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Timestamp: 2018-05-24 23:47:35
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REGULACIÓN DEL RÉGIMEN LABORAL DE PETRÓLEOS MEXICANOS
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José Manuel del Río Henríquez
1 REGULACIÓN DEL RÉGIMEN LABORAL DE PETRÓLEOS MEXICANOS Manuel PENAGOS ROMÁN SUMARIO: I. Antecedentes. II. Los orígenes del conflicto de III. Nace la industria petrolera mexicana. IV. El marco jurídico de las relaciones laborales en Petróleos Mexicanos. V. La participación del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana. VI. Reestructuración de la industria petrolera. VII. Del contenido del contrato colectivo de trabajo. VIII. Prestaciones en los casos de enfermedad. IX. Los conflictos colectivos e individuales de carácter laboral en Petróleos Mexicanos y sus organismos subsidiarios. I. ANTECEDENTES Para hablar del régimen laboral de Petróleos Mexicanos es necesario referirnos a los antecedentes históricos que le dan origen, y de los cuales se derivan los rasgos que le dan una identidad muy particular en el contexto del movimiento obrero del país. Las relaciones de la industria petrolera actual surgen cargadas con la herencia de luchas fragorosas que libraron los pioneros del movimiento laboral petrolero y ello explica el porqué en su trayectoria esta relación se halla enriquecida no sólo con matices especiales, sino dando a los trabajadores petroleros el orgullo genuino de pertenecer a este gremio, orgullo que se percibe en todos los centros de trabajo de la empresa, especialmente en aquellos donde se desarrolla el proceso sustantivo que le da objeto. Ciertamente, al remontarnos a los orígenes de la explotación petrolera en México, encontramos que a finales del siglo pasado y principios del presente, la incipiente industria del petróleo se caracterizó por la explotación de los obreros mexicanos por parte de las empresas extranjeras, a través de sus capataces y no pocas veces con guardias blancas, a menudo auspiciadas por las propias autoridades y el poder de los empresarios. 417
2 418 MANUEL PENAGOS ROMÁN No obstante, en esas etapas épicas de la existencia del movimiento obrero petrolero, surgen verdaderas conquistas que son arrancadas al patrón con el riesgo latente, no sólo de perder el trabajo, sino la vida misma. A principios del presente siglo son conocidas las medidas proteccionistas con las que el general Porfirio Díaz favoreció a las empresas extranjeras. En ese contexto, los trabajadores inconformes con los sueldos recibidos, por el tipo de moneda con la que recibían sus salarios, los horarios de trabajo, etcétera, ejercieron presión mediante paros de labores, con los que se vislumbraban barruntos de organización gremial por allí del año 1915, en que las compañías extranjeras como El Águila y la Huasteca Petroleum, entre otras, acrecentaban su poderío e influencia. En 1918 nace la Confederación Regional Obrero Mexicana (CROM), pero no logra unificar las inquietudes de los obreros petroleros, por lo que la lucha prosigue descoordinada durante los años de 1918 a 1924, año en que la empresa El Águila reconoce, en Tampico, un sindicato y firma un contrato colectivo de trabajo, uno de los primeros concertados en el país y que constituye el inicio de lo que sería posteriormente el sindicato petrolero de la república mexicana. La expedición de la Constitución de 1917, aun cuando incorpora un título especial del trabajo y la previsión social, no logra de manera clara doblegar la ambición de los empresarios extranjeros, quienes siguieron manipulando a las incipientes instancias de justicia laboral que nacen como producto del recién creado artículo 123 constitucional, y que antes de su incorporación al texto constitucional se encontraba encomendada a los gobiernos de los estados. Las relaciones laborales con las empresas extranjeras requieren mención, no por los amargos recuerdos que dejaron en la clase obrera mexicana, sino porque constituyeron el embrión en donde habría de generarse una serie de movimientos y conflictos que propiciaron el nacimiento de la industria más importante del país. Efectivamente, al expedirse la Ley Federal del Trabajo en 1931, la materia petrolera quedó reservada a la jurisdicción federal, y por ende los conflictos obrero patronales tenían que ventilarse ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje. Cabe recordar que en 1935 operaban en México más de veinte compañías petroleras, todas ellas de nacionalidad extranjera con excepción de Petropemex.
