Source: https://www.slideshare.net/Coljuristas/despojo-de-tierrascampesinas
Timestamp: 2017-09-23 11:54:48
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Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancest…
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1. Despojo tierras campesinas y de vulneración de los territorios ancestrales
2. © Comisión Colombiana de Juristas Calle 72 No, 12 - 65, piso 7 Bogotá, Colombia Tel: +57 1 744 9333 - Fax: +57 1 743 2643 ccj@coljuristas.org www.coljuristas.org© Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH Proyecto Fortalecimiento del Estado de Derecho (FortalEsDer) Cra. 13 No. 97-51 Oficina 302 Bogotá, D.C., Colombia Tel: +57 1 63611 14 - Fax: +57 1 63515 52 giz-kolumbien@giz.de® Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestralesISBN: 978-958-9348-51-2Primera edición: junio 2011Bogotá D.C., ColombiaRealizado porAlejandra VegaAbogada. Subdirección de Litigio y Protección Jurídica de la Comisión Colombiana de Juristas.Revisado porFederico Andreu-GuzmánSubdirector de la Subdirección de Litigio y Protección Jurídica de la Comisión Colombiana deJuristas.Producción GráficaOpciones Gráficas Editores Ltda.Carrera 73A No. 64A-42Teléfonos: (571) 2241823 - (571) 4827071 Bogotáwww.opcionesgraficas.comEste estudio ha sido posible gracias al apoyo de la Cooperación Alemana al Desarrollo(GIZ)Las opiniones y los puntos de vista consignados en este libro no comprometen a laGIZ ni al Ministerio Federal de Cooperación Económica al Desarrollo de la RepúblicaFederal de Alemania, como entidades patrocinadoras de la publicación.
3. Tabla de ContenidoPresentación 9Sección A: ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimasen los procesos de Justicia y Paz? 11I. Consideraciones generales sobre la cuestión del despojo y restitucion de tierras 13II. Marco jurídico internacional 21 1. Del derecho a la propiedad 21 2. La obligación a reparar 22 3. Estándares internacionales en materia de reparación 23 4. Despojo de tierras y reparación 25III.Jurisprudencia constitucional 27 1. Jurisprudencia constitucional relativa a la Ley de Justicia y Paz 28 a) Sentencia C-370/06 28 b) Sentencia C-1199 de 2008 30 2. Jurisprudencia constitucional en materia de desplazamiento forzado 32IV. El “Plan de Choque para la Restitución y Formalización de la Tierra” 39V. La Ley de Justicia y Paz 42 1. Momentos procesales para tomar medidas en relación con los bienes 42 2. El programa metodológico de investigación 43 a) Las tipologías del despojo 44 i) El ACNUR 45 ii) El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural 46 iii) Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR) 47 3. Verificación de los beneficios otorgados a quienes se hayan sometido a la Ley de Justicia y Paz 50 4. Medidas cautelares previas a la imputación 52 5. Las versiones libres 56 6. Formulación de imputación 57 7. Audiencia de aceptación de cargos 57 8. El incidente de reparación 60 9. El deber general de reparar: responsabilidad solidaria 61
4. 6 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestrales 10.Medidas de reparación 62 11.Los incidentes de reparación en los Procesos de Justicia y Paz en la práctica 63VI. Otros mecanismos de la Ley de Justicia y Paz 68 1. La Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación 69 2. Las Comisiones Regionales para la Restitución de Bienes 69 3. El Fondo para la Reparación de las Víctimas 72 4. Restituciones directas ordenadas por la Fiscalía 74VII. Otros caminos jurídicos para la restitución 75 1. Incidentes de restitución previos a la sentencia 76 2. Mecanismos especiales en materia de desplazamiento forzado 77 3. Procesos de extinción de dominio 79VIII. Casos litigados por la Comisión Colombiana de Juristas 84 1. Modalidades de despojo en el caso Blanquicet 89 2. La región del Urabá antioqueño 92 3. Contexto de violencia sociopolítica del Urabá antioqueño (1980-1997) 94 4. Los conflictos por la tierra en la región 103 5. El caso de usurpación de tierras Cootragroblam 106 a) Hechos de violencia que generaron desplazamiento forzado de los integrantes de Cootragroblam y la apropiación ilegal de sus tierras 107 b) La estrategia de los paramilitares para usurpar las tierras de Cootragroblam 109 6. La lucha de Cootragroblam por la reivindicación de la tierra 111 7. La impunidad de los crímenes cometidos contra Cootragroblam 121 a) Ninguno de los paramilitares postulados ha admitido su responsabilidad en el caso de la cooperativa de Cootragroblam 123 b) Las investigaciones que se adelantan en la justicia ordinaria por los crímenes cometidos contra Cootragroblam son incompatibles con la intención de hacer justicia 125Sección B: Territorios indígenas y de comunidadesafrodescendientes: la defensa del territorio 129I. Consideraciones previas 131II. Marco jurídico internacional 133 1. Régimen de especial protección 133
5. Tabla de Contenido 7 2. Territorios indígenas y ancestrales 136 a) El sistema de Naciones Unidas 136 b) El sistema interamericano 137 3. El Convenio No. 169 sobre pueblos indígenas y tribales 139 4. La Declaración de los pueblos indígenas 141III. Explorando otros mecanismos de protección 143IV. El pueblo Embera Katío y Embera Dobidá de los resguardos de Chidima y Pescadito 147 1. “Antecedentes del caso del pueblo Embera Katío y Embera Dobidá 147 a) El pueblo Embera Dobidá: Gente del río 147 i) Autogobierno 149 ii) Ocupación ancestral del territorio 150 b) El pueblo Embera Katío: Gente del bosque 151 i) Autogobierno 153 ii) Territorio indígena 154 2. Ataques contra las comunidades indígenas y sus territorios 154 3. Titulación de los resguardos indígenas y fragmentación del territorio indígena 157 4. Observaciones de la CEACR 160 5. Problemas que persisten 162V. El Pueblo Wounaan de Juin Phubuur 162 1. El Pueblo Wounaan de Juin Phubuur 163 2. Territorio indígena y reserva forestal 164 3. Retorno al territorio ancestral 166 4. Problemas que persisten 167VI. Las Comunidades afrodescendientes de Bajamar 169 1. Antecedentes del caso de los afrodescendientes en Buenaventura 170 a. Buenaventura 170 b. Las comunidades afrodescendientes de Bajamar 171 2. Territorio de las comunidades de Bajamar y violencia sociopolítica 174 3. Territorio de Bajamar y megaproyectos 177 4. Problemas que persisten 179Sección C: Conclusiones 181Bibliografía 189
6. Presentación El conflicto por la tierra ha sido un elemento estructural dela historia del país y el despojo de campesinos pobres ha sido unaconstante persistente. El ciclo violencia, desplazamiento forzadode la población y despojo de tierras ha ritmado por décadas lavida de las poblaciones campesinas en Colombia. No obstante,en el marco del desarrollo del conflicto armado colombiano, eldespojo y usurpación de tierras ha sido uno de los objetivosestratégicos de varios de los actores – no solo armados sinotambién económicos y políticos – de la tragedia colombiana.Asimismo, los pueblos indígenas y las comunidadesafrodescendientes han visto sus territorios tradicionales oancestrales bajo permanente amenaza y ataque. Invasionesterritoriales, militarización de territorios, desplazamientos ydesalojos de población, confinamiento de comunidades,desconocimiento de los derechos al territorio tradicional oancestral son algunas de las prácticas que han afectado a estospueblos y comunidades. Los actores del conflicto armado hanhecho de esos territorios un escenario de confrontación, cuandono un objetivo de su estrategia militar de copamiento y controlterritorial. El presente estudio da cuenta de algunas de estas situacionesde usurpación, despojo tierras y amenazas sobre territoriosancestrales. Estas situaciones son conocidas por instanciasnacionales en los procesos de aplicación de la Ley 975 de 2005 yotros son conocidos por instancias constitucionales einternacionales, como los casos de los pueblos indígenas yafrodescendientes. Asimismo, el presente estudio proponeestrategias de litigio y actuación tanto para los litigantes comopara los operadores judiciales y los agentes del Ministerio Público.
