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Timestamp: 2017-03-27 01:25:03
Document Index: 69263599

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 1', 'artículo 35', 'artículo 39', 'Artículo 2', 'artículo 34', 'Artículo 3', 'artículo 50', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'artículo 2', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'artículo 18', 'Artículo 9', 'artículo 35', 'artículo 4', 'Artículo 10', 'artículo 34', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'artículo 50', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'artículo 27', 'Artículo 2', 'artículo 28', 'Artículo 1', 'artículo 35', 'artículo 39', 'Artículo 2', 'artículo 34', 'Artículo 3', 'artículo 50', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'artículo 2', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'artículo 18', 'Artículo 9', 'artículo 35', 'artículo 4', 'Artículo 10', 'artículo 34', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'artículo 50', 'Artículo 13', 'Artículo 14']

Decreto 231/2004, de 22 de octubre, por el que se declara bien de interés cultural el conjunto histórico de Catí
Decreto 231/2004, de 22 de octubre, por el que se declara bien de interés cultural el conjunto histórico de Catí	Decreto 231/2004, de 22 de octubre, por el que se declara bien de interés cultural el conjunto histórico de Catí Mis Leyes
Decreto 231/2004, de 22 de octubre, por el que se declara bien de interés cultural el conjunto histórico de Catí Estado	:
231/22004	Boletín Oficial	:
COMUNIDAD AUTÓNOMA VALENCIANA	Artículo 1.Disposición adicional primera.Disposición adicional segunda.ANEXO IANEXO IIANEXO IIIANEXO IVArtículo 1. A tenor de lo dispuesto en el artículo 35 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, cualquier intervenciónprecisará, con carácter previo a la concesión de licencia o aprobación municipal, la autorización de la Conselleria competente en materia de cultura; dicha autorización se ajustará a los criterios establecidos en el artículo 39 de la citada Ley y las determinaciones de esta normativa queen aplicación de la misma se concretan para este ámbito.Artículo 2. El artículo anterior regirá transitoriamente hasta la aprobación del preceptivo Plan Especial de Protección o sea convalidado, si procede, el planeamiento vigente a los efectos del artículo 34.2 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano.Artículo 3. El régimen de intervenciones patrimonialmente admisibles en los bienes seleccionados en el presente Decreto para su reconocimiento como Bienes de Relevancia Local garantizará la protección integral de sus valores en consonancia con lo dispuesto en el artículo 50 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, para los bienes así reconocidos. Ello sin perjuicio de la obligación municipal de adaptar el contenido de su Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos a los efectos de incluir estos inmuebles con la expresada calificación, hecho que implicará la plena aplicación de lo preceptuado en el citado artículo.Artículo 4. Todas las intervenciones requerirán, para su autorización patrimonial, la definición precisa de su alcance, con la documentación técnica que por su especificidad les corresponda, y con la ubicación parcelaria y el apoyo fotográfico que permita constatar la situación de partida y su trascendencia patrimonial.Artículo 5. Con las únicas salvedades que la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano establece, y que justificadamente pudieran ser invocadas, y en tanto no se provea del planeamiento a que hace referencia el artículo 2 de la presente normativa, las intervenciones atenderán a los siguientes criterios:Artículo 7. Se atendrá a lo dispuesto en la Sección Segunda, Régimen de los bienes inmuebles de interés cultural, del capítulo III, Título II de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, aplicable a la categoría de Monumento.Artículo 8. Los usos permitidos serán todos aquellos que sean compatibles con la puesta en valor y disfrute patrimonial del Bien y contribuyan a la consecución de dichos fines. La autorización particularizada de uso se regirá según lo dispuesto por el artículo 18 de la Ley 4/1998Artículo 9. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 35 de la citada Ley, en los entornos de los Monumentos -aún cuando sean dotados de una planificación patrimonialmente validada- cualquier actuación requerirá la autorización previa de la Conselleria competente en materia de cultura salvo en los supuestos contemplados en el artículo 4 de la presente normativa, que también será de aplicación en estos ámbitos.Artículo 10. En tanto en cuanto no se provea a estos entornos del planeamiento específico a que hace referencia el artículo 34 de la Ley 4/ 1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, regirá, con carácter transitorio, la normativa determinada en el presente decreto para el Conjunto Histórico.Bienes de relevancia local.Artículo 11. Se atendrá a lo dispuesto en la Sección Primera, del Capítulo IV, Título II de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, aplicable a los Bienes de Relevancia Local.Artículo 12. Los usos permitidos serán todos aquellos que sean compatibles con la puesta en valor y disfrute patrimonial del Bien y contribuyan a la consecución de dichos fines. La autorización particularizada de uso se regirá según lo dispuesto por el artículo 50 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano.Disposiciones generales.Artículo 13. Todas las actuaciones y obras que supongan la alteracióndel subsuelo del conjunto quedarán sujetas a lo dispuesto en el Título III de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, y requerirán la previa intervención arqueológica.Artículo 14. La contravención de lo previsto en la presente normativa, determinará la responsabilidad de sus causantes en los términos establecidos en la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, y demás Leyes que sean de aplicación.
