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Timestamp: 2017-10-21 23:48:41
Document Index: 219773979

Matched Legal Cases: ['artículo 9', 'artículo 2', 'artículo 11', 'artículo 215', 'artículo 1108', 'artículo 1341', 'artículo 109', 'artículo 415', 'artículo 416', 'artículo 419', 'artículo 416', 'artículo 7', 'artículo 5', 'artículo 7']

COMISIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DERECHO MERCANTIL INTERNACIONAL - PDF
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1 CNUDMI COMISIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DERECHO MERCANTIL INTERNACIONAL Fomento de la confianza en el comercio electrónico: cuestiones jurídicas de la utilización internacional de métodos de autenticación y firma electrónicas NACIONES UNIDAS
3 COMISIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DERECHO MERCANTIL INTERNACIONAL Fomento de la confianza en el comercio electrónico: cuestiones jurídicas de la utilización internacional de métodos de autenticación y firma electrónicas NACIONES UNIDAS Viena, 2009
4 PUBLICACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS Núm. de venta: S.09.V.4 ISBN
5 Prefacio Cuando finalizó su labor relacionada con la Convención sobre la Utilización de las Comunicaciones Electrónicas en los Contratos Internacionales, en 2004, el Grupo de Trabajo IV (Comercio Electrónico) de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI) pidió a la Secretaría que siguiera de cerca diversas cuestiones relacionadas con el comercio electrónico, incluidas las relativas al reconocimiento transfronterizo de las firmas electrónicas, y publicara los resul tados de sus investigaciones con miras a formular recomendaciones a la Comisión respecto de una posible labor futura en esas esferas (A/CN.9/571, párr. 12). En 2005, la CNUDMI tomó nota de la labor realizada por otras organizaciones en diversos ámbitos relacionados con el comercio electrónico y pidió a la Secretaría que preparara un estudio más detallado en el que se incluyeran propuestas sobre la forma y la naturaleza de un documento general de referencia en el que se examinaran los diversos elementos necesarios para establecer un marco jurídico favorable al comercio electrónico, que la Comisión tal vez pudiera plantearse preparar en el futuro con miras a prestar asistencia a los legisladores y los encargados de formular las políticas en todo el mundo 1. En 2006, la CNUDMI examinó una nota preparada por su secretaría atendiendo a esa solicitud (A/CN.9/604). En la nota se señalaban las siguientes esferas como posibles elementos de un documento general de referencia: a) autenticación y reconocimiento transfronterizo de las firmas electrónicas; b) responsabilidad y normas de conducta para los prestadores de servicios de información; c) facturación electrónica y cuestiones jurídicas relacionadas con las cadenas de suministro en el comercio electrónico; d) transferencia de derechos sobre bienes corporales y otros derechos mediante comunicaciones electrónicas; e) competencia desleal y prácticas comerciales engañosas en el comercio electrónico; y f) protección de la esfera privada y de los datos en el comercio electrónico. En la nota también se indicaban otras cuestiones que podrían incluirse en un documento de esta índole, si bien de forma más resumida, a saber: a) protección de los derechos de propiedad intelectual; b) comunicaciones electrónicas no solicitadas ( spam ); y c) ciberdelincuencia. En aquel período de sesiones se apoyó la opinión de que tal vez se facilitaría considerablemente la tarea de los legisladores y formuladores de políticas, en particular en los países en desarrollo, si la CNUDMI preparaba un documento general de referencia que se ocupara de los temas señalados por la Secretaría. También se afirmó que ese documento podría servir de ayuda a la CNUDMI para concretar esferas en la que la propia Comisión pudiera emprender una labor de armonización en el futuro. La CNUDMI pidió a la Secretaría 1 Documentos Oficiales de la Asamblea General, sexagésimo período de sesiones, Suplemento Nº 17 (A/60/17), párr iii
