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Timestamp: 2017-12-12 10:21:08
Document Index: 157042059

Matched Legal Cases: ['artículo 248', 'artículo 53', 'artículo 53', 'artículo 28', 'artículo 27', 'artículo 123', 'artículo 53']

Sentencia A.P. Sevilla 98/2010, de 15 de marzo. Estafa. Ánimo de lucro. Descuento de letra falsificada - Portal Asesoría y Empresas Thomson Reuters
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Sentencia A.P. Sevilla 98/2010, de 15 de marzo
Considera la Audiencia que, en el presente supuesto, no quedó acreditado que el descuento de la letra de cambio para obtener el importe nominal de la misma lo hiciera el acusado con ánimo de lucro, sino más bien con intención de obtener liquidez o financiación, pues al día siguiente del vencimiento de la misma, rescató la citada letra de la oficina bancaria donde la descontó, abonando el nominal y los gastos derivados del descuento y devolución.
En Sevilla, a 15 de marzo de 2010.
La Sección 1.ª de la Audiencia Provincial de Sevilla, compuesta por los citados Magistrados, ha visto en juicio oral y público, los autos del Procedimiento antes referenciado, por delito de falsedad y estafa, ha dictado la siguiente Sentencia:
Primero.-Han sido partes:
El Ministerio Fiscal, representado por la Ilma. Sra. Margarita Viera Diaz.
El acusado, Arsenio, con DNI. Núm. NUM000, hijo de Rafael y Felisa, nacido en Herrera (Sevilla), el día 31 de octubre de 1958, con domicilio en c/ [...] de Herrera, sin antecedentes penales, cuya solvencia no esta acreditada, en libertad provisional por esta causa, representado por la Procuradora Sra. Macarena Morales Fernández y defendido por el Letrado D. Enrique Fuentes López.
Segundo.-El juicio oral ha tenido lugar en audiencia pública, practicándose las siguientes pruebas, declaración del acusado, del testigo, y documental, con el resultado que consta en autos.
Tercero.-El Ministerio Fiscal formuló conclusiones definitivas, apreciando en los hechos un delito de falsedad en documento mercantil, previsto y penado en los artículos 392 y 390.1, 2.º y 3.º del Código Penal, en concurso medial con un delito de estafa del artículo 248.1 y 250.1.3.º del Código Penal, estimando autor al acusado Arsenio, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, y pidiendo que se le impusiera la pena, por el delito de falsedad, 15 meses de prisión, con accesoria de inhabilitación del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y 15 meses de multa con una cuota diaria de 6 euros, con la responsabilidad personal subsidiaria del artículo 53 del Código Penal; y por el delito de estafa, cuatro años de prisión, con accesoria de inhabilitación del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y 10 meses de multa con una cuota diaria de 6 euros, con la responsabilidad personal subsidiaria del artículo 53 del Código Penal; y costas.
Cuarto.-La defensa del acusado formuló conclusiones definitivas solicitando dictado de sentencia absolutoria.
Ha sido ponente el Ilmo. Sr. D. JUAN ANTONIO CALLE PEÑA.
Apreciando en conciencia la prueba practicada, declaramos expresamente probados los siguientes hechos:
El acusado, Arsenio, mayor de edad y sin antecedentes penales, titular y responsable de la entidad INTER-FOR 6000 S.L., con el fin de obtener disposición de efectivo de la que carecía en esos momentos la referida entidad, y sin que mediara operación comercial alguna que justificase su emisión, valiéndose de las relaciones comerciales previamente mantenidas con la también mercantil DIMERGA GRANADA S. L., pero sin el consentimiento y, ni siquiera el conocimiento de sus representantes legales, libró contra la referida entidad el día 20 de julio de 2006 una letra de cambio (la n° NUM002) por importe de 6.000 €, con vencimiento el 20 de noviembre de 2006, en la que indicó como domicilio y lugar de pago una cuenta corriente que DIMERGA tenía abierta en la sucursal del Banco Pastor de la localidad de Albolote (Granada). En dicha letra figuraba la firma del R. L. y administrador de la entidad aceptante DIMERGA GRANADA S. L., realizada por el acusado o por un tercero a su ruego, sin conocimiento ni consentimiento del citado administrador.
