Source: http://www.arqueologialapaz.org/
Timestamp: 2016-02-12 13:59:05
Document Index: 304959828

Matched Legal Cases: ['Artículo 31', 'Artículo 99', 'artículo 108', 'artículo 223', 'artículo 358', 'artículo 223']

Protegiendo el patrimonio Arqueológico de La Paz. ISLA DE LA LUNA (Foto John Davila)
ENTORNO DE KARWICHKALA (Foto: Andy Roddick)
PARITI (Foto Andy Roddick)
EL VALLE DE TIWANAKU VISTO DESDE LA CANTERA DE ARENISCA DE CHUSIKANI (Foto Andy Roddick)
"Fotografía de Andy Roddick 2011"
SANTIAGO DE HUATA (Foto Andy Roddick)
Arqueólogos unidos ante la
vulneración de nuestra herencia cultural tras el paso del rally Dakar
Pese a los permanentes reconocimientos discursivos, en diferentes ámbitos, acerca del valor de la diversidad cultural, actualmente la cultura continúa siendo comprendida por muchos —incluidos los agentes estatales— como algo mayormente vinculado con el espectáculo, la estética y el hedonismo. Como bien de consumo o esparcimiento, multitudes confunden la cultura con un pasatiempo, lejano a cualquier noción de memoria, herencia o sistema de codificación generada, tanto en el presente como en el pasado,por una o más comunidades. Como efecto de ello, la gran mayoría de las veces resultan contrapuestos y contradictorios los programas diseñados por los estados nacionales y por otras jurisdicciones subordinadas (esto es, regiones, provincias, municipios, etc.), respecto de las decisiones e intervenciones que se llevan a cabo de hecho para la integración, la supervivencia y la salvaguarda del legado cultural. El patrimonio arqueológico en particular, entendido como parte del patrimonio cultural, debe ser valorado y protegido por cuanto es a) resultado de los procesos históricos que conformaron y conforman a las sociedades y a sus identidades, b) medio insustituible para el conocimiento del pasado y resignificación del presente y c) recurso turístico, difusor del conocimiento y generador de ingresos genuinos. La depredación y destrucción, intencional o no y por cualquier medio y con cualquier fin, del patrimonio arqueológico importa, pues, una pérdida irreparable del mismo. Sin embargo, a pesar de que la sociedad en general, a través de sus representantes, ha comenzado a tener conciencia de la importancia de resguardar el patrimonio -lo cual se refleja en el creciente número y calidad de las disposiciones legales existentes al respecto-, las autoridades encargadas de hacer respetar por todos los sectores tales normativas, en ocasiones no cumplen su rol en forma adecuada. En efecto, los estados y sus organismos dependientes responsables de llevar a cabo una gestión profesional sobre las comunidades y su patrimonio —a través, por ejemplo, del relevamiento y análisis de datos, de la organización de instancias de diálogo, de la toma de medidas orientadas a lograr la puesta en valor del patrimonio y su integración en las economías locales y regionales— son los mismos que, en forma paralela, muchas veces operan deshaciendo y obstaculizando el avance de políticas de protección. Esto es lo que sucede, desde el año 2009, con la organización del denominado Rally Dakar que, durante el corriente año, realiza su octava edición en Sudamérica. El Rally Dakar es una competencia de vehículos rodados de diversa índole que,en sus diferentes ediciones, ha incluido territorios argentinos, bolivianos, chilenos y peruanos. En él participan alrededor de 500 vehículos, incluyendo motos, cuatriciclos, camionetas, camiones y automóvilesque, en numerosos tramos denominados “especiales”, circulan a alta velocidad a través de áreas abiertas, por fuera de rutas o caminos preexistentes y en zonas ancestrales—particularmente en el área andina—, provocando una severísima alteración del medio ambiente, generando una “huella” de decenas y hasta varias centenas de metros de ancho. Todos aquellos elementos de la más diversa naturaleza, sea ésta vegetal, animal, o mineral que se encuentren sobre la superficie, o inmediatamente por debajo de ella, son invariablemente afectados o destruidos por completo. A su vez, la asistencia de gran cantidad de público en los diversos sectores del recorrido acrecienta también el efecto mencionado.
Si bien existen informes acerca de la afectación de rasgos superficiales
visibles, tales como trazados camineros, geoglifos y cementerios prehispánicos,
es necesario tener en cuenta que el patrimonio arqueológico deriva de las
diversas actividades llevadas a cabo por las sociedades humanas que habitaron nuestros
territorios en el pasado y que, como aquéllas, se distribuye de modo
heterogéneo pero prácticamente continuo en el espacio. En este sentido, se lo
puede hallar en altas concentraciones de materiales, como es el caso de lugares
que funcionaron como sitios de habitación permanente o semipermanente, o como
materiales dispersos, por ejemplo herramientas o fragmentos de artefactos
descartados o perdidos por sus usuarios originales. Estas características
particulares delos restos arqueológicos de valor patrimonial, es decir su
extrema fragilidad y su distribución en el espacio, hacen imperiosa la
necesidad de llevar a cabo acciones de protección ante el daño no sólo real,
sino también presunto o potencial.
