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Timestamp: 2017-05-25 13:49:19
Document Index: 4089439

Matched Legal Cases: ['artículo 103', 'artículo 33', 'artículo 17', 'artículo 52', 'artículo 684', 'artículo 25', 'artículo 25', 'Artículo 83', 'artículo 73', 'artículo 116', 'artículo 83', 'artículo 83', 'artículo 83', 'artículo 83', 'Artículo 81', 'Artículo 83', 'artículo 72', 'artículo 73', 'artículo 17', 'Artículo 81', 'artículo 37', 'artículo 83']

1_9788490538364 by Editorial Tirant Lo Blanch - issuu
LOS RECURSOS EN EL
JUICIO DE AMPAROAlejandra Córdoba Vázquez
César Mateo Torres GutiérrezMéxico D.F., 2014Copyright ® 2014
Comité editorial de la Colección:Ministro José Ramón Cossío Díaz
(Coordinador)Lic. Víctor Manuel Rocha Mercado
(Secretario)	Dr. Héctor Mercado López	Dr. Jorge Cerdio Herrán	Dra. Josefina Cortés Campos	Lic. Fernando García Sais	Mtro. Rodrigo Diez Gargari	Dr. Roberto Lara Chagoyán
Mtro. Rodrigo Montes de Oca Arboleya© Alejandra Córdoba Vázquez
César Mateo Torres Gutiérrez©	TIRANT LO BLANCH MÉXICO
ISBN: 978-84-9053-836-4
Capítulo 1LOS RECURSOS
1.1.	Nociones generales de los recursos...................................................	9
1.2.	Noticia histórica de los recursos en el juicio de amparo...................	11
1.2.1.	Ley de Amparo de 1882........................................................	11
1.2.2.	Código Federal de Procedimientos Civiles de 1908...............	12
1.2.3.	Ley de Amparo, Reglamentaria de los artículos 103 y 104 de
la Constitución Federal, de 18 de octubre de 1919................	13
1.3.	Los recursos previstos en la Ley de Amparo abrogada (creada en
1936) y en la vigente a partir del 3 de abril de 2013.........................	14
1.4.	Distinción entre el amparo uni-instancial y bi-instancial..................	17Capítulo 2EL RECURSO DE REVISIÓN
2.1.	Supuestos de procedencia.................................................................	19
2.2.	Sustanciación del recurso de revisión................................................	36
2.2.1.	Capacidad para interponer el recurso de revisión..................	36
2.2.2.	Órganos competentes para conocer del recurso de revisión...	45
2.2.3.	Escrito de agravios................................................................	49
2.2.4.	Plazo para interponer el recurso de revisión y ante quién debe
presentarse............................................................................	50
2.2.5.	Remisión de los autos y del recurso......................................	51
2.3.	Revisión adhesiva.............................................................................	51Capítulo 3EL RECURSO DE QUEJA
3.1.	Supuestos de procedencia.................................................................	58
3.2.	Sustanciación del recurso de queja...................................................	75
3.2.1.	Competencia de los órganos jurisdiccionales para conocer del
recurso de queja....................................................................	75
3.2.2.	Capacidad y plazos para interponer el recurso de queja........	81
3.2.3.	Tramitación del recurso de queja..........................................	87
3.3.	Sanciones.........................................................................................	898ÍndiceCapítulo 4EL RECURSO DE RECLAMACIÓN
4.1.	Procedencia del recurso de reclamación............................................	90
4.2.	Sustanciación del recurso de reclamación (artículo 103 de la Ley de
Amparo abrogada y 104 de la Ley de Amparo vigente)....................	90
4.3.	Sanciones.........................................................................................	93
BIBLIOGRAFÍA.......................................................................................	95Capítulo 1LOS RECURSOS
1.1. NOCIONES GENERALES DE LOS RECURSOS
El justiciable tiene derecho a recurrir las determinaciones que el
juzgador emite dentro del procedimiento y ello lo logra a través de los
recursos; pero ¿qué son los recursos?
Éstos son, genéricamente hablando, medios de impugnación de los
actos procesales. Así una vez realizado el acto, la parte agraviada por
éste tiene, dentro de los límites que la ley confiera, poderes de impugnación destinados a promover la revisión del acto y su eventual
modificación (Couture, Eduardo J. Fundamentos del derecho procesal
civil. 2005. 277).
