Source: http://www.iraqsolidaridad.org/2006/docs/ocup_20-06-06.html
Timestamp: 2017-10-20 21:43:32
Document Index: 3472580

Matched Legal Cases: ['artículo 51', 'artículo 52', 'artículo 13', 'artículo 51', 'artículo 75', 'artículo 3', 'artículo 4']

Mohamed Tareq al-Darraji: 'Ramadi: Crímenes de Guerra'. Los 'marines' han forzado la salida de 1.500 familias de la ciudad - Ad-Duluiyah, ocupada por tropas estadounidenses
Ramadi: Crímenes de Guerra
Los 'marines' han forzado la salida de 1.500 familias de la ciudad
Mohamed Tareq al-Darraji*
Red de Seguimiento de los Derechos Humanos en Iraq, 17 de junio, 2006
"Una simple comparación entre la Ley Humanitaria Internacional y las actuaciones de las fuerzas estadounidenses y auxiliares [iraquíes de la Guardia Nacional] en Ramadi determinaría que aquéllas fueran consideradas como acciones de terrorismo, y requeriría la intervención de la comunidad internacional y de sus organismos responsables de la protección de la paz y la seguridad internacional."
Francotiradores del Cuerpo de Marines de EEUU se apostan en una vivienda ocupada de Ramadi
Hace más de un mes que las fuerzas estadounidenses iniciaron un asedio inhumano contra Ramadi, una ciudad situada al oeste de Bagdad, con una población de más de 350.000 personas [1]. Para causar daño y sufrimiento a su población civil, estas fuerzas [ocupantes] han llevado a cabo las siguientes acciones:
1. Cortar las fuentes de energía de la ciudad, lo que ha provocado que muchos servicios dejen de funcionar.
2. Impedir el funcionamiento de las plantas depuradoras de agua debido al [mencionado] corte de la electricidad, lo que ha provocado falta de agua potable en las casas y ha obligado a los civiles a buscar suministros de agua no potable o a comprar agua de algunos pequeños tanques que han podido escapar [del control] de los puestos militares.
3. Impedir que la gasolina y el queroseno lleguen a la ciudad, además de destruir su principal gasolinera, la única que quedaba para abastecer a los coches.
4. Provocar la asfixia de la vida civil al convertirla en una gran cárcel mediante [la construcción] de muros de hormigón que bloquean la mayoría de las carreteras y las calles de la ciudad, dejando sólo una carretera para el paso de vehículos, lo que impide desplazarse y trabajar [2]. Esta paralización afecta al conjunto de la ciudad y provoca sufrimiento, especialmente a los enfermos y ancianos. Para su conocimiento, Excelentísimo Señor, existen controles militares en las entradas de la ciudad desde hace más de año y medio. La presión [por estos controles] en las entradas y salidas sobre las familias durante largas horas, igual que en Faluya, es similar a las que realiza la entidad sionista contra el pueblo palestino.
5. Distribuir folletos exigiendo a la población que entregue a los hombres armados o que abandonen la ciudad antes de que ser bombardeada y destruida, [lo que constituye] una forma de castigo colectivo. Igualmente, estas fuerzas [ocupantes] han exigido por megafonía a los civiles la evacuación de la ciudad, al tiempo que les insultaban con palabras soeces.
6. Asaltos y detenciones durante 24 horas al día, recurriendo a brutales métodos de violación de los más elementales Derechos Humanos y de la dignidad de las personas, así como a la destrucción de la propiedad privada en las viviendas. El número estimado de detenidos hasta la fecha, solo durante este mes [de junio], es de más de 350 civiles, detenidos sin acusación alguna excepto haberse negado a abandonar la ciudad: han sido detenidos como rehenes para amenazar a sus familias y obligarlas a marcharse.
7. Importantes carencias de fármacos y equipamiento médico debido a las medidas [impuestas] por el ejército [estadounidense] y al bloqueo de los hospitales.
8. Asesinar a civiles por error o a propósito durante los enfrentamientos con combatientes armados y, muy especialmente, cuando los vehículos militares estadounidenses abrieron fuego contra los civiles y sus propiedades para aterrorizarles y obligarles a marcharse de la ciudad. Muchos de los barrios residenciales han sido bombardeados con la excusa de la existencia de combatientes en su interior, sin distinguir entre éstos y los civiles, como ocurrió en la zona del estadio [deportivo], en la calle Veinte y en otros lugares.
