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Timestamp: 2019-07-24 01:10:02
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Reglamento Lucha Leonesa – FEDERACIÓN DE DEPORTES AUTÓCTONOS
Reglamento Lucha Leonesa
La antigüedad de la lucha es tanta como la que tiene el género humano, porque desde que nuestro primer padre fue desterrado del paraíso de los deleites al valle de las lágrimas, sus hijos y descendientes contendieron y lucharon con sus propias fuerzas, pues todos dependen de los pies, manos y puños, ya que estos elementos son anteriores a la lucha con armas.El primer documento que se ha encontrado son unas tablas sumerias con escritura cuneiforme que nos narran el poema épico de Gilgamésh, rey de Uruk (4000 años a. de J. C.). En este poema se narra la lucha que mantienen el rey Gilgamésh y Enkidu con motivo de una ceremonia de boda. Después de enzarzarse ambos en una lucha descomunal, nos relata lo siguiente “cuando cada uno obligó al otro a hincar las rodillas en tierra, se les pasó la cólera y dieron por concluida la lucha”.
Como podemos observar, la lucha tuvo un papel preponderante entre los pueblos griedos, que llegó a su máximo esplendor con los Juegos Olímpicos, que en su cuarto día se dedicaban a los deportes de combate: la lucha, el pugilato y el pancracio. En la lucha había que derribar tres veces al adversario, mientras uno quedaba en pie. Para el pugilato, los atletas revestían sus manos con correas de cuero trenzadas. El combate acababa cuando uno de los dos boxeadores levantaba el brazo en señal de derrota. El “pancracio” era una combinación de los dos ejercicios anteriores: todos los golpes estaban permitidos, incluido el estrangulamiento. Sólo estaba prohibido cegar al contrario, morderle y quebrarle los dedos.
En el siglo XVIII, el Diccionario de Autoridades lo define de la siguiente manera: “Contienda o exercicio que se hace entre dos, lidiando a brazo partido, en que se considera vencedor el que hecha a su contrario a tierra”. Este mismo Diccionario nos dice el significado de luchar “a brazo partido”: es una “frase adverbial, que denota el modo de contender, luchar y batallar uno contra otro con los brazos, igualmente y sin otras armas ofensivas”.
En primer lugar hay que destacar que hace muy poco tiempo, ha sido una manifestación folklórica, como sucedía con los bolos en las romerías, pero en poco tiempo la lucha leonesa ha pasado a ser un auténtico deporte federado.
El significado actual de la palabra, según el Diccionario de la Real Academia Española:
-Aluchar (del lat. aluctari), luchar dos personas agarradas para derribar una de ellas a su adversaria.
-Aluche (de Aluchar), pelea entre dos, en que agarrándose uno a otro con ambas manos en sus sendos cinturones de cuero procura cada cual dar con su contrario en tierra, conforme a determinadas reglas, y es diversión popular.
Es la lucha leonesa o aluche, u deporte autóctono de origen ancestral, en sus primeros orígenes parece probable su coincidencia con ejercicios guerreos. La lucha convocaba a niños, adolescentes y mozos a las “agarradas” que en tiempo lejano ya, consistía en cogerse del pantalón de sayal al contrario. La lucha se hacía en las praderas y eras, cercanas al pueblo. Se luchaba varias horas de las tardes de fiesta y domingos practicando las “mañas” la elegante “cadrilada”, la rápida “media vuelta”, el fino “traspiés”, la sutil “mediana”, el espectacular “voleo” y la menos heterodoxa “zancadilla”, dedilla gocha o tranca, rodillín, zancajo, defensas, defensas en el aire, falseos o contras, etc,.
Todo ello para prepararse y estar dispuestos a defender el pabellón del pueblo en las fiestas patronales de otros pueblos vecinos, donde situado el representante luchador en el “corro” lazaba el típico grito: ¿Hay quien luche?…
Manuel J .Veleda Vallelado
Artículo I. Los luchadores.
Se considera luchador a aquel que se encuentra en posesión de la Licencia que como tal expide la Federación de Lucha, solicitada personalmente o a través de su Club, por medio de su Delegación correspondiente. Se exigirá la adscripción a uno de los clubes reconocidos oficialmente por la federación de lucha.
El luchador de Lucha Leonesa tendrá siempre carácter de aficionado para todos los efectos.
Todo luchador para suscribir licencia deberá pasar reconocimiento médico según la normativa vigente. Si es menor de edad, deberá poseer la autorización del Padre o Tutor.
La firma de la Licencia constituye declaración expresa de cumplir el presente reglamento.
Categorías DE LOS LUCHADORES: a) Atendiendo al sexo de los luchadores, se establecen las categorías masculinas y femenina. b) Dependiendo de la edad se dividen en las siguientes categorías:
BENJAMÍN. De ocho a diez años, inclusive.
ALEVÍN. De once a doce años, inclusive.
INFANTIL. De trece a catorce años, inclusive.
CADETE. De quince a dieciséis años, inclusive.
JUVENIL. De diecisiete a dieciocho años, inclusive.
SENIOR. De diecinueve a cuarenta años, inclusive.
VETERANO. De más de cuarenta años.
c) Y dependiendo del peso, se establecen las categorías de ligeros, medios, semipesados y pesados.
En las categorías de senior y veteranos se establecen los siguientes pesos:
a)MASCULINO:
LIGEROS: Hasta 67 kilos y 50 gramos.
MEDIOS: De 67 kilos y 51 gramos hasta 77 kg y 50 gramos.
SEMIPESADOS: De 77 kilos y 51 gramos a 88 kilos y 50 gramos.
PESADOS: Más de 88 kilos y 51 gramos.
b)FEMENINO:
LIGEROS: Hasta 50 Kg.
MEDIDOS: De 50,01 a 58 Kg.
SEMIPESADOS: De 58,01 a 68 Kg.
PESADOS: Más de 68 Kg.
El orden de lucha será: Ligeros, Medios, Semipesados y Pesados.
La LUCHA BASE comprende las categorías de benjamines, alevines, infantiles, cadetes y juveniles, y teniendo en cuenta las diferencias categorías se establecen los siguientes pesos.
