Source: https://es.scribd.com/document/166907402/WWW-ANALISIS-DEL-PROYECTO-DEL-CODIGO-DE-ETICA-DEL-ABOGADO
Timestamp: 2017-10-19 09:08:51
Document Index: 218536974

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'Artículo 15', 'Artículo 16', 'Artículo 17', 'artículo 24', 'Artículo 18', 'Artículo 19', 'Artículo 21', 'Artículo 22', 'Artículo 23', 'Artículo 24', 'Artículo 26', 'Artículo 27', 'Artículo 28', 'Artículo 29', 'Artículo 30', 'Artículo 31', 'Artículo 32', 'Artículo 33', 'Artículo 34', 'Artículo 35', 'Artículo 36', 'Artículo 37', 'Artículo 38', 'Artículo 39', 'Artículo 40', 'Artículo 41', 'Artículo 42', 'Artículo 43', 'Artículo 44', 'Artículo 45', 'Artículo 46', 'Artículo 47', 'Artículo 49', 'Artículo 50', 'Artículo 51', 'Artículo 52', 'Artículo 53', 'Artículo 54', 'Artículo 55', 'Artículo 56', 'Artículo 57', 'Artículo 58', 'artículo 22', 'Artículo 59', 'Artículo 60', 'Artículo 61']

Análisis comentado del:
1.-Ayala Tandazo, José Eduardo 2.-Bances Alón, Luis Antonio 3.-Cabrera huertas, César augusto 4.-Otero Rentería, Darwin 5.-Silupú Castillo, Rufino 6.-Yarleque Saldaña Grecia PROYECTO DEL
Proyecto de Código de Ética y Responsabilidad del Profesional en Derecho Versión 30 de abril 2008
Presentación………………………………………………………………………………….……………………….……… 3
II. PRINCIPIOS GENERALES………………………………………………………………………………………....... 7 1. Misión del abogado y la abogada…..…………………………………………………………………..….... 7 2. Deberes y prohibiciones generales………………………………………………………………………...… 7 III. LA RELACIÓN CON EL CLIENTE…………………………………………………………………………......…. 8 1. Reglas generales……………………………………………………………………………………………….….….. 8 2. Libertad de patrocinio……………………………………………..…………………………………….…........ 9 3. Renuncia del patrocinio………………………………………………………………………………………….… 9 4. Deberes con el cliente……………………………………………………………………………………..…….. 10 4.1 Competencia y diligencia profesional……………………………………….……………………….....10 4.2 Secreto profesional…………………………………………………………………………………………....…11 4.3 Información al cliente………………………………………………………………………………………….…11 4.4 Lealtad: conflicto de interés…………………………………………………………………………….….. 12 4.5 Cuidado en el manejo de bienes del cliente………………………………………………….…... 14 5. Honorarios profesionales………………………………………………………… ……………………...….. 15 IV. Relaciones con las autoridades…………………………………………………….……………...……… 15 1. Deberes generales…………………………………………………………………………………………...…… 15 2. Patrocinio debido…………………………………………………………………………………………………. 16 V. Las relaciones con otros colegas y con terceros. ………………………………………..……..… 17
1. Publicidad y competencia………………………………………………………………………………..…… 17 2. Colegas, la contraparte y terceros…………………………………………….……………………..…… 18 VI. Responsabilidad del abogado. ……………………………………………………………….………...… 19 1. Reglas generales……………………………………………………………………………………………..….…. 19 2. Sociedades profesionales………………………………………………………………………………...…… 19 3. Responsabilidad del abogado con los practicantes y colegas jóvenes……………….… 20 4. Responsabilidad social del abogado y pro bono…………………………………………….….…. 21 VII. Proceso disciplinario……………………………………………………………………...................….. 21 1. Órganos disciplinarios……………………………………………………………………………..…....……… 21 2. Procedimiento………………………………………………………………………………………………………. 23 3. Sanciones y efectos……………………………………………………………………………….…………..…. 25 Equipo de Trabajo de la revisión del Código.…………………………….………………………..…….26 1. Abogados participantes……………………………………………………………………………..…….……26 2. Expertos internacionales………………………………………………………………………..……….…... 27 2. Secretaría: Grupo de Estudio……………………………………………………………………………….…27
Presentación La relación entre ética, responsabilidad social y abogados ha generado mucha preocupación a nivel nacional. Tanto desde el ámbito académico como a nivel de la percepción ciudadana, el abogado ha sido caracterizado como un profesional que por lo general no cumple con estándares éticos mínimos y que suele ejercer su profesión sin asumir debidamente la responsabilidad inherente a la misma. Una encuesta de Apoyo Opinión y Mercado, publicada en el diario El Comercio en el 2006, revela esta realidad. Las personas confían más en la palabra de bomberos, médicos, ingenieros, profesores, empresarios, periodistas, la gente en general y policías antes que en la palabra de un abogado. Según nuestra investigación los promotores de este Proyecto del código de ética, como son los integrantes de La Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica no ha estado al margen de la preocupación por la ética y responsabilidad profesional en la abogacía. Por ello, entre otras acciones, ha buscado siempre fomentar el debate e incentivar el surgimiento de espacios en los que se busca reflexionar de modo crítico sobre estas materias. Es en ese contexto en el que, a mediados del 2004, se formó un Grupo de Estudio sobre temas de Ética y Responsabilidad Profesional del Abogado (el Grupo de Estudio), conformado por destacados estudiantes interesados en el desarrollo de la ética profesional. Desde entonces, he tenido el privilegio de reunirme semanalmente con este destacado grupo de jóvenes para profundizar en el estudio de la ética profesional del abogado en nuestro país. Luego de sistematizar la legislación, jurisprudencia y doctrina extranjeras, en el seno del Grupo de Estudio se llegó a la conclusión de que una de las grandes diferencias entre los sistemas disciplinarios más avanzados y el nuestro estaba dada por el carácter aspiracional y desactualizado de las normas de nuestro Código de Ética
frente a regímenes más enfocados en establecer reglas concretas, modernas y por ende exigibles a los abogados. Así, en vez de limitarse a exhortar e invocar principios generales de buena conducta, la normativa en sistemas más desarrollados tiene un efecto de docencia en tanto explican y exponen el tipo de conducta esperada del abogado en rubros específicos de su relación con el cliente, la autoridad, la contraparte y la sociedad. Tomando en cuenta esta realidad, el Grupo de Estudio coincidió en que el problema de la ética y la falta de responsabilidad social tiene diversas causas en nuestro medio, entre otras: i) aspectos culturales vinculados con la educación, ii) falta de un diseño normativo moderno y consensuado entre los operadores jurídicos que genere institucionalidad; y, iii) bajo nivel de conocimiento por parte de los operadores de las reglas y mecanismos necesarios para abordar problemas éticos y desarrollar prácticas de responsabilidad social. Teniendo en cuenta esta diversidad de causas y convencidos de la bondad de adoptar un régimen de responsabilidad profesional, el Grupo de Estudio acordó centrar sus esfuerzos en la realización de un Código de Responsabilidad Profesional del Abogado. Ello en razón de que, a través de una normativa moderna, no sólo se busca atacar la segunda causa mencionada sino también pretendió ayudar a mejorar, a través de su creación consensuada y su aplicación guiada, el conocimiento por los operadores jurídicos de las reglas y mecanismos que dicha normativa contiene. A su vez, una nueva normativa, acorde con los tiempos actuales, puede facilitar y enriquecer la enseñanza de estas materias. En octubre de 2006 el Grupo de Estudio acordó presentar a la Facultad de Derecho una iniciativa marco para la creación de un Código de Ética del Abogado, con la finalidad de que, una vez elaborado, fuera presentando por la Universidad Católica al país de modo que los colegios de abogados a nivel nacional pudieran hacerlo
suyo. No se trató, en consecuencia, de una iniciativa netamente académica sino de un trabajo que desde el inicio buscó tener consecuencias prácticas positivas a nivel nacional. Para ello se desarrolló un proyecto con la participación de seis asociaciones de estudiantes de Derecho, quienes entusiastamente asumieron el reto de sacar adelante esta iniciativa. Ellas son: Círculo de Derecho Administrativo, Derecho virtual, Foro Académico, Ius etveritas, Ius inter gentes y Themis. Sobre esa base de la colaboración entre el Grupo de Estudio y distintos catedráticos de la Facultad de Derecho, inició el trabajo a trabajo en la revisión del articulado del Código. El primer paso fue la elaboración del Borrador del Anteproyecto Código de Ética del Abogado (el Borrador del Anteproyecto). La finalidad era contar con un primer documento sobre la base del cual se pudiera luego trabajar con los abogados de los principales estudios y gerencias legales del país. Dicho borrador fue realizado teniendo en cuenta: i) la normativa comparada de países como Estados Unidos, Puerto Rico, España, Argentina, entre otros, ii) la realidad de la práctica profesional y la casuística a la que se tuvo acceso a través de la jurisprudencia; y, iii) la experiencia en el dictado del curso de ética en la Facultad de Derecho. El trabajo fue arduo dado que la normativa actual se encuentra desfasada y, en esa medida, no sirvió como punto de inicio. Luego de algunos meses de trabajo, en Mayo del 2007, el Borrador del Anteproyecto de Código fue concluido. Como era previsible su texto difería ampliamente del Código de Ética de los Colegios de Abogados del Perú. Con el borrador se dio paso a la segunda fase del trabajo, cuya finalidad fue trabajar directamente con catedráticos de la Facultad de Derecho que fuesen socios de los principales estudios de abogados del país, de modo que el código fuera una herramienta útil y consensuada. Se formaron, entonces, 18 grupos de trabajo