La naturaleza del problema, así como las contradicciones y la fragilidad de
las políticas oficiales en nuestros países, nos conducena pronunciarnos en
contra de la continuación de esta competencia en particular y de otras
similares, en general. Nuestra demanda no debe ser considerada proteccionista per se, sino como la consecuencia de una
comprensión de la memoria como interpretación del pasado en el presente y como vía que permiteconstruir y habitar de mejor
manera el futuro. Asimismo, debe ser vista como un reclamo de implementación de
políticas culturales efectivas y coherentes, libres de la lógica del mercado y verdaderamente
arraigadas en nuestras realidades múltiples y en transformación.
Firmamos este documento con el fin de movilizar, tanto en nuestros ámbitos
nacionales como en el contexto internacional,una reflexión crítica colectiva, que
logre imponer una comprensiónde la cultura que trascienda al espectáculo yque aporte
ala configuración de un tejido sensible en el que nos reconozcamos comoun cuerpo
social múltiple.
Asociación de Arqueólogos Profesionales de la República
Argentina (AAPRA)
Profesionales en Arqueología de Tucumán
Sociedad de Arqueología de La Paz, Bolivia (SALP -
CODIGO DE ETICA DE LA SOCIEDAD DE ARQUEOLOGÍA DE LA PAZ
PRINCIPIOS ÉTICOS PARA LOS MIEMBROS DE LA SOCIEDAD DE ARQUEOLOGÍA DE LA PAZ
Capítulo VI del Reglamento Interno de la Asociación
Artículo 31º.- La construcción participativa y democrática de un código de
ética institucional concentrado en identificar valores y principios éticos,
puede contribuir significativamente a abordar el cambio o, más bien, a la
innovación institucional por la vía de las personas, sus prácticas de trabajo,
sus actitudes y sus comportamientos respecto de los intereses y fines de la Asociación. En este sentido se plantean los siguientes
miembro de la Asociación denominada: Sociedad de Arqueología de La Paz, cuya
sigla es SALP, más que cualquier otro ciudadano debe observar, cumplir y
vigilar el cumplimiento de las leyes, decretos y reglamentos que regulan
el manejo y protección del Patrimonio arqueológico, así como aquellos que
norman el desempeño profesional de todas las disciplinas, en especial de
miembro de la Asociación podrá atribuirse títulos (doctorado, licenciatura
u otro) si estos no han sido conferidos por entidades académicas.
miembro de la Asociación efectuara acciones deliberadas que pongan en
peligro materiales y contextos que pertenecen al Patrimonio Arqueológico,
estando obligado a denunciar cualquier acción que afecte al patrimonio
arqueológico y/o vaya en contra de la ética profesional. Asimismo, la asociación
como ente orgánico, esta obligada a investigar tales hechos para su posterior
miembros de la Asociación darán un manejo legítimo y responsable de la
información generada a partir de hallazgos o investigaciones
arqueológicas, respetando la propiedad intelectual sobre los derechos de
autor, y examinando las fuentes de la información sobre la integridad del
Patrimonio Arqueológico involucrado.
allá del apego a los procedimientos y metodologías de la propia
disciplina, los miembros de la asociación denominada: Sociedad de Arqueología
de La Paz, cuya sigla es SALP, deben actuar con el máximo respeto a los
valores culturales, jerarquías y decisiones de las comunidades.
miembro de la Asociación está obligado a respetar los restos humanos
funerarios arqueológicos más allá de cualquier argumento científico,
evitando su levantamiento, manipuleo o almacenamiento sin la disposición
de los medios tecnológicos necesarios para su conservación y estudio.
