Source: http://cronica.diputados.gob.mx/Estenografia/LX/3er/2P/Ord/mar/20090324.html
Timestamp: 2017-06-22 11:53:43
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Versión estenográfica de la sesión solemne, para conmemorar el quincuagésimo aniversario de la elaboración y entrega de los libros de texto gratuitos, celebrada el martes 24 de marzo de 2009
El Presidente diputado César Duarte Jáquez (12:39 horas): Pido a la Secretaría que haga del conocimiento de esta Presidencia el resultado de asistencia de diputadas y diputados.
La Secretaria diputada Rosa Elia Romero Guzmán: Se informa a la Presidencia que existen registrados previamente 353 diputadas y diputados. Por tanto, hay quórum.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: En cumplimiento del acuerdo aprobado en la sesión del 10 de marzo de 2009, se abre la sesión solemne para conmemorar el quincuagésimo aniversario de la elaboración y entrega de los libros de texto gratuito.
Nos acompañan a esta sesión solemne, nuestra amiga, la señora secretaria de Educación Pública, licenciada Josefina Vázquez Mota, con la representación del titular del Poder Ejecutivo federal. Sea bienvenida.
El señor senador Renán Cleominio Zoreda Novelo, con la representación del Senado de la República. El señor licenciado Alfonso Oñate Laborde, en la representación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El señor licenciado Miguel Agustín Limón Macías, quien es director general de la Conaliteg. Saludamos al señor gobernador constitucional del estado de Colima, licenciado Jesús Silverio Cavazos Cevallos. Bienvenido, señor gobernador, gracias por su presencia.
El señor licenciado Miguel Limón Rojas, ex secretario de Educación Pública. El licenciado Joaquín Diez-Canedo Flores, director general del Fondo de Cultura Económica. Señor licenciado Ernesto Mestas González, subdirector general de la Conaliteg. Asimismo, saludamos con gusto la presencia de diversos trabajadores, funcionarios, empleados de la Conaliteg. Bienvenidos.
Saludamos a diversos autores de los libros de texto gratuitos. Bienvenidos y felicidades en esta conmemoración. Saludamos la presencia de los señores secretarios de Educación Pública de las entidades federativas que hoy nos acompañan. Bienvenidos. Saludamos a profesores de Educación Básica, así como a organismos editoriales. Bienvenidos también a esta sesión solemne.
La Banda Filarmónica del Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe, ejecutará y entonará el Himno Nacional. Proceda. Pongámonos de pié.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez Muchas gracias a la Banda Filarmónica del Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe. Proceda la Secretaría a dar lectura al acuerdo.
El Secretario diputado José Manuel del Río Virgen: La Mesa Directiva de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión, con fundamento en el artículo 20 numeral 2 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, y,
Primero. Que con fecha 19 de febrero de 2009 la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos envió a la Presidencia un oficio por el que solicitó la realización de una sesión solemne para conmemorar los 50 años del libro de texto gratuito, mismo que fue remitido por este órgano a la Junta de Coordinación Política, para su estudio y valoración.
Segundo. Que con fecha 25 de febrero la Presidencia de la Cámara de Diputados recibió oficio suscrito por la Secretaría Ejecutiva de la Junta de Coordinación Política, por el que comunica que dicho órgano acordó otorgar su visto bueno para la celebración de la referida sesión solemne.
Tercero. Que con fecha 3 de marzo de 2009 el presidente de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos envió a la Presidencia de la Cámara de Diputados, oficio por el que se pone a consideración un proyecto de orden del día para la celebración de la sesión solemne.
Cuarto. Que con fecha 5 de marzo de 2009 la señora diputada María del Carmen Pinete Vargas, secretaria de la Mesa Directiva sometió a consideración del pleno un punto de acuerdo para conmemorar los 50 años del libro de texto gratuito, mediante la colocación de una escultura en la Plaza Legislativa de este recinto, misma que fue turnada a la Junta de Coordinación Política, para su valoración.
En virtud de las consideraciones anteriormente expuestas, la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, llega al siguiente
Primero. La Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión acuerda la celebración de una sesión solemne con motivo del quincuagésimo aniversario de la elaboración y entrega de los libros de texto gratuitos.
Segundo. La sesión solemne se llevará a cabo el día 24 de marzo de 2009, a las 12:30 horas.
Tercero. El orden del día de la sesión será el siguiente
1. Intervención del presidente de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos, diputado Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla.
2. Posicionamiento de cada uno de los grupos parlamentarios en orden ascendente.
3. Intervención del presidente de la Mesa Directiva, diputado César Duarte Jáquez.
4. Entrega del reconocimiento a la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, representada por una comitiva de 10 trabajadores y 3 directivos.
Cuarto. La Mesa Directiva de la Cámara de Diputados será el órgano encargado de coordinar la organización de la sesión solemne.
Dado en el Palacio Legislativo de San Lázaro el 10 de marzo de 2009.
Firman el diputado presidente César Duarte Jáquez, la vicepresidenta Martha Hilda González Calderón, el diputado vicepresidente José Luis Espinosa Piña, la diputada vicepresidenta Ruth Zavaleta Salgado, la diputada secretaria Margarita Arenas Guzmán, la diputada secretaria María Eugenia Jiménez Valenzuela, la diputada secretaria María del Carmen Pinete Vargas, el diputado secretario ?de la voz? José Manuel del Río Virgen, el diputado secretario Manuel Portilla Diéguez, la diputada secretaria Rosa Elia Romero Guzmán, el diputado secretario Jacinto Gómez Pasillas, el diputado secretario Santiago Gustavo Pedro Cortés. Es cuanto, señor presidente.
El presidente diputado César Duarte Jáquez: Gracias, diputado secretario. Como lo ha establecido el acuerdo, concedemos el uso de la palabra al presidente de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos, hasta por cinco minutos, al señor diputado Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla.
El diputado Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla: Con su permiso, diputado presidente. Distinguidos representantes de los Poderes de Unión, del Senado de la República; estimadas trabajadoras y estimados trabajadores de la Conaliteg, de las instalaciones de la Ciudad de México y de la planta de Querétaro, que el día de hoy nos hacen favor de acompañarnos en las tribunas. Bienvenidos.
Al personal de la Coordinación General de Educación Intercultural y Bilingüe y de la Secretaría de Educación Pública. Saludo también la presencia del ex secretario de Educación Pública, Miguel Limón Rojas. Bienvenido, señor ex secretario.
De los representantes de las entidades federativas, además del gobernador del estado de Colima, licenciado Jesús Silverio Cavazos; del secretario de Educación y Bienestar Social del estado de Baja California; y del licenciado Rogelio Sosa Pulido, subsecretario de Educación del estado de Michoacán.
Distinguidos directivos de la Conaliteg, representantes de los autores de los libros de texto gratuito, sean todos ustedes bienvenidos.
"Todo individuo tiene derecho a recibir educación", contundente frase con la que inicia el artículo 3o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, representa la mayor garantía que define el tipo de nación que el Constituyente proyectó en 1917. "Dicha educación deberá ser laica y gratuita", estos dos principios constituyen la base de la política educativa democrática.
Por una parte, la gratuidad de la educación implica, para el Estado, la principal obligación de equidad, al cubrir los costos de la educación pública, asegurando que el origen social y las condiciones socioeconómicas no determinen la posibilidad de acceder o no a la misma.
La educación laica refleja el carácter del Estado y el apego al progreso científico, cuya finalidad esencial es dar cuerpo, vigencia y contenido a la garantía constitucional de libertad de creencias.
También por mandato constitucional el Estado mexicano debe asegurar que la educación pública, en todos sus niveles, se sustente en principios sociales éticos, de manera que se logre el desarrollo armónico de todas las facultades del ser humano.
