Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/AS/penal/PL-2015/as20151L452.html
Timestamp: 2019-03-20 15:47:03
Document Index: 32163312

Matched Legal Cases: ['in fine', 'in fine', 'in fine', 'in fine', 'in fine', 'in fine']

as20151L452
AUTO SUPREMO N� 452/2015-RRC-L
Expediente : Chuquisaca 38/2010
Parte Imputada : Mirian Virginia Aguirre Villafan y otros
Delitos : Falsedad Ideol�gica y otro
Por memorial presentado el 20 de septiembre de 2010, cursante de fs. 414 a 433 vta., Miriam Virginia Aguirre Villafan, interpone recurso de casaci�n impugnando el Auto de Vista 228/10 de 06 de septiembre de 2010, de fs. 380 a 384, pronunciado por la Sala Penal de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio P�blico, Gabriel, Jos� y M�ximo todos de apellidos Ch�vez Bayo contra Antonio Mart�nez Saavedra, Jaime Reynaga Dur�n (favorecidos con la extinci�n de la acci�n penal por prescripci�n) y la recurrente, por la presunta comisi�n de los delitos de Falsedad Ideol�gica y Falsificaci�n de Documento Privado, previstos y sancionados por los arts. 199 y 200 del C�digo Penal (CP), respectivamente.
a) En m�rito a las acusaciones p�blica (fs. 16 a 20 vta.); y, particular (fs. 23 a 24 vta.), una vez desarrollada la audiencia de juicio oral, el Tribunal Segundo de Sentencia de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, pronunci� la Sentencia 12/2010 de 5 de mayo (fs. 244 a 250 vta.); por la que, declar� a la imputada Mirian Virginia Aguirre Villafan, autora de la comisi�n del delito de Falsedad Ideol�gica en grado de complicidad, tipificado por el art. 199 con relaci�n al art. 23 del CP, imponi�ndole la pena privativa de libertad de un a�o de reclusi�n, m�s el pago de costas, da�os y perjuicios, calificables en ejecuci�n de sentencia. Empero, al tratarse de un primer delito cometido por la acusada y al haberse acreditado por el certificado del REJAP que no tiene antecedentes penales anteriores; se le concedi� Perd�n Judicial.
b) Contra la mencionada Sentencia, la imputada Miriam Virginia Aguirre Villafan, interpuso recurso de apelaci�n restringida (fs. 267 a 282) subsanado el mismo (fs. 319 a 341), fue resuelto por Auto de Vista 228/10 de 06 de septiembre de 2010 (fs. 380 a 384), dictado por la Sala Penal de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, que rechazo por inadmisibles los cuatro motivos del recurso formulado, motivando la interposici�n del recurso de casaci�n.
Del memorial de casaci�n y el Auto Supremo 195/2015-RA-L de 10 de abril, de fs. 462 a 464 vta. se tiene el siguiente motivo:�
Invocando como precedentes contradictorios los Autos Supremos 141 de 22 de abril de 2006, 34 de 7 de febrero de 2009, 86 de 18 de marzo de 2008 y 200 de 30 de marzo de 2009; la recurrente denunci�, que el Tribunal de alzada al declarar inadmisibles los cuatro motivos de su apelaci�n restringida, viol� normas constitucionales, del C�digo de Procedimiento Penal; adem�s, de ser contrario a precedentes contradictorios establecidos por el m�ximo Tribunal de Justicia, pues el Auto de Vista impugnado habr�a negado resolver el fondo de su recurso pese a que este fue presentado oportunamente, con legitimaci�n procesal, la debida fundamentaci�n y cumpliendo los requisitos exigidos por el art. 408 del C�digo de Procedimiento Penal (CPP), vulnerando su derecho a la defensa, al debido proceso, adem�s, de lo previsto en los arts. 124, 398, 169 inc. 3) y 370 del CPP, alegando que el rechazo de su recurso fue ilegal.
La recurrente solicita se anule el Auto de Vista impugnado y se dicte nueva resoluci�n ingresando al fondo de cada motivo.�
Por Auto Supremo 195/2015-RA-L de 10 de abril, este Tribunal declar� admisible el recurso interpuesto por Miriam Virginia Aguirre Villafan.
