Source: https://www.cnmc.es/en/node/368868
Timestamp: 2020-06-07 08:15:27
Document Index: 367704863

Matched Legal Cases: ['artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 32', 'artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 7', 'in fine', 'artículo 9', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 58', 'artículo 5', 'artículo 1']

PREGUNTAS FRECUENTES EN EL SECTOR AUDIOVISUAL | CNMC
PREGUNTAS FRECUENTES EN EL SECTOR AUDIOVISUAL
Prestador del servicio de comunicación audiovisual: es toda persona física o jurídica que tiene el control efectivo (o la dirección editorial) sobre la selección de los programas y contenidos que van a emitirse, así como sobre su organización en un canal o en un catálogo de programas.
Servicio de comunicación audiovisual: tiene como finalidad principal proporcionar, a través de redes de comunicaciones electrónicas, programas y contenidos con el objeto de informar, entretener o educar al público en general, así como emitir comunicaciones comerciales. Los servicios de comunicación pueden ser lineales o no lineales.
Servicio lineal: servicio de comunicación audiovisual donde existe una parrilla de programación prestablecida y el espectador no puede elegir el contenido que ve. Por ejemplo, los canales de televisión tradicional (La 1, Antena 3, Telecinco …)
Servicio no lineal: servicio de comunicación audiovisual donde el prestador pone a disposición del usuario un catálogo de contenidos, permitiendo que sea este último quien seleccione un contenido concreto y decida cuándo verlo. Por ejemplo, las plataformas online como Netflix, HBO, o Rakuten TV, o los catálogos de películas o series que ofrecen algunos operadores de telecomunicaciones como parte de su oferta de televisión.
Servicio de comunicación audiovisual en abierto: es aquel cuya recepción es libre.
Servicio de comunicación audiovisual codificado: es aquel cuya recepción debe ser autorizada por el prestador. Normalmente, se trata de servicios de pago, que son aquellos a los que el consumidor solo puede acceder a cambio de una contraprestación, ya sea mediante suscripción, prepago o pago por visión directa, para visionar o escuchar canales, programas o paquetes de programas.
Prestador del servicio de comunicación audiovisual establecido en España: Con carácter general, los prestadores de servicios de comunicación audiovisual son libres de elegir los Estados miembros donde vayan a establecerse, en virtud del Derecho fundamental a la libertad de establecimiento recogido en los artículos 49 a 55 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. No obstante, para determinar si un prestador audiovisual está sometido a la normativa de un determinado Estado miembro, se aplican una serie de criterios. El artículo 3.1 de la Ley Audiovisual establece los supuestos en los que se considera que un prestador audiovisual está sometido a la normativa española:
Cuando adopta las decisiones editoriales en España y tiene su sede central en España.
Cuando adopta las decisiones editoriales en un Estado miembro del Espacio Económico Europeo (EEE) o en un tercer Estado, pero una parte significativa del personal trabaja en España y tiene su sede central en España.
Cuando una parte significativa del personal trabaja en España y en un Estado miembro, y su sede central está en España.
Cuando tiene su sede central en un tercer Estado, pero adopta las decisiones editoriales en España y una parte significativa del personal trabaja en España.
Se considera también que un prestador de servicios de comunicación audiovisual está sometido a la jurisdicción española en los siguientes casos:
Si utiliza un enlace ascendente con un satélite situado en España,
Si, aunque no use un enlace ascendente con un satélite situado en un Estado miembro, utiliza una capacidad de satélite perteneciente a España.
Asimismo, el artículo 3.2 de la Ley Audiovisual determina que la Ley Audiovisual también es de aplicación a los servicios de comunicación audiovisual comunitarios sin ánimo de lucro, recogidos en el artículo 32 de la Ley Audiovisual. Por ejemplo, una canal de televisión creada por una comunidad o barrio.
¿Cómo determinar si un prestador ofrece un servicio de comunicación audiovisual?
