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Timestamp: 2017-02-22 16:14:18
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Áreas protegidas amazónicas colombianas by razon cartografica - issuu
Áreas protegidas amazónicas colombianas
Elementos para la gestión en zonas de frontera
Áreas protegidas amazónicas colombianas:
Coordinadora del Área de Proyectos de Cooperación
Carolina Villafañe (2007-2008)
Director Territorial Amazonia-Orinoquia
Rodrigo Botero García (2000-2010)
Equipo de las áreas protegidas Dirección Territorial Amazonia
Diego Muñoz - Administrador de Área PNN Yaigojé Apaporis
Alexander Alfonso - Administrador de Área PNN Amacayacu
Eliana Martínez - Administradora de Área PNN Río Puré
Jefferson Rojas - Administrador de Área PNN La Paya
Ayda Garzón - Administrador de Área SF Orito Ingi-Ande
Armando Herrera- Administrador de Área RNN Puinawai
Equipo de las áreas protegidas Dirección Territorial Orinoquia
Orlando Patiño - Administrador de Área PNN El Tuparro
Coordinadora de Proyectos de Cooperación
de la Dirección Territorial Amazonia
Beatriz Gómez Toro
Clemencia Peña Trujillo
ISBN 978-958-8426-26-6
La presente publicación contó con el apoyo financiero de:
Embajada Real de los Países Bajos - Proyecto Holanda Temático Orinoquia-Amazonia.
Fundación Gordon y Betty Moore - Proyecto Piedemonte Andino Amazónico.
9	Presentación	13	Prólogo	19	Región Amazónica y conservación	Elementos de contexto	19	43	Escenarios de gestión para Parques Nacionales
Naturales en la región amazónica	58	Escenario Frontera Venezuela-Colombia	65	Escenario Frontera Brasil-Colombia	75	Escenario Frontera Perú-Colombia	83	Escenario Frontera Ecuador - Colombia	87	Escenario Regional Amazónico	95	Conclusiones y lecciones aprendidas	Presentación
l Programa de Trabajo de Áreas Protegidas del
Convenio de Diversidad Biológica recomienda
que cuando las ecorregiones, que son áreas con
características naturales comunes, pertenezcan
a más de un país, todos los paises a los que les
atañen deben trabajar conjuntamente en la conservación de la biodiversidad para conseguir
resultados más contundentes.
Durante la 10ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica, que tuvo lugar
en Nagoya, en octubre de 2010, se negoció el Plan
Estratégico para la próxima década, el cual tiene
como objetivo reducir la pérdida de biodiversidad
en el mundo. En este marco, los ministros de Medio Ambiente de seis países amazónicos –Brasil,
Perú, Ecuador, Surinam, Colombia y Francia (Guyana Francesa)– confirmaron su interés
en trabajar conjuntamente para lograr la conservación de la región amazónica.
Esta intención no es reciente, se ha puesto de manifiesto desde hace más de 25 años, en el
acuerdo de cooperación técnica denominado Redparques, firmado por los países de América
Latina, el Caribe y España, que busca, entre otras cosas, fortalecer el trabajo conjunto y
coordinado de los países de la región, para lograr los objetivos de conservación no sólo de
los países sino también de las biorregiones estratégicas que comparten.
En consonancia con este mandato, Parques Nacionales Naturales de Colombia integró la
dimensión fronteriza en su gestión, ya que once de las cincuenta y seis áreas protegidas
del Sistema de Parques Nacionales se encuentran ubicadas en zonas de frontera terrestre.
Los Parques Nacionales Naturales Katíos, Makuira, Catatumbo – Barí, Tamá, Tuparro,
Río Puré, Yaigojé-Apaporis, Amacayacu y La Paya, así como la Reserva Nacional Natural
Puinawai y el Santuario de Flora y Plantas Medicinales Orito Ingi Ande, por su cercanía
con los países vecinos, se tornan estratégicos a la hora de trabajar por objetivos comunes.
En el marco de la estrategia de conservación para el bioma Amazónico, se inició el trabajo
de áreas protegidas fronterizas, mediante la documentación del contexto regional de dichas
áreas y el impulso de iniciativas de cooperación técnica, coordinación y complementariedad
con los sistemas de áreas protegidas de los países vecinos en la región amazónica, con el
propósito de contribuir al ordenamiento ambiental del territorio en zonas de frontera.
Esto fue posible gracias al decidido apoyo financiero de la Embajada de los Países Bajos
en Colombia, mediante el proyecto Holanda Temático Orinoquia - Amazonia, implemen-
tado entre los años 2005 a 2008, y la Fundación Gordon y Betty Moore, con el proyecto
Piedemonte Andino Amazónico, ejecutado entre los años 2007 y 2011.
El presente documento recoge los aprendizajes del proceso mencionado y representa un
esfuerzo de sistematización y análisis, con el que se pretende, por una parte, hacer un
aporte a la definición de la estrategia para la gestión de las áreas protegidas fronterizas colombianas y, por otra, con fundamento en estrategias de conservación de la biodiversidad,
trabajar la construcción de una política de soberanía, desarrollo e integración fronteriza
a declaratoria de áreas protegidas amazónicas ha
constituido una estrategia del Estado colombiano para hacer presencia en la región amazónica;
muchas de estas áreas se encuentran ubicadas
en zonas de frontera y sus dinámicas se pueden
explicar por esta condición.
Once de las cincuenta y seis áreas protegidas
del Sistema de Parques Nacionales Naturales de
Colombia se encuentran ubicadas en zonas de
frontera terrestre.1 Dichas áreas representan el
1	Los Parques Nacionales Naturales Katíos, Makuira,
Catatumbo – Barí, Tamá, Tuparro, Río Puré, Yaigojé
Apaporis, Amacayacu y La Paya, así como la Reserva
Nacional Natural Puinawai y el Santuario de Flora
y Plantas Medicinales Orito - Ingi Ande.
42% del área total terrestre del Sistema de Parques Nacionales Naturales. Siete de estas
áreas fronterizas están ubicadas en la región de la Amazonia y Orinoquia: los Parques
Nacionales Naturales Tuparro, Río Puré, Yaigojé - Apaporis, Amacayacu y La Paya, y la
Reserva Nacional Natural Puinawai y el Santuario de Flora y Plantas Medicinales Orito
Ingi Ande, que constituyen el 39% del área terrestre del Sistema.
Teniendo en cuenta que la Amazonia es, por excelencia, una región de integración cuyos
territorio, historia, cultura y política son compartidos por ocho naciones suramericanas,
es necesario abordar la reflexión sobre el papel que han jugado las áreas protegidas y su
potencial en procesos de cooperación e integración, con el fin de buscar un ordenamiento
territorial transfronterizo, el cual se puede promover a través de herramientas como las
áreas de conservación transfronteriza, los corredores de conservación y los corredores
El presente documento, en su primera parte, señala elementos de contexto para la región
amazónica, en términos de conservación, y menciona las principales tendencias globales que
potencian y determinan la gestión transfronteriza para la conservación y el desarrollo sostenible en el ámbito de la cuenca amazónica. En la segunda parte, se caracteriza la actuación
del Estado colombiano en sus fronteras amazónicas y se reseñan los instrumentos legales
y de política con que se cuenta para la acción en este territorio. Finalmente, se resumen
los principales aprendizajes derivados de la gestión en torno al ordenamiento ambiental,
en las zonas de frontera de la Dirección Territorial Amazonia, esperando que éstos sirvan
de insumo a la discusión del tema y a las iniciativas en marcha.
Aclaramos que en este análisis se integra el Parque Nacional Natural Tuparro, ubicado
en la Orinoquia colombiana, que se encuentra en jurisdicción de la Dirección Territorial
Orinoquia, pero que antes de agosto de 20102 hacía parte de la Dirección Territorial Amazonia, la cual adelantó gestiones para el desarrollo de alianzas fronterizas con Venezuela.
2	Fecha de la reorganización de las Direcciones Territoriales de la Unidad Administrativa Especial del
Sistema de Parques Nacionales Naturales, según Resolución 0155 del 26 de agosto de 2010, “Por la
cual se reorganizan las Direcciones Territoriales, se modifica la adscripción de las áreas del Sistema
de Parques Nacionales y se dictan otras disposiciones”.
“La Amazonia nació de mitos. Su propio nombre se deriva de mujeres míticas, consideradas los seres más fuertes y feroces que se haya conocido. Lo que estas mujeres
imaginarias ofrecían a los pueblos antiguos es lo que la Amazonia todavía parece
proporcionar a muchos: un caudal de malentendidos y sueños, un objeto de deseos y
verdades a medias. En síntesis, una seductora tierra de mitos.
El análisis es necesario pues el atractivo del mito es el atractivo de lo simple. Los
mitos sobre la Amazonia pueden ser falsamente simples y algunos son simplemente
falsos. Como muchas falsedades, pueden causar un daño enorme. Estos mitos deben
desaparecer y con ellos, también debe desaparecer el confuso sustrato de información
errónea que socava continuamente la compleja realidad de la Amazonia.”
Comisión Amazónica de Desarrollo y Medio Ambiente*
“La Amazonia era una tierra incógnita donde Estado y Nación eran términos exóticos”
Camilo Domínguez**
*	Comisión Amazónica de Desarrollo y Medio Ambiente .(1992). Informe Amazonia sin Mitos, Tratado de Cooperación Amazónica, apoyado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el
**	Domínguez, C. (1999). Territorio e Identidad Nacional 1760-1860, en Museo, Memoria y Nación:
Memorias del Simposio Internacional y IV Cátedra Anual de Historia Ernesto Tirado Mejía. Bogotá.
Ministerio de Cultura. Museo Nacional de Colombia.
Con sus 6.992,06 kilómetros el río Amazonas es
el más largo del planeta y su cuenca hidrográfica,
la más extensa del mundo, con más de mil ríos
tributarios; su descarga promedio al Atlántico es
de 220.000 m³/seg. y en la temporada de lluvias
puede registrar un aforo de 300.000 m³/seg.,
es decir, el 20% del agua dulce que fluye de los
continentes a los océanos.1
1	Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA), la Organización del Tratado
de Cooperación Amazónica (OTCA) y el Centro de
(2009). Perspectivas del Medio Ambiente en la Amazonia. Versión digital www.pnuma.org. pp. 34- 37.
La región amazónica representa más de la mitad de los bosques tropicales que existen hoy
en día; es la mayor reserva fotosintética, el banco genético mejor surtido y ofrece la mayor
cantidad de materia viva por unidad de superficie del mundo; puede llegar a tener de 150
a 312 especies de árboles por hectárea 2, 40.000 especies de plantas y el 25% de las especies
de peces.3
La Amazonia ocupa más de un tercio del continente sudamericano, en territorio de ocho
naciones: Bolivia, Brasil, Ecuador, Perú, Colombia, Surinam, Guyana y Venezuela, y un
departamento de ultramar, la Guyana Francesa. La extensión de la región amazónica no
tiene una definición compartida, ya que cada uno de los países mencionados determina
criterios propios para establecer el ámbito amazónico. En el estudio realizado por la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) y el Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se mencionan tres criterios que son: el físico,
el ecológico y el político-administrativo. Con estos tres criterios, el estudio ha definido dos
posibles ámbitos amazónicos, uno amplio y otro estricto: “La Amazonia mayor4 comprende
2	Ésta ha sido definida entre 160 y 510 Tm/ha (toneladas métricas por hectárea), en contraste con los
bosques templados donde ésta no supera registros superiores a 60 y 140 Tm/ha. Bustamante, 1988;
Castaño, 1990; Gentry, 1990, citado en Tratado de Cooperación Amazónica. La Amazonia y los
esfuerzos del Tratado de Cooperación Amazónica . (1992). Documento en línea. www.Amazonia.
bo/bibli/tca.pdf. Recuperado abril del 2009.
3	Maretti, C. (2005). Proyecto ARPA WWF. OEA- RANPA. Memorias del I Taller Internacional
de Áreas Protegidas. Gamboa. Panamá. Mimeo.
4	Corresponde a la máxima extensión del área amazónica sobre la base de por lo menos uno de los
criterios (hidrográfico, ecológico o político-administrativo).
un área de 8.187.965 km2, la cual equivale a 6% de la superficie terrestre mundial, 40% de
la superficie de América Latina y el Caribe (…). La Amazonia menor5 comprende un área
de 5.147.970 km2 equivalente al 4% de la superficie de la tierra y al 25% de la superficie de
América Latina y el Caribe”6 .
Teniendo en cuenta esta particularidad, el estudio citado nos ofrece un cuadro comparativo
en el que podemos ver el peso de cada país en la región amazónica y, a su vez, el peso de las
regiones amazónicas al interior de cada país. (Ver página siguiente, Tabla 1).
5	Corresponde a la mínima extensión del área amazónica sobre la base de los tres criterios a la vez.
(hidrográfico, ecológico o político-administrativo).
6	Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización del Tratado
de Cooperación Amazónica (OTCA) y el Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico
(CIUP). (2009). op. cit. p. 40.
Superficie de la Amazonia7
del país (km 2)
área amazónica:
(D país/D total)
de la Amazonia (%)
5.034.740
7.413.827
13.598.187
*	La Guyana Francesa no hace parte de este cuadro ya que no es miembro del Tratado de Cooperación Amazónica.
7	Cuadro tomado de: Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la
Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) y el Centro de Investigación de la
Universidad del Pacífico (CIUP). (2009). p. 41. El cuadro fue realizado con información de fuentes oficiales: Bolivia: Instituto Geográfico Militar. Brasil: Ministerio del Medio Ambiente (2006).
Instituto Brasileiro de Geografía e Estadística (IBGE) (2004). Colombia: Ministerio de Ambiente,
Vivienda y Desarrollo Territorial de Colombia – Instituto SINCHI (2007). Ecuador: Instituto para
el Ecodesarrollo General Bureau for the Statistics. Venezuela: Instituto Geográfico de Venezuela
Simón Bolívar (2008); y fuentes no oficiales nacionales que sobre la base de estudios científicos han
generado información sobre la Amazonia como FREITAS, Marcos Vulnerabilidades climáticas e
antrópicas da Bacia Amazonica, desafíos para a gestão integrada da agua. Brasilia: OTCA / INPE
/ PNUMA / GEF. 2006 MARTINI, Roberto; Valdete DUARTE, Yosio E. SHIMABUKURO,
Egídio ARAI y Otón BARROS Projeto PananAmazonia II. INPE. 2007.
El patrimonio natural de la Amazonia enfrenta diversas problemáticas de orden socio
ambiental, entre las que se pueden mencionar: el incremento demográfico,8 que eleva la
demanda de alimentos y recursos; la expansión de la frontera agrícola con actividades tales
como la ganadería y la extracción forestal9 y la explotación de hidrocarburos y minerales.
Los procesos mencionados provocan apertura de nuevas vías, deterioro de los ecosistemas,
pérdida de biodiversidad e información genética de las especies.
Una de las estrategias para la conservación de la región amazónica son las áreas protegidas.
Actualmente, según el estudio de OTCA y PNUMA y teniendo como ámbito el de la
“Amazonia mayor”, un 20.9% del territorio amazónico está declarado como área protegida10.
Sin embargo, en el mismo estudio, se realiza un cálculo detallado que incluye solamente las
áreas de conservación estrictas (categoría I-IV UICN) y el que concluye que estas cubren
8	“La población amazónica creció a una tasa promedio anual de 2,3% en el período 1990-2007, y
Ecuador fue el país que registró la mayor tasa de crecimiento promedio anual (3,6%). Cabe destacar
que durante la década del 2000, el ritmo de crecimiento de la población amazónica fue superior a la
respectiva tasa de crecimiento poblacional nacional en la mayoría de los países amazónicos, sobre
todo en Ecuador, Colombia y Brasil.” Ibid. p. 68.
