Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/38743
Timestamp: 2019-10-22 04:34:58
Document Index: 281500215

Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 3', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 3', 'Artículo 3', 'artículo 26', 'artículo 13', 'artículo 3', 'artículo 29', 'artículo 7', 'artículo 3', 'Artículo 3']

Gaceta: LXII/1PPO-75/38743
DICTAMEN CON PUNTO DE ACUERDO POR EL QUE SE EXHORTA A LA SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA A REALIZAR LOS AJUSTES NECESARIOS A LOS PROGRAMAS DE ESTUDIOS PARA INCLUIR EL NUEVO CONTENIDO DEL ARTÍCULO 3° CONSTITUCIONAL, REFERENTE AL RESPETO A LOS DERECHOS HUMANOS.
Los integrantes de la Comisión de Educación del Senado de la República de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión, con fundamento en los artículos 86 y 94 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, y en los artículos 276, numeral 2, y 277 del Reglamento del Senado de la República, someten a consideración del Pleno de la Cámara de Senadores la siguiente resolución con Punto de Acuerdo por el que el Senado de la República exhortaa la Secretaria de Educación Pública a realizar los ajustes necesarios a los planes y programas de estudio para incluir el nuevo contenido del artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, referente al respeto de los Derechos Humanos.
En sesión ordinaria del 20 de septiembre de 2012, la Senadora María Marcela Torres Peimbert, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, presentó, ante el Pleno de la Cámara de Senadores, Proposición con Punto de Acuerdo que exhorta a la Secretaría de Educación Pública a realizar los ajustes necesarios a los programas de estudio para incluir en la educación primaria, secundaria y preparatoria el nuevo contenido del artículo 3° constitucional, referente al respeto de los derechos humanos.
La proposición fue fundada en los artículos 8, numeral 1, fracción II, y 276 del Reglamento del Senado de la República.
Ese mismo día, la presidencia de la Mesa Directivaordenó que la proposición se turnara a la Comisión de Educación del Senado de la República para su estudio y dictamen.
La proposición con Punto de Acuerdo presentada por la Senadora Marcela Torres Peimbert tiene por objeto exhortar a la Secretaría de Educación Pública federal a realizar los cambios pertinentes en los programas de estudio y en los libros de texto gratuitos para incorporar el espíritu de las reformas constitucionales que, en materia de Derechos Humanos, fueron publicadas el pasado 11 de junio de 2011.
PRIMERA: Las reformas a la Carta Magna en materia de derechos humanos, publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 11 de junio de 2011, establecieron un nuevo paradigma en el constitucionalismo mexicano, en tanto que, por un lado, insertaron el concepto de los derechos humanos (DD.HH) como columna vertebral de la articulación del Estado (sustituyendo la vetusta figura de “garantías individuales”), y por el otro, incorporaron como normas de máximo rango en el ordenamiento jurídico mexicano las disposiciones de origen internacional en materia de derechos humanos. De esta manera, este nuevo andamiaje normativo impone una serie de exigencias a los actores políticos para transformar la realidad en clave democrática y constitucional.
SEGUNDA.- Enmarcado en el redenominado Capítulo I del Título Primero de la Constitución, “De los Derechos Humanos”, la nueva redacción del artículo 3º incorpora el imperativo para el Estado de colocar a los derechos humanos como uno de los ejes de su política educativa:
Artículo 3o.-…
I.-…a VIII.-…
Esta reforma constituye un punto de quiebre en la concepción del Sistema Educativo Nacional, pues apuesta por la educación en derechos de las próximas generaciones, y en esa medida, busca abonar en la dimensión del cambio cultural, necesario para anclar en una sociedad el respeto a las libertades y demás derechos fundamentales.
