Source: http://www.slideshare.net/Evangar/participacion-poltica-mujeres-en-venezuela-marzo-2012
Timestamp: 2016-05-06 11:09:30
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Participacion política mujeres en Venezuela marzo 2012
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Evangelina Garcia, Consultora Independiente
Seminario La participación política de las mujeres en Venezuela: Desafíos y propuestas Caracas, 21 de marzo de 2012LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA DE LAS MUJERES EN VENEZUELA: SITUACIÓNACTUAL Y ESTRATEGIAS PARA SU AMPLIACIÓN Evangelina García Prince Profesora de la Universidad Central de Venezuela y de la Universidad Simón Bolívar
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónINDICE DE CONTENIDOS1.- Situación actual de la participación política de las mujeres en Venezuela. 20121.1 Algunas consideraciones generales sobre las claves dominantes de la participación pública y política de las mujeres.1.2 Algunas notas generales sobre el ejercicio de la ciudadanía.1.3 La participación en cargos públicos vinculados a la vida política.1.4 La participación en la esfera sindical1.5 La participación en los procesos y estructuras de los partidos políticos.1.6 La participación en el mundo de la gerencia empresarial.2.- Análisis de las políticas públicas y desarrollos legislativos orientados a la promoción de laparticipación política de las mujeres en los últimos 12 años. Aciertos, vacíos y retrocesos.2.1 Análisis de las políticas existentes dirigidas a la participación política de las mujeres2.2 Políticas estatales y gubernamentales; su evolución desde la obtención de los derechos políticos hasta el presente: aciertos, vacíos y retrocesos2.2.1 Políticas estatales.2.2.2 Políticas gubernamentales.2.3 Las políticas existentes y su impacto en los hechos3.- Los grandes desafíos en materia de igualdad política. Propuestas para el debate públicoy electoral.3.1 Aspectos teóricos básicos a ser considerados en la construcción de una agenda de políticaspúblicas en este tiempo.3.1.1 Perfiles actuales de la teoría y la doctrina en materia de Igualdad, Equidad y Paridad3.1.3 La igualdad como principio3.1.3 La igualdad como derecho3.1.4 La Igualdad como concepto3.1.5 Igualdad y Equidad3.1.6 Acciones Positivas o Afirmativas3.2 Algunas notas sobre el tema de la paridad en Venezuela3.2.1 Los esfuerzos que se han desarrollado en Venezuela a favor de la paridad3.2.2 Algunas hipótesis sobre el posible logro de una política de paridad con alternabilidad3.2.3| La paridad no es una cuota3.2.4 La norma de paridad no basta para tener plena igualdad en la participación política.3.2.5 Entre la aspiración a la paridad real e integral y la realidad de una paridad superestructural ycooptada 2Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliación3.3 Una agenda para los desafíos del presente en la participación pública y política de las mujeres3.3.1 Porqué tener una agenda3.3.2 Las ventajas de contar con una agenda como herramienta de incidencia3.4 Los aspectos estratégicamente más importantes para la construcción de una agendaciudadana sobre la participación de las mujeres3.5 Algunos criterios que pueden ser empleados en la construcción de una agenda de políticaspúblicas a favor de la igualdad en la participación pública y política de las venezolanas3.5.1 Criterios para la definición de Políticas/desarrollos legislativos vinculados con el sistemaelectoral en su conjunto, incluyendo el financiamiento electoral3.5.2 Criterios para la definición de políticas/legislación vinculadas con la regulación del sistema de partidos 3.5.3.- Criterios para la definición de políticas/legislación vinculadas a la incorporación de medidas deigualdad en estatutos de los partidos políticos, gremios empresariales y sindicales.En los partidosEn los sindicatos:En la gerencia pública y privada3.5.4.- Políticas orientadas a incrementar la autonomía y la competitividad de las mujeres para lavida pública y política.3.5.5- Políticas/desarrollos legislativos prioritarios orientados a promover la igualdad política engeneral. 3Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliación1.- Situación actual de la participación política de las mujeres en Venezuela. 20121.1 Algunas consideraciones generales sobre las claves dominantes de la participación pública ypolítica de las mujeres.Actualmente, la extensa producción de conocimientos que existe en el Derecho Internacional de losDerechos Humanos1 sobre los derechos cívicos y políticos, la participación política y pública y el liderazgode las mujeres, permite manejar el perfil de lo que en forma concreta define su alcance y sentidos. Talproducción tiene, además, una dinámica de crecimiento acelerado que nos impide comentarla en este breveensayo, como sería deseable, ya que el propósito de esta reflexión está dirigido principalmente a analizar loque caracteriza en tales planos la realidad de las mujeres venezolanas. En todo caso es conveniente tenerpresente que en comparación con otros países de la región latinoamericana y caribeña, nuestro país poseeun bajo índice de potenciación de género, como lo demuestra el cuadro que de inserta a continuación una decuyas dimensiones básicas tiene que ver con la presencia de las mujeres en las posiciones de dirección.2Las formas básicas de participación que para las venezolanas, en sentido amplio y en razón de sus derechosciviles y políticos, consagran los Tratados Internacionales de los cuales Venezuela es Estado Parte, (comopor ejemplo la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminacióncontra la Mujer, CEDAW), así como la Constitución y las leyes, son principalmente las siguientes:1 Por las exigencias que se han planteado a la autora para la redacción sintética de este policy paper, obviamos en estedocumento una reflexión por demás necesaria sobre el alcance que en la doctrina internacional de los derechos humanos se daa los derechos políticos.2 Martínez Franzoni, Juliana y Voorend, Koen: Sistemas de patriarcado y regímenes de bienestar en América Latina. ¿Unacosa lleva a la otra?. Primera edición, diciembre de 2009. Fundación Carolina - Madrid accesible en www.fundacioncarolina 4Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliación a) El status de la ciudadanía como condición de igualdad de derechos en la ley y ante la ley,3 lo cual nosconfiere la capacidad formal de ser actoras válidas del diálogo democrático sobre las políticas y lasdecisiones públicas, a través del sufragio activo y pasivo, principal pero no exclusivamente; b) La presencia en las posiciones de toma de decisiones en los poderes públicos, ya sea por elección o pordesignación.c) La presencia en posiciones de poder en las organizaciones políticas y en otras organizaciones de laactividad económica y de la vida civil, entre otros derechos cívicos y políticos.d) La capacidad de organizarse colectivamente para la defensa de determinados intereses de beneficiocolectivo y con respeto a la normativa que regula estas asociaciones.Aun ateniéndonos a esta interpretación bien delimitada de la participación, la realidad está muy distante delo que marca la ley, como podremos observar en ciertas esferas, a las cuales nos referiremos sintéticamente. Pese a todas estas posibilidades normativas y a los esfuerzos Subordinación Subordinació Infra representación representació Violación al Violació principio de realizados por las mujeres por igualdad en la participación participació alcanzar la igualdad la situación política polí real, los hechos, contienen rasgos SITUACIÓN SITUACIÓ Inclusión Inclusió ACTUAL DE LA excluyentes que violan el principio PARTICIPACIÓN PARTICIPACIÓ Subordinada POLÍTICA POLÍ Exclusión Exclusió de igualdad en los derechos a la participación en todas las esferas del quehacer colectivo, el cual está Prácticas de Prá mimetismo Inclusión Ficticia Inclusió consagrado constitucionalmente político de polí la exclusión exclusió desde 1947. Como he señalado en otras oportunidades, el status de las mujeres y de lo femenino en elorden público político es la subordinación lo que implica su exclusión de los procesos y posicionessignificativas del espacio público o político venezolano, que la omite como sujeto político con necesidadesque exigen respuestas específicas y diferenciadas, en las doctrinas, normativas y propuestas programáticasde los entes que dinamizan el universo público estatal y no estatal y que consagran en la práctica política unejercicio pleno de la ciudadanía.La exclusión que sufren las venezolanas en el espacio público se convierte, miméticamente, en unainclusión subordinada, que en la práctica es una inclusión ficticia, equivalente a una exclusión real, nodel sistema en si, porque está dentro del sistema político, sino de las posiciones y procesos decisivos que3 La igualdad de derechos es un tema complejo sobre el cual existe actualmente un extenso debate filosófico, doctrinario y jurídico, en él queaparece la “igualdad en la ley” y, también, la “igualdad ante la ley” sobre todo en la reflexión jurídica. La igualdad en la ley se refiere alcontenido de la ley para que exprese claramente que los derechos que consagra puedan ser ejercidos por todos en igualdad de condiciones. Laigualdad ante la ley se refiere a la garantía de que todos recibirán igual protección de la ley y recibirán igual protección y respeto por quienestienen institucionalmente la responsabilidad de hacer cumplir la ley. 5Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliacióndefinen la vida pública y política democrática.Son variadas las estrategias que las estructuras del mundo público y político emplean para darle a lainclusión subordinada de las mujeres la apariencia de verdadera inclusión. Estrategias que tienen un caráctereminentemente simbólico que se orienta a crear para las mujeres soluciones de inclusión que aparecenpolíticamente correctas y que preservan la supremacía, los valores, criterios y prácticas del orden de géneroandrocéntrico dominante. Son prácticas de inclusión que podrían ser catalogadas como de inspiraciónposmoderna por su carácter aparente y el énfasis que se pone en lo políticamente correcto: cambios en ellenguaje que se torna medianamente género inclusivo como el de CRBV, creación de espacios de mujeres,pero con nula capacidad de incidencia en las decisones políticas, empleo de mujeres simbólicas otokenwoman para mostrar que están incluidas, abultar la presencia femenina en posiciones y espaciosinsignificantes o prescindibles en un momento de crisis o cuya