Source: http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=LEGISSUM:l25034
Timestamp: 2018-01-18 14:31:31
Document Index: 271202622

Matched Legal Cases: ['artículo 109', 'artículo 121', 'artículo 109', 'artículo 121', 'artículo 109', 'artículo 121', 'artículo 109', 'artículo 121']

La convergencia en la Unión Europea en 1997
Determinar si se ha alcanzado un elevado grado de convergencia sostenible, examinando si cada Estado miembro cumple todos y cada uno de los cuatro criterios contemplados en el apartado 1 del artículo 109 J.
Informe de la Comisión, de 25 de marzo de 1998, sobre la situación en materia de convergencia [COM(98) 1999 final - sin publicar en el Diario Oficial].
Desde el inicio de la segunda fase de la unión económica y monetaria (UEM) todos los Estados miembros han realizado progresos notables en la realización de un grado de convergencia sostenible. Estos progresos se aceleraron en 1996 y 1997, cuando los Estados miembros intensificaron sus esfuerzos, en particular, en el ámbito presupuestario.
Compatibilidad de las legislaciones nacionales
Las legislaciones de los Estados miembros, incluidos los estatutos de los bancos centrales nacionales, deben ser compatibles con los artículos 108 y 109 (antiguos artículos 107 y 108) del Tratado, así como con los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC), tal y como se definen en el Protocolo n° 3 anejo al Tratado. Esta compatibilidad se refiere a la independencia de los bancos centrales nacionales, a los objetivos de éstos (estabilidad de precios), a las disposiciones correspondientes a su integración en el SEBC, así como a otras cuestiones monetarias. Los Estados miembros tienen la obligación de garantizar la compatibilidad de su legislación a más tardar en la fecha de establecimiento del Banco Central Europeo (BCE).
Se puede considerar que en marzo de 1998 esta compatibilidad estaba garantizada en ocho Estados miembros: Bélgica, Alemania, Grecia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Portugal y Finlandia.
En otros cuatro Estados miembros (España, Francia, Luxemburgo y Austria), la compatibilidad quedará garantizada a condición de que se aprueben las propuestas presentadas por sus Gobiernos.
Por lo que se refiere a Suecia, debido a que las propuestas presentadas por el Gobierno en la perspectiva de la UEM incluyen enmiendas a la constitución, las mismas no podrán adoptarse antes de finales de 1998. Además, estas propuestas no garantizan la integración completa del Riksbank en el SEBC.
Al haber notificado que no participaría en la tercera fase de la UEM, Dinamarca disfrutará de una exención, de conformidad con el Protocolo n° 12 anejo al Tratado. En este marco, Dinamarca sólo tiene que garantizar la independencia de su banco central, algo que ya hace.
En virtud de su cláusula de exención, el Reino Unido no tiene la obligación de hacer compatible su legislación.
En materia de estabilidad de precios, el valor de referencia (media de los aumentos de precios en los tres países con los mejores resultados, a saber, Austria, Francia e Irlanda, más 1,5 puntos porcentuales) se estableció en el 2,7%.
En enero de 1998 catorce Estados miembros tenían una tasa de inflación media inferior a este valor de referencia: Bélgica, Dinamarca, Alemania, España, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal, Finlandia, Suecia y Reino Unido. Habida cuenta de los cambios tanto institucionales como de comportamiento causados por el proceso hacia la unión económica y monetaria, se puede pensar razonablemente que los resultados registrados actualmente por estos catorce Estados miembros en materia de inflación tendrán un carácter duradero.
Por lo que se refiere a Grecia, este país ha realizado progresos significativos y regulares en su lucha contra la inflación. Sin embargo, su tasa de inflación media (5,2% en enero de 1998) sigue siendo claramente superior al valor de referencia.
La evaluación de este criterio está directamente vinculada a las decisiones tomadas en el marco del procedimiento relativo a los déficit excesivos.
En marzo de 1998, cinco Estados miembros (Dinamarca, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos y Finlandia) no fueron objeto de una decisión del Consejo que constatase un déficit excesivo, por lo que ya satisfacen el criterio de las finanzas públicas.
Habida cuenta de los resultados del ejercicio de 1997, la Comisión recomienda al Consejo que deje sin efecto las decisiones que constatan un déficit excesivo para los nueve Estados miembros siguientes: Bélgica, Alemania, España, Francia, Italia, Austria, Portugal, Suecia y el Reino Unido.
Así pues, catorce Estados miembros presentan déficit públicos inferiores o iguales al valor de referencia del 3% del PIB.
Si, en 1997 el coeficiente de endeudamiento fue inferior al valor de referencia del 60% del PIB en cuatro Estados miembros solamente (Francia, Luxemburgo, Finlandia y el Reino Unido), casi todos los demás Estados miembros consiguieron invertir la anterior tendencia al alza. Sólo el coeficiente de endeudamiento de Alemania aumentó en 1997 para situarse justo por encima del 60% del PIB; esta situación se debe a los costes excepcionales derivados de la unificación que siguen pesando considerablemente.
