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Timestamp: 2019-10-19 11:07:54
Document Index: 348749135

Matched Legal Cases: ['in dubio', 'In dubio', 'In dubio', 'In dubio', 'In dubio', 'in dubio']

Cosa Juzgada Nom Bis Idem | Res Judicata (cosa juzgada) | Derecho procesal
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Aclaratoria 01 Resolución Resolución Firme Ámbito
La Cosa Juzgada Irrita
Eduardo Franco Loor - efranco_loor@hotmail.com
La Cosa Juzgada en el Derecho procesal penal
La Concepcin de Roxn
La Cosa Juzgada en el Sistema penal
El principio ne bis in idem y el Favor rei
Diferencias entre la Cosa juzgada. El ne be bis in idem y el Favor rei
Preclusin y la Cosa juzgada
Los institutos jurdicos: la cosa juzgada, los principios del nom bis in idem y el favor rei son pilares
fundamentales del debido proceso, en un estado democrtico y autnticamente de Derecho. Son
instituciones bsicas del Debido Proceso. No son lo mismo, se parecen, pero son distintos, su naturaleza
jurdica vara, a pesar de que sus aplicaciones pueden tener el mismo efecto. En nuestro derecho
constitucional, forman parte de los derechos de proteccin, y de conformidad con el artculo 1 de la
Constitucin 2008, siendo el pas un Estado constitucional de derechos y justicia, su carcter, naturaleza,
proteccin y tutela, le dan caractersticas eminentes y prevalentes en el sistema jurdico global. Se ha
conseguido establecer la fundamentacin y orgenes de la cosa juzgada, el favor rei y el ne bis in idem,
como principios del Derecho y su permanente evolucin sobretodo en el campo penal. Sus diferencias han
podido delimitarse en la esfera de los procedimientos, otorgando prelacin y justificacin en el sistema de
PALABRAS CLAVE: Cosa juzgada, Principio Nom Bis in Idem, Favor Rei, Constitucin, Seguridad Jurdica,
Debido Proceso, Tutela Judicial efectiva.
En este trabajo acadmico se ha estudiado y analizado varios institutos del Derecho: la cosa juzgada, el
principio nom bis in idem, el favor rei, todo ello a la luz de los criterios y definiciones de grandes tratadistas.
La presente investigacin ha distinguido las diferencias entre los medios de defensa citados que tiene el
demandado a fin de que puedan prevalecer sus derechos constitucionales y legales concretados en el
debido proceso y que estn consagrados en tratados y convenios internacionales.
La investigacin jurdica se ha llevado en forma sistemtica y confrontando la participacin de varios
autores que han aportado sus diferentes criterios cientficos-jurdicos, por lo que creo que el aporte
acadmico del presente estudio es importante y puede constituir un referente en las Ciencias Penales,
que pueda aportar a estudiantes y profesionales del Derecho, al menos a que se contine y profundice en la
investigacin sobre estos institutos del Derecho.
Al iniciar el estudio de la Cosa Juzgada dentro del Derecho Procesal Penal, debemos previamente retomar
el concepto de Derecho Procesal Penal, muy bien enfocado por wikipedia, (enciclopedia ciberntica): El
Derecho procesal penal es el conjunto de normas que regulan cualquier proceso de carcter penal desde
su inicio hasta su fin: la actividad de los jueces y la ley de fondo en la sentencia. Tiene como funcin
investigar, identificar y sancionar (en caso de que as sea requerido) las conductas que constituyen delitos,
evaluando las circunstancias particulares en cada caso.1
1 www.wilkipedia.com
En el Derecho Procesal Penal existe un conjunto de normas que regulan el proceso desde el inicio hasta la
finalizacin del proceso. Tiene la funcin de investigar, identificar, y sancionar (si fuese necesario) las
conductas que constituyen delitos, evaluando las circunstancias particulares de cada caso concreto.
El Derecho Procesal Penal es aqulla disciplina jurdica encargada de proveer de conocimientos tericos,
prcticos y tcnicos necesarios para comprender y aplicar las normas jurdicas-procesal-penales,
destinadas a regular el inicio, desarrollo y culminacin de un Proceso Penal.
En sntesis, es el conjunto de normas jurdicas que regulan el desarrollo del Proceso Penal. 2
En resumen, como afirma Walter Guerrero Vivanco3 el Derecho Procesal penal es la ciencia que se
encarga de orientar y disciplinar el amplio campo de la jurisdiccin y de la competencia de los jueces; del
ejercicio de la accin; de la pruebas que puedan introducirse en el proceso para comprobar la existencia del
delito y la responsabilidad del infractor; del proceso que debe seguirse para hacer efectivo la pretensin
punitiva del Estado; y la formas como deben ejecutarse las penas impuestas a los infractores
El Derecho penal material es, como se sabe, el conjunto de las normas jurdicas que asocian a la
realizacin de un delito como presupuesto, la aplicacin de penas y/o medidas de seguridad, como
principales consecuencias jurdicas. El Derecho Procesal penal, en cambio, es, como dice Jescheck, el
conjunto de normas jurdicas necesarias para la aplicacin de las consecuencias jurdicas previstas en el
Derecho penal material; normas que incluyen de un lado- las normas sobre estructura y principios de
organizacin del rgano jurisdiccional penal destinadas a regular el procedimiento para la actuacin de la
pretensin penal estatal, y de otro lado- los preceptos sobre el proceso en el que las acciones punibles son
investigadas, perseguidas, tratadas y condenadas.4
Incluso el propio tratadista Claus Roxin en su obra Derecho Procesal Penal distingue claramente que el
derecho penal material cuyas reglas fundamentales estn contenidas en el Cdigo Penal, establece los
elementos de la accin punible y amenaza con las consecuencias jurdicas (penas y medidas) que estn
conectadas a la comisin del hecho. Para que esas normas puedan cumplir su funcin de asegurar los
presupuestos fundamentales de la convivencia humana pacfica es preciso que ellas no permanezcan solo
en el papel, en caso de que se cometa un delito. dice Roxin-. Para ello es necesario un procedimiento
regulado jurdicamente con cuyo auxilio pueda ser averiguada la existencia de una accin punible y en su
caso, pueda ser determinado e impuesta la sancin prevista en la ley.
De lo que se colige que siendo el derecho de penar atribuido al Estado, las normas procesales justifican
este cometido dentro del procedimiento penal. Por ello, el propio Roxin, figura cumbre de la dogmtica
jurdico penal contempornea, asegura que el fin del proceso penal tiene naturaleza compleja la condena
del culpable, la proteccin del inocente, la formalidad del procedimiento alejada de toda arbitrariedad y la
estabilidad jurdica de la decisin. Todas estas exigencias. opina Roxin- son igualmente significativas para
una comunidad organizada desde el punto de vista del Estado de Derecho 5.
En cambio, el profesor Jorge Zavala Baquerizo sostiene que ningn proceso penal se inicia para declarar
inocente al procesado, y que siendo el proceso penal una institucin que tiene por finalidad inmediata la
imposicin de la pena, es necesario que el justiciable sea protegido de una manera eficiente, severa y
estricta, pus, como en el mencionado proceso se desenvuelven los juicios de desvalor sobre el acto y el
autor, y en cuyo desarrollo se pueden lesionar bienes jurdicos garantizados por el estado, como la libertad
individual y la propiedad, amn de los numerosos efectos sociales que una condena lleva consigo, el Estado
toma la precaucin de imponer a los jueces normas de procedimiento que garanticen los derechos de los
sujetos procesales activo y pasivo, especialmente de este ltimo. 6.
Pero el autor que comentamos, en el Tomo I, de la tercera edicin de su obra El Proceso Penal
ecuatoriano de 1978, sealaba, en criterios que coincidimos, que el fin del Derecho Procesal es la
realizacin del Derecho penal protector de ciertas normas jurdicas, realizacin que la hace a travs del
proceso penal, que se desarrolla cumpliendo leyes de procedimiento pre-establecidas De esa maneraanota el distinguido tratadista- se realiza la justicia, se establece el imperio del Derecho en general y se
garantiza el ordenamiento jurdico, protector de la sociedad y del individuo. (Las negrillas y cursivas
son mas).
2 Pedro Juan Montoya artculo en Internet: Derecho Procesal Penal en Monografaas.com .
3 Walter Guerrero Vivanco. Derecho Procesal penal. Tomo I La jurisdiccin y l Competencia. P. 64
4 En Derecho Procesal Penal.Csar San Martn Castro. p. 9
5 Claus Roxin. Derecho Procesal Penal, pg. 4. Cree Roxin que la realizacin del Derecho Material como uno de los
fines esenciales del proceso penal no es posible sin una administracin de justica penal funcionalmente eficiente; un
Estado en el cual el Derecho Penal no ofrece una proteccin efectiva ya no sera Estado de Derecho.
6 Jorge Zavala Baquerizo. El Debido Proceso Penal. p. 26 Y 27
Anotamos que en nuestro sistema constitucional, el artculo 169 de la Constitucin de la Repblica 2008
establece que: El sistema procesal es un medio para la realizacin de la justicia. Las normas procesales
consagrarn los principios de simplificacin, uniformidad, eficacia, inmediacin, celeridad y economa
procesal, y harn efectivas las garantas del debido proa eso. No se sacrificar la justicia por la sola
omisin de formalidades.
En la norma constitucional antes indicada encontramos la concepcin del debido proceso, tan en boga en
la actualidad por su importancia determinante en la seguridad jurdica del ordenamiento del sistema.
El maestro ecuatoriano Zavala Baquerizo seala que entendemos por debido proceso el que se inicia, se
desarrolla y concluye respetando y haciendo efectivos los presupuestos , los principios y las normas
constitucionales, legales e internacionales aprobados previamente, as como los principios generales que
informa el derecho procesal penal, con la finalidad de alcanzar una justa administracin de justicia,
provocando como efecto inmediato la proteccin integral de la seguridad jurdica del ciudadano, reconocida
constitucionalmente como un derecho.7
Asevera Zavala Baquerizo que el ciudadano tiene derecho al Debido Proceso esto es a la iniciacin
desarrollo y conclusin de un proceso en donde se respeten todas las normas garantizadoras que el Estado
ha impuesto para el efecto. el imperio del debido proceso anota el distinguido tratadista ecuatorianocomienza con la investigacin preprocesal y concluye una vez que se ha cumplido la condena. En todo ese
perodo el sospechoso, el imputado, el acusado y el penado, respectiva y sucesivamente, se encuentran
amparados por el Estado para que se cumplan los mandato nacionales e internacionales que garantizan el
cumplimiento de los derechos fundamentales contenidos en los indicados mandatos.
