Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/circular-externa-100-000004-de-marzo-10-de-2008?documento=legcol&contexto=legcol_75992042437ef034e0430a010151f034&vista=STD-PC
Timestamp: 2019-10-20 17:54:35
Document Index: 182540923

Matched Legal Cases: ['artículo 378', 'artículo 378', 'artículo 590', 'artículo 1', 'artículo 587', 'artículo 587', 'artículo 378', 'artículo 2', 'artículo 595', 'artículo 1297', 'artículo 378', 'artículo 379', 'artículo 378', 'artículo 2', 'artículo 378', 'artículo 2322', 'artículo 18', 'artículo 378']

﻿ CIRCULAR EXTERNA 100-000004 DE MARZO 10 DE 2008
CIRCULAR EXTERNA 100-000004 DE 10 DE MARZO DE 2008
CONTENIDO:SOCIEDADES COMERCIALES. SE LES IMPARTEN INSTRUCCIONES RELACIONADAS CON LA REPRESENTACIÓN DE ACCIONES DE SUCESIONES Y DE SOCIEDADES CONYUGALES ILÍQUIDAS. DEROGA LA CIRCULAR EXTERNA 25 DE 1997.
REVISTA LEGISLACIÓN ECONÓMICA N°:1332 DE ABRIL 15 DE 2008, PG.487
CIRCULAR EXTERNA 100-000004 DE 2008
Ref.: instrucciones relacionadas con la representación de acciones de sucesiones y de sociedades conyugales ilíquidas.
Por considerarlo de interés general a continuación se fija la posición vigente de esta superintendencia respecto de la representación de las acciones de una sucesión ilíquida y de una sociedad conyugal ilíquida (aplicación del artículo 378 del Código de Comercio).
1. Representación de las acciones de la sucesión ilíquida una vez abierto el proceso de sucesión.
El régimen de representación de las acciones que pertenecen a la sucesión ilíquida de un accionista fallecido se encuentra determinado en el inciso 3º del artículo 378 del Código de Comercio el cual expresa:
“(...) El albacea con tenencia de bienes representará las acciones que pertenezcan a la sucesión ilíquida. Siendo varios los albaceas designarán un solo representante, salvo que uno de ellos hubiere sido autorizado por el juez para tal efecto. A falta de albacea, llevará la representación la persona que elijan por mayoría de votos los sucesores reconocidos en el juicio”.
En efecto, el Código de Procedimiento Civil en su artículo 590 modificado por el artículo 1º, numeral 318 del Decreto 2282 de 1989 establece el procedimiento para el reconocimiento de los interesados en el proceso de sucesión y expresa:
1. En el auto que declare abierto el proceso se reconocerá a los herederos, legatarios, cónyuge sobreviviente y albacea que hayan solicitado la apertura, si aparece la prueba de su respectiva calidad.
2. Desde que se declare abierto el proceso hasta antes de proferirse la sentencia aprobatoria de la partición o adjudicación de bienes, cualquier heredero o legatario, el cónyuge sobreviviente o el albacea podrán pedir que se les reconozca la calidad. Si se trata de heredero, se aplicará lo dispuesto en el numeral 5º del artículo 587 (...)”.
A este respecto el artículo 587, numeral 5º indica que la petición de reconocimiento del heredero, debe incluir: “(...) 5. La manifestación de si acepta la herencia pura y simplemente o con beneficio de inventario cuando se trate de heredero. En caso de guardarse silencio sobre este punto se entenderá que se acepta en la segunda forma”.
En el evento que el respectivo trámite de liquidación de la sucesión de un accionista fallecido no se haya promovido por sus legitimarios, el cónyuge sobreviviente o el albacea, y por tanto no exista el reconocimiento de los sucesores o del albacea y se quiera establecer la representación de las acciones que corresponden a la sucesión ilíquida, el artículo 378 del Código de Comercio no indica nada al respecto, por lo cual es preciso acudir a las reglas generales de la curaduría de bienes consagradas en la legislación civil, por la expresa remisión que para el efecto dispone el artículo 2º del Código de Comercio.
“ART. 569.—Se dará curador a la herencia yacente, esto es, a los bienes de un difunto cuya herencia no ha sido aceptada.
La curaduría de la herencia yacente es dativa”.
“ART. 1297.—Herencia yacente. Si dentro de quince días de abrirse la sucesión no se hubiere aceptado la herencia o una cuota de ella, ni hubiere albacea a quien el testador haya conferido la tenencia de los bienes, y que haya aceptado su encargo, el juez, a instancia del cónyuge sobreviviente, o de cualquiera de los parientes o dependientes del difunto, o de otra persona interesada en ello, o de oficio, declarará yacente la herencia (...) y se procederá al nombramiento del curador de la herencia yacente.
Si hubiere dos o más herederos, y aceptare uno de ellos, tendrá la administración de todos los bienes hereditarios pro indiviso, previo inventario solemne; y aceptando sucesivamente sus coherederos, y suscribiendo el inventario tomarán parte en la administración. Mientras no hayan aceptado todas las facultades del heredero o herederos que administren, serán las mismas de los curadores de la herencia yacente; pero no serán obligados a prestar caución, salvo que haya motivo de temer que bajo su administración peligren los bienes”.