Categorías Edad(*) PESOS
LIGEROS MEDIOS SEMIPESADOS PESADOS
BENJAMÍN 8, 9 y 10 Hasta 25 Kg De 25,01 a 30 Kg De 30,01 a 35 Kg Más de 35 Kg
ALEVÍN 11 y 12 Hasta 35 Kg De 35,01 a 42 Kg De 42,01 a 50 Kg Más de 50 Kg
INFANTIL 13 y 14 Hasta 45 Kg De 45,01 a 52 Kg De 52,01 a 60 Kg Mas de 60 Kg
CADETE 15 y 16 Hasta 50 Kg Hasta 50,01 a 60 Kg De 60,01 a 70 Kg Más de 70 Kg
JUVENIL 17 y 18 Hasta 56 Kg De 56,01 a 66 Kg De 66,01 a 76 Kg Más de 76 Kg
(*) Años que se cumplan dentro del año natural, de enero a diciembre.
CATEGORIAS EDAD(*) PESOS
BENJAMÍN 8,9 y 10 Hasta 25 Kg De 25,01 a 30 Kg De 30,01 a 35 Kg Más de 35 Kg
INFANTIL 13 y 14 Hasta 45 Kg De 45,01 a 52 Kg De 52,01 a 60 Kg Más de 60 Kg
CADETE 15 y 16 Hasta 48 Kg De 48,01 a 55 Kg De 55,01 a 65 Kg Más de 65 Kg
JUVENIL 17 y 18 Hasta 50 Kg De 50,01 a 58 Kg De 58,01 a 68 Kg Más de 68 Kg
(*)Años que se cumplen dentro del año natural, de enero a diciembre.
Normas de participación en las competiciones o corros:
Los corros de las categorías de benjamines, alevines e infantiles serán mixtos, participando conjuntamente niños (luchadores) y niñas (luchadoras).
Podrán participar en los corros o competiciones de categoría senior:
Los luchadores de categoría senior y veteranos.
Los juveniles que cumplan dieciocho años dentro del año en el que se celebre el corro.
Los juveniles que cumplan los siguientes requisitos:
Que hayan participado en la mitad más uno de los Corros programados en esa temporada para la Lucha Base. Hasta que se celebren dos Corros de la Lucha Base se tendrá en cuenta su participación en el año anterior.
Que estén clasificados entre los cinco primeros de su categoría en la Lucha Base.
Los Juveniles de diecisiete años deberán acreditar haber competido un año con licencia federativa de Lucha Leonesa.
El orden de la Lucha será: Ligeros, Medios, Semipesados y Pesados.
Todo Luchador con Licencia vigente tiene las siguientes obligaciones.
Someterse a la disciplina deportiva de su Club, participando en sus entrenamientos y competiciones, aportando su máximo esfuerzo a la consecución del triunfo.
conocer cuantas disposiciones y normas emita la Federación y Delegación correspondiente y acatarlas.
No alinearse en otro Club, sea federado o no, sin autorización escrita de su Club y visto bueno de su Delegación.
Acatar lo dispuesto por el entrenador y el capitán del Equipo durante la celebración de encuentros o entrenamientos por equipos.
El Luchador cuenta con los siguientes derechos:
Libertad para suscribir Licencia.
Derecho a participar en competiciones individuales que se convoquen de libre inscripción por la Federación o Delegación.
Artículo II. Los clubes
Constituye un Club a los efectos contenidos en el presente Reglamento toda Asociación Deportiva con sus Estatutos aprobados e inscritos en el Registro de Clubes, Agrupaciones y Federaciones Deportivas de la Comunidad Autónoma de Castilla y León y en la Federación territorial de Lucha a través de las Delegaciones Provinciales correspondientes.
Su no participación en competiciones oficiales por Clubes o Equipos durante dos temporadas consecutivas traerá consigo la pérdida de sus derechos como tal, salvo que no tenga suficientes Luchadores para formar Equipo y la Territorial así lo certifique.
Cada Club o Agrupación podrá adoptar la denominación que libremente elija, siendo este nombre el que figurará en sus Estatutos, no pudiendo ningún Club o Agrupación adoptar denominación igual a la de otro ya existente.
Se llevará por parte de la Federación Territorial de la Lucha un registro de Clubes o Agrupaciones.
Para modificar su denominación un Club, deberá atenerse a lo establecido en sus Estatutos.
El Club o Agrupación puede estar constituidos por varios Equipos.
Los derechos de los Clubes o Agrupaciones serán fundamentalmente los siguientes:
Participar en la elección y gestión de su Delegación Provincial y Federación Territorial de Lucha, de acuerdo con lo establecido en el punto seguido.
A estar representados en la Asamblea General de la Federación Territorial de Lucha y participar en las elecciones correspondientes a los Órganos Directivos de la misma.
A participar en Competiciones Provinciales y Regionales previamente establecidas en el calendario oficial.
Concertar Competiciones Amistosas con otros Clubes en fechas compatibles con las señaladas para las Competiciones Oficiales con la previa autorización de la Delegación correspondiente.
Participación del régimen económico general que anualmente establece la Federación Territorial para los Clubes o Agrupaciones, en la medida que determinen las correspondientes normas.
Recibir de la Federación Territorial de Lucha y de su Delegación Provincial protección y defensa de sus interesas deportivos.
Todos aquellos que la Federación Territorial de Lucha establezca en cada caso.
Las obligaciones de los Clubes o Agrupaciones serán fundamentalmente las siguientes:
Cumplir con el Estatuto, Reglamento y Normas de la Federación Territorial de Lucha, de su Delegación y las suyas propias.
Someterse a la autoridad de los Órganos Deportivos de los que dependa.
Contestar puntualmente las comunicaciones que reciban y asistir a cuantas reuniones se les cite.
Abordar las sanciones económicas impuestas por la Federación o Delegación y si estas no se cumplen, perder los derechos totales o parciales a los que pudieran tener derecho.
