Source: http://www.siemprefiscal.com.mx/deduccion-de-inversiones-en-automoviles-y-la-deduccion-de-los-gastos-en-la-proporcion-debida/
Timestamp: 2014-04-20 18:23:59
Document Index: 366348731

Matched Legal Cases: ['artículo 46', 'artículo 5', 'artículo 32', 'artículo 25', 'artículo 42', 'artículo 32', 'artículo 32']

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22 noviembre, 2011 10:52 pm 12 comentarios
L.C y E.I. Laura Estrella Rodríguez La inversión en automóviles es un elemento importante en las empresas, en muchas ocasiones el contribuyente se encuentra ante la disyuntiva respecto del mejor esquema para adquirir automóviles que requiere para el desarrollo de sus actividades. Actualmente, entre los diversos medios de adquisición que ofrece el mercado, existen las figuras de adquisiciones a crédito o al contado, a través de un tercero, arrendamiento financiero y la de arrendamiento puro.
Las disposiciones contenidas en la Ley del ISR para la deducción de los pagos por el uso o goce temporal de automóviles, han sufrido varias e importantes modificaciones y han estado íntimamente relacionadas con las reglas para la deducción de inversiones en automóviles, existen diversas limitantes que deben considerarse para su correcto tratamiento, hay condiciones específicas, como montos y porcentajes máximos autorizados por la misma Ley, en relación con el monto original de la inversión. Uno de los puntos que cuenta con más desconocimiento u omisión, es la aplicación contable de los gastos inherentes a la inversión de automóviles, tales como mantenimientos, combustibles y seguros, entre otros; que serán deducibles únicamente en la proporción que representan entre el monto original del automóvil y el importe deducible máximo permitido.
Es de suma importancia tomar en cuenta todos estos aspectos para no incurrir en un perjuicio para el contribuyente, ya que no estaría deduciendo correctamente lo que las Leyes del I.V.A., I.E.T.U. e I.S.R. le permiten, y que ante una revisión de la autoridad se estaría ante una evasión fiscal, repercutiendo en las finanzas de la empresa. INTRODUCCION En relación a la inversión de automóviles, la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR) establece reglas claras para que los contribuyentes puedan efectuar su deducción y la de los gastos que le son relativos; asimismo, dispone reglas para la deducción de los gastos por el arrendamiento financiero y arrendamiento puro.
Estas reglas tienen por objetivo evitar que se abuse de las inversiones y los gastos relacionados con automóviles, a fin de reducir la base gravable del ISR, por lo que en general la regulación contenida en la ley de la materia respecto a este tipo de bienes tiene carácter limitativo, y es preciso conocerla a fin de no aplicar deducciones mayores a las que realmente corresponden e incurrir en la omisión del pago del ISR.
La Ley del ISR permite o restringe la deducción de automóviles, la cual depende del tipo de contribuyente de que se trate y atiende al principio de que la deducción debe ser estrictamente indispensable para los fines de la actividad del contribuyente o para la obtención de los ingresos por los que esté obligado al pago de este impuesto.
En el ejercicio 1990 la Ley del ISR no establecía límites, para la deducción de inversiones en automóviles y consecuentemente tampoco existían límites para la deducción de los pagos por concepto de arrendamiento de los mismos (en la medida en la que fueran estrictamente indispensables para el desarrollo de la actividad y se cumplieran otros requisitos de forma que a la fecha siguen vigentes).
Para el año 1992 y hasta el año 2001, este razonamiento y esquema de proporcionalidad se mantuvo, ya que expresamente la Ley establecía que la deducción de las rentas debía efectuarse en la proporción del monto original de la inversión deducible para el caso de inversiones en automóviles. En adición a ese requisito, se hacía mención expresa a que este tipo de erogaciones también debían cumplir con los requisitos que el artículo 46, fracción II establecía y que para el año 2001 señalaba que las inversiones en automóviles sólo eran deducibles hasta por un monto de $150,000.00, siempre que fueran automóviles utilitarios. Asimismo se indicaba que no eran deducibles las inversiones en automóviles comprendidos dentro de las categorías “B”, “C” y “D” a que se refería el artículo 5o. de la Ley del Impuesto sobre Tenencia o Uso de Vehículos (autos con valor superior a $522,000).
Para el ejercicio 2002 entró en vigor la actual Ley del ISR, en la cual se incorporaron cambios sustanciales en torno a la deducción de automóviles tanto por inversiones como por arrendamiento, y que hasta el ejercicio 2011 aún siguen vigentes en su esencia.
En efecto, el artículo 32, fracción XIII de la Ley del ISR (que es el equivalente al artículo 25, fracción XIV que hasta el ejercicio 2001 reguló la deducción de los pagos por concepto de arrendamiento de automóviles) establece que:
“Tratándose de automóviles, sólo serán deducibles los pagos efectuados por el uso o goce temporal de automóviles hasta por un monto que no exceda de $165.00 diarios por automóvil, siempre que además de cumplir con los requisitos que para la deducción de automóviles establece la fracción II del artículo 42 de esta Ley, los mismos sean estrictamente indispensables para la actividad del contribuyente. Lo dispuesto en este párrafo no será aplicable tratándose de arrendadoras, siempre que los destinen exclusivamente al arrendamiento durante todo el periodo en el que le sea otorgado su uso o goce temporal.
Al igual que sucedía hasta el ejercicio 2001, se puede observar que la referencia al monto máximo deducible no limita la deducción que el propio artículo 32, en su fracción XIII, establece. Es decir, los pagos por concepto de arrendamiento de automóviles pueden ser deducibles hasta por $165.00 diarios, aún y cuando el monto original de la inversión del automóvil sea mayor que el monto máximo deducible que la propia Ley establece. Lo anterior parte del hecho de que este requisito es aplicable para la deducción de inversiones en automóviles y no así para el caso de arrendamiento de automóviles.
Tomando en cuenta lo anterior, los pagos por el uso o goce temporal de automóviles, son deducibles hasta por un monto que no exceda de $165.00 diarios por automóvil, aún y cuando el monto original de la inversión del automóvil sea mayor que el monto máximo deducible que la propia Ley establece.
Ahora bien, se debe señalar que mediante el Decreto por el que se exime del pago de contribuciones federales, se condonan recargos de créditos fiscales y se otorgan estímulos fiscales y facilidades administrativas, a los contribuyentes que se indican en lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 23 de abril del 2003, el cual, a la fecha está en vigor, se otorgan algunos estímulos fiscales y facilidades administrativas a algunos contribuyentes.
“…los contribuyentes que tributen en los términos del Título II o del Título IV, Capítulo II, de la Ley del ISR, que realicen pagos por el uso o goce temporal de automóviles, en lugar de efectuar la deducción de dichos pagos hasta por la cantidad señalada en el tercer párrafo de la fracción XIII del artículo 32 de la citada Ley, podrán deducir hasta $250.00 (doscientos cincuenta pesos 00/100 M.N.) diarios por vehículo, siempre que cumplan con los requisitos que para la deducibilidad de dichas erogaciones establecen las disposiciones fiscales.
Se tiene que de aplicarse el Decreto, la deducción sería de $250 pesos diarios, en lugar de los $165 pesos diarios que establece la propia Ley; sin importar el monto de la inversión.
Las inversiones en a