Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/75392
Timestamp: 2020-02-21 18:48:38
Document Index: 126618503

Matched Legal Cases: ['artículo 8', 'artículo 276', 'artículo 82', 'artículo 83', 'artículo 85', 'artículo 53', 'artículo 54', 'artículo 55', 'artículo 137', 'artículo 138', 'artículo 139', 'artículo 142', 'artículo 143', 'artículo 143']

Gaceta: LXIII/3PPO-13/75392
La suscrita, SENADORA MARIANA GÓMEZ DEL CAMPO GURZA, Integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 8 numeral 1, fracción II, 108 y 276 numeral 1, fracción I, todos del Reglamento del Senado de la República, sometemos a consideración del Pleno del Senado de la República, la siguiente PROPOSICIÓN CON PUNTO DE ACUERDO POR EL QUE EL SENADO DE LA REPÚBLICA LAMENTA LA PÉRDIDA DE VIDAS DERIVADA DEL SISMO OCURRIDO EL PASADO 19 DE SEPTIEMBRE PARTICULARMENTE, LA MUERTE DE NIÑOS EN EL COLEGIO ENRIQUE RÉBSAMEN Y EXHORTA A LOS GOBIERNOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO, MORELOS, PUEBLA Y DEL ESTADO DE MÉXICO A REALIZAR UNA REVISIÓN EXHAUSTIVA DE LOS INMUEBLES QUE SE ENCUENTREN EN RIESGO conforme a los siguientes:
Debido a su ubicación geográfica, México es uno de los países donde más actividad sísmica se registra. De acuerdo con Víctor Manuel Cruz Atienza, investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México, en su libro “Los Sismos, una Amenaza Cotidiana” revela que tan sólo en los últimos 12 años, el Servicio Sismológico Nacional reportó 16,540 sismos en la República Mexicana con magnitud igual o superior a 3.5 grados en escala de Richter. Es decir, que en el país se registran casi cuatro sismos por día dentro de ese rango de magnitud. De acuerdo con datos publicados por el especialista, en México los sismos no se pueden predecir ni se distribuyen de manera homogénea, pues hay regiones en que las características del suelo no permiten que ocurran este tipo de fenómenos naturales.
El problema del país recae en su ubicación geográfica ya que se encuentra en un área con alta actividad sísmica, conocida como “El Cinturón de Fuego del Pacífico”. De acuerdo con Hernando Tavera Director del Área de Sismología del Instituto Geofísico de la República de Perú, es ésta el área donde se origina el 90 por ciento de todos los sismos del mundo y el 80 por ciento de los terremotos más grandes; además de encontrarse el 75 por ciento de los volcanes activos e inactivos del mundo; pero su alta sismicidad es debido a la interacción de las 5 placas tectónicas conocidas como: La placa de Norteamérica, la de Cocos, la del Pacífico, la de Rivera y la placa del Caribe. "El hecho de que la actividad sísmica sea intensa en el Anillo de Fuego se debe a la convergencia de éstas y su fricción, lo que hace que se acumule tensión a liberar", señaló Tavera en una entrevista para la BBC.
La Ciudad de México es considerada una zona muy proclive a los sismos con estas características y en el año de 1985 quedo demostrada la fragilidad que tenemos los seres humanos ante la fuerza de destrucción de la naturaleza y el terror de sentir que el suelo vaya caprichosamente en todas direcciones, brinque, sacuda cuerpos, árboles, postes, edificios y reviente las calles. La mañana del jueves 19 de septiembre de 1985 la Ciudad de México quedó aturdida, fue un golpe duro, seco y demoledor. En las costas de Michoacán, a casi 400 kilómetros de la capital del país, las placas tectónicas de Cocos y Continental, se deslizaron violentamente; la onda de choque tardó casi dos minutos en atravesar las sierras, subir hasta el altiplano y golpear a la ciudad; el gran sismo de 8.1 grados derrumbó un total de 400 edificios y dejó a otro millar listos para ser demolidos; se destruyeron líneas telefónicas y telegráficas, la electricidad fue cortada y el transporte colapsó dejando a la ciudad incomunicada durante horas. “El sismo de 1985 demostró que la Ciudad de México está construida en el peor sitio posible, encima del barroso fondo de un lago, con el suelo blando que recibe, rebota y amplifica las ondas sísmicas como en ninguna otra urbe del mundo. La gran leyenda de su fundación es también su desgracia.” [*]
De acuerdo con la revista Forbes en su publicación del 18 se septiembre del 2015 “Los 8 sismos más catastróficos en la historia de México”; Las cifras oficiales publicadas dijeron que durante el sismo de 1985 fallecieron más de 10,000 personas, cerca de 50,000 heridos, al menos unas 250,000 personas quedaron sin hogar y pérdidas económicas que representaron el 2.1 por ciento del Producto Interno Bruto Nacional y el 9.9 por ciento de la Ciudad de México.
