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Timestamp: 2020-04-06 12:16:56
Document Index: 348874296

Matched Legal Cases: ['artículo 78', 'artículo 31', 'artículo 78', 'artículo 33', 'artículo 28', 'artículo 58', 'artículo 58', 'artículo 34', 'artículo 58', 'Artículo 36']

Real Decreto 1841/1991, de 30 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y se modifican otras normas tributarias. TITULO V. DEDUCCIONES DE LA CUOTA
1. El grado de disminución física o psíquica a que se refiere la letra d) del apartado uno del artículo 78 de la Ley del Impuesto, es el correspondiente a quienes tengan la condición legal de persona con minusvalía en grado igual o superior al 33 por 100, de acuerdo con el baremo a que se refiere la Disposición Adicional segunda de la Ley 26/1990, de 20 de diciembre.
2. Para disfrutar de esta deducción el sujeto pasivo deberá acreditar que las circunstancias determinantes de la minusvalía concurren en la fecha de devengo del Impuesto.
3. La condición de minusválido a que se refiere el apartado uno de este artículo podrá acreditarse ante la Administración Tributaria por cualquiera de los medios de prueba admitidos en Derecho.
No obstante, a la condición legal de persona con minusvalía se considerará acreditada cuando:
a) Sea certificada por el Instituto Nacional de Servicios Sociales o el órgano correspondiente de las Comunidades Autónomas.
b) Se perciba prestación reconocida por la Seguridad Social, por el Régimen Especial de Clases Pasivas por la Mutualidad Nacional de Previsión de la Administración Local o por Entidades que las sustituyan, como consecuencia de incapacidad permanente, siempre que para su reconocimiento se exija el grado de minusvalía igual o superior al 33 por 100 a que se refiere el apartado uno de este artículo.
1. En concepto de gastos de enfermedad se deducirá el 15 por 100 de los gastos sufragados por el sujeto pasivo durante el período de la imposición por razones de enfermedad, accidente o invalidez, propios o de las personas por las que tenga derecho a deducción en la cuota, así como de los gastos satisfechos por honorarios profesionales médicos y por clínica con motivo del nacimiento de los hijos del sujeto pasivo y de las cuotas satisfechas a Mutualidades o Sociedades de Seguros Médicos.
Como gastos por razones de enfermedad, accidente o invalidez se considerarán, entre otros, los siguientes:
1) Los de odontología, incluso las prótesis dentarias.
2) Los de oftalmología, incluso gafas y lentillas graduadas.
3) Los de tratamientos de recuperación.
4) Los aparatos ortopédicos.
5) Los de clínica que, en su caso, correspondan al acompañante del enfermo.
6) Los de servicios de cuidado de enfermos prestados por personal sanitario.
7) Los producidos a invidentes, minusválidos físicos o psíquicos, en el grado establecido en el artículo 31 de este Reglamento, que se refieran tanto a personas como a medios para su necesario cuidado y posible vida normal.
8) Los desplazamientos y estancias por razones de consultas médicas del enfermo y un acompañante.
9) Los de tratamientos en balnearios y estaciones termales en virtud de prescripción facultativa debidamente acreditada.
No serán deducibles por este concepto los originados por cirugía estética, siempre que ésta no esté motivada por razones de enfermedad, accidente o exigencias profesionales.
2. Esta deducción estará condicionada a su justificación documental, ajustada a los requisitos exigidos por las normas reguladoras del deber de expedir y entregar facturas que incumbe a los empresarios y profesionales.
1. Se considerará que se han destinado a la adquisición o rehabilitación de la vivienda que constituya o vaya a constituir la residencia habitual del sujeto pasivo las cantidades que se depositen en Entidades de Crédito, en cuentas separadas de cualquier otro tipo de imposición, siempre que los saldos de las mismas se destinen exclusivamente a la adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual del sujeto pasivo.
c) Cuando la posterior adquisición o rehabilitación de la vivienda no cumpla las condiciones que determinan el derecho a la deducción por este concepto, conforme dispone el párrafo b) del apartado cuatro del artículo 78 de la Ley del Impuesto.
