Source: http://www.iurisprudente.com/2014/09/la-sustitucion-vulgar-ii-la-sustitucion.html?showComment=1448298475505
Timestamp: 2020-02-28 17:31:49
Document Index: 263491848

Matched Legal Cases: ['artículo 1006', 'artículo 774', 'artículo 1006', 'Artículo 427', 'Artículo 427', 'Artículo 451']

Iuris Prudente: La sustitución vulgar II. La sustitución vulgar y las legítimas.
Publicado por Francisco Mariño Pardo en 19:21:00
Anónimo 4 de septiembre de 2015, 19:27
En primer lugar, enhorabuena por su blog. Realmente es fantástico y considero que de gran ayuda para todos.
He leído muy muy atentamente sus publicaciones en torno a la sustitución vulgar (I, II y III) y es realmente increíble sus aclaraciones pero sobre todo la documentación que menciona. Felicidades.
Sin embargo, se me plantean algunas dudas. Digamos que entro en contradicción cuando interpreto lo que leo y sobre todo los artículos del Código Civil.
Veamos, cito literalmente para así no equivocarme.
Establece el Art. 774 CC: “Puede el testador sustituir una o más personas al heredero o herederos instituidos para el caso en que mueran antes que él, o no quieran, o no puedan aceptar la herencia.
La sustitución simple, y sin expresión de casos, comprende los tres expresados en el párrafo anterior, a menos que el testador haya dispuesto lo contrario”
Esto quiere decir que ¿si el testador (Lorenzo) en su testamento dispone que: “nombra herederos universales por partes iguales a sus tres hijos (Paco, José y Antonio) sustituyéndolos vulgarmente, en todos los casos legales, incluido el de conmoriencia, por sus hijos y descendientes”, si cualquiera de los herederos forzosos, premuere a su padre, o no acepta su herencia o es incapaz para heredar, ¿ocuparán su lugar los nietos?
En su post “Sustitución Vulgar II” (y aquí viene mi duda) escribió que:
“Caso distinto es el de la repudiación de la herencia. Debe tenerse en cuenta que el derecho de representación en la legítima no se extiende al caso de la repudiación, según admite de modo generalizado la doctrina. Esto es, si el hijo repudia la herencia del padre, sus descendientes no son legitimarios en la herencia del abuelo. El legitimario que repudia lo hace por sí y por su estirpe
Para resolver este caso debe tenerse en cuenta que, como ya se ha apuntado, los descendientes del repudiante no tienen la condición de legitimarios. Por lo tanto, si se admitiese la sustitución vulgar a su favor, se estaría atribuyendo parte de la legítima a quien no tiene la condición de legitimario.”
- ¿si el heredero forzoso (hijo: Paco, José o Antonio) repudia a la herencia de su padre (el abuelo Lorenzo) (ya ha muerto y es una sucesión testamentaria), su nieto o nietos (hijos de Paco, José o Antonio) no ocuparán su lugar a pesar de haber sido instituidos como sustitutos porque el primer llamado (Paco, José o Antonio) ha repudiando y ello supone que repudia también por su estirpe?,
-o cuando se dice ¿“que el derecho de representación en la legítima no se extiende al caso de la repudiación” quiere decir, que el nieto no ocupará su lugar únicamente en la legítima (entiendo larga, dos tercios) pero sí podrá como sustituto de su padre repudiante heredar la parte de libre disposición?
Es decir, en definitiva, a pesar de que el testador haya establecido la sustitución vulgar, ¿ésta no opera, no es válida? Habrán de heredar la porción del que premuere al testador o renuncia a la herencia el resto de instituidos y no sus descendientes?
Anónimo 4 de septiembre de 2015, 19:29
En torno a esto, aprovecho para hacerle la siguiente consulta.
El artículo 1006, establece que: Por muerte del heredero sin aceptar ni repudiar la herencia pasará a los suyos el mismo derecho que él tenía.
Supongamos que la sustitución que Lorenzo estableció en su testamento es válida. Nos encontramos con los siguientes casos en cuanto a sus hijos, Paco, José y Antonio.
