Source: http://observatoriogalileo.blogspot.com/2017/01/la-asimetria-penal-en-la-violencia-de.html
Timestamp: 2018-06-24 16:40:13
Document Index: 97602790

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El observatorio de Galileo: La asimetría penal en la violencia de pareja es un hecho
Hace un par de días me pasaron este artículo en el que una fiscal, que además ha sido propuesta por Podemos como magistrada al Tribunal Constitucional, comenta las asimetrías penales en materia de violencia de pareja en España. Vamos a echarle un vistazo, a ver qué cuentan.
Una fiscal de violencia contra la mujer de la Audiencia Provincial de Valencia se olvida de las asimetrías mas importantes
Para este artículo, no va a estar de más enlazar al Código Penal y la LIVG, referencias absolutas para todo lo que vamos a ver. Todas las afirmaciones sobre "hombre" o "mujer" en este artículo se hacen en el contexto de las relaciones de pareja.
Asimetrías penales comentadas en el artículo
El artículo tiene el siguiente título:
Desmontando el mito de la asimetría penal en violencia de género
Esto parece fácil. Un repaso sistemático de los diferentes delitos asociados a la violencia de pareja y una comparación de las penas de los mismos nos permitirá saber si existe asimetría penal o no. La autora parece de acuerdo (negritas mías):
Como se trata de un asunto peliagudo, lo mejor será comparar uno y otro caso Codigo Penal en mano.
De delito en delito.
Delito leve de injurias o vejación injusta
En ese caso, la pena aplicable (artículo 173.4 del Código Penal) es exactamente la misma, sea hombre o mujer el autor.
A salvo el pequeño matiz en relación a la multa, que no cabe en el caso de que existan entre autor y víctima relación que de lugar a prestaciones de separación, divorcio o medidas sobre los hijos.
Se podría argumentar que es el hombre el que se encuentra la mayoría de las veces en la situación en la que no se le puede aplicar la pena de multa. Pero, en cualquier caso, nada impide a una mujer estar en esa situación, así no se puede hablar aquí de discriminación por motivos de sexo. No obstante, estos dos delitos tuvieron asimetría penal hasta la reforma introducida por la Ley Orgánica 1/2015, que comento al final del artículo.
Maltrato de obra
el maltrato de obra tiene asignada una pena para el hombre autor de prisión de 6 meses a 1 año o trabajos en beneficio de la comunidad (artículo 153.1), mientras que si el delito es cometido por la mujer contra su marido o pareja, la pena es de 3 meses a 1 año o trabajos comunitarios en idéntica extensión (artículo 153.2)
Nada mas empezar, la propia fiscal reconoce que existe asimetría penal. Para ser un mito no está mal.
Amenazas leves y coacciones leves
En el ámbito de la violencia de género, la pena para el autor sería idéntica a la ya vista en el maltrato (artículo 171.4), mientras que si es la mujer quien amenaza a su marido o pareja, el hecho sería delito leve y tendría asignada pena de localización permanente, trabajos comunitarios o multa (artículo 171.7).
Realmente éste, junto con el de las coacciones leves (art. 172. 2 y 3 respectivamente) es el único caso en que la llamada asimetría penal es más patente, aunque tampoco se debe olvidar que se ha de tratar de amenazas o coacciones leves, puesto que las graves seguirían las normas generales sin especificidad alguna.
Pongo estos dos delitos juntos ya que tienen las mismas penas.
Vamos a ver en detalle las penas de los artículos 171.4, 171.7, 172.2 y 172.3.
Los artículos 171.4 y 172.2 dicen (en corchetes lo que cambia entre ambos artículos):
El que de modo leve [coaccione/amenace] a quien sea o haya sido su esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia, será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a ochenta días y, en todo caso, privación del derecho a la tenencia y porte de armas de un año y un día a tres años, así como, cuando el Juez o Tribunal lo estime adecuado al interés del menor o persona con discapacidad necesitada de especial protección, inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento hasta cinco años.
Y los artículos 171.7 y 172.3 dicen (en corchetes lo que cambia en ambos artículos):
Fuera de los casos anteriores, el que [cause a otro una coacción de carácter leve / de modo leve amenace a otro], será castigado con la pena de multa de uno a tres meses. Este hecho sólo será perseguible mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.
