Source: https://www.notariofranciscorosales.com/prueba-digital-en-el-proceso-penal-y-en-el-proceso-civil/
Timestamp: 2019-05-20 01:13:19
Document Index: 246615578

Matched Legal Cases: ['Artículo 120', 'artículo 10', 'artículo 334', 'artículo 1278', 'artículo 3', 'artículo 25', 'artículo 35', 'artículo 1262', 'Artículo 3', 'Artículo 41']

Prueba digital en el proceso penal y civil- Notario Fco Rosales
Prueba digital en el proceso penal y en el proceso civil
Hace tiempo tuve el placer de participar en un debate sobre prueba digital en palabra de hacker, y me quedé con un raro sabor de boca, al ver como fiscal Jorge Bermudez (cuyos conocimientos digitales son muy superiores a los míos) parecía que hablaba un idioma distinto al mío.
Ambos éramos conscientes de ello, pues mientras el estaba preocupado por la prueba en el procedimiento penal, mi preocupación era el problema de la prueba en el procedimiento civil.
Simplemente abordábamos temas diferentes, por lo que ambos decíamos la verdad, y éramos conscientes de ello.
Pero en último término hablamos de prueba ¿no?
Pues sí, dado que el agua, sea salada o dulce, es agua.
Tanto en el proceso penal como en el civil, la prueba digital plantea los mismos problemas (diferente son sus soluciones, y más concretamente el valor que la prueba puede tener en uno y otro tipo de procedimientos)
Problemas comunes que plantea la prueba digital son las dificultades de asegurar la identidad, confidencialidad, integridad, autenticidad y trazabilidad de la prueba.
Estamos ante un entorno relativamente nuevo, en el que el principal problema es que no estamos acostumbrados al mismo, y por tanto:
O tratamos indebidamente la prueba digital (los que no saben como usar las herramientas digitales) a modo de ejemplo he visto como en un juzgado grapaban un CD en un sobre para evitar manipulaciones (otra cosa es que al graparlo lo rompieran, y no sólo evitaran su manipulación, sino también su uso).
O pedimos requisitos absurdos en la prueba digital (los que tienen un cierto conocimiento del mismo) pues quienes tienen conocimientos avanzados saben que hay metadatos, y que pueden ser importantes, pero jamás he visto que se pida un análisis pericial de la tinta de un escrito, para poder aceptar dicho escrito (y si hay quien entiende que si no se aportan y analizan los metadatos, la prueba digital carece de valor).
¿Cabe distinguir la prueba digital de la prueba documental?
El hecho de que la prueba digital conste por escrito, hace que muchos entiendan que estamos ante un simple tipo de prueba documental y acuden a la tradicional distinción entre documentos públicos y privados que hace la Ley de Enjuiciamiento Civil
A mi juicio es un error.
En todo caso, al juicio se aportan pruebas y no se prueban las pruebas, tal y como trato de explicar en este post.
¿Verdaderamente la prueba digital es escrita?
Muchos habréis pensado que un vídeo o una grabación de sonido no son pruebas escritas sino audiovisuales.
Lo cierto es que por más que las veas u oigas, lo que hay son: ceros y unos, debidamente ordenados que se traducen por programas informáticos.
¿La prueba digital es prueba documental?
Pues si, pues un documento es una información que se incorpora a un soporte por el ser humano (nadie duda hoy en día que la matrícula de un coche es un documento, y que su falsificación es delito).
Siendo documentos es obvio que hay que distinguir documentos públicos y privados, pues aunque ambos sean medios probatorios, el alcance y valoración de la prueba en uno y otro es diferente (luego entraremos en esa materia, y veremos algunos documentos privados digitales que tienen especial valor probatorio)
¿Y cual es la diferencia entre la prueba digital y la prueba documental tradicional?
Simplemente en que no toda la información que ofrece en la prueba digital es el contenido de la información que ofrece, sino que de la propia información se desprenden datos adicionales de especial valor.
Esos datos adicionales son los metadatos.