II.1.Del recurso de apelaci�n restringida.
Contra la mencionada Sentencia, la recurrente formul� recurso de apelaci�n restringida, bajo los siguientes fundamentos:
1) Denunci� la inobservancia a las reglas relativas a la congruencia entre la Sentencia y la acusaci�n, se�alando que fue acusada por el delito de Falsedad Ideol�gica como autora directa; sin embargo, fue declarada �autora en grado de complicidad� respecto al il�cito acusado, hecho del cual no pudo asumir defensa, vulnerando su derecho a la defensa, debido proceso y seguridad jur�dica, pues se le hab�a privado de la posibilidad de oponer excepci�n de extinci�n de la acci�n penal por prescripci�n, motivo en el cual la recurrente se�ala como normas violadas, los arts. 20, 23 y 199 del CP, y 329 y 362 del CPP, 115.II y 117.I, 23.I de la Constituci�n Pol�tica del Estado (CPE); y, como norma habilitante el art. 37 inc. 11) del CPP, refiri� adem�s, que lo que pretende es la aplicaci�n de los arts. 329, 362 y 370 inc. 11) del CPP y 115.II y 117.I de la Constituci�n Pol�tica del Estado (CPE); invoc� como precedentes contradictorios los Autos Supremos 268 de 27 de abril de 2009, 149 de 6 de junio de 2008, 175 de 15 de mayo de 2006 y 471 de 18 de diciembre de 2008.
2) Argument�, la falta de determinaci�n circunstanciada del hecho, como defecto de la Sentencia (art. 370 inc. 3) del CPP), pues sin que exista prueba hab�a se�alado en el punto 3 de la fundamentaci�n f�ctica de la Resoluci�n recurrida, que la hoy recurrente condujo dos personas para que suplanten a los supuestos vendedores, los cuales hab�an fallecido a�os atr�s; afirmaci�n falsa seg�n refiere, ya que de la declaraci�n de Betty Camacho Arano Peredo, �lvaro Marcelo Ribera Aguirre y su persona, se tendr�a que primero lleg� a la oficina del abogado y luego fue a la Notar�a; en la conclusi�n decima el A quo hab�a se�alado que su persona acredit� que los vendedores estaban presentes y pusieron sus impresiones digitales; afirmaci�n que no fue sustentada con prueba seg�n refiere la hoy recurrente, se�alando que el Tribunal de grado concluy� su culpabilidad en base a presunciones vulnerando su presunci�n de inocencia por la falta de prueba que acredite su culpabilidad; argument�, que, lo que pretende es la aplicaci�n del art. 360 inc. 2) del CPP y 115.II y 117.I de la CPE y se determine su absoluci�n u ordene la reposici�n del juicio.
3) Arguy� que la Sentencia apelada conten�a fundamentaci�n insuficiente y contradictoria, al referir en la fundamentaci�n f�ctica que su persona hubiera acudido a la oficina del abogado para pedir la elaboraci�n de la minuta de transferencia, hecho falso pues hab�a acudido a la oficina del abogado para firmar la minuta en calidad de testigo, cuando ya estaba elaborada; asimismo, en la misma fundamentaci�n el A quo hab�a referido que concluido el acto firm� el abogado y Jaime Reynaga-ayudante del abogado-, y la hoy recurrente; fundamento en el cual, el Tribunal de m�rito no refiri� que el abogado adem�s fue testigo a ruego, es decir firm� por las personas que no saben firmar, que �stos ser�an los vendedores: Refiriere la recurrente que no ser�a evidente que las personas que firmaron la minuta se hayan apersonado ante la Notaria, ya que s�lo lo hizo su persona, hecho que no hab�a sido fundamentado por el Tribunal de m�rito y que demostrar�a que la recurrente no tuvo contacto con los supuestos vendedores; finalmente el A quo hab�a referido, que la minuta fue usada por el hijo de Virginia Aguirre de Ribera que responde al nombre de �lvaro