Source: http://absta.info/la-cuenta-corriente-bancaria-i-generalidades-y-fuente-legal.html
Timestamp: 2018-11-13 20:42:42
Document Index: 372110102

Matched Legal Cases: ['artículo 9', 'artículo 12', 'artículo 1', 'artículo 69', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 69', 'artículo 3', 'artículo 2221', 'artículo 1', 'artículo 15', 'artículo 15', 'artículo 2', 'artículo 4', 'artículo 16', 'artículo 1', 'artículo 9', 'artículo 1', 'artículo 154', 'artículo 1', 'artículo 154', 'artículo 62']

La cuenta corriente bancaria I. Generalidades y fuente legal
Descargar 182,38 Kb.
Tamaño 182,38 Kb.
LA CUENTA CORRIENTE BANCARIA Y EL CHEQUE
I.- GENERALIDADES Y FUENTE LEGAL.
El contrato de cuenta corriente bancaria se encuentra principalmente regulado en el DFL 707, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Ley sobre Cuentas Corrientes Bancarias y Cheques (Diario Oficial de 7.10.1982).
Hasta el año 1922 este contrato se rigió exclusivamente por la costumbre. Ese año se dictó la Ley 3045 que fue la primera en establecer una regulación legal sobre la materia. Con el tiempo, dicha ley experimentó sucesivas modificaciones, que hicieron necesaria la dictación de un texto refundido, que se vació en el DFL 707. Este DFL se divide en tres párrafos:
1.- Del contrato de cuenta corriente bancaria (artículos 1 al 9).
2.- Del cheque (arts. 10 al 44).
3.- De las cuentas corrientes y cheques en moneda extranjera (arts. 45 al 50).
Sin perjuicio de lo anterior, también son pertinentes las normas contenidas en la Ley General de Bancos, DFL Nº 3 de 19 de diciembre de 1997.
Por otro lado, son aplicables al contrato de cuenta corriente bancaria las normas que el Código de Comercio establece respecto de la extinción de la cuenta corriente mercantil (artículo 9 del DFL 707).
Por último, destaquemos que también son pertinentes las normas de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, la que de conformidad con el artículo 12 de la Ley General de Bancos está facultada para interpretar la ley e impartir instrucciones a los bancos para el resguardo de los depositantes u otros acreedores y el interés público.1
II.- DEFINICIÓN LEGAL, ELEMENTOS Y PARTES DEL CONTRATO.
El artículo 1 del DFL 707 define a la cuenta corriente bancaria disponiendo que “es un contrato a virtud del cual un banco se obliga a cumplir las órdenes de pago de otra persona hasta concurrencia de las cantidades de dinero que hubiere depositado en ella o del crédito que se haya estipulado”.
De la definición podemos identificar los siguientes elementos:
1.- Una de las partes del contrato debe ser necesariamente un banco. Lo anterior concuerda con lo establecido en el artículo 69 Nº 1 de la Ley General de Bancos que incluye entre las operaciones bancarias, el recibir depósitos y celebrar contratos de cuenta corriente bancaria.
La otra parte toma el nombre de cuenta correntista y puede ser una persona natural o jurídica. Esta es la “otra persona”, a que alude la definición del artículo 1 del DFL 707.
2.- El funcionamiento del contrato supone, por un lado, la existencia de depósitos de dinero o de un crédito conferido al cuenta correntista y, por otro, el giro de órdenes de pago por parte del cuenta correntista en contra del banco, las que tradicionalmente se efectúan mediante cheques.
3.- El banco debe cumplir las órdenes de pago, pero hasta la concurrencia de un límite, el cual está constituido por:
a) Las cantidades de dinero depositadas en la cuenta corriente, depósitos que puede haber efectuado directamente el cuenta correntista o un tercero.
b) El crédito que se hubiere estipulado entre el cuenta correntista y el banco.
A su vez, los fondos deben cumplir dos requisitos:
a) Ser suficientes para cubrir la orden de pago.
b) Deben estar disponibles en cuenta corriente, es decir, en dinero efectivo, que provengan ya sea, del depósito en dinero propiamente tal en la cuenta, o bien, de cheques que han sido depositados, cobrados a través del canje y abonado su valor en la cuenta corriente del cuenta correntista.
Asimismo, para estar disponibles, los fondos no deben haber sido objeto de alguna medida que impida utilizarlos para el pago de las órdenes que emita el girador, como ocurriría por ejemplo en el caso de alguna medida precautoria de retención, embargo de fondos o embargo de la cuenta corriente del titular.