En su concepción clásica, el recurso es el medio por el que la misma jurisdicción u otra de esa naturaleza, aunque de grado superior,
revisa una providencia y la confirma, modifica o revoca. En el recurso
no se inicia una contienda entre la parte inconforme y la autoridad
que dictó la providencia; mediante la interposición de éste, el superior jerárquico de aquélla se avoca al conocimiento de la controversia
iniciada entre los particulares y la resuelve lisa y llanamente (León
Orantes, Romeo. El juicio de amparo. 1941. 28).
En la obra Nociones generales de derecho procesal civil, se establece que el recurso se trata de un derecho subjetivo de quienes
intervienen en el proceso a cualquier título, como partes iniciales
o intervinientes, sean principales o secundarios, permanentes o incidentales y transitorios. Su finalidad es obtener la revisión de las
providencias judiciales, para que se corrijan los errores que en ellas
se hayan cometido y que perjudican al recurrente, dentro de los límites que la ley fija según la clase de recurso, según la persona que
lo interpone y el juez que lo resuelve (Devis Echandía, Hernando.
2009. 783 y 784).
El recurso es entendido también como el medio que la ley concede
a las partes para obtener, mediante la impugnación de una resolución
judicial, que ésta sea modificada sin efecto.10Alejandra Córdoba Vázquez y César Mateo Torres GutiérrezTal medio tiene las características siguientes (Noriega, Alfonso.
Lecciones de Amparo. 1975. 868):
1. Son instancia de parte, esto es, que únicamente las partes pueden
2. Pertenecen a la categoría de las pretensiones en general y su objeto es reformar mediante ellos una resolución judicial.
3. La reforma consiste en cambiar la materia de la resolución, sustituyendo a ésta por otra diversa que se ajuste a la ley.
4. Los recursos no tienen por objeto declarar la nulidad de la resolución, sino reformarla.
5. Han de deducirse los recursos en el mismo proceso, para que
tengan el carácter de verdaderos recursos.
Precisado lo anterior, se puede considerar que existen ciertos elementos que sirven de base para el estudio de los recursos en el juicio
de amparo, las cuales son:
a. Los recursos tienen por objeto una resolución judicial.
b. El recurso es un acto procesal, de acuerdo a su naturaleza.
c. Las partes en el proceso son las únicas que pueden hacer uso de
los recursos, o los terceros que se encuentren debidamente legitimados para ello.
d. Sólo pueden hacer uso de los recursos las partes o quien se encuentre legitimado para ellos.
e. La ley exige como requisitos esenciales que los recursos se interpongan dentro del plazo que la misma determina específicamente, el
cual es siempre perentorio; así como que tenga una expresa y específica fundamentación en la que se consignen los agravios que cause a
quien hace valer esta forma de impugnación, la resolución judicial de
Así, como se dice en el libro Curso de amparo, se tiene que los recursos en el juicio de amparo son medios de impugnación que la Ley
de Amparo concede a quienes tienen interés legítimamente reconocido en el proceso de amparo (partes o extraños), para impugnar los
autos y las sentencias, interlocutorias o definitivas, que le sean desfavorables, ante el órgano que en cada caso lo determine la ley (generalmente el superior jerárquico del que emitió la resolución), mediante laLos recursos en el juicio de amparo11sustanciación de una nueva instancia, cuya tramitación responde a la
necesidad de que se examinen nuevamente los fundamentos del auto
o sentencia combatido (Hernández, Octavio A. 1983. 314).1.2. NOTICIA HISTÓRICA DE LOS RECURSOS EN EL
1.2.1.	Ley de Amparo de 1882
En esta ley se tiene la primera noticia de la aparición de los recursos, ya que se prevén el recurso de revisión y el recurso de queja.Recurso de revisión
En relación al recurso de revisión, tal legislación disponía, en su artículo 33, que una vez dictada la sentencia de amparo y notificada ésta
a las partes, el juez de distrito remitiría los autos a la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, para la revisión de la sentencia. Esto es, tal recurso operaba por ministerio de ley, de manera obligatoria y automática.
Incluso, fue la primera legislación que determinó la forma de tramitación de dicho recurso y la extensión de éste, como facultad de la Corte.
En cuanto a la tramitación del recurso, la ley determinó que una
vez recibidos los autos, la SCJN examinaría el asunto en acuerdo del
Pleno, sin nueva sustanciación ni citación, cuya resolución sería emitida en un plazo de 15 días, contados desde la vista.
El recurso de revisión se hizo extensivo a las resoluciones dictadas
en materia de suspensión del acto reclamado (ya sea que se hubiera
concedido o negado). Quienes podían interponerlo eran el quejoso, el
promotor fiscal (artículo 17).
