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Timestamp: 2020-07-11 00:24:25
Document Index: 3723978

Matched Legal Cases: ['artículo 3395', 'artículo 3412', 'artículo 327', 'artículo 3428', 'artículo 3428', 'artículo 3432', 'artículo 3428', 'artículo 3864', 'artículo 3464', 'artículo 3466', 'artículo 3497', 'artículo 2000', 'artículo 3621', 'artículo 3428', 'artículo 173', 'artículo 3428', 'artículo 3463', 'artículo 3519', 'artículo 3675', 'artículo 3679', 'artículo 3696']

CODIGO CIVIL 1870 arts 3374 a 3749 De la sucesión por testamento – Notaría 232 Ciudad de México
CODIGO CIVIL 1870 arts 3374 a 3749 De la sucesión por testamento
Publicado por correa80 en 1 julio, 2020 1 julio, 2020
Art. 3374
El acto por el cual una persona dispone para después de su muerte de todos sus bienes ó de parte de ellos, se llama testamento.
El testamento es un acto personal que no puede desempeñarse por procurador.
No puede dejarse al arbitrio de un tercero la subsistencia del nombramiento de herederos ó legatarios, ni la designación de las cantidades que á ellos correspondan, cuando son instituidos nominalmente.
Puede el testador cometer á un tercero la distribución de las cantidades que deje á clases determinadas, como parientes, pobres, huérfanos, etc., y la elección de las personas á quienes aquellas deban aplicarse.
Puede también cometer el testador á un tercero la elección de objetos ó establecimientos públicos ó de beneficencia á los que deja sus bienes, y la distribución de las cantidades que á cada uno corresponda.
La disposición vaga en favor de parientes del testador, se entenderá hecha en favor de los más próximos, según el orden de la sucesión legítima.
La expresión de una falsa causa será considerada como no escrita; á no ser que del mismo testamento resulte que el testador no habría hecho aquella disposición conociendo la falsedad de la causa.
La expresión de una causa contraria á derecho, aunque ésta sea verdadera, se tendrá por no escrita.
La designación de día ó de tiempo en que deba comenzar ó cesar la institución de heredero, se tendrá por no escrita.
No pueden testar en el mismo acto dos ó más personas, ya en provecho recíproco, ya en en favor de un tercero.
En caso de duda sobre la inteligencia de una disposición testamentaria, se observará lo que parezca más conforme á la intención del testador, según el tenor del testamento y la prueba auxiliar que á este respecto pueda rendirse.
Si el testamento abierto, sea público o privado, se pierde por un evento desconocido de testador, ó por haber sido ocultado por otra persona, podrán los interesados exigir su cumplimiento si demuestran debidamente el hecho de la pérdida ú ocultación, y lo contenido en el mismo testamento.
Art. 3386
El testador es libre para para disponer de sus bienes bajo ciertas condiciones.
La falta de cumplimiento de alguna condición impuesta al heredero ó al legatario, no perjudicará á éstos, siempre que hayan empleado todos los medios necesarios para llenar aquella.
La condición física ó legalmente imposible, sea de hacer ó de no hacer, se tiene por no puesta.
Si la condición que era imposible al tiempo de otorgarse el testamento, dejare de serlo al de la muerte del testador, será válida.
Es nula la institución hecha bajo la condición de que el heredero ó el legatario haga en su testamento alguna disposición en favor del testador ó de otra persona.
La condición que sólo suspenda por cierto tiempo la ejecución del testamento, no impedirá que el heredero ó legatario adquieran derecho á la herencia ó legado y lo trasmitan á sus herederos.
Respecto de las condiciones puestas en los testamentos, regirán las disposiciones contenidas en los artículos 1445 á 1464, en todo lo que no esté especialmente determinado en este Libro.
La disposición á término señalado por un acontecimiento que puede no suceder, se reputa hecha bajo la condición de que se verifique aquel acontecimiento.
La disposición á término señalado por un día fijo ó por un acontecimiento que sucederá necesariamente, no es condicional.
Cuando el testador no hubiere señalado plazo para el cumplimiento de la condición, la cosa legada permanecerá en poder del albacea, y hecha la partición, se observará lo dispuesto en los artículos 4047, 4048 y 4049.
Si la condición es puramente potestativa, y de dar ó hacer alguna cosa, y el que ha sido gravado con ella ofrece cumplirla, pero aquel á cuyo favor se estableció rehusa aceptar la cosa ó el hecho, la condición se tiene por cumplida.
La condición potestativa se tendrá por cumplida aun cuando el heredero ó legatario hayan prestado la cosa ó el hecho antes de que se otorgara el testamento; á no ser que pueda reiterarse la prestación, en cuyo caso no será ésta obligatoria sino cuando el testador haya tenido conocimiento de la primera.
En el caso final del artículo que precede, corresponde al que debe pagar el legado la prueba de que el testador tenía conocimiento de la primera prestación.
La condición de no dar ó de no hacer, se tendrá por no puesta.
Cuando la condición fuere casual ó mixta, bastará que se realice en cualquier tiempo, vivo ó muerto el testador, si éste no hubiere dispuesto otra cosa.
Si la condición se había cumplido al hacerse el testamento, ignorándolo el testador, se tendrá por cumplida; mas si lo sabía, sólo se tendrá por cumplida si ya no puede existir ó cumplirse de nuevo.
La condición impuesta al heredero ó legatario, de tomar ó dejar de tomar estado, se tendrá por no puesta.
Puede válidamente dejarse á alguno el usufructo, el uso, la habitación, ó una pensión ó prestación periódica por el tiempo que permanezca soltero ó viudo.
La condición que se ha cumplido existiendo la persona á quien se impuso, se retrotrae al tiempo de la muerte del testador; y desde entonces deben abonarse los frutos de la herencia ó legado, á menos que el testador haya dispuesto expresamente otra cosa.
La carga de hacer alguna cosa se considera como condición resolutoria.
Si no se hubiere señalado tiempo para el cumplimiento de la carga, ni ésta por su propia naturaleza lo tuviere, se observará lo dispuesto en el artículo 3395.
Si el legado fuere de prestación periódica, que debe concluir en un día que es inseguros si llegará ó no, llegado el día el legatario habrá hecha suyas todas las prestaciones que correspondan hasta aquel día.
Si el día en que debe comenzar el legado fuere seguro, sea que se sepa ó no cuándo ha de llegar, el que ha de entregar la cosa legada tendrá, respecto de ella, los derechos y las obligaciones del usufructuario.
En el caso del artículo anterior, si el legado consiste en prestación periódica, el que debe pagarlo hace suyo todo lo correspondiente al intermedio, y cumple con hacer la prestación comenzando el día señalado.
Cuando el legado debe concluir en un día que es seguro que ha de llegar, se entregará la cosa ó cantidad legada al legatario, quien se considerará como usufructuario de ella.
Si el legado consistiere en prestación periódica, el legatario hará suyas todas las cantidades vencidas hasta el día señalado.
La ley sólo reconoce capacidad para testar, á las personas que tienen:
1º. Perfecto conocimiento del acto:
2º. Perfecta libertad al ejecutarlo; esto es, exenta de toda intimidación y de toda influencia moral.
Por falta del primero de los requisitos mencionados en el artículo que precede, la ley considera incapaces de testar:
1º. Al varón menor de catorce años y á la mujer menor de doce.
2º. Al que habitual ó accidentalmente se encuentre en estado de enajenación mental, mientras dure el impedimento.
El testamento hecho antes de la enajenación mental, es válido.
También lo es el hecho por un demente en un intervalo lúcido, con tal que se observen las prescripciones siguientes.
Siempre que un demente pretenda hacer testamento, su tutor, y en defecto de éste la familia de aquel, presentará solicitud por escrito al juez, quien acompañado de dos facultativos, se trasladará á la casa del paciente.
Los facultativos examinarán al enfermo, haciéndole, así como el juez, cuantas preguntas creyeren conducentes para cerciorarse de su estado mental.
Del reconocimiento se levantará acta formal, en que se hará constar el resultado.
Si éste fuere favorable, se procederá desde luego á la formación del testamento, cuyas cláusulas se redactarán precisamente por escrito, y con las demás solemnidades que se requieren para esta clase de instrumentos.
Terminado el acto, firmarán, además de los testigos, el juez y los facultativos, poniéndose al pie del testamento razón expresa de que durante todo el acto conservó el paciente perfecta lucidez de juicio, sin cuyo requisito y su constancia será nulo el testamento.
Por falta del segundo de los requisitos mencionados en el artículo 3412, la ley considera incapaces de testar á los que al ejecutarlo obran bajo la influencia de amenazas contra su vida, su libertad, su honra ó sus bienes; ó contra la vida, libertad, honra ó bienes de su cónyuge ó de sus parientes en cualquier grado.