De hecho, en la prueba documental tradicional, esos metadatos existen (prueba de ello es que el tipo de tinta o de papel pueden servir para comprobar la autenticidad de documento)
La particularidad, es que ahora esos metadatos son más fácilmente entendibles (ojo que también manipulables) y ofrecen mayor información; más lo cierto es que no siempre los metadatos son esenciales, e incluso importantes.
¿En qué se diferencian la pruebas digitales en el proceso penal y en el proceso civil?
La primera y más importante es que, todo proceso penal tiene:
Una fase de instrucción, en la que se recaban pruebas para fundamentar una acusación.
Una fase oral en la que la prueba se aporta al juicio para acreditar los hechos en los que se funda la acusación.
Hay procesos penales que pueden iniciarse de oficio por la autoridad judicial.
Que el Artículo 120.2 de la Constitución aclara:
En el proceso civil:
No hay fase de instrucción.
Aunque ha de ser oral, la oralidad no es tan importante como en el proceso penal.
Sólo se inicia a instancia de alguien contra alguien
¿Y quién lo ha hecho?
Nos topamos ante uno de los problemas más habituales que plantea la sociedad digital en el mundo penal.
Sin embargo este problema también ocurre en el mundo civil.
Que cada vez se celebran más negocios jurídicos civiles usando medios digitales es obvio, y no siempre las partes están plenamente incapacitadas:
Un ejemplo son webs que no identifican a su titular tal y como exige el artículo 10 de la Ley 34/2002 de 11 de julio.
Otro son Redes Sociales, en las que cabe crear perfiles de fantasía, o en las que sólo se identifica a alguien por un número de teléfono o un correo electrónico (significativo es telegram, donde con el nick puedes contactar con alguien)
Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, hablamos de operaciones de escasa cuantía, y cuando hay conflicto, raras veces el problema no acaba siendo una estafa penal.
Todo ello sin contar con problemas añadidos de capacidad que plantea el mundo digital (de hecho cualquiera con acceso a un terminal formaliza negocios jurídicos sin que nadie se suela cuestionar su edad y capacidad -y de contratos celebrados digitalmente por menores o ancianos seniles están las noticias llenas-).
Al averiguar al autor, hay que marcar una importante diferencia en los procesos penales y civiles.
En el proceso penal averiguar la identidad del autor es prioritario
En el proceso civil tan prioritario es averiguar la identidad de las partes, como su capacidad y legitimación
¿Merece ser destacada alguna sentencia que aborde el problema de la prueba digital?
A mi juicio hay tres especialmente significativas, todas ellas en el ámbito penal
Tribunal Supremo 19 de Mayo de 2015 que comento en este post
Tribunal Supremo de 27 de Noviembre 2015.
Tribunal Supremo 15 julio 2011
Normas sobre prueba digital en el proceso penal
No contiene la Ley de Enjuiciamiento Criminal normas sobre valoración de la prueba, pero si sobre la forma de obtener las pruebas en los artículos 588 bis y siguientes en los que se regula la interceptación de las comunicaciones telefónicas y telemáticas, la captación y grabación de comunicaciones orales mediante la utilización de dispositivos electrónicos, la utilización de dispositivos técnicos de seguimiento, localización y captación de la imagen, el registro de dispositivos de almacenamiento masivo de información y los registros remotos sobre equipos informáticos.
Sin embargo: una cosa es la obtención y aportación de la prueba, y otra diferente es la naturaleza del documento aportado como prueba, así como la valoración de dicha prueba.
En el ámbito penal, hay una figura desconocida en el ámbito civil (incluso cabría decir que en el mismo ámbito penal) y es la llamada cadena de custodia de las evidencias digitales.
Esa cadena de custodia en realidad sólo es indirectamente regulada en dos artículos de la Ley de Enjuiciamiento Criminal:
Art. 334.- El Juez instructor ordenará recoger en los primeros momentos las armas, instrumentos o efectos de cualquiera clase que puedan tener relación con el delito y se hallen en el lugar en que éste se cometió, o en sus inmediaciones, o en poder del reo, o en otra parte conocida. El Secretario judicial extenderá diligencia expresiva del lugar, tiempo y ocasión en que se encontraren, describiéndolos minuciosamente para que se pueda formar idea cabal de los mismos y de las circunstancias de su hallazgo.
