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Timestamp: 2019-08-18 21:08:37
Document Index: 206024682

Matched Legal Cases: ['artículo 33', 'artículo 149', 'artículo 1', 'artículo 149', 'artículo 149', 'artículo 1526', 'artículo 71', 'artículo 89', 'artículo 149', 'artículo 149', 'artículo 149', 'artículo 33', 'artículo 149', 'artículo 1112', 'artículo 1527', 'artículo 149', 'artículo 1', 'artículo 149', 'artículo 149', 'artículo 149', 'artículo 89', 'artículo 540', 'artículo 149']

Para el ejercicio de una acción hipotecaria en el caso de créditos obtenidos a través de un proceso de cesión global de activos o por absorción de una entidad crediticia, ¿se requiere de una individual y particular modificación subjetiva en el ámbito de la garantía real que se pretenda ejecutar para tener legitimación activa? - El Derecho
Foro 01-02-2015 Coordinador: Soler Pascual
Son perfectamente conocidos los procesos que han concluido con el actual panorama bancario español, procesos que han tenido como resultado la casi extinción de las Cajas de Ahorro.
Pues bien, para ello se han utilizado distintas vías, entre otras, las de cesión global de activos y procedimientos de fusión por absorción en marcos presididos primero, por la transformación de la Caja en Banco y luego con la compra del resultante por un tercero.
Pues bien, estos procesos han planteado en el ámbito de los procedimientos de ejecución hipotecaria diversos problemas, entre otros, el relativo a la legitimación activa del ejecutante. Y es en relación a ello que planteamos la siguiente cuestión.
¿Es suficiente para tener legitimación activa en estos procesos de ejecución hipotecaria con acreditar la adquisición global de activos y el derecho actual del crédito o es preciso también acreditar que la garantía real está subjetivamente inscrita a nombre del cesionario?.
Dicho de otro modo, para el ejercicio de una acción hipotecaria en el caso de créditos obtenidos a través de un proceso de cesión global de activos o por absorción de una entidad crediticia, ¿se requiere de una individual y particular modificación subjetiva en el ámbito de la garantía real que se pretenda ejecutar para tener legitimación activa?
Comentario: Con la variedad de matices que caracterizan las respuestas de nuestros autores –fácilmente perceptibles en lo que hace a la aplicación de las normas sobre cesión de créditos y modalidades de operaciones de modificación estructural que constituyen el origen de la transmisión del crédito hipotecario-, hay un hilo conductor común en casi todas las respuestas a la hora de posicionarse ante la cuestión formulada sustentada, básicamente, en considerar que la inscripción no tiene valor constitutivo en los casos de la cesión de créditos hipotecarios, resultando del artículo 33 LH que la inscripción en el Registro de la Propiedad no es por sí un título de derecho, razón por la que el cesionario se subroga en todos los derechos del cedente y ocupa la posición jurídica del mismo frente al deudor hipotecario al que se ejercita la acción ejecutiva hipotecaria.
Es también muy interesante la exposición de la postura más general adoptada por las Audiencia Provinciales de Madrid y de Alicante, a través de la fijación de criterios comunes interpretativos, que han venido a entender que en los supuestos de sucesión universal por segregación de los elementos patrimoniales y accesorios del negocio financiero de la entidad acreedora que han sido traspasados en bloque, por sucesión universal, al banco ejecutante, que la ejecutante cesionaria por sucesión universal pueda iniciar la ejecución hipotecaria sin necesidad de inscribir la cesión en el Registro de la Propiedad. En suma, para estas Audiencias, la legitimación activa del ejecutante se adquiere sólo con acreditar la adquisición global de activos y el derecho actual del crédito, no siendo necesaria la modificación previa del registro a su favor.
Este foro ha sido publicado en la "Revista de Derecho Inmobiliario", el 1 de febrero de 2015.
Como ha puesto de manifiesto la Secc. 17 de la AP de Barcelona en su auto de ...
Como ha puesto de manifiesto la Secc. 17 de la AP de Barcelona en su auto de 5 de diciembre de 2.013 -EDJ 2013/318802-, la cuestión que se plantea por el coordinador no está ausente de polémica respecto de la que ni la doctrina ni las resoluciones de los tribunales se han mostrado de acuerdo y, así, de un lado, hay quienes entienden que es necesaria la inscripción de la cesión del crédito hipotecario en el Registro de la Propiedad para tener legitimación activa en el procedimiento de ejecución hipotecaria, a pesar de que no tenga la misma efectos constitutivos, debido a las formalidades específicas de dicho procedimiento, que encuentran en la inscripción de la titularidad de la hipoteca y en su vigencia la justificación de la especialidad procesal elegida.
De otro lado, hay quienes entienden, fundamentalmente, que operada la fusión, absorción o segregación, la nueva entidad está legitimada activamente para ejercitar la acción de ejecución de la hipoteca suscrita por una de aquellas de las que trae causa, sin otros requisitos que la acreditación del hecho mismo de la sucesión universal operada y sin que operen las exigencias del art. 149 LH -EDL 1946/59-, de existencia de escritura pública con conocimiento al deudor e inscripción en el Registro de la Propiedad, que deben entenderse referidas al caso de la cesión particular o singular.
