Source: http://laborparlamentaria.bcn.cl/wsgi/consulta/verDiarioDeSesion.py?id=651969
Timestamp: 2019-07-22 13:05:00
Document Index: 167735582

Matched Legal Cases: ['artículo 67', 'artículo 68', 'artículo 62', 'artículo 133', 'artículo 22', 'artículo 1', 'Artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 22', 'artículo 22', 'artículo 22', 'artículo 22', 'artículo 22', 'artículo 22', 'artículo 33', 'artículo 22', 'artículo 22', 'artículo 22', 'artículo 22', 'artículo 24', 'artículo 24', 'artículo 24', 'artículo 3', 'artículo 24', 'artículo 24', 'artículo 24', 'artículo 33', 'artículo 33', 'artículo 29', 'artículo 33', 'artículo 33', 'artículo 2', 'artículo 6', 'artículo 10', 'artículo 13', 'artículo 303', 'artículo 18']

RECIBIMIENTO A DELEGACIÓN DEL SENADO DE FRANCIA
MOCIÓN DE LOS HONORABLES SENADORES RÍOS, LARRAÍN, NÚÑEZ Y ANDRÉS ZALDÍVAR, CON LA QUE INICIAN UN PROYECTO QUE MODIFICA LA LEY Nº 19.638, SOBRE CONSTITUCIÓN JURÍDICA RESPECTO DE IGLESIAS Y ORGANIZACIONES RELIGIOSAS, CON EL FIN DE REGULAR INSCRIPCIÓN EN REGISTRO PÚBLICO DE UNA ENTIDAD RELIGIOSA, CERTIFICAR SU EXISTENCIA Y PRECISAR SU RÉGIMEN DE BIENES (3805-07)
Sesión 35ª, en miércoles 9 de marzo de 2005
(De 16:1 a 18:58)
Sesión secreta: se adopta resolución sobre designación por el Senado de integrante del Tribunal Constitucional..............
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que modifica la ley Nº 18.933, sobre Instituciones de Salud Previsional (2981-11) (queda pendiente su discusión particular)
Recibimiento a delegación del Senado de Francia...........................................
Concurrieron, además, los señores Ministros del Interior subrogante , Secretario General de la Presidencia , Secretario General de Gobierno , de Salud, y el señor Superintendente de Instituciones de Salud Previsional .
--Se abrió la sesión a las 16:1, en presencia de 32 señores Senadores.
Se dan por aprobadas las actas de las sesiones 31ª y 32ª, ordinarias, en 1 y 2 de marzo del año en curso, que no han sido observadas.
De Su Excelencia el Presidente de la República , por medio del cual inicia un proyecto que modifica la Ley General de Pesca y Acuicultura en lo que respecta a la regulación de la investigación necesaria para la administración de la pesca y la acuicultura (boletín Nº 3.801-03).
Con el primero informa que tomó conocimiento del rechazo del proyecto de ley que establece incentivos para la entrega de información en los delitos vinculados a los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos (boletín Nº 3.391-17), a la vez que comunica la nómina de los señores Diputados que integrarán la Comisión Mixta que deberá formarse de conformidad con lo dispuesto en el artículo 67 de la Carta Fundamental.
Con el segundo informa que ha desechado algunas de las enmiendas propuestas por el Senado al proyecto que introduce modificaciones a la ley Nº 19.175, Orgánica Constitucional sobre Gobierno y Administración Regional, en lo relativo a la estructura y funciones de los gobiernos regionales, con urgencia calificada de "simple" (boletín Nº 3.203-06), a la vez que comunica la nómina de los señores Diputados que integrarán la Comisión Mixta que deberá formarse conforme a lo dispuesto en el artículo 68 de la Constitución Política de la República.
Con el tercero comunica que ha prestado su aprobación a la proposición formulada por la Comisión Mixta constituida para resolver las divergencias suscitadas durante la tramitación del proyecto de ley que modifica el Código de Aguas, con urgencia calificada de "simple" (boletín 876-09).
De la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, recaído en el proyecto, en segundo trámite constitucional, que modifica la ley Nº 19.903 en lo relativo al cobro de aranceles por parte de los conservadores de bienes raíces (boletín Nº 3.642-07).
De la Comisión de Economía, recaído en el proyecto de ley, en primer trámite constitucional, que modifica diversos cuerpos legales para limitar el cobro de intereses, regular la subasta hipotecaria y enmendar el recurso de revisión (boletín Nº 3.606-03).
De los Senadores señores Ríos, Larraín, Núñez y Andrés Zaldívar, con la que inician un proyecto que modifica la ley Nº 19.638, que establece normas sobre la constitución jurídica respecto de las iglesias y organizaciones religiosas, con el fin de regular la inscripción en el registro público de una entidad religiosa, certificar su existencia y precisar su régimen de bienes (boletín Nº 3.805-07).
--Pasa a la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento. (El proyecto no podrá ser considerado en tanto su Excelencia el Presidente de la República no lo incluya en la convocatoria a la actual Legislatura Extraordinaria de Sesiones del Congreso Nacional ).
Moción de los Senadores señores Núñez y Ríos, mediante la cual inician un proyecto que modifica la ley Nº 19.175, sobre Gobierno y Administración Regional, con el fin de regular la instalación de los consejos regionales.
--Se declara inadmisible, por referirse a una materia de la iniciativa exclusiva de Su Excelencia el Presidente de la República , en virtud de lo dispuesto en el número 2º del inciso cuarto del artículo 62 de la Carta Fundamental.
Señor Presidente , el proyecto que presentamos con el Senador señor Núñez fue declarado inadmisible por la Mesa.
Sin embargo, hemos sostenido una reunión con el señor Ministro del Interior para resolver este tema, que nos parece de gran urgencia.
Por ello, solicito que se oficie a Su Excelencia el Presidente de la República manifestándole el interés del Senado por avanzar en esta materia, con el objeto de que preste su patrocinio a la iniciativa señalada.
Si le parece a la Sala, se enviará el oficio solicitado por el Honorable señor Ríos.
Antes de entrar al Orden del Día, aprovecho la oportunidad de saludar a distinguidos representantes del Senado de Colombia que nos honran con su presencia en las tribunas: señor Emilio Otero Dajud , Secretario General Encargado de las Labores Legislativas ; señora Selma Patricia Namur , Directora General Administrativa , y señor Ruperto Bocanegra Padilla , Jefe de División y Sistemas.
Estos personeros nos visitan dentro del ámbito del Convenio suscrito el año recién pasado entre el Senado de Chile y el de Colombia, en virtud del cual se posibilita un intercambio de personal, de experiencias administrativas, etcétera. Por ello se encuentran trabajando con nosotros durante estos días.
Sean bienvenidos y les deseamos mucho éxito durante su misión aquí, en Chile.
Por otra parte, recuerdo a Sus Señorías que hoy, aproximadamente a las 17, nos visitará el Presidente del Senado de Francia , señor Christian Poncelet , acompañado de un importante grupo de miembros de esa Cámara y otras autoridades.
A efectos de dar la bienvenida a dicha delegación, leer los discursos de rigor y cumplir con las solemnidades propias de este tipo de visitas, se interrumpirá el debate de los proyectos.
Se va a constituir la Sala en sesión secreta para tratar el primer punto de la Tabla.
--Se constituyó la Sala en sesión secreta a las 16:8 y adoptó resolución sobre la designación por el Senado de integrante del Tribunal Constitucional.
--Se reanudó la sesión pública a las 16:17.
Corresponde ocuparse en el proyecto, en segundo trámite constitucional, que modifica la ley Nº 18.933, sobre Instituciones de Salud Previsional, con segundo informe de la Comisión de Salud y urgencia calificada de "simple".
Salud (segundo), sesión 31ª, en 1 de marzo de 2005
Sesión 55ª, en 20 de mayo de 2003 (se aprueba en general), sesión 32ª, en 2 de marzo de 2005 (se aplaza su discusión particular).
La iniciativa fue aprobada en general en sesión de 20 de mayo de 2003.
La Comisión de Salud, en su segundo informe, deja diversas constancias reglamentarias.
Las modificaciones efectuadas al proyecto aprobado en general fueron acordadas por unanimidad, con excepción de aquellas que el señor Presidente irá sometiendo a votación oportunamente.
Cabe recordar que las enmiendas aprobadas unánimemente deben ser votadas sin debate, de conformidad con lo dispuesto en el inciso sexto del artículo 133 del Reglamento, salvo que algún señor Senador, antes de iniciarse la discusión particular, solicite discutir la proposición de la Comisión respecto de alguna de ellas o que haya indicaciones renovadas. Hasta el momento, no se ha renovado ninguna.
Todas las modificaciones requieren mayoría simple para su aprobación.
Sus Señorías tienen a la vista un boletín comparado dividido en cuatro columnas, las que transcriben la ley Nº 18.933, el proyecto aprobado en general por el Senado, las enmiendas efectuadas por la Comisión de Salud y, finalmente, el texto que resultaría de aprobarse dichas modificaciones.
Solicito autorización del Senado para que ingrese el Superintendente de Instituciones de Salud Previsional, señor Manuel Inostroza Palma.
A continuación, corresponde dar por aprobadas todas las modificaciones que fueron acogidas por unanimidad en la Comisión, a menos que algún señor Senador solicite discutir por separado alguna de ellas o...
Pido que se vote separadamente el artículo 22.
Y el 24 ter.
En consecuencia, daremos por aprobado el resto de las disposiciones acogidas por unanimidad en la Comisión y que el señor Secretario individualizó, con excepción de los artículos 22 y 24 ter, que serán discutidos y votados separadamente, al igual que las enmiendas que fueron objeto de votación dividida.
--Se aprueban, con las excepciones indicadas.
Señor Presidente , si usted me autoriza, haré una relación muy genérica sobre el contenido del proyecto, para entender mejor lo que votaremos, y en su momento retiraremos nuestra oposición a varias de las enmiendas aprobadas por mayoría, de manera que debamos emitir pronunciamiento sobre muy pocas proposiciones de la Comisión.
Entonces, discutiremos en particular los preceptos que fueron objeto de votación dividida, pues no hay indicaciones renovadas, y también, los artículos 22 y 24 ter, respecto de los cuales se solicitó discusión y votación separadas.
El Senador señor Ruiz-Esquide , en su calidad de Presidente de la Comisión de Salud , pidió autorización para, antes de entrar al debate, hacer una breve reseña sobre el contenido del proyecto, y anunció que algunas de las votaciones divididas registradas en dicho órgano se van a transformar en unánimes, con lo cual agilizaremos el despacho de la iniciativa.
Señor Presidente , ésta es la tercera iniciativa legal que se plantea para reformar la salud. Con ella deberíamos dar por terminado este capítulo, si bien hay una cuarta, la "ley corta de isapres", y eventualmente una quinta, la "ley de derechos y deberes de los pacientes", que debería llegar al Senado.
El proyecto que nos ocupa es bastante técnico y muy complejo en algunos aspectos. En la Comisión fue objeto de un debate difícil en determinados rubros, pero llegamos a una fórmula de acuerdo bastante buena, a mi juicio, en la medida en que varios miembros de la Comisión depusimos nuestras objeciones en ciertos puntos, a fin de avanzar más rápido en una materia sobre la que, a la larga, es necesario legislar.
1) Ordenar la estructura, contenido y terminación de los contratos de salud, los que deberán contemplar las garantías explícitas y un plan complementario, con todos los otros beneficios que se acuerden.
2) Regular las tres modalidades permitidas de planes de salud, para evitar la proliferación de miles de planes diferentes, lo que dificulta la comprensión por parte de los usuarios y el control de la Superintendencia. Estas modalidades son -vienen contenidas en la iniciativa-: plan de libre elección del prestador; plan cerrado, donde se señalan determinadamente los prestadores en convenio, y plan con prestadores preferentes, que combina las dos anteriores.
3) Precisar y acotar las exclusiones y las preexistencias -estas materias fueron objeto de debate en la Comisión y sobre ellas versan tres de los artículos que no se aprobaron por unanimidad y que deberán votarse-, las cuales sólo podrán referirse a cirugía plástica con fines de embellecimiento (no curativa ni reparadora); atención particular de enfermería; hospitalización con fines de reposo; prestaciones cubiertas por otras leyes. Además, en estos artículos se define que se entenderá por preexistente la patología o condición de salud conocida por el afiliado y diagnosticada por un médico antes de suscribir el contrato.
4) Acotar en la ley en proyecto las alzas de precios de los programas y planes, dentro de una banda estructurada en torno a las variables de precios base y tabla de factores por sexo y edad.
Además, se señala cuáles van a ser las variables de esta suerte de bandas de precios. La variación -señala el proyecto- no podrá ser más de 1.3 veces el promedio ponderado de los porcentajes en que hayan cambiado los precios base. A estos efectos, se definen los términos "precios base" y "tabla de factores". Todo ello está destinado a lograr cierta nivelación del alza de precios, claridad de los conceptos, conocimiento de las personas y más fácil resolución de los conflictos.
5) Mantener por un año el contrato de salud para los beneficiarios cuando el cotizante fallece y siempre que aquél tenga al menos un año de antigüedad.
6) Permitir al beneficiario que pasa a ser cotizante debido a que comienza a recibir ingresos por la muerte del causante optar a permanecer en la isapre con un plan de comercialización que se ajuste a su cotización legal.
7) Crear el Fondo de Compensación Solidario entre instituciones de salud previsional para compensar las diferencias de riesgos por sexo y edad.
8) Dotar a la Superintendencia de herramientas para precaver los riesgos que afecten los derechos de los cotizantes y sus beneficiarios, permitiéndole recabar información oportuna y confiable sobre hechos relevantes relativos a la situación financiera de las instituciones; disponer auditorías externas conforme a las modalidades establecidas para las sociedades anónimas abiertas, y controlar los traspasos de cartera.
9) Reformular los plazos y procedimientos cuando se cancela la inscripción de una isapre en el registro.
10) Regular y trasparentar la actividad de los agentes de venta de planes de salud.
11) Impedir la integración vertical entre aseguradores y prestadores de la salud. Las isapres que sean además prestadoras de salud deberán constituir una persona jurídica distinta y separar los giros, dentro de un año desde la publicación de la ley en proyecto.
