Source: https://www.juriscentrum.com/divorcios/liquidacion-gananciales/
Timestamp: 2019-03-23 22:31:24
Document Index: 284729863

Matched Legal Cases: ['artículo 777', 'artículo 777', 'artículo 19', 'artículo 806', 'artículo 806', 'artículo 1347']

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1. Casos de Éxito en Liquidación de Gananciales
1.0.0.0.1. Liquidación de gananciales con ocultamiento de bienes en el extranjero
1.0.0.0.2. Liquidación de gananciales vía contencioso reconvertido en mutuo acuerdo
1.0.0.0.3. Liquidación de gananciales vía contencioso
1.0.0.0.4. Liquidación de gananciales mutuo acuerdo
1.0.0.0.5. Negociar una liquidación de bienes gananciales
2. Regímenes económicos en el matrimonio
2.1. Régimen de gananciales
2.2. Concurso de acreedores de la sociedad matrimonial
2.3. Separación de bienes
2.4. Régimen de partición
3. ¿Qué carácter tienen los bienes comprados a plazos?
4. En qué consiste el régimen de la sociedad de gananciales
4.1. Sociedad de gananciales: Cargas y obligaciones
4.2. Administración de los bienes gananciales
4.3. La liquidación y disolución de gananciales
4.3.1. Resumen del proceso de liquidación de gananciales
5. Liquidación del Régimen Económico Matrimonial
Casos de Éxito en Liquidación de Gananciales
En Juriscentrum tenemos experiencia en juicios por liquidación de gananciales, a continuación os contamos algunos de estos casos.
19 May, 2017by alberto
11 April, 2017by alberto
En alguna ocasión, los cónyuges desconocen el régimen económico por el que se rige su matrimonio hasta que deciden separarse, divorciarse, anular su matrimonio o modificar el régimen económico ante notario.
En el supuesto de que los cónyuges decidan anular el matrimonio, divorciarse o separarse ambos podrán disolver el régimen económico aunque el mismo no se liquide.
En el caso de que la separación o el divorcio no se llevase a cabo de mutuo acuerdo, siendo necesaria la vía de lo contencioso, la Sentencia emitida por el juzgador, disolvería el régimen económico del matrimonio ya que para liquidar la sociedad (en el caso que el matrimonio se rigiera por la sociedad de gananciales) habría que acudir nuevamente a los tribunales en caso de no existir un acuerdo de liquidación por ambas partes. Y es que, la disolución de gananciales y la liquidación de gananciales, son dos conceptos diferentes.
Se puede dar el caso que en una separación o divorcio de mutuo acuerdo, los cónyuges pacten disolver el régimen económico por el que se rige su matrimonio, pero pudiendo liquidar más adelante en otro procedimiento diferente pudiendo alcanzar el mutuo acuerdo.
El procedimiento ideal, más acertado, sencillo y rápido es que el divorcio se lleve a cabo de mutuo acuerdo y que en convenio regulador se contemple la disolución y liquidación de la sociedad de gananciales.
Para poder liquidar el régimen de sociedad de gananciales, se procederá a elaborar un inventario de la totalidad de los bienes matrimoniales incluyendo la valoración tanto del activo como el pasivo, para que con posterioridad se proceda a la cancelación de deudas en el caso de que existan las mismas y finalmente, realizar la correspondiente adjudicación de los bienes entre ambos cónyuges.
Podemos decir que, en la liquidación del régimen económico matrimonial, disponemos no sólo la que tienen derecho a realizar los cónyuges mediante las capitulaciones matrimoniales realizadas mediante escritura pública ante el notario, sino que también existen diferentes procedimientos tanto de carácter contencioso como de carácter consensual o mutuo acuerdo.