Por otro lado, Ricardo Vaca Andrade en su Manual de Derecho Procesal Penal establece que el debido
proceso es el conjunto de derechos y garantas que protegen a la persona de los posibles excesos o riesgos
de abuso o desbordamiento de la autoridad del Estado; pero a efectos de descubrir en mejor forma todo el
alcance de lo que tan importante expresin encierra, recogiendo la parte fundamental de una Sentencia
dictada por la Corte Constitucional de Colombia, podemos afirmar que En su acepcin jurdica, el debido
proceso es el conjunto de garantas establecidas como medios obligatorios y esenciales para que el
ejercicio de la funcin jurisdiccional se materialice, si se tiene en cuenta que es imposible aplicar el derecho
por parte de los rganos del Estado, sin que la actuacin de stos se haya ajustado a los procedimientos
institucionalizados para el fiel cumplimiento de su misin de administrar justicia. Significa esto que todos los
actos que el juez y las partes ejecutan, en la iniciacin, impulso procesal, desarrollo y extincin del mismo,
tienen carcter jurdico porque estn previamente sealados por la ley instrumental. Es una actividad
reglada y garantizadora que se desarrolla por etapas, entrelazadas o unidas por un objetivo comn, como
es el de obtener la aplicacin del derecho positivo, a un caso concreto, sometido a la actividad jurisdiccional
del Estado. La institucin del debido proceso aparece sealada como derecho fundamental por lo que ha
significado para el desarrollo del hombre, como ser social. El hombre es el principio y fin de todo sistema de
organizacin estatal, de ah que el reconocimiento y la proteccin de los derechos fundamentales de l son
en el presente el primer objetivo del constitucionalismo actual. El principio de autoridad de los gobernantes,
est limitado por ciertos derechos de la persona humana, que son anteriores y superiores a toda forma de
organizacin poltica. Esa limitacin de los gobernantes constituye el punto de partida de todas las doctrinas
que se ocupan de reivindicar para el hombre unos atributos esenciales que el Estado se halla en la
obligacin de respetar. Esta situacin debidamente comprobada a travs de la historia de la humanidad por
el seguimiento que los estudiosos de la ciencias sociales de la poca haban realizado, a las diferentes
formas de Estado, en relacin con el trato a los derechos de los asociados, se convirti de hecho, en la
razn de ser para que esos derechos, no slo tuvieran algunas veces vigencia prctica, sino que hicieron
imperiosa su inclusin formal en las diferentes proclamas sobre derechos humanos, desde finales del Siglo
XVII. La Declaracin de los Derechos del Hombre y el Ciudadano de 1789 en su artculo 16, advierte: Toda
sociedad en la cual la garanta de los derechos no est asegurada, ni determinada la separacin de
poderes, carece totalmente de Constitucin. Desde la fecha de publicacin de este principio, ningn Estado
poda aspirar a que lo consideraran como tal, si no haba incluido en su sistema un mecanismo de amparo
para los derechos civiles de los hombres. Esta es la razn por la cual se ha llegado a afirmar que las
garantas de los derechos fundamentales estn incorporadas a la esencia del Estado democrtico.
Por todo lo expuesto, determinamos que los conceptos, categoras y principios de la cosa juzgada, el ne
bis in idem y el favor rei, son principios fundamentales del Debido proceso penal que en la actualidad se
halla constitucionalizado.
7 Ibidem. p. 45
Escribe Cabanellas en su Diccionario de Derecho Usual Tomo I, que segn Manresa se da el nombre de
cosa juzgada a toda cuestin que ha sido resuelta en juicio contradictorio por sentencia firme de los
tribunales de justicia. Para Escriche se denomina as lo que se ha decidido en juicio contradictorio por una
sentencia vlida de que no hay o no puede haber apelacin, sea porque la apelacin n o es admisible, o se
ha consentido la sentencia; sea porque la apelacin no se ha interpuesto dentro del trmino prescrito por la
ley; o, habindose interpuesto, se ha declarado por desierta. (p. 539).
Consecuentemente se sostiene que la cosa juzgada tiene cierto carcter irrevocable, y frente a la resolucin
definitiva no cabe, ya a las partes, probar lo contrario. Surge la excepcin de cosa juzgada anota
Cabanellas- cuando se pretende revivir un asunto ya fallado en forma definitiva; por cuanto se presume
que el fallo se basa en situaciones verdaderas, ya no controvertibles; pues de lo contrario la justicia
carecera de eficacia. La excepcin perentoria de cosa juzgada exige la concurrencia de tres requisitos para
que pueda ser opuesta: a) identidad de las personas; b) identidad de cosas; c) identidad de acciones.
Juan Larrea Holgun8 resea que esta institucin arranca del Derecho Romano de donde pas a las Siete
Partidas, al Derecho Cannico, al Cdigo de Napolen, y a travs de estas fuentes a nuestro Dereho civil
sustantivo y adjetivo. Existen varias teoras sobre el fundamento y naturaleza jurdica de la cosa juzgadaAlgunos autores anota Larrea Holgun- como Savigny, Pothier, Borja, Carnelutti, fundan el valor de la cosa
juzgada en una presuncin iuris et de iure (legal y de derecho) de veracidad. La sentencia firme sera la
verdad oficial, que no se puede contradecir.
Comenta este autor, que otros pensadores, consideran que ya mediante la litis contestacin se verifica un
cuasi contrato, con la sentencia se hace necesario cumplirlo, y por eso las partes estn rigurosamente
obligadas a acatar la sentencia y no discutir ms sobre el asunto controvertido. Es decir, que los litigantes
al momento en que se contesta la demanda, innovan sus relaciones jurdicas, y ya no tienen en rigor otra
obligacin que la de estar a lo juzgado: que acatar la sentencia.
Indica Larrea, que Alsina, Rocco y otros autores, observan que con la sentencia se extingue la accin,
termina el proceso y ya nada hay que hacer sino ejecutar lo declarado u ordenado en la sentencia. Kelsen,
Allorio, Cossio indican que el derecho se acta mediante la sentencia.
La naturaleza misma de la norma jurdica que regula el deber ser, exige la estabilidad de la sentencia
opina el tratadista que comentamos-. La norma de conducta debe ser estable, no puede estar sujeta a
continuo cambio. Desde el momento en que la ley se aplica al caso concreto carece de fin y de sentido que
se quiera seguir un n uevo juicio, puesto que el derecho ya cumplido ya su objetivo.
Escribe Manuel Alberto Ponz9 que ya en el Derecho romano, cuna de todas nuestras instituciones jurdicas,
una vez formalizado el proceso no le era dable a las partes reiterar su demanda, respecto a la cuestin
resuelta, conforme al viejo principio nom bis in idem. Ese efecto principal de las sentencias firmes, de
impedir su revisin y hacerlas inmutables, es lo que se designa con el nombre de cosa juzgada, que
significa juicio dado sobre la litis. Es decir, anota el autor que comentamos, que para el derecho primitivo y
clsico, la cosa juzgada impeda repetir la accin promovida, cualquiera fuese la suerte del proceso y ello
con carcter definitivo.
Pero, en la actualidad, gracias a los estudios de eminentes tratadistas esa inmutabilidad, definitividad,
intangibilidad, que explicaba la frmula tradicional, ha cambiado, por cuanto, se asegura, que esas
caractersticas, son una propiedad, una cualidad particular, un atributo a un objeto al cual se refieren, y hoy
se habla de la autoridad de cosa juzgada, considerando a sta no como un efecto de la sentencia, sino
como una cualidad y un modo de ser y manifestarse de sus efectos, al decir de Ponz.
Histricamente, los romanos no explicaron la razn por la cual atribuan a la sentencia los caracteres que se
resumen en el concepto de cosa juzgada, sino que la admitieron como una exigencia prctica, para
asegurar la certidumbre en el goce de los bienes. Colocado el juez entre la ley y el pueblo, la finalidad del
proceso era la actuacin de la voluntad de la ley con relacin a un determinado bien ( res in iudicium
deduca ), lo que se realizaba mediante la sentencia, de ah el famoso texto res iudicato pro veritate habetur
(deba tenerse por verdadero lo que el juez expresaba en la sentencia), presuncin iuris et de iure al no
admitir a las partes prueba en contrario, ni permitir que lo resuelto y ejecutoriado fuere modificad o, por
motivo, autoridad o tribunal alguno. Es recin en la Edad Media nos recuerda Ponz- cuando se consider
a la cosa juzgada como una presuncin de verdad, se hablaba de la santidad de la cosa juzgada, la
inspiracin divina de la sentencia determinada que el juez no pudiera equivocarse. De ah el origen mstico
8 Juan Larrea Holgun.Compendio de Derecho Civil del Ecuador. p. 46 y sgtes.
9 Manuel Alberto Ponz. Artculo Cosa Juzgada en la Enciclopedia Jurdica Ameba. Tomo IV. p.970 y sgtes.
En cambio, la doctrina moderna sostiene que dichos fundamentos son errneos, toda vez que la autoridad
de la cosa juzgada debe buscarse en el respeto debido al tribunal que administra justicia en nombre del
Coincidimos con Manuel Alberto Ponz en que desde la poca clsica del Derecho romano hasta nuestros
das, la cosa juzgada ha sido materia de preferente atencin, por competentes hombres de ciencia en las
distintas naciones, aunque por cierto, sus conclusiones no traducen una unidad de criterio y pensamiento,
por el contrario, los ms recientes estudios anotan una disparidad tal, que el replanteo del problema aparece
como imprescindible, sin descartar la posibilidad futura de nuevos enfoques jurdicos.
La cosa juzgada segn Calvo Baca es la autoridad y la fuerza que la ley atribuye a la sentencia resuelta en
juicio contradictorio. Chiovenda ampla esta definicin sosteniendo que el bien juzgado se convierte en
inatacable; la parte a la que fue reconocido, no solo tiene derecho a conseguirlo prcticamente frente a la
otra, sino que no puede sufrir sta ulteriores ataques a este derecho y goce (autoridad de la Cosa Juzgada),
salvo raras excepciones en que una norma expresa de la ley disponga cosa distinta.
Segn Manuel Ossorio10, cosa juzgada es la autoridad y eficacia que adquiere la sentencia judicial que
pone fin a un litigio y que no es susceptible de impugnacin, por no darse contra ella ningn recurso o por
no haber sido impugnada a tiempo, lo que la convierte en firme. Es caracterstico en la cosa juzgada que
sea inmutable e irreversible en otro procedimiento judicial posterior.
Cabanellas 11 define cosa " en su acepcin mxima comprende todo lo existente, de manera corporal e
incorporal, natural o artificial, real o abstracta cosa se refiere al objeto del Derecho o de los derechos u
obligaciones. Reduciendo nuevamente su mbito la idea de cosa, sta, ya de modo exclusivo en la esfera
de lo jurdico, expresa lo material (una casa, una finca, el dinero) frente a lo inmaterial o derechos (un
crdito una obligacin una facultad); juzgada, segn Manresa se da este nombre "a toda cuestin que ha
sido resuelta en juicio contradictorio por sentencia firme de los tribunales de justicia."; juzgada, juzgar:
"Administra justicia. Decidir un asunto judicial. Sentenciar. Ejercer funciones de juez o magistrado. Afirmar o
exponer relaciones entre ideas. Enjuiciar, examinar, considerar, dictaminar en un asunto o negocio.
Antiguamente, condenar a perder alguna cosa; y, ms especialmente, confiscarla."
El doctor Ricardo Vaca Andrade 12 en relacin a cosa juzgada hace hincapi en lo que manifiesta la
Constitucin Poltica de la Repblica en su artculo 24 numeral 16 (actual literal i) del numeral 7 del Art. 76
de la Constitucin 2008): "Nadie podr ser juzgado ms de una vez por la misma causa", coincidiendo ste
con el artculo 5 de nuestro Cdigo de Procedimiento Penal que estipula: "Ninguna persona ser procesada
ni penada, ms de una vez, por un mismo hecho."; normas que en muchos casos dejan de aplicarse por la
endeble institucionalidad jurdica abrumada a veces por la corrupcin en muchos mbitos.
