Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/circular-externa-49-de-septiembre-25-de-2008?documento=legcol&contexto=legcol_7599204250cef034e0430a010151f034&vista=STD-PC
Timestamp: 2020-04-09 05:08:09
Document Index: 212605211

Matched Legal Cases: ['artículo 326', 'artículo 6', 'artículo 11', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 1618', 'artículo 28', 'artículo 1714', 'artículo 2', 'artículo 1714', 'artículo 2', 'artículo 2']

﻿ CIRCULAR EXTERNA 49 DE SEPTIEMBRE 25 DE 2008
CIRCULAR EXTERNA 49 DE 25 DE SEPTIEMBRE DE 2008
CONTENIDO:ENTIDADES SOMETIDAS A INSPECCIÓN Y VIGILANCIA DE LA SUPERINTENDENCIA FINANCIERA DE COLOMBIA. CIRCULAR EXTERNA 25 DE 2008. SE LES IMPARTEN INSTRUCCIONES SOBRE INSTRUMENTOS FINANCIEROS DERIVADOS, PRODUCTOS ESTRUCTURADOS, CONTRATO DE FUTUROS, CONTRATO DE OPCIONES, OPERACIONES FORWARD, Y CON RESPECTO A LAS OPERACIONES SWAP.
BOLETÍN N°:112 DE SEPTIEMBRE 26 DE 2008
CIRCULAR EXTERNA 49 DE 2008
Ref.: Modificación al capítulo XVIII de la Circular Básica Contable y Financiera contentivo de las instrucciones sobre instrumentos financieros derivados y productos estructurados para incorporar disposiciones sobre instrumentos financieros derivados de crédito y productos estructurados que involucren derivados de crédito.
Adicionalmente, este despacho considera oportuno emitir instrucciones acerca de los productos estructurados que involucran derivados de crédito para contar con disposiciones uniformes sobre dichos instrumentos financieros y productos.
Por lo tanto, este despacho en uso de sus facultades legales, en especial las previstas en los literales a) y b) del numeral 3º del artículo 326 del Estatuto Orgánico del Sistema Financiero, en concordancia con el literal a) del artículo 6º de la Ley 964 de 2005, los numerales 9º y 14º del artículo 11 del Decreto 4327 de 2005, el Decreto 1796 de 2008 y los artículos 1.5.3.5 y 2.7.1.4 de la Resolución 400 de 1995 de la Sala General de la Superintendencia de Valores, considera necesario modificar el capítulo XVIII de la Circular Básica Contable y Financiera para incorporar instrucciones sobre los instrumentos financieros derivados de crédito y los productos estructurados que involucren derivados de crédito.
Régimen de transición. Los instrumentos financieros derivados de crédito estarán sujetos al régimen de transición establecido en la Circular Externa 25 de 2008, modificada por las Circulares Externas 30 y 44 de 2008.
Así mismo, desde la publicación de la presente circular externa los productos estructurados que involucran derivados de crédito se deberán contabilizar en las respectivas subcuentas de cada uno de los Planes Únicos de Cuentas (PUC) que se utilizan para el registro de títulos o valores emitidos por entidades del exterior.
Por su parte los instrumentos financieros derivados de crédito adquiridos deberán contabilizarse en las respectivas subcuentas de cada uno de los PUC que se utilizan para el registro de “Otros derivados”, los cuales deberán discriminarse contablemente a partir del séptimo dígito.
Vigencia y derogatorias. La presente circular externa rige a partir de su publicación, sin perjuicio de lo dispuesto en su régimen de transición y modifica el capítulo XVIIII de la Circular Básica Contable y Financiera, anexo de la Circular Externa 25 de 2008.
Se anexan las páginas correspondientes al capítulo XVIII de la Circular Básica Contable y Financiera (Circ. Externa 100/95).
Instrumentos financieros derivados y productos estructurados
Lo dispuesto en el presente capítulo aplica a los instrumentos financieros derivados y los productos estructurados que realicen las entidades sometidas a la inspección y vigilancia de la Superintendencia Financiera de Colombia (en adelante se denominarán las entidades vigiladas) cuando estén autorizadas para ello, de conformidad con lo establecido con el artículo 2.1.7.2 de la Resolución 400 de 1995 de la Sala General de la Superintendencia de Valores (Res. 400/95) y sus respectivos regímenes normativos.
Los instrumentos financieros derivados pueden negociarse, según lo permita el respectivo régimen legal aplicable a cada tipo de entidad vigilada, por alguna de las siguientes finalidades: 1. Cobertura de riesgos de otras posiciones, 2. Especulación, buscando obtener ganancias, o 3. Realización de arbitraje en los mercados. Para los efectos del presente capítulo, los instrumentos financieros derivados negociados con intención de arbitraje tendrán el mismo tratamiento contable que los transados con fines de especulación, si bien el arbitraje en sí mismo no constituye una actividad especulativa. Las entidades vigiladas deben dar cumplimiento a las instrucciones que se imparten en el presente capítulo en relación con tales instrumentos y productos. Lo anterior sin perjuicio, del cumplimiento de las normas y procedimientos del régimen cambiario establecido por el Banco de la República, cuando a ello haya lugar. En consecuencia, en ningún caso debe inferirse del contenido del presente capítulo que se esté impartiendo autorización, general o particular respecto de algún tipo de entidad vigilada, para negociar instrumentos financieros derivados y productos estructurados distintos a los permitidos por los respectivos regímenes de operaciones e inversiones autorizadas.
El presente capítulo no aplica a la Dirección General de Crédito Público y del Tesoro Nacional del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, de conformidad con lo dispuesto en el Decreto 4646 de 2006 o demás normas que lo modifiquen o sustituyan. Así mismo, tampoco es aplicable a las operaciones que realiza el Banco de la República en calidad de administrador de las reservas internacionales de la República de Colombia, quien está sujeto a su propio régimen normativo y a los tratados o convenios internacionales que haya celebrado válidamente.
Para efectos del presente capítulo son aplicables las siguientes definiciones:
Es una estrategia que combina compras y ventas de instrumentos financieros buscando generar utilidad a cero (0) costo y sin asumir riesgos de mercado.
Son documentos privados contentivos de las condiciones particulares de cada instrumento financiero derivado, las cuales han sido previamente convenidas entre las partes.
2.3. Cobertura.
Es una combinación de operaciones mediante la cual uno o varios instrumentos financieros, denominados instrumentos de cobertura, se designan para reducir o anular un riesgo específico que pueda tener impacto en el estado de resultados como consecuencia de variaciones en el precio justo de intercambio, en el flujo de efectivo o en el tipo de cambio de una o varias partidas, denominadas posiciones primarias.
2.4. Cobertura contable.
La conforman aquellos instrumentos financieros derivados con fines de cobertura y las posiciones primarias objeto de cobertura que cumplan los requisitos exigidos en el numeral 6 del presente capítulo, cuya contabilización puede efectuarse aplicando los criterios especiales establecidos en el numeral 7.3 del mismo.
2.5. Compensación de obligaciones con instrumentos financieros derivados.
Es un modo de extinguir las obligaciones recíprocas generadas por instrumentos financieros derivados. Las entidades vigiladas para hacer uso de este modo, en el mercado mostrador, deben pactarlo en un contrato marco en los términos y condiciones establecidos en el anexo 2 del presente capítulo.
Lo anterior sin perjuicio de las reglas aplicables dentro de los procesos concursales, tomas de posesión y acuerdos globales de reestructuración de deudas.
2.6. Contrato marco.
Es un acuerdo celebrado por escrito entre dos (2) o más partes, el cual es necesario para la negociación de instrumentos financieros derivados en el mercado mostrador. En dicho contrato se consagran las obligaciones generales de cada contraparte y, como mínimo, los aspectos consignados en el
anexo 2 del presente capítulo, la regulación establecida en el título VII de la parte segunda de la Resolución 400 de 1995 y las normas propias de cada entidad vigilada.
Para la negociación de productos estructurados no es necesario celebrar el contrato marco previsto en el presente capítulo. Dicho contrato tampoco se requiere para la negociación de instrumentos financieros derivados que se transen en bolsas o sistemas de negociación, independientemente si son o no compensados y liquidados en una cámara de riesgo central de contraparte. Por consiguiente, en estos eventos, no aplican los tratamientos especiales establecidos en el presente capítulo para las situaciones regidas por las cláusulas del contrato marco.
El contrato marco está conformado por su texto, un suplemento y las cartas de confirmación de las operaciones realizadas.
2.7. Costo de reposición.
Es el precio justo de intercambio de un instrumento financiero derivado cuando este es positivo, en caso contrario su valor es cero (0). En el evento de haberse pactado con una determinada contraparte la posibilidad de compensar posiciones en instrumentos financieros derivados, el costo de reposición del portafolio de tales instrumentos, negociados con esa contraparte, es la suma de los precios justos de intercambio de los mismos, siempre que esta sea positiva, siendo su valor cero (0) en caso contrario.
2.8. Derivado de crédito.
Es un instrumento financiero que permite a una parte transferir a otra el riesgo de crédito de uno o varios activos a los que se está o no expuesto, sin vender o negociar dichos activos. El riesgo de crédito transferido o mitigado está determinado por los eventos de crédito recogidos en el contrato contentivo de la operación. Se consideran derivados de crédito las permutas de incumplimiento (“credit default swaps”), los “total return swaps” con rendimientos dependientes de un riesgo crediticio de un tercero, las opciones y los “forward” sobre el “spread” de crédito, los contratos de primer incumplimiento (“first to default”), los contratos de segundo incumplimiento (“second to default”), entre otros.
2.9. Exposición crediticia.
Mide la máxima pérdida potencial de una operación con instrumentos financieros derivados en caso de incumplimiento de la contraparte. Corresponde a la suma del costo de reposición y la exposición potencial futura.
2.10. Exposición potencial futura.
Corresponde a la pérdida que podría tener una entidad vigilada en un instrumento financiero derivado, durante el plazo remanente de este, por un eventual incumplimiento de su contraparte, bajo el supuesto de que el precio justo de intercambio evolucione favorablemente para la entidad vigilada y el mismo sea positivo en la fecha de vencimiento del respectivo instrumento.
2.11. Factor de crédito.
Es la exposición a riesgo de crédito que tiene una contraparte de un instrumento financiero derivado por cada unidad monetaria de nominal pactado, asociada a un posible comportamiento favorable del precio justo de intercambio del instrumento financiero derivado durante el tiempo remanente del mismo. En la práctica, corresponde a un porcentaje que refleja el incremento máximo probable en el precio justo de intercambio de un instrumento financiero derivado, como consecuencia de variaciones en el valor del subyacente del contrato, en el plazo que resta para el vencimiento (ver anexo 4).
2.12. Instrumento financiero.
Un instrumento financiero es cualquier contrato que genera un activo financiero en una entidad y, al mismo tiempo, un pasivo financiero o un instrumento de capital en otra entidad.
2.13. Instrumento financiero derivado.
Es una operación cuya principal característica consiste en que su precio justo de intercambio depende de uno o más subyacentes y su cumplimiento o liquidación se realiza en un momento posterior. Dicha liquidación puede ser en efectivo, en instrumentos financieros o en productos o bienes transables, según se establezca en el contrato o en el correspondiente reglamento del sistema de negociación de valores, del sistema de registro de operaciones sobre valores o del sistema de compensación y liquidación de valores.
Un instrumento financiero derivado permite la administración o asunción, de uno o más riesgos asociados con los subyacentes y cumple cualquiera de las siguientes dos (2) condiciones alternativas: (i) No requerir una inversión neta inicial. (ii) Requerir una inversión neta inicial inferior a la que se necesitaría para adquirir instrumentos que provean el mismo pago esperado como respuesta a cambios en los factores de mercado.
2.14. Instrumento financiero derivado con fines de cobertura.
Es aquel que se negocia con el fin de cubrir una posición primaria de eventuales pérdidas ocasionadas por movimientos adversos de los factores de mercado o de crédito que afecten dicho activo, pasivo o contingencia. Con la negociación de este tipo de instrumentos se busca limitar o controlar alguno o varios de los riesgos financieros generados por la posición primaria objeto de cobertura.
2.15. Instrumento financiero derivado con fines de especulación.
Es aquel que no se enmarca dentro de la definición de instrumento financiero derivado con fines de cobertura, ni satisface todas las condiciones que se establecen en el numeral 6º del presente capítulo. Se trata de instrumentos cuyo propósito es obtener ganancias por los eventuales movimientos del mercado.
2.16. Instrumento sintético.
Es aquel que replica los pagos o flujos de caja y perfiles de riesgo de un determinado instrumento financiero derivado. Se construye a partir de otros instrumentos financieros.
Los instrumentos financieros derivados suelen tener el mismo valor de los instrumentos sintéticos con los que se replican, ya que las posibilidades de arbitraje en el mercado tienden a producir dicho resultado.
2.17. Mercado mostrador.
Para efectos de los instrumentos financieros derivados y productos estructurados, el mercado mostrador corresponde a los instrumentos o productos que se transen por fuera de bolsas o de sistemas de negociación de valores. También se conocen con la denominación “Over the Counter” (OTC).
2.18. Posición primaria (Partida cubierta).
Se entiende como tal la exposición a un determinado riesgo generada por: i) Un activo o pasivo, ii) Una porción de un activo o de un pasivo, iii) Un compromiso en firme aún no reconocido en el balance para comprar o vender un activo a un precio fijo, o una contingencia altamente probable, iv) Un portafolio de activos o de pasivos o de compromisos en firme, siempre que tengan características de riesgo similares, o v) Un activo o pasivo en moneda extranjera.
En todos los casos, debe tratarse de posiciones que formen parte del llamado “Libro bancario” según se halla definido este en el capítulo XXI de la Circular Básica Contable y Financiera (Circ. Externa 100/95 de la Superintendencia Financiera de Colombia) y debe haber una designación específica por parte de la entidad vigilada sobre el tipo de riesgo y las partidas cubiertas. Así mismo, es necesario que las partidas que se deseen cubrir estén efectivamente expuestas a riesgos específicamente identificados de variaciones en el precio justo de intercambio, en los flujos de efectivo o en el tipo de cambio, según el tipo de riesgo que se desee cubrir.
En todo caso, una posición primaria suceptible de ser cubierta con instrumentos financieros derivados y de tener el tratamiento contable especial contemplado en el numeral 7.3 del presente capítulo, debe cumplir los criterios establecidos en el numeral 6.2 del mismo.
2.19. Precio justo de intercambio de un instrumento financiero derivado o de un producto estructurado.
El valor o precio justo de intercambio es aquel por el cual un comprador y un vendedor están dispuestos a transar el correspondiente instrumento financiero derivado o producto estructurado, de acuerdo con las características particulares del instrumento o producto y dentro de las condiciones prevalecientes en el mercado en la fecha de negociación.
2.20. Prima.
2.21. Producto estructurado.
2.22. Subyacente.
Un subyacente de un instrumento financiero derivado es una variable directamente observable tal como un activo, un precio, una tasa de cambio, una tasa de interés o un índice, que junto con el monto nominal y las condiciones de pago, sirve de base para la estructuración y liquidación de un instrumento financiero derivado.
El subyacente en el caso de los derivados de crédito es el riesgo crediticio de un activo o grupo de activos de referencia, el cual es medido por la ocurrencia de uno o varios eventos crediticios, siendo los más frecuentes los incumplimientos de pago de intereses y/o capital, las reestructuraciones unilaterales de deuda, el repudio o moratoria de deuda, el empeoramiento de las calificaciones crediticias y los aumentos del “spread” de un instrumento de deuda negociado por encima de un nivel prefijado.
2.23. Suplemento.
Es un documento que se suscribe entre las partes de un contrato marco, con el fin de complementar o modificar sus cláusulas. Cuando el suplemento modifique el contrato marco, se considerará un otrosí y, por ende, los cambios deben ser expresados con claridad, haciendo referencia a las cláusulas contractuales objeto de modificación.
d) Las entidades vigiladas deben establecer procedimientos que aseguren oportunamente que todos los instrumentos financieros derivados y los productos estructurados que negocien se encuentren autorizados, tanto por su régimen legal aplicable como por sus normas internas, así como que estén plasmados en contratos escritos (contratos marco en el caso de instrumentos financieros derivados en el mercado OTC) y se hallen debidamente documentados, confirmados y registrados.
Las operaciones con instrumentos financieros derivados no confirmadas a más tardar dentro del día hábil inmediatamente siguiente a su celebración, así como, aquellas no informadas por los operadores en ese mismo plazo, deben investigarse inmediatamente al interior de la entidad vigilada, por el comité de riesgos o quien haga sus veces, proceder a registrarlas una vez aclaradas y generar acciones correctivas. Así mismo, se deben realizar las acciones necesarias para evitar la reincidencia de este tipo de irregularidades, incluso la no celebración de nuevas operaciones con instrumentos financieros derivados con una determinada contraparte, cuando esta no haya confirmado debida y oportunamente alguna operación de forma previa, con independencia de si esta se cumplió o no. Todo ello sin perjuicio de las actuaciones que le competan a la Superintendencia Financiera de Colombia;
e) Los sistemas de procesamiento de datos, de administración de riesgos y de valoración deben tener un adecuado respaldo y control, junto con un plan de contingencia, que incluya la posibilidad de recuperar la información, particularmente en situaciones imprevistas;
f) Las entidades vigiladas deben tener y poner en práctica un manual de instrumentos financieros derivados que contenga, como mínimo, los aspectos que se relacionan en el numeral 4.1 del presente capítulo.
g) Las políticas y procedimientos relacionados con los productos estructurados que negocie la entidad deben estar consignados en el manual de inversiones de la misma.
h) Todos los instrumentos financieros derivados y productos estructurados que se negocien en el mercado mostrador deben registrarse en un módulo de registro de instrumentos financieros derivados y productos estructurados de un sistema de registro de operaciones sobre valores que cumpla con las condiciones y requisitos previstos en la Resolución 400 de 1995 modificada por el Decreto 1120 de 2008; y
i) Cuando el régimen legal aplicable a la entidad vigilada le permita ofrecer instrumentos financieros derivados de crédito o sobre “commodities” y dicha actividad sea una de sus líneas de negocio, la entidad vigilada debe cumplir adicionalmente los siguientes requisitos:
i) Tener una mesa de derivados especializada en la negociación de instrumentos financieros derivados, la cual debe contar, al igual que el área de “middle” y “back office”, con personal experto en esos instrumentos, incluido el funcionario responsable de la mesa, y con la infraestructura y el software necesarios para su adecuado funcionamiento.
ii) Tener políticas de gobierno corporativo específicas para el negocio de instrumentos financieros derivados.
Es deber y responsabilidad de la junta directiva y de la alta gerencia velar porque, más allá de los cumplimientos formales de los requisitos mínimos exigidos en el presente numeral, el cumplimiento se produzca en el ámbito de las prácticas cotidianas de la entidad y que exista en esta un efectivo control interno independiente. El área de auditoría o control interno de cada entidad vigilada es responsable de verificar y
monitorear el cumplimiento de todos los requisitos aquí establecidos, como condición previa para la continuidad en el ofrecimiento de instrumentos financieros derivados y de productos estructurados.
La determinación de límites por parte de las entidades vigiladas para los instrumentos financieros derivados y productos estructurados debe efectuarse no solo con base en las contingencias de variaciones de sus precios justos de intercambio, sino también teniendo en cuenta el riesgo de contraparte y el riesgo de concentración. Tales límites deben establecerse antes del comienzo de la operativa de negociaciones y las decisiones sobre los mismos deben estar adecuadamente documentadas.
La exposición a los diferentes riesgos por instrumentos financieros derivados y productos estructurados requiere que las entidades vigiladas pongan en práctica técnicas adecuadas de gestión y mitigación de riesgos, a partir de la identificación, medición, monitoreo y control permanente de los riesgos asociados.
