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Timestamp: 2018-04-21 10:08:29
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MIGUEL ÁNGEL QUINTERO MEZA -UNA VISIÓN DESDE LA DOCTRINA Y DESARROLLO JURISPRUDENCIAL DEL CONSEJO DE ESTADO- - PDF
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Ramón Moreno Montes
1 LA RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL DEL ESTADO POR LA FALLA EN LA PRESTACIÓN DEL SERVICIO MÉDICO ASISTENCIAL. ACTO MÉDICO DEFECTUOSO EN LAS ENTIDADES DE SALUD DEL ESTADO. -UNA VISIÓN DESDE LA DOCTRINA Y DESARROLLO JURISPRUDENCIAL DEL CONSEJO DE ESTADO- MIGUEL ÁNGEL QUINTERO MEZA COLEGIO MAYOR DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO MAESTRÍA EN DERECHO ADMINISTRATIVO FACULTAD DE JURISPRUDENCIA BOGOTÁ D.C., 2012
2 La responsabilidad patrimonial del estado por la falla en la prestación del servicio médico asistencial. Acto médico defectuoso en las entidades de salud del estado. (una visión desde la doctrina y desarrollo jurisprudencial del consejo de estado.) Presentado por: MIGUEL ÁNGEL QUINTERO MEZA Tesis presentada a la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario para obtener el título de Magister en Derecho Administrativo Director de Tesis: Dr. Fernando Alberto García Forero Semestre I, 2012
3 A mis padres, por su incondicional apoyo.
4 CONTENIDO Pág. INTRODUCCIÓN... I CAPÍTULO I. DERECHO A LA SALUD, ACTO MÉDICO Y LEX ARTIS 1. El derecho a la salud en nuestro ordenamiento positivo y su prestación por parte del Estado El Acto Médico Concepto Requisitos del Acto Médico Limitaciones del Acto Médico El acto médico complejo en los juicios de responsabilidad médica del Estado La Lex Artis Noción Lex Artis ad hoc como límite de la responsabilidad médica 18 CAPÍTULO II. INTRODUCCIÓN A LA RESPONSABILIDAD MÉDICA DEL ESTADO 1. Noción La culpa o negligencia médica La obligación del médico es de medios Responsabilidad directa del Estado y la personal del agente (sentencia 16350) CAPÍTULO III. ELEMENTOS ESTRUCTURANTES DE LA RESPONSABILIDAD MÉDICA DEL ESTADO A. La Falla del Servicio Falla del servicio como título de imputación subjetivo en la responsa- bilidad patrimonial del estado por el acto médico defectuoso de sus
5 agentes. Noción y evolución jurisprudencial en el Consejo de Estado Noción clásica de falla del servicio como título de imputación Evolución jurisprudencial como título de imputación subjetivo de la responsabilidad médica del estado La Falla del Servicio Probada La Falla del Servicio Presunta La carga dinámica de la prueba Nueva posición jurisprudencial Regreso a la falla probada? Teorías o reglas de prueba que permiten aligerar la prueba de la falla o culpa médica Regla Res ipsa loquitur La culpa virtual.. 74 B. El Nexo Causal e Imputabilidad La relación de causalidad entre la falla del servicio y el daño. Noción. Prue- ba indiciaria. Prueba por probabilidad preponderante o causalidad por pro- babilidad Noción de nexo causal Teorías que explican la causalidad Teoría de la equivalencia de las condiciones o conditio sine qua non Teoría de la Causa Próxima Teoría de la Causalidad Adecuada Reglas de prueba del nexo causal en la Responsabilidad médica del Estado Prueba del nexo causal por probabilidad La prueba del nexo causal por probabilidad no constituye una presunción de la causalidad Prueba indiciaria de la causalidad. El nexo causal puede inferirse pero no presumirse El nexo causal sigue siendo elemento estructurante de la Responsa- bilidad patrimonial del Estado? Aclaración de voto del Consejero de
6 Estado Enrique Gil Botero en la sentencia de 15 de Abril de La imputabilidad del daño antijurídico a las autoridades públicas. 105 C. El daño antijurídico El daño antijurídico como nuevo fundamento de la responsabilidad pa- trimonial del estado. El artículo 90 constitucional Antecedentes y fundamentos del artículo 90 constitucional Concepto y alcance del daño antijurídico Tipos de daños antijurídicos en la responsabilidad médica del Estado El daño ocasionado por lesión al derecho a recibir una atención opor- tuna y eficaz Sentencia del Consejo de Estado de 27 de Abril de La pérdida de una oportunidad o pérdida de chances como tipo de daño resarcible en responsabilidad médica del Estado Pérdida de la oportunidad representada en la omisión de comunicarle al paciente los riesgos de la intervención médico quirúrgica Daño antijurídico e imputabilidad en la responsabilidad médica del Estado La responsabilidad médica estatal frente al artículo 90 constitucional en la jurisprudencia contencioso administrativa Situación actual: Responsabilidad cuasiobjetiva del Estado? CAPÍTULO IV. LA RESPONSABILIDAD OBJETIVA DEL ESTADO EN EL ÁMBITO TO MÉDICO. 