No obstante, este último es el criterio seguido por la mayoría de las resoluciones de las audiencias provinciales y es con el que yo me alineo.
En este sentido la Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 19ª en su Auto de 29 de mayo de 2013 que expresamente indica que u0022el actual 149 LH -EDL 1946/59 y las previsiones o exigencias que contiene queda vinculado a las cesiones individualizadas ex art. 1526 C. Civil, con lo que debe entenderse que quedan excluidas las cesiones universales. La sucesión universal con transmisión en bloque de elementos patrimoniales a la nueva entidad, con desaparición de las anteriores, a que se refieren los arts. 81 a 91 de la Ley 3/2009, de 3 de abril, se erige como causa suficiente para legitimar a la nueva entidad respecto a la titularidad de los derechos y el ejercicio de las acciones de ellos derivadas u0022.
En la misma línea se pronuncia también la Sección 4ª de esta misma Audiencia Provincial en su Auto de 26 de junio de 2013, que, con cita de otras resoluciones de la Sección 13ª de esta Audiencia, razona del siguiente modo:
u0022La Ley Hipotecaria se ciñe a la cesión singular, como lo revela, ya sin ninguna duda, la redacción dada por la Ley 41/2007, de 7 de diciembre al artículo 149 de la Ley Hipotecaria -EDL 1946/59-, al referir la cesión a que regula a la prevista precisamente en el artículo 1.526 del Código Civil -EDL 1889/1-.
Este es el caso que nos ocupa en el que la titularidad del crédito que se trata de hacer efectivo en el proceso de ejecución especial deviene, previa segregación, de una cesión global de activo y pasivo de la anterior titular al nuevo ente que se crea, y a su vez, de éste a la actual entidad, también de nueva creación (...)
Como argumento ex abundantia, se habría de considerar también que, aún en la hipótesis de que se tratase de una cesión de crédito regulada en el citado artículo 149 -EDL 1946/59-, la inscripción de la misma carece de efecto constitutivo (…). En este sentido se viene pronunciando nuestro Tribunal Supremo, Sala Primera, en sentencias como las de 28 de octubre de 1957, 7 de julio de 1958, 5 de noviembre de 1974, 16 de octubre de 1982, 11 de enero de 1983 -EDJ 1983/163-, 23 de octubre de 1984 -EDJ 1984/7427 y 12 de noviembre de 1992. Señalando la jurisprudencia que la cesión de créditos puede hacerse válidamente sin conocimiento previo del deudor y aún contra su voluntad, sin que la notificación a éste tenga otro alcance que el obligarlo con el nuevo deudor; debiendo entenderse las exigencias de la legislación Hipotecaria (art. 149 -EDL 1946/59-) de inscripción del crédito hipotecario cedido en sus efectos en relación a terceros, puesto que en esta materia el ordenamiento jurídico especial, tanto en el orden civil como hipotecario, sigue la orientación, y consiguiente normativa, de que la inscripción es meramente declarativa, y, en consecuencia, sólo robustece el título inscrito frente a dichos terceros a los efectos de la fe pública registralu0022.
Por tanto, cuando se está ante un supuesto de cesión global del activo y del pasivo de una entidad a otra, transmitiendo en bloque todo el patrimonio por sucesión universal, es decir todos los bienes, derechos y obligaciones del cedente, el cesionario pasa a ocupar la posición jurídica del cedente y será el único legitimado para poder ejercitar las acciones que a éste pudieran corresponder y dimanar de la titularidad, administración y disposición de cualquier bien y derecho, entre ellas la que pudiera nacer de un crédito hipotecario (Auto AP Cáceres, secc 1ª de 5-2-13 -EDJ 2013/51037-).
Hay quien entiende, al amparo del art. 149 LH -EDL 1946/59-, que la inscripción de la cesión del crédito es constitutiva, amparándose en lo que los arts. 145 LH y 1875 CC -EDL 1889/1 prevén para la constitución de la hipoteca, pero ha de tenerse en cuenta que una cosa es la constitución y otra la cesión ya que en ésta el que cede transmite al cesionario, como se ha dicho, todos los derechos y obligaciones del crédito cedido, incluidos los accesorios (art. 1528 CC), como pudieran ser los dimanantes de una hipoteca.
De otro lado, como se indicó anteriormente, cabe insistir en el carácter no constitutivo de la inscripción registral de la cesión a la que se refiere el citado art. 149 LH -EDL 1949/56-, como ha puesto el TS en SS. de 29 de junio de 1989 -EDJ 1989/6618-, 23 de noviembre de 1993 -EDJ 1993/10583 y 4 de junio de 2007 -EDJ 2007/68108 que viene a señalar cómo “en esta materia el ordenamiento jurídico español, tanto en el orden civil como hipotecario, sigue la orientación, y consiguiente normativa, de que la inscripción es meramente declarativa, y, en consecuencia, sólo robustece el título inscrito frente a dichos terceros a los efectos de la fe pública registral, y por ello, la inscripción no tiene valor constitutivo tratándose de la cesión de créditos hipotecarios, habiéndose declarado en cumplimiento de tales aseveraciones, que el hecho de que el demandante actúe en un procedimiento judicial como cesionario del crédito hipotecario no le priva de la condición de titular favorecido por la inscripción frente al demandado, aunque la cesión haya sido inscrita frente al demandado en fecha posterioru0022.