conformados por los principales socios de los estudios en cuestión. A cada uno le fue asignado un tema del borrador (secreto profesional, conflicto de intereses, responsabilidad profesional, entre otros) y un secretario técnico, miembro del Grupo de Estudio, que asistiría en las materias en que fuera requerido. Luego de medio año de constante trabajo y más de veinte reuniones entre cuarenta abogados, los diferentes grupos hicieron llegar sus comentarios y propuestas de articulado. Dichos comentarios fueron analizados, sistematizados, estructurados e incorporados por el Grupo de Estudio al Borrador del Código. El documento resultante de dicho contraste fue el Anteproyecto del Código de Responsabilidad Profesional del Abogado (el Anteproyecto del Código), de noviembre de 2007. La tercera fase fue la revisión del Anteproyecto del Código por parte de las gerencias legales de las principales empresas del país. Con tal finalidad, se crearon subcomisiones temáticas lideradas por abogados de estudios, quienes fueron los 4 responsables de organizar desayunos de trabajo con las referidas gerencias a fin de que estas hicieran sus comentarios y sugerencias. Los desayunos tuvieron lugar durante los primeros meses del 2008. Concluyeron a fines del mes de abril de ese año. Los comentarios fueron integrados y sistematizados por el Grupo de Estudio, dando origen al presente Proyecto de Código de Responsabilidad del Profesional del Derecho (el Proyecto de Código) fechado abril del 2008. El proyecto se presentó en una reunión de trabajo co-organizada por la Facultad de Derecho y el Vance Center del Colegio de Abogados de la Ciudad de Nueva York el 9 de junio del 2008. El objetivo de esa presentación fue debatir los alcances y especialmente la manera de implementar al interior de los estudios y las organizaciones profesionales los estándares de ética profesional. El aporte de los estudios de abogados y de las gerencias legales ha sido invalorable y ha constituido una experiencia sin antecedentes en la que los más reconocidos
abogados de nuestro medio han trabajado en conjunto a fin de mejorar los estándares de ética y las prácticas de responsabilidad profesional en el país. Posteriormente vendría ya el último Código de ética del Abogado en el año 2012. Esperando que esta investigación y análisis contribuya a nuestra formación, presentamos este trabajo. Los Autores 2013
II. PRINCIPIOS GENERALES 1. MISIÓN DEL ABOGADO Y LA ABOGADA Artículo 1º. Misión de la profesión. La abogacía tiene por fin la defensa de los derechos de las personas y la consolidación del Estado de Derecho, la justicia y el orden social. La probidad e integridad de la conducta del abogado, cualquiera fuere el ámbito en el que se desempeñe, es esencial para el adecuado funcionamiento del sistema de justicia, la vigencia del Estado de Derecho y la vida en sociedad.
Este artículo es de suma importancia, ya que determina hacia a donde apunta la Abogacía, haciendo mención a la defensa de los derechos de las personas, lo cual es también la base fundamental y el sustento de quienes estudiamos Derecho, considerando el Estado de Derecho, la Justicia y orden social, siendo este de mucha importancia en una sociedad, estableciendo la existencia de una buena parte de los actos individuales y grupales están coordinados y regulados con fines sociales. Para que esa coordinación y regulación de conductas se produzca, generalmente es necesario establecer diferenciaciones jerárquicas entre los integrantes de la sociedad, vale decir, establecer relaciones políticas, de mando y obediencia, que revelen el orden imperante. Finalmente se establece la probidad, entendiéndola como la rectitud y moralidad del Abogado, que tiene que ajustarse a la conducta humana, y en lo público, la que debe observarse en el ejercicio de funciones públicas.
2. DEBERES Y PROHIBICIONES GENERALES Artículo 2. Respeto del Estado de Derecho. El abogado es parte esencial de la defensa del orden democrático a través de su participación en el sistema jurídico del país. Por ello, debe respetar la función de la autoridad y ejercer el Derecho, cualquiera fuere el ámbito en que se desempeñe, con sujeción a los principios de lealtad, probidad, veracidad, honradez y buena fe. El análisis crítico de las decisiones de la autoridad es un medio válido para defender los intereses del cliente y el Estado de Derecho.
Como grupo, planteamos la interpretación, desde la toma de conciencia del abogado de asumir que es parte del Estado de derecho, conformado por dos componentes: el Estado (como forma de organización política) y el derecho (como conjunto de las normas que rigen el funcionamiento de una sociedad). En estos casos, por lo tanto, el poder del Estado se encuentra limitado por el derecho. También se especifica el respeto a la autoridad como principio básico, ejerciendo el estado de Derecho, indicando el contexto donde se desenvuelva. Sin dejar de los principios señalados en el artículo, ello fortalecerá la actitud del abogado, sobre todo la buena fe que es muy importante en un defensor de los derechos. Finalmente debe ser crítico de las decisiones de la autoridad, siendo un método válido para defenderlos intereses del cliente y el Estado del Derecho.
Artículo 3. Obediencia de la ley. El abogado debe obedecer la ley, no debe inducir a otros a que la infrinjan, ni aconsejar actos ilegales. Debe promover la confianza del público en que la justicia puede alcanzarse con el cumplimiento de las reglas del Estado de Derecho.
Es fundamental que el Abogado obedezca la ley, que no trate de vulnerarla o evadirla, mucho menos persuadir par que otro la infrinjan, eso es muy importante en el respeto al principio de Legalidad. Debe promover la confianza de las personas que lo frecuentan. Debe promover la confianza de la ciudadanía en que la justicia puede alcanzarse con el cumplimiento de las reglas del Estado Constitucional de Derecho.
Artículo 4. Probidad e integridad. El abogado debe inspirar con sus actuaciones, la confianza y el respeto de la ciudadanía por la profesión legal. Debe abstenerse de toda conducta o apariencia indebida que puedan desprestigiar la profesión.
El Abogado debe inspirar con sus actuaciones la confianza, entendiéndola como la seguridad o esperanza firme que alguien tiene de otro individuo o de algo. “Tengo la confianza necesaria para ganar el juicio con mi abogado”. Confianza se refiere, por otra parte, a la familiaridad en el trato y el respeto de la ciudadanía por la profesión de Abogado. Debe actuar con integridad y abstenerse de toda conducta que pueda afectar esa confianza.
Artículo 5. Puntualidad. La puntualidad en el ejercicio de sus actividades profesionales es un deber del abogado.
El Abogado debe respeto a las personas. La puntualidad del Abogado en el ejercicio de sus actividades profesionales es una manifestación de dicho valor. Ya que muchas veces pierde respeto por este valor incumplido en sus audiencias o citas con los clientes.
Artículo 6. Prohibiciones generales. El abogado está prohibido de actuar o intentar actuar de manera contraria a los deberes establecidos en el presente Código. No deberá utilizar a terceros para eludir el cumplimiento de dichas obligaciones.
El Abogado debe actuar en todo momento conforme a lo establecido por este Código. No debe utilizar a Terceros para eludir el cumplimiento de dichas obligaciones. Muchas veces se ha visto que recurren algunos abogados a situaciones por debajo de la mesa para lograr sus objetivos, lo cual debe desterrarse.
Artículo 7. Alcance de estos principios generales. Los abogados, cualquiera sea el ámbito o función que desempeñen, están comprendidos en lo establecido en estos principios generales.
El Abogado, cualquiera sea el ámbito de su ejercicio profesional, está comprendido en lo establecido en este Código. Las referencias que este Proyecto del Código hace a los Abogados se extienden por igual a las Organizaciones Profesionales, aunque ninguna referencia específica sea hecha respecto de estas últimas, a menos que expresamente se señale lo contrario o que la regla por su naturaleza resulte aplicable sólo a los Abogados como personas naturales.
III. LA RELACIÓN CON EL CLIENTE 1. REGLAS GENERALES Artículo 8º. Deberes del abogado. El abogado presta servicios profesionales a su cliente. Al hacerlo, debe actuar con competencia y diligencia y está obligado a cumplir con los deberes de información, confidencialidad, lealtad, celo en el patrocinio, cuidadoso manejo de los bienes del cliente y demás deberes establecidos en la normativa vigente y en el presente Código.
El Abogado presta servicios profesionales a su Cliente. Al hacerlo, debe actuar con competencia es decir entregando todos sus conocimientos al trabajo que realizará y diligencia y está obligado a cumplir con los deberes de información, es decir no mentir o guardar esta hacia el cliente, confidencialidad situación que es muy importante, lealtad, celo en el Patrocinio, cuidadoso manejo de los bienes del Cliente y demás deberes establecidos en la normativa vigente y en este Código.
