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Timestamp: 2018-04-22 10:54:54
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Matched Legal Cases: ['Artículo 2', 'Artículo 44', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'artículo 1', 'Artículo 24', 'Artículo 24', 'Artículo 24', 'artículo 1', 'Artículo 24', 'artículo 1', 'Artículo 3', 'Artículo 26', 'Artículo 26', 'Artículo 26', 'artículo 3', 'Artículo 2', 'Artículo 5', 'artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 24', 'artículo 2', 'artículo 2', 'Artículo 4', 'Artículo 4', 'Artículo 23', 'Artículo 4', 'Artículo 1', 'Artículo 4', 'Artículo 6', 'Artículo 4', 'artículo 6', 'artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 4', 'artículo 6', 'artículo7', 'artículo 40', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 5', 'Artículo 5', 'Artículo 5', 'Artículo 10', 'Artículo 10', 'Artículo 10', 'artículo 10', 'artículo 10', 'artículo 10', 'Artículo 5', 'Artículo 10', 'Artículo 10', 'Artículo 5', 'Artículo 10']

ESCRITO DE AMICUS CURIAE PRESENTADO A LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS - PDF
ESCRITO DE AMICUS CURIAE PRESENTADO A LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
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Manuel Olivera Valdéz
1 ESCRITO DE AMICUS CURIAE PRESENTADO A LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS POR LA CLÍNICA DEL ASILO Y DE DERECHOS HUMANOS DE LA FACULTAD DE DERECHO DE BOSTON UNIVERSITY 765 Commonwealth Avenue Boston, MA Tel: +1(617) FIRMADO CONJUNTAMENTE POR GUY S. GOODWIN-GILL Becario Principal de Investigación y Profesor de Derecho Internacional de Refugiados All Souls College Oxford OX1 4AL United Kingdom Tel: +44 (0) Y CAROLINE BETTINGER-LÓPEZ Profesora Asociada de Práctica Docente Directora de la Clínica de Derechos Humanos University of Miami School of Law 1311 Miller Drive Coral Gables FL Tel: +1 (305) EN EL CASO DE NADEGE DORZEMA ET AL VS REPUBLICA DOMINICANA PRESENTADO: 6 JULIO DE 2012
2 254 I. Hors-série (novembre 2013) Revue québécoise de droit international INTRODUCCIÓN Este escrito se presenta para examinar y destacar determinadas violaciones de derechos humanos bajo la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Convención Americana) y otras normas vinculantes que se produjeron en el expediente de hechos del Caso de Nadege Dorzema y otros vs República Dominicana ( Masacre de Guayubín ), asunto pendiente ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte Interamericana). El objetivo de este escrito es llamar la atención de esta Corte honorable a la grave amenaza al compromiso de derechos humanos en las Américas que la República Dominicana plantea por medio su militarización de la frontera en respuesta a entrantes irregulares e inmigrantes de Haití. En particular, el escrito destaca el reconocimiento de esta Corte en la jurisprudencia anterior que establece que los principios fundamentales de igualdad y no discriminación son aplicables a cualquier extranjero que se encuentre en territorio de un Estado, y el carácter de jus cogens de esas normas legales que fueron violadas en este caso. La dependencia de la República Dominicana en sus fuerzas militares fronterizas desde el principio hasta el final de los acontecimientos trágicos que tomaron la vida de siete civiles desarmados y que hirió a otras treinta privó las víctimas de los derechos humanos más fundamentales de la ley internacional. A consecuencia de la falta de reconocimiento de su igualdad ante la ley y de su derecho a un trato no discriminatorio, la víctimas fueron privadas de otros derechos fundamentales individuales, como: el derecho a la vida; el derecho a la integridad personal; el derecho a igual protección ante ley Dominicana; el derecho al debido proceso de ley, particularmente antes de la expulsión sumaria; y el derecho a la personalidad jurídica cual se define como el reconocimiento del derecho a tener derechos. En este caso, las violaciones de las normas jus cogens de igualdad y no discriminación contra las victimas resultó en la privación del derecho y oportunidad de verificar sus estatutos de protección, tal como el estatus de refugiados o migrantes en situación irregular. Los hechos de la República Dominicana en este caso fueron una función de la militarización excesiva de la patrulla e inspecciones fronterizas, una tendencia peligrosa y en expansión en la región Estadounidense. La intención de este escrito es de poner de relieve los efectos de la militarización de las inspecciones y cruces fronterizas sobre las obligaciones de derechos humanos y también mostrar los efectos deteriorantes de este fenómeno sobre los derechos humanos fundamentales; en particular como en este caso Artículos 1.1, 3, 4, 5, 7, 8 y 24 de la Convención Americana. Además, el derecho de refugiados y migrantes de acceder a la protección reconocida internacionalmente bajo la Convención sobre los Refugiados de 1951 y bajo la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA) fueron socavados por las medidas adoptadas por la República Dominicana, que trato a las víctimas como si fueran amenazas de seguridad nacional en vez de migrantes irregulares, y en tal sentido usaron armas pesadas para fusilar, matar y mutilar a civiles desarmados. Los hechos de la República Dominicana sirven como una muestra inquietante, pero aun no aislada, de la creciente amenaza planteada por el fenómeno de la
3 Amicus Curiae - Clínica del Asilo y Derechos Humanos (Boston University) 255 militarización de la frontera. II. INTERESES DE LOS AMICI CURIAE Artículo 2.3 del Reglamento de Procedimiento de esta Corte define el término amicus curiae como una: persona o institución ajena al litigio y al proceso que presenta a la Corte razonamientos en torno a los hechos contenidos en el sometimiento del caso o formula consideraciones jurídicas sobre la materia del proceso, a través de un documento o de un alegato en audiencia.1 Este escrito se presenta en conformidad con Artículo 44.1 del Reglamento de Procedimiento de esta Corte, cual establece que [cualquier persona o institución que] dese[a] actuar como amicus curiae [puede presentar un escrito ante el Tribunal]. 2 Este escrito de amicus curiae ha sido preparado por La Programa Clínica del Asilo y Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de Boston University (en inglés, el Asylum and Human Rights Clinical program at Boston University School of Law) (AHR). La AHR expone a los estudiantes de ley de segundo y tercer año de estudio a para la práctica del derecho en el contexto de la ley de inmigración, refugiado/asilo, humanitaria, litigación de derechos humanos y la abogacía a nivel local, nacional e internacional. Bajo la supervisión de los profesores con experiencia clínica, los estudiantes de AHR representan a clientes y grupos de clientes actuales, y participan en la promoción internacional de los derechos humanos durante el transcurso de un año académico completo. La profesora Susan Akram es la abogada supervisora del programa, y ha colaborado con tres estudiantes de derecho y licenciados en derecho en preparación de este escrito (Timnah Baker, Shannon Jonsson y Catalina Blanco-Buitrago). Los cofirmantes del escrito son el Profesor Guy S Goodwin-Gill y profesora Caroline Bettinger-López. Profesor Guy S Goodwin-Gill es profesor de Derecho Internacional de Refugiados del All Souls College, Universidad de Oxford. Anteriormente fue profesor de Derecho de Asilo de la Universidad de Ámsterdam, y se desempeñó como Asesor Jurídico de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) desde 1976 hasta Él practica como abogado de Blackstone Chambers, en Londres, y ha escrito extensamente sobre los refugiados, la migración, las organizaciones internacionales, las elecciones, la democratización y los niños soldados. Sus publicaciones recientes incluyen The Refugee in International Law, Free and Fair Elections, Basic Documents on Human 1 2 OEA, Corte IDH, LXXXV sesión, Reglamento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, (2009) art 2.3, en línea : Corte IDH <http://www.oas.org/es/cidh/mandato/basicos/ 27.Reglamento Corte.pdf>. Ibíd art 44.1.