3 REGULACIÓN DEL RÉGIMEN LABORAL DE PETRÓLEOS MEXICANOS 419 En ese contexto, cada compañía tenía relaciones colectivas de trabajo con sus obreros, de forma particular y de manera disímbola, y se logró que se firmaran contratos o convenios de trabajo que contemplaban prestaciones diversas unas de otras. En el año de 1935 se funda el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), que encamina su actividad a la exigencia de la celebración de un contrato colectivo de trabajo, con el propósito principal de que las prestaciones económicas y sociales, así como las condiciones de trabajo se uniformaran en toda la rama industrial. El proceso de discusión y negociación, por una parte, se caracteriza por una lucha de los trabajadores petroleros para unificar sus esfuerzos y sus aspiraciones, y por otra, por lograr que los patrones reconocieran los derechos básicos recogidos ya por la Constitución de 1917 y por la Ley Federal del Trabajo de II. LOS ORÍGENES DEL CONFLICTO DE 1938 Es precisamente un conflicto laboral el que habría de marcar el rumbo de la industria petrolera, entonces privada, para convertirse en una industria de carácter nacional. Sin pretender ahondar en las causas que motivaron la expropiación petrolera por no ser la materia de este trabajo, se hace necesario traerla a colación, pues de sus orígenes y consecuencias nacieron las actuales características de las relaciones laborales en la hoy pujante industria petrolera nacional. A partir de 1918 y hasta 1934 se produjeron innumerables conflictos obrero-patronales, muchos de los cuales desembocaron en huelgas que resultaron cruentas. No obstante, es hasta 1924 cuando una huelga estallada en contra de la compañía El Águila, en Tampico, tuvo como resultado que se reconociera el sindicato y se concertara la firma de un contrato colectivo de trabajo. Este hecho trascendería de manera significativa en el futuro del sindicalismo petrolero. No podemos dejar de mencionar que en la lucha obrero petrolera tuvo especial intervención quien posteriormente sería presidente de la República, el licenciado Emilio Portes Gil, al encabezar diversos movimientos en contra de las compañías privadas. El 16 de agosto de 1935, se constituye el Sindicato Petrolero de la República Mexicana como producto del sacrificio de muchos trabajado-
4 420 MANUEL PENAGOS ROMÁN res. El nuevo organismo gremial se dio como una de sus primeras tareas: la búsqueda de un proyecto de contrato que amalgamara las conquistas obtenidas en cada uno de los que a la fecha se habían celebrado con las empresas existentes, y cuyo objeto era establecer en definitiva las reglas justas de trabajo a que deberían sujetarse los trabajadores y las compañías. El título que se le dio al documento fue el de Contrato Colectivo de Aplicación General y se entregó a cada una de las 17 compañías petroleras y navieras, para que en forma conciliatoria lo analizaran y suscribieran. El documento era exigente y ambicioso, de manera que ocasionó en el ánimo de los empresarios un clima de rechazo, pues acceder a lo propuesto por el sindicato implicaría prescindir de privilegios y ganancias. Es así como propusieron discutir sobre la base de una contrapropuesta de las compañías, que difería diametralmente de las peticiones sindicales, por lo que también fue rechazada. La imposibilidad de un acuerdo motivó que se solicitara la intervención del presidente Lázaro Cárdenas para conciliar los intereses de las partes. Cárdenas, a través de su jefe del Departamento del Trabajo intervino para que éste hablara con las partes y se evitara una huelga que para entonces ya estaba emplazada. Las conversaciones no lograron ningún acercamiento, por el contrario, propiciaron las desavenencias y finalmente el rompimiento de las pláticas. El 28 de mayo de 1937 estalló la huelga, a pesar de las desesperadas intervenciones del presidente Cárdenas para solucionar el conflicto; el movimiento duró doce días, que fueron suficientes para advertir la importancia que para ese entonces habían cobrado el petróleo y sus derivados, como la gasolina, que motivaron la paralización de diversas actividades que dependían de su uso, tanto en la capital del país, como en algunos estados en los que el combustible era necesario. La Junta de Conciliación y Arbitraje declaró existente el movimiento de huelga y las compañías petroleras reclamaron ante los tribunales supuestas violaciones a la ley y al procedimiento. Paralelamente se realizaron pláticas tendientes a superar el conflicto, en las cuales las compañías ofrecieron algunas mejoras que no cambiaban sustancialmente las cosas, sino únicamente significaban algunos paliativos. El presidente Cárdenas pidió entonces a los trabajadores que volvieran a sus labores, y prometió que sus intereses serían resguardados; en un acto de solidaridad reanudaron sus actividades el 9 de junio de ese año, una vez que habían decidido presentar un conflicto de orden económico,
5 REGULACIÓN DEL RÉGIMEN LABORAL DE PETRÓLEOS MEXICANOS 421 que era el recurso reconocido por la ley y cuyo objetivo principal fue un peritaje para determinar la situación financiera y operativa de las empresas, ya que la principal argumentación de éstas para pretextar la imposibilidad de satisfacer las peticiones sindicales y las consecuencias del laudo era el de carecer de recursos suficientes y alegaban incosteabilidad en la explotación. El peritaje determinaría si podían o no cumplir con lo exigido. El dictamen determinó que existían prácticas fraudulentas en la contabilidad y maniobras evasivas de los impuestos, así como ocultación de información. De igual manera, el informe estableció que existía en favor de los trabajadores una cantidad de 26 millones de pesos por concepto de aumentos salariales y otras prestaciones cuantificadas hasta esa fecha. El laudo emitido en el conflicto de orden económico, condenó a las compañías, el 18 de diciembre de 1937, a cumplir con las recomendaciones formuladas en el peritaje. Las compañías interpusieron un amparo contra el laudo, objetando peritaje, así como a las mismas autoridades del trabajo. Concomitantemente desarrollaron una campaña de desprestigio en contra del país y de sus autoridades, se hablaba inclusive de una devaluación del peso frente al dólar y se adquirieron grandes sumas de dólares para causar pánico entre la gente, lo que propició, a su vez, la adquisición de la divisa extranjera y la fuga de capitales. En un desesperado esfuerzo, las compañías apelaron a la Suprema Corte de Justicia para que rectificara el laudo; sin embargo, ésta lo confirmó el 1o. de marzo de 1938, desatándose entonces un verdadero reto por parte de las compañías, al negarse a acatar el fallo de la Corte. Es así como el 18 de marzo, el presidente Cárdenas decide expropiar la industria petrolera en un acto de legítima aplicación de la soberanía del Estado. Como consecuencia, los contratos celebrados entre los trabajadores y las compañías quedaron rotos, el gobierno ocupó las instalaciones petroleras el día 29 de marzo, para que no se suspendiera la actividad industrial, y mediante comités de obreros designados y organizados por el sindicato se hizo cargo de la producción petrolera. III. NACE LA INDUSTRIA PETROLERA MEXICANA El 7 de junio de 1938 el presidente Cárdenas creó la empresa Petróleos Mexicanos, misma que se constituyó como patrón directo de los trabajadores, operándose así una primera sustitución patronal.