intervención en un contexto arqueológico será con fines explícitamente
científicos, asegurando un apropiado registro de los contextos de
proveniencia de los datos, con el objetivo de generar viabilidad a
investigaciones futuras que permitan complementar o contrastar los
respecto a la difusión del conocimiento de la práctica arqueológica, se
informará de manera oportuna a las comunidades y población en general
sobre los objetivos, procedimientos y resultados de los estudios o
acciones arqueológicas que se
hubieran desarrollado en sus predios respondiendo de manera estricta al
alcance y limitaciones que hubiera previamente establecido la comunidad
para la intervención. Si
durante los estudios o acciones se recuperan materiales arqueológicos,
éstos deberán ser entregados a las
instituciones o entidades autorizadas por ley. En
el desarrollo de la dinámica de
difusión e interlocución de temas que traten directa o indirectamente
sobre el patrimonio arqueológico, los miembros de la Asociación deberán
proceder conforme a los principios de libre expresión, pero respetando las
múltiples concepciones que sobre el pasado poseen las personas y
miembro de la Asociación está comprometido a discutir sus diferencias teórico
metodológico con otros asociados en ámbitos profesionales pertinentes como
foros, debates, congresos o a partir de publicaciones especializadas, con
la altura correspondiente y evitando en todo momento denigrar públicamente
a los asociados que no comulguen con sus ideas.
QOLLQAS DE COLCAPIRHUA EN VIAS DE DESAPARECER
El arqueólogo Marco Irahola muestra las qollqas (silos) en fila que aún permanecen en Quenamari, en Colcapirhua. - José Rocha Los Tiempos
Por Karen Carrillo , Los Tiempos 25/07/2015 El abandono y descuido de las autoridades nacionales, departamentales y municipales provocó que al menos 100 qollqas o silos incaicos de maíz, de una reserva de 1.000 en Quenamari, ubicadas al sur del municipio de Colcapirhua, fueran destruidas completamente.Así lo denunció el arqueólogo Marco Irahola, contratado por la Alcaldía a insistencia de los propios dirigentes de Esquilán Grande, donde se hallan estas piezas arqueológicas, para realizar por primera vez un relevamiento arqueológico para tener un mapa que determine el espacio en el que sitúa este patrimonio incaico.“Como comunidad ya hemos perdido la esperanza que las autoridades puedan hacer algo, por eso hemos contratado un arqueólogo y vamos a hacer una delimitación para ver hasta dónde y cuándo van a dignarse las autoridades hacer algo con el sitio”, aseveró el dirigente de la zona, Roberto Rocha.Las qollqas conocidas como silos o espacios de almacenaje servían a los incas para guardar sus alimentos recién cosechados, principalmente granos en el siglo XV, para que después sean transportados hacia otros departamentos del país y así atender las necesidades de alimentación de la población de la época.Irahola indicó que este atentado se produjo porque aún existen personas que no reconocen el espacio como patrimonio y por el conflicto de tierras en una parte donde están las qollqas. Asimismo, lamentó que a pesar de haber hecho una representación a la Dirección de Cultura, Interculturalidad y Descolonización de la Gobernación aún no hayan acudido a realizar una inspección en el sitio para constatar el daño.En la zona afectada, las piedras circulares de un diámetro de entre tres a tres metros y medio fueron removidas, quedando espacios vacíos visibles a simple vista. En otros casos el tiempo y la falta de políticas de preservación han deteriorado los vestigios arqueológicos.Rocha aseguró que si la situación continúa de esta manera, con el tiempo desparecerá lo que queda de las qollqas que aún existen, corriendo el riesgo de quedar en el olvido. En la zona ya existen tres generaciones de personas que tienden a expandirse y ven como una opción el sitio de las qollqas. Sin embargo, pese al riesgo de la proliferación de asentamientos, no hay acciones de prevención.Esta situación de destrucción del patrimonio arqueológico y arquitectónico no sólo se presenta en Quenamari, sino en el mismo centro de la ciudad donde hace más de un mes se derrumbó una infraestructura colonial en la cera este de la plaza 14 de Septiembre a vista de las autoridades municipales y departamentales. Lo mismo ocurre en el municipio de Tarata donde ahora se aprecian edificios, mientras desaparecen las casonas coloniales.Ante esta situación, Irahola pidió a los responsables del cuidado de estos sitios arqueológicos comprometerse con su resguardo, mediante la aplicación de políticas y con planes aplicables con visión futura.NADIE HACE CUMPLIR LA NORMATIVAEl Concejo Municipal de Colcapirhua emitió la Ordenanza 021/99 el 1º de octubre de 1999 que declaró al cerro de Quenamari o La Maica de una superficie de 153,6 hectáreas como “reserva ecológica forestal con destino a la creación de un gran parque y área de esparcimiento”. Continúa: “queda terminantemente prohibida la construcción en este lugar, debiendo el ejecutivo municipal controlar permanentemente, procediendo a demoler cualquier construcción”.En septiembre de 2006, el presidente Evo Morales promulgó la Ley Nº 3479 que declara “Monumento Arqueológico Nacional a los sitios arqueológicos incaicos de Cotapachi Central, Kharalaus Pampa, Jahuintiri, ubicados en el municipio de Quillacollo; Quenamari en el municipio de Colcapirhua; e Incarracay en el municipio de Sipe Sipe de la provincia Quillacollo del departamento de Cochabamba”. A pesar de contar con estas normativas que obligan a la preservación de estos sitios para evitar daños irreparables, las acciones para respetarlas son escasas, nulas o quedan en intenciones.
