Source: http://sutpa.org/2012/11/24/proyecto-de-ley-presentado-por-facundo-moyano-para-modificar-el-impuesto-a-las-ganancias/
Timestamp: 2017-06-24 19:06:13
Document Index: 34088844

Matched Legal Cases: ['Artículo 20', 'ARTÍCULO 2', 'artículo 23', 'Artículo 49', 'Artículo 79', 'artículo 79', 'Artículo 79', 'artículo 25', 'artículo 23', 'artículo 90', 'artículo 90', 'Artículo 90', 'artículo 133', 'artículo 90', 'Artículo 90', 'artículo 79', 'artículo 79', 'artículo 23', 'artículo 25']

Proyecto de ley presentado por Facundo Moyano para modificar el Impuesto a las Ganancias | SUTPA
Written on 24/11/2012 at 5:43 pm by Sutpa
Proyecto de ley presentado por Facundo Moyano para modificar el Impuesto a las Ganancias
Nuestro Secretario General y diputado nacional Facundo Moyano presentó el viernes 23 de noviembre un proyecto de ley para modificar el Impuesto a las Ganancias y así evitar que continúe avanzado de manera regresiva sobre los salarios de los trabajadores en relación de dependencia, que provoca una constante y progresiva disminución del poder adquisitivo del salario y los haberes previsionales.
Artículo 20 – Están exentos del gravamen: “i) El sueldo anual complementario previsto por el art 121 de la ley 20.744, las horas suplementarias que excedan la jornada legal o convencional, el adicional por las horas nocturnas, las sumas percibidas por feriados obligatorios y días no laborables trabajados, los rubros legales y/o convencionales que establezcan el pago de adicionales por productividad, eficiencia, zona, desarraigo, o cualquier otro concepto de similar naturaleza, cualquiera fuere la denominación asignada, y los adicionales que se abonen por la realización de trabajos penosos, peligrosos o insalubres.
ARTÍCULO 2º.- Modificase el artículo 23 de la Ley 20.628 del Impuesto a las Ganancias, (T.O. Decreto 649/97 y sus modificaciones), en la forma que a continuación se indica: GANANCIAS NO IMPONIBLES Y CARGAS DE FAMILIA
a) en concepto de ganancias no imponibles: la suma de DIECIOCHO MIL CIENTO CUARENTA Y CUATRO PESOS ($ 18.144-), siempre que sean residentes en el país; b) en concepto de cargas de familia siempre que las personas que se indican sean residentes en el país, estén a cargo del contribuyente y no tengan en el año entradas netas superiores a DIECIOCHO MIL CIENTO CUARENTA Y CUATRO PESOS ($ 18.144-), cualquiera sea su origen y estén o no sujetas al impuesto: 1. VEINTE MIL CIENTO SESENTA PESOS ($ 20.160.-) anuales por el cónyuge; 2. DIEZ MIL OCHENTA PESOS ($ 10.080.-) anuales por cada hijo, hija, hijastro o hijastra menor de veinticuatro (24) años o incapacitado para el trabajo; 3. SIETE MIL QUINIENTOS SESENTA PESOS ($ 7.560.-) anuales por cada descendiente en línea recta (nieto, nieta, bisnieto o bisnieta) menor de veinticuatro (24) años o incapacitado para el trabajo; por cada ascendiente (padre, madre, abuelo, abuela, bisabuelo, bisabuela, padrastro y madrastra); por cada hermano o hermana menor de veinticuatro (24) años o incapacitado para el trabajo; por el suegro, por la suegra; por cada yerno o nuera menor de veinticuatro (24) años o incapacitado para el trabajo. Las deducciones de este inciso sólo podrán efectuarlas el o los parientes más cercanos que tengan ganancias imponibles. c) en concepto de deducción especial, hasta la suma de DIECIOCHO MIL CIENTO CUARENTA Y CUATRO PESOS ($ 18.144) cuando se trate de ganancias netas comprendidas en el Artículo 49, siempre que trabajen personalmente en la actividad o empresa y de ganancias netas incluidas en el Artículo 79. Es condición indispensable para el cómputo de la deducción a que se refiere el párrafo anterior, en relación a las rentas y actividad respectiva, el pago de los aportes que como trabajadores autónomos les corresponda realizar, obligatoriamente, al Sistema Integrado