Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/sentencia-1770-de-mayo-7-de-1998?documento=jurcol&contexto=jurcol_7599204181def034e0430a010151f034&vista=STD-PC
Timestamp: 2019-02-20 10:00:36
Document Index: 113731041

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﻿ SENTENCIA 1770 DE MAYO 7 DE 1998
SENTENCIA 1770 DE 07 DE MAYO DE 1998
CONTENIDO:INHABILIDADES DE LOS PERSONEROS MUNICIPALES: DESEMPEÑO DE CARGOS EN EL MUNICIPIO.
TEMAS ESPECÍFICOS:ELECCIÓN DEL PERSONERO MUNICIPAL, INHABILIDADES PARA SER PERSONERO MUNICIPAL, INHABILIDADES DEL PERSONERO MUNICIPAL
REVISTA JURISPRUDENCIA Y DOCTRINA N°:319 DE JULIO DE 1998, PÁG.897
Sentencia 1770 de mayo 7 de 1998
INHABILIDADES DE LOS PERSONEROS MUNICIPALES
DESEMPEÑO DE CARGOS EN EL MUNICIPIO
EXTRACTOS: «El artículo 174 de la Ley 136 de 1994, consagra el régimen de inhabilidades para los personeros municipales y señala que no podrá ser elegido en este cargo quien:
Respecto a esta específica causal el cargo público ocupado por el demandado Jesús Elías Meneses Perdomo fue el de personero municipal de la Plata - Huila para el cual fue elegido el 7 de enero de 1995 y cuyo período se extendía hasta el mes de febrero de 1998.
El 18 de abril de 1997 el citado ciudadano presentó carta de renuncia y ésta le fue aceptada por la autoridad correspondiente el 24 de abril de 1997, presentándose falta absoluta del cargo.
En sesión del 30 de abril siguiente el Dr. Jesús Elías Meneses Perdomo resultó nuevamente elegido como Personero de la Plata - Huila, para el resto del período que él había iniciado como titular del mismo despacho por elección anterior.
El cargo de personero si bien es de carácter público, no pertenece a la administración central ni descentralizada, que es condición de la norma sino a un organismo de control. A esta conclusión llegó la Sala en sentencia del 18 de abril de 1997 proferida en el expediente 1654 con ponencia de la Dra. Miren de la Lombana de Magyaroff, criterio bajo el cual estimó que la inhabilidad prevista en el literal b del artículo 174 de la Ley 136 de 1994, no se configuraba en ese caso. Ahora bien, siendo las razones de hecho y de derecho allí alegadas similares a las examinadas respecto a este cargo, la no configuración de la causal también se hace evidente en este caso, contrariamente a lo considerado por el Tribunal que la declaró probada y con base en ella decretó la nulidad del acto impugnado.
De las causales de inhabilidad de los alcaldes aplicables por remisión a los personeros, el demandante dice infringida la prevista en el artículo 95 numeral 3 de la Ley 136 de 1994, que prohíbe ser elegido en este cargo a quien: “Haya ejercido jurisdicción o autoridad civil, política o militar o cargos de dirección administrativa en el respectivo municipio, dentro de los seis meses anteriores a la elección”.
En lo que atañe con esta causal, la Sala considera que no es aplicable en este caso habida cuenta de que la Ley 136 de 1994 sobre modernización, organización y funcionamiento de los municipios, consagró un artículo en forma específica que trata sobre las causales de inhabilidad para ser elegido personero municipal y entre ellas está la relativa al desempeño durante el año anterior de cargo o empleo público en la administración central o descentralizado del distrito o municipio.
Ahora bien, existiendo norma especial que regula ese punto de las inhabilidades no se alcanza a apreciar cuál es la razón de tipo jurídico para aplicar a la vez, el artículo 95 de la citada ley en lo que trata sobre el mismo tema.
Podría decirse que es la remisión que hace el literal a del artículo 174, pero en dicha remisión se advierte que es “es lo que le sea aplicable”.
En este orden de ideas, si en el literal b del artículo 174 se reguló ese punto de las inhabilidades en forma razonada y lógica, pues para ello se tuvo en cuenta el ámbito territorial dentro del cual puede ser posible la influencia que el empleado oficial lleve a cabo sobre las personas que lo pueden elegir como personero más adelante, no se ve por qué a esa persona se le deba aplicar la disposición contenida en el ordinal b del artículo 95 que regula ese mismo aspecto en relación con los alcaldes».
(Sentencia de mayo 7 de 1998. Expediente 1770. Consejero Ponente: Dr. Luis Eduardo Jaramillo Mejía).
