Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321260L.html
Timestamp: 2019-03-22 18:29:21
Document Index: 328950989

Matched Legal Cases: ['artículo 1335', 'artículo 250', 'artículo 253', 'artículo 254', 'artículo 254', 'artículo 258', 'artículo 119', 'artículo 180']

as201321260L
Auto Supremo: Nº 260
Expediente: CH- 62- 10- S
Procesos : Acción Paulina
Partes: Juan Arancibia Vedia c/ Teresa Arancibia Durán y otra
1.- El recurso de casación en el fondo, interpuesto por Juan Arancibia Vedia, de fojas 150 a 151 vuelta, contra el Auto de Vista Nº 314 de 13 de octubre de 2010, de fojas 144 a 145 vuelta, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito de Chuquisaca, en el proceso ordinario doble de acción Paulina seguido por Juan Arancibia Vedia en contra de Teresa Arancibia Durán de Robles y Martha Viviana Robles Arancibia, los antecedentes y;
2.1. Antecedentes del proceso.- Mediante sentencia de fecha 3 de mayo de 2010, de fojas 110 a 113 de obrados, se declara probada en parte la demanda de fojas 43 a 46 en relación a la acción pauliana y a la cancelación de su inscripción en Derechos Reales e improbada con relación a la cancelación del gravamen hipotecario a favor del Fondo Financiero Privado PRODEM S.A. de fecha 27 de octubre de 2008 e improbada la excepción de falta de acción y derecho y la demanda reconvencional de fojas 55 y 58, y en su mérito declara ineficaz y revoca la transferencia efectuada en calidad de adelanto de legítima del 50 %, otorgada por Teresa Arancibia Durán de Robles, del inmueble ubicado en la Av. Estados Unidos, calle Maurer Nº 2-A de la ciudad de Sucre, en favor de su hija Martha Viviana Robles Arancibia, mediante escritura pública Nº 805 de 20 de agosto de 2008, inscrita en el Registro de Derechos Reales en la matrícula Nº 1011990017333, asiento A-2, el 21 de agosto de 2008 y se dispone la cancelación del 50 %. de dicha inscripción.
Que, en grado de apelación, interpuesto por Teresa Arancibia Durán de Robles y Martha Viviana Robles Arancibia, de fojas 118 a 119 de obrados, la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito de Chuquisaca, por Auto de Vista Nº 314 de 13 de octubre de 2010, anula la sentencia y se dispone que el Juez a quo pronuncie nueva sentencia en sujeción al principio de congruencia.
Contra el referido Auto de Vista, por memorial cursante de fojas 150 a 151 vuelta, Juan Arancibia Vedia, interpone recurso de casación en el fondo, que se compendia a continuación.
Invocando los artículos 250, 253-1), 255-1) y 258 del Código de Procedimiento Civil, acusa al Tribunal ad quem de haber interpretado erróneamente el artículo 1335 del Código Civil al haber anulado obrados con el argumento de que el Juez a quo violó el principio de congruencia objetiva al resolver la causa no conforme a los hechos invocados, y que con tal interpretación errónea se vulnera su derecho a recuperar la obligación de su deudora, persiguiendo sus bienes.
Acusa al Tribunal ad quem de no haber valorado que hubo demostrado el acto fraudulento de su deudora al haberse desprendido de su patrimonio en forma gratuita y en desmedro de sus intereses, pues si bien existía una hipoteca original al no haber sido suficiente para oblar la obligación pidió el embargo del otro 50 % del inmueble reclamado y que su deudora 20 días después de haberse notificado con esa solicitud decide otorgarlo en anticipo de legitima a favor de su hija en forma gratuita para evitar que recaiga sobre dicho bien inmueble. Añade que desde la suscripción del documento base de ejecución siempre tuvo la calidad de acreedor quirografario.
Finalmente pide que se case el Auto de Vista impugnado y deliberando en el fondo pide que se declare probada la demanda en todas sus partes.
Según la doctrina procesal, el recurso extraordinario de casación tiene doble función, de un lado unificar la jurisprudencia nacional; y del otro la de proveer la realización del derecho objetivo, función que en la doctrina se ha denominado nomofiláctica o de protección de la ley.