III.- CARACTERISTICAS DEL CONTRATO:
1.- Es un contrato consensual, se perfecciona por el solo consentimiento de las partes. No obstante, en la práctica es siempre celebrado por escrito y mediante formularios estandarizados y prerredactados por los bancos. Concretamente, en los contratos de cuenta corriente bancaria podremos identificar unas “condiciones particulares” (que se refieren fundamentalmente a la individualización de las partes y que varían en cada contrato particular) y las “condiciones generales”, que contienen las estipulaciones aplicables a todos los contratos de cuenta corriente bancaria celebrados por el banco.
2.- Es un contrato unilateral. Para la gran mayoría de la doctrina, el contrato de cuenta corriente bancaria sólo impone obligaciones para el banco, principalmente, la de cumplir las órdenes de pago emanadas del cuenta correntista.
Esto emana de la propia definición del artículo 1 del DFL 707, el cual expresa que un banco se obliga a cumplir las órdenes de pago de otra persona.
Desde esta perspectiva, el contrato no impone obligaciones al cuentacorrentista. Sin embargo, el contrato si le impone ciertas cargas, es decir, deberes establecidos en su exclusivo beneficio, de tal manera que si no los cumple sólo él resultará perjudicado, careciendo el banco de una acción para exigir que el cuenta correntista evacue estas cargas. Por ello es que se dice que no se trata de verdaderas obligaciones y el contrato tiene carácter unilateral. Por ejemplo, el contrato de cuenta corriente bancaria no obliga al cuenta correntista a efectuar depósitos en la cuenta. Con todo, si no efectúa depósitos, el banco no estará obligado a cumplir las ordenes de pago giradas por el cuenta correntista.
No obstante lo anterior, existen algunos supuestos en que el banco puede estar facultado para cobrar determinadas comisiones por el envío de cartolas y mantención de cuenta. Normalmente estas comisiones, especialmente la de mantención de cuenta, sólo se exige en aquellas cuentas con bajo movimiento. En la práctica, los bancos fijan estas comisiones de acuerdo a una tabla de desarrollo, que se eleva gradualmente cuando el saldo promedio de la cuenta es bajo.
Se dice que esta obligación de pagar determinadas comisiones no convertiría al contrato en bilateral, sino que, a lo sumo, se trataría de un contrato sinalagmático imperfecto.
3.- Es un contrato oneroso: Pues tiene por objeto la utilidad de ambas partes.
Para el cuenta correntista, el contrato es útil pues le proporciona la comodidad y seguridad de la custodia y existencia de su dinero, evitándole el inconveniente de tener que transportarlo para poder dar cumplimiento a sus diversas obligaciones dinerarias, las que ahora puede cumplir mediante órdenes de pago efectuadas en contra de su banco y con cargo a los fondos acreditados en su cuenta corriente bancaria.
Para el banco, el contrato presta una gran utilidad, por cuanto la suma de los diversos depósitos efectuados por sus cuenta correntistas, le permite utilizar ese dinero para prestarlo a otras personas, cobrando el correspondiente interés.
Al respecto, cabe señalar que la posibilidad que todos los cuenta correntistas giren, a la vez, la totalidad de sus fondos en cuenta corriente es prácticamente imposible. En todo caso, existe la obligación de los bancos de mantener una reserva de fondos que deben estar disponibles para atender a los giros. Esta reserva de fondos se denomina “encaje” y está tratada en el Título VI de la Ley General de Bancos.
4.- Es un contrato de adhesión, ya que el banco establece las cláusulas del contrato en forma tal que la contraparte sólo pueda adherir a ellas o rechazarlas.
5.- Es un contrato de tracto sucesivo, puesto que las obligaciones se generan y extinguen día a día durante toda la vigencia del contrato.
6.- Es un contrato principal, en el sentido que subsiste por sí solo, sin necesidad de otra convención.
7.- Es un contrato nominado y típico.
8.- Es un contrato intuito personae. Evidentemente existe una relación de confianza entre las partes, en que la consideración de la persona es especialmente relevante.
9.- Está sujeto a instrucciones administrativas, emanadas de la Superintendencia de Bancos. Ello permite reconocer cierto grado de dirigismo contractual, tendiente a restringir las posibles conductas abusivas de los bancos respecto de sus clientes.
IV.- MERCANTILIDAD DEL CONTRATO:
De conformidad con el artículo 3 Nº 11 del Ccom, que mercantiliza las operaciones de banco, el contrato de cuenta corriente bancaria será siempre mercantil para el banco, para lo cual valga recordar que el artículo 69 Nº 1 de la Ley General de Bancos considera como operaciones de banco el celebrar contratos de cuenta corriente bancaria.