Número 2 del artículo 33 redactado por R.D. 2189/1995, 28 diciembre («B.O.E.» 30 diciembre), por el que se determina el grado de discapacidad a que se refiere el artículo 28.2 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, se amplía a cinco años el plazo de las cuentas viviendas y se modifican las tablas de porcentajes de retención a cuenta sobre los rendimientos del trabajo y el porcentaje de retención aplicable a los penados en instituciones penitenciarias.
3. Cada sujeto pasivo sólo podrá matener una cuenta vivienda.
- Entidad donde se ha abierto la cuenta.
El incumplimiento de lo dispuesto en este apartado conllevará la pérdida del derecho a la deducción.
5. Cuando se pierda el derecho a las deducciones practicadas, el contribuyente vendrá obligado a sumar a la cuota del Impuesto devengada en el ejercicio en que se hayan incumplido los requisitos, las cantidades deducidas, más los intereses de demora a que se refiere el artículo 58.2.b) de la Ley General Tributaria.
Se entiende por vivienda habitual la edificación que constituya la residencia del sujeto pasivo durante un plazo continuado de, al menos, tres años. No obstante, se entenderá que la vivienda tuvo el carácter de habitual cuando, a pesar de no haber transcurrido dicho plazo, concurran circunstancias que necesariamente exijan el cambio de domicilio.
Se entenderá que la vivienda no ha constituido la residencia del sujeto pasivo si en un plazo de doce meses, contados a partir de la fecha de adquisición o terminación de las obras, no ha sido habitada de manera efectiva y con carácter permanente por el propio sujeto pasivo, excepto cuando éste disfrute de vivienda habitual por razón de cargo o empleo y la vivienda adquirida no sea objeto de otra utilización, en cuyo caso el plazo antes indicado comenzará a contarse a partir de la fecha del cese.
- Ampliación de vivienda, cuando se produzca el aumento de su superficie habitable, mediante cerramiento de parte descubierta o por cualquier otro medio, de forma permanente y durante todas las épocas del año.
- Construcción, cuando el sujeto pasivo satisfaga directamente los gastos derivados de la ejecución de las obras, o entregue cantidades a cuenta al promotor de aquéllas, siempre que finalicen en un plazo no superior a cuatro años desde el inicio de la inversión.
a) La conservación o reparación. A estos efectos, se considerarán gastos de conservación y reparación:
- Los efectuados regularmente con la finalidad de mantener el uso normal de los bienes materiales, como el pintado, revoco y similares.
- Los de sustitución de elementos cuya inutilización sea consecuencia del funcionamiento o uso normal de los bienes que en aquéllos estén integrados, como el arreglo de calefacción, ascensor, bajadas de agua, fontanería y similares.
b) La mejora, como el mobiliario, puertas de seguridad, instalación de contraventanas y similares.
c) La adquisición de garajes, jardines, parques, piscinas e instalaciones deportivas y, en general, los anexos o cualquier otro elemento que no constituya la vivienda propiamente dicha, siempre que se adquieran independientemente de ésta.
3. Cuando se adquiera una vivienda habitual habiendo disfrutado de la deducción por otra vivienda anterior, constituirá la base de cálculo la diferencia entre el precio de la nueva y el valor de las anteriores, en la medida que hubiesen sido objeto de deducción.
4. Cuando por incumplimiento del plazo a que se refiere el segundo guión del apartado uno de este artículo se pierda el derecho a las deducciones practicadas, el contribuyente vendrá obligado a sumar a la cuota del impuesto devendaga en el ejercicio en que se haya incumnplido el plazo las cantidades deducidas, más los intereses de demora a que se refiere el artículo 58.2.b) de la Ley General Tributaria.
5. Si, como consecuencia de quiebra o suspensión de pagos, ambas judicialmente declaradas, el promotor no finalizase las obras de construcción antes de transcurrir el plazo cuatro años a que se refiere el segundo guión del apartado uno de este artículo no pudiera efectuar la entrega de las viviendas en el mismo plazo, éste quedará ampliado a otros cuatro años.
