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Timestamp: 2018-09-26 04:52:40
Document Index: 18950598

Matched Legal Cases: ['artículo 25', 'artículo 1', 'artículo 12', 'artículo 2', 'artículo 109', 'artículo 72', 'Artículo 1', 'Artículo 3', 'artículo 27']

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Antecedentes de la Constitución politica de México
1807 - 1917
15 de septiembre 1810
Llamado de Miguel hidalgo y costilla al levantamiento armado
Bando de Abolición de la Esclavitud
6 de diciembre 1810
Contiene los principios fundamentales del movimiento de independencia. Otorga a la población principios de libertad, igualdad y justicia ante la ley.
Este documento consta de un preámbulo donde se justifica la necesidad de las medidas que contiene, como “remedio urgente” para extinguir “tantas gabelas con que (la Nación Americana) no podía adelantar su fortuna”, 3 artículos, uno sobre la abolición de la esclavitud, otro para el cese de ciertos tributos y exacciones, y el último para el uso de papel común en las controversias judiciales y firmado por Miguel Hidalgo como Generalísimo de América.
1ª.-Que todos los dueños de esclavos deberán darles la libertad dentro del término de diez días, so pena de muerte, la que les aplicará por trasgresión de este artículo.
2ª.-Que cese para lo sucesivo la contribución de tributos, respecto de las castas que lo pagaban, y toda exacción que á los indios se les exigía.
3ª.-Que en todos los negocios judiciales, documentos, escrituras y actuaciones se haga uso del papel común, quedando abolido el del sellado.
19 de Marzo 1812
La también llamada Constitución de Cádiz es la primera norma que con carácter supremo reguló la estructura y el funcionamiento del Estado español en Europa, América y Asia concibiéndolo como una unidad política denominada “La Nación española”, integrada por la “reunión de los españoles de ambos hemisferios”. Si bien esta Constitución consolidaba a la monarquía como la forma de gobierno, eliminó su ejercicio absoluto y la limitó a una función ejecutiva y administrativa con rigurosos supuestos para la designacion del Rey. Dejando muy descuidada su ocupación en la Nueva España para combatir a los ocupantes Franceses que ya se encontraban en España.
Sentimientos de la Nació
14 de septiembre 1813
José María Morelos y Pavón encabezaba el movimiento insurgente en los territorios del sur de la Nueva España como lugarteniente de Miguel Hidalgo. En esta fecha se realiza el primer congreso de Chilpancingo donde se escriben los Sentimientos de la Nación el cual cuenta con 23 artículos entre ,los que aborda: América libre e independiente, religion catolica como unica, no mas tributos que diezmos, pone la soberania de la nacion en tres poderes el ejecutivo el legislativo y el judicial, establece un margen de cuatro años de gobierno, quedan fuera los extranjeros de las cuestiones políticas y la ley queda por encima de cualquier hombre
6 de noviembre de 1813
El Acta consiste en un texto concentrado en un párrafo que contiene cinco principios supremos para la independencia de lo que denomina “América septentrional”:
·Recuperación del ejercicio de la soberanía
· Libre arbitrio para legislar
· Se sostiene como religión única, la Católica Apostólica y Romana
· Se considera delito de alta traición oponerse a la independencia, y
·Ordena al Congreso informar de la independencia a las potencias extranjeras, para su reconocimiento.
El Acta fue suscrita por Andrés Quintana, vicepresidente del Congreso y diputado por Puebla; Ignacio López Rayón, diputado por Guadalajara; José Manuel de Herrera, diputado por Tecpan –provincia creada por Morelos en junio de 1813, en el actual estado de Guerrero-; Carlos María Bustamante, diputado por México; José Sixto Verduzco, diputado por Michoacán; José María Liceaga, diputado por Guanajuato, y por Cornelio Ortiz de Zárate, como secretario.
Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mejicana
22 de octubre de 1814
En el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mejicana se encuentran ya principios identificables como permanentes y característicos del constitucionalismo en nuestro país, tales como la independencia, las libertades y derechos individuales, el gobierno republicano y la soberanía (popular o nacional), presentes aun variando el tipo de Estado, federal o unitario y viceversa y la orientación político económica prevale ciente en el momento
histórico correspondiente.
La Constitución de Apatzingán consta de dos apartados y 242 artículos.
Documentos para la Independencia de México
Fue necesario concretarse 3 sucesos para alcanzar los suficientes estatutos y llegar a acuerdos a partir de el Plan de Iguala, Los Tratados de Córdoba y el Acta de la Independencia del Imperio. estos tres pudieron llegar a puesto gracias a la conciencia nacional reciente mente creada y a los ideales de liberta, igual y justicia
24 de febrero de 1821
El Plan de Iguala trataba aspectos referentes a la Religión, Independencia y Unión de México, por eso es llamado también "Plan de las Tres Garantias". El Plan de Iguala tenía tres objetivos principales:
Definición del catolicismo como la religión nacional de México.
Una declaración de la independencia de México del Imperio Español.
Igualdad social de todos los grupos étnicos y sociales en el nuevo país.
Tratados celebrados en la villa de Córdoba
Estos documentos establecieron la independencia mexicana del imperio de España después de la conclusión de la Guerra de Independencia de México.
Fue firmado el 24 de agosto de 1821 en Córdoba, Veracruz, México. Los firmantes fueron el jefe del Ejército de las Tres Garantías, Agustín de Iturbide, y actuando en nombre del Gobierno español y Jefe Político Superior, Juan O'Donojú. El tratado de Cordoba cuenta con diecisiete artículos, que se desarrollaron sobre las propuestas del Plan de Iguala.
En el tratado de Córdoba, Nueva España "México" es reconocido como un imperio independiente, que se define como "monárquico, constitucional y moderado.
Acta de independencia del imperio Mexicano
28 de septiembre 1821
El Plan de Ayutla fue modificado en el puerto de Acapulco el 11 de marzo de 185. Es el documento mediante el cual el Imperio Mexicano declaró su independencia del Imperio español. El documento fundador de la Nación Mexicana fue redactado en el Palacio Nacional de la Ciudad de México, el 28 de septiembre de 1821 por Juan José Espinosa de los Monteros, secretario de la Suprema Junta Provisional Gubernativa.
