Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2014/as201421054L.html
Timestamp: 2019-03-21 16:05:01
Document Index: 13937949

Matched Legal Cases: ['artículo 106', 'artículo 90', 'artículo 190', 'artículo 196', 'artículo 239', 'artículo 196', 'artículo 196', 'artículo 196', 'artículo 30', 'artículo 198', 'artículo 198', 'artículo 196', 'artículo 8']

A.S. Nº 054
Expediente: LP – 2 – 09 – S
Partes: Humberto Silvestre Saca y otra c/ Cecilio Quispe Blanco y otra
1.- EL recurso de casación en el fondo, interpuesto por Cecilio Quispe Blanco, de fojas 514 a 516, contra el Auto de Vista Nº 264 de 18 de junio de 2007, pronunciado por la Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, en el proceso ordinario doble sobre usucapión, seguido por Humberto Silvestre Saca y Alejandra Quispe de Silvestre en contra de Cecilio Quispe Blanco y María Luisa de Quispe, los antecedentes y;
2.1. Antecedentes del proceso.-Que, mediante sentencia de fojas 388 a 394, el Juez de Partido Octavo en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, declaró improbada la demanda de fojas 10 a 11, reiterada a fojas 14, así como la demanda reconvencional de fojas 43 a 45 y subsanado a fojas 96, y por auto complementario de fojas 395 vuelta impuso costas al demandante.
Que, en grado de apelación interpuesto por Humberto Silvestre Saca y Alejandra Quispe de Silvestre, de fojas 400 a 401 vuelta, e interpuesto por Cecilio Quispe Blanco, de fojas 409 a 410 de obrados, la Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, por Auto de Vista Nº 264 de 18 de junio de 2007, cursante de fojas 505 y vuelta, anula el auto de concesión de la alzada.
Mediante Auto complementario de fecha 28 de julio de 2007, cursante de fojas 511 y vuelta, la propia Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, complementa y enmienda el Auto de Vista Nº S-264/2007 de 18 de junio de 2007, y anula en parte el auto de fojas 493 vuelta con relación a la concesión de apelación de Humberto Silvestre Saca y Alejandra Quispe de Silvestre y confirma la sentencia recurrida, dejando subsistente los demás aspectos referidos en el Auto de Vista de fojas 505.
Contra el referido Auto de Vista y su complementario, mediante escrito de fojas 514 a 516, Cecilio Quispe Blanco, interpone recurso de casación en el fondo, en los términos que consigna dicho escrito, y mediante escrito de fojas 523 a 526 de obrados, Humberto Silvestre Saca y Alejandra Quispe de Silvestre, interponen recurso de nulidad, con los fundamentos ahí consignados.
3.1. Fundamentos del Fallo.- Que, por mandato del artículo 106 del Código Procesal Civil, vigente por mandato de la disposición Transitoria Segunda, numeral 4, Ídem, en cualquier estado del proceso puede declararse de oficio la nulidad de obrados, cuando la ley lo califique expresamente.
Se debe tenerse presente que el debido proceso legal constituye una esencial garantía constitucional de los justiciables, la cual compele a los órganos jurisdiccionales, en cuanto mediatizadores del conflicto, a conocer y resolver las controversias de relevancia jurídica en estricta sujeción a las formas procesales que rigen los procesos de conocimiento ordinarios, cuya teleología última es la de resguardar el derecho de defensa en juicio; previsiones legales que son de orden público y de cumplimiento obligatorio, por mandato del artículo 90 del Código de Procedimiento Civil.
Por mandato del artículo 190 del Código de Procedimiento Civil, la sentencia pone término al litigio en primera instancia.
Por su parte el artículo 196 Ídem, dispone que pronunciada la sentencia el juez no podrá sustituirla ni modificarla y concluirá su competencia respecto al objeto del litigio; sin embargo, esa misma norma legal le faculta al Juez para efectuar, de oficio, correcciones materiales siempre que no alteren lo sustancial de la decisión, y asimismo a pedido de parte, le está permitido corregir cualquier error material, aclarar algún concepto oscuro sin alterar lo sustancial o suplir cualquier omisión en que hubiera incurrido sobre algunas de las pretensiones deducidas y discutidas en el litigio, y finalmente también puede ordenar medidas precautorias. En este mismo sentido el artículo 239 del Código de Procedimiento Civil, permite a las partes hacer uso del derecho que les faculta el inciso 2) del artículo 196 Ídem, con relación al Auto de Vista pronunciado por el Tribunal de apelación; es decir a pedir la corrección de errores materiales, pedir aclaraciones y complementaciones.