Los principios fundamentales de la educación pública expresados en la Constitución se han hecho realidad debido a que, como principal instrumento de la formación ofrecida en los planteles escolares, desde hace 50 años, los alumnos reciben sin costo alguno los libros indispensables para realizar sus estudios.
Los libros de texto gratuitos constituyen sin duda una genuina política de Estado en nuestro país. Al margen de qué partido gobierne en las entidades federativas, municipios o en el Poder Ejecutivo federal, el libro de texto representa una continuidad creativa que crece y se transforma con apego a su esencia.
Antes de 1959 no fueron pocos los esfuerzos del Estado por hacer llegar a la población mexicana, de manera gratuita, libros para el apoyo de la alfabetización, y distintos materiales de lectura para la educación primaria, siempre con la intención de cumplir con uno de los propósitos de la revolución mexicana: Acabar con el analfabetismo.
Vasconcelos dio inicio a esta política y los gobiernos sucesivos también realizaron esfuerzos importantes. La creación de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos es iniciativa e impulso decidido de Jaime Torres Bodet, como secretario de Educación Pública en la administración del presidente Adolfo López Mateos.
Al aprobarse en particular el plan de 11 años, que buscaba garantizar a todos los niños del país la educación primaria obligatoria y gratuita, había dos propósitos fundamentales ?habría que recordar que en aquel año el analfabetismo ascendía al 38 por ciento de la población? estos dos propósitos fueron hacer llegar la educación primaria a todos los sectores sociales, asegurando a los alumnos los medios indispensables.
Y el otro de los principios contemplados en la Constitución es la educación basada en el progreso científico, alejada de fanatismos.
En 1960, la Conaliteg editó la primera generación de libros de texto, que constaba de 19 títulos para alumnos y dos dirigidos a maestros. Las portadas de los libros fueron variadas, incorporaron imágenes de próceres de la patria diseñadas por cinco grandes muralistas mexicanos: David Alfaro Siqueiros, Roberto Montenegro, Alfredo Zalce, Fernando Leal y Raúl Anguiano.
A partir del 62, se unificaron las portadas con la imagen diseñada por el pintor tapatío Jorge González Camarena, en la que se hace una alegoría de la patria. Desde entonces se enfrentó el cuestionamiento de diversos grupos, sobre todo por el carácter laico de los libros de texto gratuitos y su obligatoriedad.
La segunda generación inició en 1972, con la incorporación de asignaturas por áreas y se incorporaron las portadas diseñadas por Juan Ramón Arana; en 1979 las imágenes de los murales de José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Juan O´Gorman.
La principal crítica a esta generación de libros de texto, mismos que fueron elaborados o asesorados por académicos e intelectuales, se centraba en el supuesto contenido socializante y pro comunista de los libros de ciencias sociales, ciencias naturales y matemáticas.
La tercera generación inicia en 1980, cuando la SEP asume las tareas de diseño y producción de contenidos y la Conaliteg se encarga de la producción y distribución. Se incorporan las portadas de Carlos Palleiro y Felipe Dávalos, quienes incorporaron imágenes de niños combinados con elementos de nuestra flora y fauna.
La cuarta generación inicia en 1987 con diversos artistas de la plástica mexicana contemporánea.
La quinta generación se gesta en la reforma educativa del 93, las portadas se ilustran con obras representativas de los diversos periodos de la historia del arte mexicano y en algunos se recupera la imagen de La patria que fue diseñada por Jorge González Camarena.
Un estudio realizado en 1996 por Johnson en varios países europeos y en Estados Unidos señala que no se registra ningún Estado que diseñe, produzca y reparta los libros escolares gratuitamente a los niños que cursan la educación básica, como en el caso de nuestro país.
Lograr este propósito ha implicado un gran esfuerzo del Estado mexicano, además de cubrir a todos los niños, alumnos de la educación primaria, la edición de textos se amplió gradualmente a la educación preescolar y secundaria, e incluso a grupos sociales específicos como es en el caso de los libros de texto bilingües y en braille.
Actualmente se producen libros de texto en 42 lenguas indígenas de nuestro país, de carácter bilingüe, lo cual es congruente con el reconocimiento multiétnico y pluricultural de nuestra nación.
Los libros de texto no son los únicos materiales gratuitos que hoy día que llegan a la escuela. Se distribuyen libros y ediciones de apoyo para alumnos y docentes, planes y programas de estudios, libros, ficheros didácticos, avances programáticos, Libros del Rincón, así como bibliotecas de aula y de escuela.
El actual ciclo escolar tiene un tiraje que rebasó los 200 millones de libros de texto. Los libros de texto gratuito constituyen un apoyo fundamental incuestionable, en muchos casos, único, para el logro de los fines establecidos en el artículo 3o. constitucional. En muchas ocasiones son los libros el material fundamental de los maestros y de los padres de familia para la educación de sus hijos.
Los retos que enfrenta en nuestro país en términos de rezago educativo son aún monumentales. Hay que decir que de acuerdo con las propias cifras de la SEP, en 2008 se registra un porcentaje de analfabetismo de 7.7 por ciento a nivel nacional, lo que significa en números redondos cerca de 6 millones de personas mayores de 15 años sin saber leer y escribir; en tanto que más de 27 millones mayores de 15 años forman parte del rezago educativo, pues no concluyeron la primaria o secundaria.
Así también enfrentamos un grave déficit en la calidad de la educación. Rescato el concepto de "calidad" expresado por la Comisión de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas: El derecho a la educación supone la obligación de obtener un resultado, si no, ese derecho no se materializa. Los objetivos de la educación sólo se pueden alcanzar si como resultado de esas posibilidades de educación, verdaderamente se adquieren conocimientos útiles, capacidad de raciocinio, aptitudes y valores.
México reclama una nueva y profunda reforma educativa. A la garantía de educación gratuita y laica hay que sumar la de una educación con resultados. Frente a los casi 20 millones de mexicanos en pobreza extrema no basta la educación gratuita, hay que adicionar, además de libros de texto gratuito, becas, desayunos escolares, escuelas de tiempo completo, materiales didácticos, educación y otros instrumentos de equidad. Se requiere la aprobación del Senado de la República para el tema de la educación media superior.
Felicitaciones a las y los trabajadores de la Conaliteg, a sus directivos, a los autores y artistas, a las cámaras empresariales y a los profesores que con su esfuerzo patentizan el derecho que la Constitución otorga de recibir educación gratuita laica, científica y democrática. Viva los 50 años del libro de texto gratuito. Muchas gracias.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Gracias, diputado Tonatiuh Bravo Padilla, presidente de la Comisión Educación Pública y Servicios Educativos.
Se concede el uso de la palabra a la diputada Silvia Luna Rodríguez, coordinadora del Grupo Parlamentario de Nueva Alianza, que en representación de su grupo habrá de participar en esta sesión solemne, conmemorativa del L aniversario de la expedición del libro gratuito en México.
La diputada Silvia Luna Rodríguez: Con su permiso, presidente. Compañeros legisladores. Reconocer los grandes aciertos de quienes en su momento contribuyeron a establecer las bases de nuestro desarrollo como nación es un motivo para reflexionar sobre el presente, y desde esta perspectiva dimensionar el tamaño de los desafíos que hoy tenemos que superar.
Sin duda, en la historia de la educación pública merece un lugar especial una institución que hoy es responsable de que cada niño y niña en cada escuela, en todos los rincones de la república reciban sus libros de texto.
Merece esta sesión solmene celebrar estos 50 años de la Comisión Nacional del Libro de Textos Gratuitos. El Grupo Parlamentario de Nueva Alianza rinde un homenaje a quienes la hicieron realidad y felicita a todos aquellos que han sido parte y quienes hoy tienen la responsabilidad de conducir esta importante institución.
