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Timestamp: 2015-01-31 05:35:58
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ISSUU - Integridad Genética by Enrique Varsi
Teoría general del Derecho y el Genoma Humano
﻿CAPÍTULO CUARTO INTEGRIDAD GENÉTICA La integridad del ser humano es en sí la característica propia, el contexto corporal y funcional que como sujeto de derecho le corresponde a la persona. Es una virtud natural que tiene todo ser humano, la cual le permite mantener su cuerpo sano, sin ningún tipo de afección o disminución. La ley, al consagrar este derecho individual, protege la integridad de la especie humana y al genoma, no específicamente a la humanidad, ya que, como dice MARÍA DOLORES VILACORO1, necesitamos un sujeto a quién atribuir la titularidad del derecho, no siendo suficiente la persona (que de hecho ya lo es), sino que hace falta un vínculo real (la especie humana) la cual no debe confundirse con la humanidad. El fundamento de los derechos de la especie humana es su propia dignidad, entendida como excelsitud o índole sui generis que la sitúa en un plano superior a lo puramente orgánico. En ese sentido, la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos2 (art. 1º), así como otros documentos y autores vienen proponiendo considerar, en sentido simbólico, al genoma patrimonio de la humanidad, cosa que no debe ser, pues el genoma no constituye un patrimonio común ni individual, no es una cosa o un bien, sino que es parte de la especie humana, de la vida en sí. Compartimos la opinión de MARÍA DOLORES VILA-CORO3 en el sentido de que se debe proclamar a la especie humana como sujeto de derecho y titular del derecho a la integridad de su genoma para así poder preservar los derechos de las generaciones futuras. El genoma humano es un elemento constitutivo, no es un patrimonio común, pertenece a la propia especie humana. El derecho genético se encarga de brindar normas de seguridad a la integridad fisiológica y genética de la persona humana. En este punto brinda proMARÍA DOLORES VILA-CORO, “La integridad del genoma: un derecho de la especie humana”, en Diario ABC, Madrid, 9 marzo 1997, pág. 36. 2 La Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos, Unesco, 29ª Conferencia General, París, 11 noviembre 1997. Respecto de este documento internacional es importante señalar que si bien no tiene un carácter vinculante “constituye, no obstante, la base jurídica internacional en la que deberán apoyarse los Estados cuando quieran aplicar, en su legislación nacional, los principios enunciados en la Unesco”. Citado por GIORGIO FILIBECK, “Reflexiones en torno a la Declaración de la Unesco sobre el genoma humano”, en L’osservatore Romano, de 16 enero 1998, núm. 3, pág. 12 (36). 3 Loc. cit.
tección al cuerpo, regula la investigación y estudio sobre el ser humano, los procedimientos de la intervención genética, limita la manipulación y ampara al genoma humano en su conjunto. Es necesario tener en cuenta que la persona no solo es cuerpo, sino también tiempo y espíritu, es decir, vivencias e interrelaciones, de allí que la protección que ha de brindar el derecho debe ser integral. Sección I. La investigación y la experimentación humana § 50. GENERALIDADES La investigación científica es la búsqueda de conocimientos nuevos y se realiza por medio de la observación o experimentación. La observación es la forma de ver o apreciar determinados fenómenos, pero sin interferir en su proceso natural. La experimentación es todo lo contrario: no es una actitud pasiva como la de la observación, sino más bien activa y dirigida, básicamente, a manipular o intervenir directamente componentes u organismos. Las ciencias aplicadas, mediante la investigación científica (género) y de la observación y experimentación (especie), se han encargado de estudiar directamente al ser humano. Sin embargo, la Iglesia, organismos internacionales y algunos países sustentados en reglas generales y principios naturales, han determinado en contundentes documentos las consecuencias de las investigaciones científicas y el avasallamiento de la ciencia sobre el ser humano. Uno de los más importantes instrumentos en esa dirección es la Instrucción sobre el respeto de la vida humana naciente y la dignidad de la procreación (Ciudad del Vaticano, 1987) La Instrucción citada utiliza indistintamente los términos investigación y experimentación para referirse a la intervención y aplicación de las ciencias biológicas en el hombre, pero precisa el correcto significado que se le otorga a cada uno de estos términos: “Por investigación se entiende cualquier procedimiento inductivo-deductivo encaminado a promover la observación sistemática de un fenómeno en el ámbito humano, o a verificar una hipótesis formulada a raíz de precedentes observaciones. ”Por experimentación se entiende cualquier investigación en la que el ser humano (en los diversos estadios de su existencia: embrión, feto, niño o adulto) es el objeto mediante el cual se pretende verificar el efecto, hasta el momento desconocido o no bien conocido, de un determinado tratamiento (v. gr., farmacológico, teratógeno, quirúrgico, etc.)”4.
4 La Instrucción sobre el respeto de la vida humana naciente y la dignidad de la procreación (ciudad del Vaticano), Lima, Edit. Salesiana, 1987, pág. 16 (véase nota aclaratoria).
Con ello apreciamos que el desarrollo de la biociencia se presenta como un inminente peligro para la integridad del hombre, circunstancia que explica que sea necesario poner límites a la investigación biológica y sus aplicaciones. Es aquí donde el derecho debe intervenir en salvaguardia de los valores y principios fundamentales de la persona. En este sentido, debe reglamentarse las actividades biocientíficas fijando normas para su utilización, estableciendo sanciones penales para responder a los casos de manipulación o abuso en las técnicas de reproducción asistida. § 51. PROCEDIMIENTOS DE LA INTERVENCIÓN GENÉTICA EN EL SER HUMANO El profesor argentino ENRIQUE CARLOS BANCHIO5 señala cuatro procedimientos o niveles potenciales de intervención genética en el ser humano, bien mediante la terapia génica o la manipulación: A) La terapia génica de las células somáticas Destinada a la corrección de defectos genéticos en las células somáticas de una persona. Este procedimiento es llamado también genoterapia somática que solo tiene que ver con las células del cuerpo (soma) y no afecta para nada la herencia. B) La terapia génica de la línea germinal Consiste en la inserción de un gen en las células reproductoras con el propósito de corregir la anomalía en su futura descendencia. Llamada también genoterapia germinal, su procedimiento está dirigido a las células reproductoras masculinas y femeninas. En estos casos toda alteración se transmite de generación en generación, pues el patrimonio genético del reproductor fue modificado. C) La manipulación genética perfectiva Similar a la anterior, pero su fin es mejorar un determinado carácter somático de la persona (estatura, color de ojos o de piel). D) La manipulación eugénica Busca mejorar las características humanas codificadas por un gran número de genes determinantes de los rasgos específicos de la personalidad, la inteENRIQUE CARLOS BANCHIO, “El Proyecto genoma humano frente a la ética y el derecho”, en Estudios en honor de Pedro J. Frías, vol. III, Córdoba, Edit. El Copista, 1994, págs. 957 y 958.
ligencia, el carácter, etc. Podemos entonces apreciar que la intervención genética o experimentación puede realizarse sobre las células somáticas, sexuales, sobre los genes de la persona o sobre embriones humanos, que van a ser implantados, o con los embriones sobrantes. Así mismo, existen los llamados procesos de modificación genética, los que pueden ser realizados de la siguiente manera:
Procesos de manipulación genética
Terapéutico Combinaciones
Enfermedad Mal Cosmética genérica
Eugenesia Estética Positiva
Mejora dotación genérica
Corrige gen defectuoso
Como refieren RODRÍGUEZ LUÑO y LÓPEZ MONDÉJAR6, los fines de la investigación son diversos, por mencionar algunos: mejorar el conocimiento del desarrollo del cigoto antes de la implantación y después de ella; el desarrollo de las técnicas de ingeniería genética que permitirían corregir en un futuro los errores genéticos; perfeccionar el conocimiento de la fisiología embrional; la producción de tejido embrional que, dada la ausencia de histocompatibilidad, podría servir para reparar tejidos adultos alterados por fenómenos patológicos o también para remediar defectos genéticos enzimáticos; así mismo, está dirigida al diagnóstico de la hipofertilidad masculina.
6 A. RODRÍGUEZ LUÑO y R. LÓPEZ MONDÉJAR, La fecundación “in vitro”, Madrid, Edit. Palabra, 1986, pág. 49.
§ 52. LA MANIPULACIÓN GENÉTICA
“Mira la obra de Dios: porque ¿quién podrá enderezar lo que Él torció”. ECLESIASTÉS, 7:13
El término manipular es definido por el Diccionario de la Lengua Española de la siguiente manera: “Manipular. (Del lat. manipûlus, ‘manojo’, ‘unidad militar’, y en b. lat. ‘el ornamento sagrado’) tr. Operar con las manos o con cualquier instrumento. 2. Trabajar demasiado una cosa, sobarla, manosearla (...)”7. Podemos dar dos definiciones de manipulación genética8: una técnica y otra ética. Técnicamente (o en su aspecto específico), la manipulación genética es aquel procedimiento que intenta modificar,o alterar el patrimonio genético de un ser viviente9, ora en su integridad ora en sus sustancias o componentes. Es la intervención o instrumentación10 directa para dirigir o alterar un organismo, que produce consecuencias dañinas y altera su esencia natural. Éticamente (o en su aspecto genérico), es aquella investigación que sin implicar una variación en el genoma, atenta contra las leyes de la naturaleza y los principios vitales. Manipular es, entonces, una maniobra sobre la estructura biológica o genética del ser humano que lesiona, desconoce y conculca sus derechos. Cualquiera que sea su fin y utilidad, presente o futura, siempre afectará la dignidad de nuestra especie. Esta es una concepción ampliamente admitida en defensa de la vida y en pro de la humanidad. Ahora bien, es de considerar que pueden realizarse actos de manipulación genética con fines terapéuticos, es decir, que variando o alterando las leyes naturales del organismo se busque evitar un mal o defecto en el individuo.
Real Academia Española, Diccionario de la Lengua Española, 21ª ed., Madrid, 1992, pág. 1310. 8 ENRIQUE VARSI ROSPIGLIOSI, Derecho y manipulación genética (calificación jurídica de la clonación), op. cit., págs. 62 y 63. 9 Idem, “El derecho genético (su influencia en el derecho de las personas y en el derecho de la familia)”, en Los diez años del Código Civil peruano, 1ª ed., Lima, Universidad de Lima, 1995, pág. 156. 10 ÁNGEL SANTOS RUIZ utiliza este sustantivo en vez de manipulación. Su sustento es que al derivarse “... de la palabra latina instrumentum, que supone un conjunto de piezas combinadas adecuadamente para que sirva con determinado objetivo; también equivale a aquello de que nos servimos para hacer una cosa. Creo que así la denominación instrumentación genética, comporta un significado inequívoco y consonante con el empleo que ha hecho, y hace, el hombre de los alucinantes descubrimientos en tan específico campo” (véase del autor citado, Instrumentación genética, Madrid, Edit. Palabra, 1987, pág. 7).
En este sentido, vemos entonces que en la actualidad la manipulación genética puede tener un fin beneficioso o positivo, sea eugenésica o terapéutica. El problema surge cuando para determinar o aplicar dichos resultados se han realizado experimentaciones previas muchas de las cuales son atentatorios a la esencia humana. A) Características
“El hombre, una especie en peligro” RAMÓN MARTÍN MATEO
La manipulación genética, como comúnmente se le ha entendido, tiene determinadas características que la convierten en un procedimiento típicamente negativo para el hombre y la vida humana en sí, la que al tener un carácter sagrado rechaza todo tipo de intervención tendente a dirigir los principios y leyes naturales. Por ello, se refiere que las principales características de la manipulación genética son: • Es un fin para la técnica en la que se utiliza al hombre como un medio. • Es una intervención no terapéutica. • Atenta contra la identidad, integridad, individualidad y dignidad del ser humano. • Es un acto ilícito al ser contrario a la naturaleza. • Atenta contra el bien de la familia. • Lesiona los derechos del ser humano. • Es un acto injustificado. De por sí no trae ningún beneficio para la humanidad. • Es una práctica infrahumana y antihumana. • Busca transformar, modificar y alterar la naturaleza del ser humano (v. gr. crear factores hereditarios irreversibles). • Equivale a daño. • La intervención no debe estar dirigida necesariamente a los genes. Basta que sea una técnica perjudicial y selectiva para que implique una manipulación (la inseminación artificial realizada para seleccionar el sexo es un típico caso de manipulación)11. B) Fines La utilización y aplicación de la manipulación genética en el ser humano no siempre va en provecho directo e inmediato del mismo. Sirve para canalizar
11 Véase a ALEJANDRO TORO DEL MARZAL, “La reproducción asistida. Elección de sexo”, en Cuadernos Jurídicos, Barcelona, Edit. Fontalba, núm. 22, septiembre 1994, págs. 52 a 70.
experimentos negativos que por su esencia son contrarios a la naturaleza y a la dignidad del ser humano, llevando implícita una presunción de ilegalidad. De esta manera, sus fines y objetivos atentan contra el ser humano, so pretexto buscar fundamentalmente el desarrollo científico. Sin embargo, como ya hemos indicado, determinados procedimientos de ingeniería genética, si bien intervienen directamente en la esencia del hombre, marcan pautas básicas para encontrar la cura o el tratamiento a taras, dolencias o defectos en el ser humano. Sin este tipo de experimentaciones sería difícil el avance de la ciencia en campos como el de la terapéutica, área en la que se permite la manipulación, pero dirigida a fines humanitarios y objetivos definidos en futuro provecho del hombre, sin transgredir los derechos propios del ser humano en el momento de realizar las intervenciones. C) Tipos de manipulación genética
“Procrear es experimentar con el azar”. JEAN ROSTAND (Premio Nobel de Biología) “... Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” LUCAS, 23:34
Los casos de manipulación genética se pueden presentar en los siguientes estadios biológicos de la vida12:
Estadios de la vida Fecundación Antes En Gestación Nacimiento Muerte
Expliquemos algunos casos: a) Antes de la fecundación. Se realiza de manera especial sobre los game-
• Mediante el descarte, cultivo o tratamiento de gametos, lo que implica actos experimentales en las células sexuales. • Crioconservación prolongada de células sexuales, este procedimiento independientemente de paralizar el contenido vital de los gametos lleva a la descronologización del momento de la fecundación natural. • Mezcla de componentes genéticos, que se lleva a cabo por medio de la inseminación confusa, mixta o combinada, que se representa mediante el coctel de semen, y da lugar a fecundaciones de paternidad indeterminada.
Véase a VARSI ROSPIGLIOSI, “Biogenética vs. derecho”, en Diario Oficial El Peruano, 29 abril 1993, sec. B, pág. 14.
