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Timestamp: 2018-01-19 08:15:49
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Decisión prohibida Acceso de las mujeres a los anticonceptivos y al aborto en Argentina
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María José Casado Tebar
1 Human Rights Watch junio de 2005 Vol. 17, No. 1(B) Decisión prohibida Acceso de las mujeres a los anticonceptivos y al aborto en Argentina I. Resumen... 1 II. Recomendaciones... 6 Al gobierno de Argentina...6 A los donantes... 9 A la Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia... 9 III. Marco general y antecedentes La condición política, económica y social de la mujer Nacionalismo y el rol procreador de la mujer La oposición de la Iglesia Católica a los derechos reproductivos IV. Obstáculos generalizados en el acceso a los anticonceptivos Violencia doméstica y sexual Información tendenciosa, incorrecta, o incompleta Restricciones económicas V. Ligadura tubaria voluntaria: Un estudio de caso sobre la denegación de acceso a anticonceptivos La ligadura tubaria y la ley Decisiones de la mujer sujetas a la autoridad masculina Decisiones de la mujer sujetas a veto médico arbitrario El dinero supera la necesidad médica: Acceso disponible en clínicas privadas El requisito de la autorización judicial VI. Obstáculos al derecho a decidir en asuntos relacionados con el aborto Incumplimiento de la ley...50 Abortos ilegales y poco seguros Métodos comunes para inducir el aborto en Argentina Consecuencias para la salud Ausencia de responsabilidad médica Atención post aborto inadecuada o inhumana Obligación de denunciar a las mujeres a las autoridades Condenadas a prisión por aborto VII. Derecho internacional de derechos humanos y aborto Derecho a la no discriminación y a la igualdad Derechos a la salud y a la atención médica El derecho a la vida El derecho a la libertad... 83
2 El derecho a la privacidad y el derecho a decidir el número de hijos e intervalo entre los nacimientos El derecho a la libertad de conciencia y religión VIII. Conclusión IX. Agradecimientos... 87
3 I. Resumen Las decisiones sobre anticoncepción y aborto son difíciles, sumamente personales y a veces dolorosas. En Argentina, a las mujeres se les impide sistemáticamente tomar tales decisiones. A pesar de los notables avances recientes en el área de la participación política e independencia económica de la mujer, médicos y cónyuges siguen manteniendo control sobre la salud reproductiva de las mujeres a través de leyes y prácticas que someten el proceso de toma de decisiones de la mujer a interferencia arbitraria externa. Históricamente, varios gobiernos han legislado en materia de anticoncepción y aborto como si las mujeres fueran instrumentos reproductivos y no seres humanos en igualdad de condiciones, contribuyendo de este modo a una arraigada sensación entre proveedores de salud y políticos de que el control de la natalidad y la salud reproductiva de alguna manera son conceptos ilegítimos, amorales, e inclusive ilegales. Las consecuencias para la salud y vidas de las mujeres son nefastas, y, en ocasiones, mortales. Mientras que el actual gobierno argentino ha dado pasos importantes para confrontar varios de los abusos expuestos en este informe, sus esfuerzos hasta la fecha continúan siendo minados por funcionarios de la salud pública que se oponen a la reforma, algunos de los cuales temen ser objeto de represalias por parte de poderes locales. Este informe detalla las restricciones y los importantes a veces insuperables obstáculos que enfrentan las mujeres que quieren usar anticonceptivos. Estas barreras incluyen la violencia doméstica y sexual a manos de sus parejas íntimas: un problema que las autoridades no buscan prevenir y remediar con la suficiente efectividad. Otra barrera es la información evidentemente inadecuada o tendenciosa proporcionada por los trabajadores del sistema de salud pública. Una tercera barrera es que muchas mujeres simplemente no pueden pagar por los métodos anticonceptivos, y las promesas de asistencia por parte del gobierno frecuentemente no llegan a las más necesitadas. Algunas mujeres nos contaron que sus parejas o cónyuges abusivos sabotean a propósito su intento de acceder a anticonceptivos. El siempre me decía: Yo te voy a llenar de hijos y no vas a irte de mi lado, dijo Gladis Morello, de treinta y dos años y madre de ocho hijos de la provincia de Buenos Aires. Otros declararon que los funcionarios de salud pública a veces les proporcionan información incorrecta o que hacían poco esfuerzo para combatir la desinformación distribuida, porque se oponen a la anticoncepción y al aborto. Paola Méndez, de treinta y cinco años y madre de diez hijos de la provincia de Buenos Aires, dijo: Yo me quise colocar el DIU [dispositivo 1 HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B)
4 intrauterino], pero [e]l médico mismo me explicó, que la mayoría [de los neonatos de mujeres que tienen DIUs], casi siempre nacen con el DIU en la cabeza. Esta aserción no tiene base en la experiencia médica científica. El acceso de las mujeres al método anticonceptivo de su elección también es sujeto a restricciones legales. En el derecho argentino, el acceso voluntario a la esterilización quirúrgica una de las formas más efectivas de anticoncepción está seriamente limitado. Muchos hospitales públicos, en una violación de los estándares internacionales de derechos humanos sobre privacidad, no discriminación y salud, requieren que la mujer obtenga el consentimiento de su cónyuge para la operación, que tenga por lo menos tres hijos vivos, y que tenga más que treinta y cinco años, para que pueda ser candidata al procedimiento quirúrgico. Más aún, a algunas mujeres se les exige autorización judicial para acceder a la ligadura tubaria, aún cuando cumplan con todos los otros requisitos. Cuando una mujer no puede o no quiere continuar con un embarazo no deseado, la única opción para muchas es un aborto ilegal y por lo tanto en muchas ocasiones inseguro. El costo para la salud y las vidas de las mujeres es inmenso: estos abortos son la principal causa de muerte materna en el país, responsable de un tercio de estas muertes. La misma desesperación te agarra, dijo Paola Méndez. Buscás un montón de vueltas, pastillas, lo que fuera. Pero si no hay salida, agarrás un cuchillo o una aguja de tejer. En Argentina, aproximadamente el 40 por ciento de todos los embarazos termina en abortos ilegales, un claro indicador de que las mujeres no están en condiciones de controlar su propia salud y fertilidad. Aunque el número de mujeres presas en Argentina por haberse practicado un aborto o por haber consentido a un aborto es mínimo comparado con el número estimado de abortos realizados, la amenaza de pena de prisión por someterse a un aborto es real y es percibida como tal por las mujeres que Human Rights Watch entrevistó. Muchas mujeres con embarazos no deseados apuntan directamente al aborto ilegal e inseguro, aun cuando su vida o salud corre peligro por el embarazo, porque tienen miedo de las consecuencias legales. Human Rights Watch también descubrió que algunas mujeres recibieron un trato inhumano o a veces extremadamente inadecuado al solicitar asistencia médica por abortos incompletos o infecciones causadas por abortos inseguros. Una trabajadora social de la provincia de Santa Fe nos dijo: Una mujer [con la que trabajamos] llega al hospital en muy mal estado con un aborto que se había infectado y con hemorragia. La HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B) 2