Para Nueva Alianza la educación es el sostén de nuestro desarrollo. Si no invertimos en educación, si no fortalecemos nuestro sistema educativo para que sea de calidad y esté al alcance de todos los mexicanos estaremos cancelando oportunidades y un mejor porvenir para México.
En su tiempo, gracias a la inteligencia, a la visión y a la capacidad de mexicanos como José Vasconcelos, Narciso Bassols, Jaime Torres Bodet, Agustín Yáñez y Jesús Reyes Heroles, con una visión de Estado supieron sumar voluntades y los esfuerzos de toda la sociedad en torno a un proyecto educativo. Comprendieron la importancia de la educación y entendieron la necesidad de poner ante cualquier interés su responsabilidad y voluntad de servir a México. Así se creó la Secretaría de Educación Pública, se impulsó la Campaña Nacional de Alfabetización; se formaron instituciones como la Normal de Maestros, la Normal Superior y, por supuesto, la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos.
Hoy a 50 años de su creación, es oportuno reflexionar sobre el presente y preguntarnos ¿por qué no se ha hecho realidad la implementación de una política de Estado para la educación?, ¿por qué no hemos logrado como sociedad incrementar el presupuesto para el sector hasta alcanzar el equivalente del 8 por ciento del producto interno bruto?, ¿qué ha pasado en las escuelas en materia de calidad?
Es preocupante la información que presenta la Auditoría Superior de la Federación en torno a que, si continúa la actual tendencia de inversión educativa, lograremos alcanzar el equivalente al 8 por ciento del producto interno bruto para el año 2056.
La mejor manera de rendir homenaje a quienes pusieron las bases de un sistema educativo que atiende a más de 30 millones de alumnos y alumnas, y que alcanza una cobertura en educación básica cercana al 100 por ciento, es con acciones y políticas que ataquen sus rezagos, que superen sus iniquidades y que brinde una educación de calidad que permita a nuestro país ser más justo y más competitivo en todas las áreas del conocimiento.
Ya no podemos tolerar que en México existan dos Méxicos; por un lado el México de las oportunidades y por el otro lado, el México profundo, el de la pobreza, el de las escuelas sin muros, sin maestros, el del analfabetismo, el de la pobreza.
Es urgente que retomemos esa visión de Vasconcelos y de Torres Bodet, que pensemos en la educación como el mejor medio para alcanzar la equidad, para dar a cada niño y niña de nuestro país una oportunidad de tener un mejor porvenir.
La Alianza por la Calidad de la Educación constituye un paso de gran importancia que debe considerarse parte de un acuerdo entre los principales actores educativos. Por ello, se basa en la corresponsabilidad, en la transparencia y en la voluntad de hacer a un lado los intereses, y poner como prioridad un objetivo en el que todos coincidimos: hacer de nuestra educación pública una educación de calidad y, en esta tarea, los libros de texto constituyen un factor de equidad.
Ante los nuevos desafíos, recordemos a Vasconcelos, quien como secretario de Educación Pública se abocó a imprimir y a distribuir miles de libros en una nación casi analfabeta, con la aspiración de hacer del libro un vehículo que impulsara la educación; y a Torres Bodet, que eligió volcar su inteligencia y lucidez al servicio de la nación.
Con la creación de la Comisión Nacional del Libro de Texto Gratuito, Torres Bodet hizo posible que hoy se puedan editar y distribuir de manera gratuita los libros de texto para todos los niños que cursan la primaria y secundaria.
Me pregunto, ¿cuál es ahora la propuesta ante las evaluaciones de nuestro sistema?, ¿cuál es el eje o la política de Estado que responderá a la demanda de la sociedad, de una educación de calidad?, ¿qué ofrecemos a los millones de jóvenes que ven canceladas sus aspiraciones de acceder a la educación media y superior?
Hoy estamos orgullosos de instituciones como la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos. Sin embargo, aspiramos a que se haga honor a esos logros y tengamos la estatura para reconocer la actual crisis que enfrentamos en materia educativa.
Reconozcamos que requerimos sumar esfuerzos en torno a los retos, como la transformación de nuestras escuelas, para que estén a la altura de los nuevos tiempos, con las tecnologías de la comunicación, con métodos y modelos pedagógicos que permitan su aprovechamiento, con maestros capacitados en su uso, con una currícula que promueva la comprensión y deje en el pasado el uso de métodos memorísticos, con escuelas de tiempo completo que hagan de estos espacios lugares para el desarrollo de las capacidades y habilidades de los niños y las niñas.
En el Grupo Parlamentario de Nueva Alianza consideramos que la educación debe afirmarse como una prioridad para la nación. Es urgente atender sus rezagos e impulsar su transformación. Es oportuno recordar que desafíos más complejos a los de hoy han sido superados por esta nación.
La Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos constituye un ejemplo a seguir con más de 6 mil millones de materiales educativos distribuidos en todo el país y continúa siendo considerada una de las instituciones más importantes y transcendentes en el país.
El Grupo Parlamentario de Nueva Alianza reitera su felicitación y orgullo por estos 50 años de contribuir a la educación. Los libros que se entregan a millones de niños y niñas de todas las escuelas del país posiblemente sean los únicos libros con los que cuentan muchas familias mexicanas.
Cincuenta años ininterrumpidos de libros de texto gratuito han dejado una huella importante entre los maestros, los padres de familia y los alumnos, y ya son parte de sus derechos inalienables, como la educación misma. Muchas gracias.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Muchas gracias, diputada Silvia Luna Rodríguez. Corresponde el turno al Partido del Trabajo y se concede la palabra al diputado Abundio Peregrino García, para que en nombre de éste, conozcamos su posicionamiento en esta sesión solemne.
El diputado Abundio Peregrino García: Con su permiso, señor presidente. Licenciada Josefina Vázquez Mota, secretaria de Educación Pública, bienvenida a este recinto. Licenciado Alfonso Oñate Laborde, representante del Poder Judicial; licenciado Miguel Agustín Limón, director general de la Conaliteg; licenciado Jesús Silverio Cavazos, gobernador constitucional de Colima; distinguidas y distinguidos invitados, compañeras legisladoras y compañeros legisladores.
El Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo tiene el honor de participar en esta sesión solemne en la que la Cámara de Diputados de este honorable Congreso de la Unión conmemora, con justicia, el 50 aniversario de la fundación de la Comisión Nacional de Libros de Textos Gratuitos (Conaliteg).
El 12 de febrero de 1959, el entonces presidente de la república, Adolfo López Mateos, promulgó el decreto de creación de este organismo, mismo que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 13 de febrero. Con este acto se contribuyó al cumplimiento del artículo 3o. constitucional en materia de gratuidad de la educación.
Igual de importante es el fortalecimiento de la política educativa, demostrada desde el momento en que la necesidad de formar a la población mexicana llevó a la creación de la Secretaría de Educación Pública el 25 de septiembre de 1921 con José Vasconcelos como titular de la misma.
Quienes hemos tenido el orgullo de formarnos académicamente en escuelas públicas recordamos con gran emoción, al inicio de cada año escolar, la llegada de los camiones que transportaban nuestros nuevos libros, océano del conocimiento en el cual nos sumergíamos para adquirir nuevas herramientas del saber.
Cómo no recordar e incluir en ellos la poesía de Martí: Cultivo una rosa blanca
Hay que conocer que la gran pluralidad cultural de la sociedad mexicana ha influido en el diseño del modelo de nación definido en nuestra norma fundamental; muestra de ello es La alegoría de la patria, obra del pintor Jorge González Camarena, que en 1962 fuera inspirada en Victoria Dornelas, que adorna este evento. Con ello baste decir que aún nos llena de emoción el recordarla plasmada en la portada de los libros de texto desde los primeros días de su creación.
Los libros de texto gratuitos fueron y son el suelo fértil donde creció con raíces firmes el árbol de la esperanza de millones de niñas y niños mexicanos.