De mutuo acuerdo o consenso
1. Ambos cónyuges, tendrán el derecho de incluir en el convenio regulador de mutuo acuerdo la liquidación del régimen económico matrimonial. Dicho convenio, se presentará adjunto a la demanda de separación o divorcio de mutuo acuerdo. Por otro lado, existe otra posibilidad, que es la que con anterioridad al procedimiento matrimonial, ambos cónyuges hubieran procedido a la liquidación de la sociedad al notario, en éste caso, dicha liquidación se encontraría al margen del convenio así como del propio proceso de separación o divorcio.
A nuestro parecer y sin lugar a dudas, ambas posibilidades son las más acertadas porque amistosamente y de forma consensuada los cónyuges se reparten la totalidad del patrimonio de una forma rápida y económica.
La liquidación del régimen económico matrimonial en el proceso de divorcio o separación de forma consensual y/o amistosa, viene recogida en el artículo 777 de la LEC.
2. La liquidación de mutuo acuerdo del régimen económico del matrimonio, podrá realizarse en otro procedimiento independiente al procedimiento de separación o divorcio, siguiéndose el mismo procedimiento que en el del divorcio de mutuo acuerdo, en el que ambos cónyuges deberán ratificarse en su convenio y que el mismo con posterioridad se aprobará por el juzgador. Es por lo que en el presente procedimiento no sólo se regiría por el artículo 777 de la LEC, porque nos encontramos ante un procedimiento de mutuo acuerdo, en donde la aprobación judicial viene regulada en el artículo 19 de la LEC en donde los cónyuges al haberse ratificado en el convenio, el mismo será con posterioridad homologado por el Juzgador.
3. Un acuerdo en la liquidación una vez tramitándose por medio de un procedimiento contencioso de divorcio o separación, es poco habitual ya que lo normal es que entre ambos cónyuges exista desacuerdo en el reparto de los bienes.
En algunos procesos, se puede dar la situación que entre ambos cónyuges exista acuerdo en lo que se refiere al régimen económico matrimonial aunque no exista acuerdo en lo que respecta a las medidas, consecuencias o efectos; un ejemplo claro es que los cónyuges estén conformes con el reparto de los bienes así como en la adjudicación de los mismos pero sin embargo, alguno de los cónyuges solicite una pensión compensatoria que el otro cónyuge se niega a reconocer. En éste caso, no hay ningún inconveniente en la aprobación de la Sentencia siempre que ambos hayan declarado su conformidad con la liquidación. De lo contrario, nuestro actual Código Civil expone que en el caso de falta de acuerdo por parte de los cónyuges, el Juzgador decidirá en lo referente a la liquidación del régimen económico matrimonial.
Se puede presentar en el que no exista acuerdo alguno en lo referente a la liquidación del Régimen económico matrimonial, es por lo que se procederá a la correspondiente liquidación vía judicial. Dicho procedimiento sin lugar a dudas, es costoso y prolongado en el tiempo.
En artículo 806 de la LEC expone que la liquidación del régimen económico matrimonial que bien sea por capitulaciones matrimoniales o bien sea por disposición legal, determine la existencia de una masa común de bienes y derechos sujeta a determinadas cargas y obligaciones se llevará a cabo, en defecto de acuerdo entre los cónyuges, con arreglo a lo dispuesto en el presente Capítulo y a las normas civiles que resulten aplicables”.
El artículo 806 señala que “la liquidación del régimen económico matrimonial que, por capitulaciones matrimoniales o disposición legal, determine la existencia de una masa común de bienes y derechos sujeta a determinadas cargas y obligaciones se llevará a cabo, en defecto de acuerdo entre los cónyuges, con arreglo a lo dispuesto en el presente Capítulo y a las normas civiles que resulten aplicables”.
El proceso, se llevará a cabo paralelamente al de la separación o divorcio en el momento en el que lo solicite cualquiera de los cónyuges en la correspondiente demanda o por el contrario posteriormente al procedimiento de separación o divorcio con otra demanda en un procedimiento distinto.
