Source: http://www.senado.gob.mx/64/intervenciones/1164/16657
Timestamp: 2020-02-27 14:01:09
Document Index: 152007884

Matched Legal Cases: ['artículo 23', 'artículo 23', 'artículo 89', 'artículo 76', 'artículo 20', 'artículo 19', 'artículo 23', 'Artículo 1', 'artículo 23', 'Artículo 23']

El Senador Juan José Jiménez Yáñez: Con la venia de la Mesa Directiva.
Presento una iniciativa de ley con proyecto de decreto por el que se reforma y adiciona el artículo 23 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano.
Los suscritos Senadores Ricardo Monreal Ávila y su servidor arquitecto Juan José Jiménez Yáñez, Senadores de la República la LXIV Legislatura, integrantes del grupo parlamentario de Morena, con fundamento en lo dispuesto en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así por los artículos 8, numeral 1, fracción I, y 164 del Reglamento del Senado de la República, sometemos a la consideración de esta Honorable Asamblea la siguiente iniciativa con proyecto de decreto que reforma y adiciona el artículo 23 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano, en el tenor de la siguiente exposición de motivos.
El Índice Global de la Diplomacia 2017, elaborado por el Instituto Lowy, permite observar las redes diplomáticas de 60 países miembros del G-20 y de la OCDE y Asia, lo que posibilita dimensionar y comparar algunas de las redes diplomáticas más importantes del mundo.
En dicho Índice México aparece en la posición número diez dentro de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, en la posición número trece entre los países del G-20 y la posición número catorce dentro de los 60 países que consideran el Índice, lo que significa que nuestro país cuenta con una de las redes diplomáticas de mayor amplitud y, por lo tanto, con mayor capacidad para influir en el mundo.
El día de hoy México cuenta con 80 embajadas; 67 consulados; 7 misiones; y 3 oficinas de representación, todas ellas coadyuvantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores para ejecutar la política exterior, como lo establece la Ley Orgánica de Administración Pública Federal.
Lo anterior deriva expresamente de la facultad que le confiere el artículo 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al Presidente de la República para elegir la política exterior.
Para la ejecución de la política exterior también el Estado mexicano cuenta con el Servicio Exterior Mexicano el cual fue creado por decreto presidencial en el año 1822, y es el cuerpo permanente de servidores públicos, miembros del personal diplomático del Estado, encargado específicamente de representarlo en el extranjero, responsable de ejecutar la política exterior de México.
De conformidad con los principios normativos que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a lo largo de su existencia el Servicio Exterior Mexicano ha sido reconocido por su gran profesionalismo, además de contar con prestigio y reconocimiento a nivel internacional.
Lo anterior mucho se debe a que durante décadas se ha construido el andamiaje institucional innecesarios, se han sentado las bases para que el Estado mexicano cuente con un servicio exterior de carrera con excelencia y de alta especialidad que al margen de los intereses políticos desarrolla su labor con una firme conciencia institucional puesta al servicio de los intereses nacionales.
Uno de los factores que ha contribuido al prestigio diplomático de México es justamente el cuidado de la selección de personal para formar parte del Servicio Exterior Mexicano. Para obtener su nombramiento el personal del Servicio Exterior Mexicano tuvo que haber aprobado un examen de español, otro de inglés, uno más de un tercer idioma y, finalmente, uno de los conocimientos generales.
Adicionalmente los candidatos son evaluados psicológicamente, se les realiza una prueba de inglés de forma oral, deben presentar un ensayo con un panel de expertos. Si el postulante aprueba cada una de las etapas del proceso de selección, entonces, recibe un curso de preparación en el Instituto Matías Romero y desarrolla un período de prácticas en alguna unidad administrativa de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Dicho proceso de selección es uno de los más arduos, completos y difíciles de todo el país, pues su objetivo es que sólo los mexicanos más talentosos puedan formar parte del prestigiado Servicio Exterior Mexicano.
Como pináculo del largo camino que un miembro del Servicio Exterior Mexicano debe recorrer en el escalafón diplomático, se encuentra el nombramiento del Embajador o Cónsul General. Al respecto, el Estado mexicano cuenta con un procedimiento previsto por la ley para la designación y ratificación de Embajadores y Cónsules Generales.
Para el caso de la designación, según desprende del texto constitucional entre las facultades del Presidente de la República, encuentra la de nombrar con aprobación del Senado de la República a los Embajadores y Cónsules Generales.
Específicamente en el ámbito de la ratificación de Embajadores y Cónsules Generales, el artículo 76, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece como una facultad exclusiva del Senado de la República validar los nombramientos diplomáticos que realiza el Presidente de la República, tal como puede observarse en el texto constitucional, párrafo dos, ratificar los nombramientos de los Embajadores y Cónsules Generales.
Derivado de lo anterior el entramado constitucional previsto para que el Embajador o Cónsul General pueda representar con plenos poderes atribuciones al Estado mexicano en el exterior, involucra un proceso en el que convergen tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo, y es justo ello lo que brinda legitimidad para que la gente diplomático desempeñe sus funciones en el exterior a nombre del Estado mexicano.