• Alteración del genoma es la variación de la esencia genésica del organismo viviente. • Transgénesis, los seres transgenésicos son aquellos que en estado embrionario han recibido material genético exógeno mediante métodos artificiales. El material genético que incorpora es incluido en un vector (plásmido o virus)13. Es de tenerse en cuenta que la transgénesis puede realizarse, también, transfiriendo genes foráneos a determinados gametos. • Cesión de material genético, esperma y óvulos (ovodonación), esto lleva a la confusión en la determinación de la filiación al intervenir una tercera persona que facilita su material genético para la técnica de reproducción asistida. • Seudofecundación, espermatozoide con espermatozoide, óvulo con óvulo, óvulo con espermatogonia (proceso primario del espermatozoide), óvulo con células adultas14, óvulo con espermatozoides artificiales15; estos casos biológiJORGE ARÉVALO, “Clonación y transgenia vs. reproducción sexual: fundamentos biológicos”, en 1er Foro nacional Los desafíos de la clonación y la transgenia a la humanidad, Lima, Academia Nacional de Medicina, 17 diciembre 1998. 14 Crean embriones sin el aporte masculino. Se realizó un experimento con ratas en Australia: aplicaron técnicas para reducir el número de cromosomas. El óvulo fue fecundado con células adultas divididas por la mitad; si es exitoso permitiría concebir sin gametos masculinos El embrión se formó con un óvulo y parte de una célula del mismo animal El próximo paso es probar si logran implantarse en el útero “Ni siquiera las técnicas más arriesgadas de fecundación asistida han jamás intentado algo igual, pero ahora un equipo de la Universidad Monash de Melbourne, Australia, parece haber logrado que sea posible concebir un hijo sin necesidad de utilizar espermatozoides. Los investigadores australianos, dirigidos por la doctora Orly Lacham-Kaplan, han obtenido embriones de ratones a partir de óvulos (esto no tiene nada de extraño) y de células provenientes de cualquier parte del cuerpo (y aquí radica el evento extraordinario). Se abren así escenarios inquietantes, como aquellos que prometen a dos mujeres poder concebir utilizando el óvulo de una y parte de una célula cualquiera de la otra. Estas últimas células, llamadas somáticas , tienen un patrimonio genético de 46 cromosomas, el doble de aquellas especializadas en la reproducción de la especie, es decir, óvulos y espermatozoides, que poseen solamente 23 porque de su fusión durante la concepción deriva el bagaje genético del futuro individuo, mitad de la madre y mitad del padre. El singular experimento, del que dio noticia la cadena inglesa BBC, por ahora dio lugar a embriones in vitro, pero el paso sucesivo será transferir esta vida potencial en el útero de madres subrogantes, con la esperanza de que éstos se implanten, ocurra el embarazo y nazcan ratoncitos vitales y sanos”. Franca Porciani, La Nación, 12 julio 2001, Milán (Corriere della Sera). 15 Producirán espermatozoides artificiales (fertilidad asistida: ensayan una técnica controvertida), en La Nación, Argentina, 21 enero 2002. Londres (The Sunday Times). Las parejas de lesbianas pronto podrían tener chicos que compartan los genes de ambas integrantes utilizando una técnica de fertilidad que se está desarrollando en Estados Unidos. Consiste en tratar células tomadas de una mujer y convertirlas en espermatozoides artificiales que fertilizarían los óvulos de la otra. Científicos del Instituto de Genética Reproductiva de Chicago afirman que ya están probando la técnica en óvulos humanos y que el sistema podría estar listo en dos años. Esta tecnología fue desarrollada para permitirles a hombres que carecen de espermatozoides —por ejemplo, por causa de tratamientos de radio o quimioterapia para tratar el cáncer— tener hijos.
cos buscan la creación de una vida sin una concepción propiamente dicha, son antinaturales y su única finalidad es el tecnicismo en los procesos de reproducción. • Comercio de gametos, este sería un acto ilícito y contrario a las buenas costumbres, pues recae sobres sustancias que están fuera del comercio. b) En la fecundación. Toda aquella experimentación de embriones con fines distintos a la procreación propiamente dicha, como los siguientes casos: • Clonación, que es propiamente fisión embrional, es decir, el acto mediante el cual se generan individuos idénticos. Ahora bien, la técnicas de clonación han tenido tal avance que puede generarse la duplicación genética de un organismo adulto e, incluso, ya es un éxito los procesos de paraclonación o clonación parcial que sirven para generar cuerpos celulares similares, esto con fines terapéuticos. • Destrucción de cigotos o embriones cultivados y no anidados (embrionicidio), en el campo penal peruano existe un vacío legal acerca de la punibilidad en la exterminación de los embriones ex utero, lo que viene generando toda una industria con estos seres humanos que son tratados como meros materiales genéticos. • Cultivo de embriones más allá del límite de la anidabilidad con muerte inevitable (embriotrofia letal). • Fusión o entrecruzamiento de genes, creándose las quimeras o mosaicos genéticos que son embriones de paternidad múltiple al haber sido consecuencia de la sumatoria o amalgamiento de dos o más embriones. • Procesos de hibridación, que es propiamente la fecundación interespecies, es decir, traer a la vida aquellos seres mitológicos o crear nuevas especies (realizado con éxito en el reino animal: Cabreja, Universidad de Cambridge, 1985 y Ternera-Quimera 963.041, Escuela veterinaria de Hannover). La ley 35 española sobre técnicas de reproduccción humana al referirse a la investigación y experimentación autoriza el test del hamster para evaluar la capacidad de fertilización de los espermatozoides humanos hasta la fase de división en dos células del óvulo del hamster fecundado, momento en que se interrumpirá el test, prohibiéndose otras fecundaciones entre gametos humanos y animales, salvo las que cuenten con el permiso de la autoridad pública correspondiente, o, en su caso, de la Comisión Nacional multidisciplinar, si tiene competencias delegadas (art. 14, 4). • Crioconservación de embriones, que de por sí implica un acto que atenta contra la dignidad del embrión al cual se le paraliza su proceso vital a la espera de ser implantado en el momento que la voluntad de la madre o la del médico tratante lo determine. • Fecundación o inseminación no consentida, es similar a un acto de violación en el cual a una mujer sin su voluntad se le inocula el material genético fecundante.
• Fecundación post morten, esta técnica surgió luego del dominio del congelamiento de semen humano sin pérdida de su valor fecundante. En esta debe tenerse en cuenta la fecha en la cual se realiza para rescatar la vigencia de la presunción pater est, así como la formalidad en el consentimiento hecho en vida del marido o cedente o, en su caso, prohibirse como lo hace la ley alemana y la sueca. • Fecundación o inseminación realizada en mujeres solteras, lo que cada día va en aumento, así tenemos que, los expertos estiman que el 75% de las mujeres ‘solas’ inseminadas en España son lesbianas16. • Obtención de embriones por lavado uterino, esto con la finalidad de selección o utilización industrial o cosméticos de los embriones. • Modificación artificial del genoma humano mediante la selección de sexos, caracteres raciales, estatura, entre otros. • Selección de sexo, por regla general está prohibida, sin embargo, la misma podría ser permitida para evitar la transmisibilidad de enfermedades hereditarias. En España, la Universidad Autónoma de Barcelona ha conseguido elegir el sexo de los hijos de una pareja para evitar que pudieran heredar la hemofilia, el Sida y la hepatitis C que tenía el padre. En 1998 solicitaron a la Comisión Nacional de Técnicas de Reproducción Asistida la autorización de un complejo proceso de fecundación in vitro, la que se realizó mediante un proceso de lavado de semen, fecundación ex corpore y diagnóstico preimplantacional de embriones17. c) En la gestación • Cesión de útero, como tal es un acto inmoral y antiético viciado de nulidad que por su invalidez no daría lugar a ningún tipo de reclamación de los padres genéticos para exigir su cumplimiento18. • Gestación interespecies, que son aquellas realizadas en útero no humano. • Gestación artificial o mecánica, es la denominada ectogénesis que busca realizar el proceso de gestación de una manera técnica, es decir, fuera del vientre humano, en una incubadora19.
El Mundo, El digital hoy (8 octubre 2000). “Un equipo español selecciona el sexo de embriones para prevenir la hemofilia”, en http:/ /www.abc.es (5 octubre 2000). 18 GRACIELA N. MESSINA DE ESTRELLA GUTIÉRREZ, Bioderecho, Buenos Aires, Edit. AbeledoPerrot, 1998, pág. 76. 19 Primer útero artificial, un paso hacia la deshumanización. Entrevista con el obispo Elio Sgreccia. Ciudad del Vaticano, 11 febrero 2002 (Zenit.org). Un representante de la Santa Sede manifestó este lunes la preocupación de la Iglesia católica ante el anuncio de la creación de un útero artificial que podría desarrollar embriones humanos fuera del cuerpo de una mujer. Científicos del Cornell University´s Centre for Reproductive Medicine and Infertility de Nueva York han creado, según informaba el británico The Observer, un prototipo de útero artificial
• Gestación varonil, llevar a cabo el proceso de gestación en varones. • Gestación en cadáveres o en mujeres descerebradas. • Reimplante de embriones abortados a los que se les ha reanimado o para permitir un proceso de desarrollo parcial con la finalidad de realizar, por ejemplo, trasplantes.
en el que albergaron las células que forman la mucosa interna del útero femenino. A continuación, el equipo, dirigido por la investigadora taiwanesa Hung-Ching Liu, implantó embriones humanos que se adhirieron a las paredes y comenzaron a desarrollarse durante seis días. En ese momento, según afirman los investigadores, el experimento se interrumpió. Los científicos pretenden repetirlo hasta llegar a los 14 días, período máximo permitido por la ley. El equipo científico afirma que ha puesto la base para una gestación fuera del seno materno. Andrea Riccardo Genazzani, presidente de la Sociedad Italiana de Endocrinología y Ginecología, se ha unido a las críticas que ha suscitado el experimento, afirmando: “Será imposible hacer desarrollar un niño fuera del vientre materno”. Explica que una cosa es mantener más o menos un embrión unos días y otra muy diferente un embarazo. Sobre el argumento ha intervenido en una entrevista concedida a Radio Vaticano el obispo Elio Sgreccia, vicepresidente de la Academia Pontificia para la Vida, quien ha definido el experimento como un paso hacia la deshumanización. — ¿Qué opina de este experimento? Monseñor Sgreccia: nos encontramos en el camino que va hacia la deshumanización: ya no sólo se trata de procreación humana que tiene lugar fuera del acto de amor entre el padre y la madre, sino también fuera del cuerpo de la mujer. Se trata de un procedimiento puramente tecnológico, pero en perjuicio de una criatura humana. No hace falta esforzarse mucho para comprender que este artificio de laboratorio debe ser condenado, también con la ley. Ahora bien, de ahora en adelante, no sé quién podrá afirmar que el embrión humano no tiene una individualidad propia, una capacidad de desarrollo autónomo, dado que puede desarrollarse incluso fuera del cuerpo de la madre. Habrá que seguir reflexionando sobre la autonomía biológica y humana del embrión para pedir la protección de la criatura humana desde sus albores. Se crea una situación paradójica: por una parte se pone de manifiesto la auténtica naturaleza del embrión, su individualidad humana, su capacidad para desarrollarse de manera autónoma desde el momento de la fecundación; y, por otra, se le trata de manera inhumana, dejándolo a merced de la tecnología. — El experimento no sólo olvida la relación biológica entre la madre y el hijo, sino también la psicológica... Monseñor Sgreccia: se priva de la plenitud de la comunión con la madre a quien tiene que desarrollarse: si es verdad lo que siempre han dicho los psicólogos, y que yo creo (el estado emotivo, el subconsciente, se desarrolla en la fase prenatal en el intercambio con la madre), entonces en este caso la deshumanización es paradójica y grave. — En esta ocasión, la comunidad científica en general se ha declarado contraria al “útero artificial”... Monseñor Sgreccia: claro, y espero que estas exageraciones replanteen estas cuestiones entre toda la comunidad científica, y que en algunas naciones, que todavía no tienen leyes sobre procreación artificial se recupere el pleno sentido humano del origen de la vida humana, que debe ser fruto del amor del padre y de la madre, así como del momento sagrado en el que comienza la relación de paternidad y de maternidad. — Pero, ¿es posible dedicar energías y fondos a favor de una investigación que respete al ser humano? Monseñor Sgreccia: claro que sí. Nos esforzamos por hacer comprender a los investigadores que existe otro camino: analizar las causas de infertilidad, curar el cuerpo del hombre y de la mujer, para que recuperen la capacidad natural de procrear y poder dar la vida de manera más humana y natural. Se invierte poco en este sentido. Posiblemente se destinan con más facilidad fondos para explorar estos nuevos experimentos, en lugar de orientar la investigación hacia aquellos campos que ayudan a la fertilidad humana natural. Es suficiente la razón humana para comprender que nos estamos alejando de las auténticas metas de la investigación.
d) Después del nacimiento • Análisis e intervención del genoma con fines eugenésicos o terapéuticos. e) Después de la muerte • La hibernación o criogenia con fines de futura resurrección. • Clonación de cadáveres con la finalidad de recuperar al ser querido, lograr la resurrección del cuerpo y conseguir la tan ansiada vida eterna20. • Conservación de órganos, tejidos o sustancias corporales. Como podemos apreciar, el ser humano puede ser manipulado antes de su nacimiento (interviniendo las células germinales o al concebido en sí), durante su vida (a la persona natural) y después de producida la muerte (al cadáver). Pueden presentarse casos realmente extremos. En 1994, Pascuale Bilotta, ginecólogo italiano, realizó una fecundación humana utilizando parte del huevo de una gallina como terreno de cultivo para el crecimiento del embrión. En 1995, luego de la crioconservación, se anunció el nacimiento, el cual fue llevado a cabo en una madre sustituta, ya que su progenitora genética murió en un accidente de tráfico. D) Efectos
“22. Si algunos riñieren, e hirieren a mujer embarazada, y esta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces. 23. Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida. 24. Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie. 25. Quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe”. ÉXODO, 21:22, 23, 24 y 25
El problema que se avizora con la aplicación de las técnicas de manipulación es que al tener el mundo un orden en sí mismo, dichas manipulaciones pueden desencadenar una perturbación y variación irreversibles. Casos de hombres en serie, procesos de fertilización dirigidos o gestaciones rápidas y repetidas son experimentaciones que en nada beneficiarían a la humanidad, es más, traerían serios perjuicios. Los casos de manipulación genética contrarían la paz social, el orden público y las buenas costumbres, razón por la que deben ser tipificados como delitos biológicos, ya que por el principio de la no extensión de las normas penales por analogía no es posible asignarles una sanción penal.
20 Es la secta denominada Raeliana y ha formado una empresa llamada Clonaid que buscará el país donde no sea ilegal la clonación para llevar a cabo su técnica. “Una secta estadounidense consigue recaudar cien millones de pesetas con la finalidad de clonar un bebé muerto”, en http://abc.es/abc/fijas/sociedad/023pa00.asp (16 diciembre 2000).
Atentar contra la integridad del ser humano significa aceptar que se trata de un objeto que puede ser utilizado como un simple medio. Si el hombre es un fin en cualquiera de sus estados, entonces se ha de prohibir toda clase de manipulación como aplicación del principio de la no instrumentalización del ser humano. E) Planteamientos a favor y en contra de la manipulación Dada la gran difusión y utilización científica que se ha dado a la manipulación genética, existen dos sectores claramente definidos: los que defienden su aprobación y los que exigen su prohibición. Quienes alegan estas posiciones sostienen, entre otras cosas, lo siguiente: A favor: • Permite encontrar el tratamiento y cura de diversas dolencias. • Es un medio necesario para lograr el avance de la ciencia médica en beneficio del hombre. • Con este método se tiende a desarrollar la eugenesia. En contra: • Atenta contra la identidad, individualidad e integridad del ser humano. • Es una práctica degenerativa que vulnera los principios de la persona humana. • No es un medio lícito ni justificativo, es ilícito. • Solo responde a intereses científicos. Sección II. El genoma humano21
“El día que se encuentre la información contenida en los genes veremos que la cara de Dios es la cadena de ADN”. SANTIAGO GRISOLÍA (Genetista)
§ 53. NOCIONES PRELIMINARES El cuerpo humano tiene, aproximadamente, un billón de células cada una de las cuales (salvo los glóbulos rojos de la sangre) contiene un núcleo que encierra 46 cromosomas. Estos contienen filamentos enrollados que forman el ADN que, a su vez, cuenta con segmentos denominados genes. Cada gen tiene una posición determinada (locus) y, aparte de gobernar el crecimiento, controlar las características físicas que heredamos y regir la super21 VARSI ROSPIGLIOSI, “Apuntes jurídicos acerca del genoma humano”, en Diario Oficial El Peruano, sec. B, Derecho Civil, Lima, 5 mayo 1993, pág. 15. Véase la investigación completa (del autor y con similar título), en Ponencias I Congreso Nacional de Derecho Civil y Comercial, Lima, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 1994, págs. 121 a 128.
