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Timestamp: 2020-07-11 00:27:23
Document Index: 193788847

Matched Legal Cases: ['artículo 1212', 'artículo 2094', 'artículo 3227', 'artículo 3234', 'artículo 3251', 'artículo 2077', 'artículo 3275', 'artículo 3275', 'artículo 3265']

CODIGO CIVIL 1870 arts 3206 a 3290 De los censos – Notaría 232 Ciudad de México
CODIGO CIVIL 1870 arts 3206 a 3290 De los censos
Publicado por correa80 en 1 julio, 2020
Art. 3206
Censo es el derecho que una persona adquiere de percibir cierta pensión anual, por la entrega que hace á otra de una cantidad determinada de dinero ó de una cosa inmueble.
Se llama consignativo el censo, cuando el que recibe el dinero consigna al pago de la pensión la finca cuyo dominio pleno conserva.
Se llama enfitéutico el censo, cuando la persona que recibe la finca adquiere sólo el dominio útil de ella, conservando el directo la que percibe la pensión.
En el primer censo, el que recibe la pensión se llama censualista, y el que la paga censatario.
En el segundo censo, el que recibe la pensión se llama dueño, y el que la paga enfiteuta.
Si el censo se constituye por la vida de una ó más personas, se rige por las disposiciones relativas al contrato de renta vitalicia.
Si uno diere á otro en pleno dominio una cosa inmueble, reservándose sólo una pensión, el contrato se considerará como venta á plazo, que no podrá pasar de diez años, y se regirá por las disposiciones del título de compra-venta.
El contrato que hasta hoy se ha llamado depósito irregular, y toda imposición de dinero sobre inmuebles, tendrán en lo venidero el nombre de censo consignativo y se regirán por las disposiciones relativas de este título.
Todos los censos que se constituyan en lo venidero, serán redimibles: cualquier pacto en contrario será nulo.
Los censos existentes con el carácter de irredimibles, podrán redimirse por convenio de las partes.
Los censos no pueden redimirse parcialmente, sino en virtud de pacto expreso.
El rédito ó interés de los censos se determinará por las partes según su arbitrio, al otorgarse el contrato: á falta de convenio, el rédito será de un seis por ciento anual.
El capital del censo no es exigible antes del plazo fijado en el contrato, si no es por quiebra ó insolvencia del deudor, ó por falta del pago de una sola de las pensiones.
Las pensiones se pagarán en los plazos convenidos, y á falta de convenio por tercios vencidos.
El censualista, al tiempo de entregar el recibo de cualquiera pensión ó rédito, puede obligar al deudor á que le dé un resguardo en que conste haberse hecho el pago.
El capital del censo prescribe á los treinta años; los réditos, en el plazo señalado por el artículo 1212.
Todo censo debe constituirse en escritura pública, pena de nulidad.
La acción para el cobro de las pensiones en toda clase de censos, se entablará en juicio verbal, conforme á las prescripciones del Código de procedimientos y sin consideración á la cantidad, que aquellas importen.
Lo dispuesto en los títulos 8º y 9º de este Libro, se observará respecto de los censos en todo aquello que en éste no se determine especialmente.
Los censos garantidos con hipoteca, disfrutan de todos los privilegios de ésta; los que carecen de esa garantía, aunque dan acción real, no tienen más privilegio que el que les concede el artículo 2094.
Disposiciones especiales respecto al censo consignativo.
El rédito ó pensión del censo consignativo se pagará siempre en dinero y en la clase de moneda convenida.
El término de la redención del censo queda á arbitrio de las partes; pero nunca puede exceder de diez años. Si excediere de este término, subsistirá sólo como obligación personal; y si estuviere garantido con hipoteca, se observará lo dispuesto en los artículos 1991 y 1992.
También podrá pactarse que no se haga la redención sin dar aviso anticipado.
Si acerca del aviso nada se hubiere convenido, se observará lo dispuesto en el artículo 3227.
Si la finca consignada perece del todo ó se destruye en parte, se observará en cuanto al cobro del capital, á su nueva imposición y á la subrogación de la hipoteca, lo dispuesto en los artículos 1960 á 1963.
Si el censatario tiene otros bienes, debe constituir en ellos la totalidad del censo ó la parte que no cubran los restos de la cosa acensuada.
Si el censatario carece de otros bienes con que hacer el reembolso del capital, ó la subrogación de la cosa acensuada, y existe parte de ésta, podrá pedir, si no ha tenido culpa en la destrucción ó insuficiencia de la cosa, la reducción de las pensiones en proporción á lo que quede de la finca, á juicio de peritos nombrados uno por cada parte; ó librarse del pago de pensiones, haciendo dimisión de la cosa á favor del censualista.