La cosa juzgada es definida por Couture , como la autoridad y eficacia de una sentencia judicial cuando no
existen contra ella medios de impugnacin que permitan modificarla, definicin esta de la cual se infiere, que
la cosa juzgada primeramente es una autoridad, que consiste en la calidad, atributo propio del fallo que
emana del rgano jurisdiccional, cuando ha adquirido el carcter de definitiva; e igualmente es una medida
de eficacia, que se traduce en inimpugnabilidad de la decisin judicial, la cual se produce cuando la ley
impide todo ataque ulterior tendiente a obtener la revisin de la misma materia -nom bis in idem- mediante la
invocacin de la propia cosa juzgada; en inmutabilidad o inmodificabilidad, conforme a la cual, en ningn
caso, de oficio o a instancia de parte, otra autoridad puede alterar los trminos de la sentencia pasada en
autoridad en cosa juzgada; y coercibilidad, que permite la eventual ejecucin forzada o forzosa de la
Para Claus Roxn, con los conceptos de cosa juzgada formal y material son descritos los diferentes efectos
de la sentencia. La cosa juzgada formal se refiere a la impugnabilidad de una decisin en el marco del
mismo proceso (efecto conclusivo); junto a ello acarrea la ejecutabilidad de la sentencia (efecto ejecutivo).
La cosa juzgada material provoca que la causa juzgada en firme no puede ser nuevamente objeto de otro
procedimiento; el derecho de perseguir penalmente est agotado (efecto impeditivo).
10 Manuel Ossorio. Diccionario de Ciencias Jurdicas, Polticas y Sociales. Ediciones Heliasta
11 Guillermo Cabanellas de Torres. Diccionario Jurdico Elemental actualizado, corregido y aumentado por Guillermo
Cabanellas de las Cuevas, Edicin 1997
12 Ricardo Vaca Andrade. Manual de Derecho Procesal Penal, tercera edicin actualizada, Ediciones Legales
El anlisis de Roxn sobre la institucin que estudiamos responde a la moderna concepcin del Derecho
penal y sobre todo sobre el Derecho alemn.
En el estudio que hace Roxn, la cosa juzgada formal se origina:
1.-inmediatamente, con la finalizacin del pronunciamiento de la sentencia del tribunal de casacin (lo que
para nosotros es la Corte Suprema de Justicia)
2.-despus del transcurso del plazo para recurrir, si no se ha recurrido
4.-con el transcurso del da del dictado de la resolucin, en el caso de decisiones inimpugnables.
En relacin a la extensin de la cosa juzgada, se distingue entre cosa juzgada absoluta y relativa.
Para Roxn hay cosa juzgada absoluta cuando una decisin ya no puede ser impugnada en ninguna de sus
objetivamente relativa, si slo una parte de la decisin ha quedado firme por ejemplo, en caso de
pluralidad de hechos, cuando la sentencia no es impugnada en relacin a todas las acciones, o si slo es
recurrida la medida de la pena o una medida de seguridad (cosa juzgada parcial).
Subjetivamente relativa, si la decisin slo puede ser atacada todava por una de las partes cuando
por ejemplo, el acusado, despus del juicio oral, ha declarado que renuncia al recurso de casacin, mientras
que la fiscala no se ha manifestado al respecto: aqu, para Roxn, la sentencia est firme para el acusado;
en cambio para la fiscala an no. A pesar de ello, la sentencia no es todava ejecutable, pues cualquier
recurso que interponga la fiscala podra tener el efecto de modificar la decisin impugnada, incluso a favor
Roxin entiende que el agotamiento de la accin penal, originado por la cosa juzgada material, repercute
como un impedimento procesal amplio (jurisprudencia constante desde la sentencia y que un nuevo
procedimiento es inadmisible, una nueva sentencia de mrito est excluda: ne bis in idem (= bis de eadem
re ne sit actio). Dice que si, no obstante se dicta una segunda sentencia de mrito, ella es nula, segn la
opinin dominante y que es indiferente para ello que el fallo firme sea condenatorio o absolutorio. Para el
derecho penal alemn se prohbe tambin la realizacin simultnea de dos procesos por un mismo hecho,
por consiguiente tambin es inadmisible una duplicacin de la orden de detencin por el mismo hecho y
contra el mismo imputado.
La cosa juzgada material manifiesta Roxin- sirve a la proteccin del acusado, como ya lo demuestra su
aseguramiento a travs de un derecho bsico; con ello se reconoce jurdico fundamentalmente su inters
a ser dejado en paz despus del dictado de una decisin de mrito que ya no es ms impugnable. La cosa
juzgada cumple, a la vez, una funcin sancionatoria: el riesgo de que quede excluida la posibilidad de un
esclarecimiento posterior de los hechos a travs de investigaciones complementarias debe llevar a los
rganos de la persecucin penal a una realizacin realmente meticulosa ya una valoracin correcta del
Para Roxin solo la parte dispositiva de la sentencia pasa en autoridad de cosa juzgada, y las sentencias
penales firmes tampoco atan al juez penal que debe juzgar a otra persona en otro proceso. Dice que la
cosa juzgada abarca el objeto procesal en su totalidad. Abarca tambin las sanciones accesorias y las
Adems la cosa juzgada abarca el hecho desde todos los puntos de vista juridico.
Roxin que la cosa juzgada ingresa adems de las sentencias definitivas, los autos de
sobreseimiento, y se quebranta esta institucin por el procedimiento de revisin por: a) el procedimiento de
revisin, b la reposicin al estado anterior c) la extensin de la casacin a los dems condenados y d) la
revocacin de la sentencia a travs de una accin de inconstitucionalidad exitosa.
Ahora bien, en criterio de Zavala Baquerizo no interesa, para los efectos de la cosa juzgada, si es que la
pretensin punitiva fue estimada o desestimada en sentencia a firme; lo que interesa es que ya fue juzgada
y resuelta en legal sentencia que se encuentra a firme, ejecutoriada y, por tal razn, es que no puede volver
a ser aprehendida por otro proceso que repetir el juzgamiento anterior 13
Adems, Bolvar Vergara Acosta, ecuatoriano, en su libro La Autoridad de cosa juzgada en la legislacin y
jurisprudencia ecuatoriana opina que la cosa juzgada significa juicio dado sobre la litis, siendo la
resolucin definitiva del rgano jurisdiccional dada sobre el asunto litigioso que se ventila entre las partes
procesales, que no puede ser discutida nuevamente dentro del mismo proceso ni en otro futuro. Este
carcter se expresa - dice el ex magistrado Vergara Acosta- en la frmula latina NOM BIS IN IDEM, no dos
veces sobre lo mismo, que segn Alsina tiene dos efectos: el primero, el negativo, que cierra la posibilidad
de volver a ventilar el litigio a la parte demandada o actora que se le ha negado sus excepciones y accin,
13 Jorge Zavala Baquerizo. Tratado de Derecho Procesal Penal. Tomo I. p. 213
respectivamente; y, el segundo, el positivo, por el que a la parte que se le ha sido favorable la decisin del
juez, puede solicitar su ejecucin sin que pueda existir negativa alguna por ningn otro juez, pues tiene a su
favor la excepcin: la cosa juzgada (EXCEPTIO REI JUDICATA) para oponerse, y para exigir su ejecucin
procesal forzadamente se le concede la accin (actio iudicati)
Hoy la doctrina, la ley y la jurisprudencia concuerdan en afirmar y fundamentar sobre la existencia de esta
institucin en lo penal.
Manifiesta Vergara Acosta que muchos autores sostienen la vigencia de la autoridad de cosa juzgada en lo
penal. Fundamentan esta tesis dice- en que el principio nom bis in idem es un lmite a la soberana del
Estado, prescrito en las constituciones modernas, que impide se persiga y se sancione ms de una vez- la
misma infraccin o hecho pesquisado, siendo de especial y previo pronunciamiento, antes de entrar a fallar
sobre lo principal.
Prosigue indicando que la discusin se cierra al resumir que todas las posiciones estn de acuerdo en
aceptar que las providencias en lo penal, autos con fuerza de sentencia y los fallos, slo tienen el efecto de
causar la preclusin de las etapas o del proceso, y agotar toda forma ordinaria recurso o consulta- de
volver ante el superior a discutir lo ya actuado, pero sobre todo admiten la imperatividad de lo declarado en
la resolucin.
Para Vergara, en la obra que comentamos de su autora, la institucin de la cosa juzgada est ntimamente
relacionada con el principio nom bis in idem toda vez que el artculo 2 (art. 5 del actual C.P.P.) del Cdigo de
Procedimiento Penal deca: que ninguna persona ser procesada ni penada ms de una vez por un mismo
El Cdigo de Procedimiento Penal ecuatoriano en el artculo 41 establece: "Efecto de cosa juzgada.- Las
sentencias ejecutoriadas en los procesos civiles no producen el efecto de cosa juzgada en lo penal, excepto
las que deciden las cuestiones prejudiciales indicadas en el artculo anterior.- Las sentencias ejecutoriadas
en los procesos penales, producen el efecto de cosa juzgada, en lo concerniente al ejercicio de la accin
civil, solo cuando declaran que no existe la infraccin o, cuando existiendo, declaran que el procesado no es
culpable de la misma."
La institucin que estudiamos, en nuestro Cdigo Procesal Penal se efectiviza en doble sentido, una vez
que la sentencia se ha ejecutoriado, ha quedado en firme, no se la puede modificar por ningn concepto,
esa es su esencia, excepto en los casos que se ha concedido el indulto, o en los casos que se ha aceptado
la "revisin"; por lo tanto, una vez que el condenado ha pagado su pena, deber obtener la libertad sin
dilaciones ni demoras; por otro lado, en cuanto el auto o sentencia ha pasado en "autoridad de cosa
Juzgada", no se podr volver sobre el mismo caso o asunto ni revisar la pena que hubiera sido impuesta,
cumplida o no.
Cuando una sentencia o fallo ha pasado en autoridad de cosa juzgada y la causa ha sido resuelta de modo
definitivo por el Tribunal, ya no se debe volver a tratar el mismo delito, no porque se haya extinguido la
accin penal, sino porque ha concluido o fenecido la accin penal previa, tal es as que, a partir de la fecha
en que se ejecutora la sentencia o auto, deja de contarse el plazo para la prescripcin de la accin penal y
empieza a contarse el plazo de prescripcin para la ejecucin de la pena, de all que no se podr iniciar otro
proceso penal por el mismo hecho delictivo y contra la misma persona.
La seguridad jurdica es uno de los principales baluartes del estado moderno, an ms es uno de los
enunciados elementales del Estado Social de Derecho, aunque su origen data del estado de tipo liberal
donde primaba la importancia del sistema procesal por sobre la persona. Bajo el esquema actual, debemos
entender a la seguridad jurdica como la idea de certeza sobre el sistema jurdico que rige a determinada
sociedad, sistema jurdico expresado en disposiciones normativas, que necesariamente son interpretadas
por los entes que administran justicia.
La cosa juzgada es una de las herramientas procesales que buscan la consecucin de la idea de certeza y
convencimiento en el sistema jurdico.