Dar a conocer el Reglamento, Normas y cuantas disposiciones emitan los Órganos Deportivos Superiores.
Reconocer a todos los efectos las credenciales extendidas por la Federación Territorial de Lucha y la Delegación Provincial correspondiente.
artículo iii. el terreno.
El terreno de lucha podrá ser el tradicional, es decir, sobre césped, o bien sobre colchoneta u otro sistema tal que, igual que los anteriores impida que cualquier contacto violento del Luchador contra el suelo podrá ser peligroso.
Las dimensiones del terreno de lucha, serán las de un círculo de 18 metros de diámetro, como mínimo para los corros de categoría senior y juvenil y 12 metros de diámetro como mínimo para los corros de las categorías de Lucha de Base restantes.
La separación entre el público y el corro será por lo menos de 2 metros, no permitiéndose la permanencia de público en dicha zona.
Será el árbitro junto con un representante de los luchadores y el Delegado del Corro quien revise la zona de Lucha con el fin de observar si reúne las condiciones exigidas. Si estas condiciones se pueden subsanar o por el contrario son insalvables, se decidirá por mayoría entre los tres representantes. En las competiciones de Lucha leonesa de Base las decisiones las tomarán el Árbitro y el Delegado del Corro.
El corro será inspeccionado por un representante federativo con 48 horas de anticipación.
Bajo ningún aspecto se permitirá el desarrollo de lucha en terrenos que presenten peligro higiénico o físico para el luchador.
artículo iv. el uniforme.
Todo luchador irá provisto de pantalón corto de deporte y camiseta deportiva. La equipación será la oficial del club por el que tenga su licencia deportiva. En caso de que dos luchadores salgan con una camiseta del mismo color, el árbitro se dirigirá a la mesa y esta se encargará de proporcionar otra camiseta de distinto color.
Se permitirá la utilización de camiseta antideslizante o una faja lisa de una sola vuelta y una camiseta. La faja siempre permance debajo de la camiseta.
En la lucha por equipos, el color de la camiseta de cada uno de los equipos será único, para su perfecta identificación.
El luchador actuará descalzo, permitiéndosele en los pies únicamente el uso de tobilleras en los tobillos, rodilleras en las rodillas, así como faja, coderas, hombreras y muñequeras flexibles y blandas que no dificulten la acción del adversario. El uso de vendajes funcionales será permitido. Los calentadores sólo estarán permitidos bajo prescripción médica.
Queda prohibido el uso de objetos que puedan causar daño al contrario, ordenando el árbitro desprenderse de éstos antes de comenzar el combate. Los luchadores deben cumplir las normas higiénico – sanitarias básicas, haciendo principal incidencia por su importancia en uñas de manos y pies, así como pelo corto o recogido.
Los cinturones empleados en la lucha serán de cuero curtido de tres centímetros de anchura, retirándose de la misma todos aquellos que presenten una oscilación mayor o menor medio centímetro, o hebillas que puedan ocasionar daño a juicio del árbitro.
Los cinturones correspondientes a cualquier Competición Oficial, estarán en la zona de los luchadores, saliendo ambos con el cinturón ya preparado.
El luchador no podrá beber agua durante el combate.
artículo v. el sistema de lucha y clasificación de los corros.
Los corros podrán ser promovidos por:
Federación de Lucha.
Delegaciones Provinciales de Lucha.
Por los Clubes de Lucha.
Cuantas Entidades Oficiales o Privadas lo deseen.
La organización de los corros correrá a cargo de la Federación Territorial de Lucha, de la Delegación Provincial de Lucha, de los Clubes o Agrupaciones debidamente autorizados por la Delegación correspondiente.
Al principio de cada temporada y con antelación suficiente, la Delegación Provincial de Lucha recabará de las Entidades que tradicionalmente lo venían celebrando y de los Clubes de Lucha existentes, fechas en que éstos dessen hacer corro, programando, a la vista de los mismo, el calendario oficial de la temporada, al cual se unirán cuantos Campeonatos o Competiciones deseen celebrar. Este Calendario de competición será hecho público, y toda Entidad que posteriormente desee la celebración de un corro, se ajustará a las fechas libres que hubiera del mismo. El sistema de solicitud de Corros Senior de la temporada de verano, seguirán el siguiente orden de preferencia: 1º Los Corros tradicionales, 2º Los Clubes, 3º Solicitudes que primero lleguen.
Considerando que toda programación de más de un corro en el mismo día es perjudicial para el desenvolvimiento de este deporte, no se concederán más de una licencia para el mismo día por la tarde, salvo en casos muy especiales, pudiendo autorizar en la misma fecha corros DE LUCHA LEONESA DE BASE, siempre que no tengan lugar en la misma localidad y a la misma hora.
Los corros de aficionados podrán ser:
Los corros de lucha leonesa de Base no tendrán nunca carácter de corro de taquilla.
Tanto unos como otros, incluido los corros de Lucha leonesa de Base, necesitarán para su celebración una autorización previa de la Federación o Delegación, en la que haga constar:
Lugar de competición.
Categoría del corro.
Derechos correspondientes a la Organización.
Delegados del corro.
Todos los corros que se celebren, bien sean de taquilla o de entrada libre, harán efectivo en el acto de la firma del contrato los derechos de organización y dietas.
Los sistemas podrán ser de tres clases: a) De libre inscripción. b) De selección. c) De equipos.
Se denominan corros de libre inscripción, aquellos en que los luchadores participantes sean los que se presenten en el lugar de la competición con intención de luchar con el requisito de estar en posesión de la licencia vigente e inscribirse: el peso de Ligeros desde 30 minutos antes de la hora de comienzo del corro hasta el comienzo del mismo. El peso de Medios comenzará cuando la competición de Ligeros esté en cuartos de final. El peso de Medios quedará cerrado al comenzar la final de ligeros. El peso de Semipesados comenzará cuando la competición de Medios esté en cuartos de final. El peso de Semipesados quedará cerrado al comenzar la final de Medios. El peso de Pesados comenzará cuando la competición de Semipesados esté en cuartos de final. El peso de Pesados quedará cerrado al comenzar la final de Semipesados.
