Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/sentencia-2010-00151-de-agosto-31-de-2017?documento=jurcol&contexto=jurcol_ca09f690e9164eebbb128027d29ad32e&vista=STD-PC
Timestamp: 2018-09-21 22:19:20
Document Index: 365780442

Matched Legal Cases: ['Artículo 136', 'Artículo 153', 'Artículo 174', 'artículo 136', 'artículo 136', 'artículo 177']

﻿ SENTENCIA 2010-00151 DE AGOSTO 31 DE 2017
SENTENCIA 2010-00151 DE 31 DE AGOSTO DE 2017
CONTENIDO:CRITERIOS PARA DEFINIR EL RIESGO DE CONFUSIÓN DE MARCAS. SE PRECISA QUE PARA DEFINIR SI ENTRE UNAS MARCAS EN CONFLICTO EXISTE UN RIESGO DE CONFUSIÓN, POR LA NATURALEZA O USO DE LOS PRODUCTOS, SERVICIOS IDENTIFICADOS POR MARCAS IDÉNTICAS O QUE PRESENTEN SIMILITUD, PUEDE ANALIZARSE SI EXISTE ALGUNA DE LAS SIGUIENTES CIRCUNSTANCIAS: I) LA INCLUSIÓN DE PRODUCTOS EN UNA MISMA CLASE DEL NOMENCLÁTORII) EN LOS MISMOS CANALES DE COMERCIALIZACIÓNIII) MEDIOS DE PUBLICIDAD IDÉNTICOS O SIMILARESIV) RELACIÓN O VINCULACIÓN ENTRE PRODUCTOSV) EL USO CONJUNTO O COMPLEMENTARIO DE PRODUCTOSVI) PARTES Y ACCESORIOSVII) EL MISMO GÉNERO DE LOS PRODUCTOSVIII) LA MISMA FINALIDAD Y IX) LA INTERCAMBIABILIDAD DE LOS PRODUCTOS. EN ESE SENTIDO, SI SE CUESTIONA UNA MARCA QUE FUE SOLICITADA PARA AMPARAR PRODUCTOS DE CLASE 25 DE LA CLASIFICACIÓN INTERNACIONAL DE NIZA, ES DECIR, VESTIDOS, CALZADOS Y SOMBRERERÍA Y PREVIAMENTE EXISTE UNA MARCA QUE COINCIDE EN SU NOMINACIÓN Y AMPARA LA MISMA CLASE DE PRODUCTOSSE IDENTIFICA UNA COINCIDENCIA ENTRE ELLAS Y SUS PRODUCTOS, LOS CUALES ANTE LA COMERCIALIZACIÓN Y EXPENDIÓ EN DISTINTAS TIENDAS, CANALES DE COMERCIALIZACIÓN Y PUBLICIDAD PUEDEN CAUSAR UN RIESGO DE CONFUSIÓN O DE ASOCIACIÓNEN CONSECUENCIA, ES PROCEDENTE DECLARAR LA NULIDAD DE LA RESOLUCIÓN QUE REGISTRÓ LA MARCA CONTROVERTIDA.
TEMAS ESPECÍFICOS:MARCA, CLASIFICACIÓN INTERNACIONAL DE NIZA PARA MARCAS, NULIDAD DEL REGISTRO DE LA MARCA, CONFUSIÓN DE MARCAS, ASOCIACIÓN DE MARCAS, RIESGO DE CONFUSIÓN DE MARCAS
Sentencia 2010-00151 de agosto 31 de 2017
Rad.: 110010324000 2010 00151 00
Referencia: reiteración de jurisprudencia - análisis de confundibilidad de las marcas “ALDO” (mixta) y “ALDO PANETTI” (nominativa).
