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Timestamp: 2020-04-05 07:07:15
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Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'Artículo 45', 'Artículo 44', 'artículo 22', 'artículo 27', 'artículo 22', 'artículo 5', 'artículo 41', 'artículo 31', 'artículo 31', 'artículo 32', 'artículo 31', 'artículo 31', 'artículo 34', 'artículo 36', 'artículo 35', 'artículo 7', 'artículo 28', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5']

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Relaciones interestatales bélicas.
Convenio de Viena sobre relaciones diplomáticas ( 1961).
1.- Los presupuestos fácticos: políticos, sociológicos y económicos: Las relaciones diplomáticas y consulares representan una de las formas a través de las que los sujetos de derecho internacional público pueden responder a su deseo de cooperar y satisfacer sus intereses. El telón de fondo de estos intereses es la paz mundial.
Pertenencia a la misma área geográfica.
Que se esté ante entes que tengan personalidad jurídica internacional: la personalidad jurídica internacional es necesaria para el establecimiento de relaciones diplomáticas y consulares. El ente de ser titular de derechos y obligaciones internacionales y debe ser capaz de exigir sus derechos y cumplir sus obligaciones. La personalidad jurídica internacional se distingue por ciertos caracteres mínimos como son: titularidad de derechos y obligaciones sancionados y establecidos por el derecho internacional público, estar en capacidad de ejercer sus derechos y corresponder por sus obligaciones. El caso de la Santa sede es diferente pues tiene su base en el papado y conserva su condición de sujeto de la comunidad internacional. En la realidad la Santa sede se relaciona con nosotros sujetos de derecho internacional público valiéndose de las herramientas del derecho internacional público. Normalmente el nombre utilizado en las conferencias internacionales es el de Santa sede. Otro caso es el de los beligerantes que controlan de forma efectiva una parte del territorio frente al gobierno central. La beligerancia da, en ocasiones, derecho a reconocimiento de esta situación por parte del propio estado y la comunidad internacional. Este sentido es posible mantener relaciones entre beligerantes y terceros Estados. Otro caso es el de los insurrectos, relacionados normalmente con sublevados desde buques contra el gobierno. Otro caso son los movimientos deliberación nacional cuya finalidad puede ser amplia; éstos son admitidos muchas veces en la sociedad internacional como observadores; inclusive son admitidos a tener ciertas relaciones con los Estados. Otro caso es el de las organizaciones internacionales que son personas jurídicas derivadas de una decisión de cooperación entre Estados. Su personalidad y voluntad jurídica son propias e independientes de las de los Estados. Las organizaciones internacionales tienen derecho de legación pero no tienen derecho consular.
Que los entes, en virtud de su personalidad jurídica, gocen del derecho de legación y el derecho de consulado: derecho de legación es la capacidad de los sujetos de derecho internacional público debe enviar y/o recibir de otro sujeto de derecho internacional público misiones diplomáticas. Derecho de consulado que es el derecho a enviar o recibir consulares. Ningún estado está obligado a enviar ni recibir consulares. Históricamente este derecho se incluía en el derecho de legación.
De todos estos casos el derecho de consulado sólo lo van a tener los Estados. En cuanto a las organizaciones internacionales no se puede decir que tengan el derecho de legación, sin embargo la práctica ha demostrado que disfrutan de cierta manera de este derecho, sobre todo en sus relaciones con otras organizaciones internacionales.
Que los entes se hayan reconocido como Estados: es necesario que el reconocimiento de una a otra persona jurídica; este reconocimiento no debe ser sólo como estado sino que también el reconocimiento se debe extender al gobierno. El reconocimiento es el acto unilateral por el cual un sujeto de derecho internacional público reconoce la existencia de ciertos estados o gobiernos; estos reconocimientos no llevan aparejados el establecimiento de relaciones diplomáticas y consulares pues éstas son exteriores y posteriores al reconocimiento.
Que se adopte un acuerdo mediante el cual las partes consientan el establecimiento de relaciones diplomáticas y consulares: este deber ser recíproco en base al derecho de celebrar tratados o "ius contraendi". Según los artículos 2 de los convenios de Viena de 1961 y 1963 el establecimiento de relaciones diplomáticas y consulares ha de hacerse de mutuo acuerdo. La mayoría de las veces este acuerdo será ad hoc; sin embargo dicho acuerdo también puede estar recogido en acuerdos más amplios. El acuerdo también puede ser tácito. Las relaciones diplomáticas y consulares pueden ser rotas cuando así lo desee cualquiera de las partes. La ruptura de las relaciones diplomáticas no tiene por qué suponer la ruptura de las relaciones consulares.