Las entidades vigiladas pueden pactar con sus contrapartes formas de terminación anticipada de los instrumentos financieros derivados, siempre que estén contempladas en el contrato marco o en los reglamentos de los respectivos sistemas de negociación de valores o bolsas y no les esté prohibido en su régimen normativo especial.
El área de auditoría o de control interno de cada entidad es responsable de verificar y monitorear, al menos una vez por semestre calendario, el cumplimiento de todas las disposiciones establecidas en el presente numeral. Igualmente, la Superintendencia Financiera de Colombia puede verificar el cumplimiento de dichas disposiciones cuando lo considere necesario.
En todo caso, las disposiciones especiales en materia de gestión de riesgos aquí señaladas, así como también las demás medidas que se consideren pertinentes, deben formar parte de los correspondientes sistemas de administración de riesgo (SARs) de la entidad vigilada.
4.1. Manual de instrumentos financieros derivados.
Las entidades vigiladas que en el transcurso de un año calendario negocien o vayan a negociar por lo menos una vez al mes, en promedio, uno o varios instrumentos financieros derivados, deben elaborar, actualizar y poner en práctica un manual de instrumentos financieros derivados, el cual debe ser aprobado por su junta directiva o quien haga sus veces y debe contener como mínimo lo siguiente:
a) Políticas en materia de negociación de instrumentos financieros derivados;
b) Perfil de riesgos;
c) Procedimientos y requisitos para la realización, formalización, monitoreo y cumplimiento de los distintos tipos de instrumentos financieros derivados;
d) Límites de concentración de riesgos del portafolio de instrumentos financieros derivados;
e) Políticas para determinar los cupos individuales y consolidados para instrumentos financieros derivados;
f) Técnicas de control o mitigación de riesgos a utilizar;
g) Pérdidas potenciales bajo los distintos escenarios, incluyendo pruebas de estrés;
h) Metodologías y procedimientos de valoración usados por la entidad vigilada, incluyendo fuentes de información de los distintos parámetros requeridos, así como las correspondientes notas técnicas de dichas metodologías y procedimientos;
i) Procedimientos que permitan definir el tipo y la forma de gestión de las garantías en la negociación de instrumentos financieros derivados, cuando haya lugar; y
j) Los demás aspectos relevantes que, a juicio de la entidad vigilada, se requieran para la negociación de estos instrumentos.
En todo caso, si alguno de los literales antes mencionados se encuentra claramente contenido en algún sistema de administración de riesgo (SAR) de la entidad vigilada, no es obligatoria su inclusión en el manual de instrumentos financieros derivados, pero sí la remisión en el mismo al SAR específico en el que se encuentre contenido.
4.2. Divulgación de información a contrapartes o clientes de los instrumentos financieros derivados y productos estructurados.
Cuando se vayan a transar instrumentos financieros derivados o a ofrecer productos estructurados, las entidades vigiladas deben proveer información clara y suficiente a sus contrapartes o clientes, en particular si estos son clientes inversionistas de conformidad con lo previsto en el título quinto de la parte primera de la Resolución 400 de 1995. Dicha información puede incluir ejemplos sobre las implicaciones y los perfiles de riesgo/rendimiento de los instrumentos y productos que negocien; así como de los riesgos de pérdidas potenciales en los cuales pueden incurrir en caso de presentarse determinados eventos o situaciones en el mercado. Todo lo anterior, con el propósito de permitir una adecuada toma de decisiones por las contrapartes o clientes. Dicha divulgación puede efectuarse mediante distintas modalidades, tales como capacitaciones, cartillas, información en internet, entre otras, a discreción de la entidad vigilada.
5. Tipos de instrumentos financieros derivados y productos estructurados.
De acuerdo con el nivel de complejidad de los instrumentos financieros derivados, estos pueden ser clasificados en dos (2) categorías: derivados básicos y derivados exóticos. Para los distintos instrumentos financieros derivados básicos, la Superintendencia Financiera de Colombia considera necesario establecer en el presente capítulo unas metodologías y parámetros específicos que las entidades vigiladas pueden utilizar para la valoración de los mismos. Lo anterior, sin perjuicio de que estas puedan utilizar metodologías y/o parámetros alternativos, justificados técnicamente e informados a esta superintendencia, de acuerdo con las instrucciones que se señalan en el numeral 7.2 del presente capítulo.
En ningún caso, este capítulo se refiere o aplica a las llamadas opciones reales o flexibilidad, en las que el activo subyacente corresponde a un activo real o un proyecto de inversión.
Las entidades vigiladas tendrán la obligación de diligenciar y remitir a esta superintendencia la ficha técnica del anexo 1 del presente capítulo cuando se cumplan los siguientes requisitos:
I) Se trate de un nuevo tipo de instrumento financiero derivado o producto estructurado, o se trate de un instrumento financiero derivado cuyo subyacente sea distinto al de otros tipos de instrumentos financieros derivados ya negociados por la correspondiente entidad.
II) Se trate de alguno de los siguientes casos.
a) Instrumentos financieros derivados con fines de cobertura, independientemente del tipo de instrumento.
b) Instrumentos financieros derivados con fines especulativos referidos a la compra o emisión de:
i) Estrategias con instrumentos financieros derivados básicos,
ii) Instrumentos financieros derivados exóticos.
c) Emisión de productos estructurados.
El envío de esta información se deberá realizar a más tardar en los diez (10) días hábiles inmediatamente siguientes a la fecha en la cual se celebren las correspondientes operaciones.
Del anterior procedimiento, se excluyen los instrumentos financieros derivados de crédito y los productos estructurados que involucren derivados de crédito, en cuyo caso las entidades vigiladas siempre deben reportar la ficha técnica del anexo 6, de la siguiente manera:
— Reporte inicial: A más tardar en los diez (10) días hábiles inmediatamente siguientes a la fecha en la cual dichos instrumentos financieros o productos se negocien.
— Reporte de seguimiento: Dentro de los primeros diez (10) días calendario de cada mes.
Tanto la ficha técnica del anexo 1 como la del anexo 6 deben enviarse exclusivamente por correo electrónico a la dirección derivados&estructurados@superfinanciera.gov.co desde el correo de una de las personas de la entidad vigilada que tenga firma autorizada vigente en la Superintendencia Financiera de Colombia. El asunto de dicho correo debe marcarse con las palabras “Ficha técnica 1” o “Ficha técnica 6”, según corresponda, la fecha bajo el formato DD/MM/AAAA y el nombre de la entidad, cada uno separado por guiones. A manera de ejemplo, se cita el siguiente asunto: “Ficha técnica 1 -31/06/2008-Banco XYZ”.
5.1. Instrumentos financieros derivados básicos (“Plain vanilla”).
5.1.1. “Forward”.
Un “forward” es un derivado formalizado mediante un contrato entre dos (2) partes, hecho a la medida de sus necesidades, para comprar/vender una cantidad específica de un determinado subyacente en una fecha
futura, fijando en la fecha de celebración las condiciones básicas del instrumento financiero derivado, entre ellas, principalmente el precio, la fecha de entrega del subyacente y la modalidad de entrega. La liquidación del instrumento en la fecha de cumplimiento puede producirse por entrega física del subyacente o por liquidación de diferencias, dependiendo del subyacente y de la modalidad de entrega pactada, pudiendo esta última ser modificada de común acuerdo por las partes durante el plazo del instrumento.
Generalmente, en la fecha de celebración del contrato no hay flujos de dinero entre las partes del mismo.
Los subyacentes de los “forwards” básicos pueden ser: Tasas de cambio, títulos de deuda, títulos participativos o tasas de interés.
Aquellos “forwards” que tengan cualquier otro tipo de subyacente y que no tengan precio de mercado publicado diariamente, no se consideran en ningún caso como derivados básicos, para los efectos del presente capítulo.
Un futuro es un contrato estandarizado en cuanto a su fecha de bcumplimiento, su tamaño o valor nominal, las características del respectivo subyacente, el lugar y la forma de entrega (en especie o en efectivo). Este se negocia en una bolsa con cámara de riesgo central de contraparte, en virtud del cual dos (2) partes se obligan a comprar/vender un subyacente en una fecha futura (fecha de vencimiento) a un precio establecido en el momento de la celebración del contrato.
Las operaciones a plazo tanto de cumplimiento financiero (OPCF) como de cumplimiento efectivo (OPCE) negociadas en las bolsas de valores se consideran como futuros para efectos del presente capítulo, aún cuando las mismas no se compensen y liquiden en una cámara de riesgo central de contraparte.
5.1.3. Permutas financieras básicas (“swaps” genéricos).
Un “swap” sobre cualquier otro subyacente debe ser considerado como un instrumento financiero derivado exótico (por ejemplo, los “swaps” asociados a eventos crediticios).
En los “swaps” de tasas de interés se intercambian flujos calculados sobre un monto nominal, denominados en una misma moneda, pero referidos a distintas tasas de interés. Generalmente, en este tipo de contratos una parte recibe flujos con una tasa de interés fija y la otra recibe flujos con una tasa variable, aunque también se puede dar el caso de intercambios referidos a flujos con tasas variables distintas.
En los “swaps” de divisas, las partes intercambian flujos sobre montos nominales o nocionales denominados en distintas monedas, los cuales necesariamente están referidos a distintas tasas de interés, fijas o variables.
5.1.4. Opciones europeas estándar de compra o de venta (Call-Put).
Las opciones europeas estándar son contratos mediante los cuales se establece para el adquirente de la opción el derecho, más no la obligación, de comprar o vender el subyacente, según se trate de una opción call o de una opción put, respectivamente, a un precio determinado, denominado precio de ejercicio, en una fecha futura previamente establecida, la cual corresponde al día de vencimiento.
En los contratos de opciones intervienen dos (2) partes:
a) La parte quien compra la opción, asume una posición larga en la opción y, por consiguiente, le corresponde pagar una prima con el fin de que su contraparte asuma el riesgo que le está cediendo. El comprador de una opción call obtiene el derecho, más no la obligación, de comprar (recibir) el subyacente en caso de que el precio de ejercicio le sea favorable. El comprador de una opción put obtiene el derecho, más no la obligación, de vender (entregar) el subyacente en caso que desee ejercerla.
b) La parte quien emite la opción, asume una posición corta en la misma y, por consiguiente, tiene el derecho a recibir una prima por asumir los riesgos que el comprador le está cediendo. El vendedor de una opción call tiene la obligación de vender (entregar) el subyacente en caso de que el comprador de la opción la ejerza. El
vendedor de una opción put tiene la obligación de comprar (recibir) el subyacente cuando el comprador de la opción la ejerza.
Se consideran estrategias con instrumentos financieros derivados básicos los instrumentos que combinen, de cualquier manera, los tipos de instrumentos financieros derivados básicos referidos en los numerales anteriores, en cuyo caso la valoración corresponde a la suma de las valoraciones individuales de los instrumentos financieros derivados básicos que la componen. Estos deben especificarse en el numeral 18 del anexo 1 del presente capítulo, que debe remitirse a esta Superintendencia de acuerdo con lo establecido al comienzo del numeral 5º del mismo capítulo.
Como ejemplo, se pueden mencionar las estrategias denominadas: “Participating forward”, “straddles”, “strangles”, “spread”, “butterfly” y “condor”. Para efectos de la gestión de riesgos de este tipo de estrategias, debe tenerse en cuenta que la misma se efectúa muchas veces sobre la cartera constituida por los instrumentos financieros derivados que componen la estrategia, y no necesariamente sobre cada componente considerado en forma individual. En todo caso, debe entenderse que las necesidades de información para la administración de tales estrategias son mayores que en los demás casos.
También se consideran instrumentos financieros derivados básicos todos los instrumentos financieros derivados que se transen en bolsas, sistemas de negociación de valores o aquellos que se compensen y liquiden en sistemas de compensación y liquidación de valores, en Colombia o en el exterior, siempre que tengan un precio diario de mercado publicado, independientemente del tipo de subyacente del instrumento y de la propia estructura de este.
Son aquellos que no se enmarcan dentro de las características establecidas en el presente capítulo para los instrumentos financieros derivados básicos (“plain vanilla”). Entre los instrumentos financieros derivados exóticos se incluyen las opciones denominadas americanas, asiáticas, bermuda, y los “swaps” asociados con riesgo crediticio, entre otros.
Un producto estructurado puede estar constituido con instrumentos financieros derivados implícitos o separables. Cuando está constituido con derivados implícitos, se considera un producto estructurado híbrido, en el cual algunos de los flujos de efectivo de este varían de forma similar a los instrumentos financieros derivados que lo conforman, de la manera que lo harían de forma independiente. En efecto, los instrumentos financieros derivados implícitos provocan que algunos de los flujos de efectivo (o todos) del producto estructurado híbrido se modifiquen de acuerdo con el comportamiento del (los) subyacente(s) de los instrumentos financieros derivados que lo conforman.
Cuando el producto estructurado está constituido con instrumentos financieros derivados que se integran al componente no derivado para formar el producto, pero son contractualmente transferibles de manera independiente y/o tienen una contraparte distinta a la del componente no derivado, se considera un producto estructurado separable.
Siempre que el producto estructurado involucre derivados de crédito, el emisor del producto debe ser una entidad extranjera calificada como grado de inversión por una sociedad calificadora reconocida internacionalmente. No obstante, si el producto estructurado es separable y la entidad que obra como vendedora del mismo no es responsable de su pago, el requisito de calificación será exigible al vendedor del componente derivado de crédito de dicho producto, quien a su vez, debe ser una entidad extranjera.
En todo caso, los títulos Tips y demás títulos emitidos en procesos de titularización, al igual que todos aquellos que estén definidos como valor en los términos de la Ley 964 de 2005 y que incorporen opciones simplemente de prepago, no se consideran como instrumentos financieros derivados o productos estructurados para los efectos del presente capítulo.
6.1. Tipos de cobertura contable con instrumentos financieros derivados.
Los instrumentos financieros derivados que se negocien con fines de cobertura deben quedar claramente identificados desde el momento mismo de su celebración y ser adecuadamente documentados, cumpliendo con los requisitos que se establecen en el numeral 6.5 del presente capítulo.
Para estos efectos, de acuerdo con el perfil de exposición al riesgo que se desee cubrir, se reconocen tres (3) tipos de cobertura con instrumentos financieros derivados, a saber: 1. Cobertura de precio justo de intercambio, 2. Cobertura de flujos de efectivo y 3. Cobertura de activos o pasivos en moneda extranjera. Para ello se deben tener en cuenta los siguientes criterios:
a) Las coberturas de precio justo de intercambio: Cubren la exposición a la variación en el precio justo de intercambio de una posición primaria, siempre y cuando dicha variación sea atribuible a uno o más riesgos en particular y afecten o puedan afectar el estado de resultados de la entidad vigilada.
b) Las coberturas de flujos de efectivo: Cubren la exposición a la variación en los flujos de efectivo de una posición primaria, siempre y cuando dicha variabilidad sea atribuible a uno o más riesgos en particular y afecten o puedan afectar el estado de resultados de la entidad vigilada.
c) Las coberturas de activos o pasivos en moneda extranjera: Cubren exclusivamente el riesgo de tipo de cambio de un determinado valor de activos o pasivos que se hallen denominados o indexados en monedas diferentes al peso colombiano.
Aquellas entidades vigiladas que, de conformidad con su normatividad especial, deban clasificar sus inversiones como negociables y, por consiguiente, registrar las variaciones de las mismas diariamente en el estado de resultados, no les aplica el régimen contable especial de las coberturas con instrumentos financieros derivados que se establece en los numerales 7.3.2.2 y 7.3.2.3 del presente capítulo. Como ejemplo de estas entidades, se pueden citar los fondos de pensiones obligatorias, los fondos de cesantía y las carteras colectivas previstas en el Decreto 2175 de 2007, con excepción de los fondos de capital privado.
No obstante lo anterior, para aquellas entidades vigiladas cuyo régimen de inversión les permita negociar instrumentos financieros derivados con fines de cobertura y sea necesario distinguirlos frente a los que se negocien con fines de especulación, para efectos de cumplimiento de límites, deben efectuar la medición del cociente de efectividad esperado de la cobertura en la fecha de inicio de esta (‘efectividad prospectiva’), de conformidad con las instrucciones que se imparten en el numeral 6.4 del presente capítulo, el cual debe situarse en un rango entre el ochenta por ciento (80%) y el cien por ciento (100%) para que pueda demostrarse que son de cobertura.
6.2. Posiciones primarias aceptadas para cobertura contable con instrumentos financieros derivados.
Las partidas que se designen como posiciones primarias para ser cubiertas de un(os) riesgo(s) específico(s) deben cumplir los siguientes criterios:
a) Deben formar parte del llamado “Libro bancario” según se halla definido este en el capítulo XXI de la Circular Básica Contable y Financiera (Circ. Externa 100/95 de la Superintendencia Financiera de Colombia).
Este criterio no será aplicable a las posiciones primarias objeto de cobertura con los instrumentos financieros derivados de crédito que adquieran las entidades vigiladas, de conformidad con lo establecido en la Resolución 8 de 2000, modificada por la Resolución 7 de 2008 de la Junta Directiva del Banco de la República, o demás normas que la modifiquen o sustituyan;
b) Los créditos de bancos y otras obligaciones financieras y los títulos de inversión en circulación (bonos, cédulas, etc.) pueden cubrirse, totalmente o por un determinado importe o porcentaje de sus flujos de efectivo o de su precio justo de intercambio, siempre que pueda medirse la efectividad de la cobertura;
c) Los créditos de bancos y otras obligaciones financieras y los pasivos en títulos de inversión en circulación pueden designarse como posiciones primarias en las coberturas del precio justo de intercambio solamente por el plazo durante el cual el acreedor no pueda disponer contractualmente de su valor;
d) Los activos y obligaciones no financieras, con excepción de productos o bienes transables en sistemas de negociación, solo pueden ser designados como posiciones primarias para efectos de cubrir su riesgo de tipo de cambio;
e) Un portafolio de activos o de pasivos puede ser cubierto como tal, siempre y cuando los activos individuales o los pasivos individuales del portafolio tengan en común la exposición al mismo riesgo;
f) Un compromiso en firme de adquirir otra empresa solo puede ser posición primaria para efectos de una cobertura de riesgo de tipo de cambio; y
g) Los títulos de deuda clasificados hasta el vencimiento; así como, las inversiones de capital en entidades filiales, subordinadas o vinculadas pueden considerarse como posición primaria para cobertura con instrumentos financieros derivados solamente cuando se busque cubrir sus flujos de efectivo o su riesgo de tipo de cambio.
6.3. Instrumentos financieros derivados no susceptibles de ser utilizados como instrumentos de cobertura.
En ningún caso, los siguientes instrumentos financieros derivados pueden ser designados como instrumentos de cobertura:
a) Las opciones emitidas o vendidas, salvo que se designen para cubrir opciones compradas, incluso las que se hallen implícitas en productos estructurados; y
b) Las estrategias con instrumentos financieros derivados que combinen opciones emitidas o vendidas y compradas, sobre un mismo subyacente, cuando el riesgo neto que arroje tal combinación no esté limitado.
6.4. Evaluación de la efectividad de las coberturas contables con instrumentos financieros derivados.
Para evaluar la efectividad de una cobertura con instrumentos financieros derivados, las entidades vigiladas deben calcular el cociente de efectividad de cobertura, entendido como la razón entre la variación absoluta acumulada en el precio justo de intercambio o en los flujos de efectivo del instrumento financiero derivado, atribuibles exclusivamente a los riesgos que están siendo cubiertos y la variación absoluta acumulada en el valor presente o flujos de efectivo de la posición primaria cubierta, desde la fecha en que inició la cobertura hasta la fecha en que se realiza la evaluación. En todo caso, para el cálculo de dicho cociente, el menor valor de los dos cambios absolutos mencionados anteriormente debe ser siempre el numerador del mismo.