En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 27 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, han emitido informe favorable a la declaración, la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y el Consell Valenciá de Cultura.
Declarar Bien de Interés Cultural el Conjunto Histórico de Catí. Artículo 2.
En virtud de lo establecido en el artículo 28.2.e) de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, los Bienes de Relevancia Local mencionados en el anexo III del presente Decreto deberán ser inscritos en la Sección Segunda del Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano.
Valencia, 22 de octubre de 2004.-El Presidente, Francisco Camps Ortiz.-El Consejero de Cultura, Educación y Deporte, Alejandro Font de Mora Turón.
1. Denominación: Conjunto Histórico de Catí. 2. Localización:
a) Comunidad Autónoma: Comunidad Valenciana b) Provincia: Castellón
c) Municipio: Catí
Catí formaba parte de las aldeas de Morella y, como tal, estaba bajo la dependencia de don Blasco de Alagón, quien el 25 de enero de 1239, dio Carta de Repoblación de Catí a Ranión de Bocona y a otros cuarenta pobladores.
La carta fue a fuero de Zaragoza, y se quedó para él los hornos y los molinos, que, a su vez, concedió a Ranión de Bocona, con ciertas obligaciones tributarias. El 5 de noviembre de 1243 el rey don Jaime, desde Xátiva, confirmaba la Carta Puebla de Catí, demostrando el monarca su enfrentamiento con don Blasco de Alagón, señor de Morella.
En 1252 y entre 1268 y 1271, Ranión de Bocona vendió los derechos de Catí a Ranión Castellá. Bocona, a quien el rey le había encomendado la repoblación de Onda se estableció en esta población. En el año 1468 Morella vendió sus derechos sobre Catí a Joan Forés de Sant Maten y trece años más tarde Forés revendió de nuevo Catí a Morella por la misma cantidad por la que lo había comprado, 25.000 sueldos.
A menudo los conflictos se suscitaban también por las demarcaciones de los respectivos términos de cada una de las aldeas; pues, si bien existían unos hitos que definían los límites entre las posesiones de cada aldea y de Morella, la extracción de madera, resina, piedra, pastos y demás, provocaba numerosas quejas. Los pleitos comenzaron en 1292 y el arbitraje del rey Jaime II no satisfizo a ninguna de las partes. En 1306 hubo un pacto de avenencia entre Morella y sus aldeas; mediante los capítulos acordados el 6 de junio de dicho año, las relaciones entre ambas partes quedaron más reglamentadas y el papel de las aldeas adquiría un cierto protagonismo. Las aldeas consiguieron tener voz en las cuestiones pertinentes a Morella y a ellas mismas, e independencia para poder presentar sus quejas al rey. Sin embargo esta concordia no resolvió las cuestiones de fondo y Morella continuó presionando sobre las aldeas. A partir de 1306 y hasta 1340 los conflictos entre ambas partes fueron numerosos. En
este último año, las aldeas consiguieron de la reina Eleonor la delimitación exacta de sus respectivos términos. Faltaba, no obstante, la independencia del Justicia de Morella.
