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Timestamp: 2019-03-19 10:42:25
Document Index: 406291730

Matched Legal Cases: ['Artículo 49', 'Artículo 50', 'Artículo 51', 'Artículo 52', 'Artículo 53', 'Artículo 54', 'Artículo 55', 'Artículo 56', 'Artículo 57', 'Artículo 58', 'Artículo 59', 'Artículo 60', 'Artículo 60', 'Artículo 50', 'Artículo 58']

Matrimonio: de la forma de celebración del matrimonio - 【Vilches Abogados】
septiembre 3, 2015 /0 Comentarios/en Derecho Civil, Derecho de Familia /por adminhv
En el recorrido por el Código Civil y hoy como abogados de familia en su momento empezamos con el Título Cuarto del mismo, “del matrimonio”, en esa primera entrada hablamos de los dos primeros Capítulos “de la promesa del matrimonio y sus requisitos”, hoy seguimos con el Capítulo Tercero y “la forma de celebración del matrimonio”, os recordamos que nuestro Bufete está especializado en asuntos matrimoniales, y podemos asesoraros tanto en los requisitos del Divorcio Express, como en todo lo relacionado con las Pensión compensatoria si se diese el caso o si es necesario como Modificar las Medidas del proceso Matrimonial, para ello solo tenéis que poneros en contacto con nosotros.
CAPÍTULO III: DE LA FORMA DE CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO
Artículo 49: puede contraer matrimonio
Artículo 50: extranjeros
SECCIÓN SEGUNDA: De la celebración del matrimonio
Artículo 51: competente para autorizar el matrimonio
Artículo 52: en peligro de muerte
Artículo 53: validez matrimonio
Artículo 54: matrimonio secreto
Artículo 55: por poderes
Artículo 56: acreditar requisitos
Artículo 57: testigos
Artículo 58: la pregunta
SECCIÓN TERCERA: De la celebración en forma religiosa
Artículo 59: consentimiento por confesión religiosa inscrita
Artículo 60: efectos civiles del matrimonio religioso
El Capítulo Tercero “de la forma de celebración del Matrimonio”, se divide en tres secciones, compuestas por los Artículos 49 hasta el Artículo 60, inclusive en ellos se desgranan las disposiciones generales, lo que es en si misma la celebración del matrimonio y el caso particular de la celebración religiosa del mismo.
La sección primera del Capítulo Tercero recoge las “disposiciones generales”, desgranadas en los Artículos 49 al Artículo 50 inclusive.
Este artículo dispone que cualquier español puede contraer matrimonio, tanto dentro de España como fuera, ante el Juez, Alcalde o funcionario señalado por el Código Civil, así como de la forma religiosa que legalmente está prevista, y que del mismo modo “podrá contraer matrimonio fuera de España con arreglo a la forma establecida por la ley del lugar de celebración”.
En el caso de que ambos contrayentes sean extranjeros, se recuerda que “podrá celebrarse el matrimonio en España con arreglo a la forma prescrita para los españoles o cumpliendo la establecida por la ley personal de cualquiera de ellos”.
La Sección Segunda “de la celebración del matrimonio”, se desarrolla en los Artículos 51 al Artículo 58 de este Código Civil.
El Código Civil confirma como competentes para autorizar el matrimonio a:
Juez encargado del Registro Civil y el Alcalde del municipio donde se celebre el matrimonio o concejal en quien éste delegue,
municipios en que no resida dicho Juez, el delegado designado reglamentariamente,
funcionario diplomático o consular encargado del Registro Civil en el extranjero.
Para autorizar un matrimonio de quien se halle en peligro de muerte, este Código Civil confirma como competentes para ello a:
Juez encargado del Registro Civil, el delegado o el Alcalde, aunque los contrayentes no residan en la circunscripción respectiva,
en defecto del Juez, y respecto de los militares en campaña, el Oficial o Jefe superior inmediato,
En este caso: “no requerirá para su autorización la previa formación de expediente, pero sí la presencia, en su celebración, de dos testigos mayores de edad, salvo imposibilidad acreditada”.
