Source: https://www.slideshare.net/espaciopublico/marco-juridico-interamericano-del-derecho-a-la-libertad-de-expresion-esp-final-portadadoc-24390644
Timestamp: 2017-04-23 18:27:27
Document Index: 222159835

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Libertad de expresión en los medios...
Libertad de opinión y expresión: "D...
by teremttz
Derechos constitucionales y normas ...
Marcojurídicointeramericanosobreelderechoalalibertaddeexpresión
TheInter-AmericanLegalFrameworkregardingtheRighttoFreedomofExpression
ISBN 978-0-8270-5457-8
Estados AmericanosAsdi
TheInter-American
regardingtheRight
toFreedomof
OfficeoftheSpecialRapporteurforFreedomofExpression
ISBN978-0-8270-5457-8
OEA/Ser.L/V/II
CIDH/RELE/INF. 2/09
MMAARRCCOO JJUURRIIDDIICCOO IINNTTEERRAAMMEERRIICCAANNOO SSOOBBRREE
EELL DDEERREECCHHOO AA LLAA LLIIBBEERRTTAADD DDEE EEXXPPRREESSIIÓÓNN
Inter-American Commission on Human Rights. Office of the Special
Rapporteur on Freedom of Expression.
Marco jurídico interamericano sobre el derecho a la libertad de
expresión = the inter-American legal framework regarding the right to
freedom of expression / Relatoría Especial para la Libertad de Expresión,
Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
p. ; cm. (OEA documentos oficiales ; OEA Ser.L/V/II
CIDH/RELE/INF.)(OAS official records; OEA Ser.L/V/II CIDH/RELE/INF.)
1. Freedom of information--Legal aspects--America. 2. Freedom of speech--
America. 3. Freedom of information--America. 4. Civil rights--America. 5.
Human rights--America. I. Title. II Series. III. Series. OAS official records;
OEA/Ser.L. V/ II CIDH/RELE/INF. KG576.L7 I58 2010 OEA
Ser.L/V/II. CIDH/RELE/INF. 2/09 Libro impreso gracias al apoyo financiero de la Agencia Sueca para el Desarrollo Internacional – ASDI/SIDA Textos elaborados con el apoyo de la Comisión Europea – Convenio IEDDH Cris No. 2009 / 167‐432 Aprobado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el 30 de diciembre de 2009
1 1 La incorporación de este documento al Informe Anual de la CIDH fue aprobada en diciembre de 2009
por el pleno de la Comisión integrada por Luz Patricia Mejía Guerrero, Víctor E. Abramovich, Felipe González, Sir
Clare Kamau Roberts, Paulo Sérgio Pinheiro, Florentín Meléndez y Paolo G. Carozza.
Secretaria Ejecutiva Adjunta: Elizabeth Abi-Mershed
MARCO JURIDICO INTERAMERICANO SOBRE EL DERECHO A LA LIBERTAD DE EXPRESION
TABLA DE ACRÓNIMOS Y REFERENCIAS....................................................................viii
PRÓLOGO................................................................................................................. ix
MARCO JURÍDICO INTERAMERICANO DEL DERECHO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN ......1
A. Importancia y función del derecho a la libertad de expresión ............................1
1. Importancia de la libertad de expresión en el marco jurídico interamericano........1
2. Funciones del derecho a la libertad de expresión ............................................2
B. Características principales del derecho a la libertad de expresión ......................4
1. Titularidad del derecho a la libertad de expresión............................................4
2. Doble dimensión—individual y colectiva—de la libertad de expresión.................5
3. Deberes y responsabilidades que forman parte del contenido de la libertad de
expresión ..................................................................................................6
C. Tipos de discurso protegidos por la libertad de expresión.................................7
1. Tipos de discurso protegidos según su forma.................................................7
a. Formas de expresión específicamente protegidas por los instrumentos
interamericanos ...............................................................................................7
2. Tipos de discurso protegidos según su contenido .........................................10
a. Presunción de cobertura ab initio para todo tipo de expresiones, incluidos los
discursos ofensivos, chocantes o perturbadores ................................................10
b. Discursos especialmente protegidos..........................................................11
i. Discurso político y sobre asuntos de interés público ................................11
ii. Discurso sobre funcionarios públicos en ejercicio de sus funciones y sobre
candidatos a ocupar cargos públicos.............................................................13
iii. Discursos que expresan elementos esenciales de la identidad o dignidad
personales.................................................................................................19
3. Discursos no protegidos por la libertad de expresión .....................................20
D. Limitaciones a la libertad de expresión ........................................................22
1. Admisibilidad de limitaciones bajo la Convención Americana ..........................22
2. Condiciones que deben cumplir las limitaciones para ser legítimas según la
Convención Americana..............................................................................24
a. Regla general: Compatibilidad de las limitaciones con el principio democrático24
b. Condiciones específicas derivadas del artículo 13.2: El test tripartito.........24
i. Las limitaciones deben establecerse mediante leyes redactadas de manera
clara y precisa ...........................................................................................24
ii. Las limitaciones deben estar orientadas al logro de los objetivos imperiosos
autorizados por la Convención Americana .....................................................27
iii. Las limitaciones deben ser necesarias en una sociedad democrática para el
logro de los fines imperiosos que persiguen, estrictamente proporcionadas a la
finalidad que buscan, e idóneas para lograr el objetivo imperioso que pretenden.29
c. Tipos de limitaciones incompatibles con el artículo 13 de la Convención
Americana ....................................................................................................31
i. Las limitaciones no deben equivaler a censura previa, por lo cual, únicamente
pueden ser establecidas mediante responsabilidades ulteriores y proporcionales.31
ii. Las limitaciones no pueden ser discriminatorias ni producir efectos
discriminatorios..........................................................................................32
iii. Las limitaciones no se pueden imponer a través de medios indirectos como
los que proscribe el artículo 13.3 de la Convención Americana ........................33
iv. Carácter excepcional de las limitaciones ................................................34
3. Estándares de control más estrictos para ciertas limitaciones en atención al tipo
de discurso sobre el que recaen..................................................................34
4. Medios de limitación de la libertad de expresión para proteger los derechos
ajenos a la honra y a la reputación..............................................................35
a. Reglas generales.....................................................................................35
b. Casos en los que la Corte Interamericana ha examinado el conflicto entre el
derecho a la libertad de expresión y derechos personalísimos como el derecho a la
honra y reputación de funcionarios públicos ......................................................43
c. Incompatibilidad fundamental entre las “leyes de desacato” y la Convención
Americana ....................................................................................................49
E. La prohibición de la censura y de las restricciones indirectas a la libertad de
expresión .............................................................................................................53
1. La prohibición de la censura previa directa...................................................53
2. La prohibición de restricciones indirectas a la libertad de expresión por las
autoridades..............................................................................................55
3. La prohibición de restricciones indirectas a la libertad de expresión por causas
distintas al abuso de restricciones estatales.................................................59
F. Los periodistas y los medios de comunicación social.....................................61
1. Importancia del periodismo y de los medios para la democracia. Caracterización
del periodismo bajo la Convención Americana ..............................................61
2. Responsabilidad inherente al ejercicio del periodismo ....................................63
3. Derechos de los periodistas y deberes estatales de protección de la integridad e
independencia de los periodistas y medios de comunicación ..........................63
4. Periodistas que cubren situaciones de conflicto armado o de emergencia.........71
5. Condiciones inherentes al funcionamiento de los medios de comunicación.......73
G. El ejercicio de la libertad de expresión por parte de los funcionarios públicos....74
1. Deberes generales a los que está sujeto el ejercicio de la libertad de expresión
por parte de los funcionarios públicos .........................................................74
2. El deber de confidencialidad al que pueden estar sujetos ciertos tipos de
información manejada por el Estado............................................................78
3. El derecho y deber de los funcionarios públicos de efectuar denuncias de
violaciones a los derechos humanos............................................................79
4. La situación particular de los miembros de las Fuerzas Armadas.....................79
H. La libertad de expresión en el ámbito de los procesos electorales ...................80
I. Pluralismo, diversidad y libertad de expresión...............................................82
INCORPORACIÓN NACIONAL DE LOS ESTÁNDARES INTERAMERICANOS EN MATERIA DE
LIBERTAD DE EXPRESIÓN DURANTE 2009 .................................................................87
A. La implementación de los estándares del sistema interamericano en los
ordenamientos nacionales ......................................................................................87
B. Incorporación de estándares en materia de libertad de expresión a través de
reformas legislativas..............................................................................................94
1. La despenalización de la expresión en materia de interés público en Uruguay...94
2. Reformas del Código Penal y de la Ley de Prensa de Argentina con el objetivo de
despenalizar las expresiones de interés público.............................................95
C. Decisiones de tribunales nacionales que incorporan los estándares
interamericanos en materia de libertad de expresión ..................................................96
1. Sentencia del Supremo Tribunal Federal de Brasil sobre la exigencia de un título
profesional para el ejercicio del periodismo ..................................................96
a. Breve recuento del caso.......................................................................96
b. Razonamiento del tribunal e incorporación de estándares interamericanos ..97
2. Sentencia del Supremo Tribunal Federal de Brasil que declaró incompatible con la
Constitución la Ley de Prensa ....................................................................98
a. Breve recuento del caso.......................................................................98
b. Razonamiento del tribunal y aplicación de estándares interamericanos .......99
3. Sentencia T-298/09 de la Corte Constitucional de Colombia sobre la reserva de
la fuente................................................................................................100
a. Breve recuento del caso.....................................................................100
b. Razonamiento del tribunal y aplicación de estándares interamericanos .....100
4. Sentencia del Juzgado de Letras del Trabajo de Valparaíso en Chile: Protesta
social y libertad de expresión ...................................................................102
a. Breve recuento del caso.....................................................................102
b. Razonamiento del tribunal y aplicación de estándares interamericanos .....103
5. Decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de México sobre la
incompatibilidad de las leyes penales vagas que protegen el honor y la intimidad
de los funcionarios públicos con la Constitución.........................................105
a. Breve recuento del caso.....................................................................106
b. Razonamiento del tribunal y aplicación de estándares interamericanos .....106
6. Decisión de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de
México sobre la protección especial del derecho a la libertad de expresión
respecto de asuntos que pueden revestir un interés público .........................111
a. Breve recuento del caso.....................................................................111
b. Razonamiento del tribunal y aplicación de estándares interamericanos .....112
7. Sentencia C-417/09 de la Corte Constitucional de Colombia........................114
a. Breve recuento del caso ........................................................................114
b. Razonamiento del tribunal y aplicación de estándares interamericanos .....114
D. Conclusiones .........................................................................................116
Comisión Africana: Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos
Convenio Europeo: Convenio Europeo para la Protección de los Derechos
Declaración Americana: Declaración Americana de los Derechos y Deberes del
La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH se complace en presentar en
este libro un análisis sistematizado de los estándares interamericanos en materia de libertad
de expresión y una revisión de algunas importantes sentencias y leyes de la región que
incorporaron estos estándares en el ámbito interno durante 2009. De este modo,
pretendemos mostrar que los principios regionales pueden ser, en manos de legisladores,
jueces, abogados y otros operadores jurídicos, una herramienta útil para fortalecer el derecho
a la libertad de expresión en las Américas.