En 1358 el rey Pedro el Ceremonioso concedió una independencia interina de las aldeas, durante el periodo de la guerra; la libertad absoluta no se alcanzó hasta 1691. Definitivamente, el 9 de febrero de 1691 el rey Carlos II concedía el «Real privilegio de Separación de la jurisdicción de la villa de Morella y erección en villas con todos los privilegios concedidos a las demás villas reales del Reino a excepción del voto en Cortes y Sorteo de Oficios de la Diputación del Reino». Como consecuencia de la independencia y ejecutando la orden del rey se entregaron las llaves de la cárcel al Justicia, se plantaron las horcas y se dio posesión «del Forn», «del Formatge», «del Graner», «de les Primícies», «de la Carnisseria», «del Pes», «de les Mesures», «de l'Hostal», «de la Taverna del Vi», «de l'Oli», «de les Aigües» y «de les Fustes».
Después de su independencia, Catí, la mayor en extensión de su término entre las aldeas de Morella, no aparece con tanta frecuencia en los documentos. Situada en un lugar aislado, sin desempeñar nunca el papel de protagonista, la población atravesó momentos económicos críticos a lo largo del siglo XVIII, motivados por la compra de los derechos que sobre ella tenía Morella; no obstante, a finales del siglo mencionado, Catí había superado la crisis económica. Durante la segunda mitad del siglo XIX y los inicios del XX, el micleo urbano asistió a una paulatina despoblación, motivada especialmente por la emigración a centros industriales.
Análisis y desarrollo urbano: En primer lugar, la forma alargada de Catí obedece a la existencia en sus dos extremos más distantes, de dos fuentes, la «Font Vella» y la «Font Nova», que aseguran el abastecimiento de agua a la población. Desde el siglo XIV los documentos constatan los trabajos de reparación de ambas fuentes, de las conducciones y de las pilas de los abrevaderos fundamentales para los ganados. La calle Mayor y las dos plazas «de Dalt» y «de Baix» sirven de conexión entre los dos manantiales y la vía que marcan, fue la más importante desde el siglo XIII.
Transversalmente, las vías de los ganados que salían hacia el norte, hacia las montañas -calle «Sant Roc» o «D'En Galiá»- y hacia el este, - callejón que nace en la plaza de la iglesia y desemboca en el «DavallDavall»-, indicaban otros ejes secundarios que, sobre todo en el segundo caso, tuvo muy escasa importancia como vía de comunicación. Otros ejes secundarios nacían desde la plaza «de Dalt» y desde el portal de Valencia.
Desde el siglo XIII todo el conjunto estaba planificado. Al mediodía y en las vías principales habitaba la población. La zona norte y noroeste, sin embargo, estaban ya parceladas o aprovechadas como corrales de ganados. Cuando en el siglo XVIII el aumento demográfico obligó a la construcción de nuevas casas, los corrales fueron convertidos en edificios habitables para las personas. Precisamente por estas nuevas edificaciones, en 1775, se fabricó un horno nuevo en la calle de LOm, actualmente el «carrer Llarguer» o calle Larga. Esta conversión de corrales en casas motivó la ampliación de núcleo urbano en arrabales, «el de les escoles» y el de «la Font Nova» o de «Santa Ana»; en este último arrabal ya había algunas casas en 1370, situadas extramuros.
En este muro se abrían algunos portales situados en las entradas de las vías más importantes. En 1462, ante los hechos de la guerra de Juan II, Catí renovó las puertas y las barras de los portales y restauró los muros destruidos. Consta documentalmente que, en 1528, con motivo del paso del rey Carlos por el término de Catí, camino de Monzón, donde se celebraron las Cortes, la población empedró el portal del «Almancá». En 1679, el Consejo de la villa acordó adobar el portal del «Peiró de la Passió» o de la «Font Vella» y levantó una capillita dedicada a San Roque encima de este portal. En este mismo portal, en 1721, se levantó una capillita de mayores proporciones. En 1773, sobre el portal de la «Font Nova», se construyó una capilla dedicada a San Vicente Ferrer; se levantaron dos grandes pilastras separadas del portal, edificando encima una espaciosa capilla en la que se colocaron un altar, un retablo y una imagen del santo; sobre la capilla había una espadaña.