El censatario por cuyo dolo ó culpa hubiere sobrevenido la destrucción ó esterilidad parcial de la cosa, no tiene derecho para pedir reducción de las pensiones, ni hacer dimisión de la cosa sino por consentimiento expreso del censualista.
En el caso de destrucción ó esterilidad completa de la cosa y en que por insolvencia del censatario no pueda tener lugar la subrogación de que hablan los artículos 1960 á 1963 y 3231, se extingue el censo como gravamen real; pero el censualista conserva siempre la acción personal contra su deudor; salvo pacto en contrario.
Restaurada ó fertilizada de nuevo la finca, revivirá el censo, si la restauración hubiere sido hecha por el censatario.
En el caso del artículo anterior, las pensiones sólo se cobrarán desde la restauración, si en la pérdida ó esterilidad de la finca no hubo culpa ni mala fe de partí del censatario: si las hubo, se podrán cobrar también las vencidas.
Restaurada ó fertilizada la finca por un tercero, no revive el censo, y sólo queda subsistente la acción personal en los términos que expresa el artículo 3234.
Si se ha enajenado el resto de la cosa, revivirá el censo en una parte proporcional al precio de la enajenación.
Del censo enfitéiitico.
Art. 3239
La calidad y cantidad de la pensión de la enfiteusis será regulada á voluntad de las partes.
No puede imponerse al enfiteuta el gravamen llamado laudemio; y todo pacto para asegurar el cobro del mencionado gravamen ó de cualquiera otro fuera de la pensión, es nulo de pleno derecho.
Si la enfiteusis fuere de predio urbano, ó sitio para edificar, la pensión se pagará siempre en dinero.
Al constituirse la enfiteusis, deberá nombrarse y describirse el predio, de modo que no se confundan sus límites con los de los predios circunvecinos.
El avalúo del predio se hará con deducción del importe del dominio directo, capitalizando la pensión que por razón de él debe recibirse, al tanto por ciento convenido, y á falta de convenio á seis por ciento anual.
La valuación y deslinde serán hechos por peritos nombrados á voluntad de los contratantes, y el dictamen de aquellos se insertará en la escritura del contrato.
La pensión se pagará en el tiempo y lugar convenidos.
Si no hubiere lugar convenido, la pensión se pagará en la casa del dueño, si vive en el distrito de la ubicación del predio.
Si el dueño no reside en el distrito ó no tiene en él procurador, se hará el pago en el domicilio del enfiteuta.
Si no hubiere señalado tiempo, y la pensión consistiere en frutos, se hará el pago al fin de la cosecha respectiva: si consistiere en dinero, al fin del año, contado desde la fecha del contrato.
En caso de división de la enfiteusis se observará lo dispuesto en los artículos 1955 y 1956, con las adiciones siguientes.
Si el dueño consintiere en la división por lotes, cada uno de éstos constituirá una enfiteusis diversa, y el dueño sólo podrá exigir la pensión respectiva de cada uno de los enfiteutas, conforme á la distribución hecha.
La distribución se hará por peritos nombrados por las partes, y no tendrá valor legal sino cuando el dictamen de aquellos se haga constar en escritura pública, incluyéndose en ésta el consentimiento expreso del dueño.
En caso de división podrá aumentarse la pensión que corresponda á cada uno de los nuevos enfiteutas, con la cuota que fijarán los mismos peritos para compensar la incomodidad que resulte de la división del cobro.
La enfiteusis es hereditaria; y cuando no haya convenio en contrario á la división, se distribuirá entre los herederos con arreglo á lo dispuesto en el artículo 3251.
Si hay convenio contrario á la división, podrán los herederos elegir entre sí al que ha de continuar en el contrato; y no pudiéndose poner de acuerdo, se elegirá por suerte.
Si ninguno de los herederos acepta, se venderá la enfiteusis y se repartirá el precio.
A falta de herederos testamentarios ó legítimos del último enfiteuta, se devolverá el predio al dueño.
Sólo pueden ser dados en enfiteusis los bienes raíces enajenables, salvas las siguientes disposiciones.
Los predios de menores y demás incapacitados no pueden ser dados en enfiteusis sino con autorización judicial, solicitada por el tutor de acuerdo con el curador, y con audiencia del Ministerio público.
Pueden conceder en enfiteusis todos los que pueden contratar ó enajenar sus bienes.
Los casados no pueden dar en enfiteutis sus bienes sino en los casos y con las condiciones que para enajenarlos ha establecido la ley.
Pueden recibir en enfiteutis todos los que pueden contratar, exceptuándose:
1º. Las corporaciones y cualesquiera establecimientos públicos:
2º. Los que no pueden comprar según lo dispuesto en los artículos 2968, 2972 y 2975.
El dueño tiene derecho de que se le paguen íntegra y puntualmente las pensiones convenidas, y goza de privilegio sobre los bienes de la enfiteutis en los términos del artículo 2077 fracción 6ª.
