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Timestamp: 2019-08-25 13:45:35
Document Index: 67310976

Matched Legal Cases: ['artículo 135', 'artículo 50', 'artículo 48', 'artículo 110', 'artículo 110', 'artículo 110', 'artículo 110', 'artículo 110', 'artículo 104', 'artículo 110', 'artículo 135']

DS. Senado, Comisiones, núm. 252, de 02/12/2013
Sesión celebrada el lunes, 2 de diciembre de 2013
– Proyecto de Ley reguladora del Factor de Sostenibilidad y del Índice de Revalorización del Sistema de Pensiones de la Seguridad Social.
(Núm. exp. 621/000058)
La señora PRESIDENTA: Señorías, buenas tardes. Se abre la sesión. Bienvenidos a esta sesión de la Comisión de Empleo y Seguridad Social que se celebra hoy, día 2 de diciembre.
En primer lugar, corresponde al letrado comprobar las asistencias.
La señora PRESIDENTA: A continuación pasamos a la aprobación del acta de la sesión anterior, celebrada el día 25 de septiembre de 2013. ¿La dan sus señorías por aprobada? (Asentimiento.)
Si les parece, señorías, pasamos a dictaminar el Proyecto de Ley reguladora del Factor de Sostenibilidad y del Índice de Revalorización del Sistema de Pensiones de la Seguridad Social. ¿Les parece bien, señorías? (Pausa.)
¿No hay nada respecto del informe de la ponencia al que algunas de sus señorías habían hecho alusión? (Pausa.)
Así pues, empezamos con la enumeración de los vetos y las enmiendas, de menor a mayor. Han sido presentadas 9 propuestas de veto y 94 enmiendas. La propuesta de veto número 1 ha sido presentada conjuntamente por los señores Iglesias Fernández y Mariscal Cifuentes, ambos del Grupo Parlamentario Mixto. La propuesta de veto número 2 ha sido presentada por la señora Capella i Farré. La propuesta de veto número 3 ha sido presentada conjuntamente por la señora Mendizabal Azurmendi y por los señores Goioaga Llano, Aiartza Azurtza y Unamunzaga Osoro. La propuesta de veto número 4 ha sido presentada por el señor Martínez Oblanca, del Grupo Parlamentario Mixto. La número 7 ha sido presentada conjuntamente por los señores Guillot Miravet y Saura Laporta. La propuesta de veto número 8 ha sido presentada conjuntamente por las senadoras Almiñana Riqué y Sequera García y por los senadores Sabaté Borràs, Montilla Aguilera, Bruguera Batalla, Martí Jufresa y Boya Alós. La propuesta de veto número 5 ha sido presentada por el Grupo Parlamentario Vasco en el Senado. La número 9 ha sido presentada por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado Convergència i Unió y la número 6 ha sido presentada por el Grupo Parlamentario Socialista.
Las 94 enmiendas se distribuyen de la siguiente forma: 18 han sido presentadas por los señores Iglesias Fernández y Mariscal Cifuentes, ambos del Grupo Parlamentario Mixto; el Grupo Parlamentario Vasco en el Senado ha presentado 7 enmiendas; el Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya ha presentado 33; el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado Convergència i Unió ha presentado 17; el Grupo Parlamentario Socialista ha presentado 15 y el Grupo Parlamentario Popular en el Senado ha presentado 4 enmiendas.
Si les parece, iniciamos el debate de las propuestas de veto de menor a mayor. Por tanto, correspondería el uso de la palabra al senador Iglesias Fernández o al senador Mariscal Cifuentes, del Grupo Parlamentario Mixto, para la defensa de la propuesta de veto número 1 por tiempo de diez minutos.
El señor YANGUAS FERNÁNDEZ: Señora presidenta, pido la palabra.
La señora PRESIDENTA: La tiene su señoría.
El señor YANGUAS FERNÁNDEZ: Señora presidenta, tomo yo mismo la palabra en nombre de mis compañeros, tanto de Izquierda Unida como de Esquerra Republicana de Catalunya, de Amaiur y de Foro Asturias para dar los cuatro vetos por defendidos.
A continuación, correspondería intervenir al señor Guillot Miravet o al señor Saura Laporta, para la defensa de su veto.
El señor GUILLOT MIRAVET: Gracias, señora presidenta. Ho faria jo mateix, Jordi Guillot.
Creo que en esta comisión, ante el debate de este proyecto de ley, había dos cosas exigibles, siendo la primera hacerlo bien: hacer una buena tramitación que diese respuesta a la preocupación, a la alarma o al interés social que puede haber en una cuestión tan delicada como es el presente y el futuro de nuestras pensiones ya que en este proyecto de ley hay una primera medida que afecta al año 2014. Repito, lo primero es hacerlo bien. Es incomprensible cómo una cuestión como esta, como tantas otras en
el Senado, se hace mal. Es un puro trámite parlamentario con escasa o nula voluntad de diálogo respecto a un tema tan delicado. Pero no solo hay que hacerlo bien, sino que también hay que ver la capacidad que hay entre los grupos —esto exige tiempo— para llegar a puntos de acuerdo que nos permitieran transmitir un mensaje de confianza, de estabilidad hacia nuestro sistema de pensiones fruto de la concertación política y social. Es evidente que este proyecto de ley que nos plantea el Gobierno ya viene disminuido por falta de un acuerdo social, pero es evidente que tampoco se va a producir un acuerdo político.
Señorías, quiero decirles que ni tan siquiera la LOMCE ha tenido 9 vetos; ni siquiera la LOMCE. Este proyecto de ley es el que ha provocado un rechazo más unánime por parte de los grupos parlamentarios, y esto quiere decir algo.
En el Senado se ha hecho uso y abuso de las tramitaciones por vía de urgencia. Creo que más de un 70% de los proyectos de ley que hemos ido debatiendo y aprobando se han tramitado por el procedimiento de urgencia. Lo que es incomprensible, y esto va ligado a lo que decía anteriormente, es que una cuestión como la reforma del sistema de pensiones tenga también una tramitación de este tipo, una tramitación de escaso tiempo, de baja calidad y que no favorece ni facilita el diálogo ni la capacidad de los grupos parlamentarios para poder opinar y transmitir su percepción, sus propuestas y sus enmiendas con la calidad exigible.
Mi primera gran crítica a este proyecto de ley es cómo lo ha tramitado el Gobierno a nivel procedimental y sin voluntad alguna de llegar a ningún tipo de consenso, sobre todo teniendo en cuenta que los precedentes en todo lo que afecta a esta cuestión han estado siempre cargados de un consenso y de un acuerdo más o menos amplio y siempre ha habido un gran consenso social y político en todo lo que ha representado la reforma o el sostenimiento de nuestro sistema de pensiones de la Seguridad Social. Señorías, creo que no digo nada nuevo si insisto en que las pensiones son el principal pilar de nuestro Estado de bienestar, el primer instrumento de redistribución de que dispone el Estado y que hoy, en tiempos de crisis, juega una función estabilizadora en nuestra economía ya que la principal fuente de ingresos de 4,6 millones de hogares son las pensiones. Habría estado bien que en toda esta tramitación, que en la proyección de la misma, en la capacidad de diálogo que el Gobierno debería haber llevado a cabo hubiera transmitido un mensaje de confianza y no de alarma, en primer lugar, para lanzar el mensaje a los cotizantes de que su cotización tendrá un retorno. Hoy esto no está garantizado. El esfuerzo que hacen los trabajadores y trabajadoras que cotizan actualmente no sirve para garantizarles un retorno.
En segundo lugar, para lanzar un mensaje de seguridad para el futuro. Con las propuestas y el discurso que ha acompañado a este proyecto de ley por parte del Gobierno del Partido Popular ustedes han creado inseguridad ya que han lanzado, principalmente, dos mensajes: la viabilidad económica de nuestro sistema de pensiones y, en segundo lugar, un segundo mensaje igual de perverso que el primero, que no solo se hace esto porque el actual sistema de pensiones es inviable, sino que la pensión que quedará será insuficiente, por lo que, en muchos casos, no evitará que nuestros pensionistas caigan en la pobreza.
¿Y esto a beneficio de quién? Pues a beneficio de bancos y aseguradoras. Ustedes me dirán que esto no es cierto y que no está en su voluntad. Pero, fíjense, en todos los periódicos, especialmente los domingos, en las páginas de publicidad, la mayoría de los grandes bancos y de las aseguradoras empiezan a lanzar sus planes de pensiones privados para 2014. Y ello porque ustedes, con las propuestas que están llevando a cabo, no garantizan una pensión suficiente.
En cuanto al proceso que ha acompañado al proyecto de ley, el Consejo Económico y Social ha sido clarísimo y muy crítico, pues no ha ido acompañado de la transparencia necesaria respecto a la explicación del porqué de estas propuestas, ni de proyecciones, ni de números, ni de una realidad que permitiera evaluar, comparar y, a partir de aquí, definir la propuesta. Y, no voy a repetirme, pero también por la falta de consenso de la que antes he hablado.
En nombre del senador Saura y del mío propio daré por defendido el veto que han presentado el resto de los senadores del Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya. Este proyecto de ley no es un proyecto de ley urgente, repito, no era urgente elaborar este proyecto de ley. En 2011 hubo una reforma, cuyos resultados aún no conocemos hoy en día. No es un proyecto de ley oportuno. Creemos que en las actuales circunstancias económicas de crisis, de paro, de tantos hogares sin ningún tipo de ingreso, disminuir el poder adquisitivo de muchos de nuestros pensionistas no es lo más oportuno. No es un proyecto de ley equilibrado. Y es totalmente injusto, porque, digan lo que digan, lo aborden como lo
aborden, objetivamente, este proyecto de ley —y solo hace falta saber sumar y restar— hace perder poder adquisitivo a nuestros pensionistas.
Es un proyecto de ley con dos grandes déficits: en primer lugar, el factor de sostenibilidad única y exclusivamente se basa en la esperanza de vida. Tanto el Consejo Económico y Social como muchos autores, especialistas, analistas de estas cuestiones, nos han señalado, les han llamado la atención en el sentido de que ese es un factor más, pero no el único ni el fundamental. Dicho de otra manera: con un 25% de paro, no hay sistema público de pensiones que aguante. Por consiguiente, este Gobierno debería preocuparse no de disminuir las pensiones, sino de ver cómo reducir el paro. El empleo y las cotizaciones son elementos mucho más relevantes para la sostenibilidad de nuestro sistema, y no solo la esperanza de vida, siendo este un factor importante. En segundo lugar, su índice de revalorización es una propuesta de recorte, de ahorro en el gasto público, que, evidentemente, no favorece ni a los pensionistas ni a nuestro sistema.
Termino, señora presidenta, con la siguiente afirmación: la calidad de una sociedad, de nuestra democracia, la principal responsabilidad de los poderes públicos es garantizar que haya dos colectivos que deben ser prioritarios y que merecen especial atención: la infancia y la gente mayor. ¿Por qué? Porque no tienen capacidad de respuesta frente a los azares o avatares que puedan producirse en la vida. Ustedes, con esta propuesta, con este proyecto de ley, a uno de estos dos colectivos, a nuestra gente mayor, fundamentalmente, pensionistas —estamos hablando de más de 9 millones de personas— le desprotegen. Y no solo eso, sino que lo hacen sobre un colectivo que ya no tiene capacidad de respuesta para afrontar esa nueva situación, incumpliendo todos los compromisos que fundamentan el Pacto de Toledo, como la necesidad de garantizar unas pensiones dignas, que deben actualizarse a partir del IPC. Además, no solo lo hacen de manera coyuntural —me dirán que antes empezó el PSOE, y eso ya lo sé—, sino que lo hacen con un proyecto de ley que determina de forma estructural esta desvalorización permanente de nuestras pensiones.
Es por esto que el senador Saura y yo presentamos este veto, preocupados y con cierta indignación por la manera de tramitarse, y lamentando que lo único que se le ocurra al Partido Popular al hablar de pensiones sea este nuevo recorte en un derecho fundamental como es la posibilidad de que nuestra gente mayor perciba una pensión digna.
La señora PRESIDENTA: Moltes gràcies, senyor Guillot. Muchas gracias.
Doy por entendido que da por defendido el veto del Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya.
Pasamos a la intervención de la portavoz del Grupo Parlamentario Vasco en el Senado, la señora doña Rut Martínez Muñoz, para la defensa del veto número 5.
La señora MARTÍNEZ MUÑOZ: Gracias, señora presidenta. ¿De cuánto tiempo dispongo?
La señora PRESIDENTA: De diez minutos. Seré generosa.