Debe tenerse en cuenta, si se examina el art. 1526 CC -EDL 1889/1 que, como indica la STS de 23 de octubre de 1984, tal precepto se limita a expresar los efectos contra terceros en cuanto a fecha de la cesión, pero no priva de eficacia dicha cesión a favor del cesionario ejecutante del crédito hipotecario cedido, señalando la ST. AP de Barcelona, sección 11ª, de 15 de septiembre de 2011 -EDJ 2011/233524-, que la AP de Madrid, Secc. 14ª en su Auto de 29 de septiembre de 2014 hace suya, que u0022el art. 149 LH -EDL 1946/59 y el 244 RH no se refieren a la inscripción como requisito constitutivo, sino a la inscripción como requisito de publicidad frente a tercero. La doctrina común es que para constituir la hipoteca se requiere escritura e inscripción con carácter constitutivo, pero que una vez constituida, la cesión requiera sólo escritura e inscripción a efectos de publicidad registralu0022.
De otro lado, y en el orden estrictamente procesal resulta que la LEC, en su art. 685,2º,2 -EDL 2000/77463-, si no pudiese presentarse el título inscrito, no exige mas que el acompañamiento de certificación del registro de la propiedad que acredite la inscripción y subsistencia de la hipoteca, es decir, que ésta se encuentra inscrita, aunque no exige la identidad nominal entre quien figure como titular registral de dicha hipoteca y quien acciona; otra cosa es que este último deberá acreditar que trae causa del mencionado titular.
Por tanto, a los efectos prevenidos en el art. 540 LEC, es suficiente con que el ejecutante acredite el título traslativo, es decir, que, por causa de una cesión global de activos y pasivos, por haberse subrogado por sucesión universal en todos los derechos y obligaciones inherentes al negocio financiero que ostentaba la entidad cedente titular registral del crédito hipotecario, en ocasiones al amparo de lo dispuesto en la Ley 3/2009, de 3 de abril, -EDL 2009/25042 sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles, por fusión, absorción o segregación, o cualquier otro traslativo a nivel universal, es titular del referido crédito hipotecario.
En tal caso, no puede entenderse que exista una interrupción del tracto registral, como sí entiende la DGRN en su resolución de 17 de octubre 2013 -EDD 2013/216786 (que también estima que la inscripción de la cesión tiene carácter constitutivo), pues , en definitiva, dicho tracto supone la sucesión en la titularidad de persona distinta a la precedente, lo que en el caso de sucesión universal no ocurriría, cabiendo, por ello, la acreditación del enlace o conexión entre el actor y el que nominalmente aparece como titular registral se podría hablar, a estos efectos de identidad o de asunción de personalidad como la denomina la AP Madrid, Secc. 12, en su auto de 11 de enero de 2013 -EDJ 2013/21168 – de forma extrarregistral.
Esta controversia surge como consecuencia de la redacción del ar...
Esta controversia surge como consecuencia de la redacción del artículo 149.4 de la LH -EDL 1946/59-, que establece u0022El crédito o préstamo garantizado con hipoteca podrá cederse en todo o en parte de conformidad con lo dispuesto en el artículo 1526 del Código Civil -EDL 1889/1-. La cesión de la titularidad de la hipoteca que garantice un crédito o préstamo deberá hacerse en escritura pública e inscribirse en el Registro de la Propiedad”.
No se puede desconocer que sobre esta cuestión existe una importante controversia en la doctrina, existiendo a su vez resoluciones judiciales contradictorias; así las resoluciones de los tribunales que se han venido decantando por la respuesta negativa lo hacen básicamente con referencia al carácter meramente declarativo de la inscripción de la cesión, con cita habitualmente de la sentencia del Tribunal Supremo Sala 1ª, de 29-6-1989 (entre otras muchas resoluciones AAP de Madrid, sec. 14ª, de 22-9-2014, nº 238/2014 -EDJ 2014/219225-); mientras que las resoluciones judiciales que se inclinan por exigir en estos casos la previa inscripción de la cesión, por entender que al producirse una modificación subjetiva en la titularidad de la garantía hipotecaria, que puede ser titulo para acudir a un proceso de ejecución de carácter acusadamente formal y que se basa en el contenido del Registro de la Propiedad, entienden que no puede iniciarse o tramitarse un proceso de ejecución hipotecaria en base a un título en el que aparece como titular del derecho real de garantía alguien distinto a quien promueve el proceso, que no figura como titular del derecho en la inscripción registral. (entre otros muchos AAP de Madrid sec. 25ª, de 23-9-2014, nº 268/2014 -EDJ 2014/214269-).
La Ley 3/2009 de 3 de abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles -EDL 2009/25042-, en su artículo 71 establece que se entiende por segregación el traspaso en bloque por sucesión universal de una o varias partes del patrimonio de una sociedad, cada una de las cuales forme una unidad económica, a una o varias sociedades, recibiendo a cambio la sociedad segregada acciones, participaciones o cuotas de las sociedades beneficiarias.
