drogas, el SIDA, la ayuda a los países subdesarrollados, la ayuda a los ancianos o en actividades de desarrollo personal o deportivo.
Es necesario, entonces, que los monitores de los grupos juveniles, del scoutismo o de deportes y recreación sean informados de los peligros de las actividades sectarias, en lo cual el Instituto Nacional de la Juventud, Chile-Deportes y el Ministerio de Educación pueden jugar un importante papel.
Los programas extraprogramáticos y los curriculares deberían proponer seminarios o talleres sobre sectas a todos los niveles educacionales, en especial en la educación media y superior, lo cual supone que los educadores deben a su vez tener una adecuada formación e información en estas materias.
2. Derecho laboral y seguridad social frente al problema de las sectas.
La normativa existente debería revisarse por la Dirección del Trabajo y el Ministerio del ramo a lo menos en dos dimensiones: a) determinar si la relación entre los adeptos y los ministros de culto de una secta y la organización sectaria constituye un verdadero contrato de trabajo y b) revisar qué derechos y deberes tiene el empleador corriente respecto del trabajador que pertenece a una secta o a un nuevo movimiento religioso.
Normalmente las sectas utilizan e incluso explotan a sus miembros para una actividad en provecho de la organización, sea material o intelectual y aun en algunas sus miembros son sujetos a horario y a medición de rendimiento. Estas actividades benévolas, sin embargo, podrían ser asalariadas, si se pudiera probar la existencia de remuneraciones encubiertas, aunque no fuere sino el alojamiento y la alimentación. La sujeción en el trabajo es un medio de dominación del universo sectario que limita fuertemente la posibilidad de abandono de las sectas por sus miembros.
Igualmente la relación con los ministros de culto o personal sectario equivalente podría convertir a la secta en un empleador encubierto.
Normalmente la jurisprudencia o la ley han excluido en derecho comparado la idea de contrato de trabajo entre un oficio pastoral verdadero y la Iglesia Católica (véase, por ejemplo, la ley de 18 de febrero de 1950 que dispone para Francia que “el ejercicio del ministerio del culto católico no es considerado como una actividad profesional respecto a la legislación social”) y lo propio se ha aplicado respecto de los pastores protestantes.
Sin embargo, si el problema laboral ya es complejo en las confesiones jurídicamente organizadas, lo es mucho más en las sectas. La tendencia moderna es considerar como relación jurídico-laboral las prestaciones que realicen, por ejemplo, los religiosos en favor de su orden o en favor de terceros bajo ciertas condiciones, de manera que se asegure el derecho a la libre opción de vida de los miembros de institutos religiosos y se respete el principio de igualdad respecto de los ciudadanos corrientes que realizan una actividad laboral idéntica.
Asimismo, debería exigirse a las entidades religiosas, en especial a las sectas, que se adhieran o creen sistemas de Seguridad Social respecto de su personal pastoral permanente, compatible con las necesidades y disponibilidad económica de las entidades religiosas, de manera que el personal pastoral permanente que abandone la entidad o alcance cierta edad pueda tener cotizaciones y no vean mermadas sus pensiones por no permitírsele cotizar por los años que sirvieren a la institución religiosa.
La jurisprudencia alemana ha elaborado la idea de “empresas de tendencia” y la ha aplicado en ocasiones a las sectas.
Ello permite que ciertas empresas puedan flexibilizar lo dispuesto en el Convenio 111 de la OIT de 1958 que asigna al Estado el objetivo de promover la igualdad de oportunidades y de trato en vista de eliminar toda forma de discriminación en materia de empleo, en especial la discriminación religiosa.
Se entiende por “empresa de tendencia” el conjunto de empresas de inspiración religiosa o que están al servicio de un ideal religioso o de una ideología, sea ella política, sindical, caritativa u otra.
Este tipo de empleador (por ejemplo, una universidad confesional, un partido político, una congregación religiosa) podría preocuparse del comportamiento personal de sus miembros permanentes, requerir adhesión a sus ideales y romper el contrato de trabajo si cesan de adherir a ellos.
De una manera equivalente la Corte de Casación francesa dispuso que “el artículo 1.122-45 del Código del Trabajo que expresa que ningún asalariado puede ser sancionado o licenciado en razón de su convicciones religiosas, no es aplicable cuando el asalariado se ha comprometido a cumplir una labor que implica que esté en comunión de pensamiento y de fe con su empleador y desconoce las obligaciones resultantes de este compromiso” (Soc. 20 de noviembre de 1986, Dr. Soc., 1987, p. 379).