La Directiva 2010/13/UE1 de Servicios de Comunicación Audiovisual (Directiva Audiovisual), establece siete criterios cumulativos, que deben analizarse caso por caso, para determinar cuándo un prestador ofrece un servicio de comunicación audiovisual.
1.- Actividad económica: debe tratarse de un servicio a cambio de una remuneración, aunque dicha remuneración no tiene porqué provenir directamente del usuario. Por ejemplo, en España, la televisión tradicional en abierto no recibe ingresos de los usuarios que la consumen, pero sí se financia a través de la publicidad que emite. Por el contrario, en otros países, no es infrecuente que parte de la financiación de la televisión (al menos la pública) se produzca a través de una tasa (ya sea única o periódica) que deben soportar los propios usuarios.
2.- Responsabilidad editorial: el prestador ejerce el control efectivo sobre la selección de programas que emite y sobre la organización de los mismos (ya sea en horario de programación cronológico, en el caso de la televisión tradicional, o en un catálogo, en el caso de los servicios de comunicación audiovisual a petición). Por tanto, es el prestador quien ostenta la responsabilidad editorial. Por ejemplo, en el caso de los servicios tradicionales de televisión (lineales), el prestador selecciona los programas que se emiten en su canal (un concurso, un telediario, una serie) y el horario en que se emiten, de manera que es él quien ostenta la responsabilidad editorial. En cuanto a los servicios a petición (no lineales), como es el caso de plataformas como Netflix, el prestador selecciona las películas o series que proporciona a sus usuarios a través de su catálogo, por lo que tiene responsabilidad editorial.
3.- Provisión de programas audiovisuales: El prestador del servicio distribuye programas, entendiendo por estos, imágenes en movimiento, con o sin sonido, que constituyen un elemento unitario dentro de un horario de programación o de un catálogo-Por ejemplo, las películas mudas cumplirían con este criterio, pero no así los servicios de radio.
4.- El principal objetivo es la distribución de contenido audiovisual: La emisión de contenido audiovisual no puede ser una actividad accesoria del servicio, sino que ha de constituir su principal actividad. Por ejemplo, la emisión de un vídeo en la página web de una marca de coches constituiría una actividad accesoria a la actividad principal (la venta de coches), de manera que no cumpliría este criterio y, por tanto, no podría ser calificado como un servicio de comunicación audiovisual.
5.- La función del servicio ha de ser la de informar, entretener o educar al público en general o tratarse de una comunicación comercial.
6.- Destinado al público general: el servicio debe estar dirigido al público en general. Por ejemplo, los contenidos que se emiten en las televisiones ubicadas en las Administraciones de Loterías quedarían, en principio, excluidas, al no cumplir este requisito. Por el contrario, los canales temáticos (de cine, documentales…etc.) sí se consideran destinados al público en general, a pesar de su temática específica.
7.- Redes de comunicaciones electrónicas: el servicio ha de proveerse mediante redes de comunicaciones electrónicas. Conforme a este criterio, estarían incluidas las plataformas de alquiler de películas online¸ pero no así los tradicionales “videoclubs” de barrio que, todavía existen a día de hoy, ya que estos últimos no utilizan redes de comunicaciones electrónicas para su distribución.
1 En la actualidad, la Directiva Audiovisual 2010/13/UE se encuentra en proceso de revisión por el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión Europea. Se espera que su modificación se publique en el DOUE a finales de este año 2018. En consecuencia, determinados aspectos citados en el presente formulario de preguntas frecuentes deberán ser también revisados.
Comunicación comercial audiovisual: es un conjunto de imágenes o sonidos destinados a promocionar los productos (bienes o servicios) o la imagen de una empresa, y que acompañan a un programa o se insertan en él, a cambio de una contraprestación económica. Dentro de esta categoría se distinguen: los mensajes publicitarios, el patrocinio, la televenta, el emplazamiento de producto y la telepromoción.
Mensaje publicitario: es un mensaje de una empresa (tanto privada como pública) en relación con su actividad comercial, industrial, artesanal o profesional, que se emite para promocionar sus bienes o servicios.
