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Timestamp: 2018-06-22 06:20:58
Document Index: 382602457

Matched Legal Cases: ['artículo 4', 'artículo 7', 'artículo 8', 'artículo 8', 'artículo 14', 'artículo 95', 'artículo 1', 'artículo 25', 'artículo 9', 'artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 6', 'artículo 73', 'artículo 62', 'artículo 70', 'artículo 77', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 2', 'artículo 54', 'artículo 103', 'Artículo 1']

Estudio comparado de administración y gestión penitenciaria. Ana María Morales Peillard Gherman Welsch Chahúan - PDF
Estudio comparado de administración y gestión penitenciaria. Ana María Morales Peillard Gherman Welsch Chahúan
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Juan Silva Pinto
1 Estudio comparado de administración y gestión penitenciaria Ana María Morales Peillard Gherman Welsch Chahúan
2 Edición Catalina Mertz Kaiser Diseño y Diagramación Santiago, 2015
3 Índice 1. Introducción 4 2. Resumen ejecutivo 5 3. Antecedentes 7 4. Sistema penitenciario en España Marco normativo Principios generales Régimen penitenciario Derecho de información, petición y queja Relación con el mundo exterior Tratamiento penitenciario Asistencia postpenitenciaria Juez de vigilancia Estructura orgánica Regímenes de cumplimiento de una condena Sistema de clasificación de los internos Cumplimiento en privación de libertad Cumplimiento en el medio libre Sistema penitenciario en Reino Unido Marco normativo Principios generales Régimen penitenciario Derecho de información, petición y queja Relación con el mundo exterior Tratamiento penitenciario Asistencia postpenitenciaria Regímenes de cumplimiento de una condena Sistema de clasificación de los internos Cumplimiento en privación de libertad Cumplimiento en el medio libre 35
4 6. Sistema penitenciario en Estados Unidos Antecedentes Marco normativo Principios generales Régimen penitenciario Derecho de información, petición y queja Relación con el mundo exterior Tratamiento penitenciario Asistencia postpenitenciaria Estructura orgánica Regímenes de cumplimiento de una condena Sistema de clasificación de los internos Cumplimiento en privación de libertad Cumplimiento en el medio libre Epílogo Recomendaciones Bibliografía 52
5 1. Introducción Una de las principales áreas de investigación de Fundación Paz Ciudadana es aquella vinculada al funcionamiento y evaluación de los programas en el ámbito penitenciario. Bajo este marco, se consideró necesario contar con una adecuada sistematización de las experiencias internacionales relacionadas con los modelos de administración y de gestión de estos sistemas, desde la perspectiva de su institucionalidad, funciones y opciones de gestión o manejo de infractores, tanto en las cárceles, en el cumplimiento de penas en libertad y el régimen post penitenciario. Con el apoyo de Telefónica Chile como donante, se elaboró el presente informe y se contó con el patrocinio de la Fundación Hanns Seidel Stiftung para su publicación. Su objetivo es servir de referencia y soporte de futuros proyectos legislativos de reforma al sistema penitenciario nacional. El presente documento contiene una revisión de la administración y gestión carcelaria de Estados Unidos, España y Reino Unido. La selección de los países en análisis se basó en criterios objetivos, relacionados con el acceso y la información disponible. Hay que aclarar que en el caso de Estados Unidos, dada su condición federal, se optó por describir la regulación existente en el Estado de California, atendiendo a la gran cantidad y calidad de la información disponible. En cada uno de los países estudiados, se hace una reseña de la legislación y regulación vigente considerando los siguientes elementos: 1) Forma en la cual es posible cumplir una condena. Para ello, se concentró en el análisis de sus principios generales, el régimen penitenciario existente, el acceso a información y a formular peticiones, la relación con el mundo exterior, el marco teórico que guía las intervenciones, la asistencia post penitenciaria; y en caso de existir, una síntesis del control jurisdiccional externo. 2) Análisis de los regímenes de cumplimiento de las condenas, tanto en prisión como en libertad, junto con una referencia a los sistemas de clasificación de los internos. En conclusión, este trabajo permite conocer cómo se administra y gestiona el cumplimiento de condenas en los países seleccionados. 4
6 2. Resumen ejecutivo A continuación, se presenta una síntesis del estudio denominado: Estudio comparado de administración y gestión penitenciaria, y se abordan sus principales hallazgos y recomendaciones de políticas en la materia. Antes de comenzar el análisis de los sistemas seleccionados, se señalan antecedentes de referencia, la regulación administrativa y de gestión con la que cuenta actualmente Gendarmería de Chile, que es la institución encargada de administrar en nuestro país el sistema de ejecución de las sentencias penales dictadas por los tribunales de justicia. Gendarmería de Chile es un servicio público dependiente del Ministerio de Justicia, que tiene por finalidad atender, vigilar y contribuir a la reinserción social de las personas que por resolución de autoridades competentes, fueren detenidas o privadas de libertad. Esta institución tiene a su cargo, tanto a los sujetos que se encuentran cumpliendo una pena privativa de libertad como también aquellos que cumplen su condena en el medio libre, además de los que se encuentran en el sistema post penitenciario. Las normas que regulan la actividad penitenciaria son la Ley Orgánica de Gendarmería de Chile y el Decreto N 518, del Ministerio de Justicia que establece el Reglamento de Establecimientos Penitenciarios. En dichos cuerpos legales se regula la organización de la entidad y el funcionamiento operativo de los recintos penales, respectivamente. Posteriormente, se analiza la regulación penitenciaria en España. En este país, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias es el organismo encargado de la administración carcelaria. Se ubica administrativamente dentro del Ministerio del Interior, específicamente como un órgano de la Secretaría de Estado de Seguridad. La función de esta institución es dirigir, coordinar y supervisar los órganos directivos dependientes de ésta, bajo la inmediata autoridad del ministro del Interior. Existen varias normas que regulan el sistema penitenciario español, entre las que destacan la Ley Orgánica 1/1979 General Penitenciaria de 26 de septiembre y su reglamento aprobado por el Real Decreto 190/1996 de 9 de febrero de La Secretaría General es la encargada, tanto de gestionar el cumplimiento de las penas de encierro, como aquellas de cumplimiento en libertad. Luego, el documento se aboca al estudio del sistema penitenciario existente en el Reino Unido, donde existen dos normas fundamentales que regulan la actividad penitenciaria: la Ley de Prisiones de 1952 (Prison Act) y las Reglas de la Prisión de 1999 (The Prison Rules). La primera, regula aspectos orgánicos de la administración penitenciaria y cuestiones generales del funcionamiento de las cárceles. La segunda, es una legislación delegada (Statutory Instrument) que regula todo lo relacionado con el funcionamiento interno de las cárceles, así como, los derechos y obligación de los internos(as). Además de estas normas, existen las Instrucciones del Servicio de Prisiones (Prison Service Instructions - PSIs y las Órdenes del Servicio de Prisiones (Prison Service Orders - PSOs), las que establecen reglas y lineamientos para el funcionamiento de las cárceles enfocándose en determinados aspectos, como por ejemplo, la segregación, seguridad, y salud entre otras. En cuanto a la orgánica, el Ministerio de Justicia del Reino Unido tiene bajo su dependencia al Servicio de Prisiones (Prison Services) y al Servicio de Probation 1 organizado en distintas oficinas a lo largo del país (Probation Trusts), encargándose de la gestión de las sanciones comunitarias. Ambos servicios son controlados por dicha cartera a través del Servicio Nacional de Manejo de Infractores (NOMS). 1- Por probation se entiende el conjunto de penas y medidas que se cumplen en libertad como alternativa a la privación de ésta, en la cual el sujeto debe cumplir una serie de requerimientos o condiciones. 5
