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Timestamp: 2019-05-21 02:02:48
Document Index: 35262452

Matched Legal Cases: ['Artículo 5', 'Artículo 1', 'artículo 11', 'Artículo 1', 'Artículo 1', 'artículo 1', 'Artículo 1']

Protocolos de vigilancia médica específica del Asbesto by Prensa Del Subte - Issuu
Protocolos de vigilancia médica específica del Asbesto (Amianto)
Definiciones y conceptos El asbesto, también llamado amianto, es el nombre de un grupo de minerales metamórficos fibrosos. Están compuestos de silicatos de cadena doble. Los minerales de asbesto tienen fibras largas y resistentes que se pueden separar y son suficientemente flexibles como para ser entrelazadas y también resisten altas temperaturas. Debido a estas especiales características, el asbesto se ha usado en una gran variedad de productos manufacturados, principalmente en materiales de construcción, productos de fricción, materias textiles termo resistentes, envases, paquetería y revestimientos, equipos de protección individual, pinturas, entre otros. Variedades de amianto Tabla 1.
Marco Legal En la Argentina, el uso del asbesto fue prohibido en el ámbito nacional a través de la Resolución Nº 845/00 del Ministerio de Salud de la Nación, y la Resolución Nº 823/01 del Ministerio de Salud de la Nación. Otras menciones al asbesto en la legislación: Decreto Reglamentario 351/79 de la ley 19587/72 de Higiene y Seguridad en el Trabajo.
Ley Nº 23992 de desechos peligrosos. Aprueba el Convenio de Basilea sobre el manejo de residuos peligrosos. Resolución Nº 577/1991 del MTSS. Norma para el uso, manipuleo y disposición del amianto y sus desechos. Decreto 658/96 Aprueba el listado de enfermedades Profesionales Decreto 659/96 Aprueba la Tabla de Evaluación de Incapacidades Laborales Resolución 43/97 y 37/10 SRT Establece y regula los Exámenes médicos en salud Resolución 415/02 SRT Registro de Sustancias y Agentes Cancerígenos Resolución 295/03 MTSS Establece Lista de Concentraciones Máximas Permitidas
Vigilancia Epidemiologica La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud estiman que anualmente en el mundo pierden la vida por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales más de 2 millones de personas de las cuales más de 100.000 corresponden al asbesto. En el caso de Argentina, y a pesar de contar con un Sistema de Información derivado de la SRT, el país cuenta con escasos datos referido a las enfermedades profesionales en general y a las enfermedades por asbesto en particular lo que genera subdiagnóstico y subnotificación. Así, es muy difícil establecer estadísticas válidas sobre el número real de personas expuestas , dispersas por la falta de uniformidad de criterios para la evaluación de riesgos en los lugares de trabajo. De la misma manera es imposible establecer datos fidedignos sobre casos de Asbestosis, o cáncer de pulmón por asbesto. No obstante, según datos proporcionados por la OMS Base de estadísticas de Salud “Cáncer Incidence in 5 continents X” determina que Argentina presenta para el Cancer por Mesotelioma (C45 de la CIE 10) un gráfico con una línea creciente de mortalidad cercana a los 60 casos para 1997 y 150 para el año 2009 (http://www.who.int/healthinfo/statistics/mortality_rawdata/en/index.html
Fuentes de Exposición y usos La exposición a fibras de asbesto se produce principalmente a través de la vía respiratoria, por lo que los trabajadores estarán expuestos cuando haya fibras de asbesto en suspensión en el aire. Las exposiciones se han producido en la fabricación de materiales con asbesto (MCA) y en su instalación y manipulación posterior. El uso de MCA ha estado ampliamente extendido hasta la prohibición de su fabricación y comercialización. A partir de esta fecha, las exposiciones se limitan a los trabajos e intervenciones sobre los MCA que fueron instalados en su día y que pueden permanecer en uso hasta el final de su vida útil o su retirada definitiva. La retirada de los materiales con asbesto, conocida coloquialmente como desasbestizado es la operación que, en la actualidad, origina el mayor riesgo de exposición, en el país. No obstante numerosos autores dan cuenta de la exposición al asbesto residencial o doméstica y ambiental. Al respecto cabe recordar que el Programa Internacional de Seguridad Química de la 3
OMS/OIT/PNUMA ya había establecido en 1998 que “La aparición de efectos crónicos por exposición a cualquier tipo de asbesto es independiente de la dosis de exposición, siendo por lo tanto imposible establecer niveles de exposición seguros.” (Criterio de Salud Ambiental Nº 203/98)
Materiales que contienen asbesto Tabla 2.
Fuente: Instituto de Medicina Ocupacional. Comisión europea
Mecanismos de acción Las fibras de amianto tienen acción inflamatoria, fibrótica y carcinogénica (Brody, 2010; Heintz et al, 2010; Yang et al, 2008). El amianto entra en contacto con el organismo a través de contacto dérmico, inhalación e ingestión. Sus efectos principales a nivel respiratorio se producen cuando la inhalación es superior a la capacidad de aclaramiento pulmonar, y tiene efecto acumulativo, con un período de latencia que puede ser largo (Cugell, 2004). Su efecto parece estar relacionado con el tipo de amianto y el tamaño de la fibra, y parece ser mayor con los anfiboles (Barrett et al, 1989; Hodgson et al, 2000). Los anfiboles tienen una mayor biopersistencia y mayor contenido en hierro, que cataliza la producción de especies reactivas del oxígeno (ERO) (Cugell, 2004). Todas las variedades de amianto inhalado se depositan inicialmente a lo largo de todo el tracto respiratorio. En las vías aéreas principales, las fibras tienden a acumularse en las bifurcaciones por impacto debido a la inercia, y en estas localizaciones parecen iniciarse los cánceres de pulmón. A nivel alveolar, el ducto bronquioloalveolar es el punto anatómico donde la mayoría de las fibras se depositan por intercepción. Se cree que estas fibras son posteriormente trasladadas por el epitelio tipo I al tejido conectivo subyacente donde atacan al epitelio y activan los factores de crecimiento fibrogénico que causan asbestosis. Algunas de estas fibras llegan al lecho capilar y los vasos linfáticos en el intersticio pulmonar y de aquí a las superficies pleural y peritoneal. Los anfiboles son más persistentes en el organismo que el crisotilo, aunque este último se rompe en fibras más pequeñas en el pulmón y es por lo tanto más fácilmente transportado a la pleura, donde tiende a acumularse (Brody, 2010; Heintz et al, 2010). La acción fibrótica y neoplásica de los asbestos parece deberse al papel de los oxidantes, y parece depender del tipo, tamaño y persistencia de las fibras de amianto (Manning et al, 2002).
Efectos sobre la salud La exposición al amianto puede producir fibrosis pulmonar, alteraciones pleurales, pericárdicas y peritoneales y cáncer de pulmón (Kamp, 2009), mesoteliomas pleural, peritoneal y pericárdico, habiéndose encontrado también asociación con otras neoplasias: carcinomas gastrointestinales o de laringe (IOM, 2006) y de ovario (Straif et al, 2009). La Agencia Internacional para la Investigacion del Cancer (IARC) estableció en el año 2012 que todas las variedades comerciales del asbesto, incluyendo al Crisotilo, son sustancias comprobadamente cancerígenas y como tal se ubican en el Listado Clase 1 “Compuestos o grupos de compuestos que son cancerígenos para humanos” En su publicación estableció para el Asbesto el listado de clasificación por sitios de cáncer con suficiente evidencia en humanos: cáncer de Laringe, de Pulmón, Mesotelioma Pleural o de Peritoneo y de Ovario. Asimismo estableció para el Asbesto el listado de clasificación por sitios de cáncer con limitada evidencia en humanos: cáncer de Faringe, de Estómago y de Colon y Recto. Las manifestaciones de las alteraciones de la salud debidas a amianto pueden presentarse hasta 75 años tras el inicio de la exposición (Bianchi et al, 2001).
Fibrosis pulmonar o asbestosis La asbestosis es un proceso inflamatorio y fibrótico de las estructuras alveolares bilateral mediada por citocinas liberadas por los macrófagos alveolares (Rom et al, 1991). El desarrollo de la asbestosis parece estar directamente relacionado con la magnitud y duración de la exposición al amianto (Kamp, 2009), así como el tiempo transcurrido desde la primera exposición (Paris et al, 2008). Las primeras lesiones aparecen muy precozmente tras la exposición al amianto, y aparecen en la bifurcaciones de los bronquiolos alveolares (Letourneux et al, 2007). Clínicamente (Mossman et al, 1998) es un proceso similar a la fibrosis pulmonar idiopática. Se presenta con disnea, tos seca, y la exploración física suele revelar crepitantes inspiratorios en las bases pulmonares. La exploración funcional suele mostrar en casos de asbestosis establecida un patrón restrictivo y una disminución de la difusión de CO, aunque hay casos sin alteraciones funcionales ventilatorias evidentes. Por otro lado, parece haber una correlación entre el grado de afectación funcional y la gravedad de las imágenes radiológicas, tanto radiográficas como de la tomografía computadorizada (TC) (Letourneux et al, 2007). La radiografía típica muestra infiltrado reticulonodular similar al de otras patologías intersticiales pulmonares (Letourneux et al, 2007). La TC muestra bandas periféricas, líneas, engrosamiento de los septos interlobulares e imagen en panal más evidente en las bases pulmonares. Los signos clínicos de la asbestosis no son específicos, y pueden encontrarse en otras fibrosis intersticiales pulmonares difusas. Su asociación con placas pleurales refuerza el diagnóstico de asbestosis. El diagnóstico histopatológico se basa en la presencia de fibrosis intersticial y la identificación de cuerpos asbestósicos (fibras de amianto recubiertas por una capa de proteína ferruginosa) en secciones de 5 μ. Los estudios epidemiológicos indican que se requiere una fuerte exposición al amianto, generalmente durante un período largo de tiempo, aunque se han descrito casos con exposiciones cortas (de pocos años) pero intensas (de varios cientos de fibras/ml). Los datos parecen indicar que si no se alcanza el umbral mínimo de exposición no se produce la asbestosis. El período de latencia es inversamente proporcional al nivel de exposición; según las cohortes estudiadas, ha variado entre 5 y 20 años. 7
Así pues, parece haber un efecto dosis-respuesta, con un umbral mínimo de exposición necesario y un enlentecimiento de la evolución de las lesiones si cesa la exposición (Letourneux et al, 2007). Según la American Thoracic Society (ATS, 2004), el diagnóstico de asbestosis comprende: 1. Criterios mayores o esenciales: – Historia significativa de exposición. – Tiempo de latencia entre exposición y detección. – Hallazgos radiológicos sugestivos de fibrosis pulmonar difusa bien en la radiografía o en la tomografía axial computarizada de alta resolución (TCAR). 2. Criterios menores o confirmativos: – Patrón restrictivo en la función pulmonar. – Estertores crepitantes bilaterales inspiratorios. – Acropaquias. Los signos radiográficos se consideran los más relevantes (imagen radiográfica con opacidades torácicas pequeñas de grado 1/1 o superior de la clasificación de la OIT); no obstante, el 10-20% de pacientes con evidencia histológica de asbestosis presentan radiografías normales, por lo que el criterio radiográfico usado aisladamente subestimaría el peso real del problema de salud.
Alteraciones pleurales Las alteraciones pleurales son la manifestación más común de exposición al amianto. Su impacto sobre la función ventilatoria depende de la extensión de las alteraciones histopatológicas. Además, están asociadas al riesgo de alteraciones parenquimatosas (Rosenstock et al, 1987).
Derrame pleural benigno El derrame pleural benigno (Greiller et al, 2008; Letourneux et al, 2007) es una manifestación común durante los primeros 20 años tras la exposición; puede ocurrir de 1 a 60 años a partir de la exposición inicial. Se define como un derrame, generalmente unilateral, que ocurre en relación con la exposición al amianto, en ausencia de otros factores, y no va seguido de la aparición de tumores malignos en los siguientes 3 años. Muchos casos son asintomáticos. El fluido exudado es a menudo macroscópicamente hemorrágico, de celularidad mixta o con un recuento eosinofílico aumentado. Raramente se encuentran cuerpos de asbesto, pero pueden verse ocasionalmente en el tejido pleural y son frecuentes en el tejido pulmonar subyacente. El derrame pleural no requiere habitualmente tratamiento, a no ser que el paciente presente síntomas. La historia natural del derrame pleural es la cronificación con recurrencias frecuentes. Habitualmente, se resuelven espontáneamente a lo largo de un período de 1 a 17 meses. Normalmente dan lugar a un borrado del ángulo costofrénico y engrosamiento pleural difuso. La historia natural del derrame pleural es la cronificación con recurrencias frecuentes en los primeros 3 años de la presentación inicial. El derrame pleural no modifica el riesgo de mesotelioma maligno, pero es indicador de exposición, generalmente de nivel elevado, y por lo tanto de riesgo de tumores malignos asociados a la exposición al amianto. Sin embargo, puede producir secuelas como engrosamiento pleural difuso y disfunción ventilatoria (Peacock et al, 2000).
Placas pleurales Las placas pleurales (Greiller et al, 2008; Letourneux et al, 2007) son manifestaciones comunes de la exposición al amianto, aunque pueden producirse por otras causas (Cugell et al, 2004). 8
Son áreas discretamente elevadas de fibrosis hialina que surgen de la pleura parietal. La prevalencia de placas pleurales es muy baja en poblaciones no expuestas a amianto. En poblaciones expuestas ambientalmente al amianto la prevalencia es del 0,53 al 8% mientras que en poblaciones laboralmente expuestas varía entre el 3 y el 14% en sectores como la construcción y reparación naval, habiéndose descrito prevalencias mayores en astilleros en algunas series publicadas (del 70% en TAC y del 86,7%) en autopsias (Bianchi et al., 2000). Microscópicamente, las placas pleurales consisten en acúmulos de colágeno siguiendo un patrón ondulado que contienen un número abundante de fibras de amianto, casi exclusivamente crisotilos, mientras que los cuerpos de asbesto están ausentes. Macroscópicamente, las placas pleurales tienen una apariencia fibrosa. Anatómicamente, tienden a aparecer junto a estructuras rígidas como las costillas, la columna vertebral o la parte tendinosa del diafragma. Su localización típica, de acuerdo con los estudios radiográficos, son la pared torácica anterolateral entre la tercera y la quinta costilla, la pared posterolateral entre la sexta y la novena costillas, la cúpula del diafragma y raramente sobre la pleura mediastínica pericárdica. No suelen aparecer en los ápices o los ángulos costofrénicos. Su número y tamaño son variables, aunque suelen ser múltiples y bilaterales. Las placas antiguas (generalmente de más de 30 años) se suelen calcificar, empezando por la periferia de la lesión, y adquieren un color blanco o grisáceo. Radiográficamente, son difíciles de localizar si no están calcificadas. Las placas pleurales constituyen un hallazgo incidental, y son habitualmente asintomáticas. No parecen producir alteraciones funcionales respiratorias ni incrementar el riesgo de cáncer relacionado con el amianto (Weiss, 1999; Cugell et al, 2004), aunque pueden asociarse con fibrosis pericárdica con o sin calcificación o derrame y pueden dar lugar a pericarditis constrictiva (Martínez et al, s.f.). No obstante, son indicadores de exposición al amianto y su manifestación más frecuente. La presencia de placas pleurales justifica el seguimiento médico de los individuos expuestos. La legislación laboral argentina la considera una enfermedad profesional.