Lo es la Resolución 39025 de 31 de julio de 2009(11), expedida el Superintendente Delegado para la Protección Industrial de la Superintendencia de Industria y Comercio, cuyas partes más destacadas se transcriben a continuación:
“[…] Resolución 39025 […] Ref. Expediente Nº 07/70443 […] CONSIDERANDO […] 2. El caso concreto […] En el caso sub examine, compete a esta delegatura analizar el riesgo de confusión que pudiere presentarse entre el signo solicitado a registro y la marca ALDO PANETTI, nominativa, con certificado de registro Nº 221329 (clase 25ª), vigente hasta el 9 de agosto de 2009, cuyo titular es la sociedad opositora, ALDO GROUP INTERNACIONAL (sic). […] Nos encontramos frente a la comparación de un signo nominativo y uno mixto […] Tratándose de comparar una marca nominativa y una mixta, el tribunal de Justicia de la CAN expresó lo siguiente: […] Al analizar los signos ALDO y ALDO PANETTI, este despacho encuentra que no son susceptibles de generar riesgo de confusión o asociación. Puntualmente, se considera que la supresión del apellido PANETTI, teniendo en cuenta los supuestos del caso concreto, es suficiente para determinar que los signos en cotejo pueden coexistir pacíficamente en el mercado, puesto que, precisamente, se hace necesario analizar, en primer lugar, el contenido gráfico del signo solicitado a registro, el cual lo reviste de distintividad frente a la marca previamente registrada, ya que el diseño contentivo de unas líneas y un emblema, en el que sobresale la letra A, le dan la distinción visual suficiente para poder ser fácilmente diferenciable de la marca ALDO PANETTI, nominativa, cuya fuerza diferenciadora se centra en el conjunto conformado por el nombre ALDO más el apellido PANETTI […] Ahora bien, se considera necesario manifestar que la apreciación visual de marcas de productos, tales como vestidos, calzado y sombrerería, en general, implica la valoración de ciertos elementos importantes, tales como la presencia de canales de comercialización fácilmente determinables por los consumidores, los cuales, por lo general, se constituyen en establecimientos de comercio ubicados en lugares específicos que ostentan, habitualmente, enseñas comerciales; o catálogos en los que la apreciación visual de las marcas es relevante, puesto que, frecuentemente, los consumidores de este tipo de productos no se dejan llevar por el primer impulso, sino que analizan minuciosamente las etiquetas y la calidad de las prendas, lo que hará que puedan establecer un origen particular al encontrarse frente a cualquiera de los signos en cotejo […] Aunado a lo anterior, es importante mencionar que las marcas ALDO (C.R. 292168) y ALDO PANETTI (C.R. 351812), bajo la titularidad de las partes procesales que actúan en el presente trámite, coexisten pacíficamente en la clase 18ª internacional, lo cual es un precedente relevante al realizar el presente examen de registrabilidad, toda vez que ello atenúa el riesgo de confusión […] Por tanto, esta delegatura considera que los signos confrontados, como tales, analizados en conjunto y sucesivamente, no son confundibles […] En consecuencia, esta oficina no considera necesario referirse a la conexión competitiva, toda vez que los signos confrontados cuentan con elementos diferenciadores que desvirtúan la existencia de riesgo de confusión, ya que el consumidor promedio no tendrá dudas acerca del origen empresarial de los servicios que estos identifican, por lo que es viable su coexistencia pacífica en el mercado […] RESUELVE: […] ARTÍCULO PRIMERO. Revocar la decisión contenida en la Resolución 9047 de 28 de marzo de 2008, proferida por la jefe de la división de signos distintivos […] ARTÍCULO SEGUNDO. Declarar infundada la oposición presentada por ALDO GROUP INTERNACIONAL (sic) […] ARTÍCULO TERCERO. Conceder el registro de: […] La marca: ALDO (mixta) […] Para distinguir: VESTIDOS, CALZADOS, SOMBRERERÍA; ROPA INTERIOR MASCULINA Y FEMENINA; ROPA EXTERIOR MASCULINA Y FEMENINA, CAMISAS, SACOS, PANTALONES, PANTALONCILLOS CAMISETAS, JEANS, SHORTS, FAJAS, BARSSIETES, PANTYS, ROPA DEPORTIVA, (productos de la clase 25ª de la Clasificación Internacional de Niza) […] Titular: […] SILVANO ALDO SICILIA GUZZO […]”.
El Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina en la interpretación prejudicial emitida en este proceso(12), señaló que las normas aplicables a este asunto son los artículos 136, literal a), 153 y 174 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina, cuyo contenido es la siguiente:
“[…] Artículo 136.—No podrán registrarse como marcas aquellos signos cuyo uso en el comercio afectara indebidamente un derecho de tercero, en particular cuando: […] a) sean idénticos o se asemejen, a una marca anteriormente solicitada para registro o registrada por un tercero, para los mismos productos o servicios, o para productos o servicios respecto de los cuales el uso de la marca pueda causar un riesgo de confusión o de asociación […]”
“[…] Artículo 153.—El titular del registro, o quien tuviere legítimo interés, deberá solicitar la renovación del registro ante la oficina nacional competente, dentro de los seis meses anteriores a la expiración del registro. No obstante, tanto el titular del registro como quien tuviere legítimo interés gozarán de un plazo de gracia de seis meses, contados a partir de la fecha de vencimiento del registro, para solicitar su renovación. A tal efecto acompañará los comprobantes de pago de las tasas establecidas, pagando conjuntamente el recargo correspondiente si así lo permiten las normas internas de los países miembros. Durante el plazo referido, el registro de marca mantendrá su plena vigencia. A efectos de la renovación no se exigirá prueba de uso de la marca y se renovará de manera automática, en los mismos términos del registro original. Sin embargo, el titular podrá reducir o limitar los productos o servicios indicados en el registro original […]”
“[…] Artículo 174.—El registro de la marca caducará de pleno derecho si el titular o quien tuviera legítimo interés no solicita la renovación dentro del término legal, incluido el período de gracia, de acuerdo con lo establecido en la presente decisión. Asimismo, será causal de caducidad la falta de pago de las tasas, en los términos que determine la legislación nacional del país miembro […]”.
Los signos que deben ser objeto de análisis y confrontación son los siguientes:
V.3.1. El signo cuestionado en el presente proceso es la marca “ALDO” (mixta), certificado de registro 384776, expediente 07-070443, concedida para identificar productos de la clase 25 de la Clasificación Internacional de Niza, esto es, vestidos, calzados, sombrerería; ropa interior masculina y femenina; ropa exterior masculina y femenina, camisas, sacos, pantalones, pantaloncillos, camisetas, jeans, shorts, fajas, brassieres, pantys, ropa deportiva.
V.3.2. El signo opositor es la marca “ALDO PANETTI” (nominativa), certificado de registro 221329, expediente 97-037700, concedida para identificar productos de la clase 25 de la Clasificación Internacional de Niza, esto es, vestidos, calzados y sombrerería(13).
El Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, en la interpretación prejudicial rendida para este proceso(14), resaltó que la legislación comunitaria, en el literal a) del artículo 136, estableció la imposibilidad de que sean registrados como marcas los signos que sean idénticos o similares entre sí.
“[…] La jurisprudencia de este órgano jurisdiccional comunitario, basándose en la doctrina, ha señalado que para valorar la similitud y el riesgo de confusión es necesario, en términos generales, considerar los siguientes tipos de similitud:
Riesgo de confusión directo, riesgo de confusión indirecto y riesgo de asociación.
Este órgano jurisdiccional, en su jurisprudencia, ha manifestado que no es necesario que el signo solicitado para registro induzca a error a los consumidores, sino que es suficiente la existencia del riesgo de confusión o de asociación para que se configure la irregistrabilidad.
El tribunal ha sostenido que ‘La confusión en materia de marcas, se refiere a la falta de claridad para poder elegir un bien de otro, a la que puedan ser inducidos los consumidores por no existir en el signo la capacidad suficiente para ser distintivo’(15).
El tribunal ha sostenido que la identidad o la semejanza de los signos puede dar lugar a dos tipos de confusión: la directa, caracterizada porque el vínculo de identidad o semejanza induce al comprador a adquirir un producto o usar un servicio determinado en la creencia de que está comprando o usando otro, lo que implica la existencia de un cierto nexo también entre los productos o servicios; y la indirecta, caracterizada porque el citado vínculo hace que el consumidor atribuya, en contra de la realidad de los hechos, a dos productos o dos servicios que se le ofrecen, un origen empresarial común.(16)
Los supuestos que pueden dar lugar al riesgo de confusión entre varios signos y los productos o servicios que cada una de ellos ampara, serían los siguientes: (i) que exista identidad entre los signos en disputa y también entre los productos o servicios distinguidos por ellos; (ii) o identidad entre los signos y semejanza entre los productos o servicios; (iii) o semejanza entre los signos e identidad entre los productos y servicios; (iv) o semejanza entre aquéllos y también semejanza entre éstos.(17)
También es importante tener en cuenta que además del riesgo de confusión, que se busca evitar en los consumidores con la existencia en el mercado de marcas idénticas o similares, la Decisión 486 se refiere al denominado “riesgo de asociación”, en particular, los artículos 136 literales a), b), c), d) y h); y 155 literal d).