7 También, se analiza el sistema penitenciario existente en el Estado de California. El Departamento de Correccionales y Rehabilitación (Department of Corrections and Rehabilitation) es la institución encargada de los recintos penales en dicha zona geográfica de Estados Unidos. Respecto a su normativa, el Título 15 denominado Prevención del crimen y correccionales de las regulaciones del Estado de California, y en particular, el acápite 3, establece las reglas y regulaciones de las instituciones correccionales para adultos y sus programas, además de regular la libertad condicional. En términos sustantivos, la normativa establece las disposiciones relacionadas con el cumplimiento de una condena en los recintos de este Estado. Respecto al cumplimiento de las condenas bajo el sistema abierto (Probation), este es administrado por cada uno de los 58 condados del Estado de forma independiente. Cada condado se hace cargo de los sujetos que se encuentran cumpliendo condena en el medio libre, realizando supervisión e intervención según su perfil. Posteriormente, se presenta una síntesis de lo observado y un conjunto de recomendaciones de política pública para el contexto nacional sobre la base de la experiencia internacional. La primera de ellas apunta a sistematizar en un mismo cuerpo legal los derechos y obligaciones de las personas privadas de libertad a través de una ley de ejecución penal, que a su vez sea oponible a la judicatura para efectos del desarrollo de su labor de garante de los derechos. Un segundo aspecto relevante está relacionado con la existencia de instancias de fiscalización y supervisión del trabajo penitenciario, tanto a nivel interno como externo. En ese sentido, se debe observar la experiencia obtenida a través de agencias como las inspectorías y los ombudsman penitenciarios, que cuentan con una enorme influencia como guardianes de adecuadas condiciones de reclusión. En relación al control externo, sin duda resulta importante analizar la experiencia española a propósito de la regulación de la institución de los jueces de vigilancia penitenciaria. Finalmente, respecto a la ejecución de las medidas y sanciones en el medio libre, como pudo observarse en la experiencia tanto de España como del Reino Unido, resulta fundamental contar con un catálogo amplio de sanciones en libertad, que sirva no sólo para entregar apropiadas intervenciones evitando la desocialización propia de la cárcel, sino que también permita racionalizar el encarcelamiento para así lograr disminuir las tasas de prisionización. Además, en la misma materia, resulta importante considerar la mirada territorial y comunitaria que se observa en el ámbito anglosajón en la gestión de estas sanciones, a partir de la experiencias de los Probation Trust en el Reino Unido y la gestión a través de los condados de la supervisión en la comunidad en el caso del Estado de California, los que se encuentran funcionalmente separados de los servicios de prisiones. Con esto, se busca en definitiva lograr que las sanciones que se cumplen en libertad, logren tener una mirada y ejecución en el contexto local en que habita el infractor; y que a su vez, se nutra de las redes comunitarias existentes. 6
8 3. Antecedentes Antes de comenzar el análisis de cada país es necesario entender el contexto chileno en esta materia. Gendarmería de Chile es el órgano encargado de administrar el sistema de ejecución de las sentencias penales dictadas por los tribunales de justicia. De conformidad a lo dispuesto en su ley orgánica, es un servicio público dependiente del Ministerio de Justicia, que tiene por finalidad atender, vigilar y contribuir a la reinserción social de las personas que por resolución de autoridades competentes, fueren detenidas o privadas de libertad y cumplir las demás funciones que le señale la ley. Gendarmería señala la ley tiene como principal función contribuir a la reinserción social de las personas que tuviese a su cargo. En ese contexto, no sólo se encarga de la vigilancia de las personas que cumplen su condena en los establecimientos penitenciarios del país, sino que también tiene a su cargo la supervisión de los sujetos condenados a alguna de las penas alternativas establecidas en la ley N , recientemente modificada por la ley N , por lo que en definitiva le compete la supervisión de ambos sistemas de cumplimiento de condena. Junto con lo anterior, le corresponde supervisar el cumplimiento de aquellas personas privadas de libertad que hubieren sido beneficiadas con una libertad condicional, regulada en el Decreto Ley N 321 y su reglamento, junto con controlar el proceso de eliminación de los antecedentes penales de aquellos que se hayan acogido al Decreto Ley N 409. En cuanto a la reglamentación, existen una serie de normas que regulan las obligaciones de la institución hacia los internos, y los derechos y garantías de estos mientras se encuentren cumpliendo una condena en el sistema cerrado. El Decreto Supremo N 518 del Ministerio de Justicia denominado Reglamento de Establecimientos Penitenciarios se encarga de regular la actividad teniendo como fin primordial tanto la atención, custodia y asistencia de detenidos, sujetos a prisión preventiva y condenados, como la acción educativa necesaria para la reinserción social de los sentenciados a penas privativas de libertad o sustitutivas de ellas. 3 Este reglamento establece la forma cómo debe estar distribuida la población penal al interior de la cárcel, el régimen interno, los derechos y obligaciones de los privados de libertad, las normas disciplinarias y las actividades de reinserción social. Dentro de estas últimas se encuentran los permisos de salidas. A su vez, junto con esta normativa existen otras de la misma jerarquía que regulan en detalle algunas materias, como por ejemplo, el Decreto N 943 que establece un estatuto aboral y de formación para el trabajo penitenciario. Para observar en su conjunto todas las normas que regulan la actividad penitenciaria es necesario revisar una serie de leyes, reglamentos e incluso resoluciones de la propia autoridad administrativa, lo que dificulta la comprensión del sistema en su conjunto. En cuanto a su estructura orgánica, el artículo 4 de la Ley Orgánica de Gendarmería de Chile establece que ésta se organizará en una dirección nacional y direcciones regionales. La dirección nacional organizará su trabajo a través de: la subdirección de administración y finanzas, la subdirección técnica, la subdirección operativa y la escuela de Gendarmería. En cada región del país existe una dirección regional a cargo del director regional, quien es un funcionario de exclusiva confianza del director nacional. Las funciones del director nacional y de cada una de las 2- Art. 1, Ley Orgánica de Gendarmería de Chile, Decreto Ley N 2859, D.O. 15 de septiembre de Art. 2, Reglamento de Establecimientos Penitenciarios, Decreto Supremo N 518, Ministerio de Justicia, D.O. 21 de agosto de