Plan de Casamata
1 de febrero 1823
proyecto político de Antonio López de Santa Anna para establecer una república federal en México, reemplazando al Imperio y a su emperador Agustín Iturbide, firmado por éste militar mexicano y Guadalupe Victoria el 1 de febrero de 1823. El Plan de Casa de Mata también recibió la adhesión de Vicente Guerrero y Nicolás Bravo. Otro de los objetivos del plan era reestablecer el Congreso Constituyente, disuelto por el emperador, como paso previo al establecimiento de un sistema federal y republicano de gobierno. La clave del triunfo de Santa Anna en imponer el Plan de Casa Mata fue la adhesión a su proyecto político de jefes militares del ejército imperial mexicano.
Reglamento Provisional Político del Imperio Mexicano
23 de febrero 1823
Este proyecto fue elaborado por tres personas: Toribio González, Antonio J. Valdés y Ramón Martínez de los Ríos, por encargo expreso de lturbide, según oficios del día 25 de noviembre de 1822 y del día 3 de enero de 1823, y de hecho el proyecto llevaba nada más estas firmas cuando fue presentado durante la sesión del día 10 de enero para su discusión a la Junta (v., sesión de esta fecha). Dicho proyecto constaba de 100 artículos ordenados como si se tratase de un texto constitucional. Constaba, pues, de un preámbulo y un articulado dividido en ocho secciones, las cuales a su vez se dividían en capítulos y éstos en artículos, con excepción del artículo 25, el cual acogió las 15 bases contenidas en un Decreto de 2 de noviembre de 1822, firmado por uno de los ministros más impertinentes del iturbidismo y funcionamiento de la propia Junta Nacional Instituyente.
Acta Constitutiva de la Federación
31 de enero de 1824
El Acta Constitutiva de la Federación determina la extensión territorial nacional como a la resultante de la integración de las jurisdicciones que correspondieron en su momento a la Nueva España, la Capitanía General de Yucatán y las Provincias internas de Oriente y Occidente; establece la independencia para siempre de España.
El Acta se compone por treinta y seis artículos divididos en nueve partes.
Contenido del Acta Constitutiva de la Federación Mexicana:
•Forma de gobierno y religión
•División de Poderes
•Poder Legislativo
•Poder Ejecutivo
•Poder Judicial
•Gobierno particular de los estados
•Prevenciones generales
4 de octubre 1824
En 1824 se promulga la constitución federal de los Estados Unidos Mexicanos.
La constitución de 1824 entró en vigencia después de la caída del gobierno de Iturbide y luego de la conformación de un Congreso Constituyente. En esta carta fundamental, la república adquirió el nombre de Estados Unidos Mexicanos de carácter federal y representativa.
La carta fundamental que inspiró las cuestiones americanas que abordaba la Constitución de 1824 fue la Constitución de Cádiz y en la Constitución de los Estados Unidos de América se basaron para desarrollar la representación y organización federal.
La constitución estableció que la nación mexicana era libre e independiente de cualquier estado o nación. Asimismo, se reafirmó que los Estados Unidos Mexicanos adoptaban la religión católica como única, prohibiendo el ejercicio de cualquier otro culto.
El federalismo fue adaptado a la realidad mexicana y se mantuvo el fuero eclesiástico y militar. La forma de gobierno que adoptó la nación mediante este texto fue la república federal, representativa y popular, además de establecer la división de los poderes del estado (ejecutivo, legislativo y judicial).
a organización política de la Constitución de 1824 intentó buscar un balance entre la federación y los estados, siendo estos últimos los más favorecidos. El presidente, vicepresidente, senadores y miembros de la Corte Suprema debían ser elegidos por las legislaturas estatales. El presidente debía ser electo con la mayoría de los votos emitidos y la segunda mayoría sería el vicepresidente. Esta última estipulación resultó fatal ya que el vicepresidente siempre se posicionó como un rival político del presidente.
Bases para la nueva Constitución
23 de octubre 1835
El 25 de mayo se proclamó el Plan de Cuernavaca, documento que desconoce al Congreso, declara nulas sus resoluciones y llama a Santa Anna como única autoridad. Éste se puso al frente del motín, no obstante que por una circular de 15 de octubre afirmó su apego al sistema federal y dejaba en manos del Congreso la decisión sobre la organización política del país.
El Congreso inició sus sesiones el 4 de enero de 1835 bajo la incertidumbre de la indefinición política del Presidente Santa Anna, quien casi inmediatamente (26 de enero) se retiró a su hacienda, quedando como Presidente interino el General Miguel Barragán Andrade. El mismo día el Congreso desconoció a Gómez Farías como Vicepresidente.
La resistencia del estado de Zacatecas a cumplir la ley de 26 de marzo por la
que prácticamente se eliminaba su milicia local dio lugar a una feroz campaña de Santa Anna que asoló esa y otras entidades, además de que dio nuevo impulso a la tendencia centralista en diversas partes del país que Santa Anna se apresuró a capitalizar para presionar al Congreso a que revisara la Constitución de 1824 y al sistema federal. Así, ya como constituyente, el Congreso aprobó el proyecto de Bases Constitucionales por ley del 23 de octubre de 1835, por las que se dieron los lineamientos que reorganizarían al país en una república central.
29 de diciembre de 1836
En este momento histórico, resulta determinante la figura de Antonio López de Santa Anna, político cercano al pensamiento conservador, quien derogó la legislación anterior (Constitución de 1824) con tintes liberales para adoptar una estructura republicana y centralista; para promulgar las siete Leyes Constitucionales de 1836. La estructura de estas leyes constitucionales se detalla a continuación:
- Primera ley.- Derechos y obligaciones de los mexicanos y habitantes de la República.
- Segunda ley.- Organización de un supremo poder conservador.
- Tercera ley.- Del poder legislativo de sus miembros y de cuanto dice relación a la formulación de las leyes.
- Cuarta ley.- Organización de Supremo poder ejecutivo.
- Quinta ley.- Del poder judicial de la República Mexicana.
- Sexta ley.- División del territorio de la República y gobierno interior de sus pueblos.
- Séptima ley.- Variaciones a las leyes constitucionales.