Este punto fue muy discutido, pues algunos consideramos que no se garantizaba que en la práctica esto no terminara siendo, en definitiva, una integración vertical. Por eso, las atribuciones de la Superintendencia están dadas justamente para que pueda garantizar que se cumplan realmente el espíritu y el texto de la ley.
12) Reafirmar el rol de la Superintendencia de Salud -así se llamará la actual Superintendencia de Isapres- en la liquidación y aplicación de la garantía que deben mantener las instituciones de salud previsional.
Para conocimiento del Senado, permítaseme enumerar los temas que suscitaron mayor discusión, los cuales muy probablemente van a seguir manteniéndose en el debate posterior a la dictación de la ley en proyecto.
Primero, facultad de las isapres para requerir información de salud de sus afiliados y cotizantes a los efectos de resolver sobre la procedencia de determinado beneficio. En esta materia se optó por mantener el carácter confidencial de la ficha clínica -lo que a nuestro juicio es muy importante- y delimitar la entrega de datos personalísimos a lo estrictamente necesario y mediante certificado médico del prestador. En caso de discrepancia intervendrá un médico independiente de las partes, inscrito en la Superintendencia para estos fines, quien podrá revisar la ficha clínica.
En seguida, definición y regulación de las tres diferentes modalidades del plan de salud complementario a las garantías del AUGE. Este punto se resolvió por unanimidad.
En cuanto a las exclusiones y las preexistencias, hay una definición de fondo que, cuando se trate esta materia, nos motivará a algunos a reiterar nuestra oposición.
Y están por último la revisión anual del contrato de salud y el ajuste del precio mínimo, así como la facultad de las isapres para modificar los precios base en los términos ya señalados. Para ello, se autoriza a la Superintendencia a los efectos de fijar cada diez años la relación máxima que podrá existir entre el factor más bajo y el más alto de la tabla, diferenciando por sexo; y en un artículo transitorio -como lo pueden ver los señores Senadores- se establece, para el primer decenio, una relación máxima de nueve veces entre el mínimo y el máximo en el caso de las mujeres y de catorce veces en el de los hombres.
La ley en proyecto entrará en vigencia junto con el Plan AUGE, y mediante ella se faculta al Presidente de la República para fijar el texto refundido, coordinado y sistematizado de los cuerpos legales correspondientes.
Señor Presidente , termino señalando que en el artículo 1º, Nº 10), letras b), a) bis y A, Párrafo 2º, se retiró la oposición, para que se considere que a su respecto existió consenso y, por lo tanto, haya aprobación sin debate, en el ánimo tanto de los Senadores que estuvimos en la Comisión como de algunos que...
Perdón, Su Señoría, pero quiero pedirle que precise, pues se está refiriendo a las normas que tuvieron votación dividida y señalando que con relación a ellas se retira la oposición para que se consideren aprobadas por unanimidad.
Artículo 1º, Nº 10), letra b)
Lo ignoro, señora Senadora .
Ya la identificaremos, a medida que vayamos avanzando. Pero queremos registrarlo, para los efectos de la labor de Secretaría.
Nº 10) del artículo 1º, letras b), a) bis...
Perdón, señor Senador, pero nos estamos confundiendo.
Lo veremos después, señor Presidente.
Sí. Cuando entremos al análisis pormenorizado Su Señoría nos indicará respecto de qué normas se retira la oposición. Así será más simple y se facilitará la discusión.
Señor Presidente , creemos haber aprobado esta iniciativa en la forma que nos parece más útil para el país. Es una materia extremadamente controvertida; la discusión fue muy larga. Y debo reconocer que cada uno de nosotros hizo un esfuerzo por superar sus propias reticencias acerca de algunos puntos, en el ánimo de contar con la cuarta ley necesaria para llevar a cabo la reforma de la salud.
Por último, quiero agradecer -ello es normal cuando se trata de este tipo de proyectos- la disposición y el trabajo de la secretaría de la Comisión de Salud. La verdad es que la confección del informe fue extremadamente compleja, porque avanzábamos, retrocedíamos y debimos compensar y conciliar muchos artículos.
Los antecedentes entregados por Su Señoría ayudarán al análisis pormenorizado de la iniciativa.
Antes de dar inicio al análisis artículo por artículo, debo informar que se recibió una indicación destinada a sustituir una norma del proyecto. Como no se trata de una indicación renovada, en su momento voy a solicitar la unanimidad de la Sala para tratarla.
Ciertamente, la indicación se presentó fuera de plazo. Sin embargo, el propósito es hacer ver a la Sala que, si bien no hubo coincidencia plena en la interpretación de la norma pertinente, todos los miembros de la Comisión de Salud estamos disponibles para que se apruebe por unanimidad lo que en ella se consigna.
En su momento recabaré el consenso de la Sala para tratarla.
Señores Senadores, respecto del artículo 22 propuesto para la ley Nº 18.933, que la Comisión aprobó por unanimidad (5 votos contra 0), se pidió discusión y votación separadas.
El señor LARRAÍN (Presidente).- En discusión.
Señor Presidente , pedí intervenir con relación a este artículo porque considero que la perversidad del sistema que agrupa a las instituciones de salud previsional no se elimina con este proyecto, sino que sólo se enmascara. Yo diría que se hace más refinado todo lo que tiene que ver con la presentación de las normas que lo estructuran.
Al respecto, si bien el artículo 22 aparentemente elimina la posibilidad de que las isapres hagan prestaciones en forma directa, no se prohíbe en forma expresa que constituyan sociedades matrices. Entonces, por una vía indirecta, a una sociedad holding le resulta factible controlar determinada isapre y las clínicas respectivas.
En los hechos, no hemos avanzado nada en el propósito y espíritu del proyecto en análisis, que sólo siembra confusión en los usuarios y en la ciudadanía en general. Muchos podrán pensar que con él se transparenta la actividad, se impide que la concentración de este negocio siga avanzando.
Parecen no advertir los miembros de la Comisión de Salud que en este instante cinco isapres concentran el 90 por ciento del mercado. Estas empresas se hallan felices con la representación que tuvieron en la Comisión respectiva por parte de los Senadores Espina, Matthei...
Perdón: fue por unanimidad.
Todos los que pasaron por ella percibieron nítidamente que era imposible avanzar un milímetro más allá de lo que dichas empresas han establecido como criterio para el manejo de su negocio.
Quiero insistir en que el artículo 22 se convierte en letra muerta, porque su propósito no servirá de nada en la realidad. El hecho de que se constituya un holding que maneje tanto la isapre como la clínica o el conjunto de clínicas correspondiente concentra la operación en una sola mano y, por lo tanto, cierra toda posibilidad de que los usuarios tengan el derecho a la libre elección. Ellos deberán necesariamente someterse a un sistema cerrado que, por supuesto, privilegia el lucro por sobre todas las cosas. Habrá listas de médicos que se impondrán a los cotizantes, sin que a éstos les sea factible la libre elección. ¡Terminó ese derecho para todos los afiliados a las isapres!
Eso tiene que saberse y debe quedar consignado en las Actas de esta sesión como una debilidad más de este intento por mejorar la salud en nuestro país.
Acerca de otros aspectos que están en la misma línea de lo que despierta la inquietud que señalo, me reservaré para darles expresión en el momento en que se discuta la disposición respectiva. Mientras tanto, quiero dejar una constancia e insistir...
Si lo que aquí se aprobó alentó una mínima ilusión en alguna persona, con mucho dolor le digo que ha sido falsa y que aquello quedará como letra muerta, como algo imposible de aplicar en la realidad.
Además, los efectos de la ley en proyecto...
Terminó el tiempo de Su Señoría.
...no serán retroactivos, de manera que todas las isapres ya organizadas podrán seguir operando en la misma forma en el futuro sin ningún inconveniente. Entonces, las disposiciones de esta normativa no regirán para lo hasta ahora existente, que fue precisamente lo que inspiró un conjunto de modificaciones que hoy se derrumba de manera estrepitosa como una falsa ilusión.
Señor Presidente , el mayor logro de la Humanidad en los últimos 300 años es la libertad individual. Ella es la que en definitiva fija los caminos por los cuales cada uno de los seres humanos transita asumiendo sus propias responsabilidades.
La libertad es la manifestación de la responsabilidad. Por tal motivo, cuando normas legales contemplan obligaciones para todos los ciudadanos en una materia determinada, entiendo que esa libertad individual se sienta afectada. Pero cuando el individuo escoge libremente el sistema que utilizará para resolver sus problemas de salud, que son propios de él, no debería crearse al respecto una atmósfera de tensión innecesaria.
Sin embargo, me parece interesante observar -a lo mejor la Comisión de Salud podría entregarnos alguna información- que un conjunto de instituciones de salud previsional de carácter cerrado tiene como objetivo la atención de determinados grupos de trabajadores. Las hay en distintos yacimientos cupríferos, en áreas laborales como Ferrocarriles, en fin. Dichas isapres, con recursos provenientes de negociaciones colectivas de bastante importancia y otros que forman parte de la acción de desarrollo social de las empresas, proporcionan a sus afiliados una muy buena atención. Tengo entendido, si no me equivoco, que este sistema permite a no menos de 180 mil trabajadores acceder a prestaciones de salud muy adecuadas.
Quiero entender que el nuevo artículo 22 que se propone, más los incisos que se mantienen, también tienen por finalidad sostener esos sistemas de salud espontáneos que han surgido a través de las isapres que señalé.
La eliminación de la responsabilidad que pudiera tener una institución de salud previsional sobre otras entidades para la ejecución de planes de salud indudablemente afectaría a las isapres referidas, que, como dije, atienden hoy a 180 mil trabajadores o más, quienes, con sus mujeres e hijos, llegan a casi un millón de personas. En consecuencia, no me parece adecuada la supresión.
Por los motivos expuestos, votaré favorablemente la norma propuesta por la Comisión.
Señor Presidente , creo que uno a veces, por las aspiraciones que tiene, no alcanza a distinguir con suficiente claridad la justeza de algunas críticas y la exageración de otras.
Es evidente que esta disposición no suprime los holding. Ellos son de la esencia del sistema en que vivimos. Puedo tener una visión muy crítica de éste; puedo concordar con el Senador señor Ávila en que el capitalismo va hacia la concentración, y más aún, hacia la de tipo monopólico. Pero eso -repito- es de la esencia del sistema, por lo cual resulta difícil restringirlo.
Lo que sí logra esta enmienda -y en esto el Honorable colega no tiene razón- es que aquí habrá administración y contabilidad separadas de dos empresas distintas, lo que impedirá los traspasos de dinero de una a otra y que, por esa vía, se burle al usuario.
Si propiciáramos la eliminación de los holding, tendríamos que suprimir a los 4 ó 5 dueños de todas las grandes empresas o de gran parte de ellas, que son los llamados "grupos económicos". Pero eso escapa a la ley de isapres y supondría una reforma mucho más profunda del sistema en que vivimos.
Lo que el proyecto en debate modestamente consigue es un beneficio hacia los usuarios, en el sentido de que no puede haber un privilegio de una isapre respecto de una clínica de su misma propiedad.
Por otra parte, no es tan efectivo lo indicado por el señor Senador en orden a que la iniciativa terminaría con la libre elección. Si él la leyera atentamente, comprobaría que hay planes tanto de libre elección como cerrados y semicerrados. Todos son distintos y el usuario podrá escoger cualquiera de ellos con total libertad.
Los planes cerrados no son de por sí negativos. Existen en Estados Unidos y abaratan los costos. Una persona, libremente, puede decir: "Prefiero un plan de salud cerrado si me atienden equis médicos, que me dan tales garantías, porque me significa pagar menos que en uno de libre elección".
Pretender que la única modalidad sea la libre elección total y, al mismo tiempo, que no suban los precios es una contradicción en los términos. Éste es el motivo por el cual en Estados Unidos gran porcentaje de las prestaciones de salud se realiza a través de planes cerrados.
Por eso señalé que en algunas críticas el señor Senador tiene razón, pero no en otras.
Por lo expuesto, y sopesando las cosas positivas y las negativas, en la Comisión aprobamos por unanimidad la modificación a este artículo.
Señor Presidente , yo no iba a intervenir, pero he resuelto no dejar pasar las insolencias que habitualmente dice el Senador señor Ávila . Y le digo que cada vez que lo haga voy a contestarle.
¡Para payasos, no, señor Presidente ! ¡No entré a esta Corporación para escuchar payasadas!
Y lo voy a señalar muy derechamente. Aquí podemos discutir ideas y temas de fondo; pero sostener la insolencia de que los Senadores de la Alianza estamos defendiendo intereses o votando...
¡Ésa es la auténtica verdad!
¡Señor Presidente , dígale...
Senador señor Ávila , le ruego respetar el uso de la palabra.
...que haga sus payasadas cuando él intervenga!
¡Usted no...
¡Silencio, Senador Ávila!
¡Yo no le voy a aceptar a este señor que pretenda sostener que nosotros no votamos según lo que estimamos intereses generales del país y de la ciudadanía!
Debo manifestar que la norma en debate se aprobó por la unanimidad de los cinco miembros de la Comisión de Salud, entre ellos los Honorables señores Boeninger , Viera-Gallo y Ruiz-Esquide , su Presidente . Y también concordó el Gobierno.
¿Significa eso que el Senado completo, representado por los integrantes de ese órgano técnico, con la anuencia del Ejecutivo , estaría votando en defensa de los intereses de las isapres?
En algunos aspectos, por supuesto, se tiene en cuenta la opinión de los representantes de las instituciones de salud previsional. Pero en la mayoría de los casos nosotros velamos por los intereses de la gente que nos eligió, por los usuarios de un sistema de salud extraordinariamente complejo. Y se requiere tener frialdad y objetividad para que ese sistema termine favoreciendo a la inmensa mayoría de los chilenos.
Por lo tanto, señor Presidente , debo señalar que no voy a aceptar insultos, injurias ni descalificaciones.
Cuando a este señor lo insultan a propósito de otro tema, entonces él tiene derecho a salir a defenderse. Pero cree que puede trapear con el nombre de otros Senadores y que nos vamos a quedar callados.