En el caso del empleador normal, el problema se presenta cuando las convicciones del asalariado le conducen a desconocer sus obligaciones contractuales: ausencias en ciertos días, interrupción de la jornada de trabajo para prácticas rituales o de meditación, negativa de usar la vestimenta reglamentaria, o a efectuar transfusiones, etc.
Normalmente la jurisprudencia comparada hace primar el cumplimiento de las obligaciones contractuales. Lo mismo en el caso de proselitismo y de reuniones religiosas en el tiempo de trabajo.
La Comisión investigadora insta a los órganos estatales de derecho laboral y seguridad social a presentar estudios sobre los temas descritos haciéndose eco en este sentido de las preocupaciones manifestadas en el seno de la Comisión por el Director de la Policía Civil: “2.6. Se recomienda que se revise la actual legislación laboral, en cuanto a los mecanismos de control de las condiciones de trabajo que suelen imponerse a los integrantes de las sectas. Particularmente, es necesario tener en cuenta que los integrantes de estas organizaciones aceptan y encubren la vulneración de derechos esenciales del trabajador”.
Los informes europeos muestran que, en general, las sectas como organizaciones son malas contribuyentes. El Estado debería ser inflexible si al amparo de la libertad religiosa, las entidades sectarias realizan actividades comerciales, incluso amparándose en corporaciones o fundaciones de beneficencia, culturales, socioeducativas, etcétera.
Para ser entendida como actividad sin fines de lucro, la gestión de dichas organizaciones debe ser desinteresada. No debe funcionar tampoco en beneficio de sus dirigentes, por ejemplo, asignándoles remuneraciones o ingresos desorbitados para él o su familia o efectuando envíos considerables y regulares de dinero a entidades del exterior.
Un problema tributario delicado planteado por las sectas es la búsqueda de beneficios para ser reinvertidos en la asociación que no tiene fin lucrativo. Asimismo, algunas sectas organizan abiertamente sus actividades económicas bajo la forma de sociedades comerciales, pero manipulan al adherente que es asociado a una corporación o fundación sin fines de lucro, pero que controla las dichas sociedades comerciales.
Además, como se sabe, la Constitución chilena exime del pago del impuesto territorial a los templos y sus dependencias destinados exclusivamente al ejercicio del culto. Lo lógico parece ser interpretar esa norma respecto a iglesias, confesiones e instituciones religiosas con personalidad jurídica vigente que hayan construido dichos templos para ese uso exclusivo o que hayan habilitado inmuebles existentes mediante refacciones mayores para convertirlos en templos.
En este sentido una circular del Servicio de Impuestos Internos podría evitar que gocen de la exención mencionada actividades sectarias bajo el argumento que casas-habitación u otros locales con mínimas mejoras, o locales no destinados a culto son “templos”. Igualmente sería necesario precisar qué se entiende por el adverbio “exclusivamente” y mejorar la interpretación administrativa del vocablo “dependencia”, pues las circulares actuales se dictaron bajo la Constitución de 1925 y no consideran las modificaciones introducidas en 1980.
Respecto de los dineros de culto, diezmos, donaciones u ofrendas, deberían dejarse de lado los aportes módicos de donativos en dinero y en especie. Pero respecto de donaciones cuantiosas (valores, títulos, inmuebles) debería entenderse que sólo las instituciones religiosas con personalidad jurídica vigente tienen capacidad jurídica para recibir tales donaciones.
Las donaciones a ministros de culto, en general, deberían restringirse a sumas módicas y con un cierto límite o prohibirse en ciertos casos, como lo hace ya el Código Civil respecto del confesor de la última enfermedad del causante (norma que por lo demás debería extenderse a todo ministro de culto que haya prestado asistencia religiosa habitual durante la última enfermedad del causante).
En todo caso para efectos civiles y tributarios debería evitarse toda confusión entre el patrimonio de los dirigentes religiosos y ministros de culto y el patrimonio de las entidades religiosas.
La Comisión investigadora, a efectos de evitar la manipulación de recursos, succionados de los creyentes (en especial de los sectores con menos educación) -situación común en las sectas- invita a las autoridades de gobierno, en especial a las autoridades tributarias, a estudiar (en conjunto con las iglesias reconocidas) el sistema conocido en derecho comparado como “tributo religioso”.