Marcelo Ribera Aguirre, haciendo ver que ese acto �nicamente ata�e a este �ltimo; por lo que, el Tribunal de m�rito hab�a distorsionado los hechos para forzar la culpabilidad de la recurrente. En la conclusi�n d�cima hab�a afirmado falsamente y sin que exista prueba, que si bien la recurrente particip� como testigo en la elaboraci�n de la minuta, acredit�, que los vendedores estaban presentes y que pusieron sus impresiones digitales; asimismo, no hab�a fundamentado hasta donde llega su responsabilidad como testigo, al afirmar en Sentencia, que la recurrente al participar como testigo sabe que tiene responsabilidad emergente del acto jur�dico en el que particip�; se�ala, que la Sentencia viola el art. 360 inc. 3) del CPP y 115.II, 117.I y 23.I de la CPE; por lo que, solicita se aplique el art. 360 inc. 3) y 370 inc. 5) del CPP y 115.II, 117.I de la CPE, declarando su absoluci�n o disponiendo reposici�n del juicio; invoca como precedentes contradictorios la Sentencia Constitucional 1369/2001-R de 19 de diciembre de 2001 y Autos Supremos 314 de 25 de agosto de 2006, 5 de 26 de enero de 2007 y 340 de 28 de agosto de 2006.
4) Argument� que la Sentencia apelada se bas� en valoraci�n defectuosa de la prueba concordante con la vulneraci�n de las reglas de la sana critica, porque hab�a restado valor a unas pruebas y a otras hab�a negado valor probatorio, por las siguientes razones: Las pruebas del Ministerio P�blico 1 y 6 demostrar�an que quien firma por los vendedores, porque �stos no sab�an escribir, fue el abogado; en consecuencia, no le corresponder�a a la recurrente, verificar la identidad de los supuestos vendedores; que en su condici�n de testigo instrumental, su responsabilidad se limit� a acreditar la existencia del acto; que el Tribunal de m�rito no tom� en cuenta la declaraci�n de la Notaria Betty Camacho, quien se�al� que a su Notar�a s�lo se apersonaron tres se�oras, que ser�an Aurelia Vda. De Aguirre, Elvira Villaf�n Vda. De Cortes y Miriam Virginia Aguirre, hecho que demostrar�a que la recurrente no tuvo contacto con los supuestos vendedores. Tampoco hab�an tomado en cuenta, que la Notaria en su declaraci�n se�al� que el abogado y su ayudante no quisieron ir a firmar y que ellos sab�an, que los vendedores est�n muertos y por eso le hicieron incurrir en error; que el A quo no tom� en cuenta, que su persona no tuvo que ver con la venta del inmueble; sin embargo, a fin de condenarla hab�a presumido lo contrario; que, sin prueba afirm� el Tribunal de m�rito, que su persona condujo a la oficina del abogado a dos personas que suplantaron a los vendedores; que afirm�, que la recurrente sab�a que los vendedores no estaban, argumento que no tiene respaldo de ninguna prueba; que tambi�n hab�a afirmado, que la hoy recurrente se benefici� con la venta; toda vez, que su hijo quien dice la recurrente es mayor de edad, adquiri� el terreno, afirmaci�n que seg�n la recurrente es realizada sin sustento probatorio; puesto que, no se le puede responsabilizar por los actos de su hijo quien adem�s es mayor de edad. Se�ala como normas violadas, los arts. 173, 360 inc. 2) y 3) del CPP y 115.II, 117.I y 23.I de la CPP y citando como norma habilitante el art. 370 inc. 6) del CPP, solicitando la aplicaci�n de �stas normas; invoca como precedentes contradictorios los Autos Supremos 153 de 25 de marzo de 2008, 163 de 29 de marzo de 2008, 340 de 23 de octubre de 2008, 228 de 4 de julio de 2006 y 317 de 13 de junio de 2003.
II.3.De la observaci�n y subsanaci�n del recurso de apelaci�n restringida.