Engrosamiento pleural difuso El engrosamiento pleural difuso (Greiller et al, 2008; Letourneux et al, 2007) se produce como consecuencia de la fibrosis de la pleura visceral, que se funde con la pleura parietal. El engrosamiento pleural difuso es una consecuencia del derrame pleural, pero no es patognomónico de exposición a asbestos. El engrosamiento pleural difuso es marcadamente menos frecuente que las placas pleurales. Histológicamente hay similitudes con las placas pleurales, especialmente la estructura ondulada de las fibras y la actividad limitada de las células fibroblásticas. El engrosamiento pleural difuso no suele ser bilateral, a menudo cubre una amplia área y conlleva fusión de las pleuras parietal y visceral. Raramente calcifica y no suele involucrar fisuras interlobulares. Radiológicamente, se define como una densidad pleural ininterrumpida y suave que se extiende al menos por una cuarta parte de la pared torácica. Con la TC, el engrosamiento pleural difuso se define como una lámina continúa de engrosamiento pleural de más de 5 cm de ancho, más de 8 cm de longitud craneocaudal y más de 3 mm de grosor. Al revés que las lesiones pleurales anteriormente descritas, el engrosamiento pleural difuso puede producir síntomas, especialmente dolor torácico localizado y alteración funcional ventilatoria restrictiva (Al Jarad et al, 1991). Estas alteraciones están directamente correlacionadas con la extensión y magnitud del engrosamiento pleural.
Fibrosis pericárdica con restricción cardiaca Es un engrosamiento del pericardio producido por Asbesto. Puede ser asintomática o conducir a insuficiencia cardiaca.
Atelectasia redonda La atelectasia redonda, pulmón plegado, pseudotumor por asbesto o síndrome de Blesovsky (Greiller et al, 2008; Letourneux et al, 2007) es una alteración parenquimatosa menos frecuente que el engrosamiento pleural difuso o las placas pleurales. Está fuertemente asociada a la exposición al amianto, pero puede ser producida por otras causas de exudado pleural. Su patogenia es poco conocida. Radiológicamente, aparece como una masa opaca periférica, que se desarrolla en una localización aislada (ocasionalmente múltiple). La TC muestra una masa oval en contacto con la superficie pleural, con estructuras bronquiolares que pasan a su través, que dan lugar a un centro borroso, y rodeada de una pleura adyacente engrosada, con o sin calcificación añadida. La incurvación del pedículo broncoalveolar hacia la atelectasia da lugar a la imagen llamada “cola de cometa”. A menudo se observa pérdida de volumen en el pulmón adyacente. Habitualmente aparece en la língula y lóbulos medial o inferiores, aunque puede aparecer en cualquier lóbulo, incluso bilateralmente. A veces es difícil distinguirlo de un cáncer de pulmón primario, lo que constituye el principal diagnóstico diferencial. En la mayor parte de los casos los pacientes son asintomáticos, pero pueden presentar disnea si el volumen de la atelectasia es grande.
Mesotelioma maligno El mesotelioma maligno (Greiller et al, 2008) es un tumor poco frecuente en la población general (Agudo, 2003; Hughes, 2005) asociado a la exposición a largo plazo a amianto (Zellos et al, 2004), aunque es posible con exposiciones cortas a este producto. El riesgo de padecer mesotelioma parece estar asociado a la intensidad y duración de la exposición (Antman, 1993. Sin embargo existe un aumento del riesgo de mesotelioma maligno de la Pleura después de la exposición al asbesto residencial o doméstica (Magnani y otros, 1997) llegando a la conclusión de que la exposición no ocupacional al amianto es también una causa de mesotelioma pleural (Gonzalez, 2006). Afecta a las superficies mesoteliales de las cavidades pleural y peritoneal, el pericardio y la túnica vaginal, aunque el 80% es de localización pleural en origen (Sterman et al, 2005). El mesotelioma pleural se asocia a asbestosis en un 25% de los casos, mientras que el mesotelioma peritoneal se asocia frecuentemente a la asbestosis, debido en estos casos a exposiciones intensas al amianto, mientras que el tabaquismo y la presencia de metales o de sustancias orgánicas parecen no tener influencia en el riesgo de contraer la enfermedad (Pelnar, 1989). Su supervivencia mediana es de 6-12 meses (Brims, 2009; Pass et al, 2009; Robinson, 2005). Se presenta con más frecuencia en hombres de 50-70 años de edad con dolor torácico unilateral, disnea, fatiga, pérdida de peso y derrame pleural frecuente (Robinson, 2005). Raramente se presentan signos de invasión locorregional como la presencia de una masa en la pared torácica, derrame pericárdico, obstrucción de la vena cava superior, síndrome de Horner, compresión de la médula espinal, compresión del nervio frénico o compresión esofágica. Radiográficamente, se presenta como un derrame pleural unilateral, como una masa pleural o como un engrosamiento pleural difuso con afectaciones de cisuras interlobulares con ausencia de derrame pleural (Yilmaz et al, 1998). Pueden observarse placas pleurales. En estadios posteriores de evolución, puede verse una desviación mediastínica ipsilateral como resultado de una pérdida de volumen pulmonar. Más adelante puede observarse ensanchamiento mediastínico y destrucción de costillas o tejidos blandos de la pared torácica. Histológicamente, el mesotelioma maligno se clasifica en 3 tipos histológicos: sarcomatoide, epitelial y bifásico. La más común es la variante epitelioide (50-60% de los casos). El diagnóstico histopatológico es difícil y lleva a menudo a errores con lesiones inflamatorias o reactivas.
El mesotelioma peritoneal está igualmente asociado a la exposición al amianto. El diagnóstico etiológico se refuerza con el recuento de fibras, la presencia de asbestosis parenquimatosa o pleural, o la presencia anormal de asbesto en el tejido pulmonar (p.e. cuerpos de asbesto). En ausencia de tales marcadores, la historia de exposición previa es suficiente para establecer la relación causal.
Cáncer de pulmón El cáncer de pulmón por exposición al amianto puede pertenecer a cualquier tipo histológico, y su historia natural no difiere de la del cáncer producido por otras causas. Al contrario de lo que ocurre con la asbestosis, que está correlacionada con la magnitud y duración de la exposición al amianto, el cáncer de pulmón puede aparecer aún con baja exposición al amianto (Kamp, 2009). El tabaco actúa de forma sinérgica con el amianto (Barrett et al, 1989). La atribución del cáncer de pulmón al amianto se basa en la historia de exposición anterior a este agente. A veces pueden encontrarse gran cantidad de fibras en el lavado broncoalveolar con una historia de exposición laboral corta (que puede haber sido intensa) o, por el contrario, bajo nivel de fibras con exposición laboral relevante (sobre todo con el crisotilo, debido a su alto índice de aclaramiento). La asbestosis, como todo proceso fibrótico pulmonar, aumenta el riesgo de padecer cáncer de pulmón (Letourneux et al, 2007). De hecho, sirve como marcador de atribución de la etiología de los casos de cáncer (Jones et al, 1996; Weiss, 1999). Cáncer de laringe El cáncer de laringe tiene una incidencia anual de 4,5 y ocupa el 10º puesto en frecuencia de tumores (López Abente et al., 2004). Habitualmente escamoso, presenta tres localizaciones: supraglótica, glótica (cuerdas vocales) y subglótica. Este último es relativamente raro. Los cánceres de localización supraglótica, así como los de la orofaringe, se presentan habitualmente con nódulos metastásicos locales, mientras que el cáncer glótico se manifiesta con disfonía y por eso es diagnosticado relativamente pronto, por lo que suele tener mejor pronóstico que los de las otras localizaciones. El cáncer laríngeo está asociado a factores extralaborales como el consumo de tabaco y alcohol, con efecto sinérgico y relación dosis-respuesta. Otros factores asociados al cáncer de laringe son la raza, la clase social, la dieta y la higiene bucal, con un marcado gradiente socioeconómico. Nuevos estudios han encontrado asociación entre la exposición al amianto y el cáncer de laringe (Kaerlev et al, 2005; Purdue et al, 2006).
Evaluación del riesgo La evaluación del riesgo de exposición es obligada en todos los trabajos con asbesto. Antes del comienzo de cada trabajo de desasbestización, el empresario deberá elaborar un plan de trabajo.
Protocolo de vigilancia médica Objetivo del Documento Brindar una guía de recomendaciones mínimas para la vigilancia de la salud de los trabajadores y ex trabajadores de SBASE expuestos al asbesto con la intención de incrementar la población bajo control y disponer de los procedimientos que permitan detectar y prevenir el inicio o el avance de la enfermedad disminuyendo así la morbimortalidad por esta causa.
Población Objetivo Este protocolo se aplica a todos los trabajadores y trabajadoras de SBASE expuestos o post expuestos ocupacionalmente, directa o indirectamente, al asbesto o materiales que lo contengan.
Usuarios Este protocolo está destinado a los médicos del trabajo, médicos neumonologos, y en general, a todos aquellos profesionales de la salud relacionados con el tema, de los servicios de salud públicos, de los servicios de medicina del trabajo de las empresas y de las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo con el fin de brindarles las herramientas necesarias para la atención de los trabajadores/as expuestos/as y post expuestos/as ocupacionalmente al asbesto.
Contenidos Todos los trabajadores de SBASE que se encuentren actualmente expuestos al asbesto o materiales que lo contengan, deben ser incluidos en un programa de vigilancia médica realizado por personal idóneo, proporcionado por la ART correspondiente, por el servicio de medicina ocupacional de la empresa en caso de autoseguro o por el Servicio consensuado en forma tripartita entre la SRT, la empresa y los representantes de los trabajadores. Asimismo, debido al largo periodo de latencia que poseen las enfermedades del asbesto, todos las personas que hubiesen estado expuestas al mismo y hayan dejado de estarlo por cambio de tareas o empresa o por jubilación deberían seguir incluidos en un programa de vigilancia médica en servicios adecuados de Salud Ocupacional y Neumonologia. Las acciones sobre el trabajador deben incluir el seguimiento de su estado de salud, la información y formación sobre el uso adecuado del agente nocivo y una orientación antitabáquica, de gran importancia en lo que se refiere a la exposición laboral al asbesto. En el presente protocolo se desarrollan los procedimientos dirigidos al seguimiento del estado de salud del trabajador expuesto o postexpuesto. El diagnóstico clínico se basará en una anamnesis detallada que incluya datos de la historia laboral y la búsqueda de signos y síntomas relacionados con la enfermedad, la exploración clínica, el estudio radiológico y funcional y, en caso necesario, la confirmación diagnóstica mediante estudios de diagnóstico por la imagen, histopatológicos y de laboratorio.
1- Vigilancia Médica de los trabajadores expuestos al asbesto Todos los exámenes en salud se encuentran incluidos en el sistema de la Ley de Riesgos del Trabajo en cumplimiento de la Resolución Nº 37/2010 de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y del Listado de Enfermedades Ocupacionales del Decreto Nº 658/96. De acuerdo con esta legislación vigente los trabajadores expuestos al asbesto instalado realizarán los siguientes: 1.1 Exámenes preocupacionales o de ingreso: Todo trabajador, antes del inicio de su actividad en un puesto de trabajo con riesgo de exposición al asbesto, deberá ser objeto de un examen de salud para determinar, desde el punto de vista sanitario, su capacidad específica para estos trabajos. Los datos obtenidos servirán como referencia para evaluar la evolución del estado de salud del trabajador expuesto. Se realizan previamente a ocupar un puesto de trabajo bajo la responsabilidad del empleador y con carácter obligatorio para todo trabajador. Su objetivo es determinar la aptitud específica del postulante para trabajos con exposición a fibras y polvos de asbesto en suspensión en el aire. - Contenido: A- Historia clínica con historia laboral previa, antecedentes médicos en general y neumológicos en particular. Hábito tabáquico. Declaración jurada. B- Examen físico completo con especial énfasis en aparato respiratorio. C- Radiografía panorámica de Tórax. Frente y oblicuas D- Espirometría con determinación de volúmenes (Volumen Espiratorio Forzado al primer segundo -V.E.F.-1), capacidades (Capacidad Vital -C.V.) y flujos (Flujo Espiratorio Forzado F.E.F. -25-50-75%) y Relación Volumen Espiratorio Forzado al primer segundo/Capacidad Vital (V.E.F.-1/C.V. en %). Las pruebas de Exploración Funcional Respiratoria deben ser realizadas y evaluadas por especialistas en Neumonología E- Electrocardiograma. F- Exámenes de laboratorio: Hemograma completo. Eritrosedimentación Uremia. Glucemia. Orina completa. G- Otros estudios considerados necesarios por el médico examinador.
- Preexistencias halladas durante el examen preocupacional que son causas de no aptitud para el trabajo con asbesto: -Anomalías de vías aéreas superiores -Neumopatías crónicas -Cardiopatías
1.2 Exámenes periódicos en salud
Los exámenes periódicos tienen por objetivo la detección precoz de afecciones producidas por aquellos agentes de riesgo determinados por el Decreto Nº 658/96 a los cuales el trabajador se encuentre expuesto con motivo de sus tareas, con el fin de evitar el desarrollo de enfermedades profesionales y evaluar si las medidas preventivas que se adoptaron se están llevando a cabo y son eficaces. La realización de estos exámenes es obligatoria en todos los casos en que exista exposición al Asbesto, debiendo efectuarse con las frecuencias y contenidos mínimos indicados en el ANEXO II de la Resolución Nº 37/2010 de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo La realización del examen periódico es responsabilidad de la A.R.T. o Empleador Autoasegurado, sin perjuicio de que la A.R.T. puede convenir con el empleador su realización o que los trabajadores puedan convenir con el empleador esa realización. Es fundamental que las evaluaciones de riesgo realizadas para la empresa de todos los trabajadores contengan información clara, precisa y suficiente respecto de las exposiciones al asbesto de manera de poder mantener actualizados los registros correspondientes.
