Source: http://bazica.org/organizacin-de-los-estados-americanos-oeaser-g-consejo-permane-v3.html?page=8
Timestamp: 2018-06-21 13:53:00
Document Index: 399101805

Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 69', 'ARTÍCULO 2', 'ARTÍCULO 3', 'ARTÍCULO 4', 'ARTÍCULO 5', 'ARTÍCULO 6']

Organización de los estados americanos oea/Ser. G consejo permanente cp/acta 1257/00 - Página 8
Por cierto que habría que mencionar muchas otras áreas fundamentales. Pero sería sumamente extenso hacerlo con propiedad en estos momentos. Sin embargo, hay una temática a la que necesariamente debo hacer referencia y es la modernización de la OEA y la renovación del sistema interamericano, tarea en la cual estuvimos trabajando en muchas y muy intensas jornadas. En esto nos felicitamos de que se haya logrado, por ejemplo, un formato nuevo, más ágil y dinámico, de las Asambleas Generales; la avanzada modernización de la Secretaría General, aún incompleta en algunos aspectos y pendiente en otros; la creación y proyecciones de la Agencia Interamericana para la Cooperación y el Desarrollo; la incorporación de la sociedad civil en muchos de nuestros trabajos; y la creciente coordinación y complementación entre la OEA y el proceso de las Cumbres de las Américas.
Como ustedes comprenderán, son muchos y muy significativos los momentos que pude compartir con ustedes y con otros apreciados colegas que ya partieron. Ellos ayudaron, en alguna medida, a escribir diversas páginas de la historia de la OEA.
Señor Presidente, a través de este brevísimo recuento he querido, de alguna manera, expresar el privilegio de haber sido partícipe de este resurgimiento de la OEA, que se ha orientado hacia un multilateralismo creativo y flexible que permite compatibilizar, poco a poco, los intereses nacionales con los valores compartidos de la comunidad internacional.
A todos ustedes, Embajadoras y Embajadores; a los Representantes Alternos; a los funcionarios y a todos aquellos que hoy nos acompañan en esta sesión, con su presencia o con su recuerdo, quiero agradecerles su amistad y valiosa colaboración, no solo en nombre propio sino también en nombre de mi país.
Asimismo, al doctor César Gaviria, nuestro Secretario General, quien desde el primer momento me extendió su amistad, confianza y también su comprensión en momentos difíciles, particularmente aquéllos en que estuvo a prueba la paz, la seguridad o la democracia en mi país. A él mis felicitaciones por su elevada y destacada gestión, y también a su distinguida esposa y familia mi gratitud y afecto, al igual que a todos y cada uno de sus colaboradores en la Secretaría General.
No puedo, lamentablemente, por la brevedad del tiempo, hacer menciones personales, pero quiero extender este agradecimiento a todas y todos los funcionarios, sin distinciones de cargo o responsabilidad. De cada uno de ellos recibí siempre un gran apoyo y su mejor disposición de servicio.
Quiero expresar también mi gratitud al distinguido Embajador Luigi Einaudi, admirado y querido amigo del Perú, con mis mejores votos para una fructífera gestión al frente de la Secretaría General Adjunta.
Asimismo, deseo dejar testimonio de que, en gran medida, los logros que pudieran haberse alcanzado durante mi gestión al frente de la Misión del Perú son también resultado del profesionalismo, espíritu de servicio, responsabilidad y excelencia del equipo de funcionarios diplomáticos que me acompañaron a lo largo de estos seis años. A todos ellos mi gratitud, amistad y reconocimiento.
Señor Presidente, señor Secretario General Adjunto, queridas amigas y amigos: no puedo ocultar que será difícil para mí estar lejos de este Consejo Permanente, será difícil estar lejos de todos ustedes, porque aprendí mucho en esta Casa de las Américas.
Me voy con el optimismo y la confianza que confiere haber sido protagonista y testigo de una nueva visión. Me voy con la esperanza de que la OEA seguirá avanzando con paso firme en el nuevo camino que hemos venido construyendo en estos últimos años para trascender en sus propósitos y principios, que sí perduran, más allá de los que llegamos y partimos. Por ello, conservaré entre mis mejores recuerdos las valiosas vivencias, los debates, los momentos gratos y los menos gratos también.