4 256 Hors-série (novembre 2013) Revue québécoise de droit international Rights3. Profesora Caroline Bettinger-López, enseña derechos humanos de ley internacional y dirige la Clínica de Derechos Humanos (HRC) de la Facultad de Derecho de la Universidad de Miami en Estados Unidos. Su enfoque regional legal es Estados Unidos y Latinoamérica, y especializa en la discriminación racial y los derechos de los inmigrantes. Ella regularmente litiga y aboga sobre tales temas tanto en el sistema Interamericano de Derechos Humanos como en las Naciones Unidas. Ha trabajado en temas relacionadas con la discriminación contra las personas de ascendencia haitiana en la República Dominicana por más de una década, y anteriormente fue consejera en el Caso de Benito Tide Méndez Vs República Dominicana, un asunto relativo a las expulsiones masivas de haitianos que se encuentra actualmente pendiente ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Además, el Anexo I de este escrito (al fondo) contiene un listado de los nombres de los académicos, organizaciones, y practicantes, de los derechos humanos y de la ley de inmigración y refugiados, quien acompañan como amici curiae. Estas personas, clínicas, y organizaciones toman parte en este escrito en función de su intereses y experiencias en las áreas de derechos humanos internacionales, el derecho internacional de los refugiados y la política, la ley de migración internacional y la política, y las cuestiones de migración en las Américas. Todos los amici listados están involucrados con los temas tratados en este breve y están particularmente preocupados por las consecuencias más amplias de la decisión de esta Corte en el litigio subyacente. Port lo tanto, este escrito deber ser considerado como una presentación conjunta de los autores y coautores y los signatarios para los fines de la aplicación de las Reglas de Procedimiento de esta Corte. 3 Guy S Goodwin-Gill y Jane McAdam, The Refugee in International Law, 3ra ed, Oxford, Oxford University Press, 2007; Guy S Goodwin-Gill, Free and Fair Elections, 2a ed, Ginebra, InterParliamentary Union, 2006; Guy S Goodwin-Gill y Ian Brownlie, eds, Basic Documents on Human Rights, 5a ed, Oxford, Oxford University Press, 2006.
5 Amicus Curiae - Clínica del Asilo y Derechos Humanos (Boston University) 257 III. ALEGATO A. Igualdad y no discriminación son normas jus cogens, y aplican a todos individuos que se encuentran en territorio de un Estado, ya sean ciudadanos o extranjeros 1. EL CARÁCTER FUNDAMENTAL DE LAS NORMAS DE IGUALDAD Y NO DISCRIMINACIÓN EN LA CONVENCIÓN AMERICANA Artículo 1 de la Convención Americana contiene una prohibición general de discriminación con respeto al ejercicio de los derechos y libertades establecidos por la Convención Americana.4 Establece que: Los Estados Partes en esta Convención se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social. [Nuestra cursiva.] El ámbito de aplicación del concepto jurídico de las obligaciones afirmativas en el sistema interamericano se elabora en Artículo 2 de la Convención Americana, que declara lo siguiente: Si el ejercicio de los derechos y libertades mencionados en el artículo 1 no estuviere ya garantizado por disposiciones legislativas o de otro carácter, los Estados Partes se comprometen a adoptar, con arreglo a sus procedimientos constitucionales y a las disposiciones de esta Convención, las medidas legislativas o de otro carácter que fueren necesarias para hacer efectivos tales derechos y libertades. [Nuestra cursiva.] Además, Artículo 24 dispone: Todas las personas son iguales ante la ley. En consecuencia, tienen derecho, sin discriminación, a igual protección de la ley. El derecho a igual protección de la ley, así como garantizado por Artículo 24 de la Convención Americana, fue considerado por la Corte Interamericana en su -4/84 sobre Propuestas de Modificación a la Constitución Política de Costa Rica Relacionada con la Naturalización.5 La Corte señaló que aunque Artículo 24 de la Convención Americana no es conceptualmente idéntico al 4 5 Convención Americana sobre Derechos Humanos, 22 de noviembre de 1969, art 1, en línea : OEA <http://www.oas.org/dil/esp/tratados_b-32_convencion_americana_sobre_derechos_humanos.htm>, [ el 21 de enero de /84 sobre Propuestas de Modificación a la Constitución Política de Costa Rica Relacionada con la Naturalización, 19 de enero 1984, Corte IDH (Ser A) No 4, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/opiniones/seriea_18_esp.pdf>.
6 258 Hors-série (novembre 2013) Revue québécoise de droit international artículo 1 (1), Artículo 24 reitera en cierta medida el principio establecido en el artículo 1 (1). [...] reconocimiento de igualdad ante la ley, que prohíbe todo tratamiento discriminatorio con apoyo en la ley.6 La Corte después dio la siguiente explicación sobre la origen y significado de la noción de igualdad: [l]a noción de igualdad se desprende directamente de la unidad de naturaleza del género humano y es inseparable de la dignidad esencial de la persona, frente a la cual es incompatible toda situación que, por considerar superior a un determinado grupo, conduzca a tratarlo con privilegio; o que, a la inversa, por considerarlo inferior, lo trate con hostilidad o de cualquier forma lo discrimine del goce de derechos que sí se reconocen a quienes no se consideran incursos en tal situación de inferioridad. No es admisible crear diferencias de tratamiento entre seres humanos que no se correspondan con su única e idéntica naturaleza.7 2. EL CARÁCTER FUNDAMENTAL DE LOS PRINCIPIOS DE IGUALDAD Y NO DISCRIMINACIÓN EN VIRTUD DE OTROS TRATADOS Y LEYES VINCULANTES SOBRE LA REPÚBLICA DOMINICANA La ley interamericana es clara que en cualquier circunstancia, los Estados miembros del OEA tienen la obligación de no discriminación. Los artículos 3 (l) y 17 de la Carta de la OEA proclama que los derechos humanos deben ser disfrutados sin ninguna distinción.8 Artículo 3 (l), establece: Los Estados Americanos proclaman los derechos fundamentales de la persona humana sin hacer distinción de raza, nacionalidad, credo o sexo. Articulo 17 declara que: Cada Estado tiene el derecho a desenvolver libre y espontáneamente su vida cultural, política y económica. En este libre desenvolvimiento el Estado respetará los derechos de la persona humana y los principios de la moral universal. El principio de la protección igualitaria y efectiva bajo la ley y de no discriminación está consagrado también en Artículo II de la Declaración Americana sobre los Derechos y Deberes del Hombre (Declaración Americana), que proclama que Todas las personas son iguales ante la Ley y tienen los derechos y deberes consagrados en esta declaración, sin distinción de raza, sexo, idioma, credo, o cualquier otro factor. 9 En su informe de Coard v United States10, la Comisión Ibíd párr 47. Ibíd párr 87. Carta de la Organización de Estados Americanos, 30 abril 1948, en línea : OEA <http://www.oas.org/dil/esp/tratados_a41_carta_de_la_organizacion_de_los_estados_americanos.htm>. [Carta de la OEA]., 1948, en línea : OEA <http://www.oas.org/es/cidh/mandato/basicos/declaracion.asp> [Declaración Americana]. La constituye una fuente de obligaciones internacionales para los Estados miembros de la OEA. OEA, Comisión IDH, Estados Unidos, Informe No 3/87, Caso 9647 (1987), párrs 4649, en línea : Comisión IDH <http://www.cidh.org/annualrep/86.87sp/estadosunidos9647.htm>; OEA, Comisión IDH, Rafael Ferrer-Mazorra y otros respecto de Estados Unidos de América, Informe No 51/01, Caso 9903 (2001), en línea : Comisión IDH <http://www.cidh.org/annualrep/2000sp/capituloiii/fondo/eeuu9903.htm>; Opinión Consultiva OC-