El testador que se encuentre en el caso del artículo que precede, podrá, luego que cese la violencia y disfrute de libertad completa, revalidar su testamento con las mismas solemnidades que si lo otorgara de nuevo. De lo contrario será nula la revalidación.
Los extranjeros que testen en el Distrito y en la California, pueden escoger la ley de su patria ó la mexicana respecto de la solemnidad interna del acto: en cuanto á las solemnidades externas, deberán sujetarse á los preceptos de este Código.
Para juzgar de la capacidad del testador, se atenderá al estado en que se halle al hacer el testamento.
Todos los habitantes del Distrito y de la California, de cualquiera edad y sexo que sean, tienen capacidad para heredar, y no pueden ser privados de ella de un modo absoluto; pero con relación á ciertas personas y á determinados bienes, pueden perderla por alguna de las causas siguientes:
1ª Falta de personalidad:
2ª Delito
3ª Presunción de influencia contraria á la libertad del testador, ó á la verdad ó integridad del testamento:
4ª Falta de reciprocidad internacional:
5ª Utilidad pública:
6ª Renuncia ó remoción de algún cargo conferido en testamento.
Por falta de personalidad son incapaces de adquirir por testamento y por intestado los que no estén concebidos al tiempo de la muerte del autor de la herencia, ó que aun cuando lo estén, no sean viables conforme á lo dispuesto en el artículo 327, ó nacieren después de trescientos días contados desde la muerte de aquel.
Será no obstante válida la disposición hecha en favor de los hijos que nacieren de ciertas y determinadas personas vivas al tiempo de la muerte del testador; pero no valdrá la que se haga en favor de descendientes de ulteriores grados.
Por razón de delito son incapaces de adquirir por testamento ó por intestado:
1º. El condenado por haber dado, mandado ó intentado dar muerte á la persona de cuya sucesión se trate, ó á los padres, hijos ó cónyuge de ella:
2º. El que haya hecho contra la persona referida acusación de delito que merezca pena capital ó prisión, aun cuando aquella sea fundada, si fuere su descendiente, su ascendiente, su cónyuge ó su hermano; á no ser que ese acto haya sido preciso para que el acusador salvara su vida ó la de alguno de sus descendientes ó ascendientes, ó hermano ó cónyuge:
3º. El cónyuge que sobreviva y haya sido declarado adúltero en juicio durante la vida del otro, ó que estuviere divorciado y hubiere dado causa al divorcio, si se tratare de la sucesión del cónyuge difunto:
4º. La mujer condenada como adúltera en vida de su marido, si se tratare de la sucesión de los hijos legítimos habidos en el matrimonio en que cometió el adulterio:
5º. El padre y la madre respecto del hijo expuesto por ellos:
6º. El que hubiere cometido contra el honor del difunto, de sus hijos, de su cónyuge ó de sus padres, un atentado por el que deba ser castigado criminalmente, si así se declara en juicio:
7º. El que usare de violencia con el difunto para que haga, deje de hacer ó revoque su testamento:
8º. El padre ó la madre respecto de sus hijos naturales ó espurios, y de los descendientes de éstos, si no ha reconocido á aquellos:
9º. Los declarados incestuosos, siempre que se trate de la sucesión del uno respecto del otro:
10º. El que, conforme al Código penal, fuere culpable de supresión, sustitución ó suposición de infante, siempre que se trate de la herencia que debía corresponder á éste ó á las personas á quienes se haya perjudicado ó intentado perjudicar con esos actos:
11º. El cómplice del cónyuge adúltero, siempre que se trate de la sucesión de éste, si ha recaído sentencia judicial antes de la muerte del autor de la herencia.
En el caso de la fracción 2ª del artículo anterior, si el difunto no fuere descendiente, ascendiente ni cónyuge del acusador, se necesitará que la acusación sea declarada calumniosa.
Cuando la parte agraviada de cualquiera de los modos que expresa el artículo 3428, perdonare al ofensor, recobrará éste el derecho de suceder al ofendido por intestado, si el perdón consta por declaración auténtica ó por hechos indudables.
La capacidad para suceder por testamento, sólo se recobra si después de conocido el agravio, el ofendido instituye heredero al ofensor ó revalida su institución anterior con las mismas solemnidades que se exigen para testar.
Por presunción de influjo contrario á la libertad del autor de la herencia, son incapaces de adquirir por testamento del menor los tutores y curadores, á no ser que sean instituidos antes de ser nombrados para el cargo ó después de la mayor edad de aquel y estando ya aprobadas las cuentas de la tutela.
La incapacidad á que se refiere el artículo anterior, no comprende á los ascendientes y hermanos del menor, salvo en todo caso lo dispuesto en la fracción 7ª del artículo 3428.
Por la misma razón en que se funda el artículo 3432, son incapaces de heredar por testamento el médico y el ministro de cualquier culto que asistan al difunto en la última enfermedad, á no ser que fueren también herederos legítimos.
El notario que á sabiendas autorice un testamento en que se contravenga al artículo anterior, será privado de oficio. El juez á quien se presentare el testamento, impondrá de oficio esa pena, procediendo de plano; y si no lo hiciere así, será suspendido por seis meses. Ni sobre la privación, ni sobre la suspensión, se admitirá recurso alguno en el efecto suspensivo; pero sí en el devolutivo.
Por presunción de influjo contrario á la verdad ó integridad del testamento, son incapaces de suceder tel notario y los testigos que fueren instituidos en aquel, en cuyo otorgamiento y autorización hayan intervenido.
Por falta de reciprocidad internacional son incapaces de heredar por testamento ó por intestado, á los habitantes del Distrito ó de la California, los extranjeros que, según las leyes de su país, no puedan testar ó dejar por intestado sus bienes á favor de los mexicanos.
Por causa de utilidad pública, son incapaces de adquirir bienes raíces, sea por herencia, sea por legado, los ayuntamientos y corporaciones religiosas ó de beneficencia pública, de cualquier clase que sean.
El legado que se deje á un establecimiento público, imponiéndole algún gravamen ó bajo alguna condición, sólo será válido si el Gobierno lo aprueba.
El testador es libre para designar persona que administre los capitales impuestos que deje á las corporaciones y establecimientos públicos.
Las cantidades que en numerario se dejen á las corporaciones y establecimientos públicos, serán impuestas inmediatamente, y de ellas darán los administradores noticia pormenorizada al Gobierno.
La disposición hecha á favor de los pobres en general, sin designación de personas ni de población, aprovecha sólo á los del domicilio del testador en la época de su muerte, si no consta claramente haber sido otra su voluntad.
La calificación de pobres y la distribución, se harán por la persona que haya designado el testador: en su falta, por el albacea, y en falta de éste por el juez.
Si es el juez quien hace la calificación y distribución, debe aplicar los fondos á los hospitales ó casas de beneficencia ó de educación dependientes del Gobierno.
La disposición universal ó de una parte alícuota de los bienes que el testador haga en favor de su alma, sin determinar la obra piadosa ó benéfica que quiera se ejecute, se entenderá hecha en favor de los establecimientos de beneficencia pública.
Por renuncia ó remoción de un cargo, son incapaces de heredar por testamento los que, nombrados en él tutores, ó curadores, ó albaceas, hayan renunciado sin justa causa el cargo, ó por mala conducta hayan sido separados judicialmente de su ejercicio.
Lo dispuesto en la primera parte del artículo anterior, no comprende á los herederos forzosos en su porción legítima, ni á los que, desechada por el juez, la excusa, hayan servido el cargo.
Para que el heredero pueda suceder, basta que sea capaz al tiempo de la muerte del autor de la herencia.
Si la institución fuere condicional, se necesitará además que el heredero sea capaz al tiempo en que se cumpla la condición.
El heredero voluntario que muere antes que el testador ó antes de que se cumpla la condición; el incapaz de heredar y el que renuncia la sucesión, no trasmiten ningún derecho á sus herederos.
En los casos del artículo anterior, la herencia pertenece á los herederos legítimos del testador; á no ser que éste haya dispuesto otra cosa ó que deba tener lugar el derecho de acrecer.
El que siendo incapaz de suceder hubiere entrado en posesión de los bienes, deberá restituirlos con todas sus accesiones, y con todos los frutos y rentas que hubiere percibido.
El que herede en lugar del excluido, tendrá las mismas cargas y condiciones que legalmente se habían puesto á aquel.
El incapaz no tendrá el usufructo ni la administración de los bienes que, en los casos señalados en los artículos 3427, 3486 y 3634, correspondan á sus descendientes.
Los deudores hereditarios que fueren demandados, y que en ningún caso puedan tener el carácter de herederos, no podrán oponer al que está en posesión del derecho de heredero ó legatario, la excepción de incapacidad.
La incapacidad no priva de los alimentos que por la ley corresponden, sino en los casos de las fracciones 1ª, 2ª, 3ª, 6ª, 7ª, 8ª y 11ª del artículo 3428.
