Source: https://issuu.com/grupoemausfundacionsocial/docs/analisis_de_la_capv
Timestamp: 2017-09-24 00:12:38
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Análisis de la CAPV by Grupo Emaus Fundacion Social - issuu
Políticas Públicas para la Soberanía Alimentaria Análisis local en la CAPV
ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN. GENERALIDADES LEGISLATIVAS DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DEL PAIS VASCO (CAPV) QUE AFECTAN A LA ACTIVIDAD AGRARIA CAMPESINA
2. DIRECTRICES DE ORDENACIÓN DEL TERRITORIO Y SU REPERCUSIÓN EN EL DESARROLLO DE LA AGRICULTURA CAMPESINA
3. CONSUMO SOCIAL. LEGISLACIÓN. BUENAS Y MALAS PRÁCICAS.
3.1 NIVEL AUTONÓMICO 3.1.1. Políticas y normativa 3.1.2. Ejemplos de buenas y/o malas prácticas 3.2 NIVEL FORAL 3.2.1. Políticas y normativa 3.2.2. Ejemplos de buenas y/o malas prácticas 3.3. NIVEL LOCAL 3.3.1. Políticas y normativa 3.3.2. Ejemplos de buenas y/o malas prácticas 4. NORMATIVA HIGIENICO SANITARIA Y MEDIOAMBIETAL. LEGISLACIÓN. EJEMPLOS DE BUENAS Y MALAS PRÁCTICAS.
4.1. NIVEL AUTONÓMICO 4.1.1. Políticas y normativa 4.1.2. Ejemplos de buenas y/o malas prácticas 4.2. NIVEL FORAL 4.2.1. Políticas y normativa 4.2.2. Ejemplos de buenas y/o malas prácticas 4.3. NIVEL LOCAL 4.3.1. Políticas y normativa 4.3.2. Ejemplos de buenas y/o malas prácticas 5. EJEMPLO PRÁCTICO PARA LA INSTALACIÓN DE UNA PERSONA JOVEN EN EL MEDIO RURAL CON UNA ACTIVIDAD AGRARIA CAMPESINA.
6.1. CONCLUSIONES 6.2. PROPUESTAS 7. FUENTES, BIBLIOGRAFÍA, Y REFERENCIAS
1. INTRODUCCIÓN GENERALIDADES LEGISLATIVAS DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DEL PAIS VASCO (CAPV) QUE AFECTAN A LA ACTIVIDAD AGRARIA CAMPESINA
1. INTRODUCCIÓN. GENERALIDADES LEGISLATIVAS DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DEL PAÍS VASCO (CAPV) QUE AFECTAN A LA ACTIVIDAD AGRARIA CAMPESINA. La arquitectura legislativa en la CAPV en los aspectos claves de la legislación agroalimentaria. Quien decide qué en las políticas agroalimentarias y los procesos de toma de decisiones. El desarrollo de la agricultura campesina está afectado por leyes y políticas provenientes de entornos de decisión internacionales, estatales, e incluso locales, formando en su conjunto el perfil del tipo de sector agrario con el que desea contarse. Además estas normas o decisiones pueden ser de carácter agrario, pero la realidad es que otras muchas políticas de ámbitos tan diversos como el fiscal, infraestructuras, etc, también afectan y repercuten en la agricultura en general y en la de agricultura de pequeña escala en particular. El objetivo de este informe es recoger a nivel local las políticas públicas que se están aplicando a día de hoy en el entorno local (CAPV, Territorios Históricos, Municipios) y que de alguna manera afectan positiva o negativamente al desarrollo de la agricultura campesina local. También se recogerán ejemplos de buenas y malas prácticas de iniciativa pública en relación a este tema. El primer punto a conocer son las competencias en materia de agricultura y ganadería con las que cuenta el Gobierno Vasco. El Estatuto de Autonomía del País Vasco (Ley Orgánica 3/1979, de 18 de diciembre) confiere al Gobierno Autónomo las competencias exclusivas de agricultura y ganadería, de acuerdo con la ordenación general de la economía (artículo 10.9); la de montes, aprovechamientos y servicios forestales, vías pecuarias y pastos, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 149.1.23.ª de la Constitución (artículo 10.8). La CAPV también cuenta con otras competencias que participan en la determinación de las políticas sectoriales agrarias y alimentarias, como la de investigación científica y técnica en coordinación con el Estado (artículo 10.16), la de denominaciones de origen y publicidad en colaboración con el Estado (artículo 10.27), o la de industria, en los términos señalados en el Estatuto y respecto al ámbito de esta ley (artículo 10.30). Una vez definidas las competencias en materia de Agricultura del Gobierno Vasco, la vertebración política de la Comunidad Autónoma del País Vasco en relación al ámbito agrario se planteó en la Ley 27/1983, de 25 de noviembre, de Relaciones entre las Instituciones Comunes de la Comunidad Autónoma y los Órganos Forales de sus Territorios Históricos, según la cual corresponde a los Órganos Forales la competencia exclusiva del régimen de los bienes provinciales y municipales, tanto de dominio público como patrimoniales o de propios y comunales (artículo 7.a.7), de montes, aprovechamientos, servicios forestales, vías pecuarias y pastos, en los términos del artículo 10.8 del Estatuto de Autonomía; guardería forestal y conservación y mejora de los suelos agrícolas y forestales (artículo 7.a.9), así como el desarrollo y ejecución de las normas emanadas de las instituciones comunes en materia de sanidad vegetal, reforma y desarrollo agrario; divulgación, promoción y capacitación agraria; viticultura y enología; producción vegetal, salvo semillas y plantas de viveros (artículo 7.b.1), la producción y sanidad animal (artículo 7.b.2), y el régimen de aprovechamiento de la riqueza piscícola continental y cinegética (artículo 7.b.3). Mediante la Ley 7/1981, de 30 de junio, sobre Ley de Gobierno, se define la capacidad legislativa de cada uno de los órganos que forman parte de las Administraciones Vascas. Según el artículo 52 de dicha Ley, el Parlamento Vasco puede delegar en el Gobierno la potestad de dictar normas con rango de Ley, denominadas Decretos-Legislativos, a excepciones de aquellas que
afecten al desarrollo de los derechos fundamentales y de las libertades públicas, al ordenamiento básico del Gobierno o al régimen jurídico de la Administración del País Vasco, las que aprueben el régimen general de las relaciones entre la Comunidad Autónoma y los Territorios Históricos, las que regulan la legislación electoral general, y aquellas normas que requieran un procedimiento especial para su aprobación. El ejercicio de la potestad reglamentaria se ajusta a la jerarquía normativa de Decretos del Gobierno y Órdenes de los Departamentos del Gobierno. Adoptan la forma de Decreto, las disposiciones administrativas de carácter general y, en su caso, los acuerdos del Gobierno, que son firmados por el Lehendakari y por el Consejero o Consejeros a quienes corresponda la propuesta, y las disposiciones del Lehendakari, que son firmadas por él mismo. Es considerado como una norma jurídica de rango inferior a la ley. Una de las principales diferencias radica en el alcance de una y otra, la ley regula situaciones de carácter general, hay una distinción de jerarquía, el decreto está supeditado tanto a la ley como al reglamento, el decreto es un acto administrativo, y la ley es un acto legislativo; el decreto se ajusta en el fondo y en la forma a lo dispuesto en una ley para los actos de derecho público; un decreto administrativo o judicial no puede derogar o abrogar a una ley, pero la ley sí puede modificar al decreto, siempre que no resulte retroactivo en perjuicio del gobernado. Adopta la forma de Orden el ejercicio de la potestad reglamentaria de los titulares de los Departamentos y es firmada por el titular del Departamento. Las normas reglamentarias no pueden infringir lo establecido en otras de rango superior. Las normas reglamentarias se publican en el Boletín Oficial del País Vasco y entran en vigor a los veinte días de su publicación, salvo disposición en contrario. Si bien las líneas directas de actuación política sobre la actividad agraria y alimentaria se encuentran definidas en la Ley 17/2008 de 23 de diciembre de Política Agraria y Alimentaria (BOPV nº 250, 31-XII-2008) que establece las pautas del ejercicio de las competencias correspondientes a cada una de las instituciones implicadas en el sector Agrario y Alimentario, además de coordinar el complejo entramado institucional de administraciones y entidades implicadas en la gestión del sector y la participación y relación con las mismas de la ciudadanía. La ley fija las principales directrices de promoción económica sectorial, imbricándolas en el marco supranacional de la llamada Política Agrícola Común (PAC). El ámbito de aplicación de esta ley es la ordenación general de los sectores agrario y alimentario en sus vertientes de producción, transformación, envasado y comercialización, así como, en general, de las actividades ligadas a la multifuncionalidad del medio agrario. Así mismo, queda incluida la segunda transformación y su comercialización en el sector forestal, siempre que se realice en la propia explotación o industria agraria. El Consejo de Gobierno, en el plazo de un año desde la entrada en vigor de la ley de Política Agraria y Alimentaria, debe de aprobar las disposiciones de aplicación y desarrollo contempladas en la misma, sin perjuicio de las facultades de desarrollo normativo que corresponden en cada caso a los territorios históricos. Así mismo, se faculta al consejero competente en materia agraria y alimentaria para la adecuación de los contenidos estrictamente técnicos de la presente ley a las adaptaciones derivadas de la normativa comunitaria y de otros ámbitos. Las administraciones públicas vascas deben de adaptar su normativa a la presente ley en el plazo máximo de un año desde su entrada en vigor. A partir de las directrices marcadas por la Ley de Política Agraria y Alimentaria se desarrollan los diversos decretos que regulan cada uno de los aspectos relacionados con la actividad agraria directa o indirectamente. Si bien algunos de los campos que se plantean desarrollar desde el Departamento de Agricultura no son únicamente competencia de éste como es el
caso de las licencias de actividad, la protección de suelos de alto valor agrológico, fomento del uso del suelo, gestión de suelo público, infrautilización de suelo agrario, higiene y trazabilidad de los productos agrarios y alimentarios, etc. Estos aspectos están regulados por leyes, decretos u órdenes de Departamentos del Gobierno Vasco diferentes al de Agricultura como el Departamento de Medio Ambiente o el Departamento de Sanidad y Consumo, e incluso de otras administraciones de nivel europeo, estatal, foral o municipal. Otro de los parámetros a definir de manera previa son los términos en los que a día de hoy, de manera legal se considera una explotación agraria como tal. La consideración o no como explotación agraria de una hacienda o actividad hace que tenga acceso o no a diversos derechos y/u obligaciones. Mediante el Decreto 84/1993, de 30 de marzo, del Departamento de Agricultura y Pesca por el que se crea y regula el Registro de Explotaciones Agrarias de la Comunidad Autónoma del País Vasco se determina las actividades que se consideran explotaciones agrarias y las que no. La Reforma de la Política Agraria Común de la Comunidad Económica Europea conllevó la necesidad de crear el Registro de explotaciones de la CAPV, con el fin de inscribir en el mismo las explotaciones agrarias de la Comunidad Autónoma con carácter obligatorio y como requisito imprescindible para acogerse a cualquier medida de fomento, tanto para las explotaciones como para sus titulares. El Registro, que tiene carácter administrativo, y es gestionado por los Departamentos Forales competentes en el ámbito de sus respectivos Territorios Históricos sirve de elemento básico de referencia para la tramitación y concesión de las medidas de fomento y ordenación del sector agrario. Se define explotación como el conjunto de bienes y derechos organizados empresarialmente por su titular o cotitulares para la producción agraria, primordialmente con fines de mercado, y que constituyese en sí mismo una unidad técnico-económica caracterizada generalmente por la utilización de unos mismos medios de producción y una única gestión. Por tanto, quedan fuera de esta definición todas aquellas explotaciones familiares sin un perfil empresarial. También se puntualizó y definió las actividades que se consideraban actividades de producción agraria y las que no. Una vez regularizado y censadas las explotaciones agrarias, a algunas de ellas se les dio un carácter especial o prioritario. El Decreto 168/1997, de 8 de julio, del Dpto de Industria, Agricultura, y Pesca, regula las Explotaciones Agrarias Prioritarias en la Comunidad Autónoma del País Vasco y se determinan las unidades mínimas de cultivo en los distintos Territorios Históricos y Comarcas de la CAPV. Como se menciona en el propio decreto la explotación agraria vasca tradicional se vio sometida a profundos cambios estructurales a finales del siglo XX. Se diagnosticó que el paso a un modelo de explotación basado en la tecnología y la integración en la Unión Europea supondría un difícil proceso de adaptación. A pesar de reconocer que el modelo agrario de carácter familiar constituye una garantía de colonización del territorio y de mantenimiento del tejido rural, según la política agraria del momento este modelo implicaba la pervivencia de deficiencias estructurales. Se veía como problemas la insuficiente dimensión, el envejecimiento de sus titulares, la rigidez en el mercado de la tierra, la insuficiencia de la capacitación profesional de algunos de sus titulares o la ausencia de organizaciones y agrupaciones asociativas que articulasen los diversos sectores de la producción y comercialización agrarias. Con la intención de atajar esas deficiencias estructurales y modernizar las explotaciones agrarias a fin de mejorar su eficacia y competitividad, se comenzó aplicar una política basada en la modernización entendiéndola en teoría como un aumento de la capacidad de producción, mejora la calidad
y las condiciones de la producción, reducción de costes, reestructuración y diversificación de la producción. También se incorporó el concepto de mejora de la calidad de vida y trabajo , y la conservación del medio natural y de ocio en el medio rural. Posteriormente fue publicada la Ley 19/1995, de 4 de julio, de Modernización de las Explotaciones Agrarias. En ella se establecen diversos beneficios de tipo fiscal y de preferencia para acceder a derechos y ayudas públicas ligados al concepto de «Explotaciones Prioritarias», y se modificaban algunos contenidos de la legislación civil (transmisiones, indivisibilidad de determinadas fincas rústicas y derechos de retracto en favor de colindantes) y de arrendamientos rústicos, en los que también resulta relevante el concepto de «explotaciones prioritarias». Esta ley fue objeto de desarrollo de algunos de sus apartados en la Orden de 13 de diciembre de 1995. Es el objeto del presente Decreto, establecer los criterios para definir las explotaciones prioritarias en la Comunidad Autónoma del País Vasco y determinar la unidad mínima de cultivo en su ámbito territorial, pero además también se fijan otra serie de conceptos, como el de titular de la explotación, agricultor profesional, agricultor a título principal (ATP), Unidad de Trabajo Agrario (UTA), Renta Unitaria de Trabajo, o Renta de Referencia. Subsidiariamente, para definiciones y conceptos no previstos en el presente Decreto se estará a lo dispuesto en los Reglamentos comunitarios que resulten de aplicación, la Ley 19/1995 de Modernización de las Explotaciones Agrarias y el Decreto 84/1993 por el que se crea el Registro de Explotaciones Agrarias, por este orden. Es importante recalcar y analizar la definición que de explotación prioritaria se hace, ya que muchos en la en posteriores decretos y ordenes no se considera suficientes los conceptos marcados por este decreto para que una explotación pueda acceder a todos los derechos que como tal le corresponden. Se entiende por explotación prioritaria aquella que: posibilita la ocupación de, al menos, una unidad de trabajo agrario (UTA), el titular deberá ser agricultor profesional, poseer un nivel de formación profesional suficiente, haber cumplido 18 años y no haber cumplido 65, Residir en la comarca donde esté ubicada la explotación o en las comarcas limítrofes según la definición comarcal efectuada por la CAPV en su organización territorial. La ley recoge diversas formas de contabilización de UTAs, pero en los trámites municipales y en la tramitación de ayudas únicamente se considera el cálculo de UTAs mediante la Orden publicada por el Gobierno Vasco. Aunque en la presente ley se prevé a los efectos del cálculo de la renta unitaria de trabajo, que anualmente y teniendo en cuenta la dimensión, ubicación, orientación técnico-económica y sistema de producción de la explotación, mediante Orden del Consejero de Industria, Agricultura y Pesca, se fijarán los márgenes brutos, los módulos objetivos para determinar las unidades de trabajo agrario que corresponden a la explotación y los coeficientes de gastos fijos de esa explotación, sin perjuicio de lo dispuesto para el año de 1997 en las disposiciones adicionales primera y segunda. En la realidad este proceso únicamente se ha llevado en la Orden de 18 de julio de 2001. “Las unidades de trabajo agrario correspondientes a una explotación se determinarán en función de módulos objetivos basados en los criterios técnicos que al efecto se fijen. En cualquier caso, el trabajo del titular se podrá computar por una unidad de trabajo agrario cuando no tenga otra dedicación retribuida y no existan en la explotación trabajadores asalariados fijos. Además la renta unitaria de trabajo que se obtenga de la misma será igual o superior al 30 % de la renta de referencia e inferior al 120 % de ésta, de conformidad con lo dispuesto en el
19/1995, las explotaciones familiares u otras cuyos titulares sean personas físicas y las explotaciones asociativas en las que la mayoría de sus socios sean agricultores profesionales situadas en zonas de agricultura de montaña o desfavorecidas, tendrán la consideración de prioritarias a todos los efectos cuando la renta unitaria de trabajo sea igual o superior al 10 % de la renta de referencia e inferior al 120 % de ésta y siempre que se cumplan el resto de los requisitos establecidos en los artículos 4 y 5 del presente Decreto.”