Paco, acepta la herencia de su padre. No hay problema
José, tiene dos hijos y falleció antes que su padre pero fue instituido heredero en testamento ¿ocuparán su lugar sus hijos, es decir, nietos?
Antonio que en vida de su padre recibió un casa en virtud de donación, tiene tres hijos. Antonio no ha muerto pero sí renuncia a la herencia de su padre. ¿Ocuparán sus hijos su lugar en la herencia de su abuelo? Y, deben los hijos de Antonio traer a colación (para determinar si es o no inoficiosa la donación) el valor de la casa que su padre recibió por vía de donación.
En caso afirmativo, es decir, debe computarse el valor de la casa a pesar de haber renunciado a la herencia y, en caso, de que resulte que es inoficiosa, ¿debe pagar el exceso Antonio o sus hijos?
Francisco Mariño Pardo 4 de septiembre de 2015, 21:14
Todos los temas que plantea son interesantes. Como contestar a todos me va a llevar algún tiempo, no le respondo inmediatamente, pero a más tardar a principios de semana le daré mi opinión sobre todos ellos.
Francisco Mariño Pardo 16 de septiembre de 2015, 14:10
Aunque con algún retraso, trataré de contestar a sus preguntas.
Muchas de las cuestiones que plantea son debatibles. Yo le daré mi opinión, que no tiene por qué ser la verdadera, ni por supuesto la que prevaleciera ante un Tribunal, si estamos hablando de un caso real.
Para ir por orden:
- Me pregunta por el artículo 774 y dice "Esto quiere decir que ¿si el testador (Lorenzo) en su testamento dispone que: “nombra herederos universales por partes iguales a sus tres hijos (Paco, José y Antonio) sustituyéndolos vulgarmente, en todos los casos legales, incluido el de conmoriencia, por sus hijos y descendientes”, si cualquiera de los herederos forzosos, premuere a su padre, o no acepta su herencia o es incapaz para heredar, ¿ocuparán su lugar los nietos?
En general sí, aunque el caso de la renuncia es el que plantea una excepción.
Si uno de los hijos renunciase a la herencia, al mismo tiempo estaría renunciando a la legítima y esta renuncia a la legítima lo hace por sí y por su estirpe.
Por eso, aunque la sustitución vulgar efectivamente comprendería el caso de no aceptar o renunciar el llamado, y desde esa perspectiva, los nietos del hijo renunciante estarían llamados como sustitutos vulgares, si a la herencia concurren con el repudiante otros hijos, como en el caso que plantea, quienes sí aceptan, la parte de legítima se debe dividir exclusivamente entre los aceptantes, y entendiendo por parte de legítima, tanto la legítima estricta como el tercio de mejora. Esto es consecuencia de que, al perder el hijo repudiante y los hijos de este hijo la condición de legitimarios, la legítima solo se puede dividir entre los que conserven esa condición. Esto es, el repudiante y su estirpe no hace número para el cálculo de la legítima, al menos en el derecho común. A esto me refiero en el párrafo que transcribe, solo a la parte de legítima.
Es cierto que la cuestión podría ser dudosa en el caso del tercio de mejora, pues se puede mejorar a quien no es legitimario, basta con que se sea descendiente. Pero, en mi opinión, solo cuando se hace un uso efectivo de la mejora, bien como mejora de cuota o de cosa determinada, se aplican a este tercio las reglas especiales de la misma.
Por ejemplo, si en su caso, el tercio de mejora se hubiera dejado a dos de los hijos, con la misma cláusula de sustitución vulgar, y uno de ellos repudia a la mejora, a mi juicio, sí cabe entender llamados a los sustitutos vulgares en dicha parte.
Por el contrario, en el tercio de libre disposición, la sustitución vulgar a favor de los hijos repudiantes produciría efectos, y se entenderían llamados como sustitutos vulgares los hijos del repudiante (en principio, según endiendo, los existentes al tiempo de la apertura de la sucesión, aunque hubieran fallecido antes de la renuncia, aunque esto es muy discutido, como la cuestión de si los posibles hijos nacidos después de la apertura de la sucesión se entenderían llamados, aunque parece prevalecer la opinión negativa).