Por su parte el artículo 89 -EDL 2009/25042 de la misma ley establece que u00221. La cesión global se hará constar en escritura pública otorgada por la sociedad cedente y por el cesionario o cesionarios. La escritura recogerá el acuerdo de cesión global adoptado por la sociedad cedente. 2. La eficacia de la cesión global se producirá con la inscripción en el Registro Mercantil de la sociedad cedente. Si la sociedad se extinguiera como consecuencia de la cesión, se cancelarán sus asientos registralesu0022.
En las jornadas sobre unificación de criterios de la Audiencia provincial de Madrid (secciones civiles) de 27 de septiembre de 2013, se adoptó el acuerdo que en los supuestos de sucesión universal por segregación de los elementos patrimoniales y accesorios que integraban el negocio financiero de la entidad acreedora, que han sido traspasados en bloque, por sucesión universal, al banco ejecutante, que la ejecutante cesionaria por sucesión universal pueda iniciar la ejecución hipotecaria sin necesidad de inscribir la cesión en el Registro de la Propiedad.
En los supuestos de cesión global se produce una sucesión universal del titular anterior al nuevo, sin que en tales casos se haga necesario la inscripción en el Registro de la propiedad de la hipoteca a favor del nuevo titular, esa sucesión se produce ex lege, sin que se haga necesaria la inscripción de la cesión global sobre todos y cada uno de los bienes hipotecados, pues esa sucesión se produce y es una consecuencia de la sucesión universal, no siendo aplicable el artículo 149 de la ley hipotecaria -EDL 1946/59 a la sucesiones universales, dado que dicho precepto solo está previsto para la cesión singular; en la medida que en los supuestos de sucesión universal los efectos de la sección se producen ex lege, como consecuencia de la inscripción de la cesión en el Registro Mercantil, la otra solución implica un formalismo y rigor excesivo en la interpretación del artículo 149.4 de la ley hipotecaria -EDL 1946/59-
Se plantea una cuestión de alto interés en el ámbito de la ejecución hipo...
Se plantea una cuestión de alto interés en el ámbito de la ejecución hipotecaria dado el fenómeno derivado de la crisis bancaria que ha llevado a la fusión de entidades de crédito, la absorción de unas por otras o la creación de nuevas entidades financieras formadas por la agrupación de varias entidades, fundamentalmente cajas de ahorros. Este hecho ha motivado el planteamiento, como motivo de oposición a la ejecución hipotecaria despachada, de la falta de legitimación activa de la entidad resultante o absorbente con relación a las ejecuciones de hipotecas concedidas por las entidades de crédito fusionadas o absorbidas cuando no se ha rectificado la hipoteca ni se ha inscrito en el Registro de la Propiedad correspondiente la adquisición de dicho crédito hipotecario por parte de quien ejercita la acción ejecutiva hipotecaria. Ciertamente se trató en su momento de una cuestión polémica sobre la que han existido pronunciamientos discrepantes en las Audiencias Provinciales. Actualmente se ha producido una cierta uniformidad en estas resoluciones basada en el reconocimiento de la legitimación activa de quien en el Registro de la Propiedad no aparece inscrito como titular de la hipoteca y acredita la adquisición general de los derechos y obligaciones de otra entidad de crédito.
Es de señalar que es una cuestión que se genera al interpretar la previsión del artículo 149 LH -EDL 1946/59 en virtud del cual la cesión de un crédito debería de realizarse en escritura pública e inscribirse en el Registro de la Propiedad. Sin embargo, dicho planteamiento choca con la limitación de los efectos de dicho artículo frente a terceros y no entre los que son parte en la hipoteca constituida. En el ámbito de los procesos declarativos no se discute dicha legitimación activa pues es constante la jurisprudencia que avala dichas sucesiones entre entidades financieras, sin exigir la previa inscripción de la hipoteca a favor de la entidad sucesora o subrogada al haber cedido la titular de la hipoteca todo su negocio financiero a esta entidad, quedando subrogada por sucesión universal en todos los derecho y obligaciones inherentes a dicho negocio financiero que ostentaba aquella.
La anterior conclusión se alcanza partiendo de la base de que los ejecutados son prestatarios y no terceros lo que implica, como señalan las Sentencias del Tribunal Supremo de 29 de junio de 1989 -EDL 1989/6618 y de 23 de noviembre de 1993 -EDL 1993/10583-, que aunque la Ley Hipotecaria y su Reglamento aluden a la exigencia de inscripción en el Registro de la Propiedad del crédito hipotecario cedido, ello hay que entenderlo en sus efectos con relación a terceros, puesto que en esta materia el Ordenamiento Jurídico español, tanto en el orden civil como en el hipotecario, sigue la orientación de que la inscripción es meramente declarativa y, por tanto, solamente robustece el título inscrito frente a dichos terceros a los efectos de la fe pública registral. Por este motivo, la inscripción no tiene valor constitutivo tratándose de la cesión de créditos hipotecarios, y así lo confirma el artículo 33 LH -EDL 1946/59 que indica que la inscripción en el Registro de la Propiedad no es por sí un título de derecho, sino la corroboración y garantía de los que revisten tal solemnidad; por tanto, aun cuando se estimara aplicable el artículo 149, de acuerdo con lo establecido en el mismo, el cesionario se subroga en todos los derechos del cedente y ocupa la posición jurídica del mismo frente al deudor hipotecario al que se ejercita la acción ejecutiva hipotecaria. Por todo ello no es preciso modificación subjetiva alguna del ámbito de la garantía real para tener legitimación activa en la ejecución hipotecaria.