9 subdirecciones se encuentran detalladas en el título II de la Ley Orgánica de Gendarmería. A su vez, cada subdirección de la dirección nacional se organiza a través de departamentos. 4 La subdirección de administración y finanzas, según lo dispuesto en el artículo 7 de la Ley Orgánica de Gendarmería tiene como función velar por la eficaz, eficiente y oportuna gestión de los recursos humanos, financieros y materiales de la institución, a objeto de lograr un adecuado funcionamiento. Interiormente se organiza en los siguientes departamentos: Departamento de contabilidad y presupuesto. Departamento de salud. Departamento de recursos humanos. Departamento de logística. Departamento jurídico. Departamento de infraestructura Departamento de informática La subdirección técnica, tal como lo dispone el artículo 8 de la Ley Orgánica de Gendarmería, estará encargada de desarrollar los programas y proyectos institucionales tendientes a la reinserción social de las personas atendidas en los distintos sistemas, velando por el mejoramiento permanente del régimen penitenciario. En su interior se encuentra la unidad de estadísticas, junto con los siguientes departamentos: Departamento de reinserción social en el sistema abierto. Departamento de reinserción social en el sistema cerrado. Departamento post penitenciario. Departamento de monitoreo telemático. Por último, el artículo 8 A de la Ley Orgánica de Gendarmería prescribe que la subdirección operativa estará encargada de implementar las políticas institucionales destinadas al fortalecimiento de la seguridad de los establecimientos penitenciarios del país. Esta subdirección se organiza internamente en la inspectoría operativa y los siguientes departamentos: Departamento de seguridad penitenciaria. Departamento de control penitenciario. Departamento de investigación y análisis penitenciario. Departamento de tecno vigilancia y radiocomunicaciones. Por otra parte, la labor de control de la ejecución de la actividad penitenciaria, es entregada a los jueces de garantía en virtud de lo dispuesto en la letra f) del artículo 14 del Código Orgánico de Tribunales, que le encomienda expresamente lo siguiente: Hacer ejecutar las condenas criminales y las medidas de seguridad, y resolver las solicitudes y reclamos relativos a dicha ejecución, de conformidad a la ley procesal penal. Sin embargo, en la actualidad no existe un marco jurídico que sustente el quehacer de la judicatura al no haber una ley que establezca los derechos y obligaciones de las personas privadas de libertad, ni menos normas procedimentales especiales que regulen el conocimiento de estas materias, fuera de la norma genérica que rige el amparo ante de juez de garantía establecido en el artículo 95 del Código Procesal Penal, que sólo permite examinar la legalidad de la privación de la libertad. 4- Para mayor detalle respecto de las funciones de cada uno de las subdirecciones y departamentos véase el Decreto Ley N de la Ley Orgánica de Gendarmería de Chile; el Decreto Supremo N 557 (2011, Justicia) que aprueba el Reglamento Orgánico de Gendarmería de Chile; la resolución N 4478 (2012) que establece la organización interna de Gendarmería de Chile; la resolución N 5710 (2012) que fija tareas específicas de la unidad de estadísticas y dispone su funcionamiento; la resolución N 5712 (2012) que fija tareas específicas de la unidad de protección y promoción de los derechos humanos y dispone su funcionamiento; la resolución N 7125 (2012) que crea el departamento de monitoreo telemático dependiente de la subdirección técnica del servicio y fija su organización interna, entre otros. 8
10 Por otro lado, es necesario señalar que las distintas normas reglamentarias que han esbozado un régimen de derechos y obligaciones de los sujetos privados de su libertad, como es el caso del Reglamento de Establecimientos Penitenciarios, no empeñan al órgano jurisdiccional, en la medida que el constituyente entregó tanto al Congreso como al Poder Judicial, la facultad de dictar sus propias normas reglamentarias, de manera que éste no interfiriera con la labor de otros poderes. 4. Sistema penitenciario en España 4.1. Marco normativo El sistema penitenciario español se encuentra regulado en la Ley Orgánica 1/1979 General Penitenciaria de 26 de septiembre y en su reglamento, aprobado por el Real Decreto 190/1996 de 9 de febrero de Esta ley establece en su artículo 1 : Las instituciones penitenciarias reguladas en la presente ley tienen como fin primordial la reeducación y la reinserción social de los sentenciados a penas y medidas penales privativas de libertad, así como la retención y custodia de detenidos, presos y penados. Igualmente tienen a su cargo una labor asistencial y de ayuda para internos(as) y liberados. Dicha norma está acorde con lo señalado en el artículo 25.2 de la Constitución Española en su primera parte: Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social y no podrán consistir en trabajos forzados. En este contexto, y teniendo presente las disposiciones legales enunciadas, los fines de la administración penitenciaria son: Reeducación y reinserción social de los sentenciados a penas y medidas penales privativas de libertad. Retención y custodia de detenidos, presos y penados. Asistencia y ayuda de los internos(as) y liberados. En atención a lo anterior, queda en evidencia que el sistema penitenciario español busca primordialmente la reinserción y reeducación de los condenados. Así también lo precisa el preámbulo de la Ley Orgánica 1/1979 General Penitenciaria al señalar: La finalidad fundamental que doctrina y legislación atribuyen en la actualidad a las penas y medidas de privación de libertad es la prevención especial, entendida como reducación y reinserción social de los condenados [...] Al defender en primer término la finalidad resocializadora de la pena, la ley pretende significar que el penado no es un ser eliminado de la sociedad, sino una persona que continúa formando parte de la misma, incluso como miembro activo, si bien sometido a un particular régimen jurídico, motivado por el comportamiento antisocial anterior de aquél y encaminado a preparar su vuelta a la vida libre en las mejores condiciones para ejercitar socialmente su libertad [...] La sanción de privación de libertad se concibe como tratamiento, esto es, como actividad directamente dirigida a la consecución de la reducación y reinserción social de los penados, mediante la utilización de los métodos científicos adecuados. Es necesario señalar que la Ley Orgánica General Penitenciaria es el cuerpo legal que regula el régimen penitenciario de las unidades penales españolas. Al respecto, es necesario tener presente que el artículo 9
11 de la Constitución Española establece que cada estado tiene competencia exclusiva en materia de legislación penitenciaria y de esta forma, la ejecución de esta legislación puede ser asumida por las comunidades autónomas. La comunidad autónoma de Cataluña es la única que hasta el momento ha ejercido su derecho de ejecución de la legislación penitenciaria en su ámbito territorial. 5 A continuación se expondrá sintéticamente los principales contenidos de la Ley Orgánica Penitenciaria Principios generales La Ley Orgánica General Penitenciaria en su artículo 3 establece ciertas limitaciones a la actividad penitenciara. Señala que ésta deberá respetar la personalidad humana de los recluidos y los derechos e intereses jurídicos no afectados por la condena, sin ningún tipo de discriminación. A su vez expresa se adoptarán las medidas pertinentes a objeto que el interno(a) y su familia conserven sus derechos a las prestaciones de seguridad social. Asimismo, no se impedirá que los internos(as) sigan con los procedimientos que tuviesen pendientes al momento de ingresar a prisión. En este contexto, una de las funciones de la administración es la de velar por la vida, integridad y salud de los internos. Luego, el artículo 4 establece que el interno(a) debe permanecer en el establecimiento en el cual se determinó que cumpliera su sentencia. Además deberá acatar las normas de régimen interior, que regulan la vida al interior del penal y asimismo cumplir con las sanciones que le sean impuestas en caso de infracciones. Deberá mantener una normal actitud de respeto y consideración con los funcionarios de la administración penitenciaria, como también con las autoridades judiciales o de otro orden, tanto dentro de los establecimientos penitenciarios como fuera de ellos con ocasión de traslado, conducciones o prácticas de diligencias. Se suma la observación de una conducta correcta con sus compañeros de internamiento. El artículo 6 señala que ningún