Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/sentencia-2008-00462-19421-de-agosto-30-de-2017?documento=jurcol&contexto=jurcol_1f0ff4ff2cf749bda7dd4f6cb3f51fe9&vista=STD-PC
Timestamp: 2018-09-22 00:12:21
Document Index: 285679282

Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 481', 'ARTÍCULO 20', 'artículo 481', 'artículo 481', 'artículo 420', 'artículo 1', 'artículo 481', 'artículo 33', 'artículo 481', 'artículo 20', 'artículo 481', 'artículo 58']

﻿ SENTENCIA 2008-00462/19421 DE AGOSTO 30 DE 2017
SENTENCIA 2008-00462 DE 30 DE AGOSTO DE 2017
CONTENIDO:EXENCIÓN DE IMPUESTOS A LAS VENTAS POR SERVICIOS UTILIZADOS EN EL EXTERIOR. SE ESTABLECE QUE EL ARTÍCULO 481 DEL ESTATUTO TRIBUTARIO, LE OTORGA LA CALIDAD DE EXENTOS DEL IMPUESTO SOBRE LAS VENTAS CON DERECHO A DEVOLUCIÓN A LOS SERVICIOS QUE SEAN PRESTADOS EN EL PAÍS EN DESARROLLO DE UN CONTRATO ESCRITO Y SE UTILICEN EXCLUSIVAMENTE EN EL EXTERIOR POR EMPRESAS O PERSONAS SIN NEGOCIO O ACTIVIDADES EN COLOMBIADICHA EXENCIÓN FUE ADICIONADA POR EL ARTÍCULO 20 DE LA LEY 223 DE 1995, CON EL DERECHO DE RECUPERAR EL IMPUESTO PAGADO EN LA ADQUISICIÓN DE BIENES Y SERVICIOS NECESARIOS PARA CUMPLIR LA ACTIVIDAD CONTRATADA, A TRAVÉS DE LA DEVOLUCIÓN DE LOS IMPUESTOS DESCONTABLES. EN ESE SENTIDO PARA ACCEDER A LA EXENCIÓN, SE REQUIERE I) QUE LOS SERVICIOS SE PRESTEN EN COLOMBIA, II) QUE ESA PRESTACIÓN SE DERIVE DE LA EJECUCIÓN DE UN CONTRATO ESCRITO, III) QUE EMPRESAS O PERSONAS SIN NEGOCIOS O ACTIVIDADES EN COLOMBIA UTILICEN EXCLUSIVAMENTE LOS SERVICIOS CONTRATADOS EN EL EXTERIOR, Y IV) QUE ESA UTILIZACIÓN SE HAGA DE ACUERDO CON LOS REQUISITOS QUE DISPONE EL RESPECTIVO REGLAMENTO.
TEMAS ESPECÍFICOS:DIAN, IMPUESTO SOBRE LAS VENTAS, DEVOLUCIÓN DEL IMPUESTO, EXENCIÓN POR SERVICIOS EN EL EXTERIOR, OPERACIONES FINANCIERAS, DERECHO A LA DEVOLUCIÓN TRIBUTARIA
Sentencia 2008-00462/19421 de agosto 30 de 2017
Rad.: 76001-23-31-000-2008-00462-01 (19421)
Actor: Titán Intercontinental S. A.
Impuesto sobre las ventas – sexto bimestre 2004
Corresponde a la Sala proveer sobre la legalidad de los actos administrativos que determinaron el impuesto sobre las ventas a cargo de la demandante para el sexto bimestre de 2004.
En los términos del recurso de apelación, el problema jurídico a analizar se concreta en determinar si las comisiones que pagaron las sociedades extranjeras money remitter a la demandante durante el periodo señalado, en virtud de los contratos de servicios de transferencia de fondos y corresponsal independiente que celebraron, constituyen ingresos gravados con impuesto a las ventas.
La Sala precisa que la discusión planteada se circunscribió a que, en criterio de la Administración, el servicio prestado por la actora no se utiliza exclusivamente en el exterior, es decir, refiere al requisito previsto en el artículo 481 lit e) del ET.
