Source: http://docplayer.es/1989829-Nuestra-jurisprudencia-y-la-responsabilidad-civil-medica-reflexiones-sobre-su-aplicacion.html
Timestamp: 2017-09-21 20:22:54
Document Index: 406447669

Matched Legal Cases: ['artículo 1762', 'artículo 1325', 'artículo 1981', 'artículo 1325', 'artículo 1981', 'artículo 1325', 'artículo 1981', 'artículo 409', 'artículo 1979', 'artículo 1322', 'artículo 1985', 'artículo 1969', 'artículo 1985', 'artículo 1330', 'artículo 1969', 'artículo 1219']

NUESTRA JURISPRUDENCIA Y LA RESPONSABILIDAD CIVIL MÉDICA. REFLEXIONES SOBRE SU APLICACIÓN - PDF
NUESTRA JURISPRUDENCIA Y LA RESPONSABILIDAD CIVIL MÉDICA. REFLEXIONES SOBRE SU APLICACIÓN
Download "NUESTRA JURISPRUDENCIA Y LA RESPONSABILIDAD CIVIL MÉDICA. REFLEXIONES SOBRE SU APLICACIÓN"
Juan Antonio Cano Jiménez
1 NUESTRA JURISPRUDENCIA Y LA RESPONSABILIDAD CIVIL MÉDICA. REFLEXIONES SOBRE SU APLICACIÓN Jairo Cieza Mora Un exquisito don de humanidad es inherente a la vocación médica genuina; pero la manera de ejercitarlo es susceptible de infinitos grados y formas hasta lo sublime. En este respecto, el ideal de cultura es tender, cordialmente y sin asomo de alarde, a la perfección en el modo como se asiste y se hace el bien al paciente y a sus allegados, con el máximo de comprensión y miramiento de su alma, con el máximo de prudencia, de tacto, de prevención, de dulzura, de urbanidad; en una palabra, con un verdadero espíritu caballeresco Honorio Delgado, El Médico, La Medicina y el Alma 1. OBJETIVO DEL PRESENTE ARTÍCULO Esta parte de mi trabajo se centrará en la jurisprudencia nacional y extranjera para abordar los criterios de la responsabilidad civil médica tratados por los jueces y árbitros. En los casos que he podido revisar por ejemplo, en sentencias de jueces peruanos, se aprecia un notable desconocimiento de lo elemental en materia de responsabilidad civil con la consecuencia perniciosa para las víctimas de los daños de negligencia médica. Situaciones como la no distinción entre responsabilidad objetiva y responsabilidad subjetiva que se acumulan de manera promiscua, o el no poder distinguir que la responsabilidad civil médica tiene naturaleza contractual en casos tan claros como la asistencia o la prestación de servicios por parte de una clínica, grafican lo antedicho sobre la carencia de sustento jurídico de las sentencias nacionales. En el mismo sentido, desconocer el significado del artículo 1762 del Código Civil referido a la solución de asuntos profesionales o problemas técnicos de especial dificultad y su correcta o razonable aplicación son situaciones que deben ser corregidas y enmendadas por la judicatura nacional. Si a lo antes descrito, que son criterios básicos en la materia de responsabilidad civil de los profesionales Profesor de Derecho Civil en el Postgrado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Profesor en el pregrado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Universidad de Lima. Profesor de Derecho y Literatura en la Universidad Antonio Ruíz de Montoya. Arbitro de la Cámara de Comercio de Lima. Socio del Estudio Capuñay & Cieza Abogados. Para los valiosos médicos del Hospital Cayetano Heredia de cuyo esfuerzo denodado contra las adversidades fui testigo. En especial para Erico Cieza, Roger Hernández, Alberto Gómez y Hermino Hernández.
2 y de los médicos en particular, le sumamos el tiempo que demora un proceso judicial o arbitral, la dificultad probatoria de los damnificados, el desconocimiento y hasta la indiferencia para hacer un esfuerzo al momento de cuantificar los daños no patrimoniales por parte de los magistrados, el panorama se vuelve aún más desolador para las víctimas de los daños médicos y contra los propios médicos que ven en el proceso un tortuoso camino. Lo que pretendo en esta parte de mi investigación es abordar sentencias y analizarlas utilizando elementos de la primera parte de mi trabajo ya publicada 1. He podido observar directamente cómo es el padecimiento de las personas que han sufrido daños por negligencia médica, su dolor y sobre todo su impotencia para hacer justicia en un sistema que los absorbe y que no permite que concreten sus aspiraciones de lograr, al menos, cierta calma, al saber que el establecimiento de salud en donde fue dañado él o su familiar ha resarcido el daño y del mismo modo, el médico que cometió la negligencia ha sido ejemplarmente sancionado, con lo cual se logra la compensación aflictivo satisfactoria de la responsabilidad civil. No puedo dejar de mencionar que en nuestro país no existe un sistema de salud. Ésta es una circunstancia que no puedo omitir. Existen valiosos profesionales de la salud altamente comprometidos con la salud de sus pacientes pero se ven confrontados a una realidad penosa y de ineficiencia estatal que genera una obstrucción de sus aspiraciones de enrumbar la medicina al cumplimiento de sus fines. Esta abdicación del Estado de su papel fundamental hace que los médicos valiosos migren a situaciones más acordes con sus necesidades materiales y en una gran cantidad de casos se conviertan en una pieza más de un sistema privado que ve en la rentabilidad el único incentivo para su desarrollo precarizando de esta manera la actividad médica. El Estado, sus funcionarios, sus empleados han abandonado la formación o el fortalecimiento de un sistema de salud y lo que existe es una inercia que se mantiene de la manera más descarnada y que no hace vislumbrar un cambio en la atención médica y una disminución de los eventos adversos o del accidente médico a tasas razonables. 2. LAS SENTENCIAS JUDICIALES MATERIA DE COMENTARIO 2 1 CIEZA MORA, Jairo, La responsabilidad civil médica Criterios de imputación (factores de atribución) y el dilema sobre su contractualización en Actualidad Jurídica, Tomo 231, Febrero 2013, Gaceta Jurídica Editores p Es bueno señalar que estas sentencias las pude obtener transcribiéndolas de la investigación presentada ante el IDIC por la Dra. Olenka Wolcott Oyague, y que, por algún motivo, no fueron publicadas. Algunas otras sentencias las he obtenido de los expedientes de grado que como jurado he podido obtener y de mi propia experiencia profesional. Si se quiere recurrir a otras sentencias recomiendo el trabajo de Juan Espinoza Espinoza (ESPINOZA ESPINOZA, Juan,
