Source: http://cafeconderecho.blogspot.com/2015/08/un-breve-repaso-los-caudales-ecologicos.html
Timestamp: 2018-01-16 18:57:50
Document Index: 315329744

Matched Legal Cases: ['artículo 12', 'artículo 12', 'artículo 15', 'artículo 18', 'artículo 59', 'artículo 26', 'artículo 59', 'artículo 26']

La primera impresión que te da esta materia en un primer análisis, poco técnico pero muy crítico, es que hoy en día el medioambiente es importante, y los caudales ecológicos como manifestación del mismo lo demuestran, al menos sobre el papel, y me refiero a papel legal.
La Directiva marco y el resto de normativas le otorgan una especial protección. Hace poco leía que si dejamos que un ecosistema se seque totalmente, pierda su caudal mínimo supondría un deterioro posiblemente irreversible.
Esto es fácilmente entendible pero también he tenido ocasión de leer algunas de las alegaciones que se presentaron a las disposiciones de los planes sobre caudales ecológicos y sus argumentos son sólidos y de sentido común. Los caudales ecológicos, su importancia, el fundamento de su existencia, es claro, sin embargo partimos de una premisa “no empezamos de cero”, existen unos derechos concedidos y este caudal ecológico viene a limitar este derecho, ¿qué hacemos pues con los usuarios? ¿qué respuesta debemos dar a los usuarios titulares de estos derechos?
Por otro lado nuestro marco de referencia nuestra realidad es la que es, no podemos olvidar que hasta hace nada el agua ni siquiera era un bien público sino privado y podía ser tratado como una mercadería, aun quedan vestigios en las famosas ventas de derechos. Aún estamos inscribiendo derechos privados (esas famosas situaciones transitorias de catálogo y registro) y sin embargo Europa nos exige cosas diferentes, el Agua es un recurso escaso que hay que proteger y al mismo tiempo es un recurso que se utiliza y forma parte de la economía de un país. Entroncar esta realidad con unos derechos que devienen de otra naturaleza y que fueron otorgados en otra época supone una serie de problemas que no son fáciles de abordar.
La mayoría de las alegaciones hechas por los usuarios a los planes aprobados iban en la línea de solicitar que la imposición de los caudales se hiciera por la vía de revisión de las concesiones lo que podría dar lugar a indemnización, dado que el caudal concedido es elemento esencial en la concesión.
Resulta esclarecedora la Sentencia 4997/2014 del Tribunal Supremo en el recurso contencioso administrativo interpuesto por la asociación de productores de energía hidroeléctrica URWATT, contra el Real Decreto 400/2013, de 7 de junio, por el que se aprueba el Plan Hidrológico de la parte española de la Demarcación Hidrográfica del Cantábrico Oriental. En ella la Sala distinguía tres situaciones diferentes posibles:
En primer lugar, las concesiones administrativas posteriores a la entrada en vigor del Plan aprobado, que obviamente han de ajustarse a las previsiones del mismo sobre los caudales ecológicos (artículo 12.2, inciso inicial, del Plan Hidrológico).
En segundo lugar, las concesiones administrativas anteriores a la entrada en vigor del Plan que incluyan esa previsión de adaptación al Plan posterior en su clausurado (artículo 12.2, inciso final), siendo de aplicación el nuevo régimen de los caudales ecológicos desde que se notifica a cada titular (artículo 15 del Plan).
La regulación como decíamos heterogénea aunque toda en la misma línea: En el caso del Júcar se establece que el régimen de caudales mínimos establecido deberá cumplirse por los titulares de los aprovechamientos de tal modo que las derivaciones del caudal estarán limitadas por esta restricción. El plan hidrológico del Duero establece que el cumplimiento de los caudales ecológicos será incorporado como una condición en todas las concesiones que se otorguen con posterioridad a la entrada en vigor de la presente revisión del Plan Hidrológico. Para el resto de concesiones será exigible desde la entrada en vigor de la presente revisión del Plan hidrológico, incluyan o no esta previsión en su clausulado.
De modo similar recogen la misma previsión los distintos planes algunos como en el caso del Guadiana lo supeditan al cumplimiento de un Programa de medidas, otros como el del Tajo apenas parece que afecte a las concesiones ya otorgadas puesto que únicamente dice que para el otorgamiento de nuevas concesiones o la modificación de las existentes, los caudales ecológicos o demandas ambientales se considerarán como restricciones medioambientales que se impone con carácter general a los sistemas de explotación.
