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Timestamp: 2019-07-18 14:03:27
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Petición de intervención para defender el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental – Cultivos modificados genéticamente para ser resistentes a tres herbicidas: 2,4-D, glufosinato de amonio y glifosato
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título Petición de intervención para defender el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental – Cultivos modificados genéticamente para ser resistentes a tres herbicidas: 2,4-D, glufosinato de amonio y glifosato
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Relator Especial sobre el Derecho de Toda Persona al Disfrute del Más Alto Nivel Posible de Salud Física y Mental.
Estimado Sr Grover:
Petición de intervención para defender el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental – Cultivos modificados genéticamente para ser resistentes a tres herbicidas: 2,4-D, glufosinato de amonio y glifosato.
1. Esta petición es presentada por: el Centro Africano para la Bioseguridad, la Red por una América Latina Libre de Transgénicos, Red de Acción en Plaguicidas Norte América, GRAIN, la Red Nacional de Acción Ecologista (RENACE), Terra de Direitos y AS-PTA Agricultura Familiar e Agrocologia.
1.1 El Centro Africano para la Bioseguridad (ACB) es una organización sin fines de lucro con base en Johannesburgo, Sudáfrica. Es una entidad respetada por su historial de trabajos bien fundamentados que contribuyen al proceso de toma de decisiones sobre organismos genéticamente modificados; y a la protección de la diversidad genética, el conocimiento tradicional y la soberanía de semillas, en base a valores de acceso y uso igualitarios de los recursos y apoyo al creciente movimiento de agricultura agroecológica.1
1.2 La Red por una América Latina Libre de Transgénicos (RALLT), fue creada en el año 1999 por varias organizaciones campesinas, ambientalistas y de derechos humanos para detener la expansión de los cultivos genéticamente modificados (GM) en Latinoamérica y sus impactos adversos sobre la salud humana, los sistemas alimentarios y de cultivos, la soberanía alimentaria y el medio ambiente.2
1.3 La Red de Acción en Plaguicidas, Norte América (PANNA) trabaja para reemplazar el uso de pesticidas peligrosos con alternativas de tipo ecológicas y socialmente justas. Como uno de los cinco Centros Regionales PAN del mundo, vincula grupos locales e internacionales de consumidores, de trabajadores, de salud, ambientalistas y agrícolas, en una red internacional de acción ciudadana. Durante 30 años, la red ha defendido derechos básicos a la salud, medios de subsistencia y calidad del medio ambiente.3
1.4 GRAIN es una organización internacional sin fines de lucro que trabaja apoyando a pequeños agricultores y movimientos sociales en sus luchas por sistemas alimentarios controlados comunitariamente y basados en la biodiversidad.4
1.5 La Red Nacional de Acción Ecologista (RENACE) es una red nacional en Argentina que trabaja en temas sociales y medioambientales.5
1.6 Terra de Direitos es una Organización de Derechos Humanos con base en Brasil, que actúa en defensa y promoción de los derechos humanos, en especial los derechos económicos, socioculturales y medioambientales. La organización trabaja para asegurar el derecho de los agricultores y pueblos tradicionales al uso libre de la biodiversidad y el reconocimiento del conocimiento tradicional, permitiendo el libre uso de los recursos genéticos para la alimentación y conservación de la biodiversidad agrícola.6
1.7 AS-PTA Agricultura Familiar y Agroecología es una organización no gubernamental sin fines de lucro, creada en 1983, cuya misión es fomentar la transformación de la agricultura brasileña hacia un nuevo modelo de desarrollo basado en la agricultura familiar y el uso de un enfoque agroecológico para la producción agrícola7.