9. Desplazamiento forzado de familias iniciado el 2 de junio de 2006, lo que ha llevado al éxodo a miles de civiles de Ramadi hacia ciudades y pueblos limítrofes, sin que se les haya cubierto las necesidades humanitarias más básicas, lo que ha causado un gran sufrimiento, en especial a los niños, ancianos y mujeres [3].
Alrededor de 500 familias están desplazadas en la ciudad de Hit, 375 familias en la de Kubesa, así un número indeterminado más en el área desértica de Jazeerat al-Ramadi, al-Zangura, [y las ciudades de] Anaa, Raua, al-Qaim y Faluya.
10. Detener a siete periodistas iraquíes bajo la premisa de los intentos de varios de ellos de cubrir los sucesos de la ciudad, concretamente los enfrentamientos intermitentes que se vienen sucediendo, entre ellos el fotógrafo de la agencia de noticias Reuters, Ali Al-Mashhadani, el corresponsal del periódico bagdadí al-Manar y el corresponsal del canal satélite az-Zawra.
Todas esas operaciones formaban parte de una campaña más amplia que las tropas estadounidenses están llevando a cabo en previsión de un próximo asalto contra Ramadi [4].
Una madre procura evacuar a su hijo herido a consecuencia de un ataque estadounidense contra Ramadi (Foto: AP)
Excelencia, cualquier persona que tome en consideración la Ley Humanitaria Internacional puede comprobar que ésta establece claramente como atentados terroristas las acciones que no hacen distinción entre civiles y combatientes, y que prohíbe los ataques indiscriminados contra aquéllos, así como toda acción que provoque pánico en la población, en concreto:
1. Ataques contra la población civil y objetivos civiles (artículo 51.2, artículo 52 del Primer protocolo y artículo 13 del Segundo protocolo).
2. Ataques indiscriminados y sin objetivo (artículo 51.4 del Primer protocolo).
3. Toma de rehenes (artículo 75 del primer protocolo, artículo 3, común a las cuatro Convenciones de Ginebra, y artículo 4.2 (b) del segundo Protocolo).
Por ello, una simple comparación entre la Ley Humanitaria Internacional y las actuaciones de las fuerzas estadounidenses y auxiliares [iraquíes de la Guardia Nacional] en Ramadi determinaría que aquéllas fueran consideradas como acciones de terrorismo, y requeriría la intervención de la comunidad internacional y de sus organismos responsables de la protección de la paz y la seguridad internacional, a la cabeza de los cuales están Naciones Unidas, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos y el Comité Internacional de la Cruz Roja.
Asimismo, nuestra Red, formada por 28 organizaciones especializadas en [la defensa de los] Derechos Humanos, exige al gobierno iraquí [de Nuri al-Maliki] que asuma su responsabilidad poniendo fin a las masacres y los crímenes de la ocupación contra el pueblo iraquí y que impida la repetición del Crimen de Genocidio que tuvo lugar en Faluya y en otras ciudades iraquíes, así como que fundamente las oportunidades para una paz y un diálogo auténticos que permitan establecer una reconciliación nacional profunda, eludiendo [implicarse en] esta espiral de amenazas y violencia que sólo genera más violencia.
Mohamed Tareq al-Darraji
1. Ramadi es la capital de al-Anbar, la provincia occidental del país fronteriza con Jordania y Siria, escenario de continuas ofensivas de las tropas de ocupación a lo largo de 2005. Véase en IraqSolidaridad: Sabah Ali: Crónica de un ataque anunciado. Una vez más, familias sitiadas en campamentos de refugiados | Ataques masivos y fuertes combates en al-Qaim, Husayba y Karabila | Sabah Ali: De regreso a al-Qaim y Hadiza. Al-Anbar: Área de asesinatos indiscriminados | Crónicas de Iraq. Operación "Telón de Acero": El verdadero rostro de la ocupación. EEUU usa de nuevo fósforo blanco en el-Anbar y ataca por segunda vez el Hospital General de al-Qaim
2. La construcción de muros en torno a ciudades es ya una práctica habitual en Iraq. Véase en IraqSolidaridad: El Cuerpo de Marines cerca Rutba con un muro de arena de 17 kilómetros
3. Las últimas informaciones indican que 1.500 familias (10.000 personas) habrían sido obligadas a abandonar la ciudad, según datos del Creciente Rojo Iraquí recogidos en IRIN, 19 de junio, 2006 (http://electroniciraq.net/news/2390.shtml).
