Source: http://www.senado.gob.mx/64/intervenciones/1135/15774
Timestamp: 2019-09-20 20:49:36
Document Index: 336707234

Matched Legal Cases: ['artículo 333', 'artículo 13', 'artículo 334', 'artículo 335', 'artículo 13', 'artículo 13', 'artículo 333', 'Artículo 333']

Intervencion del día Jueves 08 de noviembre de 2018
Y con tu autorización y demás integrantes de la Mesa.
Muy buenos días queridas Senadoras, queridos Senadores.
Me honro el día de hoy en presentar una iniciativa que considero que es de alta responsabilidad y tengo la certeza de que se sabrá dialogar, debatir y al final ser aprobada, ese es el propósito.
México es un hermoso país que cuenta con muchos recursos naturales, una gran riqueza natural, pero con una gran desigualdad.
Datos de la Coneval, más de 50 millones de pobres, y 20 millones de personas viviendo en extrema pobreza.
Lo que se busca con esta iniciativa es reducir la brecha entre los que no tienen prácticamente nada o casi nada, y los que tienen lo suficiente o tienen más posibilidades.
Esta iniciativa es un proyecto de decreto que reforma el artículo 333, y deroga los artículos 334, 338 y 339 de la Ley Federal del Trabajo, y deroga la fracción II recorriéndose las numeraciones de las siguientes fracciones del artículo 13 de la Ley del Seguro Social, bajo la siguiente exposición de motivos:
México es un país de oportunidades, pero también de profundas desigualdades que limitan el desarrollo de las y los ciudadanos.
En la actualidad tenemos una ley laboral que es anacrónica y que no sirve lo suficiente para dar cauce a solución a las demandas más sentidas de la sociedad trabajadora.
Por ello es necesario actualizar nuestra legislación y garantizar a todo tipo de trabajadores y trabajadoras el pleno e irrestricto derecho de entrar en su fuente de trabajo, de encontrar en su fuente de trabajo un medio de subsistencia digno que les permita vivir con certeza de su alimentación y necesidades básicas.
Tal es el caso de las trabajadoras y trabajadores domésticos, que habitan con sus patrones, ese sector fundamental de la población que cuida de nuestro patrimonio, protege el hogar, la salud, y en muchos casos hasta de lo más sagrado, que son nuestros hijos e hijas.
Pues su labor garantiza un espacio limpio y ordenado que día con día usamos y habitamos.
En el país 2.3 millones de personas se dedican al trabajo del hogar, y de ellas 90 %, y digo de ellas porque el 90 % son mujeres, datos de la Conapred, Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación.
Sin embargo a lo largo de nuestra historia jamás hemos considerado a ese grupo de mexicanas y mexicanos con los mismos derechos que cualquier otro trabajador.
La mayor parte de las y los ciudadanos no consideran al trabajo del hogar como una ocupación real, sino como parte de las actividades normales o naturales de las mujeres.
Nuestra legislación permite que los empleados domésticos trabajen jornadas de hasta 12 horas o más sin derechos laborales.
Inseguridad social, sin contrato, sin garantías de pensión y si posibilidad de ahorro, entre otras privaciones.
Los preceptos que contiene la Ley Federal del Trabajo vigente, Capítulo XIII del Título Sexto derivan de la ley del 28 de agosto de 1931 promulgada por el entonces de la República, Pascual Ortiz Rubio, en donde se establecía condiciones discriminatorias e injustas entre las trabajadoras y trabajadores domésticos y patrones.
Tal es el caso de lo dispuesto el actual artículo 334 el cual prevé que por el hecho de otorgarles vivienda y comida se considere como parte del salario de las y los trabajadores, según se aprecia y de su redacción que señala, salvo lo expresamente pactado, la retribución del doméstico comprende, eso dice la ley, además del pago en efectivo, los alimentos y la habitación para los efectos de esta ley, los alimentos y habitación se estimarán equivalentes al 50 % del salario que se pague en efectivo.
Es decir, considerando que dando hospedaje y comida a un trabajador doméstico equivale a la mitad de sus percepciones, que la jornada de trabajo es de 12 horas o más, y que la fecha el salario mínimo vigente actual es de 88 pesos con 30 centavos.
Le voy a pedir, Presidente, si me da la oportunidad de extenderme un poquito más del tiempo.