En el primer capítulo del libro se presentan los principios, alcances y límites del derecho a la
libertad de pensamiento y expresión según la interpretación impulsada por los órganos
autorizados del sistema interamericano. Esta visión enfatiza la importancia fundamental de
este derecho para el desarrollo de los sistemas democráticos y su doble dimensión individual
–que garantiza la libre expresión de ideas, informaciones y opiniones a todas las personas- y
social –que garantiza el derecho de toda la sociedad a recibir información e ideas de todo
También se analizan los discursos especialmente protegidos y aquellos que se encuentran
fuera del ámbito de protección de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. En
efecto, las expresiones relacionadas con asuntos de interés público o con personas que
ocupan o buscan ocupar cargos oficiales tienen un lugar especial en el universo de
protección del sistema por su relación fundamental con las instituciones democráticas. Este
principio se expresa en ciertos estándares que la Corte y la Comisión Interamericanas han
venido desarrollando en los últimos años como, por ejemplo, la mayor tolerancia a las
críticas que deben tener los funcionarios o figuras públicas, quienes se encuentran
sometidos a un escrutinio mayor por parte de la sociedad. Por otro lado, el sistema
interamericano excluye de su ámbito de protección a ciertos tipos de discurso de
conformidad con el artículo 13.5 de la Convención Americana y con otros instrumentos de
derechos humanos. Efectivamente, la propaganda de la guerra y la apología del odio que
constituyan incitación a la violencia, con la voluntad y la potencialidad de causar violencia,
así como la incitación directa y pública al genocidio y la pornografía infantil son expresiones
no protegidas por la Convención.
Uno de los temas de mayor importancia desarrollado en el presente volumen es el que se
refiere a las condiciones bajo las cuales las limitaciones al derecho a la libertad de expresión
son admisibles. En efecto, la jurisprudencia interamericana ha desarrollado un test tripartito
que se utiliza para determinar si las restricciones a este derecho son aceptables bajo los
parámetros de la Convención Americana. Dicho estándar exige que las restricciones estén
previstas de manera clara y precisa en una ley, que estén dirigidas al logro de objetivos
imperiosos reconocidos por la Convención y que sean necesarias en una sociedad
democrática. Cuando se trata de la restricción de discursos especialmente protegidos, la
jurisprudencia interamericana ha interpretado restrictivamente estas limitaciones y ha
señalado su carácter excepcional, tal y como se muestra en los casos que aquí se analizan.
Finalmente, este capítulo culmina repasando la jurisprudencia interamericana relativa a
diversos problemas que resultan particularmente relevantes para las sociedades
democráticas actuales: la censura directa e indirecta; las garantías especiales de protección
para los periodistas y medios de comunicación social; los principios de pluralidad y
diversidad que deben regir los sistemas de comunicación social; y la libertad de expresión en
el ámbito electoral, entre otros.
En el segundo capítulo del libro, se presenta un análisis de cómo han sido incorporados los
estándares interamericanos a nivel interno por distintos órganos públicos. En la primera
sección, se presentan brevemente distintos mecanismos a través de los cuales los
estándares interamericanos pueden ser incorporados en el ámbito interno. La segunda
sección, muestra cómo las legislaturas de distintos países han tenido en cuenta los
estándares interamericanos mencionados para promover reformas legales tendientes a
adecuar la legislación interna con el orden jurídico interamericano. Por ejemplo, cuando
Uruguay decidió despenalizar la expresión en materia de asuntos de interés público, su
legislatura lo hizo citando expresamente los antecedentes del sistema interamericano. En el
mismo sentido, Argentina eliminó los delitos de calumnias e injurias en relación a asuntos de
interés público como consecuencia del litigio ante el sistema interamericano impulsado por
periodistas y organizaciones de la sociedad civil en el caso Kimel, en cuya sentencia la Corte
Interamericana ordenó al Estado argentino modificar su normativa en la materia.
Otro mecanismo que permite la incorporación de los estándares internacionales en el ámbito
interno es a través del litigio a nivel local. Así, por ejemplo, el Superior Tribunal Federal de
Brasil resolvió que la exigencia de un diploma como condición para el ejercicio de la
profesión de periodista era inconstitucional. El Tribunal consideró que la exigencia era
desproporcionada y violaba la Constitución de ese país y los convenios internacionales de los
cuales Brasil es parte. El tribunal hizo específica referencia a la Opinión Consultiva OC-5/85
de la Corte Interamericana, en la que estableció que este tipo de requerimientos son
incompatibles con el artículo 13 de la Convención Americana.
En Chile, el Juzgado de Letras del Trabajo de Valparaíso aplicó los estándares
interamericanos en materia de protesta social y libertad de expresión para proteger a un
grupo de trabajadores cuyo derecho a la protesta estaba siendo ilegítimamente limitado. El
caso es particularmente interesante ya que el uso de los estándares internacionales fue vital
para robustecer la protección de los derechos humanos de esos trabajadores.
En México, por otra parte, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió que las
normas penales del Estado de Guanajuato que protegen el honor y la intimidad eran
incompatibles con la Constitución por ser extremadamente vagas. La Corte juzgó, siguiendo
los estándares interamericanos, que las limitaciones a la libertad de expresión deben
satisfacer ciertos requisitos formales sustantivos y reconoció la especial protección que cabe
otorgarle a ciertos discursos vinculados con asuntos de interés público.
En otro de los casos presentados, la Corte Constitucional de Colombia, al resolver una
acción pública de inconstitucionalidad que cuestionaba la exclusión de la exceptio veritatis
en los procesos penales por delitos de injuria y calumnia, hizo expresa referencia a los
distintos informes de la CIDH y la Relatoría Especial en los que se llamó reiteradamente a
despenalizar y proteger especialmente a los discursos políticos y sobre asuntos de interés
Este tipo de decisiones muestran que el diálogo fructífero entre instancias nacionales y
regionales produce un círculo virtuoso de aprendizaje mutuo y permite el despliegue de
mayores y mejores garantías para todos los habitantes de la región. El objetivo de ese
diálogo es avanzar hacia una protección más robusta y efectiva de los derechos humanos.
Esta publicación, que sistematiza los estándares y muestra ejemplos prácticos de su
aplicación en el ámbito interno, busca avanzar hacia ese importante objetivo.
1. Este primer capítulo explica el significado y alcance del derecho a la libertad
de expresión en el marco jurídico del sistema interamericano de derechos humanos. El
propósito de este capítulo es sistematizar la jurisprudencia y la doctrina desarrollada por la
Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante Corte Interamericana) y la
Comission Interamericana de Derechos Humanos (en adelante CIDH), así como los informes
y opiniones de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión en la materia.
2. En las secciones que siguen se reseña la doctrina y jurisprudencia
interamericana relativa a los siguientes temas: importancia y función del derecho a la libertad
de expresión; características principales del derecho a la libertad de expresión; discursos
protegidos, especialmente protegidos y no protegidos por el derecho a la libertad de
expresión; y límites del derecho a la libertad de expresión. El presente capítulo también
discute los estándares aplicables a la prohibición de la censura y a las restricciones
indirectas a la libertad de expresión. Por último, se dedican secciones específicas a varios
problemas que han sido abordados por la doctrina y la jurisprudencia y que resultan
fundamentales por su importancia en las sociedades democráticas actuales: la protección de
los periodistas y los medios de comunicación social; el ejercicio de la libertad de expresión
por parte de los funcionarios públicos; la libertad de expresión en el ámbito de los procesos
electorales; y el pluralismo y la diversidad en el proceso de comunicación de masas.