Correspondencia previa
Nosotros ya nos habíamos comunicado con Ud. previamente, para solicitarle defender el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental respecto a los cultivos modificados genéticamente desarrollados para ser resistentes al químico 2,4-D
En esa carta llamamos su atención sobre las solicitudes de la compañía Dow Chemical para comercializar dos nuevas variedades genéticamente modificadas desarrolladas para ser resistentes a los herbicidas que contengan 2,4-D y glufosinato de amonio. Además, resumimos las razones de esta petición (emergencia de malezas resistentes al glifosato), los riesgos para la salud asociados al 2,4-D, las campañas ciudadanas mundiales en contra de los cultivos transgénicos resistentes al 2,4-D y la terribles experiencias de los argentinos quienes han sido expuestos al glifosato. Hemos mencionado importante evidencia que apoya modos alternativos a la agricultura basada en transgénicos y, hemos terminado exhortandolo a pedir al gobierno sudafricano que revoque su decisión de acceder a la aprobación de importación de la variedad de maíz transgénico de l Dow, DAS-40278-9 y, pedir a los gobiernos de Argentina, Brasil, Sudáfrica y Estados Unidos que:
• Realicen una evaluación medioambiental, socioeconómica y de seguridad alimentaria que sea rigurosa, independiente y transparente, sobre las variedades transgénicas 2,4-resistentes y el probable aumento en el uso de 2,4-D a consecuencia de su introducción;
• No conceder ninguna nueva autorización de cultivos transgénicos hasta que dicho estudio haya finalizado;
• Iniciar un proceso de reparación hacia aquellos que han sufrido menoscabo de su salud y bienestar como resultado de la exposición a glifosato asociado a los cultivos transgénicos herbicida tolerantes;
• Tomar medidas inmediatas y apropiadas para recuperar los ecosistemas que han sido dañados o degradados como resultado del uso de glifosato en asociación con cultivos transgénicos tolerantes a herbicidas.
En el intertanto, hemos sabido que actualmente Dow está tratando de comercializar otra variedad de soya transgénica (DAS-44406-6), desarrollada para tolerar tres herbicidas; aquellos en base a 2,4-D, glufosinato de amonio y, glifosato.
La variedad de soya transgénica DAS-44406-6 de Dow Agroscience ha sido modificada genéticamente para ser tolerante a los herbicidas en base a 2,4-D, glufosinato de amonio y glifosato. Actualmente, es la única variedad de transgénicos tolerante a esta combinación de herbicidasi cuya autorización ha sido solicitada y por tanto es un precedente peligroso. El impulso para desarrollar OGMs tolerantes a otros herbicidas, distintos al glifosato, se origina en gran parte por la rápida propagación de malezas resistentes a este herbicida en Estados Unidos. Considerando el poco tiempo en que esto ha sucedido, no es cuestión de mera imaginación suponer que lo mismo pueda pasar, muy pronto, con el 2,4-D y el glufosinato (además de un número de otros transgénicos tolerantes a agroquímicos en proyecto, como por ejemplo al Dicamba).
Situación de las autorizaciones de la variedad DAS-44406-6
Dow ha pedido autorización para el cultivo comercial de DAS-44406-6 en Estados Unidos, Argentinaii, Brasiliii y Canadá y autorización para la importación en Australia, Nueva Zelandiaiv, Canadá, La Unión Europea, Japón, Sudáfrica Corea del Sur y Uruguay. Al momento de esta carta, las únicas autorizaciones confirmadas de las que tenemos conocimiento son las de Australia/Nueva Zelandiav, Japónvi y Sudáfrica.
La autorización de importación de DAS-44406-6 en Sudáfrica es aún más indignante ya que, en respuesta a la gran presión ejercida por la sociedad civil y la comunidad científica, actualmente, existe una moción ante el parlamento sudafricano para obtener la anulación de una decisión previa que autorizaba la variedad de maíz transgénico tolerante al 2,4-D producido por Dow (DAS-40278-9)vii. Esta decisión también va en contra de una postura aparentemente precautoria tomada por los organismos sudafricanos reguladores de la bioseguridad, en respuesta a la solicitud de Dow para importar otra variedad de soya, la DAS-68416-4 (tolerante al 2,4-D y al glufosinato).
En conformidad con la ley sobre bioseguridad de Sudáfrica, el 1º de julio de 2012, Dow publicó un aviso en los diarios de circulación nacional, sobre su petición para importar DAS-68416-4viii. El aviso incluía una invitación a comentar el informe de evaluación de riesgos realizado por Dow, a lo cual la ACB respondió con su propia evaluación independiente y minuciosamente científica. El siguiente párrafo, tomado textualmente de nuestras conclusiones, resume claramente las principales falencias del informe Dow y los riesgos para la salud humana que ellas implican.