TERCERA: La cristalización de la reforma al 3º constitucional deriva en gran medida de la corriente internacional que desde las primeras décadas del siglo XX se ha interesado por la promoción y educación en materia de derechos humanos. Ya en 1948 la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) proclamó en su artículo 26.2 que:
La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos ya las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
Desde la firma de la Declaración, la educación goza oficialmente de la condición de derecho humano. A partir de entonces, esta vocación se ha traducido a lo largo del tiempo en normas jurídicas obligatorias para todos los Estados, en tanto que forman parte del derecho consuetudinario internacional. Tales principios se han desdoblado en, por lo menos, seis normas que le confieren una serie de obligaciones a los Estados Parte (como el caso de México):
El Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966), cuyo artículo 13 establece el derecho de toda persona a la educación. En el Pacto, los Estados concertaron que “la educación debe orientarse hacia el pleno desarrollo de la personalidad humana y del sentido de su dignidad, y debe fortalecer el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales”. En publicaciones posteriores revisadas por las dictaminadores, el Comité de Derechos Humanos , Económicos,Sociales y Culturales de la ONU ha recordado que esta disposición, a conjuntamente con el contenido del artículo 3 del Pacto , exige que los “planes de estudios deben fomentar la igualdad y la no discriminación”. [1]
La Convención sobre los Derechos del Niño (1989) que, en su artículo 29.1 obliga a los Estados Parte a encauzar la educación a inculcar en el menor “el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales y de los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”.
La Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (1965), cuyo artículo 7 establece la obligación de los Estados a tomar medidas en la esfera de la enseñanza para “combatir los prejuicios que conduzcan a la discriminación racial y para promover la comprensión, la tolerancia y la amistad entre las naciones y los diversos grupos raciales o étnicos, así como para propagar los principios de la Carta de las Naciones Unidas, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial y de la presente Convención”. [2]
El Plan de Acción Integrado sobre la Educación para la paz, los DD.HH y la Democracia, aprobado en la Conferencia General de la UNESCO en noviembre de 1995.
El Plan Latinoamericano para la Promoción de la Educación en Derechos (2001), derivado de la Conferencia Mundial de Durban contra el racismo, la discriminación, la xenofobia y otras formas conexas de intolerancia (septiembre de 2001).
La proclamación de la Naciones Unidas de la Década para la Educación en DD.HH (1995-2004).
El Programa Mundial de Educación en Derechos Humanos y el Plan de Acción para la Educación en Derechos Humanos 2005- 2009, cuyo objeto fue promover la aplicación de programas de educación en DD.HH en todos los sectores.
Dichos instrumentos reiteran que el derecho a la educación no se constriñe al acceso a la enseñanza, pues sus alcances están encaminados también a promover la realización personal, a robustecer el respeto de los derechos humanos y las libertades, a habilitar a las personas para que participen eficazmente en una sociedad libre y a promover el entendimiento, la amistad y la tolerancia. Además, los tratados han sido marco sustancial para las políticas educativas de las naciones, que paulatinamente han adquirido obligaciones para erradicar la discriminación en todas las dimensiones del sistema educativo, establecer normas y mejorar la calidad.
CUARTA.- Tomando como base los logros alcanzados en el Decenio de las Naciones Unidas para la educación en la esfera de los derechos humanos (1995-2004), el Programa Mundial de Educación en Derechos Humanos estableció rutas para promover el entendimiento común de los principios y metodologías básicos de la educación en derechos humanos, proporcionar un marco concreto para la adopción de medidas y reforzar las oportunidades de cooperación y asociación, desde el nivel internacional hasta el de las comunidades. A diferencia de otros marcos, el Programa Mundial consiste en una serie de etapas consecutivas a fin de intensificar las actividades nacionales de educación en derechos humanos en sectores o cuestiones determinados. La primera etapa (2005-2009) se centra en los sistemas de enseñanza de primaria y secundaria. La segunda etapa (2010-2014) se enfoca en la educación en derechos humanos para la enseñanza superior y los programas de capacitación para maestros y educadores, funcionarios públicos, fuerzas del orden y personal militar.
A su vez, el Plan de Acción para la Educación en Derechos Humanos estableció por primera vez un amplio piso conceptual sobre la materia. A decir del documento, la EDH :
Deber ser concebida como un derecho. Además de ser vista como un componente del derecho a la educación y como condición necesaria para el ejercicio efectivo de todos los Derechos Humanos.
Debe ser contemplada como una estrategia necesaria para el desarrollo de los individuos y de los pueblos.
Tiene que ser inclusiva, ya que todas las personas deben tener cabida, con sus diferencias particulares; es decir, se debe generar un aprendizaje que conozca, respete y valore la diversidad.