vivencia del organismo, lleva consigo la información que marca el paso y ritmo de nuestra vida. A la totalidad de los genes que componen el organismo humano22 (cerca de 30.000) se le conoce como genoma (dotación genética integral del individuo). La Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos, en su nota explicativa número 6, indica que “La noción de genoma humano remite a la vez al conjunto de genes de cada individuo —entendido en su doble aspecto de material genético (moléculas de ADN) y de información genética— y al conjunto de genes que constituye la especie humana”. A inicios de la década del cuarenta se avizoraba la existencia de uno de los elementos básicos de la célula: el gen. En 1950, WATSON empieza a estudiarlo y tres años después, junto con CRIK, en Inglaterra, descubren la estructura del ADN. Posteriormente, en 1961, NIRENBERG comenzó a descifrar —leer— el código genético. Estos cuatro avances genéticos marcaron la pauta para que en 1977 comenzara la ejecución del más ambicioso estudio de la genética actual: el proyecto genoma humano, oficializado en octubre de 1990. § 54. EL PROYECTO GENOMA HUMANO
“La vida está escrita en los genes” Metáfora científica
El proyecto genoma humano, basándose en la genética molecular23, tiene como objetivo primario conocer la cantidad exacta de genes que tiene el hombre, a fin de averiguar la información genética en ellos contenida. De esta manera, al identificar y hallar a los genes culpables de las enfermedades, de las dolencias físicas o de las taras (presentes o futuras), se permitirá el acceso a la información génica que las ocasiona al fin de lograr mejores vías para su prevención, diagnóstico, tratamiento y curación. La medicina tradicional, conocida como medicina pregenómica pasará a ser la medicina genómica y la industria farmacéutica se convertirá en farmacogenómica, es decir, que
En inicio del proyecto genoma humano se partía de la idea que el organismo humano estaba compuesto por 100.000 genes, cifra esta que se ha visto reducida en más de una tercera parte cuando el 12 de febrero de 2001 se hizo la presentación pública del genoma. 23 Como refiere EDUARDO A. ZANNONI (“El daño genético por transmisión de enfermedades”, en Revista de Derecho Privado y Comunitario, Santa Fe, Edit. Rubinzal-Culzoni, núm. 1, septiembre-diciembre 1992, págs. 143 y 144): “La moderna genética molecular se basa en la posibilidad de aislar los genes a través de la clonación o clonado. La aislación del ADN se hace a partir de cualquier tejido disponible, mediante una metodología de purificación, y ello permite determinar la base molecular de diversos desórdenes o enfermedades que se denominan enfermedades genéticas. Las enfermedades genéticas son, por eso, incurables, en general. El único modo de hacerlo sería en base a [sic] una terapia de reemplazo de genes”.
desarrollarán los fármacos a partir del genoma, teniendo como aliada a la informática con la creación y difusión de microchips y, en especial, del microchip genético que es un ordenador común, pero en lugar de leer datos numéricos, reconoce las secuencias químicas de la cadena de ADN que forman los genes, esto permite seleccionar y eliminar las células o secuencias biológicas no necesarias. Como refiere ANDORNO24, el acceso al genoma humano persigue dos grandes objetivos: 1) conocerlo, y 2) actuar sobre él mediante las terapias génicas. El proyecto genoma humano propende al mejoramiento y calidad de la existencia humana, presentándose como un intento para definir e identificar bioquímicamente la vida por medio de un mapa de la naturaleza genética, proyectando dicha información en el tiempo. Las pruebas genéticas que sirven actualmente para estos fines son: (a) las predictivas, que permiten descubrir un gen que provocará una enfermedad hereditaria, y (b) las preventivas, que revelan una propensión o probabilidad a ciertas enfermedades. § 55. CONSECUENCIAS JURÍDICAS El beneficio del proyecto genoma humano es indiscutible: disminuir el sufrimiento humano combatiendo más de 4.000 enfermedades congénitas hoy incurables. Pese a ello, sus ventajas no se equiparan a las implicaciones de carácter ético, social ni jurídico, pues estas son mucho mayores. Como consecuencia, de lo visto, puede afirmarse que la investigación genética es un campo muy prometedor, pero presenta un lado muy oscuro en la manipulación genética. Sobre este punto CARLOS FERNÁNDEZ SESSAREGO encuadra con exactitud “el parangón entre los posibles riesgos generados por las aplicaciones de los resultados del proyecto genoma humano y aquellos derivados de la energía atómica”25. La intervención del genoma convierte al hombre prácticamente en dueño de su propio destino, naturaleza y evolución genética, siendo capaz de diseñar su vida, pero perdiendo su identidad, individualidad e imperfección innata, convirtiéndose, más bien, en un ser programado o preparado por los intereses ajenos26. Efectivamente, desde el punto de vista jurídico el problema se centra en el uso, abuso y los justos límites en la utilización de la tecnología del ADN, así
24 ROBERTO ANDORNO, Bioética y dignidad de la persona, Madrid, Edit. Tecnos, 1998, pág.133. 25 CARLOS FERNÁNDEZ SESSAREGO, “La libertad y el genoma humano”, en El derecho ante el proyecto genoma humano, t. I, vol. I, Bilbao, Fundación BBV, 1993, pág. 257. 26 Véase a BANCHIO, op. cit., pág. 959.
como en las consecuencias de la aplicación de exámenes genéticos previos a una relación jurídica. De una manera o de otra, el proyecto genoma humano puede atentar contra los derechos de la persona, debiendo fijarse, entonces, nuevos patrones de regulación y protección a la vida, a la libertad, a la identidad, al trabajo y en el trabajo, a la información, a la intimidad, a contratar y a tomar libremente un seguro. § 56. REPARACIÓN Y SANCIÓN Los perjuicios que puede ocasionar en la persona la aplicación del proyecto genoma humano son inimaginables. Por ello, es necesario determinar cómo se materializaría una indemnización: con un público desagravio, con una suma pecuniaria o con una nueva intervención genética, si el daño es reversible. En todo caso, el menoscabo o estropicio biológico ocasionado justificaría una forma especial de valoración y baremación del daño genético. Pero, ¿qué pasaría si el daño es irreparable? Por ejemplo, cuando se ha truncado el normal desarrollo de la persona. Aquí es importante indicar la trascendencia del daño moral ocasionado a la persona frente a la aplicación de las técnicas biogenéticas, lo que ha generado la aparición de la denominada teoría del daño genético. Anotamos que el uso inadecuado de estas investigaciones podrían tener consecuencias ilícitas al significar una manipulación genética que atenta contra la persona, y si fuera un delito, implicaría una sentencia condenatoria. Como consecuencia de ello es que la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos indica, en su nota explicativa número 27, referente a los derechos de las personas interesadas, lo siguiente: Los principios de la protección de las personas de las consecuencias de las investigaciones sobre el genoma humano se fundan en su conjunto de derechos, que se desprende directamente de los principios afirmados en la Declaración Universal de derechos Humanos de 10 de diciembre de 1948: • El derecho a la igualdad de tratamiento, cuyo corolario es el rechazo de toda discriminación. • El derecho a la libertad individual, en el que se funda la exigencia del libre consentimiento. • El derecho a la protección de la vida privada, que impone la protección del carácter confidencial de los datos personales. • El principio de solidaridad entre los seres humanos y entre los países, corolario del derecho a disfrutar de los beneficios resultantes del progreso científico.
Estos principios que son los clásicos de la humanidad tienen un carácter vinculante y como tal exigen un respeto, de allí que sea preciso determinar el grado de afectación que implicarían los actos de manipulación genética. § 57. LÍMITES Y RESTRICCIONES ÉTICAS El fin del Proyecto genoma humano, para proteger la esencia del hombre, debe ser únicamente descubrir la base genética de una enfermedad para prevenirla y combatirla. La utilización de la información genética deberá ser, por tanto, solo con fines terapéuticos; esto obligaría de inmediato a prohibir las investigaciones negativas al hombre. El patrimonio genético del hombre, como la esencia fundamental de la humanidad, debe ser protegido al máximo, no pudiendo ser materia de ninguna manipulación que busque variar o alterar su esencia. Debe evitarse la comercialización del uso de estas técnicas y la patentabilidad de la cura o tratamiento por medio de retrovirus de una secuencia genética descubierta, pues no puede ejercerse una propiedad intelectual frente a este avance genético, ya que está de por medio el desarrollo de la humanidad. Como todo derecho de la persona, el derecho a la libre investigación científica no es absoluto. Todo investigador, en el ejercicio de su derecho, responde al deber genérico de respetar el interés social sin violar la seguridad pública, la libertad de cada ser humano, su vida, su intimidad ni su serenidad27. Debe armonizarse de esta manera el derecho a la vida con la libertad en la investigación científica. GRACIELA MEDINA DE RIVERA nos indica que debe prohibirse la modificación de células germinales, la selección de sexo, caracteres físicos o raciales; la utilización de datos genéticos con fines discriminatorios en el ámbito laboral, de seguros o educación; la patentabilidad de genes; la utilización de técnicas de diagnóstico prenatal para la selección de sexo; la revelación de los exámenes genéticos con vulneración del derecho a la intimidad28. En concreto, el proyecto genoma humano no debe afectar las normas relativas al orden público ni a las buenas costumbres. Para el estudio de este proyecto se ha tomado en cuenta un sinnúmero de consecuencias éticas. Para su ejecución, las consideraciones serán mayores. Por ello el derecho y la legislación deben estar preparados y prevenidos, sobre todo porque mucho se ha hablado acerca de las consecuencias del proyecto genoma humano. Consisten las principales críticas en que “tiene un enfoque totalitario
FERNÁNDEZ SESSAREGO, op. cit., págs. 267 y 268. GRACIELA MEDINA DE RIVERA, “Modernas cuestiones biotecnológicas y flexibilidad del Código Civil peruano”, en Los diez años del Código Civil peruano: Balance y perspectivas, 1ª ed., Lima, Universidad de Lima, 1995, págs. 208 y 209.
y reduccionista que descuida las interrelaciones del organismo humano, es decir, cae en el determinismo genético que impide el conocimiento integral del hombre como ente social”29, situación esta que es contraria a los principios humanos de la ley. En este sentido, si se logra triunfar en la transferencia de genes deberán existir duras limitaciones. Por ejemplo, células sobre las que no se podrán realizar este tipo de prácticas (caso de las sexuales) puesto que la manipulación o terapia realizada sobre los espermatozoides u óvulos transformaría las generaciones futuras30. Igualmente, se deberá poner límites para la eugenesia, es decir, a la práctica médica que busca la creación y evolución de una raza superior (perfect people), lo que se logra modificando los genes (sea del crecimiento, del color de la piel o de las dimensiones corporales, etc.). Es más, actualmente “los análisis genéticos preconceptivos y el diagnóstico prenatal son un instrumental precioso que aporta la ciencia para la protección de la salud … la propia terapia génica, pero que pueden ser utilizados en favor de estas corrientes, que han resurgido en la actualidad como la “nueva eugenesia” o “neoeugenesia”31. En este sentido compartimos la opinión de JEAN MICHAUD, para quien “El hecho de fabricar así los embriones en el laboratorio, da ocasión de practicar sobre ellos ciertas intervenciones. Podemos distinguir ya las dos finalidades eventuales de los trabajos: o se atiende al interés del embrión y a la eliminación de enfermedades o minusvalías graves, o se intenta definir y después determinar al ser que vendrá, con la intención de conseguir el modelo ideal para sus padres o para las necesidades de una determinada sociedad. El hombre que surge gracias al hombre pero fuera del hombre provoca la tentación de la eugenesia”32 (El subrayado es nuestro). Sección III. Documentos internacionales § 58. LOS DERECHOS HUMANOS ANTE EL GENOMA HUMANO Con la conmemoración del 50º aniversario de la Declaración Universal de los derechos Humanos es preciso reflexionar acerca de la nueva dimensión de los
29 ROSA ELVIA BARAJAS OCHOA y YOLANDA CRISTINA MASSIEU TRIGO, “El proyecto genoma humano. Un reto para la ciencia, pero un dilema para la humanidad”, en Sociológica, México, Universidad Autónoma Metropolitana, año 12, núm. 35, septiembre-noviembre 1997, pág. 149. 30 La resolución del Parlamento europeo sobre problemas éticos y jurídicos de la manipulación genética (1989), refiere que: “Deberán prohibirse categóricamente todos los intentos de recomponer arbitrariamente el programa genético de los seres humanos” y “Exige la penalización de toda transferencia de genes a células germinales humanas”. 31 CARLOS MARÍA ROMEO CASABONA, “Genética y derecho”, en CARLOS MARÍA ROMEO CASABONA (editor), Biotecnología y derecho. Perspectivas en derecho comparado, Cátedra interuniversitaria de derecho y genoma humano, Bilbao, 1998, pág. 25. 32 JEAN MICHAUD, “Ciencia, ética y derecho”, en Biotecnología y futuro del hombre: La respuesta bioética1ª ed. (Conversaciones en Madrid), Madrid, Edit. Eudema, diciembre 1992, pág. 37.
derechos frente al avance biotecnológico. Dentro de la jerarquizaci��n de los derechos humanos se encuentran los de tercera generación referidos al derecho al desarrollo, progreso y calidad, tal es el caso de la manipulación genética y la defensa del patrimonio genésico de la humanidad, que son protegidos como la esencia de la vida. BERGEL, sobre esta nueva dimensión de los derechos humanos, nos indica que “En los años ochenta se incorporan lo derechos de ‘tercera generación’ que más que al resguardo de los derechos subjetivos del individuo apuntan a la solidaridad como norte orientador. Constituyen en su conjunto una respuesta adecuada a los problemas creados por la sociedad tecnológica... un cúmulo de temas relacionados con la vida y con la salud de los individuos surge por doquier: protección del medio ambiente, de la calidad de vida, planteamientos en torno al comienzo y fin de la vida, el sida, los derivados de la nueva genética”33. Y en este sentido se ha venido trabajando y difundiendo el principio de que el genoma humano es patrimonio de la humanidad y como tal merece la más amplia protección. Frente a los desbordantes avances científicos de la procreática, la genómica y la manipulación génica, la bioética ha tenido que replantear sus postulados, algunos países han dictado leyes y los organismos internacionales protectores de los derechos humanos se han pronunciado respecto al avance biotecnológico y su influencia en el hombre y en la humanidad. La Unesco, luego de crear en 1993 el Comité Internacional de Bioética, se pone a la vanguardia en el debate de la correcta aplicación de las ciencias médicas en el hombre y busca canalizar los alcances y fines del proyecto genoma humano, cuyo objetivo es encontrar la información contenida en los genes. La participación de este organismo internacional en el proyecto se da en tres niveles: 1. Coordinación e integración de los esfuerzos de la investigación internacional y la diseminación de los resultados, 2. En la participación de los países subdesarrollados, y 3. En la estimulación de los debates en los aspectos tanto éticos, sociales, legales y comerciales del proyecto. § 59. DECLARACIÓN UNIVERSAL SOBRE EL GENOMA HUMANO Y LOS DERECHOS HUMANOS La Unesco no solo ha venido participando como espectador en los descubrimientos del genoma. En su XXIX Reunión (París, 11 noviembre 1997) aprobó la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos que es el documento más importante que en materia de bioética se haya dictado, y si bien no tiene un carácter vinculante, es la base jurídica internacioSALVADOR BERGEL, “Derechos humanos y genética: Los principios fundamentales de la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos”, en Revista de Derecho y Genoma Humano, núm. 9, Bilbao, Universidad de Deusto, julio-diciembre 1998, pág. 39.
nal en que deberán apoyarse los Estados miembros cuando quieran contemplar en su legislación nacional reglas en materia de derecho genético. Su objetivo esencial es fijar el marco ético de las actividades relacionadas con el genoma humano, a fin, de que no se vulneren los derechos humanos ni se limiten las investigaciones biocientíficas. Así, por vez primera, se fija en un texto el marco mundial de las implicaciones de la genética sobre el ser humano. Esta Declaración es un código de bioética universal y surge como consecuencia de que los Estados registraron el peligro que representaba la ausencia de normas internacionales en materia de bioética. La Declaración se basa en el respeto a la dignidad de cada persona frente a las investigaciones biotecnológicas sobre el genoma. En consecuencia, los principios en que se inspira coinciden con la Declaración Universal de los derechos Humanos al prohibirse el genoísmo o discriminación genética y el rechazo al determinismo genético, que es aquella corriente que tiende a fijar efectos o consecuencias partir de las características biogenéticas de las personas (derecho a la igualdad); el derecho al consentimiento previo a cualquier tratamiento, el derecho a saber o no saber los resultados y consecuencias de un examen realizado (derecho a la libertad individual); la confidencialidad de los datos genéticos (derecho a la intimidad); el disfrute de los beneficios resultantes de los avances científicos (principio de solidaridad). Así mismo, el derecho a una reparación justa como consecuencia de un daño genético. El principal aporte de la Declaración es negar el reduccionismo genético, es decir rechazar la idea de un “todo genético” que pretenda atribuir todos los comportamientos humanos, individuales y sociales al solo determinismo biológico, con ello se fijan los límites a la discriminación por razones de la sobrestimación biogenética. En la misma línea consagra la regla que el genoma no puede dar lugar a beneficios pecuniarios. El equilibrio de la Declaración lo constituye el respeto de los derechos fundamentales y el afán de garantizar la libertad de investigación, sustentándose en el hecho de que no todo lo que es técnicamente posible es éticamente aceptable. La Declaración es contundente al considerar que ningún criterio de carácter científico, económico, social o político puede primar sobre el respeto a los derechos humanos, a las libertades fundamentales y a la dignidad de la persona. Tiene como inspiración política buscar los medios para fortalecer la solidaridad mundial. Como documento universal insiste en fortalecer la solidaridad y cooperación entre los países, que en el campo de la genética abarca desafíos específicos como contar con recursos económicos, buscar estimular los trabajos sobre enfermedades raras y endémicas, promover una solidaridad activa con las personas vulnerables a deficiencias de tipo genético, dar prioridad a la promoción de la educación en materia de bioética. Su objetivo es perdurar en el tiempo. Que no deba modificar con cada descubrimiento, excepción hecha de clonación, dada las recientes prácticas realizadas, a la que califica como contraria a la dignidad humana.
