Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/decreto-2104-de-2000?documento=legcol&contexto=legcol_75992041af1bf034e0430a010151f034&vista=STD-PC
Timestamp: 2019-08-21 23:13:41
Document Index: 174803152

Matched Legal Cases: ['artículo 5', 'artículo 4', 'artículo 96', 'artículo 96', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 5', 'artículo 3', 'artículo 5', 'artículo 5']

﻿ DECRETO 2104 DE 2000
DECRETO 2104 DE 10 DE OCTUBRE DE 2000
CONTENIDO:SE PROMULGA LA "CONVENCIÓN SOBRE PROHIBICIONES O RESTRICCIONES DEL EMPLEO DE CIERTAS ARMAS CONVENCIONALES QUE PUEDAN CONSIDERARSE EXCESIVAMENTE NOCIVAS O DE EFECTOS INDISCRIMINADOS", HECHA EN GINEBRA EL 10 DE OCTUBRE DE 1980, Y SUS 4 PROTOCOLOS: "PROTOCOLO I. SOBRE FRAGMENTOS NO LOCALIZABLES", ADOPTADO EL 10 DE OCTUBRE DE 1980, CON LA CONVENCIÓN"PROTOCOLO II. SOBRE PROHIBICIONES O RESTRICCIONES DEL EMPLEO DE MINAS, ARMAS TRAMPA Y OTROS ARTEFACTOS", ENMENDADO EN GINEBRA EL 3 DE MAYO DE 1996"PROTOCOLO III. SOBRE PROHIBICIONES Y RESTRICCIONES DEL EMPLEO DE ARMAS INCENDIARIAS", ADOPTADO EN GINEBRA EL 10 DE OCTUBRE DE 1980, CON LA CONVENCIÓNY "PROTOCOLO ADICIONAL, CONSIDERADO COMO EL IV, SOBRE ARMAS LÁSER CEGADORAS", APROBADO EN VIENA EL 13 DE OCTUBRE DE 1995.
REVISTA LEGISLACIÓN ECONÓMICA N°:1155 DE NOVIEMBRE 30 DE 2000, PG.931
“Por el cual se promulga la “Convención sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados”, hecha en Ginebra el 10 de octubre de 1980, y sus 4 protocolos: “Protocolo I. Sobre fragmentos no localizables”, adoptado el 10 de octubre de 1980, con la convención; “Protocolo II. Sobre prohibiciones o restricciones del empleo de minas, armas trampa y otros artefactos”, enmendado en Ginebra el 3 de mayo de 1996; “Protocolo III. Sobre prohibiciones y restricciones del empleo de armas incendiarias”, adoptado en Ginebra el 10 de octubre de 1980, con la convención; y “Protocolo adicional, considerado como el IV, Sobre armas láser cegadoras”, aprobado en Viena el 13 de octubre de 1995”.
Que el 6 de marzo de 2000 Colombia, previa aprobación del Congreso Nacional mediante Ley 469 del 5 de agosto de 1998, publicada en el Diario Oficial Nº 43.360 y declarada exequible por la Corte Constitucional en Sentencia C-156 de 1999 del 10 de marzo de 1999, depositó ante la Secretaría General de las Naciones Unidas, el instrumento de adhesión de la “Convención sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados”, hecha en Ginebra el 10 de octubre de 1980, y sus 4 protocolos: “Protocolo I. Sobre fragmentos no localizables”, adoptado el 10 de octubre de 1980, con la convención; “Protocolo II. Sobre prohibiciones o restricciones del empleo de minas, armas trampa y otros artefactos”, enmendado en Ginebra el 3 de mayo de 1996; “Protocolo III. Sobre prohibiciones y restricciones del empleo de armas incendiarias”, adoptado en Ginebra el 10 de octubre de 1980, con la convención; y “Protocolo adicional, considerado como el IV, Sobre armas láser cegadoras”, aprobado en Viena el 13 de octubre de 1995, instrumentos internacionales que entraron en vigor para Colombia el 6 de septiembre de 2000 de acuerdo con lo previsto en el parágrafo 2º del artículo 5º de la convención,
ART. 1º—Promúlgase la “Convención sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados”, hecha en Ginebra el 10 de octubre de 1980, y sus 4 protocolos: “Protocolo I. Sobre fragmentos no localizables”, adoptado el 10 de octubre de 1980, con la convención; “Protocolo II. Sobre prohibiciones o restricciones del empleo de minas, armas trampa y otros artefactos”, enmendado en Ginebra el 3 de mayo de 1996; “Protocolo III. Sobre prohibiciones y restricciones del empleo de armas incendiarias”, adoptado en Ginebra el 10 de octubre de 1980, con la convención; y “Protocolo adicional, considerado como el IV, Sobre armas láser cegadoras”, aprobado en Viena el 13 de octubre de 1995.