interno(a) será sometido a malos tratos de obra o de palabra. Asimismo, la ley en su Título I De los establecimientos y medios materiales, regula los distintos tipos de establecimientos penitenciarios y la distribución de la población en su interior, estableciendo que los hombres deberán estar absolutamente separados de las mujeres, y los jóvenes de los adultos, entendiendo por jóvenes aquellos que no hayan cumplido 21 años de edad. También, la legislación establece las dependencias e instalaciones que deben existir en los recintos como: dormitorios individuales, enfermería, escuelas, bibliotecas, instalaciones deportivas y recreativas, talleres, patios, peluquería, cocina, locutorios individualizados, departamento de información al exterior, salas de relaciones familiares y, en general, todas aquellos que permitan desarrollar una vida colectiva organizada; además de una adecuada clasificación de los internos, en relación con los fines que en cada caso les están atribuidos (art. 13) Régimen penitenciario El Reglamento Penitenciario 7 en su artículo 73 señala que se entiende por régimen penitenciario el conjunto de normas o medidas que persiguen la consecución de una convivencia ordenada y pacífica que permita alcanzar el ambiente adecuado para el éxito del tratamiento y la retención y custodia de los reclusos. Por su parte, el Título II de la Ley Orgánica regula el régimen penitenciario. En primer lugar, establece detalladamente los criterios de separación de los internos, atendiendo al sexo, condición procesal, antecedentes penales (primarios y reincidentes), jóvenes o adultos, separaciones por enfermedad o deficiencias físicas y por delito, distinguiendo a su vez entre delitos dolosos e imprudentes (art. 16). 5- Escobar, Guillermo (Dr), V Informe sobre Derechos Humanos, Sistema penitenciario, Federación Iberoamericana de Ombudsman, Trama Editorial, Cuando se haga referencia a un artículo sin referencia a una ley en particular, deberá entenderse que dicha norma está contenida en la Ley Orgánica General Penitenciaria. 7- Real Decreto 190/1996, de 9 febrero, BOE 15 febrero
12 En cuanto a las celdas, la ley señala que los internos(as) deberán tener espacios individuales y sólo excepcionalmente en caso de insuficiencia temporal de alojamiento o por indicación médica se podrá recurrir a dependencias colectivas, previa selección de los internos(as) (art. 19). Todas las dependencias donde los internos(as) se encuentren deberán satisfacer las necesidades de higiene y estar acondicionadas de manera que el volumen de espacio, ventilación, agua, alumbrado y calefacción se ajuste a las condiciones climáticas de la localidad. En este mismo sentido, la administración facilitará sin costo alguno para los internos(as) los servicios y artículos de aseo diario necesarios (art. 19). Además, el interno(a) dispondrá de ropa de cama y muebles para guardar sus pertenencias. Y por último, se le entregará alimentación adecuada a sus características, teniendo en cuenta su estado de salud, la naturaleza del trabajo y en la medida de lo posible sus convicciones filosóficas y religiosas, y en todo momento dispondrán de agua potable (art. 21 ). Respecto al trabajo, este es considerado como un derecho y deber del interno(a), y se entiende que es un elemento fundamental del tratamiento (art. 26). En este sentido, el trabajo tendrá un carácter formativo, creador o conservador de hábitos laborales, productivos o terapéuticos, con el fin de preparar a los internos(as) para las condiciones normales del trabajo libre, y éste no afectará la dignidad del interno(a) ni tendrá carácter aflictivo. A su vez, será la administración la encargada de facilitar el empleo. Cabe señalar que todo trabajo productivo dice la norma será remunerado (art. 27). Por otra parte, la normativa señala que todos los penados tendrán la obligación de trabajar según sus aptitudes físicas y mentales. No obstante hay algunos que estarán exceptuados de esta obligación como los que estén en tratamiento médico, los que estén incapacitados de manera permanente para todo tipo de trabajos, los mayores de 75 años, las embarazadas durante 16 semanas, de las cuales seis deberán ser post parto y los internos(as) que por razón de fuerza mayor no puedan trabajar. En cuanto a los sometidos a prisión preventiva, estos no tienen la obligación de trabajar, pero podrán hacerlo según sus aptitudes e inclinaciones (art. 29). Respecto a la salud, o como lo señala la Ley Orgánica de Asistencia Sanitaria, en cada recinto existirá un médico general con conocimientos psiquiátricos, quien podrá solicitar la colaboración de especialistas (art. 36). A su vez, habrá un ayudante técnico y existirá un dentista y auxiliares. Los recintos carcelarios estarán dotados de una enfermería equipada, una dependencia para observación psiquiátrica y una para enfermos contagiosos (art. 37). En las unidades femeninas existirán dependencias para la atención obstetricia que sea necesaria para las embarazadas y aquellas que hubiese dado a luz. Éstas últimas podrán estar en compañía de sus hijos hasta que estos hayan alcanzado los tres años de edad. De haber mujeres con hijos, deberá existir una guardería infantil en el recinto. Asimismo, existirá un régimen de visitas distinto para los menores de diez años que concurran a ver a sus madres, no existirán restricciones en cuanto a la frecuencia e intimidad, y su duración y horario se ajustará según el régimen del respectivo recinto (art. 38). La ley en su Capítulo IV denominado Régimen disciplinario, regula los tipos de infracciones y las sanciones que podrán imponerse. La sanción más grave es el aislamiento en celda, por un periodo que no podrá exceder de 14 días (art. 42.2). La misma ley establece que la celda donde se cumpla el aislamiento debe ser la que utiliza habitualmente el interno(a), sin embargo, en caso de que ésta sea compartida o por su propia seguridad, deberá cumplir la sanción en una celda de análogas características que las restantes del recinto. El sujeto que se encuentre bajo esta sanción, será visitado diariamente por el médico del lugar, y en el evento que éste lo estime necesario informará al director acerca de la necesidad de suspender o modificar el castigo impuesto. En ningún caso se aplicará esta sanción a mujeres gestantes y hasta seis meses después de la terminación del embarazo, y tampoco se aplicará a las madres lactantes y las que estuviesen recluidas junto a sus hijos (art. 43). 11
13 Las demás sanciones que contempla la normativa (art. 42.2) son: aislamiento de hasta siete fines de semana, privación de permisos de salida por un tiempo que no podrá ser superior a dos meses, limitación de las comunicaciones orales al mínimo de tiempo durante un máximo de un mes, privación de paseos y actos recreativos comunes, hasta un mes como máximo y amonestación. En cuanto al proceso para imponer una sanción (art. 44), la ley se remite al reglamento. Sin perjuicio de ello, señala que el interno(a) debe ser informado de la infracción que se le imputa y se le debe permitir defenderse ya sea de manera verbal o escrita. Además, es posible recurrir ante la resolución que impone la sanción, teniendo el recurso un efecto suspensivo, salvo cuando el interno(a) haya cometido un acto de indisciplina grave. Respecto a los recursos contra la sanción de aislamiento, éstos tendrán tramitación urgente y preferente. En relación al uso de la fuerza por parte de la autoridad penitenciaria, la ley señala que los medios coercitivos que establezca el reglamento sólo podrán utilizarse para impedir actos de evasión o de violencia, para evitar daños de los internos(as) a sí mismo o a otras personas o bienes, y para vencer la resistencia activa o pasiva de los internos(as) a las órdenes del personal penitenciario en el ejercicio de su cargo. Cuando se tuviere que hacer uso de medidas coercitivas se comunicará al director del establecimiento el cual le informará al juez de vigilancia. Por último, se establece que