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Timestamp: 2018-04-25 09:40:39
Document Index: 381326409

Matched Legal Cases: ['artículo 57', 'artículo 2', 'artículo 143', 'artículo 139', 'artículo 128', 'artículo 132', 'artículo 141', 'artículo 1902', 'artículo 1903', 'artículo 128', 'artículo 148', 'artículo 1902', 'artículo 1124']

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Hugo Herrera Ortiz
1 derecho de los consumidores 1 Temas de actualidad Intoxicación por alimentos en mal estado Antonio Moya Jiménez Abogado a INTRODUCCIÓN Constantemente están apareciendo en la prensa noticias sobre intoxicaciones de consumidores por ingerir alimentos o bebidas en mal estado, consumidas en bares, restaurantes, o adquiridas de establecimientos de alimentación, supermeados, etc., que producen graves problemas de salud, e incluso a veces la muerte. Los responsables de estos establecimientos por tanto deben responder frente a los consumidores, en caso de que estos consumieran alimentos en mal estado y estos le produzcan una intoxicación o algún problema de salud. No obstante cuando se trata de un alimento en envase cerrado en adecuadas condiciones de conservación la responsabilidad corresponde al fabricante o al elaborador del producto. En consecuencia, cuando el consumidor resulte intoxicado por haber ingerido una comida en mal estado, puede reclamar, siempre que acredite mediante el correspondiente informe médico la intoxicación y el origen de la misma. Para ello debe dirigirse al establecimiento, cumplimentando la correspondiente hoja de reclamaciones, si es posible, o presentando un escrito enviado de forma fehaciente. Se podrá denunciar además ante el Organismo competente en materia de Sanidad y exigir, en casos graves, responsabilidades civiles, e incluso penales, ante los Tribunales de Justicia. La reclamación por daños y perjuicios y la cuantía a reclamar dependerá de los daños que en cada caso pueda acreditar el afectado. sumario Desde el punto de vista médico, se produce una intoxicación alimentaria cuando una persona ingiere alimentos, agua o bebidas que contienen bacterias, parásitos, virus o toxinas producidas por estos microorganismos. La mayoría de estos casos de intoxicación se dan a raíz de bacterias comunes como el estafilococo o la escherindria coh. 1. TEMAS DE ACTUALIDAD. INTOXICACIÓN POR ALIMENTOS EN MAL ESTADO A) INTRODUCCIÓN B) FORMA DE RECLAMAR C) LAS PRUEBAS Y LA INDEMNIZACIÓN D) RESPONSABILIDAD DE LOS CAUSANTES DEL DAÑO E) LEGISLACIÓN APLICABLE F) INTOXICACIONES MASIVAS (BANQUETES DE BODA) RELEVANTES 2. COMENTARIO DE SENTENCIAS SOBRE CONSUMIDORES Y USUARIOS A) INVALIDEZ PERMANENTE. EL ASEGURADO ES UN CONSUMIDOR. APLICACIÓN DE LA LGDCU B) NULIDAD CONTRATO PARTICIPACIONES PREFERENTES. VULNERACIÓN DE LA LGDCU 40
2 BD jurídica de acceso libre para suscriptores en Olvidó su clave? Estas intoxicaciones alimentarias pueden afectar a una persona o un grupo de personas que hayan ingerido todos el mismo alimento contaminado. Se presenta aún más comúnmente después de consumir alimentos en comidas al aire libre, cafeterías de colegios, grandes reuniones sociales (bodas, comuniones ) o restaurantes. b FORMA DE RECLAMAR Si se produce una intoxicación por ingerir alimentos o bebidas en mal estado, el consumidor perjudicado debe dirigir su reclamación contra el causante del daño, es decir, contra el titular del establecimiento de restauración en el que ha ingerido el alimento, o ante al establecimiento de venta en el que lo ha comprado. Lo primero que se debe conocer con una razonable seguridad, es que la intoxicación ha sido causada por un concreto alimento o bebida, que se encontraba en mal estado y que ha sido ingerida en el establecimiento, o comprada en el mismo, objeto de la reclamación. La prueba más común es el informe médico emitido por los profesionales o centros médicos que han atendido al consumidor que sufrió la intoxicación, y para acreditar el establecimiento puede aportarse el tique o factura. Una vía de reclamación es la denuncia ante las Autoridades Sanitarias, Consejerías de Salud de la Comunidad Autónoma correspondiente, ya que en estos casos la propia autoridad sanitaria tramitará la denuncia, dando parte a las autoridades competentes, según la intoxicación sufrida e informará sobre si se han producido pluralidad de casos y abrirá un expediente, si procede, en vía sancionadora administrativa, penal o la que proceda. Otra vía es instar una reclamación previa extrajudicial o bien acudir directamente a la vía judicial civil. Si bien esta posibilidad quedará excluida cuando exista responsabilidad penal, hasta tanto no dicten su resolución los tribunales penales. Debe tenerse en cuenta que, de acuerdo con el artículo 57.1 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre (en adelante LGDCU), así como el artículo 2.2 del Real Decreto 231/2008, de 15 de febrero, Reglamento sobre el Sistema Arbitral de Consumo, quedan excluidos de la posibilidad de acudir a esta vía de resolución de conflictos mediante el arbitraje de consumo, precisamente, entre otras causas aquellas en las que exista una intoxicación, lesiones, muerte o haya indicios de delito. En algunos casos y, en aquellas situaciones más graves, la vía penal es la que suele iniciarse primero mediante la presentación de la correspondiente denuncia y acompañando el parte médicohospitalario. No todas las denuncias presentadas por intoxicación alimentarias acaban satisfactoriamente para los perjudicados. A veces y, tras un periodo más o menos largo de investigación judicial de los hechos, puede decidirse por el juez de instrucción el ahivo de la causa por considerar que los hechos no tienen relevancia penal, es decir, que no se adecúan a ninguno de los delitos o faltas que contempla el Código Penal. En estos casos, la única vía que les queda a los consumidores afectados es presentar una demanda civil de reclamación de daños y perjuicios ante el Juzgado de Primera Instancia correspondiente, siempre que el juez penal no haya decidido que los hechos denunciados son inexistentes. Tal y como señala el artículo 143 de la LGDCU, la acción para interponer una demanda civil de reparación de los daños y perjuicios por estos motivos prescribe a los tres (3) años desde la fecha en la que el perjudicado sufrió la intoxicación, siempre que se conozca al responsable del perjuicio. La acción del que hubiese satisfecho la indemnización contra todos los demás responsables del daño, es decir la acción de repetición, prescribirá al año, a contar desde el día del pago de la indemnización. La interrupción de la prescripción se rige por lo establecido en el Código Civil. 41
3 derecho de los consumidores c LAS PRUEBAS Y LA INDEMNIZACIÓN Como probar los hechos a la hora de iniciar una reclamación, es un aspecto muy importante para el éxito de todo procedimiento judicial y se fundamenta en la prueba de los hechos y en la relación de causalidad o nexo de relación entre el daño y el ente causal. El tique o factura que acredita la presencia en el establecimiento y que se ha efectuado la consumición es fundamental, a no ser que se disponga de otra prueba que así lo acredite. Como señala el artículo 139 de la LGDCU, el perjudicado que pretenda obtener la reparación de los daños causados tendrá que probar el defecto, el daño y la relación de causalidad entre ambos. No obstante, el régimen especial de responsabilidad civil, que ampara al consumidor afectado por una intoxicación por alimentos en mal estado supone que al dueño del bar, restaurante o establecimiento le correspondería la carga de la prueba de que el consumidor afectado ha sido el único culpable de que al ofendido ha resultado intoxicado por ese alimento o que no fue el establecimiento el que le suministró el producto que causó esta intoxicación. Es una prueba que por parte del afectado en muchos casos se acredita mediante testigos, que debe ser completada con los correspondientes certificados médicos, y las declaraciones de los médicos forenses que intervienen en la causa. Desde el punto de vista legal, el consumidor afectado tiene derecho a ser indemnizado por los daños y perjuicios demostrando que el daño es debido al consumo de estos productos alimenticios siempre y cuando su daño no sea a consecuencia de su propia y exclusiva culpa. Según señala el artículo 128 de la LGCU, todo perjudicado tiene derecho a ser indemnizado por los daños y perjuicios causados por los bienes adquiridos, en este caso alimentos consumidos, y comprende los daños personales, incluidos la muerte, y los daños materiales, relacionados directamente con el perjuicio ocasionado. El beneficiario de la indemnización tiene derecho a una compensación sobre la cuantía que se establezca de indemnización, caso de retraso en el pago de la misma, durante el tiempo que transcurra desde la declaración judicial de responsabilidad hasta su pago efectivo, calculándose según lo contemplado en la Ley de Enjuiciamiento Civil. d RESPONSABILIDAD DE LOS CAUSANTES DEL DAÑO En los casos de intoxicación por productos alimentarios en mal estado serán responsables los dueños de los restaurantes, bares y establecimientos de hostelería en los que hayan ingerido esos alimentos los perjudicados, o los dueños de los establecimientos de venta donde se hayan adquirido esos productos, si estos han sido comprados por el consumidor para su consumición directa. Esta responsabilidad se basa en la culpa extracontractual contemplada en los artículos 1902 y 1903 del Código Civil y en los artículos 128 y siguientes de