Se denominan corros de selección aquellos en que los luchadores participantes hayan sido previamente convocados por el organismo competente. Los corros de Selección son:
Campeonato Provincial: Participación libre para todo luchador con licencia en vigor.
Ribera contra Montaña: A principio de temporada, y consultando con los luchadores, se elegirá por los clubes de cada zona, un seleccionador, cuya duración será de un año, pudiendo ser renovado o permaneciendo siempre que los clubes lo estimen oportuno. Se luchará a la antigua usanza con pantalón largo de tela fuerte arremangado hasta la rodilla y camiseta de tirantes. Permanecerá en el corro el luchador que consiga una caída entera o dos medias. Los luchadores participantes por cada zona serán: Cuatro de Alevines (uno por cada categoría), cuatro Infantiles (uno por cada categoría), cuatro de cadetes (uno por cada categoría), cuatro de Juveniles (uno por cada categoría) y senior (cuatro por cada categoría).
Campeón de Campones: Participarán todos los luchadores de todas las categorías que hayan ganado algún corro a lo largo de la temporada estival en su categoría y peso. Si un luchador ha sido en más de un peso campeón, podrá luchar en cada uno de los pesos, si así lo desea. Todos los luchadores se pesarán para poder participar pasando por báscula, según marca el reglamento. Finalmente, habrá un Campeón de Campeones en cada categoría.
Campeonato autonómico: Sólo podrán participar luchadores Senior y Juvenil, estos últimos según artículo I, apartado 1.8.
Serán denominados corros de equipo, aquellos en los que la participación en los mismos sea de luchadores que pertenezcan al mismo club, a distintos clubes representantes de ciudades o comarcas, o bien selecciones de clubes comarcales, vecinales, etc.
Los corros de libre inscripción así como los corros de selección tendrán un premio escalonado para los cuatro primeros clasificados y una dieta también escalonada al resto de luchadores acorde con la categoría del corro.
artículo vi. composición de los equipos.
Definición: Es el conjunto de luchadores agrupados bajo una misma denominación, habitualmente la de club, con el fin de participar en competiciones de Lucha Leonesa.
Al frente de cada equipo figurará un delegado, que será el único representante del club ante la organización.
Persona debidamente acreditada por la Federación, titulada y con licencia federativa en vigor, que ocupará sitio al lado de sus luchadores cuando estén en la silla, no pudiendo dirigirse al árbitro del encuentro. En caso de que tanto el entrenador como la persona responsable del club se dirijan al árbitro o mesa de malos modos, sería nsacionado el club.
Cada equipo está obligado a poseer un entrenador titulado debidamente acreditado por la Federación de Lucha.
En cada jornada participarán cuatro equipos, disputándose dos confrontaciones.
Todos los equipos participantes se encontrarán en la instalación deportiva a la hora del comienzo del corro. Pasando el tiempo de cortesía de 5 minutos se procederá a la descalificación de los ausentes y de aquellos que no reúnan el número de luchadores preceptivos para disputar el encuentro.
Salida al terreno de los equipos.
En primer lugar, saldrá el equipo local, en fila y uniformado, precedido por el capitán del equipo. El entrenador entrará en el último lugar con la indumentaria adicional. Levantarán todos las manos en señal de saludo. A continuación saldrá el equipo visitante, que lo hará de igual forma y manera. Una vez efectuado el saludo al público estrecharán la mano de los componentes del equipo rival, colocándose a continuación en el sitio destinado para el equipo visitante. A continuación, el equipo visitante entregará la lista oficial al entrenador del equipo local y éste, una vez hechas las correcciones oportunas en su lista oficial, se las entregará a la mesa para comenzar la competición.
Los encuentros se celebrarán por el sistema tradicional y serán:
Lucha corrida.
Las competiciones interclubes se regirán por las normas y disposiciones recogidas en el apéndice anexo a este Reglamento.
artículo vii. el árbitro.
En el aspecto técnico, el árbitro es la autoridad única e inapelable para dirigir los corros de lucha. Su situación será apelable ante el órgano competente de la Delegación.
La autoridad del árbitro comienza en el momento de entrar en el recinto deportivo y no termina hasta que lo abandona, conservándolo por tanto durante los descansos, interrupciones y suspensiones.
Corresponde al árbitro antes de las competiciones:
Inspeccionar el terreno de lucha para comprobar el marcaje de líneas y la existencia de las condiciones que, en general, tanto el terreno como sus instalaciones deben reunir según lo establecido reglamentariamente, dando al Delegado de corro las instrucciones precisas para que subsane cualquier deficiencia que advierta, y en caso de que no reúna las condiciones exigidas suspenderá la competición.
Solicitar la presencia de las fuerzas del orden antes y durante la competición.
Corresponde al árbitro en el transcurso de la competición:
Cuidar de la aplicación del reglamento y normas, siendo inapelables sus decisiones.
Tomar nota de las incidencias que se produzcan.
Amonestar o expulsar, según la importancia de la falta a todo luchador que observe conducta incorrecta o proceda de manera inconveniente.
Corresponde al árbitro después de la competición:
Redactar de manera fiel, concisa y objetiva el acta de la competición.
Una vez terminada la competición, formalizar el acta y remitirla a la Delegación correspondiente en un plazo máximo de 48 horas después de la conclusión de ésta.
Formular por separado, si lo cree conveniente, cuantos informes aclaratorias, ampliatorios o complementarios juzgue oportuno debiendo remitirlos en igual plazo de tiempo a la referenciada Delegación Provincial correspondiente.
Los árbitros se colegiarán en un Colegio Provincial de árbitros dependiendo de la Delegación Provincial correspondiente, formándose uno a nivel regional donde están representados todos los Comités Provinciales y dependiendo de la Federación Territorial de Lucha.
El uniforme arbitral será el oficial, formado por un pantalón oscuro, camiseta clara y zapatillas deportivas. En lona, es recomendable zapatilla blanca.
Artículo viii. el acta.