Una cobertura es considerada como altamente efectiva si en la evaluación inicial y en cualquier evaluación durante el plazo de la misma, el cociente de efectividad de cobertura se sitúa en un rango entre el ochenta por ciento (80%) y el cien por ciento (100%), con un comportamiento en sentido opuesto entre las dos variaciones que lo conforman.
Por ejemplo, si el precio justo de intercambio o los flujos de efectivo de un instrumento financiero derivado con fines de cobertura sufre una caída acumulada en términos absolutos de ciento veinte (120) al tiempo que el precio justo de intercambio o los flujos de efectivo de la posición primara cubierta tienen un incremento acumulado en términos absolutos de cien (100), atribuible exclusivamente al riesgo que se desea cubrir, la efectividad de la cobertura debe ser evaluada como 100/120, igual a 83,33 por ciento; por lo cual, acorde con lo dicho anteriormente, se concluye que esa cobertura es altamente eficaz en la fecha en la que se realiza la evaluación.
Al inicio de la cobertura se pueden utilizar técnicas estadísticas para evaluar la efectividad futura (esperada), lo que se conoce como efectividad prospectiva. Por su parte, la medición de la efectividad después del inicio de la cobertura, la cual se denomina efectividad retrospectiva, debe ser realizada por lo menos una vez al mes y, en todo caso, al cierre de cada mes calendario.
Cuando por las características de la posición primaria y del instrumento financiero derivado utilizado para la cobertura, se pueda prever, con un muy alto grado de seguridad, que el cociente de efectividad de cobertura será de cien por ciento (100%) durante toda la vigencia de la cobertura, no es necesario evaluar ni medir la efectividad de la misma. Un ejemplo de esta situación ocurre en la cobertura de activos o pasivos en moneda extranjera, cuando el instrumento financiero derivado utilizado para la cobertura de tipo de cambio se pacte sobre la misma moneda en la que esté expresada la posición primaria que se desea cubrir y por un valor igual al nominal de esta.
Cuando la efectividad de la cobertura se ubique por fuera del rango arriba establecido (80%-100%), en dos (2) cierres de mes consecutivos con posterioridad al inicio de la cobertura, el instrumento financiero derivado ya no debe considerarse con fines de cobertura, es decir pierde tal calidad. Lo anterior sin perjuicio de que las entidades vigiladas puedan mantenerlo vigente.
En este orden, el instrumento financiero derivado con fines de cobertura deja de sujetarse al régimen especial de contabilidad establecido en el numeral 7.3.2 del presente capítulo y debe pasar a cumplir inmediatamente con lo dispuesto por el régimen de contabilidad establecido en el numeral 7.3.1 del mismo capítulo que hace referencia a la contabilidad de los instrumentos financieros derivados con fines especulativos.
6.5. Requisitos para aplicar el tratamiento contable especial previsto para coberturas con instrumentos financieros derivados.
Para que un instrumento financiero derivado con fines de cobertura pueda ser objeto del tratamiento contable especial que se establece en el numeral 7.3.2 del presente capítulo, debe cumplir los siguientes requisitos:
a) La designación como cobertura contable debe quedar evidenciada por escrito a más tardar en la fecha en la cual se celebre la operación de cobertura, en la cual también se debe fijar su objetivo y estrategia. En consecuencia, no se puede utilizar como cobertura un instrumento financiero derivado en forma retroactiva a su negociación. Dicha documentación debe ajustarse a lo especificado en el numeral 6.6 del presente capítulo y estar a disposición permanente de la Superintendencia Financiera de Colombia;
b) La efectividad de la cobertura debe ser consistente con la estrategia de gestión del riesgo que la entidad vigilada ha establecido y documentado. Su medición debe realizarse desde el inicio y por lo menos una vez al mes, y en todo caso siempre el último día de cada mes, basándose en los resultados acumulados obtenidos
desde el inicio de la cobertura y dejando la evidencia escrita correspondiente. Tal medición debe efectuarse hasta que se extinga la posición primaria cubierta, hasta que la propia entidad vigilada decida extinguir la cobertura o hasta que esta superintendencia ordene, si hay lugar a ello, la terminación del tratamiento contable especial para el instrumento financiero derivado de cobertura;
c) La cobertura debe ser altamente efectiva, en los términos que se señalan en el numeral 6.4 del presente capítulo, durante todo el plazo previsto, para compensar las variaciones en el precio justo de intercambio, en los flujos de efectivo o por diferencia de tipo de cambio de la posición primaria que sean atribuibles al riesgo cubierto;
d) Los instrumentos financieros derivados con fines de cobertura deben estar relacionados con el riesgo específicamente identificado y designado, nunca con riesgos generales de la entidad vigilada;
e) En el caso de coberturas de riesgo de crédito denominadas en pesos colombianos, el subyacente del instrumento financiero derivado con el que dicho riesgo es cubierto debe ser un instrumento emitido por la misma contraparte que el emisor de la posición primaria y debe tener las mismas condiciones que este (plazo, tasa, colateral, prelación, etc.). Si el emisor de la posición primaria es una contraparte distinta al emisor del subyacente, pero tiene un riesgo de crédito similar al del emisor en cuanto a la calificación crediticia vigente y a la actividad económica, entre otras condiciones que garantizan que el comportamiento crediticio es comparable, la cobertura puede ser objeto del tratamiento contable especial si puede demostrarse que los eventos de crédito que influyen sobre la posición primaria afectan el valor del instrumento financiero derivado;
f) En el caso de coberturas de riesgos de mercado (riesgo de tasa de interés, riesgo de precio, entre otros) en donde el subyacente, representado por el monto nominal, difiere de la posición primaria que se pretende cubrir, el instrumento financiero derivado puede ser objeto del tratamiento contable especial, siempre y cuando exista una alta correlación (mayor o igual a 0.8) durante los últimos doce (12) meses entre el valor del subyacente y el precio de la posición primaria, y la cobertura sea altamente efectiva;
g) Un instrumento financiero derivado con fines de cobertura puede ser utilizado para cubrir más de un tipo de riesgo, cuando se cumplan las siguientes condiciones: i) Los riesgos cubiertos estén identificados con claridad; ii) La alta efectividad de la cobertura esté demostrada de manera prospectiva y retrospectiva; iii) Sea posible asignar de manera específica el instrumento financiero derivado a la cobertura de los tipos de riesgo que se busca, y iv) Exista la documentación que soporte el instrumento financiero derivado y las diferentes posiciones de riesgos; y
h) El tratamiento contable especial para las coberturas con instrumentos financieros derivados puede ser aplicado a transacciones entre entidades del mismo grupo económico en los estados financieros individuales de las mismas, pero no en los estados financieros consolidados del grupo que deben presentarse a la Superintendencia Financiera de Colombia, salvo en las dos (2) situaciones siguientes:
i) Un instrumento financiero derivado denominado en moneda extranjera que ha sido negociado con un vinculado del mismo grupo económico, puede ser designado como instrumento de cobertura en los estados financieros consolidados, solo si aquel vinculado ha celebrado un contrato con un tercero no vinculado que le permita cubrir la exposición al riesgo adquirido por realizar tal instrumento.
ii) El riesgo de tipo de cambio de una partida monetaria intragrupo, tal como una cuenta por cobrar o una cuenta por pagar entre dos (2) entidades vinculadas, puede cumplir los requisitos de una posición primaria en los estados financieros consolidados si provoca una exposición al riesgo por tipo de cambio que no se pueda eliminar completamente en la consolidación, porque la transacción se haya realizado entre entidades que tienen monedas funcionales diferentes.
En todo caso, los efectos del tratamiento contable especial en entidades del mismo grupo económico, que se reconozcan en el estado de resultados o en el patrimonio neto de los estados financieros individuales y consolidados, deben ser eliminados en el proceso de consolidación del grupo.
Para determinar la calidad de vinculado cada entidad vigilada debe aplicar la normatividad especial que la rige para el efecto, cuando esta exista. Por ejemplo, en el caso de las sociedades administradoras de fondos de pensiones y de cesantía es aplicable lo dispuesto en el numeral 7º del capítulo IV del título 4 de la Circular Básica Jurídica (Circ. Externa 7/96)
6.6. Documentación necesaria para el tratamiento contable especial de las coberturas con instrumentos financieros derivados.
Cuando una entidad vigilada proceda a contratar un instrumento financiero derivado con fines de cobertura de cualquier riesgo identificado, tiene que documentar formalmente lo siguiente:
a) La estrategia y el objetivo de la entidad respecto a la administración del riesgo, así como la justificación para llevar a cabo la operación.
b) La naturaleza del riesgo o de los riesgos específicos a cubrir.
c) La identificación de la posición primaria objeto de la cobertura; y
d) La identificación del instrumento financiero derivado a ser utilizado para la cobertura.
La prueba documental debe ir como anexo al acta respectiva en la que se adopte la decisión por parte de la junta directiva o de la instancia autorizada para ello en la respectiva entidad vigilada y debe estar a disposición de la Superintendencia Financiera de Colombia cuando esta la requiera.
6.7. Instrume.ntos financieros derivados de crédito con fines de cobertura.
Los instrumentos financieros derivados de crédito deberán realizarse en los términos que establezcan la Junta Directiva del Banco de la República y la Superintendencia Financiera de Colombia, dentro del ámbito de competencias de cada entidad.
En este sentido, para los efectos del presente capítulo, los derivados de crédito solo podrán adquirirse con fines de cobertura según lo dispuesto por la Resolución Externa 8 de 2000, modificada por la Resolución Externa 7 de 2008, de la Junta Directiva del Banco de la República, o demás normas que la modifiquen o sustituyan, siempre que su contraparte sea un agente del exterior autorizado en los términos de la Circular Reglamentaria Externa DODM-144 del Banco de la República, calificado como grado de inversión por una sociedad calificadora reconocida internacionalmente.
La Superintendencia Financiera de Colombia, a través de las delegaturas institucionales correspondientes, autorizará de manera previa y expresa, a cada una de las entidades vigiladas, el programa de cobertura que pretendan realizar de acuerdo con lo previsto en el presente numeral.
Para efectos de la aprobación previa de este tipo de instrumentos financieros derivados por parte de esta Superintendencia, la solicitud de las entidades vigiladas deberá contener como mínimo la siguiente información:
a) La posición primaria que sería objeto de cobertura:
i. Tipo de instrumento;
ii. Emisor;
iii. Monto nominal;
iv. Valor de mercado a la fecha de la solicitud;
v. Fecha de emisión y de vencimiento; y
vi. Otras características faciales relevantes.
b) El programa de cobertura y los mecanismos mediante los cuales se va a realizar incluyendo la información contenida en el anexo 6 del presente capítulo.
7. Factores de riesgo, valoración y contabilización de instrumentos financieros derivados y productos estructurados.
7.1. Factores a considerar para la valoración y gestión de riesgos.
Para la valoración y gestión de riesgos de los distintos tipos de instrumentos financieros derivados y productos estructurados, las entidades vigiladas deben evaluar cada uno de los siguientes factores, según apliquen en cada caso.
Deben cuantificarse los riesgos por variaciones de las tasas de interés utilizadas para valorar estos instrumentos y productos; para lo cual la entidad vigilada debe determinar cuál es el efecto en el valor de los contratos como consecuencia del cambio de un (1) punto básico en las tasas de interés correspondientes, con base en medidas idóneas de sensibilidad, dependiendo del tipo específico de instrumento financiero derivado o producto estructurado. Por ejemplo, pueden utilizarse mediciones como la duración o la duración modificada, para algunos instrumentos o productos, u otras diferentes cuando involucren opcionalidades.
Las tasas de cambio de las monedas involucradas en los instrumentos financieros derivados y productos estructurados, tanto en los mercados de contado “spot” como en los mercados a plazo, son factores de riesgo que deben ser considerados por parte de las entidades vigiladas cuando los instrumentos o productos tengan algún componente distinto a la moneda local.
Las entidades vigiladas deben evaluar el riesgo de crédito de los instrumentos financieros derivados y productos estructurados, es decir, el riesgo de incumplimiento de las contrapartes y
CAPÍTULO XVIII-Instrumentos financieros derivados y productos estructurados
emisores, según sea el caso. Tratándose de instrumentos financieros derivados, dicho riesgo se expresa en el cálculo de las exposiciones crediticias, que debe realizarse siguiendo las pautas establecidas en el anexo 4 del presente capítulo. Los soportes de tales evaluaciones deben estar a disposición de la Superintendencia Financiera de Colombia al momento que esta las requiera.
Las entidades vigiladas deben contar con análisis de escenarios que les permitan cuantificar y controlar la sensibilidad de los precios justos de intercambio de los instrumentos financieros derivados y de los productos estructurados ante cambios en el valor del subyacente.
En algunos tipos de instrumentos financieros derivados (opciones, en particular) es esencial la forma de estimar la variabilidad esperada o volatilidad del valor del subyacente. Las entidades vigiladas deben considerar adecuadamente la forma de determinar estas volatilidades para una gestión apropiada del riesgo y de los resultados esperados de los instrumentos financieros derivados o productos estructurados que incorporen dicho factor de riesgo.
7.1.7. Precios de mercado.
Las entidades vigiladas deben realizar análisis de comportamiento histórico y previsiones del comportamiento esperado de los precios justos de intercambio de los distintos instrumentos financieros derivados y productos estructurados que tengan en su portafolio, con miras a realizar pruebas de estrés.
Dependiendo del tipo específico de instrumento financiero derivado o producto estructurado, las entidades vigiladas deben evaluar otros posibles riesgos no incluidos en el presente capítulo, de tal manera que les permita contar con un perfil de riesgos más completo y así poder realizar una adecuada valoración y gestión de los riesgos.
7.2. Valoración diaria.
La valoración de los instrumentos financieros derivados y de los productos estructurados debe realizarse en forma diaria a precio justo de intercambio, definido según los términos del numeral 2.19 del presente capítulo. En todo caso, las opciones peso-dólar del Banco de la República no requieren valorarse a precio justo de intercambio.
En el presente numeral se establecen los principales lineamientos y criterios que deben seguir las entidades vigiladas para valorar los distintos instrumentos financieros derivados y productos estructurados que negocien. Los mismos deben cumplirse plenamente hasta tanto se constituyan y comiencen a desarrollar su actividad los proveedores de precios del sistema financiero (“price vendors”) que reglamente el Gobierno Nacional con base en lo dispuesto en el literal i) del artículo 3º de la Ley 964 de 2005, autorizados y vigilados por la Superintendencia Financiera de Colombia; momento a partir del cual corresponderá a tales Proveedores el suministro diario de los respectivos precios justos de intercambio para efectos de la valoración de los instrumentos financieros derivados y productos estructurados. Así mismo, corresponderá a estos proveedores de precios el recibir y evaluar los distintos modelos internos de valoración que presenten las entidades vigiladas, bajo las reglas y criterios impartidos por esta superintendencia.
Cuando, por razones de liquidez, exista un precio diario de mercado para un determinado instrumento financiero derivado o para un producto estructurado, resultante de la negociación de los mismos en un mercado secundario, provisto por alguna plataforma de suministro de información financiera, dicho precio debe asumirse directamente como el precio justo de intercambio del instrumento o del producto. En el caso de los futuros, opciones y demás instrumentos financieros derivados o productos estructurados que se negocien a través de bolsas o sistemas de negociación de valores, los mismos deben valorarse diariamente al precio de mercado informado por la correspondiente bolsa o sistema donde se transen.
Para traer a valor presente los flujos en pesos colombianos de los distintos instrumentos financieros derivados y productos estructurados, las entidades vigiladas deben utilizar las tasas cero cupón de acuerdo con los siguientes criterios:
a) El indicador bancario de referencia (IBR), cuando el plazo remanente de la operación se halle dentro de los plazos para los cuales exista cotización del mismo. Para descontar flujos a plazos inferiores al último plazo para el que exista cotización del IBR, se debe utilizar la correspondiente tasa cero cupón que se obtenga mediante la interpolación lineal de las tasas IBR conocidas más cercanas al plazo requerido.
b) Para plazos comprendidos entre el último para el que existe cotización del IBR y el primero para el que existe tasa de interés del mercado “Cross currency swap” (CCS), las entidades deben descontar los flujos utilizando la correspondiente tasa cero cupón que se obtenga mediante la interpolación lineal de la tasa IBR para el último plazo y la tasa CCS (convertida a tasa cero cupón) para el primer plazo que exista.
c) Para los plazos en los que existan tasas de interés del mercado CCS, publicadas diariamente en plataformas de suministro de información financiera, las tasas de descuento deben ser las correspondientes a dicha curva, convertidas a tasas cero cupón. Para descontar flujos a plazos
intermedios en los que no haya directamente una cotización en tales plataformas, se deberá utilizar la correspondiente tasa cero cupón que se obtenga mediante la interpolación lineal de las tasas CCS conocidas más cercanas al plazo requerido.
Cuando los flujos estén denominados en otras monedas, deben descontarse utilizando la tasa de interés más líquida que exista en el Estado al que pertenezca la moneda, para el plazo que se trate. En algunos casos, es la tasa de interés de los bonos soberanos del respectivo Estado; para las monedas en las que se cotizan diariamente tasas “London interbank offered rate” (Libor), es esta la que debe utilizarse.
Cuando una entidad vigilada opte por valorar sus instrumentos financieros derivados y productos estructurados con metodologías, parámetros y fuentes escogidas por ella misma, o incluso cuando la entidad vigilada adquirente toma el precio de referencia del emisor, los mismos deben estar técnicamente sustentados, documentados y aprobados por su comité de riesgos, o quien haga sus veces. Estas condiciones deben ser cumplidas de manera previa a la negociación de los instrumentos o productos que vayan a ser cobijados por la metodología.
Tales metodologías, parámetros y fuentes a utilizar, así como la sustentación técnica y el acta en la que dicho comité las aprobó deben ser registradas en el documento de Modificaciones de Valoración (anexo 5 del presente capítulo) y enviadas para conocimiento de la Superintendencia Financiera de Colombia, dentro de los diez (10) días hábiles inmediatamente siguientes a la negociación por primera vez de una determinada clase de instrumento financiero derivado o producto estructurado o dentro de los diez (10) días hábiles siguientes a una objeción metodológica por parte de esta superintendencia, cuando esta se presente.
El documento de modificaciones de valoración debe enviarse exclusivamente por correo electrónico a la dirección derivados&estructurados@superfinanciera.gov.co desde el correo de una de las personas de la entidad vigilada, quien tenga firma autorizada vigente ante esta superintendencia. El asunto de dicho correo debe marcarse con la palabra “Modificaciones”, la fecha bajo el formato DD/MM/AAAA y el nombre de la entidad, cada uno separado por guiones. A manera de ejemplo se cita el siguiente asunto: “Modificaciones-31/06/2008-Banco XYZ”.
7.2.1. Valoración de opciones y productos estructurados cuando la entidad vigilada toma el precio del emisor.
Cuando no exista un precio diario de mercado, en los términos que se señalaron en el numeral 7.2 del presente capítulo, pero el emisor de la opción o del producto estructurado esté calificado en sus obligaciones al menos como “grado de inversión”, ya sea por una agencia calificadora de riesgos reconocida internacionalmente, si el emisor es extranjero, o por una agencia calificadora autorizada en Colombia, si el emisor es una persona jurídica domiciliada en el país y ha acordado con los compradores la obligación de proveer diariamente un precio de referencia (“bid”) publicado ya sea en las páginas de Bloomberg o Reuters o, en su defecto, en la página web del emisor, y garantice la recompra de la opción o del producto, a discrecionalidad del comprador o tenedor, en determinadas fechas, dicho precio provisto por el emisor -el que se registre a la hora de cierre diario del mercado- puede ser utilizado por la entidad vigilada adquirente para la valoración diaria de la opción o del producto, si lo considera adecuado. En todo caso, la entidad puede contrastarlo con el precio que arrojaría una metodología y unos parámetros propios, si lo cree conveniente.