Este sistema, en especial el alemán, permite que en su declaración anual de impuesto a la renta, el contribuyente pueda libremente declarar la confesión religiosa a que pertenece, actuando el Estado como retenedor de esos dineros cultuales, en un porcentaje variable según la confesión religiosa, pero con un límite máximo. Ello operaría respecto de entidades religiosas con personalidad jurídica vigente.
De esta manera para gozar de este beneficio tributario la secta debería convertirse en un nuevo movimiento religioso con personalidad jurídica reconocida, proceso de reconocimiento en que el Estado puede asegurarse que no se atentará contra el orden público, la moral o las buenas costumbres.
La Comisión investigadora llama la atención de las autoridades tributarias, en especial de las de fiscalización tributaria, sobre el importante rol que pueden jugar en materia de sectas, con sólo dar el estricto cumplimiento a sus potestades públicas.
Al fiscalizar una organización frecuentemente se muestra a las claras que se trata de una secta, pues muy a menudo las instituciones sectarias se organizan para efectuar fraudes fiscales y su actuación dista de ser transparente.
Dado que los servicios de impuestos pueden fiscalizar las sectas, el procedimiento de verificación de las declaraciones (incluyendo la verificación de contabilidad) puede detectar anomalías: déficit crónico, enriquecimiento no justificado de dirigentes o algunos miembros, etcétera.
Ahora bien, sin constituirse en un cazador de brujas, el fisco puede atacar el fraude, la elusión y evasión de impuestos efectuados por las sectas, a lo menos de aquellas que prosperan rápidamente. Finalmente, si la constitución de una secta es un medio de enriquecimiento personal de un gurú o de un dirigente, el control de la situación fiscal personal de éstos puede mostrar discrepancias entre los ingresos declarados por el contribuyente, su situación patrimonial y su estilo de vida.
Sin embargo, ciertas figuras jurídicas pueden ser objeto de perfeccionamiento: publicidad engañosa; estafas y engaños; abuso de confianza; abuso de posición dominante; abandono de personas en peligro; ejercicio ilegal de profesiones médicas y sicológicas y, en general, los delitos que se vinculan a la pedofilia (ejemplo: sustracción de menores, abandono de hogar) y a la trata de personas.
Así, por ejemplo, en lo referente a las estafas y fraudes, el Director de Investigaciones señala en su Informe de 3 de mayo de 2001: “2.2 Considerando el contexto de actuación de los líderes o dirigentes de este tipo de sectas, respecto de la absorción o apropiación de bienes de los integrantes, a través de cesiones o “contribuciones” a las sectas, es necesario examinar si los marcos normativos a través de los cuales se tipifican los delitos de apropiación indebida, estafas y fraudes son adecuados a la realidad particular de las sectas que constituyen organizaciones coercitivas. El principal problema es que el requisito de falta de voluntad del dueño de los bienes o el “engaño” en virtud del cual se “perjudica patrimonialmente” a la víctima, que exige la actual legislación no concurre exactamente en la realidad de una secta de estas características. El miembro de la secta actuará más bien anulado en su voluntad real o impedido de ejercerla conscientemente. En la exterioridad de los actos existirá una voluntad manifestada en relación de las respectivas transferencias patrimoniales”.
La Comisión investigadora insta al Ministerio de Justicia y al Consejo de Defensa del Estado a realizar los estudios para el perfeccionamiento de los tipos penales existentes para hacer frente al flagelo de las sectas.
La experiencia comparada muestra que en general las sectas cometen atentados criminales mediante comportamientos activos (homicidios, inducción al suicidio, lesiones, maltrato, torturas y actos de barbarie, diversos atentados sexuales, proxenitismo y corrupción de menores, ejercicio ilegal de la medicina, etc.) o mediante abstenciones (no asistencia a persona en peligro; abandono de menores, etc.).
Un punto particularmente importante es perfeccionar nuestro ordenamiento a fin de establecer la responsabilidad penal de las personas morales y jurídicas.
Por ejemplo, el Código Penal francés (artículo 121-2 después de la reforma de 1994) establece que: “Las personas morales, excluido el Estado, son responsables penalmente, según las distinciones de los artículos 121-4 al 121-7 y en los casos previstos por la ley o el reglamento de las infracciones cometidas, por su cuenta, por sus órganos o representantes... La responsabilidad penal de las personas morales no excluye la de las personas físicas autores o cómplices de los mismos hechos”.