La diligencia será firmada por la persona en cuyo poder fueren hallados, notificándose a la misma el auto en que se mande recogerlos…….
Art. 338.- Sin perjuicio de lo establecido en el Capítulo II bis del presente título, los instrumentos, armas y efectos a que se refiere el artículo 334 se recogerán de tal forma que se garantice su integridad y el Juez acordará su retención, conservación o envío al organismo adecuado para su depósito.
No siendo especialista en derecho penal, la prudencia me hace remitirme al trabajo que sobre la cadena de custodia tiene publicado Juan de Dios Meseguer González.
Normas sobre prueba digital en el proceso civil
Tres artículos de la LEC merecen ser destacados:
Art. 319.- Fuerza probatoria de los documentos públicos
Art. 326.- Fuerza probatoria de los documentos privados
Art. 382.- Instrumentos de filmación, grabación y semejantes. Valor probatorio
1. Las partes podrán proponer como medio de prueba la reproducción ante el tribunal de palabras, imágenes y sonidos captados mediante instrumentos de filmación, grabación y otros semejantes. Al proponer esta prueba, la parte deberá acompañar, en su caso, transcripción escrita de las palabras contenidas en el soporte de que se trate y que resulten relevantes para el caso.
Normas comunes a la prueba digital, sea en procesos penales o civiles.
Siendo perfectamente válida la distinción en nuestro ordenamiento la diferencia entre documentos públicos y privados, no cabe desconocer el reglamento eIDAS 910/2014 que se ocupa específicamente de la identificación electrónica y servicios de confianza en transacciones electrónicas.
Es importante esta norma por varios motivos:
No suprime la diferencia entre documento público y privado
Deja a salvo las normas civiles sobre forma documental (entre las que destaca la libertad de forma del artículo 1278 del Código Civil, que sólo tiene contadas excepciones) -Art 2.3 reglamento eIDAS-.
Acepta que hay servicios tecnológicos que aunque no alteran el valor del documento privado, si dotan a dicho documento privado de especiales efectos probatorios.
Hemos hablado de la importancia que tiene saber quien es el autor de un delito, o quienes intervienen en el proceso civil; así como que en el proceso civil es necesario conocer la capacidad y legitimación de quien interviene en la relación jurídica.
La firma y el sello electrónico son especialmente importantes en este caso.
Pero conviene aclarar que una firma electrónica (igual que una manuscrita) sólo sirve para identificar.
En el ámbito penal es esencial acreditar el autor de los hechos (dado que en un delito no hay consentimiento sino voluntad y hechos realizados)
En el ámbito civil es simplemente importante identificar a las partes, pues hay consentimiento, y por tanto es necesario: primero que el que consiente esté capacitado para consentir (un menor puede matar y es un delincuente, pero no puede celebrar contratos) y segundo que esté legitimado para consentir (quien vende la Giralda puede cometer una estafa, pero no puede venderla pues no es dueño)
En cuanto al valor de la firma y sello electrónico
El artículo 3.10 del reglamento eIDAS define
El artículo 25 del reglamento eIDAS dispone:
No se denegarán efectos jurídicos ni admisibilidad como prueba en procedimientos judiciales a una firma electrónica por el mero hecho de ser una firma electrónica o porque no cumpla los requisitos de la firma electrónica cualificada.
Una firma electrónica cualificada tendrá un efecto jurídico equivalente al de una firma manuscrita.
Una firma electrónica cualificada basada en un certificado cualificado emitido en un Estado miembro será recono­cida como una firma electrónica cualificada en todos los demás Estados miembros.
Conviene aclarar que el articulo 3.10 hemos visto cómo no pide a una firma electrónica, que haya unos datos electrónicos anejos a otros datos electrónicos y que se usen para firmar, por lo que:
Aún sin nombre de usuario y contraseña puede haber firma electrónica (un ejemplo es la IP más la MAC)
No se pide uso habitual.