A. Importancia y función del derecho a la libertad de expresión
1. Importancia de la libertad de expresión en el marco jurídico
3. El marco jurídico del sistema interamericano de protección de los derechos
humanos es probablemente el sistema internacional que da mayor alcance y rodea de
mejores garantías a la libertad de pensamiento y expresión. En efecto, la Convención
Americana—en su artículo 131
—, la Declaración Americana—en su artículo IV2
—, y la Carta
Democrática Interamericana—en su artículo 43
—, ofrecen un conjunto de garantías
El artículo 13 de la Convención Americana establece que: “(1). Toda persona tiene derecho a la libertad
de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e
ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o
por cualquier otro procedimiento de su elección. (2) El ejercicio del derecho previsto en el inciso precedente no
puede estar sujeto a previa censura sino a responsabilidades ulteriores, las que deben estar expresamente fijadas
por la ley y ser necesarias para asegurar: (a) el respeto a los derechos o a la reputación de los demás, o (b) la
protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas. (3) No se puede restringir el
derecho de expresión por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares de papel
para periódicos, de frecuencias radioeléctricas, o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por
cualesquiera otros medios encaminados a impedir la comunicación y la circulación de ideas y opiniones. (4) Los
espectáculos públicos pueden ser sometidos por la ley a censura previa con el exclusivo objeto de regular el acceso
a ellos para la protección moral de la infancia y la adolescencia, sin perjuicio de lo establecido en el inciso 2. (5)
Estará prohibida por la ley toda propaganda en favor de la guerra y toda apología del odio nacional, racial o religioso
que constituyan incitaciones a la violencia o cualquier otra acción ilegal similar contra cualquier persona o grupo de
personas, por ningún motivo, inclusive los de raza, color, religión, idioma u origen nacional”.
El artículo IV de la Declaración Americana dispone que: “Toda persona tiene derecho a la libertad de
investigación, de opinión y de expresión y difusión del pensamiento por cualquier medio”.
El artículo 4 de la Carta Democrática Interamericana señala que: “Son componentes fundamentales del
ejercicio de la democracia la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de
los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa. La
subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el
reforzadas que no parece tener parangón ni en el sistema universal ni en algún otro sistema
regional de protección.
4. Desde una perspectiva comparada, si se contrastan los textos del artículo 13
de la Convención Americana, del artículo IV de la Declaración Americana y del artículo 4 de
la Carta Democrática Interamericana, con las disposiciones relevantes de otros tratados
sobre derechos humanos—específicamente con el artículo 19 del PIDCP o con el artículo 10
del Convenio Europeo—, es claro que el marco interamericano fue diseñado para ser el más
generoso, y para reducir al mínimo las restricciones a la libre circulación de información,
opiniones e ideas4
. Este hecho ha sido interpretado por la CIDH y la Corte Interamericana
como una clara indicación de la importancia adscrita a la libre expresión dentro de las
sociedades del continente. En particular, en referencia al artículo 13 de la Convención
Americana, la CIDH ha señalado que, “constituye una indicación de la importancia asignada
por quienes redactaron la Convención [Americana] a la necesidad de expresar y recibir
cualquier tipo de información, pensamientos, opiniones e ideas”5
. La importancia que otorga
el artículo 13 a la libertad de expresión implica también que no son aplicables en el contexto
interamericano las restricciones previstas en otros instrumentos internacionales, ni que éstos
se deben utilizar para interpretar de forma restrictiva la Convención Americana. En tales
casos, la Convención Americana debe primar en virtud del principio pro homine—
ampliamente aceptado por todos los Estados democráticos—, por el cual siempre debe
primar la norma más favorable a la persona humana6
5. La jurisprudencia del sistema ha explicado que el marco jurídico
interamericano otorga este alto valor a la libertad de expresión porque se basa en un
concepto amplio de la autonomía y la dignidad de las personas, y porque tiene en cuenta
tanto el valor instrumental de la libertad de expresión para el ejercicio de los demás derechos
fundamentales, como su función esencial dentro de los regímenes democráticos, según se
2. Funciones del derecho a la libertad de expresión
6. La importancia de la libertad de expresión se deriva, entre otras razones, de
su triple función en el sistema democrático.
7. En primer lugar, se trata de uno de los derechos individuales que de manera
más clara refleja la virtud que acompaña—y caracteriza—a los seres humanos: la virtud
única y preciosa de pensar al mundo desde nuestra propia perspectiva y de comunicarnos
con los otros para construir, a través de un proceso deliberativo, no sólo el modelo de vida
que cada uno tiene derecho a adoptar, sino el modelo de sociedad en el cual queremos vivir.
Todo el potencial creativo en el arte, en la ciencia, en la tecnología, en la política, en fin,
toda nuestra capacidad creadora individual y colectiva, depende, fundamentalmente, de que
se respete y promueva el derecho a la libertad de expresión en todas sus dimensiones. Se
respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad son igualmente fundamentales para la
Corte I.D.H., La Colegiación Obligatoria de Periodistas (arts. 13 y 29 Convención Americana sobre
Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85 del 13 de noviembre de 1985. Serie A No. 5, párr. 50; CIDH.
Informe Anual 1994. Capítulo V: Informe sobre la Compatibilidad entre las Leyes de Desacato y la Convención
Americana sobre Derechos Humanos. Título III. OEA/Ser. L/V/II.88. doc. 9 rev. 17 de febrero de 1995.
CIDH. Informe No. 11/96. Caso No. 11.230. Francisco Martorell. Chile. 3 de mayo de 1996, párr. 56.
Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85 del 13 de noviembre de 1985. Serie A No. 5, párr. 52.
trata entonces de un derecho individual sin el cual se estaría negando la primera y más
importante de nuestras libertades: el derecho a pensar por cuenta propia y a compartir con
otros nuestro pensamiento.
8. En segundo lugar, la CIDH y la Corte Interamericana han subrayado en su
jurisprudencia que la importancia de la libertad de expresión dentro del catálogo de los
derechos humanos se deriva también de su relación estructural con la democracia7
relación, que ha sido calificada por los órganos del sistema interamericano de derechos
humanos como “estrecha”, “indisoluble”, “esencial” y “fundamental”, entre otras, explica
gran parte de los desarrollos interpretativos que se han otorgado a la libertad de expresión
por parte de la CIDH y la Corte Interamericana en sus distintas decisiones sobre el
. Es tan importante el vínculo entre la libertad de expresión y la democracia que,
según ha explicado la CIDH, el objetivo mismo del artículo 13 de la Convención Americana
es el de fortalecer el funcionamiento de sistemas democráticos pluralistas y deliberativos
mediante la protección y el fomento de la libre circulación de información, ideas y
expresiones de toda índole9
. El artículo 4 de la Carta Democrática Interamericana, por su
parte, caracteriza la libertad de expresión y la libertad de prensa como “componentes
fundamentales del ejercicio de la democracia”. En este mismo sentido, los relatores para la
libertad de expresión de la ONU, la OSCE y la OEA, en su primera Declaración Conjunta en
1999, recordaron que “la libertad de expresión es un derecho humano internacional
fundamental y componente básico de la sociedad civil basada en los principios
democráticos”. En efecto, el ejercicio pleno del derecho a expresar las propias ideas y
opiniones y a circular la información disponible y la posibilidad de deliberar de manera abierta
y desinhibida sobre los asuntos que nos conciernen a todos, es condición indispensable para
la consolidación, el funcionamiento y la preservación de los regímenes democráticos. La
formación de una opinión pública informada y consciente de sus derechos, el control
ciudadano sobre la gestión pública y la exigencia de responsabilidad de los funcionarios
estatales, no sería posible si este derecho no fuera garantizado. En este mismo sentido, la
jurisprudencia ha enfatizado que la función democrática de la libertad de expresión la
convierte en una condición necesaria para prevenir el arraigo de sistemas autoritarios, para
facilitar la autodeterminación personal y colectiva10
y para hacer operativos los “mecanismos
Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85 del 13 de noviembre de 1985. Serie A No. 5, párr. 70; Corte
I.D.H., Caso Claude Reyes y otros. Sentencia de 19 de septiembre de 2006. Serie C No. 151, párr. 85; Corte
I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107, párr. 112; Corte
I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111, párr. 82; Corte
I.D.H., Caso Ríos y otros Vs. Venezuela. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28
de enero de 2009. Serie C No. 194, párr.105; Corte I.D.H., Caso Perozo y otros Vs. Venezuela. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de enero de 2009. Serie C No. 195, párr. 116.
I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107, párr. 116; Corte
I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia del 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111, párr. 86.
CIDH. Alegatos ante la Corte Interamericana en el caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Transcritos en: Corte
I.D.H., Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie C No. 74, párr. 143. d); CIDH.
Alegatos ante la Corte Interamericana en el caso “La Ultima Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs.
Chile. Transcritos en: Corte I.D.H., Caso “La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile.
Sentencia de 5 de febrero de 2001. Serie C No. 73, párr. 61. b).
I.D.H., Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111,
párr. 86; Corte I.D.H., Caso “La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile. Sentencia de 5 de
de control y denuncia ciudadana”11
. A este respecto, si el ejercicio del derecho a la libertad
de expresión no sólo tiende a la realización personal de quien se expresa, sino a la
consolidación de sociedades verdaderamente democráticas, el Estado tiene la obligación de
generar las condiciones para que el debate público no sólo satisfaga las legítimas
necesidades de todos como consumidores de determinada información (de entretenimiento,
por ejemplo) sino como ciudadanos. Es decir, tienen que existir condiciones suficientes para
que pueda producirse una deliberación pública, plural y abierta, sobre los asuntos que nos
conciernen a todos en tanto ciudadanos y ciudadanas de un determinado Estado.
9. Finalmente, la jurisprudencia interamericana ha explicado que la libertad de
expresión es una herramienta clave para el ejercicio de los demás derechos fundamentales.