los funcionarios de instituciones penitenciarias no podrán utilizar armas de fuego (art. 45). El Capítulo V del Título II regula las denominadas recompensas. Estas buscan estimular la buena conducta, espíritu de trabajo y el sentido de responsabilidad en los internos(as) mediante la entrega de algún beneficio que establezca el reglamento (art. 46). En cuanto a los permisos de salida, la legislación establece salidas extraordinarias en caso de fallecimiento o enfermedad grave de algún familiar cercano o de alguna persona íntimamente ligada con el interno(a), en caso de alumbramiento de la esposa, así como también por algún motivo considerado importante. Éstos se concederán con las medidas de seguridad adecuadas, salvo circunstancias excepcionales. También, la legislación contempla permisos ordinarios como una manera de preparar al interno(a) para su vida en libertad. Se establecen permisos de hasta siete días previo informe del equipo técnico, hasta un total de 36 o 48 días al año, sólo para condenados clasificados en segundo o tercer grado respectivamente, siempre que hayan cumplido la cuarta parte de la condena y no tengan mala conducta (art. 47). Los internos(as) en prisión preventiva también podrán optar a alguno de estos permisos de salida previa aprobación de la autoridad judicial respectiva (art. 48) Derecho de información, petición y queja Respecto al derecho de información, la ley establece que cada interno(a) al ingresar al recinto recibirá información escrita sobre el régimen del establecimiento, sus derechos y deberes, las normas disciplinarias y los medios mediante los cuales puede formular peticiones, quejas o recursos. Si por cualquier motivo el interno(a) no pudiere comprender la información se le entregará por otro medio (arts. 49 y 50). A su vez, el reglamento penitenciario establece de forma detallada la manera en la cual los internos(as) podrán formular sus peticiones y quejas a la autoridad pertinentes, distinguiendo entre la administración penitenciaria y el juez de vigilancia (arts. 52 a 54) Relación con el mundo exterior El Capítulo VIII del Título I regula las comunicaciones y visitas a las que tienen derecho los internos(as). Por regla general, la comunicación se encuentra permitida salvo en los casos que el tribunal determine la incomunicación (art. 51). 12
14 En cuanto a la forma en la cual deben llevarse a cabo, éstas deberán respetar la intimidad, y no podrán tener más restricciones que aquellas impuestas por razones de seguridad, interés de tratamiento y orden del establecimiento. En relación al lugar donde se realizarán las visitas, se señala que éstas se efectuarán en lugares especialmente adecuados para este fin. El reglamento penitenciario a su vez, regula los requisitos y periodicidad de éstas. Este mismo cuerpo legal, en el Título II del Capítulo IV, en tanto, regula las distintas formas de comunicación a la cual puede acceder un interno(a), estableciendo las orales, íntimas, escritas y telefónicas Tratamiento penitenciario Esta Ley Orgánica se refiere al tratamiento penitenciario en su Título III, y lo define como el conjunto de actividades directamente dirigidas a la consecución de la reeducación y reinserción social de los penados, con lo que se busca hacer del interno(a) una persona con la intención y la capacidad de vivir respetando la ley penal (art. 59). Para el desarrollo del tratamiento, los profesionales a cargo deberán conocer y tratar todas las particularidades de personalidad y del ambiente del cual proviene el penado y que pudiesen ser un obstáculo. En este sentido, también se fomentará la participación del interno(a) en la planificación y ejecución de su tratamiento (arts. 60 y 61). El artículo 62 señala los principios en los cuales se inspira el tratamiento: a. Estará basado en el estudio científico de la constitución, el temperamento, el carácter, las aptitudes y las actitudes del sujeto a tratar, así como de su sistema dinámico-motivacional y del aspecto evolutivo de su personalidad, conducente a un enjuiciamiento global de la misma, que se recogerá en el protocolo del interno. b. Guardará relación directa con un diagnóstico de personalidad criminal y con un juicio pronóstico inicial, que serán emitidos tomando como base una consideración ponderada del enjuiciamiento global a que se refiere el apartado anterior, así como el resumen de su actividad delictiva y de todos los datos ambientales, ya sean individuales, familiares o sociales, del sujeto. c. Será individualizado, consistiendo en la variable utilización de métodos médico-biológicos, psiquiátricos, psicológicos, pedagógicos y sociales, en relación a la personalidad del interno. d. En general será complejo, exigiendo la integración de varios de los métodos citados en una dirección de conjunto y en el marco del régimen adecuado. e. Será programado, fijándose el plan general que deberá seguirse en su ejecución, la intensidad mayor o menor en la aplicación de cada método de tratamiento y la distribución de los quehaceres concretos integrantes del mismo entre los diversos especialistas y educadores. f. Será de carácter continuo y dinámico, dependiente de las incidencias en la evolución de la personalidad del interno durante el cumplimiento de la condena. En el sistema español, cada interno(a) es clasificado, con el objeto de su envío al establecimiento que posea el régimen más adecuado al tratamiento individualizado que se le haya señalado. Para clasificar a un interno(a) dentro de algunos de los tres grados que establece la ley los cuales serán analizados posteriormente se debe tomar en cuenta no sólo la personalidad y el historial individual, social, familiar y delictivo del interno(a), sino también la duración de la pena y de las medidas penales. También se considerará el medio al cual probablemente retornará, y los recursos, facilidades y dificultades existentes en cada caso para el buen éxito del tratamiento (art. 63). Sin perjuicio de la clasificación inicial, ésta no es definitiva, ya que la evolución en el tratamiento puede determinar un cambio en ella, con la consiguiente propuesta de traslado a un establecimiento del régimen que corresponda (art. 65). 13
15 El cambio en la clasificación dependerá de la modificación de aquellos sectores o rasgos de la personalidad directamente relacionados con la actividad delictiva y que se manifiestan en la conducta global del interno. Sin embargo, también puede suceder una regresión en el grado cuando se aprecie en el interno, una evolución desfavorable de su personalidad. Además la ley señala un plazo de revisión de la clasificación. Así, cada seis meses los internos(as) deberán ser estudiados para reconsiderar su anterior clasificación (art. 65.4). La ley, también contempla la realización de programas basados en el principio de comunidad terapéutica, para un determinado grupo de internos(as) cuyo tratamiento lo requiera (art. 66). Estos programas efectúan tratamientos, habitualmente de drogas, al interior de los recintos penales, en un módulo especial, para así contar con mayor espacio para la intervención y la realización de actividades. Una vez finalizado el tratamiento o estando próxima la libertad del interno(a), se emite un informe final en el cual se consignan los resultados del tratamiento; y un juicio de probabilidad sobre el futuro comportamiento del interno(a) en libertad, lo cual se tendrá presente para la concesión de la libertad condicional (art. 67). Sin perjuicio de que toda la labor de tratamiento se realiza en cada uno de los centros penitenciarios, para el asesoramiento en materia de observación, clasificación y tratamiento existirá una central penitenciaria de observación, la que tendrá los siguientes fines, según lo establece el artículo 70: a. Completar la labor de los equipos de observación y de tratamiento en sus tareas específicas. b. Resolver las dudas y consultas de carácter técnico que se formulen por el centro directivo. c. Realizar una labor de investigación criminológica. d. Participar en las tareas docentes de la escuela de estudios penitenciarios. También deberán ser evaluados por dicha central, los internos(as) cuya clasificación resulte difícil o dudosa para los equipos de los establecimientos; o aquellos internos(as) cuyas peculiaridades convenga investigar a juicio del centro directivo. Para finalizar, cada grado de clasificación cumplirá su sanción en un régimen distinto. Así, los clasificados en primer grado serán destinados a los establecimientos de régimen cerrado y los de segundo y tercer grado a establecimientos de régimen ordinario y abierto, respectivamente (art. 72). 