Por decreto de 22 de junio de 2010, el Tribunal de alzada observ� que el recurso de apelaci�n restringida en el primer y segundo motivo de apelaci�n, no cumpli� con el requisito previsto por el art. 408 del CPP, �es decir deber� indicarse separadamente cada violaci�n con sus fundamentos� (sic), y tampoco hab�a se�alado cual es la aplicaci�n que pretende de las normas presuntamente violadas o err�neamente aplicadas.
En el tercer y cuarto motivo, no hab�a citado expresamente las normas sustantivas o procesales violadas con sus respectivos fundamentos, tampoco hab�a expresado cual es la aplicaci�n que pretende de ellas, conforme a lo previsto por la norma legal se�alada en el p�rrafo precedente.
A fin de subsanar estas observaciones, la recurrente, por memorial presentado el 25 de junio de 2010, cursante de fs. 319 a 341 de obrados, se�alo: 1) Haciendo remembranza del primer motivo de su apelaci�n, como norma habilitante de su recurso, invoc� el inc. 11) del art. 370 del CPP y como pretensi�n hab�a solicitado la aplicaci�n del art. 413 p�rrafo cuarto del CPP, para que se la declare absuelta o alternativamente se disponga la reposici�n del juicio; agrega que, en su condici�n de testigo no pudo insertar ni haber hecho insertar declaraciones falsas en la escritura p�blica 1245/2000, sin que tenga responsabilidad sobre qui�nes son las partes intervinientes, cual es el contenido del documento; asimismo se�ala; toda vez, que fue procesada por la supuesta comisi�n del tipo penal previsto por el art. 199 del CPP, en grado de autora, y al haberla condenado en grado de complicidad, se le priv� de la posibilidad de interponer la excepci�n de extinci�n por prescripci�n de la acci�n penal, reitera como normas violadas los arts. 115.II y 117.I de la CPE, en cuanto al debido proceso y derecho a la defensa, pues la Resoluci�n impugnada no hab�a se�alado qui�n fue el autor material e intelectual, del cual presuntamente ser�a c�mplice, por lo que vuelve a solicitar se aplique los art. 329, 362 y 370.11) del CPP y 115.II y 117.I de la CPE; reiterando los precedentes invocados en su memorial de apelaci�n restringida. 2) Refiri�ndose a los fundamentos de su segundo motivo de apelaci�n y reiterando como norma habilitante el inc. 3) del art. 370 del CPP y como disposiciones violadas los arts. 360 inc. 2) de la norma Adjetiva Penal, y 115.II y 117.I de la CPE; adem�s, de reiterar que su pretensi�n es que se aplique las normas que acusa de violadas; agrega, que tambi�n debe aplicarse el p�rrafo cuarto del art. 413 del CPP. 3) La recurrente, repitiendo los argumentos de su recurso de apelaci�n restringida, reitera como norma habilitante el art. 370 inc. 5) del CPP, y como normas violadas y err�neamente aplicadas, los arts. 124 y 169 inc. 3) del CPP, volviendo a se�alar que lo que pretende es la aplicaci�n de los arts. 360 inc. 3) y 370 inc. 5) de la norma Adjetiva Penal y los arts. 115.II y 117.I de la CPE, se�alando, que en la Resoluci�n que recurri� est�n ausentes los motivos de hecho y de derecho en los que se basa la Sentencia; por lo que, debe declararse su absoluci�n u ordenar la reposici�n del juicio, reitera adem�s los precedentes que invoc� en su apelaci�n. 4) Remembrando los argumentos del cuarto motivo de su apelaci�n restringida, fundada en la defectuosa valoraci�n de la prueba, reitera como normas violadas los art. 115.II y 117.I de la CPE, 173 del CPP, agregando tambi�n como normas violadas los arts. 169 inc. 3) de la norma Adjetiva Penal, solicitando se aplique las referidas normas acusadas de violadas y la parte in fine del art. 413 el CPP, reitera nuevamente los precedentes que invoc� en apelaci�n a tiempo de plantear este motivo en apelaci�n.
