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Timestamp: 2020-07-03 10:45:58
Document Index: 316136647

Matched Legal Cases: ['artículo 132', 'artículo 218', 'artículo 186', 'artículo 56', 'artículo 63', 'artículo 61', 'artículo 56', 'artículo 61', 'artículo 56', 'artículo 40', 'artículo 132', 'artículo 2424']

Sentencia Penal de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 2ª de lo Penal, 25 de Octubre de 2006 - Jurisprudencia - VLEX 31688937
SENTENCIA CONDENATORIA APELADA EN PROCESO QUE SE LE SIGUE A RICARDO QUISTGAARD AGRAZAL (A) RICO, CESAR DE LEON, LUIS ALBERTO CENTENO Y AMADO BATISTA LIONIS, SINDICADOS POR DELITOS DE HOMICIDO, ROBO Y VIOLACIÓN CARNAL
En grado de apelación ingresa a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, la Sentencia 1ra. I.. Nº 04 fechada 13 de enero de 2006, dictada por el Segundo Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, dentro del proceso seguido a R.Q.A. (a) RICO, CÉSAR DE LEÓN, L.A.C.A., T.C. y AMADO BATISTA LIONIS por los delitos de Homicidio Doloso, Robo y Violación Sexual.
Dentro de este proceso, el jurado de conciencia dictó veredicto condenatorio en contra de los imputados.
Respecto a la situación de los encartados el Tribunal se pronunció en los siguientes términos:
"3. Con respecto a la conducta reprochable, los hechos nos presentan varias víctimas en estadios diferentes, debido a lo siguiente:
3.1.- El homicidio doloso fue llevado a cabo con motivo del apoderamiento arbitrario de bienes, a través de medios violentos en el Restaurante La Pedregaleña donde lograron llevarse B/.100.00 y cuando los procesados se retiraban del local, mataron al señor J.B.G.J., luego entonces en ésta materia tenemos la figura del homicidio doloso agravado o circunstanciado, contemplado en el artículo 132 ordinal 6 del Código Penal, referente a la acción de causarle la muerte a otro después de haber cometido un delito, para asegurar su ocultación, ventaja o la impunidad y la sanción es de 12 a 20 años de prisión, por consiguiente, con respecto a ésta conducta no aplica la figura del concurso material concurre la denominada por la doctrina bajo el concepto del principio de absorción, para referirse a la integración de un tipo penal como elemento o presupuesto del otro, esto significa el robo quedó integrado en el homicidio tal como expusimos al citar la norma penal respectiva.
3.2 Sobre la acción perpetrada contra los señores JAIME RAMOS y la señora A.L.A.S., en horas de la madrugada del día 6 de enero del 2003, en Río Indio, calle principal, casa Nº 17, Corregimiento de Vista Alegre, Distrito de Arraiján, Provincia de Panamá, los hechos y los medios probatorios presentan el siguiente panorama:
3.2.1.- Esta era una pareja a quienes les amarraron, luego de violar a la señora A.L.A.S., entonces al señor J.R. le introdujeron en el maletero del automóvil, mientras a la señora A.L.A.S., la sometieron al acceso sexual arbitrario, sin su consentimiento, varias veces vía vaginal y anal, por diferentes personas, esto significa se trata de la figura de delito contra la libertad individual, es decir, privación ilegal de la libertad, tipificado en los artículos 151 y 152 del Código Penal, modalidad agravada, cuya sanción es de 2 a 6 años de prisión, además el acceso sexual arbitrario consiste en el delito de violación sexual en la modalidad agravada, prevista en el artículo 218 ordinal 4 del texto legal citado, cuya sanción oscila de 5 a 10 años de prisión en ésta situación existe un concurso ideal, formal o aparente, pues en un solo acto, es decir, existe unidad de designo, del hecho o del acto; violación de varias disposiciones de la ley penal (arts. 152 y 218 ordinal 4 del C.P.), además se da la unidad de resolución.
3.2.2.- Lo anterior significa debe tomarse en consideración lo explicado para los efectos de la individualización judicial de la pena.