Todos estos portales, que todavía se conservaban en los primeros años del siglo XX, fueron derrocados por «necesidades» surgidas de la construcción de la carretera de Catí a la «Venta del Aire» y de Catí a « LHostalet de Vilardecanes». En 1922 se derribó el portal de la «Font Nova» o de «San Vicente» con el consentimiento del Obispo, y se construyó una nueva capilla para el santo encima del depósito de agua de la fuente. En 1932 se procedió a la destrucción de los restantes portales; en este año desaparecieron el de la calle de San Roque, el del Cementerio antiguo y el de Sant Joan.
Hasta los inicios del siglo XX Catí ha mantenido su estructura medieval. Las construcciones del siglo XVIII no alteraron su trazado; lo ampliaron con nuevas casas que siguieron, pese a la diferencia de siglos la tipología de las viviendas de los siglos XIII-XV. Puntualmente aportaron novedades, especialmente en la calle Mayor. A finales del siglo XIX y comienzos del XX, algunas casas, dentro de la tipología romántica situadas en el «carrer Llarguer» y en la plaza de «Dalt» son las únicas aportaciones de una arquitectura reciente a las características medievales de la población.
En el trazado de Catí, como se ha indicado, existen dos áreas que corresponden a dos etapas de construcción. La primera área se subdivide en dos partes; la primera de las cuales que comprende la zona del mediodía, posee un trazado recortado, tortuoso y de calles estrechas; está situada entre el antiguo portal del «Peiró de la Passió» y la iglesia y entre la calle «major» y el «Davall Davall» y la segunda comprende la calle Mayor y las dos plazas de «Dalt» y de «Baix» y tiene, en líneas generales, un trazado más amplio (hay que señalar que en 1931 se cortaron las capillas laterales de la parte del evangelio de la iglesia parroquial que estrechaban el paso de la calle); las dos plazas son amplias, de diseño irregular ambas. La segunda área la comprende el «carrer llarguer» o calle Larga, siguiendo la planificación inicial. El trazado de la calle es, en su conjunto, el más regular y amplio; nace en la calle de San Roque y desemboca en la Font Nova, cerrando, por su parte posterior, el núcleo de la población por el lado Noroeste.
El primer piso se dedicaba a dormitorio. El desván estaba dedicado a almacén de granos y de otros alimentos. Las fachadas estaban rematadas por alero bastante salido de ladrillo o de madera muy elemental. El tejado era de teja moruna fabricada en un principio en Catí, en 1424 y hasta finales del siglo XVII; en época reciente las tejas se importaban de Traiguera y de Albocásser.
1. Iglesia parroquial. Siglos XIII-XVIII.
En 1315, en una visita pastoral, consta que la iglesia estaba abierta al culto y que disponía de libros y ornamentos necesarios. A lo largo del siglo XIV, distintos documentos dan conocimiento de las obras que se realizaban en distintas capillas del templo: el 8 de noviembre de 1377 se fabricaba la de San Miguel y de San Pedro Apóstol; la mandó construir Pere Montserrat, mercader de lanas y tejidos y la realizó Bertomeu Durán, cantero de Tortosa; el 25 de abril de 1389 se construyó la de San Martín, primera de la epístola, realizada por el cantero de Catí, Jaume Sans; el 11 de mayo de 1405 los jurados Guillen Albert y Esteve Martí concertaron con el cantero Berenguer Roca y Jaume Sans la obra de la sacristía (primitiva) y del coro; en 1447 se construía la capilla de los Santos Juanes, costeada por la familia Sant Joan; en 1448, el 17 de febrero, se empezó la fábrica de la primera capilla de la Pasión por parte de Pedro Crespo, cantero de Santander avecindado en Catí; esta capilla la cedieron sus propietarios al mercader Joan Spigol; en 1451 se construía la segunda capilla de la Pasión por parte de los maestros Pedro Crespo y Antonio Arbó, en 1501, el 10 de octubre se fundó un legado para construir la capilla de las almas, construyéndose en 1503 y 1504 por el cantero Joan Bellmunt. En 1615, el maestro Pedro del Sol edificaba el nuevo campanario de la iglesia. Entre 1616 y 1628 se construyó el coro nuevo en sustitución del viejo. Y hacia 1678 se había construido la sacristía nueva y el archivo del templo. El 20 de marzo de 1742 se iniciaron los cimientos de la nueva capilla de la Comunión. El 3 de mayo del mismo año se puso la primera piedra y las obras terminaron en 1744, siendo los encargados de su ejecución los cinco hermanos Blasco, de Catí, en este último año el pintor de Sant Maten, Pascual Mespletera, realizó la decoración pictórica de la capilla.
