Source: http://www.justanswer.es/derecho-civil/6hb94-hola-buenas-noches-mi-pregunta-es-la-siguiente-mi-mujer-mis.html
Timestamp: 2016-10-25 19:12:47
Document Index: 309642

Matched Legal Cases: ['artículo 1692', 'artículo 160', 'artículo 24', 'artículo 1710', 'artículo 1710', 'artículo 160', 'artículo 1710', 'artículo 3']

Hola buenas noches mi pregunta es la siguiente mi mujer y mis
Pregunta del cliente: Hola buenas noches mi pregunta es la siguiente mi mujer y mis hijas se marcharon de casa el pasado 8 de marzo y ahora mi mujer a hablado con un abogado y este me a llamado que quiere hablar conmigo y yo no quiero separarme que debo hacer es urgente quiere que hablemos mañana me ha llamado oy
Hola, lamento mucho lo que le ha sucedido, porque por lo que usted cuenta lo debe de estar pasando mal. En cuanto a que su mujer se quiera separar, si ella lo quiere así usted no tiene la manera de evitarlo en realidad. Ella puede presentar demanda de separación solicitando la misma, y acabará con una sentencia en la que se falle la misma. Y usted tiene dos posibilidades; oponerse a todo, con ánimo de retrasar lo inevitable, e incrementando costes en abogado; o bien, llegar a un acuerdo firmando un convenio regulador de separación consensuado por usted y su esposa, lo que hará la separación menos traumática para todos, incluidas sus hijas, y con menos costes en abogados. Acuda por tanto a la reunión con este abogado; si lo hacen todo de mutuo acuerdo también pueden compartir ese abogado para la separación, si le parece todo razonable. Y si lo cree necesario, para la defensa de sus intereses, desde luego busque abogado de su confianza. Lamento no poderle dar mejores noticias.
tengo tambien una duda tengo dos nietos de 1 y3 años y mi hija no quiere que los vea tengo derecho a verlos
Hola Si por supuesto. Pero más que un derecho del abuelo es un derecho del nieto a verle a ud Este derecho no lo puede prohibir la madre y si lo intenta procede solicitar un regimen de visitas al juez Precisa abogadoEl Código Civil dice "No podrán impedirse sin justa causa las relaciones personales del hijo con sus abuelos y otros parientes y allegados". Le dejo sentenci al aefecto Tribunal Supremo (Sala de lo Civil).Auto de 3 mayo 2000RJ\2000\3573 MENORES DE EDAD: régimen de visitas a favor de los abuelos: interés del menor como principio inspirador.RECURSO DE CASACION: Inadmisión: por carecer el recurso manifiestamente de fundamento: XXXXX XXXXX régimen de visitas en favor de abuelos de un menor que resuelve conforme a la doctrina del TS. Jurisdicción: CivilRecurso de Casación núm. 971/1998 Ponente: Excmo Sr. alfonso villagómez rodil El TS acuerda no admitir el recurso de casación. En la Villa de Madrid, a tres de mayo de dos mil.ANTECEDENTES DE HECHO1PRIMEROEl Procurador don Jorge L. A., en nombre y representación de don Pedro L. P., presentó ante esta Sala escrito de interposición de recurso de casación contra la sentencia dictada con fecha 21 de mayo de 1997 ( AC 1997, 1197) por la Audiencia Provincial de Toledo (Sección Segunda) en el rollo núm. 138/1997, dimanante de los autos núm. 118/1996 del Juzgado de Primera Instancia núm. 4 de Toledo. 2SEGUNDOEntregadas las actuaciones al Ministerio Fiscal, éste las ha devuelto con la fórmula de «Visto». Ha sido Ponente el Magistrado Excmo. D. Alfonso Villagómez Rodil. FUNDAMENTOS DE DERECHO1PRIMEROArticula la parte recurrente el presente recurso de casación con base en tres motivos formulados todos ellos al amparo del artículo 1692.4º de la LECiv, en los que se alega la infracción del artículo 160 CC, la no aplicación de la jurisprudencia del Tribunal Supremo que ha venido a interpretar dicha regulación en cuanto a regímenes de visitas entre el hijo y parientes y allegados, así como la infracción del artículo 24.1 y 2 de la CE ( RCL 1978, 2836 y ApNDL 2875) . Parte el recurrente en el desarrollo de los motivos de que