7. 10 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestrales Este esfuerzo ha sido posible gracias al apoyo del ProyectoFortalecimiento del Estado de Derecho (FortalEsDer) de laCooperación Alemana al Desarrollo (GIZ), implementado pororden del Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económicay Desarrollo (BMZ), a partir de la realización del acompañamientoa los casos litigados por la Comisión Colombiana de Juristas, elcontacto con las víctimas, la construcción y ejecución deestrategias de litigio que nos lleven a la protección de los bienesusurpados a los campesinos y los teritorios vulnerados de lascomunidades étnicas. Siguiendo esta lógica el texto se divide entres partes: la primera examina la cuestión de la reparación paralas víctimas del despojo de tierras en los procesos de la Ley 975de 2005; la segunda estás dedicada a la cuestión de la protecciónde los territorios indígenas y de comunidades afrodescendientes;y la tercera parte contiene las conclusiones. Es importante aclarar, que al momento de editar e ingresar aimprenta, fue expedida la sentencia de segunda instancia de lospostulados Eduar Cobos Téllez y Uber Enrique Banquez Martínez,más conocida como la Sentencia de Mampujan. En esta sentenciade 27 de abril de 2011, la Corte Suprema de Justicia cambió elcriterio de reparación en equidad establecido por el TribunalSuperior de Distrito Judicial de Justicia y Paz, y acogio un criteriode reparación judicial. Christian Gruenhagen Coordinador Justicia Transicional Proyecto FortalEsDer Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH Federico Andréu Guzmán Subdirector de Litigio Comisión Colombiana de Juristas
8. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 11 ¿QUÉ VA A SUCEDER CON LA REPARACIÓN DE LAS VÍCTIMAS ENSección A LOS PROCESOS DE JUSTICIA Y PAZ? A la memoria de Oscar Mausa, asesinado el 24 de noviembre de 2010 Un reclamante de tierras
9. 12 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestrales
10. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 13I. Consideraciones generales sobre la cuestión del despojo y restitucion de tierras La cuestión del despojo de tierras cometido por grupos paramilitares yotros actores armados, económicos y políticos y su restitución a la poblacióncampesina es un tema crucial de la realidad colombiana. El conflicto por la tierra ha sido un elemento estructural de la historia delpaís y el despojo de campesinos pobres ha sido una constante persistente. Elciclo violencia, desplazamiento forzado de la población y despojo de tierrasha ritmado por décadas la vida de las poblaciones campesinas en Colombia.No obstante, en el marco del desarrollo del conflicto armado colombiano, eldespojo y usurpación de tierras ha sido uno de los objetivos estratégicos devarios de los actores – no solo armados sino también económicos y políticos –de la tragedia colombiana. Gran parte de la violencia que ha afectado a milesde campesinos en diferentes partes del país durante las tres últimas décadas sedebe al interés de los grupos paramilitares por apropiarse ilegalmente de lastierras con fines económicos, militares y políticos. El desplazamiento depoblación, se convirtió así en parte – aunque no única - de la estrategiaparamilitar de despojo y usurpación de tierras. La acumulación de tierras porparte de paramilitares y actores económicos legales – como empresasagropecuarias, agroindustriales y extractivas, tanto nacionales comointernacionales – e ilegales – como los narcotraficantes- es un hecho quesubyace el conflicto colombiano. Estos procesos de acumulación de tierras,expansión del latifundio – tanto tradicional como capitalista - están íntimamenterelacionados con el fenómeno del desplazamiento forzado. Este crimen afectaa una población que se estima en 4’360.000 personas, lo cual coloca a Colombiacomo el segundo país con mayor número de personas desplazadas en el mundo1. Cabe señalar que la situación de violencia, despojo y desplazamiento noes uniforme en todo el territorio colombiano. Se ha podido constatar que enlas regiones donde existe un mayor registro de personas desplazadas, existentambién los más altos índices de violencia sociopolítica y de conflictos por latierra2: “[d]onde más coincide la violencia política con la violencia relacionadacon la tenencia de la tierra (Costa Atlántica, el Chocó y el Urabá Antioqueño),1 Internal Displacement Monitoring Centre, Internal Displacement Global Overview of Trends and Developments in 2008, April 2009, page 13.2 Ver, al respecto, Comisión Colombiana de Juristas, Revertir el destierro forzado: protección y restitución de los territorios usurpados. Obstáculos y desafíos para garantizar el derecho al patrimonio de la población desplazada en Colombia, Bogotá, diciembre de 2006.
11. 14 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestralesel desplazamiento forzado es significativamente mayor que en las regionesdonde, a pesar del nivel de violencia política, son menores las incidencias delconflicto por la tierra (Nor-Oriente, Región Andina Central, Sur-Occidente)”3. La relación entre el desplazamiento forzado y el despojo de tierras hasido constatada por organismos como la Comisión Interamericana de DerechosHumanos, quien en 1999 aseguró que, “existe una estrecha relación entreinjusticia social, particularmente el despojo de tierras, y el desplazamientointerno, cuyas causas primarias son anteriores al actual conflicto armado”4.Por su parte, Representante Especial del Secretario General de las NacionesUnidas para los derechos humanos de las personas internamente desplazadas,luego de una misión realizada en Colombia en el año 2006, señalaba que: “[...]algunas de las causas subyacentes de los desplazamientos y de muchos de losobstáculos para encontrar soluciones duraderas guardan relación con cuestionesrelativas a la propiedad de la tierra y a títulos de propiedad que no han sidosolucionadas adecuadamente durante décadas. Los desplazados tienen laimpresión generalizada de que no hay voluntad de devolverles la tierra y demásbienes y, en algunas regiones del país, sospechan que aunque la causa originalde los desplazamientos podía haber sido el conflicto armado, la apropiaciónde las tierras por parte de grandes empresas era, cuando menos, un efectocolateral, si no parte de una política de desplazamiento forzado. Se denuncióante el Representante la ocupación ilegal de tierras, bien mediante latransferencia de títulos bajo coacción por una compensación financiera mínimao mediante su falsificación. Asimismo, se denunciaron muchos casos deadquisición de tierras indígenas y propiedades colectivas afrocolombianas enviolación del artículo 60 de la Constitución de Colombia y la Ley Nº 70”5. No obstante reducir la cuestión del despojo de tierras a la mera ambiciónde un grupo de forajidos, llamados paramilitares, sería no sólo ingenuo sinoque desconocería la realidad del despojo. En estos procesos han intervenidootros actores económicos – tanto legales como ilegales- y políticos. El despojode tierras por grupos paramilitares ha resultado funcional para la expansión yacumulación de tierras por parte de actores económicos. Como revelado eninvestigaciones judiciales relativas a varios casos, ello no ha sido fruto de3 Análisis de Alejandro Reyes, citado en Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Tercer informe sobre la situación de derechos humanos en Colombia, doc. OEA/Ser.L/V/II.102, doc. 9 rev.1, 26 de febrero 1999, pág. 219.4 Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Tercer Informe sobre la situación de derechos humanos en Colombia, OEA/Ser.L/V/II.102,DOC.9REV.1, 1999, párr. 22.5 Informe presentado por el Representante del Secretario General sobre los derechos humanos de los desplazados internos, Sr. Walter Kälin, Adición Misión a Colombia, documento de las Naciones Unidas A/HRC/4/38/Add.3 24 de enero de 2007, párr. 53.
12. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 15meras coincidencia y explica alianzas entre grupos paramilitares y actoreseconómicos. Al respecto resultan ilustrativas las conclusiones del RepresentanteEspecial del Secretario General de las Naciones Unidas para los derechoshumanos de las personas internamente desplazadas: “[l]os intereses económicosen que se fundamenta la violencia y el conflicto también son factores queinducen al desplazamiento. Como parte de un proceso denominado«contrarreforma agraria» (como resultado de la cual el 3% aproximadamentede los terratenientes controlaban, cuando el Representante realizó su primeramisión en 1994, más del 70% de la tierra cultivable del país), los intereseseconómicos en que se fundamenta la violencia y el conflicto armado internoson factores que inducen el desplazamiento forzado, el cual constituye confrecuencia un medio para adquirir tierras en beneficio de los grandesterratenientes, narcotraficantes y empresas privadas que desarrollan proyectosen gran escala para la explotación de los recursos naturales”6. No existe certeza acerca del volumen del despojo por parte de gruposparamilitares durante las últimas tres décadas. En efecto, los estimativos acercadel volumen total de las tierras objeto del despojo por la acción de los gruposparamilitares varía. Así, por ejemplo, la Comisión de Seguimiento a la PolíticaPública sobre Desplazamiento Forzado señaló que, entre 1998 y 2008, “[]s]egúnla II ENV-2008 el total de hectáreas despojadas o forzadas a dejar en elabandono sería del orden de 5.5 millones (10.8%) de la superficie agropecuariadel país en los últimos 11 años”7. Según la Procuraduría General de la Nación,se estimaba en 2010 en más de 6,6 millones de hectáreas la superficieabandonada forzadamente o despojada8. Paradójicamente, y con base ainformación de Agencia Presidencial para la Acción Social y la CooperaciónInternacional (Acción Social), la misma Procuraduría General de la Naciónconsideraba que las tierras objeto de despojo entre 1996 y 2006 ascendían másde 6 millones de hectáreas9. En 2003, el proyecto de protección de tierras ypatrimonio de la población desplazada de Acción Social estimaba en 6,86 Naciones Unidas, Comisión de Derechos Humanos, 56º período de sesiones, Informe del Representante Especial del Secretario General sobre la cuestión de los desplazados internos. Misión de seguimiento enviada a Colombia, E/CN.4/2000/83/Add.1, enero 11 de 2000, párr. 23.7 Citado en Área de Memoria Histórica, Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, Línea de Investigación Tierra y Conflicto, El Despojo de Tierras y Territorios. Aproximación Conceptual, Editorial Kimpres Ltda, Bogotá, Bogotá D.C., julio de 2009, pág. 23.8 Procuraduría General de la Nación, “Víctimas del despojo, iniciativas para saldar la deuda, Seminario Internacional en Bogotá el 24 y 25 de noviembre”, 23 de noviembre de 2010, disponible en: http:// www.procuraduria.gov.co/html/noticias_2010/noticias_831.htm9 Informe presentado por el Representante del Secretario General sobre los derechos humanos de los desplazados internos, Sr. Walter Kälin, Adición Misión a Colombia, documento de las Naciones Unidas A/HRC/4/38/Add.3 24 de enero de 2007, párr. 53.