Por otro lado la ley recoge que los titulares de las explotaciones podrán acreditar la determinación de la renta unitaria de trabajo en base a sus datos contable o mediante la documentación relativa a la Seguridad Social. Solicitar que se cumpla lo recogido en el presente Decreto. Ya que se ha detectado que en la práctica no se admite la determinación de la renta unitaria por medio de datos contables o fiscales, ni se admite el cálculo de las UTAs de actividad no tabuladas por medio de estudios técnicos. Sería necesario reclamar a la administración el cumplimiento del decreto, ya que numerosos pequeños agricultores no alcanzan la UTAs según las tablas y el método de cálculo de la orden de 2001. Pero contrariamente tienen como único ingreso la actividad agraria o ganadera. Estas tablas además de no encontrarse actualizadas no recogen diferencias entre los métodos de cultivo empleados, el modo de comercialización, o la transformación. Si en la Ley de política agraria y alimentaria se considera el proceso de transformación del producto de la propia explotación llevado a cabo por el titular de la misma parte de la actividad agraria, estas operaciones también se deberían de tener en cuenta en el cálculo de las Unidades de Trabajo Agrario, ya que se les dedica ciertas horas trabajo y medios, además contribuir a la renta agraria. A los efectos de lo dispuesto en los artículos 23 a 27, ambos inclusive, de la Ley 19/1995, de 4 de julio, de Modernización de las Explotaciones Agrarias, sobre el régimen de las unidades mínimas de cultivo, en las distintas Comarcas y Territorios Históricos de la CAPV para secano y regadío, determina las unidades mínimas de cultivo para cada comarca o territorio. Por otro lado, la Orden de 18 de julio de 2001, (BOPV nº160, 20-VIII-2001) del Consejero de Agricultura y Pesca, fija los márgenes brutos de los diversos cultivos y los módulos objetivos para la determinación de las Unidades de Trabajo Agrario (UTA) en las explotaciones agrarias de la Comunidad Autónoma del País Vasco para el año 2001. El objeto de la presente Orden es fijar los márgenes brutos de los diversos cultivos y los módulos de objetivos para la determinación de las Unidades de Trabajo Agrario (UTA) en las explotaciones agrarias de la CAPV para el año 2001, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 4.2 y en la Disposición Final Primera del Decreto 168/1997, de 8 de julio, por el que se regulan las explotaciones agrarias prioritarias en la Comunidad Autónoma del País Vasco y se determinan las unidades mínimas de cultivo en los distintos Territorios Históricos y Comarcas de la CAPV. En esta orden no se diferencia entre comarcas ni Territorios históricos a la hora de fijar márgenes u horas de trabajo, algo poco lógico si se aplican diferencias para fijar unidades mínimas de cultivo, y se tienen en cuenta las posibilidades de mecanización o extensión en las diferentes zonas. A su vez, y con la idea de coordinar todas las areas y proyectos implicados en el sector rural desde diferentes ámbitos, se publicó la Ley de Desarrollo Rural 10/1998, de 8 de abril (BOPV nº 80 4-V-1998). Esta ley es anterior a la Ley de Política Agraria y Alimentaria. Su objetivo es definir los principios que deben orientar las actuaciones de las Administraciones públicas de
la CAPV en materia de Desarrollo Rural, además de establecer el marco normativo en el que han de desarrollarse las políticas para el desarrollo de las zonas rurales, determinar los instrumentos que permitan adecuar el resto de políticas y actuaciones administrativas con la consecución de los objetivos del desarrollo rural que se establecen en la presente ley. Según esta Ley se entiende por desarrollo rural “el proceso dirigido a mantener y consolidar las comunidades rurales, que fomente la conservación de la cultura y formas de vida que les son propias y mejore la calidad de vida de sus habitantes. Éstos, como principales beneficiarios del mismo, participarán de forma activa, junto a los demás agentes públicos y privados implicados, en la definición y consecución del tipo de desarrollo del que desean formar parte, que favorezca tanto el desarrollo endógeno como la integración e interacción entre la población rural y el resto de la sociedad, siendo las medidas que se pongan en marcha para lograr su revitalización económica y social garantes de la conservación del paisaje, la naturaleza y el medio ambiente” El Decreto 185/2008, de 11 de noviembre, regula la aplicación del enfoque Leader de acuerdo con el Programa de Desarrollo Rural Sostenible (PDRS) del País Vasco 2007-2013 (BOPV nº 225, 24-XI-2008). El Reglamento (CE) 1698/2005, del Consejo, de 20 de septiembre de 2005, sobre la ayuda al desarrollo rural a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), para alcanzar sus objetivos para el período de programación comprendido entre el 1 de enero de 2007 y el 31 de diciembre de 2013, ha establecido cuatro ejes, siendo el 4 el relativo al enfoque Leader. Las medidas de desarrollo rural de dicho eje se incluyen en el PDRS del País Vasco 2007-2013, que ha sido aprobado por la Comisión Europea mediante Decisión C(2008)704, de 15 de febrero de 2008. Según el propio decreto la filosofía Leader actúa como una forma de gestión aplicada a aquellas actuaciones que, integradas en los otros ejes, se considera que encajan mejor en un desarrollo endógeno planificado por las estrategias de desarrollo del Grupo de Acción Local para fortalecer las políticas y los procesos de Desarrollo Rural en la CAPV. En consecuencia, una vez seleccionado el Grupo de Acción Local responsable de la gestión del PDRS que va a aplicarse en las zonas rurales de la CAPV mediante Resolución de 21 de mayo de 2008, del Director de Desarrollo Rural y Litoral, se establece por medio de este decreto el régimen de ayudas a conceder en el marco del enfoque Leader. En la medida en que el presente Decreto pretende el desarrollo y ejecución de normativa comunitaria, su contenido está sometido a las decisiones que en cada momento pudieran adoptarse por las Instituciones de la Unión Europea. En su virtud, previo informe favorable de Landaberri, de acuerdo con la Comisión Jurídica Asesora de Euskadi, a propuesta del Consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación, previa deliberación y aprobación del Consejo de Gobierno Los PDR de las Comarcas de Arratia-Nervión, Enkartaciones, Tolosaldea, Urola-Kosta, Cantábrica Alavesa, Estribaciones del Gorbea, Llanada Alavesa, Montaña Alavesa, Rioja Alavesa y Valles Alaveses se aprueban en el DECRETO 22/2003, de 4 de febrero (BOPV nº 73, 11-IV-2003) Mediante convenio con las Asociaciones de Desarrollo Rural, reconocidas según lo establecido en el Decreto 158/2002, de 25 de junio (BOPV n.º 129, 9-VII-2002), se establece la participación y colaboración de las mismas en los PDRS, artículo 13.2 de la Ley 10/1998. Los mencionados programas deben ser aprobados por Decreto del Gobierno Vasco y por Decreto Foral por estricto cumplimiento de lo exigido en el artículo 4.3 de la Ley 10/1998. Como requisito previo a la aprobación por Decreto del Gobierno Vasco y por Decreto Foral de los PDR, y según el procedimiento de elaboración de los mismos establecido en el artículo 7 de la Ley 10/1998, ha sido necesario recabar diversos Informes de los distintos agentes implicados. 11
El Decreto 171/2008, de 7 de octubre, regula las líneas de ayudas a la promoción y desarrollo de las zonas rurales de la Comunidad Autónoma del País Vasco (Programa Erein). (BOPV nº 20, 21-X-2008). Redactado de conformidad con la Ley 10/1998, de 8 de abril, de Desarrollo Rural regula las líneas de ayudas a la promoción y desarrollo de las zonas rurales de la CAPV, y el procedimiento y condiciones de otorgamiento de ayudas económicas cuya concesión corresponde al Departamento de Agricultura, Pesca y Alimentación, dentro de los créditos que a tal efecto se prevean en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma del País Vasco y de conformidad con el Decreto Legislativo 1/1997, de 11 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Principios Ordenadores de la Hacienda General del País Vasco. El Reglamento (CE) n.º 1698/2005 del Consejo de 20 de septiembre de 2005, relativo a la ayuda al desarrollo rural a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), recoge en su artículo 71 que determinadas medidas, como son las recogidas en el capítulo II de este Decreto, serán cofinanciadas por el FEADER, siempre que se cumplan los requisitos en aquel recogidos y en el resto de la normativa aplicable. Tales medidas se incluyen en el «Plan de Desarrollo Rural Sostenible de la Comunidad Autónoma del País Vasco 20072013», aprobado mediante Decisión de la Comisión C (2008) 704 de 15 de febrero de 2008. Además, estas medidas del capítulo II podrán recibir financiación adicional, en forma de ayuda de Estado y con cargo exclusivamente a los Presupuestos Generales de la CAPV. La aplicación del enfoque Leader de acuerdo con el PDRS del País Vasco 2007-2013 se regula en el Decreto 185/2008, de 11 de noviembre (BOPV nº225; 24-XI-2008). Este instrumento continúa y profundiza las experiencias del Leader I (1989-1993), Leader II (1994-1999) y Leader Plus (2000-2006). El presente Decreto será de aplicación durante la vigencia del «Plan de Desarrollo Rural Sostenible del País Vasco» (2007-2013), hasta su total ejecución. Las personas beneficiarias finales de las ayudas serán las titulares de los proyectos que sean propuestos por el Grupo de Acción Local, de acuerdo con lo establecido en el Régimen de Ayudas del Capítulo II, y sean resueltos y notificados por la Dirección de Desarrollo Rural y Litoral, siendo los gastos que se realicen en la ejecución de dichos proyectos los que deban tenerse en cuenta para justificar las ayudas percibidas. La creación y puesta en marcha de entidades de asesoramiento a las explotaciones agrarias se regula según el Decreto 272/2006, de 26 de diciembre (BOPV nº5, 8-I-2007). El Reglamento (CE) n.º 1782/2003 del Consejo, de 29 de septiembre, por el que se establecen disposiciones comunes aplicables a los regímenes de ayuda directa en el marco de la política agrícola común y se instauran determinados regímenes de ayuda a los agricultores y por el que se modifican los Reglamentos (CEE) n.º 2019/93, (CE) n.º 1452/2001, (CE) n.º 1453/2001, (CE) n.º 1454/2001, (CE) n.º 1868/94, (CE) n.º1251/1999, (CE) n.º 1254/1999, (CE) n.º 1673/2000, (CEE) n.º 2358/71 y (CE) n.º 2529/2001 dispone que antes del 1 de enero de 2007 las autoridades competentes de los estados miembros instaurarán un sistema para asesorar a los agricultores y las agricultoras sobre la gestión de tierras y explotaciones que estará a cargo de una o varias autoridades designadas o de organismos privados. El Reglamento (CE) n.º 817/2004 de la Comisión, de 29 de abril, establece las condiciones y requisitos que se deberán de cumplir para poder ser considerado entidad de asesoramiento de las explotaciones. Este Reglamento deja a criterio de las autoridades competentes de los estados miembros el procedimiento de selección de los agentes que han de prestar el servicio de asesoramiento. Dentro de las posibilidades legales, se ha optado por un sistema de asesoramiento a través de agentes privados. Los sistemas de asesoramiento agrícola deben definir y proponer mejoras de la situación actual en lo que respecta a medio ambiente, salud pública, sanidad animal, sanidad vegetal y bienestar animal. Los requisitos legales de gestión,
las buenas prácticas agrarias, y medioambientales constituyen el ámbito de asesoramiento mínimo obligatorio y se establecen mediante Decreto 20/2005, de 25 de enero, sobre la aplicación de la condicionalidad en relación con las ayudas directas en el marco de la Política Agraria Común en la Comunidad Autónoma del País Vasco. En la ley de política agraria y alimentaria también se regula el trato del tema del género en el medio rural, detallando que todas las administraciones deben de tener presente la igualdad de género, y sujetarse a los siguientes principios básicos: Igualdad de trato entre agricultoras y agricultores, sin perjuicio de la acción positiva para las mujeres. Igualdad de oportunidades como elemento imprescindible para la viabilidad y pervivencia del desarrollo rural. Integración de la perspectiva de género, incluyendo, entre otros aspectos, la valoración del impacto de género con anterioridad a la aprobación de una norma, así como la incorporación del tratamiento de género en todas las estadísticas agrarias, alimentarias y del medio rural. Además se define el Estatuto de la mujer agricultora y políticas de acción positiva. Se vierte la responsabilidad de desarrollar con carácter normativo un estatuto de la mujer agricultora que regulará las actuaciones a promover hacia ese colectivo en las administraciones agrarias vascas y incluyendo las siguientes acciones positivas: Programas específicos de formación, con especial consideración del acceso a las nuevas tecnologías y la formación en el entorno de la sociedad de la información. Priorización de las subvenciones y cofinanciación de inversiones en las explotaciones familiares cuando acceda a la titularidad de la misma una agricultora. Desarrollo de mecanismos de mejora de representatividad en órganos de gestión públicos y privados Conciliación de la vida laboral y familiar, contemplando aspectos tales como el embarazo y maternidad, permisos y licencias y servicios de atención familiar. En la Ley de política Agraria y Alimentaria también se trata la titularidad compartida. Cuando en una explotación registrada y de titularidad física la actividad agraria sea ejercida de forma directa y personal por ambos miembros del matrimonio o de la pareja de hecho constituida al amparo de la Ley 2/2003, de 7 de mayo, reguladora de las parejas de hecho, la titularidad de esa explotación adoptará la figura jurídica de «titularidad compartida». Los miembros sujetos a la figura jurídica de titularidad compartida deberán inscribirse en el Registro de Explotaciones Agrarias de la Comunidad Autónoma del País Vasco como cotitulares de la explotación a todos los efectos. Quienes ostenten la titularidad compartida participarán en los derechos y obligaciones derivados de la titularidad de la explotación. 13
Las ayudas, pagos, derechos, cuotas u otras medidas de efecto equivalente que estén contempladas en la normativa vigente y que correspondan al titular de la explotación se asignarán a cada uno de los cotitulares en los términos y condiciones proporcionales a su participación en la explotación o en los que ellos determinen. La titularidad compartida surtirá los efectos sociales, laborales, económicos, fiscales y otros inherentes a la titularidad de la explotación conforme a la normativa vigente en materia civil, mercantil, laboral y fiscal.