La legitimación de las entidades de crédito que suceden a aquellas otorgant...
La legitimación de las entidades de crédito que suceden a aquellas otorgantes de los créditos en los procesos de fusión/absorción bancaria, ha sido reconocida mayoritariamente por la jurisprudencia menor, a título de ejemplo, sentencia de las AP de Baleares, 31-1-2014 -EDJ 2014/17226-, con cita de otras muchas, argumentando que la transmisión del patrimonio de la sociedad absorbida a la absorbente en un proceso de fusión por absorción, es una transmisión en bloque mediante sucesión universal en un solo acto, el cual se produce por ministerio de la Ley, art 233 del hoy derogado RDL 1564/1989 de 22 de diciembre y art 22 y 23.1 de la vigente Ley 3/2009 de 3 de abril sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles -EDL 2009/25042-.
Legitimación que se constata con el correspondiente documento donde se plasme esa fusión/absorción aunque no contenga una exhaustiva y pormenorizada enumeración de activos y pasivos de la entidad absorbida/fusionada, se entenderán incluidos todos aquellos contratos que tengan efectos en el tráfico mercantil considerando subrogada a la nueva entidad, sentencia AP Jaén de 20-12-2012.
Lo que también encuentra su amparo en la normativa referida a la cesión de créditos, como ha señalado el TS, al recoger que la cesión de crédito se perfecciona por el convenio de cedente y cesionario, sin más; sentencia de 12 de noviembre de 1992 que establece: «... ya que la referida cesión debía entenderse verificada aun a pesar de no haberse notificado su existencia a los deudores, por ser doctrina jurisprudencial reiterada [cita las SS 5-11-1974, 11-1-1983 y 23-10-1984] que la cesión puede realizarse válidamente sin conocimiento previo del deudor y aún contra su voluntad, pues que la notificación a este no tiene otro alcance que el obligarle con el nuevo acreedor, no reputándose pago legítimo desde tal momento el hecho al cedente, art 1527 CC -EDL 1889/1-. La notificación al deudor no es indispensable para la validez de la transferencia de los créditos mercantiles nominativos, no pudiendo condicionarse la eficacia y consumación del contrato de cesión a una notificación cuya finalidad es la expresada. Postura reiterada en la más reciente sentencia de 13-7-2007 -EDJ 2007/100755 ”Como han destacado las sentencias de esta Sala de 15 de noviembre de 1990 -EDJ 1990/10399-, 22 de febrero de 1994 -EDJ 1994/1572-, 26 de septiembre 2002 -EDJ 2002/35887 y 18 de julio de 2005 -EDJ 2005/116824-, entre otras, la cesión de crédito, como sustitución de la persona del acreedor por otra respecto al mismo crédito, es admitida, con carácter general, por el artículo 1112 del Código civil -EDL 1889/1 y está regulada, con carácter particular, en los artículos 1526 y siguientes del mismo cuerpo legal, como negocio jurídico, sea o no contrato de compraventa, y supone un cambio de acreedor quedando el nuevo con el mismo derecho que el anterior, permaneciendo incólume la relación obligatoria. Por su propia naturaleza requiere el conocimiento del deudor a los efectos del pago o cumplimiento por éste a favor del cesionario (artículo 1527 Código Civil), si bien no es necesario su consentimiento pues no supone una novación del contrato de modo que el cesionario quedara a su vez obligado frente al deudor cedido.
Y si a ello añadimos que estas fusiones/absorciones suelen ser del dominio público al ser un hecho notorio, con la incorporación al procedimiento de la escritura pública donde conste esa fusión/absorción será suficiente, en mi opinión, para admitir la legitimación activa de la nueva entidad, (sentencia de la AP Madrid 23-6-2010).
La cuestión suscitada parte del escenario habido en cuanto que la entidad fi...
La cuestión suscitada parte del escenario habido en cuanto que la entidad financiera que insta la ejecución hipotecaria ha adquirido la totalidad del patrimonio empresarial del ente mercantil que nominalmente aparece como titular registral inscrito de la garantia real que se pretende ejecutar. Y la cuestion controvertida pasa por dilucidar si el articulo 540.1 de la LEC EDL 2000/77463 exige que sea titular registral o no. Ciertamente la cuestión no es pacifica, pudiendo encontrarse resoluciones que sostienen criterios diversos en el ámbito de la jurisprudencia menor.