Cuando el ofendido fuere alguna de las personas a las que se refiere el apartado 2 del artículo 173, la pena será la de localización permanente de cinco a treinta días, siempre en domicilio diferente y alejado del de la víctima, o trabajos en beneficio de la comunidad de cinco a treinta días, o multa de uno a cuatro meses, ésta última únicamente en los supuestos en los que concurran las circunstancias expresadas en el apartado 2 del artículo 84. En estos casos no será exigible la denuncia a que se refiere el párrafo anterior.
El 171.4 y 172.2 es el que aplica cuando sea de hombre a mujer y el 171.7 y 172.3 cuando sea de mujer a hombre. Por si hubiera dudas, cuando se dice "cuando el ofendido fuere alguna de las personas a las que se refiere el apartado 2 del artículo 173", los hombres están incluidos en esa lista de personas, con lo que aplica todo lo que viene ahí también. Voy a desgranar ambos artículos (en el contexto de la violencia de pareja) para que se entiendan mejor:
El 171.4 y 172.2 (hombre agresor, mujer víctima):
Prisión 6 meses a 1 año o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 80 días
Privación del derecho a la tenencia y porte de armas de 1 año y un día a 3 años
Posibilidad de perder la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento hasta 5 años
El 171.7 y 172.3 (mujer agresora, hombre víctima):
Multa de 1 a 3 meses (no aplica, porque se da el supuesto del segundo párrafo)
Localización permanente de 5 a 30 días o trabajos en beneficio de la comunidad de 5 a 30 días o multa de 1 a 4 meses
Hay que matizar dos cosas del 171.7 y del 172.3. La primera es que la localización permanente sólo puede darse si el agresor vive en un domicilio diferente de la víctima, que en el contexto de la violencia de pareja se da con menor frecuencia que en el caso general. Respecto de "las circunstancias expresadas en el apartado 2 del artículo 84", son las mismas que en el delito de injurias (visto en el apartado anterior). Recordemos lo que decía la propia fiscal de las mismas:
Es decir, si una mujer estuviera pasando a su (ex)marido algún tipo de prestación económica no podría ser multada (le caería otra de las penas alternativas).
Observamos que las mayores diferencias son que el hombre puede ir a la cárcel y la mujer no, y el hombre tiene la posibilidad de perder la custodia y la mujer no. La autora le quita hierro a este último punto afirmando que lo de quitar la patria potestad, en estos casos, no suele hacerse.
En cuanto a las penas accesorias en estos tres delitos [maltrato de obra (153.1), coacciones (171.4) y amenazas (172.2)] -de aplicación facultativa siempre- de suspensión o privación de la patria potestad, sí pueden tener una duración distinta, aunque el tramo es tan amplio que poca efectividad tiene en la práctica, máxime cuando es del todo infrecuente la imposición de una pena de este tipo para un solo delito de los de resultado más leve.
Las lesiones graves (artículo 148), cuando se cometen con armas, están más gravemente penadas para el caso de que sea la mujer la autora que si lo es el hombre.
¿Cómo se explica eso? Pues, sencillamente, porque cuando la víctima es mujer no puede aplicarse la agravante de parentesco (artículo 23) -porque ya viene contemplada en el tipo- y sí cuando la víctima es un hombre.
Ello supone que en el caso de una autora de este delito de lesiones graves (artículo 148.1), la pena se impondría en su mitad superior, -esto es, de 3 años y 6 meses a 5 años-, mientras que si se trata de autor varón (artículo 148. 1 y 4) la pena podría imponerse en toda su extensión –de 2 a 5 años-.
Además, la autora señala que, en el caso de que un hombre sea penado con el mínimo absoluto de la pena (2 años exactos), puede solicitar su suspensión. En el artículo 80 del Código Penal:
Los jueces o tribunales, mediante resolución motivada, podrán dejar en suspenso la ejecución de las penas privativas de libertad no superiores a dos años cuando sea razonable esperar que la ejecución de la pena no sea necesaria para evitar la comisión futura por el penado de nuevos delitos.