§ 60. LOS DERECHOS HUMANOS Y LA BIOÉTICA La Comisión de derechos Humanos de las Naciones Unidas emitió el 28 de abril de 1999 la resolución 63 denominada “Los Derechos Humanos y la Bioética” en la que se presta especial interés por los siguientes temas: A) Los derechos del hombre El ser humano, por su naturaleza de ser libre y digno, tiene valores inherentes y derechos que le permiten su desenvolvimiento total e integral; es decir, la consecución o ejecución de ideales, iniciativas y proyectos. Estos derechos de la persona se sustentan en la exigencia moral de cautelar y respetar la dignidad del ser humano, brindándole una protección, un escudo o manto protector, en su desarrollo bio-psico-social. Los derechos de la persona, como aclara NORBERTO BOBBIO “... no nacen todos en un momento. Nacen cuando deben o pueden nacer. Nacen cuando el aumento del poder del hombre sobre el hombre, que acompaña inevitablemente al progreso técnico, es decir, al progreso de la capacidad del hombre de dominar la naturaleza y a los demás, crea nuevas amenazas a la libertad del individuo o bien descubre nuevos remedios a su indigencia: amenazas que se desactivan con exigencias de límites al poder; remedios que se facilitan con la exigencia de intervenciones protectoras del mismo poder...”34. Así, el avance científico ha determinado que la vida humana experimente cada vez mayores y radicales cambios; el derecho, al no ser un “producto inmóvil, estático, perenne”35, sino dinámico, fluido, cambiante, ya que “se nutre de la vida humana social en cuanto cultura”36, ha ido adecuando sus instituciones y su normatividad en defensa de la persona, ofreciendo “la respuesta más idónea para solucionar lo que sucede y sucederá igual, con regulación o sin ella”37, tomando como sustento principios generales y de esencia natural. Sobre este punto MARIANO GRONDONA38 nos refiere que hay un principio, que podríamos
Introducción a la obra El tiempo de los derechos, Madrid, Edit. Sistema, 1991, trad. de Rafael de Asís, pág. 18, citado por JESÚS P. RODRÍGUEZ en su artículo “El proceso de constitucionalización de una exigencia ética fundamental: El derecho a la intimidad”, en Derechos y libertades, núm. 3, Madrid, Universidad Carlos III de Madrid, año II, mayo-diciembre 1994, pág. 368. 35 PIETRO PERLINGIERI, Il diritto civile nella legalità costituzionale, Nápoles, Edizioni Schentifiche Italiane, 1984, págs. 25 y 55. 36 FERNÁNDEZ SESSAREGO, Derecho y persona, Lima, Eds. Inesla, 1990, págs. 23 y 24. 37 ENCARNADA ROCA TRÍAS, “La incidencia de la inseminación y fecundación artificial en los derechos fundamentales y su protección jurisdiccional”, en La filiación a finales del siglo XX, Madrid, Edit. Trivium, 1988, pág. 19. 38 “Intransigencias y desvíos” (La Iglesia Católica y el sexo), en Visión, vol. 81, México, Casa Visión, Mariano Grondona editor, núm. 9, noviembre 1993, pág. 16.
llamar de orden universal, que es “el carácter sagrado de la vida humana” del cual se desprende que la esterilización, los métodos anticonceptivos, el aborto y la manipulación genética afectan directamente la unidad y la proyección vital de la persona al ser contrarios a su naturaleza y esencia, y que por tal razón estas prácticas deben ser drásticamente sancionadas en defensa del ser humano. ANTONIO ENRIQUE PÉREZ LUÑO reflexiona como sigue: “La revolución tecnológica ha redimensionado las relaciones del hombre con los demás hombres, las relaciones entre el hombre y la naturaleza, así como las relaciones del ser humano con su contexto o marco de convivencia. Estas mutaciones no han dejado de incidir en la esfera de los derechos humanos”39. De esta manera, existiendo la llamada generación de derechos humanos: de primera (civiles y políticos), de segunda (los derechos económicos, sociales y culturales) y los de tercera generación (los derechos de solidaridad), la defensa del ser humano frente a los avances biotecnológicos y la manipulación genética deben encontrarse resguardada dentro de alguna de estas fases. Este autor encuadra conjuntamente con el derecho a la paz, a la calidad de vida y a la libertad informática, como derechos representativos de la tercera generación, el derecho a morir con dignidad, el derecho al cambio de sexo, el aborto libre y gratuito y las garantías frente a la manipulación genética. B) Los derechos clásicos y los nuevos derechos de la persona Los derechos se estructuran sobre los valores fundamentales como son la dignidad, la libertad, la igualdad y la solidaridad que más que derechos (son metaderechos de la persona), son la fuente o esencia para otorgar la protección y seguridad al ser humano40. Los cambios sociales y el desarrollo biotecnológico han determinado el desplazamiento de los clásicos derechos de la persona, así como la aparición de nuevos derechos. Este fenómeno se debe a que el ámbito de protección jurídica se ha mostrado insuficiente en ciertos casos. Así tenemos, entre otros: • Derecho a la integralidad, que protege la esencia genética y el genoma en toda su dimensión. • Derecho a la existencia, busca proteger los elementos biológicos del ser humano que tienen un contenido vital (que no tienen vida en sí, pero sirven para producirla, (gametos, células stem o totipotenciales) y que merecen una protección especial.
ANTONIO ENRIQUE PÉREZ LUÑO, “Las generaciones de derechos humanos”, en Revista del Centro de Estudios Constitucionales, núm. 10, Madrid, 1981, pág. 206. 40 La Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (28 septiembre 2000), sustenta su estructura normativa en la dignidad, libertad, igualdad, solidaridad, ciudadanía y justicia.
• Derecho a conocer el propio origen biológico, a efectos de resguardar legalmente el derecho a la identidad de la persona, permitiendo el ejercicio de averiguar quiénes son sus progenitores, información que, por distintas causas, puede ser desconocida, estar en discusión o ser debatible. • Derecho a la investigación de la paternidad, para cautelar el legítimo interés, facultando a todo sujeto a iniciar las acciones legales, a fin de averiguar su nexo filial. • Derecho a la intimidad genética, fundamentado en la protección de la información más personal del hombre, la genética. • Derecho a saber, sustentado en la facultad para conocer los resultados obtenidos de un biotest. • Derecho a no saber, sustentado en la facultad de ignorar los resultados obtenidos de un biotest. • Derecho a la individualidad biológica, a efectos de proteger la unicidad (ser único e irrepetible) y la unidad (ser una sola cosa) del ser humano. • Derechos reproductivos, se dividen en los negativos (legitimando los métodos de planificación familiar) y los positivos (atendiendo a la aplicación de procesos asistidos para tener descendencia). • Derecho a sobrevivir, el cual es una proyección al derecho a la vida, v. gr., el caso específico de los embriones crioconservados. Seres humanos a quienes, sin habérseles privado de la vida, han sufrido una paralización en su proceso fisiológico, para ‘reiniciarlo’ algún día, de verificarse ciertas circunstancias preestablecidas por otros. La dignidad del hombre impide estas prácticas. C) Los valores, los derechos y los deberes humanos La resolución 63 denominada “Los derechos humanos y la bioética” de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas se sustenta en los siguientes principios: Especial consideración debe tenerse al momento de legislar sobre un asunto tan amplio, delicado y cambiante como es el avance biotecnológico, la procreática y el análisis del genoma humano. Cualquier dispositivo, por moderno o actual que se presente, puede caer en desuso o resultar inaplicable por una nueva técnica genética. A ello debe agregarse el hecho de que una normatividad sobre temas de bioética o derecho genético debe ser lo suficientemente precisa, pero a la vez amplia, a fin de proteger de manera efectiva al ser humano en su conjunto, de manera que pueda determinar los fines y propender al desarrollo de la biotecnología en pro del ser humano. En este orden de ideas, deberá considerarse la forma efectiva en la que ha de cautelarse las relaciones personales, así como los derechos y deberes de las partes intervinientes.
Su ámbito de acción deberá incidir en: • Normas de protección de la vida y reguladoras de la relación biojurídica (derecho sustantivo). • Normas de aplicación de los procesos (derecho adjetivo). • Normas de represión y sanción (derecho penal). • Normas de tramitación y homologación (derecho administrativo). Una moderna regulación jurídica sobre el tema debe estar sustentada, más que en un sistema casuístico o detallista, en un sistema normativo principilista, cuyas raíces sean los valores ideales y, sobre todo, tener en cuenta la teoría de los derechos y deberes humanos ya que los mismos tratan de la protección del ser humano con fundamento en la equidad, la libertad, la justicia y la paz, que son la estructura sobre la cual se complementan la dignidad, la Igualdad y el desarrollo de la familia como célula básica de la sociedad. Una normatividad sustentada en el valor humano tendería a la permanencia, evitando así su desactualización. D) Gozar de los beneficios científicos El derecho no puede poner freno o sentar escollos al avance científico, pero lo que no debe permitir es que dicho progreso se logre utilizando al ser humano como un medio para obtener un fin meramente económicos o utilitario. Es uno de los deberes del Estado reconocer el derecho a la libertad de creación científica (Const., art. 2º, inc. 2º) así como facilitar el desarrollo científico y tecnológico en el país (Const., art. 14) de manera tal que se logren satisfacer efectivamente todas y cada una de las necesidades de las personas. En el mismo sentido, la ley general de salud parte del presupuesto de la promoción por parte del Estado de la investigación científica y tecnológica en el campo de la salud (art. XV). El progreso y desarrollo de la ciencias, y para nuestro estudio en especial de las biociencias, es por el hombre y para el hombre. Ha de estar claro, y ser principio esencial, que el progreso científico es en beneficio del ser humano. E) No a los experimentos médicos ni científicos sin consentimiento En nuestro medio el marco legal de la experimentación científica la tenemos en la Constitución, ya que regula el derecho de la persona a su integridad moral, psíquica y física (art. 2º, inc. 1º). El Código Civil establece el carácter irrenunciable del derecho a la integridad física (art. 5º) y, en concordancia, indica la prohibición de los actos de disposición del propio cuerpo excepto en casos de estado de necesidad, orden médico o quirúrgico o por motivos humanitarios (art. 6º). La ley general de salud, en cuanto al tema especial del consentimiento informado del paciente, determina que toda persona usuaria de los servicios de salud tiene derecho a no ser objeto de experimentación para la aplicación de
medicamentos o tratamientos sin ser debidamente informada sobre la condición experimental de estos, de los riesgos que corre y sin que medie previamente su consentimiento escrito o el de la persona llamada legalmente a darlo, si correspondiere, o si estuviere impedida de hacerlo (art.15, inc. d). Como principio esencial en el derecho médico peruano41, la voluntad y libre determinación del ser humano es esencial en el tema de la investigación y de la experimentación médica. F) Proteger al niño de toda forma de violencia La comunidad y el Estado protegen especialmente al niño (Const., art. 4º), de allí que el Código de los niños y adolescentes garantice la vida del concebido, protegiéndolo de experimentos o manipulaciones genéticas contrarias a su integridad y desarrollo físico o mental (art. 1º). Esta protección normativa se hace extensiva a la gran diversidad y formas de manipulación genética como la fecundación de embriones por mezcla de componentes genéticos, transgénesis, clonación, selección de sexo, procesos de hibridación, quimerización, crioconservación, cesión de útero, ovodonación, embriodonación, entre otros. Establecer una tipificación penal para estas conductas contrarias a la integridad, dignidad e individualidad del ser humano es fundamental, ya que deben tipificarse estos métodos pretendidamente científicas como delitos tipo por manipulación genética o por manipulación ginecológica. G) Principio de ética El establecimiento claro y a la vez concreto de la moral (buen actuar) y de las obligaciones (relación facultad-deber) del hombre es un tema de especial interés al momento de evaluar el desarrollo biocientífico y sus aplicaciones en el ser humano. En razón de ello, la regulación jurídica y la efectividad de las normas deben estar encuadradas en dos puntos de especial interés relacionados con la prestación de servicios profesionales y el proceso educativo: • El principio de la ética en el ejercicio de la medicina. El desarrollo e impulso descontrolado de la biotecnología médica ha desplazado los cánones tradicionales y el juramento hipocrático por una actitud simplista y un criterio meramente efectista en el cual se toman en cuenta —de manera primaria— los resultados y no los medios empleados. Es decir, se prefiere el fin (los resultados) sin medir las consecuencias (los daños) que se producen en la esencia del ser humano y de la humanidad.
VARSI ROSPIGLIOSI, Derecho médico peruano, Lima, Universidad de Lima, 2001.
La correcta utilización de las técnicas y procesos médicos debe ser uno de los principales desafíos y preocupaciones de las universidades que deben reconsiderar o afianzar cursos obligatorios de bioética, así como de los colegios y gremios médicos que deben renovar o actualizar sus códigos deontológicos a efectos de lograr profesionales convencidos de la protección y tutela de la vida. • El principio de la enseñanza de la medicina. Si partimos de un análisis normativo determinaremos que la formación ética y la enseñanza de los derechos humanos es obligatorio en todo proceso educativo (Const., art. 14), sin embargo, la enseñanza en general es impartida de manera muy amplia y no se ha centrado aún el tema de la bioética como un aspecto especial o de importancia en los planes de estudio. Ahora bien, si partimos de la afirmación de que todo proceso educativo debe ampararse en el respeto de la dignidad y respeto del ser humano (Const., art. 1º) lograremos la finalidad de uniformar el proceso de aprendizaje y de educación en general, y en especial de la ética y su aplicación en la biomedicina. H) Las recomendaciones de la resolución La resolución no solo se dedica a presentar los problemas derivados del desarrollo biotecnológico, sino también que plantea recomendaciones que permiten lograr cautela y seguridad. a) Informar las tareas emprendidas para velar por los principios reconocidos en la Declaración Universal sobre el Genoma Humano. El éxito de la Declaración del Genoma depende básicamente de las tareas emprendidas por los Estados a fin de ponerla en práctica. Estas tareas deben ser claramente establecidas y previamente analizadas, midiendo sus objetivos y finalidades, así como sus logros mediatos e inmediatos. Si bien la Declaración como instrumento internacional no tiene valor vinculante, pues solo constituye un compromiso moral para los Estados, entendido está que su objetivo es fijar el marco ético, moral, valorativo y humano de las actividades relativas al genoma, basándose en principios de carácter duradero. Es por esto por lo que los países miembros de la nesco deben asumir la responsabilidad de poner en marcha la Declaración, informando de los avances en la aplicación y ejecución de la misma. Solo así se podrá mantener vigente sus principios. La efectividad y permanencia de sus normas no depende de alguien en particular (individual), sino de todos los hombres (colectividad) por un compromiso personal e innato, proteger la especie humana. La reactualización y modernización de la Declaración del genoma es tarea de todos. b) Establecimiento de una política uniforme sobre bioética. Los temas de bioética al ser esencialmente humanos son diversos y de por sí complejos. Establecer lineamientos jurídicos claros, precisos y uniformes en esta materia no es asunto sencillo, pues la amplitud de su campo de acción dificulta una política estándar en el derecho comparado.