Con relación a los derechos fundamentales instituidos en este documento, se identifican, en la primera ley: el de nacionalidad (artículo 1°), igualdad (artículo 12); libertad y propiedad (artículo 2); seguridad jurídica (artículos 2, y el 49, 50 y 51 de la cuarta ley); derechos políticos (artículos 7-11). Tales derechos fueron contemplados como naturales, con clara referencia a los derechos del hombre, y también a las obligaciones de todos los ciudadanos. Cabe destacar que la religión Católica fue perpetuada como oficial (reconocida así desde las constituciones Apatzingán y de 1824).
En 1843 se reformaron estas Leyes Constitucionales, las cuales quedaron como Bases Orgánicas del Estado Mexicano, conteniendo también el reconocimiento de algunos derechos; manteniendo el corte centralista y a la religión católica como la del Estado.
Bases adoptadas por el Ejército de Operaciones en Tacubaya
28 septiembre 1841
La resistencia de los federalistas al régimen central de las Siete Leyes generó una serie de levantamientos en todo el país que entre 1837 y 1840 culminaron con la separación temporal de Yucatán, y la pérdida de Texas por colonos extranjeros que desde 1820 habían obtenido autorizaciones del gobierno virreinal para establecerse en el territorio. La falta de un control eficaz de esta inmigración favorecieron un arribo masivo desde Estados Unidos de aventureros, especuladores de tierras, fugitivos, traficantes de esclavos
y contrabandistas que para 1830 eran ya el 75 por ciento de la población de Texas, extranjeros que aprovecharon la inestabilidad política para desconocer a las autoridades mexicanas e iniciar un movimiento de secesión respaldado por el interés expansionista del país vecino.
Lo anterior, así como el conflicto con Francia en 1838-1839, conocido como la
“Guerra de los Pasteles”, por indemnizaciones a ciudadanos franceses afectados por los continuos disturbios en el país, que terminó con el compromiso de México para cubrir dichas reclamaciones, generó una crisis de legitimidad al gobierno centralista, el cual debió revisar sus fundamentos.
El 28 de septiembre de 1841 los principales mandos del ejército encabezados por el general Santa Anna suscribieron las Bases adoptadas por el Ejército de Operaciones en Tacubaya, llamadas “Bases de Tacubaya”, en las que disponen el cese de los Poderes Ejecutivo y Legislativo, convocan a una Junta de representantes de los departamentos, nombrados “por el General en gefe del Ejército Mexicano”, para que designen presidente provisional asistido por un Consejo, se daba un plazo de dos meses para convocar a un Congreso Constituyente extraordinario.
Las diversas facciones, sin embargo, sólo alcanzaron un acuerdo hasta el 6 de
octubre con la firma del Convenio de la Estanzuela, por el que Anastasio Bustamante y Oseguera dejó la presidencia y asumió su titularidad nuevamente Santa Anna.
Conforme a las Bases de Tacubaya, que en los hechos abrogaban las Leyes Constitucionales de 1836, se sucedieron varias presidencias centralistas (de Francisco Javier Echeverría Mignoni, la quinta y sexta de Santa Anna, y la segunda de Nicolás Bravo), se conformó la Junta de representantes departamentales y el día 10 de diciembre se emitió la convocatoria para el Congreso Constituyente, que inició sus sesiones el 10 de junio de 1842 jurando las Bases de Tacubaya.
12 junio 1843
Este ordenamiento fue expedido el 12 de junio de 1843 y publicado el día 14. Con él se mantiene como forma de gobierno la República representativa y popular. Al igual que las Leyes Constitucionales, incluyen los derechos y obligaciones de los mexicanos y agregan los de los ciudadanos mexicanos; proscribe la esclavitud y establece un Poder Electoral, con un mecanismo de elecciones indirectas.
El documento se compone por 202 artículos divididos en once títulos: I. De la
nacion mexicana, su territorio, forma de gobierno y religion; II. De los habitantes de
la República. III. De los mexicanos, ciudadanos mexicanos y derechos y obligaciones de unos y otros; IV. Poder Legislativo; V. Poder Ejecutivo; VI. Del Poder Judicial; VII. Gobierno de los Departamentos; VIII. Poder Electoral; IX. Disposiciones generales sobre administración de justicia; X. De la hacienda pública, y XI. De la observancia y reforma de estas Bases.
Las Bases Orgánicas estuvieron en vigor formal hasta la expedición del Acta
Constitutiva y de Reformas de 1847, pero en los hechos las continuas asonadas y la ingobernabilidad general hicieron imposible su observancia, además de que el propio general Santa Anna, que dominó el periodo con sus sexta y séptima presidencias, no contribuía con un caudillaje indefinido políticamente a mejorar las condiciones del país y el consenso mínimo para el funcionamiento de las instituciones.
Para finales de 1844, el general López de Santa Anna fue derrocado por una
enésima rebelión y exiliado en mayo de 1845; el Congreso nombró el 1o. de agosto de ese año al general José Joaquín de Herrera Presidente constitucional, quien debió iniciar la resistencia frente a la invasión norteamericana en 1846.
Bases de Organización Política de la República Mexicana
Bases Orgánicas de la República Mexicana, 1843
En 1842, el congreso formuló un proyecto para una nueva Constitución. Propuso un gobierno republicano, representativo, popular y federal. Hasta junio de 1843 se sancionaron las Bases Orgánicas de la República Mexicana. Reiteraron la independencia del país. Organización política: República Centralista. Suprimieron al Supremo Poder Conservador que encabezaba el propio Santa Anna. Se instauró la pena de muerte. Se restringió la libertad de imprenta. Ratificando que el país protegía y profesaba la religión católica.
18 mayo 1847
El experimento centralista iniciado en 1835 no había estabilizado políticamente
al país ni asegurado la paz interna y externa.
El enfrentamiento ideológico entre federalistas y centralistas obligaba al grupo
conservador a endurecer la reacción contra las reformas de 1833 y 1834 que habían afectado los intereses militares y eclesiásticos y que originaron conflictos armados en 1833 y 1835, así como a continuos pronunciamientos y sucesión de titulares del Poder Ejecutivo.