De manera alguna la cosa juzgada atenta contra el derecho de defensa o de accin que se refleja en la
facultad de ejercer cierto recurso ante una sentencia insatisfactoria, puesto que dichos derechos se
encuentran plenamente vigentes antes que la sentencia adquiera la calidad de ejecutoriada, de esta manera
se evitan situaciones de indefensin que vulneraran los derechos de las partes procesales. Es necesario
aclarar que antes, durante y hasta que el fallo adquiera firmeza, la presuncin de inocencia se mantiene de
En definitiva, el Juez debe resolver la contienda analizando el fondo del asunto; cuando esa decisin
adquiere la autoridad de cosa juzgada, produce fundamentalmente dos categoras de efectos: fija
indiscutiblemente las cuestiones planteadas en el litigio o contienda, o las fija a perpetuidad; se trata de fijar
las nociones de cosa juzgada formal y de cosa juzgada material.
La cosa juzgada como consecuencia del proceso, cubre el aspecto objetivo y subjetivo del proceso, es decir
se refiere al objeto del mismo como al sujeto pasivo del proceso, cuando en un auto de sobreseimiento
definitivo del imputado, ejecutoriado, se desestima la pretensin punitiva, el efecto inmediato de dicho auto
es el de clausurar definitivamente el proceso penal con relacin a la persona sobreseda e impedir la
iniciacin de otro proceso que tenga por objeto el mismo hecho"; al respecto cabe anotar que en la
actualidad no se respeta mayormente el significado de cosa juzgada anotado y aceptado por varios
tratadistas, debido a que en ciertos casos y como bien lo deca el doctor Ricardo Vaca Andrade, la supuesta
lucha contra la corrupcin se ha transformado ms bien en persecucin poltica, en ciertos casos.
En lo referente al aspecto subjetivo de la cosa juzgada, si una persona es absuelta por el Tribunal que la
juzg y que declar que no haba existido el hecho, esta declaracin judicial ejecutoriada diramos que
favorece a los coautores y partcipes, pues si no existe hecho, no hay ni autor ni partcipe; si el hecho que
fue considerado como delito, mismo que luego del trmite procesal pertinente, no fue catalogado como tal,
quiere decir que no se deber volver a iniciar otro proceso por el mismo hecho no constitutivo de delito
contra la misma u otras personas.
El principio que se lo est examinando marca su especial acento subjetivo tanto en el precepto
constitucional como en el precepto legal cuando en ambos se hace uso de la frase "nadie podr ser juzgado
", o "ninguna persona ser procesada, ni penada ", respectivamente, esto es que para que opere la
excepcin procesal perentoria de la cosa juzgada es necesario que haya identidad personal entre el sujeto
pasivo del primer proceso y el sujeto pasivo del segundo proceso, teniendo ambos procesos el mismo
objeto, con lo cual se complementa el mandato de los mencionados preceptos, tanto constitucional como
legal, en su segunda parte cuando dicen "por la misma causa" y "por el mismo hecho", en su orden; de
haber coincidencia entre la persona y el hecho comprendidos en el primer proceso con la persona y el
hecho comprendidos en el segundo proceso. De darse tal coincidencia, el ciudadano tiene derecho a
plantear la excepcin procesal perentoria de la cosa juzgada para impedir que se establezca la relacin
jurdica que dara lugar al segundo proceso; o para extinguir la relacin jurdica, si es que el segundo
proceso ya se ha iniciado.
Las resoluciones jurdicas pasadas en autoridad de cosa juzgada tienen la caracterstica de inmutables; no
habra seguridad jurdica si es que el ciudadano quedara expuesto a ser sometido a los rganos
jurisdiccionales de manera reiterada para ser juzgado por los mismos hechos que ya fueron juzgados
mediante sentencia ejecutoriada y ejecutada; se supone que en ese fallo definitivo est la verdad jurdica en
relacin con el hecho y con el sujeto y no pueden ser renovados de manera indefinida, pese a lo cual, por lo
que puede suceder, y a fin de evitar errores que pueden presentarse, se ha previsto el recurso de revisin,
que es un recurso extraordinario que de manera general solo puede interponerlo el condenado contra la
sentencia que lo declar responsable, an contra la sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, de lo
que se inferira que la sentencia absolutoria ejecutoriada es siempre irreversible e inmutable, como tambin
lo es el auto de sobreseimiento definitivo firme; y, la sentencia condenatoria que ha pasado en autoridad de
cosa juzgada es reversible y mutable, puede llegar inclusive a ser revocada por una sentencia posterior,
como el caso de revisin declarado procedente, como ya dijimos anteriormente.
Si bien las sentencias en materia penal producen efectos erga omnes en cuanto se refieren a la absolucin
o condena de la persona que fue juzgada, no sucede lo mismo en relacin con las otras personas que
hubieren intervenido en la comisin del delito que fue objeto del proceso en el que surgi la absolucin o la
condena; tal el caso, por ejemplo de un procesado que fue absuelto de la acusacin dentro de un proceso
en el que se estableci la existencia jurdica del delito pero dentro del cual se ratific la situacin jurdica del
delito pero dentro del cual se ratific la situacin jurdica de inocencia, no puede volver a ser sujeto pasivo
de otro proceso por el mismo delito, no as las personas que no fueron juzgadas en anterior proceso pueden
ser juzgadas en el mismo u otro proceso; de igual manera, si alguien fue sobresedo, solo provoca el efecto
de cosa juzgada a favor de la persona que fue sobreseda, pero no a favor de las dems personas que
intervinieron en el ilcito y que no fueron juzgadas en dicho proceso.
. El principio ne bis in idem tiene efectos muy concretos en el proceso penal. El primero de ellos es la
imposibilidad de revisar una sentencia firme en contra del imputado. El imputado que ha sido absuelto no
puede ser condenado en un segundo juicio; el que ha sido condenado, no puede ser nuevamente
condenado a una sentencia ms grave. Por imperio de este principio de ne bis in idem, la nica revisin
posible es una revisin a favor del imputado. La Cosa Juzgada es una institucin procesal irrevocable e
inmutable. Es el valor que el ordenamiento jurdico da al resultado de la actividad jurisdiccional, consistente
en la subordinacin a los resultados del proceso, por convertirse en irrevocable la decisin del rgano
jurisdiccional nivel internacional el artculo 8.4 de la Convencin Americana y el artculo 14.7 del PIDP
consagran esta garanta.
En resumen, concordamos con nuestro maestro Dr. Jorge Zavala Baquerizo, quin en su obra El Debido
Proceso Penal expresa que la cosa juzgada es una excepcin procesal perentoria porque impide o
extingue la relacin jurdica que es de la naturaleza del proceso- que se pretende establecer o se
ha establecido ya entre el juez y los sujetos activo y pasivo y entre estos entre s. la cosa juzgada
como efecto del proceso, -ensea nuestro profesor Zavala Baquerizo- cubre tanto el aspecto objetivo como
el aspecto subjetivo del proceso esto es, se refiere tanto al objeto del mismo: el delito; como al sujeto pasivo
del proceso: el acusado. Cundo en un auto de sobreseimiento definitivo del sindicado que se encuentra
ejecutoriado se desestima la pretensin punitiva, el efecto inmediato de dicho auto es el de clausurar
definitivamente el proceso penal con relacin a la persona sobreseda e impedir la iniciacin de otro
proceso que tenga por objeto el mismo hecho, as lo establece el Art. 246 CPP. De la misma manera,
cundo se dicta la sentencia penal, sea condenatoria, sea absolutoria, y pasa en autoridad de cosa juzgada,
no se puede volver a iniciar otro proceso penal por el mismo hecho y contra la misma persona que fueron
considerados en el juzgamiento contenido en la sentencia (Art. 5 CPP) (El Debido proceso penal, p. 238,
Vacca Gonzlez, por su lado, tambin reafirma que la institucin de la cosa juzgada es procedente, no solo
para las sentencias sino tambin para aquellas providencias interlocutorias que sin lugar a la reaperturaponen fin a los procesos, en los que se manifiesta la actuacin en concreto de la voluntad de la ley. Por
ejemplo dice este autor- : en nuestro sistema procesal penal, el sobreseimiento definitivo ejecutoriado
del imputado o del proceso que precluye definitivamente e impide que la persona sobreseda pueda ser
perseguida nuevamente por los mismos hechos, tal como lo establece el art. 2466 del CPP. 14
ne bis in idem: "Nadie puede ser enjuiciado por los mismos hechos que hayan sido juzgados
por resolucin firme de un tribunal penal".
Bajo la designacin romano cannica bis de eadem res ne sit action o abreviadamente ne bis in idem o
entendida como una simple derivacin de la mxima res judicata pro veritate habetur, significa literalmente
dos veces por la mismas causa.
Se define NE BIS IN IDEM como Nadie puede ser enjuiciado por los mismos hechos que hayan sido
juzgados por resolucin firme en un tribunal penal mientras que NO BIS IN DEM Nadie puede ser juzgado
doblemente por un delito. Se entiende que el NE BIS IN IDEM tendra mayor amplitud de concepto pues se
habla de los mismos hechos, mientras que el segundo es mas restrictivo pues solo se refiere a delitos,
cuando se analizan las ejecutorias supremas nacionales como internacionales se observa que ambos
conceptos se usan indistintamente, pues sus efectos tienen la mismas trascendencia no dos veces de los
Universalmente conocido como ne bis in idem, especialmente en la doctrina alemana e italiana, pero
tradicionalmente identificado en la doctrina y jurisprudencia hispanoamericana como non bis in idem,
contiene la frmula segn la cual nadie puede ser juzgado ni sancionado dos veces por el mismo hecho.
En definitiva doctrinalmente puede entenderse que el non bis in idem es un principio general del Derecho
que, basado en los principios de proporcionalidad y respeto a la cosa juzgada, prohbe la aplicacin de dos
o ms sanciones o el desarrollo de dos o ms procesos o procedimientos, sea en uno o ms rdenes
jurdicos sancionadores, cuando se de una identidad de sujetos, hechos y fundamento.
Afirma Fernando de la Ra15 que el proceso penal es un instrumento de garanta de la libertad individual,
adems que el nico medio de actuar la ley penal sustantiva frente al hecho concreto de su violacin.,
siendo del principio nom bis in idem como un complemento que protegen la libertad individual. Esto
asegura- la eleva a la categora de principio bsico y previo al proceso. Al igual que los principios nulla
poena sine lege, nulla poena sine indicio, del juez natural, de inocencia y de inviolabilidad de la defensa, el
principio nom bis in idem es regulador de la estructura procesal y constituye una base constitucional que
encuentra en los cdigos su reglamentacin.
Ensea de la Ra que este principio no surge del proceso, sino que existe antes que l, y, al igual que las
otras reglas, prefija su estructura mnima de instrumento de resguardo de la libertad individual. Otros
principios procesales indica de la Ra- como el de oficialidad y el de verdad real, tienen una base diversa,
14 Victor Vacca Gonzalez. Teoras Bsicas sobre el Proceso Penal.
15 Fernando de la Ra. Non bis in idem artculo en Enciclopedia Jurdica Omeba Tomo XX pgnas. 320 y sgtes.
cientfica, pero no constitucional, cuyo objetivo principal es la eficacia del rito como medio de
actuacin de la ley penal ms que la preservacin de la libertad personal. (las negrillas y cursivas son
mias).