6 422 MANUEL PENAGOS ROMÁN El 19 de mayo de 1939, el presidente Cárdenas crea un consejo administrativo encargado de manejar el petróleo y de hecho en esa fecha nace la industria petrolera mexicana (nacional). Este hecho relevante viene a significar también el nacimiento de las relaciones laborales de Petróleos Mexicanos con sus trabajadores, en calidad de patrón. Efectivamente, a partir de la expropiación, el gobierno se convierte, por virtud de la sustitución patronal, en el nuevo responsable de los derechos de los trabajadores petroleros. Al hacerse cargo el gobierno mexicano de la industria petrolera, asumió también la obligación de responder del pasivo laboral que implicaba el laudo pendiente de cumplir por parte de las compañías extranjeras. Las relaciones laborales, no siempre buenas, se caracterizaron, sin embargo, por una entrega de los trabajadores hacía la nueva situación de Pemex, ésta, a su vez, procuró conceder, en buena parte y en la medida de sus incipientes posibilidades, las prestaciones establecidas en el laudo de la Junta de Trabajo, incumplida por las compañías expropiadas. En los años que siguieron a 1938 la producción petrolera disminuyó y el panorama financiero de la empresa era negativo, tanto por la disminución natural de la producción, como por la falta de refacciones y equipo, y aún más: por el boicot desatado por las compañías multicitadas. La empresa presentó, en 1940, un plan de reconstrucción de la industria que no favorecía los intereses de los trabajadores, pues se contemplaba la reducción de gastos y por ende de los recursos en general y ello se traducía en despido de personal, entre otras medidas. La realidad que significaba el nuevo patrón asumiendo las responsabilidades laborales, pronto dejó atrás la euforia de la expropiación y había que establecer las reglas de un nuevo trato obrero-patronal, renegociando prestaciones, lo que no pocas veces se hizo con calor y rudeza. Ello motivó que en ese año se planteara un conflicto de orden económico, en el cual intervino la Confederación de Trabajadores de México (CTM), y en el que se arribó a un convenio mediante el que empresa y sindicato acordaron crear una comisión mixta, la que no pudo resolver el problema. De 1940 a 1942 las relaciones laborales de Petróleos Mexicanos se ven afectadas, pues las medidas ordenadas por el gobierno se consideraron atentatorias de los derechos adquiridos por los trabajadores, por lo que se cirnió la amenaza de huelga que sólo fue evitada por una comisión
7 REGULACIÓN DEL RÉGIMEN LABORAL DE PETRÓLEOS MEXICANOS 423 extraordinaria de trabajadores de diversos sindicatos, cuya misión fue la reorganización de la industria petrolera, pero también la protección de los derechos de los trabajadores. Entre el cúmulo de problemas que dejó la expropiación, destaca el de las relaciones laborales, que hizo necesaria una nueva regulación que culminó en la celebración de un primer contrato colectivo de trabajo en el año de 1942, entre el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana y Petróleos Mexicanos, el cual delinearía las futuras características de las relaciones laborales en la industria petrolera. El auge que experimentó el petróleo en los años previos a la Segunda Guerra Mundial trajo aparejada la creación de una nueva conciencia de lucha entre los trabajadores, el fortalecimiento del sindicato y su capacidad negociadora, que no pocas veces se tradujo en inconformidades extremas e intransigentes que afectaron las relaciones de trabajo, pero que con el correr del tiempo han encontrado un cauce de mutuo respeto y comprensión. El primer contrato colectivo de trabajo, sin embargo, contempló señalados avances que aún hoy en día no han podido ser superados y que inclusive motivaron la adecuación de algunas leyes a su clausulado. Ciertamente, cuando el régimen de seguridad social de los trabajadores se encomienda al Instituto Mexicano del Seguro Social, creado en el año de 1943, el contrato colectivo de trabajo de Petróleos Mexicanos, ya establece todo un capitulado que comprende: -- Servicios médicos; -- Prestaciones en caso de enfermedades, accidente o muerte; -- Jubilación. De igual forma, el pacto colectivo contiene prestaciones relativas a la vivienda de los trabajadores que, posteriormente en el año de 1973, serían materia de la Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda de los Trabajadores (INFONAVIT). Más recientemente, con motivo de la reforma de la Ley del Seguro Social, se incorpora dentro de los aspectos de la seguridad social el seguro de ahorro para el retiro, que Petróleos Mexicanos ha incorporado a su esquema integral de seguridad social, no obstante que su implementación ha creado algunos problemas.
8 424 MANUEL PENAGOS ROMÁN IV. EL MARCO JURÍDICO DE LAS RELACIONES LABORALES EN PETRÓLEOS MEXICANOS Como en todo régimen jurídico, es la Constitución política la que da cabida, en una primera instancia, al cúmulo de actos que configuran el régimen laboral en la empresa. Así, tenemos que la materia petrolera en el ámbito del derecho del trabajo siempre ha sido considerada de competencia federal, y se establece en la Constitución política desde su original artículo 123; esta determinación no ha variado hasta la fecha, por razones obvias y que no requieren ser analizadas en el marco de este documento. La Ley Federal del Trabajo de 1931, conserva esta directriz y, hasta la fecha, la materia petrolera sigue siendo competencia de las autoridades federales. Señalada importancia merece la Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 1o. de agosto de 1992, pues constituye un acontecimiento que impactó en el régimen laboral de la paraestatal. Para abordar sistemáticamente el marco legal en el que se desenvuelve el régimen laboral de PEMEX, habría que puntualizar algunas cuestiones y antecedentes. Si bien desde la Constitución de 1917 se consideró la materia petrolera como de competencia federal, por lo que hace a sus aspectos laborales, ello también obedece al hecho de que, desde su creación, se otorgó a PEMEX el carácter de organismo público descentralizado del gobierno federal. En esa virtud, queda comprendida en dos incisos de la fracción XXXI del artículo 123 constitucional: en el inciso a, numerales 8 y 9, que se refieren a hidrocarburos y petroquímica, y en el inciso b, numeral 1, relativo a las empresas que son administradas en forma directa o descentralizadas por el gobierno federal. Con motivo de la expedición de la Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos y Organismos Subsidiarios en 1992, la empresa adecuó su estructura al Programa de Modernización del Sector Energético , para acelerar la tarea de su transformación, a fin de hacer frente a los crecientes requerimientos del mercado nacional y a los riesgos de la competencia internacional.