Interesante, una asimetría a favor del hombre. El origen de dicha asimetría proviene de la imposibilidad de la mujer de aplicar la agravante de parentesco. Si miramos el artículo 148 se ve rápidamente el porqué:
Como la agresión ha sido hacia la mujer, eso la hace agravada de por sí. La agresión del hombre no va a ser más grave por el hecho de usar armas o no. ¿Y qué ley ha introducido ese punto 4 en el artículo 148? Pues la LIVG en su artículo 36, nada menos.
Siguiendo nuestro trayecto, es muy revelador el delito de malos tratos habituales (artículo 173.2), uno de los más frecuentes en la violencia de género, el cual no hace distingos sobre si autor o víctima son varón o mujer, puesto que se refiere al “cónyuge” o relación análoga, sin referencia ninguna al género.
Aquí el delito es el mismo independientemente del sexo de los actores. Resulta interesante que la existencia del 173.2 fuera incluida por la ley orgánica 11/2003 (artículo 1.8), y no por la LIVG.
Sin embargo, vamos a fijarnos en que la autora comenta que el delito 173.2 es "uno de los más frecuentes en la violencia de género". ¿Seguro? Vamos al informe publicado por el CGPJ titulado "Balance de siete años de la creación de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer (2005-2012)" y, en concreto, en los datos estadísticos, página 28, encontramos:
Los datos del CGPJ no apoyan la apreciación de la frecuencia del 173.2 que hace la fiscal
Pues por lo visto, lo más frecuente en los JVM no es el 173.2, es el 153.1, con mucha diferencia. No creo que se pueda calificar de "frecuente" el delito 173.2.
Resulta sorprendente la afirmación de que el 173.2 es "uno de los más frecuentes", como si hubiera muchos delitos enmarcados dentro de la violencia de género (o sea, con asimetría penal introducida por la LIVG). Pero está claro que esta autora tiene un concepto amplio de lo que incluye la violencia de género:
Fuera de estos casos, el resto de delitos que se conocen dentro del ámbito de la violencia de género, desde el allanamiento de morada, la detención ilegal, las coacciones graves o las amenazas graves, por citar algunos, hasta los de más terrible resultado, como la violación o el homicidio o asesinato, no tienen ninguna previsión específica o genérica a la cualidad de hombre o mujer de autor ni víctima, teniendo previsto exactamente igual castigo.
¿El resto de delitos que se conocen dentro del ámbito de la violencia de género? Ninguno de los delitos mencionados se incluye en el Título IV de la tutela penal de la LIVG, artículo 33 y siguientes.
Lo que afirma la autora
Pues con lo visto hasta ahora, está claro que existe una asimetría penal en materia de violencia de pareja, particularmente en los casos más leves (coacciones y amenazas). Recordemos un momento el título del artículo:
Pues parece que con lo visto, de mito tiene poco. Pero es que la autora afirma que existe asimetría penal pero con matices (negritas mías):
En los últimos días estamos leyendo o escuchando con mucha frecuencia una afirmación que, a fuerza de repetirla, se ha convertido en un axioma casi universal: la existencia de una marcada asimetría penal cuando de violencia de género se trata, si la comparamos con el mismo resultado en el caso de que la autora sea la mujer y la víctima el hombre.
Y luego más abajo (negritas mías):
A la vista de todo ello, ¿podemos seguir afirmando la existencia de una importante asimetría penal?
A mi entender, es más que dudoso.
Ah, vale, vale. Que la cuestión no es si hay o no asimetría penal sino si dicha asimetría es "marcada" o "importante". ¿Y cuánta diferencia es necesaria para calificar la diferencia como "marcada" o "importante"? Entonces, ¿está bien que haya diferencias mientras éstas no sean "importantes"?
La autora continúa con:
Pero, en el caso de entender que sí se da esa importante asimetría, ¿no sería de mayor trascendencia la [diferencia] que afecta a la mujer autora de un delito grave de lesiones con respecto al varón?