La regulación y normación jurídica de la bioética ha de estar sustentada en principios más que en casos concretos, pues que el avance científico es impredecible. Ello se logrará en la medida que se defina la política y los principios base que han de orientar la función del Estado en la materia. c) Señalar la importancia de las investigaciones sobre el genoma humano. La investigación y el saber científico del genoma merece ser bien recibida por el ordenamiento social, pues per se implica un beneficio para el ser humano. Hoy en día, y cada vez con mayor exigencia, es necesario conocer la verdadera esencia y magnitud del ser humano; los cambios en su medio –entiéndase hábitat— repercuten de una manera u otra en su integridad, salud y desarrollo. Conocer la conformación genésica del ser humano es útil y beneficioso, lo que resulta negativo y perjudicial es la utilización deliberada y utilitarista que se le puede dar al patrimonio genético humano. Una correcta investigación sobre el genoma debe estar sustentada en los siguientes principios: 1. Salvaguardia de los derechos de la persona. La cautela y defensa de los derechos de la persona es un presupuesto básico en una sociedad sustentada en criterios democráticos, sociales e independientes y esto no es ajeno para nosotros, pese a estar de por medio el desarrollo biotecnológico, ya que es deber primordial del Estado peruano garantizar la plena vigencia de los derechos humanos y proteger a la población de las amenazas contra la seguridad (Const., art. 43). La protección de los derechos de la persona resulta interesante si analizamos la efectividad de los medios de tutela vigentes en nuestro medio. Podría pensarse en acciones de garantía especialísimas para proteger el eventual (si no es actual) daño genético de que es pasible el ser humano, sobre todo tomando en consideración lo especialmente irreversibles e indemnizables que resultan este tipo de perjuicios. 2. Proteger la dignidad, identidad y unidad. La resolución analizada ha entendido como valores fundamentales del ser humano frente al desarrollo biotecnológico la siguiente tríada jurídica: • La dignidad. El ser humano por naturaleza es digno, es decir, es merecedor, beneficiario y titular de protección jurídica. Este resguardo permite a la persona desarrollarse íntegramente en sociedad sin más reparos ni restricciones que el respeto por los derechos de sus semejantes. Se quiere una vida humana digna, exenta de cualquier tipo de determinismo genético. • La identidad. El conjunto de atributos y características que permiten individualizar e identificar a la persona en sociedad, permitiendo que cada cual sea uno mismo, ser el que es, diferente de los demás es la identidad. Si bien cada uno de nosotros es un individuo único, diferente de todos los otros, no es solo un dato contingente del mecanismo de la reproducción sexual, sino también un
valor indispensable de nuestra cultura, como alega SANTIAGO BERGEL42. Y es aquí donde el avance genético y en especial las manipulaciones del genoma se presentan como un atentado significativo contra este derecho en la medida que se logra su alteración, modificación y falseamiento. Un caso especial es el de la clonación que trastoca la identidad ontogenética (individualidad) y filogenética (parentalidad)43. • La unidad. La unidad se sustenta en la solidaridad (comunidad) y en la hermandad (fraternidad) entre los hombres y los pueblos a fin de compartir un porvenir pacífico basado en valores comunes, pensando en la especie y biodiversidad en general. Es decir, la gran idea que subyace de este principio es la de considerar a los hombres como una gran familia en la que los individualismos y protección personalizada deja paso a la cautela del conjunto humano. Esta unidad se funda en los principios indivisibles y universales de la igualdad y libertad, sobre el cual reposa toda democracia y Estado de derecho. 3. Proteger la confidencialidad de los datos genéticos. Siendo el genoma esencialmente información vinculada a la esencia propia del ser humano, esta merece un resguardo especial por parte del derecho, dado que no hay nada más confidencial (privado, reservado, secreto o interno) que los datos genésicos de una persona, de allí que actualmente se hable de un nuevo ámbito del derecho a la intimidad, el genético. El derecho a la intimidad genética es parte consustancial de la dignidad de la persona y como tal se sustenta en dos principios: • Transparencia. Su base es el conocimiento de la información, derecho a saber. • Opacidad. Tiene como base la ignorancia o reserva, derecho a no saber. d) Trabajo coordinado del Comité Internacional de Bioética y de la Subcomisión de prevención de discriminaciones y protección de las minorías. Quizás estemos en la antesala de una sociedad en la que la huella genética sea el todo del ser humano, y de esta forma empezaría una nueva era en la humanidad, la del determinismo genético en la cual dependeremos de nuestra información genésica. La sola presentación del carné de identidad genética impedirá conseguir trabajo o seguro médico a quienes tengan predisposición a enfermedades. De allí que, por ejemplo, científicos y organizaciones cívicas de Estados Unidos44
42 BERGEL, “El proyecto de Declaración de la Unesco sobre protección del genoma humano”, en Revista de Derecho y Genoma Humano, núm. 7, Bilbao, Universidad de Deusto, juliodiciembre 1997, pág. 50. 43 VARSI ROSPIGLIOSI, Derecho y manipulación genética (calificación jurídica de la clonación), op. cit., pág. 137. 44 ROSA TOWNSEND, “Científicos y grupos cívicos de EE. UU. luchan contra la discriminación genética (seguros médicos y patronales han paralizado proyectos de ley que regulan la privacidad)”, en http://www.elpais.es (27 agosto 2000).
hayan mostrado preocupación sobre el tema, el cual ha sido canalizado por el Consejo Nacional para la Genética Responsable que ha documentado un promedio de 200 casos de discriminación laboral y médica. Se ha iniciado un movimiento para abogar por efectivos sistemas de control ante la revolución genética, pero los lobbies —aseguradoras y empleadores— son poderosos y están afiatados al tema de la libertad en la información y pretenden utilizar los datos genéticos con intereses de rentabilidad y producción. A estos intereses y apetencias se refiere CATALINA ARIAS cuando indica que “son tan poderosas las ambiciones científicas, económicas y políticas, tan competitivos los intereses de todo tipo en juego, entre ellos, cuantiosos financiamientos apoyando líneas de investigación y acción no deseables socialmente, que en el “Segundo Seminario sobre Cooperación Internacional para el Proyecto Genoma Humano: Ética”, VICKERS, representante de Gran Bretaña, sostuvo que “sería necesario a nivel internacional crear un ius commune genomi humani, integrando diversas disciplinas, que permitan vertebrar distintos convenios sobre la materia”45. Actualmente, toda persona enfrenta el dilema de elegir entre averiguar su riesgo de salud, perder su cobertura médica y hasta su trabajo. El miedo a este último es superior. Un estudio del Ministerio de Trabajo de Estados Unidos revela que el 65% de los trabajadores norteamericanos no se harían un examen genético si su empresa o seguro médico pudieran enterarse de los resultados, y un 80% harían lo posible por bloquear el acceso. Por su parte, la Asociación Nacional de Gestores de Empresas ha admitido que el 1% de las empresas revisa el historial genético de su personal. Sin protecciones legales, la discriminación genética o genoísmo ascenderá a medida que los análisis se hagan de manera rutinaria y las historias clínicas se sigan manejando libremente, sin cautela de los datos que contiene. Las leyes en nuestro medio no impiden los exámenes genéticos ni para la contratación laboral ni para los contratos de seguros. La información y exámenes genéticos es una vía actual para reducir costos, justificando la denegación de contratos laborales o coberturas de seguro, alegándose condiciones biológicas preexistentes. Esto debe ser combatido mediante un trabajo multidisciplinario en el cual se concrete la dimensión en la vulneración de los derechos de las personas y su inminente discriminación con el uso indebido de la información genómica. § 61. ORIENTACIONES PARA LA PUESTA EN MARCHA DE LA DECLARACIÓN Dada la importancia de la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los derechos Humanos se ha dictado un documento que contiene un conCATALINA ARIAS DE RONCHIETTO, “Persona humana, ingeniería genética y procreación artificial”, en GUILLERMO BORDA (director), La persona humana, Buenos Aires, Edit. La Ley, 2001, pág. 25.
junto de orientaciones a fin de establecer los principios, pautas y reglas que han de tomar en cuenta los Estados en la aplicación de la Declaración, de manera real y efectiva. Por ello, es preciso establecer y asumir dichas pautas de trabajo, concordándolas con nuestro sistema y llevar a cabo los objetivos de la Declaración. Entre las principales orientaciones tenemos: A) Difundir, publicitar y hacer conocer la Declaración La puesta en conocimiento de la Declaración es uno de los puntos primordiales para lograr su efectividad y aplicación. De esta manera, la información de los principios en ella enunciados es tarea que deberá realizarse de manera inmediata, pero a la vez continua. Así, la dignidad, la libertad y los derechos de la persona frente al avance biotecnológico serán los elementos matrices en las campañas de publicitación de la Declaración. En cuanto al contenido de la Declaración, este debe ser procesado y analizado por un grupo interdisciplinario de profesionales a efectos de lograr un lenguaje claro y preciso de los términos que deben considerarse en la difusión de sus objetivos y finalidades. B) Sensibilizar, educar y formar en los principios de la bioética Los avances biotecnológicos se ven determinados, de manera general, por cuestiones filosóficas, sociales, éticas, económicas, religiosas y jurídicas, suscitando un sinnúmero de interrogantes en la medida que las intervenciones científicas atañen a los seres vivos, esencialmente al hombre, imponiéndose sobre las mismas sanciones morales o, en su caso, legales. Conscientes de que la bioética es una ciencia pluridisciplinaria y que se relaciona con casi todas las ramas del saber humano, en el mismo sentido es claro que la educación debe ser impartida y puesta en conocimiento a todas aquellas personas e instituciones cuya actividad se relacione con el ser, la vida y el medio ambiente en general. La enseñanza de la bioética implica fundamentalmente la formación de valores en todos los miembros de la sociedad, lo que se presenta como una tarea compleja, de allí que lo más conveniente es que su instrucción vaya en paralelo con el desarrollo de la persona, es decir, se realice desde la etapa escolar, pasando por la universitaria y poniendo énfasis en el desarrollo de cursos de postgrado, para fomentar la especialización correspondiente. C) La Declaración. Fuente ineludible para la regulación jurídica de la biotecnología El desarrollo y evolución de las prácticas genéticas no ha sido ajeno a Perú.
Desde hace una década se realizan técnicas de reproducción humana asistidas, así como sus variantes, y se cuenta con medios técnicos para efectuar pruebas de identificación mediante el ADN, terapias génicas, localización de genes y crioconservación de embriones, además de existir bancos de semen que satisfacen exigentes requerimientos de calidad. Pese a ello, no existe un cuerpo legal orgánico y sistemático que regule el desarrollo de la genética y su influencia en las relaciones sociales. Tampoco contamos con ninguna iniciativa de ley formal (llámese proyectos de ley) en el Poder Legislativo que se preocupe integralmente sobre este tema. Sin embargo, ya se viene hablando de un derecho genético en la doctrina nacional y se ha desarrollado una vasta literatura jurídica, coherente y madura sobre este tema, restando solo la elaboración legal para proteger los avances biocientíficos de la ciencia genética. Además, existen instituciones cuya opinión sirve de fuente de criterios éticos y orientadores de gran valor para el discurso jurídico nacional y, en su caso, para las iniciativas legislativas, estas son: los comités de bioética de los centros de salud, la cátedra de derecho genético (Universidad Nacional Mayor de San Marcos), las asociaciones e instituciones científicas vinculadas con el ámbito bioético, así como los centros de investigación (Universidad de Lima). Siendo la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos el documento más importante que en materia de bioética se haya dictado, debe ser considerado como la base y fuente jurídica que deberán tomar en cuenta los Estados miembros de la Unesco cuando deban contemplar en su legislación nacional reglas en materia de derecho genético, de allí que no debe quedar en un instrumento meramente declarativo, sino que debe transformarse en una herramienta capaz de ser utilizada en beneficio directo de la humanidad. En Perú se ha dado un primer paso al respecto, al adecuar el documento de trabajo preparado por la comisión especial encargada de elaborar el Anteproyecto de Ley de Reforma del Código Civil de 1984 referido a los artículos 5º y 6º del Libro de derechos de las personas, en lo concerniente a la defensa de los derechos e la persona frente a los avances biotecnológicos. D) Realización de foros de difusión La inquietud científica en los temas de bioética se ha visto traducida en investigaciones y en certámenes académicos. Y es en el área de la salud y en el área del derecho donde se ha centrado la principal preocupación en temas vinculados al derecho civil y al derecho médico. Es prioritario la organización de un foro nacional interdisciplinario que se ocupe de analizar la Declaración Universal del Genoma Humano y los Derechos Humanos y determinar su incidencia en las relaciones sociales, científicas y personales en Perú, dado que como país miembro de la Unesco debemos respetar las normas en ella consideradas, las cuales no pueden ser asumidas ple-
namente solo con la publicidad y educación, sino con la realización de eventos académicos en los que se discuta y analice científicamente y a fondo sus principios, sin descuidar la difusión de los acuerdos y conclusiones a las cuales se llegue. § 62. DECLARACIÓN DE MÓNACO. BIOÉTICA Y DERECHOS DEL NIÑO Entre el 28 y 30 de abril del 2000 se celebró en Mónaco46 el Coloquio Internacional sobre Bioética y derechos del Niño en el que la Amade (Asociación Mundial de Amigos de la Infancia) ha planteado como principio que la “ciencia debe estar al servicio del niño y no el niño al servicio de la ciencia”, tomándose como premisas dos situaciones de trascendencia: • La protección integral del niño en razón de su estado de inmadurez antes de su nacimiento y después de él y que, • El progreso de la ciencia biomédica puede generar un peligro para los niños. Esta Declaración no es el punto final de la discusión sino, por el contrario, es el punto de partida de una nueva aventura humana en materia de bioética y protección integral de la niñez que es la más propensa a las experimentaciones y manipulaciones genéticas. Por lo que se ha llegado a establecer los siguientes principios: A) Orígenes del niño • Todo niño es un ser humano especial. Dada su edad, estado de desarrollo biológico constante y capacidad de razonamiento el niño es un sujeto de derecho especial. De acuerdo con la Convención sobre los derechos del Niño y con el Código de los niños y adolescentes el ser humano adquiere la categoría jurídica de niño en el momento de la concepción, y permanece como tal hasta la edad de 12 años, en la que se adquiere situación jurídica de adolescente. En tal sentido, todo niño requiere de una protección jurídica especial, pues su propia situación biológica (desde el estado embrionario hasta la culminación de su desarrollo psicosomático) y social (de relaciones y comportamientos) así lo exigen. • Destacar los valores esenciales del respeto a la vida y la dignidad del ser embrión. Tomando en cuenta este principio nos pondremos a la par de la gran parte de Declaraciones bioéticas que se sustentan esencialmente en los siguientes postulados: (1) El embrión es un ser humano y posee todos los derechos nece46 Unesco, por resolución adoptada sobre el reporte de la comisión III a la 25ª Sesión Plenaria, 16 noviembre 1999.