(Para ser transcrito en este lugar, se adjunta fotocopia del texto de la “Convención sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados“, hecha en Ginebra el 10 de octubre de 1980, y sus 4 protocolos: “Protocolo I. Sobre fragmentos no localizables”, adoptado el 10 de octubre de 1980, con la convención; “Protocolo II. Sobre prohibiciones o restricciones del empleo de minas, armas trampa y otros artefactos”, enmendado en Ginebra el 3 de mayo de 1996; “Protocolo III. Sobre prohibiciones y restricciones del empleo de armas incendiarias”, adoptado en Ginebra el 10 de octubre de 1980, con la convención; y “Protocolo adicional, considerado como el IV, Sobre armas láser cegadoras”, aprobado en Viena el 13 de octubre de 1995).
3. Cada uno de los protocolos anexos a la presente convención entrará en vigor seis meses después de la fecha en que 20 Estados hubieren notificado al depositario su consentimiento en obligarse por él, de conformidad con los párrafos 3º ó 4º del artículo 4º de la presente convención.
Relaciones convencionales a partir de la entrada en vigor de la presente convención
a) Cuando la Alta Parte Contratante sea también parte en el Protocolo adicional I y una autoridad como la mencionada en el párrafo 3º del artículo 96 de ese protocolo se haya comprometido a aplicar los convenios de Ginebra y el Protocolo I de conformidad con el párrafo 3º del artículo 96 del mencionado protocolo, y se comprometa a aplicar la presente convención y los pertinentes protocolos con relación a ese conflicto, o
Examen y enmiendas
1. a) En cualquier momento después de la entrada en vigor de la presente convención, cualquier Alta Parte Contratante podrá proponer enmiendas a la presente convención o a cualquier protocolo anexo por el que ese Estado esté obligado. Toda propuesta de enmienda será comunicada al depositario, quien la notificará a todas las Altas Partes Contratantes y recabará su opinión sobre la conveniencia de convocar una conferencia para considerar la propuesta. Si una mayoría, que no deberá ser menor de 18 de las Altas Partes Contratantes, conviniere en ello, el depositario convocará sin demora una conferencia, a la que se invitará a todas las Altas Partes Contratantes. Los Estados no partes en la presente convención serán invitados a la conferencia en calidad de observadores, y
2. a) En cualquier momento después de la entrada en vigor de la presente convención, cualquier Alta Parte Contratante podrá proponer protocolos adicionales sobre otras categorías de armas convencionales no emprendidas en los protocolos existentes. Toda propuesta de protocolo adicional será comunicada al depositario, quien la notificará a todas las Altas Partes Contratantes de conformidad con el apartado 1 a) del presente artículo. Si una mayoría, que no deberá ser menor de 18 de las Altas Partes Contratantes, conviniere en ello, el depositario convocará sin demora una conferencia, a la que se invitará a todos los Estados, y
c) Esa conferencia podrá considerar si deben adoptarse disposiciones respecto de la convocación de otra conferencia a petición de cualquier Alta Parte Contratante si, al cabo de un período similar al mencionado en el apartado 3 a) del presente artículo, no se ha convocado una conferencia de conformidad con los apartados 1 a) ó 2 a) del presente artículo.
2. Cualquier denuncia de esta índole sólo surtirá efecto un año después de la recepción de la notificación por el depositario. No obstante, si al expirar ese plazo la Alta Parte Contratante denunciante se halla en una de las situaciones provistas en el artículo 1º, esa parte continuará obligada por la presente convención y los protocolos anexos pertinentes hasta el fin del conflicto armado o de la ocupación y, en cualquier caso, hasta la terminación de las operaciones de liberación definitiva, repatriación o reasentamiento de las personas protegidas por las normas de derecho internacional aplicable en los conflictos armados y, en el caso de cualquier protocolo anexo que contenga disposiciones relativas a situaciones en las que fuerzas o misiones de las Naciones Unidas desempeñen funciones de mantenimiento de la paz, observación u otras similares en la zona de que se trate, hasta la terminación de tales funciones.
Protocolo enmendado
2. El presente protocolo se aplicará, además de a las situaciones a que se refiere el artículo 1º de la convención, a las situaciones a que se refiere el artículo 3º común a los convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949.
6. La aplicación de las disposiciones del presente protocolo a las partes en un conflicto, que no sean Altas Partes Contratantes, que hayan aceptado, el presente protocolo no modificará su estatuto jurídico ni la condición jurídica de un territorio en disputa, ya sea expresa o implícitamente.
