Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/74430
Timestamp: 2019-11-22 01:09:42
Document Index: 178816933

Matched Legal Cases: ['artículo 423', 'ARTÍCULO 423', 'Artículo 423', 'artículo 423', 'Artículo 423', 'Artículo 423', 'Artículo 423', 'artículo 323']

Gaceta: LXIII/2SPR-34/74430
La presente propuesta de iniciativa que reforma el artículo 423 del Código Civil Federal, busca eliminar el castigo corporal como forma de educar, ya que conlleva el riesgo de dañar física y emocionalmente a la niña o al niño. Por lo que se deben propiciar otras formas de corrección que promuevan acciones adecuadas para que se les eduque sin violencia.
Con esta reforma al Código Civil Federal, se erradicaría de su articulado el maltrato infantil, ya que todas las niñas y niños tienen derecho a vivir libres de violencia. De la violencia que perjudica su desarrollo físico y mental, la violencia que traba el progreso de la sociedad, ya que, la violencia contra la infancia es un problema que se puede y debe prevenir.
SYNOPSIS: This initiative proposal, which amends article 423 of the Federal Civil Code, seeks to eliminate corporal punishment as a way of educating, since it carries the risk of physically and emotionally damaging the child or the child. Therefore, other forms of correction should be promoted that promote appropriate actions to be educated without violence.
With this reform of the Federal Civil Code, child abuse will be eradicated from its article, since all children have the right to live free of violence. Of the violence that damages his physical and mental development, the violence that hinders the progress of society, since, violence against children is a problem that can and must be prevented.
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL ARTÍCULO 423 DE CÓDIGO CIVIL FEDERAL, A CARGO DE LA DIPUTADA PATRICIA ELENA ACEVES PASTRANA, DEL GRUPO PARLAMENTARIO DE MORENA.
La presente propuesta de iniciativa con proyecto de decreto que reforma el Artículo 423 del Código Civil Federal, busca eliminar el castigo corporal como forma de educar, ya que conlleva el riesgo de dañar física y emocionalmente a la niña o al niño. Por lo que se deben propiciar otras formas de corrección que promuevan acciones adecuadas para que se les eduque sin violencia.
En nuestro país habitan 41 y medio millones de niños, niñas y adolescentes, lo cual significa que el 37% de la población cuenta con menos de 18 años,[*] esta población enfrenta muchos y muy graves problemas de diversa índole, pero de todas ellas resalta lo referente a la violencia y el maltrato que cotidianamente les afecta.
La violencia contra los niños y niñas, incluye el abuso, el maltrato físico y mental, el abandono o el tratamiento negligente, la explotación y el abuso sexual. La violencia puede ocurrir en el hogar, en las escuelas, los orfelinatos, en las calles, entre otros lugares enunciativos más no limitativos. Esto puede afectar la salud física y mental de las y los niños y perjudicar su habilidad para aprender y socializar y, más adelante quebrantar su desarrollo como adultos funcionales y buenos progenitores. En los casos más graves la violencia contra las y los niños conduce a la muerte.
Es importante resaltar que la violencia en los infantes no solo se circunscribe al grupo familiar, también se presenta en otras esferas de la sociedad, como el grupo de amigos, sus espacios educativos, clubes deportivos, entre otros, de esto se desprende que la sociedad en su conjunto es determinante en dichos maltratos, por ello, es una obligación para que el Estado sancione a quienes comenten estos abusos.
En el Diagnóstico de Percepción de la violencia de la organización de la sociedad civil “Save the Children”, 7,655 niños, niñas y adolescentes fueron entrevistados, arrojándose lo siguientes resultados:
58% ha vivido violencia en su escuela, 47% en su familia y 43% en su comunidad.
52% conocen a alguien que es miembro de una pandilla.
33% se han sentido discriminados.
72% ha visto a alguien consumiendo drogas
54% ha presenciado un pleito entre pandillas
83% creen que pueden salir lastimados por la violencia.
38% confiesa que tiene miedo a salir [*]
Según las cifras del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), estima que, en México, por lo menos en 3 de cada 10 hogares, alguno de sus miembros es víctima de violencia familiar, en donde el 85% de los casos el agresor es el jefe de la familia, el 12% la madre y el 3% restante corresponde a otros miembros de la familia incluidos tíos, abuelos, primos, etc., en núcleo familiar los hijos son más agredidos, verbal y físicamente, por sus madres.
