Source: https://citafalsa.com/category/actualidad/
Timestamp: 2020-04-02 08:41:15
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Matched Legal Cases: ['artículo 67', 'artículo 152', 'artículo 67', 'artículo 67', 'artículo 67', 'artículo 67', 'artículo 99', 'ARTÍCULO 99', 'artículo 99']

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27/01/2020 actualidadJavier
El secesionismo suele jugar a forzar la lógica jurídica más allá del límite, para intentar obtener resultados ilógicos.
Torra jugó a ser desobediente y, de momento, tiene una condena penal no firme, la pérdida de la credencial como diputado -tampoco firme, aunque sí efectiva- y, si seguimos una consistente lógica jurídica que algunos niegan o discuten, la pérdida de la condición de Presidente.
Esto último es lo que sucede, sin necesidad de arduos razonamientos: si para ser Presidente de la Generalitat hay que cumplir un requisito concreto como ser diputado de la Cámara, la lógica dice que, si ya no se ostenta la condición de diputado de la Cámara catalana, tampoco se es Presidente de la Generalitat. Punto.
Otra interpretación -que siempre caben y se pueden argumentar, pero de forma endeble- carece de la necesaria consistencia lógica jurídica. Es insostenible afirmar que la pérdida de la condición de diputado no lleva aparejada la de Presidente porque “en ningún lugar dice que deba seguir siéndolo para conservar el cargo” o, en términos más técnicos, que “desde una interpretación literal, no se impone que el presidente de la Generalitat tenga que ser miembro del Parlament durante todo su mandato” (artículo de Pau Bossacoma en La Vanguardia).
Lo cierto es que no es necesaria la dicción literal, sino lógica jurídica: si para acceder al cargo de Presidente se debe cumplir el requisito de ser Diputado, esta condición debe cumplirse en todo momento.
Perdida la condición de Diputado, se pierde la condición de Presidente, como resulta de una lectura lógica del contenido del artículo 67.2 del Estatuto de Autonomía: “2. El Presidente o Presidenta de la Generalitat es elegido por el Parlamento de entre sus miembros. Puede regularse por ley la limitación de mandatos”. (Este precepto es sustancialmente idéntico al artículo 152.1 de la Constitución, de donde proviene). Es indiscutible que el Presidente se elige de entre sus miembros: si no se puede escoger a alguien que no lo sea, ¿cómo puede aceptarse que a posteriori pueda ser Presidente quien ha perdido la condición de diputado? La intención y la lógica inherente es incuestionable.
Es cierto que el artículo 67.7 del mismo texto establece las causas de cese: “7. El Presidente o Presidenta de la Generalitat cesa por renovación del Parlamento a consecuencia de unas elecciones, por aprobación de una moción de censura o denegación de una cuestión de confianza, por defunción, por dimisión, por incapacidad permanente, física o mental, reconocida por el Parlamento, que lo inhabilite para el ejercicio del cargo, y por condena penal firme que comporte la inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos”. [Obviemos discutir florituras jurídicas del tipo: ¿estar vivo es requisito de acceso o la muerte es causa de cese?]
Con respecto a ese artículo 67.7 hay quien defiende que una interpretación sistemática de los requisitos de acceso y del cese lleva a la conclusión de que se trata de causas numerus clausus o tasadas. Es decir, que fuera de los supuestos establecidos en el artículo 67.7 del Estatuto, no es posible considerar que la pérdida de la condición de diputado lleve aparejada la de Presidente porque «no está previsto«. Esto es un error y, como digo, es ilógico.
Sucede que, en esta competición por forzar la Ley, se recurre a principios del derecho sancionador, cuando el asunto es mucho más sencillo: si te exigieron un requisito para acceder, debes cumplirlo para mantenerte.
El recurso a «lo que no está prohibido, está permitido» o «la pérdida de la condición de Presidente solo es posible cuando la sanción esté prevista» no es lo que se dirime en el caso de Torra. Del mismo modo que prever la pérdida de la condición de Presidente «por muerte» no es una sanción, sino la consecuencia lógica de la pérdida de la personalidad jurídica (y si con ello se quiere resaltar que no es transmisible a los herederos, igualmente es innecesario porque el cargo de Presidente es personalísimo; esto es otra cosa que la lógica jurídica no necesita precisar) o, si se quiere, del requisito «estar vivo», la pérdida de la condición de Presidente por haber perdido la condición de Diputado no es más que la consecuencia lógica de no cumplir con uno de los requisitos que posibilitó la elección, como ser miembro del Parlament.
Es por eso que en el escrito de alegaciones del Parlament en el recurso interpuesto contra el Acuerdo de la Junta Electoral Provincial de Barcelona se decía: «Hay que hacer referencia, por otra parte, que, como se ha dicho, el MHP, Sr. Joaquim Torra es también President de la Generalitat, y de acuerdo con el artículo 67.2 EAC la pérdida de la condición de diputado conllevaría también la pérdida del cargo de President de la Generalitat«. Lógico.