Compañeras y compañeros legisladores, es necesario recordar que algunos sectores de nuestro país se opusieron, en aquel tiempo, a la publicación de los libros de texto, bajo el criterio de que se atentaba contra la libertad de los padres para educar a sus hijos, bajo el argumento de que esa actitud era un intento comunista para adoctrinar a sus hijos en esa tendencia.
Uno de los considerandos para crear la Conaliteg fue el de mitigar el impacto de los elevados precios de los libros de texto, editados por los empresarios productores de libros que los hacían poco asequibles para la mayoría de la población.
La determinación de Ejecutivo federal de ese entonces fue la de garantizar que todos los educandos tuvieran las herramientas necesarias para adquirir los conocimientos ahí plasmados.
Es pertinente mencionar que en otras épocas los titulares de la SEP, verdaderos humanistas, maestros de vocación, talentosos intelectuales como José Vasconcelos, Agustín Yáñez, Jaime Torres Bodet y Jesús Reyes Heroles, son ejemplo de ello.
Sin lugar a dudas, la educación es el mecanismo por medio del cual se construye una nación. La educación para el gobierno no debe de ser considerada como un gasto, sino como una inversión, puesto que de ella se deriva la independencia científica y tecnológica a la que México debe aspirar.
El Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo reconoce el esfuerzo de todos los trabajadores y todas las trabajadoras de la Comisión Nacional del Libro de Texto Gratuito, de la titular de la SEP, aquí presente, doña Josefina Vázquez Mota, a quien saludamos con mucho respeto y aprecio; y a todos a los que, a lo largo de 50 años, han logrado que oportunamente millones de niños y niñas tengan a tiempo sus libros.
En el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo estamos convencidos de que es irrenunciable la edición de los libros de texto gratuitos para todas las niñas, niños y jóvenes de México, así como de la Conaliteg, porque en ella radica una verdadera política de Estado.
Los legisladores del Partido del Trabajo lo decimos con claridad y sin ambages: No permitiremos que la educación pública se privatice en nuestro país, defenderemos los postulados del artículo 3o, constitucional. Vivan los libros de texto gratuitos. Es cuanto. Muchas gracias.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Muchas gracias, diputado Abundio Peregrino García. Para referirse a este mismo tema, se concede la palabra a la diputada Beatriz Manrique Guevara, en representación del Partido Verde Ecologista de México.
La diputada Beatriz Manrique Guevara: Con la venia de la Presidencia. Bienvenidas y bienvenidos todos los invitados especiales a esta sesión solemne. Compañeros y compañeras, el día de hoy conmemoramos la celebración de los 50 años de la elaboración y distribución de los libros de texto gratuitos para el sistema escolar de este país, esto garantizando lo establecido en el artículo 3o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en donde se manifiesta el derecho a recibir educación gratuita y laica.
Asimismo, tomando en cuenta la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que en su artículo 26 manifiesta que toda persona tiene derecho a recibir educación y que la educación deberá de ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental.
La distribución de los libros de texto gratuitos ha servido para paliar el analfabetismo y propiciar un sistema educativo integrado e incluyente, en donde ningún estudiante vea frustrado su derecho a recibir educación por falta de recursos económicos para adquirir libros.
La valiosa labor del discípulo de José Vasconcelos, Jaime Torres Bodet, en su función como secretario de Educación, fue haber realizado de manera plausible la campaña de alfabetización a lo largo del país en el periodo de Adolfo López Mateos, concretizándolo con la creación de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, el 12 de febrero de 1959.
Los libros que se han distribuido a través de estos años han sido valiosa herramienta de aprendizaje entre los niños y jóvenes sobre la historia de México, las ciencias sociales y las naturales, las matemáticas y otros temas. Asimismo, diversas obras de artistas han sido plasmadas en las portadas de los libros de texto, como las realizadas por David Alfaro Siqueiros, Roberto Montenegro, Fernando Leal y Jorge González Camarena, con la obra más emblemática de todos, conocida como La patria.
El libro de texto gratuito ha respaldado el sentido democrático de impartición de educación, esto debido a que minimiza las brechas sociales en cuanto al acceso de libros para estudiantes de todas las escuelas, públicas y privadas, de nivel básico.
Asimismo, el Estado ha sido el responsable del contenido de los programas educativos y en la divulgación del conocimiento entre la población. Esta política ha sido, sin temor a equivocarnos, una de la más exitosa, no sólo en nuestro país, sino a nivel internacional, ya que es la única a nivel mundial.
Los legisladores del Partido Verde queremos también hacer mención del crecimiento de la labor de la Conaliteg al incluir textos para las comunidades indígenas en sus propias lenguas, así como libros especializados para personas invidentes en el sistema braille, dando como resultado una política más incluyente y extendiendo la cobertura educativa a la mayor parte de la población.
El Partido Verde Ecologista de México se suma a la celebración de los 50 años de la realización del libro de texto gratuito debido a la gran aportación que ha hecho para reducir el rezago educativo.
Sin embargo, tenemos que reconocer la urgente necesidad de analizar, con mayor detenimiento, el contenido y calidad de los temas que se abordan, ya que los resultados que nuestro país ha obtenido en las pruebas realizadas por la OCDE han develado diferencias en la enseñanza de una educación competitiva y grandes deficiencias a nivel internacional. Por ende, no esperamos que los libros distribuidos por la federación, por sí mismos y de manera autónoma puedan hacer el cambio en la educación.
Es urgente y necesario que la reforma educativa comprenda las modificaciones profundas en cuanto a capacitación a maestros, competencias enseñadas a alumnos, intervención de padres de familia y autoridades educativas, con la finalidad de intensificar el desarrollo de la comunidad y el crecimiento del conocimiento tecnológico para posicionar a nuestro país a la vanguardia mundial.
En consecuencia, la formación de los estudiantes desde la formación básica debe ir de acuerdo a las necesidades que exige la realidad mundial. Por tanto, los libros de texto son imprescindible herramienta.
Sin embargo, no bastan; hay que tener una amplia red de cobertura que incremente el acceso de todos los niños y las niñas de este país a las competencias necesarias, para incluirlos en una verdadera competencia mundial. Por su atención, muchísimas gracias.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Muchas gracias, diputada Beatriz Manrique Guevara. Se concede el uso de la palabra, en nombre de Convergencia, al diputado José Luis Varela Lagunas.
El diputado José Luis Varela Lagunas: Muy buenas tardes a todas aquí presentes. Con su venia, señor presidente. Señora secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, bienvenida. Invitados especiales. Gobernadores. Diputados que en este día nos acompañan, ex secretarios de Educación Pública, bienvenidos. A todos nuestros amigos que están en la parte superior, sean ustedes bienvenidos. Ha sido un gran esfuerzo que el gobierno de México ha realizado y sigue realizando. Señores miembros del presidium, con su anuencia.
De manera similar a los miembros de las otras fracciones parlamentarias, en representación de Convergencia hago uso de la palabra en torno a los libros de texto gratuitos. Al hacerlo subrayo las coincidencias que sobre los mismos tenemos.
Sería falto de nobleza escatimar el reconocimiento a todos los que enterados y sensibles a la situación educativa del país en la década de los cincuenta, del pasado siglo, tuvieron la iniciativa de dotar de libros de texto gratuito a la primaria de todos los escolares de México.
Sea entonces el inicio de mi intervención, un reconocimiento a un educador ejemplar, don Jaime Torres Bodet, notable académico y hombre de letras, quien con su presencia y conducción de la Secretaría de Educación Pública materializó la idea de que cada niño y cada niña, estudiantes de la primaria, tuvieran en sus manos libros que les permitieran mejorar su educación, libros pagados por el pueblo de México, como hasta la fecha.