9	Para obtener un 1 m3 de madera se destruye unos 7 m3 de vegetación FAO. (1990). Conservación
y desarrollo sostenible en la región amazónica. Documento de trabajo de FAO elaborado bajo la
dirección del Grupo de Trabajo Interdepartamental para la Amazonia. p. 35.
10	El
estudio realizado por la WWF menciona que el porcentaje del territorio declarado como área
protegida es cercano al 25% en 159 millones de hectáreas. Andrade, G. (2009). Más que áreas protegidas y más que conservación. Retos para la Gestión de la integridad ecológica regional. Con el apoyo
de Cesar Freddy Suárez - WWF Colombia. En Redparques. (2009). Memorias Taller oportunidades
regionales de conservación en el bioma amazónico. Bogotá. Mimeo.
más de 700.000 km2, lo que representaría un 12% de la región amazónica.11 Al leer estas
cifras, es justo recordar que estas áreas no siempre son efectivamente conservadas, entre
otras razones porque, por lo general, son más difíciles y costosas de manejar debido a su
Las categorías de áreas protegidas, definidas por la Unión Mundial para la Conservación
de la Naturaleza (UICN, por sus siglas en inglés), sirven de guía a los países para definir
los objetivos prioritarios de cada una de las áreas que conforma un Sistema de Áreas Protegidas. La UICN propone seis categorías: las categorías de la I a la IV son de uso indirecto
y restrictivo, y se aplican a zonas destinadas a la conservación y/o garantía de servicios
ambientales. Las categorías V y VI, de uso directo, permiten el uso de los recursos naturales
bajo estrictas medidas de manejo12.
Cada país ha adaptado el sistema de categoría UICN a sus realidades sociales e institucionales, lo que dificulta realizar comparaciones a nivel regional y subregional. Sin embargo,
teniendo como referencia las correspondencias establecidas entre las categorías de áreas
protegidas nacionales y las UICN, podemos afirmar que Colombia se distingue por haber
11	Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización del Tratado de
Cooperación Amazónica (OTCA) y el Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP).
(2009). op. cit. p. 118.
12	Para más información sobre las categorías de áreas protegidas visitar el Portal UICN Categorías de
manejo de áreas protegidas de la UICN. www.uicn.org. Recuperado marzo 2009. Para Colombia las
Reserva Nacional Natural corresponde a la Categoría I, los Parque Nacional Natural corresponden
a la Categoría II y los Santuario de Flora y Fauna a la Categoría III.
designado la mayoría de sus áreas protegidas amazónicas en categorías de uso indirecto,
predominando las I y II de la UICN.13
Los países de la región han aumentado la extensión de sus sistemas de áreas protegidas con
el fin de dar cumplimiento a los compromisos adquiridos en la Convención sobre Diversidad Biológica, firmada en Río de Janeiro en junio de 1992 y en el IV Congreso Mundial
de áreas protegidas que se llevó a cabo en Caracas, en 1993. Allí se estableció como meta
declarar un 10% de cada bioma en áreas protegidas. Hoy se puede afirmar que los países de
la región amazónica han alcanzado las metas internacionales. Bolivia, Ecuador, Colombia,
Perú y Venezuela ubican sus vacíos de conservación fuera de la Amazonia, a diferencia de
Brasil que ha identificado vacíos de conservación en el bioma Amazonas.14 (Ver tabla 2).
A continuación se relaciona el área protegida por país.
13	Según la WWF, Brasil tiene un 80% de áreas protegidas declaradas como de uso directo y Ecuador,
Guyana y Surinam alrededor de 80% en áreas de uso indirecto. Andrade , G. Biodiversidad, Procesos
Ecológicos y Servicios Ecosistémicos. El reto del mantenimiento de una Amazonia integra, funcional
y resistente ante el cambio climático global. WWF y Fundación Humedales. (2008). p. 8.
Áreas Protegidas estrictas en la cuenca amazónica15
7.263.056
8.185.816
79.740.588
Recientemente, los estudios de análisis de prioridades de conservación están siendo complementados con el fin de considerar un número mayor de pautas para establecer metas
en cuanto a declaratoria de áreas protegidas. Entre los criterios incluidos se encuentran:
el cambio climático, la riqueza de especies y el endemismo, la oferta de bienes y servicios
15	Tabla adaptada del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) y el Centro de Investigación de la Universidad
del Pacífico (CIUP). (2009). op. cit. p. 115. Los datos de Colombia se actualizaron a enero de 2010, se
entiende como conservación estricta 12 Parques Nacionales Naturales, 2 Reservas Nacionales Naturales
y 1 Santuario de Flora y Fauna.
ambientales y el nivel de amenaza de conversión del hábitat, entre otros. Con este enfoque,
los análisis concluyen que el porcentaje fijado del 10 al 12%, como territorio declarado de
conservación para cada tipo de ecosistema, es el valor mínimo para evitar la extinción de
especies en el futuro cercano, pero que como principio general todas las áreas deberían
conservar como mínimo un 30% de su cobertura original.16
A raíz de estos desarrollos los sistemas de áreas protegidas están revisando y fijando nuevas
metas en cuanto al porcentaje de territorio cobijado por áreas reservadas a la conservación.
Por ejemplo, Brasil se propuso, para el 2010, tener por lo menos el 30% del Bioma Amazonas efectivamente representado en el Sistema de Unidades de Conservación.17 Por otra
parte, se están realizando análisis de prioridades en ecorregiones que no corresponden
necesariamente a los límites políticos de cada país y que arrojan nueva información sobre
la necesidad de creación o ampliación de áreas protegidas18 y son insumo para las iniciativas
de conservación transfronteriza.
16	Márquez,
G. (2003). Ecosistemas estratégicos de Colombia. Revista de la Sociedad Geográfica de
Colombia 133: 87-103. Citado en Valenzuela, E (2006). Leyes de potencia para priorización de áreas
para conservación: La Cuenca del Río Garagoa, un estudio de caso. Tesis de grado presentado para
optar al título de Magíster en Medio Ambiente y Desarrollo. Universidad Nacional de Colombia.
Instituto de Estudios Ambientales. Bogotá D.C. p. 57. Mimeo.
17	Unión
18	Internacional para la Conservación de la Naturaleza UICN. www.countdown2010.net
Redparques. (2008). Memorias del taller Construcción de una Visión de Conservación Regional para
la Amazonia. Agosto 28, 29 y 30 de 2008. Bogotá, Colombia.
Como figuras de ordenamiento territorial, complementarias a las de áreas protegidas, vale
la pena mencionar las Reservas de Biosfera, las cuales implementan modelos de ordenamiento territorial orientados a la conservación y el desarrollo sostenible. En la Amazonia
se encuentran: en Perú, la reserva Manu; en Ecuador, Yasuní y Sumaco; en Bolivia, PilónLajas y Beni; y en Brasil, la reserva de Amazonia Central. Ya en la cuenca del Orinoco
encontramos, en Venezuela, la Reserva de la Biosfera Alto Orinoco-Casiquiare y en Colombia, El Tuparro.19
Las tierras indígenas son la figura con mayor peso en el ordenamiento territorial de la Amazonia. Abarcan 139.244.900 hectáreas lo que representa un 21% de la cuenca amazónica. 20
En cuanto al peso de esta figura en cada país, Colombia encabeza la lista con un 37.5%21,
seguida por Brasil con un 22%, Bolivia con un 21% y Perú con un 12.8%. 22
Sumado a lo anterior, Colombia tiene la legislación más sólida en el reconocimiento de la
autonomía indígena y la protección de sus tierras. Se trata de un modelo de ordenamiento
territorial y reconocimiento de derechos a las poblaciones tradicionales que genera oportunidades para la coordinación y cooperación con las autoridades públicas indígenas en
19	Morales,
M. (2007). Reporte de Trabajo Participación II Encontro Internacional das Reservas
da Biosfera da Amazonia. Belem, Pará, Brasil. Septiembre 26 – 28 de 2007. Dirección Territorial
Amazonia Orinoquia. Parques Nacionales Naturales de Colombia.
20	Andrade,
21	Datos
G. (2008). op. cit. p. 9.
laboratorio de Sistemas de Información Geográfica SIG – Dirección Territorial Amazonia
22	Andrade,
torno a la conservación. 23 En la Constitución Política colombiana, además, se implementó
la doble nacionalidad, lo que reconoce la condición de los pueblos indígenas que comparten
territorio fronterizo. 24
El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) realizó un estudio
sobre la representatividad ecosistémica, teniendo en cuenta áreas protegidas de uso directo,
de uso indirecto y tierras indígenas. El estudio muestra cómo las tierras indígenas poseían
la mayor representatividad de la heterogeneidad terrestre25. Si se establece una meta del 10%
de representatividad de dicha heterogeneidad bajo figuras de conservación de uso indirecto,
el vacío de conservación sería de cerca del 70%. “Sin embargo, si tomamos en cuenta las
23	El
principio de la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana “…otorga a las comunidades
indígenas, (…) un status especial que se manifiesta en el ejercicio de facultades normativas y jurisdiccionales dentro de su ámbito territorial de acuerdo con sus valores culturales propios (C.P.,
artículo 246). Igualmente, la Carta les confiere el derecho de gobernarse por autoridades propias
según sus usos y costumbres (C.P., artículo 330); consagra una circunscripción electoral especial
para la elección de senadores y representantes (C.P., artículos 171 y 176); y, les garantiza el pleno
ejercicio del derecho de propiedad de sus resguardos y territorios (C.P., artículos 63 y 329).” ST188/93 (MP. Eduardo Cifuentes Muñoz); ST-007/95 (MP. Antonio Barrera Carbonell); SC-104/95
(MP. Hernando Herrera Vergara); ST-349/96 (MP. Carlos Gaviria Díaz); ST-496/96 (MP. Carlos
Gaviria Díaz); SU-039/97 (MP. Antonio Barrera Carbonell).
24	Constitución
25	Datos
Política de 1991, Título III, Capítulo 1°, Artículo 96.
de sistemas ecológicos de TNC/NatureServe 2006, subdivididos por las ecorregiones de
WWF. Suárez, C. F. Análisis de Representatividad, Vacíos de Conservación y Portafolio de Áreas
Prioritarias., WWF Colombia. En Redparques (2009). Memorias Taller oportunidades regionales
de conservación en el bioma amazónico. Mimeo. p. 43.
otras figuras de conservación, incluyendo los territorios indígenas, como oportunidades
y complementariedad en la conservación, tendríamos un vacío cercano al 8%.”26
Áreas protegidas y tierras indígenas en la Amazonia
El mismo estudio arrojó como conclusión que los territorios en el nordeste amazónico,
en Colombia y Venezuela, representan las áreas de mayor representatividad ecosistémica
entre las tierras indígenas de la región amazónica. Si bien estos estudios suponen un manejo
sostenible de los territorios indígenas, que no podemos determinar con exactitud, existen
análisis que muestran que en el 2002 la deforestación en la Amazonia brasilera ha sido
entre 7 y 11 veces menor dentro de los territorios indígenas y otro tipo de áreas forestales
protegidas, en relación a otras áreas no protegidas. 27
Aunque las tierras indígenas no hacen parte de los sistemas de áreas protegidas28 , su
magnitud, ubicación, biodiversidad y estado de conservación las hace indispensables para
cualquier estrategia de protección de la Amazonia (mapa 1), lo cual exige la integración de
visiones interculturales a las herramientas de gestión ambiental.
27	WWF. Áreas forestales protegidas: estrategia clave para frenar el cambio climático. En www.wwf.org.
co. Recuperado marzo de 2010.
28	En
Colombia los resguardos indígenas no hacen parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas
SINAP; sin embargo, la legislación permite el traslape parcial o la sobreposición de áreas protegidas
y resguardos indígenas, lo que es especialmente relevante en la Amazonia, donde “se encuentran 12
áreas protegidas, con un total de 6.651.157 hectáreas, de las cuales el 47,3% presenta traslape con 20
resguardos indígenas legalmente constituidos”. Ospino, H.A .et. al. (2011). Ordenamiento Ambiental
y Conservación. La experiencia de las Áreas Protegidas traslapadas con Territorios Indígenas en la
Amazonia Colombiana. Parques Nacionales Naturales de Colombia. Bogotá.
Tendencias determinantes en la gestión de áreas protegidas en la región
amazónica en cuanto a cooperación e integración
La escala geográfica de los problemas ambientales demuestra que su solución escapa al
ámbito y posibilidades de un Estado. Se hace necesario entonces el diseño de instituciones y mecanismos que, mediante la cooperación, la corresponsabilidad y la integración,
aborden los desafíos ambientales. 29 Esta interdependencia entre naciones, se desprende de
los procesos ecológicos, por ejemplo, en el papel que cumple el Amazonas en la regulación
climática mundial: se calcula, por ejemplo, que los árboles amazónicos absorben al menos
un 10% de las emisiones globales de dióxido de carbono y que la deforestación y quema
de bosques produce cerca de un 20% de los gases efecto invernadero. 30 La pérdida de
cobertura vegetal afectaría, además, el régimen de lluvias para la Cordillera de los Andes,
Norteamérica, Europa y Sudáfrica.31
Para abordar estos problemas se han suscrito tratados y acuerdos internacionales que
buscan facilitar el trabajo mancomunado de los Estados. En términos de conservación
transfronteriza, las estrategias usadas son, generalmente, corredores ecológicos, sistemas
29	Pérez,
C. (2001) “Ecología e integración La protección del medio ambiente”. En “Integración Re-
gional una Condición para la Paz y el Desarrollo”. Konrad Adenauer Stiftung. Bogotá.
30	“El
31	oro verde”. En Semana. 14 de noviembre de 2009. Sección Mundo.
La pérdida de la cobertura vegetal afectaría el proceso de evaporación y transpiración realizado por
el bosque que entrega a la atmósfera más de seis millones de millones de toneladas de vapor de agua
cada año, que se convierten en lluvias y son distribuidas a través de las ondas estáticas de aire cálido
que viajan hacia afuera desde la cuenca. Bunyard, P. (2002). Climate Initiatives Fund, Climate and
the Amazon: Consequences for our Planet. Mimeo. p. 2.
de áreas protegidas y mosaicos de conservación locales, subregionales y transfronterizos
que implican el trabajo coordinado de figuras de ordenamiento territorial como áreas protegidas, reservas forestales, reservas de biosfera y tierras indígenas. Tales iniciativas tienen
como objetivo la conservación de grandes paisajes, atendiendo a las escalas de los procesos
ecológicos y evolutivos y apuntándole a una mayor efectividad en la conservación.32 Estas
iniciativas se hacen aún más relevantes ante las restricciones para declarar nuevas áreas
protegidas, como son los cambios de uso del suelo para actividades productivas, los asentamientos humanos y la construcción de infraestructura.
Las estrategias de conservación transfronteriza gradualmente se han popularizado. Según los
documentos emanados del Congreso de Durban, en el 2003 se contaba con 169 iniciativas
de creación de complejos de áreas protegidas transfronterizas, que comprendían 666 áreas
protegidas en 113 países. Estas iniciativas tienen un importante valor agregado ya que no
sólo buscan armonizar las escalas de la administración pública con las escalas ecológicas,
sino que “fomentan la cooperación pacífica entre las comunidades y las sociedades a través
de las fronteras internacionales y promueven el crecimiento y la integración económica
regionales”.33 Tal es el caso del Parque Trinacional Gran Limpopo, en territorio de Sudáfrica,
32	Según
los estudios una conservación a largo plazo y efectiva se puede lograr enfocándose en paisa-
jes entre 5.000 a 50.000 km 2 . Wild Life Conservation Society WCS Amazon-Andes Conservation
Program.www.wcs.org. Recuperado diciembre de 2009.