Patrocinio: es una contribución que realiza una empresa que desarrolla su actividad fuera del sector audiovisual, para financiar los servicios de comunicación audiovisual o programas, a cambio de que promocionar su nombre, marca, imagen, actividades o productos.
Patrocinio cultural: es cualquier aportación de una Institución, Empresa o Fundación a la producción de obras audiovisuales, programas de radio o televisión y/o contenidos digitales de temática cultural, social o de promoción del deporte con la finalidad de promocionar su actividad, marca y/o imagen o como expresión de su responsabilidad social corporativa.
Televenta: consiste en realizar una oferta directa al público con el fin de suministrarle un producto. Cuando la televenta tiene una duración ininterrumpida mínima de 15 minutos, se considera un programa de televenta. Sin embargo, si su duración es inferior o se ve interrumpida antes de los 15 minutos, se considera un spot de televenta.
Emplazamiento de producto: consiste en incluir, mostrar o referirse a un producto o marca comercial para que figure en un programa.
Telepromoción: consiste en que el presentador o cualquiera de sus colaboradores utilice el escenario del programa para presentar las características de un único bien o servicio, utilizando el escenario, la ambientación y el atrezo del propio programa. Tienen una duración claramente superior a la de los mensajes publicitarios y deben ir acompañados de una transparencia que indique “Publicidad”.
Autopromoción: es una comunicación audiovisual mediante la cual el propio operador del servicio informa sobre su programación. Al ser la misma persona el anunciante y el difusor, no existe contraprestación económica directa y, por lo tanto, es una comunicación audiovisual que no tiene carácter comercial
¿Por qué algunos prestadores de servicio audiovisual emiten tantos anuncios?
El artículo 14 de la Ley Audiovisual reconoce el derecho de los prestadores del servicio de comunicación audiovisual a emitir mensajes publicitarios. No obstante, este derecho se limita a un máximo de 12 minutos de mensajes publicitarios por hora de reloj. Dentro de este límite de 12 minutos, computan:
Los spots publicitarios convencionales (que, como norma general, suelen tener una duración de entre 5 y 30 segundos)
Los spots de televenta (cuando su duración es inferior a 15 minutos ininterrumpidos. Si superan los 15 min. ininterrumpidos se consideran programas de televenta y no se computan dentro de los 12 min.)
Las transparencias, sobreimpresiones y publicidad virtual en la retransmisión de acontecimientos deportivos.
Las pantallas compartidas, cuando se trata de un evento deportivos no susceptibles de interrupción.
Las promociones efectuadas en programas que permiten la participación de los telespectadores mediante mensajes de texto y llamadas telefónicas, cuando estas cumplan determinados criterios .
Además, los prestadores del servicio de comunicación audiovisual tienen derecho a emitir hasta 5 minutos de autopromoción por hora de reloj.
Por último, los prestadores cuentan con hasta 3 minutos por hora de reloj para emitir telepromociones, siempre y cuando estas no excedan los 36 minutos al día.
En resumidas cuentas, la normativa actual permite a los prestadores del servicio de comunicación audiovisual emitir, como máximo, 20 minutos por hora de reloj de comunicaciones (comerciales y no comerciales) ajenas al programa.
A todo lo anterior, hay que añadir los segundos que suponen las emisiones de patrocinios justo después de que finalice el bloque de publicidad, que tampoco computan dentro de los 12 minutos por hora de publicidad.
También hay que tener en cuenta, que la Disposición Adicional Séptima de la Ley Audiovisual establece que no tienen consideración de publicidad y, en consecuencia, están exentos de cómputo, los anuncios de servicio público o de carácter benéfico, difundidos gratuitamente. Es decir, en caso de que un prestador del servicio de comunicación audiovisual emitiera un anuncio de este tipo, no computaría dentro de los 12 minutos destinados a mensajes publicitarios.
Consultar el Informe de la CNMC INF/DTSA/1143/14 sobre “Participación de los telespectadores en los programas televisivos mediante mensajes y llamadas telefónicos”
¿Existe algún límite de tiempo para la emisión de anuncios en la radio?