Los libros de texto gratuitos en sus 49 años de existencia han contribuido de manera decisiva a la educación de los mexicanos. Y hago la aclaración, los primeros libros de texto gratuitos fueron hace 49 años, no así la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, la Conaliteg, que hoy celebramos su 50 aniversario.
En su momento respondieron a la necesidad de superar las carencias de la mayoría de la población en cuanto a la edición de textos escolares para sus pequeños hijos, esto, ni duda cabe. Contribuyeron también al fortalecimiento de la imagen de nación con principios, ideales y propósitos comunes, con la preservación de una identidad y una unidad nacional, valores propios de la época histórica en que fueron creados.
Hoy, a partir de las transformaciones sociales y nuevas ideas, debido además a la toma de conciencia nacional sobre nuestras realidades múltiples o múltiples facetas de nuestra realidad y como consecuencia de las transformaciones que en todos los órdenes ha sufrido la nación, se plantean nuevas tareas en torno a los libros de texto.
En primer lugar es necesaria la garantía jurídica de que deberán cubrir todos los niveles de la educación obligatoria, no como concesión fundada en la provisionalidad ni en la disponibilidad de recursos emergentes. Los libros de texto gratuito deben existir para toda la educación básica.
Luego, su filosofía y enfoque pedagógico deben responder a las características de pluralidad de la misma sociedad. Dejar de lado todo patrimonialismo ideológico e interpretación sesgada de la realidad nacional y de la historia, particularmente de esta última; y deben ser congruentes no sólo con los postulados del artículo 3o., sino también con los del 2o. constitucional, en el reconocimiento de una nación pluricultural, que muchos aspiramos a que llegue a ser intercultural.
No se trata simplemente de traducir los libros de texto gratuitos a las lenguas indígenas del país, de hacerlo así, los libros se convertirían en instrumentos ideológicos de dominación de la cultura mestiza sobre las culturas originarias.
Con la participación de intelectuales indígenas es factible el rediseño de textos que incorporen los contenidos culturales de los pueblos originarios. De eso se trata en una educación intercultural, del diálogo de las culturas, no de la imposición y avasallamiento.
Además, todavía es una tarea pendiente la elaboración, publicación y distribución de los diccionarios de las lenguas indígenas. Postergarlas significa, en la práctica, continuar con la marginación cultural de los pueblos indígenas.
La preservación y fortalecimiento de las culturas originarias es una tarea tendiente a preservar la riqueza cultural de la nación. En ella, la existencia de libros de texto gratuitos que incorporan la cultura propia, representan, para los niños y las niñas indígenas del país, un valioso instrumento en la construcción de su propia identidad, sin que ello signifique ningún rasgo de separatismo, sino de comprensión de la realidad indígena, para de ahí extraer su identificación con la nación. ?Termino en un momento.
No son suficientes los libros de texto gratuitos. Es necesario realizar otras acciones que propicien el crecimiento de la calidad de la educación básica en nuestro país, y una forma de ayudar es proponer un uniforme único: camisa blanca, falda y pantalón azul marino. Con esto podríamos democratizar también, en esa forma, al país, con la finalidad de apoyar también El reto que se presenta para la Cámara de Diputados y los legisladores federales es que el próximo año no sólo festejemos el 50 aniversario de los libros de texto gratuitos, sino también que estemos celebrando el primer aniversario del establecimiento de la Comisión Nacional para la Dotación de Material Didáctico y Herramientas Tecnológicas en pro de representar una escuela digna en todo el país, merecedora en su calidad para las niñas mexicanas y los niños mexicanos. Éste es el reto actual. Cierto, no contamos con don Jaime Torres Bodet, lo cual no significa que no lo podamos hacer. Señora secretaria, señores legisladores, para nosotros está pendiente y esperemos superarlo. Por su atención, muchas gracias.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Muchas gracias, señor diputado José Luis Varela Lagunas. Se concede el uso de la palabra a la diputada María del Carmen Pinete Vargas, que en nombre del Grupo Parlamentario del PRI, habrá de participar en esta sesión solemne. También reconocemos que ha sido de las iniciadoras precisamente de esta sesión, en conjunto con la Comisión de Educación.
La diputada María del Carmen Pinete Vargas: Con el permiso de la Presidencia. Reza un proverbio hindú:
"Un libro abierto es un cerebro que habla.
Cerrado un amigo que espera.
Olvidado un alma que perdona.
Agradezco a mis compañeros del Grupo Parlamentario del PRI la deferencia de concederme el alto honor de hablar en su nombre en esta histórica sesión solemne en donde conmemoramos el 50 aniversario de los libros de texto gratuitos; de manera muy especial agradezco a mi coordinador, don Emilio Gamboa Patrón.
Quiero decirles que arribo a esta tribuna en mi carácter de maestra, en mi carácter de priista, en mi carácter de diputada federal y también en mi carácter de mexicana comprometida con la enseñanza. Si existe algún asunto en la agenda social que más nos une a los mexicanos, más allá de las ideologías y de los partidos políticos, ése es el de la educación en su sentido más amplio y trascendente, que es el de la articulación de un proyecto de nación.
A principios del siglo XXI, imbuidos de los procesos de integración económica y cultural en el mundo, en donde existen quienes se han atrevido a afirmar que vivimos el fin de nuestra historia, cobra una fuerza sorprendente la reafirmación de las identidades nacionales; luego entonces, la valoración de la estrategia educativa de cualquier país no se agota en decidir si se trata de un proceso de instrucción o de un proceso de conocimiento integral, lo que lleva al pragmatismo o al idealismo.
En México la solución a la disyuntiva está muy clara. Se lee diáfana en el artículo 3o. constitucional, en donde se afirma que constituye una forma de vida fundada en el constante mejoramiento económico, social y cultural de nuestro pueblo. Sin educación no hay democracia, sin democracia no hay desarrollo, sin desarrollo no hay libertad.
El Premio Nobel Amartya Sen afirma en su obra Desarrollo y libertad que la ausencia de condiciones morales y materiales que favorezcan la equidad equivale a cancelar el valor de la libertad para cualquier sociedad. Preguntémonos entonces: los 20 mil niños que han renunciado a la escuela por esta crisis económica o los 100 mil jóvenes que quedan fuera de la universidad nacional cada año, ¿están renunciando al ejercicio de su libertad y al ejercicio de su desarrollo pleno? ¿Qué respuesta les puede dar y puede tener la sociedad, y qué respuesta les puede tener el Estado?
La educación en México ha sido una política de Estado. Desde los primeros gobiernos surgidos de la Revolución se les otorgó este carácter. Grandes luchas de hombres y mujeres que escribieron la historia ?y podemos mencionar algunos como don Jaime Torres Bodet, como don Jesús Reyes Heroles y como don Narciso Bassols, entre otros.
No es casual que nuestra patria lleve el nombre de Estados Unidos Mexicanos; tampoco es casual que contemos con un sistema educativo nacional en donde esta educación sigue siendo gratuita y laica para todos, sin distinción. Ésta es su naturaleza irrenunciable.
En 1920 el analfabetismo superaba 90 por ciento y el promedio de escolaridad de la población mayor de 15 años era de un grado de instrucción primaria. Al cambio del siglo, el analfabetismo es inferior a 10 por ciento y el promedio de escolaridad es de ocho años. El esfuerzo realizado cobra su verdadera dimensión al considerar que en el periodo 1920-2009 la población creció de poco más de 13 millones de habitantes a los actuales 114 millones.
En la matrícula observamos que se encuentran inscritos en el sistema formal educativo 32 millones de mexicanos, lo que equivale a cerca de la tercera parte de la población, el gasto total en educación, incluyendo el de los estados, los municipios y los particulares, suma más de medio billón de pesos, equivalentes a cerca del 7 por ciento del producto interno bruto.