no ha quedado acreditado en autos la existencia de impedimento alguno en las relaciones entre la menor y los abuelos maternos, presupuesto necesario para la aplicación del art. 160 CC, que se ha infringido la doctrina fijada por esta Sala conforme a la cual se fijan regímenes de visitas flexibles, pero nunca equiparables al régimen de visitas establecido para las separaciones matrimoniales como hace la sentencia recurrida ( AC 1997, 1197) , así como que se le ha ocasionado indefensión habida cuenta los medios coercitivos utilizados para dar cumplimiento a la ejecución de la sentencia, impropios de este tipo de procedimiento, y la falta de resolución de los recursos de reposición interpuestos contra las providencias dictadas para dar cumplimiento a lo acordado en las sentencias dictadas. 2SEGUNDOLos motivos así planteados habrán de ser inadmitidos por carencia manifiesta de fundamento, de conformidad con lo establecido en el artículo 1710.1.3ª, inciso primero de la LECiv. Por lo que respecta al primer motivo debe señalarse que la sentencia de primer grado, confirmada por la recurrida en casación, declara que si bien, de la prueba practicada en autos no resulta una absoluta oposición frontal del padre al normal desarrollo de la comunicación de la menor con sus abuelos, sí aparece que las relaciones entre ambas familias se han deteriorado, lo que ha incidido en el hecho de que la menor no pueda ver a sus abuelos y que esa imposibilidad deviene de los impedimentos que a tal fin le impone su padre, no existiendo razón alguna que justifique la limitación o exclusión de tal relación que, por todos los datos obrantes en la causa no parece sino que va a redundar en beneficio del desarrollo de la menor. En la medida que ello es así, el recurrente al afirmar que no habría quedado probado a lo largo del proceso la existencia de impedimento alguno a las relaciones de la menor y los abuelos maternos, hace supuesto de hecho de la cuestión al apartarse de lo sustentado por la sentencia recurrida, pretendiendo sustituir la apreciación probatoria obtenida por los Juzgadores de instancia por la suya propia y parcial y que esta Sala vuelva a examinar el material probatorio como si conociese del litigio en una tercera instancia y no en un recurso extraordinario de casación, en el que hay que detallar qué preceptos relativos a la valoración de las pruebas se han podido infringir y cómo lo han sido, en su caso ( STS 25-7-1996 [ RJ 1996, 5729] ), lo que en el presente caso no se ha realizado, siendo en todo caso correcta la aplicación del art. 160.2º CC efectuada por la Sala «a quo», dada la ausencia de justa causa que impida la comunicación entre nieta y abuelos, comunicación que no se produce conforme señala la referida sentencia tras la valoración de la prueba practicada. Todo lo expuesto determina la inadmisión del motivo por carencia manifiesta de fundamento de conformidad con lo establecido en el art. 1710.3ª, inciso primero, de la LECiv, para cuya apreciación no se exige el previo trámite de audiencia, conforme reiterado criterio de esta Sala refrendado por el Tribunal Constitucional (SSTC 37, 46 y 98/1995 [ RTC 1995, 37, RTC 1995, 46 y RTC 1995, 98] y 152/1998 [ RTC 1998, 152] ) 3TERCEROEl segundo motivo de casación ha de ser igualmente inadmitido por carencia manifiesta de fundamento del artículo 1710.1.3ª, inciso primero, ya que la sentencia recurrida es plenamente conforme con la doctrina de esta Sala en materia del derecho de los abuelos a relacionarse con sus nietos (así, SSTS 7-4-1994 [ RJ 1994, 2728] , 11-6-1996 [ RJ 1996, 4756] , 17-9-1996 [ RJ 1996, 6722] y 11-6-1998 [ RJ 1998, 4681] ), que mantiene que este tipo de relaciones, que insertan beneficiosamente al menor en su entorno familiar completo, resultan más necesarias cuando de los ascendientes se trata, por su privilegiado grado de parentesco, dado que la personalidad se forja