13. 16 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestralesmillones de hectáreas la superficie abandonada por la población desplazada10.Por su parte, el Movimiento Nacional de Víctimas de Estado (MOVICE) estimaen 10 millones de hectáreas el total de las tierras objeto de despojo por gruposparamilitares11. Cabe recordar que, a finales de la década de 1980, la ContraloríaGeneral de la República consideraba que entre 2 y 3 millones de hectáreashabían sido obtenidas de forma ilegal o violenta por narcotraficantes yparamilitares, como parte de lo el ente estatal calificó de a verdadera“contrarreforma agraria”. La lucha de los sectores campesinos desplazados para recuperar las tierrasde las que fueron despojados por grupos paramilitares ha sido cruenta. Aunquelos desposeídos han acudido a los distintos mecanismos legales previstos porel ordenamiento colombiano para obtener la restitución de sus tierras y hanbuscado la protección de la ley, un gran número de ellos ha sido perseguido,hostigado y víctimizado por los grupos paramilitares y demás actores deldespojo. El desplazamiento forzado ha empezado a ser utilizado como unmecanismo ya no sólo de despojo y usurpación, sino como un método paraconsolidar el robo de las tierras y acallar los reclamos de los desposeídos. Losasesinatos de Hernando Pérez (el 19 de septiembre de 2010, corregimiento ElTotumo, municipio de Necoclí, Antioquia) y de Oscar Maussa (el 24 denoviembre de 2010, vereda Cañito, municipio de San Juan Nepomuceno,Bolívar), dos líderes de los procesos de reclamación de tierras usurpadas porlos paramilitares, ilustran dramáticamente esta situación. Según variasinformaciones periodísticas, más de 47 campesinos, vinculados a procesos dereclamación de tierras, han sido asesinados en el país en los últimos tres años12.Estas situaciones ponen de presente uno de los mayores desafíos para larestitución de tierras a las poblaciones víctimas del despojo, esto es: ¿ comogarantizar la efectiva restitución de las tierras, lo que implica el retorno de lapoblación desplazada en condiciones de seguridad, cuando persisten los gruposparamilitares – ahora eufemísticamente llamados “bandas criminalesemergentes” o “Bacrim” – y los demás actores del despojo permanecen en latotal impunidad? Como lo ha señalado el Representante en Colombia de la10 Citado en Área de Memoria Histórica, Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, Línea de Investigación Tierra y Conflicto, El Despojo de Tierras y Territorios. Aproximación Conceptual, Editorial Kimpres Ltda, Bogotá, Bogotá D.C., julio de 2009, pág. 21.11 Ibídem.12 Ver entre otros: “Cinco campesinos que reclaman sus tierras en Urabá han sido amenazados”, en VerdadAbierta.com, http://www.verdadabierta.com/paraeconomia/2741-cinco-campesinos-que- reclaman-sus-tierras-en-uraba-fueron-amenazados ; y “Se agrava situación de víctimas de despojo de tierras en Urabá”,, en Agencia Prensa Rural, de 22 de septiembre de 2010disponible en: http:// www.prensarural.org/spip/spip.php?article4627
14. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 17Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, serequiere de la “adopción de un programa de protección integral que complementelas medidas necesarias de seguridad pública, incluyendo análisis de riesgo anivel local y apoyo político, técnico y financiero a personas y organizacionescomunitarias y de víctimas que reclaman la restitución de sus tierras”13. El presente estudio no pretende hacer un análisis de toda la problemáticadel despojo de tierras en Colombia. Su propósito está limitado a un análisispreliminar de uno de los foros judiciales en donde se discute y debe otorgarreparación para las víctimas del despojo de tierras: el procedimiento judicial ylos mecanismos establecidos mediante la Ley No. 975 de 2005 (conocida como“Ley de Justicia y Paz”)14, y en particular el Fondo para la Reparación de lasVíctimas. Asimismo, este análisis explorar algunos de los mecanismosprocesales utilizados para la restitución de las tierras despojadas, tanto por lasvíctimas y sus representantes judiciales como por los tribunales deconocimiento. Así, este estudio explora la posibilidad de utilizar otrosmecanismos especiales en materia de protección de predios como medioprobatorio para analizar el desplazamiento y la magnitud del despojo en ciertoscasos, e incluso para emplearlos como medida cautelar para la futura restituciónde tierras, no sólo para los propietarios sino también para los poseedores,tenedores y ocupantes. Ciertamente la jurisdicción especializada y los mecanismoscomplementarios establecidos por la Ley No. 975 de 2005 o “Ley de Justiciay Paz” así como su normatividad reglamentaria no pueden abarcar ni resolverla totalidad de la cuestión del despojo de tierras y su restitución a la poblacióncampesina victimizada. Numerosos actores del despojo han quedados excluidosdel ámbito de competencia de esa jurisdicción especializada (conocidaigualmente como “Jurisdicción de Justicia y Paz”), pues ésta tiene un campolimitado de competencia personal: los miembros de grupos armados ilegalesque se hayan desmovilizados. Pocos temas, como el de la reparación a las víctimas, llaman tanto laatención. Ello abarca desde el universo de daños a reparar hasta los costos dela reparación, que no solamente recaerá sobre el Fondo para la Reparación de13 Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, “La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos solicita establecer una política de protección de las personas que reclaman la restitución de tierras”, Comunicado de prensa de 26 de noviembre de 2010, disponible en: http://www.hchr.org.co/publico/comunicados/2010/cp1037.pdf14 Ley 975 de 25 de julio de 2005, “por la cual se dictan disposiciones para la reincorporación de miembros de grupos armados organizados al margen de la ley, que contribuyan de manera efectiva a la consecución de la paz naciona y se dictan otras disposiciones para acuerdos humanitarios”.
15. 18 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestraleslas Víctimas15 sino, muy seguramente y en desarrollo del principio desolidaridad, sobre todos los colombianos a través de medidas impositivas. Variosanalistas han estimado que los posibles costos de la reparación estarían cercaa los 88 billones de pesos16, mientras que según otros estimativos, en un gastoa 10 años, los costos se elevarían a 30 billones asignados para la poblaciónvulnerable y 7 billones para indemnizaciones administrativas17. Las posibilidades materiales para proceder a una total restitución de lastierras dentro del marco de la “ley de Justicia y Paz” es altamente preocupante:más aún si se tiene en cuenta la gran dimensión del despojo y los exiguos recursoscaptados por el Estado, mediante el Fondo para la Reparación de las Víctimas.Algunos datos son importantes de tener en cuenta: los bienes entregados hastaahora, no constituyen ni siquiera una mínima parte de lo expropiado a las víctimas.Por otro lado, los procesos tramitados en virtud de la “Ley de Justicia y Paz”,hasta ahora, no han tenido como eje de la actuación la investigación acerca delos bienes usurpados, ocultados y/o legalizados fraudulentamente y el Fondopara la Reparación de las Víctimas no cuenta con los recursos suficientes para lareparación ni está diseñado para la restitución de las tierras usurpadas. Versiones de prensa señalan que de 453 inmuebles entregados para lareparación por los paramilitares desmovilizados y acogidos al procedimientode la Ley de Justicia y Paz, Acción Social, como administradora del Fondopara la Reparación de las Víctimas, habría apenas ha recibido 9118 de estos15 La Ley 975 de 2005 a su artículo 54 establece: “FONDO PARA LA REPARACIÓN DE LAS VÍCTIMAS. Créase el Fondo para la Reparación de las Víctimas, como una cuenta especial sin personería jurídica, cuyo ordenador del gasto será el Director de la Red de Solidaridad Social. Los recursos del Fondo se ejecutarán conforme a las reglas del derecho privado. ... El Fondo estará integrado por todos los bienes o recursos que a cualquier título se entreguen por las personas o grupos armados organizados ilegales a que se refiere la presente ley, por recursos provenientes del presupuesto nacional y donaciones en dinero o en especie, nacionales o extranjeras.[...]Los recursos administrados por este Fondo estarán bajo la vigilancia de la Contraloría General de la República. [...]PARÁGRAFO. Los bienes a que hacen referencia los artículos 10 y 11, se entregarán directamente al Fondo para la Reparación de las Víctimas creado por esta ley. Igual procedimiento se observará respecto de los bienes vinculados a investigaciones penales y acciones de extinción del derecho de dominio en curso al momento de la desmovilización, siempre que la conducta se haya realizado con ocasión de su pertenencia al grupo organizado al margen de la ley y con anterioridad a la vigencia de la presente ley. [...]El Gobierno reglamentará el funcionamiento de este Fondo y, en particular, lo concerniente a la reclamación y entrega de bienes respecto de terceros de buena fe.”16 “Una ley donde todas las víctimas son iguales”, El Espectador, edición de 21 de septiembre de 2010, http://www.elespectador.com/impreso/articuloimpreso-225563-una-ley-donde-todas-victimas-son- iguales revisado el 6 de octubre de 2010.17 Ibídem.18 “Líos con bienes paras dejan sin fondos la reparación”, El Colombiano, edición de 2 de mayo de 2010, http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/L/lios_con_ bienes_paras_dejan_ sin_fondos_la_reparacion/lios_con_bienes_paras_dejan_ sin_fondos_la_reparacion.asp revisado el 6 de octubre de 2010.
16. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 19bienes, los cuales representan unos treinta y tres mil millones de pesos19. Segúnel Tribunal Superior de Conocimiento al “30 de Abril de 2010, han sidorecibidos por el Fondo de Reparaciones para las Victimas los siguientes bienesy recursos de personas y grupos armados referidos por la Ley 975: (i) 124inmuebles (93 predios rurales y 31 predios urbanos); (ii) 38 automotores; (iii)2 helicópteros; (iv) 2 lanchas; (v) 1.481 bienes muebles (748 abarrotes, 10motores fuera borda y partes, 652 prendas de vestir, 70 pares de zapatos y 1televisor); (vi) 5547 semovientes (5530 vacunos y 17 equinos), (vii) 2sociedades (1 cooperativa y 1 sociedad anónima); y (viii) algo más de 4 milmillones de pesos (4.309.717.691). Lo que representaría un total aproximadode 36 mil millones de pesos (36.520.709.875) (de acuerdo con AcciónSocial)”20. Estas cifras parecen las protagonistas del proceso de reparación, mientrasque las pérdidas de las víctimas del despojo no se han calculado, nieconómicamente ni en la afectación a sus proyectos de vida. Sin embargo, anadie parece preocuparle que los perpetradores de estos crímenes propongancomo medidas de reparación proyectos productivos para ser desarrollados conlas víctimas de sus crímenes atroces. Cabe destacar que algunos de losparamilitares aseveraron que esperan reparar a las víctimas con “canciones”21,las cuales además quieren que se conviertan en homenajes simbólicos e himnosde reconciliación. Debido a la insuficiencia de recursos para la reparación de las víctimas yal hecho de que los bienes, habidos tanto lícita como ilícitamente, de losparamilitares no han sido suficientemente perseguidos, el Tribunal Superiordel Distrito Judicial, en la Sala de Justicia y Paz, hizo un llamado para que secrease una unidad especial de la Fiscalía “con personal especializado en elanálisis de operaciones financieras nacionales e internacionales, estudio detítulos y lavado de dinero que, además de culminar el proceso de verificaciónde los bienes ofrecidos por los postulados en sus versiones libres, se (i) dediquede manera rigurosa a la identificación de los bienes de las personas y gruposarmados a que se refiere la Ley 975 y a su aseguramiento ante los Magistradosde Control de Garantías; (ii) proceda a la identificación de las hectáreas detierras despojadas a las víctimas, no solo de desplazamiento forzado, sino de19 “Fondo de Reparación de víctimas solo tiene 33 mil millones entregados por paras”, El Tiempo, edición de 26 de abril de 2010, http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-7673769, revisado el 6 de octubre de 2010.20 Tribunal Superior de Distrito Judicial, Sala de Justicia y Paz, Sentencia del caso de Mampujan, radicado No. 1100160002532006, M.P.: Uldi Teresa Jímenea López, 29 de junio de 2010.21 Propuesta de reparación de Ewduar Cobos Tellez, caso de Mampujan.