Supongo que ha sido un despiste de la autora. Imagino que se refiere a la diferencia de un delito grave de lesiones usando armas. Según la autora es más trascendente este caso (diferencia en la duración de la pena de cárcel) que los casos de coacciones leves y amenazas leves (diferencia entre ir a la cárcel o pagar una multa). El sentido común indica que probablemente los casos de coacciones leves y amenazas leves son más numerosos que los casos de agresiones con lesiones graves usando armas. Supongo que lo que es trascendente de lo que no lo es se califica en función de si afecta a las mujeres o a los hombres.
Asimetrías penales NO comentadas en el artículo
¿Cómo? ¿Que despues de que la autora afirmara que iba a comentar las asimetrías penales delito a delito, se ha "dejado" algo? Imposible. Recordemos lo que decía la autora al principio de su artículo (negritas mías):
Retomamos las lesiones graves recordando algo que he citado antes:
Voy a tomar literalmente este párrafo y vamos a ver la trascendencia de la diferencia. Las agresiones con lesiones graves se recogen en el artículo 147.1 del código penal.
El artículo 147 tiene otros apartados que contemplan otros casos, pero que no resultan en asimetría penal. ¿Y por qué el 147.1 resulta en asimetría penal? La redacción de dicho delito es neutra, pero todo cambia cuando leemos el comienzo del artículo 148:
Ah, que si en el 147.1 concurre alguna circunstancia especial, entonces la pena pasa a ser cárcel de 2 a 5 años. De dichas circunstancias, interesa la número 4:
El caso 1 hace referencia al uso de armas (comentado por la autora en su artículo), el 2 hace referencia al ensañamiento, el 3 a si la víctima es menor de 12 años o discapacitado y el 5 en si la víctima es una persona vulnerable que conviva con el autor. Pero, ¿qué pasa cuando sucede una agresión con lesiones graves pero que no incurra en ninguno de los casos anteriores en el contexto de la violencia de pareja?
En el caso de hombre agresor y mujer víctima siempre se aplica el caso 4 del artículo 148, con lo que la pena es siempre de 2 a 5 años de prisión.
El caso de mujer agresora y hombre víctima la pena es la detallada en el artículo 147.1 de prisión de 3 meses a 3 años o multa de 6 a 12 meses. Con posibilidad de agravante de parentesco y que dichas penas se apliquen en su mitad superior.
Resulta que, debido al caso 4 del artículo 148, es imposible para un hombre ser penado por el 147.1. En el caso de una agresión con lesiones graves y que no incurra en alguna de las circunstancias del artículo 148, la asimetría penal es patente. Quiero señalar, una vez más, que este es otro caso de asimetría penal en el que es posible que, por los mismos hechos, la mujer no vaya a prisión y sólo se la multe. Y sumando este, ya tenemos tres delitos (amenazas leves, coacciones leves y agresiones con lesiones graves que no incurran en algún supuesto del artículo 148) por los cuales el hombre va a la cárcel y la mujer sólo es multada.
Además, no está de más recordar que el juez puede otorgar la suspensión de la pena para penas iguales o inferiores a 2 años de cárcel (los requisitos de la suspensión de la pena están regulados en el artículo 80 del Código Penal). En este caso particular, un hombre sólo tendría esta posibilidad si fuera penado con el mínimo absoluto de su pena (exactamente 2 años), mientras una mujer tiene más posibilidades al tener menos pena (de 3 meses a 3 años).
En el caso de que el hecho fuera una agresión con lesiones graves y que incurra en algún supuesto del artículo 148 (como por ejemplo, el uso de armas que utiliza la autora) la asimetría queda así:
En el caso de mujer agresora y hombre víctima, debido a que incurrimos en algún supuesto del artículo 148, la pena es de 2 a 5 años de prision. Con posibilidad de agravante de parentesco y que dichas penas se apliquen en su mitad superior.
Volviendo a lo que decía la autora al respecto:
Ya hemos comentado antes la "trascendencia" de comparar la asimetría penal en favor del varón con las asimetrías penales en favor a la mujer en otros delitos. Pero es que resulta que no hace falta salir del delito de lesiones graves para encontrar una asimetría a favor de la mujer que la autora no menciona en su análisis delito a delito. Juzguen ustedes cual de las asimetrías penales expuestas en este apartado es más trascendente.