desaparición no afecta la estabilidad real delas organizaciones.1.2 Algunas notas generales sobre el ejercicio de la ciudadanía.La ciudadanía es un concepto histórico, una construcción social en permanente mutación. En él varían loscriterios de inclusión y exclusión de los derechos de una a otra sociedad o época. Puede significar avances,retrocesos, rupturas, saltos cualitativos en varios sentidos.Las venezolanas obtuvimos la condición o status jurídico de “ciudadanas” en 1947, cuando laConstitución aprobada ese mismo año, estableció la universalidad del derecho al voto. Anteriormente,éramos simplemente “habitantes” de la República de Venezuela, condición que carece de carácter públicoo político y no implica derechos y por ello no genera formalidad en las relaciones con el resto de laspersonas. Venezuela es una República desde hace 200 años y, como en el resto de las sociedades históricas,la ciudadanía de las mujeres ha estado signada por la dinámica de la exclusión–inclusión y ello explicaporqué hemos sido consideradas formalmente como ciudadanas, sólo desde hace 60 años.En la democracia moderna y desde la perspectiva clásica creada a partir de JT Marshall, ciudadanía espertenecer a una comunidad política, sobre la base de derechos y deberes civiles, políticos, sociales,culturales y económicos, formalmente atribuidos. Esta concepción supone inclusión de las personas en lacomunidad política por vínculos de sentimientos y creencias y también supone compartir: a) deberes yderechos y las ideas sociales o concepciones sobre los poderes públicos; b) una cultura cívica o políticaque representa el componente socio histórico que brinda perfiles a la nacionalidad; y c) una identidadpolítica. Hoy por hoy, la ciudadanía es un concepto cuyo significado acusa una ampliación vertiginosagracias al desarrollo alcanzado por los derechos humanos, y por ello los sesgos discriminatorios de género 6Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónen el plano ciudadano han crecido a la par y tienen que ver principalmente con diversos hechos de loscuales destacamos:a) La ciudadanía, como status jurídico, se define primordialmente como la dimensión pública o política de la persona que otorga igualdad de derechos, libertades, responsabilidades y poderes como capacidades refrendadas por el Estado, en este caso, el Estado venezolano. Esto hay que estimarlo actualmente desde la visión de la creciente ampliación de los derechos que estamos viviendo internacionalmente.b) La ciudadanía venezolana confiere igualmente la nacionalidad venezolana que nos convierte, automáticamente, en integrantes de una comunidad política lo cual implica que mujeres y hombres compartimos los rasgos de la cultura cívica o política que definen a la Nación venezolana y que legitima nuestra identidad política de venezolanas y venezolanos por pertenecer a esta comunidad política que llamamos Republica de Venezuela. Sin embargo hay sectores que se sienten excluidos de la "cultura compartida”, por razones económicas e identitarias específicas, pese a poseer los derechos comunes propios de la ciudadanía. Este puede ser el caso de algunos sectores de la población femenina. Como ciudadanas, somos portadoras de una cultura política excluyente que, en nuestro caso como lo demuestran los hechos, subvalora la condición humana y ciudadana de las mujeres, asunto que responde a los rasgos dominantes del código genético ideológico androcéntrico que ha prevalecido en las diversas variantes históricas de nuestro sistema político que, por otra parte, la mayoría de las mujeres venezolana aprendemos a aceptar pasiva y acríticamente, Aceptamos, sin plena conciencia, una ciudadanía incompleta que esta inscripta en nuestra cultura política dominante que responde al orden de género de toda la institucionalidad política desde sus propios orígenes.c) La ciudadanía supone por definición jurídica nos convierte en titulares de los derechos que otorga el Estado en igualdad a las y los ciudadanos, tal como lo establece nuestra Constitución. Respecto a esto, los derechos políticos, si bien siguen siendo emblemáticos en cualquier sociedad del presente. ya no son los únicos que fundamentan la ciudadanía, porque la expansión de los DD HH también ha incrementado las capacidades que confieren los nuevos derechos a la ciudadanía: derechos políticos, derechos sociales, derechos civiles, derechos económicos, derechos laborales, derechos culturales y más recientemente se incorporan en la doctrina, los derechos sexuales y los derechos reproductivos, los derechos ambientales, los derechos electorales y otros. Esto plantea actualmente la necesidad de hablar de ciudadanía política, ciudadanía civil, ciudadanía social, ciudadanía económica, ciudadanía laboral, ciudadanía cultural y hasta de ciudadanía sexual, como apunta la autora argentina Diana Mafia. Actualmente la noción de la ciudadanía está fuertemente influida por la diversidad, las diferencias, la etnicidad y la cultura y, al mismo tiempo, contiene principios de aplicación universal 7Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónEn este caso el rezago de la ciudadanía de las venezolanas en varios de estos aspectos es grave. Ello lodemuestran palpablemente las estadísticas que están al alcance de cualquier persona interesada. Sólo porcitar un caso, podemos tomar el ejemplo del Índice de Equidad de Género de la Organización InternacionalSocial Watch, el cual mide las brechas de género en tres variables fundamentales: Educación, ParticipaciónEconómica y Empoderamiento político4. Venezuela (64 puntos) se encuentra 4 puntos debajo delpromedio latinoamericano y varios pasos detrás de los países en mejor situación en la región y lejos deaquellos países en mejor situación: Trinidad Tabago y Panamá, con 78 y 76 puntos respectivamente. Lascifras de los tres índices sectoriales de equidad para Venezuela en 2012 son 100, 65 y 28 respectivamente.Es el país de la región latinoamericana y caribeña con el más bajo índice de empoderamiento incluso pordebajo de países como Nicaragua, por citar un caso muy significativo en el actual panorama políticonacional. Indice de Equidad de Género Venezuela 2012 Fuente: Gender Equity Index 2012. http://www.socialwatch.org/node/14458,Y si a esto añadimos las características del ejercicio de la ciudadanía por las mujeres venezolanas engeneral, la apreciación que derivamos de nuestra experiencia, dado que no existe una investigaciónconfiable y suficiente sobre las modalidades del ejercicio de la ciudadanía por parte de las venezolanas,suma motivos de preocupación porque creemos que hay una fuerte distancia entre lo que es el tener el status4 Cada una de estas variables esta integrada por los siguientes indicadores: La brecha en Educación se mide a través de lossiguientes indicadores: Tasa de alfabetización, Tasa de matricula en primaria, Tasa de matricula en secundaria, Tasa dematricula en terciaria. La brecha en actividad económica, se evalúa con los siguientes indicadores: Tasa de actividadeconómica e Ingresos percibidos estimados. La brecha de empoderamiento se mide con los indicadores de: % de mujeres encargos técnicos, % de mujeres en cargos de dirección y gobierno, % de mujeres parlamentarias y % de mujeres en cargosministeriales 8Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónjurídico de ciudadana venezolana y ejercer lo que Hanna Arendt denominaba una ciudadanía activa,denominada por otras autoras y autores ciudadanía sustantiva. Me encantaría poder detenerme en estepunto y matizar este apasionante tema con los criterios que definen la participación ciudadana real de lasmujeres cuando se supone ser ciudadanas en una perspectiva pasiva o de manera activa o serlo desdeuna dimensión receptiva tradicional o autónoma o serlo en una condición de aceptación del orden degénero o crítica al mismo como paradigma que domina el universo del quehacer político y el ejercicio delpoder público, todas estas tipologías que aun están por determinar claramente en el ejercicio de laciudadanía por las venezolanas se traducen sintéticamente en dos actitudes primordiales para su ejercicio, latransacción o la transformación en la situación de ese ejercicio.1.3 La participación en cargos públicos vinculados a la vida política.Las cifras hablan por si mismas de los rasgos que dominan la exclusión en este plano: las mujeresvenezolanas representamos el 50% de la población electoral registrada en el CNE, llega a 18. 276. 044votantes, (en diciembre de 2011), lo que significa que somos más de 9 millones de venezolanas conpotencialidad para el sufragio y pese a ello somos menos de una quinta parte (18,2%) del total de las y losalcaldes. En 2006 aparecemos como el 18% de las y los concejales 5. Para el período presidencial que seinició en el año 2007 las mujeres representan el 18.5 de las y los miembros del Gabinete de Ministros delPresidente de la República, con lo cual somos menos en comparación con el promedio en América Latinay El Caribe que es de 24%.6 Si bien en 1997 el 5,7 de los y las integrantes del parlamento eran mujeres y enla actual Asamblea Nacional, de sus 164 integrantes, sólo 26 mujeres, (16%), llegaron a alcanzar el cargode Diputadas. Una realidad que se dio en el marco de una contienda en la cual participaron 17 partidos yorganizaciones políticas.Estos resultados en las elecciones legislativas, disminuyeron en una pequeña proporción las cifras demujeres del período anterior; pero aquellas tampoco eran fiables, ya que aquel 18,6% de diputadas de eseperíodo fue una cifra circunstancial por que, como es sabido, en las anteriores elecciones, a consecuenciade la polarización y crisis políticas reinante para entonces en el país, los partidos de la oposición seabstuvieron de participar como una expresión crítica a su falta de confianza en las condiciones del proceso,lo cual determinó que sólo el partido oficial concurriese. El 18% que obtuvieron las mujeres estuvo influidopor esta circunstancia, no por un cambio en las actitudes del sistema de partidos como lo demuestran lasexiguas cifras en las postulaciones de mujeres que hubo en aquella oportunidad, ya que el partido conmayores postulaciones de mujeres fue el partido oficial con un 24%, mientras que el resto osciló entre el 15y el 19%. También en estas últimas elecciones la gran mayoría de las Diputadas electas, forman filas en elpartido de Gobierno (PSUV).5 Cifras del Observatorio de Género de la CEPAL6 IDEA: 30 años de Democracia. ¿En la cresta de la ola? Participación política de la mujer en