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Timestamp: 2019-05-27 13:35:59
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BOE.es - Documento BOE-A-2019-4993
Documento BOE-A-2019-4993
«BOE» núm. 81, de 4 de abril de 2019, páginas 34844 a 34850 (7 págs.)
BOE-A-2019-4993
Mediante instancia, de fecha 17 de julio de 2018, presentada por don I. V. C. y suscrita por don J. A. G. E., se solicitó la cancelación por caducidad, conforme al artículo 82 de la Ley Hipotecaria y la Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 21 de octubre de 2016, del derecho real de hipoteca constituido en la inscripción 4.ª de la finca registral número 6245/bis de Errenteria del Registro de la Propiedad San Sebastián número 3, inscripción practicada el día 9 de marzo de 2001, y que se constituyó en garantía de un crédito en cuenta corriente otorgado por «Banco Guipuzcoano, S.A.».
«La Registradora de la Propiedad que suscribe, previo examen y calificación de la Instancia privada suscrita el diecisiete de julio de dos mil dieciocho por don J. A. G. E., con D.N.I. (…) y presentada por don I. V. C. el dieciocho de julio de dos mil dieciocho, Asiento 9 del tomo 76 del Libro Diario, número de entrada 1679/2018, solicitando la cancelación de un derecho de hipoteca, ha resuelto denegar la cancelación solicitada en base a los siguientes hechos y fundamentos de derecho:
1.º En instancia suscrita el 17 de julio de 2018, don J. A. G. E. solicita la cancelación por caducidad de la hipoteca constituida en la inscripción 4.ª de la finca 6245/bis de Errenteria, por haber transcurrido el plazo de vigencia de la misma, conforme a la Resolución de la DGRN de 21 de octubre de 2016.
3.º Consultado el Archivo de este Registro resulta que la hipoteca constituida a favor de Banco Guipuzcoano S.A. en la inscripción 4.ª de la finca 6245/bis de Errenteria es una hipoteca de máximo en garantía del saldo de una cuenta corriente de crédito y que no se pactó un plazo convencional de la hipoteca. El único plazo que se pactó es el del crédito, que como se señala en la instancia es diez años, con vencimiento el día diecisiete de enero de dos mil once. Dicho plazo de diez años no es el plazo del derecho de hipoteca. En consecuencia no es aplicable el párrafo segundo del artículo 82 de la Ley Hipotecaria por referirse a supuestos en los que las partes han pactado un plazo de caducidad convencional del derecho inscrito, lo que no sucede en este caso, (a diferencia del supuesto de la Resolución alegada en la instancia). Debe esperarse por ello, a la caducidad legal por transcurso del plazo de prescripción de la acción hipotecaria (veinte años) más un año por aplicación del párrafo quinto del artículo 82 de la Ley Hipotecaria, es decir veintiún años contados desde el diecisiete de enero de dos mil once, plazo que no ha transcurrido.
Resoluciones de la DGRN de 4 de julio de 2013, 21 de octubre de 2016 o 14 de diciembre de 2017, entre otras, señalando las dos últimas que “si estuviéramos ante la caducidad convencional del mismo derecho de hipoteca, resultaría aplicable la norma del párrafo segundo del artículo 82 de la Ley Hipotecaria, que posibilita la cancelación de la hipoteca cuando la extinción del derecho inscrito resulte del título en cuya virtud se practicó la inscripción. En otro caso debería esperarse a la caducidad legal por transcurso del plazo de prescripción de la acción hipotecaria, por aplicación de la norma del párrafo quinto del artículo 82 de la Ley Hipotecaria. La cancelación convencional automática solo procede cuando la extinción del derecho tiene lugar de un modo nítido y manifiesto, no cuando sea dudosa o controvertida por no saberse si se está refiriendo a la caducidad misma del derecho o si se está refiriendo al plazo durante el cual las obligaciones contraídas en dicho lapso son las únicas garantizadas por la hipoteca...” (Fundamento 3 de la Resolución alegada en la instancia).
En instancia suscrita el 17 de julio de 2018 por don J. A. G. E. y presentada en este Registro bajo el asiento 9 del tomo 76 del Libro Diario por don I. V. C. el dieciocho de julio de 2018, se solicita la cancelación por caducidad de la hipoteca constituida en la inscripción 4.ª de la finca 6245/bis de Errenteria, por haber transcurrido el plazo de vigencia de la misma, conforme a la Resolución de la DGRN de 21 de octubre de 2016.
Dicha instancia se calificó negativamente, denegándose la inscripción en nota de 6 de agosto de 2018, por ser uno de los defectos señalados en dicha nota insubsanable.
En consecuencia y por ser el defecto señalado como ya se hizo constar en la nota de 5 de agosto de 2018, insubsanable, se mantiene dicha calificación y se deniega la cancelación solicitada.
Primero: Que es propietario de la siguiente finca: Urbana, (…) de Rentería.
