Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/sentencia-2011-01417-de-mayo-2-de-2013?documento=jurcol&contexto=jurcol_e7c40976c2ba0384e0430a0101510384&vista=STD-PC
Timestamp: 2019-10-22 04:19:17
Document Index: 231443323

Matched Legal Cases: ['artículo 33', 'artículo 33', 'artículo 104', 'artículo 47', 'artículo 40', 'artículo 126', 'artículo 78', 'artículo 1590', 'artículo 5']

﻿ Sentencia 2011-01417 de mayo 2 de 2013
SENTENCIA 2011-01417 DE 02 DE MAYO DE 2013
CONTENIDO:INHABILIDAD ELECTORAL – FUNDAMENTO EN RELACIÓN QUE DEJO DE EXISTIR CON ANTERIORIDAD A LOS PERIODOS INHABILITANTES. LOS LAZOS QUE SE PUEDEN GENERAR POR RAZÓN DE LA AFINIDAD PUEDEN PERDURAR EN EL ENTORNO SOCIAL AUN DESPUÉS DE LA DESAPARICIÓN DEL VINCULO ENTRE LOS MIEMBROS DE UNO Y OTRO GRUPO, ESA PROYECCIÓN EN EL TIEMPO Y POR RAZÓN DE LOS SENTIMIENTOS QUE SE PUDIERON SUSCITAR, NO RESULTAN UNA JUSTIFICACIÓN RAZONABLE NI NECESARIA PARA QUE SE LIMITEN DERECHOS FUNDAMENTALES COMO EL DE ELEGIR Y SER ELEGIDOS O EL ACCEDER A CARGOS PÚBLICOS. POR TANTO, PARA QUE PROCEDA NULIDAD DE UNA ELECCIÓN CON FUNDAMENTO EN LAS CAUSALES DE INHABILIDAD POR VÍNCULOS DE AFINIDAD O PARENTESCO SE DEBE DEMOSTRAR LA VIGENCIA O LA EXISTENCIA DE AQUEL EN EL PERIODO INHABILITANTE.
TEMAS ESPECÍFICOS:ACCIÓN DE NULIDAD ELECTORAL, CAUSALES DE NULIDAD ELECTORAL, PARENTESCO DE AFINIDAD, INHABILIDAD ELECTORAL
REVISTA JURISPRUDENCIA Y DOCTRINA N°:500 DE AGOSTO DE 2013, PG.1386
Sentencia 2011-01417 de mayo 2 de 2013
Expediente: 080012331000201101417-01
Demandada: Diputada del Atlántico. Merly del Socorro Miranda Benavides.
Electoral: Segunda instancia.
Corresponde a la Sala decidir si la elección de la señora Merly del Socorro Miranda Benavides como diputada del departamento del Atlántico, período constitucional 2012-2015, debe ser declarada nula por la configuración de la causal de inhabilidad que contempla el numeral 5º del artículo 33 de la Ley 617 de 2000, en razón a que estuvo casada con el señor Laureano Augusto Acuña Díaz(2), hermano de Álvaro Augusto Acuña Díaz(3), quien participó en las elecciones de 30 de octubre de 2011 como candidato al concejo del municipio de Soledad por el Partido Conservador Colombiano(4).
Sin embargo, es importante advertir que la mencionada providencia se circunscribió al análisis del término “legítimo” que se emplea en él para referirse a la afinidad, sin hacer mención alguna a si ésta pervive después de la disolución del vínculo matrimonial. En otros términos, no se hizo ningún análisis de constitucionalidad sobre el término “o ha estado” que se cuestiona en el caso que ahora estudia esta Sección.
Para los antropólogos el parentesco por afinidad tiene su fundamento en la posibilidad de las alianzas, de generar fraternidad con otros grupos, en donde la posibilidad de elección es su fuente. Así, se dice “que si la consanguinidad es el resultado de la causa procreativa del parentesco {mientras} la afinidad es construida, es elegida. La afinidad está fuera del dominio de lo dado, está en el terreno de las estrategias políticas de relación entre grupos y, en la modernidad de las elecciones afectivas entre individuos”(9).