Previsional Argentino o a las cajas de jubilaciones sustitutivas que corresponda. El importe previsto en este inciso se elevará tres coma ocho (3,8) veces cuando se trate de las ganancias a que se refieren los incisos a), b) y c) del artículo 79 citado. La reglamentación establecerá el procedimiento a seguir cuando se obtengan además ganancias no comprendidas en este párrafo. No obstante lo indicado en el párrafo anterior, el incremento previsto en el mismo no será de aplicación cuando se trate de remuneraciones comprendidas en el inciso c) del citado Artículo 79, originadas en regímenes previsionales especiales que, en función del cargo desempeñado por el beneficiario, concedan un tratamiento diferencial del haber previsional, de la movilidad de las prestaciones, así como de la edad y cantidad de años de servicio para obtener el beneficio jubilatorio. Excluyese de esta definición a los regímenes diferenciales dispuestos en virtud de actividades penosas o insalubres, determinantes de vejez o agotamiento prematuros y a los regímenes correspondientes a las actividades docentes, científicas y tecnológicas y de retiro de las fuerzas armadas y de seguridad.
ARTICULO 3°.- Sustitúyase el tercer párrafo del artículo 25 de la Ley de Impuesto a las ganancias (T. O. Decreto 649/97 y sus modificaciones) por el siguiente texto: “A partir del ejercicio fiscal 2013 los importes a que se refiere el artículo 23 de la presente ley serán actualizados anualmente por la Administración Federal de Ingresos Públicos conforme a la variación promedio anual experimentada en el año inmediato anterior por el Índice de salarios de los trabajadores registrados a elaborar por el Instituto Nacional de Estadística y Censos; o el resultante de la suma de 8 veces el Salario Mínimo Vital y Móvil, calculados de acuerdo a las previsiones de la Ley 24.013, en tanto resulte más beneficioso para el trabajador contribuyente.”.
“i) los importes abonados en concepto de alquiler del inmueble destinado a casa-habitación. Es condición indispensable para el cómputo de la deducción prevista en este inciso que el contribuyente y las personas que reciban para el mismo el carácter de cargas de familia no sean titulares de una vivienda. La deducción de los importes abonados en concepto de alquiler no podrá exceder las sumas máximas que establezca la reglamentación, que deberán variar en función del número de personas que reciban el carácter de cargas de familia para el contribuyente y estar sujetas a ajustes que impidan su desactualización.”
ARTICULO 5°. Modificase el inciso a) del artículo 90 de la Ley 20.628 del Impuesto a las Ganancias, (T.O. Decreto 649/97 y sus modificaciones), en la forma que a continuación se indica: TITULO IV
“Art. 90 – Las personas de existencia visible y las sucesiones indivisas -mientras no exista declaratoria de herederos o testamento declarado válido que cumpla la misma finalidad- abonarán sobre las ganancias netas sujetas a impuesto las sumas que resulten de acuerdo con la siguiente escala: ARTICULO 6º: Incorpórese como artículo 90 bis de la Ley 20.628 del Impuesto a las Ganancias, (T.O. decreto 649/97 y sus modificaciones), el texto que a continuación se indica: “Artículo 90 bis: Establécese que el límite porcentual máximo establecido por el primer párrafo del artículo 133 de la Ley Nº 20.744 (T.O. 1976) podrá ser excedido, hasta un máximo del TREINTA Y TRES POR CIENTO (33%), al solo efecto de hacer posible la retención dispuesta por el Régimen de Retención del Impuesto a las Ganancias sobre las rentas de los trabajadores en relación de dependencia. En cada liquidación de haberes que practiquen los empleadores deberán dar cumplimiento a sus obligaciones como agentes de retención del Impuesto a las Ganancias, observando los límites establecidos en el presente artículo.”
