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Timestamp: 2020-05-28 00:31:36
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El rompecabezas de la confianza: Breves apuntes sobre la Letter of intent y el Memorandum of Understanding en el derecho contractual peruano y la responsabilidad pre-contractual - IUS 360
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El rompecabezas de la confianza: Breves apuntes sobre la Letter of intent y el Memorandum of Understanding en el derecho contractual peruano y la responsabilidad pre-contractual
Eduardo Buendía De Los Santos
Sumario: 1. Nociones preliminares; 2.Entonces ¿Qué ocurre con la letter of intent en el derecho del Civil Law?; 3.La pieza faltante: La letter of intent bajo las reglas del derecho peruano; 4.El efecto de la pieza faltante: la pretendida no responsabilidad y el derecho al apartamiento injustificado de las tratativas en la letter of intent; 5.Colofón: ¿Realmente es la pieza faltante?
Empro v Ball-Co es un caso simple en el que dos empresas negocian un contrato y llegan a algún acuerdo con respecto a los potenciales alcances de un futuro contrato. Es por ello, que emiten un documento denominado «Letter of intent«, «Agreement in principles» o “Memorandum of understanding (MOU)” y solo quedarían pendientes algunos detalles para luego finalizar el denominado “acuerdo” en un contrato de manera más formal. Posteriormente, si se produce el colapso de las negociaciones o cuando una de las “partes” se aleja de las tratativas y el documento final no se ha concluido[1] existe una frustración del contrato definitivo. En consecuencia, si se firmó este acuerdo preliminar, ¿Estamos ante un contrato?, ¿Es vinculante o cualquiera de las partes se puede apartar libremente de él? ¿Qué ocurriría si estamos en el Perú y se pretende aplicar dicha figura? ¿Cuál es el remedio aplicable? A continuación, desarrollaremos una breve descripción de lo que se debe entender por Letter of intent y cuáles serían las implicancias de su importación en el derecho peruano.
En los Estados Unidos, el grado en que los documentos precontractuales son jurídicamente vinculantes depende en gran medida de la intención de las partes en los acuerdos preliminares. Estos se pueden clasificar en tres grandes grupos: 1) el acuerdo para participar en una transacción (agreement to engage in a transaction); 2) un acuerdo con los términos abiertos con la intención de ser vinculante (an agreement with open terms intended to be binding); y 3) una carta de intención (letter of intent)[2]. Otra óptica jurídica los puede agrupar a dichos acuerdo no vinculantes en: 1) Cartas diseñadas para proveer información; 2) Acuerdo marco que gobierna todo el proceso de negociación; 3) Memoriales de Acuerdo Parciales durante el proceso de negociaciones; 4) documentos erróneamente denominados “letter of intent” cuando éstos son perfectamente vinculantes entre las partes[3].
En el acuerdo para participar en una transacción se establecerá los términos sustantivos específicos del contrato; sin embargo, las partes no tienen la intención de estar obligadas por estos términos, y se comprometen a seguir solo el proceso de negociación. De esta manera, el acuerdo para participar en una transacción sólo tiene por objeto crear “obligaciones morales”[4] o registrar propuestas preliminares que podrían de otro modo ser dejadas de lado en las transacciones complejas: en el Common Law dicha figura no es vinculante. Asimismo, las partes negocian con conocimiento de los efectos de este acuerdo y en caso de no llegar a un acuerdo final no estarán vinculadas. En ese caso, como no hubo acuerdo, no cabría la posibilidad de entablar una demanda por daño a las expectativas perdidas. El dolo (mala fe) solo sería accionable bajo la rúbrica tradicional de responsabilidad civil extracontractual (tort law), y no por el deber contractual de buena fe[5].
Respecto a los acuerdos con términos abiertos con intención de ser vinculante, las partes han establecido que la mayor parte de los términos de dicho acuerdo tendrán el carácter de obligatorio para las mismas. Sin embargo, además manifiestan su intención de continuar con la negociación de los términos restantes. En estas situaciones, el «agreement to agree” (que en sí mismo es un contrato) también impone una deber general de actuar con lealtad en la negociación de los términos abiertos todavía inconclusos[6] por la falta de cierre de la operación. Este acuerdo es vinculante y se somete a los remedios contractuales aplicables.