9 REGULACIÓN DEL RÉGIMEN LABORAL DE PETRÓLEOS MEXICANOS 425 La modernización, como es conocida, consiste, entre otros aspectos relevantes, en incrementar la eficiencia y la eficacia de la industria petrolera, entendidas como las acciones de hacer más con menos, y con oportunidad. Este paso se tradujo en la creación de cuatro empresas subsidiarias: -- PEMEX - Exploración y Producción; -- PEMEX - Refinación; -- PEMEX - Gas y Petroquímica Básica; y -- PEMEX - Petroquímica. La conducción central de la industria corresponde a Petróleos Mexicanos, para asegurar su integridad y unidad de acción y el mando estratégico. Las empresas subsidiarias creadas bajo la modalidad de organismos descentralizados de Petróleos Mexicanos, con personalidad jurídica y patrimonio propios, son las encargadas de asumir de manera autónoma y responsable cada una de las diversas actividades que abarca la cadena industrial petrolera. Todo ello, es lo que se conoce como la industria petrolera integrada. Respecto a los trabajadores de la paraestatal, fueron asignados a cada una de las empresas subsidiarias, las que a través de sus áreas de personal y jurídicas, asumen directamente las consecuencias de las relaciones obrero patronales. V. LA PARTICIPACIÓN DEL SINDICATO DE TRABAJADORES PETROLEROS DE LA REPÚBLICA MEXICANA La incidencia del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana desde la creación del mismo, pasando por su desarrollo y situación actual, es notoria. No cabe duda que buena parte de la decisión tomada por el presidente Cárdenas para realizar la expropiación, se basó en el apoyo de los trabajadores; así lo refleja su determinación que desde la creación de Pemex, el 20 de julio de 1938, contempla una representación sindical en el consejo de administración, entre cuyos nueve miembros se encontraban tres designados por el Sindicato de Trabajadores Petroleros. Sin duda alguna, lo anterior fue una muestra del reconocimiento que el presidente Cárdenas se propuso dejar inscrito en los anales de la industria petrolera, que subsiste hasta la fecha.
10 426 MANUEL PENAGOS ROMÁN VI. REESTRUCTURACIÓN DE LA INDUSTRIA PETROLERA A partir de 1992, la reestructuración de la industria petrolera produce una consecuencia jurídica laboral que, de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, corresponde a la figura de la sustitución patronal. Efectivamente, al asignarse a cada empresa subsidiaria los recursos propios que integrarían su patrimonio, quedó comprendido el personal, de acuerdo con los artículos transitorios sexto y séptimo de la Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos, que a la letra dicen: Sexto. Los bienes inmuebles, el personal, los recursos presupuestales, financieros, y materiales, incluidos mobiliario, vehículos, instrumentos, aparatos, maquinaria, archivos y en general el equipo e instalaciones cuya administración y manejo tiene encargados Petróleos Mexicanos, previo acuerdo de su Consejo de Administración, se transferirán a dichas entidades subsidiarias para construir su patrimonio y cumplir con su objeto en los términos de esta ley. Dicha transferencia se llevará a cabo conforme a las disposiciones legales aplicables, en un lapso no mayor de un año a partir de la vigencia de esta ley. Las transferencias de bienes inmuebles no implicarán cambio de destino. Séptimo. Al asumir la realización de los objetos que esta ley les asigna, los organismos descentralizados que se crean se subrogarán en los derechos y obligaciones de Petróleos Mexicanos que les correspondan; por consiguiente, competerán a los propios organismos las pretensiones, acciones, excepciones, defensas y recursos legales de cualquier naturaleza, deducidos en los juicios o procedimientos en los cuales Petróleos Mexicanos tenga interés jurídico en la fecha de la transferencia de los asuntos. Sin embargo, no se formalizó en documento alguno la sustitución legal de patrón, que opera de hecho y de derecho. Es así que la relación laboral en PEMEX y sus organismos subsidiarios no se da en el contexto común de todas las empresas, pues la intervención en la conducción central y la dirección estratégica de la organización sindical, como integrante del Consejo de Administración, garantiza los intereses obreros. El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, como genuino representante del interés profesional de los trabajadores de la industria, ejerce su representación a través de secciones sindicales, distribuidas a lo largo y ancho del territorio nacional, con sus propios comités y delegaciones en los centros de trabajo, mediante los cuales se establece el trato de las relaciones colectivas de trabajo.