“Es nuestra opinión que la petición de Dow de permitir la comercialización de DAS-68416-4 es totalmente insuficiente y, por lo tanto, sin mérito. Ha sido imposible verificar en forma independiente las aseveraciones sobre seguridad y eficacia realizadas en la solicitud debido a que, la mayoría de la información vital para ello ha sido omitida como ‘información confidencial’. Por ejemplo, el informe hace referencia a estudios sobre seguridad para la alimentación animal y saca conclusiones en base a ellos. Sin embargo, no se incluyó información detallada sobre la composición del grupo animal de estudio, los grupos control y las dietas a los que fueron sometidos ambos grupos. La caracterización molecular es cuestionable ya que se basa sólo en al análisis Southern Blot, sin realizar ningún otro experimento para abordar otros efectos no deseados. Otra deficiencia notoria es el uso de proteínas sustitutas en bacterias en vez de plantas huésped. Estudios previos han indicado que la expresión de la misma proteína puede variar según el huésped en que se produzca.ix”
De acuerdo a las listas más recientes de transgénico permitidos, publicadas por el Departamento Sudafricano de Agricultura, Silvicultura y Pesca (DAFF)x, aún no se le ha otorgado la aprobación a esta variedad. Sólo podemos suponer que las preocupaciones que planteamos con nuestra objeción científica han sido tomadas en cuenta y han demorado, hasta el momento, la aprobación de la variedad DAS68416-4. La solicitud para la variedad de soya transgénica (DAS-44406-6), motivo de esta carta, parece no haber tenido una revisión como la antes señalada, dado que la petición fue hecha en septiembre de 2012 y aprobada en febrero de 2013 (periodo en que los organismos reguladores sudafricanos estaban preparando la COP/MOP6 en India y también, el periodo de vacaciones más importante de Sudáfrica). Dado que riesgos muy similares a los que identificamos para la variedad DAS-68416-4 podrían aplicarse a la DAS-44406-6 (con un riesgo adicional de exposición al glifosato con esta última), es extremadamente desconcertante y demuestra un enfoque de bioseguridad poco sistemático de parte de los reguladores sudafricanos.
Riesgos para la salud asociados a DAS-44406-6
Nuestra presentación previa enviada a Ud., ‘Cultivos modificados genéticamente para ser resistentes al químico 2,4-D’ (28 de noviembre de 2012), hace una revisión extensa de los riesgos para la salud asociados al 2,4-D. Sin embargo, vale la pena repetir que el 2,4-D ha sido fuertemente relacionado con el cáncer de glóbulos blancos de la sangre, es citotóxico, mutagénico y pertenece a un grupo de herbicidas clasificados como ‘posiblemente cancerígenos en humanos’ por la Organización Mundial de la Salud. El uso de 2,4-D está totalmente prohibido en Noruega Suecia y Dinamarca. En Canadá, varias provincias han restringido su uso.
Existen estudios que demuestran que este químico afecta negativamente el sistema cardiovascular, nervioso y reproductivo en roedores y mamíferosxi. En el año 2009 el Parlamento Europeo voto a favor de prohibir el glufosinato, junto con otros 21 pesticidas clasificados como cancerígenos, mutagénicos o tóxicos para la reproducción. Además se ha visto que el metabolito de glufosinato (NAG) producido por las plantas transgénicas puede ser reconvertido en el mismo pesticida por las bacterias intestinales, aumentando los riesgos a la salud en animales y consumidores. El uso de glufosinato será completamente eliminado en la Unión Europea en el año 2017xii.
El glifosato es uno de los agroquímicos más omnipresentes del mundo y es el ingrediente activo más comercializado en el mercado mundial de herbicidas. Es un herbicida de amplio expectro que actúa inhibiendo la enzima enolpiruvilsiquimato-fosfato sintetasa (EPSPS), que es catalizadora de la producción de tres aminoácidos esenciales: fenilalanina, tirosina y triptófano. Aunque la industria agroquímica ha declarado que el glifosato es benigno para humanos y animales, una plétora de estudios muestran lo contrario:
Las formulaciones de glifosato pueden inducir la muerte de células humanas umbilicales, embrionarias y de la placenta. El mismo estudio agrega que ‘los adyuvantes en Roundup no son inertes’xiii.
La exposición celular al glifosato puede desencadenar muerte programada de células (por ejemplo, para prevenir el crecimiento de tumores). La investigación ha revelado que la toxinas Bt (producidas por otro fenotipo transgénico con presencia importante en el mercadoxiv) pueden afectar este proceso en células renales embrionarias humanasxv. Esto podría tener graves implicaciones, en la medida que la “acumulación” de transgenes en los cultivos transgénicos, ha llevado que las variedades que contienen ambas características están siendo cada vez más prevalentes.