DENUNCIA EN SOLITARIO Y SIN ECO SOBRE LA DESTRUCCIÓN DE LAS QOLLQAS DE COLCAPIRHUA
fecha 3 de julio del 2015 el arqueólogo Marco Irahola elevó una denuncia a
todas las instituciones municipales, departamentales y nacionales acerca de la
destrucción de más de 150 cimientos de qollqas en la localidad de Quenamari ,
municipio de Colcapirua, las cuales intenta proteger desde el año 2013, a
partir de un esfuerzo individual, llamando la atención a autoridades de la
gobernación, el propio municipio de Colcapirhua y autoridaes comunales. En un
principio se solicitó que estas estructuras, dispersas en gran parte de las
comunidades, fuera inventariada apropiadamente y que sobre esta base se elabore
un Plan de Manejo que involucre acciones de investigación, ordenamiento
territorial, protección del patrimonio, puesta en valor, y aprovechamiento
turístico que ofresca una alternativa viable para las comunidades involucradas.
Sin embargo estas iniciativas no prosperaron adecuadamente, pues mientras se discutía la viabilidad de un Plan de Manejo, una
iniciativa funesta de parte de algunos comunarios dio fin a estos importantes relictos de la actividad agroproductiva de la región en tiempos de la ocupación
inca del Valle de Cochabamba. Sin embargo, la noticia del terrible atentado contra el patrimonio arqueológico
efectuado con la destrucción del Sitio Arqueológico de las Qollqas de
Quenamari, ubicado en la comunidad de Esquilan Grande del Municipio de
Colcapirhua, no ha tenido mayor efecto en las entidades a cargo. El daño causado
a este sitio es de gran envergadura e irreparable, originado por acciones
premeditadas de algunas personas que han removido decenas de qollqas (las bases
de piedra que conforman las mismas) en un área aproximada de 200 metros. En una
visita realizada por Irahola al lugar el día 2 de julio del 2015 se comprobó la
magnitud de un daño que no tiene precedentes y que es secuela del abandono y
negligencia de las diferentes instancias encargadas de la protección y gestión
del patrimonio cultural. Demandamos desde la Sociedad de Arqueología de La Paz, que el Ministerio de
Culturas, la Gobernación de Cochabamba y el propio Instituto y Museo de la
Universidad Mayor de San Simón se pongan a trabajar y contribuyan a generar un
precedente en el cumplimiento de la Ley, particularmente porque Cochabamba es
uno de los pocos, sino el único, que cuenta con una Ley Departamental de
PRIMER CONGRESO MUNICIPAL DE LA HISTORIA DE LA PAZ
Markas, Tambos y Waqás: Los caminos de la memoria del Valle de La Paz, Chuquiago Marka
Sociedad de Arqueología de La Paz (Mesa de Arqueología) Mayor información: comisionpatrimonio@gmail.com
Ver información actualizada del evento en : Blog de la Comisión Científica, de Reglamentación interna y Protección de Patrimonio Read More
TERCER CONGRESO DE ARQUEOLOGÍA DE BOLIVIA - Carrera de Arqueología UMSA
Rol de participaciones
CAMINO DE TAKESI : CONCLUSIONES DE LA EVALUACIÓN SOBRE DAÑOS Y DESTRUCCIÓN
de la denuncia de destrucción y daño al camino
febrero del 2014 la Sociedad de Arqueología de La Paz recibió una denuncia de
parte del ciudadano español Vicente Hernandez Lisart, quien en un mensaje de
correo remitió una foto que fuera tomada el 28 de junio del año 2014 en
oportunidad de un recorrido que este hizo por la zona. Su denuncia indicaba que
se comunicó que en aquella oportunidad se comunicó con un periodista si obtener
respuesta y que el hormigonado que observó en el camino era una práctica
contraria al patrimonio cultural y
arqueológico boliviano Tras recibir la
denuncia, la Sociedad de Arqueología de La Paz, publicó en su página web una
alerta sobre esta situación para que se investigue e identifique a los
responsables, toda vez que el daño al patrimonio es un delito penal y que todo
ciudadano o entidad pública o privada que fuera testigo de este delito tiene la
obligación de denunciarla ante las autoridades competentes, en este caso el
Ministerio de Culturas y Turismo, la Gobernación y el Gobierno Municipal de la
jurisdicción, para que estos procedan conforme a ley y remitan la denuncia a la
fiscalía una vez corroborada la evidencia de haber existido el delito
SALP envío una nota oficial escrita a la Secretaría de Turismo y Culturas para
que esta inicie las acciones pertinentes respecto a este presunto daño.