1. Eventos de responsabilidad objetiva en la prestación médico asistencial del Estado en Colombia Responsabilidad objetiva por oblito quirúgico cuando se reclaman daños cau- sados por el riesgo inherente a la cosa o en conjunto con el oblito mismo Responsabilidad médica objetiva en la normatividad foránea. La constitu- ción española de El asunto de la responsabilidad directa y objetiva del Estado en la normati- vidad foránea
7 CAPÍTULO V. EL ALEA TERAPÉUTICA COMO NUEVO SISTEMA DE RESPON- SABILIDAD MÉDICA POR SOLIDARIDAD: LA NO RESPONSABILIDAD INDEM- NIZABLE. 1. Noción de alea terapéutica como evento adverso generador de daños re- sarcibles Antecedentes jurisprudenciales de responsabilidad médica por alea tera- péutica. El fallo Bianchi La Ley francesa 303 del 4 de Marzo de El álea terapéutica en la jurisprudencia contenciosa Colombiana. La sen- tencia del Consejo de Estado de 24 de Enero de VI. LOS MEDIOS DE PRUEBA EN LOS JUICIOS DE RESPONSABILIDAD MÉDICA DEL ESTADO: LA HISTORIA CLÍNICA Y EL PERITAZGO. 1. La Historia Clínica Importancia de la historia clínica como documento de prueba en la responsabilidad médica La historia clínica en los juicios de responsabilidad extracontractual médico asistencial del Estado La historia clínica a la luz de la jurisprudencia del Consejo de Estado: Do- cumento público o privado? Nuestra opinión sobre la naturaleza jurídica de la Historia clínica El peritazgo 187 CAPÍTULO VII. ALGUNAS HIPÓTESIS DE ACTOS MÉDICOS DEFECTUO- SOS ANALIZADOS POR EL CONSEJO DE ESTADO 1. Falla del servicio por error en el diagnóstico Falla del servicio hospitalario Falla hospitalaria por omisión de vigilancia y cuidado del paciente Falla hospitalaria por negligencia en la tramitación de ordenes médicas
8 y remisiones interhospitalarias Cadena fáctica en medicina grupal Responsabilidad solidaria interinstitucional Falla del servicio por omisión de las entidades de control y vigilancia. Res- ponsabilidad por contagio de SIDA Responsabilidad por consentimiento informado ausente o defectuoso Falla en la atención gineco- obstétrica 238 Reflexión sobre la presunción de falla y la falla probada por indicios en la responsabilidad gineco- obstétrica De dónde debe partir el análisis del juzgador frente a los casos de responsabilidad médica? CONCLUSIONES BIBLIOGRAFÍA
9 INTRODUCCIÓN Es justo reconocer que la actividad médica, en la época contemporánea es más dinámica, eficiente y precisa merced a los adelantos científicos y tecnológicos, a la par de cumplir una función de alto contenido social. Al profesional de la salud le es exigible una especial diligencia en el ejercicio de su actividad acorde al estado de la ciencia y el arte, sobre él gravitan prestaciones concretas, sin llegar a extremo rigor, considerada la notable incidencia de la medicina en la vida, salud e integridad de las personas. En este contexto, por regla general, la responsabilidad del médico no puede configurarse sino en el ámbito de la culpa, entendida en una dimensión que va más allá del error en que no hubiere incurrido una persona prudente o diligente en idénticas circunstancias a las del autor del daño, sino más exactamente en razón de su profesión que le impone deberes de conducta específicos más exigentes a la luz de la lex artis, mandatos, parámetros o estándares imperantes conforme al estado actual de la ciencia, el conocimiento científico, el desarrollo, las reglas de la experiencia y su particular proyección en la salud de las personas 1. La responsabilidad civil médica, modalidad específica de la profesional, configura un sistema compuesto por la proyección e incidencia de la medicina en la vida, salud e integridad sicofísica de la persona, la dignidad humana, el libre desarrollo de la personalidad y los derechos fundamentales del sujeto. 1 Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Civil. Sentencia del 17 de Noviembre de M.P: Dr. William Namén Vargas. I