El artículo 35 del reglamento eIDAS dispone:
No se denegarán efectos jurídicos ni admisibilidad como prueba en procedimientos judiciales u n sello electrónico por el mero hecho de estar en formato electrónico o de no cumplir los requisitos del sello electrónico cualificado
Un sello electrónico cualificado disfrutará de la presunción de integridad de los datos y de la corrección del origen de los datos a los que el sello electrónico cualificado esté vinculado.
Un sello electrónico cualificado basado en un certificado cualificado emitido en un Estado miembro será reconocido como un sello electrónico cualificado en todos los demás Estados miembros.
Nuevamente conviene aclarar que frente a la firma que acredita la identidad, el sello acredita la integridad de los datos y su trazabilidad.
Lo que en ningún momento dice ley estatal o comunitaria alguna es que la firma suponga el consentimiento, lo cual es por otra parte obvio, pues el como mucho sería la expresión de dicho consentimiento, y el consentimiento es algo muchos mas complejo:
Primero porque pocos son los negocios unilaterales, y sólo hay consentimiento cuando es manifestado por ambas partes, siendo que la firma es puesta unilateralmente, y en temas digitales a distancia (sin que el artículo 1262 del código civil diga que la firma es consentimiento, sino cuando se perfecciona)
Segundo porque el consentimiento puede tener vicios (error, violencia, intimidación o dolo -art *-) o ser expresado en un cierto contexto que lo haga ineficaz (el caso claro es el del consentimiento prestado con ánimo jocoso -o iocandi causae-)
Tercero porque incapaces y menores pueden tener firma electrónica (de hecho todos tienen DNI en el cual hay firma electrónica avanzada) y la firma no acredita la capacidad de quien la usa.
Integridad y fecha digital
Una cosa es que los datos sean íntegros y tratables (esto es que se sepa su origen y se tenga la certeza de que no han sido manipulados) y otra diferente es saber la fecha de los datos.
Esa fecha es importantísima desde el punto de vista jurídico (por ejemplo a efectos de plazos de prescripción)
Para acreditar la fecha del dato, la fórmula es el sello electrónico de tiempo o time stamp, que también regula el reglamento eIDAS.
Artículo 3.33 «sello de tiempo electrónico», datos en formato electrónico que vinculan otros datos en formato electrónico con un instante concreto, aportando la prueba de que estos últimos datos existían en ese instante.
Artículo 41 Efecto jurídico de los sellos de tiempo electrónicos
Es evidente que no creo que nadie use firmas, sellos o sellos de tiempo cualificados para cometer delitos, pero si para contraer obligaciones.
Sin embargo, estamos ante tres figuras que se usan indistintamente a procesos penales y civiles; con dos particularidades:
En el ámbito penal, hay que tener en cuenta la presunción de inocencia, y desvirtuarla con firmas y sellos simples es difícil (más no imposible)
En el ámbito civil el art 2.3 del reglamento eIDAS dispone “El presente Reglamento no afecta al Derecho nacional o de la Unión relacionado con la celebración y validez de los contratos u otras obligaciones legales o de procedimiento relativos a la forma” y no conviene confundir validez y forma del contrato con su prueba.
Jorge Enrique Forero Ardila 09/03/2019 at 2:37 pm Responder
Buenos dias, excelente foro juridica sobre la prueba electrónica, un cordial saludo desde Colombia y si es posible de enviarme está información a mi correo. Gracias.
Francisco Rosales 10/03/2019 at 10:25 am Responder
Gracias Jorge, si quieres puedes suscribirte.
David Santo Orcero 10/05/2019 at 9:34 am Responder
De entrada; dices “jamás he visto que se pida un análisis pericial de la tinta de un escrito, para poder aceptar dicho escrito”. Yo he estado en unos pocos juicios en los que se realiza prueba pericial caligráfica de texto manuscrito o de firmas. De hecho, en el momento en el que se disputa la autenticidad de un documento manuscrito o firmado, normalmente se solicita la práctica de la susodicha prueba.