1.- La diplomacia: Hasta el renacimiento se presenta de forma ocasional para asuntos concretos. En la antigüedad encontramos ejemplos en el oriente asiático, Egipto, etcétera; pero serán los que griegos los que por primera vez den estabilidad a la diplomacia.
Al largo de la edad media se produce un perfeccionamiento en la diplomacia y gracias a los aportes del Vaticano y de las ciudades estado del norte de Italia. Hacia mediados del siglo XV se recurre al envío de representantes permanentes que se constituían embajadores continuos. A partir de estas fechas la diplomacia se disemina por el resto de Europa. A raíz de la paz de Westfalia se generalizó a la diplomacia permanente. Este tipo de diplomacia subsiste hasta el fin de la primera guerra mundial.
A partir de los siglos XVIII y XIX es cuando emerge, sobre la base de la práctica y los estudios doctrinales, un derecho diplomático que se cristaliza en el convenio de Viena de 1815.
La diplomacia hoy día se mantiene más viva que nunca aunque no por ello debe dejar de adaptarse a los nuevos tiempos.
Negociación pacífica.
Relación entre dos sujetos de derecho internacional público.
Los órganos o personas para la acción diplomática deberán de gozar de una representatividad debidamente otorgada. Esto tiene mucha importancia en la diplomacia multilateral.
2.- La institución consular:
1.- Proceso de formación de las normas de derecho diplomático y consular. El valor de sus fuentes: Se pretende indicar cuáles son las fuentes normativas del derecho diplomático y consular. Las fuentes normativas del derecho internacional público son el tratado, la costumbre, los actos unilaterales de los Estados, los actos formativos de las organizaciones internacionales y los principios generales del derecho. En el derecho diplomático lo habitual es que sus normas surjan (se nutran) de los tratados internacionales debido a su vinculación histórica con el Estado; mientras que el derecho consular se va a nutrido de la costumbre internacional.
3.- La efectividad de las normas del derecho diplomático y consular: en general hay una buena aplicación de las normas de derecho diplomático y consulares. Este derecho establece el mínimo respeto hacia él durante el mantenimiento relaciones amistosas entre dos Estados.
1.- La representación: para representar al estado acredite ante el jefe de la misión está dotado de la autoridad suficiente para hablar en su nombre. Actualmente jefe de la emisión asegura las comunicaciones entre su gobierno y el gobierno ante el que está acreditado; es decir, es un intermediario en la comunicación entre ambos Estados.
2.- La negociación: se trata de conciliar o buscar transacciones, de preparar tratados, de concluir arreglos políticos, etcétera. Estas actividades llevadas a cabo por los embajadores tienen la ventaja de que pueden ser conducidas al abrigo de cualquier publicidad. El convenio de Viena de 1969 de derecho de los tratados prevé los actos que un embajador puede llevar a cabo en la negociación de tratados sin presentar poderes específicos. En virtud de sus funciones, el jefe de la misión diplomática es competente para:
La adopción del texto del tratado entre el estado enviante y el estado receptor.
Para fases más allá de la adopción (autentificación, firma, etc) el embajador precisa de unos poderes específicos.
1.- La información. La protección diplomática:
Protección general de intereses de los nacionales (el status general de la colonia en estado huésped). Abarca las condiciones generales de las visitas turísticas y de negocios.
En relación con los nacionales que tienen un problema individual particularizado frente al país en el que están alojados.
2.- Fomento del desarrollo de las relaciones pacíficas. Ejercicio de las funciones consulares: una de las funciones de la misión diplomática es la promoción del establecimiento de relaciones económicas. Una de las funciones del diplomático es informar a su país sobre los mercados, así como negociar acuerdos que sirvan de contexto, precisamente, a la mejora de las relaciones económicas. Además de las económicas, también se ocuparán de proteger las relaciones culturales entre ambos Estados.
