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Timestamp: 2020-02-27 17:36:23
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Matched Legal Cases: ['artículo 29', 'artículo 108', 'artículo 107', 'artículo 29', 'Artículo 109', 'Artículo 107', 'artículo 107', 'Artículo 107']

PERFECCIONAMIENTO DEL DELITO – TENTATIVA - - Derecho general como base de la parte especial
PERFECCIONAMIENTO DEL DELITO – TENTATIVA -:
El delito se consuma con la muerte del pariente consanguíneo o jurídico, siendo irrelevante el medio u otro elemento subjetivo adicional que a “sabiendas”.
Por ser un delito de resultado, cabe perfectamente la tentativa – inacabada y acabada-, según los pasos transcendentales de la fase externa del íter críminis.
Estamos frente a una sanción penal sumamente gravosa, que sanciona una pena privativa de libertad no menor de quince años. Como no detalla la norma penal in comento, el supuesto máximo de pena, debemos complementarla con el artículo 29º del C.P., y por ser una pena temporal, el extremo máximo sancionatorio para el autor del delito de parricidio, será no mayor de treinta y cinco años de privación de la libertad.
El delito de homicidio calificado o asesinato, se encuentra inserto en el artículo 108º del C.P. que dice: “Será reprimido con pena privativa de libertad no menor de quince años el que mate a otro concurriendo cualquiera de las circunstancias siguientes:
Por ferocidad, por lucro o por placer
Para facilitar u ocultar otro delito
Con gran crueldad o alevosía
Por fuego, explosión, veneno o por cualquier otro medio capaz de poner en peligro la vida o salud de otras personas
Si la víctima es miembro de la Policía Nacional del Perú o de las Fuerzas Armadas, Magistrado del Poder Judicial o del Ministerio Público, en el cumplimiento de sus funciones.
Etimológicamente la palabra asesino es de origen árabe; su significado es "fumador de hachís", aunque esta hipótesis no está confirmada, sino más bien, está relacionada a un personaje de la secta “hashash Ashin”, que daba cruel muerte a sus adversarios.
Indudablemente que asesinato, constituye el “dar muerte a una persona con premeditación u otras agravantes, como pasaremos a exponer”.
El escritor penal Castillo Alva (año 2008, pag. 331), precisa que existen como antecedentes dos modelos de regulación del delito de asesinato; el primero de origen Italiano, que atiende a la existencia o no del elemento psicológico respecto a la circunstancia de premeditación; el segundo modelo se origen germánico, tomaba en cuanta la mayor disvaliosidad de la conducta desde el punto de vista ético-social en función de las condiciones del autor o su comportamiento externo (encubierta., oculta o defraudando la lealtad del agraviado).
El delito de asesinato según nuestro ordenamiento penal es autónomo; sin embargo algunas legislaciones penales consideran al asesinato como una circunstancia agravante del homicidio doloso como tipo base. Por ejemplo en la Argentina, el asesinato es una forma de homicidio, calificado por agravación; en Ecuador, se encuentra regulado como agravación en cuya norma se refiere a la pena de reclusión mayor especial, y, en España, el asesinato, tiene lugar cuando en el delito de homicidio concurrieren ciertos requisitos como por ejemplo lucro.
El art. 108° de nuestro Código Penal, destaca, entre otras peculiaridades, por las características siguientes:
a) Es un delito común. - Puede ser cometido por cualquier persona, varón o mujer, extranjero o nacional. La redacción del tipo no requiere la concurrencia de alguna cualidad personal especial por parte del autor del delito. A diferencia del parricidio el asesinato no puede ser considerado como un delito especial ya sea propio o impropio.
b) Es un tipo autónomo. - Dado que el asesinato como el parricidio poseen una jerarquía valorativa propia, respecto a los demás delitos contra la vida, la prohibición penal radica no sólo en prohibir la muerte, sino en prohibir la muerte por alevosía, veneno, por crueldad o ferocidad.23
Se tutela o protege en el delito de asesinato, la vida humana independiente, como forma autónoma de existencia. El término vida, en latín vita, implica las capacidades de nacer, crecer, reproducirse y morir, y, a lo largo de sucesivas generaciones, evolucionar.24
El sujeto activo de este delito puede ser cualquier persona, que tenga capacidad legal de conocer y entender el comportamiento que desarrolla; no requiere que tenga cualidad o calidad personal especial; sin embargo es de anotar, que para este agente, así como para el sujeto pasivo, además de ser cualquier persona, se excluye la razón parental y otras relaciones de unidad, señalada en el artículo 107º del C.P.
También se incluye en el tipo penal in comento, que el sujeto pasivo, tenga la condición de Policía Nacional, miembro de las Fuerzas Armadas, Magistrado del Poder Judicial o del Ministerio Público.