Cuantitativamente, no existe restricción alguna para la radio. Contrariamente a lo que ocurre con los prestadores de servicios de comunicación televisiva, la Ley Audiovisual establece en su artículo 14.1 que los servicios radiofónicos, conexos e interactivos “tienen derecho a emitir mensajes publicitarios libremente” sin estar sometidos a ningún límite de tiempo.
¿Por qué TVE no emite publicidad? ¿Cómo se financia entonces la Corporación de Radio Televisión Española si carece de ingresos derivados de la publicidad?
Hasta el año 2009, la Corporación de Radio Televisión Española (CRTVE) contaba con un modelo de financiación mixto que combinaba los ingresos procedentes de los Presupuestos Generales del Estado, con los ingresos derivados de su participación en el mercado publicitario bajo el principio de equilibrio presupuestario.
Con la crisis económica española que se produjo en el año 2008, los fondos públicos sufrieron un descenso bastante acusado y, con ello, se redujo la partida de los Presupuestos Generales del Estado destinada a la financiación de la CRTVE.
Al objeto de compensar este descenso de fondos públicos y garantizar la estabilidad de los ingresos de la CRTVE, así como favorecer el equilibrio presupuestario y evitar riesgos en el mantenimiento de esta prestación de servicio público, se modificó el modelo de financiación de la CRTVE.
El sistema establecido por la Ley 8/2009, de 28 de agosto, de financiación de la Corporación de Radio y Televisión Española (Ley de Financiación CRTVE), actualmente en vigor, suprimió los ingresos por publicidad.
Como resultado de la supresión de emisiones publicitarias, RTVE dejó de ser un competidor en el mercado publicitario, beneficiando así a los operadores del servicio de comunicación audiovisual privado, que pasaron a tener un competidor menos. Por este motivo, la Ley de Financiación CRTVE estableció un nuevo sistema de financiación para la CRTVE, que se nutre de tres recursos principales:
Las compensaciones consignadas en los Presupuestos Generales del Estado.
Un porcentaje sobre el rendimiento de la tasa sobre reserva de dominio público radioeléctrico. La reserva de dominio público consiste en concederle a un o varias personas o entidades el uso privativo de cualquier frecuencia del dominio público radioeléctrico por la que, en contraprestación, el concesionario debe abonar una tasa que sirve para financiar a la CRTVE.
La aportación que deben abonar las operadoras de televisión y los operadores de telecomunicaciones para compensar la retirada de TVE como competidora en el mercado publicitario.
Operadoras de televisión en abierto: 3% de sus ingresos
Televisiones privadas: 1,5% de sus ingresos
Operadoras de telecomunicaciones: 0.9% de sus ingresos
Otras: productos y rentas de su patrimonio, donaciones, subvenciones, herencias, ingresos procedentes de las operaciones de crédito…etc.
¿Por qué a veces parece que TVE emite mensajes publicitarios?
Como se ha explicado anteriormente, TVE no puede emitir publicidad. No obstante, la Ley de Financiación CRTVE enumera algunas actividades que, siempre que no se realicen a cambio de contraprestación económica, no tienen consideración de publicidad y, por tanto, están permitidas.
Están permitidos los patrocinios de un evento cultural o deportivo, recogidos en el artículo 7 de la Ley de Financiación CRTVE. Tales patrocinios, suelen indicarse mediante una transparencia de “patrocinio” o mediante una entradilla del tipo “este evento está patrocinado por […]”. Dicho precepto permite también, aunque de manera excepcional, la emisión de competiciones deportivas con contrato de patrocinio u otras formas comerciales, cuando estas sean indisociables de la adquisición de derechos de la señal del evento que va a difundirse.
Asimismo, puede observarse que, durante el desarrollo de algunos programas, se incluye o se refieren a algún producto concreto. Se trata de un emplazamiento de producto, que está permitido por la Ley Audiovisual, siempre que no se aluda de manera excesiva a las cualidades del producto, ya que, en caso contrario, se consideraría publicidad encubierta.