33	Bridgewater,
P., Jhonson,J., Borrini-Feyerabend, G. (2003). Conexiones en los paisajes terrestres y
marinos. Recomendaciones del V Congreso Mundial de Parques. Convenio sobre Diversidad Biológica. UNEP/CBD/SBSTTA/9/INF/21/Add.3. Durban. p. 2.
Mozambique y Zimbabwe, con 35.000 Km2. El tratado de creación, firmado en diciembre
de 2002, unió el Gonarezhou zimbabwense y el Limpopo mozambiqueño al Kruger sudafricano, haciendo evidente que una alianza en torno al medio ambiente puede aportar a la
solución pacífica de conflictos políticos entre países en zonas de frontera; tales iniciativas
se han denominado “parques de paz” y están siendo implementadas en otros países. 34
A pesar de estas decisiones, “aun no existe un marco estratégico mundial para la conservación
transfronteriza, como tampoco un enfoque acordado para el seguimiento y la evaluación
de los progresos realizados en el logro de los objetivos biológicos, sociales, económicos,
políticos, jurídicos, institucionales y de paz y cooperación”35. Por lo anterior, la categoría
de Parque Binacional o Trinacional de manejo conjunto no existe en la actualidad; y en
consecuencia se trabaja bajo acuerdos bilaterales o trilaterales para un manejo coordinado.
La cooperación internacional ha priorizado las iniciativas de conservación transfronterizas
incluyendo, como criterios de evaluación, el número de países involucrados, la extensión
geográfica cubierta, la diversidad de actores y figuras de conservación y de desarrollo
sostenible. Entre este tipo de iniciativas de cooperación para la Amazonia se pueden mencionar: Bienes Públicos Regionales, liderada por el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID); la iniciativa Andes Amazonia de la Fundación Gordon y Betty Moore y la iniciativa de Conservación en la Cuenca del Amazonas (ICCA)36 de la Agencia de los Estados
34	Peace
Parks Foundation www.peacepark.org.
35	Bridgewater,
P. et. al. (2003). op. cit. p. 27.
inglés ABC Iniciative Amazon Basin Conservation.
Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). 37 Por su parte, otros cooperantes están
contribuyendo al fortalecimiento institucional y a la gestión de organismos multilaterales:
el Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda (DGIS) y la Agencia de Cooperación
Alemana (GTZ), por ejemplo, apoyan el fortalecimiento de la Organización del Tratado
de Cooperación Amazónica38 y la Agencia de Cooperación Finlandesa hace lo propio con
la Comunidad Andina; con esta cooperación se espera que la OTCA y la CAN sean instancias eficaces en el impulso de iniciativas ambientales transfronterizas y transnacionales
En cuanto a corredores de conservación, en Latinoamérica existen experiencias a analizar
y replicar como el Corredor Marino de Conservación del Pacífico Este Tropical, entre las
áreas protegidas en las Islas Galápagos-Coco-Malpelo-Gorgona- Coiba y el Corredor
Vilcabambo-Amboró con un área aproximada de 30 millones de hectáreas.39 En la Amazonia podemos mencionar la iniciativa MAP, constituida por las regiones Madre de Dios
(Perú), Acre (Brasil) y Pando (Bolivia).40
37	La
visión de la ICCA es “conformar una sociedad ambiental a lo largo y ancho de la Cuenca del
Amazonas con el compromiso, la capacidad y la cooperación de ser un administrador efectivo para
la diversidad biológica y servicios ambientales de importancia mundial en la Cuenca”. ICCA realizó
su primera convocatoria en el 2006 y una segunda fase en 2010.
38	Estas
instituciones financian entre otros, el programa Uso Sostenible y Conservación de los Bos-
ques y la Biodiversidad en la Región Amazónica, que busca, en uno de sus componentes, apoyar
iniciativas transfronterizas.
39	Corredor
Vilcabamba-Amboró. Un Esfuerzo Binacional. www.conservation.org.pe
40	Iniciativa
MAP. www.map-Amazonia.net.
En el 2006, la organización Pronaturaleza adelantó un estudio en Latinoamérica en el que
determinó áreas transfronterizas relevantes para la conservación. Dos de las diez zonas
priorizadas se ubican en la Amazonia, una entre Brasil y Guyana, y otra entre Brasil y Surinam; dicha categorización se realizó usando los criterios de impacto antrópico, significancia
ecológica, áreas protegidas existentes y propuestas, indicadores sociales y económicos y
capacidad institucional.41 Por su parte, Germán Andrade identificó como prioritaria la
gestión de los complejos de áreas protegidas colindantes de La Paya (Colombia), Güeppi
(Perú) y Cuyabeno (Ecuador); Río Purús y Sierra Divisor Perú entre Brasil y Perú; el
Trapecio Amazónico entre Perú, Colombia y Brasil; Bahuaja Sonene-Madidi entre Perú y
Bolivia y Itenz Guapote Bolivia y Brasil.42
Otros estudios centran la atención en el nordeste amazónico. Según las proyecciones de
cambio climático, se afirma que esta región será un refugio para la biodiversidad, ya que
tiene una menor probabilidad de sufrir los impactos negativos de los cambios climáticos.
Por lo tanto, resultan necesarias “medidas de preservación y manutención de condiciones
de conectividad de estas áreas con el resto de la selva Amazónica.”43
41	OTCA. (2007). Una evaluación sobre las oportunidades de conservación en áreas adyacentes en zonas
de frontera en Latinoamérica. Taller 6 de agosto del 2007, organizado por BID y OTCA En Río de
42	Andrade,
43	G. (2008). op. cit. p. 15.
La estabilidad de la región mencionada fue inferida a partir de reconstrucciones históricas de cambios
climáticos en el pasado. Salazar, L. F. (2008). El Cambio climático y la Amazonia. Instituto Nacional
de Pesquisas Espaciais. Cachoeira Paulista, SP. Brasil.
A pesar de las iniciativas y los estudios mencionados, la agenda de integración entre países
amazónicos está encabezada por temas comerciales y de infraestructura, como lo evidencia
por ejemplo la iniciativa IIRSA (Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana).
Los proyectos de integración en términos de infraestructura frecuentemente entran en
contradicción con objetivos ambientales, al fomentar directa o indirectamente la degradación y fragmentación de hábitats. Este tema fue tratado en la Declaración de San Carlos
de Bariloche, en el II Congreso Latinoamericano de áreas protegidas, en la que se pide
a los gobiernos “velar por que los compromisos y acuerdos comerciales y de desarrollo
económico, y las iniciativas de infraestructura, no afecten negativamente las áreas protegidas y menoscaben las posibilidades de alcanzar los objetivos de conservación y apoyo al
desarrollo por los cuales fueron creadas, asegurando el cumplimiento de las convenciones
internacionales que tienen carácter vinculante para nuestros países”.44
Otro de los temas que encabezan la agenda de integración en la región es el de defensa y
seguridad, lo que se evidencia en la suscripción de acuerdos de cooperación para el control
de insumos químicos, el narcotráfico y el lavado de activos. Dichas iniciativas de colaboración entre ejércitos han tocado tangencialmente algunas temáticas ambientales, como
las que hacen referencia al tráfico de fauna y madera.45
44	UICN
(2007). Declaración San Carlos de Bariloche, II Congreso Latinoamericano de Parques
Nacionales y otras áreas protegidas. octubre de 2007. p. 10.
45	OTCA
(2006). Acta de la I Reunión de Ministros de Defensa Sobre Defensa y Seguridad Integral de
la Amazonia de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica. Bogotá, Colombia, Julio
13 de 2006 www.otca.org.br. Estos acuerdos a raíz de que “Las actividades que afectan los recursos
Por lo anterior, se deben fortalecer las plataformas de diálogo intersectorial a nivel regional,
con el fin de posicionar las temáticas ambientales de integración y fomentar la inclusión
de criterios de biodiversidad en los proyectos de integración y cooperación en cuanto a
infraestructura, energía y defensa.
De otra parte, encontramos tendencias que transforman la gobernanza en las áreas protegidas, como son los esquemas participativos y la descentralización en la administración
de áreas protegidas y algunas competencias en materia ambiental.46 El manejo de las áreas
protegidas se ha ampliado a formas más pluralistas, participativas, complejas y diversas, lo
naturales en algunas oportunidades entran en alianza con otras actividades ilícitas como el narcotráfico; que usa los ríos amazónicos como salida alterna al Pacífico de la producción de cultivos y
laboratorios en la cuenca del río Putumayo, desde Manaos se traen búfalos, cemento y combustibles
en bongos y en ellos hay caletas para llevar la droga de regreso. Las rutas del narcotráfico sirven
también para transportar bienes fruto de la exploración ilegal de recursos naturales como oro y
madera”. Reyes, A. (2009) Guerreros y campesinos. El despojo de la tierra en Colombia. Norma.
Bogotá. Pp. 327 -328.
46	En Perú existen áreas protegidas de carácter regional y municipal Ley de Áreas Naturales Protegidas
Ley N° 26834 y la Resolución de Intendencia Nº 029-2006-INRENA. En Ecuador se está discutiendo
el tema ya que a raíz del nuevo texto Constitucional (2008) y de las Políticas y Plan Estratégico del
SNAP 2007-2016, se busca que la creación y gestión de las Áreas Naturales Protegidas (AP), este
liderado por el Estado pero con la participación de Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD).
Ministerio del Ambiente del Ecuador-Programa GESOREN/GTZ. 2008. Propuesta Técnica, Legal,
Social, Económica y Política para la Incorporación de las Áreas de Conservación Municipal dentro
del Subsistema de Áreas de Gobiernos Autónomos Descentralizados en el Sistema Nacional de Áreas
Protegidas. Quito, Ecuador. En Bolivia el Decreto Supremo Nº 24781 31 de Julio de 1997 clasifica
las áreas protegidas como de carácter nacional y carácter departamental.
que implica el desarrollo de un nuevo paradigma de conservación que requiere adecuaciones institucionales e implementar mecanismos de co-manejo y co-gestión.47 Un indicador
de esta tendencia es el aumento de la popularidad de las categorías V y VI de UICN, que
buscan la conservación a través del uso y aprovechamiento directo y sustentable de los
recursos naturales,48 reconociendo la posibilidad de la conservación mediante el uso y el
manejo que los pueblos tradicionales le han dado a los ecosistemas. Todo esto hace que las
instituciones estén más comprometidas con las particularidades de la Amazonia, donde las
áreas prioritarias para la conservación están habitadas por poblaciones indígenas.
En cuanto al fortalecimiento de las áreas protegidas de carácter regional y local, estas iniciativas tienen una especial importancia en las regiones amazónicas de cada país, las cuales
han estado tradicionalmente alejadas de los centros de decisión política y han sido débiles
institucionalmente. Por lo que la descentralización fortalece a las administraciones locales
y regionales, generando condiciones para la coordinación y cooperación entre países en
En lo que concierne a las relaciones internacionales, actualmente se tiende a conformar
redes transgubernamentales, lo que implica que el Estado se desagrega en partes funcionales (agencias regulatorias, ejecutivos tribunales y legislaturas) y estas realizan contactos
y alianzas con sus contrapartes en el exterior, permitiendo llegar a acuerdos de gestión
47	Guerrero,
E., Sguerra, S. & Rey, C. (2007). Áreas Protegidas en América Latina: De Santa Marta
1997 a Bariloche, Bogotá, Parques Nacionales Naturales de Colombia y Comité Colombiano UICN,
específicos, en una dinámica más ágil que la de los organismos multilaterales. En estas
redes, en las que también participan actores de la sociedad civil, se diseñan mecanismos
de regulación conjunta que resultan de intercambios permanentes, negociaciones y ajustes
recíprocos.49
Esta tendencia es concomitante con la multiplicación de actores. Además de gobiernos
nacionales, regionales y locales, hoy hacen presencia en la región amazónica asociaciones
de base y comunitarias y múltiples ONG locales, nacionales e internacionales, las cuales
han multiplicando sus interrelaciones y han generando formas de trabajo asociado y en
Los pueblos indígenas de la región amazónica, por ejemplo, han generado procesos de asociación en organizaciones binacionales y multilaterales, como son la Federación Binacional
Ashuar, entre el pueblo Ashuar ecuatoriano y peruano, y la Coordinadora de Organizaciones
Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), que reivindican los vínculos culturales entre
los pueblos y buscan tener una mayor presencia política en las discusiones regionales.
A su vez, Norteamérica y Europa tienen presencia activa en la región, no sólo mediante
agencias de cooperación y embajadas, sino también a través de su sociedad civil organizada,
la cual participa como financiadora e implementadora de proyectos. Entre estas ONG se
pueden mencionar el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), Wildlife Conservation
49	Toro,
M. C. (2003). La Gobernanza Internacional: una propuesta para gestionar la globalización,
Seminario Internacional de Investigación “Contenido y límites del concepto de gobernanza”, 12 y
13 de junio de 2003 México – UNESCTO/CERI/Colegio de México Pp. 1-3.
Society (WSC), Conservación Internacional (CI) y Amazon Conservation Team (ACT).
Estas organizaciones han conformado asociaciones como es el caso de la Fundación Natura
Regional que trabaja de manera transfronteriza en Colombia y Ecuador mediante la alianza
de dos Fundaciones preexistentes;50 o han conformado redes transnacionales como es el
caso de la Alianza Amazónica, entre representaciones nacionales de la WWF.
Las nuevas formas de gobernanza y la dinámica del tema ambiental en la agenda internacional ameritan un profundo análisis desde la óptica de las áreas protegidas, con el fin de
que, a partir del contexto macroregional, se diseñen instituciones y formas de gestión y
conservación, acordes con los paradigmas actuales.
a Roberto Gómez Charry realizada por Paola Andrea Liévano para Mosaico Social con
colaboración de la Red de Desarrollo Sostenible de Colombia. Red de Desarrollo Sostenible de
Colombia:www.rds.org.co y Fundación Natural www.natura.org.co. Recuperado agosto 2007.
Escenarios de gestión para
as tendencias mencionadas en el capítulo anterior
tienen un impacto y una expresión en los escenarios de gestión de cada una de las fronteras amazónicas de Colombia. A continuación se reseña
el abordaje que desde el Estado Colombiano se le
ha dado a las fronteras amazónicas, para después
caracterizar los escenarios que determinan la
gestión de Parques Nacionales Naturales.
Desde el descubrimiento de América, la Amazonia fue disputada por España y Portugal a pesar
de la firma de tratados como el de Tordesillas que
en 1494 pretendía dirimir el conflicto de estas dos
naciones por sus colonias. Alrededor de 1673,
los portugueses empezaron a penetrar por el
río Amazonas, suscitando enfrentamientos con
misiones españolas, por lo que se firmaron nuevos tratados como el suscrito en Madrid en
1750 que fijaba los límites de sus fronteras amazónicas. Dichos tratados fueron más tarde
referentes de los nacientes Estados americanos en sus disputas fronterizas1.
En el siglo XIX, las fronteras amazónicas se pueden describir como “abiertas y marginales”2.
Los gobiernos volvieron a interesarse en ellas, dada la creciente demanda de materias primas
provenientes de la región, que alimentaban las industrias europeas. Así fue como trataron de
legitimar su posesión sobre dichos territorios, mediante la publicación de la cartografía y la
realización de gestiones diplomáticas, ante la dificultad de una real ocupación territorial.
Durante la mayor parte del siglo XX, la Amazonia no estuvo presente en la agenda política
colombiana; las pocas menciones históricas hacen referencia a la guerra con el Perú y los
escalofriantes relatos sobre la cauchería y la prisión de Araracuara3.
1	Díaz, S. (2008). Contribuciones a la historia de la Cartografía de Colombia: Una red de investigadores
y un caso de estudio. Tesis de Grado. Departamento de Historia. Facultad de Ciencias Humanas.