10 La salud, como bien lo ha establecido la honorable Corte Constitucional de Colombia mediante jurisprudencia reciente y reiterada es un derecho fundamental vinculado a la vida e integridad de las personas, base cardinal indisociable sin la cual el orden jurídico constituiría un simple enunciado vacuo, teórico e inocuo. De esta manera la prestación del servicio médico y los servicios de salud, constituye derecho esencial del ser humano con singular y reforzada tutela normativa, a punto de ser deber constitucional del Estado, las instituciones prestadoras y el profesional. Y es precisamente ese deber prestacional de la salud a cargo del Estado lo que genera un sistema complejo, no pocas veces caótico y sumamente costoso para la finanzas publicas en cuanto a la asunción de la prestación del servicio de salud como de las indemnizaciones cometidos ora por las entidades de salud pública o ya por sus agentes. Siendo entonces el Estado, el primer prestatario de la salud no es extraño ver que en la multitud de centros hospitalarios de la red pública, los profesionales de la salud incurran en una mala praxis o en falta de diligencia y cuidado que ocasionen daños antijurídicos en los administrados generando, a su vez, perjuicios en los pacientes que deben ser resarcidos por la Administración en cuanto le sean imputables. Pero algo a tener presente y que llama la atención es que no siempre la lógica estructurante de la responsabilidad: Título de imputación- Nexo Causal- Daño está claramente determinada en los juicios de responsabilidad médica del Estado, y no siempre el título de imputación en la actividad médica de la administración será subjetiva, esto es, una falla del servicio probada en virtud de la cual el II
11 administrado deba demostrar que la actuación de la administración fue culposa, es decir, que la administración actúo tardíamente, actuó defectuosamente o simplemente no actuó. Y es que es interesante ver en la decantación jurisprudencial del Consejo de Estado más reciente cómo aun a pesar de que se tiene por título de imputación la falla del servicio probada, hay ciertos eventos médicos específicos y puntuales como lo son el óblito quirúgico y la obstetricia (bajo ciertos parámetros) que son tratados y resueltos bajo el régimen de responsabilidad objetiva. Lo antedicho es un abrebocas de la complejidad que supone el estudio de la responsabilidad patrimonial del Estado por el acto médico defectuoso, pues como veremos en el desarrollo la responsabilidad estatal trasciende el entendimiento clásico de la responsabilidad patrimonial general construido sobre el supuesto tripartito de culpa- nexo causal- daño. Si bien la prolija jurisprudencia del Consejo de Estado toma el relevo del desarrollo jurisprudencial iniciado por la Corte Suprema de Justicia en donde, en sus albores, se prohijaba la teoría clásica de responsabilidad con culpa probada basada en la responsabilidad directa del artículo 2341 del Código Civil, también ha sido creativa y auspiciadora de modernas teorías que buscan conciliar esa teoría clásica con los nuevos postulados de la responsabilidad patrimonial del Estado. No en vano, la constitución del 91 en su artículo 90, como bien lo dicen no pocas sentencias del Consejo de Estado, constitucionalizó la responsabilidad estatal mediante una cláusula de responsabilidad la cual, para bien o para mal, es norma superior que informa el ordenamiento jurídico en lo atinente a la responsabilidad del Estado tanto en lo III
12 contractual como en lo extracontractual 2. La dificultad irrumpe cuando se trata de regular mediante una cláusula de responsabilidad de corte objetivista una situación de derecho que ha sido tratada, dadas sus particularidades, con un sistema basado en la culpa, sea esta presunta o probada pero en todo caso subjetiva. A lo dicho hay que añadir que los extremos que se enfrentan en los juicios de responsabilidad estatal también son más complejos que los protagonizados en los asuntos de responsabilidad meramente particular, pues el Estado en el desarrollo y cumplimiento de sus fines actúa a través de un entramaje tan extenso como complejo, en multitud de actuaciones, desarrolladas a su vez por multitud de agentes, que pueden causar daños a no pocos administrados. Pues bien, con este trabajo buscamos acercar al lector, sea estudiante, catedrático o simple aficionado al tema, a las vicisitudes que ha tenido que enfrentar el Consejo de Estado a la hora de fallar los casos de responsabilidad médica estatal. Vicisitudes que ha enfrentado generando providencias rebosantes de interpretaciones novedosas aunque no siempre coherentes; acogiendo de manera tímida las modernas teorías de imputación y de acreditación de los elementos estructurantes de la responsabilidad patrimonial como la res ipsa loquitur, la culpa virtual, la prueba del nexo causal por indicios y probabilidad preponderante. 