3.3.- Con relación al apoderamiento arbitrario de bienes de la clientela de la Fonda Kelvin, utilizando medios violentos, hecho ocurrido en la mañana del día lunes 6 de enero del 2003, entre la Vía J.A.A. y Calle E, Corregimiento de J.D., Distrito y Provincia de Panamá, se trata del delito de robo, tipificado enel artículo 186 ordinales 1 y 3 del Código Penal, cuya sanción oscila de 5 a 7 años de prisión.
4.- En el epígrafe anterior examinamos lo concerniente a la tipificación delictiva, ahora debemos definir lo relativo a la determinación sobre la autoría o participación delictiva en forma individual, o sea en cuanto a cada uno de los señores procesados y ésto revela el siguiente examen:
4.1.- Señor imputado R.Q.A. (a) RICO: De acuerdo con los medios probatorios era el cerebro, director del grupo el día de los hechos, algunos los conocían con el apodo de RICO o EL GORDO, a ello se refiere el señor O.A.L.L. (fs. 56-58), sobre el particular formulan cargos en su contra el procesado C.A. DE LEÓN, quien le sostiene tales imputaciones en diligencia de careo practicada el día 16 de marzo del 2004 visibles de fojas 2056 a 2069, incluso le responsabiliza de transportar a los otros procesados en el Mitsubishi blanco y ser el gestor de la idea de cambiar el vehículo.
En el acto de la audiencia el señor imputado CÉSAR ALBERTO DE LEÓN, se retracta de su versión, bajo el supuesto de haber sido confundido por los funcionarios de la Policía Técnica Judicial, quienes le habían manifestado el procesado QVISTGAARD había presentado cargos en su contra, entonces reaccionó en esa forma.
Sobre la retractación de las declaraciones, la doctrina en materia procesal y la jurisprudencial, es uniforme en restarle valor probatorio pues las primeras versiones son aquéllas de mayor aproximación a la verdad, en ese momento la persona declarante no ésta contaminada por presiones, peticiones, sugerencias y pretende relatar los hechos en la forma como sucedieron. En especial las mismas carecen de valor cuando quienes las hacen no presentan una explicación coherente, verosímil, lógica, para justificar las razones o motivos de una nueva versión sobre los hechos.
Ahora bien, en el proceso bajo examen, el señor procesado CÉSAR DE LEÓN, ratifica esos cargos en diligencia de careo practicada con el procesado QVISTGAARD, en horas de la mañana del día 16 de marzo del 2004, ante el Lcdo. D.E.G., en ese momento F.C. Superior del Primer Distrito Judicial y los abogados respectivos. Consideramos oportuno explicar, en dicho acto se leyeron todas las declaraciones, el procesado QVISTGAARD le exigía se hiciera confeso y le ofrecía dinero, incluso hace referencia a las amenazas de las cuales ha sido objeto (fs.2068), de igual forma debemos resaltar, no está comprobado en el expediente, que algún funcionario le hubiese confundido para procurar ese tipo de versiones, por consiguiente no existe la menor duda sobre la condición de autor del señor procesado QVISTGAARD.
Para fijarle la pena base observamos los factores previstos en el artículo 56 ordinales 1,2,3, 4,5 y 6 del Código Penal, los cuales representan en este proceso los siguientes aspectos:
4.1.1.- Estos hechos fueron cometidos en lugar público, produjeron un impacto en la comunidad, no auxiliaron a la víctima, en el caso de la señora violada y su acompañante se reían de éstos.
4.1.2.- De acuerdo con la información suministrada por el procesado a la psicóloga forense (fs. 217), tenía 24 años de edad cuando ocurrieron los hechos, cursó hasta décimo segundo grado, es vendedor en general y esa prueba pericial concluye considerándolo una persona sin alteraciones de personalidad, coeficiente de inteligencia norma, buen razonamiento y juicio crítico, tampoco presenta conducta disocial .