Universidad Nacional. Sede Bogotá. Mayo de 2008. Mimeo. p. 47.
3	Posterior a la guerra con el Perú, Colombia buscó ocupar estas zonas de frontera y estableció en
1939 la colonia penal en Araracuara, la cual generó cambios culturales en las poblaciones indígenas.
Los nativos iniciaron un intercambio de cacería y cultivos por herramientas, ropa, bebidas alcohólicas, cigarrillos y otros bienes, más adelante comenzaron a hacer trabajos domésticos para los
empleados de la colonia y algunos se volvieron guardianes. “La interacción cercana con guardianes
y penados condujo a problemas que amenazaban la propiedad, los matrimonios y hasta la salud y
la vida mismas de la gente de la localidad. En 1971, la colonia penal se cerró por sus altos costos,
malas condiciones de seguridad, y por estorbar en procesos de colonización civiles”. Londoño, S.
En las primeras décadas del siglo XX se configuraron las fronteras amazónicas, que hoy conocemos, las cuales respondieron a las dinámicas económicas surgidas en torno a la actividad de
la cauchería. Mediante tratados internacionales, Colombia definió sus fronteras amazónicas:
con Ecuador en 1916; con Perú en 1922 y en 1934; con Venezuela en 1891; y con Brasil, en 1907
y 1928.4 Como resultado de este proceso, Colombia comparte con Venezuela, Ecuador, Perú
y Brasil 5.738 kilómetros de frontera, de los cuales 4.224 corresponden a la Amazonia.5
Si bien en Colombia no existe una demarcación legal de la Amazonia, el Instituto SINCHI ha
propuesto una delimitación que incorpora límites hidrográficos y biogeográficos, la cual arroja
una extensión de 483.119 km2, lo que representa el 41.8% del territorio colombiano, distribuido
en los departamentos de Caquetá, Guainía, Guaviare, Putumayo y Vaupés; y parte de los departamentos de Cauca, Meta, Nariño y Vichada. En total, son 58 municipios y 20 corregimientos,6
de los cuales una docena de los primeros y otra más de los segundos son fronterizos.
& Carlos David. (2004). Muinane: un proyecto moral a perpetuidad. Universidad de Antioquia.
Medellín. Pp. 289 - 290.
4	En 1907 se demarca la línea divisoria entre la Piedra del Cocuy y la boca del Apaporis y en 1928 se
define la línea Apaporis-Tabatinga. Andrade, F. (1965). “Demarcación de las fronteras de Colombia”.
En: Historia Extensa de Colombia, Vol. XII, Bogotá.
5	Datos laboratorio de Sistemas de Información Geográfica- SIG, Dirección Territorial Amazonia,
6	“i) el límite de la cuenca hidrográfica en el sector occidental definido por la divisoria de aguas, ii) en el
DTAO, Parques Nacionales Naturales de Colombia.
sector norte hasta donde llega la cobertura de bosque, y iii) en el sur y oriente corresponde a las fronteras
políticas internacionales” Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas – SINCHI (2008). Sistema
de Información Ambiental Territorial – Amazonia SIAT-AC. http://siatac.siac.net.co/web/guest/region.
La región posee 1.240.481 habitantes, de los cuales un 50% vive en áreas urbanas y
nucleadas.7 Los indígenas suman aproximadamente 150.000 y existe una población de
colonos, fruto de migraciones internas, dirigidas unas por políticas de gobierno, y otras
asociadas a conflictos socio económicos que han impulsado la expansión de la frontera
En 1959 gran parte de la región fue declarada bajo la figura de la Reserva Forestal de la
Amazonia, con una extensión de 37.183.662 hectáreas, establecida por la Ley 2ª de 1959. En
las décadas de los ochenta y noventa se declararon la mayoría de los 15 Parques Nacionales
Naturales, que pueden considerarse de ámbito amazónico, y que representan 8.185.816
hectáreas,8 y 201 resguardos indígenas que representan 20.495.493 de hectáreas.9 Estas figuras protegen aproximadamente el 60% de la Amazonia y determinan la vocación forestal
y de conservación de este territorio.
8	Datos del Laboratorio de Sistemas de Información Geográfica SIG de la Dirección Territorial
9	La Ley 160 de 1994. Estableció que el Incora [hoy Incoder] verificará y certificará el cumplimiento
de la función social de la propiedad de los resguardos y el Ministerio del Medio Ambiente [hoy
Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial] lo relacionado con la función ecológica
que le es inherente.www.minambiente.gov.co.
En cuanto a la política pública para zonas de frontera, el Estado colombiano promulgó un
Estatuto de Fronteras10 que apenas tuvo aplicación. Fue, sin duda, la Constitución Política
de 1991 (artículos 289 y 337) la que creó un marco para la atención e integración de las
zonas fronterizas,11 enfatizando el manejo y aprovechamiento de los recursos naturales
y la cooperación “con otras naciones en la protección de los ecosistemas situados en las
zonas fronterizas.”12
Las disposiciones constitucionales fueron desarrolladas por la Ley 191 de 1995 que a su vez
determinó la elaboración del documento Conpes13 3155, el cual fija los lineamientos para
el desarrollo de la política de integración y desarrollo fronterizo.14 Para impulsar dichos
10	En desarrollo de la Ley 10 de 1983, por la cual se provee al Gobierno de instrumentos para el manejo
de la política de fronteras, y el Decreto 3348 de 1983, Estatuto de Fronteras, se creó la Secretaría de
Asuntos Fronterizos, cuyo objeto era “establecer el marco rector de la política social, económica,
agropecuaria e industrial en zonas de frontera internacional” y “promover convenios para el manejo
de los asuntos ambientales con los países limítrofes”, Decreto 2220 de 1983 – Artículo 1°.
11	Constitución Política de Colombia: Art. 289. Por mandato de la ley, los departamentos y municipios
ubicados en zonas de fronterizas podrán adelantar directamente con la entidad territorial limítrofe
del país vecino, de igual nivel, programas de cooperación e integración, dirigidos a fomentar el
desarrollo comunitario, la prestación de servicios públicos y la preservación del ambiental.
Art 337: La ley podrá establecer para las zonas de frontera, terrestres y marítimas, normas especiales
en materias económicas y sociales tendientes a promover su desarrollo.
12	Constitución
13	Consejo
14	Política de 1991, Título II, Capítulo 3°, Artículo 80.
Nacional de Política Económica y Social.
El documento buscó generar estrategias especiales para fomentar la integración y el desarrollo socio–
económico de las regiones fronterizas, de manera participativa y concertada con las comunidades
lineamientos, se creó la Comisión Intersectorial de Integración y Desarrollo Fronterizo
(CIIDEF), órgano de coordinación y orientación superior para el manejo y ejecución de
la política de fronteras.15 En cuanto a la región amazónica, se elaboró el Conpes 2545 de
agosto de 1991 para el desarrollo y la conservación de la Amazonia.
Con el fin de identificar y concertar una agenda temática para la región amazónica a nivel
nacional, que sirva de base para intervenir en la formulación de políticas y estrategias de la
Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), se creó en Colombia la
Comisión Nacional del Tratado de Cooperación Amazónica, mediante el Decreto 3479 del
30 de septiembre de 2005.16 A pesar de haber sido creada desde el 2005, dicho organismo
sólo empezó a funcionar en abril de 2010.
y entidades territoriales respectivas. Ministerio de Relaciones Exteriores. Dirección de Planeación
Nacional DNP. Dirección Desarrollo Territorial. (2002). Documento Conpes 3155. Lineamientos
para el desarrollo de la política de Integración y desarrollo fronterizo. Bogotá.
15	La
comisión es presidida por el Ministro de Relaciones Exteriores y estará conformada por los
Ministros del Interior, Defensa Nacional, Hacienda y Crédito Público, Desarrollo Económico,
Comercio Exterior, Medio Ambiente, Transporte, Educación, Salud, Minas y Energía, y el Director del Departamento Nacional de Planeación. El Director de Impuestos y Aduanas Nacionales,
DIAN, y el Director de la Red de Solidaridad Social serán invitados permanentes a la Comisión
Intersectorial de Integración y Desarrollo Fronterizo. Decreto 569 de 2001.
16	Esta comisión está integrada por el ministro de Relaciones Exteriores, el ministro de Interior y
Justicia, el ministro de Defensa Nacional, el ministro de Protección Social, el ministro de Comercio, Industria y Turismo, el ministro de Educación Nacional, el ministro de Vivienda, Ambiente
y Desarrollo Territorial, el director del Departamento Nacional de Planeación y el director de
Por su parte, el Plan Nacional de Desarrollo 2006-201017 fortaleció la implementación
del Plan Fronteras18 y de la Política de Seguridad Democrática, la cual respondió a la concentración de grupos armados al margen de la ley en zonas de frontera, mediante el Plan
Patria.19 El Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014, entiende las fronteras como zonas
de desarrollo e integración, por lo que las políticas públicas aplicadas a dichas regiones
deben contar con un enfoque diferencial y estratégico; reconocer y respetar la diversidad
biológica, étnica y cultural; promover desarrollo de política exterior e interna; convocar la
participación de los habitantes de fronteras y el concurso de diversos niveles de gobierno;
garantizar la integralidad y pertinencia con los contextos regionales y velar por la seguridad,
la soberanía y la integridad territorial. 20
17	Ley
18	1115 de 2007.
El plan fronteras empezó a implementarse en el 2003, buscando el fortalecimiento de las relaciones
entre el Gobierno Central, los niveles territoriales y las comunidades de frontera. Al 30 de abril de
2010, se atendieron 64 centros poblados. Informe Ministerio de Relaciones Exteriores. 2010.
19	El Plan Patria desarrolló el concepto sobre la acción de administración, control y seguridad fronteriza en Colombia, contemplando las siguientes líneas de acción; Definición de una franja fronteriza
con base en criterios estratégicos, de una estructura permanente de seguridad fronteriza y de un
aparato institucional de control y administración fronterizo; construcción de capacidades disuasivas; desarrollo de una doctrina militar y policial enfocada en fronteras, intensificación de la acción
integral y despliegue de la oferta estatal interinstitucional en la franja fronteriza. Ministerio de
Defensa Mindefensa anuncia “Plan Patria para las zonas de frontera”. Noticias y Documentación.
29 de agosto de 2009. www.mindefensa.gov.co.
20	Las bases del Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014, Prosperidad para todos. Capítulo VI Soportes
transversales de la prosperidad democrática. C. Relevancia internacional. 3. Políticas de desarrollo
fronterizo. B) objetivo general y principios rectores de la política. p. 519.
El Plan Nacional de Desarrollo propone la implementación del Plan Fronteras para la Prosperidad, que tiene como objetivo “impulsar el desarrollo social y económico de las poblaciones
de frontera terrestre y marítimas del país y su integración con los países vecinos, mediante la
generación de oportunidades y su inclusión social”. El Plan diferencia tres grandes tipos de
fronteras: comerciales, ambientales y marítimas, la región de Amazonia y Orinoquia, es
clasificada como frontera ambiental. Dicha región es caracterizada por la presencia de áreas
protegidas, territorios étnicos y reservas minero – energéticas, poca densidad poblacional,
institucionalidad débil, influencia de grupos al margen de la ley y actividades como la minería ilegal, la extracción no regulada de maderables, el comercio ilícito de biodiversidad
y el tráfico de armas, precursores y combustibles. 21
A pesar de que las propuestas para las áreas de frontera han sido constantes en la normativa colombiana, la presencia integral del Estado, en las zonas de frontera, no han tenido
el resultado esperado. Tradicionalmente el gobierno ha enfocado sus esfuerzos en el centro del país. Si bien algunas entidades hacen presencia en zona de frontera, usualmente
extienden su oferta institucional a través de los mismos programas que se desarrollan a
nivel nacional, sin un enfoque diferenciado que atienda a la vocación de los territorios de
frontera amazónica. Como consecuencia existen dificultades en la inversión, fragilidad en
la comunicación institucional e intersectorial y fragmentación de las iniciativas. La débil
presencia en zonas de frontera también se ha expresado en la forma como el país ha manejado sus relaciones con los países vecinos, en la que prima el ejercicio de una soberanía
21	Ministerio
de Relaciones Exteriores. (2010). Plan Fronteras para la Prosperidad. Bogotá.
basada en la diplomacia, pero no en la presencia de facto, estatal o militar. 22
Adicionalmente, gran parte del territorio amazónico está en una situación legal indefinida
en cuanto al régimen de ordenamiento territorial. Los corregimientos departamentales, 12
de los cuales están ubicados en áreas de frontera amazónica, carecen de un marco jurídico;23
los resguardos indígenas, entretanto, están a la espera de la expedición de la ley orgánica
de ordenamiento territorial que los convertiría en entidades territoriales. 24
La caracterización de la frontera amazónica, realizada con miras a la elaboración de las
políticas, se basa en indicadores que tienen como unidad de medida departamentos, municipios y corregimientos fronterizos, los cuales no permiten discriminar los territorios
que efectivamente tienen una influencia en la zona. Además, la baja densidad poblacional
del territorio amazónico hace que este sea visto como aislado, vacío, inhóspito, inhabitado,
22	Existe
una razón de estrategia militar que explica en parte la poca presencia de las fuerzas armadas
colombianas en la frontera y es la inconveniencia de tener bases fijas de tropas, que aumentan la
vulnerabilidad frente a las guerrillas. Reyes, A. op. cit. p. 10.
23	Conforme a lo expuesto en el fundamento 20 de la sentencia C-141/01, los efectos de “la declaración
de inexequibilidad del artículo 21 del Decreto 2274 de 1991 quedan diferidos por un término máximo
dos legislaturas, a fin de que el Congreso, dentro de la libertad de configuración que le es propia,
expida el régimen que permita la progresiva transformación de los corregimientos departamentales
en municipios, o su incorporación en municipios existentes”. Magistrado Ponente: Dr. Alejandro
Martínez Caballero.
24	Artículo 286. Son entidades territoriales los departamentos, los distritos, los municipios y los territorios indígenas. La ley podrá darles el carácter de entidades territoriales a las regiones y provincias
que se constituyan en los términos de la Constitución y de la ley.
lo que contribuye a que la política exterior se concentre en centros urbanos, con mayor
dinamismo comercial, y que las particularidades de este territorio sean descritas como
limitantes para el desarrollo, la integración y la soberanía y no como activos estratégicos
para la nación. En consecuencia, se ha entendido la región amazónica como un territorio
a colonizar e integrar a las dinámicas de desarrollo del centro del país.
Actualmente, la Amazonia debe ser analizada teniendo en cuenta su relevancia internacional en su condición de última frontera agrícola global. Por esta razón, el DNP lidera
la elaboración de dos documentos Conpes que determinan la posición del país en cuanto
a la Amazonia y sus fronteras. Estos son: “Lineamientos de política para el desarrollo
ambiental sostenible de la Amazonia colombiana” y “Lineamientos para la construcción de
una propuesta de política de Estado, diferenciada, participativa e integral para las fronteras
terrestres y marítimas del país”.
Tales documentos están siendo alimentados con el informe de la Misión de Relaciones Exteriores, el cual subraya que el país no está aprovechando las posibilidades que ofrecen los
cambios en el escenario internacional, debido a su preocupación por resolver los problemas
de seguridad. La Misión aconseja entonces convertir el medio ambiente en uno de los ejes
fundamentales de la política exterior y tener un mayor protagonismo en las discusiones
internacionales y regionales sobre la Amazonia. 25 Se recomienda, además, actualizar la ley
25	Bell,
G, Borda, S., Gómez, H.J.,Ramírez, S., Reina, M., Reyes, C., & Tokatlián, J.G. (2010). Resu-
men ejecutivo del Informe de la Misión de Política Exterior de Colombia, con el apoyo del BID, la
CAF, Fedesarrollo y el Ministerio de Relaciones Exteriores. Abril de 2010. Pp 9 - 10.
y la política de fronteras, así como las instituciones encargadas de manejarlas, y la construcción de una presencia integral y democrática en las zonas fronterizas.