¡Yo no me voy a quedar callado ni aquí, ni afuera, ni por las vías que él quiera, señor Presidente ! ¡No estoy dispuesto a aceptar insultos, porque represento a gente decente que merece respeto!
La modificación propuesta resuelve una situación que en Chile hasta ahora se se permite: la integración entre quienes financian las prestaciones de salud y aquellos que las otorgan.
El artículo 22 de la ley Nº 18.933 es diametralmente distinto. La norma que propone la Comisión establece la prohibición de que las isapres que se dediquen al financiamiento de las prestaciones y beneficios de salud participen en la ejecución de dichas prestaciones y beneficios, y en la administración de los prestadores.
Además, se otorgan a la Superintendencia de Instituciones de Salud Previsional un cúmulo de facultades que permitirán contar con instrumentos para fiscalizar si en algún momento, por la vía de de los hechos, se produce una integración vertical que vaya en perjuicio de los intereses de los usuarios.
Lo que se propone ahora, señor Presidente , es mucho más de lo que ha estado vigente durante años. Y es un avance acorde con todas las normas que el Gobierno debatió bastante tiempo en la Comisión.
Por lo tanto, puedo señalar, para la historia fidedigna del establecimiento de la ley, que en el nuevo artículo 22, además de prohibirse la integración vertical, se otorgan facultades a la Superintendencia para fiscalizar adecuadamente. Y si el Superintendente en el futuro considera que en la práctica son insuficientes, entonces se le entregarán más para que mejore su fiscalización. Jamás la intención fue restringir.
Reitero: esta norma es producto del acuerdo unánime de la Comisión de Salud, con participación del Gobierno y de la Oposición, y con el beneplácito del señor Ministro , quien la consideró un avance importantísimo.
Debatamos ideas, pues para eso nos eligieron, y no transformemos esto en un burdel de injurias e insultos que, por lo menos yo, no voy a aceptar.
No le he dado la palabra, señor Senador.
Sí. Pero se la estoy pidiendo porque...
¡No se la estoy dando, Senador Ávila!
¡Pero usted comprende...
...que yo tengo el derecho...
¡No tiene ningún derecho, señor Senador !
¡Tengo el derecho, señor Presidente...
¡No, señor Senador !
...porque he sido calificado...
¡No, Senador! ¡Usted fue el que profirió una injuria!
¡Yo no he dicho ninguna injuria!
¡Usted, señor Senador, señaló...
¡No he dicho ninguna injuria!
...que Senadores elegidos por la ciudadanía son representantes de intereses económicos! Y eso, en mi opinión, es una injuria.
Si eso se le dice a Su Señoría o a cualquier Senador, lo va a considerar una injuria. Y el Honorable señor Espina ha ejercido el derecho a vindicar su nombre.
¡Yo he señalado...
...que está representando muy fielmente los intereses de las isapres!
¡He dicho que tiene la palabra la Honorable señora Matthei!
¡Y ésa es una realidad!
¡Tiene la palabra la Honorable señora Matthei!
Señor Presidente , invito a todos los señores Senadores a que abran el boletín comparado en la página 135, donde se encuentra el artículo primero transitorio. Si lo leen, podrán constatar la absoluta ignorancia con que cual habla el Senador Ávila . Ha sostenido que ésta no es una ley retroactiva y que, por lo tanto, las isapres que ya se constituyeron y tienen una clínica o un prestador de servicios seguirían en las mismas condiciones.
Pues bien, el artículo primero transitorio dice textualmente:
"Aquellas Instituciones de Salud Previsional" -eso significa isapres, Senador Ávila - "que a la fecha de publicación de la presente ley, sean también prestadores de atenciones de salud, deberán constituir, dentro del plazo de un año contado desde dicha publicación, una nueva Institución de Salud Provisional," -es decir, una nueva isapre- "mediante la creación de una persona jurídica distinta, la que se entenderá, para todos los efectos legales, como continuadora legal de aquélla en lo que dice relación con el giro de financiar prestaciones y beneficios de salud regulados por la ley Nº 18.933". O sea, obligamos a esas instituciones a separarse dentro de un año.
Señor Presidente, puedo decir...
¡Eso es una farsa!
Le ruego no interrumpir, señor Senador.
¡Respete el derecho de quien está hablando!
¡Porque usted no me da la palabra!
¡No se la voy a dar mientras no respete a los demás, señor Senador !
Señor Presidente , el Senador Ávila generalmente dice cosas inexactas, que son medias verdades, medias mentiras...
¡Verdades completas!
...que no reflejan en absoluto lo que establece la ley ni tampoco la opinión del Senado.
Resulta que aquí él es el único -puede haber alguien más; no sé- que sostiene una posición claramente minoritaria. Y se acusa a la Oposición de estar dictando leyes en beneficio de alguien, en circunstancias de que nosotros somos minoría en esa Comisión. ¡Somos minoría! Además, la mayoría de estas enmiendas han sido propuestas por el Gobierno.
Entonces, ¿saben qué más? Estoy cansada de que continuamente nos descalifique en términos baratos, cochinos. Lo ha hecho antes con otra gente. Cuando alguien dijo que él tenía intereses, ¡huy, qué gran ofensa! Pero él se ha acostumbrado en este Senado a ofender en forma gratuita y, en general, con una ignorancia inaceptable. Ha sostenido hoy cosas que son nítidamente falsas, lo que demuestra que quizás antes de entrar a la Sala tuvo una conversación de dos minutos con alguien que lo mal informó y que jamás leyó el proyecto.
¿Es falso lo del holding? ¿Es falso?
La tiene el Honorable señor Ruiz-Esquide.
Señor Presidente , desde ya sabemos que esta iniciativa genera conflictos de planteamientos. Entre las reformas de la salud, no cabe ninguna duda de que ésta es la con más aristas.
El Senador que habla desde siempre ha manifestado una fuerte crítica al modelo de la isapres -nadie lo ignora- y estima que fue creado equivocadamente. Pero ése no es el tema al que estamos abocados hoy, sino el siguiente.
Si yo pudiera resolver sobre el modelo de las isapres, lo haría de otra forma. A lo mejor lo construiría sobre la base de una concepción mutualista. En las mutuales de salud no hay ganancias, sino reinversión. Ése es el modelo que yo preferiría. Tanto es así que con el Honorable señor Andrés Zaldívar presentamos un proyecto. El Gobierno nos dijo que no era necesario hacer esa modificación y que otros -incluso las mutuales- podrían trabajar en este tema. Pero no se han interesado.
Señor Presidente , hemos llegado a un punto donde -y quisiera que los Honorables colegas lo comprendieran-, en un Senado como éste y en una sociedad que tiene dos visiones sobre la salud -también en educación-, debería considerarse obligación nuestra abordar un mecanismo que no funciona bien.
La concepción equivocada de las instituciones de salud previsional devino en un modelo que no se puede cambiar, pero sí mejorar. Ésa es la tesis central. Y los que éramos más radicales en un sentido o más radicales en otro nos pusimos de acuerdo para avanzar.
Esto es lo que se discute.
Cuando el Honorable señor Ávila formula algunas observaciones, se refiere a cosas que son ciertas. Creo que tiene pleno derecho a hacerlo, siempre que se exprese en los términos que corresponden en el Senado. Pienso que, en ese sentido, con el correr del tiempo va a avanzar.
Pero también es verdad que este asunto tiene otro lado. El hecho concreto es que sobre este tema se ha formulado una de las grandes críticas al modelo actual. Basta la instalación de una isapre para que los médicos y los profesionales se "funcionaricen"; luego se crea una clínica con laboratorio, y al final todo es vertical, convirtiéndose en algo bastante antiético.
Tendremos que acostumbrarnos a que en Chile las leyes se cumplan. Se dice: "Mire, se van a pasar por el lado las disposiciones de un cuerpo legal". Estoy de acuerdo. Pero de alguna manera debemos lograr que la ley se cumpla. Y, para eso, en esta misma normativa otorgamos atribuciones a la Superintendencia respectiva
Sin embargo, también tratamos de que sobrevivan pequeñas clínicas privadas o centros de salud, especialmente en las Regiones, para que la isapre no obligue a concurrir a la clínica de su propiedad.
En ese sentido, rescato el valor de lo que hemos hecho, con todas las limitaciones del caso. Y lo rescato en este punto concreto, que se repite en otros aspectos, pero que contó con el fuerte respaldo de la Asociación de Clínicas Privadas, que representa a una cantidad enorme de instituciones muy pequeñas a veces, sobre todo en Regiones, donde se hallan absolutamente al margen de mayores posibilidades.
Se resguardan, así, la libre elección en la atención, el financiamiento adecuado y el que las isapres no se transformen sólo en entidades financieras. Y ello, con todo el rechazo que abrigo contra ese sistema. Pero, ¡por favor!, a veces, cuando se está ante un imposible, es preciso trabajar sobre la base de los avances que es dable materializar.
Estimo que se ha diseñado un buen mecanismo para que la gente pueda actuar con libertad, para que se disponga de los fondos necesarios y para que exista una empresa privada no monopólica, no financiera, que represente el trabajo diario de muchos médicos, enfermeras y profesionales, así como también el interés de los accionistas menores que invierten en una clínica pequeña, como sucede en las ciudades que no son Santiago , Valparaíso o Concepción.
Ése es el sentido más profundo del asunto y de cómo se trató el tema.
Pidió la palabra el señor Ministro de Salud . Sin embargo, ha llegado la delegación del Senado de Francia, por lo que se suspenderá el análisis del proyecto. Luego de recibirla, podrá intervenir el Ministro y se votará el artículo en debate.
Una pregunta, señor Presidente : ¿hasta qué hora se extenderá el Orden del Día?
Resta todavía una hora con diez minutos, aproximadamente, tiempo al cual no se imputa el que se destinará a los visitantes.
Una vez que se reanude el tratamiento de la iniciativa quedará -repito- una hora y diez minutos de Orden del Día para, deseablemente, despacharla.
Señor Presidente , el lapso que tome el recibimiento debe imputarse a la parte de la sesión en que nos encontramos, la cual dura hasta las 18:30.
No corresponde hacerlo, señor Senador, porque ése no es un punto incluido en el Orden del Día.
Se suspende la discusión particular del proyecto con el objeto de recibir a la delegación francesa.
Excelentísimo Presidente del Senado de Francia , señor Christian Poncelet ; señora Vicepresidenta de esa Corporación, Senadora doña Michèle André ; señor Vicepresidente del Senado de Francia y Presidente del Grupo de Amistad Francia-América Latina , Senador don Roland du Luart ; señor Presidente del Grupo de Amistad Francia-Chile , Senador don Bernard Angels ; Senadora señora Jacqueline Gourault ; Senador señor Michel Guerry ; Senador señor Jean-Marc Pastor ; Excelentísimo Embajador de Francia en Chile, señor Alain Le Gourriérec ;
En mi calidad de Presidente del Senado de Chile, deseo agradecer esta visita en mi nombre y en el de todos los integrantes de esta Alta Corporación.
Para nosotros constituye un honor muy alto la presencia de esta delegación en nuestro territorio, porque tenemos una profunda admiración por la historia del pueblo francés y por su extraordinaria tradición, que, en todos los planos (jurídico, político, económico, cultural y social), ha hecho destacar a Francia en la historia de la Humanidad.
Y nos honra muy especialmente, porque entre ambas naciones se han desarrollado intensos vínculos bilaterales que han distinguido la relación entre nuestros Gobiernos en los últimos años y que ahora buscan proyectarse en el ámbito legislativo. Su presencia en esta Sala así lo confirma.
Es, también, señor Presidente , una ocasión muy propicia para agradecer, a través de usted y de su delegación, al Estado de Francia por haber sido el primero en apoyar el acuerdo de asociación de Chile con la Unión Europea, hoy en vigencia.
Por lo anterior, esperamos que Francia siga siendo un socio activo de nuestro país en su proyección dentro de la Unión Europea, entendiendo que la asociación es un acuerdo, no sólo de libre comercio, sino también de cooperación plena en todos los ámbitos: político, cultural, educativo y social. Pensamos que la integración no sólo presenta una dimensión económica, sino que también debe proyectarse en muchos otros planos. Es lo que le otorga sentido a ese proceso; es lo que lo humaniza y lo impulsa hacia el futuro.
Ciertamente, valoramos los acuerdos en el área económica-comercial. Y, por eso mismo, creemos que la asociación entre nuestro país y la Unión Europea constituye una iniciativa que debe fortalecer los principios de una economía global y abierta, los cuales se sustentan en que exista una competencia que debe ser justa y leal.
Por ello, invito a que ambos Parlamentos, el chileno y el francés, puedan proyectar en nuestras realidades regionales la fuerza y vigencia de tales postulados con ese alcance. Ello es especialmente necesario en el actual escenario que nuestro país enfrenta a raíz, por ejemplo, de las salvaguardias impuestas a sus exportaciones de salmón, hecho que habla de una verdadera necesidad de profundizar en el espíritu genuino del Acuerdo con la Unión Europea.
Las relaciones comerciales bilaterales entre Chile y Francia han demostrado ese espíritu en plenitud, con un aumento del intercambio comercial entre ambas naciones, durante el año 2004, de más de 73 por ciento, en comparación con el nivel alcanzado en el 2003, lo que ha convertido a Francia en uno de nuestros más importantes socios comerciales de la región.
A ello debemos agregar, con satisfacción, que no existe ningún asunto contencioso en materia comercial entre nuestros países, lo que constituye una prueba más de los enormes frutos que pueden generar los acuerdos de libre comercio cuando se aplican en su recto espíritu. Testimonio de esto es el apoyo que Francia nos brindó en el delicado caso de las exportaciones de salmón.
Así, no puedo dejar de mencionar el ambicioso y visionario proyecto a que se encuentra abocado el Senado de Francia, liderado por su Presidente , señor Christian Poncelet , del cual nos interiorizamos en la última visita realizada a dicho país por una delegación de Senadores chilenos, integrada por el Honorable señor Romero y quien habla. Entonces supimos del interés por promover la creación de un Senado Latinoamericano, iniciativa que se suma a otras similares que se desarrollan en Europa y en otros contextos mundiales.