6 que preparase un modelo de parte del documento general de referencia que se ocupara específicamente de cuestiones relacionadas con la autenticación y el reconocimiento transfronterizo de las firmas electrónicas para examinarlo en su 40º período de sesiones, en El modelo de capítulo que preparó la Secretaría atendiendo la petición mencionada (A/CN.9/630 y Add. 1 a 5) se presentó a la CNUDMI para su examen en su cuadragésimo período de sesiones. La Comisión elogió a la Secretaría por el modelo de capítulo preparado y le pidió que lo diera a conocer como publicación independiente 3. En la presente publicación se analizan las principales cuestiones jurídicas que se plantean en la utilización de métodos de firma y autenticación electrónicas en las transacciones internacionales. En la primera parte se examinan en general los métodos empleados para la firma y la autenticación electrónicas y su consideración jurídica en diversos foros. En la segunda parte se examina la utilización de los métodos de firma y autenticación electrónicas en las transacciones internacionales y se determinan las principales cuestiones jurídicas relacionadas con el reconocimiento transfronterizo de esos métodos. Se ha observado que, desde una perspectiva internacional, es más probable que surjan dificultades jurídicas en relación con la utilización transfronteriza de los métodos de firma y autenticación electrónicas que requieran la participación de terceros en el proceso de firma o autenticación. Así ocurre, por ejemplo, en el caso de los métodos de firma y autenticación electrónicas basados en certificados emitidos por un tercero de confianza prestador de servicios de certificación, en especial las firmas digitales de una infraestructura de clave pública (ICP). Por ello, la segunda parte de la presente publicación dedica atención especial a la utilización internacional de las firmas digitales en el marco de una infraestructura de clave pública. Esta atención no debe entenderse como preferencia o apoyo de este o cualquier otro tipo de método o tecnología de autenticación. 2 Ibíd., sexagésimo primer período de sesiones Suplemento Nº 17 (A/61/17), párr Ibíd., sexagésimo segundo período de sesiones, Suplemento Nº 17 (A/62/17), párr iv
7 Índice Pagína Prefacio... iii Introducción... 1 Primera parte Métodos de firma y autenticación electrónicas... 9 Segunda parte Utilización transfronteriza de los métodos de firma y autenticación v
9 Introducción 1. En las tecnologías de la información y la informática se han puesto a punto diversos medios de vincular la información en forma electrónica a personas o entidades concretas, con objeto de garantizar la integridad de dicha información o de permitir que las personas demuestren su derecho o autorización para obtener acceso a un determinado servicio o depósito de información. Estas funciones suelen denominarse genéricamente métodos de autenticación electrónica o de firma electrónica. Ahora bien, en ocasiones se establecen distinciones entre la autenticación electrónica y la firma electrónica. El empleo de la terminología no sólo es poco sistemático, sino en cierta medida engañoso. En un entorno basado en el papel, las palabras autenticación y firma y los actos conexos de autenticar y firmar no tienen exactamente el mismo matiz en distintos ordenamientos jurídicos y poseen funciones que no tienen por qué corresponderse con el propósito y la función de los métodos electrónicos de autenticación y firma. Además, en ocasiones se utiliza la palabra autenticación de forma genérica en relación con el aseguramiento de la autoría y la integridad de la información, pero cabe la posibilidad de que algunos ordenamientos jurídicos establezcan distinciones entre esos elementos. Así pues, es necesario presentar una breve reseña de las diferencias de terminología y de interpretación jurídica a fin de determinar el alcance del presente documento. 2. Conforme al derecho anglosajón sobre las pruebas en lo civil, se considera que una información consignada o un documento es auténtico si existen pruebas de que el documento o la información consignada es lo que afirma el proponente 1. La noción de documento como tal es bastante amplia y suele abarcar cualquier cosa en la que se consigne información de cualquier tipo 2, lo que incluiría por ejemplo, elementos como fotografías de lápidas y casas 3, libros de contabilidad 4, y dibujos y planos 5. La pertinencia de un documento como elemento de prueba se establece al vincularlo a una persona, lugar o cosa, proceso que en algunos foros de derecho anglosajón se denomina autenticación 6. Firmar un documento es un medio habitual aunque no 1 Estados Unidos de América, Reglamento Federal sobre las pruebas, regla 901 a): El requisito de autenticación o identificación como condición suspensiva de la admisibilidad se cumple mediante pruebas suficientes que apoyen una constatación de que el asunto en cuestión es lo que afirma su proponente. 2 Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Ley de pruebas en lo civil de 1995, capítulo 38, artículo Lyell contra Kennedy (Nº 3) (1884) 27 Ch.D.1 (Reino Unido, Chancery Division). 4 Hayes contra Brown [1920] 1 K.B. 250 (Reino Unido, Law Reports, King s Bench). 5 J. H. Tucker & Co., Ltd. contra. Board of Trade [1955] 2 All ER 522. (Reino Unido, All England Law Reports). 6 Farm Credit Bank of St. Paul contra William G. Huether, 12 de abril de 1990 (454 N.W.2d 710, 713) (Estados Unidos, Corte Suprema de Dakota del Norte, North Western Reporter). 1