también entre las contradicciones que emanan, a veces, de los planteamientos y opiniones de los parientes, siempre que revistan un carácter de normalidad, o sea, no respondan a patologías o ejemplos corruptores, sin que pueda afirmarse, por lo dicho anteriormente en cuanto a la apreciación probatoria realizada por las sentencias impugnadas, que la relación de los abuelos con el menor vaya a suponer un ejemplo corruptor. En cuanto a la alegación de que no debería obligarse a cumplir el derecho de los abuelos a relacionarse con el menor sino que debería ser éste quien decidiese ejercitarlo, debe mantenerse, con la STS 17-9-1996, que el interés superior del menor, como principio inspirador de todo lo relacionado con él, vincula al Juzgador, a todos los Poderes públicos e, incluso, a los padres y ciudadanos, con reconocimiento pleno de la titularidad de derechos en los menores de edad y de una capacidad progresiva para ejercerlos, de manera que han de adoptarse aquellas medidas que sean más adecuadas a la edad del sujeto, para ir construyendo progresivamente el control acerca de su situación personal y proyección de futuro, evitando siempre que el menor pueda ser manipulado, buscando, por el contrario, su formación integral y su integración familiar y social, de manera que las medidas que los jueces pueden adoptar (art. 158 CC) se amplían a todo tipo de situaciones, incluso aunque excedan de las meramente paterno-filiales, con la posibilidad de que las adopten al inicio, en el curso o después de cualquier procedimiento conforme las circunstancias cambien y oyendo al menor, según se desprende de la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero ( RCL 1996, 145) , de protección jurídica del menor, aplicable retroactivamente por mandato constitucional y por recoger el espíritu de cuantas convenciones internacionales vinculan a España (así, Convención de Naciones Unidas de 20 de noviembre de 1989 [ RCL 1990, 2712] , ratificada por instrumento de 30 de noviembre de 1990). A ello debe añadirse que en ningún caso los específicos regímenes de visitas a que se refieren las sentencias aludidas crean doctrina jurisprudencial alguna como pretende la parte recurrente, y ello porque dichos regímenes de visitas se refieren a supuestos de hecho concretos y no a cuestiones jurídicas, siendo la doctrina fijada por la sentencia de fecha 17 de septiembre de 1996, la anteriormente expuesta, doctrina de la que se desprende que la comunicación concreta establecida por la Audiencia respeta cuantos principios se han expuesto, principios que en definitiva son los que constituyen la doctrina jurisprudencial de la Sala sobre el artículo 160.2º CC, sin que exista infracción de dicha jurisprudencia al respecto. Otro tanto cabe señalar respecto de la sentencia citada de fecha 11 de junio de 1996, la cual además parte de un supuesto de hecho diverso al presente al referirse a un menor que se encuentra en el período de adolescencia, lo que no ocurre en el caso que nos ocupa, no existiendo por otro lado sentencia de fecha 28 de mayo de 1996 referida a la materia que nos ocupa. 4CUARTOPor último se alega como tercer motivo de casación la existencia de indefensión dada la utilización de medios coercitivos empleados para dar cumplimiento a lo acordado, que en absoluto se utilizan en procedimientos de iguales características, así como por la falta de resolución de los recursos de reposición interpuestos contra las providencias dictadas para cumplimiento de la sentencia. El motivo ha de ser inadmitido por carencia manifiesta de fundamento del art. 1710.1.3ª, inciso primero, de la LECiv, habida cuenta que tales cuestiones exceden del ámbito del presente recurso en tanto se refieren no a la sentencia de apelación, que constituye el objeto del recurso de casación que nos ocupa, sino a la ejecución de lo acordado, ejecución que no es objeto del recurso que estamos