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Timestamp: 2017-12-16 12:45:52
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RELACIONES PERÚ-CHILE-BOLIVIA : PLANTEAMIENTOS Artículos de opinión de Alfredo Palacios Dongo
RELACIONES PERÚ-CHILE-BOLIVIA
Conferencia dictada por el Vicealmirante (r) Alfredo Palacios Dongo en el Programa de Estudios Estratégicos de la Universidad Ricardo Palma y la Cátedra Mariátegui el 21 de setiembre de 2007
Asuntos de carácter geopolítico marítimo
Tratados Perú-Chile y Bolivia-Chile
Situación sobre salida al mar de Bolivia a partir de los 50s
Tesis de soberanía compartida
Posición facilitadora peruana en demanda boliviana
Campaña boliviana para lograr su salida al mar
Proceso requerido para salida al mar de Bolivia
Demanda del Perú a la Corte Internacional de Justicia de la Haya
En la relación trilateral entre Bolivia, Chile y Perú existen asuntos de carácter geopolítico marítimo que empañan permanentemente la armonía vecinal y las relaciones de entendimiento y estabilidad.
Las principales causas son la controversia en la delimitación marítima entre Perú y Chile y la demanda marítima de Bolivia a Chile para su salida al mar.
La demanda marítima de Bolivia a Chile para su salida al mar, es un asunto bilateral entre ambos países, sin embargo, por el Tratado de 1929 el Perú se encuentra involucrado.
En el caso de la controversia en la delimitación marítima entre Perú y Chile, desde hace más de 52 años Chile considera que el diferendo marítimo con el Perú está zanjado sobre la base a dos acuerdos suscritos por Perú, Ecuador y Chile.
La “Declaración sobre Zona Marítima” del 18 de agosto 1952 y el “Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima” del 4 de diciembre 1954, sin embargo, son convenios declarativos y de pesca cuyos textos solo cubren una página y media
Esta situación ha empañado permanentemente nuestras relaciones bilaterales y mientras no se resuelva, siempre estará presente.
La salida al mar de Bolivia está íntimamente relacionada a la controversia de nuestra delimitación marítima con Chile.
Chile y Bolivia no tienen relaciones diplomáticas desde 1962, con un intervalo entre 1972 y 1975 en que se reanudaron para definir la salida al mar de Bolivia). Desde que asumió al poder Evo Morales ha mejorado la situación de acercamiento entre ambos países.
Pero se presentan muchas dificultades para que finalmente Chile le otorgue una salida al mar con soberanía como pretenden los bolivianos.
Por este problema de mediterraneidad, Bolivia ha mantenido desde siempre un resentimiento acumulado contra Chile.
Los bolivianos siempre han considerado este tema como un objetivo nacional permanente y asimismo juzgan que la afectación y frustración emocional y el retraso económico que sufren se debe en gran parte a este aislamiento geográfico
Chile declaró la guerra a Bolivia el 12 de febrero de 1879 y al Perú el 5 de abril de 1879.
Esta funesta guerra terminó con Perú en 1883 con el Tratado de Ancón y con Bolivia en 1884 con un Acuerdo de Paz.
El territorio de Chile creció en 190,000 kilómetros cuadrados. Sus exportaciones, principalmente de salitre, crecieron en 70% y su economía se estabilizó en el primer año.
El costo fue muy alto para Perú. Perdió para siempre Tarapacá, Iquique y Arica y tuvimos que soportar el control chileno sobre Tacna hasta 1929 y la bancarrota y destrucción de Lima y otras ciudades.
A diferencia con Bolivia que por ejemplo en La Paz y Sucre nunca vieron un ejército chileno
En el caso de Bolivia, la provincia de Atacama, la zona salitrera de Antofagasta y los puertos de Cobija y Mejillones, pasaron a manos de Chile, recibiendo a cambio 300, 000 libras esterlinas en "señal de buena voluntad".
Con Perú El Tratado de Ancón de 1883 establecía que los territorios de Tarapacá e Iquique pasarían a poder de Chile. Tacna y Arica quedarían 10 años en manos de ese país. En 1893 se tendría que efectuar un plebiscito para que su gente elija a qué nación pertenecería.