3 Exp. Nº , resolución del , 23º Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, Materia: Indemnización, Demandante: Luz América Ramos Jiménez, Demandada: Clínica Ricardo Palma, Juez: Dra. Olga Palacio Tejada. En los considerandos se aprecia lo siguiente: ( ) por la pérdida de la visión del ojo izquierdo, y la mala operación realizada al ojo derecho al no colocarle el lente intraocular y no ser atendida clínicamente está a punto de perder el ojo derecho. ( ) Según se lee en la parte considerativa (hechos) el actor Ampara su demanda en los artículos 1979, 1981 y1985; solicita una indemnización de doscientos cincuenta mil dólares americanos ( ) Como se puede apreciar la demanda se basa en artículos de responsabilidad civil extracontractual, que tiene que ver con la responsabilidad civil de daños causados por animales (?), responsabilidad vicaria, y el daño a la persona entre otros aspectos de la responsabilidad extracontractual. Los servicios médicos fueron prestados en la Clínica Ricardo Palma por lo que la base normativa debió adaptarse a la responsabilidad civil contractual, tomando como sustento legal genérico los artículos 1321 y 1322 del Código Civil y como base para que la estructura sanitaria responda el artículo 1325 del Código Civil. Hay una tendencia en el caso de los demandantes de invocar normas de responsabilidad extracontractual cuando se trata de responsabilidad civil médica. Considero en su libro Derecho de la responsabilidad civil, Editorial Rodhas, Undécima Edición, 2011), por ejemplo se hace mención a las siguientes: - ( ) En Casación, la Sala Primera de la Corte Suprema de Lima, con fecha , se establece que la operación practicada por el médico es considerada como actividad riesgosa y que: ante la producción de un daño, no es necesario determinar la culpa o el dolo del agente, pudiéndose afirmar que existe una especie de culpa virtual por el hecho de la utilización de la actividad riesgosa. ( ) con ello, simplemente se disfraza una tentación objetivista que no quiere confesarse. ESPINOZA ESPINOZA, Juan, en su libro Derecho de la responsabilidad civil, Editorial Rodhas, Undécima Edición, 2011, p En casación, la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la República, con fecha , determina que se debe aplicar el art c.c., por cuanto: No se puede atribuir responsabilidad civil a los demandados por el ejercicio médico diligente prestado, por el simple hecho de considerársele una actividad riesgosa, por otro lado el riesgo al que se ha sometido la demandante no puede semejarse ser reputada en forma paralela a las actividades riesgosas o de peligro como son los accidentes de tránsito u otras similares Espinoza Espinoza, Op. Cit. P. 727
4 que la institución que debe guiar la resolución de este caso es la inejecución de obligaciones. Es exigible a la clínica un deber de seguridad que corresponde a la responsabilidad contractual y que es diferente del deber genérico de no dañar, que es aplicable a la responsabilidad civil extracontractual. Los familiares del paciente celebraron un contrato con la clínica, en específico, un contrato de prestación de servicios médicos en donde la clínica se obliga a brindar una prestación de servicios idónea al paciente y al mismo tiempo éste se obliga a pagar la contraprestación a favor de la Clínica, por lo tanto y por donde se le mire nos encontramos ante una responsabilidad civil contractual o por inejecución de obligaciones, y no existe ninguna zona gris que haga aplicables la tesis de la opción (escoger entre los dos regímenes de responsabilidad) o del cúmulo (adaptar elementos de la responsabilidad civil, de ambos regímenes, de acuerdo con la conveniencia del dañado). No estoy de acuerdo con aquel argumento que considera que estamos ante el deber genérico de no dañar, pues la vinculación surge de un contrato y éste desplaza sus efectos y obligaciones derivadas del mismo no solamente a las prestaciones médicas en concreto sino también a los llamados deberes de seguridad o de protección que tiene la estructura sanitaria para con los pacientes. Los daños generados por el acto médico o los daños ocasionados por el accidente médico - este último que puede ser por un factor exógeno a la intervención del médico (infecciones intra hospitalarias por ejemplo) - deben ser considerados, desde mi punto de vista, también como daños derivados de una relación contractual. El hecho que la clínica actúe frente al paciente o sus familiares en calidad de deudora y que aquélla preste los servicios mediante terceros a su cargo, obliga a la estructura sanitaria a responder por los daños causados al paciente a título de responsabilidad objetiva pero indefectiblemente el régimen de responsabilidad a ser aplicado es el de la responsabilidad contractual. Expediente Nº , resolución de , 12º Juzgado Civil de Lima, Materia: Indemnización, Demandante: Silvia Urbina Márquez, Demandado: Clínica Santa Natalia y otros, Jueza Dra. Julia Martha Luyo. Los hechos expresados en la resolución señalan lo siguiente: Colectomía izquierda al intestino que fue realizada por el Doctor José Delgado Rojas ( ) ampara su pretensión en los artículos del Código Civil referidos a obligaciones de hacer, obligaciones solidarias, inejecución de
5 obligaciones y prestación de servicios( ) la presencia de gasa delata responsabilidad de la referida clínica, ( ) existe la figura de responsabilidad vicaria del principal por el cual se consagra la responsabilidad objetiva de quien tiene bajo sus órdenes a otro, esta figura es recogida en nuestro ordenamiento por el código civil ( ) Finalmente se establece un fallo que resuelve: FALLO: ( ) pagar a la demandante la suma de dos mil nuevos soles, más lo correspondiente a costas y costos del proceso. En este proceso observamos que se demanda por responsabilidad civil contractual, lo que es correcto, sin embargo la pretensión no solamente se basa en la inejecución de obligaciones sino en una responsabilidad vicaria, la misma que se regula en el artículo 1981 del Código Civil en donde el principal responde por los hechos de su dependiente, precepto que corresponde a la responsabilidad civil extracontractual. No se puede acumular artículos de responsabilidad contractual con otros de responsabilidad extracontractual. Si se quiso hacer responder a la Estructura sanitaria debió utilizarse, como ya hemos visto, el artículo 1325 del Código Civil en donde el deudor responde por los actos dolosos o culposos de los terceros a su cargo. Tengo mis dudas también de la responsabilidad solidaria invocada en la sentencia pues la solidaridad es característica de la responsabilidad vicaria del citado artículo 1981 del Código Civil 3 (Tener a otro bajo sus órdenes) y no de la responsabilidad contractual por el actuar de los terceros a su cargo, tal como señala el artículo 1325 del Código Civil 4, pues como sabemos la solidaridad no se presume sino que tiene que estar expresada en la norma o en la convención. Otro aspecto que me llama poderosamente la atención es la indemnización establecida de S/ por el daño a la integridad de un paciente o por una negligencia grave como el olvido de una gasa en el cuerpo de una persona. No comprendo qué perverso criterio se ha tomado para fijar tal irrisoria suma que seguramente será pagada en cómodas cuotas, pero lo más probable es que el criterio sea inexistente. 3 Art Aquél que tenga otro bajo sus órdenes responde por el daño causado por este último, si ese daño se realizó en el ejercicio del cargo o en cumplimiento del servicio respectivo. El autor directo y el autor indirecto están sujetos a responsabilidad solidaria 4 Art. 1325: El deudor que para ejecutar la obligación se vale de terceros, responde de los hechos dolosos o culposos de éstos, salvo pacto en contrario
