Source: http://tachira.tsj.gob.ve/decisiones/2012/julio/1330-20-7664-.html
Timestamp: 2017-02-24 19:21:49
Document Index: 387328698

Matched Legal Cases: ['artículo 203', 'artículo 511', 'artículo 767', 'artículo 767', 'artículo 767', 'artículo 767', 'artículo 767', 'artículo 767', 'artículo 767', 'artículo 767', 'artículo 77', 'artículo 767', 'artículo 69', 'artículo 16', 'artículo 130', 'artículo 34', 'artículo 7', 'artículo 568', 'artículo 31', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 507', 'artículo 282', 'artículo 248', 'artículo 72']

JUZGADO CUARTO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO TÁCHIRA.
PARTE DEMANDANTE: MIRIAM MORENO VARGAS, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-9.181.767, de este domiciliado.
PARTE DEMANDADA: YINNET IVANYELI CONTRERAS SAYAGO, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-20.122.376, de este domicilio.
MOTIVO: RECONOCIMIENTO DE UNIÓN CONCUBINARIA.
Se inicia la presente causa por demanda interpuesta ante este Juzgado por la ciudadana MIRIAM MORENO VARGAS, debidamente asistida de abogado, en contra de la ciudadana YINNET IVANYELI CONTRERAS SAYAGO, por motivo de reconocimiento de unión concubinaria, en donde expone: Que a principios del año 2001, comenzó una unión concubinaria de hecho con el ciudadano IVAN ADOLFO CONTRERAS TORRES, estableciendo como último domicilio la carrera 2 de Santa Teresa, Urb. Don Eulman, casa No. 6.
Que su concubino falleció ab intestato en la ciudad de San Cristóbal el día 27 de diciembre de 2011, dejando patrimonio, y que ella ayudo a aumentar el mismo con su trabajo personal y contribución económica.
Fundamenta la acción en los artículos 77 del Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y 767 del Código Civil.
Que por lo expuesto demanda a su hija YUINNET IVANYELI CONTRERAS SAYAGO, para que reconozca la comunidad concubinaria que existió entre su persona y el ciudadano IVAN ADOLFO CONTRERAS TORRES,.
En la oportunidad procesal correspondiente la parte demandada, debidamente asistida de abogada, a través de diligencia fechada el 07 de marzo de 2012 (f. 25), convino en el reconocimiento de comunidad concubinaria intentada por la ciudadana MIRIAM MORENO, por cuanto entre esta última y su fallecido padre IVAN ADOLFO CONTRERAS existió una unión estable de hecho en los términos y condiciones expresadas en el libelo.
Las partes que integran la presente relación jurídico procesal, por medio de diligencia de fecha 23 de mayo de 2012 (f. 32), conforme a lo establecido en el artículo 203 del Código de Procedimiento Civil, renuncian a los lapsos procesales.
Seguidamente, por medio de auto de fecha 24 de mayo de 2012 (f. 33 al 35), el Juzgado suprime el lapso de pruebas en el presente juicio, y apertura el lapso para presentar informes previsto en el artículo 511 ejusdem, al primer día de despacho siguiente a la fecha.
Planteada la controversia en los términos precedentemente expuestos, este Tribunal para decidir observa: De conformidad con el artículo 767 del Código Civil: “Se presume la comunidad, salvo prueba en contrario, en aquellos casos de unión no matrimonial, cuando la mujer o el hombre en su caso, demuestre que ha vivido permanentemente en tal estado aunque los bienes cuya comunidad se quiere establecer aparezcan a nombre de uno sólo de ellos. Tal presunción sólo surte efectos legales entre ellos dos y entre sus respectivos herederos y también entre uno de ellos y los herederos del otro. Lo dispuesto en este artículo no se aplica si uno de ellos esta casado”. Según Sentencia de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia de fecha 15 de noviembre de 2000: “... para que obre la presunción de comunidad, conforme el artículo 767 del Código Civil, la mujer debe probar: que se adquirió o aumentó un patrimonio durante la unión de hecho; y que durante el tiempo en que se formó o aumentó el patrimonio vivió en permanente concubinato con el hombre con quien hace valer la presunción a su favor establecida por el artículo 767 eiusdem. La formación o aumento del patrimonio es cosa real, los bienes en comunidad, no importa que existan documentos a nombre de uno sólo de los concubinos, es parte de lo que se pide; basta por tanto, evidenciar su existencia (...) La disposición comentada -se repite-, impone a la mujer la prueba del concubinato permanente, y que durante esa unión no matrimonial se formó o aumentó un patrimonio; con ello se presume la comunidad en los bienes adquiridos.
