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Timestamp: 2017-01-20 06:56:23
Document Index: 215861878

Matched Legal Cases: ['artículo 63', 'Artículo 18', 'artículo 18', 'artículo 63', 'artículo 6', 'artículo 54', 'artículo 16', 'artículo 23', 'artículo 23', 'artículo 23', 'artículo 20', 'Artículo 46', 'artículo 58', 'artículo 47', 'artículo 6', 'Artículo 54', 'artículo 54', 'Artículo 16', 'artículo 16', 'artículo 3', 'artículo 1']

TITULO II. De los órganos del Registro
TITULO III. Reglas generales de competencia
TITULO IV. De los asientos en general y modos de practicarlos
TITULO V. De las Secciones del Registro
SECCIÓN PRIMERA. Nacimientos
CAPITULO PRIMERO. DE LA INSCRIPCION DE NACIMIENTOS
CAPITULO II. DE LA FILIACION
CAPITULO III. DEL NOMBRE Y APELLIDOS
SECCION SEGUNDA. De matrimonios
SECCION TERCERA. De las defunciones
SECCION CUARTA. De tutelas y representaciones legales
TITULO VI. De la rectificación y otros procedimientos
L 15/2015 de 2 Jul. (Jurisdicción Voluntaria) Ocultar / Mostrar comentarios Véase el número 2 de la disposición transitoria cuarta de la Ley 15/2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria («B.O.E.» 3 julio).
LO 2/2009 de 11 Dic. (reforma de la LO 4/2000 de 11 Ene., derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social) Ocultar / Mostrar comentarios Párrafo 3.º del artículo 63 introducido por la disposición adicional quinta de la L.O. 2/2009, de 11 de diciembre, de reforma de la L.O. 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social («B.O.E.» 12 diciembre).
L 1/2009 de 25 Mar. (reforma de la Ley sobre el Registro Civil, en materia de incapacitaciones, cargos tutelares y administradores de patrimonios protegidos y de la L 41/2003 de 18 Nov. sobre protección patrimonial de las personas con discapacidad) Ocultar / Mostrar comentarios Artículo 18 redactado por el número uno del artículo primero de la Ley 1/2009, de 25 de marzo, de reforma de la Ley de 8 de junio de 1957, sobre el Registro Civil, en materia de incapacitaciones, cargos tutelares y administradores de patrimonios protegidos, y de la Ley 41/2003, de 18 de noviembre, sobre protección patrimonial de las personas con discapacidad y de modificación del Código Civil, de la Ley de Enjuiciamiento Civil de la normativa tributaria con esta finalidad («B.O.E.» 26 marzo).
L 39/2007 de 19 Nov. (carrera militar) Ocultar / Mostrar comentarios Párrafo 3.º del artículo 18 introducido por la disposición final segunda de la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar («B.O.E.» 20 noviembre).
L 54/2007 de 28 Dic. (adopción internacional) Ocultar / Mostrar comentarios Párrafo segundo del artículo 63 redactado por la disposición final cuarta de la Ley 54/2007, de 28 de diciembre, de Adopción internacional («B.O.E.» 29 diciembre).
L 3/2007 de 15 Mar. (rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas) Ocultar / Mostrar comentarios Párrafo 1.º del artículo 6 redactado por el apartado uno de la disposición final segunda de la Ley 3/2007, de 15 de marzo, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas («B.O.E.» 16 marzo).
Párrafo 2.º del artículo 54 redactado por el apartado tres de la disposición final segunda de la Ley 3/2007, de 15 de marzo, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas («B.O.E.» 16 marzo).
L 24/2005 de 18 Nov. (reformas para el impulso a la productividad) Ocultar / Mostrar comentarios Número 3 del artículo 16 introducido por la disposición adicional séptima de la Ley 24/2005, de 18 de noviembre, de reformas para el impulso a la productividad («B.O.E.» 19 noviembre).
L 12/2005 de 22 Jun. (modificación del artículo 23 de la Ley del Registro Civil) Ocultar / Mostrar comentarios Párrafo 3.º del artículo 23 introducido por el artículo único de la Ley 12/2005, de 22 de junio, por la que se modifica el artículo 23 de la Ley de 8 de junio de 1957, del Registro Civil («B.O.E.» 23 junio).
L 15/2005 de 8 Jul. (modificación del Código Civil y Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio) Ocultar / Mostrar comentarios Apartado 1.º del artículo 20 redactado por la disposición final segunda de la Ley 15/2005, de 8 de julio, por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio («B.O.E.» 9 julio).