Así se indicó en la liquidación oficial de revisión: “en consecuencia, no es posible hablar de un servicio utilizado exclusivamente en el exterior, cuando la dinámica de esta actividad empresarial requiere el uso necesario de servicios por parte de los clientes (girador y beneficiario) en el exterior y en Colombia”. (fl. 365, c. a. 1)
Asimismo, se advierte que aunque el Tribunal analizó el punto de controversia planteado en los actos acusados, el fundamento de su decisión radicó que entre la actora y la money remitter no existía una operación de compra y venta de divisas susceptible de gravarse con IVA, aspecto que no corresponde al asunto de fondo planteado en el proceso.
Precisado lo anterior, procede la Sala al estudio del asunto objeto de controversia.
De la exención prevista en el literal e) del artículo 481 del ET
El artículo 420 del ET incluyó a la prestación de servicios en el territorio nacional entre los hechos generadores de impuesto sobre las ventas (lit. b), entendiendo, por regla general, que tal actividad ocurre en la sede del prestador del prestador del servicio, salvo en los casos de servicios que se entienden prestados en el lugar de su ubicación (los relacionados con bienes inmuebles), en el lugar donde se realizan materialmente (los de carácter cultural y artístico, así como los relativos a su organización, los de carga y descarga, trasbordo y almacenaje), y los que el numeral 3º ibídem entiende prestados en Colombia a pesar de haberse ejecutado desde el exterior a favor de usuarios o destinatarios ubicados en el territorio nacional(1).
Para efecto del impuesto sobre las ventas, el artículo 1º del Decreto 1372 de 1992, reglamentario de la Ley 6ª de 1992 y del Estatuto Tributario, definió el servicio como toda “actividad, labor o trabajo prestado por una persona natural o jurídica, o por una sociedad de hecho, sin relación laboral con quien contrata la ejecución, que se concreta en una obligación de hacer, sin importar que en la misma predomine el factor material o intelectual, y que genera una contraprestación en dinero o en especie, independientemente de su denominación o forma de remuneración.”
Por su parte, la doctrina especializada en la materia ha distinguido el servicio como “una obligación de hacer o de no hacer a cargo de una o más personas y a favor de otra u otras, como contrapartida directa y relativamente equivalente al pago de un precio y en un contexto de valor agregado, en la medida que la actividad de que se trate no se encuentre expresamente excluida por la ley”(2).
Ahora bien, el literal e) del artículo 481 del ET, vigente para cuando sucedieron los hechos discutidos en el sub lite, es decir, con la modificación introducida por el artículo 33 de la Ley 633 de 2000(3), le otorgó la calidad de exentos de impuesto sobre las ventas con derecho a devolución, entre otros, a:
“ART. 481.—Bienes que conservan la calidad de exentos. Únicamente conservarán la calidad de bienes exentos del impuesto sobre las ventas con derecho a devolución de impuestos:
e) Los servicios que sean prestados en el país en desarrollo de un contrato escrito y se utilicen exclusivamente en el exterior, por empresas o personas sin negocios o actividades en Colombia, de acuerdo con los requisitos que señale el reglamento”.
Esta exención fue adicionada al texto original del artículo 481 del ET, por el artículo 20 de la Ley 223 de 1995, para aquellos servicios que si bien son prestados dentro del territorio colombiano, por ser utilizados en el exterior adquieren la connotación de exentos, con el derecho de recuperar el impuesto repercutido o pagado en la adquisición de bienes y servicios necesarios para cumplir la actividad contratada, a través de la devolución de los impuestos descontables (art. 485 del ET).
Para acceder a la exención, el legislador previó las siguientes condiciones: i) que los servicios se presten en Colombia, ii) que esa prestación se derive de la ejecución de un contrato escrito, iii) que empresas o personas sin negocios o actividades en Colombia “utilicen exclusivamente” los servicios contratados en el exterior, iv) que esa utilización se haga de acuerdo con los requisitos que dispone el respectivo reglamento.
