Source: http://paisajeprotegido.com.ar/humedal5.html
Timestamp: 2020-01-19 18:31:38
Document Index: 94308334

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'artículo 41', 'ARTÍCULO 2', 'artículo 1', 'ARTÍCULO 3', 'ARTÍCULO 5', 'ARTÍCULO 6']

Ley de humedales ajena al sol, ajena a termodinámica, encerrada en una cajita de marfil; sin mínimos soportes que acaricien relaciones ecosistémicas. Esta no es una ley de presupuestos mínimos, sino redacción que ajena, que no guarda relación a lo que conforma ecosistema. Ninguna de sus definiciones y sus fundamentos roza la condición olárquica que los caracteriza. Sin enfocar plataforma de ecología de ecosistemas, de las dinámicas horizontales que asisten y dan Vida a nuestros cursos de agua, se ajenan en generalidades, difuminando cualquier reglamentación.
Ver antecedentes legislados, que a pesar de más precisos, aún, después de 10 años, esquivan reglamentación
De la demorada reglamentación de la ley 25688
De la captación y acumulación de las energías solares que los humedales reciben; de los lábiles bordes y continuas transferencias de esas aguas cargadas de energías convectivas, a las sangrías mayores. Este es el meollo a plasmar en ley y reglamentar, pues conforma la primera nota ecosistémica, siempre ausente de todos los discursos. Por eso el ACUMAR y la COMIREC fracasan.
Ver ejemplo de enfoque ecosistémico al final del html.
Observaciones a los fundamentos . . A los articulados de origen
Proyecto CD-131/13
Al señor Presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación. Tengo el honor de dirigirme al señor Presidente, a fin de comunicarle que el Honorable Senado, en la fecha, ha sancionado el siguiente proyecto de ley que paso en revisión a esa Honorable Cámara: “EL SENADO Y CAMARA DE DIPUTADOS, etc. SOBRE PRESUPUESTOS MINIMOS PARA LA CONSERVACIÓN, PROTECCION Y USO RACIONAL Y SOSTENIBLE DE LOS HUMEDALES
Mis observaciones van en itálica. Francisco Javier de Amorrortu
Artículo 1º- En consideración a los términos del artículo 41 de la Constitución Nacional la presente ley tiene por objeto establecer los presupuestos mínimos para el reconocimiento, definición, clasificación, conservación, protección, restauración ecológica y uso racional de los humedales, de sus compromisos ecosistémicos y de sus aptitudes ambientales sostenibles y participables en áreas catalogadas y no catalogadas del territorio de la Nación. Inventariar los atributos ecosistémicos de estas áreas es de sospechar consuma décadas. Todo dependerá de las dificultades cognitivas para superar el cambio de paradigma mecánico a termodinámico.
ARTÍCULO 2. A los efectos de la presente ley, entiéndase por humedales aquellos que en Ramsar se expresaron muy generales y peor definidos por el artículo 1.1 de la Convención Relativa a los Humedales. Por ello cabe avanzar en ecología de ecosistemas para descubrirlos especialmente serviciales e irremplazables, como baterías convectivas acumuladoras de energía solar y transferidoras por costas blandas y bordes lábiles de estas energías a las sangrías mayores que en planicies extremas guardan dependencia extrema de ellas, como único sostén de sus dinámicas.
ARTÍCULO 3. Son objetivos de la presente ley, conservar el orden de los factores apuntados en los arts 2º, inc e) y 6º de la ley 25675, dirigidos a:
a) Mantener en primer lugar el equilibrio y las dinámicas de los sistemas ecológicos y en segundo lugar mirar por los temas generales del ambiente y su sustentabilidad
b) Garantizar la acumulación y transferencia de energía solar que se opera en los humedales, considerando su irremplazable dependencia en el mantenimiento de las dinámicas horizontales de los regímenes hidrológicos superficiales en planicies extremas y no tan extremas;
c) Contribuir a la provisión de agua y a las diálisis de nuestras miserias en las distintas cuencas del territorio nacional; en especial, las sometidas a presiones urbanas que desde el Oeste en vano intentan llegar al estuario a través del río Luján;
d) Promover la puesta en valor de los humedales detallando sus particulares características, mediante la profundización cognitiva de los enlaces y gradientes termodinámicos e hidroquímicos que vinculan las olarquías ecosistémicas naturales.
e) Hacer valer las tipificaciones penales que descubren los arts 162, 182 y 183 del CPN para evitar la mutilación servicial de los humedales mediante rellenos y alteos que interrumpen la acumulación y su vinculación energética con las sangrías mayores. La imagen que sigue muestra los brutos terraplenes de San Sebastián en Zelaya, devorándose no menos de una docena de artículos del Código Civil.
f) prohibir las cavas criminales , que para generar rellenos, primero eliminan los inmediatos mantos acuicludos, para luego darse a estragar los acuitardos y acuíferos de agua dulce (art 200 CPN);
g) Tras advertir las dificultades que carga la ciencia al discernir, separar, en lugar de enlazar e integrar, para desde esa condición irrenunciable alcanzar a comprender la condición olárquica natural y abierta que para servir alcanzan todos los ecosistemas, aceptar la necesidad de particularizar y profundizar en ecología de cada uno de estos ecosistemas y sus compromisos olárquicos. Que no es lo mismo un estero, que un bañado, que un meandro, que un cordón litoral de salida tributaria, que una deriva litoral; sólo por nombrar los más cercanos a nuestros pagos.