1.- Noción de misión diplomática: La organización de una misión diplomática: conocemos por misión diplomática todo tipo de representación oficial que un estado envía al exterior (dentro del marco del derecho diplomático). Se distingue entre permanentes y temporales, entre bilaterales (embajadas) y multilaterales (delegación ante organizaciones internacionales).
Embajada: máxima categoría. El jefe de esta es el embajador.
Legación: misión diplomática de rango inferior a la embajada. La dirige el "ministro residente". El uso del término "legación" resulta incorrecto. A partir de la segunda guerra mundial casi todas fueron convertidas en embajadas.
Nunciatura: consiste en una misión de la Santa sede ante los Estados con los que mantiene relaciones diplomáticas. Frente a esta se encuentra el Nuncio.
Internunciatura: equivale a la legación y a su frente está el internuncio.
La organización de la misión diplomática: la misión tiene unos elementos personales y unos elementos materiales. Los elementos personales están constituidos por los miembros del personal de la misión (que están divididos en categorías). El artículo 1 de la Convención de Viena de 1961 define cada una de estas categorías.
La misión también dispone de medios materiales constituidos por los locales, bienes muebles, archivos y documentos, medios de transporte, etc.. de la misión.
Embajadores o nuncios acreditados ante el estado huésped.
Ministros o internuncios acreditados ante el jefe del estado huésped.
Encargados de negocios acreditados ante los ministros de asuntos exteriores.
Encargados de negocios interinos.
2.- Establecimiento y extinción de la misión diplomática: Se hace de mutuo acuerdo entre los Estados. Esto abarca también el rango de la misión, la posibilidad o no de la misión de establecer oficinas fuera de la sede, número de personas que forman la misión, etc.
No existe el deber de mantener relaciones diplomáticas, por tanto a lo que hay que referirse Es al principio de consentimiento mutuo, que impera, además de las relaciones en si misma y en el rango de la propia misión (que va a depender del rango del jefe de la emisión).
Desaparición de la personalidad jurídica de alguna de las partes.
En el caso del no reconocimiento del gobierno de algunas de las partes.
Suspensión de la emisión por razones económicas.
Artículo 45. Ruptura de relaciones diplomáticas: el estado receptor estará obligado a respetar y proteger, aun en caso de conflicto armado, los locales de la misión, así como sus bienes y archivos. El estado acreditante podrá confiar sus bienes y archivos, así como sus locales, a un tercer estado, aceptado por el receptor. El estado acreditante podrá confiar en la protección de sus intereses y nacionales a un tercer estado, aceptado por el receptor.
Artículo 44: el estado receptor deberá, aun en caso de conflicto armado, dar facilidades para que las personas que gozan de privilegios e inmunidades, y no sean nacionales del estado receptor, así como los miembros de su familia, sea cual sea su nacionalidad, puedan salir de su territorio lo más pronto posible. En especial deberá poner a su disposición, si fuera necesario, los medios de transporte para tales personas y bienes.
3.- Nombramiento de los miembros de la misión diplomática. La terminación de la condición de miembro: aun cuando el nombramiento del jefe de la misión corresponde al jefe del estado acreditante, éste deberá asegurarse que la persona que se proponga acreditar obtenga el consentimiento del estado receptor (placert). El nombramiento se acredita ante el estado receptor presentando las "cartas credenciales" en el caso de los embajadores y ministros y las "cartas de gabinete" son encargados de negocios. El momento del inicio de la emisión vendrá marcado por la presentación de las cartas credenciales o por la presentación de la copia de estilo de las mismas.
Por ser llamado el agente diplomático por su estado de origen.
Por ser declarado el agente "persona non grata".
1.- Relaciones con el Estado receptor:
Nota diplomática: término genérico empleado para designar ampliamente todo tipo de correspondencia oficial intercambiaban por las misiones diplomáticas, tanto entre sí como con el ministerio de relaciones exteriores del estado receptor, o la secretaría de una organización internacional. Las notas pueden tener muy variado carácter según el alcance que se pretenda dar a su contenido: nota simple, reservada, confidencial, secreta, etcétera.
Nota firmada: es la nota que se redacta en primera persona, en contraste con la nota verbal, y se dirige por el jefe de la misión al ministro de relaciones exteriores del estado receptor (o viceversa). Tiene un carácter más solemne que la nota verbal y en principio parece reservada para comunicaciones de una mayor importancia o relevancia. Las diferencias que en otro tiempo se quisieran establecer con la nota verbal en cuanto a su valor y consecuencias jurídicas han perdido posteriormente su sentido. Siempre lleva la firma del remitente. Su uso también se produce en la diplomacia multilateral permanente.