6 Expediente No , resolución del , Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, Materia: Indemnización, Demandante: Silvia Urbina Márquez, Demandados: Clínica Santa Natalia, Ángel Reaño Vásquez y José Delgado Rojas, Vocal Ponente Dr. Anchante Pérez En este expediente se aplica nuevamente la responsabilidad civil extracontractual, en concreto, la responsabilidad vicaria y se hace mención a la trascendencia probatoria de la historia clínica: ( ) están obligados a responder solidariamente por la indemnización demandada conforme lo establece el artículo 1981 del Código Civil ( ) La historia Clínica inicialmente mencionada, la misma que por ser un instrumento público produce fe respecto de la realidad del acto verificado conforme lo señala el artículo 409 del Código de Procedimientos Civiles. Finalmente se ( ) declara fundada la demanda ( ) DISPUSIERON: que los co-demandados, Clínica Santa Natalia, Ángel Reaño Vásquez y José Delgado Rojas, paguen solidariamente en favor de la actora la suma de quince mil nuevos soles por todo concepto indemnizatorio; con costas; y los devolvieron; en los seguidos por Silvia Urbina Márquez. Como apreciamos nuevamente se vuelve a invocar la responsabilidad civil extracontractual cuando a todas luces estamos ante un supuesto de responsabilidad contractual. Se pretende que la responsabilidad vicaria extracontractual es aplicable a los casos de responsabilidad civil médica en donde la clínica debe responder por los actos negligentes de quien esté bajo sus órdenes, lo cual no tiene asidero jurídico, pues la clínica tiene una relación obligacional frente al paciente o sus representantes y cualquier vulneración a los deberes de seguridad debe ser resuelta bajo las reglas de la responsabilidad contractual. Además en la responsabilidad contractual responde la Clínica contractual y objetivamente, mientras que el médico negligente responderá extracontractual y subjetivamente. Otro aspecto tratado en la sentencia materia de comentario es el de la Historia Clínica, la cual es el documento que detalla cada uno de los actos que forman parte del procedimiento médico aplicable al caso concreto. La Historia Clínica permite comprender de manera minuciosa los antecedentes, el diagnóstico, las características, la probabilidad y los actos médicos a realizar y realizados al paciente. Por lo tanto se convierte en un documento fundamental, el principal, para poder probar las circunstancias que conllevaron a un evento adverso o a una mala praxis médica.
7 Expediente No. 1518, Resolución del , Demandante: Augusto Díaz Castillo, Demandados: Clínica Maisón de Santé, Clínica Internacional, Materia: Indemnización, Los hechos son los siguientes: Con fecha 07 de julio de 1991 a la una y treinta de la madrugada su menor y único hijo Joel Enrique Díaz Martínez sufrió un accidente al caer desde la azotea de un inmueble en el cual se encontraban celebrando una reunión social, al enterarse de lo ocurrido lo socorrieron inmediatamente, encontrándose su menor hijo en estado consciente, lúcido y caminando perfectamente, luego de revisarlo notaron que tenía un hematoma en la cabeza ( ) nos dirigimos a la Clínica Maisón de Santé ( ) habiéndole solicitado al médico que le tomaran placas para descartar alguna lesión interna, no accediendo el médico a su pedido, pues él consideraba que era el médico y que sabía lo que tenía que hacer ( ) indicándoles que su hijo tenía una lesión en la columna vertebral, cuarenta minutos después su hijo comenzó a quejarse de intensos dolores en el cuello ( ) el médico que lo atendía, sin tomarle placas indicaba que era una fractura en la columna, lo que ellos le contradecían pues su hijo se movía y se paraba cuando el médico lo requería, es bajo estas circunstancias que el médico ordenó a la enfermera que le pusiera una inyección intramuscular que le calmara el dolor ( ) se quedó dormido y a los cinco minutos le sobrevino fuertes convulsiones, ante esta situación el médico preguntó si el menor era alérgico a algún medicamento ( ) en el transcurso de las horas su hijo continuaba con convulsiones ( ) a las seis de la mañana dejó de convulsionar durmiendo aproximadamente 40 minutos, cuando dejó de roncar, inmediatamente avisaron a la enfermera, quienes se pasaban la voz de unos a otros para conseguir oxígeno. ( ) El desgarrador relato continúa: ( )A los pocos minutos sale el médico y nos dice que teníamos que ser fuertes porque nuestro hijo había fallecido de insuficiencia cardio-respiratoria, se le preguntó sobre el resultado de las placas, indicándole que había sido negativo, durante la noche no vio a su hijo ningún médico, no obstante que le habían manifestado que se habían contactado con el neurocirujano Jorge Dick Núñez Manrique, el que nunca llegó y el diagnóstico lo dio por teléfono; ( ) hubo imprudencia al aplicar el anestésico que le causó la muerte a su hijo( ). Los argumentos jurídicos planteados por el demandante son articulados bajo la perspectiva de la responsabilidad civil extracontractual, como se aprecia a continuación: Con lo dispuesto en los artículos 1979 y 1981 del Código Civil, artículo primero del Decreto Ley diecinueve mil seiscientos seis ( ) solicita se
8 declare fundada. ( ) esta es absuelta por la Sociedad Francesa de Beneficencia Centro Hospitalario Maisón de Santé, que niega y contradice la demanda en todo sus extremos, pues su proceder no ha sido negligente, sino que la grave lesión cerebral que le ocasionó la muerte fue producida por la caída pues la lesión se encontraba en una zona quirúrgicamente inaccesible que solo puede ser detectada con equipos sofisticados como lo es un tomógrafo axial, que no se encontraba disponible en esa hora de la madrugada, y que aún en el supuesto de haberse detectado el hematoma Epidural no se hubiera podido lograr salvarle la vida al paciente siendo que la gravedad del daño es la que ocasionó la muerte y no la negligencia médica, pues ellos hicieron todo lo que estuvo a su alcance dentro de la ciencia médica, acto seguido procede a reconvenir para que los demandantes le paguen la suma de cien mil dólares americanos ya que ellos han obrado con diligencia y se ha emprendido en su contra una actitud injuriosa y difamatoria, sorprendiendo con versiones antojadizas a la prensa todo lo cual le causa un daño moral, ( ) a la Clínica Internacional, quien niega contradice la demanda, pues su falta de atención se debió a que no tenían sus papeles completos, y como él mismo indica, el menor se encontraba consciente y caminando por lo que dicha clínica no ha incumplido con la Ley de atención de emergencias médicas ( ) La Corte sintetiza sus argumentos de la siguiente manera: ( ) por lo expresado no queda sino establecer seguidamente, si realmente existe solidaridad entre las entidades demandadas ( ) Por lo que no nos encontramos ante una concasualidad sino ante daños sucesivos, por la cual cada uno debe responder independientemente. ( ) el principal responde porque dado que realiza una actividad económica, tiene la posibilidad de difundir más fácilmente a través del sistema de precios el costo de estos accidentes inevitables, que se presentan en todo proceso productivo de bienes y servicios. Por consiguiente, no es que el principal sea culpable real ni presuntamentesino simplemente es el mejor vehículo para difundir estos costos sociales ( ) FALLA: declarando improcedente la reconvención formulada en el primer otrosí y fundada en parte la demanda ( ) (resaltado nuestro) Es de destacar esta sentencia de la Corte Superior que utiliza argumentos del análisis económico del derecho para otorgar una sentencia justa. Los argumentos de la Corte se basan en la responsabilidad objetiva de las estructuras sanitarias para lo cual esboza criterios de la teoría del riesgo, como, en este caso, el del riesgo de la empresa. Se comprende éste riesgo, argumentando que así como la empresa (médica en este caso) obtiene