No se exige ahora probar que su trabajo fue fructífero, beneficioso como lo exigía la antigua jurisprudencia consolidada antes de la reforma parcial del Código Civil...” (Ramírez & Garay. Jurisprudencia Venezolana. Tomo CLXX (170). Noviembre 2000, p. 406) Como se observa, para que prospere la presunción de comunidad prevista por el artículo 767 del Código Civil, antes trascrito, la parte actora debe probar la existencia de los requisitos siguientes: 1) Que se demuestre que ha vivido permanentemente con la persona cuya presunción quiere hacer valer, es decir, convivencia no matrimonial permanente; y 2) Que se adquirió o aumentó un patrimonio durante la unión de hechos. Estos dos requisitos son concurrentes de modo que basta que falte uno sólo de ellos para que no prospere la acción demandada. Por otro lado, observa esta juzgadora que la Sala Constitucional de nuestro máximo Tribunal de la República en sentencia de fecha 15 de julio de 2005, dejó sentado criterio acerca de las uniones de hecho, del concubinato y el régimen patrimonial, señalando al respecto:
“…El concubinato es un concepto jurídico, contemplado en el artículo 767 del Código Civil, y tiene como característica –que emana del propio Código Civil- el que se trata de una unión no matrimonial (en el sentido de que no se han llenado las formalidades legales del matrimonio) entre un hombre y una mujer solteros, la cual está signada por la permanencia de la vida en común (la soltería viene a resultar un elemento decisivo en la calificación del concubinato, tal como se desprende del artículo 767 de Código Civil y 7, letra a) de la Ley del Seguro Social)…Dado lo expuesto, para la Sala es claro que actualmente el concubinato que puede ser declarado tal es aquel que reúne los requisitos del artículo 767 del Código Civil, y él viene a ser una de las formas de uniones estables contempladas en el artículo constitucional, ya que cumple los requisitos establecidos en la ley (Código Civil), para ser reconocido como tal unión. Por ahora –a los fines del citado artículo 767-el concubinato es por excelencia la unión estable allí señalada, y así se declara.
Lo anterior no significa que la ley no pueda tipificar otros tipos de relaciones entre hombres y mujeres como uniones estables a los efectos del artículo 77 constitucional, tomando en cuenta la permanencia y notoriedad de la relación, cohabitación, etc…. “Unión estable de hecho entre un hombre y una mujer”, representa un concepto amplio que va a producir efectos jurídicos, independientemente de la contribución económica de cada uno de los unidos en el incremento o formación del patrimonio común o en el de uno de ellos, siendo lo relevante para la determinación de la unión estable, la cohabitación o vida en común, con carácter de permanencia, y que la pareja sea soltera, formada por divorciados o viudos entre sí o con solteros, sin que existan impedimentos dirimentes que impidan el matrimonio… “Si la unión estable se equipara al matrimonio, y la bigamia se encuentra prohibida, a juicio de esta +Sala es imposible, para que ella produzca efectos jurídicos, la coexistencia de varias relaciones a la vez en igual plano, a menos que la Ley expresamente señale excepciones.
Diversas leyes de la República otorgan a los concubinos derechos patrimoniales y sociales en diferentes áreas de la vida, y esto, a juicio de la Sala, es un indicador que a los concubinos se les está reconociendo beneficios económicos como resultado de su unión, por lo que, el artículo 767 eiusdem, al considerarlas equiparadas al matrimonio, lo lógico es pensar que sus derechos avanzan hasta alcanzar los patrimoniales del matrimonio, reconocidos puntualmente en otras leyes.