La incapacidad no produce el efecto de privar al incapaz de lo que hubiera de percibir, sino después de declarada, en juicio á petición de algún interesado, no pudiendo promoverla el juez de oficio.
No puede deducirse acción para declarar la incapacidad, pasados cinco años desde que el incapaz esté en posesión de la herencia ó legado.
Si el que entró en posesión de la herencia y la perdió después por incapacidad, hubiere enajenado ó gravado el todo ó parte de los bienes. antes de ser citado en juicio de interdicción, y aquel con quien contrató hubiere tenido buena fe, el contrato subsistirá; mas el heredero incapaz estará obligado á indemnizar al legítimo de todos los daños y perjuicios.
De la legítima y de los testamentos inoficiosos
Legítima es la porción de bienes destinada por la ley á los herederos en línea recta, ascendientes ó descendientes, que por esta razón se llaman forzosos.
El testador no puede privar á sus herederos de la legítima, sino en los casos expresamente designados en la ley.
La legítima no admite gravámenes, ni condición, ni sustitución de ninguna especie.
La legítima consiste en cuatro quintas partes de los bienes, si el testador sólo deja descendientes legítimos ó legitimados; en dos tercios, si sólo deja hijos naturales; y en la mitad, si sólo deja hijos espúrios
Si el testador tuviere hijos legítimos ó legitimados é hijos naturales, se considerarán como legítima de todos ellos las cuatro quintas partes de los bienes; pero al distribuirse éstas entre los mencionados hijos, se deducirá de la porción divisible que corresponda á los naturales, un tercio que acrecerá á la divisible entre los legítimos y no al quinto de que el padre puede disponer.
PEDRO + AUTOR
JUAN LUIS JOSE SIXTO
Hijos naturales Hijos legítimos
Pedro, al morir, deja un capital de $ 15,000
y cuatro hijos; dos legítimos, Juan y Luis,
y dos naturales, José y Sixto.
La parte disponible del padre será de ………$3,000.00
Los 12,000 restantes se distribuirán ficticiamente
entre los cuatro hijos, y tocará á cada uno
3,000; pero rebajando 1,000 de la porción de cada uno
de los naturales, recibirán ambos …………..$4,000.00
Agregando a los 2,000 que se dedujeron de la porción
de los naturales, á los 6,000 divisibles entre los legítimos,
recibirá cada uno de éstos 4,000 y entre ambos…$8,000.00
Igual 15,000
Concurriendo hijos legítimos con espúrios, la legítima de los cuatro quintos pertenece exclusivamente á los primeros, y los segundos sólo tendrán derecho á alimentos, que se sacarán del quinto libre del autor de la herencia, y en ningún caso podrán exceder de la cuota que correspondería á los espúrios si fueran naturales.
Concurriendo hijos naturales con espúrios, consistirá la legítima de todos en dos tercios de los bienes, pero al practicarse la división, se deducirá de la parte que corresponda á los espúrios, una mitad, que acrecerá á la porción divisible entre los naturales y no al tercio de libre disposición
Hijos naturales Hijos espúrios
Pedro muere dejando un capital de $ 12,000.00
y cuatro hijos; dos naturales, Juan y Luis, y dos espurios
José y Sixto.
La división se hará en esta forma:
Tercio disponible del padre……………..4,000.00
División ficticia de los dos tercios restantes entre los
cuatro hijos, que dará para cada uno de ellos 2,000,
pero rebajando á cada uno de los espurios una mitad
recibirán ambos ………………………….2,000.00
Agregando a los 2,000 deducidos á los espúrios, á
la porción divisible entre los naturales, recibirán
entre ambos……………………………… 6,000.00
Igual ………………………………………………………..12,000.00
La legítima de los descendientes de segundo ó ulterior grado será la que debiera corresponder á la persona á quien representen, observándose respecto de los descendientes de los hijos ilegítimos lo dispuesto en el artículo 3864.
Si el autor de la herencia al tiempo de su muerte no tuviere hijos, pero si padre ó madre vivos, consistir la legítima de los padres en dos tercios de la herencia.
Si el autor de la herencia sólo tuviere al tiempo de su muerte ascendientes de otros grados, consistirá la legítima de éstos en la mitad de los bienes.
Concurriendo ascendientes de cualquier grado con hijos legítimos, las cuatro quintas partes pertenecerán exclusivamente á los hijos, y los ascendientes sólo tendrán derecho á alimentos, que se sacarán del cuerpo de la herencia, pero sin que en ningún caso puedan exceder de la porción de uno de los hijos.
Concurriendo ascendientes de primer grado con hijos naturales, consistirá la legítima de unos y otros en dos tercios de la herencia, que se dividirá por partes iguales entre los descendientes y ascendientes, considerando á los últimos como una sola persona.
LUIS padres MARIA
ANTONIO + AUTOR
Antonio, autor de la herencia muere dejando vivos
á sus padres Luis y María, y dos hijos naturales
Pedro y Ana, y un caudal liquido de ………………………..18,000.00
que se dividirá en esta forma:
Tercio disponible del autor de la herencia………$6,000.00
Porción de Pedro……………………………..$4,000.00
Idem de Ana………………………………….$4,000.00
Idem de los padres Luis y María, que se dividirá
entre sí por partes iguales, llevando cada
uno 2,000…………………………………….$4,000.00
Igual …………………………………………………….18,000.00
Concurriendo ascendientes de segundo ó ulterior grado con hijos naturales, consistirá la legítima de los hijos en dos tercios de la herencia, y los ascendientes sólo tendrán derecho á alimentos, que se deducirán del tercio de libre disposición.
Concurriendo ascendientes de primer grado con hijos espurios, serán legítima de unos y otros dos tercios de la herencia, pero al practicar la división, se deducirá de la porción divisible entre los hijos, una mitad, que acrecerá á la porción divisible entre los ascendientes y no al tercio de libre disposición.
Hijos espúrios
Antonio, autor de la herencia muere dejando vivos á
sus padres Luis y María, y dos hijos espúrios, Pedro y Marta,
y un capital de …………………………………………..18,000
Se hará la división de este modo:
Tercio disponible del autor de la herencia $6,000
Porción de cada uno de los hijos, deducida una mitad;
por lo que produce para ambos……………$4,000
Agregada la parte deducida 4,000, á los 4,000 divisibles
entre los padres, tendrá cada uno de éstos 4,000 y
entre ambos…………………………..$8,000.00
Igual…………………………………………………….18,000.00
Concurriendo ascendientes de segundo ó ulterior grado con los hijos espúrios, será legítima de todos la mitad de la herencia, la cual se dividirá por partes iguales entre los ascendientes y los hijos, considerándose aquellos como una sola persona.
Concurriendo ascendientes de cualquier grado con hijos legítimos y naturales, se observará lo dispuesto en el artículo 3464, y los ascendientes sólo tendrán derecho á alimentos, que se sacaran del cuerpo de la herencia.
Concurriendo ascendientes de primer grado con hijos naturales y espúrios, la legítima de unos y otros será de dos tercios de la herencia, pero al practicar la división, se deducirá de la parte correspondiente á los espúrios, una mitad, que acrecerá á la porción divisible entre los ascendientes y los hijos naturales.
Pedro padres Marta
JUAN + AUTOR
JOSE LEON SIXTO MAURO
Naturales Espúrios
Juan, al morir, deja vivos a sus padres Pedro y Marta, y
cuatro hijos, dos naturales, José y Leon, y dos
espúrios, Sixto y Mauro y un capital divisible de ……………….$30,000.00
Se procederá á la partición de ésta forma:
Tercio disponible del autor de la herencia $10,000.00
Porción ficticia de cada uno de los descendientes
y de ambos ascendientes 4,000.00
Deducida la mitad de cada uno de los espúrios,
quedarán éstos con ……………………..$4,000.00
Agregando los 4,000 deducidos á los 12,000 divisibles
entre ascendientes y naturales, resultan 16,000 distribuidos
Porción de ambos descendientes…………….$10,666.66
Porción entre ambos ascendientes ………….$5,333.34
Igual………………………………………………………….$30,000.00
Concurriendo ascendientes de ulteriores grados con hijos naturales y espúrios, la legítima y su partición serán las que establece el artículo 3466, y los ascendientes sólo tendrán derecho á alimentos, que se sacarán del tercio libre.
Las disposiciones de este capítulo relativas a los hijos naturales y espúrios, sólo comprenderán á los que hubieren sido reconocidos legalmente.
Los ascendientes, aún cuando sean y ilegítimos, tendrán los derechos que se les conceden en este capítulo, siempre que hayan reconocido á los descendientes de cuya sucesión se trate.
Si el reconocimiento se verifica después que el descendiente ha heredado ó adquirido derecho á una herencia, ni el que reconoce, ni sus descendientes tienen derecho alguno á la herencia del reconocido, y sólo pueden pedir alimentos, que se les concederán conforme á la ley.