9 ganancias y utilidades, como consecuencia de su actividad empresarial, por lo tanto tiene la posibilidad de incrementar el costo de la prestación de sus servicios, con lo cual puede cubrir os accidentes médicos que son consecuencia de la propia actividad. La Corte menciona el sistema de precios mediante el cual puede aumentar el costo de cada prestación médica para tener una utilidad mayor, este excedente, solamente estará destinado al pago de las indemnizaciones por los daños generados por la actividad empresarial médica. El sistema de precios es, pues, una forma de distribuir socialmente el riesgo entre la sociedad y es al que se refiere la sentencia materia de comento. Me parece excesivo recurrir al sistema de precios explicado para justificar la atribución de responsabilidad a la estructura sanitaria. Creo que si tenemos un fundamento legislativo la sentencia debe invocarlo y desarrollarlo en su adaptación al caso concreto para tener una resolución coherente y orgánica. Otras modalidades de la distribución social del riesgo son los criterios del deep pocket y el cheapest cost avoider, así como el sistema de seguros. Desde esta perspectiva, la empresa médica está en una mejor posición para prever los daños 5, está en una situación en la que le resulta más barato neutralizar los perjuicios generados al paciente,por lo tanto debe responder frente a los pacientes o a sus familiares. Esta sentencia llega a un resultado justo utilizando criterios de análisis económico del derecho lo cual me parece correcto, con la atingencia antes indicada, pues en donde pueda ser aplicable el Análisis económico del derecho (AED) como instrumento para llegar a solucione satisfactorias es bienvenido. Sin embargo la sentencia de la Sala Superior 6 increíblemente refiere:: El cadáver presentaba lesiones recientes consistentes en hematomas frontoparietal derecho con escoriación central y con múltiples lesiones contusas en diferentes partes de su cuerpo, con predominio en la cabeza y tórax lumbar, que del protocolo de necropsia de fojas noventa y noventiuno aparece que el menor sufrió traumatismo de cabeza, fallecimiento por hematoma con fractura cerebral ( ) Se continúa con los hechos señalando que: ( ) que la historia clínica de fojas doscientos dieciocho y doscientos ochentidos, confirma que la causa de la muerte fue inmediata por hematoma epidural con fractura craneal ( ) la clínica demandada cumplió con prestar el auxilio médico requerido, no apreciándose negligencia de parte del profesional y personal que lo atendió ( ) las pruebas actuadas 5 Sobre la Empresa Médica se puede revisar el documentado trabajo de LORENZETTI, Ricardo Luis, La Empresa Médica, Editorial Rubinzal-Culzoni, Segunda edición ampliada y actualizada, Exp. 1620, Resolución del , Sala Civil de Lima, Materia Indemnización, Demandante: Augusto Díaz Castillo, Demandado: Clínica Maison de Santé, Clínica Internacional, Vocal ponente: Dr. Canelo Ramírez
10 acreditan la ausencia de dolo y culpa de la emplazada clínica 7 ( ) elementos que por virtud del artículo 1979 del acotado código civil resulta (sic) indispensable para la existencia de una relación obligatoria; que en cuanto a la co-demandada Clínica Internacional Sociedad Anónima consta que por escrito conjunto de los demandantes y la demandada ( ) han transigido el pleito ( ) fijando en quince mil Nuevos Soles como monto indemnizatorio ( ) por lo que carece de objeto pronunciarnos en este extremo En la parte resolutiva de la sentencia se establece: REFORMÁNDOLA: ( ) DECLARA fundada en parte la demanda y ordena que la clínica internacional Sociedad Anónima pague a los demandantes quince mil nuevos soles. ( ). (Resaltado nuestro) Una de las cosas que llama poderosamente la atención en este caso es que se habla de una ausencia de dolo o culpa de la clínica. Esta aseveración es incoherente, la persona jurídica no puede responder por dolo o culpa, simplemente responde objetivamente, primero por el hecho de ser persona jurídica y por tanto no se le puede atribuir intención o negligencia y segundo porqué responde por el actuar de los terceros a su cargo, es decir por el accionar negligente, imprudente o imperito de los médicos que tienen algún tipo de vinculación con la estructura sanitaria y que han generado el daño. No es correcto afirmar entonces que la clínica responde por dolo o culpa sino que sí es responsable, pero objetivamente y el autor directo del daño causado al paciente es el médico, técnico o auxiliar a cargo de la deudora o sea la estructura sanitaria. Otro aspecto deleznable de la sentencia de Sala materia de comentario es el hecho que obvia lo señalado por la sentencia de vista en el sentido que el menor fue diagnosticado incorrectamente pues el médico dependiente de la clínica consideró que se trataba de una lesión a la columna vertebral y desestimó la sugerencia de los padres de hacerle los análisis que puedan descartar una lesión interna. Es decir hubo un acto de negligencia médica, una infracción a la obligación de seguridad y una vulneración a los deberes de protección al paciente menor de edad. El médico obvió que el menor se desplazaba con normalidad y por lo tanto era probable que la lesión a la columna no existiese y que la situación adversa se presente internamente dado el hematoma localizado en el cerebro. No es argumento de defensa válido señalar que no se contaba con tomógrafo axial para poder estar en capacidad de detectar la lesión cerebral, según la clínica, inubicable. Lo que no debió perderse nunca de vista es que un médico (tercero a cargo) omitió 7 Se refieren a la demandada Clínica Maison de Sante de la Sociedad Francesa de Beneficencia