Artículo 9. Confianza recíproca. La relación abogado-cliente debe basarse en la confianza recíproca. Su constitución otorga legitimidad al cliente para exigir el cumplimiento de los deberes estipulados en el presente Código. Es recomendable que el abogado mantenga un registro actualizado de clientes, para efectos de poder cumplir a cabalidad con lo regulado en el presente Código.
Es fundamental La relación Abogado y Cliente debe basarse en la confianza recíproca, ya que establece un trabajo honesto de principio a fin. Su constitución otorga legitimidad al Cliente para exigir el cumplimiento de los deberes estipulados en este Código. Su organización administrativa es fundamental, ya que le permite establecer un mejor trabajo de
cumplimiento de este código.
Artículo 10. Voluntad del cliente. El abogado debe actuar atendiendo estrictamente a las instrucciones del cliente; no actuará en un asunto sino por voluntad expresa del cliente y de acuerdo con el encargo encomendado. El abogado no debe contrariar la voluntad del cliente, aun cuando crea que ello sería lo más adecuado para la defensa del interés del cliente. En el supuesto que la voluntad del cliente pudiese perjudicar su propio interés, el abogado deberá explicarle oportunamente las implicancias de lo que desea lograr; no obstante, deberá respetar la decisión de su cliente respecto a los objetivos de la representación y los medios a utilizar para lograrlos. Cuando la capacidad del cliente para tomar decisiones razonadas sobre su propio interés esté afectada por minoría de edad, condición mental o cualquier otra razón, el abogado deberá consultar con individuos o entidades que tienen la capacidad de tomar decisiones para proteger el interés del cliente. El abogado debe adoptar las medidas que estime pertinentes si considera que la persona responsable está tomando decisiones que afectan el interés del cliente.
La relación Abogado-Cliente se establece cuando el Cliente Potencial manifiesta al Abogado su intención sería de que este le proporcione servicios profesionales, y el Abogado consiente expresa o tácitamente en prestarlos. Entendemos que siempre debe estar pendiente en proteger el interés del cliente, de lo contrario estaría violando esta artículo y sobretodo faltando a su ética profesional. Finalmente creemos que el abogado al salvaguardar los intereses de su cliente, debe tomar decisiones que estime importantes en función a esta protección. El Abogado no actuará en un asunto sino por voluntad expresa de su Cliente, de acuerdo con el encargo encomendado y atendiendo estrictamente a sus instrucciones dentro de lo establecido por ley y este Código. El Abogado no debe contrariar la voluntad del Cliente aun cuando crea que ello sería lo más adecuado para la defensa del interés de este, salvo que la voluntad del Cliente importe realizar actos contrarios a este Código. En el supuesto que la voluntad del Cliente pudiese perjudicar su propio interés, el Abogado deberá explicarle oportunamente las implicancias de lo que desea lograr; no obstante, deberá respetar la decisión de su Cliente respecto a los objetivos de la representación y los medios a utilizar para lograrlos en el marco de lo establecido por ley y este Código. Lo anterior no exonera al Abogado de su obligación de agotar todos los medios destinados a la satisfacción del interés de su Cliente.
Artículo 11. Alcance del encargo. Al inicio de la relación profesional, el abogado debe explicarle al cliente con claridad, suficiencia e idoneidad los alcances e implicancias de la relación profesional. Es recomendable que el abogado establezca por escrito al inicio de la relación el alcance del encargo. En el supuesto que el abogado negocie cláusulas que le permitan ceder unilateralmente su posición contractual debe explicar previamente el alcance de dichas cláusulas al cliente y obtener su consentimiento informado.
Estamos de acuerdo que al empezar la Relación Profesional, el Abogado debe explicarle al Cliente con claridad y sobretodo mucha sinceridad, suficiencia e idoneidad los alcances e implicancias de la Relación Profesional, cada una de las fortalezas y debilidades que se puedan presentar, eso es importante en la toma de confianza recíproca. Es recomendable que establezca por escrito al inicio de la relación el alcance del encargo. En el supuesto que el Abogado negocie cláusulas que le permitan ceder unilateralmente su posición contractual debe explicar previamente el alcance de dichas cláusulas al Cliente y obtener su Consentimiento Informado, previo y por escrito, e informar inmediatamente al Cliente una vez efectuada la cesión.
Artículo 12. La persona jurídica como cliente. El abogado de una persona jurídica, pública o privada, patrocina los intereses de ésta y no los de sus directores, gerentes, empleados, accionistas u otras autoridades o miembros de la organización. El abogado de una persona jurídica que conozca de actuaciones ilegales dentro de la organización deberá recurrir al órgano competente de la misma para que se adopten las medidas correctivas necesarias, sin perjuicio de las excepciones al secreto profesional. El abogado de una persona jurídica también puede patrocinar el interés de los miembros de la organización en asuntos donde no exista conflicto con los intereses
de la organización, y en tanto que no se pueda ver afectado el cumplimiento de sus deberes respecto de aquélla.
Consideramos que un buen Abogado de una persona jurídica, pública o privada, patrocina los intereses de esta y no los de sus directores, gerentes, empleados, accionistas u otras autoridades o miembros de la organización. El Abogado puede también patrocinar el interés de los miembros de la organización, que patrocina, en asuntos donde no exista conflicto con los intereses de la organización, lo cual le dará mucho respeto, y en tanto no afecte el cumplimiento de sus deberes respecto de aquélla. Quedando bien clarificado su campo de acción dentro de la ética.
Artículo 13. Contrato a favor de tercero. El abogado que patrocina a un cliente en un asunto en el que un tercero es quien contrata o paga por sus servicios, podrá con consentimiento del cliente, mantener informado al tercero respecto del desarrollo del patrocinio.
El Abogado que patrocina a un Cliente en un asunto en el que un Tercero es quien contrata o paga por sus servicios, podrá con Consentimiento Informado, previo y por escrito del Cliente, mantener informado al Tercero respecto del desarrollo del Patrocinio. Considerando que mientras se le informe al tercero y no se utilice argucias para timarlo o simplemente perjudicándolo económicamente.
2. LIBERTAD DE PATROCINIO Artículo 14. Libertad de patrocinio. El abogado debe examinar con seriedad y sumo cuidado los asuntos que se le proponen antes de aceptarlos. Tiene el derecho de aceptar o rechazar un patrocinio, sin tener que justificar su decisión. En el supuesto que el abogado esté inmerso en una relación de dependencia, deberá justificar debidamente su decisión de rechazar un patrocinio. El abogado puede aceptar todo tipo de causas penales, incluso si conoce de la culpabilidad del acusado, debiendo en todo momento emplear todos los medios lícitos para garantizar el debido proceso del acusado.
El Abogado debe examinar con diligencia el Patrocinio que le proponen antes de aceptarlo. Tiene el derecho de aceptar o rechazar un Patrocinio, sin tener que justificar su decisión. En el supuesto que el Abogado esté inmerso en una relación de dependencia, sea esta laboral, funcional o de otra índole, el rechazo a dicho Patrocinio requerirá de una decisión fundamentada. El Abogado puede aceptar patrocinar todo tipo de causas incluso si conoce de la responsabilidad o culpabilidad del Cliente, debiendo emplear todos los medios lícitos que garanticen el debido Proceso y el reconocimiento de sus derechos dentro del marco jurídico aplicable.
Artículo 15. Limitaciones del patrocinio. El abogado debe abstenerse de aceptar patrocinar en aquellas causas en donde haya estado en capacidad de conocer que: (i) (ii) (iii) no podrá patrocinar al cliente adecuadamente. el fin o los medios son ilegales. exista conflicto de intereses.
El Abogado debe abstenerse de patrocinar aquellas causas en las que tenga conocimiento o indicios razonables para concluir que: a. No podrá patrocinar al Cliente adecuadamente. b. El fin o los medios propuestos para el Patrocinio son ilegales. c. Existe un Conflicto de Intereses con el Cliente, salvo que, tratándose de conflictos dispensables, cuente con el Consentimiento Informado expreso y por escrito de los Clientes involucrados.
Artículo 16. Independencia del abogado. El asumir el patrocinio de un cliente no constituye un aval o adhesión por parte del abogado de las ideas políticas, económicas, sociales o morales del cliente.
El asumir el Patrocinio de un Cliente no constituye un aval o una adhesión, total o parcial, por parte del Abogado de las ideas políticas, económicas o sociales, o de la conducta del Cliente.
3. RENUNCIA DEL PATROCINIO Artículo 17. Principios generales. El patrocinio concluye a solicitud del cliente, por mutuo acuerdo o por renuncia del abogado, siempre que en este último caso exista causa justificada sobreviniente y cuidando que no se perjudique sustancialmente el interés del cliente.