Además, quiero destacar que la asimetría expuesta en este apartado, y olvidada por la autora, es la mayor de todas las asimetrías penales presentes en el Código Penal en materia de violencia de pareja.
Delitos leves y delitos menos graves
Actualmente, las amenazas leves y coacciones leves tienen categoría de delito leve para las mujeres y de delito menos grave para los hombres. Repasemos las penas (están explicadas en detalle más arriba):
Para hombres, prisión de 6 meses a 1 año o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 80 días
Para mujeres, localización permanente de 5 a 30 días o trabajos en beneficio de la comunidad de 5 a 30 días o multa de 1 a 4 meses
En el artículo 33 del código penal encontramos la consideración de cada una de estas penas:
Y en el artículo 13, el Capitán Obvio viene al rescate:
Aquí nos encontramos con un problema. Las penas del delito masculino caen sin duda alguna dentro de la categoría "menos grave", pero la mujer tiene dos alternativas consideradas "leves" y una considerada "menos grave" (la multa). Entonces, ¿el delito femenino es "menos grave" o "leve"? La respuesta se encuentra en el apartado 4 del propio artículo 13 (negritas mías).
Así pues, los delitos de coacciones y amenazas realizados por una mujer en el ámbito de la violencia de pareja son considerados leves. ¿Y es importante esta distinción? Lo es y mucho. Una de las diferencias más importantes entre un delito menos grave y un delito leve es que en el segundo no se puede detener al infractor. Esto tiene unas consecuencias dramáticas, ya que, en presencia de estos delitos, los hombres deben ser detenidos (artículo 492 de la LECrim) y está prohibida la detención en el caso de las mujeres (artículo 495 de la LECrim, y disposición adicional segunda de la Ley Orgánica 1/2015), lo que dispara el número de detenciones de varones en comparación con el de mujeres en el ámbito de la violencia de pareja.
Agravante de género
La Ley Orgánica 1/2015 añade la agravante de género en el Código Penal.
Catorce. Se modifican las circunstancias 4.ª y 8.ª del artículo 22, que quedan redactadas del siguiente modo:
«4.ª Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación o identidad sexual, razones de género, la enfermedad que padezca o su discapacidad.»
En el preámbulo de la ley, apartado XXII, nos comentan sobre lo que va:
En primer lugar, se incorpora el género como motivo de discriminación en la agravante 4.ª del artículo 22. La razón para ello es que el género, entendido de conformidad con el Convenio n.º 210 del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, aprobado en Estambul por el Comité de Ministros del Consejo de Europa el 7 de abril de 2011, como «los papeles, comportamientos o actividades y atribuciones socialmente construidos que una sociedad concreta considera propios de mujeres o de hombres», puede constituir un fundamento de acciones discriminatorias diferente del que abarca la referencia al sexo.
En un principio, con esa redacción parece neutral. Que yo conozca, la agravante de sexo se ha aplicado una vez por la sección 20 de la Audiencia Provincial de Barcelona en su Sentencia 921/2016, en los siguientes términos:
La agravante tiene como finalidad evitar toda conducta que entrañe una discriminación de la mujer que sea o haya sido la esposa o la compañera sentimental del autor, lo que nos lleva a entender que la circunstancia es de carácter eminentemente subjetivo.
Por ello, consideramos que debe practicarse en el juicio prueba relativa a la intencionalidad del aquel o lo que es lo mismo debe quedar acreditado que el autor no sólo quiso matar a su compañera sentimental, sino también que cometió el delito de homicidio por razones de género, o en otras palabras que la acción criminal fue el reflejo de un ánimo gravemente discriminatorio hacia aquella por el hecho de ser su esposa o compañera sentimental.
Vamos, que va a ser que a los hombres no los cubre, sólo a las mujeres. Esta es una sentencia de un caso de homicidio. Dado que no existe un delito específico de homicidio, en la sentencia consideran aplicar la agravante de género debido a que el autor es un hombre y la víctima su esposa. Sin embargo, deciden no aplicarlo, al no existir evidencias de ese mayor desvalor en las acciones del autor.
En el presente caso, las acusaciones en sus respectivos relatos fácticos de imputación no recogieron ningún hecho o circunstancia de la que se desprenda que el procesado actuó, además de con dolo de matar, por un motivo discriminatorio para su compañera sentimental
A día de hoy no conozco otras sentencias que intenten aplicar esta agravante.