11 cumplir diligentemente sus funciones frente a un paciente, por lo cual la estructura sanitaria (Maisón de Santé) debió responder civilmente. Exp , Resolución de , Sexto Juzgado Civil de Lima, Materia: Indemnización, Demandante: Gladys Cavero Schang, Demandado: Clínica San Pablo, Juez: Dra. Natividad Chaupis Huaranga En este proceso la pretensión es la siguiente: Doña Gladys Gálvez Cavero Schang contra la Clínica San Pablo, a fin que cumpla con pagarle la suma de doscientos cincuenta mil dólares americanos, por concepto de indemnización proveniente de responsabilidad solidaria en los daños y perjuicios( ). Los hechos se pueden narrar de la siguiente manera: ( ) fue internada en la clínica para el nacimiento de su hija ( ) al día siguiente ( ) fue sometida a una intervención quirúrgica, y estando bajo los efectos de la anestesia, la técnica de enfermería de turno le colocó una bolsa de agua caliente entre sus piernas, lo cual le produjo graves quemaduras tanto en la pierna izquierda como en la derecha ( ) se aprecia que no existe negativa alguna por parte de la Clínica demandada para solucionar las lesiones causadas a la demandante, circunstancia que debe ser valorada por el juzgador en ejercicio de la sana crítica ( ). Sobre los argumentos jurídicos de la sentencia se puede apreciar lo siguiente: En aplicación de lo previsto por el numeral novecientos ochentiuno (sic debe ser 1981) del Código Civil, la Clínica debe responder por dichos daños, que también estas (sic) han sido ocasionadas (sic) con exención de dolo y culpa, siendo atendida en forma adecuada por los médicos de la clínica, en forma pronta y oportuna ( ) se prueba que las heridas causadas fueron tratadas correctamente ( ) Que siendo así la demanda deviene en amparable, de conformidad con artículos 1320, 1981 y 1985 del Código Civil. ( ) FALLO: ( ) deberá pagar por todo concepto indemnizatorio la suma de cinco mil quinientos dólares americanos con intereses a partir de la interposición de la demanda y cubrir el monto de tres mil setecientos cincuenta y cinco punto ochenta y ocho dólares americanos ( ) para el tratamiento médico especializado para la recuperación de las zonas afectadas de la demandante ( ) Este es un grave equívoco en la sentencia transcrita pues otra vez con promiscuidad se mezclan indiscriminadamente artículos de responsabilidad contractual (1320, referido a la culpa leve) con artículos de responsabilidad extracontractual (arts. 1981y 1985, referidos a la
12 responsabilidad vicaria y al daño, además de elementos en la responsabilidad por el neminem laedere). Esta es otra demostración de lo lejos que está nuestra magistratura de asimilar correctamente conceptos básicos en materia de responsabilidad civil. Pensando bien se podría decir a favor de la sentencia que ha utilizado tesis de compatibilidad en su parte considerativa y ha tomado mano de la tesis del cúmulo, sin embargo nada hace pensar que ha sido así, pues no existe ninguna mención a dichas teorías que pueden resolver problemas en casos de las denominadas zonas grises. Este tipo de actuaciones lo que hace es ratificar que estamos ante una carencia básica de conceptos en materia de responsabilidad civil. De otro lado la manera en cómo se cuantifican los daños es, por lo menos, arbitraria. Una señora que sufre de quemaduras graves durante la atención de su parto recibe una ínfima indemnización, teniendo en cuenta que no podrá, por un buen tempo, atender con normalidad a su hijo recién nacido. El caso es que no hay invocado ningún criterio metodológico para la justificación del resarcimiento establecido. Si bien se trata de daños punitivos no está de más recordar el caso Mc Donald s en donde por las quemaduras ocasionadas a una señora por el café servido en un recipiente inadecuado se resarció con una suma millonaria, preguntémonos por cuánto se hubiera indemnizado o resarcido en un caso como el descrito. Luego de interponer recurso de apelación, la Sala 8 señala que, indudablemente, las lesiones sufridas y las huellas dejadas en los miembros (sic) inferiores de la víctima le han ocasionado daño moral el que por virtud del artículo 1322 del Código Civil, es susceptible de resarcimiento En este caso se vislumbra la aplicación de la responsabilidad civil contractual, invocando el daño moral (art del c.c.), que establece: El daño moral, cuando se hubiera irrogado, también es susceptible de resarcimiento. En esta sentencia se aprecia la utilización de la categoría del daño moral y no del daño a la persona que se encuentra previsto en el artículo 1985 del c.c. referido a la responsabilidad civil extracontratual. Ya hemos apreciado que hay posiciones que enfocan el daño moral como todo daño no patrimonial, es decir optando por un sentido lato, amplio de daño moral de origen francés y otras que abordan situaciones de daño moral como una especie del daño a la persona. En la sentencia materia de comentario el daño moral no se explica cómo angustia, dolor, sufrimiento, aflicción que 8 Exp. N 93-96, resolución de , Primera Sala Civil de Lima, Materia: Indemnización, Vocal Ponente: Dr. Canelo Ramírez
13 tenga un carácter transitorio, sino más bien como daño subjetivo por lo que comprendemos que el magistrado asimila daño moral con el menoscabo de situaciones subjetivas no patrimoniales. 9 Expediente: , resolución del , 7º Juzgado Civil de Lima, Materia: Indemnización, Demandante: Patricia Rosario Miera Miranda, Demandado: Clínica Ricardo Palma La pretensión del accionante se resume en una de Responsabilidad extracontractual e indemnización por daños y perjuicios, a fin de que se cumpla con pagarle la suma de quinientos mil dólares o su equivalente en moneda nacional. Los hechos de la demanda son resumidos de la siguiente manera en la parte considerativa de la sentencia: Ingresó a la Cínica Ricardo Palma, por presentar malestar general e insuficiencia respiratoria, siendo atendida por el médico de Emergencia, quien después de obscultarle efectuaron un pre-diagnóstico, indicándole que se encontraba al borde de un paro respiratorio y de inmediato le aplicaron terapia de oxígeno, razón por la cual los médicos ordenaron internamiento en la Clínica Ricardo Palma, en donde nuevamente fue examinada por el Neumólogo doctor David Cáceres Cáceres, quien encontró los siguientes síntomas polisnea, insuficiencia respiratoria aguda y estridor laringio, disponiendo que se le tome rayos X de Tórax y cuello; agrega que por orden del doctor David Cáceres, fue conducida en silla de rueda por una enfermera y otra auxiliar a la Sala de Radiología, se encontraba con una mascarilla de oxígeno y suero, le dejaron abandonada en dicho ambiente; no obstante en el peligro que se encontraba, y después de una hora aproximadamente fue llamada por el radiólogo; pero no había ningún personal de la Clínica para que le conduzcan en ese lugar (sic), por lo que su prima Lucia Rodríguez Miranda y sus familiares trataron de corregir esa negligencia, logrando poner la aguja y la mascarilla de oxígeno en su lugar y ellas le (sic) llevaron para sacarle las placas radiológicas, al término del cual y ante su queja interpuesta, el Radiólogo llamo severamente la atención a la empleada, por haberle abandonado, afirma seguidamente fue trasladada a la Sala de Internamiento ocupando la cama 1000, permaneciendo tres días y por falta de asistencia médica adecuada, se produjo la inflamación de las glándulas bertolinas por lo que solicitó la 9 Las posiciones del daño moral como inclusivo de todo daño no patrimonial son defendidas por Fernando de Trazegnies, Rómulo Morales, Leysser León entre otros. La posición del daño a la persona es defendida por Carlos Fernández Sessarego, Juan Espinoza, entre otros. Hay posiciones intermedias como Carlos Cárdenas Quirós que se refiere al Daño subjetivo.
