Source: https://1library.co/document/q2nlo2rq-alternativos-nacionales-internacional-derechos-economicos-sociales-culturales-cumplimiento.html
Timestamp: 2020-08-05 13:23:32
Document Index: 17725879

Matched Legal Cases: ['Artículo 123', 'Artículo 4', 'Artículo 133', 'Artículo 11', 'artículo 123', 'artículo 123', 'artículo 123', 'Artículo 123', 'artículo 27', 'artículo 11', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 11', 'artículo 4', 'artículo 4', 'Artículo 1', 'artículo 133', 'Artículo 4', 'artículo 26', 'Artículo 1', 'artículo 11', 'Artículo 26', 'Artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 2']

MAESTRÍA EN DERECHO CON TERMINAL EN
MEDIOS ALTERNATIVOS NACIONALES Y EL PACTO
SOCIALES Y CULTURALES, PARA EL
CUMPLIMIENTO DEL DERECHO HUMANO A LA VIVIENDA
EN MÉXICO (2011-2015).
LIC. GUADALUPE MARIEL BONILLA DUMIT
PARA OBTENER EL GRADO DE MAESTRA EN DERECHO
CON TERMINAL EN CONSTITUCIONAL Y AMPARO.
TUTOR Y ASESOR DE TESIS:
DR. SILVANO VICTORIA DE LA ROSA.
PROFESOR INVESTIGADOR Y TUTOR CONACYT.
Al pueblo organizado en la defensa de sus derechos.
Este trabajo es posible gracias a la confianza y compromiso del Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y del Dr. Silvano Victoria de la
Rosa mi asesor y tutor de tesis, quien además de orientar este trabajo
académico, con su calidad humana me ha transmitido una lección profesional
importante de ética e incidencia social en la labor docente.
A todos y cada uno de mis catedráticos durante el curso del posgrado en
derecho constitucional y amparo generación 2013-2015, por los conocimientos transmitidos, y a mis estimados compañeros del grupo “A” por
las discusiones que generaron importantes aportaciones para la construcción
de la presente investigación; al Maestro Jorge Eduardo Morales Sierra,
responsable del Programa de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría de la Universidad
Iberoamericana; así como a María Silvia Emanuelli, Coordinadora de Habitat
International Coalition para América Latina (HIC-AL), por su disposición para
compartir en entrevista información importante y documentos muy
interesantes que forman parte sustancial del trabajo de investigación que en
este momento se presenta; al Maestro Angel Lueza, compañero y amigo, por
toda su disposición en revisar el trabajo y colaborar compartiéndome su
experiencia metodológica e información valiosa.
Al Frente Nacional de Lucha por el Socialismo FNLS, por que ha forjado en
mi una perspectiva diferente para estudiar y ejercer el derecho; a mi padre y
hermano, por exhortarme al aprendizaje continuo; a mi compañero de vida,
por compartir esta experiencia conmigo con paciencia, motivando cada paso,
por sus críticas, observaciones y aportaciones. A todos ellos por
Introducción ... VII-IX
Capítulo I. Origen histórico y concepto de la vivienda como derecho humano de acuerdo al derecho nacional e internacional ... 1-19
I.1. Antecedentes históricos en México de la vivienda como un derecho humano y la influencia internacional ... 1-11 I.2. Conceptualización de la vivienda como derecho humano de acuerdo al derecho nacional e internacional ... 12-15 I.3. Definición de la vivienda como derecho humano en el derecho
nacional e internacional. ... 15-18
Conclusiones ... 19-19
Capítulo II. Contradicciones que se presentan para la protección y cumplimiento del derecho humano a la vivienda en México, de acuerdo al derecho nacional e internacional ... 20-54
II.1. Marco normativo mexicano que establece el derecho a la vivienda como un derecho humano ... 20-36 II.1.1. La Constitución Política de los Estados Unidos y el Bloque de
Constitucionalidad……… 21-27 II.1.2. Ley de Vivienda………. 28-33 II.1.3. Ley General de Desarrollo Social………... 33-33 II.1.4. Ley Federal del Trabajo………...……. 34-35 II.1.5. Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado, reglamentaria del apartado B) del Artículo 123 constitucional……… 36-36 II.2. Marco normativo mexicano vinculado al derecho humano a la vivienda ... 37-38 II.2.1. Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas……….. 37-37 II.2.2. Ley de Asentamientos Humanos………. 37-38 II.2.3. Ley General de Población……… 38-38 II.2.4. Ley de Planeación………. 38-38 II.3. La vivienda en el derecho internacional ... 39-44 II.4. Contradicción del reconocimiento de la vivienda como derecho
humano y la legislación nacional ... 44-53
Conclusiones ... 54
Capítulo III. Alternativas nacionales e internacionales para el
cumplimiento del derecho humano a la vivienda en México ... 55-86
humano a la vivienda ... 82-85
Conclusiones ... 86-86 Conclusiones Generales ... 87-89
FUENTES DE CONSULTA ... 90-119
La vivienda es de gran importancia para el desarrollo humano y social, pues
ésta no solo se constituye de un espacio físico de protección a los riesgos
naturales, representa también el espacio en el que se posibilita el acceso a
otros derechos como lo son acceso al agua, cultura, educación, salud,
trabajo, entre otros; es decir, se constituye de manera interdependiente;
posibilitando la intimidad de las personas y a su vez la construcción de
entornos de convivencia y relaciones sociales y culturales; al mismo tiempo
que permiten el ejercicio de la democracia.
Así pues, el derecho humano a la vivienda es reconocido por el estado
mexicano a través de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos por si misma en la disposición del Artículo 4º y mediante los
tratados internacionales firmados y ratificados por México de conformidad
con lo dispuesto por el Articulo 1º en relación con el Artículo 133
constitucionales. Siendo uno de los documentos internacionales más
destacados el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y
Culturales firmado y ratificado en 1981, que dispone en su Artículo 11 el
derecho a la vivienda y que a través de la Observaciones Generales 4 y 7 del
Comité de Observación de dicho Pacto, determina los lineamientos que
deberá cumplir el Estado para su responsabilidad como son: disponibilidad,
asequibilidad, accesibilidad y certeza jurídica entre otros.
Sin embargo, la realidad en México refleja que existe un elevado índice de
pobreza que genera desigualdad social, resultado de la violación sistemática
a los derechos económicos, sociales y culturales de la población, entre éstos
la vivienda. Evidenciando la imposibilidad que la mayor parte de los
gobernados tienen para acceder a las circunstancias que posibilitan una vida
digna. Por lo que no es suficiente el reconocimiento judicial de un derecho,
sino la materialización del mismo, pues éste se enfrenta a la disposición de
gobierno que forman parte de la estructura estatal y que se regulan en base
a un modelo de producción económica determinada como lo es el capitalismo
bajo el régimen neoliberal.
