Source: https://cursos.tienda/impuesto-sobre-sociedades-2/
Timestamp: 2020-01-27 12:13:30
Document Index: 80932530

Matched Legal Cases: ['artículo 80', 'artículo 76', 'artículo 70', 'artículo 76', 'artículo 76', 'artículo 89', 'artículo 84', 'artículo 76', 'artículo 84', 'artículo 42']

Impuesto sobre Sociedades. - Cursos Multimedia Online
En primer lugar, se plantea la realización de una aportación no dineraria por la que los tres hermanos aportarán la totalidad de las participaciones que cada uno ostenta en las entidades A y B a una entidad holding de nueva creación.
Tendrá la consideración de canje de valores representativos del capital social la operación por la cual una entidad adquiere una participación en el capital social de otra que le permite obtener la mayoría de los derechos de voto en ella, o, si ya dispone de dicha mayoría, adquirir una mayor participación, mediante la atribución a los socios, a cambio de sus valores, de otros representativos del capital social de la primera entidad y, en su caso, de una compensación en dinero que no exceda del 10 por ciento del valor nominal o, a falta de valor nominal, de un valor equivalente al nominal de dichos valores deducido de su contabilidad.”
Los valores recibidos por la entidad que realiza el canje de valores se valorarán, a efectos fiscales, por el valor fiscal que tenían en el patrimonio de los socios que efectúan la aportación, según las normas de este Impuesto, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, manteniéndose, igualmente, la fecha de adquisición de los socios aportantes.
Los valores recibidos por los socios se valorarán, a efectos fiscales, por el valor fiscal de los entregados, determinado de acuerdo con las normas de este Impuesto, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, según proceda. Esta valoración se aumentará o disminuirá en el importe de la compensación complementaria en dinero entregada o recibidas.”
A la vista de lo expuesto en el escrito de consulta, en la medida en que la entidad beneficiaria (la entidad H) adquiera participaciones en el capital social de otras (las entidades A y B) que le permite obtener la mayoría de los derechos de voto de las mismas (en concreto el 100%), y concurran el resto de las circunstancias del artículo 80 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades anteriormente citadas, se podrá aplicar a la operación planteada el régimen especial previsto en el capítulo VII del título VII de la LIS, en las condiciones y con los requisitos establecidos en dicha normativa.
En segundo lugar y de forma simultánea, se plantea la realización de dos operaciones de escisión. Por un lado, una operación de escisión parcial de la entidad B, manteniendo en esta entidad la rama de actividad consistente en la comercialización de hidrocarburos, y segregándose por separado las ramas de actividad de comercio menor (heladerías) y agrícola, y por otro, una escisión parcial de la entidad A, manteniendo en esta entidad la rama de actividad de minería, y segregándose la rama de actividad de arrendamiento de inmuebles.
Al respecto, el artículo 76.2.1º.b) de la LIS considera escisión la operación por la cual “una entidad segrega una o varias partes de su patrimonio social que formen ramas de actividad y las transmite en bloque a una o varias entidades de nueva creación o ya existentes, manteniendo en su patrimonio al menos una rama de actividad en la entidad transmitente, o bien participaciones en el capital de otras entidades que le confieran la mayoría del capital social de estas, recibiendo a cambio valores representativos del capital social de la entidad adquirente, que deberán atribuirse a sus socios en proporción a sus respectivas participaciones, reduciendo el capital social y reservas en la cuantía necesaria, y, en su caso, una compensación en dinero en los términos de la letra anterior”.
En el ámbito mercantil, los artículos 68 y siguientes de la Ley 3/2009, de 3 de abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles, establecen, desde el punto de vista mercantil, el concepto y los requisitos de las operaciones de escisión. Concretamente el artículo 70 de la citada Ley define el concepto de escisión parcial, así: “Se entiende por escisión parcial el traspaso en bloque por sucesión universal de una o varias partes del patrimonio de una sociedad, cada una de las cuales forme una unidad económica, a una o varias sociedades de nueva creación o ya existentes, recibiendo los socios de la sociedad que se escinde un número de acciones, participaciones o cuotas sociales de las sociedades beneficiarias de la escisión proporcional a su respectiva participación en la sociedad que se escinde y reduciendo ésta el capital social en la cuantía necesaria”.