En el supuesto de que exista incompetencia o la falta de nombramiento legítimo del Juez, Alcalde o funcionario que lo autorice, la “validez del matrimonio no quedará afectada”, siempre y cuando “al menos uno de los cónyuges hubiera procedido de buena fe y aquéllos ejercieran sus funciones públicamente”.
El matrimonio secreto podrá ser autorizado por el “Ministro de Justicia” siempre y “cuando concurra causa grave suficientemente probada”. “En este caso, el expediente se tramitará reservadamente, sin la publicación de edictos o proclamas”.
Si el contrayente no reside en el distrito o demarcación del Juez, Alcalde o funcionario autorizante, podrá celebrarse el matrimonio “por apoderado a quien haya concedido poder especial en forma auténtica, pero siempre será necesaria la asistencia personal del otro contrayente”, en dicho poder ha de determinarse la persona con quien ha de celebrarse el matrimonio, y con “expresión de las circunstancias personales precisas para establecer su identidad”, ese poder podrá extinguirse por “la revocación del poderdante, por la renuncia del apoderado o por la muerte de cualquiera de ellos”, si el caso es por revocación del “poderdante bastará su manifestación en forma auténtica antes de la celebración del matrimonio”, y la revocación debe notificarse de inmediato “al Juez, Alcalde o funcionario autorizante”.
Para contraer matrimonio se deben acreditar algunos requisitos y se hará previamente, “en expediente tramitado conforme a la legislación del Registro Civil, que reúnen los requisitos de capacidad establecidos en este Código”, y si alguno de los contrayentes estuviere afectado por deficiencias o anomalías psíquicas, se exigirá dictamen médico sobre su aptitud para prestar el consentimiento.
La celebración del matrimonio será “ante el Juez, Alcalde o funcionario correspondiente al domicilio de cualquiera de los contrayentes y dos testigos mayores de edad”, el consentimiento podrá realizarse por “por delegación del instructor del expediente, bien a petición de los contrayentes o bien de oficio, ante Juez, Alcalde o funcionario de otra población distinta”.
La forma de celebrar el matrimonio ante el Juez, Alcalde o funcionario, será la lectura de “los artículos 66, 67 y 68”, tras esa lectura el autorizante deberá preguntar a: “cada uno de los contrayentes si consienten en contraer matrimonio con el otro y si efectivamente lo contraen en dicho acto y, respondiendo ambos afirmativamente, declarará que los mismos quedan unidos en matrimonio y extenderá la inscripción o el acta correspondiente”.
La Sección Tercera se ocupa de la celebración del matrimonio en forma religiosa, y lo hace por medio de los Artículos 59 y 60 de este Código Civil, con los que se cierra este Capítulo Tercero.
El Código Civil recoge como no puede ser de otra manera, que el matrimonio puede celebrarse bajo la forma prevista en confesiones religiosas debidamente inscritas, a colación de ello dice: “en los términos acordados con el Estado o, en su defecto, autorizados por la legislación de éste”.
Obviamente los matrimonios celebrados según la forma previstas en las confesiones religiosas debidamente inscritas, o “en cualquiera de otras formas religiosas previstas en los acuerdos de cooperación entre el Estado y las confesiones religiosas”, produce los efectos civiles consiguientes al matrimonio. El punto segundo de este artículo infiere que “igualmente, se reconocen efectos civiles al matrimonio celebrado en la forma religiosa prevista por las iglesias, confesiones, comunidades religiosas o federaciones de las mismas que, inscritas en el Registro de Entidades Religiosas, hayan obtenido el reconocimiento de notorio arraigo en España”, para este supuesto se requieren el cumplimiento de estos requisitos:
tramitación de un acta o expediente previo de capacidad matrimonial con arreglo a la normativa del Registro Civil,
libre manifestación del consentimiento ante un ministro de culto debidamente acreditado y dos testigos mayores de edad.
Para conocer de la “condición de ministro de culto”, se debe acreditar con “certificación expedida por la iglesia, confesión o comunidad religiosa que haya obtenido el reconocimiento de notorio arraigo en España, con la conformidad de la federación que, en su caso, hubiere solicitado dicho reconocimiento”. Finaliza el artículo, con “para el pleno reconocimiento de los efectos civiles del matrimonio celebrado en forma religiosa se estará a lo dispuesto en el Capítulo siguiente”.