La Ley que Regula el Subsistema de Pensiones (artículo 69-6) otorga a los concubinos pensión de sobrevivencia; la Ley del Estatuto sobre el Régimen de Jubilaciones y Pensiones de los Funcionarios de la Administración Pública Estadal y Municipal, otorga a la concubina derechos a la pensión de sobrevivencia (artículo 16-3); las Normas de Operación del Decreto con Rango y Fuerza de Ley de los Préstamos Hipotecarios a Largo Plazo (artículo 130), así como las Normas de Operación del Decreto con Rango y Fuerza de Ley que Regula el Subsistema de Viviendas (artículo 34) prevén al concubinato como elegibles para los préstamos para la obtención de vivienda; la Ley del Seguro Social (artículo 7-a) otorga a la concubina el derecho a una asistencia médica integral; la Ley Orgánica del Trabajo (artículo 568) da al concubino el derecho de reclamar las indemnizaciones que corresponderán a su pareja fallecida, e igual derecho otorga el Estatuto de la Función Pública (artículo 31).
En los casos en que se incoen acciones sucesorales o alimentarias, o contra terceros, sin que exista previamente una declaración judicial de la existencia del concubinato o la unión estable, la demanda requerirá que se declaren éstas previamente, por lo que en la misma deberá alegarse y probarse tal condición.
Por último, y como resultado de lo interpretado, es que cuando en una relación jurídica concreta, una de las partes actúa en su condición de concubino, para los efectos de esa relación la existencia del concubinato queda reconocida por las partes y, en consecuencia, entre las partes de la relación o el negocio, se reputará que una de ellas se vincula con el concubinato. (Sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de fecha 15 de julio de 2.005, con ponencia del Magistrado DR. JESÚS EDUARDO CABRERA ROMERO).
Planteado el problema judicial, en los términos expuestos con anterioridad, este Tribunal para decidir observa: De la diligencia fechada 07 de marzo de 2012 (f. 25) presentada por la parte demandada, debidamente asistida de abogada, se puede constatar que reconoce la Unión Concubinaria, al exponer “…Expresamente convengo en la demanda de reconocimiento de comunidad concubinaria intentada por la ciudadana Miriam Moreno, por cuanto entre esta última y mi fallecido padre IVAN ADOLFO CONTRERAS existió una unión estable de hecho en los términos y condiciones expresadas en el libelo...”.
Como puede apreciarse, la parte demandada reconoce la Unión Concubinaria existente entre MIRIAM MORENO VARGAS e IVAN ADOLFO CONTRERAS TORRES.
De conformidad con lo anteriormente expuesto, de conformidad con el artículo 1.401 del Código Civil, “La confesión hecha por la parte o por su apoderado dentro de los límites del mandato, ante un Juez, aunque éste sea incompetente, hace contra ella plena prueba” Dicha confesión en tanto fue hecha ante un Juez, tiene como única causa la voluntad del confesante, en cuanto procede del confesante por su propia iniciativa, se refiere a hechos singulares y desfavorables al confesante, se puede calificar de confesión judicial espontánea, de conformidad con el artículo 1.401 antes trascrito, y por tanto tiene el carácter de plena prueba En doctrina se ha señalado como la confesión que hace cualquiera una de las partes a favor de la otra.