Georges Fenech en “Face aux Sectes. Politique, Justice, Etat” Presses Universitaires de France, Paris, 1999, explica que son delitos imputables a la persona moral diversas infracciones contra las personas, contra los bienes o infracciones cometidas en perjuicio de la Nación, el Estado y la paz pública, tales como los actos de terrorismo, la reconstitución de movimientos disueltos, la corrupción, el tráfico de influencia, etc., y agrega: “La justicia dispone de un nuevo arsenal represivo que puede aplicarse a las sectas en tanto que entidad jurídica propia, distinta de los individuos que la componen. Las penas previstas son particularmente disuasivas puesto que van desde la disolución del grupo (pena eliminatoria) a la prohibición definitiva o temporal de ejercer directa o indirectamente una o más actividades profesionales o sociales, pasando por la sujeción a vigilancia judicial, el cierre definitivo o temporal de uno o más establecimientos de la agrupación y que hayan servido para cometer el delito, la colocación en afiches del delito o su difusión por medio de la prensa escrita o audiovisual”. (op. cit., página 141).
Por último, el máximo de la multa aplicable es el quíntuplo de la cantidad prevista para las personas físicas por la comisión de los mismos delitos.
La circular del Ministerio de Justicia galo es muy explícita al respecto: “El Código Penal que entró en vigencia el 1 de marzo de 1994 introdujo el principio de la responsabilidad penal de las personas morales. Conviene, entonces, cada vez que los delitos lo permitan, interponer la acción pública frente a las personas morales constitutivas de sectas o ligadas a sus actividades y requerir la aplicación resuelta de las penas en los términos establecidos en los artículos 131-37 y siguientes del Código Penal”.
Tal ha sido la vía final de la reciente Ley About-Picard cuyo artículo primero dispone que “puede ser pronunciada, según las modalidades previstas en el presente artículo, la disolución de toda persona moral, cualquiera sea la fórmula jurídica u objeto, que realiza actividades que tienen por fin o por efecto, crear, mantener, o explotar la sujeción sicológica o física de personas que participan en sus actividades, cuando han sido pronunciadas, contra la misma persona moral o sus dirigentes de hecho o de derecho, condenaciones penales definitivas por uno u otro de los delitos mencionado en lo que sigue...”.
La Comisión investigadora insta asimismo al Ejecutivo y al Consejo de Defensa del Estado a estudiar los tipos penales recientemente discutidos en la Asamblea Nacional y el Senado francés, en la llamada Ley About-Picard y ver si es necesario introducir tipos equivalentes en el ordenamiento penal chileno.
La Comisión investigadora tomando conocimiento del amplio debate dentro y fuera del Parlamento de Francia, estima necesario estudiar a fondo la posibilidad de establecer en Chile el “delito de manipulación de conciencia” y la disolución por vía administrativa de las sectas por el delito de constitución y organización de las mismas.
Respecto al eventual establecimiento de un “delito de manipulación de conciencia”, es el parecer de la Comisión investigadora que en su estudio se deban tomar todos los resguardos para evitar el riesgo de constituir un tipo penal en blanco, situación expresamente prohibida por la Constitución chilena.
Asimismo, la forma en que se había tipificado en el proyecto francés tal delito hacía correr grave peligro a diversas libertades públicas y en especial a la libertad religiosa.
Finalmente, la Comisión investigadora constató que el proyecto francés definitivamente aprobado el 30 de mayo 2001 no contiene tal delito de manipulación de conciencia.
También fue desechada la disolución por vía administrativa de los movimientos sectarios por extensión de la ley de 10 de enero de 1936 que atacaba la formación de grupos de combate y las milicias privadas y que permitía la disolución por decreto de todo grupo que organizare manifestaciones armadas en las calles o incitare a la discriminación, al odio y a la violencia, colocando en peligro la legalidad republicana y la seguridad del Estado. Una ley de 9 de septiembre de 1986 había igualmente extendido sus disposiciones a los grupos que provocaren actos terroristas.
Pero, incluso después de estas mejoras, la ley Nº 2001-504 de 12 de junio de 2001 y que tiende “a reforzar la prevención y la represión de los movimientos sectarios que atentan contra los derechos del hombre y otras libertades fundamentales” ha sido fuertemente criticada por todas las iglesias tradicionales europeas. Ejemplo de ello, son las declaraciones de la Conferencia Episcopal Francesa y de la Federación protestante de Francia, la colocación de Francia en el Informe 2001 de la organización “Ayuda a la Iglesia en Necesidad” como país violatorio de la libertad religiosa y el artículo del jesuita Paolo Ferrari que señala que “la legislación sobre sectas levanta la sospecha que podría constituirse en un arma en manos de aquellos que no sólo quieren combatir grupos restringidos, sino más bien reducir la relevancia del factor religioso. Podría llegar a constituir una amenaza para la libertad religiosa y la profesión de fe, de cualquiera fe” (La Civiltá Católica, 26 de julio de 2001). Normalmente los editoriales de la Civiltá Católica son aprobados por la Santa Sede.