Todo trabajador que esté o haya estado expuesto a asbesto en la empresa, se someterá a exámenes de salud periódicos, con el siguiente contenido: -Actualización de la historia clínica y laboral. Anual. Historia laboral Exposiciones anteriores (anamnesis laboral) Se determinará mediante la anamnesis la identificación de ocupaciones anteriores con riesgo de exposición al asbesto. El riesgo de exposición se determinará a partir de la descripción de la actividad laboral según el correspondiente listado de materiales, operaciones y actividades Exposición actual al riesgo Se determinará por anamnesis a partir de la actividad laboral según el correspondiente listado de materiales, operaciones y actividades del trabajador. -Exámen físico completo. Anual -Espirometría anual que incluya los siguientes parámetros: Capacidad Vital (C.V.) Volumen Espiratorio Forzado al primer segundo (V.E.F.-1). Flujo Espiratorio Forzado -25-50-75% (F.E.F.-25-50-75%). Relación Volumen Espiratorio Forzado al primer segundo/Capacidad Vital (V.E.F.1/C.V.(%)). -Rx Torax bianual frente y oblicuas anterior derecha e izquierda, según técnica radiológica de acuerdo a lo establecido en la “Guía para la Lectura de Imágenes Radiográficas de Tórax Análogas y Digitales según Normas OIT”, Clasificación Internacional de Radiografías de Neumoconiosis (1980)
-A criterio del médico, otros exámenes complementarios (placa de rayos X de tórax posteroanterior en espiración forzada, electrocardiograma, citología de expectoración, broncoscopia, biometría hemática, química sanguínea y demás que el médico considere convenientes). -La TACAR de tórax permite una mejor definición de las lesiones neumoconióticas pulmonares inferiores a 2 mm y de las lesiones pleurales. Su realización se recomienda en casos en que los hallazgos de la radiografía de tórax no son diagnósticos o si se sospechan enfermedades asociadas, como tuberculosis, neoplasia pulmonar o enfisema. Se practicarán sucesivas TCAR en exámenes de salud periódicos posteriores en función de los resultados de esta primera TCAR y a criterio médico, si se aprecian indicios de enfermedad o cambios no explicados en los síntomas, función pulmonar o imágenes radiográficas -Las placas de rayos X de tórax de ser necesario y a criterio del médico podrán realizarse anualmente, de acuerdo al estado de salud, grado de exposición del personal, y nivel de concentración ambiental de las fibras de asbesto.
2- Vigilancia Médica de los trabajadores con antecedentes de exposición 2.1 Exámen médico de egreso Para evaluar el estado de salud del personal ocupacionalmente expuesto que finaliza su relación laboral con el establecimiento debe realizarse el examen médico de egreso para comparar en relación al examen médico de ingreso y a los exámenes médicos periódicos. Este examen deberá constar de: -Actualización de la historia clínica y laboral. -Exámen físico completo. -Espirometría que incluya los siguientes parámetros: Capacidad Vital (C.V.) Volumen Espiratorio Forzado al primer segundo (V.E.F.-1). Flujo Espiratorio Forzado -25-50-75% (F.E.F.-25-50-75%). Relación Volumen Espiratorio Forzado al primer segundo/Capacidad Vital (V.E.F.1/C.V.(%)). -Rx Torax frente y oblicuas anterior derecha e izquierda, según técnica radiológica recomendada en el texto de la Clasificación Internacional de Radiografía de Neumoconiosis de la O.I.T. (1980) A criterio médico otros exámenes de laboratorio y gabinete (placas de rayos X de tórax postero anterior en espiración forzada, electrocardiograma, broncoscopia, biometría hemática, química sanguínea, general de orina, etc.).
2.2- Exámenes de trabajadores con antecedentes de exposición al amianto que hayan cesado la actividad con riesgo, por cambio de tareas dentro de SBASE, por cambio de tareas a otra empresa, por encontrarse desocupado o jubilado.
Se someterá a un examen de salud que constará de: -Historia laboral anterior: revisión y actualización. Debería contener sobre el puesto actual de trabajo y puestos anteriores (toda su historia laboral): - Datos de filiación del trabajador o trabajadora - Tiempo de permanencia en el puesto de trabajo (años de exposición) - Descripción de las tareas en cada puesto de trabajo con exposición al agente: - señalando el tipo de material y proceso - determinando si es exposición ocupacional continua, parcial, paraocupacional ocasional al agente - señalando la intensidad de la exposición (h/día o semana). - Condiciones de exposición al agente y medidas de prevención adoptadas: - Individuales (equipos de protección individual,…) - Ambientales (trabajo en interior/exterior, aspiraciones, trabajo en húmedo, presencia de otros agentes neumoconióticos …)
-Historia clínica: revisión y actualización. Los antecedentes personales y pruebas médicas efectuadas, se realizarán con el propósito de descartar patología cardiopulmonar, así: - Antecedentes de asbestosis u otras neumoconiosis - Antecedentes de tuberculosis - Antecedentes de neumopatía crónica. - Antecedentes de alteraciones funcionales respiratorias (pulmonares o extrapulmonares) - Antecedentes de cardiopatía orgánica - Sintomatología actual respiratoria - Sintomatología actual cardiovascular - Consumo de tabaco.
-Exploración clínica específica. Auscultación cardiopulmonar -Diagnóstico por imágenes: radiología tórax convencional, proyección PA, lateral izquierda y oblicuas. -Estudio funcional respiratorio. Espirometria -Orientación antitabáquica. Dado el incremento de riesgo de cáncer de pulmón y laringe derivado de la exposición conjunta a asbesto y humo de tabaco, y a la elevada efectividad de la orientación antitabaco como medida preventiva, es absolutamente necesario incluir esta medida sistemáticamente entre los procedimientos a aplicar en los exámenes de salud a los trabajadores y ex trabajadores expuestos.
La periodicidad y contenido adicional de los sucesivos exámenes de salud postocupacionales se determinará por el médico responsable del examen de salud en función de los hallazgos del examen de salud anterior. Si el trabajador con antecedentes de exposición al asbesto se encuentra trabajando en la misma empresa en otro puesto de trabajo o se halla trabajando en otra empresa, ante la aparición de sintomatología asociada a exposición por asbesto se dirigirá a la ART correspondiente para el seguimiento de la misma. Si por el contrario se encontrase desocupado o jubilado se atenderá a través de servicios de diagnóstico especializados de Neumonología pertenecientes a la Salud Pública. En ambos casos si los representantes de los trabajadores consensuaran con la empresa y con la SRT la atención de sus trabajadores y ex trabajadores a través de servicios públicos especializados, entonces esas personas con patología asociada al asbesto serán remitidos a esos centros de atención especializada. 16
Características del contenido de los exámenes de salud Diagnóstico por la imagen En la radiografía de tórax, las estructuras mediastínicas y el diafragma oscurecen parte del parénquima pulmonar, motivo que resalta y justifica la importancia de la proyección lateral en la detección y localización de patologías en áreas concretas del parénquima. Esta proyección es indispensable para la localización de lesiones mediastínicas, retrocardíacas, hiliares y en los senos costofrénicos posteriores. Además, las proyecciones oblicuas son útiles para localizar una lesión, visualizar sus bordes y separar las estructuras vecinas. Así, permite confirmar la presencia de un nódulo o aclarar lesiones óseas o imágenes de vasos normales superpuestos que pueden simular un nódulo en la radiografía estándar. También pueden mostrar con mayor nitidez las placas pleurales en la enfermedad relacionada con la exposición al asbesto (Levin et al, 2000; Melero et al, 2005). La tomografía computarizada (TC) como instrumento adicional para la detección precoz de alteraciones pleuropulmonares en expuestos a amianto está en evaluación (Greillier et al, 2008). Los resultados de algunos estudios parecen indicar que el tiempo transcurrido desde el inicio de la exposición y la dosis de exposición parecen jugar un papel importante en la selección de poblaciones de alto riesgo apropiadas para realización de cribado con TC (Paris et al, 2008). En general, el uso de tecnologías avanzadas de diagnóstico por la imagen como la TC, la tomografía de emisión de positrones (PET) y la resonancia magnética (RM) parece ser más apropiado para el estudio preoperatorio de los tumores que para el cribado de poblaciones expuestas sanas, aunque algunos estudios indican baja fiabilidad de la radiografía de tórax posteroanterior y oblicua, con valores bajos para la sensibilidad y especificidad, el valor predictivo o la concordancia interobservadores, comparada con la TC (Al Jarad et al, 1991; Ameille et al, 1993). En el caso de las placas pleurales, su visualización con Rayos X depende de su tamaño, localización, forma, grado de calcificación y calidad técnica de la radiografía. La TCAR sirve para visualizar placas pleurales que no se detectan con la radiología convencional. La técnica de diagnóstico por la imagen más sensible para la detección de derrames pleurales es la TCAR, mientras que la realización adicional de RM no es útil en este contexto. Debe realizarse un análisis bacteriológico y citológico del exudado pleural. Si el resultado no es diagnóstico, debería realizarse una toracoscopia y biopsia pleural bajo control visual. La TCAR muestra patrones típicos en las placas pleurales y las atelectasias redondeadas, pero en el caso de estas últimas puede ser necesaria una biopsia si tienen una apariencia atípica (Polverosi et al, 2000). La RM es útil en la identificación de atelectasias redondas (Cugell et al, 2004), aunque la utilización del TCAR hace innecesario el uso de la RM. Como ocurre con las lesiones anteriormente mencionadas, la TCAR es más sensible y específica que la radiología convencional en la detección de engrosamientos pleurales difusos. En lo que se refiere al mesotelioma maligno, la TCAR es la prueba clave de diagnóstico por la imagen para su diagnóstico y seguimiento. Sus hallazgos son típicos en estadios avanzados, pero el diagnóstico diferencial con las metástasis pleurales puede ser difícil y requerir biopsia (Polverosi et al, 2000). Sus resultados mejoran si se elimina el exudado previamente, aunque no permite apreciar correctamente la afectación de los nódulos linfáticos mediastínicos, la pared torácica y el diafragma. Además de la utilización de la TC para el diagnóstico diferencial de malignidad y el estadío del mesotelioma, puede usarse la RM para la determinación de la extensión del tumor, especialmente en los de la pared torácica y el diafragma, y la PET proporciona información adicional diagnóstica y pronostica, especialmente en candidatos a cirugía, y sirve para el
diagnóstico diferencial entre tumores benignos y malignos y la identificación de metástasis ocultas distantes (Salahudeen et al, 2009; Wang et al, 2004). La TCAR también permite detectar signos de asbestosis con mayor sensibilidad que la radiografía convencional (Aberle et al, 1988). Entre el 10 y el 20% de las asbestosis no presentan alteraciones radiográficas, si bien los estudios epidemiológicos suelen establecer el grado 1/0 de la Clasificación Internacional de Neumoconiosis de la OIT como el criterio de atribución de enfermedad (Letourneux et al, 2007). Varios estudios han evidenciado una mayor sensibilidad (>40%) de la TCAR, para la detección de asbestosis y placas pleurales respecto a la radiografía convencional (Kusaka et al, 2005; Tossavainen, 2000). La exploración con TCAR con cortes de 1 mm ha probado ser más segura que la radiografía convencional y la tomografía computarizada (TC) normal en la detección y caracterización de los desórdenes infiltrativos pulmonares, incluida la asbestosis, aun en sujetos expuestos asintomáticos; aunque los hallazgos de la TCAR no son específicos de asbestosis y ningún signo aislado se puede considerar como diagnóstico de la enfermedad, la posibilidad diagnóstica aumenta con el número de anomalías identificadas (Isidro et al, 2004). Los resultados de la TCAR podrán valorarse de acuerdo con la International Classification of HRCT for Occupational and Environmental Respiratory Diseases (Kusaka et al, 2005). Criterios para la realización de TCAR en exámenes periódicos a trabajadores con exposición al asbesto -sospecha de enfermedad del parénquima pulmonar en la Rx simple. -cambios en el parénquima con respecto a la revisión anterior. -aumento del grosor o extensión de placas pleurales o de engrosamiento pleurales. -dolor pleural en las placas pleurales previamente asintomáticas. -alteraciones en las pruebas funcionales respiratorias. -caída de las pruebas funcionales respiratorias por encima de lo normal con respecto a exámenes previos
Pruebas funcionales respiratorias Deben realizarse según los criterios del grupo de trabajo conjunto ATS (American Thoracic Society) – ERS (European Respiratory Society) para la estandarización de las pruebas de función pulmonar [Miller et al, 2005; Pellegrino et al, 2005]. Los parámetros básicos recomendados son la capacidad vital (VC), el volumen espirado en el primer segundo (FEV1), la ratio FEV1/VC y la capacidad total pulmonar (TLC). Según estas normas, desde un punto de vista estrictamente espirométrico, las alteraciones ventilatorias pueden clasificarse según su gravedad de acuerdo con la siguiente tabla:
Severidad de las alteraciones ventilatorias según resultados de la espirometría Severidad Leve Moderada Moderadamente grave Grave Muy grave
FEV1 % del valor de referencia >70 60-69 50-59 35-49 < 35
Fuente: Pellegrino et all. 2005
A estas pruebas puede añadirse el test de difusión de CO (DLCO) (MacIntyre et al, 2005) y la pletismografía corporal (Wanger et al, 2005). Los patrones restrictivos deben confirmarse o descartarse con la determinación de la TLC cuando la VC está por debajo de los valores normales (Pellegrino et al, 2005) mediante una pletismografía corporal (Wanger et al, 2005) o un test de DLCO (MacIntyre et al, 2005). Hay que tener en cuenta que la DLCO puede afectarse 18
por procesos como la fibrosis, el asma, el enfisema, la carboxihemoglobinemia u otros que pueden alterar la capacidad de ventilación del pulmón, la fijación del CO a la Hb o el intercambio de gases. Un patrón espirométrico restrictivo y una disminución de la DLCO sugieren enfermedad intersticial pulmonar (Pellegrino et al, 2005).