la LGDCU. Como establece el artículo 132 de la LGCU, la responsabilidad de los causantes de la ingestión de estos alimentos será solidaria y el que hubiere respondido ante los consumidores perjudicados tendrá derecho a repetir frente a los otros responsables, según su participación ante la causación de los daños. Es decir, que si, por poner un ejemplo, la intoxicación es producida por un alimento que contenga mayonesa en mal estado consumido en un restaurante, el responsable es el propietario del restaurante, pero también puede serlo el fabricante del producto, e incluso el establecimiento de venta que vendió al restaurante ese producto, si este ya fue adquirido por el restaurante en mal estado. Se produce así una cadena de responsabilidades de los diferentes sujetos que han intervenido (restaurante, establecimiento de venta, fabricante ), por lo que el perjudi- 42
4 BD jurídica de acceso libre para suscriptores en Olvidó su clave? cado podrá reclamar solidariamente a todos estos sujetos activos, o reclamar directamente al restaurante, pudiendo este repetir posteriormente contra el suministrador o el fabricante, según su grado de participación en la causación del daño. La responsabilidad civil de los daños causados por productos defectuosos, en este caso alimentos en mal estado, tendrá un límite económico en cuanto a su indemnización, según dispone el artículo 141 de la LGDCU, este límite es: a) Una franquicia de 390,66 euros, por debajo de la cual no se puede reclamar, y b) La responsabilidad por muerte y lesiones personales del afectado tendrá un límite de cuantía de ,96 euros. e LEGISLACIÓN APLICABLE La responsabilidad por los perjuicios ocasionados a los consumidores perjudicados por alimentos en mal estado y la obligación de indemnizar corresponde a los dueños o titulares de los bares, restaurantes, supermeados y demás establecimientos que suministren esos alimentos en mal estado, o a las sociedades que sean titulares de estos establecimientos, llegando la responsabilidad incluso a sus administradores y gestores, siendo una responsabilidad civil extracontractual, aplicándose en esto casos el régimen establecido en los artículos 1902 y 1903 del Código Civil, como ya apuntamos anteriormente. El artículo 1902 del Código Civil dispone que El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado. Añade el artículo 1903 del citado Código Civil que La obligación que impone el artículo anterior es exigible no solo por los actos u omisiones propios, sino por los de aquellas personas de quienes se debe responder. Lo son igualmente los dueños y directores de un establecimiento o empresa respecto de los perjuicios causados por sus dependientes en el servicio de los ramos en los que los tuvieran empleados, o con ocasión de sus funciones. La responsabilidad de que trata este artículo cesará cuando las personas en él mencionadas prueben que emplearon toda la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño. Los alimentos en mal estado se consideran productos defectuosos, por lo que les es de aplicación la Disposición Transitoria 3ª de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (LGDCU), y los artículos 128 y siguientes de dicha ley, sobre la responsabilidad civil por bienes o servicios defectuosos. El citado artículo 128 prescribe que todo perjudicado tiene derecho a ser indemnizado en los términos establecidos en esta ley por los daños y perjuicios causados por los bienes o servicios. La referida Disposición Transitoria 3ª señala que la responsabilidad civil por daños causados por productos defectuosos, en todo caso serán de aplicación al régimen de responsabilidad previsto en el artículo 148 a los productos alimenticios. Si en la producción del daño concurrieran varias personas, responderán solidariamente ante los perjudicados. El que pagara el perjuicio tendrá derecho a repetir de los otros responsables, según su participación en la causación de los daños 43
5 derecho de los consumidores f INTOXICACIONES MASIVAS (BANQUETES DE BODAS) Y RELEVANTES La celebración de banquetes de bodas, que conlleva servir comidas para multitud de personas, por la gran cantidad de invitados que supone, con un menú predeterminado por el restaurante que organiza estos eventos, conlleva que en algunos casos las felices expectativas de los contrayentes se convierten en un enorme disgusto a causa de este evento, pues, aunque en un poentaje mínimo, se dan comidas en mal estado que causan numerosos trastornos médicos de todo tipo a los invitados y a los propios contrayentes. Como ejemplo citamos un hecho acaecido en 1997, que se celebró un banquete de bodas en un complejo turístico de un hotel de Valencia, en el que asistieron más de doscientos invitados para los que se sirvió la correspondiente