Admitida a trámite la demanda, ambos cónyuges o uno sólo de ellos, puede solicitar la realización de un inventario de bienes y deudas que posee la sociedad de gananciales.
Dicha solicitud se acompañará de una propuesta en donde tendrán que incluirse tanto los activos como los pasivos de los bienes gananciales existentes así como las deudas que han sido abonadas por uno sólo de los cónyuges siendo las mismas a cargo de la sociedad de gananciales y siempre justificando dichos pagos mediante documentos e incluyendo los mismos en el inventario.
Con posterioridad, se fijará fecha para la realización del inventario, en donde acudirán ambos cónyuges así como el Secretario Judicial. En caso de no comparecer alguno de los cónyuges sin una causa justificada, se entendería que dicho cónyuge se encuentra conforme con la proposición de inventario. En el caso de comparecer las partes y ambos cónyuges llegan a un acuerdo, se procederá a realizar un acta donde dicho acuerdo quedará reflejado.
En el caso de que surjan desavenencias entre ambos cónyuges en base a la formación de inventario, se procederá a celebrarse una vista en presencia del Juez y así poder aclarar dichas controversias donde finalmente, el dictador emitirá la Sentencia en donde se aprueba dicho inventario así como la disposición y administración de dichos bienes que conforman el inventario.
Finalizado el inventario, bien por acuerdo de ambos cónyuges o bien por sentencia judicial en la que se disuelve el régimen económico, ambos cónyuges procederán a presentar una propuesta de liquidación en la que se deberá incluir las deudas satisfechas que la sociedad de gananciales tuviese con ambos cónyuges.
Cada uno de los cónyuges tiene derecho a que se incluya en su haber:
Inmueble donde haya ejercido su profesión
Admitida la propuesta de liquidación, se procederá a citar a los cónyuges para comparecer ante el Secretario Judicial y se proceda a llegar a un acuerdo en el reparto de los bienes. En el caso en que uno de los cónyuges no aparezca sin una causa que lo justifique, se entiende que se encuentra conforme con la propuesta que haya aportado el cónyuge que compareció.
En el caso de no llegar a un acuerdo, se nombrará un contador partidor en una comparecencia ante el Secretario Judicial; y en el caso de desacuerdo a la hora de decidir el contador partidor, en mismo se elegirá por sorteo entre los abogados e igualmente se podrá proceder al nombramiento de un perito para realizar la valoración.
El contador, tendrá un plazo máximo de dos meses para realizar y presentar un escrito en donde se expongan: la cantidad de bienes, la valoración de los mismos así como si división y adjudicación por cada uno de los cónyuges.
Una vez que se haya presentado el escrito realizado por el contador partidor, se dá traslado a las partes en donde se les concederá un plazo de diez días como máximo para que pongan de manifiesto su oposición en lo que respecta a la división realizada por el contador partidor. En el caso de no manifestarse, se entiende que ambas partes se encuentran conformes. En el caso de oposición por alguna de las partes, ambas serán citadas en comparecencia para intentar llegar a un acuerdo. En el caso de que en la comparecencia se llegue a un acuerdo, el contador, procederá a realizar la división en base al acuerdo alcanzado. Si por el contrario, no se llegase a un acuerdo, será el Juez quien mediante un juicio verbal, escuchará a ambas partes así como tener en cuenta las pruebas útiles que se presenten y en base a todo ello, emitirá la correspondiente sentencia.
Finalizada la partición y adjudicación, ambos cónyuges por separado adquirirán la propiedad así como la posesión de los bienes que se les hayan adjudicado y poder así registrarlos en el correspondiente Registro de la Propiedad.
Se puede dar el caso en que uno de los cónyuges fallezca antes de la disolución de la sociedad de gananciales, en éste punto, serán los herederos del cónyuge fallecido los que seguirán adelante con el procedimiento de liquidación hasta finalizar el mismo.