Debido a que la existencia de contradicciones entre las disposiciones del
Bloque de Constitucionalidad en cuanto a la vivienda como derecho humano
y el ordenamiento jurídico interno del Estado que la caracteriza como
mercancía y con el cual justifica legalmente la violación sistemática de éste
derecho, exige otorgar al gobernado garantías jurídicas, políticas,
económicas; efectivas, claras y eficientes que aseguren el cumplimiento de
las obligaciones del Estado, de lo contrario constituiría solo un discurso
La intención es analizar las antinomias jurídicas en materia del derecho
humano a la vivienda y las garantías reales de la vivienda en el
ordenamiento jurídico positivo del estado mexicano, para desarrollar
alternativas de exigibilidad jurídica-política conforme al Bloque de
Constitucionalidad que garantice el respeto, protección y cumplimiento de la
vivienda como derecho humano en México, esto desde una perspectiva de la
teoría crítica del derecho y el uso de recursos jurídicos, nacionales e
internacionales, bajo la conformación de un nuevo paradigma garantista
Lo cierto es que el análisis social es complejo, puesto que involucra una serie
de condiciones constantemente vinculadas al ámbito económico, político,
social, cultural, jurídico, por mencionar algunas; las cuales pueden coincidir
en distintos momentos históricos bajo determinados contextos; sin embargo
la evolución social exige un continuo rompimiento de paradigmas. Por lo que
investigar la realidad desde cualquier ciencia social, como lo es el derecho,
significa hacer un estudio interdisciplinario. Aplicar el método dialéctico
materialista, permite generar un panorama amplio de la problemática en el
que se ubiquen las circunstancias que lo motivan y facilita producir
Al partir del método de análisis, se determinaran los elementos que
conceptualizan los derechos sociales, particularmente el derecho a la
vivienda, las obligaciones que implican al Estado esta condición básicas de
vida; y las posibilidades de su realización en relación al marco normativo con
carácter neoliberal; el método empírico y el método abstracto- concreto,
posibilitará a través de la observación contrastar la sistematización de la
información teórica-doctrinal, teórica-jurídica y teórica-estadística; con
situación que enfrenta gran parte de la población en México.
Por otro lado los métodos: sistemático y estructural, derecho comparado y
dialéctico materialista, permitirán concretar una propuesta efectiva de
garantía para los derechos sociales en México.
En este sentido el primer capítulo de la presente investigación, aborda de
manera cronológica los acontecimientos históricos, políticos, sociales y
económicos que motivaron que en México se reconociera la vivienda como
un derecho humano para así ubicar la justificación social de su exigencia.
Asimismo se establecerán los elementos que debe contener su
conceptualización como derecho universal, progresivo, inherente e
interdependiente con otros derechos humanos, es decir la vinculación de su
cumplimiento a otras condiciones básicas de vida como el trabajo, acceso al
agua, medio ambiente, etc. Y las distintas definiciones que se han acuñado
respecto a este mismo derecho.
En el segundo capítulo se desarrollara la contradicción estructural de la
vivienda en cuanto a las disposiciones del Bloque de Constitucionalidad, y el
ordenamiento jurídico interno con respecto a la concepción de la vivienda
como derecho humano, contraponiendo al mismo tiempo con su regulación
En el tercer capítulo se desarrolla la participación social en la exigencia del
derecho humano a la vivienda y como se han generado alternativas y
Organizaciones no gubernamentales. Así como el análisis del Pacto
Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales y su
respectivo Protocolo Facultativo como una herramienta internacional para
denunciar la violación sistemática del derecho humano a la vivienda a nivel
internacional e impulsar su respeto y cumplimiento por parte del estado
Por esta razón, la investigación que se propone, gira en torno a realizar un
análisis, crítico, objetivo y real de las posibilidades de hacer efectivo el
derecho a la vivienda, partiendo de ubicar su reconocimiento jurídico, la
influencia del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y
Culturales, su trascendencia en la legislación mexicana, posibilidades y
limitante que estas generan para hacer efectivo el derecho humano a la
vivienda y la eficacia que representa para posibilitar que la población pueda
exigir a través de una acción judicial, el cumplimiento de las condiciones que
le permitan acceder y gozar de una vivienda adecuada. Lo anterior tomando
en consideración el contexto social, político, económico que evidencian una
realidad en la que no todos los sectores sociales o individuos o grupos que
han sido violentados en sus derechos económicos, sociales y culturales
tienen acceso y posibilidad de enfrentar un juicio.
Este trabajo de investigación hace evidente el carácter exigible y justiciable
de la vivienda como derecho humano, y la necesidad de que éste sea
garantizado mediante mecanismos jurídicos efectivos ante la violación
sistemática de dicho derecho humano.
Las conclusiones generadas a raíz del trabajo de tesis, proponen una
alternativa de defensa jurídica para quienes son vulnerados respecto al
Capítulo I. Origen histórico y concepto de la vivienda
como derecho humano de acuerdo al derecho
I.1. Antecedentes históricos en México de la vivienda como
un derecho humano y la influencia internacional
“La historia de toda sociedad, hasta el presente,
es la historia de la lucha de clases1”
Marx*-Engels**.
En el transcurso de la evolución humana el espacio físico que en un inicio
sirvió como resguardo de los peligros y fenómenos naturales, ha sido
transformado para adecuarlo a la satisfacción de sus necesidades básicas y
entorno social, bajo determinadas circunstancias sociales, culturales,
políticas y económicas.2 Por lo que no es casual que los grupos humanos, desde sus inicios eligieran zonas estratégicas para instalarse e iniciar la vida
sedentaria, estas zonas representaban geográficamente la satisfacción de
necesidades de alimentación, protección de peligros naturales y así también
Marx, Carlos y Engels, Federico. Manifiesto del Partido Comunista. Centro de Estudios Socialistas Carlos Marx. México, 2011. p.30.
* Carlos Marx: (Tréveris, Prusia occidental, 1818 - Londres, 1883) Pensador socialista y activista revolucionario de origen alemán. Marx fue, además, un incansable activista de la revolución obrera. Tras su militancia en la diminuta Liga de los Comunistas (disuelta en 1852), se movió en los ambientes de los conspiradores revolucionarios exiliados hasta que, en 1864, la creación de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) le dio la oportunidad de impregnar al movimiento obrero mundial de sus ideas socialistas. //http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/marx_karl.htm,.página consultada el 3 de diciembre de 2015.
**Federico Engels: “(Friedrich o Federico Engels; Barmen, Renania, 1820 - Londres, 1895) Pensador y dirigente socialista alemán. [...] desde su paso por la Universidad de Berlín (1841-42) se interesó por los movimientos revolucionarios de la época: se relacionó con los hegelianos de izquierda y con el movimiento de la Joven Alemania"//http://www.biografiasyvidas.com/biografia/e/engels.htm,página consultada el 3 de diciembre de 2015.
constituyeron la identidad territorial y social de la comunidad***.
Actualmente la vivienda indica la calidad de vida de la sociedad y sirve de
parámetro de desarrollo cultural de la comunidad, puesto que resulta una
condición básica para la familia, cuya satisfacción se ve íntimamente
vinculada con el disfrute de otras condiciones básicas como son la
alimentación, la salud, el trabajo, la educación3.
El reconocimiento del derecho humano a la vivienda, como derecho social es
resultado de de un largo proceso que se desarrolla en determinados
contextos históricos, impulsados por el movimiento social4.
“No fueron concesiones gratuitas, fortuitas o benevolentes; al contrario,
respondieron a necesidades concretas de acuerdo con cada país, las que
sirvieron de ejemplo para otros (...)”5 Como resultado de la Revolución Rusa,
por ejemplo, se emite la “Declaración rusa de los derechos del pueblo
trabajador y explotado” en 1918, con gran influencia del pensamiento
marxista.6 Declaración que influye, incluso anticipadamente en la
constitucionalización de los derechos sociales así sucede con la Constitución
mexicana de 1917 y la Constitución de Weimer en 19197.