La configuración de una verdadera institucionalidad parlamentaria en América Latina ha sido y es una constante preocupación de nuestro Senado, en el entendido de que sólo un trabajo mancomunado entre los parlamentos nos puede ayudar a enfrentar los nuevos desafíos que demandan las características del desarrollo contemporáneo. El mundo hoy actúa en bloques y los parlamentos, máxima expresión de toda democracia, deben jugar un rol importante y decisivo en estos procesos.
En efecto, por lo singular de nuestras funciones, que nos llevan a ser representantes de la sociedad civil y, a la vez, cooperadores y fiscalizadores del actuar del Poder Ejecutivo , los parlamentos son la expresión más genuina de la democracia. Por lo mismo, nos encontramos en una situación inmejorable para generar los canales necesarios que permitan alcanzar los consensos y acuerdos que harán posible en el futuro construir una institucionalidad que se levante con legitimidad y trabaje de modo efectivo. Y, a este respecto, la efectividad pasa, antes que nada, por conseguir estructurar verdaderas bases comunes en materias económicas, legislativas y culturales, las que constituyen el requisito indispensable para pensar en el Parlamento Latinoamericano o en organizaciones de parlamentarios en el contexto de América Latina.
Sólo entonces esa entidad surgirá como una necesidad real, más que como un mero sueño utópico destinado a desaparecer, como ha ocurrido tantas veces en nuestro continente con iniciativas similares que no han estado enraizadas en el pasado. Son las demandas efectivas de intercambio y cooperación, basadas en los requerimientos de bienestar de nuestros pueblos, que exigen respuestas de esta envergadura para enfrentar, desde éstas, los problemas comunes que nos afectan.
Por ello, señor Presidente , agradecemos y valoramos el interés demostrado por el Senado de Francia en tal iniciativa y esperamos colaborar como Cámara Alta en alcanzar los consensos previos y necesarios para pensar en una institucionalidad latinoamericana fuerte y eficaz.
La experiencia en el Viejo Continente , a través del Parlamento de la Unión Europea, es, ciertamente, un buen antecedente para los pasos que algún día también tendremos que dar en América Latina.
Señor Presidente, hago votos porque la estadía de ustedes en nuestro país sea exitosa y del mayor provecho posible.
Para nosotros, admiradores de la tradición política de Francia, en particular para muchos de nuestros Senadores que incluso se han formado en esa distinguida República, resulta especialmente valiosa su presencia en el Senado chileno, y esperamos que de ella fluya hacia el futuro una vinculación estrecha, seria y de un profundo significado histórico entre nuestras Corporaciones.
A continuación, en nombre de la Cámara Alta, impondré la condecoración del Senado de Chile al señor Presidente del Senado francés, don Christian Poncelet .
--El señor Larraín ( Presidente ) impone al señor Poncelet la condecoración Orden al Mérito del Senado de la República de Chile.
Tiene la palabra el señor Presidente del Senado de Francia.
El señor PONCELET ( Presidente del Senado de Francia ).-
Señor Presidente del Senado ; señoras y señores Senadores; señores Embajadores; señoras y señores; queridos amigos:
Antes de nada, quiero agradecerle especialmente al señor Presidente -querido amigo- las amables palabras que me ha dirigido y a las cuales soy muy sensible, al igual -estoy seguro- que la delegación que tengo el privilegio de encabezar, que está integrada por seis Senadores, quienes representan tanto a la mayoría como a la oposición, y entre los cuales se hallan los dos Vicepresidentes del Senado.
Deseo manifestarle que me siento honrado de que sea su mano la que me condecore con la medalla del Senado. Mi orgullo es aún mayor cuando esto ocurre en sesión plenaria, en este alto lugar de la democracia.
Para mí es un honor que sea usted, señor Presidente , quien me acoja aquí, en el Senado de la República de Chile. Y agradezco también a sus colegas por haberse adherido a este encuentro.
En primer lugar, deseo aprovechar esta ocasión única que me dan para saludar al Chile actual, que ustedes representan en toda su riqueza y diversidad. Un Chile moderno, bien inserto en el mundo globalizado de hoy y que mira hacia el futuro sin desconocer su historia.
Quisiera, en particular, alegrarme, junto con Sus Señorías, por una vuelta plena y entera a la democracia, garantizada por la solidez de las instituciones chilenas, que confieren a su grande y hermoso país una estabilidad inigualada en la región, estabilidad consolidada por una destacada prosperidad, que hacen del Chile de hoy un modelo, un ejemplo, en el continente y más allá de él.
Dicha estabilidad va a la par con la vitalidad de su vida política, que se anuncia especialmente animada este año con las elecciones presidenciales y parlamentarias de diciembre. Pero tranquilícense, pues ustedes sólo nos preceden, ya que los imitaremos en 2007, año en que los franceses también tendremos comicios.
Un fenómeno aún más destacable es el de que esta vitalidad democrática y política de Chile va a la par con un consenso nacional sobre sus grandes orientaciones.
Primero, pienso en su visión del mundo. Ustedes, al igual que los franceses, desean un mundo multipolar, respetuoso del Derecho y protector de la diversidad cultural. Después, pienso en su visión de Chile en el mundo. Ustedes quieren un país resueltamente abierto, en particular en el campo comercial, donde se destacan. Nuestro déficit comercial lo muestra mejor que un largo discurso.
Esta apertura al mundo, que me place saludar, encontró su punto culminante en noviembre pasado, cuando vuestra nación organizó -con el éxito que conocemos- la cumbre de la APEC, que reunió a los más altos responsables de una veintena de países de Asia y del Pacífico para tratar materias de cooperación económica.
Después de haber saludado el éxito político y económico chileno, deseo igualmente celebrar, en este prestigioso lugar, el reencuentro de su país con Europa. La historia, ya antigua, de las relaciones del Viejo Continente con ustedes conoce un nuevo ímpetu luego del acuerdo de asociación firmado entre la Unión Europea y Chile, que entró en vigor en 2004.
Ese acuerdo determinante recuerda -si fuera necesario- que los europeos no son indiferentes a los chilenos, cualquiera sea la distancia que nos separe, y comporta nuevas facetas.
Está, por supuesto, el comercio, siempre esencial. No volveré a hablar de ello. Pero también deben considerarse la cooperación científica y cultural y la instauración de un verdadero diálogo político, exhaustivo y regular.
Por lo demás, los resultados no se han hecho esperar. Los intercambios comerciales entre la Unión Europea y Chile han crecido mucho en los últimos meses. Y estoy seguro de que sólo es el comienzo.
Al igual que Europa no se desinteresa por Chile, sé que ustedes no se desinteresan por la organización europea, que el año pasado se amplió con diez nuevos Estados miembros y próximamente debería disponer de una Constitución, si todos sus integrantes la ratifican, como lo espero ardientemente. Ampliada y fortalecida por una Constitución, y al progresar regularmente en el camino de una política extranjera y de defensa común, Europa debería disponer por fin de una influencia política a la altura de su peso económico y demográfico.
Chile, entonces, ha realizado una buena opción al privilegiar sus relaciones con la Unión Europea. El futuro dará la razón tanto a ustedes como a nosotros; pero no debemos bajar la guardia.
En este escenario, a la vez nuevo y favorable, Francia encontró su lugar rápida y naturalmente.
Nunca antes nuestras relaciones políticas fueron tan buenas y regulares como después del comienzo de los años 90.
Las relaciones franco-chilenas han sido diversas. Es el caso de nuestra cooperación científica. Francia está orgullosa de ser en ese campo vuestro primer socio; de los intercambios entre nuestras universidades, con permanentes movimientos de profesores y estudiantes, e incluso de nuestra colaboración en materia de defensa.
Para mí, el hecho de que numerosos estudiantes e investigadores chilenos realicen sus estudios en Francia y no exclusivamente en Estados Unidos no sólo constituye un símbolo. Es reconfortante que cada vez sean más numerosos los franceses que estudian en Chile. Después de todo, no hacen sino caminar tras las huellas famosas de nuestro compatriota Claudio Gay, célebre naturalista que, a mediados del siglo XIX, fue protagonista de una verdadera "suma" de tesoros de la naturaleza chilena y quien, muy convencido por sus trabajos enciclopédicos, terminó por adquirir la nacionalidad chilena.
Ustedes saben que Francia es el primer socio comercial europeo de Chile, aunque también es cierto que estamos lejos de conseguir los niveles de Estados Unidos, Japón , China , o de algunos grandes países de América Latina. Sin embargo, ustedes me dirán -y con razón- que Francia todavía puede hacer un esfuerzo en materia de inversiones. Efectivamente, no somos más que el octavo inversor extranjero en Chile.
Cuenten conmigo para que, de regreso a mi país, invite a nuestras empresas a olvidar la distancia, para sólo retener la estabilidad política y el éxito económico.
Como pueden ver, se ha hecho bastante.
Siendo optimista, sin pecar de ingenuo, sé que hay mucho por hacer, ya que Chile y Francia, en un mundo cada vez más borroso e incierto, tienen como interés común el reforzamiento de sus lazos. Su historia, su cultura y sus valores -pese a la geografía- los conducen a ello. Estamos geográficamente lejos, pero cultural y políticamente cerca.
Tendría, por supuesto, muchas cosas más que decirles, inspirado sobre todo en la calidez de su acogida y en la gentileza de su hospitalidad; pero el tiempo, como siempre, es limitado.
Déjenme simplemente manifestar bien fuerte:
¡Viva la amistad franco-chilena!
Luego de haber oído tan notable discurso, creo que debemos sentirnos doblemente honrados de tener entre nosotros al señor Presidente del Senado francés y su delegación.
¡Bienvenidos a Chile, señor Presidente y señores Senadores! ¡Gracias por su presencia!
Se suspende la sesión por cinco minutos, a fin de poder saludar personalmente a nuestros visitantes.
--Se reanudó a las 17:39.
Prosigue la discusión particular del proyecto que enmienda la ley Nº 18.933, sobre Instituciones de Salud Provisional.
Tiene la palabra al señor Ministro .
Señor Presidente , únicamente deseo insistir en que, tal como expresaron los Senadores señores Ruiz-Esquide y Viera-Gallo, entre otros, esta iniciativa pretende, en gran medida, mejorar y transparentar una serie de situaciones que hoy en día hacen que no siempre los usuarios de las isapres conozcan todos los elementos y tengan resguardados sus derechos.
Frente a lo planteado por el Honorable señor Ávila , quiero decir que, tal como muy bien indicó el Senador señor Viera-Gallo , el hecho de que las instituciones operen con distintos RUT tal vez no generará una diferenciación en el poder, en la propiedad de empresas pertenecientes a un mismo holding, pero transparentará enormemente la manera como fluyen los recursos puestos en las isapres por cotizantes y beneficiarios. De esa forma habrá una mejor fiscalización en cuanto a que tales fondos sean bien utilizados y efectivamente sirvan para responder a los intereses de los usuarios.
En lo relativo a libre elección, cabe señalar que la letra a bis), nueva, que se agrega al artículo 33 y que diferencia con claridad los distintos tipos de planes, contempla justamente el de libre elección, siempre disponible, el cual obliga a una institución de salud a pagar las boletas que se le presenten por atenciones recibidas por un afiliado, independiente de si el prestador que las realizó está o no adscrito a ella.
Éste constituye un tremendo avance con relación a lo que hoy día existe, pues, en efecto, en la actualidad no siempre situaciones de esa índole son respetadas. En ese sentido, creo que algunos de los temores manifestados por el Senador señor Ávila no se condicen con lo que se encuentra establecido.
Corresponde pronunciarse sobre la disposición, ya que se solicitó votarla separadamente, no obstante haber sido aprobada por unanimidad en la Comisión de Salud.
Se tocarán los timbres y esperaremos algunos minutos para asegurar la concurrencia de los señores Senadores.
¿Qué norma se pondrá en votación, señor Presidente?
El artículo 22, que aborda el tema que se ha estado discutiendo.
¿Puedo fundamentar mi voto, señor Presidente , mientras llegan los demás señores Senadores?
Señor Presidente , aprovechando que puedo realizar una breve intervención antes de que acudan más colegas a dar el quórum, quiero manifestar que, tal como el Honorable señor Ruiz-Esquide , no he sido partidario del sistema de las isapres y creo que deberíamos hacer esfuerzos para cambiarlo. Sin embargo, dado que se encuentra vigente y que no existen posibilidades objetivas de reemplazarlo en este momento, considero importante introducirle perfeccionamientos para eliminar algunos vicios. Algo muy similar ocurre con el sistema previsional.
Desgraciadamente, mientras no se trate a fondo este tema y se discuta de modo efectivo cómo resguardar mejor los derechos de los usuarios, en especial los de la gente más modesta, que siempre termina recurriendo al sistema público de salud, sólo aplicaremos soluciones de parche y no resolveremos en forma definitiva este problema.
No obstante lo anterior, dadas las circunstancias actuales, voy a votar a favor de este artículo, porque pienso que, a pesar de todo, constituye un avance respecto de la situación vigente.
Señor Presidente , la verdad es que me sorprendió mucho la reacción tan virulenta de algunos señores Senadores que se sintieron ofendidos por una afirmación que hice.
A este respecto, creo que las isapres deben de hallarse muy incómodas porque aquellos a quienes se atribuye la defensa de sus legítimos intereses económicos se sienten injuriados. Es decir, tendrían que perseguir finalidades muy bastardas o indignas para que eso motivara una reacción o una actitud como la que hemos visto.
Aquí, en los hechos, se quiera o no conscientemente, lo que se hace es preservar un negocio que ha alcanzado una concentración altamente peligrosa. Insisto: cinco isapres tienen 90 por ciento del mercado.
Pregunto a quienes adhieren a esta filosofía económica si es sana una situación de esa índole. Seguramente concuerdan en que no lo es. Sin embargo, cuando se presenta la oportunidad de rectificar, no se aprovecha; por el contrario, se legisla en función de consolidar el sistema.
En este sentido, la Superintendencia de Isapres, así como otras superintendencias, no ha recogido completamente las inquietudes de los usuarios. Al revés: en muchas oportunidades actúa en plena concordancia con las empresas, y en este caso, con las propias isapres.