Para la construcción de los documentos de política, no se puede ignorar el cambio de contexto en cuanto al orden público, ya que si bien el conflicto armado y el narcotráfico han
ocupado el primer lugar en la agenda política con los países vecinos, un eventual cambio
de prioridades podría generar un aumento de las presiones de tipo sectorial sobre algunas
áreas de interés para la conservación. Por esta razón, es necesario generar estrategias y
plataformas de diálogo para encarar este escenario desde la conservación.
Simultáneamente hay que ajustar el arreglo institucional con el fin de propiciar un mayor
liderazgo en los asuntos de fronteras, mayor coordinación intersectorial, y entre los diferentes niveles de Gobierno, y mayor eficacia de los mecanismos existentes. Estos arreglos
deben permear la política hasta los niveles operativos. Por ejemplo, se debe procurar la
flexibilización de los procedimientos para el tránsito de embarcaciones, automotores y
desplazamiento de los funcionarios públicos a países vecinos, 26 con el fin de facilitar la
integración a nivel fronterizo.
Se espera que los Documentos Conpes, todavía en proceso de elaboración, construyan una
visión a largo plazo para la región, que defina cómo se inserta la Amazonia en los procesos nacionales, regionales y globales, teniendo en cuenta su riqueza natural y cultural, las
visiones sectoriales, las expectativas locales y el ordenamiento territorial establecido por
26	En
Colombia el Decreto 1050 del 10 de abril de 1997, dicta las disposiciones sobre las comisiones
la existencia de áreas protegidas y territorios ancestrales.
La construcción de la apuesta estatal para la Amazonia y sus fronteras debe considerar como
un activo la experiencia de Parques Nacionales Naturales, sobre todo por su presencia en
la región y el conocimiento de las dinámicas locales. Asimismo, debe relevar el papel de
las áreas protegidas de frontera como estrategia de integración y soberanía, que posibilita
la coordinación para el ordenamiento territorial entre naciones, la integración de pueblos
vecinos y garantiza la oferta de bienes y servicios ambientales.
Parques Nacionales Naturales de Colombia ha integrado en su esquema de planeación la
dimensión fronteriza; en el Plan Estratégico Nacional 2007-2019 se dejó explícita la importancia de diseñar, fortalecer e implementar instrumentos de coordinación entre países
vecinos, relacionados con la conservación de áreas protegidas y ecosistemas estratégicos
compartidos. 27 A su vez, el Plan de Acción del Sistema Nacional de Áreas Protegidas
(SINAP) plantea como meta la definición de rutas de trabajo para áreas protegidas fronterizas, transfronterizas y de alta mar. Por su parte, el equipo de la Dirección Territorial
Amazonia (DTA), en su planeación estratégica definió, como meta al 2019, que las áreas
protegidas fronterizas a su cargo estén integradas a procesos de ordenamiento y gestión
ambiental entre países, contribuyendo así a la consolidación del Sistema Nacional de Áreas
Protegidas SINAP.
En el cumplimiento de dichas metas en el ámbito amazónico y orinocense, se incluye la
27	Parques
Nacionales Naturales de Colombia. Plan Estratégico 2007- 2019. Bogotá D.C., julio de
2007. p. 23.
gestión de cinco áreas protegidas que se sitúan en línea de frontera amazónica, el PNN
Tuparro, que limita con Venezuela en la cuenca del Orinoco y que es relevante en el análisis
por su relación con la Amazonia, y el Santuario de Flora y Plantas Medicinales Orito IngiAnde. Aunque este último no comparte línea de frontera, se considera dentro del ámbito
fronterizo, hecho que fue reconocido desde su creación, ya que entre sus objetivos está el
de contribuir al mantenimiento de las relaciones ecológicas entre los ecosistemas andinos y
los ecosistemas amazónicos y armonizar el enfoque de conservación occidental y el manejo
tradicional e integrado de la cosmovisión del pueblo indígena Cofán, que habita territorios
en Colombia y Ecuador. (Ver página siguiente, Tabla 3).
Áreas protegidas de ámbito fronterizo Amazonia Orinoquia
(Año de creación)
sistema terrestre%
1.092.500 Has
Puerto Colombia, Pana
– Pana y Morichal
293.500 Has
999.880 Has
Pedrera, Tarapacá y
17.40 Perú
Santuario de Flora y
Orito Ingi – Ande
10.204 Has
Orito (Putumayo)Pasto
y Funes (Nariño)
548.000 Has
Primavera, Cumaribo
1´056.023 Ha
Total áreas fronterizas
4.422.107 Ha
Distancia línea de frontera con Ecuador
Distancia línea de frontera con Venezuela
Distancia línea de frontera con Perú
Distancia línea de frontera con Brasil
Escenarios de frontera amazónica
A continuación se caracterizan los escenarios de frontera amazónica, en cuanto a la presencia
de figuras de ordenamiento territorial, iniciativas de conservación, presiones y amenazas,
plataformas institucionales de integración y perspectivas de trabajo. Con dicha información
se desarrollaron iniciativas para proponer a las instituciones homólogas de los países vecinos.
Se logró así insertar el tema de áreas protegidas en las agendas de las comisiones de vecindad.
Escenario Frontera Venezuela-Colombia
La frontera con Venezuela se definió en 1941. En Colombia corresponde al departamento
de Vichada, que comprende los municipios de Puerto Carreño, La Primavera, Cumaribo
y Santa Rosalía; en Venezuela encontramos el Estado del Amazonas, con los municipios
Atures, Autana, Atabapo, Guainía y Río Negro. La gran cuenca del Orinoco, a través del
brazo de los ríos Casiquiare y Negro, se comunica con la del río Amazonas. 28
Entre las comunidades indígenas que habitan en esta frontera, encontramos piaroas, curripacos, puinaves, ye’kuanas o makiritares, hiwis o guahibos, bares, piapocos o tsases,
warekenas. 29 Estos pueblos han ocupado históricamente territorios colombianos y venezolanos, manteniendo fuertes nexos culturales e intercambios económicos permanentes.
Venezuela cuenta con un Sistema de Áreas Protegidas con gran diversidad de categorías,
comprendidas bajo el régimen de las Áreas Bajo Régimen de Administración Especial
(ABRAES), las cuales totalizan 250, que descontando la sobreposición de numerosas
figuras y las áreas complementarias, suman 51 millones de hectáreas, lo que corresponde
al 55,6 % del territorio nacional. Las categorías de protección se dividen en aquellas que
tienen fines protectores, tales como parques nacionales, monumentos naturales y refugios
28	Berman, E. (2005). La Frontera Colombo- Venezolana en el Sirap Eje Orinoco. Informe consultoría.
Dirección Territorial Amazonia Orinoquia. Parques Nacionales Naturales de Colombia. Bogotá.
29	Tomado de Mapa de Venezuela, etnias del Orinoco. Delgado, L. (2004). Vida indígena en el Orinoco.
de fauna silvestre; y las que tienen fines protectores mediante usos reglamentados. Entre
estas últimas figuran: reservas de biosfera, reservas nacionales hidráulicas, reservas de
fauna silvestre, áreas críticas con prioridad de tratamiento, áreas de protección de obras
públicas, zonas de reserva para la construcción de presas y embalses, áreas de recuperación
ambiental y protección, zonas protectoras y áreas con fines productores como las reservas
forestales, las áreas boscosas baja protección, las áreas de aprovechamiento agrícola especial
y las áreas rurales de desarrollo integrado.
Este sistema de áreas protegidas es el más extenso de la región amazónica, después del de
Brasil; el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente administra las reservas de biosfera
y las zonas protectoras y reservas forestales. Otras categorías de áreas protegidas son administradas por autoridades militares, agrícolas, pesqueras y de infraestructura. Por su parte
el Instituto Nacional de Parques de Venezuela (INPARQUES) administra el subsistema
de parques nacionales y monumentos naturales, el cual cuenta con 43 parques naturales,
21 monumentos naturales y 79 parques de recreación. 30
En el Estado venezolano del Amazonas se ubican cuatro parques nacionales que abarcan
aproximadamente cinco millones y medio de hectáreas31 y dieciséis monumentos naturales. En la zona de influencia de la frontera colombo-venezolana se ubican los Monumentos
Nacionales Piedra Cerro Autana, Piedra La Tortuga, Piedra Pintada, Macizo Cuao-Sipapo,
30	Fundación
31	Parque
para la Defensa de la Naturaleza www.fudena.org.ve/areas1.htm. abril 2010.
Nacional Serranía La Neblina. 1.360.000 ha., Yapacana 320.000 ha., Duida Marahauka,
373.740 ha.y Parima Tapirapeco 3.420.000 ha.
Frontera Orinoco Venezuela – Colombia. Territorios indígenas y áreas protegidas
Cerro Yaví y Piedra del Cocuy. Colombia, por su parte, declaró en frontera con Venezuela el
PNN Tuparro y la Reserva de Biosfera del mismo nombre, con un área de 918.000 hectáreas.
Para la región del Orinoco, el Instituto Alexander von Humboldt y otras instituciones
aliadas de Venezuela y Colombia32 han investigado la biodiversidad de la zona y desarrollado mapas temáticos de información biológica que sustentan una propuesta de creación
de 18 áreas de conservación preferencial, de las cuales cuatro de ellas son binacionales. 33
La instancia de coordinación es la Comisión Presidencial de Integración y Asuntos Fronterizos (COPIAF), 34 la cual ha realizado treinta reuniones y un gran número de reuniones
técnicas bilaterales. En el marco de la COPIAF XXXIV, realizada en abril de 2005, se
creó el Comité Técnico Binacional Permanente para los Parques Nacionales Naturales
entre la Unidad de Parques Nacionales Naturales de Colombia y el Instituto de Parques
de Venezuela (Inparques); dicho comité técnico tuvo un primer encuentro en Cúcuta el
14 y 15 de junio de 2005. 35 Para este comité se cuenta con una secretaría técnica y unos
32	Por Venezuela, la Fundación La Salle de Ciencias Naturales, y por Colombia, el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt (IAvH), la Fundación Omacha, WWF
Colombia y el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional.
33	Instituto Alexander von Humboldt. Boletín de Prensa No. 5. Taller binacional priorizará áreas para
la conservación en el Orinoco Colombo-Venezolano. Bogotá, septiembre de 2009.
34	Creada
35	Por
por Declaración de Ureña del 18 de marzo de 1999.
Colombia hacen parte el Director General de Parques Nacionales Naturales, los Directores
Territoriales de Norandina, Orinoquia y Caribe; por parte de INPARQUES, el Presidente de
INPARQUES, el Director General de Parques Nacionales y los directores Regionales de Zulia,
Amazonas y Táchira.
comités operativos, entre los que se encuentra el Comité Operativo Tuparro-Amazonas. 36
Las organizaciones indígenas y las ONG de la región también han adelantado trabajos
binacionales. Un ejemplo es la iniciativa regional CANOA -Cooperación y Alianza en el
Norte y Oeste Amazónico- en la que participan, por Venezuela, la Organización Regional
de Pueblos Indígenas del Amazonas (ORPIA); por Colombia, la Fundación GAIA, la
Fundación Etnollano y la Organización de Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana
(OPIAC); y por Brasil, el Instituto Socioambental (ISA) y la Federación de Organizaciones
Indígenas del Río Negro (FOIRN). Esta alianza busca la integración fronteriza de pueblos
indígenas de la región del nordeste amazónico. Por su parte, fundaciones como la WWF
y FUDENA, en Colombia y Venezuela respectivamente, han sumado esfuerzos en torno
a la protección de especies carismáticas de la región.
En cuanto a perspectivas de trabajo en la región, existen problemas que deben ser enfrentados
de manera coordinada, como es el ordenamiento pesquero y el control de la minería ilegal de
oro, diamantes, granito y bauxita. Tanto la pesca como los minerales son comercializados
por Venezuela, dada su infraestructura de transporte que conecta las zonas fronterizas con
poblaciones como Puerto Ayacucho y San Fernando de Atabapo.37 Por otra parte, es recomendable incluir, dentro de las iniciativas bilaterales, el monitoreo y control de incendios
forestales y la creación de circuitos ecoturísticos entre la Reserva de Biosfera del Tuparro
36	Compuesto
por el PNN Tuparro, Corporinoquia y autoridades locales y regionales en el caso co-
lombiano y por el Director Regional Amazonas, Dirección Estadal Ambiental, comisión Regional
de Planificación y Ordenamiento por parte de la República Bolivariana de Venezuela.
37	Bermán,
E. (2005). op. cit. p 8-11.
y los Monumentos Nacionales de la Piedra Cerro, la Tortuga y Autana.
En resumen, la extensión e importancia ecológica de la cuenca del Orinoco, las fluidas
y estrechas relaciones históricas, la existencia de instancias diplomáticas específicas y la
existencia de actores tanto públicos como privados con experiencia e interés en la coordinación en temas ambientales, y con presencia local, generan un contexto favorable para el
desarrollo exitoso de iniciativas de conservación transfronteriza.
El principal obstáculo, para el avance en estas iniciativas, es la inestabilidad en las relaciones
diplomáticas entre Colombia y Venezuela, que ha imposibilitado las reuniones binacionales,
tanto técnicas como políticas para la ratificación y el seguimiento de acuerdos. Además, ha
habido dificultad para compartir cartografía oficial por motivos de soberanía y seguridad.
En lo operativo, para ingresar al PNN Tuparro, los funcionarios colombianos han visto
complicado su tránsito por territorio venezolano.
Escenario Frontera Brasil-Colombia
Con Brasil se comparte una frontera de 1.645 kilómetros, definida en 1907 y en 1928. En
Colombia corresponde a los municipios de Mitú y Taraira en el departamento de Vaupés;
el municipio de Leticia y los corregimientos Pedrera y Tarapacá en el departamento del
Amazonas; y el municipio de Puerto Inírida en el departamento del Guainía. Estos departamentos colindan con el Estado más extenso del Brasil, Amazonas, cuya capital es Manaos.
En esta frontera se comparten las cuencas de los ríos Amazonas, Campuyá, Yaguas, Vaupés,
Puré, Caquetá, Putumayo, Guainía-Río Negro e Isana, compuestas principalmente por
caatingas amazónicas, bosques altos, bosques bajos inundables de aguas negras, y sabanas
amazónicas.38
Aproximadamente dos terceras partes de la frontera albergan indígenas; los pueblos
transfronterizos más representativos son los ticunas, que también habitan en Perú; los
curripacos-baniwa y los mirañas. 39
En Colombia se encuentran, en frontera con Brasil, la RNN Puinawai y los PNN Río
Puré, Amacayacu y Yaigojé-Apaporis. El 77,7% de estas áreas protegidas están traslapadas
con resguardos indígenas. En el departamento del Guainía, hallamos los resguardos de
los ríos Atabapo e Inírida, Tonina-Sejal-San José y el de los ríos Cuiarí e Isana, habitados
por puinaves y curripacos. En el departamento del Amazonas, se ubican los resguardos
39	Franco,
R. Territorios indígenas y parques nacionales en la historia de la Amazonía colombiana, en
Ospino, H.A., et. al. (2011). op. cit.
Frontera Colombia - Brasil. Ă reas protegidas y tierras indĂ­genas
Cothué-Putumayo, Tarapacá y Nazaret que albergan a los yaguas y ticunas; y el resguardo
Yaigojé-Río Apaporis, en el que viven los pueblos macuna, tanimuka, letuama, cabiyari,
yauna y yujup maku. En el departamento del Vaupés, están los resguardos indígenas de los
cubeos, los guajibos y los curripacos.