17. 20 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestralestodas aquellas que se vieron en la necesidad de negociarlas por precios irrisorios,a causa del conflicto armado y (iii) presente un informe bimensual ante estaSala de los avances logrados en esta material”22. El Tribunal consideróigualmente que la restitución directa de inmuebles es competencia exclusivade la sala de conocimiento y por tanto, no existe facultad en la Fiscalía pararealizar este tipo de acciones. Esta sentencia está siendo conocida por la CorteSuprema de Justicia en segunda instancia. El déficit y las carencias de la respuesta estatal, representada en losmecanismos judiciales o administrativos en materia de reparación y enparticular de restitución, ha llevado incluso a que se presente por parte delGobierno un proyecto de ley “por el cual se establecen normas transicionalespara la restitución de tierras”. Este proyecto ha hecho parte del debate públicosobre la reparación y en particular la restitución a las víctimas. En nuestrocontexto, incluso se ha discutido sobre el universo de víctimas a reparar.Inicialmente se desconoció a la población desplazada como titular del derechoa la reparación. Sin embargo, y teniendo en cuenta la magnitud del despojo delque han sido víctimas cerca de 4.360.000 personas, actualmente la poblacióndesplazada se cuentan entre quienes deben ser reparadas. En ese orden de ideas, esta Sección aborda distintos aspectos de la cuestióndel tratamiento del despojo y de la restitución de las tierras por la “Jurisdicciónde Justicia y Paz”. En particular, esta Sección aborda cuestiones relativas almarco jurídico internacional en materia de restitución (Punto II); el marcojurisprudencial colombiano, tanto en relación con la Ley de Justicia y Pazcomo en materia de desplazamiento forzado (Punto III); y el “Plan de Choquepara la Restitución y Formalización de la Tierra” del Estado (Punto IV). Ya enrelación con la Ley 975 de 2005 (Punto V), el documento analiza los distintosmomentos para tomar acciones - ya sea en materia investigativa, de medidascautelares o de restitución efectiva - destinadas a obtener la restitución detierras. El documento aborda igualmente la cuestión de los otros mecanismosa los efectos de la restitución de tierras, tanto aquellos establecidos por la“Ley de Justicia y Paz” (Punto VI) como los demás existentes en el sistemajurídico colombiano (Punto VII). El documento analiza uno de los casos quela Comisión Colombiana de Juristas litiga en el marco del procedimiento de la“Ley de Justicia y Paz” y que es emblemático del despojo: el caso Blanquicet(Punto VIII). Finalmente, en el Punto IX se relacionan las conclusiones.22 Sentencia contra Edward Cobos Tellez y Uber Banquez Martínez por el desplazamiento forzado y asesinatos de la comunidad de Manpujan (igualmente conocida como “Sentencia de Mampujan”) dictada por el Tribunal de Conocimiento Sala de Justicia y Paz Bogotá D.C. de fecha 29 de junio de 2010 en el Radicado No. 110016000253200680077.
18. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 21II. Marco jurídico internacional Al examinar la cuestión del despojo de tierras y su restitución a lapoblación campesina resulta de primera utilidad recordar los elementos básicosen materia de reparación, y en particular en lo que atiene al despojo de tierras,prescritos por el Derecho internacional.1. Del derecho a la propiedad El derecho a la propiedad está expresamente protegido por la DeclaraciónUniversal de Derechos Humanos (artículo 17), la Convención sobre laeliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (artículo16), la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todoslos trabajadores migratorios y de sus familiares (artículo 15), la Declaraciónsobre los derechos humanos de los individuos que no son nacionales del paísen que viven23 (artículo 5), la Declaración de las Naciones Unidas sobre losderechos de los pueblos indígenas (artículo 26), la Declaración de laConferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, laXenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia (párrafo 43), la Declaraciónsobre el Progreso y el Desarrollo en lo Social24 (artículo 6) y los PrincipiosRectores de los desplazamientos internos (Principio 21). En otros ámbitosregionales cabe destacar el Protocolo Nº 1 del Convenio para laProtección delos Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (artículo 1) y laCarta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (artículo 4). Auncuando,el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos no ampara el derecho ala propiedad, el Comité de Derechos Humanos ha protegido este derecho basadoen los principios de no discriminación y de igualdad ante la ley así como en elderecho a la protección de la ley y de los tribunales25. En el ámbito interamericano, la Declaración Americana de los Derechosy Deberes del Hombre (artículo XXIII), la Convención Americana sobreDerechos Humanos (artículo 21) y la Convención interamericana para prevenir,23 Adoptada por la Asamblea General en su resolución 40/144, de 13 de diciembre de 1985.24 Proclamada por la Asamblea General en su resolución 2542 (XXIV), de 11 de diciembre de 1969.25 Al respecto, ver, entre otros: dictamen de 23 de julio de 1996, Comunicación N° 586/1994, Adam c. la República Checa; dictamen de 12 julio de 2001, Comunicación N° 857/1999, Blazek c. la República Checa; dictamen de 26 de julio de 2005, Comunicación N° 945/2000, Marik c. la República Checa; dictamen de 1º de noviembre de 2005, Comunicación N° 1054/2002, Kriz c. la República Checa; y dictamen de 25 de octubre de 2007, Comunicación N° 1463/2006, Gratzinger c. la República Checa.
19. 22 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestralessancionar y erradicar la violencia contra la mujer (artículo 7) amparan elderecho a la propiedad. La Comisión Interamericana de Derechos Humanosha precisado que “el derecho de toda persona a la propiedad individual ycolectiva es de especial importancia para fomentar el goce general de otrosderechos humanos fundamentales”26. Resulta importante destacar que el derecho a la propiedad abarcaigualmente el derecho a El principio 21 (1) de los Principios Rectores de losdesplazamientos internos prescribe que “[n]adie será privado arbitrariamentede su propiedad o sus posesiones”.2. La obligación de reparar Bajo el Derecho internacional, brindar reparación a las víctimas de actosde despojo de tierras cometidos por grupos paramilitares no constituye unafacultad graciosa del Estado sino una clara y bien establecida obligacióninternacional. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha reiterado quela obligación de reparar por parte del Estado, correlativa al derecho a lareparación que le asiste a las víctimas de violaciones de derechos humanos, es: «una norma consuetudinaria que constituye uno de los principios fundamentales del derecho internacional contemporáneo sobre la responsabilidad de los Estados. De esta manera, al producirse un hecho ilícito imputable a un Estado, surge de inmediato la responsabilidad internacional de éste por la violación de una norma internacional, con el consecuente deber de reparación y de hacer cesar las consecuencias de la violación.»27 La Corte Interamericana ha igualmente precisado que “la obligación dereparar, que se regula en todos los aspectos (alcance, naturaleza, modalidadesy determinación de beneficiarios) por el Derecho Internacional, no puede sermodificada o incumplida por el Estado obligado invocando disposiciones desu derecho interno”28. Igualmente, las violaciones de las normas de derechointernacional humanitario generan el deber de otorgar reparación29.26 Informe Anual de la Comisión Interamericana de Derechos humanos, 1983, OEA/Ser.L/V/II.85_Doc. 8 rev._11 febrero 199427 Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso del Caracazo Vs. Venezuela, Sentencia de 29 de agosto de 2002, Serie C No. 95, párrafo 76.28 Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso de la “Masacre de Mapiripán” Vs. Colombia, Sentencia de 15 de septiembre de 2005, Serie C No. 134, párrafo 244.29 Con arreglo al derecho internacional humanitario, la Convención relativa a las leyes y costumbres de la guerra terrestre de La Haya de 1907 incluye, en su artículo 3, disposiciones específicas para el
20. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 233. Estándares internacionales en materia de reparación Aun cuando la obligación estatal de reparar por violaciones a los derechoshumanos están consagrados en numerosos instrumentos convencionales30, elalcance, naturaleza, modalidades y determinación de beneficiarios de talobligación han sido regulados en instrumentos internacionales declarativos ydesarrollados por la jurisprudencia de las cortes y órganos internacionales dederechos humanos. En materia de víctimas de despojo de tierras y, en particular,de población desplazada, son de gran relevancia: • Los Principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones31 (en adelante, Principios sobre Reparación); • Los Principios sobre la restitución de las viviendas y el patrimonio de los refugiados y las personas desplazadas32; y • Los Principios Rectores de los desplazamientos internos33; y pago de indemnizaciones. En la misma línea, los cuatro Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949 contienen una disposición relativa a la responsabilidad por infracciones graves y el Protocolo Adicional I de 1977 (artículo 91) enuncia específicamente la responsabilidad de indemnizar. El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional remite al Proyecto de Principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones, Documento de NacionesUnidas A/CONF.183/C.1/WGPM/L.2/Add.7, 13/07/ 1998, p. 5.30 Ver por ejemplo: el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Arts 2.3) y la Convención Americana sobre Derechos Humanos (arts 25, 68 y 63,1).31 Estos principios fueron adoptados por consenso por la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la Resolución 60/147 de 16 de diciembre de 2005.32 Estos principios fueron elaborados por el Relator Especial, Sr. Paulo Sergio Pinheiro, de la ex Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos de las Naciones Unida s y adoptados por este oregano mediante la Resolución 2005/21. Los principios se encuentran reproducidos en el documento de las Naciones Unidas E/CN.4/Sub.2/2005/17 de 28 de junio de 2005.33 Estos principios fueron elaborados por el Representante del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la cuestión de los desplazados internos, Sr. Francis M. Deng. En septiembre de 2005, los Jefes de Estado y de Gobierno reunidos en la Cumbre Mundial en Nueva York reconocieron los Principios Rectores como «un marco internacional de importancia para proteger a las personas desplazadas dentro de sus países.» (G.A. Res. 60/L.1,132, U.N. Doc. A/60/L.1). Tanto la Asamblea General de las Naciones Unidas (Resolución 62/153 de 18 de diciembre de 2007) como la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (Resolución AG/RES. 2277 (XXXVII-O/07) de 5 de junio de 2007) han instado a los Estado a aplicar estos principios. Los principios se encuentran reproducidos en el documento de las Naciones Unidas E/CN.4/1998/53/Add.2 de 11 de febrero de 1998.