Volviendo al tema principal. La prueba digital tiene diferencias respecto a la prueba material, que son muy importantes de cara a su tratamiento y valoración.
La primera, que se puede crear de la nada o falsificar con una facilidad pasmosa con frecuencia. Crear de la nada un correo electrónico, una captura de pantalla, o una conversación de whatsapp con frecuencia es fácil, y aportada la prueba de la forma “adecuada” al proceso -nótese la ironía aquí-, la prueba no es contrastable y la puedes dotar de todas las ínfulas y alharacas necesarias para darle apariencia de fiable (un ejemplo: una conversación de whatsapp notarizada, y aportar solo el acta notarial)
La segunda, que a diferencia de otros áreas de conocimiento, el efecto Dunning-Kruger se muestra en todo su esplendor en la ingeniería en informática. Hay muchos sembrados que no me atrevo a pisar; habiendo estudiado una ingeniería en informática, realizado un doctorado, y llevando de práctica profesional desde hace más de veinte años; en el mismo área es asombrosa la alegría con la que la gente se “tira a la piscina”. Incluso en sede judicial. Informática es donde encontramos las mejores exposiciones de “nephew art”. Sin duda.
La tercera. A diferencia de las pruebas del mundo físico, por regla general la prueba informática es copiable de forma literal, siendo las copias idénticas al original en todo lo pertinente procesalmente hablando. Esto significa que las pruebas periciales informáticas, por regla general, y si ha sido bien realizada, es repetible y contrastable. Esto es un lujazo de cara a seguridad jurídica que no tienen otros tipos de prueba. Un perito calígrafo solo puede trabajar con los originales. Nosotros podemos trabajar con copias realizadas de forma adecuada. Un perito químico, cuando realiza su pericia, puede perder o alterar parte del material original como parte de su proceso de forma inevitable. Nosotros podemos repetir la misma prueba miles de veces, realizada incluso por peritos distintos en distintos lugares, obteniendo el mismo resultado si seguimos los mismos pasos.
Francisco Rosales 10/05/2019 at 11:51 am Responder
Comparto plenamente contigo las dos últimas afirmaciones (de hecho un post no escrito es el que explique las diferencias entre clonar y copiar)
Por supuesto que existe el cotejo de letras y firmas, más mi intención es la de destacar lo absurdo que supone el que permanentemente se hable de las facilidades de falsificación o manipulación de la prueba digital, para acabar concluyendo que sólo ciertas pruebas digitales son válidas o incluso que sólo ciertas pruebas digitales son incontestables.
Respecto a la facilidad de crear pruebas digitales de la nada, sabes tan bien como yo, que siendo posible no es tan fácil para el común de los mortales, y desde luego y cómo notario creo que hay que ser extraordinariamente prudentes en la extracción de evidencias digitales, y recordar que un notario no es perito.
Saludos y muchas gracias por tus valiosas aportaciones
David Santo Orcero 10/05/2019 at 12:33 pm Responder
Depende de lo que realmente se aporte al proceso. Te pongo un ejemplo. Supongamos que afirmo que acabo de recibir este correo electrónico, y aporto lo siguiente como prueba documental en proceso legal:
From: “Donald J. Trump”
To: “David Santo Orcero”
Subject: nombramiento como emperador de la tierra
Comunicarle por la presente que usted ha sido nombrado emperador de la Tierra. Felicidades.
Ahora pregunto. ¿He sido nombrado emperador de la Tierra por Trump? ¿Qué nivel de conocimientos he requerido para generar la “prueba” anterior? 😉
He participado como perito en procesos judiciales en los que “eso” se pretendía que “colara” como prueba informática indiscutible: un texto que puede ser falseado desde word sin conocimientos técnicos especializados.