El maltrato infantil es uno de los fenómenos de violencia contra la infancia más generalizado; la diversidad de sus formas, su dimensión oculta en muchos casos, y la aceptación socio-cultural del fenómeno, no han permitido que se vuelva un tema prioritario en las políticas públicas, a pesar del derecho de la niña o el niño a una vida libre de violencia (Art.19 de la Convención sobre los Derechos del Niño). Según el derecho internacional de los derechos humanos, "es tan ilegal golpear, abofetear o pegarle a un niño o niña, como lo es dar ese trato a un adulto", independientemente de que se denomine a este tipo de violencia "disciplina" o "corrección razonable".[*]
Al analizar la legislación, ubicamos que el castigo corporal en el hogar sigue siendo legal, ya que no está prohibido en la mayoría de los códigos civiles ni penales, ni en las leyes de educación. Las leyes que regulan a las instituciones de asistencia tampoco prohíben ni sancionan el castigo corporal. En ocasiones incluso, aparece como una forma justificada de corrección o disciplina.
Por su parte, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en su Informe sobre el castigo corporal y los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes en las Américas, encontró que; “esta forma de violencia es una de las más extendidas en la región además de estar autorizada en la normativa de varios Estados como una potestad de los padres en el proceso de crianza de los hijos. Las evidencias revelan que la violencia tiene efectos dañinos y duraderos en el desarrollo de las y los niños, en su integridad personal y salud, contribuyendo a reproducir una cultura en la que la violencia se presenta como un medio aceptado para resolver las discrepancias o para imponerse a los otros”.[*]
El castigo físico es una forma de violencia que se acepta en algunos países del mundo, incluido el nuestro. Tradicionalmente se ha admitido que la corrección es, a la vez, un derecho de los padres unido al de educación. Los padres, tutores y familiares con niñas y niños a su cargo han considerado históricamente que con el castigo a base de golpes se educa y corrige a las y los niños, pero esta idea es un gran error, ya que la violencia tanto física como psicológica, tiene consecuencias negativas en el desarrollo de los menores de edad. El uso de la violencia nunca puede tener fines educativos. Se debe respetar la integridad física y psíquica de las y los niños y adolescentes, así como el desarrollo de su personalidad y su dignidad.
Cuando en la relación entre padres e hijos, las niñas, los niños y adolescentes son respetados como personas, sí son escuchados y su voz es tomada en cuenta en los asuntos que les afectan, se habrán construido los pilares fundamentales para la resolución de los conflictos por vías distintas al uso de cualquier tipo de violencia.
La investigación de Ririki Intervención Social A.C. Atrás de la puerta que estoy educando, concluye que; Cuatro de cada 10 padres y madres entrevistadas admitieron utilizar la violencia como medio para lograr que sus hijos e hijas les obedezcan y respeten. La mayoría no puede asegurar que los malos tratos son efectivos para educar o corregir, sin embargo justifican sus acciones. Uno de cada tres niños de entre 6 y 9 años reporta ser tratado con violencia en familia. No importa si es rural, urbana popular o clase media. Las familias, contrario a lo que podemos creer, siguen educando (o creen que educan) a golpes.
Quienes participaron en el estudio aseguran que cuando sus hijos hacen algo que no les gusta les regañan, golpean y castigan. Solamente el 16% de padres de clase media usa el diálogo para resolver los problemas. En el ámbito rural y popular, el 10% cree en el diálogo como método de resolución de conflictos.[*]
Con lo anterior, es notorio que nuestra sociedad considera que las correcciones, incluyendo “golpes leves” y formas psicológicas de violencia -humillación y amenazas-, no son violencia, tan solo forman parte de una estrategia de disciplina positiva que no lastima a la niña y no le duele al niño. Todo indica que seguimos formando a las personas desde el autoritarismo; entonces cómo sorprendernos de que las personas promuevan la intolerancia, exista el control policíaco y la represión social si ya en casa hemos conocido y aceptado esa regla.
La Convención sobre los Derechos del Niño obliga a los Estados a promulgar medidas preventivas y a velar por que todas las y los niños tengan una vida libre de todo tipo de violencia. No obstante, a pesar de que esa disposición es clara y tajante en muchos Códigos Civiles Estatales y el Código Civil Federal conservan cláusulas legales que "justifican" la agresión en contra de los menores de edad, si se ejerce por los padres de manera “moderada y razonable”.
Datos del Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), revelan que Estados Unidos, México y Portugal, son los países donde el índice de mortalidad de menores de edad por maltrato físico es más elevado, con cifras 10 o 15 veces mayores que en el resto de las naciones desarrolladas, ya que en 29 países del mundo es ilegal pegarle a un niño y en 113 países se prohíbe el castigo corporal en las escuelas. Sin embargo; en otros países, como el nuestro y muchos otros de América Latina, la violencia física se ve como un método para disciplinar a las y los niños.