2. DIRECTRICES DE ORDENACIÓN DEL TERRITORIO Y SU REPERCUSIÓN EN EL DESARROLLO DE LA AGRICULTURA CAMPESINA Según el artículo 10.31 del Estatuto de Autonomía del País Vasco es competencia exclusiva del Gobierno Vasco la capacidad legislativa en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo. La Ley 4/1990 de 31 de mayo (BOPV nº 131, 3-VII-1990) de Ordenación del Territorio del País Vasco perfila como instrumentos de ordenación: las directrices de ordenación del territorio (DOT), los planes territoriales parciales (PTP), y los planes territoriales sectoriales (PTS). Las DOT constituyen el marco general de referencia para la formulación de los restantes instrumentos de ordenación territorial y urbana, sean dictados por la Administración autonómica, la foral o la local en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. Las Directrices en vigor se aprobaron en 1997 y actualmente se encuentran en fase de revisión siguiendo un procedimiento aún por determinar. En este sentido, la Carta Europea de Ordenación del Territorio subraya la necesidad de la participación ciudadana en la elaboración de los planes de ordenación correspondientes al señalar que todos los ciudadanos europeos deben tener la oportunidad de participar dentro de un marco institucional adecuado en la adopción y en la aplicación de cualquier medida de ordenación del territorio y que toda política de ordenación del territorio debe basarse en una participación activa del ciudadano. En el Decreto 28/1997, de 11 de febrero, por el que se aprueban definitivamente las DOT, se subraya que la participación constituye un elemento consustancial a la formulación y elaboración de los distintos planes de ordenación del territorio y urbanismo. El Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco junto a la Fundación Metrópoli organizan anualmente un foro de debate e intercambio de ideas en relación a la planificación territorial, pero este foro tiene el peligro de convertirse básicamente en un espacio comercial destinado a alabar el modelo territorial. La ordenación del territorio es una función pública cuyos objetivos fundamentales son el desarrollo socioeconómico y equilibrado de las regiones, la mejora de la calidad de vida, la gestión responsable de los recursos naturales, la protección del medio ambiente y la utilización racional del territorio. Constituye un proceso de índole fundamentalmente política, al carecer de criterios universales en los que basarse, y que debe afrontar los conflictos entre los objetivos contradictorios que se plantean en todo grupo social. Por ello, es fundamental que participe toda la comunidad en el proceso. El documento base propuesto para diseñar el modelo socio-económico futuro para la CAPV menciona en su introducción que la economía vasca apuesta cara al futuro, por una economía de aglomeración y de escala donde las plataformas logísticas adquieren gran trascendencia junto con la construcción de nuevas infraestructuras de transporte. A este respecto entre las iniciativas propuestas caben destacar la configuración del aeropuerto de Bilbao como una gran Hub intermodal conectándose con la estación del TAV de Bilbao, el impulso del Puerto de Bilbao como gran centro de conexión marítima de mercancías, y en el caso de Gasteiz incorporar una conexión ferroviaria que refuerce su papel de centro logístico así como remarcar el perfil de Foronda como nodo central de organización de los flujos de mercancías. Estos proyectos refuerzan las políticas de total liberalización de la economía que implica que la mayoría de las actividades de producción, distribución y comercialización deban considerarse como globales, o que, en todo caso, las tradicionales economías de base local se vayan a ver progresivamente desbordadas en sus bases territoriales y pasen a estar integradas en estructuras 16
económicas mucho mayores, de ámbito regional, nacional o internacional, en última instancia siempre conectadas, referidas o traspasadas por las estructuras y dinámicas del mercado único global. Una vez que los espacios de acumulación de pequeña escala se van desbordando e integrando en espacios de intercambio más extensos y con relaciones mucho más complejas; siendo especialmente paradigmático el desbordamiento de los espacios de acumulación nacional (el “mercado interno” nacional), cuya construcción (mediante la integración económica) fue una de las tareas principales llevadas a cabo durante los siglos XIX y XX, y sobre todo, durante la época fordista (o desarrollista). Esto supondrá un incremento notable de los flujos entre regiones, países y continentes, en un constante intercambio de productos y servicios, que llevará al desarrollo y construcción de nuevas infraestructuras de transporte cada vez más densas y con mayor capacidad, todo lo cual disminuirá notablemente los costes del transporte. De modo que la distribución de productos globales implica por un lado la necesidad de infraestructuras complejas de circulación de flujos y, por otro, la existencia de lugares especializados de almacenamiento, gestión de stocks, fraccionamiento de carga, intercambio, etc. Resulta especialmente relevante el traslado o deslocalización de una parte significativa de la actividad productiva tradicional desde nuestros países a otros países. De este modo, la deslocalización refuerza la importancia de las actividades logísticas de gestión de flujos y mercancías, sobre todo en torno a los principales centros de consumo, como son los casos del Gran Bilbao o Gasteiz, y es precisamente esto lo que se quiere fomentar en el diseño propuesto para el futuro de la ordenación de nuestro territorio. La propuesta realizada para el reestudio de las DOT aspira a incidir en este modelo recalcando expresamente la importancia de las empresas con proyección global y en nombre del “desarrollo”, “modernidad” y “progreso” nos impone una movilidad frenética, una economía terciaria, “logística” donde la circulación domina sobre la producción y el espacio se presta para esa circulación. Se trata de un proyecto basado en el tráfico rodado, generando mayor contaminación, precariedad laboral, especulación, pérdida de empleo agrario, desaparición de los pequeños comercios y negocios de la comarca y en definitiva mayor injusticia social. Asimismo el modelo propuesto, apuesta por una ciudad región, Euskal Hiria, policéntrica, integrada y competitiva contraponiendo lo urbano a lo rural como si ambas no pudieran darse juntas al considerarlas netamente distintas y por tanto, mutuamente excluyentes. Se hace, por tanto, hincapié en la apuesta por lo urbano donde el espacio rural se concibe como zona de ocio y recreo destinando esos espacios para actividades al aire libre, zonas de descanso(nuevas residencias), ocio (opciones turísticas), deportes (campos de golf), terrenos de producción de energía renovables... Sin embargo, lo rural y lo urbano no son excluyentes y lo urbano no debe ver al espacio rural como susceptible de ser absorbido a fin de ganar territorio para el descanso o esparcimiento de la población urbana. A mayor abundamiento el modelo de ordenación territorial propuesto es gran consumidor de recursos naturales (tierra) y territorio y abandera la cultura del consumismo, del consumo por el consumo. La transformación de las estructuras urbanorurales y las prácticas de consumo de sus habitantes propician la tendencia al uniformismo y al mimetismo social. Una sociedad individualista en la que el interés personal prima sobre el colectivo. Sería necesario, de cara a realizar la revisión de las Directrices, elaborar y presentar públicamente un diagnóstico de las dinámicas que ha sufrido el territorio desde que se aprobaron las de 1997, en el que se estudie el grado de cumplimiento de los objetivos doctrinales, y en base a este diagnóstico, plantear la estrategia de revisión de las Directrices. También sería necesario plantear un estudio de alternativas al modelo propuesto, y el grado de satisfacción de la
sociedad o identificación con el modelo propuesto hasta la fecha. Con las actuales políticas de ordenación, cada año la CAPV pierde una superficie de suelo agrario equivalente a 700 campos de fútbol. Se prevé la actividad logística como uno de los motores económicos fundamentales para el futuro de los tres territorios históricos. Las DOT son la plasmación geográfica de las futuras políticas económicas, sociales y culturales, es decir, definen el modelo socioeconómico a futuro así como los objetivos a largo plazo. En la CAPV se han seguido a rajatabla los principios de liberalización comercial y desregulación de la producción agraria establecidos por la Política Agraria Común (PAC). Es por ello que se ha impulsado un modelo de agricultura intensiva, orientado a la producción de beneficios en el menor tiempo posible y que se ha presentado como un modelo altamente rentable, y que juega, aparentemente, en una lógica de mercado libre. La agricultura campesina ligada a la tierra y de cultivos “a pequeña escala” está basada en el uso sostenible de recursos locales para la producción de consumo local. Por tanto, este modelo usa un método de producción de bajo insumo y enriquece los sistemas ecológicos formando agroecosistemas ricos, sostenibles y diversos. La agricultura ligada a la tierra es capaz de producir la cantidad y calidad óptima de alimentos con poco o ningún recurso externo y no ocasiona efectos secundarios dañinos al medio ambiente. Asimismo al priorizar una producción alimentaria orientada al mercado interno o regional se practica la justicia social a nivel alimentario global en lugar de fomentar la globalización del hambre y la pobreza. En definitiva, este modelo de agricultura campesina, es la que cohesiona, apuesta por la economía local, los circuitos cortos en los que todos los agentes resultan beneficiados, aportando valor añadido a la sociedad en la que se desenvuelve. El modelo actual acepta que todo es homogéneo o homogeneizable, que el transporte no tiene ningún impacto y que lo único que diferencia un producto de otro es el precio, y se han creado las infraestructuras necesarias para ello, siguiendo así los principios de la agricultura industrial. Dentro de este sistema han quedado sin valor todos los conceptos que no se monetarizan, como son el caso de los atributos de la agricultura campesina. La agricultura industrial tiene una visión reducida o parcial, no tiene en cuenta los costos ambientales, ni sociales. Hoy día valiéndonos de los tratados bilaterales y de libre comercio, que dicho sea de paso, obedecen a intereses privados de la agroindustria, compramos alimentos en otras regiones, bien sea en Latinoamérica o África, para satisfacer nuestras necesidades de la canasta básica, obligando asimismo al campesinado de esos lugares a que produzcan para nosotras dejando de producir para sí. O dicho de otra manera, son las políticas agrícolas nacionales e internacionales impuestas por las instituciones financieras internacionales y por las grandes empresas transnacionales las que han llevado a la crisis alimentaria y a la extrema pobreza, siendo actualmente más de un millón de personas las que padecen hambre de las que 2/3 partes son campesinas y campesinos. Un informe realizado en agosto de 2007 en Australia aseguraba que, la comida que se añadía a la cesta de la compra ya ha recorrido el mundo dos veces o bien ha cubierto un total de 70.000 kilómetros. Este flujo de alimentos, además de globalizar el hambre tiene grandes costes ambientales (como las emisiones de CO2). Para medir los impactos de esos recorridos, en 1.991 desde la Universidad de Londres se acuñó el término food miles, esto es, los kilómetros que se calcula han recorrido los alimentos hasta llegar a la persona consumidora para estimar el impacto que tienen estas importaciones en la emisión de CO2 y su consumo energético final. 18
En nuestra sociedad la media que recorre un alimento son 4.000 km, por tanto es necesario plantearse para qué, o a qué obedece esta dinámica, a quién beneficia, si lo que se está creando son unas estructuras en las que los pueblos y la ciudadanía está cada vez más empobrecida cultural y económicamente y en la que la lejanía de los centros de poder son ocupados por las multinacionales, las que a su vez, vuelven a impulsar una agricultura industrial, generan necesidad de transporte, dependencia energética etc. La realidad es que cada vez quedan menos campesinos, si en 1980 había 50.000 personas dedicadas a la agricultura y ganadería, hoy en día sólo quedan 9.520, es decir, cada vez se produce menos alimentos. Si bien es cierto que el sector agrario vasco ha de aspirar a generar los alimentos y materias primas necesarias para el abastecimiento de su población, no debemos de olvidar que estamos lejos de ese objetivo, ya que actualmente no producimos ni el 5% de lo que consumimos. La base de una agricultura sostenible es producir para la sociedad en la que se sustenta en función de lo que demande la sociedad; teniendo claro que por las condiciones orográficas, climatológicas etc. A día de hoy, en la CAPV no es capaz de producir el 100% de la dieta básica de una persona, pero sí una parte importante de ella, previendo de antemano las necesidades de suministro externo. La apuesta por un sector agrario vivo ha de ser estratégico en las futuras DOT defendiendo una agricultura en base a tierra, generadora de alimentos, respetuosa con el medio natural, libre de transgénicos, y orientada a la producción de calidad nutricional que responda a las necesidades de consumo local. Siendo la Ordenación del Territorio la expresión espacial de las políticas económicas, social, cultural, y ecológica de toda la sociedad, es la forma adecuada de intervención administrativa para planificar y regular los usos del suelo de forma que no se hipoteque el uso agrícola, sea éste real o potencial. Actualmente, la superficie gestionada por el sector agrícola es de 220.523 Has y se ha observado una disminución alarmante en la última década; los usos urbanos, industriales e infraestructurales han ido ocupando los fondos de valle y las tierras más aptas para desarrollar la actividad agraria, desplazándola hacia el monte. La protección de la tierra agraria mediante el diseño e introducción de los mecanismos pertinentes a cada zona cultural, legal y geográfica que haga inviable la conversión de tierras “con vocación agraria” a suelo “no agrario”. Algunas Diputaciones, como la de Bizkaia han puesto en marcha un Banco de tierras para uso agrario con la finalidad de asegurar la disponibilidad de suelo a aquellas personas que lo precisen para poder desarrollar una actividad agraria profesional con base territorial, evitando la perdida o abandono de terreno adecuado para la agricultura o ganadería. En los Montes de Utilidad Pública existe una excesiva tendencia a destinar las tierras tanto agrarias como forestales a la plantación del pino e incluso eucalipto. Esta situación está provoca el enfrentamiento entre intereses forestales, agropecuarios y ambientales. Los montes de utilidad pública no pueden renunciar a su multifuncionalidad, siendo importante el mantenimiento de pastizales, monte bajo, o plantaciones forestales mediante pastoreo. La ganadería extensiva es una de las actividades más respetuosas con el medio ya que se aprovechan recursos naturales de forma racional, contribuyendo a la conservación de los mismos. Así mismo estas actividades inducen al asentamiento de la población rural. Todo ello lo deberían recoger las DOT ya que éstas tienen como función el asignar usos y regular actividad. Las declaraciones de Parque Natural están sirviendo para aumentar la presión turística desmesurada en zonas concretas e incluso la especulación. Deben adoptarse medidas para paliar los problemas derivados de una excesiva afluencia de gente (perros sueltos, barreras abiertas,...) no conocedora del medio a lugares donde otros están desarrollando su actividad profesional. La creación de este tipo de espacios se encuentra regulada entre otros por el