Víctor M. Martínez Bullé expresa que “el derecho a la vivienda es de
*** “Las diferentes culturas prehispánicas que se desarrollaron en México incorporaron sus conocimientos astronómicos a los maravillosos centros ceremoniales, puesto que el movimiento del astro solar indicaba las diversas estaciones del año, principalmente las épocas de sequías y lluvias entre las cuales ajustaban las siembras y cosechas de sus cultivos. De este modo, los accesos, calzadas para procesiones, plazas o espacios públicos, juegos de pelota y templos estaban orientados con referencia a los puntos cardinales. Si bien la mayoría de estas culturas había desaparecido antes de la llegada de los españoles, la traza ortogonal que éstos impusieron a los asentamientos humanos que rodeaban los centros ceremoniales se ajustó sin grandes problemas a la traza original que tenían, como en el caso de la antigua Tenochtitlan de los mexicas.”//Andrade Narváez, Jorge, y Carballo Cruz, Everardo [Coordinadores]. La vivienda popular en México, Retos para el siglo XXI. UAM. México, 2011. p. 17.
. Del Rivero, Alberto y Romero Pérez, Miguel Alberto...Op. Cit. p. 17. Nota 2. 4
. Carpizo, Jorge. Estado de los derechos de la justicia social.// México Social. Año 1. Nº 19. CEIDAS. México, 2012. p. 33.
. Ídem. p. 32. 6.
Villán, Duran Carlos. Historia y descripción general de los derechos económicos, sociales y cultures.//Monguí, González Pablo Elías. DERECHOS económicos, sociales y culturales. Cátedra Gerardo Molina. Kipres Ltda. Bogotá, 2009. p. 9.
contenido económico, social y cultural (...)8” y que estos se derivan como producto “de la crisis del Estado Liberal burgués y el advenimiento de las
revoluciones industriales, que produjeron la formación de una nueva clase
social, opuesta a la burguesía: el proletariado. Mientras que la burguesía
funda su fuerza social en la propiedad, el proletariado obtiene su poder
y fuerza del gran número de individuos que la integran y de la gran
cohesión social frente a los clásicos derechos individuales9.”
En México fue en el periodo porfirista que se fortaleció el desarrollo
capitalista de la economía mexicana. La transformación en la forma de
producción trajo cambios en la organización social, generando nuevas
condiciones de vida. El intercambio comercial produce la necesidad de contar
con un medio de transporte efectivo que transitara por las zonas estratégicas
del país que a su vez promueven el crecimiento demográfico, así como la
redistribución de territorio, porque además, la desamortización posibilitó la
comercialización de tierras10, no solo de carácter eclesiástico, sino además las de comunidades indígenas,* “(...) de esta manera se consolidó la
hacienda como la propiedad privada que produciría para el mercado y
emplearía trabajo asalariado (...)11”
Para Castañeda Batres esta transición al capitalismo se da en tres aspectos:
inversión extranjera de capitales, el nacimiento de una planta industrial ligada
a esa inversión y el latifundio como fundamento de la economía rural así
como la consecuente explotación de la mano de obra derivada del despojo
de la tierra y la desarticulación de la forma organización indígena12.
. Martínez Bullé Goyri, Víctor M. El Derecho a la Vivienda Digna// Cuadernos del Instituto de Investigaciones Jurídicas. UNAM. Año 18. México, 1991. p. 412.
. Solorza L., Marcia L. Orígenes Capitalistas en México. Segunda mitad del siglo XIX //Revista Republicana. Núm. 10. México, 2011. pp. 197 y 199.
* “(...) la burguesía terrateniente mexicana advirtió que la ley desamortizadora de 1856, lo era de bienes de corporaciones religiosas y civiles, y la aplicó a las comunidades indígenas, destruyendo el régimen de propiedad en comunidad lanzando al libre comercio los ejidos(...)”//Castañeda Batres, Oscar. Estudio Histórico// Documentos para la historia de México independiente. Porrúa. México, 1997. p. 645.
. Solorza L., Marcia L. Orígenes Capitalistas...Op. Cit. p. 200. Nota 10. 12
Esta dinámica comercial e industrial del capitalismo naciente necesitaba un
mercado y fuerza de trabajo para la materialización de las mercancías, este
proceso de acumulación hizo necesaria la concentración en las zonas
urbanas13.
“En el periodo 1885-1910, la apropiación de grandes extensiones de terrenos
por parte de la oligarquía porfirista amplió considerablemente la superficie
urbanizable de la Ciudad de México. Con la participación de inversionistas
extranjeros tanto en la creación de colonias residenciales como en la
construcción de la infraestructura urbana básica, se permitió a la oligarquía
nacional la formación de un incipiente sector capitalista inmobiliario14.”
Por otro lado, “(...) el peonaje acasillado en las haciendas y la concentración
de obreros en Cananea y Río Blanco, la insalubridad y el hacinamiento, fue
el inicio del reclamo de los obreros [...] su connotación social se asume
desde el momento en que el reclamo o la demanda lo privilegiaban, por las
condiciones históricas, como una expresión colectiva (...)15”
El reconocimiento de la necesidad de las familias de los asalariados de tener
una vivienda, lo hace el Partido Liberal Mexicano, en el punto 26 del
expidió el gobernador Enrique C. Creel el primero de noviembre de 1906, en
. Pino Hidalgo, Ricardo A. Vivienda en alquiler y sindicalismo inquilinario en la ciudad de México de 1922// Investigación y diseño. Anuario de posgrado 02. UNAM-X, CY AD. México, 2005. p. 90.
la ciudad de Chihuahua y en las cabeceras de los distritos de la propia
entidad; establecía la obligación de los patrones de brindar alojamiento
higiénicos a los trabajadores17.
“Los espacios urbanos priorizaron la inversión en la construcción de vivienda
para la clase alta, construcciones que eran amplias y lujosas, contrario a las
clases inferiores y la totalidad de la clase trabajadora que eran excluidos
habitando en vecindades y jacales. Es reconocido por el Consejo Superior de
Gobierno, que desde 1885 existía déficit habitacional. De acuerdo con
información censal, para 1900 existía un déficit de 13 mil habitaciones,
además de la problemática que representaba el alto índice de hacinamiento
que representaba entre cuatro y seis habitantes por vivienda, y de la
existencia de edificaciones inadecuadas para ser habitadas. Situación que
trajo como consecuencia el aumento excesivo de las rentas de las
viviendas18.”
Ingresos de entre $80 y $100 pesos mensuales cubrían rentas de $30 y $50
pesos, que de un momento a otro se elevaron a cantidades de $100 a $120
pesos mensuales19.
Esta problemática fue abordada en el periodo de la Revolución por zapatistas
y villistas que emitieron por primera vez en 1914 un decreto que ofrecía
que los gobiernos pos revolucionarios enfrentarán constantemente la
. Andrade Sánchez, Eduardo. Origen y sentido del derecho a la vivienda como garantía constitucional.//http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/4/1766/2.pdf,-consultado el 2 de diciembre de 2014. pp. 329 Y 330.
