Source: https://www.iberley.es/formularios/formulario-demanda-nulidad-clausula-suelo-vencimiento-anticipado-reclamacion-extrajudicial-modelo-iii-90759
Timestamp: 2018-06-18 09:32:57
Document Index: 39538050

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 5', 'artículo 7', 'artículo 12', 'Artículo 693', 'artículo 3', 'artículo 4', 'Artículo 1255']

Formulario de demanda de nulidad cláusula suelo y vencimiento anticipado tras reclamación extrajudicial. (Modelo III) | Iberley
Es recomendable realizar la demanda de nulidad de la cláusula suelo junto con otra cláusula abusiva que aparezca en el contrato de préstamo con garantía hipotecaria.
El motivo radica en que, a pesar de que la mayoría de este tipo de demandas se estiman, existen Sentencias (algunas) que consideran que la cláusula suelo es transparente
D. [NOMBRE_PROCURADOR], Procurador de los Tribunales con número de colegiado [NÚMERO] del Ilustre Colegio de Procuradores de [LOCALIDAD], en nombre y representación de D./Dña. [NOMBRE_CLIENTE], con D.N.I. número [NÚMERO], con domicilio sito en [DOMICILIO], , según acredito mediante designación apud acta/poder para pleitos que acompaño al presente escrito como documento núm. [NÚMERO], ante el Juzgado comparezco, bajo la dirección Letrada de D. [NOMBRE_LETRADO], colegiado número [NÚMERO] del Ilustre Colegio de Abogados de [LOCALIDAD] y, como mejor proceda en derecho, respetuosamente,
Que, en la invocada representación y a medio del presente escrito, interpongo DEMANDA DE JUICIO DECLARATIVO ORDINARIO EN EJERCICIO DE ACCIÓN INDIVIDUAL DE NULIDAD DE CONDICIONES GENERALES (Cláusula suelo y apartados [NÚMEROS] de la Cláusula de resolución anticipada) Y RECLAMACIÓN DE CANTIDADES, frente a la entidad financiera [NOMBRE_PARTECONTRARIA] cuyo domicilio social se encuentra sito en [DOMICILIO] y cuyo C.I.F. es [CIF], que baso en los siguientes,
PREVIO.- Sobre el préstamo con garantía hipotecaria suscrito entre demandante y demandado.
Con fecha [FECHA] mi mandante, [PROFESIÓN], suscribió con la entidad financiera [NOMBRE_PARTECONTRARIA] el préstamo hipotecario núm. [NÚMERO], mediante escritura pública otorgada ante Notario, D./Dña. [NOMBRE] bajo el número [NUMERO] de su protocolo, sobre la vivienda sita en [DOMICILIO] .
La vivienda que constituye la garantía del presente préstamo hipotecario ha sido, desde ese momento, la VIVIENDA HABITUAL DE D. Dña/ [NOMBRE CLIENTE]. La misma se encuentra inscrita en el Registro de la Propiedad núm. [NUMERO] de [LOCALIDAD[, libro [NÚMERO], Folio [NÚMERO], con número de finca [NÚMERO].
Se estableció un primer período ([MESES] meses) durante el que se aplicaría un interés fijo del [PORCENTAJE] nominal anual. A partir de esa fecha, las sucesivas revisiones se realizarían con carácter [ANUAL/TRIMESTRAL/SEMESTRAL] siendo el tipo de interés total a aplicar a cada período obtenido de la adición de [NÚMERO] punto/s porcentual al EURIBOR.
Se adjunta con la presente, como documento núm. [NÚMERO], copia de contrato de préstamo hipotecario, de fecha [FECHA], otorgado por [NOMBRE_PARTECONTRARIA] y mi representado/a.
DE LAS CLÁUSULAS CUYA NULIDAD SOLICITAMOS
A través de este punto se limita la variabilidad del tipo de interés y la misma no aparece claramente identificada en el contrato de préstamo hipotecario, ya que no se le denomina como “cláusula suelo” (como coloquialmente es conocida entre la sociedad), sino que queda inmersa entre una abrumadora cantidad de datos entre los que quedan enmascaradas diluyendo la atención del consumidor, por lo que no puede ser fácilmente identificada por parte del consumidor, la que la hace ilocalizable e incomprensible para el consumidor medio que firma una hipoteca, máxime cuando mi cliente es [PROFESIÓN] DE PROFESIÓN Y CON NULOS CONOCIMIENTOS FINANCIEROS.