8 Respecto a la educación, en cada establecimiento existirá una escuela para los internos(as), y en especial, para los jóvenes y los analfabetos (art. 55). La administración está a cargo de esta labor y deberá organizar las actividades educativas, culturales y profesionales de acuerdo con el sistema oficial de educación, a fin de que los internos(as) puedan contar con instrucción reconocida. En cuanto a la posibilidad de acceder a educación universitaria, es necesario que la administración suscriba convenios con las universidades públicas (art. 56). En este mismo aspecto, en cada establecimiento existirá una biblioteca con libros adecuados a las necesidades de los internos. Éstos podrán acceder a diarios y revistas de libre circulación, salvo las limitaciones que ordene el tratamiento. También podrán acceder a información a través de radio o televisión (arts. 57 y 58) Asistencia postpenitenciaria Otro aspecto a considerar en la Ley Orgánica es la asistencia postpenitenciaria (art. 73). Se establece que una vez que el condenado haya cumplido su pena o extinguido su responsabilidad, debe ser reintegrado en el ejercicio de sus derechos como ciudadano, sin que los antecedentes puedan ser motivo de discriminación social o jurídica. Además, el Ministerio de Justicia a través de la comisión de asistencia social, organismo que depende de la administración penitenciaria, debe prestar a los internos(as), a los libertos condicionales o definitivos y a sus familiares la asistencia social necesaria (art. 74). 8- El desarrollo de cada uno de estos grados se realizará al analizar las modalidades de cumplimientos de las condenas. 14
16 Según dispone el Real Decreto 868/2005, de 15 de julio, esta comisión se integra como órgano de colaboración interadministrativa en la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Las atribuciones de este órgano consistirían en líneas generales en el otorgamiento de las prestaciones sociales a los internos(as) y liberados, y a los familiares de unos y otros; y la colaboración de forma permanente con las instituciones, organismos y entidades dedicadas a la asistencia de los internos(as) y a la rehabilitación de los excarcelados, así como con las redes autonómicas, provinciales y locales de servicios sociales Juez de vigilancia El juez de vigilancia ha sido catalogado por el Tribunal Constitucional Español, como la pieza clave del sistema penitenciario 9. El Título V de la Ley Orgánica regula las funciones del juez de vigilancia, señalando que sus funciones son de garantía de los derechos de los reclusos. En ese contexto, tiene como atribución resolver los recursos referentes a las modificaciones que pueda experimentar el régimen al cual se encuentran sujetos los internos(as) con arreglo a lo señalado en las leyes o reglamentos, salvaguardar los derechos de los internos(as), y corregir los abusos y desviaciones que en el cumplimiento de los preceptos del régimen penitenciario puedan producirse. En particular, corresponde al juez de vigilancia (art. 76): a) Adoptar todas las decisiones necesarias para que los pronunciamientos de las resoluciones en orden a las penas privativas de libertad se lleven a cabo, asumiendo las funciones que corresponderían a los jueces y tribunales sentenciadores. b) Resolver sobre las propuestas de libertad condicional de los penados y acordar las revocaciones que procedan. c) Aprobar las propuestas que formulen los establecimientos sobre beneficios penitenciarios que puedan suponer acortamiento de la condena. d) Aprobar las sanciones de aislamiento en celda de duración superior a catorce días. e) Resolver por vía de recurso las reclamaciones que formulen los internos(as) sobre sanciones disciplinarias. f) Resolver en base a los estudios de los equipos de observación y de tratamiento, y en su caso de la central de observación, los recursos referentes a clasificación inicial y a progresiones y regresiones de grado. g) Acordar lo que proceda sobre las peticiones o quejas que los internos(as) formulen en relación con el régimen y el tratamiento penitenciario en cuanto afecte a los derechos fundamentales o a los derechos y beneficios penitenciarios de aquéllos. h) Realizar las visitas a los establecimientos penitenciarios que prevé la Ley de Enjuiciamiento Criminal, pudiendo el juez de vigilancia penitenciaria recabar para el ejercicio de dicha función el auxilio judicial de los jueces de vigilancia penitenciaria del lugar en el que radique el establecimiento que ha de ser visitado. i) Autorizar los permisos de salida cuya duración sea superior a dos días, excepto de los clasificados en tercer grado. j) Conocer del paso a los establecimientos de régimen cerrado de los reclusos a propuesta del director del establecimiento. Junto con lo anterior, el artículo 77 dispone que los jueces de vigilancia podrán dirigirse a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias formulando propuestas referentes a la organización y desarrollo de los servicios de vigilancia, a la ordenación de la convivencia interior en los establecimientos, a la organización y actividades de los talleres, escuela, asistencia médica y religiosa y en general a las actividades regimentales, económico-administrativas y de tratamiento penitenciario en sentido estricto Estructura orgánica La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias es el organismo encargado de la administración penitenciaria. Se ubica administrativamente dentro del Ministerio del Interior, específicamente como un órgano de la Secretaría de Estado de Seguridad. La función de ésta es dirigir, coordinar y supervisar los 9- Sentencia del Tribunal Constitucional Español 2/1987, en Escobar, Guillermo (Dr), V Informe sobre Derechos Humanos, Sistema penitenciario, Federación Iberoamericana de Ombudsman, Trama Editorial,
17 órganos directivos dependientes de la Secretaría de Estado, bajo la inmediata autoridad del ministro del Interior. Según lo dispuesto en el artículo 5 del Real Decreto 400/2012, de 17 de febrero, que desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio del Interior, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias se estructura en las siguientes unidades, con nivel orgánico de subdirecciones generales: Subdirección general de tratamiento y gestión penitenciaria. Subdirección general de recursos humanos. Subdirección general de penas y medidas alternativas. Subdirección general de inspección penitenciaria. Subdirección general de relaciones institucionales y coordinación territorial. Subdirección general de servicios penitenciarios. Subdirección general de coordinación de sanidad penitenciaria. Se adscribe también a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias el denominado Organismo Autónomo de Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, el cual está regulado por el Real Decreto 868/2005, de 15 de julio. Este tiene encomendado la realización de una serie de cometidos destinados a poner a disposición de los internos(as) de los centros penitenciarios los recursos necesarios para la mejora de su desarrollo personal y laboral, y facilitar así su integración en la sociedad una vez que hayan cumplido la condena que les ha sido impuesta por los jueces. La función de éste organismo es la de buscar la inserción laboral de los internos(as) a través de la práctica laboral en los talleres penitenciarios, proporcionándoles hábitos de trabajo y destrezas que les permitan competir en condiciones de igualdad con el resto de los ciudadanos una vez que egresen de la cárcel. 