En este contexto, el 4 de agosto de 1846 el general José Mariano Salas se levanta contra el presidente centralista Nicolás Bravo, con el Plan de la Ciudadela, para restablecer el gobierno federalista y la Constitución de 1824, en plena invasión norteamericana, que había iniciado oficialmente en mayo de ese año, si bien desde 1836 se había perdido Texas, que se incorporó a los Estados Unidos de América en 1845.
El general Salas convocó a un Congreso con facultades constituyentes, que en
diciembre comenzó a sesionar contando entre sus miembros, como diputado por Oaxaca, al Lic. Benito Juárez García, y a los distinguidos juristas Manuel Crescencio García Rejón y Mariano Otero Mestas. Por ley de 10 de febrero de 1847, el Congreso aprobó restablecer la Constitución Federal de 1824, contra el parecer de Otero, quien propuso a su vez añadirle un Acta de Reformas en su famoso voto particular. En lo político y militar, Salas había entregado el poder al general López de Santa Anna, conforme al Plan de la Ciudadela, y éste, a su vez, lo dejó a Valentín Gómez Farías, quien era el Vicepresidente. Santa Anna se reintegró con motivo del levantamiento de los “Polkos” en la capital y posteriormente quedó como presidente interino el general Pedro María Anaya Álvarez.
Mientras tanto, en el Congreso se aprobó la propuesta de Otero el 18 de mayo
de ese año, como Acta Constitutiva y de Reformas, jurada el día 21, ya con el general López de Santa Anna como presidente de la República, cargo que desempeñaba por décima ocasión, en sustitución del general Anaya Álvarez.
Con el fin de impulsar el gobierno federal y darle viabilidad a la restablecida
Constitución de 1824, se emitieron leyes sobre elecciones de los Poderes Legislativo y Ejecutivo (3 de junio de 1847), de los Supremos Poderes y de los Ayuntamientos (19 de mayo de 1849), y unas Bases para la elección del Presidente de la República y los senadores, el 13 de abril de 1850.
El Acta Constitutiva y de Reformas, documento de primera importancia en nuestra historia jurídica por contener por primera vez con carácter constitucional las bases del Amparo, junto con el Acta Constitutiva de la Federación y la propia Constitución Federal de 1824 integraron en conjunto la Constitución Política de la República, con un carácter más formal que real durante la dictadura santanista (1853-55), hasta la emisión de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos del 5 de febrero de 1857.
El Acta Constitutiva y de Reformas está integrada por dos partes, la primera
corresponde al decreto del Soberano Congreso Extraordinario Constituyente por el que restablece la federación y el carácter independiente y soberano de los estados que la componen (“Acta Constitutiva”) y la segunda al Acta de Reformas, con 30 artículos.
Bases para la Administración de la República, hasta la promulgación de la Constitución
22 abril 1853
En las elecciones presidenciales de 1851 se eligió Presidente al general Mariano Arista Nuez, quien recibió el poder de manos de José Joaquín de Herrera sin sobresaltos.
Sin embargo, debió renunciar en 1853 por la presión de un levantamiento en Jalisco (Plan del Hospicio Cabañas), quedando en su lugar Juan Bautista Ceballos, Presidente de la Corte Suprema, quien a su vez se enfrentó al Congreso y se indispuso con los alzados, dejando la presidencia a Manuel María Lombardini de la Torre.
Llamado nuevamente el general de Santa Anna, asumió el cargo por décima primera ocasión (20 de abril de 1853).
Una vez retomado su puesto, Santa Anna se condujo dictatorialmente exigiendo el trato de Alteza Serenísima, prorrogó su mandato indefinidamente, suspendió los congresos locales, estableció la reglamentación del ejercicio de las funciones de los gobernadores, reorganizó territorialmente al país y llegó a realizar gestiones para el restablecimiento de la monarquía.
Para organizar su gobierno expidió el 22 de abril de 1853 las Bases para la
administracion de la República, hasta la promulgacion de la Constitucion, redactadas por Lucas Alamán y Escalada, destacado historiador, ideólogo del Partido Conservador.
Mediante estas Bases se reorganiza el Poder Ejecutivo y establecen disposiciones orgánicas, todo con carácter transitorio hasta la emisión de la nueva Constitución, que ya no se redactó por el triunfo de la Revolución de Ayutla y la caída de la dictadura en 1855.
Las Bases para la administración de la República, hasta la promulgación de la
Constitución constan de tres secciones independientes, con artículos propios, once la primera, cuatro la segunda y cinco la tercera, para un total de 20 artículos
1 marzo 1854
Pronunciamiento político proclamado por Florencio Villareal, con apoyo de los liberales Juan N. Álvarez e Ignacio Comonfort, el 1 de marzo de 1854 en Ayutla, Guerrero. Tuvo como objeto dar fin a la dictadura de Antonio López de Santa Anna. Los planteamientos centrales del plan eran el desconocimiento de Antonio López de Santa Anna como presidente de México, y que de resultar triunfante el ejército liberal, se convocaría a representantes de los estados para elegir a un presidente interino quien a quince días de haber asumido el cargo, haría la convocatoria a un nuevo Congreso extraordinario con el fin de establecer un gobierno republicano y democrático que reorganizara el país. A su vez, también se planteaba el desconocimiento del centralismo.
Plan de Acapulco
11 marzo 1854
Las reformas de Acapulco, de 11 de marzo del mismo año (1854), agregaron a las consideraciones un deliberado reconocimiento de la doctrina liberal. En este documento se afirma “que las instituciones liberales son las únicas que convienen al país, con exclusión absoluta cualesquiera otras; y que se encuentran en inminente riesgo de perderse bajo la actual administración, cuyas tendencias al establecimiento de una monarquía ridícula y contraria a nuestro carácter y costumbres, se han dado a conocer ya de una manera clara y terminante con la creación de órdenes, tratamientos y privilegios y abiertamente opuestos a la igualdad republicana”. En los puntos octavo y décimo se amplía la fe republicana y democrática de los revolucionarios de Ayutla: por el octavo se derogaron los efectos de las leyes vigentes que pugnaban contra el sistema republicano, y por el décimo se apuntaló la presencia de la soberanía al admitirse que “si la mayoría de la nación juzgare conveniente que se hagan algunas modificaciones a este plan, los que suscriben protestan acatar en todo tiempo su voluntad soberana”.
