Source: http://cisgw3.law.pace.edu/cisg/biblio/perales1-18.html
Timestamp: 2018-01-22 17:57:25
Document Index: 117835763

Matched Legal Cases: ['Artículo 18', 'artículo 19', 'artículo 21', 'artículo 18', 'artículo 18', 'artículo 2']

M� del Pilar Perales Viscasillas - Artículo 18
156. Aceptación
La aceptación es la respuesta positiva a la oferta, clara [32] e incondicionada por parte de su destinatario. La aceptación puede realizarse de tres formas: mediante una declaración, mediante un acto o, incluso, mediante su silencio o inacción. A menos que el oferente prescriba alguna forma determinada de aceptación, el destinatario de la oferta es libre de aceptar la oferta por escrito o verbalmente.
La declaración de aceptación puede ser escrita (carta, telegrama, télex, fax, correo electrónico, e-mail, etc) u oral (estando las partes presentes o por teléfono, radio, etc). En ambas circunstancias, para que la aceptación sea efectiva y, en consecuencia, perfeccione el contrato, debe llegar al oferente en el plazo de tiempo establecido en la oferta o, en su defecto, en un plazo razonable. En el caso de las ofertas verbales, la Convención exige que la aceptación sea inmediata, a menos de que las circunstancias resulte otra cosa.[33] Es decir, la Convención establece un período de tiempo para aceptar más rígido cuando la oferta se hace oralmente que cuando se hace por escrito.
La aceptación puede realizarse, también, mediante actos: por ejemplo, mediante el envío de las mercancías y el pago del precio. En estos casos se establece que no será necesario enviar una declaración, puesto que el mismo acto del envío o el pago del precio perfecciona el contrato.[34] Ahora bien para que pueda aceptarse mediante actos de ejecución sin necesidad del envío de una comunicación al oferente, es necesario que la oferta lo autorice (por ejemplo, comience la fabricación, envíe inmediatamente, compre en mi nombre sin demora,[35] o indicando una cuenta corriente para que el comprador pueda hacer efectivo el precio) o que así se permita por virtud de las prácticas establecidas con anterioridad por los contratantes o por los usos (art.18.3 CNUCCIM). La oferta también se acepta concluyentemente mediante el recibo de las mercancías sin objeción alguna en cuanto a los términos de la oferta.[36]
El silencio o la inacción, por sí solos, no implican aceptación (art.18.1 CNUCCIM). Se evidencia que el silencio o la inacción, junto con otros factores pueden significar aceptación de la oferta. Esos factores son los siguientes: a) disposiciones legales, como el artículo 19.2 o el artículo 21 CNUCCIM; b) usos y prácticas establecidas entre las partes, por ejemplo porque habitualmente no se contesta a la oferta-pedido, sino que se procede al envío de las mercancías; c) la existencia de un deber de hablar o contestar puede hacer que el silencio o inacción se considere como aceptación. Así se ha entendido en uno de los primeros casos que aplicó la Convención de Viena en los Estados Unidos: Filanto v. Chilewich. Efectivamente, el U.S. District Court for the Southern District of New York, en su sentencia de 14 abril 1992,[37] se enfrenta a la cuestión de si debía entenderse incorporada al contrato una cláusula de sometimiento al arbitraje de la Cámara de Comercio e Industria de Moscú. El tribunal acude primero al artículo II de la Convención de Nueva York de 1958 y en orden a determinar si se produce un acuerdo acerca de dicha cláusula, procede a examinar las reglas sobre formación del contrato en la Convención de Viena de 1980. De conformidad con ellas entiende sobre la base de la pasividad o silencio del destinatario de la oferta (art.18.1 CNUCCIM) que la cláusula de arbitraje debe ser entendida como parte integrante del contrato. La decisión es todavía más lógica porque el silencio o la pasividad están reforzadas en el caso concreto por el inicio en la ejecución del contrato (apertura del crédito documentario).
En cualquier caso, no se podrá conceder valor alguno a una frase en la oferta en la que se establezca que el silencio del destinatario se considerará como una aceptación,[38] ya que de lo contrario se vincularía al destinatario al nacimiento de un contrato por una simple declaración unilateral del oferente.
32. Muy probablemente no pueda considerarse como una aceptación un mero acuse de recibo de un pedido; a menos que en éste se añada algo más que dé a entender que el contrato se ha perfeccionado.
33. La circunstancia más usual que variará la exigencia de una respuesta inmediata vendrá constituida por el consentimiento del oferente a una respuesta posterior, bien por la petición del destinatario de ese período de tiempo adicional, bien por la concesión del mismo en la oferta.
34. No obstante algunos autores demandan el envío de una comunicación cuando la llegada de las mercancías se va a producir en un espacio dilatado de tiempo, si bien no la exigen en caso contrario. Así HONNOLD, ��163-164, pp.223-226; FARNSWORTH, en Bianca y Bonell, �2.7; ENDERLEIN y MASKOW, pp.91 y ss y p.96.
En contra: PERALES VISCASILLAS, La formación del contrato, pp.534 y ss, con cita de doctrina.
La Cámara Nacional en lo Comercial, sala E, 14 octubre 1993 (Argentina) (PACE) (UNILEX), ha entendido aceptada una oferta-factura de forma implícita por el envío del formulario firmado por el comprador al banco encargado de financiar la operación. Se ha entendido, en consecuencia, que se ha realizado por el comprador un acto referido al pago del precio equivalente a la aceptación del artículo 18.3 CNUCCIM.
35. Comentario de la Secretaría al actual artículo 18.3 CNUCCIM, �11.
No obstante, parte de la doctrina entiende que un lenguaje de ese tipo no es lo suficientemente claro como para dispensar de la comunicación de la aceptación. Así FARNSWORTH, Bianca y Bonell, �3.4, p.173; HERBER y CZERWENKA, �12, p.99.
36. LG Krefeld, 24 noviembre 1992 (Alemania) (PACE) (UNILEX).
37. Vid. acerca de la primera sentencia declarando una aceptación por el silencio del destinatario de la oferta: M� del M� del Pilar PERALES VISCASILLAS, "La perfección por silencio de la compraventa internacional en la Convención de Viena de 1980". Derecho de los Negocios, enero 1995, p.9-14 (también en PACE), comentando el caso Filanto S.p.A. v. Chilewich International Corp., 984 F. 2d 58 (2d Cir. 1993) U.S. District Court for the Southern District of New York, 14 abril 1992, (Estados Unidos) (PACE) (UNILEX).
38. Precisamente el artículo 2.2 LUF así lo establecía.