h) Advirtiendo los déficits que carga la ciencia para integrar cosmovisión ecosistémica, rescatar los fenómenos que hoy se hacen visibles con imagen satelital para su oportuna conceptualización fenomenológica, aceptando la definición (Glosario ley prov. 11723) de ECOSISTEMA, como sistema relativamente estable en el tiempo y termodinámicamente abierto en cuanto a la entrada y salida de sustancias y energía. Este sistema tiene una entrada (energía solar, elementos minerales de las rocas, atmósfera y aguas subterráneas) y una salida de energía y sustancias biogénicas hacia la atmósfera (calor, oxígeno, ácido carbónico y otros gases), la litósfera (compuesta por humos, minerales, rocas sedimentarias) y la hidrósfera (sustancias disueltas en las aguas superficiales, ríos y otros cuerpos de aguas).
i) Proteger los medios de vida tradicionales en las áreas de humedales; descartando los tradicionales abusos legislados por los consejos deliberantes de suelos continentales, capaces en su ignorancia de proponer tipificaciones de ocupación de hasta 160 personas por has. y fraccionamientos 12 veces por debajo de los mínimos apuntados hace 62 años por las leyes provinciales en suelos de planicies intermareales y brazos interdeltarios. (art 2º, ley 6254)
k) Hacer cumplir las normas específicas que prohiben “sanear” los suelos anegables. “Saneamientos” que ya sabemos a dónde conducen. Ver al respecto en la imagen que sigue la prepotencia abismal del barrio San Sebastián en Zelaya con media docena de demandas en SCJPBA
ARTICULO 4. Considéranse Servicios Ecológicos a los compromisos ecosistémicos y a los beneficios tangibles e intangibles generados por los ecosistemas de humedales, necesarios para el concierto y supervivencia del sistema natural de dinámica horizontal de fluidos aledaños y biológico en su conjunto, así como el servicio Ambiental para purificar nuestras miserias y en algo mejorar la calidad de vida de los habitantes de la Nación.
Los principales servicios con que los humedales se vinculan dinámicamente a las olarquías ecosistémicas son:
Compensar con energías convectivas la disminución de energía gravitacional que los cursos de agua pierden a medida que disminuyen sus pendientes.
- Diálisis de nuestras miserias, metabolizando contaminantes y reteniendo nutrientes;
- Disminución del poder erosivo de los flujos de agua, siempre resuelta en la medida que disminuyen las energías gravitacionales y son sustituídas por energías convectivas; considerando que de esas energías depende su circulación hacia el mar, en el propio mar y hasta el talud oceánico;
- Estabilización de la línea de costa y control de la erosión costera a lograr mediante el respeto de los regímenes convectivos;
ARTÍCULO 5. Las universidades aplicadas a desarrollar enriquecimiento de ecología de ecosistemas alcancen a cubrir el bache cognitivo que hoy nos impide avanzar en definición de las trascendencias y compromisos de estos ecosistemas.
El Inventario Nacional de Humedales deberá generar estas definiciones y las particulares complejidades que diferencian a estos ecosistemas, debatirlas y aprobarlas. Desde luego, aspirando un día a modelizarlas.
ARTÍCULO 6. Las aptitudes de uso de los ambientes de humedales, serán posteriores a las consideraciones que caben al equilibrio, sostén de las dinámicas, compromisos olárquicos de estos ecosistemas, sus interfaces y transferencias energéticas.
Art. 7º- Podrán realizarse en los humedales todos aquellos aprovechamientos tradicionales que no afecten sus compromisos ecosistémicos y sus funcionamientos sean compatibles con los objetivos de la presente ley.
Art. 8º- La Autoridad de Aplicación competente gestionará los humedales bajo los objetivos establecidos en la presente ley y los principios ambientales establecidos en la Ley General del Ambiente 25.675, debiendo: 1. Establecer en un plazo máximo de dos (2) años a partir de la finalización del Inventario Nacional de Humedales, el ordenamiento territorial de humedales identificando a tales áreas como de gestión especial diferentes de las terrestres, garantizando la conectividad de los humedales y el mantenimiento de su régimen hidrológico; 2. Determinar cuáles son las actividades prioritarias y modos de ocupación de las áreas de humedales, identificando aquellas que sean sostenibles y garanticen el mantenimiento de sus características ecológicas y los servicios ambientales que brindan; 3. Establecer la limitación de desarrollos urbanos, agropecuarios, industriales y vuelcos de desechos en humedales y áreas adyacentes, que puedan afectar las características ecológicas de los humedales; 4. Establecer la realización de la evaluación de impacto ambiental y evaluación ambiental estratégica, según corresponda, respecto de las obras de infraestructura y actividades humanas que pudieran afectar las características ecológicas de los ecosistemas de humedal garantizando una instancia de participación ciudadana de acuerdo a lo establecido en los artículos 19, 20 y 21 de la ley 25.675 – Ley General del Ambiente, en forma previa a su autorización y ejecución, conforme a la normativa vigente.