5 empezó a revisar un médico, cuando la empieza a ver y se da cuenta, tiró las herramientas al suelo. Dijo: Eso es un aborto, moríte! En el año 2003 el gobierno comenzó a implementar un muy necesitado programa nacional sobre salud reproductiva. La intención de este programa es abordar los obstáculos económicos de las mujeres pobres al acceso a los anticonceptivos a través de la distribución gratuita de algunos métodos anticonceptivos en el sector de salud pública. Otra intención es enfrentar las diferencias en acceso a los anticonceptivos entre las provincias, ya que el gobierno nacional se compromete a través del programa a proveer todos los métodos anticonceptivos necesarios y aprobados por el mismo a las provincias que se subscriben. Ante presión continua por parte de la sociedad civil, y como resultado de su compromiso anteriormente articulado, el gobierno lanzó en abril de 2005 una campaña pública para informar a la población en general sobre los servicios de salud reproductiva que son accesibles a través del programa nacional, calificando de derecho legal el acceso a los anticonceptivos y a la consejería. Anteriormente, en octubre de 2004, los ministerios provinciales de salud se habían comprometido a reducir la mortalidad materna en el país a través de la provisión de atención post-aborto humanizada, rápida y efectiva, y garantizando a las mujeres el acceso a un aborto seguro donde éste no esté penalizado por la ley. En el momento en que este informe fue a imprenta, el gobierno nacional estaba por publicar una guía de atención humanizada post-aborto, a ser distribuida a los jefes de maternidades en los hospitales públicos. Sin embargo, la voluntad explícita del gobierno de facilitar que la mujer tome sus propias decisiones en materia de reproducción y salud hasta ahora no ha logrado beneficiar a las mujeres más necesitadas. Las razones son múltiples. Primero, las autoridades no han dedicado la atención debida a las barreras enfrentadas por las mujeres que quieren usar anticonceptivos, como por ejemplo la violencia doméstica. Segundo, varias leyes y políticas esenciales no están siendo implementadas. Algunos funcionarios de salud pública siguen cobrándoles a las mujeres por métodos anticonceptivos que, de acuerdo a la ley, deberían ser gratuitos, y las mujeres tienen un acceso seriamente limitado al aborto que no es sujeto a penalización: cuando la vida o la salud de la mujer embarazada corre peligro, y cuando el embarazo es fruto de la violación de una mujer mentalmente discapacitada. Tercero, las leyes actuales limitan de manera arbitraria el control de la mujer de su propia fertilidad y desalientan la atención médica necesaria, incluyendo la limitación del acceso a la ligadura tubaria voluntaria y al aborto, y obligando a los profesionales de salud a denunciar a las mujeres que solicitan la atención post aborto que les puede salvar la vida. Mientras que el efectivo cumplimiento de las leyes y políticas y la puesta en práctica de programas existentes constituiría una contribución importante al 3 HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B)
6 abordaje de los daños concretos descritos en este informe, a largo plazo la reforma legal es esencial. Ciertos opositores a la anticoncepción y al aborto en Argentina sostienen que el derecho internacional de derechos humanos, tal como se integra en la Constitución de Argentina, protege el derecho a la vida del feto y por lo tanto requiere la penalización del aborto. Esto no es así. Los instrumentos internacionales de derechos humanos ratificados por Argentina garantizan los derechos de las mujeres a la vida, a la integridad física, a la salud, a la no discriminación, a la privacidad, a la información, a la libertad religiosa y de conciencia, a la protección igual bajo la ley, y a tomar decisiones independientes sobre el número de hijos y el intervalo entre los nacimientos. Tomado como un todo, este cuerpo de derecho, incluyendo las interpretaciones directamente relevantes emitidas al respecto por las entidades autorizadas de las Naciones Unidas, lleva a la conclusión que la mujer tiene el derecho a decidir en asuntos relacionados con el aborto. El único instrumento de derechos humanos que explícitamente posibilita la aplicación del derecho a la vida desde el momento de la concepción la Convención Americana sobre Derechos Humanos contiene lenguaje específico con la intención explícita de sus fundadores, incluyendo Argentina, de que permita legislación doméstica no restrictiva sobre el aborto. El aborto seguro y legal es esencial para la salud y autonomía de las mujeres, y sería la manera más directa de frenar la pérdida de vidas y otros efectos en la salud que podrían ser prevenidos y que resultan de la práctica del aborto ilegal, inseguro e irreglamentado que se lleva a cabo hoy en la Argentina. Aún las personas que están a favor del actual régimen restrictivo argentino sobre el aborto debieran reflexionar sobre los casos que se reseñan en este informe. Dada la extensión del daño y el número de mujeres cuya salud y vidas son destrozadas por el resultado de las actuales leyes y políticas, Human Rights Watch insta a todas las partes interesadas, sin importar su posición sobre el aborto, a priorizar que se les garantice a las mujeres el control independiente sobre su propia fertilidad a través de la provisión de información anticonceptiva correcta y de una gama completa de métodos anticonceptivos. También debería priorizarse el asegurar que todas las mujeres reciban atención de salud humanizada y adecuada, incluyendo cuando sufren las consecuencias de un aborto ilegal e inseguro. En Argentina, como en muchos otros países, el debate público sobre el aborto y hasta incluso sobre los anticonceptivos y la educación sexual a veces ha involucrado posturas y acusaciones que no son dignas de una sociedad democrática. Las decisiones relacionadas con los anticonceptivos y el aborto son complicadas y socialmente disputadas. Sin embargo, también son una cuestión de derechos humanos. Es necesario constatar que hace ya casi veinte años desde que Argentina se unió a la comunidad internacional de HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B) 4