América Latina.. IDEA Internacional,Estocolmo. Impreso en Perú 2008 9Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónEn este tema de las mujeres en los cargos públicos es necesario estar atentas y atentos al hecho de que lapresencia física de mujeres en los cargos de poder no es necesariamente garantía de que haya cambios enlas agendas públicas respecto a la inserción de soluciones a los problemas de la desigualdad de géneros enlos órganos del Estado. Muchas de nuestras compatriotas en el poder han sido y hoy por hoy son merospeones del ajedrez político de los hombres que tiene las posiciones supremas. La autonomía como rasgo dela igualdad efectiva es aun para nosotras las venezolanas una dimensión que debemos concienciar, aprendery alcanzar.1.4 La participación en la esfera sindicalEl ingreso de las mujeres en forma masiva a la actividad productiva ,sobre todo a partir de los años 80,significó en Venezuela un incremento sustantivo de la afiliación sindical, lo cual ha sido asociado con elalcance que tienen las áreas que concentraron la mayor parte de la mano de obra femenina: administraciónpública, educación y salud, donde las mujeres llegaron a tener una actuación destacada en los escenarios dela lucha sindical, que hasta el presente no se ha reflejado en su presencia en los organismos de dirección nisiquiera donde son mayoría de la afiliación sindical y muchos menos en los llamados sectores estratégicoscomo manufactura, petróleo, transporte, energía.7Por exploraciones realizadas por la Oficina Internacional del Trabajo, OIT, en las cuales se ha cubierto partede esta realidad en Venezuela, se han obtenido informaciones que perfilan rasgos sensibles de la situaciónnacional. En uno de los más reveladores trabajos adelantados por la OIT en los últimos tiempos 8, enopinión de las propias autoras del documento que recoge los resultados de una encuesta regional, se pone demanifiesto que si bien el movimiento sindical ha tomado creciente conciencia sobre la situación dedesigualdad existente entre los géneros en la esfera del trabajo y ha considerado intervenir a favor demejorar las condiciones laborales, ampliar la oferta educativa, y promover la creación de instanciasorganizativas de las mujeres, aun se carece de una acción sistemática y, los planteamientos de las mujeresno son parte del "mainstream" de la agenda sindical. Los intereses de las trabajadoras no recibenconsideración diferenciada del interés general. Con respecto a la participación en la organización sindical,las autoras señalan la existencia de un "círculo vicioso", determinado por la insuficiencia de participación delas mujeres como para lograr una incidencia efectiva en la agenda y esta baja participación es debidafundamentalmente a que sus necesidades no son suficientemente consideradas por la dirigencia sindical.Esto tiene su origen, según algunas experiencias, en el hecho de que en la negociación colectiva el7 Lucena, Héctor: El movimiento sindical ante las nuevas formas de organización del trabajo. Revista Nueva Sociedad, No. 184. Caracas,Marzo-Abril 20038 Feres, María Ester y Hennquez, Helia: Sindicalismo Latinoamericano y la Acción por la Igualdad de Oportunidades para las Mujeres. OIT,1995. Esta publicación recoge los resultados de encuestas llevadas a cabo por Centrales Sindicales de ocho países: Argentina (CGT), Bolivia(COB), Brasil (Forga Sindical), Colombia (CUT), Chile (CUT), Paraguay (CUT) y Venezuela (CTV). El objetivo fue identificar lasprincipales necesidades de las mujeres trabajadoras respecto al logro de la igualdad de oportunidades en el mundo del trabajo, así comodeterminar los avances alcanzados hacia el interior de las respectivas organizaciones sindicales.http://www.oit.org.pe/WDMS/bib/publ/doctrab/dt_023.pdf 10Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónparadigma a considerar es el masculino que es ciego a los intereses y problemas específicos de género delas trabajadoras. A esto se suma el hecho de que la presencia de mujeres en el diálogo de lasnegociaciones es mínima y no siempre expresa una voz representativa de los intereses de género.Los pocos trabajos realizados sobre el tema en Venezuela demuestran que la presencia de mujeres en elpoder sindical ha sido excepcional, pese a que desde los años 60 del siglo pasado se habían comenzado acrear los departamentos de la mujer o de la mujer y la familia que luego se convirtieron en SecretaríasFemeninas, pero éstas no han tenido impacto significativo en la elevación de la presencia de las mujeres enlas posiciones directivas, ni han logrado influir en la adopción de criterios de genero en la contratacióncolectiva. Se estima, por otra parte que en la mayoría de los sindicatos existentes no existen talesSecretarías de la Mujer, especialmente en la fuerte oleada de nuevos sindicatos paralelos que están siendoestimulados desde el gobierno como parte de su estrategia de confrontación con el sector empresarial.En los años 90 existían varias Federaciones sindicales: la Confederación de Trabajadores de Venezuela,CTV, la Confederación Unitaria de Trabajadores, CUTV; la Confederación de Sindicatos Autónomos,CODESA; y la Confederación General de Trabajadores, CGT. Por primera vez en 1990 una mujer formóparte de la Directiva de la CTV y esta proporción se mantiene en el presente, aunque también hay que decirque actualmente hay 5 mujeres en los Comités Directivos de las 23 Federaciones Regionales deTrabajadores. En el resto de las federaciones existentes en los años 90, ha habido un retroceso respecto alliderazgo formal de las mujeres, pese a que en la CGT, una mujer pudo llegar a ser la Secretaria General yque la CTV llegó a crear programas de formación especialmente dedicados a las mujeres en su institutoespecializado para estas labores INAESIN. Puede afirmarse que en algunas Federaciones ha penetrado laconciencia de género como motor de las luchas de unas pocas dirigentes, pero no se trata de un hechogeneralizado en las masas trabajadoras de las propias mujeres sindicalizadas.1.5 La participación en los procesos y estructuras de los partidos políticos.Los partidos políticos han sido el factor que principalmente ha impulsado efectivamente la presenciapolítica de las mujeres, con las limitaciones y obstáculos que para ellas se originan en las culturas políticasandrocéntricas de estas organizaciones.En los orígenes del sistema partidario a principios del siglo XX, existieron en algunos casos, estructurasformales dedicadas a la militancia femenina que han llegado a perdurar, pese a sus debilidades. Desdeentonces, con acentos y énfasis diversos las mujeres en los partidos han sostenido una lucha persistente porjerarquizar su presencia y participación en estas organizaciones. Pero han sido esfuerzos infructuosos en lamayoría de los casos como lo demuestran las cifras de la presencia de las mujeres en las direccionespartidarias y el magro lugar que ocupa la problemática de las mujeres en las tesis doctrinarias de estas 11Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónorganizaciones o en las propuestas y agendas de políticas públicas que aparecen en los momentoselectorales.En los partidos como en los sindicatos es obvio el ejercicio de la cooptación autoritaria ejercida por elliderazgo masculino, que favorece abiertamente a los varones en la selección de quienes serán favorecidoscon postulaciones y candidaturas de todo tipo para la vida política y pública. Esto ocurre actualmente tantoen las fuerzas políticas que están en la oposición como entre las alianzas que gobiernan. Se trata de unfenómeno histórico vinculado estructuralmente con el modo masculino de ejercicio del poder y elsignificado que se le atribuye. A esto hay que sumar el hecho de que esta cultura política androcéntrica hacemuy difícil para las mujeres emprender iniciativas contracorriente, no sólo por la subordinación que imponela fuerte estructura jerárquica de los partidos dominada por varones, sino porque la identidad partidaria esabsorbente de cualquier otra identidad como la que podría estar representada en las iniciativas internas afavor de la igualdad de género lo que, en algunos casos, puede exigir a las mujeres del partido una doblemilitancia que a veces resulta insostenible: una por la causa de la igualdad y, la otra, por la doctrina delpartido que no acepta el planteamiento por la igualdad. Esto no es un ejemplo teórico, sino una realidad quese está dando en algunas de nuestras organizaciones políticas en este momento.Los asuntos de las mujeres en los partidos venezolanos tienen limitada legitimación y han ganado pocoespacio en las agendas partidarias de fuerte acento masculino y en algunos partidos, hasta misóginas. Poreso para las mujeres el acceso a la participación, la carrera y el liderazgo político representan experienciasarduas. Por otra parte hay que anotar que en la mayoría de los partidos políticos venezolanos, la condiciónfeminista es generalmente rechazada o recibida con hostilidad, aun en los casos de partidos, como el degobierno en cuyo discurso político operante, pareciera ser aceptado; la realidad es otra, las decisiones soncontrarias a este discurso aparentemente tolerante e inclusivo.En Venezuela la presencia de las mujeres en el liderazgo de los partidos va desde el caso de organizacionesque presentan situaciones de abierta exclusión hasta las que tienen una presencia minoritaria o simplementesimbólica o del tipo tokenwoman, Del conjunto de las siete organizaciones políticas más importantes,incluyendo el partido de gobierno, sólo dos partidos políticos (Acción Democrática y Movimiento alSocialismo) tienen cuotas interna. En general, aun con el sistema de las cuotas en aquellos partidos dondeéstas existen, las mujeres que hacen presencia permanente o sistemática, no aparecen con liderazgos dealguna significación al interior de sus toldas políticas y carecen de auténtica proyección como líderes dealcance extrapartidario. Muchas de ellas no aparecen, no son visibles y a menudo la propia militanciadesconoce quienes son todas sus “representantes” por la cuota interna en las jerarquías del partido, conexcepción generalmente de quien ocupa la jerarquía femenina más elevada. Por otra parte la existenciaformal de la cuota no es garantía de que se la respete. En los últimos tiempos, aun en los partidos que lainstituyeron, desapareció en la práctica. 12Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónPuede decirse que en general en Venezuela los partidos cultivan un cierto clima de apartheid político para elliderazgo de las mujeres; hay partidos donde no hay una organización interna de las mujeres, otros que si latienen pero que no es parte de la estructura de decisiones y finalmente hay partidos donde existe, pero sininfluencia clara y manifiesta, reconocida y claramente visible en las decisiones que tienen que ver con elrumbo político de la organización. En ciertos partidos la responsable de la Secretaría Femenina es parte delórgano de mayor jerarquía en la estructura partidista, pero en otros donde existe algún órganos para lasmujeres, no son parte de la dirección partidaria.. No hay ningún partido en Venezuela que haya desarrolladoestatutariamente o en documento específico, una tesis o postura o doctrina sobre las mujeres que militan ensus estructuras o sobre el resto de las mujeres en el país a las cuales tendrían que servir si llegan al gobiernoy generalmente el discurso oficial partidario no incluye una perspectiva de género, ni una propuesta de lasmujeres sobre las mujeres o de la organización sobre sus frentes internos o externos. La asexuación e in-diferenciación del discurso y la aparente neutralidad de las tesis, doctrinas y programas de gobierno,esconden la exclusión efectiva de la consideración del tema de la igualdad y la atención a las diferencias degénero.En términos generales el tratamiento que reciben las mujeres esta signado por la disminución de suscapacidades y la sub valoración de sus aportes. En muchos casos se les asignan roles partidarios quecontienen elementos de los roles tradicionales del género femenino. En las áreas urbanas la acción de lospartidos tiende a ser menos excluyente; sin embargo en zonas apartadas o rurales las mujeres son asignadasa roles muy cercanos a lo doméstico. Hasta hace muy poco y quizás todavía las mujeres son las encargadasde preparar los agasajos que se ofrecen a los líderes hombres cuando realizan labores de activismo.Por otra parte es frecuente el hecho en algunos partidos, las mujeres que militan en la organizaciónpartidaria tanto en la dirección como en las bases, actualmente no parecen demostrar inclinación a favorecerel ascenso de otras mujeres, ni a organizarse efectivamente para ejercer presiones para lograrlo, aun cuandoes necesario reconocer que en el pasado hubo experiencias intra partidarias en algunas organizacionesdonde las mujeres se unieron a favor de demandas colectivas de participación y liderazgo. Esto fue, porejemplo, lo que hizo posible la cuota interna en Acción Democrática en 1981.1.6 La participación en el mundo de la gerencia empresarial.Los escasos trabajos de investigación que se han desarrollado en Venezuela sobre el tema de las mujeres enla gerencia pública y privada, la mayoría se realizaron en la última década del siglo pasado. Quizás eltrabajo pionero en esta rama fue el de Esmeralda Garbi y Giovanna Palumbo, del Instituto de EstudiosSuperiores de Administración, IESA, publicado en 1988, con el título de “Mujeres Gerentes en laVenezuela de hoy” donde abordaron el tema de las posibilidades y dificultades que se imponen a lasmujeres en la carrera gerencia. Analizaron la posición de las mujeres en cargos directivos en 600 empresas 13Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliacióndel país y encontraron que las mujeres eran el 7,7% de quienes ocupaban la Presidencia, Vicepresidencia oGerencia general; 18,1% estaban en las posiciones de tesoreras, Contralores o similares; 18% en Finanzas yAdministración,; 10,3 en Mercadeo y ventas; 44,6% en Departamentos de Personal, Relaciones Humanas orelaciones Industriales y sólo 7, 6% en Producción, Operación y manufactura. El estudio demostró que elnúmero de mujeres gerentes es mayor donde ellas son las dueñas del capital (51%) y la mayoría esta en lasramas del comercio (28%), mientras que en la industria manufacturera son 27%, en Servicios 19 y 16% enestablecimientos financieros. El estudio demostraba que las mujeres están ubicadas en posiciones o sectoresmenos remunerados o rentables.Con posterioridad y desde el mismo IESA la autora Patricia Márquez estudio con gran dedicación lasituación de las venezolanas en la gerencia y en se interesó principalmente por determinar los rasgos de lacultura gerencial venezolana respecto a las diferencias de género y los paradigmas de comportamiento delas mujeres y hombres en la actividad gerencial. Sus trabajos la llevaron a concluir las desventajas quedeben enfrentar las mujeres frente a las culturas masculinas que dominan este espacio y lasubrepresentación femenina en las posiciones de poder de todas las empresas investigadas. La proporciónde mujeres en las juntas directivas de 35 empresas venezolanas, revela que el porcentaje de mujeresdirectoras suplentes es en varias empresas notablemente mayor al de mujeres directoras. En algunas deestas empresas las mujeres directoras suplentes son familiares (esposas, hijas o hermanas) de lospropietarios o accionistas mayoritarios y en general la presencia femenina es claramente minoritaria. 9 Lamisma autora en otro trabajo10 señala que el cambio en la composición de las juntas directivas de empresasen el mundo es lento y a propósito de ello cita datos recopilados por el profesor del IESA MaximilianoGonzález sobre la composición de juntas directivas de 44 empresas venezolanas (1984-2000), que indicanque más de la mitad de las empresas jamás ha tenido una mujer en su junta. Alrededor de un tercio de lasempresas han tenido de una a dos mujeres, mientras que tan sólo 7% han incluido más de tres mujeres.2.- Análisis de las políticas públicas y desarrollos legislativos orientados a la promoción de laparticipación política de las mujeres en los últimos 12 años. Aciertos, vacíos y retrocesos.2.1 Análisis de las políticas existentes dirigidas a la participación política de las mujeresLa participación política de las mujeres no ha sido un área de interés para las políticas públicas estatales nigubernamentales. En el orden de las políticas de Estado, los principios que resultan aplicables a laparticipación política de las mujeres están consignados de manera general en la Constitución Nacional y enaquellas legislaciones que tienen que ver con la normativa institucional de los órganos del poder público yde las organizaciones ciudadanas. En este marco sólo muy recientemente ha habido algunos desarrollos9 Márquez Otero, Patricia: La mujer gerente en Venezuela "Piensa como un hombre, actúa como una dama, trabaja como unburro" . http://www.revistainterforum.com/espanol/articulos/100101mujer.html10 Marquez , Patricia: Cambios de conejo y otros de tortuga. Las transformaciones sociales no ocurren todas a la mismavelocidad. El Universal, Caracas. Edición especial 97 aniversario. 14Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónespecíficamente vinculados a la consideración de la condición y situación de las mujeres en lo que a suparticipación política se refiere. Ha sido un tema históricamente omitido en la acción de los gobiernos. En lademocracia venezolana, ni antes cuando se denominaba representativa, ni ahora cuando pretende serreconocida como protagónica, las mujeres han tenido voz y representación propia y directa en el diálogo depolíticas públicas, pese a que ha habido y hay mujeres en los poderes con poder formal suficiente paraproponer y lograr avances sobre el asunto.2.2 Políticas estatales y gubernamentales; su evolución desde la obtención de los derechospolíticos hasta el presente: aciertos, vacíos y retrocesos2.2.1 Políticas estatales.Desde la primera Constitución que consagró la igualdad ante la ley, conjuntamente con los derechospolíticos (voto y elegibilidad) en 1947, hasta el presente, la igualdad tiene simple existencia de jure comolo demuestran las grandes brechas de género que se manifiestan en la presencia de mujeres en los procesosy posiciones políticas significativas tanto nacional como localmente. Políticas estatales en la materia: mandatos generales y parciales Constitución RBV Ley partidos políticos, LEY Igualdad reuniones públicas, Oportunidades manifestaciones para la Mujer Legislaciones sobre participación Ley Orgánica comunitaria y Procesos Electorales popularEl carácter puramente nominal de la igualdad política de género está demostrado en: a) la insuficiencia delas legislaciones que podrían desarrollar el principio constitucional de igualdad en lo político y promoverla,b) en el caso omiso o violación que se hace de las normas existentes que la consagran, y c) en la ausencia depolíticas gubernamentales que ejecuten el mandato de la igualdad en la acción de los poderes públicos.Si bien la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) no es la primera que consagradirectamente el principio de igualdad ciudadana, si es la primera que desarrolla explícita y directamentecondiciones jurídicas para la interpretación del principio de igualdad de los derechos ciudadanos. Loselementos más importantes que desarrolla el Artículo 21 de la CRBV en relación con ello son: 15Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliación a) establece, de manera clara y directa, la garantía legal de la igualdad real y efectiva; b) establece con precisión la diferencia entre la Igualdad formal o lo que dice la ley, y la “igualdad real y efectiva”; c) Al establecer que el Estado garantiza que lo que dice la Constitución, se concrete en la realidad de los hechos, hace explícitamente responsable al Estado de la Igualdad de las y los venezolanos; d) confiere a los Poderes Públicos capacidad para adoptar Acciones Positivas, cuando sean necesarias para garantizar la Igualdad Real y Efectiva.Este concreto mandato tan amplia y detalladamente expresado, se ha quedado en el papel en lo que al temaque nos ocupa se refiere, como lo demuestra el hecho de que el avance que se logro con la paridad para laselecciones de noviembre de 2008, fue parcial y resultó efímero.Respecto a otras políticas estatales y la miopía legal respecto al tema, un ejemplo típico es la envejecida Leyde Partidos Políticos que expresa la naturaleza de estas organizaciones de una manera escueta, casiprimitiva y sin asideros conceptuales que obliguen a los partidos a respetar el principio de representación delcual son doctrinaria y conceptualmente los factores eficientes en razón de su declarada vocacióndemocrática. Por su parte la Constitución (ni la anterior ni la más reciente) no se refiere a los partidos demanera directa, ni pauta ninguna disposición sobre sus funciones políticas o sociales. En Venezuela, comoen otros países de la región, hay un déficit