14 inter-consulta de un Ginecólogo, es decir el dieciocho de febrero último, y recién después de examinarle (sic) dijo que era necesario una operación quirúrgica, después que concluyo el tratamiento respiratorio ( ). Glándula Bartolina izquierda comenzó a drenar sola, llamando ( )contestándole que la doctora Villar, le había (sic) revisado y decidido operarle de la Glándula Bartolina derecha, siendo abandonada por largas horas en una salita de la clínica y grande fue su sorpresa cuando de nuevo retornaron a la sala de hospitalización habiéndosele puesto un enema evacuante y permaneciendo un día sin probar alimentos, y recién a las cinco horas de la tarde, pudo probar alimentos, indicándole que habían retardado su operación para el día veinticuatro de febrero, es decir tenía que quedar internada un día más, lo que significaba tener que pagar dos mil quinientos nuevos soles; agrega que el mismo día veinticuatro después de las evidentes contradicciones y contraordenes del personal médico y auxiliares, las enfermeras le sacaron de la habitación diciéndole que se encontraba de alta, y por razones de trámites administrativos, permanecí sentada desde las doce hasta las dieciocho horas, sin dejarle salir a su domicilio porque no llegaba la carta de ampliación de garantía, por ultimo afirma que llegó a su domicilio en mal estado, siguiendo el tratamiento médico hasta el veintiocho de febrero que volvió a sentirse peor que antes, es que sus familiares le llevaron a emergencia de la Clínica, siendo evaluada por el doctor Jesús del Carpio Tejada, quien ordenó la operación quirúrgica inmediata debido a que estaba preparada con el riesgo quirúrgico inmediato debido a que estaba preparado con el riesgo quirúrgico(sic) y los exámenes pendientes, y no obstante a (sic) ello en forma sorpresiva y sin que exista ninguna orden, el laboratorista de turno inconsultamente procedió a extraerle sangre para nuevos análisis a pesar de haberle informado que tenía todos sus análisis completos, estos insistieron y lograron sacarle sangre, posteriormente a los pocos minutos el técnico laboratorista se dirige a su persona preguntándole por su apellido Mallqui se escribe con uno o dos L, entonces reaccionó manifestando que su apellido era MIERA Y no MALQUI, y por esa impresión se desmayó, al recuperar el conocimiento, el jefe de laboratorio se apersonó pidiéndole disculpas, reconociendo que había cometido un grave error, finalmente fue operada y dada de alta, ( ). Los argumentos legales de la demandante se vieron amparados: En los artículos mil novecientos sesentinueve y mil novecientos ochenticinco del código civil y lo establecido en el artículo cuatrocientos ochentiseis inciso siete y ocho del código Procesal Civil Continúa la sentencia indicando en el considerando tercero que los medios probatorios aportados por la demandante en el presente proceso en la que
15 se demanda sobre responsabilidad extracontractual e indemnización por daños y perjuicios contra la demandada Clínica Ricardo Palma, resultando insuficientes, toda vez que a lo largo del proceso el único medio probatorio aportado es una carta que en copia simple se adjunta dirigido a la Clínica Ricardo Palma por el jefe de Laboratorio, doctor German Anduaga Merino ( ) en la que se comunica respecto a las quejas verbales que ha mostrado la demandante durante su internamiento en la Clínica para ser atendido respecto a los problemas de salud que se detallan en el escrito de demanda, en la que la demandante ha mostrado su descontento por el trato recibido por el personal que estuvo a su cargo, durante la permanencia en la Clínica Sorprendentemente esta sentencia resuelve lo siguiente: FALLO: DECLARANDO INFUNDADA LA DEMANDA ( )condenándose a la parte vencida al pago de las costas y costos del proceso, notificándose por cédula. (Resaltado nuestro) Nuevamente estamos ante el caso de una demanda planteada por responsabilidad extracontractual cuando es un claro caso de responsabilidad civil profesional derivada de una responsabilidad contractual y en donde el vínculo obligacional se da entre la Clínica y el paciente o sus representantes. Aquí se presentan una serie de situaciones que hacen ver de manera razonable que estamos ante negligencias de técnicos o auxiliares y del mismo médico de la clínica. Por ejemplo se dice que se operará de la glándula bertolina derecha cuando luego comienza a drenar la glándula bertolina izquierda. Se le confunde con otro paciente y esto origina que el enfermo pierda el conocimiento por el impacto emocional, ya que se le llama por un apellido que no es el suyo, lo que hace presumir razonablemente al paciente que se le habían vuelto a hacer los análisis de sangre por creerse que se trataba de otra persona. Asimismo, se le mantiene en la clínica, aparentemente, de manera innecesaria, para poder cobrar un día de atención, lo cual denota la carencia de formación no solamente profesional sino humana. Otro aspecto que debe llamarnos la atención, para no repetirlo, es la acumulación inidónea de artículos, equívoco ya mencionado líneas arriba. Así se aprecia en esta sentencia la invocación al artículo 1969 del código civil que expresa el neminem laedere, el deber genérico de no dañar, que es la responsabilidad civil subjetiva extracontractual y a continuación el artículo 1985 del c.c. que hace mención al daño no patrimonial, el daño a la persona, al daño moral, así como a los factores de atribución, dolo y culpa, y la relación de causalidad expresada en la causa adecuada. Reitero, en este caso, como en los demás, estamos ante la aplicación de la responsabilidad civil contractual y objetiva en donde se responde por la actuación de los terceros, en este supuesto por el desenvolvimiento