Los chilenos con artimañas y mala voluntad, no permitieron que se realice dicho plebiscito sino hasta 46 años después del Tratado de Ancón en que se suscribió el Tratado de 1929 (el 3 de junio). Arica quedó en manos de Chile y Tacna regresó al Perú.
En 1927, dos años antes del Tratado de 1929, EEUU, por intermedio del Secretario de Estado Frank Kellog, propuso ceder Tacna y Arica a Bolivia, lo cual fue rechazado por el Perú debido a que esperaba recuperar de Tacna.
Con Bolivia El “Pacto de Tregua” firmado entre Bolivia y Chile en 1884 establecía que la provincia de Atacama, desde el paralelo 23° hasta Punta Arenas, pasaría a poder de Chile.
Después de 20 años, el 20 de octubre de 1904, Bolivia a través de la suscripción en Santiago del “Tratado de Paz y Amistad” con Chile, definió la pérdida de su acceso al mar y por lo tanto su enclaustramiento marítimo.
El 20 de octubre de este año, por lo tanto, se cumplirán 103 que Bolivia permanece enclaustrada.
A partir de los 50s Chile tenía intenciones de intercambiar el acceso de Bolivia al mar con recursos naturales como el agua o el gas.
En 1950, durante la presidencia de Gabriel González Videla, Chile estuvo dispuesto, mediante una propuesta secreta a ceder a Bolivia, por Arica, una franja de terreno de 10 kilómetros de ancho hasta el Pacífico a cambio de un acceso al uso de las aguas del Lago Titicaca para generar energía hidroeléctrica que requería para Tarapacá y Antofagasta.
Sin embargo, como para concretar cualquier arreglo con Bolivia, requería la aprobación del Perú de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 1° del Protocolo Complementario del Tratado de 1929 no lo hicieron y el proyecto no prosperó.
Desde dicha época Chile, en su análisis estratégico marítimo, debió considerar que primero tenían que resolver la delimitación con Perú a través del paralelo, para que cuando Perú aprobara cualquier arreglo entre Chile y Bolivia, la salida al mar de este último sea por un territorio marítimo que ellos sabían que pertenecía al Perú, pero no estaba clara la delimitación marítima.
En nuestro DS N° 781 del 1° de agosto de 1947 en el artículo 3° del decreto indica que las 200 millas de soberanía y jurisdicción será medida siguiendo la línea de los paralelos geográficos. Chile la publicó 37 días antes que la nuestra, el 23 de junio de 1947.
El 18 de agosto de 1952 dos años después de la propuesta de la propuesta secreta de Chile para ceder a Bolivia, por Arica, una franja de terreno de 10 kilómetros Ecuador, Chile y Perú suscribieron la “Declaración sobre Zona Marítima” o “Declaración de Santiago” cuyo objetivo principal era proclamar soberanía y jurisdicción hasta las 200 millas. Sin embargo a pedido de Ecuador se incluyó la limitación por el paralelo en el caso de existencia de islas.
En el artículo 4° se dice textualmente: “Si una isla o grupos de islas pertenecientes a uno de los países declarantes estuviere a menos de 200 millas marinas de la zona marítima general que corresponde a otro de ellos, la zona marítima de esta isla o grupo de islas quedará limitada por el paralelo del punto en que llega al mar la frontera terrestre de los Estados respectivos”.
Dos años después, los mismos tres países suscribieron, el 4 de diciembre de 1954, suscribieron el “Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima” que a pesar que claramente en su considerando se trata de un acuerdo pesquero, también se incluyó que el paralelo de esta zona para que no pasen los pescadores se medía a cada lado del paralelo que constituye el límite marítimo entre los dos países. Se incluyó en el artículo 1° “Establécese una Zona Especial, a partir de las 12 millas marinas de la costa, de 10 millas marinas de ancho a cada lado del paralelo que constituye el límite marítimo entre los dos países”
Sin embargo, nuestra posición es no existe un tratado específico sobre delimitación marítima entre Perú y Chile tal como lo demanda el Derecho Internacional.