Lavado broncoalveolar El lavado broncoalveolar es un instrumento útil para excluir y diagnosticar causas de alveolitis distintas a la asbestosis y documentar exposiciones específicas, como la identificación de cuerpos de asbesto (Cordeiro et al, 2007). A veces pueden encontrarse gran cantidad de fibras en el lavado broncoalveolar con una historia de exposición laboral corta (que puede haber sido intensa) o, por el contrario, bajo nivel de fibras con exposición laboral relevante (sobre todo con el crisotilo, debido a su alto índice de aclaramiento). Su uso no debe recomendarse de manera sistemática y rutinaria en los exámenes de salud laboral preventivos, sino solo en los casos en que existan dudas acerca de la etiología de los hallazgos clínicos y esta deba documentarse por razones medicolegales.
Control biológico En la actualidad los resultados de los estudios no permiten recomendar el uso de ningún biomarcador para la detección precoz de esta enfermedad, por lo que el control biológico no es aplicable en la vigilancia de la salud de los expuestos a amianto.
Criterios de valoración En la valoración del estudio por la imagen se podrá utilizar la Clasificación Internacional de Neumoconiosis de la OIT de 1980 (revisión 2000) para la radiografía, y la International Classification of HRCT for Occupational and Environmental Respiratory Diseases para la TCAR. En cuanto a la valoración del estado funcional respiratorio, se considerarán los criterios ATS– ERS expuestos en la tabla precedente. La constatación de exposición laboral a asbesto, mediante exposición documentada, mediciones ambientales o técnicas de laboratorio (cuerpos ferruginosos en lavado broncoalveolar) serán suficientes para atribuir a este agente casos compatibles con asbestosis, mesotelioma (pleural y peritoneal), cáncer de laringe y, especialmente, de pulmón.
Tipos de exposición: Existe una exposición laboral, que afecta a los trabajadores que trabajan con asbesto o materiales que lo contienen. Existe exposición laboral accidental en otras personas que no trabajan con asbesto pero cuya cercanía de sus puestos de trabajo favorece la contaminación aérea con aumento de las concentraciones de fibras durante o en forma residual después de los trabajos con asbesto. No están permitidas y deben evitarse. Existe otra exposición que puede ser laboral, doméstica o ambiental que es aquella que se produce en forma inadvertida ya que las personas expuestas desconocen la presencia de asbesto o materiales que lo contienen. Debe recordarse que la prohibición del uso del asbesto es para su uso voluntario pero no para el uso del asbesto instalado que se encuentra presente en numerosos lugares. Entonces: Existen exposiciones de corta duración y gran intensidad o de poca intensidad pero prolongadas en el tiempo. Existen exposiciones esporádicas u ocasionales que ocurren en forma aislada y son poco frecuentes. Existen exposiciones en las cuales las concentraciones de fibras en aire son bajas. Y existen exposiciones que se producen por muy corto tiempo. Sin embargo, a los fines del presente protocolo, el término “trabajador expuesto” se aplica con carácter general y con independencia de la frecuencia e intensidad de la exposición. Asimismo, aunque la exposición al asbesto no se haya podido establecer claramente, las personas se considerarán como si hubiesen estado expuestos y se derivarán al centro de diagnóstico especializado.
Criterios de aplicación De acuerdo a los tipos de exposición señalados, este protocolo será de aplicación a: -Trabajadores que vayan a desarrollar tareas con exposición a fibras de asbesto. -Trabajadores cuya ocupación supone exposición a fibras de asbesto -Trabajadores que, a lo largo de su vida laboral, hayan desarrollado ocupaciones con exposición a fibras de asbesto.
1- Trabajadores cuya ocupación supone exposición a fibras de asbesto
Trabajador SBASE expuesto (directa o indirectamente)
Servicio Médico Empresa
ART examen periódico
Médico cabecera (Hospital/Obra Social/Prepaga)
Detectan patología asociada a exposición asbesto (1)
Retorna al trabajo (2)
Se retira del trabajo Incapacidad temporal por Enfermedad por asbesto
Reevaluación CyMAT en la Empresa
Se deriva a Centro de Diagnóstico especializado Neumonología
Otras opciones consensuadas en forma tripartita
Manejo clínico y Legal Declaración Enfermedad Profesional Incapacidad permanente Tratamiento Recalificación Reeducación profesional
Enfermedad por Asbesto
Anamnesis laboral detallada Anamnesis personal Sistema Respiratorio Exploración clínica pulmonar Evaluación Radiológica pulmonar adicional (Rx.Torax-OIT 1980/TCAR) Evaluación Funcional pulmonar adicional (Espirometría con broncodilat./DLCO Otros: Lavado Broncoalveolar, etc.
Retorna Programa de Vigilancia Seguimiento según criterio médico
(1) -Disnea de esfuerzo -Dolor torácico persistente -Auscultación pulmonar de crepitantes persistentes -Rx de Torax con alteraciones pleurales sospechosas de enfermedad pulmonar -Función ventilatoria alterada
(2) Información al paciente: -de lo realizado -de los riesgos de la exposición -de los beneficios del diagnóstico precoz -de la necesidad de volver a la consulta si aparecen síntomas respiratorios
2- Trabajadores que, a lo largo de su vida laboral, hayan desarrollado ocupaciones con exposición a fibras de asbesto.
Trabajador SBASE postexpuesto (*)
(A) Cambio de tareas en SBASE
(B) Cumple tareas en otra empresa
Detectan patología asociada con exposición anterior al Asbesto
Nuevos controles según corresponda
ART Nuevos estudios
Enfermedad profesional por Asbesto
(C) Desocupado/ (D) Jubilado
Centro de diagnóstico neumonológico
Declaración Enfermedad Profesional
Seguimiento según criterio médico
(*) Trabajó en algún momento en ambientes en contacto con asbesto
Aspectos Éticos de la Aplicación del Protocolo de la Vigilancia de la Salud Los principios en los que se sustenta este Protocolo son la autonomía profesional, la protección de la privacidad de los trabajadores y la confidencialidad de la información individual. Se respetará siempre el derecho a la intimidad, la dignidad de la persona del trabajador y la no discriminación laboral por motivos de salud. El almacenamiento de los datos deberá ser realizado sólo por el personal que responda estos principios y mantenidos hasta el final de la vida de los pacientes. Para ello las ART enviarán los mismos a la SRT cuando se produzca el cese del empleo de los trabajadores o que la empresa cese en su actividad, debiendo estar disponibles para su utilización con fines preventivos y de vigilancia de la salud. Todos los datos serán remitidos por la autoridad laboral a la sanitaria, si fuese necesario, garantizándose en todo caso la confidencialidad de la información en ellos contenida. Corresponderá al organismo laboral administrador, solicitar a la empresa el envío del listado actualizado de los trabajadores expuestos a riesgo de desarrollar enfermedades por asbesto. La empresa deberá informar oportunamente al organismo administrador de los cambios que ocurran en este listado. Esto se efectivizará por la obligación legal de la empresa de cumplir con lo pautado en la Resolución 415/02 de la SRT Registro de empresas que trabajan con sustancias cancerígenas Para que la vigilancia de la salud sea efectiva, es necesario que sea ejecutado por personal de salud calificado y que todos los procedimientos cumplan criterios mínimos de calidad. Antes de la evaluación de la salud del trabajador, se debe solicitar su Consentimiento Informado Se debe garantizar una notificación confidencial al trabajador expuesto sobre cualquier efecto adverso en su salud. Ningún trabajador deberá ser sometido a más de una evaluación radiográfica de tórax en un mismo año para efectos de vigilancia de la salud. La empresa será informada sólo de resultados generales, que respondan a la aptitud para desarrollar o no sus actividades laborales. Todas las actividades son voluntarias y los servicios gratuitos para el trabajador solicitante.
Recursos necesarios de personal y materiales Para la realización de las pruebas diagnósticas complementarias, los recursos de personal y materiales son: Personal: Médico neumólogo, Radiólogo experto en la técnica, clasificación y lectura, según la Organización Internacional del Trabajo, Personal de enfermería Materiales: Espirómetro homologado, Equipo de rayos adecuado, conjunto de radiografías de base de referencia, Disponibilidad de un equipo para realizar eventualmente TCAR
Ficha orientativa para vigilancia médica (*) Datos del trabajador Apellidos: Nombre: DNI: Dirección: Teléfono: Fecha de nacimiento:
Sexo: Nº CUIL: Localidad: Correo electrónico:
Datos de la vigilancia médica específica Fecha del examen de salud: Servicio o Unidad encargada de la vigilancia de la salud del trabajador o Hospital/Centro de Salud: _________________________________________________________ Localidad: ________________________________________
ART Nombre:_________________________________________________________ Localidad: ________________________________________ Tipo de vigilancia de la salud Periódica Post ocupacional Historia laboral Acreditada documentalmente Sí No Situación actual del trabajador: Activo_______ *pasar a antecedentes laborales
Empresa: ____________________________________Código: ________________ Domicilio:_____________________ Localidad: __________________CP:_________ Actividad de la empresa : ___________________________________ Puesto de trabajo: __________________________________________ Exposición asbesto No Si____ Tiempo de exposición _______ meses años Actual Pasada Medidas preventivas adoptadas: siempre a veces nunca Antecedentes laborales Empresa 1: ____________________________________ Actividad de la empresa : ___________________________________ Puesto de trabajo: __________________________________________ Exposición asbesto Si No De (año inicio) _______ a (año fin) _______ Tiempo (meses) _______ Medidas preventivas adoptadas: o siempre o a veces o nunca Empresa 2 __________________________________ Actividad de la empresa : ___________________________________ Puesto de trabajo: __________________________________________ Exposición asbesto Si No De (año inicio) _______ a (año fin) _______ Tiempo (meses) _______ Medidas preventivas adoptadas: siempre a veces nunca Empresa …______________________________________________ Actividad de la empresa : ___________________________________ Puesto de trabajo: __________________________________________ Exposición asbesto Si No 25
De (año inicio) _______ a (año fin) _______ Tiempo (meses) _______ Medidas preventivas adoptadas: siempre a veces nunca
Historia clínica Antecedentes personales Hábito de consumo de tabaco o No fuma ni ha fumado nunca de manera habitual o Fumador nº de años: ______ cigarillos/día: ______ puros/día: ______ pipas/día:______ o Exfumador nº de años: ______ cigarillos/día: ______ puros/día: ______ pipas/día:______ Año que dejó de fumar: ____________
Enfermedades anteriores TBC:_______________________________________________ año: ________ Derrame pleural:_____________________________________ año: ________ Neumotórax:_________________________________________ año: ________ Otras (especificar): ___________________________________ año: ________ Signos y síntomas Tos
Disnea (grado)*
*Grados de disnea: 0. Ausencia de disnea excepto al realizar ejercicio intenso 1. Disnea al andar deprisa o subir una cuesta pronunciada 2. Incapacidad de mantener el paso de otras personas de la misma edad, caminando en llano, debido a dificultad respiratoria, o tener que descansar al andar en llano al propio paso 3. Tener que parar a descansar al andar 100 metros o a los pocos minutos de andar en llano 4. La disnea le impide salir de casa o aparece con actividades como vestirse o desvestirse
Examen Inspección Normalidad
Auscultación Normalidad
Afectación pleural Normalidad
Afectación Mesotelial Normalidad
Mesotelioma maligno
Afectación parenquimatosa Normalidad
Pruebas funcionales respiratorias Espirometría Fecha de realización:_________________ Valores numéricos de los parámetros VC: _______________ FEV1: ______________ FEV1/ VC: _______________ Capacidad de difusión pulmonar del CO Fecha de realización:___________ DLCO: __________ DLCO esperado: ___________ % DLCO: ___________ DLCO/VA:__________________________________________________ TLC: ____________________________________________________________ Afectación funcional Normalidad
Otros (si se dispone) Lavado broncoalveolar Fecha de realización:_______________________________________________ Resultado: _______________________________________________________ Otros : Fecha de realización:_______________________________________________ Resultado: _______________________________________________________ Afectación extrarrespiratoria Órgano/s afectados (especificar diagnóstico y fecha de diagnóstico): _________________________________________________________________ Anatomía patológica: _________________________________________________________________ Pruebas de imagen: _________________________________________________________________ Diagnóstico(s) Diagnóstico principal:______________________________________________ Diagnóstico: _____________________________ 27
Código CIE10:____________
Diagnóstico(s) secundario(s):_______________________________________ Diagnóstico 1: ___________________________ Código CIE10:___________ De sospecha
Diagnóstico 2: ___________________________ Código CIE10:___________ De sospecha
¿Tiene declarada enfermedad profesional por asbesto? No En caso afirmativo, fecha de la declaración: Cambio de puesto de trabajo Por indicación médico laboral
Examen realizado por: ART
Servicio Salud Ocupacional empresa
*Elaboración propia con datos del Ministerio de Sanidad de España
Guia para la cumplimentación del protocolo de vigilancia sanitaria Extraido de Toxicología Laboral. Criterios para el Monitoreo de Salud de los Trabajadores Expuestos a Sustancias Químicas Peligrosas. Albiano Nelson, y col. Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. SRT. Buenos Aires 2015. pp. 289-290
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Legislación Ministerio de Trabajo y Seguridad Social SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO Resolución 577/91 Apruébanse las normas para el uso, manipuleo y disposición del amianto y sus desechos. Bs. As., 10/7/91 VISTO lo propuesto por la DIRECCION NACIONAL DE SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO y lo dictaminado por la DIRECCION GENERAL DE ASUNTOS JURIDICOS, y CONSIDERANDO: Que resulta necesaria la normatización con referencia al uso, manipuleo y disposición del amianto (asbestos) y sus desechos, teniendo en cuenta la laguna normativa del Decreto Nº 351/79, reglamentario de la Ley Nº 19.587/72. Que el riesgo de exposición a tal sustancia, puede llegar a comprometer la salud y la vida de los trabajadores. Que para el dictado de la presente se tuvieron en cuenta algunas de las sugerencias vertidas por las organizaciones más representativas de empleadores y trabajadores interesadas en las proposiciones relativas a la seguridad en la utilización de amianto. Que entre los antecedentes de la presente normativa, se encuentran las proposiciones, plasmadas en la Recomendación Nº 172 de la O.I.T. (Recomendación sobre el asbesto, 1986). Que la competencia para el dictado de la presente surge de lo dispuesto por el Decreto 688/91, de lo normado por el Artículo 5º, inciso b), n), y ñ) de la Ley 19.587/72; y de lo dispuesto por los Artículos 6 y 7 del Anexo I, Título I, Capítulo I del Decreto 351/79, reglamentario de la Ley precedentemente reseñada. Por ello: EL MINISTRO DE TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL RESUELVE: 37