Asimismo, la UNICEF estima que en México, el 62% de los niños y niñas han sufrido maltrato en algún momento de su vida, 10.1% de los estudiantes han padecido algún tipo de agresión física en la escuela, 5.5% ha sido víctima de violencia de sexual y un 16.6% de violencia emocional.
Por otra parte, la Consulta Infantil y Juvenil 2015, realizada por el instituto Nacional Electoral (INE), arrojan entre otros, los siguientes resultados:
El 11.9% de niñas y niños -entre 6 y 9 años-, reconocen que en su familia los golpean.
En el caso de las y los niños, entre 10 y 13 años, han sufrido algún tipo de violencia en su hogar: 9% física; 16.4% verbal; 6.6% emocional; y, 2.6% sexual. Asimismo, reconocen el 21.1% no saber a quién o donde pedir ayuda si tienen un problema o están en peligro.
Los adolescentes de 14 a 17 años, indican que el 19.5% sufren o han sufrido violencia donde viven: el 44% física; 67.3% verbal; 32.8% psicológica; y, 11.6% sexual. Sin embargo, sólo el 5% se acercaría a una institución del gobierno en caso de tener problemas o estar en peligro.
Como podemos ver, lo anterior, es preocupante pues aun cuando las niñas, niños y adolescentes saben que viven en hogares donde son violentados, el 95 por ciento de ellos no se acercarían a recibir apoyo de alguna institución gubernamental.
Por ello, es importante que en México erradiquemos el maltrato infantil, como lo han hecho otros países, el nuestro no puede quedarse atrás. El castigo corporal no entra dentro de las facultades de un derecho de corrección. Si se tiene en cuenta la regulación de la violencia física y el trato degradante en el ámbito familiar, el derecho de corrección de los padres se reduce a reprender y corregir a través de la palabra. Ello supone un avance en el respeto a la dignidad y derechos humanos de las y los menores de edad.
La violencia contra las y los niños está en todos los espacios, pero muchas personas prefieren no verla. Se le oculta tras las puertas, debe ser invisible. Todas las niñas y niños tienen derecho a vivir libres de violencia, para no perjudicar su desarrollo físico y mental.
Sin duda, la violencia traba el progreso de la sociedad y por tanto se puede y debe prevenir. Así entonces, debemos comprometernos y decir claramente que la violencia es inaceptable. Debemos hacer visible lo que era invisible.
Para ello, es importante que el legislador suprima del artículo 423 del Código Civil Federal la frase “facultad de corregir”, para dar respuesta a los requerimientos del Comité de Derechos del Niño. Y que el ejercicio de la patria potestad habrá de realizarse siempre en beneficio de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y con respeto a su integridad física y psicológica, con ello, toda actuación en el ámbito familiar debe ir encaminada al Interés Superior del Niño.
Se debe señalar que el interés superior del niño es un principio general del derecho. Su carácter de principio general permite reformular todo el Derecho de Familia cuyo eje de gravedad será ahora el menor de edad, debido al carácter superior de su interés sobre cualquier otro concurrente.
Con fundamento en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 6, numeral 1, fracción I, 77 y 78 del Reglamento de la Cámara de Diputados, pongo a su consideración la presente iniciativa.
Iniciativa de Ley con proyecto de decreto que reforma el Artículo 423 del Código Civil Federal.
ARTÍCULO ÚNICO.- Se reforma el Artículo 423 del Código Civil Federal, para quedar como sigue:
Artículo 423.- Para los efectos del artículo anterior, quienes ejerzan la patria potestad o tengan menores de edad bajo su custodia, tienen la obligación de respetar su integridad física y psicológica, así comoobservar una conducta que sirva a éstos de buen ejemplo.
Queda prohibido infligir al menor de edad actos de fuerza que atenten contra su integridad física o psíquica en los términos de lo dispuesto por el artículo 323 ter de este Código.
Palacio Legislativo de San Lázaro, a 16 de agosto de 2017
[*] Inegi, datos del Censo General de Población 2010.
[*] World Vision México, Mapeo y análisis del sistema de protección de la niñez, México, 2013.
[*] CIDH exhorta a Estados a erradicar violencia contra la niñez a 10 años de la publicación del Estudio Mundial de las Naciones Unidas, 5 de marzo de 2016, /www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2016/026.asp
[*] Detrás de la puerta, que estoy educando, Ririki Intervención Social A.C, México, 2013.