Sobre el riesgo de asociación, el tribunal ha expresado que ‘El riesgo de asociación es la posibilidad de que el consumidor, que aunque diferencie las marcas en conflicto y el origen empresarial del producto, al adquirirlo piense que el productor de dicho producto y otra empresa tienen una relación o vinculación económica’ (PROCESO 70-IP-2008. Marca denominativa: ‘SHERATON’, publicado en la Gaceta Oficial 1648 de 21 de agosto de 2008).
En lo que respecta a los ámbitos de la confusión, el tribunal ha sentado los siguientes criterios: “El primero, la confusión visual, la cual radica en poner de manifiesto los aspectos ortográficos, los meramente gráficos y los de forma. El segundo, la confusión auditiva, en donde juega un papel determinante, la percepción sonora que pueda tener el consumidor respecto de la denominación aunque en algunos casos vistas desde una perspectiva gráfica sean diferentes, auditivamente la idea es de la misma denominación o marca. El tercer y último criterio, es la confusión ideológica, que conlleva a la persona a relacionar el signo o denominación con el contenido o significado real del mismo, o mejor, en este punto no se tiene en cuenta los aspectos materiales o auditivos, sino que se atiende a la comprensión, o al significado que contiene la expresión, ya sea denominativa o gráfica”.(18)
Reglas para realizar el cotejo de marcas
Este órgano jurisdiccional ha acogido en su jurisprudencia las siguientes reglas originadas en la doctrina para realizar el cotejo entre marcas:
Regla 4. Quien aprecie el parecido debe colocarse en el lugar del comprador presunto y tener en cuenta la naturaleza de los productos.(19)
Acerca de la utilidad y aplicación de estos parámetros técnicos, el tratadista Breuer Moreno ha manifestado:
“La primera regla y la que se ha considerado de mayor importancia, es el cotejo en conjunto de la marca, criterio que se adopta para todo tipo o clase de marcas”.
La regla de la visión en conjunto, a más de evitar que sus elementos puedan ser fraccionados en sus partes componentes para comparar cada componente de una marca con los componentes o la desintegración de la otra marca, persigue que el examen se realice sobre la base de las semejanzas y no por las diferencias existentes, porque éste no es el camino de comparación utilizado por el consumidor ni aconsejado por la doctrina.
En la comparación de marcas, y siguiendo otro criterio, debe emplearse el método de un cotejo sucesivo entre las marcas, esto es, no cabe el análisis simultáneo, en razón de que el consumidor no analiza simultáneamente todas las marcas sino lo hace en forma individualizada. El efecto de este sistema recae en analizar cuál es la impresión final que el consumidor tiene luego de la observación de las dos marcas. Al ubicar una marca al lado de otra se procederá bajo un examen riguroso de comparación, no hasta el punto de ‘disecarlas’, que es precisamente lo que se debe obviar en un cotejo de marcas.
La similitud general entre dos marcas no depende de los elementos distintos que aparezcan en ellas, sino de los elementos semejantes o de la semejante disposición de esos elementos’(20).
(…)” […]”.
Esta Sala, para realizar el análisis de confundibilidad, debe tener en cuenta que en la Sentencia de 12 de febrero de 2015, Magistrado Ponente: Guillermo Vargas Ayala(21), la sección realizó ese examen en relación con signos distintivos idénticos a los que se confrontan en esta oportunidad, diferenciándose aquel caso del que aquí se estudia únicamente en la clase en que se encuentran registrados los signos, examen que resulta plenamente aplicable.
El análisis de confundibilidad realizado en aquella oportunidad, fue del siguiente tenor:
“[…] 2. Las marcas en conflicto
- ALDO - ALDO PANETTI - ALDO - ALDO PANETTI -
A propósito de los nombres propios, la sección primera del Consejo de Estado, en Sentencia del 12 de mayo de 2011, Radicación: 11001-03-24-000-2004-00041-01, con ponencia de la H. consejera María Claudia Rojas Lasso, expresó:
De acuerdo con la Gramática de la Lengua Castellana de Andrés Bello (1847), por nombre propio se entiende “el que se pone a una persona o cosa individual para distinguirlas de las demás de su especie o familia””.
El Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina en la Interpretación Prejudicial 02-IP-95, ha sostenido este criterio al puntualizar que “los únicos que tienen el derecho de registrar su nombre como marca, son los titulares o sus herederos y nunca terceros no autorizados,… abriendo así la posibilidad de que personas con nombres iguales u homónimos puedan también acceder al registro marcario, si entre esos dos nombres existe una manera peculiar y distintiva de registrarlos.”(22)
En el caso presente, la disposición de los elementos explicativos en la etiqueta asocia claramente la marca JOHANN MARÍA FARINA con su fabricante del mismo nombre, al figurar debajo de esta la expresión GEGENUBER DEM NEUMARKT que con JOHANN MARÍA FARINA forma el nombre comercial de la actora. Como empresario le asiste el legítimo derecho de emplearlo para distinguir sus productos, con tal que se asocie a otros elementos de modo que no reproduzca o imite la que se forma con esa denominación en idioma francés”(23). (El resaltado no es propio del texto)
Por último, no resulta factible asegurar que existe en este caso una coincidencia de carácter conceptual entre las marcas enfrentadas, por cuanto el vocablo ALDO, de origen celta,(24) no aparece contenido en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, 22ª Edición.
La anterior circunstancia, aunada al hecho de que existe una semejanza ortográfica y fonética indiscutible entre ambos signos marcarios y a la circunstancia de no estar acompañado el signo cuestionado por ningún elemento diferenciador que contribuya a su individualización, la Sala tendrá por desvirtuada la presunción de legalidad que ampara el acto administrativo demandado y por ello accederá a las pretensiones de la parte actora, no sin antes advertir que no se condenará a la Superintendencia de Industria y Comercio al pago de las costas y agencias en derecho, teniendo en cuenta la conducta asumida por el apoderado de esa entidad en el curso del proceso […]”.
Aplicando los conceptos esbozados por la sección, debe señalarse que el nombre propio “ALDO” es naturaleza débil y, por ello, inapropiable en forma exclusiva por quien lo haya incorporado o quiera incorporarlo en otro signo marcario(25).
Se evidencia para el caso de la marca “ALDO” (mixta), certificado de registro 384776, expediente 07-070443, que no se encuentra acompañada de ningún otro elemento que contribuya a diferenciarla de otras marcas que contengan la misma expresión, por lo que es probable que se presente algún riesgo de confusión y/o asociación en los consumidores, en la medida en que presentan los signos confrontados presentan las semejanzas ortográficas y fonéticas explicadas.
Ahora bien y en lo que se refiere a la conexión competitiva de los productos y servicios que las marcas en disputa distinguen, esta Sala ha prohijado los criterios de conexión competitiva expuestos por el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina(26), en la siguiente forma:
“[…] 9. CONEXION COMPETITIVA
i) Intercambiabilidad de los productos”.(27)
Si es posible que un producto pueda ser sustituido por otro, es decir si son intercambiables en cuanto a su finalidad, la conexión competitiva es palpable”.(28)
Este tribunal considera que al momento de determinar la existencia de confundibilidad entre las marcas cotejadas se puede conocer “quién” será el consumidor y “cuál” su conducta frente a las marcas. Esto a su vez relacionado con el grado de atención que presta la persona cuando realiza su elección, que dependerá del tipo de consumidor y, concretamente, del profesional o experto, del consumidor elitista y experimentado o, del consumidor medio.”(29) […]”.
En el presente asunto, la marca cuestionada fue solicitada para amparar los productos de la clase 25 de la Clasificación Internacional de Niza, esto es, para identificar “[…] Vestidos, calzados, sombrerería; ropa interior masculina y femenina; ropa exterior masculina y femenina, camisas, sacos, pantalones, pantaloncillos, camisetas, jeans, shorts, fajas, brassieres, pantys, ropa deportiva […]”(30). La marca opositora fue solicitada para amparar los siguientes productos de la clase 25 de la Clasificación Internacional de Niza: vestidos, calzados y sombrerería(31).
