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Timestamp: 2018-03-20 13:46:04
Document Index: 354208907

Matched Legal Cases: ['artículo 135', 'artículo 53', 'artículo 52', 'artículo 53', 'artículo 54', 'artículo 56', 'artículo 56', 'Artículo 52', 'Artículo 54', 'Artículo 56']

Gaceta: LXIII/2PPO-71/68233
It proposes to decrease from 500 to 400 deputies and from 128 to 96 senators. In the case of the Chamber of Deputies, it eliminates 100 deputies of proportional representation and for the Senate of the Republic, the 32 senators of nominal list are eliminated.
Articles Reform: Reform articles 52, 53, 54 and 56 of the Political Constitution of the Mexican United States.
La suscrita Senadora Rosa Adriana Díaz Lizama, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional en la LXIII Legislatura del Honorable Congreso de la Unión, con fundamento en los artículos 71, fracción II, 72, y el artículo 135 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 164, 169, 172; así como los demás relativos y aplicables del Reglamento del Senado de la República, someto a consideración de esta Honorable Asamblea, la presente iniciativa que reforma los artículos 52, 53, 54 y 56 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, de conformidad con la siguiente:
La composición actual del Poder Legislativo está integrada por la Cámara de Diputados que cuenta con 300 diputados uninominales electos de distritos electorales, mediante el sistema de mayoría relativa; y 200 diputados plurinominales, electos por el principio de representación proporcional, y la Cámara de Senadores integrada por 128 que resultan de la primera mayoría 32, la segunda mayoría 64 y del principio de representación proporcional 32.
La realidad histórica de nuestra Constitución Política de 1917 señala que se utilizaba para la elección de legisladores el denominado “método cociente”, el cual se fijaba en el número de habitantes que de manera específica debía representar un diputado federal, suplementario a los estados en que el número de diputados no llegaba al valor del cociente, o de las fracciones.
La reforma constitucional del 22 de junio de 1963 introdujo una ligera variante, denominada “diputados de partido”, que consistió en atribuir 5 escaños a todos los partidos políticos que hubieran obtenido por lo menos 2.5 por ciento de la votación nacional, aumentando sucesivamente 1 diputado más por cada 0.5 por ciento de votos y hasta 20 de partido como máximo.
El 14 de febrero de 1972 se publicó la reforma constitucional que introdujo una pequeña modificación, que consistió en reducir el mínimo para la acreditación de diputados a 1.5 por ciento y aumentar el máximo de diputados por partido hasta 25 curules. A pesar de ello, el sistema de integración de la Cámara de Diputados siguió siendo de carácter mayoritario, toda vez que el sistema de “diputados de mayoría” corresponde a los que la doctrina denomina como “representación de minorías”.
Una reforma más realizada el 6 de diciembre de 1977 permitió el incremento de casi en un 70 por ciento la integración de la Cámara de Diputados, al pasar de 238 a 400 integrantes, de los cuales 100 serían electos por el sistema de representación proporcional. La reforma del 15 de diciembre de 1986 aumento de 100 a 200 los diputados electos según el principio de representación proporcional, mediante el Sistema de Listas Regionales, votadas en circunscripciones plurinominales, para dar un total de 500 diputados con el que actualmente se integra la Cámara de Diputados.
A partir de 1979, la regla de repartición de diputados se rigió por el método de Hamilton o de Vinton, el cual se basa en una regla general y reglas específicas, es un método que se emplea para repartir los escaños de un Parlamento o Asamblea, se trata de un método no proporcional, ya que dependiendo de la provincia se necesitará un número diferente de votos para obtener un escaño.
Es así, que la regla general precisa que los diputados deben ser electos a partir de bases demográficas. La delimitación de circunscripciones debe ser efectuada respetando el principio de igual representación de población a cada circunscripción, necesariamente proporcional a la población de cada Estado; los curules restantes para repartir son atribuidas según el método del “más alto estante”, hasta su terminación. Esta regla la encontramos en el artículo 53 de la Constitución General.
Se realizó una nueva reforma constitucional el 3 de septiembre de 1993, que estableció un límite a la sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados e introdujo la representación proporcional en el Senado, con 32 miembros electos por este principio a través de una sola lista nacional.
Hoy contamos con 200 diputados electos bajo la modalidad de representación proporcional, correspondiente a 40 diputados por cada una de las cinco circunscripciones que conforman en el país. En cuanto a las reglas específicas en nuestro país, respecto de la elección por representación proporcional, los partidos políticos designan a los candidatos, de acuerdo con el orden de prelación de las listas que para tal efecto presenten.
Por otra parte, se prohíbe que un partido político tenga más de 300 diputados y se exige un mínimo de 3 por ciento de la votación emitida para las listas regionales de las circunscripciones plurinominales para tener el derecho a que sean atribuidos diputados según este principio de elección.