L 13/2005 de 1 Jul. (modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio) Ocultar / Mostrar comentarios Artículo 46 redactado por el número uno de la disposición adicional segunda de la Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio («B.O.E.» 2 julio).
LO 1/2004 de 28 Dic. (medidas de protección integral contra la violencia de género) Ocultar / Mostrar comentarios Párrafo 2.º del artículo 58 redactado por la disposición adicional vigésima de la L.O. 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género («B.O.E.» 29 diciembre).
L 40/1999 de 5 Nov. (nombre y apellidos y orden de los mismos) Ocultar / Mostrar comentarios Disposición adicional segunda introducida por el artículo cuarto de la Ley 40/1999, de 5 de noviembre, sobre nombre y apellidos y orden de los mismos («B.O.E.» 6 noviembre).
Ocultar / Mostrar comentarios Téngase en cuenta la sentencia del Tribunal Supremo (1.ª) de 21 de septiembre de 1999, que establece en su Fundamento de Derecho 5.º: «La Sala, por tanto, estima, de conformidad con el Ministerio Fiscal, que el artículo 47 I de la Ley de Registro Civil de 8 de junio de 1957, (y sus concordantes) están derogados por inconstitucionalidad sobrevenida, en el particular, que permite interpretaciones reglamentarias que hagan depender de la voluntad de la madre, la circunstancia registral de la maternidad. En consecuencia se consideran inaplicables, por derogación de la cobertura legal, en el mismo sentido, los artículos 167 y 187 del Reglamento.»
LO 7/1992 de 20 Nov. (edad de jubilación de jueces y magistrados e integración de diverso personal en el Cuerpo de Médicos Forenses) Ocultar / Mostrar comentarios Párrafo 4.º del artículo 6 introducido por L.O. 7/1992, 20 noviembre («B.O.E.» 21 noviembre), por la que se fija la edad de jubilación de Jueces y Magistrados y se integra diverso personal médico en el Cuerpo de Médicos Forenses.
L 20/1994 de 6 Jul. (modificación de la LRC) Ocultar / Mostrar comentarios Artículo 54 redactado por Ley 20/1994, 6 julio («B.O.E.» 7 julio), de reforma del artículo 54 de la Ley del Registro Civil.
L 4/1991 de 10 Ene. (modificación del art. 16 de la LRC) Ocultar / Mostrar comentarios Artículo 16 redactado por Ley 4/1991, 10 enero («B.O.E.» 11 enero), por la que se da nueva redacción al artículo 16 de la Ley del Registro Civil.
DL 20 Jun. 1958 (fija la vigencia de la L 8 de Jun. 1957, del Registro Civil) Ocultar / Mostrar comentarios Téngase en cuenta el Decreto- Ley de 20 de junio de 1958, por el que se dispone que la Ley del Registro Civil comience a regir el 1 de enero de 1959 («B.O.E.» 1 julio).
RD 1917/1986 de 29 Ago. (modificación del RRC). Ocultar / Mostrar comentarios La expresión «fe de vida, soltería o viudez» debe entenderse sustituida por la de «fe de vida o estado», según art. 3 R.D. 1917/1986, 29 agosto («B.O.E.» 19 septiembre).
Ley 8 junio 1957, derogada por el apartado 1.º de la disposición derogatoria de la Ley 202011, de 21 de julio, del Registro Civil. («B.O.E.» 22 julio), el 30 de junio de 2017, salvo lo dispuesto en las siguientes disposiciones transitorias: Disposición transitoria tercera. Libros de Familia.
A partir de la fecha de entrada en vigor de la presente Ley no se expedirán más Libros de Familia. Los Libros de Familia expedidos con anterioridad a la entrada en vigor de la presente Ley seguirán teniendo los efectos previstos en los artículos 8 y 75 de la Ley del Registro Civil de 8 de junio de 1957 y en ellos se seguirán efectuando los asientos previstos en los artículos 36 a 40 del Reglamento de la Ley del Registro Civil aprobado por Decreto de 14 de noviembre de 1958.
Téngase en cuenta que la citada Ley 20/2011, de 21 de julio, en la parte en que no hubiera entrado en vigor, lo hará el día 30 de junio de 2017, conforme establece su disposición final décima.