7 Amicus Curiae - Clínica del Asilo y Derechos Humanos (Boston University) 259 Interamericana de Derechos Humanos declaró que el artículo II proclama los derechos fundamentales del ser humano y comentó además que [d]ado de que los derechos individuales son inherentes simplemente por virtud de la humanidad de una persona, todos los Estados americanos están obligados a respaldar los derechos protegidos de cualquier persona sujeta a su jurisdicción. Asimismo, Artículo 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) establece: Todas las personas son iguales ante la ley y tienen derecho sin discriminación a igual protección de la ley. A este respecto, la ley prohibirá toda discriminación y garantizará a todas las personas protección igual y efectiva contra cualquier discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social.11 El Comité de Derechos Humanos (Comité de Derechos Humanos) ha interpretado Artículo 26 como una exposición de una prohibición general de discriminación, sin tener en cuenta la situación de las personas afectadas. La aplicación del principio de no discriminación contenida en Artículo 26 del PIDCP no se limita a los derechos enunciados en el Pacto, y se extiende para prohibir la discriminación en la ley o en hecho en cualquier ámbito regulado y protegido por las autoridades públicas. Las disposiciones del PIDCP sobre la igualdad se reflejan en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), que establece en su artículo 3 que [l]os Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a asegurar a los hombres y a las mujeres igual título a gozar de todos los derechos económicos, sociales y culturales enunciados en el presente Pacto. 12 Del mismo modo, la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (CERD) garantiza la igualdad ante la ley. Artículo 2 de la CERD dispone lo siguiente: 1. Los Estados Partes condenan la discriminación racial y se comprometen a seguir, por todos los medios apropiados y sin dilaciones, una política /89 sobre la Interpretación de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre en el Marco del Articulo 64 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, 14 de julio de 1989, Corte IDH (Ser A) No 10, párrs 35-45, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/ docs/opiniones/seriea_10_esp1.pdf>. OEA, Comisión IDH, Coard y Otros en respecto de Estados Unidos, Informe No 109/99, Caso (1999), párr 37, en línea : Comisión IDH <http://www.cidh.org/annualrep/99span/de%20fondo/estado sunidos10951.htm>. Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, 16 de diciembre de 1966, Res AG 2200 A (XXI), en línea : Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos <http://www2.ohchr.org/spanish/law/ccpr.htm> (entrada en vigor : 23 de marzo de 1976) [PIDCP]. PIDCP el 4 de enero de Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, 16 de diciembre 1966, Res AG 2200 A (XXI), en línea : Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos <http://www2.ohchr.org/spanish/law/cescr.htm> (entrada en vigor : 3 de enero de 1976) [PIDESC].
8 260 Hors-série (novembre 2013) Revue québécoise de droit international encaminada a eliminar la discriminación racial en todas sus formas y a promover el entendimiento entre todas las razas. 2. Los Estados partes tomarán, cuando las circunstancias lo aconsejen, medidas especiales y concretas, en las esferas social, económica, cultural y en otras esferas, para asegurar el adecuado desenvolvimiento y protección de ciertos grupos raciales o de personas pertenecientes a estos grupos, con el fin de garantizar en condiciones de igualdad el pleno disfrute por dichas personas de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. Esas medidas en ningún caso podrán tener como consecuencia el mantenimiento de derechos desiguales o separados para los diversos grupos raciales después de alcanzados los objetivos para los cuales se tomaron.13 Artículo 5 de la Convención ofrece una garantía de la igualdad más específica, afirmando que: En conformidad con las obligaciones fundamentales estipuladas en el artículo 2 de la presente Convención, los Estados partes se comprometen a prohibir y eliminar la discriminación racial en todas sus formas y a garantizar el derecho de toda persona a la igualdad ante la ley, sin distinción de raza, color y origen nacional o étnico [...].14 [Nuestra cursiva.] El principio de igualdad impregna también la Declaración Universal de los Derechos Humanos15. Artículo 2 (1), por ejemplo, establece que Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. 3. IGUALDAD Y NO DISCRIMINACIÓN SON AHORA NORMAS JUS COGENS, Y VINCULANTE SOBRE EL TRATAMIENTO DE LA REPÚBLICA DOMINICANA HACIA TODAS LAS PERSONAS QUE SE ENCUENTREN EN SU TERRITORIO El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (Comité CERD) y el Comité de Derechos Humanos han afirmado que [n]o discriminación, junto con la igualdad ante la ley y la igual protección de la ley sin ninguna discriminación constituye un principio básico y general relativo a la protección de los derechos Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, 21 de diciembre de 1965, art 2, en línea : Oficina del Alto Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos <http://www2.ohchr.org/spanish/law/cerd.htm> (entrada en vigor: 4 de enero de 1969). Ibíd, art 5. Declaración Universal de los Derechos Humanos, Res AG 217(III), 3a sesión, supp No 13, Doc NU A/810, (1948) 71, en línea : Naciones Unidas <http://www.un.org/es/documents/udhr/> [DUDH, ]. Muchos comentaristas han proclamado que la se ha convertido en parte del derecho consuetudinario internacional. Human Rights, Report of the Representative of the Secretary-General on internally displaced persons, compilation and analysis of legal norms, UNCHROR, 52d Sess, NU Doc E/CN.4/1996/52/Add.2 (1995) párr 15.