El Auto de la Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 4ª, con cita de resoluciones de diversas Secciones la misma Audiencia, y la Audiencia Provincial de Madrid, Sección 12ª, en Auto de 11 de enero de 2013, se han pronunciado en el sentido de que no resultaria exigible que el instante apareciere necesariamente de manera actual como titular inscrito, por cuanto el presupuesto que exige el articulo 149 de la Ley Hipotecaria -EDL 1946/59 seria predicable del escenario de la cesión singular, pero no en los casos de sucesion universal.
Por el contrario, el Auto de la Audiencia Provincial de Valencia, Sección 9ª, de 4 de febrero de 2013 -EDJ 2013/3419-, con cita de la Sentencia del Tribunal Supremo de 7 de febrero de 2007 -EDJ 2007/5378 (que enfatiza el rigor formal del procedimiento de ejecución hipotecaria) considera que la entidad ejecutante seria un sujeto con personalidad juridica distinta de aquél que aparece en el Registro de la Propiedad como titular de la garantia real, y por tanto seria de advertir la falta de cumplimiento de los requisitos que exige el articulo 149 de la Ley Hipotecaria -EDL 1946/59-.
Entiendo que la solución pasa ciertamente por distinguir los supuestos de cesión singular y de sucesión universal, y solo en el primero de los casos es de exigir el cumplimiento de los presupuestos que se conforman en los articulos 1526 del Código civil -EDL 1889/1- y 149 de la Ley Hipotecaria -EDL 1946/59-, no así en el escenario de la sucesion universal. Ahora bien, no cabe confundir el supuesto de legitimación procesal con la inobservancia de los principios registrales, en particular, el principio de tracto sucesivo. Esto es, llegado el caso, para que el titulo de adjudicación resulte inscribible, previamente deberá haberse operado la inscripción a favor de la entidad financiera sucesora. En este sentido es de ver la Resolución de la DGRN de 5 de julio de 2013 -EDD 2013/145060-.
Respecto a los procesos hipotecarios, el fenómeno de la reestructuración ba...
Respecto a los procesos hipotecarios, el fenómeno de la reestructuración bancaria vivido, muy especialmente como se menciona en el caso de las Cajas de ahorro, con la nueva creación de entidades financieras que se constituyen por aportaciones de activos patrimoniales, tiene distinto tratamiento según se trate de procesos ya iniciados, o por iniciar.
En el primero de los supuestos se daría un mecanismo de sustitución procesal, tal y como prevén los artículos 17 LEC -EDL 2000/77463 y concordantes. Y en consonancia con ello la nueva entidad adquirente de tales activos, debería de acreditar la adquisición global de los activos y en concreto el del que es objeto de ejecución, sin que sea preciso a mi juicio el cambio registral. Por el contrario en el caso en que la transmisión se hubiere llevado a cabo antes y silenciado por el ejecutante, antiguo acreedor, no cabrá intentar un retroactivo trámite de sucesión.
Para mí la cuestión es más dudosa en el caso de que fuera a ejercitarse la acción real hipotecaria a través de la oportuna ejecución, (No en cuanto a la acción personal derivada del crédito) dado el carácter constitutivo de la inscripción registral de cara a la garantía hipotecaria.
Este carácter constitutivo en relación a la propia previsión del art 149 LH -EDL 1946/59-, justificaría que con carácter previo al ejercicio de la acción, figurase a favor del ejecutante la hipoteca, objeto de ejecución. También el art 540 LEC -EDL 2000/77463 que regula la sustitución procesal antes del despacho de ejecución establece que para acreditar la sucesión, a los efectos del apartado anterior, habrán de presentarse al tribunal los documentos fehacientes en que aquélla conste.
No obstante como quiera que entre los motivos de oposición a la ejecución hipotecaria, ello no se exige, pues sólo el 695.1 LEC -EDL 2000/77463 permite alegar como causa, la extinción de la garantía o de la obligación garantizada, siempre que se presente certificación del Registro expresiva de la cancelación de la hipoteca o escritura pública de carta de pago o de cancelación de la garantía, en la medida en que a mi juicio, no en todos los casos se produce una cesión, ya no de contrato (que daría lugar al necesario consentimiento del resto de partes) siquiera de crédito (venta) o de subrogación debida al cambio del acreedor (aunque ésta no siempre tenga carácter extintivo de la obligación primigenia), sino ante un cambio de denominación de la entidad inicialmente prestamista como consecuencia de una fusión entre sociedades mercantiles, creo que en estos casos debiera continuarse la ejecución aunque permitiendo la subsanación al ejecutante con el fin de facilitar el necesario tracto sucesivo registral.
En el sentido por ejemplo de continuar el curso del proceso de ejecución se pronunció la resolución de la APMadrid (sec 18) de 23.1.2012 -EDJ 2012/9907-.
A mi juicio no le resulta a estos casos aplicable la regla del artículo 149 LH -EDL 1946/59 (El crédito o préstamo garantizado con hipoteca podrá cederse en todo o en parte de conformidad con lo dispuesto en el artículo 1.526 del Código Civi -EDL 1889/1-. La cesión de la titularidad de la hipoteca que garantice un crédito o préstamo deberá hacerse en escritura pública e inscribirse en el Registro de la Propiedad) que creo está pensando en los supuestos de transmisión de créditos a terceros, no en los de cambios de denominación societaria.