En su estructura originaria, la iglesia de Catí pertenece a un grupo de iglesias de nave única dividida en tramos definidos por los arcos apuntados y pilastras que los soportan; su cubierta primitiva, conservada en parte sobre la bóveda del siglo XVIII, es de madera, a dos aguas. Este tipo de estructura, más o menos enriquecida, es común en la arquitectura gótica valenciana de la segunda mitad del siglo XIII y posee un buen número de ejemplos en la comarca de Morella y en el Maestrat. A la estructura primitiva se le añadieron, a lo largo de los siglos XIV XV capillas laterales, que, pese a su diversidad sobre todo ornamental, no restaron el sentido de espacio único que posee el templo originario. Cuando en el siglo XVIII se construyó la capilla de la Comunión, ésta se añadió por el lado de la Epístola al primer cuerpo, sin suponer ninguna ruptura del interior del siglo XIII.
2. Casa de la Vila. Siglo XV.
Antes de la construcción de la actual «Casa de la Vila», las reuniones del Consejo se efectuaban en alguna de las casas que se encuentran entre el Delme y el «Forn Vell». En 1417 se iniciaron los preparativos para construir una nueva «Casa de la Vila»; estos preparativos consistentes en la compra de madera adecuada, de piedra buena y de tierras para fabricar tejas duraron hasta 1428, encargándose de los mismos Bernat Turó, de Traiguera, quien en este último año inició la construcción del nuevo edificio ayudado por sus hijos Joan y Bernat. En 1437 se realizaron los pedrizos, bancos, cancel, ventanas y puertas de las escaleras; se empedró, o mejor se enmorrilló el piso de la «Casa». El conjunto del edificio sirvió para albergar al consejo en su planta principal; a partir de 1437 los bajos se habilitaron como carnicería comunal y las partes posteriores y altas se destinaron para depósito de trigo; las partes inferiores y bajas cumplieron la función de cárcel.
3. El Delme.
El Delme o la torre es un edificio de grandes proporciones, que, en sus orígenes debió ser el lugar donde se recogía el diezmo, «delme», de las cosechas, etc., para el señor de la villa. En 1333 ya existía, puesto que en él se reunían los consejeros antes de tener un edificio propio. En otro documento del 23 de septiembre de 1375 se habla de la torre del pueblo y
de unas casas contiguas a ella que, sin duda se deben referir al mismo edificio.
El edificio formaba una unidad con el «forn vell» que, unido al «delme», obliga a pensar que toda esta área fue, probablemente, pertenencia de Ranión Castellá como señor de Catí, y de Morella cuando compró los derechos.
En el estado actual de conservación, si bien se mantienen partes fundamentales del edificio, resulta difícil hacerse la idea de la función que pudieron tener en su origen. A partir de la puerta principal situada en el callejón de la iglesia, a la derecha, recayendo sobre la calle Mayor debía estar la zona destinada a vivienda; una ventana ojival en esta dirección así parece indicarlo; al centro y hacia la izquierda de la puerta se debía extender un patio, desde el cual se llegaba al «forn vell» ; al fondo del patio, el cuerpo más alto del edificio, muestra grandes arcos apuntados tapiados de los cuales se desconoce su función y significado.
4. El Hospital y su capilla.
Está situado en el «Raval de les Escoles» y su fundación data de 1321. Estaba dedicado al cuidado de enfermos y dotado con tres camas. Según consta documentalmente, durante el siglo XVIII sufrió obras de renovación, al igual que su capilla que fue bendecida el 31 de diciembre de 1739.
