Source: http://inviertoyahorro.com/otras/dacionpago.html
Timestamp: 2019-05-22 21:40:35
Document Index: 200325656

Matched Legal Cases: ['artículo 15', 'artículo 19', 'artículo 12', 'Artículo 12', 'artículo 71', 'artículo 178', 'artículo 37', 'artículo 37', 'artículo 7', 'artículo 10', 'artículo 78']

Fiscalidad dación en pago de deudas en la Guía del inversor y ahorrador de Invierto y Ahorro
Última actualización de este artículo: 28 de febrero de 2015.
FISCALIDAD ESTATAL DACIÓN EN PAGO DE DEUDAS
En aquellos supuestos en los que la entidad financiera acepte la dación del inmueble en pago de deuda y resulte que el valor del inmueble es inferior a la deuda pendiente se produciría una condonación del resto de la deuda por parte del banco al particular o empresa. Pues bien, ¿Qué efectos fiscales produce esta condonación? Y además, ¿Pueden producirse plusvalías a efectos de IRPF o Impuesto sobre Sociedades?
Para la entidad financiera: Puede interpretarse que, a efectos del Impuesto sobre Sociedades, la condonación es una liberalidad y en dicho caso no podríamos aceptar que este gasto sea deducible fiscalmente. Debe observarse que para la entidad financiera la concesión del préstamo representa en activo que espera recibir del deudor y si dicho deudor no lo devuelve la entidad anula dicho activo generando un gasto en su contabilidad. Esta circunstancia podría representar un freno a la dación en pago ya que además de la condonación se asumiría un coste fiscal adicional al no tratarse de un gasto deducible fiscalmente.
Ello resultaría así conforme a lo dispuesto en el artículo 15 de la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades al disponer lo siguiente:
e) Los donativos y liberalidades.”
A estos efectos debe indicarse que con motivo de la aprobación del Real Decreto-Ley 4/2014 y con efectos para los períodos impositivos que se inicien a partir de 1 de enero de 2014 se establece la ausencia de tributación en los supuestos de capitalización de deudas, salvo que la misma hubiera sido objeto de una adquisición derivativa por el acreedor por un valor distinto al nominal de la misma. Ahora bien, esta norma no resuelve todos los escenarios posibles y entendemos que no resuelve las "dudas" sobre la "liberalidad" de una quita.
Respecto del cliente deudor de la entidad bancaria dicha condonación implicaría la obtención de un ingreso (al anularse su deuda) cuya tributación dependería de que el deudor sea una persona física o jurídica:
Persona jurídica: La anulación del activo representará la obtención de un ingreso que se incorporará en su base imponible del Impuesto sobre sociedades.
A estos efectos debe indicarse que con motivo de la aprobación del Real Decreto-Ley 4/2014, con efectos para los períodos impositivos que se inicien a partir de 1 de enero de 2014, y en relación con el tratamiento fiscal de las rentas derivadas de quitas y esperas derivadas de la aplicación de la Ley Concursal, se determina un sistema de imputación diferida del ingreso generado en la base imponible, en función de los gastos financieros que posteriormente se vayan registrando añadiéndose un apartado 14 al artículo 19 de la Ley del Impuesto sobre sociedades, que queda redactado de la siguiente forma:
Persona física: La obtención de dicho ingreso a título gratuito estaría sometido al Impuesto sobre Donaciones, tributando, como mínimo, al 15% (salvo la normativa autónomica que pueda resultar aplicable a dicho deudor). Nada se ha regulado sobre este aspecto en el Real Decreto-Ley 4/2014 y tampoco en el Real Decreto-Ley 8/2014 ni en el Real Decreto-Ley 1/2015.
A estos efectos el Reglamento del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, Real Decreto 1629/1991, de 8 de noviembre, dispone lo siguiente en su artículo 12:
“Artículo 12. Negocios jurídicos gratuitos e «inter vivos»
a) La condonación de deuda, total o parcial, realizada con ánimo de liberalidad.”