Suele sealarse que el non bis in idem tiene manifestaciones sustantivas o materiales y procesales o
adjetivas. En cuanto a lo primero, se hace referencia a la sancin en s; el principio veta la plural imposicin
de consecuencias jurdicas sobre una misma infraccin. En lo adjetivo o procesal, se hace referencia al
cauce formal del proceso, determinando la imposibilidad de reiterar un nuevo proceso y juzgamiento del
hecho sobre el que ha recado sentencia ejecutoriada, cesacin de procedimiento o resolucin de preclusin
Esta distincin muestra una especificacin tanto de sus presupuestos como de las consecuencias jurdicas.
En el caso del nos bis in idem sustantivo o material, el presupuesto estara constituido por la identidad de
infraccin y la consecuencia, por la sancin de contenido punitivo. El non bis in idem adjetivo o procesal
tomara por contra como presupuesto, no el crimen, sino el factum, y como consecuencia a evitar,
cabalmente, el propio proceso. Tenemos que, entonces, la identidad requerida va ms all de los hechos,
para adentrarse tanto en el sujeto como en la fundamentacin del procedimiento sancionador o de la
sancin en s.
Su reconocimiento como regla es indiscutiblemente universal, tambin lo son una serie de excepciones en
su aplicacin; tantas y de tal magnitud como para merecer igual atencin que la regla misma. Es claro que
la posibilidad de sistematizar y, por ende, circunscribir, esas excepciones, es una labor de magnitud que
excede los propsitos de este trabajo. La indagacin histrica y comparativa que propongo resultar
satisfecha en sus objetivos con que slo sirva para poner de manifiesto la imperiosa necesidad de
La garanta reconocida en la quinta enmienda de la Constitucin de los Estados Unidos tiene una
terminologa aparentemente original: ...nor shall any person be suject for the same offence to be twice put in
jeopardy of life or limb (es decir: ninguna persona podr ser dos veces puesta en peligro de vida o de [la
integridad de] sus miembros, por el mismo delito). La etimologa de la voz inglesa jeopardy remite al francs
del siglo XIV jeu parti, es decir: juego dividido. De las dos acepciones que dan los diccionarios de idioma
ingls, la segunda indica, especficamente: peligro al que una persona acusada se encuentra sujeta cuando
se la juzga por una ofensa de carcter criminal.
Segn el autor espaol Francisco Javier de Len Villalba la revolucin francesa introdujo el principio en el
art. 9 de la Constitucin de 1791 asi como en el cdigo de Brumario o de Merlin (Code des delits et des
peines arts. 67, 255 y 426) y en el cdigo de 1808 (arts. 246, 360 y 359) pero, de todos modos el dato
significativo es la quinta enmienda de la Constitucin de los Estados Unidos de 1787
Asimismo, en materia del principio ne bis in idem, resulta ilustrativo aunque no directamente aplicable al
presente caso-, lo dicho por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso Loayza Tamayo,
mediante sentencia contenciosa de fecha 17 de setiembre de 1997, que (...) Este principio busca proteger
los derechos de los individuos que han sido procesados por determinados hechos para que no vuelvan a
ser enjuiciados por los mismos hechos.
Los Convenios Internacionales recogen de una u otra forma el concepto de NE BIS IN IDEM asi tenemos
por ejemplo la clausula 8.4 de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos, conocida como Pacto
de San Jos de Costa Rica que seala El inculpado absuelto, por una sentencia firme no podr ser
sometido a un nuevo juicio por los mismos hechos De igual manera la clausula 14 del Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Polticos expresa Nadie podr ser juzgado ni sancionado por un delito por el cual ya
ha sido condenado o absuelto por una sentencia firme de acuerdo con la ley y el procedimiento de cada
pas. La frmula utilizada por la Convencin Americana mismos Hechos es un trmino mas amplio y
beneficia a la vctima.
El principio que estudiamos debe entenderse como la prohibicin de que el Estado procese a un mismo
imputado dos veces, configurndose una identidad de persona perseguida, identidad del objeto de la
persecucin o del mismo hecho e identidad de la causa de la persecucin o en el mismo motivo de la
persecucin. La garanta del Nom Bis In Idem, se encuentra reconocida constitucionalmente, de modo
especfico en el artculo 24, numeral 16, de nuestra Constitucin, el cual expresa: "Nadie podr ser juzgado
ms de una vez por la misma causa.
Esta garanta, como medio de inadmisin de la persecucin penal se asienta sobre tres requisitos
concurrentes, tres identidades1: a) En primer lugar, funciona en los casos en que la persecucin penal se
dirige contra la misma persona en la que ya ha recado un pronunciamiento final o que viene siendo
perseguido (eadem persona); b) En segundo lugar, se necesita que se trate del mismo hecho punible
(eadem res). Este requisito se refiere al hecho fctico por el cual se ha o se viene procesando2; c)
Finalmente, se debe de exigir que se trate del mismo motivo de persecucin (eadem causa pretendi), esto
significa que el non bis in idem slo funciona en la jurisdiccin represiva en los casos en que ambos
procesos tengan por norte la aplicacin de una sancin. As, no funcionara la garanta en concreto en los
casos en que el otro proceso careciera de connotaciones sancionadoras.
Jorge Zavala Baquerizo ensea que este principio, por lo general, no ha sido destacado por los estudiosos,
pues, cuando dice que ninguna persona ser procesada, o penada, mas de una vez por un mismo hecho,
est abarcando no slo el hecho comprendido en las resoluciones que han pasado en autoridad de cosa
juzgada, sino tambin en el caso que estando en trmite un proceso penal, no es posible que se inicie otro
por el mismo hecho y contra la misma persona a quien se refiere el anterior proceso, esto es, que si alguien
est sien do juzgado en un proceso penal por una conducta delictuosa, no puede ser sujeto pasivo de otro
proceso penal para ser juzgado por la misma conducta a la que se refiere el proceso precedente. Esto es
advierte Zavala- , que entra en accin la excepcin de litis pendencia. De lo que se concluye que el
precepto de nuestro anlisis no slo enuncia la prohibicin de que una persona pueda ser procesada dos
veces por un mismo hecho (nom bis in idem), sino que tambin consagra la prohibicin de que se duplique
el juzgamiento cuando precedente y colateralmente se est desarrollando un proceso por el mismo hecho
contra la misma persona (litis pendencia).16
En opinin de Zavala Baquerizo este principio es un corolario del principio de seguridad jurdica previsto en
el artculo 23, n. 26 de la Constitucin Poltica de 1998. Adems considera que este principio no slo tiene
aplicacin en el mbito penal, sino que es aplicable a cualquier clase de procedimientos judiciales,
administrativos, etc. que hubieren pasado en autoridad de cosa juzgad, o que se estuvieren juzgando en un
proceso colateral. La reiteracin de un juzgamiento es contrario a la seguridad jurdica de los habitantes del
pas, por lo que su establecimiento no slo se limita al campo penal sino que, a travs de la norma
constitucional, se extiende a toda clase de procesos, cualquiera que sea la materia que ellos est
Segn el principio general del "favor rei", se ha de aplicar la ley que sea ms benigna a los intereses del
acusado, contemplando dentro de su seno la posibilidad de la aplicacin extractiva de la ley, al menos, en
dos formas de utilizacin: la de retroactividad, para los que estn siendo procesados o hayan sido
condenados, por serles mas favorable la ley posterior; y, la de ultractividad, para los que an no hayan sido
condenados y la ley anterior les es ms benigna que la posterior.
Los principios ms importantes del Derecho Penal , entre los cuales se destaca el principio del favor rei, que
a su vez comprende todas aquellas previsiones legales que en una u otra forma protegen y garantizan la
libertad dentro del proceso penal. Entre ellos, encontramos el principio del favor libertatis (aplicacin
restrictiva de las normas que limiten la libertad), la prohibicin de la reformatio in pejus (prohibicin de
aumentar el monto de la condena cuando slo apela el condenado), el in dubio pro reo (duda favorable al
reo, que exige certeza para condenar, mas no para absolver).
A este sentir responde el viejo aforismo que reza: Mejor es dejar sin castigar el crimen de un delincuente,
que condenar al inocente (statius este impunitum relinqui facinus nocentis, quam innocentem damnare.
En caso de duda sobre la responsabilidad penal o la ley aplicable, debe estarse a lo ms favorable al reo.
El principio de que la duda favorece al reo, est consagrado en nuestra Carta Poltica, artculo 76, numeral
5 que dice: En caso de conflicto entre dos leyes de la misma materia que contemplen sanciones diferentes
para un mismo hecho, se aplicar la menos rigurosa, an cundo su promulgacin sea posterior a la
infraccin. En caso de duda sobre una norma que contenga sanciones, se la aplicar en el sentido ms
favorable a la persona infractora. En trminos procesales, esta regla significa que el Juez aplicar la
sancin menos rigurosa cuando hay conflicto entre dos leyes de la misma materia que contemplen
sanciones diferentes para un mismo hecho. No olvidemos que incluso el numeral 6 del artculo 76 de la
Constitucin 2008 indica que la ley establecer la debida proporcionalidad entre las infracciones y las
sanciones penales, administrativas o de otra naturaleza. No olvidemos que adems el artculo Art. 304-A.del Cdigo de Procedimiento penal dice: (Agregado por el Art. 29 de la Ley 2003-101, R.O. 743, 13-I-2003).Reglas Generales.- La sentencia debe ser motivada y concluir condenando o absolviendo al procesado.
Cuando el Tribunal tenga la certeza de que est comprobada la existencia del delito y de que el procesado
es responsable del mismo dictar sentencia condenatoria. Si no estuviere comprobada la existencia del
delito o la responsabilidad del procesado, o existiere duda sobre tales hechos, o el procesado hubiere
acreditado su inocencia, dictar sentencia absolutoria.
16 Jorge Zavala Baquerizo. Tratado de Derecho Procesal penal Tomo I. p. 219
Ahora bien, el principio de favorabilidad (favor rei) denominado tambin principio pro reo, protege al
imputado en caso de conflicto de leyes, se materializa a travs de la aplicacin de lo ms favorable al
imputado. La ley penal tiene fuerza y efecto retroactivos cuando favorece al reo, en virtud de ello el favor rei
se manifiesta al sealar que en caso la ley vigente al momento de la comisin del delito y la vigente durante
el juzgamiento y sentencia no sea la misma, es decir cuando exista trnsito de legislacin respecto a un tipo
penal determinado, se debe aplicar la ley menos grave al imputado. El principio de In dubio pro reo tiene
como objeto la defensa de la libertad frente a la parcializacin que pueda asumir el aparato penal en la
persecucin de sus fines, explcitos u ocultos. Y en virtud de este principio que la condena slo puede
fundarse en la certeza y verdad de lo establecido durante el proceso, de tal manera que si sobreviene
alguna duda necesariamente deber absolverse al acusado.
En suma, el principio de In dubio pro reo debe imperar en todas las situaciones en que lo exijan el derecho
de defensa o la tutela de las garantas procesales establecidas por la Constitucin y las leyes. De los tres
grados de conocimientos que admite el proceso penal en la valoracin de la prueba: certeza, probabilidad y
duda, el Juez slo debe basar su fallo en la certeza, pues los otros dos no tienen la fuerza que permite
aplicar una condena al imputado, adems que se atentara contra el principio de presuncin de inocencia.