normativo respecto a los partidos políticos lo cual deja elasunto de la democracia de género a lo interno de estas organizaciones a los vaivenes siempreandrocéntricos y excluyentes de las jefaturas de turno, que si antes fueron abiertamente misóginas, hoyofrecen una misoginia light, amparada por las disposiciones políticamente correctas, que finalmente noliquidan la exclusión y que mantienen a raya las aspiraciones de las mujeres sobre la igualdad de géneroen la vida política.Hace una década, el tema de la participación política en lo que al derecho a la elegibilidad o sufragio pasivo-como es denominada en ciertos textos especializados- se refiere, había recibido, como resultado delesfuerzo colectivo de las mujeres una importante ampliación en su base jurídica, cuando en la Ley delSufragio y Participación Política, (LSPP 1997) se había incluido un Artículo, el 144, que consagraba laexistencia de una cuota de 30% para candidaturas femeninas en las listas postuladas a los cargos de elecciónpopular. Las cuotas ya tenían antecedentes en el país, pues el partido social demócrata, AcciónDemocrática, la había establecido en sus estatutos desde 1981 y para entonces la cuota partidaria habíallegado al 25%, sin que esta disposición se respetara en todas las filiales partidarias, aun cuando se mantuvopara los cargos nacionales. Otros partidos, también adoptaron la cuota, sin mayor rigurosidad en sucumplimiento y otros siempre se mostraron adversos a ella. La vida de la cuota establecida en la LSPP fue 16Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónefímera ya que en el año 2000, el naciente Consejo Nacional Electoral, decidió ejecutivamente por DecretoLey del Presidente de la República, “desaplicar” el Artículo 144 de la Ley donde se consagraba la cuota conel argumento de que era “inconstitucional” porque violaba la igualdad establecida para las y losvenezolanos en el Artículo 21 de la Carta Magna y creaba una ventaja inadmisible de las mujeres sobre losvarones. A raíz de la “desaplicación” del artículo 144 (cuota del 30%) la Presidenta del INAMUJER paraese momento justificaba esta medida señalando que la desaplicación citada era un mal pasajero pues elgobierno estaba comprometido con hacer del 50/50 una realidad, asunto que nunca se cumplió, pese a queesta funcionaria convertida años después en Ministra del Poder Popular para los Asuntos de la Mujer y laIgualdad de Género, mantuvo esta promesa hasta su salida del cargo hace dos años, para ingresar comoDiputada a la Asamblea Nacional.El proceso que se inició posteriormente en el Tribunal Supremo de Justicia reveló nítidamente el rezagoque en la moderna doctrina jurídica y en la Filosofía del Derecho posee el alto Tribunal respecto delas concepciones actualizadas en materia de igualdad, equidad y de acciones positivas. Un hecho querevela una gran inconsistencia histórica en los partidos venezolanos de todo signo, es el que no exista unanormativa que obligue a prácticas más actualizadas de la representación y de la representatividad. Estohace que la representatividad de la democracia venezolana no sea representativa, no sólo en igualdadde género y ciudadanía sino en otros sentidos. Pues se trata no sólo de tener presencia sino de tenerrepresentatividad que son dos conceptos diferentes. Se podría hasta afirmar que hemos tenido algunosavances en presencia pero que esta no se refleja en una representatividad conciente, comprometida,capacitada, pluralista, democrática, y eficiente para el logro de los objetivos de la igualdad de géneros. Estosignifica en nuestro criterio que las mujeres que están presentes sólo excepcionalmente son representativasde los intereses prácticos o estratégicos de género.Por otra parte está la Ley de Igualdad de Oportunidades, de la que, como se sabe, sólo se han aplicado dosartículos desde su efectiva promulgación en 1999 y contiene disposiciones en materia de derechos a laparticipación política, bastante precarios y puramente declarativos. Como la Ley no contiene ningúnmecanismo de sanción y el órgano público a cargo de su vigilancia ha hecho caso omiso a las obligacionescontenidas, la Ley en todo su articulado no ha sido más que un “saludo a la bandera”. La materia departicipación de las mujeres crea obligaciones que nadie cumple. Es una Ley sin dolientes dentro de losPoderes Públicos.Por otra parte están las nuevas legislaciones que estimulan la participación comunitaria y popular, querecibieron gran impulso sobre la base de las decenas de artículos constitucionales que promueven laparticipación de las y los ciudadanos o, directamente, la participación popular. Sin embargo en estaslegislaciones no hay señalamientos que indiquen disposiciones que estimulen, favorezcan o desarrollennormativas dirigidas a estimular la participación política de las mujeres y en todo caso, muchas de estas 17Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónformas de participación de base, están siendo manejadas políticamente en interés de los objetivos políticos ypartidarios del gobierno11 Se ha mencionado que en estos nuevos órganos del poder popular la presencia demujeres es relevante, pero el ejercicio de la ciudadanía está empañado por la manipulación política y porquees difícil entrar en esos círculos a evaluar objetivamente los alcances de su impacto real en la ciudadanía delas mujeres. Son pocos trabajos de campo que se han realizado sobre este sector de mujeres de base,insertadas en estas organizaciones populares tuteladas por el gobierno. En uno de ellos realizado en 2010,por Natalia Brandler12 se dice: “Aún cuando el trabajo comunitario representa para muchas mujeres una oportunidad de resolver algunos de sus problemas materiales y prácticos y de que su adscripción a organizaciones de base vinculadas con el Estado (los Consejos Comunales, los puntos de encuentro del INAMUJER) les facilita la obtención de recursos y beneficios sociales, la realidad es que las necesidades de las comunidades son tan grandes que no se resuelven con las donaciones que reciben del Estado. Además, la instalación de los Consejos Federales, instancias a las cuales debían subir estas necesidades de las comunidades para la elaboración de políticas públicas a nivel estadal o al menos municipal, nunca se produjo. Por otra parte, la participación política de estas mujeres tiene lugar en un espacio que ha dejado de ser público para convertirse en el espacio casi exclusivo del chavismo, donde la acción política, en el sentido que le da Hanna Arendt a este concepto (Borrell-Merlín, 2005), está limitada por un discurso único y un espacio donde hay pocas posibilidades para otras alternativas políticas y donde el diálogo se da solo entre los que son “de los nuestros” y que por lo tanto, es excluyente. Una muestra de esta alineación entre las mujeres en funciones de gobierno y el partido oficialista PSUV puede verse en la página web del INAMUJER, que destaca en su portada las “Líneas de Chávez.” (Subrayado nuestro)2.2.2 Políticas gubernamentales.Por otra parte, los gobiernos no han sancionado ni ejecutado ninguna política pública formalmenteestablecida y dirigida a atender las demandas y necesidades de de participación política eficiente de lasmujeres venezolanas. El tema de la igualdad de género no aparece en los escasos documentos producidossobre planeación nacional. Sin embargo hay que señalar que el Instituto Nacional de la Mujer, publicó enuna fecha no precisada un “Plan de Igualdad para las Mujeres. 2004-2009”, sin que en dicho documentoaparezca ninguna indicación de la fecha o el órgano que le dio sanción formal, pero en el que aparece comoprimer responsable el propio Presidente de la Republica, cuyo apoyo es solicitado por la entoncesPresidenta del Consejo en la Presentación. . En dicho documento aparece el tema con las características quese observan en los cuadros copiados a continuación, correspondientes a las páginas 36 y 37 del Plan.11 Machado M, Jesús E. en su trabajo titulado “Participación social y consejos comunales en Venezuela” , publicado en laRevista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales, 2009, vol. 15, nº 1 (ener.-abr.), pp. 173-185, proporcionó las siguientesinformaciones: Existe una Ley de los Consejos Locales de Planificación Pública, del 12 de junio de 2002, la Ley Orgánica delPoder Público Municipal, del 8 de junio de 2005, la Ley de los Consejos Comunales, el 10 de abril de 2006 y el 31 de julio de2008, fueron publicados en la Gaceta Oficial ventiséis (26) decretos con Rango, Valor y Fuerza de Ley y en 14 de ellos sehabla de consejos comunales, diversas formas de organización y participación comunitaria, popular, de organización social,comunidades organizadas.. Hay que hacer notar que en la época cercana al referéndum que se sometió a consulta en 2008, laministra del Poder Popular para la Participación y Protección Social, Erika Farías, declaró en un acto en el Teatro TeresaCarreño que: "A partir de este momento, cada consejo comunal se constituye en un comité por el Sí. Es un órgano del poder.Todos deben ser organizaciones para la Batalla del Sí. Comités de tierra, mesas de energía, mesas de telecomunicacionesson comités por el Sí (...) Hay que entender que es un trabajo político; hay que dejar de lado cualquier otro proyecto paraponer la lucha. Ninguno de los problemas que vamos a solucionar en la comunidad podemos abordarlo sin una fuerza”... Elluchador social Santiago Arconada señalaba que muchos consejos comunales los están convirtiendo en apéndices del PartidoSocialista Unido de Venezuela (PSUV) y que esto constituye la mejor formar de aniquilar esta experiencia organizativa12 Brandler, Natalia: Diez años de desigualdades de género en el ejercicio de los derechos políticos. Mimeo, Caracas, 2011 18Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónDejando a un lado cualquier observación sobre los fallidos aspectos metodológicos de este plan, se puedeconstatar fácilmente que es un conjunto de promesas incumplidas: Los Objetivos parecieron valiosos peroninguno fue asumido seriamente como orientaciones en la práctica de gobernar: 1) Impulsar la inclusión del50/50 de participación política en la Ley Orgánica del Poder Electoral; 2) Profundizar el empoderamientode las mujeres a través de las organizaciones comunitarias y en especial con los Puntos de Encuentro conINAMUJER; c) Impulsar la creación de la Organización Nacional de Mujeres que incluya a todos los 19Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónmovimientos, grupos y asociaciones de mujeres