Méndez Rodríguez, Alejandro. Debate Inquilinario... Op. Cit. p. 16. Nota 14. 19
. González Navarro, Moisés. Población y sociedad en México (1900-1970) Serie Estudios, N° 42. FCPyS-UNAM. México, 1973. p. 86.
demanda de vivienda. En Veracruz, donde la población aumento
notablemente, la queja por el alquiler provocó que el gobernador Candido
Aguilar, en 1915, emitiera un decreto que limitaba a 10% el aumento de las
rentas. Por su parte Venustiano Carranza y el Ministro de justicia Roque
Estrada buscaron favorecer a los inquilinos con la disminución de los
alquileres. No obstante dichas medidas fueron insuficientes21.
El gobierno de Carranza obligado a resolver las exigencias sociales de la
Revolución, toma ciertas medidas a favor de los inquilinos, prohibiendo a los
propietarios aumentar los alquileres y arrendar las viviendas desocupadas;
se regularon las formas en que se establecerían los arrendamientos,
considerando ya los procedimientos de desocupación, pago de rentas,
renovación de contratos y regulación del aumento de alquileres22.
En este contexto histórico, la Constitución mexicana de 1917, que es la
primera constitución en considerar derechos sociales23, reconoce el derecho
a la vivienda en un primer instante a través de una obligación patronal, de
garantizar habitaciones cómodas e higiénicas, por las cuales cobrarían una
renta que no podría exceder el medio por ciento mensual del valor catastral
de las fincas. Disposición que es expresada en la redacción original del
artículo 123 fracción XII, en el que igualmente hace referencia a la obligación
del patrón de establecer escuelas, enfermerías, y demás servicios necesarios
a la comunidad; además determina que de encontrarse la negociación dentro
de la población, tendría la primera obligación señalada, únicamente en caso
de ocupar un número mayor de 100 trabajadores24.
En la fracción XXX del mismo artículo 123, en su redacción original, plasma
. Duran, Jorge. Huelga nacional de inquilinos: los antecedentes del movimiento urbano popular en México//Revista..Estudios..Sociológicos...Vol...7,..nº..19...México,..Enero-abril.1989.
//http://dialnet.unirioja.es/revista/8299/V/7, consultada el 7 de noviembre de 2014. pp. 66 y 67. 22.
Berra Stoppa, Erica. El movimiento inquilinario en la ciudad de México y el Puerto de Veracruz: 1916-1926//Movimientos populares en la historia de México y América latina. UNAM. México, 1987. p. 36.
. Noriega Cantú, Alfonso. El nacimiento de los derechos sociales en la Constitución de 1917// El constitucionalismo en las postrimerias del siglo XX. La constitución mexicana 70 años después. Tomo V. UNAM. México, 1988. p. 191.
como utilidad pública las sociedades cooperativas para la construcción de
casas baratas e higiénicas las cuales serán destinadas para adquirir en
propiedad de los trabajadores en plazos determinados25.
Sin embargo la disposición constitucional no resuelve la problemática
generalizada de la vivienda, conformándose en 1922 el Sindicato
Revolucionario de Inquilinos, como resultado de la organización a raíz de la
inconformidad por las condiciones de espacio precarios y los costos del
alquiler que tienen su auge en el Estado de Veracruz, pero se extiende
rápidamente por todo el país. Es precisamente este fenómeno de
descontento generalizado, el que obliga al gobierno en turno a pensar en
causas más estructurales como son: crecimiento demográfico, el predominio
de capitales extranjeros, las peculiaridades de la ciudad industrial y
capitalista26.
“Aunque el conflicto entre inquilinos y propietarios no se resolvió
favorablemente para los primeros, de alguna manera este movimiento dio
origen a la intervención legal y oficial por parte del Estado en la problemática
habitacional, replegando las prácticas autogestivas de los habitantes
populares de la ciudad al ámbito de la ilegalidad a través de la conformación
de asentamientos irregulares por un lado, mientras que por el otro se daba
paso, en el ámbito urbano, al corporativismo como una forma característica
de las relaciones entre el nuevo Estado y la sociedad27.”
En 1921 la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la cual ha sido de
enorme importancia para el trabajador, aborda el tema de la vivienda,
respecto al trabajo agrícola. Es hasta 1960 con la recomendación 115 que se
amplía las consideraciones respecto al tema28.
En el gobierno de Plutarco Elías Calles en 1925, se crea la Dirección de
Pensiones Civiles y de Retiro, con un organismo interno para el rubro de
. Ídem. p. 82. 26.
Duran, Jorge. Huelga nacional de inquilinos... Op. Cit. p. 68. Nota 21. 27.
Pino Hidalgo, Ricardo A. Vivienda en alquiler y sindicalismo inquilinario ... Op. Cit. p. 86. Nota 13. 28
vivienda popular, constituyendo este el antecedente del Fondo de la Vivienda
de Seguridad Social para los Trabajadores al Servicio del Estado
(FOVISSSTE), hasta 1946, fecha en que paso a ser el Banco Nacional
Hipotecario Urbano y de Obras Públicas, S.A., hoy funge como Instituto de
Seguridad Social para los Trabajadores al Servicio del Estado (ISSSTE) 29.
El 22 de diciembre de 1971 el Presidente Luis Echeverría Álvarez envió una
iniciativa de ley que tenía como objeto ampliar la obligación patronal de
proporcionar vivienda a la totalidad de la clase obrera, independientemente
del número de trabajadores contratados y la ubicación geográfica. Dicha
iniciativa fue aprobada por el Congreso de la Unión, que asumió la
importancia de un lugar adecuado para que el trabajador encontrara
descanso de la jornada laboral30.
Como lo expresó el Diputado Juan Barragán, dentro de la sesión en la que se discutió dicha iniciativa, “las mejoras en las prestaciones no cumplirán la
justicia social, objeto del Constituyente de 1917 mientras el obrero continúe
habitando espacios inadecuados31.”
Esta modificación, a decir de Andrade Sánchez, buscó “superar los
problemas de financiamiento mediante la creación de un fondo basado en el
principio de solidaridad, al tiempo que se extendía el beneficio a la obtención
de las viviendas en propiedad, lo cual significa que rebasa la idea de una
mera prestación laboral [...] de modo que se fortalezca el patrimonio del
trabajador y su familia y se asegure que la vivienda constituya una verdadera
forma de seguridad social y no un apoyo contingente ligado a la prestación
del servicio sólo por el tiempo que este dure32”.
En 1976 se publica la reforma al artículo 123 constitucional que sienta las
bases para la creación de instituciones encargadas de administrar las
Del Rivero, Alberto y Romero Pérez, Miguel Alberto...Op. Cit. pp. 18 y 19. Nota 2. 30.
Moctezuma Barragán, Javier. Artículo 123 // Ochenta años de vida constitucional en México. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. México, 1998. pp.72 y 73.
Ibídem. 32.
aportaciones para el fondo nacional de vivienda, refiriéndose a la fracción XII del inciso “A”: la obligación del patrón de dotar de habitación higiénica y cómoda al trabajador en general y respecto al apartado “B” inciso f) fracción
XI y adición a la fracción XIII, el derecho análogo de vivienda para
trabajadores del Estado y Fuerzas Aéreas y Armadas33.