En efecto, se trata de un mecanismo esencial para el ejercicio del derecho a la participación,
a la libertad religiosa, a la educación, a la identidad étnica o cultural y, por supuesto, a la
igualdad no sólo entendida como el derecho a la no discriminación, sino como el derecho al
goce de ciertos derechos sociales básicos. Por el importante rol instrumental que cumple,
este derecho se ubica en el centro del sistema de protección de los derechos humanos de
las Américas. En términos de la CIDH, “la carencia de libertad de expresión es una causa
que ‘contribuye al irrespeto de los otros derechos humanos’”12
10. En suma, la preservación de la libertad de expresión es una condición
necesaria para el funcionamiento pacífico y libre de las sociedades democráticas de las
Américas. En palabras de la CIDH, “la plena y libre discusión evita que se paralice una
sociedad y la prepara para las tensiones y fricciones que destruyen las civilizaciones. Una
sociedad libre, hoy y mañana, es aquélla que pueda mantener abiertamente un debate
público y riguroso sobre sí misma”13
B. Características principales del derecho a la libertad de expresión
1. Titularidad del derecho a la libertad de expresión
11. En términos del artículo 13 de la Convención Americana, la libertad de
expresión es un derecho de toda persona, en condiciones de igualdad y sin discriminación
12. Según ha señalado la jurisprudencia, la titularidad del derecho a la libertad de
expresión no puede restringirse a determinada profesión o grupo de personas, ni al ámbito
de la libertad de prensa14
. En este sentido, por ejemplo, en la sentencia del caso Tristán
febrero de 2001. Serie C No. 73; CIDH. Informe No. 130/99. Caso No. 11.740. Víctor Manuel Oropeza. México.
19 de noviembre de 1999, párr. 46; Corte I.D.H., Caso Ríos y otros Vs. Venezuela. Excepciones Preliminares,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de enero de 2009. Serie C No. 194, párr.105; Corte I.D.H., Caso
Perozo y otros Vs. Venezuela. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de enero
de 2009. Serie C No. 195, párr. 116.
Corte I.D.H., Caso Ríos y otros Vs. Venezuela. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 28 de enero de 2009. Serie C No. 194, párr.105; Corte I.D.H., Caso Perozo y otros Vs.
Venezuela. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de enero de 2009. Serie C
No. 195, párr. 116.
CIDH. Informe No. 38/97. Caso No. 10.548. Hugo Bustíos Saavedra. Perú. 16 de octubre de 1997,
párr. 72.
CIDH. Informe Anual 1994. Capítulo V: Informe sobre la Compatibilidad entre las Leyes de Desacato y
la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Título III. OEA/Ser. L/V/II.88. doc. 9 rev. 17 de febrero de
Corte I.D.H., Caso Tristán Donoso Vs. Panamá. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 27 de enero de 2009. Serie C No. 193, párr. 114.
Donoso Vs. Panamá, la Corte Interamericana indicó que, la “Convención Americana
garantiza este derecho a toda persona, independientemente de cualquier otra consideración,
por lo que no cabe considerarla ni restringirla a una determinada profesión o grupo de
personas. La libertad de expresión es un componente esencial de la libertad de prensa, sin
que por ello sean sinónimos o el ejercicio de la primera esté condicionado a la segunda. El
presente caso se trata de un abogado quien reclama la protección del artículo 13 de la
Convención [Americana]”15
2. Doble dimensión—individual y colectiva—de la libertad de expresión
13. Según ha explicado la jurisprudencia interamericana en numerosas
oportunidades, la libertad de expresión se caracteriza por ser un derecho con dos
dimensiones: una dimensión individual, consistente en el derecho de cada persona a
expresar los propios pensamientos, ideas e informaciones; y una dimensión colectiva o
social, consistente en el derecho de la sociedad a procurar y recibir cualquier información, a
conocer los pensamientos, ideas e informaciones ajenos y a estar bien informada16
14. Teniendo en cuenta esta doble dimensión, se ha explicado que la libertad de
expresión es un medio para el intercambio de informaciones e ideas entre las personas y
para la comunicación masiva entre los seres humanos, que implica tanto el derecho a
comunicar a otros el propio punto de vista y las informaciones u opiniones que se quieran,
como el derecho de todos a recibir y conocer tales puntos de vista, informaciones,
opiniones, relatos y noticias, libremente y sin interferencias que las distorsionen u
obstaculicen17
. A este respecto, se ha precisado que para el ciudadano común es tan
importante el conocimiento de la opinión ajena o la información de que disponen otros, como
el derecho a difundir la propia18
Corte I.D.H., Caso Kimel Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 2 de mayo de
2008 Serie C No. 177, párr. 53; Corte I.D.H., Caso Claude Reyes y otros. Sentencia de 19 de septiembre de 2006.
Serie C No. 151, párr. 75; Corte I.D.H., Caso López Álvarez Vs. Honduras. Sentencia de 1º de febrero de 2006.
Serie C No. 141, párr. 163; CIDH. Alegatos ante la Corte Interamericana en el caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica.
Transcritos en: Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107,
párr. 101.1 a); Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa. Sentencia del 2 de julio de 2004, Serie C No. 107, párr. 108;
Corte I.D.H., Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie C No. 74, párr. 146; Corte
I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia del 31 de agosto de 2004, Serie C No. 111, párr. 77; Caso
“La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile. Sentencia de 5 de febrero de 2001. Serie C No.
73, párr. 64; Corte I.D.H., La Colegiación Obligatoria de Periodistas (arts. 13 y 29 Convención Americana sobre
Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85 del 13 de noviembre de 1985. Serie A No. 5, párr. 30; CIDH.
Americana sobre Derechos Humanos. Título III. OEA/Ser. L/V/II.88. doc. 9 rev. 17 de febrero de 1995; CIDH.
Informe No. 130/99. Caso No. 11.740. Víctor Manuel Oropeza. México. 19 de noviembre de 1999, párr. 51; CIDH.
Informe No. 11/96, Caso No. 11.230. Francisco Martorell. Chile. 3 de mayo de 1996. Párr. 53.
Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107,
párr. 110; Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111,
párr. 79; Corte I.D.H., Caso “La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile. Sentencia de 5 de
febrero de 2001. Serie C No. 73, párr. 66; Corte I.D.H., La Colegiación Obligatoria de Periodistas (arts. 13 y 29
Convención Americana sobre Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85 del 13 de noviembre de 1985. Serie
A No. 5, párr. 32; CIDH. Informe Anual 1994. Capítulo V: Informe sobre la Compatibilidad entre las Leyes de
Desacato y la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Título III. OEA/Ser. L/V/II.88. doc. 9 rev. 17 de
Corte I.D.H., Caso “La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile. Sentencia de 5
de febrero de 2001. Serie C No. 73, párr. 66; Corte I.D.H., La Colegiación Obligatoria de Periodistas (arts. 13 y 29
A No. 5, párr. 32.
15. Un determinado acto de expresión implica simultáneamente las dos
dimensiones. En la misma medida, una limitación del derecho a la libertad de expresión
afecta al mismo tiempo ambas dimensiones19
. Así, por ejemplo, en el caso Palamara Iribarne
Vs. Chile, la Corte Interamericana explicó que cuando las autoridades de la justicia penal
militar chilena impidieron—mediante prohibiciones e incautaciones materiales—que el
peticionario publicara un libro ya escrito, que se encontraba en proceso de edición y
distribución, se generó una violación de la libertad de expresión en sus dos dimensiones, por
cuanto simultáneamente se afectó el ejercicio de esta libertad por parte de Palamara, a
través de la escritura y publicación del libro, y se afectó el derecho del público chileno a
recibir la información, ideas y opiniones plasmados en tal texto.
16. Las dos dimensiones de la libertad de expresión son igualmente importantes
e interdependientes, y deben garantizarse simultáneamente en forma plena, para dar
efectividad total al derecho consagrado en los instrumentos interamericanos20
17. Una de las principales consecuencias del deber de garantizar
simultáneamente ambas dimensiones es que no se puede menoscabar una de ellas
invocando como justificación la preservación de la otra. Así, por ejemplo, “no sería lícito
invocar el derecho de la sociedad a estar informada verazmente para fundamentar un
régimen de censura previa supuestamente destinado a eliminar las informaciones que serían
falsas a criterio del censor. Como tampoco sería admisible que, sobre la base del derecho a
difundir informaciones e ideas, se constituyeran monopolios públicos o privados sobre los
medios de comunicación para intentar moldear la opinión pública según un solo punto de
vista”21
3. Deberes y responsabilidades que forman parte del contenido de la
18. El ejercicio de la libertad de expresión implica deberes y responsabilidades
para quien se expresa. El deber básico que de allí se deriva es el de no violar los derechos de
los demás al ejercer esta libertad fundamental. Asimismo, el alcance de los deberes y
responsabilidades dependerá de la situación concreta en la que se ejerza el derecho, y del
procedimiento técnico utilizado para manifestar y difundir la expresión.
Corte I.D.H., Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Sentencia de 22 de noviembre de 2005. Serie C No.
135, párr. 107; Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004, Serie C No.
111, párr. 81; Corte I.D.H., La Colegiación Obligatoria de Periodistas (arts. 13 y 29 Convención Americana sobre
Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85 del 13 de noviembre de 1985. Serie A No. 5, párr. 33; CIDH.
Alegatos ante la Corte Interamericana en el caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Transcritos en: Corte I.D.H., Caso
Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107, párr. 101. 1) a); CIDH. Informe de
fondo No. 90/05. Caso No. 12.142. Alejandra Marcela Matus Acuña. Chile. 24 de octubre de 2005, párr. 39.
Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111,
párr. 80; Corte I.D.H., Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie C No. 74, párr.
149; Corte I.D.H., Caso “La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile. Sentencia de 5 de
febrero de 2001. Serie C No. 73, párr. 67; CIDH. Alegatos ante la Corte Interamericana en el caso Herrera Ulloa Vs.
Costa Rica. Transcritos en: Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie
C No. 107, párr. 101. 1) a).
Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85 del 13 de noviembre de 1985. Serie A No. 5, párr. 33.