Y es por esa misma lógica, creo yo, que, sorprendentemente, parece que en el escrito de petición de medidas cautelares, la defensa de Torra no alegó (eso parece, aunque no he visto el escrito; enlace al TS Sala Contencioso auto 23 enero 2020) un perjuicio irreparable para el caso de no suspenderse el Acuerdo por el que se deja sin efecto la credencial de Diputado: porque sería tanto como admitir la competencia y los efectos del Acuerdo. Explicado sencillo: si en el escrito de medidas cautelares se hubiera alegado como perjuicio irreparable que la pérdida de la condición de Diputado conlleva la de Presidente, considero que ahí existiría, quizás, un buen elemento de discusión. Si no se alega por la defensa de Torra, el Tribunal no puede entrar a considerar lo que no se le ha planteado. Con todas las reservas, eso es lo que parece.
CONCLUSIÓN: Por lógica jurídica, Torra no es Presidente. Ello no obsta a que, en un futuro, los recursos que haya formulado puedan ser estimados o desestimados. Sin embargo, el Acuerdo es ejecutivo y la pérdida de la condición de diputado, efectiva. Perdida esa condición que le permitió acceder al cargo, ahora mismo no es Presidente.
Añado: al parecer, la pérdida de la condición de diputado se halla en ejecución.
07/12/2019 actualidadJavier
﻿﻿Lo primero, agradeceros que todavía sigáis pasando por aquí tras casi dos meses sin entrada.
Lo segundo, un poco de algún tema que, vista la persistente escasez moral e intelectual del separatismo dominante conviene tener presente, porque ahora mismo el asunto no despertará demasiado interés, pero es que no paran.
La dimensión moral.Empezamos con Mark Engler, el del libro sobre la desobediencia, la entrevista en Vilaweb y el tuit de Torra. Era tan desconocido en Cataluña hasta hace unas pocas semanas como, sin duda, él desconocía y desconoce la realidad en Cataluña. Lo digo yo y también Francesc-Marc Álvaro en su artículo en La Vanguardia, «El buen polarizador«: «A mí, lo que me llama la atención es la evidente ignorancia de este académico (no menor a la de muchos académicos españoles) sobre la sociedad catalana, un desconocimiento que tiene una consecuencia muy grave: en sus respuestas a VilaWeb , no menciona (ni parece tener presente) que la mitad de los catalanes no son favorables a la secesión.«.
Lo fácil que resulta para el separatismo pillar al incauto de turno que, con un total desconocimiento del tema, se atreve a opinar como si fuera voz autorizadísima es algo tan habitual que casi ni llama la atención. Aunque lo mejor de esa entrevista, para mí, era esto: «Morir com un màrtir és inherent als moviments guanyadors. No es vol que passi, però és inevitable un cop augmentes la tensió«. O sea: no quieres que haya un muerto, pero es inevitable que lo haya. Ajá. En mi flexible mente jurídica se traduce así: deseas que haya un muerto. Y a esa clase de declaraciones se aferran Torra y su batallón. Pues felicidades por su escasa moralidad, a la que tantos se apuntan como si nada.
Y acabo con otra divertida historia: el Libro Blanco del Plan Europa. Para afrontar con el máximo de risa posible, primero recordemos, por poner un ejemplo, una recopilación de discursos de Konrad Adenauer titulada «El Fin Del Nacionalismo«, que son todo lo contrario al nacionalismo y los principios inspiradores del separatismo. Ahora, lo que dice ese Libro:
«POSICIONAMIENTO 1.4. Promover e impulsar mecanismos institucionales que posibiliten las ampliaciones internas de la Unión.
En un marco de construcción democrática de la Unión, sería necesario que esta articulara mecanismos que posibiliten los procesos de naturaleza política que puedan tener lugar en su interior orientados o dirigidos a ampliar, sin modificar las fronteras exteriores, el número actual de los sus estados miembros. Esta tipología o nuevo modelo de ampliación debería hacer posible que los nuevos estados surgidos democráticamente en el seno de la Unión Europea continuaran formando parte sin disrupción de su pertenencia actual.
Propuesta 1.4.1. Desarrollar una estrategia de relaciones y contactos internacionales, especialmente a escala de la Unión, que permita favorecer y sumar apoyos a esta toma de posición por parte de los diferentes actores que influyen e intervienen en el sistema institucional de la Unión, todo defendiéndola como una expresión y concreción de los valores democráticos que la Unión pretende asegurar de acuerdo con sus tratados constitutivos.