Por último, la letter of intent es un tercer tipo de acuerdo preliminar que se sitúa en el medio de las dos figuras explicadas precedentemente. Esta puede ser vinculante en los Estados Unidos, a pesar que exista jurisprudencia que diga lo contrario[7]. En general, si la intención de las partes en el momento de la ejecución del acuerdo precontractual busca el control del acuerdo y si la intención de las mismas partes es clara en el texto de la carta, un tribunal hará cumplir los acuerdos allí adoptados.
Cuando una letter of intent señala explícitamente que no es vinculante y está expresamente condicionada a la celebración en un contrato definitivo, entonces se encontrará que no es exigible para las partes. Cuando este es el caso, el remedio para el desleal comportamiento no reside directamente en la obligación contractual de buena fe[8], aunque otros remedios pueden estar disponibles.
NEDZEL señala que la mera utilización del término «carta de intención» en un documento no significa ipso facto que el acuerdo es vinculante ni tampoco que la declaración expresa de las partes tiene la intención de actuar complementariamente al deber de negociar de buena fe que necesariamente transforma el documento en vinculante.
A veces, los tribunales del Common Law de los Estados Unidos han sostenido que los «acuerdos para negociar» específicamente adoptan el deber de buena fe, y que no se puede hacer cumplir todos los términos del mismo porque no hay manera de conocer el acuerdo definitivo, y en su caso, que hubiera resultado, además estamos ante la falta de una manera de medir los daños[9].
Debemos resaltar lo indicado por FARNSWORTH sobre la pérdida de la expectativa de la parte lesionada en el marco del último acuerdo proyectado. En efecto, el mencionado autor sostiene que: “…el remedio más apropiado no es el de una indemnización por la pérdida de la expectativa de la parte lesionada en el marco del proyecto del acuerdo definitivo…”[10]. Pero sí son indemnizables los daños ocasionados por el uso de la confianza de la parte lesionada en el «acuerdo para negociar»[11]. Si una parte rompe las negociaciones antes que la otra haya tenido la confianza en el «acuerdo para negociar», no hay necesidad de invocar un remedio resarcitorio porque no hay confianza sobre la cual reclamar. De otro lado, una vez que la otra parte haya confiado en dicho acuerdo debe demostrar la pérdida causada por dicha confianza incluyendo cualquier pérdida del costo de oportunidad[12].
Sin embargo, en algunos casos, la cláusula de la buena fe contenida en un acuerdo preliminar o en la «carta de intención» podría ser ejecutada a pesar de que el contrato definitivo nunca se realizó o nunca se llegó a suscribir[13].
Este es el caso Itek Corp. v. Chicago Aerial Industries, Inc.[14], en un acuerdo de carta que resume la estructura base de una adquisición corporativa se establece que las partes «deberán hacer todos los esfuerzos razonables para acordar y celebrar lo más rápidamente posible un contrato». La Suprema Corte de Delaware encontró, en un proceso sumario, que la conducta del demandado era inapropiada porque la cuestión que generó la interrupción abrupta de las negociaciones se debió a que éste recibió una mejor oferta por parte de un tercero que lo llevó a incumplir el acuerdo de ejercer «cualquier esfuerzo razonable». Por tanto, la Corte allí reconoció implícitamente que en un acuerdo para negociar sí existe un deber precontractual de la buena fe[15].
En virtud a ello es que podemos refutar aquellas ideas confusas que rechazan el concepto de la buena fe en la etapa de tratativas y en la formación de los contratos en el Common Law. De ahí que, al no existir una concepción uniforme sobre el mismo con respecto al elenco de remedios que se puedan presentar por el quebrantamiento de la buena fe es que aparece la esquizofrenia por la Ley de Nueva York[16]. Esta figura ocasiona que el deber de buena fe precontractual sea por el incumplimiento de una letter of intent o cualquier otra figura similar no establezca una obligación ex – lege en virtud a un específico acuerdo entre privados[17].