21. 24 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestrales • El Conjunto de principios actualizados para la protección y la promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad34 (en adelante Principios contra la Impunidad). Estos estándares no crean nuevas obligaciones: en tanto desarrollan yprecisan el alcance, naturaleza, modalidades y determinación de beneficiarios dela obligación de brindar reparación, constituyen el marco jurídico internacionalaplicable. Ello ha sido expresamente reiterado por los Principios sobreReparación: “los Principios y directrices básicos que figuran en el presentedocumento no entrañan nuevas obligaciones jurídicas internacionales o nacionales,sino que indican mecanismos, modalidades, procedimientos y métodos para elcumplimiento de las obligaciones jurídicas existentes conforme a las normasinternacionales de derechos humanos y al derecho internacional humanitario”35. Todo proceso y medidas de reparación desarrollados e implementadospor autoridades nacionales debe ser conformes con la obligación internacionalde reparar y satisfacer los estándares internacionales establecidos en la materia.Así, ningún proceso o medidas de reparación adoptadas e implementadas porlas autoridades nacionales pueden desconocer los estándares internacionalesen esta materia, toda vez que estos reflejan el alcance y contenido de losderechos a la reparación que le asiste a las víctimas y la correlativa obligacióninternacional del Estado de proveer reparación. Los Principios sobre Reparación estipulan que “[u]na reparación adecuada,efectiva y rápida tiene por finalidad promover la justicia, remediando lasviolaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos olas violaciones graves del derecho internacional humanitario. La reparación hade ser proporcional a la gravedad de las violaciones y al daño sufrido. Conformea su derecho interno y a sus obligaciones jurídicas internacionales, los Estadosconcederán reparación a las víctimas por las acciones u omisiones que puedanatribuirse al Estado y constituyan violaciones manifiestas de las normas34 El Conjunto de principios fue recomendado por la antigua Comisión de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas mediante su resolución E/CN.4/RES/2005/81 de 21 de abril de 2005. El Conjunto de principios ha sido reproducido en el documento de Naciones Unidas E/CN.4/2005/102/Add.1de 8 de febrero de 2005. Este Conjunto de principios ha sido ampliamente empleado como referente jurídico tanto por las cortes y órganos internacionales de derechos humanos como por órganos estatales y tribunales nacionales, en particular : la Corte Constitucional de Colombia (Sentencia C-426/06 de 31 de mayo de 2006, expediente D-5935) y la Corte Suprema de Justicia (Sala penal) de Colombia (Decisión sobre recurso de apelación, de 11 de julio de 2007, caso Orlando César Caballero Montalvo / Tribunal Superior de Antioquia).35 Párrafo 7º del Preámbulo de los Principios y directrices básicos sobre el derecho de las†víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones.
22. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 25internacionales de derechos humanos o violaciones graves del derechointernacional humanitario. Cuando se determine que una persona física o jurídicau otra entidad está obligada a dar reparación a una víctima, la parte responsabledeberá conceder reparación a la víctima o indemnizar al Estado si éste hubieraya dado reparación a la víctima”36. En ese mismo sentido, los Principios contrala Impunidad prescriben que “[t]oda violación de un derecho humano da lugar aun derecho de la víctima o sus derechohabientes a obtener reparación, el cualimplica el deber del Estado de reparar y el derecho de dirigirse contra el autor”37. Los Principios sobre Reparación estipulan igualmente que “[c]onformeal derecho interno y al derecho internacional, y teniendo en cuenta lascircunstancias de cada caso, se debería dar a las víctimas de violacionesmanifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violacionesgraves del derecho internacional humanitario, de forma apropiada yproporcional a la gravedad de la violación y a las circunstancias de cada caso,una reparación plena y efectiva[...] en las formas siguientes: restitución,indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición”38. Enese mismo sentido, los Principios contra la Impunidad prescriben que “[e]lderecho a obtener reparación deberá abarcar todos los daños y perjuiciossufridos por las víctimas; comprenderá medidas de restitución, indemnización,rehabilitación y satisfacción según lo establece el derecho internacional”39.4. Despojo de tierras y reparación En materia de medidas de reparación en los casos de despojo de bienes, elDerecho internacional prescribe como primera medida la restitución, esto es ladevolución de los bienes. Así lo estipulan varios instrumentos internacionales. En efecto, los Principios sobre Reparación prescriben que “[l]arestitución, siempre que sea posible, ha de devolver a la víctima a la situaciónanterior a la violación manifiesta de las normas internacionales de derechoshumanos o la violación grave del derecho internacional humanitario. La36 Principio 15 de los Principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves†del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones.37 Principio 31 del Conjunto de principios actualizados para la protección y la promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad.38 Principio 18 de los Principios y directrices básicos sobre el derecho de las†víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves†del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones.39 Principio 34 del Conjunto de principios actualizados para la protección y la promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad.
23. 26 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestralesrestitución comprende, según corresponda, [...] el regreso a su lugar deresidencia, la reintegración en su empleo y la devolución de sus bienes”40. En ese mismo sentido, los Principios Rectores de los desplazamientosinternos estipulan que “[l]as autoridades competentes tienen la obligación y laresponsabilidad de prestar asistencia a los desplazados internos que hayanregresado o se hayan reasentado en otra parte, para la recuperación, en la medidade lo posible, de las propiedades o posesiones que abandonaron o de las quefueron desposeídos cuando se desplazaron. Si esa recuperación es imposible,las autoridades competentes concederán a esas personas una indemnizaciónadecuada u otra forma de reparación justa o les prestarán asistencia para quela obtengan”41. Los Principios sobre la restitución de las viviendas y el patrimonio delos refugiados y las personas desplazadas estipulan asimismo que “[t]odoslos refugiados y desplazados tienen derecho a que se les restituyan las viviendas,las tierras y el patrimonio de que hayan sido privados arbitraria o ilegalmenteo a que se les indemnice por cualquier vivienda, tierra o bien cuya restituciónsea considerada de hecho imposible por un tribunal independiente e imparcial.[...]Los Estados darán prioridad de forma manifiesta al derecho de restitucióncomo medio preferente de reparación en los casos de desplazamiento y comoelemento fundamental de la justicia restitutiva. El derecho a la restitución delas viviendas, las tierras y el patrimonio es un derecho en sí mismo y esindependiente de que se haga o no efectivo el regreso de los refugiados ydesplazados a quienes les asista ese derecho”42. Finalmente, cabe recordar que la reparación no se agota con la sola medidade restitución: deben repararse todos los daños – tanto materiales como morales– generados por el despojo de tierras.40 Principio 19 de los Principios y directrices básicos sobre el derecho de las†víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves†del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones. Ver igualmente: Comité de Derechos Humanos (Brok c. República Checa, Dictamen de 15 de enero de 2002, CCPR/C/73/D/ 774/1997, párrafos 7.4, 9; y Des Fours Walderode y Kammerlander v. la República Checa, Dictamen de 2 de noviembre de 2001, CCPR/C/73/D/747/1997, párrafos 8.4, 9.2); Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Hentrich c. Francia, Sentencia del 22 de septiembre de 1994, Serie A No. 296-A, párrafo 71; Papamichalopoulos y Otros c. Grecia (Artículo 50), Sentencia del 31 de octubre de 1995, Serie A No. 330-B, párrafo 38; y Brumarescu c. Rumania [GC], Sentencia del 23 de enero de 2001, Informes 2001-I, párrafo 22); Comisión Africana de Derecos Humanos y de los Pueblos (Asociaión Africana de Malawi et al c. Mauritania, Comunicaciones 54/91 et al (27ma. Sesión Ordinaria, mayo de 2000)).41 Principio 29 de los Principios Rectores de los desplazamientos internos.42 Principio 2 de los Principios sobre la restitución de las viviendas y el patrimonio de los refugiados y las personas desplazadas.
24. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 27III. Jurisprudencia constitucional Sin lugar a dudas la Corte Constitucional, a través de diferentespronunciamientos, ha modulado e interpretado el alcance de la Ley de Justiciay Paz y algunos de sus Decretos Reglamentarios, no solamente en cuanto a lafinalidad del procedimiento, sino incluso de los tiempos para la investigación.Sobre este punto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (enadelante la CIDH) se pronunció para que la Ley de Justicia y Paz fuerainterpretada de acuerdo a los alcances, condicionamientos e interpretaciónhechos por la Corte Constitucional en su Sentencia C 370 de 2006. Así, laCIDH aseveró que: “mediante la interpretación que ha hecho la Corte Constitucional respecto de la constitucionalidad de los plazos procesales para la formulación de la imputación de cargos es posible que los fiscales delegados y su equipo puedan investigar a fondo y de manera seria los graves crímenes perpetrados por los desmovilizados pertenecientes a grupos armados al margen de la ley. Estos nuevos plazos facilitarán la tarea de los fiscales delegados a fin que puedan aportar toda la prueba necesaria para alcanzar la justicia. En conclusión, la CIDH recomienda que las entidades encargadas de aplicar la normativa interpreten y apliquen los plazos previstos a la luz de la decisión de la Corte Constitucional”43. La Corte Constitucional se ha pronunciado en por lo menos en 15oportunidades sobre la Ley de Justicia y Paz44. Entre estos pronunciamientosy para los efectos del presente documento, cabe destacar la Sentencias C-370de 2006 y C-1199 de 2008, en las que la Corte se refirió de manera especial alderecho a la reparación de las víctimas en la Ley de Justicia y Paz. En laSentencia C-370 de 2006, la Corte moduló la aplicación de la Ley de Justiciay Paz y dándole un alcance que protegiera los derechos de las víctimas a laverdad, la justicia y la reparación así como su derecho a participar en estosprocesos y la necesidad que los victimarios respondieran con sus bienes, habidostanto lícita como ilícitamente. En su Sentencia C-1199 de 2008, la Corte serefirió explícitamente al derecho de las víctimas a la reparación y precisó la43 Comisión Interamericana de Derechos Humanos, “Pronunciamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la Aplicación y el alcance de la Ley de Justicia y paz en la República de Colombia” , OEA/ Ser/L/V/II. 125, Doc. 15, 1 de agosto de 2006,44 Ver Sentencias: C-370/06; C-575/06; C-319/06; C-531/06; C-650/06; C-719/06; C-127/06; C-400/ 06; C-455/06; C-650/06; C-080/07; T-355/07; T-049/08; C-1199/08 y C 936/10.