Al otro lado de la frontera, se encuentran las Estaciones Ecológicas Juami-Japurá40 y
Jutaí-Solomões41; y las Tierras Indígenas Alto Río Negro, Apaporis, Tiquie-Japurá, Vale
do Javari y Eware I y II. En Brasil no existe el traslape entre resguardos indígenas y áreas
protegidas, como sucede en Colombia.
Con la República de Brasil se han sostenido relaciones estables históricamente y con instrumentos que agilizan la gestión bilateral y de trabajo en frontera. La Comisión de Vecindad
Colombo-Brasilera42 es un órgano político de alto nivel que actúa como promotor de cualquier asunto relacionado con la integración de los dos países. De la Comisión de Vecindad
hace parte la Comisión Mixta para la Cooperación Técnica y Científica, que creó un grupo
de medio ambiente encargado de abordar temas prioritarios como los recursos genéticos,
la restauración ecológica, las áreas protegidas, el manejo de bosques, el ecoturismo y la
sostenibilidad ambiental y el ordenamiento pesquero. Además, entre Brasil y Colombia
está vigente el acuerdo de cooperación,43 que brinda un marco de referencia para acuerdos
40	Brasil.
Decreto No. 88.542 de julio de 1983.
41	Brasil.
Decreto Nº 88.541, de 21 de julio de 1983.
42	Acto
43	de instalación el 22 y 23 de enero de 1994.
Ratificado por el Decreto Nº 92.661, de 16 de mayo de 1986. Firmado a los 12 días del mes de marzo
de 1981, por Ramiro Saraiva Guerreiro, por el Gobierno de La República Federativa de Brasil y por
en torno a la conservación ambiental, y el Memorando de Entendimiento para combatir
las actividades ilícitas en los ríos fronterizos.44
La institucionalidad ambiental en Brasil está compuesta por el Ministerio de Ambiente,
el Instituto Brasilero de Medio Ambiente (IBAMA) y el Instituto Chico Mendes para la
Conservación de la Biodiversidad (ICMBio). Este último administra el Sistema de Unidades
de Conservación (SNUC), el cual posee áreas de preservación integral o uso indirecto y
unidades de uso sostenible.
En Brasil existen 296 Unidades de Conservación que suman poco más de 73 millones de
hectáreas, que representan un 8,4% del territorio del país. En la Amazonia existen 113
unidades de conservación, que representan el 13,5% del total del bioma en el país.45 Con el
programa para Áreas Protegidas de la Región Amazónica (ARPA, por sus siglas en inglés),
se pretende la declaración de 20 millones de hectáreas de áreas protegidas y la consolidación
de 30 millones de hectáreas de conservación en el amazonas brasilero. Adicionalmente, se
impulsa el trabajo en corredores de conservación. Por estas razones, el trabajo en la región
Diego Uribe Vargas, por la República de Colombia, en el marco de lo establecido por el artículo
XVIII del Tratado de Cooperación Amazónica.
44	OTCA.
Acta de la I Reunión de Ministros de Defensa Sobre Defensa y Seguridad Integral de la
Amazonia de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica. OTCA. Bogota, julio 13 de
2006. www.otca.org.br
45	Cury, K. DIREP Instituto Chico Mendes De Conservação Da Biodiversidade – ICMBio – BRASIL.
Memorias III Taller Internacional de La Red de Áreas Naturales Protegidas Andes Amazonas. Quito
12 a 15 mayo 2008.
amazónica brasilera representa una oportunidad para las posibilidades de coordinación de
la gestión ambiental entre los dos países. (En el mapa 1 se pueden observar estos corredores
y sus posibilidades de conexión con Colombia).
De otra parte, las tierras indígenas son manejadas por la Fundación Nacional del Indio
(FUNAI), órgano del Ministerio de Justicia que desarrolla la política indigenista. Con esta
entidad existen oportunidades de trabajo, a partir de las estrategias especiales de manejo
que desarrolla Parques Nacionales Naturales de Colombia con pueblos indígenas. En la
actualidad, se ha iniciado un trabajo de cooperación horizontal con la FUNAI, en torno a
las experiencias en la estrategia de protección para los pueblos en aislamiento voluntario en
el Brasil, lo cual es de interés para la gestión del PNN Río Puré, ya que uno de los motivos
para su declaratoria es la protección de pueblos indígenas en aislamiento voluntario.
Con Brasil se tienen antecedentes de cooperación como la elaboración del Plan Modelo
Para el Desarrollo Integral del Eje Tabatinga-Apaporis (1989) y la Zonificación Ambiental
para el Plan Modelo Colombo-Brasilero (eje Apaporis– Tabatinga) (1997), realizada con
el apoyo de la OEA y la participación del Instituto Geográfico Agustín Codazzi-IGAG,
el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas-Sinchi, el Instituto de Estudios
Ambientales-IDEAM y la Universidad Nacional de Colombia.
Sin embargo, el tema ambiental es reciente en la agenda de la Comisión Binacional y ha
logrado motivar un compromiso real desde las instituciones colombianas y brasileras. En
la agenda binacional se han incluido, en cuanto a áreas protegidas, la suscripción del Plan
Frontera Verde, el cual busca articular esfuerzos nacionales para garantizar la conectividad
ecológica en la región fronteriza. La reciente declaratoria del Parque Nacional Natural
Yaigojé-Apaporis, en zona de frontera, contribuye al logro de los objetivos de dicho plan, ya
que esta área “hace parte de un mosaico de áreas protegidas del Sistema de Parques Nacionales Naturales (…) que en conjunto propende por mantener la funcionalidad ecosistémica
necesaria para la consolidación de una estrategia de conservación de la cuenca amazónica.”46
En concordancia, uno de los objetivos de conservación del área es “contribuir a la conectividad de los ecosistemas de las cuencas del río Caquetá y del río Negro, garantizando la
integralidad ecosistémica del área como aporte a la funcionalidad de las mismas, a los procesos de regulación climática y al sustento de la reproducción social, cultural y económica
de los grupos indígenas del área protegida.”47
Otro de los temas incluidos en la agenda binacional es el de la minería ilegal de oro de aluvión y la explotación insostenible del recurso forestal. Por tal motivo, se firmó el Plan de
Acción, Monitoreo y Control en el 2007, que se enfoca en las cuencas del Río Puré/Purué,
y del Caquetá/Japurá, en el que se incluye intercambio de información, implementación de
sistemas de comunicación en la frontera y acciones coordinadas.
Para la cuenca del río Caquetá-Japurá, a nivel nacional, varias instituciones públicas y
privadas con experiencia de trabajo en el Bajo Caquetá han identificado un problema de
46	Ministerio
de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. Resolución 2079 del 27 de octubre de
2009 “Por medio de la cual se declara, reserva, delimita y alindera el Parque Nacional Natural Yaigoje
Apaporis”. p. 7.
sobrepesca, causado por la explotación indiscriminada del recurso, la introducción de
artes de pesca foráneas, de alto rendimiento, y el uso inadecuado de artes tradicionales.
Este diagnóstico ha determinado la importancia de la inclusión del tema de ordenación
pesquera en la agenda de trabajo binacional con el fin de garantizar la sostenibilidad del
recurso48 e iniciar un trabajo que permita, a futuro, la ordenación de la cuenca compartida
del Caquetá-Japura.
En cuanto a la región del nordeste amazónico, en la frontera de la cuenca compartida del
Río Negro, en la que se ubican la Reserva Nacional Natural Puinawai y algunos territorios
indígenas, se ha priorizado el trabajo con pueblos aborígenes transfronterizos, reconociendo
el contexto cultural y la potencialidad del trabajo iniciado anteriormente por la sociedad
civil y las organizaciones indígenas. En este sentido, en el marco de la Comisión Mixta
Brasil-Colombia, los países se comprometieron a adelantar un proyecto que busque la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial asociado a la conservación de la biodiversidad
en los territorios indígenas del noroeste amazónico, articulando las políticas públicas a nivel
transfronterizo.49 Por Colombia participan el Ministerio de Cultura, Parques Nacionales
Naturales de Colombia y el Fondo Patrimonio Natural.
48	Parques
Nacionales Naturales de Colombia, Fondo Patrimonio Natural, Conservación Interna-
cional, GAIA Amazonas, Instituto SINCHI, Tropembos Internacional. Segundo Encuentro de
Ordenamiento Ambiental del Bajo Caquetá. Camaritagua 18 al 23 de 2008.
49	Ministerio
de Cultura, Parques Nacionales Naturales de Colombia y Fondo Patrimonio Natural.
Proyecto Cartografía Cultural del Noroeste Amazónico (Colombia y Brasil).
Como vemos, esta frontera tiene un gran potencial por la magnitud de las tierras indígenas
y parques naturales existentes, la amplia y cualificada institucionalidad brasilera y el intercambio diplomático que permite el respaldo político a las iniciativas planteadas. La principal
dificultad radica en la imposibilidad de generar una dinámica de trabajo local en frontera,
por lo que la gestión se enfoca en las capitales. El punto de trabajo para la gestión local es
Leticia-Tabatinga, donde actúan representantes de las instituciones antes mencionadas. En
los demás lugares, el contacto sistemático entre funcionarios locales no es posible, por lo
remoto de los territorios y la escasa presencia estatal.
Escenario Frontera Perú-Colombia
La frontera de Colombia con Perú es de 1.626 kilómetros y fue definida inicialmente en
1922 y más tarde con los acuerdos de paz que terminaron con la Guerra Colombo-Peruana,
en 1934. La frontera es marcada por el río Putumayo desde el punto de triple frontera peruana, colombiana y ecuatoriana hasta la desembocadura del río Yaguas, y en el Trapecio
Amazónico por el río Amazonas.
En la frontera colombiana se ubican los departamentos del Amazonas, con los municipios
de Leticia y Puerto Nariño, y el departamento del Putumayo, con el municipio de Puerto
Leguízamo y otros tres corregimientos. En la frontera, en el departamento del Amazonas,
se encuentran los resguardos de Cotuhé-Putumayo, Mocagua, Puerto Triunfo, Santa Sofía y
El Progreso, Nazareth, los del Km 6 y 11 de la vía a Leticia, y Puerto Nariño, donde habitan
los huitotos y los yaguas. En el departamento del Putumayo, se encuentran los resguardos de
Buenavista, Calarcá, Yarinal-San Marcelino, El Hacha, El Tablero, La Paya, Agua Negra, con
población siona, inga, cofán y huitoto. Esta es la frontera menos poblada con 23.185 habitantes.50
La frontera en el Perú corresponde a la región de Loreto, habitada por pueblos indígenas,
en su mayoría transfronterizos, como los murui, provenientes de La Chorrera y El Encanto
(Colombia), quienes viven hoy en día en los ríos Ampiyacu y Napo en el Perú, a donde
fueron llevados, forzosamente, por caucheros, en los inicios del siglo XX.51 Comparten
50	Ministerio
51	Ospino,
de Relaciones Exteriores. (2010). Ibid. p. 19.
H. A et. al. (2011). op. cit.
esta región los secoyas, huitotos, quichuas, cocama-cocamillas, ticunas y boras.
Con Perú se comparten las cuencas de los ríos Cotuhé, Putumayo y Amazonas; en la
frontera, en territorio colombiano, se encuentran las áreas protegidas de PNN Amacayacu
y La Paya; y se ubican en la zona de influencia de esta frontera los PNN Cahuinarí y Río
Puré. En territorio peruano, se encuentra la Zona Reservada Güeppi. Se está gestionando
la ratificación a nivel nacional del Área de Conservación Regional Ampiyacu-Apayacu,
declarada por el Gobierno Regional de Loreto,52 ubicada en las provincias de Maynas y de
Mariscal Ramón Castilla, y se discute la creación del área protegida regional Ere-Campuya,
en la cuenca media del Putumayo, en la provincia Mariscal Ramón Castilla.53
Como se observa en el Mapa 5, la figura de resguardo indígena es predominante en el área
Colombiana. Por el contrario, en Perú no existe la figura de titulación colectiva; y si bien en
la frontera habitan pueblos indígenas, el gobierno del vecino país ha otorgado concesiones
forestales y petroleras.
52	El
Gobierno Regional de Loreto mediante Ordenanza Regional No. 024-2007-GRL-CR del 9 de
diciembre de 2007 solicitó al Gobierno Nacional el establecimiento de esta área que comprendería
433.099 ha.
53	INRENA y CorpoAmazonia. Plan de Acción Binacional para el Control de la Extracción y Comercio
Ilegal de Recursos Forestales y de Fauna Silvestre en la Zona de Integración Fronteriza Colombo
Peruana. julio 2007. p 37.
Frontera Colombia - Perú - Ecuador. Áreas protegidas y territorios indígenas
Para la gestión con el Perú se cuenta con la solidez y trabajo constante de las instancias
diplomáticas. La Comisión de Vecindad e Integración54 opera mediante Comités Técnicos
Binacionales (CTB). Parques Nacionales Naturales ha participado en el Comité de Desarrollo e Integración Fronteriza y el Comité de Comercio, Turismo e Inversiones.
54	Constituida
el 15 de febrero de 1994, a partir de la reunión de la Comisión Permanente del Pacífico
Sur en Lima en marzo de 1993.
En el marco de la Comunidad Andina, la región fronteriza ha sido priorizada al ser declarada Zona de Integración Fronteriza (ZIF), figura con la que se designan áreas adyacentes
a las líneas de frontera. En ellas se deben adoptar políticas y ejecutar planes, programas
y proyectos para impulsar el desarrollo sostenible y la integración fronteriza de manera
conjunta, compartida, coordinada y orientada, incluyendo la gestión de cuencas hidrográficas binacionales y áreas naturales protegidas.55 Esta zona de integración fronteriza cuenta
con un documento de diagnóstico liderado por el Instituto Amazónico de Investigaciones
Científicas-Sinchi y el Instituto Nacional de Desarrollo, (INADE). Con base en el diagnóstico se desarrollará el Plan Binacional de Desarrollo de la ZIF.
La institucionalidad pública ambiental del Perú fue fortalecida con la creación del Ministerio
de Ambiente de Perú y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SERNANP).
Este último se encarga de la administración de 67 áreas de carácter nacional, que representan
aproximadamente el 14% del territorio peruano.56 Por otro lado, el impulso a la descentralización de la gestión ambiental ha permitido el fortalecimiento del gobierno regional de
Loreto57, en frontera con Colombia, que desarrolla el Programa de Conservación, Gestión
55	Establecida
por Colombia y Perú, mediante las Notas Reversibles DM/DDF-42562 del Ministerio
de Relaciones Exteriores de Colombia y (GAB-SAA) RE 6-8/50 del Ministerio de Relaciones
Exteriores del Perú, definieron la ZIF Colombo Peruana. En el marco de la Decisión 501 de la
Comunidad Andina dada en Valencia Venezuela. junio 2001.
56	Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado - SINANPE /www.sernanp.gob.pe/
sernanp/contenido.jsp?ID= 9. Mayo 2010.
57	Transferencia
de funciones a los gobiernos regionales. Decreto Supremo Nº 047-2009-PCM,
se ha aprobado el Plan Anual de Transferencia de Competencias Sectoriales a los Gobiernos
y Uso Sostenible de la Diversidad Biológica, en el cual se incluye la creación y gestión de
En Loreto (Perú) y en Putumayo (Colombia), los equipos locales encargados de áreas
protegidas hacen presencia en la frontera lo que favorece la dinámica del trabajo local. Sin
embargo, estos equipos tienen escaso apoyo de otras instituciones estatales, por la incipiente
presencia en la zona de éstas últimas.