Un ejemplo al canto.
Cuando se intentó ampliar esta modalidad a las compañías de seguros, fue el propio Superintendente de Isapres quien alzó su voz de rechazo a una iniciativa de esa índole, porque, a su juicio, llevaría al quiebre de las instituciones de salud previsional. Esto constituye un verdadero absurdo. Las isapres son compañías de seguros; son entidades que cobran una prima cautiva a través de las cotizaciones por asumir riesgos en el ámbito de la salud. Es decir, son empresas aseguradoras.
El modelo chileno es único en el mundo. No hay otro país que lo aplique. Entonces, ya que el mercado está tan concentrado, deberíamos ampliarlo a las compañías de seguros, para que intervengan en él otros actores. Sin embargo, ello no ha sido posible mediante el proyecto en análisis.
Y luego se ofenden porque uno señala que actúan en concordancia con los intereses fundamentales de ciertas empresas.
Pero lo que me resulta absolutamente vergonzoso es que la propia Superintendencia, en ese ámbito también, actúe en la misma sintonía.
Por desgracia, las superintendencias, en general, han demostrado, a lo largo de estos años, que apuntan más al fortalecimiento del sistema que nos rige, altamente concentrador de la riqueza, que a atender los legítimos reclamos e inquietudes de los usuarios, quienes ven con espanto cómo se cierne sobre ellos una amenaza que implica, de continuar así, la instauración de una dictadura económica.
Si hasta el diario "El Mercurio", poco tiempo atrás, graficó esa situación en una caricatura donde un personaje le comenta a otro: "Así como vamos, en un tiempo más habrá una farmacia, un supermercado...". Y nombra una serie de empresas correspondientes a diversas actividades económicas. ¡"El Mercurio" ya reclama por esto! Y los representantes ciudadanos, ¿dónde están? ¡Bien, gracias!
Los Senadores señora Matthei y señor Andrés Zaldívar han pedido fundamentar su voto.
Señor Presidente , voy a votar a favor, al igual que la mayoría u ojalá todos los señores Senadores, porque, a mi juicio, ésta es una norma que apunta en la dirección correcta al exigir una contabilidad absolutamente separada, pública, transparente y bien regulada por la Superintendencia, que protegerá a todos los prestadores que no se encuentran ligados a las isapres, lo cual hoy no ocurre.
Considero inaceptable que las utilidades generadas en cierta entidad se traspasen a una que compite con otras instituciones. Eso no es competencia; no es libre mercado. En el fondo, se trata de dumping, y hay que eliminarlo. Y es precisamente lo que estamos haciendo aquí.
Iba a contestar al Senador señor Ávila . Pero cuando él acusa al señor Ministro y al señor Superintendente de Isapres de vendidos, ...
Excúseme, yo no he dicho...
...no vale la pena replicarle, porque lo único que consigue con eso es desprestigiarse a sí mismo.
¡No es así! ¡No dije que son vendidos!
Señor Presidente , ocurre que el Honorable señor Ávila es especialista en decir cosas y después negarlas.
¡Revise la Versión Taquigráfica!
Porque cuando señaló que el Superintendente de Isapres se opuso a que existiera más competencia en el mercado y que con ello, en el fondo, les estaba cuidando las espaldas a las instituciones de salud, eso, en buen chileno, significa decirle que es vendido.
¡Yo no hablo "en buen chileno"!
Ruego al Senador señor Ávila que para otra vez sea un poquito más cuidadoso con sus palabras; que no insinúe o exprese algo y después afirme que nunca lo ha dicho y se sorprenda de que la gente se sienta ofendida.
Por lo tanto, no le voy a contestar. No vale la pena hacerlo. Considero que él es la única persona que se desprestigia cuando habla de esa manera.
Para fundar su voto, tiene la palabra el Honorable señor Andrés Zaldívar.
Señor Presidente , votaré a favor de la disposición, pero deseo hacer una reflexión sobre la materia que nos ocupa.
Junto con el Honorable señor Ruiz-Esquide fuimos autores de una indicación acerca de un tema que, a mi juicio, es innegable. Me refiero a que en el sistema de salud, como también en el previsional, hay que abrir la competencia, porque el mercado se ha concentrado en unos pocos actores que ofrecen este tipo de seguro.
La indicación que presentamos tenía por objeto que las compañías de seguros nacionales o extranjeras pudieran entrar a competir, para que nos prestaran los mejores servicios de seguro en salud. Sin embargo, se nos informó que no estaban dadas las condiciones para ello, pues se requería que las empresas tuvieran un giro único, contabilidad separada, etcétera.
Creo que las compañías de seguros, si se hace una buena legislación y se las introduce como actores de competencia, pueden tener también filiales con seguro único, con giro único en salud, igual que el seguro de vida. Estas compañías tienen sus propios sistemas de contabilidad y control.
En definitiva, aquí hay un tema en el que no hemos avanzado más allá de lo que pensábamos.
Sin duda, hay que votar a favor de la norma propuesta, porque es positiva. Pero considero necesario avanzar. Debemos abrir la competencia en materia de seguros de salud. Y me atrevo a decir que, si queremos competencia real, habremos de hacerlo aquí y, además, en el sistema previsional, donde en un momento dado tendremos que discutir si vamos a tener tres o cuatro AFP que posean el 80 ó 90 por ciento de la administración de los fondos de pensiones y no permitiremos a otros actores concurrir al negocio con las mismas reglas del juego, no para crear competencia desleal en un sentido u otro, sino para que sea el usuario quien reciba el beneficio de la mejor prestación en salud o en previsión.
Por eso hice esa presentación. Y espero que en el próximo tiempo podamos discutirla, para permitir la existencia de otros actores -además de las isapres que hoy día conocemos y que serán reguladas por la ley en proyecto- y el mejoramiento de las condiciones del seguro de salud a favor de la gente.
En tal virtud, votaré afirmativamente, porque considero que se trata de un progreso. Empero, creo que podríamos avanzar mucho más.
Para fundamentar su voto, tiene la palabra el Senador señor Viera-Gallo; después, el Honorable señor Núñez.
Señor Presidente , sólo quiero explicar, al menos en mi caso, por qué la ley en proyecto no acogió la buena intención de los Senadores señores Andrés Zaldívar y Ruiz-Esquide de abrir hacia las compañías de seguros.
Una compañía de seguros que se dedicara además al campo de la salud quedaría sometida a una doble fiscalización: de la Superintendencia de Sociedades Anónimas y de la Superintendencia de Salud.
Ello implicaría que nadie la fiscalizara, o bien, generaría un conflicto entre esos dos organismos.
No comparto en absoluto las críticas hechas por el Honorable señor Ávila a las superintendencias en general, ni menos la afirmación de que están coludidas o relacionadas con las empresas que deben regular. Podrán tener deficiencias, como toda institución, pero no al nivel que indica ese señor Senador.
Si fuera como Su Señoría señala, someter a dos superintendencias a la misma situación no resolvería el problema.
Nada impide que una compañía de seguros cree otra que se dedique al rubro de la salud como negocio exclusivo.
¿Qué sucede? No se trata de la existencia de un impedimento legal. Aquí hay un impedimento de mercado. El mercado de la salud privada en Chile, por todos los defectos indicados, no es, por desgracia, suficientemente amplio como para que se multipliquen las isapres.
Durante los últimos años -no en el último tal vez, pero sí en los anteriores-, la tasa de ganancia de las isapres no era enorme. O sea, no hay un gran incentivo económico para entrar al negocio.
Se podrá decir que pagan sueldos altos. Ésa es otra discusión. Pero si alguien tiene que decidir acerca de un negocio hoy día, habrá de convenir en que dedicarse al de las isapres no es el mejor.
Al contrario, hemos visto que algunas isapres han quebrado, fruto de que el mercado tiene restricciones reales, objetivas.
Chile es un país pobre. Si fuera como Suiza, Suecia o Estados Unidos, obviamente habría más interesados, porque existiría mayor poder de compra. Pero los tres millones de personas que están ahora en el mercado de la salud privada no tienen un poder adquisitivo suficientemente interesante como para que se multiplique la competencia. Y eso motiva que hoy día existan cinco; a lo mejor mañana podrá haber menos.
Ahora, aquello no va necesariamente en desmedro del sistema si la Superintendencia cumple de manera cabal -como hasta ahora ha hecho- sus obligaciones legales.
Señor Presidente , he querido usar de la palabra porque estamos hablando de un problema de fondo y sobremanera delicado.
Leí el informe y, ciertamente, las opiniones entregadas por la Superintendencia de Salud y por el Ministerio del ramo.
Entiendo, al igual que otros señores Senadores, que estamos dando un paso que, sin duda alguna, no es suficiente.
Hemos sido particularmente críticos al mecanismo de las isapres, y seguiremos siéndolo. Mientras estén dejando de manera permanente a muchos chilenos sin la atención debida, sobre todo en un país que tiende a envejecer y, en consecuencia, a generar patologías, nuevas enfermedades y situaciones no previstas en el sistema de salud, las isapres no van a dar cuenta de aquello.
En segundo lugar, en tanto las isapres no tengan posibilidad alguna de atender a una población más amplia, porque no está en su naturaleza hacerlo, enfrentaremos una presión creciente sobre el sistema público de salud y, en consecuencia, una carencia de recursos suficientes, a pesar del avance que logramos con el Plan AUGE.
Nos preocupa esencialmente el hecho de que, no sólo en el ámbito de las isapres, sino también en otros, en Chile haya una excesiva concentración del poder y de la riqueza. Y eso es anómalo, aun en naciones como la nuestra, que tiene un grado de desarrollo mediano. Porque -es cierto- no somos Suiza, pero tampoco Bolivia ni un país centroamericano (lo digo sin faltar el respeto a esas naciones).
Somos un país con pretensiones de progreso. Y mientras tengamos esas pretensiones y vialidad cierta de alcanzar grados de desarrollo creciente, enfrentaremos un grave problema en el ámbito de la salud, que no resolveremos con la ley en proyecto.
Yo habría querido que hubiésemos tenido mayor posibilidad de discutir las indicaciones presentadas por los Senadores señores Andrés Zaldívar y Ruiz-Esquide, porque creo que van en la orientación correcta al procurar abrir más la competencia en un sector que tiende a concentrarse.
Si ésa fue la intención y si estamos conscientes de que aquí hay un grado muy alto de concentración, yo pediría para más adelante cierto consenso a los efectos de generar los cambios que esa situación requiere.
Mientras se dé lo que estamos observando actualmente, tendremos isapres, por cierto, pero cada vez más cuestionadas, incluso por quienes pueden atenderse en ese sistema, es decir, usuarios de altos ingresos. Porque, felizmente, las personas de medianos y bajos ingresos se van a ir de manera creciente al sistema público. Y eso es bueno para éste, a condición, por supuesto, de que haya recursos suficientes para atender con prestaciones de buena calidad las crecientes demandas que se están generando en el país.
Voy a votar a favor de esta norma (reitero que leí con atención los antecedentes del proyecto). Sin embargo, creo que es altamente insuficiente. Estamos perdiendo, como en otro ámbito, la posibilidad de llegar a un acuerdo más sustantivo.
Podremos o no concordar con el Senador señor Ávila respecto, por ejemplo, a la honorabilidad de la Superintendencia.
Señor Presidente , yo no dudo de que los superintendentes que hemos tenido han sido de alta calidad. Y ojalá generáramos condiciones legales que les permitieran efectuar una mayor fiscalización y contar con una capacidad de regulación más grande en cada uno de los ámbitos donde actúan.
No dudo, entonces, de que aquí no hay entremedio un problema de intereses. Ha existido, sí, un insuficiente debate acerca de sistemas, como el de las isapres y el de las AFP, más adelante, que están haciendo crisis en el país.
Si no somos capaces de generar consenso nacional para superar aquello, por cierto perdemos oportunidades. Y el Senado no se prestigia precisamente cuando en sus manos está la posibilidad de lograrlo y nada hace.
Votaré a votar a favor, con las observaciones que formulé.
Señor Presidente, quiero hacerme cargo de dos argumentos.
En primer lugar, se ha manifestado aquí que uno se siente ofendido porque se le dice que representa los intereses de grupos económicos.
Yo, por lo menos, sí me siento ofendido, porque no pretendo representar los intereses de grupos económicos de ninguna naturaleza ni especie.
Mi interés es representar el bien común de la mayoría de los ciudadanos de este país. En consecuencia, no me siento para nada impedido de señalar que mi mayor inclinación es a representar -creo que el resto de los señores Senadores lo hace- el bien común mayoritario del país. Ése es el juramento de uno cuando ingresa a la Cámara Alta y no el de representar intereses económicos de grupos determinados que muchas veces están en contraposición con los intereses de la mayoría de la población.
En segundo lugar, por supuesto, considero muy lamentable que en Chile tengamos muy pocas isapres. Es malo para la competencia; es malo para el propósito de que los planes de salud sean más baratos. Y permanentemente hemos realizado un esfuerzo en el sentido inverso, para que exista un mayor número de instituciones de esa índole. Pero decisiones importantes que se han tomado y otras que no se han adoptado impiden que ello se materialice.
Por ejemplo, cuando se eliminó el 2 por ciento no se trataba, contrariamente a lo que se dijo, del subsidio a las isapres, sino del subsidio a las personas. Y a la gente rica le daba lo mismo contar con dicho porcentaje. ¿A quién le importaba? A la clase media, que con ese 2 por ciento podía acceder a una institución de salud previsional, siempre y cuando ésta le ofreciera un plan que le permitiera ajustarse al 7 por ciento de cotización mensual, más un 2 ó 3 por ciento adicional.
Cuando se suprime un beneficio de aquella índole, lo que se hace es restringir la cantidad de chilenos que pueden acceder a las isapres. Y si Sus Señorías piden los antecedentes sobre quiénes han salido de ellas para trasladarse al FONASA, verán que son personas de la clase media.
Aquel 2 por ciento equivale a lo que se hace cuando se pretende ampliar a los estudiantes de establecimientos privados el subsidio que se entrega a los de establecimientos públicos. Se aplica la misma lógica. Y el crédito otorgado a aquéllos se puede llamar "crédito a las universidades privadas"; sin embargo, no se denomina así, sino "subsidio a estudiantes de universidades privadas".