Por lo tanto, dicha condonación estaría sometida al Impuesto sobre Donaciones y a estos efectos la redacción de esta web no conoce ninguna norma que permita considerar alguna exención vigente a estos efectos. Por lo que esta circunstancia también representa un claro freno a la utilización de la dación en pago de deudas.
Sí que cabe destacar que el Real Decreto-ley 6/2012, de 9 de marzo, de medidas urgentes de protección de deudores hipotecarios sin recursos aprobó una disposición adicional a la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas aprobando la exención en IRPF de la ganancia que se pudiera generar en el deudor con motivo de una dación en pago según dicho Real Decreto Ley y, posteriormente, el Real Decreto-Ley 8/2014 aprobó una exención bastante amplia en IRPF, pero dicha exención se refiere al ámbito del IRPF y no del Impuesto sobre Donaciones. De modo parecido ocurre tras la aprobacion del Real Decreto-Ley 1/2015 en el que se ha aprobado que quedarán exentas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas las rentas obtenidas por los deudores que se pongan de manifiesto como consecuencia de quitas y daciones en pago de deudas, establecidas en un convenio aprobado judicialmente conforme al procedimiento fijado en la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal, en un acuerdo de refinanciación judicialmente homologado a que se refiere el artículo 71 bis y la disposición adicional cuarta de dicha ley, en un acuerdo extrajudicial de pagos a que se refiere el Título X o como consecuencia de exoneraciones del pasivo insatisfecho a que se refiere el artículo 178 bis de la misma Ley, siempre que las deudas no deriven del ejercicio de actividades económicas. Por lo que no existe una mención legal expresa en la que se indique que no existe tributación en el ámbito del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
Pues bien, la Administración estatal se ha pronunciado en varias ocasiones sobre estos aspectos y así según Informe emitido el 10 de mayo de 2012 por el Subdirector General del IRPF se argumenta que la exención aprobada en IRPF por el Real Decreto-ley 6/2012 permite concluir que las ganancias generadas con motivo de una dación en pago de deudas quedan siempre sometidas a IRPF y no a Donaciones por lo que para determinar la tributación de estas operaciones deberá atenderse al artículo 37.1.h) LIRPF que establece que en el caso de la permuta la ganancia se determinará por la diferencia entre el valor de adquisición del bien o derecho que se cede y el mayor de los dos siguientes: El valor de mercado del bien o derecho entregado o bien el valor de mercado del bien o derecho que se recibe a cambio. Por lo tanto, considerando que la deuda saldada (valor del bien que se recibe a cambio) es superior al valor del inmueble (valor del bien entregado) el valor de transmisión a considerar será el importe de la deuda saldada. Este mismo criterio ha sido expuesto por la Agencia Tributaria en la consulta del Informa 132038 en la que, además de referirse al artículo 37.1.h) LIRPF, también se basa en el mencionado Informe de 10 de mayo de 2012. Cabe además mencionar que el manual IRPF 2012 publicado en la página web de la Agencia Tributaria al exponer la exención aprobada por el Real Decreto-ley 6/2012 mantiene la misma argumentación.