Puedo asegurarles que todos estos años, en que tuve el privilegio de trabajar en la OEA al servicio de mi país, estarán siempre muy presentes en mi memoria y en mis afectos.
Gracias a usted, señor Presidente, por sus generosas palabras. Mil gracias a todos. [Aplausos.]
El PRESIDENTE: Thank you, Ambassador.
PALABRAS DE RECONOCIMIENTO AL REPRESENTANTE PERMANENTE
DE NICARAGUA EN OCASIÓN DE SU ALEJAMIENTO
El PRESIDENTE: I would also like to take this opportunity to bid farewell to our distinguished colleague and friend, Ambassador Álvaro Sevilla Siero, Permanent Representative of Nicaragua.
Ambassador Sevilla Siero has been with us since April 14, 1999. In August of that year he was elected Vice Chair of the Committee on Juridical and Political Affairs (CAJP), bringing to the deliberations of that committee his highly developed juridical skills.
Ambassador Sevilla has a well-recognized diplomatic career in representation of his country since 1962. As Permanent Representative to the OAS, he always defended the interests of Nicaragua with fervor and passion and worked tirelessly in all of the committees and working groups of the Permanent Council.
Ambassador, in the relatively short time that you have been with us, we have been witness to your valuable contributions to the consideration of matters on the hemispheric agenda. On behalf of the Permanent Council, I wish you and your family all the very best in your future endeavors. You have the floor.
El REPRESENTANTE PERMANENTE DE NICARAGUA: Señor Presidente, gracias por sus palabras y gracias a todos aquellos que han participado en este acto de despedida.
Me incorporé a este Consejo Permanente en la sesión ordinaria que tuvo lugar el 28 de abril de 1999 y el lapso transcurrido me ha proporcionado importantes elementos de juicio para comprender mejor y valorar la labor institucional y la de todos ustedes, señoras Embajadoras y señores Embajadores, funcionarios de las misiones permanentes y del personal en conjunto de la Organización de los Estados Americanos, en sus diferentes instancias de especialización.
He tenido la gran satisfacción de haber representado a un Presidente, el doctor Arnoldo Alemán, cuyas acciones han permitido el progresivo fortalecimiento y consolidación del estado de derecho y la democracia en Nicaragua.
Me considero afortunado al haber tenido el privilegio de compartir con ustedes importantes jornadas, lo cual me ha permitido, en representación de mi país, apoyar los esfuerzos que han tenido como principal finalidad el fiel cumplimiento de los propósitos de esta Organización, por conducto de este Consejo Permanente y demás órganos del sistema interamericano.
Antes de asumir mi cargo conocí bastante el accionar de nuestro organismo regional por excelencia, y observé en situaciones diferentes sus momentos de crisis y los de regocijo por los avances registrados en el Continente. Pienso que la OEA es el foro más importante de reflexión y debate político en América, siendo en consecuencia una necesidad de primer orden la difusión de sus logros e inquietudes.
No hace mucho tiempo se celebraron los cincuenta años de la OEA, habiéndose evidenciado que cada vez se reconocen más sus méritos, lo que la hace interesante a los ojos del mundo, y muestra de ello es que los países observadores superan en número a los Estados Miembros de la Organización.
Las transformaciones sucedidas en el universo político durante los últimos años deben ser utilizadas para reforzar el papel protagónico de la Organización y, como parte de ello, el que le corresponde a los países miembros.
La Organización de los Estados Americanos cuenta con los mecanismos necesarios requeridos a la hora de honrar sus compromisos y su razón de ser, constituyendo según el artículo 1 de su Carta, la Organización Internacional que han desarrollado los Estados americanos para lograr un orden de paz y de justicia, fomentar su solidaridad, robustecer su colaboración y defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia.
Nos encontramos al inicio de un nuevo milenio y los retos son muchos, complejos todos, y las metas a alcanzar difíciles pero no imposibles. Los temas no son nuevos, pero sí es necesario con respecto a los mismos que las prioridades que definamos se orienten en función de realidades.
La Organización de los Estados Americanos es el foro político de más alto nivel del Continente y es así que las agendas políticas de los Estados que la forman revisten importancia transnacional, y asuntos que por tradición eran del orden interno de los países hoy van más allá de sus fronteras y su dimensión es internacional.