Lo anterior no aplica cuando la entidad vigilada adquirente de la opción o del producto estructurado pertenezca al mismo grupo económico del emisor, dados los posibles conflictos de interés y, por consiguiente, la entidad debe utilizar otra metodología o referencia para la valoración.
Independientemente de si la entidad vigilada adquirente de la opción o del producto estructurado opta por tomar el precio de referencia diario publicado por el emisor del mismo o por utilizar una metodología propia, la entidad es responsable de la valoración diaria y, por tanto, de la revisión periódica, los ajustes y conversiones necesarios que deba realizar para obtener y contabilizar diariamente el precio justo de intercambio en pesos colombianos. En tal sentido, debe tener perfecta comprensión y claridad, además de las características contractuales específicas de la opción o del producto, sobre el tipo de precio que le suministra el emisor (precio ‘limpio’, precio ‘sucio’) y la correcta conversión a pesos colombianos, cuando aplique, entre otros aspectos conexos con el proceso de valoración y contabilización. Lo anterior no implica, por supuesto, que en caso de producirse errores operativos en el cálculo del precio diario por parte del emisor de la opción o del producto, la entidad vigilada adquirente del mismo sea responsable de los efectos que ello conlleve.
Por otra parte, en el caso de que el emisor de la opción o producto estructurado no alcance la calificación de riesgo mínima exigida, la entidad vigilada puede utilizar la metodología que considere adecuada y que esté técnicamente sustentada, debiendo dar cumplimiento a lo establecido en el numeral 7.2 del presente capítulo.
7.2.2. Valoración de los instrumentos financieros derivados básicos (“Plain vanilla”).
En caso de que no exista precio de mercado para un instrumento financiero derivado básico, de acuerdo con lo establecido previamente, el precio justo de intercambio es, en principio, el que resulte de aplicar las fórmulas de valoración establecidas por esta superintendencia, las cuales suponen que no hay posibilidad de
arbitraje y se encuentran en el anexo 3 del presente capítulo. Lo anterior también es válido tanto para el instrumento financiero derivado que se negocie en forma separada como para el que es un componente de un producto estructurado separable.
En todo caso, las entidades vigiladas pueden optar por efectuar la valoración de los instrumentos financieros derivados básicos con metodologías y/o parámetros diferentes a los que se señalan en dicho anexo. La metodología, parámetros y fuentes de información que adopte la entidad vigilada para la valoración de los instrumentos financieros derivados básicos deben utilizarse en forma consistente, mínimo durante un (1) año, contado a partir de la modificación de la (los) misma(os), o por un plazo inferior si el instrumento financiero derivado se termina antes de dicho plazo. Así mismo, las entidades vigiladas deben utilizar una misma metodología para valorar instrumentos financieros derivados básicos que tengan características similares, siempre que versen sobre un mismo subyacente.
Cuando la metodología, parámetros y/o fuentes de información para la valoración que adopte la entidad vigilada sean diferentes a los indicados en el anexo 3 del presente capítulo, la Superintendencia Financiera de Colombia tendrá la facultad de objetarlos en cualquier fecha, si lo considera necesario. En ese caso, la entidad vigilada debe proceder inmediatamente a ajustar la valoración de los instrumentos financieros derivados básicos siguiendo la metodología y parámetros estándar señalados en el anexo 3 del presente capítulo, o siguiendo una nueva alternativa de valoración que debe cumplir las mismas condiciones y términos que se señalaron en el numeral 7.2 y en el párrafo precedente del mismo capítulo.
Para las “estrategias con instrumentos financieros derivados básicos”, definidas en el numeral 5.1.5 del presente capítulo, su valoración corresponde a la suma de los precios justos de intercambio de los instrumentos financieros derivados básicos que las componen.
7.2.3. Valoración de los instrumentos financieros derivados exóticos.
Para este tipo de instrumentos las entidades vigiladas deben efectuar la valoración diaria siguiendo las metodologías, parámetros y fuentes de información que consideren pertinentes, dando cumplimiento, en todo caso, a lo dispuesto en el último párrafo del numeral 7.2 del presente capítulo.
Las metodologías, parámetros y fuentes que adopte la entidad vigilada para la valoración de los distintos tipos de instrumentos financieros derivados exóticos deben utilizarse en forma consistente, mínimo durante un (1) año, contado a partir de la negociación del instrumento financiero derivado, o por un plazo inferior en el caso de que este se termine antes de dicho plazo. Así mismo, las entidades vigiladas deben utilizar una misma metodología para valorar instrumentos financieros derivados exóticos que tengan características similares, siempre que versen sobre un mismo subyacente.
El modelo de valoración y los correspondientes parámetros que utilice e informe la entidad vigilada para una determinada clase de instrumentos financieros derivados exóticos pueden ser provistos por el oferente de los mismos. No obstante, los valores de los distintos parámetros que deben incorporarse diariamente en el modelo de valoración son de entera responsabilidad de la entidad vigilada y los mismos debe conocerlos y poderlos informar cuando la Superintendencia Financiera de Colombia así lo requiera.
7.2.4. Valoración de productos estructurados.
Cuando la entidad vigilada adquirente de un producto estructurado tenga que valorarlo diariamente utilizando metodologías propias, la valoración del producto estructurado debe, en todo caso, ser igual a la suma de los precios justos de intercambio de los componentes derivados y no derivados que lo conforman.
Si el producto estructurado tiene estipulado algún tipo de cargo o penalización por la redención anticipada del mismo por parte del emisor, ello debe estar explícito en el prospecto del producto al igual que la forma de liquidarlo. Dicho cargo lo deben registrar las entidades vigiladas en sus estados financieros en la fecha en la que ocurra la redención anticipada, si ello ocurriere, sin que entre tanto se afecte de alguna manera la valoración diaria del producto.
El modelo de valoración que presente la entidad vigilada puede ser provisto por el estructurador del producto. No obstante, los valores de los parámetros que deben incorporarse diariamente en las fórmulas de cálculo son de entera responsabilidad de la entidad vigilada y los mismos debe conocerlos y poderlos informar en el momento que la Superintendencia Financiera de Colombia lo requiera.
Por otra parte, cuando el estructurador y/o emisor incurra en costos o gastos de estructuración y/o administración del producto estructurado que se trasladen a los inversionistas adquirentes del mismo por la vía del precio de venta, tales gastos no deben reflejarse en la valoración del producto como un componente adicional de su valor, sino que deben registrarse por aparte como un gasto en el estado de resultados, independientemente de la valoración del producto. El comprador del producto no debe diferir dicho gasto, pero sí puede, si decide luego venderlo, trasladar todo o una parte del mismo a su comprador si este así lo acepta y paga.
Desde el punto de vista de una entidad vigilada emisora de un producto estructurado, esta puede, a su albedrío y atendiendo sus propias motivaciones, valorar el producto estructurado como la suma de los precios justos de intercambio de sus componentes derivados y no derivados, o bien valorar el producto
estructurado como la suma del valor nominal del componente no derivado y el precio justo de intercambio de sus componentes derivados, siempre que siga una única regla hasta la fecha de vencimiento del respectivo producto estructurado.
7.2.5. Excepciones a las reglas generales de valoración.
Tratándose de procesos de titularización de cartera, cuando en la estructura autofinanciada se incorporen instrumentos financieros derivados como mecanismo de cobertura del riesgo de tasa de interés entre el activo subyacente y el pasivo correlativo de la estructura y tales instrumentos derivados tengan vocación de permanencia hasta la terminación del proceso de titularización, la valoración de los mismos debe ser mensual y con referencia a la tasa interna de retorno (TIR) del pasivo conformado por los valores emitidos. Lo anterior tendrá lugar siempre que se cumplan todos y cada uno de los siguientes requisitos:
a) En el reglamento de emisión de los títulos que conforman el pasivo correlativo se haya definido expresamente la utilización de instrumentos financieros derivados, desde la misma fecha de la emisión, como un mecanismo de cobertura de la estructura, es decir que la cobertura con instrumentos financieros derivados nazca también en t=0;
b) El instrumento financiero derivado que se haya estructurado efectivamente tenga un cociente de efectividad de la cobertura de cien por ciento (100%) en los términos que se definen en el presente capítulo; y
c) En el reglamento de emisión se haya estipulado expresamente que el agente de manejo de la emisión no está autorizado para negociar instrumentos financieros derivados adicionales a los que se celebren en la fecha en que nace la emisión de la estructura autofinanciada.
7.3. Contabilización de los instrumentos financieros derivados, posiciones primarias y productos estructurados.
Las entidades vigiladas deben registrar todos sus instrumentos financieros derivados, productos estructurados y posiciones primarias cubiertas en sus estados financieros, utilizando las cuentas PUC disponibles, de acuerdo con los lineamientos y criterios contenidos en el presente numeral. Cuando se trate de las “estrategias con instrumentos financieros derivados básicos”, que se definieron en el numeral 5.1.5 del presente capítulo, su tratamiento contable es el que corresponda a cada uno de sus componentes por separado, en las respectivas cuentas PUC establecidas para cada uno de estos.
En las cuentas del balance no se deben efectuar neteos entre saldos favorables y desfavorables de diferentes instrumentos financieros derivados, incluso si estos son del mismo tipo. Así, por ejemplo, no se pueden netear operaciones “forward” peso-dólar que tengan precios justos de intercambio de signos opuestos, sino que cada una de ellas debe registrarse en el activo o en el pasivo, según corresponda.
Adicionalmente, cuando se adquieran instrumentos financieros derivados de crédito, las entidades vigiladas deben registrar en su contabilidad la prima, “fee” o “spread” a pagar por concepto de estos instrumentos financieros, como un gasto en la cuenta definida para dichos efectos.
7.3.1. Contabilización de instrumentos financieros derivados con fines de especulación.
Los instrumentos financieros derivados con fines de especulación se deben contabilizar en el balance, desde la fecha de celebración de los mismos, por su precio justo de intercambio. Cuando en la fecha inicial el valor de los contratos sea cero (0), es decir que no se realizan pagos ni entregas físicas entre las partes, no debe afectarse el estado de resultados. En las valoraciones subsiguientes, las variaciones en el precio justo de intercambio deben registrarse en el estado de resultados de acuerdo con la regla que se enuncia a continuación.
Independientemente de si la variación acumulada del precio justo de intercambio de un instrumento financiero derivado con fines de especulación es positiva (utilidad) o negativa (pérdida), dicha variación debe quedar revelada diariamente en el estado de resultados en la respectiva subcuenta de ingresos o egresos donde el instrumento financiero derivado deba registrarse, según se trate de una utilidad acumulada o de una pérdida acumulada. De la misma manera, debe procederse con cada uno de los instrumentos financieros derivados que haya negociado la entidad vigilada.
7.3.2. Contabilización de instrumentos financieros derivados con fines de cobertura.
La contabilización de los instrumentos financieros derivados con fines de cobertura depende del tipo específico de cobertura de que se trate, tal como se explica a continuación.
Con independencia de si la variación acumulada del precio justo de intercambio de un instrumento financiero derivado con fines de cobertura es positiva (utilidad) o negativa (pérdida), aquella parte de tal variación que se registre diariamente en el estado de resultados debe contabilizarse en la respectiva subcuenta de ingresos donde el instrumento financiero derivado deba registrarse, según se trate de una utilidad acumulada o de una pérdida acumulada, de acuerdo con las instrucciones contables correspondientes.
A su vez, aquella parte de la variación acumulada del precio justo de intercambio que deba estar registrada diariamente en la cuenta patrimonial habilitada para el efecto debe contabilizarse en esta con signo positivo o negativo, según corresponda.
7.3.2.1. Contabilización de las coberturas del precio justo de intercambio.
Las coberturas del precio justo de intercambio se deben registrar de la siguiente forma:
a) Instrumentos financieros derivados con fines de cobertura: La totalidad de la ganancia o pérdida que surja al valorar los instrumentos financieros derivados con fines de cobertura de precio justo de intercambio se debe reconocer inmediatamente en el estado de resultados, en forma similar a lo establecido en el numeral 7.3.1 del presente capítulo, pero utilizando las correspondientes cuentas PUC para instrumentos con fines de cobertura.
b) Posiciones primarias: La totalidad de la ganancia o pérdida atribuible al riesgo cubierto se debe reconocer en el valor en libros de la posición primaria, de tal forma que esta se halle a precio justo de intercambio. Sus variaciones tienen como contrapartida la subcuenta pertinente del estado de resultados, incluso si se trata de una posición primaria cubierta que se valore al costo.
Cuando una entidad vigilada suscriba un compromiso en firme para adquirir un activo o asumir un pasivo que sea una posición primaria, dentro de una cobertura de precio justo de intercambio, el valor inicial en libros del activo o pasivo que resulte del cumplimiento del compromiso en firme, se debe ajustar para incluir la variación acumulada en el precio justo de intercambio de dicho compromiso que sea atribuible al riesgo cubierto que se haya reconocido en el balance.
7.3.2.2. Contabilización de las coberturas de flujos de efectivo.
a) Instrumentos financieros derivados con fines de cobertura: La ganancia o pérdida acumulada del instrumento financiero derivado con fines de cobertura de flujos de efectivo se debe reconocer directamente en la cuenta patrimonial “Ganancias o pérdidas acumuladas no realizadas en instrumentos financieros derivados con fines de cobertura-Coberturas de flujos de efectivo”, con el signo correspondiente.
En la fecha en la que se liquide con la contraparte algún flujo del instrumento financiero derivado, la entidad vigilada debe registrar el valor del flujo neto liquidado, ya sea positivo o negativo, en la subcuenta correspondiente de ingresos o egresos, de acuerdo con las instrucciones del numeral 7.3.2 del presente capítulo.
En la fecha en la que se termine la cobertura por darse alguno de los supuestos del numeral 7.3.2.4 del presente capítulo, el resultado acumulado del instrumento financiero derivado utilizado para este tipo de cobertura, que se halle en la subcuenta patrimonial “Ganancias o pérdidas acumuladas no realizadas en instrumentos financieros derivados con fines de cobertura-Coberturas de flujos de efectivo” se debe trasladar al estado de resultados en la respectiva subcuenta para instrumentos financieros derivados.
b) Posiciones primarias: Para las proyecciones de los flujos de las posiciones primarias objeto de la cobertura que se hallen pactadas a tasa variable se deben emplear las tasas futuras implícitas que se obtengan a partir de las tasas cero cupón de la correspondiente curva Libor-Swap, para los respectivos plazos, cuando los flujos se hallen denominados en las monedas para las que existan estas curvas. Para los demás casos, vale decir para las proyecciones de los flujos de posiciones primarias pactadas a tasa variable, donde no existe curva para esta, deben realizarse siguiendo un procedimiento similar al utilizado para las proyecciones de los flujos de tasa variable de los “swaps”, según se describe en el numeral 4.1.2 del anexo 3 del presente capítulo.
Los flujos de las posiciones primarias atribuibles al margen pactado sobre la tasa variable (cuando haya), cuyo riesgo no se desee cubrir por la entidad, no deben incluirse para el cálculo del valor presente de la posición primaria, sino que para la cuantificación y registro de los mismos se debe seguir la metodología de contabilidad aplicable, similar a lo que sucede con cualquier posición del libro bancario que no se propone cubrir.
Para calcular el valor presente de los flujos de efectivo de la posición primaria, las entidades vigiladas deben usar como tasas de descuento las mismas tasas de interés cero cupón utilizadas para la valoración del instrumento financiero derivado empleado para la cobertura, de conformidad con lo expresado en el numeral 7.2 del presente capítulo.
La contabilización de las posiciones primarias cubiertas debe efectuarse con el siguiente procedimiento:
La posición primaria continúa registrándose por su valor nominal respectivo en cada fecha, en las mismas cuentas de balance y de estado de resultados, con la misma metodología y dinámica como ocurriría si no tuviera cobertura.
Desde la fecha en la que nace la cobertura con instrumentos financieros derivados, simultáneamente con el registro del ordinal i) anterior, debe registrarse el valor presente de la posición primaria en la respectiva subcuenta de orden creada para tal efecto, calculado bajo la metodología establecida en el presente capítulo, procedimiento que se mantendrá hasta tanto haya lugar al tratamiento contable especial para el instrumento financiero derivado con fines de cobertura.
De la misma manera antes descrita debe procederse con cada una de las posiciones primarias cubiertas que haya celebrado la entidad vigilada.
7.3.2.3. Contabilización de las coberturas de activos o pasivos en moneda extranjera.
Las coberturas de activos o pasivos en moneda extranjera se deben contabilizar de la siguiente forma:
a) Instrumentos financieros derivados con fines de cobertura: Para reconocer el efecto que se propone este tipo de cobertura, la ganancia o pérdida acumulada del instrumento financiero derivado se debe reconocer en la subcuenta correspondiente del estado de resultados, conforme a las instrucciones del numeral 7.3.1 del presente capítulo, siempre que dicho valor no exceda el monto de la variación acumulada de la posición primaria cubierta desde la fecha de comienzo de la cobertura, la cual se contabiliza en las respectivas cuentas de utilidad o pérdida por cambios (cuentas 4135 y 5135 en el PUC para el Sistema Financiero). Cuando la ganancia o pérdida acumulada del instrumento financiero derivado es mayor que el monto antes mencionado, la diferencia deberá registrarse en la cuenta patrimonial “Ganancias o pérdidas acumuladas no realizadas en instrumentos financieros derivados con fines de cobertura-Coberturas de activos o pasivos en moneda extranjera”, con el signo correspondiente.
En la fecha en la que se termine la cobertura por darse alguno de los supuestos del numeral 7.3.2.4 del presente capítulo, el resultado acumulado del instrumento financiero derivado utilizado para este tipo de
cobertura, que se halle en la subcuenta patrimonial “Ganancias o pérdidas acumuladas no realizadas en instrumentos financieros derivados con fines de cobertura-Coberturas de activos o pasivos en moneda extranjera” se debe trasladar al estado de resultados en la respectiva subcuenta para instrumentos financieros derivados.
b) Posiciones primarias: La contabilización de las posiciones primarias cubiertas debe efectuarse con el procedimiento descrito en los ordinales i) y ii) del literal b) del numeral 7.3.2.2 del presente capítulo, con la diferencia de que deben emplearse las subcuentas de orden correspondientes para este tipo de cobertura.
7.3.2.4. Terminación del tratamiento contable especial para las coberturas con instrumentos financieros derivados.
El tratamiento contable especial para las coberturas con instrumentos financieros derivados debe terminar cuando:
a) El instrumento financiero derivado con fines de cobertura expira, cuando el mismo es vendido o, cuando siendo procedente, el mismo es ejercido. Para este efecto, la sustitución o renovación de dicho instrumento por otro no se considera un vencimiento o terminación de la cobertura, a menos que ello esté contemplado en la estrategia de cobertura documentada por la entidad vigilada.
b) La cobertura deje de cumplir los requisitos establecidos en el presente capítulo para la contabilidad de coberturas.
c) La cobertura no cumpla con una alta efectividad; es decir, que el cociente de efectividad de cobertura no se halle en un rango entre el ochenta por ciento (80%) y el cien por ciento (100%), por lo menos en dos (2) cierres de mes consecutivos, después de iniciada la cobertura.
d) La entidad vigilada revoque la designación del instrumento financiero derivado para efectuar la cobertura.
7.3.3. Contabilización de productos estructurados.
7.3.3.1. Contabilización por parte de una entidad vigilada adquirente de productos estructurados.
Cuando se trate de un producto estructurado híbrido (según lo establecido en el numeral 5.3 del presente capítulo), las entidades vigiladas deben contabilizar su precio justo de intercambio en la respectiva subcuenta del activo productos estructurados sin derivados de crédito o productos estructurados con derivados de crédito, según se trate (por ejemplo la cuenta 13 en el PUC para el Sistema Financiero). Las variaciones diarias del mismo afectan la respectiva subcuenta del estado de resultados (cuenta de utilidades o pérdidas por valoración de productos estructurados sin derivados de crédito o productos estructurados con derivados de crédito, según se trate).