11 REGULACIÓN DEL RÉGIMEN LABORAL DE PETRÓLEOS MEXICANOS 427 Es, por tanto, el Comité Ejecutivo General quien encabeza las acciones colectivas que se derivan del pacto laboral y de la Ley de la materia, con la participación de sus representantes seccionales. El contrato colectivo de trabajo El contrato colectivo de trabajo es único y surte efectos en Petróleos Mexicanos y sus organismos subsidiarios, pues de acuerdo con la Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos y Organismos Subsidiarios, la representación de toda la industria recae en el director general, según lo establece el artículo 13, especificamente el de convenir con el sindicato el contrato colectivo de trabajo, además, por así estar pactado en el encabezado del mismo. VII. DEL CONTENIDO DEL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO El pacto colectivo de trabajo vigente en la empresa, es el producto de diversas etapas de las relaciones laborales, así como de las justas peticiones de los trabajadores petroleros. Su clausulado ha evolucionado por virtud de la dinámica sindical y la comprensión patronal, atravesando por varias etapas, las primeras de origen reivindicador y posteriormente, como un instrumento de equilibrio de los factores de la producción, sin demérito de una combatibilidad razonada, tal como corresponde a un gremio que ha madurado y es consciente de su papel en el contexto del sindicalismo moderno y de la importancia de la industria petrolera nacional. No es objeto de este trabajo analizar una por una sus cláusulas, en su génesis y evolución, sencillamente basta decir que a la fecha refleja el entendimiento del trabajador petrolero hacia su empresa y el de sus funcionarios hacia los problemas de los trabajadores, entendimiento basado en una permanente voluntad de dialogar y resolver conjuntamente, como corresponde, los problemas de los trabajadores y, por ende, los de una industria que se moderniza para ser productiva y competitiva con las de otras latitudes del planeta. En ese orden de ideas, cabe resaltar algunos aspectos en los que se considera el pacto colectivo como sobresaliente, respecto de otros de su clase. Para ello es preciso señalar que el primer contrato colectivo de trabajo, celebrado en 1942, constaba de 286 cláusulas y un convenio específi-
12 428 MANUEL PENAGOS ROMÁN co acerca de la planta C-1, que se refería a medidas de protección y seguridad en la producción de tetraetilo de plomo. En su clausulado se incluían ya los servicios médicos, los cuales correrían a cargo y por cuenta de la empresa y que comprendían: -- Accidentes o enfermedades -- Servicios de medicina, cirugía, odontoestomatología, hospitalización, farmacia, ortopedia y prótesis, radiología fisioterapia, laboratorio y ambulancia. VIII. PRESTACIONES EN LOS CASOS DE ENFERMEDAD El contrato colectivo de trabajo contemplaba también prestaciones en los casos de enfermedades, accidente o muerte. Se incluyó también un capítulo de jubilaciones, por vejez y por incapacidad total permanente derivada de riesgo de trabajo. El esquema de seguridad social se integraba con previsiones relativas a la habitación de los trabajadores, obligándose el patrón a proporcionar habitaciones a los trabajadores de planta, y en caso de no contar con el número necesario para satisfacer esa obligación, a pagar a los trabajadores de planta compensaciones en dinero. Este beneficio se extendía a trabajadores que no tuvieran una familia o que fueran solteros. En materia de vivienda existía, y ha permanecido hasta la fecha, un capítulo que se refiere a casas para trabajadores. Son también notables para su época las previsiones acerca de: -- Semana laboral de 44 horas; -- Prestaciones en los casos de enfermedad, accidente o muerte; -- Jubilaciones; -- Fondo de ahorro; -- Bibliotecas, escuelas, lugares de recreo, fomento de bandas de música y deportes; -- Becas; -- Venta de productos que elabore la empresa a sus trabajadores; -- Labores peligrosas e insalubres; -- Medidas de seguridad; -- Reducción de trabajadores y supresión de departamentos; -- Disciplinas.
13 REGULACIÓN DEL RÉGIMEN LABORAL DE PETRÓLEOS MEXICANOS 429 Resulta interesante mencionar que, en la cláusula 271 del referido contrato, se hizo especial mención de que Petróleos Mexicanos, sin considerársele como patrón sustituto de las empresas expropiadas, reconoce para todos los efectos del contrato y con la autorización del Ejecutivo Federal, la antigüedad de los trabajadores en las empresas petroleras expropiadas a cuyo servicio se encontraban. Que tal reconocimiento era sin perjuicio de las acciones que los trabajadores habían deducido en contra de dichas compañías expropiadas sobre el pago de indemnizaciones por rompimiento de sus contratos de trabajo. En compensación por el reconocimiento que hizo PEMEX, los trabajadores, por conducto de sus secciones respectivas, autorizan al Comité Ejecutivo General del Sindicato para que, en el expediente 305/37, tramitado ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje en la forma legal que sea necesaria, haga cesión de sus créditos equivalentes a tres meses y veinte días de salarios por cada año de servicio que les correspondan como indemnización por el rompimiento de contrato, al gobierno federal en el momento en que lo solicite, sin lo cual quedará sin efecto esta estipulación. En la cláusula 272, se convino que en atención a que, en los términos del artículo primero transitorio del decreto de 8 de agosto de 1940, la institución quedó subrogada en las obligaciones contraídas por la Administración General del Petróleo Nacional, Petróleos Mexicanos, como patrón sustituto de ella, conviene en reconocer y reconoce las antigüedades que consten en los contratos de trabajo de los trabajadores que prestaron sus servicios a dicha administración y que ahora se encuentran al servicio de Petróleos Mexicanos por virtud del decreto antes mencionado. Finalmente, el inicial contrato colectivo de trabajo disponía que sustituía a todos los anteriores, y se refería desde luego a los celebrados con las compañías extranjeras, incluidos los convenios, usos y costumbres que hubieran estado en vigor como normas de trato en general entre el patrón y los trabajadores de la industria petrolera. Como ya se mencionó, este contrato colectivo resultó sumamente avanzado para su época, por lo completo de sus previsiones que hicieron de él un objetivo a conseguir por otras organizaciones sindicales. El contrato colectivo ha sido revisado en los términos de ley cada dos años por lo que toca a su clausulado general y, a partir de la Ley Federal del Trabajo de 1970, anualmente por lo que corresponde a salarios por cuota diaria, con excepción del año de 1946, en que dejó de revisarse y fue hasta 1947 en que volvió a hacerse, y en adelante en años nones.