Desde 1962, hace 45 años, Bolivia y Chile mantienen rotas sus relaciones diplomáticas, con un paréntesis de 3 años (entre 1975 y 1978) cuando los Presidentes Hugo Banzer y Augusto Pinochet negociaron una salida al mar de Bolivia con el Acuerdo de Charaña (también conocido como Abrazo de Charaña) suscrito el 8 de febrero de 1975 en la Estación Ferroviaria de Charaña. Esta es una pequeña estación ferroviaria situada en Bolivia en una altitud de 4 mil mts. sobre el nivel del mar, cerca de la frontera con Chile.
El Gobierno Militar Boliviano presentó una propuesta al Gobierno de las FFAA de Chile, donde se incluían entre otros puntos, la cesión de Chile a Bolivia de una costa marítima soberana a través de un corredor, entre la línea de la Concordia y el extremo norte de la ciudad de Arica. También incluía la transferencia del tramo Arica-Visviri del ferrocarril Arica la Paz (el otro tramo Visviri-La Paz, ya había sido transferido a Bolivia. Además en el puerto de Arica, se concedería un régimen de autonomía para Bolivia en sus operaciones de comercio exterior a cambio de un canje simultaneo de territorios.
Chile recibiría a cambio una superficie territorial equivalente de carácter compensatoria, es decir, “un canje simultáneo de territorios” lo cual se entiende en los sistemas de negociaciones internacionales como de “intereses recíprocos”.
Después de más de seis meses de conversaciones secretas entre los embajadores de Bolivia y Chile Con nota diplomática 685 del 19 diciembre de 1975 Chile consulta al Perú sobre dicho acuerdo. En cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 1° del Protocolo Complementario del Tratado de 1929
En esta situación el Perú, después de efectuar varias reuniones bilaterales y estudiar los citados documentos. El Perú contesta el 26 noviembre de 1976 condicionando su aprobación a la implementación de una tesis de “Soberanía Compartida” (denominada “condominio” en derecho internacional), la cual consideraba el establecimiento en Arica de un área territorial bajo soberanía de Bolivia, Chile y Perú.
Esta propuesta peruana incluía como condiciones: Una administración portuaria común; la concesión para que Bolivia construya un puerto y mantenga soberanía sobre el mar adyacente al litoral del territorio bajo soberanía compartida; y el establecimiento de un polo de desarrollo económico mancomunado.
Esta propuesta no fue aceptada por Chile por considerar que el Perú estaba presentando una nueva alternativa diferente al acuerdo bilateral acordado entre Bolivia y Chile, anulándose las negociaciones.
Sin embargo, no se consideraba la controversia sobre la delimitación marítima con Chile, por lo que si en ese entonces se hubiera concretado, la salida al mar de Bolivia se habría proyectado sobre nuestro territorio marítimo de 35,000 Km2 que Chile viene usufructuando injustamente desde 1954.
Después de más de 30 años, en abril de 1987, el canciller boliviano Guillermo Bedregal presentó a su homólogo chileno Jaime del Valle en Montevideo una propuesta para obtener una soberanía compartida con Chile de "20 kilómetros de costa y un corredor de tierra de 2,500 Km2 en la zona fronteriza con Perú por 99 años", ofreciendo en compensación el uso de aguas fronterizas y la explotación de los yacimientos de gas natural e incluso el suministro de energía eléctrica.
Esta tesis de “soberanía compartida” fue relanzada el 28 de mayo de 2007 por el embajador de Bolivia en el Perú, Franz Solano, quien manifestó que un territorio al norte de Chile con soberanía de los tres países puede ser una de las fórmulas que se evalúen para solucionar el problema de la mediterraneidad de Bolivia. Cabe mencionar que la prensa chilena le atribuyó al canciller José García Belaunde la expresión de que esta posibilidad podía “ser bienvenida” por el Perú, razón por la cual la cancillería chilena declaró que el estatus de Arica no está ni estará en discusión.
Nuestro país ha venido asumiendo una inadecuada política de “facilitador” creando falsas expectativas a Bolivia, sin considerar que es un tema de carácter geopolítico y estratégico que afecta nuestros intereses nacionales, por cuanto, existe una relación directa entre la salida al mar de Bolivia y nuestra delimitación marítima con Chile.
