Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/89525
Timestamp: 2019-10-22 16:49:12
Document Index: 160797286

Matched Legal Cases: ['artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 8', 'ARTÍCULO 3', 'ARTÍCULO 4', 'ARTÍCULO 8', 'artículo 25', 'artículo 123', 'ARTÍCULO 3', 'ARTÍCULO 4', 'ARTÍCULO 8', 'artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 8', 'Artículo 4', 'Artículo 4', 'Artículo 4']

Gaceta: LXIV/1SPO-85/89525
De Sen. Eduardo Enrique Murat Hinojosa, del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México, con proyecto de decreto que reforma las fracciones III del artículo 3, V del artículo 4 y el inciso j) del numeral I del artículo 8 de la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud.
Propone reformar los artículos 4 y 8 de la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud para implementar la instrumentación de políticas para la generación de empleo e incorporación de los jóvenes en el mercado laboral.
El senador Eduardo Enrique Murat Hinojosa, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México en la Cámara de Senadores del H. Congreso de la Unión, de conformidad con lo establecido en los artículos 71, fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 8, numeral 1, fracción I, 164 y 169 del Reglamento del Senado de la República, somete a la consideración de esta Honorable Asamblea la siguiente INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR LA QUE SE REFORMAN LAS FRACCIONES III DEL ARTÍCULO 3, V DEL ARTÍCULO 4 Y EL INCISO J) DEL NUMERAL I DEL ARTÍCULO 8 DE LA LEY DEL INSTITUTO MEXICANO DE LA JUVENTUD, con base en la siguiente:
I.- CONTEXTO LABORAL DE LOS JÓVENES EN LAS ÚLTIMAS DECADAS EN AMÉRICA LATINA
Desde mediados de los años setenta, los problemas de inserción ocupacional que enfrentan los y las jóvenes, sobre todo en el comienzo de su carrera laboral, han sido objeto de análisis e intervención social. A partir de aquellos años, la recesión económica y las políticas de ajuste y liberalización financiera dieron lugar a la metamorfosis del mercado de trabajo y la emergencia de nuevas problemáticas sociales. El incremento de la desocupación y la crisis del empleo protegido tuvieron un gran impacto en la juventud.
Los años ochenta fueron el escenario de la consolidación de los fenómenos de vulnerabilidad de la juventud en el mercado de trabajo. Numerosos estudios señalaron la expansión de una tendencia de carácter estructural que se hacía evidente en el aumento de la tasa de desocupación abierta que, entre las personas jóvenes, duplicaba a la registrada en la población activa.
Asimismo, es posible definirla como una etapa durante la cual empieza a expandirse una tendencia hacia la extensión temporal de la juventud, con el consecuente retraso de la asunción de los denominados “roles adultos”, tales como la constitución de un hogar propio o de una familia. Con más fuerza, quizás, en el denominado “norte global”, pero con una gran influencia en el sur, el estilo de vida “juvenil” se fue masificando, junto con la vulnerabilidad laboral en los primeros años de inserción laboral.
Los años noventa marcaron la hegemonía de la precariedad como síntoma de la ruptura final de aquel modelo de posguerra en el que, el empleo asalariado y por tiempo indeterminado, se había constituido como articulador de las relaciones sociales. En efecto, si bien, la desocupación de la juventud ha mostrado elasticidad con el ciclo económico, la precariedad como forma principal de acceso a los primeros trabajos ha tomado, sobre todo a partir de la década de los dos mil, un rumbo estructural persistente.
La situación de las personas jóvenes en el mercado de trabajo ha sido objeto de análisis particular, sobre todo a partir de los años noventa. Frente a la aplicación de programas de ajuste y como respuesta a la expansión de versiones que responsabilizaban de forma individual a las personas de la problemática laboral, la perspectiva estructuralista sobre la vigencia de una población supernumeraria de características disfuncionales se convirtió en un debate ineludible en los estudios de juventud. [*]
II.- ROTACIÓN LABORAL DE LAS GENERACIONES
La generación conocida como baby boomer, (1945 y 1964), época posterior a la Segunda Guerra Mundial, en su mayoría son jubilados, son 100% migrantes digitales, hicieron la transición de la vida rural a la vida urbana pensando en que sus hijos tuvieran mejores oportunidades laborales. Los baby boomers también se caracterizaban en lo laboral por ser apasionados con su trabajo y por buscar la estabilidad laboral con contratos a largo plazo, la mayoría buscó jubilarse de las empresas, porque les garantizaba tranquilidad y estar en un estado de confort.