Actualización 02/02/2017
Tan pronto lo digo y cambia el panorama. Resulta se ha aplicado por primera vez la agravante de género en una sentencia de la sección segunda de la Audiencia de Asturias, en su Sentencia 1/2017. Negritas mías:
Igualmente concurre en el acusado la agravante de desprecio de género del artículo 22.4 del Código Penal. Se trata de una circunstancia introducida por la Ley Orgánica 1/2015 de 30 de Marzo, en vigor desde el 1 de Julio de 2015, que se fundamenta en la mayor culpabilidad del autor por la mayor reprochabilidad del móvil que le impulsa a cometer el delito, siendo por ello decisivo que se acredite la intención de cometer el delito contra la mujer por el hecho de ser mujer y como acto de dominio y superioridad, circunstancia acreditada en el presente caso
De manera similar al caso de Barcelona, se trata de un asesinato (un delito que, en un principio, no tiene asimetría de género), para así hacerlo más agravado cuando la víctima sea una mujer. Esto es diferente de lo que comenta la Audiencia Provincial de Barcelona, que especifica que la agravante de género se utiliza cuando el autor es el marido o compañero sentimental de la mujer.
En un principio, esta agravante no debería poder considerarse en ninguno de los delitos comentados en este artículo (excepto vejación injusta que tiene la misma pena para ambos), ya que son delitos agravados debido, precisamente, al género e incurriríamos en una vulneración del principio non bis in ídem.
Actualización 18/03/2017
Ha vuelto a pasar. La sección segunda de la Audiencia Provincial de Valencia ha aplicado la agravante de género en su Sentencia 145/2017. La sentencia se limita a justificar la aplicación de la agravante por las circunstancias del caso y a copiar y pegar parte del Convenio de Estambul (cambios de formato para mejor lectura):
a) Por "violencia contra la mujer" se deberá entender una violación de los derechos humanos y una forma de discriminación contra las mujeres, y se designará todos los actos de violencia basados en el género que implican o pueden implicar para las mujeres daños o sufrimientos de naturaleza física, sexual, psicológica o económica, incluidas las amenazas de realizar dichos actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, en la vida pública o privada,
b) Por "violencia doméstica" se entenderán todos los actos de violencia física, sexual, psicológica o económica que se producen en la familia o en el hogar o entre cónyuges o parejas de hecho antiguos o actuales, independientemente de que el autor del delito comparta o haya compartido el mismo domicilio que la víctima.
c) Por "género" se entenderán los papeles, comportamientos, actividades y atribuciones socialmente construidos que una sociedad concreta considera propios de mujeres o de hombres,
d) Por "violencia contra la mujer por razones de género" se entenderá toda violencia contra una mujer porque a una mujer o queafecte a las mujeres de manera desproporcionada".
Esto es literalmente parte del Convenio de Estambul. Pero la sentencia sigue (negritas mías):
Siguiendo este cuadro de definiciones, puede observarse que la citada agravación, por razón de circunstancias de género o incluso de sexo, quedaría vinculada a las definiciones a), c) y d), pudiendo asociarse la b) con la agravante genérica por razón de parentesco
Si releemos los apartados a), c) y d) de la cita anterior veremos que va a ser difícil aplicar la agravante de género a la violencia doméstica, según este precedente. De momento, llevamos tres de tres sentencias en las que se aplica cuando la víctima es una mujer y el agresor su marido.
En el caso de la amenazas, coacciones, injurias o vejación injusta, antes era todavía peor
Resulta que los apartados 171.7, 172.3 y 173.4 fueron añadidos en 2015 mediante la ley orgánica 1/2015 (artículo único). O sea, antes de julio de 2015, las amenazas leves, coacciones leves, injurias leves o vejaciones injustas leves de mujer a hombre no eran delito. ¿Y qué eran antes? Pues todas ellas eran faltas reguladas en el artículo 620 (derogado por la ley orgánica 1/2015) del Código Penal. Este era el texto fijado para el artículo 620 por el artículo 41 de la LIVG y que se mantuvo hasta su derogación en julio de 2015:
Serán castigados con la pena de multa de diez a veinte días:
1.º Los que de modo leve amenacen a otro con armas u otros instrumentos peligrosos, o los saquen en riña, como no sea en justa defensa, salvo que el hecho sea constitutivo de delito.