Valiéndose del crédito que tenía concedido, el mismo día de su libramiento el acusado descontó la referida cambial, obteniendo con ello el importe indicado en el nominal, que le fue ingresado en una cuenta corriente que la empresa de la que era titular el acusado tenía en una sucursal de UNICAJA, en la localidad de Herrera (Sevilla).
Llegado el día del vencimiento, la letra fue presentada al cobro en el lugar indicado, y devuelta impagada por la falta de efectivo, lo que no causó ningún perjuicio a DIMERGA GRANADA S.L., salvo el de ser incluida en el Registro de Aceptantes Impagados (R.A.I.).
El acusado, al día siguiente del vencimiento, 21 de noviembre de 2006, rescató la letra de la oficina de UNICAJA, donde la descontó, abonando el nominal y los gastos derivados del descuento y devolución, por lo que la entidad bancaria no sufrió perjuicio alguno por estos hechos.
A) Los hechos declarados probados son legalmente constitutivos de un delito de falsedad en documento mercantil, previsto y penado en los artículos 392 y 390.1.2.º y 3.º del Código Penal.
Como señala la Sentencia del T.S. de 03-10-01 "...Los requisitos que la doctrina jurisprudencial ha venido exigiendo en el delito de falsedad son:
a) Elemento objetivo o material, integrado por la mutación de la verdad a través de los procedimientos o modalidades comisivas, contempladas en el art. 390.
b) Que la "mutatio veritatis" incida sobre elementos esenciales del documento y posea la entidad suficiente para confundir al tercero o sorprenderle en su buena fe, repercutiendo o produciendo los efectos perseguidos en el ámbito de las relaciones jurídicas.
c) El elemento subjetivo, o dolo falsario, consistente en la concurrencia en el sujeto activo de la conciencia y voluntad de transmutar la realidad.
Por otro lado, según señala, entre otras muchas, la Sentencia del Tribunal Supremo de 1 de septiembre de 1.999 ".... La reciente sentencia de esta Sala de 13 de Junio de 1997, en relación al vigente Código, y por tanto con mayor motivo en relación al anterior C.P. por el que ha sido condenado el recurrente, recuerda que "....mantienen toda su virtualidad las definiciones de documentos mercantiles que se reflejaban en la doctrina de esta Sala hace ya años, así la STS de 5 de Octubre de 1988 afirma que son documentos mercantiles, en primer lugar, los citados expresamente por el C. de Comercio o Leyes Especiales, tales como letras de cambio, pagarés, cheques, cartas, órdenes de crédito, cartas de porte, conocimientos de embargo, resguardos de depósitos y otros muchos; en segundo lugar, todas aquellas representaciones gráficas del pensamiento, creadas con fines de preconstitución probatoria, destinadas a surtir efectos en el tráfico jurídico y que se refieran a contratos y obligaciones de naturaleza comercial, a los que plasman y acreditan; y finalmente las representaciones gráficas del pensamiento destinadas a acreditar la ejecución de dichos contratos, tales como facturas, albaranes de entrega y otros semejantes....". En tal sentido se han estimado documentos mercantiles las ordenes de transferencias bancarias -STS de 3 de Diciembre de 1989-, los partes de accidentes remitidos a las aseguradoras -STS de 17 de Mayo de 1987-, los albaranes y facturas -SSTS de 3 de Febrero de 1989 y 10 de Junio de 1993-, la apertura de cuenta corriente -STS de 10 de Octubre de 1994-, las hojas de arqueo -STS de 19 de Octubre de 1996 -, etc...."
B) Y en cuanto al delito de estafa del que acusa el Ministerio Fiscal, según reiterada doctrina jurisprudencial, entre otras STS 415/2.002, de 8 de marzo, son elementos del delito de estafa:
5) Ánimo de lucro, incorporado a la definición legal desde la reforma del año 1983, que constituye el elemento subjetivo del injusto y que consiste en la intención de obtener un enriquecimiento de índole patrimonial.
Pues bien, en el presente caso no ha quedado acreditado que el descuento de la letra de cambio para obtener el importe nominal de la misma, lo hiciera el acusado con ánimo de lucro, sino más bien con ánimo de obtener liquidez o financiación, pues al día siguiente del vencimiento de la misma rescató la citada letra de la oficina bancaria donde la descontó, abonando el nominal y los gastos derivados del descuento y devolución.
Por lo que faltando este elemento del delito, procede absolver al acusado del delito de estafa del que venía acusado.
