Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/auto-al1469-2014-de-marzo-19-de-2014?documento=jurcol&contexto=jurcol_fa65557f3c06016ae0430a010151016a&vista=STD-PC
Timestamp: 2018-02-18 10:43:57
Document Index: 111142725

Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 59', 'ARTÍCULO 117', 'artículo 59', 'artículo 117', 'artículo 86', 'artículo 59', 'artículo 6', 'artículo 26', 'artículo 1', 'artículo 43', 'artículo 145']

﻿ Auto 62854 de marzo 19 de 2014
AUTO AL1469-2014 DE 19 DE MARZO DE 2014
CONTENIDO:IMPROCEDENCIA DEL RECURSO DE CASACIÓN CONTRA SENTENCIAS DE LEVANTAMIENTO DEL FUERO SINDICAL Y DE ACOSO LABORAL. SE REITERÓ QUE EL LEVANTAMIENTO DE FUERO SINDICAL ES UN PROCESO ESPECIAL EXCLUIDO DE RECURSO DE CASACIÓN, DE ACUERDO CON EL ARTÍCULO 59 DEL DECRETO 528 DE 1964 Y EL ARTÍCULO 117 DE CÓDIGO PROCESAL DEL TRABAJO Y DE LA SEGURIDAD SOCIAL. IGUALMENTE, PRECISÓ QUE TAMPOCO PROCEDE ESTE RECURSO EXTRAORDINARIO CONTRA LAS SENTENCIAS PROFERIDAS EN PROCESOS DE ACOSO LABORAL. DE ESTA MANERA, EL LEGISLADOR HA RESERVADO ESTE RECURSO DE CASACIÓN A LAS SENTENCIAS DICTADAS EN LOS PROCESOS ORDINARIOS, POR LA GENERALIDAD E INDETERMINACIÓN DE LOS ASUNTOS QUE SE ESTUDIAN. ASÍ, SE JUSTIFICA QUE LA CORTE SE ENTREGUE A SU LABOR UNIFORMADORA DE LA INTERPRETACIÓN DE NORMAS QUE CREAN DERECHOS O ESTABLECEN OBLIGACIONES, COMO QUE ESA TAREA TIENE UN INDISCUTIDO SENTIDO DE UNIVERSALIDAD, QUE SOLO ES DABLE PREDICAR DE LO QUE ES UNIVERSAL, COMÚN, GENERAL.
TEMAS ESPECÍFICOS:ACOSO LABORAL, RECURSO DE CASACIÓN, PROCEDENCIA DEL RECURSO DE CASACIÓN, LEVANTAMIENTO DE FUERO SINDICAL
Auto 62854 de marzo 19 de 2014
AL1469-2014
Rad.: 62854
Son intrascendentes los argumentos de la quejosa por cuanto que la providencia que se ataca, si bien fue emitida por el tribunal en segunda instancia, corresponde a un proceso especial, concretamente al de levantamiento de fuero sindical, quedando excluido de ser objeto del recurso de casación, en atención de la disposición del artículo 59 del Decreto 528 de 1964, que textualmente reza: “En materia laboral admiten el recurso de casación las sentencias pronunciadas en segunda instancia en juicios ordinarios por los Tribunales Superiores de Distrito Judicial, o en primera instancia por los jueces municipales en los casos del recurso per saltum, y en uno y otro evento siempre que la cuantía del interés para recurrir sea o exceda de treinta mil pesos”. (resaltado de la Sala).
Lo anterior, se corrobora aun más con lo dispuesto en el artículo 117 de Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, que señala que en tratándose del procedimiento especial de fuero sindical, no cabe contra la decisión del tribunal “recurso alguno”.
Sobre el tópico de la improcedencia del recurso de casación en asuntos diferentes a “procesos ordinarios” esta corporación en auto de 24 mayo 2007, radicado 30.455, así reflexionó:
(...) la estructura de la acusación está soportada sobre el desconocimiento de los juzgadores de instancia de las normas que regulan el fuero sindical. Sin embargo, debe recordarse que para obtener la protección judicial de ese derecho, la legislación procesal laboral tiene consagrado el proceso especial de fuero sindical, cuyo trámite y características difieren del proceso ordinario de conocimiento, resaltando que contra las sentencias de segunda instancia dictadas en esos procesos especiales, no procede recurso alguno.