2 Así lo ha establecido la Corte Constitucional de Colombia en los siguientes términos: Pero el artículo 90 no restringe esta responsabilidad patrimonial al campo extracontractual sino que consagra un régimen general, por lo cual la Corte no considera de recibo el argumento según el cual la noción de daño antijurídico no es aplicable en el ámbito contractual. Por el contrario, para esta Corporación el inciso primero del artículo 90 consagra la cláusula general de responsabilidad patrimonial del Estado y comprende por ende no sólo la responsabilidad extracontractual sino también el sistema de responsabilidad precontractual (derivado de la ruptura de la relación jurídico-administrativa precontractual) así como también la responsabilidad patrimonial del Estado de carácter contractual. Sentencia 333 de M.P: Dr. Alejandro Martínez Caballero. IV
13 Acercarse al mundo de la responsabilidad médica del Estado supone, primeramente, entender conceptos básicos que rigen la medicina, así será preciso definir y dimensionar el concepto de acto médico, Lex Artis, Lex Artis Ad hoc, bien sea por definiciones legales o por las decantadas por la jurisprudencia contencioso administrativa y los tratadistas más connotados en la materia, destacándose principalmente el profesor español De Ángel Yagüez, Navarro Rodríguez y los conceptos médicos de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación SCARE-. Llama la atención la total ausencia de definición legal de acto médico como si lo hace la legislación del Perú, por ejemplo, la cual transcribimos no como un argumento de autoridad sino como un soporte legal para desarrollar el concepto y, desde luego, para resaltar el vacío que al respecto presenta nuestro ordenamiento jurídico. Estos vacíos legales, bien se sabe que son suplidos por el desarrollo jurisprudencial y doctrinal, en donde habrá tantas definiciones de acto médico como inteligencias se atrevan a definirlo. Es por esto que nos circunscribimos a las definiciones que consideramos más connotadas en la doctrina española y, por supuesto el tratamiento que sobre acto médico complejo desarrolla jurisprudencialmente el Consejo de Estado. A la par del desarrollo conceptual del acto médico, se hace también análisis de sus componentes y limitaciones, siendo importante detenernos en los conceptos de lex artis y lex artis ad hoc cuyo estudio en los juicios de responsabilidad médica determinan la magnitud de la responsabilidad que le pudiere caber al galeno. Una vez precisados los conceptos básicos de la responsabilidad médica, se puede acometer de manera más segura el estudio de la responsabilidad del estado por el acto médico defectuoso. Se hizo una introducción a la responsabilidad médica del V
14 estado analizando la noción de la responsabilidad médica, el concepto de la culpa o negligencia médica, así como un breve repaso, a manera de recorderis, de la obligación de medio que circunscribe por vía general la prestación galénica. Consideré de vital importancia incluir el análisis jurisprudencial que sobre la distinción entre la responsabilidad de la entidad estatal de salud y la personal del agente que despliega el acto médico defectuoso hace la jurisprudencia de la Sección Tercera del Consejos de Estado, pues es precisamente esa dicotomía de conductas (la directa del Estado y la personal del agente) la que dan característica especial a la responsabilidad patrimonial del Estado en general y de la responsabilidad médica estatal en particular. Efectivamente, se reafirma la doctrina de la responsabilidad directa y anónima de la administración frente al administrado víctima, quien también puede demandar al médico tratante el cual funge como agente estatal, pero no para reclamar de él una indemnización sino para que el juez administrativo en aplicación del principio de economía procesal acometa el estudio de la conducta galénica desplegada y determine si hubo dolo o culpa grave en su actuar que haga irrumpir la obligación de responder frente al Estado en un porcentaje de lo que haya tenido que indemnizar la administración. Huelga anotar que el análisis del tema de la acción de repetición instituida como mecanismo a favor de la administración para recobrar la totalidad o parte de la indemnización pagada a un administrado lesionado como consecuencia de una conducta dolosa o gravemente culposa de un agente estatal ha sido deliberadamente excluida de este trabajo por cuanto su estudio supone un esfuerzo que escapa a los objetivos principales de esta tesis. Sin embargo, se deja constancia de la manera como el Consejo de Estado toca el asunto en el específico caso de la responsabilidad médica estatal. VI