4. Inicialmente el Pentágono ha informado de su intención de asediar la ciudad, no tomarla al asalto (The Washington Post, 19 de junio, 2006).
Árabe Red de Seguimiento de los Derechos Humanos en Iraq
* Mohamed Tarq al-Darraji es director de la Red de Seguimiento de los Derechos Humanos en Iraq ('Monitoring Human Rights in Iraq'), plataforma de ONG de las que en IraqSolidaridad pueden leerse los documentos: Informe sobre la violación de los Derechos Humanos en Iraq bajo la ocupación y Llamamiento contra la elección del Iraq ocupado para el Consejo de Derechos Humanos de NNUU. Al-Darraji ha visitado el Estado español en dos ocasiones en 2005 invitado por la CEOSI.
Ad-Duluiyah, ocupada por tropas estadounidenses
La ciudad ha estado sometida a dos semanas de bloqueo absoluto
Nota Informativa de la CEOSI / IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 20 de junio, 2006 / y Elaboración para IraqSolidaridad y traducción del francés de Felisa Sastre
"Ad-Duluiyah ha sido sometida a un despiadado asedio por efectivos del Cuerpo de Marines desde el 20 de mayo, quienes impidieron el suministro de alimentos y medicinas (al menos un convoy de ayuda humanitaria fue retenido por los militares), así como la evacuación de enfermos y parturientas, pese a las peticiones efectuadas en tal sentido por los líderes comunitarios el pasado 30 de mayo en una entrevista mantenida con oficiales estadounidenses, quienes exigían la entrega de combatientes de la resistencia para levantar el cerco."
Soldados de EEUU y de la Guardia Nacional iraquí en un operativo en ad-Duluiyah en diciembre de 2004
El escándalo de las matanzas de Hadiza e Ishaqi, la muerte de al-Zarqaui y, en estos días, el asedio y asalto contra Ramadi, la capital de la provincia occidental de al-Anbar, han permitido ocultar otro episodio de la brutal guerra de EEUU en Iraq: el asedio de la ciudad de ad-Duluiyah, finalmente de nuevo ocupada por las tropas estadounidenses el pasado 6 de junio con la ayuda de phesmergas kurdos de la Guardia Nacional [1].
Ad-Duluiyah es una ciudad de 50.000 habitantes, situada a las orillas del Tigris, a 97 kilómetros al norte de Bagdad, en la provincia de Salah Eddine, entre Tikrit y Samarra, y ha sido un importante núcleo de actividad resistente anti-ocupación en cuyas proximidades las fuerzas estadounidenses pierden regularmente soldados en ataques. Ya en junio de 2003 la Cuarta División de Infantería Ironhorse hubo de asaltar la ciudad en el marco de la Operación Península, deteniendo a 400 personas [2].
Ad-Duluiyah ha sido sometida a un despiadado asedio por efectivos del Cuerpo de Marines desde el 20 de mayo, quienes impidieron el suministro de alimentos y medicinas (al menos un convoy de ayuda humanitaria fue retenido por los militares), así como la evacuación de enfermos y parturientas, pese a las peticiones efectuadas en tal sentido por los líderes comunitarios el pasado 30 de mayo en una entrevista mantenida con oficiales estadounidenses, quienes exigían la entrega de combatientes de la resistencia para levantar el cerco, según informa Mafkarat Al Islam [3]. Según declaró un jefe tribal: "Entregarles [a los estadounidenses] a nuestros combatiente [...] significaría entregarles nuestro honor, y que algo semejante sólo lo conseguirán pasando por encima de nuestros cadáveres y de los de los habitantes de la ciudad".
A partir de esa fecha se cortó asimismo el suministro de agua corriente a ad-Duluiyah. La aviación estadounidense ha bombardeado regularmente la ciudad, incluido su puerto fluvial, y los huertos y palmerales circundantes.
1. http://quibla.net/iraq2006/iraq4.htm
3. Mafkarat Al Islam (Islam Memo) difunde informaciones diarias en árabe sobre la resistencia iraquí. Desde abril de 2004, los informes diarios los traduce al inglés Mohamed Abu Nasr y se difunden con el título de "Iraqi Resistance Reports" en la web Free Arab Voice.