Dicha cláusula fue impuesta por la entidad demandada sin opción de negociación para mi mandante en contra de las exigencias de la buena fe. Es decir, la cláusula en cuestión, fue impuesta con falta de transparencia por parte de la entidad bancaria, presentándose las condiciones financieras del préstamo hipotecario redactadas de antemano, constituyendo por ello condiciones generales de contratación propias del ámbito bancario, no existiendo posibilidad alguna de modificación, tal y como se acreditará en el cuerpo de esta demanda.
Por otro lado, la concreta ubicación de la cláusula suelo en el presente contrato propicia la confusión del prestatario a la hora de valorar las condiciones financieras del préstamo que está contratando. En primer lugar se destaca el diferencial a aplicar sobre el EURIBOR, y por ello su apariencia y creencia de que será la cláusula que determinará el tipo de interés que se aplicará al principal. En segundo lugar, se recogen los diferentes índices que, en su caso, sustituirán al EURIBOR, y no es hasta el final de la cláusula dónde se recoge que, con total independencia del índice de referencia, el Tipo de interés no podrá ser inferior al [PORCENTAJE] perdiendo la naturaleza de variable y siendo, en la práctica, una hipoteca a interés fijo a la baja y variable al alza.
Todo ello sin perjuicio de que esta importante excepción a la regla general no sólo es que se recoja, como hemos dejado dicho, al final de la cláusula que, por cierto, se titula “TIPO DE INTERÉS VARIABLE”, sino que ni siquiera se ennegrece ni subraya por lo que, en consecuencia, la entidad demandada le da un trato impropiamente secundario, a pesar de que es una condición que afecta al Tipo de interés y al objeto del contrato.
A mayor abundamiento, no existe información previa clara y comprensible sobre el coste comparativo con otras modalidades de préstamo, sin posibilidad de conocer la evolución del EURIBOR por parte de mi mandante, por lo que no podría tener conocimiento de lo que se iba a llegar a pagar por el tipo de interés, aunque se diesen bajadas del mismo.
Es decir, no se ha realizado por parte de la entidad demandada simulaciones sobre los distintos escenarios que podrían producirse en aplicación de la limitación a la variabilidad del interés (cláusula suelo) en el momento de la contratación, ni a corto plazo. Tampoco se realizaron advertencias claras y comprensibles sobre el coste comparativo con otros productos de la propia entidad. Es decir, la única hipoteca que se le ofreció a mi representado es la que se formaliza en la escritura que se acompaña que, a mayores, se le presentó como una hipoteca estrictamente variable, de manera tal que si bajaba el EURIBOR, también bajaba el tipo de interés y si, por el contrario, subía se incrementaba el tipo de interés.
La Orden de 5 de mayo de 1994, vigente hasta julio de 2012, sobre transparencia de las condiciones financieras de los préstamos hipotecarios, establecía al tenor literal siguiente:
“Artículo 1.1: La presente Orden será de aplicación obligatoria a la actividad de las entidades de crédito relacionadas con la concesión de préstamos con garantía hipotecaria, cuando concurran simultáneamente las siguientes circunstancias:
Que se trate de un préstamo hipotecario y la hipoteca recaiga sobre una vivienda.
Que el prestatario sea persona física.
Que el importe del préstamo solicitado sea igual o inferior a 25 millones de pesetas, o su equivalente en divisas”.
“Artículo 5.1: “Efectuadas la tasación del inmueble y, en su caso, las oportunas comprobaciones sobre la situación registral de la finca y la capacidad financiera del prestatario, la entidad de crédito vendrá obligada a efectuar una oferta vinculante de préstamo al potencial prestatario o, en su caso, a notificarle la denegación del préstamo.
2. En el documento que contenga la oferta vinculante se hará constar el derecho del prestatario, en caso de que acepte la oferta, a examinar el proyecto de documento contractual, con la antelación a que se refiere el número 2 del artículo 7, en el despacho del Notario autorizante”.
Ha de tenerse en cuenta que, tras la modificación de la Ley de Disciplina e Intervención de entidades de crédito operada por la ley 40/2007, se estableció que la protección de normas de transparencia se facilitará con independencia de la cuantía de los procedimientos.
En el caso objeto de enjuiciamiento, NO SE CUMPLIÓ LA OM de 5 de mayo de 1194, toda vez que al Sr./Sra. [NOMBRE_CLIENTE] NUNCA SE LE HIZO ENTREGA DE LA OFERTA VINCULANTE y, en caso de que la hubiese firmado, sería EN LA PROPIA NOTARÍA, en el acto de formalización de la escritura, en la que la entidad demandada le puso a la firma multitud de documentos.
En la sucursal, con carácter previo a la firma de la escritura, de lo único que se trató fue de la capacidad económica de mi representado. En este sentido la entidad demandada realizó un estudio de solvencia y le requirió las Declaraciones de la Renta de los años anteriores.
