Source: http://noticias.juridicas.com/base_datos/CCAA/r1-ar-l6-2003.html
Timestamp: 2017-01-20 22:28:30
Document Index: 204071420

Matched Legal Cases: ['Artículo 26', 'Artículo 67', 'Artículo 83', 'artículo 20', 'artículo 35', 'artículo 6']

Ley 6/2003, de 27 de febrero, del Turismo de Aragón (Vigente hasta el 22 de Marzo de 2011).
Publicado en BOA núm. 28 de 10 de Marzo de 2003 y BOE núm. 90 de 15 de Abril de 2003
Vigencia desde 30 de Marzo de 2003. Esta revisión vigente desde 22 de Junio de 2010 hasta 22 de Marzo de 2011
TÍTULO PRIMERO. Competencias y organización administrativa
CAPÍTULO II. Administración de la Comunidad Autónoma
Consejo del Turismo de Aragón
Comisión Interdepartamental de Turismo
Coordinación turística
Organismos públicos y empresas
CAPÍTULO III. Entidades locales
TÍTULO SEGUNDO. Ordenación territorial de los recursos turísticos
Directrices de los recursos turísticos
Procedimiento de aprobación de las Directrices
Zonas turísticas saturadas
TÍTULO TERCERO. Derechos y deberes en relación con el turismo
CAPÍTULO I. Deber general
Protección de los recursos turísticos
CAPÍTULO II. Turistas
CAPÍTULO III. Empresarios turísticos
TÍTULO CUARTO. Las empresas turísticas
CAPÍTULO I. Funcionamiento de la empresa turística
Autorización turística
Artículo 26 ter
Informe de cumplimiento de requisitos mínimos
Registro de Turismo de Aragón
Requisitos de los establecimientos turísticos
Acceso a los establecimientos
Clases de empresas turísticas
CAPÍTULO II. Empresas de alojamiento turístico
SECCIÓN 1. Establecimientos hoteleros
Concepto y grupos
SECCIÓN 2. Apartamentos, alojamientos al aire libre y albergues turísticos
Alojamientos turísticos al aire libre
SECCIÓN 3. Alojamientos de turismo rural
CAPÍTULO III. Empresas de intermediación
CAPÍTULO IV. Complejos turísticos
Ciudades de vacaciones
Centros de esquí y montaña
CAPÍTULO V. Empresas de restauración
CAPÍTULO VI. Empresas de turismo activo
CAPÍTULO VII. Profesiones turísticas
TÍTULO QUINTO. Promoción y fomento del turismo
CAPÍTULO I. Promoción del turismo
Aragón, destino turístico integral
Administraciones y agentes implicados
Medidas de promoción
Declaración de actividades de interés turístico
CAPÍTULO II. Fomento del turismo
Medidas honoríficas
Artículo 67 bis
TÍTULO SEXTO. Disciplina turística
Objeto de la disciplina turística
Sujetos de la disciplina turística
CAPÍTULO II. Inspección turística
Inspección de las actividades turísticas
Inspectores turísticos
CAPÍTULO IV. Sanciones y medidas accesorias
Artículo 83 bis
Resarcimiento e indemnización
Prescripción de sanciones y medidas accesorias
CAPÍTULO V. Procedimiento sancionador
Conciliación y subsanación
Red de Hospederías de Aragón
Obligación de la Administración de velar por el cumplimiento de la normativa sobre accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas
Régimen urbanístico de los municipios turísticos
Clasificaciones en vigor
Viviendas vacacionales en medio rural
Areas de acampada
Tabla de vigencias y normas derogadas
Directores de establecimientos turísticos
Cuarta bis
Cuarta ter
Autorización de obras de renovación
Ley [ARAGÓN] 6/2003, 27 febrero, derogada por Disposición Derogatoria Única de DLeg. [ARAGÓN] 1/2013, 2 abril, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Turismo de Aragón («B.O.A.» 11 abril) el 12 de abril de 2013.