9 Amicus Curiae - Clínica del Asilo y Derechos Humanos (Boston University) 261 humanos. 16 Estas normas son vinculantes sobre la República Dominicana como Estado Parte en los tratados citados, e igual como los principios de jus cogens virtud del derecho consuetudinario. En la Opinión Consultiva OC-18 del 17 de septiembre de 2003, la Corte Interamericana dictaminó en una opinión unánime que los principios de igualdad y no discriminación son ampliamente reconocidos en instrumentos internacionales de derechos humanos y por lo que han alcanzado el estatus de jus cogens. Ambos principios de igualdad y no discriminación, por lo tanto, obliga a todos los Estados, independientemente de su adopción de los tratados pertinentes. Vale la pena citar en su totalidad la conclusión del La Corte sobre este asunto: 100. El principio de igualdad ante la ley y no discriminación impregna toda actuación de los poderes del Estado, en todas sus manifestaciones, relacionada con el respeto y la garantía de los derechos humanos. De hecho, este principio puede considerarse efectivamente como imperativo del derecho internacional general, en la medida en que se aplica a todos los Estados, sean o no sean parte en un tratado internacional específico, y genera efectos con respecto a terceros, inclusive a particulares. Esto implica que el Estado, tanto a nivel internacional o en su ordenamiento jurídico interno, y por medio de los actos de cualquiera de sus poderes o de terceros que actúen bajo su tolerancia, aquiescencia o negligencia, no puede comportarse de una manera que es contraria al principio de igualdad y no discriminación, en perjuicio de un determinado grupo de personas En concordancia con ello, este Tribunal considera que el principio de igualdad ante la ley, igual protección ante la ley y no discriminación, pertenece al jus cogens, puesto que sobre él descansa todo el andamiaje jurídico del orden público nacional e internacional y es un principio fundamental que permea todo ordenamiento jurídico. Este principio (igualdad y no discriminación) forma parte del derecho internacional general. En la actual etapa de la evolución del derecho internacional, el principio fundamental de igualdad y no discriminación ha ingresado en el dominio del jus cogens Comité de Derechos Humanos,, Doc off Comité de Derechos Humanos, 1990, párrs 1, 3, reimpreso en recomendaciones generales adoptadas, Doc NU HRI/GEN/1/Rev.9 (Vol. I) (2008) pág 234, en línea : ACNUDH <www2.ohchr.org/english/bodies/ icm-mc/docs/8th/hri.gen.1.rev9_sp.doc> Racial, Recomenda 1993, párr 1, reimpreso en, Doc NU HRI/GEN/1/Rev.9 (Vol. II) (2008) pág 277. Opinión Consultiva OC-18/03 sobre la Condición Jurídica y Derechos de los Migrantes Indocumentados, 17 de septiembre de 2003, Corte IDH (Ser A) No 18, párrs , en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/opiniones/seriea_18_esp.pdf> [OC-18/03 H Cleveland, Legal Status and Rights of Undocumented Workers: Inter-American Court of Human Rights advisory opinion on the rights of undocumented migrant workers (2005) 99:2 American Journal of International Law 460 págs [H Cleveland].
10 262 Hors-série (novembre 2013) Revue québécoise de droit international La Corte Interamericana ha afirmado Opinión Consultiva No 18 en varias ocasiones. En su interpretación extensiva de Artículo 24 de la Convención Americana, la Corte en el caso de Yatama vs Nicaragua se basó en la Opinión Consultiva para concluir: En la actual etapa de la evolución del derecho internacional, el principio fundamental de igualdad y no discriminación ha ingresado en el dominio del jus cogens. Sobre él descansa el andamiaje jurídico del orden público nacional e internacional y permea todo el ordenamiento jurídico.18 El principio se confirmó de nuevo en el Caso de la Masacre de Mapiripán vs Colombia: [E]l principio de igualdad y no discriminación, el cual posee carácter de jus cogens y es fundamental para la salvaguardia de los derechos humanos tanto en el derecho internacional como en el interno e impregna toda actuación del poder del Estado, en cualquiera de sus manifestaciones.19 Citando tanto Opinión Consultiva No 18 como Yatama vs Nicaragua, la Corte en el Caso de las Niñas Yean y Bosico vs República Dominicana confirmó el carácter jus cogens de la no discriminación: La Corte considera que el principio de derecho imperativo de protección igualitaria y efectiva de la ley y no discriminación determina que los Estados, al regular los mecanismos de otorgamiento de la nacionalidad, deben abstenerse de producir regulaciones discriminatorias o que tengan efectos discriminatorios en los diferentes grupos de una población al momento de ejercer sus derechos.20 En el Caso de las Niñas Yean y Bosico, la Corte observó la existencia de un clima general de discriminación en la República Dominicana contra las personas de ascendencia haitiana. La Corte señaló que la mayoría de los haitianos viven en condiciones de pobreza y en las zonas con poco acceso a los servicios públicos básicos.21 La Corte también citó el informe de 2005 por la Oficina de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sobre la República Dominicana, la cual declaró que: [l]os haitianos y haitianas viven en el país en condiciones muy precarias y de extrema pobreza. Además, la mayoría está indocumentada y debe enfrentarse a una actitud política y social generalmente hostil, sin posibilidad de asistencia legal y con limitado acceso a servicios de salud, Caso Yatama vs Nicaragua, «Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas», (2005), Corte IDH (Ser C) No 127, párr 184, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/ articulos/seriec_127_esp.pdf> (cita omitida). Caso de la Masacre de Mapiripán vs Colombia (2005), Corte IDH (Ser C) No 134, párr 178, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_134_esp.pdf>. Caso de las Niñas Yean y Bosico vs República Dominicana (2005), Corte IDH (Ser C) No 130, párr 141, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_130_esp.pdf>. Ibíd párr 109(2).
11 Amicus Curiae - Clínica del Asilo y Derechos Humanos (Boston University) 263 sanidad y educación, que incluye a los hijos de los haitianos nacidos en el país. Cabe señalar que las limitaciones en el acceso a los servicios públicos y el problema de la falta de documentación son generalizados entre los segmentos más pobres de la población dominicana. Respecto a la inmigración haitiana la informaciones evidencian las condiciones de incorporación en tramos de mercados laborales segmentados para este grupo de inmigrantes, caracterizados por bajos salarios, pésimas condiciones laborales y baja tecnología, definida internacionalmente por las tres P, pesadas, peligrosas y precarias (en inglés las tres D : dirty, dangerous, demanding). Como es obvio, éstas no son precisamente las condiciones que se debieran aceptar desde la perspectiva del desarrollo humano.22 [Nuestra cursiva.] La Corte señaló que en el año 2002, la República Dominicana había asegurado al PNUD que su mayor preocupación 23 era para combatir la exclusión y la desigualdad social, buscando mecanismos para integrar la sociedad en su totalidad y dejar definitivamente en el pasado las viejas prácticas antihaitianas. 24 A pesar de estas garantías, este clima de discriminación contra las personas de ascendencia haitiana parece haber padecido, como se ejemplifica en el caso que nos ocupa, y en contravención de las normas jus cogens de igualdad y no discriminación que son tan importantes a la jurisprudencia de esta Corte. 