El pasado 7 de septiembre del presente año, se registró un movimiento telúrico a las 23:49 horas, con una magnitud de 8.2 grados en la escala de Richter; (el segundo más alto del que se tiene memoria, después del ocurrido el 28 de marzo de 1787 que fue de 8.6 grados con epicentro en la costa de Oaxaca). El epicentro se localizó en el mar, aproximadamente a 133 kilómetros al suroeste de Tijijiapa, Chiapas, a 58 kilómetros de profundidad. El tiempo que tardó en sentirse desde el epicentro hasta la Ciudad de México fue de 135 segundos, explicó Xyoli Pérez Campos, Jefa del Servicio Sismológico Nacional, es por ello que no tuvimos las mismas consecuencias que hace casi 32 años, de acuerdo al diario el “Economista” del 11 de septiembre del presente año, asimismo mencionó que “a pesar de que es el sismo más fuerte que ha vivido México en el último siglo y su magnitud y duraciónn podrían haber sido suficientes para acabar con cualquier ciudad en el mundo, la distancia que recorrió fueron más de 650 kilómetros. Estas condiciones permitieron que en la Ciudad de México se sintiera la tercera o quinta parte de intensidad de lo que se percibió en el terremoto de 1985, el cual tuvo su epicentro en las costas de Guerrero y Michoacán como lo había mencionado anteriormente a no más de 400 kilómetros de la Ciudad. Leonardo Ramírez Guzmán, Jefe de la Unidad Sismológica del Instituto de Ingeniería de la UNAM, explicó que esta proporción se refiere a los niveles medidos de aceleración, no a la magnitud del evento, que es la energía liberada”.
Doce días después, el 19 de septiembre de 2017 en pleno trigésimo segundo año conmemorativo del terremoto que sacudió la ciudad en 1985, la madre naturaleza nos vuelve a tomar por sorpresa, con un sismo de 7.1 grados en la escala de Richter, con epicentro a 12 kilómetros de Axochiapan en el Estado de Morelos; causando derrumbes y daños a una treintena de edificios en la Ciudad de México. Se trata de dos movimientos telúricos registrados el mismo día y en la misma ciudad pero con 32 años de diferencia.
Hasta el 22 de septiembre de 2017 se tenían 293 personas sin vida, 156 de la Capital, 102 mujeres, 54 hombres y 26 menores de edad; en Morelos 73 personas fallecidas; Puebla 45, Estado de México 13, Guerrero seis y Oaxaca uno.
Tal fue el desastre ocasionado por el temblor del 19 de septiembre del 2017 que el jueves 21 del mismo mes a través de la Gaceta Oficial el Gobierno de la Ciudad de México emitió la Declaratoria de Desastre para la capital del país que permite a las autoridades capitalinas acceder a los recursos del Fondo de Atención a Desastres (FADE) local, que asciende a 9 mil 441 millones de pesos 371 mil 635 pesos. Estos recursos tienen como objetivo que los Órganos del Gobierno de la CDMX, así como las Delegaciones, realicen acciones para cubrir las necesidades básicas para la protección de la vida, la salud y la integridad física de las personas. Para lo que se tiene un plazo de no mayor a 30 días naturales contados a partir de la publicación en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México para que se autorice el acceso a los recursos del FADE.