La señora MARTÍNEZ MUÑOZ: No creo que los agote, porque, en primer lugar, quisiera dar por defendido el veto. Pero sí quisiera hacer una serie de consideraciones, tanto en lo referido al proyecto de ley como a las formas en que ha sido convocada esta comisión, sin convocar Mesa y Portavoces. Nos hemos encontrado con una convocatoria unilateral por parte de la Presidencia, y, además, sin dar la posibilidad de que se convoque una ponencia para poder tantear cuál es la disponibilidad o disposición del grupo parlamentario mayoritario, en este caso, del Partido Popular, para tener en cuenta las enmiendas que hemos presentado el resto de los grupos. Esto de tramitar determinados proyectos de ley por el procedimiento de urgencia se está convirtiendo en una especie de costumbre por parte del Gobierno. No es la primera vez que yo misma en comisión hago referencia a lo difícil que es para los senadores y senadoras afrontar proyectos de ley de esta envergadura por el procedimiento de urgencia. Tenemos que tener en cuenta que nosotros no hemos tenido acceso a las enmiendas publicadas hoy aquí en el Senado hasta esta misma mañana.
Por tanto, como podrán entender, ante proyectos de ley de características técnicas tan complejas como estos, me parece que no es de recibo y que dice muy poco respecto de la calidad del trabajo que podemos desempeñar en cuestiones tan sensibles como esta, la reforma del sistema de pensiones.
Un sistema de pensiones que costó mucho conseguir, que yo creo que define lo que es el Estado de bienestar, tanto a finales del siglo XX, como, sobre todo, a principios del siglo XXI, y un sistema de pensiones, además, sancionado por el propio texto constitucional, que en varios de sus artículos reconoce el derecho a recibir prestaciones por jubilación, así como el derecho de los trabajadores a que las aportaciones que puedan hacer a la Seguridad Social reviertan en forma de pensiones cuando ya finalizan su vida laboral.
Por lo tanto, dos cuestiones fundamentales: la primera, la del procedimiento, tanto el aprobado en el Congreso, sustrayendo al debate en Pleno del texto definitivo discutido en la ponencia de la comisión, como el de aquí en el Senado, donde ni siquiera ha habido opción a convocar una ponencia para ello. La segunda está relacionada con el fondo de la cuestión, con los contenidos de este proyecto de ley, que, pese a la gravedad y a la amplia incidencia, tristemente negativa, que va a tener en toda la sociedad, viene única y exclusivamente con el apoyo del partido en el Gobierno, que, si bien es cierto que goza de una mayoría, no sé si absoluta o absolutísima, no es menos cierto que se está cargando un principio que ha sido básico a la hora de establecer cuál tiene que ser el sistema de pensiones, que es el principio del consenso. Ustedes vienen otra vez con una ley tan importante como esta y vienen solos. Única y exclusivamente con sus escaños.
Esta no es forma de abordar la reforma de las pensiones. Está claro que necesitamos buscar un sistema que garantice las pensiones y no solamente las presentes, también las futuras. Para eso existe un marco, que es el Pacto de Toledo, con una serie de principios que se alcanzaron por consenso de todas las fuerzas políticas que ustedes se han saltado, una vez más, a la torera para aplicar unilateralmente una reforma que es sumamente injusta y que en absoluto garantiza lo que la propia Constitución viene a decir respecto de cómo tiene que ser el sistema de pensiones. Y es que la Constitución viene a decir, precisamente, que las pensiones tienen que ser, primero, suficientes y, segundo, de naturaleza pública. Yo creo que precisamente este proyecto de ley lo que hace es poner en solfa y en duda que las pensiones actuales y las futuras vayan a ser suficientes y de naturaleza pública.
Otra de las cuestiones que introducen con este proyecto de ley es el famoso factor de sostenibilidad. Pero hay que tener en cuenta que en una situación de crisis económica no es el momento de aplicar el factor de sostenibilidad. Este tipo de debates se tiene que hacer en un momento en el que los recursos económicos sean los suficientes como para garantizar una estabilidad porque, si no, entramos en pánico y lo que hacemos es crear entre nuestros jubilados y pensionistas una sensación de desamparo y de inseguridad, no solamente económica sino también jurídica, que va a afectar tanto a los que hoy en día están disfrutando ya de las pensiones como a los que, previsiblemente —y ojalá sea así—, las disfrutaremos el día de mañana. Esto es algo que va, primero, contra los criterios constitucionales que he mencionado anteriormente pero, además, contra la lógica económica. Va contra la lógica económica porque, al fin y al cabo, estamos hablando de un colectivo de casi 9 millones de personas, que son las que hoy en día están percibiendo jubilaciones y prestaciones a cargo de la Seguridad Social.
Ustedes están modificando exclusivamente el gasto. La sostenibilidad pasa por hacer que haya un equilibrio entre los ingresos que percibe la Tesorería de la Seguridad Social con los gastos que pueda tener. Eso sí, conciben la cuestión de las pensiones, como hacen ustedes la política presupuestaria, única y exclusivamente mirando el gasto y aplicando la austeridad, por no hablar de recortes, pero no tienen en cuenta el deterioro sistemático que están sufriendo las cotizaciones a la Seguridad Social. Evidentemente, ustedes están atacando exclusivamente una parte del problema que no es la más importante y se están olvidando del gran problema, y es que hay que crear empleo; hay que reducir el índice entre las personas que están trabajando y aquellas que están cobrando prestaciones de la Seguridad Social.
Nosotros nos hemos manifestado siempre en contra de tantas bonificaciones a las cotizaciones a la Seguridad Social porque sabemos que al final acaban revirtiendo siempre en contra de lo que nosotros defendemos, y es que el sistema de la Seguridad Social sea un sistema saneado y con las garantías suficientes para el pago de las pensiones. Sin embargo, lo que hacen ustedes es todo lo contrario. Las bonificaciones a la Seguridad Social no son suficientes, es más, lo que hacen es incidir todavía mucho más en la brecha existente entre los ingresos que percibe la Tesorería de la Seguridad Social y los gastos.
Hay otra cuestión que nos preocupa, y a ella ha hecho mención también el senador Guillot. Y es el hecho de que precisamente las pensiones afectan a un colectivo: pensionistas y jubilados, de especial protección por su carácter pasivo, por así decirlo; carácter pasivo en el sentido de que dependen única y exclusivamente de cuál sea el presupuesto público que ustedes tengan a bien destinar a sus pensiones. Volvemos otra vez al concepto de vulnerabilidad, al concepto de inseguridad y al concepto de desconfianza
permanente en la que vive este colectivo; personas que, además, no tienen otros medios ni recursos para su supervivencia. Es más, en esta situación de crisis está demostradísimo que esta gente está contribuyendo no solo a su propio mantenimiento sino también al de sus hijos y nietos. Por desgracia, la situación es así de dramática.
Entendemos que la ley que van ustedes a aprobar deprisa y corriendo, mal, a escondidas, con nocturnidad y alevosía, como decía antes mi compañera María, está afectando a uno de los colectivos más sensibles y vulnerables y que especial protección necesitan en época de crisis.
Nosotros hemos presentado un veto y aparte una serie de enmiendas, algunas de las cuales vienen a reconocer, otra vez, la cuestión competencial también en materia de pensiones. Hay que traer a colación que la disposición transitoria quinta del Estatuto de Gernika establece que corresponde a la comunidad autónoma vasca gestionar el régimen económico de la Seguridad Social en régimen de convenio. Lo reivindicamos de nuevo, una vez más, y más si cabe ante la gravedad de las consecuencias negativas que va a tener esta reforma, este recorte de pensiones especialmente en jubilados y pensionistas. Por lo tanto, reivindicamos una vez más lo que nos corresponde por derecho y lo que la ley establece, que es que la gestión de la Seguridad Social corresponde a la comunidad autónoma vasca.
Nada más. Como imagino que luego habrá un turno de enmiendas, que daré luego por defendidas, esto es todo. Muchas gracias, señora presidenta.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría. Tiene, evidentemente, un turno de defensa de enmiendas. Además, aún no había agotado ni su propio plazo de defensa de veto. Pero tendrá tiempo suficiente después.
Pasamos a la intervención de la portavoz del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado Convergència i Unió, la senadora Maria Rieradevall Tarrés, tiene la palabra por diez minutos.
La señora RIERADEVALL TARRÉS: Muchas gracias, señora presidenta.
Presentamos esta propuesta de veto por nuestro desacuerdo en el fondo y en las formas. Es inadmisible la burla que este Gobierno y el Partido Popular hace de las Cortes Generales. Sus malas maneras son tales que actúa como si el Poder Legislativo estuviera al servicio del Poder Ejecutivo.
Es una burda instrumentalización, en este caso del Senado, que tras recibir un texto aprobado en comisión, arrebatando ya en el Pleno del Congreso su debate, se convoca hoy aquí esta comisión para dictaminar un proyecto de ley sin ponencia previa en la Comisión de Empleo y Seguridad Social de esta Cámara y habiendo transcurrido solo dos días desde la expiración del plazo de presentación de enmiendas, estando estas aún pendientes de publicar en el boletín oficial de esta Cámara. En aplicación del artículo 135 del Reglamento del Senado que rige esta Cámara no veo cabida a este proceder. Los senadores nos debemos a los ciudadanos y tenemos un reglamento que nos rige y que no está precisamente al servicio del Gobierno.
CiU ya ha presentado el rechazo a la propuesta del Gobierno, tanto por razones de forma como de fondo, y a través de la presente propuesta de veto reclama al Gobierno la retirada del proyecto de ley y el retorno a la dinámica de acuerdos del Pacto de Toledo. El compromiso de CiU con la política orientada a la sostenibilidad, la suficiencia y la equidad del sistema público de pensiones ha sido elemento principal de la acción del Grupo Parlamentario Catalán en ambas Cámaras durante los últimos veinte años. Como no puede ser de otra manera, CiU mantiene hoy ese compromiso, el mismo que mostró de manera inequívoca apenas hace dos años con el apoyo a la última reforma orientada a garantizar la viabilidad del sistema de pensiones. En este sentido, es necesario recordar que fue precisamente una iniciativa de Convergència i Unió, de la mano de su portavoz en aquellos años Miquel Roca, la que llevó a la puesta en marcha de la fórmula de acuerdos y reformas conocidos como Pacto de Toledo en 1995. Desde aquella fecha el Grupo Parlamentario de Convergència i Unió ha participado de manera activa en todos los acuerdos que han implicado reformas significativas del sistema de pensiones en desarrollo, precisamente del Pacto de Toledo. Ello ha sido así tanto con Gobiernos del Partido Popular como con Gobiernos del Partido Socialista y siempre con la voluntad de articular un sistema de pensiones público con niveles de protección adecuados y sostenibles cuyas reformas sean abordadas con amplios y profundos acuerdos políticos y sociales.
Ahora de nuevo se plantea por parte del Gobierno una propuesta de reforma del sistema de pensiones, de calado y con importantísimos efectos. Se desarrolla, por un lado, el denominado factor de sostenibilidad previsto ya en la Ley 27/2011, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de Seguridad Social, y adelantando su entrada en vigor al 2019, en lugar de al 2027, como estaba inicialmente previsto.
Y, por otro lado, se modifica el régimen de revalorización de las pensiones; revalorización periódica mandatada en el artículo 50 de la Constitución Española y desarrollada en el artículo 48 del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social, que suponía la actualización de las pensiones de acuerdo con el índice de precios al consumo previsto, sustituyendo el tradicional mecanismo por un nuevo factor basado fundamentalmente en los ingresos y gastos del sistema de pensiones.
Mi grupo ha expresado el rechazo a la propuesta del Gobierno y, a través de la presente propuesta de veto, del mismo modo que a través de la enmienda a la totalidad presentada en el Congreso de los Diputados, reclama al Gobierno la retirada de este proyecto. Se propone una modificación del sistema sin tener en cuenta la profunda reforma de la Ley 27/2011; una reforma que apenas se empezaba a aplicar a partir del 1 de enero de 2013, que fue resultado de un intenso proceso de discusión en el marco del diálogo social y que fue acordada con los agentes sociales y con algunos grupos parlamentarios. Esta reforma de 2011 implicaba un aumento de la edad legal de jubilación, la ampliación del periodo de cálculo de las pensiones, la ampliación del cómputo de años necesarios para cobrar el cien por cien de la pensión y, entre otros, el endurecimiento de las jubilaciones parciales y anticipadas. Todo ello, con la intención de conseguir una contención significativa del gasto en pensiones y una disminución de la tasa de sustitución respecto al último salario del conjunto de pensiones.
La propuesta de reforma que presenta ahora el Gobierno, a través del Proyecto de Ley reguladora del Factor de Sostenibilidad y del Índice de Revalorización del Sistema de Pensiones, es rompedora. Implica un nuevo ajuste del gasto en pensiones en su conjunto, una nueva disminución de la tasa de reposición que se acumula a la ya existente y la introducción de un nuevo mecanismo de actualización anual de las pensiones que deja de tener como objetivo principal mantener el poder adquisitivo de los pensionistas.
Entendemos que existe un riesgo evidente, en un contexto de un alto nivel de paro y de contención del gasto público durante un largo periodo de tiempo, de empobrecer aún más a los pensionistas y de una erosión de su poder de compra, y es significativo, además, en este sentido, que no se distinga a las pensiones más altas de las más bajas. Todas quedan afectadas de la misma manera.
Cabe destacar también el hecho de que la actualización periódica de las pensiones incorpora, no solo datos reales, sino también proyecciones económicas, lo que introduce incertidumbre e inseguridad en el sistema de revalorización.