En cuanto a las condiciones del préstamo hipotecario, nada se negoció y poco se informó, más allá de los años por los que se concedió la hipoteca, el capital necesario para la compra de la vivienda y de la cuota total que iba a resultar.
En definitiva, la cláusula suelo, o limitación al tipo de interés, se introdujo sin respetar los principios de la Ley General de Consumidores y Usuarios, ni las normas legales específicas de obligado cumplimiento por parte de la entidad bancaria cuando se contrata una hipoteca por parte de un consumidor, tal y como se expondrá en los Fundamentos de Derecho del presente escrito.
Sobre los efectos de la declaración de nulidad de la cláusula suelo.
Esta cláusula debe ser considerada nula por ser abusiva, y la entidad bancaria no tuvo que haberla aplicado, sino que debería haber aplicado al índice vigente en cada año, más el diferencial pactado en el contrato de préstamo hipotecario del [PORCENTAJE].
De esa manera, durante un largo período de tiempo, en vez del [PORCENTAJE_CLÁUSULA_SUELO] en aplicación de la cláusula suelo, debería haber aplicado el tipo de EURIBOR correspondiente a cada año.
Es decir, la entidad bancaria ha estado cobrando un interés mayor al que hubiese correspondido sin inclusión de esa cláusula abusiva.
Por todo ello, además de dejar sin eficacia tal cláusula, es necesario que la entidad demandada devuelva todas las cantidades abonadas indebidamente en aplicación de cláusulas suelo, desde la fecha de firma del contrato de préstamo hipotecario, además de ser declarada (dicha cláusula) nula por tener la consideración de abusiva.
SEGUNDO.- Sobre la nulidad por abusiva, falta de transparencia y desproporción de la cláusula [NÚMERO_CLÁUSULA_VENCIM_ANTICIPADO], de supuestos de vencimiento anticipado por el banco, por falta de pago de cualquiera de los plazos de amortización o intereses, o cuando concurra cualquier otra causa establecida en derecho que autorice el vencimiento anticipado de las obligaciones.
En la cláusula [NÚMERO_CLÁUSULA_VENCIM_ATICIPADO] de resolución anticipada inserta en citada escritura hipotecaria se establece, al tenor literal siguiente:
“[ESPECIFICAR]” (2)
Cláusula a la que es de aplicación los mismos criterios de falta de transparencia, abusividad y desproporcionalidad en claro perjuicio del consumidor que han sido invocados en cuento a la cláusula suelo y, por ello, procede también a su declaración de NULIDAD POR ABUSIVIDAD, y su total expulsión del contrato, lo que expresamente dejamos solicitado.
Nuestra pretensión de abusividad de los apartados [NÚMEROS] de la cláusula que regula el vencimiento anticipado es avalada por una importante circunstancia y es que su último apartado (el [NÚMERO]) NO HA TENIDO ACCESO AL REGISTRO, debido a su generalidad, en contra del principio del artículo 12 de la Ley Hipotecaria (Nos remitimos a la Calificación efectuada por el Registrador de la Propiedad núm. [NÚMERO] de [LOCALIDAD] y que se deja unida a la propia escritura de préstamo hipotecario).
Y esta cláusula aparte de todas las consideraciones anteriores, choca frontalmente no solo contra los criterios marcados por el TS en todas sus sentencias mencionadas, sino que incluso, además, va en contra de concretas normas imperativas, sobre todo a partir de la Ley 1/2013 de 14 de Mayo sobre Protección de los deudores Hipotecarios, y en particular en la modificación que se operó en el Artículo 693.2 de la LEC, que también fue luego modificado por la Ley 19/2015 de 13 de Julio de reforma administrativa en el ámbito de la Administración de Justicia y Registro Civil.
Este precepto regula que para reclamar la totalidad de lo adeudado en préstamos hipotecarios, sólo se podrá: “Si se hubiese convenido el vencimiento total en caso de falta de pago de, al menos, TRES PLAZOS MENSUALES sin cumplir el deudor su obligación de pago o un número de cuotas tal que suponga que el deudor ha incumplido su obligación por un plazo, al menos, equivalente a TRES MESES, y este convenio constase en la escritura de constitución y en el asiento respectivo”.
Requisitos que chocan frontalmente con lo recogido en la presente escritura, que en cambio, contempla dicho vencimiento anticipado únicamente por el IMPAGO DE UNA SOLA CUOTA MENSUAL.
A parte de ello, el artículo 3.1 de la Directiva 93/12/CEE del Consejo, de 5 de abril, sobre cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores que establece que: “Las cláusulas contracturales que no se hayan negociado individualmente se considerarán abusivas si, pese a las exigencias de la buena fe, causan en detrimento del consumidor un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes que se derivan del contrato”.