Francisco Mariño Pardo 16 de septiembre de 2015, 14:11
- El artículo 1006, establece que: Por muerte del heredero sin aceptar ni repudiar la herencia pasará a los suyos el mismo derecho que él tenía.
Antonio que en vida de su padre recibió un casa en virtud de donación, tiene tres hijos. Antonio no ha muerto pero sí renuncia a la herencia de su padre.
¿Ocuparán sus hijos su lugar en la herencia de su abuelo? Y, deben los hijos de Antonio traer a colación (para determinar si es o no inoficiosa la donación) el valor de la casa que su padre recibió por vía de donación.
En su consulta empieza por hacer referencia al derecho de transmisión. A mi juicio, sin entrar en detalles, el derecho de transmisión y la sustitución vulgar se aplican a supuestos de hecho distintos. El derecho de transmisión exige la supervivencia del llamado -transmitente - al primer causante, sin que exista renuncia ni incapacidad para suceder a éste. Mientras la sustitución vulgar comprende las hipótesis de premoriencia, incapacidad de suceder y renuncia. No se aplican a los mismos casos.
En el caso de José, si fallece antes de su padre, no juega el derecho de transmisión, que por otra parte es a favor de los herederos, que no son necesariamente los hijos. Pero, en todo caso, si José ha fallecido antes que el padre no "transmite" derecho alguno a sus hijos. Estos podrán ser sustitutos vulgares, conforme a la cláusula de sustitución, incluyendo en este caso de premoriencia la parte de legítima, pues la sustitución vulgar juega el mismo papel que jugaría la representación.
En cuanto a Antonio, si renuncia a la herencia del padre, volvemos al caso que antes hemos visto. No hay transmisión, pues ha renunciado, no ha muerto sin aceptar ni repudiar, y la sustitución vulgar podría jugar en el tercio de libre disposición.
En cuanto a la donación que se le hizo, el renunciar a la herencia no implica renuncia a la donación que seguiría teniendo efectos. Respecto de si la donación es colacionable, a mi juicio, no, pues la colación solo tiene lugar entre herederos forzosos, y Antonio al renunciar pierde esa condición. Otra cosa es que sí sea computable y pueda ser objeto de reducción, como lo son todas las donaciones incluidas las hechas a extraños. A mi juicio, aunque ya le digo que existen otras opiniones, la donación debería imputarse a la parte de libre disposición del causante, y si excede de ésta, reducirla. No podría imputarse tampoco al tercio de mejora de forma tácita.
Anónimo 19 de noviembre de 2015, 19:21
En primer lugar felicidades por sus comentarios son muy didácticos.
La situación de hecho es que existen tres hijos, herederos de su padre, con sustitución vulgar sin expresión de casos en los descendientes.
Un hijo repudia la herencia por él y sus descendientes en escritura pública.
Otro hijo repudia, también en escritura pública, sólo por él, pero no por sus descendientes. ¿Se debe interpretar que lo hace también por su estirpe o habrá que llamar también a los nietos?.
En este caso el único legitimario será el hijo que acepta la herencia que se lo llevará todo no?.
Francisco Mariño Pardo 19 de noviembre de 2015, 21:17
Entiendo que si me habla de sustitución vulgar es que existe un testamento en que se nombra herederos a los tres hijos con sustitución vulgar a favor de sus descendientes, sin que exista ninguna otra disposición. Si no hubiera testamento, la cuestión sería distinta. Dice que un hijo ha repudiado por sí y por sus descendientes. No acabo de entender exactamente a qué se refiere, a lo mejor el padre representó a sus hijos, aunque si son menores hubiera requerido autorización judicial, pero, en todo caso, dejando eso de lado, me dice que el otro hijo ha repudiado y tiene descendientes y no lo ha hecho por ellos. La sustitución vulgar entraría en juego a favor de los descendientes de ese hijo repudiante, pues al ser sin expresión de casos incluye la renuncia, pero, a mi entender, solo en cuanto al tercio de libre disposición, y no en los tercios de mejora y legítima; en esos dos tercios heredaría el otro hijo (estoy suponiendo que estamos hablando de un territorio no foral). La cuestión más dudosa podría ser el tercio de mejora, en donde admito que existen argumentos para defender que los nietos del repudiante entrasen como sustitutos, pues el tercio de mejora puede corresponder a descendientes no legitimarios. Yo opino lo contrario porque, si no hay mejora efectiva se aplican las mismas reglas que a la legítima, pero es opinable. De todas formas, ya que creo que me está preguntando por un caso real, le digo que esta opinión que le doy sin compromiso es solo eso, una opinión, y que tiene el defecto originario de no haber visto los papeles, me refiero al testamento, con lo tiene un valor muy relativo y tómela así.