14 430 MANUEL PENAGOS ROMÁN Es importante señalar que no siempre el contrato colectivo de trabajo ha contenido disposiciones que signifiquen un equilibrio para los factores de la producción, como ejemplo de ello tenemos: La cláusula 27, cuyo antecedente es la cláusula 30 del contrato de 1942, que consagró el principio de inamovilidad en el empleo como conquista de los trabajadores del gremio petrolero y que, posteriormente, sería plasmada en la Ley Federal del Trabajo del 29 de diciembre de 1962, en su artículo 123, que a la letra dice: En los casos en que la administración sea condenada a reinstalar a un trabajador no podrá librarse de su obligación entregando el importe de las indemnizaciones, sino que cumplirán con la reinstalación si así lo pidiere el trabajador. En el contrato de 1971, esta cláusula se adiciona con una obligación extralegal para Petróleos Mexicanos en el sentido de que:...si existe condena o pago de salarios caídos, la institución pagará un 25% más del importe de éstos. En el contrato de 1973 se elevó el porcentaje que la empresa debía de pagar cuando existiera condena por concepto de salarios caídos, consistente ahora en un 50% más del importe de éstos. En el contrato colectivo de 1975, dicho pago extraordinario se eleva al 60% y, en la contratación de 1993, se elimina por constituir una carga para la empresa, cuyo objetivo no siempre fue beneficiar a los trabajadores que hubieran sido separados injustamente, sino que su aplicación llegó a distorsionarse e inclusive a propiciar corrupción. Cláusula 36, cuyo antecedente es la cláusula 39 del contrato colectivo de 1942 y se refiere a los trabajos efectuados por Petróleos Mexicanos por administración directa o por contrato libre de las obras sociales, las de construcción de casas y edificios, urbanización y saneamiento, construcción de oleoductos, gasoductos y refinerías, de transportación por las vías generales de comunicación, de distribución, de exploración y perforación. Esta cláusula, en la revisión contractual de 1981, se adicionó con cuatro párrafos, quedando en la siguiente forma: Petróleos Mexicanos deducirá el 2% del monto total de las obras y servicios ejecutados por conducto de contratistas libres y lo entregará al STPRM, por concepto de aportación para obras de beneficio social. El contrato colectivo actual, revisado en agosto de 1995, se integra con 256 cláusulas, de las cuales, por su trascendencia se analizarán algunas de ellas, a saber:
15 REGULACIÓN DEL RÉGIMEN LABORAL DE PETRÓLEOS MEXICANOS 431 Cláusula 1, que estipula el campo de aplicación del instrumento normativo, tanto a Petróleos Mexicanos, como a los organismos subsidiarios que integran la industria petrolera nacional. Dentro de las definiciones contenidas en esta cláusula, merecen especial atención las que se refieren a los conceptos de: Patrón: considerándose como tales a Petróleos Mexicanos, Pemex- Exploración y Producción, Pemex-Refinación, Pemex-Gas y Petroquímica Básica, y Pemex-Petroquímica, esto es, haciendo extensivo el pacto laboral a todas las empresas que componen la industria. La diferenciación entre los salarios: Tabulado: que consiste en la cuota diaria consignada en los tabuladores. Ordinario: que es la retribución total que percibe el trabajador sindicalizado por sus servicios, y que se integra con los valores correspondientes al salario tabulado, fondo de ahorros (cuota fija y cuota variable), compensación por renta de casa y ayuda para despensa. Estas estipulaciones, no obstante proceder de un acuerdo de voluntades contenido en el pacto colectivo, a menudo son objeto de cuestionamiento y de reclamaciones laborales, pues los trabajadores pretenden que todas las prestaciones y percepciones que reciben a cambio de su salario, se integren en los términos señalados por el artículo 84 de la Ley Federal del Trabajo, motivando innumerables juicios laborales, los cuales a su vez no siempre son resueltos con un criterio homogéneo, principalmente por los tribunales colegiados en materia de trabajo. Cláusula 45, establece la jornada semanal de 40 horas, laborables de lunes a viernes, con descansos los sábados y domingos. Cláusula 48, establece el pago catorcenal de los salarios de los trabajadores, lo cual se hace mediante depósitos en la institución bancaria de su preferencia, previo consentimiento otorgado por escrito. Este sistema de pago, que tiende a generalizarse por razones de seguridad y de operación, fue cuestionado por algunos trabajadores en cuanto a que transgredía el contenido de los artículos 98, 100 y 101 de la Ley Federal del Trabajo, porque al parecer no constituye un sistema que permita la disposición libre de los salarios, ni el pago directo de éstos al trabajador, ni se hace en moneda del curso legal, cuestiones todas ellas que carecen de fundamento legal, pues en la ocasión en que hubo necesidad de adoptar el sistema de pago mediante cheque, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, determinó que tales pagos llenaban los requisitos antes
16 432 MANUEL PENAGOS ROMÁN referidos y que más bien constituían un medio seguro para cubrir los salarios, por lo que el único requisito para que sea legal es el consentimiento del trabajador, situación que traspolada al caso del depósito en cuenta bancaria, a la cual el empleado tiene acceso mediante una tarjeta magnética, resulta legal. Desde luego, este mecanismo no se adopta en los lugares que por su lejanía y circunstancias especiales, los bancos no proporcionan los cajeros suficientes para realizar el pago de salarios. Cláusula 57. Que contempla el pago del tiempo extra ocasional y el de tolerancia en donde el salario se aumenta al fondo de ahorros cuota fija y un 60% del salario tabulado. Cláusula 63. Que estipula el pago por concepto de labores peligrosas e insalubres, consistente en un 100%, más el salario tabulado, adicionado con la cuota fija del fondo de ahorro, más el 60% de la cuota variable del propio fondo, únicamente mientras se ejecute el trabajo de acuerdo a la tabla de actividades y condiciones contenidas en la propia cláusula. Cláusulas de la 89 a la 120. Que bajo el rubro de servicios médicos contempla las prestaciones relativas a la prevención, pérdida, conservación y mejoramiento de la salud de los trabajadores y jubilados. Dentro de este capitulado se comprenden las enfermedades generales y los accidentes y enfermedades profesionales, conocidos como riesgos de trabajo. El servicio médico es proporcionado por la institución a través de una red de establecimientos que comprenden: -- Hospitales centrales en México, D. F.; -- Hospitales regionales en Reynosa, Madero, Tamaulipas; Poza Rica y Minatitlán, Veracruz; Salamanca, Guanajuato y Villahermosa, Tabasco; -- Hospitales generales en Cadereyta, Nuevo León; Ébano, San Luis Potosí; Cerro Azul, Veracruz; Tula, Hidalgo; Coatzacoalcos, El Plan, Nanchital, Veracruz; Salina Cruz, Oaxaca; Ciudad Pemex y Comalcalco, Tabasco y Ciudad del Carmen, Campeche; -- Clínicas ubicadas en Tampico, Ciudad Madero Árbol Grande, Tamaulipas; San Martín Texmelucan y Huauchinango, Puebla; Poza Rica, Naranjos, Tuxpan, y Minatitlán, Veracruz; Villahermosa y Dos Bocas, Tabasco; Centro Administrativo, D. F.