7 estados democráticos después de una dictadura militar dolorosa, y ratificó algunos de los tratados internacionales de derechos humanos más importantes, y hace más de diez años desde que se dio estatus constitucional a estos tratados. Es hora por tanto de tener un debate sobre anticonceptivos y aborto, y de tenerlo de manera civilizada. Human Rights Watch espera que este informe contribuya a tal debate. A finales de mayo de 2005 cuando este informe estaba siendo finalizado, estaban por comenzar varias reformas importantes, como por ejemplo la distribución y puesta en práctica de una guía nueva sobre la atención humanizada post-aborto. Este informe demuestra la urgencia de estas reformas y resalta la necesidad de acción gubernamental más amplia y sostenida en el área de derechos reproductivos. Este informe se basa en una investigación de campo realizada en Argentina entre septiembre y octubre de 2004, así como en investigaciones anteriores y posteriores. Una integrante del equipo de Human Rights Watch entrevistó a profundidad a más de cuarenta mujeres y una niña que experimentaron problemas en el acceso a anticonceptivos o que se habían sometido a abortos ilegales y poco seguros. Estas entrevistas se llevaron a cabo en las provincias de Buenos Aires, Tucumán y Santa Fe. Todos los nombres e información que puedan servir para identificarlas han sido cambiados para proteger su privacidad. Pudimos contactar a estas personas principalmente gracias a la ayuda de ONGs argentinas y organizaciones de base que proveen servicios y apoyo a mujeres de bajos ingresos, mujeres víctimas de violencia familiar y sexual y a mujeres que viven con el VIH/SIDA. Human Rights Watch también entrevistó a más de setenta representantes de agencias gubernamentales, de las Naciones Unidas y de ONGs especializadas en derechos de la mujer o salud reproductiva; a intelectuales, autoridades religiosas y funcionarios de la salud pública y administradores de hospitales. Parte de la información que pudiera usarse para identificar a los entrevistados ha sido retenida con el fin de proteger su privacidad. Como se indica, todos los documentos citados en este informe están disponibles al público o son parte del archivo de Human Rights Watch. 5 HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B)
8 II. Recomendaciones Al gobierno de Argentina Human Rights Watch hace un llamado al gobierno de Argentina a que proteja los derechos humanos de las mujeres a la vida, a la integridad física, a la salud, a la no discriminación, a la privacidad, a la libertad, a la información, a la libertad religiosa y de conciencia, a la igualdad de protección ante la ley y el derecho a decidir el número de hijos y el intervalo entre los nacimientos. Para este fin, identificamos como esenciales los siguientes pasos iniciales. Al Presidente de la República Argentina Que continúe apoyando públicamente al Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable y que abogue por un adecuado financiamiento para este programa dentro del presupuesto del gobierno. Que apoye públicamente el derecho de las mujeres a un acceso libre al aborto seguro en los casos que actualmente se exoneran de sanción, y que apoye una reforma legislativa que permita el acceso de las mujeres a un servicio de aborto voluntario y seguro. Al Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación Hasta que el Congreso argentino despenalice el acceso al aborto, el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación debiera crear un marco reglamentario que garantice el acceso a un aborto voluntario y seguro cuando la vida o salud de la mujer embarazada estén en peligro y cuando el embarazo sea el resultado de una violación de una mujer mentalmente discapacitada ( idiota o demente ), como lo estipula la ley. Este marco reglamentario debiera hacer referencia explícita a la definición integral de salud internacionalmente aceptada y adoptada por la Organización Mundial de la Salud. Que continúe con la distribución de la guía para el mejoramiento de la atención post-aborto, que cree un marco reglamentario para la atención humanizada post aborto, y que exija que todos los proveedores de servicios de salud, tanto públicos como privados, otorguen dicho tipo de atención. El ministerio debiera asegurar que todas las mujeres sepan y entiendan que recibirán atención post aborto en centros de salud y en hospitales, privados y públicos. HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B) 6
9 Que continúe y amplíe sus esfuerzos para promover y diseminar información completa y correcta respecto a todos los métodos anticonceptivos seguros que han sido identificados como tales por la Organización Mundial de la Salud, inclusive a través de campañas de información pública dirigidas a la población en general. Que otorgue acceso a una gama completa de métodos anticonceptivos en los centros de salud pública y en los hospitales. La mujer debe tomar la decisión sobre qué método usar con base en consejería médica científicamente informada. La completa gama de anticonceptivos seguros debe incluir la anticoncepción quirúrgica, como la ligadura tubaria, y la anticoncepción de emergencia (la píldora del día después ) Que sostenga y amplíe la campaña de información pública sobre los contenidos de la Ley sobre Salud Sexual y Procreación Responsable y sobre los servicios que se entregan a través del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable. Que investigue y sancione a los funcionarios de salud que entreguen, a propósito, información incorrecta o incompleta sobre métodos anticonceptivos, inclusive a los que retengan información sobre métodos anticonceptivos específicos, y a los que no cumplan lo dispuesto por el Ministerio respecto a la forma en que se deben prestar los servicios de salud reproductiva. Las sanciones debieran incluir la suspensión o revocación de la licencia médica cuando se trate de un abuso repetido. Que elimine todas las precondiciones discriminatorias para el acceso a la ligadura tubaria voluntaria, incluyendo el consentimiento conyugal, y que desarrolle un marco reglamentario para normatizar el acceso a este tipo de método anticonceptivo que se adecue a los estándares de la Organización Mundial de la Salud. Al Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología Que garantice el acceso a una educación sexual correcta, basada en la ciencia, en la enseñanza primaria y secundaria, tanto pública como privada. La educación sexual adaptada a la edad y capacidad de los alumnos debiera incluir información sobre la desigualdad entre hombres y mujeres, factor que atenta contra el derecho de las mujeres a la salud y a la toma de decisiones de manera 7 HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B)