10 2 Fomento de la confianza en el comercio electrónico exclusivo de autenticación, y, según el contexto, las expresiones firmar y autenticar pueden utilizarse como sinónimos A su vez, una firma es todo nombre o símbolo utilizado por una parte con la intención de que constituya su firma 8. Cabe entender que la finalidad de las normas legales que prescriben que un documento concreto sea firmado por una persona concreta es confirmar la autenticidad del documento 9. El paradigma de la firma es el nombre del firmante, escrito de su propio puño y letra, en un documento de papel (una firma autógrafa o manuscrita ) 10. No obstante, la firma autógrafa no es el único tipo de firma concebible. Como los tribunales consideran las firmas únicamente una marca, salvo que la norma legal en cuestión exija que la firma sea autógrafa, es suficiente el nombre impreso de la parte que esté obligada a firmar el documento, o la firma se podrá estampar en el documento mediante un sello grabado con un facsímil de la firma normal de la persona que firma, siempre que en estos casos se aporten pruebas de que el nombre impreso en el sello fue puesto por la persona que firma, o que dicha firma ha sido reconocida y se le ha hecho saber que se ha realizado con su autoridad para consignarla en el instrumento concreto Los requisitos legales de firma como condición para la validez de determinados actos en foros de derecho anglosajón figuran por ejemplo en la Ley contra el Fraude británica 12 y sus versiones en otros países 13. Con el transcurso del tiempo, frecuentemente los tribunales han dado una interpretación liberal a la Ley contra el Fraude, al reconocer que sus estrictos requisitos de forma se concibieron en un contexto concreto 14 y que la estricta observancia de sus disposiciones podría privar innecesariamente 7 En el contexto del artículo 9 revisado del Código de Comercio Uniforme de Estados Unidos, por ejemplo, autenticar se define como A) firmar, o B) ejecutar o adoptar de otra forma un símbolo, o cifrar o procesar de forma análoga una información consignada en todo o en parte, con la intención presente de la persona que autentica de identificarse y adoptar o aceptar una información consignada. 8 Alfred E. Weber contra Dante De Cecco, 14 de octubre de 1948 (1 N.J. Super. 353, 358) (Estados Unidos, New Jersey Superior Court Reports). 9 Lobb contra Stanley (1844), 5 Q.B. 574, 114 E.R (Reino Unido, Law Reports, Queen s Bench). 10 Lord Denning en Goodman contra Eban [1954] Q.B.D. 550 at 56: En el uso inglés moderno, cuando se requiere que un documento esté firmado por una persona, ello significa que la persona debe escribir su nombre en el documento de su puño y letra. (Reino Unido, Queen s Bench Division). 11 R. contra Moore: ex parte Myers (1884) 10 V.L.R. 322 at 324 (Reino Unido, Victorian Law Reports). 12 La Ley contra el Fraude se promulgó en Gran Bretaña en 1677 para la prevención de muchas prácticas fraudulentas que se trata habitualmente de llevar a cabo mediante perjurio e incitación a cometer perjurio. La mayoría de sus disposiciones fueron derogadas en el Reino Unido durante el siglo XX. 13 Por ejemplo, el artículo 2-201, párrafo 1, del Código de Comercio Uniforme de los Estados Unidos, que ha expresado la Ley contra el Fraude del siguiente modo: Salvo que el presente artículo disponga otra cosa, un contrato de compraventa de bienes por un precio de 500 dólares o más no es ejecutorio por vía de acción o de excepción si no existe suficiente prueba por escrito que indique que se ha perfeccionado un contrato de venta entre las partes y ha sido firmado por una parte contra la que se solicita la ejecución o por su agente o intermediario autorizado. 14 La Ley contra el Fraude fue promulgada en un período en que el poder legislativo se inclinaba a disponer que las causas se decidieran con arreglo a reglas fijas, en lugar de permitir que el jurado considerara el efecto de las pruebas en cada caso. Sin duda, esta circunstancia emanó en cierta medida del hecho de que en aquella época el demandante y el demandado no eran testigos competentes. (J. Roxborough en Leeman contra Stocks [1951] 1 Ch 941 at 947-8) (Reino Unido, Law Reports, Chancery Division) citando con aprobación las opiniones de J. Cave en Evans contra Hoare [1892] 1 QB 593 at 597) (Reino Unido, Law Reports, Queen s Bench).