El Patrocinio concluye: a. A solicitud del Cliente, b. Por la causal de resolución establecida en el contrato de Patrocinio, c. Por acuerdo posterior, d. Por muerte o incapacidad del Abogado, o e. Por renuncia del Abogado, siempre que explique debidamente al Cliente el motivo de su decisión, tome todas las medidas necesarias para proteger al Cliente y cuide de no ocasionarle mayores perjuicios, además de cumplir con lo establecido en el artículo 24. La infracción a esta obligación constituye falta grave del Abogado.
Artículo 18. Renuncia obligatoria. El abogado debe renunciar al patrocinio cuando: (i) descubra que el fin o los medios son ilegales, particularmente si toma
conocimiento que el cliente usó de manera directa o indirecta medios indebidos de contenido económico respecto de la autoridad, la contraparte o terceros. (ii) (iii) exista un conflicto de intereses. lo solicite el cliente.
en el marco de un proceso judicial, el magistrado ordene la renuncia del
El Abogado debe renunciar al Patrocinio cuando: a. Descubra o tenga indicios razonables de que el fin o los medios propuestos para el Patrocinio por el Cliente son ilegales, particularmente si toma conocimiento que durante el Patrocinio el Cliente usó de manera directa o indirecta medios indebidos de contenido económico u otro tipo de beneficios respecto de la Autoridad, la contraparte o Terceros. b. Exista un Conflicto de Intereses, salvo que cuente con el
Consentimiento Informado expreso y por escrito del Cliente afectado en caso de conflictos dispensables. c. En el marco de un Proceso, la Autoridad ordene la renuncia del Abogado de oficio.
Artículo 19. Renuncia facultativa. El abogado puede renunciar al patrocinio cuando: (i) existan discrepancias con el cliente respecto de cómo llevar a cabo el
patrocinio. (ii) el cliente sea negligente, no colabore con el patrocinio o incumpla sus
obligaciones con el abogado. (iii) medie engaño u ocultamiento del cliente sobre hechos o información
relevante para el patrocinio.
el cliente persista reiteradamente en actos indebidos o actuaciones
indecorosas respecto de la autoridad, la contraparte o terceros (v) (vi) no hubiese sido compensado oportunamente por sus servicios. no pueda representar al cliente adecuadamente.
Es recomendable que el Abogado renuncie al Patrocinio, cuando: a. Existan discrepancias irreconciliables con el Cliente respecto de cómo llevar a cabo el Patrocinio. b. El Cliente tenga una conducta que ponga en riesgo o dificulte un adecuado Patrocinio. c. Medie engaño u ocultamiento del Cliente sobre hechos o información relevante para el Patrocinio. d. El Cliente realice actos indebidos o actuaciones indecorosas respecto de la Autoridad, la contraparte o Terceros. e. El Cliente incumpla sus obligaciones con el Abogado, incluyendo la no compensación oportuna por sus servicios.
sustancialmente el interés del Cliente. Deberá comunicar su intención de renunciar con la debida antelación; facilitando la intervención de otro Abogado; y tomando las medidas necesarias para facilitar dicha transición y evitar la indefensión del Cliente. El Abogado renunciante tiene la obligación de devolver los documentos vinculados con el Patrocinio, así como el dinero adelantado por honorarios que correspondan a servicios no prestados y gastos no incurridos, según lo pactado.
Artículo 21. Despido. El cliente tiene el derecho de solicitar la conclusión del encargo, sin tener que expresar los motivos de su decisión. En el supuesto que el abogado negocie cláusulas contractuales que tornen gravoso el ejercicio de este derecho por parte del cliente, debe precisar su alcance con claridad y cerciorarse de que cuenta con el consentimiento informado previo del cliente respecto de las mismas.
El Cliente tiene derecho en cualquier momento a solicitar la conclusión del encargo, sin tener que expresar los motivos de su decisión. El Abogado tendrá derecho a que se le paguen todos los conceptos acordados hasta la fecha de la conclusión del encargo. En el supuesto que se hayan pactado cláusulas contractuales que tornen gravoso el ejercicio de este derecho por parte del Cliente, el Abogado debe precisar su alcance con claridad y cerciorarse de que cuenta con el Consentimiento Informado previo y por escrito del Cliente respecto de las mismas.
Artículo 22. Sustitución de abogado. El abogado que asuma un patrocinio en sustitución de otro deberá colaborar con el eficiente traslado del mismo. El abogado sustituido deberá facilitar la información y documentación necesaria para garantizar el debido patrocinio del cliente y no generarle un perjuicio sustancial.
El Abogado que asuma un Patrocinio en sustitución de otro deberá colaborar con el eficiente traslado del mismo. El Abogado sustituido deberá entregar al Cliente o su Abogado la información y documentación necesaria para garantizar el debido Patrocinio del Cliente evitando en todo momento ocasionarle un perjuicio sustancial.
Artículo 23. Cambio de estudio. El abogado que renuncia a una organización profesional para incorporarse a otra, debe notificar sobre su retiro a los miembros de la organización antes de comunicarlo a los clientes. Tanto el abogado que renuncia como el estudio, tienen el deber de notificar a los clientes cuyos asuntos están siendo directamente atendidos por el abogado renunciante, para que ellos decidan acerca de la continuación del patrocinio. Cualquiera fuera la determinación del cliente, los abogados deben cooperar para evitar un perjuicio sustancial al interés del cliente.
El Abogado que renuncia a una Organización Profesional para incorporarse a otra, debe notificar oportunamente sobre su retiro a los miembros de la organización, antes de comunicarlo a los Clientes. Tanto la Organización Profesional como el Abogado que renuncia, tienen el deber de notificar a los Clientes cuyos asuntos están siendo directamente atendidos por dicho Abogado, para que estos decidan acerca de la continuación del Patrocinio. Cualquiera fuera la determinación del Cliente, la Organización Profesional y el Abogado deben cooperar para evitar un perjuicio sustancial al interés del Cliente. Lo señalado es aplicable, en lo que corresponda, al caso de despido, cese en sus actividades o en general cuando el Abogado deje de prestar sus servicios.
4. DEBERES CON EL CLIENTE 4.1 COMPETENCIA Y DILIGENCIA PROFESIONAL Artículo 24º. Competencia y diligencia profesional. Es deber del abogado defender el interés del cliente de manera diligente y con un elevado estándar de competencia profesional. Por ello, el abogado debe mantenerse actualizado en el conocimiento del Derecho, principalmente en el área de su especialidad, a través de una formación continua.
Es deber del Abogado defender el interés del Cliente con lealtad, de manera diligente, haciendo el mayor esfuerzo para brindar un servicio eficiente y oportuno, y con un elevado estándar de competencia profesional. La infracción a esta obligación constituye falta grave del Abogado. El Abogado debe mantenerse actualizado en el conocimiento del Derecho y en la normativa y jurisprudencia aplicable, principalmente en las áreas en las que brinda servicios legales, a través de una formación continua. Además, es recomendable que el Abogado se capacite periódicamente en buenas prácticas de Responsabilidad Profesional. 4.2 INFORMACIÓN AL CLIENTE Artículo. 25. Información oportuna. El abogado tiene la obligación de mantener informado al cliente de todo asunto importante que surja en el desarrollo del patrocinio. Incurre en responsabilidad el abogado que oculta o retrasa indebidamente información al cliente o le hace falsas o incompletas representaciones del estado de las gestiones encomendadas. En particular, el abogado debe informar ampliamente sobre los riesgos y alternativas de acción a evaluar para la defensa del interés del cliente. El abogado debe actuar atendiendo estrictamente a las instrucciones
recibidas por el cliente y debe responder prontamente a las solicitudes razonables de información del cliente. Antes de aceptar un encargo, el abogado debe informar al cliente todas las circunstancias de sus relaciones con terceros que puedan estar inmersas en el asunto encomendado, así como sus intereses personales respecto de la controversia.
Los abogados tienen la obligatoriedad de poner al tanto de cada acto y etapa procesal a sus clientes, incluso creemos que hasta las estrategias y tácticas de defensa, implementadas o por implementarse. En caso de ocultar información, retrasarla o mentir a los clientes, los abogados estarán sujetos responsabilidades administrativas, penales y civiles, el abogado debe actuar con trasparencia e idoneidad en cada caso, La obligación genérica indicada que impone al abogado atenerse a las exigencias técnicas, deontológicas y morales adecuadas al caso encomendado, incluye la de ofrecer a sus clientes la información necesaria para que los mismos, con conocimiento de causa, puedan optar por una u otra actuación o por abandonar cualquier pretensión indemnizatoria. Se debe encaminar al cliente sobre posibles caminos a seguir en el proceso, haciendo ver los riesgos y el compromiso de defensa. De igual forma, el abogado antes de coger un caso debe ser analítico e informar de las consecuencias que puedan afectar intereses de particulares, dejando claridad algún posible perjuicio a tercero, por la Litis seguida. el profesional contratado, ante la pretensión perseguida por quien requiere de sus servicios, tiene que desplegar un asesoramiento y plasmarlo en actuaciones que se han de atemperar a los dictados legales, líneas jurisprudenciales e incluso estado de la doctrina científica, pues no podemos olvidar que nos movemos en una ciencia que no ostenta el adjetivo de exacta y donde la complejidad muchas veces nace tanto de la insuficiencia normativa, o de la oscuridad o confusión de los textos legales, así como de las prolijas modificaciones legislativas, que requieren en innumerables ocasiones una labor interpretativa por los profesionales del Derecho, acertada o no, sin que por ello en este último caso signifique la aparición de culpa del abogado asesor. En todo caso, es exigible que tal actuación de encauzamiento de la pretensión del cliente se efectúe con rigor y fundamento, pues cuando se obvien y prescinda de tales pautas, da lugar a comportamientos graves y palmarios significativos de tal negligencia.