En Ontario Canadá, el uso de glifosato ha sido asociado con un elevado riesgo de aborto espontáneo y tardío entre trabajadoras agrícolasxvi. Similar evidencia ha emergido en Argentinaviixvii.
Se ha encontrado que, las mezclas de herbicidas que contienen glifosato y el glifosato mismo interfieren con los principales mecanismos moleculares que regulan el desarrollo embrionario temprano tanto en Xenopus (ranas) como en pollosxviii.
Fragmentos de ADN transgénico han sido detectados en cabras alimentadas con soya modificada genéticamente. Además, también se han detectado fragmentos en tejidos y órganos de lactantes, insinuando una transferencia potencial de genes a través de la lechexix.
Células testiculares frescas extraídas de ratas adultas han sido expuestas a glifosato y su formulación en dosis de 1 a 10.000mg/kg (rango que va desde los niveles encontrados en algunas orinas humanas hasta niveles encontrados en agricultura comercial). El daño celular se registró en 24 horas. A concentraciones más bajas, llamadas no tóxicas, de Roundup y glifosato (1mg/kg), la testosterona disminuyó en 35%xx.
Una investigación realizada por la Encuesta Geológica de Estados Unidos, entre los años 2001 – 2006, detectó glifosato y AMPA en el 32% de 608 muestras de agua superficial. En áreas con aplicaciones casi permanentes (comúnmente, áreas con cultivos de alta tecnología), se detectó glifosato y AMPA ‘en casi todas las muestrasxixxi’.
En Cataluña, España, 140 muestras de agua subterránea fueron analizadas entre 2007 y 2010. La muestra con mayor concentración de pesticidas registró un nivel 25 veces mayor que el máximo de pesticidas permitido en el agua en la Unión Europeaxiixxii.
Entre los años 199 y 2003, el gobierno danés inició un programa de evaluación de la lixiviación de pesticidas destinado a evaluar la lixiviación de pesticidas riesgosos bajo condiciones de campo. Se encontró que el glifosato y el AMPA se lixivian desde la zona radicular en concentraciones que exceden la concentración máxima permitida de pesticidas en el agua 0.1 μg/L)xxiii.
Evaluaciones internacionales, restricciones y prohibiciones del glifosato
Varios países han realizado nuevas evaluaciones científicas del glifosato y algunos han decretado prohibiciones parciales de este compuesto. En Dinamarca, como resultado de un estudio gubernamental importante acerca de la lixiviación de pesticidas hacia aguas subterráneas, ahora está prohibido la aspersión de glifosato sobre superficies duras, en tanto que la mitad de todas los municipios de Suecia también han prohibido su usoxxiv. Cuando se anunció en Argentina, en el año 2009, que el glifosato causaba deformaciones en embriones de anfibios, se constituyó un comité gubernamental, que incluyó a los ministerios de salud, medioambiente y agricultura, para investigar sus impactos en la salud y el medioambientexxv.
La Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos, inició una revisión de glifosato en el año 2009 y se puso un plazo hasta 2015 para determinar si debiera continuar vendiéndose o ser restringidoxxvi. La Unión Europea, en el año 2002, autorizó el glifosato, decisión que debía ser revisada en año 2012. Sin embargo, ella fue postergada para el año 2015.
La decisión de postergar una nueva evaluación del glifosato, tomada por la Unión Europea, es particularmente controvertida a la luz de eventos recientes. Durante el 2010, un estudio de Paganeli et al (véase más arriba) encontró que el glifosato y el Roundup causaban malformaciones severas en embriones de la rana de garras sudafricana Xenopus laevis y en pollos. En respuesta a ello, el Comisionado para la Salud de la UE, John Dali, envió una carta a Alemania (el relator de la UE para glifosato) para su análisis, diciendo que podría adelantarse la revisión de la autorización del glifosato por parte de la UE, si las evidencias nuevas eran justificadas. Sin embargo, La Oficina Federal Alemana para la Protección del Consumidor y la Seguridad Alimentaria (BVL) desestimó el estudio de Paganeli, citando ‘una base de datos enorme y confiable’ que avala la seguridad del glifosatoxxvii.
