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Timestamp: 2017-07-20 20:28:13
Document Index: 88522706

Matched Legal Cases: ['Artículo 22', 'Artículo 93', 'Artículo 120', 'Artículo 115', 'Artículo 125', 'Artículo 125', 'Artículo 63', 'Artículo 22', 'Artículo 22', 'Artículo 22', 'artículo 93', 'artículo 71', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'artículo 123', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'Artículo 15', 'artículo 37', 'artículo 37', 'artículo 8', 'Artículo 51', 'artículo 1', 'Artículo 18', 'Artículo 51', 'Artículo 53', 'artículo 50']

Legislatura LI - Año III - Período Ordinario - Fecha 19810908 - Número de Diario: 5
Legislatura LI - Año III - Período Ordinario - Fecha 19810908 - Número de Diario 5(L51A3P1oN005F19810908.xml)Núm. Diario:5
AÑO III México, D. F., martes 8 de septiembre de 1981 TOMO III. - NÚM. 5
Suscrita por el C. diputado Miguel Lerma Candelaria para faltar a las sesiones por diez días consecutivos a partir del 1o. de septiembre, con objeto de ponerse a disposición de las Autoridades que realizan una investigación donde supuestamente está involucrado. De enterado
Para hacer consideraciones sobre este asunto, interviene el C. Jesús González Schmal y solicita que la Presidencia dé el trámite en los términos del Artículo 22 de la Ley de Responsabilidades de Funcionarios Públicos. Después de aclaraciones de la Presidencia, se da por recibido el escrito del C. González Schmal
Desarrolladas por la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial, durante el lapso de un año. Resérvese en el Archivo
LEY DEL INSTITUTO NACIONAL DE LA NUTRICIÓN "SALVADOR ZUBIRÁN"
El C. Presidente de la República envía la Iniciativa mencionada. Se turna a Comisiones e imprímase
Dos, relativos a las solicitudes de permiso para que los CC. María Margarita Loera Adame, María del Carmen Uruñuela Añorve, María del Rosario Muñoz Gómez, Felipe Ramírez García, Rafael Javier Flores García y Laura Medrano Urquijo, puedan prestar servicios como empleados en la Embajada y Consulados Generales de los Estados Unidos de América en México. Se turna a Comisión
ANÁLISIS DEL INFORME PRESIDENCIAL. POLÍTICA EXTERIOR
Para exponer sus puntos de vista sobre el Informe del C. Presidente de la República en materia de Política Exterior, usan de la palabra en el primer turno los CC. Miguel Valadez Montoya, Graco Ramírez Abreu, Rafael Carranza, Martín Tavira Urióstegui, Manuel Stephens García, Manuel Rivera del Campo y Alfonso Zegbe Sanen. En el segundo turno intervienen los CC. Gumercindo Magaña, Juan Manuel Elizondo, Hildebrando Gaytán Márquez, Antonio Becerra Gaytán, Eugenio Ortiz Walls y José Murat
Suscrita por los Coordinadores de todos los Partidos por la que se condena al Gobierno de los Estados Unidos de América por la fabricación de la bomba de neutrones que amenaza la paz mundial. Asimismo solicitar a la Unión Interparlamentaria para que haga un llamamiento a los Grupos Nacionales que la integran y se unan a esta protesta y se haga del conocimiento de la Organización de las Naciones Unidas
Se da lectura al Orden del Día de la próxima sesión. Se levanta la sesión
PRESIDENCIA DEL C. LUIS M. FARÍAS
(Asistencia de 304 ciudadanos diputados.)
- El C. Presidente (a las 12:00 horas): Se abre la sesión.
- El C. secretario Antonio Cueto Citalán:
"Tercer Período Ordinario de Sesiones.
'LI' Legislatura.
Por los que se solicita el permiso constitucional necesario para que los CC. María Margarita Loera Adame, María del Carmen Uruñuela Añorve, María del Rosario Muñoz Gómez, Felipe Ramírez García, Rafael Javier Flores García y Laura Medrano Urquijo, para que puedan prestar servicios de carácter administrativo al Gobierno de los Estados Unidos de América, en la Embajada y Consulados Generales en la República Mexicana.
