Source: https://www.wto.org/spanish/tratop_s/dispu_s/cases_s/ds381_s.htm
Timestamp: 2015-04-25 08:48:14
Document Index: 127508827

Matched Legal Cases: ['artículo 1385', 'artículo 2', 'artículo 1385', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 11', 'artículo 1385', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 11']

OMC | Solución de diferencias - las diferencias - DS381
SOLUCI�N DE DIFERENCIAS: DIFERENCIA DS381
Estados Unidos — Medidas relativas a la importaci�n, comercializaci�n y venta de at�n y productos de at�n
Fecha de distribuci�n del informe del Grupo Especial: 15 de septiembre de 2011
Fecha de distribuci�n del informe del �rgano de Apelaci�n: 16 de mayo de 2012
Fecha de distribuci�n del informe del Grupo Especial del p�rrafo 5 del art�culo 21: 14 de abril de 2015
Reclamación presentada por México. El 24 de octubre de 2008 México solicitó la celebración de consultas con los Estados Unidos respecto de las siguientes medidas: i) el artículo 1385 del Título 16 del United States Code (“Ley de Información al Consumidor sobre Protección de Delfines”), ii) los artículos 216.91 (“Normas sobre etiquetado dolphin safe”) y 216.92 (“Requisitos dolphin safe para atún capturado en el OPO [Océano Pacífico Tropical Oriental] por embarcaciones grandes con redes cerqueras”) del Título 50 del Code of Federal Regulations y iii) la decisión judicial en el caso Earth Island Institute v. Hogarth, 494 F.3d 757 (9º Cir. 2007).
México alegaba que las medidas en litigio, que establecen las condiciones para el uso de una etiqueta “dolphin safe” en los productos de atún y supeditan el acceso al etiquetado oficial dolphin safe del Departamento de Comercio de los Estados Unidos a la presentación de determinadas pruebas documentales que varían con arreglo a la zona en que se capture y el método de pesca por el que se capture el atún contenido en el producto de atún, eran incompatibles, entre otras disposiciones, con el párrafo 1 del artículo I y el párrafo 4 del artículo III del GATT de 1994, y los párrafos 1, 2 y 4 del artículo 2 del Acuerdo OTC.
El 6 de noviembre de 2008 las Comunidades Europeas solicitaron ser asociadas a las consultas. El 7 de noviembre de 2008 Australia solicitó también ser asociada a las consultas.
El 9 de marzo de 2009 México solicitó el establecimiento de un grupo especial. En su reunión de 20 de marzo de 2009 el OSD aplazó el establecimiento del grupo especial. Procedimientos del Grupo Especial y del Órgano de Apelación
En su reunión de 20 de abril de 2009, el OSD estableció un Grupo Especial. La Argentina, Australia, China, las Comunidades Europeas, Corea, el Ecuador, Guatemala, el Japón, Nueva Zelandia, el Taipei Chino y Turquía se reservaron sus derechos como terceros. Posteriormente, el Brasil, el Canadá, Tailandia y Venezuela también se reservaron sus derechos como terceros. El 2 de diciembre de 2009 México pidió al Director General que estableciera la composición del Grupo Especial. El 14 de diciembre de 2009 el Director General estableció la composición del Grupo Especial. El 15 de junio de 2010 el Presidente del Grupo Especial informó al OSD de que, de conformidad con el calendario adoptado por el Grupo Especial tras celebrar consultas con las partes en la diferencia, éste preveía dar traslado de su informe definitivo a las partes en febrero de 2011.
A raíz del fallecimiento del Sr. Sivakant Tiwari el 26 de julio de 2010, las partes se pusieron de acuerdo el 12 de agosto de 2010 para la designación de un nuevo miembro del Grupo Especial.
El 24 de febrero de 2011 el Presidente del Grupo Especial informó al OSD de que, habida cuenta de la necesidad de modificar el calendario como consecuencia del cambio imprevisto en la composición del Grupo Especial, así como de la complejidad de varias cuestiones planteadas en este asunto, el Grupo Especial preveía dar traslado de su informe definitivo a las partes para el 8 de junio de 2011.