15 Entrados en el tema estructurante de la responsabilidad médica del Estado, se procedió a hacer un repaso jurisprudencial de la falla del servicio como título de imputación en los juicios de responsabilidad médica estatal. Desde sus orígenes bajo el esquema clásico de la falla probada; pasando luego a la falla presunta; para luego desarrollar la salomónica falla dinámica de las pruebas, y terminar con lo que hasta la fecha es el sistema imperante: la falla probada. Este sistema probatorio regresa con ciertas particularidades a la hora de establecer o probar los elementos estructurantes de la responsabilidad, que para el caso de la falla del servicio se analizaron las reglas probatorias conocidas como la culpa virtual y la Res ipsa loquitur. Respecto al nexo causal, se procedió a delimitar su concepto y repasar las distintas teorías de causalidad decantadas por tratadistas clásicos y posiciones jurisprudenciales recientes. Así mismo, se hace un análisis de las reglas de prueba que permiten acreditar el nexo causal tales como la prueba por probabilidad y la prueba indiciaria de la causalidad. Entre la jurisprudencia del Consejo de Estado hay un salvamento de voto del honorable consejero Dr. Enrique Gil Botero que constituye un punto de inflexión en el estudio de este elemento estructurante de la responsabilidad patrimonial del estado, toda vez que aboga por ir abandonando paulatinamente el estudio del nexo causal desde el punto de vista eminentemente como ontológico, y en su lugar abarcar un análisis más jurídico y acorde con la realidad constitucional; una noción que responda más a la noción de imputación jurídica (tal como lo prescribe el artículo 90 constitucional) que a la mera relación causa- efecto en el plano de lo natural. Y es que en la complejidad que rodea el VII
16 análisis de la atribución de un daño a una determinada conducta, no puede pasarse por alto el hecho de que no siempre una entidad o agente por más que haya desplegado una conducta que ontológicamente sea adecuada para producir un daño le irrumpe el deber de indemnizar, y esto por cuanto que la imputación, si bien tiene un componente de causalidad fáctica, también le es inherente una imputación jurídica. Vemos, entonces, el viraje del Consejo de Estado hacia la imputación objetiva como nueva tendencia en el estudio de la imputabilidad de los daños causados por sus agentes. Desde luego, esta nueva tendencia en la imputación no es estudiada con todo rigor en el presente trabajo, pues su desarrollo en el ámbito contencioso administrativo es muy reciente y desborda por completo los objetivos iniciales del presente trabajo, además que abarcar su estudio es una empresa que requiere una atención especial y específicos conocimientos sobre la materia como bien puede dar cuenta el profesor FRANCISCO BERNATE OCHOA en su obra Imputación objetiva y responsabilidad penal médica. Posteriormente abarcamos el estudio del daño antijurídico desde el punto de vista conceptual y desarrollo jurisprudencial tanto del Consejo de Estado como de la Corte Constitucional la cual le ha dado al daño antijurídico una connotación garantista y de protección de los administrados. Es por esto que hacemos serias observaciones a la manera como ha venido abordando por parte del Consejo de Estado el tema de la antijuridicidad de los daños causados en ejercicio de la práctica médica por parte de las entidades de salud públicas; y de paso proponemos una nueva manera de determinar la antijuridicidad del daño en el VIII