Asimismo el Ejecutivo ha optado por un modelo de factor de sostenibilidad en concreto, pero podía haber sido otro, por ejemplo, un factor vinculado a la evolución de la esperanza de vida que afectase a la edad legal de jubilación o al periodo de cálculo de las pensiones o a los años exigibles para recibir el cien por cien de la pensión.
Consideramos también destacable de forma muy relevante que la propuesta presentada por el Gobierno no cuente, en absoluto, con el acuerdo ni el consenso político y social necesario. En opinión de CiU la política de pensiones debería ser compartida por mayorías de diferente color político. Si no es así probablemente la reforma tendrá la vigencia de la duración de la actual mayoría parlamentaria del Partido Popular, al igual que va a pasar con la LOMCE. Nos preguntamos qué clase de responsabilidad es esta que esgrime este Gobierno, que antepone su soberbia al bien común y a una política de pensiones a largo plazo.
No cabe tampoco, a nuestro modo de ver, confundir los problemas de hoy, que fundamentalmente tienen que ver con un alto nivel de paro y la correspondiente caída de la afiliación a la Seguridad Social, con el reto estructural y demográfico que supone el inicio del periodo de jubilación de las generaciones procedentes del baby boom, problemática demográfica a la que la reforma de 2011 pretendía hacer frente. Lo que a corto plazo es imprescindible es volver a crear ocupación e incrementar el número de personas dadas de alta en la Seguridad Social.
Desde el punto de vista del funcionamiento de la Seguridad Social hay asimismo actuaciones relevantes como, por ejemplo, aquellas que afectan a la regulación y financiación de las pensiones de viudedad y al funcionamiento del régimen de trabajadores por cuenta propia que no se abordan y continúan pendientes. Para CiU la política de pensiones debe perseguir garantizar un sistema público orientado a reducir y evitar el riesgo de pobreza entre la gente mayor, ofrecer ingresos suficientes y cercanos a los obtenidos mientras se trabajaba. Si las reformas que se promueven olvidan la dimensión social y el carácter redistributivo del sistema, es que no son las adecuadas. Por todo ello mi grupo parlamentario presenta esta propuesta de veto a este proyecto a los efectos de que sea devuelto al Gobierno.
El veto que presenta mi grupo parlamentario a esta propuesta de reforma de las pensiones del Partido Popular se sustancia básicamente en el rechazo a las formas, al fondo y al contenido de este proyecto de ley.
Sin duda las formas que ha empleado el Gobierno del Partido Popular son totalmente rechazables, en primer lugar, porque el Gobierno no ha dado ninguna explicación en esta Cámara. Ha estado y está ausente en una ley tan importante como la de pensiones. Es más, en septiembre pedí en nombre de mi grupo parlamentario la comparecencia urgente de la ministra de Empleo y Seguridad Social ante esta Cámara, comparecencia que a día de hoy todavía no se ha sustanciado. Pero ni la ministra ni nadie del Gobierno han venido a dar la cara para defender este proyecto de ley. Quizá es que este tenga poca defensa y sea muy costoso dar la cara por él.
Pero también es inadmisible la tramitación que se ha llevado a cabo en el Senado. Además de que nadie del Gobierno ha comparecido en esta Cámara, todo el proceso es un atropello. El día 23, sábado, llega al Senado este proyecto de ley declarado urgente; a las 12 de la noche del pasado viernes finaliza el plazo de enmiendas, y hoy celebramos esta sesión. Unas enmiendas, por cierto, que todavía están sin publicar, y por tanto, estamos debatiendo sobre un contenido que no se conoce en esta comisión. Vamos a debatir sobre enmiendas que en teoría no conocemos por falta de publicación, algo que me parece extremadamente grave. Pero todavía me lo parece más aún, señorías, que una ley de esta trascendencia para la vida de los españoles no haya sido motivo de una ponencia en esta Cámara. Yo recuerdo haber oído decir a la ministra de Empleo una y mil veces eso de que hay que colaborar, intentar aportar y sumar con el Gobierno para hacer una reforma consensuada, y sin embargo, cuando llega la hora de la verdad, de nombrar una ponencia para poner encima de la mesa lo que propone el Gobierno y lo que proponemos nosotros, no se hace de forma que, evidentemente, estamos ante un atropello parlamentario que está consumando la mayoría del Partido Popular.
Señorías, como les he dicho, las formas son rechazables y desde luego el fondo lo es también por muchos motivos. Estamos ante una mentira más del Partido Popular y del señor Rajoy. El 5 de noviembre de 2011, en plena campaña electoral, el señor Rajoy dijo aquella famosa frase de que metería la tijera a todo menos a sanidad, educación y pensiones, y la única verdad de esa frase es la primera parte, la de que metería la tijera a todo, porque ha habido recortes en educación, ha habido recortes en sanidad, y sin duda con esta ley va a haber un recorte muy importante de las pensiones de los españoles.
Por tanto, hablemos claro. Hay que llamar a las cosas por su nombre. No estamos ante una reforma de las pensiones, estamos ante un recorte importantísimo de las pensiones de los españoles que va a significar sin duda una bajada de todas las pensiones, de las presentes y de las futuras. De las presentes es evidente, porque la fórmula que ha elegido el Gobierno para revalorizarlas es la de utilizar el 0,25%, de forma que va a suponer una pérdida real de poder adquisitivo cada vez que el IPC supere esta cuantía; sin ir más lejos el próximo año. El Gobierno dice que las pensiones subirán un 0,25%, y en presupuestos nos dice que el IPC previsto es el 1,5%, luego el próximo año, sin ir más lejos, ya habrá sobre el papel una pérdida de poder adquisitivo del 1,25% para los españoles, pero también para las pensiones futuras, las de los que estamos aquí, porque según el índice de sostenibilidad va a ser mucho más difícil acceder a una pensión y su cuantía, además, será menor que las actuales. Por tanto, todos los pensionistas presentes y futuros están perjudicados por esta reforma del Partido Popular, y muy especialmente las mujeres.
Y quiero destacar esto aquí hoy, en el Senado, ya que las mujeres españolas tienen pensiones más bajas porque su trabajo se ha caracterizado por sueldos más bajos, por ser a tiempo parcial y más precario que el de los hombres. Por tanto, con la reforma del Partido Popular, todos vamos mal, pero las mujeres españolas mucho peor.
Y el Gobierno del Partido Popular hace trampas. No nos cuenta la verdad. Nos dice que con el Partido Popular las pensiones subirán siempre, al menos el 0,25%. Ese es su eslogan, pero el propio Gobierno pone cifra al recorte en documentos oficiales. El Gobierno dice que va a recortar 33 000 millones de euros entre el año 2014 y el 2022, eso sí, si la inflación crece al 1%. Eso dice el propio Gobierno, que va a recortar 33 000 millones de euros en los próximos ocho años, pero atención, si la inflación se va al 2%, como utiliza de referencia el Banco Central Europeo, el recorte rondaría los 65 000 millones de euros, y si llega al 3%, que ha sido la media de inflación desde que España está en la zona euro, el recorte sería cercano a los 100 000 millones de euros.
Por tanto, se puede afirmar que Rajoy, sin ninguna duda, está castigando a todos los pensionistas españoles para sacar de su bolsillo nada más y nada menos que, al menos, 33 000 millones de euros. O sea, que no contento con subir los impuestos de los jubilados españoles, el IVA y el IRPF, no contento con hacerles pagar los medicamentos, no contento con quitar la dependencia, mete ahora la mano en el bolsillo de sus pensiones.
Y fíjense qué coincidencia. Esta cifra que da el propio Gobierno casi coincide con las aportaciones que este ha hecho vía fondos europeos para el rescate bancario, 37 000 millones de euros que, además, no van a devolver y que tendremos que asumir y pagar todos los españoles. De forma que se puede decir que van a ser los jubilados españoles los que paguen el rescate bancario de nuestro país. Y la pregunta clave, señorías, es la siguiente: ¿Por qué hace esto el Partido Popular?, ¿por qué este recorte para 9 millones de jubilados y pensionistas españoles? Y la respuesta es muy sencilla: Porque el Gobierno del Partido Popular quiere favorecer de forma deliberada las pensiones privadas. Es un esquema parecido al que ya ha utilizado para sanidad y para educación, y ahora le toca a las pensiones. Es más, el Partido Popular quiere estimular que los españoles suscriban planes de pensiones privados, recortándonos las pensiones públicas.
Y esto me parece sencillamente inadmisible, porque un Estado tiene que garantizar que todos sus ciudadanos tengan pensiones dignas; el que quiera, que se la complemente, está en su derecho y en su libertad, pero tiene que garantizar una pensión digna de todos los ciudadanos españoles. Lo que no vale es cercenar, socavar los pilares del sistema público de pensiones para, a la vez que se hace esto, favorecer los planes de pensiones privadas.
Señorías, las ventajas fiscales a los planes de pensiones nos cuestan ya cada año a los españoles 2000 millones de euros, y además estos planes de pensiones están favoreciendo de forma muy clara a las rentas más altas. Les daré un dato: seis de cada diez contribuyentes con rentas superiores a los 600 000 euros se benefician de estas exenciones o rebajas fiscales; tan solo dos de cada diez son rentas medias. Por tanto, es evidente que hay un intento manifiesto por parte del Partido Popular de favorecer los planes de pensiones privados.
Voy acabando, señora presidenta. Hay una enmienda que ha presentado hoy el Grupo Popular que enoja al Grupo Socialista. Se dice que se va a subir del 0,25 al 0,50% más el IPC en años de bonanza la pensión de nuestros pensionistas. Esto me parece, en primer lugar, una falta de respeto a los españoles, porque mercadear con centésimas la pensión de los mayores no creo que sea justo; hablamos de hombres y mujeres que durante cincuenta años han contribuido a que España sea lo que es hoy, y esto parece un mercadeo de centésimas a ver qué ocurre con sus pensiones. Pero, en segundo lugar, es un error, porque hoy todos los españoles saben que muchos pensionistas son el pilar de sus casas, son los que están pagando el comedor de sus nietos, los libros de sus nietos y muchas veces las hipotecas de sus hijos. (Rumores.)
Por lo tanto, cuando hace falta hacer un esfuerzo en materia de pensiones es cuando hay dificultades, no cuando hay bonanza. Cuando hay bonanza hay empleo y si hay empleo los jubilados difícilmente ayudan a sus hijos, porque no hace falta. Ahora es cuando hace falta y, a nuestro juicio, es un error. (Rumores.)
Y acabo, señora presidenta, a modo de conclusión.
La señora PRESIDENTA: Ruego a sus señorías silencio, por favor. Ruego silencio. Cada grupo debe tener su tiempo para poder hacer sus intervenciones correctamente. Ruego a todos ustedes silencio.
El señor MARTÍNEZ-ALDAMA SÁENZ: Muchas gracias, señora presidenta.
Les diré, a modo de conclusión, que la posición del Partido Socialista en este asunto es muy clara. Uno, nos oponemos frontalmente a las intenciones del Partido Popular de recortar y rebajar las pensiones de los españoles. Dos, no vamos a apoyar ningún cambio que no se haga por consenso, y en este caso el Partido Popular está solo, no lo apoya ninguna fuerza política ni tampoco los agentes sociales y económicos. (Rumores.) Y tres, queremos que se aplique la reforma del año 2011, una reforma válida, una reforma pactada entre Gobierno, sindicatos y empresarios; por cierto, una reforma que ha empezado a aplicarse este año 2013 y que todavía no ha sido evaluada, por lo que entendemos que es perfectamente válida. (Rumores.)
Por todo esto, el Grupo Socialista ha presentado este veto y quince enmiendas a este proyecto de ley.
Antes de dar la palabra para el turno en contra, quiero decirles desde la Presidencia de esta comisión que no corresponde a esta Presidencia la valoración —y desde luego no la va a hacer— sobre la adecuación o no del trámite de urgencia, que están ustedes en su derecho de hacer y cuyo debate corresponde a los grupos parlamentarios.
Pero a efectos ilustrativos sí quiero decirles varias cosas. En primer lugar, el artículo 110 del Reglamento de esta Cámara establece la capacidad potestativa de esta Presidencia para solicitar el informe de ponencia. No es preceptivo, es potestativo, reitero, según establece el artículo 110 del Reglamento de esta Cámara, a efectos ilustrativos de todas sus señorías.
En segundo lugar, todos los proyectos de ley que han llegado a esta comisión se han realizado por trámite de urgencia y no se había solicitado con anterioridad ningún informe de ponencia por parte de sus señorías. Por tanto, les reitero que se ha realizado con la misma forma de trabajar que hemos seguido hasta ahora.
En tercer lugar, el plazo de finalización de presentación de las enmiendas se produjo —como bien han dicho algunas de sus señorías— el viernes, pero les digo a ustedes que a esta Presidencia le constaba la totalidad de las enmiendas publicadas de manera informática desde el sábado por la mañana. Si no pudieron ser publicadas en el boletín oficial de la Cámara fue porque coincidió en fin de semana, pero ustedes, todas sus señorías, tenían a su disposición las enmiendas vía informática, que automáticamente se publicaron a través de Internet y a las cuales ha tenido acceso esta Presidencia para el informe de esta ponencia.