10 Corresponde a la Subdirección general de tratamiento y gestión penitenciaria, tal como lo señala el artículo 5.4 del Real Decreto 400/2012 de 17 de febrero, el desarrollo de la organización y gestión de las instituciones penitenciarias en lo relativo a la seguridad interior de los establecimientos, traslados de internos(as) y, en general, las que afecten al régimen de los centros penitenciarios. Además se encuentran dentro de sus funciones: la observación, clasificación y tratamiento de los internos(as), así como el diseño, elaboración e impulso de programas específicos de intervención, junto con la resolución administrativa sobre peticiones y quejas de los internos(as) relativas a la actividad penitenciaria, así como la ordenación normativa de las instituciones a su cargo. En particular le corresponde: - La supervisión de los procedimientos orientados a garantizar la seguridad de los centros penitenciarios y la consecución de un clima de respeto y convivencia ordenada en los mismos. - El impulso y la supervisión de la observación, clasificación y tratamiento de los internos(as). - El impulso y coordinación de programas de intervención con los internos(as) y sobre todo los de especial problemática. - La formación, educación y cualquier otra actividad tendiente al desarrollo de la personalidad de los internos(as) en centros penitenciarios, así como la promoción de actividades culturales y deportivas, además de la coordinación de los programas de intervención de organizaciones no gubernamentales en los centros penitenciarios. - El seguimiento y supervisión, según modalidad, de los internos(as) cuando pasen a cumplir condena bajo el régimen abierto, la coordinación de los centros de inserción social y secciones abiertas, unidades dependientes y medidas de control telemático. Igualmente será competente en el diseño, implantación, seguimiento y evaluación de los programas de intervención y tratamiento destinados a los internos(as) en régimen abierto. La Subdirección general de recursos humanos, según lo prescrito por el artículo 5.8 del Real Decreto 400/2012 de 17 de febrero, tiene como función el desarrollo de la administración y gestión del personal que 10- Presentación del Organismo Autónomo Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, disponible en: [visitado ]. 16
18 preste servicios en centros y unidades dependientes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias en la medida que le sea de su aplicación. En particular le corresponde: - La elaboración de previsiones de necesidades de personal y gasto para atenderlas, la elaboración y propuesta de modificación de la relación de puestos de trabajo, así como la selección y provisión del citado personal. También se encuentra dentro de sus funciones, la elaboración de previsiones de necesidades de personal y gasto para atenderlas, la elaboración y propuesta de modificación de la relación de puestos de trabajo, así como la selección y provisión del citado personal. - La formación y perfeccionamiento del personal perteneciente a los cuerpos penitenciarios adscritos a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Corresponde a la Subdirección general de penas y medidas alternativas la planificación, tal como lo señala el artículo 5.5 del real Decreto 400/2012 de 17 de febrero, la coordinación y gestión de la acción social a internos(as) y liberados condicionales y la gestión y seguimiento de penas y medidas alternativas, que sean competencia de la administración penitenciaria. También se encuentra dentro de sus funciones, la gestión, coordinación y seguimiento de la pena de trabajo en beneficio de la comunidad, de la pena de localización permanente, de la suspensión de la ejecución de penas privativas de libertad, de la libertad condicional y de las medidas de seguridad, así como el inicio de la gestión de la pena de localización permanente, elaborando los informes que sobre estos requieran las autoridades judiciales correspondientes. La Subdirección general de inspección penitenciaria tiene como funciones, según lo señala el artículo 5.6 del real Decreto 400/2012 de 17 de febrero, la ejecución y desarrollo de la función inspectora sobre los servicios, organismos y centros de la administración penitenciaria, especialmente, en lo que se refiere al personal, procedimientos, instalaciones y dotaciones. Junto con lo anterior, le corresponde la tramitación de las informaciones reservadas y de los expedientes disciplinarios (sumarios) incoados a los funcionarios y personal laboral destinados en todas sus unidades y cuantas medidas le sean encomendadas en cuanto al mantenimiento y mejora de la calidad del servicio público penitenciario. La Subdirección general de relaciones institucionales y coordinación territorial tiene como función, tal como lo dispone el artículo 5.7 del Real Decreto 400/2012, de 17 de febrero el desarrollo de la coordinación en asuntos de su competencia con los órganos periféricos estatales, con las comunidades autónomas y con los organismos e instituciones que puedan coayudar al mejor cumplimiento de los objetivos y fines de la administración penitenciaria. En particular, le corresponde desarrollar las siguientes funciones: - La coordinación territorial con los distintos servicios periféricos y la promoción de proyectos de colaboración institucional que permitan mejorar el cumplimiento de los fines de la institución penitenciaria. - La coordinación y seguimiento de fórmulas de colaboración y cooperación institucional con organizaciones, entidades, instituciones y otros departamentos en materias de ejecución de penas de carácter horizontal de competencia de la Secretaría General. - Las relaciones institucionales y la coordinación con los órganos periféricos de la administración general del Estado, con las comunidades autónomas, con las provincias y con los demás entes territoriales. - La coordinación de las actuaciones en la prestación de los servicios en materia de ejecución penal entre los órganos centrales y periféricos del departamento, sin perjuicio de las competencias de otras unidades de la Secretaría General. - Las relaciones de colaboración con otros organismos de carácter internacional en materia de ejecución penal, en coordinación con los demás órganos del departamento. Corresponde a la Subdirección general de servicios penitenciarios tal como lo prescribe el artículo 5.9 del Real Decreto 400/2012, de 17 de febrero, el desarrollo y ejecución de la gestión económica y financiera de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, así como las propuestas de revisión del plan de 11- La Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios es una empresa estatal que promueve centros penitenciarios eficientes, dotados con tecnologías, materiales y equipamientos sostenibles y de vanguardia. Fue creada en el año 1992, para promover y equipar los recintos penales. Fuente: Informe Anual SIEP 2011, disponible en: siep/images/quienes/informeanual2011.pdf [visitado ]. 17