17 ámbito de la responsabilidad médica estatal conforme a las características propias del acto médico. Y en tratándose de daños antijurídicos, el Consejo de Estado ha decantado una novedosa jurisprudencia en relación a distintos tipos de daños antijurídicos que se pueden suceder en el ejercicio de la práctica médica estatal. Así, entre los más novedosos encontramos los daños ocasionados por la lesión al derecho a recibir una atención oportuna y eficaz; los daños concernientes a la pérdida de chances o más comúnmente conocidos en la doctrina como pérdida de una oportunidad donde se resarcirá el daño en proporción a la oportunidad perdida; también encontramos los daños antijurídicos ocasionados por la omisión de comunicarle al paciente los riesgos previsibles de la intervención médico quirúgica, lo que hará responsable al médico de todos los riesgos que acaezcan durante la misma sean estos previsibles o imprevisibles. Esta omisión de comunicación de riesgos guarda una particular cercanía con el consentimiento informado que debe estar presente en todo acto médico con sus requisitos y excepciones. No obstante decidí tratar las hipótesis de daños por ausencia en el consentimiento informado dada la particularidad de cada caso y con el fin de delimitar su estudio ya que el fundamento del reproche tanto en la omisión de comunicar riesgos como en el no obtener a cabalidad el consentimiento informado es distinto. En efecto, el no comunicar los riesgos es una falta médica que, si bien vulnera el derecho a decidir del paciente si se somete o no al procedimiento médico en cuestión, su fundamento resarcitorio recae en el acaecimiento de riesgos previstos que generen daños antijurídicos, cualesquiera que ellos sean. En tanto que en el aspecto del consentimiento informado propiamente dicho (que no se agota sólo con la IX
18 información clara y precisa al paciente de los riesgos previstos del tratamiento médico y/o quirúgico de que se trate), su no obtención en la oportunidad y con el lleno de requisitos que exige la ley y la jurisprudencia, genera, ipso facto, un daño antijurídico consistente en la vulneración al derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad y la dignidad humana que a su vez produce un deber indemnizatorio en manos del médico que omitió la obtención del consentimiento informado. Posteriormente pasamos a analizar la responsabilidad médica objetiva del Estado que, a nivel jurisprudencial en la jurisdicción contencioso administrativo se da de manera expresa únicamente frente a los casos de oblito quirúgico, con la particularidad de que para efectos de que el régimen de responsabilidad objetiva regule la reclamación pretendida, tal reclamación debe ser hecha por los daños ocasionados por el riesgo inherente a la cosa olvidada en el organismo del paciente. Pero es tal vez el tema del alea terapéutica el que más pasiones y debates ha levantado, ya no digamos en los foros académicos y judiciales franceses donde se establecieron sus pilares y la erigieron como fundamento de un nuevo sistema indemnizatorio denominado la no responsabilidad indemnizable. Y es que los eventos de alea terapéutica en razón a la equidad y la justicia deben ser eventos adversos no imputables a la actividad médica, pero que en razón de la misma justicia no está de más que sean sus perjuicios indemnizados por un patrimonio creado para el efecto como ocurre en el sistema judicial francés. Así, y en aras de proteger el derecho indemnizatorio a que tiene toda víctima de un evento adverso X
19 que le ha generado un perjuicio, se ha generado una socialización del riesgo médico, bajo ciertos parámetros muy puntuales, con el fin de imputar el daño y la consecuente obligación resarcitoria a un patrimonio común que haga frente a estos eventos excepcionales. De esta manera el deber resarcitorio como tal no desaparece, sólo que se redirige a un patrimonio distinto al de los médicos y las entidades de salud involucradas. Pero también es cierto que no siempre los eventos de alea terapéutica eran considerados excluyentes de responsabilidad como lo sería el caso del fallo Bianchi, en donde se condenó tanto a médicos como al hospital a responder por los daños ocasionados al demandante como consecuencia de la materialización de riesgos, que si bien eran previsibles se tenían como de difícil o excepcional ocurrencia. Y aun hoy en día bajo el novedoso esquema de la indemnización por solidaridad que impera en el sistema jurídico francés, no se puede hablar propiamente de un excluyente de responsabilidad en términos generales, pues la responsabilidad sigue ahí, lo que ha variado es el patrimonio que debe responder por los daños generados en el contexto de daños ocasionados por alea terapéutica. Por su parte, el Consejo