Los gobiernos mexicanos han asignado recursos crecientes a la educación y ya en 1994, el monto que se le destinaba como proporción del PIB era del 5.6 por ciento, muy cercano al promedio de los países de la OCDE del 5.9. Sin embargo, al revisar el gasto por alumno en educación básica y media superior, México se encontraba por debajo del promedio debido al alto número de estudiantes atendidos.
Aunque el gasto se ha incrementado de manera sostenida y la demanda por educación básica se ha estabilizado, ello no se ha traducido en mejoras de la calidad educativa; esto debido a que más del 90 por ciento del presupuesto se dirigió a sueldos, prestaciones y otros servicios personales, lo cual reduce sustancialmente el gasto en inversión, mantenimiento, equipamiento o evaluación de la calidad de la enseñanza, así como la capacitación o actualización de los docentes.
Si a lo anterior se añaden las insuficiencias en la planeación del gasto y a la subutilización de los recursos ?perdón, término, señor presidente?, así como la falta de una eficacia y riguroso sistema de rendición de cuentas, resulta evidente que no basta con incrementar el presupuesto, sino que, además, es indispensable ejercerlo de manera más adecuada y eficiente.
Nuestro país es el único en el mundo que distribuye los libros de texto gratuitos para toda la educación básica, lo decimos con orgullo y con satisfacción.
En el siglo XXI el capital intelectual es la esencia de la riqueza de nuestra sociedad, por lo cual debe asegurarse en su formación un lugar de privilegio en la agenda nacional. El mundo vive en la sociedad del conocimiento y las posiciones de vanguardia las ocupan los países que tienen un mayor capital intelectual, fincado en un proceso permanente, de educación, con calidad y de pertinencia, educación para y por la vida.
Con el objeto de acceder a la sociedad del conocimiento es necesario abrir el mayor número de caminos para que todos los mexicanos, a lo largo de la vida, sin importar la edad o el nivel de educación alcanzado en el sistema formal puedan continuar educándose, capacitándose o adquiriendo competencias.
En este proceso la actitud de los gobernantes y otros grupos dirigentes es decisiva para formar la ética social que requiere nuestro país.
¿Qué requiere en nuestra educación? El reto no se limita a impartir enseñanza. México requiere de un modelo sólido de educación en sintonía con los avances de la ciencia, la tecnología y la cultura, que nos permita competir con los países desarrollados.
Debemos aspirar a una educación que contemplen los nuevos valores de calidad y competitividad, que prevalecen a partir del fenómeno de la globalización y esté anteponiendo, no la mano del maestro, nunca podemos suplir a un libro y mucho menos la sensibilidad y la mano de un maestro.
Para ello es necesario que el Estado destine una inversión pública necesaria, a fin de lograr la educación integral que nuestro país requiere. La educación es libertad, es justicia y es el verdadero fortalecimiento de México libre y soberano del que todos nos sentimos orgullosos de pertenecer.
No cabe duda que el México democrático y con justicia social ?termino compañeros? que queremos proyectar, pasará necesariamente por una tarea educativa del tamaño que queremos para la grandeza de nuestro país. México será tan grande como el esfuerzo educativo que estemos dispuestos a hacer por él. Es cuanto, y muchas gracias.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Gracias diputada María del Carmen Pinete Vargas. Se concede el uso de la palabra al diputado Víctor Manuel Lizárraga Peraza, en representación del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, hasta por cinco minutos.
El diputado Víctor Manuel Lizárraga Peraza: Gracias, diputado presidente. Compañeras y compañeros legisladores; señora, secretaria Josefina Vázquez Mota; distinguidas y distinguidos invitados especiales, en épocas ya lejanas José Vasconcelos declaraba que es necesario y perfectamente legítimo que el gobierno invierta una pequeña parte del dinero del pueblo en lo que el pueblo más necesita: En propagar hechos que lo instruyan, datos que lo informen e ideas nobles que aviven el poder de su espíritu.
Me honra profundamente participar en esta ceremonia, en ocasión del cincuentenario de la Comisión Nacional del Libro de Texto Gratuitos, por la enorme significancia de esta institución en la historia educativa de nuestro país, creada en el año de 1959, por el entonces presidente de la república licenciado Adolfo López Mateos, y cuyo servicio a la nación es, sin duda, un claro testimonio de avance en la gratuidad educativa, mandatada por el México revolucionario y asentada de manera indeleble en el artículo 3o. constitucional.
Para valorar en toda la magnitud la tarea de la Conaliteg y la esencia de su ejercicio es preciso reconocer los inmensos beneficios que ésta reparte en todo el territorio nacional, y comprender, fundamentalmente, a los antepasados que en su época escolar sintieron la necesidad imperiosa de recibirlos.
Afortunadas fuimos las generaciones del 60, y de los años que siguieron, porque a partir de entonces tuvimos acceso a esas maravillosas obras que, además de instruirnos, nos transportaron a espacios y tiempos inimaginables, con la ventaja adicional de que eran otorgados en forma gratuita y exclusivamente para nosotros.
Por eso tienen razón aquellos que declaran que los libros de texto gratuito fueron las primeras obras impresas que a través del alumnado, pudieron entrar a miles o millones de hogares mexicanos como prendas invaluables para utilidad y deleite de todos los grupos familiares. Ellos tienen razón, como también la tuvieron los que en su momento defendieron la iniciativa de dotar a la niñez estudiosa de estos medios didácticos a pesar de las críticas de los opositores.
Pero no tuvieron razón aquellos que se pronunciaron en contra de la propuesta, ya que argumentaban que los libros de texto serían un peligro para los estudiantes porque propiciarían la uniformidad de su pensamiento, cuando bien llegó a saberse que su verdadera y vil preocupación era seguir favoreciendo a los dueños del negocio editorial que producían y vendían textos escolares, tendencia, por cierto, muy común, entre los oportunistas de todos los tiempos.
Por eso, ante las crudas verdades que padecen las capas desfavorecidas podemos afirmar con certeza que, allá, en las casas humildes, donde no hay nada, el nada es olvido, es abandono; y el poco es patrimonio y es tesoro. Es precisamente lo que es el libro de texto, un tesoro de valor incalculable.
Y para las voces agoreras del mal que descalifican la dotación gratuita de los mismos, podemos traerles la sabia leyenda que reza aquí, frente a las carencias auténticas, aquí chocan y se estrellan a porfía todas las hipótesis de la filosofía.
La destacada participación de la Comisión Nacional en la historia de estos valiosos auxiliares nos remonta, inevitablemente, a las bellas lecciones que en sus páginas descubrimos y que invariablemente admiramos.
No hay nada más evocador que las frases aquéllas con las que muchos aprendimos las primeras letras, cuyos ecos todavía nos dicen "ese oso se asea así", o los versos recurrentes de aquel viejo poema a modo de diálogo que expresaba: "¿Qué miras por la ventana? Miro el sol que ya se va y me dice hasta mañana".
Igualmente, grandiosas y alegóricas eran y siguen siendo las portadas de los volúmenes, por haber sido dedicadas mayoritariamente a la historia, a la naturaleza y a la familia, pero digna de mención especial es la estampa de Jorge González Camarena, denominada La patria, de enorme fama y trascendencia, cuyos elementos emblemáticos representan con loable ingenio el papel de nuestros textos gratuitos en el ámbito nacional, por el auxilio que prestan al servicio educativo, como mensajeros que son de los valores del nacionalismo, como aliados permanentes en el combate de la ignorancia y la desigualdad, como embajadores del pasado y del presente, y como fuerza motivadora que impulsa al mexicano a la superación estudiantil, sin distinción de clase, lugar de residencia, sexo, raza, credo, lengua o grado de discapacidad visual.