Otra de las 4 generaciones en el trabajo son los llamados Generación X, personas nacidas entre nacidos entre (1965 y 19791), su principal característica es que en su etapa de formación se dieron los primeros avances digitales, que en esos momentos mejoraron las experiencias análogas existentes, fueron la primera generación en formarse profesionalmente en una Universidad, aunque para ello debieron trabajar y pagarse sus estudios. Esta nueva realidad transitiva también se experimentó laboralmente, porque ellos utilizaron máquina de escribir y computadora.
En cuanto a los Milennials, son la generación que nació entre los años (1980 y 1995), una época en la que el uso de la tecnología se masificó y se convirtió en parte de sus actividades diarias, desde el inicio de sus estudios académicos y universitarios, se han formado y han adquirido nuevos conocimientos a través de los dispositivos multimedia como smartphones, tabletas, computadoras portátiles, smart tv entre otros. Las nuevas tecnologías día a día toman más fuerza y se han convertido en herramientas fundamentales por parte de los jóvenes Millennials, mismas que optimizan su condición laboral y metas profesionales.
Un elemento a considerar es la forma como los millennials buscan empleo, porque este proceso también ha cambiado radicalmente, este grupo poblacional lo hacen a través de bolsas de empleo virtuales o de redes sociales. A su vez, las formas de contratación de las organizaciones también han cambiado, optando por reducir su planta de personal para prevenir un desequilibrio financiero y las labores que cumplen los empleados nuevos son específicas y de corta duración, esta es una de las razones más contundentes para que se presente una constante rotación de personal en las compañías manteniendo un vínculo laboral con los empleados a corto plazo sin generar una carga prestacional e incluso pensional como ocurría en décadas anteriores, sino los hacen de forma verbal, por labor cumplida o por prestación de servicios durante un periodo determinado.
Se caracterizan por ser emprendedores, piensan siempre en mejorar y evitar las equivocaciones del pasado. Con esta mentalidad innovadora se plantean constantemente tener nuevos retos e iniciar negocios llamativos para ellos. [*]
III.- DERECHO INTERNACIONAL LABORAL, AGENDA 2030 (ONU) PARA MÉXICO
Por otra parte, cabe destacar que, el 25 de septiembre de 2015, en la Cumbre de las Naciones Unidas celebrada en Nueva York, se aprobó la Agenda para el Desarrollo Sostenible, titulada “Transformar Nuestro Mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, dicha Agenda fue adoptada por los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas e incluye los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) cuyos objetivos son poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio climático involucrando a todos los seres humanos sin distingos hacia el 2030.
Este marco de desarrollo, da una oportunidad para el Sistema de las Naciones Unidas, a nivel mundial y en México, de focalizar nuestra cooperación y programación, de seguir abogando y promoviendo el tema de inclusión y equidad en un margen de derechos, para construir más ciudadanía para las y los mexicanos en este país.
La citada Agenda se conforma de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, y 169 metas, que inciden en las causas estructurales de la pobreza, combaten las desigualdades y generan oportunidades para mejorar la calidad de vida de la población. También funciona como plataforma de lanzamiento para la acción de la comunidad internacional, los gobiernos, así como organismos de la sociedad civil, academia y el sector privado, con el fin de hacer frente a los tres elementos interconectados del desarrollo sostenible: crecimiento económico, inclusión social y sostenibilidad ambiental.
El objetivo 8 de la Agenda 2030 estipula lo siguiente:
Las metas de ese objetivo en sus números 8.5 y 8.6 y 8.b disponen:
8.6 Para 2020, reducir sustancialmente la proporción de jóvenes que no están empleados y no cursan estudios ni reciben capacitación.
8.7 Para 2020, desarrollar y poner en marcha una estrategia mundial para el empleo de los jóvenes y aplicar el Pacto Mundial para el Empleo de la Organización Internacional del Trabajo.
