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Timestamp: 2015-04-27 04:01:04
Document Index: 34185452

Matched Legal Cases: ['artículo 44', 'artículo 5', 'artículo 32', 'artículo 220', 'artículo 44', 'artículo 67', 'artículo 430', 'artículo 65', 'artículo 44', 'in fine', 'artículo 45']

Libros de comercio obligatorios según el Código de Comercio | Todavía Somos Pocos
Posted on 13/03/2012 por Susy Bello Knoll	Por Susy Inés Bello Knoll
En este capítulo del Código de Comercio Argentino que se denomina “De los libros de comercio” se regulan los libros obligatorios que deben llevar los comerciantes en el marco de la carga general, al decir de Gómez Leo,[1] de llevar registro de sus operaciones.[2]
Esta carga de llevar libros de comercio que estatuye la ley, comienza desde la iniciación de la actividad comercial, si bien solo tendrá libros rubricados como exige la ley el comerciante inscrito en la matrícula; y termina cuando cesa la actividad mercantil. Tratándose de sociedades subsiste durante su liquidación, hasta la total extinción de los negocios. [3]
El artículo 44 obliga a los comerciantes, además de los que en forma especial impongan el Código u otras leyes, a llevar indispensablemente los siguientes libros:
Diario. Inventarios y Balances. Fernández y Gomez Leo indican que “Vélez Sársfield, en el artículo 5 del Código de Comercio – que tuvo por fuente al artículo 32 del Código de Comercio español, que había seguido a las citadas ordenanzas de Bilbao, y al artículo 220 del Código de Portugal – determinó como libros indispensables: a) Diario, b) Inventarios, c) Copiador de Cartas. La norma pasó a ser el artículo 44, según la reforma de 1889, sin sufrir alteraciones. Ya en este siglo, fue reformada en los términos actualmente vigentes por el decreto-ley 4777/63, ratificado por ley 16.468, que tuvo por fuente, según propias manifestaciones de los integrantes de la Comisión asesora, al artículo 67 del anteproyecto de ley general de sociedades de los doctores Malagarriga y Aztiria, y al artículo 430 del código de Honduras.” [4]
En Francia, como antecedente, los libros obligatorios son: 1) el Diario; 2) el Mayor; y el Inventario. En este último se deben reproducir los estados contables anuales.[5]
A partir del Código Francés la mayoría de los países ha adoptado el criterio de exigir determinados libros. En Argentina se trata de un número mínimo de libros pero el comerciante podrá aumentar dicho número, sin prescindir de los exigidos por el Código conforme el artículo 65 del mismo[6]. A estos libros adicionales se le denominan Libros Auxiliares y sólo serán medio de prueba si existen los libros obligatorios. En principio, en la práctica tienen la misma importancia que los libros obligatorios, a los cuales complementan, y están sujetos a las mismas disposiciones legales en lo que respecta a su valor probatorio (arts. 54, 55, 61, 65 y concs., Código de Comercio).[7]
El Código Argentino indica que “el comerciante deberá llevar, los libros registrados y la documentación contable que correspondan a una adecuada integración de un sistema de contabilidad y que le exijan la importancia y la naturaleza de sus actividades de modo que de la contabilidad y documentación resulten con claridad los actos de su gestión y su situación patrimonial.” (artículo 44 in fine). Se admiten, entonces, todos los libros, además de los obligatorios, que provean un sistema integrado y armónico de información. [8]
El artículo 45 indica que “en el libro Diario se asentarán día por día, y según el orden en que se vayan efectuando, todas las operaciones que haga el comerciante, letras u otros cualquiera papeles de crédito que diere, recibiere, afianzare o endosare; y en general, todo cuanto recibiere o entregare de su c