Tal ley previó que el recurso de revisión sería procedente en contra
de los autos de sobreseimiento.Recurso de queja
Tal recurso era procedente cuando el quejoso o el promotor fiscal o
la autoridad ejecutante estimaran que el juez de distrito, por exceso o
defecto, no cumplió con la ejecutoria de la Suprema Corte (artículo 52).12Alejandra Córdoba Vázquez y César Mateo Torres GutiérrezSe determina también el trámite del recurso, al exponer que con
el informe justificado del juez de distrito, la Corte podía confirmar o
revocar la providencia respectiva, procurando no alterar los términos
de la ejecutoria.1.2.2.	Código Federal de Procedimientos Civiles de 1908
El legislador reunió en este cuerpo normativo toda la jurisprudencia elaborada por la Suprema Corte hasta principios del siglo XX.
Establece a la autoridad responsable como parte. En tales circunstancias, la legislación del amparo, le impone a esta parte, el deber de
rendir su “informe justificado”, a manera de contestación de demanda. Hecho que da nacimiento a una verdadera contienda jurídicoprocesal en la institución del amparo.
Tarea que le venía correspondiendo al “promotor fiscal”, órgano
dependiente de la “secretaría de justicia” de aquéllos tiempos. (Padilla, José R. Sinopsis de Amparo. 2013, 107-108).
En dicha legislación se mantuvo el recurso de revisión contra las
resoluciones del juez de distrito que concedieran, negaran o revocaran la suspensión, previéndose por primera vez el trámite por cuerda
separada del incidente respectivo y era la Suprema Corte de Justicia
de la Nación la que resolvía si confirmaba, revocaba o reformaba la
determinación del juez federal.
Se conservó también la revisión oficiosa de las sentencias de primera instancia, para lo cual se remitía el expediente a la Suprema
Corte de Justicia de la Nación una vez notificada la sentencia o el auto
de sobreseimiento, incluso se advierte que ese Alto Tribunal podía
mandar practicar las diligencias que estimara necesarias; además la
revisión se extendió a todos los procedimientos del inferior, pues tal
recurso lo conocía con plenitud de jurisdicción.
En relación al recurso de queja, su procedencia se conservó para
los casos de exceso o defecto en el cumplimiento de una ejecutoria de
amparo dictada por un juez de distrito, cuyo conocimiento correspondía a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como el derecho
del tercero perjudicado para interponer tal recurso por exceso o defecto en la ejecución de una sentencia, cuyo conocimiento correspondía al juez de distrito, cuando se tratara de la autoridad responsable.Los recursos en el juicio de amparo13Esto es, en el primer supuesto se trataba de exceso o defecto en la
ejecución por parte del juez de distrito y en el otro supuesto de exceso
o defecto en la ejecución por parte de la autoridad responsable.
Un dato importante y esencial que trascendió en materia de recursos en el juicio de amparo fue que, en términos del artículo 684 del
código referido se determinó de una manera tajante que los autos pronunciados en los juicios de amparo no admiten más recursos que los
que esa ley expresamente concede, salvo en los casos en que se tratara
de actos de naturaleza trascendental y grave, se podía pedir el informe con justificación por parte del juez y revisar dicho acto, es decir,
constituyó un caso general de revisión a juicio de la Suprema Corte.1.2.3.	Ley de Amparo, Reglamentaria de los artículos 103 y
104 de la Constitución Federal, de 18 de octubre de
Por lo que se refiere al recurso de revisión, esta ley reglamentó la
procedencia de dicho medio de impugnación contra los autos de improcedencia, sobreseimiento y suspensión dictados por los jueces de
distrito, a instancia de cualquiera de las partes, cuyo expediente era
remitido a la Suprema Corte de Justicia.
Lo trascendental sobre el recurso de revisión que previó dicha ley
fue que se determinó que si el sobreseimiento fue dictado por el juez
de distrito en la audiencia de ley, después de que las partes hubieran
podido rendir sus pruebas y alegatos, la Suprema Corte, en caso de
que revocara el sobreseimiento, entraría al fondo y resolvería lo que
correspondiera, ya sea concediendo o negando el amparo. Esto es, por
primera vez se da la facultad a la Suprema Corte jurisdicción y competencia para resolver sobre el fondo de las violaciones constitucionales alegadas en el juicio de amparo, cuyo conocimiento correspondió
a un juez de distrito.
Otra innovación en materia de suspensión fue que el recurso de
revisión lo podía interponer el Agente del Ministerio Público cuando
la resolución perjudicara los intereses de la sociedad y del fisco.