Debido a la denominada sociedad de gananciales, los bienes así como la ganancias de cada miembro, pasan a ser propiedad de los dos por lo que ambos pueden disponer indistintamente de los bienes del otro cónyuge.
Los bienes gananciales, se regulan en el Código Civil, concretamente en el artículo 1347 donde se definen como bien ganancial los siguientes:
Aquellos obtenidos por el trabajo de cualquiera de los cónyuges.
Rentas e intereses fruto de los bienes privativos como de los gananciales.
Aquellos que han sido adquiridos a título oneroso a costa del caudal común, bien se haga la adquisición para la comunidad, bien para uno solo de los cónyuges.
Los bienes mencionados en los apartados 4.º y 8.º no perderán su carácter de privativos por el hecho de que su adquisición se haya realizado con fondos comunes pero, en este caso, la sociedad será acreedora del cónyuge propietario por el valor satisfecho.
Concurso de acreedores de la sociedad matrimonial
Existen una serie de casos de insolvencia en el matrimonio originada por deudas contraídas por alguno o ambos cónyuges.
Es por ello, que el deudor el cual se encuentre en situación de insolvencia viéndose en la imposibilidad de cumplir la obligación de pago, podrá solicitar la denominada declaración de concurso. Para ello, deberá justificar dicha deuda así como el estado de insolvencia.
En esta situación, tanto uno de los esposos como ambos que se encuentren en la misma con la imposibilidad de cumplir con las obligaciones, podrá solicitar la denominada declaración de concurso. Para ello, habrá que justificar la deuda y el estado insolvente en el que se encuentran.
Igualmente, el cónyuge deudor, tendrá que proceder a la solicitud de la declaración del concurso en un plazo de dos meses posteriores a la fecha del conocimiento del estado de insolvencia en el que se encuentra.
Para proceder a presentar la declaración del concurso, el deudor estará obligado a presentar los siguientes documentos:
Una memoria/ historial económica así como jurídica de sus actividades laborales a las que se haya dedicado los últimos 3 años así como los establecimientos donde haya ejercido dicha actividad o actividades (oficinas, establecimientos…) así como una propuesta para un estudio de viabilidad patrimonial.
Un poder especial para proceder a solicitar el concurso.
Relación de acreedores siempre por orden alfabético con todos los datos acerca de su identidad e igualmente se deberá exponer el vencimiento de los créditos así como las garantías personales.
Inventario de todos los bienes y derechos de los que dispone.
Cuando ambos cónyuges, lo hayan pactado de una forma expresa.
Cuando en las capitulaciones matrimoniales hayan manifestado su deseo de no regir las mismas por el régimen económico de gananciales.
Cuando se extinga el régimen económico de gananciales.
Cuando lo disponga el derecho foral en donde se haya celebrado el matrimonio.
El régimen de separación de bienes, conlleva los siguientes efectos:
Ambos cónyuges, contribuirán de forma proporcional y en base a sus recursos económicos a las cargas generadas durante el matrimonio salvo pacto distinto.
El esfuerzo, dedicación y trabajo en el hogar, es considerado contribución a las cargas, dando lugar al reconocimiento de una pensión compensatoria en el caso de extinguirse el régimen de separación de bienes.
Si en algún momento alguno de los cónyuges está a cargo de la gestión de los bienes del otro cónyuge, es perfectamente entendible que está actuando como mero mandatario y es por lo que en un futuro, se le puede exigir responsabilidad por sus actuaciones.
Todas y cada una de las obligaciones que contraen los cónyuges, son exclusivamente de su responsabilidad.
Puede darse la situación en la que exista imposibilidad para demostrar la pertenencia del bien, en este caso, el mismo pertenecería a ambos.
De ser declarado cualquiera de los cónyuges en quiebra, los bienes adquiridos durante el primer año se entienden que fueron donados por el otro cónyuge en mitad al cónyuge que ha sido declarado en quiebra.