5. Edificios civiles. Siglos XIV-XVIII.
Correspondiendo a los dos periodos de mayor poder económico motivado por el comercio de las lanas y por la fabricación de paños, en Catí se levantaron algunos edificios particulares que sobresalen del conjunto, tanto por el área que ocupan como por el volumen, materiales y decoración interna y exterior. Desgraciadamente han desaparecido algunas casas y por otro lado no se ha podido localizar con exactitud la mansión de uno de los mercaderes más ricos de Catí en el siglo XV, la de Joan Spigol. En todo este tipo de viviendas de mayor prestancia, situadas en la plaza de la iglesia, en la calle Mayor, en las plazas de «Dalt» y de «Baix», el mayor número corresponde a una tipología que amplia notoriamente los esquemas populares y que decora puntualmente algunas partes de sus fachadas -escudos de la casa abadía y de la casa Sans León
Dos edificios de mayores dimensiones son la casa de la familia Sant Joan, del siglo XV y la de la familia Montserrat, del siglo XVIII. La casa de los Sant Joan, más conocida por «Casa de Miralles», fue mandada construir por el mercader y notario de Catí Ranión Sant Joan, marmesor de Joan Spigol, hacia 1455. Se encargó de los trabajos de construcción el maestro Pedro Crespo, el mismo que obró la capilla de la Pasión de la iglesia para Joan Spigol. En el interior, pese a sus transformaciones, todavía se pueden apreciar algunas trazas originarias: así en la planta baja, en la parte posterior, se observan las dependencias de las caballerizas, de la bodega y quizá de la cocina. En el piso superior estaban los dormitorios. Desde el exterior, todo el edificio presenta unas características similares a las del piso principal de la «Casa de la Vila» de la que lo separa solamente un callejón. En su fachada principal ofrece un gran lienzo de pared abierto originariamente, en su planta baja, por una puerta de arco de medio punto y, quizá por dos ventanas; una moldura que cumple una función organicista, separa visualmente desde el exterior la planta baja del primer piso, en cuya fachada se abre dos grandes ventanales rectangulares verticales, con ajimez central y elegantes trabajos de calados en su parte superior. Remata la fachada un alero de madera, de gran voladizo, construido con gran riqueza decorativa en el siglo XVIII. Toda la fachada delantera está realizada con sillares; la parte posterior solamente con mampostería. Este tipo de arquitectura está dentro de las características de la arquitectura gótica catalana del siglo XIV, con tendencia a la horizontalidad y a la definición neta de superficies y volúmenes y encuentra paralelismos con el Ayuntamiento de San Mateo.
Bienes de interés cultural comprendidos en el conjunto histórico.
Delimitación de sus entornos de protección
Emblema e inscripción en la casa del mercader Jerónimo Martí. Escudo nobiliario de la casa de los Sans.
Escudo nobiliario de la casa en la calle San Juan. Escudo del antiguo hospital.
Antigua cinta muraria que protegía la población y que por la situación de los antiguos portales derrocados se considera que bordeaba las manzanas catastrales mimeros 77469, 78461,78452,78451, 77457, 77446, 77458, 76458.