Además, por primera vez se determinó que quien interpusiera el
recurso de revisión debía de formular en su escrito respectivo, con la
separación debida, los agravios que el recurrente estimara le causaba14Alejandra Córdoba Vázquez y César Mateo Torres Gutiérrezla sentencia. Es decir, anteriormente la revisión de las resoluciones
emitidas por el juez de distrito oficiosamente eran revisadas por la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, ya que las partes eran quienes lo interponían, pero no se disponía la obligación a aquéllas de
expresar agravios y es a partir de esta ley en donde ya se decreta esa
carga procesal de expresarlos (lo que continua rigiendo hasta nuestro
días, a través de las demás legislaciones en materia de amparo que le
precedieron a la ley que se comenta en este punto).
Por lo que se refiere al recurso de queja se conserva su procedencia
contra actos del juez de distrito por exceso o defecto en el cumplimiento de la ejecutoria de amparo. Su conocimiento correspondía a
la Suprema Corte, quien confirmaría o revocaría la providencia, quien
debía de abstenerse de alterar los términos de la ejecutoria. En la ley
referida se especificó la procedencia de tal recurso contra la autoridad responsable en los amparos de que conociera la Corte en única
En dicha ley se previó el recurso de súplica, cuya procedencia era
contra las sentencias definitivas dictadas en segunda instancia por los
tribunales federales o locales con motivo de las controversias sobre
cumplimiento y aplicación de leyes federales o tratados internacionales, como alternativa al juicio de amparo directo, que podía conocer
la Suprema Corte de Justicia, quien tenía facultades amplias para nulificar el procedimiento y mandarlo reponer, cando se hubiera cometido una violación sustancial del mismo y para confirmar, revocar o
modificar la sentencia de segunda instancias. Cuando el tribunal de
segunda instancia desechara tal recurso, el recurrente podía solicitar
la revisión del asunto, el cual se sustanciaba como el trámite del recurso de revisión interpuesto en contra de los autos de suspensión en
el juicio de amparo.1.3. LOS RECURSOS PREVISTOS EN LA LEY DE
AMPARO ABROGADA (CREADA EN 1936) Y EN LA
VIGENTE A PARTIR DEL 3 DE ABRIL DE 2013
En la Ley de Amparo de 1936, sobre la materia de los recursos se
determina que en el juicio de amparo, los únicos recursos procedentes
son la revisión, la queja y la reclamación.Los recursos en el juicio de amparo15En relación al recurso de revisión, lo que se pretende con tal
medio de impugnación es que la Suprema Corte de Justicia de la
Nación revise los actos y procedimientos de los jueces de distrito,
en una segunda instancia, esto es, un recurso a través del cual el
juez de distrito devuelva a la Suprema Corte la jurisdicción que tuvo al dictar la resolución respectiva; pero únicamente en la medida
en que el recurrente perjudicado por la sentencia, pretende que el
organismo supremo la confirme, modifique o revoque. Es decir, la
materia de la revisión es la resolución recurrida, vista y examinada a través de los agravios y su objeto consiste en la revocación o
modificación de la resolución impugnada, o en su caso la confirmación de la sentencia ante la falta de agravios o su improcedencia.
De ahí que no se trate de un juicio nuevo, sino únicamente de una
revisión, de un examen de la sentencia dictada por el juez federal,
para corregir los posibles errores que el recurrente alegue a través
de sus agravios.
Por su parte, el recurso de queja se trata de una verdadera queja,
esto es, de una reclamación u oposición en contra del juez de distrito
por la forma en que éste ejecuta una sentencia; es decir, se reclama
ante el tribunal superior el error o la negligencia en que incurre el
órgano ejecutor de la sentencia de amparo. Así, a través de la queja se
reclama una conducta indebida de la autoridad, por lo que no implica
una solicitud de que se revoque o modifique la resolución recurrida,
sino que se revise si en la actuación del juez al ejecutar la sentencia
existió defecto o exceso en tal actuar.
El recurso de reclamación se crea en la Ley de Amparo de 1936,
con la finalidad de combatir los acuerdos de trámite dictados por el
Presidente de la Suprema Corte, los Presidentes de la Salas y los Presidentes de los Tribunales Colegiados.
En la Ley de Amparo vigente a partir del 3 de abril de 2013, igualmente prevé como recursos a la revisión, la queja y la reclamación.
Lo novedoso en esta ley es que algunos de los supuestos contemplados para la procedencia del recurso de queja, principalmente sobre
el tema del exceso o defecto en el cumplimiento de las ejecutorias de
amparo, tanto en el juicio de amparo indirecto y del directo desaparecen, para crear el recurso de inconformidad en contra de tales actos.
