Source: https://panamapress.com.pa/la-vida-y-la-salud-humana-son-valores-superiores-a-la-economia/
Timestamp: 2020-06-01 01:36:37
Document Index: 364777093

Matched Legal Cases: ['artículo 55', 'artículo 79', 'artículo 231', 'artículo 1454', 'artículo 27', 'artículo 184', 'artículo 308']

LA VIDA Y LA SALUD HUMANA SON VALORES SUPERIORES A LA ECONOMÍA. – Panama Press
LA VIDA Y LA SALUD HUMANA SON VALORES SUPERIORES A LA ECONOMÍA.
Por: Edgardo Molino Mola
ExMagistrado de la Corte Suprema de Justicia. Profesor Universitario y Ex Decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá.
Con motivo de la pandemia del coronavirus 19, se ha declarado una cuarentena nacional, y lo mismo han hecho la mayoría de las naciones del orbe, para salvar vidas, contener la propagación del virus y conservar la salud de las personas, que es el deber fundamental del Estado, tal como lo establecen los artículos 17 y 109 de la Constitución de Panamá, pero que ha dado por resultado el cierre de fabricas, comercios y servicios y un desempleo generalizado. Esto ha impactado a todas las economías del mundo y afectados derechos constitucionales
El Ejecutivo panameño no ha utilizado el estado de urgencia, establecido en la Constitución en el artículo 55 y que permite la suspensión de algunos derechos constitucionales, en su lugar ha declarado el estado de emergencia, basado en el artículo 79 de la ley de contrataciones publicas, para agilizar las compras por la crisis sanitaria, que no afecta derechos constitucionales, que ya veremos que pueden ser limitados por la propia constitución, por razones de salud pública El Código Sanitario, en su artículo 231, define la cuarentena como la restricción de movimiento de las persona o animales susceptibles expuestos a enfermedad comunicable, por un periodo de incubación mas largo de dicha enfermedad.. El artículo 1454 del Código Administrativo establece que cuando ataque o amenace a una población cualquiera epidemia en el acto se reunirá la Junta Municipal, sí la hubiere, para acordar todas las medidas convenientes a fin de contener la propagación del mal y facilitar los auxilios a las personas atacadas por él.
La vida si se pierde no hay forma de recuperarla, pero si la economía se derrumba o los derechos se restringen temporalmente, por razones de salud pública o salubridad, pueden ser recuperados después de la pandemia.
El derecho de transitar libremente por el territorio nacional establecido en el artículo 27 de la Constitución, está sometido a las restricciones que le impongan las leyes o reglamentos de tránsito, fiscales, de salubridad, y de inmigración.
El derecho de reunión pacífica y sin armas para fines lícitos, del articulo 38 de la Carta, está limitado, cuando por la forma en que se ejerce esos derechos, se violen derechos de terceros, entre los cuales existe el derecho a la salud y que el Estado combata las enfermedades transmisibles, consagrado en el capítulo sobre la SALUD, en la Constitución.
El Estado puede reglamentar la economía según las necesidades sociales, dice el articulo 282 de la Constitución y no tengo la menor duda, que la salud es una de ellas. Y en el caso de la pandemia, se está reglamentando en base al poder de reglamentación de las leyes que tiene el Ejecutivo, en el artículo 184 numeral 14 de la Constitución, a través del desarrollo de las normas del Código Sanitario establecidos en los artículos 137 y 138 sobre enfermedades transmisibles y cuarentena.
El Código de Trabajo, en su articulo 159 , permite que en caso de crisis económica grave de carácter nacional, caso fortuito o fuerza mayor, debidamente comprobados, se podrán modificar los horarios o la semana de trabajo correspondiente, con el consentimiento de la organización sindical o de los trabajadores.
El artículo 308 del Código Penal panameño dice, “Quien propague una enfermedad peligrosa o contagiosa para las personas o infrinja las medidas sanitarias adoptadas por las autoridades competentes para impedir la introducción o propagación de una enfermedad será sancionado con prisión de cuatro a seis años. Si se trata de una enfermedad contagiosa, la pena será de diez a quince años de prisión”.
La recuperación económica y el restablecimiento de los derechos será difícil y compleja, pero no imposible. Lo que si es imposible es recuperar la vida que se perdió. El mundo ha vivido otras pandemias y las ha superado y después de depresiones económicas hemos tenido economías saneadas y el mundo ha seguido girando. La vida humana hay que conservarla hasta el morir, pero mientras se este vivo, hay que luchar contra todas las enfermedades para prolongar la vida hasta el final.
La economía no afecta a los muertos, solo a los vivos. Y si estas vivo, puedes luchar para recuperar la economía, pero si estas muerto, ya de nada te sirve que la economía este en deflación o en inflación. Solo los vivos tienen preocupaciones y deben resolver los problemas de la vida, pero sin vida, no hay problemas ni preocupaciones, todos los que están en el cementerio descansan en paz y dejaron de tener problemas. Es mejor estar vivos con problemas económicos que muerto con una economía sana.
Para algunos estaríamos ante la disyuntiva de me muero de hambre o me mata el virus. Si se elimina o reduce extemporáneamente la cuarentena, morirá mucho más gente y los hospitales no tendrán la capacidad para atender la multiplicación de los enfermos y se produciría un efecto devastador en la salud pública.
La vida es superior a la economía y a las incomodidades pasajeras de las restricciones de los derechos constitucionales. Eso sí, debemos de estar pendientes de que las acciones del gobierno no se desvíen de sus deberes y que no usen la pandemia para realizar actos de corrupción.
Luchemos por un Panamá saludable y libre del virus mortal.