La ‘base de datos enorme y confiable’ de la BVL , se refería a la que puede ser encontrada en el borrador del informe alemán de evaluación del glifosato (DAR), realizado en el año 1998 y, cuyos datos toxicológicos no están disponibles al público. En el año 2012, un grupo de científicos independientes pudieron acceder al informe y encontraron que se basaba en un conjunto de datos de la industria que no habían sido plenamente revelados ni verificados de manera independiente. Además, el DAR pasó por alto la evidencia obtenida en esos mismos estudios sobre malformaciones esqueléticas, viscerales y cardiacas en ratasxxviii. En diciembre de 2012, una corte alemana dictaminó que no hay razones de interés público para publicar los estudios originales de la industria acerca de la toxicidad del glifosato, a lo que siguió una causa legal patrocinada por Pesticide Action Network Europe y Greenpeace Holandaxxix.
Efectos de la combinación de múltiples herbicidas
Los fundamentos detrás del desarrollo de la variedad DAS-44406-6 es prolongar la eficacia (y por lo tanto, la viabilidad comercial) de cultivos transgénico resistentes a herbicida y sus herbicidas asociados. DAS-44406-6 es única en esto, al menos en el momento en que esto se escribe, ya que es el único transgénico tolerante a 2,4-D, glufosinato de amonio y glifosato que está en proceso de autorización para su cultivo comercial e ingresar a la cadena alimenticia mundial.
En la presente petición y nuestra carta inicial al Sr. Grover hemos citado una gran cantidad de estudios que relacionan a herbicidas que contienen 2,4-D , glufosinato y glifosato con mayores riesgos para la salud humana. Aunque no tenemos conocimiento de ningún estudio que haya investigado los efectos combinados de 2,4-D, glufosinato y glifosato, existe investigación de combinaciones de otros agroquímicos que señalan que los efectos tóxicos se potencianxxx. Este es un gran vacío en el conocimiento sobre el que se basa la evaluación de riesgos, dadas las grandes dosis de herbicidas que podrán ser usadas en combinación con la DAS-44406-6. Como se detalló más arriba, estas combinaciones no sólo estarán presentes como residuos en los alimentos para humanos y animales sino que, probablemente se encontrará su presencia en las reservas de agua pública en cada país donde se cultive la DAS-44406-6.
También es necesario hacer presente que un estudio reciente reveló que la graso amina polietoxilada (POE-15), un ‘adyuvante’ y no el glifosato en sí mismo, es la sustancia más tóxica presente en los herbicidas que contienen glifosatoxxxi. Lo que este hallazgo implica acerca de los riesgos para la salud debido al uso de DAS-44406-6 es alarmante, considerando la combinación potencial de cantidades desconocidas de adyuvantes y los ingredientes activos de los tres grupos de herbicidas.
Como se indicó anteriormente, los transgénicos tolerantes a múltiples herbicidas son una respuesta al desarrollo de resistencia de las malezas, hasta ahora a un solo grupo de herbicidas, particularmente glifosato. Los cultivos transgénicos ‘resistentes a insectos’, es decir, que producen sus propias toxinas, presentan las mismas limitacionesxxxii. La respuesta de la industria de biotecnología a la resistencia de insectos ha seguido la misma lógica que en el caso de las malezas resistentes: combinar más genes de resistencia a insectos en sus semillas. En el año 2010, Monsanto lanzó una variedad de maíz, Smartstax’, que tenía ocho transgenes insertados: 6 para resistencia a insectos y 2 para tolerancia a los herbicidas (a glifosato y glufosinato)xxxiii. Dada la velocidad con que las malezas han desarrollado la resistencia al glifosato y el inevitable desarrollo de resistencia al glufosinato y al 2,4-D que seguirá a la adopción de cultivos transgénicos como el DAS-44406-6, ¿cuánto tiempo pasará antes que la biotecnólogos presenten cultivos transgénicos resistentes a 4, 5 o incluso 6 herbicidas químicos?
En nuestra carta dirigida a Ud., destacamos los derechos que se afectarían con la introducción de transgénicos desarrollados para resistir a 2,4-D u otro herbicida tóxico, incluyendo el artículo 25(1) de la Declaración Universal de Derechos Humanos que señala “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure la salud”; el artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económico, Sociales y Culturales y, el artículo 24 de la Convención sobre los Derechos del Niño.
Haciendo nuevamente presentes las preocupaciones señaladas más arriba y en correspondencia previa, reiteramos nuestro llamado a:
Solicitar a los gobiernos de Argentina, Brasil, Sudáfrica y Estados Unidos que, antes de que se concedan nuevas autorizaciones para el cultivo comercial, importación o exportación de variedades genéticamente modificadas resistentes al herbicida de Dow, 2,4-D y sus derivados , realicen una evaluación medioambiental, socioeconómica y de seguridad alimentaria que sea exhaustiva, independiente y transparente, tanto acerca de los impactos de estos cultivos transgénicos, como acerca de los impactos de un probable aumento significativo en el uso de 2,4-D como consecuencia directa de la introducción de cultivos resistentes a este herbicida.