Artículo 1º — Aprobar la norma para uso, manipuleo y disposición del amianto y sus desechos, que integra la presente. Art. 2º — Registrar, Publicar en el Boletín Oficial, Remitir copia autenticada al Departamento Publicaciones y Biblioteca y Archivar. — Rodolfo A. Díaz. NORMA SOBRE USO, MANIPULEO Y DISPOSICION DEL AMIANTO Y SUS DESECHOS I. — AMBITO DE APLICACION Las Disposiciones de la presente Norma se aplicarán en todo el territorio de la República Argentina. II. — AUTORIDAD DE APLICACION El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Dirección Nacional de Salud y Seguridad en el Trabajo en conjunto con las Provincias (Acuerdo Marco Nación-Provincias), será la autoridad de aplicación de la presente norma. III. — ALCANCE Normatizar el uso, manipuleo y disposición del amianto y sus desechos en cualquier situación que entrañe un riesgo de exposición profesional al amianto en suspensión en el aire a saber: — Extracción, molienda y acarreo. — Fumistería. — Construcción naval y desguace. — Fabricación de filtros. — Industria de aislaciones térmicas. — Fabricación de juntas y empaquetaduras. — Industria del fibrocemento. — Hilandería y tejeduría del amianto. — Fabricación y reparación de materiales de fricción, por ej. cintas de freno y embrague. — Recubrimiento de tuberías y calderas. — Operaciones de demolición de construcciones que contengan amianto. — Lavado de ropa de trabajo contaminada con amianto. — Mantenimiento de máquinas y filtros contaminados con amianto. — Toda otra actividad u operación en la que se utiliza amianto o materiales que lo contengan. En los casos en que el amianto se halle ocluido no se considerará la existencia de riesgo siempre que no se realice alguna tarea que permita su disgregación (aserrado, perforado, lijado, etc.). IV. — NORMATIVA APLICABLE — Ley Nº 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo y su Decreto Reglamentario Nº 351/79. — Disposición DNHST Nº 33/90. — Resolución Nº 233 de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Obras y Servicios Públicos. — La presente Norma. V. — OBJETO Esta Norma tiene por objeto establecer los procedimientos básicos y las medidas de prevención y protección personal y colectiva para el uso y manipuleo del amianto en todas sus formas y elaboración de los productos que lo contengan así como también el transporte, almacenamiento y la disposición de sus desechos. Con lo anterior se pretende, que las tareas mencionadas, en cualquiera de sus pasos, se ejecuten con la mayor seguridad de manera de controlar los riesgos emergentes. VI. — INTRODUCCION — Características geológicas del mineral: En nuestro idioma se emplea como sinónimos los vocablos amianto y asbestos, ambos provenientes del griego, significando incorruptible e inextinguible respectivamente. Amianto es el nombre comercial de un número de silicatos hidratados fibrosos que se encuentran naturalmente en formaciones rocosas. Existen más de 30 variedades de amianto, pero sólo seis son de importancia comercial. Estos están divididos en base a caracteres mineralógicos dentro de 2 grupos minerales, el grupo de los anfibolos que incluye la actinolita, amosita, antofilita, crocidolita, tremolita; y el grupo de la serpentina que incluye la variedad más importante: el crisotilo. 38
— Composición química: Actinolita: Silicato de magnesio, calcio y hierro de color blanco. Su fórmula aproximada: 2CaO. 4MgO. FeO. 8SiO2. H2O (C.A.S. 77536-66-4). Amosita: Silicato de hierro y magnesio, de color marrón grisáceo. Su fórmula aproximada: 5,5FeO. l,5MgO. 8SiO2. H2O. (C.A.S. 12172-73-5). Antofilita: Silicato de magnesio con contenido variable de hierro de color blanco. Su fórmula aproximada: 7MgO. 8SiO2. H2O (C.A.S. 77536-67-5). Crocidolita: Silicato de hierro y sodio, de color azul lavanda. Su fórmula aproximada: Na 2O. Fe2O3. 8SiO2. H2O (C.A.S. 12001-28-4). Tremolita: Silicato de magnesio y calcio de color blanco. Su fórmula aproximada: 2CaO. 5MgO. 8SiO2. H2O (C.A.S.77536-68-6). Crisotilo: Silicato de magnesio color blanco. Su fórmula aproximada: 3MgO. 2SiO 2. 2H2O (C.A.S. 12001-29-5). — Propiedades físico químicas del amianto. La extrema fineza de las fibras le otorga una gran superficie la que se traduce en una gran elasticidad y resistencia a la tensión, a tal punto que la fuerza tensil de una fibra de amianto es mayor que la de una fibra de acero del mismo diámetro. Las propiedades derivadas de la estructura fibrosa y cristalina del amianto, así como su composición química hacen a esta fibra natural útil en un sinnúmero de aplicaciones industriales. Entre sus propiedades físico-químicas pueden mencionarse: incombustibilidad, resistencia a altas temperaturas, baja conductividad térmica, resistencia a ácidos y álcalis fuertes, resistencia al desarrollo microbiano, resistencia al desgaste y buena resistencia eléctrica. VII. — DEFINICIONES — Amianto (o asbesto): forma fibrosa de los silicatos de minerales pertenecientes a los grupos serpentínicos y anfibólicos descriptos en el punto VI y a cualquier mezcla que contenga una o más de estas fibras. — Polvo de amianto: partículas de amianto en suspensión en el aire o depositadas, susceptibles de transformarse en polvo en suspensión en el aire en el lugar de trabajo. — Fibra de amianto respirable: partícula de amianto con una longitud mayor a 5 micrones y diámetro inferior a 3 micrones, con una relación longitud/diámetro >/ 3:l. — Fibra simple: son aquellas de forma acicular (aspecto de aguja), pudiendo presentarse también con formas curvas, según la variedad de amianto. Las fibras que aparezcan con aspecto irregular y aún con aspecto no fibroso deben ser contadas como tales si cumplen los requerimientos de fibras respirables. — Fibra hendida: aglomerado de fibras que se presenta como un único tallo en el que uno o ambos extremos aparecen partidos en hilos separados. — Fibras agrupadas: agrupamiento de fibras entrelazadas o formando haces. — Fibras con partículas: unión o entrelazado de fibras a material particulado proveniente de la roca madre o de los procesos productivos. Ver ANEXO V. VIII. — LOCALES E INSTALACIONES — Características edilicias: los locales que se construyan deberán contar con pisos y paredes de superficies lisas y no porosas para evitar la deposición de polvo y/o fibras de amianto y facilitar su limpieza. Los locales ya existentes deberán adecuar sus instalaciones de acuerdo a lo establecido precedentemente en un plazo máximo de 3 (tres) años. Los pisos que se encuentren con grietas o roturas deberán repararse inmediatamente en forma adecuada. Se deberán habilitar locales destinados exclusivamente para comedor. — Higiene: * Se deberán mantener en adecuadas condiciones de higiene los locales e instalaciones de trabajo. * Se deberán mantener libres de polvo y/o fibras de amianto todas las maquinarias, equipos e instalaciones, así como también superficies internas del edificio.
* La limpieza deberá efectuarse mediante aspiración eficaz que evite presencia de polvo y/o fibras de amianto y/o la liberación de éste al lugar de trabajo y al medio ambiente circundante. Las aspiraciones deberán contar con los tubos de prolongación en las circunstancias que así lo requieran. Se prohíbe terminantemente la limpieza por barrido o sopleteado. La limpieza podrá efectuarse por vía húmeda (lavado) siempre que se recojan los efluentes para evitar la dispersión de fibras y/o polvo de amianto al ambiente. * Los trabajadores que efectúen la limpieza en las condiciones mencionadas en el punto precedente deberán utilizar igualmente ropa y equipo de protección respiratoria adecuado. Dicha tarea deberá realizarse en ausencia de otros trabajadores. * Los pisos y paredes deberán limpiarse con una periodicidad tal que impida la acumulación de polvo y/o fibras de amianto. * Las máquinas y/o equipos deberán limpiarse al terminar cada turno de trabajo. IX. — MEDIDAS DE PREVENCION TECNICA, ORGANIZACION Y METODOLOGIA DEL TRABAJO — En aquellos casos que resulte factible técnicamente, el amianto deberá ser sustituido por otros materiales de comprobada menor toxicidad. — La utilización de los materiales sustitutivos mencionados en el punto precedente, deberá tener en cuenta todos los riesgos que suponga para la salud su fabricación, manipulación, uso, transporte, almacenamiento y eliminación de sus desechos. — Las medidas de prevención contendrán acciones en los ámbitos de manipulación mecánica, ventilación y metodología del proceso industrial. — Manipulación mecánica: deberá adoptarse la misma de modo de evitar la intervención del trabajador en tareas con riesgo de exposición al amianto. Asimismo su implementación se realizará de manera tal que no se incremente la concentración de fibras en el ambiente general de trabajo. — Se prohíbe la pulverización de todas las formas de amianto. — Ventilación * Toda fuente emisora de contaminación deberá contar con dispositivos de aspiración localizada, que impidan la liberación de fibras de amianto al medio ambiente de trabajo. * El aire aspirado deberá ser eficientemente filtrado previo a su eliminación al medio ambiente exterior. Cuando el aire sea devuelto al medio ambiente de trabajo, se debe asegurar que el mismo se encuentre libre de fibras de amianto. * La aspiración localizada deberá estar acompañada por medidas de ventilación que aseguren que el aire que ingresa el ambiente de trabajo no provoque turbulencia, se encuentre limpio y exento de fibras de amianto. Todo sistema filtrante deberá estar sujeto a frecuentes medidas de mantenimiento correctivo y preventivo, que aseguren su correcto funcionamiento. — Metodología del proceso industrial * La metodología deberá incluir medidas tales como: separación, automatización, aislamiento, mezcla de fibras de amianto con materiales aglutinantes, implementación de vía húmeda y otras, conducentes a disminuir el nivel de fibras de amianto en el ambiente de trabajo. X. — MEDIO AMBIENTE LABORAL — Concentración máxima permisible: la exposición ocupacional a fibras de amianto será controlada de manera tal que ningún trabajador esté expuesto a concentraciones mayores a lo establecido en la legislación vigente. XI. — ETIQUETADO Y SEÑALIZACION Todas las etiquetas y señalizaciones estarán escritas en castellano. Aquellos trabajadores sin instrucción escolar o que hablen un idioma distinto del utilizado en las etiquetas o señalizaciones serán informados por otro medio, de las indicaciones consignadas en las mismas. Las etiquetas se colocarán en lugar visible y de fácil lectura en todos los envases y/o contenedores de amianto, ropa contaminada, productos que los contengan y/o sus desechos. El esquema de las etiquetas se ajustará a las exigencias consignadas a continuación: A. — Etiquetado
Todos los productos que contienen amianto o sus embalajes, deberán utilizar las etiquetas definidas a continuación: 1. — a) La etiqueta según los esquemas que se muestran a continuación deberá ser por lo menos de 5 cm de alto por 2 cm de ancho. b) Consistirá de dos partes: — La parte superior (h1 = 40% H) deberá incluir la letra "a" blanca sobre fondo, negro. — La parte inferior (h2 = 60% H) deberá incluir el texto según el esquema, en blanco sobre fondo rojo, y deberá ser claramente legible. c) Si el producto contiene crocidolita (amianto azul), la palabra "AMIANTO" usada en el texto, deberá ser reemplazada por "CROCIDOLITA - AMIANTO AZUL". d) Si el etiquetado toma la forma de un impreso directo sobre los productos, será suficiente utilizar un solo color. 2. — Las etiquetas mencionadas deberán ser fijadas en concordancia con las siguientes reglas: a) En cada una de las unidades más pequeñas provistas. b) Si el producto tiene componentes a base de amianto y no es posible colocar la etiqueta sobre el producto, deberá colocarse sobre el envase. 3. — 3.1) En el embalaje de productos envasados que contienen amianto, deberán aparecer en etiquetas claramente legibles y en forma indeleble, las siguientes indicaciones particulares: a) El símbolo e indicaciones relevantes de peligro en concordancia con las indicaciones de esta Norma. b) Cuando se agregue información de seguridad adicional en el embalaje, ésta no deberá ser contradictoria ni menos rigurosa que la indicada en la presente. Las instrucciones de seguridad deberán ser seleccionadas en concordancia con las indicaciones particulares consignadas en esta Norma, siempre y cuando sean relevantes para el producto en particular. 3.2) El etiquetado, en concordancia con el punto 3.1 deberá ser efectuado mediante: — Una etiqueta firmemente fijada al envase o, — Una etiqueta seguramente colgada o, — Directamente impresa sobre el envase. 3.3) Productos que contienen amianto y que son envasados en envoltorios plásticos conteniendo varias unidades deberán ser considerados como productos envasados y por lo tanto ser etiquetados de acuerdo con las indicaciones del punto 3.2. Si los productos son separados de tales envases y ubicados en el mercado sin embalar, cada una de las unidades más pequeñas entregadas, deberá estar acompañada de las etiquetas como se indica en el punto 3.1. 4. — Etiquetado de productos sin envasar que contienen amianto. Para productos no envasados que contienen amianto se deberá seguir las indicaciones del punto 3.1 y ser efectuado de la siguiente manera: — Por una etiqueta firmemente pegada al producto que contiene amianto o, — Una etiqueta seguramente colgada o, — Directamente impresa sobre el envase. Cuando no sea posible realizar sobre el producto lo indicado en el punto 4, la información deberá entregarse acompañando al mismo. 5. — Sin perjuicio de lo previsto en el Dec. 351/79 sobre Higiene y Seguridad en el Trabajo, cuando el producto etiquetado pueda sufrir modificaciones (aserrado, lijado, perforado, etc.), deberá ser acompañado con instrucciones de seguridad o referidas al producto concerniente, en particular por lo siguiente: — Usar herramientas de mano o de baja velocidad, si se usan herramientas de alta velocidad, deberán estar equipadas con extracción localizada apropiada. — Si es posible, humedecer antes de cortar o perforar. — Humedecer el polvo liberado y ubicarlo en recipientes adecuados y disponer de ellos en condiciones de seguridad.