ARTICULO 7º: Incorpórese como artículo 90 ter de la Ley 20.628 del Impuesto a las Ganancias, (T.O. decreto 649/97 y sus modificaciones), el texto que a continuación se indica: “Artículo 90 ter: En los casos en que el empleador deba efectuar ajustes en la liquidación del Impuesto a las Ganancias sobre las rentas de los trabajadores en relación de dependencia, motivados por cualquier causa, la retención no podrá insumir en conjunto más del TREINTA Y TRES POR CIENTO (33%) del salario del dependiente.
ARTICULO 9°.- Derogase los artículos 99 y 100 de la Ley 20.628 del Impuesto a las Ganancias (T.O. Decreto 649/97 y sus modificaciones).-
Facúltase al PODER EJECUTIVO a elevar la tasa dispuesta en el párrafo precedente. MINERIA Y JUEGOS DE AZAR
RENTA DEL TRABAJO ARTICULO 18º.- Sustituyese el inciso a) del artículo 79 de la Ley 20.628 (t.o. Decreto 649/97) por el siguiente texto:
ARTICULO 19º.- Sustituyese el inciso c) del artículo 79 de la Ley 20628 (t.o. Decreto 649/97) por el siguiente texto:
El Impuesto a las Ganancias ha avanzado de manera regresiva sobre los salarios de los trabajadores en relación de dependencia, transformándose en la actualidad en un injusto impuesto al trabajo, que provoca una constante y progresiva disminución del poder adquisitivo del salario y los haberes previsionales. La perdida de conquistas de los trabajadores se ha vuelto una constante a partir de que este impuesto pensado para cargos gerenciales, que por su desactualización avanza día a día sobre todas las actividades profesionales de trabajadores. En tal sentido su modificación es imperativo y un deber constitucional (art. 14bis, 16, 17 y 75 inc. 22). Como consecuencia de los sucesivos incrementos salariales alcanzados desde el año 2003 a la fecha -mediante acuerdos celebrados en negociaciones paritarias entre las Entidades Sindicales y Empleadoras-, el aumento sostenido de precios imperante y la falta de actualización de forma proporcional de las alícuotas y escalas aplicables a la cuarta categoría de la ley de impuesto a las ganancias, es cada vez más amplio el universo de trabajadores y jubilados comprendidos por este impuesto, siendo asimismo cada vez mayor la presión impositiva sobre los ya alcanzados, lo cual trae aparejado una disminución progresiva del salario de bolsillo por efecto de las retenciones del mismo. De esta manera, si bien sostenemos la imperiosa necesidad de impulsar una reforma impositiva y tributaria integral, ello no obsta a corregir de manera urgente las inequidades específicas que el sistema posee, más aún cuando estas afectan a cientos de miles de trabajadores y jubilados de nuestro país, cuyo universo imponible no sólo se acrecienta sino que cada día recibe una mayor presión tributaria. Este proyecto de ley –como dijimos- también intenta marcar un camino en la perspectiva para una reforma tributaria. Es un proyecto de clara impronta distributiva y va en línea con muchas de las políticas públicas impulsadas desde 2003. En él se advierte la perpetración de una injusticia social y estamos -quienes lo impulsamos- mandatados a cumplir este rol para mejorar la institucionalidad de la justicia social. Justicia que no depende sólo de las acciones del gobierno, de medidas contingentes sino también de la capacidad para generar instituciones y leyes que las tallen, que las aseguren en el tiempo y que las coloquen en un horizonte de previsibilidad para la vida del trabajador y la trabajadora argentina. En la necesidad de eliminar tales injusticias, y de alcanzar una recomposición de los parámetros que definen la progresividad tributaria de los ingresos gravables comprendidos en la cuarta categoría, es que el presente proyecto propone modificar distintos aspectos de la ley 20.628. Los sucesivos parches aplicados a la Ley, que en un principio tenía cierta impronta progresiva, hoy han llevado a la paradoja de que mientras que no le son abonadas las horas extras a un metalmecánico en la línea de producción o no se le abona la ruralidad a un docente, un gerente de una multinacional puede deducir los intereses de su plazo fijo; transformándola en una Ley que profundiza el carácter regresivo de la estructura impositiva Argentina.