4.1.3.- Fue necesaria la intervención de las autoridades para su aprehensión, los efectos psicológicos, sociales y morales ocasionados a la víctima de la violación sexual son impactantes, ésta solicitó justicia en el acto de la audiencia, relata y permitió percibir el trauma psicológico del cual es objeto, además quedó incorporado al expediente el informe del perito psicólogo forense L.R. (fs.1060), sobre el particular, explicando, la evaluada presenta ansiedad, angustia, temor, depresión y afectación por abuso sexual. También el médico psiquiatra forense Dr. J.M.B. (fs. 1061), reitera esos conceptos y agrega, tiene gran vergüenza, baja autoestima, temor por la seguridad de ella, su marido y el hijo, además recomienda control por un equipo de salud mental.
4.1.4.- Ante tales circunstancias debemos fijarle la pena de 20 años de prisión, tomando en consideración las reglas para el concurso ideal delictivo prevista en el artículo 63 del Código Penal, por cuanto el señor procesado ha sido declarado culpable por la violación de varias disposiciones de la ley penal, hechos ocurridos el mismo día con unidad de designio, por tanto, en éstos casos debe partirse de la pena más grave de las señaladas y ésta corresponde al delito de homicidio doloso, sin disminución, pues no han concurrido circunstancias atenuantes en su beneficio y lo referente a su culpabilidad quedó establecido con el fallo de los jurados de conciencia, carecemos de competencia funcional para examinar este aspecto, también debemos fijarle la pena a partir del cumplimiento de la pena privativa de libertad ambulatoria, en calidad de autor de los delitos de homicidio agravado, cometido en perjuicio del señor J.B.G.J.; contra la libertad individual en detrimento de los señores JAIME RAMOS y A.L.A.S.; robo en detrimento de la FONDA KELVIN; el BAR y RESTAURANTE LA PEDREGALEÑA en detrimento de la FONDA KELVIN; el BAR y RESTAURANTE LA PEDREGALEÑA.
4.2.- Situación jurídico penal del señor procesado CÉSAR DE LEÓN:
4.2.1.- Los jurados le declararon culpable por los delitos imputados en el auto de proceder, es decir, homicidio doloso en detrimento del señor J.B.G.J.; contra la libertad individual en perjuicio de los señores JAIME RAMOS y A.L.A.S.; violación sexual ejecutado contra la señora A.L.A.S.; robo en detrimento de la FONDA KELVIN; BAR y RESTAURANTE LA PEDREGALEÑA.
4.2.2.- Tiene la condición de cómplice primario, su participación fue indispensable para la comisión del hecho punible, no existe otra forma de interpretar su participación delictiva, estuvo presente en el lugar de los hechos, la víctima del delito de violación sexual lo señaló en la audiencia, también en su declaración le identifica como una persona con defecto físico en una pierna, eso quedó comprobado con el informe del médico forense Dr. F.H.O. (fs. 1831), ella pudo percatarse de eso. De igual forma lo identifican en el lugar de los hechos el policía LUIS CORELLA (fs.671-672), luego le vieron regresar en el automóvil conducido por el procesado QVISTGAARD.
Los cómplices primarios deben ser sancionados con la pena señalada por la ley para el hecho punible, según lo estipulado por el artículo 61 del Código Penal.
4.2.3.- Tomamos en consideración los factores previstos en el artículo 56 ordinales 1,3,4,5 y 6 del Código Penal, los cuales representan los siguientes aspectos:
4.2.4.- Tenía 18 años cuando ocurrieron los hechos, era estudiante, soltero, sin alteración psicopatológica ni trastorno de personalidad, inteligencia promedio, con juicio y raciocinio normal.
4.2.5.- Fue necesario la intervención de los mecanismos de seguridad para su aprehensión, los hechos ocurrieron en forma impactante en lugar público, no auxiliaron a sus víctimas.
4.2.6.- La señora objeto del delito de violación sexual, ha sido seriamente afectada psicológica y moralmente, eso fue posible percibirlo en el acto de la audiencia en el cual solicitó justicia, sobre ello se pronunciaron los peritos L.R. psicólogo forense y J.M.B., psiquiatra forense (fs. 1060 y 1061), iguales efectos se dan con relación a las personas objeto del robo. El procesado CÉSAR DE LEÓN es una de las personas responsables de llevar a la persona ahora violada al lugar donde le lavaban sus partes, ella lo expresó en el acto de la audiencia.