En relación con el requisito objeto de cuestionamiento en el presente asunto en la sentencia del 5 de marzo de 2015, M.P. Dr. Hugo Fernando Bastidas Bárcenas, Exp. 19093, la Sala consideró:
“Dado que la controversia en el presente caso alude a si se cumplió o no el segundo requisito, esto es, si el servicio fue utilizado exclusivamente en el exterior por empresas sin negocios o actividades en Colombia, la Sala se referirá, en concreto a ese requisito.
Pues bien, sobre ese requisito, la Sala ha precisado que el servicio se entiende utilizado exclusivamente en el exterior cuando el beneficio, provecho o utilidad que reporta el servicio prestado se materializa en forma integral fuera del país(4).
Según el precedente que se reitera, como la utilización del servicio se predica del destinatario, la sociedad o persona contratante sin domicilio, negocios o actividades en Colombia, es este el que debe disfrutar integral y exclusivamente del servicio, lo que implica que deba ser entregado para su aprovechamiento en el exterior(5), o, como también lo ha precisado la Sala, que el fruto del servicio recibido se materialice en el exterior(6).
Por lo tanto, para que el servicio sea exento del impuesto sobre las ventas, debe verificarse en cada caso concreto que efectivamente se utilice(7) fuera del territorio nacional, pues solo de esa manera se configura la exportación, desde luego sin desconocer los demás requisitos que permiten acreditar el derecho a la exención, pero siempre bajo la premisa de darle prevalencia a lo sustancial sobre lo formal(8).
En los típicos casos de representación, la Sala ha dicho que no es relevante el tipo de vínculo contractual mediante el que se realice la actividad. Que lo determinante es que se verifique que el provecho que genere el servicio prestado se materialice en el exterior. Por esa razón la Sala ha advertido que la cualidad que distingue la exportación del servicio para que sea exento de impuesto sobre las ventas no deviene de la celebración del negocio jurídico de venta del bien en el exterior, sino de la efectiva y exclusiva utilización del servicio por fuera del territorio colombiano.”(9)(negrilla fuera del texto)
De acuerdo con lo anterior, la norma exige que la utilización con la plena disposición del producto del servicio, ocurra integralmente en el exterior, es allí donde debe darse el beneficio, provecho o utilidad del servicio prestado en el territorio nacional.
Y es que, como lo ha señalado la Sala, la verdadera finalidad y alcance de la exención es que el servicio prestado tenga realmente la condición de “exportado”, y esta sólo se configura cuando el fruto del servicio recibido se materializa fuera del territorio nacional(10).
Doctrinariamente, frente al requisito objeto de análisis, se ha precisado que “la utilización de un servicio es un verbo que se predica del destinatario y se relaciona con el hecho de disfrutar el resultado de la actividad desarrollada por el prestador”, por lo que “el momento de utilización que ha de servir de referencia para la aplicación de la norma debe ser el instante en el cual el destinatario cuenta con la disponibilidad del servicio”(11).
Ahora bien, teniendo en cuenta la actividad que desarrolla la actora con la operación de giro de divisas, el Oficio JDS 19542 del 28 de agosto de 2001, expedido por el Secretario de la Junta Directiva del Banco de la República, y que obra en el cuaderno de antecedentes administrativos (fls. 221 a 265), se señala que dicha operación se enmarca jurídicamente como “contrato de mandato en el que el mandatario daba instrucciones al mandante para colocar una cantidad de dinero a órdenes de un beneficiario indicado por el ordenante”(12).
En ese escenario, identificó las siguientes etapas de envío y recepción de dichos giros, de las cuales se destacan, para el asunto objeto de análisis:
— Una persona en el exterior mediante el pago de una comisión, contrata los servicios de una money remitter a la cual le entrega moneda extranjera, para que le envíe el equivalente en moneda legal colombiana a un beneficiario en Colombia.
— La money remitter fija la tasa de cambio aplicable en moneda legal colombiana y celebra con la persona un contrato (compraventa de divisas).