10 independiente en temas de salud sexual y reproductiva. También debiera incluirse información correcta y con fundamento científico sobre la prevención del VIH, incluyendo el uso de condones con este fin. Que asegure la inclusión de información completa sobre derechos sexuales y reproductivos en la Universidad y en los currículos de la educación superior de médicos, enfermeras, obstetras y otros profesionales de la salud. Al Congreso El Congreso de Argentina debiera sin demora: Legalizar y garantizar el acceso a la anticoncepción quirúrgica voluntaria, incluyendo la ligadura tubaria, incluso mediante la revocación de las disposiciones contenidas en la Ley Nacional /67 (sobre la profesión médica) y el Código Penal que limita dicho acceso. La ley debiera especificar que las mujeres no requieren autorización del cónyuge ni autorización judicial para acceder a cualquier forma de método anticonceptivo. Enmendar el Código Penal para penalizar explícitamente la violación conyugal. Requerir que los ministerios y las agencias de gobierno pertinentes instruyan a los funcionarios de salud, jueces, magistrados, abogados, policía y funcionarios relevantes sobre las leyes y reglamentos relativos a la salud sexual y reproductiva de las mujeres. La instrucción debe incluir orientación respecto al acceso de las mujeres al aborto no punible y a la ligadura tubaria. Requerir que todas las agencias de gobierno pertinentes den capacitación en temas de prevención, investigación y sanción de la violencia en contra de las mujeres, incluyendo la violencia doméstica y sexual, especialmente a funcionarios de salud, jueces, magistrados, policía y funcionarios públicos pertinentes. Convocar a audiencias para examinar las fallas en la ejecución de la Ley sobre Salud Sexual y Procreación Responsable y tomar medidas inmediatas y efectivas para superar cualquier deficiencia. HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B) 8
11 Promulgar leyes que permitan a las mujeres el acceso a un aborto legal y seguro. Estas medidas deben incluir la revocación de las disposiciones del Código Penal que penalizan el aborto, especialmente aquellas que castigan a las mujeres que se han sometido a un aborto inducido. Despachar con prontitud la ratificación del Protocolo Facultativo a la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) A los donantes Los donantes y organismos internacionales que financian proyectos de salud sexual y reproductiva en Argentina debieran: Involucrarse con el gobierno argentino para asegurar que todas las mujeres tengan acceso a la información, a programas de educación sexual y a una gama completa de anticonceptivos efectivos y seguros. Abogar para que Argentina elimine todas las restricciones legales al aborto y asegurar el acceso a un aborto legal y seguro para las mujeres. Aumentar el financiamiento para los programas de salud sexual y reproductiva en Argentina. Apoyar las campañas de información del gobierno y las organizaciones no gubernamentales (ONGs) destinadas a educar a las mujeres respecto a sus derechos sexuales y reproductivos y al derecho a acceder a anticonceptivos y al aborto. A la Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia La Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FASGO) es una organización de la sociedad civil de ginecólogos y obstetras que delinea estándares éticos y presenta recomendaciones sobre prácticas adecuadas a sus miembros. Ya que los médicos y obstetras son los principales actores en la implementación de las políticas públicas y leyes sobre derechos sexuales y reproductivos, su participación y compromiso con el bienestar de las mujeres es esencial. FASGO debiera: 9 HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B)
12 Desarrollar y promover lineamientos éticos sobre la atención humanizada post aborto, incluyendo la condena explícita de aquellos profesionales de la salud que informen a las autoridades sobre mujeres que han tenido un aborto inducido. FASGO debiera investigar y someter a disciplina a cualquier miembro que realice el procedimiento de legrado sin anestesia. Promover que sus miembros alienten a las mujeres a que tomen decisiones informadas respecto a su fertilidad y salud reproductiva, a través de la entrega de información completa y correcta sobre métodos anticonceptivos disponibles. Ofrecer cursos regulares sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en la escuela de ginecología y obstetricia de FASGO. III. Marco general y antecedentes La condición política, económica y social de la mujer Durante los años ochenta y noventa, el movimiento de las mujeres en Argentina luchó y logró importantes avances en muchas áreas relacionadas a la condición de la mujer y a la participación de la mujer en pie de igualdad con el hombre. En 1991, el Congreso de Argentina presionado por activistas de derechos de las mujeres que contaban con el apoyo de mujeres políticas aprobaron una ley de cupo que obligaba a los partidos políticos a presentar por lo menos un 30 por ciento de candidatas mujeres a los cargos a elegir y en posiciones donde tuvieran posibilidad de resultar electas 1. La reforma constitucional de 1994 reforzó estos avances, estableciendo el derecho constitucional a la igualdad de oportunidades en la participación política entre hombres y mujeres, garantizado por medidas concretas 2. La reforma constitucional también establece el deber general del Congreso de la Nación de legislar y promover medidas de acción positiva que garanticen la igualdad real de oportunidades y de trato, y el pleno goce y ejercicio de los derechos reconocidos por esta Constitución y por los tratados internacionales vigentes sobre los derechos humanos, en particular respecto de... las mujeres Estas reformas han cumplido su objetivo en términos de fomentar una 1 Ley : Ley de Cupo, aprobada el 6 de noviembre de 1991, artículo Constitución de la República Argentina, artículo 37. El artículo dice: 37. La igualdad real de oportunidades entre varones y mujeres para el acceso a cargos electivos y partidarios se garantizará por acciones positivas en la regulación de los partidos políticos y en el régimen electoral Constitución de la República Argentina, artículo 75(23). El artículo dice: 75. Corresponde al Congreso: 23. Legislar y promover medidas de acción positiva que garanticen la igualdad real de oportunidades y de HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B) 10