A estos efectos, en la medida en que, los socios de la entidad escindida participen en el capital de la entidad beneficiaria de la escisión con los mismos porcentajes de participación existentes en la primera, la operación se puede entender apta a los efectos de la aplicación del régimen fiscal especial.
Así pues, sólo aquellas operaciones de escisión parcial en las que el patrimonio segregado constituya una unidad económica y permita por sí mismo el desarrollo de una explotación económica en sede de la adquirente, manteniéndose asimismo bajo la titularidad de la entidad escindida elementos patrimoniales que igualmente constituyan una o varias ramas de actividad o bien participaciones en el capital de otras entidades que le confieran la mayoría del capital social de estas, podrán disfrutar del régimen especial del capítulo VII del título VII de la LIS. Ahora bien, tal concepto fiscal no excluye la exigencia, implícita en los conceptos de “rama de actividad” y de “unidad económica”, de que la actividad económica que la adquirente desarrollará de manera autónoma exista también previamente en sede de la transmitente, permitiendo así la identificación de un conjunto patrimonial afectado o destinado a la misma.
En lo que se refiere a la escisión de la entidad B, en la descripción de los hechos se manifiesta que desarrolla tres actividades diferenciadas, la comercialización de hidrocarburos, la actividad de comercio menor (heladerías) y la actividad agrícola. Así, la entidad B segregará y transmitirá a dos sociedades de nueva creación B1 y B2 la parte de su patrimonio empresarial que constituye las ramas de actividad de comercio menor (heladerías) a la entidad B1, y la actividad agrícola a la entidad B2, manteniendo en sede de la entidad escindida la actividad de comercialización de hidrocarburos. Y, en lo que se refiere a la escisión de la entidad A, la entidad consultante manifiesta desarrollar dos actividades diferenciadas, la actividad minera y la actividad de arrendamiento de inmuebles. Así, la entidad A segregará y transmitirá a una sociedad de nueva creación A1 la parte de su patrimonio empresarial que constituye la rama de actividad de arrendamiento de inmuebles, manteniendo en sede de la entidad escindida la actividad minera.
En consecuencia, en la medida en que el patrimonio transmitido determine la existencia de una explotación económica, es decir, un conjunto capaz de operar por sus propios medios, en sede de la sociedad transmitente, que se segrega y transmite a la entidad adquirente, de tal manera que ésta pueda seguir realizando la misma actividad en condiciones análogas, e igualmente en la entidad transmitente se mantenga otra explotación económica que le permita seguir realizando la misma actividad que ya venía realizando determinante de una rama de actividad, la operación a que se refiere la consulta cumpliría los requisitos formales del artículo 76.2 de la LIS para acogerse al régimen fiscal especial del capítulo VII del título VII del mismo texto legal.
Estas circunstancias parecen cumplirse en el caso planteado, en el que las entidades A y B parecen contar con una organización diferenciada de medios materiales y humanos necesarios que permiten desarrollar las tres actividades mencionadas, que transmitirán a las dos sociedades de nueva creación, manteniéndose en las entidades B y A tras la escisión las actividades relativas a la comercialización de hidrocarburos y la actividad minera respectivamente, que igualmente parecen contar con la necesaria gestión y organización de medios materiales y personales, autónoma y diferenciada del resto del patrimonio que se segrega y transmite por lo que las operaciones de escisión planteadas podrán acogerse al régimen fiscal especial previsto en el capítulo VII del título VII de la LIS. Por tanto, de acuerdo con los datos aportados, se consideran cumplidos los requisitos establecidos en el artículo 76, apartados 2 y 4 de la LIS para la aplicación del régimen fiscal especial.
