Source: http://www.arturosoria.com/propiedadintelectual/art/v.asp?pag=2
Timestamp: 2017-09-20 16:32:38
Document Index: 398458640

Matched Legal Cases: ['artículo 10', 'artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 56', 'artículo 56', 'artículo 14']

Arturo Soria > Artículos > propiedadintelectual > Derecho internacional y derecho comunitario
"Tres veces en mi vida he tenido miedo.
El primer miedo que me hizo estremecer y me puso los pelos de punta obedeció a una causa insignificante, pero extraordinaria. Para pasar el rato fui un día a la estación a recoger los periódicos (...)".
ANTON P. CHEJOV. El miedo en "Historia de una anguila y otras historias". Traducción del ruso por Saturnino Ximénez. Espasa-Calpe, S.A., Madrid. 3ª edición, 1963.
De conformidad con lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 10 TRLPI, "Son objeto de propiedad intelectual todas las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas por cualquier medio o soporte, tangible o intangible, actualmente conocido o que se invente en el futuro, (...)".
En efecto, de un lado, una obra literaria, artística o científica, esto es, corpus mysticum, de otro lado, el soporte o medio, es decir, corpus mechanicum, en que dicho dicho bien inmaterial ha sido plasmado.
Por tanto, son dos objetos diferentes, sin perjuicio de las mutuas relaciones existentes entre ambos. Dice, en este sentido, GALAN CORONA, "sobre la obra recae la propiedad intelectual que corresponde al autor por el solo hecho de su creación (artículo 1 TRLPI) y que "está integrada por derechos de carácter personal y patrimonial, que atribuyen al autor la plena disposición y el derecho exclusivo a la explotación de la obra, sin más limitaciones que las establecidas en la Ley" (artículo 2 TRLPI), es decir, por los denominados derechos de autor. La cosa material en que se plasma la obra es, (...), objeto de propiedad ordinaria y de los derechos que recaen sobre los bienes materiales".
Tanto el artículo 3 TRLPI como el artículo 56 TRLPI responden a todo lo anteriormente desarrollado.
La STS de 5 de febrero de 1998, en el Fundamento de derecho tercero, aborda la cuestión que nos viene ocupando.
BERCOVITZ RODRIGUEZ-CANO, en relación con dicho fallo judicial, dice, "La adquisición de una obra plástica -por ejemplo, un cuadro o una escultura- no implica la adquisición del derecho de autor o de facultades del mismo sobre esa obra. Quien compra un cuadro o una escultura no puede reproducirla, ni distribuir copias de la misma, ni comunicarla públicamente, ni transformarla u autorizar su transformación (artículos 17 a 21 TRLPI). La ley atribuye únicamente a ese comprador "el derecho de exposición pública de la obra...salvo que el autor hubiera excluido expresamente este derecho en el acto de enajenación" del cuadro de la escultura; y, en todo caso, "el autor podrá oponerse al ejercicio de" ese derecho de exposición pública "cuando la exposición se realice en condiciones que perjudiquen su honor o reputación profesional (apartado 2 del artículo 56 TRLPI). La enajenación del soporte original de la obra plástica no priva en principio al autor (el pintor, el escultor), o a sus causabientes, de los derechos de explotación sobre la misma", nunca, claro está, de los derechos morales, que son, a tenor de lo establecido en el apartado 1 del artículo 14 TRLPI " irrenunciables e inalienables".
Baylos Corroza, Hermenegildo.
Tratado de Derecho Industrial.
Editorial Civitas, Madrid. 2ª edición, 1993.
Bondía Román, Fernando y Rodríguez Tapia, José Miguel.
Editorial Civitas, Madrid, 1997.
Colombet, Claude.
Grandes Principios del Derecho de Autor y los Derechos en el Mundo.
Estudio de Derecho Comparado.
Ediciones Unesco/Cindoc, 3ª edición, 1997.
Bercovitz Rodríguez-Cano, Rodrigo.
Cuadernos Civitas de Jurisprudencia Civil. Número 46.
(STS de 20 de febrero de 1998)).
Galán Corona, Eduardo.
(Obra coordinada por Bercovitz Rodríguez-Cano).
Editorial Civitas, Madrid.