Es por esta gran actividad sísmica que el Gobierno de la Ciudad de México debe poner atención minuciosa en la revisión de las edificaciones ya que por el gran historial de sismicidad que tiene la capital, somos propensos a que en cualquier momento se pueda repetir una catástrofe como la de los últimos días.
Aunque la Ciudad de México ha avanzado en prevención de desastres naturales después del temblor de hace 32 años, al parecer nos falta mucho por prevenir. El Centro Nacional de Prevención de Desastres, cuenta con un protocolo que todos los ciudadanos deberíamos tomar en cuenta y conocer las zonas de seguridad, rutas de evacuación y salidas de emergencia; cómo ayudar, priorizar, debería ser el ABC para todo mexicano. La ubicación de extintores, botiquines, interruptores de corriente, así como llaves de agua y gas, también es parte de un plan básico de emergencia. Fijar un punto de reunión familiar, la recopilación de documentos personales, tener una lámpara de mano, un radio de baterías, un cambio de ropa y agua, pueden hacer la diferencia. [*]
De igual manera el anteriormente mencionado (CENAPRED) creo el Atlas Nacional de Riesgos con la finalidad de evaluar los fenómenos que en un momento dado podrían provocar un desastre; entre sus principales objetivos está el de generar mapas de peligro por sismos, inundaciones, inestabilidad de ladera, peligros químicos e incendios forestales entre otros; de igual manera se integran infografías que te dicen que hacer antes, durante y después de un ciclón o un sismo; con esta información se busca que las autoridades de Protección Civil puedan tomar decisiones más eficientes en casos de riesgo pero esta plataforma necesita y requiere ser revisada y actualizada constantemente para poder llevar a cabo su función de manera idónea.
Que el artículo 8, numeral 1, fracción II, del Reglamento de este Senado de la República, establece que la presentación de proposiciones es un derecho de los Senadores.
Que el artículo 276 del Reglamento del Senado de la República, otorga a los Senadores la facultad para presentar proposiciones con punto de acuerdo, con el objeto de atender asuntos que no constituyen iniciativas de ley o decreto.
Que el artículo 82 de la Ley General de Protección Civil establece que el Gobierno Federal, con la participación de las Entidades Federativas y el Gobierno de la Ciudad de México, deberán buscar concentrar la información climatológica, geológica, meteorológica y astronómica de que se disponga a nivel nacional.
Que el artículo 83 de la Ley General de Protección Civil establece que El Gobierno Federal, con la participación de las Entidades Federativas y el Gobierno de la Ciudad de México, promoverá? la creación de las bases que permitan la identificación y registro en los Atlas Nacional, Estatales y Municipales de Riesgos de las zonas en el país con riesgo para la población.
Las entidades de la federación promoverán en el ámbito de su competencia, que el Atlas Nacional de Riesgos sea de fácil acceso a la población.
Que el artículo 85 de la Ley General de Protección Civil en su fracción VI faculta al Gobierno de la Ciudad de México como autoridad competente para aplicar lo dispuesto por el capítulo XVII, dentro del ámbito de sus respectivas atribuciones conforme a la Ley.
Que el artículo 53 del Sistema de Protección Civil de la Ciudad de México dice que para efectos operativos del Sistema, las etapas de la Protección Civil serán las siguientes:
Atención de la emergencia o auxilio;
Recuperación, y
Que el artículo 54 del Sistema de Protección Civil de la Ciudad de México prevé que las acciones operativas del Sistema, así? como la ejecución de los planes y actividades contenidas en los instrumentos de la protección civil, están a cargo de las Delegaciones, que serán apoyadas y supervisadas por la Secretaría, en los términos que establece la presente ley.
Que el artículo 55 del Sistema de Protección Civil de la Ciudad de México prevé que los procedimientos especiales se activarán, a solicitud de las Delegaciones, cuando el impacto de los fenómenos perturbadores supere su capacidad de respuesta operativa o financiera.
En estos casos, la Secretaría dispondrá? de todos los recursos materiales y humanos que integran el Sistema.