El informe del Grupo Especial se distribuyó a los Miembros el 15 de septiembre de 2011. Resumen de las constataciones principales
Esta diferencia se refiere a las siguientes medidas: i) el artículo 1385 del Título 16 del United States Code (“Ley de Información al Consumidor sobre Protección de Delfines”), ii) los artículos 216.91 (“Normas sobre etiquetado dolphin safe”) y 216.92 (“Requisitos dolphin safe para atún capturado en el OPO [Océano Pacífico Tropical Oriental] por embarcaciones grandes con redes cerqueras”) del Título 50 del Code of Federal Regulations y iii) la decisión judicial en el caso Earth Island Institute v. Hogarth, 494 F.3d 757 (9º Cir. 2007). Estas medidas establecen las condiciones para el uso de la etiqueta “dolphin safe” en los productos de atún. Supeditan el acceso al etiquetado oficial dolphin safe del Departamento de Comercio de los Estados Unidos a la presentación de determinadas pruebas documentales que varían con arreglo a la zona donde se capture y el método de pesca por el que se capture el atún contenido en el producto de atún.
México alegaba principalmente que las medidas eran discriminatorias y que eran también innecesarias.
El Grupo Especial determinó en primer lugar si las disposiciones estadounidenses sobre el etiquetado dolphin safe constituyen un reglamento técnico de conformidad con el Acuerdo OTC. Constató que sí lo constituyen y, en particular, que son obligatorias en el sentido del párrafo 1 del Anexo 1 del Acuerdo OTC. Uno de los miembros del Grupo Especial formuló una opinión disidente sobre esta cuestión en particular, pero coincidió con la mayoría en el resto del informe. A continuación, el Grupo Especial examinó las alegaciones formuladas por México al amparo de los párrafos 1, 2 y 4 del artículo 2 del Acuerdo OTC.
El Grupo Especial rechazó la primera alegación de México, al constatar que las disposiciones estadounidenses sobre el etiquetado dolphin safe no discriminan contra los productos de atún mexicanos, por lo que no son incompatibles con el párrafo 1 del artículo 2 del Acuerdo OTC. Pese a haber constatado que los productos de atún mexicanos son similares a los originarios de los Estados Unidos, o de cualquier otro país, en el sentido del párrafo 1 del artículo 2 del Acuerdo OTC, el Grupo Especial concluyó que los productos de atún mexicanos no reciben, en razón de su origen, un trato menos favorable que los originarios de los Estados Unidos o de otros países, en lo que respecta a las disposiciones estadounidenses sobre el etiquetado dolphin safe.
Con respecto a la alegación de México al amparo del párrafo 2 del artículo 2 del Acuerdo OTC, el Grupo Especial constató que México había demostrado que las disposiciones estadounidenses sobre el etiquetado dolphin safe restringen el comercio más de lo necesario para alcanzar los objetivos legítimos de i) garantizar que no se induzca a error ni engañe a los consumidores respecto de si los productos de atún contienen atún que fue capturado de manera que cause efectos perjudiciales a los delfines, y ii) contribuir a la protección de los delfines garantizando que el mercado estadounidense no se utilice para alentar a las flotas pesqueras a capturar atún de manera que cause efectos perjudiciales a los delfines, teniendo en cuenta los riesgos que crearía no alcanzar esos objetivos. La conclusión del Grupo Especial se basó en las dos constataciones siguientes: i) que las disposiciones estadounidenses sobre el etiquetado dolphin safe abordan sólo en parte los objetivos legítimos perseguidos por los Estados Unidos, y ii) que México había presentado al Grupo Especial una alternativa menos restrictiva del comercio que permitía alcanzar el mismo nivel de protección del objetivo que perseguían las disposiciones estadounidenses sobre el etiquetado dolphin safe.
En cuanto a la alegación de México al amparo del párrafo 4 del artículo 2 del Acuerdo OTC, el Grupo Especial constató que las disposiciones estadounidenses sobre el etiquetado dolphin safe no infringen esa norma, que exige que los reglamentos técnicos se basen en las normas internacionales pertinentes cuando sea posible. Pese a haber constatado que la norma citada por México es una norma internacional pertinente en relación con las disposiciones estadounidenses sobre el etiquetado dolphin safe, y que los Estados Unidos no la han utilizado como base para sus medidas, el Grupo Especial concluyó que esa norma no sería apropiada o eficaz para alcanzar los objetivos de los Estados Unidos.
El Grupo Especial se abstuvo de pronunciarse en relación con las alegaciones en materia de no discriminación formuladas por México al amparo del GATT de 1994 y, en consecuencia, aplicó el principio de economía procesal respecto de las alegaciones de México al amparo del párrafo 1 del artículo I y el párrafo 4 del artículo III del GATT.