Estatuto Orgánico Provisional del la República Mexicana
15 mayo 1856
Este documento, suscrito por el Presidente Ignacio Comonfort de los Ríos el 15 de mayo de 1856 y publicado el 23 del mismo mes y año, fue emitido para que se aplicara mientras durasen las sesiones del Congreso Constituyente convocado el 16 de octubre de 1855 por el entonces presidente Juan Álvarez con base en el Plan de Ayutla lanzado el 1º de marzo de 1854 contra la dictadura del general Antonio López de Santa Anna, y hasta en tanto se promulgara la nueva Constitución que habría de sustituir al Acta Constitutiva y de Reformas de 1847.
El Estatuto Orgánico Provisional de la República Mexicana se dividía en nueve
secciones y 125 artículos
5 febrero 1857
El texto final de la nueva Constitución, denominada Constitución Federal de los
Estados Unidos Mexicanos fue aprobado y jurado por el Congreso Constituyente y por el Presidente sustituto el general Ignacio Comonfort, el 5 de febrero de 1857, y publicada por Bando Solemne el 11 de marzo del mismo año. Por disposición de su artículo transitorio, comenzaría su vigencia a partir del 16 de septiembre del mismo año con excepción de “las disposiciones relativas a las elecciones de los supremos poderes federales y de los estados”, con el fin de posibilitar el establecimiento de la primera Legislatura constitucional.
La Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos contiene 128 artículos divididos en ocho Títulos con el siguiente contenido: 1° Derechos del hombre, nacionalidad, extranjería y ciudadanía; 2° Soberanía, forma de gobierno, partes integrantes de la federación y territorio nacional; 3° División de Poderes; 4° Responsabilidad de los servidores públicos; 5° Estados de la federación; 6° Prevenciones generales; 7° Reformas a la Constitución, y 8° Inviolabilidad de la Constitución, y un artículo transitorio sobre su inicio de vigencia.
Estatuto Provisional del Imperio Mexicano,
10 abril 1865
Restablecida la paz con el triunfo de los liberales en la Guerra de Reforma en 1860, el Presidente Juárez se vio obligado a decretar, por ley, la suspensión por dos años del pago de la deuda interna y externa (17 de julio de 1861), para poder enfrentar la grave crisis financiera que había dejado la contienda al Estado mexicano. Las reacciones adversas no se hicieron esperar y ante la presión que ejercieron particularmente los gobiernos de España, Francia y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, Juárez debió abrogar la ley en cuestión (23 de noviembre), pero no fue suficiente para evitar la permanencia en territorio nacional de fuerzas militares de esos tres países. Entre las medidas que adoptó el Imperio para consolidarse jurídicamente está
la emisión del Estatuto Provisional del Imperio Mexicano, de 10 de abril de 1865, documento que debía preceder a una Constitución definitiva y contenía la estructura político-administrativa del Imperio así como sus principios en materia económica y las garantías individuales que el emperador se comprometía a respetar. El Estatuto Provisional no sobrevivió a Maximiliano I, pero sirvió de base teórica para la incipiente administración que comenzó a crear y mantuvo, si bien nominalmente toda vez que careció por completo de una observancia nacional, los principios libertarios y el Estado laico que sintetizan las luchas del pueblo mexicano por consolidar una identidad propia durante el Siglo XIX, en lo que coincidía con la Constitución Federal republicana de 1857, cuya vigencia quedó restaurada plenamente a la caída
del segundo Imperio mexicano en 1867. El documento se compone por 81 artículos
9 noviembre 1871
La reelección de Juárez en las elecciones de 1867 y después en las de 1871 provocó la oposición de elementos políticos que proponían el relevo en la
persona del Presidente de la República como condición necesaria para garantizar el funcionamiento de las instituciones bajo un esquema democrático y republicano.En estas circunstancias, Porfirio Díaz lanzó en su hacienda de La Noria, Oaxaca, el documento llamado Plan de La Noria, el 9 de noviembre de 1871, a menos de un mes de la toma de posesión de Benito Juárez como Presidente de la República por quinta ocasión.
Bajo la divisa de no reelección, el documento fundamentó la rebelión armada
que pronto se extendió a diversos estados como Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Zacatecas, donde el apoyo a Díaz tuvo mayor fuerza, e incluso a la Ciudad de México. Sin embargo, para abril de 1872 el ejército federal obtuvo decisivos triunfos sobre los rebeldes y el general Díaz debió replegarse hacia el occidente, para tratar de obtener el apoyo de líderes locales tradicionalmente antijuaristas, como Manuel Lozada, el “Tigre de Álica”, cacique de la región en el actual estado de Nayarit y antiguo partidario del Imperio.
El 18 de julio de 1872 falleció el Presidente Juárez, con lo que la rebelión de La
Noria perdió su justificación política y se diluyó, retornando Porfirio Díaz a la vida privada bajo la amnistía que decretó para los alzados el Presidente interino por ministerio de ley Sebastián Lerdo de Tejada, quien durante el gobierno de Benito Juárez desempeñaba el cargo de presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
10 enero 1876
La intención del Presidente de reelegirse en las elecciones de 1876 hecha pública en diciembre de 1875, encontró una amplia oposición aun dentro del propio grupo liberal y ya en fecha tan temprana (las elecciones se celebrarían en julio) como enero de ese año la rebelión armada no tardó en empezar bajo los dictados del Plan de Tuxtepec, propuesto por el coronel Hermenegildo Sarmiento el 10 de enero de 1876 con los auspicios de Porfirio Díaz, a quien se designaba precisamente como jefe del pronunciamiento.
El Plan, que preveía conservar la presidencia interina en el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, fue reformado el 31 de marzo en Palo Blanco, Tamaulipas, para depositar el Poder Ejecutivo en “quien obtenga la mayoría de los votos de los gobernadores”.
No obstante, Lerdo de Tejada se reeligió en unas dudosas elecciones y se dispuso a iniciar un nuevo periodo en diciembre de ese mismo año 1876.