sarios para su protección, (2) la ciencia y la técnica no se fundamentarán en procedimientos atentatorios contra la dignidad del ser humano, y (3) se prohíbe la manipulación genética. La Declaración de Mónaco reconoce expresamente la dignidad del embrión in vitro, partiendo del supuesto de que las técnicas de procreación asistida son métodos supletorios, no alternativos. Supletorios, pues buscan superar una deficiencia biopsíquica que impide a la pareja tener descendencia cuando otros métodos han fracasado o con la finalidad de evitar las transmisión de enfermedades o taras a la descendencia de manera tal que, como acto médico, estas técnicas robustecen el derecho a la salud. No es alternativo, pues siendo la finalidad directa la procreación, esta no puede estar supeditada a la mera voluntad de la persona. Esto se sustenta en el principio bioético de beneficencia de la bioética. • La genética y la medicina deben respetar el postulado de la “no discriminación”. De esta manera se protege el principio bioético de la igualdad y la equidad, por el cual no debe establecerse discriminación por cuestiones genéticas (genoísmo) ni en la aplicación de tratamientos médicos, teniendo todos los seres humanos igual derecho a ser asistidos clínicamente y de acuerdo con las necesidades y urgencia que requiera su salud. Es más, la ciencia biomédica no puede utilizar sus avances a efectos de selección o mejoramiento genésico de los embriones humanos (reduccionismo genético), salvo en el comprobado caso de eliminar o disminuir taras o enfermedades graves. • La vida del niño es invalorable e intangible. Independiente de la minusvalía que adolezca el infante, ha de protegerse de manera absoluta su vida, integridad y salud. En consecuencia, los defectos o deficiencias biológicas (taras, malformaciones o defectos) del embrión o del niño no deben ser utilizadas como pretexto para la realización de técnicas de experimentación o manipulación genética. B) Vínculos del niño • Las medidas tomadas para asegurar la protección del niño deben estar adaptadas a su grado de autonomía. Este es el denominado principio de especialidad en la tutela del niño que está determinado por el hecho de que, como sujeto de derecho especial, todo niño debe contar con una protección particular y extraordinaria, teniendo en cuenta que por su naturaleza y grado de desarrollo psicosomático es un ser humano potencialmente pasible de ser vulnerado. Por este motivo debemos especializar los canales de protección del niño. • El derecho a conocer su propio origen biológico. En función del interés del niño, los padres o tutores deciden el grado de información que se debe dar al infante sobre sus orígenes, si su nacimiento resulta de una asistencia médica a la procreación. Este derecho a conocer el pro-
pio origen biológico surge en Alemania, a fines de la década de los cuarenta como un nuevo derecho o facultad propia y natural del ser humano que, sustentada en el principio de la verdad biológica, le permite averiguar quién es su progenitor que, por distintas causas, puede ser desconocido, estar en discusión o ser debatible (patre nullum natus). Este derecho recibió un impulso mayor a inicios de los ochenta como consecuencia de los avances de las técnicas de reproducción humana asistida, dado que la aplicación indiscriminada y sin respeto a los principios naturales desencajaron la coherencia biolegal de la filiación al utilizar gametos de terceros, prácticas de maternidad subrogada, etc. El objetivo o ámbito de este derecho será: la investigación de la filiación natural o sanguínea, el derecho a conocer la identidad del progenitor del niño adoptado y el derecho a conocer la identidad del cedente de gametos en las técnicas de reproducción. En tal sentido, toda persona tiene derecho a conocer quiénes son sus verdaderos padres y, en su caso, cómo fue procreado, derecho este que se encuadra dentro de los denominados derechos de reproducción. • La familia es el núcleo natural en el cual el niño debe desarrollarse. El cuidado y la educación en el seno de una familia, cuyos miembros tienen responsabilidades respecto del niño, constituyen para él la mejor situación, la que conviene buscar y procurar en todos los casos. Si la familia es la célula básica de la sociedad y esta se puede constituir por matrimonio, filiación o convivencia, debemos tender a que el niño se desarrolle en este tipo de estructura natural, buscando los medios necesarios para consolidar los lazos familiares. Así, todo niño debe ser cuidado de manera integral tanto en el aspecto psicosomático (salud, educación), social (recreo, diversión) y patrimonial (pecuniario), y esto le corresponde legítimamente a los padres (patria potestad) o a su tutor (tutela). • El interés superior del niño. De acuerdo con las normas consideradas en la Convención de los derechos del Niño y el Código de los niños y adolescentes, el interés superior del niño es actualmente un principio jurídico básico en la doctrina de los derechos humanos. En dicho sentido, este principio será el norte para todas aquellas medidas que adopte la sociedad en relación con el niño, dando especial importancia que debe darse una protección integral a quienes por su corta edad se encuentran en estado de indefensión. C) El cuerpo del niño • Consentimiento informado del niño. El consentimiento informado se estructura sobre la base del derecho a ser informado y el derecho a consentir. Todo paciente tiene el derecho inalienable de ser comunicado e instruido de los efectos de la intervención médica que se le va a aplicar, con la finalidad de obtener de manera objetiva su decisión y correspondiente autorización al tratamiento. Tratándose de menores de edad se
debe oír y ponderar su opinión, teniendo en cuenta el interés superior del niño y el máximo respeto a sus derechos (Código de los niños y adolescentes, art. IX). En el supuesto de aplicación de tratamientos especiales, realización de pruebas riesgosas o práctica de intervenciones que puedan afectar psíquica o físicamente al paciente, el médico está obligado a obtener por escrito el consentimiento informado del paciente (ley general de salud, art. 27, 2º párr.). Tal exigencia debe ser mayor si se trata de ensayos o investigaciones sobre el infante, válidas, siempre que su finalidad no sea mayor que el cuidado de su salud y que no exista otro tratamiento o medida para lograr la cura. • La protección del niño prevalece sobre el interés de la sociedad en los tratamientos médicos. Los objetivos de un tratamiento no pueden ser evaluados con el único y exclusivo interés de la sociedad; por el contrario, toda intervención médica o clínica debe ser realizada teniendo en cuenta el interés del niño. Todo niño tiene el derecho a la atención integral de la salud y, en el supuesto de que este se encuentre enfermo, con limitaciones físicas o mentales, impedido, o sea, dependiente de sustancias tóxicas, tiene derecho a un tratamiento y rehabilitación que faciliten su participación en la comunidad de acuerdo con sus capacidades (Código de los niños y adolescentes, art. 21). Debe tenerse presente que la protección del niño será reforzada cuando adolezca de alguna deficiencia o anomalía, esto a fin de impartir un trato igualitario a los niños independientemente de su conformación o desarrollo psicosomático. De allí que los progresos de la ciencia y sus aplicaciones, sobre todo en materia de prevención y de tratamiento, deben aprovecharse en beneficio de los niños enfermos o con minusvalías, sin jamás llegar a ser origen de exclusión o de marginalización. • Estimular la investigación en materia de enfermedades raras y la preparación de terapias eficaces. La investigación científica es la búsqueda de conocimientos nuevos y se realiza mediante la observación o experimentación, y es en este sentido que la normatividad nacional tiende a fomentar la investigación científica tomando como base la protección de los derechos de la persona. De esta manera, la Constitución regula el derecho de la persona a su integridad moral, psíquica y física (art. 2º, inc.1º) reconociendo, además, el derecho a la libertad de creación científica (art. 2º, inc. 2º), así mismo, fija la función del Estado en lo referente al progreso y avance científico estableciendo como deber del Estado la promoción del desarrollo científico y tecnológico del país (art. 14), siendo uno de los fines de la educación universitaria la investigación científica y tecnológica. Por su parte, el Código Civil establece el carácter irrenunciable del derecho a la integridad física (art. 5º) y en concordancia con este proscribe los actos de disposición del propio cuerpo excepto en casos de estado de necesidad, orden médico o quirúrgico o por motivos humanitarios (art. 6º). En el mismo sentido, el Código de los niños y adolescentes garantiza la vida del concebido, protegiéndolo de experimentos o manipulaciones genéticas contrarias a su integridad y
desarrollo físico o mental (art. 1º). Finalmente, la ley general de salud parte del principio de promoción por parte del Estado de la investigación científica y tecnológica en el campo de la salud (art. XV) y el pleno resguardo de la salud del individuo. • Protección y respeto a la dignidad. El respeto a la dignidad y la protección de los derechos de la persona son la base sobre la que deben estructurarse las aplicaciones y el desarrollo de la ciencia médica en pro de la infancia. Dado que los derechos de la persona tienen como función otorgar una protección al ser humano, y tomando en consideración el permanente y vertiginoso desarrollo de la biomedicina, es necesario no olvidar que la especialización de los derechos de la persona deben estar orientados en su esencia valorativa como son la dignidad, libertad, igualdad y solidaridad. § 63. CONVENIO SOBRE DERECHOS HUMANOS Y BIOMEDICINA A) Proyecto de Convenio de Bioética Este Proyecto de Convenio47 relativo a la protección de los derechos humanos y de la dignidad del ser humano con respecto a las aplicaciones de la biología y de la medicina tuvo como ponente a MARCELO PALACIOS, a quien en 1991 el CDBI (antes CAHBI) del Consejo de Europa le encargó la elaboración de un “Informe sobre la preparación de un Convenio sobre Bioética”. El borrador preliminar del Convenio se debatió en una sesión de bioética celebrada en Estrasburgo el 7 de febrero de 1992. El contenido biotécnico puede resumirse en los siguientes puntos: proteger la vida, identidad, intimidad, integridad, salud y dignidad del ser humano; primacía del interés humano frente al científico, toda intervención a la salud deberá cumplir con las normas pertinentes; la obligación de informar y recibir el consentimiento del paciente; el cuerpo humano está fuera del comercio y del lucro; las intervenciones en el genoma solo se realizarán con fines de diagnóstico o terapéuticos, y siempre que no interfieran en la línea germinal; prohíbe crear embriones humanos con fines únicamente investigativos; la investigación en embriones in vitro está permitida en caso de embriones con menos de catorce días; las pruebas predictivas solo serán utilizadas para tratar enfermedades genéticas; reparar el daño causado por las intervenciones genéticas. En definitiva, el Proyecto de Convenio de Bioética fundamenta y encuadra el respeto absoluto a los principios de libertad, igualdad y seguridad de la vida. B) Texto
47 Véase a MARCELO PALACIOS, “Informe sobre el proyecto de Convenio de Bioética”, en Revista de Derecho y Genoma Humano, núm. 3, 1995, págs. 301 a 312.
Este es un documento central en materia de bioética y es dictado por el Consejo de Europa (4 abril 1997) denominado el Convenio sobre derechos humanos y biomedicina. Oficialmente se le conoce como Convenio de Asturias o Convenio de Oviedo o, de manera popular, Convenio de Bioética. Este convenio es de alcance regional, es decir, europeo. Tiene como antecedente el Convenio Europeo para la protección de los derechos del hombre (4 noviembre 1950). Es el primer texto jurídico internacional con fuerza obligatoria para los Estados firmantes y tiene una vocación indirecta de universalidad, pues los Estados no miembros del Consejo de Europa pueden acceder al mismo. Su objetivo fundamental es proteger al ser humano y a la humanidad de las posibles acciones tecnológicas sobre el genoma. En este sentido, establece como principio que los intereses del individuo deben prevalecer sobre los intereses biocientíficos. Como primera referencia trata de la primacía de los intereses y bienestar del ser humano sobre el solo interés de la sociedad o de la ciencia. Protege la dignidad, identidad e integridad del ser humano frente a los avances de la biología y la medicina. Así mismo, el consentimiento informado es un punto clave, pues se parte de la base que a nadie puede imponérsele una intervención sin su asentimiento, requiriéndose del profesional de la salud una información previa de la intervención (derecho a la información). Consagra la confidencialidad de los datos genéticos obtenidos y el derecho a conocer o no sus resultados (derecho a la intimidad genética). En el tema del genoma, parte de la regla de la no discriminación en razón al patrimonio genético, permite tanto la pruebas genética cuyo fin sea predecir enfermedades, así como las intervenciones eugenésicas o modificatorias del genoma, siempre que se efectúen con propósitos preventivos, de diagnóstico o terapéuticos y que no se introduzca ninguna modificación en el genoma. Prohíbe la selección de sexo, salvo que la misma se realice para evitar enfermedades hereditarias. En cuanto a la investigación biocientífica, dice el Convenio, esta debe practicarse libremente tomando en consideración la defensa y bienestar del ser humano, en este sentido toda investigación debe cumplir las siguientes condiciones: no existencia de método alternativo, que los riesgos no sean desproporcionados a los beneficios que pueden obtenerse, obligación de informar los derechos y garantías legales y que el consentimiento sea expreso y escrito. En cuanto a la investigación de embriones, esta debe servir para su protección y no se pueden crear embriones con fines exclusivos de investigación. La extracción de órganos debe proteger a los cedentes vivos de manera que solo serán posibles en beneficio del receptor, y siempre que no existan cedentes fallecidos ni métodos alternativos. Difunde el principio de que el cuerpo humano y sus partes no pueden ser fuente de beneficio económico. § 64. DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
No podemos olvidar otro texto internacional, anterior y más genérico, la Declaración Universal de los derechos Humanos de las generaciones futuras (Unesco, 145ª reunión, París, 22 septiembre 1994) en la que se aborda a la humanidad como un nuevo sujeto de derecho, es más se considera de manera expresa que las generaciones futuras o venideras, es decir los próximos habitantes de la Tierra (seres humanos aún no existentes) tienen derechos. Esta Declaración sienta sus sólidas bases cuando afirma que el genoma humano es patrimonio de la humanidad, resaltándose que las investigaciones sobre el genoma constituyen un compromiso general de todos, en beneficio de las generaciones presentes y futuras. Proclama el derecho de la humanidad a su perpetuación, consciente de que las actividades en el genoma de las generaciones precedentes la pueden dañar, el derecho a heredar una tierra sana, limpia y no contaminada. Con estos lineamientos toda decisión actual debe tomar en cuenta a las generaciones futuras y les otorga derechos en razón de su pertenencia al género humano. Se consagra legítimamente el derecho a la vida y a la preservación de la especie humana que puede verse comprometida y seriamente perjudicada. La protección a las generaciones futuras ha sido sustentada en La Carta de la Tierra (última versión, marzo de 2000) cuando en sus principios referidos al respeto y cuidado de la comunidad de la vida se indica en el numeral 3: “Construir sociedades democráticas que sean justas, participativas, sostenibles y pacíficas. A. Reconocer que la libertad de acción de cada generación se encuentra condicionada por las necesidades de las generaciones futuras. B. Promover la justicia social y económica, posibilitando que todos alcancen un modo de vida seguro y digno, pero ecológicamente responsable”. Así mismo, en su numeral “4. Asegurar que los frutos y la belleza de la Tierra se preserven para las generaciones presentes y futuras. A. Reconocer que la libertad de acción de cada generación se encuentra condicionada por las necesidades de las generaciones futuras. B. Transmitir a las futuras generaciones valores, tradiciones e instituciones, que apoyen la prosperidad a largo plazo, de las comunidades humanas y ecológicas de la Tierra”. § 65. DECLARACIÓN SOBRE LAS RESPONSABILIDADES DE LAS GENERACIONES ACTUALES
SOBRE LAS GENERACIONES FUTURAS
Esta Declaración (Unesco, XXIX reunión, París, 12 noviembre 1997) es el complemento de la Declaración antes estudiada, ya que reconoce la teoría de la relación jurídica subjetiva: Todo derecho trae consigo el cumplimiento de una obligación. En este orden de ideas, si las generaciones futuras tienen un derecho reconocido expresamente, las generaciones actuales deben cumplir con respetar y cautelar tales derechos, es decir, tienen que asumir una responsabilidad con respecto a las generaciones futuras.