II.4. Del Auto de Vista impugnado
La apelaci�n restringida expuesta precedentemente, fue resuelta a trav�s del Auto de Vista 228/10 de 06 de septiembre de 2010, emitido por la Sala Penal de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, declarando INADMISIBLES los cuatro motivos del recurso, bajo los siguientes fundamentos expuestos en el punto 7 del considerando tercero, que se transcriben:
��consecuentemente, el memorial de subsanaci�n, deb�a contener: a) una identificaci�n de las normas violadas o err�neamente aplicadas de manera separada con sus respectivos fundamentos para cada motivo de recurso, debiendo identificar y abordar, realizando una relaci�n de manera separada, con sus respectivos fundamentos de hecho y derecho, que sustente la violaci�n o err�nea aplicaci�n en que hubiere incurrido el Tribunal; b) establecida la violaci�n o err�nea aplicaci�n de cada norma invocada, en los t�rminos referidos, debe ingresarse a expresar cu�l fuere y por qu� –en su criterio- la forma correcta de aplicaci�n y/o entendimiento de la norma invocada como violada o err�neamente aplicada.
Que, revisado exhaustivamente el memorial de subsanaci�n de fs. 319-341, este Tribunal establece los siguientes extremos:
A) En cuanto al motivo primer, en el que invoca como defecto de sentencia el previsto en el art. 370-11) del CPP (inobservancia de las reglas de congruencia entre la sentencia y acusaci�n), la apelante afirmando que ‘subsana las observaciones’, lo aborda a fs. 323-326, de cuya lectura se evidencia que se refiere a los arts. 20, 23 y 199 del C�digo; 115 y 117 de la Constituci�n Pol�tica del Estado, acusando como normas violadas, reiterando los alegatos de su apelaci�n primigenia, para culminar afirmando que su pretensi�n es: ‘se aplique el art. 413 p�rrafo cuarto del C�digo de Procedimiento Penal es la resoluci�n de la causa, es decir, no siendo necesaria la realizaci�n de un nuevo juicio, se determine la absoluci�n de mi persona; alternativamente, para el caso de que el Tribunal considere que no es posible dicha reparaci�n, se ordene la reposici�n del juicio por ante otro tribunal’ sic. De esta manera la apelante incurre en la confusi�n y error considerado en el punto 5 de los entendimientos expuestos supra; lo que importa incumplimiento del requisito previsto en el art. 408 primer p�rrafo in fine del CPP, incumplimiento que por lo establecido en los numerales 6 y 7 precedentes, hace a que el Tribunal de alzada no abra su competencia para ingresar al fondo del motivo y d� aplicaci�n al segundo p�rrafo del art. 399, dado que pese a haberse concedido el plazo de subsanaci�n, la apelante no subsan� el defecto observado oportunamente; por lo que se RECHAZA POR INADMISIBLE, el primer motivo de recurso.
B) En el segundo motivo, en el que invoca como defecto de Sentencia el previsto en el art. 370-3) del CPP (falta de determinaci�n circunstanciada del hecho); cual se evidencia a fs. 328-329, la recurrente alega que se hubiera violado los arts. 360-2) del CPP, 23.I, 115.II y 117.I del CPE, pero no aborda cada una de ellas de manera separada y con sus respectivos fundamentos. As� mismo, en cuanto a la aplicaci�n que pretende, no lo hace en relaci�n a las normas que refiere, sino que incurre en el mismo defecto y error expuesto en el primer motivo, solicitando la aplicaci�n del art. 413 del CPP, se la absuelva o alternativamente se disponga la reposici�n del juicio. Ante tales omisiones y defectos no subsanados conforme a derecho, pese a hab�rsele concedido el plazo de Ley para hacerlo; corresponde a este Tribunal de alzada RECHAZAR POR INADMISIBLE este segundo motivo de recurso sin ingresar al fondo, en aplicaci�n del art. 399 segundo p�rrafo del CPP.