La Ley del Registro Civil hasta ahora vigente publicada como provisional, sigue teniendo, después de más de ochenta años, méritos suficientes para figurar dignamente entre otras más modernas, a las que quizá supere por su buena técnica legislativa y la solidez y equilibrio de sus principios cardinales, que continúan siendo base inconmovible de todo buen sistema de registro de estado de las personas. Hay en ella, sin embargo, preceptos legales que, como el que establece la inalterabilidad de las inscripciones salvo en virtud de ejecutoria dictada en largo proceso contencioso, resultan de un rigor incompatible con la vida práctica. La inscripción fuera de plazo, la reconstitución de Registros y la rectificación gubernativa constituían lagunas que fueron llenándose con disposiciones sin rango adecuado. Asimismo, la publicación del Código Civil y, particularmente, la regulación de la vecindad civil; los efectos civiles del matrimonio canónico y la nueva ordenación de la nacionalidad imponían una alteración importante del texto legal. De otra parte, debía eliminarse cuanto significara casuismo y repetición, propio sólo de una Ley experimental, pero no aconsejable en el estado actual de la institución. Todo ello determinó el estudio y la redacción de un proyecto de Ley en el que se mantuviesen los principios fundamentales del sistema vigente y en el que se acogieran sólo aquellas novedades aconsejadas por su evidente conveniencia y encaminadas a conseguir un registro más completo y flexible sin perjuicio de conservar e incluso aumentar las garantías actuales. Se ha procurado así seguir un criterio sistemático y simplificador, reservando, como es tradicional en la ordenación de los Registros, aquellas normas de carácter casuístico, complementario e interpretativo al Reglamento, disposición que, por su rango, siempre será más adaptable a las exigencias y enseñanzas de la práctica. La sustitución, finalmente, por una Ley y un Reglamento de la multitud de disposiciones, de diferentes rango y época, carentes de las mínimas condiciones de certeza, simplicidad y unidad orgánica, tan necesarias a todo sistema normativo, justifica de por sí la reforma aunque no se hubieran alcanzado otras metas.
La presente Ley respeta el punto de vista clásico sobre la misión del Registro Civil, concebido como instrumento para la constancia oficial de la existencia, estado civil y condición de las personas. En relación a la Ley que se deroga, el nuevo sistema dará al Registro un carácter más amplio al recoger el contenido de los Registros de Tutelas y el de Ausentes, que carecían de razón suficiente para su existencia dispersa, y al llevar a su seno determinadas representaciones legales, pues es de interés general que de ellas haya una constancia pública. En orden a la eficacia de la inscripción, la presente Ley se basa en los principios hoy vigentes; por consiguiente, la inscripción sigue constituyendo la prueba de los hechos inscritos, con todo su intrínseco valor -no meramente procesal- que encierra la expresión; pero la eficacia del Registro queda fortalecida al establecer que aquella prueba sólo puede discutirse en los procedimientos rectificatorios establecidos en la Ley. Las consecuencias de tan poderosa revalorización se atenúan con la admisión de cuestiones prejudiciales de tal modo reguladas que es de esperar no constituyan motivo de demora o de abusos procesales.
Se conservan los tres tipos de Registro: municipal, consular y central. Pero, en cambio, ha parecido oportuno suprimir los antiguos Registros ocasionales, que, de hecho, no siempre funcionaban con arreglo a las prescripciones legales y eran extraños a la técnica de los funcionarios encargados de ellos; basta con facilitar medios especiales, con garantías suficientes para que se inscriban en el Registro ordinario los hechos que constituían el contenido de aquellos Registros excepcionales. Se ha estudiado con detenimiento el problema del personal encargado de los Registros municipales, tratando de remediar, en la medida de lo posible, uno de los defectos del sistema anterior, que entregaba, en los medios rurales, el Registro a manos legas, en contraste con la delicadeza y trascendencia de la función. Se ofrece, al efecto, una fórmula en la que, intensificando la intervención de funcionarios técnicos, sin embargo, se mantiene la conveniente inmediación del Registro con los particulares. Ha prevalecido también la idea de no imponer un único Registro a todos los términos municipales, con lo cual se salva el posible obstáculo para la adecuada organización reglamentaria del Registro Civil en las grandes poblaciones.