Todos los hijos naturales como los espúrios podrán en su disposición testamentaria dispensar la falta de reconocimiento y dejar á sus ascendientes lo que por derecho les correspondería si no la hubieran cometido.
Es inoficioso el testamento que disminuye la legítima en cualquiera de los casos comprendidos en los artículos 3463 á 3477, salvo lo dispuesto en el 3497.
El derecho del heredero forzoso, en el caso del artículo anterior, es sólo el de pedir el complemento de su legítima.
La preterición de alguno ó de todos los herederos en línea recta, sea que vivan al otorgarse el testamento ó que nazcan después, aún muerto el testador, anula la institución de heredero, pero valdrán las mandas y mejoras en cuanto no sean inoficiosas.
Si los herederos forzosos preteridos mueren antes que el testador, la institución surtirá efecto.
La legítima del heredero forzoso que muere antes que el testador, la del incapaz de heredar y la del que renuncia á la sucesión, formarán parte de la masa hereditaria, que se dividirá conforme á lo dispuesto en este capítulo.
Para fijar la legítima se atenderá al valor de los bienes que hayan quedado á la muerte del testador, con deducción de las deudas y cargas, sin comprender entre ellas las impuestas en el testamento.
Al valor líquido de los bienes hereditarios se agregará el de las donaciones entre vivos, con arreglo á lo dispuesto en el capítulo 3º, título 15, Libro 3º.
Fijada la legítima en los términos prevenidos en el artículo anterior, se reducirán los legados en el orden establecido en el capítulo 7º de este título
Si el testador designó para la reducción algún legado, no se reducirán los demás, sino cuando no baste el importe del que haya sido señalado
Si el testador dio preferencia en el pago á algún legado, este no sufrirá las reducciones sino cuando el importe de los demás no haya alcanzado para cubrir la legítima.
Si la disposición consiste en un usufructo ó en una renta vitalicia, cuyo valor se tenga por superior á la parte disponible, los herederos forzosos podrán escoger entre ejecutar la disposición ó abandonar la parte disponible.
Cuando en el caso del artículo anterior hubiere otros legados y los herederos entregaren la parte disponible, si el testador no hubiere dispuesto que la renta vitalicia o el usufructo sean preferentes á los otros legados, la parte disponible se distribuirá entre todos los legatarios á juicio del juez, si aquellos no se convinieren.
Si el heredero ó legatario á quien compete el derecho concedido en los artículos 2778 y 2779, no usare de él, podrá ejercitarlo el otro interesado, si tuviere algún derecho real sobre la cosa donada, y si ninguno de ellos lo ejercita, el inmueble se venderá en pública almoneda.
Si el valor de las donaciones testamentarias no alcanzare á completar la legítima, se aplicarán á su pago las hechas entre vivos en los términos que establecen los artículos 2770 á 2784, cuyas disposiciones se observarán también en la reducción de los legados.
Toda renuncia ó transacción sobre la legítima futura es nula, los que la hicieren, podrán reclamarla cuando mueran los que la deban; pero deberán traer á colación lo que en el caso hubieren recibido.
Art. 3497
Aunque haya herederos forzosos, el testador es libre para dejar ó no á su cónyuge la parte á que por el intestado tenga derecho, en los términos y con las condiciones que expresan los artículos 3884 y 3885, si además le dejare la parte de libre disposición. esta no se considerará entre los bienes propios del cónyuge, para los efectos de los artículos citados.
El que no tiene herederos forzosos, puede disponer libremente de sus bienes en favor de cualquiera persona que tenga capacidad legal para adquirirlos.
El testamento otorgado legalmente, será válido aunque no contenga institución de heredero y aunque el nombrado no acepte la herencia ó sea incapaz de heredar.
En los tres casos señalados en el artículo anterior, se cumplirán las demás disposiciones testamentarias que estuvieren hechas conforme á las leyes.
Los herederos instituidos sin designación de la parte que á cada uno corresponda, heredarán por partes iguales.
La institución de heredero puede hacerse, bien asignando al nombrado una cosa cierta ó una cantidad determinada, bien una parte alícuota de la herencia.
El heredero no responde de las deudas, de los legados ni de las demás cargas hereditarias y testamentarias, sino hasta donde alcance la cuantía de los bienes que hereda.
Aunque el testador nombre algunos herederos individualmente y otros colectivamente, como si dijere: instituyo por mis herederos á Pedro y á Pablo y á los hijos de Francisco, los colectivamente nombrados se considerarán como si lo fuesen individualmente; á no ser que se conozca de un modo claro que ha sido otra la voluntad del testador.
Si el testador instituye á sus hermanos, y los tiene sólo de padre, sólo de madre, y de padre y madre, se dividirá la herencia como en el caso de intestado.
Si el testador llama á la sucesión á cierta persona y sus hijos, se entenderán todos instituidos simultánea y no sucesivamente.
El heredero debe ser instituido designándole por su nombre y apellido; y si hubiere varios que tengan el mismo nombre y apellido, deben señalarse otros nombres y circunstancias que distingan al que se quiera nombrar.
Aunque se haya omitido el nombre del heredero, si el testador le designare de modo que no pueda dudarse quién sea, valdrá la institución.
El error en el nombre, apellido ó cualidades del heredero no vicia la institución, si de otro modo se supiere ciertamente cuál es la persona nombrada.
Si entre varios individuos del mismo nombre y circunstancias no pudiere saberse á quién quiso designar el testador, ninguno será heredero.
Cuando fueren nombrados herederos el alma, los pobres ó algún establecimiento público, se observará lo dispuesto en los artículos 3377, 3378 y 3438 á 3445.
El nombramiento de heredero y la distribución del caudal en legados, hechos por una persona que no tiene hijos ni descendientes legítimos ó legitimados, naturales ó espurios reconocidos, caducan por la superveniencia de esos herederos, y sólo quedan útiles en la parte de que el testador puede disponer libremente
Si después de instituido heredero un hijo espúrio, sobreviene uno natural, ó si instituido este ó aquel, sobreviene uno legítimo, la herencia debe dividirse conforme á los artículos 3464,3465 y 3466.
Si los hijos supervenientes fallecieren antes que el testador, valdrá la disposición.
Es nula toda disposición del testador que tenga por objeto disminuir la legítima de sus herederos forzosos, en provecho de alguno ó de alguno de ellos.
La ley, salvo lo dispuesto en el artículo 3497, no consiente más alteración en las legítimas asignadas en el capítulo 4º á los herederos forzosos, que la que resulta de la aplicación total ó parcial que á uno de ellos haga el testador de su parte de libre disposición. El testador que hace esta aplicación á favor de herederos forzosos, se dice que mejora.
Ninguna donación por contrato entre vivos, sea simple ó por causa onerosa, en favor de herederos forzosos, se reputa mejora si el donante no ha declarado formalmente su voluntad de mejorar.
La promesa de mejorar hecha en escritura pública, y aceptada por aquel á quien se hace, equivale á mejora.
Si la promesa fuere de no mejorar, y se hiciere en escritura pública, será nula toda mejora hecha en contravención á ella.
El aumento que el testador hace á la legítima de alguno de los herederos forzosos, se reputará mejora, aún cuando en el testamento no se le diese ese nombre.
La mejora puede ser señalada por el que la hace, en cosa cierta, y es válida, si el precio de la cosa no excede de la parte libre.
Cuando la mejora no hubiere sido señalada en cosa cierta, será pagada en los mismos bienes hereditarios, observándose en lo que puedan tener lugar, los artículos 4071 y 4072.
Nadie puede cometer el testador la facultad de mejorar, ni la de señalar la cosa ó cantidad en que haya de consistir la mejora.
El testador que tiene herederos forzosos, únicamente puede distribuir en legados la parte que conforme al capítulo 4º de este título, no esté comprendida en la legítima.
El legado que exceda de la parte de libre disposición, deberá reducirse y aún suprimirse como inoficioso.
El testador que no tiene herederos forzosos, puede distribuir en legados una parte de sus bienes ó todos ellos.
Son incapaces de adquirir legados los que lo son de heredar.
Respecto de la capacidad de los legatarios, se observará lo dispuesto en los artículos 3426 á 3449.
Regirán respecto de los legatarios los artículos 3450, 3451 y 3452.
El legado puede consistir en la prestación de cosa ó en la de un hecho ó servicio.
El acreedor cuyo crédito no conste más que por el testamento, se tendrá para los efectos legales como legatario preferente.
El testador puede gravar con legados, no sólo á los herederos, sino á los mismos legatarios, quienes no están obligados á responder del gravamen sino hasta donde alcance el valor de su legado.
El heredero ó legatario á quien expresamente haya gravado el testador con el pago de un legado, será el solo responsable de éste en los términos que establece el artículo anterior y el 3503.