Aún cuando se pueda considerar que la aspiración de Bolivia sea justa, lo que no se ha contemplado es la íntima relación entre la salida al mar de Bolivia y nuestro problema de delimitación marítima con Chile ya que si hipotéticamente éste país aceptara la demanda boliviana, la única vía más probable de salida al mar de Bolivia sería a través de un corredor por Arica. Si hipotéticamente el Perú aceptara el acuerdo entre ambos países, dicha salida desembocaría hacia la zona de 35,000 Km2 de territorio marítimo que nos pertenece y que Chile viene usufructuando injustamente desde hace más de 50 años.
Muchos actores políticos se han manifestado en forma inadecuada e innecesaria como facilitadores de Bolivia para su salida al mar
El ex presidente Toledo: Perú puede ser un facilitador, saben que pueden contar con nosotros.
El ex canciller Óscar Maúrtua, fue muy cuestionado por actuar como un "facilitador del diálogo entre Chile y Bolivia"
El ex candidato presidencial Ollanta Humala, “De llegar al gobierno yo voy a apoyar a Bolivia, tienen todo el litoral marítimo para que tengan su Marina de Guerra, sus almirantes. Los quiero ver en el Callao, en Paita, en Ilo, en Mollendo, porque para mí son hermanos”.
El presidente Alan García, “en nombre del gobierno y de todos los ciudadanos peruanos puedo decir que el Perú no será obstáculo a que se dé una solución y un arreglo entre Bolivia y Chile”.
El actual canciller José García Belaunde, el Perú no sería un “obstáculo” en la salida al mar de Bolivia, aún cuando pase por territorio que antes le perteneció a su país, añadiendo que “nos gustaría que la relación entre Chile y Bolivia se normalice y sea lo más fluida posible”. También ha remarcado que el Perú condicionará la aprobación de un acuerdo entre Chile y Bolivia al respeto de los derechos y servidumbres que tenemos en el puerto de Arica en virtud a dicho tratado. Sin embargo, no lo ha condicionado a una previa solución de la controversia limítrofe que tenemos con Chile.
Hasta el 1er. Ministro Jorge del Castillo le manifestó al presidente de Bolivia Evo Morales, durante una visita de este a Pisco después de terremoto que el Perú “Jamás” negará la posibilidad de que Bolivia tenga acceso al mar.
Suponer que para apoyar a Bolivia es necesario ceder una parte de nuestra soberanía, es técnicamente imposible, jurídicamente incorrecto y políticamente contraproducente ya que el gobierno representa la soberanía, pero no es su titular.
Consecuentemente, aunque el gobierno quisiera, no podría ceder soberanía de nuestro litoral a ningún país por no tener ese derecho
Si bien el artículo 118° de nuestra Constitución señala que corresponde al Presidente de la República dirigir la política exterior y las relaciones internacionales; y celebrar y ratificar tratados, sin embargo, el inciso 2 del artículo 56° dispone que los tratados deben ser aprobados por el Congreso antes de su ratificación por el Presidente, cuando se verse sobre la materia de soberanía, dominio o integridad del Estado
Este tipo de ofrecimientos sin fundamento e imposibles de materializar, pueden crear grandes expectativas y aumentar la frustración del pueblo boliviano.
Nuestra posición debería ser muy pragmática y debe estar estrictamente supeditada a la solución de la delimitación marítima con Chile.
Es a partir de junio del año 2003 (a poco más de un año de que se cumpliera los 100 de enclaustramiento –el 20 de octubre 2004– por la suscripción en Santiago del “Tratado de paz y Amistad” el 20 de octubre de 1904) que el gobierno boliviano intensifica su demanda a Chile para su salida al mar. Su tendencia geopolítica para lograr su salida al mar ha sido recurrente. Han efectuado intensas campañas ante la comunidad internacional utilizando organismos, foros, conferencias, asambleas y buscando respaldo de países y organizaciones internacionales.
El 10 de junio del 2003 utilizó la asamblea general de la OEA y solicitó a sus miembros a solidarizarse con su país.
El canciller boliviano Carlos Saavedra dijo que su pueblo sufre "la permanente sensación de amputación que afecta emocionalmente a mi país y nuestra precaria situación económica tiene muchas causas, pero el aislamiento geográfico es la más importante. Perdimos el mar en una guerra injusta", añadió y llamó a la asamblea de la OEA a solidarizarse con su país.