Todos los Estados miembros, reúnen las condiciones para una reducción regular del endeudamiento público durante los próximos años.
Grecia ha realizado estos últimos años progresos importantes en la restauración del equilibrio de sus finanzas públicas: el déficit de sus Administraciones Públicas cayó de alrededor de un 14% del PIB en 1993 al 4,0% en 1997, y debería alcanzar el 2,2% en 1998, mientras que el coeficiente de endeudamiento se estabilizó, con una primera reducción de 2,9 puntos porcentuales en 1997, situándose en el 108,7% del PIB. Este proceso de saneamiento deberá proseguirse para que la Comisión pueda recomendar la revocación de la decisión sobre la existencia de un déficit excesivo en Grecia.
Este criterio consiste en comprobar que la moneda de un país ha participado en el mecanismo de cambio desde hace al menos dos años sin salirse de sus márgenes de fluctuación del 2,25% en torno a su tipo central.
En marzo de 1998 diez monedas cumplían estrictamente este criterio: el franco belga, la corona danesa, el marco alemán, la peseta, el franco francés, la libra irlandesa, el franco luxemburgués, el florín, el chelín austríaco y el escudo.
La gran mayoría de las monedas participantes se han mantenido próximas a sus tipos centrales durante el período de referencia (marzo de 1996-febrero de 1998), a excepción de la libra irlandesa que se ha mantenido muy por encima de su tipo central durante un largo período y se revaluó un 3% frente a las otras monedas en marzo de 1998.
El marco finlandés y la lira se incorporaron al mecanismo de cambio en octubre de 1996 y noviembre de 1996, respectivamente, hace pues menos de dos años. Sin embargo, estas dos monedas no han sufrido tensiones graves durante los dos años del período de referencia.
Tres monedas no participaron en el mecanismo de cambio durante el período de referencia: la corona sueca, la libra esterlina y la dracma. Sin embargo, esta último se incorporó al mecanismo en marzo de 1998.
Los tipos de interés a largo plazo pueden considerarse indicadores prospectivos que reflejan la evaluación que hacen los mercados financieros de la situación fundamental de la economía y sobre los que no pueden influir directamente las autoridades nacionales. En enero de 1998, el valor de referencia (media de los tipos de los tres países con mejores resultados en materia de estabilidad de precios, más dos puntos porcentuales) se establecía en el 7,8%.
Catorce Estados miembros tenían tipos de interés a largo plazo inferiores al valor de referencia: Bélgica, Dinamarca, Alemania, España, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal, Finlandia, Suecia y Reino Unido.
En Grecia, a pesar de la importante reducción observada en los últimos años, el nivel del tipo de interés a largo plazo (9,8%) sigue siendo claramente superior al valor de referencia.
¿Satisfacen los distintos Estados miembros los criterios de convergencia?
(1) La Comisión recomendó revocar la decisión del Consejo que constataba un déficit excesivo.
(2) La dracma no se incorporó al mecanismo de cambio hasta marzo de 1998.
(3) Aunque no ha participado en el mecanismo de cambio hasta noviembre de 1996, la lira ha demostrado una estabilidad suficiente durante los dos últimos años.
(4) Aunque no ha participado en el mecanismo de cambio hasta octubre de 1996, el marco finlandés ha demostrado una estabilidad suficiente durante los dos últimos años.
Recomendación de la Comisión para una recomendación del Consejo de conformidad con el apartado 1 del artículo 121 (antiguo artículo 109 J) del Tratado [COM(98) 1999 final - no publicado en el Diario Oficial].
Sobre la base de su informe relativo a la situación en materia de convergencia, la Comisión recomienda que se considere que los once Estados miembros siguientes cumplen las condiciones necesarias para la adopción de la moneda única - el euro- a partir del 1 de enero de 1999: Bélgica, Alemania, España, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal y Finlandia.
Grecia no satisface ninguno de los criterios de convergencia contemplados en los cuatro guiones del apartado 1 del artículo 121 (antiguo artículo 109 J) del Tratado, por lo que no cumple las condiciones necesarias para la adopción de la moneda única.
Suecia no satisface el criterio de convergencia contemplado en el tercer guión del apartado 1 del artículo 121 (antiguo artículo 109 J) del Tratado; la corona sueca (SEK) nunca ha participado en el mecanismo de cambio y ha fluctuado en relación con las monedas que participaban en este mecanismo. Por consiguiente, Suecia no cumple las condiciones necesarias para la adopción de la moneda única.
El Reino Unido y Dinamarca ya habían notificado al Consejo que no participarían en la tercera fase de la unión económica y monetaria.
Decisión 98/317/CE del Consejo, de 3 de mayo de 1998, conforme al apartado 4 del artículo 121 del Tratado [Diario Oficial L 139 de 11.5.1998].
La mencionada Decisión del Consejo sigue la recomendación de la Comisión y afirma que Bélgica, Alemania, España, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos, Austria, Portugal y Finlandia cumplen las condiciones necesarias para la adopción de la moneda única el 1 de enero de 1999.
Última modificación: 02.12.2003