El asesinato también conocido como homicidio calificado; es un delito contra la vida humana, que consiste en matar a una persona concurriendo ciertas circunstancias, que conforme lo define el tipo penal, debe contener:
Por la forma de actuación del sujeto activo.- Ferocidad, lucro, placer, gran crueldad, alevosía.
La ferocidad, terminológicamente también significa crueldad o también hecho brutal o atrevido; por ejemplo el que ataca a la víctima repetidamente con una piedra hasta darle muerte.
Por lucro entendemos, el hecho de matar a otra persona a cambio de un valor económico que generalmente es dinero.
Por placer, entendemos el dar muerte sin motivo o móvil alguno; ejemplo el dar muerte a una persona por el sólo hecho de no responder el saludo.
La gran crueldad, difiere conceptualmente de la propia crueldad, en el sentido que, antes de dar muerte a la víctima, el agente la somete a un sufrimiento o dolor físico.
La alevosía, constituye el acto en que el sujeto activo, se aprovecha de ciertas circunstancias para propiciar su conducta sin que obtenga respuesta defensiva de la víctima; ejemplo el atacar con cuchillo por la espalda de la víctima, dándole además golpes y puñaladas.
Por la finalidad.- Para facilitar u ocultar otro delito.
En el primer supuesto, el sujeto activo comete un homicidio para facilitar la comisión de un delito ulterior, en éste caso, el homicidio es el delito medio de todo el iter criminis o plan delincuencial del agente; ejemplo, el agente que mata al enamorado para poder someter sexualmente y en forma violenta a la pareja de aquel.
Para ocultar otro delito, el agente se vale del homicidio, a fin que no sea descubierto por el hecho delictivo cometido con anterioridad así sea a título culposo; no ingresan las faltas como primer delito.
Por el medio que emplea el sujeto activo.- Fuego, explosión, veneno o cualquier otro medio capaz de poner en peligro la vida o salud de otras personas.
De por sí el uso de fuego y artefactos explosivos, son peligrosos, porque pueden poner en peligro la vida o salud de las demás personas.
El uso de veneno puede ser equivalente a una conducta alevosa, sin embargo contiene la actuación insidiosa del agente, que no es más que el asechar a otro para hacer daño o la mala intención de su comportamiento.
Por otro lado, el codificador penal ha dejado “la puerta abierta” para que los operadores fiscales o judiciales determinen cualquier otro medio que ponga en peligro la vida o salud de las demás personas, como por ejemplo la utilización del gas sarín, que produce dificultad para respirar, oscurecimiento de la visión y muerte.
Por calidad de la víctima.- Si la víctima es miembro de la Policía Nacional del Perú o de las Fuerzas Armadas, Magistrado del Poder Judicial o del Ministerio Público, en el cumplimiento de sus funciones.
Desconocemos los pormenores, del porqué el codificador penal dejó de lado a otros funcionarios públicos que acorde a las funciones que desarrollan también pueden ser víctimas de homicidio, como es el caso de los Magistrados del Tribunal Constitucional o los propios Congresistas de la República, quienes actuando en cumplimiento de sus funciones pueden ser víctimas de desalmados que en afán de venganza por las decisiones tomadas por aquellos, pueden atentar contras sus vidas.
Ya comentando el tipo, además de ostentar el cargo público mencionado en la norma, el hecho debe suceder en cumplimiento de las funciones públicas de los citados funcionarios, requisito sine quanon, para imputar la agravante al
agente; ejemplo: el Magistrado que acompañando a una diligencia de embargo a un domicilio, es muerto de manos de uno de los ocupantes de la vivienda.
El delito de asesinato se efectúa a título doloso, el dolo es directo o de consecuencias necesarias, en la agravante de muerte por medio de fuego o explosión o cualquier otro medio que afecte la vida o salud de las demás personas; es difícil un dolo eventual. No admite la culpa.
En cuanto al error in personam y aberratio ictus, es irrelevante, porque es igual que se mate a otra persona por una confusión del objetivo o errar en el golpe final; ejemplo: Un primer caso, “A” utiliza veneno para matar a “B”, sin embargo el veneno lo toma “C”; en un segundo caso: “A” para matar a “B” lanza un explosivo con tan poca fuerza que cae al vehículo de “C”, muriendo éste último; en ambos casos igual es asesinato.
PERFECCIONAMIENTO DEL DELITO:
El homicidio calificado o asesinato, se perfecciona con la muerte de la persona; por ser un delito de resultado se puede admitir la tentativa, en este caso hay que analizar cada circunstancia comportamental que detallada la norma penal; ejemplo: el uso de fuego, veneno, etc.
El delito de asesinato, sanciona una pena privativa de libertad no menor de quince años. Como se observa, éste artículo, sólo delimita el extremo menor de punición; por ello, al tratarse esta norma in comento de un tipo penal incompleto, debe recurrirse como complemento, al artículo 29º del Código Penal, que sanciona los delitos temporales con una pena no mayor de treinta y cinco años de privación de la libertad; siendo por ende una pena sumamente gravosa.