Así se conforman los organismos correspondientes al “Instituto del Fondo
Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT) que atiende a la
población económicamente activa en el campo de las actividades productivas
en general; el Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios
Sociales de los Trabajadores del Estado (FOVISSSTE) que promueve la
construcción de viviendas para los trabajadores al servicio de los poderes
federales y de las instituciones que por disposición legal o por convenio
deban inscribir a su trabajadores en dicho fondo, y c) el Fondo de la Vivienda
Militar (FIVIMI). El primero con personalidad jurídica propia y los dos
restantes organismos desconcentrados del ISSSTE y del ISSFAM (Instituto
de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas Mexicanas), respectivamente34”
En 1976 se realizó una importante reforma al artículo 27 constitucional
respecto a la regulación de asentamientos humanos, que inevitablemente se
relaciona con el derecho a la vivienda, por su consideración respecto a
mejorar la ubicación de centros de población en consideración con la
distribución territorial y aprovechamiento de recursos naturales. Esta reforma
tenía como objeto dar alternativas a problemáticas como déficit de vivienda,
sobre todo popular y calidad de la misma. La ley General de Asentamientos
Humanos, en consideración a los preceptos constitucionales señalados,
indicaba como objeto de la regulación y ordenación de asentamientos
humanos, entre otros, procurar habitación digna para todos los habitantes del
país35.
Ibídem. 34
. Del Rivero, Alberto y Romero Pérez, Miguel Alberto...Op. Cit. p. 60. Nota 2. 35.
El 23 de marzo de 1981, México se adhiere al Pacto Internacional de los
Derechos Económicos, Sociales y Culturales36, el cual es promulgado en
el Diario Oficial el 12 de mayo del mismo año. Documento internacional que
contiene en el artículo 11 el derecho de la familia a una vida digna, para lo
cual se contempla la vivienda como derecho humano37.
La disposición de la vivienda, en un primer momento, como garantía
individual, surge de la propuesta en 1981 del Partido Popular Socialista, de
reconocer el derecho de toda familia de gozar de una vivienda, caracterizada
como, digna y decorosa, añadiendo además que dicho derecho deberá ser
garantizado por el Estado38.
Es hasta el siete de febrero de 1983, que se incorpora el derecho a la
vivienda en el texto constitucional. Quedando este establecido en el párrafo
quinto del artículo 4º de dicho ordenamiento39. Disposición que señala:
“Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa.
La Ley establecerá los instrumentos y apoyos necesarios a fin de
alcanzar tal objetivo40.”
Son todavía muy escasos los trabajos que tratan el derecho a la vivienda
como derecho fundamental. Tiene razón Pisarello cuando expresa que desde
“(...) el tono dominante de las reflexiones sobre el derecho a la
vivienda como derecho humano ha sido a menudo el de la
http://www.ordenjurídico.gob.mx/Tratlnt/Derechos%20Humanos/D50.pdf, página consultada el 20 de agosto de 2013.
. Ibídem. 38
. Andrade Sánchez, Eduardo. Origen y sentido del derecho a la vivienda... Op. Cit. p. 333. Nota 17. 39
. Dominguejo Rex, Raul; Dip. Del grupo parlamentario del PRI. Exposición de motivos que reforma el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. México, 22 de febrero de 2010. //http://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&ved=0CCIQFjAB&url=http %3A%2F%2Fwww.impactolegislativo.org.mx%2Fmonitor%2Fdocumentos%2Finiciativa%2F12741.doc &ei=9JYVZXmHsWKsAX20YDwAw&usg=AFQjCNHj1R6e5WdqKesMWtWBizGHFfR09g
página consultada el 6 de enero 2015. p.1. 40.
resignación[…] el derecho a la vivienda aparece con frecuencia
desplazado al evanescente mundo de las aspiraciones éticas, con
escasa relevancia jurídica41.”
“A partir de 1995 se agudizaron en México los problemas que
enfrentaron los y las gobernadas para adquirir una vivienda, embargos
hipotecarios ocasionaron que millones de mexicanos quedaran sin
hogar debido a la usura de estos créditos. Créditos que encontraron
respaldo en las leyes reglamentarias, priorizado los derechos del
lucro, delegando el derecho del propietario a una vivienda. La
capitalización de todo tipo de intereses por instituciones bancarias y
crediticias, la eliminación de la tasa fija y el pago sobre saldos
insolutos, la espiral inflacionaria, la devaluación y el tope económico
de la cantidad que se establece como patrimonio de familia, incidieron
para que muchas personas perdieran su vivienda por lo anterior se
consideración del artículo 1º, el concepto de la vivienda como derecho
humano adquiere relevancia en el ámbito legal y trae consigo nuevas
implicaciones para su materialización43.
Pisarello, Gerardo. Vivienda para todos un derecho en (de) construcción. El derecho a una vivienda digna y adecuada como un derecho exigible. ICARIA. Barcelona, 2003. p. 19.
. Ídem. p. 62.
* Este concepto se ha definido como “un instrumento por sistematizar jurídicamente ese fenómeno, según el cual las normas materialmente constitucionales-esto es, con fuerza constitucional-son más numerosas que aquellas que son formalmente constitucionales-esto es, aquellas que son expresamente mencionadas por el artículo constitucional”.//UPRIMY, R. El bloque de constitucionalidad en Colombia: un análisis jurisprudencial y un ensayo de sistematización jurisprudencial y un ensayo de sistematización doctrinal, Colombia. Red de Escuelas Sindicales. Colombia, 2005. Pág. 3 cit por Giacomán Gidi, Roberto. El acceso a una nueva justicia en México. Rúbricas. Año 5. número especial. UIA-Puebla. México, otoño 2014. p.30.
I.2. Conceptualización de la vivienda como derecho
humano de acuerdo al derecho nacional e
Para conceptualizar la vivienda como un derecho humano es importante
considerar además del aspecto físico- material, el sentido de identidad, de
confort y potencialidad de desarrollo psíquico-social que brinda al ser
humano en lo individual y lo colectivo.44 Así se ha pronunciado la
Organización de las Naciones Unidas que ha establecido que el concepto de
vivienda como derecho humano no se limita a las condiciones específicas de
una construcción, puesto que debe dotarse a este espacio de un significado
subjetivo emocional, cultural, de identidad social y territorial45.
Asimismo, la Organización de las Naciones Unidas expresa que la vivienda
como derecho humano debe ser entendida en su interdependencia para la
satisfacción de otros derechos como lo son: el derecho a la familia, a la no
injerencia en la vida privada, a la seguridad personal, a la salud y, en
definitiva, para asegurar el derecho a la vida46.
Martí Capitanachi, señala que: “El tránsito de los valores asociados a la
vivienda, desde el utilitario hasta su concepción económica como mercancía,
pasando por el refinamiento estético y la función social, es prácticamente el
mismo camino seguido por la arquitectura a través de la historia, al menos en
la historia occidental. Si bien desde la revolución industrial europea el tema
habitacional se convierte en una preocupación social, sobre todo citadina, es
durante el siglo XX cuando escapa a la estricta acotación arquitectónica y se
convierte en un asunto de interés jurídico a través de su reconocimiento
. Folleto Informativo No. 21. El derecho Humano a una Vivienda Adecuada. Publicado por la ONU. //www.unhchr.ch/spanish/html/menu6/2/fs21sp.htm, página consultada el 15 de noviembre de 2014. 45
como prerrogativa del individuo y la familia frente al poder del Estado47”.