11 Introducción 3 a los contratos de su efecto jurídico 15. Así pues, en los últimos 150 años, se ha producido en los foros de derecho anglosajón una evolución del concepto de firma, del hincapié original en la forma a la importancia de la función 16. Los tribunales ingleses han considerado periódicamente variaciones de este tema, que van desde sencillas modificaciones como cruces 17 o iniciales 18, pasando por seudónimos 19 y frases identificadoras 20, hasta nombres impresos 21, firmas de terceros 22 y sellos de caucho 23. En todos estos casos, los tribunales han podido resolver la cuestión de si se había efectuado una firma válida al compararla con una firma manuscrita. Así pues, podría afirmarse que en un contexto de algunos requisitos generales de forma rígidos, los tribunales en los foros de derecho anglosajón se han inclinado por formular una interpretación amplia de lo que significan las nociones de autenticación y firma, centrándose en la intención de las partes y no en la forma de sus actos. 5. El enfoque de la autenticación y la firma en los foros romanistas no es idéntico en todos los respectos al enfoque del derecho anglosajón. La mayoría de los foros romanistas adoptan la regla de la libertad de forma para compromisos contractuales en asuntos de derecho privado, ya sea de forma expresa 24 o implícita 25, a reserva, no 15 Como explicó Lord Bingham de Cornhill: Enseguida fue patente que si la solución del siglo XVII hacía frente a un perjuicio, también era capaz de dar lugar a otro, a saber: que una parte, actuando sobre la base de lo que se suponía que era un acuerdo oral vinculante, vería frustradas sus expectativas comerciales cuando llegara el momento de la ejecución y la otra parte se sirviera de la falta de un memorando o nota del acuerdo por escrito. (Actionstrength Limited contra International Glass Engineering, 3 de abril de 2003, [2003] UKHL 17) (Reino Unido, Cámara de los Lores). 16 Chris Reed, What is a Signature?, The Journal of Information, Law and Technology, Vol. 3 (2000), con remisiones a jurisprudencia, disponible en fac/soc/law/elj/jilt/2000_3/ reed/, (consultado el 5 de junio de 2008). 17 Baker contra Dening (1838) 8 A. & E. 94. (Reino Unido, Adolphus and Ellis Queen s Bench Reports). 18 Hill contra Hill [1947] Ch 231 (Reino Unido, Chancery Division). 19 Redding, in re (1850) 14 Jur. 1052, 2 Rob. Ecc. 339 (Reino Unido, Jurist Reports y Robertson s Ecclesiastical Reports). 20 Cook, In the Estate of (Deceased) Murison contra Cook and Another [1960] 1 All ER 689 (Reino Unido, All England Law Reports). 21 Brydges contra Dicks (1891) 7 T.L.R. 215 (citado en Brennan contra Kinjella Pty Ltd. Tribunal Supremo de Nueva Gales del Sur, 24 de junio de 1993, 1993 NSW LEXIS 7543, 10). También se ha considerado la mecanografía en Newborne contra Sensolid (Great Britain), Ltd. [1954] 1 QB 45 (Reino Unido, Law Reports, Queen s Bench). 22 France contra Dutton, 24 de abril de 1891 [1891] 2 QB 208 (Reino Unido, Law Reports, Queen s Bench). 23 Goodman contra J. Eban Ltd., [1954] 1 QB 550, citado en Lazarus Estates, Ltd. contra Beasley, Tribunal de Apelación, 24 de enero de 1956 ([1956] 1 QB 702); London County Council contra Vitamins, Ltd., London County Council contra Agricultural Food Products, Ltd., Tribunal de Apelación, 31 de marzo de 1955 [1955] 2 QB 218 (Reino Unido, Law Reports, Queen s Bench). 24 Así lo reconoce, por ejemplo, el artículo 11, párrafo 1 del Code des Obligations suizo. Igualmente, el artículo 215 del Código Civil alemán dispone que los acuerdos son inválidos únicamente si no se observó en ellos una forma prescripta por la ley o convenida por las partes. Con excepción de esos casos concretos, generalmente se interpreta que los contratos de derecho privado no están sujetos a requisitos de forma específicos. Cuando la ley prescribe expresamente una forma concreta, ese requisito ha de interpretarse estrictamente. 25 En Francia, por ejemplo, la libertad de forma es un corolario de las reglas básicas sobre formación de contratos en virtud del Código Civil. De conformidad con el artículo 1108 del Código Civil francés, para que un contrato sea válido se exige el consentimiento del promitente, su capacidad jurídica, un determinado objeto y una causa lícita y, cuando se han cumplido esas condiciones, el contrato es ley entre las partes según el artículo Así ocurre también en España de conformidad con los artículos 1258 y 1278 del Código Civil. Italia adopta la misma norma, aunque de manera menos explícita (véase Codice Civile, artículos 1326 y 1350).
