Source: https://beta.e-justice.europa.eu/279/ES/time_limits_on_procedures?AUSTRIA&member=1
Timestamp: 2020-08-09 12:07:43
Document Index: 204930247

Matched Legal Cases: ['artículo 454', 'artículo 560', 'artículo 257', 'artículo 534', 'artículo 89', 'artículo 124', 'artículo 125', 'artículo 125', 'artículo 129', 'artículo 128', 'artículo 128', 'artículo 144', 'artículo 289', 'artículo 491', 'artículo 170', 'artículo 460', 'artículo 477']

En el Derecho austriaco existen diferentes tipos de plazos.
Se distingue entre plazos de Derecho procesal y plazos de Derecho material. Los plazos procesales (plazos de actuaciones) son periodos de tiempo hasta cuya finalización las partes u otros participantes en los procedimientos pueden o deben evacuar actuaciones. Los plazos de Derecho material son periodos de tiempo hasta cuya finalización debe producirse un acontecimiento para que la ley pueda conferirle determinadas consecuencias de Derecho sustantivo [por ejemplo, el plazo para el interdicto de posesión, con arreglo al artículo 454 de la Ley de enjuiciamiento civil (ZPO, por sus siglas en alemán) o el plazo de preaviso de los arrendamientos, según lo dispuesto en el artículo 560 de la ZPO]. La diferencia fundamental radica en que en los plazos procesales no se cuentan los días que tarda el envío por correo, mientras que en los plazos materiales, sí. Esto implica que, por ejemplo, un recurso (plazo procesal) se ha interpuesto con puntualidad si se entrega en correos el último día del plazo establecido (fecha del matasellos de correos), aunque luego tarde más en llegar al órgano jurisdiccional.
En el Derecho austriaco se distingue también entre la duración del plazo directamente establecido por ley (por ejemplo, los plazos en los recursos) y la que fija el juez en función de las necesidades del caso concreto (como el plazo para depositar la garantía de los costes del proceso). Una combinación de ambas son los plazos indicativos, en los que la ley prescribe simplemente un cierto marco temporal (una duración máxima o mínima o un tiempo aproximado, como en el artículo 257, apartado 1, de la ZPO, para señalar una audiencia preliminar).
Los plazos absolutos son los que se delimitan por el momento de su finalización (en la mayoría de los casos un día natural); en los plazos relativos se establece el principio y la duración de los mismos.
Por regla general, el juez puede prorrogar los plazos (plazos prorrogables). Cuando excepcionalmente la ley prohíbe la prórroga, se habla de plazos improrrogables o perentorios (por ejemplo, los de los recursos judiciales).
La diferencia entre plazos restituibles y no restituibles estriba en que, en caso de incumplimiento del plazo, este pueda restablecerse o no. La regla general son los plazos restituibles; el restablecimiento del plazo está prohibido con carácter excepcional y nos encontramos entonces ante plazos preclusivos o de vencimiento. Son plazos preclusivos procesales, por ejemplo, el del recurso de anulación (Nichtigkeitslage) y el del recurso de revisión (Wiederaufnahmsklage) (artículo 534 de la ZPO).
En Austria se consideran días no laborables el sábado, el domingo, el Viernes Santo y los días festivos oficiales. Estos últimos son el Día de Año Nuevo (1 de enero), la Epifanía (6 de enero), el lunes de Pascua, el 1 de mayo, el Día de la Ascensión, el lunes de Pentecostés, el Día del Corpus, la Fiesta de la Asunción (15 de agosto), la Fiesta nacional (26 de octubre), el día de Todos los Santos (1 de noviembre), la Fiesta de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre), el Día de Navidad (25 de diciembre) y la Fiesta de San Esteban (Stefanitag, 26 de diciembre).
Las disposiciones sobre plazos se encuentran básicamente en los artículos 123 a 129 y 140 a 143 de la ZPO y en el artículo 89 de la Ley austriaca sobre organización de los órganos jurisdiccionales (Gerichtsorganisationsgesetz, GOG).
Por regla general, un plazo empieza a correr cuando adquiere validez la notificación de la decisión por la que se establece o inicia el plazo; en los demás casos, con su publicación (artículo 124 de la ZPO).
No. Tal y como se ha especificado en el apartado 4, por lo general, los plazos (procesales) se inician el día de la notificación, independientemente de la forma en que esta se efectúe.
El cómputo del plazo comienza con la notificación o la comunicación de la decisión que establece o inicia el plazo.
No. No se cuenta dentro del plazo el día en que sucede el acontecimiento que da lugar a su inicio (por ejemplo, la notificación).
Los plazos se cuentan en días civiles.
También en este caso los plazos se cuentan en días civiles.
Los plazos semanales, mensuales o anuales expiran al final del día de la última semana o del último mes cuyo nombre o cifra corresponda al del día en que comienza el plazo (artículo 125, apartado 2, de la ZPO). Si ese día falta en el último mes del plazo (por ejemplo, un plazo de un mes empieza el 31 de enero), este concluye el último día de ese mes (artículo 125, apartado 2, de la ZPO). Los días no laborables no obstaculizan el inicio y transcurso de los plazos.