Evidentemente hay manipulaciones y manipulaciones; y lo más importante: las pruebas las valora el tribunal en su conjunto. No es lo mismo aportar un correo como el que incluyo en este post, a falsificar una conversación de whatsapp en terminal no rooteable. Hablamos de distintos niveles de complejidad para la falsificación de una prueba. Pero aquí los peritos no debemos entrar. En mi opinión debemos, si la prueba es falseable, explicar al tribunal el grado de dificultad técnica para ser falseada sin que la falsificación haya podido ser detectada con las pruebas periciales realizadas. Y ya el tribunal valorará las pruebas en su conjunto, y nuestro informe desde el principio de la sana crítica (como debe ser).
Un notario prudente es un notario ideal. El notario es pieza clave de un sistema legal sano. Son los “ojos y oídos del tribunal” en un lugar y en un tiempo distinto al de la celebración de la vista. En lo que respecta a las funciones “tradicionales” de un notario, no hay nada que discutir. En lo que respecta a los nuevos escenarios generados por las pruebas informáticas, no es lo mismo del punto de vista procesal que un perito realice un volcado de disco, “de aquella forma”, a que lo realice en sede notarial, con presencia del notario durante el proceso y el cálculo de la firma hash del disco, y recogiendo el notario la firma hash del disco en su acta; con todas las garantías procesales para ambas partes, y de difícil refutabilidad en vista posterior. Y como esto, en muchos otros casos en los que ambas funciones -la pericial y la notarial- se complementan.
Francisco Rosales 10/05/2019 at 12:50 pm Responder
Creo que las reglas más elementales de la sana crítica permiten darte la triste noticia de que no eres emperador de la tierra.
Dicho lo obvio, no olvidemos que la valoración de la prueba ha de ser general y en su conjunto; aunque lo sorprendente es que hoy en día con medios tecnológicos hacemos cosas que no haríamos sin ellos (con esto me refiero a que no deja de sorprenderme la cantidad de parejas que no se hablan -salvo por whatsapp- o cosas que no dices cara a cara y que si dices por telegram)
El trabajo del perito en el juzgado es esencial, si me apuras me resulta triste que al final pueda llegar a entenderse que un perito vale más por su capacidad comunicativa que por sus conocimientos técnicos (lamentablemente de tus palabras se desprende esa triste realidad, provocada por el nulo interés de los juristas en temas técnicos de modo que puedan apreciar con criterios críticos las aportaciones del perito)
Respecto al último párrafo, es que estoy completamente de acuerdo, y si me resulta triste la poca implicación que veo en muchos de mis compañeros en estos temas.
David Santo Orcero 10/05/2019 at 1:37 pm Responder
Me acaba de producir una profunda mezcla de desazón y tristeza saber que no soy emperador de la Tierra. Ya me había hecho ilusión. En fin, seguiremos trabajando de lo de siempre… 😉
Personalmente no creo que sea triste que la capacidad comunicativa del perito le haga valer mucho. El que sepa sobre lo que perita, es condición necesaria para ser perito, pero no suficiente. Un perito no deja de ser alguien que aclara algo sobre la ciencia o arte que domina a un tribunal para que el tribunal pueda emitir una sentencia acorde a derecho. Si el perito no consigue que el tribunal entienda aquello sobre lo que va a tener que valorar el tribunal que tome conocimiento de los hechos, en mi opinión el perito ha hecho un trabajo pobre e incompleto. Cuando redactas el informe y cuando estás ratificando en sala, en mi opinión, independientemente de quién te haya pagado, trabajas para el tribunal; y para que el tribunal pueda entender aquellos aspectos no jurídicos relativos al caso que te han encargado. Reitero, en cualquier caso, que el dominio de la temática es importante. Es condición necesaria. Pero no suficiente.
Respecto a tu último párrafo, personalmente creo que tendremos mucho que andar aún notarios e ingenieros en informática desarrollando procedimientos estandarizados de trabajo -incluso siendo procedimientos sancionados desde los propios colegios- para que las garantías jurídicas estén aseguradas en las notarizaciones de elementos informáticos; y que no se aproveche un cliente o alguien contratado por él de las carencias de conocimiento informático de un notario para “tomarle el pelo”. Es importante la coordinación y el intercambio de información para prevenir escenarios negativos para la sociedad y el sistema de justicia.