En el ordenamiento colombiano el nexo de afinidad no genera el impedimento matrimonial, pero si exonera al afín de declarar contra las personas que se encuentren en el primer grado de afinidad, artículo 33 constitucional. Así mismo, en el texto original del artículo 104, numeral 1º de la Ley 599 de 2000 —Código Penal—, la afinidad hasta el segundo grado era circunstancia de agravación del tipo penal de homicidio, agravante que fue excluido de la redacción del tipo penal vigente(16).
Una primera respuesta a ese interrogante se podría encontrar en el propio artículo 47 del Código Civil cuando señala que el parentesco por afinidad se da entre quien está o ha estado casado/a y los consanguíneos de su marido o mujer. Es decir, parece indicar que se mantiene pese a la disolución del vínculo matrimonial, sin distinguir la causa de la misma, es decir, muerte o divorcio.
2.4.3. Las inhabilidades electorales no pueden tener como fundamento una relación que dejó de existir con anterioridad a los períodos inhabilitantes.
Por lo expuesto en precedencia, la Sala considera de la mayor transcendencia definir si se ajusta a la concepción constitucional que nos rige, específicamente, en el marco de los derechos fundamentales a elegir y ser elegido, como el de acceso a cargos públicos en los términos del artículo 40, numeral 1º y 7º de la Constitución, extender la afinidad mas allá de la existencia del vínculo o relación que le dio origen, por cuanto algunas de las inhabilidades y prohibiciones que contempla la Constitución y la ley, se fundan en el vínculo de afinidad, como sucede, por ejemplo, en el caso de la prohibición del artículo 126 o la inhabilidad del 179 constitucional, así como de las que contempla la Ley 617 de 2000, en algunos de sus preceptos.
Ha de recordarse que las inhabilidades e incompatibilidades entendidas como circunstancias creadas por la Constitución o por la ley que impiden a una persona el acceso y el desempeño a cargos y funciones públicas, y cuya razón de ser es la observancia de los principios de moralidad, idoneidad, imparcialidad, igualdad, transparencia en el acceso a los cargos públicos, en especial, en los de elección popular, deben ser razonadas y proporcionales(19)(sic).
La norma no se refiere al vínculo o parentesco que dejó de existir, ni al vínculo o parentesco que se pueda generar a futuro, pues el legislador, de modo expreso, consideró que sólo un vínculo o parentesco vigente o existente es el que puede servir de causa a la ilegítima ventaja que objetivamente reprocha. En ese sentido debe interpretarse la expresión “Quien tenga”, formulada en tiempo presente, con que comienza el enunciado normativo transcrito.
Debe tratarse de una relación existente y no pasada, ni futura. Aunque el vínculo o parentesco son enlaces con vocación de permanencia, ocurre que en la vida de una persona los vínculos por matrimonio, unión permanente, o de parentesco no necesariamente tienen una vigencia que coincide con el tiempo de existencia de esa persona. Ciertamente, en la vida de una persona ciertos lazos pudieron estar vigentes sólo en una época precisa, como sucede con quienes en algún momento de su existencia establecieron un vínculo por matrimonio o unión permanente o un parentesco por afinidad, por adopción, o por consanguinidad judicialmente declarada.
En efecto, se encuentra probado con la copia auténtica de la escritura pública No. 0050 de 29 de mayo de 2009, de la Notaría 11 de Barranquilla, visible de folios 105 a 116; de igual modo, con la copia auténtica del registro civil de matrimonio visible a folio 121, en el que aparece la nota marginal de ese acuerdo de voluntades, que los señores Laureano Augusto Acuña Díaz y Merly del Socorro Miranda Benavides acordaron cesar los efectos civiles de su matrimonio y que la demandada desde antes de esa fecha, convive con su madre y su hija, como se desprende de las declaraciones que obran a folios 60 y siguientes del expediente.
(6) Cfr. Comunicado de prensa Nº 20 de 13 de marzo de 2013, M.P. Dr. Alexey Julio Estrada.