B. — Señalización Las señalizaciones serán ubicadas en los locales en donde se trabaje con amianto, en lugar visible y de fácil lectura, y serán mantenidas limpias y en perfecto estado de conservación, renovándose cuando se deterioren. El esquema de las señalizaciones se ajustará a las exigencias consignadas a continuación:
XII. — INFORMACION Y CAPACITACION Se deberá entregar a los trabajadores, información escrita sobre todos los riesgos que entraña la exposición al amianto debiendo quedar debida constancia de su recepción. El empleador tendrá la obligación de realizar un programa de capacitación dirigida a los 3 niveles (superior, intermedio y operativo), dictado por profesionales calificados en la materia con el objeto de asegurar que todo el personal involucrado conozca los riesgos laborales, normas de procedimiento, limpieza y transporte, así como el uso correcto de las ropas y equipo de protección personal. Los trabajadores de las empresas contratistas, subcontratistas y de los lavaderos de ropa contaminada, deberán estar informados y capacitados respecto de todos los riesgos que entraña el empleo del amianto en todas sus formas, de acuerdo a lo establecido en la presente Norma. Las instrucciones incluirán una descripción general de los programas de control médico y las ventajas de participación de todos los trabajadores. XIII. — CONTROL MEDICO DE LOS TRABAJADORES Todos los trabajadores que estén expuestos al amianto deberán ser objeto de supervisión médica por intermedio del Servicio de Medicina del Trabajo de la empresa. El examen médico comprenderá, como mínimo, lo siguiente: 1) Historia clínica, donde constarán los siguientes datos: — historia laboral — puesto de trabajo — tiempo de exposición — rotaciones anuales al personal más expuesto — hábito de fumar — antecedentes bronco-pulmonares (cuestionario de bronquitis crónica de la OMS). 2) Examen clínico semestral, con preferencial atención al aparato respiratorio. 3) Estudios complementarios:
— Radiografías de tórax, cada 2 años, frente y oblícuas anterior derecha e izquierda, según técnica radiológica recomendada en el texto de la Clasificación Internacional de Radiografía de Neumoconiosis de la O.I.T. (1980). — Espirometría simple anual. — Estudios humorales anuales: *Hemograma. *Eritrosedimentación. *Inmunoglobulinas A y G (Ig A - Ig G). Los estudios médicos detallados precedentemente se realizarán en todos los exámenes de salud de acuerdo a lo establecido en el Capítulo 3 del Dec. 351/79. Aquellos trabajadores en los que se detecte patología asociada a la exposición al amianto, serán retirados de su puesto de trabajo y asignados a lugares sin exposición e informados de los resultados de los estudios realizados, debiendo quedar constancia por escrito de su recepción. XIV. — INDUMENTARIA DE TRABAJO — El empleador deberá suministrar a todos los trabajadores expuestos a fibras de amianto ropa de trabajo adecuada en cantidad no menor de dos (2) equipos por año, reemplazando además aquellos que se deterioren a causa de su uso. — En las tareas que así lo requieran (limpieza de filtros manga, disposición de desechos, etc.), deberá suministrarse además de lo establecido en el párrafo precedente, ropa de protección adecuada que cubra totalmente la ropa de trabajo y un cubrecabeza. — El empleador deberá encargarse del lavado de la ropa de trabajo y de protección en condiciones que no originen polución durante su manipulación, transporte y lavado. — La frecuencia de lavado será como mínimo una vez a la semana. — Cuando el lavado sea efectuado por terceros la ropa deberá ser remitida en bolsas plásticas cerradas y etiquetadas de acuerdo con el modelo de esta Norma, y el contratista será informado de las precauciones a tener en cuenta. — Se prohíbe el lavado de la ropa de trabajo y/o de protección por parte de los trabajadores en sus domicilios. XV. — ELEMENTOS DE PROTECCION RESPIRATORIA — El empleador deberá proveer a los trabajadores de máscaras de protección respiratoria específica para amianto y en cantidad suficiente para su reemplazo al término de su vida útil, la que deberá ser controlada y supervisada por el Servicio de Higiene y Seguridad en el Trabajo, conjuntamente con el Servicio de Medicina del Trabajo. — El empleador adoptará las medidas técnicas de control más eficaces en todas las áreas en que se trabaje con amianto, sin perjuicio de ello los trabajadores deberán utilizar los elementos de protección respiratoria. El Servicio de Higiene y Seguridad en el Trabajo supervisará que: — Previo al ingreso a los vestuarios, baños y/o comedor, los trabajadores desenpolven mediante aspiración sus máscaras de protección respiratoria al igual que sus ropas de trabajo, procediendo luego al lavado obligatorio de sus manos. — Las máscaras sean de uso estrictamente personal y toda vez que los operarios procedan a quitárselas, sean colocadas en compartimentos individuales, debiendo ser previamente desempolvadas mediante aspiración, teniendo especial cuidado al colocar las máscaras en sus respectivos gabinetes de modo tal que la parte interna de las mismas no se contamine con fibras provenientes de otras máscaras o del medio circundante. — Los gabinetes sean desempolvados mediante aspiración por lo menos dos (2) veces por semana. XVI. — VESTUARIOS Y BAÑOS — En todos los casos donde se utilice amianto o mezclas que lo contengan, las instalaciones deberán contar con vestuarios separados que permitan guardar la ropa contaminada aparte de la ropa de calle. — Previo al ingreso a los baños y/o vestuarios donde se guarda la ropa contaminada, deberá contarse con aspiradores para su desempolvado preliminar.
— Entre los vestuarios donde se guarda la ropa contaminada y los que se guarda la ropa de calle deberá haber cuartos con duchas y lavabos, los que deberán higienizarse por lo menos dos (2) veces a la semana. — Los vestuarios donde se guarda la ropa contaminada deberán higienizarse por aspiración o lavado por lo menos una (1) vez a la semana. — Por ningún concepto deberá ingresarse a los vestuarios de ropa limpia con ropa contaminada. — Los vestuarios y baños de los trabajadores expuestos al amianto, deberán estar separados de los de otros trabajadores no expuestos al mismo. XVII. — PÉRDIDAS Y/O DERRAMES En caso de rotura de envases que contengan amianto o sus residuos, deberá repararse la misma con cinta adhesiva adecuada. Si no es posible reparar el envase dañado deberá colocarse en otro de las mismas características, precintarse y rotularse adecuadamente. XVIII. — TRANSPORTES EXTERNO E INTERNO El transporte en rutas, calle o avenidas del país, de envases que contengan o hayan contenido amianto y de maquinarias y/o equipos en los que se hayan utilizado dicho material, se realizará de acuerdo a lo establecido en la Resolución Nº 233 de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Obras y Servicios Públicos. El transporte dentro del ámbito de la empresa (interno) de envases que contenga o hayan contenido amianto o sus desechos y de maquinarias y/o equipos en los que se haya utilizado dicho material, se realizará de la siguiente manera: — Sólo se transportarán envases en perfecto estado de conservación y hermeticidad. En caso contrario, se procederá a reacondicionar el envase, previo a su traslado, desechando aquellos no recuperables. — Las maquinarias y/o equipos sólo podrán ser transportados luego de haber sido limpiados escrupulosamente por aspiración o lavado. — Los dispositivos que se utilicen en la carga y descarga de envases, contarán con los requisitos de seguridad que impidan el deterioro de éstos últimos. — Todo trabajo de carga y descarga será supervisado por personal capacitado. — Los envases deberán ser adecuadamente rotulados según las exigencias de esta Norma. — En caso de pérdidas y/o derrames se cumplimentará lo estipulado en la presente Norma. — En caso de que el vehículo utilizado en el transporte de envases que contengan o hayan contenido amianto o sus desechos y de maquinarias y/o equipos en los que se haya utilizado dicho material resulte contaminado por pérdidas y/o derrames, este vehículo no podrá ser utilizado nuevamente sin previa limpieza exhaustiva. — Se tomarán las medidas necesarias a fin de evitar el daño de los embalajes y/o rótulos. — Los envases que contengan o hayan contenido amianto o sus desechos y las maquinarias y/o equipos en los que se haya utilizado dicho material, no podrán ser transportados en un mismo vehículo o compartimiento del vehículo con ninguna otra sustancia. — Los conductores de los vehículos que transporten envases que contengan o hayan contenido amianto o sus desechos y las maquinarias y/o equipos en los que se haya utilizado dicho material, deberán recibir instrucciones escritas respecto a las medidas a adoptar en caso de pérdidas y/o derrames. — Los trabajadores que realicen transporte (interno o externo) de amianto, ropa contaminada, envases, desechos y productos o sustancias que la contengan estarán sujetos a control médico, según lo establecido en la presente Norma. XIX. — DISPOSICION DE DESECHOS — Todos los desechos de los procesos productivos, en los que se utiliza polvo o fibras de amianto que no puedan reciclarse, deberán recogerse en bolsas translúcidas de polietileno o material similar, de un espesor no inferior a 200 micrones para evitar la rotura y/o filtración del mismo. — Las bolsas deberán retorcerse fuertemente, plegarse por el cuello y sujetarse así dobladas con alambre, cinta adhesiva u otro método eficaz. — Los desechos que contengan amianto en forma de barro, que no puedan reciclarse se almacenarán en recipientes que eviten derrames hasta su disposición final. 45
— Todos los desechos que contengan amianto deberán identificarse con una etiqueta en la bolsa o recipiente en que se encuentran, según lo especificado en la presente Norma. — Todos los desechos que contengan amianto deberán almacenarse en un local destinado a tal fin, de modo de evitar cualquier tipo de daño en los recipientes, hasta su disposición final. — El lugar para la disposición final de los desechos que contengan amianto deberá ser aprobado por la autoridad competente. — Se adoptarán las medidas apropiadas para impedir la contaminación del suelo, aire o agua. — El lugar para la disposición final de los desechos deberá señalizarse con carteles en donde se indique claramente el contenido del subsuelo y la prohibición de excavar. — Todos los desechos que contengan amianto, ya sea en forma de barros o residuos secos, se dispondrán en el lugar destinado a tal fin y en sus recipientes contenedores originales. — Los desechos que contengan amianto deberán depositarse en el terreno donde se dispongan de modo de evitar la rotura de los envases contenedores. — Todos los desechos que contengan amianto deberán cubrirse luego de depositados, con una capa de tierra no inferior a los 25 cm. — No deberá dejarse sin cubrir ningún residuo que contenga amianto al finalizar cada jornada de trabajo. — La cobertura final de los desechos que contengan amianto deberá tener un espesor no inferior a los 2 metros. — Los trabajadores que realicen la recolección, el transporte o la eliminación de desechos que contengan amianto deberán ser provistos de elementos de protección personal, recibirán cursos de capacitación, información y tendrán el control médico previsto en esta Norma. — Cuando para la realización de las tareas mencionadas en el punto precedente se recurra a los servicios de un contratista, deberá incluirse en el Contrato la obligatoriedad de cumplir con lo establecido en la presente Norma. ANEXO I DETERMINACION DE LA CONCENTRACION DE FIBRAS DE AMIANTO RESPIRABLES EN EL AMBIENTE LABORAL Instrumental de muestreo — Filtros: Se utilizarán membranas filtrantes de mezcla de ésteres de celulosa o nitrato de celulosa de 25 mm. de diámetro y 0,8 a 1,2 micrones de diámetro de poro. — Portafiltros: Se utilizarán portafiltros de 3 secciones de 25 mm de diámetro (cuya sección intermedia será de 50 mm de longitud o en su defecto una cubierta protectora metálica). Los portafiltros deberán contar con un soporte de membrana con el objeto de asegurar una distribución uniforme del aire filtrado. — Bomba de muestreo: Se utilizarán bombas autónomas para el monitoreo personal debiendo asegurarse que la capacidad de las baterías sea suficiente para funcionar durante el período de muestreo elegido. — Caudal de muestreo: El caudal deberá ajustarse antes del muestreo, y una vez finalizado el mismo se verificará su constancia con una tolerancia de +- 5%. Desviaciones mayores implicarán la anulación de la muestra. El caudal deberá estar libre de pulsaciones. Si la bomba monitoreadora cuenta con caudalímetro incorporado, éste deberá ser calibrado contra un caudalímetro de burbuja de jabón. En los casos en que se utilice caudalímetro externo, se procederá de la misma manera. Ver Fig. 1. — Metodología de muestreo: El muestreo se realizará en dos etapas: * Primera etapa: Se tomarán muestras de 1 (una) hora de duración a un caudal de 1 litro/minuto. Una vez procesadas las mismas y conocidos los resultados, se procederá de la siguiente manera. * Segunda etapa a) si el resultado es menor a 1 f/cm3, se tomarán muestras de 2 a 4 horas de duración a un caudal de 2 litros/minuto. b) si el resultado se encuentra entre 1 y 2 f/cm3, se tomarán varias muestras de 10 a 30 minutos de duración a un caudal de 1 litro/minuto.