Solicitar a dichos gobiernos que también realicen una evaluación socioeconómica y de seguridad alimentaria exhaustiva, independiente y trasparente acerca de los efectos combinados del 2,4-D, glufosinato, glifosato y sus adyuvantes;
Recomendar que estas evaluaciones sea realizada por un equipo multidisciplinario de expertos nombrados por esos gobiernos, y que el público en sus respectivos países sea consultado de en una forma abierta y trasparente a través de audiencias públicas;
Recomendar a los gobiernos de Argentina, Brasil, Sudáfrica y Estados Unidos que no concedan ninguna nueva autorización relacionada con los cultivos transgénicos detallados en el Anexo A de nuestra carta al Sr. Grover, hasta que las evaluaciones señaladas recién más arriba, hayan sido completadas satisfactoriamente y se hayan hecho públicos los resultados que demuestren que tales cultivos transgénicos y los herbicidas diseñados para su uso en ellos no quebrantan el derecho a la salud;
Solicitar al gobierno de Sudáfrica revertir su decisión de conceder la aprobación para la importación de la variedad transgénica de soya de la compañía Dow Chemical, DAS-44406-6, ya sea para alimentos, forraje o procesamiento;
Recomendar a los gobiernos de Argentina, Brasil, Sudáfrica y Estados Unidos que inicien un proceso de reparación para las personas que ya han sufrido menoscabo de su salud y bienestar como consecuencia de la exposición a las variedades transgénicas tolerantes a glifosato cultivadas actualmente en esos países; y
Recomendar a los gobiernos de Argentina, Brasil, Sudáfrica y Estados Unidos tomar medidas apropiadas e inmediatas para recuperar los ecosistemas que hayan sido dañados o degradados como resultado del uso de glifosato en asociación con cultivos transgénicos tolerantes a herbicida.
Mariam Mayet, African Centre for Biosafety y Carlos Vicente, GRAIN en representación del ACB, GRAIN y otras organizaciones y signatarios
1 Véase, http://www.acbio.org.za
2 Véase, www.rallt.org
3 Véase, http://www.panna.org
4 Véase, http://www.grain.org
5 Véase, http://www.renace.net
6 Véase, http://terradedireitos.org.br/
7 Vease, http://aspta.org.br
i Véase: http://www.aphis.usda.gov/biotechnology/petitions_table_pending.shtml
ii Ministerio de Agricultura, CONABIA, Serie histórica de liberaciones experimentales, 2010 y 2011, http://64.76.123.202/site/agregado_de_valor/biotecnologia/50-EVALUACIONES/___historica/index.php
iIi Solicitud n. 01200.003948/2012-75, CTNBio, de 25 de septiembre de 2012.
iv Food standards Australia New Zealand (FSANZ) es un solo cuerpo regulador responsable por los estándares alimentarios, inclusive la regulación de OGM, en ambos países.
v http://www.foodstandards.gov.au/_srcfiles/A1073_AppR.pdf
vi http://www.bch.biodic.go.jp/english/lmo_2011.html
vIi National Assembly order paper – Martes, 26 de febrero de 2013. Parlamento de la República de Sudáfrica. www.parliament.gov.za/live/.../Processed/20130227/491710_1.pdf
vIii Marion van Rooyer, jefe administrativa, oficina del Director General, Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Sudáfrica. 30/07/2012. Correspondencia personal.
ix Stafford, W & Jones, G (2012). Independent scientific biosafety assessment of the application for commodity clearance of transgenic soybean, DAS-68416-4. African Centre for Biosafety
x Véase: www.nda.agric.za/doaDev/sideMenu/biosafety/doc/GMO%20permits%20-%202013(no%20marker)1.pdf
xi Watts, M. (2008). Glufosinate-ammonium monograph. Pesticide Action Network New Zealand.