A fines de noviembre 2003 en una postura inédita, las FF AA de Bolivia se pronunciaron por la participación del Perú en una eventual negociación entre Bolivia y Chile para una salida al mar para Bolivia. Los militares bolivianos dijeron que históricamente el Perú esta involucrado.
"El Perú también tendría que pronunciarse porque, ¿acaso no estuvo involucrado en el problema con Chile? Históricamente es así", dijo el ministro de Defensa, Gonzalo Arredondo, en alusión a la Guerra del Pacífico (1879) en la que Bolivia y Perú lucharon juntos contra Chile. "El tema marítimo dejó de ser bilateral para constituirse en un tema de interés regional, de manera que el Perú debe pronunciarse, porque como país participó en el problema"
Esta intensa campaña boliviana comenzó a dar sus frutos: apoyaron esta demanda el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan ofreció sus buenos oficios en las tentativas de una salida al mar para Bolivia, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se solidarizó con la demanda boliviana al señalar en Santa Cruz, que le gustaría "bañarse en una playa boliviana". El ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter apoyó eventuales gestiones entre Bolivia, Chile y Perú para otorgar una salida al mar a la nación andina mediterránea, entre muchos otros.
El 20 de octubre de 2004 al cumplirse 100 años de la firma del Tratado de Paz y Amistad con Chile –suscrito el 20 de octubre de 1904–, Bolivia pidió la suscripción de un nuevo tratado que reemplace al del año 1904 aduciendo que Chile no lo ha cumplido en su integridad y por lo tanto va a acudir a la ONU y eventualmente solicitar una mediación a la Santa Sede.
El 4 de noviembre del 2006, durante la Cumbre Iberoamericana en Montevideo, se reunieron el presidente de Bolivia, Evo Morales, y la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, acordando retomar las conversaciones para su salida al mar. Para tal fin se ha conformado una comisión bilateral presidida por los vicecancilleres de ambos países, la cual viene reuniéndose hasta la fecha.
El proceso de una salida al mar de Bolivia debe pasar por cuatro etapas muy marcadas:
En la primera, Chile y Bolivia deben llegar a un acuerdo (esta etapa que actualmente transcurre, no le concierne al Perú y no es conveniente entablar un diálogo trilateral como lo ha insinuado el canciller boliviano).
En la segunda, Chile debe consultar oficialmente al Perú, vía cancillería, a través de nota diplomática.
En la tercera, dicho acuerdo, requiere ser aprobado por el Congreso.
En la última, debe ser ratificado por el Presidente para su validez plena.
Por su lado, el Perú, desde el 4 de diciembre de 1954 en que se suscribió el Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima mantiene una controversia de delimitación marítima con Chile por haber este país aplicado unilateralmente la demarcación de sus aguas territoriales sobre la base del paralelo geográfico sin existir un tratado de límites específico.
En julio del 2004, después de más de 53 años, el Perú tomó la decisión de afrontar esta controversia con Chile. Solicitando oficialmente a Chile iniciar las negociaciones para su solución y, posteriormente, en noviembre de 2005, el Congreso aprobó la Ley 13905/2005-PE sobre las Líneas de Base del Dominio Marítimo.
Los requisitos para presentar una demanda a la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) son 3:
1° Agotar las posibilidades para lograr un trato directo, a través de la conciliación, negociación o arbitraje. Este requisito se cumplió el 10 de setiembre de 2004 al desconocer oficialmente Chile mediante Nota Diplomática la existencia de una controversia de límites con el Perú.
2° Trazar las Líneas de Base. El 3 de noviembre de 2005, por mandato constitucional (art.54°), el gobierno promulgó la Ley 28621 “Ley de Líneas de Base del Dominio Marítimo del Perú” –con más 25 años de retraso ya que su promulgación se disponía desde la Constitución de 1979–. La cual fue notificada a la ONU el 9 de abril de 2007.
3° Elaborar la Cartografía. En cumplimiento al artículo 5° de dicha Ley, dispone que corresponde al Poder Ejecutivo el levantamiento de la cartografía. El día 12 de agosto 2007 con Decreto Supremo 047-2007-RE del 12 de agosto 2007 el gobierno aprobó la Carta del Límite Exterior Sector Sur del dominio marítimo de Perú.