QUINTA.-La pluralidad de instrumentos jurídicos internacionales ha establecido obligaciones puntuales que deben ser promovidas y respetadas en el ámbito doméstico. En el caso de México, los tratados libremente firmados y ratificados por el país imponen obligaciones para promover el cocimiento, práctica y respeto de los DD.HH en todos los niveles educativos, incluyendo la educación superior. Paralelamente a los esfuerzos externos, México ha avanzado en las últimas décadas en el proceso de incorporación de la perspectiva de los derechos humanos en la educación.
SEXTA.- En el país, la explicitación de los derechos humanos en las políticas de diversos sectores, particularmente en el educativo, formó parte de un proceso de institucionalización de los mismos. En este proceso, a dos años de iniciado el sexenio del ex presidente Carlos Salinas de Gortari se creó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), que pronto se elevó a rango constitucional y se estableció la obligación de crear una Comisión de defensa de los DD.HH en cada entidad federativa. En el campo educativo, bajo el amparo del Acuerdo Nacional para laModernización de la Educación Básica (1992) se reformó el artículo tercero constitucional, se publicó la Ley General de Educación (LGE), y se emprendió una reforma curricular que incluyó los derechos humanos como contenidos en la educación cívica, en el marco tanto del art. 7º, fracción VI de la LGE: “…promover el conocimiento de losDerechos Humanos y el respeto a los mismos” como de un conjunto de lineamientos internacionales producidos por la recomposición económica y política del mundo.
SÉPTIMA.- En 2004, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos dio a conocer el Diagnóstico sobre la situación de los derechos humanos en México, el primero de su tipo que se llevó a cabo en el mundo. En este documento se identificaron avances y deficiencias en la política educativa en relación al cumplimiento del derecho a la educación. Con base en las recomendaciones de la ONU, en 2005 se creó una Comisión intergubernamental en materia de DD.HH que, en colaboración con la sociedad civil, derivó en el primer Programa Nacional de Derechos Humanos, que comprometió a todas las secretarías de Estado a realizar acciones concretasen favor del avance de la cultura de los derechos humanos, y que al día de hoy continúa siendo impulsado por la SEP. Ese mismo año fue presentado el Programa de Educación en Derechos Humanos (PEDH) diseñado por la Secretaría de Educación Pública, que tuvo por objetivo “ampliar, diversificar, coordinar y hacer más profundas, en el sistema educativo, las acciones que crean y mantienen una cultura de respeto y promoción de las garantías individuales y los derechos de todas las personas, y en particular del derecho a la educación”.
Prevé acciones inmediatas:
Inclusión de contenidos de derechos humanos en planes y programas de educación básica, media superior y superior.
Acciones de capacitación y sensibilización dirigidas a maestros, personal de la SEP, padres de familia y comunidad.
Prevé acciones permanentes en siete líneas de acción, que aseguran la cabal inclusión de una perspectiva de derechos humanos en el quehacer educativo:
Educación formal. Planes y programas de estudio. Materiales y métodos educativos. Tecnología educativa;
Educación no formal. Acciones extracurriculares. Modelos, materiales y métodos educativos;
Educación informal. Acciones dirigidas al ambiente institucional y escolar. Campañas de información y publicidad, por medios de comunicación colectiva e institucionales;
Coordinación y colaboración interinstitucional, internacional, con la sociedad civil, con organismos de gobierno, y con organismos constitucionalmente autónomos;
Fomento de la lectura;
Lucha contra la discriminación, el racismo y todo tipo de exclusión, y por la tolerancia;
Investigación, extensión, evaluación y seguimiento del PEDH.
OCTAVA.- El Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012 (Estrategia 12.2, Objetivo 12, Eje 1: “Estado de Derecho y Seguridad”) estableció de nueva cuenta la creación de un Programa Nacional de Derechos Humanos. El Objetivo 3 de este Programa (2008-2012) señala que “en la consolidación de la cultura de respeto a los derechos humanos, destaca el establecimiento de contenidos especializados en la materia en los planes y programas de estudios de la educación formal y no formal”. Para cristalizar este propósito, el Programa establece una serie de líneas de acción que deben ser consideradas por diversas instancias de la Administración Pública Federal (APF). En el caso de la SEP, el texto indica que deberá:
Incorporar contenidos y prácticas asociadas a los derechos humanos en los planes y programas de estudio de la educación formal en todos sus niveles, y en la educación no formal en todas sus modalidades.