Juntamente a esta acción, se remitió correos electrónicos con la publicación de
la página de la Sociedad de Arqueología de La Paz al Director General de
Patrimonio, Marcos Michel, al jefe de la Unidad de Arqueología y Museos
(UDAM), Julio Ballivian, al Director de Culturas de la Gobernación, Luis
Callisaya y a la responsable de Patrimonio Arqueológico de la Dirección de
Culturas de la Gobernación Departamental de La Paz, Dennise Rodas.
gobernación fue inmediata, toda vez que los medios anoticiados del hecho se
hicieron eco de la denuncia y solicitaron mayor información sobre el tema a las
entidades sectoriales y territoriales responsables. En tal sentido la
gobernación, a través de su Dirección de Culturas, organizó una comisión de
evaluación para hacerse presente en el lugar el día 20 de febrero del 2014 a
objeto de evaluar la veracidad de la denuncia. Un equipo de tres arqueólogos de
la Dirección de Culturas del GADLP y la SALP, un ingeniero de minas, además de
un equipo de periodistas y camarógrafos formaron parte de esta comisión,
comprometiendo también el apoyo especializado de la Carrera de Arqueología de
la UMSA a través de sus laboratorios de Lítica y Conservación.
Entre los días 18 y
19 visitaron el sitio los periodistas de La Razón como la gente del Ministerio
de Culturas, llegando ambos a distintas conclusiones, tal como lo exponen las
notas de prensa publicadas con posterioridad. El Ministerio de
Culturas , a través de su página web indicó en un comunicado oficial, que esta
institución estatal estaba anoticiada de un movimiento de tierras en la zona de San Francisco que afectaban al
Caminos Prehispánico de Takesi, tras lo cual entre el 6 y 7 de junio se
hicieron presentes en el lugar técnicos del Ministerio corroborando las
denuncias, además de observar la colocación de la rampla de hormigón sobre el empedrado
para facilitar el traslado de una compresora sobre una camioneta 4x4. Sin
embargo se indicó que el material colocado fue cascajo, tierra y cemento en
mínima cantidad y que se conecto un camino vehicular con el camino de Takesi,
ampliando el punto de interconexión sin
daño alguno para el camino precolombino
Finalmente se indicó
que los funcionarios del Ministerio de Culturas llegaron a un “acuerdo” para
que se retirase el el material de la rampla tras el traslado de la compresora,
acción que fue ejecutada y que la inspección del 18 de febrero evidenció que la
rampa fue retirada sin daño para el camino. En una comunicación
con el responsable de Culturas del Gobierno Municipal de Yanacachi, la Sociedad
de Arqueología de La Paz, pudo conocer con evidencias documentales que esta
entidad hizo una denuncia a la Mancomunidad de Municipios de los Yungas de La
Paz, y que esta remitió de forma escrita una nota al Ministerio de Culturas en
julio del 2013 denunciando estos daños y otros que se hallan afectando el
camino prehispánico. La nota no fue respondida ni atendida según los
procedimientos legales vigentes.
El responsable de Culturas de Yanacachi efectuó una evaluación completa
del camino, pero en particular de esta primera sección, donde evidenció
movimiento de tierra con maquinaria pesada, el hormigonado del camino y el
importante daño que le fue infringido como efecto de la ampliación y conexión
de caminos para el traslado de materiales y mineral.
jurídicos sobre su protección
prehispánico de Takesi logra el estatus de Monumento Nacional Arqueológico a iniciativa del Instituto Nacional de Arqueología y el Instituto Nacional de Cultura dirigidos por Carlos Ponce Sanjinés y
Julia Elena Fortún respectivamente el 23 de julio de 1975 a partir del Decreto
Supremo Nº 12717 bajo el gobierno del Gral Hugo Banzer Suarez, delegando su
custodia y conservación al INAR además de prohibir la realización de trabajos
agrícolas y construcciones sobre la
plataforma de la calzada precolombina, junto con la edificación de
construcciones en las inmediaciones del camino.