Además, algunos supuestos que se consideraban como procedentes16Alejandra Córdoba Vázquez y César Mateo Torres Gutiérrezpara la revisión, actualmente son materia de la queja, como es el desechamiento de las demanda de amparo indirecto.
Ahora bien, cabe precisar que los recursos previstos en la Ley de
Amparo cumplen con lo dispuesto en el artículo 25 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, esto es, cumplen con los requisitos de ser un recurso sencillo, rápido y efectivo, pues tales medios
de impugnación tienen como finalidad que, por ejemplo, se revisen las
sentencias que dictan los jueces de distrito, determinar si las sentencias emitidas por las autoridades responsables en cumplimiento a las
ejecutorias de amparo no incurren en un exceso o defecto, revisar los
acuerdos de trámite dictados por los Presidentes de la Suprema Corte,
de las Salas y de los Tribunales Colegiados, entre otros supuestos;
pero el hecho de que tales recursos prevean ciertas formalidades para
su tramitación y resolución no implica que tal situación no haga efectivos los recursos, pues el simple establecimiento de requisitos o presupuestos formales necesarios para el estudio de fondo de los alegatos
propuestos en el amparo no constituye, en sí mismo, una violación al
derecho humano a un recurso judicial efectivo, pues en todo procedimiento o proceso existente en el orden interno de los Estados deben
concurrir amplias garantías judiciales, entre ellas, las formalidades
que deben observarse para garantizar el acceso a aquéllas, tal como
se señala en la tesis aislada de la Primera Sala de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, publicada en diciembre de 2012 misma que
DERECHO HUMANO A UN RECURSO JUDICIAL EFECTIVO.
EL HECHO DE QUE EN EL ORDEN JURÍDICO INTERNO SE PREVEAN REQUISITOS FORMALES O PRESUPUESTOS NECESARIOS
PARA QUE LAS AUTORIDADES DE AMPARO ANALICEN EL FONDO DE LOS ARGUMENTOS PROPUESTOS POR LAS PARTES, NO
CONSTITUYE, EN SÍ MISMO, UNA VIOLACIÓN DE AQUÉL. El derecho humano a un recurso sencillo, rápido y efectivo, reconocido en el
artículo 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, implica la necesidad de que los instrumentos o medios procesales destinados
a garantizar los derechos humanos sean efectivos; así, de acuerdo con este
principio, la inexistencia de un recurso efectivo contra las violaciones a los
derechos reconocidos por la citada Convención constituye su transgresión
por el Estado parte. Al respecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que para que exista el recurso, no basta con que esté
previsto por la Constitución o la ley, o que sea admisible formalmente,
sino que se requiere que sea realmente idóneo para determinar si se haLos recursos en el juicio de amparo17incurrido en una violación a los derechos humanos y proveer lo necesario para remediarla. Ahora bien, el simple establecimiento de requisitos o
presupuestos formales necesarios para el estudio de fondo de los alegatos
propuestos en el amparo no constituye, en sí mismo, una violación al derecho humano a un recurso judicial efectivo, pues en todo procedimiento
o proceso existente en el orden interno de los Estados deben concurrir
amplias garantías judiciales, entre ellas, las formalidades que deben observarse para garantizar el acceso a aquéllas. Además, por razones de seguridad jurídica, para la correcta y funcional administración de justicia y para
la efectiva protección de los derechos de las personas, los Estados pueden
y deben establecer presupuestos y criterios de admisibilidad, de carácter
judicial o de cualquier otra índole, de los recursos internos; de manera
que si bien es cierto que dichos recursos deben estar disponibles para el
interesado y resolver efectiva y fundadamente el asunto planteado y, en
su caso, proveer la reparación adecuada, también lo es que no siempre y
en cualquier caso cabría considerar que los órganos y tribunales internos
deban resolver el fondo del asunto que se les plantea, sin que importe verificar los presupuestos formales de admisibilidad y procedencia del recurso
intentado. En este sentido, aun cuando resulta claro que el juicio de amparo es la materialización del derecho humano a un recurso judicial efectivo,
reconocido tanto en la Constitución como en los tratados internacionales,
el hecho de que el orden jurídico interno prevea requisitos formales o
presupuestos necesarios para que las autoridades jurisdiccionales analicen
el fondo de los argumentos propuestos por las partes no constituye, en sí
mismo, una violación a dicho derecho humano. IUS 2002286, 1, S.J.F. 525
(Diciembre de 2012, Tesis Aislada).1.4. DISTINCIÓN ENTRE EL AMPARO UNI-INSTANCIAL
Y BI-INSTANCIAL
De acuerdo al jurista mexicano Ruiz Torres, el amparo indirecto
tiene dos instancias bien diferenciadas: la primera que básicamente
consta de la demanda, contestación de la demanda, etapa probatoria,
alegatos, y sentencia; en tanto que la segunda es una etapa de revisión
de la sentencia dictada en primer grado. En ese sentido, es que podemos considerar al amparo indirecto como “bi-instancial”.