C) En cuento al tercer motivo, en el que se invoca el defecto de Sentencia previsto en el art. 370-5) del CPP (fundamentaci�n insuficiente y contradictoria); la recurrente en el memorial de �subsanaci�n� lo aborda de fs. 329 in fine-337, reiterando desde fs. 333 lo que expuso desde fs. 329, a partir de refutaciones a partes de la Sentencia que transcribe, alega que se hubieren violado los arts. 124, 169-3) del CPP, 115.II y 117.I del CPE, para a continuaci�n afirmar pido la aplicaci�n del art. 413 cuarta parte del C�digo de Procedimiento Penal en la resoluci�n de la causa, es decir no siendo necesaria la realizaci�n de un nuevo juicio, se determine la absoluci�n de mi persona; o alternativamente, para el caso de que el Tribunal considere que no es posible dicha reparaci�n, se disponga la NULIDAD TOTAL DEL JUICIO, ante otro tribunal. sic; incurriendo de esta manera en el mismo defecto y error establecido en los motivos primero y segundo en cuanto al requisito previsto en el art. 408 primer p�rrafo in fine, pese a haber sido observado en su oportunidad y concedido el plazo de Ley para subsanaci�n; por lo que corresponde dar aplicaci�n al segundo p�rrafo del art. 399 del C�digo de Procedimiento Penal, RECHAZANDO POR INADMISIBLE, el tercer motivo de apelaci�n restringida, sin ingresar al fondo.
D) En relaci�n al cuarto motivo, defecto de sentencia previsto en el art. 370-6 del CPP (Valoraci�n defectuosa de la prueba �concordante con la vulneraci�n de las reglas de la sana cr�tica�); la recurrente a fs. 339 del memorial de ‘subsanaci�n’ afirma inicialmente que se hubieren violaron los arts. 173, 169-3 del CPP, para luego alegar defecto absoluto insubsanable previsto en el art. 169-3) por infracci�n de los arts. 115.II y 117.I del CE. La apelante no aborda las normas acusadas como violadas de manera separada y cada una con su respectivos fundamentos; tampoco expresa cu�l la aplicaci�n que pretende en relaci�n a cada una de las normas que alega de violadas, incurriendo en el mismo error y defecto establecidos en los motivos precedentes respecto a este requisito, incumpliendo de esta manera con el establecido en el art. 408 primer p�rrafo in fine del CPP, pese a que por decreto de fs. 316 fue observado oportunamente y concedido el plazo de Ley para su cumplimiento, sin que ello se haya cumplido; correspondiendo en consecuencia, dar aplicaci�n tambi�n en este cuarto motivo al segundo p�rrafo del art. 399 del CPP, sin ingresar al fondo, RECHAZAR EL MOTIVO CUARTO POR INADMISIBLE.� (sic).
El recurso de casaci�n, interpuesto por Miriam Virginia Aguirre Villafan, admitido para efectuar el contraste jurisprudencial del Auto de Vista recurrido con los precedentes invocados, est� circunscrito a verificar si evidentemente –como afirma la parte recurrente-, el Tribunal de alzada emiti� una fundamentaci�n equ�voca al declarar inadmisible su recurso de apelaci�n restringida por incumplimiento de los requisitos legales, por cuanto habr�a cumplido con subsanar las observaciones detectadas por el referido Tribunal. A ese fin, resulta menester efectuar una precisi�n la labor de contraste en el recurso de casaci�n por parte del Tribunal Supremo y la exigencia de fundamentaci�n en las resoluciones juridiciales.�
Conforme lo dispuesto por el art. 419 del CPP, las Salas especializadas tienen la atribuci�n de emitir la doctrina legal aplicable, cuando un Auto de Vista dictado por una de las Cortes Superiores de Justicia, sea contrario a otros precedentes pronunciados por las otras Cortes Superiores o por la Sala Penal del Tribunal Supremo.
El mismo autor, citando a Joan Pico I Junoy, manifiesta que la motivaci�n cumple las siguientes finalidades: a) Le permite controlar a la sociedad la actividad judicial y cumplir as� con el de publicidad; b) Garant�a intraprocesal de los derechos y libertades fundamentales de las partes; c) Logra el convencimiento de las partes sobre la justicia y correcci�n de la decisi�n judicial, eliminando la sensaci�n de arbitrariedad y estableciendo su razonabilidad, al conocer el porqu� concreto de su contenido; y, d) Les garantiza a las partes procesales la posibilidad de control de la resoluci�n judicial interponiendo ante los tribunales superiores que conocen de los correspondientes recursos.�
III.3. De los precedentes invocados y el an�lisis del caso concreto.