Si el enfiteuta deja de pagar por tres años consecutivos la pensión, perderá el predio por comiso, si el dueño quiere recobrarlo.
Para incurrir en comiso, no se requiere que el dueño haya demandado judicialmente al enfiteuta.
Si el enfiteuta deteriora el predio de modo que pierda una cuarta parte de su valor, podrá el dueño recobrarlo por comiso.
El enfiteuta tiene derecho de usufructuar el predio y disponer de él como de cosa propia, salvas las restricciones expresadas en este Código.
Si el enfiteuta fuere perturbado en su derecho por tercero que dispute el dominio directo y la validez del censo, deberá denunciar el pleito al dueño; y si no lo hiciere, no tendrá acción contra éste por los daños y perjuicios que sufra en el juicio de evicción.
El dueño en todo caso puede salir por si solo al pleito.
El enfiteuta está obligado á pagar todas las contribuciones prediales ó personales impuestas en razón del predio.
No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, deberá el dueño abonar al enfiteuta las contribuciones impuestas sobre la pensión misma.
El enfiteuta puede hipotecar el predio é imponerle cualesquiera otras cargas ó servidumbres, sin consentimiento del dueño; pero en caso de devolución, pasará el predio libre al dueño, si no ha consentido en esos gravámenes.
El enfiteuta puede donar ó cambiar libremente el predio; pero en este caso deberá el cesionario hacerlo saber al dueño dentro de sesenta días contados desde aquel en que se hizo la cesión.
El cesionario que no cumpla lo dispuesto en el artículo que precede, será responsable :solidariamente con el enfiteuta del pago de las pensiones.
El dueño y el enfiteuta, siempre que quieran vender ó dar en pago los derechos’ que respectivamente disfrutan sobre la cosa, tendrán el del tanto.
El que intente la enajenación, deberá dar aviso á su copropietario del precio definitivo que se le ofrezca; y si dentro de treinta días contados desde que reciba formal aviso el requerido, no hiciere uso del tanto y paga real y efectiva, podrá el requerente enajenar libremente su derecho.
Si el requerido hace uso del tanto y paga real y efectiva, se extingue el censo.
Este derecho subsiste aun en el caso de venta judicial, y si pregonado el predio no se presenta postor, puede el dueño pedir la adjudicación en los términos establecidos en el Código de procedimientos.
Si el enfiteuta no cumple con lo dispuesto en el artículo 3275, la enajenación es nula y el dueño puede recobrar el predio por comiso.
Si el que faltó á lo prevenido en el citado artículo 3275, fué el dueño, el enfitéuta no tendrá derecho para reivindicar el predio, pero sí para exigir la indemnización de los daños y perjuicios que pruebe se le siguen por la pretericion.
El enfiteuta entablará su demanda contra el dueño, si éste solo fué el culpable; y contra el dueño y el adquirente si ambos obraron de acuerdo en la preterición.
Siendo varios los predios en que estuviere constituida la enfiteusis, no podrá ninguno de los contratantes optar unos y rechazar otros en caso de tanteo, sino que deberá verificarlo respecto de todos.
El dueño no podrá exigir las prestaciones atrasadas de más de cinco años, sino por acción personal, en caso de que el crédito conste en escrito firmado por el enfiteuta con dos testigos más, ó reconocido ante un notario.
En la enfiteusis puede tener lugar la prescripción en la forma que se establece en el título respectivo del libro 2º.
Si el predio se destruye ó inutiliza totalmente por fuerza mayor ó caso fortuito, termina el contrato.
Si el predio se destruyere ó inutilizare solamente en parte, podrá el enfiteuta requerir al dueño para que éste le reduzca la pensión; y si se opusiere, podrá libertarse haciendo dimisión de la enfiteusis.
La acción por comiso en los casos de los artículos 3263 y 3278, prescribe dentro de un año contado desde la última ejecución, ó desde el acto de venta; y en el caso del artículo 3265, dentro de un año contado desde que se haya tenido noticia del deterioro de la finca.
En caso de esterilidad extraordinaria ó de destrucción fortuita de los frutos, de modo que no quede de éstos lo bastante para pagar la pensión, deducido el costo de la semilla y gastos de cultivo, no estará obligado el enfiteuta á pagar lo que falte, con tal que antes de levantar la cosecha dé aviso al dueño.
Lo dispuesto en el artículo anterior no se observará si en el contrato se ha acordado otra cosa.
En todos los casos en que el contrato de enfiteusis fuere rescindido por comiso ú otra causa, deberá abonar el dueño las mejoras que hayan aumentado el valor del predio; pero sólo cuando el aumento subsista al tiempo de la rescisión.
Lo dispuesto en el artículo que precede, no da derecho al enfiteuta para retener la finca.
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