examinando, y que en su caso tiene una vía casacional propia pues es doctrina consolidada de esta Sala que el recurso de casación en procedimiento de ejecución de sentencia es una modalidad excepcional de un recurso a su vez extraordinario, caracterizada por una finalidad específica de evitar excesos de poder en la ejecución y por tanto ajena a los fines nomofilácticos y de unificación jurisprudencial propios del recurso de casación contra sentencias definitivas ( SSTS 15-3-1986 [ RJ 1986, 1255] , 28-5-1987 [ RJ 1987, 3589] y 25-7-1996 [ RJ 1996, 5573] ). De ahí que los motivos en que puede fundarse no sean los del art. 1692 LECiv sino los especiales del art. 1687.2º de la misma Ley, esto es, resolución de puntos no controvertidos en el pleito, no decididos en la sentencia o que contradigan lo ejecutoriado, sin que sea admisible involucrar problemas fácticos ni cuestiones jurídicas o probatorias ( SSTS 27-4-1994 [ RJ 1994, 3082] , 13-2-1996 [ RJ 1996, 1250] y 9-4-1996 [ RJ 1996, 2910 y RJ 1996, 2991] así como STC 99/1995 [ RTC 1995, 99] respecto de la modalidad equivalente del recurso de suplicación laboral). Ello supone que el ordinal 2º del art. 1687 LECiv ofrezca la peculiaridad de definir al propio tiempo la resolución recurrible y los motivos por los que ésta se puede impugnar, frente al sistema general en el que los restantes ordinales del mismo artículo, en combinación con los arts. 1689 y 1690, determinan las resoluciones recurribles en tanto los motivos de casación aparecen enumerados en el art. 1692. Aplicada la precedente doctrina al caso que nos ocupa no cabe sino inadmitir el motivo de casación formulado por carencia manifiesta de fundamento del artículo 1710.1.3ª, inciso primero, de la LECiv, al exceder la cuestión planteada del objeto del recurso de casación interpuesto. 5QUINTOProcediendo por tanto la inadmisión del recurso las costas deben imponerse a la parte recurrente con pérdida del depósito constituido atendido el art. 1710.1.1ª de la LECiv.La Sala acuerda: 1º No admitir el recurso de casación interpuesto por el Procurador don Jorge L. A., en nombre y representación de don Pedro L. P., contra la sentencia dictada con fecha 21 de mayo de 1997 ( AC 1997, 1197) por la Audiencia Provincial de Toledo (Sección Segunda). 2º Declarar firme dicha resolución. Imponer las costas a la 3º parte recurrente con pérdida del depósito constituido. Y remitir las actuaciones 4º al órgano de su procedencia.Así lo acuerdan, mandan y firman los Excmos. Sres. Magistrados indicados al margen, de lo que como Secretario, certifico.El presente texto se corresponde exactamente con el distribuido de forma oficial por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de lo establecido en el artículo 3.6 b) del Reglamento 3/2010 (BOE de 22 de noviembre de 2010).
la vivienda en la que vivo la compre yo antes de casarnos aunque la ipoteca la terminamos de pagar despues yo estoy en el paro y no tengo ningun ingreso ni prestacion por desempleo que ocurriria con ella
Lamento comunicarle que con independencia de la titularidad del inmueble, siendo el domicilio conyugal y habiendo un menor de por medio, lo habitual y probable, es que se le asigne el uso a ella para vivir con el menor, y esto sin perjuicio de que Ud deba seguir pagando la mitad de esa hipoteca El hecho de no tener ingresos sólo le favorece en la reduccion de pensiones que deba ud pagar, alimentos y compensatoria si procede
no ay ningun menor de por medio
no ay ningun menor de por medio mis hijos son mayores
Menores o no, si sus hijas vivian y dependen de uds por carecer de recursos propios, el resultado es similar Si las hijas tienen medios economicos propios y no viven ni dependen de Uds, Ud puede tener más opciones al inmueble, porque si no se necesita por el conyuge custodio para vivir con los hijos se cede a a aquel conyuge mas necesitado de los dos. José M, Abogado ejerciente