del país; 4) Velar por el cumplimiento de todas las leyesque favorecen a las mujeres a través de medidas positivas cuando estas no se cumplan. Nada de esto se hacumplido y reflejan una situación de fantasía e inviabilidad, aparte de retraso conceptual que no vale la penacomentar más ampliamente porque está a la vista.2.3 Las políticas existentes y su impacto en los hechosLa pauta de la representación representativa no se cumple en nuestra democracia venezolana, Las mujereshemos estado ausentes de la agenda política del colectivo de quienes nos han representado y de la a deaquellas o aquellos a quienes hemos elegido directa o indirectamente, para la gestión de nuestras libertadesy derechos. Si bien en los poderes públicos, como ocurrió en el desaparecido Congreso Nacional lasmujeres parlamentarias crearon la Comisión Bicameral de los Derechos de las Mujeres y lograronimpulsar importantes leyes, el grueso del trabajo parlamentario y legislativo hasta el presente no ha asumidoel tema de la igualdad en el mainstream de sus iniciativas. La Igualdad es un principio latente, que no semanifiesta en la normativa legal, la cual, por el contrario, encierra claras formas de discriminación jurídica –como las del Código Penal- sin que en el Poder Legislativo haya dolientes con poder para hacer de laIgualdad algo más que un enunciado formal del texto constitucional.Las leyes que nos favorecen han sido iniciativas puntuales que han costado inmensos esfuerzos a lasmujeres y grupos que las apoyaron en contra de muchos pareceres, incluso de algunas mujeresparlamentarias incapaces de comprender en algunos casos su importancia para la plena efectuación de laciudadanía de las mujeres. Algo semejante ha ocurrido con otras iniciativas de los gobiernos y de la acciónde la Judicatura.Mucho más lejano está el que tales representantes sean expresión legítima, es decir producto del consensodialogante de las mujeres, de nuestras aspiraciones y derechos. La representatividad no tiene en nuestrademocracia perfil de género, ni en lo que la representación crea y ejecuta en su agenda como asuntos deinterés nacional, ni en la presencia proporcional de las mujeres y los hombres, ni discursos de los y lasrepresentaciones en funciones efectivas.Desde otra perspectiva conviene anotar que las y los analistas coinciden en afirmar que el deterioro de lasinstituciones que configuran el Estado de Derecho en Venezuela ha tenido consecuencias adversas para elejercicio de los derechos políticos en general y de las mujeres en particular. Los rasgos más evidentes de esedeterioro que afecta negativamente los derechos políticos de las mujeres venezolanas son:1 La decisión administrativa del Consejo Nacional Electoral CNE, de fecha 21 de marzo de 2000,que desaplicó la cuota electoral de género (30%) establecida en el artículo 144 de la Ley Orgánica delSufragio y Participación Política, sin que ningún partido político protestara por este atropello. Como hemos 20Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliacióncomentado se elevó ante el Tribunal Supremo de Justicia TSJ una demanda de nulidad contra estaresolución.2) El TSJ a través de su Sala Electoral declaró la improcedente de la demanda contra la Resolución N°000321-544 y en su Circular N°31, reconoce como válida la resolución del CNE. Esta decisión viola elArtículo 21 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que establece la legitimidad de lasmedidas de acción positiva.3) En los informes del Observatorio venezolano de los Derechos Humanos de las Mujeres, se señala que losresultados de las Elecciones Regionales del 31 de Octubre de 2004, demostraron que la desaplicación de lanorma de la cuota de 30% para las mujeres en las listas de candidaturas produjo una disminución de lapresencia de las mujeres en las listas y en poscargos electos. Solo el 12.6% de las candidaturas fueron paramujeres y para el cargo de alcalde o alcaldesa, de un total de 2.619 candidaturas fueron electas 29 mujeres,el 8.9% de las candidatas, o sea el 8.7% de los 334 alcaldes electos a escala nacional.4) En las elecciones de 2004, y por la presión que las mujeres organizadas ejercieron tanto sobreINAMUJER y sobre las rectoras del Consejo Nacional Electoral para las elecciones de diputados ydiputadas a la Asamblea Nacional en diciembre de 2005, el organismo electoral dictó en abril del mismoaño otra medida administrativa que exigía se aplicara la paridad 50% para los hombres y mujeres en laslistas de candidaturas y, advertía, que estaría alerta para velar que se cumpliera esta disposición. Además sereservaba como única sanción el derecho a publicitar las listas de los partidos y grupos electorales que nocumplieran esta disposición. Esta denuncia pública no sucedió jamás. La impunidad también se expresa enel incumplimiento de la normativa electoral, especialmente la que no tiene carácter de ley obligatoria niinstituciones que se vean obligadas a imponer sanciones.En las Elecciones Municipales y Parroquiales del 07 de Agosto de 2005, a escala nacional sólo el 23.1%fueron mujeres, de un total de 1.337 concejales y concejalas electos nominalmente. Solamente en cuatro (4)de los veinticuatro (24) estados las mujeres alcanzaron o sobrepasaron el 30% que había sido establecido enla derogada cuota de género. En total, en todo el país fueron electas por listas en las circunscripcioneselectorales un total de 26% (611) concejalas principales y 54.8% (1.234) concejalas suplentes.El estudio de la composición de las listas de candidaturas para entonces, muestra que había mujeresaspirantes en número significativo y que son sus posiciones desventajosas (suplentes o relleno en puestosfinales) en esas nominaciones lo que les impide llegar a los cargos. Esto fue evidente entre los partidos queapoyan la gestión del Presidente Chávez, ya que habiendo participado con una mayoría indudable debido alprocedimiento que emplearon con el nombre de “Morochas” , las mujeres no alcanzaron proporciones 21Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónapreciables, aparte de que tal procedimiento violaba abiertamente el principio de representaciónproporcional de las minorías.En las elecciones para diputadas y diputados a la Asamblea Nacional en diciembre sólo el 16% de laspostulaciones fueron femeninas, según informó el CNE. Se eligieron 167 diputadas y diputados, todos departidos y grupos de electores que apoyan al gobierno actual. De las y los electos sólo 29, es decir, el17,37%, fueron mujeres. Hay que recordar que en aquella oportunidad casi todos los partidos y grupos deelectores de la oposición se retiraron y no participaron en el proceso. La ausencia de oposición en estaselecciones, permitió que un grupo de candidatas oficialistas pudieran ser electas, aun estando en posicionessecundarias en las listas. En opinión de Magally Huggins, especialista en el tema, esto indicó, que sientraron tan pocas mujeres, es porque estaban en posiciones muy poco salidoras. También se supo, a travésde las Misiones de Observación Electoral que no se sanciones a las listas que no cumplían lareglamentación del CNE sobre el 30% de candidatas. El número de mujeres electas a la AsambleaNacional ha sido, hasta la fecha, el mayor y ello muy probablemente al retiro de la oposición de la contiendaelectoral.Se observó un panorama diferente en la estructura de la administración electoral. Las mujeres constituyeronla inmensa mayoría de los comités de los centros de votación en muchos Estados, y muchas mujeresdesempeñaron diferentes funciones en las secciones municipales y regionales del CNE, especialmente lafunción de coordinadoras. En los niveles ejecutivos del CNE se observó una menor presencia de mujeres, apesar de que dos de los cinco miembros de la directiva son mujeres (Ultimas Noticias, 30-07-2006).De todo lo señalado podemos concluir que siguen siendo las mujeres a nivel de las opciones departicipación política en las diferentes instituciones electorales y en muchos partidos políticos, las querealizan las labores básicas y administrativas, pero disminuyen su presencia en las posiciones ejecutivas yen las listas de candidaturas para los cargos de elección popular. Podríamos añadir que los números hablande un retroceso que debe ser supervisado para próximas elecciones, a pesar de la propuesta de la paridad enel discurso político actual.Actualmente de las cinco personas integrantes de la directiva del Consejo Nacional Electoral (CNE),cuatros de ellas son mujeres, reconocidas todas como afines al gobierno. Sólo uno de los cinco miembros esconsiderado no afecto al gobierno y abierto a dialogar con la oposición. Las mujeres fueron tambiénmayoría en los niveles inferiores de la administración electoral, como miembros de centros de votación.El las últimas elecciones a la Asamblea Nacional, las Diputadas electas suman el 16% de todos los escaños.Y uno de los datos más importantes que debemos tener en cuenta por su actualidad e implicacionespolíticas es el de los resultados de las recientes elecciones primarias celebradas el 12 de febrero de 2012 porla coalición opositora: el total de las candidaturas fue: 957 hombres, 119 mujeres .(11%). Las y los electos 22Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónaparecen con las siguientes proporciones: 241 hombres (91,3%) y 20 mujeres (8,3%). También esimportante reconocer que en las últimas elecciones efectuadas en el país las postulaciones de mujeres hansido más numerosas desde el partido de gobierno que desde las fuerzas opositoras.3.