La ley Nº 19.638 que regula la constitución jurídica y organización de las iglesias y otras confesiones religiosas debería modificarse, con plena participación de todas las iglesias y confesiones religiosas con notorio arraigo en Chile, según los siguientes criterios:
(1º) Proceder a precisar mejor lo que se entiende como “entidad religiosa”, dejando fuera de la protección legal como tal entidad a grupos esotéricos, parasicológicos, satánicos o grupos cuya finalidad no es religiosa como entidades educacionales, de formación profesional o desarrollo personal, de cultura física, de medicina alternativa y ecológicos, por ejemplo.
Debería agregarse en el artículo 4º de la ley Nº 19.638 que las operaciones de estas entidades no podrán comprender actividades sectarias contrarias al artículo 19 Nº 6 de la Constitución ni acciones de ese tipo calificadas de ilícitas por el daño moral o físico provocado a uno de sus miembros. Estas proposiciones son derivadas de las observaciones del ministro de Justicia sobre “actividad sectaria peligrosa” y “asociaciones ilícitas con fines sectarios peligrosos” en su Oficio Nº 2270 de 31 de mayo de 2001, páginas 5 y siguientes.
(2º) Proceder a precisar mejor que una entidad religiosa para gozar de la protección legal y reglamentaria como entidad de dicha naturaleza, debe “permanecer en el tiempo dedicada a la prosecución de fines religiosos”. Ello para prevenir que una entidad religiosa devenga con el transcurso del tiempo una entidad cuyos fines han dejado de ser religiosos.
(3º) Proceder a precisar que el derecho a acceso para prestar asistencia religiosa en recintos hospitalarios, carcelarios y establecimientos de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad Pública sólo puede ser ejercido por sacerdotes, pastores y ministros de culto debidamente acreditados por entidades religiosas que gocen de personalidad jurídica conforme a la ley chilena.
En efecto, al no exigir este requisito se va a facilitar el libre acceso de sectas destructivas a dichos recintos y establecimientos con el agravante que reclusos y enfermos son personas en situación de vulnerabilidad sicológica a las que el Estado tiene el deber de proteger.
La Comisión investigadora deja constancia de que no comparte el criterio expresado por el señor contralor general de la República en orden a que “no resulta admisible que dicha asistencia religiosa sea condicionada a que quien la preste cuente con personalidad jurídica” (Oficio del Contralor Nº 34.472 de 13 de septiembre de 2001), pues el ministro de culto que presta tal asistencia lo hace acreditado por “representantes legales” de un culto y actuando a nombre de una entidad religiosa, la que debe tener personalidad para tener “representantes” acreditadores.
En atención a que dicho requisito de contar con personalidad jurídica debe ser materia de ley se propone precisar a través de una reforma legal el artículo 6º de la letra c) inciso segundo de la ley Nº 19.638.
(4º) La Comisión investigadora concluye que debe dotarse al Ministerio de Justicia y al Ministerio del Interior de mecanismos idóneos para realizar un control preventivo en la etapa de registro y constitución de la entidad religiosa.
Por ello se estima altamente conveniente la modificación del actual reglamento de inscripción de entidades religiosas derivado de la ley Nº 19.638 (OS.21 de marzo de 2000), teniendo en consideración el contenido de los artículos primitivos 10 y 12, cuyo texto fue proporcionado a la Comisión investigadora por el ministro secretario general de la Presidencia, don Álvaro García Hurtado, en oficio ordinario Nº 922 de 8 de septiembre de 2000, y que se reproducen a modo de información.
“Artículo 10: A requerimiento del Ministerio de Justicia, el Ministerio del Interior evacuará los informes que se soliciten para resolver sobre el registro impetrado, utilizando el medio más rápido y expedito para ello”.
“El Ministerio de Justicia podrá, adicionalmente, requerir de toda persona o autoridad, los informes o antecedentes que estime convenientes respecto del registro impetrado por la entidad religiosa”.
