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Timestamp: 2019-10-18 20:52:55
Document Index: 65923355

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Sentencia: CE SIII E 16368 DE 2007
La violación de una resolución ministerial no constituye per se causal de nulidad absoluta
BENJAMÍN BERMÚDEZ PLATA VS. HOSPITAL UNIVERSITARIO RAMÓN GONZÁLEZ VALENCIA
Una entidad pública abrió licitación para entregar en arriendo un local. Luego de adjudicado y celebrado el contrato, un ciudadano demando la nulidad absoluta de éste de considerando que violaba una Resolución ministerial, pues de acuerdo con el numeral 2 del artículo 44 de la Ley 80 de 1993 son absolutamente nulos los contratos del Estado que se celebren contra expresa prohibición constitucional o legal.
¿Puede una entidad estatal celebrar un contrato contrariando una resolución ministerial, sin que el contrato incurra en una causal de nulidad toda vez que el numeral 2 del artículo 44 de la Ley 80 de 1993 establece que son absolutamente nulos los contratos del Estado que se celebren contra expresa prohibición constitucional o legal?
Causales de nulidad de contratos estatales. «(…) En primer lugar, dispone el artículo 44 de la ley 80 que las causales de nulidad de los contratos estatales tienen dos fuentes normativas[2].Por tanto, si una de las partes del contrato estatal es un comerciante, el régimen jurídico aplicable al negocio es el código de comercio, y por ende las causales de nulidad serán las previstas en él. Por el contrario, si aplica el código civil ocurre el caso inverso, junto con las causales de nulidad previstas en él.
ii) De otro lado, existen causales de nulidad especiales, pero propias o exclusivas de los contratos estatales regidos por las leyes 80 de 1993 y 1.150 de 2007, reformatoria de aquélla. La fuente de estas causales: se encuentra, a su vez, en diferentes normas. Principalmente se en el artículo 44 de la ley 80, aunque algunas también se hallan en otras normas del mismo estatuto. Sin embargo, y esto es lo importante, otras leyes ordinarias también pueden agregar causales de nulidad especiales, propias o exclusivas de los contratos estatales.
En segundo lugar, el artículo 44 de la ley 80 dispone que la nulidad del contrato supone que el negocio jurídico se celebre "contra expresa prohibición". Significa esto que la norma jurídica debe indicar, claramente, qué es lo que se encuentra prohibido -lo que no excluye la interpretación lógica y contextual de la norma y su contenido-.
En tercer lugar, y como una variante del punto anterior, debe tenerse en cuenta que la nulidad del contrato, por la causal que se comenta, no necesariamente lo afecta en su conjunto. En este sentido, bien puede ocurrir que la nulidad sólo perturbe una o algunas cláusulas del contrato, sin que se extienda a la totalidad del negocio[3].
En cuarto lugar, también es necesario, para que se configure la causal segunda de anulación del artículo 44, que la prohibición sea de orden constitucional o legal, es decir, que sea una norma con alguno de estos dos rangos quien la contemple. (…)»
[1] " Dispone el artículo 44: 'DE LAS CAUSALES DE NULIDAD ABSOLUTA. Los contratos del Estado son absolutamente nulos en los casos previstos en el derecho común y además cuando: "lo. Se celebren con personas incursas en causales de inhabilidad o incompatibilidad previstas en la Constitución y la ley; "2o. Se celebren contra expresa prohibición constitucional o legal; "3o. Se celebren con abuso o desviación de poder; "4o. Se declaren nulos los actos administrativos en que se fundamenten; y "5o. Se hubieren celebrado con desconocimiento de los criterios previstos en el artículo 21 sobre tratamiento de ofertas nacionales y extranjeras o con violación de la reciprocidad de que trata esta ley." [2] Dispone este artículo que 'Art. 13. DE LA NORMATIVIDAD APLICABLE A LOS CONTRATOS ESTATALES. Los contratos que celebren las entidades a que se refiere el artículo 2 del presente estatuto se regirán por las disposiciones comerciales y civiles pertinentes, salvo en las materias particularmente reguladas en esta ley, (…)” Por su parte, el art. 40 dispone, en lo pertinente, que "Art. 40. DEL CONTENIDO DEL. CONTRATO ESTATAL. Las estipulaciones de los contratos serán las que de acuerdo con las normas civiles, comerciales y las previstas en esta ley, correspondan a su et onda y naturaleza. "Las entidades podrán celebrar los contratos y acuerdos que permitan la autonomía de Id voluntad y requieran el cumplimiento de los fines estatales. "En los contratos que celebren las entidades estatales podrán incluirse las modalidades, condiciones y, en general, las cláusulas o estipulaciones que las partes consideren necesarias y convenientes, siempre que no sean contrarias a la Constitución, la ley, el orden público y a los principios y finalidades de esta ley a los de buena administración.”(…) [3] No obstante, debe tenerse en cuenta que tratándose de lo dispuesto en el art. 902 del C. de Co. 'La nulidad parcial de un negocio jurídico, o la nulidad de alguna de sus cláusulas, sólo acarreará la nulidad de todo el negocio cuando aparezca que las partes no lo habrían celebrado sin la estipulación o parte viciada de nulidad.”
«(…) En síntesis, la Resolución No. 010911 de 1992 no tiene la naturaleza de precepto legal ni constitucional; por el contrario, es un reglamento que se encuentra subordinado a ambos y, por lo tanto, en caso de que se estuviera actuando contra expresa prohibición de algún precepto suyo, no constituiría argumento suficiente para configurar la causal de nulidad consagrada en el numeral 2 del artículo 44 de la ley 80 de 1993. (…)»
Una entidad estatal puede celebrar un contrato contrariando una resolución ministerial sin que el contrato incurra en una causal de nulidad toda vez que el numeral 2 del artículo 44 de la Ley 80 de 1993 establece que son absolutamente nulos los contratos del Estado que se celebren contra expresa prohibición constitucional o legal, porque dichas resoluciones no tienen jerarquía de ley no de constitución y, por lo tanto su violación no constituye argumento suficiente para configurar la causal de nulidad.
PRIMERO. CONFÍRMASE la decisión inhibitoria frente la pretensión indemnizatoria, por las razones expuestas.
SEGUNDO. REVÓCASE la decisión inhibitoria en relación con la pretensión anulatoria del contrato.
Numeral 2 de la Ley 44 de 1993.
Ficha: La violación de una resolución ministerial no constituye per se causal de nulidad absoluta..