Decreto 42/1996, de 27 de febrero, (BOPV nº 51, 12-III-1996) del Dpto de Industria, Agricultura y Pesca sobre organización y funcionamiento del Registro de la Red de Espacios Naturales Protegidos de la Comunidad Autónoma del País Vasco regula el procedimiento por el que se puede registrar un área como espacio natural protegido. Así mismo, las Directrices de Ordenación deberían de indicar las pautas y requerir a las Entidades Locales que asuman junto a las asociaciones de ganaderos y ganaderas la elaboración de planes de ordenación de los montes públicos en los que se integren todos los intereses y usos que esos montes pueden acoger, compatibilizando la conservación del medio natural y sus recursos naturales, solucionando de esta manera numeroso conflictos y problemas de gestión. En cuanto al sector forestal decir que éste obedece a una errónea planificación y gestión ya que el 53% de la superficie forestal es de monocultivo de pino o eucalipto, sumando entre las dos más de 208.000 hectáreas, principalmente situadas en Bizkaia y Gipuzkoa; ambas especies son sometidas a una explotación forestal intensiva que responde en exclusiva a intereses económicos. Entendemos que la tendencia hacia la que han de impulsar las futuras DOT debe ser la apuesta por las especies frondosas autóctonas también llamadas especies de madera de calidad o nobles así como encaminar hacia la diversificación de las especies y utilización de plantaciones mixtas orientadas a la obtención de madera de alto valor y a un aprovechamiento integral del suelo. De esta manera se conseguiría una silvicultura más sostenible que favorece a la biodiversidad y además limita los riesgos bióticos y abióticos, permitiendo asimismo contener los riesgos económicos enfrentando de mejor manera eventuales fluctuaciones en los mercados. Entre otras las planes de Ordenación municipales se deben de adaptar a las directrices vigentes dentro de un plazo determinado por el Decreto 68/2006, de 28 de marzo (BOPV nº67, 5-IV2006) Para poder dar comienzo, ampliar, o legalizar una determinada actividad en una parcela dada es necesario que el Plan General Municipal, las Normas Subsidiarias, o cualquier otro plan rector (biosfera, parque natural, etc) permitan el desarrollo de esa actividad. En el caso de la CAPV, como se ha mencionado anteriormente, las directrices generales del territorio marcan las líneas generales que deben de seguir los planeamientos municipales en cuanto a calificaciones. Por tanto, si se desea actuar sobre las calificaciones en primer lugar hay que trabajar a nivel CAPV, posteriormente a nivel Diputación Foral, ya que la aprobación de los Planes en relación al suelo no urbanizable se encuentra en manos de las diputaciones. Finalmente la redacción de las Normas Subsidiarias y los Planes generales es competencia municipal, por lo que si se desea actuar sobre un punto muy concreto del plan se puede incidir en el momento de la revisión del plan o las modificaciones puntuales. Además de la regulación política del territorio es necesaria una regulación más práctica del suelo y del urbanismo del territorio. La Ley 2/2006, de 30 de junio, BOPV nº 138, 20-VII-2006) de Suelo y Urbanismo regula el urbanismo en la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV). Esta Ley tiene por objeto la ordenación, programación, dirección, supervisión, control y, en su caso, ejecución de: la utilización o el uso del suelo, la transformación urbanística del suelo mediante la ejecución de la ordenación urbanística que se materializa en su urbanización y edificación. En el Decreto 105/2008, de 3 de junio, (BOPV nº 118, 23-VI-2008) del Departamento de Vivienda y Asuntos sociales sobre medidas urgentes en desarrollo de la Ley 2/2006, de 30 de junio, de Suelo y Urbanismo. 20
En lo que a suelo no urbanizable rural o de núcleos rurales respecta la ley del suelo regula el tipo de aprovechamientos edificatorio que de este tipo de suelos se puede realizar. Entre otros, se define las características que permiten designar un conjunto de viviendas como nucleo rural, y por tanto permitir su crecimiento. También se definen las premisas mínimas que se deben de cumplir a nivel Autonómico para poder edificar una vivienda en suelo no urbanizable. A partir de estas premisas algunos Ayuntamientos han aumentado las exigencias para proteger el suelo no urbanizable de la construcción incontrolada de viviendas individuales desligadas de la actividad agraria. En el lado contrario se han detectado prácticas municipales que en contra de lo dispuesto por la norma general están permitiendo la construcción de viviendas sin éstas cumplir con las exigencias mínimas descritas en la Ley del suelo y Urbanismo. Algunos ayuntamientos con la voluntad de preservar el suelo no urbanizable para usos verdaderamente rurales, y poner barreras a la proliferación de viviendas y o segundas viviendas y txokos encubiertos en almacenes agrícolas, o casetas de aperos, han redactado ordenanzas en ciertos casos dificultan el desarrollo o instalación de nuevos campesinos y campesinas. Por lo que sería necesario, colaborar con aquellos ayuntamientos que muestran una voluntad abierta a atajar el problema, para que a su vez, no se vean afectadas aquellas personas que realmente son agricultoras a título principal o desean tener la actividad agrícola domestica como una actividad complementaria. En algunos ayuntamientos se han detectado exigencias desmedidas para poder poner en marcha una pequeña explotación o prácticas que no favorecen el desarrollo de la agricultura campesina. Algunos de estos ejemplos son: Exigir empadronamiento en el municipio con una antigüedad superior a 5 años. Dedicarse de manera profesional y contar con más de 1 UTA para poder llevar a cabo cualquier tipo de construcción agraria. Con la intención de evitar la proliferación de casas de campo o viviendas enmascaradas en almacenes agrarios o casetas de aperos no se permite desarrollar una actividad domestica o mixta. Prohibir de la circulación de cualquier tipo de ganado por cualquier pista, camino, o vía del municipio. Exigir empadronamiento para disponer de la posibilidad del uso de los terrenos públicos del municipio. Falta de control real en la gestión de los terrenos públicos, permitiendo la venta privada de los derechos de uso, y por tanto haciéndolos inaccesibles para los que realmente los necesitan. Las principales ordenanzas que afectan a la actividad agraria son las fiscales o tasas como: impuesto sobre construcciones y obras, licencia de apertura, suministro de agua, saneamiento y recogida de basuras, canon de uso de terrenos municipales, tasa para venta en mercado local, etc. El tratamiento de estos puntos es muy diverso según del Ayuntamiento del que se trate. Entre los ejemplos que favorecen el desarrollo de un modelo agrario campesino hemos encontrado los siguientes: Exención o reducción considerable del pago del ICO cuando se trate de obras ligadas a la actividad agraria profesional. 21
Exención del pago de la tasa de saneamiento cuando la explotación cuenta con contador de agua diferenciado, y licencia de actividad, y carece de conexión a la red general de saneamiento. Recogida municipal de residuos ganaderos y adecuación de puntos de recogida. Poner a disposición de los agricultores y ganaderos de manera transparente y favoreciendo el acceso de aquellos que se dedican a la actividad de manera profesional el uso de terrenos de titularidad pública. Exención de tasas para la venta directa en mercados locales habituales de productos la propia explotación. Dotación del mercado con una zona cubierta, infraestructuras como mesas, calefactores, o sillas. Dotación con dietas para la participación en diversos mercados puntuales. Entre las propuestas que se podrían incluir en algunos planes para favorecer la agricultura campesina están las siguientes: Diferenciar entre tipos de invernaderos, considerando únicamente edificios los invernaderos con cimentación y solera de hormigón. No poner como premisa el empadronamiento en el municipio. Ayudar a los ayuntamientos a crear propuestas de normativas que eviten la proliferación de falsas naves o almacenes sin que se perjudique a los que realmente desean desarrollar una actividad agraria no profesional. Contemplar las actividades de transformación unidas a las explotaciones como usos permitidos entorno a los núcleos rurales. Distanciamiento a las lindes de la parcela de cualquier edificio en relación a las dimensiones de éste. Recuperar los mercados semanales y mensuales allí donde han desaparecido y de impulsarlos efectivamente allí donde todavía permanecen; para ello es preciso que indiquen la necesidad de adecuar e innovar las infraestructuras que sirven de soporte físico a los mercados así como que éstos se sitúen en lugares adecuados tanto para las personas productores (por ejemplo que les resguarde adecuadamente de las inclemencias del tiempo) como para las personas consumidoras (que no existan barreras físicas, que haya un parking en las cercanías etc). Crear cocinas municipales que abastezcan utilizando productos locales, a los centros públicos del municipio o de los servicios sociales de éste.
3. CONSUMO SOCIAL LEGISLACIÓN BUENAS Y MALAS PRÁCTICAS
3. CONSUMO SOCIAL. LEGISLACIÓN. BUENAS Y MALAS PRÁCTICAS. El ámbito de las políticas y normativas que afectan al consumo social junto con la agricultura campesina es muy amplio debido sobre todo a la labor de producción de alimentos que la agricultura y la ganadería desempeñan, y la importancia que a su vez, la alimentación con carácter público o privado tiene en el desarrollo de la sociedad, la salud, la economía, el bienestar, la cultura, la educación, el medioambiente, la igualdad social, etc. Se van a estudiar aquellas políticas y normativas que tienen una repercusión más directa y amplia en el consumo social de los alimentos, y en concreto aquellos producidos por la agricultura campesina a tres niveles administrativos, entiendo por consumo social, la capacidad que se le concede a la sociedad para acceder a los alimentos producidos por agricultura campesina en su entorno más local, y la capacidad que se le concede a la agricultura campesina para ofrecer sus productos a la sociedad de su entorno, para que sean consumidos tanto de manera privada como pública. 3.1. NIVEL AUTONÓMICO 3.1.1. POLÍTICAS Y NORMATIVAS Los aspectos del consumo social que se regula a nivel autonómico son entre otros la actividad comercial, las contrataciones públicas, los comedores escolares, los transportes, las infraestructuras, la información al consumidor,… Los espacios destinados a la actividad comercial así como la creación de grandes superficies comerciales, están regulados por la Ley 7/1994 de la actividad comercial del País Vasco (BOPV nº de 13-VI-1994) que tiene como objeto la regulación administrativa de la actividad comercial y la ordenación y mejora de la estructura comercial en la Comunidad Autónoma del País Vasco. En la presente Ley se define la actividad comercial como la puesta a disposición del mercado de productos o mercancías adquiridas con esa finalidad, sin modificación sustancial de las mismas, así como la venta de bienes de consumo final realizada directamente por los productores, artesanos o industriales, siendo bienes de consumo final los no destinados a integrarse en procesos de producción, comercialización o prestación de servicios a terceros. En esta ley se prevé la posibilidad, de que el Gobierno Vasco a propuesta del Departamento competente en materia de comercio, con carácter excepcional pueda adoptar medidas de intervención en los procesos de distribución de productos alimenticios y/o de primera necesidad cuando así lo exigieran déficits de abastecimiento. También se prohíben de manera clara las prácticas que supongan de forma real o potencial acaparamiento, paralización o encarecimiento injustificados en el proceso normal de distribución de los productos o prestación de servicios, o bien que supongan discriminación alguna, cuando supongan un perjuicio para los consumidores y usuarios. La venta ambulante, venta a domicilio, venta a distancia y venta ocasional, se consideran ventas especiales siendo este tipo de ventas las más habituales en el ámbito agrario. En esta ley se definen cada uno de ellos y determina en que condiciones se deben de realizar. 24
Además de regular y definir directamente las condiciones administrativas en las que se debe de llevar a cabo las venta y comercialización de productos agrícolas de forma especial, se definen las condiciones y número de grandes superficies que se pueden crear en la CAPV, siendo este tipo de decisiones las que repercuten tanto en el desarrollo y pervivencia de los comercios minoristas, como en las costumbres de consumo y movimientos de las personas, a la hora de optar por la compra de productos frescos y locales en mercados semanales o tiendas especializadas. Se deberían de reservar y fomentar espacios accesibles donde organizar los mercados semanales y que la gente se pueda acercar con comodidad. Además de las fases de venta y comercialización también se regulan el transporte y cuidado del ganado. Generalmente los movimientos de ganado tienen como finalidad el transporte a matadero, a ferias, o a otras explotaciones. La Orden de 13 de noviembre de 2007, (BOPV nº242, 18-XII-2007) del Consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación, por la que se establece el formato del Libro de Registro de Transporte de Animales y del Carnet de Persona Cuidadora de Animales para transportistas y personas cuidadoras registradas en el País Vasco. Su intención es asegurar el bienestar animal, controlando las condiciones del transporte y la formación del personal que lo realiza. La formación se acredita por medio del Carnet de Cuidador o Cuidadora de Animales. El Carnet será expedido por los respectivos Servicios de Ganadería de las Diputaciones Forales. En el momento de la comercialización es importante la diferenciación del producto y las facilidades que al consumidor se le dan para poder reconocer los productos provenientes de la agricultura campesina. Actualmente en la CAPV se cuenta con numerosos distintivos de calidad y origen siendo éste, según la Ley de Política Agraria y Alimentaria la figura que sirve para identificar un producto agrario o alimentario con características diferenciales, que cuenta con un reglamento o pliego de condiciones y que dispone de un sistema para su control. A efectos de esta ley, se consideran distintivos de calidad y origen: las denominaciones de origen protegidas e indicaciones geográficas protegidas, la producción ecológica, las especialidades tradicionales garantizadas, las marcas de garantía y otros distintivos autorizados por el departamento de la Administración de la Comunidad Autónoma competente en materia agraria, y la producción artesanal. En cualquier caso ninguno de los distintivos está dirigido expresamente a facilitar el reconocimiento o información al consumidor de productos provenientes de la agricultura campesina local y responsable. En algunas de las denominaciones de origen existentes si que se realiza una diferenciación entre productos de denominación provenientes de la propia explotación o productos provenientes de industria, como puede ser el queso DO Idiazabal, pero se trata de una caso particular. Tenemos conocimiento que recientemente ha sido elaborado un borrador de Decreto para la creación de un distintivo para productos elaborados de forma artesanal, pero no se definen las condiciones en las que un producto puede forman parte de este distintivo, por lo que se desconoce si servirá para diferenciar a los alimentos producidos de forma local mediante métodos respetuosos y responsables y que provengan de pequeñas explotaciones. La gestión y control de los distintivos de calidad y origen se realiza desde entidades públicas o privadas que velan por el cumplimiento de los reglamentos de dichos distintivos, y donde están representados los sectores inscritos en los registros de los mismos. Éstas son supervisadas por el departamento de la Administración de la Comunidad Autónoma competente en materia de agricultura. Los datos obligatorios y las informaciones voluntarias adicionales que figuren en el etiquetaje de productos vascos con distintivos de calidad y origen, cumplirán lo dispuesto en el párrafo 3 del artículo 41 de la Ley 6/2003, de 22 de diciembre, de Estatuto de las Personas Consumidoras y Usuarias. 25