4. LAS OBLIGACIONES DE LA REPÚBLICA DOMINICANA DE TRATAR TODAS LAS PERSONAS POR IGUAL Y SIN DISCRIMINACIÓN APLICA A TODAS LAS PERSONAS QUE SE ENCUENTREN EN SU TERRITORIO, EN TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS, Y SIN EXCEPCIÓN PARA LOS INMIGRANTES IRREGULARES, PERSONAS QUE CRUZAN LAS FRONTERAS, O LOS REFUGIADOS PUTATIVOS Los instrumentos de derechos humanos implican la protección de las personas indocumentadas y los migrantes irregulares, en disponer generalmente que todas las personas son iguales ante la ley y que tienen derecho a la protección tales instrumentos.25 El Comité de Derechos Humanos ha concluido que la mayoría de las disposiciones del Pacto aplican a todas las personas que se encuentran en territorio de un Estado, incluso aquellos indocumentados. 26 Observación general No 15 establece Ibíd párr 109(3) (citando Informe Nacional de Desarrollo Humano 2005, Una perspectiva general: Hacia una inserción mundial incluyente y renovada, Dominicana (2005) págs 121, 139, 141, 143 y 222, en línea : Oficina de Desarrollo Humano República Dominicana <http://odh.pnud.org.do/publicaciones/informenacionaldesarrollohumano2005>). Ibíd párr 109(4). Ibíd (citando, Doc off Comité de Derechos Humanos, Doc NU CCPR/CO/71/DOM/Add.1 (2002) párr 46, en línea : ACNUDH <http://daccessdds-ny.un.org/doc/undoc/gen/g02/422/33/pdf/g pdf?openelement>). OC-18/03, supra nota 17 párrs ; H Cleveland, supra nota 17. Comité de Derechos Humanos, Obse arreglo al Pacto, Doc off ACNUDH, 1986, párrs 1-2 reimpreso en, Doc NU
12 264 Hors-série (novembre 2013) Revue québécoise de droit international que el ejercicio de los derechos reconocidos en el Pacto no se limita a los ciudadanos de los Estados partes, sino es accesible a todas las personas independientemente de su nacionalidad o apátrida, incluso los solicitantes de asilo, refugiados, trabajadores migrantes y otras personas que se encuentren dentro del territorio y que sean sujetos a la jurisdicción del Estado Parte. Según el Comité: [L]a norma general es que se garanticen todos y cada uno de los derechos reconocidos en el Pacto, sin discriminación entre nacionales y extranjeros. 27 Observación general No 31 es muy específica sobre el alcance y la aplicación del principio precedente: Los Estados Partes están obligados por el párrafo 1 del artículo 2 a respetar y garantizar a todos los individuos que se encuentren en su territorio y a todas las personas sometidas a su jurisdicción. Esto significa que un Estado Parte debe respetar y garantizar los derechos establecidos en el Pacto a cualquier persona sometida al poder o al control efectivo de ese Estado Parte, incluso si no se encuentra en el territorio del Estado Parte. Como se indica en la Observación general Nº 15 aprobada en el 27º período de sesiones (1986), el disfrute de los derechos del Pacto no se restringe a los ciudadanos de los Estados Partes, sino que debe también extenderse a todos los individuos, independientemente de su nacionalidad o de su situación apátrida, como las personas en búsqueda de asilo, los refugiados, los trabajadores migrantes y otras personas, que pueden encontrarse en el territorio o estar sometidos a la jurisdicción del Estado Parte. Este principio se aplica asimismo a los sometidos al poder o al control eficaz de las fuerzas de un Estado Parte que actúan fuera de su territorio, independientemente de las circunstancias en las que ese poder o control eficaz se obtuvo, como las fuerzas que constituyen un contingente nacional de un Estado Parte asignado a una operación internacional encargada de imponer la paz o de mantenerla.28 Recomendación General No 30 del Comité CERD explica además que bajo CERD la diferencia de trato basada en la ciudadanía o en la condición de inmigrante constituirá discriminación si los criterios para establecer esa diferencia, juzgados a la luz de los objetivos y propósitos de la Convención, no se aplican para alcanzar un objetivo legítimo y no son proporcionales al logro de ese objetivo. [Nuestra cursiva.] De manera similar, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CDESC) señaló en la Observación General No 20: La no discriminación y los Derechos Económicos, Sociales y Culturales [10/06/2009]) que HRI/GEN/1/Rev.9 (Vol. I) (2008) pág 225, en línea : ACNUDH <www2.ohchr.org/english/bodies/ icm-mc/docs/8th/hri.gen.1.rev9_sp.doc>. Ibíd párrs 1-2. Comentarios generales adoptados por el Comité de los Derechos Humanos, La índole de la obligación jurídica general impuesta, Doc off Comité de Derechos Humanos, 80a sesión, Doc NU HRI/GEN/1/Rev.7 (2004), párr 10, en línea : Human Rights Library <http://www1.umn.edu/humanrts/hrcommittee/sgencom31.html>.
13 Amicus Curiae - Clínica del Asilo y Derechos Humanos (Boston University) 265 [l]os derechos reconocidos en el Pacto son aplicables a todos, incluidos los no nacionales, como los refugiados, los solicitantes de asilo, los apátridas, los trabajadores migratorios y las víctimas de la trata internacional, independientemente de su condición jurídica y de la documentación que posean.29 Considerando la ley internacional de derechos humanos y específicamente la Observación General 15 del Comité de Derechos Humanos, el Relator Especial sobre los Derechos de los No Ciudadanos ha concluido que todas las personas, en virtud de su humanidad intrínseca deben gozar de todos los derechos humanos, a menos que distinciones excepcionales, como por ejemplo la establecida entre ciudadanos y no ciudadanos, obedezcan a un objetivo legítimo del Estado y sean proporcionales al logro de ese objetivo. A título ejemplo, los no ciudadanos deben gozar del derecho a no sufrir ejecuciones arbitrarias, tratos inhumanos, esclavitud, trabajos forzados, trabajo infantil, detención arbitraria, juicios injustos, injerencias en la vida privada, devolución al país de origen ni violaciones del derecho humanitario.30 De acuerdo con estas conclusiones, la Corte Interamericana en la Opinión Consultiva OC-18 del 17 de septiembre de 2003, concluyó que la práctica de no discriminación prohíbe la privación de los derechos humanos a los extranjeros sobre la base de su estatus migratorio. Aunque la Corte dictaminó que los Estados pueden distinguir entre migrantes y nacionales, insistió que tales distinciones deben ser razonable[s], objetivo[s], proporcional[es], y no [capaz de lesionar] los derechos humanos. 31 La Corte en última instancia, sostuvo que la obligación general de respetar y garantizar los derechos humanos vincula a los Estados, independientemente de cualquier circunstancia o consideración, inclusive el estatus migratorio de las personas. 32 La decisión va considerablemente más allá de pronunciamientos anteriores de garantizar la protección de los derechos humanos fundamentales a los inmigrantes indocumentados, y en la amplitud de los derechos [que considera] lo suficientemente Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, La no discriminación y los derechos económicos, sociales y culturales (artículo 2, párrafo 2 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), Doc off Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, 42a sesión, Doc NU E/C.12/GC/20 (2009) párr 30, en línea : ACNUDH <http://www2.ohchr.org/english/bodies/cescr/docs/e.c.12.gc.20_sp.doc>. David Weissbrodt, Relator Especial, ciudadanos, Doc off Comisión de Derechos Humanos, 55a sesión, Doc NU E/CN.4/Sub.2/2003/23 (2003), pág 2, en línea : ACNUR <http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/2290.pdf?view=1> Recomendación general No 30 sobre la discriminación contra los no ciudadanos, Doc off Comité sobre la Eliminación de la Discriminación Racial, 2004, reimpreso en recomendaciones generales adoptadas por los órganos de tratados de derechos, Doc NU HRI/GEN/1/Rev.9 (Vol. II) (2008) pág 301. OC-18/03, supra nota 17 párr 119. Ibíd párr 106. Ibíd.