Propuesta 1.4.2. Promover los estudios y la reflexión que permitan profundizar y desarrollar la base teórica del concepto de ampliación interna de la Unión.«
Bien sabemos que el concepto de «ampliación interna» no existe y es un invento que solo sostienen un pequeñísimo puñado de juristas de corte secesionista en Europa y, qué casualidad, la totalidad de «juristas» (ejem) separatistas. Sobre esto nos reímos ampliamente hace años (resumido: lo de la ampliación interna no tiene ni pies ni cabeza; es algo así como el terraplanismo) y, ahora, pretenden volver a difundirlo, aprovechando la amnesia permanente del público al que se dirigne.
EN cuanto a la propuesta: se dirige a una Unión en la que se promoverían separaciones. Cada uno que saque sus propias conclusiones.
COnclusión. Sí, habría más cosas para comentar o charlar. Sin embargo, aparte de la pesadez del separatismo, no hay casi nada de interés. ¿Razón? Pues que con el paso del tiempo cada vez queda más desnuda su escasez moral (muertos inevitables, por ejemplo) y poco fuste intelectual (desacreditadas sus teorías, vuelven con ellas tras un tiempo «prudencial»).
14/10/2019 actualidadJavier
Mucho trabajo para leer la Sentencia y diseccionarla, así que imposible opinar en su conjunto. Como va a dar mucho de sí, cambiemos de entrada y así los comentarios se podrán leer y seguir con una cierta normalidad.
«Felicidades» a los que veían como probable la sedición (en su día, Alex iba por ahí) y, como de vez en cuando a uno también le gusta tirarse flores (aunque preferí no dar opinión firme), reproduzco un pasaje de la Sentencia y otro de una anterior entrada (de forma un poco ventajista: «yo ya lo dije»).
La Sentencia dice, entre otras cosas, en el apartado de justificación de la condena a Oriol Junqueras:
«h) Está acreditado por la testifical del Mayor de los Mossos Sr. Trapero y de los comisarios Sres. Ferrán, Molinero, Quevedo y Castellvi, que el acusado D. Oriol Junqueras, en su condición de Vicepresidente del Govern, estuvo presente en la reunión que tuvo lugar el día 28 de septiembre de 2017. Dicha reunión fue celebrada, a instancia de aquellos mandos policiales, con el objetivo de informar a los miembros del ejecutivo del importante riesgo para la seguridad que podía derivarse de la constatada presencia de colectivos radicales y de la movilización de una cifra de personas próxima a los dos millones. La alta probabilidad de enfrentamientos con las fuerzas policiales encargadas de cumplir el mandato judicial hacía aconsejable -a juicio de los mandos policiales- la suspensión de la votación prevista para el día 1 de octubre. Pese a ello, la decisión de los miembros del Govern presentes en esa reunión fue la de seguir adelante con el referéndum. Al finalizar la reunión, el procesado rebelde, entonces Presidente de la Generalitat, manifestó a todos los presentes que si el día 1 de octubre se desataba la violencia declararía la independencia.
La voluntad sedicente del acusado Sr. Junqueras y la representación de esos graves incidentes se infiere con facilidad, no ya de los términos en que se desarrolló esa reunión, sino del hecho objetivo de que el día anterior el Tribunal Superior de Justicia había dictado un auto -cuya existencia fue puesta de manifiesto en el encuentro entre responsables políticos y mandos policiales- en el que se acordó prohibir la realización del referéndum y ordenar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad -Mossos d’Esquadra, Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía y Policía Local- que incautaran el material, cerraran los colegios e impidieran la votación.«
Y esto escribí(amos) en la entrada del 11 de abril:
«Como mínimo, la declaración de los mandos de Mossos apunta a la sedición. No que se haya cometido la sedición: apunta a sedición. Tampoco quiere decir que sea descartable la rebelión: significa que los hechos relatados apuntan a la sedición, sin necesidad de esfuerzos exagerados. Simplifico otra vez y acudo a esquemas ya conocidos sobre los hechos:
El Gobierno de la Generalitat decide seguir con la convocatoria: a) Pese a la suspensión decretada por el Tribunal; b) Pese a las advertencias de Mossos; c) Asumiendo que puede pasar «una desgracia»; d) Sirviéndose de una parte de la ciudadanía a la que Puigdemont -y, como mínimo, los otros dos miembros del Gobierno presentes- expone conscientemente a una «desgracia» (en derecho penal, esto como mínimo se llama «dolo eventual«, que se resume en que, sabiendo y conociendo el daño que puede provocar una determinada acción, continúa ejecutándola, sin descartar que el resultado dañoso puede producirse); e) con la finalidad de lograr una declaración formal de independencia que se efectúa -entre verdades y mentiras- el 10 y el 27 de octubre de 2017; f) se hace todo lo anterior, sabiendo y conociendo -así lo han declarado en juicio varios procesados- que la votación carecía de valor jurídico, no obstante lo cual (anterior letra e) los procesados no hicieron ni dijeron nada en octubre de 2017 en orden a desacreditar la votación.»