La mayoría de la doctrina estima que para el cuenta correntista, el contrato será civil o mercantil según la teoría de lo accesorio. Es decir, si la cuenta corriente bancaria es complementaria a un giro principal mercantil, será comercial; en caso contrario, será simplemente un acto de carácter civil.
En todo caso, dejemos constancia que una opinión minoritaria estima que las operaciones bancarias son siempre mercantiles, independiente de la calidad de las personas que en ellas intervengan, es decir, se trataría también de actos formales de comercio. Desde esta perspectiva, el contrato de cuenta corriente bancaria también sería mercantil para el cuenta correntista. Sin perjuicio de ello, cabe tener presente que entre la cuenta corriente bancaria y el cheque existe una íntima relación, por cuanto el cheque es normalmente el instrumento usado por el cuenta correntista para dar las órdenes de pago al banco en el marco del contrato de cuenta corriente bancaria. Recordemos que conforme al artículo 3 Nº 10 las operaciones sobre cheques constituyen un acto formal de comercio.
V.- OBJETO DEL CONTRATO:
Tal como precisa Arturo Prado Puga, el objeto del contrato es necesariamente dinero, que se confunde en el patrimonio del depositario (el banco). Los bancos reciben las sumas o fondos depositados en propiedad, ya que se trata de un depósito irregular, en el que la especie depositada pasa en dominio al depositario, quien se presume facultado para hacer uso de ella (artículo 2221 del Código Civil). Esto permite que el banco disponga y preste el dinero como si fuese suyo y el cliente disponga a su turno del dinero acreditado en su cuenta a pesar de no ser suyo. En el depósito bancario existe, en síntesis, una doble disponibilidad: a favor del banco y a favor del cliente.
VI.- CLASES DE CUENTA CORRIENTE BANCARIA:
1.- Cuenta corriente de depósito: Es aquella que existe cuando el cuenta correntista hace depósitos de dinero en su cuenta, pasando dichos fondos en dominio al banco, que contrae la obligación de cumplir las órdenes de pago del librador. Los depósitos puede hacerlos directamente el cuenta correntista o sus apoderados, pero también terceros.
2.- Cuenta corriente de crédito: Tiene lugar cuando el banco autoriza que el cuenta correntista gire órdenes de pago en contra de un préstamo que ha celebrado con el banco.
VII.- EFECTOS DEL CONTRATO (OBLIGACIONES QUE GENERA):
Tal como se expresó a propósito de las características, el contrato de cuenta corriente bancaria tiene carácter unilateral, por cuanto sólo una de las partes resulta obligada (el banco). En lo que respecta al cuenta correntista, se dice que éste está sujeto a determinadas cargas, cuyo incumplimiento sólo cede en su propio interés, sin tener el banco una acción para exigir este cumplimiento.
Analicemos a continuación las obligaciones y cargas que genera este contrato:
a) Obligaciones que genera para el banco:
1.- Cumplir las órdenes de pago del cuenta correntista.
Esta obligación emana del artículo 1 del DFL 707. Las órdenes de pago son normalmente efectuadas girando cheques en los formularios que el banco debe entregar gratuitamente al cuenta correntista, en talonarios seriados y numerados, de acuerdo lo establece el artículo 15 del DFL 707.
El banco pone a disposición del cliente estos talonarios a través de solicitudes de pedimento que deben guardarse y custodiarse con extrema diligencia y cuidado y que normalmente se incluyen en los mismos talonarios. Sin perjuicio de lo anterior, las órdenes pueden girarse a través de “cheques sueltos”, que facultan al cuenta correntista para girar en su favor sobre su cuenta recurriendo a formularios que se encuentran en poder del propio banco librado y a los que refiere el artículo 15 en la parte final del inciso primero.
No obstante lo dicho, destaquemos que en la actualidad el cheque ha dejado de ser el único mecanismo que permite lograr la disponibilidad de fondos. Actualmente, con el desarrollo de los medios telemáticos, las órdenes de pago que igualmente afectan la cuenta corriente, pueden efectuarse mediante tarjeta de débito (Red-compra), sistemas de pago automático de cuentas con cargo a cuenta corriente (PAC), transferencias electrónicas realizadas a través del sitio web del banco en la Internet, e incluso a través de la tarjeta de crédito, que no obstante dar lugar a un contrato distinto se ha transformado en la práctica en un medio usual de afectación de los fondos existentes en la cuenta corriente bancaria.