De igual manera, en auto de 2 ago. 2011, rad. 47.080, en un caso de acoso laboral, esta Sala analizó la improcedencia del recurso de casación contra las sentencias proferidas en procesos que tienen establecido un procedimiento especial, como es el de fuero sindical, allí señaló:
1. El Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social siempre ha contenido disposición expresa y especial en torno al fin principal del recurso de casación y a sus conceptos estructurales, que tienen que ver con sus elementos axiológicos de procedencia, a saber: providencias susceptibles de tal medio extraordinario de impugnación (que comprende su clase y proceso en que fueron dictadas); el monto del negocio, superado luego por la noción actual del interés para recurrir; y la cuantía del interés para recurrir.
Tal consagración normativa, explícita y especial, en una proyección cronológica, se encuentra en los textos legales que se relacionan a continuación: artículo 86 del entonces Código Procesal Laboral (D. 2158/48); artículo 59 del Decreto-Ley 528 de 1964; artículo 6º de la Ley 22 de 1997; artículo 26 de la Ley 11 de 1984; artículo 1º del Decreto 719 de 1989; artículo 43 de la Ley 712 de 2001; y 48 de la Ley 1395 de 2010.
La existencia de preceptivas expresas y especiales en el Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social (denominación adoptada a partir de la vigencia de la L. 712/2001) no autoriza al juzgador a acudir a preceptos de otros horizontes instrumentales, a voces del artículo 145 de aquel estatuto”.
El proceso ordinario del trabajo —hoy también de la seguridad social— es considerado el paradigma de los procesos, en tanto que es el que permite discutir o debatir, con generosidad en términos y oportunidades, de modo amplio, eficaz y completo, cualquier controversia jurídica.
Por su cuerda se ventila cualquier conflicto jurídico que no tenga prevista una vía especial para su definición. Su materia es, pues, variada y múltiple, caracterizada por su generalidad e indeterminación.
En suma, los asuntos que se sujetan al trámite del proceso ordinario pertenecen a lo que es común, genérico, inespecífico, sin una impronta concreta y determinada.
Por el contrario, se debaten en un proceso especial aquellos asuntos que presentan aristas específicas y contornos concretos y determinados, que lo distancian de lo común y de lo general, por lo que el legislador considera que deben tramitarse de manera rápida, sumaria y expedita.
Es decir, la necesidad de la decisión judicial, en términos de prontitud, en razón del objeto concreto y determinado en discusión, pueden llevar al legislador a disponer que un determinado asunto se sujete al proceso especial y no al ordinario. Por ejemplo, cuando no se trata de establecer la existencia o no del derecho, sino de obtener su realización efectiva, a través de la ejecución forzada.
También el legislador puede actuar bajo la guía de garantizar protecciones especiales que ameriten, no sólo prontitud en la decisión, sino un órgano judicial cercano a los actores del conflicto jurídico, como es el caso del proceso especial de fuero sindical.
Ahora bien, si el fin de la casación es la unificación de la jurisprudencia nacional del trabajo —y hoy, se agrega, de la seguridad social— el legislador ha reservado el recurso de casación a las sentencias dictadas en el proceso ordinario, toda vez que, precisamente por la generalidad e indeterminación de los asuntos que se someten a su cuerda, se justifica que la Corte se entregue a su labor uniformadora de la interpretación de las normas que crean derechos o establecen obligaciones, como que esa tarea tiene un indiscutido sentido de universalidad, que sólo es dable predicar de lo que es universal, común, general. En fin, de lo ordinario.
Las anteriores, consideraciones son suficientes para declarar bien denegado el recurso de casación propuesto por la parte demandada contra la sentencia del Tribunal Superior de Cúcuta, el 9 de julio de 2013.
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral.
1. DECLARAR BIEN DENEGADO el recurso de casación interpuesto por la apoderada judicial de Manuel Antonio Pinto y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de Materiales para la Construcción “Sutimac” contra la sentencia dictada el 9 de julio de 2013, por el Tribunal Superior de Cúcuta, en el proceso especial de levantamiento de fuero sindical que instauró la sociedad Cerámica Andina Ltda. - En acuerdo de reestructuración contra el recurrente.
2. Por secretaría envíese la actuación a la Sala Laboral del Tribunal Superior de Cúcuta.