El acta es el documento necesario para el conocimiento de los hechos habidos en una competición. El árbitro deberá hacer constar en ellas los siguientes datos:
Fecha, hora, lugar de competición y clase de la misma.
Resultado de la competición y nombre de los delegados de corro y federativos, así como el suyo propio.
Amonestaciones o expulsiones que hubiera decretado, expresado claramente las causas, pero sin calificar los hechos.
Cualquier incidente ocurrido antes, durante y después de la competición y en los que hubiera intervenidos directivos, luchadores y personas afectadas a la organización.
Deficiencias advertidas en el terreno y sus instalaciones en relación con las condiciones que uno y otras deban reunir a tenor de los dispuesto reglamentariamente.
Cualquier otra observación que considere oportuno hacer constar
El acta será firmada por el Delegado federativo y el árbitro.
artículo ix. organización técnica del corro.
La organización nombrará como mínimo tres miembros que serán los encargados de forma la mesa que presidirá el corro. El Delegado federativo lo nombrará el Presidente de la organización de entre los miembros de la misma.
Le corresponde al Delegado federativo:
Ostentar la representación de la organización en todo el desarrollo del corro, teniendo la máxima autoridad deportiva sobre la organización y participantes.
Presenciar los sorteos de los luchadores.
Requerir el concurso de la fuerza pública en caso de que fuera necesario, por agresión al árbitro, a los luchadores, o bien, por manifiesto escándalo del público presente o por invasión del corro.
Recogerá al final del corro las actas del mismo debidamente firmadas.
Le corresponde al locutor: El anuncio del desarrollo de los combates, anuncio de emergencia, competiciones próximas y cuestiones de interés. También efectuará el control y anotaciones correspondientes de los resultados de los combates.
Le corresponde al pesador: Efectuar los pesajes correspondientes, atendiéndose al tiempo y pesos reglamentados.
El Delegado de corro será designado por los patrocinadores de la competición y puesto en conocimiento de la organización en el momento de la firma del correspondiente contrato.
Será funciones del Delegado del corro:
Se pondrá a disposición del árbitro y Delegado federativo, media hora antes del inicio de la competición.
Subsanará o dará las órdenes oportunas para eliminar las anomalías que presente el terreno de lucha.
Estará a disposición del árbitro y Delegado federativo hasta que finalice la competición.
artículo x. licencias.
Serán expedidas a través del órgano competente y se realizarán durante cualquier época del año, finalizando su validez del 31 de diciembre de ese mismo año.
artículo xi. desarrollo de los combates.
Todo luchador para poder participar en las competiciones de lucha leonesa deberá pesarse vestido con pantalón corto y camiseta deportiva y según su peso podrá luchar en su categoría o en la inmediatamente superior. Dicho pesaje se realizará en el periodo establecido según el artículo 5.10. Cada luchador tendrá la obligación de presentar la licencia del año en curso para hacer la inscripción en el momento del pesaje.
Habrá un sorteos previo que determinará el emparejamiento de los luchadores, permitiéndose la presencia de un luchador en la mesa durante el sorteo de la competición, que será el primero que se inscriba en su categoría.
Con vistas a que a la final concurran dos luchadores solamente, se realizará una eliminatoria previa para que participen en sucesivas eliminatorias 32,16,8 ó 4 luchadores.
Un combate se inicia con la presencia de los contendientes ante el árbitro, en presencia del cual se saludarán.
Los cinturones serán colocados por cada uno de los luchadores, de tal manera que erguido el luchado y colocado el cinturón por encima de las caderas, ya abrochado, deberá permitir el cómo agarre del adversario con las manos.
La hebilla se colocará en la zona abdominal central.
Cuando algún luchador no estuviera de acuerdo con la forma en que su adversario ha hecho la colocación, lo comunicará al árbitro, el cual permitirá que, en su presencia, el citado luchador corrija la posición del cinturón del adversario, siendo el árbitro quien en última instancia y ante la desavenencia, colocará definitivamente, y sin apelación posterior, los cinturones.
Se hará un sorteo previo para determinar cual de las mano de cada uno de los adversarios cogerá por la parte posterior del cinturón ajeno. Este sorteo sólo se efectuará al inicio de cada combate. Si los dos estuvieran de acuerdo no se sorteará.
Cada vez que el árbitro conceda puntuación o caída a uno de los luchadores, habrá cambio de mano en el agarre, si uno de ellos así lo desea.
Los luchadores se agarrarán partiendo de una postura en que, pecho con pecho recto, el vientre de ambos contendientes se halle separado entre diez y quince centímetros. Mano a media espalda pasando la otra mitad del abdomen.
La iniciación del combate será dada por el árbitro haciendo sonar el silbato.
El árbitro hará sonar el silbato siempre que:
Se inicie el combate.
Cuando se produzca un resultado o caída.
Se reanude el combate después de una parada.
Porque el agarre no es el correcto.
Los luchadores salgan del círculo marcado para el desarrollo de la misma.
Por criterio arbitral.
Se produzca cualquier otra circunstancia anómala.
En el curso del combate los árbitros adoptarán una postura y situación tal, que le permita en todo instante ver tanto la posición total de los contendientes como la posición de las manos de cada uno de ellos.
En el momento que en el transcurso de una pelea, el árbitro haga sonar el silbato, deben los luchadores soltarse inmediatamente, poniendo fin a la misma y carecerá de valor cualquier resultado posterior.
Los luchadores anunciados como preparados para competir, se acercarán a la mesa de la organización, ocuparán los lugares reservados para ellos, se prepararán, se colocarán el cinto que se les entregue para salir a competir una vez que haya finalizado la pareja anterior.
La duración máxima en la categoría Senior hasta semifinales será de minuto y medio, mientras que en semifinales y finales la duración máxima será de tres minutos. En la Lucha base la duración de los combates será de dos minutos en las categorías de juvenil y cadete, y de minuto y medio en las categorías de infantiles, alevines y benjamines.
En el transcurso de un combate no habrá descanso.
Si no existiese ataque durante 20 segundos se pitará pasividad. Si persiste el no ataque durante otros 15 segundos se mostrará tarjeta amarilla, y si continúan sin atacar, en 10 segundos, tarjeta roja.