25. 28 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestralesdiferencia que existe entre ésta y los servicios sociales y humanitarios delEstado. Asimismo, en su Sentencia T-025 de 2004 y sus autos de seguimiento(en particular el Auto 08 de 2009) y su Sentencia T-821 de 2007, y aún que nose refiere de manera expresa a la Ley de Justicia y Paz, la Corte reconoció elcarácter de derecho fundamental del derecho a la restitución.1. Jurisprudencia constitucional relativa a la Ley de Justicia y Paz Aun cuando la Corte Constitucional ha proferido varias sentenciasrelativas a la Ley de Justicia y Paz, las Sentencias C-370/06 y C-1199 de 2008constituyen el fundamento del presente análisis.a) Sentencia C-370/06 En su Sentencia C-370/06, la Corte Constitucional avanzó en la definiciónde los derechos a la paz, la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas enel proceso establecido por la Ley de Justicia y Paz. La Corte aclaró con respectoa la pena alternativa que para poder acceder a la misma, uno de lo requisitosprincipales es la confesión completa y veraz y, que por el contrario, señaló que“el ocultamiento de la verdad tiene como consecuencia la perdida del beneficiode la pena alternativa para el delito confesado y la imposibilidad reacceder atal beneficio para el delito conocido posteriormente a la sentencia o indulto”45.La reducción de penas en palabras de la Corte constituye una contribución a lapaz: “6.2.2.1.7.2. No obstante, como lo ha señalado la Corte, con esta sustantivareducción de las penas se persigue una finalidad constitucionalmente imperativaque no es otra que la búsqueda de la paz”46. La Corte le da un alcance reparador al derecho a la verdad que tienen lasvíctimas: “4.9.2. Concretamente sobre los derechos de las víctimas deviolaciones de derechos fundamentales a conocer la verdad, a acceder a lajusticia y a obtener una reparación, en la Sentencia C-228 de 2002 la Cortereconoció que existe una tendencia mundial, también recogida por laConstitución, según la cual la víctima o perjudicado por un delito no sólo tienederecho a la reparación económica de los perjuicios que se le hayan causado,sino que además tiene derecho a que a través del proceso penal se establezcala verdad sobre lo acaecido y se haga justicia”47.45 Corte Constitucional, Sentencia C-370 de 18 de mayo de 2006.46 Ibíd, pág. 309.47 Ibíd, pág. 262.
26. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 29 Resume la Corte los derechos a la verdad, la justicia y la reparación enlos siguientes términos: “4.9.11.4. La Corte ha entendido el derecho a la verdadcomo la posibilidad de conocer lo que sucedió y de buscar una coincidenciaentre la verdad procesal y la verdad real. El derecho a la justicia como aquelque en cada caso concreto proscribe la impunidad. Y el derecho a la reparación,como aquel que comprende obtener una compensación económica, pero queno se limita a ello sino que abarca medidas individuales y colectivas tendientes,en su conjunto, a restablecer la situación de las víctimas”48. Al examinar el derecho a la reparación de las víctimas y el deber dereparar por parte de los perpetradores de los crímenes, la Corte no pierde devista que el responsable del daño es a quien le corresponde reparar, porque sino fuera de esta manera y le correspondiera al Estado hacerlo se estaríaconcediendo una amnistía de la responsabilidad civil. En efecto, la Corteaseveró que: “[l]o que sin embargo parece no tener asidero constitucional algunoes que el Estado exima completamente de responsabilidad civil a quienes hanproducido los daños que es necesario reparar y traslade la totalidad de loscostos de la reparación al presupuesto. En este caso se estaría produciendouna especie de amnistía de la responsabilidad civil, responsabilidad que estaríanasumiendo, a través de los impuestos, los ciudadanos y ciudadanas de bienque no han causado daño alguno y que, por el contrario, han sido víctimas delproceso macrocriminal que se afronta” 49. Como consecuencia de esterazonamiento, la Corte consideró necesario que los perpetradores acudan areparar a las víctimas con su patrimonio: “De esta manera, resulta acorde con la Constitución que los perpetradoresde este tipo de delitos respondan con su propio patrimonio por los perjuicioscon ellos causados, con observancia de las normas procesales ordinarias quetrazan un límite a la responsabilidad patrimonial en la preservación de lasubsistencia digna del sujeto a quien dicha responsabilidad se imputa,circunstancia que habrá de determinarse en atención a las circunstanciasparticulares de cada caso individual”50. Al examinar el alcance del deber de reparar, la Corte permite en lainterpretación de la Ley de Justicia y Paz que frente a los bienes lícitos sepuedan solicitar medidas cautelares. En efecto, la Corte aseveró que si losbeneficiarios de la ley deben responder con su propio patrimonio por los dañosproducidos, lo cierto es que no existe ninguna razón para impedir que las48 Ibíd, pág. 279.49 Ibíd, pág. 353.50 Ibíd, pág. 353, punto 6.2.4.1.20.
27. 30 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestralesmedidas cautelares puedan recaer sobre sus bienes lícitos”51. De la misma forma,la Corte condicionó la entrega de los bienes a los requisitos de elegibilidad,puesto que no sólo deben ser denunciados por los desmovilizados, sino que sino lo hacen perderían los beneficios de la Ley. En ese sentido la Corte precisóque “la persona que busca el beneficio de la ley, debe declarar la totalidad delos bienes que puede aportar para reparar a quienes han sufrido por su causa.Frente a este deber, la ley no puede avalar con expresiones ambiguas que seoculten bienes con el fin de evadir el deber de reparar a las víctimas”52.b) Sentencia C-1199 de 2008 En su Sentencia C-1199 de 2008, la Corte Constitucional diferenció lasmedidas de reparación de los servicios sociales y humanitarios del Estado alas víctimas. Así, la Corte definió los servicios sociales del Estado “comoactividades de carácter permanente y habitual, desarrolladas por el Estado obajo su coordinación o supervisión, destinadas a satisfacer necesidades decarácter general de la población, en particular aquellas relacionadas con losderechos a los que la Constitución les atribuye un carácter social, o cuyaprestación origina gasto público social”53. La Corte precisó la diferencia entrelos servicios sociales del Estado con el derecho a la reparación de las víctimasde violaciones de derechos humanos en los siguientes términos: “se trata de deberes y acciones claramente diferenciables, en lorelacionado con su fuente, su frecuencia, sus destinatarios, su duración y variosotros aspectos. Acepta así mismo la Corte que, por estas mismas razones,ninguna de tales acciones puede reemplazar a otra, al punto de justificar lanegación de alguna prestación específica debida por el Estado a una personadeterminada, a partir del previo otorgamiento de otra(s) prestación(es) de fuentey finalidad distinta”54. Por tanto, la Corte señaló que la reparación comprendeacciones “encaminadas a borrar o desparecer los efectos que sobre las víctimashan dejado los crímenes cometidos, lo que sin duda trasciende la dimensiónpuramente económica, e incluye, como elementos de comparable importancia,otro tipo de acciones, de efecto tanto individual como colectivo, querestablezcan la salud, la autoestima y la tranquilidad de las víctimas y de lascomunidades a las que ellas pertenecen”55.51 Ibíd, Pág. 355.52 Ibíd, pág. 355.53 Corte Constitucional, Sentencia C-1199 de 4 de diciembre de 2008, M.P. Nilson Pinilla Pinilla, pág. 2554 Ibíd, pág. 26.55 Ibíd, pág. 26.
28. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 31 De la misma forma, de acuerdo al criterio de la Corte, los servicios socialesdel Estado y las acciones de reparación no son excluyentes entre sí, y por elcontrario se pueden dar de manera simultánea sin remplazar la una a la otra.La Corte precisó que “Es así mismo claro, que si bien puede establecerse unarelación de complementariedad y mutuo impacto entre los servicios socialesdel Gobierno y las acciones encaminadas a la reparación debida a las víctimas,lo que incluso permite aceptar que en determinados casos se presente lasimultánea ejecución de ambos tipos de acciones, no es posible, en cambio,llegar a considerar que aquéllos puedan sustituir éstas, precisamente en razóna su distinta razón e intencionalidad, así como al diverso título jurídico queorigina unos y otras”56. La diferencia de estas acciones además se deriva de la naturaleza mismade ellas, puesto que las acciones del Estado derivadas de sus obligacionessociales son diferentes a las obligaciones derivadas del deber de reparar, elcual radica principalmente en cabeza de los perpetradores de los crímenes ysubsidiariamente en el Estado. Así, la Corte precisó: “De otra parte obsérvese que, tal como los actores y varios de losintervinientes realzaron, los servicios sociales y las acciones de reparaciónson responsabilidad de sujetos claramente diferenciados, puesto que losprimeros atienden al cumplimiento de obligaciones estatales, mientras que lassegundas corresponden a los sujetos responsables de los crímenes cuyacomisión origina la necesidad de reparación, y subsidiariamente al Estado. Ental medida, resulta inadecuado plantear que la acción gubernamental, endesarrollo de deberes de carácter general que al Estado atañen, pueda suplir laacción reparatoria que recae de manera principal en los perpetradores de losdelitos, y que aun cuando en últimas puede ser cumplida por el Estado desdesu posición de garante, tiene una naturaleza ostensiblemente diferente”57. Aunque la Sentencia C-1199 de 2008 declaró inexequible el incisosegundo del artículo 47 de la Ley de Justicia y Paz relativo a la rehabilitacióncomo medida de reparación, lo cierto es que las definiciones y diferenciacioneshechas por la Corte Constitucional sobre los servicios sociales del Estado y laresponsabilidad de reparar, tanto principal como subsidiaria, se pueden aplicara otros temas que tienen que ver con medidas de política pública general quese derivan de las obligaciones del Estado con medidas de reparación individualy colectiva.56 Ibíd, pág. 26.57 Ibíd, pág. 27.