2.- Acreditar al cuenta correntista las sumas que el banco o un tercero deposite en abono a la cuenta corriente. (artículo 2 del DFL 707).
3.- Llevar una cuenta detallada de los movimientos de dinero, posibilitando en todo momento establecer el saldo disponible sobre el cual puede girar el cuenta correntista.
4.- Rendir cuenta a su comitente (cuenta correntista), exhibiéndole el movimiento de la cuenta corriente con sus saldos correspondientes, semestralmente o cuando éste se lo solicitare. (artículos 4 y 5 del DFL 707).
En la práctica, esta obligación se cumple mediante la entrega de cartolas individuales que el banco envía mensualmente a su cliente.
Conforme al artículo 4, el cliente tiene la carga de efectuar el reconocimiento de los saldos de cuenta que el banco le envíe y si ellos no son objetados dentro de los 30 días siguientes de la fecha del envío por carta certificada de los correspondientes saldos, las partidas se entenderán aprobadas.
5.- Entregar al cuenta correntista de cheques en talonarios seriados y numerados. Art. 15 DFL 707.
El objetivo de esta obligación es que el cuenta correntista pueda emitir las órdenes de pago válidamente y, por lo tanto, el banco responda ante los cheques provenientes de talonarios que él ha entregado.
Excepcionalmente se admite la existencia de cheques sueltos, pero con la limitación de que ellos se giren a favor del cuenta correntista y en la misma oficina del banco.
6.- Responder por el pago de cheques falsificados en los casos que señala el artículo 16 del DFL 707.
Conforme a esta norma, el librado es responsable:
1° Si la firma del librador es visiblemente disconforme con la dejada en poder del librado para cotejo.
2° Si el cheque tiene rasgaduras, enmendaduras u otras alteraciones notorias, y
3° Si el cheque no es de la serie entregada al librador.
Si la falsificación se limitara al endoso, el librado no será responsable sino en el caso de haber pagado a persona desconocida, sin haber verificado su identidad.
7.- Mantener reserva respecto de terceros del movimiento de la cuenta corriente y su saldo.
A esto se refieren los incisos segundo y siguientes del artículo 1 del DFL 707, y dice relación con el secreto bancario, que revisaremos separadamente.
b) Cargas que el contrato impone al cuenta correntista:
1.- Proveer de fondos suficientes al banco librado para que este responda a las ordenes de pago:
Los fondos podrán proveerse con cheques del mismo banco, con cheques de otros bancos, mediante vales a la vista, depósitos en efectivo, etc.
Todo lo anterior en la medida que la cuenta corriente sea de depósito. Si se trata de una cuenta de crédito, la provisión se entiende efectuada por la celebración del contrato de crédito.
2.- Girar los cheques en los talonarios entregados por el banco.
La excepción la constituyen los cheques sueltos.
3.- No girar cheques sin disponer de fondos.
Si bien el banco no va a pagar el cheque cuando no hay fondos disponibles, esta conducta normalmente es una causal fijada en el contrato de cuenta corriente que faculta al banco para cerrar la cuenta.
4.- Evitar el extravío del talonario de cheques o dar aviso inmediato al banco en caso de pérdida o sustracción del mismo.
De no mediar esta conducta el cuenta correntista va a ser responsable ante el banco si su firma es falsificada, en cheque de su propia serie y no es visiblemente disconforme (art. 17 DFL 707).
5.- Pagar cierto interés sobre el saldo a favor del banco, en caso de sobregiro. Esta obligación además rige respecto de las cuentas corrientes de crédito y el interés y la comisión son limitadas por la Superintendencia de Bancos.
VIII.-EXTINCION DE LA CUENTA CORRIENTE BANCARIA:
Conforme con el artículo 9 del DFL 707, las disposiciones de los artículos 611, 612, 613, 614, 615 y 617 del Código de Comercio (relativos a la cuenta corriente mercantil) se aplicarán también a la cuenta corriente bancaria en cuanto no sean contrarias al DFL 707.
Estas normas se refieren a la extinción del contrato de cuenta corriente mercantil. Las causales de extinción en definitiva son:
1.- Advenimiento de la época fijada por la convención.
2.- Consentimiento de las partes.
3.- La muerte.
4.- La interdicción.
5.- La demencia.
6.- La quiebra de una de las partes.
7.- Cualquiera otro suceso legal que prive a alguno de los contratantes de la libre disposición de sus bienes.