En caso de mediar lesión en el transcurso de un combate, se paralizará el reloj.
Transcurrido el tiempo a que hace referencia el artículo 11.16 y no habiéndose producido la victoria de ninguno de los contendientes, se procederá de la siguiente manera:
Se clasificará para las siguiente eliminatoria o alcanzará la clasificación correspondiente, el luchador que puntúe en primer lugar.
En caso de empate a cero, se proclamará vencedor el luchado que tenga menos amonestaciones. En caso de que estén iguales en amosnestaciones, los luchadores tendrán 30 segundos más de combate para dilucidad el vencedor que será el primero que se anote cualquier puntuación o que no sea sancionado con amonestación. De terminar éstos 30 segundos y persistir el empate serán eliminados los dos luchadores
artículo xii. caídas y puntuaciones.
En Lucha Leonesa se conseguirá puntuar siempre que el luchador ponga sobre el suelo a su contrario por encima de la rodilla.
Los tipos de puntuación que un luchador puede obtener son:
Caída entera o su equivalencia de dos puntos.
Media caída o un punto.
Un luchador será derrotado cuando su adversario totalice contra él un total de dos caídas o cuatro puntos.
Se producirá una caída entera cuando el luchador que la sufra haga contacto en el suelo con su espalda, entendiendo por espalda desde la región glútea hasta la última vértebra cervical.
Se considerará caída entera el apoyo en tierra del hombro por su parte posterior.
Será considerada media caída:
La caída a tierra por parte de uno de los luchadores haciendo contacto en la misma con el vientre.
El soltarse sin previo consentimiento del árbitro. En el caso de que no hubiese ataque, se parará el combate penalizando media caída al luchador que se soltó; pero si están en combate y no se aprecia lesión se continuará aplicando la ley de la ventaja.
El tomar contacto con la tierra en plena caída con la parte transversal del hombro, con el brazo o con la mano, siempre que a este contacto inicial no siga un inmediato contacto de la espalda contra el suelo.
Todo contacto con la cabeza para evitar la caída o para aprovechar dicho apoyo y proyectar al contrario.
Si el árbitro no pudiera determinar con precisión cuál de los dos luchadores ha tocado en primer lugar el suelo, o si lo hubiesen hecho ambos al mismo tiempo, decretará caída nula.
artículo xiii. el dopaje.
Se considerará dopaje de un luchador el uso o administración de sustancias o el empleo de métodos destinados a utilizar artificialmente las capacidades físicas de los luchadores, así como la negativa a someterse a los controles requeridos por personas y órganos competentes, o cualquier acción u omisión que impidan o perturben la correcta realización de dichos controles.
Serán responsables de dopaje todos los luchadores que den positivo o se nieguen a someterse a los controles reglamentariamente establecidos, o eviten por cualquier medio su reconocimiento, al igual que los luchadores conniventes o colaboradores con las prácticas, métodos o usos del dopaje.
El Comité Disciplinario competente iniciará el procedimiento disciplinario correspondiente una vez recibido el resultado positivo del control, ante la negativa del interesado a someterse a los controles, o la renuncia a realizar el contra-análisis en los cinco días siguientes a la comunicación del resultado positivo.
Para la realización del control antidopaje se aplicará la Orden de 11 de febrero de 1996 por la que se establecen las normas para la realización del control antidopaje, y la resolución de 25 de febrero de 1996 sobre la lista de sustancias y grupos farmacológicos prohibidos y de métodos no reglamentarios de dopaje en el deporte.
Dichos controles se podrán realizar dentro y fuera de la competición, siempre y cuando el luchador esté en posesión de la licencia en vigor, y a iniciativa de la Federación Territorial de Castilla y León de Lucha, por la Delegación Provincial de Lucha Leonesa o de sus servicios médicos.
Las infracciones serán consideradas como faltas graves y serán sancionadas como tal por el Comité de Disciplina.
Sobre las faltas y sanciones se ceñirá a lo que a continuación pasamos a relacionar en este Régimen Disciplinario.
REGLAMENTO DE RÉGIMEN DISCIPLINARIO DE LA FEDERACIÓN TERRITORIAL DE CASTILLA Y LEÓN DE LUCHA PARA LA MODALIDAD DE LUCHA LEONESA (Aprobado en Asamblea Extraordinaria de 14 de enero de 2000) EN DESARROLLO DE LO ESTABLECIDO EN EL REAL DECRETO 1591/1992, DE 23 DE DICIEMBRE, SOBRE DISCIPLINA DEPORTIVA).
SECCIÓN 1º: DE LAS INFRACCIONES.
Artículo I. Las infracciones deportivas se califican en muy graves, graves y leves.
Artículo II. Infracciones muy graves. Se considerarán como infracciones comunes muy graves a las reglas de la lucha leonesa o a las normas generales deportivas:
Las agresiones físicas o comportamientos, actitudes y gestos antideportivos de luchadores, cuando se dirijan al árbitro, a otros luchadores o al público.
Las declaraciones públicas de directivos federativos o de clubes, árbitros y deportistas que inciten a sus equipos o a los espectadores a la violencia.
Los actos notorios que atenten a la dignidad o decoro deportivos, cuando revistan una especial gravedad. Asimismo, se considerará falta muy grave la reincidencia en infracciones graves por hechos de esta naturaleza.
La no celebración por causa imputable a sus promotores de los corros convocados.
La organización por los clubes o luchadores de exhibiciones públicas o competiciones de lucha sin la autorización de la Delegación Provincial prevista en el artículo 2.2.7.d del Reglamento Deportivo de Lucha Leonesa.
El resultado positivo en los controles antidopaje realizados por esta Federación, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 13.4 del Reglamento Deportivo de Lucha Leonesa, siempre y cuando no se haya presentado un certificado médico, legal y en curso, acompañado de la receta donde se reflejan las sustancias y grupos farmacológicos prohibidos por el Consejo Superior de Deportes en su resolución de 25-02-1996, a los servicios médicos de esta Federación con anterioridad a la realización del control antidoping. Además, son infracciones específicas muy graves de los presidentes y demás miembros de los clubes o de la Federación:
La no convocatoria en los plazos o condiciones legales, de forma sistemática y reiterada, de los órganos colegiados federativos.