— La money remitter imparte al intermediario del mercado cambiario (con quien anteriormente la money remitter ha celebrado un contrato de comisión como entidad intermediaria) la orden para que a su nombre y mediante el pago de una comisión, entregue moneda legal colombiana al beneficiario.
— En cumplimiento de la orden, el intermediario del mercado cambiario contacta al beneficiario y le hace entrega de la moneda legal colombiana.
El objeto lícito de dicha operación, según el mismo oficio, se condiciona a que las entidades locales tengan autorización expresa para realizarla, como intermediarias del mercado cambiario suficientemente facultadas para realizarla, y la única forma como una entidad local no intermediaria del mercado cambiario podría intervenir en estas operaciones sería como agente del intermediario del mercado cambiario, una vez que dicho intermediario realiza el giro.
En los antecedentes administrativos obran dos de los contratos que la actora suscribió con corresponsales para prestar el servicio de “transferencia de fondos”, con base en los cuales la Administración adelantó el proceso de fiscalización.
1) Contrato con Vigo Remittance Corp
El primero de los contratos aportados se suscribió el 30 de abril de 2003 con la firma americana Vigo Remittance Corp (fls. 118 a 139, c. 2).
En la Sección 1º del contrato se indicó:
“Mediante el presente contrato Vigo contrata a Titán para la prestación de los servicios de tramitación y distribución en Colombia (los “Servicios de Titán”) para la transferencia electrónica de fondos desde las Oficinas de Vigo a las Oficinas de Titán de tal manera que los fondos que sean recibidos por parte de los remitentes en las oficinas de Vigo sean puestos a disposición para su pago en Colombia en las Oficinas de Titán a los destinatarios designados por los remitentes ya sea en Dólares Estadounidenses o en Pesos Colombianos, según lo indicado por los remitentes.”
Y en la sección 4 se dispuso:
“Vigo será el único responsable del cobro de las comisiones por los servicios de Vigo. Vigo deberá retener la totalidad de las comisiones por los servicios de Vigo.
Titán será el único responsable del cobro de las comisiones por los servicios de Titán. Titán deberá retener la totalidad de las comisiones por los servicios de Titán.
Como retribución por la utilización de los servicios de Titán, Vigo deberá pagar a Titán por cada orden de transferencia que se origine en las oficinas de Vigo y que sea distribuida o vaya a ser distribuida a través de las Oficinas de Titán con los servicios de Titán la cantidad estipulada en las fechas y de la manera estipulada en este contrato.
Como remuneración por los servicios de Vigo, Titán deberá pagar a Vigo por cada orden de transferencia que sea originada en las oficinas de Titán y que sea distribuida o vaya a ser distribuida a través de las oficinas de Vigo con los servicios de Titán la cantidad estipulada en este contrato. Vigo deberá deducir dichas cantidades de los fondos adeudados a Titán por sus servicios de pagos en cada día hábil.”
De acuerdo con ello, se pactaron las siguientes contrataciones mutuas (Sección 1. Definición de Servicios, fl. 119, c. 2):
Por un lado, Vigo contrató a Titán para que le prestara los servicios de tramitación y distribución en Colombia, sobre los fondos que se le transfieren automáticamente desde las oficinas de la primera, poniéndolos a disposición de los destinatarios designados por los remitentes ya sea en dólares estadounidenses o en pesos colombianos.
Recíprocamente, Titán contrató a Vigo para que tramitara y distribuyera en los países de Vigo, los fondos que se le transfieren automáticamente desde las oficinas de Titán, con el fin de ponerlos a disposición de los destinatarios designados por los remitentes ya sea en dólares estadounidenses o en la moneda legal correspondiente.
2) Contrato con Money Exchange
Por su parte, el Acuerdo de Corresponsal Independiente suscrito con Money Exchange S. L. el 1º de junio de 2002 (fls. 140 a 154, c. 2), para realizar la remisión y transferencia de fondos entre Colombia y España, dispuso la designación de dicha firma y de Titán como corresponsales en sus respectivos territorios, para transmitir, recibir y entregar fondos remitidos y transmitidos según los términos y estipulaciones del respectivo clausulado, sin tener la calidad de agentes o representantes legales entre sí.