4.3 SECRETO PROFESIONAL Artículo 26. Alcance. El secreto profesional es el deber de reserva que se impone al abogado para proteger y mantener en la más estricta confidencialidad hechos e información referidos a un cliente o potencial cliente que conoce por cualquier medio con ocasión de la relación profesional.
Los abogados tienen la obligación legal y moral de confidencialidad, El secreto profesional está basado en el principio de confianza, donde se entiende, que todo lo que cuenta el cliente o posible cliente, es un secreto por la llamada ética profesional del abogado, entonces el secreto profesional es la piedra angular para garantizar la conﬁanza de las personas en los abogados. El respeto estricto a este deber le otorga al cliente amplia libertad para revelar sus preocupaciones más íntimas, sensibles y embarazosas.
Artículo 27. Finalidad. El secreto profesional tiene por finalidad garantizar la relación de confianza que debe existir entre un abogado y su cliente para proporcionar un servicio legal óptimo. El abogado debe utilizar la información protegida sólo en interés de su cliente. Para que el abogado use la información protegida para un fin distinto al encomendado requiere autorización expresa y previa de éste, luego de haber sido informado clara, oportuna e idóneamente sobre las implicancias de su decisión, siendo recomendable que conste por escrito. El abogado que cause daños económicos al cliente por revelar información confidencial, debe reparar dichos daños.
El secreto profesional protege la privacidad del cliente y el derecho de defensa. Las personas deben poder comunicarse libremente con su abogado sin el temor a que la información pueda ser utilizada en su contra. El abogado debe transmitir esa conﬁanza advirtiendo al cliente que la información relativa a la representación no podrá ser divulgada sin su consentimiento. Ello contribuye a generar un clima de conﬁanza que le permitirá al letrado obtener información completa y dar un consejo legal adecuado. El alcance del secreto profesional es absoluto y amplio. Puede ser analizado desde un ámbito objetivo, referido al contenido de la información que es protegida; un aspecto temporal, relativo al alcance de la obligación en el tiempo, y desde un punto de vista personal, referido a las personas obligadas a guardar reserva como aquellas autorizadas a conocerla información protegida por el secreto profesional. El abogado no puede revelar la información de su cliente salvo algunas excepciones. Los abogados son alcanzados dentro de las responsabilidades civiles y penales, en caso de causar perjuicio directo a sus clientes en caso de revelar información protegida por el secreto profesional. Artículo 28. Oponibilidad ante la Autoridad. El abogado, en cualquier caso, tiene el derecho y el deber de oponerse a revelar la información protegida por el secreto profesional ante requerimientos de la autoridad. En ese caso, el abogado puede indicarle a la autoridad que dirija su solicitud directamente al titular de la información.
Ninguna autoridad en nuestro país, puede obligar a revelar información protegida por el secreto profesional, aunque ésta sea requerida, porque dicha información es sólo divulgado por el titular, quien deberá decidir su divulga o no la información. Esto está basado en el principio de libertad que tienen las personas, sobre información estrictamente personales, con honrosas excepciones establecidas en nuestra Constitución Política del Perú. Es decir tiene sus fundamentos en las libertades y derechos fundamentales. Permite, mediante la protección de la confidencialidad, la confianza indispensable del cliente con su abogado.
Artículo 29. Vigencia. El secreto profesional es permanente. Se deriva de la relación profesional efectiva o potencial y subsiste al término de la misma.
El secreto profesional, es inalterable, y perpetuo, dura toda la vida, hasta que la propia persona decida que se revele la información; si la persona que cuenta dicha información, dejara de ser cliente de un abogado, el secreto sobre dicha información perdura, bajo responsabilidad del abogado.
Artículo 30. Extensión. Cuando el abogado presta servicios profesionales de forma asociada, cualquiera sea la forma de organización adoptada, el secreto profesional alcanza a todos los abogados que la integran o trabajan en la misma. Para garantizar el secreto profesional, el abogado tiene el deber de vigilancia sobre sus empleados así como de los materiales que contengan el secreto profesional, cualquiera sea la forma de éstos.
El secreto profesional no sólo se protege de manera individual, sino también alcanza a quienes pudieran tener conocimiento de una manera u otro de dicha información, sobre todo a quienes trabajan de manera asociada en los estudios de la reserva de la información. de abogados; teniendo gran responsabilidad el abogado con sus trabajadores
Artículo 31. Información compartida. Cuando un abogado deba compartir información con terceros o éstos estén en condiciones de conocerla, debe celebrar con ellos los compromisos necesarios para garantizar el secreto profesional que impone este Código al abogado. Creemos que este articulo viola el secreto de profesional, porque prácticamente permite que alguien pueda revelar información dado por su cliente, a un tercero bajo la premisa de que tenga condiciones de guardarla, creemos que si el cliente prácticamente hace un pacto de seguridad con su abogado para guardar la información, está no se puede entregar bajo ningún punto, sobre todo de otro compromiso con un tercero ajeno a la relación de abogado-cliente. Es decir deja una puerta abierta a que se siga divulgando la información secreta. Artículo 32. Difusión. El abogado podrá publicar artículos académicos respecto de los asuntos que ha visto con ocasión de su ejercicio profesional, debiendo evitar que se pueda identificar el caso concreto o las personas involucradas, salvo que cuente con autorización expresa del cliente, siendo recomendable que conste por escrito. Se necesita permiso o autorización de para poder publicar información concerniente a un caso específico, en artículos, revistas, periódicos, e incluso en entrevistas radiales, sobre todo cuando se tenga que identificar a las partes de algún caso concreto, si bien no estamos ante un caso de derechos de autor, sin embargo se protege la imagen de una persona, por hecho que son confidenciales, y que se mantienen en reserva.
Artículo 33º. Revelación facultativa. El abogado podrá revelar información protegida por el secreto profesional cuando: (i) (ii) sea necesario para una adecuada representación del cliente cuente con aprobación previa del cliente, siendo recomendable que conste
por escrito. (iii) sea de público conocimiento.
sea absolutamente necesario para defender sus legítimos intereses frente al
cliente. (v) (vi) sea absolutamente necesario para defenderse de una acusación penal. sea absolutamente necesario para evitar que el cliente cometa un delito
inminente y siempre que le haya informado previamente acerca de las consecuencias de incurrir en determinados ilícitos y haya hecho esfuerzos razonables por persuadirlo a que actúe conforme a ley.
Como toda norma, la generalidad tiene su excepción, siendo el presente artículo facultativo, al establecer la posibilidad en ciertos aspectos de revelar el secreto profesional, como es: -El abogado, tiene que representar a su cliente, por el poder que le confiere la ley, y si para eso se necesita divulgar información, se puede hacerlo, siempre que redunde en beneficio del cliente. -Cuando el mismo cliente lo consienta, para lo cual se necesita expresamente en documento; el abogado debe asesor al cliente sobre qué información es lesiva o no para sus intereses. -Existe información que más allá del secreto profesional, es de conocimiento público, y que no tendría asidero en contra si se procediera a divulgar. -Existe la posibilidad en algunos casos, siempre y cuando se justifique para la defensa, y beneficio propio del cliente. -En materia penal, a veces se necesita divulgar información, sea en el proceso de investigación acogimiento de principio de oportunidad, confesión sincera y otros; además de asumir la defensa. -Cuando se tenga la certeza que el cliente pueda incurrir en algún delito, a pesar de haberle informado de las consecuencias; en todo caso se comunicará a las autoridades pertinentes como parte de la prevención delictiva.
Artículo 34º. Revelación obligatoria. El abogado deberá revelar la información protegida por el secreto profesional que sea absolutamente necesaria para evitar un inminente e ilícito daño grave a la vida o integridad de las personas causado por el cliente.
En el caso de la revelar el secreto profesional, cuando esté en peligro la vida de los demás, el cual considero deberá ser probado, por no bastaría decir que existe un peligro inminente, sino probarlo.
4.4 LEALTAD: CONFLICTO DE INTERÉS Artículo 35º. Conflicto por interés personal. El abogado no debe aceptar el patrocinio cuando su juicio profesional pueda verse afectado por sus propios intereses, por motivos de amistad, parentesco, ideológicos, culturales u otros análogos. El abogado podrá aceptar el patrocinio pese a existir un conflicto por interés personal, sólo en la medida que crea, bajo el estándar de un abogado desinteresado, poder cumplir con el encargo a cabalidad sin perjuicio para el cliente, y siempre que haya informado oportunamente al cliente acerca de esta situación.