El 2 de octubre del
2007 mediante declaración Nº 1980 del Honorable Consejo Departamental, los
tramos de caminos precolombinos: Camino Real, Camino de Omasuyos, Camino de Copacabana,
Camino de El Choro, Camino de Yunga Cruz y Camino de Takesi, son declarados
Patrimonio Cultural, Histórico, Arquitectónico y Arqueológico del Departamento
A este marco
normativo antecedente, se suma el Artículo 99 de la Constitución Política del
Estado que indica que el patrimonio cultural del pueblo boliviano es
inalienable, inembargable e imprescriptible. . Que los recursos económicos que
generen se regularan por ley, para atender prioritariamente a su conservación,
preservación y promoción. Estando definido que el Estado garantizará su
registro, protección, restauración, recuperación, revitalización, ,
enriquecimiento, promoción y difusión de
su patrimonio cultural de acuerdo con la ley; y que la riqueza, natural,
arqueológica, paleontológica, histórica, documental y la procedente del culto
religioso y el folklore, es patrimonio cultural del pueblo boliviano , de
Es también deber de
todo ciudadano boliviano según el artículo 108 de la CPE, resguardar, defender
y proteger el patrimonio natural, económico y cultural de Bolivia. Finalmente, el código
penal establece en su artículo 223 (Destrucción o deterioro de bienes del
estado y la riqueza nacional)”El que destruyere, deteriorare, substrajere o
exportare un bien perteneciente al dominio público, una fuente de riqueza,
monumentos u objetos del patrimonio arqueológico, histórico o artístico
nacional incurrirán en privación de libertad de uno a seis años” (DS 667 del
8/10/2010). Así mismo el artículo 358 de la misma norma indica una pena de 1 a
6 años por daño calificado sobre el patrimonio arqueológico nacional.
históricos del camino prehispánico
primera construcción del camino de Takesi data del periodo Formativo (800 aC a
400 d.C), habiendo sido usado por las diferentes culturas que les sucedieron,
como Tiwanaku, Yungas, señoríos aymaras e Inka, para el movimiento o tráfico de
personas y productos de consumo y valor simbólico. No obstante resulta muy
claro que su uso fue intensivo durante el inkario, tal como se sabe de los reinados
de Tupac Yupanki y Wayna Kapac. Cuenta con una extensión de 60 a 65 Km entre
ventilla y Yanacachi, aunque su trazo se extiende hasta Puente Villa y
Chulumani pasando por Villa Aspiazu, existiendo tramos que tienen una
conservación muy buena. OBJETIVO
El objetivo del presente informe es el de identificar y evaluar
técnicamente los daños que han sido causados al camino prehispánico de Takesi
por acciones emprendidas por la actividad minera reciente, que entre otras afectaciones
ha colocado y usado entre junio y agosto pasado una rampla de hormigón vaciado
sobre el empedrado, para el tránsito de vehículos desde y hacia la mina que se
explota en las cercanías.
Arqueología de La Paz (SALP), a solicitud de la Gobernación Departamental de La
Paz, formo parte de la comisión técnica interinstitucional para visitar y
evaluar los supuestos daños producidos en el camino prehispánico de Takesi como
efecto de la colocación de un terraplén de hormigón pobre sobre la plataforma
empedrada en un sector del acceso al abra de Takesi
Para tal cometido la
delegación que acompaño esta incursión fue encabezada por el Director de
Culturas de la Gobernación Lic. Luis Calisaya (Arqueólogo), la responsable de
Culturas Dennis Rodas (Arqueóloga), un representante de la Sociedad de
Arqueología de La Paz (Dagner Salvatierra), un ingeniero especialista en
explotación en minas convocado por el GADLP, camarógrafo y reporteras del canal 4 (RTP), los mismos que realizaron
todo el recorrido realizando tomas y entrevistas en los lugares que se identificaron
deterioro en el camino Pre-Hispánico del Takesi.
ascenso al abra, se pudo corroborar la existencia de algunos sectores que se
encuentran intervenidos por gente de la misma comunidad, donde se observó que
el camino fue ampliado, parcialmente destrozado y descontextualizado de su
forma original, este daño fue provocado de forma manual con herramientas tales
como picotas, palas y/o azadones. Otros
sectores pudieron ser intervenidos con maquinaria pesada tal como parece
evidenciarse en la forma en la que los escombros fueron arrastrados. Algunos de
los rasgos de afectación detectados son:
1. Caída de plataformas.
2. Daños a los
3. Hundimientos en el tramo de recorrido (Tramo Takesi)
4. Depresiones profundas con huellas claras del paso de esta movilidad. Afectación a la estabilidad del camino y deterioro
a la estructura misma
En esta imagen podemos evidenciar la apertura y la
unión del camino del Takesi,se muestra el acceso creado para aprovechar el tramo original del Takesi,
Casi llegando al
abra de Taquesi, a unos 70 m del tramo mejor conservado del camino
Pre-hispánico (sector donde se denunció la colocación de una carpeta de
hormigón para aligerar el ascenso de maquinaria), se identificó el trabajo de ampliación al
tramo original, presumiblemente para facilitar el tránsito de la maquinaria (compresora), que según el responsable de la
obra será utilizada en los trabajos de explotación de Wólfram, quien también
expuso que las obras fueron realizadas con pleno conocimiento de la comunidad
de Takesi.