En último lugar, debo decirles que durante el Gobierno anterior se sustanciaron diez proyectos de ley, la mayoría de ellos por trámite de urgencia y solo uno tuvo informe de ponencia, a efectos ilustrativos de todas sus señorías.
Tiene la palabra el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, para el turno en contra.
El señor FERNÁNDEZ SÁNCHEZ: Con la venia, señora presidenta, muchas gracias.
Creo que ha quedado muy claro, primero, la capacidad que otorga a la Presidencia el artículo 110 del Reglamento de la Cámara y, segundo, que es un trámite urgente, y como tal se ha expuesto por la Presidencia. Nosotros entendemos que lo que ha ocurrido es que los grupos parlamentario no han encontrado un argumento de fondo, importante, para debatir acerca de lo que significa este Proyecto de Ley reguladora del Factor de Sostenibilidad y del Índice de Revalorización del Sistema de Pensiones, por ello han ido a conciencia contra todo el sistema que se ha propuesto por el Gobierno del presidente Rajoy y simplemente han argumentado con un no porque no. (Rumores.)
Algunos portavoces han dicho que en este proyecto se habían presentado más vetos incluso que a la LOMCE. A nosotros lo que nos importa es la calidad, no la cantidad de vetos. Somos conscientes de que la calidad de vetos es la que es, ustedes son conscientes de que no van a poder prosperar por razones obvias —la mayoría que mantiene el Partido Popular— y, lógicamente, por poner más vetos no se tiene más razón ni van a prevalecer en la tramitación.
También somos conscientes de que la evolución de este sistema en España estará condicionada por unos niveles de esperanza de vida muy altos y que, lógicamente, en el período dilatado de 2025 a 2060 la evolución demográfica será desfavorable, por lo que van a aparecer unos déficits importantes en todos los sistemas de Seguridad Social que van a suponer tensiones añadidas. Pero es curioso cómo la propia Unión Europea trataba ya sobre la adecuación de las pensiones para este período de tiempo y establecía que de alguna manera había que buscar fórmulas dentro de la Estrategia 2020 ante esta situación novedosa de impacto en los sistemas de protección social. Pero es que precisamente la propia Ley 27/2011, de 1 de agosto, ya introducía un nuevo sistema con la figura del factor de sostenibilidad, según se decía en la misma: con el objetivo de mantener la proporcionalidad entre las contribuciones al sistema de prestaciones esperadas y garantizar la sostenibilidad. Es decir, que el propio Gobierno socialista ya atisbaba la situación que dejó al Grupo Popular, tras la gran y elocuente gestión que hizo en este país durante el Gobierno del señor Zapatero. (Rumores.)
Por tanto, señora presidenta, señorías, creo que las reformas llevadas a cabo por numerosos países de la Unión Europea se corresponden con un sistema público de pensiones como el que tenemos actualmente y entendemos que los parámetros para la jubilación, en función de los años cotizados, no es ni más ni menos que el sistema que se prevé aquí basándonos en una determinada esperanza de vida. Somos conscientes de que posiblemente en el año 2050 pueda haber en nuestro país aproximadamente
unos quince millones de pensionistas y el sistema, que tiene que ir sosteniéndose paulatinamente, es acorde con lo que establece la reforma y el Pacto de Toledo y la valoración de dicho Pacto para utilizarlo en un futuro próximo. (Rumores.)
Yo quisiera dar a los españoles desde aquí, desde el Senado, una esperanza y, sobre todo, tranquilidad y no desasosiego, como han manifestado algunos grupos parlamentarios. Estamos estructurando este proyecto de ley en dos capítulos importantes: la pensión de jubilación con el factor de sostenibilidad y con los elementos del cálculo. ¿Por qué? Porque somos responsables de lo que estamos haciendo.
Pero aprovechando que hay que contestar a los vetos que se han presentado, digo a algunos portavoces de los grupos que ellos tendrían que decir la verdad, que tiene una sola salida. Hay que recordarle al Partido Socialista que el Fondo de Reserva que garantizaba el sistema de pensiones no recibió en los años 2008 y 2009 esos 14 130 millones de euros. Esa negligencia absoluta del Gobierno socialista quieren ahora enmendarla con demagogia y con una situación impropia de quienes se sientan en un Parlamento. (Rumores.)
Por lo tanto, señora presidenta, como he dicho al principio, si costó mucho instituir el sistema de pensiones, todavía más costoso es —y es algo muy serio para el Partido Popular— mantenerlo. ¿Qué es lo que está haciendo el Gobierno de la nación? Mantener un sistema de pensiones. Queremos un sistema de pensiones sólido, serio, congruente y que la gente tenga tranquilidad en lo que tiene, no que hasta hace pocos años hemos estado con la intranquilidad propia no de nosotros mismos, sino de otras situaciones. Decía el portavoz socialista que las pensiones están hechas por el Partido Popular para que se favorezca de forma privada a algunas entidades financieras, y yo le preguntaría al portavoz socialista qué dijeron el señor Solbes y el señor Corbacho, que fuéramos amarrándonos los machos porque teníamos que buscarnos otro sistema con pensiones privadas. Eso lo dijeron el señor Solbes y el señor Corbacho no hace mucho en el Parlamento. Por lo tanto, o no se tiene vergüenza política, o no se sabe lo que se dice, que es lo que ocurre en estos momentos. (Rumores.)
Permitan hablar al senador que está en el uso de la palabra.
El señor FERNÁNDEZ SÁNCHEZ: Muchas gracias, señora presidenta.
Yo quisiera dejar claro que aquí no se trata de oponerse ni de rebajar, en absoluto; se trata de ser congruente con las pensiones. Y el que miente es el Partido Socialista. Es el que está mintiendo rotundamente a los pensionistas, con una demagogia absoluta y una clara capacidad de maniobra que creo que no tiene precedentes en este Parlamento.
Por lo tanto, las pensiones no se pierden, se regularizan. Van a sostenerse perfectamente con ese 0,25% y con ese 0,50%. No olvidemos que el único Gobierno que aquí congeló las pensiones fue el del Partido Socialista, el que ni las subió ni las bajó, las dejó como estaban, de tal manera que dejó en bancarrota a todos los beneficiarios del sistema público de pensiones de la Seguridad Social.
Es bueno decir aquí lo que hay que decir. Y, por lo visto, algunos tienen memoria, no la histórica, precisamente, sino otro tipo de memoria que no supieron defender con ejemplos y aquí se podría aplicar a alguno lo que dijo el rey Boabdil: unos lloran hoy, cuando no supieron defender el sistema de pensiones en otro tiempo. Conocían perfectamente el sistema que manteníamos y el proyecto de ley publicado en el Boletín Oficial de las Cortes Generales el 23 de noviembre tiene, lógicamente, nombre y apellidos.
Así pues, señora presidenta, por nuestra parte vamos a oponernos a estos vetos. Como he dicho antes, creo que está perfectamente explicado y así lo haremos saber también en el Pleno, pero queremos transmitir una tranquilidad absoluta a los pensionistas de España, una tranquilidad absoluta de que su sistema público de pensiones va a ser congruente en función de la edad que se tenga y de la demografía de los años venideros. Es decir, vamos a tener un sistema de pensiones serio, congruente —como he dicho al principio— y que, de alguna forma, sepamos lo que tenemos los españoles; no como antes, que no sabíamos y había miedo a poder perder las pensiones. Cuando gobernaba el PSOE había un sistema de pensiones inequívocamente inestable, por lo que algunos se preguntaban: ¿y dónde llegaremos? Y decían: esto un día se rompe y no cobraremos nadie nada. Eso ocurría con el PSOE, con el Partido Popular no va a ocurrir eso, va a ser todo lo contrario. Y, desde hoy y desde aquí, garantizamos las pensiones a todos los españoles.
Muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos.—Rumores.)
En turno de portavoces, tiene la palabra, en primer lugar, el señor Francisco Javier Yanguas, del Grupo Mixto, por un espacio de cinco minutos.
El señor YANGUAS FERNÁNDEZ: Simplemente quiero hacer una pregunta. Después de las enmiendas, ¿habrá turno de portavoces?
El señor YANGUAS FERNÁNDEZ: Entonces utilizaré ese turno.
La señora PRESIDENTA: Este es el turno de portavoces previo a la votación de los vetos. Después haremos, evidentemente, lo correspondiente en el turno de enmiendas.
¿Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya?
Yo creo que en cuestiones de este tipo deberíamos intentar hacer debates lo más razonables posibles, porque, si no, como políticos, generamos una desconfianza total.
La primera pregunta es: ¿ustedes creen que la gestión de este proyecto de ley es la más razonable? Yo creo que no. Se esté en el Gobierno o se esté en la oposición, hay cuestiones que son de sentido común. Ni en tiempo, ni en calidad, ni en método, la gestión de este proyecto de ley es la más razonable, dada la importancia que tiene y que todos le otorgamos.
En segundo lugar, yo creo que las señorías del PP están convencidas de lo que hacen, pero no se creerán que sea lo único posible. Es exactamente lo que ustedes querían hacer, exactamente lo que querían hacer, lo que no quiere decir que sea lo único posible. Lo digo por el final mitinero del portavoz del PP. Ustedes dirán lo que quieran, pero con un 0,25% hay pérdida de poder adquisitivo. Son cuestiones que no tienen debate. Si la inflación es del 1% —ojalá— o del 1,5% —miren cuál ha sido la tasa de inflación de estos últimos años—, hagan la proyección que quieran, pero hay pérdida de poder adquisitivo.
Por otra parte, no estamos frente a un colapso del sistema en el que haya que actuar de urgencia, porque el mismo portavoz del PP hablaba de que desde 2025 a 2060 tendremos problemas. Imagínense cada uno de ustedes dónde estará en 2060. (Rumores.) Ya sé que la responsabilidad es de presente, no me vaya apuntando, que yo no hago apuntes a nadie. ¿Eso qué quiere decir? Que si estamos hablando de un problema que como muy pronto lo tendremos en 2025, yo creo que se podía haber hecho un debate más sosegado, más relajado, con más tiempo, que hubiera permitido mayor diálogo y mayor consenso.
Hablar del sistema de pensiones, de su viabilidad, sin hablar de políticas activas de natalidad que nos permitan combatir el envejecimiento de la población, sin hablar de políticas activas de empleo que nos permitan tener empleo, cotizantes y cotizaciones altas, es imposible hablar de la viabilidad del sistema de pensiones. Es como hacer una abstracción, como cuando antes se decía, por parte de muchos portavoces, que ustedes solo piensan en el gasto, y es que hay que pensar en los ingresos y la única manera de pensar en los ingresos es que haya nacimientos, que haya empleo y, por tanto, cotizaciones.
Señorías, ustedes hacen una propuesta política y yo, sin hacer ningún tipo de juicio de intenciones, sí que les voy a recordar que es cierto ¿o no es cierto? que en la prensa cada vez hay más anuncios de planes privados de pensiones. Hasta les acepto que esto fuera un efecto secundario no deseado por el Partido Popular, pero es cierto ¿o no es cierto? que desde que existe ese proyecto de ley, en la prensa —solo hay que ver la separata de El Mundo de este pasado domingo— aparecen, aparecen y aparecen planes de pensiones privados para 2014. Pues es cierto. Y ¿por qué lo hacen? ¿Por qué esta búsqueda, esta captación de nuevos clientes, por parte de aseguradoras y bancos? Porque se ha mandado un mensaje —querido o no querido, tanto me da, no pienso hacer ningún juicio de intenciones— con este proyecto de que las pensiones de futuro no van a ser suficientes para garantizar la vida con un mínimo de dignidad. Y eso es lo que está estimulando los planes de pensiones privados. ¿Qué quiere decir el estímulo de planes de pensiones privados? Que solo podrán tener pensión digna aquellos que se lo puedan permitir, el resto que no se lo pueda permitir tendrá que vivir con la pensión pública que año tras año —a no ser que entráramos en una deflación, que nos traería otros problemas— se va a ver disminuida.
Señorías, yo creo que lo que les digo es de sentido común, es razonable, es casi matemático, aritmético —para no crear más tensión parlamentaria—, y justifica por sí solo por qué hemos presentado este veto.
De verdad, a estas alturas de la película, está muy bien que ustedes intenten justificar todo por la maldad archiconocida del Partido Socialista Obrero Español y que intenten justificar lo suyo por la bondad archiconocida del Partido Popular, pero estamos hablando de algo mucho más serio que de juicios e intenciones, estamos hablando de algo mucho más serio, como son las pensiones, que, evidentemente, con este proyecto de ley no se garantizan.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Guillot.
Tiene la palabra, en turno de portavoces, la senadora Rieradevall Tarrés, por el Grupo Parlamentario Catalán Convergència i Unió.
La señora RIERADEVALL TARRÉS: Gracias, señora presidenta.