- Los grandes desafíos en materia de igualdad política. Propuestas para el debate públicoy electoral.3.1 Aspectos teóricos básicos a ser considerados en la construcción de una agenda de políticaspúblicas en este tiempo.3.1.1 Perfiles actuales de la teoría y la doctrina en materia de Igualdad, Equidad y ParidadInfortunadamente, tal como asomamos en párrafos anteriores, en nuestro país, los organismos que tienen laresponsabilidad de hacer efectivo el mandato constitucional de Igualdad y dar respuesta a las sostenidasdemandas de las mujeres por la obtención de cuotas de participación política y más recientemente de lograrla paridad en los cargos de elección popular, demuestran estar bastante al margen de las nuevasconcepciones que han enriquecido la concepción del principio constitucional de igualdad, pese a los clarosindicios que el Artículo 21 contiene acerca de la necesidad de revisar los criterios con los cuales laJudicatura o la Magistratura del Tribunal Supremo de Justicia, hace interpretación del mismo.El mandato constitucional de igualdad –como el resto de ellos en la carta magna- tiene como función serreferente de las políticas públicas a las que corresponde consagrarlo en la práctica de las acciones públicas.El sentido que se atribuye a la igualdad tiene diversas vertientes as que no siempre satisfacen las demandasde los sectores sociales que pugnan por su logro. De hecho hay que partir de la premisa de que la igualdad,hoy por hoy tiene carácter multidimensional, y son diversas las disciplinas que concurren al esfuerzo designificar apropiadamente la igualdad: la Filosofía Moral y Política, la Filosofía del Derecho, las doctrinas ydisciplinas vinculadas a la Justicia, a los fenómenos del ámbito jurídico y a los Derechos Humanos. SegúnDworkin el valor último en el cual descansa toda la Teoría Política actual es la Igualdad, pero las diversasteorías la expresan de manera diversa. Hoy en día hay nuevas perspectivas doctrinarias en el Derecho,desde otras bases filosóficas, especialmente el desarrollo del Derecho Anti Discriminatorio y la riquezaconceptual y terminológica derivada de la jurisprudencia en la materia.Por ello su significación transita por las tres perspectivas desde las cuales podemos entenderla, asunto delcual no siempre están concientes quienes se ocupan de hacerla efectiva o desarrollarla en leyes o enprogramas concretos. El discurso sobre la igualdad puede asumirla en las siguientes perspectivas: a) laigualdad como principio; b) la igualdad como concepto; c) la igualdad como derecho. Lo interesante deesto es darnos cuenta de que en cada caso los sentidos se relacionan pero no son exactamente iguales, ni seapoyan en los mismos supuestos. 23Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliación3.1.2 La igualdad como principioLa consideración primaria de la igualdad como un principio superior vinculado al Ethos de la vida social endemocracia es valor fundante del Estado de Derecho, como elemento que otorga coherencia al sistemademocrático desde el “deber ser”13. Antonio Pérez Luño,14 ha estudiado detalladamente los sentidos que dela igualdad en el marco jurídico español, señala que como todo principio jurídico, la igualdad es másconcreta si se la considera como un valor, como ocurre en algunos textos constitucionales y en tal tieneconsecuencias jurídicas: a) la generalidad, b) que no haya excepciones o privilegios que nieguen laigualdad, y c) promover las condiciones concretas que la garanticen. Representa un ideal normativo dadolas diferencias entre los seres humanos.3.1.3 La igualdad como derechoLa igualdad es un derecho que de una u otra forma, bajo ciertas condiciones ha estado presente en lasdefiniciones formales básicas del orden social en casi todas las épocas y sociedades, aunque no apareciesecomo enunciado jurídico tal como se entienden actualmente los derechos. En la antigüedad el enunciado dela igualdad era excluyente y legitimaba desigualdades y privilegios asignados a ciertos grupos sociales, queeran los iguales entre si. El enunciado ha variado con el tiempo, hasta que en su significado formalsustantivo se encuentra como elemento de base de la estructura jurídica que, desde sus inicios, ha definido alEstado de Derecho primero y luego el Estado Social de Derecho, desde la aparición de éste último a finesdel siglo XIX.El enunciado principista de la igualdad en la declaración Universal de los Derechos Humanos lo convirtióen punto focal para todos los Pactos y Convenciones de Derechos. Así el derecho a la igualdad se convierteen base y esencia del concepto de ciudadanía, en el cual la igualdad de derechos es lo que define ladimensión política de la persona, en sus relaciones con el Estado.3.1.4 La Igualdad como conceptoEs en esta dimensión donde la Igualdad se convierte en alimentador de los contenidos y orientaciones de laspolíticas públicas, ya que es en sus definiciones conceptuales donde la gestión política encuentra la forma deoperativizar la igualdad en la acción de los poderes públicos, Se trata de un concepto relacional, dinámico,cuya comprensión y alcances han ido creciendo como consecuencia de los hechos históricos que han13 Acosta Vargas, Gladys: Las discriminaciones de género y étnico-cultural: graves violaciones a los derechos humanos. Ponencia en el ForoInternacional por la No Discriminación. México. 2003. Bajo auspicios del Gobierno Mexicano y el PNUD.14 Pérez Luño, Antonio Enrique: Dimensiones e la Igualdad. Cuadernos “Bartolomé de las Casas”, núm. 34, Fundación El Monte. EditDikinson. Madrid, 2005. 24Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónrodeado las demandas de igualdad por parte de los grupos excluidos. Ha sido un salto histórico que nos hapermitido pasar del sentido kantiano abstracto de la Igualdad a la concreción de su significado en loshechos. Actualmente, en lo que la igualdad de género se refiere, el aporte de la más avanzada reflexióndoctrinaria concreta como sentidos del concepto de igualdad los siguientes significados articulados:15 • La Igualdad como equivalencia humana de mujeres y hombres • La igualdad como igualdad de derechos y trato en y ante la Ley • La igualdad como No discriminación • La Igualdad como admisión de la diferencia o diversidad • La Igualdad como autonomía.3.1.5 Igualdad y EquidadEntre los errores que mas frecuentemente se observan en los organismos públicos y entre quienes se ocupande gestionar las políticas de igualdad, esta la confusión que hacen entre Igualdad y Equidad, que no sonconceptos equivalentes ni intercambiables. La igualdad exige considerar y valorar en forma equivalentelas diferencias en necesidades, intereses, comportamientos y aspiraciones de mujeres y hombres respecto alos mismos e iguales derechos, Lo cual implica favorecer y dar trato justo o equivalente a las respectivas ydiferenciales necesidades de género: cuyo resultado es la equidad, la cual tiene como propósito eliminar lasdiferencias injustas y contribuir a lograr la igualdad, por encima de las diferencias que puedan existir,cualquiera que sean las desventajas que esas diferencias acarrean para unas personas frente a otras.3.1.6. Acciones Positivas o AfirmativasNacieron con el llamado Derecho Antidiscriminatorio en los Estados Unidos y tuvieron amplio desarrollocuando entraron en el Derecho Internacional de los DDHH. Las nuevas Teorías de la Justicia,especialmente a partir de la obra de J. Rawls, han potenciado la comprensión de las Acciones Positivas en ellogro de la Igualdad. Desde su aparecimiento han tenido amplia difusión y creciente aceptación. Sonmecanismos de eliminación y/o corrección de las discriminaciones y desigualdades reales, las cualespotencian y aceleran el logro de la igualdad sustantiva. Se definen como normas características del EstadoSocial de Derecho cuya función es favorecer la realización de acciones o fines considerados comoventajosos para grupos o sectores que presentan desventajas, privaciones permanentes, a través de medidasde carácter generalmente indirecto de estímulo, incentivo o aliento. Las hay de numerosos tipos y las másconocidas son las llamadas cuotas.15 Una amplia reflexión sobre estos sentidos puede ser consultada en el siguiente trabajo de la autora del presente ensayo. García Prince,Evangelina: Políticas de igualdad, equidad y gender mainstreaming. ¿De qué estamos hablando? Marco conceptual. Accesible en la webde PNUD America Latina Genera. 25Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliación3.2 Algunas notas sobre el tema de la paridad en Venezuela3.2.1 Los esfuerzos que se han desarrollado en Venezuela a favor de la paridadEl único signo que en los últimos años ha podido demostró el interés de los poderes públicos en el tema dela paridad, se originó en dos convocatorias al movimiento de mujeres y a algunas especialistas realizadaspor el Consejo Nacional Electoral (CNE) en 2005 y luego en julio de 2008, para considerar la situación delas acciones positivas en materia electoral y eventualmente alguna disposición legal en materia de paridad.En ninguno de los dos casos se trató de convocatorias o procesos nacionales pluralmente inclusivos para ladiscusión sobre el tema; sin embargo fue significativo que quienes participaron directa e indirectamente,expresaron la firme aspiración de las mujeres a lograr una decisión legal que consagrase la paridad electoralcon alternabilidad en las nominaciones. El resultado de la primera reunión realizada en la capital de laRepública en 2005 fue una resolución del CNE en la cual se exhortaba a los partidos a presentarpostulaciones con listas paritarias, cosa que en ese momento quedó en el vacío. La última reuniónconvocada en julio de 2008, en nuestro criterio fue una coyuntura empujada, si no totalmente, en una buenaparte por la situación electoral cercana. Las mujeres asistentes, pertenecientes a varias organizacionespolíticas y de la sociedad civil, oficialistas y opositoras, asistieron a esta convocatoria, entre ellas la autora deeste ensayo, como expresión de su legítimo y permanente interés en el tema del avance en los derechos delas mujeres. Todas mantuvimos la solicitud de paridad con alternabilidad. En la discusión prevaleció lafórmula propuesta por las representantes de los grupos oficialistas que solicitaron la paridad del 50/50. Estapropuesta no fue unánime, pues un grupo pedía la fórmula empleada en Europa del 40/60 16 o recurrir a laLey electoral vigente, para que la modificación quedase, desde este momento en un instrumento conmandato más elevado.17 La iniciativa quedó plasmada finalmente en una resolución del CNE que exigía alos partidos y grupos de electores postular en sus listas paritaria y alternativamente las candidaturas dehombres y mujeres para los comicios venideros de noviembre de 2008 en proporciones 50 y 50.18 De hechoel sistema electrónico fue programado para rechazar las postulaciones que no fuesen consignadas conrespeto a la norma y aparentemente, por las cifras que han sido presentadas por el CNE, la norma secumplió tanto en la proporción como en la alternabilidad, según informó directamente la Presidenta delCNE, aun cuando no hay fácil acceso a la información que permita comprobar con los datos finales si el16 Esta formula paritaria establece que en los cargos de elección no haya menos de 40%, ni mas de 60% de mujeres o de hombres.17 Muchas de las mujeres de oposición que participaron y posteriormente en declaración especial publicada, el ObservatorioVenezolano de los derechos Humanos de las Mujeres, solicitaron introducir la paridad en la Ley del Sufragio y participación Política vigentepara darle curso legal desde ese momento, pero fue negado por la mayoría oficialista que concurrió a la reunión.18 ARTÍCULO 16.