Proporcionar en los espacios educativos y de consulta, el abasto necesario de libros y materiales de enseñanza y aprendizaje diseñados para contribuir en la educación, promoción y defensa de los derechos humanos.
Impulsar la realización de actividades académicas que fortalezcan el desarrollo de una conciencia ciudadana a favor del respeto y defensa de los derechos humanos, que incluyan la participación activa de alumnos, docentes y de la sociedad.
Estimular la colaboración interinstitucional y la participación de los organismos empresariales y de la sociedad civil, en la elaboración de los programas educativos de derechos humanos.
Facilitar el intercambio de experiencias entre las instituciones educativas en todos los niveles y con la sociedad, para impulsar el conocimiento de los derechos humanos al interior de sus comunidades.
Impulsar proyectos de evaluación de los derechos humanos en todos los niveles de educación.
Consolidar el cumplimiento de los compromisos internacionales en México en materia de educación, para la promoción y defensa de los derechos humanos.
NOVENA.- Como resultado de la reforma constitucional en materia de DD.HH de 2011, la Comisión de Política Gubernamental en Materia de Derechos Humanos[3] y los Coordinadores de la Subcomisión deEducación, en uso de sus atribuciones,firmaron un compromiso para la elaboración del Proyecto del Programa Nacional de Educación en Derechos Humanos 2010-2012.
Lo anterior, fue ratificado por el titular de la Secretaría de Educación Pública, Alonso Lujambio Irázabal, el 10 de diciembre del 2009, ante el Pleno de la Comisión de Política Gubernamental, comprometiéndose a:
Elaborar, coordinar y llevar a buen términos los trabajos para este Programa,
Atender los instrumentos internacionales en los que México es parte en la materia, e
Impulsar el deber de educar en Derechos Humanos bajo un esquema incluyente y comprensivo.
La investigación de la dictaminadora sólo detectó documentos preparatorios para la creación e implementación del Programa; no así el documento completo, lo que reitera el sentido de la presente proposición.
DÉCIMA.- La Educación en Derechos Humanos (EDH)es un proyecto cultural y político que contribuye a la construcción de una mejor sociedad. Sus alcances recorren transversalmente todos los campos de aquélla. Sin duda, la escuela es un espacio fundamental, pero no exclusivo,para hacer posible la constitución de una ciudadanía reconocedora del otro, más activa, crítica y comprometida con el acontecer inmediato y lejano.De acuerdo con el investigador colombianoJorge Osorio la EDH tiene implicaciones en tres niveles:
El nivel valórico, en cuanto los derechos humanos son factor de orientación de la conciencia axiológica de un pueblo; un nivel político, en cuanto los derechos humanos son factor de defensa de los sectores más golpeados; y un nivel crítico, utópico y dinamizador de una nueva cultura que permite, a partir de prácticas concretas, ampliar los espacios de vida y democracia.[4]
DÉCIMA PRIMERA.- En opinión de la Comisión de Educación, los fines de la EDH no se ciñen a la dimensiónque contempla un cambio de actitudes personales, sino que incluyen la formación de una nueva cultura política, que pasa por el cuestionamiento de las actitudes violatorias presentes en la vida cotidiana. Además, educar en DD.HH implica concebir la educación como un vehículo profundamente moral cuya dimensión axiológica y sentido ético están intrínsecamente ligados con la formación humana, por lo que es un agente de primer orden para construir estilos de convivencia social respetuosa de estos derechos.La fuerza de lo valoral se refleja en la convicción de que
…un proceso educativo basado en los valores de los derechos humanos apuntará necesariamente al desarrollo en los alumnos de capacidades cognitivas, valóricas, actitudinales que les permitan tomar decisiones que tiendan hacia la vigencia de los derechos humanos; hacia la transformación de esta sociedad en una respetuosa de la vida, de mayor justicia social, política y económica, de protección de la libertad de todos, de derecho a un trabajo digno, de eliminación de todo tipo de discriminación, de compromiso con la paz y la solidaridad.[5]
DÉCIMA SEGUNDA.- Para la dictaminadora, la EDH, en su dimensión escolar, habría de considerar, por lo menos tres ámbitos: los fines, métodos y el currículo.El propósito de esta tríada consolidaría el espacio escolar como promotor de una subjetividad basada en la concepción del sí mismo como sujeto de derechos, del establecimiento de formas concretas de respeto a los derechos humanos, y el desarrollo de competencias específicas para promover y defenderlos. Un estudiante que aprende a respetar los derechos humanos es alguien que preserva la individualidad, exige limitar la arbitrariedad en el ejercicio del poder y fomenta sistemas de regulación moral basados en el consenso. De manera complementaria, las políticas educativasdeberán incorporar con mayor profundidad la visión de los derechos humanos y comunicarlas a través de mejores materiales y contenidos de los planes y programas de estudio, así como en los cursos de actualización dirigidos a los profesores, directivos y personal de apoyo.