En nombre del Rey y como Presidente de la Comunidad Autónoma de Aragón, promulgo la presente Ley, aprobada por las Cortes de Aragón, y ordeno se publique en el «Boletín Oficial de Aragón» y en el «Boletín Oficial del Estado», todo ello de conformidad con lo dispuesto en el artículo 20.1 del Estatuto de Autonomía. PREÁMBULO
1 Esta Ley contiene el régimen jurídico general de la actividad turística en Aragón, en ejercicio de la competencia exclusiva reconocida a la Comunidad Autónoma en el artículo 35.1.37.ª del Estatuto de Autonomía. Hasta ahora, únicamente se había hecho uso de esa competencia de forma fragmentaria, estableciendo por vía legal la disciplina turística y regulando por vía reglamentaria diversas cuestiones. Parece conveniente proceder ya a la formalización, en un único texto legal, de las normas que vertebran el turismo en Aragón, precisando los elementos esenciales de la organización administrativa, los instrumentos de ordenación y planificación de los recursos turísticos, el estatuto de las empresas afectadas, los medios de fomento y las correspondientes medidas de disciplina. De esta manera, la Ley ofrecerá la estructura fundamental del sector, determinante de la seguridad y estabilidad precisas para su desarrollo equilibrado. La importancia de la Ley deriva del significado económico del turismo, que supone la mayor aportación sectorial al producto interior bruto de la Comunidad Autónoma, con un diez por ciento del número total de puestos de trabajo. El subsector más importante es, sin duda, el de la nieve, cuya potenciación internacional ha de merecer todo tipo de apoyo. La Ley ofrece instrumentos adecuados para ello, pero también atiende a las nuevas modalidades turísticas, que van consolidándose desde la pasada década. El llamado turismo de negocios puede contar con localidades dotadas de un especial atractivo, habida cuenta de la facilidad de comunicaciones que propician especialmente la red de autopistas, el tren de alta velocidad y el establecimiento de nuevas rutas aéreas. El turismo de salud y el social cuentan con un espléndido marco de desarrollo en la red de balnearios aragoneses. Incluso las peregrinaciones religiosas, expresión de fe con tantas manifestaciones en nuestro territorio, merecen respetuosamente un adecuado tratamiento. Particular atención debe merecer, en todo caso, el turismo rural, que, cada vez con mayor fundamento, se presenta como una herramienta eficaz de reequilibrio territorial en nuestra Comunidad Autónoma. El reconocimiento de la existencia de tan gran variedad de actividades turísticas no significa que convenga dispersar el apoyo público a las mismas. La pluralidad de las actividades, los recursos, las empresas y los establecimientos turísticos es prueba de la vitalidad del sector, que la Ley no pretende encorsetar, sino apoyar y potenciar. Para ello, se establece la idea y el principio de configurar Aragón como destino turístico integral, como territorio capaz de ofrecer respuestas adecuadas a muy diversas modalidades turísticas que conviene conectar entre sí. 2 La protección de los recursos naturales y culturales constituye otro de los valores en torno a los que se construyen los contenidos de la Ley. Desde el Acta Unica Europea (1986), el nuevo capítulo sobre medio ambiente del entonces Tratado de la Comunidad Económica Europea incluyó un precepto estableciendo que «las exigencias de protección del medio ambiente deberán integrarse en la defensa y en la realización de las demás políticas de la Comunidad». De esta forma, se incorporaba al Tratado una configuración dual del medio ambiente: por un lado, el medio ambiente directamente protegido en la específica política ambiental y, por otro lado, el medio ambiente cuya tutela es considerada como un objetivo vinculante para todas las políticas públicas. Ese carácter bifronte del medio ambiente conlleva una enorme capacidad transformadora de todas las políticas públicas. De ahí que, en la reforma del Tratado acordada en Amsterdam (1997), el contenido del citado precepto desapareciera del capítulo de medio ambiente, pasando al artículo 6 de la versión consolidada del Tratado, en la parte de principios generales. Ese artículo continúa estableciendo la necesaria integración de las exigencias de protección ambiental en todas las políticas comunitarias, «en particular con objeto de fomentar un desarrollo sostenible». El desarrollo sostenible es el concepto que sintetiza la necesaria consideración de intereses económicos y ecológicos en la conformación de las políticas públicas, incluido el turismo.
Ahora bien, si la anterior argumentación permite concluir la necesaria vinculación ambiental del sector turístico, conviene asimismo considerar la necesidad de contar con unas bases éticas del turismo humanista. Sin ellas, los compromisos ambientales y culturales enunciados en la Ley no llegarán a ser una realidad. Al mismo tiempo, esas bases éticas tienen que proporcionar criterios adecuados para no abandonar el turismo social, que es un resultado altamente apreciable del desarrollo turístico. 3 Persigue también la Ley incrementar la calidad de la actividad turística y la competitividad de los establecimientos turísticos. Para ello, resulta esencial apoyar las iniciativas tendentes a capacitar al personal de los establecimientos turísticos, tanto en el nivel universitario como en el de la formación profesional. Especial atención merece la garantía del ejercicio por los turistas de sus derechos, así como el cumplimiento de los deberes que les corresponden. La Ley ha dedicado un título a esa materia, precisando el alcance de las situaciones subjetivas que afectan tanto a los turistas como a los empresarios turísticos. En la misma línea, la Ley pretende asegurar a las personas con limitaciones físicas o sensoriales la accesibilidad y la utilización de los establecimientos turísticos. Se establece detalladamente el estatuto de la empresa turística, con sus diversas modalidades de establecimientos. En general, la Ley ha procurado reducir las novedades en esta materia, considerando que, si bien era precisa una regulación de rango legal, convenía que sus contenidos mantuvieran los criterios consolidados en el sector. La intervención en el sector se modula tanto con medidas de promoción y fomento como con un adecuado régimen disciplinario. La Ley procura ofrecer líneas claras de promoción de la imagen de Aragón como destino turístico integral, así como vincular la acción de fomento a los objetivos que mejor identifican las necesidades o carencias de las actividades y recursos turísticos de la Comunidad Autónoma. Por lo que se refiere a la disciplina, se integran los contenidos de la Ley 5/1993, de 29 de marzo, aprovechando la experiencia derivada de su aplicación para introducir algunas modificaciones. Por último, conviene destacar que esta Ley tiene en cuenta el momento decisivo que vive el proceso de comarcalización, reconociendo el extenso marco competencial de las comarcas en la actividad administrativa de policía y fomento que van a ejercer dichas entidades locales en relación con el turismo. ');