La salida al mar de Bolivia influencia tanto a la demarcación de límites entre Perú y Chile que cuando el Perú aprobó esta cartografía la reacción boliviana fue que como las negociaciones entre Bolivia y Chile viven un buen momento el Perú quiso boicotear o disuadir a la utilización de un corredor por Arica y confeccionar la cartografía en ese momento hace el tema más conflictivo. Consideran en Bolivia que nuestro país se siente aislado del polo económico y energético relacionado con Venezuela y Brasil.
Aunque ya el Gobierno tomó la decisión Hasta la fecha no se ha presentado nuestra demanda a la CIJ, encontrándose la Cancillería en la etapa de preparación del expediente, para lo cual con RM 0849/RE de fecha 13 de julio 2007 se ha constituido una Comisión Consultiva ad hoc sobre la delimitación marítima con Chile –compuesta por 14 miembros y un secretario– con el fin que asesore al Gobierno peruano en esta materia.
Lo cierto es que tenemos un largo camino que recorrer en esta demanda y Chile según su presidenta y su canciller se está preparando en todos los escenarios (sin mencionar cuales) para enfrentar este asunto.
1. La salida al mar de Bolivia está directamente relacionada a la controversia de nuestra delimitación marítima con Chile debido a que si Perú acepta algún acuerdo entre Chile y Bolivia para una salida al mar por Arica antes de solucionar nuestra controversia, esta se proyectaría indefectiblemente a través del territorio marítimo.
2. Del análisis del desarrollo de los acontecimientos se puede deducir que en contra de nuestros intereses nacionales, el gobierno y la cancillería no han conceptuado la inseparable relación geopolítica y estratégica que existe entre ambas demandas. De concretarse la salida al mar de Bolivia la vía más probable sería a través de un corredor terrestre por el norte de Arica, el cual desembocaría directamente hacia el territorio marítimo de 35,000 Km2 que nos pertenece y que Chile está usufructuando desde hace más de 50 años, con lo cual estaríamos capitulando a nuestra justa demanda de suscribir un tratado equitativo de límites marítimos con ese país.
3. En este contexto, por convenir a nuestros intereses nacionales, es importante reiterar que cualquier posible acuerdo entre Chile y Bolivia para una salida al mar de éste por territorios que fueron peruanos, su aceptación por nuestro país debe estar estrictamente condicionada a la solución de la controversia marítima con Chile. Ya que su unilateral demarcación nos impide, desde hace más de 50 años, el uso de 60,460 kilómetros cuadrados de nuestro mar, extensión similar al territorio terrestre perdido en dicha guerra.
4. El Perú no debe ser facilitador de la salida al mar de Bolivia porque afecta a nuestros intereses nacionales. No existe ninguna razón histórica, moral ni jurídica para que la aspiración marítima boliviana sea resuelta por el Perú. Debemos recordar que la mediterraneidad de Bolivia fue consecuencia del triunfo de Chile sobre dicho país en la Guerra del Pacífico, en donde el Perú fue también víctima al perder Arica y Tarapacá. Asimismo, desde 1936, con la firma del “Pacto de Amistad y No Agresión” celebrado con nuestro país, Bolivia ha declarado no tener ningún problema político ni territorial pendiente con el Perú.
5. Al Perú no le corresponde pronunciarse ni opinar sobre la demanda boliviana. Si bien el Tratado de 1929 establece que cualquier cesión de Chile a Bolivia de territorios que antes fueron peruanos debe ser aprobada por el Perú. Resulta obvio que el pronunciamiento peruano solo podrá darse luego de que Chile y Bolivia alcancen un acuerdo en ese sentido. Antes de eso, cualquier intervención peruana como facilitadores, afecta nuestros intereses nacionales.
6. El Perú no debe ceder ni un milímetro de territorio ni litoral. En la guerra del Pacífico perdimos Arica y Tarapacá, lo que hoy constituye la Primera Región chilena de Tarapacá, la cual tiene una extensión de 60,000 Km2 (equivalente a la extensión territorial total de los departamentos de Tumbes, Ica, Moquegua y Tacna), y más de 200 kilómetros de costa. Con ello, fuimos despojados de inmensos recursos naturales, especialmente mineros (salitre y cobre) y pesqueros (anchoveta y jurel).