Esta Ley, el Presupuesto de Egresos de la Ciudad de México, así? como las demás disposiciones reglamentarias y administrativas en la materia, regularán los medios, formalidades y demás requisitos para acceder y hacer uso de los recursos financieros para la prevención, auxilio y recuperación de emergencias o desastres, los cuales se administrarán de manera transparente a través de los fondos correspondientes.
Que el artículo 137 del Sistema de Protección Civil de la Ciudad de México considera que la atención de desastres inicia con la declaratoria de desastre que emita el Jefe de Gobierno y comprende hasta el momento en que se culminen las acciones tendientes a cubrir las necesidades básicas para protección de la vida, la salud y la integridad física de las personas.
Que el artículo 138 del Sistema de Protección Civil de la Ciudad de México dice que la emisión de la declaratoria de desastre es independiente a la declaratoria de emergencia que haya sido emitida, por lo que los efectos de ambas estarán vigentes hasta en tanto se publique su término en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México.
Que el artículo 139 del Sistema de Protección Civil de la Ciudad de México considera que las acciones de atención de desastres corresponden a las Delegaciones y al Gobierno de la Ciudad de México y se cubrirán con cargo a los recursos del FADE, en términos de las Reglas de Operación.
Que el artículo 142 del Sistema de Protección Civil de la Ciudad de México considera que cuando los efectos de un fenómeno perturbador superen las capacidades operativas o financieras del Sistema, el Jefe de Gobierno solicitara? al Titular del Ejecutivo Federal, la expedición de una Declaratoria de Emergencia o una Declaratoria de Desastre, de acuerdo con el procedimiento establecido en la Ley General de Protección Civil.
Que el artículo 143 del Sistema de Protección Civil de la Ciudad de México establece que la recuperación comprende acciones tendientes a restablecer, reconstruir y mejorar de manera paulatina las condiciones preexistentes de los sitios en riesgo o afectados por la incidencia de una emergencia o desastre buscando la reducción de los riesgos y la no generación de nuevos.
Para la definición de acciones en la etapa de recuperación se tendrá? que tomar como base los resultados de informes técnicos, evaluación de riesgos, identificación de necesidades de la población, la coordinación inter-institucional, los planes de continuidad de operaciones y la propuesta de operación para los instrumentos financieros.
Que el artículo 143 del Sistema de Protección Civil de la Ciudad de México establece que cuando las autoridades adviertan, previo dictamen, que alguna propiedad privada representa un riesgo en materia de protección civil, requerirán al propietario, administrador o poseedor del bien que cause el riesgo que realice las obras de mitigación que resulten necesarias. Dicho requerimiento deberá? realizarse en los términos establecidos por el procedimiento que para tal efecto deberá? contemplarse en el reglamento de la presente ley.
PRIMERO.- El Senado de la República lamenta la pérdida de vidas derivada del sismo ocurrido el pasado 19 de septiembre, particularmente, la muerte de niños en el colegio Enrique Rébsamen.
SEGUNDO.- El Senado de la República exhorta al Gobierno de la Ciudad de México, Morelos, Puebla y del Estado de México a realizar una revisión exhaustiva de los inmuebles de en dichas entidades, para identificar puntualmente riesgos y afectaciones no visibles que pudiesen poner en peligro a los habitantes.
TERCERO.- El Senado de la República se solidariza con las personas afectadas, en especial, aquellas que han perdido por completo sus hogares y exhorta al Gobierno y Congresos Locales de la Ciudad de México, Morelos, Puebla y del Estado de México para generar, aplicar y supervisar fondos de emergencia para la reconstrucción y atención de dichas pérdidas materiales.
CUARTO.- El Senado de la República exhorta respetuosamente al Gobierno de la Ciudad de México a fin de que derivado de los hechos ocurridos el martes 19 de septiembre pasado se actualice y revalúe el Atlas de Riesgo de la Capital y se inicie una campaña exhaustiva para su difusión.
Dado en el Salón de Sesiones del Senado de la República, a los veinticinco días del mes de septiembre del año dos mil diecisiete.
[*] Excélsior, 16/09/215
[*] El “Economista” 11/09/17