“Artículo 12: “Cualquier persona podrá, dentro del plazo de 30 días desde la fecha de inscripción en el registro público de una entidad religiosa, presentar antecedentes al Ministerio de Justicia, formulando un petición concreta, acerca de la constitución de dicha entidad religiosa”.
“Esta presentación será puesta en conocimiento de la entidad religiosa que se está constituyendo, quien contará con un plazo de 20 días para realizar observaciones a la presentación, contados desde la fecha en que se expidió la correspondiente providencia”.
(5º) La Comisión hace suyas las conclusiones aportadas por el Ministerio de Justicia, en el oficio solicitado, en orden a la regulación del procedimiento de reforma de estatutos de una entidad religiosa regida por la ley Nº 19.638 y a la regulación de los sistemas de registro y control posterior de una persona jurídica creada por una entidad religiosa de derecho público regida por la ley Nº 19.638.
Dice el oficio del ministro de Justicia: “La ley Nº 19.638 no contempló normas que se refieran a la manera como una entidad religiosa puede acordar reformar sus estatutos.
Unido a lo anterior, no existen medios que posibiliten al Ministerio de Justicia conocer el nuevo tenor de éstos, en caso de ser modificados.
Correspondería, en consecuencia, introducir artículos que regulen la reforma de estatutos, teniendo presente que por vía de reformas, una entidad existente podría variar u ordenar de un modo radicalmente distinto sus fines y derivar sus objetivos hacia prácticas que alteren la moral, el orden público o las buenas costumbres”.
“Los artículos 8º y 9º de la ley Nº 19.638 señalan que las entidades religiosas pueden crear personas jurídicas, las que son reconocidas como tales acreditando su existencia la autoridad religiosa que las ha erigido o estatuido.
Tal circunstancia puede originar el nacimiento de entidades cuyos estatutos contengan, por señalar lo menos, disposiciones contrarias al orden público, la moral o las buenas costumbres”.
“Para precaver lo anterior es preciso que en los estatutos de la entidad matriz, esté indicado en forma clara y precisa la manera o modo de crear nuevas entidades, en forma tal que a cualquier persona que desee contratar con esta nueva entidad, le quede claro las atribuciones y restricciones que puedan afectarle”.
“Asimismo, es también necesario establecer la facultad de revisión que cabe al Ministerio de Justicia, en orden a velar que se cumplan debidamente los procedimientos indicados en los estatutos de las entidades religiosas de derecho público. De igual modo, se sugiere incorporar como trámite de carácter obligatorio el depósito de los estatutos que han de regir a estas personas jurídicas derivadas en el Ministerio de Justicia”.
“Realizado lo anterior, el Ministerio dentro del plazo y procedimiento determinado, podrá objetar y ordenar subsanar eventuales reparos que a ellos formula, anotándose en el Registro Público de Entidades Religiosas. Esta misma anotación consignará que la nueva persona jurídica, fue erigida por aquella que se encuentra registrada como entidad religiosa bajo el número de registro que el caso corresponda indicar, mediante anotación marginal.
Puede sostenerse que el reconocimiento de la calidad de entidad religiosa de derecho público al ente matriz -en virtud de la ley Nº 19.638- no significa necesariamente que una acción de ésta, expresada en la materialización de la persona jurídica que la crea, libere a ésta de toda mínima regulación y registro que tiende a favorecer intereses de terceros y proteger la fe pública”.
(6º) La Comisión investigadora también hace suya la proposición de incluir en la ley Nº 19.638 normas que resguarden explícitamente la protección de los derechos de la infancia, propuesta efectuada por el ministro de Justicia, en el sentido de que “debe habilitarse a la autoridad de salud competente para que emita un pronunciamiento sobre la obligatoriedad de la asistencia sanitaria para el menor de edad cuando lo necesite, aun cuando sus padres o tutores la nieguen por sus concepciones religiosas”.
“De igual modo, es preciso otorgar facultades a la institución del Estado que corresponda, al efecto de facilitar la fiscalización de comunidades cerradas vinculadas a la práctica de un culto religioso, cuando existan presunciones fundadas respecto de la permanencia de un menor en su interior, al margen de la custodia de sus padres”.
