Source: http://mediateca.cl/000/fronteras/peru%20tratado%20de%20ancon.htm
Timestamp: 2017-09-19 17:07:09
Document Index: 37716292

Matched Legal Cases: ['Artículo 5', 'Artículo 6', 'artículo 4', 'Artículo 7', 'artículo 4', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6']

Perú: Tras la guerra del pacífico se firmó en Lima el 20 de Octubre de 1883 un tratado entre ambos beligerantes en el que la republica del Perú cede a perpetuidad a Chile la provincia de Tarapacá, cuyos límites eran: Al norte, la quebrada de Camarones; Al sur, el río Loa, por el este, Bolivia y por el oeste, el océano Pacífico. Además el mencionado tratado entregó a la administración chilena, por un plazo de 10 años, las provincias de Tacna Y Arica, las que limitaban al norte con la quebrada del río Sama y al sur con la quebrada de Camarones. Terminado el plazo de 10 años se debía decidir por intermedio de un plebiscito la nacionalidad definitiva de estos territorios, debiendo el país que se quedara con los territorios pagar una indemnización de diez millones de pesos chilenos de Plata, o su equivalente en Soles peruanos. Sin Embargo no hubo acuerdo en la forma que se debería llevar a cabo el plebiscito convenido y en los plazos que debería cancelarse la indemnización antes referida.
Tras largos años de negociaciones dejando de lado la formula del plebiscito se firmó en Lima el 3 de julio de 1929 un tratado que establecía lo siguiente: Los territorios de Tacna y Arica se dividirán en dos partes, Tacna para el Perú y Arica para Chile, la frontera se estableció a partir de un punto en la costa que denomino “Concordia”, distante a diez Kilómetros al norte del puente del río Lluta, para continuar hacia el este a diez Kilómetros del ferrocarril Arica La Paz.
En un protocolo complementario, los gobiernos de Chile y Perú se comprometen a no ceder a potencia extranjera los territorios, que bajo el tratado quedan bajo sus respectivas soberanías y no podrán construir a través de ellos nuevas líneas ferroviarias, sin un acuerdo previo entre ellos.
Artículo 5º. Si se descubren en los territorios que quedan en dominio del Perú, covaderas o yacimientos de guano, a fin de evitar que los gobiernos de Chile y del Perú se hagan competencia en la venta de esta sustancia, se determinara previamente por ambos gobiernos de común acuerdo, la proporción y condiciones a que cada uno de ellos deba sujetarse en la enajenación de dicho abono.
Artículo 6º. Los acreedores peruanos a quienes se concede el beneficio a que se refiere el artículo 4º deberán someterse, para la calificación de sus títulos y demás procedimientos, a las reglas fijadas en el supremo decreto de 9 de febrero de 1882.
Artículo 7º. La obligación que el gobierno de Chile acepta, según el artículo 4º, de entregar el cincuenta por ciento del producto líquido del guano de las covaderas de actual explotación se hiciere en conformidad al tratado existente, sobre venta de un millón de toneladas, sea que ellas se verifiquen en virtud de otro contrato o por cuenta propia del gobierno de Chile.
Artículo 8º. Fuera de las declaraciones consignadas en los artículos precedentes y de las obligaciones que el gobierno de Chile tiene espontáneamente aceptadas en el supremo decreto de 28 de marzo de 1882, que reglamentó la propiedad salitrera de Tarapacá, el expresado gobierno de Chile no reconoce créditos de ninguna clase que afecten a los nuevos territorios que adquiere por el presente tratado, cualquiera sea su naturaleza y procedencia.
Artículo 9º. Las islas Lobos continuarán administradas por el gobierno de Chile hasta que se dé término en las covaderas existentes a la explotación de un millón de toneladas de guano, en conformidad a lo estipulado en los artículos 4º y 7º. Llegando este caso, se devolverán al Perú.
Artículo 10º. El gobierno de Chile declara que cederá al Perú desde el día en que el presente tratado sea ratificado y canjeado constitucionalmente, el cincuenta por ciento que le corresponde en el producto del guano de las islas Lobos.