Sobre el particular, FARNSWORTH agrega que aunque a menudo se refiera a un acuerdo preliminar por un «acuerdo formal hasta conseguir el final de las negociaciones» bastará con demostrar el intento de las partes que no tenían el propósito de quedar vinculadas por el acuerdo preliminar salvo que se demuestre lo contrario[18].
Entonces ¿Qué ocurre con la letter of intent en el derecho del Civil Law?
De otro lado, desde la perspectiva del Civil Law, la letter of intent puede ser definida como el documento que las partes intercambian en la fase de tratativas relativas a los contratos internacionales y por el cual el sujeto que la ha suscrito no se siente vinculado como en un acuerdo definitivo, en la convicción que hasta antes de la firma del contrato porque en la letter of intent puede cambiar libremente de opinión[19].
Sin embargo, ¿en qué momento aparece? La letter of intent aparece en la etapa de negociaciones o la etapa de tratativas para la celebración de contratos definitivos. Antes de ello, no existe contrato sino simplemente negociaciones. En consecuencia, conviene preguntarnos ¿le son aplicables los remedios contractuales en caso de apartamiento injustificado o quebrantamiento abrupto de las tratativas como sí ocurre en algún sector del Common Law[20]?
La pieza faltante: La letter of intent bajo las reglas del derecho peruano
La letter of intent tiene un valor en la etapa de tratativas. Como resultado, no debe estar alejada de lo que prescribe el artículo 1362º del Código Civil peruano que señala:
Artículo 1362º del Código Civil peruano de 1984.- Los contratos deben negociarse, celebrarse y ejecutarse según las reglas de la buena fe y común intención de las partes. (el resaltado es agregado).
Por otra parte, ¿Qué ocurre con la voluntad de excluir de responsabilidad a la parte del apartamiento injustificado de las tratativas? Para responder esto y como paso previo debemos analizar dónde y en qué momento se ubica el acuerdo previo. Por tal motivo, debemos recurrir a FAGELLA quien ya identificaba tres periodos previos de tratos o negociaciones. El primer periodo de concepción del contrato, el segundo periodo, que abarca el perfeccionamiento o concretización de la propuesta y el tercer periodo en que la propuesta se pone en movimiento[21]. Analicemos lo que señala el artículo 1337 del Codice Civile italiano de 1942:
Artículo 1337º del Codice de Civile Italiano de 1942.- Tratativas y responsabilidad precontractual.- Las partes, en el desarrollo de las tratativas y en la formación del contrato, deben comportarse según la buena fe. (El resaltado es agregado)
En consecuencia, debemos tomar en cuenta a la buena fe en la etapa de formación y tratativas del contrato la cual debe ser entendida como un comportamiento en la confianza ajena. Por ende, la letter of intent se encuentra dentro de la propuesta en movimiento esbozada por FAGELLA, toda vez que las condiciones están presentes en el acuerdo preliminar. En oposición a ello, debemos señalar que dicho documento no tiene el carácter de contrato preparatorio cuya disciplina pertenece exclusivamente al derecho contractual y tiene por finalidad culminar la celebración de un contrato.
Por este motivo, las personas que celebran los compromisos a contratar deberán terminar en la celebración de un contrato definitivo, situación que no ocurre con la letter of intent. Los remedios frente a la negativa a celebrar el contrato definitivo se encuentran regulados en el artículo 1418º del Código Civil Peruano que establece las siguientes alternativas:
Artículo 1418º del Código Civil Peruano de 1984.- La injustificada negativa del obligado a celebrar el contrato definitivo otorga a la otra parte alternativamente el derecho a:
1.- Exigir judicialmente la celebración del contrato.
2.- Solicitar se deje sin efecto el compromiso de contratar.
En uno u otro caso hay lugar a la indemnización de daños y perjuicios. (el subrayado es agregado).
En tal sentido, la disciplina correspondiente a la letter of intent es completamente diferente a la de los compromisos de contratar que establecen el Código Civil. Su ubicación se encuentra en una etapa previa a la celebración del contrato definitivo, la cual corresponde a la etapa de tratativas. Asimismo, la carta de intención tiene una redacción de estilo que: (i) excluye la aplicación del principio de buena fe para efectos de los tratos preliminares; y (ii) no genera responsabilidad para las partes por apartamiento sin causa de las celebraciones del mismo. Dicha carta de intención funciona como un pacto de exoneración de responsabilidad en caso de apartamiento injustificado de tratativas sin derecho a solicitar la indemnización.