Ahora bien, por lo que respecta al amparo directo suele constar de
una sola instancia en la que se analiza la legalidad (a la luz del texto
constitucional) de la resolución que pone fin al juicio o de la sentencia
emitida por un tribunal judicial, administrativo o del trabajo. Es lo
que se conoce como amparo “uni-instancial”; no obstante, en algunos18Alejandra Córdoba Vázquez y César Mateo Torres Gutiérrezsupuestos puede tener también una segunda instancia, limitada a que
el litigio verse sobre la inconstitucionalidad de una ley o establezcan
la interpretación directa de un artículo de la Constitución. (Ruíz Torres, Humberto Enrique. Curso general de Amparo. 2012, 81).Capítulo 2EL RECURSO DE REVISIÓN
Tal recurso es el de mayor trascendencia en el juicio de amparo,
porque lo que se pretende es abrir la segunda instancia en el juicio de
amparo indirecto y, excepcionalmente, en el de amparo directo, en el
que se reclaman algunas de las resoluciones estimadas como importantes, tales como las sentencias definitivas dictadas por los jueces
federales y los tribunales unitarios de circuito.2.1. SUPUESTOS DE PROCEDENCIA
Tanto en la Ley de Amparo abrogada (de 1936)1 como en la ley
vigente a partir del 3 de abril de 2013 está prevista la procedencia del
recurso de revisión, en los supuestos siguientes:
b) Las que modifiquen o revoquen el acuerdo en que se conceda o
niegue la suspensión definitiva, o las que nieguen la revocación o modificación de esos autos; en su caso, deberán impugnarse los acuerdos
pronunciados en la audiencia correspondiente;
e) Las sentencias dictadas en la audiencia constitucional; en su caso,
deberán impugnarse los acuerdos pronunciados en la propia audiencia.	1	Artículo 83, fracción I. Contra las resoluciones de los jueces de Distrito o del
superior del Tribunal responsable, en su caso, que desechen o tengan por no
interpuesta una demanda de amparo.
Fracción II. Contra las resoluciones de los jueces de Distrito o del superior del
Tribunal responsable, en su caso, en las cuales:
b) Modifiquen o revoquen el auto en que concedan o nieguen la suspensión definitiva.
c) Nieguen la revocación o modificación a que se refiere el inciso anterior.20Alejandra Córdoba Vázquez y César Mateo Torres GutiérrezII. En amparo directo, en contra de las sentencias que resuelvan sobre
la constitucionalidad de normas generales que establezcan la interpretación directa de un precepto de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos o de los derechos humanos establecidos en los tratados
internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, u omitan decidir
sobre tales cuestiones cuando hubieren sido planteadas, siempre que fijen
un criterio de importancia y trascendencia, según lo disponga la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, en cumplimiento de acuerdos generales
del pleno.Tales resoluciones se refieren solamente a las emitidas por los jueces de distrito o por el superior del tribunal responsable en materia
de suspensión; ello en razón, a que los autos de desechamiento o de
no interposición de la demanda de amparo indirecto afectan directamente la acción de amparo, al imposibilitar al quejoso a que continúe
actuando en el proceso.
Las causas por las que se da el desechamiento —y que es precisamente la materia de la revisión— es por la actualización de un motivo
manifiesto de improcedencia, en términos del artículo 73 y 145 de la
Ley de Amparo abrogada, o porque no se llenaron los requisitos exigidos por el artículo 116 de dicho ordenamiento legal, o no se suplieron o aclararon las faltas o lagunas, en conformidad con el numeral
146 de la ley referida.
Como podemos observar, en la Ley de Amparo vigente a partir del
3 de abril de 2013 ya no se prevé el supuesto del desechamiento de la
demanda de amparo como un motivo de procedencia para el recurso
de revisión, sino que actualmente se encuentra regulado como procedencia del recurso de queja, como se verá más adelante.