IV.- INDICADORES DEL EMPLEO JUVENIL EN MÉXICO
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), refiere que, invertir en el empleo juvenil, requiere un enfoque colaborativo para priorizar la creación de empleo mientras se ayuda a los jóvenes a superar sus desventajas específicas a través de las habilidades y las políticas del mercado laboral. Las intervenciones deben promover el crecimiento laboral y el desarrollo de habilidades, facilitar el trabajo por cuenta propia y garantizar mejores condiciones de trabajo, protección social y derechos en el trabajo.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), a través de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), para el segundo trimestre del año dos mil dieciocho, ha detallado que 30.5 millones de personas se desenvolvieron en el ámbito laboral informal, cifra que representó un incremento de 3.3% respecto del mismo lapso de 2017. Los jóvenes de 15 a 29 años presentan una tasa de desocupación de 5.8%; casi el doble del nivel nacional (3.1%) durante el primer trimestre de 2018.
También se expone en la citada encuesta nacional que 15 millones de jóvenes de 15 a 29 años tienen un empleo, no obstante, 59.5%, aproximadamente 8.9 millones, labora en el sector informal, en donde carecen de prestaciones legales; revelando el referido Instituto que, un distintivo de los mercados de trabajo en Latinoamérica, son los inconvenientes de inserción laboral para los jóvenes, quienes presentan elevadas tasas de desempleo.
Acerca del empleo informal en la población joven, se da principalmente en la población masculina, porque representa el 65.8% de los trabajadores informales, en tanto que el 34.2% son mujeres. Los jóvenes que desempeñan un trabajo informal lo hacen en el sector de servicios, el 29% labora en servicios de hospedaje y preparación de alimentos y bebidas; 9.8% en transportes, correos y almacenamiento; 5.9% en servicios educativos; 5.8% en servicios de salud y asistencia social; 5.8% en servicios profesionales, científicos y técnicos, y 5.5% en servicios de apoyo y manejo de desechos, enfatizando que los bajos sueldos son otra agravante del trabajo informal, porque 13.7% de los jóvenes de 15 a 29 años no recibe remuneración legal por su trabajo.
V.- ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT) Y EMPLEO PARA JÓVENES EN SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD EN LA REPÚBLICA MEXICANA
La Agenda 2030 para el desarrollo sostenible coloca en su centro a las personas y el planeta, proporcionando a la comunidad internacional el ímpetu que necesita para trabajar unida a fin de abordar los enormes desafíos que enfrenta la humanidad, incluyendo los relacionados con el mundo del trabajo.
Se estima que más de 600 millones de nuevos empleos deberán ser creados de aquí a 2030, sólo para seguir el ritmo de crecimiento de la población mundial en edad de trabajar. Esto representa alrededor de 40 millones de empleos al año. También necesitamos mejorar las condiciones de los 780 millones de hombres y mujeres que trabajan, pero no ganan lo suficiente para que superen, junto con sus familias el umbral de la pobreza.
V.I.- GRADO DE ESTUDIO E INDICADORES DE EMPLEO PARA PERSONAS DISCAPACITADAS EN MÉXICO
En base a las estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para los mil millones de mujeres y hombres con discapacidades, la inclusión en el mercado laboral y en la sociedad en general requiere la eliminación de las barreras existentes.
Según los estudios de esa Organización, las empresas tienen más oportunidades que nunca para atraer a personas con discapacidades, como clientes, pero también como empleados y gerentes. Al incluir personas con discapacidades, las empresas, las personas y la sociedad en general ganan. Sostiene que hay muchas maneras de promover la inclusión en el lugar de trabajo, y que las empresas inteligentes ya han comenzado y, como resultado, disfrutan de negocios más exitosos y sostenibles. Al mismo tiempo, existe un rol para las partes interesadas no comerciales para crear un ambiente más propicio para la inclusión de la discapacidad. Después de todo, hacer que el lugar de trabajo sea más inclusivo es responsabilidad de todos. [*]
En nuestro país, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía calculaba que, hasta 2012, había 7,751,000 personas con discapacidad, de las cuales 5.2% habían cursado cuando menos un año de educación superior. Sin embargo, a la fecha, no se cuenta con información desagregada ni por grupos de edad ni por número de años concluidos para la población del país.
Por su parte, La Encuesta Nacional sobre Discriminación 2014 (ENADID), define al nivel educativo como: Cada una de las etapas que forman un tipo educativo del Sistema Educativo Nacional. Casi todos los niveles educativos son propedéuticos, esto es, preparan para continuar con un nivel más alto (como la primaria, la secundaria o el bachillerato), y sólo algunos son terminales, o sea que no permite continuar en un nivel más alto (como la educación profesional técnica terminal), otros más son propedéuticos y terminales a la vez (como los bachilleratos tecnológicos o las licenciaturas) (INEGI, 2014: 234).