Anónimo 20 de noviembre de 2015, 0:25
Muchas gracias por su respuesta, efectivamente es en territorio no foral.
En el testamento el padre instituye herederos universales a sus tres hijos y en su defecto a sus descendientes.
Un hijo del disponente, ha repudiado la herencia y los hijos de éste también en la misma escritura.
Otro hijo solo ha repudiado por él, teniendo dos hijos que no han renunciado.
En el testamento el disponente no hace mención a mejora alguna.
Por tanto si estoy en lo cierto el único hijo que si va a aceptar la herencia, se llevaría la legítima amplia entera 2/3 partes.
Y los nietos heredarían cada uno el 50% del tercio de libre disposición.
Según su opinión sería correcto este planteamiento.
Una última pregunta, según el caso expuesto, si además, los hermanos repudiantes, hubieran recibido en vida donaciones que fueran inoficiosas, es decir que perjudicasen la legitima amplia que corresponde al hijo que si acepta la herencia se reducirían las donaciones por inoficiosas, hasta cubrir la legitima, los nietos verían afectado en algo al tercio de libre disposición.
Me gustaría saber su opinión experta sin compromiso.
Reitero las gracias, y felicidades por su blog.
Francisco Mariño Pardo 20 de noviembre de 2015, 10:14
Pues sí. Como dice, en mi opinión, es así. En cuanto a las donaciones de los hermanos repudiantes yo sí creo que deberían imputarse al tercio de libre disposición y reducirse si son inoficiosas. Esto lo baso en que el repudiante pierde la condición de legitimario y las donaciones al mismo, en consecuencia, solo pueden imputarse al tercio de libre disposición. Pero le digo que no es una opinión unánime y hay autores con mucho prestigio que han defendido, con base en antecedentes históricos, que las donaciones al legitimario repudiante pueden imputarse al tercio de legítima. Yo nunca lo he compartido, pero existen esas tesis. En general, el tema de las legítimas y de la imputación de donaciones son materias complejas e insuficientemente reguladas, por no decir que mal reguladas, así que son terrenos muy resbaladizos, sobre los que no se pueden dar opiniones muy categóricas.
Anónimo 20 de noviembre de 2015, 20:34
Entonces si interpretásemos que las donaciones se imputasen al tercio de legitima se reduciría por tanto la legitima del que si acepta.
Y si se interpreta que se imputa al tercio libre como se puede imputar si dicho tercio es para los nietos del hijo renunciante. Si el tercio libre lo imputamos a las donaciones, los nietos se quedan sin su parte no?
Francisco Mariño Pardo 20 de noviembre de 2015, 20:59
Si las imputásemos al tercio de legítima será más fácil que no sean inoficiosas, pues primero se imputarían a este y después de agotado este, aún se podrían imputar al de libre disposición. El valor de la legítima del que acepta se reduciría, en cuanto le sería más difícil lograr la inoficiosidad de lo donado. El orden de imputación sería, a mi entender, de seguir esta tesis, legítima estricta, libre disposición, pero sin llegar a incluir el de mejora, a menos que la donación se haya hecho expresamente en este concepto. Por ahí tengo una entrada sobre eso. Mi opinión ya le digo que no es esta.