Finalmente, Porfirio Díaz tomó el poder en diciembre y designó el día 6 como
Presidente interino al general Juan Nepomuceno Méndez, quien concluyó su encargo el 17 de febrero de 1877, fecha en la que Díaz asume de facto la presidencia hasta el 5 de mayo de ese año, cuando el Congreso lo nombra Presidente constitucional, iniciándose así su larga permanencia en la presidencia de la República
Programa del Partido Liberal Mexicano,
1 julio 1906
Durante el gobierno del general Porfirio Díaz Mori (1876–1911), el impulso
modernizador tuvo, junto con grandes progresos industriales, productivos y culturales, un enorme costo social.
El grupo formado por los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón y otros
destacados activistas trabajó intensamente para difundir su propuesta política principalmente entre los sindicatos; con sus seguidores integraron el Partido Liberal Mexicano y editaron el periódico de lucha Regeneración.
En estas circunstancias, emitieron el 1o. de julio de 1906 el Programa del Partido Liberal Mexicano, en la ciudad norteamericana de San Luis Missouri.
El documento se divide en una exposición donde se desarrolla la opinión de sus autores sobre las causas de la desigualdad social, la injusticia laboral, los intereses entre los grupos dominantes y las opciones para el pueblo y los trabajadores, y el programa propiamente dicho, con propuestas concretas sobre reformas constitucionales, educación, inmigración, trabajo, cuestión agraria, impuestos y otros temas. Se agrega un manifiesto donde se exponen los propósitos del programa y se convoca a los mexicanos a secundarlo y adhirirse a su movimiento.
No obstante la disolución política de estos precursores, la Revolución Mexicana recibió del Programa del Partido Liberal Mexicano su ideario reivindicador, que nutrió de sentido social a nuestro Estado democrático de Derecho, reflejado en las garantías sociales y en los principios de justicia social de la Constitución de 1917.
Manifiesto á la Nación o Plan de San Luis
5 octubre 1910
El Plan de San Luis, suscrito por Francisco Ignacio Madero González en San
Antonio, Texas, el 5 de octubre de 1910, es el programa de acción política y militar que Madero, decidido demócrata, propuso a sus seguidores para oponerse, por la fuerza, a la séptima reelección del general Porfirio Díaz, en el poder desde 1876. Ese mismo año Madero publicó el libro “La sucesión presidencial en 1910”, donde expone los aspectos negativos de la permanencia del general Díaz y la conveniencia de un proceso electoral verdaderamente democrático y plural, donde se respetara la voluntad popular sin la intervención del gobierno. No obstante el impacto de su campaña y el desprestigio del régimen, el general Díaz se reeligió al triunfar en las elecciones del 10 de julio de 1910, con Ramón Corral Verdugo como vicepresidente, para el periodo 1911–1916.
El Plan consiste en un llamado al pueblo para levantarse frente a la que denomina usurpación el domingo 20 de noviembre a las 6 de la tarde e impedir así que el nuevo gobierno asuma el poder o “por lo menos se encuentre con la mayor parte de la Nación protestando con las armas en la mano.
Para ello declara nulas las elecciones, desconoce al general Díaz y a las autoridades, que deben dimanar del voto, declara nulas las disposiciones del régimen ajenas a los principios del Plan, reconoce los compromisos con gobiernos y corporaciones extranjeros, declara como “ley suprema de la República” el principio de No Reelección, la constitución de un Presidente provisional que a su vez designará gobernadores provisionales, la libertad de los presos políticos y la observancia de las leyes de la guerra.
Dos días antes de la fecha fijada, los hermanos Aquiles, Máximo y Carmen Serdán Alatriste iniciaron el levantamiento en la ciudad de Puebla, y conforme al Plan de San Luis, el día 20 de noviembre de 1910 la insurrección se generalizó. Así iniciaba la Revolución Mexicana.
Legislación Preconstitucional
•Decreto que reforma los artículos 78 y 109 de la Constitución de 1857 (No Reelección)
• Decreto que reforma el artículo 109 de la Constitución de 1857 (Municipio Libre)
• Ley Agraria
• Ley sobre el Petróleo
• Decreto que adiciona la fracción X del artículo 72 de la Constitución de 1857 (Trabajo)
Reformas al Plan de Ayala
28 noviembre 1911
PRIMERO: Se reforma el artículo primero de este Plan en los términos
que en seguida se expresan:
Artículo 1° Son aplicables, en lo conducente, los conceptos contenidos en este artículo al usurpador del poder público, general Victoriano Huerta, cuya presencia en la Presidencia de la República acentúa cada día y más su carácter contrastable con todo lo que significa ley, la justicia, el derecho y la moral, hasta el grado de reputársele mucho, peor que Madero; y en consecuencia la revolución continuará hasta obtener el derrocamiento del pseudomandatario, por los principios consagrados en este Plan; principios que la misma revolución está dispuesta a sostener con la misma entereza y magnanimidad con que lo ha hecho hasta la fecha, basada en la confianza que le inspira la voluntad suprema nacional.
SEGUNDO. Se reforma el artículo tercero de este Plan, en los términos
Artículo 3°- Se declara indigno al general Pascual Orozco del honor que
se le había conferido por los elementos de la revolución del Sur y del
Centro, en el artículo de referencia; puesto que por sus inteligencias y
componendas en el ilícito, nefasto, pseudogobierno de Huerta, ha decaí -
do de la estimación de sus conciudadanos, hasta el grado de quedar en condiciones de un cero social, esto es, sin significación alguna aceptable; como traidor que es a los principios juramentados. Queda en consecuencia, reconocido como Jefe de la Revolución de los principios condensados en este Plan el caudillo del Ejército Libertador Centro Suriano general Emiliano Zapata.
En septiembre 1909 el pueblo de Anenecuilco eligió a Emiliano Zapata Salazar como presidente de su junta de defensa de la tierra, lo que permitió al futuro caudillo convencerse de la legitimidad de los derechos de los pueblos y de la necesidad de defender incluso por la fuerza, esos derechos frente a los poderosos del estado. Así, en mayo de 1910 recuperó tierras usurpadas por la Hacienda de El Hospital. Iniciada la revolución maderista en noviembre de ese año, el movimiento pronto se extendió por todo el estado de Morelos, ya con Zapata como líder supremo.