Por otra parte, del concepto legal de “rama de actividad” se desprende que la delimitación de la misma no está condicionada por el hecho de que no se incluya dentro del patrimonio segregado o del patrimonio persistente, algún elemento que pudiera estar afecto en la entidad transmitente a la correspondiente explotación económica, siempre que dicha actividad se desarrolle en condiciones análogas antes y después de la transmisión.
Esta circunstancia se apreciaría en el caso planteado en el cual se transmitiesen la totalidad de las partidas inmobiliarias de las entidades A y B, a la nueva entidad que se pretende constituir dedicada al arrendamiento de inmuebles (entidad A1). En este caso, el régimen fiscal especial resultaría de aplicación a las operaciones de escisión planteadas siempre que se estableciesen contratos que permitan seguir utilizando los inmuebles para sus actividades en condiciones de uso análogas a las que ahora existen.
En cualquier caso, la concurrencia de gestión y organización diferenciada para la existencia de ramas de actividad, son cuestiones de hecho que el contribuyente deberá acreditar por cualquier medio de prueba admitido en Derecho y cuya valoración corresponderá, en su caso, a los órganos competentes en materia de comprobación de la Administración tributaria.
En el escrito de consulta se indica que la operación proyectada se realiza con la finalidad de simplificar la gestión y administración de las entidades a través de la entidad matriz (holding), reduciendo así los costes de dirección y administrativos, canalizar a través de la entidad matriz constituida los beneficios repartidos por las sociedades participadas, que se podrían destinar a financiar nuevas inversiones y proyectos. Además permitiría incrementar la capacidad financiera (tanto propia como ajena) para la expansión del negocio, reestructurar y racionalizar las actividades desarrolladas, separar económica, y jurídicamente actividades de distinta índole, con la intención de diversificar las mismas, atribuyendo a cada sociedad la estructura adecuada a la actividad que desarrolla, organizar las actividades económicas con la finalidad de que sean más productivas y rentables, compartimentar los riesgos derivados de las distintas actividades, así como de aquellas futuras actividades que se pudieran desarrollar y preservar el patrimonio inmobiliario de la sociedad del riesgo empresarial.
El hecho de que las sociedades escindidas A y B tengan, bases imponibles negativas pendientes de compensar y deducciones pendientes de aplicación de ejercicios anteriores, no invalida, por sí mismo, la aplicación del régimen fiscal especial. En conclusión, los motivos alegados se consideran económicamente válidos a los efectos previstos en el artículo 89.2 de la LIS.
Sin perjuicio de lo anterior, la compensación de bases imponibles negativas, deberá realizarse con arreglo a lo establecido en el artículo 84 de la LIS, en virtud del cual:
“1. Cuando las operaciones mencionadas en el artículo 76 u 87 de esta Ley determinen una sucesión a título universal, se transmitirán a la entidad adquirente los derechos y obligaciones tributarias de la entidad transmitente.
Adicionalmente, la disposición transitoria decimosexta de la LIS establece en su apartado 7 que:
b) A efectos de lo previsto en el apartado 2 del artículo 84 de esta Ley, en ningún caso serán compensables las bases imponibles negativas correspondientes a pérdidas sufridas por la entidad transmitente que hayan motivado la depreciación de la participación de la entidad adquirente en el capital de la transmitente, o la depreciación de la participación de otra entidad en esta última cuando todas ellas formen parte de un grupo de sociedades al que se refiere el artículo 42 del Código de Comercio, con independencia de su residencia y de la obligación de formular cuentas anuales consolidadas, cuando cualquiera de las referidas depreciaciones se haya producido en períodos impositivos iniciados con anterioridad a 1 de enero de 2013.”
En los casos de escisión, las bases imponibles negativas pendientes de compensar en la entidad escindida podrán ser compensadas por las entidades adquirentes en los términos establecidos en dicho precepto. En particular, la distribución del derecho de compensación entre las entidades beneficiarias de la escisión deberá realizarse en función de la actividad o actividades que las han generado.