de Estado en Sentencia de 24 de Enero de , mediante la cual desató un dramático caso de accidente cerebrovascular donde bien hubiera podido aplicarse la teoría del alea terapéutica dada la gravedad e imprevisibilidad de los fenómenos adversos que rodearon e incidieron en la causación del daño, se terminó aplicando la teoría de la pérdida de la oportunidad por omisión de comunicar los riesgos al paciente, de manera que este pudiera decidir y optar por 3 El análisis de esta sentencia para efectos de explicar la aplicación del alea terapéutica en la jurisprudencia contenciosa administrativa fue desarrollada por la Dra. Mónica Lucía Fernández Muñoz en el artículo El alea terapéutica desde la perspectiva del derecho colombiano, publicado por la revista Derechos y Valores, editado por la Universidad Militar Nueva Granada. XI
20 un tratamiento distinto, o sencillamente no someterse a tratamiento alguno y continuar en la situación en la que se encontraba; es decir, la oportunidad perdida imputable al Hospital demandado consistió en la oportunidad de no agravarse y elegir continuar en el estado en que se encontraba. Posteriormente, y a renglón seguido se pasa al estudio de los medios de prueba utilizados en la responsabilidad médica del estado: la historia clínica y el peritaje. Respecto a la historia clínica se resalta la ambivalencia en la jurisprudencia contenciosa administrativa en el tratamiento de dicho medio de prueba en su carácter de documento público o privado. Tomamos postura por tener la historia clínica del paciente como un documento privado indistintamente de su autor o procedencia, conforme a los lineamientos argumentativos planteados por la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación SCARE-. Respecto al peritaje se hizo énfasis en su carácter de prueba técnica y científica de carácter complementaria, que debe ser valorada por el operador judicial en conjunto con las demás pruebas y conforme a las reglas de la experiencia y la sana crítica. No podíamos dejar terminado el trabajo sin hacer una exposición concisa sobre algunas las hipótesis de responsabilidad médica desarrolladas por el Consejo de Estado, resaltando lo concerniente al error en el diagnóstico, los daños ocasionados por la no obtención del consentimiento informado o la obtención defectuosa de dicho consentimiento, la responsabilidad por contagio de SIDA, la falla en la atención gineco- obstétrica en donde hemos hecho unas reflexiones en torno al tratamiento probatorio que se le da a la culpa médica según se trate de un XII
21 parto precedido por embarazo certificado médicamente como de alto riesgo, o de embarazo bajo condiciones normales. Puede verse, entonces, que con lo desarrollado en este trabajo se busca dar respuesta a los interrogantes que motivaron esta investigación y que son los siguientes: Cuál es el título de imputación jurídica en la responsabilidad médica del Estado y de qué manera ha evolucionado el tema probatorio de dicho título?. En los asuntos de responsabilidad médica estatal es posible imputar responsabilidad a la administración con base en la antijuridicidad del daño exclusivamente como lo prevé el artículo 90 constitucional? En el caso particular de la sanidad pública del Estado qué fundamentaría realmente la antijuricidad de los daños ocasionados a los particulares en el ejercicio de la medicina? Qué clases de daños antijurídicos pueden darse de manera especial en el contexto de la responsabilidad médica estatal? Qué hipótesis especiales de responsabilidad médica ha fallado el Consejo de Estado colombiano? La jurisprudencia del Consejo de Estado ha imputado responsabilidad por alea terapéutica? Cuáles teorías han sido acogidas por la jurisprudencia contencioso administrativa para efectos de ayudar al administrado en su deber de probar los elementos estructurantes de la responsabilidad médica estatal? Para dar respuesta a estos interrogantes fue necesario apelar al método deductivo, echado mano del análisis jurisprudencial en su dimensión metódica y crítica, y apoyarnos en la doctrina nacional y foránea a manera de complemento en el desarrollo temático y conclusivo del trabajo que ponemos a consideración del jurado calificador, de los profesores, estudiantes, colegas y, por supuesto, de los omnipresentes y principales protagonistas de esta obra quienes sabrán perdonar cualquier exceso que por acción u omisión se haya XIII