En el caso en examen, el Tribunal ad quem, emitió el Auto de Vista Nº 264, cursante de fojas 505 y vuelta, en cuyo considerando primero, hace referencia a la apelación de fojas 409 a 410, que es la alzada interpuesta por el demandado Cecilio Quispe Blanco, dando cuenta de los siguiente “… el demandado, mediante memorial de fs. 409-410 también interpuso recurso de apelación, con la fundamentación contenida en su indicado memorial, el que corrido en traslado y sin que previamente se notifique a los actores, con memorial de fs. 411 vta., para luego mediante auto de fojas 422 vta., proceder a conceder el recurso, auto con el que se notificó en legal forma a las partes.” En el último párrafo de su segundo considerando, el Tribunal ad quem señala “ Que siendo las normas procesales de orden público y cumplimiento obligatorio, habiéndose infringido la misma por los recurrentes, no se abre la competencia de este Tribunal de Alzada para la consideración y decisiones del fondo del recurso.” Como se advierte en realidad el Tribunal ad quem no olvidó resolver la apelación del demandado Cecilio Quispe Blanco, pues asumiendo que dicha apelación fue retirada decidió no abrir competencia y en consecuencia dispuso la nulidad del auto de concesión; tan es así que Cecilio Quispe Blanco, en su solicitud de enmienda y complementación comienza por cuestionar la conclusión efectuada por el Tribunal ad quem sobre el retiro de apelación y luego hace notar que él retiró la apelación respecto de la resolución de fojas 88 y que nunca retiró la apelación de fojas 409 a 410 de obrados.
Ahora bien, la decisión del Tribunal ad quem, asumida en el auto complementario de fecha 28 de julio de 2007, cursante de fojas 511 y vuelta, excede la facultad conferida por el artículo 196-2) del Código de Procedimiento Civil, pues habiendo ya decidido no abrir competencia sobre la apelación de fojas 409 a 410, por considerarla-erróneamente- que fue retirada, la decisión anulatoria no podía ser posteriormente modificada por otra decisión confirmatoria de la sentencia, lo cual implicaba abrir la competencia que antes se había negado. Sin duda se trata de una modificación sustancial para lo cual el Tribunal ad quem no tenía competencia.
En suma, el Tribunal ad quem al haber modificado su decisión en lo sustancial, ha quebrantado el artículo 196-2) del Código de Procedimiento Civil, obrando sin competencia para dicha modificación y por consiguiente viciando de nulidad su fallo por mandato del artículo 30 de la Ley de Organización Judicial (abrogada) que se encontraba vigente en el momento de la emisión del auto complementario.
Empero, existe un vicio anterior idéntico en primera instancia, pues la Jueza a quo, en la parte resolutiva de la sentencia de fojas 388 a 394, dispuso “Sin costas, por ser juicio doble de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 198 III del Código de Procedimiento Civil.” Sin embargo de ello, a solicitud de parte, mediante auto complementario de fojas 395 vuelta, la propia Jueza a quo, alegando complementación, dispone “…De conformidad a lo previsto por el artículo 198 parte I del Código de Procedimiento Civil se impone costas al demandante a favor de la co-demandada María Luisa Quispe de Quispe”. Como se advierte se trata igualmente de una modificación sustancial, pues en la parte resolutiva de la sentencia, la absolución de costas no contenía ninguna especificación, por lo cual la ulterior condena en costas al demandante a favor de la codemandada María Luisa Quispe de Quispe, constituye una evidente modificación del fallo, que ha sido realizada sin competencia y que igualmente excede la facultad conferida por el artículo 196-2) del Código de Procedimiento Civil, razón por la cual también se encuentra viciada de nulidad.
Como se advierte, se trata de defectos que comprometen la competencia de los jueces de instancia, que afectan al orden público y que por lo mismo constituyen groseras violaciones al debido proceso, que el Tribunal Supremo no puede tolerar.
4.1.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición transitoria octava, artículos 41 y 42 - I - 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial, ANULA obrados hasta fojas 395 vuelta inclusive, debiendo el Juez a quo atender los fundamentos del presente Auto Supremo.
Libro de Tomas de Razón 54/2014