Con el mayor respeto me permito salvar el voto a la decisión mayoritaria adoptada en la providencia que antecede por las siguientes razones:
Sea lo primero precisar que en la providencia no se expone ninguna razón para estimar que la causal 3ª del artículo 95 de la citada ley 136, que opera frente al alcalde, no opere para el funcionario que ejerce el control, por lo que el único motivo para inaplicar la disposición es la supuesta regulación especial, pero se olvida que en esta última hay una remisión expresa para aplicar al personero, las causales de inhabilidad de los alcaldes.
En efecto la demanda invoca como infringido el artículo 174-a, que dice:
“ART. 174.—No podrá ser elegido personero quien:
a) Esté incurso en las causales de inhabilidad establecidas para el aIcalde municipal, en lo que le sea aplicable”.
De la disposición a la cual se remite la norma anterior, artículo 95 de la misma ley, la demanda escoge la causal tercera que dice:
3. Haya ejercido jurisdicción o autoridad civil, política o militar o cargos de dirección administrativa en el respectivo municipio, dentro de los seis meses anteriores a la elección”. En mi concepto las dos causales de inhabilidad para ser elegido personero son diferentes por razón de los supuestos fácticos en los que se funda cada una, lo cual excluye cualquier posible inaplicabilidad de la segunda, pues la misma ley establece la remisión, lo que significa que el legislador quería que tanto el supuesto establecido en el literal b del artículo 174 de la Ley 136 de 1994, al que alude la providencia en el sentido de ser el único aplicable, como el numeral 3 del artículo 95, ibídem, al cual se remite el primero, le son aplicables como causales de inhabilidad al candidato a desempeñar el cargo en mención. En tales condiciones era procedente el análisis de la causal invocada en la demanda para establecer si aparecía infringida por el acto acusado, en lugar de desecharla por inaplicable como lo hizo la Sala en la providencia objeto del presente salvamento.
Mediante el artículo 174, literal a, de la Ley 136 de 1994; se dispuso:
a) Esté incurso en las causales de inhabilidad establecidas para el alcalde municipal, en lo que le sea aplicable (...)”.
Y en el artículo 95, numeral 3, de la misma ley:
Entonces, no puede ser personero quien haya ejercido jurisdicción o autoridad civil, política o militar o cargos de dirección administrativa en el respectivo municipio, dentro de los seis meses anteriores a la elección.
Y ese fue el caso, pues el señor Jesús Elías Meneses Perdomo, elegido Personero el 30 de abril de 1997, había ocupado ese mismo cargo desde el 28 de febrero de 1995 hasta el 25 de abril de 1997.
Pero se dijo en la sentencia que la causal del artículo 95, numeral 3, de la Ley 136 de 1994 no era aplicable a personeros, habida cuenta de que la misma ley “consagró un artículo en forma específica que trata sobre las causales de inhabilidad para ser elegido personero municipal y entre ellas está la relativa al desempeño durante el año anterior de cargo o empleo público en la administración central o descentralizada del distrito o municipio”; que “existiendo norma especial que regula este punto de las inhabilidades no se alcanza a apreciar cuál es la razón de tipo jurídico para aplicar a la vez el artículo 95 de la citada ley en lo que trata sobre el mismo tema”, y que “si en el literal b del artículo 174 se reguló ese punto de las inhabilidades en forma razonada y lógica [...] no se ve por qué a esa persona se le deba aplicar la disposición contenida en el ordinal b del artículo 95 que regula ese mismo aspecto en relación con los alcaldes”.
Desde luego que las causales de inhabilidad para ser alcalde establecidas en el artículo 95 sólo inhabilitan para ser personero en los casos en que no resulten inconciliables con las especiales del artículo 174. Pero lo que no se ve es que la causal del literal b el artículo 174 excluya la del numeral 3 del artículo 95.
El artículo 174, literal b dice:
Entonces, mientras esta causal se refiere a cualesquiera cargos de la administración centralizada o descentralizada, y excluye cargos que no sean de la administración centralizada o descentralizada, aquélla se refiere sólo al ejercicio de jurisdicción o autoridad civil, política o militar y a cargos de dirección administrativa en el respectivo municipio, pero incluye cargos públicos distintos de los de la administración centralizada o descentralizada. Y es distinto el tiempo que comprenden una y otra causales, un año esta última, seis meses la anterior.
Una y otra causales no se excluyen lógicamente, de manera que siendo una no pudiera ser la otra, y por ello, en conformidad con lo establecido en los artículos 95, numeral 3, y 174, literal a, de la Ley 136 de 1994, debió confirmarse la sentencia.