CONCLUSIÓN. A ver, que no hace falta ser un fenómeno del Derecho Penal. Bastaba con atender a la realidad.
Venga, comentarios de toda índole.
Edito: para añadir el imprescindible enlace a la Sentencia que ha aportado killerman en el último comentario de la anterior.
«Me sorprende que nadie lo haya puesto todavía: https://elpais.com/politica/2019/10/14/actualidad/1571035592_144762.html y https://ep00.epimg.net/descargables/2019/10/14/adf9ed7f90e51a34e8ad377f9716bd40.pdf
¡Gracias!«
22/09/2019 actualidadJavier
La entrada de hoy no es ‘procés’, pero tiene que ver bastante con el ‘procés’. Además del objetivo principal secesión, el ‘procés’ nos ha traído una impugnación general del sistema constitucional que, como se ha visto durante estos años en el blog, parte de forma habitual de lecturas erróneas, ignorantes o falsas del Derecho y su aplicación.
Os sitúo. El jueves, en la típica ronda de lectura digital secesionista, leía esto en ElNacional: «Martín Pallín: «El Rey se ha apartado de lo que le manda la Constitución en la investidura»«. La noticia se refería a un artículo publicado en CTXT en el que se sostenía, según José Antonio Martín Pallín, que el Rey tenía la obligación de proponer un candidato a la investidura conforme a lo dispuesto en el artículo 99.4 de la Constitución y, al no hacerlo, se habría situado fuera del texto constitucional, según una supuesta jurisprudencia constitucional por la que «hay que proponer al candidato del partido que tenga más escaños en el Parlamento«.
Para quien se quiera ahorrar leer mucho: NO ES VERDAD. El Tribunal Constitucional NO DICE ESO SOBRE EL ARTÍCULO 99.4 DE LA CONSTITUCIÓN. De hecho, la Sentencia que se cita en el artículo de CTXT NI SIQUIERA ENJUICIA UN ASUNTO RELATIVO AL 99.4 CE. Sí, ya sé que con mayúsculas uno grita en Internet, pero a ver si de esta manera se enteran todos los que le han dado retuit al artículo.
Seguir leyendo ¿Usted también, Martín Pallín? (doctrina inventada del artículo 99.4 de la Constitución)) →
11/09/2019 actualidadJavier
Ante la insistencia de algunos medios convenientemente subvencionados en magnificar los datos de asistencia a una manifestación a la que le he prestado un par de minutos de atención, me permito los siguientes comentarios:
A ojo de buen cubero, que ya sabéis hace casi tres años me doctoré en el cálculo de superficies y nos dio para una bonita serie de comentarios y reflexiones sobre las aglomeraciones, la asistencia a la manifestación me ha parecido floja.
Floja porque si hace años el separatismo medía su «fuerza» (ejem) y apoyo «mayoritario» (doble ejem) en función de los datos de asistencia, según parece el público presente se ha reducido como mínimo en dos tercios. Pues dos tercios menos de «fuerza» y «mayoría» (triple ejem).
Por supuesto, lo que toca por parte del separatismo es aceptar que solo con ver en vista aérea la Plaza de España se observaba CLARAMENTE que no estaba ni mucho menos llena. Que había mucha gente, obvio, con absoluta comodidad y espacio. Y ese era uno de los puntos que estaban «a tope«.
También por supuesto, me da absolutamente IGUAL cuánta gente haya ido o dejado de ir (mucha menos, evidente) porque, y eso es lo importante para esta breve entrada, lo que sí he podido percibir de manera nítida en esos dos minutos en que he sintonizado TV3, escuchando a algunos de los periodistas y entrevistados, es que se trataba de una manifestación de familia.
Ese tipo de familia que se reúne alrededor del abuelo. ¿Del abuelo? ¿Qué me estás contando, Javier? Pues sí, amigos. Se trata del abuelo llamado ‘Procés’. De vez en cuando lo montan en la silla de ruedas, le ponen unas gafas de sol y lo acercan a la oficina bancaria del barrio para que salude con un gesto del brazo a los empleados, que ya se sabe que el hombre no puede hablar, y así consiguen cobrar la pensión cada mes.
Por supuesto, el pobre abuelo está muerto, pero la familia sigue en su día a día como si continuara vivo y tiran de un hilo para simular que saluda cuando lo sacan de casa, aunque cada vez es más complicado no apercibirse de que huele a muerto.
CONCLUSIÓN. Un fraude y un autoengaño, claro. Nada nuevo entre la familia del ‘Procés’.
Seguir leyendo Nada es nada →