Si el heredero ó legatario renunciaren la sucesión, la carga que se les haya impuesto se pagará sólo con la cantidad á que tenía derecho el que renunció.
Si la carga consiste en hecho, el heredero ó legatario que acepta la sucesión queda obligado á prestarlo.
Si el legatario á quien se impuso algún gravamen no recibe todo el legado, se reducirá la carga proporcionalmente; y si sufre evicción, podrá repetir lo que haya pagado.
Lo dispuesto respecto de herederos en los artículos 3504, 3505 y 3506, se observará también respecto de legatarios.
Es nulo el legado que el testador hace de cosa propia, individualmente determinada, que al tiempo de su muerte no se halla en su herencia.
Si la cosa mencionada en el artículo que precede existe en la herencia, pero no en la cantidad ó número designados, tendrá el legatario lo que hubiere.
El legado de cosa que no está en el comercio de los hombres, es nulo.
No produce efecto el legado si por acto del testador pierde la cosa legada la forma y denominación que la determinaban.
El legado queda sin efecto si la cosa legada perece del todo, viviendo el testador; si se pierde por evicción, ó si perece después de la muerte del testador, sin culpa del heredero.
Queda también sin efecto el legado si el testador enajena la cosa legada; pero vale si la recobra por un título legal.
El legado de cosa mueble indeterminada, pero comprendida en género determinado, será válido aunque en la herencia no haya cosa alguna del género á que la legada pertenezca.
En el caso del artículo anterior, la elección es del que debe pagar el legado; quien, si las cosas existen, cumple con entregar una de mediana calidad; pudiendo, en caso contrarió, comprar una de esa misma calidad ó abonar al legatario el precio correspondiente, previo convenio ó á juicio de peritos.
Si el testador concedió expresamente la elección al legatario, éste podrá, si hubiere varias cosas del género determinado, escoger la mejor; pero si no las hay, sólo podrá exigir una de mediana calidad ó el precio que le corresponda.
Cualquiera diferencia que ocurra sobre el cumplimiento de los tres artículos que preceden, será decidida en juicio verbal.
Si la cosa indeterminada fuere inmueble, sólo valdrá el legado existiendo en la herencia varias del mismo género: para la elección se observarán las reglas establecidas en los artículos 3545, 3546 y 3547.
Cuando el testador, el heredero ó el legatario sólo tengan cierta parte ó derecho en la cosa legada, se restringirá el legado á esa parte ó derecho, si el testador no declara de un modo expreso qué sabía Ser la cosa parcialmente de otro, y que no obstante esto, la legaba por entero.
El legado de la cosa recibida en prenda ó en anticresis, así como el del título constitutivo de una hipoteca, sólo extingue el derecho de prenda, anticresis ó hipoteca, pero no la deuda, á no ser que así se prevenga expresamente.
Lo dispuesto en el artículo que precede se observará también en el legado de una fianza, ya sea hecho al fiador, ya al deudor principal.
Los legados de usufructo, uso, habitación ó servidumbre, subsistirán mientras viva el legatario, á no ser que el testador haya dispuesto expresamente otra cosa.
Sólo durarán treinta años los legados de que trata el artículo anterior, si fueren dejados á alguna corporación que tuviere capacidad de adquirir.
Si la cosa legada está dada en prenda ó hipotecada, ó lo fuere después de otorgado el testamento, el desempeño ó la redención serán de cargo de la herencia, á no ser que el testador haya dispuesto expresamente otra cosa.
El legado de cosa ó cantidad depositada en lugar designado, sólo subsistirá en la parte que en él se encuentre.
Si la cosa legada estuviere sujeta á usufructo, uso ó habitación, el legatario deberá prestarlos hasta que legalmente se extingan, sin que el heredero tenga obligación de ninguna clase.
Si la cosa legada reporta alguna servidumbre, pensión ó cualquiera otro gravamen, pasará con él al legatario; y si se debieren pensiones ó réditos atrasados, se pagarán por cuenta de la herencia.
Lo dispuesto en los dos artículos anteriores se observará si el testador no dispusiere otra cosa.
El legado hecho á un tercero de un crédito á favor del testador, sólo produce efecto en la parte del crédito que esté insoluta al tiempo de abrirse la sucesión,
En el caso del artículo anterior, el que deba cumplir el legado entregará al legatario el título del crédito, y le cederá todas las acciones que en virtud de él correspondían al testador.
Cumpliendo lo dispuesto en el artículo que precede, el que debe pagar el legado queda enteramente libre de la obligación de saneamiento y de cualquiera otra responsabilidad, ya provenga ésta del mismo título, ya de insolvencia del deudor ó de sus fiadores, ya de otra causa.
El legado de una deuda hecho al mismo deudor, extingue la obligación; y el que debe cumplir el legado está obligado no sólo á dar al deudor la constancia del pago, sino también á desempeñar las prendas, á cancelar las hipotecas y las fianzas, y á libertar al legatario de toda responsabilidad.
Los legados de que hablan los artículos 3559 y 3562, comprenden los intereses que por el crédito ó deuda se deban á la muerte del testador.
Dichos legados subsistirán, aunque el testador haya demandado judicialmente al deudor, si el pago no se ha realizado.
Legado el título, sea público ó privado, de una deuda, se entiende legada ésta, salvo lo dispuesto en los artículos 3550 y 3551.
El legado genérico de liberación ó perdón de las deudas, comprende sólo las existentes al tiempo de otorgarse el testamento, no las posteriores.
El legado hecho al acreedor no compensa el crédito, á no ser que el testador lo declare expresamente.
En caso de compensación, si los valores fueren diferentes, el acreedor tendrá derecho de cobrar el exceso del crédito ó el del legado.
Por medio de un legado puede el deudor mejorar la condición de su acreedor, haciendo puro el crédito condicional, hipotecario el simple, ó exigible desde luego el que lo sea á plazo; pero esta mejora no perjudicará en manera alguna los privilegios de los demás acreedores.
Es nulo el legado de cosa que al otorgarse el testamento pertenezca al mismo legatario.
Si en la cosa legada tienen alguna parte el testador ó un tercero, sabiéndolo aquel, en lo que á ellos corresponda, vale el legado.
Si el legatario adquiere la cosa legada después de otorgado el testamento, se entiende legado su precio.
Es válido el legado hecho á un tercero de cosa propia del heredero ó de un legatario, quienes si aceptan la sucesión deberán entregar la cosa legada ó su precio.
Lo dispuesto en el artículo anterior, se entiende sin perjuicio de la legítima de los herederos forzosos.
Si el testador ignoraba que la cosa fuese propia del heredero ó legatario, será nulo el legado.
El legado de cosa ajena, si el testador sabía que lo era, es válido, y el heredero está obligado á adquirirla para entregarla al legatario, ó á dar á éste su precio.
La prueba de que el testador sabia que la cosa era ajena, corresponde al legatario.
Si el testador ignoraba que la cosa que legaba era ajena, es nulo el legado.
Es válido el legado si el testador, después de otorgado el testamento, adquiere la cosa que al otorgarlo no era suya.
El legado de educación dura hasta que el legatario sale de la menor edad.
Cesa también el legado de educación si el legatario, durante la menor edad, tiene profesión ú oficio con que poder subsistir, ó si contrae matrimonio.
El legado de alimentos dura mientras vive el legatario, á no ser que el testador haya dispuesto otra cosa.
Si el testador no señaló la cantidad de alimentos, se observará lo dispuesto en el capítulo 4º, título 5º. del Libro 1º.
Si el testador acostumbró en vida dar al legatario cierta cantidad de dinero por vía de alimentos, se entenderá legada la misma cantidad.
El legado de pensión, sean cuales fueren la cantidad, el objeto, y los plazos, corre desde la muerte del testador, es exigible al principio de cada período, y el legatario hace suya la que tuvo derecho de cobrar, aunque muera antes de que termine el periodo comenzado.
Cuando se legue una cosa con todo lo que comprenda, no se entenderán legados los documentos justificantes de propiedad ni los créditos activos, á no ser que se hayan mencionado especificadamente.
El legado del menaje de casa no comprende el numerario, los semovientes, los libros, las esculturas, las pinturas ni las alhajas de uso personal, si no se designan exprésame.
Si el que lega una propiedad le agrega después nuevas adquisiciones, no se comprenderán éstas en el legado, aunque sean contiguas, si no hay nueva declaración del testador.
La declaración á que se refiere el artículo precedente, no se requiere respecto de las mejoras necesarias, útiles ó voluntarias hechas en el mismo predio.
En los legados alternativos la elección corresponde al heredero, si el testador no la concede expresamente al legatario.
Si el heredero tiene la elección puede entregar la cosa de menor valor; si la elección corresponde al legatario, puede escoger la cosa de mayor valor.