El área impactada con esta apertura que incluye la
destrucción de un sector del tramo de la vía Pre-hispánica tiene una extensión
de 6x8 m. (Coordenadas WGS 84, Z19k, 618197; 8176701; Altura 4438). Tal apertura
produjo que el cerro se desestabilice y vaya perdiendo material, el cual cae
sobre una parte del tramo de manera ininterrumpida, con una incidencia amplia
sobre el camino y elevando el riesgo sobre los caminantes que circulan la ruta.
Esta apertura fue realizada de forma manual utilizando palas y picotas, el
material retirado se encuentra acumulado en el mismo camino, la ampliación de
este sector fue realizada por los miembros de la cooperativa o sociedad Andina
Minera, con la finalidad de poder transportar la compresora de ½ tonelada de
peso, la misma que fue llevada hasta la misma mina recorriendo el camino
Pre-hispánico Takesi.
El tramo mejor conservado del camino
Pre-hispánico Takesi, donde se construyó una rampa de hormigón en junio pasado,
motivo por el cual se cursaron denuncias al Ministerio de Culturas y a la
Gobernación departamental de La Paz, parece haber permanecido hasta el mes de
agosto, periodo en el que fue retirado con el uso de combos, cinceles y
barretas, dejando sobre el antiguo empedrado patrimonial 24 manchas o restos del
hormigón que no pudieron ser limpiados, lo mismo que trozos de este material
incrustados entre las uniones de piedra
a piedra. Esta acción generó un impacto directo,
parcial, focalizado, muy severo en algunos sectores, pero reversible en su
mayoría. El impacto más grave puede haberse dado como efecto del la limpieza
del concreto sin apoyo especializado de conservadores, aspecto que es
notablemente visible. La alteración principal se habría dado sobre dos franjas
de 30 metros por 40 cm en el sector de la escalinata empedrada. Los daños
percibidos a este sector son fundamentalmente los siguientes:
Daño al empedrado, tanto como producto del vaciado del hormigón, el tránsito de
maquinaria pesada como de su extracción con métodos lesivos a este tipo de
bienes, que han causado una incidencia visual o perceptual negativa, la perdida
de originalidad en el empedrado y deterioro severo de las rocas donde aun se
halla incrustado el concreto.
Daño a canales, donde restos de hormigón se
han depositado, generando problemas estructurales y perdida de su originalidad. Las manchas o restos de incrustaciones de
hormigón de mayor tamaño presentan una extensión de 3 y 2 m., existiendo numerosos sectores de
incrustación de menor tamaño, que en promedio presentan 30 a 40 centímetros de
largo, principalmente en sectores identificados de canales y empedrado Los escombros producto del retiro del
concreto, que denotan las herramientas que fueron usadas y la dureza de sus
materiales, se hallan depositadas a los lados del camino, teniendo un impacto
perceptual negativo para la estética paisajística del lugar La comisión pudo constatar que el material que fue utilizado es una
mezcla de hormigón (graba, arena y cemento) que se consolidó de manera firme en
un periodo de poco más de dos meses, entre junio y agosto, según referencia de
la gente que la construyó y el Responsable de Cultura del Gobierno Municipal de
Yanacachi, que hizo seguimiento a la afección perpetrada. Las ampliaciones y nivelaciones al camino
muestran serios daños, tanto por la pérdida de originalidad del tramo como
también por la destrucción del mismo (Ubicación UTM WGS 84: 618269; 8176818; 4463
Cuando se solicitó una explicación sobre todas
estas intervenciones y ampliaciones a tramos específicos del camino, el Señor
Julio Moya, Presidente de la Cooperativa o Sociedad Minera Andina y comunario del Takesi, el explicó que
la colocación del concreto fue para “proteger el camino” y que ellos no tenían
conocimiento que para realizar estas intervenciones se tenía que pedir permiso
al Ministerio de Culturas, pero que se ejecutó con el conocimiento de la
comunidad Takesi. También indicó que las obras y modificaciones que hicieron,
producto de lo cual se destruyó una porción del camino, se hizo porque no cuentan
con carreteras por donde se pueda trasladar la maquinaria que les permitirá
ampliar su producción, además de la pulpería para los trabajadores que trabajan
comisión de arqueólogos y especialista en minas de diferentes instituciones han
permitido concluir lo siguiente en relación a la denuncia sobre la afectación
de la actividad minera sobre el camino prehispánico de Takesi:
El trabajo de retiro
del concreto, si bien ha parcialmente aminorado la incidencia visual y perceptiva,
la afectación como efecto de la circulación de vehículos sobre el área y
restituido parte de su imagen original, también ha agravado el empedrado por la
carencia de un procedimiento cuidadoso, técnico o profesional para su retiro.