4.2.7.- Igual criterio al seguido con el procesado QVISTGAARD, debemos reiterar estamos en presencia de un concurso ideal de delitos más grave (art.63 del C.P.), por tanto la sanción base corresponde a 20 años de prisión y dos años de inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas, sin disminución por cuanto no han concurrido circunstancias atenuantes genéricas en beneficio, además en el acto de la audiencia mintió al Tribunal ensayando una retractación de los cargos formulados contra los otros procesados, partiendo de una afirmación no comprobada en el expediente, hizo alusión a una supuesta confusión debido a lo manifestado por policías quienes supuestamente le dijeron que los otros imputados le formulaban cargos y eso provocó su reacción, lo cual es contrario a la lógica, el sentido común, su versión es inverosímil y con falta de coherencia, pues los cargos los reiteró en testimonio bajo juramento y diligencia de careo practicada ante el funcionario de instrucción, esto significa, esa sanción guarda relación con los delitos de homicidio doloso agravado, cometido en detrimento del señor J.B.G.J.; contra la libertad individual en perjuicio de los señores JAIME RAMOS y A.L.A.S.; ROBO en detrimento de la fonda KELVIN, el BAR Y RESTAURANTE LA PEDREGALEÑA.
4.4.- Situación jurídica penal del señor procesado A.B.L.:
4.4.1.- De acuerdo con la versión del señor procesado CESAR DE LEÓN, éste procesado andaba en el vehículo con los otros procesados, le propuso a CONTRERAS bajar y hacer disparos como en efecto lo hicieron también participó en la violación de la señora ARYSLEIDA ABREGO, por consiguiente su contribución con la comisión del hecho punible es significativa, esto lo ubica como un cómplice primario y de acuerdo con el artículo 61 del Código Penal, debe ser sancionado con la pena contemplada por la ley para el hecho punible.
4.4.2.- Para esa finalidad, debemos observar los factores previstos en el artículo 56 ordinales 1,3,4,5 y 6 del Código Penal, los cuales en éste proceso representan los siguientes aspectos:
4.4.2.1.- El hecho ocurrió en un lugar público, produjo impacto en la comunidad, atemorizaron a los clientes de los establecimientos comerciales, donde despojaron a estos de sus bienes, se trataba de personas humildes, cuyo dinero lo obtienen con mucho esfuerzo, no auxiliaron a sus víctimas, a la señora violada y al marido de ésta los dejaron abandonados, ella dice participaron de seis a siete personas, no las pudo reconocer a todas pues les vendaron los ojos.
4.4.2.2.- Fue necesario activar los mecanismos de seguridad del Estado para aprenderlo, incluso el funcionario de instrucción remitió a los medios de comunicación social varios anuncios (fs. 2155-2157) y eso forzó se presentara a la Policía Técnica Judicial. La señora violada ha quedado afectada moral y psicológicamente, así lo consigna el informe pericial del psicólogo forense L.R. (fs.1060) y el psiquiatra forense J.M.B. (fs.1061), reitera tales aspectos y recomienda un control por un equipo de salud mental .
4.4.2.3.- El procesado tenía 28 años cuando ocurrieron los hechos cursó hasta el décimo segundo grado, no evidencia alteración psicopatológica ni trastorno de personalidad, con inteligencia promedio, juicio y raciocinio normal.
4.4.2.4.- Siendo ello así debemos fijarle la pena base de 20 años de prisión y dos años de inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas, a partir del cumplimiento de la pena privativa de libertad ambulatoria. No han ocurrido circunstancias atenuantes genéricas en su beneficio."
LOS APELANTES
Luego de notificada la sentencia, en tiempo oportuno el Lcdo. Danilo Montenegro Defensor de Oficio de CÉSAR ANTONIO DE LEÓN presenta recurso de apelación indicando que estima exagerada la pena y solicita se modifique la sentencia apelada en el sentido de tener a su patrocinado como cómplice secundario de conformidad con el artículo 40 del Código Penal.
En tal sentido aduce la defensa técnica que la calificación anterior respecto a su defendido es incorrecta, toda vez que la víctima A.A. nunca lo reconoció como uno de los partícipes ni en la etapa sumarial, ni en la audiencia; tal como ocurrió con el señor R., víctima de caso, quien señaló a A. como C. de León.