Si las imputamos al tercio de libre disposición, directamente o después de agotar el de legítima estricta, esto efectivamente reducirá o incluso agotará lo que pudieran percibir los nietos en ese tercio. No es que el tercio de libre disposición o una parte del mismo sea para los nietos. Es un ámbito de disposición que el causante puede agotar con donaciones hechas en vida y si lo hace, no le quedará nada de lo que disponer por testamento. Habrá que sumar lo donado al remanente de la herencia, descontado el pasivo, y valorando la donación actualizada al tiempo de la muerte del causante, ver lo que es el tercio de libre disposición sobre esa base, ver donde se imputa la donación, si primero a la legítima y después al de libre disposición, que yo no lo defiendo, o directamente al de libre disposición, y ver cuanto de este tercio de libre disposición se ha consumido con las donaciones hechas en vida por el causante y si lo ha excedido reducirlas, en beneficio solo de los legitimarios, y si es así, nada percibirían los nietos. Si queda una parte no consumida por la donación, eso será la parte de libre disposición de la que se dispone por testamento.
En el fondo, los que defienden la imputación al tercio de legítima, buscan evitar lo que usted dice, que al imputarlo al tercio de libre disposición directamente puedan perjudicarse a los legatarios u otras personas que pudieran ser llamados a él por vía testamentaria, o incluso otros donatarios más recientes cuyas donaciones fueran imputables al mismo. Opiniones ahí para todos los gustos, y muy autorizadas en sentido contrario a lo que yo creo, que es que la donación del hijo repudiante debe imputarse al tercio de libre disposición.
En todo caso, ya le digo que toda esta materia es compleja y agotarla excede quizás de este ámbito.
Anónimo 22 de noviembre de 2015, 12:46
En este caso cuando un heredero legitimario repudia la herencia, debe hacerlo en escritura pública, en la misma, se debe mencionar que renuncia expresamente por él y su estirpe, o en el caso de no mencionar a la estirpe, se consideraría que renuncia también por élla.
Anónimo 23 de noviembre de 2015, 18:07
Muchas gracias por todas sus explicaciones, ha sido un placer y he aprendido mucho.
En pocos lugares se profundiza en estos temas como en este blog.
Francisco Mariño Pardo 23 de noviembre de 2015, 22:16
Sí, como dice, si se repudia a una herencia, el que no se llame a la estirpe a la legítima es un efecto legal, derivado de que no existe derecho de representación en la legítima en caso de renuncia, de igual modo que no existe en la sucesión intestada. Otra cosa es que pudiera entrar en juego la sustitución vulgar en el tercio de libre disposición o que, incluso, las renuncias pudieran suponer la apertura de la sucesión intestada y que los nietos resultaran llamados por la vía del 923 si han repudiado todos los hijos.
Lo de mencionar a la estirpe en la renuncia que hace el padre en sí no añade nada, en mi opinión. Si el padre quiere renunciar por sus hijos, después de haber repudiado él, deberá tener su representación legal (que corresponde además a los dos padres, en principio) y obtener autorización judicial o su consentimiento si son mayores de 16 años, o, de no ser así, serán los propios hijos los que deben renunciar, si son llamados a la sucesión en algún concepto después de la renuncia del padre.
Un saludo a usted y gracias por participar (y por sus palabras).
Mary 24 de junio de 2016, 15:38
Buenos días,gracias por su blog,es ud. muy didáctico
Se me presenta una duda,en un testamento una sra.X en Cataluña,lega a su hermana A,un piso en Barcelona,susustituida,en su caso por su hermano B,o a falta del mismo,por sus descendientes,C y D,indicando expresamente que son sobrinos de la testadora.Además instituye herederos universales a sus hermanos A Y B,con derecho a acrecer entre ellos,y sustituidos por sus descendientes.
Muere la causante,sin que A Y B hayan repudiado ni aceptado la herencia. A pedido de la prelegataria A,para que se le entregue el legado,sus sobrinos,C Y D,se presentan para aceptar la herencia de X,pero antes que firmen la aceptación,A,fallece viuda sin hijos ni descendientes,pero con un testamento que otorgó a favor de un tercero no familiar.
En este caso concreto,en el caso del legado,prevalece la sustitución a favor de los sobrinos C Y D o pasa a los herederos de A(que no son descendientes de A)?en el caso que pase a los herederos de A,si en la herencia,lo único que hay es el piso objeto del legado,los herederos de la causante,sus sobrinos,pueden solicitar la reducción del legado?
