Source: http://www.biblioteca.tv/artman2/publish/1904_201/Francisco_I_Madero_Epistolario_1900-1909_164_Carta_de_Madero_al_Presidente_del_Ayuntamiento_de_San_Pedro_manifest_ndole_que_han_ejercitado_y_se_proponen_ejercitar_sus_derechos_pol_ticos_en_un_todo_de_acuerdo_con_la_ley.shtml
Timestamp: 2018-12-11 03:36:02
Document Index: 219843622

Matched Legal Cases: ['artículo 9', 'artículo 35', 'artículo 19', 'artículo 1', 'artículo 16', 'artículo 14']

Francisco I. Madero. Epistolario 1900-1909. 164. Carta de Madero al Presidente del Ayuntamiento de San Pedro, manifestándole que han ejercitado y se proponen ejercitar sus derechos políticos en un todo de acuerdo con la ley.
Diciembre 13 de 1904
Ciudadano Presidente del Ayuntamiento de esta Villa.
Los que suscribimos, miembros de la Junta Directiva del "Club Democrático Benito Juárez", en ejercicio de nuestros derechos políticos, ante usted respetuosamente y como más en derecho se requiera nos presentamos exponiendo que:
Nuestro Presidente señor Francisco I. Madero, ha dado cuenta a nuestra agrupación con una nota de la Presidencia de su cargo, fecha de ayer, en la que se dice: "Habiendo pasado ya el día de la elección para funcionarios municipales... y según las instrucciones terminantes que tiene de la superioridad, da por terminados los trabajos de la Junta Directiva que usted preside", esto es, la del Club al que antes nos referimos y a la que nos honramos de pertenecer.
En defensa y en uso de los derechos y prerrogativas que la ley nos concede, manifestamos a usted que la Constitución General de la República en su artículo 9o. determina: "A nadie se le puede coartar el derecho de asociarse o de reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito", y en la fracción 3a. del artículo 35 de la Ley antes citada, como una de las prerrogativas del ciudadano menciona la de: "Asociarse para tratar los asuntos políticos del país".
Más aún. De acuerdo y en concordancia con la Suprema Ley a que anteriormente nos referimos, nuestra Constitución Local en su artículo 19 nos concede entre los derechos del ciudadano coahuilense el "De reunirse pacíficamente para tratar con entera libertad de los negocios públicos" el, "De erigirse en sociedadades o clubes para informar la opinión en los negocios electorales" y "De protestar en los colegios contra la falsedad o nulidad de sus actos y representar ante la autoridad respectiva".
Aún más. La Constitución General de la República en su artículo 1o. establece: "El pueblo mexicano conoce que los derechos del hombre son la base y el objeto de las instituciones sociales. En consecuencia declara que todas las leyes y todas las autoridades del país deben respetarlas y sostenerlas"; y en concordancia con este precepto constitucional, nuestro Pacto Local en sus artículos 13 y 14 respectivamente prescribe: "La Ley salvo las excepciones que establece, es igual para todos y de ella emanan la autoridad de los representantes del pueblo y las obligaciones de los que obedecen". "El Estado garantiza, ampara y protege al hombre en los derechos consignados en la Constitución General de la República, y todas sus leyes, poderes, autoridades y agentes de la Administración deben respetarlos y sostenerlos y en ningún caso suspenderlos, restringirlos, ni modificarlos."
En la instalación de nuestro Club y en los trabajos que hemos hecho en todo hemos acatado las disposiciones de la Ley.
Lo hemos dicho públicamente por el órgano de nuestro Club, y lo manifestamos hoy a usted: nuestro estandarte será el respeto de la ley; la palabra, la prensa y la tribuna nuestras armas y el ejercicio de nuestras prerrogativas y derechos y el respeto del ajeno nuestra causa. Si con ello infringimos la Ley ante ésta, sumisos no declinaremos nuestra responsabilidad.
Hemos ejercitado y nos proponemos ejercitar nuestros derechos políticos en un todo de acuerdo con la ley.
Los derechos y prerrogativas que la Constitución General de la República y la particular del Estado nos conceden como hombres y como ciudadanos nos otorgan y que antes dejamos citados, no conocemos disposición legal que les fije un término para ejercitarlos, no conocemos determinación legal que nos prive del beneficio que nos conceden. Nuestros derechos y prerrogativas como hombres y como ciudadanos de la República y del Estado no se nos han suspendido. Luego no hay la razón, no hay el motivo legal que por el artículo 16 de nuestro Pacto General de 1857 se requiere para que se nos cause la molestia que se nos quiere inferir; de conformidad con el artículo 14 de la misma ley no hay disposición legal exactamente aplicable al dar por terminados los trabajos de nuestro Club.
La autoridad de los representantes del pueblo emana de la Ley y de ésa también las obligaciones de los que obedecen. No conocemos, y en defensa de nuestros derechos nos permitimos afirmar, no hay precepto ni determinación legal en que se funde el dar por terminados nuestros trabajos de la Junta Directiva de nuestro Club. No conocemos y nos permitimos con todo respeto sostener, no hay Ley, ni determinación legal que nos impida el libre ejercicio de nuestros derechos y prerrogativas, como hombres y como ciudadanos. Luego la determinación de usted a que antes aludimos y que se nos ha comunicado por nuestro Presidente señor Francisco I. Madero, con todo respeto y bajo la protesta de hacerlo en defensa de nuestros derechos manifestamos, por no estar arreglada a la ley, no es justa, no es legal. Luego sin razón legal no se nos puede impedir el libre ejercicio de nuestras prerrogativas y derechos políticos.
El Estado de acuerdo con uno de los preceptos que de nuestra Constitución Local dejamos citado, ampara y protege al hombre en los derechos que le otorga la Constitución General de la República. Esto no podrá hacerlo sino por medio de sus mandatarios públicos y agentes de la autoridad y por esto les impone el deber de respetarlos y sostenerlos y en ningún caso, suspenderlos, restringirlos ni modificarlos. Luego no es de dar por terminado el uso legal que estamos haciendo de nuestros derechos políticos, para que con ello se nos considere como parias o ilotas, o como extranjeros dentro de nuestra misma Patria, en vez de ello, y en su deber está, y le pedimos nos garantice y proteja en el libre ejercicio que de nuestros derechos haremos en un todo de acuerdo con la ley.
Arreglada a derecho nuestra solicitud, A usted ciudadano Presidente Municipal, suplicamos se sirva resolver de acuerdo con nuestra petición, y en consecuencia revocar la determinación que se nos ha comunicado y a la que nos referimos antes, o de una manera más clara y terminante ordenar la suspensión del ejercicio de nuestros derechos y prerrogativas, para ocurrir en su demanda cómo y ante quien corresponda. Es justicia que pedimos con las protestas de ley.
San Pedro a trece de diciembre de mil novecientos cuatro.
INDALECIO DE LA PEÑA
CATARINO BENAVIDES
C. 9, fs. 63-67.
EDICIONES DE LA SECRETARIA DE HACIENDA. MEXICO, 1963. pp.101-103.