En la práctica el procedimiento que se sigue para estos casos específicos es que un Embajador o Cónsul General al ser designado por el titular del Poder Ejecutivo Federal para una nueva descripción es llamado a comparecer ante las comisiones respectivas del Senado de la República, las cuales omiten una opinión de idoneidad, además de un dictamen sobre si el designado cumple con los requisitos señalados en el artículo 20 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano para desempeñar dicha responsabilidad.
Para ello usualmente, junto con los documentos que prueban el cumplimiento de los requisitos de ley como ser mexicano por nacimiento y no tener otra nacionalidad, estar en pleno goce de sus derechos civiles y políticos, ser mayor de 30 años de edad y reunir los méritos suficientes para el eficaz desempeño de su cargo, el designado también debe hacer entrega de una carpeta informativa con el plan de trabajo que pretende cumplir en la nueva adscripción en el supuesto de que su nombramiento sea ratificado por el Senado de la República.
Ahora bien, en el caso de que este mismo agente diplomático sea designado por una nueva adscripción al comparecer ante el Senado de la República para ser ratificado, deberá demostrar una vez más que cumple con los requisitos de ley y presentará un nuevo plan de trabajo a la nueva adscripción.
No obstante del cumplimiento del plan de trabajo anterior, no habrá referencia ni detalle alguno que le permita conocer al legislador si efectivamente el designado ha cumplido una labor adecuada en sus responsabilidades actuales.
En este punto es necesario destacar que luego de la reforma de Ley del Servicio Exterior mexicano, aprobada por el Senado de la República en el Diario Oficial de la Federación, el 19 de abril del 2018, se adicionó el artículo 19 Bis por el que se establece que los Embajadores y Cónsules Generales deberán presentar anualmente, por escrito ante el Senado de la República, un informe general de actividades que considere las acciones realizadas en su circunscripción correspondientes al año inmediato anterior.
Sin embargo, dicha reforma no contempló ni obligó que haya un ejercicio de rendición de cuentas, que permita que las metas que propuso en el Plan de Trabajo y que presentó ante el Senado, en su cumplimento, en su comparecencia para ser ratificado sean contrastadas con el cumplimiento de esos mismos objetivos, que comprometió a alcanzar cuando compareció ante las comisiones del Senado de la República.
Es así, como a través de una revisión detallada puede observarse que en el marco jurídico vigente no existen suficientes disposiciones que fomenten o faciliten la aparición de elementos de juicio para evaluar el ejercicio de un agente diplomático, luego de haberse desempeñado como Jefe de Misión, Cónsul General o Embajador Especial.
En virtud de que el ser beneficiado con una nueva designación tales funcionarios no están obligados a rendir un informe al Senado de la República, específicamente del cumplimiento de los objetivos que propuso alcanzar durante su gestión al frente de una misión diplomática.
La existencia de medidas de rendición de cuentas en este ámbito requiere modificar toda vez que los retos actuales de la política exterior de México, no concierne exclusivamente al gobierno como responsable, sino en el conjunto de la sociedad que se mantiene atenta, entrenzada y vigilante la toma de decisiones y de los resultados obtenidos.
En este sentido, una reforma que fortalezca la rendición de cuentas por parte de Embajadores, Cónsules Generales, desde el punto de vista del que suscribe ahora a los propósitos referidos.
En virtud de esta iniciativa, pretende brindarle mayores elementos de juicio al Senado de la República, específicamente sobre el desempeño de los agentes diplomáticos del Estado mexicano, en su cargo inmediato anterior y en su eficacia al alcanzar las metas que propuso ante las comisiones senatoriales.
Y así como el propósito es exponer de forma clara las modificaciones que propone presentar iniciativa, se adjunta el siguiente comparativo.
El artículo 23. Tales efectos se remitirá el expediente con la documentación que acredite el cumplimiento de los requisitos exigidos para el pago por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la presente ley, así como la opinión al efecto emita la Comisión de Personal con base a un perfil correspondiente.
Se agregaría el expediente deberá de ser acompañado del programa de trabajo que se propone instrumentar a la nueva adscripción en el caso de haberse desempeñado previamente como Jefe de Misión Diplomática o Cónsul General, deberá remitir a la Cámara de Senadores un informe del avance y cumplimiento del programa de trabajo presentado durante el proceso de ratificación de su cargo actual.
Artículo 1. Se adiciona el párrafo segundo y se incluye un tercer párrafo del artículo 23 de la Ley de Servicio Exterior Mexicano para quedar como sigue:
Artículo 23. Para tales efectos se remitirá el expediente con la documentación para acredite el cumplimiento de los requisitos exigidos para el cargo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la presente ley.
Como la opinión que al efecto emita la Comisión de Personal con base en el perfil correspondiente, el expediente debe ser acompañado con un programa de trabajo que se propone instrumentar la nueva adscripción.
En el caso de haberse desempeñado previamente como Jefe de Misión Diplomática y Permanente Embajador o Cónsul General, deberá remitir a la Cámara de Senadores un informe del avance y cumplimiento del programa de trabajo que presentó durante el proceso de ratificación en su cargo actual.
Segundo.- Dentro del término de 90 días contados a partir de la entrada en vigor del presente decreto el Ejecutivo Federal deberá revisar las adecuaciones necesarias al Reglamento de la Ley del Servicio Exterior Mexicano, en tanto que continuará aplicándose que no se ponga la disposición de Reglamento de Ley del Servicio Exterior Mexicano vigente.