Nota verbal: comunicación oficial escrita dirigida por una misión diplomática al ministerio de relaciones exteriores del estado receptor (o viceversa) que, en su origen, recogida en los términos de una conversación (de ahí su nombre) y era, muy frecuentemente, entregada al término de la misma. Actualmente la nota verbal es la nota diplomática por excelencia y el vehículo normal de comunicación escrita entre las embajadas y el ministerio de relaciones exteriores del estado receptor. Ya no hacen referencia, casi nunca, a una conversación previa, que generalmente no ha tenido lugar, y se emplean para cualquier tipo de gestión, desde las más estrictamente diplomáticas (comunicación de una información, petición de apoyo en una instancia internacional, etcétera) hasta que las puramente administrativas (solicitud de unas franquicias, comunicación de un cese de personal). La nota pueden entregarse personalmente por un diplomático o remitir se por cualquier otro conducto. La nota verbal se redacta en tercera persona, siguiendo fórmulas del tipo siguiente: "La embajada de... saluda atentamente al ministerio de relaciones exteriores y tiene el honor de (comunicarle, rogarle, informarle, solicitarle, etcétera)... en la embajada de... aprovecha la ocasión para reiterar al ministerio de relaciones exteriores el testimonio de su alta consideración". La nota verbal no se firma, pero generalmente se rubrica o se colocan las iniciales del jefe de la misión al final de su texto, que concluye con la fecha. La nota verbal puede emplearse igualmente para la comunicación entre las distintas misiones diplomáticas acreditadas ante un mismo estado. Constituyen también medio de comunicación normal en las relaciones entre una misión permanente y una organización internacional.
Nota colectiva: nota que dirigen a un gobierno los representantes de varios Estados acreditados ante él, que consideran oportuno realizar la gestión conjuntamente. Reviste un carácter solemne y debe obedecer a graves razones.
Nota idéntica: es aquella que, presentada, de común acuerdo, por varias misiones diplomáticas ante un mismo gobierno, tienen idéntico o similar contenido. Son un sustitutivo frecuente y más aceptado de las notas colectivas, reservadas voy a supuestos muy extremos.
Nota de protesta: nota, que puede ser tanto verbal como firmada, por medio de la cual un estado comunica a otro su disconformidad, con determinada conducta de éste, rogando encarecidamente, o exigiendo, el restablecimiento de la situación anterior, o una reparación, y pudiendo, eventualmente, a anunciar la adopción de alguna medida de retribución o represalia, o a apelar a algún medio de solución pacífica del conflicto.
Notas reversales: nombre con el que, a veces, se conoce en Latinoamérica a los Canjes de notas-
2.- Relaciones con el Estado acreditante:
Instrucciones: indicaciones que recibe de su ministerio relaciones exteriores el jefe de misión sobre la conducta a seguir en las relaciones con el estado receptor. Generalmente se reciben unas instrucciones generales al inicio de la misión e instrucciones particulares se presenta alguna situación excepcional que la se exija, o si son solicitadas por el jefe de misión.
Despacho: nombre que algunos países utilizan genéricamente para denominar las comunicaciones escritas intercambiadas entre el ministerio de relaciones exteriores y las misiones diplomáticas y oficinas consulares de él dependiente. Se diferencian de las comunicaciones telegráficas por su contenido más prolijo y detallado. Con contenido en principio limitado, pueden ser decisorios, descriptivo, deliberativos, informativos, etcétera. Algunos países, sin embargo, limitan el uso del término a tales comunicaciones exclusivamente cuando, partiendo de una misión o de una oficina consular, van dirigidas a la respectiva cancillería. La práctica reconoce también otros muchos usos del término. Así, no faltan países que denominan despachos a las notas diplomáticas y otros que reservan en término para las comunicaciones telegráficas intercambiadas entre las cancillerías y sus respectivas misiones en el exterior.