DÉCIMA TERCERA.- El binomio DDHH-educación es una bisagra necesaria paraarticular contenidos, calidad, cobertura y equidad. No se trata exclusivamente de concebir a la educación como un derecho humano, ni de ampliar los contenidos con el tema, sino de diseñar los objetivos de la enseñanza con esa perspectiva. Será la mejor fórmula para alcanzar un cambio generacional que logre la equidad y acabe con la discriminación. Para la Comisión de Educación, con la reforma constitucional en materia de DD.HH, el Estado mexicano tiene la oportunidad de cambiar el paradigma educativo, pues constituye una ventana de oportunidad para concebir a la educación como un derecho humano; ampliar los contenidos con el propósito de que las personas conozcan sus derechos y aprendan las bases de una convivencia democrática y pluralista, desde su acceso inicial; y se fomenten las condiciones de equidad educativa. Queda claro que ningún cambio social se consolida solamente con los principios de la letra Constitucional, por ello es urgente que el Estado mexicano consolide el cumplimiento de los compromisos internacionales ratificados por México en materia de educación para la promoción y defensa de los derechos humanos, y redoble sus esfuerzos desde el ámbito institucional para promover el conocimiento, la práctica y el respeto de los DD.HH en la esfera educativa.
Con base en estas consideraciones, los integrantes de la Comisión de Educación, con fundamento en los artículos 86 y 94 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, y en los artículos 276, numeral 2, y 277 del Reglamento del Senado de la República, consideran que es de aprobarse la proposición con Punto de Acuerdo de la Senadora María Marcela Torres Peimbert, y someten a consideración del Pleno de la Cámara de Senadores la siguiente resolución con Punto de Acuerdo:
Primero.- El Senado de la República exhorta respetuosamente al Poder Ejecutivo Federal a dar cabal cumplimiento a los compromisos internacionales del Estado Mexicano en materia de educación para la promoción y defensa de los derechos humanos.
Segundo.- El Senado de la República exhorta a la Secretaría de Educación Pública y a sus similares en las entidades federativas, a reforzar las acciones encaminadas apromover el conocimiento, práctica y respeto de los derechos humanos en los centros escolares.
Tercero.- El Senado de la República exhorta a la Secretaria de Educación Pública a reforzar los planes y programas de estudio para incluir el nuevo contenido del artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de Derechos Humanos.
1 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación general No. 16 (2005: La igualdad de derechos del hombre y de la mujer al disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales (Artículo 3 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), Doc. E/C.12/2005/4, del 11 de agosto de 2005, pp. 9-10, párr. 30
2 ONU (1965). Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial. Naciones Unidas-Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial.http://www2.ohchr.org/spanish/law/cerd.htm
3La Comisión está integrada –en el sector gobierno,- por la Secretaría de Gobernación, quien la preside; la Secretaría de Relaciones Exteriores, que está a cargo de la Vicepresidencia; y los titulares de las secretarías de la Defensa Nacional, de Marina, de Seguridad Pública, de Educación Pública, de Desarrollo Social, de Salud, y de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Tiene por objeto coordinar las acciones que lleven a cabo, a nivel nacional e internacional, las distintas dependencias y entidades de la Administración Pública Federal en materia de política de derechos humanos, con el fin de fortalecer la promoción y defensa de estos derechos.
4Magendzo, Abraham et al (1993), Educación en Derechos Humanos en América Latina: Una visión de conjunto, Bogotá, Consejería Presidencial para la Defensa, Protección y Promoción de los Derechos Humanos de Colombia-Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación, p. 23.
5Rodas,Ma. Teresa (1992), La propuesta educativa de los Derechos Humanos, Cuadernos de Educación en y para los Derechos Humanos núm. 1, Santiago, PIIE-IIDH, p. 10.