Un ámbito importante del consumo social son los comedores colectivos de empresas, hospitales, residencias, colegios, o universidades. Si bien sanitariamente estos espacios están regulados según el RD 3484/2000, de 29 de diciembre, por el que se establecen las normas de higiene para la elaboración, distribución y comercio de comidas preparadas.(BOE nº11, Viernes, 12 de enero de 2001), recogiendo los principios generales de higiene y control procedentes del Real Decreto 2207/1995, que establece las normas de higiene de productos alimenticios, y da cabida a nuevas directrices emanadas de disposiciones comunitarias y normas del Codex Alimentarius, adaptándolas a nuevas modalidades de elaboración y venta de comidas preparadas. Desde la CAPV con la finalidad de querer asegurar una aplicación uniforma, se elaboró una norma más exhaustiva, ya que se veía el RD 3484/2000 muy básico y poco concreto, de ahí que se publicó la Orden de 15 de marzo de 2002, del Consejero de Sanidad, por la que se establecen las condiciones sanitarias y la clasificación de los comedores colectivos y de los establecimientos no industriales de elaboración de comidas preparadas para el consumidor final en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Se consideraba el sector al que está dirigida la orden según los datos epidemiológicos uno de los principales factores de riesgo que contribuyen a la aparición de brotes de toxiinfecciones alimentarias, y por tanto se intentó adaptar la realidad normativa sanitaria a los diferentes niveles de riesgo implícitos y a los distintos tipos de actividades de elaboración de comidas preparadas. En cuanto a la agricultura campesina afecta este reglamento regula las condiciones de entrega de la materia prima utilizada en éstos ámbitos, siendo condición necesaria que las materias primas procedan de establecimientos autorizados sanitariamente. A fin de acreditar esto, deberán disponer de la documentación de acompañamiento comercial de dichas materias primas. Son condiciones mínimas siendo fáciles de cumplir si se trata de productos primarios, pero no tan sencillo para algunos productos de origen animal o productos elaborados. Por tanto, no se ve esta orden como un problema o limitante para que los productos primarios en general puedan ser utilizados en este tipo de establecimientos. Por otro lado, es importante tener en cuenta que el suministro de materias primas a las cocinas ubicadas en los comedores institucionales públicos están regidos por pliegos de condiciones técnicas y administrativas que deben de cumplir los suministradores. Y a su vez estos pliegos de condiciones siguen los requisitos marcados a por la Ley 30/2007 de 30 de octubre de Contratos del Sector Público y el Real Decreto 817/2009, de 8 de mayo, por el que se desarrolla parcialmente la Ley 30/2007, de 30 de octubre, de Contratos de Sector Público. De cualquier manera, estos pliegos de condiciones excluyen de forma indirecta las materias primas y los alimentos elaborados procedentes de la agricultura campesina local, ya que se basan principalmente en nivel altos de exigencias administrativas, económicas, avales, capacidad de producción elevada, homogeneidad en la entrega, etc, sin tener en cuenta la producción de temporada, la cercanía y frescura de los productos, el bajo coste energético en su transporte, la generación de empleo agrario, el mantenimiento de un sector y un medio, la optimización de los recursos, la soberanía alimentaria, etc. Otro de los sectores importantes en los que no está excluida la agricultura campesina por los mimos problemas que en los comedores colectivos, son las cocinas centrales. El reglamento higiénico sanitario aplicado a este tipo de locales es la Orden de 20 de marzo de 2003, del Consejero de Sanidad, por la que se establecen las condiciones sanitarias y la clasificación de los establecimientos de elaboración de comidas para su distribución a colectividades y/o venta en establecimientos minoristas y hostelería (cocinas centrales e industrias de platos preparados). 26
3.1.2. EJEMPLOS DE BUENAS Y MALAS PRÁCTICAS Los ejemplos de buenas prácticas en relación al consumo social y la agricultura campesina que hemos detectado son los siguientes: Programas de formación para agricultores en temas relacionados con la agroecológica. Programas de formación para personas agricultoras y ganaderas en temas relacionados con la comercialización y venta, diferenciación del producto, etc. Ayudas Lehiatu para ayudar económicamente a transformar y elaborar los productos en las instalaciones de las propias explotaciones y de esta manera poder ofrecer una mayor diversidad de alimentos, con un valor añadido más alto, y una vida útil mas larga. Por medio de esta línea de ayudas se han creado varios pequeños obradores donde los propios campesinos y campesinas, pueden elaborar los alimentos que luego ponen en el mercado. Favorecer mediante ayudas económicas la creación de espacios como “El 70” perteneciente a la asociación Bidezko Bidean donde se lleva una actividad hostelera utilizando productos locales de temporada respetuosos con el medio social y el medio ambiente, además de otras actividades entorno al consumo social responsable, entre otros temas. Los ejemplos de malas prácticas que hemos detectado: Priorización del comercio a gran escala y basado en productos importados, primándolo sobre el comercio local. Sistema de gestión directa de los comedores escolares, sin tener en cuenta en los pliegos de condiciones técnicas y administrativas para la homologación de las empresas de catering la utilización de alimentos locales, de temporada, y en la medida de lo posible respetuoso con el medio social y el medio ambiente done se producen. Dificultades para que las escuelas públicas autogestionen los comedores de sus centros. 3.2. NIVEL FORAL 3.2.1. POLÍTICAS Y NORMATIVAS Es responsabilidad de las Diputaciones el control del Consumo Social en lo que se refiere al registro de productores, contratación de servicios de comedor de las instituciones que regenta (Colegios especiales, residencias, etc,...), organización de ferias, campañas de concienciación, control sanitario de ganado y vegetales, etc. Según la ley 7/1994 “los productores y elaboradores que comercialicen productos agrarios y alimentarios en mercados y ferias locales tradicionales de la CAPV, cuyo origen o el de su materia prima provenga de Euskadi, deberán estar claramente identificados dentro de los mismos e inscritos en el preceptivo censo de productores y elaboradores correspondiente al territorio histórico donde radique su razón social o domicilio. Reglamentariamente se regularán por los órganos forales competentes los mercados y ferias locales a los que afectará el apartado 1 de este artículo, y elaborarán el censo de productores-elaboradores a que hace referencia dicho apartado”.
Mediante las líneas de ayuda de las Diputaciones destinadas a los proyectos de agricultura de montaña, se podrían financiar indicativas locales encaminadas a mejorar el consumo social de alimentos de la agricultura campesina local. 3.2.2. EJEMPLOS DE BUENAS Y MALAS PRÁCTICAS Las buenas prácticas realizadas a nivel local en relación al consumo social en relación a la agricultura campesina. Entre otros hemos detectado las siguientes buenas prácticas: Financiación de proyectos locales como la creación de comercios donde principalmente se venden productos agrícolas y ganaderos locales. Los ejemplos de malas prácticas que hemos detectado: No existen pliegos de condiciones de suministro de materias primas a las instituciones regentadas por las Diputaciones donde se primen los alimentos procedentes de la agricultura campesina local. La mayoría de ferias puntuales que se organizan a lo largo del año en diferentes localidades están financiadas por entidades financieras como cajas de ahorro, donde además de recibir ayudas procedentes de las Diputaciones para su organización se les exige a los participantes ser clientes activos de las entidad bancaria en cuestión, y en caso contrario no se les permite participar, excluyendo a aquellos que no tienen una cuenta bancaria con movimientos con la entidad organizadora. Se destina dinero público para potenciar los mercados pero a su vez las entidades hacen labor comercial con los campesinos participantes. 3.3. NIVEL LOCAL 3.3.1. POLÍTICAS Y NORMATIVAS La regulación de la venta ambulante corresponde a los ayuntamientos. que concretarán los lugares, perímetros exceptuados, frecuencia, horario y productos autorizados, y establecerá las características de los tipos de venta ambulante, diferenciando: mercados periódicos de carácter tradicional o de nueva implantación, ubicados en lugares o espacios determinados y de periodicidad fija. Además cada Ayuntamiento tiene sus condiciones particulares en cuanto a orden de admisión de participantes, tasas, aparcamiento, infraestructuras, dietas, diferenciación de zonas, etc. Estas condiciones son muy dispares entre unos ayuntamientos y otros. En la ley se fija un máximo de 2 días para que se puedan considerar ambulantes. Se consideran mercados ocasionales los instalados con motivo de ferias, fiestas o acontecimientos populares, venta realizada en camiones tienda o puestos instalados en la vía pública, que se autorizarán en circunstancias y condiciones precisas. Se determina que el ayuntamiento deberá de entregar a la persona que haya autorizado para el ejercicio de la venta ambulante dentro de su término municipal una tarjeta identificativa que contendrá los datos esenciales de la autorización y que estará expuesta en un lugar visible y a disposición de la clientela. Además de esto, cada titular autorizado a la venta ambulante deberá poseer un seguro de responsabilidad civil que cubra los riesgos de la actividad económica. Corresponde a los ayuntamientos garantizar el cumplimiento de las normas higiénicas, sanitarias y de seguridad, y de ordenación de la actividad comercial, así como el control y sanción de las infracciones leves y graves, sin perjuicio de las competencias atribuidas a otras Administraciones públicas. 28
Los Ayuntamientos también pueden contribuir mediante proyectos muy concretos a la normalización del consumo de productos locales en entornos cotidianos y/o dependientes de su gestión. En este ámbito podemos destacar la labor, y la apuesta que el Ayuntamiento de Orduña ha llevado a cabo mediante el proyecto de creación del Servicio de Ekoizpen, para dinamizar y ayudar técnicamente a todos los agricultores y ganaderos locales a mejorar o buscar alternativas a sus técnicas de cultivo y producción adaptándola a métodos extensivos y/ecológicos, instalación de jóvenes en el sector, reserva de suelo municipal para uso agrario ecológico, creación de grupos de consumo locales, formación de productores y consumidores en torno al consumo responsable, organización de eventos para informar y dar a conocer los alimentos locales a los consumidores, el sector de la hostelería, los usuarios de la escuela, residencia, etc. 3.3.2. EJEMPLOS DE BUENAS Y MALAS PRÁCTICAS Las buenas prácticas realizadas a nivel local en relación al consumo social en relación a la agricultura campesina. Entre otros hemos detectado las siguientes buenas prácticas: Servicio Ekoizpen de Orduña. Organización de mercados locales específicos para pequeños productores. Dinamización de mercados locales habituales. Apoyo del Ayuntamiento al funcionamiento de la cocina de la escuela pública de Larrabetzu. Los ejemplos de malas prácticas que hemos detectado: Abandono de los mercados locales o exclusión a zonas de difícil concurrencia, o en días o momentos en los que es complicada la participación de los consumidores y/o de los productores.
4. NORMATIVA HIGIENICO SANITARIA Y MEDIOAMBIETAL LEGISLACIÓN EJEMPLOS DE BUENAS Y MALAS PRÁCTICAS
4. NORMATIVA HIGIÉNICO SANITARIA Y MEDIOAMBIENTAL. LEGISLACIÓN. EJEMPLOS DE BUENAS Y MALAS PRÁCTICAS. El ámbito de las políticas y normativas higiénico sanitarias y medioambientales aplicadas a la agricultura directamente o que de manera indirecta la afectan es un campo muy amplio debido a la diversidad de interacciones que la actividad agrícola tiene con el medio que le rodea, a las diferentes actividades que se encuentran englobadas dentro de la propia actividad agraria, y a las numerosas administraciones que tienen competencia en estos temas. Por tanto se van a estudiar únicamente aquellas políticas y normativas que tienen una repercusión más directa y amplia en la agricultura campesina a tres niveles administrativos. 4.1. NIVEL AUTONÓMICO 4.1.1. POLÍTICAS Y NORMATIVAS La Ley 2/1997, de 14 de marzo, sobre (BOPV nº70, 15-IV-1997) modificación de la Ley de Conservación de la Naturaleza del País Vasco. Era a su vez modificada posteriormente por la Ley 1/2010, de 11 de marzo, (BOPV nº60, 30-III-2010) y volvía a modificar la Ley 16/1994 de 30 de junio, de Conservación de la Naturaleza del País Vasco. El aspecto medioambiental de la actividad agraria está regulado por la Ley 3/1998, de 27 de febrero, General de Protección del Medio Ambiente del País Vasco (BOPV nº 59, 27-III-1998). Esta ley se desarrolla en la norma definida por el Decreto 515/2009 de 22 de septiembre, del Departamentos de Sanidad y Consumo, y del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Agricultura y Pesca, por el que se establecen las normas técnicas, higiénicosanitarias y medioambientales de las explotaciones ganaderas se refiere a aquellas actividades que necesitan licencia de actividad. Este decreto trata de dictar las normas sectoriales que han de cumplir las explotaciones ganaderas de nueva instalación o las ya existentes en la CAPV para la obtención de la licencia de actividad. Con la misma finalidad que este Decreto se publicó con anterioridad el Decreto 141/2004, de 6 de julio, por el que se establecían las normas técnicas, higiénico-sanitarias y medioambientales de las explotaciones ganaderas por primera vez, y se afrontaba la ordenación y regulación de la instalación y continuidad de las explotaciones ganaderas. En función de la dimensión y de la clasificación urbanística del suelo en el que se ubica la actividad agraria, el Decreto 165/1999, de 9 de marzo (BOPV nº59, 26-III-1999) establece las normas por las que se regirán las explotaciones ganaderas exentas de la obtención de la licencia de actividad. Este Decreto fue redactado por el Departamento de industria, el Departamento de Industria, Comercio, y Turismo, el departamento de Sanidad, y el Departamento de Ordenación del Territorio, Vivienda, y Medio Ambiente. Las licencias de actividad en la CAPV como se ha mencionado anteriormente son consecuencia de la Ley de 3/1998, general de protección de medio ambiente del País Vasco. Se diferencian entre actividades clasificadas y actividades exentas de tramitación de licencia de actividad. Para considerar una actividad exenta de tramitación se tiene que encontrar recogida como tal en el decreto que las regula. Se limita las dimensiones de la explotación en función de la calificación del suelo donde se ubique. Por ejemplo, si la explotación se encuentra en suelo 31
no urbanizable debe de tener menos de 20UGMs, mientras que si se encuentra en suelo urbano residencial tiene que tener menos de 4UGMs para considerarse exenta de tramitación. Las actividades exentas se tramitan en el Ayuntamiento y los requisitos exigidos son menores. En ocasiones, debido a las pequeñas dimensiones de los Ayuntamientos y a la imposibilidad de contar con los servicios de un técnico para este tipo de labores, previo acuerdo, son las Diputaciones las que gestionan estos expedientes, como es el caso de la Diputación de Álava. En cuanto a las actividades clasificadas, las exigencias más determinantes están relacionadas con las distancias de ubicación u abonado con respecto a otros elementos del territorio. En el año 2009 se flexibilizó la exigencia de contar con un estercolero o foso de purines siempre que se cumpliese con una serie de requisitos: plan de gestión de estiércoles, terreno suficiente, apilado disperso según la capacidad de cada parcela, apilado respetando distancias, etc. Esta modificación a contribuido a disminuir las inversiones en infraestructuras en aquellas haciendas en las que se contaba con una superficie de terreno suficiente para el número de cabezas de ganado presentes en la explotación, y por tanto, a racionalizar el gasto y primar la extensificación y el uso de los pastizales. También a contribuido a permitir compostar el estiércol en aquellas explotaciones en que se utiliza como abono hortícola o para mejora de prados y forrajes. Las distancias a respetar para ubicar la explotación son la mitad para explotaciones ubicadas en entorno predominantemente rural en comparación con el resto de explotaciones, algo positivo y acorde con la realidad de la agricultura campesina y el entorno n el que se ubica. Pero en un territorio tan urbanizado con antecedentes de prácticas urbanísticas agresivas o permisivas en entornos rurales es muy complicado de cumplir este tipo de exigencias. En cualquier caso, es importante resaltar que en la actual normativa no se considera la preexistencia de las explotaciones sobre otro tipo de elementos posteriores (caminos, captaciones de agua, viviendas aisladas, suelo urbano o urbanizable, etc) para otorgarles el derecho a abonar, o a ampliar sus instalaciones. Se debería de solicitar considerar la antigüedad. Tan perjudicial debería de considerarse estercolar a menos de 50m de una vivienda, como ubicar una casa a menos de 50m de un terreno que se abona con estiércol. No se hace mención a la actividad agrícola en ninguno de los decretos, si bien en la ley se deja abierta la lista de actividades consideradas clasificadas mediante el punto de “otras actividades con efectos análogos sobre la salud o el medio ambiente”. Otras Normas y Órdenes medioambientales a nivel de la CAPV que repercuten en la actividad agraria son: guía de buenas prácticas agrarias, Declaración de zonas vulnerables, El Decreto 20/2005, de 25 de enero, (BOPV nº 31, 15-II-2005) del Departamento de Agricultura Pesca y Alimentación del Gobierno Vasco sobre la aplicación de la condicionalidad en relación con las ayudas directas en el marco de la Política Agraria Común en la CAPV, también regula aspectos medioambientales de la actividad agraria, en concreto, fija la obligación de cumplir unos determinados requisitos medioambientales en las prácticas agrarias y de condicionar el pago de las ayudas directas de la PAC a la observancia de dichos requisitos. Este requisito fue establecido por el Reglamento (CE) n.º 1259/1999 del Consejo, de 17 de mayo de 1999. Así se dispone que todo agricultor que reciba pagos directos deberá observar los requisitos legales de gestión a los que se refiere su anexo III (normas básicas en materia de medio ambiente, seguridad alimentaria, salud y bienestar de los animales), de conformidad con el calendario establecido en dicho anexo, y las buenas condiciones agrarias y medioambientales a los que se refiere su anexo IV. Por otro lado, la Orden de 10 de marzo de 2008, (BOPV nº 78, 24-IV-2008) del Consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación, regula el cuaderno de explotación y su uso en las