La supresión del 2 por ciento en referencia se vendió bajo la idea de que se quitaba un beneficio a las isapres. Pero eso no era verdad. Al final, a la gente rica le da lo mismo; no sabe cuál es el porcentaje de sus ingresos que paga para mantener un buen plan. La perjudicada fue la clase media modesta, que con suerte alcanzaba, incluido su 7 por ciento, a un plan que le permitiera acceder a alguna atención de salud en el sector privado.
Por último, simplemente para la historia fidedigna de la ley, me referiré al famoso tema de la portabilidad.
Al respecto hay un doble discurso. Muchos funcionarios de Gobierno y profesionales que conocen este tema, ya sea en el Ministerio de Hacienda o en el de Salud, saben que el camino hacia el futuro es la portabilidad del subsidio. Pero nos dicen: "Es que no hay condiciones políticas para aprobarla". Ése es el argumento para no debatir el punto.
¡Pero cómo no va a ser justo que cada habitante de nuestro país, con un porcentaje de lo recaudado por concepto de impuestos -más de 500 mil millones de pesos- que el Estado entrega al sistema público, pueda optar libremente, con un ahorro adicional, entre el sistema público y el privado! Hoy día eso no es factible. Y ello, porque el sistema de salud se financia con aproximadamente 500 mil millones de pesos provenientes del 7 por ciento que aporta cada cotizante, más 500 mil millones que salen de los impuestos pagados por los afiliados a las isapres y los imponentes del FONASA, todo lo cual se concentra en el sistema público.
Entonces, mientras la lógica no sea dar pasos que avancen en el subsidio a la demanda y en la posibilidad de que la gente de clase media acceda a planes un poquito más caros que los que hoy día le ofrecen, las isapres se irán concentrando cada vez en los más ricos y vamos a terminar, no con cinco, sino con tres instituciones de salud previsional para la gente pudiente y con el resto de los chilenos condenados a mantenerse en un solo sistema: el público. El rico podrá optar por la salud pública o la privada; el pobre no va a tener ninguna opción y quedará siempre condenado al sistema público.
Ésas son las razones por las cuales en nuestro país, objetivamente, medidas como la que adoptamos mediante el artículo 22 a lo menos impiden hoy lo que las isapres querían:...
...mantener además una clínica. Eso ya no lo podrán hacer.
Ningún otro señor Senador desea fundar su voto.
En votación electrónica el nuevo inciso primero propuesto para el artículo 22 de la ley Nº 18.933.
Resultado de la votación: 30 votos por aprobar la norma, ningún voto en contra y ninguna abstención.
¿Y mi abstención?
Perdón, señor Senador, pero usted no votó.
La mía tampoco está registrada.
Su Señoría está pareado.
En el registro figuran 30 votos a favor, ninguno en contra, ninguna abstención, y aparece un asistente que no vota, lo cual se computa como pareo.
¡Hemos estado toda la tarde en esto, señor Presidente!
Vamos a suponer que el Honorable señor Ávila no emitió su voto, pero se lo dejaremos consignado.
¿Eso es lo que Su Señoría pide? ¿Vota en contra?
No, señor Presidente : me abstengo.
Entonces, se anotará su abstención.
¡Así es de equívoco el texto...!
Votemos de nuevo.
No es posible, porque muchos señores Senadores ya se retiraron.
Simplemente, quedarán consignadas las abstenciones de los Honorables señores Ávila y Parra, que no se registraron.
Está bien que el Senador señor Ávila no entienda la Ley de Isapres. ¡Pero que tampoco sepa cómo funciona el mecanismo de votación es un poquito...
Le ruego no interrumpir la votación, Su Señoría.
Señor Presidente , en la votación, por un error mío, no quedó registrado mi voto.
¿Y cómo vota?
Como dije durante mi fundamentación: a favor.
Se consignará su voto, Su Señoría.
Yo también voto a favor, señor Presidente .
En consecuencia, también se agregarán los votos favorables de los Honorables señores Núñez y Gazmuri.
--Se aprueba el inciso primero del artículo 22 propuesto para la ley Nº 18.933 (32 votos a favor y 2 abstenciones).
Votaron por la afirmativa los señores Arancibia, Boeninger, Bombal, Canessa, Cantero, Cariola, Chadwick, Coloma, Cordero, Espina, Fernández, Flores, Foxley, Frei (doña Carmen), Gazmuri, Horvath, Larraín, Matthei, Naranjo, Novoa, Núñez, Orpis, Pizarro, Prokurica, Ríos, Ruiz (don José), Ruiz-Esquide, Sabag, Vega, Viera-Gallo, Zaldívar (don Andrés) y Zurita.
Se abstuvieron los señores Ávila y Parra.
Respecto del artículo 24 ter, contenido en el Nº 6), se solicitó discusión y votación separadas.
En discusión el artículo 24 ter sugerido por la Comisión de Salud.
Señor Presidente , en principio, yo no era -tampoco lo soy ahora- tan partidario de que los agentes de ventas debieran inscribirse en el registro de la Superintendencia . Sin embargo, quiero recoger la opinión que me entregó la Senadora señora Matthei en el sentido de que, siendo un requisito obligatorio para dichos trabajadores, pareciera que sobre ellos debiera existir mayor fiscalización y cuidado. Acepto, entonces, que los agentes en referencia tengan que inscribirse.
Sin embargo, no me parece adecuado -y aquí entramos a una especie de área rara de las leyes laborales- que para desarrollar la función de agente de ventas -por lo que se desprende del artículo que se nos sugiere- existan dos mecanismos: uno, la contratación por la isapre de un trabajador para ese efecto -sin duda alguna, esto será lo más común-, y dos, la contratación por otra vía -honorarios, en fin-, como agentes autónomos e independientes, de personas que presten servicios de venta en representación de una o más isapres.
Ambas modalidades requieren un contrato entre el trabajador y la empresa. Y este hecho obliga necesariamente a que toda acción de dicha persona sea una representación genuina de la isapre.
Eso sucede en muchos otros ámbitos. Y, tratándose de asuntos bastante más delicados -por ejemplo, tributarios-, puede suceder que un trabajador que, en representación de determinada empresa, opera con facturas o boletas de compraventa incurra en una falta grave. En ese evento, la responsabilidad es, no de él, sino de la empresa.
Desde esa perspectiva, no me parece adecuado que en el artículo 24 ter, que, aparte la inscripción en el registro de la Superintendencia , impone a los trabajadores otra serie de obligaciones, se establezcan prohibiciones para el desempeño de la función en comento. ¿Cuáles? Por ejemplo, la de que una persona cumpla funciones de agente de ventas simultáneamente en dos o más isapres.
Esa visión, generalmente muy centralista, en cuanto a que los agentes de venta se encuentren ubicados sólo en las grandes ciudades, impide que otras personas o un conjunto de isapres tengan la representación de una oficina en comunidades pequeñas.
Es cierto que la autorización para proceder de ese modo corresponde a la Superintendencia y que ello se da en esa forma; pero lo lógico y natural es que el empleador actúe con el trabajador, sin la participación de un tercero, porque en definitiva el contrato se pacta entre éste y aquél.
Más adelante se establece que, si el agente de venta no cumple en plenitud sus acciones como lo señala la ley, puede incluso cancelarse su registro, poniéndose término a su contrato o acción profesional, creándose una situación laboral entre el trabajador y la empresa no prevista en esta norma. Y no podrá estarlo, porque en definitiva lo que prima en este campo son las leyes del trabajo.
¿Qué pretendo decir con ello, señor Presidente ? Que la mala acción de un agente se paga con el término de sus funciones, sin que a la empresa que lo contrató le asista responsabilidad alguna, lo que no me parece adecuado. La sanción por la falta de probidad del trabajador que está cumpliendo una función -la de vender seguros- en representación de la empresa de seguros debe necesariamente recaer también en ésta y no sólo en aquél.
Por tal motivo, desde mi punto de vista, caben dos posibilidades. La primera, simplemente, en aprobar lo consignado en el artículo 3º, número 16, que contempla el registro de agentes de venta por parte de la Superintendencia y la fiscalización del ejercicio de sus funciones. Está bien. Acepto. Pero hasta ahí deberíamos llegar, por cuanto, al concedérsele la potestad para fiscalizar la acción, se le otorgan facultades suficientes para dictar las instrucciones pertinentes. Pero ni esa institución ni organismo alguno pueden incorporar una acción que signifique poner término a contratos laborales, toda vez que éstos se encuentran sujetos a otras disposiciones, naturalmente muy distintas.
La segunda alternativa se refiere a modificar el artículo 24 ter, a fin de que se consideren las inquietudes que estoy planteando.
Señor Presidente , me gustaría consultar a los integrantes de la Comisión o, en su defecto, al señor Superintendente acerca de si los intermediarios que actuarán en el ámbito de los seguros de salud se regirán por una normativa similar a la que se aplica a quienes se desenvuelven en el área de los seguros generales de vida y otros. Digo lo anterior, por que, ojalá, esto no termine como en el caso de estos últimos, en que algunas empresas y bancos han asumido también el rol de intermediarios, restándole posibilidades a la gente que se desenvuelve en ese campo. Y bien puede ocurrir que determinadas isapres constituyan organizaciones dependientes que se dediquen a la intermediación de sus propios seguros.
Me gustaría saber si eso está resguardado de alguna manera.
Señor Presidente , tengo la impresión de que la disposición es bastante simple. En primer lugar, establece un solo mecanismo: el del agente de venta; y como es único, resulta lógico que sea agente de una isapre y no de otra.
Los agentes competirán entre sí, salvo autorización expresa de la Superintendencia, la cual -imagino- podrá hacerse cargo, entre otras cosas, del tipo de situaciones que planteaba el Senador señor Ríos, relacionadas con pueblos pequeños y apartados donde no es posible pensar en la actuación de tantos agentes como isapres existan.
En consecuencia, creo que, al haber un solo agente por isapre o por seguro, se evita el problema de la mediación fraudulenta -llamémosla así- a que aludió el Honorable señor Ávila .
Por último, el tema del contrato de trabajo se halla en una situación distinta. Lo que ahora se está resguardado es el interés del afiliado a un seguro privado, para lo cual a los agentes se les impone un conjunto de condiciones. Para desempeñar tal actividad las personas deben inscribirse en el registro, y en caso de que incurran en incumplimientos graves, como lo establece el artículo en debate, o se les multa o se les cancela su inscripción; o sea, dejan de tener la calidad de agente de venta y su relación laboral con la isapre termina.
Evidentemente, se trata de una situación particular. El agente no es un trabajador cualquiera, sino una persona que tiene una responsabilidad ante el conjunto de la sociedad, a la que está vendiendo, en este caso, un seguro.
Señor Presidente , creo que debiéramos aprobar el artículo en los términos propuestos. Y, por lo tanto, pido que se vote.
Señor Presidente , a mi juicio, han sido aclarados los cuestionamientos del Senador señor Ríos.
La norma es muy simple: se trata de privilegiar la rectitud y la seguridad en orden a que se atenderá como corresponde en la venta de estos seguros. Se trata de una de las situaciones más difíciles que se han presentado en el último tiempo. Es decir, se venden seguros, no se aclaran las condiciones, hay letra chica. Se producen muchas dificultades, y parte importante de la confusión procede, a veces, de quien hace la entrevista.
Además, habitualmente los agentes de seguros no tienen contrato, por lo general son comisionistas. Incluso, si termina su contrato o se les obliga a terminarlo, al año siguiente pueden replantearse un nuevo ingreso a la institución.
Aquí estamos privilegiando una tesis central y mejorando lo que no es posible resolver de otra forma.
En consecuencia, creo que vale la pena votar que sí.
Señor Presidente , siguiendo la línea de lo que estamos tratando, yo quisiera formular una consulta al señor Ministro o al señor Superintendente, porque, conforme a esta discusión, pareciera que los servicios que brinda este tipo de instituciones son sólo de salud.
Sin embargo, conozco casos de ciudades con alrededor de 55 mil habitantes donde la isapre, porque se fusionó con otra o por otras razones, cerró su oficina, y aquéllos debieron acudir a otra ciudad para ser atendidos. La ley debería resguardar esa situación. Estimo que un servicio mínimo a los usuarios comprende la atención de consultas, la posibilidad de hacer reembolsos en lugares cercanos, etcétera.
En su oportunidad formulé un reclamo ante la Superintendencia, y entiendo que el problema se ha ido arreglando.
El planteamiento del Senador señor Ríos apunta a la posibilidad de que agentes de venta atiendan a dos o más isapres, bajando los costos y permitiendo que también actúen en localidades.
El Honorable señor Zurita me está pidiendo una interrupción. Se la concedo, con la venía de la Mesa.
Señor Presidente , creo que el señor Senador confunde la función del agente de venta. Éste, una vez que capta al cliente para la isapre, ya nada tiene que ver con lo pactado y el afiliado debe entenderse con aquélla. Así que no pensemos en un comisionista de venta, quien, además de asesor comercial y financiero, también lo es en el ámbito de la salud. ¡No! Lo que se propone es semejante a lo ocurre en la compra de un seguro de vida: la relación con quien se pactó finaliza con la firma del contrato; de ahí en adelante los clientes deben entenderse con la compañía de seguros.
Recupera el uso de la palabra el Honorable señor Prokurica.
No confundo lo roles, señor Presidente . Lo que estoy diciendo es que no parece bueno para el sistema que vaya un agente, incorpore a trescientas personas en una isapre, ésta desaparezca y la localidad quede sin oficina. Ése es el punto. Y yo creo que esa situación debe quedar resguardada. Si no, la gente estará en contra del sistema y considerará que da un mal servicio, pues, de hecho, no tendrá con quién atenderse.
¿Me permite, señor Presidente ? Deseo hacer una aclaración.
El señor Senador ya hizo uso de la palabra. Le doy un minuto.
Señor Presidente , es una aclaración acerca del concepto de agente de seguro de vida.