Además de las anteriores, la Ley de Financiación CRTVE establece que las siguientes actividades, siempre que cumplan el requisito de que no exista contraprestación económica a cambio, están permitidas:
La autopromoción de la programación de la propia cadena, siempre que la duración máxima por hora de emisión no supere a la del resto de operadores de televisión de ámbito nacional.
Las actividades de publicidad y comunicación institucional.
Las actividades relacionadas con las elecciones generales.
Las campañas divulgativas de carácter social o de contenidos solidarios en beneficio de entidades y organizaciones sin fines de lucro emitidas al amparo de la responsabilidad social corporativa de la CRTVE.
¿Qué relación existe entre Autocontrol y la CNMC?
La CNMC es la autoridad regulatoria española encargada de supervisar y controlar el correcto funcionamiento de todos los mercados y sectores económicos. Por tanto, la CNMC es un organismo público que ejerce sus funciones en todo el territorio español y su actividad afecta a todos los mercados y sectores económicos, entre ellos el mercado audiovisual, y más específicamente, el mercado de las comunicaciones comerciales audiovisuales (más amplio que el mercado publicitario). En concreto, la Ley 3/2013, de 4 de junio, de creación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (LCNMC) dispone en su artículo 9 que la CNMC supervisará y controlará el correcto funcionamiento del mercado de comunicación audiovisual.
Por su parte, Autocontrol es una asociación privada e independiente, de autorregulación de la industria publicitaria en España, a la que los distintos agentes y anunciantes deciden pertenecer, sin que sea obligatorio. Su campo de actuación se limita exclusivamente al ámbito publicitario con carácter transversal.
La relación entre Autocontrol y la CNMC se consolidó recientemente mediante la firma de un acuerdo en fecha 6 julio de 2015. Según este acuerdo, la CNMC reconoce la utilidad y apoya de la autorregulación de la publicidad televisiva, sin dejar de ejercer sus funciones, en particular las de inspección, control y sanción sobre los servicios de comunicación audiovisual.
Control de contenidos y protección de menores
¿Cuáles son los derechos de los menores en materia audiovisual? ¿Cuáles son las franjas de horario protegido?
La protección de los menores en los servicios de comunicación audiovisual es uno de los elementos centrales de la regulación audiovisual de la Unión Europea y de la regulación española.
Con ello, se trata de alcanzar el difícil equilibrio entre la necesaria protección del menor y los diferentes derechos y libertades fundamentales (como son el derecho a la libertad de expresión, la libertad de información y la libertad de empresa).
Los derechos del menor en materia audiovisual están recogidos, principalmente, en el artículo 7 de la Ley Audiovisual. De acuerdo con dicho artículo:
Los menores tienen derecho a que su imagen y su voz no sean utilizadas en los servicios de comunicación sin su consentimiento o el de su representante legal.
Tampoco está permitida la difusión de su nombre, imagen u otros datos que permitan la identificación del menor en el contexto de hechos delictivos o emisiones que discutan su tutela o filiación.
Está prohibida la emisión de contenidos audiovisuales que puedan perjudicar seriamente el desarrollo físico, mental o moral de los menores y, en particular, la emisión de programas que incluyan escenas pornográficas, de maltrato, violencia de género o violencia gratuita, está prohibida.
Los contenidos que puedan perjudicar (no seriamente) el desarrollo físico, mental o moral de los menores, solo podrán emitirse en abierto entre las 22h. y las 6h. Además, deben ir acompañados de un indicador visual que debe mantenerse a lo largo de toda la emisión. Además de este horario de protección general de 6h. a 22h., hay tres franjas horarias consideradas de protección reforzada, en las que sólo podrán emitirse contenidos que no sean para mayores de 12 años (es decir, calificados como para Todos los Públicos o para mayores de 7 años), debiendo ir acompañados de un indicativo visual de la calificación por edades.
¿Cómo se establece la clasificación por edades de los programas?