xii Véase: www.nda.agric.za/doaDev/sideMenu/biosafety/doc/GMO%20permits%20-%202013(no%20marker)1.pdf
xiii Nora Benachour & Gilles-Eric Seralini (2009). Glyphosate formulations induce apoptosis and necrosis in human umbilical, embryonic and placental cells. Chemical Research in Toxicology. 22. Pp .97-105. DOI: 10.1021/tx800218n
xiv El maíz Monsanto tolerante a la sequía obtuvo, a fines del 2011, la aprobación en Estados Unidos, pero las variedades transgénicas tolerantes a herbicidas y resistentes a insectos siguen siendo las dos principales variantes vendidas hasta el momento..
xv Mesnage, R. Clair, E. Gress, S. Then, C. Szekacs, A. Seralini, G.E (2011). Cytotoxicity on human cells of Cry1Ab and Acry1Ac Bt insecticidal toxins alone or with a glyphosate-based herbicide. Journal of applied toxicology. DOI 10.1002/jat.2712.
xvi Tye E. Arbuckle, Zhiqiu Lin, and Leslie S. Mery (2001). An Exploratory Analysis of the Effect of Pesticide Exposure on the Risk of Spontaneous Abortion in an Ontario Farm Population. Environ Health Perspect 109:851–857
xvii Antoniou, M. Robinson, C. Fagan, J (2012). GMO myths and truths: An evidence based examination of the claims made for the safety and efficacy of genetically modified crops. Earth open source
xviii Alejandra Paganelli, Victoria Gnazzo, Helena Acosta, Silvia L. López, and Andrés E. Carrasco (2010). Glyphosate-Based Herbicides Produce Teratogenic Effects on Vertebrates by Impairing Retinoic Acid Signaling. Chem. Res. Toxicol
xix R. Tudisco, V. Mastellone, M. I. Cutrignelli, P. Lombardi-, F. Bovera, N. Mirabella, G. Piccolo, S. Calabro`, L. Avallone and F. Infascelli (2010). Fate of transgenic DNA and evaluation of metabolic effects in goats fed genetically modified soybean and in their offsprings.
xx Emilie Clair, Robin Mesnage, Carine Travert, Gilles-Eric Seralini (2012). A glyphosate-based herbicide induces necrosis and apoptosis in mature rat testicular cells in vitro, and testosterone decrease at lower levels. Toxicology in Vitro, 26, pp. 269 – 279
xxi Coupe, R.H. Kalkhoff, S.J. Capel, P.D. and Gregoire, C. (2011). Fate and transport of glyphosate and aminomethylphosphonic acid in surface waters of agricultural basins. Pest management science
xxii Sanchis, J et al (2011). Determination of glyphosate in groundwater samples using an ultrasensitive immunoassay and confirmation by on-line solid-phase extraction followed by liquid chromatography coupled to tandem mass spectrometry. doi:10.1007/s00216-011-5541-y
xxiii Kjar, J. et al (2004). The Danish Pesticide leaching assessment programme. Geological survey of Denmark and Greenland. http://pesticidvarsling.dk/monitor_uk/2003.html
xxiv Riley, P. Cotter, J. Contiero, M. Watts, M. (2011). Herbicide tolerance and GM crops: Why the world should Roundup glyphosate. Greenpeace. http://www.greenpeace.org/international/Global/international/publications/agriculture/2011/363%20-%20GlyphoReportDEF-LR.pdf
xxv Valente, M. 15de abril, 2009. Health-Argentina: Scientists reveal effects of glyphosate. Inter Press Service. http://www.ipsnews.net/2009/04/health-argentina-scientists-reveal-effects-of-glyphosate/
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xxvii Antoniou M, Habib MEM, Howard CV, Jennings RC, Leifert C, et al. (2012) Teratogenic Effects of Glyphosate-Based Herbicides: Divergence of Regulatory Decisions from Scientific Evidence. J Environ Anal Toxicol S4:006. doi:10.4172/2161-0525.S4
xxix Public can’t see industry toxicity studies on glyphosate – court. GMWatch 17 de diciembre de 2012. http://www.gmwatch.org/index.phpoption=com_content&view=article&id=14523:-public-cant-seeindustry-toxicity-studies-on-glyphosate-court
xxx Benachour, N., Moslemi, S., Sipautar, H., Seralini, G-E (2007). Cytotoxic effects and aromatase inhibition by xenobiotic endocrine disruptros alone and in combination. Toxicology and applied pharmacology, 222, 129 – 140.
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xxxiii Jones (2010). The GM stacked gene revolution: A biosafety nightmare. African Centre for Biosafety. http://www.acbio.org.za/index.php/publications/gmos-in-south-africa/290-stacked-gmo