La vinculacin del In dubio pro reo con el principio de presuncin de inocencia se sustenta en que ste
garantiza al procesado a tenrsele como inocente mientras su culpabilidad permanezca en duda o
incertidumbre. As, ante el problema de incertidumbre, que puede derivarse de la inexistencia de pruebas
sobre la culpabilidad o de la incertidumbre subjetiva del juzgador, el In dubio pro reo presenta una respuesta
slo al segundo de ellos (decisin favorable al inculpado: absolucin), mientras que el principio de
presuncin de inocencia absuelve en ambos casos.
LUIGI FERRAJOLI, en su obra Derecho y Razn. Teora del Garantismo Penal (cuarta edicin, 2000), al
hacer un anlisis del principio favor rei, establece: ...el principio favor rei del que la mxima in dubio pro reo
es corolario...sino que es incluso una condicin necesaria para integrar el tipo de certeza racional
perseguida por el garantismo penal...
En este orden de ideas, siguiendo a FARRAJOLI, es oportuno incluir para este estudio, sobre la base del
criterio sustentado, respecto a la duda o incertidumbre en la aplicacin de las normas, que:
... La incertidumbre puede ser de dos tipos: de hecho y de derecho...los dos tipos de certeza o
incertidumbre son independientes entre s, en el sentido que se puede dar certeza de hecho, sin ninguna
certeza de derecho y viceversa...Incertidumbre de hecho y de derecho provienen en realidad de causas
distintas,... La incertidumbre de derecho: depende de la igual opinabilidad de las varias calificaciones
jurdicas posibles del hecho considerado probado. La incertidumbre de hecho: depende de la igual
plausibilidad probatoria de las varias hiptesis explicativas del material probatorio recogido...La primera
seala un defecto de estricta legalidad, esto es la debilidad o carencia de las garantas penales que
permiten la decibilidad de la verdad jurdica. La segunda, seala un defecto de la estricta jurisdiccionalidad,
esto es, la debilidad o carencia de las garantas procesales que permiten la decisin de la verdad fctica...
Ambas soluciones expresan poder de interpretacin o de verificacin jurdica cuando las incertidumbres
resueltas son de derecho, y poder de comprobacin probatoria o de verificacin fctica cuando las
incertidumbres resueltas son de hecho...
En otro aspecto conviene sealar las diferencias entre el nom bis in i dem y el aforismo latino reformatius
in peius (que significa prohibicin de empeorar la situacin jurdica del recurrente), "Reforma para peor".
La prohibicin de la "Reformatio in peius" es la nica limitacin del juez que conoce de un recurso.
Ambos principios son de naturaleza distinta.
El reformatius in peius, tambin es llamado prohibicin de la reforma peyorativa, es una tutela
constitucional, establecida en el numeral 14 del artculo 77 de la Constitucin 2008 que dice: Al resolver la
impugnacin de una sancin, no se podr empeorar la situacin de la persona que recurre . La prohibicin
de la reforma peyorativa se encuentra comprendida en el derecho a la tutela judicial efectiva, conectndose
con las exigencias derivadas de la prohibicin constitucional de la indefensin. De manera que, cuando la
posicin jurdica del recurrente se ve empeorada merced a su propio recurso, en vez de ser consecuencia
de la impugnacin de la parte contraria, se introduce un elemento disuasorio de la impugnacin de las
resoluciones judiciales que es incompatible con el derecho a la tutela judicial efectiva. La reforma peyorativa
es, adems, una forma de incongruencia contraria al indicado derecho fundamental, en la medida en que
supone una resolucin judicial que excede de los lmites en los que se ha planteado el recurso.
Este derecho de reformatio in peius, segn la opinin dominante en la doctrina jurdica, incluye la prohibicin
de que el rgano judicial ad quem exceda los lmites en que est formulado el recurso, acordando una
agravacin de la Sentencia impugnada que tenga origen exclusivo en la propia interposicin de ste"; y, por
tanto, tiene lugar "cuando el recurrente, en virtud de su propio recurso, ve empeorada o agravada la
situacin creada o declarada en la resolucin impugnada, de modo que lo obtenido con la resolucin que
decide el recurso es un efecto contrario al perseguido por el recurrente, que era, precisamente, eliminar o
aminorar el gravamen sufrido con la resolucin objeto de impugnacin
Pues bien, en lo que ahora interesa, el rechazo de un doble enjuiciamiento de la misma conducta se ha
encuadrado por la Jurisprudencia constitucional en el marco del derecho a la tutela judicial efectiva, y se ha
concretado en la imposibilidad de proceder a un nuevo enjuiciamiento penal si el primer proceso ha
concluido con una resolucin de fondo con efecto de cosa juzgada.
Transcribir una parte de una sentencia internacional extrada de Internet:
5. La Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Villavicencio, en su sentencia de julio 23 de
1993, rechaz la accin de tutela por improcedente, toda vez que "existen medios eficaces para obtener una
decisin que pueda serle favorable al interesado". Si bien el Tribunal considera que la nueva Constitucin en lo que atae a la imposibilidad de que el superior agrave la pena impuesta al condenado cuando sea
apelante nico (CP art. 31) - consagra un tratamiento ms favorable para el procesado, la autoridad judicial
llamada a dar aplicacin al principio de favorabilidad es el juez de ejecucin de penas y medidas de
seguridad, de conformidad con el artculo 75 numeral 4 del Cdigo de Procedimiento Penal. Estima, por lo
tanto, que mientras los jueces de ejecucin de penas y medidas de seguridad inician labores, las
atribuciones que la ley les confiere deben ser cumplidas por el juez que dict la sentencia de primera
instancia (C.P.P. art. 15 transitorio), razn suficiente en virtud de la cual concluye que el Juez Promiscuo
Municipal de Fuentedeoro es el competente para reducir la pena por el advenimiento de la norma favorable
y no el juez de tutela.
6. La sentencia no impugnada fue remitida junto con el expediente respectivo a esta Corporacin y
correspondi a esta Sala de Revisin su conocimiento.
4. En el presente caso, el exceso de graduacin punitiva, se cuestiona desde dos ngulos distintos aunque
complementarios. El primero, se relaciona con el exceso de la condena en s mismo, en cuanto se orden
una adicin a la pena con base en una causal genrica de agravacin establecida en el artculo 372 del
Cdigo Penal pese a que previamente se haba aumentado la pena bsica de conformidad con las causales
especficas de agravacin contempladas en su artculo 351. El segundo, se refiere a la prohibicin que pesa
sobre el superior para acrecentar la pena impuesta al apelante que tenga el carcter de apelante nico.
El derecho a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho (non bis in idem), consagrado como derecho
fundamental en la Constitucin expedida con posterioridad a la ejecutoria del fallo objeto de la accin de
tutela, sanciona negativamente la hiptesis cuestionada por el deprecante. En efecto, si el Juzgador echa
mano de las causales de agravacin genricas el plus de pena deber aplicarse a la sancin bsica y no al
monto total de la pena ya agravada merced a una causal especfica de agravacin, pues, de lo contrario, un
mismo hecho se estara castigando doblemente.
La interdiccin a la reformatio in peius frente al apelante nico fue elevada a rango de derecho fundamental
en la actual Constitucin (CP art. 31). Su propsito principal es el de permitir el ejercicio libre del derecho de
defensa - que no sera as de mantenerse abierta la posibilidad de que el superior pudiese despachar el
recurso no slo desfavorablemente sino incrementando la pena previamente impuesta al apelante nico - y
evitar que se dicte un fallo cuya materia desborde las pretensiones impetradas y no de lugar a que la parte
lo conozca y controvierta. El exceso de pena originada en la sentencia del Juez de segunda instancia que el
peticionario purga en la actualidad, si bien pudo tener asidero legal, en la hora presente pugna con la
Constitucin. Sobre este particular, con el objeto de ilustrar el entendimiento de la prohibicin constitucional,
cabe reiterar lo sostenido por esta Corte:
"La prohibicin de la "reformatio in peius" o reforma peyorativa es un principio general del derecho
procesal y una garanta constitucional que hace parte del derecho fundamental al debido proceso (CP art.
29). Ella es consecuencia de la regla nsita en la mxima latina "tantum devolutum quantum appelatum", en
virtud de la cual se ejerce la competencia del juez superior. El ejercicio de las competencias judiciales
radicadas en el juez superior y su lmite, ambos, se suscitan y a la vez se limitan por virtud de la
impugnacin y las pretensiones que ella involucra.
"La interdiccin de la reforma en perjuicio del condenado constituye, igualmente, una garanta procesal
fundamental del rgimen de los recursos, a su vez contenido en el derecho de defensa y en el ncleo
esencial del derecho al debido proceso. Al superior no le es dable por expresa prohibicin constitucional
empeorar la pena impuesta al apelante nico, porque al fallar ex-officio sorprende al recurrente, quien
formalmente por lo menos no ha tenido la posibilidad de conocer y controvertir los motivos de la sancin a l
impuesta, operndose por esta va una situacin de indefensin. (...)
"Adems de limitar el poder punitivo del Estado, de garantizar la efectividad del derecho fundamental de
defensa y de favorecer al condenado con la revisin de la sentencia dentro del nico marco de las
pretensiones solicitadas, la reformatio in peius extendida al plano penal, avala y garantiza la operancia del
sistema acusatorio. En efecto, bajo la vigencia del sistema inquisitivo el juez desplegaba al mismo tiempo
las facultades de investigacin y decisin, correspondindole al superior amplias facultades de revisin en
las instancias de apelacin y, con mayor medida, en ejercicio del control de legalidad que supone la
casacin. El doble desempeo del juez en dicho sistema reuna en una sla las tareas de la acusacin y de
juzgamiento, con lo cual la imparcialidad y objetividad del fallador estaban en tela de juicio. La implantacin
del sistema acusatorio escinde definitivamente ambas funciones y restringe los poderes del juez en materia
de investigacin y acusacin, las cuales corresponden primordialmente a la Fiscala General de la Nacin.
La reformatio in peius refuerza el carcter dispositivo y no "ex-officio" del sistema acusatorio e impone a
los cuerpos judiciales superiores lmites en la esfera de su poder sancionatorio.
"En el proceso penal actual son claramente distinguibles cuatro partes procesales: el acusado, la parte civil,
el Ministerio Pblico y la Fiscala General de la Nacin. Cualquiera de las tres ltimas mencionadas puede
pretender legtimamente la condena del acusado; sin embargo, cuando las pretensiones de una de las
partes se restringen al plano o inters econmico y son, por lo tanto, pretensiones de carcter civil, el
ejercicio de recursos en contra de la sentencia condenatoria no conduce a inobservar la interdiccin
peyorativa o reformatio in peius, salvo en lo relacionado con dicha pretensin. No basta que el juez adquem se limite a contabilizar el nmero de partes recurrentes para concluir, eo ipso, la inexistencia de la
prohibicin constitucional por registrarse una pluralidad de apelantes. Por el contrario, el juzgador debe
establecer la naturaleza de las pretensiones esgrimidas y conformar sus facultades decisorias a lo
estrictamente permitido por la Constitucin. Sera absurdo, y a la vez inconstitucional, acabar agravando la
condena de privacin de la libertad del procesado, si habiendo apelado la sentencia, el juez decide
finalmente aumentar la pena principal por efecto de la pretensin concurrente, pero de naturaleza
estrictamente econmica, elevada por la parte civil."