En los legados alternativos se observara además lo dispuesto para las obligaciones de esa clase en el capítulo 4º, título 2º del Libro 3º.
En todos los casos en que el que tenga derecho de hacer la elección, no pudiere hacerla, la harán sus representantes legítimos ó sus herederos.
El juez, á petición de parte legítima, hará la elección, si en el término que él señale no la hiciere la persona que tenga derecho de hacerla.
La elección hecha legalmente es irrevocable.
El legatario no puede aceptar una parte del legado y repudiar otra.
Si el legatario muere antes de aceptar el legado y deja varios herederos, puede uno de éstos aceptar y otro repudiar la parte que le corresponda en el legado.
Si se dejaren dos legados y uno fuere oneroso, el legatario no podrá renunciar éste y aceptar el que no lo sea. Si los dos son onerosos ó gratuitos, es libre para aceptarlos todos ó repudiar el que quiera.
El heredero que sea al mismo tiempo legatario, puede renunciar la herencia y aceptar el legado, ó renunciar éste y aceptar aquella.
Si se lega alguna cantidad para cuando se tome estado, se entiende legada para contraer matrimonio.
Lo dispuesto respecto de herencias en los artículos 3512 á 3514, se observará también respecto de los legados, que en los casos de qué se trata, sólo valdrán hasta donde alcanzare la parte de libre disposición.
El legatario adquiere derecho al legado puro y simple, así como al de día cierto, desde el momento de la muerte del testador, y lo trasmite á sus herederos.
Cuando el legado es de cosa específica y determinada, propia del testador, el legatario adquiere su propiedad desde que aquel muere y hace suyos los frutos pendientes y futuros, á no ser que el testador haya dispuesto otra cosa.
La cosa legada, en el caso del artículo anterior, correrá desde el mismo instante á riesgo del legatario; y en cuanto á su pérdida, aumento ó deterioros posteriores, se observará lo dispuesto en los artículos 1546 y 1547.
El legatario puede exigir que el heredero afiance en todos los casos en que puede exigirlo el acreedor.
Los legatarios pueden usar para seguridad de sus legados, del derecho que les concede el artículo 2000, salvo que alguno de los herederos se hubiese obligado especialmente al pago, pues entonces sólo en los bienes de éste podrá exigir el legatario la constitución de la hipoteca necesaria.
Si sólo hubiere legatarios, podrán éstos exigirse entre sí la garantía á que se refiere el artículo citado en el precedente.
El error acerca del nombre de la persona ó acerca de la cosa legada, no anula el legado si puede demostrarse cuál fué la intención del testador.
No puede el legatario ocupar por su propia autoridad la cosa legada, debiendo pedir su entrega y posesión al albacea ó al ejecutor especial.
Si la cosa legada estuviere en poder del legatario, podrá éste retenerla; sin perjuicio de devolver, en caso de reducción, lo que corresponda conforme á derecho.
La cosa legada deberá ser entregada entregada con todos sus accesorios y en el estado en que se halle al morir el testador.
En el legado de especie, el heredero debe entregar la misma cosa legada: en caso de pérdida, se observará lo dispuesto en los capítulos 3º y 4º, título 3º del Libro 3º.
Los legados en dinero deben pagarse en esa especie; y si no la hay en la herencia, con el producto de los bienes que al efecto se vendan.
Los gastos necesarios para la entrega de la cosa legada, serán á cargo de la herencia; pero sin perjuicio de las legítimas.
El importe de las contribuciones correspondientes al legado, se deducirá del valor de éste, á no ser que el testador disponga otra cosa.
Si toda la herencia se distribuyere en legados, se prorratearán las deudas y gravámenes de ella entre todos los partícipes á proporción de sus cuotas, á no ser que el testador hubiere dispuesto otra cosa.
1º. Legados remuneratorios:
2º. Legados que el testador haya declarado preferentes:
3º. Legados de cosa cierta y determinada:
4º. Legados de alimentos ó educación:
5º. Los demás á prorata.
Los legatarios tienen derecho de reivindicar de cualquier tercero la cosa legada, ya sea mueble ó raíz, con tal que sea cierta y determinada.
El legatario de un inmueble que perece incendiado después de la muerte del testador, tiene derecho de recibir la indemnización del seguro si el predio estaba asegurado.
Si se declara nulo el testamento después de pagado el legado, la acción del verdadero heredero para recobrar la cosa ‘legada procede contra el legatario y no contra el otro heredero; á no ser que éste haya hecho con dolo la partición.
Art. 3621
Puede el testador sustituir una ó más personas al heredero ó herederos instituidos, para el caso de que mueran antes que él, ó de que no puedan ó no quieran aceptar la herencia: esto es lo que se llama sustitución vulgar.
Los sustitutos pueden ser nombrados conjunta ó sucesivamente.
El sustituto del sustituto, faltando éste, lo es del heredero sustituido.
La sustitución simple y sin expresión de casos, comprende los tres señalados en el artículo 3621.
A los varones menores de catorce años y á las mujeres menores de doce, pueden nombrar sustituto el padre ó ascendientes bajo cuya potestad se hallen, para el caso de que mueran antes de la edad referida: esto es lo que se llama sustitución pupilar.
El ascendiente puede nombrar sustituto al descendiente mayor de edad que, conforme á derecho, haya sido declarado incapaz por enajenación mental: esto es lo que se llama sustitución ejemplar.
Las sustituciones de que hablan los dos artículos que preceden, no son válidas cuando el sustituto tiene herederos forzosos.
La sustitución ejemplar queda sin efecto si el incapacitado recobra la razón, y así se declara por sentencia judicial.
Los sustitutos recibirán la herencia con los mismos gravámenes y condiciones con que debían recibirla los herederos; á no ser que el testador
Si los herederos instituidos en partes desiguales fueren sustituidos recíprocamente, en la sustitución tendrán las mismas partes que en la institución; á no ser que claramente aparezca haber sido otra la voluntad del testador.
Quedan prohibidas las sustituciones fideicomisarias, y cualesquiera otras diversas de las tres consignadas en este capítulo, sea cual fuere la forma de que se las revista.
La nulidad de la sustitución fideicomisaria no importa la de la institución ni Ja del legado, teniéndose por no escrita la cláusula fideicomisaria.
No se reputa fideicomisaria la disposición en que el testador deja la propiedad del todo ó parte de sus bienes á una persona y el usufructo á otra; á no ser que el propietario ó el usufructuario queden obligados á trasferir á su muerte la propiedad ó el usufructo á un tercero.
Puede el padre dejar la parte libre de sus bienes á su hijo, con la carga de trasferirlos al hijo ó hijos que tenga ó tuviere, en cuyo caso el heredero se considerará como usufructuario.
La disposición que autoriza el artículo anterior, será nula cuando la trasmisión de los bienes deba hacerse á descendientes de ulteriores grados.
Se consideran fideicomisarias y en consecuencia prohibidas, las disposiciones que contengan prohibición de enajenar; ó que llamen á un ter-
No están comprendidas en la prohibición del artículo precedente las prestaciones de cualquiera cantidad impuestas á los herederos en favor de los indigentes; para dotar doncellas pobres ó en favor de cualquier establecimiento ó fundación de beneficencia pública; guardándose las prescripciones que establecen los tres artículos siguientes.
La prestación deberá ser consignada por el testador en ciertos y determinados bienes; pero queda en libertad el heredero gravado para capitalizarla é imponerla á rédito.
La capitalización se hará interviniendo la primera autoridad política del lugar, y con audiencia de los interesados y del Ministerio público.
Los herederos gravados de este modo no quedan obligados más que al cumplimiento de la carga; su sucesión particular se regirá por los preceptos relativos de este Código.
Puede el testador fundar uno ó más lugares en un establecimiento de beneficencia ó de instrucción pública, para sus descendientes.
Puede también el testador hacer igual fundación para sus parientes colaterales; pero en este caso no tendrá efecto fuera del octavo grado.
Faltando las personas de que hablan los dos artículos anteriores, el capital quedará destinado generalmente á la beneficencia pública.
Todo lo dispuesto en este capítulo respecto de los herederos, se observará también respecto de los legatarios.
La desheredación sólo puede tener lugar por las causas y en los casos en que la ley le permite expresamente.
Son causas legítimas para la desheredación de los descendientes las contenidas en las fracciones 1ª, 2ª, 6ª, 7ª y 10ª del artículo 3428; y además las siguientes:
1ª. Haber negado sin motivo legítimo los alimentos al ascendiente que deshereda:
2ª Haber contraído matrimonio contra lo prevenido en los artículos 165 y 166; á no ser que el disenso del ascendiente se haya suplido conforme al artículo 173.
3ª Haberse entregado la hija ó nieta a la prostitución.
Los hijos y descendientes del desheredado tendrán la legítima de que sus padres ó ascendientes fueron privados, pero éstos no gozarán del usufructo, ni administrarán la legítima, ni sucederán en ella por intestado.