Se suele agregar como causal de término de la cuenta corriente bancaria el cumplimiento de la condición de girar cheques sin fondos.
Terminada la cuenta corriente deberá practicarse la liquidación, operando una compensación y determinándose el saldo y la persona del acreedor y deudor.
IX.- EL SECRETO BANCARIO:
Consiste en la obligación que tienen los bancos de mantener en reserva las informaciones que han obtenido sobre sus clientes en las relaciones propias de su actividad y que no pueden revelar a terceros sin autorización.
Está consagrada en el artículo 1 inciso segundo del DFL 707, conforme al cual el banco deberá mantener en estricta reserva, respecto de terceros, el movimiento de la cuenta corriente y sus saldos, y sólo podrá proporcionar estas informaciones al librador o a quien éste haya facultado expresamente.
Este principio se desarrolla, además, en el artículo 154 de la Ley General de Bancos, según el cual los depósitos y captaciones de cualquiera naturaleza que reciban los bancos están sujetos a secreto bancario y no podrán proporcionarse antecedentes relativos a dichas operaciones sino a su titular o a quien haya sido expresamente autorizado por él o a la persona que lo represente legalmente. El que infringiera la norma anterior será sancionado reclusión menor en su grado mínimo a medio.
Como es dable apreciar conforme a estas normas lo que está protegido no es sólo el secreto de la cuenta corriente bancaria, sino también las operaciones de depósitos y captaciones.
Las demás operaciones quedan sujetas a reserva y los bancos solamente podrán darlas a conocer a quien demuestre un interés legítimo y siempre que no sea previsible que el conocimiento de los antecedentes pueda ocasionar daño patrimonial al cliente.
Fundamento del secreto bancario:
Se dice que es una manifestación del secreto mercantil (también presente en los artículos 42 y 43 del Ccom, relativos al secreto de la contabilidad).
Para otros deriva el derecho de propiedad y a la privacidad, consagrados en la Constitución (art. 19 N° 24 y N° 4° y 5°). Al respecto, son pertinentes las normas de la Ley 19.628 sobre protección de la vida privada y protección de datos de carácter personal (D.O. 28.08.1999).2
Se dice que es una manifestación de la protección a la confianza que una persona deposita en el banco.
Para otros se funda en el principio de que nadie está obligado a declarar contra sí mismo.
Excepciones al secreto bancario:
La ley contempla algunos supuestos en cuya virtud el banco debe revelar la información que, en principio, está protegida por secreto bancario. A saber:
1.- Por orden de los Tribunales de Justicia: Conforme a los incisos 2°, 3° y 4° del artículo 1 del DFL 707, no obstante el secreto, los tribunales de justicia podrán ordenar la exhibición de determinadas partidas de la cuenta corriente en causas civiles y criminales seguidas con el librador. Igual medida podrá disponer el Ministerio Público, con autorización del juez de garantía, en las investigaciones a su cargo. Con todo, en las investigaciones criminales seguidas contra empleados públicos por delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones, el Ministerio Público, con la autorización del juez de garantía, podrá ordenar la exhibición del movimiento completo de sus cuentas corrientes y de los respectivos saldos.
Por su parte, el artículo 154 de la Ley General de Bancos, en sus dos últimos incisos, establece que la justicia ordinaria y la militar, en las causas que estuvieren conociendo, podrán ordenar la remisión de aquellos antecedentes relativos a operaciones específicas que tengan relación directa con el proceso, sobre los depósitos, captaciones u otras operaciones de cualquier naturaleza que hayan efectuado quienes tengan carácter de parte o imputado en esas causas u ordenar su examen, si fuere necesario.
Los fiscales del Ministerio Público, previa autorización del juez de garantía, podrán asimismo examinar o pedir que se les remitan los antecedentes indicados en el inciso anterior, que se relacionen directamente con las investigaciones a su cargo.
2.- La Ley de Quiebras, faculta al síndico, como representante del fallido, para imponerse de la cuenta corriente de éste con relación a los bienes comprendidos en la masa.
3.- La SVS tiene facultades para revisar los libros y documentos de la Bolsa de Valores y de sus corredores, incluidas sus cuentas corrientes bancarias.
4.- El Código Tributario, en su artículo 62, establece que los tribunales de justicia podrán ordenar el examen de la cuenta corriente en caso de delito que diga relación de incumplimiento de obligaciones tributarias.
El tema del secreto bancario actualmente se encuentra en álgida discusión, existiendo un proyecto de ley destinado a flexibilizar las normas que lo regulan y dar mayor amplitud a sus excepciones.