Sí. Cuando el último día del plazo cae en sábado, domingo, día festivo o Viernes Santo, el final del plazo se traslada al primer día laborable siguiente.
Los plazos preclusivos en los recursos suelen suspenderse entre el 15 de julio y el 17 de agosto y entre el 24 de diciembre y el 6 de enero. En caso de que el comienzo de uno de estos periodos coincida con el transcurso de un plazo preclusivo de tales características o el comienzo de un plazo preclusivo tal se encuadre dentro de este periodo, el plazo preclusivo se prorrogará por la duración total del periodo o el tiempo restante del periodo en el momento en el que comience dicho plazo.
Esto no es aplicable a algunos procedimientos especiales, sobre todo en el caso de los litigios por intrusión, pensión alimenticia, demandas de ejecución y disposiciones voluntarias, así como en el caso de las sentencias en rebeldía o de aprobación.
Los plazos de los recursos dependen fundamentalmente de la forma de la resolución (sentencia o resolución judicial) y de la materia del asunto. En los procesos civiles de carácter litigioso el plazo suele ser, en función del tipo de recurso, de 14 días (Rekurs) o de cuatro semanas (Berufung).
Por regla general, los jueces pueden prorrogar los plazos (plazos prorrogables). Cuando excepcionalmente la ley prohíbe la prórroga, se habla de plazos improrrogables o perentorios (Notfristen) (por ejemplo, los de los recursos judiciales).
Todos los plazos pueden acortarse mediante acuerdo de las partes, que debe probarse documentalmente. El órgano jurisdiccional puede decidir una reducción del plazo a instancia de una de las partes, si esta acredita que dicha reducción evitaría un importante perjuicio que le amenaza y cuando la parte para cuya actuación el plazo está establecido pueda efectuar sin problemas el trámite procesal dentro del plazo reducido (artículo 129 de la ZPO).
La prórroga de un plazo puede concederse, previa solicitud, cuando la parte a la que favorece el plazo, por causas inevitables o muy graves no puede efectuar puntualmente el trámite procesal y, en particular, cuando sin la prórroga del plazo sufriría un perjuicio irreparable (artículo 128, apartado 2, de la ZPO). No se admite la prórroga de un plazo por acuerdo de las partes (artículo 128, apartado 1, de la ZPO).
No, porque aquí se trata de la puntualidad de los trámites procesales que deben realizarse ante un órgano jurisdiccional austriaco.
En términos generales, la consecuencia del incumplimiento de un trámite procesal es que la parte queda excluida del trámite siguiente (efecto de preclusión, artículo 144 de la ZPO). Son excepciones a este principio el artículo 289, apartado 2, de la ZPO (consecuencias de la incomparecencia a la práctica de la prueba) y el artículo 491 de la ZPO (consecuencias de la incomparecencia a los trámites de apelación).
Por lo general, los trámites que se hayan realizado con retraso se rechazan por ley y solo en algunos casos a instancia de parte.
Los incumplimientos pueden tener en algunos casos consecuencias especiales, además de las generales. Estas son muy variadas. La principal es que, en caso de incumplimiento de una parte, la otra puede solicitar que se dicte una sentencia en rebeldía (artículos 396 y 442 de la ZPO). Otros ejemplos: cuando ninguna de las partes comparece a una vista, el procedimiento se interrumpe de acuerdo con el artículo 170 de la ZPO (al menos durante tres meses). En los asuntos del Derecho matrimonial, si el demandante no comparece, se considerará, a instancia del demandado, que ha retirado su demanda, aunque sin renunciar a su pretensión (artículo 460 Z 5 de la ZPO).
Existen los siguientes recursos para reparar las consecuencias derivadas del incumplimiento de un trámite o de una incomparecencia:
Restitutio in integrum (artículos 146 y ss. de la ZPO):
La restitutio in integrum es un recurso dirigido a contrarrestar las consecuencias de la incomparecencia a una vista o el incumplimiento de un trámite y puede utilizarse cuando el incumplimiento de la parte o de su representante se debe a un acontecimiento imprevisto o inevitable y la parte o el representante o no son responsables de dicho acontecimiento o el error cometido es muy pequeño (falta leve). Este recurso debe introducirse en un plazo de 14 días desde la desaparición del impedimento.
Recurso de oposición (artículos 397a y 442a de la ZPO):
El recurso de oposición (Widerspruch) es un recurso para anular una sentencia en rebeldía con arreglo a los artículos 396 o 442 de la ZPO. El recurso de oposición debe presentarse ante el órgano jurisdiccional mediante un escrito de alegaciones en un plazo no prorrogable de 14 días a partir de la notificación de la sentencia en rebeldía.
Recurso de apelación (artículos 461 y ss. de la ZPO):
Una sentencia en rebeldía se puede impugnar mediante un recurso de apelación (Berufung), especialmente cuando este se fundamenta en que no ha habido incumplimiento porque existe un motivo de anulación previsto en el artículo 477, apartados 1 Z 4 y Z 5, de la ZPO (notificación incorrecta o defecto en la representación de la parte en el proceso).