Los hijos y descendientes no tienen en ningún caso derecho para privar de la legítima á los ascendientes, y aún cuando estos sean pretéridos, no se les excluirá de la legítima, si no son incapaces de adquirirla por alguna de las causas enumeradas en el artículo 3428.
La desheredación sólo puede hacer en testamento y con expresa declaración de causa.
Siendo contestada la causa de la desheredación, incumbe la prueba de ella á los herederos del testador.
La desheredación hecha sin expresión de causa ó con causa que no se pruebe ó por causa ilegítima, hará caducar las disposiciones testamentarias solamente en lo que perjudiquen la legítima del desheredado.
Los que por exclusión del desheredado son llamados á la sucesión de los bienes, tienen obligación de prestar alimentos á aquel, si carece de medios de subsistencia, en proporción á la parte que reciban de la cuota que debía corresponder al desheredado.
La acción del desheredado contra la desheredación prescribe dentro de cinco años contados desde la apertura del testamento, hallándose el desheredado presente, y dentro de diez, hallándose ausente.
La reconciliación del ofensor y del ofendido, posterior á la desheredación, deja esta sin efecto.
Art. 3655
Es nula la institución de heredero hecha en memorias ó comunicados secretos.
Los legados podrán dejarse por esos medios; pero el heredero ó la persona á quien el testador haya dejado expresamente encargado de cumplirlos, está obligado á revelarlos al juez de la testamentaría y al Ministerio público, con la reserva debida y antes de que se aprueben los inventarios para que así pueda saberse si son contrarios á las leyes.
Si los comunicados son contra las leyes, el Ministerio público y el juez impedirán su cumplimiento; si fueren conformes á derecho, cuidarán de que sean cumplidos, y exigirán á la persona á quien se hubieren encargado que acredite suficientemente haber desempeñado la comisión que le confirió el testador.
El heredero ó encargado que no cumpla con la prescripción del artículo 3463, así como el que no acredite haber cumplido el encargo, pagará una multa igual al veinticinco por ciento del monto de los comunicados secretos.
Es nulo el testamento otorgado por violencia, ó captado por dolo ó fraude.
El que por dolo, fraude ó violencia impide que alguno haga su última disposición, será castigado conforme al Código Penal, perdiendo además el derecho que tenga para suceder por intestado.
El juez que tuviere noticia de que alguno impida á otro testar, se presentará sin demora en la casa del segundo para asegurarle el ejercicio de su derecho, y levantará acta en que haga constar el hecho que ha motivado su presencia, la persona ó personas que causan la violencia y los medios que al efecto hayan empleado ó intenten emplear, y si la persona cuya libertad ampara hace uso de su derecho.
Es nulo el testamento en que el testador no expresa cumplida y claramente su voluntad, sino sólo por señales ó monosílabos, en respuesta á las preguntas que se le hacen.
El testador no puede prohibir que se impugne el testamento en los casos en que éste deba ser nulo conforme á la ley.
El testamento es nulo cuando se otorga en contravención á lo dispuesto en el título III de este libro.
El testamento es un acto revocable hasta el último momento de la vida del testador.
La renuncia de la facultad de revocar el testamento, es nula.
El reconocimiento de un hijo ilegítimo no pierde su fuerza legal, aunque se revoque el testamento en que se hizo, siempre que éste haya sido abierto y otorgado ante notario.
Son nulas la renuncia del derecho de testar y la cláusula en que alguno se obligue á no usar de ese derecho sino bajo ciertas condiciones, sean éstas de la clase que fueren; exceptuándose lo prevenido en el artículo 3519.
El testamento no pierde su fuerza por el cambio de estado del testador, ni por la superveniencia de hijos; quienes en este caso pueden ejercer los derechos que respecto de la legítima les corresponden.
El testamento anterior queda revocado de pleno derecho por el posterior perfecto, si el testador no expresa en éste su voluntad de que aquel subsista en todo ó en parte.
La revocación producirá su efecto, aunque el segundo testamento caduque por incapacidad del heredero ó de los legatarios nuevamente nombrados ó por su renuncia.
El testamento anterior recobrará no obstante su fuerza, si el testador, revocando el posterior, declara ser su voluntad que el primero subsista.
Las disposiciones testamentarias caducan y quedan sin efecto en lo relativo á los herederos y legatarios:
1º. Si el heredero ó legatario muere antes que el testador ó antes de que se cumpla la condición de que dependan la herencia ó el legado:
2º. Si el heredero ó legatario se hace incapaz de recibir la herencia ó legado:
3º. Si renuncia á su derecho.
La disposición testamentaria que contenga condición de suceso pasado ó presente desconocidos, no caduca, aunque la noticia del hecho se adquiera después de la muerte del heredero ó legatario, cuyos derechos se trasmiten á sus respectivos herederos.
De los albaceas ó ejecutores de las últimas voluntades
La ley sólo reconoce como ejecutores universales de las últimas voluntades, cuando hay herederos forzosos, á los mismos herederos, ya lo sean por testamento, ya por intestado, ó á su representante legítimo.
El testador, cuando hay herederos forzosos, es libre para escojer entre ellos al albacea y para nombrar á un extraño ejecutor especial para objeto determinado.
Para los efectos del artículo 3675, representan legítimamente:
1º. El marido á la mujer casada menor de edad:
2º. Los ascendientes á sus descendientes que están bajo su patria potestad:
3º. Los tutores á los menores, aunque estén emancipados, y á los demás que se hallen sujetos á tutela:
4º. El representante ó el poseedor de los bienes al ausente:
5º. Los síndicos á los ayuntamientos:
6º. Los directores á los establecimientos públicos:
7º. El Ministerio público al fisco.
Cuando no hay herederos forzosos, el testador puede nombrar libremente uno ó varios albaceas.
Si el testador, haya ó no herederos forzosos, no nombra albacea, le nombrarán los herederos por mayoría de votos.
La mayoría en todos los casos de que hablan este capítulo y los relativos á inventario y particiones, se calculará por el importe de los créditos y no por el número de las personas; á no ser que el mayor crédito corresponda á una sola persona.
En el caso del artículo 3679 el albacea deberá escojerse precisamente entre los mismos herederos ó su legítimo representante.
Si no hubiere mayoría, el albacea será nombrado por el juez, en los mismos términos prevenidos en el artículo anterior.
Lo dispuesto en los cuatro artículos que preceden, se observará también en los casos de intestado, y cuando el albacea nombrado falte, sea por la causa que fuere.
En los casos de herencia voluntaria, no pueden ser albaceas:
1º Los menores y demás incapacitados:
2º. Los magistrados y jueces que tengan jurisdicción en el lugar donde se abra la sucesión:
3º. Los que por sentencia hubieren sido removidos otra vez del cargo de albacea.
El heredero voluntario, qué fuere único, será el albacea, si no hubiere sido nombrado otro en el testamento.
Cuando no haya heredero ó el nombrado no entre en la herencia, el juez nombrará el albacea, si no hubiere legatarios.
En el caso del artículo anterior, si hay legatarios, el albacea será nombrado por éstos.
El albacea nombrado conforme á los dos artículos que preceden, durará en su encargo mientras declarados los herederos legítimos éstos hacen la elección conforme á los artículos 3679 á 3682.
Cuando toda la herencia se distribuya en legados, los legatarios nombrarán el albacea, observándose lo prevenido en los citados artículos 3679 á 3682.
En los casos en que es libre el nombramiento de albacea, puede éste ser universal ó especial.
En todo caso pueden los albaceas ser nombrados mancomunada ó sucesivamente.
Si los albaceas son mancomunados, sólo valdrá lo que hagan todos de consuno ó lo que haga uno de ellos legalmente autorizado por los demás.
En los casos de suma urgencia, podrá uno de los albaceas mancomunados practicar bajo su responsabilidad personal los actos que fueren necesarios, dando cuenta inmediatamente á los demás.
Si el testador no establece mancomunidad entre los albaceas, ni fija el orden en que deben desempeñar su encargo, entrarán á servirlo en el orden natural del nombramiento.
El cargo de albacea es voluntario; pero el que lo acepta se constituye en la obligación de desempeñarlo.
El albacea que renuncia sin justa causa, perderá lo que le hubiere dejado el testador, salvo siempre el derecho que tuviere á la legítima.
El albacea que pretenda excusarse, deberá hacerlo dentro de los seis días siguientes aquel en que tuvo noticia de su nombramiento; ó si éste le era ya conocido, dentro de los seis días siguientes á aquel en que tuvo noticia de la muerte del testador.
El albacea que estuviere presente mientras se decide sobre su excusa, debe desempeñar el cargo bajo la pena establecida en él artículo 3696, y la de pagar los daños y perjuicios.