En realidad, la práctica mundial en esta materia es que el agente actúe como intermediario, cuya labor no sólo se remite a la venta, sino que también implica brindar servicio a lo largo de la vigencia del plan. Ésa es la política que, al menos en teoría, aplican todas las compañías de seguros a nivel global.
Corresponde poner en votación el artículo 24 ter, salvo que el Honorable señor Ríos solicite separar la votación...
Señor Presidente , tengo la impresión de que no hay ánimo para proceder en ese sentido. Pero deseo fundamentar mi voto.
Mas, para no repetir el cuadro anterior, quisiera que la fundamentación se solicitara antes de votar.
No hay otros interesados aparte del Senador señor Ríos.
Señor Presidente , encuentro razonables muchas de las explicaciones dadas aquí, pero, en estricta verdad, lo que estamos haciendo a través de esta norma legal es sentar una especie de doctrina en virtud de la cual todas aquellas personas, trabajadores o no trabajadores, representantes de empresas determinadas, que cumplan funciones con papeles tributarios u otros que impliquen necesariamente una responsabilidad social más allá del simple contrato -tal ocurre en los de salud, que son trascendentes, no sólo para el usuario, sino también para su familia- deben contar con una resolución de organismos del Estado para poder actuar. El día de mañana, a lo mejor, en mi empresa agrícola voy a tener que inscribir a todas las personas que trabajan conmigo y que hacen facturas de venta, para que estén fiscalizadas también por otro organismo. Eso no me parece bien, porque vamos desligando de responsabilidades a las empresas y creando una situación que puede terminar afectando al propio trabajador al obligarlo a transformarse en una especie de salvavidas de la empresa, que puede estar presionándolo. En fin, pueden ocurrir muchas cosas. Y eso -insisto- no me parece correcto.
Por tal motivo, estimo que, por la explicación dada, está bien que se inscriban; pero todas las otras normas y obligaciones que se imponen a estos trabajadores, muchos de los cuales pueden ser dependientes directos de la empresa, quedan al margen de un criterio de responsabilidad global en materia de trabajo y de cumplimiento de acciones contractuales.
En votación electrónica el artículo 24 ter.
--Se aprueba (22 votos contra 1 y una abstención).
Votaron por la afirmativa los señores Boeninger, Bombal, Canessa, Cantero, Cariola, Cordero, Fernández, Frei (doña Carmen), Horvath, Larraín, Matthei, Naranjo, Núñez, Parra, Prokurica, Romero, Ruiz (don José), Ruiz-Esquide, Vega, Viera-Gallo, Zaldívar (don Andrés) y Zurita.
A continuación, el primer inciso de la letra A del literal a bis), nuevo, que comienza diciendo "Plan libre elección:", fue aprobado por unanimidad (5 por 0).
En cuanto al segundo inciso, que se inicia señalando "Para los efectos del otorgamiento de las prestaciones de salud", se aprobó con los votos favorables de los Senadores señora Matthei y señores Boeninger y Espina , y el pronunciamiento en contra del Honorable señor Ruiz-Esquide .
Señor Presidente , como lo anuncié en mi primera intervención, éste es uno de los votos de minoría que retiro.
En consecuencia, se entiende aprobado por unanimidad el segundo inciso de la letra A de la letra a bis), nueva.
En seguida, el último inciso de la regla número 1 del segundo párrafo de la letra a bis), nueva, que principia señalando "Se configura una insuficiencia del o los prestadores individualizados en el plan", se aprobó por 4 votos a favor (Senadores señora Matthei y señores Boeninger , Espina y Viera-Gallo) y una abstención (Honorable señor Ruiz-Esquide).
Señor Presidente , retiro mi abstención, para que la regla pueda ser aprobada y no haya discusión.
Al haber sido retirada la abstención, se entiende que esta enmienda fue aprobada por unanimidad.
En seguida, la Comisión propone intercalar una letra c), nueva, cuya finalidad es agregar en la letra f) del inciso segundo del artículo 33 un párrafo nuevo que comienza con la frase "No obstante lo anterior," y finaliza expresando: "La Superintendencia regulará, mediante instrucciones de general aplicación, la operación de lo dispuesto en este párrafo.".
Esta modificación se aprobó por tres votos a favor (Senadores señora Matthei y señores Boeninger y Espina) y uno en contra (Honorable señor Ruiz-Esquide).
En el comparado se consignan cuatro votos a favor,...
...pero son tres, según la constancia.
El señor RUIZ - ESQUIDE .-
Señor Presidente , este voto de minoría y otros dos no los he retirado después de la conversación que tuvimos en la Comisión -contrariamente a lo que sucedió con los anteriores-, porque tienen que ver con un tema esencial al cual me he opuesto, por principio, desde que se creó el sistema de isapres. Me refiero al establecimiento de preexistencias y exclusiones o carencias.
Resulta difícil conciliar la aprobación del proyecto con la votación en contra de artículos que legislan sobre las preexistencias, materia que -vuelvo a decir-, por tradición, por doctrina, por visión de la salud, a mi juicio, no debería estar presente en ningún modelo, cualquiera que él fuese.
Por lo tanto, apelo a la comprensión del Senado para que pondere mi planteamiento, ya que tengo la obligación de hacer lo posible -como dije cuando hablé respecto de otro precepto- por mantener criterios básicos.
Por ello, no voy a argumentar sobre la materia -ni siquiera para forzar a otros Senadores- y, simplemente, pido que la Mesa dé por aprobadas las modificaciones que rechacé en la Comisión.
Pero, por favor, que se entienda que doy por rechazadas estas enmiendas sin mayor debate y sin hacer cuestión porque estamos tratando de posibilitar -como señalé sinceramente- un proyecto que a muchos, incluso de sectores distintos del mío, no les gusta, por poco o por bastante.
No quiero poner más dificultades a la tramitación de la iniciativa, pero comprenda el Senado que tengo la obligación de mantener una posición que vengo sosteniendo desde hace exactamente 20 años.
Señor Senador, tiene todo el derecho a manifestar su voto en contra.
Lo que podemos hacer es que, una vez terminado el despacho de esta enmienda, las demás que sean semejantes se aprueben con la misma votación. Por lo tanto, repetiríamos el resultado en todas aquellas materias con las que el Honorable señor Ruiz-Esquide...
Expóngala muy brevemente, Su Señoría, porque otros señores Senadores también han pedido la palabra.
Lo sé, señor Presidente , pero esta situación es muy especial.
Hay quienes me dicen: "Si tú crees que tienes la razón, ¿por qué no votamos contigo?".
Yo, señor Presidente , voy a ir más allá en la exigencia a mi pobre alma: accederé a retirar mi objeción y no votaré.
De ser así, daríamos por aprobada la letra c), nueva.
Procede que se vote.
Señor Presidente , quiero pedir a los miembros de la Comisión de Salud una explicación más profunda sobre esto.
Según entiendo, estamos hablando del artículo 33, que es bastante extenso -se halla conformado por una serie de disposiciones-, y parte diciendo lo siguiente: "Para el otorgamiento de las prestaciones y beneficios de salud que norma esta ley, las personas indicadas en el artículo 29 deberán suscribir un contrato", etcétera, en el cual se dejan establecidas las preexistencias. Imagino que es eso lo que estamos viendo. Se trata de un asunto de gran amplitud y muy importante.
Lo que el Senador señor Ruiz-Esquide plantea es un eventual rechazo de esta norma o una confusión en torno a ella.
De su lectura, pareciera que una persona que contrata un plan de salud en una institución de salud previsional y declara una enfermedad preexistente podría recibir atención en el Fondo Nacional de Salud (FONASA) durante un período determinado.
Eso es lo que entiendo, señor Presidente . Si es así, me gustaría que me lo explicaran, porque de ello dependerá que vote a favor o en contra.
Señor Presidente , éste es un tema extremadamente complejo y lo hemos conversado muchas veces con el Senador señor Ruiz-Esquide .
Si uno, por ejemplo, tiene un auto y lo choca, no puede pretender ir al día siguiente a contratar un seguro para cubrirlo retroactivamente a fin de que le paguen los daños. Eso no existe. O se contrata con anterioridad o, sencillamente, no se está asegurado. Si a uno se le quema la casa, lo mismo. Y si alguien muere, la viuda no puede ir a contratar un seguro de vida al día siguiente. Eso tampoco existe.
En relación a las enfermedades, el tema es más complejo, porque no se trata de un evento que ocurrió, sino de uno que sucede y luego puede desaparecer: alguien se enferma y después mejora; se puede agravar nuevamente y volver a sanar, y así sucesivamente. Es algo continuo.
Entiendo que al Honorable señor Ruiz-Esquide le moleste, le choque -a mí, también-, el hecho de que una persona con preexistencia no pueda entrar a una isapre.
¿Cuál es el problema? Que si alguien está en FONASA, más de la mitad del costo de su salud está siendo subsidiado por el Estado.
Un ejemplo. A ese cotizante el plan AUGE no le va a costar un peso más de lo que está pagando. En cambio, el afiliado a una isapre tendrá que pagar la prima tantas veces como personas estén en el plan de salud. Si se trata de una familia de siete miembros (los padres y cinco hijos), son siete primas; si ella estuviera en el FONASA, no desembolsaría nada extra.
Lo anterior significa que hay un tratamiento financiero distinto para las isapre y para el FONASA. La gente afiliada a este Fondo, sea pobre, rica o de clase media, está siempre subsidiada con los impuestos. La que cotiza en instituciones de salud previsional, en cambio, sea pobre, rica o de clase media, no lo está nunca.
En general, las personas, cuando se enferman, prefieren estar en una clínica y no en un hospital; contar con libre elección y no tener que ir a un establecimiento público para ser atendidas por el médico de turno.
Por lo tanto, si permitiéramos que la gente se afiliara a una ISAPRE cuando ya está enferma -de cáncer, por ejemplo-, recibiría muy buena atención; pero lo más probable es que, cuando se recupere, volvería al FONASA para seguir pagando el 7 por ciento y no lo que realmente cuesta la prestación. Esto es consecuencia del hecho de que hay subsidios para los afiliados al FONASA, pero no para los cotizantes de las isapres.
Si posibilitáramos que la gente entrara a estas instituciones y se desafiliara cuando deseara, con preexistencias o sin ellas, todos los chilenos, en forma muy racional, estaríamos en el FONASA, pagando solamente el 7 por ciento, mientras nos halláramos sanos; sólo si alguien se enfermara nos afiliaríamos a una isapre, para aprovechar la atención privada, que generalmente es más rápida, no obliga a hacer colas, etcétera, y una vez recuperada su salud volveríamos al FONASA.
En realidad, ésta es una norma chocante. Pero desgraciadamente no hay alternativa, porque el financiamiento del sistema es muy raro y está bastante distorsionado.
Si en materia de salud operara una modalidad parecida a la de educación -donde el subsidio no se aplica a la enseñanza municipalizada, sino al niño, y son los padres quienes deciden si su hijo va a un colegio particular subvencionado o a uno municipalizado-, se recibiría el subsidio, independiente del establecimiento al que se ingresara. De aplicarse en salud un procedimiento similar -podría haber un subsidio para los más pobres; uno menor o ninguno, para los de clase media, etcétera, y la gente podría decidir por qué sistema optar-, darían lo mismo las preexistencias, porque, en el fondo, se pagaría igual cantidad en ambos lados.
El drama que tenemos es que, cuando uno está en FONASA, cotiza sólo el 7 por ciento y todo el exceso de costos lo absorbe el Estado. De hecho, el aporte de éste es cada vez mayor. Y todas las proyecciones indican que, de aquí a algunos años, las ISAPRE van a desaparecer, porque no pueden competir contra un sistema que ofrece lo mismo...
Terminó su tiempo, señora Senadora .
... pero tiene todo subsidiado.
Es por eso que, encontrándole razón al Honorable señor Ruiz-Esquide, en este esquema no cabe otra alternativa que la planteada en el proyecto.
Coincido con las apreciaciones de fondo manifestadas tanto por el Senador señor Ruiz-Esquide como por la Honorable señora Matthei .
Sin embargo, en una sola frase quiero sintetizar el punto; en caso de no existir esta norma, la viabilidad financiera de los seguros privados sería exactamente igual a cero. O sea, desaparecería el sistema. Y como desde el comienzo se ha señalado aquí que estamos tratando de perfeccionar un mecanismo que adolece de un conjunto importante de vicios, esta disposición es indispensable, porque de otra manera el sistema desaparecería.
Ahora bien, quiero hacer notar que la actual letra f) del artículo 33, que es modificada por la letra c), nueva, dispone que las restricciones a la cobertura "sólo podrán estar referidas a enfermedades preexistentes declaradas, por un plazo máximo de dieciocho meses". Lo que hace el precepto en discusión es posibilitar la mantención de la misma cobertura por otros dieciocho meses. Es decir, está ampliando a favor del afiliado la factibilidad de prolongar su período de atención pese a tener una enfermedad preexistente.
Dentro de ese espíritu, me parece que, por esta doble razón, lo procedente es aprobar la norma, entendiendo que la objeción del Senador señor Ruiz-Esquide no es a la última observación que acabo de hacer. Su Señoría, por motivos doctrinarios y de prevalencia de lo sanitario, que esgrime con mucha legitimidad, es partidario de que no haya preexistencias.
Sin embargo, dentro del mismo contexto, estamos mejorando el sistema a favor del afiliado.
Señor Presidente , además de lo señalado, me parece importante indicar que la enfermedad debe ser previamente declarada; es decir, tiene que existir un diagnóstico. Si hay una duda o una justa causa de error, no opera la exclusión. Ha de mediar una enfermedad declarada; debe tratarse de alguien a quien, como decía la Senadora señora Matthei , se le diagnosticó un mal y, luego va a una ISAPRE. No se refiere al que tiene una duda acerca de su estado de salud.
O se siente mal.
...o a quien no sabe que está enfermo o piensa que lo está. Aun así, se garantiza por otros dieciocho meses -como señaló el Senador señor Boeninger ; y me parece importante- la misma cobertura que ofrece el FONASA.
O sea, nos movemos en el mundo del seguro privado, con la lógica que le es propia.
¡El lucro!
Obviamente: el lucro. Y tiene su lógica.