Proposición de la Gran Comisión.
Análisis del Quinto Informe Presidencial."
"Acta de la Sesión de la Cámara de Diputados de la Quincuagésima Primera Legislatura del H. Congreso de la Unión, efectuada el día tres de septiembre de mil novecientos ochenta y uno.
Presidencia del C. Luis M. Farías.
En la ciudad de México, a las once horas y cuarenta y cinco minutos del jueves tres de septiembre de mil novecientos ochenta y uno, la Presidencia declara abierta la sesión una vez que la Secretaría manifiesta una asistencia de doscientos noventa y ocho ciudadanos diputados.
Al solicitar el uso de la palabra el C. Ignacio Guzmán Rubio para leer una Iniciativa después que la Secretaría dé Lectura al Acta de la Sesión anterior, la Presidencia le expresa que al desahogar el Orden del Día se tratarán los asuntos que deseen los señores diputados.
Sin discusión se aprueba el acta de la sesión anterior llevada a cabo el día 1o. de los corrientes.
Se da cuenta con los documentos en cartera.
El C. licenciado José Guadalupe Cervantes Corona, Gobernador Constitucional del Estado de Zacatecas, suscribe atenta invitación a la sesión solemne que tendrá lugar el día 8 del actual, en la que rendirá el Primer Informe de su gestión Administrativa.
Para asistir a dicha sesión con la representación de esta Cámara de Diputados, la Presidencia designa en Comisión a los CC. Arturo Romo Gutiérrez, Hermegildo Fernández Arroyo, Rafael Cervantes Acuña, Gonzalo García García, Aurora Navia Millán, Vicente Coss Ramírez, Armando Trasviña Taylor, Gonzalo Anaya Jiménez y Gonzalo Salas Rodríguez.
Para los efectos del Artículo 93 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los CC. Secretarios de Gobernación y de Comunicaciones y Transportes, remiten el Informe de las Labores desarrolladas por las Dependencias a su cargo, durante el período comprendido del 1o. de septiembre de 1980 al 31 de agosto de 1981. Recibo y resérvense en el Archivo para consulta de los ciudadanos diputados.
Oficio de los CC. Secretarios de la Comisión Permanente, al que se acompaña el inventario de los asuntos que fueron turnados a la H. Cámara de Diputados, de conformidad con el Artículo 120 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos.
La Presidencia informa a la Asamblea que el día de ayer la Gran Comisión de la Cámara de Diputados recibió del C. Jesús González Schmal un escrito donde da a conocer los hechos ocurridos en la sesión de la Comisión Permanente, de fecha 27 de agosto próximo pasado. Túrnese a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.
La Secretaría da los siguientes trámites a los documentos listados en el inventario anterior:
Informe de la Deuda Pública correspondiente al cuarto trimestre de 1980. Resérvese en el Archivo para consulta de los ciudadanos diputados y córrase traslado a la H. Cámara de Senadores.
Informe de la Deuda Pública correspondiente al primer trimestre de 1981. Resérvese en el Archivo para consulta de los ciudadanos diputados y córrase traslado a la H. Cámara de Senadores.
Oficio relativo a la Convocatoria para presentar candidatos a recibir la Medalla de Honor Belisario Domínguez'. Túrnese a la Gran Comisión.
Oficios por los que se solicita permiso para que ciudadanos mexicanos puedan aceptar y usar condecoraciones de gobiernos extranjeros. Túrnense a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.
Iniciativa del C. Presidente de la República que adiciona de Ley del Instituto del Fondo
Nacional de la Vivienda para los Trabajadores. Túrnese a la Comisión de Trabajo y Previsión Social e imprímase.
Iniciativa presentada por el C. Pablo Gómez Alvarez, miembro del Grupo Parlamentario Comunista Coalición de Izquierda, que reforma los artículos 51, 52, 53, 54, 55, 56, 57, 58, 60, 66 y 70 y la fracción III del Artículo 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Túrnese a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales e imprímase.