A la vista de estas consideraciones, no existe duda de que las cláusulas discutdias, no fueron objeto de negociación individualizada. De entrada, la lectura de las estipulaciones que impugnamos evidencia que estamos ante cláusulas que no solo se incorporan en un contrato, sino que han sido redactadas de antemano por la entidad financiera, sin que el cliente haya podido influir en su contenido, por más que la haya podido conocer y, consciente o no de la naturaleza y consecuencias de la cláusula, la acepte en lo que constituye la expresión de un consentimiento voluntario y libre, pero no por ello debidamente formado. Una cosa es conocer la existencia de la estipulación y otra diferente, sobre todo en determinado tipo de negocios muy complejos, interiorizar la naturaleza, derechos, obligaciones y riesgos que comporta el producto y, por ende, la aceptación del contrato, normalmente determina por la ausencia de alternativas suficientemente fundadas, bien porque no existan, bien porque el cliente se encuentra en una posición de inferioridad tanto en lo que se refiere al nivel de información como a la capacidad de negociación propiamente dicha. Máxime en el caso que nos ocupa, en que nada hace suponer que el actor poseía conocimientos financieros más allá de las corrientes gestiones relativas a su patrimonio, sino más bien todo lo contrario.
La redacción literal de dichas cláusulas no recoge concesión alguna a la posición del prestatario. Es pues inverosímil que, atendido el tenor literal de las mismas, hubiera no ya negociación alguna, sino la más mínima oportunidad de negociación real. Si a ello se una, de un lado, la norma general sobre la disponibilidad y la facilidad de la prueba (1rtículo 217.6 LEC) y la doctrinal jurisprudencia y constitucional sobre la demostración de los hechos negativos, resulta claro que no hubo una negociación real del concreto contenido de cada cláusula, sino que fueron redactadas como parte del enunciado del contrato, pero sin que el prestatario tuviese la más mínima oportunidad de discutir su contenido, si es que lo hubiera conocido y podido ser consciente de las consecuencias que implicaban, de manera que se limitó a aceptar el préstamo en todo su conjunto.
Dado que estamos ante cláusulas contractuales no negociadas individualmente, hay que analizar si dichas cláusulas han ocasionado, en contra de las exigencias de la buena fe, un desequilibro importante en perjuicio del consumidor entre los derechos y obligaciones que derivan del contrato. El artículo 4 de la citada Directiva concreta que “el carácter abusivo de una cláusula contractual se apreciará teniendo en cuenta la naturaleza de los bienes o servicios que sean objeto del contrato y considerando, en el momento de la celebración del mismo, todas las circunstancias que concurran en su celebración, así como todas las demás cláusulas del contrato, o de otro contrato del que dependa”.
Sobre la base de estas consideraciones procede analizar ya las particulares cláusulas que impugnamos (incluso la referente a la Cláusula Suelo), y en este supuesto concreto de la cláusula de VENCIMIENTO ANTICIPADO, puesto que la apreciación de carácter abusivo de una cláusula que pudiera constituir fundamento de una posible ejecución, y por eso se ha de determinar su absoluta nulidad y expulsión del contrato.
Como regla general, en relación con las cláusulas de vencimiento anticipado, la jurisprudencia más reciente sólo admite la validez de dichas cláusulas cuando “concurra justa causa, consistente en verdadera y manifiesta dejación de las obligaciones de carácter esencial, pero no cuando se trata de obligaciones accesorias, o incumplimientos irrelevantes” (cfr. SSTS 9 de marzo de 2001, 4 de julio y 12 de diciembre de 2008, y 16 de diciembre de 2009). Línea jurisprudencial que ya fue confirmada por la STJUE de 14 de marzo de 2013 (apartado 73); caso Azis. Por lo que se refiere en particular al vencimiento anticipado por la falta de pago de “cualquiera” de los plazos de intereses o cuotas de amortización, la jurisprudencia se ha inclinado tradicionalmente, con base en el Artículo 1255 CC, por considerar válidas las cláusulas de vencimiento anticipado en los préstamos cuando concurra justa causa,
Ver el documento " Formulario de demanda solicitando la nulidad de la cláusula suelo y la cláusula de vencimiento anticipado y el reintegro de cantidades, tras reclamación extrajudicial. (Modelo III) "
Sentencia Civil Nº 411/2016, JM Badajoz, Sec. 1, Rec 827/2015, 10-10-2016
Orden: Civil Fecha: 10/10/2016 Tribunal: Juzgados De Lo Mercantil - Badajoz Ponente: Gonzalez Amado, Zaira Vanesa Num. Sentencia: 411/2016 Num. Recurso: 827/2015