La Cumbre de Miami de 1994 permitió a los Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas diseñar lo que se ha llamado una nueva agenda interamericana, existiendo coincidencia en el sentido de que la OEA debe apoyar su desarrollo. Prueba de ello son los mandatos derivados de los planes de acción de las cumbres y resoluciones adoptadas por las Asambleas Generales de nuestro organismo regional.
Como antes expresé, los retos son muchos y uno de ellos es el fortalecimiento de la democracia, contándose hoy con una auténtica doctrina interamericana de apoyo y solidaridad con la democracia. La democracia hay que cuidarla y para ello debemos, entre otras acciones, reforzar el principio de la independencia y el equilibrio de los poderes, optimizar la administración de justicia e incrementar la eficiencia estatal. Los espacios de participación de la ciudadanía en la toma de decisiones deben ser ensanchados, los mecanismos de vigilancia del funcionamiento de los poderes públicos se deben fortalecer y la ciudadanía debe tener garantizado el acceso a la información sobre el desempeño de sus gobernantes.
La consolidación de la democracia en el Hemisferio es una tarea permanente y sin descanso, y su solidez será mayor cuando nuestros países alcancen un desarrollo económico similar y un alto nivel de justicia social.
Son también parte de los desafíos que enfrentamos, y por cierto no menos importantes que el fortalecimiento de la democracia, la seguridad hemisférica, el combate contra el terrorismo y la violencia, los derechos humanos, la lucha contra el tráfico de drogas, la lucha contra la corrupción, el desarrollo sostenible y el medio ambiente, la participación de la sociedad civil, el perfeccionamiento de la administración de justicia, el desarrollo jurídico y otros.
Un paso trascendental para la OEA ha sido la aprobación del Estatuto de la Agencia Interamericana para la Cooperación y el Desarrollo (AICD) como órgano subsidiario del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI), ya que su principal objetivo es promover, coordinar, gestionar y facilitar la planificación y ejecución de programas, proyectos y actividades de cooperación solidaria.
Antes de terminar deseo referirme a la norma contenida en la Carta de la OEA, específicamente en su artículo 3, la cual establece que las controversias de carácter internacional que surjan entre dos o más Estados americanos deben ser resueltas por medio de procedimientos pacíficos, disposición que es uno de los pilares en que descansa el sistema interamericano y cuya estricta aplicación debe ser siempre observada.
Hacerle frente a los desafíos de forma exitosa, es posible, ya que entre nosotros existen denominadores comunes y decisión para superar los escollos que se presenten.
Señor Presidente, quiero dejar expresa constancia de mi sincero agradecimiento por la colaboración recibida de muchas personas durante mi gestión como Embajador Representante Permanente de Nicaragua ante la Organización, cargo cuyo ejercicio me dio la oportunidad de servir a mi patria, Nicaragua, con legítimo orgullo:
Al doctor César Gaviria, Secretario General y al Embajador Luigi R. Einaudi, Secretario General Adjunto, por el apoyo que me han brindado siempre, lo cual facilitó grandemente el desempeño de mis labores a todos los niveles de la Organización. Mi reconocimiento al personal de la Secretaría del Consejo Permanente, de la Secretaría General y de todas las dependencias de la Organización, por la oportuna asistencia que siempre me brindó.
Igualmente, en nombre de mi esposa y en el mío, nuestro agradecimiento a la señora Ana Colomar O’Brien, Jefa de la Oficina de Protocolo de la OEA, quien desde nuestra llegada a Washington nos dispensó su entera cooperación, extensivo al personal de su oficina.
Agradezco a todos y cada uno de los integrantes de la Misión Permanente de Nicaragua quienes hicieron posible la realización de mi trabajo, y de manera especial al Embajador Víctor Silva, Representante Alterno.
Para concluir, mi profundo reconocimiento a todos ustedes, mis colegas y funcionarios de las misiones, por la amistad y cooperación con que me han distinguido y quienes contribuyeron a enriquecer mi experiencia personal y profesional como Embajador Representante Permanente de Nicaragua ante esta Organización.
Muchas gracias, señor Presidente, y hasta pronto. [Aplausos.]
As delegations have no other issues to bring to the floor, this meeting is adjourned.