El efecto de la pieza faltante: la pretendida no responsabilidad y el derecho al apartamiento injustificado de las tratativas en la letter of intent
Cuando las partes pactan en una carta de intención que el apartamiento inclusive injustificado de los tratos no generará responsabilidad para la parte que se aleja del potencial negocio jurídico, supone un pacto exoneratorio de responsabilidad civil, lo cual de por sí implica la existencia de un acuerdo serio entre las partes de contenido patrimonial, dado que la responsabilidad civil es una tutela patrimonial frente al daño. En consecuencia, de acuerdo a los artículos 1328º[22] y 1986º[23] del Código Civil peruano de 1984 son nulos (llamaremos ineficaces) a los pactos que exoneren o limiten la responsabilidad por dolo o culpa inexcusable.
En virtud a ello, el sometimiento sin responsabilidad es un pacto encubierto de exoneración de responsabilidad para los casos de apartamiento injustificado del cierre del contrato toda vez que estos actos serán conductas cometidas de forma dolosa respecto al régimen de responsabilidad aplicable. En consecuencia, la pretendida irresponsabilidad en las tratativas carece de operatividad[24] en el Código Civil peruano.
Ante dicho escenario, la buena fe[25] se presenta como un límite frente a las pretensiones abusivas de una de las partes que se vale de la letter of intent para escapar a la vinculatoriedad de las negociaciones de forma injustificada[26] y generar expectativas que luego se materializaran en un daño.
Por ende, la correcta ubicación de la ruptura injustificada de tratativas se encuentra dentro del sistema de la responsabilidad precontractual[27]. Inclusive las Cortes del Common Law de los Estados Unidos en los casos Inter Corp. vs Chicago Aerial Induistries; Anrnold Palmer Golf co. Vs Fuqua Industries; Thompsom vs Liquichemica Inc; y otros sucesivos aplicaron la teoría alemana de la culpa incontrahendo para resolver dichos casos por responsabilidad precontractual, no siendo ajena la aplicación de dicha teoría al Common Law[28].
Un caso particular fue el que sostuvieron entre Channel Home Centers, Grace Retail Corporation vs. Grossman. El demandado era un corredor y desarrollador de bienes raíces. La demandante opera tiendas de implementos para el hogar. El 11 de diciembre de 1984, el Demandante ejecutó una carta de intención estableciendo términos de un arrendamiento que incluía una especificación contractual en la que el Demandado retiraría la tienda del mercado de alquiler y sólo negociaría con el Demandante hasta la finalización del arrendamiento.
El Demandado firmó la carta de intención. Por su parte, el Demandado sostiene que en ese momento el Demandante prometió oralmente que un “proyecto de contrato de arrendamiento” sería presentado en 30 días. El demandante niega tal promesa. Demandante llevó a cabo costosos esfuerzos legales en diciembre de ese mismo año para obtener el contrato de arrendamiento y varios proyectos aprobados administrativamente para la construcción en el terreno que iba a ser arrendado para su tienda. El demandado comenzó la negociación para preparar el contrato de arrendamiento para principios del mes de enero. A finales de enero, el Demandado comenzó a enseñar la propiedad al competidor del Demandante. El 6 de febrero de 1985 el Demandado notificó al Demandante que las negociaciones sobre el arrendamiento en virtud del acuerdo no vinculante habían terminado.
Este caso es importante por cuatro razones: 1) la carta de intención no establece directamente que el contrato se negociara de buena fe. Simplemente se omite referencia alguna en dicho documento; 2) en este caso no está en discusión si existe un deber implícito de negociar de buena fe aunque no haya un contrato en ejecución; 3) el caso ilustra que existe mala fe por parte del demandado por defraudar la confianza; 4) si el acuerdo(o la carta de intención o el memorándum de entendimiento) como tiene valor jurídico o si es jurídicamente tutelable[29]. Es decir, el desenvolvimiento de las comunicaciones se da en el marco de los tratos respecto de los cuales se espera celebrar un contrato definitivo. En dicho escenario debemos enmárcanos en el régimen de la responsabilidad por tratativas.