Perímetro exterior: Desde el punto de origen B, la línea incluye las fachadas recayentes a la calle Hospital de la manzana catastral mimero 75445, gira incluyendo la fachada de la parcela n.° 01 de esta manzana recayente a la calle Llano de San Roque. Cruza esta calle e incluye las fachadas de las parcelas números 25, 24, 23, 22, 21, 20 y 19 de la manzana n.° 75456. Cruza la calle Llano de San Roque y prosigue por las fachadas de las parcelas 36, 35, 32, 31, 30, 29, 28, 27, 26, 25, 24, 23, 22, 21, 20, 19, 18, 17, 16, 15, 14, 13, 12, 11, 10, 04, 9, 8 y la 7 de la manzana 76462 hasta cruzar la calle Extramuros hasta la fachada de la parcelan.° 03 de la manzana n° 77464. Prosigue por las fachadas de las parcelas n.° 03, 02 y 01 de la manzana n.° 77464, y contimia en paralelo a la calle Extramuros e incluye la fachada de la manzana n.° 77474 recayente a la calle santa Ana y a la calle Extramuros hasta girar y continuar por las fachadas de las parcelas 17, 16, 15, 12, 13 y 11 de la manzana n° 77476. Cruza la calle Santa Ana e incorpora las parcelas 20, 19, 18, 17 de la manzana catastral n.° 78472. Cruza la calle San Vicente y prosigue por la fachada de la parcela n.° 10, para incluirla hasta cruzar la calle San Vicente e incorporar las parcelas 10, 05, 04, 03, 01 de la manzana 78469. Prosigue por las fachadas de las manzanas 78441 recayentes a la calle del Sol y la plaza del Sol. Cruza la calle Molino e incorpora la fachada de la parcela n.° 01 de la manzana n.° 77435. Incorpora las fachadas de las parcelas 24 y 25 de la manzana catastral n.° 76423. Cruza la calle A desde el punto anterior, y prosigue por la fachada de la parcela n.° 10 de la manzana n.° 76434 en dirección a la calle Molino, gira e incorpora las fachadas de esta manzana recayentes a la calle Molino y Arrabal de la Escuela hasta la n.° 42. Cruza la calle hasta la fachada n.° 32 de la manzana n.° 75445 por la que prosigue incorporando las fachadas de esta manzana hasta el punto de origen B.
Relación de las edificaciones más destacadas del Conjunto Histórico de Catí consideradas como Bienes de Relevancia Local, y que deben ser inscritos en la Sección 2.a del Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano:
Casa Ayuntamiento o Casa de la Vila Iglesia parroquial y casa abadía
Casa de los Miralles o de los Sant Joan Casa de los Monserrat
Normativa de protección del conjunto histórico y de sus monu
mentos y entornos de protección
Artículo 1. A tenor de lo dispuesto en el artículo 35 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, cualquier intervención
precisará, con carácter previo a la concesión de licencia o aprobación municipal, la autorización de la Conselleria competente en materia de cultura; dicha autorización se ajustará a los criterios establecidos en el artículo 39 de la citada Ley y las determinaciones de esta normativa que
en aplicación de la misma se concretan para este ámbito.
Artículo 2. El artículo anterior regirá transitoriamente hasta la aprobación del preceptivo Plan Especial de Protección o sea convalidado, si procede, el planeamiento vigente a los efectos del artículo 34.2 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano.
Artículo 3. El régimen de intervenciones patrimonialmente admisibles en los bienes seleccionados en el presente Decreto para su reconocimiento como Bienes de Relevancia Local garantizará la protección integral de sus valores en consonancia con lo dispuesto en el artículo 50 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, para los bienes así reconocidos. Ello sin perjuicio de la obligación municipal de adaptar el contenido de su Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos a los efectos de incluir estos inmuebles con la expresada calificación, hecho que implicará la plena aplicación de lo preceptuado en el citado artículo.
Artículo 4. Todas las intervenciones requerirán, para su autorización patrimonial, la definición precisa de su alcance, con la documentación técnica que por su especificidad les corresponda, y con la ubicación parcelaria y el apoyo fotográfico que permita constatar la situación de partida y su trascendencia patrimonial.
Artículo 5. Con las únicas salvedades que la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano establece, y que justificadamente pudieran ser invocadas, y en tanto no se provea del planeamiento a que hace referencia el artículo 2 de la presente normativa, las intervenciones atenderán a los siguientes criterios:
1. Se mantendrán las pautas de parcelación histórica del conjunto. 2. Las alineaciones y alturas serán las históricas que se han conser
vado hasta el momento actual.
3. El uso característico de los edificios será el residencial con los
usos compatibles aceptados por las Normas Subsidiarias vigentes (AD
13.6.96).
4. En tanto no se proceda a la catalogación individualizada del patrimonio arquitectónico del conjunto, los edificios tradicionales mantendrán sus fachadas originales. Las obras de restauración de fachada, así como las de reforma interior que alcancen el nivel de rehabilitación global del inmueble, deberán repristinar la morfología exterior, conforme a sus valores arquitectónicos específicos y definición primigenia. En los inmuebles cuya morfología resulte disonante respecto de la característica de la zona, estas actuaciones comportarán la adecuación de la fachada y cubiertas a las condiciones establecidas en la presente normativa para las edificaciones de nueva planta. Las intervenciones en plantas bajas comportarán el respeto -y recuperación en su caso- de la parte correspondiente de la fachada del inmueble.