Tenida cuenta que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que tiene por objeto el enjuiciamiento de la sentencia de segunda instancia; en reiterados fallos, verbi gratia el Auto Supremo Nº 70 de 11 de febrero de 2003, entre otros, que marcan línea jurisprudencial, la entonces Corte Suprema de Justicia ha dejado delineado que el recurso de casación, según el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, podrá ser en el fondo y en la forma; el primero está reservado para los casos enumerados en el artículo 253 del mismo cuerpo legal, en tanto que el segundo procede por violación de las formas esenciales del proceso, o cuando la sentencia o Auto de Vista recurrido hubiera incurrido en los casos previstos en el artículo 254 del mismo Adjetivo Civil.
En razón a que la casación en el fondo y en la forma emergen de dos realidades distintas, la fundamentación y la petición del recurrente deben guardar estricta correspondencia; es decir si se denuncia errores in judicando se interpondrá recurso de casación en el fondo y se pedirá casar el Auto de Vista; en cambio sí se acusa de errores in procedendo se interpondrá recurso de casación en la forma y se pedirá la nulidad de obrados o la nulidad de la resolución impugnada llanamente; por consiguiente cuando el Auto de Vista impugnado es ANULATORIO, los supuestos errores in procedendo en los que haya incurrido el Tribunal Ad quem, al anular obrados con o sin reposición, o anular la resolución llanamente, deben ser atacados a través del recurso de casación en la forma, pues dado que el fallo de segunda instancia no contiene pronunciamiento sobre el fondo del asunto no procede contra el mismo el recurso de casación en el fondo.
En el caso en examen el Auto de Vista impugnado es anulatorio de la sentencia pronunciada por el Juez a quo, por violación al principio de congruencia; consiguientemente si el recurrente consideraba que la decisión anulatoria del Tribunal ad quem es errónea, es decir que no existe quebranto del principio de congruencia y que por lo mismo no ameritaba anular el fallo de primera instancia, correspondía que interponga recurso de casación en la forma denunciando los errores de procedimiento por la causal pertinente previstas por el artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y de ninguna manera procedía interponer recurso de casación en el fondo, como lo ha hecho equivocadamente. Es tan deficiente el recurso que el recurrente concluye pidiendo que se case el Auto de Vista anulatorio y que éste Tribunal Supremo, resolviendo sobre el fondo del asunto, declare probada la demanda en todas sus partes, lo cual no sería posible, pues al haberse dispuesto en segunda instancia la nulidad de la sentencia, evidentemente el Tribunal ad quem no se ha pronunciado sobre el fondo del asunto, y dado que en la legislación civil boliviana no procede el salto de instancia, el Tribunal de casación no puede pronunciarse sobre supuestos errores de juzgamiento del Tribunal ad quem entre tanto dicho Tribunal no se haya expedido sobre los agravios de esa índole denunciados en apelación.
La manifiesta deficiencia del recurso de casación no puede ser suplida de oficio por el Tribunal Supremo, habida cuenta que en materia civil rige el principio dispositivo, en cuyo mérito incumbe al recurrente cumplir con la carga procesal impuesta por el artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, ya que lo contrario implicaría quebrantar dicho principio y también el derecho a la igualdad, en su vertiente procesal, proclamado por el artículo 119 de la Constitución Política del Estado, y el principio a la igualdad de las partes ante el juez, proclamado por el artículo 180 del Código de Procedimiento Civil.
En mérito a las consideraciones precedentes resulta irrefragable concluir que el recurso de casación en el fondo contra el auto anulatorio impugnado es manifiestamente deficiente, por cuya razón corresponde resolver en la forma prevista por los artículos 271-1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil.
4.1.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición Transitoria Octava, los artículos 41 y 42-I-1) de la Ley del Órgano Judicial, y los artículos 271-1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo, cursante de fojas 150 a 151 vuelta de obrados, interpuesto por Juan Arancibia Vedia, sin costas por haberse rechazado la contestación en merito a su extemporaneidad.