Source: https://ogueta69.wordpress.com/2015/09/20/el-principio-de-igualdad-ante-la-ley-articulo-14-ce-en-que-consiste-realmente-segun-el-tc/?replytocom=25
Timestamp: 2020-07-15 08:48:23
Document Index: 322086433

Matched Legal Cases: ['artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 3', 'artículo 53', 'artículo 14', 'artículo 30', 'artículo 14', 'artículo 14', 'Artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 14']

EL PRINCIPIO DE IGUALDAD ANTE LA LEY: ART. 14 CE: DOCTRINA DEL TC – SIN ANIMUS MOLESTANDI
No son pocas la ocasiones en las que pasa por la boca de cualquier discutidor de café, tan típico de la marca España, made in Taberna, el aparentemente sencillo de entender concepto, pero de cuyo verdadero contenido y significado, está claro que se ignora, hablo concretamente del: Principio de IGUALDAD ANTE LA LEY reconocido y recogido por el artículo 14 de la Constitución Española Capítulo II del Titulo I de la Constitución Española (artículo 14 CE).
En primer lugar es necesario al referirnos al concepto, señalar dónde se encuentra tan verbalizado principio, al que desgraciadamente le pitarán los oídos, pues suele hacerse mención al mismo en el sentido de una utopía que no se cumple en absoluto en la realidad. Se encuentra pues en la Constitución como artículo preliminar que inaugura el apartado dedicado al: Capítulo II “Derechos y libertades”, y recoge literalmente: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
No está su ubicación elegida al azar. No. En derecho resulta relevante el orden y la ubicación de los conceptos, pues para la correcta interpretación de la Ley según exige el artículo 3 Código Civil: “las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellas”. Y es que podemos extraer claramente que dicho artículo no está incluido dentro de la Sección 1ª “De los derechos fundamentales y libertades públicas”, que empieza con el derecho más relevante -el derecho a la vida- y va describiendo posteriormente los de menor rango -terminando con el derecho de petición individual y colectiva-; siendo importante su distinción, dado que es dicho elenco de derechos, definitorio del Estado de Derecho, el que es susceptible de protección reforzada tal y como reconoce el artículo 53.2 CE, cuando otorga a cada ciudadano -en defensa de sus derechos individuales- a recabar la tutela de estos derechos -excluyéndose así de esta protección los demás derechos reconocidos por la CE y el resto del ordenamiento jurídico- a través del RECURSO DE AMPARO ante el TC. Si bien incluye además de esos derechos, el del artículo 14 CE, que nos ocupa; y el del artículo 30 CE, hoy prácticamente inoperante: derecho a la objeción de conciencia.
El cielo se empieza a despejar, sobre cuál es el CONTENIDO real de tan “incumplido” principio, garante en sí mismo, y necesariamente presente en todos los ámbitos en que la Ley tenga lugar: vamos, es un principio de necesaria aplicación permanente; pues supone el canon mínimo de exigencia de todo Estado que pretenda definirse como: Estado de Derecho. Sin que este principio opere en todo momento, no es posible concebir Estado de Derecho de ningún tipo. Sería absurdo pensar en un Estado de Derecho, en el que el derecho no es de carácter general.
A la luz de la Doctrina del TRIBUNAL CONSTITUCIONAL en cuanto al contenido efectivo de tal principio, al objeto de establecer el criterio a seguir en la resolución de los Recursos de Amparo que se pudieran presentar, y que sin duda son incesantes, con sustento en el motivo fundado en la vulneración del artículo 14 CE. En ese sentido, viene considerando el Alto Tribunal que:
La alegación del Principio de IGUALDAD ANTE LA LEY (artículo 14 CE) como sostén de la pretensión que busque la declaración por una Sala del TC de haber lugar al amparo, declarando la vulneración de dicho principio formulado en solitario; esto es, sin que venga formulado en compañía de otro derecho fundamental, actuando aquel sólo como refuerzo del “verdadero” derecho fundamental con contenido sustantivo; no cosechará, estimación alguna, salvo en casos que el Alto tribunal califica como excepcionales, en los que establece un elenco de requisitos que deberá para ello cumplir, y que, limitan de tal manera las posibilidades de alcanzar operatividad real y efectiva, y que el TC se despacha de ordinario a través del trámite de inadmisión. Esto es, incluso cuando se admite a trámite la demanda, se hace de forma parcial, pues no es exigido que la admisión a trámite lo sea sobre la totalidad de los motivos, sino que cabe la admisión de una demanda sólo en los motivos concretos que la estiman adecuada. Esto hace difícil que obtener Sentencias del TC en que desarrollen su doctrina, que paso a explicitar. la Doctrina del TC es tan tajante en el fondo y formas que podríamos decir sin exagerar que: ¡no se corta un pelo! en afirmar que “EL PRINCIPIO DEL ART. 14 CE NO TIENE EN SÍ MISMO CONTENIDO SUSTANTIVO BASTANTE PARA SER SUSTENTO DE UNA PRETENSIÓN ALEGATORIA EN UN eventual RECURSO DE AMPARO”.