No quiero ser reiterativa, pero volveré a insistir en el tema de fondo y de procedimiento. Dice la presidenta que estamos aplicando el artículo 110 y, aunque sea para aclararme yo, entiendo que todo es interpretable, pero es que el artículo 110 se incardina en el procedimiento ordinario. Estamos en un procedimiento que no es ordinario y para que nos situemos, en el Reglamento que regula la Cámara del Senado, el Título Cuarto, «Del procedimiento legislativo», va del artículo 104 al 151; Capítulo Primero, «Del procedimiento legislativo ordinario» y en este se incardina el artículo 110. Estamos en el Capítulo Segundo que, entiendo, por el criterio de especificidad, es el aplicable. En el Capítulo Segundo está el artículo que yo alego que se está vulnerando, el 135, y que se incardina en «Del procedimientos de urgencia». Yo creo que estamos discutiendo un proyecto de ley que está dentro del trámite de urgencia y aquí lo que pone es: «La Comisión competente deberá reunirse, dentro de los dos días siguientes a aquel en que finalice el plazo señalado en el apartado anterior…» —que es lo que ha pasado—, pero no para debatir en comisión las enmiendas, «… para designar la Ponencia que haya de emitir informe. La Ponencia dispondrá a tales efectos de cuatro días».
Punto 3. «La Comisión se reunirá dentro de los tres días siguientes a aquel en que la Ponencia haya concluido su informe y deberá emitir su dictamen dentro de los dos días posteriores». Yo no niego que no es el único proyecto de ley que se tramita por vía de urgencia sin ponencia, pero, a lo mejor es el primero que se tramita solo a los dos días y sin ponencia. Realmente, a lo mejor, es una práctica, pero no es correcta. A lo mejor, porque soy nueva, no me he enterado, pero me gustaría conocer cuál es el criterio. Y entiendo que tampoco es tan descabellado que estemos reclamando la aplicación correcta de este Reglamento.
La señora PRESIDENTA: Señora senadora, entiendo que usted no ha utilizado el turno de portavoces para lo que le correspondía, sino para hacer una objeción al margen del turno de portavoces.
¿Quiere usted utilizar el turno de portavoces?
La señora RIERADEVALL TARRÉS: Sí, será muy breve. Teniendo en cuenta…
La señora PRESIDENTA: Lo digo porque le contestaremos desde la Presidencia sobre esa cuestión. Si quiere utilizar el turno de portavoces, le quedan aún unos tres minutos y medio para poder hacerlo.
La señora RIERADEVALL TARRÉS: Seré muy breve.
Teniendo en cuenta los motivos que han llevado a Convergència i Unió a presentar veto y tras escuchar atentamente las intervenciones de los demás grupos parlamentarios defendiendo sus respectivos vetos, mi grupo va a votar a favor de todos ellos.
La interpretación del artículo 135.2 es una interpretación sistemática de esta Cámara, que no establece la capacidad de obligatoriedad, sino la capacidad potestativa de la Mesa y, por tanto, de la Presidencia. Y reitero, esa capacidad potestativa es de esta Mesa y de esta Presidencia, como así nos lo han requerido los servicios jurídicos y como así se ha hecho en todos los dictámenes, tanto de proyectos
ordinarios como de proyectos de urgencia que se han sustanciado en esta legislatura y en la legislatura anterior, en las que les recuerdo que solo se ha hecho una única solicitud de dictamen de ponencia, cuando se tramitaron diez proyectos de ley, la mayoría por trámite de urgencia.
Tiene la palabra el senador Martínez-Aldama, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista, en turno de portavoces.
Se hablaba de qué había hecho o no había hecho el PSOE y de qué herencia había dejado en el tema de las pensiones. Yo le puedo decir tres cosas que dejó y tres que se ha cargado el Partido Popular. La primera: se dejó un acuerdo con sindicatos y empresarios, ampliamente apoyado por la sociedad española y sus fuerzas políticas, un acuerdo que está en vigor desde este mismo año. Y siempre un mal acuerdo es mejor que una buena imposición. Por tanto, ustedes se cargan un acuerdo bueno para imponer su rodillo. Y lo imponen solos, sin el apoyo de nadie. Segunda: en el año 2011 el déficit de la Seguridad Social fue de 700 millones de euros —el 0,07 del PIB—; en el año 2012, primer año de Gobierno del Partido Popular, el déficit fue de 10 000 millones de euros —es decir, en un año, 14 veces más de déficit— y este año 2013 el déficit rondará los 13 000 millones de euros. Por tanto, el Partido Popular, esos magníficos gestores, en dos años ha multiplicado el déficit por 18. Y tercera: hablan de la hucha de las pensiones. Señorías, el Gobierno socialista, el anterior, cogió esa hucha con 15 000 millones de euros y la dejó con 67 000 millones. ¡Y menos mal que la dejó!, porque si algo ha hecho el Partido Popular ha sido coger de esa hucha, que para eso está. Pero hubo un Gobierno que la llenó, aun en época de dificultades, y ha habido otro Gobierno que nada más llegar se ha dedicado a sacar dinero. (Rumores.) Y repito, que para eso está.
Pero aquí de lo que debatimos no es sobre esto —aunque hay que debatirlo para dejar las cosas claras—, debatimos sobre algo transcendental, que es el papel del Estado y, por tanto, de los Gobiernos en materia de pensiones públicas. Ustedes se están cargando un mandato constitucional que garantiza a los españoles pensiones dignas, y un gobierno que se precie lo que tiene que hacer es garantizar las pensiones dignas de todos sus ciudadanos. Y, repito, si después hay ciudadanos que, porque quieren o porque pueden, se hacen un plan de pensiones, que se lo hagan, no hay ningún problema: libertad para hacérselo. (Rumores.) Pero lo que no se puede hacer es fomentar desde el Gobierno el miedo y decir que no va a llegar y, por tanto, que ustedes se complementen los planes, y, de paso, cargarse el sistema público de pensiones. Porque eso es lo que hace el Partido Popular, cargarse el sistema público de pensiones, vía perder la dignidad de esas pensiones. (Rumores.)
Decía: el PSOE fue el único partido que congeló las pensiones. Repasen su historia, señorías. Año 2012, el IPC subió el 2,9% y las pensiones subieron el 1%. Con ustedes, en el primer año de Gobierno del Partido Popular, 1,9% de pérdida de poder adquisitivo; primer año, el 1,9%. Por cierto, que tampoco se dio la paga compensatoria de enero; ni la pagaron ni actualizaron las pensiones. Por tanto, primer año de su Gobierno, 1,9% de pérdida. Pero es que —lo han dejado por escrito— al próximo año el IPC, según el Gobierno y sus presupuestos del Gobierno, subirá el 1%. La cuenta es muy sencilla: si sube el 0,25% la pensión y la vida sube el 1,5%, estamos hablando de que cada jubilado español va a perder el 1,25%. Y si se mira la inflación, todavía más.
Por tanto, señores del Partido Popular, menos mirar al pasado. Miren la parte buena del pasado, porque ustedes han empeorado todo. (Rumores.) Se han cargado el acuerdo que había, han incrementado el déficit por 18 y están vaciando la hucha de las pensiones. (Rumores.) Con su propuesta legal —ya veníamos perdiendo poder adquisitivo— se va a perder en los próximos años mucho poder adquisitivo.
Por tanto, no admitimos ninguna lección del Partido Popular en materia de pensiones. (Rumores.) Y, desde luego, ustedes se equivocan de cabo a rabo si piensan que los españoles les van a comprar las mentiras. Ustedes están calados. Les han calado los ciudadanos españoles, les han calado. (Rumores.) Les quieren engañar con el 0,25% pero la cuenta es muy sencilla. (Rumores.) Yo sé que las verdades duelen, señora presidenta.
La señora PRESIDENTA: Por favor, señorías, silencio. (Rumores.)
Les ruego a todos silencio y que permitamos las intervenciones de cada una de sus señorías en esta comisión.
El señor MARTÍNEZ-ALDAMA SÁENZ: Gracias, señora presidenta, porque yo he escuchado atentamente y no he abierto la boca. Y le agradezco el esfuerzo para que se mantenga el respeto en el Parlamento. (Rumores.)
Sí, sé que las verdades duelen, pero son como son. Y lo mejor es poner un ejemplo. (Rumores.)
La señora PRESIDENTA: Señorías, les ruego a todos silencio y que permitan la intervención de todas sus señorías en esta Cámara, por favor.
El señor MARTÍNEZ-ALDAMA SÁENZ: Sí, voy a terminar con un ejemplo, para que vean que no se entiende, y es que no van a poder engañarles. Pongamos como ejemplo una pensión de 1000 euros —que no hay tantas de esas, porque hay muchas más por abajo que por arriba—; con el 0,25%, subirá al mes 2,5 euros. Según sus presupuestos —los del Partido Popular—, debiera subir 15 euros, el 1,5%. En ese caso, cada mes que pase con el Partido Popular, cada jubilado perderá 12,5 euros por 14 pagas. Luego, ustedes suben las pensiones, pero el IPC sube más y los jubilados perderán poder adquisitivo. Y esa es la verdad, y toda la verdad, y nada más que la verdad, aunque les duela. (Un señor senador: Lo juro.)
La señora PRESIDENTA: En turno de portavoces, por el Grupo Popular, tiene la palabra el senador Fernández Sánchez.
Voy a intentar hacer breve mi exposición.
La señora PRESIDENTA: Dispone usted de cinco minutos, que puede utilizar como usted considere.
En primer lugar, no quisiera alarmarme en cuanto a las manifestaciones de algunos portavoces, que, sin argumentos, nada más han entrado en la forma de cómo se ha podido llevar a cabo el trámite de este proyecto de ley por el carácter de urgente, pero nunca en el fondo, y nos han querido llevar a que estemos discutiendo más sobre un tema de fondo jurídico que sobre un tema político, que es el que aquí nos trae.
Dicho esto, respecto a los vetos que se han interpuesto y sobre los que, lógicamente, nuestro grupo ya ha anunciado su rechazo, quisiera recordar que aquí estamos ante una tasa de dependencia. Quisiera recordar que la tasa de dependencia consiste ni más ni menos que en decir el número de personas que están viviendo del sistema público de pensiones. Este Gobierno del Partido Popular tuvo la afinidad clara, vislumbró en su momento la creación del Pacto de Toledo —fue lógicamente en tiempos del Partido Popular, cuando gobernaba en otra ocasión—, y se hizo, como ha dicho el portavoz socialista, para poder tocar aquel fondo, porque el sistema había que hacerlo. (Risas.—El señor Griñán Martínez pide la palabra.) Pero cuando hablo a alguien del apoyo… (Rumores.)
La señora PRESIDENTA: Por favor, señorías, pido también a la Mesa el respeto…
Por favor, contestarán los grupos parlamentarios, pero les pido a todos, incluidos los miembros de la Mesa, el respeto que debe la Cámara y la intervención de los portavoces.
Siento que las risas vengan de algunos de Andalucía, que tenían que callar la boca más de una vez y aquí están hablando. Soy gaditano y andaluz y me da vergüenza pertenecer a esta comunidad autónoma cuando hay un presidente que permitió los ERE. Y aquí estoy yo como andaluz. (Rumores.—El señor vicepresidente segundo, Griñán Martínez, pide la palabra.) Y creo que no debería estar en esta Mesa precisamente, en la Mesa de la Comisión de Empleo y Seguridad Social. (Rumores.)
Dicho esto, voy a continuar diciendo que para este año el Gobierno ha anunciado hoy 5000 millones del Fondo de Reserva precisamente para las pensiones, y 428 millones el 20 de diciembre. Es más, aquí es donde realmente se ve el factor de sostenibilidad de la pensión de jubilación y la estructura que contemplan los capítulos que promulga el proyecto de ley.
Estaba diciendo al principio, cuando se me interrumpió, que este Gobierno ha sacado las pensiones no contributivas del fondo común de las pensiones públicas para que sean contributivas lógicamente todas aquellas que intervengan en el Fondo de Pensiones, es decir, que, lógicamente, quienes aporten sean los que reciban en base a ello. Pero algunos creen que esto es una tómbola, que, en función de los años, se tiene derecho a una pensión el día de mañana por mucho o poco que se haya cotizado.
Estamos en un sistema público de pensiones referenciado por Europa y se implanta un cambio absoluto —y también jurídico— en las pensiones en función de la situación de carestía de vida que tengamos los españoles. Lo he dicho al principio: por suerte o por desgracia, la carestía de vida del año 1965 no va a ser la misma que la del año 2019 o la del año 2050. Hoy tenemos 8 o 9 millones, aproximadamente, de pensionistas y tendremos 15 millones, por eso tendremos que tener un fondo especial para poder sostener ese Fondo de Pensiones.
A alguno que decía, aprovechando que lo han visto en los periódicos, que se están haciendo fondos de pensiones privados le tengo que decir que el que conoce un poco esto sabe que la publicidad de la desgravación fiscal se hace siempre al final de cada año. ¿Por qué? Porque al final, fiscalmente hablando, es cuando podemos hacerlo y declararlo. Pero algunos quieren, con esa demagogia, utilizar a los españoles y decir que estamos privatizando las pensiones y que hay unos fondos de pensiones privados que vienen muy bien porque no somos capaces de mantener este sistema. Es totalmente incierto, rechazable y además, mezquino por parte de quien lo ha comentado.