16 negligente o temerario de los terceros a cargo de la clínica como es el caso del auxiliar que dejó abandonada a la paciente, llegándose al extremo que sean los propios familiares quienes coloquen correctamente el oxígeno. Bastaba la comunicación formal que el médico a cargo envía a las autoridades de la clínica en donde relata la falta de profesionalismo de la auxiliar a quien se le llama severamente la atención para que este caso haya tomado otro rumbo y no se considere arbitrariamente que no está probada la culpa inexcusable.. Debo recordar en esta etapa, que la obligación de seguridad que es doctrinalmente asimilable a la responsabilidad civil contractual sería la aplicable en este caso. Se trata pues de una obligación de seguridad de la empresa médica que ante el daño generado por dicha persona jurídica, debe, indefectiblemente, responder frente al dañado. Este increíble caso en donde una paciente es sometida a mala praxis, en donde se la tiene esperando durante horas o días para una respuesta del médico en una clínica reputada, no hace sino demostrar que si así se está en una clínica privada en la que se cobra s/ por día, imaginemos cómo será el tratamiento médico y personal a los pacientes en hospitales públicos. En el presente caso no solamente la hicieron esperar, actuaron negligentemente, sino que inclusive le practicaron análisis innecesarios sometiéndola a tratos que considero inhumanos y degradantes en la semántica de la CIDH, confundiendo su nombre con el de otra paciente a quien probablemente sí debieron efectuarle los análisis que le realizaron a nuestra paciente innecesariamente, lo que ocasionó su desmayo por la impresión de tanta ineptitud. Para colmo de males la paciente pierde el proceso pues su demanda es declarada infundada por falta de pruebas y en el extremo de la maledicencia se le obliga a pagar las costas y costos del proceso judicial. Esta sentencia es una muestra más de lo perverso que es el sistema de responsabilidad civil médica aplicada por los jueces en el Perú, pues la carga probatoria es endilgada al paciente dañado, cuando debiera ser al contrario, el médico o la estructura sanitaria deberían acreditar su ausencia de culpa (o la falta de culpa de tercero a su cargo en el caso de la clínica), como en este caso, en donde la estructura debió acreditar que, mediante los terceros a su cargo, cumplió con hacer los exámenes dentro del tiempo, no sometió al paciente a tratos indignantes haciéndola esperar horas por una ampliación de garantía que no llegaba, informó adecuadamente a la paciente de los exámenes y procedimientos a seguir, el laboratorista dependiente no se confundió con el apellido de la actora lo que implica haber realizado exámenes médicos a quién no correspondía, agravando el daño ya causado. Reitero, no se puede someter a los pacientes a cargar
17 con el peso o la carga de la prueba sobre sus espaldas cuando la información, la experiencia y el conocimiento de los procedimientos corresponden a la estructura sanitaria, lo contrario, como en el presente caso es una noción perversa de la aplicación del artículo 1330 del c.c. De otro lado es equivocado el marco normativo invocado por los jueces, pues se ha (incorrectamente, pero así se juzgó) juzgado aplicando el régimen de la responsabilidad civil extracontractual en donde existe, en función al artículo 1969 una inversión de la carga de la prueba. Entonces (al ser juzgado por responsabilidad civil extracontractual), no se le podía exigir a la paciente que acredite el daño cuando es exactamente lo contrario. La estructura sanitaria debió acreditar que sus dependientes actuaron sin culpa. Fallos así desincentivan a acudir al órgano judicial y mantienen en la impunidad situaciones y daños como el presente, asimismo desprestigian y agravian al Poder Judicial en su calidad de Poder del Estado, que como en este caso, se coloca de espaldas a quienes deben defender con los instrumentos legales aplicables. Expediente N J-CL-3, Resolución de , Tercer Juzgado Civil de Lima, Materia: Indemnización, Demandante: Iván Karacic Rivera y Marisol Torres Chumpitazi, Demandados: Clínica Ricardo Palma y Dr. Alberto Franco González, Juez: Germán Aguirre Salinas. Otro caso interesante se relata de la siguiente manera en la sentencia materia de comentario: ( ) don Iván Karacic Rivera y doña Marisol Torres Chumpitazi interpusieron demanda de Indemnización por Daños y Perjuicios, contra la Clínica Ricardo Palma y contra el doctor Alberto Franco González, a fin de que de manera solidaria les paguen ciento cincuenta mil dólares americanos (.) contra Alberto Franco en su calidad de gineco obstetra (.), a recomendación del médico tratante la demandante fue programada para una intervención quirúrgica de parto por cesárea ( ) dicha intervención se encontraba dentro del rubro de baja peligrosidad; siendo hospitalizada el veinticuatro de julio ( ) alumbrando una niña ( ) y, de acuerdo al pediatra, en un estado completamente sano; que en el mismo día y doce horas después la co demandante muestra súbita palidez, pérdida de conocimiento y disminución de la presión arteria, ( ) Según el informe del médico co demandado el motivo del traslado a la Unidad de Cuidado Intensivos se debió a un cuadro de Shock Séptico (.).El Diagnóstico corresponde a una tuberculosis peritonal, informe que es diferente al
18 presentado al Seguro del Banco Internacional del Perú ( ). El primero de octubre de ese mismo año la demandante fue nuevamente internada de emergencia en el Hospital Arzobispo Loayza ( ) su diagnóstico en esa ocasión fue obstrucción intestinal; Que dicho diagnóstico era consecuencia de la intervención efectuada en la Clínica Ricardo Palma por el doctor Alberto Franco por lo que fue intervenida quirúrgicamente a través de una laparotomía exploratoria encontrándose múltiples bridas y adherencias intestinales permaneciendo internada hasta el veintidós de octubre del mismo año; Que el dieciocho de diciembre siguiente reingresa por emergencia al Hospital Loayza con un nuevo cuadro de suboclusión intestinal, siendo intervenida( ).. Que ambas operaciones son consecuencia de la operación efectuada en la Clínica Ricardo Palma. La base normativa utilizada por la demandante se especifica invocando los artículos Mil trescientos veintiuno, mil trescientos veintidós y mil setecientos sesenticuatro del Código Civil ( ). Franco Gonzáles (el médico demandado es declarado rebelde. La Clínica Ricardo Palma Sociedad Anónima niega y contradice la demanda mediante de la Administradora Clínica Ricardo Palma, señalando que es una persona jurídica propietaria de la Clínica Ricardo Palma y manifiesta lo siguiente para sustentar su posición en el proceso: La operación se realizó el veinticinco de julio de mil novecientos noventitrés, habiendo permanecido hospitalizada hasta el veinticuatro de agosto de ese mismo año; Que al sobrevenirle complicaciones fue trasladada a la Unidad de Cuidados intensivos donde permaneció hasta el treintiuno de julio de mil novecientos noventicinco; Que de los exámenes y pruebas arrojó un elevadísimo porcentaje de leucocitosis mononucleares, infección pulmonar y peritoneal por bacilo de Koch, así lo expresa la epicrisis ( ). Asimismo la Clínica señala: Que con los demandantes no nos une ninguna relación contractual; el médico demandado no es personal propio de la Clínica ni guarda relación de subordinación laboral o funcional con la Administradora por lo que al margen de que la operación haya originado o no la obstrucción y suboclusión intestinales no les alcanza responsabilidad toda vez que no se trata de un médico que la Clínica le haya asignado o impuesto para que le atienda ; el doctor Franco es titular de la razón social Servimedic Sanaldo persona distinta e independiente de la Administración Clínica Ricardo Palma Sociedad Anónima. Que no se puede atribuir a la administración ninguna negligencia ni responsabilidad por actos que no han sido practicados por personal propio; Que el doctor Franco en interconsulta con otros médicos establecieron un diagnóstico de TBC, prescribiendo el tratamiento que correspondía como resultado del mismo la demandante se restableció ; Que al no cubrir el Seguro el monto facturado el demandante