Por otra parte, cuando se trate de un producto estructurado separable (según lo establecido en el numeral 5.3 del presente capítulo), siempre que tenga un precio en un mercado líquido o que la entidad vigilada tome el precio diario suministrado por el emisor (que debe estar calificado en “grado de inversión”), se debe contabilizar el producto de la misma manera que se señaló en el párrafo anterior. En cualquier otro caso, los distintos componentes del producto deben reconocerse por su precio justo de intercambio, en forma separada, en las respectivas subcuentas del balance, de acuerdo con las reglas que aplican para cada componente. En todo caso, el componente no derivado siempre se debe contabilizar en el activo (cuenta 13 en el PUC para el Sistema Financiero), mientras que el componente derivado se debe contabilizar en el activo o pasivo según corresponda (cuenta 15 ó 23 del PUC para el Sistema Financiero). Por su parte, los registros en el estado de resultados deben ser los mismos que se hacen para contabilizar por separado la variación en el precio justo de intercambio de cada uno de sus componentes.
7.3.3.2. Contabilización por parte de una entidad vigilada emisora de productos estructurados.
Cuando una entidad vigilada por la Superintendencia Financiera de Colombia emita un producto estructurado, es opcional para la entidad registrarlo como un todo por su precio justo de intercambio en una sola cuenta del pasivo, “Productos estructurados”, o en forma separada, contabilizando el componente no derivado por su valor nominal en la subcuenta pertinente y el componente derivado por su precio justo de intercambio en las subcuentas de instrumentos financieros derivados (cuenta 15 ó 23 en el PUC del Sistema Financiero).
En el primer caso, cuando el producto estructurado se contabiliza por su precio justo de intercambio, las variaciones diarias del mismo afectan la respectiva subcuenta del estado de resultados (utilidades o pérdidas por valoración de productos estructurados), de acuerdo con las instrucciones contables correspondientes.
Para el segundo caso, cuando los componentes del producto estructurado se registran en forma separada, las variaciones diarias del componente derivado del mismo se deben contabilizar en las respectivas subcuentas de derivados del estado de resultados (cuenta 4129 ó 5129 en el PUC para el Sistema Financiero, de acuerdo con las instrucciones contables correspondientes), es decir, serían los mismos
registros que se hacen para contabilizar por separado la variación en el precio justo de intercambio de los instrumentos financieros derivados.
Sin perjuicio de lo anterior, cuando se trate de una entidad vigilada por esta superintendencia que “empaqueta” y venda un producto estructurado cuyos componentes provengan de distintas contrapartes, y la entidad vigilada establezca expresamente en el prospecto del producto que se hace responsable del pago del mismo, debe contabilizarlo como un todo por su precio justo de intercambio, de la misma manera que se señaló para el primer caso antes mencionado en el presente numeral.
7.4. Revelación de instrumentos financieros derivados y de productos estructurados en notas a los estados financieros.
En las notas a los estados financieros las entidades vigiladas deben revelar, como mínimo, los siguientes aspectos en relación con instrumentos financieros derivados y productos estructurados:
7.4.1. Cuando los instrumentos financieros derivados y productos estructurados produzcan un nivel significativo, según el criterio de la propia entidad vigilada, de exposición a riesgos financieros (mercado, crédito, liquidez y tipo de cambio), se debe revelar la siguiente información; la cual se debe presentar agrupada por tipo de instrumento financiero derivado o producto estructurado de acuerdo con la clasificación descrita en el numeral 5º del presente capítulo:
a) Tipo de instrumento o producto estructurado;
b) Tipo de riesgo financiero y su respectiva justificación;
c) El principal, nominal u otro valor similar, que puede ser el valor nocional en que se basen los pagos futuros;
d) Las garantías recibidas y entregadas. Para este último caso, se debe informar el valor en libros, los plazos y condiciones; y
e) En el caso de que el instrumento financiero derivado cuyos flujos de efectivo estén denominados en una moneda diferente al peso colombiano, la divisa en la que se exijan los pagos o cobros.
7.4.2. Cuando la entidad vigilada tenga vigentes instrumentos financieros derivados con fines de cobertura debe, adicionalmente, revelar lo siguiente:
a) Descripción de la cobertura;
b) Descripción de la(s) posición(es) primaria(s) cubierta(s);
c) Descripción de los instrumentos financieros derivados designados como instrumentos de cobertura;
d) Naturaleza de los riesgos que han sido cubiertos; y
e) Para las coberturas de flujo de efectivo, los períodos en los cuales se espera que ocurran estos flujos, los ejercicios en los cuales se espera que formen parte de la determinación del resultado del ejercicio, así como una descripción de cualquier contingencia o compromiso en firme no registrado en el balance que tenga dicha cobertura.
7.4.3. En caso de cualquier impago materializado, por efectos de un instrumento financiero derivado o producto estructurado, ya sea parcial o total, la entidad vigilada debe revelar los detalles correspondientes a dicho incumplimiento, en particular, la contraparte, la fecha de incumplimiento, el tipo de instrumento o producto que se incumple, el valor en libros de tal incumplimiento y la fecha en que el impago fue subsanado, si ello aplica.
Ficha técnica de instrumentos financieros derivados y productos estructurados
A. Datos básicos de la entidad.
1. Fecha diligenciamiento de la ficha técnica en formato DD/MM/AAAA:
2. Tipo entidad 3. Código entidad
4. Tipo patrimonio 5. Código patrimonio
6. Nombre de la entidad o patrimonio
7. Nombre del responsable del diligenciamiento
8. Cargo 9. Teléfono de contacto
B. Descripción del instrumento financiero derivado o del producto estructurado.
11. Clasificación del instrumento financiero según el capítulo XVIII de la Circ. Externa 100/95 (diligenciar con X)
Derivado básico o “plain vanilla”
12. Subyacente(s)
13. Otras características relevantes del instrumento financiero derivado o del producto estructurado
14. Contrapartes o clientes potenciales del instrumento financiero derivado o del producto estructurado
C. Finalidad de la operación con instrumentos financieros derivados.
15. Finalidad de la operación para la entidad (Diligenciar con X)(*)
Cobertura de valor justo de intercambio
Cobertura de activos o pasivos en moneda extranjera
16. Posición(es) primaria(s) objeto de cobertura con instrumentos financieros derivados
17. Riesgo(s) específico(s) a cubrir con la operación con instrumentos financieros derivados
(*) Si la respuesta a este numeral fue “Especulación”, favor seguir con el numeral 18 del presente anexo.
D. Características de valoración del instrumento financiero derivado o producto estructurado.
18. Identificación de los componentes en los cuales se pueda desagregar la estrategia con instrumentos financieros derivados básicos o el producto estructurado (cuando este sea separable)
19. Parámetros a emplear en el modelo de valoración
Parámetro Fuente del parámetro
Fin de la ficha técnica
Aspectos mínimos de los contratos marco para la realización de instrumentos financieros derivados
1. Las entidades vigiladas deben elaborar y suscribir con sus contrapartes un contrato marco que regule de manera general la negociación de instrumentos financieros derivados, en el evento de que los mismos se realicen por fuera de sistemas de negociación de valores o bolsas, es decir, en el mercado mostrador (“Over the Counter” u OTC).
La elaboración y suscripción del contrato marco no es necesaria cuando la entidad vigilada suscriba con su contraparte un contrato que incorpore las cláusulas mínimas previstas por ISDA para la celebración de instrumentos financieros derivados, el cual deberá estar disponible para cuando la Superintendencia Financiera de Colombia estime conveniente revisarlo.
2. El contrato marco contendrá los principales términos y condiciones para la negociación de instrumentos financieros derivados, de conformidad con lo previsto en el presente anexo, los cuales se consideran imperativos por parte de la Superintendencia Financiera de Colombia por la relevancia de estos instrumentos para el orden económico y el sistema financiero colombiano en general.
El contrato marco estará conformado por tres (3) partes a saber:
a) El texto mismo del contrato marco.
b) El suplemento.
c) Cada una de las confirmaciones que se realicen por instrumento financiero derivado que se negocie.
El suplemento no puede modificar ni derogar las condiciones mínimas previstas en este anexo y demás instrucciones de la Superintendencia Financiera de Colombia aplicables al contrato marco.
Cada carta de confirmación debe establecer la forma en que se calculará el precio justo de intercambio del instrumento financiero derivado para su liquidación y las características pactadas para su cumplimiento.
3. El contrato marco debe contener como mínimo los siguientes aspectos, sin perjuicio de que las entidades vigiladas fijen criterios más exigentes para efectos de control de riesgos:
a) Definiciones: Son aplicables las definiciones contenidas en el título VII de la parte segunda de la Resolución 400 de 1995 y las previstas en el presente capítulo;
b) Criterios de interpretación: Son aplicables las reglas de interpretación vigentes en Colombia de conformidad con lo previsto en los artículos 1618 al 1624 del Código Civil y demás normas concordantes. Sin embargo, se debe tener en cuenta que los pactos más específicos prevalecen sobre las condiciones más generales, de manera que en caso de discrepancia entre la carta de confirmación y el contrato marco prevalecerá el texto de la carta de confirmación, y entre el suplemento y el contrato marco prevalecerá el texto del suplemento. Lo anterior porque los pactos más concretos reflejan mejor la intención de las partes contratantes, criterio rector de la interpretación de los contratos a voces del artículo 1618 del Código Civil. En todo caso, ni las cartas de confirmación ni los suplementos podrán derogar las condiciones mínimas previstas en el contrato marco porque las mismas son parte integral del presente capítulo;
c) Declaraciones de capacidad/facultades: Se deben especificar claramente las personas facultadas para firmar cada uno de los documentos (contrato marco/confirmaciones). Para el caso de las entidades vigiladas, se entiende que está facultado para suscribir el contrato marco cualquiera de los representantes legales, debidamente posesionados ante la Superintendencia Financiera de Colombia.
Para autorizar a una persona diferente al representante legal para suscribir las confirmaciones, se debe anexar al contrato marco la lista de personas expresamente autorizadas;
d) Eventos de terminación anticipada: Los contratos marco deben contener como mínimo los siguientes eventos que se consideran como justa causa para la terminación anticipada de los mismos:
i) El retardo en el pago de los flujos de los instrumentos financieros derivados o entrega del subyacente, siempre y cuando dicha omisión no haya sido remediada, como máximo, en o antes del quinto día hábil después de que se haya notificado el mismo. Las partes pueden convenir un término inferior a los cinco (5) días;
ii) Eventos de reorganización empresarial: Se considera que hay lugar a la terminación anticipada cuando como resultado de la reorganización resultare una disminución de la calificación del riesgo de la absorbente o de la nueva entidad que la lleve a perder el grado de inversión. Para los casos de entidades que no estén calificadas por una entidad calificadora de riesgo legalmente autorizada, las partes deben definir el criterio que servirá para determinar la terminación anticipada; v. gr. cuando a criterio de la entidad la contraparte tenga una menor capacidad de endeudamiento o implique mayor riesgo crediticio;
iii) Cambio de control: Para estos efectos se deben tener en cuenta los conceptos de matriz, subordinada y/o controlada contenidos en los artículos 260 y 261 del Código de Comercio, el artículo 28 de la Ley 222 de 1995 y el numeral 2º del capítulo X de la Circular 100 de 1995 (Circ. Básica Contable y Financiera) o demás normas que sean aplicables según el tipo de entidad.
Se considera que se genera esta causal cuando el tercero que llegue a ostentar la calidad de matriz o controlante tenga una calificación de riesgo que no sea grado de inversión. Para los casos de entidades que no estén calificadas por una entidad calificadora de riesgo legalmente autorizada, las partes deben definir el criterio que servirá para determinar la terminación anticipada; v. gr. cuando a criterio de la entidad la contraparte tenga una menor capacidad de endeudamiento o implique mayor riesgo crediticio.
Es tercero, para estos efectos, cualquier persona natural o jurídica diferente a aquella que detentaba la calidad de matriz o controlante al momento de la negociación de un instrumento financiero derivado; y
iv) Variación en la calificación de la contraparte: Disminución de la calificación de riesgo al menos en dos (2) niveles o “notches” por debajo de la calificación al momento de la negociación de un instrumento financiero derivado. Para los casos de entidades que no estén calificadas por una entidad calificadora de riesgo legalmente autorizada, las partes deben definir el criterio que servirá para determinar la terminación anticipada; vr. gr. cuando a criterio de la entidad la contraparte tenga una menor capacidad de endeudamiento o implique mayor riesgo crediticio.
Las causales previstas en los ordinales ii), iii) y iv) pueden ser enervadas por mutuo acuerdo de las partes contratantes siempre y cuando la parte que ha incurrido en la causal ofrezca garantías adicionales a su contraparte de manera tal que se mitigue el riesgo que genera la baja de calificación. En el contrato marco se deben estipular cuáles serán esas garantías adicionales.
e) Eventos de incumplimiento: Los contratos deben contener como mínimo los siguientes eventos de incumplimiento:
i) Mora en el pago de los flujos de los instrumentos financieros derivados o en la entrega del subyacente;
ii) Incumplimiento en la constitución de garantías: Cuando se presente una pérdida de valor de las garantías en un porcentaje de por lo menos cinco por ciento (5%) de las mismas, en un solo día y si el valor inicial de estas o el valor mínimo convenido no es restablecido en un término máximo de cuarenta y ocho (48) horas contadas a partir de la pérdida de valor; y
iii) Falta de capacidad para contratar instrumentos financieros derivados: Es el incumplimiento o la no observancia de los lineamientos contenidos en el literal c) del numeral 3º del presente anexo.
f) Efectos de la terminación anticipada:
La terminación anticipada de instrumentos financieros derivados tiene los siguientes efectos:
i) La extinción del plazo de los instrumentos financieros derivados objeto de la terminación anticipada;
ii) La liquidación anticipada de los instrumentos financieros derivados objeto de terminación; y
iii) Cuando las partes del instrumento financiero terminado lleguen a ser deudoras recíprocamente de sumas de dinero exigibles y líquidas se dará aplicación a la extinción de las obligaciones existentes entre ellas, por el mecanismo de compensación, siempre que así se encuentre pactado en el contrato marco. Lo anterior de acuerdo con los criterios generales contenidos en el artículo 1714 y siguientes del Código Civil, así como lo previsto en el artículo 2.7.1.7 de la Resolución 400 de 1995.
g) Efectos del incumplimiento:
Sin perjuicio de las solicitudes por indemnización de perjuicios que se puedan llegar a causar, el incumplimiento de instrumentos financieros derivados tiene los siguientes efectos:
i) La extinción del plazo de los instrumentos financieros derivados objeto de incumplimiento.
Las partes podrán acordar expresamente en el contrato marco que el incumplimiento genere la extinción del plazo de todos los demás instrumentos financieros derivados negociados en el mercado mostrador con la respectiva contraparte, incluso respecto de aquellas aún no vencidas;
ii) La liquidación anticipada de los instrumentos financieros derivados objeto de incumplimiento.
Las partes podrán acordar expresamente en el contrato marco que el incumplimiento genere la liquidación anticipada de todos los demás instrumentos financieros derivados negociados en el mercado mostrador con la respectiva contraparte, incluso respecto de aquellas aún no vencidas;
iii) Para el caso en que las partes lleguen a ser deudoras recíprocamente de sumas de dinero exigibles y líquidas se dará aplicación a la extinción de las obligaciones existentes entre ellas, por el mecanismo de compensación, siempre que así se encuentre pactado en el acuerdo marco. Lo anterior de acuerdo con los criterios generales contenidos en el artículo 1714 y siguientes del Código Civil, así como lo previsto en el artículo 2.7.1.7 de la Resolución 400 de 1995.
h) Cláusulas especiales: Además de las cláusulas descritas anteriormente se pueden estipular las siguientes cláusulas:
i) Los pagos o “neteos” periódicos (Recouponing): Se refiere a la cancelación antes del vencimiento, con una frecuencia previamente establecida o cuando se alcanza o supera un determinado monto, de los saldos a favor o en contra que resulten de la valoración de un instrumento financiero derivado. Esta cláusula debe constar dentro del texto del contrato marco.
ii) La compensación de instrumentos financieros derivados.
i) Cláusulas específicas aplicables a los contratos marco sobre instrumentos financieros derivados de crédito:
i) Las partes deben establecer que el vendedor de protección no podrá cancelarla unilateralmente o reducir el plazo de vencimiento de la misma. En caso de que las partes establezcan la posibilidad de reducir el plazo de vencimiento del instrumento financiero derivado de crédito, deben establecer de manera expresa las condiciones para que se produzca dicha reducción y los montos del mismo, y
ii) Las partes deben establecer que el vendedor de protección no podrá incrementar el costo efectivo del instrumento financiero derivado de crédito como resultado del deterioro de la calidad crediticia del emisor de la posición primaria objeto de cobertura.
Valoración estándar de instrumentos financieros derivados básicos (“Plain vanilla”)
Para efectos del presente anexo, todas las fórmulas de valoración de instrumentos financieros derivados se deben trabajar con tasas de interés nominales simples. Se exceptúan las tasas de interés a aplicar en las fórmulas de valoración de opciones europeas, en cuyo caso deben ser tasas de interés compuestas continuamente.
Las entidades vigiladas pueden utilizar una base de cálculo de 360 días (como se ilustra en las fórmulas del presente anexo) o, cuando corresponda, una base de 365 días; esta última debe utilizarse, en todo caso, siempre que se trate de opciones europeas valoradas a través de la metodología de Black-Scholes. A su vez, debe recordarse que las tasas de los títulos TES pesos y TES UVR, que deban utilizarse en las fórmulas de valoración, son calculadas por Infoval o quien haga sus veces con base 365 días.
Por otra parte, cuando en este anexo se haga referencia a la tasa Libor-dólar para un determinado plazo, se debe entender que para plazos hasta un (1) año se empleará la tasa Libor-dólar cotizada en la fecha de la valoración, mientras que para plazos superiores a un (1) año la información se debe tomar de la curva “swap” dólar, que se publica diariamente en plataformas de información financiera.
Debe tenerse en cuenta que las fórmulas de valoración a utilizar pueden variar frente a las que se hallan en el presente anexo, dependiendo de si las correspondientes tasas de descuento están expresadas inicialmente en términos nominales o efectivos. En todo caso, las tasas de descuento a utilizar deben sujetarse a lo establecido en los literales a), b) y c) del numeral 7.2 del presente capítulo.
Cuando se trate de instrumentos financieros derivados en el mercado “off shore” o de operaciones “non delivery” (ND) en el mercado local, en las cuales la liquidación suele efectuarse en el tiempo t+1 o t+2, debe entenderse que esta ocurre uno o dos días después de la fecha de vencimiento (k=0). Por consiguiente, para este tipo de instrumentos la entidad vigilada debe, desde la fecha de negociación inicial del instrumento y hasta la fecha de su liquidación (no solamente durante el lapso de tiempo que hay entre la fecha de vencimiento y la fecha de liquidación), valorar el instrumento financiero derivado teniendo presente el costo de oportunidad del valor del dinero para tener en cuenta los días de diferencia entre la fecha de liquidación y la fecha de vencimiento (1 ó 2 días, según el caso).
Bajo esta situación, para calcular el precio justo de intercambio del instrumento que se habrá de registrar, además de los descuentos que se aplican en las fórmulas del presente anexo, la entidad vigilada debe descontar el derecho y la obligación con las respectivas tasas de interés “overnight” aplicadas al número de días que se trate (1 ó 2). Dichas tasas de interés son la tasa IBR “overnight” publicada diariamente por el Banco de la República, cuando se trate de derechos u obligaciones en pesos, y la correspondiente tasa Libor “overnight”, para derechos u obligaciones en moneda extranjera.