(7º) Otros perfeccionamientos deseables de la ley Nº 19.638.
a) Debería dictarse un reglamento que contenga un estatuto sobre ministros de culto: La ley Nº 19.638 supone el acceso a ciertos recintos y establecimientos de “ministros de Culto” para prestar asistencia religiosa, pero en parte alguna se regula cuáles son los derechos y deberes de tales ministros, la forma de acreditación, la responsabilidad que pueden tener y la responsabilidad que asume la entidad religiosa que los acredita en caso de abusos en el ejercicio de su ministerio, las normas acerca de confidencialidad respecto de su asistido y respecto del hospital, cárcel o del establecimiento castrense.
Siendo los ministros de culto un eslabón altamente sensible de la relación religiosa y proclive a efectuar una actividad sectaria o a ser utilizado por la actividad sectaria, la Comisión investigadora estima necesario que los Ministerios del Interior y Justicia sean habilitados expresamente por la ley Nº 19.638 de la potestad de dictar un reglamento especial sobre “Estatuto de los ministros de Culto” de manera de velar por la seguridad jurídica, la buena fe de los asistidos y precaverse contra eventuales abusos sectarios.
b) La Comisión investigadora hace suya la proposición del Ministerio del Interior en el oficio Nº A0329 de 28 de agosto en orden a que el actual artículo 3º del Reglamento no se contente con disponer: “No podrán suscribir el acta de constitución de la entidad religiosa, las personas condenadas por delito que merezca pena aflictiva”, sino que se establezca una norma similar a la del artículo 8º párrafo 2 del D.S. Nº 110 de 1979, del Ministerio de Justicia. En todo caso, no deberían poder suscribir el acta de constitución las personas naturales que integraban los órganos directivos de una entidad religiosa al momento de su disolución judicial.
c) En las sesiones celebradas con la Comisión investigadora, tanto el ministro de Justicia como el subsecretario del Interior señalaron que no estaban dotados de potestades para fiscalizar si las personas jurídicas religiosas se mantenían dentro de sus fines en la actividad que desarrollan después de su constitución. Precisamente porque, a menudo, las sectas emplean personalidades vigentes para realizar su actividad destructiva, esta Comisión investigadora estima conveniente que una modificación de la ley Nº 19.638 dote a ambos ministerios de facultades fiscalizadoras y establezca la obligación de las entidades religiosas de remitir los antecedentes que le sean solicitados, pero debería cuidarse que estas potestades se concilien con la libertad religiosa y dejar siempre expedito el acceso de los interesados a los tribunales de justicia.
d) Por oficio Nº 2270 de 31 de mayo de 2001, el señor ministro de Justicia ha propuesto “el estudio de la eventual creación de una unidad encargada del registro y supervisión del funcionamiento de entidades religiosas de derecho público y privado, que incluya el estudio de aquellas actividades susceptibles de ser calificadas como sectas peligrosas de motivación religiosa”. La Comisión investigadora hace suya esta proposición e insta al gobierno -puesto que tal creación es de su iniciativa legal exclusiva- a crear un Departamento de Personas Jurídicas Religiosas radicado en el Ministerio de Justicia, con la dotación de personal y recursos necesarios para cumplir dicha tarea.
e) La Comisión investigadora estima necesario que una reforma de la ley Nº 19.638 cree a nivel presidencial una Comisión Asesora de Libertad Religiosa, teniendo como vicepresidente al ministro de Justicia, comisión que asesore a su Excelencia y a los Ministerios en este importante ámbito social, en el cual se inserta como un elemento destructivo la actividad sectaria. Esta Comisión debería estar compuesta en forma tripartita (organismos públicos, entidades religiosas reconocidas y expertos). Los miembros actuarían ad honorem y debería tomarse recaudos (ejemplo en las causales de remoción) para asegurar la independencia de sus miembros en el ejercicio de sus funciones. Normalmente su consulta sería facultativa y su dictamen no vinculante.
Una de las tareas más importantes que podría confiarse a dicha Comisión es la preparación de un proyecto de ley de reforma constitucional que enriquezca el actual artículo 19 Nº 6 con lo establecido en materia de libertad religiosa en los Pactos Internacionales y la experiencia mundial de las últimas décadas en estos asuntos.
f) La Comisión investigadora ha constatado, con grave preocupación, que aún no han sido dictados los reglamentos de acceso de pastores, sacerdotes y ministros de culto para la prestación de la asistencia religiosa, exigidos por la ley Nº 19.638.
El tiempo transcurrido desde la publicación de la ley hace que el Ejecutivo esté incurriendo en una grave omisión. Este aspecto de la asistencia religiosa es altamente sensible para regular la actividad sectaria.