explotaciones agrarias. A lo largo de 2004 la Unión Europea publicó una serie de normas, denominadas globalmente como Paquete de Higiene, entre las que está el Reglamento (CE) n.º 852/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, relativo a la higiene de los productos alimentarios, en cuyo anexo I se indica que los operadores de empresa alimentaria que críen animales y que produzcan productos primarios de origen animal, o que produzcan o cosechen productos vegetales, deberán llevar registros sobre la naturaleza y origen de los alimentos suministrados, productos obtenidos, tratamientos, resultados de los análisis, utilización de productos fitosanitarios, aparición de plagas o enfermedades, etc. Las disposiciones de desarrollo y aplicación de este reglamento en materia de condicionalidad, modulación y sistema integrado de gestión y control han sido establecidas por el Reglamento (CE) 796/2004 de la Comisión, de 21 de abril de 2004, y desarrolladas en la Comunidad Autónoma del País Vasco en el Decreto 20/2005, de 25 de enero. Con la entrada en vigor de este cuaderno de explotación se pretendía establecer un modelo único para todas las explotaciones agrarias, de forma que cada explotación cumplimentará los apartados que afecten a su actividad. El cuaderno de explotación debe ser llevado por todas las explotaciones agrícolas y ganaderas de la CAPV, y en particular por aquellas que reciban ayudas directas de Política Agraria Común (PAC). El cuaderno de explotaciones es una forma de control y registro medioambiental e higiénico sanitario de todas las labores que se llevan a cabo en una hacienda agrícola o ganadera, ya que en él debe de constar entre otros, los tratamientos sanitarios de ganado y vegetales. Estos tratamientos pueden tener repercusiones en los productos primarios y en el entrono que les rodean. En cualquier caso, para que sea efectivo el registro de todos estos datos, es necesario que la administración lleve un seguimiento de los mismos. La Ley 8/1997, de 26 de junio, de Ordenación Sanitaria de Euskadi (BOPV nº138, 21-VII-1997) constituye un instrumento para articular el compromiso respecto al desarrollo y aplicación del derecho a la protección y el cuidado de la salud. A través de esta ley se dota a la Comunidad Autónoma de Euskadi de una organización y funcionamiento del sistema sanitario. Su consideración pone de relieve cierta gama de postulados flexibles que permiten a la CAPV expresar su propia opción legislativa, adecuada a sus peculiaridades. Compete a la Administración sanitaria vasca garantizar la tutela general de la salud pública a través de medidas preventivas, de promoción de la salud y de prestaciones sanitarias individuales. El proceso de control sanitario de los alimentos y las normativas estatales y locales que lo regulan están siendo modificadas y adaptadas a las exigencias de los reglamentos europeos, y en concreto a las establecidas por el Paquete Higiénico Sanitario (PHS). Recientemente, y con objeto de cumplir lo establecido por el PHS se ha publicado a nivel estatal el Real Decreto 191/2011, de 18 de febrero, sobre Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos (BOE 8.3.2011). En este RD se especifica la creación un Registro de establecimientos alimentarios a nivel autonómico y en su artículo 2 establece los establecimientos y empresas que serán objeto de registro con carácter nacional y los que serán inscritos en los registros creados a tal efecto por las autoridades competentes de ámbito autonómico; y en su artículo 3 especifica los productos alimenticios que deban ser objeto de registro nacional. A partir de este RD las administración competente de la CAPV debe de regular los procedimientos de control y gestión de dicho registro y de las actividades que en él se deban de inscribir. En la actualidad estas normas se encuentran en proceso de redacción y publicación. Respecto al proceso administrativo destacar que excepto para los alimentos de origen animal no es necesario conseguir la autorización previa, sino que con la comunicación previa a la autoridad es suficiente para comenzar con la actividad. Seguidamente los técnicos de la autoridad sanitaria competente (Salud Pública de Osakidetza) giran un a visita de control.
No ocurre así en los productos de origen animal, en los que aún es necesaria la obtención de la autorización previa a la inscripción en el Registro, descrita en el Decreto 223/1996 de 17 de diciembre (BOPV nº 192, 4-X-1996) de autorizaciones sanitarias de funcionamiento de actividades, industrias, y establecimientos alimentarios en la CAPV es el Decreto que regula el procedimiento administrativo que se debe de seguir en la actualidad para la obtención de las autorizaciones. Los alimentos primarios y sus productores, en cambio, están registrados en el registro de explotaciones, no siendo necesario que se vuelvan a registrar. El control de estos alimentos lo deben de llevar a cabo las Diputaciones Forales. Las exigencias sanitarias de los locales y procesos en algunos de los casos, están reguladas por reglamentos europeos, pero en muchas ocasiones se trata de alimentos o formas de producción y comercialización sobre todo en lo que se refiere a los alimentos primarios y la venta al por menor no están afectadas por el PHS, y necesitan ser reguladas por normas de carácter estatal o local. Según el Documento de aplicación sobre determinadas disposiciones del Reglamento (CE) 852/2004 relativo a la higiene de los productos alimenticios, por lo general las normas establecidas por los estados miembros en el marco de sus legislaciones nacionales en relación con las pequeñas cantidades según el artículo 1 apartado 2c, deberían de permitir que siguieran aplicándose las prácticas actuales siempre y cuando aseguren la consecución de los objetivos del Reglamento. Los estados miembros a fin de permitir la transformación en la explotación o a fin de preservar métodos tradicionales de producción, pueden introducir medidas nacionales por las que se adapten los requisitos pertinentes en materia de infraestructuras de conformidad con el procedimiento establecido con este fin el Art.13 del Reglamento 852/2004, y en el Art.10 del Reglamento 853/2004 en los casos en los que los métodos tradicionales no puedan practicarse con arreglo a estos Reglamentos. Con anterioridad a la redacción de estos reglamentos en la CAPV se estaba aplicando una serie de protocolos (venta directa de leche cruda, elaboración de pan en caserío, etc) que permitían la autorización sanitaria de ciertas producciones a pequeña escala con condiciones especiales de infraestructuras y elaboración. Estas autorizaciones permitían a pequeñas producciones campesinas mantener una actividad viable evitando grandes inversiones, además de diversificar, y facilitar alimentos frescos en la población del entorno donde se ubicase la explotación. Una vez publicado el PHS no se ha redactado ninguna normativa específica para pequeñas producciones, ni se ha solicitado la inclusión de ningún producto o proceso dentro las especialidades tradicionales garantizadas de los productos agrícolas y alimenticios, con lo que no se ha reconocido a nivel europeo la posibilidad de elaborar ciertos productos con menores exigencias de infraestructura, adaptando estas exigencias a la realidad en cuanto a nivel de producción, métodos, y entorno de comercialización. En la CAPV ninguna de las Denominaciones de Origen Protegida (DOP), Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP), o láveles han comenzado o han solicitado la inclusión en sus procesos de elaboración de alguna excepcionalidad. En cualquier caso en la CAPV se cuenta con un órgano específico para la evaluación, estudio, y asesoramiento en materia de riesgos alimentarios regulado por el Decreto 63/2009, de 10 de marzo, (BOPV Nº60, 27-III-2009) del Dpto. de Agricultura, Pesca, y Alimentación de creación de los órganos de evaluación, estudio y asesoramiento en materia de riesgos alimentarios de la Comunidad Autónoma de Euskadi y adscritos al Departamento de Agricultura, Pesca y Alimentación, aunque no se integran en su estructura jerárquica. El Comité Científico y los Comités Técnicos son órganos consultivos cuya finalidad es el asesoramiento al Comité Gestor
para la toma de decisiones en materia de riesgos alimentarios. El Comité Gestor, en el que participan las administraciones públicas competentes, tiene como finalidad analizar, valorar e impulsar acciones que disminuyan los riesgos que puedan entrar en la cadena alimentaria de la CAPV, incluidas las zoonosis, basándose en criterios científicos obtenidos de la evaluación de riesgos que lleva a cabo el Comité Científico. Serán miembros del Comité Gestor las personas titulares de diversas direcciones del Gobierno Vasco y personas competentes pertenecientes a las tres Diputaciones. El Comité Gestor se encarga de: Detectar posibles riesgos alimentarios y emitir un informe sobre los mismos. Suministrar la información al Comité Científico para que elabore la evaluación del riesgo. Decidir hacer un estudio de viabilidad técnica de la puesta en marcha de las recomendaciones, y designar el Comité Técnico responsable que lo lleve a cabo. Emitir informe preceptivo y vinculante sobre acciones y recomendaciones a adoptar como consecuencia de las evaluaciones de riesgos alimentarios. Evaluar la eficiencia de las acciones adoptadas. Aprobar la composición del Comité Científico y de los Comités Técnicos. El Comité Científico tiene como finalidad el correcto asesoramiento al Comité Gestor de Seguridad Alimentaria mediante la formulación de Dictámenes Científicos en materia de Seguridad Alimentaria. El Comité Científico llevará a cabo la evaluación del riesgo así como: Identificar nuevos riesgos o detectar riesgos re-emergentes. Evaluar la exposición a riesgos alimentarios y caracterizarlos. Definir las incertidumbres detectadas en la evaluación del riesgo y la consecuente influencia en la caracterización del riesgo. Recopilar todas las medidas existentes para la reducción del riesgo y realizar un análisis de su aplicación. Formular Dictámenes Científicos sobre los riesgos evaluados, con información científica relevante y recomendaciones de actuación para reducir dichos riesgos. Presentar las evaluaciones de riesgos. 4.1.2. EJEMPLOS DE BUENAS Y MALAS PRÁCTICAS Las buenas prácticas realizadas a nivel de la CAPV en relación a la política higiénica sanitaria y medioambiental en relación a la agricultura campesina. Entre otros hemos detectado las siguientes buenas prácticas: Adaptación de la normativa medioambiental para permitir el compostaje de estiércol Diferentes exigencias medioambientales en función del tamaño de la explotación y la calificación del suelo en el que se encuentra.
Acuerdos para permitir la venta de leche cruda o pan de caserío en unas condiciones de producción y comercialización especiales. Los ejemplos de malas prácticas que hemos detectado: Se prima o prioriza la existencia de viviendas, núcleos rurales o suelo urbano-urbanizable sobre las actividades agrarias o ganaderas a pesar de que estas No se han desarrollado los artículos del PHS que permiten excepcionalidades a las pequeñas producciones, y los procesos y alimentos tradicionales. Debido a la interpretabilidad de algunos reglamentos o normas en ciertos aspectos las interpretaciones llevadas a cabo por los técnicos competentes en materia de sanidad varían de unas comarcas a otras, siendo en la mayoría de los casos interpretaciones restrictivas basadas en exigencias técnicas o de infraestructuras en lugar de en exigencias de sanidad del alimento elaborado. Esto crea desigualdades o desconfianza en las personas afectadas. 4.2. NIVEL FORAL 4.2.1. POLÍTICAS Y NORMATIVAS Las Diputaciones Forales no ejercen directamente ningún control medioambiental sobre la actividades agraria, únicamente de manera subsidiaria prestan sus servicios técnicos para aquellos Ayuntamientos que tienen pocos recursos y así puedan tramitar las licencias de las actividades exentas. En cuanto a las políticas higiénico sanitarias, son las Diputaciones las que tiene la competencias de controlar la Sanidad animal y vegetal, es decir la sanidad de los productos primarios. Cada tipo de especie animal cuenta con unas especificidades en cuanto a controles veterinarios, vacunaciones, etc. Estos controles y campañas los realizan los técnicos del Departamento de Agricultura de la Diputación correspondiente. Hasta la fecha los controles de los productos de origen vegetal no se llevaban a cabo, si bien en adelante nos consta que se comenzará a realizar todos los análisis necesarios para constatar que el producto primario que se pone en el mercado es apto para su consumo. Se desconoce la entidad que realizará los controles, el método, o los parámetros que se analizarán. 4.2.2. EJEMPLOS DE BUENAS Y MALAS PRÁCTICAS No se han detectado buenas ni malas prácticas 4.3. NIVEL LOCAL 4.3.1. POLÍTICAS Y NORMATIVAS Los Ayuntamientos son los encargados de tramitar los expedientes de las actividades exentas de tramitar la licencia de actividad, a pesar de que el decreto de aplicación haya sido de carácter Autonómico. Además a su vez algunos Ayuntamientos en sus Planes de Ordenación Urbana, o Normas Subsidiarias, contemplan mayores requisitos o más restrictivos. Una de las restricticiones fundamentales y más comunes es la imposibilidad de legalizar pequeñas
explotaciones familiares antiguas y preexistentes a los procesos de recalificación o urbanización a pesar de que el Decreto de actividades exentas contempla dicha posibilidad. Los Ayuntamientos y las Comarcas son las responsables de la gestión de las instalaciones e infraestructuras generales, concesiones de agua potable, recogida de basuras, saneamiento, tráfico, etc. También es competencia de los Ayuntamientos el cobro de las tasas correspondientes a la licencia de actividad, licencia de apertura y primera ocupación, impuesto de construcción , y otros. Cada Ayuntamiento regula estas tasas por medio de ordenanzas, siendo estas muy dispares dependiendo del propio Ayuntamiento. En algunos de ellos como por ejemplo en Karrantza se consideran exentas de pago del Impuesto de Construcciones a las actividades agrarias, en otros se les aplican reducciones, y en la mayoría se les aplica la misma tasa que a otras actividades. Las competencias sanitarias de los ayuntamientos se dirigen al control sanitario de ciertas actividades que se desarrollan en los límites del propio municipio, como pueden ser los mercados locales, ferias, mascotas, circulación de ganado, etc. 4.3.2. EJEMPLOS DE BUENAS Y MALAS PRÁCTICAS Las buenas prácticas realizadas a nivel local en relación a la política higiénica sanitaria y medioambiental en relación a la agricultura campesina. Entre otros hemos detectado las siguientes buenas prácticas: Tramitación de las actividades exentas tal y como se regula para toda la CAPV, sin mayores restricciones. Permitir la legalización o mantenimiento de actividades agroganaderas domésticas preexistentes en suelo urbano o urbanizable. Legalización global de actividades ganaderas preexistentes a los decretos que las regulan dotando al proceso de medios técnicos y ventajas económicas para regularizar la situación de estos campesinos. Exención o reducción de las tasas municipales para obras y actividad Exención de las tasas de saneamiento para aquellas explotaciones que a pesar de contar con agua potable no están conectadas a la red general de saneamiento. Servicio gratuito de recogida de residuos no orgánicos específicos de la actividad agroganadera o acondicionamiento de zonas específicas para tal recogida. Los ejemplos de malas prácticas que hemos detectado: Cobro de la tasa de saneamiento a pesar de no estar conectado a la misma, o porque los residuos orgánicos de la actividad ganadera no pueden ser vertidos a la red general de saneamiento. Falta de medios para depositar adecuadamente los residuos urbanos generados. Se cobra la tasa de basuras pero no se pone a disposición de los agricultores contenedores para recogida de plásticos, envases de papel, etc
Prohibición de circulación de ganado por cualquier vía perteneciente al municipio. Exigencia de empadronamiento en el municipio con cierta antigüedad para poder tramitar cualquier licencia de construcción agraria o actividad. Imposibilidad de legalizar actividades agrarias domésticas existentes debido a las características de planeamiento urbanístico, a pesar de que este sea más reciente que la propia actividad.