Francisco Mariño Pardo 25 de junio de 2016, 12:29
Hola Mary. Gracias por su comentario.
Respecto de lo que me cuenta, le daré mi opinión, que por supuesto que no pasa de ser eso y se la doy sin compromiso y recomendándole que si está hablando de un caso real, lo consulte personalmente con un profesional (si es que usted misma no lo es, que me ha parecido que podía serlo). A mi modo de ver, en su caso, no estamos propiamente ante un conflicto entre el derecho de sustitución vulgar y el derecho de transmisión, al que me refiero en las entradas, porque usted me habla de un prelegado de un piso, que entiendo propio de la causante. Ese prelegado transmite la propiedad al legatario desde el mismo instante de la muerte del testador y sin necesidad de aceptación del legatario, aunque sin perjuicio de su posible repudiación, que en el caso, por lo que me dice, no se ha dado. Por ello, si el prelegatario fallece después que el causante, transmite a sus herederos un derecho del que ya es titular. La sustitución vulgar no entraría en juego, pues no concurre aquí el supuesto básico de la ineficacia del legado a la que está sujeta, sea por premoriencia, conmoriencia, incapacidad para suceder o renuncia.
Y, como usted apunta, si hubiera perjuicio a las legítimas, podría ejercitarse por los legitimarios la acción de reducción o de complemento de su legítima, siempre que no hubieran transcurrido los plazos de prescripción desde la muerte de la causante (plazo que, en el derecho común, la reciente jurisprudencia sitúa en cinco años, jurisprudencia que, aunque está dictada para el caso de donaciones, entiendo que también puede ser aplicable a los legados inoficiosos).
Francisco Mariño Pardo 25 de junio de 2016, 12:32
Esta solución es la propia del derecho común, pero usted me habla de un testamento en Cataluña. Si la causante era de vecindad civil catalana, se aplicaría la legislación foral catalana. Aunque el catalán es un derecho que no aplico habitualmente, la solución entiendo que sería la misma. Esto es, prevalecerían los herederos del legatario sobre los sustitutos vulgares. La única especialidad que conozco del derecho catalán es la de que prevé que en caso de morir causante y beneficiado en el plazo de 24 horas, se entendería a efectos sucesorios que han muerto al mismo tiempo, pero de lo que me cuenta no parece que ese haya sido el caso.
En particular, podría ser aplicable a su caso el Artículo 427-17 del Libro IV del Código Civil de Cataluña, que le transcribo:
“Transmisión del derecho al legado
1. El legado deferido y no aceptado ni repudiado por muerte del legatario se transmite a sus herederos con la misma facultad de aceptarlo o repudiarlo, salvo que la voluntad del causante sea otra o salvo que se trate de legados de usufructo, renta, pensión vitalicia u otros de carácter personalísimo”.
Por lo tanto, la delación al legatario se produce en el momento de la muerte del causante, siempre que no hubiera alguna condición, y desde ese momento, si fallece sin aceptar o repudiar, transmite el legado a sus herederos. No obstante, deja a salvo que la voluntad del causante fuera otra, pero de lo que me cuenta no veo que exista en el testamento nada para apoyar esto, aunque eso siempre es cuestión de interpretación y no se puede asegurar, o yo al menos no me atrevo, a decir cómo lo interpretaría un juez.
Además, mientras en el derecho común, la DGRN ha dicho que incluso en el caso de un prelegado es necesari a la entrega por todos los herederos, en el derecho catalán existe una norma especial que podría autorizar a los herederos del prelegatario a tomar posesión por sí mismos del legado.
Artículo 427-22.5
No jugaría, además, en el derecho catalán la doctrina de la DGRN sobre que los legitimarios deben consentir la entrega del legado, por ser la naturaleza de la legítima catalana de simple derecho de crédito.
También en Cataluña los legitimarios perjudicados por el legado podrían ejercitar una acción de reducción (que caduca a los cuatro años desde la fecha de la muerte del causante -Artículo 451-24.2.
Pero ya le digo que esto no es más que un opinión y en materias que tienen que ver con la interpretación de la voluntad del causante, que en definitiva en sucesiones casi todo tiene que ver con eso, es imposible predecir con exactitud.