14 266 Hors-série (novembre 2013) Revue québécoise de droit international fundamental para evitar la discriminación sobre la base de estatus migratorio.33 B. Las obligaciones de la República Dominicana de proteger los derechos de los migrantes en igualdad y sin discriminación afectó directamente los derechos fundamentales de las víctimas de esta masacre Las víctimas haitianas de los acontecimientos del 18 de junio 2000 afirman haber sido atacados, haber recibido disparos, matados o heridos, sin provocación, y los supervivientes tratados como no personas, simplemente por cruzar la frontera entre la Republica Dominicana y Haití. Dicho tratamiento violó los derechos de las víctimas más básicos e inalienables bajo la Convención Americana y en virtud del Pacto. La República Dominicana, cuyo autoridades fueron responsables por estas acciones, es una de las partes de ambos instrumentos, y como tal es responsable ante esta Corte LAS ACCIONES DE LA REPÚBLICA DOMINICANA VULNERARON LOS DERECHOS FUNDAMENTALES A LA VIDA BAJO LA CONVENCIÓN AMERICANA Y EL PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS Las víctimas que perdieron la vida a manos de los soldados dominicanos fueron privados del derecho a la vida, un derecho fundamental protegido por la Convención Americana y el PIDCP. Entre las víctimas habían dos menores de edad de Haití, Roland Israel y Sonide Nora, de 14 y 16 años de edad, respectivamente, quienes resultaron gravemente heridos por las fuerzas Dominicanas. Artículo 4 de la Convención Americana garantiza el derecho a la vida como un principio inderogable: Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente. 35 Conforme a la jurisprudencia de esta Corte y la interpretación de la Convención Americana, Artículo 4 se aplica indistintamente a los extranjeros y los inmigrantes irregulares. El artículo utiliza la expresión toda persona y nadie en la subsección (1). En contraste con, por ejemplo, Artículo 23, que utiliza las palabras de todos los ciudadanos, Artículo 4 aplica a todo el mundo, o a todas las personas sujetas a la jurisdicción de los Estados Partes, así como enmarcado en Artículo 1. Interpretar el significado de privación arbitraria en relación a las circunstancias del presente caso, la Corte ha ordenado deberes afirmativos sobre los Estados cuales requieren que tales estados adopten y tomen medidas razonables para 33 H Cleveland, supra nota 17 pág PIDCP Americana el 21 de enero de 1978., supra nota 4 art
15 Amicus Curiae - Clínica del Asilo y Derechos Humanos (Boston University) 267 evitar el tomo de la vida por a manos de policía y las fuerzas de seguridad.36 Esta Corte ha, en el contexto de Artículo 4, protestado contra los disparos de la policía estatal a personas desarmadas, alegando que al hacerlo están participando en una fuerza excesiva prohibida bajo esta disposición. 37 Esta Corte ha señalado anteriormente por medio del Caso del Penal Miguel Castro Castro vs Perú38, del Caso de la Masacre de Pueblo Bello39, y del Caso Huilca Tecse40, que el derecho a la vida es lo más esencial de todos los derechos. Si este derecho no es respetado, los otros derechos garantizados en la Convención Americana no se pueden realizar.41 Esta Corte también ha articulado el alcance completo de este derecho en varios otros casos.42 La República Dominicana también está obligada por la prohibición contra la privación arbitraria de la vida en virtud del PIDCP de Artículo 6, que refleja fielmente Artículo 4 de la Convención Americana. Articulo 6 (1), establece: El derecho a la vida es inherente a la persona humana. Este derecho estará protegido por la ley. Nadie podrá ser privado de la vida arbitrariamente. 43 El Comité de Derechos Caso Montero Aranguren y otros (Retén de Catia) vs Venezuela, «Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas», (2006), Corte IDH (Ser C) No 150, párr 64, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_150_esp.pdf>; Caso Ximenes Lopes vs Brazil (2006), Corte (Ser C) No 149, párr 125, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/ articulos/seriec_149_esp.pdf>; Caso Baldeón García vs Perú, «Fondo, Reparaciones y Costas», (2006), Corte IDH (Ser C) No 147, párr 83, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/ casos/articulos/seriec_147_esp1.pdf> Comité de Derechos Humanos, general No 6: Derecho a la vida (artículo 6), Doc off ACNUDH, 1982, reimpreso en de derechos, Doc NU HRI/GEN/1/Rev.9 (Vol. I) (2008), párr 3, en línea : ACNUDH <www2.ohchr.org/ english/bodies/icm-mc/docs/8th/hri.gen.1.rev9_sp.doc> pág 206; Comité de Derechos Humanos, El derecho a la vida (artículo 6), Doc off ACNUDH, 1984, reimpreso en de tratados de derechos, Doc NU HRI/GEN/1/Rev.9 (Vol. I) (2008), pág 206, en línea : ACNUDH <www2.ohchr.org/english/bodies/icm-mc/docs/8th/hri.gen.1.rev9_sp.doc>. OEA, Comisión IDH, Dominicana, OR OEA/Ser.L/V/II.104 Doc.49 rev 1 (1999) párr 144, en línea : Comision IDH <http://www.cidh.oas.org/countryrep/rep.dominicana99sp/indice.htm> [ ] Caso del Penal Miguel Castro Castro vs Perú, «Fondo, Reparaciones y Costas», (2006), Corte IDH (Ser C) No 160, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/ seriec_160_esp.pdf> [Miguel Castro Castro]. Caso de la Masacre de Pueblo Bello vs Colombia (2006), Corte IDH (Ser C) No 140, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_140_esp.pdf> [Masacre de Pueblo Bello]. Caso Huilca Tecse vs Perú, «Fondo, Reparaciones y Costas», (2006), Corte IDH (Ser C) No 121, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_121_esp.pdf> [Huila Tecse]. Miguel Castro Castro, supra nota 38 párr 237; Masacre de Pueblo Bello, supra nota 39 párr 120; Huilca Tecse, supra nota 40 párr 65. Caso Vargas Areco vs Paraguay (2006), Corte IDH (Ser C) No 155, párr 75, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_155_esp.pdf>; Caso de las Masacres de Ituango vs Colombia (2006), Corte IDH (Ser C) No 148, párr 130, en línea : Corte IDH <www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_148_esp.doc>; Caso Sawhoyamaxa vs Paraguay, «Fondo, Reparaciones y Costas», (2006), Corte IDH (Ser C) No 146, párr 152, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_146_esp2.pdf>. PIDCP, supra nota 11 en art 6(1).