El 31 de octubre de 2011, M�xico y los Estados Unidos solicitaron al OSD que adoptase un proyecto de decisi�n por el que se prorrogaba hasta el 20 de enero de 2012 el plazo de 60 d�as estipulado en el p�rrafo 4 del art�culo 16 del ESD. En su reuni�n del 11 de noviembre de 2011, el OSD acord� que, previa petici�n de M�xico o de los Estados Unidos, el OSD adoptar�a, no m�s tarde del 20 de enero de 2012, el informe del Grupo Especial, a menos que el OSD decidiera por consenso no hacerlo o que M�xico o los Estados Unidos notifiaran al OSD su decisi�n de apelar de conformidad con el p�rrafo 4 del art�culo 16 del ESD.
El 20 de enero de 2012, los Estados Unidos notificaron al OSD su decisión de apelar con respecto a determinadas cuestiones de derecho e interpretaciones jurídicas formuladas por el Grupo Especial. El 25 de enero de 2012, México notificó al OSD su decisión de apelar con respecto a determinadas cuestiones de derecho e interpretaciones jurídicas formuladas por el Grupo Especial y con respecto a la omisión del Grupo Especial de hacer una evaluación objetiva del asunto como exige el artículo 11 del ESD.
El 20 de marzo de 2012, la Presidenta del Órgano de Apelación notificó al OSD que no podría distribuir su informe en un plazo de 90 días debido en parte a la magnitud de la apelación, que comprende numerosas y complejas cuestiones planteadas por los participantes. Se debía también al gran número de asuntos que tenía ante sí el Órgano de Apelación, así como a las limitaciones relacionadas con el calendario que se derivan de ello. El Órgano de Apelación prevé que el informe se distribuya a los Miembros a más tardar el 16 de mayo de 2012.
El informe del Grupo Especial se distribuyó a los Miembros el 16 de mayo de 2012. Resumen de las constataciones principales
Esta diferencia tiene su origen en la impugnación por México de determinados instrumentos jurídicos de los Estados Unidos (la “medida en litigio”) por los que se establecen las condiciones para la utilización de una etiqueta “dolphin safe” en los productos de atún. Los instrumentos jurídicos identificados por México en su solicitud de establecimiento de un grupo especial abarcan el artículo 1385 del Título 16 del United States Code (la “Ley de Información al Consumidor para la Protección de los Delfines” o “DPCIA”), el reglamento de aplicación y una decisión judicial de un tribunal de apelación federal de los Estados Unidos en el caso Earth Island Institute v. Hogarth relativa a la aplicación de la DPCIA. La medida en litigio no hace obligatoria la utilización de una etiqueta “dolphin safe” para la importación o venta de productos de atún en los Estados Unidos. Las condiciones establecidas en la medida en litigio varían en función de la zona en que se capture el atún que contenga el producto de atún y el tipo de embarcación y método de pesca utilizados para capturarlo. En particular, los productos de atún elaborados con atún capturado “efectuando lances sobre” delfines (es decir, persiguiendo y cercando a los delfines con una red para capturar el atún asociado con ellos) no reúnen los requisitos necesarios para llevar una etiqueta “dolphin safe” en los Estados Unidos. Ante el Grupo Especial, México alegó que la medida en litigio era incompatible con el párrafo 1 del artículo I y el párrafo 4 del artículo III del GATT de 1994, y con los párrafos 1, 2 y 4 del artículo 2 del Acuerdo OTC.