De lo anterior, se concluye que el sistema electoral mexicano prevaleciente mediante el cual son electos los integrantes del Congreso de la Unión es mixto, pues además de la elección directa o mayoría relativa, tenemos la de representación proporcional, con la finalidad de permitir la pluralidad e inclusión de fuerzas políticas minoritarias.
Las condiciones políticas del sistema de partidos son muy distintas de las que dieron origen a esta modalidad de elección. Por una parte, ya no hay un partido político con absoluto dominio, sino fuerzas políticas plenas, que consiguen ganar elecciones por sí mismas. Hoy la pluralidad puede estar garantizada en las elecciones de mayoría relativa y dada la naturaleza plural e incluyente de la Cámara de Diputados, se debe seguir garantizando que las fuerzas que no tengan predominancia que puedan representar a las minorías que sienten identificación con su propuesta.
México enfrenta nuevos retos, que el Congreso de la Unión debe afrontar con responsabilidad, adaptándose a las necesidades de la nación y con arreglo a los valores democráticos que lo legitimen en la construcción de un estado de derecho. Es el Congreso el reflejo de la identidad nacional, en donde se define el sistema jurídico que rige a todos los mexicanos.
El Congreso de la Unión puede funcionar no solo bien sino incluso mejor si se disminuye el número de sus integrantes, esta disminución provocaría impactos positivos en toda la cadena del proceso legislativo e incluso en términos presupuestarios.
La disminución del número de legisladores en la figura plurinominal, es necesaria toda vez que este sistema ya cumplió con los propósitos que en principio dieron origen a su creación, al existir hoy una mayor representación en el Congreso por parte de los partidos más pequeños que por sí mismos no podían ganar gran cantidad de circunscripciones electorales.
De lo anteriormente expuesto propongo disminuir el número de integrantes en las Cámaras de Diputados y Senadores, con los siguientes fines generales:
Eficiencia: la disminución del número de diputados y senadores agilizará diversos trámites que requieren un proceso individual de cada uno en la toma de decisiones parlamentarias. La integración de las comisiones de trabajo legislativo reflejará la disminución de legisladores, lo que permitirá mejores sesiones de trabajo.
Acuerdos políticos: la unificación de criterios es más sencilla en grupos de menor composición. La disminución de legisladores permitirá mejores entornos de negociación y, por tanto, facilitará alcanzar acuerdos y constituir mayorías parlamentarias, que adicionalmente dotarán de legitimidad a las reformas aprobadas en el Poder Legislativo.
Austeridad: la reducción de legisladores implicará la disminución de costos en el Poder Legislativo. Si bien es un beneficio secundario a las funciones legislativas, responde de forma inmediata a las políticas de austeridad que en la situación económica actual debe de prevalecer en la vida pública del país.
Requerimos un Poder Legislativo que atienda a las exigencias de la ciudadanía que considera que es muy costoso tener un Congreso integrado por tantos diputados y senadores; que, al ser tan numeroso, resulta difícil que los legisladores logren ponerse de acuerdo sobre el trabajo a realizar.
Por lo antes expuesto, someto a consideración de esta asamblea la siguiente iniciativa que reforma los artículos 52, 53, 54 y 56 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Artículo Único. Se reforma el artículo 52; el segundo párrafo del artículo 53; el primer párrafo del artículo 54, y el primer párrafo del artículo 56; y se deroga el segundo párrafo del artículo 56 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para quedar como sigue:
Artículo 52.- La Cámara de Diputados estará integrada por 300 diputados electos según el principio de votación mayoritaria relativa, mediante el sistema de distritos electorales uninominales, y 100 diputados que serán electos según el principio de representación proporcional, mediante el sistema de listas regionales, votadas en circunscripciones plurinominales.
Artículo 54.- La elección de los 100 diputados electos según el principio de representación proporcional y el sistema de asignación por listas regionales se sujetará a las siguientes bases y a lo que disponga la ley:
Artículo 56.- La Cámara de Senadores se integrará por noventa y seis senadores de los cuales, en cada Estado y en la Ciudad de México, dos serán elegidos según el principio de votación mayoritaria relativa y uno será asignado a la primera minoría. Para estos efectos, los partidos políticos deberán registrar una lista con dos fórmulas de candidatos. La senaduría de primera minoría le será asignada a la fórmula de candidatos que encabece la lista del partido político que, por sí mismo, haya ocupado el segundo lugar en número de votos en la entidad de que se trate.
Artículo Segundo. El Congreso de la Unión dispondrá lo necesario para adaptar las leyes secundarias conducentes en un término de 120 días.
Salón de sesiones del Senado de la República a los quince días del mes de diciembre de 2016.
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