En la agenda binacional están incluidas iniciativas relacionadas con ordenamiento pesquero
y forestal, control de extracción de flora y fauna silvestre, áreas protegidas fronterizas y
En cuanto al ordenamiento pesquero y forestal,58 las iniciativas han sido lideradas por parte
del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas-Sinchi de Colombia y el Instituto
de Desarrollo Peruano (INADE).
En el 2007, se inició la construcción del Plan Binacional para el Control de la Extracción
de Flora y Fauna Silvestre para la Cuenca del Putumayo con el fin de encarar amenazas
Regionales y Locales del año 2009. http://www.minam.gob.pe/index.php?option=com_
content&view=article&id=418. Mayo 2010.
58	La
actividad pesquera es central por ser fuente de “seguridad alimentaria para 1.900 familias, y
contribuye periódicamente con ingresos económicos, por lo menos, a 700 familias de pescadores
comerciales”, tanto en Colombia como en Perú. Agudelo, E; Alonso, J.C. & Moya L.A. (Eds) (2006).
Perspectivas para el ordenamiento de la pesca y la acuicultura en el área de integración fronteriza colombo – peruana del río Putumayo. Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas SINCHI
& Instituto Nacional de Desarrollo INADE. Bogotá. Pp. 17 y 93.
como la tala, la minería ilegal y el tráfico de fauna. Para la construcción del plan se elaboró
un diagnóstico de la situación del recurso forestal, una agenda de trabajo y una propuesta
de implementación. Esta iniciativa es liderada por Corpoamazonia, Parques Nacionales
Naturales en Colombia y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado
(SERNANP) de Perú.
Así mismo teniendo en cuenta el análisis de presiones y amenazas en la cuenca del Putumayo,
y ante la oportunidad de contar con tres áreas protegidas colindantes, Parques Nacionales
de Colombia inició el acercamiento con las autoridades de los sistemas de áreas protegidas
de Ecuador y Perú, tanto a nivel local como nacional.
El resultado de dicha gestión es el diseño y puesta en marcha del Programa Trinacional de
Conservación y Desarrollo Sostenible del Corredor de Áreas Protegidas La Paya (Colombia), Güeppi (Perú) y Cuyabeno (Ecuador) (V. Mapa 5). Esta iniciativa aborda los temas
de ordenamiento ambiental del territorio; mitigación de presiones y amenazas; monitoreo
e investigación; acciones conjuntas de control y vigilancia; promoción de sistemas de uso
y manejo sostenible de recursos naturales en zonas aledañas a Áreas Naturales Protegidas; cooperación entre pueblos indígenas transfronterizos; intercambio de experiencias y
cooperación horizontal entre equipos de las áreas protegidas de los tres países, entre otros
temas, con una visión de ecorregión y de cuenca.
La puesta en marcha de este programa ha requerido del establecimiento de arreglos institucionales para la planeación y toma de decisiones entre las autoridades de los Sistemas
de Áreas Protegidas de los tres países, así como el diseño de esquemas de administración
de recursos acordes con el contexto fronterizo y trinacional. Para el diseño y ejecución de
dicho esquema se contó con el concurso de los Fondos Ambientales de cada país.59
Esta iniciativa regional despertó el interés en cooperantes como la Unión Europea, la GIZ,
el Organismo Autónomo de Parques de España, y de organismos intergubernamentales
como la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) y la Comunidad
Andina. El Programa Trinacional es considerado, por el Programa de Áreas Protegidas de
OTCA, como una experiencia piloto a ser sistematizada y replicada, ya que ha desarrollado
novedosos mecanismos de implementación política técnica y administrativa para promover
la cooperación e integración entre países a partir de áreas protegidas fronterizas. El Programa, en su implementación, ha generado alianzas con WWF Colombia, WWF Perú, WWF
Alemania, la Fundación Natura del Ecuador, la Asociación Interétnica de Desarrollo de la
Selva Peruana (AIDESEP), el Centro para el Desarrollo del Indígena Amazónico (CEDIA)
Perú y la Fundación Tropenbos Colombia.
Recientemente, el Departamento del Interior de Estados Unidos también ha manifestado
su interés en apoyar dicha iniciativa trinacional a través de apoyo de carácter técnico en
procesos de planificación regional y gestión de nuevas fuentes de financiación para iniciativas de conservación y desarrollo sostenible.
Se ha identificado, además, una propuesta para la agenda binacional que consiste en trabajar
una alianza en torno al ordenamiento ambiental de las cuencas del Putumayo y el Cotuhé,
59	Fondo Patrimonio Natural por Colombia, Fondo Ambienta Nacional FAN por Ecuador y el Fondo
de Promoción de las Áreas Naturales Protegidas del Perú Profonanpe.
las cuales han sido afectadas por la tala y la minería de oro de aluvión; para lo que se cuenta
con la presencia en campo y la experticia de los equipos del PNN Amacayacu en Colombia
y el mosaico de áreas protegidas regionales de Loreto.
En este momento el reto consiste en perfeccionar y consolidar los mecanismos de coordinación con el fin de diseñar un modelo eficiente de gestión, y construir una visión compartida
a largo plazo sobre la región.
Escenario Frontera Ecuador – Colombia
La frontera con Ecuador tiene una extensión de 586 kilómetros distribuidos a través de
las regiones pacífica, andina y amazónica. Esta última corresponde al departamento de
Putumayo, con los municipios de Puerto Leguízamo, Puerto Asís, San Miguel y Valle del
Guamuez. En Ecuador encontramos la provincia de Sucumbíos. La frontera es fijada por el
río Putumayo, desde la confluencia con el Cehembí hasta la desembocadura del San Miguel.
En la región fronteriza habitan los indígenas cofanes, sionas y quichuas. En la frontera de
Nariño, se encuentra el resguardo Santa Rosa de Sucumbíos, habitado por los cofanes; en
Putumayo, los resguardos de Buenavista, que alberga al pueblo Siona, y Yarinal, perteneciente al pueblo cofán. En la región habitan colonos y desplazados, producto de migraciones
internas, y refugiados que han llegado a territorio ecuatoriano.
En Ecuador, el Subsistema de Patrimonio de Áreas Naturales del Estado (PANE) cuenta
con 44 áreas naturales protegidas.60 Las categorías de manejo usadas en el vecino país son:
parque nacional, reserva ecológica, reserva biológica, reserva de producción faunística,
reserva marina, reserva geobotánica, refugio de vida silvestre y área nacional de recreación.
Las relaciones diplomáticas con Ecuador cuentan con la plataforma de la Comisión de
vecindad e integración Colombo Ecuatoriana,61 en el marco de la cual se creó la Comisión de Cuencas Hidrográficas y Asuntos Ambientales. En la agenda de esta se inscribe
60	Ministerio
61	Se
de Ambiente del Ecuador www.ambiente.gov.ec/contenido.php?cd=1678. Abril 2010.
estableció mediante la Declaración Presidencial Barco - Borja, del 20 de junio de 1989.
Programa Trinacional de Conservación y Desarrollo Sostenible del Corredor de Áreas
Protegidas La Paya (Colombia), Güeppí (Perú) y Cuyabeno (Ecuador), ya mencionado.
Se ha identificado, además, la potencialidad de intercambio en torno a las estrategias de
trabajo en áreas protegidas y territorios cofanes, con base en la experiencia de manejo del
Santuario de Fauna y Plantas Medicinales Orito Ingi-Ande, en Colombia, y de la Reserva
Ecológica Cofán-Bermejo y la Reserva de Producción Faunística Cuyabeno, en Ecuador.
Desde tiempos precolombinos, esta región ha funcionado como un corredor cultural que
facilita el intercambio y articulación de tipo comercial y chamanístico entre las poblaciones
indígenas, principalmente aquellas asociadas con la cultura del yagé.
Las oportunidades de trabajo con el Ministerio de Ambiente ecuatoriano pasan por las
iniciativas ya mencionadas y por la cooperación horizontal en renglones como el ecoturismo, de tradicional fortaleza económica en el vecino país, cuyas áreas protegidas reciben
aproximadamente 355.000 visitantes anuales.
Las dificultades diplomáticas con Ecuador impidieron la reunión de las comisiones binacionales; sin embargo, la unidad de Parques Nacionales ha mantenido la comunicación con
sus homólogos, tanto directa como en el marco de la OTCA y de la CAN. Por ejemplo, la
iniciativa del Programa Trinacional, la cual estaba en marcha, al momento de las dificultades
diplomáticas, logró continuar su implementación y al ser de carácter trinacional, Ecuador
continúo considerando la iniciativa, que constituía un compromiso de vecindad, no sólo
con Colombia, sino también con Perú.
De la caracterización de estos escenarios, podemos concluir que el enfoque de Parques
Nacionales Naturales para la gestión debe responder a la heterogeneidad de cada frontera
y que si bien se cuenta con instrumentos formales de política para entablar estas relaciones,
estos sólo han incluido recientemente el tema de ambiente en sus agendas, pero aún sin una
necesaria visión intersectorial.
Escenario Regional Amazónico
Los Estados han suscrito convenios y tratados internacionales que ofrecen un marco de
colaboración y orientación en torno a la conservación. El más importante, para la gestión
de las áreas protegidas amazónicas, es el Plan de Trabajo de Áreas Protegidas adoptado por
la VII Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica. Dicho documento considera, en la meta 1.2, la integración de las áreas protegidas dentro de paisajes
terrestres y marinos más amplios, de tal forma que se mantengan la estructura y la función
ecológica; y en la meta 1.3, el establecimiento y fortalecimiento de redes regionales, áreas
protegidas transfronterizas y colaboración entre áreas protegidas vecinas a través de las
fronteras nacionales.62
Los organismos intergubernamentales también han desarrollado mecanismos para fomentar
la cooperación en términos de conservación. En el marco de la Organización de Estados
Americanos (OEA), los Estados adoptaron el Plan de Acción para el Desarrollo Sostenible
de las Américas,63 en 1996, en la Cumbre de las Américas sobre Desarrollo Sostenible,
celebrada en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Este plan contempla 65 iniciativas, dos de
las cuales se refieren específicamente a áreas protegidas. La Iniciativa 25 compromete a los
gobiernos a “promover, según corresponda y de acuerdo con la legislación y los acuerdos
vigentes, y con el aporte correspondiente de las partes locales interesadas, la identificación
de áreas protegidas transfronterizas y parques nacionales que los países vecinos respectivos
62	Convención
63	Red
de Diversidad Biológica. COP 7 Decisión CBD VII/28 www.cbd.int
Interamericana de Información sobre Biodiversidad. www.iabin.net
consideren fundamentales para la conservación de la biodiversidad. Fomentar, además, la
cooperación entre dichos países con el fin de mejorar la gestión sostenible de dichas áreas”.
La Iniciativa 27, por su parte, insta a “promover el intercambio de experiencias innovadoras
sobre alianzas de cooperación para la gestión de áreas protegidas”. Y la Iniciativa 31 se refiere
a la necesidad de información y determina la conformación de la Iniciativa Interamericana
de Información sobre Biodiversidad (IABIN, por sus siglas en inglés), que cuenta con una
Red Temática de Áreas Protegidas.
La Comunidad Andina (CAN) cuenta con varios instrumentos para orientar la política
ambiental de los países miembros como son: los Lineamientos para la gestión ambiental y
el desarrollo sostenible en la Comunidad Andina (2001); la Estrategia Regional de Biodiversidad para los Países del Trópico Andino (2002), y la Decisión Andina sobre las Zonas
de Integración Fronteriza (ZIF),64 mencionada anteriormente.
Adicionalmente, en el marco de la CAN, se conformó el Grupo de Alto Nivel para la
Integración y el Desarrollo Fronterizo (GANIDF), responsable de coordinar y proponer
al Consejo Andino los programas y planes de acción que exija la ejecución de la Política
Comunitaria de Integración y Desarrollo Fronterizo.
La CAN está prestando una especial atención a la Amazonia por lo que, con el apoyo financiero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Finlandia, ha iniciado la implementación
del Programa Regional de Biodiversidad en la Amazonia de los Países Miembros de la CAN
(BioCAN), con el propósito de contribuir al desarrollo sostenible de los países miembros
Comunidad Andina Decisión 501. Zonas de integración Fronteriza. Valencia Venezuela. junio 2001.
de la Comunidad Andina, mejorar la calidad de vida de sus poblaciones amazónicas y
reducir la pobreza, a través del fortalecimiento de la gestión ambiental. En este sentido, el
Programa BioCAN busca fortalecer de manera integrada las experiencias subregionales
existentes en la región, y promover modelos adecuados de gestión sostenible de los recursos
de la biodiversidad Andino-Amazónica, en el marco del CDB y la Estrategia Regional de
Biodiversidad. Este programa se implementará durante 3 años a partir del 2010.
El 3 de julio de 1978 se firmó el Tratado de Cooperación Amazónica el cual tiene como
objetivo promover el desarrollo armónico de la Amazonia, permitiendo una distribución
equitativa de los beneficios del desarrollo entre los Estados firmantes, elevando el nivel de
vida de sus pueblos e incorporando los territorios amazónicos a sus economías nacionales.
En la VIII Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de los Países Miembros se concertó y aprobó el Plan Estratégico 2004-2012, del cual se derivan varios mecanismos que están
en proceso de ratificación. Entre estos se cuentan el Plan de Acción sobre Biodiversidad
Amazónica, el cual busca constituirse en un instrumento de coordinación, comunicación
y cooperación. Dicho plan cuenta con las siguientes áreas programáticas: investigación,
tecnología e innovación en biodiversidad amazónica, áreas protegidas, gestión, monitoreo
y control de especies de fauna y flora silvestres amenazadas por el comercio, uso sostenible
de la biodiversidad y biocomercio. 65
Las inmensas oportunidades de la región amazónica, en actividades productivas, científicas
65	OTCA (2010) Memoria de la reunión regional “rescatando y valorando la biodiversidad amazónica: hacia la
aprobación e implementación de un Plan de Acción Regional”. Lima, 06-07 de mayo de 2010.
y de conservación, otorgan a los países amazónicos una posición privilegiada en las negociaciones internacionales. A mediano plazo, se considera la posibilidad de que los países asuman
posiciones como bloque regional en negociaciones internacionales. La Organización del
Tratado de Cooperación Amazónica exploró esta posibilidad en el VII Periodo de Sesiones
del Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques (FNUB), en el 2007 y en la preparación de
la Cumbre de Copenhague en 2009, para lo que se realizó una reunión previa en Manaos.
Las conclusiones se plasmaron en una declaración que reiteraba la voluntad de las naciones
de proteger la amazonia y “utilizar sus recursos de manera sustentable, aunque con el apoyo
financiero y tecnológico internacional apropiado”.66 Más recientemente, las autoridades
ambientales de los países miembros de OTCA coordinaron actividades conjuntas para la
celebración en el 2011 del Año Internacional de los Bosques.
Parques Nacionales Naturales de Colombia ha participado activamente en las iniciativas
lideradas por OTCA y CAN, aportando sus desarrollos políticos, técnicos y metodológicos, poniendo en consideración de las autoridades de áreas protegidas de la región los
énfasis desarrollados en la Amazonia, como son el trabajo de uso, ocupación y tenencia
de la tierra, los acuerdos con pueblos indígenas amazónicos, en torno a los regímenes
especiales de manejo, y las experiencias de ecoturismo. Así se han fortalecido las alianzas
subregionales y bilaterales y se han identificado temáticas para desarrollar proyectos de
cooperación técnica horizontal.
66	Potencias deben ayudar al Amazonas será el mensaje único de países amazónicos. El Tiempo Sección
Verde. 23 de marzo de 2010.