La Declaración parte del reconocimiento expreso de que las generaciones actuales asumen las siguientes responsabilidades directas: • Garantizar la plena salvaguardia de las necesidades e intereses de las generaciones, tanto presentes como futuras. • El mantenimiento y perpetuación de la humanidad, respetando la dignidad de la persona humana y como consecuencia rechaza toda forma de atentado contra la naturaleza y la vida humana. • Las generaciones actuales reciben la Tierra en herencia temporal por lo que los recursos y la vida en el planeta debe mantenerse acorde con el ecosistema. • Antes de emprender grandes proyectos, las generaciones actuales deben tener en cuenta sus consecuencias para las generaciones futuras. • Debe protegerse el genoma humano, respetándose la dignidad de la persona humana y los derechos humanos, y preservarse la diversidad biológica. El progreso científico y tecnológico no debe perjudicar ni comprometer de ningún modo la preservación de la especie humana ni de otras especies. • Las generaciones actuales deben abstenerse de realizar actividades y de tomar medidas que puedan ocasionar o perpetuar cualquier forma de discriminación para las generaciones futuras. § 66. EVALUACIÓN DE DOCUMENTOS Con estos documentos internacionales de bioética se completa el ámbito del Código de Nuremberg y la Declaración de Helsinki y llama nuestra atención de que es tiempo de garantizar la teoría natural de la evolución evitan la práctica de la generación técnica del hombre. No se quiere atar legalmente el avance científico, simplemente fijar su rumbo en defensa y beneficio del ser humano y de la colectividad. Es reconfortante, y representa un gran alivio, que la normativa internacional haya incluido el genoma en su reflexión, ya que, más que un simple tema, es la esencia básica de los derechos humanos. Ello confirma la real y actual relación bioética-derecho y esboza el máximo derecho del hombre, el derecho de ser humano. El código de la vida está escrito en un alfabeto de cuatro letras (ATCG) y al parecer resultaría sencillo descifrarlo, pero con sus 3.000 millones de caracteres o combinaciones el genoma humano abarcaría aproximadamente 200 guías telefónicas de la ciudad de Nueva York. Este código da las instrucciones para que el organismo evolucione (de embrión a adulto), viva (se reproduzca y muera) y esté en constante transformación (se enferme y sane). Toda norma jurídica tiene un alto contenido ético, puesto que su fin es regular la vida humana. En el caso propio del derecho, como ciencia, mucho se ha especulado acerca de su vinculación con la moral, lo que recobra vigencia actualmente cuando se estudian los efectos jurídicos del avance de la genética,
ya que en ellos, comúnmente, se han venido confundiendo la esencia del ser humano, tratándosele como sujeto y como objeto de la biotecnología. Por ello, debemos tomar en cuenta el aspecto valorativo y ontológico que cumple la ley al momento de normar, ya que su fin es permitir la vida en sociedad sobre la base de la justicia, la paz y la equidad, canalizando todo en pro del hombre. De esta manera, el postulado kantiano, el hombre es un fin es sí mismo, recobra su real vigencia presentando al derecho como un guía dentro de la gran estructura social frente al imparable desarrollo en el desciframiento del genoma humano y la procreática. Son los genes los que estructuran la vida y cada uno tiene una información, una misteriosa y hasta ahora inextricable sinfonía molecular, la que, similar a las notas en el fino pentagrama, indican a los músicos la melodía que deben ejecutar. Estos genes instruyen a las células qué proteínas producir y así el hombre ve encaminada su vida. Al conjunto de genes lo denominamos genoma, es decir, es la conformación genética de un ser viviente, el que ya descifrado nos dará a conocer la esencia de nuestras características. Atendida la importancia de estos avances biocientíficos se adoptaron la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los derechos Humanos (diciembre 1997), así como las “Orientaciones para su puesta en marcha” (noviembre 1999), a fin de proteger la esencia del hombre y establecer los principios que deben tomar en cuenta los Estados para la aplicación de tan importante Declaración. La difusión de los principios pro defensa de la integridad de la conformación genética del ser humano y de los derechos subjetivos enunciados en la Declaración es uno de los puntos primordiales que han de ejecutarse para lograr su efectividad y aplicación, siendo esto una tarea que deberá realizarse de manera inmediata y continua. Por su parte, debemos sensibilizar y educar a la ciudadanía en los principios pluridisciplinarios, dado que los avances biotecnológicos repercuten en diversas áreas y plantean cuestiones de orden variado, sea filosófico, social, ético, económico, religioso y jurídico, en síntesis la bioética aquí tiene una importancia fundamental. La Declaración sobre el Genoma es actualmente una fuente ineludible para la regulación jurídica de la biotecnología en Perú, tomando en consideración que el desarrollo de las prácticas genéticas es toda una realidad y que carecemos de una regulación jurídica sobre la materia. La Declaración no debemos tomarla como un instrumento meramente declarativo, es prioritario considerarla como fuente de derecho para llenar el vacío legal existente en materia de biotecnología humana. Esto es un deber internacional de Perú como miembro de la Unesco. La inquietud académica y científica en los temas de derecho genético y bioética debe ser incentivada mediante investigaciones y en reuniones científicas, siendo las áreas de la medicina y del derecho las que principal preocupación han mostrado en el tema, sin embargo, la prioridad es organizar un foro nacio-
nal interdisciplinario para analizar el contenido de la Declaración del Genoma y determinar su plena implicancia sobre innumerables relaciones humanas. Otro tema urgente es la necesidad de crear un Comité Nacional de Bioética que regule la conducta profesional médica en el ser humano y así adoptar una posición nacional y propiciar la aprobación de normas internas que regulen las actividades, como la reproducción asistida, la experimentación y manipulación genéticas, crioconservación de embriones, la planificación familiar, así como tareas administrativas, entre estas, la creación de registros de cedentes de esperma, registro para los establecimientos y profesionales habilitados en biotecnología reproductiva y de identificación genética, entre otros. Ha sido exitoso el cartografiado del genoma humano y en muy poco tiempo será una realidad en la práctica que deberá canalizarse legalmente. Tenemos los documentos internacionales que nos dan las pautas para su protección, solo nos queda propiciar el debate y buscar las mejores formas de aplicación de los proyectos biotecnológicos en pro del ser humano. Tengamos siempre presente que el genoma es la base de la humanidad y del reconocimiento de su dignidad intrínseca y de la biodiversidad. § 67. COMITÉS DE BIOÉTICA En lo que sí coinciden todos los documentos es en la creación de los comités de bioética, los que deberán desarrollarse mediante la siguiente estructura. A) Creación de comités de bioética Por parte del Estado existe un órgano ad hoc que se encargará de regular y canalizar la conducta profesional médica en el ser humano: el Consejo Nacional de Bioética48. Este ente, de reciente creación y próxima reglamentación, velará por los derechos y bienestar de los seres humanos sujetos a experimentación científica, actuando como órgano final de consulta, cuando sea solicitado por los comités de ética de investigación de los organismos legalmente autorizados49. Sin embargo, en el ámbito gremial privado el Colegio Médico de Perú (CMP) es el encargado de regular la correcta aplicación de la medicina en el ser humano por medio de su comité de ética. Existen dos comités de ética del CMP en Lima: Comité de vigilancia ética y deontológica del consejo regional III (de Lima), y el Comité de vigilancia ética del consejo nacional. Estos son los enDS. 013-2001-SA (DOEP, 3 mayo 2002). VARSI ROSPIGLIOSI, Derecho médico peruano, Lima, Universidad de Lima, 2001, pág.
cargados oficiales de regular todo lo relacionado con la ética médica del país. Tienen como su reglamento la normatividad del CMP y código de ética y deontología del CMP (Cedcmp). Principalmente se encarga de pronunciarse en temas como la conducta ética del médico frente al paciente en el hospital y de reglamentar la investigación biológica y biomédica. El Comité de vigilancia ética y deontológica es un órgano asesor permanente del consejo nacional y de los dieciséis consejos regionales del CMP, de modo que en el país existen diecisiete comités, uno del consejo nacional del CMP y los restantes por cada consejo regional. Entre sus principales funciones debemos mencionar: conocer, informar y actuar en todos los asuntos de control ético y deontológico del ejercicio profesional de la medicina; recabar información sobre el comportamiento ético y deontológico de los profesionales médicos procedentes de otros países; vigilar a entidades y personas no colegiadas que realizan actividades relacionadas con la medicina; dar cuenta al consejo nacional de las denuncias y quejas que sean formuladas por violación del Cedcmp o de las faltas o delitos que vulneren los principios éticos de la medicina; promover y coordinar la defensa del prestigio profesional; denunciar la actividad médica cuando se incurra en transgresiones a las normas éticas y deontológicas y el ejercicio ilegal de la profesión; vigilar que la profesión no se aparte de las normas que el colegio establezca al respecto; emitir informe sobre consultas relacionadas con asuntos éticos y deontológicos formulados por entidades y personas. B) Proyecto de creación de un Comité Nacional de Bioética El hombre ha conseguido un considerable desarrollo en el área de la biotecnología, y con ello ha logrado invaluables beneficios y en muchos casos, también, irreparables perjuicios que repercuten no solo en el ser humano como sujeto de derecho individual, sino también en la humanidad, como sujeto de derecho colectivo. La bioética, ciencia que estudia la correcta aplicación de la biomedicina, tiene como uno de sus objetivos centrales canalizar los avances biotecnológicos. El compromiso en materia bioética no está reservado para nadie en particular. Por el contrario, es una responsabilidad compartida y conjunta de todos los ciudadanos que busquen una vida sana, natural y pacífica, que vaya a la par con el desarrollo biocientífico. Bajo este esquema qué mejor manera de regular estos esfuerzos que mediante la creación de un Comité Nacional de Bioética que guíe el progreso de la ciencia médica y biológica sobre la base fundamental de los principios, valores y derechos humanos. Un comité de bioética no solo va a ser importante para que Perú, como Estado miembro de la Unesco, cumpla con las medidas necesarias a fin de promover los principios enunciados en la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos, sino que nos va a servir para adoptar una posición nacional y propiciar la aprobación de normas internas que regulen las activida-
des biotecnológicas, como son la reproducción asistida, la experimentación humana, crioconservación de embriones, la planificación familiar, así como tareas administrativas como la creación de registros de cedentes de esperma, registro para los establecimientos y profesionales habilitados en biotecnología reproductiva y de identificación genética, entre otros. a) Finalidad. El Comité Nacional de Bioética debe ser un organismo multisectorial que tenga como finalidad: a) Reflexionar, sobre las cuestiones éticas y jurídicas que plantea las investigaciones y sus aplicaciones, así como fomentar el intercambio de ideas e información, en particular mediante la educación; b) Propiciar actividades encaminadas a suscitar una mayor conciencia en materias de bioética; c) Cooperar, con las organizaciones interesadas en las cuestiones que se plantean en el ámbito de la bioética; d) Prestar asesoramiento en lo referente a la difusión y respeto de la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos, e identificar las prácticas que pueden ir en contra de la dignidad humana. b) Objetivo. El Comité tendrá como principal objetivo velar por la protección y el respeto de la dignidad, libertad, identidad e integridad del ser humano y de la humanidad en las investigaciones biomédicas. Para dar cumplimiento a ello deberá gozar de una independencia que le permita libertad y autonomía en sus deliberaciones y posiciones. Llevará a cabo una reflexión ética sobre los progresos de la biotecnología y su repercusión en la vida, salud y medio ambiente, teniendo en cuenta tanto los argumentos que los investigadores y los profesionales sostengan, así como las diversas exigencias de la sociedad. Desempeñará una función de asesoramiento técnico en la reflexión bioética conducente a la formulación de principios rectores, inspirados en los derechos y libertades. Estimulará la educación, formación e información de los principios de la bioética y fomentará el debate científico, y entre otros más, fortalecerá la toma de conciencia respecto de los problemas planteados por las investigaciones en biología, genética y medicina, y por sus aplicaciones. c) Estructura. El Comité puede crearse por decreto presidencial o ministerial, o por decisión parlamentaria. También podría ser a iniciativa de organizaciones no gubernamentales o instituciones privadas, o bien depender del Colegio Médicos de Perú o estar vinculado a una institución paraestatal. Su composición debe ser pluridisciplinaria, a fin de poder captar la diversidad de criterios y mediante amplias discusiones llegar a soluciones concretas en los asuntos planteados. Este comité podrá estar integrado por representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio de Salud, Ministerio de Justicia, Ministerio de Educación, Ministerio de promoción de la mujer y del desarrollo humano, Colegio de Abogados de Lima, Colegio Médico del Perú, Iglesia católica, Cruz Roja peruana, Universidad, Especialistas en ciencias humanas (filósofos, antropólogos, sociólogos, teólogos), un portavoz de los
cultos registrados en el país, un portavoz de los ciudadanos del país, un portavoz de las asociaciones de discapacitados y un portavoz de las industrias bioquímica, biomédica, biocosmética y farmacéutica. En definitiva, el Comité Nacional de Bioética servirá para canalizar (no para frenar) el avance biotecnológico a fin de lograr su máximo provecho por y para el hombre, desterrando aquellos métodos en los que se ha venido utilizando al ser humano como medio en beneficio de determinados intereses biotecnológicos y médicos. Sección IV. Genoma y salud integral § 68. LA ERA POSGENOMA Identificado el genoma humano, los científicos se han dedicado a trabajar con él y de alguna manera a crear organismos vivientes novo (nuevas formas de vida) por medio del denominado genoma mínimo, que es aquel número de genes necesarios y suficientes para crear un ser vivo. Otra labor consiste en definir las características de las proteínas que codifica cada gen, una labor imprescindible para interpretar el mapa genético y actuar en caso de alteraciones o enfermedades. Celera Genomics, la empresa estadounidense que anunció en junio de 2000 la lectura completa del genoma humano, está a punto de entrar en una nueva carrera científica y comercial por el siguiente hito en la biología de nuestra especie: la descripción del proteoma, es decir, del conjunto de las proteínas que forman y ejecutan todas las funciones del cuerpo humano50. Los investigadores, que se definen como integrantes de la era postgenoma, participan en el Proyecto Proteoma, de ámbito mundial, que intenta traducir la función de las proteínas que codifica el genoma. “Si el genoma es el director de la orquesta de nuestro organismo, las proteínas son la orquesta. Es decir, que lo primero sin lo segundo no sirve para nada —explicó ayer EMILI GELPÍ, presidente de la Sociedad Española de Espectrometría de Masas, adscrito al Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IIBB)—. Los genes codifican las proteínas y estas son la maquinaria que ordena las actividades de las células. Identificar la función de las protenías supone saber qué hace cada gen”51.
“Celera Genomics anuncia que inicia la carrera del proteoma humano”, El País Digital, núm. 1537, 18 julio 2000. 51 ANGELS GALLARDO, “La ciencia busca el sentido del genoma (La medicina del futuro)”, en http://www.elperiodico.com (29 agosto 2000).
Así también, tenemos el Proyecto Transcriptoma que busca traducir la información que transcurre del ADN al ARN y de este al ribosoma a efectos de determinar qué cantidad de información pasa de un lado a otro. Así también se habla del metaboloma que es el estudio del conjunto de reacciones bioquímicas que se producen en las células. § 69. MICROTRASPLANTES La intercorporeidad es ya un nueva situación con la que se viene enfrentando día a día el derecho. Como tal, la intercoporeidad es la dimensión total e integral del cuerpo, en otras palabras, es “la relación de intercambio de órganos, tejidos, partes o productos del cuerpo entre diferentes seres humano”52. Los avances de la trasplantología son cada vez mayores y las necesidades humanas en la preservación de la salud exigen mejores técnicas. Normalmente, estamos acostumbrados a escuchar acerca de los trasplantes de órganos y tejidos mayores, múltiples y regenerables (macrotrasplantes). Sin embargo, es necesario considerar que hoy existe la posibilidad de realizar actos trasplantatorios de células, genes, secuencias de ADN, elementos genéticos, etc. (microtrasplantes). Es decir, sustancias que escapan de las tradicionales concepciones de los actos de libre disposición del cuerpo de la persona y que requieren de una estructuración legal especial. No es lo mismo, en orden médico, ni legal, ni social, trasplantar un riñón que trasplantar un gen. En esto el derecho debe mostrar un interés especial y crear una legislación acorde con los avances biocientíficos, ya que este vacío se acrecienta con las técnicas de reproducción humana asistida y la canalización del proyecto genoma humano. En este punto la ciencia viene preparando técnicas para optimizar los denominados microtrasplantes, ya que estos no pueden llevarse a cabo de manera individual, sino que la mayor parte es realizada con técnicas de clonación para crioconservación, transgénesis, regeneración celular, etc. Estas nuevas tendencias en los trasplantes implican regular temas como la validez del consentimiento de los progenitores acerca de los actos médicos sobre sus hijos; la restricción de crear embriones inviables cuyo finalidad sea solo industrial o mercantil; la calificación del equipo médico que realizará las prácticas y la prohibición de las técnicas abortivas. Además, deben establecerse sanciones específicas cuando se busque a través de técnicas la modificación del genoma, la creación de embriones con fines terapéuticos, la extracción de células o tejidos con fines de diagnóstico prenatal y sus consecuencias aborti52 RICARDO HODELÍN-TABLADA, “Muerte encefálica. En defensa del criterio de todo el encéfalo”, en Cuadernos de Bioética, vol. XII, núm. 44, 2001, pág. 90.
vas, así como la experimentación sobre embriones inviables. En este punto, cabe señalar algo sobre la especialización de las técnicas genéticas para lograr los trasplantes de órganos de animales al hombre (xenotrasplantes53). Los casos más comunes, dada la histocompatibilidad, los tenemos con el cerdo con el que se realizan dos tipos de técnicas 1) La transferencia a los humanos de tejidos de cerdos criados en ambientes especiales (esterilización biorgánica), en estos casos se viene utilizando la piel, células del páncreas, válvulas coronarias y tejido del cerebro y, 2) La transferencia a los humanos de órganos completos de cerdos modificados genéticamente (transgénesis), aquí se utiliza el páncreas, corazón, hígado y riñones. Estas últimas técnicas son discutibles. Quienes protestan por ellas alegan que pueden generar la aparición de nuevas epidemias o enfermedades más que el resultado positivo que las mismas puedan tener. § 70. HACIA UNA NUEVA FORMA DE REGULAR LOS TRASPLANTES. LA VIDA EN DEBATE A) Generalidades España ha regulado la influencia de la genética en el ser humano a través de las siguientes leyes: Ley 35 de 1988, sobre “Técnicas de reproducción asistida”. Ley 42 de 1988, sobre “Donación y utilización de embriones y fetos humanos o de sus células, tejidos u órganos”. Ley 15 de 1994, sobre el “Régimen jurídico de la utilización confinada, liberación voluntaria y comercialización de organismos modificados genéticamente, a fin de prevenir los riesgos para la salud humana y el medio ambiente”. Código Penal (1995) que cuenta con un título V, Libro II sobre “Delitos relativos a la manipulación genética” (arts. 159 a 162), en el que se agrupan diversas conductas vinculadas al aspecto genético. Los principios en los que se basa esta legislación española de derecho genético coinciden con los lineamientos consagrados en las distintas recomendaciones del Consejo de Europa. En este sentido, existen tres lineamientos comunes:
La utilización experimental de los xenotrasplantes puede traer a mediano plazo todo un desastre: que los animales contagien a los humanos mil enfermedades que ahora nosotros, todavía, no tenemos. Así se ha indicado “Uno de los más importantes problemas de los xenotrasplantes de animales, especialmente de primates, es que ellos pueden llevar agentes infecciosos indetectables que entonces podrían infectar al recipiente humano, quien podría a su vez extender la infección a otras personas”. SANTIAGO GRISOLIA, “La biotecnología en el tercer milenio”, en CARLOS MARÍA ROMEO CASABONA (editor): Biotecnología y derecho. Perspectivas en derecho comparado, Cátedra interuniversitaria de Derecho y Genoma Humano, Bilbao, 1998, pág. 8.
• El derecho a la vida y el respeto a la dignidad humana. Se entiende que este punto básico debe incluir el derecho a heredar un patrimonio genético no manipulado de acuerdo con la Recomendación 934 (1982). • Finalidades de la manipulación genética. Solo tratándose de aplicaciones terapéuticas es posible realizar manipulación genética en embriones (in vivo o in vitro) de acuerdo con la Recomendación 1046 (1986). • Igualdad. Las normas del derecho genético español se aplican indistintamente a los embriones creados in vivo o in vitro. Todos están protegidos por el mismo principio de respeto a la dignidad humana54. B) De la ley 42 Como indica GONZÁLEZ CUSSAC55, la exposición de motivos de la ley 42 contiene la justificación de su necesidad y los fines que persigue, siendo uno de ellos llenar el vacío de la ley 30 de 1979, sobre extracción y trasplante de órganos, mostrando cómo la manipulación y el tráfico con embriones o fetos humanos pone de manifiesto la necesidad de un marco jurídico donde se regulen este tipo de actuaciones biomédicas bajo los preceptos del respeto a la vida, a la dignidad y a los derechos humanos y se apoya simultáneamente, el avance científico como patrimonio de la Humanidad. Esta ley tiene como materia la donación y utilización de los embriones y los fetos humanos, considerando aquellos desde el momento en que se implantan en el útero y establecen una relación directa, dependiente y vital con la mujer gestante. Escapa de su ámbito de aplicación la donación y utilización de los gametos o de los óvulos fecundados in vitro o a embriones preimplantados, ya que estos se regulan en la ley de reproducción humana asistida (ley 35). Concretamente, el ámbito de aplicación de esta ley es la donación y utilización de embriones y fetos humanos, o de sus células, tejidos y órganos, con fines diagnósticos, terapéuticos, de investigación o experimentación, dentro de los requisitos en ella contenidos, como son: • Que los donantes sean los progenitores. • Que los donantes otorguen su consentimiento previo en forma libre, expresa, consciente y por escrito. • Que los donantes sean previamente informados de las consecuencias, de los objetivos y los fines para los que puede servir la donación. • Que la donación y utilización posterior nunca tengan carácter lucrativo o comercial.
54 Véase a ROCA TRÍAS, “El derecho perplejo: Los misterios de los embriones”, en Revista de Derecho y Genoma Humano, núm. 1, Bilbao, Universidad de Deusto, julio-diciembre 1994, págs. 130 y 131. 55 Véase a JOSÉ LUIS GONZÁLEZ CUSSAC, “Manipulación genética y reproducción asistida en la reforma penal española”, en Revista de Derecho y Genoma Humano, Bilbao, Universidad de Deusto, núm. 3, julio-diciembre 1995, págs. 78 a 83.
• Que los embriones o fetos objeto de la donación sean clínicamente no viables o estén muertos. • En caso de fallecimiento de los progenitores, siempre que no conste su oposición expresa. La ley de embriones, como así se le conoce, busca “garantizar la libertad científica e investigadora, condicionándola a los valores reconocidos en la Constitución (...), como son la protección del cuerpo y de la vida, la capacidad de decisión del afectado y la dignidad humana” conforme se desprende de su introducción. Obviamente, la actividad científica no debe llevarse a cabo al margen o en contra de los derechos de la persona. Dentro de los límites del derecho penal es importante recoger la expresa prohibición contenida en el artículo 3º, referente a que la interrupción del embarazo no puede tener como finalidad la donación y utilización de los embriones, de los fetos o de sus estructuras biológicas. Así mismo, el artículo 5º señala que toda actuación sobre el embrión o el feto vivo en el útero, solo podrá ser de carácter diagnóstico, terapéutico y de conformidad con esta ley. Esta especial sujeción legal dictada se extiende a cualquier actividad de investigación. De esta manera, la tecnología genética con material humano o combinado solo podrá desarrollarse en los supuestos que a continuación se expresan (art. 8º): • Con fines diagnósticos en la fase prenatal, para evitar la transmisión o para curar enfermedades genéticas o hereditarias. • Con fines industriales de carácter preventivo, diagnóstico o terapéutico. • Con fines terapéuticos, principalmente para seleccionar el sexo en el caso de enfermedades ligadas a los cromosomas sexuales. • Con fines de investigación y estudio de las secuencias del ADN del genoma humano. Las infracciones y sanciones son recogidas en el artículo 9º, aunque también existe una remisión a los artículos 32 y 37 de la ley general de sanidad de 1986. Merecen la calificación de infracciones muy graves las siguientes conductas: • La realización de cualquier actuación dirigida a modificar el patrimonio genético humano no patológico. • La creación y mantenimiento de fetos o embriones vivos con cualquier fin distinto a la procreación. • Su donación o utilización para la fabricación de productos de uso cosmético. • Su extracción con fines distintos al diagnóstico prenatal. • La experimentación con embriones o fetos vivos, viables o no, salvo que exista un proyecto autorizado. La ley de embriones describe como infracciones toda una serie de conductas de máxima gravedad, que no tienen naturaleza penal. Por ejemplo, la utiliza-
ción abusiva de técnicas genéticas sobre el embrión o el feto, no hallan en esta ley una respuesta penal. Esto abre varios interrogantes sobre el grado de protección de los derechos del embrión o concebido. C) El caso Federico Trillo Figueroa y Martínez-Conde comisionados por un grupo de diputados del Grupo Parlamentario Popular demandaron la inconstitucionalidad de la ley 42 de 1988 sobre “Donación y utilización de embriones y fetos humanos o de sus células, tejidos y órganos”, la que evaluada por el Tribunal Constitucional en sentencia 212 de 1996 (19 diciembre) es declarada inconstitucional parcialmente. D) Fuente originaria El problema central del caso es la cuestión relativa a la viabilidad o no de los embriones y su categorización como sujeto de derecho. En ello se centran las alegaciones impugnatorias y el fallo en sí. E) Criterios alegados por el recurrente • La ley distingue entre embrión y feto a efectos de permitir la investigación o experimentación sobre ellos, sin diferenciar el paso biológico de embrión a feto. • Hace susceptible a los embriones y fetos humanos del contrato de donación, lo que supone una patrimonialización de la vida humana opuesto a los derechos de la persona consagrados en la Constitución española56. • Vulnera la Constitución al no establecer la debida regulación penal. • La ley considera una presunción legal de no viabilidad57 de los embriones abortados (espontáneamente o no), negando el carácter de ser humano al hecho biológico humano, lo que supone un arcaísmo que nos devuelve a épocas primitivas del derecho, incompatible con la dignidad del ser humano.
56 Constitución española (31 octubre 1978). “Artículo 10-1.—La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social. 2. Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce, se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España. Artículo 15.—Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes. Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las leyes penales militares para tiempos de guerra”. 57 “Artículo 5.3.—Los embriones abortados, espontáneamente o no, serán considerados no viables por su grado de desarrollo a los efectos de esta ley”.
F) Criterio fundamental del procurador del Estado La ley no integra el estatuto jurídico de la vida humana en su fase de embrión y feto, su motivación es de orden administrativo, científico y sanitario. Solo autoriza la donación y utilización de embriones o fetos que sean clínicamente no viables, es decir, potencialidades humanas que no tienen posibilidades de desarrollo embriológico y, por tanto, no son en estricto sentido nasciturus, sino oriturus, o estén muertos. En definitiva, garantiza que las prácticas y actuaciones que regula solo se realicen con materiales embriológicos cuando se hayan frustrado sus posibilidades de desarrollo, de modo que no pueda hablarse de nasciturus, porque aquellas células germinales no van a seguir tomando corpórea y sensitivamente configuración humana. G) “Ratio decidendi” del voto singular Centramos nuestro estudio solo en el voto singular, puesto que desde el punto de vista de la protección del ser humano es más completo, al llenar los vacíos (el obitur dictum) de la resolución del tribunal. El sustento es el siguiente: • El tribunal no se detuvo en determinar lo que es el sujeto de derecho a la vida, solo se refirió a la protección que se le debía dar, ya que constituye el soporte inicial de todos los derechos de la persona. • Al concebido no le otorgan la vestidura formal de la personalidad jurídica de la cual no es investido sino hasta 24 horas después de haber nacido, así hoy se sepa perfectamente que la figura humana y su entera organización la tiene el feto mucho antes de nacer58. • El nasciturus debería tener personalidad jurídica a fin de no ser privada de sus derechos fundamentales, acogidos en categoría de ley orgánica59. • En la sentencia no se especifica sobre embriones o fetos muertos, ya que utiliza los términos viable, como capaz de vivir, y no viable como incapaz de desarrollarse hasta dar lugar a un ser humano, en vez de utilizar los términos vivo y muerto, puesto que en no viable los fetos o embriones pueden tener vida,
Código Civil español. “Artículo 29.—El nacimiento determina la personalidad; pero el concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean favorables, siempre que nazca con las condiciones expresas del artículo siguiente. Artículo 30.—Para los efectos civiles, sólo se reputará nacido el feto que tuviera figura humana y viviera 24 horas enteramente desprendido del seno materno”. Del mismo modo lo establecía el Código Civil peruano de 1852. 59 Constitución española. “Artículo 81-1.—Son leyes orgánicas las relativas al desarrollo de los derechos fundamentales y de las libertades públicas, las que aprueben los Estatutos de Autonomía y el régimen electoral general y las demás previstas en la Constitución”. Véase http//:comunidad.derecho.org/dergenetico.
aunque no tengan esperanza de seguir viviendo, siendo estos últimos no protegidos por la ley. • Se permite la actuación sobre el embrión o feto vivo en el útero no solo si tiene carácter diagnóstico o terapéutico, sino también de conformidad con las disposiciones normativas vigentes. A esto último debió pronunciarse su inconstitucionalidad con lo cual se abren muchas posibilidades de interpretación a su autorización reglamentaria, ya que esto podría ser utilizado en la tecnología genética con material biológico humano. • La ley dice que pueden trabajar con embriones o fetos no viables fuera del útero con lo cual estarían trabajando con material vivo. • Los óvulos fecundados y la utilización de gametos desde el día 14 que sigue al de su fecundación queda simplemente remitida a otra ley (ley 35 de 1988)60. H) Solución del caso desde la perspectiva del derecho nacional En Perú una ley con el contenido de la ley 42 de 1988 sería inconstitucional ya que atenta contra los derechos del ser humano (art. 2º, inc. 1º de la Constitución, los Tratados Internacionales y el art. 1º del C. C., donde se establece que el concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece (teoría de los efectos favorables). Para nuestro derecho, el concebido surge desde el momento de la concepción y así se le otorga una categoría de sujeto de derecho especial. I) Consecuencias sociales La aplicación de esta ley supondría a la patrimonialización de los órganos y tejidos de fetos y embriones, y así se vulnera la dignidad humana. El incremento de los abortos y manipulaciones genéticas saltaría a la vista, pues estas prácticas servirían como medio para cumplir los fines de la ley. Por ello, debe determinarse el correcto uso de las técnicas de experimentación y trasplante, tomando en consideración que no puede lesionarse un bien jurídico en beneficio de otro, con mayor razón si está de por medio la vida humana. J) Comentario La utilización de órganos, tejidos o estructuras biológicas de embriones y fetos es necesario y, muchas veces, la única salvación para casos especiales. Sin embargo, la regulación legal de estas prácticas debe ser acorde con las normas de máxima protección del ser humano.
Primera disposición final de la ley 42.
La ley 42 parte del hecho de que el embrión o feto sea inviable o esté muerto, de allí la legitimación de su cesión (donación) o utilización diagnóstica, terapéutica, de investigación o experimentación. La vida, probable o extinta, es la que permitirá las manipulaciones. Sin duda, la liberalidad del ordenamiento español en materia de derecho genético sigue una línea pro ciencia, sin descuidar la protección del embrión vivo, pero permitiendo cualquier intervención cuya finalidad sea el cuidado de la salud. Compartiendo la premisa de la profesora española VILA-CORO, la sentencia in comento altera la jerarquía de valores en ella establecida, según la cual la viabilidad —probabilidad de seguir viviendo— se antepone al derecho a la vida. Esto, sin la menor duda, abre peligrosamente la puerta al infanticidio y a eutanasia61. A la luz de la defensa del status jurídico del embrión, este merece la más amplia cautela como sujeto de derecho especial que es. Debe descartarse la idea de la utilización de sus elementos biológicos, si se justifica su aplicación con nociones o conceptos creados antojadizamente como es la viabilidad. Esto es subjetivo, siendo así, no podremos reservar, garantizar ni asegurar los intereses de la vida humana en estado de desarrollo primario (in vitro o gestacional). No importa cuándo se inicia la vida, ni cuándo adquiera las condiciones necesarias para lograr un desarrollo seguro y pleno. Lo sustancial es la defensa de la vida como proceso y no como instante biológico.