19 infraestructuras penitenciarias y las relaciones con la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (SIEP, S.A.) 11. Sus funciones específicas son: - La gestión económica y financiera de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, la ejecución de los presupuestos de gasto y la preparación y tramitación de los expedientes de contratación. - La ejecución de los presupuestos de gasto y la preparación y tramitación de los expedientes de contratación que sean competencia de la Secretaria General. - La administración y gestión patrimonial de los inmuebles y equipamientos adscritos a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, así como de todos los medios materiales asignados a ésta. - La evaluación de las necesidades de actuación en materia de mantenimiento y mejora de las infraestructuras y de los equipamientos, y la ejecución y el seguimiento de los programas y proyectos que correspondan. - El apoyo técnico preciso para la ejecución o puesta en funcionamiento de las actuaciones comprendidas en el plan de infraestructuras, así como realización de todos los informes o controles técnicos. - La elaboración y aplicación de los planes informáticos, en colaboración con las distintas unidades; el diseño, programación, implantación y mantenimiento de las aplicaciones informáticas, y la asistencia técnica a los usuarios de los recursos informáticos y ofimáticas de la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias. Asimismo la implantación y seguimiento de los proyectos de innovación tecnológica. - Esta labor se coordinará con la realizada por el organismo autónomo de Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo en el ámbito de su competencia. Por último, el artículo 5.10 del Real Decreto 400/2012, de 17 de febrero, señala que le corresponde a la Subdirección general de coordinación de sanidad penitenciaria la planificación, organización y dirección de las actividades tendientes al mantenimiento y mejora de la higiene y de la salud en el medio penitenciario. En especial, le corresponde el establecimiento de sistemas de información sanitaria y de vigilancia epidemiológica de las enfermedades prevalentes en el medio penitenciario, así también los programas de prevención, tratamiento y rehabilitación de drogodependencias. En cuanto al denominado Organismo Autónomo de Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, mencionado anteriormente, este se encuentra regulado por el Real Decreto 868/2005, de 15 de julio, el cual cuenta con personalidad jurídica y patrimonio propio. Su objeto es la promoción, organización y control del trabajo productivo y la formación para el empleo de los reclusos en los centros penitenciarios. El artículo 2 del Real Decreto 868/2005, de 15 de julio establece sus funciones, a saber: - La organización del trabajo productivo penitenciario y su oportuna retribución. - La instalación, ampliación, transformación, conservación y mejora de los talleres, granjas y explotaciones agrícolas penitenciarias, o locales e instalaciones necesarias para los fines del organismo, así como los servicios, obras y adquisiciones que se refieren a su explotación, producción o actividad. - La realización de actividades industriales, comerciales o análogas y, en general, cuantas operaciones se relacionen con el trabajo penitenciario o se le encomienden por la dirección general de Instituciones Penitenciarias para el cumplimiento de los fines que le son propios. - La formación para el empleo de los internos(as) en centros penitenciarios. - La promoción de relaciones con instituciones y organizaciones que faciliten el cumplimiento de los fines del organismo. - El impulso y la coordinación de cuantas líneas de actividad se desarrollen desde la administración penitenciaria en materia de preparación y/o acompañamiento para la inserción socio laboral. Fuera de la fiscalización interna entregada a la Subdirección general de inspección penitenciaria y a la externa ejercida por los jueces de vigilancia penitenciaria, también encontramos la figura de ombudsman encarnada en el denominado defensor del pueblo. En efecto, éste se encuentra regulado en la Constitución Española en su artículo 54, como un alto comisionado de las Cortes Generales, designado por éstas para la defensa de los derechos contenidos en la carta fundamental. Si bien cuenta con amplias atribuciones, en materia penitenciaria le corresponde la recepción de las quejas de los reclusos y la realización de visitas periódicas a los centros de reclusión. 18
20 4.3. Regímenes de cumplimiento de una condena En España las penas pueden cumplirse tanto en prisión como en libertad. En este acápite nos referiremos a ambos sistemas, a fin de conocer los distintos regímenes en el cual se puede encontrar un condenado. Tanto la Ley Orgánica como el Reglamento señalan que existen tres regímenes: el ordinario, el abierto y el cerrado. Cada uno de éstos se aplica según la clasificación del condenado. Con el objeto de facilitar el análisis, este acápite se divide en dos partes. En la primera, se analizará el cumplimiento de una condena con algún grado de privación de libertad, es decir, en un régimen ordinario, un régimen cerrado y un régimen abierto. En la segunda, se describirá el cumplimiento en libertad, es decir, bajo la aplicación de las penas alternativas Sistema de clasificación de los internos(as) Una vez que el sujeto es condenado debe ser clasificado en alguno de los grados que establece la legislación penitenciaria. Esta clasificación la realiza la Junta de Tratamiento según lo dispuesto en el artículo 103 del Reglamento Penitenciario, sin perjuicio que con posterioridad la clasificación inicial puede variar. El sistema, por lo tanto, es progresivo, ya que el condenado puede subir o bajar de grado de acuerdo a su conducta y evolución. Los grados en los cuales se puede clasificar a un penado son: - Primer grado: Son aquellos penados calificados de peligrosidad extrema o inadaptación manifiesta y grave a las normas generales de convivencia. Para realizar esta clasificación se ponderan factores como: naturaleza de los delitos cometidos a lo largo de su vida que denote una personalidad agresiva, violenta y antisocial, comisión de actos que atenten contra la vida o la integridad física de las personas, la libertad sexual o la propiedad, cometidos en modos o formas especialmente violentos, etc. (art del Reglamento Penitenciario). - Segundo grado: En éste se encuentran los penados en quienes concurran circunstancias personales y penitenciarias de normal convivencia, pero sin capacidad para vivir, por el momento, en un sistema de semilibertad (art del Reglamento Penitenciario). - Tercer grado: Se aplicará a los internos(as) que, por sus circunstancias personales y penitenciarias, estén capacitados para llevar a cabo un régimen de vida en semilibertad (art del Reglamento Penitenciario). La clasificación que se realiza a los penados permite ubicar a cada uno de ellos en distintos centros destinados a su atención. En particular, se observa la existencia de tres tipos de establecimientos 12 : - Cerrado: Destinado a penados clasificados en primer grado, dado su mayor nivel de peligrosidad o manifiesta inadaptación a otros regímenes. En éste, las medidas de control y seguridad son más restrictivas. - Ordinario: Destinado a penados clasificados en segundo grado, a los sin clasificar, y aquellos que se encuentre en prisión preventiva (régimen común). - Abierto: Destinado a penados clasificados en tercer grado que se encuentran en condiciones de continuar su tratamiento en régimen de semilibertad. Corresponden también a este régimen, los penados con medidas de suspensión y sustitución de penas de prisión. En particular el proceso de clasificación comienza antes que transcurran dos meses desde que el infractor recibe su sentencia (art. 103 del Reglamento Penitenciario). La Junta de Tratamiento, presidida por el director del centro e integrada por un equipo técnico multidisciplinario, es la que propone el grado penitenciario en el que inicialmente el infractor debe cumplir la condena. Esta clasificación, no es definitiva, ya que tanto el condenado como el fiscal pueden recurrir de la resolución que clasifica al sujeto. Este recurso lo conoce el juez de vigilancia penitenciaria (art del Reglamento Penitenciario). 12- Información extraída de la página web de la institución penitenciaria española, disponible en: institucionpenitenciaria.es/web/portal/lavidaenprision/clasificacion/sistemagrados.html [visitado ]. 19
LEY ORGANICA 1/1979, de 26 de septiembre, GENERAL PENITENCIARIA TÍTULO PRELIMINAR.
LEY ORGANICA 1/1979, de 26 de septiembre, GENERAL PENITENCIARIA Artículo 1. TÍTULO PRELIMINAR. Las instituciones penitenciarias reguladas en la presente Ley tienen como fin primordial la reeducación y