13 creciente representación política femenina. En el 2003, las mujeres ocupaban el 31 por ciento de la representación parlamentaria y el 8 por ciento de los ministerios de gobierno, comparado a 6 y 0 por ciento respectivamente en Las mujeres en Argentina también se han incorporado a la fuerza laboral formal en mayor número que sus contrapartes, por ejemplo, en el vecino país de Chile. Tanto en Chile como en Argentina las mujeres representaban el 35 por ciento de la mano de obra asalariada no agrícola en Sin embargo, en el 2001, las mujeres en Argentina ya representaban casi el 43 por ciento de la mano de obra asalariada no agrícola, mientras que en Chile representaban sólo un poco más del 35 por ciento 5. En mayo de 2003 existía poca diferencia en el acceso a educación promedio en Argentina entre varones y mujeres, o entre niños y niñas 6, y según cifras de las Naciones Unidas, en 2001 la tasa de alfabetización tanto para hombres como para mujeres era superior al 98 por ciento 7. Aunque muchas mujeres en Argentina continúan en trabajos temporales sin seguridad laboral, y ganan menos que los hombres por tareas similares, su creciente independencia económica ha sido clave para el avance de sus derechos en general. La presencia de un fuerte movimiento de mujeres también ha sido un factor central para el desarrollo de los derechos de las mujeres. Por casi dos décadas, mujeres argentinas provenientes de organizaciones de base, ONGs, partidos políticos y juntas de vecinos de diversos intereses e ideologías han confluido en una reunión anual de talleres de trabajo, discusión y coordinación de campaña: el Encuentro Nacional de Mujeres. En el 2004, trato, y el pleno goce y ejercicio de los derechos reconocidos por esta Constitución y por los tratados internacionales vigentes sobre los derechos humanos, en particular respecto de las mujeres... 4 Social Watch, Informe 2004, Miedos y miserias: Obstáculos a la seguridad humana (Montevideo, Uruguay: Social Watch, 2004), p Ibíd., pp Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Examen de los informes presentados por los Estados Partes de conformidad con el artículo 18 de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. Seguimiento de los informes periódicos de los Estados Partes: Argentina, U.N. Doc. CEDAW/C/ARG/5/Add. 1, 29 de enero de 2004, p Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO) Instituto de Estadísticas, UNESCO Institute for Statistics, Country Profile: Argentina [Instituto de estadísticas de UNESCO, perfil de país: Argentina] (Montreal: UNESCO Institute for Statistics, 2001) [en línea] (descargado el 10 de febrero del 2005). 11 HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B)
14 este encuentro atrajo a más de 10,000 mujeres a la provincia de Mendoza 8 y el año anterior un número similar de mujeres se reunió en Rosario, provincia de Santa Fe 9. A pesar de los avances en la condición política y económica de la mujer, y pese a los continuos esfuerzos, al movimiento de mujeres argentino le ha tomado décadas conseguir logros mínimos en el derecho de las mujeres al acceso a los métodos anticonceptivos modernos y a la información sobre salud básica. Aunque la tasa de mortalidad materna en Argentina es baja si se compara con el resto de la región, es claramente superior a la de los países vecinos con bienestar económico comparable 10. Aunque otros factores, incluyendo el acceso general a los servicios de salud, juegan un rol importante, la alta tasa de mortalidad materna en Argentina refleja la prevalencia del aborto ilegal, inseguro e irreglamentado, la cual a su vez es un producto de las barreras al acceso a los anticonceptivos y de la falta de control de las mujeres sobre su propia fertilidad y sobre decisiones respecto al número de hijos y al intervalo entre los nacimientos. Desde hace tiempo, el aborto ilegal constituye la principal causa de mortalidad materna en Argentina, provocando un tercio de las muertes maternas 11. Nacionalismo y el rol procreador de la mujer Históricamente, muchos gobiernos y legisladores de varios países en Sudamérica han declarado su oposición a métodos modernos de control de la natalidad, por lo general 8 Claudia Anzorena, XIX Encuentro Nacional de Mujeres Mendoza 9, 10 y 11 de octubre del 2004, Rima (Argentina) sin fecha [en línea] (descargado el 4 de febrero del 2005). 9 Silvia Jayo, El XVIII Encuentro de Mujeres en Rosario vota un plan de lucha, Prensa Obrera (Buenos Aires), 21 de agosto del 2003 [en línea] (descargado el 4 de febrero del 2005). 10 La mortalidad materna en Argentina en el 2003 era de 46.1 por cada nacimientos vivos, mientras que la cifra era de 230 para Bolivia y de para Paraguay. Sin embargo, las tasas de mortalidad materna han sido consistentemente más bajas en Chile y en Uruguay dos países con ingresos per capita similares a Argentina aproximando las quince muertes por cada nacimientos vivos en los últimos años. Datos de la Iniciativa Regional de Datos Básicos en Salud, Sistema Generador de Tablas de la Organización Panamericana de la Salud [en línea] (descargado el 2 de diciembre del 2004). 11 Datos del Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación publicados en una presentación en Powerpoint preparada por Inés Martínez, coordinadora del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación, Salud Reproductiva, 2004, diapositiva 6, en los archivos de Human Rights Watch. En algunas provincias, la proporción de muertes maternas atribuidas a abortos poco seguros es más alta que el promedio nacional. En Tucumán, por ejemplo, se estima que durante el 2003 el 75 por ciento de la mortalidad materna se podía atribuir a las consecuencias de abortos de alto riesgo. Exhortan a disminuir la mortalidad materna El Siglo Web (Tucumán) [en línea] (descargado el 2 de diciembre del 2004). HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B) 12