Terminado el concepto o la naturaleza de los caudales seguimos con la regulación en el Reglamento de Planificación Hidrológica, que además de recoger las previsiones del TRLA, determina en su artículo 18 las pautas para establecer el régimen de caudales ecológicos en los distintos planes hidrológicos: El plan hidrológico determinará el régimen de caudales ecológicos en los ríos y aguas de transición definidos en la demarcación, incluyendo también las necesidades de agua de los lagos y de las zonas húmedas.
En el apartado dos se establecen los objetivos que persigue el establecimiento de caudales, siendo básicamente, mantener de forma sostenible la funcionalidad y estructura tanto de los ecosistemas acuáticos como de los terrestres asociados, contribuyendo a alcanzar el buen estado o potencial ecológico en ríos o aguas de transición.
Los caudales ecológicos se fijan en los Planes Hidrológicos de cuenca y para su establecimiento, los organismos de cuenca deben realizar estudios específicos para cada tramo de río.
En este tema nos resulta útil la Sentencia 345/2013 recaída en el recurso contencioso-administrativo interpuesto por EON GENERACIÓN, S.L, contra el Real Decreto 399/2013, de 7 de junio, por el que se aprueba el Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Cantábrico Occidental.
En esta sentencia se alegaba por la demandante que el cálculo de los caudales ecológicos no se había efectuado tramo a tramo, tal y como exige el artículo 59.7 de la Ley de Aguas y el artículo 26.1 de la LPHN; por el contrario el método elegido fue el de realizar estudios limitados a determinados tramos y masas de agua, extrapolando después sus resultados.
Se pronuncia la Sala para desestimar el motivo de la siguiente manera: En cuanto al método, que tanto el artículo 59.7 del TRLA como el artículo 26.1 de la LPHN prevean que la fijación de esos caudales se haga mediante « estudios específicos para cada tramo de río », no implica que el método consista necesariamente en seguir los cauces, dividirlos en tramos consecutivos y sobre cada uno hacer ese estudio. Dichas normas no impiden como método elegir tramos o masas de aguas significativos y sobre tal base realizar el estudio. En concreto se tomó un número suficiente de masas de agua seleccionadas por tramos para cubrir, al menos, un tramo en cada uno de los tipos más representativos; también respecto de las especies protegibles, la elaboración y utilización de "curvas de hábitat potencial útil-caudal".
Y si nos ha parecido compleja la definición de los caudales ecológicos más difícil es encontrar la manera de llevarlos a la practica, teniendo en cuenta que el caudal en el río también depende de la aleatoriedad climática y pueden darse diversas circunstancias como las sequías que hacen necesaria una consideración específica.
Partimos de los estudios técnicos que exigía el Reglamento de Planificación. A ello adicionamos lo que la Instrucción de planificación (en adelante IPH) exige y que son el desarrollo de dichos estudios técnicos. Debiendo identificar y caracterizar aquellas masas muy alteradas hidrológicamente, sean masas de agua muy modificadas o no, donde puedan existir conflictos significativos con los usos del agua.
En una segunda fase se llevará a cabo un proceso de concertación que deberá considerar los usos y demandas actualmente existentes, su régimen concesional, así como las buenas prácticas. Este proceso consta de varios niveles de acción (información, consulta pública y participación activa), en aquellos casos que condicionen significativamente las asignaciones y reservas del plan hidrológico.
Al menos Júcar, Guadiana y Duero hacen referencia al proceso de concertación llevado a cabo para la fijación de los caudales ambientales. El Tajo con mayor precisión con respecto a la IPH sólo remite al proceso de concertación en aquellos puntos en que el nuevo régimen de caudales ecológicos condicione las asignaciones y reservas del presente Plan hidrológico.
El concepto de concertación también ha suscitado numerosas alegaciones llegando a considerarse por parte de algunos usuarios que equivaldría a consenso mientras que la Administración, y parece que así lo ha ratificado la jurisprudencia, lo equipara a puesta en común pero manteniendo la decisión final en manos del Organismo de cuenca. Consistiendo la última fase en el proceso de implantación concertado de todos los componentes del régimen de caudales ecológicos y su seguimiento adaptativo.
Publicado por Silvia Coll Sánchez en 7:39