Expresa que la sentencia en comento refiere que fue el señor de León una de las personas responsables de llevar a lavar a la señora violada, sin embargo la propia ofendida señaló en sus declaraciones que fue uno solo quien la llevó a lavar y luego durante la audiencia indicó que había sido A.B..
Además se indica que la sentencia contempla especifícamente la cuarta declaración que es donde el señor de León formula cargos y hace señalamientos. En tal sentido cuestiona el recurrente la falta de consideración de tal cooperación al momento de establecer la pena base de Cesar de León.
Por último manifiesta el apelante que su defendido en todo momento expresó cual fue su participación en el ilícito, siendo posterior a la consumación de todos los ilícitos, versión que fue respaldada por el testimonio de G.G. de León, I.R. de León y V.M.A..
Igualmente en tiempo oportuno el Licenciado E.P. en representación de A.B., presenta recurso de apelación solicitando que se sirva declarar la nulidad de la actuación en contra de su representado y en su defecto modifique la sanción impuesta a nuestro representado calificandolo como cómplice secundario y reconozca las atenuantes que concurren respecto al señor B..
Expresa el Lcdo. P. que la diligencia calendada 9 de enero de 2003 dispone recibirle declaración indagatoria a E.B. solamente por el supuesto delito de Homicidio.
Mediante diligencia calendada 28 de marzo de 2003 se dispuso ordenarle indagatoria al señor A.B., sin embargo, la citada diligencia no señala los cargos por los cuales va a ser indagado. Expresa que no habiendo cargos formulados contra el señor A.B.L., fue encausado por los delitos contra la Vida y la Integridad Personal, contra El Patrimonio, contra El Pudor, la Integridad y la Libertad Sexual y contra la Libertad.
En este contexto aduce la defensa que el señor B. fue sometido a un proceso en el cual se le juzgaba por cargos que nunca fueron formulados por el Agente de Instrucción y no tuvo la oportunidad de defenderse, violentando el derecho de defensa e incurriendo en causales que motivan que se declare la nulidad del proceso respecto a su representado.
Continúa señalando que el Segundo Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial, mediante la Sentencia Nº 4 de 13 de enero de 2006, rechazó los planteamientos esbozados en Incidente de nulidad y por el contrario impuso la pena de 20 años de prisión.
A su vez aduce que la sentencia no le reconoce atenuantes a su mandante al señalarlo como cómplice primario, lo cual no se adecua al acervo probatorio inmerso dentro del sumario.
También recurre en tiempo oportuno el Licenciado R.R. en representación del señor R.Q., solicitando que se valoren todas las constancias procesales sobre todo lo referente a la calidad de persona de su representado y se le disminuya la pena.
Indica el apelante que el informe confeccionado por el C.L., el 7 de enero de 2003 fue el elemento determinante que se tomó en cuenta para vincular a su representado con la serie de actos delictivos, dado que no constituye éste un elemento probatorio de percepción directa.
Adicionalmente expresa que ninguno de los menores aprendidos investigados señala en sus declaraciones que el señor Q. tuvo participación en los hechos investigados
En este contexto testimonial expresa que la falta de responsabilidad de su representado se evidencia mediante las deposiciones de V.A., R.A. y R.D. los cuales señalan que el día anterior al de los hechos el sindicado estuvo en casa de su madre hasta altas horas de la noche, lo cual es corroborado por los señores E., B., V., London, E. y R.. Sobre este aspecto concluye el apelante que tales declaraciones nos llevan a la conclusión de que su representado no participó en los hechos investigados.
El Licenciado R. también aduce que el condenado participó en diligencia de rueda de detenidos donde quedó demostrado que el señor Q. tampoco participó en el delito de abuso sexual llevado a cabo por otras personas.
Indica el jurista que las imputaciones realizadas por el señor C. de León obedecen a disputas personales anteriores, pues su madre matuvo una relación sentimental con el hermano de éste. La denominación de cabecilla, a su juicio se aleja de su realidad personal, por otro lado la víctima no lo acusó y dijo que jamás lo había visto; los testigos del robo tampoco lo reconocieron. Destaca que Cesar de León confesó durante el juicio haber culpado al señor Q. por manipulación de su familia.