Por lo expuesto, antes que una conducta arbitraria constitutiva de una va de hecho, lo que se alcanza a
colegir es que con posterioridad a la ejecutoria de la sentencia materia de la tutela, la nueva Constitucin ha
configurado una situacin de favorabilidad que puede tener incidencia respecto de actuaciones judiciales
cumplidas con anterioridad pero cuyos efectos - privacin de la libertad - se siguen produciendo bajo su
Si las normas legales permisivas o favorables, en materia penal, pese a ser posteriores, se aplican de
preferencia a las restrictivas o desfavorables (CP art. 29), a fortiori tendrn idntico efecto las normas
constitucionales que se refieran a esa misma materia. El Constituyente ha considerado en este momento de
la evolucin humana que es una afrenta a los derechos humanos que la persona sea juzgada dos veces por
los mismos hechos y del mismo modo entiende que se reduce injustamente la esfera legtima de defensa
del reo si se permite que el superior agrave la pena impuesta cuando sea apelante nico. Al lado del efecto
derogatorio que el nuevo orden constitucional produce respecto de las normas anteriores que le sean
contrarias, cabe predicar un similar alcance revocatorio aplicable a las situaciones que pudieron
legtimamente nacer al amparo de las normas entonces vigentes pero cuya prolongacin o continuacin
bajo el actual marco constitucional encuentra una frrea oposicin en sus preceptos, ms an cuando ellos
se refieren a las condiciones de validez de la privacin de la libertad.
El principio non bis in idem es una garanta jurdico penal que impide una doble imputacin y un doble
juzgamiento o punicin por un mismo hecho. Este principio consagrado constitucionalmente ha estado
emparentado desde sus orgenes con el principio de la cosa juzgada. El artculo 15 del actual Cdigo de
Procedimiento Penal dispone: "Cosa Juzgada: La persona cuya situacin procesal haya sido definida por
sentencia ejecutoriada o por providencia que tenga la misma fuerza vinculante, no ser sometida a nuevo
proceso por el mismo hecho, aunque a este se le d una denominacin distinta". La anterior norma obedece
a razones de seguridad jurdica, de justicia y de economa procesal, de manera que los jueces no pueden
desconocer decisiones anteriores que afectan los derechos del individuo o revisar nuevamente asuntos
finiquitados con el costo y esfuerzo que ello significa para el Estado.
El principio que prohibe someter dos veces a juicio penal a una persona por un mismo hecho,
independientemente de s fue condenada o absuelta, es expresin directa de la justicia material. En virtud
de este principio, no le es lcito al juzgador fraccionar el hecho para convertirlo en varios delitos o traducirlo
en varias penas. Tampoco le es permitido valorar un mismo factor como elemento integrante del tipo penal
y, a la vez, como circunstancia agravante del delito o de la punibilidad. El principio non bis in idem actua as
como una proteccin al acusado o condenado contra una posible doble incriminacin total o parcial.
El non bis in idem tiene especial aplicacin en el mbito de la extraterritorialidad de la ley penal. Los
tratados y convenios internacionales de derecho penal se erigen sobre los principios de soberana y
reciprocidad, en virtud de los cuales los estados partes deben reconocer y respetar los procedimientos y las
sentencias dictadas en un pas extranjero, de manera que una persona no pueda ser juzgada o condenada
por el mismo hecho, por dos o ms jurisdicciones. En el evento de que la legislacin interna de un Estado
no reconozca el valor de cosa juzgada de las sentencias extranjeras, los tratados internacionales igualmente
estipulan, como mnimo, el principio del "abono de penas". As, pues, a la pena impuesta al trmino del caso
nuevamente juzgado por los jueces nacionales se le deduce como tiempo cumplido la pena purgada en el
pas extranjero.
El principio non bis in idem no excluye la posibilidad de que la ley contemple penas concurrentes (privacin
de la libertad, interdiccin de derechos, multa) aplicables a la comisin de una determinada conducta. La
imposicin de penas concurrentes a una misma conducta no es contraria a la unidad de la pena. El
legislador al consagrar la sancin jurdica de un supuesto de hecho est en libertad de afectar no slo la
libertad del condenado, sino tambin su esfera patrimonial y el ejercicio de sus derechos civiles o polticos,
todo lo cual constituye "la" pena a imponer por la comisin del delito.
Diferencias entre la Cosa juzgada. El ne be bis in idem y el
Sobre este tema, nuestro maestro Dr. Jorge Zavala Baquerizo expresa que es necesario hacer presente
que el nom bis in idem no es consecuencia o extensin de la cosa juzgada, como algunos pensadores han
creido. La cosa juzgada es una institucin independiente de la prohibicin del noble juzgamiento. Se
comprende la diferencia cundo se observa el caso de la prohibicin de iniciar otro proceso penal cundo ya
se ha iniciado otro anterior por el mismo hecho contra la misma persona. No se necesita, pus, para la
aplicacin del mandato que prohbe el doble juzgamiento que exista previamente una providencia de
trnsito, o definitiva, que hubiere pasado en autoridad de cosa juzgada. Lo que las normas constitucional
o legal, dictada sobre el non bis in idem prohben es que existan procesos penales, paralelos o
posteriores que se inicien por el mismo hecho contra la misma persona, sin relacin alguna con la
cosa juzgada. Esta la cosa juzgada- es uno de los casos en que se debe aplicar la norma que prohbe el
doble juzgamiento, sin que eso signifique que no exista, como existe, autonoma entre las dos instituciones.
MIENTRAS LA COSA JUZGADA SURGE SOLO EN EL CASO QUE LA PROVIDENCIA DE TRNSITO,
DEFINITIVA, SE HAYA EJECUTORIADO, ES DECIR, QUE NO ADMITA IMPUGNACIN ALGUNA, LA
PROHIBICIN DEL DOBLE JUZGAMIENTO TOMA VIGENCIA JURDICA TANTO EN EL CASO DE LAS
PROVIDENCIAS EJECUTORIADAS, COMO EN EL CASO QUE EL PROCESO SE EST SUSTANCIANDO
PARA IMPEDIR LA DUPLICACIN DE LOS PROCESOS POR EL MISMO HECHO CONTRA LA MISMA
PERSONA17 (las negrillas, cursivas y maysculas son mas)
Es decir, en nuestra opinin, el non bis in idem es un principio general que impide el doble juzgamiento y la
cosa juzgada slo se contrae cundo la sentencia o el auto de sobreseimiento definitivo se encuentre
ejecutoriado, por eso se dice que pasa en autoridad de cosa juzgada; al contrario el non bis in idem
tambin se aplica en el evento de que un proceso se encuentre en sustanciacin, es decir, en este caso, no
hay cosa juzgada todava, pero si se pretende iniciar un nuevo proceso por el mismo hecho, habiendo
identidad objetiva y subjetiva, esto es imposible jurdicamente por el imperio del principio constitucional non
bis in idem. Recordemos que los derechos y garantas establecidos en la Constitucin y en los instrumentos
internacionales de derechos humanos sern de directa e inmediata aplicacin por y ante cualquier servidor
o servidora pblico, administrativo o judicial, de oficio o a peticin de parte, as lo establece el primer inciso
dele numeral 3 del artculo 11 de la Constitucin 2008. En otras palabras, el principio del non bis in idem no
necesita de una ley auxiliar o secundaria que le permita su procedibilidad sino que es de aplicacin directa e
El autor ecuatoriano Vctor Vaca Gonzlez, tambin concuerda que el principio de inadmisibilidad de
persecucin mltiple, ne bis in idem, por ser de naturaleza distinta, no debe asemejrselo o confundrselo
con la institucin de la cosa juzgada, que opera slo cundo existe una sentencia firme o definitiva; mientras
que, la prohibicin de ms de una persecucin, imposibilita que simultneamente se tramiten ms de un
proceso por el mismo hecho, aunque ninguno haya terminado en sentencia final e irreversible. (Teoras
Bsicas sobre el Proceso Penal, Edicin 2006).
La finalidad principal del principio nom bis in idem es garantizar derechos fundamentales de la persona,
tales como el derecho a la vida, la integridad personal, la libertad entre otros; como finalidad secundaria
encontramos la seguridad jurdica. Esto a mi parecer lo diferencia claramente de la cosa juzgada, donde la
finalidad principal siempre ser la seguridad jurdica; adems, el principio de cosa juzgada tiene mayor
17 Ibidem . p 220
amplitud que el principio ne bis in dem, este ltimo se circunscribe al Derecho Penal mientras que el
primero es aplicable para todas las ramas del Derecho.
El favor rei es un principio general, universal e ilimitado a favor del reo, del justiciable, que abarca o
subsume al principio ne bis in idem y a la cosa juzgada.
Yo sostengo que cuando se aplica la autoridad de cosa juzgada como institucin jurdica, estamos
ejercitando esta institucin en trminos de favor rei. Igual se dice que opera el favor rei cuando invocamos
el principio ne bis in idem cuando se pretende iniciar doble juzgamiento por un mismo hecho. La cosa
juzgada y el ne bis in iden son principios singulares y el favor rei constituye un principio general. Los tres
con normas del debido proceso y forman parte del sistema de los derechos humanos consagrados en las
constituciones de los pases democrticos amantes de la paz y en las convenciones y tratados
El principio NE BIS IN IDEM no es subsidiario de las dems garantas que protegen la libertad individual,
pues no es un principio accesorio, ya que no nace del proceso, sino existe antes que l, es un regulador del
proceso judicial o del procedimiento administrativo. La garanta cobijada en este principio es el derecho a la
tutela judicial efectiva como el respeto a los derechos fundamentales y el valor superior de la libertad ya que
si se inicia otro proceso que ha concluido con resolucin de fondo con efecto de cosa juzgada no cabe
iniciar (con sus excepciones) otro proceso porque de ser as se menoscaba la tutela judicial efectiva
Es importante sealar que para los autores Sandra Cristina Penagos Trujillo y Juan Carlos Snchez Posso
en un interesante trabajo titulado El nom bis in idem y la Cosa Juzgada en el Estatuto de Roma de la Corte
Penal Internacional, el principio de nom bis in idem constituye la aplicacin del principio mas
general de cosa juzgada en el mbito del ius puniendi, esto es, al campo de las sanciones tanto
penales como administrativas. Ciertamente aseguran los autores aludidos-, la prohibicin que se deriva
del principio de la cosa juzgada, segn la cual los jueces no pueden tramitar y decidir procesos judiciales
con objeto y causa idnticos a los de juicios de la misma ndole previamente finiquitados por otro
funcionario judicial, equivale, en materia sancionatoria, a la prohibicin de someter dos veces a juicio penal
a una persona por un mismo hecho, independientemente de si fue condenado o absuelto, es decir, la
prohibicin de juzgar dos veces o mas a un mismo sujeto por unos mismos hechos es la consecuencia
lgica del principio de cosa juzgada, as una persona que ha sido enjuiciada y ha obtenido una sentencia
que le absuelve o le condena, no puede ser sometida al padecimiento de un nuevo juicio por el mismo
hecho.18 ( las negrillas y cursivas son mas).
En definitiva, el principio del nom bis in idem no surge del proceso, sino que existe antes que el y no
debe ser confundido con el de la autoridad de cosa juzgada. El nom bis in idem es una garanta
constitucional; la cosa juzgada existe en el proceso penal en tanto toda resolucin contra la que no se haya
interpuesto recurso alguno en el trmino legal queda firme y ejecutoriada. Pero tratndose de la situacin
del imputado dice Fernando de la Ra- , la misma no es un principio asestante, sino una derivacin de la
regla superior y previa al proceso que prohbe la doble persecucin penal..