12 4 Fomento de la confianza en el comercio electrónico obstante de un catálogo más o menos amplio de excepciones que dependen del foro de que se trate. Esto significa que, por regla general, los contratos no tienen que ser por escrito o firmados para que sean válidos y ejecutorios. No obstante, existen foros romanistas que suelen exigir un escrito para demostrar el contenido de los contratos, salvo en cuestiones comerciales 26. A diferencia de los foros de derecho anglosajón, los países de tradición romanista suelen interpretar las normas probatorias de una forma más bien estricta. Por lo general, las reglas sobre las pruebas en lo civil establecen una jerarquía probatoria para demostrar el contenido de los contratos civiles y comerciales. En los primeros lugares de esa clasificación figuran los documentos expedidos por autoridades públicas, seguidos de los documentos privados auténticos. A menudo, dicha jerarquía está concebida de manera que las nociones de documento y firma, aunque distintas en la forma, pueden llegar a ser prácticamente inseparables 27. No obstante, otros foros romanistas establecen un vínculo positivo entre la noción de documento y la existencia de una firma 28. Esto no significa que un documento que no haya sido firmado quede privado forzosamente de valor probatorio, pero ese documento no sería objeto de ninguna presunción y se considera por lo general como inicio de prueba 29. En la mayoría de los foros romanistas, la autenticación es un concepto que se interpreta de forma bastante estricta en el sentido de que la autenticidad de un documento ha sido verificada y certificada por una autoridad pública competente o un notario público. En el procedimiento civil es habitual referirse a la noción de la originalidad de los documentos. 6. Como ocurre en el caso del derecho anglosajón, en los países de tradición jurídica romanista el paradigma de una firma es la manuscrita. Por lo que se refiere a la firma propiamente dicha, algunos foros suelen admitir diversos equivalentes, entre ellos las reproducciones mecánicas de firmas, pese a que adoptan un enfoque generalmente formalista del proceso probatorio 30. No obstante, otros foros aceptan las firmas mecánicas para operaciones comerciales 31, pero hasta la aparición de las tecnologías 26 El artículo 1341 del Código Civil francés exige un escrito para la prueba de contratos por valor superior a una cierta cantidad, pero el artículo 109 del Código de Comercio admite diversos tipos de pruebas, sin jerarquía concreta. Por ello, la Cour de Cassation francesa reconoció en 1892 el principio general de la libertad de la prueba en asuntos comerciales (Cass. civ. 17 mai 1892, DP ; citado en Luc Grynbaum, Preuve, Répertoire Commercial Dalloz, junio de 2002, secciones 6 y 11)). 27 Así pues, por ejemplo, de conformidad con el derecho alemán una firma no es elemento esencial de la noción de documentos (Urkunde) (Gerhard Lüke und Alfred Walchshöfer, Münchener Kommentar zur Zivilprozessordnung (Munich, Beck, 1992), artículo 415, Nº 6). No obstante, la jerarquía de pruebas documentales establecidas por los artículos 415, 416 y 419 del Código Procesal Civil alemán vincula claramente la firma al documento. Efectivamente, el artículo 416, sobre el valor probatorio de documentos privados (Privaturkunden) dispone que los documentos privados constituyen prueba plena de la información que contienen a condición de que estén firmados por el autor o por una firma protocolizada por notario. Como no existe una disposición relativa a los documentos sin firma, parece que comparten la suerte de los documentos con defectos de forma (es decir, indescifrables, dañados), cuyo valor probatorio es establecido libremente por los tribunales (Código Procesal Civil de Alemania, artículo 419). 28 Así pues, en Francia la firma es un elemento esencial de los documentos privados ( actes sous seing privé ) (véase Recueil Dalloz, Preuve, Nº 638). 29 Este es el caso en Francia, por ejemplo (véase Recueil Dalloz, Preuve, Nºs 657 y 658). 30 Los comentaristas del Código Procesal Civil de Alemania señalan que el requisito de una firma manuscrita significaría la exclusión de todas las formas de signos registrados mecánicamente, resultado que sería contrario a la práctica corriente y al progreso tecnológico (véase Gerhard Lüke y Alfred Walchshöfer, Münchener Kommentar zur Zivilprozessordnung, (Munich, Beck, 1992, artículo 416, Nº 5). 31 Por ejemplo, Francia (véase Recueil Dalloz, Preuve, Nº 662).