2.º Los que causen a otro una amenaza, coacción, injuria o vejación injusta de carácter leve, salvo que el hecho sea constitutivo de delito.
Los hechos descritos en los dos números anteriores sólo serán perseguibles mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.
En los supuestos del número 2.º de este artículo, cuando el ofendido fuere alguna de las personas a las que se refiere el artículo 173.2, la pena será la de localización permanente de cuatro a ocho días, siempre en domicilio diferente y alejado del de la víctima, o trabajos en beneficio de la comunidad de cinco a diez días. En estos casos no será exigible la denuncia a que se refiere el párrafo anterior de este artículo, excepto para la persecución de las injurias.
Como ya hemos comentado antes, en el contexto de la violencia de pareja aplica lo relacionado con el artículo 173.2.
Lo importante aquí ya no es que fuera una multa en vez de prisión, es que, además, esto era una falta y no un delito, con implicaciones como la de no dejar antecedentes penales o la prescripción a los 6 meses en vez de en 1 año (artículo 131 del Código Penal).
La asimetría penal en materia de violencia de pareja es un hecho, no una opinión. Se puede discutir si esa diferencia es mucha o poca, importante o menos importante y qué hechos concretos son los que incurren en esas asimetrías penales. Lo que es totalmente inaceptable es realizar un análisis de estas asimetrías y dejarse la mayor de todas esas asimetrías penales por el camino.
Y por ultimo me pregunto: Si tan nimia y tan poco importante le parece la asimetría penal, ¿por qué no se elimina?
Finalmente, os dejo con un cuadro de referencia de las asimetrías penales en violencia de pareja. La agravante de género no lo incluyo ya que, potencialmente, afecta a todos los delitos (excepto los de la tabla) y no está claro (falta jurisprudencia) cómo se va a usar.
Etiquetas: Legal, Violencia de género, Violencia doméstica, Violencia en parejas
Nacho Boo 15 de enero de 2017, 8:48
Manuel Jesus Rodriguez Gonzalez 15 de enero de 2017, 15:14
Que se eleve a los grupos políticos para que la presente en mociones para que se equilibra esta asimetria penal
mereces saberlo 15 de enero de 2017, 18:00
en 1º delito tratado, dices: "así no se puede hablar aquí de discriminación por motivos de sexo."cuando debería decir "así, desde junio del 2015 no se puede hablar aquí de discriminación por motivos de sexo.", ya que la discriminacion en ese asunto existió desde la LIVG hasta junio 2015, ya que a mujeres se les consideraba FALTA y a hombres xVG se le consideraba delito, tal como ahora es considerado para ámbos sexos, desde junio del 2015.
Observatorio Galileo 15 de enero de 2017, 20:51
He añadido el artículo 173.4 a la lista de artículos que se añadieron con la LO 1/2015, y he colocado un comentario al principio indicando que el artículo fue reformado.
mereces saberlo 15 de enero de 2017, 18:14
felicidades! tu si que la desmontaste a ella y no ella lo que prentendia con su sesgo de la verdad!
pepon 15 de enero de 2017, 19:47
Muchas gracias. Deberías hacerlo llegar a la Fiscal.
constanti ortega 16 de enero de 2017, 13:03
La LIVG GENOCIDA
HA PROVOCADO UNA FRACTURA SOCIAL SIN PRECEDENTES
Hominis Provecta 17 de enero de 2017, 19:34
Aqui tenemos el interesantísimo artículo sobre la asimetría penal en las detenciones, que ha originado esta cascada de artículos y contra artículos.
http://www.alicantecustodiacompartida.com/estado-de-terror-asimetria-penal-y-arresto-obligatorio/
Este al parecer fue el detonante que hizo que la fiscal de género contestara negando con total desfachatez la asimetría penal en viogen y considerándola un "mito.
Y el texto presente desmonta a la fiscal, con el Código Penal en una mano y la LIVG en la otra.