2. Por “mina lanzada a distancia” se entiende toda mina no colocada directamente sino lanzada por medio de artillería, misiles, cohetes, morteros o medios similares, o arrojada desde aeronaves. Las minas lanzadas, desde un sistema basado en tierra, a menos de 500 metros no se consideran “lanzadas a distancia”, siempre que se empleen de conformidad con el artículo 5º y demás artículos pertinentes del presente protocolo.
6. Por “objetivo militar”, en lo que respecta a los bienes, se entiende aquellos que, por su naturaleza, ubicación, finalidad o utilización, contribuyan eficazmente a la acción militar y cuya destrucción total, o parcial, captura o neutralización ofrezca, en las circunstancias del momento, una clara ventaja militar.
7. Por “bienes de carácter civil” se entiende todos los bienes que no sean objetivos militares tal como están definidos en el párrafo 6º del presente artículo.
10. Por “mecanismo de autodestrucción” se entiende un mecanismo, incorporado o agregado exteriormente, de funcionamiento automático, que causa la destrucción de la munición a la que se ha incorporado o agregado.
6. Queda prohibido emplear minas con autodesactivación previstas de un dispositivo antimanipulación diseñado de modo que este dispositivo pueda funcionar después de que la mina ya no pueda hacerlo.
10. Se tomarán todas las precauciones viables para proteger a las personas civiles de los efectos de las armas a las que se aplica el presente artículo. Precauciones viables son aquéllas factibles o posibles en la práctica, habida cuenta de todas las circunstancias del caso, incluidas consideraciones humanitarias y militares. Entre otras, estas circunstancias incluyen:
Restricciones del empleo, de minas antipersonal que no sean minas lanzadas a distancia
6. Las armas a las que se aplica el presente artículo que lancen fragmentos en un arco horizontal de menos de 90º y que estén colocadas en la superficie del terreno o por encima de ésta podrán ser empleadas sin las medidas previstas en el párrafo 2º a) del presente artículo durante un plazo máximo de 72 horas, si:
3. Queda prohibido emplear minas lanzadas a distancia distinta de las minas antipersonal, a menos que, en la medida de lo posible, estén provistas de un mecanismo eficaz de autodestrucción o autoneutralización, y tengan un dispositivo de autodesactivación de reserva diseñado de modo que las minas no funcionen ya como minas tan pronto como se provea que vayan a dejar de cumplir la finalidad militar para la que fueron colocadas.
1. Sin perjuicio de las normas del derecho internacional aplicables en los conflictos armados con respecto a la traición y la perfidia, queda prohibido, en todas las circunstancias, emplear armas trampa y otros artefactos que están de algún modo vinculados o relacionados con:
c) Se compromete a ser restrictiva en la transferencia de todo tipo de minas cuyo empleo está restringido por el presente protocolo. En particular, las Altas Partes Contratantes se comprometen a no transferir minas antipersonal a los Estados que no estén obligados por el presente protocolo, a menos que el Estado receptor convenga en aplicar el presente protocolo, y
Al mismo tiempo, facilitarán también a la otra parte o a las otras partes en el conflicto y al Secretario General de las Naciones Unidas toda la información que posean respecto de los campos de minas, zonas minadas, minas, armas trampa y otros artefactos colocados por ellas en las zonas que ya no estén bajo su control no obstante, y a condición de que haya reciprocidad, cuando las fuerzas de una parte en el conflicto estén en el territorio de una parte contraria, cada una de las partes podrá abstenerse de facilitar esa información al secretario general y a la otra parte, en la medida en que lo exijan sus intereses de seguridad, hasta que ninguna parte se encuentre en el territorio de la otra. En este último caso, la información retenida se divulgará tan pronto como lo permitan dichos intereses de seguridad. Siempre que sea factible, las partes en el conflicto procurarán, por mutuo acuerdo, disponer la divulgación de esa información lo antes posible y de modo acorde con los intereses de seguridad de cada parte.
1. Sin demora alguna tras del cese de las hostilidades activas, se deberá limpiar, remover, destruir o mantener de conformidad con lo dispuesto en el artículo 3º y en el párrafo 2º del artículo 5º del presente protocolo todos los campos de minas, zonas minadas, minas, armas trampa y otros artefactos.
1. Cada Alta Parte Contratante se compromete a facilitar el intercambio más completo posible de equipo, material o información científica y técnica en relación con la aplicación del presente protocolo y los medios para la limpieza de minas, y tendrá el derecho a participar en ese intercambio.