Sobre este tema, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha emitido los criterios siguientes, en virtud de los cuales se precisa la procedencia de los recursos de revisión y de queja en los casos de libertad
caucional, aceptación de la fianza así como del auto de suspensión y
la improcedencia de ésta última:
LIBERTAD CAUCIONAL, QUEJA IMPROCEDENTE TRATÁNDOSE DE LA. Si el Juez de Distrito en la interlocutoria sobre suspensión,
concedió al agraviado la definitiva de los actos reclamados, y en un punto
resolutivo le negó su libertad caucional, como conforme al artículo 83,
fracción II, de la Ley de Amparo, es procedente el recurso de revisión
contra las resoluciones de los Jueces de Distrito en las que conceden laLos recursos en el juicio de amparo21suspensión, debió el recurrente interponer el recurso de revisión, y no de
queja, en contra de dicho punto resolutivo pues no sería jurídico que contra la misma resolución procedieran dos recursos, el de revisión, en la
parte por la que se concedió la suspensión, y el de queja, contra la parte
por la que se negó la libertad caucional. IUS 304373, LXXXVII, S.J.F.,
165 (Quinta Época, Tesis Aislada).
QUEJA, PROCEDENCIA DEL RECURSO DE, CONTRA LA ACEPTACIÓN DE LA FIANZA. Si la suspensión se concedió con el requisito
de que los quejosos otorgaran fianza para responder del daño y de los
perjuicios que con esa medida pudieran ocasionarse a los terceros perjudicados, el hecho de que se haya aceptado extemporáneamente el otorgamiento de esa garantía, de ninguna manera implica la modificación del
acuerdo primitivo; en esa virtud, es indudable que la improcedencia del
recurso de revisión es manifiesta, porque el artículo 83, fracción II, de la
Ley de Amparo, así lo establece, si no se trata de la interposición de ese
recurso contra las resoluciones de una Juez de Distrito o del superior del
tribunal responsable, en su caso, en que concedan o nieguen la suspensión definitiva, o en que modifiquen o revoquen el auto en que la hayan
concedido o negado, y en las que se niegue la revocación solicitada. Si en
el caso no se ha alterado para nada el acuerdo en que se concedió la suspensión con fianza, y lo único que se reclama, es que se reciba esa fianza
fuera del término de cinco días que la ley fija al quejoso para otorgarla,
la resolución que la acepte con cualquiera irregularidad y que se dice posteriormente, no es materia de revisión sino de queja, según lo ha fijado la
jurisprudencia de esta Corte. IUS 348252, LXXXVII, S.J.F., 1137 (Quinta
Época, Tesis Aislada).
REVISIÓN CONTRA EL AUTO DE SUSPENSIÓN. De acuerdo con
el artículo 83, fracción II de la Ley de Amparo, la revisión sólo procede
contra las resoluciones de un Juez de Distrito o del superior del tribunal
responsable en su caso, en que concedan o nieguen la suspensión definitiva o que modifiquen o revoquen el auto en que la hayan concedido o
negado, así como las en que se niegue la revocación solicitada, pero esto
no quiere decir que cualquiera revocación que se solicite del auto en que
se conceda o niegue una suspensión, amerite la procedencia de la revisión,
pues coordinado el precepto citado con los artículos 133 y 140 de la Ley
de Amparo, sólo en los casos a que dichos preceptos se refieren, permite
la ley a los Jueces de Distrito, revocar sus propias determinaciones y establece también los únicos casos en que procede la revisión. IUS 307287,
LXXVII, S.J.F., 2966 (Quinta Época, Tesis Aislada).
REVISIÓN NOTORIAMENTE IMPROCEDENTE. Si una resolución dictada en un juicio de amparo, no es de las que motivaron el auto en22Alejandra Córdoba Vázquez y César Mateo Torres Gutiérrezque se haya concedido la suspensión definitiva, único caso en que procedería el recurso de revisión, de conformidad con el artículo 83, fracción II,
de la Ley de Amparo, es indudable que el Juez de Distrito obra legalmente
si no da curso a una revisión a todas luces improcedente, pues aunque la
Corte ha establecido jurisprudencia en el sentido de que no corresponde a
los Jueces de Distrito resolver si el recurso de revisión ha sido bien o mal
interpuesto, también ha resuelto como excepción a esta regla, que cuando
es a todas luces improcedente un recurso que alguna de las partes haga
valer, los Jueces de Distrito pueden desecharlo, sin que ello cause agravio
reparable a quien lo intentó, porque en todo caso, queda expedito su derecho para reclamar en vía de queja la providencia judicial. IUS 330000,
LXI, S.J.F., 2134. (Quinta Época, Tesis Aislada).