- Las candidaturas para los Consejos Legislativos Regionales, Concejales Metropolitanos y Concejales al Cabildo delDistrito del Alto Apure que se presenten para las elecciones reguladas por las presentes normas deberán tener una composición paritaria yalterna, de cincuenta por ciento (50%) para cada sexo. En aquellos casos que no sea posible aplicar la paridad dicha postulación deberátener como mínimo el cuarenta por ciento (40%) y como máximo el sesenta por ciento (60%) por cada sexo. “Normas para regular la postulación de candidatas o candidatos a Gobernadora o Gobernador, Legisladora o Legislador al ConsejoLegislativo, Alcaldesa o Alcalde del Distrito Metropolitano de Caracas, Concejala o Concejal al Cabildo Metropolitano de Caracas,Alcaldesa, o Alcalde del Distrito del Alto Apure, Concejala o Concejal al Cabildo Distrital del Alto Apure y Alcaldesa o Alcalde deMunicipio, para las elecciones a celebrarse en noviembre de 2008” 26Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliacióncriterio de alternabilidad fue respetado. Conviene reconocer que la paridad no sólo se exigió en las listas,sino en las postulaciones uninominales y en la determinación de quienes irían como principales y suplentes.Algunas resistencias concretas se registraron y hubo denuncias de que algunas mujeres fueron objeto depresiones en sus partidos y grupos políticos para que renunciaran a la postulación para que el partidoquedará en libertad de sustituirla por un hombre, amparados por la Ley del Sufragio. Esto pudo ser unaexperiencia a considerar en la normativa que definitivamente se llevaría a la ley por parte del CNE ydemuestró que es necesario darle coherencia a toda la regulación sobre la paridad a fin de que se puedanevitar maniobras del androcentrismo de las organizaciones en desmedro de la oportunidad de las mujeres,tal como ocurrió, lamentablemente en las últimas elecciones en México cuando ocho (8) de las mujereselectas al Congreso, pocos días después de su elección renunciaron en conjunto para que el Partido pudieseocupar sus vacantes con suplentes masculinos. Las famosa historia de las “Juanitas”, es un clarín deadvertencia para tomar nota de estos trucos en el diseño de la política de paridad. Relación de Participación de Postulados Femeninas y Masculinos Elecciones 2004 - 2008 18% 50,25% 49,75% 82% ELECCIONES 2008 Femeninas (%) ELECCIONES 2004 Femeninas (%) ELECCIONES 2008 Masculino (%) ELECCIONES 2004 Masculino (%)La disposición del CNE, que fue en nuestro criterio una coyuntura electoralizada19 por los cercanoscomicios para cargos locales, sin embargo significó un avance cuya duración fue efímera porque la nuevaLey de procesos electorales omitió la norma de paridad.3.2.2 Algunas hipótesis sobre el posible logro de una política de paridad con alternabilidadLa discusión iniciada en 2005 sobre la posibilidad de una disposición legislativa que consagre la paridadcon alternabilidad, cobró fuerza en 2008 por la iniciativa del Frente Nacional de Mujeres, una ONG de lasociedad civil, se logró que el CNE procediera a la convocatoria cuyos resultados concretos ya se hanreseñado. Ya el propio CNE con anterioridad había anunciado la introducción de tres proyectos de leyes dereforma del sistema político electoral en uno de los cuales ya había introducido el criterio de la paridad,como una proporción de 50/50 de las postulaciones para hombre y mujeres en los cargos de elección19 El manejo propagandístico de esta reunión y de sus resultados con fines electorales por parte del CNE quedo palmariamente demostrado enlas “cuñas” institucionales que inmediatamente hizo circular en los medios el CNE, donde aparecen como protagonistas muchas de lasdirigentes feministas más críticas al gobierno, con lo cual se quiso transmitir una imagen de amplitud en el dialogo, negada de hecho en losresultados de la reunión. 27Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliaciónpopular sin alternabilidad. Sin embargo esta iniciativa legislativa quedo fuera de las urgencias políticas de laAsamblea Nacional y fue paralizado. Posteriormente, en el año 2007, algunos grupos feministas, apropósito de la modificación del texto constitucional que el Presidente de la República había propuesto yfue negado en el referéndum de fines de ese año, retomaron la propuesta de prioridad y solicitaron que si sedaba una reforma constitucional se incluyese la paridad. En ese momento, la Asamblea Nacional quemanejaba el proyecto presidencial, no consideró incluirla.3.2.3| La paridad no es una cuotaUna hipótesis sobre los avatares que han acompañado las resistencias que el sistema político y susprotagonistas han manifestado respecto a este tema es que no ha sido suficientemente aclarado en susalcances como para garantizar su plena comprensión, ya que sobre el concepto hay diversasinterpretaciones en la actualidad, de las cuales unas pueden ser más aceptables y progresivas que otras, deacuerdo con el clima y la cultura política imperante. De otra parte no es un criterio unánime de todos lospoderes del Estado, que la paridad deba ser una disposición a incluir en la normativa electoral. Dentro delsistema de partidos también hay resistencias de mayor o menor grado. Hay una cierta tendencia ainterpretar la paridad en términos reduccionistas como si se tratase de una cuota de mayor alcance, en lugarde interpretarse en su sentido de garantía de igualdad en el ejercicio de la representatividad como derechopolítico. Esto no significa que las cuotas representen una opción despreciable. En contextos donde laparidad no es factible políticamente, una cuota es un mecanismo de adelanto efectivo como lo hademostrado la investigación de sus resultados.3.2.4 La norma de paridad no basta para tener plena igualdad en la participación política.La norma de paridad, de acuerdo con las experiencias que se han recogido en algunos países de AméricaLatina y Europa, no basta por si sola para garantizar la igualdad en este plano de la participación política. Laparidad debe considerar un mecanismo justo, eficiente e inmune a los sesgos masculinos en laalternabilidad, sobre todo de cara al número de posiciones en juego, ya que la definición del orden dealternabilidad puede dar al traste con el 50/50. Si por ejemplo en una circunscripción electoral los cargos aelegir son tres, la alternabilidad hombre/mujer/hombre/mujer puede darle ventaja al hombre, sobre todo sise piensa que no necesariamente un solo partido va a ganar las tres posiciones.Como en el caso de las cuotas, no hay que hacerse la ilusión de que la cuota por si misma va a garantizar elincremento real y efectivo de la representatividad aun cuando haya reales resultados positivos en lapresencia física de mujeres. 28Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
La participación política de las mujeres en Venezuela. Situación actual y estrategias para suampliación3.2.5 Entre la aspiración a la paridad real e integral y la realidad de una paridad superestructural ycooptadaNi las cuotas ni la paridad por si mismas significan el fin del régimen de género de las organizacionespolíticas, porque, tal como hemos desarrollado ampliamente en trabajos anteriores20, sabemos que los filtrosde la sociedad y de los propios partidos, son mucho más exigentes con las mujeres que con los hombres.Llegar a las listas de las candidaturas supone pasar por varias etapas en el proceso de reclutamiento,selección y finalmente de elección efectiva. En estas fases actúan factores influyentes intra partidarios yextra partidarios, generalmente en detrimento de las candidaturas de mujeres.En este complejo sistema, la norma de paridad por si sola no invalida los mecanismos del sistema quedefine los circuitos formales e informales de expresión y ejercicio del poder y la capacidad de cooptar desdelas altas posiciones las oportunidades reales de entrar o no en la lista paritaria y alternativa, tal como se estáviendo en otras latitudes donde la paridad funciona como norma legal y donde su aplicación nonecesariamente se ha traducido en un fortalecimiento de la igualdad de género en otras dimensiones de laacción pública, ni en un cambio significativo en los estereotipos que marcan el ejercicio del poder por lasmujeres o en un fortalecimiento de las tendencias democratizadoras del sistema político, por el contrariocomo lo ha demostrado la investigadora andaluza, militante del PSOE, Dra. Claudia Zafra, en muchas delas que ingresan al poder por la cuota o la paridad, se produce, por procesos que no podemos explicar eneste trabajo, una progresiva desidentificación de género que convierte a las electas en elementosaculturados, como diría Barbro Dalhbom-Hall21 a la cultura masculina dominante, para no ser excluidas.Por tal razón hay que tener claro que el esfuerzo de democratización debe tener la vista puesta en lasestructuras de ejercicio del poder lo cual, conocidas las características de las estructuras políticas de lasorganizaciones venezolanas, resulta indispensable, por la tendencia clara a la cooptación o “dedazo”, con osin cuotas, con o sin paridad, que generalmente se inclina preferentemente a legitimar y jerarquizarsignificativamente los liderazgos masculinos. De hecho en Venezuela hemos observado que en situacionesde crisis muy agudas al interior de los partidos o bajo circunstancias especialmente muy difíciles es cuandose echa mano de las mujeres para que ocupen cargos para los cuales muchos hombres, por la circunstanciacrítica, no están muy dispuestos a aceptar de buena gana, para “no quemarse”.Evidentemente es un tema que exige además de una firme y coherente voluntad política, ir acompañado deuna estrategia eficiente de incidencia política en las decisiones de las y los actores del mapa de poderinstitucional y de opinión, para hacerla políticamente factible, dadas las tradicionales y claras resistencias20 García Prince, Evangelina: Genero, Poder y Liderazgo de las Mujeres. Seminario Internacional sobre Liderazgo y dirección para mujeres.“Poder y empoderamiento de las mujeres”. Fondo Social Europeo. Programa EQUAL. Valencia, España. abril de 200321 Dahlbom-Hall, Barbro: “Liderazgo femenino en las organizaciones”. Instituto Nicaraguense de la Mujer. Agencia Sueca de Cooperaciónpara el Desarrollo. Managua, 1997 29Evangelina García Prince, Consultora egarciaprince@gmail.com
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