La Comisión investigadora estima que los reglamentos indicados no deben intervenir en materias substantivas de la asistencia religiosa, pues la habilitación legal es sólo para regular la forma y condiciones de acceso de ministros de culto, no debiendo introducirse en campos cubiertos por la libertad religiosa.
En este sentido, el único reglamento dictado (Decreto Supremo de Salud Nº 351 de 2000, publicado en el Diario Oficial de 28 de octubre de 2000) ha sido fuertemente criticado por todas las entidades religiosas más importantes y pedido su modificación, en gran medida por haberse excedido en el ámbito de su competencia, afectando la libertad religiosa. A ello se une el hecho lamentable de que las entidades religiosas no fueron consultadas en el proceso de preparación de dicho decreto.
La Comisión se alegra de que la señora ministra de Salud en el Oficio Ordinario Nº 2C 5232 de 10 de agosto de 2001 haya informado que “hemos abierto un espacio de diálogo con las diferentes iglesias para escuchar opiniones que permitan perfeccionar y mejorar algunas de sus disposiciones, de modo que se articule adecuadamente la normativa vigente tanto religiosa como sanitaria con las necesidades y realidades del quehacer de las partes involucradas”.
Sin embargo, a pesar de haber transcurrido más de seis meses de la apertura de dicho espacio de diálogo el reglamento mencionado no ha sido modificado.
La Comisión investigadora insta al Poder Ejecutivo a la pronta dictación de estos reglamentos y a que en ellos se tomen los recaudos para impedir la actividad destructiva de las sectas en los recintos hospitalarios, carcelarios y en los establecimientos de la Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad a través de estos reglamentos de acceso, previstos en la ley Nº 19.368.
g) Respecto a la disolución de personalidades jurídicas religiosas de la ley Nº 19.638, la Comisión investigadora hace suyas las siguientes observaciones de la Presidenta del Consejo de Defensa del Estado, doña Clara Eleonora Szczaranski en su oficio reservado de 2 de agosto de 2000:
1. “La disolución de una persona jurídica constituida conforme a la ley en trámite, podrá llevarse a cabo por sentencia judicial firme recaída en juicio incoado a requerimiento del Consejo de Defensa del Estado, el que podrá accionar de oficio o a petición de parte, en los casos que así corresponda. El proyecto, sin embargo, no establece los casos en que debiera intervenir, ni las causales mismas de disolución. Al no poder entenderse que su intervención es una facultad discrecional del Consejo, la ausencia de causales hace que la norma sea confusa y de difícil o imposible aplicación”.
2. En cuanto a la intervención del Consejo a petición de parte, ello deja abierta la posibilidad, al no explicitarla, de que sea a petición de cualquier particular, del gobierno, de otra iglesia, etc. “La falta de normativa clara puede estimarse atentatoria a la propia libertad religiosa que se pretende asegurar y podría poner al Consejo en una situación muy difícil”.
La Comisión investigadora, conocedora de que la disolución de la personalidad jurídica es una de las posibles sanciones que pueden aplicarse en el caso de actividades sectarias peligrosas, recomienda completar los artículos referentes a la disolución en la ley Nº 19.638 tomando en consideración lo expuesto por el Consejo de Estado y, en lo posible, con participación del Consejo de Estado en la elaboración de la nueva norma así como del reglamento de inscripción.
La Comisión investigadora advierte que la norma del artículo décimo letra b) es incompleta por cuanto no se sabe a qué requisitos se refiere la ley y si las objeciones son de forma y fondo, o sólo formales.
En ese sentido el Ministerio de Justicia ve limitada sus facultades de oposición a la constitución de personalidad jurídica.
Hace suya la crítica formulada por el Consejo de Estado en lo que expresa: “5. El artículo 11, inciso primero señala que el Ministerio de Justicia puede objetar la constitución de una persona jurídica “si faltara algún requisito”. Sin embargo, no se explicita cuáles requisitos se exigen ni de qué requisitos se trata, no quedando claro cómo podría el Ministerio de Justicia oponerse si la ley no señala requisitos, no pudiendo extenderse a estas nuevas personas jurídicas los requisitos establecidos para las personas jurídicas de derecho privado ya que se les otorga personalidad jurídica de derecho público. Tampoco puede entenderse que las objeciones formuladas fueran de carácter discrecional por parte del Ministerio, ya que ello no guardaría relación con el espíritu del proyecto”.
DISCURSO DE PRESENTACIÓN ANTE LA CÁMARA DEL DIPUTADO EDUARDO DÍAZ