A tiempo de denunciar que el Tribunal de alzada indebidamente declar� inadmisibles los cuatro motivos de su apelaci�n restringida, invoc� como precedentes contradictorios, los siguientes:
El Auto Supremo 200 de 30 de marzo de 2009, dictado dentro del proceso penal seguido por el Ministerio P�blico y otra contra JCCM y otros, por la presunta comisi�n del delito de Violaci�n, tipificado por el art. 308 con relaci�n al 310 inc. 5) del CP, corresponde a una Resoluci�n emitida dentro de un proceso penal tramitado con el C�digo de Procedimiento Penal de 1972, no correspondiendo al sistema acusatorio que fuera puesto en vigencia plena a partir del 31 de mayo de 2001, conforme la disposici�n final primera del actual C�digo de Procedimiento Penal; por lo que, dicha Resoluci�n no puede constituirse en precedente contradictorio al fallo recurrido, m�xime si se tiene presente que por mandado legal s�lo tendr�n calidad de precedentes contradictorios a efectos del recurso de apelaci�n restringida y de casaci�n, aquellos Autos Supremos emitidos por las Salas Penales del Tribunal Supremo de Justicia o Autos de Vista pronunciados por Tribunales Departamentales de Justicia, emitidos en procesos penales tramitados conforme el vigente sistema procesal, teniendo en cuenta, que tanto el recurso de apelaci�n y de casaci�n tienen en la actualidad fines distintos a los que se reconoc�an en el abrogado sistema procesal (C�digo de Procedimiento Penal de 1972).
El Auto Supremo 150 de 17 de marzo de 2008, dictado dentro del proceso penal seguido por el Ministerio P�blico contra AC por la presunta comisi�n de los delitos de Parricidio y otros; el cual declara admisible el recurso de casaci�n interpuesto por el imputado, Resoluci�n que al no contener una problem�tica procesal similar y por ende aplicable, imposibilita a este Tribunal pueda ejercer su funci�n unificadora de jurisprudencia; por lo que, tampoco puede ser considerado para la Resoluci�n de fondo del motivo tra�do en casaci�n.
El Auto Supremo 141 de 22 de abril de 2006, emitido dentro del caso seguido por el Ministerio P�blico y otras contra JAM por la presunta comisi�n del delito de Homicidio y otro, tuvo como antecedente f�ctico la verificaci�n por parte del Tribunal de casaci�n, de que el Ad quem a tiempo de resolver el motivo de apelaci�n, incurri� en falta de fundamentaci�n e incongruencia omisiva, se�alando en consecuencia, la siguiente doctrina legal aplicable:
�Que el Tribunal de Apelaci�n debe circunscribir su resoluci�n a los puntos apelados o en su caso advertir el defecto absoluto; en ambos casos debe fundamentar cada punto con argumentos que soporten toda la resoluci�n; los puntos apelados y los defectos absolutos limitan la competencia del Tribunal de Alzada; mientras que el fundamento es la descripci�n del hecho y explic� de derecho de las relaciones existentes en cada punto de impugnaci�n.
Que el Tribunal de Apelaci�n al circunscribir su competencia a los puntos impugnados o a los defectos absolutos, los mismos deben encontrarse con el fundamento respectivo, obligaci�n que debe cumplir ineludiblemente, la falta de uno de ellos en la resoluci�n emitida por el Tribunal de Azada vulnera los principios de tutela judicial efectiva derecho a la defensa y debido proceso.
Que los defectos absolutos no son susceptibles de convalidaci�n, no as� los defectos relativos los mismos que se encuentran claramente identificados en los art�culos 169 Y 170, respectivamente, del C�digo de Procedimiento Penal; cuando son detectados en la resoluci�n motivo de impugnaci�n, cada uno de ellos necesariamente debe llevar el fundamento pertinente.�
Similar entendimiento en cuanto a la debida fundamentaci�n, fue establecida por los Autos Supremos 34 de 7 de febrero de 2009 y 86 de 18 de marzo de 2008, los cuales tambi�n fueron admitidos por este Tribunal a fines de verificar la posible contradicci�n entre estos y el Auto de Vista recurrido.