La calificación por edades de los contenidos audiovisuales pretende dar información a los padres o personas con responsabilidades educativas sobre los contenidos potencialmente perjudiciales que pueda tener un determinado programa audiovisual para que, en base a esa información, decidan si quieren que sus hijos o menores a su cargo vean o no dicho programa.
Según el artículo 7.6 de la Ley Audiovisual, los productos audiovisuales distribuidos a través de los medios de comunicación audiovisual televisiva, tanto si es lineal, como si es a petición, deben disponer de una calificación por edades. El prestador del servicio de comunicación audiovisual es responsable de esta calificación. Por un lado, corresponde a los prestadores de servicios de comunicación audiovisual calificar los contenidos audiovisuales que emiten a través de sus servicios y, por otro, corresponde a la CNMC, como autoridad audiovisual competente, supervisar que esa calificación sea adecuada.
Al objeto de reforzar la seguridad jurídica de los prestadores del servicio de comunicación audiovisual y de dotar de transparencia, predictibilidad y objetividad el cumplimiento de dicha tarea, la CNMC publicó los criterios que utiliza en el ejercicio de sus funciones de supervisión. Estos criterios se encuentran recogidos en la Resolución de la CNMC de 9 de julio de 2015 .
Así, por ejemplo, si un programa ha sido calificado por el prestador audiovisual para un público más amplio (por ejemplo, +12) y esta Comisión considera que el programa debe estar calificado para una edad superior (por ejemplo, +18), la CNMC está habilitada para incoar el correspondiente procedimiento sancionador por infracción grave, de acuerdo con los términos del artículo 58.3 de la Ley Audiovisual. La normativa establece que la calificación debe llevarse a cabo al comienzo de la emisión de cada programa y al reanudarse la misma después de la publicidad, mediante una advertencia visual y acústica.
Las calificaciones que aplica la CNMC, son las siguientes: Especialmente recomendada para la infancia (opcional); Para todos los públicos; No recomendada para menores de 7 años; No recomendada para menores de 12 años; No recomendada para menores de 16 años; No recomendada para menores de 18 años; y Programa X.
La calificación de contenidos por edades depende del grado de presencia o presentación de los siguientes parámetros: violencia, sexo, miedo o angustia, drogas y sustancias tóxicas, discriminación, conductas imitables y del tipo de lenguaje utilizado.
Por su parte, las películas y avances cinematográficos que vayan a ser comercializados, difundidos o publicitados en salas de exhibición, así como algunas obras audiovisuales no destinadas a la explotación en salas de cine, deben ser calificadas por la Dirección General del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA).
En este caso, las empresas productoras o distribuidoras titulares de los derechos de explotación de películas y obras audiovisuales deben presentar la solicitud de calificación ante el ICAA, obligatoriamente, antes de proceder a la comercialización, difusión o publicidad de las mismas.
Resolución CRITERIOS/DTSA/001/15https://www.cnmc.es/sites/default/files/964426_0.pdf
¿A quién puedo dirigir una denuncia sobre algún contenido emitido que me parezca inadecuado?
En la actualidad existen varios organismos e instituciones a los que los usuarios pueden dirigirse para denunciar los contenidos que les resulten inadecuados.
Sobre contenidos audiovisuales en general: programas y publicidad
La CNMC: La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia dispone de un formulario donde los usuarios pueden interponer una reclamación sobre cualquier incumplimiento de la Ley Audiovisual detectado en cualquier programa o comunicación comercial de ámbito nacional, ya sea emitido en un servicio de comunicación audiovisual lineal (abierto o codificado), como en un servicio de comunicación audiovisual no lineal (abierto o codificado).
El formulario de reclamaciones sobre contenidos audiovisuales de la CNMC está disponible en el siguiente enlace:
https://sede.cnmc.gob.es/tramites/audiovisual/reclamacion-sobre-contenidos-audiovisuales
Sobre contenidos televisivos e infancia
Tvinfancia: En el año 2004 la Corporación RTVE, Atresmedia, Mediaset firmaron el Código de Autorregulación sobre Contenidos Televisivos e Infancia firmaron el Código de Autorregulación de Contenidos Televisivos e Infancia, al queposteriormente, se han adherido la Federación de Organismos de Radio y Televisión Autonómica (Forta), Net TV, Unidad Editorial y Real Madrid TV, Ten TV, Gol TV y 13 TV.