Artículo 81, fracción I, incisos d) y c). Las que declaren el sobreseimiento fuera de la audiencia constitucional y las que decidan el incidente de reposición de constancias de autos. (Ley de Amparo vigente a partir
del 3 de abril de 2013)2.El supuesto del sobreseimiento se puede actualizar contra los autos
en que se decrete éste fuera de la audiencia constitucional, o al momento del dictado de la sentencia del juicio de amparo. La fracción
indicada se refiere al primer supuesto, cuando se decreta el sobreseimiento en cualquier momento procedimental.
Al respecto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha emitido
SOBRESEIMIENTO, COMPETENCIA PARA CONOCER DE LA
REVISIÓN DE AUTO DE. CORRESPONDE A LOS TRIBUNALES COLEGIADOS Y NO A LA SEGUNDA SALA DE LA SUPREMA CORTE.
De acuerdo con los artículos 83, fracción III, 84 y 85, fracción I, de la
Ley de Amparo, y 25, fracción I, de la Ley Orgánica del Poder Judicial
de la Federación, el auto de sobreseimiento del amparo que dicta el Juez
de Distrito fuera de audiencia, no constituye sentencia dictada en la audiencia constitucional como lo exigen los artículos antes citados, para
que se surta la competencia de la Segunda Sala de la Suprema Corte. En
consecuencia, al tratarse del recurso de revisión interpuesto en contra de
un auto de sobreseimiento y no de una sentencia dictada en la audiencia
constitucional, la competencia para conocer de dicho recurso radica en el	2Artículo 83, fracción III. Contra los autos de sobreseimiento y las interlocutorias
que se dicten en los incidentes de reposición de autos. (Ley de Amparo de 1936
abrogada).Los recursos en el juicio de amparo23Tribunal Colegiado que corresponda, en los términos del artículo 72 bis,
fracción VII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación. IUS
238471, 84, S.J.F., 39 (Séptima Época, Jurisprudencia).
SOBRESEIMIENTO. PROCEDE DECRETARLO FUERA DE LA
AUDIENCIA CONSTITUCIONAL, CUANDO SE ACTUALICE UNA
CAUSAL DE IMPROCEDENCIA, MANIFIESTA E INDUDABLE. De lo
dispuesto en los artículos 74, fracción III y 83, fracción III, ambos de la
Ley de Amparo, se desprende que el legislador previó la posibilidad que
durante el juicio sobreviniera alguna de las causales de improcedencia
previstas por el artículo 73 de la ley de la materia, tan es así que en el segundo de los preceptos mencionados estableció la procedencia del recurso
de revisión contra los autos de sobreseimiento; éstos son precisamente los
que el Juez pronuncia cuando, durante el trámite conoce de la existencia
de una causal de improcedencia. Conforme a lo anterior, cuando la causal
de improcedencia sea notoria, manifiesta e indudable, de manera que con
ningún elemento de prueba pueda desvirtuarse, procede decretar el sobreseimiento en el juicio de garantías, sin necesidad de esperar la audiencia
constitucional; estimar lo contrario traería consigo el retardo en la impartición de justicia, lo que es contrario al espíritu que anima al artículo 17
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en la parte
que establece que toda persona tiene derecho a que se le administre justicia por los tribunales que estarán expeditos para impartirla en los plazos
y términos que fijen las leyes, emitiendo sus resoluciones de manera pronta, completa e imparcial. IUS 184572, XVII, S.J.F., 386 (Novena Época,
Artículo 81, fracción I, inciso e), de la Ley de Amparo vigente a partir
del 3 de abril de 20133. Contra las sentencias dictadas en la audiencia
constitucional por los jueces de Distrito, o por el superior del tribunal
responsable, en los casos a que se refiere el artículo 37 de esta Ley. Al
recurrirse tales sentencias deberán, en su caso, impugnarse los acuerdos
pronunciados en la citada audiencia.La sentencia que se dicta en la audiencia constitucional es la materia para la procedencia del recurso de revisión, cuyo sentido podrá
ser conceder el amparo, negarlo o sobreseer en el juicio, en la cual
no necesariamente se resuelve en un solo sentido, sino que puede ser
mixta. Así, la parte de la sentencia que sea contraria a los intereses del
quejoso permite a éste interponer el recurso de revisión.	3Regulado en el artículo 83, IV de la Ley de Amparo de 1936 abrogada.All pages:34678910111213141617181920InfoSaveLikeShareDownloadMore1_9788490538364 Published on Mar 29, 2014 tirantloblanchFollowRead moreRead moreSimilar toPopular nowJust for youGo explore