1. Valoración de “forwards”.
1.1. “Forward” peso-dólar americano.
1.1.1. Operaciones con plazo remanente inferior o igual al último plazo para el que exista información diaria publicada.
La valoración de las operaciones “forward” peso-dólar con plazo remanente inferior o igual al último plazo para el que exista información diaria publicada debe efectuarse utilizando las cotizaciones de “puntos forward” (PIPS, expresados en COP/1USD) registradas al cierre diario del mercado “forward”, publicadas por proveedores autorizados de precios y/o firmas de corretaje autorizadas que abarquen la mayor liquidez de ese mercado; es decir, que ofrezcan cotizaciones permanentemente, durante toda la jornada de negociación, que puedan ser efectivamente ejecutables o agredibles por los agentes participantes. Cuando su contraparte de la transacción resida en Colombia, la entidad vigilada debe utilizar información de proveedores de precios del mercado “forward” COP/USD local; mientras que cuando su contraparte resida en el exterior, la entidad vigilada puede utilizar información de proveedores de precios del mercado COP/USD internacional (“off shore”), cuando así lo estime relevante, teniendo en cuenta que puede haber diferencias en las cotizaciones a un mismo plazo de uno y otro mercado. En todo caso, para valorar los “forward” tanto de compra como de venta se debe emplear el promedio de cierre de las cotizaciones de compra (“bid”) y de venta (“ask”), vale decir, el precio “mid”.
Igualmente, cuando una operación “forward” peso-dólar realizada en el país quiera ser cubierta con un instrumento financiero derivado del exterior, las entidades vigiladas pueden utilizar para la valoración de ambos las cotizaciones de uno u otro mercado, siempre que los dos (2) instrumentos se valoren siguiendo las cotizaciones de un mismo proveedor de precios.
No obstante, cuando se disponga oportunamente, en la misma fecha de valoración y de manera permanente, de la información sobre las distintas operaciones “forward” peso-dólar negociadas en el mercado, la valoración debe efectuarse utilizando el promedio ponderado para cada uno de los distintos plazos de los precios y montos efectivamente transados durante el día. Cuando se alcance dicho estado de la información, la Superintendencia Financiera de Colombia determinará la fuente de cálculo y de publicación de tales promedios ponderados.
Para efectos de valoración de instrumentos financieros derivados con plazos remanentes que no correspondan directamente a los de las cotizaciones más líquidas publicadas, las entidades vigiladas deben calcular los “puntos forward” para el respectivo plazo efectuando interpolaciones lineales simples entre las cotizaciones existentes (inferior y superior) más próximas a dicho plazo.
Para cuantificar las ganancias o pérdidas en este tipo de contrato se debe establecer la diferencia entre la tasa “forward” pactada y la tasa “forward” en la fecha de valoración que corresponda al plazo restante del instrumento financiero derivado, luego de lo cual se debe traer a valor presente utilizando una tasa de interés cero cupón. Tal cálculo tiene la siguiente expresión (1):
NUSD: Valor nominal del contrato expresado en dólares americanos.
TCF: Tasa de cambio peso/dólar americano fijada en el contrato “forward”, dada en pesos por dólar.
PIPSk: Puntos “forward” (“mid”) del mercado “forward” peso-dólar americano en la fecha de valoración para un plazo de k días. Se expresa en pesos por unidad de dólar americano.
TCRMspot: Tasa de cambio representativa del mercado calculada el día de la valoración, dada en pesos por dólar americano.
Rk: Tasa de interés cero cupón para un plazo de k días, según los lineamientos de tasas de descuento establecidos en los literales a), b) y c) del numeral 7.2 del presente capítulo.
El valor de la obligación que debe registrar el vendedor en su balance (derecho para el comprador), en pesos colombianos, está dado por la siguiente expresión (2):
Por su parte, el valor del derecho que debe registrar el vendedor en su balance (obligación para el comprador), en pesos colombianos, está dado por la siguiente expresión (3):
Si el cálculo de la expresión (1) arroja valor positivo, quien tiene la posición vendedora en el “forward” debe registrar en el estado de resultados en la fecha de valoración una utilidad por ese valor, al tiempo que su contraparte compradora debe registrar una pérdida por esta misma cuantía.
Si el cálculo de la expresión (1), por el contrario, arroja valor negativo, quien tiene la posición vendedora en el “forward” debe registrar en el estado de resultados en la fecha de valoración una pérdida por ese valor, al tiempo que su contraparte compradora debe registrar una utilidad por la misma cuantía.
En la fecha de liquidación de la operación (k = 0) la expresión (1) se reduce a NUSD*(TCF-TCRM spot ). En todo caso, según la operación “forward” se haya pactado con o sin entrega de los dólares americanos, la liquidación del instrumento por las partes puede efectuarse contra la TCRM vigente el día del cumplimiento o contra la TCRM calculada por la Superintendencia Financiera de Colombia en esa fecha o, en general, contra la tasa de cambio específica que hayan acordado las partes.
1.1.2. Operaciones con plazo remanente superior al último plazo para el que exista información diaria publicada.
Para la valoración de estas operaciones “forward” las entidades vigiladas deben realizar diariamente el siguiente procedimiento:
a) Calcular la tasa de devaluación implícita a partir de la tasa del mercado “Cross currency swap”, una vez convertida a tasa cero cupón, y de la tasa cero cupón Libor-Swap dólar para el plazo k requerido, empleando para ello la fórmula de la paridad de tasas de interés.
b) A partir de la tasa representativa del mercado en la fecha de la valoración y de la tasa de devaluación estimada en a), se procede a calcular los PIPS que tendría el mercado “forward” para el plazo k.
c) Con los PIPS estimados en el literal b) se puede efectuar, finalmente, la valoración de la operación “forward” para el plazo k, aplicando la fórmula de la expresión (1) del literal 1.1.1, y obtener así los correspondientes valores de derechos y obligaciones.
Para plazos comprendidos entre el último para el que existen PIPS a partir del mercado “forward” COP/USD y el primero para el que se pueden calcular los PIPS mediante el procedimiento descrito previamente, las entidades vigiladas deben utilizar los PIPS correspondientes para el plazo k que resulten de la interpolación lineal de los PIPS conocidos más cercanos al plazo requerido.
1.2. “Forward” divisa X-divisa Y.
En este tipo de operaciones “forward” la entidad que valora el instrumento financiero derivado puede estar en una de las siguientes situaciones: comprando una divisa Y a cambio de la divisa X, o vendiendo una divisa Y a cambio de la divisa X. Si una de las divisas es el dólar americano, conviene asumir que esta es la divisa X, para efectos de facilitar los cálculos con las fórmulas de valoración de esta sección.
Para cuantificar las ganancias o pérdidas, en pesos colombianos, en este tipo de instrumentos, se debe establecer la diferencia entre la tasa “forward” pactada y la tasa “forward” del mercado en la fecha de valoración que corresponda al plazo restante del instrumento, ambas tasas expresadas en términos de divisa X por unidad de divisa Y. La tasa “forward” del mercado de divisas, cuando este es suficientemente líquido, se obtiene sumándole a la tasa “spot” de valoración los puntos “forward” del correspondiente mercado, vale decir teniendo en cuenta la devaluación esperada por el mercado. En el caso que no existan puntos “forward” para el plazo del instrumento que se desea valorar, la entidad debe utilizar una metodología adecuada que esté basada en el diferencial de tasas de interés cero cupón de las dos monedas de la operación (divisa X, divisa Y).
Seguidamente, se debe traer a valor presente utilizando la tasa de interés de bajo riesgo cero cupón de la divisa X para el mismo plazo, multiplicar dicho valor por la tasa de cambio respectiva calculada en la fecha de valoración (para pasar de divisa X a dólares americanos), y luego por la tasa representativa del mercado peso-dólar calculada en la misma fecha (para pasar de dólares americanos a pesos colombianos) y por el nominal del contrato. Lo anterior tiene la siguiente expresión (4):
NDY: Valor nominal del contrato expresado en divisa Y.
TCF: Tasa de cambio fijada en el contrato “forward”, dada en divisa X por unidad de divisa Y.
TFk: Tasa “forward” en la fecha de valoración para el plazo k, dada en divisa X por unidad de divisa Y. Su cálculo corresponde a la siguiente expresión (5):
TCDX/DY: Tasa de cambio en la fecha de valoración, dada en divisa X por unidad de divisa Y.
Se utilizarán para ello las tasas de conversión de divisas publicadas para el día del cálculo en la página web del Banco Central Europeo con seis (6) decimales, aproximando el último por el sistema de redondeo.
rDX: Tasa de interés de bajo riesgo cero cupón de la divisa X para el plazo k, establecida de acuerdo con los criterios señalados en el numeral 7.2 del presente capítulo.
rDY: Tasa de interés de bajo riesgo cero cupón de la divisa Y para el plazo k, establecida de acuerdo con los criterios señalados en el numeral 7.2 del presente capítulo.
TCRM spot : Tasa de cambio representativa del mercado calculada el día de la valoración, dada en pesos por dólar americano.
TC USD/DX : Tasa de cambio en la fecha de valoración, su valor es igual a:
i) 1 si la divisa X corresponde al dólar americano, de lo contrario
ii) Tasa de conversión de divisas, dada en dólares americanos por unidad de divisa X, publicada para el día del cálculo en la página web del Banco Central Europeo con seis (6) decimales, aproximando el último por el sistema de redondeo.
El valor de la obligación que debe registrar el vendedor en su balance (derecho para el comprador), en pesos colombianos, está dado por la siguiente expresión (6):
Por su parte, el valor del derecho que debe registrar el vendedor en su balance (obligación para el comprador), en pesos colombianos, está dado por la siguiente expresión (7):
Si el cálculo de la expresión (4) arroja valor positivo, quien tiene la posición vendedora en el “forward” debe registrar en el estado de resultados en la fecha de valoración una utilidad por ese valor, al tiempo que su contraparte compradora debe registrar una pérdida por esta misma cuantía.
Si el cálculo de la expresión (4), por el contrario, arroja valor negativo, quien tiene la posición vendedora en el
“forward” debe registrar en el estado de resultados en la fecha de valoración una pérdida por ese valor, al tiempo que su contraparte compradora debe registrar una utilidad por la misma cuantía.
El día de cumplimiento de la operación (k = 0) la expresión (4), en pesos colombianos, se reduce a NDY*(TCF-TC DX/DY )*TC USD/DX *TCRM spot .
1.3. “Forward” sobre títulos o valores (1) (Incluídos bonos nocionales).
Para efectos de la valoración de las operaciones “forward” sobre títulos o valores, incluidos los bonos nocionales, debe utilizarse la tasa de interés de la curva correspondiente que aplique al plazo remanente para el cumplimiento del instrumento financiero derivado, como se señala más adelante. Las tasas de interés de los TES B tasa fija en pesos se publican diariamente por la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), al tiempo que las tasas en otras monedas se pueden consultar en los administradores de plataformas de suministro de información financiera. En todo caso, las entidades vigiladas deben emplear a lo largo de la vida del instrumento el mismo tipo de tasa de interés de descuento. Las tasas se usarán de igual manera para valorar “forward” de compra como para valorar “forward” de venta.
Para cuantificar las ganancias o pérdidas, en pesos colombianos, en este tipo de instrumentos se debe establecer la diferencia entre el precio pactado en la operación y el precio justo de intercambio del “forward” el día de la valoración, y luego descontar con la tasa cero cupón que corresponda según el plazo. Tal cálculo tiene la siguiente expresión (8):
PP: Precio fijado en el contrato “forward”.
PFW: Precio “forward” del título que no permitiría arbitraje, el cual sigue la siguiente expresión (9):
PFW = Pspot * [1+ (rk * k/360)]
Pspot: Precio justo de intercambio del título subyacente en la fecha de valoración, calculado siguiendo los lineamientos para valoración establecidos en el capítulo I de la Circular Externa 100 de 1995. Dicho precio es “limpio” o “sucio” según el tratamiento que acuerden las partes sobre los cupones causados hasta la fecha de celebración del “forward” y/o que estén pendientes de pago en la fecha de vencimiento del instrumento.
C: Cupón que presente el título antes de la fecha de cumplimiento del “forward”. El cupón puede comprender intereses, dividendos o amortización de capital, según sea el caso.
PP, PFW y C deben estar expresados en la misma moneda
F: Factor de conversión a pesos en la fecha de valoración, es igual a:
i) 1 si PP está expresado en pesos.
ii) TCRMspot , si Pp está expresado en dólares americanos.
iii) TCUSD/DXUSD/DX * TCRMspot, si PP está expresado en una divisa X diferente al dólar americano.
TCUSD/DX: Tasa de cambio en la fecha de valoración, dada en dólares americanos por unidad de divisa X. Se deben utilizar para ello las tasas de conversión de divisas publicadas para el día del cálculo en la página web del Banco Central Europeo, con seis (6) decimales aproximando el último por el sistema de redondeo.
z: Número de días que hay entre la fecha de valoración y la fecha de pago del cupón, z menor que k.
rk, rz: Tasa de interés cero cupón correspondiente al plazo k o z, según el caso, en la fecha de valoración.
Las tasas que se deben utilizar son:
i) Si el título subyacente se halla denominado en pesos: la tasa de interés cero cupón según los lineamientos de tasas de descuento establecidos en los literales a), b) y c) del numeral 7.2 del presente capítulo.
ii) Si el título subyacente se halla denominado en moneda extranjera: la tasa de la curva Libor cero cupón correspondiente, cuando esta exista. En caso contrario, la tasa de interés de los bonos soberanos del país al que se refiera la moneda.
El valor de la obligación que debe registrar el vendedor en su balance (derecho para el comprador), en pesos colombianos, está dado por la siguiente expresión (10):
(1) El concepto de valor se entiende según lo definido en el artículo 2º de la Ley 964 de 2005.
Por su parte, el valor del derecho que debe registrar el vendedor en su balance (obligación para el comprador), en pesos colombianos, está dado por la siguiente expresión (11):
Si el cálculo de la expresión (8) arroja valor positivo, quien tiene la posición vendedora en el “forward” debe registrar en el estado de resultados en la fecha de valoración una utilidad por ese valor, al tiempo que su contraparte compradora debe registrar una pérdida por esta misma cuantía.
Si el cálculo de la expresión (8), por el contrario, arroja valor negativo, quien tiene la posición vendedora en el “forward” debe registrar en el estado de resultados en la fecha de valoración una pérdida por ese valor, al tiempo que su contraparte compradora debe registrar una utilidad por la misma cuantía.
El día de cumplimiento de la operación (k = 0) la expresión (8) se reduce a F * (PP - Pspot).
1.4. “Forward” sobre una tasa de interés a plazo (“Forward rate agreement” o FRA).
Para valorar este tipo de instrumento financiero derivado se debe calcular la tasa “forward” implícita que corresponda al plazo existente entre la fecha de inicio o liquidación del FRA y la fecha de vencimiento. Ambas fechas son posteriores a la fecha de celebración del “forward”.
Para hallar la tasa “forward” implícita se aplica la siguiente expresión (12):
rIMP= Tasa “forward” implícita para un plazo igual al comprendido entre t1 y t2.
t1= Plazo en días, comprendido entre la fecha de celebración del “forward” y la fecha de inicio (o liquidación) del mismo.
t2= Plazo en días comprendido entre la fecha de celebración del “forward” y la fecha de vencimiento del mismo.
Los valores de t1 y t2 se van reduciendo en la medida en que se acerca la fecha de liquidación del FRA. Siempre t2 es mayor que t1.
rti= Tasa de interés cero cupón vigente en la fecha de valoración para el plazo ti, donde i = 1, 2.
Para cuantificar las ganancias o pérdidas en un FRA de tasas de interés en pesos colombianos, se debe calcular la diferencia entre la tasa “forward” implícita y la tasa de interés pactada, luego de lo cual se debe multiplicar por el valor nominal y por el período de vigencia del instrumento (en días); luego de lo cual se debe traer a valor presente. Este cálculo tiene la siguiente expresión (13):
N= Valor nominal del FRA
rFRA= Tasa de interés pactada en el FRA para un plazo de (t2 - t1) días.
El valor de la obligación que debe registrar el vendedor en su balance (derecho para el comprador), en pesos colombianos, está dado por la siguiente expresión (14):
Por su parte, el valor del derecho que debe registrar el vendedor en su balance (obligación para el comprador), en pesos colombianos, está dado por la siguiente expresión (15):
Si el cálculo de la expresión (13) arroja valor positivo, es decir, cuando rFRA es mayor que rIMP, quien tiene la posición vendedora en el FRA debe registrar en el estado de resultados en la fecha de valoración una utilidad por ese valor, al tiempo que su contraparte compradora debe registrar una pérdida por esta misma cuantía.
Si el cálculo de la expresión (13) arroja valor negativo, es decir, cuando rFRA es menor que rIMP, quien tiene la posición vendedora en el contrato FRA debe registrar en el estado de resultados en la fecha de valoración una pérdida por ese valor, al tiempo que su contraparte compradora debe registrar una utilidad por esta
misma cuantía.
En la fecha de liquidación de la operación, la rIMP corresponde a la tasa cero cupón vigente para el plazo de (t2-t1) días y es, a su vez, la tasa contra la cual se liquida el FRA. Con lo cual la expresión (13) se reduce a:
1.5. Foreing exchange “swap” (FX “swap”).
Un FX “swap” es una transacción que involucra el intercambio de dos monedas (solamente el monto principal) en dos momentos distintos. El primer intercambio (“short leg”) se realiza a una tasa de cambio que se acuerda en el momento del contrato, la cual difiere generalmente de la tasa del segundo intercambio (“long leg”), cuando se reversa la operación. Tanto las operaciones “spot-forward swap” como las “forward-“forward swap” se incluyen bajo esta categoría. La valoración de los flujos “forward” se debe realizar de la manera que se señaló en los numerales 1.1. y 1.2 del presente anexo.
2. Valoración de futuros
Los futuros deben valorarse sobre la base del correspondiente precio de mercado en la fecha de valoración. Tales precios son provistos por la respectiva bolsa o sistema de negociación donde la entidad haya negociado el instrumento financiero derivado.
Para cuantificar las utilidades o pérdidas en contratos de futuros, se debe calcular la diferencia entre el precio de mercado de cada unidad del contrato respectivo y el precio pactado de la misma, multiplicado por el valor del contrato y por el número de contratos negociados. Para ello se aplica la siguiente expresión (16):
PFUT= Precio de los contratos de futuros idénticos al que se está valorando, reportado en la fecha de valoración por la bolsa o sistema de negociación de valores donde se negocien
PP= Precio fijado en el contrato de futuro
N= Valor nominal de cada contrato de futuros
n= Número de contratos de futuros negociados
En el caso en que los precios y el nominal del contrato de futuros se hallen denominados en moneda extranjera, debe efectuarse la conversión a pesos utilizando las tasas de cambio correspondiente, siguiendo para ello las siguientes instrucciones:
a) Si se hallan denominados en dólares americanos, se deben multiplicar por la tasa de cambio representativa del mercado calculada el día de la valoración.
b) Si se hallan denominados en otra moneda extranjera, se deben multiplicar por la correspondiente tasa de cambio (dólar americano/divisa X) en la fecha de valoración-tomada de las tasas de conversión de divisas publicadas para el día del cálculo en la página web del Banco Central Europeo, con seis (6) decimales aproximando el último por el sistema de redondeo- y luego por la tasa de cambio representativa del mercado calculada el mismo día.
Tratándose de futuros sobre índices bursátiles, a la bolsa o sistema de negociación de valores en que se negocie el futuro le corresponde señalar el factor de conversión de los puntos del índice en valores monetarios.