C. Tipos de discurso protegidos por la libertad de expresión
1. Tipos de discurso protegidos según su forma
19. El artículo 13 de la Convención Americana establece el derecho de toda
persona a la libertad de expresión, y precisa que este derecho comprende, “la libertad de
fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro
procedimiento de su elección”. Al interpretar el alcance del derecho a la libertad de
expresión, la Declaración de Principios señala que este derecho—fundamental e inalienable—
se refiere a la expresión humana “en todas sus formas y manifestaciones”, y que cubre el
derecho de toda persona, en condiciones de igualdad, a “buscar, recibir y difundir
información y opiniones libremente”, “por cualquier medio de comunicación”, así como el
“derecho a comunicar sus opiniones por cualquier medio y forma”. La Declaración de
Principios también se refiere expresamente al derecho de toda persona a “acceder a la
información sobre sí misma o sus bienes en forma expedita o no onerosa, ya esté contenida
en bases de datos, registros públicos o privados”, y a “actualizarla, rectificarla y/o
enmendarla” en caso de que fuere necesario, así como el derecho al “acceso a la
información en poder del Estado”.
20. En sus decisiones, la CIDH y la Corte Interamericana han dado un amplio
contenido a la libertad de expresión consagrada en el artículo 13 de la Convención
Americana, y han desprendido de sus dimensiones individual y colectiva una serie de
derechos protegidos por el mismo artículo, relativos a distintas formas de expresión
humana22
. Según han explicado estos organismos, el artículo 13 de la Convención
Americana refleja un concepto amplio de la libertad de expresión fundado en la autonomía y
dignidad de las personas23
, y orientado a cumplir—como se verá más adelante—con una
importante función democrática24
21. Los principales tipos concretos de expresión que han sido objeto de
pronunciamientos por parte de la CIDH y la Corte Interamericana son los que se reseñan a
22. El derecho a hablar, esto es, a expresar oralmente los pensamientos, ideas,
información u opiniones. Se trata de un derecho básico que, al decir de la CIDH y la Corte
Interamericana, constituye uno de los pilares de la libertad de expresión25
Corte I.D.H., Caso Claude Reyes y otros. Sentencia de 19 de septiembre de 2006. Serie C No. 151,
I.D.H., Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie C No. 74, párr. 143. d).
Corte I.D.H., Caso López Alvarez Vs. Honduras. Sentencia de 1 de febrero de 2006. Serie C No. 141,
párr. 164; Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107, párr.
109; Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111, párr.
78; Corte I.D.H., Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie C No. 74, párr. 147;
Corte I.D.H., Caso “La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile. Sentencia de 5 de febrero de
2001. Serie C No. 73, párr. 65; Corte I.D.H., La Colegiación Obligatoria de Periodistas (arts. 13 y 29 Convención
23. El derecho a hablar implica necesariamente el derecho de las personas a
utilizar el idioma que elijan para expresarse26
. Así, en el caso López Álvarez Vs. Honduras, la
Corte Interamericana examinó el caso de un miembro de un grupo étnico que había sido
privado de su libertad, y que durante el curso de su reclusión había sido afectado por la
prohibición, impuesta por el director del penal, de hablar en el idioma de su etnia. En criterio
de la Corte Interamericana, esta prohibición constituía una violación del artículo 13 de la
Convención Americana, por cuanto “uno de los pilares de la libertad de expresión es
precisamente el derecho a hablar, y […] éste implica necesariamente el derecho de las
personas a utilizar el idioma de su elección en la expresión de su pensamiento. La expresión
y la difusión de pensamientos e ideas son indivisibles, de modo que una restricción de las
posibilidades de divulgación representa directamente, y en la misma medida, un límite al
derecho de expresarse libremente”27
24. El derecho a escribir, esto es, a expresar en forma escrita o impresa los
pensamientos, ideas, información u opiniones28
, también en el idioma que quien se expresa
elija para hacerlo. La CIDH y la Corte Interamericana han protegido diversas manifestaciones
del derecho a escribir, por ejemplo, en casos de quienes escriben libros29
periodísticos30
o formulan opiniones31
25. El derecho a difundir las expresiones habladas o escritas de pensamientos,
informaciones, ideas u opiniones, por los medios de difusión que se elijan para comunicarlas
al mayor número posible de destinatarios. En este sentido, la Corte Interamericana ha
enfatizado que: (a) la libertad de expresión no se agota en el derecho abstracto a hablar o
escribir, sino que abarca inseparablemente el derecho a la difusión del pensamiento, la
información, las ideas y las opiniones por cualesquiera medios apropiados que se elijan, para
hacerlo llegar al mayor número de destinatarios32
; (b) para garantizar efectivamente esta
libertad, el Estado no sólo debe proteger el ejercicio del derecho a hablar o escribir las ideas
y la información, sino que está en el deber de no restringir su difusión a través de la
Americana sobre Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85 del 13 de noviembre de 1985. Serie A No. 5,
párr. 164
Corte I.D.H., Caso López Álvarez Vs. Honduras. Sentencia de 1 de febrero de 2006. Serie C No. 141,
párr. 164.
párr. 109; Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111,
párr. 78; Corte I.D.H., Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie C No. 74, párr.
147; Corte I.D.H., Caso “La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile. Sentencia de 5 de
febrero de 2001, Serie C No. 73, párr. 65.
135; Corte I.D.H., Caso Kimel Vs. Argentina. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie C No. 177.
Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107.
Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004, Serie C No. 111.
135, párr. 73; Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107,
febrero de 2001. Serie C No. 73, párr. 65; Corte I.D.H., La Colegiación Obligatoria de Periodistas (arts. 13 y 29
A No. 5, párr. 31.
prohibición o regulación desproporcionada de los medios escogidos para que los
destinatarios puedan recibirlas33
; y (c) cuando la Convención Americana establece que la
libertad de expresión comprende el derecho a difundir informaciones e ideas “por cualquier
[…] procedimiento”, está estableciendo que la expresión y la difusión de pensamientos e
ideas son indivisibles, y en ese sentido cualquier limitación de los medios y posibilidades de
difusión de la expresión es, directamente y en la misma medida, una afectación de la libertad
de expresión34
—lo cual implica, entre otras, que las restricciones a los medios de
comunicación son también restricciones de la libertad de expresión35
. Por ejemplo, en el
caso Palamara Iribarne Vs. Chile, la Corte Interamericana explicó que el respeto por la
libertad de expresión obliga a los Estados no solamente a permitir que las personas se
expresen verbalmente o por escrito, sino a no impedir que difundan sus expresiones a través
de medios tales como la publicación de un libro. En términos de la Corte Interamericana,
“para que el Estado garantizara efectivamente el ejercicio del derecho a la libertad de
pensamiento y de expresión del señor Palamara Iribarne no bastaba con que permitiera que
escribiera sus ideas y opiniones, sino que tal protección comprendía el deber de no restringir
su difusión, de forma tal que pudiera distribuir el libro utilizando cualquier medio apropiado
para hacer llegar tales ideas y opiniones al mayor número de destinatarios, y que éstos
pudieran recibir tal información”36
26. El derecho a la expresión artística o simbólica, a la difusión de la expresión
artística, y al acceso al arte, en todas sus formas37
27. El derecho a buscar, a recibir y a acceder a expresiones, ideas, opiniones e
información de toda índole. Según han explicado la CIDH y la Corte Interamericana, el
derecho a la libertad de expresión también faculta a sus titulares para buscar, procurar,
obtener y recibir todo tipo de información, ideas, expresiones, opiniones y pensamientos. El
derecho de acceso a la información, particularmente a la información que está en poder del
Estado, es una manifestación específica y crucial de esta libertad, que ha merecido especial
atención en el sistema interamericano.
párr. 164; Corte I.D.H., Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Sentencia de 22 de noviembre de 2005. Serie C No. 135,
párr. 72; Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107, párr.
2001, Serie C No. 73, párr. 36.
Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85 del 13 de noviembre de 1985. Serie A No. 5, párr. 36.
135, párr. 73.
CIDH. Alegatos ante la Corte Interamericana en el caso “La Ultima Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos
y otros) Vs. Chile. Transcritos en: Corte I.D.H., Caso “La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs.
Chile. Sentencia de 5 de febrero de 2001. Serie C No. 73, párr. 61. b).
28. El derecho de tener acceso a la información sobre sí mismo contenida en
bases de datos o registros públicos o privados, con el derecho correlativo a actualizarla,
rectificarla o enmendarla.
29. El derecho a poseer información escrita o en cualquier otro medio, a
transportar dicha información y a distribuirla. Los organismos interamericanos han protegido
esta manifestación de la libertad de expresión, por ejemplo, en casos de posesión de
periódicos o medios impresos para la distribución o uso personal38
, o de posesión,
transporte, envío y recepción de libros39
2. Tipos de discurso protegidos según su contenido
discursos ofensivos, chocantes o perturbadores
30. En principio, todas las formas de discurso están protegidas por el derecho a
la libertad de expresión, independientemente de su contenido y de la mayor o menor
aceptación social y estatal con la que cuenten. Esta presunción general de cobertura de todo
discurso expresivo se explica por la obligación primaria de neutralidad del Estado ante los
contenidos y, como consecuencia, por la necesidad de garantizar que, en principio, no
existan personas, grupos, ideas o medios de expresión excluidos a priori del debate público.