El gobierno interino de Francisco León de la Barra (25 de mayo a 6 de noviembre de 1911) continuó combatiendo a los zapatistas pese a la intervención del propio Francisco I. Madero para llegar a un acuerdo que posibilitase la pacificación de la zona y la reforma agraria por la que luchaba Zapata.
Ya con Madero en la presidencia (noviembre de 1911 a febrero de 1913) el ejército federal mantuvo una brutal campaña represiva, sin conseguir derrotar a Zapata. Éste, por su parte, lanzó el Plan de Ayala el 28 de noviembre de 1911, en el que se desconoce como presidente y jefe de la Revolución a Madero, a quien se considera traidor al movimiento que él mismo encabezó, designa a Pascual Orozco Vázquez como nuevo jefe, se pronuncia por el Plan de San Luis y una reforma agraria que lleve justicia a los desposeídos del campo mexicano. También se prevé, con el triunfo, la integración de una junta de los principales jefes revolucionarios para nombrar un Presidente interino que convocaría a elecciones para un nuevo Congreso de la Unión, encargado,
a su vez, de organizar a los demás poderes federales.
Un entendimiento apenas fue posible con la designación del general Felipe Ángeles Ramírez como comandante en la región y una política más tolerante y de acercamiento a la postura zapatista. Sin embargo, el asesinato de Madero por el golpe de Estado del general Victoriano Huerta el 22 de febrero de 1913, reinició la resistencia a la usurpación y la exigencia de un reparto agrario integral e inmediato. El Plan de Ayala se reformó el 30 de mayo de 1913 para rechazar a Huerta y desconocer a Orozco como jefe supremo, por haber secundado a aquel. Ya como único jefe, Zapata combatió incansablemente contra las fuerzas federales y derrocado Huerta, se unió al movimiento de la Convención de Aguascalientes (26 de octubre de 1914).
Vencido el ejército convencionista en 1915, Zapata debió enfrentar el acoso de
los carrancistas, quienes desarrollaron otra campaña encabezada por el general Pablo González Garza, quien organizó el asesinato del caudillo campesino por medio de la traición del coronel carrancista Jesús Guajardo Martínez, el 10 de abril de 1919, en la Hacienda de Chinameca, Morelos.
Los principios de justicia agraria del Plan de Ayala y del movimiento zapatista
fueron retomados por el constituyente de 1916-1917, que incorporó las bases del Derecho Agrario mexicano en el artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, uno de los preceptos que hicieron del nuestro el primer constitucionalismo social del mundo contemporáneo.
Manifiesto a la Nación o Plan de Guadalupe
26 marzo 1913
Venustiano Carranza, solicito a la legislatura de su estado el desconocimiento de Huerta, obteniendo el respaldo esperado. De esta manera, Carranza concreto sus ideas políticas, en el Plan de Guadalupe:
Primero. Se desconoce al general Victoriano Huerta como presidente de la República Mexicana. Segundo. Se desconoce también a los Poderes Legislativo y Judicial de la Federación. Tercero. Se desconoce a los Gobiernos de los Estados que aún reconozcan a los Poderes Federales, que forman la actual administración, treinta días después de publicado este plan. Cuarto. Para la organización del Ejército encargado de hacer cumplir nuestros propósitos, nombramos como Primer Jefe del Ejército, que se denominará “Constitucionalista”, al ciudadano Venustiano Carranza, gobernador del estado de Coahuila. Quinto. Al ocupar el Ejército Constitucionalista la ciudad de México, se encargará interinamente del Poder Ejecutivo el ciudadano Venustiano Carranza, primer jefe del Ejército, o que le hubiere sustituido en el mando. Sexto. El Presidente Interino de la República convocará a elecciones generales tan luego como se haya consolidado la paz, entregando el Poder al ciudadano que hubiere sido electo. Séptimo. El ciudadano que funja como primer jefe del Ejército Constitucionalista en los estados cuyos gobiernos hubieren reconocido al de Huerta, asumirá el cargo el Gobernador Provisional, y convocará a elecciones locales, después de que hayan tomado posesión de sus cargos los ciudadanos que hubieren sido electos para desempeñar los Poderes de la Federación, como lo previene la base anterior.  Firmado en la Hacienda de Guadalupe (Coahuila), a los veintiséis días del mes de marzo de mil novecientos trece.
Modificacion del plan de Guadalupe
14 de septiembre 1916
Que en los artículos 4°, 5° y 6° de las adiciones al Plan de Guadalupe, decretados en la H. Veracruz, con fecha 12 de diciembre de 1914, se estableció de un modo claro y preciso que al triunfo de la Revolución, reinstalada la Suprema Jefatura en la ciudad de México y hechas las elecciones de Ayuntamientos en la mayoría de los Estados de la República, el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista y Encargado del Poder Ejecutivo convocaría á
Se expide un decreto de reforma a los artículos 4°, 5° y 6° del Decreto del 12 de diciembre de 1914, que adiciona el Plan de Guadalupe, para convocar a un Congreso Constituyente. En los considerandos, se lee: “…Habiendo triunfado la causa constitucionalista y estando hechas las elecciones de ayuntamientos en toda la República, el primer jefe del Ejecutivo Constitucionalista, Encargado del Poder Ejecutivo de la Unión, convocará a elecciones para un Congreso Constituyente… Para formar el Congreso Constituyente, el Distrito Federal y cada estado o territorio nombrarán un diputado propietario y un suplente por cada sesenta mil habitantes o fracción que pase de veinte mil, teniendo en cuenta el censo general de la República de 1910. La población del estado o territorio que fuere menor de la cifra que se ha fijado en esta disposición, elegirá, sin embargo, un diputado propietario y un suplente. Para ser electo al Congreso Constituyente, se necesitan los mismos requisitos exigidos por la Constitución de 1857 para ser diputado al Congreso de la Unión; pero no podrán ser electos, además de los individuos que tuvieren los impedimentos que establece la expresada Constitución, los que hubieren ayudado con las armas o sirviendo en empleos públicos a los gobiernos o facciones hostiles a la causa constitucional… Instalado el Congreso Constituyente, el primer jefe del Ejército Constitucionalista, encargado del Poder Ejecutivo de la Unión, le presentará el proyecto de Constitución reformada para que se discuta, apruebe o modifique, en la inteligencia de que en dicho proyecto se comprenderán las reformas dictadas y las que se expidieren hasta que se reúna el Congreso Constituyente… El Congreso Constituyente… deberá desempeñar su cometido en un periodo de tiempo que no excederá de dos meses, y al concluirlo, expedirá la Constitución para que el jefe del Poder Ejecutivo convoque, conforme a ella, las elecciones de poderes generales en toda la República. Terminados sus trabajos, el Congreso Constituyente se disolverá…. Verificadas las elecciones de los poderes federales e instalado el Congreso General, el primer jefe del Ejército Constitucionalista, encargado del Poder Ejecutivo de la Unión, le presentará un informe sobre el estado de la administración pública, y hecha la declaración de la persona electa para presidente, le entregará el Poder Ejecutivo de la Nación”.