5. Las fachadas de nueva planta o de remodelación de aquellas no tradicionales se adecuarán con carácter estético y material a la tipología y acabados de la zona:
a) Los aleros de cubierta, volados desde el plano de la alineación, serán de dimensiones y perfiles tradicionales.
b) Los huecos serán de proporción vertical, disposición y dimensiones características de la zona.
c) Las carpinterías se integrarán según cánones tradicionales, preferentemente de madera y descartando imitaciones. Para el oscurecimiento y protección se dispondrá, preferentemente, contraventanas interiores, admitiéndose en el exterior mallorquinas o la sobreposición de las tradicionales persianillas enrollables de madera.
d) En cuanto los acabados exteriores de los paramentos, se prohiben técnicas y materiales no tradicionales o que supongan la imitación de éstos.
e) Los balcones serán de bandeja de grosor no superior a 15 cm, vuelo característico -en todo caso no superior a 50 cm- y barandilla de hierro, desarrollándose en extensión -mimero y amplitud-, disposición y jerarquía compositivas, según las pautas propias de la zona. Quedan proscritos los miradores.
Artículo 6. Todas las actuaciones que puedan tener incidencia sobre la correcta percepción y la dignidad en el aprecio de la escena o paisaje urbano de los monumentos, su entorno y el conjunto en general, como sería el caso de la afección de los espacios libres por actuaciones de reurbanización, ajardinamiento o arbolado, provisión de mobiliario urbano, asignación de uso y ocupaciones de la vía pública, etc., o como podría serlo también la afección de la imagen arquitectónica de las edificaciones por tratamiento de color, implantación de rótulos, marquesinas, toldos, instalaciones vistas, antenas, etc., o cualesquiera otros de similar corte y consecuencias, deberán someterse a autorización de la Conselleria competente en materia de cultura, que resolverá con arreglo a las determinaciones de la ley y los criterios de percepción y dignidad antes aludidos.
Artículo 7. Se atendrá a lo dispuesto en la Sección Segunda, Régimen de los bienes inmuebles de interés cultural, del capítulo III, Título II de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, aplicable a la categoría de Monumento.
Artículo 8. Los usos permitidos serán todos aquellos que sean compatibles con la puesta en valor y disfrute patrimonial del Bien y contribuyan a la consecución de dichos fines. La autorización particularizada de uso se regirá según lo dispuesto por el artículo 18 de la Ley 4/1998.
Artículo 9. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 35 de la citada Ley, en los entornos de los Monumentos -aún cuando sean dotados de una planificación patrimonialmente validada- cualquier actuación requerirá la autorización previa de la Conselleria competente en materia de cultura salvo en los supuestos contemplados en el artículo 4 de la presente normativa, que también será de aplicación en estos ámbitos.
Artículo 10. En tanto en cuanto no se provea a estos entornos del planeamiento específico a que hace referencia el artículo 34 de la Ley 4/ 1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, regirá, con carácter transitorio, la normativa determinada en el presente decreto para el Conjunto Histórico.
Artículo 11. Se atendrá a lo dispuesto en la Sección Primera, del Capítulo IV, Título II de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, aplicable a los Bienes de Relevancia Local.
Artículo 12. Los usos permitidos serán todos aquellos que sean compatibles con la puesta en valor y disfrute patrimonial del Bien y contribuyan a la consecución de dichos fines. La autorización particularizada de uso se regirá según lo dispuesto por el artículo 50 de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano.
Artículo 13. Todas las actuaciones y obras que supongan la alteración
del subsuelo del conjunto quedarán sujetas a lo dispuesto en el Título III de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, y requerirán la previa intervención arqueológica.
Artículo 14. La contravención de lo previsto en la presente normativa, determinará la responsabilidad de sus causantes en los términos establecidos en la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, y demás Leyes que sean de aplicación.
Decreto 231/2004, de 22 de octubre, por el que se declara bien de interés cultural el conjunto histórico de Catí	Trámites