31. De particular importancia es la regla según la cual la libertad de expresión
debe garantizarse no sólo en cuanto a la difusión de ideas e informaciones recibidas
favorablemente o consideradas inofensivas o indiferentes, sino también en cuanto a las que
ofenden, chocan, inquietan, resultan ingratas o perturban al Estado o a cualquier sector de la
. Así lo exigen el pluralismo, la tolerancia y el espíritu de apertura, sin los cuales
no existe una sociedad democrática41
. En este sentido, se ha señalado la especial
importancia que tiene proteger la libertad de expresión “en lo que se refiere a las opiniones
minoritarias, incluyendo aquéllas que ofenden, resultan chocantes o perturban a la
mayoría”42
; y se ha enfatizado que las restricciones a la libertad de expresión “no deben
CIDH. Informe No. 3/98. Caso No. 11.221. Tarcisio Medina Charry. Colombia. 7 de abril de 1998, párr.
CIDH. Informe No. 2/96. Caso No. 10.325. Steve Clark y otros. Granada. 1º de marzo de 1996.
Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107, párr. 113; Corte
I.D.H., Caso de “La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile. Sentencia de 5 de febrero de
2001. Serie C No. 73, párr. 69; Corte I.D.H., Caso Ríos y otros Vs. Venezuela. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de enero de 2009. Serie C No. 194, párr.105; Corte I.D.H., Caso Perozo y
otros Vs. Venezuela. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de enero de 2009.
Serie C No. 195, párr. 116; CIDH. Informe Anual 1994. Capítulo V: Informe sobre la Compatibilidad entre las Leyes
de Desacato y la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Título III. OEA/Ser. L/V/II.88. doc. 9 rev. 17 de
‘perpetuar los prejuicios ni fomentar la intolerancia’”43
. En igual orden de ideas, resulta claro
que el deber de no interferir con el derecho de acceso a la información de todo tipo, se
extiende a la circulación de información, ideas y expresiones que puedan o no contar con el
beneplácito personal de quienes representan la autoridad estatal en un momento dado44
b. Discursos especialmente protegidos
32. Si bien todas las formas de expresión están, en principio, protegidas por la
libertad consagrada en el artículo 13 de la Convención Americana, existen ciertos tipos de
discurso que reciben una protección especial, por su importancia para el ejercicio de los
demás derechos humanos o para la consolidación, funcionamiento y preservación de la
democracia. En la jurisprudencia interamericana, tales modos de discurso especialmente
protegidos son los tres siguientes: (a) el discurso político y sobre asuntos de interés público;
(b) el discurso sobre funcionarios públicos en ejercicio de sus funciones y sobre candidatos a
ocupar cargos públicos; y (c) el discurso que configura un elemento de la identidad o la
dignidad personales de quien se expresa.
i. Discurso político y sobre asuntos de interés público
33. El funcionamiento de la democracia exige el mayor nivel posible de discusión
pública sobre el funcionamiento de la sociedad y del Estado en todos sus aspectos, esto es,
sobre los asuntos de interés público. En un sistema democrático y pluralista, las acciones y
omisiones del Estado y de sus funcionarios deben sujetarse a un escrutinio riguroso, no sólo
por los órganos internos de control, sino también por la prensa y la opinión pública. La
gestión pública y los asuntos de interés común deben ser objeto de control por la sociedad
en su conjunto. El control democrático de la gestión pública, a través de la opinión pública,
fomenta la transparencia de las actividades del Estado y la responsabilidad de los
funcionarios públicos sobre sus actuaciones, y es un medio para lograr el máximo nivel de
participación ciudadana. De allí que el adecuado desenvolvimiento de la democracia requiera
la mayor circulación de informes, opiniones e ideas sobre asuntos de interés público45
34. En este mismo sentido, la jurisprudencia interamericana ha definido la
libertad de expresión como, “el derecho del individuo y de toda la comunidad a participar en
debates activos, firmes y desafiantes respecto de todos los aspectos vinculados al
funcionamiento normal y armónico de la sociedad”46
; ha enfatizado que la libertad de
expresión es una de las formas más eficaces de denuncia de la corrupción; y ha señalado
que en el debate sobre asuntos de interés público, se protege tanto la emisión de
Chile. Sentencia de 5 de febrero de 2001. Serie C No. 73, párr. 61. c).
Corte I.D.H., Caso Kimel Vs. Argentina. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie C No. 177, párrs. 57 y
87; Corte I.D.H., Caso Claude Reyes y otros Vs. Chile. Sentencia de 19 de septiembre de 2006. Serie C No. 151,
párrs. 84, 86 y 87; Corte I.D.H., Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Sentencia de 22 de noviembre de 2005. Serie C
No. 135, párr. 83; Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No.
107, párr. 127.
1995; CIDH. Alegatos ante la Corte Interamericana en el caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Transcritos en: Corte
I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111, párr. 72. c).
expresiones inofensivas y bien recibidas por la opinión pública, como aquellas que chocan,
irritan o inquietan a los funcionarios públicos, a los candidatos a ejercer cargos públicos, o a
un sector cualquiera de la población47
35. En consecuencia, las expresiones, informaciones y opiniones atinentes a
asuntos de interés público, al Estado y sus instituciones, gozan de mayor protección bajo la
Convención Americana, lo cual implica que el Estado debe abstenerse con mayor rigor de
establecer limitaciones a estas formas de expresión, y que las entidades y funcionarios que
conforman el Estado, así como quienes aspiran a ocupar cargos públicos, en razón de la
naturaleza pública de las funciones que cumplen, deben tener un mayor umbral de tolerancia
ante la crítica48
. En una sociedad democrática, dada la importancia del control de la gestión
pública a través de la opinión, hay un margen reducido a cualquier restricción del debate
político o de cuestiones de interés público49
36. Por ejemplo, en el caso Tristán Donoso Vs. Panamá, la Corte Interamericana
consideró que la denuncia sobre el uso de una interceptación ilegal de una conversación
privada de un abogado por parte del Procurador General de la Nación, en un contexto de
intensos cuestionamientos sobre la facultad del funcionario estatal para ordenar
interceptaciones, era un asunto de interés público actual. Al respecto, la Corte
Interamericana señaló que, “la forma en que un funcionario público de alta jerarquía, como lo
es el Procurador General de la Nación, realiza las funciones que le han sido atribuidas por
ley, en este caso la interceptación de comunicaciones telefónicas, y si las efectúa de
acuerdo a lo establecido en el ordenamiento jurídico nacional, reviste el carácter de interés
público. Dentro de la serie de cuestionamientos públicos que se estaban haciendo al ex
Procurador por parte de varias autoridades del Estado, como el Defensor del Pueblo y el
Presidente de la Corte Suprema, fue que la víctima, en conferencia de prensa, afirmó que
dicho funcionario público había grabado una conversación telefónica y que la había puesto
en conocimiento de la Junta Directiva del Colegio Nacional de Abogados […]. La Corte
[Interamericana] considera que el señor Tristán Donoso realizó manifestaciones sobre hechos
que revestían el mayor interés público en el marco de un intenso debate público sobre las
atribuciones del Procurador General de la Nación para interceptar y grabar conversaciones
telefónicas, debate en el que estaban inmersas, entre otras, autoridades judiciales”50
criterio de la Corte Interamericana, la importancia de no inhibir el debate democrático sobre
un asunto de interés público es un elemento que debe ser ponderado por el juez al establecer
posibles responsabilidades ulteriores por el ejercicio de la libertad de expresión: “el poder
judicial debe tomar en consideración el contexto en el que se realizan las expresiones en
asuntos de interés público; el juzgador debe ‘ponderar el respeto a los derechos o a la
Corte I.D.H., Caso Kimel Vs. Argentina. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie C No. 177, párr. 88;
2001, Serie C No. 73, párr. 69; Corte I.D.H., Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Sentencia de 6 de febrero de 2001.
Serie C No. 74, párr. 152; Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004.
Serie C No. 111, párr. 83.
135, párr. 83; Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107,
párr. 125; CIDH. Alegatos ante la Corte Interamericana en el caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Transcritos en:
Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107, párr. 101.2.c).
párr. 127; Corte I.D.H., Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie C No. 74, párr.
155.; CIDH. Informe Anual 1994. Capítulo V: Informe sobre la Compatibilidad entre las Leyes de Desacato y la
Convención Americana sobre Derechos Humanos. Título III. OEA/Ser. L/V/II.88. doc. 9 rev. 17 de febrero de 1995.
Sentencia de 27 de enero de 2009 Serie C No. 193, párr. 121.
reputación de los demás con el valor que tiene en una sociedad democrática el debate
abierto sobre temas de interés o preocupación pública’”51
37. La importancia prevaleciente de la discusión sobre asuntos de interés público
conduce, además, a la protección reforzada del derecho de acceso a la información sobre
asuntos públicos. Pese a que este tema será explicado en detalle más adelante, resulta
relevante recordar que sólo a través del acceso a la información bajo control del Estado que
sea de interés público, los ciudadanos pueden cuestionar, indagar y considerar si se está
dando cumplimiento adecuado a las funciones públicas52
38. En forma conexa, la jurisprudencia interamericana ha resaltado la importancia
del rol de los medios de comunicación en la información amplia sobre asuntos de interés
público que afectan a la sociedad53
; ha explicado en este sentido que la libertad de
expresión otorga, tanto a los directivos de medios de comunicación como a los periodistas
que laboran en ellos, el derecho de investigar y difundir por esa vía hechos de interés
público54
; y ha explicado que el procesamiento de personas, incluidos periodistas y
comunicadores sociales, por el mero hecho de investigar, escribir y publicar información de
interés público, viola la libertad de expresión al desestimular el debate público sobre asuntos
de interés para la sociedad55
y generar un efecto de autocensura56
candidatos a ocupar cargos públicos
39. Las expresiones, informaciones, ideas y opiniones sobre funcionarios
públicos en ejercicio de sus funciones y sobre candidatos a ejercer cargos públicos también
gozan de un nivel especial de protección bajo la Convención Americana, por las mismas
razones que explican la protección especial del discurso político y sobre asuntos de interés
40. Como se mencionó, el control democrático de la gestión pública, a través de
la opinión pública, fomenta la transparencia de las actividades del Estado y la
responsabilidad de los funcionarios públicos sobre su gestión, así como la participación
ciudadana más amplia. Por ello, en el contexto democrático, las expresiones sobre
funcionarios públicos o personas que ejercen funciones públicas, así como sobre los
candidatos a ejercer cargos públicos, deben gozar de un margen de apertura particularmente
reforzado. En este sentido, los funcionarios públicos y quienes aspiran a serlo, en una
sociedad democrática, tienen un umbral distinto de protección, que les expone en mayor
grado al escrutinio y a la crítica del público, lo cual se justifica por el carácter de interés
Sentencia de 27 de enero de 2009 Serie C No. 193, párr. 123.
párr. 86.