Pero si se trata de supuestos en que se ha producido algo más que un simple cambio de denominación social, lo cual abarcarían los supuestos de absorción, como acontece con la constitución de un nuevo ente con transmisiones de patrimonios de los anteriores acreedores quienes desaparecen del tráfico jurídico, el art 149 LH -EDL 1946/59 justificaría la exigencia previa de la necesaria inscripción registral a favor de esta nueva entidad.
Para la ejecución del crédito garantizado con hipoteca, sin ejecutar esta, ...
Para la ejecución del crédito garantizado con hipoteca, sin ejecutar esta, basta acreditar la condición de acreedor en el actor, pues una vez satisfecho el crédito con la ejecución ninguna otra persona podrá repetirla o reiterarla (ya que la hipoteca, al ser accesoria, se extingue al mismo tiempo que el crédito garantizado), sin embargo la hipoteca, que produce la afección de un bien inmueble al pago del crédito aunque su titular no sea deudor, requiere inexcusablemente para su ejecución que el ejecutante sea el acreedor que figura en la inscripción en el Registro de la Propiedad. En otro caso quedaría abierta la posibilidad de que un nuevo adquirente de buena fe de la hipoteca, que inscriba su titularidad, pueda ejecutar nuevamente la hipoteca.
Además la regulación legal lo exige, la hipoteca es solo de su titular registral pues el art. 38 LH -EDL 1946/59 dispone que “a todos los efectos legales se presumirá que los derechos reales inscritos en el Registro existen y pertenecen a su titular en la forma determinada por el asiento respectivo…”, Por otro lado la hipoteca requiere escritura pública e inscripción registral (art. 145 LH), lo que impide que la ejecute quien no es el titular registral. Por último el artículo 149 LH, al regular la enajenación del crédito hipotecario, dispone que “deberá hacerse en escritura pública e inscribirse en el Registro de la Propiedad”.
De acuerdo con lo expuesto es imprescindible la inscripción registral, tras la cesión global de activos, para que ejecute la hipoteca quien sea titular del crédito garantizado con esta.
Por otro lado, de conformidad con lo dispuesto en el art.1526 CC -EDL 1889/1-, el crédito o préstamo garantizado con hipoteca puede cederse en todo o en parte y el código no impone una forma especial, sino sólo (art. 1527 CC) la comunicación de la cesión al deudor para que no pueda quedar liberado pagando a su anterior acreedor.
La solución contraria se puede mantener con base en el art. 1528 CC -EDL 1889/1 “la venta o cesión de un crédito comprende la de todos los derechos accesorios, como la… hipoteca…”, sin embargo como dispone el 1537 CC, ese precepto “se entiende con sujeción a lo que respecto de bienes inmuebles se determina en la Ley Hipotecaria”, por lo que la cesión del crédito no precisa forma, mientras que el traspaso del derecho accesorio de hipoteca requiere inexorablemente escritura pública e inscripción registral.
Como consecuencia de la anterior habrá que dar respuesta diferente a cada uno de los dos supuestos por los que se pregunta.
En la cesión global de activos, se produce una transmisión del crédito, adquirido por su nuevo titular junto con otros muchos, este por tanto podrá reclamarlo ante los tribunales sin más limitación que la conveniencia, ya expuesta, de la notificación al deudor y, si es un crédito litigioso (art.1535 CC -EDL 1889/1-), la de que el deudor tendrá “derecho a extinguirlo, reembolsando al cesionario el precio que pagó, las costas que se le hubiesen ocasionado y los intereses del precio desde el día en que éste fue satisfecho”.Sin embargo para ejecutar el derecho de garantía hipotecaria, de acuerdo con lo expuesto, será imprescindible la inscripción registral de su titular.
Por el contrario la absorción de una entidad crediticia es muy diferente, en realidad no hay un nuevo titular, sin un cambio de nombre del titular, ya que en los procesos de fusión por absorción de personas jurídicas (como las cajas de ahorros y el resto de las entidades crediticias), lo que se produce es una sucesión de la personalidad, y la entidad resultante del proceso de fusión sigue ostentando la personalidad de la absorbida. En consecuencia no existe el peligro de que un titular aparente transmita un derecho del que ya no disfruta (pero que sigue inscrito en el Registro) y la transmisión surta efectos para el adquirente tercero de buena fe, por la presunción iuris et de iure de veracidad del Registro. Esto permite sostener que no es imprescindible en estos casos la inscripción del cambio de nombre del acreedor, que sigue siendo el mismo y podrá ejercitar para el cobro tanto la acción derivada del crédito, como la acción derivada de la garantía hipotecaria accesoria a dicho crédito.
La Audiencia Provincial de Alicante fijó criterio recientemente sobre esta c...