Segundo: Que dicha finca se encuentra gravada con una hipoteca de máximos a favor de “Banco Guipuzcoano, S.A.” en garantía de 129.818,61 euros por principal, 52.288,05 euros por intereses de demora de dos años al 29% y de 13.522,67 euros para costas y gastos, en virtud de la escritura autorizada por el Notario de San Sebastián Don J. María Segura el 17 de enero de 2001, e inscrita al Folio 205 del Tomo 883 del Archivo Libro 564 de fecha 9 de marzo de 2001, inscripción 4.ª
Tercero: Que en el otorgamiento de la escritura de fecha 17-1-2001 se pactó lo siguiente: “Primera: el Banco Guipuzcoano concede a la sociedad Rotatxa S.L. (en adelante la parte acreditada) un crédito en cuenta por hasta la cifra de 15.000.000 ptas.”
“Tercera: duración del crédito y amortizaciones: La duración del presente crédito es de diez años, por lo cual, vencerá definitivamente el día 17 de enero del 2011, fecha en la que quedará totalmente amortizado”.
La vigencia de la hipoteca reseñada, tratándose de una garantía adicional y accesoria, caducaba al año de su vencimiento, por tanto, en fecha 17-01-2012. A falta de mayor precisión en lo que quisieron contratar las partes, en base a los artículos 1.281 a 1.289 del Código Civil, de interpretarse que el plazo de la hipoteca como garantía de la obligación principal, es idéntico al de ésta, aunque tratándose de una garantía adicional y accesoria, caducaba al año de su vencimiento, por tanto, en fecha 17-01-2012. Es decir, el plazo de la hipoteca viene determinado, por accesoriedad, por el plazo de la obligación única garantizada (plazo del crédito), a partir del cual empezaría a operar la prescripción de la acción ejecutiva hipotecaria o la caducidad del derecho real de hipoteca. Subsidiariamente, de no interpretarse así, se produciría la cancelación de la inscripción de la hipoteca por no indicar el plazo de la misma.
Citamos la Resolución de 9 de Julio de 2018 de la Dirección General de los Registros y del Notariado (n.º de Disposición: “BOE”-A-2018-10444/“Boletín Oficial” 178) en la que se indica que puede salvarse el defecto de no haber presentado la legitimación de firma si se vuelve a presentar el título en el Registro, tal y como ha ocurrido en el presente caso, por lo que en ningún caso la calificación negativa hoy recurrida puede denegar la cancelación solicitada en base a que el defecto sea insubsanable.
Que habiendo transcurrido el plazo de vigencia de la hipoteca reseñada en el Hecho Tercero.
Mediante informe, de fecha 3 de enero de 2019, la registradora de la Propiedad de San Sebastián número 3 ratificó su nota de calificación y elevó el expediente a este Centro Directivo.
En la parte expositiva de dicha escritura de constitución de hipoteca se expresa que la finalidad del crédito, de hasta un máximo de 90.151,82 euros, era la financiación de actividades de producción, comercialización y/o servicios a realizar por la sociedad «Rotatxa, S.L.»; y en su estipulación financiera tercera de «duración del crédito y amortizaciones» se expresa literalmente que: «La duración del presente crédito es de diez años, por lo cual, vencerá definitivamente el día 17 de enero del 2011, fecha en la que quedará totalmente amortizado», sin que conste ninguna referencia, ni en las estipulaciones financieras ni en las hipotecarias (a salvo de los supuestos de vencimiento anticipado del préstamo), a otro posible plazo de duración del crédito o de la hipoteca.
La cuestión objeto de este recurso se centra, por tanto, en determinar cuál fue la voluntad de las partes sobre la cuestión que se ventila: la caducidad o no de la hipoteca constituida, y la solución en este caso parece evidente a tenor de la literalidad de la citada estipulación financiera tercera, que se solo se ha pactado un plazo de vencimiento del crédito, y no de caducidad convencional de la hipoteca. Por tanto, la duración del asiento de hipoteca, a efectos de caducidad, se debe regir por la normativa general hipotecaria (artículo 82.5.º de la Ley Hipotecaria), que referencia su plazo en 21 años desde el vencimiento final de la obligación garantizada, es decir, en este supuesto al día 17 de enero de 2032.
2. La registradora de la Propiedad, en este sentido, deniega la cancelación solicitada por entender, correctamente, que la duración de la estipulación tercera de la escritura de constitución de hipoteca, no se trata de un supuesto de caducidad convencional del derecho real de hipoteca, por lo considera que, para practicar la cancelación de la misma, es necesario el consentimiento legalmente emitido por parte del titular de la hipoteca –«Banco Guipuzcoano, S.A.»–, sentencia judicial firme dictada en procedimiento judicial en el que haya sido parte el titular registral del derecho cuya cancelación se solicita, o el transcurso del plazo establecido en el artículo 82, párrafo quinto, de la Ley Hipotecaria, es decir, 21 años desde la fecha vencimiento de la obligación garantizada.
5. En el presente supuesto, como se ha indicado anteriormente, del análisis de las cláusulas del contrato referentes a esta materia, resulta evidente que el plazo de duración pactado es un plazo que afecta únicamente al vencimiento de la obligación garantizada pues, pocas dudas pueden plantear a estos efectos expresiones como «duración del crédito y sus amortizaciones» o «la duración del presente crédito es de diez años, por lo cual, vencerá definitivamente el día 17 de enero del 2011, fecha en la que quedará totalmente amortizado».