comida. Durante el banquete, tanto el servicio como las instalaciones y el aspecto general de la comida fue satisfactorio, por lo que los novios no formularon queja alguna contra la empresa contratada. Poco después, una parte de los invitados había sufrido determinados episodios de intoxicación alimenticia, que causaron vómitos, diarreas y dolor abdominal, verificándose que el agente causante era la salmonela. Algunos de los invitados intoxicados formularon la oportuna denuncia por vía penal ante el Juez de Instrucción, abriéndose diligencias previas, en el que por los informes del Ayuntamiento de Valencia y los Servicios de Sanidad y Consumo de Valencia resultó que las intoxicaciones de los invitados se debió a la presencia de salmonelosis. El proceso penal tuvo su curso independiente del procedo civil instado por los novios, si bien algunas de las diligencias practicadas se aportaron al proceso civil instado por estos. Los contrayentes, que no resultaron afectados por la intoxicación alimentaria, formularon demanda civil en reclamación de la cantidad de pesetas, que fue el importe abonado por los demandantes a la entidad hotelera, pretendiendo la resolución del contrato de hostelería celebrado entre ambas partes con la devolución del precio pagado por el banquete de bodas. El fundamento de esta reclamación consistía en que los demandantes entendían que los demandados habían incumplido sus obligaciones al servir los alimentos en mal estado y que ello determinó la intoxicación alimentaria de algunos invitados. La reclamación se formuló, además, contra la entidad aseguradora de la empresa que sirvió la comida. La normativa que entendieron de aplicación al caso concreto era lo establecido en el Código Civil (obligaciones y contratos y responsabilidad civil), así como la más especial Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Un caso reciente, ocurrido el día 7 de mayo de 2014, ha sido la intoxicación masiva por salmonelosis que ha afectado a 117 alumnos en el Colegio Público Virgen del Milagro de Rafelbunyol (Valencia), con un cuadro de vómitos, fiebre y diarrea, por las comidas ingeridas en el comedor del colegio. En el año 2003 la Audiencia Provincial de Baelona condenó a la cervecera Damm al pago de una indemnización de euros a la familia de un hombre de 50 años que falleció en Baelona en el año 1998 tras beber una botella de cerveza que, según la sentencia, era defectuosa porque contenía restos de un agente tóxico empleado en el lavado de envases retornables. 44
6 BD jurídica de acceso libre para suscriptores en Olvidó su clave? g MEDIDAS SANITARIAS DE LOS ESTABLECIMIENTOS Cuando se entra en un establecimiento donde se consuman alimentos hay que tratar de que estos cumplan todas las medidas sanitarias contempladas en la legislación sanitaria y que por los menos tengan un aspecto externo saludable y una sensación de limpieza, para que los alimentos que se consuman tengan las condiciones higiénicas y sanitarias adecuadas. Los requisitos que los bares y restaurantes deben cumplir en materia de sanidad en relación con los alimentos son los siguientes: - Los útiles de trabajo en contacto con los alimentos deben ser resistentes a la corrosión y fáciles de limpiar y desinfectar. - Dispondrán de equipos frigoríficos que garanticen el adecuado enfriamiento de los alimentos en las temperaturas reguladas legalmente. - Las zonas de manipulación de comidas preparadas (cocinas) dispondrán, cuando sea necesario, de lavamanos de accionamiento no manual. - Para la limpieza de los locales, instalaciones, equipos y recipientes en contacto con los alimentos, aplicará un programa de limpieza y desinfección; además aplicaran un programa de desinsectación y desratización. Todo ello de acuerdo con la legislación vigente. - Los contenedores de distribución de comidas preparadas, las vajillas y cubiertos serán higienizados con métodos mecánicos, mediante un sistema que asegure su correcta limpieza y desinfección. - Cumplimentarán la normativa relativa a envasado, etiquetado y medidas de autocontrol de calidad de los alimentos h SENTENCIAS SOBRE LA MATERIA En relación al tema que nos ocupa, y como ya se ha dicho anteriormente, muchas reclamaciones contra los responsables de estas intoxicaciones se realizan por la vía penal encontrando su resaimiento a través de la responsabilidad civil subsidiaria, aunque también existe un considerable número de sentencias civiles al respecto, dictadas sobre todo por las Audiencias Provinciales, de las que destacamos las siguientes: de Asturias, Sala Civil, de 4 de febrero de 1992 (AC 1992, 258), sobre intoxicación producida por la ingestión de pastel en mal estado durante un banquete de bodas celebrado en un hotel perteneciente a la sociedad demandada. Se dispusieron diferentes