El cargo de albacea no puede ser delegado sino en virtud de poder solemne; salvo en todo caso lo dispuesto por el testador.
El ejecutor general está obligado á entregar al especial las cantidades ó cosas necesarias para que cumpla la parte del testamento que estuviere á su cargo.
Si el cumplimiento del legado depende de plazo ó de alguna otra circunstancia suspensiva, podrá el ejecutor general resistir la entrega de la cosa ó cantidad, dando fianza á satisfacción del legatario ó del ejecutor especial, de que la entrega se hará á su debido tiempo.
El ejecutor especial puede también, á nombre del legatario, exigir la constitución de hipoteca á que se refieren las fracciones 1ª y 10ª del art. 2000.
La posesión de los bienes hereditarios se trasmite, por ministerio de la ley, á los ejecutores universales, desde el momento de la muerte del autor de la herencia; salvo lo dispuesto en el art. 2201.
El albacea posee en nombre propio por la parte que le corresponda en la herencia, y en nombre ajeno por la parte que corresponda á los demás herederos y á los legatarios.
Las facultades del albacea, además de las contenidas en este capítulo, serán las que expresamente le hayan concedido el testador y que no fueren contrarias á las leyes.
El albacea puede deducir todas las acciones que pertenecieron al autor de la herencia y que no se hayan extinguido por su muerte.
Son obligaciones del albacea general:
1ª. La presentación del testamento:
2ª. El aseguramiento de los bienes de la herencia:
3ª. La formación de inventarios:
4ª. La administración de los bienes y la rendición de la cuenta del albaceazgo:
5ª. El pago de las deudas mortuorias, hereditarias y testamentarias:
6ª. La partición y adjudicación de los bienes entre los herederos y legatarios:
7ª. La defensa en juicio y fuera de él, así de la herencia como de la validez del testamento, conforme á derecho:
Si el albacea ha sido nombrado en testamento, y lo tiene en su poder, debe presentarlo dentro de los ocho días siguientes á la muerte del testador.
El albacea no puede oponerse á que se dé á los herederos copia íntegra del testamento, y a los legatarios de la cláusula respectiva.
En caso de intestado ó cuando no conste quién de los herederos deba ser el albacea, se admitirá la denuncia hecha por cualquiera de ellos; pero deberá presentarla por escrito autorizada con firma de letrado. Este mismo requisito se exigirá cuando la denuncia se haga por un extraño.
Admitida la denuncia, se citará á los interesados, y el juez determinará se nombre albacea con arreglo á lo dispuesto en los artículos 3679 á 3682.
Mientras se presentan los interesados, el juez podrá nombrar un interventor, que tendrá el carácter de simple depositario de los bienes, sin que pueda desempeñar otras funciones administrativas que las que sean de manera conservación de los bienes y las que se refieran al pago de las deudas mortuorias, unas y otras previa autorización judicial.
El interventor judicial recibirá los bienes por inventario solemne.
El interventor judicial cesará en su encargo luego que se nombre el albacea; entregará a este los bienes, y no podrá retenerlos bajo ningún pretexto, ni aún por razón de mejoras o gastos de manutención o reparación
El albacea, antes de formar el inventario, no permitirá la extracción de cosa alguna, si no es que conste la propiedad ajena por el mismo testamento, por escritura pública ó por los libros de la casa llevados en debida forma, si el autor de la herencia hubiere sido comerciante.
Cuando la propiedad de cosa ajena conste por medios diversos de los enumerados en el artículo que precede, el albacea se limitará á poner al margen de las partidas respectivas una nota que indique la pertenencia de la cosa, para que la propiedad se discuta en el juicio correspondiente.
La infracción de los dos artículos anteriores hace responsable al albacea de los daños y perjuicios.
Son nulas de pleno derecho las disposiciones por las que el testador dispensa al albacea de la obligación de hacer inventario ó de la de rendir cuentas, salvo el caso de que el heredero sea uno y que no haya legatarios.
El albacea, dentro del primer mes de ejercer su encargo, fijará, de acuerdo con los herederos, la cantidad que haya de emplearse en los gastos de administración, y el número y sueldo de los dependientes.
Si para el pago de una deuda ú otro gasto urgente fuere necesario vender algunos bienes, el albacea deberá hacerlo de acuerdo con los herederos, y si esto no fuere posible, con aprobación judicial.
Lo dispuesto en los artículos 616 y 617 respecto de los tutores, se observará también respecto de los albaceas.
El albacea no puede dar en arrendamiento los bienes de la herencia, sino con consentimiento de los herederos.
Los bienes legados especificadamente, no pueden ser gravados, hipotecados ni arrendados, sin consentimiento del legatario.
El albacea no puede gravar ni hipotecar los bienes, sin consentimiento de los herederos.
El albacea no puede transigir ni comprometer en árbitros los negocios de la herencia, sino con consentimiento de los herederos.
La obligación quede dar cuentas tiene el albacea, pasa á sus herederos.
El albacea á quien el testador no haya fijado plazo, debe cumplir su encargo dentro de un año contado desde su aceptación, ó desde que terminen los litigios que se promovieren sobre la validez ó nulidad del testamento.
Si el testador prorroga el plazo legal, debe señalar expresamente el tiempo de la prórroga: si no lo señala expresamente, se entenderá prorrogado el plazo sólo por otro año.
La mayoría de los herederos y legatarios, puede también prorrogar el plazo en que el albacea debe desempeñar su encargo, observándose lo dispuesto en los dos artículos anteriores.
La cuenta de administración debe ser aprobada por todos los herederos: el que disienta, puede seguir á su costa el juicio respectivo en los términos que establezca el Código de Procedimientos.
Cuando fuere interesado el fisco, intervendrá el Ministerio Público en la aprobación de las cuentas.
Aprobadas las cuentas, los interesados pueden celebrar sobre su resultado los convenios que quieran y que no fueren contrarios á las leyes.
Los gastos hechos por el albacea en el cumplimiento de su encargo, inclusos los honorarios de abogados y procuradores que haya ocupado, se pagarán de la masa de la herencia.
El testador puede señalar al albacea la retribución que quiera.
Si el testador no designare la retribución, el albacea cobrará el dos por ciento sobre el importe líquido y efectivo de la herencia. Si él mismo hiciere la partición, cobrará además los derechos de arancel.
El heredero albacea que ha sido mejorado en la parte disponible, ó á quien se ha asignado algún legado por razón de su cargo, no tiene derecho de cobrar otra retribución.
Si fueren varios y mancomunados los albaceas, la retribución se repartirá entre todos ellos: si no fueren mancomunados, la repartición se hará en proporción al tiempo que cada uno haya administrado y al trabajo que hubiere tenido en la administración.
Cualquiera diferencia que sobre lo dispuesto en el artículo anterior se suscitare, se decidirá en juicio verbal.
Si el testador legó conjuntamente á los albaceas alguna cosa para que desempeñen su encargo, la parte de los que no admitan éste acrecerá á los que lo ejerzan.
El testador puede nombrar libremente un interventor.
Los herederos que no administran, tienen derecho para nombrar, á mayoría de votos, un interventor que vigile en nombre de todos.
Si los herederos no se pusieren de acuerdo en la elección, el juez nombrará el interventor, escogiéndole de entre las personas que hayan sido propuestas por los herederos.
El interventor no puede tener la posesión, ni aun interina de los bienes.
Debe nombrarse precisamente un interventor:
1º. Cuando entre los herederos nombrados haya alguna mujer casada menor de edad ó cuyo marido hubiere sido separado judicialmente de ella ó de la administración de los bienes:
2º. Siempre que el heredero esté ausente ó no sea conocido:
3º. Cuando la cuantía de los legados iguale ó exceda á la porción del heredero albacea:
4º. Cuando se hayan dejado legados, cualquiera que sea su cuantía, para
Las funciones del interventor se limitarán á vigilar el exacto cumplimiento del cargo de albacea; pero al hacerlo, deberá asociarse siempre á la persona cuyos intereses crea perjudicados, y en nombre de ésta y con su consentimiento expreso, practicará cualquier gestión judicial ó extrajudicial.
El interventor tiene derecho de pedir copia íntegra del testamento, á no ser que el testador haya dispuesto otra cosa.
Los interventores deben ser mayores de edad y capaces de contraer obligaciones.
Regirá, respecto del interventor, lo dispuesto en los artículos 3695 á 3698.
Los cargos de albacea é interventor acaban:
1º. Por el término natural del encargo;
2º. Por muerte:
3º. Por incapacidad legal declarada en forma:
4º. Por excusa que el juez califique de legítima con audiencia de los interesados y del Ministerio público, cuando se interesen menores ó el fisco:
5º. Por el lapso del término señalado por el testador ó por la ley:
6º. Por remoción; la que no tendrá lugar sino por sentencia pronunciada á petición de parte legítima y con audiencia del interesado.