De todas maneras, yo creo, señora presidenta y señores senadores, que el tema de fondo no es ni más ni menos que el porcentaje que vamos tener hasta el año 2050. Está muy bien explicado en el preámbulo del propio proyecto de ley, está bien explicado en la estructura de los capítulos y está bien explicado en la fórmula o en los elementos del cálculo. Creo que está hecho con toda naturalidad, con toda tranquilidad.
Dice que el sistema de pensiones que hizo el Partido Socialista fue muy apoyado. Nada más lo apoyó CiU, nadie más, en aquel momento. Por lo tanto, no sé por qué razón ustedes ahora se alarman, y lo votó CiU en aquel momento porque le convendría, no por otra razón. Por consiguiente, estaban ustedes más solos que la una en aquel momento. (Rumores.)
La señora PRESIDENTA: Señorías, les ruego que permitan hablar al representante del Grupo Parlamentario Popular.
Acabe su turno de intervención.
El señor FERNÁNDEZ SÁNCHEZ: Termino, señora presidenta.
Comprendo que a muchos no les agrade este proyecto, ya que han ido por otros círculos, por otros caminos para desmontarlo con argumentos banales, triviales, que no tienen otro sentido que decir no porque no. Dicen que se presentan nueve vetos. Muy bien, presenten los que sean, los grupos están legitimados para hacerlo. Pero, como he dicho al principio, en ningún momento han desmontado en sus vetos el concepto de este proyecto de ley y lo que va a favorecer a los pensionistas, teniendo en cuenta que nos encontramos en un momento difícil.
Porque mire usted, hay que ir a la memoria que todos tenemos. ¿Quién se encontró este país como se lo encontró? ¿Es que las pensiones nos las inventamos? ¿Es que los cotizantes y los desempleados que había entonces nos los inventamos? ¿Es que 900 000 millones de euros que dejan ustedes de déficit nos los inventamos? ¿Es que del 4 al 6% de déficit también nos lo inventamos? Hay que tener la boca prestada. Parece que ustedes quieren que pase el tiempo rápido, como el señor Zapatero, que ha dicho que ha hecho unas cuantas cosas mal, pero que está viviendo el presente. Pues que viva el pasado que vivió y que viva el futuro que ha dejado, que está lastimoso para todos los españoles.
Termino, señora presidenta, diciendo que entendemos que es el mejor proyecto —económico y de reciclaje de la Seguridad Social— en estos momentos por los que estamos atravesando para todos los españoles. Creemos que esta iniciativa legislativa tiene un factor tan importante de sostenibilidad y de revalorización de pensiones que es el más adecuado para que en un futuro próximo, cuando llegue su momento —y aquí se dice por parte de la ley—, tengamos una revalorización correcta todos los españoles en función del número de pensiones que tengamos. Habrá más cotizantes. Un portavoz antes decía: Busquen el empleo. Cuando haya más empleo, habrá mayor número de cotizantes, como es lógico, pero algunos olvidan, por ejemplo, que las pensiones máximas han estado topadas desde el año 1991, y no lo hizo precisamente el Partido Popular, sino otros partidos que estaban gobernando y que no fueron capaces ni de revisarlas, cosa que este Gobierno está haciendo el año pasado y ahora. Por lo tanto, es el mejor sistema de pensiones que podemos sostener en estos momentos, nunca mejor dicho, y es el mejor sistema de revalorización de las pensiones.
Mi grupo anuncia que votará en contra de los nueve vetos que se han propuesto.
Dígame, señor vicepresidente.
El señor VICEPRESIDENTE SEGUNDO (Griñán Martínez): Pido la palabra por alusiones, señora presidenta, ya que no hay ningún representante de la Junta de Andalucía más que yo.
La señora PRESIDENTA: Tiene un minuto por alusiones.
El señor VICEPRESIDENTE SEGUNDO (Griñán Martínez): En primer término, quiero manifestar mi respeto a esta comisión, mi respeto a la Cámara, mi respeto también al señor Fernández y mi orgullo andaluz. Sí le quiero decir al señor Fernández que el Pacto de Toledo se aprobó en 1995. (Rumores.)
Señoría, por favor, tengo un minuto nada más. No me interrumpa. Tengo un minuto. (La señora Peris Jarque: Ha sido un error.)
La señora PRESIDENTA: Por favor, luego podremos contestar todos.
Se ha dado un turno de palabra por alusiones.
La señora PERIS JARQUE: Es un error, quería decir Fondo de Reserva. (Rumores.)
La señora PRESIDENTA: Señoría, no hable con la Mesa.
El señor VICEPRESIDENTE SEGUNDO (Griñán Martínez): Señoría, no me ha dejado terminar.
La señora PERIS JARQUE: Le estoy diciendo que es un error fácilmente entendible.
La señora PRESIDENTA: Senadora, no tiene usted la palabra.
Ahora hay un turno de palabra por alusiones. Si usted después quiere tomar la palabra, lo solicita y se le facilitará. Ahora se ha concedido por esta Presidencia un turno por alusiones. Se respeta ese turno y después si alguien necesita algún otro turno, lo solicita, de acuerdo con el Reglamento de la Cámara.
Tiene la palabra, señor Griñán.
El señor VICEPRESIDENTE SEGUNDO (Griñán Martínez): Quería decir que se aprobó en 1995 y fue obra de todo el Congreso de los Diputados, no de un partido ni de otro. Da lo mismo quién fuera el Gobierno. En este caso era del Partido Socialista, pero eso es irrelevante. Lo aprobaron todos los grupos políticos, señor Fernández (Rumores.), todos los grupos políticos de la Cámara, y el mérito, por lo tanto, es de todos los grupos políticos, no de uno o de otro. (Rumores.—Protestas.)
La señora PRESIDENTA: Un momento, por favor. Les ruego tranquilidad en la Cámara.
Señor vicepresidente, le he dado un minuto para su turno por alusiones. Su intervención no corresponde a alusiones, sino a una aclaración, que puede hacer cualquier otro miembro de esta Cámara. Su intervención, señor vicepresidente, permítame que le diga, no la he entendido como una defensa por alusiones, sino como una explicación, que corresponde en otros términos y correspondería a otro portavoz.
El señor SECRETARIO SEGUNDO (Varela Sánchez): Si era el ministro, ¿cómo no va a ser por alusiones?
El señor VICEPRESIDENTE SEGUNDO (Griñán Martínez): No, no, no. Perdóneme. Era por alusiones en la medida que él ha criticado a una persona —en este caso a mí— por algo que no tenía que ver con el debate, como consecuencia de unas pretendidas risas que se han producido en la Cámara, y yo he explicado por qué se producían esas risas.
La señora PRESIDENTA: Señor vicepresidente, se ha aludido a su nombre y se ha aludido a su nombre por otras cuestiones, por las que yo le he dado la palabra, y usted podía haberse defendido por esas alusiones. La explicación a la que usted ha hecho referencia no era una explicación que tuviese que ver con alusiones. (Rumores.)
Por favor, seguimos con el orden de las intervenciones.
El señor SECRETARIO SEGUNDO (Varela Sánchez): Señora presidenta, quiero que conste en acta que este miembro de la Mesa no comparte nada como está usted llevando esta Mesa.
La señora PRESIDENTA: Me parece muy bien. (Protestas.)
Constará en acta.
Señorías, les ruego que sigamos con normalidad.
Cada uno tiene derecho a decir, a considerar y a manifestar y esta Presidencia así lo acepta. Por lo tanto, seguimos con el debate. (La señora Peris Jarque pide la palabra.)
La señora PERIS JARQUE: Muchas gracias.
No estoy de acuerdo con cómo se han comportado dos miembros de la mesa. Pero yo quiero dejar claro que el compañero ha tenido simplemente… (Rumores.)
La señora PRESIDENTA: ¿Por qué me pide la palabra, señoría?
La señora PERIS JARQUE: Le he dicho que no me parece adecuado el comportamiento de dos miembros de la Mesa.
La señora PRESIDENTA: Pero tiene que invocar el Reglamento, si pide la palabra por alusiones o por aclaraciones. La palabra, cuando no corresponde a los términos, tiene usted que solicitarla en virtud del Reglamento.
La señora PERIS JARQUE: Por aclaraciones.
La señora PRESIDENTA: Por aclaraciones.
La señora PERIS JARQUE: Yo quería aclarar que en el contexto en que estaba hablando mi compañero ha quedado clarísimo que a lo que se refería era al Fondo de Reserva. Pienso que lo ha entendido mayoritariamente todo el mundo. (Rumores.) Yo también lo puedo decir porque lo he entendido perfectamente y creo que lo había entendido todo el mundo. Las risas que ha provocado ese error han estado muy fuera de lugar. Eso es lo que quería decir por mi compañero, que es lo menos que se debe hacer.
Después del debate de los vetos y de las intervenciones de los portavoces, pasamos a las votaciones de las propuestas de veto.
En primer lugar, votamos la propuesta de veto número 1, presentada conjuntamente por el senador Iglesias Fernández y el señor Mariscal Cifuentes, ambos del Grupo Parlamentario Mixto.
Votamos la propuesta de veto número 3, presentada por el señor Aiartza Azurtza, el señor Goioaga Llano, la señora Mendizabal Azurmendi y el señor Unamunzaga Osoro, todos ellos del Grupo Parlamentario Mixto.
Votamos la propuesta de veto número 4, presentada por el señor Martínez Oblanca, del Grupo Parlamentario Mixto.
Votamos la propuesta de veto número 7, presentada conjuntamente por el señor Guillot Miravet y el señor Saura Laporta, ambos del Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya.
Propuesta de veto número 8, presentada conjuntamente con la señora Almiñana Riqué, el señor Boya Alós, el señor Bruguera Batalla, el señor Martí Jufresa, el señor Montilla Aguilera y el resto del Grupo Parlamentario de la Entesa pel Progrés de Catalunya.
Propuesta de veto número 5, presentada por el Grupo Parlamentario Vasco.
Propuesta de veto número 9, presentada por Convergència i Unió.
Propuesta de veto número 6, presentada por el Grupo Parlamentario Socialista.
Por tanto, se desestiman todas y cada una de las propuestas de veto y, al no existir informe de ponencia, vamos a proceder al debate de las enmiendas.
Les recuerdo a sus señorías que hay 94 enmiendas, que debatiremos por orden de menor a mayor.
En primer lugar, tiene la palabra el señor Yanguas Fernández, para la defensa de las enmiendas números 1 a 18.
El señor YANGUAS FERNÁNDEZ: Como he dicho anteriormente, doy por defendidas las enmiendas de mis compañeros del Grupo Parlamentario Mixto.
Tiene la palabra la portavoz del Grupo Parlamentario Vasco.
La señora MARTÍNEZ MUÑOZ: También doy por defendidas todas enmiendas.
Doy por defendidas todas nuestras enmiendas, tanto las presentadas por el senador Saura y yo como las del resto de mi grupo parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya.
Por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado Convergència i Unió, tiene la palabra la senadora Rieradevall, para la defensa de las enmiendas.
Doy por defendidas las enmiendas de mi grupo parlamentario.
Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Ruiz Santos, para la defensa de las enmiendas números 26 a 40.
El señor RUIZ SANTOS: Gracias.
Las doy por defendidas, señora presidenta.
Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la senadora Peris Jarque, para la defensa de las enmiendas 91 a 94.
La señora PERIS JARQUE: Con la venia, señora presidenta.
Señorías, intervengo para defender las enmiendas números 91 a 94, presentadas por el Grupo Parlamentario Popular.
Quiero destacar la enmienda 92, que propone aumentar la revalorización máxima de las pensiones en épocas de bonanza y que será del IPC más el 0,50%, cuando antes estaba previsto el 0,25%.
Corrijo al portavoz del Grupo Parlamentario Socialista porque esta enmienda no se ha presentado hoy sino el viernes. Está claro que no leen los informes de los expertos, que era lo que recomendaban, para garantizar de manera tajante y absoluta que los pensionistas no pierdan poder adquisitivo, y la introducción de esta enmienda lo va a garantizar. Por tanto, no entiendo que el Partido Socialista tilde de vergüenza esta subida cuando no les dio vergüenza congelar las pensiones. (El señor Martín Rodríguez: Eso no es cierto.) Si les parece una vergüenza que nosotros propongamos que se revalorice siempre un techo mínimo de un 0,25%, en otras ocasiones, el IPC y, cuando se pueda más, el IPC más el 0,50%, les pregunto, insisto: ¿No les pareció una vergüenza congelar las pensiones? ¿Les parece una vergüenza garantizar una subida? ¿Les parece una vergüenza garantizar que todos los años los pensionistas vean revalorizada su pensión?
Les pido expresamente a todos los grupos parlamentarios que voten a favor de esta enmienda porque considero que es importante hoy para 9 millones de pensionistas y, en el año 2050, para 15 millones de pensionistas en este país.