16 268 Hors-série (novembre 2013) Revue québécoise de droit international Humanos ha interpretado que las obligaciones afirmativas de los Estados en virtud del presente artículo en la Observación General No 6: El Comité considera que los Estados Partes no sólo deben tomar medidas para evitar y castigar los actos criminales que entrañen la privación de la vida, sino también evitar que sus propias fuerzas de seguridad maten de forma arbitraria. La privación de la vida por las autoridades del Estado es una cuestión de suma gravedad. Por consiguiente, la ley debe controlar y limitar estrictamente las circunstancias en que dichas autoridades pueden privar de la vida a una persona.44 Artículo 6 del PIDCP, así como Artículo 4 de la Convención Americana, aplica plenamente a los extranjeros y los migrantes irregulares. Ambos artículos utilizan los términos cada uno / cada ser humano, y nadie en referencia al ámbito de aplicación. El Comité de Derechos Humanos por medio de sus Observaciones Finales, específicamente ha expresado preocupación de que los derechos humanos de los haitianos no son plenamente respetados en territorio dominicano. 45 El Comité de Derechos Humanos ha elaborado en una serie de Observaciones Finales en forma de sugerencias y medidas que la República Dominicana debe tomar para respetar, garantizar y proteger el derecho a la vida, y para garantizar el castigo por violaciones de tal derecho. En sus Observaciones Finales de 2001, el Comité de Derechos Humanos declaró que la República Dominicana medidas urgentes para que se respete el artículo 6 del Pacto y para que los responsables de violar el derecho a la vida por él garantizado sean investigados y sancionados, como así también reparadas las consecuencias. 46 En considerando la relación entre Artículos 6 y 7 del Pacto, El Comité de Derechos Humanos ha declarado que la República Dominicana está obligada a enjuiciar y castigar a los violadores. Así que ambos Artículos requieren que la República Dominicana [adopta] disposiciones urgentes para que se cumpla en todos sus extremos el artículo7 del Pacto, así como para que se investiguen sus violaciones a fin de que sus responsables sean juzgados y sancionados por la justicia ordinaria y que se reparen las consecuencias supra nota 36 párr 3. Observaciones finales: Examen de los informes presentados por los Estados Partes de conformidad con el o 40 del Pacto, República Dominicana, Doc off Comité de Derechos Humanos, 1993, Doc NU CCPR/C/79/Add.18 párr 5, en línea : ACNUR <http://www.unhchr.ch/tbs/doc.nsf/%28symbol%29/95eb6ca f74e?opendoc ument>. Examen de los informes presentados por los Estados Partes de conformidad con el artículo 40 de, Doc off Comité de Derechos Humanos, 2001, Doc NU CCPR/CO/71/DOM párr 8, en línea : ACNUR <http://www.unhchr.ch/tbs/doc.nsf/%28symbol%29/35b2c78d8218c431c1256a2a004c4224?opendoc ument>. [ ]. Ibíd párr 9; Ibíd párr 8, e
17 Amicus Curiae - Clínica del Asilo y Derechos Humanos (Boston University) 269 Es importante tener en cuenta que Artículo 6 del Pacto y Articulo 4 de la Convención Americana no permiten excepciones que pudieran aplicar al pendiente caso. Artículo 6 (2) - (6) del Pacto se refiere a la pena de muerte y de graves crímenes de genocidio, que no son relevantes para este caso. La excepción para la imposición de la pena de muerte de Articulo 4 no es aplicable en este caso. La excepción en Artículos 4 (2) - (6) no es aplicable según el registro de los hechos de este caso en el cual la Republica Dominicana ni siquiera solicita la pena de muerte y según las circunstancias específicas de la República Dominicana.48 La garantía del derecho a la vida es absoluto, y las fuerzas de la Republica Dominicana de ninguna manera puede justificar su disparado contra un camión lleno de niños, hombres y mujeres desarmadas entre ellas una mujer embarazada. Tales fuerzas militares sumamente mataron siete personas e hirieron otras treinta, simplemente porque se suponía que dichas personas eran haitianos y gente que cruzaban la frontera irregularmente.49 La Corte Interamericana ha dicho: 112. Generalmente los migrantes se encuentran en una situación de vulnerabilidad como sujetos de derechos humanos, en una condición individual de ausencia o diferencia de poder con respecto a los nomigrantes (nacionales o residentes). Esta condición de vulnerabilidad tiene una dimensión ideológica y se presenta en un contexto histórico que es distinto para cada Estado, y es mantenida por situaciones de jure (desigualdades entre nacionales y extranjeros en las leyes) y de facto (desigualdades estructurales). Esta situación conduce al establecimiento de diferencias en el acceso de unos y otros a los recursos públicos administrados por el Estado Existen también prejuicios culturales acerca de los migrantes, que permiten la reproducción de las condiciones de vulnerabilidad, tales como los prejuicios étnicos, la xenofobia y el racismo, que dificultan la integración de los migrantes a la sociedad y llevan la impunidad de las violaciones de derechos humanos cometidas en su contra.50 Los compromisos de la República Dominicana bajo la Convención 48 abolicionistas y retencioncitas, en línea penalty/abolitionist-and-retentionist-countries>. P drogas o armas no se apoya en ninguna prueba. (Consulte a los Memo evidencia párrs 33-68). OC-18/03, supra nota 17 párrs ; t Protección de los migrantes, Res AG 54/166, Doc off AG NU, 54a sesión, Doc NU A/RES/54/166 (2000) pág 2, en línea : Naciones Unidas <http://daccessdds-ny.un.org/doc/undoc/gen/n00/265/75/pdf/n pdf?openelement> : Teniendo presente la situación de vulnerabilidad en que suelen encontrarse los migrantes debido, entre otras cosas, a que no viven en sus Estados de origen y a las dificultades que afrontan a causa de diferencias de idioma, costumbres y culturas, así como las dificultades económicas y sociales y los obstáculos para regresar a sus Estados de origen a que deben hacer frente los migrantes sin documentación o en situación irregular [...].
18 270 Hors-série (novembre 2013) Revue québécoise de droit international Americana y el PIDCP no proveen justificación para tales privaciones del derecho a la vida. 2. LAS ACCIONES DE LA REPÚBLICA DOMINICANA VULNERARON LOS DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS FUNDAMENTALES A TRATAMIENTO HUMANO EN VIRTUD DE LA CONVENCIÓN AMERICANA Y EL PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS Además del derecho fundamental a la vida, los derechos de las víctimas de este caso a un trato humano bajo la Convención Americana y el PIDCP igual fueron afectados. Ambos instrumentos internacionales prohíben el abuso que pueda violar la humanidad de una persona o que pueda irrespetar la dignidad inherente del ser humano.51 Artículo 5 (1) de la Convención Americana establece que Toda persona tiene derecho que se respete su integridad física, mental, psíquica y moral, mientras que 5 (2) establece que Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano. 52 Artículo 5 exige un criterio de trato humano que se aplica sin distinción por motivos de raza, color, origen nacional o cualquier otra condición, como el estatus migratorio.53 Esta Corte ha interpretado estos principios en su jurisprudencia, y tales interpretaciones pertenecen al caso pendiente. Por ejemplo, esta Corte ha establecido que una persona detenida ilegalmente se encuentra en una situación particularmente vulnerable que crea un riesgo cierto de que se le vulneren otros derechos, como el derecho a la integridad física y a ser tratada con dignidad. 54 Esta Corte tiene también ha establecido que cuando la detención de una persona es en sí ilegal, un breve periodo de detención es suficiente para constituir una violación de su integridad psíquica y moral de acuerdo a las normas del derecho internacional de derechos humanos. 55 Cuando ocurren tales circunstancias, [e]s razonable inferir, aunque no Caso Tibi vs Ecuador, «Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas», (2004), Corte IDH (Ser C) No 114, párr 150, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_114_esp.pdf> [Tibi]., supra nota 4 art 5. Ibíd, art 1. Caso de los Hermanos Goméz Paquiyauri vs Perú, «Fondo, Reparaciones y Costas», (2004), Corte IDH (Ser C) No 110, párr 108, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/ seriec_110_esp.pdf>; Caso Maritza Urrutia vs Guatemala, «Fondo, Reparaciones y Costas», (2003), Corte IDH (Ser C) No 103, párr 87, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/ casos/articulos/seriec_103_esp.pdf>; Caso Juan Humberto Sánchez vs Honduras, «Excepcion Preleminar, Fondo, Reparaciones y Costas», (2003), Corte IDH (Ser C) No 99, párr 96, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_99_esp.pdf>. Caso Bámaca Velásquez vs Guatemala, «Fondo», (2000), Corte IDH (Ser C) No 70, párr 128, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_70_esp.pdf> [Bámaca Velásquez]; Caso Cantoral Benavides vs Perú, «Fondo», (2000), Corte IDH (Ser C) No 69, párrs 8283, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_69_esp.pdf> [Cantoral Benavides]; Caso de los Niños de la Calle (Villagrán Morales y otros) vs Guatemala, «Fondo», (1999), Corte IDH (Ser C) No 63, párrs , en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/ casos/articulos/seriec_63_esp.pdf> [Villagrán Morales].