Por último expresa que solamente debió someterse a la consideración de los jurados un cuestionario por Homicidio Agravado en virtud de lo establecido en el artículo 132 numerales 5 y 6 del Código Penal.
El Licenciado Dimas Guevara, F.C. Superior del Primer Distrito Judicial, en término oportuno presentó su concepto en relación a los recursos de apelación anunciados, indicando que los elementos probatorios de cargos contenidos en el expediente y practicados en la Audiencia de fondo demostraron fehacientemente la participación directa y necesaria de todos y cada uno de los imputados, lo cual fue debidamente corroborado por el Jurado de Conciencia. En base a la multiplicidad de cargos, a la gravedad de cada uno de los delitos comprobados a los imputados y la penalidad reitera su convicción en torno a la procedencia de la sanción
En virtud de tales circunstancias recomienda entonces negar las imputaciones sustentadas a favor de los apelantes y se proceda a confirmar la sentencia impugnada.
Conocidos los argumentos de los apelantes, corresponde a la Sala decidir la alzada, sólo sobre los aspectos objetados a la sentencia, según lo dispone el artículo 2424 del Código Judicial.
RECURSO DE APELACIÓN PRESENTADO A FAVOR DE CÉSAR DE LEÓN
El Lcdo. D.M. solicita en su apelación que se modifique la sentencia apelada y se tenga a su representado como cómplice secundario y se le reconozcan las agravantes respectivas.
Además indica que ni la propia ofendida ni su acompañante lo reconocieron como uno de los partícipes. Señala que la sentencia refiere que fue de León uno de los que llevó a lavar a la víctima, cuando la ofendida expreso que había sido solamente una persona.
Además indica que de las declaraciones del señor de León fue considera solamente la última, que fue empleada para condenar a los demás imputados y no se reconoció dicha cooperación.
Aduce el recurrente que su defendido indicó en todo momento que su participación fue posterior a la consumación de los hechos, versión respaldada por G. de León, I. de León y V.A..
Partimos del entendimiento que la evaluación del caudal testimonial aludido por el recurrente esta sujeta a la sana crítica del J., quien determinará la coherencia y veracidad del testimonio respecto a la totalidad del caudal probatorio. En este orden de ideas, es también válido acotar la consideración que se le brinda a la primera declaración que realización el deponente en la cual proporciona una versión fresca de lo ocurrido, amén de poder aportar detalles con posterioridad. Tales adiciones no será tomados en cuenta por separado pues siempre formaran parte del aporte testimonial del sujeto.
Ante tales hechos vemos pues que la señora A. (fs.151-154) y el señor Ramos (fs.155-160) expresan claramente en sus denuncias, que no pudieron ver claramente hacia donde se dirigían ni a todos sus agresores pues estuvieron vendados gran parte del tiempo durante el que ocurrió el hecho.
Adicionalmente a foja 153 A.A. refiere "después los cuatro primeros de ellos que abusaron de mi en el carro me llevaron a una pluma que había en el lugar, me enjuagaron en mis partes íntimas". Al respecto se aprecia que a lo largo de la encuesta se verifica la aportación de mayores datos respecto a los hechos y sus ejecutores, para posteriormente en la audiencia hacer el señalamiento respecto a la persona que la llevaba a lavar; indicando particularmente que no había hecho tal acotación antes porque no se le había presentado al detenido para su reconocimiento.
De lo anterior se colige la aportación de detalles en la declaración de la víctima sin que esto signifique la incoherencia de su testimonio y del contenido de la sentencia.
Respecto a la versión del señor de León (fs. 426-430) en la primera declaración señala que no tiene nada que ver con el ilícito y que el día de los hechos se encontraba en su residencia junto con su novia. Efectivamente es esta la versión corroborada por las declaraciones a las que hace alusión el recurrente, adicionalmente no podemos soslayar que las anteriores deposiciones provienen de su propia hermana I. de León, su prima G. de León y su padrastro V.A..
Durante la Diligencia de Inspección Ocular y Reconstrucción de los Hechos el señor de León indica la existencia de tres sujetos y un desconocido. Posteriormente amplia por cuarta vez su indagatoria y señala con nombre propio al otro implicado, A.B..