c) si el resultado es mayor a 2 f/cm3, se tomarán varias muestras de 10 a 30 minutos de duración a un caudal de 1 litro/minuto. A los efectos de aplicación de la presente Norma, se consideran válidos los resultados obtenidos en la segunda etapa de muestreo. — Ubicación del dispositivo toma de muestras: El portafiltro se ubicará abierto a la altura de las vías respiratorias del trabajador y orientado hacia abajo. — Transporte de las muestras: Los filtros deberán transportarse dentro de los portafiltros cerrados utilizados para el muestreo evitando movimientos bruscos, y se abrirán únicamente para su procesamiento. Instrumental analítico — Microscopio: El microscopio deberá ser de contraste de fase, con un amianto total de 450 a 500 X. * Fuente de luz: Contará con iluminación Koehler preferentemente incorporada, con posibilidad de variar la intensidad de luz. * Ensamble de la subplatina: Contará con un condensador de contraste de fase acromático o un Abbé incorporado a la subplatina. Deberá contar con un medio que permita centrar cada anillo del condensador respecto a la placa de fase en el objetivo correspondiente y un modo de enfocar el condensador. * Platina: Contará con platina mecánica provista de sujetamuestras y capacidad de desplazarse en sentido de los ejes X-Y. * Objetivos: Contará con un revólver giratorio con objetivos parafocales de 10X y 40X acromáticos y de contraste de fase. El objetivo de 40X deberá poseer una apertura numérica (AN) de 0,65 acromático. El anillo de contraste de fase deberá poseer entre 65 y 85% de absorción. Es válido tanto el contraste de fase positivo como el negativo. * Oculares: Es recomendable el uso de oculares binoculares de tipo compensado. El aumento deberá ser tal que permita una ampliación de 450 a 500X utilizando el objetivo de 40X. El ocular (mono o binocular) permitirá la inserción de retículo de recuento. * Retículo de recuento: El retículo recomendado es el de Walton-Beckett Nº G22, con un diámetro real (utilizando el objetivo de fase de 40X y el ocular apropiado) de 100 +- 2 micrones. Ver fig. 2. * Accesorios: Telescopio de centrado o lente Bertrand para comprobar que los anillos de fase del condensador están concéntricos con los del objetivo. La iluminación deberá contar con un filtro verde para obtener mejores condiciones de contraste de fase. * Portaobjetos: Serán de vidrio plano de primera calidad. * Cubreobjetos: Serán de vidrio plano de primera calidad con espesor adecuado al microscopio, normalmente (0,17 mm de espesor). ANEXO II METODOLOGIA ANALITICA Preparación de la muestra: La preparación debe hacerse bajo campana con extracción. Jamás debe usarse la acetona en la proximidad de una llama abierta y no fumar durante la operación. — Para calentar la acetona puede usarse una placa caliente, un baño de María o una manta calefactora, equipada con regulador de potencia. Un método efectivo es una lámpara infrarroja. La lámpara puede aproximarse o alejarse del matraz para que la acetona hierva despacio. — Se aconseja usar una columna refrigerante simple como se indica en la Fig. 3, para asegurar el mínimo escape de vapor de acetona. Mantener cerradas las llaves de salida del balón de acetona cuando no se utiliza. — Calentar la acetona hasta el punto de ebullición y esperar que salga por la boquilla una cantidad moderada de vapor de acetona. — Poner el filtro con el lado del polvo hacia arriba en un portaobjetos limpio - normalmente fuerzas electrostáticas mantienen el filtro en el portaobjetos. — Cerciorándose de que no caigan gotas de acetona sobre el filtro secando de vez en cuando la boquilla con un papel absorbente, sostener el portafiltros con unas pinzas limpias directamente 47
en la nube de vapor de acetona, aproximadamente a 15 ó 25 mm. de la boquilla, durante 3 a 5 segundos. Al mismo tiempo mover despacio el filtro a través de la boquilla para asegurar que se transparentice por igual. Si el vapor es escaso no transparentizará el filtro, mientras que si es excesivo (especialmente gotas de acetona líquida) destruirá el filtro disolviéndolo o encogiéndolo hasta inutilizarlo. El portaobjetos no debe precalentarse, puesto que el vapor de acetona debe condensarse sobre el portaobjetos para un correcto transparentizado. — Usando una jeringa con aguja hipodérmica calibre 0,8 mm. o similar, poner de 1 a 3 gotas de triacetato de glicerol (triacetina) sobre el filtro transparentizado con acetona. Para evitar que se forme una "telilla" sobre la triacetina, ponerle encima inmediatamente un cubreobjetos limpio dejándolo caer en forma de ángulo. El cubreobjetos no debe ser presionado sobre la membrana. Ver Fig. 4. — Excesiva triacetina (visible al salirse por los bordes del cubreobjetos) puede causar que el borde exterior del filtro, a la postre, se desintegre hasta cierto punto. Insuficiente triacetina producirá un transparentizado desigual del granulado remanente del clarificado con vapor de acetona. Además el índice de refracción de la muestra montada no será el apropiado para la óptima visibilidad de las finísimas fibras de crisotilo. — Calentando el filtro transparentizado a unos 50ºC durante 15 minutos se acelera el proceso de clarificación y hace posible analizarlo casi inmediatamente después. De lo contrario, es necesario demorar el conteo 24 horas hasta que todo el filtro se haya transparentizado por la acción de la triacetina. El producto final será estable, no desintegrable y no estará sujeto a migración de partículas. — Es conveniente pintar el borde del cubreobjetos con esmalte para unas o laca similar si la muestra se intenta conservar indefinidamente. Medición del área efectiva del filtro: Deberá medirse el área efectiva del filtro mediante un procedimiento adecuado (con una precisión de +- 0,2 mm.). Se considera área efectiva a la superficie de la membrana filtrante donde es posible que se produzca depósito de fibras y/o polvo, es decir es el área total descontada el área circular donde se apoya la sección intermedia del portafiltros. Medición del área efectiva del retículo: Se deberá medir el diámetro del retículo utilizando un micrómetro de platina con la ampliación que se utilizará para el recuento (450 a 500X). Densidad de fibras en los filtros: Densidad mínima: la densidad mínima en los filtros debe ser mayor de 50 f/mm2 (40 f/100 campos del retículo). Densidad máxima: la densidad máxima en los filtros debe ser menor o igual a 625 f/mm2 ó 500 f/100 campos. Se deberá rechazar aquellos filtros cuyas densidades media sean superiores. Filtros blancos: Por cada lote de filtros usados para muestreo y por cada 25 filtros por tanda elegir un filtro sin usar y procesarlo y contarlo como las muestras. Cuando el conteo de fibras del blanco supere las 3 f/100 campos del retículo y supere también el 10% de la cantidad de fibras contadas de la muestra por cada 100 campos del retículo, las muestras no se considerarán aceptables para determinar la exposición del trabajador. Criterios de conteo I. — Se define como fibra a cualquier objeto que tenga un diámetro máximo de 3 micrones, una longitud mayor de 5 micrones y una relación longitud: diámetro >/ a 3:1. 1) Contar como una fibra (definida en I) a toda aquella en la que ambos extremos se hallen dentro del área de retículo. 2) Contar como media fibra (definida en I) a cualquiera que tenga un extremo dentro del área del retículo. 3) No contar como fibra a toda aquella que cruce el borde del retículo más de una vez. 4) Contar las fibras hendidas como una (1) (ver definiciones). 5) Contar grupos de fibras como una (1) en los casos en los que no pudieran distinguirse individualmente los extremos de las fibras, siempre y cuando el agrupamiento se ajuste a lo definido en I. 6) Contar como una (1) fibra en el caso que se encuentre adherida a una partícula a todas aquellas que cumplan lo definido en I siempre y cuando el diámetro de las partículas sea inferior a 3 micrones.
7) Si más de 1/8 del área del retículo contiene un aglomerado de fibras y/o polvo, rechazar el campo y elegir otro. 8) Contar tantos campos sean necesarios hasta llegar a las 100 fibras. a) Contar por lo menos 20 campos aún si el conteo supera las 100 fibras. b) Detener el conteo al llegar a los 100 campos aun no habiendo llegado a las 100 fibras. Recuento de fibras a) Ajustar el microscopio según el procedimiento descripto en el Anexo I. b) Calibrar el área del retículo con micrómetro de platina. c) Seleccionar los campos al azar sin mirar a través de los oculares. d) No contar campos que se hallen a menos de 3 mm. del borde del filtro. e) Si 1/8 ó más del área del retículo se halla cubierto por aglomerados de polvo o fibras, descarte el campo y elija uno nuevo. El campo descartado no deberá computarse para los cálculos pero sí informarse. f) Ajustarse a los criterios de conteo para evaluar el número total de fibras. g) Registrar el número total de fibras contadas en cada área del retículo así como también el número total de campos contados. h) Recorrer toda el área efectiva del filtro en forma de guarda griega recordando lo manifestado en los puntos c) y d). i) Por cada lote de filtros usados para muestreo y por cada 25 filtros por tanda elegir un filtro sin usar y procesarlo y contarlo como las muestras. Cuando el conteo de fibras del blanco supere las 3 f/100 campos del retículo y supere también el 10% de la cantidad de fibras contadas de la muestra por cada 100 campos del retículo, las muestras no se considerarán aceptables para determinar la exposición del trabajador. ANEXO III CLASIFICACION INTERNACIONAL DE RADIOGRAFIAS DE NEUMOCONIOSIS OIT/1980 En el siguiente Anexo, se adjunta el apéndice de la Clasificación Internacional de Radiografías de Neumoconiosis - OIT/1980. En éste se incluye el equipo y la técnica que debe ser empleada para obtener la calidad adecuada de placas para la detección de imágenes correspondiente a las enfermedades referidas. APENDICE A Equipo La instalación y mantenimiento del equipo radiográfico es de la mayor importancia. La fuente de poder eléctrico debe ser independiente de otros usuarios. Debe ser de capacidad adecuada, por ejemplo, con una resistencia no mayor de 0,1 Ohm y debe estar sometida a no más de 5 de fluctuación. La caída de voltaje entre el suministro principal y la unidad de rayos X cuando la misma está a su máxima potencia de salida no debe exceder del 10%. La unidad radiográfica debe ser cuidadosamente calibrada en el momento de su instalación, y debe ser recalibrada periódicamente. Se recomienda efectuar un mantenimiento preventivo a intervalos regulares. El generador debe tener una capacidad mínima de 300 mA a 125 KV. El generador debe tener una completa rectificación de onda. Debe ser equipado con un "timer" exacto (+- 1%), capaz de una exposición mínima de no más de 10 ms. Idealmente deben usarse generadores trifásicos para las unidades fijas y las móviles. Sin embargo en el caso de unidades móviles en las que no sea posible usar el generador trifásico, las unidades con condensador de descarga pueden ser el aparato de elección. Un tubo de ánodo rotatorio es esencial, debe tener un "spot" focal tan pequeño como sea posible para la carga anticipada, pero en ninguna instancia excederá los 2 mm de diámetro. La filtración total, sumada e inherente del rayo primario, debe ser el equivalente de 2 mm. de aluminio. La radiación debe limitarse por medio de un colimador a la porción del sujeto a examinar. Esto no sólo disminuirá los riesgos de radiación, sino también mejorará el detalle al reducir la radiación dispersada. El colimador debe tener diafragmas ajustables, un rayo de luz para centrado estará diseñado de tal manera que el campo proyectado no exceda el tamaño del film. La evidencia de la colimación debe ser visible en los bordes de la película como "cortes cónicos". 49
Pantallas intensificadoras de mediana velocidad deberán usarse. Las mismas suministran el mejor término medio entre definición aguda y exposición breve. Los cassettes en uso deben ser controlados para la velocidad y periódicamente para la limpieza de las pantallas, su contacto y defectos. Las películas se controlarán también para su velocidad. Los cassettes en uso deben contener pantallas de la misma velocidad. Las placas radiográficas deben ser del tipo de propósito general y de mediana sensibilidad. No se recomiendan películas de alta velocidad. Para mejorar la colimación, la placa no debe ser más grande que lo necesario, para cubrir ambos pulmones, incluyendo los fondos de sacos costadiafragmáticos. Cuando se emplean kilovoltajes de 80 y mayores, se requiere la reducción de la radiación secundaria por medio de una parrilla u otros medios. Una grilla fija de 10:1, y 100 líneas por pulgada, o una hendidura de aire de 200 mm. con una distancia del foco al objeto de 2,5 . deben emplearse. Se empleará el procesamiento automático siempre que sea posible. Si se dispone únicamente de procesamiento manual, una técnica constante de tiempo-temperatura debe ser seguida meticulosamente. Una exposición incorrecta no puede corregirse con un procesamiento incorrecto. APENDICE B Técnica El centrado correcto del tubo radiográfico y la cuidadosa posición del paciente son de gran importancia para la adecuada visualización de las estructuras anatómicas y para la comparación de exámenes seriados, para la incidencia PA, el tubo radiográfico debe centrarse en el centro de la película y el rayo dirigido horizontalmente. Los hombres deben colocarse de tal manera que las escápulas queden fuera de los campos pulmonares. La exposición debe efectuarse en inspiración completa, e inmediatamente después de haber alcanzado ésta, para evitar el efecto de Valsalva. Es deseable pero no esencial sacar todas las ropas por encima de la cintura. La distancia tubo-placa debe fijares en 1,8 m. y no debe ser menor de 1,5 m. Por estas razones, se recomienda una técnica con alto kilovoltaje variable y miliampere-seg. constante. Los factores de exposición pueden variar algo con cada generador y tubo. Se empleará el más alto rango de kilovoltaje y el más bajo rango de miliampere-seg. obtenible. Para el sujeto promedio, con un diámetro torácico A-P entre 21 y 23 cm. los factores de exposición serán comúnmente 5mAs y aproximadamente 125 kV. El tiempo de exposición recomendado es 1/60 seg. (0,017) no excediendo 1/30 (0,03) seg.(basado en corriente de 60 Hz). Para corriente de 50 Hz, los tiempos de exposición son 1/50 (0,02) y 1/25 (0,04) seg. respectivamente. Con diámetros torácicos mayores, la exposición adicional se obtiene aumentando el kilovoltaje. El producto miliampere-seg, se aumentará únicamente cuando el kilovoltaje requerido para dar una exposición adecuada exceda la capacidad del generador o del tubo de rayos. Con distancias tubo-placa menores de 1,8 m. se ajustará la técnica disminuyendo el factor miliampere-seg. Cuando se emplean técnicas con más bajo kilovoltaje, los factores de exposición para un sujeto promedio serán aproximadamente de 300 hA, 0,05 seg. (15 mAs) y 75 kV. Para sujetos mayores se obtiene una mayor radiación, o bien aumentando el producto miliamper segundo o bien el kilovoltaje. Se reconoce, sin embargo que el problema de la técnica radiográfica óptima permanece aún controvertido entre expertos internacionales. Criterios físicos sobre la calidad técnica en Radiografías de tórax A. Densidad óptica 1. Las regiones hiliares deben exhibir un mínimo de 0,2 unidades de densidad óptica por encima del velado. 2. Las regiones de parénquima deben exhibir un máximo de 1,8 unidades de densidad óptica por encima del velado. B. Contraste de gran imagen: (= diferencia de densidad óptica entre el segmento más oscuro de parénquima pulmonar y las porciones más claras de las regiones hiliares). Debe caer en el rango entre 1,0 ó 1,4 unidades de densidad óptica. C. Potenciales de los tubos de rayos y uso de parrilla 50
1. Potenciales de 70 a 100 kV; emplear parrillas para todos los sujetos cuya dimensión A-P exceda 22 cm; 2. Potenciales mayores de 100 kV: usar parrillas para todos los sujetos. D. Tiempo de exposición No mayor de 0,1 seg. y preferentemente 0,05 seg. o menos. E. Combinación película-pantalla Usar películas de mediana velocidad y pantallas para asegurar un adecuado detalle de la imagen. Un buen contacto pantalla-película es esencial así como un control periódico. F. Procesamiento Mantener la fuerza y temperatura de los procesadores químicos dentro de los límites recomendados por el fabricante. G. Supuestos 1. Se mantiene la limpieza de las películas, las pantallas, los líquidos de procesamiento y el equipo. 2. Se tiene cuidado en la posición adecuada del paciente. 3. Se evita el movimiento del paciente. ANEXO IV
ANEXO V ESQUEMA DE DIFERENTES FIBRAS DE AMIANTO Todos los dibujos están hechos en la misma escala (1u. = 1 mm.). EI número que figura en el ángulo inferior derecho de cada dibujo indica el número de fibras contadas según las definiciones. FIBRAS SIMPLES
FIBRAS AGRUPADAS
FIBRAS HENDIDAS
FIBRAS C/PARTICULAS
Ministerio de Salud SALUD PÚBLICA Resolución 845-2000 Prohíbese la producción, importación, comercialización y uso de fibras de Asbesto variedad Anfiboles y productos que las contengan. Bs. As., 10/10/2000 VISTO el Expediente N° 2002-9492/00-5 del registro de este Ministerio, y CONSIDERANDO: Que existen pruebas científicas concluyentes de los efectos carcinogénicos de la exposición al Amianto. Que la AGENCIA INTERNACIONAL PARA LA INVESTIGACION DEL CANCER (IARC, Listado I-a) considera al Amianto una sustancia comprobadamente cancerígena.