Reitero mi petición expresamente a los miembros del Grupo Parlamentario de Convergència i Unió de que voten a favor de esta enmienda porque fueron los que presentaron esta petición en el Congreso de los Diputados. No olviden que el Partido Popular presentó hasta diez enmiendas transaccionales y todos los grupos presentes se negaron a firmar todos y cada uno de esos acuerdos, que recogían el espíritu y el texto de muchas de sus enmiendas. Por eso a CiU le pido por segunda vez que vote a favor de la enmienda, que es fruto de una de sus enmiendas.
La enmienda número 94 recoge la introducción de una disposición adicional cuarta, que consiste en que la nueva Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal valore previamente los factores que se empleen para aplicar el índice de revalorización y el factor de sostenibilidad. Por tanto, se introduce mayor transparencia en todo el proceso. Hablan de ocultar y de engañar, pero no sé cómo se puede ocultar y engañar cuando nos sometemos a una Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. También pido expresamente al Partido Socialista —para que el Partido Popular no pueda engañar a nadie— que vote a favor de esta enmienda, que es muy constructiva y aporta mucho al proyecto de ley.
La enmienda número 93 propone la introducción de una nueva disposición adicional tercera relativa a que el Gobierno se comprometa a elaborar cada quince días un estudio sobre los efectos de las medidas adoptadas en este proyecto de ley sobre la suficiencia y adecuación de las pensiones. Por tanto, es la garantía para los pensionistas de la adecuación y suficiencia de las pensiones.
Reitero la petición de que el Grupo Parlamentario Socialista vote a favor de esta enmienda para que, en beneficio de los pensionistas, el Partido Popular y el Gobierno no puedan engañar a nadie porque esto es lo que lo va a garantizar.
En resumen, estas enmiendas —porque la número 91 es exclusivamente una enmienda técnica— pretenden una mayor revalorización, más transparencia y mayor suficiencia y adecuación de las pensiones.
Por tanto, no se indignen tanto ni hagan tantas declaraciones en la prensa porque todo lo que ha dicho hoy el portavoz socialista ya lo habíamos oído en los medios de comunicación. Dicen: No sabemos ni siquiera para qué quieren que hagamos la comisión. Se quejan de que no hay democracia en el procedimiento. No hacía falta, si ya han dicho todo lo que tenían que decir en los medios de comunicación; no lo digan aquí, donde en teoría debatimos los proyectos de ley y aportamos ideas para mejorarlos.
La mayoría de las enmiendas son repetición de las aportadas en el Congreso de los Diputados, pero ya tendremos tiempo en el debate en Pleno de hablar de ellas.
Termino mi intervención diciendo que considero que es importante que incorporemos estas enmiendas y que las votemos a favor. He insistido a todos los grupos preguntándoles sobre todo por qué rechazaron las diez transaccionales que se presentaron en el Congreso de los Diputados, pero de manera especial al Partido Socialista, que han sido los que desde siempre han negado la necesidad de la reforma del sistema de pensiones, han metido miedo a los pensionistas, han utilizado siempre esta cuestión como arma política contra el Partido Popular, y, precisamente, fue el Partido Socialista el que dejó en 1996 el sistema de Seguridad Social en quiebra, en 2011 lo dejó en déficit —como ha reconocido el portavoz socialista— y fueron ellos los que, negando la necesidad de reformas en el sistema público de Seguridad Social, elevaron la edad de jubilación a los 67 años y congelaron las pensiones. Por tanto, su credibilidad está un poquito congelada en este tema.
Reitero mi petición de que todos los grupos voten a favor de estas enmiendas.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senadora Peris.
Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el senador Francisco Javier Yanguas Fernández. Dispone de cinco minutos.
Como se ha comentado anteriormente, hemos venido a dictaminar este proyecto de ley reguladora del factor de sostenibilidad y del índice de revalorización.
UPN cree —y ya se lo anticipo— que será una de las leyes importantes de esta legislatura, además que debe quedar inscrita dentro de otras, como pueden ser las de educación o las de sanidad pública, una legislación que quizá debiera contar con mayor consenso del que estamos viendo esta tarde porque conforman una parte troncal, donde descansan parte de nuestro Estado de derecho, las libertades y también las garantías de los ciudadanos.
Una vez más, el Gobierno nos trae un proyecto de ley con una inusitada urgencia —entiendo yo—. Yo mismo pude ver las enmiendas y los vetos planteados durante la mañana del sábado pasado en la web. Por tanto, es cierto que estaban subidos en la web —que es pública— el sábado pasado —el viernes todavía no estaban, pero sí el sábado—. Digo esto porque la valoración del voto, aunque fuera el sábado, es algo importante y, por eso, creo que dos días es un tiempo un poco escaso, pero si el Reglamento lo permite, así será.
También existe una queja en cuanto a lo formal, aunque no se ha mencionado aquí —y el CES ya lo dice— en el sentido de que la fórmula de llevar los informes y este proyecto de ley quizá no ha sido la más ortodoxa. Sin embargo, es cierto, y no podemos negar, que hay que hacer algo con respecto a las pensiones. Se trata de una tarea poco sencilla pero, a la vez, ineludible. También es verdad, desde nuestro punto de vista, que hasta ahora los cambios emprendidos en la reforma de las pensiones han supuesto un primer paso para apuntalar el sistema, pero quizá hay que hacer algo más. A pesar de que esto es cierto ¿el factor de sostenibilidad o ese índice de revalorización serán los que consigan que esta ley funcione? El propio CES también lo vuelve a decir cuando expone que las pensiones representan las transferencias públicas de carácter económico más importantes y la principal partida de gasto social, que desempeña una importante función además como estabilizador de la economía.
Tenemos otra pregunta: ¿Es este el modelo de actualización de las pensiones que necesitamos ahora? Se trata de un modelo, con el que, como muchos han dicho ―y el propio Gobierno de España reconoce en su Memoria económica—, se va a ahorrar dinero. Por eso, nosotros entendemos que los pensionistas, desde luego, van a sufrir recortes en su poder adquisitivo.
Otra pregunta que se nos ocurre: ¿no sería posible incentivar el empleo mucho más y, por tanto, incorporar más dinero al pago de las pensiones? También hay margen. Ya se dice que otros países aplican más porcentaje del PIB a pagar las pensiones que en España. Repito, entiendo que hay margen, y aquí quizá también se podía utilizar. El factor de sostenibilidad se va a revisar cada equis años; hay expertos que piden que se reevalúe cada año. Y, en cuanto al índice de revalorización, es importante decir que, pese a que en el preámbulo de la ley el Gobierno indica que se implanta un modelo de las pensiones de reequilibrio y de ajuste automático, después coloca esa cláusula techo —que llamaríamos nosotros—
de ese 0,25% en el Congreso y ahora, cuando se voten estas enmiendas en el Senado, parece que va a ser un 0,50%. Nosotros decimos ¿por qué no el 1 o el 2? No sé. Con esto simplemente queremos llamar la atención sobre que se debe reflexionar y contar con el consenso que aquí no hay. Estamos de acuerdo en que hay una reforma que debe hacerse. Claro que debe hacerse. Pero no así. Es necesario abrir un proceso de consulta más amplio que el del informe de los expertos —que estuvo muy bien, fue muy amplio—, hay que llevar este tema —ya se ha dicho aquí— al Pacto de Toledo, hay que acordarlo y traerlo aquí, como ya hemos dicho, desde UPN en otros temas capitales y también en este.
Señorías, el pasado viernes día 29 de noviembre, el diario El Mundo —todos lo pudimos leer— decía que Blair elogió a Zapatero por no caer en el populismo y le dijo que siempre hizo lo mejor para el país, que pasó la prueba de fuego de un líder, elementos que ayudaron —según Blair— a que España no cayera en el abismo del rescate. En aquellos días aciagos de 2010, en los que España se la jugaba, hubo un partido, UPN en el Congreso, que se abstuvo en la votación de aquel real decreto que congeló las pensiones, entre otras medidas, y nos abstuvimos por un sentido de responsabilidad que ahora también tenemos. Esa abstención, vuelvo a recordárselo, posiblemente hizo que España no tuviera que pedir el rescate. Nunca lo sabremos. En aquellos días el PP, hoy en el Gobierno, dijo que no; se puso en contra de esa medida y, sobre todo y ante todo, dijo que el problema de España era Rodríguez Zapatero. Ahora las tornas han cambiado sustancialmente, ahora el problema parece que es otro y, según el PSOE, se llama Mariano Rajoy. Por eso no sé por qué no nos extraña desde UPN que los grandes partidos no se pongan de acuerdo en los temas importantes y se echen los trastos a la cabeza. Es cierto que no es lo mismo gobernar que estar en la oposición, pero creo que hay que ser más consecuentes y tener más sentido de Estado.
Desde UPN, lo vuelvo a decir —ya lo dije respecto a alguna otra ley— creemos que es hora de que nos pongamos a hablar más, de que nos quitemos o se quiten los grandes partidos las mochilas de la historia que llevan tanto unos como otros, y que acuerden por el bien de España, como no puede ser de otro modo.
Finalizo diciendo que desde UPN no estamos —y lo digo bien alto y bien claro— para dar lecciones a nadie. Nada más lejos de nuestra intención, pero no nos vamos a cansar de decirlo y por eso nuestra posición, de nuevo, será la responsabilidad: aquella que ya tomamos allá por 2010, como antes les he relatado.
¿Por el Grupo Parlamentario Vasco en el Senado? (Denegaciones.)
Por el Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya tiene la palabra el señor Jordi Guillot, por tiempo de cinco minutos.
Yo no quería intervenir para explicar las enmiendas de mi grupo, sino por el planteamiento que ha hecho la señora Peris a unas cuestiones concretas de Convergència i Unió y del Partido Socialista, y a otras más genéricas. ¿Por qué no vamos a votar sus enmiendas? Porque recordará que se presentaron unos vetos en relación con la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal y, en coherencia con estos vetos, no podemos votar estas enmiendas. Porque en los vetos ¿qué decíamos? Que esta autoridad no es independiente y que depende del Ministerio de Hacienda. Es por ello que esta enmienda que incorpora el seguimiento por parte de esta Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal en toda la evolución de las pensiones para nosotros no da tranquilidad. Creo, señora Peris, que no es difícil de entender, independientemente de que se comparta o no; pero no es difícil de entender.
¿Por qué no votaremos tampoco la propuesta del 0,50% en el índice de revalorización? Este es el objetivo de la segunda gran enmienda que presenta el Partido Popular. Si dependiera de mi voto, lo pensaría. Lo que no pienso hacer desde la banalidad, que diría el señor Fernández, y desde la mezquindad —esta ley es un desastre y es una ley negativa para los pensionistas— es enmascararla. Es por ello que no votaré a favor de las enmiendas que presenta el Partido Popular. Solo quiero insistir en dos cuestiones: en primer lugar, el Partido Popular puede acabar aceptando al final de la legislatura que hay opiniones diferentes, que no se merecen adjetivos calificativos; ustedes las compartirán o no las compartirán, creerán que son erróneas o equivocadas, pero son opiniones que se merecen tanto respeto como las suyas. Y en segundo lugar, para todo proyecto de ley de la enjundia, de la importancia de este, es razonable pensar —y no es hablar solo de formas para enmascarar el fondo— que a lo mejor había
maneras de hacerlo mejor para garantizar que este proyecto de ley tuviera un tratamiento más adecuado y un trabajo más responsable. Esta es mi explicación.
Por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado Convergència i Unió, tiene la palabra la senadora Maria Rieradevall, por tiempo de cinco minutos.
Insiste el Grupo Parlamentario Popular en que aceptemos sus enmiendas reclamando un diálogo que han negado a todos los grupos y a los agentes sociales y tras protagonizar la quiebra del Pacto de Toledo. Llega este proyecto de ley tras arrebatar al Pleno del Congreso su derecho a debatirlo. Miren, no nos gustan sus formas ni nos gusta este proyecto de ley y no vamos a ser cómplices de su aprobación. Es un proyecto de ley que implica una reforma injusta para los pensionistas, a los que se va a condenar a perder poder adquisitivo ya que la actualización de las cuantías que reciben no va a seguir el ritmo de la evolución de los precios al quedar desligadas del IPC.
En este sentido, es significativo, además, que no se distingue entre pensiones más altas y pensiones más bajas. Este nuevo índice no compensa en épocas de bonanza económica lo que supone en momentos de crisis. El Consejo Económico y Social considera que con este índice, que busca ser un mecanismo automático que permita la adecuación de las cuentas públicas del sistema de la Seguridad Social, se produce una pérdida de poder adquisitivo.
Es evidente que este proyecto de ley se podía definir en términos jurídicos de derecho penal como un delito con las agravantes de nocturnidad y alevosía.
Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Martínez-Aldama.
Tampoco pensaba intervenir, pero al hacer alguna mención expresa a mi grupo parlamentario la portavoz del Grupo Popular tomo la palabra.
Yo creo que hay un error conceptual por parte del Partido Popular, porque si se pide el apoyo de los grupos lo que procede es el mecanismo que se llama ponencia —¿verdad?—, donde cada cual puede presentar sus propuestas y con un diálogo tranquilo y fructífero, quizá menos acalorado que este, se pueden ver pros y contras y llegar a un acuerdo. No ha habido intención por parte del Partido Popular de llegar a este acuerdo. Yo lo decía gráficamente: ustedes piden acuerdo y pacto —desde la ministra hasta usted hoy— y, sin embargo, con la otra mano imponen su rodillo y les importa un bledo lo que propongan y digan los demás. Les importa un bledo.