29. 32 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestrales2. Jurisprudencia constitucional en materia de desplazamiento forzado En la Sentencia T-025 de 2004, la Corte Constitucional declaró el “estadode cosas inconstitucional” en materia de desplazamiento forzado. En efecto,en esa sentencia, la Corte Constitucional declaró “la existencia de un estadode cosas inconstitucional en la situación de la población desplazada debido ala falta de concordancia entre la gravedad de la afectación de los derechosreconocidos constitucionalmente y desarrollados por la ley, de un lado, y elvolumen de recursos efectivamente destinado a asegurar el goce efectivo detales derechos y la capacidad institucional para implementar loscorrespondientes mandatos constitucionales y legales”58. En el seguimiento a esta sentencia, la Corte ha desplegado una actividadmayor59: no solo en relación a la producción de autos de seguimiento (84),sino también en materia de audiencias (14). Además, es en el marco delseguimiento a esta sentencia que el Alto Tribunal se ha arriesgado más aconvocar a las autoridades nacionales, locales y a la sociedad civil: no solo alos efectos del seguimiento sino también para el control y la discusión tanto dela situación de la población desplazada como a la construcción de una posiblesolución a la misma. Dentro del seguimiento a esta situación se han realizadoaudiencias y adoptado autos sobre temas fundamentales y elementosestructurales como: mujeres60, niños y niñas61, personas con discapacidad62,indígenas63 y afrodescendientes64. En relación con los temas de vivienda ytierras, el Auto 08 de 2009 de las Corte Constitucional marca las pautas para lasuperación del estado de cosas inconstitucional en estas materias estructurales65. Frente a la política de tierras para la población desplazada, se han sumadoen el mismo seguimiento otras decisiones de la Corte sobre la misma materia,como la Sentencia T-821 de 200766, en la que la Corte decidió: “42.4Adicionalmente, conforme al estado de cosas inconstitucional declarado en la58 Corte Constitucional, Sentencia T-025/04 de 22 de enero de 2004.59 Rodríguez Garavito Cesar y Diana Rodríguez Franco, Cortes y cambio social: cómo la Corte Constitucional transformó el desplazamiento forzado en Colombia, Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad / Dejusticia, Bogotá, 2010, pág. 9.60 Corte Constitucional, Auto A 092 de 14 de abril de 2008, M.P. Manuel José Cepeda.61 Corte Constitucional, Auto A 251 de 2009, M.P. Manuel José Cepeda.62 Corte Constitucional, Auto A 006 de 2009, M.P. Manuel José Cepeda.63 Corte Constitucional, Auto A 004 de 2009, M.P. Manuel José Cepeda.64 Corte Constitucional, Auto A 005 de 2009, M.P. Manuel José Cepeda.65 Corte Constitucional, Auto A 008 de 2009, M.P. Manuel José Cepeda.66 Corte Constitucional, Sentencia T-821 de 4 de octubre de 2007, M.P. (e ) Catalina Botero Marino.
30. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 33sentencia T-025 de 2004, esta Sala ordenará el envío de una copia de la presentedecisión al Procurador General de la Nación y al Defensor del Pueblo paraque, conforme a sus competencias, hagan seguimiento al cumplimiento delfallo”. Dentro de los avances más importantes de la Sentencia T-821 de 2007se encuentra el reconocimiento del derecho a la restitución como un derechofundamental: “Ciertamente, si el derecho a la reparación integral del daño causado a víctimas de violaciones masivas y sistemáticas de derechos humanos, es un derecho fundamental, no puede menos que afirmarse que el derecho a la restitución de los bienes de los cuales las personas en situación de desplazamiento han sido despojadas, es también un derecho fundamental. Como bien se sabe, el derecho a la restitución es uno de los derechos que surgen del derecho a la reparación integral. En este sentido es necesario recordar que el artículo 17 del Protocolo Adicional de los Convenios de Ginebra de 194967 y los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos, consagrados en el Informe del Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para el Tema de los Desplazamientos Internos de Personas68 (los llamados principios Deng), y entre ellos, los Principios 21, 28 y 2969 y los Principios sobre67 “Artículo 17. Prohibición de los desplazamientos forzados. 1. No se podrá ordenar el desplazamiento de la población civil por razones relacionadas con el conflicto, a no ser que así lo exijan la seguridad de las personas civiles o razones militares imperiosas. Si tal desplazamiento tuviera que efectuarse, se tomarán todas las medidas posibles para que la población civil sea acogida en condiciones satisfactorias de alojamiento, salubridad, higiene, seguridad y alimentación. 2. No se podrá forzar a las personas civiles a abandonar su propio territorio por razones relacionadas con el conflicto”.68 Naciones Unidas, Doc. E/CN.4/1998/53/Add.2, 11 de febrero de 1998. Informe del Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para el tema de los Desplazamientos Internos de Personas, Sr. Francis Deng.69 Los Principios 21, 28 y 29 de los principios rectores mencionados señalan: “Principio 21.- 1. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad o sus posesiones. 2. La propiedad y las posesiones de los desplazados internos disfrutarán de protección en toda circunstancia, en particular, contra los actos siguientes: a) expolio; b) ataques directos o indiscriminados u otros actos de violencia; c) utilización como escudos de operaciones u objetos militares; d) actos de represalia; y e) destrucciones o expropiaciones como forma de castigo colectivo. 3. La propiedad y las posesiones que hayan abandonado los desplazados internos serán objeto de protección contra la destrucción y la apropiación, ocupación o uso arbitrarios e ilegales. ... Principio 28. - 1. Las autoridades competentes tienen la obligación y responsabilidad primarias de establecer las condiciones y proporcionar los medios que permitan el regreso voluntario, seguro y digno de los desplazados internos a su hogar o su lugar de residencia habitual, o su reasentamiento voluntario en otra parte del país. Esas autoridades tratarán de facilitar la reintegración de los desplazados internos que han regresado o se han reasentado en otra parte. 2. Se harán esfuerzos especiales por asegurar la plena participación de los desplazados internos en la planificación y gestión de su regreso o de su reasentamiento y reintegración. ... Principio 29. - 1. Los desplazados internos que regresen a su hogar o a su lugar de residencia habitual o que se hayan reasentado en otra parte del país no serán objeto de discriminación alguna basada en su desplazamiento. Tendrán derecho a participar de manera plena e igualitaria en los asuntos públicos a todos los niveles y a disponer de acceso en condiciones de igualdad a los servicios públicos. 2. Las autoridades competentes tienen la
31. 34 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestrales la restitución de las viviendas y el patrimonio de los refugiados y las Personas desplazadas, hacen parte del Bloque de constitucionalidad en sentido lato, en tanto son desarrollos adoptados por la doctrina internacional, del derecho fundamental a la reparación integral por el daño causado70 (Código Penal, art. 93.2)”71. obligación y la responsabilidad de prestar asistencia a los desplazados internos que hayan regresado o se hayan reasentado en otra parte, para la recuperación, en la medida de lo posible, de las propiedades o posesiones que abandonaron o de las que fueron desposeídos cuando se desplazaron. Si esa recuperación es imposible, las autoridades competentes concederán a esas personas una indemnización adecuada u otra forma de reparación justa o les prestarán asistencia para que la obtengan.”70 Los Principios sobre la restitución de las viviendas y el patrimonio de los refugiados y las Personas desplazadas en establece: “2.1. Todos los refugiados y desplazados tienen derecho a que se les restituyan las viviendas, las tierras y el patrimonio de que hayan sido privados arbitraria o ilegalmente o a que se les indemnice por cualquier vivienda, tierra o bien cuya restitución sea considerada de hecho imposible por un tribunal independiente e imparcial. 2.2. Los Estados darán prioridad de forma manifiesta al derecho de restitución como medio preferente de reparación en los casos de desplazamiento y como elemento fundamental de la justicia restitutiva. El derecho a la restitución de las viviendas, las tierras y el patrimonio es un derecho en sí mismo y es independiente de que se haga o no efectivo el regreso de los refugiados y desplazados a quienes les asista ese derecho. [...] 10.1. Todos los refugiados y desplazados tienen derecho a regresar voluntariamente a sus anteriores hogares, tierras o lugares de residencia habitual en condiciones de seguridad y dignidad. El regreso voluntario en condiciones de seguridad y dignidad debe fundarse en una elección libre, informada e individual. Se debe proporcionar a los refugiados y desplazados información completa, objetiva, actualizada y exacta, en particular sobre las cuestiones relativas a la seguridad física, material y jurídica en sus países o lugares de origen.[...]13. Accesibilidad de los procedimientos de reclamación de restitución. 13.1. Toda persona a quien se haya privado arbitraria o ilegalmente de su vivienda, sus tierras o su patrimonio debe tener la posibilidad de presentar una reclamación de restitución o de indemnización ante un órgano independiente e imparcial, que debe pronunciarse acerca de la reclamación y notificar su resolución al reclamante. Los Estados no deben establecer condiciones previas para la presentación de una reclamación de restitución. 13.2. Los Estados deben velar por que todos los aspectos de los procedimientos de reclamación de restitución, incluidos los trámites de apelación, sean justos, oportunos, accesibles y gratuitos, y que en ellos se tengan en cuenta las cuestiones de edad y de género. Los Estados deben adoptar medidas positivas para garantizar que las mujeres puedan participar en condiciones de plena igualdad en estos procedimientos. 13.3. Los Estados deben garantizar que los niños separados o no acompañados puedan participar en los procedimientos de reclamación de restitución y estén plenamente representados en él, así como que cualquier decisión relativa a las reclamaciones de restitución presentadas por niños separados no acompañados se adopte de conformidad con el principio general del «interés superior del niño». 13.4. Los Estados deben garantizar que todos los refugiados y desplazados, cualquiera sea el lugar en que residan durante el período de desplazamiento, puedan acceder a los procedimientos de reclamación de la restitución ya sea en los países de origen, en los países de asilo o en los países a los que hayan huido. Los Estados deben garantizar que todas las personas afectadas tengan conocimiento de los procedimientos de reclamación de la restitución y que la información sobre dichos procedimientos se ponga fácilmente a su disposición, ya sea en los países de origen, en los países de asilo o en los países a los que hayan huido. 13.5. Los Estados deben procurar establecer centros y oficinas de tramitación de las reclamaciones de restitución en todas las zonas afectadas en que residen personas con derecho a presentar esas reclamaciones. Para facilitar al máximo el acceso a los procedimientos de reclamación, las personas afectadas deben tener la posibilidad de presentar sus reclamaciones por correo, por medio de un representante legal o en persona. Los Estados también deben considerar la posibilidad de establecer unidades móviles para garantizar que todos los reclamantes potenciales puedan acceder a los procedimientos de reclamación. 13.6. Los Estados deben velar por que los usuarios de las viviendas, las tierras o el patrimonio,