La Audiencia Provincial de Alicante fijó criterio recientemente sobre esta cuestión en la jornada de unificación de criterios del año 2014 concluyendo que es aceptable la legitimación activa en estos procesos de ejecución hipotecaria con acreditar la adquisición global de activos y el derecho actual del crédito. Y ello, siguiendo el criterio de la propia Audiencia fijado a favor de reconocer legitimación activa a la entidad financiera que se ha subrogado en los derechos y obligaciones de la entidad financiera originaria aunque no conste la inscripción de la subrogación en el Registro de la Propiedad en los siguientes términos:
“En el mismo sentido podemos citar la sentencia de la Sección Doce de la Audiencia Provincial de Madrid de 25 de julio de 2012 -EDJ 2012/253328 que se expresa de la siguiente manera: Respecto a la figura de la cesión de créditos, en virtud de la cuál únicamente se cede a favor de un tercero la posición acreedora de uno de los contratantes, la doctrina jurisprudencial es pacífica desde hace muchos años en la no exigencia ni del conocimiento, ni menos aún, de la prestación del consentimiento por parte del cedido, el cual sólo permanece en el contrato como deudor, sin que la notificación a éste tenga otro alcance que el de obligarle con el nuevo acreedor, no reputándose legítimo desde tal momento el hecho al cedente. En este sentido se viene pronunciando nuestro Tribunal Supremo, en sentencias como las de 28 de octubre de 1957, 7 de julio de 1958, 5 de noviembre de 1974, 16 de octubre de 1982, 11 de enero de 1983, 23 de octubre de 1984, y 12 de noviembre de 1992. Señalando la jurisprudencia que la cesión de créditos puede hacerse válidamente sin conocimiento previo del deudor y aún contra su voluntad, sin que la notificación a éste tenga otro alcance que el obligarlo con el nuevo acreedor. Debiendo entenderse las exigencias de la legislación hipotecaria (artículo 149 LH -EDL 1949/56-) de inscripción del crédito hipotecario cedido en sus efectos en relación a terceros, puesto que en este materia el Ordenamiento Jurídico especial, tanto en el orden civil como hipotecario, sigue la orientación y consiguiente normativa de que la inscripción es meramente declarativa, y, en consecuencia, sólo robustece el título inscrito frente a dichos terceros a los efectos de la fe pública registral. En el mismo sentido la sentencia de esta Audiencia Provincial de Alicante, Sección Séptima, de 7 de junio de 2005 -EDJ 2005/337718-; y la más reciente sentencia del Tribunal Supremo de 16 de diciembre de 2009 -EDJ 2009/327236-, que consagra este criterio como aplicable a la cesión del crédito hipotecario, por mor de lo establecido en el artículo 149 de la Ley Hipotecaria.
Por ello en la concordancia de los artículos 656 y 688 de la Ley de Enjuiciamiento Civil -EDL 2000/77463-, cuando se expide la certificación del dominio y cargas sobre el bien inmueble hipotecado lo es para acreditar la “titularidad del dominio” y que la hipoteca a favor del ejecutante se halla “subsistente y sin cancelar”, pero en dicha certificación no se hace referencia a la identificación del titular del crédito hipotecario en cada momento, y ello es así por cuanto lo que se pretende es garantizar la necesaria confianza de los postores de que la finca es propiedad del hipotecante, con independencia de que quién figure en el Registro como acreedor hipotecario sea el cedente del crédito y primitivo acreedor y no el cesionario hipotecante de la hipoteca.
Pero además de lo dicho, consideramos que en el caso presente no nos encontramos ante la simple figura de la cesión de un crédito hipotecario de un acreedor a otro, entendida como una cesión singular y contractual, sino ante un mecanismo legal bancario en que una determinada entidad ha ido cambiando en sus denominaciones por virtud de distintas agrupaciones con otras, de tal modo que se ha segregado y cedido todo el negocio financiero a la nueva entidad; y así en realidad se trata del mismo acreedor el que en virtud de una sucesión universal se coloca en la posición de ostentar todos los derechos y obligaciones inherentes a aquél negocio financiero que tenía aquella; operación permitida y avalada al amparo de la Ley 3/2009, de 9 de abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantil -EDL 2009/25042-, la que, incluso, en su artículo 89 indica que la cesión global se hará constar en escritura pública otorgada por la sociedad cedente y por el cesionario o cesionarios; la escritura recogerá el acuerdo de cesión global adoptado por la sociedad cedente. Y que la eficacia de la cesión global se producirá con la inscripción en el Registro Mercantil de la sociedad cedente. Si la sociedad se extinguiera como consecuencia de la cesión, se cancelarán sus asientos registrales. Y ello entronca incluso con el contenido del artículo 540 de la Ley de Enjuiciamiento Civil -EDL 2000/77463 al permitir que la ejecución pueda ser despachada a favor de quien acredite ser sucesor del que figure como ejecutante en el título ejecutivo, acompañando y adverando por el Tribunal los documentos fehacientes en que conste dicha sucesión. En definitiva, estamos hablando de una cesión global del activo y pasivo de una anterior titular a una nueva que se crea, y los artículos 81 a 91 de la Ley citada (3/2009) configuran como una nueva forma de sucesión universal entre sociedades mercantiles la cesión global, por lo que resulta inaplicable el artículo 149 de la Ley Hipotecaria -EDL 1946/59 ya que las transformaciones societarias no están bajo su regulación”.”