Source: https://escenariolaboral.wordpress.com/2017/04/06/el-tribunal-supremo-establece-que-las-empresas-no-estan-obligadas-a-llevar-un-registro-de-la-jornada-diaria-de-sus-trabajadores/
Timestamp: 2017-07-27 18:36:07
Document Index: 181142843

Matched Legal Cases: ['artículo 35', 'artículo 35', 'artículo 7', 'artículo 35', 'artículo 35', 'artículo 35']

El Tribunal Supremo establece que las empresas no están obligadas a llevar un registro de la jornada diaria de sus trabajadores. | ESCENARIO LABORAL
El Tribunal Supremo establece que las empresas no están obligadas a llevar un registro de la jornada diaria de sus trabajadores.
6 abril, 2017 · por Pablo Búa Burgos El Pleno de la Sala IV ha establecido en una reciente sentencia (STS 246-2017, de 23 de marzo) que las empresas no están obligadas a llevar un registro de la jornada diaria de toda la plantilla para comprobar el cumplimiento de la jornada laboral y horarios pactados, y sólo deben llevar un registro de horas extras realizadas, de acuerdo a la interpretación que realizan de lo fijado en el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores.
El artículo 35.5 del ET no exige la llevanza de un registro de la jornada diaria efectiva de toda la plantilla para poder comprobar el cumplimiento de los horarios pactados. Argumenta que “la creación de este registro implicaría un aumento del control empresarial de la prestación de servicios y un tratamiento de los datos obtenidos, máximo en los supuestos de jornada flexible, de trabajo en la calle o en casa, que pueden suponer una injerencia indebida de la empresa en la intimidad y libertad del trabajador”
Sobre la sanción que se puede imponer a la empresa por la falta de llevanza, o incorrecta llevanza del registro (de la jornada de todos los trabajadores, y no solo de las horas extras), no se tipifica por la norma como infracción de forma evidente y terminante, lo que obliga a una interpretación restrictiva y no extensiva de una norma sancionadora como la contenida en el artículo 7.5 del Texto Refundido de la Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social [que tipifica como infracción grave la transgresión de las normas y los límites legales o pactados en materia de jornada, trabajo nocturno, horas extraordinarias, horas complementarias, descansos, vacaciones, permisos y, en general, el tiempo de trabajo a que se refieren los artículos 12, 23 y 34 a 38 del Estatuto de los Trabajadores], norma cuya naturaleza sancionadora impide una interpretación extensiva del artículo 35.5 del ET.
Esta interpretación del artículo 35.5 del ET no deja indefenso al trabajador a la hora de probar la realización de horas extraordinarias, pues a final de mes la empresa le notificará el número de horas extras realizadas o su no realización, lo que le permitirá reclamar frente a esa comunicación.
Si no existe la comunicación mensual de la empresa al trabajador de las horas extras realizadas, persiste la doctrina tradicional del Tribunal Supremo de que las horas extras debe acreditar cada una de ellas el trabajador que reclama su importe. Si se realizan horas extras en la empresa de forma estructural o habitual, el trabajador deberá acreditar esa habitualidad en la realización (y no hora a hora), y el Tribunal tendrán por realizadas todas las reclamadas si la empresa no acredita que lleva el registro legalmente exigido sobre las horas extras.
Cabe destcar que el fallo de la Audiencia se fundamentaba en la siguiente interpretación del artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores: la Sala de instancia considera que el registro de jornada diaria, con la entrega consiguiente de los resúmenes diarios de jornada a cada trabajador, es el presupuesto constitutivo para controlar los excesos de jornada, ya que dichos resúmenes no pueden contener las horas extraordinarias realizadas diariamente, que solo concurren cuando se supera la jornada ordinaria en cómputo anual, para lo cual el único medio de comprobación es precisamente el registro diario de jornada, siendo inadmisible negar el cumplimiento de dichas obligaciones, porque no se realizan horas extraordinarias puesto que, si se admitiera dicho criterio, la finalidad del art. 35.5 ET, que es asegurar prueba documental sobre las horas extraordinarias a los trabajadores, quedaría totalmente vacía de contenido.
El voto particular difiere del voto mayoritario en la interpretación que se hace del art. 35.5 del Estatuto de los trabajadores. Frente a la conclusión de que el citado artículo no exige la llevanza de un registro de la jornada diaria efectiva de la plantilla y que sólo obliga a efectuar el registro de las horas extraordinarias, este voto particular postula que a la luz del texto legal no cabe negar la obligación empresarial de llevar algún tipo de registro, “pues solo tras su llevanza, cabrá determinar si cada uno de los trabajadores en concreto ha superado o no la jornada ordinaria pactada”. El hecho de que la redacción del texto sea obsoleto “no permiten negar cual es el verdadero espíritu del legislador”: el establecer un control aun cuando no se establezca una fórmula que pudiera ser más adecuada para cada sector o actividad.
Además, opinan estos magistrados que esta cuestión va más allá, porque “incide en las obligaciones de cotización en materia de Seguridad Social, con el efecto negativo tanto para los derechos del trabajador como para las arcas del sistema”.
Si quieres acceder al contenido literal de la sentencia, pincha en el siguiente enlace: STS 246-2017, de 23 de marzo
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