La incorrecta utilización de los fondos privados o de las subvenciones, créditos, avales y demás ayudas públicas.
La organización por los clubes de exhibiciones públicas o competiciones de lucha sin la autorización de la Delegación Provincial prevista en el artículo 2.2.7.d de Reglamento Deportivo de Lucha Leonesa.
Artículo III. Infracciones graves.
El incumplimiento de sanciones impuestas.
Los actos notorios o públicos realizados por el luchador que atenten a la dignidad o decoro deportivos. Especialmente, los insultos graves dirigidos al árbitro, al oponente o a los miembros de la organización y la provocación al público mediante ademanes y gestos.
El abandono acalorado de la competición antes de la conclusión de la pelea.
La tentativa de agresión o la provocación al oponente.
Lanzar el cinto hacia los espectadores, árbitros o luchadores.
Dirigirse de manera desairada hacia los componentes de la mesa organizadora.
La falta de asistencia no justificada a las convocadas para concentraciones de selección.
Artículo IV. Infracciones leves.
Se considerarán infracciones de carácter leve las conductas contrarias a las normas deportivas de la lucha leonesa que no estén incurras en la calificación de muy graves o graves, y muy especialmente las siguientes:
1.-Infracciones leves sancionables con amonestación verbal.
La tardanza en salir a competir por tiempo superior a quince segundos desde la finalización del combate anterior.
El abandono temporal del combate sin permiso del árbitro.
El aflojar el cinto sin haber concluido el combate.
Otras circunstancias que, a juicio del árbitro, sean merecedoras de amonestación verbal.
2.-Infracciones leves sancionables con tarjeta amarilla.
La no aceptación de la decisión arbitral.
Arrojar el cinto al suelo con malos modos.
La desconsideración hacia el árbitro, hacia los organizadores, hacia el contrario o hacia el público.
Tirar o empujar al contrario para sacarle fuera del círculo o salir ambos intencionadamente fuera de él.
Dos avisos de pasividad en el mismo corro.
Provocar con malos modos la suelta del contrario.
La reincidencia en conductas constitutivas de amonestación.
Otras circunstancias merecedoras de este tipo de sanción a criterio del árbitro.
3.-Infracciones leves que por sí mismas dan lugar a la tarjeta roja.
La acumulación de dos tarjetas amarillas en el mismo corro.
Artículo V. Sanciones por infracciones muy graves.
A la comisión de las infracciones muy graves tipificadas en el artículo 2º del presente reglamento corresponderán las siguientes sanciones:
Multas no inferiores a 601,01 euros ni superiores a 3005.06 euros.
Pérdidas de puntos o puestos en la clasificación.
Prohibición de acceso a los lugares de desarrollo de las pruebas o competiciones por tiempo no superior a cinco años.
Inhabilitación para ocupar cargos en la organización deportiva, o suspensión o privación de licencia federativa, o habilitación equivalente de los clubes, con carácter temporal, por un plazo de cinco corros a tres años, en adecuada proporción a la infracción cometida.
Inhabilitación a perpetuidad para ocupar cargos en la organización deportiva, o privación de licencia federativa o habilitación equivalente de los clubes, igualmente a perpetuidad.
Por la comisión de las concretas infracciones enumeradas en el artículo 2º de este Reglamento podrán imponerse las siguientes sanciones:
Para las infracciones recogidas en los artículos 2.a), 2.c), 2.d) y 2.g), suspensión desde siete corros hasta tres años para el luchador o inhabilitación hasta tres años para el directivo de club que, en su caso, haya cometido la infracción.
Para la infracción prevista en el artículo 2.e), suspensión desde siete corros hasta tres años para el luchador y descalificación del equipo al que pertenezca.
Para la infracción prevista en el artículo 2.b), suspensión desde once corros hasta tres años.
Para la infracción prevista en el artículo 2.h), suspensión con un mínimo de diez corros y un máximo de quince. En caso de reincidencia, el luchador será sancionado con un año. En caso de producirse por tercera vez un resultado positivo en el control antidopaje, el luchador será inhabilitado a perpetuidad.
Para la infracción descrita en el artículo 2.f), prohibición de celebración de competiciones en ese lugar hasta cinco años.
Para las infracciones señaladas en los artículos 2.i), 2.j), 2.k) y 2.i), inhabilitación hasta tres años.
Artículo VI. Sanciones por infracciones graves.
Por la comisión de las infracciones graves tipificadas en el artículo 3º del presente reglamento, corresponderán las siguientes sanciones:
A. Multas no inferiores a 150,25 euros ni superiores a 601,01 euros.
B. Inhabilitación para ocupar cargos en la organización deportiva, o suspensión temporal de la habilitación para el luchador (o en su caso el Club, si éste ha sido el autor de la infracción) pueda competir hasta cuatro corros, en adecuada proporción a la infracción cometida.
Será castigados con las siguientes sanciones los autores de las siguientes infracciones previstas en el artículo 3º:
Para las infracciones previstas en los artículos 3.a), 3.b), 3.c), 3.d), 3.e), 3.f), 3.h), 3.i), suspensión con un mínimo de uno y un máximo de cuatro corros.
Para la infracción prevista en el artículo 3.j), multa de 150,25 euros a 601.01 euros.
Artículo VII. Sanciones por infracciones leves.
Por comisión de las infracciones leves previstas en el artículo 4º de este Régimen Desciplinario, se podrá acortar la imposición de las siguientes sanciones:
Tarjeta roja por acumulación de dos tarjetas amarillas.
Serán castigados con las siguientes sanciones los autores de las siguientes infracciones previstas en el artículo 4º:
Para las infracciones previstas en el artículo 4.1, amonestación.
Para las infracciones previstas en el artículo 4.2, tarjeta amarilla. Finalizada una temporada, este tipo de sanciones no serán tenidas en cuentas para la siguiente a la hora de la acumulación de sanciones del luchador.