Segundo.-Del expresado delito de falsedad en documento mercantil es penalmente responsable en concepto de autor el acusado Arsenio, por haber tomado parte activa, material y voluntaria en su ejecución, artículo 28 del Código Penal, en relación con el artículo 27 del mismo Texto Legal.
De las pruebas practicadas en el Juicio Oral y esencialmente de las firmes declaraciones prestadas por el testigo Agustín, en las que este Tribunal no apreció motivos para dudar de su veracidad, sin que se haya alegado, ni mucho menos acreditado la posible existencia de motivos espurios, ha quedado acreditado que el acusado por sí mismo, o valiéndose de un tercero, simuló la firma del R. L. y administrador de la entidad aceptante DIMERGA GRANADA S. L. Siendo perseverante el citado testigo en las sucesivas declaraciones prestadas a lo largo del procedimiento, en que ni firmó la citada letra, ni la entregó al acusado, poniendo de relieve que en la misma falta el sello de su empresa, que utiliza siempre para la expedición de documentos de la misma.
Por su parte, el acusado reconoce que en la citada letra aparece el sello de su empresa. Resultando inverosímil la versión exculpatoria que ofrece. Así, manifiesta que la letra se la entregó a él un amigo suyo, al que conoce por Epifanio, conocido por Leoncio, quien le pidió el favor de negociársela, manifestando que con éste mantuvo una relación comercial consistente en la venta de terrenos en Huelva. A pesar de lo cual no pueda aportar ningún otro dato para la identificación del mismo. Añadiendo que el citado Epifanio debió coger los datos de la empresa DIMERGA GRANADA S. L. de algún documento que encontró en su vehículo. Por lo que resulta completamente inverosímil que el acusado accediera a descontar la citada letra a una persona de la que sólo sabe que se llama Epifanio, del que no puede aportar más datos, y con el que tan sólo ha tenido una relación comercial.
En este sentido, ha declarado la jurisprudencia del Tribunal Supremo (Sentencias de 5 de junio y 10 de noviembre, 16 de diciembre de 1992 y 28 de abril, 24 de septiembre, 20 de octubre de 1993, 6 y 27 de septiembre de 1994, 12 de febrero de 1997, 21 de febrero de 1998, 25 de octubre de 1999, 23 de mayo, 17 de septiembre, 16 y 29 de octubre y 19 de diciembre de 2001, 11 y 12 de junio de 2002) que la versión exculpatoria facilitada por el acusado, cuando resulta acreditadamente falsa, o las explicaciones no convincentes o contradictorias, aunque por si solas no basten para declarar culpable a quién las profiera, son susceptibles de valoración por el órgano judicial constituyendo un dato más a tener en cuenta en la indagación de los hechos ocurridos y personas intervinientes.
Tercero.-En la ejecución del expresado delito no concurren circunstancias modificativas de responsabilidad criminal.
Cuarto.-En cuanto a las penas a imponer, para el delito de falsedad en documento mercantil, establece el Código Penal las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses. Por lo que teniendo en cuenta el perjuicio ocasionado al perjudicado, cuya empresa fue incluida en el Registro de Aceptantes Impagados (R.A.I.), con las consiguientes consecuencias negativas que ello supone para el tráfico mercantil, procede imponer la pena de nueve meses de prisión y siete meses de multa, con una cuota diaria de 6 euros.
Quinto.-Las costas procesales causadas han de ser impuestas a los criminalmente responsables de un delito o falta, por imperativo del artículo 123 del Código Penal.
Condenamos a Arsenio como autor de un delito de falsedad en documento mercantil, ya circunstanciado, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de nueve meses de prisión, accesoria de inhabilitación especial del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y siete meses de multa con una cuota diaria de 6 euros, con la responsabilidad personal subsidiaria del artículo 53 del Código Penal. Imponiéndole el pago de la mitad de las costas procesales causadas.
Absolviéndolo del delito de estafa del que venía acusado, declarando de oficio la otra mitad de las costas.
Notifíquese la presente resolución a las partes en la forma prevenida en la ley, significándoles que no es firme y que contra la misma podrán interponer recurso de casación, que deberá prepararse en el plazo de cinco días, a contar desde la última notificación.
Así por esta sentencia, juzgando definitivamente en única instancia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
Publicación.-La anterior sentencia ha sido publicada en el día de su fecha. Doy fe.