Source: https://www.slideshare.net/itzdarkbato/manual-prctico-de-operaciones-en-la-lucha-contra-la-enfermedad-de-newcastle
Timestamp: 2017-08-16 18:42:05
Document Index: 395489186

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Manual práctico de operaciones en la lucha contra la enfermedad de ne…
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1. SUBDIRECCIÓN GENERAL DE SANIDAD DE LA PRODUCCIÓN PRIMARIA DIRECCIÓN GENERAL DE RECURSO AGRÍCOLAS Y GANADEROS MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y MEDIO RURAL Y MARINO MANUAL PRÁCTICO DE OPERACIONES EN LA LUCHA CONTRA LA ENFERMEDAD DE NEWCASTLE Septiembre 2009 D.G. DE RECURSOS AGRÍCOLAS Y GANADEROS S.G. DE SANIDAD DE LA PRODUCCIÓN PRIMARIA
2. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 2 de 88- El presente manual tiene por objeto servir como Guía de trabajo a los Servicios Veterinarios Oficiales en caso de Sospecha y de Confirmación de Foco de Enfermedad de Newcastle) NOTA: Este manual debe ser utilizado junto con el Plan Coordinado Estatal de Alerta Sanitaria Veterinaria y la normativa vigente en materia de sanidad y bienestar animal.
3. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 3 de 88- INTRODUCCIÓN. La Enfermedad de Newcastle es una enfermedad de Declaración Obligatoria en España. El RD 1988/1993, de 12 de noviembre, por el que se establecen medidas de lucha contra la enfermedad de Newcastle, la define como una infección de las aves de corral producida por cepas de paramixovirus con un índice de patogenicidad intracerebral en pollitos de un día mayor a 0,7. Debido a su gravedad y a su elevada capacidad de difusión, algunos países y territorios han optado por realizar vacunación preventiva. Tanto la aparición de nuevos focos, como la práctica de la vacunación, puede ser motivo de restricciones de movimientos y comercio de aves y sus productos, y de elevadas pérdidas económicas tanto directas como indirectas. Las medidas de control que deben aplicarse ante la aparición de un brote de esta enfermedad en una explotación están legisladas en el ámbito comunitario y nacional. La legislación aplicable en el control de esta enfermedad en la Unión Europea es la Directiva 92/66/ CEE del Consejo, de 14 de julio. El RD 1988/1993 de 12 de noviembre, traspuso dicha directiva a la legislación española, para armonizar las pautas de actuación en caso de aparición brote y con el fin de erradicarlo eficazmente. Este manual tiene por objeto servir como Guía de actuación a los Servicios Veterinarios Oficiales en caso de Sospecha y/o de Confirmación de un Foco de Enfermedad de Newcastle. Se han incluido los aspectos más relevantes en cuanto a: 1. Política a seguir en el control de la enfermedad, 2. Medidas a adoptar ante una sospecha, 3. Medidas a adoptar ante un brote, 4. Medidas de higiene y seguridad del personal. Se encuentra disponible en la página Web RASVE del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, http://www.mapya.es/es/ganaderia/pags/rasve/rasve.htm. Este manual deberá utilizarse junto con el Plan Coordinado Estatal de Alerta Sanitaria Veterinaria y la normativa vigente en materia de Sanidad y Bienestar Animal.
4. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 4 de 88- INDICE GENERAL SECCIÓN 1ª Política en el control de la Enfermedad de Newcastle 5 SECCIÓN 2ª Actuaciones ante la sospecha de la Enfermedad de Newcastle en una explotación. 7 SECCIÓN 3ª Confirmación de la Enfermedad de Newcastle en una explotación 14 SECCIÓN 4ª Métodos de sacrificio, destrucción y eliminación de aves de la explotación. 27 SECCIÓN 5ª Limpieza y desinfección de las instalaciones. 32 SECCIÓN 6ª Repoblación de las explotaciones sacrificas. 34 SECCIÓN 7ª Sospecha Enfermedad de Newcastle en un mercado, feria o exposición 36 SECCIÓN 8ª Sospecha de Enfermedad de Newcastle en una estación de cuarentena o Puesto de Inspección Fronterizo 38 SECCIÓN 9ª Medidas de seguridad e higiene del personal. 41 ANEXOS ANEXO I Reseña de la Enfermedad de Newcastle. 44 ANEXO II Normas de bioseguridad en las explotaciones. 54 ANEXO III Encuesta epidemiológica. 58 ANEXO IV Toma de muestras. 69 ANEXO V Informe de sospecha de foco. 75 ANEXO VI Comunicación oficial de foco. 80 ANEXO VII Acta de tasación 82 ANEXO VIII Metodología y empresas para el sacrificio de las aves 83
5. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 5 de 88- SECCIÓN 1ª POLÍTICA EN EL CONTROL DE LA ENFERMEDAD DE NEWCASTLE Debido a que se trata de una enfermedad altamente transmisible, que en caso de aparición y diseminación puede provocar importantes pérdidas económicas, la política de la UE se encamina a lograr la detección precoz y en su caso a impedir la diseminación o lograr su rápida erradicación en aves de corral, palomas mensajeras y otras aves cautivas. Para llevar a cabo esta premisa es necesario emplear una combinación de las siguientes estrategias: • Sacrificio inmediato de todas las aves de corral que se encuentren en la explotación o explotaciones afectadas y destrucción de las aves de corral muertas o sacrificadas y de todos sus restos. • Movimientos controlados de las aves de corral, y sus productos, estiércoles y todo aquel material relacionado con el manejo de las aves que pudiese estar contaminado, en las áreas declaradas, para evitar la propagación del virus. • Estrictas medidas de bioseguridad, desinfección de instalaciones, material y vehículos de transporte que pudiesen estar contaminados. • Rastreabilidad y vigilancia para determinar la fuente de contagio y las vías de expansión de la enfermedad. • Zonificación para establecer áreas infectadas y aquellas libres de la enfermedad, así como compartimentación territorial para controlar los movimientos de vehículos que puedan suponer un riesgo para la difusión o propagación de la enfermedad. La Directiva 92/66/CEE del Consejo de 14 de julio de 1992 por la que se establecen medidas comunitarias para la lucha contra la enfermedad de Newcastle en su articulo 16 contempla la posibilidad de realizar vacunación en el marco de medidas profilácticas o como complemento de las medidas de lucha contra dicha enfermedad en el momento de su aparición. La decisión de introducir la vacunación como medida de control deberá ser tomada por el Estado Miembro en colaboración con la Comisión de acuerdo con un plan aprobado por el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y Sanidad Animal. Las medidas se refieren exclusivamente a aves cautivas, no siendo de aplicación en el caso de aves silvestres que viven en libertad.
6. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 6 de 88- En los últimos años se han desarrollado diversas actuaciones para la prevención y lucha contra la influenza aviar, que pueden resultar de utilidad para la prevención y control de la Enfermedad de Newcastle, por las similitudes epidemiológicas de ambas enfermedades. Debido a que en nuestro país la vacunación contra la enfermedad de Newcastle está muy extendida (y no hay estrategia DIVA), la vigilancia de aves domésticas que se lleva a cabo actualmente para la IA no es completamente aprovechable para vigilancia de NDV, aunque sí lo son los sistemas de vigilancia pasiva y alerta precoz. Por ello, muchos de los aspectos recogidos en este Plan coinciden exactamente con los establecidos en el Plan de Influenza Aviar, de forma que las medidas contra ambas enfermedades se complementen y en ningún caso se excluyan.
7. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 7 de 88- SECCIÓN 2ª ACTUACIONES ANTE LA SOSPECHA DE ENFERMEDAD EN UNA EXPLOTACIÓN 2.1. Comunicación de la sospecha. La Enfermedad de Newcastle es una de las enfermedades que se encuentran incluidas en la Lista de la OIE de enfermedades de declaración obligatoria. A su vez, es una enfermedad de declaración obligatoria en la Unión Europea (Decisión CE 2008/650), y a su vez en España según lo establecido en el Real Decreto 617/2007, de 16 de mayo, por el que se establece la lista de las enfermedades de los animales de declaración obligatoria y se regula su notificación. El artículo 5 de la Ley 8/2003, de Sanidad Animal, señala que “Toda persona física o jurídica, pública o privada, tiene la obligación de comunicar a la Autoridad Competente, de manera inmediata, en la forma y plazo establecidos, todos los focos de que tenga conocimiento de enfermedades de carácter epizoótico, o que por su especial virulencia, extrema gravedad o rápida difusión impliquen un peligro potencial de contagio para la población animal, incluida la doméstica o silvestres, o un riesgo para la salud pública o el medio ambiente. En los supuestos en que no se prevea un plazo específico en la normativa aplicable, éste será de 24 horas como máximo para las enfermedades de declaración obligatoria”. Por otra parte, la notificación oficial de la enfermedad debe realizarse por la Autoridad Competente, es decir, los Servicios Veterinarios Oficiales de la Comunidad Autónoma donde se encuentre la explotación. Conociendo el sistema de funcionamiento del sector avícola, existe una alta probabilidad de que la primera persona que pueda presuponer una sospecha de esta enfermedad sea un veterinario de explotación (veterinario clínico perteneciente a una empresa integradora, a una agrupación de defensa sanitaria o que trabaje como autónomo). Con la finalidad de facilitar la tarea al veterinario de explotación, la Subdirección General de Sanidad de la Producción Primaria (MARM) ha elaborado una guía de actuación ante una sospecha de enfermedad de Newcastle destinada a este grupo de veterinarios y disponible en: http://rasve.mapa.es/Publica/InformacionGeneral/Manuales/manuales.asp. En todo caso, la comunicación oficial de la sospecha será realizada por los
8. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 8 de 88- Servicios Veterinarios Oficiales de la Comunidad Autónoma en base a los criterios contemplados en el punto 2.2, que pondrán la explotación bajo vigilancia oficial. 2.2. Definición de sospecha. La decisión de considerar sospechosa una explotación de Enfermedad de Newcastle se basará en las siguientes observaciones y criterios: a) observaciones clínicas y patológicas en las aves: Incremento puntual, superior a un 10%, de la mortalidad de las aves alojadas en la nave en 48 horas desde el inicio de alguno de los signos clínicos compatibles (ver ANEXO I). b) observaciones epidemiológicas: - Si las aves han estado en contacto directo o indirecto con una explotación avícola que, según se haya demostrado, haya estado infectada con el virus de la enfermedad de Newcastle. - Si una explotación de cría o recría ha distribuido aves reproductoras que, según se haya demostrado posteriormente, estuvieran infectados con el virus de la enfermedad de Newcastle. - Si cabe la posibilidad de que las aves hayan estado expuestas al virus, por ejemplo, debido a la entrada en la explotación de personas, vehículos, etc. c) observaciones derivadas de los resultados de pruebas serológicas. Este criterio no se tendrá en cuenta si se ha realizado vacunación contra la enfermedad con cepas lentogénicas si no se dan, simultáneamente, signos clínicos u otras circunstancias. d) observaciones derivadas de los resultados de pruebas de detección del virus en análisis de heces o hisopos cloacales o traqueales mediante pruebas de RT- PRC sin la existencia de síntomas clínicos en las aves. 2.3. Actuaciones tras el aviso de sospecha. La determinación de una sospecha en una explotación dará lugar, a la puesta en marcha de las acciones de comprobación definidas en el Art. 4 del RD. 1988/1993, y que consisten en poner la explotación bajo vigilancia oficial. Según el Plan Coordinado Estatal de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria, las actuaciones ante la sospecha se deberán hacer a tres niveles organizativos:
9. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 9 de 88- Actuaciones del Inspector Veterinario (IV). Actuaciones del Centro Local (CL). Actuaciones del Centro Nacional (CN). 2.3.1. Actuaciones del Inspector Veterinario El Inspector Veterinario (IV) de la unidad veterinaria local (UVL) se personará en la explotación de forma inmediata cumpliendo con las normas de bioseguridad contempladas en el ANEXO II, y llevando consigo todos los elementos necesarios para realizar una toma de muestras, así como la encuesta epidemiológica, hoja de remisión de muestras y acta de inmovilización de las aves. Se llevarán a cabo las actuaciones recogidas en el esquema 1. Esquema 1. Diagrama de flujo con el protocolo de actuación del Veterinario Oficial en el caso de sospecha de enfermedad de Newcastle en una explotación. EXAMEN CLÍNICO + NECROPSIA ACTA COMUNICACIÓN AL PROPIETARIO LAS CONDICIONES DE INMOVILIZACIÓN DE LOS ANIMALES ACTUACIONES EN UNA EXPLOTACIÓN BAJO VIGILANCIA OFICIAL ENCUESTA EPIDEMIOLÓGICA CENSADO TOMA DE MUESTRAS ENVIO LABORATORIO NACIONAL DE REFERENCIA ENVIO LABORATORIO OFICIAL DE LA CCAA INFORMACIÓN SOBRE NORMAS DE BIOSEGURIDAD A). EXAMEN CLÍNICO DE LOS ANIMALES, NECROPSIA Y ENCUESTA EPIDEMIOLÓGICA.
10. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 10 de 88- La finalidad de esta investigación es establecer la situación clínica de los animales en la explotación, así como las consideraciones epidemiológicas de la enfermedad. El examen clínico de los animales constará de una anamnesis, una inspección clínica y la realización de necropsias. En primer lugar se realizará una anamnesis al propietario/responsable de la explotación, y especialmente se incidirá en los siguientes puntos: Fecha de aparición de los primeros enfermos, nº de enfermos, fecha de la 1ª baja, nº de bajas, edad, sexo, porcentajes de mortalidad, Otras especies susceptibles. Manejo: tipo de alimentación, cambios de alimentación, condiciones de alojamiento, actuaciones realizadas en los últimos 30 días. Vacunaciones realizadas (tipo de vacuna y fecha). Entrada y salida de animales en los últimos 21 días. Movimientos de personas, vehículos y utensilios en los últimos 30 días. Empresa integradora propietaria de las aves en el caso en que se produzca esta circunstancia y, datos del veterinario encargado de los aspectos sanitarios de la explotación. El número de aves en los cuales se realizará una inspección clínica minuciosa se determinará en función de los datos de la siguiente tabla: Censo nave o lote Censo controlado 0 - 25 Todos 26 - 100 26 > 100 60 Se realizará la necropsia a los animales que hayan muerto recientemente siempre que no se encuentren en estado de descomposición. Si el técnico que realiza la inspección clínica observa indicios de influenza aviar procederá al sacrificio de los animales enfermos en el número que estime oportuno para la realización de la necropsia. Los datos obtenidos en esta actuación se reflejarán en el modelo de encuesta epidemiológica recogida en el ANEXO III.
11. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 11 de 88- B). TOMA DE MUESTRAS. La base principal para el diagnóstico de la enfermedad consistirá en detectar la presencia del virus o su material genético, y en determinados casos la detección de anticuerpos frente a la enfermedad. Las muestras deberán recogerse de aves que muestren signos de la enfermedad. Con fines de diagnóstico virológico, las muestras que deberán recogerse y ser enviadas al Laboratorio Nacional de Referencia son las siguientes: • cinco aves enfermas o muertas (órganos si se realiza la necropsia), en caso de haberlas y/o • 20 hisopos traqueales/bucofaríngeos y 20 hisopos de cloaca (alternativamente muestra de heces frescas). Los cadáveres deberán ser de aves que hayan muerto recientemente o que estén gravemente enfermas o moribundas y hayan sido sacrificadas de forma humanitaria. En caso de que el número de aves en la explotación sea inferior a 20, deberán tomarse hisopos de todas ellas. Además de los datos anteriores, se deben tener en cuenta una serie de consideraciones prácticas y rellenar la ficha de remisión de muestras que se recogen en el ANEXO IV. C. CENSADO. Se realizará un censado por categorías de todos los animales que se encuentran en la explotación, incluyendo aquellas especies que no sean aviares. Se señalará el número de aves de corral halladas muertas, cuántas presentan síntomas clínicos y cuántas no. Deberá contabilizarse, además, el pienso restante y las bandejas con huevos, con independencia de que sean para incubación o para consumo. Todos estos datos serán reflejados en el libro de explotación, y se mantendrán actualizados mientras dure el periodo de sospecha. D). COMUNICACIÓN AL PROPIETARIO DE LAS CONDICIONES DE INMOVILIZACIÓN. Deberá comunicarse al propietario de la explotación mediante un ACTA que todo el efectivo de la explotación quedará inmovilizado hasta que se confirme o
12. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 12 de 88- descarte la enfermedad por las autoridades competentes, en función de los resultados obtenidos por el Laboratorio Nacional de Referencia. En este periodo de tiempo se mantendrá la prohibición de la entrada y salida de cualquier especie animal de la explotación así como de huevos, a excepción de los huevos enviados directamente a un establecimiento autorizado para la fabricación y/o tratamiento de ovoproductos, transportados con una autorización expedida por la autoridad competente de la Comunidad Autónoma. El movimiento de personas, animales, vehículos, carnes de ave, piensos, estiércol o cualquier elemento, estará prohibido, excepto autorización expresa por la autoridad competente. Toda visita a la explotación deberá quedar registrada en el correspondiente libro de visitas. Por último, se deberá informar al propietario de las normas de bioseguridad contempladas en el ANEXO II. E). COMUNICACIÓN OFICAL DE LA SOSPECHA. Una vez realizada la visita a la explotación por parte de los Inspectores Veterinarios, estos deberán realizar las siguientes actuaciones: • Notificación de la sospecha de la vigilancia oficial al Jefe Provincial de Sanidad Animal. La comunicación oficial de la sospecha será iniciada desde la Unidad Veterinaria donde radique la explotación. Un modelo orientativo de comunicación de sospecha se encuentra recogido en el ANEXO V. • Suspender las concentraciones de aves en un radio de 10 km. • En el plazo más breve posible deberá realizarse el censado de las explotaciones avícolas próximas a la explotación sospechosa del siguiente modo: - Censado e inspección clínica de las explotaciones en un radio de 1 km. y de aquellas que tengan una relación directa de trazabilidad con la explotación sospechosa. - Estimación del número y censo de todas las explotaciones situadas en los radios de 3 Km. y 10 Km. alrededor de la granja sospechosa. Todas estas medidas podrán hacerse extensivas a otras explotaciones, cuando por su ubicación, configuración o contactos con la explotación sospechosa, permitan determinar la posible relación epidemiológica o contaminación. Se deberá incluir en este censado a las explotaciones que mantengan aves de corral para autoconsumo y los palomares.
13. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 13 de 88- 2.3.2. Actuaciones del Centro Local (CL). El Jefe Provincial de Sanidad Animal, máximo responsable del Centro Local, llevará a cabo las siguientes acciones: • Informar de la situación y proponer acciones al Jefe de Servicio con competencias en Sanidad Animal de la Comunidad Autónoma correspondiente a través del envío del documento de sospecha. • Dar instrucciones a la UVL sobre las acciones a llevar a cabo. • Poner en conocimiento de todos los veterinarios que trabajen en la zona, la existencia de sospecha de la enfermedad con el fin de extremar las medidas de bioseguridad. Estos, a su vez, deberán informar de las visitas y trabajos realizados en las granjas situadas en el radio de 3 km. de la explotación sospechosa. • El Centro Local en coordinación con el Centro Nacional y el Jefe de Servicio con competencias en Sanidad Animal en el ámbito autonómico podrá decidir el sacrificio preventivo de todas las aves de la explotación en función de la evolución del cuadro clínico, de la mortalidad y de los riesgos epidemiológicos. • El Centro Local en coordinación con el Centro Nacional, deberá establecer la trazabilidad de los animales que hayan abandonado la explotación durante el periodo de incubación de la enfermedad, que será de 21 días. 2.3.3. Actuaciones del Centro Nacional (CN). Tras la notificación de la sospecha, por parte del Centro Nacional, se llevarán a cabo las siguientes acciones: • En colaboración con el CL, se deberá estimar las necesidades de personal y material en caso de que la sospecha sea confirmada. • Informar al Laboratorio Nacional de Referencia de la situación. • Informar en el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y Sanidad Animal de la situación y al resto de Estados Miembros de la Unión Europea.
14. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 14 de 88- SECCIÓN 3ª- PARTE I CONFIRMACIÓN DE ENFERMEDAD DE NEWCASTLE EN UNA EXPLOTACIÓN La confirmación de la presencia de la enfermedad en la explotación será realizada por el Laboratorio Nacional de Referencia, que en este caso es el Laboratorio Central de Veterinaria del MARM en Algete (Madrid). Los procedimientos empleados en el análisis de las muestras se encuentran recogidos en los ANEXOS I y II. La documentación emitida por el Laboratorio Central de Veterinaria, se hará llegar a las autoridades con competencia en Sanidad Animal de la Comunidad Autónoma de la que procedan las muestras a través de la Subdirección General de Sanidad de la Producción Primaria en el menor tiempo posible. El Servicio competente en Sanidad Animal de la Comunidad Autónoma donde se encuentre la explotación elaborará un informe tal y como se establece en el Anexo II del Real Decreto 617/2007, de 16 de mayo, que será remitido a la Subdirección General de Sanidad de la Producción Primaria. Un modelo de dicho anexo se encuentra recogido en el ANEXO VI del presente manual, Dicha comunicación podrá realizarse también a través del servicio de la página Web RASVE): http://www.rasve.mapya.es La Subdirección General de Sanidad de la Producción Primaria es la encargada de notificar cualquier foco de enfermedad de Newcastle a la Comisión de la Unión Europea, a los Estados Miembros y a la OIE, conforme a lo establecido en el Art. 5 del Real Decreto 617/2007, así como a todas las Comunidades Autónomas y al Sector Avícola. Con el fin de garantizar la completa coordinación y eficacia de las medidas sanitarias para asegurar la erradicación de la enfermedad se dispone de: A.- Comité Nacional de Seguimiento. B.- Centro Nacional de Emergencia. C.- Centros Locales. D.- Gabinete de Crisis. E.- Unidad de Seguimiento. Dichas unidades están definidas en el Plan Coordinado Estatal de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria. http://rasve.mapa.es/Publica/InformacionGeneral/documentos/planes/Plan de Alerta en España.PDF
15. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 15 de 88- 3.1. Actuaciones en la explotación afectada. El inspector veterinario (IV) de la unidad veterinaria local (UVL) se personará de nuevo en la explotación para comunicar al propietario mediante un acta oficial el resultado laboratorial y la existencia de enfermedad de Newcastle en la explotación. Esta notificación conlleva la realización de las actuaciones contempladas en el esquema 2. Esquema2. Actuaciones tras la confirmación de la enfermedad de Newcastle. A). NOTIFICACIÓN DE LA ENFERMEDAD AL GANADERO. La notificación al propietario de las aves se realizará mediante un acta oficial, en la cual también se comunicará el sacrificio obligatorio de todos los animales. Así mismo, se le informará del mantenimiento de la inmovilización de todos los animales presentes en la granja hasta la realización del sacrificio. Además, se le informará que los restos de pienso, camas y gallinaza u otro tipo de estiércol no podrán abandonar la explotación hasta que el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y Sanidad Animal establezca las condiciones en las que lo
16. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 16 de 88- podrá hacer, con destino a una centro de tratamiento o mediante inactivación del virus como se indica en la SECCIÓN 5ª para la gallinaza y estiércoles. Hasta el momento del sacrificio se mantendrán todas las medidas de bioseguridad adoptadas, y en especial, el control de la entrada de aves silvestres en la explotación, o la salida de aves que se críen en parques al exterior. B). LOCALIZACIÓN DE HUEVOS Y CARNE PRODUCIDOS EN EL PERIODO DE INCUBACIÓN DE LAS ENFERMEDADES. Será necesario realizar una búsqueda en la medida de lo posible de los huevos, tanto de consumo (siempre que no hayan sido desinfectados adecuadamente) como incubables, expedidos desde la explotación, al menos en los 21 días previos a la fecha estimada de la infección, para proceder a su inmovilización y destrucción. Se procederá del mismo modo con las canales que aún falten por comercializar de animales procedentes de la explotación afectada. También se deberán someter a vigilancia oficial las aves nacidas de los huevos que se hayan incubado durante el periodo de incubación de la enfermedad. C). SACRIFICIO DE LOS ANIMALES. Se sacrificarán en el menor tiempo posible las aves que se encuentren en la explotación. El sacrificio se realizará siguiendo las directrices señaladas en la SECCIÓN 4ª de este manual y en el ANEXO VIII. En colaboración con el propietario/responsable de la explotación se dispondrá el material, zona, vehículos, etc., necesarios para la realización del sacrificio que se llevará a cabo con la mayor brevedad y siempre bajo la supervisión de los Servicios Veterinarios Oficiales. Cuando una cepa aislada de NDV tenga un IPCI >0,7 y <1,2 y se haya aislado de una manada en que no se ha detectado signo clínico alguno, la autoridad Competente podrá autorizar una exención de la obligatoriedad del sacrificio obligatorio, siempre que el LNR haya demostrado que el virus procede de una cepa vacunal atenuada, la explotación se someta a vigilancia oficial durante un mínimo de 30 días y se cumplan las restantes medidas. Previo al sacrificio se tomarán, de nuevo, al menos 20 muestras de sangre y de heces por nave, con la finalidad de completar los estudios epidemiológicos de la enfermedad. No será preciso sacrificar los animales que estando presentes en la explotación pertenezcan a otras especies no aviares. Pero deberán permanecer inmovilizados hasta que, tras la realización de los análisis serológicos, se demuestre la ausencia de enfermedad.
17. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 17 de 88- D). TASACIÓN DE LOS ANIMALES y HUEVOS. Una vez determinado el sacrificio del efectivo existente en una explotación, el veterinario oficial será el responsable de la ejecución y/o supervisión de la tasación de los animales presentes. Esta operación deberá ser realizada en el momento que se comunique mediante acta oficial la resolución de sacrificio al propietario de los animales. En este momento se le requerirá al propietario los documentos necesarios que demuestren la propiedad de los animales, así como los albaranes, facturas y guías de transporte pecuario de los animales. Serán tasados a efectos de indemnización: • Los animales vivos que se encuentren en la explotación así como los animales que hayan muerto desde la notificación de la sospecha a los servicios veterinarios oficiales. • Los huevos presentes en la explotación desde el momento de la notificación de la sospecha e inmovilización de la explotación. • El pienso contaminado que se encuentre en la explotación. • Los animales vivos y los huevos para incubar que sea necesario destruir por su relación epidemiológica con algún foco o sospecha de foco. En el acta de tasación deberá quedar reflejada en la misma el tipo de ave, las semanas de crianza del lote, el valor unitario por ave en función del tipo de ave y edad, el número de animales en cada lote y el importe final de la indemnización; el número de huevos, y los kg. de pienso. En el ANEXO VII se recoge un modelo de tabla que puede emplearse para realizar dicho cálculo. Para el cálculo del valor unitario del ave se tendrán en cuenta los costes de producción de la misma desde el nacimiento hasta el momento del sacrificio en semanas. Este cálculo se ha realizado mediante unos escandallos estandarizados que recogen los costes de producción, cuyos datos han sido proporcionados por las organizaciones interprofesionales del sector. Los datos finales, reflejados por semana, han sido recogidos en tablas elaboradas por la Subdirección General de Sanidad de la Producción Primaria. Los huevos se indemnizarán con el precio de mercado anterior a la aparición de la enfermedad. El acta de tasación deberá ser firmada por el veterinario oficial y el propietario/responsable de los animales.
18. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 18 de 88- También deberá indicarse en la citada acta, las variaciones observadas entre el censo real en la fecha de tasación y las anotaciones de los libros de registro y/o los censados realizados por los veterinarios oficiales en las fechas recientes antes de la notificación de sacrificio. El acta de tasación de los animales vivos existentes en la explotación será remitida por fax al Jefe de Sanidad Provincial ese mismo día. E). EXPLOTACIONES RELACIONADAS EPIDEMIOLÓGICAMENTE. Basándose en los estudios epidemiológicos realizados hasta el momento, aquellas explotaciones que hayan tenido un contacto directo o relación epidemiológica con la explotación afectada en el mes anterior a la sospecha de la enfermedad serán visitadas por un Inspector Veterinario lo antes posible, comenzando por aquellas que hayan tenido contacto directo. Deberán realizarse las actuaciones establecidas en la SECCIÓN 2ª (explotación sospechosa). Cuando se considere que alguna de las explotaciones relacionadas con la explotación afectada suponga un alto riesgo para la diseminación de la enfermedad, se podrá determinar el sacrificio preventivo de todo el efectivo de la misma. En la siguiente tabla se recogen los principales criterios relativos a las medidas que deben aplicarse en una explotación de contacto. Tabla 1. Criterios indicativos que deberán considerarse para la decisión de aplicar el sacrificio sanitario en explotaciones de contacto. Criterios indicativos para proceder al vaciado para no proceder al vaciado Signos clínicos de enfermedad de Newcastle Ausencia de signos clínicos de enfermedad de Newcastle Alta sensibilidad de las especies de aves de corral predominantes Baja sensibilidad de las especies de aves de corral predominantes Desplazamientos de aves de corral y otras aves cautivas desde las explotaciones en que se haya confirmado la enfermedad de Newcastle hacia explotaciones de No se conoce desplazamiento de aves de corral y otras aves cautivas desde las explotaciones en que se haya confirmado enfermedad de Newcastle hacia explotaciones de
19. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 19 de 88- contacto después del momento probable de introducción del virus en dichas explotaciones infectadas contacto después del momento probable de introducción del virus en dichas explotaciones infectadas Localización de las explotaciones de contacto en una zona de elevada densidad de aves de corral Localización de las explotaciones de contacto en una zona de baja densidad de aves de corral Localización de explotaciones de contacto dentro de un radio de 500 metros (1) de las explotaciones en las que se haya confirmado la enfermedad de Newcastle Localización de explotaciones de contacto a más de 500 metros (1) de las explotaciones en las que se haya confirmado la enfermedad de Newcastle Las explotaciones de contacto mantienen relaciones con más de una de las explotaciones en que se ha confirmado la enfermedad de Newcastle Las explotaciones de contacto no están relacionadas con explotaciones en que se haya confirmado la enfermedad de Newcastle La epidemia no está controlada y el número de explotaciones en que se ha confirmado la enfermedad de Newcastle va en aumento La epidemia está bajo control F). LIMPIEZA y DESINFECCIÓN. Se realizará una primera limpieza y desinfección de toda la explotación así como de los materiales y utillaje que se encuentren en ella bajo la supervisión de los Servicios Veterinarios Oficiales. Se certificará la misma mediante acta oficial. En la SECCIÓN 5ª se recoge el procedimiento de limpieza y desinfección de las instalaciones. 3.2. Actuaciones en el área inmovilizada, zona de protección y zona de vigilancia. Inmediatamente después de la confirmación de un foco, el Centro Local delimitará alrededor de la explotación infectada • Una ZONA DE PROTECCIÓN con un radio mínimo de 3 Km. en torno a la explotación, en el interior del cual se señalizará una zona de 1 Km de radio. • Una ZONA DE VIGILANCIA con un radio mínimo de 10 Km. en torno a la explotación, que englobe la zona de protección. Para la delimitación de estas zonas se podrán tener en cuenta los siguientes factores: • Los resultados de los estudios epidemiológicos realizados hasta el momento.
20. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 20 de 88- • Las pruebas serológicas de que se disponga. • La situación geográfica y, en particular, las fronteras naturales. • El emplazamiento y la proximidad de las explotaciones y su dependencia administrativa. • La estructura del comercio de aves y huevos y de abasto y la disponibilidad de mataderos. En el caso de que una zona haya de incluir partes del territorio de más de una Comunidad Autónoma o de otro Estado Miembro, la autoridad competente de dicha Comunidad lo comunicará al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, para que este coordine y establezca las oportunas vías de colaboración al objeto de que se establezcan las correspondientes zonas de protección y vigilancia. Una vez establecidas las zonas, se elaborará un censo de todas las explotaciones incluidas en ellas. Se deberán censar, en la medida de lo posible, por su importancia epidemiológica en el mantenimiento y propagación del virus, las explotaciones con aves para uso doméstico o autoconsumo y los palomares. Las actuaciones que deberán realizar los Servicios Veterinarios en cada una de las zonas es la siguiente: 3.2.1. Actuaciones en la zona de protección. a) Localización de todas las explotaciones de la zona con aves de corral, incluidas las de traspatio y los palomares. b) Visita inicial en un plazo máximo de 4 días y, posteriormente periódicas (1 vez a la semana) a todas las explotaciones hasta el levantamiento definitivo de las medidas. En la visita deberán realizarse las siguientes actuaciones: • Examen clínico de las aves y toma de muestras para su examen en laboratorio, deberá mantenerse un registro de visitas y resultados de los exámenes. • Mantenimiento de todas las aves de corral en su alojamiento habitual o en cualquier otro lugar que permita aislarlas. • Comunicación al propietario de los animales de la inmovilización del efectivo, así como la prohibición de retirar la yacija y la gallinaza de la explotación.
21. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 21 de 88- • Indicación al propietario de la necesidad de utilizar sistemas de desinfección apropiados en las entradas y salidas de las explotación. • Verificación de las medidas de control de la entrada de aves silvestres en las explotaciones. c) Control de los desplazamientos dentro de la zona de las personas que manipulen aves de corral, sus canales y huevos, así como de los vehículos utilizados para su transporte; en general, se prohibirá el transporte de las aves, exceptuando el tránsito por las carreteras y líneas férreas más importantes. d) Prohibición de sacar aves de corral y huevos para incubar de la explotación en que se encuentren, salvo que la autoridad competente haya autorizado el transporte: • de aves para su sacrificio inmediato, preferentemente a un matadero situado en la zona infectada, o, de no ser posible, a uno situado fuera de ésta y designado por la autoridad competente • de pollitos de un día de edad o de pollitas maduras para la puesta a una explotación situada dentro de la zona de vigilancia y que no tenga otras aves de corral. Esta explotación estará sometida a control oficial. • de huevos para incubar bien a una incubadora designada por la autoridad competente; los huevos y sus envases deberán desinfectarse antes de ser enviados. Estos desplazamientos deberán ser realizados directamente bajo control oficial y únicamente se autorizarán después de que el veterinario oficial haya efectuado una inspección sanitaria de la explotación. e) prohibición de celebrar ferias, mercados, exposiciones y demás concentraciones de aves de corral o de cualquier otro tipo de aves. En relación a la vigilancia clínica de las explotaciones, y teniendo en cuenta que la legislación obliga a realizar esta vigilancia pero no señala en modo concreto de realización. En el esquema 4 se aporta un diagrama de actuaciones para esta situación, diferenciando las explotaciones que se encuentran dentro del radio de 1 km. y las que se encuentran entre 1 y 3 km. Esta vigilancia trata de poner de manifiesto la presencia de anticuerpos frente a la enfermedad (con las limitaciones ya comentadas respecto a las explotaciones vacunadas), o la presencia del virus mediante técnicas de RT-PRC. Se realizará una vigilancia serológica y/o virológica obligatoria a todas las explotaciones que se encuentren dentro de un radio de 1 km. y clínica de las que se encuentran entre 1 y 3 km. En el caso de que en una explotación comprendida
22. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 22 de 88- entre 1 y 3 km. se observe algún signo clínico se tomarán muestras para su análisis virológico. En el caso de que exista una explotación fuera de la zona de protección y se determine alguna relación epidemiológica, se realizará un análisis clínico y toma de muestras para estudio preferentemente virológico o, en su caso, serológico. Aquellas explotaciones positivas pasarán a ser consideradas “explotaciones con aves de corral sospechosas” de estar infectadas y por lo tanto deberán ser sacrificadas. La vigilancia de las explotaciones incluidas dentro de un radio de 1 km. deberá realizarse en el menor tiempo posible. A continuación las comprendidas entre los dos radios. Si fuera confirmada la presencia del virus, esta explotación será considerada un nuevo foco y por lo tanto implicará el establecimiento de una nueva zona de protección y de vigilancia. Cuando las determinaciones analíticas resulten negativas, se deberá repetir la inspección clínica y la toma de muestras de nuevo en un periodo como máximo de 15 días. Las medidas aplicadas en la zona de protección se mantendrán al menos durante veintiún días después de que hayan finalizado las operaciones de limpieza y desinfección. Cuando se levanten esas medidas, la zona de protección pasará a formar parte de la zona de vigilancia. 3.2.2. Actuaciones en la zona de vigilancia. En la zona de vigilancia se aplicarán las siguientes medidas: a) Localización de todas las explotaciones de la zona con aves de corral, incluidas las explotaciones dedicadas al autoconsumo. b) Control de los desplazamientos de las aves de corral y de los huevos para incubar dentro de la zona. c) Prohibición de sacar aves de corral fuera de la zona durante los quince primeros días, excepto autorización expresa de la Autoridad Competente para destinarlas directamente a un matadero situado, cuando sea posible, dentro de la zona de vigilancia. d) Prohibición de sacar huevos para incubar fuera de la zona de vigilancia, salvo que se envíen a una incubadora designada por la autoridad competente. Antes de ser enviados, los huevos y sus envases deberán ser desinfectados. e) Prohibición de sacar estiércol de aves de corral o sus camas de paja fuera de la zona.
23. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 23 de 88- f) Prohibición de celebrar ferias, mercados, exposiciones y demás concentraciones de aves de corral o de cualquier otro tipo de aves. Las medidas aplicadas en la zona de vigilancia se mantendrán al menos durante treinta días después de haber finalizado en la explotación afectada las operaciones limpieza y desinfección. El levantamiento de las medidas en las zonas de protección y vigilancia será comunicado por el Servicio de Sanidad Animal de la Comunidad Autónoma correspondiente a la Subdirección General de Sanidad de la Producción Primaria. 3.2.3. Aspectos generales a contemplar en ambas zonas. a) Todo movimiento de personas, vehículos, aves de corral, canales y huevos, dentro de la zona de protección y vigilancia deberá ser autorizado por los Servicios Veterinarios Oficiales. b) Se prohibirá el transporte de animales entre explotaciones mixtas de aves. c) Los medios de transporte y vehículos empleados deberán limpiarse y desinfectarse antes y después de su utilización, y sólo transportarán animales de una misma explotación. d) Se reforzará el control de la documentación obligatoria que ampare cualquier movimiento. e) En la expedición de la autorización del transporte y la Guía de Origen y Sanidad Pecuaria por parte de la oficina comarcal, los Veterinarios podrán añadir cualquier condición que consideren necesaria, con el fin de garantizar, en cualquier caso la no difusión de la enfermedad. f) Se divulgarán las medidas adoptadas en la zona, así mismo se colocarán carteles en las principales vías de comunicación donde se indique la localización en zona de protección o vigilancia. g) El movimiento de animales dentro de la zona de protección podrá ser autorizado excepcionalmente por razones de bienestar animal. Se comunicarán las medidas adoptadas a las Fuerzas de Seguridad, solicitando su colaboración para llevar a cabo las tareas de control.
24. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 24 de 88- SECCIÓN 3ª PARTE II SOSPECHA Y CONFIRMACIÓN DE LA ENFERMEDAD DE NEWCASTLE EN UNA EXPLOTACIÓN DE PALOMAS MENSAJERAS. La aparición de la enfermedad en palomas mensajeras supone la aplicación de medidas distintas a las contempladas en las secciones anteriores. El Real Decreto 1988/1993, realiza en el artículo 1, en primer lugar y a continuación en el artículo 17, una diferenciación clara de las medias a aplicar en este tipo de aves. Las medidas a adoptar ante una sospecha se pueden dividir en dos etapas (esquema 5): a) Investigación de la sospecha. Una vez recibida la sospecha de la presencia de la enfermedad en el palomar se deberá poner en práctica los medios necesarios para realizar una investigación oficial que permita confirmar o descartar la sospecha. Esta etapa comprenderá, el censado de la explotación, el análisis de los signos clínicos de los animales enfermos, necropsias a aquellos muertos recientemente y toma de muestras para su envío al laboratorio. b) Vigilancia oficial. La explotación permanecerá inmovilizada y bajo vigilancia oficial hasta que el Laboratorio Nacional de Referencia confirme o descarte que el proceso patológico corresponda a la enfermedad de Newcastle. Si el resultado fuese positivo deberán ponerse en marcha las medidas de notificación de la enfermedad y su control o erradicación. La confirmación de la sospecha conlleva la notificación de la enfermedad por parte de la autoridad competente de la Comunidad Autónoma a la Subdirección General de Sanidad Animal. Esta notificación se deberá realizar mediante el formulario recogido en el anexo VI del Real Decreto 1888/1993. Este formulario se reproduce en el ANEXO VI del presente manual.Las actuaciones pueden realizarse a dos niveles (esquema 6) según se señala en el artículo 17 del Real Decreto 1888/1993. En todo caso deberá realizarse, al menos, el nivel A. Nivel A. Medidas de CONTROL. Nivel B. Medidas de ERRADICACIÓN.
25. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 25 de 88- Esquema 5. Actuaciones recogidas en la legislación en el caso de sospecha de un brote de la Enfermedad de Newcastle en palomas mensajeras. Esquema 6. Medidas de actuación en el momento de la confirmación de un brote de la Enfermedad de Newcastle en palomas mensajeras. AVISO DE SOSPECHA TOMA DE MUESTRAS CENSADO COMUNICAR AL PROPIETARIO LAS CONDICIONES DE INMOVILIZACIÓN DE LOS ANIMALES NOTIFICACIÓN DE SOSPECHA ENVIO LABORATORIO OFICIAL DE LA CCAA ENVIO LABORATORIO NACIONAL DE REFERENCIA INVESTIGACIÓNDELASOSPECHA EXAMEN CLÍNICO DE LOS ANIMALES + NECROPSIA VIGILANCIA OFICIAL RESULTADO LAB NAC REF + - MEDIDAS DE CONTROL O ERRADICACIÓN FIN INMOVILIZACIÓN CONFIRMACIÓN DE SOSPECHA DECLARACIÓN OFICAL DE LA ENFERMEDAD ANEXO VI RD 1888/93 MEDIDAS DE CONTROL PROHIBICIÓN DE MOVIMIENTOS DE LAS PALOMAS DURANTE UN MÍNIMO DE 60 DÍAS DESTRUCCIÓN O TRATAMIENTO DE TODO EL MATERIAL CONTAMINADO INVESTIGACIÓN EPIDEMIOLÓGICA MEDIDAS DE CONTROL Y ERRADICACIÓN SACRIFICIO IN SITU DE TODAS LAS AVES Y DESTRUCCIÓN DE AVES MUERTAS Y HUEVOS DESTRUCCIÓN O TRATAMIENTO DE TODO EL MATERIAL CONTAMINADO LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN PERIODO DE 21 DÍAS DE VACÍO SANITARIO NIVEL A NIVEL B
26. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 26 de 88- SECCIÓN 4ª MÉTODOS DE SACRIFICIO, DESTRUCCIÓN Y ELIMINACIÓN DE AVES DE LA EXPLOTACIÓN 4.1. Condicionantes. La legislación comunitaria establece que el control de esta enfermedad deberá realizarse mediante una política de erradicación. Esta política conlleva el sacrificio inmediato de las aves en la explotación y su posterior eliminación para tratar de evitar la difusión de la enfermedad a las explotaciones colindantes. La posibilidad de sacrificio de las aves es apoyado por el artículo 20 de la Ley 8/2003, de Sanidad Animal. El sacrifico en condiciones de emergencia para el control de una epizootia está condicionada por los siguientes aspectos: Bienestar de los animales En este sentido existe una base legal que es preciso respetar, el Real Decreto 54/1995 sobre la protección de los animales en el momento de su sacrificio. El método debe ser indoloro y reducir al mínimo el estrés. Debe garantizar un efecto rápido e irreversible. Imperativos sanitarios El vacío de la explotación debe realizarse lo más rápidamente posible (24-48 horas) tras la confirmación de la enfermedad con en fin de detener la producción del virus y de prevenir su propagación. No es recomendable que se produzca vertido de sangre ni otros fluidos corporales en las operaciones de sacrificio. Seguridad El método debe garantiza la seguridad de los operarios así como, para las otras especies animales que se encuentren en la explotación. Además, puede permanecer algún residuo o actividad residual en las naves después de la operación. Criterios ecológicos El método no debe tener ninguna consecuencia sobre el medio ambiente.
27. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 27 de 88- 4.2. Planificación del Sacrificio. El sacrificio de las aves y su posterior eliminación supone el mayor reto en el control de una epizootia con enfermedades con una alta difusibilidad por lo cual es necesario que este aspecto sea planificado previamente al inicio del sacrificio de la explotación. Esta planificación deberá ser realizada por los Servicios Veterinarios Oficiales en colaboración con los servicios de Medio Ambiente. La Planificación del sacrificio deberá hacerse en dos etapas: 1. Preparación previa. Esta etapa comprenderá las siguientes actuaciones: Visita previa a la granja. Determinar el número de animales y el tipo de sacrificio que es posible emplear. Asegurarse de que los accesos y las instalaciones de la explotación permiten la entrada de maquinaria y la realización del sacrificio. Contemplar los deseos del ganadero. Emplear el conocimiento que tiene el ganadero de sus animales y de las instalaciones. Creación de equipos de sacrificio Cada equipo estará constituido por el siguiente personal: veterinario, controladores pecuarios, personal contratado y fuerzas de seguridad del estado. Programación del sacrificio Aviso y contratación de la maquinaria necesaria. Acopio del material necesario (de sacrificio, ropa, etc…). Determinación del modo de eliminación de los cadáveres. Determinación del número de equipos de limpieza y desinfección necesarios. Orden de sacrificio de los animales. Fecha y hora de inicio.
28. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 28 de 88- 2. Organización in situ. Esta etapa, que consiste en la organización del sacrificio en la explotación, deberá comprender las siguientes actuaciones: Organizar las condiciones del sacrificio Supervisar el sacrificio Control de las operaciones de limpieza y desinfección Cumplimentación del acta de tasación de los animales 4.3. Metodología de sacrificio de aves. En el caso concreto de las aves de corral, valorando que es una enfermedad de alta capacidad de difusión, y en la que por lo tanto no es recomendable que se produzca vertido de sangre ni otros fluidos corporales, se realizará el sacrificio de las aves, fundamentalmente, con dióxido de carbono o mediante electrocución. Para la realización de la operación se contactara con empresas especializadas en la obtención y distribución de gas, en el caso de sacrificio mediante gasificación, y asistencia técnica para la ejecución del sacrificio mediante sistemas móviles de electrocución, que disponen de la infraestructura necesaria para llevar a cabo la operación. El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino dispone de varias unidades móviles para el sacrificio de aves en situaciones de emergencia, para apoyo a las Autoridades Competentes que puedan precisarlo en cada momento. Todo el proceso deberá ser realizado por la empresa contratada y operarios especializados. Las empresas deberán responsabilizarse de que el proceso se lleve a cabo de la forma más adecuada, así como de la seguridad del personal que en ese momento se encuentre en la explotación. En el ANEXO VIII se encuentran descritas detalladamente las metodologías precisas para realizar el sacrificio así como los datos de contacto de las principales compañías de suministro de gases que tienen una red de distribución a escala nacional. Si se tuviese que proceder al vaciado de explotaciones no afectadas por razones de bienestar animal, éste se deberá hacer en mataderos situados dentro de la zona de vigilancia, siempre que sea posible. De no ser así, se podrá hacer en mataderos fuera de la zona de vigilancia, designado por la autoridad de la Comunidad Autónoma contemplando las posibles restricciones establecidas en las medidas de control. 4.4. Medidas higiénico sanitarias que deben contemplarse en el sacrificio.
29. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 29 de 88- La realización del sacrificio del efectivo de una explotación se realizará bajo la supervisión de los Servicios Veterinarios Oficiales. Esta actuación exige contemplar una serie de medidas higiénico-sanitarias encaminadas a la destrucción total de virus, así como a evitar su posible difusión, para ello es necesario considerar lo siguiente: • En el sacrificio deben participar exclusivamente el número de personas necesarias para el mismo, limitando la entrada de vehículos y personas ajenas a la explotación. • El material utilizado no desechable será desinfectado con productos que a tal fin recomiende el Centro Nacional. • Se dispondrá de un punto de desinfección a la entrada y/o salida de la explotación (vehículos y calzado). • Todo el vestuario, pienso, calzado, material desechable ha de ser eliminado junto con los cadáveres al final del sacrificio. 4.5. Eliminación de las aves sacrificadas. A continuación, se procederá a la eliminación de todo el efectivo presente en la explotación. En cuanto a la forma de destrucción de cadáveres es de aplicación el Reglamento (CE) nº 1774/2002, por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales no destinados al consumo humano. El método de elección deberá ser la incineración de los cadáveres de los animales en una planta de transformación autorizada. La destrucción de los animales en esta planta debe ser supervisada por los Servicios Veterinarios Oficiales. Los cadáveres abandonarán la explotación en contenedores estancos. En cualquier caso, los vehículos utilizados para el transporte deberán ir precintados y ser a prueba de escapes para evitar las pérdidas de líquidos durante el transporte, para ello se podrán usar vehículos con cubetas estancas que impidan la eliminación de material (sangre, excrementos, etc.). Una vez finalizado el transporte, los vehículos, material y equipos serán convenientemente desinfectados. Los animales enviados a una planta de transformación, deben ir acompañados por un documento de autorización de traslado de cadáveres emitido por el Inspector Veterinario. Cabe la posibilidad que por la dimensión de la epizootia no sea posible la incineración inmediata de los cadáveres o la transformación de los mismos, en este caso, podrán ser enterrados, a ser posible en el recinto de la explotación,
30. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 30 de 88- valorando las condiciones edafológicas del terreno donde se haga la fosa, y bajo las condiciones específicas establecidas en el Anexo II del Reglamento (CE) nº 811/2003.
31. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 31 de 88- SECCIÓN 5ª LIMPIEZA Y DESINFECCION DE LAS INSTALACIONES 5.1. Procedimiento para la desinfección de explotaciones afectadas. El protocolo para realizar la limpieza y desinfección de las explotaciones infectadas de enfermedad de Newcastle o de aquellas que se consideren sospechosas y hayan sido sacrificadas deberá constar de dos fases: 1ª. Limpieza previa y desinfección, 2ª. Limpieza final y desinfección. Los desinfectantes y productos químicos recomendados son aquellos que en su momento determine el Centro Nacional. En las tablas recogidas en el ANEXO II se indican los distintos principios activos y desinfectantes que pueden emplearse en el proceso de desinfección. 5.1.1. Limpieza previa y desinfección. a) En cuanto se retiren los cadáveres de las aves con vistas a su eliminación, las partes de los locales en que se hubieran encontrado dichas aves, así como cualquier parte del edificio, corral, etc., contaminado durante el sacrificio de las mismas o durante la inspección post-mortem deberá rociarse con desinfectantes autorizados por la autoridad competente. b) Todo tejido de ave y huevos que pudiera haber contaminado edificios, corrales, utensilios, etc. deberá recogerse con cuidado a fin de que se elimine junto con las canales. c) El desinfectante utilizado deberá permanecer sobre la superficie tratada durante al menos 24 horas. 5.1.2. Limpieza final y desinfección. El protocolo que deberá seguirse en el proceso de limpieza y desinfección una vez eliminados los cadáveres y una vez completada la fase anterior es el siguiente: a) Deberá eliminarse de cualquier superficie con un producto desengrasante la grasa y las manchas, que se lavarán posteriormente con agua.
32. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 32 de 88- b) Tras el lavado con agua que se menciona en la letra a), se rociarán nuevamente las superficies con desinfectante. c) Una vez transcurridos siete días, los locales deberán tratarse mediante un producto desengrasante, enjuagarse con agua fría, rociarse con desinfectante y enjuagarse de nuevo con agua. En caso de que los locales sean sometidos a reformas, éstas deberán realizarse en el plazo máximo de un mes. En este caso se realizará un tercer tratamiento. 5.2. Procedimientos para la eliminación de la yacija. Las yacijas y los estiércoles de la explotación, una vez eliminados los animales, deberán tratarse mediante un método idóneo para eliminar el virus. Los métodos contemplados por la legislación europea contemplan las siguientes posibilidades. a) se incinerarán o se tratarán por vapor a una temperatura de 70 ºC. b) se enterrarán a una profundidad que impida el acceso a roedores, o aves salvajes. c) se tratarán mediante un proceso de fermentación tal que garantice la inactivación del virus. Este proceso podrá realizarse en el interior de las naves, si estas son diáfanas, o en estercoleros dentro del recinto de la explotación. 5.3. Supervisión de las operaciones. Las operaciones de limpieza y desinfección se llevarán a cabo bajo la supervisión del Inspector Veterinario. Previamente a la desinfección, se informará al avicultor/propietario de las medidas de bioseguridad y protocolo de limpieza que ha de efectuar.
33. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 33 de 88- SECCIÓN 6ª REPOBLACIÓN DE LAS EXPLOTACIONES SACRIFICADAS La reintroducción de aves de corral en las explotaciones vaciadas como consecuencia de las medidas de control que se hayan establecido sólo podrá completarse cuando se produzcan dos circunstancias: a) Que hayan sido levantadas parcialmente las medidas de restricción de movimientos en las zonas de vigilancia y protección. b) Se haya demostrado que aves testigo introducidas en la explotación no se han infectado con el virus de la enfermedad de Newcastle. El procedimiento a seguir para demostrar la ausencia del virus en las explotaciones vaciadas es el siguiente: 1º. Antes de que se introduzca cualquier ave testigo en las explotaciones o establecimientos en los que la presencia de la enfermedad haya sido confirmada oficialmente, y durante dicha introducción, las aves de corral de todas las explotaciones ubicadas en las zonas de protección y vigilancia establecidas alrededor de las explotaciones en cuestión deberán someterse a una inspección clínica para excluir cualquier sospecha de enfermedad de Newcastle. 2º. Las aves testigo que se introduzcan en las explotaciones y establecimientos deberán: Ser sensibles a la enfermedad de Newcastle y utilizarse una única vez como aves testigo. Haber resultado seronegativas respecto de la enfermedad de Newcastle dentro de los 14 días anteriores a su introducción en las explotaciones y establecimientos. Tener como mínimo tres semanas de edad. Estar identificadas con una anilla en la pata o con otra marca de identificación individual que no pueda retirarse. 3º. Las aves testigo no se introducirán en las explotaciones y establecimientos antes de que transcurran cinco días de la limpieza y desinfección de la misma por el procedimiento señalado en la SECCIÓN 5ª.
34. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 34 de 88- 4º. Las aves testigo deberán tener acceso permanente y contacto con una amplia superficie de la explotación. 5º. En las explotaciones y establecimientos se introducirá un número de aves testigo equivalente como mínimo al 1% (con un mínimo de 10 animales) de la carga ganadera habitual de la explotación, repartidas de forma equilibrada. 6º. Las aves testigo deberán someterse a un examen clínico supervisado por los Servicios Veterinarios Oficiales al menos una vez por semana. 7º. Las aves testigo permanecerán en las explotaciones y establecimientos por un mínimo de 21 días. 8º. Todas las aves testigo que mueran en los 21 días siguientes a su introducción en las explotaciones o establecimientos se someterán a una investigación patológica. Se tomarán las muestras adecuadas y se efectuarán las pruebas laboratoriales necesarias para demostrar la ausencia del virus en la explotación. 9º. Transcurridos 21 días se tomarán muestras de sangre y muestras de heces o de exudado de la tráquea de las aves testigo, para detectar el virus de la enfermedad de Newcastle y los anticuerpos específicos sobre un número de aves que permita la detección suponiendo que existiera una prevalencia del 5%, con un intervalo de confianza del 95%.
35. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 35 de 88- SECCIÓN 7ª SOSPECHA DE ENFERMEDAD DE NEWCASTLE EN MERCADO, FERIA o EXPOSICIÓN En el caso de sospecha de enfermedad de Newcastle en un mercado, por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales se deberán realizar las siguientes actuaciones: a) El inspector veterinario procederá de forma inmediata a la localización e inmovilización de la partida sospechosa, comprobándose la documentación de la misma para localizar la explotación de origen. Los animales serán aislados e inmovilizados. b) Los Servicios veterinarios Oficiales examinarán los animales sospechosos y elaborarán un informe de sospecha (ANEXO V), cuyo resultado será remitido urgentemente al Jefe Provincial de Sanidad Animal para que inicie la coordinación de las actuaciones de inspección de la explotación de origen de los animales. En el examen clínico se procederá a la toma de muestras y su envío al laboratorio. c) Prohibición de entrada y salida de animales del recinto, en especial las especies aviares susceptibles. Aquellos animales de otras especies que no se dirijan a explotaciones mixtas en las que existan aves, podrán abandonar el mercado, feria o exposición, en vehículos en los que se asegure por los Servicios Veterinarios Oficiales una adecuada limpieza y desinfección. En ningún caso se levantarán las medidas hasta que no se disponga de resultado laboratorial negativo por el Laboratorio Nacional de Referencia. d) Localización de los participantes en la feria, mercado o exposición, que hayan abandonado el recinto y que hayan estado en contacto directo con los animales sospechosos, con el fin de proceder a su control e inmovilización. En caso de confirmarse la sospecha, se procederá a realizar las siguientes actuaciones: Sacrificio de los animales, siendo a criterio del Jefe de Sanidad Provincial sí éste se efectúa in situ o en matadero, teniendo en consideración los condicionantes descritos en la SECCIÓN 4ª y el ANEXO VIII. La limpieza y desinfección de la instalación se realizará conforme a lo señalado en la SECCIÓN 5ª.
36. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 36 de 88- No entrará ninguna ave en la instalación previamente contaminada antes de que hayan transcurrido 21 días desde el final de las operaciones de limpieza y desinfección.
37. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 37 de 88- SECCIÓN 8ª SOSPECHA DE ENFERMEDAD DE NEWCASTLE EN UN PUESTO DE INSPECCIÓN FRONTERIZO O EN UNA ESTACIÓN DE CUERENTENA La legislación comunitaria establece, en el ámbito veterinario, unos requisitos sanitarios y de supervisión cuyo objetivo es garantizar que los animales y productos importados cumplan, como mínimo, con normas equivalentes a las exigidas para la producción en los Estados Miembros y el comercio entre ellos. Las autoridades sanitarias de los países exportadores, en este caso de aves de corral, así como de otros tipos, deberán garantizar que sus Servicios Veterinarios disponen de una estructura que les permita aplicar los controles sanitarios necesarios. Por otra parte, estas garantías aportadas, deberán ser evaluadas por la Oficina Alimentaria y Veterinaria mediante una comprobación in situ de que se cumplen las condiciones necesarias en la legislación comunitaria para exportar aves de corral y sus productos a la UE. Teniendo en cuenta que, según se establece en la normativa sobre organización de los controles veterinarios de animales vivos procedentes de terceros países, la introducción de éstos en la UE, ha de realizarse por unos lugares concretos, la detección de la sospecha de enfermedad de Newcastle se puede producir en: a) Un puesto de Inspección Fronterizo b) Una estación de cuarentena. 1. Sospecha o detección de la enfermedad en un Puesto de Inspección Fronterizo. Las medidas que deberán aplicarse en un Puesto de Inspección Fronteriza son las son las siguientes: a) El inspector veterinario procederá de forma inmediata a la inmovilización de la partida sospechosa, en las instalaciones del PIF, en la medida de lo posible, o en otras instalaciones próximas habilitadas al efecto, comprobándose la documentación de la misma para localizar el país y la explotación de origen. Los animales serán aislados e inmovilizados. b) Los Inspectores veterinarios examinarán los animales sospechosos y elaborarán un informe de sospecha (ANEXO V), cuyo resultado será remitido urgentemente a la Subdirección General de Sanidad de la Producción Primaria
38. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 38 de 88- (MARM) para que se inicie la coordinación de las actuaciones. Se realizará una toma de muestras según lo señalado en la SECCIÓN 2ª c) Prohibición de entrada y salida de animales de las instalaciones del PIF, en especial las especies aviares susceptibles. En caso de confirmarse la sospecha, se procederá a realizar las siguientes actuaciones: a) Sacrificio de los animales, teniendo en consideración los condicionantes descritos en la SECCIÓN 4ª y el ANEXO VIII y las posibilidades técnicas de realizarlo en las Instalaciones del PIF o en otras lo más próximas posible. Se coordinará con la Comunidad Autónoma donde se encuentre ubicado el PIF las actuaciones para proceder al sacrificio de las aves, así como las posibilidades de traslado a una planta de tratamiento que permita la inactivación del virus siguiendo las directrices del ANEXO II. b) La limpieza y desinfección de la instalación se realizará conforme a lo señalado en la SECCIÓN 5ª. c) No entrará ninguna ave en la instalación previamente contaminada antes de que hayan transcurrido 21 días desde el final de las operaciones de limpieza y desinfección. 2. Sospecha o detección de la enfermedad en una Estación de Cuarentena. En el artículo 4º de la Decisión 2000/666/CE se recogen las actuaciones que deberán seguirse en el caso de que durante la cuarentena se comprobara que una o más aves o los pollos testigo están contaminadas con la enfermedad de Newcastle. Las medidas que deberán aplicarse son las siguientes: a) Los Servicios Veterinarios Oficiales examinarán los animales sospechosos y elaborarán un informe de sospecha (ANEXO V), cuyo resultado será remitido urgentemente al Jefe Provincial de Sanidad Animal de la provincia donde se encuentre la estación de cuarentena, y a través del Jefe de Servicio en Sanidad Animal de la Comunidad Autónoma, a la Subdirección General de Sanidad de la Producción Primaria (M.A.R.M) para que se inicie la coordinación de las actuaciones. b) Todas las aves de la instalación o unidad de cuarentena infectada deberán ser sacrificadas y destruidas; previamente se habrá realizado una toma de muestras según lo señalado en la SECCIÓN 2ª.
39. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 39 de 88- Se coordinará con la Comunidad Autónoma donde se encuentre la estación de cuarentena las actuaciones para proceder al sacrificio de las aves, así como las posibilidades de traslado a una planta de tratamiento que permita la inactivación del virus. c) La instalación o unidad de cuarentena infectada deberá limpiarse y desinfectarse. d) En el caso de los centros de cuarentena, no antes de transcurridos 21 días desde el final de las operaciones de limpieza y desinfección, se tomarán muestras para realizar un examen serológico de los pollos testigo de las demás unidades de cuarentena. e) En el caso de los centros de cuarentena en los que no se utilicen pollos testigo, durante 7 a 15 días desde el final de las operaciones de limpieza y desinfección, se tomarán muestras para realizar un examen virológico de aves de las demás unidades de cuarentena. f) Ninguna ave saldrá del centro de cuarentena antes de que se haya confirmado que los resultados de la toma de muestra descrita en las letras anteriores son negativos. g) No entrará ninguna ave en la instalación de cuarentena previamente contaminada antes de que hayan transcurrido 21 días desde el final de las operaciones de limpieza y desinfección.
40. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 40 de 88- SECCIÓN 9ª MEDIDAS DE SEGURIDAD e HIGIENE DEL PERSONAL 1. Riesgos laborales. La Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales y las correspondientes normas de desarrollo reglamentario, fijan las medidas mínimas que deben adoptarse para la adecuada protección de los trabajadores Los riesgos laborales relacionados con las actividades recogidas en este manual de actuaciones son los siguientes: a) Riesgo de accidente in itinere. El riesgo es elevado por tenerse que realizar desplazamientos constantes entre las explotaciones situadas en la zona geográfica de los focos. b) Cortes y heridas. En el momento de la realización de las necropsias y la toma de muestras se pueden producir cortes por el empleo de material punzante y cortante. c) Zoonosis. No obstante la enfermedad de newcastle es una zoonosis benigna que solo afecta a personas de alta susceptibilidad a la infección por este virus 2. Medidas preventivas. Los riesgos derivados de las actividades contempladas en este manual no pueden ser eliminados, por ello deben adoptarse las siguientes medidas: • Los trabajadores y veterinarios deberá ir provistos de ropa de un solo uso, gafas protectoras, mascarillas, guantes desechables y gorro. • Limitar la exposición al ambiente contaminado en la explotación el tiempo necesario para la recogida de muestras de los animales. • Mantener una higiene personal estricta, para prevenir la inhalación y la ingestión de material infectivo. Emplear jabones con desinfectantes, y sonarse la nariz al abandonar la explotación. • Facilitar elementos de desinfección de amplio espectro de actividad y de acción rápida.
41. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 41 de 88- • En la organización del trabajo para reducir los riesgos de accidentes in itinere se tendrán en cuenta los riesgos, tratando de reducir las distancias y las frecuencias.
42. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 42 de 88- ANEXOS MANUAL PRÁCTICO DE OPERACIONES EN LA LUCHA CONTRA LA ENFERMEDAD DE NEWCASTLE
43. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 43 de 88- ANEXO I RESEÑA DE LA ENFERMEDAD DE NEWCASTLE
44. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 44 de 88- ENFERMEDAD DE NEWCASTLE DEFINICIÓN DE ENFERMEDAD DE NEWCASTLE.- Infección de aves producida por cualquier cepa vírica de paramixovirus tipo 1 (APMV-1), que tenga un índice de patogenicidad intracerebral (IPIC) igual o superior a 0,7 en pollitos de un día de edad. Actualmente, se admite como alternativa al test IPCIC la confirmación del virus de la ENC por técnicas moleculares apropiadas. Este Manual será de aplicación en el caso de aparición de ENC en aves de corral o palomas de competición, - entendiendo por AVE DE CORRAL: todas las aves criadas o mantenidas en cautividad para reproducción, producción de carne o huevos para consumo, producción de otros productos comerciales, o para repoblaciones cinegéticas - entendiendo por PALOMA DE COMPETICIÓN.- palomas que se transportan o pretenden transportar desde su palomar para ser liberadas de modo que puedan volar libremente de regreso al palomar o a otro destino. ETIOLOGÍA Los virus de la enfermedad de Newcastle pertenecen a la familia Paramyxoviridae, subfamilia Paramyxovirinae, Orden Mononegavirales. Género Avulavirus Dentro de esta familia, el virus causante de la enfermedad de Newcastle es el paramixovirus aviar tipo 1 (APMV-1). El virus responsable de la enfermedad de Newcastle en palomas, denominado PPMV-1, puede ser diferenciado mediante secuenciación genética, de las cepas estándar de paramixovirus aviar (APMV). Tradicionalmente se han clasificado las cepas en función de los signos clínicos, el tropismo por diversos órganos, patogenicidad, termoestabilidad (tiempo/temperatura necesaria para destruir la hemaglutinina de la cápside), etc., Aunque recientemente estos criterios han sido reemplazados por caracterización genética, se mantienen en parte los antiguos conceptos. Así, sobre la base de los signos clínicos observados en pollos infectados se definen cinco grupos de cepas. Las dos primeras son consideradas de alta patogenicidad (cepas velogénicas), la cepa mesogénica muestra una patogenicidad media, y las dos ultimas (lentogénica y entérica asintomático) son consideradas de baja patogenicidad. Tabla 1: Clasificación de las cepas de la enfermedad de Newcastle en función del tropismo del virus y de la patogenicidad de las mismas. Velogénica viscerotrópica Enfermedad caracterizada por una infección aguda y letal, habitualmente con
45. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 45 de 88- lesiones hemorrágicas en el intestino Velogénica neurotrópica Enfermedad caracterizada por una alta mortalidad, precedidas por signos respiratorios y nerviosos. Las lesiones en el intestino están ausentes Mesogénica Los signos clínicos más destacados son respiratorios y neurológicos. Baja mortalidad Lentogénica Enfermedad respiratoria. Entérica asintomática Infecciones avirulentas en las cuales la replicación ocurre primariamente en el intestino EPIDEMIOLOGÍA Los paramixovirus tipo 1 pueden afectar a una amplia variedad de aves. Desde el punto de vista epidemiológico las especies susceptibles con una mayor importancia son las gallinas. Ocasionalmente el virus es aislado en palomas. Las aves silvestres pueden actuar como portadores, aunque la mayoría de las cepas aisladas lo han sido de baja virulencia para las aves de corral. La mayoría de los focos que han tenido lugar en la Unión Europea en los últimos años se han producido en explotaciones domésticas. El virus es excretado durante el periodo de incubación, durante la enfermedad clínica y por un período limitado durante la convalecencia. Está presente en el aire exhalado, en descargas respiratorias, heces, huevos y aves muertas en la fase de viremia. Por lo tanto, una vez introducido el virus dentro de una explotación se ha de tener presente que la difusión entre los animales se produce como consecuencia de la inhalación de aerosoles o por la ingestión de material infectivo, principalmente las heces. Mientras que la mayoría de las aves son susceptibles a la infección, la morbilidad, signos clínicos y mortalidad dependen de la virulencia de la cepa del virus, especialmente si es viscerotrópico o neurotrópico. El periodo de incubación es breve, entre 2 y 12 días (media de 5 días), de tal forma que la aparición de la enfermedad se produce simultáneamente en todo el
46. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 46 de 88- lote de aves tras la exposición. La mortalidad puede llegar al 100% en lotes de aves jóvenes. La transmisión del virus se produce por inhalación o por ingestión. Durante la infección, se excretan grandes cantidades de virus por heces, cuya ingestión parece ser la principal forma de diseminación. En las formas respiratorias, puede producirse dispersión por gotitas que contienen el virus que se inhalan o impregnan membranas mucosas. La excreción del virus dura aproximadamente 14 días; se cree que algunos animales pueden actuar como portadores asintomáticos de forma indefinida, aunque no se ha hallado ninguno con cepas virulentas. Existe la transmisión vertical, aunque su significación no está clara ya que la enfermedad provoca una fuerte caída en la producción de huevos. El virus es relativamente estable fuera del hospedador, por lo que puede ser transmitido de forma indirecta mediante material contaminado y fomites, o por movimientos de personas o animales. Fuentes conocidas (aunque no cuantificadas) han sido movimientos de aves, repoblaciones, mascotas, competiciones de palomas, movimientos de personas o equipos, movimientos de productos cárnicos, difusión aérea, contaminación de la comida de las aves, contaminación del agua, vacunas y contacto con otros animales. SINTOMATOLOGÍA Y LESIONES Los signos clínicos de la enfermedad de Newcastle son variables y están influenciados por la virulencia de la cepa del virus, el grado de inmunidad a la vacunación, las condiciones ambientales y el estado de las aves de la explotación. Ninguno de los signos clínicos de la enfermedad puede considerarse patognomónico. Pueden darse uno o varios de los siguientes: • Síntomas respiratorios y/o nerviosos como jadeo y tos, alas caídas, arrastran las patas, cabeza y cuellos torcidos, desplazamientos en círculos, depresión, inapetencia, parálisis completa. • Interrupción parcial o completa de la producción de huevos. • Huevos deformados, de cáscara rugosa y fina y que contienen albúmina acuosa • Diarrea verde acuosa • Tejidos hinchados en torno a los ojos y el cuello
47. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 47 de 88- Las lesiones que se pueden encontrar son: edema del tejido intersticial o peritraqueal del cuello, especialmente cerca de la entrada torácica congestión y algunas veces hemorragias en la mucosa traqueal petequias y pequeñas equimosis en la mucosa del proventrículo, concentradas alrededor de los orificios de las glándulas mucosas edema, hemorragias, necrosis o ulceraciones del tejido linfoide en la mucosa de la pared intestinal edema, hemorragias o degeneración de los ovarios El cuadro clínico de la enfermedad puede ser común a otras enfermedades que cursen con síntomas respiratorios como son Cólera aviar, Influenza aviar, Laringotraqueítis infecciosa aviar, Viruela aviar (forma diftérica), Psitacosis (clamidiosis) (Aves psitácidas ),Micoplasmosis ,Bronquitis infecciosa aviar, Enfermedad de Pacheco del papagayo (Aves psitácidas) y errores de manejo, tales como falta de agua, aire, alimentación La enfermedad es prácticamente indiferenciable de la Influenza Aviar.(tabla 4) Tabla 4. Signos clínicos y anatomopatológicos comparados de la Influenza Aviar y la Enfermedad de Newcastle. INFLUENZA AVIAR ALTAMENTE PATÓGENA ENFERMEDAD DE NEWCASTLE Signos clínicos Anorexia y depresión Anorexia y depresión Incoordinación y temblores Incoordinación y temblores, epistótonos, tortícolis, parálisis alas y tics nerviosos, alas caídas Signos respiratorios severos con sinusitis Signos respiratorios Diarrea Diarrea verdosa brillante Edema facial con crestas y barbillas tumefactas y cianóticas 100% mortalidad entre las 48 y 72 horas desde el inicio de los síntomas clínicos Mortalidad puede llegar al 100% Signos post-mortem Pancreatitis Hemorragias en el proventrículo
48. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 48 de 88- Focos necróticos en el bazo Focos necróticos en el bazo Hemorragias en las tonsilas cecales Necrosis en las tonsilas cecales y nódulos linfáticos den el intestino Enteritis Congestión pulmonar. Órganos internos congestivos Petequias y exudado en la mucosa traqueal DIAGNÓSTICO LABORATORIAL A efectos de los métodos de diagnóstico para la confirmación y diagnóstico diferencial de Enfermedad de Newcastle, se empleará la definición recogida en el Anexo III de la Directiva 92/66/CEE del Consejo, de 14 de julio de 1992, por la que se establecen medidas comunitarias para la lucha contra la enfermedad de Newcastle: “Por enfermedad de Newcastle se entiende una infección producida por cualquier cepa aviaria del paramixovirus 1, con un índice de patogenicidad intracerebral (IPIC) superior a 0,7 en pollitos de un día de edad” Los métodos empleados habitualmente, y de acuerdo con la definición anterior, deben aislar el paramixovirus e identicar el grupo, denominados de PMV-1 a PMV-9. Todos los virus de la enfermedad de Newcastle se sitúan en el grupo PMV-1. El LNR para la Enfermedad de Newcastle podrá, en función de que existan nuevas técnicas diagnósticas disponibles aceptadas por la Unión Europea, o nuevos conocimientos sobre la enfermedad, adaptar los mecanismos de diagnóstico básico que se exponen a continuación: • Aislamiento del virus a partir de muestras de animales muertos recientemente (órganos ó heces) ó de hisopos de traquea o cloaca. Estas muestras se preparan y se inoculan en la cavidad alantoidea de al menos 4 huevos embrionados de 8 a 10 días de edad, se incuban a una temperatura de 35-37 ºC durante de 4 a 7 días y se examinan al trasluz diariamente. El líquido alantoideo de cada huevo al final del periodo de estudio deberá ser sometido a un test de hemaglutinación. Si resultase negativo, deberá repetirse el procedimiento anterior utilizando fluido alantoideo no diluido como inóculo. • Identificación del virus: La presencia del virus de la enfermedad de Newcastle volverá a confirmarse por inhibición realizando pruebas de
49. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 49 de 88- inhibición de la hemaglutinación con antisueros de gallina monoespecíficos. • Todo el material positivo deberá someterse a la prueba del índice de patogenicidad intracerebral. Los índices de patogenicidad superiores a 0,7 indicarán que la presencia del virus exige la aplicación de todas las medidas de lucha contra la enfermedad Este protocolo puede ser resumido en el esquema 1. Una información más detallada del procedimiento de diagnostico se puede consultar en los Anexos de la Directiva 92/66/CEE. I. Diferenciación preliminar Todos los virus hemaglutinantes deberán enviarse al laboratorio nacional para su completa identificación y caracterización y para ser objeto de pruebas de patogenicidad. RT - PCR Toma de muestras Aislamiento del virus en huevos embrionados de aves de corral (recuperación del virus en el líquido alantoideo) Prueba de hemaglutinación Prueba de inhibición de la hemaglutinación IPIV Esquema 1 Diagrama de flujo con el proceso
50. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 50 de 88- No obstante, como es fundamental que se adopten, lo antes posible, medidas provisionales para limitar la extensión de la enfermedad de Newcastle, los laboratorios regionales deberán ser capaces de detectar el virus de dicha enfermedad. Por ello, los fluidos hemaglutinantes deberán someterse a las pruebas de inhibición de la hemaglutinación descritas en los capítulos 5 y 6 del RD1988/1993. II.Confirmación Un laboratorio nacional deberá efectuar un diagnóstico diferencial completo de todos los agentes hemaglutinantes. La presencia del virus de la enfermedad de Newcastle volverá a confirmarse por inhibición realizando pruebas de inhibición de la hemaglutinación con antisueros de gallina monoespecíficos. Todo el material positivo deberá someterse a la prueba del índice de patogenicidad intracerebral con arreglo al procedimiento descrito en el capítulo 7 del RD1988/1993. Los índices de patogenicidad superiores a 0,7 indicarán que la presencia del virus exige la aplicación de todas las medidas de lucha contra la enfermedad. Gracias a los últimos progresos realizados en materia de tipificación de los virus de la enfermedad de Newcastle, especialmente las técnicas de anticuerpos monoclonales, ha sido posible agrupar las cepas y microorganismos aislados. Concretamente, se dispone de algunos anticuerpos monoclonales específicos para las cepas utilizadas en las vacunas de la Comunidad Europea. Estos anticuerpos pueden emplearse en pruebas sencillas de inhibición de la hemaglutinación. Dado que a partir de las aves de corral utilizadas como muestra a menudo pueden aislarse vivas las cepas utilizadas en las vacunas, resulta obvia la ventaja de que los laboratorios nacionales puedan identificarlas con rapidez. El laboratorio comunitario de referencia podrá obtener esos anticuerpos monoclonales y facilitárselos a los laboratorios nacionales para que puedan confirmar el aislamiento de los virus utilizados en las vacunas. Los laboratorios nacionales deberán enviar todos los agentes hemaglutinantes al laboratorio comunitario de referencia. III.Tipificación y caracterización adicional de los virus aislados Los laboratorios nacionales enviarán al laboratorio comunitario de referencia todos los virus hemaglutinantes y éste, en consonancia con las funciones y cometidos que le han sido asignados, someterá esos virus a estudios antigénicos y genéticos adicionales para llegar a un mejor conocimiento de la epizootiología de la enfermedad o enfermedades en la Comunidad.
51. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 51 de 88- El RD 1988/1993 contempla además la realización pruebas rápidas para la detección del virus en aves vacunadas y la detección de anticuerpos en aves no vacunadas. I. Detección del virus de la enfermedad de Newcastle Se vienen empleando varias pruebas rápidas para detectar directamente los antígenos de la enfermedad de Newcastle en el diagnóstico de infecciones de aves vacunadas; las más extendidas por el momento son la prueba con anticuerpos fluorescentes en secciones longitudinales de la tráquea y la prueba con anticuerpos de la peroxidasa en el encéfalo. No hay motivos para creer que no se pueden aplicar a las infecciones por el virus de la enfermedad de Newcastle otras pruebas de detección directa de antígenos. Estas pruebas tienen el inconveniente de que no resulta factible examinar todos los posibles puntos de replicación del virus de la enfermedad de Newcastle en las aves vacunadas. Así, la ausencia de indicios del virus en la tráquea, por ejemplo, no excluye que éste se replique en el intestino. No se recomienda ningún método determinado de detección directa para su uso rutinario, si bien, en determinadas circunstancias, pueden ser de utilidad. II.Detección de anticuerpos en aves no vacunadas La mayoría de los laboratorios que efectúan diagnósticos de la enfermedad de Newcastle conocen la prueba de inhibición de la hemaglutinación. Las recomendaciones que vienen a continuación se refieren a esta prueba para la medición de anticuerpos del virus. No obstante, la prueba de inmunosorción con enzimas (ELISA) puede dar buenos resultados cuando se usa para detectar los anticuerpos del virus. Se aconseja que, cuando los laboratorios regionales deseen servirse de la prueba ELISA, ésta sea supervisada por el laboratorio nacional contemplado en el Anexo II. a) Muestras Deberán tomarse muestras de sangre de todas las aves cuando la manada esté compuesta de menos de 20 animales y muestras de 20 aves cuando la manada sea mayor (de este modo, la probabilidad de detectar al menos un suero positivo será de 99 % si el 25 % o más de la manada es positivo, independientemente del tamaño de ésta). Deberá dejarse que la sangre se coagule y se extraerá el suero para la prueba. b) Examen de los anticuerpos. Se probará la capacidad de las muestras individuales de suero para inhibir el antígeno hemaglutinante del virus de la enfermedad de Newcastle en pruebas estándar de inhibición de la hemaglutinación efectuadas de acuerdo con el capítulo 6. Como las opiniones
52. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 52 de 88- difieren en cuanto a la utilización de 4 u 8 unidades de hemaglutinina en la prueba de inhibición de la hemaglutinación, y al parecer ambas dosis son válidas, la elección se deja al arbitrio de los laboratorios nacionales. Téngase en cuenta, sin embargo, que del antígeno utilizado dependerá el nivel en el que un suero sea considerado positivo: con 4 unidades de hemaglutinina, un suero se considerará positivo cuando presente un título superior o igual a 24; mientras que con 8 unidades, el título deberá ser igual o superior a 23.
53. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 53 de 88- ANEXO II NORMAS DE BIOSEGURIDAD EN LAS EXPLOTACIONES
54. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 54 de 88- NORMAS DE BIOSEGURIDAD EN LAS EXPLOTACIONES Un aspecto clave a la hora de evitar la difusión del virus desde una explotación afectada hacia otra es seguir rigurosamente una serie de medidas de bioseguridad. Se entiende por bioseguridad el conjunto de medidas estructurales de la explotación y aspectos del manejo orientados a proteger a los animales de la entrada y difusión de enfermedades infecto-contagiosas y parasitarias en las explotaciones. En el caso planteado en esta guía, desde el punto de vista práctico, es necesario tener en cuenta, el sentido común y el riesgo relativo. Dado que el riesgo de difusión de la Enfermedad de Newcastle es muy alto, las medidas deberán ser todo lo estrictas que se pueda. Estas medidas se pueden dividir en tres tipos: medidas de aislamiento, control de movimientos y desinfección. 2.1. Medidas de aislamiento. Las medidas contempladas en este apartado son las siguientes: Antes de visitar la granja sospechosa hay prever que será necesario entrar en la explotación utilizando ropa, calzado y gorro que luego se quedará en la granja. No deberán introducirse en la explotación aquellos elementos que posteriormente sea problemática su desinfección (cámaras de fotos, papeles, teléfono móvil, agendas, etc). Los coches deberán dejarse fuera de la explotación. Todo el personal que trabaje en la granja utilizará ropa, calzado y gorro que no pueden sacar de la granja. Para evitar al máximo el contacto con la ropa limpia deberán disponer de una división física, si fuera posible, entre un vestuario con parte limpia y otro con parte sucia. Se recomienda cerrar completamente la granja a la entrada de pájaros y roedores. En caso de que haya pájaros en el interior, habría que evitar que pudiesen salir. Antes de abandonar la explotación el veterinario y el personal que trabaje en ella deberá sonarse repetidamente la nariz para no servir como vehículo de transmisión del virus. Instalar pediluvios a la salida de la granja utilizando desinfectantes apropiados.
55. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 55 de 88- Después de la visita a la granja y de tomar las muestras necesarias, el veterinario no debería visitar ninguna otra granja en 3 días. 2.2. Control de movimientos Las medidas contempladas en este apartado son las siguientes: Los accesos a la granja deberán estar perfectamente cerrados, evitando que puedan aproximarse vehículos o personas sin que el granjero se lo permita. Las puertas de las naves de la granja tendrán que estar cerradas con llave en todo momento. Se recomendará al granjero que no visite otras granjas y, que evite verse con personas que tenga relación con la avicultura hasta la obtención de los resultados definitivos por parte del laboratorio. En caso de que haya aves de corral en la granja deberán mantenerse bajo vigilancia en un sitio cerrado hasta la obtención de los resultados. 2.3. Desinfección Los desinfectantes que puede ser necesario emplear en los momentos iniciales de la sospecha son los siguientes (Tabla 5): Tabla 5. Desinfectantes pueden ser empleados en una explotación dentro de las medidas de bioseguridad. Desinfectante Empleo y precauciones Materiales Hipoclorito sódico (lejía), solución de cloro activo al 2% Las soluciones de cloro no deben mezclarse con productos de limpieza que contengan amoniaco. Fumigación Formalina + permanganato potásico 40 ml de formalina para fumigar 1 m3 . El uso de formalina puede ser peligroso y se deben tener en cuenta las siguientes consideraciones: mezclar en una proporción de 3 partes de formalina y 2 partes de permanganato. Se pondrá la cantidad requerida de permanganato potásico en los recipientes metálicos ANTES de verter el formol. NO SE EMPLEARÁN RECIPIENTES DE PLÁSTICO NI DE POLIETILENO. Las medidas de desinfección que pueden ser aplicadas, excluyendo la desinfección de las instalaciones una vez sacrificadas las aves, son las siguientes:
56. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 56 de 88- Todos aquellos elementos que sea necesario sacar de la explotación como consecuencia de la visita deberán ser clasificados en función de la posibilidad de desinfectarlos previamente: • La ropa se sacará en bolsas que se desinfectará exteriormente con lejía. • Otro tipo de objetos podrán ser desinfectados con gas formaldehído (cámara de fotos, teléfonos, material quirúrgico). • Los objetos que no sean imprescindibles se dejarán en la explotación (bolígrafos). La caja de envío de muestras al laboratorio deberá cerrarse y desinfectarse externamente con cualquiera de los desinfectantes recomendados o, si no se dispusiera de ninguno, al menos, con un paño empapado en lejía. Desinfectar todos los vehículos antes salir de la granja mediante algún sistema de fumigación con desinfectantes activos frente a estos virus.
57. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 57 de 88- ANEXO III ENCUESTA EPIDEMIOLÓGICA
58. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 58 de 88- ENCUESTA EPIDEMIOLOGICA SOSPECHA ENFERMEDAD NEWCASTLE FOCO nº Indicar posteriormente a la confirmación 1. DATOS GENERALES DE LA EXPLOTACIÓN Nº registro Titular Dirección Localidad Municipio Provincia (1) Especie de Ave (2) Otras especies animales en la explotación: (3) Tipo de explotación (4) Modelo de explotación en ponedoras 1.1. Gallina 1.2. Pavo 1.3. Pato 1.4. Avestruz 1.5. Cinegéticas 1.6. Ornamentales 1.7. Otras: 2.1. Porcino 2.2. Otras: 3.1. Selección 3.2. Reproductores 3.3. Cría 3.4. Ponedoras 3.5. Engorde 3.6. Ciclo cerrado 4.1. Baterías 4.2. Aviario 4.3. Parques exteriores (5) La explotación pertenece a: 5.1. Empresa integradora 5.2. ADS 5.3. independiente (si no se encuentra en alguna de las anteriores opciones) Datos de la empresa integradora/ADS: Nombre: Dirección: Teléfono de la integradora/ADS Veterinario responsable. Teléfono:
59. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 59 de 88- 1.1. CROQUIS DE LA ZONA (señalar con el mayor detalle posible la situación de otras explotaciones avícolas incluidas en 10 Km. de la explotación encuestada). 1.2. DISEÑO DE LA EXPLOTACIÓN (señalar: a) la situación de las distintas naves y identificación (A, B, C, etc.), b) la distribución de los distintos grupos de animales en las naves y c) el punto de comienzo de la enfermedad y el sentido de la propagación en la nave).
60. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 60 de 88- 1.3. DATOS EPIDEMIOLÓGICOS SOBRE LA LOCALIZACIÓN DE LA EXPLOTACIÓN (6) La explotación avícola más próxima se encuentra a una distancia de: 6.1. < 500 m 6.2. 500-1000 m 6.3. > 1000 m (7) ¿Alguna explotación a un distancia inferior a 1 Km ha sido afectada? SI NO (8) Señalar si existen en la proximidad de la explotación zonas de concentración de aves migratorias SI NO (9) ¿Si existen zonas de concentración de aves acuáticas, a que distancia se encuentra de la explotación? 9.1. < 500 m 9.2. 500-1000 m 9.3. 1000- 2000 m 9.4. 2000-5000 m 9.5. > 5000 m 1.4. DATOS DE BIOSEGURIDAD DE LA EXPLOTACIÓN (10) ¿Existe vallado en la explotación? SI NO (11) ¿Existe vado para vehículos? SI NO (12) ¿Existe arco de desinfección de vehículos? SI NO (13) ¿El camión de pienso necesita entrar en el recinto de la explotación? SI NO (14) ¿Existe vestuario en la explotación? SI NO (15) ¿Se realiza uso exclusivo de ropa y botas por nave? SI NO (16) ¿Se emplean duchas y cambio de ropa? SI NO (17) ¿Existe tela antipajaros en ventanas? SI NO (18) ¿Existe algún lugar específico para la recogida de la ropa empleada por el encuestador? SI NO (19) ¿Emplea la explotación a su juicio correctas medidas de bioseguridad? SI NO
61. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 61 de 88- 2. ANAMNESIS Y DATOS CLÍNICOS Nave (20) Censo (21) Edad (semanas) (22) Días transcurridos desde el primer enfermo (23) % aves con síntomas clínicos o muertas hasta la sospecha A B C D E TOTAL Señalar la fecha de aparición de los primeros enfermos: Señalar en la columna nave (con un círculo) en cual de ellas se inició la enfermedad. 24.1. Cese casi total de la puesta 24.7. Signos respiratorios severos, toses. 24.2. Disminución de la actividad 24.8. Sinusitis 24.9. Edema facial 24.3. Falta de apetito 24.10. Crestas y barbillas tumefactas y cianóticas 24.4. Alteración consumo de agua 24.11. Diarrea blanquecina 24.12. Diarrea verdosa 24.5. Camas empapadas 24.13. Signos nerviosos 24.6. Incremento en la morbilidad ____% 24.14. Incremento en la mortalidad ____% Nº ave analizada Lesiones 1 2 3 4 5 Opinión del avicultor sobre el posible origen de la enfermedad: OTRAS PATOLOGÍAS (En el último mes, señalar la fecha)
62. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 62 de 88- 3.- MOVIMIENTO PECUARIO (realizar la comprobación con el libro de registro). 3.1. Origen de los animales de la explotación (25). 25.1. Propia explotación 25.2. Explotación de cría 25.3. Pollitos 1 día Si fuese una granja de cría y recría (Señalar la empresa suministradora, el municipio y la provincia y la fecha) Señalar los datos de la incubadora (Señalar la empresa suministradora, el municipio y la provincia y la fecha) 3.2. Origen de los animales de la explotación. (Señalar las entradas realizadas en los 30 días previos a la aparición del primer enfermo). FECHA Nº AVES PROCEDENCIA (Explotación, municipio y provincia) GUIA 3.3. Salidas de animales, huevos o canales en los últimos 30 días (26). 26.1. MATADERO 26.2. OTRA EXPLOTACIÓN 26.3. INCUBADORA Si son enviados a un matadero: ¿Cual es el matadero? Fecha del último envío: Si son enviados a una incubadora: ¿Cual es la incubadora? Fecha del último envío: Si se comercializan canales o productos elaborados ¿Cual es el destino? Fecha del último envío:
63. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 63 de 88- Si son enviados a otras explotaciones, señalar las explotaciones (27). La maquinaria empleada en la extracción de los animales es propia es prestada en cada ocasión (Señalar las salidas de aves o productos realizadas en los 30 días previos a la aparición del primer enfermo). FECHA Nº AVES CLASE DESTINO GUIA 4.- MOVIMIENTO DE PERSONAS. 4.1. Visitas realizadas por el personal de la granja a otras explotaciones avícolas en los últimos 30 días. (28) El personal que trabaja en la explotación, ¿trabaja en otras explotaciones avícolas?: SI NO (29) Algún familiar del personal que trabaja en al explotación, trabaja en otras explotaciones avícolas? SI NO Si la respuesta es positiva señalar los datos de las explotaciones Nº REGISTRO TITULAR MUNICIPIO
64. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 64 de 88- 4.2. Durante los 30 días anteriores a la aparición de la enfermedad. ¿Alguna persona ha trabajado en la explotación en actividades relacionadas o no directamente con los animales?: (30) ALBAÑILES (34) RECOLECTORES ESTIÉRCOL o GALLINAZA (31) EMPRESAS DE DESINFECCIÓN (35) TRATANTES (32) REPARADORES DE EQUIPOS (36) VETERINARIOS (33) DISTRIBUIDORES DE PIENSOS (37) OTROS: FECHA DATOS PERSONALES (nombre, dirección, teléfono) MOTIVO
65. Manual de Enfermedad Newcastle -Página 65 de 88- 5. MOVIMIENTOS DE VEHICULOS Y MAQUINARIA. 5.1. Movimientos de vehículos ajenos a la explotación, FECHA MATRICULA VEHÍCULO PROPIETARIO MOTIVO (Pienso, descarga animales, recogida de estiércol, etc.) 5.2. Maquinaria compartida con otras explotaciones (si comparte algún tipo de maquinaria con otras explotaciones como por ejemplo, cosedoras de sacos, corta picos, etc, señalar las explotaciones, el tipo de maquinaria y la fecha aproximada del ultimo uso). SEÑALAR LAS EXPLOTACIONES FECHA EXPLOTACIÓN TIPO DE MAQUINARIA
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