La novedad quizá más importante de la Sección primera la constituye la forma de inscribir la filiación natural. En este último aspecto, con referencia a la maternidad, la legislación hasta ahora vigente encerraba cierta contradicción, pues permitiendo, por una parte, la investigación de la maternidad natural, sin embargo, se ponían a su constancia en la inscripción de nacimiento obstáculos difícilmente superables en la realidad, con lo cual el hijo frecuentemente era inscrito como de madre desconocida. De otra parte, ignoraban muchas madres que sus hijos -inscritos, en práctica viciosa, por la simple declaración de terceros- no constaban legalmente como tales hijos suyos, con las graves e injustas consecuencias que ello traía, sobre todo cuando, por obstáculos sobrevenidos, el reconocimiento voluntario se hacía imposible. El nuevo texto, teniendo en cuenta que la mayor parte de las madres naturales desean que se inscriba en el Registro la filiación de la prole habida fuera del matrimonio, y considerando además que, estadísticamente, las declaraciones de terceros, en virtud de las cuales se extiende la inscripción de nacimientos, son exactas en la generalidad de los casos, da plenos efectos a la fijación de la maternidad en el Registro sin necesidad de declaración de la madre, si bien reconociendo a la interesada una situación ventajosa contra las falsas atribuciones de filiación. En la misma línea de facilitar la constancia en el Registro de la filiación natural, la nueva Ley permite el reconocimiento por la simple declaración, en cualquier tiempo, ante el encargado del Registro, siempre que concurra, según el caso, el consentimiento del hijo o la aprobación judicial.
De otra parte, se ha tratado de obviar las dificultades que en supuestos frecuentísimos suscitaba el llamado reconocimiento forzoso; bastará expediente gubernativo -simple, pero con suficientes garantías- para la inscripción de la filiación natural en los casos que taxativamente se establecen. La Ley también ha afrontado el difícil problema de la publicidad de la filiación cuando ésta no es conocida o no es legítima, y ha tratado de resolverlo restringiendo la manifestación del folio de nacimiento y haciendo posibles las certificaciones sin constancia de filiación, a la vez que da desarrollo legal, en el punto concreto de la filiación, al principio de igualdad ante la Ley del artículo 3 del Fuero de los Españoles.
En la regulación de la inscripción del matrimonio canónico se ha procurado la adaptación al régimen concordatario y al Código Civil; se ha entendido además que, aunque se trata de dos clases distintas de matrimonio, no había razones suficientes para distinguir, en cuanto a la eficacia de la inscripción, entre matrimonio canónico y civil, criterio de asimilación que también se sigue en orden al matrimonio secreto. Conforme al nuevo texto, los hechos que modifican el régimen de la sociedad conyugal no perjudican a terceros de buena fe, sino desde la indicación de su existencia al margen de la inscripción del matrimonio. Se introduce así un sistema de publicidad de los regímenes de bienes, con el que se alcanzarán los altos fines pretendidos. La regulación de la eficacia de la publicidad de este dato, aunque con algún precedente en el Derecho comparado, está inspirada claramente en el artículo 1.322 del Código Civil.
La novedad más importante en la Sección tercera, «Defunciones», viene constituida por la posibilidad de la inscripción aunque el cadáver hubiere desaparecido o se hubiere inhumado. No se pretende desvirtuar los preceptos del Código sobre la declaración de fallecimiento, puesto que en los supuestos contemplados en la nueva Ley se sabe, sin duda alguna, que la persona ha fallecido.
En orden a los expedientes gubernativos, se ha acogido y, conforme a la experiencia, mejorado el sistema introducido por numerosas y dispersas disposiciones que desarrollaron, completaron y suavizaron la Ley provisional. Pudiera, a primera vista, parecer extraño que en cierto tipo de rectificaciones se requiera no sólo audiencia, sino dictamen favorable del Ministerio Fiscal. Se trata de casos en que una aplicación rigurosa de los principios más puros exigiría para la rectificación el juicio ordinario. Necesidades prácticas obligan a admitir un procedimiento más fácil, pero en el que, en compensación, se han reforzado las garantías con esta especial intervención del representante y defensor del interés público. El Registro Civil no goza de la presunción de integridad, y, por tanto, no constituye prueba de los hechos negativos. Sin embargo, en la vida jurídica se necesita una prueba de estos hechos. A proporcionarla, con el alcance reducido que es posible, y también a constituir la prueba misma de los hechos inscribibles, cuando el Registro no puede proporcionarla, está encaminado un especial expediente que termina con una declaración de valor simplemente presuntivo. En este expediente también puede declararse el domicilio de los apátridas, dando así alguna seguridad a su estatuto personal.