La demandante se comprometió a proveer con exclusividad dentro de Colombia, los servicios de pago de los fondos remitidos por el transmisor Money Exchange.
El numeral 2 del acuerdo se refirió a las órdenes de pago en el siguiente sentido:
“2. Órdenes de Pago
(a) Órdenes de Pago. En cualquier día hábil, cualquiera de los dos Corresponsales podrá dirigirle al otro, una o más Órdenes de Pago, para transmitir y entregar fondos a un beneficiario específico, el cual deberá ser designado en cada Orden de Pago. Cada Orden de Pago incluirá el nombre completo del Beneficiario, su número de teléfono, y demás información requerida para agilizar el pago de la orden.
Las Ordenes de Pago podrán ser transmitidas de un Corresponsal a otro, a la dirección electrónica indicada por el otro Corresponsal, como también por los demás medios especificados en el Parágrafo 5 (1) del actual Acuerdo.
(b) Pago de Órdenes de Pago. En el momento de recibir una Orden de Pago del Corresponsal Remitente, el Corresponsal Destinatario efectuará oportunamente el pago al Beneficiario, según los términos de la Orden de Pago. El Corresponsal Destinatario hará su mejor esfuerzo para efectuar el pago dentro de un máximo de veinticuatro (24) horas. El Corresponsal Destinatario tan sólo efectuará el pago de una Orden de Pago a determinado Beneficiario, al cumplirse las siguientes condiciones: (a) verificación de la identidad del Beneficiario, basada en la comprobación física de su documento de identidad; (b) instrucciones apropiadas del Beneficiario, para la consignación de los fondos en una cuenta bancaria. El pago se hará por medio de un giro, cheque de gerencia u otro medio acostumbrado en el territorio del Corresponsal Destinatario.”
Y en materia de comisiones dispuso:
“3. Reembolsos y Comisiones
(a) Pagos. El Corresponsal Remitente le pagará al Corresponsal Destinatario, el monto total de cada Orden de Pago, más la comisión especificada en el Apéndice C, en dólares de Estados Unidos, por medio de giro bancario, tal como se precisa en el Apéndice B del actual Acuerdo.
(b) Comisiones. En reconocimiento de los servicios de transferencia / remisión de fondos, prestados de acuerdo a los términos precisados en el presente, el Corresponsal Remitente le pagará al Corresponsal Destinatario, una comisión de acuerdo a los términos estipulados en el Apéndice C ("Comisión (es)".
(c) Tasas de Cambio. El Corresponsal Destinatario le informará al Corresponsal Remitente, por lo menos una vez por semana, según las condiciones del mercado, la tasa de cambio a la cual se harán los pagos en moneda local. El Corresponsal Remitente deberá dar a conocer la nueva tasa de cambio a la mayor brevedad, a todos sus puntos de recepción. El cliente que reciba fondos a través del Corresponsal Remitente, deberá ser notificado de la tasa de cambio usada para calcular el monto pagadero al Beneficiario de la Orden de Pago, en el momento de colocarse la orden.
Según modificación del 25 de noviembre de 2003 (fl. 154, c. 2):
“A manera de remuneración por los servicios de transmisión /remisión de fondos, prestados por Titan en Colombia, y en cumplimiento de las estipulaciones aquí acordadas, la empresa Money Exchange, S.L. le pagará a Titan una comisión de tipo variable, que será calculada diariamente por ambas partes, según las condiciones competitivas existentes en el mercado cambiado internacional, sobre el valor de cada Orden de Pago, en USD, pagado al Beneficiario designado en la Orden de Pago.
A manera de remuneración por los servicios de transmisión /remisión de fondos, prestados por Money Exchange, S.L. en España, en cumplimiento de las estipulaciones aquí acordadas, Titan le pagará una comisión de tipo variable, que será calculada diariamente por ambas partes, según las condiciones competitivas existentes en el mercado cambiario internacional, sobre el valor de cada Orden de Pago, en USD, pagado al Beneficiario designado en la Orden de Pago.