13 Introducción 5 informáticas, siguieron exigiendo la firma manuscrita para la prueba de otros tipos de contratos 32. Cabría por tanto afirmar que en un contexto general de libertad de forma para el perfeccionamiento de contratos mercantiles, los países de tradición jurídica romanista suelen aplicar normas estrictas para evaluar el valor probatorio de los documentos privados, y tal vez desestimen documentos cuya autenticidad no pueda reconocerse inmediatamente sobre la base de una firma. 7. El análisis precedente sirve para demostrar no sólo que las nociones de firma y autenticación no son objeto de una interpretación uniforme, sino que las funciones que cumplen son distintas de un sistema jurídico a otro. Pese a estas divergencias, pueden encontrarse unos pocos elementos generales comunes. En derecho, se suele interpretar que las nociones de autenticación y autenticidad se refieren a la autenticidad de un documento o una información consignada, es decir, que el documento es el soporte original de la información que contiene, en la forma en que se consignó y sin ninguna alteración. Las firmas, a su vez, cumplen tres funciones principales en el entorno basado en papel: las firmas permiten identificar al signatario (función de identificación); las firmas aportan certidumbre acerca de la participación personal de esa persona en el acto de la firma (función probatoria); y las firmas vinculan al signatario con el contenido de un documento (función de atribución). Cabe afirmar que las firmas pueden cumplir asimismo diversas otras funciones, según cual fuera la naturaleza del documento firmado. Por ejemplo, una firma puede constituir un testimonio de la intención de una parte de considerarse vinculada por el contenido de un contrato firmado; de la intención de una persona de respaldar la autoría de un texto (manifestando así su conciencia de que del acto de la firma podrían derivarse consecuencias jurídicas); de la intención de una persona de asociarse al contenido de un documento escrito por otra persona; y del hecho de que una persona estuviera en un lugar determinado en un momento determinado 33, Cabe señalar, no obstante, que aunque a menudo se presuma la autenticidad por existir una firma, la firma por sí sola no autentica un documento. Cabe que incluso los dos elementos se puedan separar, según las circunstancias. Una firma puede mantener su autenticidad incluso si el documento en el que está puesta se ha alterado posteriormente. Igualmente, un documento podrá ser auténtico aunque la firma que contiene sea falsa. Además, si bien es cierto que la autoridad para intervenir en una operación y la identidad real de la persona de que se trate son elementos importantes para garantizar la autenticidad de un documento o firma, no quedan demostrados plenamente por la firma por sí sola, ni constituyen suficiente garantía de la autenticidad de los documentos o de la firma. 32 En Francia, por ejemplo, la firma no podía sustituirse por una cruz u otros signos, por un sello o por huellas dactilares (véase Recueil Dalloz, Preuve, Nº 665). 33 Ley Modelo de la CNUDMI sobre Firmas Electrónicas con la Guía para su incorporación al derecho interno 2001 (publicación de las Naciones Unidas, núm. de venta: S.02.V.8), segunda parte, párr. 29, disponible en (consultado el 6 de junio de 2008). 34 Este análisis ya sirvió de base para los criterios de equivalencia funcional que figuran en el artículo 7 de la anterior Ley Modelo de la CNUDMI sobre Comercio Electrónico con la Guia para la Incorporación al Derecho Interno 1996, con el nuevo artículo 5 bis aprobado en 1998 (publicación de las Naciones Unidas, núm. de venta: S.99.V.4), disponible en commerce.html (consultado el 6 de junio de 2008).
14 6 Fomento de la confianza en el comcercio electrónico 9. Esta observación conduce a otro aspecto de la cuestión que se está examinando actualmente. Independientemente de la tradición jurídica de que se trate, una firma, con contadísimas excepciones, no es válida por sí misma. Su efecto jurídico dependerá del vínculo existente entre la firma y la persona a la que se atribuye la firma. En la práctica, pueden adoptarse varias medidas para verificar la identidad del firmante. Cuando todas las partes están presentes en el mismo lugar al mismo tiempo, se pueden reconocer mutuamente mirándose a la cara; si negocian por teléfono, podrán reconocer la voz del interlocutor, etc. Esto ocurre naturalmente y no está sometido a normas jurídicas concretas. Sin embargo, cuando las partes negocian por correspondencia, o cuando se transmiten documentos firmados por una cadena de contratación, tal vez existan pocos medios de determinar que los signos que figuran en un documento concreto fueron efectivamente realizados por la persona con cuyo nombre parecen estar vinculados y que, efectivamente, la persona debidamente autorizada fue la que produjo la firma que se supone obliga a una persona concreta. 10. Aunque una firma manuscrita es una forma habitual de autenticación y sirve para documentos de transacción que cambian de manos entre partes conocidas, en muchas situaciones comerciales y administrativas una firma es sin embargo relativamente insegura. La persona que confía en el documento no suele disponer de los nombres de las personas autorizadas a firmar ni de especimenes de sus firmas a efectos de comparación 35. Esta situación es especialmente cierta en el caso de muchos documentos en los que se confía en países extranjeros en operaciones comerciales internacionales. Incluso cuando existe un espécimen de la firma autorizada con fines de comparación, tan solo un perito podrá detectar una falsificación bien hecha. Cuando se tramita un gran número de documentos, a veces ni siquiera se comparan las firmas, salvo cuando se trata de operaciones muy importantes. La confianza es uno de los elementos básicos de las relaciones comerciales internacionales. 