Cumplir 50 años entregando herramientas didácticas a los distintos actores de la educación básica, que invariablemente aprueban este esfuerzo, a ser la condición transformadora y con apego al espíritu del artículo 3o. constitucional, además de seguir formando parte de los pocos países del mundo que han materializado esta hazaña, son realidades que califican con los mejores puntajes a México y a la Conaliteg, así como a aquellos que le dieron vida y brillo a esta comisión, y a quienes, actualmente, con su diario hacer, le dan permanencia, prestigio y rumbo.
Las palabras de un ilustre patriota sudcaliforniano, el general Manuel Márquez de León, vuelven a cobrar vigencia aquí cuando declara que México se salvará de la ruina y la deshonra porque aún cuenta con hijos que sienten en su pecho arder el fuego sagrado de la virtud cívica, y porque hay una Divina Providencia que ve por el destino de los pueblos que luchan por la justicia y la dignidad.
Pero además, en nuestras convicciones también vive la creencia de que México se salvará de la ruina y la deshonra cuando todas las instituciones trabajen con igual mística y entrega; y se salvará y fortalecerá mientras sus niños y jóvenes sigan yendo a la escuela y cuenten con los medios necesarios para mejorar la calidad de sus aprendizajes.
Es nuestro anhelo que a pesar del clima difícil que enfrenta la patria, las lecciones escolares sigan siendo los clarines de guerra que convoquen a todas y a todos los ciudadanos a perseverar en el estudio, y que los libros de texto, junto con los materiales y los nuevos recursos tecnológicos, sigan siendo las principales banderas de combate de los educandos mexicanos.
Con nuestro homenaje permanente y la más sincera felicitación a la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, y a las maestras y a los maestros de México, que con su trabajo serio, comprometido, responsable y de alto contenido patrio han dado y dan vida en las aulas a los libros de texto gratuitos. Muchas gracias.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Muchas gracias, compañero diputado Víctor Manuel Lizárraga Peraza. Se concede la palabra a la diputada María Gabriela González Martínez, quien habrá de participar a nombre de su grupo parlamentario, el Partido Acción Nacional.
La diputada María Gabriela González Martínez: Con su venia, diputado presidente. Licenciada Josefina Vázquez Mota, secretaria de Educación Pública, distinguidos representantes de los Poderes de la Unión, secretarios de Educación Pública de las diferentes entidades que nos acompañan, distinguidos directivos y trabajadores de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, distinguidos invitados especiales, sean ustedes bienvenidos.
El impulso que el Estado mexicano dio a la educación pública, después de la lucha revolucionaria sobre un matiz distinto y profundamente transformador en 1959, con la creación de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, dedicada a diseñar, producir y distribuir los libros cuyo destino se encontraba en cada pupitre de las escuelas del país.
En México todos los niños de las últimas cinco décadas, a partir de los años sesenta han contado con libros de texto gratuitos que son editados por la Conaliteg, la cual fue creada por decreto por el entonces presidente Adolfo López Mateos, siendo secretario de Educación Pública el diplomático, escritor, ensayista y poeta mexicano Jaime Torres Bodet.
Con la creación de la Conaliteg se dio cumplimiento al artículo 3o. de la Constitución que dispone de la gratuidad de la educación. Es así que el libro de texto se convierte en un medio de cultura al alcance de todos, que contribuye a la formación de un nuevo mexicano.
En palabras de Jaime Torres Bodet: "Un mexicano en que la enseñanza estimule armónicamente la diversidad de sus facultades de comprensión, de sensibilidad, de carácter, de imaginación y de creación. Un mexicano dispuesto a la prueba moral de la democracia. Un mexicano interesado, ante todo, en el progreso del país, apto para percibir sus necesidades y capaz de contribuir a satisfacerlas a merced del aprovechamiento intensivo, previsor y sensato de sus recursos. Un mexicano resuelto a afianzar la independencia política y económica de la patria, no con meras afirmaciones de patriotismo, sino con su trabajo, su energía, su competencia técnica, su espíritu de justicia y su ayuda cotidiana y honesta a la acción de sus compatriotas".
La aparición de los libros de texto fue una decisión política para favorecer la gratuidad y la equidad. Hace 50 años, recordamos que la educación en México mostraba un escenario desolador en donde existían más de 11 millones de niños entre seis y 12 años de edad y sólo iban a la escuela unos 5.6 millones. El 50 por ciento estaba fuera de la escuela.
El gobierno halló dos causas de esta problemática: principalmente fueron las familias sin recursos para comprar libros escolares a sus hijos y la falta de maestros. En ese contexto, asociado a la política de Estado hacia 1960, las primeras ediciones de libro de texto gratuito empezaron a publicarse y a repartirse en las escuelas.
Durante el sexenio del presidente López Mateos se creó el Plan Nacional para la Expansión y el Mejoramiento de la Enseñanza Primaria, el cual constituyó el primer instrumento de planeación educativa a largo plazo. El plan de 11 años incluyó la creación de la Conaliteg, cuyo primer titular fue el también ilustre literato Martín Luis Guzmán.
Nadie puede negar la importancia de la fundación de la comisión, la cual rebasa el ámbito educativo y trasciende la vida de todos los mexicanos. Precisamente, tomando su modelo, varias entidades federativas asumieron la responsabilidad de fundar organismos similares para editar libros de texto gratuitos, cuyo contenido se refiere específicamente al estado de que se trate, concretamente a su geografía, historia y otros aspectos regionales.
La cobertura inicial de este organismo comprendía únicamente textos para primaria, que en 1960 fueron 19 títulos para alumnos y dos para maestros. Hoy la cobertura abarca texto para preescolar, primaria, secundaria, tele-secundaria y educación indígena. El Estado entrega libros por igual a los alumnos de escuelas públicas y privadas.
Actualmente se tiene el proyecto de enviar a Estados Unidos una edición especial en inglés para que todos los niños mexicanos residentes puedan conocer un poco de la historia de nuestro país.
La comisión y los contenidos de los libros de texto gratuitos han pasado por diversas etapas de acuerdo al devenir del sistema educativo nacional, el cual forma parte su etapa inicial, las diferentes reformas educativas, el Programa de Distribución de Libros de Texto para Secundaria y la ampliación de niveles y modalidades educativos a cubrir.
Por otro lado, los libros de texto gratuito también recogieron desde un principio el espíritu formador de amor a la patria y la conciencia de la solidaridad en la independencia y en la justicia. Cabe mencionar que la actual administración, con gran sensibilidad, reincorporó los libros de texto de formación cívica y ética.
Así, de las generaciones de adultos en nuestro país, ¿quién no recuerda los libros de texto? Altamente emblemáticos, que llevaban en su portada la obra La patria, de Jorge González Camarena, imagen de una patria mestiza que tiene atrás el águila, la Bandera nacional y elementos de carácter monumental de nuestro país, así como una imagen de avance tecnológico que hicieron su aparición en 1962 y que eran utilizados y grabados en la memoria de miles de niños de cualquier parte de la República Mexicana.
Hoy, los libros de texto, en sí mismo constituyen un objeto de estudio, puesto que en contenido subyacen teorías e ideologías que influyen en la formación de los futuros ciudadanos, trátese de los libros de español para primer grado o de los libros de educación cívica e historia.
Actualmente la comisión, junto con el valioso e insustituible apoyo de las diferentes secretarías estatales de Educación Pública, del Ejército mexicano, de la Marina, de la Armada de México y de la Procuraduría General de la República realizan un esfuerzo de grandes dimensiones y digno de reconocer para hacer llegar a más de 200 mil centros escolares de todo el país millones de ejemplares que permiten hacer de México un país donde la enseñanza es primordial.
La creación de los libros de texto gratuitos es una de las políticas educativas más sostenidas y enriquecidas a lo largo del tiempo. Ha sido el pilar de la gratuidad en la educación de nuestro país, además de haber superado las diferentes administraciones con diferentes enfoques políticos, así como de las direcciones de, por lo menos, 15 secretarios encargados de dirigir la educación pública.