Con respecto a la cuestión de si la medida en litigio constituía un “reglamento técnico”, el Órgano de Apelación constató que el Grupo Especial no había incurrido en error al caracterizarla como tal en el sentido del párrafo 1 del Anexo 1 del Acuerdo OTC. El Órgano de Apelación señaló que la medida impugnada se componía de actos legislativos y reglamentarios de las autoridades federales estadounidenses e incluía disposiciones administrativas. Añadió que la medida establecía una definición única y jurídicamente obligatoria de producto de atún “dolphin safe”, y prohibía utilizar en los productos de atún etiquetas que contuvieran los términos “dolphin safe”, delfines, marsopas o mamíferos marinos cuando dichos productos no satisficieran esa definición. De esta manera, la medida de los Estados Unidos prescribe de manera amplia y exhaustiva las condiciones para formular cualquier declaración en cuanto a la “inocuidad para los delfines” de un producto de atún, con independencia de cómo se formule esa declaración. En lo referente a la alegación formulada por México al amparo del párrafo 1 del artículo 2 del Acuerdo OTC, el Órgano de Apelación revocó la constatación del Grupo Especial de que las disposiciones de los Estados Unidos sobre el etiquetado “dolphin safe” no eran incompatibles con el párrafo 1 del artículo 2 del Acuerdo OTC, y constató, en lugar de ello, que la medida de los Estados Unidos era incompatible con esa disposición. El Órgano de Apelación razonó en primer lugar que, al privar a la mayoría de los productos de atún mexicanos del acceso a la etiqueta “dolphin safe”, mientras que la mayoría de los productos de atún estadounidenses y los de otros países se beneficiaban de ella, la medida modificaba las condiciones de competencia en el mercado estadounidense en perjuicio de los productos de atún mexicanos. En segundo lugar, el Órgano de Apelación analizó si, a la luz de las constataciones fácticas formuladas por el Grupo Especial y los hechos no controvertidos que figuraban en el expediente, el efecto perjudicial de la medida derivaba exclusivamente de una distinción reglamentaria legítima. En particular, el Órgano de Apelación examinó si las diferentes condiciones para poder llevar una etiqueta “dolphin safe” se “adaptaban” en función de los riesgos para los delfines derivados de distintos métodos de pesca en distintas zonas del océano, como habían alegado los Estados Unidos. Señaló la constatación del Grupo Especial de que la técnica de pesca mediante lances sobre delfines era especialmente dañina para esos animales y que este método de pesca podía tener como resultado efectos perjudiciales observados y no observados en los delfines. Sin embargo, el Grupo Especial no estaba convencido de que los riesgos para los delfines derivados de otras técnicas de pesca fueran insignificantes y no alcanzaran, en algunas circunstancias, el mismo nivel que los riesgos de los lances sobre delfines. El Órgano de Apelación señaló asimismo la constatación del Grupo Especial de que, mientras que la medida de los Estados Unidos abordaba plenamente los efectos perjudiciales en los delfines (tanto observados como no observados) resultantes de los lances sobre delfines en el PTO, no abordaba la mortalidad derivada de métodos de pesca distintos de los lances sobre delfines en otras zonas del océano. En esas circunstancias, el Órgano de Apelación constató que la medida en litigio no era imparcial en cuanto a la forma en que abordaba los riesgos para los delfines derivados de distintos métodos de pesca en distintas zonas del océano.
Con respecto a la alegación formulada por México al amparo del párrafo 2 del artículo 2 del Acuerdo OTC, el Órgano de Apelación revocó la constatación del Grupo Especial de que México había demostrado que las disposiciones de los Estados Unidos sobre el etiquetado “dolphin safe” restringían el comercio más de lo necesario para alcanzar los objetivos legítimos de éstos. Para ello, el Órgano de Apelación razonó, entre otras cosas, que el Grupo Especial había hecho un análisis y una comparación erróneos entre la medida impugnada y la medida alternativa propuesta por México y que esta última no contribuiría de forma equivalente a la medida de los Estados Unidos al logro de los objetivos de éstos en todas las zonas del océano. Sobre esta base, el Órgano de Apelación revocó la constatación del Grupo Especial de que la medida era incompatible con el párrafo 2 del artículo 2 del Acuerdo OTC.
México presentó otra apelación condicional en el supuesto de que el Órgano de Apelación revocara la constatación del Grupo Especial de que la medida en litigio era incompatible con el párrafo 2 del artículo 2 del Acuerdo OTC. Como la condición en que México basó su solicitud se cumplió, el Órgano de Apelación examinó la otra apelación de México y rechazó los dos motivos de apelación, a saber, la alegación de México de que el Grupo Especial había incurrido en error al constatar que el objetivo de los Estados Unidos de proteger a los delfines era un objetivo legítimo, y la alegación de México de que el Grupo Especial había incurrido en error al proceder a examinar si había una medida alternativa menos restrictiva del comercio después de haber constatado que la medida en litigio, en el mejor de los casos, sólo podía alcanzar parcialmente los objetivos de los Estados Unidos.
El Órgano de Apelación no discrepó de la conclusión del Grupo Especial de que la medida de los Estados Unidos en litigio no era incompatible con el párrafo 4 del artículo 2 del Acuerdo OTC. Sin embargo, revocó la constatación intermedia del Grupo Especial de que la definición y la certificación “dolphin safe” desarrolladas en el marco del Acuerdo sobre el Programa Internacional para la Conservación de los Delfines (“APICD”) constituían una “norma internacional pertinente” en el sentido del párrafo 4 del artículo 2 del Acuerdo OTC. En particular, el Órgano de Apelación concluyó que el Grupo Especial había incurrido en error al constatar que el APICD, al que sólo pueden adherirse nuevas Partes por invitación, estaba “abierto a la institución competente de cada país y, en consecuencia, [era] una organización internacional con actividades de normalización” a los fines del párrafo 4 del artículo 2 del Acuerdo OTC.
