Source: http://cisgw3.law.pace.edu/cisg/biblio/perales1-50.html
Timestamp: 2018-01-24 00:05:47
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M� del Pilar Perales Viscasillas - Artículo 50
183. Derecho del comprador a reducir el precio (artículo 50)
Una de las acciones que nos parece que va a ser preferida por los compradores frente a otras, es la reducción del precio en los casos de falta de conformidad de las mercancías (artículo 50 CNUCCIM).[77] Esta acción de reducción del precio, más conocida en los sistemas del civil law como acción quanti minoris del derecho romano, o acción estimatoria, se puede ejercitar sea o no la falta de conformidad esencial. El comprador dispondrá de este derecho haya o no pagado el precio. Ahora bien, el comprador no podrá utilizar esta acción cuando en los casos de entrega anticipada de las mercancías, el vendedor subsane la falta de conformidad (art.37) o cuando tras la entrega de las mercancías, el vendedor asimismo subsane dicha falta (art.48). En estos casos no hay obviamente nada que reducir, aunque sí subsiste la acción por daños y perjuicios que se le hayan podido ocasionar. En definitiva, la acción de reducción del precio puede solicitarse en los casos de falta de conformidad de las mercancías (esto es, defectos de cantidad, calidad, tipo, envasado o embalaje, art.35.1 CNUCCIM), así como en los casos de falta de conformidad jurídica (mercaderías que son entregadas sin estar libres de derechos o pretensiones de terceros, arts.41 y 42 CNUCCIM).[78]
a) Ventajas e inconvenientes de solicitar la reducción del precio.
Se evidencia de lo anterior como la acción de reducción del precio y la acción por daños y perjuicios se configuran como acciones por incumplimiento separadas e independientes (aunque pueden coincidir), lo que a la vista de un jurista educado en un sistema del common law puede no parecerle tan obvio. Y es que al concretarse la reducción del precio en una compensación de tipo monetario por falta de conformidad de las mercancías, se acerca a la finalidad de los daños y perjuicios como remedio general en los sistemas del common law en los casos de incumplimiento contractual, que se concreta también en una compensación de tipo dinerario. No obstante debe quedar clara la diferencia y, en particular, la posibilidad de accionar ambos separadamente, de tal forma que se puede solicitar la reducción del precio por la falta de conformidad de las mercancías y los daños y perjuicios derivados de la entrega retrasada de mercancías disconformes: por ejemplo, los gastos de reparación en que incurrió el comprador para subsanar los defectos de las mercancías. Clarificadora, en el sentido de diferenciar la reducción del precio de los daños y perjuicios, es la sentencia de la Prretura di Locarno-Campagna, 27 abril 1992 (Suiza), donde el tribunal concedió al comprador suizo una reducción en el precio de las mercancías (muebles), rechazando una oferta del vendedor italiano durante el curso del proceso de pagar el costo de las reparaciones, al estimar que el artículo 50 CNUCCIM no tiene por finalidad disponer de la restitución del costo de las reparaciones sino una reducción del precio de compra.[79]
Las ventajas de reducir el precio frente a los daños dependen de varios factores y circunstancias. Por ejemplo, la ventaja es evidente por la facilidad de su ejercicio cuando el comprador, que desea conservar las mercancías, no ha pagado todavía el precio y recibe mercancías no conformes, en cuyo caso unilateralmente puede reducir el precio de las mercancías sin necesidad de tener que acudir a una determinación judicial; se trata, pues, de una compensación realizada unilateralmente por el comprador. Si el comprador ya ha pagado el precio es claro que tiene derecho a que se le devuelva la parte correspondiente a la reducción efectuada conforme al artículo 50 CNUCCIM. Además de la ventaja mencionada respecto de la acción por daños y perjuicios, existe la relativa a la exoneración del vendedor por virtud del artículo 79 CNUCCIM,[80] en cuyo caso el comprador no ve afectada su posición en relación con la reducción del precio (u otras acciones), pero sí en el caso de que haya solicitado los daños y perjuicios, ya que el artículo 79 exime de responsabilidad a la parte incumplidora por daños, pero no por otras acciones cuando se dan sus condiciones de aplicabilidad. Representa, por último, una desventaja el deber de mitigar que se concede en el art.77 CNUCCIM.[81]
Si bien es posible solicitar la reducción del precio o la indemnización de los daños y perjuicios de forma alternativa, es posible también solicitar ambos de forma cumulativa. En el primer caso, del concepto de daños se descontaría la reducción realizada conforme al artículo 50, mientras que en el segundo caso se incluiría en el concepto de daños. En ambos casos, el comprador tiene derecho a los daños adicionales causados por el incumplimiento.