Que el criterio de Salud Ambiental N° 53/86 del Programa Internacional de Seguridad Química (OMS/OIT/PNUMA) describe la mayor frecuencia de aparición de Mesotelioma y Cáncer de Pulmón en expuestos a los Anfiboles Que el criterio de Salud Ambiental N° 203/98 del Programa Internacional de Seguridad Química (OMS/OIT/PNUMA) establece que la aparición de los efectos crónicos por exposición al Asbesto son independientes de la dosis de exposición, siendo por lo tanto imposible establecer niveles de exposición seguros. Que la ORGANIZACION PANAMERICANA DE LA SALUD, en la Serie de Publicaciones ECO sobre Asbesto, en el año 1983, señala la existencia de numerosas fuentes no ocupacionales de exposición al Asbesto (exposiciones domésticas y ambientales originadas en fuentes primarias fácilmente identificables). Que la ORGANIZACION INTERNACIONAL DEL TRABAJO, a través del Convenio N° 162 de 1986 sobre la seguridad en el uso del Amianto, determina en su artículo 11 que deberá prohibirse la utilización de la Crocidolita y de los productos que contengan dicha fibra. Que la Agencia de Protección Ambiental (USEPA) determinó en enero de 1986 que "sólo la eliminación del Asbesto al mayor grado que sea posible producirá una reducción aceptable de los riesgos". Que el Asbesto variedad Anfiboles ya ha sido prohibido en la Unión Europea en el año 1991 y, en su variedad Crisotilo, se determinó su prohibición a partir del 1° de enero del 2005. Que la extracción, producción, industrialización, uso y comercialización de las fibras de Amianto de tipo Anfiboles y de los productos que las contienen han sido prohibidas desde 1995 en la vecina REPUBLICA FEDERATIVA DEL BRASIL (quinto productor mundial de Asbesto y principal exportador hacia nuestro país). Que se han realizado grandes avances en el desarrollo de productos alternativos considerados más seguros. Que en el Taller Nacional de Identificación de prioridades en la Gestión Sustentable de Sustancias Químicas, organizado por el ex MINISTERIO DE SALUD Y ACCION SOCIAL en el año 1997, el Amianto fue considerado como un problema prioritario para el país. Que se ha consultado a la ADMINISTRACION FEDERAL DE INGRESOS PUBLICOS y se ha establecido que es significativa la importación de Asbesto con propósitos industriales. Que existen en la bibliografía nacional antecedentes de casos de Cáncer de Pulmón y Mesoteliomas por exposición al Asbesto. Que, por Disposición N° 1/95 de actualización del listado de sustancias y agentes cancerígenos, el MINISTERIO DE TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL incorporó al Asbesto dentro del Grupo Primero (evidencia suficiente de carcinogenicidad en humanos). Que por Decreto N° 658/96 el Asbesto fue incorporado al listado de enfermedades profesionales por su capacidad de producir Mesotelioma y Cáncer de Pulmón en trabajadores expuestos. Que no existen regulaciones para productos de uso doméstico elaborados a base de o con Asbesto en cualquiera de sus presentaciones químicas. Que el Seminario sobre Asbesto, Trabajo y Salud llevado adelante en este Ministerio en agosto de 1999, concluyó que "la exposición al Asbesto representa un peligro para la salud; el Asbesto es una sustancia probadamente cancerígena para el ser humano" y "que es necesario implementar las medidas necesarias para limitar el riesgo de enfermar y morir por esta causa". Que es función indelegable del Estado garantizar a la población que las sustancias empleadas en la producción de bienes con destinos a consumidor final no comprometan su seguridad en condiciones previsibles de uso. Que el Decreto N° 20 del 13 de diciembre de 1999 establece que al MINISTERIO DE SALUD le compete adoptar las medidas oportunas para proteger la salud de la población ante la detección de cualquier factor de riesgo para la misma. Que la DIRECCION GENERAL DE ASUNTOS JURIDICOS ha tomado la intervención de su competencia. Que la presente medida se dicta de conformidad con lo dispuesto por la "Ley de Ministerios T.O. 1991", modificado por Ley N° 25.233. Por ello, EL MINISTRO DE SALUD 55
RESUELVE: Artículo 1° — Prohíbase en todo el territorio del país la producción, importación, comercialización y uso de fibras de Asbesto variedad Anfiboles (Crocidolita, Amosita, Actinolita, Antofilita y Trimolita) y productos que las contengan. Art. 2° — Comuníquese de la presente Resolución a la DIRECCION DE LEALTAD COMERCIAL de la SECRETARIA DE INDUSTRIA Y COMERCIO del MINISTERIO DE ECONOMIA y a la ADMINISTRACION NACIONAL DE ADUANAS de la ADMINISTRACION FEDERAL DE INGRESOS PUBLICOS, para su conocimiento y adopción de las medidas que estimen necesario en las órbitas de sus competencias. Art. 3° — La presente Resolución entrará en vigencia a partir de los SESENTA (60) días posteriores a su publicación en el Boletín Oficial. Art. 4°— Comuníquese, publíquese, dese a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese. — Héctor J. Lombardo.
Ministerio de Salud SALUD PÚBLICA Resolución 823/2001 Prohíbese la producción, importación, comercialización y uso de fibras de Asbesto variedad Crisotilo y productos que las contengan, a partir del 1° de enero de 2003. Bs. As., 26/7/2001 VISTO el expediente N° 2002-7336/01-4 del registro de este Ministerio, y CONSIDERANDO: Que existen pruebas científicas concluyentes de los efectos carcinogénicos de la exposición al Asbesto o Amianto. Que la AGENCIA INTERNACIONAL PARA LA INVESTIGACION DEL CANCER (IARC, Listado I-a) considera al Amianto una sustancia comprobadamente cancerígena. Que la ORGANIZACION MUNDIAL DE LA SALUD (OMS), a través del Criterio de Salud Ambiental N° 203/98 del PROGRAMA INTERNACIONAL DE SEGURIDAD QUIMICA, establece que la aparición de los efectos crónicos por exposición el Amianto es independiente de la dosis de exposición, siendo por lo tanto imposible establecer niveles de exposición seguros. Que la ORGANIZACION INTERNACIONAL DE TRABAJO (OIT), a través del Convenio N° 162/86 sobre la seguridad en el uso del Amianto, recomendó que siempre que sea posible el Asbesto sea sustituido por productos o tecnologías menos nocivas. Que la UNION EUROPEA determinó, a través de su Directiva 76/769/EEC del 27 de julio de 1999, la prohibición del Asbesto Crisotilo a partir del 1° de enero de 2005, prohibición ya concretada hace años en la mayoría de los países que la componen. Que el veredicto de la ORGANIZACION MUNDIAL DE COMERCIO, del 12 de marzo de 2001, ha validado "…el derecho de los estados miembros de prohibir la importación y uso de bienes conteniendo sustancias carcinogénicas como el Crisotilo … que el Crisotilo es un carcinógeno establecido, que no existe umbral seguro y que el uso controlado no es una alternativa efectiva a la prohibición nacional…". Que, por Disposición N° 1/95 de actualización del Listado de Sustancias y Agentes Cancerígenos, el ex-MINISTERIO DE TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL incorporó al Amianto dentro del Grupo Primero (evidencia suficiente de carcinogenicidad en humanos). Que por Decreto N° 658/96 el Asbesto fue incorporado al Listado de Enfermedades Profesionales por su capacidad de producir mesotelioma y cáncer de pulmón en trabajadores expuestos. Que en el Taller Nacional de Identificación de Prioridades en la Gestión Sustentable de Sustancias Químicas, organizado por el entonces MINISTERIO DE SALUD Y ACCION SOCIAL en el año 1997, el Amianto fue considerado como un problema prioritario para el país, siendo dicha prioridad ratificada en el II TALLER NACIONAL DE IDENTIFICACION DE PRIORIDADES en el año 2000. Que el Seminario sobre Asbesto, Trabajo y Salud llevado adelante en este Ministerio en agosto de 1999, concluyó que "…la exposición al asbesto representa un peligro para la salud; el asbesto 56
es una sustancia probadamente cancerígena para el ser humano y que es necesario implementar las medidas para limitar el riesgo de enfermar y morir por esta causa…". Que a través de la Resolución N° 845 del 10 de octubre de 2000 del MINISTERIO DE SALUD se prohibió en todo el país el Asbesto en su variedad Anfiboles. Que se ha creado por Resolución Conjunta N° 55 de la SECRETARIA DE ATENCION SANITARIA y N° 148 de la SECRETARIA DE POLITICAS Y REGULACION SANITARIA de fecha 11 de septiembre de 2000 una Comisión Asesora sobre el Asbesto, variedad Crisotilo. Que existen en la bibliografía nacional antecedentes de casos de cáncer de pulmón y mesoteliomas por exposición al Amianto. Que existe un amplio espectro de población en riesgo por exposición ambiental a las fibras de Asbesto liberadas durante la producción, consumo, reparación o eliminación de productos que las contienen. Que se han realizado grandes avances en el desarrollo de productos alternativos considerados más seguros, los cuales se encuentran disponibles en el país, así como la tecnología para producirlos. Que se ha tomado contacto con las Asociaciones y Cámaras empresariales del sector, así como con las organizaciones no gubernamentales interesadas en el tema, para analizar la discontinuidad de uso. Que es función indelegable del Estado garantizar a la población que las sustancias empleadas en la producción de bienes con destino a consumidor final no comprometan su seguridad en condiciones previsibles de uso. Que el Decreto N° 20 del 13 de diciembre de 1999 establece que al MINISTERIO DE SALUD le compete adoptar las medidas oportunas para proteger la salud de la población ante la detección de cualquier factor de riesgo para la misma. Que la DIRECCION GENERAL DE ASUNTOS JURIDICOS ha tomado la intervención de su competencia. Que la presente medida se dicta de conformidad con lo dispuesto por la "Ley de Ministerios T.O. 1992", modificada por Ley N° 25.233. Por ello, EL MINISTRO DE SALUD RESUELVE: Artículo 1° — Prohíbese en todo el territorio del país la producción, importación, comercialización y uso de fibras de Asbesto variedad Crisotilo y productos que las contengan, a partir del 1° de enero de 2003. Art. 2° — Hasta la fecha indicada en el artículo 1° se permitirá la producción, importación y comercialización de fibras de Asbesto Crisotilo y productos que las contengan toda vez que sus fabricantes y comerciantes se ajusten a las normas para el caso de las especificaciones de etiquetado en cumplimiento de la Resolución N° 577/91 y de inscripción en el Registro de Sustancias Químicas Cancerígenas (Disposición N° 1/95) ambas del registro del exMINISTERIO DE TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL, y de las Leyes Nros. 24.557 de Riesgos del Trabajo, 24.240 de Defensa al Consumidor y 24.051 de Residuos Peligrosos, así como toda otra norma vigente o futura relacionada con el tema. Art. 3° — Quedan exceptuados del Artículo 1° los productos de textil-asbesto, papel y cartónasbesto y plástico-asbesto, así como también filtros, juntas, selladores, pastas, pinturas y aislantes conteniendo Asbesto, cuya prohibición total entrará en vigencia a partir de los SESENTA (60) días posteriores a la publicación de esta Resolución en el Boletín Oficial. Art. 4° — Sin perjuicio de lo obrante en los artículos precedentes se autorizará la comercialización y uso de productos con Asbesto para los cuales se acredite fehacientemente la imposibilidad de reemplazo o la inexistencia en el mercado, durante un plazo no mayor de UN (1) año, cumplido el cual podrá ser renovada de persistir las condiciones que justificaron la autorización inicial. Art. 5° — Las tareas de mantenimiento, refacción y demolición de edificios y estructuras con Asbesto instalado serán reglamentadas oportunamente a través de los organismos con competencia, en esa materia.
Art. 6° — Comuníquese la presente a la DIRECCION DE LEALTAD COMERCIAL de la SECRETARIA DE INDUSTRIA Y COMERCIO, a la ADMINISTRACION NACIONAL DE ADUANAS de la ADMINISTRACION FEDERAL DE INGRESOS PUBLICOS, a la SECRETARIA DE DESARROLLO SUSTENTABLE Y POLITICA AMBIENTAL y a la SUPERINTENDENCIA DE RIESGOS DE TRABAJO, para su conocimiento y adopción de las medidas que estimen necesario en las órbitas de sus competencias. Art. 7° — Comuníquese, publíquese, dese a la Dirección Nacional del Registro Oficial y oportunamente archívese. — Héctor J. Lombardo.
Protocolos de vigilancia médica específica del Asbesto
Elaborado por la Secretaría de Salud Laboral de AGTSyP
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