El nivel educativo predominante de la población con discapacidad de 15 años y más es la primaria: de cada 100 personas, 45 tienen ese nivel. Cabe destacar que una buena proporción de personas de este grupo poblacional no cuentan con algún nivel de instrucción, 23 de cada 100 no tienen escolaridad y sólo 7 cuentan con educación, situación contraria a lo que sucede en la población sin discapacidad ni limitación, que de cada 100, 3 no cuentan con escolaridad y 21 poseen educación superior, por sexo, la proporción de quienes no tienen algún nivel de escolaridad es mayor entre las mujeres con discapacidad (25 de cada 100) en relación con los varones (21 de cada 100).
En secundaria y en nivel superior, los hombres con discapacidad tienen mayor presencia que las mujeres. Cabe destacar que, para el nivel medio superior, 10 de cada 100 tienen este nivel educativo en ambas poblaciones.
La inclusión de personas con discapacidad en la educación superior ha sido objeto de análisis y estudio en diversos tratados internacionales como la Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el Siglo XXI: Visión y Acción, aprobada en 1998, así como los preceptos de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, consagrados en 2006, no obstante lo anterior, los procesos de educación equitativa o igualitaria así como la atención a las necesidades educativas para los grupos vulnerables en la República Mexicana han sido insuficientes.
La Encuesta Nacional de Discriminación, encontró que 49 de cada 100 personas mayores de 12 años tienen empleo en México, pero en comparación, sólo 25 de cada 100 personas con alguna discapacidad gozan de este derecho. Cerca de 40% ha percibido un salario menor por desempeñar un trabajo similar al de una persona sin discapacidad. A 42% de las personas con discapacidad en México les ha sido negado un trabajo debido a su condición. Para casi 83% de la población con discapacidad, la discriminación hacia su condición se asocia con menores oportunidades laborales por el temor de las empresas a disminuir su productividad. Las personas con discapacidad son el grupo que se considera como el más discriminado en el trabajo, con 53.4%. Le siguen los homosexuales y adultos mayores con 40.1% y 25.1%, respectivamente.
V.II.- GRADO DE ESTUDIO E INDICADORES DE EMPLEO PARA JÓVENES INDIGENAS EN MÉXICO
Ahora, tocante a la población de jóvenes indígenas, de acuerdo a datos proporcionados por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), sólo 2 por ciento de la población indígena de 18 a 25 años ingresa al nivel superior, y de ese porcentaje apenas uno de cada cinco egresa y obtiene el título correspondiente. En contraste, entre los jóvenes no indígenas ingresa al nivel superior 22 por ciento de la población y se titula uno de cada dos.
Diversas fundaciones en su momento llevaron a cabo programas de becas de posgrado destinado a un grupo vulnerable como lo es la población indígena, tales como el International Fellowships Program (IFP) de la Fundación Ford en México, cuyas cifras reflejaron que la educación para indígenas en México se desarrolla en condiciones de promoción educativa en desventaja con respecto a la población nacional, como informó dicha fundación, de los 12. millones de indígenas (11 por ciento de la población) y los 8.5 millones que hablan alguna de las 62 lenguas originarias de México, 15 por ciento es analfabeta contra 6 por ciento del resto de la población en el país.
Cabe mencionar que, de los 12 millones de indígenas que viven en México únicamente ingresan a la educación superior 1.5 por ciento, de los cuales dos terceras partes (1 por ciento) terminan una licenciatura, expuso en su momento José de Jesús Maldonado García, ex director del Instituto Superior Intercultural Ayuuk (ISIA), centro educativo para indígenas ubicado en la región mixe de Oaxaca.
VI.- DERECHO HUMANO DEL TRABAJO PARA JÓVENES EN MÉXICO
Por su parte, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, dispone en el primer párrafo del artículo 25 que, corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional para garantizar que, éste sea integral y sustentable, que fortalezca la Soberanía de la Nación y su régimen democrático y que, mediante la competitividad, el fomento del crecimiento económico, el empleo y una más justa distribución del ingreso y la riqueza, permita el pleno ejercicio de la libertad y la dignidad de los individuos, grupos y clases sociales, cuya seguridad protege esta Constitución. También dispone en su segundo párrafo que, el Estado velará por la estabilidad de las finanzas públicas y del sistema financiero para coadyuvar a generar condiciones favorables para el crecimiento económico y el empleo.
