Source: http://berguer.es/2014/04/04/deudas-contraidas-por-uno-de-los-conyuges-en-el-ambito-de-su-negocio/
Timestamp: 2019-12-10 00:31:43
Document Index: 414561499

Matched Legal Cases: ['artículo 1362', 'artículo 1365', 'artículo 6', 'artículo 7', 'artículo 1373', 'artículo 541', 'artículo 541']

Deudas contraídas por uno de los cónyuges en el ámbito de su negocio – Berguer Abogados
por	José Andino	/ viernes, 04 abril 2014	/ Publicado en Jurídico
Pues bien, la jurisprudencia es unánime sobre este particular al vincular los bienes comunes a la deuda asumida por uno de los cónyuges mediante aval o fianza, cuando tal negocio jurídico obedece al tráfico ordinario del comercio o negocios de que se nutre la economía familiar y a cuyo ejercicio del comercio se ha prestado asentimiento expreso o tácito por parte del cónyuge que ni avala ni afianza (sentencias del Tribunal Supremo de 15 de julio de 2005 y de 28 de septiembre de 2001, entre otras).
El artículo 1362 del Código Civil establece que serán de cargo de la sociedad de gananciales los gastos que se originen por la explotación regular de los negocios o el desempeño de la profesión, arte u oficio de cada cónyuge, y el artículo 1365 del mismo cuerpo legal establece que los bienes gananciales responderán directamente frente al acreedor de las deudas contraídas por un cónyuge en el ejercicio ordinario de la profesión, arte u oficio o en la administración ordinaria de los bienes propios. Si uno de los cónyuges fuese comerciante, se estará a lo dispuesto en el Código de Comercio. Por su parte, el Código de Comercio dispone en el artículo 6 que, en caso de ejercicio de comercio por persona casada, quedarán obligados a las resultas del mismo los bienes propios del cónyuge que lo ejerza y los adquiridos con esas resultas, pudiendo enajenar e hipotecar los unos y los otros. Para que los demás bienes comunes queden obligados será necesario el consentimiento de ambos cónyuges, indicando el artículo 7 del mismo cuerpo legal que se presumirá otorgado el consentimiento a que se refiere el artículo anterior cuando se ejerza el comercio con conocimiento y sin oposición expresa del cónyuge que deba prestarlo.
También ha de traerse a colación el artículo 1373.1 del Código Civil, que dispone que cada cónyuge responde con su patrimonio personal de las deudas propias, y si sus bienes privativos no fueran suficientes para hacerlas efectivas, el acreedor podrá pedir el embargo de bienes gananciales, que será inmediatamente notificado al otro cónyuge y éste podrá exigir que en la traba se sustituyan los bienes comunes por la parte que ostenta el cónyuge deudor en la sociedad conyugal, en cuyo caso, el embargo llevará consigo la disolución de aquella.
Y, en el aspecto procesal, se ha de tener en cuenta el artículo 541. 2 y 3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
En definitiva, cuando el afianzamiento de las deudas se presta por quienes son socios y/o administradores de la empresa, y ese afianzamiento individual, por tanto, se entiende ligado al desempeño empresarial de los fiadores, los bienes comunes del matrimonio también responderán de dichas deudas, salvo que los fiadores o sus cónyuges justifiquen pormenorizadamente, como es exigible por el artículo 541 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, el por qué no habrían de responder los bienes comunes por el afianzamiento suscrito. De manera que, en la gran mayoría de los casos, los bienes comunes sí responderán de dichas deudas.