1.- Noción y fundamento del status diplomático: La codificación del derecho internacional público en el sector del derecho diplomático es un ejemplo claro de efectividad en el proceso de cristalización de las normas internacionales por la vía convencional. Entre 1960 y 1990 que el derecho diplomático pasó a ser la norma más codificada del derecho internacional público. Dejando a un lado los intentos de codificación llevados a cabo por la sociedad de naciones, podemos decir que la preocupación por la codificación arranca en 1940 siendo en 1952 cuando se indica a la comisión de derecho internacional a desarrollar el proceso de codificación. Fruto de este proceso se da la existencia de un estatuto especial privilegiado a favor determinadas personas, locales y bienes de la misión diplomática.
Inviolabilidad de los locales.
Inviolabilidad del personal diplomático.
Libertad de movimientos y comunicación.
Inmunidad de jurisdicción penal, civil y administrativa.
Inmunidad fiscal (misión, bienes, personal, etc.)
Excención de pago de tasas aduaneras.
Exención del sometimiento a normas de seguridad social.
2.- Las inmunidades de la misión diplomática: la inmunidad de coerción o inviolabilidad; las inmunidades de jurisdicción y ejecución; las inmunidades fiscal y aduanera: el artículo 22 del convenio de Viena reconoce el principio de inviolabilidad de locales y bienes de la misión. Estado receptor debe proteger los locales de la misión contra toda intrusión y daño y, además, evitar que se turbe la tranquilidad de la misión o se atente contra su dignidad.
3.- Facilidades y privilegios: la libertad de comunicación; la valija y el correo diplomáticos; otras facilidades: las misiones diplomáticas disfrutan de la libertad e inviolabilidad de las comunicaciones (artículo 27 convenio de Viena). La misión puede emplear todos los medios adecuados al efecto (correo diplomático, mensajes en clave, pudiendo incluso instalar una emisora de radio). La correspondencia es inviolable. La comunicación entre misión y estado acreditante puede ser por correo diplomático, valija diplomática (medios más importantes para la comunicación de las misiones diplomáticas). El convenio de Viena de 1961 consagra estos derechos en el artículo 22, apartados 3 a 7. En ellos se dice que la valija debe ir identificada y que no puede ser abierta ni retenida. También podrá ir acompañada la valija del correo diplomático. Este correo goza de inviolabilidad y deberá ser protegido por el estado receptor. Eventualmente los correos son "ad hoc"; en principio este correo tiene inviolabilidad pero ésta termina cuando el correo hace la entrega de la valija.
1.- El status de los agentes diplomáticos: la inmunidad de coacción o inviolabilidad; las inmunidades de jurisdicción y ejecución; las inmunidades fiscal y a tu manera; el régimen de seguridad social; la exención de prestaciones personales y cargas militares; la libertad de movimiento: la inviolabilidad personal tiene como objetivo sustraer al agente diplomático de toda medida coercitivo por parte de las autoridades del estado huésped (artículo 5 convenio de Viena 1961). El ámbito de aplicación del principio de inviolabilidad alcanza al diplomático, familia, personal administrativo y técnico, siempre que no sean nacionales del estado receptor. No comprende al personal de servicios.
La protección del diplomático y familia obligan al estado receptor a adoptar medidas preventivas frente a posibles actos contra ellos. Esta obligación fue reconocida por la asesoría jurídica del ministerio de asuntos exteriores español.
Inmunidad de jurisdicción: es una consecuencia de la inviolabilidad personal; de hecho significa que la gente no puede ser sometido a una medida de coerción en el estado receptor, ni siquiera judicial. El fundamento y es de naturaleza funcional. Esta inmunidad dura hasta que finalice el plazo otorgado por el estado receptor para su salida del país o hasta que, voluntariamente, se abandone o, hasta que, acaba de la misión. El agente posee exención de la jurisdicción del estado receptor que impide que dicho agente sea llevado a un tribunal, pero eso no significa que las leyes del estado receptor no obliguen al agente (artículo 41.1 del convenio de Viena de 1961). La inmunidad de jurisdicción se puede dividir en:
Inmunidad de jurisdicción penal (artículo 31.1 convenio de Viena de 1961): se contempla de manera absoluta y su base que es funcional. Esta inmunidad juega a favor de los agentes diplomáticos, personal administrativo y técnico y sus familias. Esta inmunidad se debe al intento de preservar el ejercicio de las funciones libres de coacción indirecta. Los miembros del personal de servicio sólo estarán protegidos durante el ejercicio de sus funciones. Los criados particulares no disfrutan de esta inmunidad, a menos que el estado receptor se la conceda. En el caso de flagrante delito la detención puede ser temporal y puede conducir a la expulsión del estado, pero nunca puede acabar ante los tribunales. El quebrantamiento de la ordenamiento jurídico no implica que la gente no pueda ser sometido a jurisdicción penal en su país.