La verdad que no sabemos si la fiscal se equivoca porque no conoce su propio trabajo o simplemente porque pretende engañar a conciencia. Em cualquiera de los casos, debería presentar su dimisión inmediata.
Omoloc 27 de enero de 2017, 8:51
Por intentar ser absolutamente escrupulosos, dice el artículo:
" ya que los hombres deben ser detenidos (artículo 492 de la LECrim) "
Pero mirando ese artículo leo esto:
"4.º Al que estuviere en el caso del número anterior, aunque todavía no se hallase procesado, con tal que concurran las dos circunstancias siguientes:
1.ª Que la Autoridad o agente tenga motivos racionalmente bastantes para creer en la existencia de un hecho que presente los caracteres de delito.
2.ª Que los tenga también bastantes para creer que la persona a quien intente detener tuvo participación en él."
Entiendo que no es obligatorio detener (aunque parece que en la práctica se hace siempre) ¿es así?
Observatorio Galileo 28 de enero de 2017, 14:58
Ciertamente, una acusación, per sé, no obligaría a una detención.
La cita completa es:
"ya que los hombres deben ser detenidos [...] y está prohibida la detención en el caso de las mujeres [...] por los mismos hechos"
Lo importante aquí es: "por los mismos hechos". Se entiende que ha habido un hecho delictivo y, por tanto, el policía debe detener en el caso del hombre.
Debo admitir que queda poco claro. Al principio quedaba bien, pero tras meter las citas a la ley y, como "yo ya sé lo que estoy escribiendo y lo entiendo" XD, la redacción final da lugar a equívocos, y no me he dado cuenta.
Lo he corregido quitando "por los mismos hechos" y añadiendo al principio "en presencia de delito".
Observatorio Galileo 28 de enero de 2017, 15:21
"Entiendo que no es obligatorio detener (aunque parece que en la práctica se hace siempre) ¿es así?"
En el contexto de la violencia de género, si una mujer denuncia a su marido y el policía no lo detiene, podría ocurrir una agresión más grave y la responsabilidad sería del policía por no detener. Los policías se curan en salud y tienden a detener. Si luego vas a quejar de que la detención ha sido ilegal, entonces entra el juego el texto que citas. Eso de "tener motivos racionalmente bastantes" es subjetivo. El policía dice que "me parecio que..." y el juez dice que vale.
Aquí tienes el testimonio de un policía acusado (y absuelto) por violencia de género que comenta el protocolo de detención:
http://www.actuall.com/entrevista/familia/policia-denunciado-detenido-y-absuelto-por-violencia-de-genero-a-actuall-el-protocolo-no-se-cumple/
Y aquí más:
http://elpais.com/diario/2007/04/26/sociedad/1177538402_850215.html
Postdata: al final ha quedado como "en presencia de estos delitos"
Hominis Provecta 6 de febrero de 2017, 21:41
Caso real y concreto de asimetría penal:
Futbolista que tiene una riña con la novia porque él llega tarde a casa y la chica se enfada por celos y le raya el coche. El juez les pone a ambos orden de alejamiento e imputa a los dos por el mismo delito. El pasa la noche en el calabozo y ella en su casa. Además, a él le piden 7 meses de prisión y a ella 4 meses.
http://www.20minutos.es/deportes/noticia/jugador-atletico-lucas-hernandez-agredido-violencia-genero-2950637/0/
http://www.20minutos.es/deportes/noticia/piden-siete-meses-carcel-lucas-hernandez-y-seis-para-su-pareja-2953055/0/
Antonio Nuñez 12 de diciembre de 2017, 21:53
Hay que trner la cara dura y muy poca vergüenza para decir tal desfachatez ademas de reirse de miles o millones de padres divorciados y de sus hijos,creo que como fiscal deja mucho que desear esta señora por llamarle algo y ya me puedo imaginar la imparcialidad de todos los hombres que pasen por su juzgado. Eso señora fiscal digamelo a mi en la cara y a algunos padres mas que podríamos rebatirle su tremendo comentario con hechos y sentencias y si quiere en cualquier plato y delante de quien usted quiera y se lo diremos con pruebas grabaciones etc vera usted que asimetria .
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