Es por lo que en esta situación, cada cónyuge podrá disfrutar, administrar, disfrutar y disponer libremente de sus bienes en el momento del inicio del régimen de partición de ganancias.
En el momento en que se extingue dicho régimen, las ganancias se determinarán en base a la diferencia existente entre el patrimonio inicial y el patrimonio final que haya tenido cada uno de los cónyuges.
Activo: se define el activo como aquellos bienes que pertenecen al cónyuge con anterioridad a empezar el régimen de partición así como aquellos bienes adquiridos con posterioridad (herencia, donación).
Pasivo: se define como aquellas cantidades que adeuda al comienzo del régimen.
Patrimonio final: Formado por:
El activo: aquellos derechos y bienes los cuales son de titularidad de cada uno de los cónyuges a a la finalización del régimen.
El pasivo: obligaciones de cada cónyuge que aun no se han cumplido.
Las ganancias patrimoniales, se definen como la diferencia entre el patrimonio final y el patrimonio inicial de cada uno de los cónyuges. En el caso en que el resultado positivo fuera mayor en un patrimonio de un cónyuge respecto a otro, el que obtenga el resultado menor recibirá la diferencia entre el incremento de su patrimonio personal y el del otro cónyuge.
¿Qué carácter tienen los bienes comprados a plazos?
Existen tres situaciones que hay que diferenciar:
En el caso en que los bienes fueran adquiridos a plazos por un cónyuge estando vigente la sociedad de gananciales, dicho bien, será de carácter ganancial, siempre y cuando el primer pago se hiciera con dinero ganancial.
En el caso de que el primer pago se hiciera con dinero privativo, los bienes adquiridos, serán de carácter privativo.
En el caso en que los bienes fueran adquiridos por un cónyuge con anterioridad al comienzo de la sociedad de gananciales, siempre serán de carácter privativo aunque parte del dinero empleado haya sido con dinero ganancial.
Existen una serie de excepciones, y es que si la compra de un inmueble ha sido abonada con parte de dinero privativo y parte ganancial, correspondería al cónyuge que abonó la misma con dinero privativo pero parte correspondería a la sociedad de ganancial en proporción a las cuantías abonadas.
En qué consiste el régimen de la sociedad de gananciales
Sociedad de gananciales: Cargas y obligaciones
La sociedad, tendrá que asumir los gastos que provengan de:
Mantenimiento de la familia: alimentación, educación, vestimenta…
Gastos derivados de los bienes inmuebles comunes.
Gastos derivados de los negocios y oficio de ambos cónyuges.
Gastos derivados de los bienes privativos de los cónyuges.
Igualmente, la sociedad de gananciales deberá abonar las deudas de uno de los cónyuges cuando:
Sean deudas derivadas de gastos domésticos (alimentos, luz, agua…)
Derivadas de los negocios y oficio de ambos cónyuges.
Sean derivadas por ambos o un solo cónyuge siempre con el consentimiento del otro.
Aquellas que se deriven de la educación de los hijos.
Derivados de los bienes privativos de los cónyuges.
Hay que señalar, que cada cónyuge, responderá con sus bienes privativos cuando hubiera contraído deudas propias y si no fuera suficiente con su patrimonio, dispondrá para saldar las mismas con la mitad de su patrimonio ganancial o lo que le corresponda ganancialmente en proporción.
Nuestro despacho, cuenta con un equipo especializado de abogados de familia así como el liquidaciones de gananciales.
En este tipo de procedimientos, el cliente contacta con el despacho de abogados en donde se le atenderá telefónicamente para posteriormente citarlo en el despacho.
Una vez reunidos con el equipo de abogados, se procederá a valorar dicha situación, siempre velando por los intereses del cliente y siempre contemplando la posibilidad de llegar a un mutuo acuerdo.
Es importante, transmitirle al cliente la importancia de cerrar su procedimiento de mutuo acuerdo, puesto que en el caso de no ser así, el procedimiento es más costoso y más duradero en el tiempo.