Inmunidad de jurisdicción civil y administrativa: artículo 31 del convenio de Viena de 1961. Este artículo reconoce que esta inmunidad está acompañada de algunas restricciones. El personal no diplomático de la misión no disfruta de inmunidad salvo que estén cumpliendo instrucciones de las misiones. Las excepciones a esta inmunidad son:
Si se trata de una acción real sobre bienes inmuebles particulares radicados en el estado receptor, a menos que el agente posea esos bienes por cuenta del estado acreditante para los fines de la misión.
Acciones sobre sucesiones en las que la gente actúa privadamente sino al servicio de la misión.
En el caso del ejercicio de una acción relativa al ejercicio de cualquier actividad profesional o comercial ejercida por el agente en el estado receptor fuera de sus funciones; esto se debe a que los Estados, de mutuo acuerdo, pueden autorizar que los agentes puedan desarrollar otras funciones fuera de la que realiza al servicio de la misión.
A pesar de la existencia de estas inmunidades puede ocurrir que el estado acreditante renuncie a dichas inmunidades.La inmunidad es un derecho del estado, no del diplomático, en consecuencia, la renuncia a este derecho es competencia exclusiva del estado (artículo 32.1 del convenio de Viena). Junto a la renuncia a la práctica diplomática refleja la posibilidad de la retirada de la confianza diplomática.
Efectos de la renuncia a la inmunidad de jurisdicción: La renuncia se produce sólo para el litigio concreto y en el que el estado acreditante renuncia a la inmunidad.
Inmunidad de ejecución: según el artículo 31.3 del convenio de Viena el agente no podrá ser objeto de medidas de ejecución salvo los casos previstos en los incisos A, B y C del párrafo 1 de este artículo (acción real sobre bienes inmuebles particulares radicados en el territorio del estado receptor, acción sucesoría boom en la que el agente diplomático figure como ejecutor testamentario, acción frente a cualquier actividad profesional o comercial ejercida por el agente diplomático en el estado receptor). La inmunidad de ejecución es una consecuencia de la inviolabilidad personal y de la propia inmunidad de jurisdicción. Los casos más habituales son consecuencia de daños sufridos en accidentes de automóvil. La aplicación del estatuto diplomático tiene como consecuencia en la denegación de justicia para los perjudicados, tanto en el ámbito penal como en el civil. Los mecanismos que posee el particular lesionado frentes estos abusos son: posibilidad de que su estado declare persona no grata al diplomático. Para conseguir la reparación del daño se ha intentado por varios medios solicitar que se renuncie a las inmunidades. Otro mecanismo es el recurso ante los tribunales del estado acreditante. En este sentido el artículo 31.4 señala que la inmunidad de jurisdicción de un agente diplomático en el estado receptor no le exime de la jurisdicción del estado acreditante. Otro sistema es el de incluir cláusulas de arbitraje que permitan conseguir soluciones y parciales a disputas entre agentes y particulares. Las consecuencias de tales definiciones fueron el establecimiento de mecanismos unilaterales para depurar la responsabilidad contractual. En Estados Unidos, por ejemplo, se aboga por un seguro que cubra todas las responsabilidades.
Fiscal: no está claro si esta era una cortesía internacional antes del convenio de Viena de 1961 o si era una norma consuetudinaria. La doctrina entiende que era una cortesía. Al día de hoy el convenio de Viena se inclino por darle un tratamiento normativo. El artículo 34 del convenio de heroína proclama que el agente diplomático estará exento de todos los impuestos y gravámenes personales o reales, nacionales, regionales y municipales, con excepción de:
Impuestos indirectos de la índole de los normalmente incluidos en el precio de las mercaderías o servicios.
Impuestos y gravámenes sobre los bienes inmuebles privados que radiquen en el territorio del estado receptor, a menos que el agente diplomático los posea por cuenta del estado acreditante y para los fines de la misión.
Los impuestos sobre las sucesiones corresponda percibir al estado receptor.