CP/RES. 780 (1257/00)
APOYO AL PROCESO DE NEGOCIACIÓN ENTRE
LOS GOBIERNOS DE BELICE Y GUATEMALA
Que en la Carta de la Organización de los Estados Americanos, los Estados Miembros reafirman el principio de que “las controversias de carácter internacional que surjan entre dos o más Estados americanos deben ser resueltas por medio de procedimientos pacíficos”;
Que entre los propósitos esenciales de la Carta de la OEA se encuentran “afianzar la paz y la seguridad en el Continente” y “asegurar la solución pacífica de controversias que surjan entre los Estados Miembros”;
Que los Gobiernos de Belice y Guatemala han iniciado un proceso de conciliación bilateral para buscar una solución definitiva al diferendo territorial existente entre ambos Estados;
Que ambos Gobiernos han designado respectivamente Conciliadores para ayudar a los Gobiernos de Belice y Guatemala a encontrar fórmulas para la resolución pacífica y definitiva del diferendo territorial entre estos dos países;
Que dichos Gobiernos han acudido a la Organización para que apoye sus esfuerzos, y han solicitado al Secretario General que sirva de Testigo de Honor y apoye el proceso con los servicios de la Secretaría;
Que ambos Gobiernos han acordado que todo asunto relacionado con el diferendo territorial deberá ser abordado por ambas Partes, únicamente dentro del marco de este proceso, excluyendo, mientras el mismo dure, cualquier otro foro político, diplomático o jurídico; y
Que dichos Gobiernos han acordado también que en aras de proteger y consolidar este proceso, ambas Partes actuarán con cautela y prudencia en el tratamiento de cualquier asunto relacionado con el diferendo, y, especialmente cooperarán para evitar incidentes en el terreno que produzcan tensión entre ellas,
1. Saludar y apoyar la decisión de los Gobiernos de Belice y Guatemala de buscar por la vía del diálogo una solución a sus diferencias, lo cual demuestra sus respectivas voluntades de paz y compromisos con los principios de la Carta de la Organización.
2. Establecer, dentro del Fondo de Paz constituido de conformidad con la resolución AG/RES. 1756 (XXX-O/00), un subfondo específico titulado “Apoyo a las Negociaciones entre Belice y Guatemala”, destinado a financiar los costos relacionados con el funcionamiento del Panel de Conciliadores en el diálogo entre Belice y Guatemala. Este subfondo específico será administrado únicamente de conformidad con las disposiciones contenidas en esta resolución y los Artículos 69 al 77 de las Normas Generales para el Funcionamiento de la Secretaría General y otras disposiciones para la administración de recursos encomendados a la Secretaría General de la OEA.
3. Solicitar al Secretario General que siga prestando su ayuda para facilitar y promover el proceso iniciado entre los dos Gobiernos y que solicite a los Estados Miembros y Observadores Permanentes, contribuciones para el subfondo específico destinadas a financiar los costos relacionados con esta actividad.
4. Invitar a todos los Estados Miembros, Observadores Permanentes, instituciones multilaterales y otros donantes potenciales, como se definen en el artículo 69 de las Normas Generales para el Funcionamiento de la Secretaría General y de conformidad con otras normas y reglamentos de la Organización, a que contribuyan al mencionado subfondo específico.
5. Invitar al Secretario General a que administre este subfondo específico de conformidad con las Normas Generales para el Funcionamiento de la Secretaría General y otras disposiciones para la administración de recursos encomendados a la Secretaría General de la OEA y que informe al Consejo Permanente sobre el cumplimiento de la presente resolución.