Vemos que no existe una deposición uniforme y sostenido por parte del joven de León como sostiene su defensa, respecto a que su participación fue posterior a los hechos. Por otro lado como ya señalamos el cúmulo de declaraciones constituyen en si la deposición del testigo por lo que no podemos aceptar como válida la apreciación del apelante de que solamente se aprecia la cuarta declaración de éste joven. A su vez en cuanto a las declaraciones que respaldan la versión resultan testimonios provenientes de allegados y familiares del condenado, lo cual constituyen testimonios sospechosos.
Por el contrario no podemos soslayar los señalamientos que realizan A.B. y E.B. al momento de su aprehensión, fueron contestes en señalar a CESAR, como parte del grupo que se encontraban en el Mitsubishi blanco y como participante en los hechos. En este mismo acto este sujeto dijo llamarse C.A. de León; tal como se constata en el Informe de Novedad suscrito por el señor O.L. (fs. 68-69).
En este orden de ideas resulta pertinente hacer referencia a J.F., al señalar que "El poder del testimonio inicial y su retractación debe ser analizado, las circunstancias, móviles y explicaciones, a la luz de la sana crítica y examinaremos en concordancia con las otras pruebas del expediente. La retracción no significa que se borra la anterior declaración; la anterior y la nueva integran una estructura, que el J. habrá de analizar según la crítica." F.P., J.. (1997) MEDIOS DE PRUEBA, E.J.P., Panamá, pag. 181).
Debemos acotar que el cómplice primario es definido también como "el cooperador necesario es el que en la etapa de la preparación del hecho aporta al hecho principal una contribución sin la cual el delito no hubiera podido cometerse." (BACIGALUPO, E.. (1996). MANUAL DE DERECHO PENAL, Editorial Temis, S.A., Colombia, pág.210).
Esta categoría de complicidad, establecida en la sentencia no resulta desmeritada por los planteamientos del apelante, por cuanto resulta acertada la valoración efectuada por el tribunal de la causa respecto al señor de León.
RECURSO DE APELACIÓN PRESENTADO POR LA DEFENSA DE A.B.
Por su parte la defensa de B. solicita la nulidad parcial del proceso, la reducción de la pena, y en consecuencia la modificación de la sentencia respecto a la sanción, la calificación de cómplice primario y el reconocimiento de atenuantes.
Cuestiona además la conducta en el sentido de que los testigos del robo a la Fonda Kelvin y La Pedregaleña, expresaron que los ejecutores del hecho fueron tres jóvenes que parecían menores de edad. Tales personas no identificaron a A.B. y la descripción que proporcionaron tampoco se ajusta a éste. Censura pues la participación atribuida por el Tribunal a su representado al no reconocerle atenuantes pues estimó que sin su intervención hubieran dado con los demás sindicados.
Vemos pues que resulta reiterada la petición de nulidad bajo los mismos elementos formulados por la defensa técnica en primera instancia, por lo que consideramos apropiada la evaluación formulada por A-quo en tal sentido y dado que no se han planteado aspectos diferentes no entraremos a realizar mayores apreciaciones al respecto.
No se han aportado al proceso aspectos diferentes que justifiquen la existencia de una nulidad, pues en resumidas cuentas, tal como se señala en la sentencia recurrida el caudal probatorio revela que al imputado se le informó sobre la formulación de cargos que se le estaban llevando a cabo respecto de cada uno de los delitos endilgados durante su declaración y posterior ampliación. Se considera como válida la selección de la conocida defensa natural elegida por su representado tal como lo dejo plasmado en la diligencia. Tampoco se verifican en el dossier la supuesta no intervención del Ministerio Público
Respecto a lo expresado por los testigos del robo, se advierte que existe coherencia respecto a que dada las circunstancias no les fue posible identificar a todos los participan pues el robo fue a mano armada. Por otro lado todos expresan que entraron dos al local comercial y el testigo C. manifiesta que el automóvil estaba encendido lo que le indicó que había una tercera persona en el vehículo. Así lo manifiesta C.L. a foja 15 al indicar que eran dos sujetos los que entraron al local "no pude ver bien, ya que eso fue en cuestión de segundos. ... pero no le pude ver o no recuerdo su vestimenta y ese era el que tenía el arma de fuego. ...Solamente pude ver que un auto se paro (sic) afuera y estos sujetos se subieron. A fojas 15 y 20 L.C. expresó "tu eres policía, las manos a la nuca y baja la cabeza." "al local entraron dos y en el vehículo se encontraba el conductor".