Artículo 11º. Mientras no se ajuste un tratado especial, las relaciones mercantiles entre ambos países subsistirán en el mismo estado en que se encontraban antes del 5 de abril de 1879.
Artículo 12º. Las indemnizaciones que se deban por el Perú a los chilenos que hayan sufrido perjuicio con motivo de la guerra, se juzgarán por un tribunal arbitral o comisión mixta internacional, nombrada inmediatamente después de ratificado el presente tratado, en la forma establecida por convenciones recientemente ajustadas entre Chile y los gobiernos de Inglaterra, Francia e Italia.
Artículo 13º. Los gobiernos contratantes reconocen y aceptan la validez de todos los actos administrativos y judiciales pasados durante la ocupación del Perú, derivados de la jurisdicción marcial ejercida por el gobierno de Chile.
Artículo 14º. El presente tratado será ratificado, y las ratificaciones canjeadas en la ciudad de Lima, cuanto antes sea posible, dentro de un término máximo de ciento sesenta días contados desde esta fecha.
Jovino Novoa.- Juan Anatonio de Lavalle.- Mariano Castro Zaldívar.
En la ciudad de Lima a veinte de octubre de mil ochocientos ochenta y tres reunidos los señores don Jovino Novoa, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República de Chile, y los señores don José Antonio Lavalle, Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, y don Mariano Castro Zaldívar, ambos Plenipotenciarios ad hoc del Gobierno del Excmo. señor General don Miguel Iglesias para el ajuste del Tratado de Paz entre las Repúblicas de Chile y del Perú, obrando en uso de las facultades que les han sido atribuidas por sus respectivos Gobiernos, según consta de los poderes y mandato especial que tienen examinado y calificado como bastante para la celebración del pacto de paz suscrito en esta fecha; han procedido a ajustar asimismo el siguiente Protocolo complementario del Tratado de Paz entre las Repúblicas de Chile y del Perú firmado en Lima el día de hoy:
Artículo 1º. Mientras se perfecciona por la ratificación del Congreso peruano el Tratado de Paz suscrito en Lima con esta fecha la República de Chile queda autorizada para mantener un ejército de ocupación en aquella parte del territorio del Perú que el General en Jefe lo estime necesario siempre que las fuerzas de que haya de componerse aquel ejército no estorben ni embaracen en manera alguna el libre y pleno ejercicio de la jurisdicción que corresponde a las autoridades nacionales del Perú.
Artículo 2º. Para subvenir en parte a los gastos que impondrá a la República de Chile el mantenimiento del ejército de ocupación, el Gobierno del Perú entregará mensualmente al General en Jefe de aquellas fuerzas, a contar desde la fecha del presente Protocolo, la suma de trescientos mil pesos en plata efectiva que se deducirán en primer término de las rentas nacionales del Perú.
Artículo 3º. Las provisiones y equipos de cualquiera clase que el Gobierno de Chile envíe a su ejército durante la subsistencia de la ocupación, serán internados en las aduanas del Perú libres de todo derecho fiscal o municipal y su despacho se verificará sin otro trámite que la presentación del respectivo Manifiesto con el "Visto Bueno" del General en Jefe.
Artículo 4º. El Cuartel General del Ejército de Chile podrá hacer uso de todas las líneas telegráficas del Estado sin retribución alguna, siempre que los telegramas aparezcan visados en la Secretaría del General en Jefe o suscritos por el Ministro Plenipotenciario de Chile.
Artículo 5º. El Cuartel General del ejército de ocupación podrá asimismo hacer uso de las vías férreas en las propias condiciones y términos que puede emplearlas el Gobierno del Perú a mérito de los diversos contratos que tiene celebrados con las personas o sociedades que las explotan.
Artículo 6º. Mientras el General en Jefe del Ejército de ocupación lo estime indispensable, permanecerán al servicio de este ejército los hospitales de esta ciudad titulados "Dos de Mayo" y "Santa Sofía" pudiendo colocarse dentro del circuito de los expresados establecimientos una guarnición militar para los efectos de su custodia y policía.
Jovino Novoa.- J. A. de Lavalle.- Mariano castro Zaldíva