Este tipo penal, tiene el siguiente contenido: Artículo 109 º : El que mata a otro bajo el imperio de una emoción violenta que las circunstancias hacen excusable, será reprimido con pena privativa de libertad, no menor de tres ni mayor de cinco años.
Si concurre algunas de las circunstancias previstas en el Artículo 107º, la pena será no menor de cinco, ni mayor de diez años.
El estado de emoción violenta es conocida en la doctrina como “estado de obcecación”, “ímpetu de ira”, “justo dolor”, “repentino dolor”, “repentina e intensa conmoción psíquica”, “arrebato momentáneo” y “justa indignación”; a decir del maestro San Marquino Roy Freyre (año 1974, pag. 95), considera además que la denominación preferida por el texto es la más adecuada (desde el Código Penal de 1924).
La emoción violenta constituye una conmoción psicológica que sobresale por su intensidad, obscureciendo la conciencia, agitando el ánimo y debilitando la capacidad de frenación del homicida, pero esa suerte de estallido emotivo con intensidad suficiente para obscurecer la razón, no debe excluir la posibilidad de comprender la realidad y obrar en consecuencia, ya que en este caso se estaría en un presupuesto de inimputabilidad.25
El maestro Villa Stein,26 llama a este delito “Homicidio emotivo violento excusable”; lo que se protege o tutela es la vida humana independiente, y, como ya lo mencionamos anteriormente, el término vida, en latín vita, implica las capacidades de nacer, crecer, reproducirse y morir, y, a lo largo de sucesivas generaciones, evolucionar.
Sujeto activo y pasivo, será cualquier persona, sea varón o mujer, e incluso aquel que tenga las calidades enunciadas en el artículo 107° (referido al parricidio/feminicidio).
Sin embargo, es importante señalar que tal y como dispone la norma penal, el sujeto activo debe estar bajo el imperio de una emoción violenta que las circunstancias hacen excusable.
Este delito tiene como supuesto de hecho, la acción primaria de matar a otro; atendiendo a una circunstancia excusable.
Excusar significa perdón o disculpar; sin embargo, la acción de matar a otro bajo ésta emoción violenta, no perdona al victimario, solamente atenúa la sanción en relación al homicidio simple o parricidio.
Para ser excusable, la conducta del agresor, el estado emocional debe resultar explicable por las circunstancias que envuelven la conmoción anímica.
La emoción es una reacción primaria, explosiva, brusca e intensa. Un estímulo ya sea percibido desde el exterior o representado desde el interior, que impacta el psiquismo provocando cambios del tono afectivo (huida o ataque) y trastornos neurovegetativos que alteran en escaso grado la conciencia.
Es importante mencionar, que la afectividad es el engranaje que impulsa toda la vida psíquica. Los estados afectivos pueden ser agradables o desagradables y dependen del modo de reaccionar de cada uno frente a los estímulos que proceden de variados estados de ánimo que oscilan entre el placer (que estimula) o el displacer (que deprime).
El hombre es, tal y como su afectividad lo condiciona. La afectividad se confunde en su origen con las pulsiones instintivas, siendo éstas en última instancia las que condicionan toda la vida afectiva desde que la satisfacción o la insatisfacción determinan respectivamente estados afectivos placenteros o displacenteros. Así las fuerzas instintivas satisfechas provocan sedación y relajación (estado de ánimo placentero) y las insatisfechas aumentan la tensión impulsiva y la excitación (estado de ánimo displacentero).27
La Sala Penal de la Corte Suprema del Perú, ha precisado que: “Para la configuración de la emoción violenta, se requiere de la presencia de ciertos presupuestos tales como: a) el tiempo que sucede entre la provocación y el hecho, es decir, que el delito tiene que cometerse en los precisos instantes en que el sujeto se encuentra bajo el imperio de la emoción violenta, esto es, que la reacción del agente debe ser de manera inmediata; b) el conocimiento previo por parte del autor del homicidio emocional, lo que implica que la emoción violenta debe desencadenarse por la aparición súbita de una situación importante para el sujeto.28
A estos presupuestos, el maestro Bramont Arias Torres,29 le agrega el hecho de que el agente no puede emplear medios sofisticados ni medios que demuestren una reflexión previa; también como otro elemento, debe considerarse el temperamento del agente, teniéndose presente que cada caso es diferente.
El Magistrado Salinas Siccha (año 2004, pag. 116), explica que la emoción violenta no es compatible con la premeditación; resulta obvio que el autor no debe haber provocado ni facilitado su propia emoción violenta. La provocación debe ser extraña al sujeto.
El homicidio por emoción violenta es agravado por la calidad que ostenta el sujeto pasivo, es decir si está en las condiciones o circunstancias parentales previstas en el Artículo 107º del C.P. (Parricidio/Feminicidio), además, que concurran los presupuestos ya señalados.