Por ello es que consideramos de extrema necesidad elaborar un esquema que permita una actualización automática de los importes a que se refiere el artículo 23 de la ley, fundada en parámetros reales, a los fines evitar nuevas distorsiones, proponiendo la modificación del tercer párrafo del artículo 25 de la ley, mediante el cual se establece que los montos sean actualizados anualmente por la Administración Federal de Ingresos Públicos conforme a la variación promedio anual experimentada en el año inmediato anterior por el Índice de Salarios de los trabajadores registrados, a elaborar por el Instituto Nacional de Estadística y Censos; o el resultante de la suma de 8 veces el Salario Mínimo Vital y Móvil, calculados de acuerdo a las previsiones de la Ley 24.013, en tanto resulte mas beneficioso para trabajador contribuyente.
a) Los alquileres de vivienda destinado a casa-habitación, teniendo en cuenta que debido a las variaciones de los precios de los inmuebles, la gran mayoría de los trabajadores, incluidos los alcanzados por el impuesto, tienen grandes dificultades de acceso al crédito, y en consecuencia deben alquilar una propiedad con destino a vivienda habitual. Con lo que se produce la situación paradójica de que exista un inmenso número de trabajadores inquilinos que pagan impuesto a las ganancias. Por ello resulta lógico que esos alquileres sean también deducibles en al menos el mismo importe anual establecido para los intereses de deudas hipotecarias. Atento que la vivienda es una necesidad humana universalmente reconocida y constituye asimismo un derecho humano fundamental, en tanto posibilita el disfrute de todos los derechos económicos, sociales y culturales.
Por tales razones es que creemos oportuno realizar una efectiva modificación en la escala establecida en el articulo 90 de la Ley 20.268, ya que ha quedado demostrado que la inicial progresividad del impuesto se ha tornado en regresiva por el aumento de las alícuotas del impuesto como asimismo de los montos fijos en los primeros tramos de la misma. Por ello, consideramos necesario elevar los montos de la ganancia neta imponible acumulada y volver a los coeficientes anteriores a la modificación introducida por la Ley 25.239 de 1999, a los fines de restablecer más equitativa y razonablemente la proporcionalidad en la determinación de la progresividad del tributo.
Lo hasta aquí expuesto no implica desconocer que las reformas señaladas aparejarían una menor recaudación por parte del fisco, sin embargo ello no supone un argumento sustentable para continuar gravando injustamente y con una presión fiscal intolerable a los sectores del trabajo, máxime cuando existen sectores de la vida económica del país (ej. Renta financiera) que poseen la capacidad contributiva suficiente como para ocupar los espacios que una eventual reforma en el sentido propuesto implicaría. Lo mencionado forma parte de un debate que ineludiblemente deberá producirse, pero ello, no debería constituir óbice alguno para la discusión urgente del presente. La rentabilidad de los bancos es muy superior al promedio internacional y sus regulaciones son las que se han legado del período dictatorial, en donde el incentivo a ese tipo de negocios en desmedro del sector productivo, llevo a nuestro país a una situación de desocupación endémica. Si bien las reformas encaradas hacia ese sector deben ser progresivas y no generar cambios abruptos, la necesidad de gravar esas rentabilidades se ven evidenciadas cuando se perciben los intereses de las compras financiadas con tarjetas de créditos que llegan al 60% anual. Por eso es que creemos necesario, que el Estado busque financiación en esos sectores, reduciendo la carga impositiva sobre el sector productivo. Mismo sucede con el sector de la minería, que si bien genera importantes aportes de divisas a nuestro país, las condiciones en que realiza su explotación fueron concebidas en un país en donde el Estado carecía de las regulaciones necesarias. Antecedente de esto pueden considerarse el aumento en las alícuotas de retenciones que se han promovido a fines del 2007. Un mayor gravamen a los juegos de azar se encuentre en la misma línea de razonamiento que lo anterior. Pero lo más importante de este tipo de medidas es el incentivo al sector productivo, que es en mayor proporción generador de empleo y de valor agregado. La cantidad de contribuyentes al impuesto a las ganancias de la cuarta categoría se encuentra fuertemente concentrada en los límites inferiores de las escalas, por lo tanto es de suponer que en caso de que el Estado aumente ese piso, ese dinero iría hacia el consumo incentivando el mercado interno, el trabajo y el empleo.