El Órgano de Apelación constató que el Grupo Especial había actuado de manera incompatible con el artículo 11 del ESD al ejercer la economía procesal con respecto a las alegaciones formuladas por México al amparo del párrafo 1 del artículo I y el párrafo 4 del artículo III del GATT de 1994. En su reuni�n de 13 de junio de 2012, el OSD adopt� el informe del �rgano de Apelaci�n y el informe del Grupo Especial, modificado por el informe del �rgano de Apelaci�n.
En la reunión del OSD celebrada el 25 de junio de 2012, los Estados Unidos manifestaron que se proponen aplicar las recomendaciones y resoluciones del OSD de manera que respete sus obligaciones y que necesitarían un plazo prudencial para hacerlo. El 17 de septiembre de 2012, los Estados Unidos y México informaron al OSD de que habían acordado que el plazo prudencial para que los Estados Unidos aplicasen dichas recomendaciones y resoluciones sería de 13 meses. Por consiguiente, el plazo prudencial expiró el 13 de julio de 2013.
En la reunión del OSD de 23 de julio de 2013, los Estados Unidos señalaron que el 13 de julio de 2013 habían puesto en vigor una norma definitiva que modificaba determinadas prescripciones en materia de etiquetado dolphin-safe y habían puesto esas prescripciones en conformidad con las recomendaciones y resoluciones del OSD. Con esa norma definitiva los Estados Unidos cumplían las recomendaciones y resoluciones del OSD dentro del plazo prudencial.
El 2 de agosto de 2013, México y los Estados Unidos informaron al OSD del Procedimiento acordado en virtud de los artículos 21 y 22 del ESD.
El 14 de noviembre de 2013, México solicitó el establecimiento de un grupo especial sobre el cumplimiento. En su reunión de 25 de noviembre de 2013, el OSD aplazó el establecimiento de un grupo especial. En su reunión de 22 de enero de 2014, el OSD acordó remitir al Grupo Especial inicial, de ser posible, el asunto sometido por México. El Canadá, China, Corea, Guatemala, el Japón, Noruega, Tailandia y la Unión Europea se reservaron sus derechos en calidad de terceros. Posteriormente, Australia y Nueva Zelandia se reservaron sus derechos en calidad de terceros. El 27 de enero de 2014, se estableció la composición del Grupo Especial sobre el cumplimiento. El 16 de abril de 2014, Grupo Especial sobre el cumplimiento informó al OSD de que espera dar traslado de su informe a las partes a más tardar en diciembre de 2014, de conformidad con el calendario adoptado después de celebrar consultas con las partes.
El informe del Grupo Especial sobre el cumplimiento se distribuyó a los Miembros el 14 de abril de 2015. Resumen de las constataciones principales
In response to the panel and Appellate Body reports issued in the original proceedings, the United States modified certain of the regulations that were part of the original tuna measure. These amendments required that all tuna sought to be entered into the United States as “dolphin-safe”, regardless of where it was caught or the nationality of the fishing vessel, must be accompanied by a certification that (a) no nets were intentionally set on dolphins in the set in which the tuna was caught; and (b) no dolphins were killed or seriously injured in the sets in which the tuna was caught. However, other documentation and tracking and verification requirements continued to differ depending on where the tuna was caught. Additionally, the measure continued to bar tuna caught by setting on dolphins from being labelled as “dolphin-safe”. The regulations as amended, together with the unamended enabling legislation (the Dolphin Protection Consumer Information Act) and the 9th circuit decision in Earth Island Institute v Hogarth, were referred to by the panel as the “amended tuna measure”. Mexico complained that the amended tuna measure did not bring the United States into compliance with its obligations under the WTO Agreement. In particular, Mexico argued that that amended tuna measure violated:
Article 2.1 of the TBT Agreement;
Article I:1 of the GATT 1994; and
Article III of the GATT 1994.
The United States argued that the amended tuna measure brought it into conformity with the rulings and recommendations of the DSB in the original proceedings. Additionally, the United States argued that certain aspects of Mexico's complaint were outside the panel's terms of reference because they related to aspects of the measure that were unchanged from the original proceedings.