Ahora, el reto es lograr cada vez más calidad, así como la responsabilidad para que los contenidos educativos en estos libros sean los idóneos para las nuevas generaciones. Los esfuerzos del Estado deben encaminarse a proporcionar diversas fuentes de información de calidad como bibliotecas y tecnologías digitales que permitan un aprendizaje interactivo.
Es un orgullo para los mexicanos contar con una institución que ha estado a la vanguardia de los cambios y ha desarrollado la cooperación técnica internacional. Para los diputados integrantes de la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional en la Cámara de Diputados es un orgullo celebrar los 50 años de la creación de la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos.
Cada generación de mexicanos debe saber que estos libros, así como las políticas educativas que recientemente se han implementado, son el testimonio del compromiso que la nación tiene con el desarrollo de la infancia mexicana y el compromiso del Estado con la agenda educativa. Muchas gracias por su atención.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Muchas gracias, diputada.
La Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos fue fundada con la visión de que el libro de texto fuera un derecho social. Con este proyecto, Torres Bodet se propuso compensar las diferencias socioeconómicas para propiciar un mejor reparto del saber.
En el acto de entrega al Presidente Adolfo López Mateos, de los primeros libros de texto destinados a los alumnos de primaria en el ciclo 60-61, Martín Luis Guzmán expresó: "Son los libros más simbólicos que una nación adulta podía ofrecer gratuitamente a sus hijos. Son los más simbólicos porque con ello se declara que es un país amante de las libertades, como es México." El repartir uniforme es igualmente el medio, y el hábito de leer es algo que nace de la libertad misma.
Con los libros de texto gratuitos, los mexicanos hemos tomado conciencia de los grandes valores nacionales, y conocimos la vida de nuestros héroes nacionales que lucharon por nuestra independencia y libertad, creándonos así una conciencia cívica.
A lo largo de estas cinco décadas, en las páginas de estos libros impregnados con una didáctica pictórica magistral, hemos abrevado una visión humanista y patriota de sus momentos fundamentales: la Independencia, la Revolución y la Reforma.
Los 50 años de vida de los libros de texto gratuitos han generado entre maestros, alumnos y padres de familia vínculos sólidos de confianza, de esfuerzo, de armonía y solidaridad.
Con los libros de texto gratuito, todos los estudiantes de preescolar, primaria y secundaria, tienen la posibilidad de adquirir un conjunto de conocimientos similares, independientemente de su origen y su condición social. Estos libros constituyen una guía didáctica única para alumnos y docentes de un sistema educativo nacional, plural y justo.
Esta política pública, que es para muchos la más exitosa y longeva de México, ha permitido garantizar la gratitud, la equidad e igualdad para todos los niños y niñas mexicanos sin distinción social, política, religiosa o cultural alguna.
Con el transcurso de los años, la obligación del gobierno federal de entregar los libros de texto gratuitos se asume como un hecho consumado libre de toda discusión y, desde los años sesenta y setenta, no se ha vuelto a impugnar el monopolio de la educación básica a cargo del Estado mexicano. Los libros de texto gratuitos son ya un derecho inalienable de la sociedad como el derecho a la educación.
Por todo ello, la LX Legislatura de la Cámara de los Diputados expresa su más amplio reconocimiento a la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos en este su quincuagésimo aniversario, y a la Secretaría de Educación Pública, lo hacemos de manera directa a la señora secretaria Josefina Vázquez Mota.
Hoy se entregan más de 200 millones de libros de texto gratuito en el país y en este nuevo contexto de globalización es preciso diseñar la nueva generación de los libros de texto gratuitos para satisfacer las necesidades de una sociedad multiétnica y pluricultural cada vez más exigente.
Con la reforma integral de la educación básica se busca el desarrollo de competencias, de un ambiente de aprendizaje e intervenciones pedagógicas que den al alumno integración de conocimientos, habilidades y aptitudes.
Sin embargo, es importante arribar a la alfabetización científica en breve; es importante incorporar en la educación básica temas de actualidad e importancia vital como el calentamiento global, la crisis del agua y la amenaza mundial del crimen organizado. Para ello, es necesario revisar los contenidos año con año y garantizar la actualidad y vigencia de la información.
Este objetivo fundamental es de la competencia de los tres órdenes de gobierno, pero también de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, de las escuelas, de los maestros y de los padres de familia.
Bodet dice que en Egipto a las bibliotecas se les denomina "el tesoro de los remedios del alma". En efecto, se curaban con ellas la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades, y origen de todas las demás. En México, nuestros niños y niñas cuentan con la Conaliteg para curar esa enfermedad. Muchas felicidades.
Invitamos al licenciado Miguel Agustín Limón Macias, director general de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, al señor Rafael Gutiérrez González, al señor David Block Sevilla y al profesor Moisés Guillermo Victoria, al licenciado Ernesto Mestas González, subdirector general de la misma comisión; a Alberto Luevano Bravo, a Antonia Candela y a la profesora Clara Molina Téllez, representantes de esta comisión, a que pasen al presídium para recibir los reconocimientos de la Cámara de Diputados.
Agradecemos la presencia y participación de nuestros distinguidos invitados, a esta sesión solemne.
Proceda la Secretaría a dar lectura al acta de la sesión.
La Secretaria diputada Margarita Arenas Guzmán: Acta de la sesión solemne, celebrada el martes 24 de marzo de 2009, para conmemorar el 50 aniversario de la elaboración y entrega de los libros de texto gratuitos.
En el Palacio Legislativo de San Lázaro, de la capital de los Estados Unidos Mexicanos, con la asistencia de 353 diputadas y diputados, a las 12 horas con 39 minutos del martes 24 de marzo de 2009 el presidente declara abierta la sesión solemne, en conmemoración del quincuagésimo aniversario de elaboración y entrega de los libros de texto gratuitos.
El presidente da la bienvenida al salón de sesiones a los ciudadanos invitados especiales a la sesión solemne e invita a los presentes ponerse de pie para entonar el Himno Nacional Mexicano, ejecutado por la Banda Filarmónica del Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe, de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca.
La Secretaría da lectura al acuerdo por el que se autoriza la celebración de una sesión solemne en conmemoración del quincuagésimo aniversario de la elaboración y entrega de los libros de texto gratuitos.
Hacen uso de la palabra los diputados Tonatiuh Bravo Padilla, en su calidad de presidente de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos; Silvia Luna Rodríguez, de Nueva Alianza; Abundio Peregrino García, del Partido del Trabajo; Beatriz Manrique Guevara, del Partido Verde Ecologista de México; José Luis Varela Lagunas, de Convergencia; María del Carmen Pinete Vargas, del Partido Revolucionario Institucional; Víctor Manuel Lizárraga Peraza, del Partido de la Revolución Democrática; María Gabriela González Martínez, del Partido Acción Nacional y César Horacio Duarte Jáquez, presidente de la Cámara de Diputados.
El presidente invita al licenciado Miguel Agustín Limón Macías, director general de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos; Rafael Gutiérrez González, David Block Sevilla, profesor Moisés Guillermo Victoria; al licenciado Ernesto Mestas González, subdirector general de la Comisión Nacional de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos; Alberto Luévano Bravo, Antonia Candela, profesora Clara Molina Téllez y a los representantes de la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos, pasar al presídium para recibir los reconocimientos de la Cámara de Diputados.
No habiendo quién haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba.
Las diputadas y los diputados que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo (votación), gracias. Las diputadas y los diputados que estén por la negativa sírvanse manifestarlo (votación), gracias. Presidente, mayoría por la afirmativa.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez (14:10 horas): Se aprueba el acta. Se levanta la sesión y se ruega a los compañeros legisladores permanecer en sus lugares para iniciar la sesión ordinaria.