11. La mayoría de los ordenamientos jurídicos cuentan con procedimientos o requisitos especiales concebidos para refrendar la fiabilidad de las firmas manuscritas. Algunos procedimientos pueden ser de obligado cumplimiento para que determinados documentos surtan efecto jurídicos. También pueden ser optativos y ser utilizados por las partes que deseen tomar medidas para excluir posibles argumentos sobre la autenticidad de determinados documentos. Entre los ejemplos característicos cabe citar los siguientes: a) Certificación notarial. En determinadas circunstancias, el acto de la firma reviste una importancia formal concreta por la confianza reforzada que se asocia a una ceremonia especial. Así ocurre, por ejemplo, en el caso de la certificación notarial, es 35 Algunos ámbitos del derecho reconocen tanto la inseguridad intrínseca de las firmas manuscritas como la inviabilidad de insistir en requisitos estrictos de forma para la validez de actos jurídicos, y admiten que en algunos casos incluso la falsificación de una firma no privaría a un documento de su efecto jurídico. Así pues, por ejemplo, el artículo 7 de la Ley Uniforme referente a las letras de cambio y pagarés a la orden anexa al Convenio por el que se establece una Ley uniforme referente a las letras de cambio y pagarés a la orden, hecho en Ginebra el 7 de junio de 1930, dispone que si una letra de cambio lleva la firma de personas incapaces de obligarse en una letra de cambio, o firmas falsas, o firmas de personas imaginarias, o firmas que por cualquier otra razón no pueden obligar a las personas que han firmado la letra de cambio o en cuyo nombre aparezca firmada, las obligaciones de los demás firmantes no son por ello menos válidas (Sociedad de las Naciones, Treaty Series, vol. CXLIII, Nº 3313).
15 Introducción 7 decir, la certificación por un notario público para determinar la autenticidad de una firma en un documento legal, lo que a menudo requiere la comparecencia física de la persona ante el notario; b) Atestación. Se entiende por atestación el acto de observar a una persona firmar un documento legal y seguidamente poner la propia firma como testigo. La finalidad de la atestación es conservar una prueba de la firma. Al atestar, el testigo declara y confirma que la persona a la que ha observado firmar el documento efectivamente lo hizo. La atestación no incluye la garantía de la exactitud o veracidad del documento. El testigo puede ser llamado a declarar sobre las circunstancias relativas a la firma 36 ; c) Sellos. La práctica de utilizar sellos además de firmas, o en sustitución de éstas, no es insólita, especialmente en determinadas regiones del mundo 37. La firma o la imposición de sellos pueden, por ejemplo, aportar pruebas de la identidad del firmante; que el firmante convino en obligarse por el acuerdo y lo hizo voluntariamente; que el documento es definitivo y cabal; o que la información no ha sido alterada después de la firma 38. También podrá advertir al firmante e indicar la intención de actuar de forma jurídicamente vinculante. 12. Aparte de estas situaciones especiales, las firmas manuscritas se han utilizado en operaciones comerciales, tanto nacionales como internacionales, desde hace siglos sin ningún marco legislativo o funcional especialmente concebido. Los destinatarios o titulares de los documentos firmados han evaluado la fiabilidad de las firmas caso por caso según el nivel de confianza del firmante. De hecho, la inmensa mayoría de los contratos internacionales escritos si es que hay escritos no van acompañados forzosamente de un procedimiento especial en materia de forma o autenticación. 13. La utilización transfronteriza de documentos firmados se complica más cuando intervienen autoridades públicas, pues las autoridades receptoras de un país extranjero suelen exigir alguna prueba de la identidad y la autoridad del firmante. Por tradición, esos requisitos se cumplen por los denominados procedimientos de legalización, en los que las firmas que figuran en documentos nacionales son autenticadas por las autoridades diplomáticas para su utilización en el extranjero. A la inversa, los representantes consulares o diplomáticos del país en el que se pretende utilizar los documentos también pueden autenticar las firmas de autoridades públicas extranjeras en el país de origen. A menudo, las autoridades consulares y diplomáticas autentican únicamente las firmas de determinadas autoridades de alto rango de los países de expedición, lo que exige varios niveles de reconocimiento de firmas cuando el documento fue expedido originalmente por un funcionario de menor rango, u obliga a la certificación notarial previa de las firmas por un notario del país emisor. En la mayoría de los casos, la legalización es un procedimiento engorroso, lento y costoso. Por ese motivo se 36 Adrian McCullagh, Peter Little y William Caelli, Electronic signatures: understand the past to develop the future, University of New South Wales Law Journal, vol. 21, Nº 2 (1998), véase el capítulo III, sección D, sobre el concepto de testificación. 37 Se utilizan sellos en varios países de Asia oriental, como China y el Japón. 38 Mark Sneddon, Legislating to facilitate electronic signatures and records: exceptions, standards and the impact of the statute book, University of New South Wales Law Journal, vol. 21, Nº 2 (1998), véase la parte 2, capítulo II, sobre los objetivos normativos de los requisitos de escritura y firma.