The panel rejected Mexico's claim that the amended tuna measure was inconsistent with Article 2.1 of the TBT Agreement because it barred tuna caught by setting on dolphins from accessing the “dolphin-safe” label. The panel accepted that this aspect of the measure had a detrimental impact on the competitive opportunities of Mexican tuna and tuna products in the United States. However, in the panel's view the Appellate Body had already found, in the original proceedings, that the different harms caused by setting on dolphins on the one hand and other tuna fishing methods on the other hand justified the United States' decision to treat those fishing methods differently. In the panel's view, none of the new evidence submitted by Mexico raised doubt about this Appellate Body conclusion. The panel then recalled that, in the original proceedings, the Appellate Body had found that the tuna measure was inconsistent with Article 2.1 of the TBT Agreement because it imposed a discriminatory burden on certain tuna depending on where it was caught. The panel then turned to consider whether this discrimination had been removed in the amended tuna measure.
The panel agreed with Mexico that the amended tuna measure remained inconsistent with Article 2.1 of the TBT Agreement because it imposed different certification and tracking and verification requirements depending on the fishery where the tuna was caught. These differences de facto discriminated against Mexican tuna and tuna products by subjecting such tuna to additional burdens not faced by tuna caught by other Members. In particular, tuna caught in the Eastern Tropical Pacific (ETP) large purse seine fishery, where most of Mexico's fleet fishes, could be labelled as dolphin safe only if both the captain and an independent observer certified that the tuna was caught without harming dolphins; whereas tuna caught in all other fisheries required only a captain certification. Additionally, the tracking and verification requirements for tuna caught in the ETP large purse seine fishery were more onerous than those imposed on tuna caught in other fisheries. The panel found that these differences modified the conditions of competition to the detriment of Mexican tuna and tuna products. Additionally, the panel concluded that this detrimental treatment did not stem exclusively from a legitimate regulatory distinction and was not even-handed. This was because, in the panel's view, the United States had not discharged its burden of explaining how these different regulatory requirements were related to or justified by the policy goals of protecting dolphins and providing consumers with accurate information. One panelist did not agree that the amended tuna measure violated Article 2.1 of the TBT Agreement because it required independent observer certification for tuna caught in the ETP large purse seine fishery but not in other fisheries. According to this panelist, this distinction was justified on the basis that setting on dolphins consistently involves a higher degree of risks to dolphins than other fishing methods. However, this panelist agreed that the different tracking and verification requirements violated Article 2.1.
The panel found that the amended tuna measure made access to the “dolphin-safe” label for tuna caught in the ETP large purse seine fishery conditional upon certain additional requirements that were not imposed on tuna caught in other fisheries. As such, the panel found that the measure was inconsistent with Article I:1 of the GATT 1994.
Article III:4 of the GATT 1994
The panel found that the amended tuna measure modified the conditions of competition in the United States market to the detriment of Mexican tuna and tuna products. The measure denied access to the “dolphin-safe” label to tuna caught by setting on dolphins, Mexico's primary fishing method, and also imposed additional, burdensome certification and tracking and verification requirements on tuna caught in the ETP large purse seine fishery, where most of Mexico's fleet fishes. Accordingly, the measure was inconsistent with Article III:4 of the GATT 1994.
The United States' defence under Articles XX(b) and (g)
The United States argued that, to the extent the amended tuna measure was inconsistent with the GATT 1994, it was justified under Article XX(b) or Article XX(g). The panel agreed with the United States that the barring of tuna caught by setting on dolphins from accessing the label was justified under Article XX(g) and was not applied in a manner that constituted arbitrary or unjustifiable discrimination or a disguised restriction on trade. This aspect of the amended tuna measure was therefore justified under subparagraph (g) and the chapeau of Article XX.
The panel agreed with the United States that the different certification requirements “related to” conservation within the meaning of Article XX(g). However, a majority of the panel held that these requirements were applied in an arbitrarily discriminatory manner, in contravention of the chapeau. One panelist disagreed, and felt that the different certification requirements were consistent with the chapeau.
Finally, the panel held that the different tracking and verification requirements “related to” conservation within the meaning of Article XX(g). However, the panel held that these requirements were applied in a manner that constituted arbitrary or unjustifiable discrimination, and accordingly were inconsistent with the chapeau of Article XX.
The panel exercised judicial economy with respect to the United States' defence under Article XX(b) as it did not consider it necessary to make a ruling under this provision in order to resolve the dispute.