En este orden de ideas cabe destacar lo que al respecto Henríquez La Roche, opina de la prueba de confesión: “el reconocimiento o aceptación que hace una persona, por sí o por medio de apoderado, de hechos relevantes a una determinada litis o relación jurídica que le concierne y que son opuestos al efecto jurídico que reclama, espera o interesa al declarante.” (Instituciones de Derecho Procesal, año 2005, Pág. 252)
En este mismo sentido, el tratadista Rodrigo Rivera Morales al referirse a la confesión judicial, nos dice que podría definirse como: “la declaración que hace una parte ante juez, competente o incompetente, sobre un acto propio vinculado a una determinada relación jurídica que es desfavorable a su interés o del conocimiento que tiene de actos ajenos que son opuestos a sus pretensiones o que son favorables a la contraparte o que conoce su participación en un hecho tipificado por la ley como delito.” (Las Pruebas en el Derecho Venezolano, año 2004, Pág. 245)
Rodrigo Rivera Morales en su obra ya citada, nos habla de los requisitos que debe contener la confesión para ser considerada como tal, y sigue la clasificación que propone el tratadista Devis Echandía, así tenemos, en primer lugar, Requisitos de Existencia, dentro de los cuales encontramos: a) Debe ser una declaración de parte; b) Debe ser una declaración personal; c) Debe tener por objeto hechos; d) Los hechos sobre los que versa deben ser favorables a la parte contraria, o perjudiciales al confesante; e) Que sea expresa. En segundo lugar, encontramos los Requisitos de Validez: a) Que sea rendida libre y conscientemente; b) La capacidad del confesante; c) Cumplimiento de las formalidades procesales. Por último, señala Requisitos de eficacia: a) La disponibilidad objetiva del derecho; b) Legitimación para hacerla en nombre de otro; c) La pertinencia del hecho confesado; d) Que la confesión tenga causa y objeto lícito y que no sea dolosa o fraudulenta; e) Que el hecho confesado sea jurídicamente posible.
Considera esta juzgadora que en virtud de la declaración de la parte demandada, estamos en presencia de una confesión judicial, por ende, y de acuerdo al artículo 1.401 del Código Civil, hace plena prueba en la presente causa de la existencia de la Unión Concubinaria entre la demandante: MIRIAM MORENO VARGAS e IVAN ADOLFO CONTRERAS TORRES.
Analizado como ha sido lo alegado y probado en autos, así como la confesión del demandado y la jurisprudencia citada, es forzoso para esta Juzgadora declarar la existencia de la comunidad concubinaria entre MIRIAM MORENO VARGAS e IVAN ADOLFO CONTRERAS TORRES, desde principios del año 2001 hasta el 27 de diciembre de 2011, y así se decide.
Por los razonamientos antes expuestos, este JUZGADO CUARTO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO TÁCHIRA, en nombre de la República Bolivariana de Venezuela, de conformidad con los artículos 257 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y 12 del Código de Procedimiento Civil, y por autoridad de la ley, declara:
PRIMERO: CON LUGAR, la demanda de reconocimiento de unión Concubinaria incoada por la ciudadana MIRIAM MORENO VARGAS, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-9.181.767, contra la ciudadana YINNET IVANYELI CONTRERAS SAYAGO, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-20.122.376.
SEGUNDO: Se declara la existencia de comunidad Concubinaria entre los ciudadanos MIRIAM MORENO VARGAS, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-9.181.767, y el ciudadano IVAN ADOLFO CONTRERAS TORRES, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad No. V-5.022.481, quienes vivieron permanentemente como marido y mujer desde principios del año 2001 hasta el día 27 de diciembre de 2011.
TERCERO: De conformidad con el último aparte del artículo 507 del Código Civil, se acuerda la publicación en un periódico de la localidad de esta Circunscripción Judicial, un EXTRACTO de la presente sentencia que contenga la identificación de las partes, la motiva y la dispositiva.
CUARTO: Se condena en costas a la parte demandada de conformidad con lo dispuesto en el artículo 282 último aparte del Código de Procedimiento Civil.
Publíquese, regístrese y déjese copia certificada por Secretaría del presente fallo, de conformidad con lo establecido en el artículo 248 del Código de Procedimiento Civil, y en concordancia con lo establecido en el artículo 72 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, para el archivo del Tribunal.
Dada, firmada, sellada y refrendada en la sala de despacho del Juzgado Cuarto de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Transito de la Circunscripción Judicial del Estado Táchira, en la Ciudad de San Cristóbal, a los veinte (20) días del mes de julio de 2012
Abg. Jesús Alejandro Méndez Pineda
En la misma fecha se publicó la anterior sentencia a las nueve de la mañana (9:00 a.m) del día de hoy.