16 8 Fomento de la confianza en el comercio electrónico negoció el Convenio sobre la Eliminación del Requisito de la Legalización de Documentos Públicos Extranjeros 39, hecho en La Haya el 5 de octubre de 1961, para sustituir las prescripciones vigentes por una forma simplificada y normalizada (la apostilla ), que se utiliza para proporcionar la certificación de determinados documentos públicos en los Estados parte en el Convenio 40. Únicamente una autoridad competente designada por el Estado del que emana el documento público puede expedir una apostilla. Las apostillas certifican la autenticidad de la firma, la calidad en que ha actuado la persona firmante del documento y, cuando proceda, la identidad del sello o timbre que lleva el documento, pero no se refieren al contenido del propio documento subyacente. 14. Como ya se ha indicado anteriormente, en muchos ordenamientos jurídicos no es necesario que los contratos comerciales figuren siempre en un documento o queden probados por escrito para que sean válidos. Incluso cuando existe un escrito, no es necesariamente obligatoria una firma para que el contrato sea vinculante para las partes. Por supuesto, cuando la ley exige que los contratos consten por escrito o estén firmados, el incumplimiento de esas prescripciones los anularía. Los requisitos de forma a efectos probatorios tal vez revistan más importancia que los requisitos de forma a efectos de la validez de los contratos. La dificultad de demostrar acuerdos orales es una de las principales razones por las que los contratos comerciales se recogen en documentos escritos o se documentan por correspondencia, incluso aunque un acuerdo oral fuera válido de otro modo. Es poco probable que las partes cuyas obligaciones están documentadas en escritos firmados logren negar el contenido de sus obligaciones. La aplicación de normas estrictas sobre pruebas documentales suele orientarse a aportar un alto grado de fiabilidad a los documentos que cumplen esas normas, lo que, según la opinión general, aumenta la certidumbre jurídica. Al mismo tiempo, no obstante, cuanto más complicados sean los requisitos probatorios, tanto mayor será la oportunidad que tienen las partes de invocar defectos de forma con miras a anular la validez o negar la fuerza ejecutiva de obligaciones que ya no tienen intención de cumplir, por ejemplo, porque el contrato ha resultado comercialmente desfavorable. Por lo tanto, es preciso equilibrar el interés por fomentar la seguridad en el intercambio de comunicaciones electrónicas con el riesgo de facilitar un método simple para que los comerciantes de mala fe repudien sus obligaciones legales libremente asumidas. La consecución de este equilibrio mediante normas y criterios que sean reconocidos internacionalmente y aplicables con carácter transfronterizo es una de las tareas principales de la actividad normativa en la esfera del comercio electrónico. El presente documento se propone ayudar a los legisladores y los encargados de formular políticas a identificar las principales cuestiones jurídicas que intervienen en la utilización internacional de métodos de autenticación y firma electrónicas y considerar posibles soluciones al respecto. 39 Naciones Unidas, Treaty Series, vol. 527, Nº Entre esos documentos figuran los que emanan de una autoridad o funcionario relacionado con un juzgado o tribunal del Estado (incluidos los documentos expedidos por un tribunal administrativo, constitucional o eclesiástico, un fiscal, un secretario o un agente judicial); documentos administrativos; actas notariales; y certificados oficiales que se agregan en documentos firmados por personas a título personal.
17 Primera parte Métodos de firma y autenticación electrónicas
19 Índice Pagína I. Definición y métodos de firma y autenticación electrónicas A. Observaciones generales sobre terminología B. Principales métodos de firma y autenticación electrónicas Firmas digitales basadas en la criptografía de clave pública Biométrica Contraseñas y métodos híbridos Firmas escaneadas y nombres mecanografiados C. Gestión de la identidad electrónica II. Trato jurídico de la autenticación y las firmas electrónicas A. Enfoque tecnológico de los textos legislativos Enfoque minimalista Enfoque de la tecnología específica Enfoque del doble nivel B. Valor probatorio de los métodos de firma y autenticación electrónicas Autenticación y atribución general de los registros electrónicos Posibilidad de cumplir los requisitos de firma Labor encaminada a crear equivalentes electrónicos de formas especiales de firma