4. Las solicitudes de asistencia presentadas por las Altas Partes Contratantes, fundamentadas en la información pertinente, podrán presentarse a las Naciones Unidas, a otros órganos competentes o a otros Estados.
Esas solicitudes podrán presentarse al Secretario General de las Naciones Unidas, quien las transmitirá a todas las Altas Partes Contratantes y a las organizaciones internacionales competentes.
i) Toda fuerza o misión de las Naciones Unidas que desempeñe funciones de mantenimiento de la paz, observación u otras funciones análogas en una zona de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, y
a) El presente párrafo se aplica a toda misión del Comité Internacional de la Cruz Roja que desempeñe funciones con el consentimiento del Estado o los Estados anfitriones de conformidad con lo previsto en los convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949, y, en su caso, de sus protocolos adicionales, y
Sin perjuicio de los privilegios a inmunidades de que pueda gozar, o de las exigencias de sus funciones, el personal que participe en las fuerzas y misiones a que se refiere el presente artículo deberá:
2. Entre las medidas previstas en el párrafo 1º del presente artículo figuran medidas pertinentes para garantizar la imposición de sanciones penales a las personas que, en relación con un conflicto armado y en contravención de las disposiciones del presente protocolo, causan deliberadamente la muerte o lesiones graves a civiles, y la comparecencia de esas personas ante la justicia.
iii) A los efectos de la detección y limpieza de minas, armas trampa y otros artefactos, los mapas, diagramas o demás registros contendrán información completa sobre el tipo, el número, el método de colocación, el tipo de espoleta y el período de actividad, la fecha y la hora de ubicación, los dispositivos antimanipulación (si los hubiere) y otra información pertinente respecto de todas esas armas colocadas. Siempre que sea posible, el registro del campo de minas indicará la situación exacta de cada mina; salvo en los campos de minas sembradas en hileras, donde bastará conocer la situación de la hilera. La situación precisa y el mecanismo de accionamiento de cada una de las armas trampa colocadas serán registrados individualmente;
ii) Mes y año de fabricación, y
a) Tamaño y forma. Un triángulo o un cuadrilátero no menor de 28 cm (11 pulgadas) por 20 cm (7,9 pulgadas) para el triángulo y de 15 cm (6 pulgadas) de lado para el cuadrilátero;
SEÑAL DE AVISO PARA LAS ZONAS EN QUE SE HAYA COLOCADO MINAS
1. Se entiende por “arma incendiaria” toda arma o munición concebida, primordialmente para incendiar objetos o causar quemaduras a las personas mediante la acción de las llamas, del calor o de una combinación de ambos, producidos por reacción química de una sustancia que alcanza el blanco.
a) Las armas incendiarias pueden consistir, por ejemplo, en lanzallamas “fougasses”, proyectiles explosivos, cohetes, granadas, minas, bombas y otros contenedores de sustancias incendiarias, y
i) Las municiones que puedan tener efectos incendiarios incidentales, tales como municiones iluminantes, trazadoras, productoras de humo o sistemas de señalamiento, y
ii) Las municiones concebidas para combinar efectos de penetración, explosión o fragmentación con un efecto incendiario adicional, tales como los proyectiles perforantes de blindaje, los proyectiles explosivos de fragmentación, las bombas explosivas y otras municiones análogas de efectos combinados, en las que el efecto incendiario no está específicamente concebido para causar quemaduras a las personas, sino a ser utilizado contra objetivos militares tales como vehículos blindados, aeronaves e instalaciones o servicios.
Protección de las personas civiles y los bienes de carácter civil
El siguiente protocolo se anexará como Protocolo IV a la Convención sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados (“la convención”):
Queda prohibido emplear armas láser específicamente concebidas, como única o una más de sus funciones; de combate, para causar ceguera permanente a la vista no amplificada, es decir, al ojo descubierto o al ojo provisto de dispositivos correctores de la vista. Las Altas Partes Contratantes no transferirán armas de esta índole a ningún Estado ni a ninguna entidad no estatal.
La ceguera como efecto fortuito o secundario del empleo legítimo con fines militares de sistema láser, incluido el empleo de los sistemas láser utilizados contra equipo óptico, no está comprendida en la prohibición del presente protocolo.
A los efectos del presente protocolo, por “ceguera permanente” se entiende una pérdida irreversible y no corregible de la vista que sea gravemente discapacitante y sin perspectivas de recuperación. La discapacidad grave equivale a una agudeza visual inferior a 20/200 en ambos ojos, medida según la prueba de Snellen.
El presente protocolo entrará en vigor de conformidad con lo dispuesto en los párrafos 3º y 4º del artículo 5º de la convención».