Debemos resaltar que el Código Civil peruano no circunscribe exclusivamente los remedios de la disciplina de la responsabilidad contractual a los actos exclusivamente contractuales. Por ende, no se puede indicar que la responsabilidad precontractual se rige única y exclusivamente por el principio del alterum non laedere. En ese sentido, como advierte BENATTI, el principio de buena fe no se puede reducir al deber genérico de no dañar a otros que desciende del artículo 2043º[30] del Codice Civile Italiano[31][32].
Entonces, conviene preguntarnos si la carta de intención se encuentra en la etapa de formación del contrato. Y la respuesta es afirmativa. En tal sentido, no se puede pretender acudir al expediente retórico de la autonomía privada y al argumento de la supuesta “libertad de negociación” que las partes puedan invocar para la no aplicación de la buena fe en la etapa de tratativas[33]. Es más, basta con escuchar a algún pseudo liberalista que encaja dicha figura con la finalidad de proteger el tráfico jurídico. Dichos argumentos resultan un completo absurdo. Debemos volver a resaltar que el apartamiento injustificado de tratativas se sanciona con la responsabilidad civil y no se puede pretender escudar en el susodicho principio.
Colofón: ¿Realmente es la pieza faltante?
Pues bien, la letter of intent es como la pieza de otro rompecabezas que no encaja en el nuestro por pertenecer a otro sistema jurídico. En virtud a ello, compartimos lo expresado por DE NOVA, e indicamos que nos encontramos ante figuras foráneas y ajenas (alieni en italiano)[34].
El pretender trasplantar la figura sin tomar el contexto normativo peruano es un completo despropósito. La única vía de solución para pretender atribuirle los efectos que se desea a la letter of intent es someterla al estatuto de Nueva York[35] para que, por ley aplicable, se deje de estar vinculado a la buena fe en la etapa de tratativas inclusive generando daño por ruptura injustificada de tratativas.
En tal sentido, resulta ilógico que las figuras foráneas sean insertadas sobre la base de la ignorancia del derecho peruano y su propio funcionamiento. Terminando estas palabras parece tener sentido el título de este artículo: tenemos un rompecabezas con una pieza que no encaja, piénsese en una pieza ajena y diferente.
Fuente de imagen: .infoderechocivil.es
[1] BEN-SHAHART, Omri. «Pre-closing Liability». En: «University of Chicago Law Review». Nº77, 2010, p. 978.
[2] NEDZEL, Nadia E. «A Comparative Study of Good Faith, Fair Dealing, and Precontractual Liability». En: Tulane European and Civil Law Forum, Volumen 12, No. 97, 1997, p.118-p.119.
[3] LAKE Ralph. “Letters of intent: A comparative Examination under English, US. French; and West German Law”. En: George Washington Journal of International Law and Economics, Número 18, 1984-1985, p.331-p332.
[4] Se hace referencia a conceptos no jurídicos o carentes de patrimonialidad.
[5] NEDZEL, Nadia E. «A Comparative Study of Good Faith, Fair Dealing, and Precontractual Liability». En: Tulane European and Civil Law Forum, Volumen 12, No. 97, 1997, p.118.
[6] Ibíd., p. 120.
[7] Ibíd., p. 121. En contra: BEN-SHAHART, Omri. «Pre-closing Liability». Op. Cit.,p.978.
[8] Ibíd., p. 121.
[9] Ibíd., p. 121.
[10] FARNSWORTH, Allan. «Precontractual Liability and Preliminary Agreements: Fair Dealing and Failed Negotiations«. En: Columbia Law Review, Vol. 87, No. 2, Marzo, 1987, p.267.
[11] FARNSWORTH se está refiriendo a los daños a la expectativa (lost expectation) a lo que conocemos en el Civil Law como lucro cesante y en lo que respecta a reliance damages se está refiriendo al concepto de daño emergente.
[12] FARNSWORTH, Allan. «Precontractual Liability and Preliminary Agreements: Fair Dealing and Failed Negotiations«. Op. Cit., p.267.