Corte I.D.H., Caso Kimel Vs. Argentina. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie C No. 177, párr. 57.
Corte I.D.H., Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie C No. 74, párr.
CIDH. Alegatos ante la Corte Interamericana en el caso Kimel Vs. Argentina. Transcritos en: Corte
I.D.H., Caso Kimel Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 2 de mayo de 2008 Serie C No.
177, párr. 37.
CIDH. Alegatos ante la Corte Interamericana en el caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Transcritos en:
Corte I.D.H., Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Sentencia de 22 de noviembre de 2005. Serie C No. 135, párr. 64.
público de las actividades que realizan, porque se han expuesto voluntariamente a un
escrutinio más exigente y porque tienen una enorme capacidad de controvertir la
información a través de su poder de convocatoria pública57
. En efecto, debido a su
condición—que implica una mayor influencia social y mayor facilidad de acceso a los medios
de comunicación—éstos tienen más posibilidades de dar explicaciones o responder a los
cuestionamientos o las críticas que se les formulen58
41. Dado que las expresiones e informaciones atinentes a los funcionarios
públicos, a particulares involucrados voluntariamente en asuntos públicos, y a candidatos a
ocupar cargos públicos, gozan de un mayor grado de protección59
, el Estado debe
abstenerse en mayor grado de imponer limitaciones a estas formas de expresión. Tales
personas, en razón de la naturaleza pública de las funciones que cumplen, están sujetas a un
tipo diferente de protección de su reputación o su honra frente a las demás personas, y
correlativamente, deben tener un umbral mayor de tolerancia ante la crítica60
sentido, dado que el derecho a la libertad de expresión habilita al individuo y a la comunidad
a participar en debates activos, firmes y desafiantes sobre todos los aspectos relativos al
funcionamiento de la sociedad, este derecho cubre debates que pueden ser críticos e incluso
ofensivos para los funcionarios públicos, los candidatos a ocupar cargos públicos o las
personas vinculadas a la formación de la política pública61
. En términos de la CIDH, “[e]l tipo
de debate político a que da lugar el derecho a la libertad de expresión generará
inevitablemente ciertos discursos críticos o incluso ofensivos para quienes ocupan cargos
públicos o están íntimamente vinculados a la formulación de la política pública”62
. Ello no
implica que los funcionarios públicos no puedan ser judicialmente protegidos en cuanto a su
honor cuando éste sea objeto de ataques injustificados, pero han de serlo de forma acorde
Corte I.D.H., Caso Kimel Vs. Argentina. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie C No. 177, párrs. 86-
88; Corte I.D.H., Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Sentencia de 22 de noviembre de 2005. Serie C No. 135, párr.
83; Corte I.D.H., Caso “La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile. Sentencia de 5 de
febrero de 2001. Serie C No. 73, párr. 69; Corte I.D.H., Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Sentencia de 6 de febrero
de 2001. Serie C No. 74, párrs. 152 y 155, Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de
agosto de 2004. Serie C No. 111, párr. 83; Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio
de 2004. Serie C No. 107, párrs. 125 a 129; Corte I.D.H., Caso Claude Reyes y otros. Sentencia de 19 de
septiembre de 2006. Serie C No. 151, párr. 87; Corte I.D.H., Caso Tristán Donoso Vs. Panamá. Excepción
Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de enero de 2009 Serie C No. 193, párr. 115
Sentencia de 27 de enero de 2009 Serie C No. 193, párr. 122.
Corte I.D.H., Caso Kimel Vs. Argentina. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie C No. 177, párr. 86;
Corte I.D.H., Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Sentencia de 22 de noviembre de 2005. Serie C No. 135, párr. 82.
88; Corte I.D.H., Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Sentencia de 22 de noviembre de 2005. Serie C No. 135, párrs.
83-84; Corte I.D.H., Caso “La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile. Sentencia de 5 de
de 2001. Serie C No. 74, párrs. 152 y 155; Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese. Sentencia de 31 de agosto de
2004. Serie C No. 111, párr. 83; Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia de 2 de julio de 2004.
Serie C No. 107., párrs. 125 a 129; Corte I.D.H., Caso Claude Reyes y otros. Sentencia de 19 de septiembre de
2006, Serie C No. 151, párr. 87.
CIDH. Alegatos ante la Corte Interamericana en el caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Transcritos en:
Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111, párr. 72.
la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Título III Apartado B. OEA/Ser. L/V/II.88. doc. 9 rev. 17 de
con los principios del pluralismo democrático63
, y a través de mecanismos que no tengan la
potencialidad de generar inhibición ni autocensura.
42. Por otra parte, la jurisprudencia interamericana ha señalado que la libertad de
expresión comprende el derecho a hacer denuncias sobre violaciones a los derechos
humanos por parte de funcionarios públicos; que la obstrucción de este tipo de denuncias o
su silenciamiento conlleva una violación de la libertad de expresión en sus dimensiones
individual y colectiva64
; y que, en una sociedad democrática, la prensa tiene derecho a
informar libremente y criticar al gobierno, y el pueblo tiene derecho a ser informado sobre
distintas visiones de lo que ocurre en la comunidad. En particular, se encuentran
especialmente protegidas las denuncias por las violaciones de los derechos humanos
cometidas por agentes del Estado65
43. Distintas decisiones de la CIDH y la Corte Interamericana ilustran el tipo de
discursos que quedan cobijados bajo este nivel reforzado de protección. Un ejemplo de esta
regla se presenta en el caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Palamara había sido condenado
penalmente por desacato, en virtud de declaraciones críticas que había realizado contra los
funcionarios de la justicia penal militar que instruían un proceso en su contra.
44. La Corte Interamericana, aludiendo a las declaraciones de Palamara ante los
medios en las cuales criticó la actuación de la justicia penal militar en su caso, estableció
que resultaba “lógico y apropiado que las expresiones concernientes a funcionarios públicos
o a otras personas que ejercen funciones de una naturaleza pública gocen, en los términos
del artículo 13.2 de la Convención [Americana], de una mayor protección que permita un
margen de apertura para un debate amplio, esencial para el funcionamiento de un sistema
verdaderamente democrático”66
. La Corte Interamericana encontró que este estándar
resultaba aplicable a las declaraciones críticas de Palamara frente a las actuaciones de la
justicia penal militar en relación con el proceso que se le seguía. En términos de la Corte
Interamericana, “el control democrático, por parte de la sociedad a través de la opinión
pública, fomenta la transparencia de las actividades estatales y promueve la responsabilidad
de los funcionarios sobre su gestión pública, razón por la cual se debe tener una mayor
tolerancia y apertura a la crítica frente a afirmaciones y apreciaciones vertidas por las
personas en ejercicio de dicho control democrático. Ello se aplica a los funcionarios y
miembros de la armada, incluyendo aquellos que integran los tribunales. Además, al permitir
el ejercicio de ese control democrático se fomenta una mayor participación de las personas
en los intereses de la sociedad”67
Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia del 2 de julio de 2004. Serie C No. 107,
párr. 128.
CIDH. Informe No. 20/99. Caso No. 11.317. Rodolfo Robles Espinoza e Hijos. Perú. 23 de febrero de
I.D.H., Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie C No. 74, párr. 143. g) y h).
Corte I.D.H., Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Sentencia del 22 de noviembre de 2005. Serie C No.
135, párr. 83; Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia del 2 de julio de 2004. Serie C No. 107,
párr. 82.
45. En la misma línea, en el caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica68
Interamericana consideró que estaba especialmente protegida la reproducción fiel en un
diario local de ciertas afirmaciones publicadas en la prensa europea, que comprometían
seriamente la reputación de un alto funcionario público costarricense destacado en Bélgica.
Tales publicaciones se referían a la supuesta comisión de delitos graves por parte del
(entonces) representante diplomático de Costa Rica ante la Organización Internacional de la
Energía Atómica, en el marco de un supuesto pago de comisiones ilegales. La Corte
Interamericana, resaltando que, en relación con las limitaciones admisibles a la libertad de
expresión, siempre debe distinguirse las expresiones referidas a personas públicas de las que
aluden a particulares, explicó que, “es lógico y apropiado que las expresiones concernientes
a funcionarios públicos o a otras personas que ejercen funciones de una naturaleza pública
deben gozar, en los términos del artículo 13.2 de la Convención [Americana], de un margen
de apertura a un debate amplio respecto de asuntos de interés público, el cual es esencial
para el funcionamiento de un sistema verdaderamente democrático. Esto no significa, de
modo alguno, que el honor de los funcionarios públicos o de las personas públicas no deba
ser jurídicamente protegido, sino que éste debe serlo de manera acorde con los principios del
pluralismo democrático”69
. También señaló que, “el acento de este umbral diferente de
protección no se asienta en la calidad del sujeto, sino en el carácter de interés público que
conllevan las actividades o actuaciones de una persona determinada. Aquellas personas que
influyen en cuestiones de interés público se han expuesto voluntariamente a un escrutinio
público más exigente y, consecuentemente, se ven expuestos a un mayor riesgo de sufrir
críticas, ya que sus actividades salen del dominio de la esfera privada para insertarse en la
esfera del debate público”70
46. Un tercer caso de la Corte Interamericana que muestra los discursos que
reciben especial protección bajo la Convención Americana es Ricardo Canese Vs.