Asimismo, el título sexto del mismo ordenamiento, dispone en su artículo 123, que toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; y que, al efecto, se promoverán la creación de empleos y la organización social de trabajo, conforme a la ley. La Ley Federal del Trabajo dispone en el capítulo IV, del Servicio Nacional de Empleo, lo siguiente:
I. al V ;
VI. Diseñar, conducir y evaluar programas específicos para generar oportunidades de empleo para jóvenes y grupos en situación vulnerable; y
VII…...;
Asimismo, el Instituto Mexicano de la Juventud tiene dentro de sus atribuciones diseñar, implementar y ejecutar, con una perspectiva de transversalidad, programas destinados al aprovechamiento de las capacidades y potencialidades de los jóvenes y su inclusión en el mercado laboral [*] . Por su parte, el recién creado Instituto Nacional para los Pueblos Indígenas Apoyar tiene como una de sus principales funciones impulsar y fortalecer las economías locales y las actividades productivas de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, mediante acciones que permitan lograr la suficiencia de ingresos económicos, la creación de empleos y la incorporación de tecnologías para incrementar su capacidad productiva. [*]
Partiendo de las consideraciones que se han plasmado en las normas internacionales, nacionales e indicadores, es evidente que, en la el Estado Mexicano tiene una deuda con estos sectores poblacionales porque no ha garantizado de manera óptima el derecho humano al trabajo para los jóvenes, específicamente a aquéllos que se encuentren en estado de vulnerabilidad.
Como legisladores, y como oriundo de un estado con una amplia composición poblacional indígena, tenemos la obligación de generar marcos jurídicos que sienten las bases para el diseño de una política pública que focalice y permita integrar en los planes y programas de desarrollo a los jóvenes indígenas y con alguna discapacidad. En el marco de la creación del nuevo Instituto Nacional para los Pueblos Indígenas y de un redireccionamiento de la política laboral para el sector juvenil del nuevo gobierno, consideramos oportuno que la cabeza del sector juvenil, participe en coordinación con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social en el diseño e instrumentación de políticas para la generación de empleo e incorporación en el mercado laboral del futuro de México, que ha sido subestimado, que es el sector juvenil, particularmente los jóvenes indígenas y discapacitados.
DECRETO POR LA QUE SE REFORMAN LAS FRACCIONES III DEL ARTÍCULO 3, V DEL ARTÍCULO 4 Y EL INCISO J) DEL NUMERAL I DEL ARTÍCULO 8 DE LA LEY DEL INSTITUTO MEXICANO DE LA JUVENTUD
Único.- Se reforman las fracciones III del artículo 3, V del artículo 4 y el inciso j) del numeral I del artículo 8 de Ley del Instituto Mexicano de la Juventud, para quedar como sigue:
Arti?culo 3. El Instituto tendra? por objeto:
I. ... a II. ...
III. Proponer al Ejecutivo Federal programas especiales orientados a mejorar las condiciones de salud, educación y empleo de los jóvenes indígenas y discapacitados, así? como los espacios para la convivencia y recreación, sin menoscabo de las atribuciones que en estos propósitos competen a otras dependencias;
Artículo 4. Para el cumplimiento de su objeto el Instituto tendrá? las siguientes atribuciones:
I. ... a IV. ...
V. Consultar, en coordinación con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social las políticas, programas y acciones de desarrollo de los jóvenes indígenas y discapacitados; garantizar la participación de éstos en su diseño y operación; y, en su caso, incorporar a la planeación nacional sus recomendaciones propuestas;
Articulo 8. La Junta Directiva se integrara? por diecisiete miembros, de los cuales serán:
j) El titular del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas.
Salón de Sesiones del Senado de la República del H. Congreso de la Unión, a 19 de febrero de 2019.
[*] Alfredo, A. M. (2018). Políticas y Leyes de primer empleo en América Latina: tensiones entre inserción y construcción de trayectorias. Revista de Ciencias Sociales.
[*] Velásquez, A. F. (2018). QuestionPro. Obtenido de: https://www.questionpro.com/blog/es/las-4-generaciones-en-el-trabajo/
[*] Trabajo, O. I. (15 de mayo de 2018.). Organización Internacional del Trabajo. Obtenido de https://www.ilo.org/global/topics/sdg-2030/lang--es/index.htm
[*] Fracción XII, Artículo 4 de la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud.
[*] Fracción XXVII, Artículo 4 de la Ley del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas.