Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/sentencia-6494-de-agosto-10-de-1994?documento=jurcol&contexto=jurcol_759920415039f034e0430a010151f034&vista=STD-PC
Timestamp: 2019-05-24 16:01:02
Document Index: 413328965

Matched Legal Cases: ['artículo 34', 'artículo 3', 'artículo 35', 'artículo 260', 'artículo 34', 'artículo 34', 'artículo 3', 'artículo 34', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 34', 'artículo 1']

﻿ SENTENCIA 6494 DE AGOSTO 10 DE 1994
SENTENCIA 6494 DE 10 DE AGOSTO DE 1994
CONTENIDO:CONTRATISTAS INDEPENDIENTES, SOLIDARIDAD CON EL BENEFICIARIO O DUEÑO DE LA OBRA
TEMAS ESPECÍFICOS:CONTRATO DE TRABAJO, CONTRATISTA INDEPENDIENTE, CONTRATISTA, PROCESO LABORAL, CÓDIGO SUSTANTIVO LABORAL
REVISTA JURISPRUDENCIA Y DOCTRINA N°:274 DE OCTUBRE DE 1994, PÁG.1196
Sentencia 6494 de agosto 10 de 1994
SOLIDARIDAD CON EL BENEFICIARIO O DUEÑO DE LA OBRA
EXTRACTOS: «Es procedente hacer un breve recuento de la posición doctrinal de la Sala Laboral ante el fenómeno de la solidaridad dentro del ámbito del derecho del trabajo.
En sentencia de Sala Plena del 14 de diciembre de 1970, la Corte hizo un análisis detenido sobre los efectos y consecuencias que se derivaban de la solidaridad prevista en el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el artículo 3º del Decreto 2351 de 1965, entre el contratista independiente y el dueño o beneficiario de la obra y los derechos del trabajador que presta sus servicios al último, llegando a deducir que se presentaban tres situaciones procesales diferentes:
b) El trabajador puede demandar conjuntamente al contratista patrono y al beneficiario o dueño de la obra como deudores. Se trata de un litisconsorcio prohijado por la ley, y existe la posibilidad que se controvierta en el proceso la doble relación entre el demandante y el empleador y éste con el beneficiario de la obra, como también la solidaridad del último y su responsabilidad frente a los trabajadores del contratista independiente.
c) El trabajador puede demandar solamente al beneficiario de la obra, como deudor solidario si la obligación del verdadero patrono, entendiéndose como tal al contratista independiente “existe en forma clara expresa y actualmente exigible, por reconocimiento incuestionable de éste o porque se le haya deducido en juicio anterior adelantado tan solo contra el mismo”.
Estima la Sala que en el último evento, debe partirse de un doble supuesto jurídico y fáctico, consistente en que el trabajador para exigir la responsabilidad solidaria del beneficiario o dueño de la obra, debe demostrar que la prestación reclamada fue inicialmente a cargo del contratista independiente. Pero, si por el contrario, este último no está obligado legalmente, no puede válidamente exigírsele al primero una solidaridad que no se da, porque no se presenta un reconocimiento expreso por parte del contratista o porque con anterioridad no se adelantó un proceso donde se definió la responsabilidad de ese “verdadero patrono”.
Situación diferente se da cuando el trabajador ha sido contratado por un simple intermediario, dentro de los parámetros del artículo 35 del Código Sustantivo del Trabajo, donde éste se limita a enganchar personal o a contratar servicios en beneficio y por cuenta exclusiva de un empleador, quien tiene exclusivamente esa calidad. En este caso, el reclamo del trabajador debe adelantarse contra el último y se configura la solidaridad cuando el primero no manifiesta expresamente esa calidad en el momento del enganche de los trabajadores o de la celebración de los contratos celebrados con los últimos.
Es pertinente observar que el artículo 260 del Código Sustantivo del Trabajo, establece el derecho a la pensión de jubilación de todo trabajador que preste sus servicios a una misma empresa de capital de $ 800.000 o superior con el lleno de los requisitos de edad y tiempo de servicios allí señalados. Pero esta norma no establece que se pueda exigir tal derecho a varios patronos o empleadores, a los cuales se ha prestado sus servicios por menos de 20 años continuos o discontinuos con el supuesto que se pueden sumar todos ellos para dar cumplimiento a ese requisito legal.
Evento distinto se presenta si el trabajador laboró durante todo el lapso antes indicado con el contratista independiente (su verdadero patrono) y dentro de la preceptiva que le da el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo puede demandar solidariamente tanto al primero como al beneficiario de la obra, pero lo que no es pertinente es crear una solidaridad contra el último respecto de la pensión de jubilación por el simple hecho de tener esa condición.
Igualmente se debe tener presente, que la institución establecida en el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo con la modificación consagrada en el artículo 3º del Decreto 2351 de 1965 tuvo como finalidad la protección del trabajador ante la actuación del contratista independiente, verdadero patrono de sus trabajadores, para que éste respondiera de las obligaciones laborales a su cargo, por lo que estableció la solidaridad del mismo con el beneficiario de la obra o de la prestación del servicio. Pero, es necesario que el contratista responda inicialmente de las deudas laborales contraídas como consecuencia de la prestación de sus servicios, para que ella surja a cargo del beneficiario de los mismos o del respectivo dueño de la obra.
En este mismo sentido la Sección Primera en sentencia del 15 de septiembre de 1993, Rad. 5898 se expresó así:
“Ahora, sobre tales supuestos, que no admitían la posibilidad de predicar la existencia de por lo menos dos titulares del débito propio del presunto derecho pensional del actor, no cabía aplicar, en consecuencia, la normatividad consagratoria de la solidaridad entre contratista independiente y beneficiario del trabajo o dueño de la obra (art. 34 del Código Sustantivo del Trabajo, en la forma como lo subrogó el 3º del Decreto 2351 de 1965). En efecto; si, como ya ha sido dicho, el derecho a la pensión exige la prestación de los servicios a una misma empresa durante veinte años continuos o discontinuos y dicha circunstancia sólo se encontró acreditada frente al beneficiario de la obra más no frente a ninguno de los contratistas independientes de la demandada, que fue con quienes el actor celebró sus contratos de trabajo, como lo admite el Tribunal, no puede decirse en sana lógica, como lo dice éste en su sentencia, que “a todas luces se dan los supuestos del artículo 34 del C.S.T., subrogado por el artículo 3º del Decreto 2351 de 1965, resultando así la responsabilidad de quien en forma directa se aprovechó del servicio”. Pues ello equivaldría a decir que exista una obligación solidaria con un obligado único, lo que repugna a la lógica de la institución que, como se ha sentado antes, supone por esencia complejidad subjetiva —por pasiva en el caso presente—, y objeto divisible”.
Entonces, cuando el Tribunal entendió que era procedente demandar a la Texas Petroleum Company a pagar la pensión de jubilación a favor de la demandante en su calidad de sustituta, en forma directa por su condición de beneficiario de las obras ejecutadas por un número de contratistas independientes que tenían la calidad de verdaderos patronos del trabajador fallecido, aplicó indebidamente el artículo 3º del Decreto 2351 de 1965 que modificó al artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo.
Por otra parte, el artículo 1º del Decreto 384 de 1957 señala que “cuando una persona natural o jurídica dedicada a los ramos de exploración, explotación, transporte o refinación de petróleos realice las labores esenciales y propias de su negocio o de su objeto social mediante el empleo de contratista independientes, los trabajadores de éstos gozarán de los mismos salarios y prestaciones sociales a que tengan derecho los de la empresa beneficiaria en la respectiva zona de trabajo, de acuerdo a lo establecido en las leyes, pactos, convenciones colectivas y fallos arbitrales”, le permite al trabajador que presta sus servicios a tales contratistas reclamar los mismos salarios y prestaciones sociales a que tengan derecho los que prestan sus servicios a la empresa beneficiaria, pero sobre la base que sean aquellos los que la reconozcan. Pero lo que no consagra ese texto legal, es que si el trabajador no le puede impetrar el derecho pensional al contratista por no haber cumplido con los requisitos de edad y tiempo de servicios para alcanzarlo, pueda exigirla directamente al beneficiario de la obra, por cuanto esa disposición no tiene el alcance y significado que en forma equivocada le dio el Tribunal».
(Sentencia de casación, agosto 10 de 1994. Radicación 6494. Magistrado Ponente: Dr. Ernesto Jiménez Díaz).