Al atender precisamente al periodo de tiempo y contexto social en que surge
el reconocimiento jurídico. La vivienda es un derecho que, como ya se ha
señalado inicialmente, considera aspectos económicos, sociales y culturales,
clasificados por Martínez Bullé como un derecho de segunda generación48.
Es decir, si bien en un inicio fueron reconocidos los derechos que la clase
burguesa defendió y abanderó como forma de protección de su nuevo
estatus social, ahora la clase que surge como contraposición, el proletario,
exige el reconocimiento como derecho de condiciones básicas de vida. Pero
el propio Bullé asume que en su momento los derechos individuales y
clasificados como primera generación y/o civiles y políticos protegieron
derechos como la vida privada, no interferencia al domicilio etc., que no son
más que la protección del espacio físico al que hacemos referencia49.
La exclusión de un sector social surge una clase contrapuesta, (el proletario),
que exige las mismas condiciones desde una circunstancia de carencia50.
El reconocimiento de la vivienda como un derecho humano en el texto
constitucional, implica su conceptualización como una obligación propia del
Estado, que deberá atender sus obligaciones conforme el artículo 1º
Constitucional de promover, respetar, proteger.51 Al mismo tiempo que se reconoce en la vivienda, los principios de universalidad, interdependencia,
indivisibilidad y progresividad52.
Alicia Pérez Duarte afirma que al ser la vivienda el espacio de desarrollo
. Martí Capitanachi, Daniel R. México y el Derecho a la Vivienda. 2009.
//http://ciudadyderecho.blogspot.mx/2009/10/mexico-y-el-derecho-la-vivienda.html, página consultada el 3 de febrero de 2015.
. Martínez Bullé Goyri, Víctor M. El Derecho a la Vivienda Digna...Op. Cit. p. 412. Nota 8. 49 cionalizacio´n%20de%20estándares20internacionales.pdf, página consultada 20 de octubre de 2013. pp. 41,44,46,53,58.
físico y psíquico del ser humano, es necesario que el concepto de vivienda
abarque el concepto de hábitat, es decir que el espacio de ubicación de esta,
el entorno que la rodea, sea saludable y ofrezca estabilidad53.
El Comité de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones
Unidas* establece en la Observación General número 4º en el punto 8º, que:
“El derecho a la vivienda no se debe interpretar en un sentido estricto
o restrictivo que lo equipare, por ejemplo, con el cobijo que resulta del
mero hecho de tener un tejado por encima de la cabeza o lo considere
exclusivamente como una comodidad. Debe considerarse más bien
como el derecho a vivir en seguridad, paz y dignidad en alguna parte.
Y así debe ser por lo menos por dos razones. En primer lugar, el
derecho a la vivienda está vinculado por entero a otros derechos
humanos y a los principios fundamentales que sirven de premisas al
Pacto. Así pues, "la dignidad inherente a la persona humana", de la
que se dice que se derivan los derechos del Pacto, exige que el
término "vivienda" se interprete en un sentido que tenga en cuenta
otras diversas consideraciones, y principalmente que el derecho a la
vivienda se debe garantizar a todos, sean cuales fueren sus ingresos
o su acceso a recursos económicos. En segundo lugar, [...] no se debe
entender en sentido de vivienda a secas, sino de vivienda adecuada.
Como han reconocido la Comisión de Asentamientos Humanos y la
Estrategia Mundial de Vivienda hasta el Año 2000 en su párrafo 5: "el
concepto de "vivienda adecuada"... significa disponer de un lugar
donde poderse aislar si se desea, espacio adecuado, seguridad
adecuada, iluminación y ventilación adecuadas, una infraestructura
básica adecuada y una situación adecuada en relación con el trabajo y
. Pérez Duarte y Noroña, Alicia Elena. La Vivienda Familiar// Anuario Jurídico XI. UNAM. México, 1884. pp. 516 y 517.
los servicios básicos, todo ello a un costo razonable54"
“La dignidad y el decoro de una vivienda no son cualidades fáciles de
evaluar, pero seguramente tienen que ver con que las personas puedan
desarrollar, dentro de ellas, su autonomía moral y encuentren un mínimo de
satisfacción de sus planes de vida55.”
Determinar la dignidad y decoro de una vivienda tiene relación con su
adecuación a las necesidades y condiciones de los habitantes; es decir, una
extensión suficiente que evite el hacinamiento; y que por otro lado permita el
disfrute de la intimidad y un mínimo de comodidad. En este sentido la
vivienda deberá contar también con servicios básicos como agua potable,
drenaje, electricidad, etcétera56.
El concepto de vivienda adecuada es más acertado para explicar las
características de infraestructura que debe cumplir el espacio físico y entorno
del espacio que cumple con la función de vivienda.
I.3. Definición de la vivienda como derecho humano en el
Vivienda proviene del latín “vivere, vivir”. Por lo que casa unido al vestido y
sustento constituyen las necesidades básicas de todo ser humano57. La
vivienda en su acepción original, es decir en el término vivir, se debe
dimensionar integralmente con los demás derechos básicos y con otros que
no por ser derivados dejan de ser igualmente importantes. Ya que vivienda
implica: el lugar que da cobijo, el espacio que da sentido a la pertenencia, el
. Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CESCR, por sus siglas en inglés). Observación general Nº 4: El derecho a una vivienda adecuada (párrafo 1 del artículo 11 del Pacto)// http://www.escr-net.org/docs/i/428686, consultada el 5 de diciembre de 2014.
. Álvarez Cruz, Jorge Aurelio. Iniciativa de Ley, Congreso del Estado de San Luis Potosí, LX Legislatura//http://50.28.102.175/iniciativas/642.pdf, página consultada el 15 de febrero de 2015. p.9. 56
. Del Rivero, Alberto y Romero Pérez, Miguel Alberto... Op. Cit. p. 74. Nota 2. 57
punto de referencia, el factor de unidad familiar, la morada de arribo y en
“A nivel federal el derecho a la vivienda está reconocido principalmente
en el artículo 4º de la Constitución. El texto tiene una limitación desde
su redacción al establecer el derecho a disfrutar de una vivienda digna
y decorosa a toda familia y no a todas las personas, como
correspondería al carácter universal de los derechos humanos y al
principio de no discriminación. El aspecto restrictivo de esta norma
tiene impacto sobre la protección de la tenencia de la vivienda en el
caso de personas o que no tienen relación de parentesco entre ellas.
En efecto, tanto el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (INEGI) como el Consejo Nacional de Población (CONAPO), determinan como “familia” únicamente aquella relación de
parentesco entre al menos dos personas. De esta manera, las que no
tienen relación biológica, o las personas solas, o más aún, las
personas en albergues sin familiares, no pueden exigir el derecho a la
vivienda59.”
La vivienda como parte de la estabilidad familiar tiene una significación
directa para la comunidad, pues esta es la base para respetar el derecho de
aquel otro derecho que es ajeno. Su filosofía, que como idea subjetiva de un
derecho humano, a la vivienda, ésta se identifica y representa en aquel texto
constitucional, que específicamente para nuestro estudio, se establecerá que
“Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa…60”.