La Sala evidencia que para el caso de la marca opositora, se limitó la gama de productos que corresponden a la clase 25 de la Clasificación Internacional de Niza, coincidiendo, entonces, la marca concedida y la opositora en los siguientes productos: vestidos, calzados y sombrerería.
El expendio de los productos indicados, usualmente, se realiza en tiendas o almacenes especializados en la venta de esos bienes por lo que existe riesgo de que el consumidor le atribuya a los mencionados productos, un origen empresarial que no tiene.
Teniendo en cuenta la coincidencia parcial entre los productos para los cuales fueron registrados los signos distintivos, resulta probable que empleen los mismos canales de comercialización y de publicidad.
Existiendo, entonces, conexión competitiva entre la marca concedida y la opositora, además de ser evidente su semejanza ortográfica y fonética, la concesión del registro de la marca “ALDO” (mixta) resultó ser contraria a lo previsto en el literal a) del artículo 136 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina, que impide el registro de marcas que sean idénticas o se asemejen a una marca anteriormente solicitada para registro o registrada por un tercero, para los mismos productos o servicios, o para productos o servicios respecto de los cuales el uso de la marca pueda causar un riesgo de confusión o de asociación.
La parte demandante, entonces, logró desvirtuar la presunción de legalidad de la Resolución 39025 de 31 de julio de 2009, siendo procedente la declaratoria de nulidad del citado acto administrativo. No obstante, no se condenará a la Superintendencia de Industria y Comercio al pago de las costas y agencias en derecho, teniendo en cuenta la conducta asumida por el apoderado de esa entidad en el curso del proceso y de conformidad con el artículo 177 del Código Contencioso Administrativo.
Finalmente, a folio 170 del expediente se encuentra poder otorgado al abogado Juan Francisco Granados Venegas, identificado con la cédula de ciudadanía 1.020.754.887 y la tarjeta profesional 236.860 del Consejo Superior de la Judicatura, por el jefe de la oficina asesora jurídica de la Superintendencia de Industria y Comercio, William Antonio Burgos Durango, a quien se le delegó la facultad de conferir poderes a los abogados de la entidad para que la representen en los procesos que se adelanten en su contra, mediante la Resolución 30805 de 17 de junio de 2015, acto administrativo que se acompañó al poder, junto con el acta de posesión del citado servidor público, siendo procedente el reconocimiento de la personería para actuar dentro de este proceso como apoderado judicial de la mencionada entidad pública.
1. DECLARAR LA NULIDAD de la Resolución 39025 de 31 de julio de 2009, “[…] Por medio de la cual se resuelve un recurso de apelación […]”, expedida por el superintendente delegado para la propiedad industrial de la Superintendencia de Industria y Comercio, mediante la cual se revocó la decisión contenida en la Resolución 9047 de 28 de marzo de 2008, y concedió el registro de la marca “ALDO” (mixta) para distinguir productos de la clase 25 de la Clasificación Internacional de Niza, al señor Silvano Aldo Sicilia Guzzo.
2. A título de restablecimiento del derecho, ORDENAR a la Superintendencia De Industria Y Comercio que dentro del término de treinta (30) días siguientes a la ejecutoria de esta providencia, proceda a cancelar el certificado de registro número 384776 correspondiente a la marca “ALDO” (mixta) para distinguir productos de la clase 25 de la Clasificación Internacional de Niza, concedida al señor Silvano Aldo Sicilia Guzzo y a publicar un extracto de la sentencia en la Gaceta de Propiedad Industrial.
6. RECONOCER como apoderado judicial de la Superintendencia de Industria y Comercio al abogado Juan Francisco Granados Venegas, identificado con la cédula de ciudadanía 1.020.754.887 y la tarjeta profesional 236.860, en los términos del poder que le fue conferido.
11 “[…] Por medio de la cual se resuelve un recurso de apelación […]”.
12 “[…] PROCESO 79-IP-2015 […] Interpretación prejudicial de los artículos 136 literal a), 153 y 174 de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina; con fundamento en la consulta solicitada por la sección primera de la Sala de lo contencioso administrativo del Consejo de Estado de la República de Colombia. Actor: Aldo Group International AG. Marca: “ALDO” (mixta). Expediente interno: 2010-0151. M.P. Luis José Diez Canseco Núñez […]”.