32. Sección A. ¿Qué va a suceder con la reparación de las víctimas en los procesos de justicia y Paz? 35 En esta sentencia, la Corte incorporó los Principios sobre la restituciónde las viviendas y el patrimonio de los refugiados y las personas desplazadasal Bloque de Constitucionalidad. incluidos los arrendatarios, tengan derecho a participar en los procedimientos de reclamación de la restitución, incluso mediante la presentación de reclamaciones conjuntas. 13.7. Los Estados deben elaborar formularios de reclamación de la restitución que sean sencillos y fáciles de entender y utilizar, y que estén redactados en el idioma o los idiomas principales de los grupos afectados. Se debe prestar a las personas asistencia adecuada para rellenar y presentar todos los formularios de reclamación necesarios, teniendo en cuenta la edad y el género de los reclamantes. 13.8. Cuando no sea posible simplificar suficientemente los formularios de reclamación debido a la complejidad inherente a esos procedimientos, los Estados deben contratar a personas cualificadas para que se entrevisten con los reclamantes potenciales y, respetando el principio de confidencial y teniendo en cuenta su edad y su género, recaben la información necesaria para completar los formularios de reclamación en su nombre. 13.9. Los Estados deben establecer plazos precisos para la presentación de reclamaciones de restitución. Esos plazos, que deben divulgarse ampliamente y ser suficientemente extensos para que todos los afectados puedan presentar sus reclamaciones, han de establecerse teniendo en cuenta el número de reclamantes potenciales, las posibles dificultades para obtener y recopilar la información, el alcance del desplazamiento, la accesibilidad de los procedimientos para grupos potencialmente desfavorecidos e individuos vulnerables, y la situación política en el país o la región de origen. 13.10. Los Estados deben velar por que se proporcione a las personas que lo necesiten, incluidos los analfabetos y los discapacitados, una asistencia especial para garantizar que no se les niegue el acceso a los procedimientos de reclamación de restitución. 13.11. Los Estados deben garantizar la prestación de una asistencia jurídica adecuada y, de ser posible, gratuita a quienes deseen presentar una reclamación de restitución. Esta asistencia jurídica, cuya prestación podrá correr a cargo de instituciones gubernamentales o no gubernamentales (nacionales o internacionales), deberá estar exenta de discriminación y satisfacer normas adecuadas de calidad, equidad e imparcialidad, a fin de que los procedimientos de reclamación no se vean menoscabados. 13.12. Los Estados deben velar por que nadie sea procesado o castigado por presentar una reclamación de restitución. 15. Registros y documentación de las viviendas, las tierras y el patrimonio. [...]15.1. Los Estados deben establecer o restablecer sistemas catastrales nacionales con fines múltiples u otros sistemas apropiados para el registro de los derechos sobre las viviendas, las tierras y el patrimonio como componente integrante de cualquier programa de restitución, respetando los derechos de los refugiados y desplazados. 15.2. Los Estados deben velar por que toda declaración judicial, cuasijudicial, administrativa o consuetudinaria relativa a la propiedad legítima de las viviendas, las tierras o el patrimonio, o a los derechos correspondientes, vaya acompañada de medidas encaminadas a hacer efectivos el registro o la delimitación de dichos bienes, como requisito para garantizar la seguridad jurídica de la tenencia. Estas medidas se ajustarán a las disposiciones de los instrumentos internacionales de derechos humanos, del derecho de los refugiados y del derecho humanitario, y de las normas conexas, incluido el derecho a la protección contra la discriminación. 15.3. Los Estados deben garantizar, cuando proceda, que en los sistemas de registro se inscriban o se reconozcan los derechos de propiedad de las comunidades tradicionales e indígenas sobre tierras colectivas. 15.4. Los Estados y las demás autoridades o instituciones responsables deben velar por que los sistemas de registro existentes no se destruyan durante los conflictos o los períodos posteriores a ellos. Entre las medidas para prevenir la destrucción de los registros de las viviendas, las tierras y el patrimonio cabría incluir su protección in situ o, si fuera necesario, su traslado temporal a un lugar seguro o el establecimiento de un dispositivo de custodia adecuado. En caso de traslado, los registros se deben restituir a su lugar de origen lo antes posible tras el fin de las hostilidades. Los Estados y las demás autoridades responsables también pueden considerar la posibilidad de establecer procedimientos para copiar los registros (por ejemplo, en formato digital), trasladar los originales a un lugar seguro y acreditar la autenticidad de las copias. 15.5. Los Estados y las demás autoridades o instituciones responsables deben facilitar, a instancia de
33. 36 Despojo de tierras campesinas y vulneración de los territorios ancestrales Transcurridos más seis años desde la declaratoria del estado de cosasinconstitucional con relación a los derechos de la población desplazada, lasmedidas adoptadas por el Gobierno no han garantizado los derechos de dichapoblación. Así lo ha constatado la Corte Constitucional, a través del Auto 008 de2009, en el que concluyó que persiste el estado de cosas inconstitucional72. Entrelas principales omisiones y vacíos identificados por la Corte Constitucional, ensu Auto 008, se destacan; la baja cobertura de los subsidios y la dificultad deacceso a los mismos en materia de vivienda; y las dificultades para protección,restitución y desarrollo de proyectos productivos en materia de tierrasabandonadas, además de las dificultades para acceder a ellos. Respecto a laverdad, la justicia, la reparación y a la no repetición, la Corte consideró que: “losesfuerzos en esta materia son hasta ahora incipientes. Persiste una altísimaimpunidad frente al delito de desplazamiento y los datos actuales solo dan cuentade las denuncias presentadas, a pesar de que se trata de un delito que debía serinvestigado de oficio (artículo 159 de la Ley 599 de 2000).73 Estos obstáculos ydificultades ya habían sido vez identificados por la Corte en el 2004, la cualhabía ordenado al Gobierno la reformulación de las políticas en estas materias74. un reclamante o de su representante legal, copias de cualquier prueba documental que obre en su poder y que sea necesaria para presentar o fundamentar una reclamación de restitución. Dichas pruebas documentales deben proporcionarse gratuitamente o por una tasa módica. 15.6. Los Estados y las demás autoridades o instituciones responsables que lleven a cabo el registro de refugiados o desplazados deben esforzarse por recopilar la información pertinente para facilitar el proceso de restitución, por ejemplo incluyendo en el formulario de registro preguntas relativas a la ubicación y las características de las viviendas, las tierras, el patrimonio o el lugar de residencia habitual de que se vio privado cada refugiado o desplazado. Dicha información debe solicitarse siempre que se recaben datos de los refugiados y desplazados, incluso durante la huida. 15.7. En casos de desplazamiento masivo en que existan pocas pruebas documentales de la titularidad o de los derechos de propiedad, los Estados pueden adoptar la presunción de pleno derecho de que las personas que hayan huido de sus hogares durante un determinado período marcado por la violencia o el desastre lo hicieron por motivos relacionados con la violencia o el desastre y que, por tanto, tienen derecho a la restitución de sus viviendas, sus tierras y su patrimonio. En dichos casos, las propias autoridades administrativas y judiciales pueden encargarse de determinar los hechos relacionados con las reclamaciones de restitución que no vayan acompañadas de la documentación necesaria. 15.8. Los Estados no considerarán válida ninguna transacción de viviendas, tierras o patrimonio, incluida cualquier transferencia que se haya efectuado bajo presión o bajo cualquier otro tipo de coacción o fuerza directa o indirecta, o en la que se hayan respetado las normas internacionales de derechos humanos”.71 Corte Constitucional, Sentencia T-821 de 4 de octubre de 2007, M.P. (e ) Catalina Botero Marino.72 Corte Constitucional, M.P. Manuel José Cepeda, A 008 de 2009.73 Ley 599 de 2000, Artículo 159. Deportación, expulsión, traslado o desplazamiento forzado de población civil. El que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado y sin que medie justificación militar, deporte, expulse, traslade o desplace forzadamente de su sitio de asentamiento a la población civil, incurrirá en prisión de diez (10) a veinte (20) años, multa de mil (1.000) a dos mil (2.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes, e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas de diez (10) a veinte (20) años.74 Corte Constitucional, Sentencia T 025/04, Parte resolutiva en los numerales: séptimo, octavo y décimo tercero.