15 refiriéndose a la doctrina de la Iglesia Católica 12. Sin embargo, en Argentina el gobierno llegó al extremo de prohibir la venta de todos los métodos anticonceptivos por varias décadas a fines del siglo XX una demostración extrema de oposición a los métodos de control de natalidad, incluso para estándares de la región. Esta posición se explica sólo parcialmente a causa de la doctrina de la Iglesia Católica. Históricamente, un componente central de la identidad de las élites políticas en Argentina ha sido su imagen de nación frontera a ser poblada por inmigrantes blancos provenientes de Europa 13. La más célebre expresión de esta identidad es la frase gobernar es poblar atribuida a Bautista Alberdi, figura central de la historia política argentina, conocido como el padre de la constitución argentina 14. De hecho, la constitución argentina encarga al gobierno federal la tarea de promover activamente la inmigración europea 15. A través de los años y más recientemente en 1995 durante un debate en el congreso sobre el acceso legal a los métodos anticonceptivos la frase gobernar es poblar ha sido utilizada por varios actores políticos para justificar las limitaciones a la autonomía y derechos reproductivos de las mujeres, refiriéndose al rol central procreador de la mujer como un instrumento para el crecimiento de la población 16. Este enfoque pro natal ha diferenciado históricamente a la Argentina del resto de Sudamérica, tanto así que Argentina, en 1996, era el único país de la región que no contemplaba ningún tipo de apoyo público al acceso a métodos anticonceptivos y en el 2001 era el único país que no otorgaba apoyo directo Ver, por ejemplo, Polémica por píldora del día siguiente en Perú, Associated Press, 14 de junio del Para más información sobre la influencia de la Iglesia Católica en las políticas públicas en Argentina, ver la siguiente sección de este informe. 13 Este sentimiento se reflejó en las políticas migratorias de 1870 en adelante, orientadas a poblar las pampas argentinas con inmigrantes europeos. Ver Susana Novick, Políticas Migratorias en la Argentina, Instituto Gino Germani (Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires, sin fecha), [en línea] (descargado el 4 de febrero del 2005). 14 Ver Juan Bautista Alberdi (Mendoza (Argentina): Gobierno de Mendoza) [en línea] (descargado el 4 de febrero del 2005) Constitución de la República Argentina, artículo 25. El artículo dice El Gobierno federal fomentará la inmigración europea; y no podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias, e introducir y enseñar las ciencias y las artes. 16 Ver Susana Novick, Democracia y fecundidad: políticas relacionadas con la salud reproductiva y la anticoncepción. Argentina , Instituto Gino Germani (Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires, sin fecha), [en línea] (descargado el 4 de febrero del 2005). 17 División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, Fertility, Contraception, and Population Policies [Fertilidad, Anticoncepción y Políticas Poblacionales] U.N. Doc. ESA/P/WP.182, el 25 de abril 2003 [en línea] (descargado el 18 de marzo del 2005), p 36. El apoyo indirecto al acceso a los anticonceptivos se define como el apoyo económico a organismos no gubernamentales que implementan programas de planificación familiar, en contraposición al apoyo directo a los programas de planificación familiar implementados a través del sistema de salud público. 13 HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B)
16 La oposición del gobierno a la entrega de anticonceptivos e información sobre anticoncepción empezó en 1974, antes de los siete años de dictadura militar en Argentina ( ). Esta postura ganó fuerza durante la dictadura militar y continuaba más de una década después de que el gobierno democrático ratificó los tratados de derechos humanos que protegen los derechos de la mujer a tomar decisiones independientes respecto a su salud y su vida. En 1974 el gobierno de Perón promulgó un decreto prohibiendo la venta de anticonceptivos, así como cualquier actividad relacionada al control voluntario de la natalidad, limitando la posibilidad de entregar servicios e información 18. Estas medidas afectaron principalmente a individuos y familias de bajos ingresos, ya que aquellos con recursos económicos podían tener acceso a estos servicios en otros países. La prohibición siguió en efecto durante el gobierno militar y también después de que la junta militar dejara el poder en Fue finalmente revocada en 1985, luego de que Argentina ratificara la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) 19. Tendrían que pasar otros diecisiete años hasta que el gobierno argentino pusiera la salud sexual y reproductiva en la agenda política nacional. El tema del acceso a los anticonceptivos siguió generando controversia en los 1990s. En 1995, un proyecto de ley sobre salud reproductiva y las obligaciones del Estado respecto a la distribución de anticonceptivos fue debatido y aprobado por la Cámara de Diputados, pero el Senado nunca lo debatió, pues aparentemente lo consideró demasiado polémico. En 1999, el presidente Carlos Ménem declaró el 25 de marzo como Día del Niño por Nacer dando un obvio espaldarazo a los que se oponen a los métodos anticonceptivos y al acceso a un aborto seguro 20. Recién en el 2002 el congreso argentino llevó a cabo una reforma significativa, superando la fuerte oposición de la Iglesia Católica y de varios legisladores conservadores 21, cuando aprobó la Ley sobre Salud Sexual y Procreación Responsable 22. Aunque la ley tiene sus defectos y ha sido tildada de minimalista por muchas activistas de 18 Sandra Cesilini y Natalia Gherardi (eds.), Los Límites de la Ley: La Salud Reproductiva en la Argentina (Buenos Aires: Banco Mundial, 2002), p Ibíd., p. 30. La CEDAW fue ratificada a través de la Ley el 8 de mayo de 1985, y fue incorporada en la Constitución argentina en 1994 mediante el artículo 75(22). 20 Constituyen en Argentina Coordinadora por el Derecho al Aborto Tertulia/CIMAC/Prensa Ecuménica, 15 de julio de Polémica en Congreso argentino tras sanción de ley de salud sexual, Reuters, 19 de abril del 2001; y Rechaza Iglesia Católica Argentina Nueva Ley de Salud Reproductiva, Agencia de Noticias de México (NOTIMEX), 21 de octubre del Ver también a continuación en este documento la discusión de la oposición religiosa a los anticonceptivos en general. 22 Ley Nacional , Creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, 30 de octubre del HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B) 14