17 REGULACIÓN DEL RÉGIMEN LABORAL DE PETRÓLEOS MEXICANOS Consultorios distribuidos a lo largo y ancho del sistema petrolero nacional y en los estados de mayor presencia petrolera; y -- Servicios subrogados. Todo el personal científico, profesional y técnico, instalaciones, equipo y elementos terapéuticos, corren por cuenta del presupuesto de la empresa, esto es, los proporciona directamente Petróleos Mexicanos, para lo cual existe una gerencia de servicios médicos, a nivel central o corporativo, en la que no intervienen las empresas subsidiarias. El esquema de seguridad social de Petróleos Mexicanos también se encuentra regulado por una comisión mixta central de los servicios médicos en México, D. F., y por una comisión mixta local en cada centro de trabajo. Los servicios médicos comprenden ahora: -- Cirugía plástica, estética y/o cosmética y reconstructiva; -- Atención odontológica; -- Hospitalización de enfermos psiquiátricos; -- Anteojos; -- Prótesis (ortopedia); -- Tratamiento de los enfermos; -- Farmacia; -- Atención médica particular, y -- Cirugía general, especializada, de emergencia y menor. En materia de enfermedades de trabajo, se entiende como tal todo estado patológico derivado de la acción continuada de una causa que tenga su origen o motivo en el trabajo o en el medio en el que el trabajador se vea obligado a prestar sus servicios, pero independientemente de ello se consideran...adicionalmente...las enfermedades que consigna la Ley Federal del Trabajo, las siguientes: hidrocarburismo, bencilismo, benzolismo, intoxicaciones no agudas, pérdida total o parcial de la capacidad auditiva cuando los trabajadores se encuentren expuestos a ruidos y trepidaciones, conjuntivitis actínica, catarata de los soldadores, paludismo, afecciones de la vista, del oído y de la garganta, según su origen; perturbaciones de las vías respiratorias, afecciones de la piel y de las mucosas, afecciones derivadas de la fatiga por la acción del trabajo, tuberculosis y cáncer, perturbaciones gastrointestinales, vértigos, reumatismo y artritis, cuando se deban a las condiciones y medios en que se desarrolle el trabajo.
18 434 MANUEL PENAGOS ROMÁN Por cuanto hace a los casos de accidentes de trabajo, el contrato colectivo establece una serie de previsiones, entre otras: la atención inmediata, traslado, la emisión de un diagnóstico provisional en el reporte de accidente; certificación del grado de incapacidad, suministro de todos los medios quirúrgicos y terapéuticos que la ciencia indique; expedición de certificados médicos y de defunción (en su caso), tiempo probable de curación e intervención de los médicos del sindicato como medida de verificación de la atención recibida por los trabajadores, entre otros. Cabe destacar que las licencias médicas se otorgan con goce de salario íntegro desde el principio de la incapacidad y hasta los límites precisados más adelante. En el caso de trabajadores que sufran un riesgo de trabajo y que a juicio de los médicos necesiten salir de su centro de trabajo o de su residencia para recibir atención médica en otro lugar, percibirán las cuotas por concepto de viáticos que se señalan en la cláusula 129. En los casos de enfermedades y accidentes no profesionales, los trabajadores de planta disfrutan de una incapacidad, atención médica y medicinas durante 305 días y el 100% de su salario ordinario. Los trabajadores transitorios víctimas de enfermedad o accidente no profesionales que estén incapacitados para trabajar tendrán derecho a atención médica, y medicinas y al 100% de sus salarios ordinarios durante un periodo de 105 días. En ambos casos el término máximo para disfrutar las prestaciones antes mencionadas será de 365 días. En los casos de riesgos de trabajo que incapaciten a los trabajadores sindicalizados para desempeñar sus labores, el patrón deberá pagar los salarios íntegros y demás prestaciones mientras subsista la imposibilidad de trabajar. El pago se hará desde el primer día de incapacidad y hasta que sea dado de alta, siempre que no exista incapacidad permanente total o parcial. En el caso de fallecimiento proveniente de accidentes o enfermedades no profesionales, los deudos tienen derecho al pago del importe de 125 días de salario ordinario, por concepto de gastos funerarios y dicha suma no podrá ser inferior a $5, En el caso de fallecimiento de los derechohabientes del trabajador de planta que hayan estado debidamente registrados en el censo médico, el patrón le entregará la cantidad de $1, como ayuda para gastos funerarios. En el caso de que ocurra el fallecimiento a causa de un riesgo de trabajo, el patrón pagará al beneficiario o a quien compruebe haber efectua-