. Ibídem. 59
. Gutiérrez, Rivas Rodrigo. Informe del Estado de Desarrollo Social en el Distrito Federal. Análisis de la legislación del Distrito Federal relativa a los derechos a la vivienda, al trabajo, a la salud, y a la educación frente al derecho internacional de los derechos humanos. Evalúa-ICYT. México. 2010.p. 3. 60. Pisarello, Gerardo. “El Derecho a una Vivienda Adecuada: notas para su exigibilidad”// Víctor
Otras constituciones de América Latina como la de Colombia y Paraguay
hacen alusión a una vivienda digna; la Constitución de Uruguay a una
vivienda decorosa; mientras que en Costa Rica la constitución precisa el
compromiso del Estado para la construcción de viviendas populares61.
“En las referencias anteriores se observa una similitud con relación a que la
vivienda se les otorga a las personas o habitantes y no a la “familia” como en
México62.”
La vivienda puede ser definida como una necesidad humana básica, al
considerarse un lugar de refugio, espacio íntimo y al mismo tiempo de
convivencia social63.
El primer Relator Especial del derecho a la vivienda, la define como: “el
derecho de toda mujer, hombre, joven y niño a tener y mantener un hogar y
una comunidad seguros en que puedan vivir en paz y con dignidad.”64
La vivienda también es un elemento indispensable para el desarrollo de vida
adecuada de las personas como individuos y como familia65.
La ley de vivienda en México define como vivienda digna y decorosa al
inmueble que “cumpla con las disposiciones jurídicas aplicables en materia
de asentamientos humanos y construcción, salubridad, cuente con espacios
habitables y auxiliares, así como con los servicios básicos y brinde a sus
ocupantes seguridad jurídica en cuanto a su propiedad o legítima posesión, y
contemple criterios para la prevención de desastres y la protección física de
. Del Rivero, Alberto y Romero Pérez, Miguel Alberto... Op. Cit. p. 87. Nota 2. 62
. Derecho a la Vivienda. 12 de diciembre de 2008 //http://derecho.laguia2000.com/parte-general/derecho-a-la-vivienda, página consultada el 4 de febrero de 2015.
. Folleto Informativo No. 21... Op. Cit . Nota 44. 65
sus ocupantes ante los elementos naturales potencialmente agresivos66.”
El Comité DESC de Naciones Unidas, Considera que independientemente
del contexto, hay algunos elementos que hay que tener para que la vivienda
se pueda considerar adecuada: a) seguridad jurídica de la tenencia; b)
disponibilidad de servicios materiales e infraestructura; c) gastos soportables;
d) habitabilidad; e) accesibilidad; f) lugar y, g) adecuación cultural67.
. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, Secretaria General, Secretaria del Senado. Ley de Vivienda. México Última reforma 20 de abril de 2015
//http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/Lviv_200415.pdf. p. 1, página consultada el 6 de mayo de 2015.
El reconocimiento del derecho a la vivienda se origina como un derecho
laboral, exigencia de los sectores social obrero-campesino que conforman la
clase de oposición a la Burguesía, el Proletario, en la consolidación del
Estado Moderno. Por esta razón la vivienda se considera un derecho social.
La evolución histórica, la industrialización, el crecimiento demográfico
generan la necesidad de regular el crecimiento de sociedades y satisfacer las
necesidades sociales de vivienda.
La vivienda es un derecho interdisciplinario que se relaciona con la urbanidad
de cada región, la identidad social y las relaciones sociales que se generan.
Elementos vinculados directamente con la satisfacción de otros derechos
como la alimentación, el acceso al agua, la salud, el trabajo, ambiente, entre
La vivienda como Derecho Humano no se limita a la descripción física
material, ya que al conceptualizarse como tal, implica reconocer obligaciones
de cumplimiento, respeto y protección por parte de los Estados.
El reconocimiento jurídico de los derechos sociales, como lo es la vivienda,
es resultado de la imposibilidad del mercado de satisfacer dichas condiciones
básicas de vida a ciertos sectores de la población, particularmente. Es decir,
que las exigencias de los grupos vulnerables se convierten en una
disposición legal dentro del derecho liberal, encontrando fundamento en los
hechos objetivos y que reflejan una distinción de intereses entre las clases
La justicia social es un concepto elemental en la exigencia de condiciones
básicas de vida, como lo es la vivienda, ya que implica igualdad de
condiciones ante la ley. Concepto que deben ser tomando en cuenta al
momento de entender en su integridad las implicaciones de la vivienda como
Capítulo II. Contradicciones que se presentan para la
protección y cumplimiento del derecho humano a
la vivienda en México, de acuerdo al derecho
II.1. Marco normativo mexicano que establece el derecho a la
“Sólo el reconocimiento de la divergencia -insuperable en cuanto ligada
a la estructura deóntica de las normas- entre normatividad y
efectividad permite en efecto plantear el análisis de los fenómenos huyendo
de la doble falacia, naturalista y normativista, de la asunción de
los hechos como valores o, al contrario, de los valores como hechos68.”
El capítulo que se desarrolla a continuación, hace referencia a las
disposiciones legales que reconocen la vivienda como derecho humano en el
derecho positivo mexicano, los parámetros del derecho interno e
internacional, así como las leyes reglamentarias que regulan su
cumplimiento; confrontando a su vez estas disposiciones jurídicas de
carácter vinculante con la realidad social, económica, cultural atendiendo al
análisis de datos estadísticos, investigaciones periodísticas y académicas de
casos particulares que reflejan las condiciones materiales de la vivienda en
. Ferrajoli, Luigi. Derecho y Razón. Teoría del garantismo penal. Trotta. Madrid. 1995. http://www.corteidh.or.cr/tablas/24861.pdf, página consultada el 20 de septiembre de 2014.p. 854. * Luigi Ferrajoli, “Partidario del positivismo jurídico en lo tocante a la teoría del derecho, y cultor de la filosofía analítica respecto de la metodología, Luigi Ferrajoli, en su vasta obra, no se ha limitado a ofrecer una teoría general del derecho positivo, sino que tiene la originalidad de haber desarrollado también un examen crítico de las teorías acerca su justificación político-moral que se consuma en la postulación de un modelo garantista de sistema jurídico y, en particular, de sistema penal. Su reflexión en la esfera normativa tiene asimismo el mérito de estar respaldado no sólo por el estudio de la estructura y contenido del derecho positivo, sino por una visión realista y crítica de la realidad histórica y social en la que éstos toman cuerpo y se .desenvuelven.”
II.1.1. La Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos y el Bloque de Constitucionalidad
El Estado mexicano reconoce la vivienda como un derecho humano al
establecerlo en su Constitución, ordenamiento de contenido jurídico–político*
de carácter supremo69, que en su articulado dice:
alcanzar tal objetivo70.”
Disposición ubicada en el artículo 4º párrafo séptimo de la Constitución en el
capítulo que es denominado “De los Derechos Humanos y sus Garantías” a
partir de la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el diez de
junio de dos mil once. Fecha en la que también son publicadas
modificaciones transcendentales en materia de derechos humanos,
particularmente las adiciones y reformas del Artículo 1º que expresa:
“(... )Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de
conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales
de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección
más amplia (...)71”
Mismo que genera un nuevo paradigma en el reconocimiento y protección del
Estado mexicano en materia de derechos humanos, debido a que reconoce
los Tratados Internacionales como parte del Bloque de Constitucionalidad, es
* El doctor Jorge Carpizo, señala que: “los derechos fundamentales y la división de poderes son principios jurídico-políticos; son jurídicos por estar sometidos a un sistema cerrado [...] y son políticos debido a su conexión directa e inmediata con el estado.” Carpizo, Jorge. Los principios jurídico-políticos fundamentales en la constitución mexicana. UNAM. 2013:
http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/7/3455/35, página consultada el 15 de agosto de 2014. p.810. 69
. Carpizo, Jorge. La interpretación del artículo 133 constitucional.
http://biblio.juridicas.unam.mx/revista/pdf/DerechoComparado/4/art/art1.pdf, página consultada el 15 de agosto de 2014. p.3.
. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Artículo 4º, Última reforma DOF.10-07-2015. http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/htm/1.htm, consultada 21 de septiembre de 2015.
decir aquellas normas que sin ser parte del texto constitucional tienen la
misma jerarquía y vinculación72. Esto permite que la interpretación del
alcance e implicaciones de dicho derecho, considere además las
disposiciones internacionales y sus interpretaciones. Mismas que deberán
hacerse en el sentido que más favorezca a la persona73, en aplicación del principio “principio pro persona*.”
En este sentido, el reconocimiento constitucional del derecho humano a la
vivienda debe ser considerado también a la luz de los tratados
internacionales74 firmados y ratificados por México y que también reconocen
a la vivienda como derecho humano, estos instrumentos internacionales son:
La Convención Americana de los Derechos Humanos, a la cual se adhirió el
estado mexicano el veinticuatro de marzo de mil novecientos ochenta y uno,
fecha en que entró en vigor. Determina en su artículo 26 el compromiso de
los estados para adoptar medidas de manera progresiva para el
cumplimiento de derechos humanos de carácter social, económico y cultural,
categoría en que se encuentra el derecho humano a la vivienda:
“Los Estados Partes se comprometen a adoptar providencias, tanto a
nivel interno como mediante la cooperación internacional,
especialmente económica y técnica, para lograr progresivamente la
. Rodríguez Manzo, Graciela, Arjona Estévez, Juan Carlos y Fajardo Morales, Zamir. Bloque de constitucionalidad en México. SCJN, ONU. México, 2013.
//http://www2.scjn.gob.mx/red/coordinacion/Bloque%20de%20constitucionalidad.pdf, página consultada el 13 de septiembre de 2014. p.17.
. Tesis: V 2 de 2. Tribunales Colegiados de Circuito. Libro IV, Enero de 2012, Tomo 5Pag. 4335 Tesis Aislada (Constitucional).Derechos Humanos. El Relativo A Una Vivienda Digna Y Decorosa Debe Ser Analizado A La Luz De Los Principios Plasmados En La Constitución Federal Y Tratados Internacionales, A Partir De Una Interpretación Más Amplia Que Favorezca En Todo Momento A Las Personas (APLICACIÓN Del Artículo 1o., Párrafo Segundo, Constitucional -PRINCIPIO Pro Homine-). * “El principio pro persona parece haber sido definido por primera vez por el juez Rodolfo E. Piza Escalante en uno de sus votos adjuntos a una decisión de la CoIDH. En dicha ocasión, el juez Piza afirmó que el principio pro persona es: [Un] criterio fundamental [que] […] impone la naturaleza misma de los derechos humanos, la cual obliga a interpretar extensivamente las normas que los consagran o amplían y restrictivamente las que los limitan o restringen. [De esta forma, el principio pro persona] […] conduce a la conclusión de que [la] exigibilidad inmediata e incondicional [de los derechos humanos] es la regla y su condicionamiento la excepción.”//Medellín Urquiaga, Ximena. Principio Pro Persona. ONU- SCJN. México. 2013. p.17.
plena efectividad de los derechos que se derivan de las normas
económicas, sociales y sobre educación, ciencia y cultura, contenidas
en la Carta de la Organización de los Estados Americanos, reformada
por el Protocolo de Buenos Aires, en la medida de los recursos
disponibles, por vía legislativa u otros medios apropiados75.”
Y de manera más particular el Pacto Internacional de los Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, en su artículo 11 punto 1:
“Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de
toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso
de las condiciones de existencia. Los Estados Partes tomarán
medidas apropiadas para asegurar la efectividad de este derecho,
internacional fundada en el libre consentimiento (...)76”
El Comité de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, órgano
constituido por un grupo de expertos independientes que vigila la aplicación
del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales77,
ha establecido a través de sus Observaciones Generales 4 y 7 los elementos
que debe contener el derecho humano a la vivienda, así como las
obligaciones de hacer y no hacer que implican al Estado el reconocimiento
La Observación General número 4, sobre el derecho humano a una vivienda
adecuada*, ha dispuesto que:
. Artículo 26 de la Convención Americana de los Derechos Humanos.
https://www.scjn.gob.mx/libro/InstrumentosConvencion/PAG0259.pdf, página consultada el 3 de mayo de 2015. p. 186.
. Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Artículo 11, punto 1. http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/CESCR.aspx, página consultada el 3 de febrero de 2015.
. Fundación Acción Pro Derechos Humanos.
//http://www.derechoshumanos.net/ONU/ComiteDerechosEconomicosSocialesCulturales-CESCR.htm, consultado el 3 de diciembre de 2014.
La vivienda adecuada es un derecho que implica e influye en el disfrute de
otros derechos económicos, sociales y culturales como son el derecho de
alimentación, acceso al agua, trabajo, educación entre otros; así como civiles
y políticos que se refieren a la seguridad y paz, el derecho a no ser sujeto a
interferencia arbitraria o ilegal en la vida privada, la familia, el hogar o la
correspondencia. Ya que en el PIDES es reconocido en el artículo 11 como
un derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado, por lo que no debe
ser condicionado a la capacidad económica de las personas78.
El derecho a una vivienda adecuada no debe ser sujeto a ninguna forma de
discriminación, e incluso cuando el reconocimiento del mismo se hace en función de “para sí y su familia”, ya que hoy en día el sentido de la familia es
distinto a la fecha en que se adopto el Pacto en 1966, por lo que no se puede
limitar el goce de este derecho por ninguna circunstancia social económica o
de alguna otra índole, esto en relación con lo también establecido por el
documento en su artículo 2º párrafo 279.
En el punto número 8 de la Observación que se comenta, el Comité DESC
señaló con precisión los factores que más allá de las condiciones
geográficas, culturales, sociales y económicas, determinan si se puede
catalogar la vivienda como adecuada, estos son: seguridad jurídica de la
tenencia, es decir, sea cual sea la forma de posesión debe garantizarse
recursos legales para su defensa; disponibilidad de servicios materiales, facilidades e infraestructura, se refiere a los servicios que hacen habitable y
funcional la vivienda; gastos soportables, por lo que la costeabilidad de la
vivienda no deberá implicar la inaccesibilidad a otros derechos y/o servicios;
habitabilidad, es la adecuación para garantizar condiciones de salud y
bienestar; asequibilidad, la capacidad económica no debe ser una
condicionante para su goce y disfrute por lo que se deberá atender con
prioridad a los grupos vulnerables; lugar y adecuación cultural, se refiere a el
contexto social e infraestructura en que se establecerán las viviendas,
. Observación general No.4: el derecho a una vivienda adecuada...Op. Cit. Puntos 1,7 y 9. Nota 65. 79