El valor de la obligación que debe registrar el vendedor en su balance (derecho para el comprador), en pesos colombianos, corresponde al precio de cada unidad del contrato de futuros reportado en la fecha de valoración por la bolsa o sistema de negociación de valores donde se ha negociado (Pfut), multiplicado por el número de contratos y por el valor nominal de cada contrato.
Por su parte, el valor del derecho que debe registrar el vendedor en su balance (obligación para el comprador), en pesos colombianos, corresponde al precio de cada unidad fijado en el contrato de futuro (PP), multiplicado por el número de contratos y por el valor nominal de cada contrato.
3. Valoración de opciones europeas.
Las opciones europeas que se negocien a través de bolsas o sistemas de negociación de valores deben valorarse siempre sobre la base del correspondiente precio de mercado en la fecha de valoración. Tales precios son provistos por la respectiva bolsa o sistema de negociación de valores donde la entidad vigilada haya negociado el instrumento financiero derivado.
Tratándose de opciones europeas negociadas en el mercado mostrador se debe utilizar el modelo de valoración de black-Scholes/Merton, indistintamente del tipo de subyacente. Debe recalcarse que dicho modelo exige que las tasas de interés a utilizar correspondan a tasas compuestas continuamente y el uso de
una base año de 365 días.
3.1. Modelo de valoración de Black-Scholes/Merton.
La valoración de una opción de compra (Call) se realiza con la siguiente expresión (17):
La valoración de una opción de venta (Put) se realiza con la siguiente expresión (18):
ct= Prima o precio de una opción europea de compra (Call) en la fecha de valoración.
pt= Prima o precio de una opción europea de venta (Put) en la fecha de valoración.
S= Precio del subyacente.
b= Costo de mantenimiento (Cost of carry). Su valor se define según el tipo de opción a valorar:
b=r Opciones sobre acciones sin dividendos durante la vida de la opción
b=r-q Opciones sobre acciones con dividendos durante la vida de la opción
b=0 Opciones sobre futuros
b=r-rf Opciones sobre monedas
r= Tasa de interés en pesos libre de riesgo, calculada como se señala en el numeral 3.2.2 del presente anexo
q= Tasa de rentabilidad continua por dividendos de la acción. Corresponde a la siguiente expresión (19):
Div= Dividendos a recibir en la fecha t, calculados para el total de acciones del subyacente.
rd= Tasa de descuento para calcular el valor presente de los dividendos. Es igual a r o rf, según la moneda en la que estén expresadas las acciones del subyacente.
t= Tiempo restante hasta la fecha de pago de los dividendos.
rf= Tasa de interés en moneda extranjera libre de riesgo, calculada como se señala en el numeral 3.2.3 del presente anexo.
k= Tiempo restante para la expiración de la opción, expresado en años.
N(di)= Función de probabilidad acumulada para una variable normal estandarizada. Para di igual a las expresiones (20) y (21) así:
= Volatilidad anualizada del valor del subyacente calculada como se señala en el numeral 3.2.1 del presente anexo.
X= Precio de ejercicio (contratado).
3.2. Parámetros de valoración de opciones europeas.
La forma de estimar los parámetros a utilizar para la valoración de una opción europea, dependiendo de cuál sea el subyacente, se describe a continuación:
3.2.1. Volatilidad del valor del subyacente.
Para efectos de efectuar la valoración de una opción a precio justo de intercambio, si se trata de una opción para la cual existe liquidez se pueden tomar las volatilidades explícitas a distintos plazos que se transan en el mercado o también las volatilidades implícitas a partir de las primas negociadas en el mercado.
En todo caso, la volatilidad que requiere el modelo de valoración de opciones es la volatilidad futura y, como tal, no existe un método único para la predicción de la misma; por consiguiente, tampoco un único valor de volatilidad a incluir en los modelos por parte de las distintas entidades vigiladas. En este orden, las entidades vigiladas tienen discrecionalidad pero también completa responsabilidad, por parte del comité de riesgos y de la junta directiva, para establecer el valor que utilizarán para dicho parámetro a efectos de valorar adecuadamente las opciones. Debe resaltarse que la volatilidad esperada a incluir en las fórmulas para valoración debe ser la volatilidad anualizada, considerando para ello 252 días hábiles en un (1) año.
Un primer punto de partida para ello, solo a manera de guía, puede ser analizar el comportamiento de la volatilidad histórica del subyacente, correspondiente a un período de tiempo igual al plazo faltante para la expiración de la opción a valorar. Así, si dicha volatilidad mantiene un nivel más o menos estable (una desviación estándar por arriba o por abajo), podría ser válido asumir su valor para la estimación del modelo. También se podría aceptar - en el caso en que una entidad haya negociado en el transcurso de un (1) año un número significativo de opciones (por lo menos veinte (20)) sobre un mismo subyacente y bajo condiciones más o menos similares, y siempre que pueda soportarse razonablemente- que la entidad utilice en su modelo de valoración las volatilidades implícitas que resultan a partir de los precios (primas) de las opciones negociadas, ya sea en forma directa o las que se obtengan a partir de ellas con un modelo estadístico robusto.
Cualquiera sea el punto de partida y/o la metodología adoptada para estimar las volatilidades de los subyacentes a incluir en los modelos, la entidad debe dejar siempre, por escrito, totalmente justificadas y documentadas las razones por las cuales ha escogido y aceptado una determinada metodología y los supuestos y resultados de la misma.
La discrecionalidad por parte de las entidades vigiladas para ‘escoger’ la volatilidad a incluir en los modelos implica, necesariamente, que deben cumplir los siguientes criterios y requisitos, los cuales en cualquier momento pueden ser objeto de verificación por parte de esta superintendencia:
a) La responsabilidad de la estimación de la volatilidad es enteramente de la entidad;
b) La volatilidad se debe estimar con criterios de prudencia, lo cual significa elegir entre diversas alternativas la que menos utilidades proporcione o la que mayores pérdidas genere;
c) La metodología utilizada para la estimación debe estar, en ese caso, documentada y aprobada internamente por el comité de riesgos de la entidad o quien haga sus veces, y someterse al control de auditoría interna;
d) La metodología debe mantenerse por lo menos durante un (1) año, contado a partir de la escogencia o modificación de la misma, o por un plazo inferior, en el caso de que la operación se termine antes de dicho plazo;
e) Las modificaciones a la metodología, si las hay, deben justificarse; y
f) El proceso de estimación de la volatilidad debe privilegiar la información obtenida de los mercados.
3.2.2. Tasa de interés libre de riesgo en pesos.
Se debe utilizar la tasa de interés de la curva de TES B tasa fija en pesos que corresponda a un plazo igual al que resta para la expiración de la opción, una vez recalculada como una tasa compuesta continuamente, tal como lo exige la fórmula de Black-Scholes para la valoración de opciones europeas.
3.2.3. Tasa de interés libre de riesgo en moneda extranjera.
Se debe utilizar la tasa más líquida que exista en el país al que pertenezca la moneda, para el plazo que se trate, expresada en forma compuesta continuamente. En muchos casos corresponde a la tasa de interés de los bonos soberanos del respectivo país. En otros, por ejemplo, para dólares americanos, corresponde a la tasa Libor-dólar, para el plazo pertinente, publicada a las 11 (once) de la mañana, hora oficial colombiana, en cualquiera de los sistemas de negociación (Bloomberg o Reuters).
3.3. Cuantificación de utilidades o pérdidas en la valoración de opciones europeas.
Para establecer el monto de las utilidades o pérdidas en la valoración de una opción europea se deben calcular las siguientes expresiones, según corresponda:
(22) ct - Prima “call” pagada , (23) pt - Prima “put” pagada
Donde ct y pt es el precio justo de intercambio de la opción, “call” y “put” respectivamente, en la fecha de valoración, suministrado por la bolsa o sistema de negociación de valores en que se negocie, o estimado de acuerdo con las expresiones (17) y (18) del numeral 3.1 del presente anexo, según corresponda. Dado que ct y pt nunca es negativo, sino que su valor mínimo es cero (0), el monto máximo de pérdida que puede tener el comprador de la opción europea (“call” o “put”), equivalente a la utilidad máxima del emisor de la opción, es siempre el valor de la prima pagada. Ello solo ocurre en la fecha de expiración de la opción europea y únicamente en el caso en que la misma no sea ejercida por el comprador.
La prima pagada por el comprador de la opción (“call” o “put”) no necesariamente es igual al valor co o po, es decir al valor teórico de la opción (“call” o “put”) en la fecha de negociación del instrumento (en t=0). Particularmente, si se tiene en cuenta que la prima pagada pudo haber sido calculada por las partes contratantes utilizando, para algunos parámetros, valores diferentes a los que se establecen en el presente anexo. Tal puede ser el caso, por ejemplo, de la volatilidad del valor del subyacente y las tasas de interés correspondientes.
Si el cálculo de la expresión (22) o (23), dependiendo del tipo de opción europea, arroja valor positivo, el comprador de la opción europea debe registrar en el estado de resultados, en la fecha de valoración, una utilidad por ese valor, al tiempo que el emisor de la opción debe registrar una pérdida por la misma cuantía en esa fecha.
Si por el contrario, el cálculo de la expresión (22) o (23), dependiendo del tipo de opción europea, arroja valor negativo, el comprador de la opción europea debe registrar en el estado de resultados, en la fecha de valoración, una pérdida por ese valor, al tiempo que el emisor de la opción debe registrar una utilidad por la misma cuantía en esa fecha.
4. Valoración de permutas financieras o “swaps”.
4.1. “Swap” de tasa de interés (“interest rate “swap”-IRS).
La valoración de un “swap” de tasa de interés en el que las dos (2) puntas se hallan en la misma moneda puede efectuarse con la metodología estándar aceptada, de acuerdo con la cual se asemeja a la forma de establecer el precio justo de intercambio de un portafolio de dos (2) bonos, uno (1) como posición corta y otro como posición larga, ambos en la misma moneda, incluyendo en cada caso el capital de la operación. La distinción fundamental entre la forma de valorar el “swap” IRS y un bono cualquiera radica en dos aspectos: 1. Que la valoración de un bono en el mercado de contado se hace mediante el descuento a la tasa de interés que negocia el mercado en la fecha de valoración, mientras que la valoración de los flujos del “swap” se hace utilizando como tasas de descuento las tasas cero cupón que correspondan, y 2. Que la proyección de los flujos futuros de bonos a tasa variable se efectúa con las tasas vigentes en el mercado en la fecha de la valoración, mientras que la proyección de los flujos de los swaps se realiza utilizando tasas futuras implícitas.
Se procede entonces a obtener el valor neto de dicho portafolio como la diferencia entre los valores presentes de los dos (2) “bonos”. Dicha metodología debe aplicarse, tanto en el caso de los “swaps” de tasa fija contra tasa variable, como en el caso de los “swaps” donde las partes intercambien flujos a tasa variable. Cuando la moneda en la que se denominan los flujos no sea pesos colombianos, debe efectuarse la correspondiente conversión de los valores presentes a pesos, utilizando para ello las tasas de cambio que correspondan, calculadas en la fecha de valoración, conforme se indicó ya en los numerales 1.1 y 1.2 del presente anexo.
A partir del valor neto del portafolio de los dos “bonos”, establecido como se indicó anteriormente, las entidades vigiladas deben seguir el procedimiento que se señala en el numeral 4.4 del presente anexo para estimar, finalmente, el precio justo de intercambio del “swap” y registrarlo en los estados financieros.
Para efectuar la valoración, las entidades vigiladas deben proyectar los flujos futuros, estimar el valor presente de los mismos y determinar el precio justo de intercambio de los “swaps” siguiendo los lineamientos que se precisan a continuación.
4.1.1. Proyección de flujos a tasa variable cuando existe curva de tasas.
Para efectos de las proyecciones de los flujos a tasa variable de los “swaps” de tasas de interés, cuando exista una curva cero cupón para la tasa variable que se trate, las entidades vigiladas deben calcular a partir de esta las tasas futuras implícitas que correspondan para los plazos de los flujos y utilizarlas en las respectivas proyecciones. Tal es el caso, por ejemplo, cuando se trata de flujos a tasa Libor, en donde a partir de la curva Libor-swap correspondiente, publicada en Bloomberg o Reuters, se deben calcular las tasas “forward” implícitas para proyectar los flujos indexados a la Libor.
4.1.2. Proyección de flujos a tasa variable cuando no existe curva de tasas.
Cuando el mercado de los “swaps” IRS se haya desarrollado localmente, tal que permita la generación de curvas “swaps” del mercado (DTF-tasa fija; IPC-tasa fija; IBR-tasa fija) las entidades vigiladas deben utilizar dichas referencias para la valoración diaria.
Dado que para la proyección de flujos pactados a tasa variable en pesos no existen curvas de tasas cero cupón a partir de las cuales se puedan obtener las tasas futuras implícitas necesarias para estimar los flujos futuros, las entidades vigiladas deben seguir las instrucciones que se presentan a continuación para efectos de estimar dichos flujos:
4.1.2.1. Para flujos a DTF.
En el caso de los “swaps” en los que una de las puntas se halle pactada a la tasa DTF, la metodología a utilizar para efecto de las proyecciones de los correspondientes flujos es la que se indica a continuación, salvo que para cumplir lo pactado deba utilizarse una tasa DTF de una fecha anterior para el cálculo del flujo inmediatamente siguiente:
a) Obtener las tasas futuras implícitas de la curva cero cupón de TES tasa fija en pesos, de acuerdo con la expresión (12) del numeral 1.4 del presente anexo.
b) A la tasa DTF efectiva anual vigente en la fecha de valoración, restarle la tasa cero cupón de la curva TES tasa fija en pesos para el plazo de noventa (90) días. Si la diferencia es positiva, dicho diferencial debe sumarse a cada una de las tasas futuras implícitas obtenidas en el literal a) precedente. Si la diferencia es negativa, por el contrario, debe restarse el valor absoluto de la misma a las tasas futuras implícitas.
c) Utilizando las nuevas tasas futuras implícitas obtenidas con el anterior procedimiento, se proyectan los distintos flujos del “swap” correspondientes a la punta denominada en DTF. Se le debe agregar, si hay lugar, el margen sobre DTF acordado en el contrato “swap”.
4.1.2.2. Para flujos a IBR.
En el caso de los “swaps” en los que una de las puntas se halle pactada con el indicador IBR, las proyecciones de los correspondientes flujos deben realizarse utilizando las últimas tasas conocidas de dicho indicador. Para los plazos superiores a aquellos en los que existen cotizaciones del IBR, las proyecciones deben efectuarse siguiendo un procedimiento similar al que se señaló en el numeral 4.1.2.1 del presente anexo, con el fin de tener en cuenta el diferencial entre la tasa cero cupón de la curva TES tasa fija en pesos y la tasa IBR, en términos efectivos anuales, para el último plazo para el que exista cotización de la IBR.
4.1.2.3. Para flujos a IPC.
En el caso de los “swaps” en los que una de las puntas se halle pactada con el indicador IPC, la metodología a utilizar, para efecto de las proyecciones de los correspondientes flujos, es la siguiente:
a) Estimar la curva “cero cupón” de tasas de inflación anual, a partir de las curvas cero cupón de TES tasa fija en pesos y de TES UVR, publicadas ambas por Infoval o quien haga sus veces. Dicha estimación, para cada plazo, se hace con la siguiente expresión (24):
TINF= Tasa de inflación anual estimada a partir de las curvas de tasas TES pesos y tasas TES UVR
TES$= Tasa cero cupón de TES tasa fija en pesos
TESUVR= Tasa cero cupón de TES en UVR
b) Obtener la tasa de inflación futura implícita a partir de la curva de tasas de inflación (“cero cupón”) hallada previamente, siguiendo la fórmula de la expresión (12) del numeral 1.4 del presente anexo.
c) Utilizar la tasa de inflación futura implícita calculada con el procedimiento anterior, como una aproximación de la variación anual del IPC, para efectuar las proyecciones de cada uno de los flujos del “swap” que se hallen pactados con este indicador. Se le debe agregar, si hay lugar, el margen sobre IPC acordado en el contrato “swap”.
4.1.3. Tasas de descuento de los flujos.
Para cada una de las puntas de los “swaps” las entidades vigiladas deben utilizar como tasas de descuento de los flujos las tasas que fueron señaladas en el numeral 7.2 del presente capítulo, según la moneda en la que estén pactados.
Para efectos de una valoración homogénea por parte de todas las entidades vigiladas, no se debe computar dentro de las tasas de descuento ningún tipo de “swap spread” por riesgo crediticio. No obstante, ello no implica que las entidades vigiladas no puedan estimar y considerar los “spreads” crediticios con las distintas contrapartes, si así lo estiman conveniente, pero solamente para efectos de su gestión de riesgos y del manejo de límites internos.
Cuando el mercado de “swaps” de tasas de interés y/o tasas de cambio sea tal que diariamente produzca precios de mercado y/o curvas “swap”, provistos por plataformas de información financiera reconocidas, las entidades vigiladas pueden migrar hacia tales indicadores de mercado para la valoración de los “swaps”, atendiendo las instrucciones impartidas en el último párrafo del numeral 7.2 del presente capítulo.
4.2. “Swap” de monedas (“Cross currency swap”-CCS).
4.2.1. Valoración cuando los flujos de las dos (2) puntas del “swap” coinciden en el tiempo.
La valoración de un “swap” de monedas en el que una punta esté denominada en moneda extranjera y la otra punta esté en pesos colombianos y cuando los flujos en una moneda coincidan en el tiempo con los flujos en la otra moneda, puede efectuarse con la metodología estándar aceptada, de acuerdo con la cual se valora como un portafolio o sucesión de “forwards”. Una parte actúa como si vendiera los “forwards” y la otra parte como si los comprara. Luego se obtiene el valor neto del portafolio de “forwards”, mediante la suma de las valoraciones de los distintos “forward” en los que puede descomponerse el “swap” de monedas; las cuales, a su vez, deben establecerse siguiendo las instrucciones impartidas en el numeral 1.1 del presente anexo.
A partir del valor neto del portafolio de “forwards” establecido como se indicó anteriormente, las entidades vigiladas deben seguir el procedimiento que se señala en el numeral 4.4 de este anexo para estimar, finalmente, el precio justo de intercambio del contrato “swap”, el cual deben registrar en los estados financieros.
4.2.2. Valoración cuando los flujos de las dos puntas del “swap” no coinciden en el tiempo.
La valoración de un “swap” de monedas en el que una punta está denominada en moneda extranjera y la otra en pesos colombianos, y los flujos en una moneda no necesariamente coinciden en el tiempo con los flujos en la otra moneda, puede efectuarse con la metodología estándar aceptada, de acuerdo con la cual se valora como un portafolio de dos (2) bonos, uno (1) en cada moneda, incluyendo para ello los respectivos montos de capital de la operación. De esta manera, un bono corresponde a la posición corta y el otro a la posición larga, dependiendo de la punta que se esté valorando. El valor neto del portafolio de los dos (2) “bonos” es la diferencia de las valoraciones de las dos puntas.
A partir del valor neto del portafolio establecido como se indicó anteriormente, las entidades vigiladas deben seguir el procedimiento que se señala en el numeral 4.4 del presente anexo para estimar, finalmente, el precio justo de intercambio del contrato “swap”, el cual deben registrar en los estados financieros.
4.2.3. Proyección de flujos, tasas de descuento a utilizar y fuente de información.
Para la proyección de los flujos de la punta en moneda extranjera y/o de la punta en pesos colombianos, cuando las mismas se hallen pactadas a tasa variable, las entidades vigiladas deben seguir los procedimientos señalados en los numerales 4.1.1 y 4.1.2 del presente anexo, según corresponda. Por otra parte, para descontar los distintos flujos, las entidades vigiladas deben utilizar como tasas de descuento las tasas que fueron señaladas en el numeral 7.2 del presente capítulo, según la moneda en la que estén pactados.