cuantías indemnizatorias según los trastornos sufridos: pesetas, pesetas y un millón de pesetas. Se establecieron criterios culpabilísticos de responsabilidad. del Toledo, Sala Civil, de 20 de abril de 1998 (AC 1998, 4749), sobre una reclamación de 1,5 millones de pesetas por ingestión de alimentos en mal estado servidos en un banquete. Se desestimó la demanda al no probarse la relación causal en relación con el artículo 1902 del Código Civil. de Madrid, Sala Civil, de 13 de enero de 1999 (AC 1999, 7021), sobre intoxicación por salmonelosis en centro escolar debido a unas natillas allí preparadas. Se condena al establecimiento por el Juzgado de Primera Instancia, confirmada por la Audiencia Provincial, a una indemnización de pesetas, decretándose su responsabilidad en base a los artículos 1902 y 1903 del Código Civil. Sentencia del Tribunal Supremo, Sala 1ª, de 14 de abril de 1999 (RAJ 1999, 2822). Fallecimiento de un disminuido psíquico debido a intoxicación por salmonela procedente de la mayonesa elaborada en el centro donde estaba internado, la Asociación Protectora de Minusválidos Psíquicos de Ciudad Real. Se reclamaban 8 millones de 45
7 derecho de los consumidores pesetas por el padre del fallecido. El Juzgado de Primera Instancia condenó al centro y la Audiencia Provincial de Ciudad Real revocó la sentencia por considerar la muerte del interno como un mero accidente imprevisible ; el Tribunal Supremo revocó la sentencia y confirmó la del Juzgado de Primera Instancia condenando al centro al pago al padre de la indemnización solicitada. Se apreció el nexo causal mediante presunciones. de Burgos, Sala Civil, de 17 de junio de 1999 (AC 1999, 5579), sobre intoxicación alimentaria por la ingestión de merluza rellena en la cafetería del Hospital General Yagüe, en la que se decreta la responsabilidad de todos los demandados, por responsabilidad extracontractual, en base a los artículos 1902 y 1903 del Código Civil. de Palencia, Sala Civil, de 31 de diciembre de 1999 (AC 1999, 2453), en relación con una reclamación de 40 millones de pesetas interpuesta contra el Centro Comeial Pryca por la muerte del marido de la actora a consecuencia de intoxicación por ostras en mal estado adquiridas a la demandada. El Juzgado de Primera Instancia concedió una indemnización de 15 millones de pesetas y la Audiencia la elevó a 30 millones, en aplicación la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. de Córdoba, Sección 2ª, de 10 de abril de 2000 (Recurso nº 96/2000), sobre intoxicación por consumo en un bar de Córdoba de bocadillos de tortilla de patatas con mayonesa que contenía salmonelosis. El Juez de instancia condenó al dueño del establecimiento a la cantidad de pesetas para cada uno de los intoxicados, confirmándose por la Audiencia. Se probó la relación de causalidad entre la ingesta de los bocadillos y la intoxicación, ya que las personas que acompañaban a los afectados que no tomaron el bocadillo no resultaron afectados. de Jaén, Sala Civil, de 14 de marzo de 2001 (nº 137/2001). Las croquetas servidas en la comida produjeron la intoxicación alimentaria, condenándose al establecimiento. de León, Sección 3ª, de 17 de octubre de Los 170 comensales que asistieron al banquee de boda sufrieron una intoxicación alimentaria que les ocasionó molestias gastrointestinales. Resolución del contrato con el restaurante en base a lo establecido en el artículo 1124 del Código Civil por incumplimiento del contrato. de Córdoba, Sala Civil, de 9 de octubre de 2003 (nº 240/2003), sobre intoxicación por salmonela, se condena al Hotel y a la aseguradora Mapfre a abonar a los actores perjudicados la cantidad de euros. de Madrid, Sección 14ª, de 20 de octubre de Se condena a una Agencia de Viajes por intoxicación en una cena organizada con afección gastrointestinal a un matrimonio que inició la demanda. En materia de reclamaciones penales, el caso más significativo es el llamado caso de la colza, reflejado en las Sentencias de la Sala 2ª del Tribunal Supremo de 23 de abril de 1992 (RAJ 1992, 6783) y de 26 de septiembre de 1997 (RAJ 1997, 6366), sobre el aceite desnaturalizado de uso industrial que fue comeializado para el uso humano. Se desestima el recurso de casación por quebrantamiento de forma presentado por los condenados por delito contra la salud pública con resultado de muerte, por dolo eventual e imprudencia temeraria, y también por estafa, decretándose la responsabilidad civil de los condenados. Este aceite fue comeializado para el uso humano y produjo 330 fallecimientos y numerosos afectados de por vida, declarándose probado que en el año 1981 fue descubierto un brote epidémico provocado por el consumo de este aceite, en Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Orense y Cantabria. 46