[13] NEDZEL, Nadia E. «A Comparative Study of Good Faith, Fair Dealing, and Precontractual Liability». Op. Cit., p.122.
[14] FARNSWORTH, Allan. «Precontractual Liability and Preliminary Agreements: Fair Dealing and Failed Negotiations«. Op. Cit., p.265.; En: 248 A.2d 625 (1968). Extraído de: http://law.justia.com/cases/delaware/supreme-court/1968/248-a-2d-625-2.html. Visitado el 08 de Agosto de 2016 a las 08:45 p.m.
[15] NEDZEL, Nadia E. «A Comparative Study of Good Faith, Fair Dealing, and Precontractual Liability«. Op. Cit., p.122.; Sobre el deber de Buena fe y la culpa in contrahendo desde la perspectiva del Common Law y el derecho comparado véase por todos: KESSLER, Friedrich y FINE, Edith. «Culpa in Contrahendo, Bargaining in Good Faith, and Freedom of Contract: A Comparative Study«. En: Harvard Law Review. Volumen 77, Nº3, enero, 1964, p.408. Sobre el empleo del concepto de la buena fe en el Estado de Delaware, véase por todos: SALE, Hillary A.»Delaware’s Good Faith». En: Cornell Law Review, Volumen 89, Nº101, 2004, p.460 y ss.
[16] FARNSWORTH, Allan. «Precontractual Liability and Preliminary Agreements: Fair Dealing and Failed Negotiations«. Op. Cit., p.265. En ese sentido, resalta en el caso de Teachers Ins. Annuity Ass’n v. Tribune que:
“…La situación aquí es diferente de la de un acuerdo con términos abiertos, en los que las negociaciones con otros pueden mostrar una falta de voluntad para cumplir el acuerdo…”. En: FARNSWORTH, Allan. «Precontractual Liability and Preliminary Agreements: Fair Dealing and Failed Negotiations«. Op. Cit., p.279 ver nota al pie número 265.
[17] CARUSO, Daniela. La culpa in contrahendo: l’esperiènza statunitense e quella italiana. Milano: Giuffrè Editore, 1993,p.36.
[18] FARNSWORTH, Allan. «Precontractual Liability and Preliminary Agreements: Fair Dealing and Failed Negotiations«. Op. Cit., p.258-p.259.
[19] PIERAZZI, Eleonora. L’accordo parziale. Milano: Casa Editrice Antonio Milani-CEDAM, p.48.
[20] Sobre el abuso de la buena fe como contenedor vacío desde la perspectiva del Common Law véase por todos: HOUH, Emily. «The Doctrine of Good Faith in Contract Law: A (Nearly) Empty Vessel?«. En Utah Law Review. Nº1, 2005, p.18 y ss.
[21] FAGELLA, Gabrielle. I periodi precontrattuali e la responsabilità precontrattuale. 2da Edizione completamente riveduta e ampliata. Roma: Stab. Tipografiche Cartiere centrali, 1918, p.4.
[22] Artículo 1328 del Código Civil peruano de 1984.- Es nula toda estipulación que excluya o limite la responsabilidad por dolo o culpa inexcusable del deudor o de los terceros de quien éste se valga.
También es nulo cualquier pacto de exoneración o de limitación de responsabilidad para los casos en que el deudor o dichos terceros violen obligaciones derivadas de normas de orden público.
[23] Artículo 1986 del Código Civil peruano de 1984.- Son nulos los convenios que excluyan o limiten anticipadamente la responsabilidad por dolo o culpa inexcusable.
[24] MENICHINO, Cristina. “Clausole di Irresponsabilità Contrattuale”. Milano: Dott. A. Giuffrè Editore S.p.A., 2008, p. 26. La citada autora habla de la inoperatividad de dichas cláusulas cuando estamos ante supuestos de dolo o culpa grave.
[25] ROMANO, Salvatore. (Voz Consultada: «Buona fede«). En: Enciclopedia del Diritto, Vol V, Milano: Giuffrè editore, 1969, p.677; FRANZONI, Massimo. “Buona fede ed equità tra le fonti di integrazione del contratto”. En: Contratto e impresa. Número 1, volumen 15, 1999, p.96; MACARIO, Francesco. “Commentario all’1375 del Codice Civile – Esecuzione di buona fede”. En : Dei Contratti in Generale Artt.1350-1386. A cura di Emanuela Navarretta. Turín: UTET Giuridica, 2011,p.730. D’ANGELO, Andrea. Il Contratto in generale. La Buona Fede. En: Trattado di diritto Privato diretto da MARIO BESSONE. Tomo iv, Volumen XIII, 2004, p. 8.