El valor presente de la punta en moneda extranjera debe convertirse a pesos utilizando para ello la tasa de cambio que corresponda, calculada en la fecha de valoración, conforme se indicó en los numerales 1.1 y 1.2 del presente anexo.
Para la valoración del “swap” de monedas celebrados por una entidad vigilada por la Superintendencia Financiera de Colombia con una entidad del extranjero, se deben utilizar las cotizaciones de “puntos forward” registradas al cierre diario del mercado “forward” dólar americano/peso colombiano en Nueva York, publicadas diariamente en Bloomberg o Reuters por una firma de corretaje autorizada que esté en capacidad de proveer dicho servicio. En todos los casos se debe emplear el promedio de cierre de las cotizaciones de compra (“bid”) y de venta (“ask”), vale decir la cotización “mid”.
Por otra parte, para la aplicación de las fórmulas señaladas en el numeral 1.1 del presente anexo, con el propósito de valorar los CCS, debe tenerse en cuenta que los puntos “forward” deben convertirse a COP/USD.
4.3. Tratamiento de un contrato “swap” (IRS o CCS) pactado con reprecio diario de la tasa variable.
En el caso específico en el que la liquidación de los flujos de la punta variable de un “swap”, ya sea de tasas de interés o de monedas (IRS o CCS) cumpla con las siguientes dos condiciones: 1. Se pacte con capitalización diaria de intereses, y 2. Se estipule el reprecio diario de la tasa de interés variable (por ejemplo, cuando la liquidación del flujo variable se calcula con la tasa promedio correspondiente al número de días del período), el valor presente de los flujos a tasa variable es siempre igual al valor nominal o nocional más los intereses causados a la fecha de valoración.
Este tratamiento simplificado de valoración, cuando los flujos a tasa variable se pactan de la forma antes señalada, es válido y resulta más sencillo, ya que no requiere ningún supuesto o curva de tasas para proyectar los flujos.
4.4. Precio justo de intercambio de un contrato “swap” (IRS o CCS).
Cuando no exista pago alguno entre las partes en la fecha de celebración (como ocurre en la generalidad de los casos), el valor inicial del “swap” es cero (0) y así debe registrarse en los estados financieros. Dado que no es común que los “swaps” pactados tengan mercado secundario líquido ni que tampoco se encuentren en el mercado “swaps” pactados exactamente con las mismas condiciones y flujos que, al mismo tiempo, tengan un pago inicial diferente de cero, las entidades vigiladas deben asumir que el precio justo de intercambio del “swap” en la fecha de celebración (día 0) es también cero (0), independientemente del resultado que pudiera obtenerse con las metodologías de valoración señaladas anteriormente.
Si bien las metodologías para la proyección de los flujos a tasa variable dispuestas en los numerales 4.1.1 y 4.1.2 del presente anexo no garantizan que el valor inicial de los “swaps”, es decir en la fecha de celebración (día 0), sea siempre igual a cero, sí permiten, efectuar una valoración que puede considerarse adecuada a partir del día inmediatamente siguiente (día 1); ya que el precio justo de intercambio del “swap” este día corresponde, precisamente, a la diferencia de valor que arroja la metodología de valoración entre el día 0 y el día 1.
De esta manera, el precio justo de intercambio de un “swap” (IRS o CCS) en cualquier fecha posterior a su celebración debe ser igual a la diferencia entre el valor que arroja el modelo en la fecha de valoración y el correspondiente valor obtenido con el modelo el día 0, cada uno de ellos calculado con los valores de los parámetros en esas fechas. Así, por ejemplo, si el valor arrojado por el modelo de valoración en la fecha de celebración del “swap” es veinte (20) y en alguna fecha posterior el modelo arroja cincuenta (50), debe asumirse que el precio justo de intercambio del contrato ”swap” en la fecha de la nueva valoración es treinta (30) y así debe registrarse.
Una vez establecido el precio justo de intercambio del contrato “swap” y dado que este debe ser igual a la diferencia entre el valor del derecho y el valor de la obligación en la fecha de valoración, debe procederse a calcular estos dos valores, ya que se requieren para el asiento contable. Así, el valor de la obligación que debe registrar la entidad en su balance corresponde entonces a la diferencia entre el valor presente en la fecha de valoración de los flujos a pagar y el valor presente de estos en la fecha de celebración del “swap” (día 0), calculados ambos con el modelo de valoración. Por su parte, el valor del derecho corresponde a la diferencia entre el valor presente en la fecha de valoración de los flujos a recibir y el valor presente de estos en la fecha de celebración del “swap” (día 0), calculados ambos con el modelo.
Si el valor del derecho es mayor que el valor de la obligación, la entidad debe registrar en el estado de resultados una utilidad igual a la diferencia entre ambos valores, que corresponde a su vez a la pérdida que debe registrar su contraparte. En caso contrario, si el valor del derecho es menor que el valor de la obligación, la entidad debe registrar una pérdida por la diferencia de dichos valores, que es igual a la utilidad a registrar por la contraparte.
Cálculo de la exposición crediticia de instrumentos financieros derivados y de productos estructurados
Para efectos del cómputo de los cupos individuales y consolidados de crédito, de los niveles de concentración de riesgos y de la relación de solvencia, los instrumentos financieros derivados y los productos estructurados deben computar por su exposición crediticia, siguiendo las reglas establecidas en el presente anexo.
Por otro lado, cuando una cámara de riesgo central de contraparte haya aceptado interponerse como contraparte de entidades vigiladas por esta superintendencia en instrumentos financieros derivados, la exposición crediticia de las entidades vigiladas, por concepto de dichas operaciones, es igual a cero (0) para efectos de los cómputos antes mencionados.
Mide la máxima pérdida potencial por un instrumento financiero derivado en caso de incumplimiento de la contraparte, sin tener en cuenta las garantías otorgadas. Corresponde a la suma del costo de reposición y la exposición potencial futura.
1.1. Exposición crediticia cuando no se ha pactado compensación de instrumentos financieros derivados con la contraparte.
EC=CR+EPF
EC= Exposición crediticia
CR= Costo de reposición = Máximo (Precio justo de intercambio del instrumento financiero derivado, 0)
EPF= Exposición potencial futura
EPF=Valor nominal (o saldo del mismo sobre el que aplique)*FC
Valor nominal= Valor nominal del instrumento financiero derivado, expresado en pesos colombianos, o el saldo remanente del mismo sobre el cual el instrumento financiero derivado tenga una exposición potencial futura. Si se encuentra denominado en una divisa diferente al dólar americano, se debe efectuar primero la conversión a esta moneda con base en las tasas de conversión de divisas publicadas para el día del cálculo en la página web del Banco Central Europeo, con seis (6) decimales, aproximando el último por el sistema de redondeo. Las cifras en dólares americanos, a su turno, deben convertirse a pesos utilizando la tasa de cambio representativa del mercado (TCRM) calculada por la Superintendencia Financiera de Colombia en esa misma fecha.
FC= Factor de crédito. Es un porcentaje que refleja la variación máxima probable en el precio justo de intercambio de un instrumento financiero derivado, como consecuencia de variaciones en el valor del subyacente del contrato, en el plazo que resta para el vencimiento. Su forma cálculo se establece en el numeral 1.3 del presente anexo.
1.2. Exposición crediticia cuando se ha pactado compensación de instrumentos financieros derivados con la contraparte.
Cuando la entidad haya pactado con una contraparte un acuerdo de compensación de instrumentos financieros derivados, vale decir que se contemple la posibilidad jurídica de compensar obligaciones con derivados, sujeto a las restricciones que contempla la ley, la exposición crediticia del portafolio de instrumentos financieros derivados con dicha contraparte debe calcularse con la siguiente fórmula:
Tal fórmula aplica siempre que el segundo sumando de la misma sea positivo. En caso contrario la ECp se reduce solamente al primer sumando de la expresión.
CRp= Costo de reposición del portafolio de instrumentos financieros derivados con la contraparte con la que se haya pactado la compensación. Es el máximo entre cero (0) y la suma de los precios justos de intercambio de todos los instrumentos financieros derivados (con su respectivo signo) negociados con dicha contraparte.
i= i-ésima operación del portafolio de instrumentos financieros derivados celebrada con la contraparte.
FCi= Factor de Crédito de la i-ésima operación del portafolio de instrumentos financieros derivados celebrada con la contraparte. Su forma cálculo se establece en el numeral 1.3 del presente anexo.
Ji= Indicador de la naturaleza de la i-ésima operación con instrumentos financieros derivados del portafolio, es igual a:
i) 1, si se trata de una operación de compra
ii) -1, si se trata de una operación de venta.
La entidad debe tener a disposición de esta superintendencia la documentación relacionada con los acuerdos de compensación suscritos y el libro de operaciones con instrumentos financieros derivados por contraparte, en el cual se pueda verificar el correcto cálculo de las exposiciones potenciales futuras.
1.3. Factor de crédito (FC).
El factor de crédito es un porcentaje que refleja el incremento máximo probable en el precio justo de intercambio de un instrumento financiero derivado, como consecuencia de variaciones en el valor del subyacente del contrato, en el plazo que resta para el vencimiento.
El factor de crédito a aplicar de acuerdo con el tipo de subyacente y el plazo remanente de cada instrumento financiero derivado se obtiene de la siguiente tabla (2) , valores que serán actualizados e informados semestralmente por esta superintendencia sobre la base de la evolución de las variables que sirven de fuente para el cálculo de dichos factores:
Plazo remanente Tasa de interés Tipo de cambio Acciones Eventos de crédito
Hasta 1 día 0.07% 0.51% 1.49% Prima, “fee” o “spread” total a pagar como porcentaje (%) sobre el nominal del contrato
Hasta 10 días 0.15% 1.64% 4.56%
Hasta 1 mes 0.23% 3.14% 8.52%
Hasta 3 meses 0.59% 6.04% 17.01%
Hasta 6 meses 1.00% 10.67% 21.70%
Hasta 12 meses 1.35% 17.26% 52.84%
t (en años) > 1 año 1.35% * 17.26% * 52.84% *
Cuando el plazo remanente del instrumento financiero derivado exceda de doce (12) meses, el Factor de Crédito a aplicar es el que resulte de escalar el Factor de Crédito para este último plazo, multiplicándolo por la raíz cuadrada del número de años remanente (incluida la fracción). Así, por ejemplo, si el plazo remanente es de 3 años y medio, se debe multiplicar el correspondiente factor de crédito hasta 12 meses por la raíz cuadrada de 3.5.
Para efectos de la aplicación del FC, se debe entender como instrumentos financieros derivados de tasa de interés aquellos en los cuales el subyacente es una tasa de interés o un título de deuda, independientemente del emisor del título y de la especie del título que se trate. Esta categoría incluye “swaps” de tasa de interés en la misma moneda, “forward” sobre tasas de interés, “forward” sobre títulos de deuda, “forward” sobre bonos nocionales y opciones compradas sobre tasa de interés negociadas en el mercado mostrador.
Para los instrumentos financieros derivados sobre tipo de cambio, se debe aplicar el factor de crédito definido en la tabla anterior, independientemente de la divisa sobre la cual se haya estructurado cada instrumento. Este factor se aplica en el caso de operaciones de “swaps” sobre divisas, “forwards” sobre divisas, y opciones compradas sobre divisas que se negocien en el mercado mostrador.
Cuando el contrato marco suscrito entre las partes incluya una cláusula de neteo periódico (“recouponing”), vale decir que las partes pacten explícitamente la cancelación con una determinada periodicidad de la totalidad de los saldos a favor o en contra que resulten de la valoración de un instrumento financiero derivado, de tal manera que con dicha periodicidad el precio justo de intercambio de este vuelve a cero (0), las entidades vigiladas pueden utilizar el factor de crédito que corresponda al plazo remanente hasta la siguiente fecha de neteo en lugar del que aplicaría para el plazo remanente total del instrumento. El factor de crédito se puede aplicar de esta manera solamente durante el tiempo que esté en vigor la cláusula del neteo periódico pactada por las partes y siempre que efectivamente, en cada fecha de neteo prevista, las partes liquiden y cancelen el precio justo de intercambio del instrumento financiero derivado a esa fecha.
Si el “recouponing” pactado por las partes es solamente parcial, en el sentido que cobija la cancelación de solo una parte del precio justo de intercambio del instrumento financiero derivado en la fecha del neto, la reducción de la exposición crediticia solamente se puede reflejar en la disminución del costo de reposición en una cuantía igual al valor que las partes cancelen en la fecha del “recouponing”. En cuanto al Factor de
(2) Cálculos efectuados por la Superintendencia Financiera de Colombia, con la información disponible para el período comprendido entre el inicio del IGBC (jul. 3/2001) y el cierre de mayo de 2008. Fuente datos: Banco de la República y Superintendencia Financiera de Colombia. El cálculo corresponde a la desviación estándar para cada plazo definido en la tabla de los tipos genéricos de subyacente (DTF, TCRM e IGBC). Su actualización se llevará a cabo mínimo 2 veces al año, por parte de esta superintendencia.
crédito a utilizar para el cálculo de la exposición potencial futura en dicha fecha es el que corresponde para el plazo remanente de todo el instrumento.
Lo dicho en el párrafo inmediatamente precedente aplica también cuando las partes acuerden que el compromiso de neteo o “recouponing” tenga lugar cuando el instrumento financiero derivado alcance o supere un determinado precio justo de intercambio; es decir, no con una periodicidad previamente establecida.
Para determinar la exposición crediticia de un producto estructurado se contemplan los siguientes eventos:
a) Para una entidad vigilada de la Superintendencia Financiera de Colombia que emite un producto estructurado, la exposición crediticia por este es siempre igual a cero (0).
b) Para el caso de una entidad vigilada de la Superintendencia Financiera de Colombia que realice una inversión en un producto estructurado, cuyos componentes de instrumentos financieros derivados y no derivados provienen de un mismo emisor y no tienen existencia jurídica en forma separada, la exposición crediticia en la fecha de vencimiento del producto debe corresponder al capital pactado al vencimiento más los rendimientos que contractualmente debería recibir en dicha fecha. En cualquier fecha anterior al vencimiento, la exposición crediticia por el producto estructurado es igual al precio justo de intercambio del instrumento financiero no derivado más la exposición crediticia de los instrumentos financieros derivados que lo conforman.
Cuando la entidad vigilada valora diariamente el producto estructurado tomando el precio de mercado publicado o el precio provisto por el emisor, el cómputo de la exposición crediticia no implica ni requiere que la entidad conozca y valore en forma separada cada uno de los componentes —derivados y no derivados— del producto. Ello debido a que la exposición crediticia, en este caso, equivale a la suma del precio tomado más la exposición potencial futura del componente derivado del producto, la cual se calcula según lo establecido en el numeral 1º del presente anexo.
c) Cuando una entidad vigilada no sea emisora del producto estructurado, sino que adquiera los distintos componentes de instrumentos financieros derivados y no derivados para generar un producto estructurado para la venta, la exposición crediticia de esa entidad por concepto del mismo es cero (0) una vez lo haya vendido, siempre y cuando la entidad establezca expresamente en el prospecto del producto estructurado que ella obra como un vendedor pero no tiene la calidad de emisor del respectivo producto estructurado y no es responsable del pago del mismo, y deje allí también explícito quiénes son los proveedores de los instrumentos financieros que conforman el producto.
En caso contrario, es decir, cuando la entidad vigilada sea responsable del pago del producto estructurado, esta no tiene exposición crediticia frente al adquirente del producto estructurado, pero sí frente a los proveedores de los instrumentos financieros componentes del producto, de la siguiente manera:
i) Una exposición crediticia con el vendedor de los instrumentos financieros derivados igual a la exposición crediticia de estos, y
d) Cuando una entidad vigilada realice inversiones en un producto estructurado, cuyos componentes provengan de distintas contrapartes y tengan existencia jurídica separada, y dicha entidad haya adquirido el producto estructurado a otra que obra como vendedor no responsable de su pago, la entidad inversionista no tiene exposición crediticia frente a la entidad que obra como vendedor del producto estructurado, pero sí frente a los proveedores de los instrumentos financieros componentes del mismo, de la siguiente manera:
En caso contrario, es decir, cuando una entidad vigilada realice inversiones en un producto estructurado, cuyos componentes provengan de distintas contrapartes y tengan existencia jurídica separada, y dicha entidad haya adquirido el producto estructurado a otra que además de ser vendedora sea responsable de su pago, la entidad inversionista solo tiene exposición crediticia frente a la entidad vendedora, por un monto igual al valor justo de intercambio del instrumento financiero no derivado más la exposición crediticia de los instrumentos financieros derivados que conforman el producto.
Modificaciones de valoración de instrumentos financieros derivados y productos estructurados
Todas las fechas a diligenciar deben estar expresadas en formato DD/MM/AAAA
1. Fecha de diligenciamiento del documento de modificaciones de valoración
B. Datos básicos del instrumento financiero derivado o del producto estructurado.
10. Tipo del instrumento o producto
11. Fecha inicial de negociación del instrumento o producto
C. Características de la metodología o modificaciones de valoración del instrumento financiero derivado o del producto estructurado adoptados por la entidad.
12. Breve descripción de la metodología o cambios metodológicos de valoración del instrumento financiero derivado o del producto estructurado adoptados por la entidad:
13. Parámetros a emplear en el nuevo modelo de valoración
14. Sustentación técnica de la metodología o cambios de valoración
D. Información de aprobación de la metodología o modificaciones de valoración por parte del comité de riesgos de la entidad, o quien haga sus veces.
15. Número de acta de la aprobación
16. Fecha de acta de la aprobación
17. razón de la aprobación (Diligenciar con X): a) Iniciativa propia de la entidad
b) Objeción metodológica por SFC
Ficha técnica de instrumentos financieros derivados de crédito y productos estructurados que involucren derivados de crédito
B. Tipo de reporte.
10. Diligenciar con X, según corresponda Inicial
Si la respuesta a este numeral fue “seguimiento”, favor continuar con el literal E del presente anexo.
C. Descripción del instrumento financiero derivado de crédito o del producto estructurado.
12. Código consecutivo del instrumento financiero o del producto
La entidad debe asignar a cada uno de sus instrumentos financieros derivados de crédito y productos estructurados que involucren derivados de crédito un consecutivo interno, el cual deberá mantener para efectos de transmisión del presente anexo cuando se trate del reporte de seguimiento.
13. Diligenciar con X: Instrumento financiero derivado de crédito
Producto estructurado que involucre derivados de crédito
14. Subyacente(s) Nominal de subyacente Divisa del subyacente
15. Posición(es) primaria(s) objeto de cobertura con el instrumento financiero derivado de crédito
16. Contraparte del instrumento financiero derivado de crédito o clientes potenciales del producto estructurado
17. Monto cubierto en caso de ocurrencia del evento de crédito asociado al instrumento financiero
18. Forma de pago en el caso de ocurrencia del evento de crédito
19. Otras características relevantes del instrumento financiero derivado de crédito o del producto estructurado
D. Características de valoración.
20. Identificación de los componentes en los cuales se pueda desagregar el producto estructurado (Cuando este sea separable)
21. Parámetros a emplear en el modelo de valoración
22. Monto nocional 23. Divisa
24. Fecha de celebración del contrato (DD/MM/AAAA)
25. Fecha de vencimiento del contrato (DD/MM/AAAA)
26. Eventos de crédito asociados al instrumento financiero derivado o al producto estructurado
27. Valor total prima, “fee” o “spread” a pagar por la entidad vigilada
28. Periodicidad del pago de la prima, fee o spread
29. Base para el cálculo de la prima, fee o spread (360, 365, otro)
E. Resultados de valoración
30. Precio justo de intercambio al cierre de mes