En estos casos el plazo de doce meses a que se refiere el párrafo segundo del artículo 34 de este Reglamento comenzará a contarse a partir de la entrega.
Para que la ampliación prevista en este apartado surta efecto, el sujeto pasivo deberá presentar declaración por el impuesto correspondiente al período impositivo en que se hubiese incumplido el plazo inicial y acompañar a la misma tanto los justificantes que acrediten sus inversiones en vivienda como cualquier documento justificativo, de haberse producido alguna de las referidas situaciones.
En los supuestos a que se refiere este apartado el sujeto pasivo no estará obligado a efectuar ingreso alguno por razón del incumplimiento del plazo general de cuatro años fe finalización de las obras de construcción.
6. Cuando por otras circunstancias excepcionales no imputables al sujeto pasivo y que supongan paralización de las obas no puedan éstas finalizarse entes de transcurrir el plazo de cuatro años a que se refiere el segundo guión del apartado uno de este artículo, el sujeto pasivo podrá solicitar de la Administraicón la ampliación del plazo.
A efectos de los señalado en el párrafo anterior, el sujeto pasiva o deberá aportar la justificación correspondiente.
A la vista de la documentación aportada, el Delegado o Administrador de la Agencia Estatal de Administración Tributaria decidirá tanto sobre la procedencia de la ampliación solicitada como con respecto al plazo de ampliación, el cual no tendrá que ajustarse necesariamente al solicitado por el sujeto pasivo.
Cuando la administración no ampliase el plazo y, en consecuencia, se hubiera perdido el derecho a las deducciones practicadas, el contribuyente vendrá obligado a sumar a la cuota del impuesto devengada en el ejercicio en que se haya incumplido el plazo, las cantidades deducidas, más los intereses de demora a que se refiera el artículo 58.2.b) de la Ley General Tributaria.
Artículo 36 derogado por R.D. 536/1997, 14 abril («B.O.E.» 24 abril), por el que se modifican determinados artículos del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y del R.D. 505/1987, 3 abril, y se incorporan determinados preceptos al R.D. 765/1995, 15 mayo, y al R.D. 2027/1995, 22 diciembre.
1. Si entre los rendimientos o incrementos computados para la determinación de las bases liquidables positivas figurase alguno obtenido en Ceuta, Melilla o sus dependencias, se deducirá el 50 por 100 de la parte de la cuota íntegra que proporcionalmente corresponda a las rentas obtenidas en dichos territorios.
A estos efectos, se consideran obtenidos en dichos territorios, entre otros:
b) Los rendimientos del capital inmobiliario, cuando los inmuebles de los que se deriven estén situados en dichos territorios.
c) Los rendimientos del capital mobiliario consistentes en dividendos, cuando procedan de beneficios obtenidos en dichos territorios.
A estos efectos, si se trata de Sociedades domiciliadas fuera de los indicados territorios con establecimiento permanente en los mismos o viceversa, se considerarán rendimientos obtenidos en Ceuta, Melilla o sus dependencias, la parte del rendimiento total de la Sociedad equivalente a la proporción en que se encuentra el capital fiscal total de la misma con el correspondiente al establecimiento permanente, situado dentro o fuera de dichos territorios, según los casos.
d) Los rendimientos del capital mobiliario consistentes en intereses de obligaciones o préstamos, cuando los capitales se hallen invertidos en dichos territorios y allí generen las rentas correspondientes.
e) Los rendimientos de actividades empresariales y profesionales realizadas en los indicados territorios.
f) Los incrementos y disminuciones patrimoniales que se deriven de bienes muebles o inmuebles situados en Ceuta, Melilla o sus dependencias, de derechos sobre los mismos y de valores emitidos por Empresas con domicilio en dichos territorios.
2. La deducción en cuota a que se refiere el apartado precedente no será aplicable a los sujetos pasivos no residentes en dichas plazas, salvo por lo que se refiera a las rentas procedentes de valores representativos del capital social de entidades jurídicas domiciliadas y con objeto social exclusivo en las mismas y a los rendimientos de establecimientos permanentes situados en las mismas.