Los impuestos y gravámenes correspondientes a servicios particulares presentados.
Aduaneras: la convención de Viena llevó a cabo una obra de desarrollo progresivo del derecho internacional público. Aquí sí está claro que no había normas consuetudinarias respecto a la exención de derechos de aduanas en relación con los agentes diplomáticos. En el artículo 36 de la convención de Viena de 1961 se establece que quedan exentos de derechos aduaneros de impuestos los siguientes apartados:
Los objetos destinados al uso oficial de la misión.
Los objetos destinados al uso personal del agente diplomático o de los miembros de su familia que formen parte de su casa, incluidos los efectos destinados a su instalación.
Exención de prestaciones personales y cargas militares: según el artículo 35 del convenio de Viena el estado receptor deberán eximir a los agentes diplomáticos de toda prestación personal, de todo servicio público cualquiera que sea su naturaleza y de cargas militares, tales como las requisiciones, las contribuciones y los alojamientos militares.
1.- La diplomacia directa: Que es una expresión usada para designar el fenómeno, cada vez más frecuente, de que los jefes de estado en tren en contacto directo para resolver asuntos que, en otros tiempos, serían resueltos por las misiones clásicas. A veces también se usa este término para otros casos como, por ejemplo, indultos. También se usa para referirse a los contactos entre ministros de exteriores, incluso de otras carteras.
Jefes de estado y/o de gobierno: en el plano convencional el jefe de estado y el jefe de gobierno pueden comprometer a sus estados (artículo 7 del convenio de Viena de 1969) sin presentar los plenos poderes. También pueden comprometer a un estado mediante la realización de un acto unilateral (declaración, etcétera), que genera una expectativa en otros estados sobre la conducta del estado que emitió la declaración. En cuanto al derecho consuetudinario hay que decir que será en el dónde pueden encontrar ciertos privilegios e inmunidades referentes al jefe de estado y/o de gobierno basados en principio de igualdad soberana de los Estados. Estos privilegios se materializan en una inmunidad absoluta de jurisdicción penal. En cuanto a la jurisdicción civil hay que decir que existe y inmunidad, siempre que los actos sean en ejercicio de las funciones. No ocurre lo mismo en el caso de que los actos sean privados. Los tribunales anglosajones son favorables a la inmunidad, contrariamente a los tribunales italianos y franceses. Entre los privilegios de que disfrutan podemos destacar:
Ejercer en el extranjero las funciones de decisión respecto a sus funciones.
Ministro de asuntos exteriores: tiene algunas notas que lo definen en el ámbito de la diplomacia; éste viene a ser el jefe de la rama administrativa exterior. Sus funciones son reglamento dadas por los distintos derechos y internos; normalmente se le otorga la capacidad para comprometer a estado con declaraciones de voluntad, es decir, con actos unilaterales. Se discute si cuando el ministro de asuntos exteriores viaja goza de un estatutos privilegiado. La doctrina está aquí un poco y dividida; así existen autores que afirman que la doctrina le niega este estatuto privilegiado a los ministros de asuntos exteriores. El ministro de asuntos exteriores goza de inmunidad penal y se entiende que no dispone de inmunidad en el ámbito civil . Por cortesía se le concede, además, inmunidad penal a su esposa e hijos .
2.- Las misiones especiales: en 1967 la comisión de derecho internacional elaboró un proyecto sobre misiones especiales, aprobado, y que entraría posteriormente en vigor. Esta convención se ocupa de definir "misión especial". Esta es una misión temporal, enviada por un estado ante otro, con el consentimiento de este último, para tratar asuntos determinados o realizar un cometido específico. Los principales rasgos distintivos son el carácter temporal de la misión y la realización de funciones determinadas, por consentimiento mutuo.
Derecho a poseer una sede en el Estado receptor. La inviolabilidad de estos locales no es tan amplia como en el caso de la misión permanente. Existe una obligación del Estado receptor de proteger los locales de la misión.
Archivos inviolables.
Libertad e inviolabilidad de las comunicaciones.
Libertad para el uso de la bandera y el escudo.
Exenciones fiscales similares a los locales de la misión permanente.
Franquicia aduanera respecto a los objetos destinados al uso oficial de la misión.
Su alojamiento particular es inviolable, al igual que los locales de la misión.
Inmunidad de jurisdicción penal absoluta.