Si en el abogado, debe ser imparcial, no tener interés de por medio, en la defensa de sus cliente, caso contrario deberá negar su patrocinio solicitado. En cuanto a los abogados desinteresados en nuestro país, sin perjuicio del cliente, creo que debería ser una generalidad para todos los abogados; por el carácter deontológico, de nuestra carrera, siendo necesario informarle al cliente de las situaciones que pudieran poner en tela de juicio su trabajo.
Artículo 36. Conflicto por patrocinio simultáneo. El abogado no debe aceptar el patrocinio de intereses adversos en asuntos sustancialmente relacionados. Deberá continuar con el patrocinio del primer asunto, salvo que cuente con el consentimiento informado expreso y por escrito de los clientes involucrados, luego de haber sido informados de manera idónea, clara y suficiente de las implicancias de dicha decisión. Creemos que el abogado, cuando asume la defensa de un cliente, prácticamente se pone en el lugar de su defendido, buscando todas las estrategias legales, por tanto no puede asumir la defensa de otros clientes que tengan relación con su defendido, que puedan causar perjuicio; considero que no basta el consentimiento expreso del cliente para proceder, a defender a terceros clientes; por la seriedad del trabajo de los abogados, la última parte del artículo se debería quitar.
Artículo 37º. Conflicto sobreviniente. En caso que el conflicto de intereses sobrevenga una vez iniciado el patrocinio, el abogado deberá abstenerse de continuar con el mismo, adoptando que su renuncia las medidas pertinentes para evitar
perjudique sustancialmente al cliente o, en su caso,
clientes, salvo que medie consentimiento informado expreso y por escrito de los clientes involucrados. En caso sobrevenga una situación de conflicto no dispensable, el abogado no podrá representar a los clientes con intereses adversos, quedando a salvo la posibilidad de actuar, a solicitud de las partes involucradas, como amigable componedor. La existencia de cualquier conflicto de intereses sobrevenida posteriormente de haber iniciado el patrocinio, generaría que el abogado se abstenga de ser asumir la defensa de su cliente; porque existen factores que alteran la motivación de la defensa. Tendrá que analizarse qué tipo de intereses son, quien lo motivó, las posibles consecuencias, entre otros. Creemos que una de las mejores salidas es que el abogado se mantenga al margen de casos donde este de por medio cualquier accionar sobrevenida con intereses particulares a su defendido.
Artículo 38. Conflicto por patrocinio sucesivo. El abogado no debe prestar sus servicios a quien tiene intereses adversos a los de un cliente, cuando el asunto actual esté sustancialmente relacionado con el asunto anterior, salvo que se cuente con el consentimiento informado y por escrito de ambas partes. El abogado puede aceptar el nuevo encargo si éste se refiere a un asunto distinto, y no existe riesgo de que el abogado se vea limitado en el patrocinio por los deberes hacia otro cliente. El Abogado no debe prestar sus servicios a quien tiene intereses adversos a los de un Cliente, cuando el nuevo Patrocinio esté sustancialmente relacionado con uno anterior, salvo que se cuente con el Consentimiento Informado previo y por escrito de todos los Clientes involucrados. El Abogado puede aceptar el nuevo Patrocinio si este se refiere a un encargo distinto, y no existe riesgo de que el Abogado se vea limitado en el Patrocinio por los deberes hacia el primer Cliente. Artículo 39º. Conflicto por ejercer un cargo como autoridad. Cuando un abogado deja de desempeñar un cargo como autoridad, no puede aceptar el patrocinio de un asunto que conoció directamente con ocasión del ejercicio del cargo. A su vez, un abogado que asume un cargo como autoridad debe abstenerse de resolver asuntos en los que él o su organización participaron directamente.
Cuando un Abogado deja de desempeñar un cargo como Autoridad, no puede aceptar el Patrocinio de un asunto que conoció directamente o que está sustancialmente relacionado con uno que conoció con ocasión del ejercicio del cargo. A su vez, un Abogado que asume un cargo como Autoridad, debe abstenerse de resolver asuntos en los que él o su organización participaron directamente o tienen interés.
Artículo 40º. Conflicto potencial. El conflicto de intereses comprende tanto el conflicto actual como el potencial. El abogado no debe aceptar el patrocinio cuando exista la posibilidad de conflicto de intereses, salvo que medie consentimiento informado expreso y por escrito de todos los clientes involucrados y se trate de un conflicto dispensable.
El Conflicto de Intereses comprende tanto el conflicto actual como el potencial. El Abogado no debe aceptar el Patrocinio cuando razonablemente se pueda anticipar un probable Conflicto de Intereses, salvo que medie Consentimiento Informado expreso, previo y por escrito de todos los Clientes involucrados y se trate de un conflicto dispensable, de acuerdo con este Código
Artículo 41º. Conflicto no dispensable. No existe posibilidad de dispensar el conflicto de interés cuando dos o más clientes tuvieren intereses directamente adversos en un mismo asunto, ni respecto de los asuntos directamente conocidos con ocasión del previo desempeño como autoridad por parte de un abogado de la organización.
No existe posibilidad de dispensar el conflicto de interés cuando dos o más Clientes tuvieren intereses directamente adversos en un mismo asunto, ni respecto de los asuntos directamente conocidos que están sustancialmente relacionados con uno que conoció con ocasión del previo desempeño como Autoridad por parte de un Abogado de la organización.
Artículo 42º. Conflicto dispensable. El consentimiento informado expreso y por escrito de cada cliente afectado por el conflicto de intereses del abogado es suficiente para que el abogado pueda patrocinar a un cliente, pese a existir o sobrevenir un conflicto de intereses, ya sea potencial o actual. Si bien mediante su consentimiento informado, los clientes involucrados pueden dispensar al abogado respecto del conflicto, es recomendable que el abogado no adopte esta posibilidad como regla general en su ejercicio profesional. El abogado debe buscar estar involucrado la menor cantidad de veces en supuestos de conflicto de interés, para que no se vea afectada su independencia.
Cuando exista o sobrevenga un Conflicto de Intereses, en virtud del cual los intereses de dos o más Clientes sean adversos, el Abogado sólo podrá patrocinar a un Cliente con el Consentimiento Informado expreso y por escrito de cada Cliente afectado por el Conflicto de Intereses del Abogado, salvo que se trate de un conflicto no dispensable. Si bien mediante su Consentimiento Informado, los Clientes involucrados pueden dispensar al Abogado respecto del conflicto, es recomendable que el Abogado no adopte esta posibilidad como regla general en su Ejercicio Profesional. El Abogado debe buscar estar involucrado la menor cantidad de veces en supuestos de Conflicto de Intereses, para que no se vea afectada su independencia.
Artículo 43º. Descalificación del estudio. Ningún abogado de una organización profesional a la que se asocie un abogado que se desempeñó como autoridad podrá asumir el patrocinio de un asunto en el cual éste participó como autoridad. Un abogado de una organización profesional al que se asocie otro abogado tampoco podrá asumir el patrocinio de un asunto en el cual éste patrocinó intereses adversos de otro cliente en asuntos sustancialmente relacionados, salvo que el nuevo integrante de la organización se aísle, no participe en el patrocinio, no perciba ingresos económicos, bajo ningún concepto, por dicho patrocinio, y cuente con el consentimiento del cliente. La organización profesional no podrá aceptar un asunto en el que satisfaga los intereses adversos de dos clientes. Deberá renunciar al patrocinio de ambas partes, salvo que medie consentimiento informado expreso y por escrito de las dos para intervenir en el patrocinio de uno de ellos o de ambos a la vez, en tanto se trate de un conflicto dispensable y siempre que la organización profesional implemente medidas para resguardar la independencia de los abogados en conflicto de modo tal que: (i) un mismo abogado no trabaje, disponga o tenga acceso, directa o
indirectamente, al patrocinio de ambas partes del conflicto.
se restrinja las comunicaciones entre los abogados y personal involucrados en
cada asunto. (iii) se registre la identidad de todos los abogados y personal involucrados en cada asunto.
Ningún Abogado de una Organización Profesional a la que se asocie un Abogado que se desempeñó como Autoridad, podrá asumir el Patrocinio de un asunto que conoció directamente o que está sustancialmente relacionado con uno que conoció con ocasión del ejercicio del cargo como Autoridad. Un Abogado de una Organización Profesional al que se asocie otro Abogado tampoco podrá asumir el Patrocinio de un asunto en el cual éste patrocinó intereses adversos de otro Cliente en asuntos sustancialmente relacionados, salvo que el nuevo integrante de la organización se aísle, no participe en el Patrocinio, no perciba ingresos económicos, bajo ningún concepto, por dicho Patrocinio, y cuente con el Consentimiento Informado previo y por escrito de los Clientes.
Artículo 44º. Medidas preventivas. Para verificar la existencia de conflicto de intereses, el abogado y su organización profesional deben implementar un sistema de registro de los patrocinios asumidos, identificando claramente el asunto, identidad del cliente y demás involucrados, así como de los abogados que participaron en el patrocinio.