5. EJEMPLO PRÁCTICO PARA LA INSTALACIÓN DE UNA PERSONA JOVEN EN EL MEDIO RURAL CON UNA ACTIVIDAD AGRARIA CAMPESINA
5. EJEMPLO PRÁCTICO PARA LA INSTALACIÓN DE UNA PERSONA JOVEN EN EL MEDIO RURAL CON UNA ACTIVIDAD AGRARIA CAMPESINA. En este apartado, mediante un ejemplo práctico vamos a detallar los requisitos y permisos que debe de cumplir una persona que comienza en la práctica de la agricultura campesina en concreto en la localidad de Iurreta, en la comarca del Duranguesado, en el TH de Bizkaia. La actividad que va a desarrollar es una actividad agroganadera a tiempo completo, a título principal, en régimen ecológico basada en el cultivo de hortalizas en intemperie, y en invernadero, cultivo de frutales y cría de gallinas ponedoras para venta de huevos. 1. En primer lugar hay que hacer un esquema de la actividad o actividades a las que se va a dedicar el agricultor, los recursos que va a utilizar (ganado, semillas, plantas, superficie de tierra, titularidad de la tierra, cantidad de agua, origen del agua, electricidad, combustible, maquinaria, construcciones, accesos), el tipo de manejo que va a llevar a cabo, las dimensiones de producción, y el lugar donde se va a ubicar. 2. La titularidad del terreno: propiedad, arrendado, cedido, público (patrimonial, MUP, etc) influye en los usos que de él se pueden hacer. Si el terreno es privado es el propio propietario el que decide el uso que desea plantear en su terreno. Si el terreno es arrendado, puede que el propio contrato de arrendamiento ponga límites al uso del mismo, necesitando en algunos casos la autorización del propietario para realizar diferentes aprovechamientos. Entre los terrenos públicos hay diferentes tipos, nos informarán en el Ayuntamiento del tipo de terreno público y las limitaciones de uso del mismo. En este caso todos los terrenos que se van a utilizar son propios, y por tanto es el propio agricultor o agricultora la que va a decidir que tipo de actividad quiere desarrollar. 3. En función del tipo de actividad que lleve a cabo deberá de consultar si necesita contar con derechos de producción como el caso de la leche, viñedos, etc. En concreto el cultivo de hortalizas y frutas, así como la cría de gallinas no se encuentran regulados por derechos de producción. 4. Realizará una consulta en el Departamento de Urbanismo del Ayuntamiento del Municipio en el que desee comenzar con la actividad agraria al Arquitecto o Arquitecto técnico responsables. La finalidad de la consulta será conocer si la actividad que desea desempeñar está permitida en las parcelas en las que las va a ubicar según el Plan General de Ordenación Urbana del Ayuntamiento o sus Normas Subsidiarias. También se consultará sobre las condiciones constructivas y urbanísticas que se deben de cumplir en caso de tener que realizar algún tipo de obra de reforma o construcción de infraestructura o edificación (invernadero, captación de agua, construcciones de almacenes, cuadras, obradores, etc). Por otro lado se deberá aclarar si la zona está afectada por alguna otra norma o calificación de rango superior o más restrictivo, como por ejemplo Plan Rector de Uso y Gestión de una reserva, Plan de Ordenación de Recursos naturales de un Parque Natural, etc. En tal caso se deberán de cumplir las normas dictadas por dichos Planes en lugar de los dictados por el Ayuntamiento. En el caso que nos ocupa, sen va a construir un pequeño almacén y gallinero, se va a realizar una captación de agua subterránea, y se van a colocar unos invernaderos tipo túnel. La parcela donde se van a ubicar es Suelo no Urbanizable Rural General donde el uso agroganadero está permitido. No hay ninguna norma o plan superior. 40
5. También es necesario tener en cuenta la Ley de Aguas y Plan Territorial Sectorial de Márgenes de los ríos y arroyos de la CAPV para conocer las condiciones a respetar a los márgenes de ríos, arroyos, manantiales, etc. En caso de encontrarse alguno de estos elementos en las inmediaciones de la explotación es necesario realizar una consulta por escrito en la Agencia Vasca del Agua, dependiente del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura, y Pesca, para que nos informe sobre las condiciones que se deben de respetar para poder instalarse y nos conceda la autorización de manera previa a cualquier otro trámite. En el caso que nos ocupa no hay ningún arroyo o manantial. 6. Otros elementos que también puede condicionar la actividad son las servidumbres preexistes como: tuberías de saneamiento, gas, o agua potable soterradas; cableado eléctrico; vías de comunicación colindantes. Estas servidumbres también marcan unas restricciones de uso del terreno por el que pasan. Estas restricciones se definen en el documento de creación de la servidumbre adjunto a la escritura del terreno o en la ley que regula cada una de las infraestructuras antes mencionadas. En nuestro caso no tenemos ninguna de estas servidumbres. 7. Una vez que se conoce los requisitos a cumplir en el ayuntamiento, y si la actividad que vamos a desempeñar encaja según las normas vigentes, se realizan los documentos necesarios para tramitar las licencias para la instalación de la actividad. El documento que será necesario preparar para la instalación de la actividad en caso de que se trate de una actividad ganadera o de algún proceso de transformación será el Proyecto de Actividad. Este proyecto de actividad definirá las incidencias de la actividad en el medio ambiente y en el entorno y se entregará en el ayuntamiento. Será el propio ayuntamiento quién gestiones la licencia de actividad en el propio ayuntamiento o con el departamento de Medio Ambiente, Sanidad, del Gobierno Vasco. La Licencia de actividad es previa a cualquier licencia de construcción. Una vez concedida la licencia de actividad junto con las medidas correctoras que cada organismo le ha impuesto a la actividad, se puede comenzar con la tramitación de otros permisos. En esta fase el ayuntamiento también marcará los puntos de unión a la red general de abastecimiento de agua, en caso de que sea necesario. Los puntos de unión a la red general de abastecimiento de energía eléctrica los marcará la compañía de suministro eléctrico correspondiente, previa solicitud del interesado. 8. En caso de que la actividad tuviese previsto realizar una captación de agua desde un acuífero subterráneo o desde un cauce superficial deberá solicitar la autorización correspondiente a la Agencia Vasca del Agua, dependiente del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura, y Pesca, detallando la finalidad del agua solicitada, la cantidad, y el caudal que se utilizará. En el caso que nos ocupa, se solicitará una autorización de aprovechamiento de acuíferos subterráneos mediante captación y bombeo a depósito para uso agrario. Esta solicitud se presentará en la Agencia Vasca del Agua o en la Confederación Hidrográfica correspondiente dependiendo de la entidad de la cuenca en la que se encuentre el acuífero. 9. Si el terreno estuviese ocupado por una plantación forestal y para llevar a cabo la actividad agraria o ganadera fuese necesario eliminar la masa forestal sería necesario pedir permiso en el Ayuntamiento, si bien éste necesita la autorización previa de la Dirección de Montes de la DFB, El propio interesado debe de solicitar la autorización de tala en la Oficina Comarcal Agraria que le corresponda. Si solo fuese necesario talar la plantación, se solicitaría permiso de tala. 41
Si fuese necesario roturar y destoconar el terreno se plantarían dos supuestos. Si el uso de dicho terreno antes del año 1956 era agrícola, realizando la solicitud de cambio de uso correspondiente en la dirección de Montes de la DFB sería suficiente. Si el uso de dicho terreno según el catastro anterior al año 1956 era forestal será necesario aportar junto con la solicitud de cambio de uso un informe de estudio de impacto ambiental. Si bien en ningún caso se le concederá cambio de uso a los terrenos que tengan una pendiente superior al 30%. 10. La licencia de construcción o reforma (invernadero, construcciones de almacenes, cuadras, obradores, etc) también se tramita en el propio ayuntamiento mediante un Proyecto de Ejecución Material en el que se definen las características constructivas y urbanísticas de las edificaciones. En el caso de los invernaderos, generalmente no suele ser necesario entregar un proyecto, si no que, con un pequeño croquis, una descripción del mismo, y un presupuesto suele ser suficiente para obtener los permisos para su instalación. Una vez obtenida la licencia de construcción y pagadas las correspondientes tasas municipales, el agricultor cuenta con un plazo determinado que se hace constar en la propia licencia para el comienzo de la ejecución de las obras y su finalización. En algunos Municipios las obras con finalidad agraria cuentan con impuestos de construcción menores que las obras de edificación normales. En el proceso de construcción el agricultor debe de cumplir como promotor todas las exigencias de Ley de Ordenación de la Edificación y Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Cuando las obras finalicen deberá de hacerlo constar en el Ayuntamiento mediante un Certificado de Finalización de Obra y solicitar la Licencia de apertura y primera ocupación para comenzar con la actividad. Si no hubiese ninguna obra de construcción y reforma la licencia de apertura y primera ocupación se solicitaría una vez instaladas las medidas correctoras exigidas a la misma por cada uno de los organismos que hubiese participado en el proceso de tramitación de la licencia de actividad. 11. Si el sistema de manejo es ecológico o el producto se encuentra dentro de algún tipo de denominación o distintivo de calidad, tendrá que acudir a ENEEK, para darse de alta en el caso de las producciones ecológicas, o en el resto de los casos a sus correspondientes consejos reguladores, que les informarán sobre las normas de producción, y el sistema de comercialización. 12. Una vez realizados todos los trámites anteriores la explotación podrá comenzar a producir, ya que contará con todos los recursos necesarios y los permisos para hacerlo. También será necesario que: la explotación se registre como explotación agraria en la Oficina Comarcal Agraria correspondiente a su comarca; la persona o las personas titulares se den de alta en el Régimen Especial de la Seguridad Social. En caso de producir y comercializar de manera directa no será necesario darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas IAE, excepto en el caso de los cebaderos, los obradores, los agroturismos, y cuando se disponga de un local de venta.
13. También será necesario solicitar los permisos sanitarios necesarios para poder comercializar tanto los vegetales y frutas y los huevos. Para la comercialización directa al consumidor de frutas y verduras es suficiente con estar inscrito en el registro de explotaciones correspondiente. Para poder comercializar los huevos es necesario además de contar con un número de registro de explotaciones para que el Departamento de agricultura tenga constancia de la existencia de las aves, y así pueda realizar los controles sanitarios del ganado oportunos, contar con la autorización del Departamento de salud pública. En la Oficina Comarcal de Salud Pública se estudiarán las características de producción y venta que lleva a cabo el agricultor y se le autorizará para la comercialización de los mismos, pudiéndosele imponer en algunos casos medidas correctoras para la concesión de dicha autorización. Será la propia Oficina Comarcal de Salud Pública la que informe de los documentos que deben de prepararse para tramitar todos los permisos Sanitarios, además de la obligación de tener que inscribirse en el Registro de Industrias Agroalimentarias y tener que elaborar un Plan de autocontrol. En nuestro caso, principalmente será necesario que la hacienda cuente con un local adecuado para envasar y etiquetar los huevos. En este caso al contar con más de 50 gallinas a pesar de realizar únicamente venta directa o a comercios al por menor es necesario etiquetar y por tanto, se ha preparado un pequeño local de 8m2 anexo a una zona de servicio y vestuario, y se ha solicitado la autorización correspondiente en la Oficina comarcal de Salud pública de Amorebieta. 14. En caso de realizar la venta en ferias y mercados locales se deberá solicitar en el ayuntamiento donde se realice la feria o mercado o en la entidad que la organice la concesión de un permiso para participar.