Y así es que nuestra ley permite que un trabajador doméstico, con habitación y comida, sólo perciba mil 324 pesos con 95 centavos al mes por un trabajo de 12 horas diarias o más, entre el lunes y el sábado a mediodía.
En algunas ocasiones, incluso, pues, los trabajadores son de semana cerrada, no tienen ningún día de descanso, desafortunadamente. Eso es lo que nos dice la realidad y el estudio que nos hace la Conapred.
Aquí cabe hacer una reflexión para demostrar el nulo interés de las autoridades o legislaciones pasadas. Quienes hemos tenido o han tenido la responsabilidad, se ha demostrado que por las y los empleados doméstico.
En el artículo 335 de la Ley Federal del Trabajo establece: “Que la Comisión de Salarios Mínimos fijará el salario profesional que deberá pagarse a los trabajadores doméstico”, pero a la fecha ese dato no existe por falta de presupuesto.
Lo anterior se puede constatar en la resolución del Honorable Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, que fija los salarios mínimos, general y profesionales vigente a partir del 1º de enero del 2018, publicado en el Diario Oficial de la Federación, el pasado 21 de febrero del 2017, que señala:
“Asimismo, tampoco contó con los recursos presupuestarios para estudiar y eventualmente fijar un salario mínimo profesional a las ocupaciones de jornaleros agrícolas y trabajadores domésticos, lo cual llevará a cabo cuando disponga de los recursos presupuestarios para hacerlo”.
Y si ello no fuere suficiente, desprecio por nuestras trabajadoras y trabajadores domésticos, la legislación en materia de Seguridad Social, artículo 13, fracción II de la Ley del Seguro Social, considera que el acceso de las y los empleados domésticos, al régimen del Seguro Social es voluntario, y por ello el patrón no tiene obligación a inscribirlos, modificando con ello su derecho a recibir atención médica, medinas o atención al parto, entre otras prestaciones.
Actualmente la Organización Internacional del Trabajo estima que sólo el 10 % de las trabajadoras y trabajadores domésticos, disfrutan de protecciones laborales, equivalentes a lo que disfrutan otros trabajadores.
Es decir, el 90 % de las trabajadoras y trabajadores domésticos están legalmente excluidos de los Sistemas de Seguridad Social.
Nuestro país requiere modernizar la legislación para dotar a estos millones de empleadas y empleados domésticos de las mismas condiciones laborales que los demás trabajadores, evitar su discriminación y garantizar el acceso a servicios de salud y seguridad social.
Por último, es necesario señalar que la actual propuesta no contraviene el convenio sobre el trabajo decente por las trabajadoras y trabajadores domésticos, conocido como el Convenio 198 de la OIT.
Por ello, la presente iniciativa con proyecto de decreto que reforma y adiciona diversos artículos del Capítulo III, de Título Sexto de la Ley Federal del Trabajo, a propósito de proteger ampliamente a las trabajadoras y trabajadores, y deroga la fracción II del artículo 13, del Título Segundo, Capítulo I de la Ley del Seguro Social, con el objeto de garantizar la protección de estas y estos trabajadores a los beneficios del Seguro Social.
Por lo anteriormente expuesto, sometemos a la consideración de esta Asamblea, y sobre todo a las comisiones que se a enviar, pues, con el único punto.
Se reforma el artículo 333, y se derogan los artículos 334, 338 y 339 de la Ley Federal del Trabajo, y se deroga la fracción II, recorriéndose la numeración de la fracción del artículo, que es el de la Ley del Seguro Social, para que dar de la siguiente manera.
Artículo 333. Los trabajadores domésticos que habitan en el hogar donde prestan sus servicios gozarán de una jornada laboral en términos del Capítulo II, del Título III de esta ley.
Queridas Senadoras y Senadores, y agradeciendo la atención y el permiso de la Mesa para extenderme un poco más de lo previsto, pues, agradecer mucho su atención y manifestarles que esta reforma va principalmente dirigida a las y a los patrones, pues, que realmente no dan seguridad social a las y a los trabajadores.
También entiendo que hay patrones y patronas que son generosos y generosas, y los inscriben en el Seguro Social y, pues, incluso hasta les otorgan más de lo que contempla la ley, pero desafortunadamente más de 2 millones de trabajadoras domésticas y trabajadores tienen problemas serios, terminan sus días, sus años de vida en condiciones precarias.
Ojalá que podamos contar con su apoyo para que esta reforma tenga éxito.