Para verificar la existencia de Conflicto de Intereses, el Abogado y su Organización Profesional deben implementar un sistema de registro de los Patrocinios asumidos, identificando claramente el asunto, identidad del Cliente y demás partes involucradas, así como de los Abogados y personal que participaron en el Patrocinio, y la oportunidad en la que se prestaron los servicios.
4.5 CUIDADO EN EL MANEJO DE BIENES DEL CLIENTE Artículo 45º. Principios generales. Los bienes que reciba el abogado en el marco del patrocinio de un cliente deben ser administrados y conservados con sumo cuidado, diligencia y honradez; atendiendo estrictamente a las instrucciones recibidas del cliente. Ante la falta de instrucciones, el abogado debe actuar en interés del cliente, con las atribuciones y responsabilidades de un depositario.
Los bienes que reciba el Abogado en el marco del Patrocinio deben ser administrados y conservados con sumo cuidado, diligencia y honradez, atendiendo estrictamente a las instrucciones recibidas del Cliente. Ante la falta de instrucciones o instrucciones incompletas, el Abogado debe actuar en interés del Cliente, con las atribuciones y responsabilidades que la ley confiere a un depositario.
Artículo 46º. Fondos. Tratándose de fondos dinerarios u otros bienes fungibles que el abogado reciba en el marco del patrocinio deberán estar siempre a disposición del cliente o de sus causahabientes. A falta de instrucciones y si por cualquier situación, los fondos dinerarios o bienes fungibles recibidos resultasen ser de un valor superior al razonablemente requerido para el cumplimiento del patrocinio, el abogado deberá proceder de inmediato a su depósito mediante la apertura de cuenta a la vista o bajo comisión de custodia –según se trate de fondos dinerarios u otro tipo de bienes-, en una institución del sistema financiero.
Los fondos dinerarios u otros bienes fungibles que el Abogado reciba en el marco del Patrocinio deberán estar siempre a disposición del Cliente o de sus causahabientes. Si, por cualquier causa, los fondos dinerarios o bienes fungibles recibidos resultasen ser de un valor superior al razonablemente requerido para el cumplimiento del Patrocinio, el Abogado, a falta de instrucciones, deberá proceder de inmediato a su devolución y, de no ser ello posible, a su depósito mediante la apertura de cuenta a la vista o bajo comisión de custodia -según se trate de fondos dinerarios u otro tipo de bienes-, en una institución del sistema financiero. Falta a la ética profesional el Abogado que disponga de fondos recibidos para su Cliente.
Artículo 47. Reporte. La adecuada administración de los bienes a que se refiere el artículo anterior exige al abogado informar al cliente mediante un reporte periódico sobre el monto, uso y ubicación material del saldo, adjuntando además las constancias, recibos, estados de cuenta o información sustentatoria que pudiera corresponder. Además, deberá informar prontamente al cliente de los bienes que reciba en el marco del patrocinio. El Abogado deberá informar prontamente al Cliente de los bienes que reciba en el marco del Patrocinio. La adecuada administración de los bienes exige al Abogado informar al Cliente mediante un reporte periódico sobre el monto, uso y ubicación de dichos bienes, adjuntando además las constancias, recibos, estados de cuenta y cualquier otra información sustentatoria que pudiera corresponder. Además, el Abogado deberá informarle al Cliente cada vez que este lo requiera.
Artículo. 48º. Documentos. Los documentos vinculados al patrocinio pertenecen al cliente, salvo pacto en contrario. En cualquier caso dichos documentos deben estar en permanente disposición del cliente si éste desea obtener copias o recuperar aquellos que le pertenecen. Al culminar el patrocinio, los documentos deben ser
devueltos al cliente salvo que éste disponga lo contrario. En caso que el cliente opte porque el abogado permanezca en poder de los documentos luego de culminado el patrocinio o si no se pronunciara al respecto, se entenderá que éstos pasarán a ser de propiedad del abogado, quien podrá destruirlos transcurrido un plazo mínimo de cinco (5) años de concluido el asunto.
Los documentos de trabajo vinculados al Patrocinio pertenecen al Cliente, salvo pacto en contrario. En cualquier caso, dichos documentos deben estar a disposición permanente del Cliente si éste desea obtener copias o recuperarlos. Al culminar el Patrocinio, los documentos deben ser devueltos al Cliente, salvo acuerdo en contrario. En caso que el Cliente se niegue a recibirlos o no se pronunciara al respecto, el Abogado deberá avisar al Cliente que procederá a destruirlos, salvo que la naturaleza de los documentos afecte gravemente el interés del Cliente, en cuyo caso deberá consignarlos.
Artículo 49º. Adquisición de bienes. Fuera del caso de cuota litis pactada por escrito con anterioridad a su intervención profesional, el abogado, su cónyuge y parientes hasta el primer grado de consanguinidad no pueden adquirir derechos patrimoniales por contrato, legado o subasta pública, directamente o
indirectamente, que recaen sobre los bienes que son objeto de un litigio en el que intervengan o hayan intervenido por razón de su profesión, hasta después de un año de concluido en todas sus instancias. La misma prohibición rige para el abogado –así como para su cónyuge y parientes hasta el primer grado de consanguinidad- que dictamina o informa sobre bienes, hasta después de un año de emitido el informe. Fuera del caso de pacto por escrito con anterioridad a su intervención profesional, el Abogado, su cónyuge y parientes hasta el primer grado de consanguinidad no pueden adquirir derechos patrimoniales del Cliente por contrato, legado o subasta pública, directamente o indirectamente, que recaigan sobre los bienes que son o hayan sido objeto del Patrocinio, hasta después de un (1) año de concluido este en todas sus instancias. La misma prohibición rige para el Abogado –así como para su cónyuge y parientes hasta el primer grado de consanguinidad- que dictamina o informa sobre bienes que son objeto de un litigio en el que intervengan o hayan intervenido por razón de su profesión, hasta después de un (1) año de emitido el informe. La misma prohibición rige para los Abogados de la Organización Profesional.
Artículo 50. Retención. El abogado puede retener los bienes del cliente para garantizar el pago de cualquier crédito derivado del patrocinio y siempre que los bienes guarden relación con dicho servicio y la deuda no se encuentre suficientemente garantizada. En ningún caso, procede la retención de documentos de identidad ni de cualquier tipo de documentación que el cliente requiera para asegurar su derecho de defensa en un proceso. Cuando el Abogado prevea un riesgo inminente para el cobro de cualquier crédito que tenga frente al Cliente derivado del Patrocinio, podrá excepcionalmente retener los bienes del Cliente para garantizar su cobro siempre que los bienes guarden relación con dicho servicio y lo comunique al Cliente. En ningún caso, procede la retención de documentos de identidad ni de cualquier tipo de documentación que el Cliente requiera para asegurar su derecho de defensa en un Proceso, incluyendo la defensa frente al Abogado.
5. HONORARIOS PROFESIONALES Artículo 51º. Libertad de determinación. El abogado establecerá los honorarios profesionales libremente con el cliente, de conformidad con los principios de libertad contractual y libre competencia.
El Abogado y su Cliente establecerán, de mutuo acuerdo y libremente, el importe y modalidad de los honorarios profesionales. Este acuerdo se efectuará, de conformidad con los principios de libertad contractual y libre competencia.
Artículo 52º. Transparencia. El abogado deberá ser transparente frente al cliente al proponer sus honorarios y gastos. Al inicio de la relación profesional, debe precisar con claridad y cerciorarse de que el cliente haya entendido suficientemente la metodología de calcular y liquidar los honorarios, así como la extensión de los servicios a ser prestados. Es recomendable que el acuerdo de honorarios se establezca por escrito al inicio de la relación.
El Abogado debe ser transparente frente al Cliente al proponer al inicio de la Relación Profesional sus honorarios y gastos. Debe obtener el Consentimiento Informado del Cliente acerca de la metodología para calcular y liquidar los honorarios y gastos, así como el alcance de los servicios a ser prestados. Es recomendable que el acuerdo de honorarios y gastos se establezca por escrito al inicio de la relación.
Artículo 53º. Condena en costas. A efectos de solicitar la condena en costas, el abogado debe valorizar el trabajo efectivamente realizado como si el pago lo fuese a realizar su propio cliente. Es una conducta contraria a la responsabilidad profesional, aumentar el valor del servicio para trasladárselo a la contraparte vencida.
A efectos de solicitar la condena de costas, el Abogado debe presentar el cálculo de los honorarios y gastos pactados como si el pago lo fuese a realizar su propio Cliente. Es una conducta contraria a la Responsabilidad Profesional modificar el valor del servicio para trasladárselo a la contraparte vencida.
Artículo 54. Responsabilidad tributaria. Los abogados están obligados a emitir comprobantes de pago por los servicios prestados, y a pagar los tributos que correspondan a dichos servicios.
IV. RELACIONES CON LAS AUTORIDADES 1. DEBERES GENERALES
Artículo 55º. Respeto a la autoridad. El abogado debe respeto a la autoridad.