La Red Latinoamericana de Cooperación Técnica en Parques Nacionales y otras Áreas
Protegidas, Flora y Fauna Silvestre (Redparques), creada en 1983, en el marco de la FAO67
conformó una Subred de Áreas Protegidas Amazónicas, en la que se inició un proceso
para la construcción de una visión amazónica compartida, para lo cual se ha consolidado
información biológica regional y se han propiciado espacios técnicos de discusión entre
instituciones públicas y de la sociedad civil de la región. Parques Nacionales Naturales de
Colombia fue elegida para coordinar Redparques, para el periodo 2008-2010 y reelegida
para continuar la labor hasta el 2012.
Por su parte, organizaciones de la sociedad civil amazónica han impulsado la iniciativa
ARA (Articulación de la Región Amazónica)68, dirigida a articular, tanto nacional como
internacionalmente, entidades estatales, organizaciones no gubernamentales y empresarios
con el fin de crear una plataforma de diálogo y acción en torno a la reducción de la deforestación y la conservación de bosques y ecosistemas.
Los mecanismos de colaboración establecidos y las iniciativas de cooperación e integración
existentes son vitales ya que las principales presiones a los recursos naturales de la región
derivan de procesos, intereses y acuerdos supranacionales, por lo que la respuesta desde lo
ambiental debe darse también al mismo nivel. Adicionalmente, estos instrumentos tienen el
potencial de revitalizar las múltiples conexiones históricas y culturales de la región y dina67	Organización
de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Oficina Regional para
América Latina y el Caribe de la FAO www.rlc.fao.org/es/tecnica/parques/ Mayo 2010.
68	Entre
las que se encuentran la Fundación AVINA, Fundación GAIA Amazonas.
mizar así la cooperación entre territorios, culturas y comunidades en la región amazónica.
Si bien los acuerdos formales están vigentes, estos no han tenido los alcances esperados y
su implementación se ha visto dilatada por desacuerdos políticos entre naciones.
a rques Nacionales Naturales debe fortalecer
y cualificar su trabajo en las áreas protegidas
de frontera, lo que implica complementar los
siguientes aspectos de su gestión:
El proceso de planeación del manejo debe fortalecer el desarrollo del contexto fronterizo, incluyendo la información sobre instituciones homólogas y afines, así como sobre las
iniciativas de conservación, desarrollo sostenible y dinámicas sectoriales, al otro lado de
Asimismo, deben sistematizarse y georreferenciarse los datos sobre presiones y amenazas en
zonas de frontera, considerando en lo posible
que estos puedan homologarse con los sistemas
de información geográfica de otras instituciones y países vecinos, con el fin de generar
análisis regionales.
En el mismo sentido, las problemáticas y las regiones de frontera deben ser objeto de
los planes de investigación de Parques Nacionales, ya que estas han sido escasamente
estudiadas, entre otras razones por la situación de orden público, desaprovechando así su
condición como laboratorios de dinámicas eco-sistémicas y socio-ambientales. Similares
consideraciones podrían hacerse en la planeación del manejo de los Sistemas Regionales
de Áreas Protegidas pertenecientes al ámbito fronterizo, con el fin de que estos sistemas
puedan integrarse a procesos de complementariedad y continuidad ecológica con figuras
de conservación y desarrollo sostenible al otro lado de la frontera.
Con la información de contexto sistematizada, se contaría con el insumo para establecer
rutas de gestión institucional que permitan generar una respuesta ágil a las problemáticas
detectadas, ya que tradicionalmente estas han sido percibidas como imposibles de solucionar, por el desconocimiento sobre trámites e instancias. Estas rutas de gestión deben
flexibilizar los procedimientos administrativos y operativos, tales como las compras de
materiales, la escogencia de proveedores, los trámites de comisiones al exterior, entre otros,
para que estos correspondan a las realidades territoriales.1
Del trabajo anteriormente descrito resultaría una estrategia de Parques Nacionales Naturales
para intervenir en áreas protegidas de frontera que le permita capitalizar su experiencia de
1	Si bien estos procedimientos responden a normas de carácter nacional, pueden ser revisados para
volverse más operativos.
trabajo en estas zonas y sus oportunidades de gestión. Dicha estrategia debe responder a
la heterogeneidad de los territorios de frontera y a los diseños institucionales de las autoridades ambientales en los países vecinos.
Adicionalmente, tendrá que incluir enfoques diferenciados para las distintas poblaciones,
ya que se ha mantenido un énfasis lógico en lo indígena, que no ha permitido visibilizar la
presencia de otros grupos sociales, como campesinos y colonos. Asimismo, debe fortalecer
la coordinación interinstitucional, con corporaciones autónomas regionales, autoridades
indígenas, alcaldías gobernaciones y fuerza pública, ya que la mayoría de las problemáticas
difícilmente pueden ser resueltas por una sola institución.
La estrategia fijará metas realistas a mediano y largo plazo; tal como se ha evidenciado
existe una brecha entre las declaraciones formales de integración y cooperación y su aplicación en el territorio.
Dicha estrategia sería un insumo valioso para influir efectivamente en la elaboración del
Conpes para el desarrollo ambiental sostenible de la Amazonia colombiana y el Conpes para
la construcción de una propuesta de política de Estado, diferenciada, participativa e integral
para las fronteras terrestres y marítimas del país. De la misma manera, Parques Nacionales
Naturales puede posicionar sus intereses sobre áreas protegidas fronterizas en espacios como
la Comisión Nacional Permanente del Tratado de Cooperación Amazónica y la CIIDEF, y
orientar las posibilidades de cooperación internacional en torno al Amazonas. 2
2	En todas las instancias anteriores la representación la tiene el Ministerio de Ambiente, Vivienda y
Desarrollo Territorial y las intervenciones de Parques Nacionales Naturales se coordinan permanentemente con dicha institución.
Así Parques Nacionales Naturales fortalecería su posición como actor relevante en la construcción e implementación de una política pública de frontera que medie en los conflictos
intersectoriales y logre una intervención coherente en la región. Enriquecería, además, la
política exterior del país, robusteciendo y multiplicando las dimensiones de la integración
y cooperación entre Estados vecinos.
A nivel internacional, se debe apoyar el proyecto de decisión sobre áreas protegidas transfronterizas, incluido en la recomendación XIV/2 del Órgano Subsidiario de Asesoramiento
Científico Técnico y Tecnológico (SBSTTA, por sus siglas en inglés), que se presentó durante
la 10ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica, celebrada en
Nagoya, Japón, en octubre de 2010. Esta decisión “insta a las partes a explorar activamente
las posibles zonas adecuadas para la cooperación transfronteriza en áreas protegidas y,
utilizando medios eficaces, crear un entorno propicio para la cooperación transfronteriza
en lo que se refiere a prácticas de planificación y gestión, conectividad y desarrollo más
allá de las fronteras nacionales”.3
Al iniciar la gestión binacional se deben tener en cuenta las fortalezas del Sistema de Parques
Nacionales Naturales de Colombia, para que estas se conviertan en un punto de partida
para los procesos de cooperación.
El Sistema de Áreas Naturales Protegidas en Colombia tiene ventajas comparativas que
se convierten en insumos para la cooperación horizontal. El país cuenta con una notable
3	Recomendación incluida en el mensaje de los participantes de la Conferencia sobre Conservación de
la Biodiversidad en Bosques Tropicales Transfronterizos, convocada en Quito, Ecuador. 24 de julio de
2010. UICN Sur www.uicn.org
trayectoria en gestión ambiental, por tener una de las primeras legislaciones ambientales en
Latinoamérica y por la temprana y pionera constitución del Sistema Nacional Ambiental
(SINA), en cabeza del Ministerio de Medio Ambiente, que en el 2002 fue fusionado para
pasar a ser el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial.
Colombia ha sido líder en la región en cuanto a la gestión de áreas protegidas, lo que se
puede evidenciar en el hecho de haber sido la sede del I Congreso Latinoamericano de
Áreas Protegidas, celebrado en Santa Marta en 1997, y su cualificada participación en el
II Congreso Latinoamericano en Bariloche. Parques Nacionales Naturales de Colombia
ejerció la Secretaría Técnica, del proyecto “Planificación y manejo de áreas protegidas de
la Amazonia de la Subred de Áreas Protegidas Amazónicas”4, asumida por el Inderena y el
Ministerio de Ambiente, de 1996 a 1997. Actualmente, la institución tiene la vicepresidencia
regional para América del Sur de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de la UICN
y la Presidencia de la Subred de Áreas Protegidas de la Región Amazónica, en el marco de
Redparques, y ha jugado un activo papel en las iniciativas lideradas por la Organización del
Tratado de Cooperación Amazónica, la Comunidad Andina y la Organización de Estados
Americanos en torno a áreas protegidas.
Asimismo, Colombia tiene una gran potencialidad para las iniciativas transfronterizas,
no solo por el estado de conservación de sus recursos naturales y figuras como la reserva
forestal, el parque nacional y el resguardo indígena, sino por poseer ecosistemas de transición, como son el Piedemonte Andino Amazónico, también presente en Perú, Ecuador,
4	Financiado por la Unión Europea y ejecutado por la Secretaría Pro-Tempore del TCA.
Bolivia y Venezuela, y las sabanas del Orinoco, compartidas con Venezuela. En el ámbito
amazónico, esto le da una singularidad al país y genera la necesidad de articulación con los
países que comparten tales ecosistemas.
En el caso de Parques Nacionales Naturales de Colombia, sus fortalezas y experiencias
están consignadas en las líneas de trabajo, priorizadas en el Plan Estratégico Nacional,
como son el ordenamiento ambiental del territorio en espacios subregionales, en el marco
de la consolidación del SINAP; la promoción e implementación de estrategias e incentivos socioeconómicos a partir de la valoración de los servicios ambientales que proveen
las áreas protegidas; la coordinación con las autoridades indígenas de la función pública
de la conservación y del ordenamiento ambiental en áreas protegidas traslapadas con resguardos y/o con territorios indígenas; y la estrategia para prevenir, mitigar y controlar los
conflictos por uso, ocupación y tenencia en las áreas protegidas. La experiencia en estos
temas puede ser objeto de intercambio, capacitación y cooperación con otros sistemas de
Las fortalezas mencionadas deben incidir en el posicionamiento de la temática ambiental
en las agendas diplomáticas de integración, ya que generalmente la integración sólo hace
alusión a la conectividad entre procesos económicos ligados al desarrollo de infraestructura.
Para este propósito, se debe evidenciar la relación de los aspectos ambientales con la salud
y el bienestar de la población, los servicios ambientales que prestan los ecosistemas, como
la regulación hídrica o climática5 y la potencialidad de las iniciativas ambientales en el lo5	100
El Foro Humanitario Global, estimó que las consecuencias del calentamiento global cuestan
gro de la cohesión social. Además, en estos espacios multilaterales, es necesario promover
la responsabilidad social y sectorial, con instrumentos como los estudios sobre impacto
ambiental y el pago por servicios ambientales, con base en una perspectiva de planificación
ambiental estratégica, más allá de las fronteras nacionales.6
La institucionalidad pública ambiental debe priorizar el logro de sus objetivos, a través de
las agendas diplomáticas binacionales y multilaterales, para garantizar la sostenibilidad
a largo plazo y el respaldo estatal. Aunque han surgido nuevas formas de gobernanza
internacional, como las redes transgubernamentales —que parecen más ágiles, eficaces
y horizontales—, es necesario tener en cuenta que estas no son “ámbitos neutrales, sino
ámbitos políticos,” donde sus miembros no pueden disociarse del país al que pertenecen,
generando disparidades en la capacidad de influencia de los actores.7
Considerando los dilatados tiempos de las agendas diplomáticas, y para mantener el dinamismo
de los procesos, resulta conveniente trabajar simultáneamente desde lo local y desde lo nacional,
con el fin de que se encuentren “los procesos de arriba hacia abajo (top-down) y los de abajo
hacia arriba (botton-up)”, logrando la participación activa y el compromiso de los actores
locales, así como el apoyo político e institucional de los niveles subregional y nacional.8
125.000 millones de dólares anuales, en la actualidad, y ascendería a 300.000 millones en veinte
años. Rodríguez, M..“Calentamiento global, deterioro ambiental y desastres El Tiempo. 14 de
6	Andrade, G. (2008). op. cit. p. 29.
7	Toro, M. C. (2003). op. cit. p. 11.
8	Suárez de Freitas, G. (2007). Informe Final. Consultoría GTZ/OTCA/DGIS. Para el proyecto de
Para iniciar la coordinación binacional es necesario, en primer lugar, identificar prioridades
e intereses compartidos por equipos homólogos de cada país. Luego, realizar acciones colaborativas dentro de la gestión cotidiana de cada institución y, posteriormente, compartir
enfoques y plantear un proceso sólido, en el que se gestionen recursos de cooperación internacional, acordes con las expectativas y los alcances previamente determinados. De esta
manera, se seguiría una ruta que partiría de la colaboración y, pasando por la cooperación,
llegaría a la integración en regiones de frontera.
En los procesos de cooperación regional y fronteriza, se recomienda integrar temas como
el mantenimiento de procesos ecológicos, protección de especies migratorias, mitigación
de impactos en construcción de infraestructura, diseño de circuitos bilaterales y trilaterales
de ecoturismo9 o de biocomercio y creación de plataformas para compartir la información
cartográfica y temática. En cuanto al enfoque, es imprescindible privilegiar la vinculación
y bienestar de las poblaciones fronterizas, las cuales tradicionalmente han recibido escasos beneficios del Estado, por lo que resulta conveniente integrar iniciativas de seguridad
alimentaria, ecoturismo o investigación comunitaria. Esta puede ser la llave para que
otros actores, tanto públicos como privados, promuevan el desarrollo sostenible en estas
áreas, generando un arraigo entre la población y el territorio, y consolidando identidades en
apoyo al Programa Trinacional.
9	La OTCA declaró el 2009: Año del Destino Amazonia, con el objetivo de “coordinar acciones y programas
para destacar la región en el mercado mundial de turismo, aumentar la consciencia regional sobre
la importancia de sus recursos turísticos y consolidar acciones que aceleren el desarrollo del turismo
sostenible”. Noticias 29 de enero de 2008 www.otca.org.br
torno a las regiones de frontera. Los procesos fronterizos, a su vez, deben impactar a otros
sectores de la institucionalidad pública e influir en disposiciones nacionales para el logro de
la coordinación normativa en cuanto a vedas, permisos y protocolos de control de tráfico
Las alianzas entre países no deben tener como única referencia la continuidad territorial
y ecosistémica sino también los procesos sociales y de desarrollo que se concretan en
cada frontera. Es imprescindible, por lo tanto, articular esfuerzos con gobiernos locales,
comunidades y pueblos indígenas transfronterizos respecto a diversas posibilidades de
conservación y desarrollo sostenible. Un ejemplo: cuando un área protegida colinda con
una concesión forestal, minera o de hidrocarburos, existe también una oportunidad de
coordinación entre países para la mitigación de impactos ambientales.
El fortalecimiento de la gestión ambiental en áreas protegidas de frontera contribuiría a
transformar la concepción que se tiene de la frontera como una línea de diferenciación, donde
se concibe al otro como opuesto, zonas tradicionalmente marginales, con poca influencia
en la toma de decisiones estatales y/o atendidas exclusivamente en términos de seguridad
nacional.10 Por el contrario, las fronteras pasarían a ser territorios donde se construyen
identidades sociopolíticas y culturales y se generan propuestas de desarrollo propio, con
fuerza simbólica y capacidad de resiliencia.11
10	González,
S. (2007). La emergencia de la tripe-frontera Andina (Perú-Bolivia y Chile) en Serie
Integración Social y Fronteras Número 3. Convenio Andrés Bello. Bogotá. p 16.
Pp.44 y 45.
Documento de Marcela Galvis Hernández para Parques Nacionales Naturales de Colombia. Primera edición: mayo de 2011