Como sostiene Fernando de la Ra, las excepciones de cosa juzgada y litis pendencia que el imputado
puede deducir por va de la excepcin de falta de accin, son consecuencia del principio del nom bis in
idem. En materia procesal civil, la cosa juzgada se basa en la presuncin absoluta de exactitud de la
sentencia: res iudicata pro veritate habetur; los recursos extraordinarios que pueden atacarla estn
temporalmente limitados, dice de la Ra. En materia procesal penal alega- tiene tambin ese valor, pero la
intangibilidad de la sentencia produce especialmente el efecto negativo de impedir una nueva persecucin
penal y no funciona cuando dentro de ciertos presupuestos- se trata de considerar su revisin a favor del
imputado, precisamente porque no es tanto una garanta procesal como una garanta poltica con la que se
quiere proteger, mas que la estabilidad de la sentencia, la libertad individual de los ciudadanos.
A nuestro entender cuando se pide la revisin de una sentencia, en materia procesal penal, es decir, cuando
se cumplen los requisitos de procedibilidad que el Cdigo de Procedimiento penal establece, funciona no la
cosa juzgada, que aqu se relativisa o anula, sino el principio de favorabilidad, favor rei, o principio pro reo,
que protege al reo en su cometido.
Adems es importante sealar, como lo acoge la doctrina, el principio nom bis in idem no tiene efecto
extensivo. Se agota individualmente dice De la Ra-. No vale en consecuencia, para el coimputado. Ni el
sobreseimiento ni la sentencia absolutoria a favor de un imputado pueden ser invocados por un coimputado
ausente contra quien se inicia proceso por la misma causa, sea en igual sumario o en uno diverso
Consecuentemente ensea Fernando de la Ra que es conveniente establecer con precisin que cuando
despus de una sentencia absolutoria en sede penal se abre en sede civil la discusin sobre la autora del
18 Sandra Cristina Penagos Trujillo y Juan Carlos Snchez Posso. El Nom Bis In Idem yla Cosa Juzgada en el
Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. pgnas. 152 y sgtes.
imputado o sobre la existencia del hecho, dictndose una sentencia civil contraria a la penal, no se viola el
principio del nom bis in idem, sino el de la cosa juzgada.
En la concepcin del autor que comentamos, y de la que hay opinin dominante al respecto, la sentencia
civil, a su vez, no produce en ningn caso efectos sobre el juicio penal, toda vez que el principio del nom bis
in idem rige slo para lo penal y no se pueden extraer de l consecuencias vlidas aplicables en materia
civil. Pero esto, en el Ecuador, no es aplicable, ya que, como dijimos anteriormente, el principio nom bis in
idem, de acuerdo con la normatividad constitucional, rige para todas las materias, ya que el numeral 16 del
artculo 24 de la Constitucin Poltica de 1998, dice: Nadie podr ser juzgado ms de una vez por la misma
causa. As piensa el maestro Zavala Baquerizo, en su Tratado Tomo I y en El Debido Proceso Penal
Igual opinin anota Luis Abarca Galeas, en su La Funcin persecutoria y el Nom Bis in idem en el proceso
penal acusatorio del Ecuador, en consideracin a que el Nom Bis In dem es una garanta del debido
proceso tiene aplicacin en todos los mbitos jurisdiccionales ordinarios y especiales, administrativo, civil y
penal, en virtud de que la norma constitucional que la contempla, comprende todas las realidades que
pueden ser objeto de tutela judicial, cualquiera que fuera la naturaleza de la materia jurdica que la regula y
que debe aplicarse al trmino del respectivo proceso para hacer efectiva dicha tutela. La tutela efectiva es
un derecho de proteccin consignado en el Art. 75 de la Constitucin de la Repblica 2008.
Cabe sealar que el principio nom bis in idem en el Pacto internacional de Derechos civiles y polticos
(1969) que est consignado en el artculo 14 numeral 7, se refiere nicamente al campo penal, por cuanto el
texto dice: Nadie podr ser juzgado ni sancionado por un delito por el cual haya sido ya condenado o
absuelto por una sentencia firme de acuerdo con la ley y el procedimiento penal de cada pas. En este
contexto el asunto es claro: No cabe la operatividad del principio a otros campos del Derecho fuera del
mbito penal. Zavala es de igual criterio: Se observa que la prohibicin slo se limita al campo penal,
dejando fuera de ella el mbito laboral, civil, etc. Adems, se refiere nicamente a las sentencias,
absolutoria, o condenatoria; en tanto que, en el No. 16 del art. 24 de nuestra CPR, l aprohibicin del doble
juzgamiento es general, pues se refiere al hecho de ser juzgado y que este juzgamiento se refiera a una
misma causa. Comprende, pues, como antes explicamos, tanto la sentencia, como los autos que, como el
de sobreseimiento definitivo, el de inhibicin, etc. han pasado en autoridad de cosa juzgada. As como
comprende el juzgamiento concomitante contra la misma persona por el mismo hecho. (El debido Proceso
Penal, p. 247).
Cabe sealar que el principio de nom bis in idem en la actualidad se encuentra consignado en el literal i) del
numeral 7 del artculo 76 de la Constitucin de la Repblica 2008, y dice: Nadie podr ser juzgado ms de
una vez por la misma causa y materia. Los casos resueltos por la jurisdiccin indgena debern ser
considerados para este efecto.
Zavala Baquerizo hace notar, adems que en el pacto de San Jos de Costa Rica (1969) se observa que se
limita la prohibicin a la sentencia absolutoria, ya que el texto del artculo 8 numeral 4 dice: El inculpado
absuelto por una sentencia firme no podr ser sometido a un nuevo juicio por los mismos hechos. El gran
jurista indica que aceptar tal discriminacin sera atacar la seguridad jurdica de los ciudadanos, al no confiar
en la inmutabilidad de las sentencias ejecutoriadas, sean de absolucin, sean de condena.
En otro orden de cosas, con respecto a la preclusin y la cosa juzgada, que muchoss confunden, y los
autores aclaran como institutos completamente diferentes. Parecen iguales pero no lo son.
PRECLUSIN es la irrevisibilidad de las providencias que estructuran la marcha del proceso judicial. Esta
expresin deriva del vocablo praeclusio que significa cerrar, impedir o cortar el paso. Segn el maestro
italiano Jos Chiovenda la preclusin corresponde a un lmite, actuando como un impedimento o una
imposibilidad, frente a la facultad procesal, no usada por las partes y cuando se opera, extingue para stas
esa facultad no ejercitada, impidiendo su uso en el futuro. Para Chiovenda la preclusin es la prdida o
extincin, o caducidad de una facultad procesal que se produce por el hecho: a) o de no haberse observado
el orden sealado por la ley para su ejercicio, como los trminos perentorios o la sucesin legal de las
actuaciones o de las excepciones; b) por haberse efectuado un acto incompatible con la intencin de
impugnar una sentencia, y c) de haberse ejercitado ya una vez vlidamente la facultad (consumacin
propiamente dicha)
Puntualiza Fernando de la Ra, citando a Alsina, que ste ensea, en cambio, que la relacin jurdica
procesal se desarrolla por etapas, de modo tal que los actos procesales deban ejecutarse en un orden
determinado, toda vez que de lo contrario resultaran ineficaces, suponiendo el pase de un estadio a otro, la
clausura del anterior, quedando los actos procesales ya cumplidos firmes y sin posibilidad alguna de
volverse sobre ellos, considerando que el impulso procesal carecera de eficacia la preclusin, porque de lo
contrario los actos procesales podran repetirse y el proceso no progresara. 19
Por ello, no debe confundirse la preclusin con la cosa juzgada, ya que ambas tienen una funcin diferente
aunque sus efectos aparentemente son los mismos. La Preclusin dice Fernando de la Ra- es el medio
de que se vale el legislador para hacer progresar el procedimiento, impidiendo el retroceso de los actos
procesales. Tienen en comn que ambas impiden una nueva discusin y, su diferencia fundamental estriba
en que la preclusin slo produce efectos dentro del proceso y la cosa juzgada fuera del mismo, lo que
importa admitir que aqulla supone un proceso en marcha y sta uno ya terminado.
Por nuestra parte anotamos que la preclusin, y la cosa juzgada son aplicables en los casos civiles,
penales, laborales, etc, etc. en cambio los principios del nom bis in idem y el favor rei son nicamente
operativos en el campo penal y procesal penal.
1. Abarca Galeas Luis. La Funcin persecutoria y el Nom Bis In dem en el proceso penal acusatorio
del Ecuador. Casa de la Culktura del Chimborazo. 2005
2. Cabanellas Guillermo. Diccionario de Derecho Usual.Tomo I Editorial Heliasta. Buenos Aires. 1977
3. Enciclopedia Jurdica Omeba. Tomo IV . Driskill S.A., Buenos Aires, 1978
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7. Roxin Claus. Derecho Procesal Penal. Editores del Puerto Buenos Aires 2003.
8. Salvador Crespo Iigo. Derecho Internacional Penal. Estudios en Perspectiva. Editorial Centro de
Publicaciones PUCE. Quito, 2006
9. Vaca Andrade Ricardo, Dr. Manual de Derecho Procesal Penal. Vol I. Corporacin de Estudios y
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10. Vacca Gonzlez Vctor, Dr. Teoras Bsicas sobre el Proceso Penal. Editorial Prokhansa, Guayaquil,
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12. Zavala Baquerizo Jorge. Tratado de Derecho Procesal Penal. Tomo I, Editorial Edino, Guayaquil,
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Publicaciones de la Universidad de Guayaquil, 1973.
14. Zavala Baquerizo Jorge. El Debido Proceso Penal. Editorial Edino, Guayaquil, 2002
15. Cdigo de Procedimiento Penal
16. Cdigo Penal ecuatoriano
17. Constitucin Poltica de la Repblica de 2008
efranco_loor@hotmail.com
Doctor en Jurisprudencia. Diplomado en Docencia Superior, Especialista en Ciencias Penales y
Criminolgicas, Magister en Ciencias Internacionales y Diplomacia, egresado de la Maestra en Ciencias
Penales y Criminolgicas del Instituto Dr. Jorge Zavala Baquerizo de la Universidad de Guayaquil. Es
Profesor Principal de la FACSO de la Universidad de Guayaquil, Profesor de la UEES, de la Universidad
Tecnolgica ECOTEC y de la Universidad Catlica Santiago de Guayaquil. Fue Magistrado de la III Sala de
lo Penal de la Corte Suprema de Justicia, Director Regional del CONSEP, Subsecretario de Trabajo y
Recursos Humanos del Litoral, Subsecretario de Bienestar Social del Litoral e Intendente de Polica del
Guayas. Ha publicado: Derecho de la Comunicacin Social en el Ecuador y Derecho Internacional de la
Comunicacin Social. Por publicarse: Fundamentos Tericos de Derecho Penal Moderno y La
Culpabilidad Penal y la Teora de la Imputacin Objetiva en el marco del Derecho Penal Ecuatoriano. Ejerce
la abogaca y escribe artculos de Derecho..Email: efranco_loor@hotmail.com. Guayaquil-Ecuador.
19 En Enciclopedia jurdica Omeba. Tomo IV p. 973
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