Por lo expuesto, existiendo una situaci�n f�ctica procesal similar entre el precedente invocado y el motivo tra�do en casaci�n, corresponde verificar la posible existencia o no de contradicci�n.
De la revisi�n del Auto de Vista hoy impugnado, se tiene que previo a realizar el an�lisis de admisibilidad del recurso de apelaci�n restringida y el memorial de subsanaci�n, en los puntos 3 y 5 del tercer considerando, de manera expresa y clara sent� las bases para su resoluci�n, se�alando que: �3.- Por mandato del art. 408 del CPP, la formulaci�n del recurso de apelaci�n restringida debe enmarcarse a los requisitos en ella impuestos, a saber, a m�s del plazo y forma escrita: la cita concreto y separada de las disposiciones legales que se consideren violadas o err�neamente aplicadas, debidamente fundamentadas (las violaciones o err�nea aplicaci�n); y expresando cu�l la aplicaci�n que de ellas (de las normas identificadas como violadas o err�neamente aplicadas) se pretende. 5.- En cuanto a la aplicaci�n que pretende, este requisito est� referido a c�mo se considera que debieran aplicarse las normas individualizadas y alegadas de violadas o err�neamente aplicadas, y no como se confunde, con la forma en que se pretende que el Tribunal de alzada resuelva el recurso de apelaci�n –forma de decisi�n-, que es lo que ocurre cuando se invocan los arts. 413 y 141 del CPP. � (sic).
Con base a esa fundamentaci�n, de la revisi�n del Auto de Vista impugnado, se establece que el Tribunal de alzada a tiempo de analizar el cumplimiento de los requisitos de admisibilidad, se pronuncia de manera expresa y l�gica sobre cada motivo de apelaci�n, estableciendo respecto del primer motivo en cuanto al cumplimiento de los requisitos previstos por el art. 408 del CPP, que, la recurrente pese al plazo otorgado por el art. 399 del CPP, a fin de que pueda se�alar cu�l la aplicaci�n que pretende, en los motivos primero, segundo, tercero y cuarto motivo de la apelaci�n, confundi� el requisito con la forma de decisi�n que pretende, se�alando, de manera reiterativa y sin coherencia alguna, en los cuatro motivos que, lo que pretende es la aplicaci�n del art. 413 del CPP, pidiendo se la declare absuelta o en su caso se ordene la reposici�n del juicio, cuando conforme la fundamentaci�n clara y l�gica, realizada por el Ad quem, correspond�a a la parte recurrente, expresar cu�l la aplicaci�n que pretend�a de las normas que acus� como violadas por el Tribunal de Sentencia, hecho que al no haberse cumplido, se reitera, no obstante el plazo otorgado a la acusada para la respectiva subsanaci�n, correspond�a declarar la inadmisibilidad del recurso de apelaci�n restringida en aplicaci�n del art. 399 parte in fine del CPP, tal como lo determin� el Tribunal de alzada en la Resoluci�n recurrida.
En los motivos segundo y cuarto; adem�s, de no haber se�alado la aplicaci�n que pretend�a de las normas presuntamente violadas, no fundament� de qu� manera se hab�an violado cada una de las normas que se�ala; defectos establecidos por el Tribunal de alzada que justifican la correcta decisi�n de la Resoluci�n recurrida, habiendo cumplido la misma con los par�metros establecidos para una correcta y debida fundamentaci�n, y hacer efectivo el cumplimiento del art. 124 del CPP, al ser una Resoluci�n expresa, clara y completa, por lo que presunta contradicci�n con la doctrina legal invocada, carece de m�rito.
La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 419 del CPP, declara INFUNDADO el recurso de casaci�n interpuesto por Miriam Virginia Aguirre Villafan contra el Auto de Vista 228/10 de 06 de septiembre de 2010 de fs. 414 a 433 vta.