A usted parece que le molesta que hablemos en la prensa. Podemos hablar en la prensa, aquí o donde queramos, porque el espíritu Fernández —no me refiero al portavoz del Partido Popular, sino al del ministro Fernández—, ¿qué quiere que le diga? Eso de que todo el mundo esté callado y que nadie se mueva…, no estamos de acuerdo. Cada cual hace lo que estima oportuno y usa los medios de comunicación que le parecen oportunos y así lo hacemos. Mire, hay un ejemplo evidente de comunicación muy reciente: la ministra de Empleo y Seguridad Social hemos conocido que se va a gastar 2,5 millones de euros en contar a los españoles las bondades de la reforma laboral cuando hay un millón de empleos destruidos. Fíjese, yo hablo de coste cero, la ministra se va a gastar 2,5 millones de euros en publicitar su nefasta reforma laboral, señora Peris.
Usted dice que votemos a favor, y yo le digo: no, votamos en contra, frontalmente en contra. ¿Sabe por qué? Porque no queremos legitimar su reforma, que no es una reforma, es un recorte. Insisto y repito —enmienda 92—, me parece lamentable que ahora vendamos el 0,50% en época de bonanza como el fin de todos los males. Esto es así porque se está mercadeando con los pensionistas españoles; con centésimas se está mercadeando. Y como decía el portavoz del Grupo Parlamentario Mixto ¿por qué no el 1, el 2 o el 0,30? ¿Cuál es la razón del 0,50? Nadie lo ha explicado. Simplemente es un intento de congraciarse con los españoles cuando saben que esto es un recorte en toda regla.
Además, le insisto en que si algo requiere esto es hacerlo al revés, porque cuando la gente tiene dificultades es cuando más ayuda necesita. Cuando el país está bien, cuando hay empleo, el papel que
ahora hacen los abuelos —y de qué manera— en muchas familias no tiene tanto sentido como ahora. Si algo hay que hacer es ayudar en época de dificultades. Esto es como cuando uno va al médico. ¿Cuándo va uno al médico? Cuando está enfermo, porque cuando está bien no quiere medicinas. ¿Para qué, si no le hacen falta? Aquí pasa igual.
Haberse preocupado de topar por abajo y en vez de un 0,25 haber destinado más dinero. Seguramente hubiera habido una perspectiva diferente, pero no, aquí metemos una milonga a ver si cuela, algunos votan y esto sirve para decir que está avalado por todos. Pues no, mi grupo dice no a una reforma que, repito, no es tal, sino recorte.
Alguien aludía —creo que era el portavoz del Grupo Parlamentario Mixto— a mayo del 2010 y hablaba de su responsabilidad. Es verdad, señor Yanguas, bastante más que la que tuvo entonces el Partido Popular, porque quiero recordar que al mismo tiempo que ustedes hacían eso, quien hoy es ministro de Hacienda del Gobierno de España dijo aquella famosa frase: Dejemos que España se caiga que ya la levantaremos nosotros.
Lo que le garantizo es que no han levantado al país después de dos años, no ha mejorado en nada el país, sino que todo ha ido a peor y, sin embargo, los que van a estar en el suelo con esta ley, con este recorte, son los jubilados y pensionistas de nuestro país, porque esto es un recorte en toda regla.
Por el Grupo Parlamentario Popular en el Senado, tiene la palabra la señora Peris por tiempo de cinco minutos.
La señora PERIS JARQUE: Con la venia, señora presidenta. Seré muy breve.
Le agradezco a UPN que a veces nos haga reflexionar a todos un poquito, porque es verdad que siempre demuestran un gran sentido de Estado cuando abordan determinados temas, y esta ley es un ejemplo. Le aseguro que nosotros, el Grupo Parlamentario Popular, también intentamos muchas veces situarnos en esa posición. Es difícil cuando llevamos tramitadas en las Cortes, entre Congreso y Senado, más de 90 iniciativas legislativas, con lo que eso supone, y al Partido Socialista siempre le hemos tenido en contra, obstaculizando absolutamente todo, poniéndonos piedras tan grandes en el camino como ahora, y con el miedo que les están metiendo a todos los pensionistas, por lo que es muy difícil. A mí me da envidia el Partido Socialista alemán —no Alemania, cuidado, pero sí el Partido Socialista alemán— por ese sentido de Estado que a veces está demostrando. Por eso le agradezco que usted y su grupo, en ocasiones, nos pongan un poquito de sentido común y nos hagan reflexionar.
En cuanto al señor Guillot, también le voy a agradecer sus palabras y me voy a quedar con lo que ha dicho, que incluso se pensaría votar a favor de esta enmienda. (El señor Guillot Miravet: Me lo pensaría.) Sí, se lo pensaría, ya lo sé. No voy a cambiar sus palabras. Yo le agradezco que lo diga porque es verdad que es una buena enmienda y es para favorecer a todos los pensionistas de este país. No quiero seguir porque aún dirá que lo he tergiversado, pero se lo agradezco. (El señor Martín Rodríguez: No, si ya está.—Rumores.) ¿Ven?, esa es la actitud del Partido Socialista de la que yo me quejo.
La señora PRESIDENTA: Por favor, respeto a los demás.
La señora PERIS JARQUE: Me gustaría más una actitud como la del señor Guillot porque, por lo menos, se podría hablar.
Me parece que la intervención del señor Guillot es un avance para poder negociar alguna enmienda en un próximo proyecto de ley y poder llegar a algún acuerdo.
En cuanto a la intervención de CiU, es que no apoyaron ninguna de las diez transaccionales que le ofreció el Partido Popular en el Congreso. ¿De qué diálogo nos está hablando? Es que el 0,50 viene de una propuesta suya. Además, lo avala el informe de expertos, sobre el que se ha hablado aquí pero que, por lo que se ve, nadie conoce su contenido, porque ese informe decía que más del 0,38% garantizaba sin género de dudas el mantenimiento del poder adquisitivo. Aquí estamos hablando de años de crisis, de años de recesión, años de bonanza y años normales, y que a medio y largo plazo está garantizado, diga lo que diga el Partido Socialista, por mucho miedo que quiera meter.
Me da igual que hagan declaraciones. Por supuesto, libertad de expresión para todo el mundo, pero nos acusan de falta de diálogo y a las doce del mediodía del viernes ya salían teletipos con declaraciones de miembros del Partido Socialista. Ahora se quejan de falta de ponencia, de ausencia de diálogo, pero
ya decían que iban a votar en contra de todo a las doce del mediodía del viernes, cuando el plazo de enmiendas finalizaba a las doce de la noche. Ya estaban desmenuzando con bisturí —aquí tengo el correo electrónico— todo el proyecto de ley diciendo todo lo que les parecía mal, a lo que iban a votar en contra y por qué, sin haber presentado las enmiendas, las suyas, sin haber presentado ni las del PP ni las de ningún otro grupo. Claro que absoluta libertad de expresión, porque, efectivamente, a cada uno le conocen por sus actos, y ustedes también se negaron a aceptar las diez transaccionales del Congreso. Ninguna firma, ni un acuerdo.
Me alegro de que en la última intervención del Partido Socialista haya hablado de temas de comunicación porque, evidentemente, poco tiene que decir del fondo de este proyecto de ley, que es para garantizar el futuro de las pensiones en este país, para que a todos los pensionistas, todos los años, se les suba la pensión y para que hoy, mañana y pasado tengamos un sistema público de pensiones sostenible. El portavoz socialista se cansa de hablar del recorte de 30 000 millones, pero no es un recorte. ¡Claro que se va a ahorrar con este proyecto de ley! Pero este ahorro de 30 000 millones se va a producir en 8 años, va a haber un gasto en pensiones de un billón de euros, es decir, 30 000 millones de euros, en concreto, 33 000 en un billón de euros, porque el gasto anual en pensiones es mayor y se va a invertir más. Hay muchos otros gastos del sistema de pensiones que no son las pensiones. No sé si también le estoy dando una sorpresa al Grupo Parlamentario Socialista por las expresiones que ya nos estamos acostumbrando a tener.
Este proyecto se ha hecho para lo que comento, para garantizar la tranquilidad de todos, e insisto en que el Partido Socialista siempre ha abanderado la necesidad de no reformar las pensiones porque siempre teníamos salud, pero han sido los que han congelado, los que han dejado en quiebra, los que han dejado en déficit, etcétera. Es muy importante recordarlo, porque no hicieron otra cosa que subir la edad legal de jubilación. No tomaron ninguna medida más al mismo tiempo para ayudar a sanear el sistema.
Me gustaría acabar con eso, con pedir otra vez que apoyen nuestras enmiendas porque igual ya es un poquito difícil hacer lo mismo con el proyecto de ley.
Después del turno de portavoces, pasamos a la votación de las enmiendas. ¿Alguien quiere votación separada? (El señor Martínez-Aldama Sáenz pide la palabra.) Señor Martínez-Aldama, tiene la palabra.
El señor MARTÍNEZ-ALDAMA SÁENZ: Señora presidenta, como en otras ocasiones, he hecho un estadillo que puede hacer más fácil la votación. Si le parece bien, se lo puedo entregar a la Mesa.
La señora PRESIDENTA: Sí, me lo esperaba. Si así lo hace, se lo agradeceríamos.
Podemos hacer una pausa de cinco minutos para facilitar copia al resto de los grupos y pasamos a la votación, a no ser que estén ustedes de acuerdo y pasemos a votar directamente.
Señor Guillot ¿quiere usted pasar a la votación directamente?
El señor GUILLOT MIRAVET: Sí, señora presidenta.
La señora PRESIDENTA: ¿Les parece a ustedes bien? (Asentimiento.)
Todas sus señorías están de acuerdo, por lo que pasaríamos a votación directa.
El señor LETRADO: Señora presidenta, por una cuestión de orden, para los taquígrafos y para mí sería bueno hacer una fotocopia, tan solo sería cuestión, no de cinco, sino de medio minuto.
La señora PRESIDENTA: Un minuto para el letrado.
El señor MARTÍNEZ-ALDAMA SÁENZ: Tengo aquí una copia y la puedo facilitar.
La señora PRESIDENTA: Perfecto. Procedemos a la votación.
Empezamos con las enmiendas de Izquierda Unida, Grupo Parlamentario Mixto, senadores Iglesias Fernández y Mariscal Cifuentes. Se trata de las enmiendas 1 a 18. En primer lugar, votamos las enmiendas números 1 a 5, 8 a 11 y 14 a 17.
En segundo lugar, votamos las enmiendas 6, 7, 12, 13 y 18.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos a favor, 3; en contra, 15; abstenciones, 7.
Votamos ahora las enmiendas 19 a 25, del Grupo Parlamentario Vasco en el Senado. En primer lugar, sometemos a votación las enmiendas 19 a 21.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos a favor, 9; en contra, 15; abstenciones, 1.
En segundo lugar, votamos las enmiendas 22, 23 y 25 de este mismo grupo.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos a favor, 2; en contra, 15; abstenciones, 7.
A continuación, sometemos a votación la enmienda 24.
Enmiendas del Grupo Parlamentario Socialista números 26 a 40. Las votamos en un bloque.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: a favor, 9; en contra, 15; abstenciones, 1.
Enmiendas del Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya números 41 a 73. Votamos las enmiendas 41 a 45, 48 a 51, 54 a 57 y 59 a 73.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos a favor, 9: en contra, 15; abstenciones, 1.
Sometemos a votación las enmiendas 46, 47, 52, 53 y 58.
Emiendas del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado Convergència i Unió números 74 a 90. Votamos las enmiendas 74, 75, 88 y 90.
Seguidamente, sometemos a votación las enmiendas 76 a 82, 84 a 86 y 89.
Enmiendas 83 y 87.
Finalmente, correspondería someter a votación las enmiendas del Grupo Parlamentario Popular en el Senado que van de la 90 a la 94. (La señora Martínez Muñoz pide la palabra.)
Puede hacer uso de la palabra, señoría.
La señora MARTÍNEZ MUÑOZ: Me gustaría pedir votación separada de la enmienda 92.
La señora PRESIDENTA: De acuerdo. Votamos en primer lugar la enmienda 92.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos a favor, 16; en contra, 7; abstenciones, 2.
Votamos ahora las enmiendas 91, 93 y 94.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos a favor, 15; en contra, 8; abstenciones, 2.
Pasamos, señorías, a la votación del texto remitido por el Congreso de los Diputados salvo las enmiendas que han quedado incluidas y en su caso las que han sido ya aprobadas.
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos a favor, 15; en contra, 8; abstenciones, 1.
Señorías, queda, pues, aprobado el texto remitido por el Congreso de los Diputados.
Queda por designar la persona para presentar el dictamen de la comisión ante el Pleno. ¿Están de acuerdo sus señorías en que sea la presidenta de esta comisión? (Asentimiento.)