19 REGULACIÓN DEL RÉGIMEN LABORAL DE PETRÓLEOS MEXICANOS 435 do el sepelio, una cantidad equivalente a 140 días de salario ordinario del trabajador, que nunca será menor de $6,500.00, y otorgará una indemnización equivalente a 1,600 días de salario ordinario del trabajador. Cuando existe demanda de los familiares del fallecido, la empresa deposita el importe de la indemnización en una institución de crédito, para que la autoridad laboral determine a quien corresponde. La incapacidad total permanente proveniente de riesgo de trabajo, genera el derecho del trabajador sindicalizado a una indemnización de 1,620 días de salario ordinario. Si la incapacidad producida por el riesgo resulta parcial permanente, la indemnización se cubrirá conforme a los porcentajes señalados por la Ley Federal del Trabajo, pero calculada sobre 1,620 días de salario ordinario; y en el caso de que el accidente sobrevenga por alguna de las causas señaladas en el artículo 490 de la Ley Laboral, esto es, por falta inexcusable del patrón, la indemnización se aumentará en 40%. Los trabajadores petroleros gozan de un seguro de vida a partir del primer día de trabajo, que va desde 20 meses de salario hasta los 24 años de servicio, y de hasta 35 meses de salario cuando la antigüedad fuera de 45 años o más, a través de Aseguradora Hidalgo, S. A. La prima de antigüedad consiste en el importe de 20 días de salario ordinario por cada año de servicio, o fracciones mayores de 6 meses, cuyo pago se efectúa también por medio de la Aseguradora Hidalgo y que cubre la prestación señalada en el artículo 162, fracción V, de la Ley Federal del Trabajo. Las prestaciones postmortem consisten esencialmente en una pensión que, de acuerdo a la antigüedad del trabajador, pueden ser desde el 70 hasta el 100% del salario ordinario del trabajador de planta. Asimismo, los alcances insolutos consistentes en salarios devengados, vacaciones, aguinaldo, fondo de ahorros y cualquier otro alcance pendiente, se cubren a los beneficiarios: al cónyuge y a los hijos que hubiesen dependido del trabajador fallecido, registrados en los términos de la cláusula 105. Esta prestación también se establece para el caso de fallecimiento de un trabajador sindicalizado, a condición de que hubiera laborado un mínimo de 60 días, correspondiendo a su beneficiario la cantidad de $510.00, por cada año y $ por fracciones menores de 6 meses, y si el trabajador tiene menos de un año de servicios y fallece estando en vigor su contrato, la empresa le cubrirá a través de la Aseguradora a título de seguro de vida la cantidad de $
20 436 MANUEL PENAGOS ROMÁN En materia de jubilación, el esquema de seguridad social de la empresa contempla esta prestación para los trabajadores de planta sindicalizados, por incapacidad total y permanente al trabajo, en los siguientes términos: Jubilaciones por vejez, que se conceden cuando los trabajadores acrediten 25 años de servicios y 55 años de edad, tomando como base el 80% del promedio de salarios ordinarios que hayan disfrutado en puestos permanentes en el último año de servicios y en proporción al tiempo laborado en cada puesto; por cada año más de servicios prestados después de los 25, la pensión jubilatoria se incrementa en un 4% hasta llegar al 100%, como máximo. A los trabajadores que acrediten 30 años o más de servicio y 55 años de edad como mínimo, y aquellos que acrediten 35 años o más de servicios sin límite de edad, se les tomará como base para fijar la pensión el salario del puesto de planta que tengan en el momento de obtener su jubilación. Es conveniente aclarar que en este último caso y previo acuerdo con el sindicato, el patrón tiene la facultad de jubilar al trabajador y éste la obligación de aceptar su jubilación. Cabe mencionar al respecto, que los tribunales del trabajo han establecido que es nula la renuncia que haga el trabajador a sus derechos adquiridos y, por ende, no se le puede obligar a jubilarse, por más que medie el acuerdo concertado con el sindicato, lo que motiva que frecuentemente se reciban demandas reclamando la nulidad de los convenios respectivos, la reinstalación por despido injustificado al no haber mediado el consentimiento del trabajador, y la consecuente condena en salarios caídos y demás accesorios legales. Jubilaciones por incapacidad permanente derivada de riesgo de trabajo, se otorga a los afectados un 70% de su salario o más, siempre y cuando acrediten haber laborado cuatro años por lo menos. La pensión jubilatoria se calcula sobre la base del 40% del promedio de salarios ordinarios percibidos en el último año y en proporción al tiempo laborado en cada puesto. Por cada año más de servicios prestados, después de cumplidos los cuatro, la pensión jubilatoria se incrementa en un 4% por cada año hasta llegar a un 100% como máximo. Estos trabajadores afectados de incapacidad parcial permanente tienen derecho a ser reacomodados y, de no aceptar, pueden ser jubilados si acreditan haber alcanzado 20 años de servicio, cuando menos, y se les otorga una pensión jubilatoria del 60% del salario ordinario que recibían en el momento de obtener su
Petróleos Mexicanos Préstamo para Vivienda Auditoría Financiera y de Cumplimiento: 12-1-18T4I-02-0031 DE-158
Petróleos Mexicanos Préstamo para Vivienda Auditoría Financiera y de Cumplimiento: 12-1-18T4I-02-0031 DE-158 Criterios de Selección Esta auditoría se seleccionó con base en los criterios cuantitativos