Más recientemente, la consulta vinculante V1359-13, de 22 de abril de 2013, de la Dirección General de Tributos manifiesta que “La adjudicación de una vivienda en pago de una deuda del transmitente con el adquirente está sujeta a la modalidad de transmisiones patrimoniales onerosas del ITPAJD por el concepto de adjudicación en pago de deudas, y nunca al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones” y a estos efectos expone que “no se puede considerar que la condonación sea estrictamente a título de mera liberalidad, pues el banco no la condona sin más, sino que la condona como parte de un negocio jurídico mediante el cual recibe un inmueble en pago de la deuda pendiente. Por tanto, no cabe entender que en la operación concurra “animus donandi”, lo cual impide calificarla como donación, ni siquiera parcialmente. Por el contrario, la operación debe ser calificada como negocio jurídico con causa onerosa. En realidad, se trata de una adjudicación en pago de deuda, que, conforme a lo dispuesto en el artículo 7.2.A) del TRLITPAJD transcrito anteriormente, tiene la consideración de transmisión patrimonial onerosa y tributa en esa modalidad del ITPAJD, siendo sujeto pasivo la entidad adquirente de la vivienda”
La cuestión es si esta interpretación será suficiente para dar seguridad jurídica a los ciudadanos afectados por esta situación, algunos de ellos en situaciones económicas realmente difíciles. Debe prestarse atención a que no existe ninguna norma (Ley, Reglamento, etc.) que expresamente resuelva este asunto. Estamos, por lo tanto, ante una mera interpretación que evidentemente, puede ser discutida y cuestionada. ¿Aceptarán los servicios de Inspección de las Comunidades Autónomas esta interpretación y no liquidarán por Donaciones? ¿No hubiera sido más fácil aprobar una exención también para Donaciones y para Impuesto Sociedades?. Parece lógico pensar que en un asunto tan sensible como este hubiera resultado más deseable aportar la mayor seguridad jurídica posible.
Además también queda abierto otro asunto de no menos importancia: La base imponible en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y en el Impuesto sobre el Valor Añadido. El artículo 10 de la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales habla del valor real y el artículo 78 de la ley del IVA habla del importe total de la contraprestación. En nuestra opinión la base imponible vendrá determinada por el valor real del inmueble aun cuando el importe de la deuda cancelada sea muy superior a este importe.
Se considera muy conveniente, y urgente por la repercusión social del asunto, aprobar nuevas medidas de tipo fiscal para evitar obstaculizar la dación en pago consistentes en reconocer explícitamente que, para los bancos los importes condonados son deducibles en el Impuesto sobre Sociedades y que, para los deudores dichos importes condonados además de no tributar en IRPF se extienda de modo expreso la exención también al Impuesto sobre Donaciones (personas físicas). Asimismo tal vez debiera considerarse oportuna una revisión del trato fiscal dado a las quitas por el Real Decreto-Ley 4/2014 al objeto de ampliar los supuestos de no tributación en los deudores personas jurídicas.
Aunque las Comunidades Autónomas tienen cierta capacidad normativa en este asunto parece más conveniente una normativa estatal dada su importante repercusión en todo el territorio nacional y para evitar discriminaciones territoriales en un asunto tan sensible para la sociedad y los afectados por dichas situaciones. Por los mismos motivos no se considera conveniente “solucionar” un asunto de tal calibre con “informes” o “consultas” y se considera más adecuado a un Estado de Derecho la aprobación de una norma que pueda dar claridad y seguridad a los operadores económicos y a los afectados por estas situaciones.
FISCALIDAD AUTONÓMICA DACIÓN EN PAGO DE DEUDAS: ANDALUCÍA
Con efectos desde 1 de enero de 2015 se aprueban las siguientes bonificaciones de la cuota tributaria en la constitución y ejercicio de opción de compra en contratos de arrendamiento vinculados a determinadas operaciones de dación en pago.
FISCALIDAD AUTONÓMICA DACIÓN EN PAGO DE DEUDAS: ARAGÓN
La Comunidad Autónoma de Aragón, en el caso de la adjudicación de la vivienda habitual en pago de la totalidad de la deuda pendiente del préstamo o crédito garantizados mediante hipoteca de la citada vivienda y siempre que, además, se formalice entre las partes un contrato de arrendamiento con opción de compra de la misma vivienda, reconoce los siguientes beneficios fiscales:
a) La dación en pago de la vivienda habitual tendrá una bonificación del 100% de la cuota tributaria por el concepto de «transmisiones patrimoniales onerosas»
b) La constitución de la opción de compra documentada en los contratos de arrendamiento a que se refiere el párrafo anterior tendrá una bonificación del 100% de la cuota tributaria por el concepto de «transmisiones patrimoniales onerosas»
c) La ejecución de esta opción de compra tendrá, asimismo, una bonificación del 100% de la cuota tributaria por el concepto de «transmisiones patrimoniales onerosas»