[26] PIERAZZI, Eleonora. L’accordo parziale. Op. Cit.,p.70.
[27] DRAETTA, Ugo y LAKE, Ralph. “Letter of intent and precontractual liability”. En: International Bussiness Law Jornal. Número 7, 1993, p.841.
[28] DRAETTA, Ugo y LAKE, Ralph. “Letter of intent and precontractual liability”. Op. Cit., p.841.
[29] DRAETTA, Ugo y LAKE, Ralph. “Letter of intent and precontractual liability”. Op. Cit., p.842.
[30] Artículo 2043 del Codice Civile Italiano de 1942.- Todo hecho doloso o culposo, que ocasione a otro un daño injusto, obliga a quien ha cometido el hecho a resarcir el daño.
Esta norma es equivalente al artículo 1969º del Código Civil peruano de 1984.
Artículo 1969 del Código Civil Peruano de 1984.-
Aquel que por dolo o culpa causa un daño a otro está obligado a indemnizarlo. El descargo por falta de dolo o culpa corresponde a su autor.
[31] BENATTI, Francesco. La responsabilità precontrattuale. Ristampa. Nápoles: Edizioni Scientifiche Italiane, 2012, p.130.
[32] BENATTI, Francesco. La responsabilità precontrattuale. Op. Cit., p.128. El citado autor señala que: “…Es justamente observado que el encuadramiento de la norma en la categoría de la responsabilidad “ex – delicto” conduciría a una deformación del significado que la ley atribuye a la buena fe en este campo. La buena fe no podría, es decir, ser entendida en sentido objetivo, en el sentido de una norma objetiva de conducta asumida como criterio de especificación de una serie de obligaciones reciprocas, impuestas a las partes que entran en tratativas independientemente de que exista la conclusión de un contrato válido. “La responsabilidad extracontractual” es esencialmente coligada a la violación de un deber absoluto, que surgen fuera de la relación específica entre sujetos determinados, y es cierto que la determinación del contenido de los deberes correspondientes es ajena a la valoración de la buena fe…”.
[33] RAVAZZONI, Alberto. La formazione del contratto: Le regole di comportamento. Volume II. Milano: Dott. A. Giuffrè Editore S.p.A. 1974, p.1. y ss. El citado autor comenta que no se pueden apartar de las tratativas sino es por un motivo justificado.
[34] DE NOVA, Giorgio. Il contratto: dal contratto atipico al contratto alieno. Padova : Casa Editrice Antonio Milani-CEDAM, 2011, p.32. DE NOVA se refiere a la imposición de figuras contractuales de los Estados Unidos sin tomar en cuenta el derecho italiano.
[35] Artículo 2095 Código Civil peruano de 1984.- Las obligaciones contractuales se rigen por la ley expresamente elegida por las partes y, en su defecto, por la ley del lugar de su cumplimiento. Empero, si deben cumplirse en países distintos, se rigen por la ley de la obligación principal y, en caso de no poder ser determinada ésta, por la ley del lugar de celebración.Si el lugar del cumplimiento no está expresamente determinado o no resulta inequívocamente de la naturaleza de la obligación, se aplica la ley del lugar de celebración.
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Magíster en Derecho Civil por la Escuela de Posgrado de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Cuenta con estudios de Diplomado en Derecho Civil por la Escuela de Posgrado de la PUCP. Becario por la Escuela de Posgrado PUCP. Profesor Adjunto de los cursos de Responsabilidad Civil y de Derechos de las Obligaciones del Curso que lleva a su cargo el profesor Dr. Gastón Fernández Cruz en la PUCP. Abogado Asociado del Estudio Fernández & Vargas Abogados. Miembro del área de prevención y solución de controversias en materia Corporativa, Arbitral y Contrataciones con el Estado.
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