b) Requisitos necesarios para declarar la reducción del precio del contrato
En principio, el artículo 50 CNUCCIM no impone al comprador que notifique la reducción del precio del contrato,[82] lo que ya es, sin duda, una ventaja frente a la acción de resolución del contrato que sí lo exige (art.26 CNUCCIM). No obstante lo más plausible es que dicha comunicación se produzca de forma tácita -si el comprador descubre la falta de conformidad con anterioridad al pago del precio-, por ejemplo pagando el precio del contrato menos la reducción unilateralmente realizada, lo que no puede pillar de sorpresa al vendedor (salvo la excepción del art.44), ya que para la aplicación del artículo 50 se habrán de haber cumplido con el requisito del art.39. La comunicación puede ser también realizada de forma expresa -si el comprador descubre la falta de conformidad con posterioridad al pago del precio- en cuyo caso habrá de notificar al vendedor que reduce el precio y que se le devuelva la parte correspondiente.
En cuanto al tiempo en que se ha de realizar la solicitud de la reducción, la Convención no especifica tiempo alguno.
c) Cómputo de la reducción del precio
El artículo 50 CNUCCIM establece claramente la cantidad en que se ha de reducir el precio del contrato en los casos de falta de conformidad de las mercancías: "el comprador podrá rebajar el precio proporcionalmente a la diferencia existente entre el valor que las mercancías efectivamente [83] entregadas tenían en el momento de la entrega y el valor que habrían tenido en ese momento mercaderías conformes al contrato".
77. En relación con la reducción del precio, si bien en el contexto del Proyecto de Covención sobre compraventa de 1978, véase el interesante estudio de Eric BERGSTEN y Anthony J. MILLER, "The remedy of Reduction of Price". The American Journal of Comparative Law, 1979, vol.27, pp.255-277.
78. En contra, GARRO y ZUPPI, p.190, quienes creen que la reducción del precio no se aplica a la falta de conformidad jurídica. No obstante esta opinión una simple lectura del art.44 CNUCCIM lleva a la solución contraria. A favor: SCHLECHTRIEM, Uniform Sales Law, p.79, y siguiendo a este autor: FERNÁNDEZ DE LA GÁNDARA y CALVO CARAVACA, El contrato de compraventa, �188, p.289.
79. Pritura de Locarno-Campagna, 27 abril 1992 (Suiza) (PACE) (UNILEX). Vid. por contra Interag Company Ltd. v. Stafford Phase Corporation, 22 mayo 1990, U.S. District Court, S.D., New York (Estados Unidos), donde el tribunal aplicó la sección 2-714(2) UCC relativa a la forma de calcular la indemnización de los daños y perjuicios por falta de conformidad de las mercancías, pero se refirió al artículo 50 CNUCCIM, por tanto sugeriendo que ambas disposiciones son iguales; asimismo en contra, el laudo del Tribunal de arbitraje de la Cámara de Comercio e Industria de Hungría, 5 diciembre 1995 (PACE) (UNILEX), indicando que el comprador tiene el derecho de reducir el precio en proporción a los gastos que haya sufrido por la reparación de las mercancías.
80. Vid. asimismo FERNÁNDEZ DE LA GÁNDARA y CALVO CARAVACA, El contrato de compraventa, �188, p.289, y GARRO y ZUPPI, p.212.
81. Asimismo GARRO y ZUPPI, p.211, quienes indican que el art.74 CNUCCIM y en concreto la limitación en cuanto a la previsibilidad del daño representa una desventaja.
82. Parece, sin embargo, exigir dicha comunicación el OLG München, 2 marzo 1994 (Alemania) (PACE) (UNILEX).
83. En relación con la terminología, ésta ha sido criticada por GARRO y ZUPPI, p.189, quienes indican que debería decir, en lugar de mercaderías efectivamente entregadas, "mercaderías defectuosas". En la versión inglesa, efectivamente entregadas es "actually delivered".