. En este caso, la Corte Interamericana estudió la situación de Ricardo Canese,
candidato presidencial en la contienda electoral paraguaya de 1992, quien fue objeto de una
condena penal por el delito de difamación como consecuencia de afirmaciones que hizo
mientras era candidato y en el curso de la campaña, señalando que su contraparte en el
proceso electoral había sido el “prestanombre” de la familia del antiguo dictador Stroessner y
representado veladamente sus intereses económicos en un consorcio que participó en la
construcción y desarrollo del Complejo Hidroeléctrico de Itaipú. A raíz de estas declaraciones
y a partir de una querella criminal presentada por ciertos socios de tal consorcio, Canese fue
condenado por el delito de difamación a pena privativa de la libertad, al pago de una multa,
y durante el proceso fue afectado por una prohibición permanente para salir del país que fue
levantada únicamente en circunstancias excepcionales y de forma inconsistente. La Corte
Interamericana, luego de resaltar la importante función democrática del ejercicio pleno de la
libertad de expresión, y su trascendencia acentuada en el ámbito electoral, concluyó que en
este caso se había presentado una violación de la libertad de expresión protegida por el
artículo 13. Para llegar a esta conclusión, la Corte Interamericana tuvo en cuenta
particularmente que las declaraciones de Canese se habían realizado en el contexto de una
campaña electoral presidencial respecto de asuntos de interés público, “circunstancia en la
cual las opiniones y críticas se emiten de una manera más abierta, intensa y dinámica acorde
con los principios del pluralismo democrático”, motivo por el cual en este caso “el juzgador
Corte I.D.H., Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica. Sentencia del 2 de julio de 2004. Serie C No. 107.
párr. 129.
Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111.
debía ponderar el respeto a los derechos o a la reputación de los demás con el valor que
tiene en una sociedad democrática el debate abierto sobre temas de interés o preocupación
pública”72
47. Al igual que en sus anteriores decisiones, la Corte Interamericana concluyó
que el proceso y la sanción penal aplicados a Canese constituyeron una sanción innecesaria
y excesiva, que limitó el debate abierto sobre temas de interés público y restringió la libertad
de expresión del afectado durante el resto de la campaña electoral. En términos de la Corte
Interamericana, “se limitó desproporcionadamente la libertad de pensamiento y de expresión
de la presunta víctima sin tomar en consideración que sus declaraciones se referían a
cuestiones de interés público”73
. Así, se trató de una restricción o limitación a la libertad de
expresión excesiva en una sociedad democrática, contraria al artículo 13 de la Convención
48. Un cuarto caso de la Corte Interamericana que ilustra esta misma regla es
Kimel Vs. Argentina74
. En este caso, la Corte Interamericana estudió la situación del
periodista y escritor argentino, Eduardo Kimel, que había escrito y publicado un libro en el
cual criticaba duramente la actuación de un juez, para entonces retirado, que durante su
servicio activo había tenido la tarea de investigar la comisión de una masacre contra ciertos
religiosos durante el período de la dictadura militar. En el libro, Kimel afirmaba que el juez
había actuado en forma condescendiente con la dictadura, ya que, habiendo conocido
indicios de que el crimen había sido ordenado por los altos mandos militares, paralizó la
. El juez retirado promovió, con ocasión del libro, un proceso criminal por
calumnia contra Kimel, quien resultó condenado a un año de prisión (en suspenso) y a una
indemnización monetaria por causa de su publicación. La Corte Interamericana consideró que
se había presentado en este caso una violación del artículo 13 de la Convención Americana
por haberse utilizado en forma innecesaria y desproporcionada el poder punitivo del Estado,
conclusión a la que llegó teniendo en cuenta, entre otros factores, (i) que la crítica de Kimel
se formuló sobre temas de notorio interés público, y (ii) que el libro en cuestión se refería a
las actuaciones de un juez en ejercicio de su cargo. A este respecto, la Corte Interamericana
resaltó que en tanto funcionario público, el juez criticado estaba expuesto a un nivel más
amplio de crítica por la opinión pública; que “[el] control democrático a través de la opinión
pública fomenta la transparencia de las actividades estatales y promueve la responsabilidad
de los funcionarios sobre su gestión pública”, por lo cual éstos deben mostrar “mayor
tolerancia frente a afirmaciones y apreciaciones vertidas por los ciudadanos en ejercicio de
dicho control democrático”, puesto que “tales son las demandas del pluralismo propio de
una sociedad democrática, que requiere la mayor circulación de informes y opiniones sobre
párr. 105.
Corte I.D.H., Caso Eduardo Kimel Vs. Argentina. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie C No. 177.
El fragmento relevante del libro de Kimel que se cita en el fallo de la Corte Interamericana es el
siguiente: “[el] juez Rivarola realizó todos los trámites inherentes. Acopió los partes policiales con las primeras
informaciones, solicitó y obtuvo las pericias forenses y las balísticas. Hizo comparecer a una buena parte de las
personas que podían aportar datos para el esclarecimiento. Sin embargo, la lectura de las fojas judiciales conduce a
una primera pregunta: ¿se quería realmente llegar a una pista que condujera a los victimarios? La actuación de los
jueces durante la dictadura fue, en general, condescendiente cuando no cómplice de la represión dictatorial. En el
caso de los palotinos, el juez Rivarola cumplió con la mayoría de los requisitos formales de la investigación, aunque
resulta ostensible que una serie de elementos decisivos para la elucidación del asesinato no fueron tomados en
cuenta. La evidencia de que la orden del crimen había partido de la entraña del poder militar paralizó la pesquisa,
llevándola a un punto muerto.” Corte I.D.H., Caso Eduardo Kimel Vs. Argentina. Sentencia del 2 de mayo de 2008.
Serie C No. 177, párr.42.
asuntos de interés público”; y que en el debate sobre asuntos de interés público, la
Convención Americana protege tanto la emisión de expresiones inofensivas y bien recibidas
por la opinión pública, como “aquellas que chocan, irritan o inquietan a los funcionarios
públicos o a un sector cualquiera de la población”, dado que “en una sociedad democrática,
la prensa debe informar ampliamente sobre cuestiones de interés público, que afectan bienes
sociales, y los funcionarios rendir cuentas de su actuación en el ejercicio de sus tareas
públicas”76
49. Un quinto caso es Tristán Donoso Vs Panamá, donde la Corte Interamericana
protegió los derechos del abogado Tristán Donoso, condenado por el delito de calumnia,
debido a las acusaciones que efectuó contra el Procurador General de la Nación en una
rueda de prensa en la que afirmó que ese funcionario había interceptado y usado ilegalmente
sus comunicaciones privadas. Con posterioridad, el funcionario estatal resultó judicialmente
absuelto de tal acusación. En esta sentencia, la Corte Interamericana recordó que, “las
expresiones concernientes a la idoneidad de una persona para el desempeño de un cargo
público o a los actos realizados por funcionarios públicos en el desempeño de sus labores
gozan de mayor protección, de manera tal que se propicie el debate democrático”77
Asimismo, indicó que “en una sociedad democrática los funcionarios públicos están más
expuestos al escrutinio y la crítica del público. Este diferente umbral de protección se explica
porque se han expuesto voluntariamente a un escrutinio más exigente. Sus actividades salen
del dominio de la esfera privada para insertarse en la esfera del debate público”78
50. La Corte Interamericana consideró que en este caso las sanciones impuestas
habían resultado desproporcionadas. En primer lugar, la Corte Interamericana tuvo en cuenta
que las afirmaciones por las cuales Tristán Donoso fue condenado se referían a “una persona
que ostentaba uno de los más altos cargos públicos en su país [el Procurador]”79
el tribunal entendió que se trataba de un tema de interés público, dado el contexto y el
amplio debate bajo el cual se habían efectuado tales afirmaciones. Finalmente, la Corte
Interamericana consideró que, dados los elementos de juicio con los cuales contaba el
abogado al momento de proferir las aseveraciones estudiadas, “no era posible afirmar que su
expresión estuviera desprovista de fundamento, y que consecuentemente hiciera del recurso
penal una vía necesaria”80
. Todo lo anterior, a pesar de que Tristán Donoso efectivamente
imputó al Procurador General de la Nación la comisión de un delito del cual luego fue
absuelto judicialmente.
51. A diciembre de 2009, el último caso estudiado por la Corte Interamericana
en la materia que nos ocupa es el caso Usón Ramírez Vs Venezuela. Usón, militar en retiro,
fue condenado por el delito de “injuria contra la Fuerza Armada Nacional” por haber emitido
varias opiniones críticas de la actuación de dicha institución en el llamado caso del “Fuerte
Mara”. En dicho caso, un grupo de soldados resultó gravemente quemado en una celda de
castigo. Usón fue condenado específicamente por haber afirmado en un programa de
televisión que, de ser cierta la información que estaba circulando sobre el tipo y grado de las
Corte I.D.H., Caso Eduardo Kimel. Sentencia del 2 de mayo de 2008. Serie C No. 177, párrs. 87 y 88.
Sentencia de 27 de enero de 2009. Serie C No. 193, párr. 115.
Sentencia de 27 de enero de 2009. Serie C No. 193, párr. 122.
Sentencia de 27 de enero de 2009. Serie C No. 193, párr. 126.
Derechos constitucionales y normas sobre libertad de expresión y derecho a la...