La Comisión acompañará cada pago, tal como se indica en el Parágrafo 3(1) de este Acuerdo, y oscilará entre el 0.1% y el 4% del valor de cada Orden de Pago en USD.
Anéxese este documento al contrato de corresponsal independiente.”
Titán estima que las remuneraciones causadas por realizar y ejecutar los servicios de que tratan los contratos celebrados para la entrega de giros internacionales en Colombia, anteriormente reseñados, corresponden a comisiones por exportación de servicios financieros de cambio de divisas, constitutivas de ingresos exentos de impuesto sobre las ventas.
La Administración, por su parte, considera que la calidad de exentos se encuentra restringida para los servicios utilizados exclusivamente en el exterior por empresas o personas sin negocios o actividades en Colombia y que esta condición no se cumple en el caso concreto, porque el servicio que genera el ingreso por comisión se origina en el territorio colombiano donde se realiza el pago.
La discusión jurídica planteada se examinará entonces a partir del marco legal y doctrinal expuesto.
De los contratos de transferencia de fondos y corresponsal independiente mencionados, se advierte que el vínculo negocial que surgió corresponde a una prestación de servicios y que, para el caso de Titán S. A., esa prestación consiste en pagar los dineros que le giran las Money Remitter a quienes su girador haya designado como destinatario en Colombia.
Tales documentos contractuales también dan cuenta de que la demandante recibe una comisión a título de contraprestación por el servicio que presta, y que se reitera, es el pago de los dineros girados a sus destinatarios en territorio nacional.
Así pues, se advierte que el servicio por cuya prestación la demandante recibió las comisiones constitutivas de los ingresos que el acto demandado gravó con impuesto a las ventas, es el de entregar los giros que la Money Remitter le transfiere desde el exterior, al residente o domiciliado colombiano que haya sido designado por el residente o domiciliado en la jurisdicción de esa entidad, que haya contratado los servicios de la misma para ese único propósito.
Ciertamente, una es la relación jurídica que surge entre el remitente del giro y la money remitter y otra la que esta contrae con la casa de cambios colombiana (Titán) con la que contrata el servicio de transferencia de fondos desde el país extranjero, en el marco de los acuerdos suscritos con esa finalidad.
Esa dualidad de relaciones incide al momento de establecer la dinámica del servicio prestado para efecto de la exención que reclama el demandante.
En ese contexto, Titán S. A. presta el servicio de entrega y pago de giros remitidos por la money remitter dentro del territorio nacional, porque es allí donde se ubican los destinatarios de los mismos.
Desde esa perspectiva, puede predicarse un beneficio directo tanto para dichos destinatarios como receptores finales de los dineros girados, como para quien se los envía a través de la Money Remitter, en cuanto satisface el interés que le asistió para contratar los servicios de dicha entidad.
Sin embargo, debe precisarse que cuando el literal e) del artículo 481 del ET exige que los servicios prestados en el país se “utilicen exclusivamente en el exterior”, se vale de la preposición “por” para predicar esa utilización de “las empresas o personas sin negocios o actividades en Colombia”.
Igualmente, téngase en cuenta que esa utilización en territorio extranjero, además de categorizar al servicio prestado como verdaderamente exportado, implica que el fruto del mismo se produzca solamente fuera de Colombia pues, como lo ha dicho la Sala, “el servicio se entiende utilizado exclusivamente en el exterior cuando el beneficio, provecho o utilidad que reporta el servicio prestado se materializa en forma integral fuera del país”(13).
Tales reflexiones no pueden verse aisladamente, sino en forma integral con los aspectos propios de la contratación del servicio prestado, se repite, el de pagar al destinatario en Colombia los dineros que le transfiere la Money Remitter, pues al tenor del mismo literal e), los servicios exentos del impuesto sobre las ventas son los prestados en el país “en desarrollo de un contrato escrito”.
Ello significa que si la contratante de dicho servicio fue la corresponsal extranjera (money remitter), es respecto de ella que corresponde verificar la prestación del servicio contratado y el alcance de su utilización o disfrute, independientemente del destinatario del giro objeto de entrega, quien no firmó contrato alguno para esa prestación.