El Abogado debe respeto a la Autoridad. Por ninguna razón debe faltar el respeto a las autoridades pues son personas que tienen el cargo superior en representación del estado y se les debe respeto en todos los aspectos comprendidos con las funciones del Derecho.
Artículo 56º. Denuncia contra la autoridad. No contraviene los deberes de responsabilidad profesional el abogado que denuncia el incumplimiento de los deberes de función por parte de la autoridad. El abogado podrá acudir a los medios de comunicación cuando vea conculcados sus derechos o los de su cliente en un proceso, siempre y cuando se limite a denunciar la irregularidad que lo afecta. En ningún supuesto podrá incurrir en falsedad, difamar, ni generar daño indebido alguno a la autoridad o a su imagen. La denuncia maliciosa contra la autoridad es una falta grave a los deberes de responsabilidad profesional del abogado.
El Abogado que, en resguardo del Estado Constitucional de Derecho y de sus deberes profesionales, denuncia el incumplimiento de los deberes de función por parte de la Autoridad, no contraviene sus deberes profesionales. El Abogado deberá denunciar, de manera directa o a través del gremio o institución que corresponda, los actos de corrupción por parte de la Autoridad. La eventual recurrencia a los medios de comunicación deberá limitarse a denunciar la irregularidad que lo afecta. Bajo ninguna circunstancia podrá incurrir en falsedad, calumnia, difamación, infringir el deber de Secreto Profesional ni generar daño alguno a la Autoridad o a su imagen. La denuncia maliciosa contra la Autoridad es una falta grave a los deberes de Responsabilidad Profesional del Abogado.
Artículo 57º. Nombramiento de autoridades. El abogado debe velar porque el nombramiento de la autoridad se realice sobre la base de la competencia profesional, la independencia e idoneidad moral del aspirante. Debe informar a las autoridades pertinentes, personalmente o a través del gremio o institución correspondiente, de las inaptitudes de algún candidato.
En cada uno de los casos importantes de la profesión el Abogado debe velar por que el nombramiento de la Autoridad se realice sobre la base de la competencia profesional, la independencia e idoneidad moral del aspirante. Debe informar oportunamente a las Autoridades pertinentes, personalmente o a través del gremio o institución correspondiente, de la falta de aptitudes o deméritos de algún candidato, con el adecuado fundamento.
Artículo 58º. Dádivas a la autoridad. Incurre en grave responsabilidad el abogado que aporta bienes o servicios u otro tipo de ventaja de cualquier índole a la autoridad con el propósito de obtener algún provecho para sí o para su cliente o afectar derechos de terceros. El abogado debe instruir a su cliente que no debe ofrecer, directa o indirectamente, regalos, prestaciones en especie, ni otras dádivas o ventajas económicas de cualquier índole a la autoridad.
Sin perjuicio de las responsabilidades legales a que haya lugar, incurre en grave responsabilidad el Abogado que lleva a cabo actos de corrupción, soborno, cohecho u ofrece, aporta o entrega bienes o servicios u otro tipo de beneficios de cualquier índole a la Autoridad, salvo que se trate de obligaciones asumidas por un acuerdo interinstitucional o actividades de apoyo a la comunidad. El Abogado debe instruir a su Cliente que no debe ofrecer, directa o indirectamente, regalos, prestaciones en especie, ni otras dádivas o beneficios de cualquier índole a la Autoridad. Si su Cliente incurre en esta conducta, el Abogado tiene el deber de renunciar al Patrocinio, conforme a lo previsto en el artículo 22.
Artículo 59º. Gestiones privadas. Constituye grave infracción a la responsabilidad profesional que el abogado trate asuntos que patrocina con la autoridad que conoce del mismo fuera de los procedimientos establecidos en la ley. Las gestiones privadas que se realizan dentro del marco de la ley no atentan contra la responsabilidad profesional siempre que se realicen respetando los principios de buena fe y equidad entre las partes y sin el propósito de influir sobre la conciencia del destinatario o afectando derechos de terceros.
Se establece una grave infracción a la Responsabilidad Profesional que el Abogado trate encargos profesionales con la Autoridad que conozca de estos al margen de los medios y procedimientos establecidos en la ley. Las gestiones que se realizan dentro del marco de la ley no atentan contra la responsabilidad del Abogado, siempre que se realicen respetando los principios de buena fe y equidad entre las partes.
Artículo 60. Obediencia. El abogado no debe aconsejar a su cliente que incumpla las órdenes de la autoridad, salvo que decida cuestionarlas a través de los medios previstos en la legislación. Deberá informar al cliente cuáles son las consecuencias legales de incumplir los mandatos de la autoridad.
Es obligación del Abogado cumplir los mandatos de la Autoridad y aconsejar a su Cliente dicho cumplimiento. En el supuesto que el Abogado aconseje cuestionar el mandato de la Autoridad, deberá informar al Cliente cuáles son las consecuencias legales de dicho cuestionamiento y eventual incumplimiento temporal de dicho mandato, y deberá proceder a impugnarlo a través de los medios previstos en la ley.
Artículo 61. Conducta del cliente. El abogado debe velar porque su cliente guarde respeto a la autoridad. En el supuesto que el cliente persista en una conducta reprochable, puede renunciar al patrocinio.
Dentro de los aspectos importantes de nuestra profesión, habría que destacara una de las más importantes, como la conducta del cliente, donde el Abogado debe velar por que su Cliente guarde respeto a la Autoridad. En el supuesto que el Cliente realice actos indebidos o actuaciones indecorosas respecto de la Autoridad, el Abogado deberá exhortarle que rectifique y cese su conducta. En el supuesto que el Cliente persista en una conducta reprochable, el Abogado deberá contemplar renunciar al Patrocinio. Debe hacerlo con total convicción y ética que lo señala como un buen abogado y no tener problemas que en un futuro lo lleven a situaciones nefastas en el ejercicio de su profesión
EQUIPO DE TRABAJO DE LA REVISIÓN DEL CÓDIGO
En la revisión y elaboración de las diferentes secciones de este Proyecto de Código de Responsabilidad del Profesional del Derecho han participado los siguientes abogados en un esfuerzo coordinado por los doctores Jorge Avendaño Valdez, Mario Pasco Cosmópolis y Javier de Belaunde López de Romaña:
2. EXPERTOS INTERNACIONALES Raven Lidman 3. SECRETARÍA Beatriz Boza Diego Díaz Carolina Terrones Luis Bustamante Marielena Houghton Renato Sarzo
Christian Chocano José Carlos Llerena Fernando del Mastro Ana Piñeyro
I. GLOSARIO DE TÉRMINOS Para efectos de este Código se utilizarán las siguientes definiciones: • Abogado o Abogada hace referencia al profesional que posee un título de
licenciado o licenciada en Derecho. Entiéndase que las menciones que el presente Código efectúa a los profesionales del Derecho o a los abogados en general, no pretenden establecer discriminación alguna entre hombres y mujeres los cuales deben ejercer la profesión del Derecho en condiciones de igualdad. • Amigable componedor hace referencia a la labor del abogado como
facilitador neutral de las discrepancias que hubieren entre las partes. • Autoridad comprende a magistrados, árbitros, vocales administrativos,
fiscales, alcaldes, regidores, congresistas, policías, funcionarios públicos, mediadores, conciliadores y demás personas que trabajan en el sistema de justicia y/o en la administración pública, nacional o internacional. • Cliente es la persona natural o jurídica o patrimonio autónomo cuyo interés
patrocina el abogado, independientemente que aquél sea quien pague o asuma los honorarios y gastos del abogado. • Cliente potencial es la persona que consulta al abogado cierto asunto con el
objeto de establecer una relación profesional. • Conflicto de intereses es la situación en la que se encuentra un abogado
cuando el interés que patrocina de un cliente, o pretende patrocinar de un potencial cliente, es adverso a su interés personal o al interés de otro cliente. • Consentimiento informado supone que el abogado ha revelado al cliente de
manera clara, entendible y oportuna las implicancias positivas y negativas, de determinada decisión.
Organización profesional incluye a estudios de abogados, sean sociedades
mercantiles o civiles, departamentos jurídicos de empresas u otro tipo de organización, pública o privada, que presta servicios legales. • Proceso hace referencia al proceso judicial, constitucional, arbitral o
procedimiento administrativo. • Patrocinio es el encargo profesional del cliente sea contencioso o no
contencioso. • Publicidad hace referencia a cualquier medio a través del cual el abogado
busca darse a conocer. • Relación profesional, para efectos disciplinarios, es aquélla relación jurídica
que se establece entre el abogado y el cliente, independientemente del contrato de servicios profesionales. • Responsabilidad disciplinaria es aquella que deriva del incumplimiento de la
responsabilidad profesional en los términos establecido en este Código, que es independiente de la responsabilidad civil, penal, administrativa, laboral o de cualquier otra índole a la que esté sometido el abogado. • Secreto profesional se refiere a la confidencialidad que debe guardar el
DERECHO VII CICLO- NOCHE--DEONTOLOGÍA FORENSE
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