19 Amicus Curiae - Clínica del Asilo y Derechos Humanos (Boston University) 271 mediaran otras evidencias al respecto, que el trato que recibieron durante esas horas fue agresivo en extremo. 56 Además, la Corte ha señalado, en una decisión únicamente pertinente a este caso, que el embarazo es un estado de particular vulnerabilidad, que requiere mayor protección en virtud de Artículo 5.57 El PIDCP también obliga la República Dominicana a ofrecer un trato humano a individuos como las víctimas de este caso. En virtud de Artículo 10(1) del PIDCP, Toda persona privada de libertad será tratada humanamente y con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano. 58 El Comité de Derechos Humanos ha señalado en su Observación General No 21 que Artículo 10 requiere que todas [l]as personas privadas de [su] libertad gozan de todos los derechos enunciados en el Pacto, sin perjuicio de las restricciones inevitables en condiciones de reclusión. 59 El Comité de Derechos Humanos ya ha encontrado la República Dominicana en violación de Artículo 10 en cuanto a su uso en régimen de incomunicación y de la detención arbitraria, así como las condiciones de detención. El trato inhumano, detenciones arbitrarias y las condiciones de detención a que las victimas haitianas fueron sometidas en este caso por las autoridades dominicanas, son similares a las condiciones que han sido el objeto de constantes críticas por el Comité de Derechos Humanos. En sus Observaciones Finales al Informe de la República Dominicana en el año 2001, el Comité insistió en que la República Dominicana debe revisar la ley para asegurar que la detención en régimen de incomunicación no viola el artículo 10 del Pacto. 60 En cuanto a las condiciones inhumanas de las cárceles, tales como donde mantuvieron las victimas haitianas, el Comité ha señalado que la situación carcelaria y de los lugares de detención, lejos de mejorar, ha empeorado como consecuencia del aumento del número de presos, del enorme hacinamiento, de las deplorables condiciones higiénicas, de la falta de separación entre detenidos juveniles y adultos y entre hombres y mujeres. [...] El Estado Parte debe establecer mecanismos institucionalizados para supervisar las condiciones de las cárceles, con vistas al cumplimiento del artículo 10 del Pacto, y para investigar las denuncias de los reclusos.61 En las mismas Observaciones Finales, el Comité de Derechos Humanos ha condenado las condiciones inhumanas en las cárceles dominicanas, incluyendo las denuncias de tortura: Villagrán Morales, supra nota 55 párr 162; Bámaca Velásquez, supra nota 55 párr 150; Cantoral Benavides, supra nota 55 párrs y 89. Esta Corte ha dicho que el embarazo se considera un estado de especial vulnerabilidad. Caso Gelman vs Uruguay, «Fondo y Reparaciones», (2011), Corte IDH (Ser C) No 221, párr 97, en línea : Corte IDH <http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_221_esp1.pdf>. PIDCP, supra nota 11 art 10. Trato humano de las personas privadas de libertad (artículo 10), Doc off ACNUDH, 1992, párr 3, reimpreso en rganos de tratados de derechos, Doc off ACNUDH, 2008, Doc NU HRI/GEN/1/Rev.9 (Vol. I) pág 242, en linea : ACNUDH <www2.ohchr.org/english/bodies/icm-mc/docs/8th/hri.gen.1.rev9_sp.doc>., supra nota 46 párr 12. Ibíd párr 14.
20 272 Hors-série (novembre 2013) Revue québécoise de droit international con pesar que pese a la prohibición constitucional (art 8, párr 1), existen serias alegaciones de que la tortura es una práctica generalizada que, inclusive, se practica en las cárceles, que no todas sus formas están tipificadas por la ley y que no existe un órgano independiente para investigar el importante número de quejas sobre las alegaciones de tortura y de tratamientos crueles, inhumanos o degradantes. 62 De la misma manera que la Corte Interamericana aclaró Artículo 5 de la Convención Americana, el Comité de Derechos Humanos ha aclarado que Artículo 10 del PIDCP debe aplicarse sin distinción de ningún género, como, por ejemplo, por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otro género, origen nacional o social; patrimonio, nacimiento o cualquier otra condición. 63 El Comité de Derechos Humanos ha sido particularmente preocupado por la aplicación Artículo 10 a los inmigrantes haitianos. En sus Observaciones Finales de 2001, el Comité observó que la República Dominicana por la falta de protección ofrecida a los haitianos que viven o trabajan en el país contra abusos de derechos humanos tan graves como los trabajos forzados y los tratos crueles, inhumanos o degradantes. 64 Estas violaciones siguen sin resolución, y son ejemplos de las reclamaciones en esta petición. Por último, Artículo 5 de la Convención Americana, y Artículo 10 del PIDCP no permiten excepciones de obligaciones a los derechos humanos; particularmente en este caso. Esta Corte ha dicho que la ley internacional prohíbe absolutamente toda forma de tortura, tanto física como psicológica, y que este sistema ya forma parte de jus cogens.65 Esta Corte ha enfatizado también que la prohibición de la tortura es completa e inderogable, aun bajo las circunstancias más difíciles, como la guerra, la amenaza de guerra, la lucha contra el terrorismo, y cualesquiera otros delitos, estado de sitio o de emergencia, disturbios internos o conflicto interior, suspensión de garantías constitucionales, inestabilidad política interna u otros desastres públicos o emergencias [...].66 En el caso de la Masacre de Guayubín, las víctimas sobrevivientes afirman que su integridad física, psíquica y moral fue violada. Las victimas afirman que fueron detenidas en condiciones deplorables por más de treinta horas por parte de las autoridades dominicanas, y que fueron amenazadas con el trabajo forzoso, como limpieza de baños o descascarar plátanos. Las víctimas también sostienen que fueron tratadas de manera cruel e inhumano, y que algunos de ellos sintieron como si fuese tortura. Las fuerzas armadas de la Republica Dominicana dispararon contra las víctimas sin provocación y fueron sujetas a un accidente de camión violento. Los niños y las mujeres fueron sometidas a una crueldad particular debido a su vulnerabilidad. A Silvie Thermeus, quien estaba embaraza de dieciséis semanas, no se le dio ningún alojamiento especial a pesar de su embarazo, y la mantuvieron en las 62 Ibíd párr supra nota 59 párr 4., supra nota 46 párr 17. Tibi, supra nota 51 párr 143. Ibíd
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