13 http://www.sic.gov.co/propiedad-industrial
14 “[…] PROCESO 79-IP-2015 […] Interpretación prejudicial de los artículos 136 literal a), 153 y 174 de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina; con fundamento en la consulta solicitada por la sección primera de la Sala de lo contencioso administrativo del Consejo de Estado de la República de Colombia. Actor: Aldo Group International AG. Marca: “ALDO” (mixta). Expediente interno: 2010-0151. M.P. Luis José Diez Canseco Núñez […]”.
15 Proceso 85-IP-2004, Sentencia de 1º de septiembre de 2004, marca: “DIUSED JEANS”. Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.
16 Proceso 109-IP-2002, publicado en la G.O.A.C. 914 de 1º de abril de 2003, marca: “CHILIS y diseño”. Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.
17 Proceso 82-IP-2002, publicado en la G.O.A.C. 891 de 29 de enero de 2003, marca:
“CHIP’S”. Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.
18 Proceso 48-IP-2004, citando al Proceso 13-IP-97, publicado en la G.O.A.C. 329 de 9 de marzo de 1998, marca: “DERMALEX”. Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.
19 BREUER MORENO, Pedro C. “Tratado de Marcas de Fábrica y de Comercio”, Editorial Robis, Buenos Aires, 1946, pp. 351 y ss.
20 Proceso 15-IP-2013, Marca: “KOLKANA” (mixta), publicado en la Gaceta Oficial 2194 de 15 de mayo de 2013. Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.
21 Consejo de Estado, Sala de lo contencioso administrativo, sección primera. C.P. Guillermo Vargas Ayala. Bogotá, D.C., doce (12) de febrero de dos mil quince (2015). Rad. 11001-03-24-000-2010-00150-00. Actor: Aldo Group International AG. Demandado: Superintendencia de Industria y Comercio. Referencia: acción de nulidad y restablecimiento del derecho.
22 Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina de Naciones. Proceso 02-IP-95 G.O. Nº 199 de 26 de enero de 1996.
23 M.P. Camilo Arciniegas Andrade. Exp. 6009. Actor: Johann María Farina Gegenuber Dem Neumarkt.
24 [http://www.soylaneta.com/nombre/Aldo/]
25 En el mismo sentido: Consejo de Estado, Sala de lo contencioso administrativo, sección primera, C.P. María Elizabeth García González. Bogotá, D.C., ocho (8) de junio de dos mil dieciséis (2016). Rad. 11001-03-24-000-2008-00122-00. Actor: Aldo Group International AG. Demandado: Superintendencia de Industria y Comercio. Referencia: nulidad y restablecimiento del derecho. Referencia: tesis: el nombre propio “ALDO” es inapropiable y débil. Cuando no está acompañado de elementos adicionales que lo doten de la suficiente distintividad, es irregistrable.
26 Consejo de Estado, Sala de lo contencioso administrativo, sección primera, C.P. Roberto Augusto Serrato Valdés. Bogotá, D.C., quince (15) de diciembre de dos mil dieciséis (2016). Rad. 11001-03-24-0002011-00391-00. Actor: Aldo Group International AG. Demandado: La Nación - Superintendencia de Industria y Comercio. Referencia: acción de nulidad y restablecimiento del derecho. Referencia: análisis de confundibilidad de marcas - conexión competitiva.
27 Proceso 41-IP-2001, de 10 octubre del 2001, marca “MATERNA”. Ver también: Proceso -IP-95, de 30 de agosto de 1996, marca “LISTER”, G.O.A.C. Nº 231, de 17 de octubre de 1996; Proceso 5-IP-2002, de 20 de febrero del 2002, marca “BAZZER”. Jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.
28 Proceso 41-IP-2001, de 10 octubre del 2001, marca “MATERNA”. Jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.
29 Proceso 141-IP-2005, Interpretación prejudicial de los artículos 134 literales a) y b), 136 literal a) y 150 de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina, solicitada por el Consejo de Estado de la República de Colombia, Sala de lo contencioso administrativo, sección primera. Actor: Domingo Martínez Gómez. Marca: “NENUCO” (mixta). Proceso interno 2002-00394-01 (8452).
30 Folio 9, cuaderno principal. Resolución 39025 de 31 de julio de 2009.
31 http://www.sic.gov.co/propiedad-Industrial