6. CONCLUSIONES Y PROPUESTAS 6.1. CONCLUSIONES 1 Las Directrices de Ordenación del Territorio (DOT) son un instrumento básico donde se plasman sobre el territorio y se materializan las políticas públicas del Gobierno Vasco y de las Diputaciones Forales, y sobre el que rotan las políticas públicas comarcales y municipales. Todas las decisiones o estrategias aplicadas adoptadas en el diseño de estas directrices repercuten directamente en la aplicación de políticas públicas forales y locales. Entre otros se decide la superficie de terreno reservada y protegida para que se pueda destinar a la actividad agrícola y las condiciones en las que este terreno se puede utilizar. Gran parte de las normas de los planes municipales así como los plantes territoriales parciales y sectoriales están supeditados a las decisiones adoptadas en las DOT. 2 El consumo social de alimentos provenientes de agricultura campesina local en los comedores escolares públicos está limitado principalmente por los pliegos de condiciones redactados por el Departamento de Educación, para la contratación del servicio de comedor y la concesión de ayudas para el mismo. 3 El consumo social de alimentos provenientes de la agricultura campesina local llevado a cabo en comedores colectivos como bares, restaurantes, etc, está regulado principalmente por la normativa sanitaria en vigor, variando sus exigencias según el tipo de alimento del que se trate. Los alimentos primarios para que puedan ser puestos en el mercado únicamente necesitan que la explotación agraria se encuentre registrada, que cumplan con las exigencias del cuaderno de explotación, y que la autoridad competente realice las inspecciones y análisis correspondientes. Estos análisis o inspecciones son competencia de los Departamentos de Agricultura de las Diputaciones Forales. Dentro de la normativa europea se concede a los estados miembros y se les aconseja que apliquen la suficiente flexibilidad para permitir la venta directa de productos primarios directamente al consumidor final, a comercios locales al por menor, o a restaurantes locales, ya que la comercialización en pequeñas cantidades de estos productos y la venta al por menor están excluidos del Reglamento europeo. Aunque con los actuales reglamentos higiénico sanitarios hay ciertas posibilidades para el desarrollo de la agricultura campesina, las experiencias prácticas recogen actitudes y decisiones de las administraciones locales en sentido contrario. 4 El consumo social en lo que se refiere a venta directa en mercados locales, está regulado por las ordenanzas y normativas municipales, siendo muy dispares las condiciones requeridas (impuestos, dietas, elección de participantes, condiciones higiénico sanitarias, burocracia, medios otorgados, etc) dependiendo éstas de cada Ayuntamiento. 5 La normativa higiénico sanitaria a nivel autonómico se centra en la concesión de autorizaciones previas, tramitación de comunicaciones previas, e inspecciones de control. La reglamentación higiénico sanitaria exigida a los procesos de elaboración y transformación de alimentos es europea, teniendo sus transposiciones estatales. La aplicación en campo y la verificación del cumplimiento de la misma compete a las administraciones locales. Es en este proceso de aplicación y verificación cuando surgen problemas de interpretación por la subjetividad o la amplitud de interpretación de la misma. 6 La normativa medio ambiental aborda las afecciones generadas por la actividad agraria únicamente en un sentido, desde la agricultura o la ganadería a la población en general, pero
se ignoran y no se regulan las afecciones generadas desde la población (viviendas aisladas, núcleos de rurales, suelo urbano o urbanizable) en las actividades agrarias y ganaderas ya asentadas. 7 Hay numerosas contradicciones en cuanto a la normativa de aplicación en diversos campos, dependiendo de la administración responsable de la redacción o la finalidad para la que fue redactada la normativa. 8 Hemos encontrado diversas iniciativas que se pueden considerar buenas prácticas en lo que respecta a políticas públicas que favorecen la agricultura campesina: Banco de tierras, matadero local de Durango, Servicio Ekoizpen, Exención a la actividad agraria del pago de diversas tasas municipales, etc. Si bien algunas de ellas se han quedado en meras declaraciones de intenciones siendo su puesta en práctica la que no ha funcionado por diversos motivos: falta de medios económicos, falta de personal, infraestructura, etc. O incluso por falta de voluntad o apoyo desde otras instituciones superiores. 6.2. RECOMENDACIONES 1 Incluir la Soberanía Alimentaria como paradigma e incidir en la medida de lo posible en el diseño y la redacción de las DOT para que la agricultura campesina sea una alternativa real y posible en la CAPV. 2 Trabajar con el Departamento de Educación en la redacción de la normativa exigida a los comedores escolares de los centros públicos de la CAPV, para que el consumo de productos locales procedentes de la agricultura campesina sea posible. 3 Desarrollar de manera local la normativa higiénico sanitaria que a nivel europeo permite a los estados miembros aplicar la flexibilidad necesaria para mantener y conservar la agricultura campesina y los productos tradicionales exigiendo condiciones menos restrictivas que las dictadas para grandes producciones destinadas a mercados más amplios. 4 Redactar Guías de buenas prácticas para la transformación y elaboración de alimentos que ayuden a las pequeñas explotaciones a aplicar los parámetros higiénico sanitarios de manera sencilla, y adaptada a un volumen de producción pequeño y con comercialización local, evitando problemas de interpretación, exigencias desmesuradas, o prácticas sanitariamente arriesgadas. 5 Incidir en las Políticas Municipales, ya que gran parte de las exigencias o iniciativas positivas y negativas que mayor repercusión tienen en los aspectos prácticos de la actividad campesina provienen de este ámbito. 6 Incluir las viviendas aisladas, los núcleos rurales, y el suelo urbano o urbanizable de nueva creación como una actividad que genera afecciones medioambientales y económicas en el entorno, y concretamente en las actividades agrícola, ganadera, y forestal. Por tanto se debería de crear un proceso administrativo por el que este tipo de actividades tuviesen un tramite en el que se midiesen los daños generados, se impusiesen las medidas correctoras oportunas, y se compensasen los daños generados en el entorno y a los colindantes.
7. FUENTES, BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS
7. FUENTES, BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS Codex Alimentarius, Decisión C(2008)704, de 15 de febrero de 2008. Decreto 84/1993, de 30 de marzo, del Departamento de Agricultura y Pesca por el que se crea y regula el Registro de Explotaciones Agrarias de la Comunidad Autónoma del País Vasco Decreto 105/2008, de 3 de junio, sobre medidas urgentes en desarrollo de la Ley 2/2006, de 30 de junio, de Suelo y Urbanismo (BOPV nº 118, 23-VI-2008) del Departamento de Vivienda y Asuntos sociales. Decreto 141/2004, de 6 de julio, por el que se establecían las normas técnicas, higiénicosanitarias y medioambientales de las explotaciones ganaderas. Decreto 158/2002, de 25 de junio (BOPV n.º 129, 9-VII-2002) Decreto 165/1999, de 9 de marzo (BOPV nº59, 26-III-1999) establece las normas por las que se regirán las explotaciones ganaderas exentas de la obtención de la licencia de actividad. Decreto 168/1997, de 8 de julio, del Dpto de Industria, Agricultura, y Pesca, regula las Explotaciones Agrarias Prioritarias en la Comunidad Autónoma del País Vasco y se determinan las unidades mínimas de cultivo en los distintos Territorios Históricos y Comarcas de la CAPV. Decreto 171/2008, de 7 de octubre, regula las líneas de ayudas a la promoción y desarrollo de las zonas rurales de la Comunidad Autónoma del País Vasco (Programa Erein). (BOPV nº 20, 21-X-2008). Decreto 185/2008, de 11 de noviembre Regula la aplicación del enfoque Leader de acuerdo con el PDRS del País Vasco 2007-2013 (BOPV nº225; 24-XI-2008). Decreto 185/2008, de 11 de noviembre, regula la aplicación del enfoque Leader de acuerdo con el Programa de Desarrollo Rural Sostenible (PDRS) del País Vasco 20072013 (BOPV nº 225, 24-XI-2008). Decreto 20/2005, de 25 de enero, (BOPV nº 31, 15-II-2005) del Departamento de Agricultura Pesca y Alimentación del Gobierno Vasco sobre la aplicación de la condicionalidad en relación con las ayudas directas en el marco de la Política Agraria Común en la CAPV. Decreto 20/2005, de 25 de enero, sobre la aplicación de la condicionalidad en relación con las ayudas directas en el marco de la Política Agraria Común en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Decreto 20/2005, de 25 de enero. 48
Decreto 22/2003, de 4 de febrero (BOPV nº 73, 11-IV-2003) por el que se establece el PDR de las Comarcas de Arratia-Nervión, Enkartaciones, Tolosaldea, Urola-Kosta, Cantábrica Alavesa, Estribaciones del Gorbea, Llanada Alavesa, Montaña Alavesa, Rioja Alavesa y Valles Alaveses Decreto 223/1996 de 17 de diciembre (BOPV nº 192, 4-X-1996) de autorizaciones sanitarias de funcionamiento de actividades, industrias, y establecimientos alimentarios en la CAPV. Decreto 272/2006, de 26 de diciembre, regula la creación y puesta en marcha de entidades de asesoramiento a las explotaciones agrarias (BOPV nº5, 8-I-2007). Decreto 42/1996, de 27 de febrero, del Dpto de Industria, Agricultura y Pesca sobre organización y funcionamiento del Registro de la Red de Espacios Naturales Protegidos de la Comunidad Autónoma del País Vasco (BOPV nº 51, 12-III-1996) Decreto 515/2009 de 22 de septiembre, del Departamentos de Sanidad y Consumo, y del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Agricultura y Pesca, por el que se establecen las normas técnicas, higiénico-sanitarias y medioambientales de las explotaciones ganaderas Decreto 63/2009, de 10 de marzo, (BOPV Nº60, 27-III-2009) del Dpto. de Agricultura, Pesca, y Alimentación de creación de los órganos de evaluación, estudio y asesoramiento en materia de riesgos alimentarios de la Comunidad Autónoma de Euskadi Decreto Legislativo 1/1997, de 11 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Principios Ordenadores de la Hacienda General del País Vasco. Documento de aplicación sobre determinadas disposiciones del Reglamento (CE) 852/2004 relativo a la higiene de los productos alimenticios Documento de orientación sobre la aplicación de procedimientos basados en los principios del APPCC y sobre cómo facilitar la aplicación de los principios del APPCC en determinadas empresas alimentarias Ley 1/2010, de 11 de marzo, (BOPV nº60, 30-III-2010) y volvía a modificar la Ley 16/1994 de 30 de junio, de Conservación de la Naturaleza del País Vasco. Ley 10/1998, de 8 de abril, de Desarrollo Rural
(BOPV nº 80 4-V-1998).
Ley 17/2008 de 23 de diciembre de Política Agraria y Alimentaria (BOPV nº 250, 31XII-2008) Ley 19/1995, de 4 de julio, de Modernización de las Explotaciones Agrarias. Ley 2/1997, de 14 de marzo, sobre (BOPV nº70, 15-IV-1997) modificación de la Ley de Conservación de la Naturaleza del País Vasco. Ley 2/2003, de 7 de mayo, reguladora de las parejas de hecho. Ley 2/2006, de 30 de junio, de Suelo y Urbanismo (BOPV nº 138, 20-VII-2006) 49
Ley 27/1983, de 25 de noviembre, de Relaciones entre las Instituciones Comunes de la Comunidad Autónoma y los Órganos Forales de sus Territorios Históricos, Ley 3/1998, de 27 de febrero, General de Protección del Medio Ambiente del País Vasco (BOPV nº 59, 27-III-1998). Ley 30/2007 de 30 de octubre de Contratos del Sector Público y el Real Decreto 817/2009, de 8 de mayo, por el que se desarrolla parcialmente la Ley 30/2007, de 30 de octubre, de Contratos de Sector Público. Ley 4/1990 de 31 de mayo de Ordenación del Territorio del País Vasco (BOPV nº 131, 3-VII-1990). Ley 6/2003, de 22 de diciembre, de Estatuto de las Personas Consumidoras y Usuarias. Ley 7/1981, de 30 de junio, sobre Ley de Gobierno, Ley 7/1994 de la actividad comercial del País Vasco (BOPV nº38 de 13-VI-1994) Ley 8/1997, de 26 de junio, de Ordenación Sanitaria de Euskadi (BOPV nº138, 21-VII1997) Ley Orgánica 3/1979, de 18 de diciembre, Estatuto de Autonomía del País Vasco Orden de 10 de marzo de 2008, (BOPV nº 78, 24-IV-2008) del Consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación, regula el cuaderno de explotación y su uso en las explotaciones agrarias. Orden de 13 de diciembre de 1995. Orden de 13 de noviembre de 2007, del Consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación, por la que se establece el formato del Libro de Registro de Transporte de Animales y del Carnet de Persona Cuidadora de Animales para transportistas y personas cuidadoras registradas en el País Vasco. (BOPV nº242, 18-XII-2007). Orden de 15 de marzo de 2002, del Consejero de Sanidad, por la que se establecen las condiciones sanitarias y la clasificación de los comedores colectivos y de los establecimientos no industriales de elaboración de comidas preparadas para el consumidor final en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Orden de 18 de julio de 2001, (BOPV nº160, 20-VIII-2001) del Consejero de Agricultura y Pesca, fija los márgenes brutos de los diversos cultivos y los módulos objetivos para la determinación de las Unidades de Trabajo Agrario (UTA) en las explotaciones agrarias de la Comunidad Autónoma del País Vasco para el año 2001. Orden de 20 de marzo de 2003, del Consejero de Sanidad, por la que se establecen las condiciones sanitarias y la clasificación de los establecimientos de elaboración de comidas para su distribución a colectividades y/o venta en establecimientos minoristas y hostelería (cocinas centrales e industrias de platos preparados).
Orden de 22 de marzo de 2000 del Consejero de Educación Universidades e investigación por la que se regulan los comedores escolares de los centros docentes públicos no universitarios de la CAPV en los niveles de enseñanza obligatoria y educación infantil de 2º ciclo. Pliego de cláusulas administrativas particulares para la homologación de los servicios de catering Pliego de cláusulas técnicas expediente de homologación de los servicios de catering Real Decreto 191/2011, de 18 de febrero, sobre Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos (BOE 8.3.2011). Real Decreto 2207/1995, que establece las normas de higiene de productos alimenticios, Real Decreto 3484/2000, de 29 de diciembre, por el que se establecen las normas de higiene para la elaboración, distribución y comercio de comidas preparadas. (BOE nº11, Viernes, 12 de enero de 2001). Reglamento (CE) 1698/2005, del Consejo, de 20 de septiembre de 2005, sobre la ayuda al desarrollo rural a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER). Reglamento (CE) 796/2004 de la Comisión, de 21 de abril de 2004, Reglamento (CE) n.º 1259/1999 del Consejo, de 17 de mayo de 1999. Reglamento (CE) n.º 1698/2005 del Consejo de 20 de septiembre de 2005, relativo a la ayuda al desarrollo rural a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), Reglamento (CE) n.º 1782/2003 del Consejo, de 29 de septiembre, por el que se establecen disposiciones comunes aplicables a los regímenes de ayuda directa en el marco de la política agrícola común y se instauran determinados regímenes de ayuda a los agricultores y por el que se modifican los Reglamentos (CEE) n.º 2019/93, (CE) n.º 1452/2001, (CE) n.º 1453/2001, (CE) n.º 1454/2001, (CE) n.º 1868/94, (CE) n.º1251/1999, (CE) n.º 1254/1999, (CE) n.º 1673/2000, (CEE) n.º 2358/71 y (CE) n.º 2529/2001. Reglamento (CE) n.º 817/2004 de la Comisión, de 29 de abril, establece las condiciones y requisitos que se deberán de cumplir para poder ser considerado entidad de asesoramiento de las explotaciones. Reglamento (CE) n.º 852/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, relativo a la higiene de los productos alimentarios. Resolución de 21 de mayo de 2008, del Director de Desarrollo Rural y Litoral, se establece por medio de este decreto el régimen de ayudas a conceder en el marco del enfoque Leader.
Fuentes: www.aesan.msc.es www.bizkaia.net www.boe.es www.ec.europa.eu www.euskadi.net www.marm.es
Análisis de la CAPV
Políticas Públicas para la Soberanía Alimentaria. Análisis local en la CAPV.