La colocación de el terraplén
de hormigón y los daños causados a esta
porción de la ruta son delito penal tal como lo observan los artículos 223 y
358 del código penal, siendo ambos jurisdicción del ministerio público y deber
de las instituciones que tomaron conocimiento reportarlas en tal sentido, sin
mediar negociación o acuerdo alguno, que más allá de resolver el problema se
convierte en un agravante y la comisión de otros delitos
Se identificó la
ampliación de varios segmentos del camino y la adecuación de las zonas de
interconexión con rutas viales efectuada con impacto directo, destrucción y
daño sobre un sector importante del camino, el cual es atribuido a la acción de
la asociación minera, que dispuso realizar estas obras con el objeto de
facilitar el tránsito de vehículos y maquinaria hacia y desde la mina. Este
hecho también es tipificado como un delito penal según el artículo 223 del
Actualmente continua
siendo utilizada la vía prehispánica como acceso vial para vehículos livianos y
pesados, cuya vibración y peso no solo deteriora el camino sino que afecta la
estabilidad del talud y genera deslizamientos que pueden tener consecuencias
posteriores Se ha constatado que
no existe intervención alguna del estado para precautelar la integridad de este
monumento nacional, menos emplearlo responsable y apropiadamente como una
fuente sostenible de ingresos y desarrollo para las comunidades de su entorno,
cuya situación las obliga a seguir con explotaciones mineras que son ilegales y
lesivas al patrimonio cultural y arqueológico que han heredado las propias
Todos estos daños efectuados sobre el camino Pre-hispánico del Takesi no
pueden ni deben ser minimizados como recientemente lo han hecho funcionarios y
autoridades del Ministerio de Culturas, sin haber constatado de forma seria y profesional
el recorrido total del segmento del acceso al abra de Takesi. Aspecto que
preocupa ampliamente a la colectividad interesada en la protección del
patrimonio cultural y arqueológico, por el tipo de falta que se ha cometido en
este caso, legalmente tipificada como incumplimiento de deberes y encubrimiento
en el delito de daño calificado sobre el patrimonio arqueológico.
1. Habiéndose
encontrado claras evidencias del daño, afectación y destrucción infringido al
patrimonio arqueológico nacional, que es un delito tipificado en el código
penal, corresponde a las entidades públicas municipales y departamentales
efectuar la denuncia a la fiscalía departamental para que inicie una
investigación que identifique con claridad que delitos se cometieron, quienes
están involucrados y cual la pena que deberán cumplir. 2. La
Sociedad de Arqueología de La Paz, solicitará que también sean incluidos en
este proceso investigativo funcionarios del Ministerio de Culturas que hayan
incumplido con sus deberes, hayan sobrepasado sus atribuciones en el ejercicio
de sus funciones, o se hayan desempeñado
de manera negligente en este caso, puesto que tanto la construcción de la rampa
de hormigón, el movimiento de tierras, la ampliación manual de la ruta prehispánica,
la remoción de la rampa, etc. fueron de conocimiento pleno de autoridades y
técnicos de la mencionada institución.
recomienda a la Gobernación y a los Gobiernos Municipales de Palca y Yanacachi
enviar notificaciones a las empresas mineras que operan en el sector donde se
les informe de las características del Monumento Nacional Caminos Prehispánico
de Takesi y se les indique las leyes y regulaciones que deben cumplir. 4. La
gobernación debe contar con una base actualizada de las licencias ambientales y
de operación de las empresas y
cooperativas mineras que operan en sitios muy sensibles al tema arqueológico
como el Camino de Takesi, a fin de desarrollar planes para generar alternativas
económicas sostenibles para estas poblaciones, que ven en la minería la única
fuente de ingresos factible para sus familias.
allá de simplemente señalizar el camino, el Ministerio de Culturas, la
Gobernación Departamental de La Paz y los Gobiernos Municipales involucrados,
deben elaborar un Plan de manejo y establecer un comité de administración que
la haga autosostenible en el largo plazo, a partir de explotar adecuadamente el
turismo, brindar oportunidades a su población y proteger su patrimonio
Llamar la atención a las entidades sectoriales nacionales y
departamentales para que asuman su rol de gestionar sus sitios declarados
patrimonio cultural departamental y nacional, velando por su protección, conservación
y restauración, que como el camino de Takesi se hallan en un casi absoluto
abandono Informe completo en : https://drive.google.com/file/d/0B6ph_eDmrY7AX0pobkFMb3Zxdk0/edit?usp=sharing Read More
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