Puede resultar chocante que eso ocurra en el ámbito de la salud; pero también lo es que acontezca en la vida. ¿Por qué en ésta lo sería menos que en aquélla? ¡Ése es el mundo en el cual vivimos!
Señor Presidente , voy a votar en contra de esta norma, por la argumentación que dio el Senador señor Boeninger . Su Señoría me convenció cuando señaló que, si se rechazara esta disposición, el sistema desaparecería. Y como tengo interés en que eso ocurra, me pronunciaré en forma negativa.
Señor Presidente , en la lógica de que estamos en presencia de un seguro de salud, obviamente las primas responden al costo que significa el riesgo que se asume.
En el caso de las preexistencias, hay una gran posibilidad de abuso por parte de las isapres, debido a que una intervención de alto costo puede perfectamente atribuirse a la eventual existencia de un mal anterior cuyo desarrollo no fue del conocimiento de un médico pero sí ha estado sintiéndose por el afectado.
Entonces, una vez que se hicieran prevenciones en ese ámbito...
... -ellas se habrían efectuado, según acota la Senadora señora Matthei -, la disposición me parecería razonable.
Por otro lado, el tema de fondo que aquí ha surgido tiene que ver con las concepciones en juego. La salud a cargo del Estado no puede regirse por criterios económicos ni de lucro. Las personas con preexistencias son seres humanos que, en un momento determinado, necesitarán algún grado de protección. No deben ser desechadas por esa circunstancia y quedar excluidas de todo amparo.
Por lo tanto, el Estado nunca podrá competir en términos de igualdad con los privados, porque ambos se rigen por filosofías distintas: éstos, por el lucro, y aquél, por el bien común; los dos factores son contrapuestos.
El drama es que el ámbito público, al menos en materia de salud, al no ser debidamente reforzado, va a quedar cada vez más expuesto a que los pocos recursos con que cuenta sean succionados desde el sector privado, el cual, en relación al AUGE, ya se está preparando para ese efecto. Los hospitales y servicios públicos pueden llegar a ser verdaderos pasadizos a través de los cuales los pacientes del AUGE, velozmente, vayan a dar a las clínicas. De ese modo los recursos públicos, una vez más, pasarán a incrementar de manera sustancial las utilidades de las empresas de salud.
Los señores Senadores pueden observar las nuevas construcciones que surgen por doquier en las principales clínicas, particularmente en la Alemana, que me correspondió visitar muchísimo. Y el mismo señor Presidente , en las ocasiones en que tuvo la bondad de acudir al quinto piso de una de las torres, debió transitar por una larga pasarela que bordeaba la construcción de una nueva torre que recibirá los miles de millones de pesos que surgirán del sector público como consecuencia de la aplicación de la nueva modalidad de atención contemplada en el AUGE.
Entonces, por angas o por mangas, el sistema privado de salud se las ingenia para ir succionando, con un vigor e insaciabilidad increíbles, los pocos recursos con que cuenta el Estado.
En votación electrónica la letra c) del Nº 7, que pasó a ser Nº 10, mediante la cual se agrega un párrafo nuevo a la letra f) del artículo 33.
--Se aprueba (14 votos a favor, 3 en contra, 3 abstenciones y un pareo).
Votaron por la afirmativa los señores Boeninger, Canessa, Cariola, Cordero, Espina, Horvath, Larraín, Matthei, Núñez, Prokurica, Ríos, Vega, Viera-Gallo y Zurita.
Votaron por la negativa los señores Frei (doña Carmen), Ruiz (don José) y Ruiz-Esquide.
Se abstuvieron los señores Ávila, Naranjo y Parra.
No votó, por estar pareado, el señor Gazmuri.
Se cumplió la hora de término del Orden del Día, así que quedará pendiente la votación del resto de las modificaciones.
¿Cuántas votaciones quedan, señor Presidente?
Alrededor de diez. Pero tal vez sean menos, porque parece que varias objeciones serán retiradas.
Señor Presidente , de las votaciones que quedan, se van a retirar dos objeciones: una de la Senadora señora Matthei y otra mía. Y luego hay tres enmiendas aprobadas por mayoría, relativas a exclusiones, que podrían ser objeto de una sola votación.
En cuanto al tema pendiente relativo al artículo 2º, como éste se aprobó por unanimidad en la Comisión, respetaremos ese resultado.
Por lo tanto, no creo que la votación de las modificaciones pendientes dure más de cinco minutos.
¿Su Señoría solicita que se prorrogue el Orden del Día hasta despachar la iniciativa?
Se ha pedido prorrogar el Orden del Día.
Yo quiero solicitar otra cosa, señor Presidente .
Pido que con la misma votación anterior se aprueben todas las enmiendas relativas a las preexistencias.
Podríamos elaborar inmediatamente esa lista, para que todo eso quedara aprobado.
Yo no tengo inconveniente en que se prorrogue el Orden del Día, pero algunos Senadores no están dispuestos a dar ese acuerdo.
Al menos, podríamos avanzar si aprobáramos, con la misma votación anterior, las enmiendas mencionadas.
¿Habría consenso para prorrogar la hora?
Si no hay voluntad para prorrogar, yo prefiero...
Se trata sólo de una moción de orden.
Es que habría que individualizar los artículos mencionados.
La Comisión ya lo hizo, señor Presidente.
Sabemos perfectamente -y podríamos entregar la lista a la Secretaría- a qué normas se refirieron los Senadores señora Matthei y señor Ruiz-Esquide. Son tres. Y respecto de las otras dos, quienes se oponían han retirado su objeción.
Con ello el proyecto quedaría despachado.
No. Falta tratar una indicación que se agregó.
Ella fue acordada por la unanimidad de los miembros de la Comisión.
Sin embargo, se requiere el consenso de la Sala para su discusión.
Si la Sala hiciera confianza en la Comisión...
Está bien, pero ello significa prorrogar la hora hasta despachar el proyecto.
Cinco minutos, señor Presidente .
Tal vez se necesiten cinco minutos. Pero, ¿existiría voluntad para ese efecto?, ¿habría acuerdo para prolongar el Orden del Día hasta las 19?
Entonces, todos los artículos relacionados con las preexistencias se entenderían aprobados con la misma votación registrada anteriormente.
En cada oportunidad, los señores Senadores darán a conocer cuál artículo se relaciona con la materia.
A continuación, respecto de la letra d) del Nº 7, la indicación número 20 fue aprobada con los votos favorables de los Senadores señora Matthei y señores Boeninger y Espina , y la abstención de los Honorables señores Ruiz-Esquide y Viera-Gallo.
Retiro la mía, señor Presidente.
Se retiran las abstenciones.
En consecuencia, si le parece a la Sala, se aprobará la letra d) del Nº 7 por unanimidad.
En la página 63 del comparado, en la tercera columna, se dice: "2.- Atención particular de enfermería...", etcétera.
Se trata de una exclusión. Es lo mismo. Por lo tanto, habría que aplicar lo propuesto por la Senadora señora Matthei.
El único que votó en contra fue el Senador señor Ruiz-Esquide. La Honorable señora Matthei y el Senador señor Boeninger la aprobaron.
Señor Presidente , ¿me permite una breve explicación?
Las preexistencias son un asunto muy complicado, como se ha dicho por todos, pero no tienen la trascendencia que llevó a votar en determinado sentido al Honorable señor Ruiz De Giorgio.
Por lo tanto, en los cuatro casos que vienen no corresponde definir con el resultado anterior, porque algunos señores Senadores pueden cambiar su voto. Además, sobre todos ellos podría haber un solo pronunciamiento.
Pero, de todos modos, no se alcanzaría a despachar el proyecto hoy día.
Solicito votar el número 2.
Sigamos hasta donde podamos. Pero debemos individualizar cada materia, para el registro histórico. No se puede proceder de otra manera.
Señor Presidente , retiro mi voto negativo.
¿Lo retira?
Señores Senadores, no debemos tener límite de tiempo, porque si sólo contamos con tres minutos, vamos a hacer mal las cosas. O prorrogamos la hora hasta el despacho total, o suspendemos la tramitación de inmediato, para continuar la próxima sesión.
¡Suspendamos!
Por lo tanto, no se votaría ahora lo que se ha enunciado.
--Queda suspendida la discusión particular del proyecto.
A la señora Directora Nacional del Servicio Nacional de Menores , solicitándole REINTEGRO DE FONDOS PÚBLICOS A SENAME POR FUNDACIÓN EDUCACIONAL Y CULTURAL SAN PABLO.
A la señora Directora Ejecutiva de la CONAMA , pidiéndole antecedentes sobre IMPACTO AMBIENTAL DE PROYECTO DE INTEGRACIÓN DE ZONA AUSTRAL CON ISLA TIERRA DEL FUEGO, ENTRE VICUÑA Y BAHÍA YENDEGAIA.
--Ofrecida la palabra, sucesivamente, en los tiempos de los Comités Institucionales 1, Mixto (Partido por la Democracia), Demócrata Cristiano, Unión Demócrata Independiente, Renovación Nacional, Socialista, Institucionales 2 e Independiente, ningún señor Senador interviene.
Nuestro país alcanzó, con la dictación de la Ley 19.638, conocida como “Ley de Culto”, un alto nivel institucional en materia de libertad de conciencia e igualdad jurídica, en el ámbito de las entidades religiosas.
Dicho cuerpo legal dignificó la acción pastoral y otras formas de
proselitismo espiritual de todas aquellas entidades religiosas que actúan en nuestro país. La acción de ellas, ha sido respetuosa, responsable, ha contribuido a perfeccionar la libertad de los individuos y por lo tanto, fortalece la vida armónica de toda la sociedad chilena.
Ahora bien, este cuerpo legal, cuyos fundamentos no tiene antecedentes de otros, relacionados con esta materia en nuestra historia republicana, ha cumplido una vigencia de cinco años. En este período, han surgido algunas cuestiones de carácter
administrativo, ninguna de ellas relacionadas con la doctrina que inspiró a este cuerpo legal, las cuales deben ser resueltas a través de una modificación legal, por propia opinión de la Contraloría, permitiendo mayor claridad, entre otros asuntos, en el traspaso del patrimonio de la entidad religiosa de su persona privada a la pública, lo cual es resuelto por el espíritu de la ley 19.638, pero que se ha estimado nuevas redacciones para una mayor claridad.
Lo mismo ha ocurrido en otras materias, como por ejemplo de carácter
financiero, en que la tradición, mas que la ley, no ha sido suficiente para que sean reconocidas las personalidades jurídicas y, lo que es más delicado, el organismo ministerial tampoco está en condiciones de resolver materias tan simples, como lo es por ejemplo, certificar lo solicitado por organismos financieros.
En definitiva, este proyecto avanza en varios aspectos que sin duda mejorarán la aplicación de la ley de culto.
En mérito a lo anterior, los senadores que suscriben, se permiten presentar el siguiente:
Artículo Unico.- Introdúcense las siguientes modificaciones en la ley 19.638, que establece normas sobre la constitución jurídica de las iglesias y organizaciones religiosas:
a) Introdúcese en la letra c) del artículo 6° un nuevo inciso segundo del siguiente tenor, pasando el actual inciso segundo a ser tercero: “ Los miembros de las Fuerzas Armadas y de Orden, las personas internadas en recintos hospitalarios y similares y las personas privadas de libertad, tendrán derecho a recibir asistencia religiosa, con las limitaciones y regulaciones que exige la situación especial que les afecta.”
b) Introdúcese en el artículo 10°, el siguiente inciso segundo nuevo pasando el actual a ser tercero:
“La solicitud de inscripción en el registro público, así como las acciones judiciales y administrativas que se susciten durante la tramitación, deberán ser patrocinadas por un abogado. Las corporaciones de asistencia judicial podrán tramitar las solicitudes de inscripción en el registro, mediante el privilegio de pobreza, cuando corresponda.
c) Introdúcense las siguientes modificaciones al artículo 13° las siguientes modificaciones:
I) agrégase antes de las palabras “Los Ministros”, el siguiente párrafo nuevo:
“Para los efectos de acreditar ante terceros la calidad de persona jurídica de derecho público, las entidades religiosas podrán solicitar al Ministerio de Justicia una certificación que contenga el nombre y denominación de la entidad, el número y fecha asignados en el registro, el hecho de encontrarse publicado el extracto en el Diario Oficial y que a la fecha de la certificación ésta no se encuentra disuelta.
II) agrégase antes del punto aparte, la siguiente frase precedida de una coma (,) : “ y en el artículo 303 del Código Procesal Penal.”
d) Sustitúyese el artículo 18 por el siguiente:
“Las entidades religiosas que gozaren de personalidad jurídica de derecho privado, y obtuvieren su reconocimiento jurídico como persona jurídica de derecho público de acuerdo a la ley, mantendrán el dominio legal de sus bienes sin solución de continuidad.
Para tal fin, en el caso de los inmuebles, deberá practicarse una anotación al margen de cada inscripción de un bien raíz inscrito a nombre de la entidad religiosa, en la que se señala el cambio de naturaleza jurídica de la entidad a persona jurídica de derecho público. Bastará para ello que los conservadores respectivos, previa acreditación de la publicación en el diario oficial del extracto del acta de constitución de la entidad religiosa, constaten el dominio vigente del inmueble inscrito a nombre de la entidad religiosa como persona jurídica de derecho privado. Dicha anotación marginal estará
exenta del pago de derechos conservatorios.
Si las entidades religiosas, fueren propietarias de inmuebles u otros bienes sujetos a registro público, cuyo dominio aparezca inscrito a nombre de personas naturales o jurídicas distintas de ellas, podrán, regularizar la situación de dichos bienes usando los procedimientos de la legislación común, hasta obtener la inscripción correspondiente a su nombre. Si optaren por la donación, estarán exentas del trámite de insinuación.
En el caso de las entidades religiosas que ya estuvieren inscritas, y que no hubieren hecho uso de las normas anteriores, respecto de sus bienes raíces, podrán hacer uso pleno de la normativa de este artículo, en un plazo máximo de tres años.
(Fdo.): Mario Ríos Santander, Senador; Hernán Larraín Fernández, Senador; Ricardo Núñez Muños, Senador; Andrés Zaldívar Larraín, Senador.