No es por ello fácil encontrar una Sentencia del Tribunal Constitucional que recoja la citada doctrina, máxime cuando el propio Tribunal admite, sin ambages, que no es un derecho real que pueda merecer amparo. Como muestra un botón conocido: la Sentencia del Pleno en el “Caso Atutxa”, STC 205/2013 de 5 de diciembre FJº Tercero (pon.Excmo. Sr. Enrique López López): el reconocimiento de la lesión del principio que da nombre al presente artículo exige:
STC del Pleno nº 133/2014, CASO ATUTXA, principio igualdad
Acreditación de un tertium comparationis –un tercero con el que hacer la comparación- el juicio de igualdad sólo puede realizarse sobre la comparación entre Sentencias impugnada y las precedentes resoluciones del mismo órgano judicial, que en casos iguales, resuelve de modo diferente;
Se requiere identidad en el órgano judicial -Tribunal, Sala, Sección… entendiendo cada órgano jurisdiccional como entidad diferenciada de las demás-;
la existencia de una alteridad en los supuestos contrastados en la referencia con otro, siempre exigible; siendo expresamente excluida la alegación auto comparación con uno mismo. El tratamiento desigual debe concretarse en: una quiebra injustificada, inmotivada, y de carácter puntual y exclusivo, del criterio que un órgano jurisdiccional venga aplicando de forma pacífica, constante y reiterada, que responda a la ratio decidendi que sólo será de aplicación en esta ocasión, y sin motivación que fundamente tal excepcionalidad. Se proyecta como un: control de no arbitrariedad. Esto es: una Sentencia a la Carta. Lógicamente perjudicial, dado que en caso contrario no se recurre. La decisión debe surgir para esta ocasión solamente, y no como un giro legítimo de jurisprudencia, que justifique adecuadamente los motivos de tan radical cambio. Se prohibe el cambio irreflexivo o arbitrario, lo que equivale a una Resolución adecuadamente razonada, y con vocación de futuro destinada a la interpretación de la Ley como norma general; e impedir dictar una Sentencia extramuros de lo que en un concreto órgano resultaría dentro de lo previsible, y con vocación de excepcionalidad, que muchas veces, encuentra su causa o motivación en la persona concreta del justiciable. Se debe dictar una auténtica Sentencia ad personam, centrada en quién es la persona a quien afectarán las consecuencias jurídicas de la Resolución. Igualmente se menciona en este sentido STC 105/2009 de 4 de mayo.
En la ciudad de Vitoria-Gasteiz, a 20 de septiembre de 2015.
P.D. Los que necesitan ver, para creer, seguramente vean este vídeo y sepan a simple vista que es un montaje. Esos son los mismos que saben que Amstrong no estuvo en la luna, ni tocó la trompeta, ni ganó y perdió 7 tours en Francia -ganó- y en el show de Ophra los volvió a ganar…
Al hilo de lo mismo que comentaba, quizás uno se lo crea más si se lo oye directamente a un Magistrado del TC: min. 13:35h: “viene a decir algo IGUAL, IGUAL que lo dicho en este artículo”. No puedo dejar el enlace pero hacéis un cortar/pegar, no tiene pérdida.
http://tv.unir.net/videos/12576/0/Los-derechos-fundamentales-y-libertades-publicas-
En la ciudad de Vitoria-Gasteiz a 19 de septiembre de 2015 (1ª Edición)
En mismo lugar y fecha a 15 de octubre de 2017 (última edición)
20 septiembre, 2015 15 octubre, 2017 OguetaArtículo 14 CE, caso atutxa, Constitución Española, Derecho Penal, Doctrina TC, Excmo. Sr. Enrique López López, Penal, Recurso de Amparo constitucional, Tribunal ConstitucionalRecurso de Amparo constitucional
Un comentario sobre “EL PRINCIPIO DE IGUALDAD ANTE LA LEY: ART. 14 CE: DOCTRINA DEL TC”
LA SEGUNDA INSTANCIA PENAL: RECURSO DE APELACIÓN: ÁMBITO DE CONTROL DEL TRIBUNAL | SIN ANIMUS MOLESTANDI
1 noviembre, 2015 a las 9:45 pm	 Responder
[…] 3.- Por vulneración de derecho fundamental. Son los recogidos entre el 15 y el 29 CE -incluye la objeción de conciencia del 30 CE-. Lo digo por si acaso. Si alguien advierte, que algo raro pasa en relación, al olvido de incluir la invocación por infracción del artículo 14 CE, os interesa leer más, en este sentido dejo el artículo que zanja el asunto: Invocación por infracción del artículo 14 CE como motivo autónomo de una alegación en la demand…. […]
Responder a LA SEGUNDA INSTANCIA PENAL: RECURSO DE APELACIÓN: ÁMBITO DE CONTROL DEL TRIBUNAL | SIN ANIMUS MOLESTANDI Cancelar respuesta
Entrada anterior TRAFICO DE DROGAS: CONSUMO COMPARTIDO: DOCTRINA DEL TS
Entrada siguiente LIBERTAD DE EXPRESIÓN Vs. INJURIAS AL REY: STC DEL PLENO 177/2015