Source: https://www.diputados.gov.ar/proyectos/proyectoTP.jsp?exp=4358-D-2018
Timestamp: 2020-07-10 14:11:29
Document Index: 19711572

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6']

Expediente 4358-D-2018
Sumario: PROMOVER LA ENSEÑANZA DE HABITOS SALUDABLES EN LOS TODOS LOS NIVELES EDUCATIVOS.
EDUCACIÓN PARA EL ALCANCE DE HÁBITOS SALUDABLES
Artículo 1.- Objeto. La presente ley tiene por objeto promover la educación alimentaria en los establecimientos educativos para el alcance de hábitos saludables.
Artículo 2.- Ámbito de Aplicación. Se encuentran comprendidos dentro del alcance de la presente ley los establecimientos de educación inicial, primaria y secundaria, ya sean públicos, privados o mixtos, domiciliados en el territorio nacional.
Artículo 3.- Autoridad de Aplicación. El Poder Ejecutivo Nacional determinará la Autoridad de Aplicación de la presente ley.
Artículo 4.- Actividades didácticas y físicas en establecimientos educativos. Los establecimientos educativos deben incluir, en todos sus niveles, actividades didácticas y físicas que colaboren en el desarrollo de hábitos de alimentación saludable y alerten acerca de las consecuencias perjudiciales de una dieta desbalanceada en nutrientes.
Artículo 5.- Alimentos en los establecimientos educativos. Los alimentos que, por unidad de peso o volumen, o por porción de consumo, contengan en su composición nutricional elevados contenidos de calorías, grasas, azúcares, sal y todos aquellos nutrientes que considere la Autoridad de Aplicación no se podrán expender, comercializar, promocionar y publicitar dentro de los establecimientos educativos.
Artículo 6.- Sistema de Monitoreo Nutricional. La Autoridad de Aplicación deberá coordinar, en conjunto con el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación y las autoridades locales competentes, un sistema de monitoreo nutricional de los alumnos de enseñanzas inicial, primaria y secundaria, para el abordaje de hábitos saludables.
La obesidad infantil socava el bienestar físico, social y psíquico de los niños, niñas y adolescentes y es un factor de riesgo conocido para la obesidad adulta y las enfermedades no transmisibles. Existe una necesidad urgente de acción para mejorar la salud no sólo de esta sino también de la próxima generación.
El sobrepeso y la obesidad no se pueden resolver sólo con la acción individual. Se necesitan respuestas integrales para crear entornos saludables que puedan ayudar a las personas a tomar decisiones saludables basadas en el conocimiento y las habilidades relacionadas con la salud y la nutrición. Estas respuestas requieren el compromiso y el liderazgo del Estado, la inversión de una política pública a largo plazo y la participación de la sociedad para proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes a la buena salud y el bienestar. Es menester que todos los actores se comprometan a trabajar juntos, incluidos los establecimientos educativos, hacia el objetivo colectivo de erradicar la obesidad infantil.
Cabe mencionar que la promoción de hábitos saludables debe establecerse desde la temprana edad y a lo largo de todo el ciclo vital. Para ello, los establecimientos educativos cumplen un rol fundamental como facilitadores de información acerca de la composición nutricional de los alimentos y como educadores para el alcance de un ambiente saludable.
Los establecimientos escolares desempeñan un rol crucial en la lucha contra la obesidad infantil. Estos deben restringir la disponibilidad de productos alimenticios procesados de alto contenido calórico y bajo valor nutricional y de bebidas endulzadas con azúcar. En lugar de ello, deben ofrecer a los alumnos alimentos más saludables y agua, además de promover la actividad física.
Por ende, todos aquellos alimentos altos en calorías, azúcares, sodio, grasas saturadas, entre otros, deberán dejar de expenderse en los establecimientos educativos debido a su alto contenido de dichos nutrientes, que puede significar un riesgo para la salud; en pos de ser reemplazados por alimentos más saludables.
Esta estrategia se lleva a cabo a través de la Dirección de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles. Se llevan adelante las acciones de promoción de la salud dirigidas a la población general y destinada, particularmente, a la promoción de la alimentación saludable, la actividad física y la lucha contra el tabaco. Incluye los siguientes lineamientos de acción: promoción de hábitos saludables, promoción de la regulación de productos y servicios y promoción de entornos saludables. Se busca adoptar hábitos alimentarios saludables, modos de vida activos y controlar la obesidad y las enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición.
La educación para el alcance de hábitos saludables debe ser una política pública a largo plazo.