Por otro lado la declaración de César de León vincula al imputado B. como integrante del grupo que ejecutó los hechos, tal como señalamos anteriormente.
Ante tales situaciones vemos que no se aportan elementos que permitan variar la participación determinada en la sentencia recurrida y por lo tanto que influyan en la condena.
RECURSO DE APELACIÓN PRESENTADO POR LA DEFENSA DE R.Q..
El abogado defensor cuestiona el análisis de las constancias procesales respecto a su defendido y a su juicio no existe fundamento para manfiestar que R.Q., es cabecilla del grupo, pues ni la víctima de violación, ni del robo lo identificaron.
Señala también que el Informe confeccionado por el C.L., fue el elemento determinante para el vinculación de su representado, a pesar de ser un testimonio de referencia.
En este contexto testimonial expresa que la falta de responsabilidad de su representado se evidencia mediante las deposiciones de V.A., R.A. y R.D. los cuales señalan que el día anterior al de los hechos el sindicado estuvo en casa de su madre hasta altas horas de la noche, lo cual es corroborado por los señores E., B., V., L., E. y Rudas
Indica que las imputaciones realizadas por el señor C. de León obedecen a situaciones personales anteriores, pues su madre mantuvo una relación sentimental con el hermano de éste. Destaca que Cesar de León confesó durante el juicio haber culpado al señor Q. por manipulación de su familia.
En cuanto a lo señalado respecto a las declaraciones del Cabo Levine y de las víctimas debemos hacer hincapié en el hecho de que se menciona una serie de apodos constantes dentro de los cuales está "Gordo", alías que reconoce el propio Q. como suyo. Adicionalmente reiteramos el concepto esbozado por la doctrina respecto a la primera deposición realizada por un individuo dentro de un proceso, indicando que "las primeras declaraciones de los testigos que se recogen en el procedimiento escrito deben tenerse como las más verídicas, porque no hay tiempo de engañarlos o de apartarlos de su deber",. (FLORIAN, E.. DE LAS PRUEBAS PENALES, Tomo II, Editorial Temis, 1998, pág.75).
En virtud de los anteriores planteamientos vemos pues que a pesar de que la declaración del C.L. refiere la versión de los implicados, la misma se obtuvo el día de la aprehensión, razón por la cual a este informe se le atribuye la importancia que ostenta.
A su vez también se expresó que anteriormente todos los implicados en el hecho ya sea en calidad de víctima o testigo son contestes en señalar que por una u otra razón no pudieron ver a todos sus agresores, por cuanto su identificación es un tema alejado de la realidad procesal. En este contexto, es importante recordar que como señalamos anteriormente el estudio de la versión o declaración de un caso se hace respecto a todos sus señalamientos antes y durante el proceso, por lo que mal se puede atribuir entero crédito a la retracción aducida por el recurrente.
En cuanto a los aducidos testimonios de V.A., R.A. de London y R.A.D. resultan sospechosos también, pues proceden de la esposa, amiga y primo de R.Q. y por otro lado, tanto el Informe de Novedad de Lovine, como las declaraciones de A.B. y Cesar de León lo ubican en la escena de los delitos y como cabecilla.
En consecuencia estima esta S. que no le asiste razón a los defensores de los señores A.B., C. de León y R.Q., pues del caudal probatorio mencionado en sus consideraciones no se puede deducir situación diferente a la planteada en la sentencia recurrida.
En mérito de lo antes expuesto, la CORTE SUPREMA, SALA PENAL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, CONFIRMA la Sentencia 1ra. I.. Nº 04 fechada 13 de enero de 2006, dictada por el Segundo Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial.
ESMERALDA AROSEMENA DE TROITIÑO --ROBERTO E. GONZÁLEZ R.