17 derechos de las mujeres, contiene varias disposiciones importantes para el avance de los derechos y la salud de las mujeres. De hecho, dos objetivos principales de esta ley garantizar el acceso a la información sobre salud sexual y el acceso a métodos anticonceptivos y servicios de salud relacionados para todos 23 podrían lograr, de ser plenamente ejecutados, superar en gran medida algunas de las violaciones documentadas en este informe. Sin embargo, la letra de la ley no se refiere a la negación arbitraria y discriminatoria de la anticoncepción quirúrgica (ligadura tubaria), ni se refiere al extremadamente limitado acceso de las mujeres a servicios de aborto seguro 24. El gobierno promulgó regulaciones para la puesta en práctica de la ley en mayo de 2003, la cual por tanto había estado en vigor por poco más de un año cuando Human Rights Watch condujo su investigación para este informe 25. Esta ley instala la salud reproductiva y sexual en la agenda política nacional por la primera vez en la historia de Argentina 26. La ley igualmente puso a Argentina al mismo nivel que otros países de la región incluyendo Chile y México donde se habían puesto en práctica programas de salud reproductiva con anterioridad 27. Mientras que las mujeres en Argentina de este modo han visto algunos avances en su acceso a métodos anticonceptivos modernos, el acceso al aborto continúa siendo un tema cerrado, a pesar de los efectos catastróficos de los abortos ilegales e inseguros para la salud y vidas de las mujeres. El aborto desde hace más de cien años constituye un crimen en Argentina. Los legisladores han enmendado el Código Penal en sus 23 Ley Nacional de Creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, artículo Para una completa descripción de estos dos temas, ver las secciones V y VI de este documento. 25 Decreto Nacional 1.282/2003, Reglamentación de la Ley Nacional de Creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, 23 de mayo del Argentina tiene un sistema de gobierno federal y la constitución nacional delega los temas del área salud a la autoridad de los gobiernos provinciales. Constitución de la República Argentina 1994, artículo 121. Algunos gobiernos provinciales habían pasado leyes o implementado políticas sobre salud reproductiva antes de que la ley nacional entrara en vigor. Ver Sandra Cesilini y Natalia Gherardi (eds.), Los Límites de la Ley: La Salud Reproductiva en la Argentina. Las políticas y leyes provinciales deben estar de acuerdo con la Constitución Nacional incluyendo sus disposiciones sobre derechos humanos. Constitución de la República Argentina 1994, artículo 5. De acuerdo al derecho internacional de derechos humanos, el gobierno nacional contrae obligaciones para todo el territorio nacional, sin importar el sistema de gobierno. El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) establece explícitamente: Las disposiciones del presente Pacto serán aplicables a todas las partes componentes de los Estados federales, sin limitación ni excepción alguna PIDCP, 999 U.N.T.S. 171, en vigor a partir del 23 de marzo de 1976 y ratificado por Argentina el 8 de agosto de 1986, artículo Una publicación del Banco Interamericano de Desarrollo señaló en el año 2001 que hasta esa fecha Argentina era el único país de América Latina y el Caribe que no contaba con un programa nacional de planificación familiar. Ana Langer y Gustavo Nigenda, Sexual and Reproductive Health and Health Sector Reform in Latin America and the Caribbean: Challenges and Opportunities [Reforma del Sector de Salud Sexual y Reproductiva en América Latina: Desafíos y Oportunidades] (Washington, D.C.: Banco Interamericano de Desarrollo, 2001) [en línea] (descargado el 29 de diciembre del 2004), p. 17, nota HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B)
18 disposiciones relativas al aborto en contadas ocasiones, y cuando eso ha ocurrido, lo han hecho sólo para aumentar o limitar la discreción de los médicos en su decisión de practicar abortos sin riesgo de penas de prisión. Cuando el actual Código Penal entró en vigor a fines de 1880, el aborto fue incluido como un crimen sin excepciones para efectos de castigo 28. En 1922 las disposiciones del Código Penal sobre aborto fueron enmendadas para permitir tres excepciones a la penalización: en tanto que el aborto continuaba siendo ilegal en toda circunstancia, se exoneraba de punición cuando la vida o la salud de la mujer embarazada corriese peligro; cuando el embarazo fuera el resultado de una violación; y cuando la mujer embarazada estuviera mentalmente discapacitada ( idiota o demente ). Durante la dictadura de , el Código Penal fue cambiado para incluir nuevas restricciones al aborto, requiriendo peligro grave a la vida o salud de las mujeres y, en los casos de violación, el inicio de un proceso penal. En 1984, luego del retorno a la democracia en Argentina, las disposiciones sobre aborto fueron enmendadas nuevamente para retomar la letra de 1922, con una leve pero sustancial modificación: se eliminó una coma entre la segunda y tercera excepciones a la penalización. El resultado de este cambio fue que aquellas mujeres cuyos embarazos fueran el resultado de una violación, después del cambio de 1984, ya no podrían acceder a un aborto no punible a menos que fueran declaradas mentalmente discapacitadas. En consecuencia, el actual Código Penal contempla sólo dos excepciones a la penalización del aborto: cuando la salud o vida de la mujer corran peligro, o cuando el embarazo sea el resultado de la violación de una mujer mentalmente discapacitada 29. Estas restricciones seguían en efecto a la fecha de la redacción de este informe. En el 2004 varios proyectos de ley estaban a la espera de ser considerados por el Congreso, la totalidad de los cuales busca enmendar las actuales disposiciones del código penal para ampliar o limitar las situaciones que exoneran la pena por práctica de aborto 30. A pesar de esta historia, durante el 2004 y 2005 hubo un debate público sin precedentes sobre el tema del aborto, y una voluntad gubernamental, igualmente sin precedentes, para abordar una de las más tristes violaciones reseñadas en este informe: la atención inhumana al aborto incompleto. 28 Marité de Rosario, Aborto en Argentina Síntesis de su historia legislativa [en línea] (descargado el 29 de diciembre 29 del 2004). 29 Ibíd. Ver las disposiciones completas sobre aborto del Código Penal de 1984, actualmente en vigor, en la nota a pie de página número 166. En este informe, utilizamos la expresión mujer mentalmente discapacitada para referirnos al concepto mujer idiota o demente en la disposición del Código Penal argentino. 30 Presentan en Argentina proyecto de Ley para despenalizar aborto, CIMAC, 8 de septiembre del HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B) 16