19 aceptó dos letras de cambio por la diferencia no pagada siendo así que al no efectuarse su pago, la Clínica se vio precisada a iniciarle una acción de cobro de soles la cual por razones formales no prosperó (sic), dejándose a salvo nuestro derecho para hacerlo valer en la vía y forma que corresponda.; que al demandar la clínica no hacía sino ejercer su derecho de acreedor por lo que rechazamos lo expresado por los accionantes que la clínica pretende enriquecimiento indebido, tanto más si no niegan la existencia de su deuda que a la fecha no han cancelado( ) Continúa la Clínica con sus argumentos para deslindar responsabilidad de la actividad privada del médico Franco Montoya, señalando: Que no existe relación de causalidad entre el hecho del parto por cesárea y el shock séptico y obstrucción y oclusión intestinales; ampara su contestación en el artículo 1219 del Código Civil el cual les faculta a emplear las medidas legales a fin de que el deudor pague lo que adeuda, ( ). La Administración Clínica Ricardo Palma es una persona jurídica como tal no ha efectuado ninguna operación a la demandante con la que puede haber causado daño por dolo o culpa, no cabe por lo tanto responsabilidad directa; el médico demandado no está al servicio de la Clínica no guarda relación laboral con la Administradora, por lo que en el supuesto negado que hubiera ocasionado algún daño no le alcanza a la Administradora responsabilidad directa (resaltado nuestro). Los argumentos para declarar infundada la demanda por parte del Poder Judicial son supinos y se pueden sintetizar en lo señalado por la Corte, de la siguiente forma: Por lo que la causa se encuentra expedita para pronunciar sentencia y CONSIDERANDO PRIMERO: Que la responsabilidad extracontractual o Aquiliana, es la que se origina sin necesidad de una relación contractual o convencional previa entre el causante del daño y la víctima, respondiendo aun por los daños no previstos, responsabilidad que resulta solidaria cuando existen agentes causantes (directos y/o indirectos, conforme a la Teoría del Riesgo) debiendo acreditarse la culpa ya que ella no se presume ( ) Que fluye de autos que los demandantes según su propia declaración de parte durante la audiencia de fojas seiscientos ochenticuatro a seiscientos ochentisiete, con arreglo a los interrogatorios de fojas seiscientos ochentitres eligieron al médico co demandado para que tratara a la co demandante en su estado de gravidez, siendo que de todo el periodo que éste duró el citado médico demandado solamente la controló en dos ocasiones precedentes a la operación quirúrgica que fuera sometida, a lo cual accedió por recomendación del médico, suscribiendo la autorización según ella misma declaró, y teniendo como antecedente anterior, la operación cesárea en un parto previo ( )OCTAVO : Que no se ha
20 expresado ni demostrado la existencia de algún otro indicio de responsabilidad como el haber dejado algún cuerpo extraño en la paciente demandante u otro indicio que indique la responsabilidad objetiva o subjetiva del médico co demandado, elementos indispensables para determinar la existencia de dolo o culpa en el proceder del médico co demandado,ni asimismo, se ha demostrado que la demandada Administración Clínica Ricardo Palma haya actuado con dolo o culpa con respecto a la paciente ( ) Que a criterio del Juzgador la existencia o no de tuberculosis no sería imputable a la parte demandada sino más bien a una condición física propia de la paciente demandante ( ). Finalmente el Juzgado: FALLA: DECLARANDO INFUNDADA LA DEMANDA ( ) (resaltado nuestro). Es bueno comentar esta sentencia por lo mala que resulta ser. Es casualmente el tipo de sentencias que hay que evitar, que mezcla una dosis de desconocimiento y otra de carencia de elemental sentido común a falta de sustento jurídico. Como vemos se trata de una mujer que está embarazada y por negligencia comprobada del médico Franco se complica su situación y padece una oclusión intestinal que la postra y le imposibilita continuar con una vida normal. El argumento de la Clínica Ricardo Palma nos permite identificar un sustento común ahora por muchas clínicas que obligan a los médicos a constituir personas jurídicas independientes que son empresas formadas por una o dos personas, con la finalidad de evitar la responsabilidad civil y el pago de las reparaciones a las víctimas del daño médico. Considero que el argumento civil para neutralizar este argumento es el del principio de apariencia que va a determinar que el paciente acude a un determinado médico o a un médico que aún no conoce, hasta que la atiende, por la seguridad que le garantiza la estructura sanitaria y todo lo que esta implica. El paciente acude a la Clínica por el prestigio, la solvencia, la capacidad instalada médica, las respuestas del establecimiento ante eventuales contingencias o eventos adversos. La atención del médico es algo complementario o concurrente pero no único para determinar al paciente a acudir a una Clínica. Bien, sabemos, que un excelente médico por sí solo no puede garantizar una operación, intervención o diagnóstico exitoso. Necesita una parafernalia médica que establezca un deber de garantía y eso se logra a través de la estructura sanitaria que respalda la labor de los médicos. Por lo tanto la idea de la Clínica de desentenderse de los daños ocasionados al paciente por el hecho que ésta se atendió con un médico que no forma parte formal de su empresa, por ser parte de otra persona jurídica, que yo califico de cascarón, no es pertinente. El médico que cometió la negligencia o que efectuó el mal diagnóstico lo hizo dentro de la estructura sanitaria, utilizaba
JURISPRUDENCIA. Análisis y crítica. NUESTRA JURISPRUDENCIA Y LA RESPONSABILIDAD CIVIL MÉDICA Reflexiones sobre su aplicación TEMA RELEVANTE
JURISPRUDENCIA civil Análisis y crítica jurisprudencial ENTRE CORCHETES COMENTARIOS Y ANOTACIONES Nuestra jurisprudencia y la responsabilidad civil médica. Reflexiones sobre su aplicación 51 La prescripción