(7) Corte Constitucional. Sentencia C-595 de 1996, M.P. Jorge Arango Mejía.
(9) Bestard, Juan L. “Lo dado y lo construido en las relaciones de parentesco” artículo publicado en el libro “La Familia en la Historia” publicado por Lorenzo Pinar. Francisco Javier. Universidad de Salamanca. 2009, págs. 28 y 29.
(10) Código Civil, artículo 78: La afinidad es el vínculo entre un cónyuge y los parientes del otro cónyuge”.
(11) El BGB, artículo 1590: Los familiares de un esposo están relacionados con el otro esposo por afinidad.
(15) Cfr., Rodríguez, María del Carmen y Sánchez Márquez, Ricardo. “El parentesco en el Derecho Comparado: con un estudio del Derecho Mexicano” Universidad Autónoma de San Luis de Potosí. 1996. Pág. 101.
(17) En los términos del artículo 5º la Ley 54 de 1990, reformada por la Ley 979 de 2005 la sociedad patrimonial entre compañeros permanentes se disuelve por i) Por mutuo consentimiento de los compañeros permanentes elevado a escritura pública ante notario; ii) De común acuerdo entre compañeros permanentes, mediante acta suscrita ante un centro de conciliación legalmente reconocido; iii) Por sentencia judicial y iv) Por la muerte de uno o ambos compañeros.
(18) Parte de este recuento normativo se encuentra en el documento denominado “El parentesco por afinidad. La delimitación del concepto y sus efectos y la cuestión de su extinción”. Escrito por Joaquín Olaguíbel Álvarez-Valdés y publicado en http://noticias.juridicas.com/articulos/00-Generalidades/201210-parentesco_por_afinidad.html.
(19) (sic)
(21) Consejo de Estado. Sección Quinta. Sentencia de 2 de octubre de 2008, radicación 2007-00086-02.
(22) Consejo de Estado. Sección Quinta. Sentencia de 9 de octubre de 2008, C.P. Dr. Mauricio Torres Cuervo, radicación 07001-23-31-000-2007-00084-01. Actor: William Mauricio Naranjo Duarte. Demandado: Diputado de la Asamblea Departamental de Arauca.
(23) Consejo de Estado. Sección Quinta. Sentencia de 22 de junio de 2006, C.P. Dr. Darío Quiñones Pinilla, expediente 08001-23-31-000-2004-01427-02(3952). Actor Federico Rodríguez Caro y otros contra Alcalde de Santo Tomás.
(25) Consejo de Estado. Sección Quinta. Sentencia de 29 de mayo de 2003. Consejero Ponente Dr. Reinaldo Chavarro Buriticá, expediente 130012331000200000502-01. Actor Emilio González Mercado.
(26) Consejo de Estado. Sección Quinta. Sentencia de 12 de diciembre de 2002, radicación 20001-23-31-000-2001-1231-01(2984). Actor: Jaime René García Casadiego. Demandado: Alcalde del municipio de González. En ese caso se señaló que “si bien es cierto el hecho de la muerte genera unas consecuencias que tienen trascendencia jurídica como son la extinción de la personalidad del fallecido y con ella sus derechos a la vida, la salud, la libertad, la igualdad, la seguridad, el honor, la vida privada, etc., estas circunstancias, conforme al ordenamiento jurídico colombiano, no eliminan las relaciones de parentesco; por el contrario, del hecho de la muerte de una persona se origina la transmisión de sus derechos patrimoniales con fundamento precisamente en la filiación natural, que es el conjunto de regulaciones jurídicas a través de las cuales se accede a la herencia. Por el hecho de la muerte no se deja de ser hijo o hermano del causante, tal condición es la que precisamente persiste porque el Estado le ha atribuido la trascendencia jurídica de determinar los derechos sucesorales. Un vínculo jurídico de la misma naturaleza se establece entre todos los que provienen de un tronco común. Se concluye entonces que en el ordenamiento jurídico que nos rige el parentesco no se extingue por el hecho de la muerte”.