En el caso de que la liquidación de gananciales se realice de mutuo acuerdo, se procederá citar a las partes para que las mismas lleguen a un entendimiento o en su caso se negociará con las partes por separado. Una vez alcanzado dicho acuerdo, El equipo de abogados procederá a la redacción del acuerdo y una vez finalizado el mismo, se citará a las partes para que lo firmen y que con posterioridad, pueda ser presentado en el juzgado haz junto a la demanda de liquidación de gananciales de mutuo acuerdo.
Una vez presentado en el juzgado dicha demanda con los documentos pertinentes Y el acuerdo firmado, el jugado procederá a citar a las partes para que se ratifiquen en el mismo y más adelante dictar una sentencia.
Una vez obtenida la sentencia de liquidación de gananciales, Los bienes deberán ser registrados en el registro de la propiedad con el nombre del que se le haya adjudicado el bien.
En el caso de no alcanzar un acuerdo entre ambas partes, se procederá A interponer la demanda de liquidación de gananciales vía contenciosa donde se hará el correspondiente inventario de bienes, en el caso de ser necesario un contador partidor designarlo, siendo un procedimiento mucho más costoso, complicado, y con demora en el tiempo.
Casi siempre, los procedimientos de liquidación de gananciales que han comenzado siendo contenciosos, hemos luchado para poder convertirlos en procedimientos de mutuo acuerdo por el bien del cliente, qué es lo más importante y por el que tenemos que velar.
Podrá contactar con el despacho y solicitar asesoramiento acerca de su liquidación de gananciales comprometiéndonos con usted, con la máxima confianza y dedicación en su procedimiento.
A lo largo de estos años, son muchos los clientes que han pasado por nuestro despacho y han quedado completamente contentos y agradecidos por nuestra labor mediadora y en su caso por nuestra labor profesional.
La liquidación del régimen económico matrimonial, consistirá en la repartición de los bienes, modificando la propiedad de los mismos; es decir, la propiedad pasaría de ser la propiedad de ambos cónyuges, hacer propiedad individual de uno de los dos cónyuges. A dicho proceso, se le denomina adjudicación de los bienes.
En el caso de que el régimen económico matrimonial hubiera sido el de la sociedad de gananciales, tras la sentencia de divorcio, se disuelve dicha sociedad, siendo aconsejable, que en el mismo proceso de divorcio, se resolviese y liquidase la sociedad de gananciales, bien sea en un convenio regulador en el caso de que el divorcio se llevase acabo de mutuo acuerdo, O en el caso de que no fuese de mutuo acuerdo dicho divorcio, solicitarlo como una medida al juez para que se acuerde lo solicitado en la sentencia de divorcio.
La adjudicación de bienes por divorcio entre ambos cónyuges, estará exenta de abonar impuesto alguno referente al impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, así como se encontrará exento del impuesto del valor De los terrenos de naturaleza urbana de igual modo que el IRPF no computa.
No existe plazo legal alguno para iniciar la liquidación del régimen económico matrimonial.
Para liquidar el régimen económico del matrimonio, se procederá a elaborar un inventario, detallando cada uno de los bienes y dando a los mismos un valor económico. Con posterioridad, se procede con las deudas del matrimonio; es decir, hipotecas, préstamos, letras pendientes, etc. Seguidamente, se procederá a realizar dos lotes de igual valor en los que se incluyan en cada uno tanto los bienes como las deudas.
En el momento de presentar la solicitud de liquidación de sociedad de gananciales, puede declararse que un bien determinado se excluya de dicha liquidación y se ha liquidado el mismo con posterioridad. Para ello es necesario que ambas partes se encuentren de acuerdo Indicando que queda retrasada la liquidación del determinado bien, reconociendo así ambas partes que dicho bien Es corresponde al 50% y que La liquidación tendrá lugar posteriormente.