Para las infracciones previstas en el artículo 4.3, tarjeta roja, que llevará aparejada la suspensión para el deportista de la posibilidad de luchar en el corro inmediatamente posterior a aquél en que se le mostrará la última tarjeta dentro de esa misma competición, exceptuando los Corros de Selección. En caso de que la tarjeta roja sea por pasividad no conlleva la pérdida de derecho para la competición siguiente.
Cuando el árbitro observe la existencia de la comisión de una de las infracciones tipificadas como infracción grave o infracción muy grave en el curso de una competición, mostrará al luchador la correspondiente tarjeta roja, que llevará consigo la inmediata expulsión de la competición. Si se trata de la semifinal y la tarjeta se muestra a los dos luchadores, ambos quedarían clasificados en cuarto lugar. En el mismo caso, si se trata de la final, éstos quedarán clasificados en segundo lugar.
Además, esta tarjeta lleva aparejada la suspensión del luchador para los dos corros siguientes, sin perjuicio de la sanción que de modo definitivo se pueda imponer por el Comité de Disciplina.
En el mismo corro, se entregará por el delegado de la competición al sancionado la comunicación de inicio de expediente disciplinario por el Comité de Disciplina, con expresión de los hechos imputados y se le ofrecerá un plazo máximo de tres días al objeto de alegar en su favor lo que considere conveniente y proponer la práctica de las pruebas que estime pertinentes. El sancionado queda obligado a designar en ese mismo momento un domicilio a efectos de notificaciones.
Artículo IX. Cumplimiento de las Sanciones.
Para el caso de que un luchador no cumpla la totalidad de la sanción en la temporada en curso por finalización de la competición, la sanción impuesta se completará en la próxima o próximas temporadas.
Artículo X. Régimen de Suspensión de las Sanciones.
La mera interposición de alegaciones o recursos contra las sanciones impuestas no paraliza o suspende su ejecución. No obstante, a petición fundada y expresada del interesado, los órganos disciplinarios podrán suspender provisional y razonadamente la ejecución de las sanciones impuestas por falta grave o falta muy grave.
Del mismo modo, el Comité de Disciplina está facultado para suspender la ejecución de las sanciones por falta leve impuesta por los árbitros a la vista del recurso presentado ante ese comité que exprese motivos que puedan hacer razonable esa suspensión.
sección 3ª: de órganos disciplinarios
Artículo XI. Órganos Disciplinarios
Los árbitros del corro están facultados para amonestar y mostrar las tarjetas por actos apreciados por ellos o, a requerimiento del delegado de la competición, por motivos observados por éste o por los componentes de la organización. Las circunstancias observadas por los árbitros y delegado de la competición serán reflejadas en el acta de la competición. Cuando la conducta descrita sea constitutiva de infracción leve, la sanción impuesta por el árbitro es recurriese en el plazo máximo de tres días ante el Comité de Disciplina.
El Comité de Disciplina es, en primera instancia, el órgano decisorio de carácter administrativo sobre todas las cuestiones disciplinarias de esta Federación. Especialmente, instruirá y resolverá los expedientes disciplinarios relativos a conductas constitutivas de infracción grave e infracción muy grave. Los expedientes por infracción grave o muy grave se inician por acta arbitral acompañada de la tarjeta roja o bien por denuncia de otro de los clubes o luchadores participantes. Resolverá, asimismo, los recursos presentados contra las decisiones arbitrales por hechos constitutivos de infracción leve y se pronunciará sobre las peticiones de suspensión de las sanciones impuestas por estos colegiados formuladas en su caso por los sancionados. Estará compuesto por un Presidente y dos vocales, actuando uno de ellos como secretario. Los acuerdos de este órgano serán válidos cuando sean aprobados por la mayoría simple de los miembros presentes. Contra las resoluciones del Comité de Disciplina resolutorias de expedientes disciplinarios que versen sobre infracciones graves o muy graves, cabe recurso ante el Comité de Apelación en el plazo máximo de quince días.
El Comité de Apelación es el órgano que decide sobre los recursos interpuestos contra las resoluciones del Comité de Disciplina cuando se trate de sanciones graves o muy graves. Está compuesto por un Presidente y dos vocales, actuando uno de ellos como secretario. El Comité resolverá sobre el recurso planteado en el plazo máximo de un mes. En el caso de no recaer resolución expresa ese plazo, la reclamación debe entenderse desestimada. contra sus acuerdos cabe interponer recurso ante el Comité Castellano Leonés de Disciplina Deportiva. Este recurso puede presentarse en el plazo de quince días hábiles en esta Federación, quien a su vez lo cursará al mencionado organismo.
Sección 4ª: Del procedimiento abreviado por infracciones graves o muy graves.
Con el fin de conjugar, por un lado, los derechos del infractor a conocer la acusación contra él formulada, a efectuar las oportunas alegaciones y a la proposición de pruebas y, por otro, la intervención inmediata de los órganos disciplinarios para garantizar el normal desarrollo de la competición, especialmente en la temporada de verano, en la que la frecuente sucesión de corros requiere de una resolución rápida, se establece el siguiente procedimiento abreviado, de conformidad con lo establecido en el artículo 33.b) del R.D 1591/1662, sobre disciplina deportiva: En el mismo corro en el que se cometa la infracción se entregará al sancionado por medio del delegado de la competición la comunicación de inicio de expediente disciplinario por el comité de Disciplina, con expresión de los hechos imputados, y se le ofrecerá un plazo máximo de tres días al objeto de alegar en su favor lo que considere conveniente y proponer la práctica de las pruebas que estime pertinentes. El sancionado queda obligado a designar en ese mismo momento un domicilio a efectos de notificaciones. Transcurrido ese plazo, y oídas en su caso las alegaciones realizadas, o practicadas las pruebas propuestas, el Comité de Disciplina dictará resolución motivada que pondrá fin al procedimiento, y que sea recurriese ante el Comité de Apelación.
Aprobado en Asamble Extraordinaria el día 25 mayo 2005.