CP/RES. 781 (1257/00)
LINEAMIENTOS PARA EL FUNCIONAMIENTO DEL
FONDO DE PAZ: SOLUCIÓN PACÍFICA DE CONTROVERSIAS TERRITORIALES
VISTA la resolución AG/RES. 1756 (XXX-O/00) Fondo de Paz: Solución Pacífica de Controversias;
Que la Asamblea General, mediante la citada resolución AG/RES. 1756 (XXX-O/00), estableció un fondo específico permanente "con la finalidad de proveer recursos financieros a los Estados Miembros de la Organización, que así lo soliciten, para asistir a cubrir costos inherentes a los procedimientos previamente acordados por las partes en la solución pacífica de controversias territoriales entre los Estados Miembros"; y,
Que la referida resolución encomendó al Consejo Permanente la elaboración y aprobación de los lineamientos de funcionamiento del fondo,
Aprobar los siguientes lineamentos para el funcionamiento del Fondo de Paz: Solución Pacífica de Controversias Territoriales:
1.1 El propósito del Fondo de Paz, (en adelante “el Fondo”), creado por la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos mediante la resolución AG/RES. 1756 (XXX-O/00), es proveer recursos financieros a los Estados Miembros de la Organización, que así lo soliciten, para asistir a cubrir costos inherentes a los procedimientos previamente acordados por las partes en la solución pacífica de controversias territoriales entre Estados Miembros, coadyuvando con ello al fortalecimiento de la paz y la seguridad en el Hemisferio.
ARTÍCULO 2 - COMPOSICIÓN
2.1 El Fondo estará compuesto por un Fondo General y por subfondos destinados a contribuir en el financiamiento de la solución pacífica de controversias específicas.
ARTÍCULO 3 - RECURSOS
3.1 El Fondo se integrará con:
a. Contribuciones voluntarias de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos (en adelante la OEA), Estados Observadores Permanentes ante la OEA, otros Estados, organismos financieros internacionales, organizaciones nacionales e internacionales, y otras entidades y personas; y,
b. Intereses acumulados y otros ingresos por concepto de inversiones obtenidos por el Fondo.
ARTÍCULO 4 - DISTRIBUCIONES
4.1 El Secretario General examinará cada solicitud de asignación de recursos del Fondo General y de los subfondos. El Secretario General, en consulta con los Estados concernidos en la controversia, adoptará la decisión correspondiente en conformidad con el propósito y la finalidad del Fondo General o del subfondo en concordancia con los propósitos y principios establecidos en la Carta de la Organización, y de conformidad con estos lineamientos, y cuando sean aplicables, con las normas contenidas en las resoluciones o acuerdos constitutivos de los subfondos. El Secretario General informará al Consejo Permanente sobre sus decisiones al respecto en la brevedad posible.
ARTÍCULO 5 - ADMINISTRACIÓN Y GESTIÓN FINANCIERA
5.1 La Secretaría General se encargará de la administración del Fondo y de la ejecución de las decisiones sobre la distribución de recursos.
Asimismo, la Secretaría General:
aceptará contribuciones de conformidad con el propósito y la finalidad del Fondo y en concordancia con los propósitos y principios establecidos en la Carta de la Organización;
negociará con los donantes, cuando corresponda, los términos y condiciones de las donaciones, en consonancia con el propósito del Fondo y con los objetivos y propósitos de la Organización;
promoverá la captación y movilización de recursos para el Fondo e informará periódicamente al Consejo Permanente sobre el resultado de sus gestiones;
pagará los gastos administrativos del Fondo con los recursos del Fondo;
mantendrá registros contables financieros separados para el Fondo General y cada uno de los subfondos específicos;
presentará informes anuales al Consejo Permanente sobre las actividades del Fondo y las contribuciones recibidas durante el año correspondiente, así como sobre sus activos y situación financiera.
5.3 Las cuentas del Fondo serán objeto de la auditoría anual que realiza la Secretaría General y los resultados se presentarán en el informe anual de la Junta de Auditores Externos.
5.4 a. Salvo disposición en contrario en éstas directrices, el Fondo General se administrará
e conformidad con los artículos 69 a 77 de las Normas Generales para el Funcionamiento de la Secretaría General y otras disposiciones para la administración de recursos confiados a la Secretaría General de la OEA.
os subfondos se administrarán de conformidad con las normas contenidas en las resoluciones o acuerdos constitutivos de los mismos y en conformidad con los artículos 69 a 77 de las Normas Generales para el Funcionamiento de la Secretaría General y otras disposiciones para la administración de recursos confiados a la Secretaría General de la OEA.
ARTÍCULO 6 - MODIFICACIÓN
6.1 Estas directrices podrán ser revocadas o modificadas por el Consejo Permanente a iniciativa propia o por recomendación del Secretario General.
1. Resolución CP/RES. 780 (1257/00), anexa.
2. Grabación defectuosa.
3. Resolución CP/RES. 781 (1257/00), anexa.