Únicamente se pueden reclamar contenidos emitidos por las televisiones adheridas al Código de Autorregulación. En este caso, las reclamaciones serán analizadas y resueltas por los órganos previstos en dicho Código.
El formulario de reclamación del CACTVI está disponible en el siguiente enlace: http://tvinfancia.es/tvinfancia/
Sobre el ámbito publicitario
Autocontrol: La Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial (Autocontrol) es la organización española de autorregulación, de la que forman parte los principales medios de comunicación, agencias y anunciantes del país.
El formulario de Autocontrol está disponible en el siguiente enlace: https://www.autocontrol.es/
Sobre los medios interactivos de RTVE
El Defensor del Espectador el oyente y el usuario de medios interactivos de RTVE
La figura del Defensor del Espectador tiene como función velar por el derecho de los espectadores, oyentes y usuarios de medios interactivos de RTVE a recibir una información veraz y un entretenimiento digno. Su ámbito de actuación se limita, por tanto, al contenido emitido por RTVE.
El formulario de reclamación de la Oficina del Defensor del Espectador está disponible en el siguiente enlace: http://www.rtve.es/participacion/defensor/
Diversidad cultural y lingüistica
¿Qué es el derecho a la diversidad cultural y lingüística?
Todas las personas tienen derecho a que la comunicación audiovisual incluya una programación en abierto que refleje la diversidad cultural y lingüística de los ciudadanos. En relación con este derecho, la CNMC supervisa y controla el cumplimiento de dos tipos de obligaciones que recaen sobre los prestadores audiovisuales y que tienen como fin fomentar y promover la producción y la industria audiovisual europea. Estas obligaciones, descritas en el artículo 5 de la Ley Audiovisual, consisten en: la emisión anual de obras europeas y la financiación anticipada de obras europeas.
Previamente a analizar estas dos obligaciones, es necesario saber qué es una obra europea.
¿Qué se entiende por obra europea?
El artículo 1.12 de la Ley Audiovisual establece que son obras europeas:
Las obras originarias de Estados miembros.
Las originarias de terceros Estados europeos que sean parte del Convenio Europeo sobre la Televisión Transfronteriza del Consejo de Europa, siempre que no estén sometidas a medidas discriminatorias en ese Estado.
Las obras coproducidas en el marco de acuerdos audiovisuales concertados entre la UE y terceros países, siempre que estos últimos no impongan medidas discriminatorias sobre las obras de la UE.
Las obras que se hayan producido en el marco de tratados de coproducción bilaterales celebrados entre los Estados miembros y terceros países, siempre que se den, cumulativamente, las siguientes condiciones:
la contribución de los coproductores comunitarios en el coste total de la producción sea mayoritaria
no esté controlada por ningún productor establecido fuera de la UE.
¿En qué consiste la obligación de emisión anual de obra europea?
Los prestadores de cobertura estatal o autonómica deben reservar a obras europeas el 51 % del tiempo de emisión anual de su programación. La mitad de esta cuota debe reservarse para obras europeas en lenguas españolas. De estas últimas, el 10% del tiempo de emisión debe reservarse para obras europeas de productores independientes y, la mitad de ese 10%, debe haberse producido en los últimos cinco años.
¿En qué consiste la obligación de financiación de obra europea?
Los prestadores audiovisuales están obligados a contribuir a financiar anticipadamente obras audiovisuales europeas, debiendo destinar para ello el 5% de los ingresos devengados en el ejercicio anterior o, en el caso de la CRTVE, el 6%.
De esas cantidades, el 60% debe destinarse obligatoriamente a películas cinematográficas. De éstas, el 60% deben ser en lenguas oficiales de España, y la mitad de estas últimas, tienen que ser de productores independientes.