19 El debate reciente sobre el aborto fue alimentado, entre otras cosas, porque el gobierno en el 2004 nominó a la Corte Suprema a la jueza Carmen Argibay, quien anunció públicamente su apoyo a la despenalización del aborto 31. El nombramiento de la jueza Argibay a la Corte Suprema fue aprobado por el Senado, a pesar de las protestas de la Iglesia Católica y grupos conservadores, y fue confirmado por el Presidente Néstor Kirchner 32. Adicionalmente, el ministro de salud de Argentina, Ginés González García, declaró públicamente que la salud y las vidas de las mujeres probablemente mejorarían si el aborto fuese despenalizado. En respuesta, Kirchner se apresuró en declarar que la posición del gobierno continuaba siendo la de un claro rechazo a la legalización del aborto 33. Sin embargo, Kirchner también defendió a su ministro de salud de los ataques subsecuentes de la Iglesia Católica e incluso hizo una petición al Vaticano por el cese de un obispo que sugirió que el ministro de salud debía ser tirado al mar con una piedra colgada en el cuello por sus comentarios 34. Bajo presión continua de parte de activistas pro derechos de las mujeres y la salud pública, el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación también lanzó un esfuerzo para garantizar a las mujeres el acceso a una atención post-aborto adecuada y humanizada sin miedo a las consecuencias legales, reconociendo públicamente el costo en la salud y las vidas de las mujeres del aborto ilegal e inseguro. En octubre de 2004, los ministerios provinciales de salud firmaron un compromiso con el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación sobre las medidas que deben tomarse para reducir la mortalidad materna en la Argentina. Este acuerdo incluye un compromiso de asegurar que la mujer en situación de aborto no sea discriminada y reciba una atención humanizada, rápida, efectiva y con asesoramiento y provisión de insumos anticonceptivos 35. En mayo de 2005, el gobierno nacional anunció la publicación de una nueva guía destinada a médicos sobre la provisión de tal atención 36. El acuerdo firmado por los ministerios provinciales de salud también incluye un compromiso a garantizar el acceso a la atención del aborto no punible en los Hospitales Públicos dando cumplimiento a lo estipulado en el código 31 Jueza criticada por abortista defiende postulación a Corte Suprema argentina, Agence France Presse, 23 de junio del Segunda mujer llega a la Corte Suprema, que completa renovación en Argentina Agence France Presse, 7 de julio del 2004; y Penalista Carmen Argibay asume como miembro de la Corte Suprema, La Nación (Argentina), 3 de febrero del Polémica por despenalización del aborto llega al más alto nivel argentino, Agence France Presse, 27 de noviembre del Carlos Ares, Kirchner pide al Vaticano el cese de un obispo por atacar a un ministro, El País (España), 25 de febrero del Los comentarios del obispo son particularmente ofensivos en Argentina, pues muchos opositores fueron asesinados de esa manera durante la dictadura de Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación, Compromiso para la Reducción de la Mortalidad Materna en la Argentina, 6 de octubre del 2004, en los archivos de Human Rights Watch. 36 Los abortos no existen, pero que los hay, los hay, Página 12 (Argentina), 9 de mayo del Para más información sobre la atención post-aborto y los derechos humanos de las mujeres, ver capítulo VI abajo. 17 HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B)
20 penal. No existe una guía ministerial sobre la provisión de los servicios del aborto no punible 37. La oposición de la Iglesia Católica a los derechos reproductivos En Argentina, las políticas de gobierno y las decisiones personales en temas reproductivos se desarrollan en un contexto que incorpora importantes aportes de las enseñanzas y organismos religiosos, particularmente de la Iglesia Católica. La Iglesia Católica y grupos que se proclaman de inspiración católica han buscado, con distintos niveles de éxito, bloquear los avances en salud reproductiva mediante abogacía ante varios congresos provinciales y ante el Congreso Nacional, mediante órdenes judiciales contra la ejecución de políticas y leyes que avanzan los derechos de las mujeres a la salud y a la no discriminación, y a través de ataques públicos a políticos y representantes de ONGs que apoyan dichos avances. Todos los representantes de ONGs, autoridades electas y funcionarios de salud que Human Rights Watch entrevistó mencionaron el impacto de los esfuerzos de la Iglesia Católica por obstruir el cumplimiento de políticas y leyes relativas al acceso a anticonceptivos, la información sobre salud reproductiva y la educación sexual. Graciela Rosso, Vice Ministra de Salud, dijo: el mismo papa ha pedido al gobierno que retire la ley [sobre salud reproductiva] 38. Un miembro de la Cámara de Diputados de la Nación que era miembro del Congreso de la Provincia de Santa Fe cuando se discutió una ley sobre salud sexual declaró a Human Rights Watch que: Cuando estábamos tratando la ley todos los diputados recibimos una carta del arzobispo y nos amenazaban hasta incluso con la excomunión [si votábamos por la ley] 39. En octubre y diciembre de 2004, grupos ultra conservadores que auto-identifican con las enseñanzas de la Iglesia Católica, según informes mediáticos, se enfrentaron en violenta oposición a mujeres que manifestaban públicamente su apoyo a los derechos reproductivos 40. En octubre de 2004, representantes de la Iglesia Católica declararon a 37 Correspondencia electrónica entre Human Rights Watch y Fernando Vallone, director técnico, Dirección Nacional de Salud Materno-Infantil, 17 de mayo del Entrevista de Human Rights Watch con Graciela Rosso, vice ministra, Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación, Buenos Aires, 21 de octubre del La Iglesia Católica declaró públicamente su rechazo a la Ley sobre Salud Sexual y Procreación Responsable, entre otros, al momento de su aprobación. Rechaza Iglesia Católica Argentina nueva ley de salud reproductiva, Agencia Mexicana de Noticias, 31 de octubre del Entrevista de Human Rights Watch con Alicia Tate, diputada, Honorable Cámara de Diputados de Argentina, Buenos Aires, 15 de octubre del Cuando un grupo de conservadores cristianos asumió la responsabilidad por los actos de violencia y vandalismo extremo ocurridos durante el Encuentro Nacional de Mujeres de Argentina, en la provincia de Mendoza en el 2004, la publicación en Internet Catholic Panorama International señaló en una editorial con referencia a estos actos: Auguramos que este tipo de actitudes valientes y varoniles se repitan con mayor HUMAN RIGHTS WATCH VOL. 17, NO. 1 (B) 18