Art 8º- Ninguna Autoridad se dirá competente sin antes acreditar en documentos de trascendencia pública sus conocimientos y más frescos antecedentes en ecología de ecosistemas
1º . Los humedales se han identificado con el territorio en su condición olárquica, natural y abierta, antes de que el hombre apareciera sobre la tierra, y nunca necesitó de él para garantizar la conectividad energética solar de los humedales con el mantenimiento de las dinámicas de los cursos de agua a los que siempre asistió;
2º . Controlar que las actividades prioritarias y modos de ocupación de las áreas de humedales respeten la prohibición de los mal llamados "saneamientos", prohibiendo rellenos y alteos que destruyen las baterías convectivas y sus bordes lábiles oficiantes de transferencias energéticas a las sangrías mayores
3º . Sincerar y controlar la limitación de desarrollos urbanos, agropecuarios, industriales y vuelcos de desechos en humedales y áreas adyacentes, que sin duda afectan las características ecológicas de los humedales. Pero al mismo tiempo aceptar, que una de las funciones primordiales de los humedales es la de oficiar las diálisis de nuestras miserias, que de lo contrario, no hay quien lo haga. Tal el caso de Otamendi respecto de las miserias que discurren por el río Luján.
4. recordar que el art 12º de la ley 25675 señala, que antes de la instancia de participación ciudadana y de la realización de la evaluación de impacto ambiental y evaluación ambiental estratégica, cabe la formulación de la ley particular, que enunciadora de los Indicadores Ecosistémicos y Ambientales Críticos (IECs y IACs) evita en los estudios de Impacto Ambiental a presentar a la audiencia pública, los tradicionales cantos de sirena.
9º . A los fines de la presente ley se aceptará la incompetencia de autoridad alguna que no haya dado pruebas de conocimiento en ecología de ecosistemas, de manera de dar cumplimiento a los arts 2º, inc e) y 6º de la ley 25675. Esto es: conocimiento y respeto de ecología de ecosistemas naturales y legales.
1. Preservación: de su condición servicial como baterías convectivas cuyas energías van transferidas por costas blandas y bordes lábiles a las sangrías mayores; sectores de irremplazable valor que deben conservarse.
Incluirá áreas que por sus ubicaciones relativas a áreas protegidas de cualquier categoría y jurisdicción, su valor de conectividad, la presencia de valores biológicos sobresalientes, ser hábitat de especies en peligro de extinción, monumentos naturales y/o provinciales, especies endémicas, la protección de cuencas que eventualmente puedan ejercer, sitios que cumplan un rol importante en la provisión de agua potable de consumo humano, ameritan su persistencia como humedales naturales a perpetuidad, aunque estos sectores puedan ser objeto de investigación científica y hábitat de comunidades indígenas, campesinas y tradicionales;
2. Restauración: sectores de mediano valor de conservación, que pueden estar degradados pero que a juicio de la autoridad de aplicación competente merecen remediados y conservados para seguir brindando servicios ecológicos y de aquí ambientales.
Se apreciarán las necesidades de restauración que pudiesen existir en territorios de pueblos originarios y tierras de uso común de comunidades, restableciendo condiciones ecológicas y ambientales óptimas para el desarrollo y vida de los pueblos y comunidades que los habitan.
3. Manejo sostenible: a sincerar en aquellos sectores donde actualmente se realizan actividades económicas o respondan a vocación productiva. La Autoridad de Aplicación, previamente acreditada su competencia en términos de conocimiento de ecología de ecosistemas, podrá establecer otras categorías adicionales a las mencionadas anteriormente.
Art. 15º . Obsérvese la ridiculez de estas multas. Invitaciones al crimen. Hasta sincerar conocimientos y costumbres, mejor eliminar todo el artículo
Art. 16.- Comuníquese al Poder Ejecutivo nacional.” Saludo a usted muy atentamente.
De ecología de ecosistemas
A una ecología de ecosistemas de salidas tributarias estuariales
La evaluación de la palabra ecosistema, al igual que la de ecología, me acercan apropiadas dudas de lo que actualmente estamos en condiciones de expresar con estas palabras; mirando cómo intentan cruzar la Vida a través de abismos abiertos por etos, ciencia tradicional, lógica sometida y herramientas experienciales.
La irrupción interminable de imagen satelital de alta resolución nos sigue sorprendiendo frente a marcos fenomenales cuyos límites solares están indudablemente lejos de ser aprendidos en la soberbia mezcla de sistemas cerrados, soportes matemáticos sin sincero trabajo de campo y "etos" asistiendo compromisos esclavos de la economía del bienestar.
Con agradecimiento a mis Musas, Alflora Montiel Vivero a quien toda inspiración y animosidad sobre estas materias debo; y a Estela Livingston que desde hace casi 30 años mueve mi pluma comunicacional.
Francisco Javier de Amorrortu, 20 de Noviembre del 2013