5 febrero 1917
La larga dictadura del general Porfirio Díaz, iniciada en 1876, con dos periodos de gobierno de incondicionales suyos, los generales Juan Nepomuceno Méndez (1876-1877) y Manuel González Flores (1880-1884), así como el ejercicio arbitrario del poder, cargado de favores para ciertos sectores afectos del régimen y de dura persecución para otros que no le eran partidarios o reivindicaban una mínima justicia social o económica, distinta a la que estaba dispuesto a tolerar el sistema, tuvieron por consecuencia una sociedad profundamente dividida, injusta y sostenida únicamentepor la fuerza de los aparatos represivos del dictador. Esta situación alcanzó tales extremos que incluso elementos cercanos al poder o favorecidos del mismo no pudieron dejar de percatarse de una potencial explosividad social, así como resintieron también el cierre de espacios políticos de expresión y de posible canalización y solución de demandas de mayor alcance. Todo ello sin negar la obra modernizadora y jurídica del gobierno, así como en materia de comunicaciones y apertura al exterior, particularmente industrial y de recepción de capitales.
De esta forma, a principios del Siglo XX, se presentan ya, junto con las manifestaciones de descontento campesinas y proletarias, demandas políticas y sociales de grupos urbanos y profesionistas agrupados en círculos y partidos políticos que culminarán con el llamamiento a la insurrección abierta en el Plan de San Luis suscrito por Francisco I. Madero el 5 de octubre 1910, año de la séptima reelección del general Díaz.
La capacidad de Madero para conjuntar las diversas reivindicaciones que se integraron a su movimiento y los primeros combates serios con el ejército federal, decidieron al general Díaz a renunciar a la presidencia y exiliarse en Francia, mientras se designaba un Presidente provisional y se convocaba a elecciones, en las que triunfó el propio Madero el 15 de octubre de 1911.
Pronto, sin embargo, surgieron las desavenencias entre el Presidente y los antiguos grupos porfiristas que intentaron un alzamiento en la capital, y algunos revolucionarios insatisfechos con la lentitud de las reformas esperadas o su franco abandono por parte del nuevo gobierno, como el orozquismo en el Norte y los zapatistas en el Sur.
Mientras el ejército federal combatía a los rebeldes, nuevamente se alzaron los
militares porfiristas durante la llamada “Decena Trágica” en la Ciudad de México (9-19 de febrero de 1913). Éstos y algunos oficiales del gobierno encabezados por el general Victoriano Huerta entraron en tratos (Pacto de la Ciudadela o de la Embajada, por el involucramiento del embajador norteamericano, Henry Lane Wilson) y mediante un golpe de Estado obligaron a Madero y al Vicepresidente, José María Pino Suárez, a renunciar a sus cargos el 19 de febrero, habiendo sido asesinados posteriormente (22 de febrero).
Cubiertas las formas legales, el general Huerta asumió la presidencia de la República el mismo día. Sin embargo, la reacción a la usurpación no se hizo esperar y casi enseguida ésta debió enfrentar la insurrección generalizada en prácticamente todas las regiones del país.
Destacaron en la lucha hábiles y carismáticos revolucionarios, como Francisco
Villa, Venustiano Carranza y Álvaro Obregón Salido en el Norte, y Emiliano Zapata en el Sur. Huerta respondió con la militarización de la sociedad y los asesinatos selectivos de sus opositores. Disolvió la XXVI Legislatura del Congreso y convocó a nuevas elecciones parlamentarias el 10 de octubre de 1913.
El movimiento revolucionario mantenía cierta unidad mientras se luchaba contra Huerta, pero una vez derrocado éste y disuelto el ejército federal –Tratados de Teoloyucan, de 13 de agosto de 1914– dio comienzo la lucha entre las diversas facciones que terminaron por agruparse en dos grandes grupos rivales, además de innumerables tendencias y partidas –incluso contrarrevolucionarias- que continuaron manifestándose mucho tiempo: por un lado el convencionista, establecido por la Convención de Aguascalientes de septiembre-octubre de 1914, con Villa y Zapata como sus integrantes más destacados, con la bandera de las reivindicaciones agraristas principalmente.
Por otro lado, el constitucionalista, dirigido por Venustiano Carranza y delinea -
do en el Plan de Guadalupe, pretendía el restablecimiento pleno de la Constitución de 1857 con las adecuaciones necesarias conforme a los intereses y aspiraciones que se habían generado desde el levantamiento maderista.
Vencido Villa y aislado Zapata, Carranza convocó a un Congreso Constituyente
el 19 de septiembre de 1916 que debía llevar adelante tales reformas. El congreso se instaló en diciembre de ese año en Querétaro y sesionó del 1º de diciembre de 1916 al 5 de febrero de 1917.
El proyecto que le presentó Carranza se limitaba a ciertas reformas formales y
de organización y funcionamiento de los Poderes, por lo que no reflejaba las grandes aspiraciones económicas, políticas y sociales del movimiento revolucionario en su conjunto, por lo que las diversas comisiones del Congreso debatieron intensamente algunos aspectos particularmente trascendentales: reforma agraria, derechos laborales y sociales, relaciones Iglesia-Estado, redefinición del presidencialismo, la estructura económica y el federalismo.
Zayra Juárez Morales
recuperado el 09-10-2016 de http://www.ordenjuridico.gob.mx/Publicaciones/CDs2012/CDCONSTI/pdf/c_1_4.pdf