Inmunidad civil/administrativa salvo las excepciones del Convenio de Viena de 1961, además de la excepción de la acción por daño resultante de un accidente ocasionado por un vehículo al servicio privado.
Exención de las cargas por seguridad social.
La familia goza de los mismos privilegios.
El cuerpo administrativo gozan de los mismos privilegios del personal diplomático.
3.- La diplomacia de conferencia: Está relacionada con el desarrollo de las conferencias internacionales impulsadas por las organizaciones internacionales. Podemos encontrarla ya en Westfalia, en el congreso de Viena, etcétera, pero su mayor desarrollo se aprecia a partir del último tercio del siglo pasado. A partir del final de la segunda guerra mundial se incrementan las organizaciones internacionales y, por tanto, el número de conferencias internacionales en las que se hace uso de la diplomacia de conferencia.
1.- Relaciones entre Estados y Organizaciones Internacionales: en lo que respecta a la diplomacia multilateral es cada vez más frecuente que ésta se desarrolle en el seno de las organizaciones internacionales.
Otro supuesto desarrollo es el de delegados ante los órganos de la organización internacional. Tampoco aquí hay una fijo; estatuto deriva del propio tratado constitutivo, de los acuerdos de sede, acuerdos de privilegios entre estado huésped y la organización internacional, de la práctica, costumbre, etcétera.
A veces de las organizaciones internacionales funcionan como misiones especiales con el envío de misiones ligadas a un trabajo muy específico. Escaso este caso el tratamiento también es analógico al de las misiones permanentes.
La cobertura instrumental de este es status prácticamente no existen sino que que les status de los funcionarios se basa en la práctica, en algunos tratados internacionales, etcétera.
2.- Relaciones entre organizaciones internacionales: La creación de la ONU desembocó en una red de relaciones entre organizaciones internacionales. Muchas veces es frecuente que la organización internacional de la red ONU disponga de oficinas internas dentro de otra organización internacional. El status de estas delegaciones es similar, análogo, al tratamiento que reciben las delegaciones que acuden a una reorganización internacional, en base a los tratados de sede, la legislación interna, en la práctica, etcétera.
Carácter históricamente cambiante de las funciones consulares.
Las funciones consulares tienen una naturaleza distinta en unos y otros países.
Son múltiples y extremadamente variadas. El titular de las relaciones consulares (cónsul) es el equivalente al jefe de policía, notario, encargado de registro civil, capitán de puerto, etcétera, todo al mismo tiempo.
La función consular se ejerce ante las autoridades locales de un estado, a diferencia de la función diplomática que se ejerce ante las autoridades centrales del estado.
A través de las funciones consulares dos ordenamientos jurídicos (Estados enviante y receptor) vienen a encontrarse y coordinarse entre si y en su aplicación concreta respecto a individuos que pertenecen por su nacionalidad a estado enviante pero que, al tiempo, se han convertido en "súbditos temporales" de estado receptor.
Tienden a renovarse y extenderse continuamente, debido principalmente al creciente desarrollo del comercio jurídico internacional y a la intensificación de la la cooperación entre Estados en sus relaciones sociales y administrativas.
Estas funciones no podrían desarrollarse si las autoridades del estado receptor no ofrecieran a los órganos consulares del estado enviante su debida cooperación (artículo 28 convenio de Viena).
Funciones para el desarrollo de la amistad entre el estado enviante y el estado receptor. El cónsul es un instrumento de promoción de la amistad entre ambos Estados (artículo 5. B).
Promover el desarrollo de todo tipo de relaciones entre estado enviante y el estado receptor (económicas, culturales, científicas, etcétera).
Defensa de los intereses del estado enviante. Esta noción de tutela de los intereses generales del estado es inherente a la noción misma de consumo, en tanto que se trata de un órgano de un estado que actúa en el extranjero para la consecución de los intereses generales de estado enviante (artículo 5. A).
Observación e información. El conocimiento recíproco que debe existir entre los Estados que entabla en relaciones hace necesario que se suministre a los órganos centrales de las relaciones internacionales de cada estado la información necesaria sobre la situación interna del otro estado. Esto se logra a través de la observación sobre el terreno por parte de las "misiones consulares" y de las misiones diplomáticas (artículo 5. C). En ningún caso se puede intervenir en asuntos internos de otro estado.
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