“ART. 581. CPC—Declaración de yacencia. Si dentro de quince días de abrirse la sucesión no se hubiere aceptada la herencia o una cuota de ella, ni hubiere albacea con tenencia de bienes y que haya aceptado el cargo, el juez, de oficio o a petición del cónyuge sobreviviente, o de cualquiera de los parientes o dependientes del difunto o de quien pretenda promover demanda respecto de ella, declarará yacente la herencia y le designará curador (...)”.
“ART. 575.—Facultades del curador de bienes. El curador de los bienes de una persona ausente, el curador de una herencia yacente, el curador de los derechos eventuales del que está por nacer, están sujetos en su administración a todas las trabas de los tutores o curadores y además se les prohíbe ejecutar otros actos administrativos que los de mera custodia y conservación y los necesarios para el cobro de los créditos y pago de las deudas de sus respectivos representados”.
Para ampliar lo expuesto anteriormente con relación a la administración de los bienes de la herencia durante el proceso de sucesión, resulta pertinente remitirse a lo indicado en el artículo 595 del Código de Procedimiento Civil, donde se atribuye al albacea con tenencia de bienes o a los herederos que hubieren aceptado la herencia de acuerdo con el citado artículo 1297 del Código Civil, la administración de los mismos. Igualmente, se señala en la norma referida que los bienes de la sociedad conyugal ilíquida “serán administrados conjuntamente por el cónyuge sobreviviente y el albacea o por aquel y los mencionados herederos, según el caso” (CPC., art. 595).
Para el caso particular de la representación de las acciones del accionista fallecido y que pertenezca a la sucesión ilíquida o a la sociedad conyugal disuelta, las personas interesadas, una vez se constituyan en sucesores reconocido en el juicio o trámite sucesoral, deberán actuar en los términos del inciso 3º del artículo 378 del Código de Comercio, mediante la designación de una persona elegida por la mayoría de los votos de los sucesores reconocidos en el juicio.
Lo mismo se predicará de los demás derechos del accionista consagrados en el artículo 379 del Código de Comercio, que se aplican a la sucesión ilíquida, y que le corresponde ejercer a quien representa sus derechos, tales como el de recibir el pago de los dividendos correspondientes. En este evento, el pago solo será válido cuando se efectúa a la persona legalmente legitimada para recibirlo por tener la representación y administración de las acciones de la sucesión.
“Los derechos universales también están destinados a convertirse en derechos singulares. Así, el derecho hereditario del heredero se transforma mediante la partición y adjudicación en derechos reales, en créditos y en derechos inmateriales. Exactamente lo mismo sucede con los derechos sociales de los sucesores en el patrimonio social de las personas jurídicas disueltas, y con los derechos de los cónyuges en la masa de gananciales de las sociedades conyugales disueltas” (Valencia Zea, Arturo. Derecho Civil Tomo I Parte General y Personas Ed. Temis, Bogotá 1987. pág. 240).
El artículo 378 del Código de Comercio en su inciso 1º prevé la posibilidad de que una acción (o cuota social), pueda llegar a pertenecer por cualquier causa legal o convencional a dos o más personas, caso en el cual se impone la necesidad de designar un representante común y único, pero sin que se disponga en esta norma legal sistema alguno para hacer tal designación por parte de los titulares de dicha acción.
Para suplir este vacío es preciso acudir a lo establecido en el artículo 2º del citado código según el cual “en las cuestiones comerciales que no pudieren regularse conforme a la regla anterior, se aplicarán las disposiciones de la legislación civil”.
Para ello se debe partir de la base de que cuando se da la situación descrita en el inciso 1º del artículo 378 en mención, esto es, que sobre una sola parte alícuota del capital social recaiga la titularidad de varias personas, lo que se conforma alrededor de dicha parte alícuota es una comunidad, institución esta regulada en el artículo 2322 y siguientes del Código Civil y, por lo tanto, a juicio de este despacho el nombramiento del representante de la referida parte alícuota debe hacerse de la misma manera señalada para el nombramiento del administrador de la comunidad, más aún si se considera que el aludido representante adquiere prácticamente el carácter de administrador de la comunidad que surge sobre la acción o cuota que pertenece en pro indiviso, dadas las funciones que precisamente va a cumplir el representante.
Así mismo la citada ley en su artículo 18, prevé la forma de proceder para el caso en que no se pudiese elegir al administrador de la anterior manera, otorgando a cada uno de los comuneros, léase herederos, la facultad de acudir al juez para que los convoque a junta general, quien determinará expresamente la fecha, hora y lugar de la reunión, y así bajo su presencia, efectuar el aludido nombramiento en cuyo caso podrá hacerse por cualquier número de sucesores que concurra y en el evento que no se logre el referido nombramiento, este corresponderá al juez, en concordancia con lo previsto en el inciso 2º del artículo 378 ya citado.
II. Diferencias entre actos de administración o conservación de los bienes de la herencia y la representación propiamente dicha de los derechos de acciones que le corresponden a la sucesión
2. Siendo varios los albaceas, debe designarse un solo representante, salvo que uno de los(sic) haya sido autorizado por el juez para el efecto.
4. En el evento de que no existan sucesores reconocidos, la representación le corresponderá al curador de la herencia yacente designado por el juez, cuando la herencia haya sido declarada yacente (C.C., art. 1297).
Esta circular rige a partir de la fecha de su publicación en el Diario Oficial y deroga la Circular Externa 025 del 18 de noviembre de 1997.
N. del D.: Esta circular va dirigida a administradores, representantes legales y revisores fiscales de sociedades comerciales.