La Sala precisa que el destinatario del giro es sencillamente un tercero ajeno a la relación jurídica entre la casa de cambios colombiana y la Money Remitter, y entre esta y quien usa sus servicios para transferir el giro al territorio colombiano. Darle otra connotación a la intervención del receptor del giro en la negociación de transferencia del mismo, equivaldría a endosarle la calidad de parte en un proceso de contratación que le es ajeno.
Se insiste en que lo que se pretende “es descartar el hecho de que actuaciones ulteriores del destinatario en el territorio colombiano, así sean el fruto del servicio recibido, se consideren como “utilización en el país”(14).
En ese entendido, puede sostenerse que el servicio contratado por la Money Remitter fue utilizado exclusivamente en el exterior, porque fue allí donde dicha entidad obtuvo el provecho o beneficio del servicio prestado en Colombia, como empresa cumplidora de su labor de giros internacionales que satisfizo el interés contractual del remitente del giro.
Lo anterior, unido a que la Administración no discutió el cumplimiento de los demás requisitos que legitiman el derecho a la exención reclamada por la demandante, conduce a confirmar la sentencia recurrida, por cuanto el acto demandado quedó desprovisto de la presunción de legalidad que lo amparaba.
Confírmase la sentencia del 25 de junio de 2011, proferida por el Tribunal Administrativo del Valle del Cauca, por las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia.
Acéptase la renuncia presentada por el abogado Juan Carlos Díaz García al poder conferido por la DIAN (fl. 186, c. 1).
Reconócese personería a la abogada Sandra Liliana Cadavid Ortiz como apoderada de la parte demandada (fl. 188, c. 1).
1. Licencias y autorizaciones para el uso y explotación, a cualquier título, de bienes incorporales o intangibles; consultoría, asesoría y auditoría; arrendamientos de bienes corporales muebles, con excepción de los destinados al servicio de transporte internacional por empresas dedicadas a esa actividad; de traducción, corrección o composición de texto; seguro, reaseguro y coaseguro, salvo los expresamente exceptuados; los realizados en bienes corporales muebles, con excepción de aquellos directamente relacionados con la prestación del servicio de transporte internacional; conexión o acceso satelital, cualquiera que sea la ubicación del satélite; televisión satelital recibida en Colombia.
2. Plazas Vega, Mauricio A., El Impuesto Sobre El Valor Agregado, editorial Temis, Tercera edición, 2015, Bogotá, p. 401-402.
3. La disposición también fue modificada por el artículo 58 de la Ley 488 de 1998, 62 de la Ley 1111 de 2006 y 55 de la Ley 1607 de 2012
5. Ibídem. La sentencia cita a Plazas Vega, Mauricio. Impuesto al Valor Agregado IVA Temis Segunda Edición, 1999
6. Sentencia del 28 de noviembre de 2013. Exp. 19527, M.P. Dra. Martha Teresa Briceño de Valencia.
7. Utilizar. 1. tr. Aprovecharse de algo. U. t. c. prnl. DRA.: http://lema.rae.es/drae/?val=utilizar.
8. Op. Cit. Sentencia del 28 de noviembre de 2013.
9. Op. Cit. Sentencia del 10 de octubre de 2007.
10. Sentencia del 28 de noviembre de 2013, exp. 19527, M. P. Dra. Martha Teresa Briceño.
11. Op. Cit nota 2. p. 491-492.
12. Las implicaciones jurídicas del giro internacional de divisas, como contrato de mandato mediante el cual un remitente en el exterior (mandante) da instrucciones a un intermediario del mercado cambiario (mandatario) para que coloque en otra jurisdicción una suma de dinero a disposición de un tercero, a través de una entidad del exterior denominada "money remitter'', fueron reiteradas en el Oficio JDS 16053 del 15 de julio de 2014 de la misma autoridad emisora.
13. Sentencia del 10 de octubre de 2007, exp. 15839, C. P. Dra. María Inés Ortiz Barbosa.
14. Op cit. Nota 2. Pág. 492