Solicitud de licencia del C. diputado Francisco J. Madero González. Se concede licencia al C. Francisco J. Madero González durante el tiempo que desempeñe el cargo de Gobernador Substituto del Estado de Coahuila. Llámese al suplente.
Opción de cargo del C. diputado Pedro Joaquín Coldwell. Se toma nota que el C. Pedro Joaquín Coldwell, conforme al Artículo 125 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, opta por el cargo de Gobernador del Estado de Quintana Roo. Llámase al suplente.
Solicitud de licencia del C. diputado Emilio M. González Parra. Se toma nota de que el C. Emilio M. González Parra, conforme al Artículo 125 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, opta por el cargo de Gobernador del Estado de Nayarit. Llámese al suplente.
Solicitud de licencia del C. diputado José Bruno del Río Cruz. Se concede licencia al C. José Bruno del Río Cruz, para desempeñar el cargo de Secretario General del Gobierno del Estado de Tamaulipas, por el tiempo que dure su encargo.
Encontrándose a las puertas del Recinto los CC. diputados suplentes Javier Ahumada Padilla, del Primer Distrito del Estado de Colima; Flora Elena Pastrana Villa, del Vigésimo Distrito del Estado de México, Salvador Ramos Bustamante, del Primer Distrito del Estado de Quintana Roo; Gumersindo Guerrero García, del Séptimo Distrito del Estado de Tamaulipas y Alfonso Hernández Hernández del Sexto Distrito del Estado de Coahuila, la Presidencia designa en Comisión para que los introduzcan al Salón de Sesiones, a efecto de rendir la protesta de rigor, a los ciudadanos Héctor Moreno Toscano, Dámaso Lanche Guillén y Carlos Robles Loustaunau.
Una vez que la Comisión cumple con su cometido puestos todos los presentes de pie los CC. Javier Ahumada Padilla, Flora Elena Pastrana Villa, Salvador Ramos Bustamante, Gumersindo Guerrero García y Alfonso Hernández Hernández, rinden la protesta de ley como diputados suplentes en funciones.
De conformidad con el Derecho aprobado por la H. Cámara de Diputados de la XLVII Legislatura del H. Congreso de la Unión, en diciembre de 1969 y por los artículos 70, 71 y 74 del Reglamento para Gobierno Interior del Congreso General, la Gran Comisión de la Cámara de Diputados designa la siguiente Comisión Especial para premiar al ciudadano mexicano que por sus hechos, por su conducta ejemplar, su aportación a la ciencia, al arte o al civismo, se haya distinguido al servicio de la Patria y se haga acreedor a la "Medalla Eduardo Neri al Mérito Cívico", a los siguientes ciudadanos diputados: Guillermo Medina de los Santos, Guadalupe Gómez Maganda de Anaya, Palemón Bojórquez Atondo, Jorge Montúfar Araujo, Rubén Somoano López, Eugenio Ortiz Walls, Luis Uribe García, Carlos Sánchez Cárdenas, Antonio Gómez Velazco e Hildebrando Gaytán Márquez. En votación económica se aprueba la proposición.
La propia Gran Comisión manifiesta que con motivo de la visita de Estado a nuestro país que hará el señor Enrich Honecker, Presidente de la República de Alemania Oriental, a partir del 8 de septiembre y en virtud de haber manifestado su deseo de dirigir un mensaje a los legisladores mexicanos, propone se celebre una sesión de Congreso General el jueves 10 del presente mes, a las once horas.
Para darle la bienvenida al señor Presidente de Alemania Oriental, se designa al C. Alejandro Sobarzo, Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores.
A continuación, el C. Ignacio González Rubio presenta y da lectura a una Iniciativa de Ley relativa a los obsequios que reciben los funcionarios. Túrnese a la Comisión de Justicia e imprímase.
Por su parte el C. Hildebrando Gaytán Márquez, a nombre de la Fracción Parlamentaria del Partido Popular Socialista, presenta y da lectura a una proposición para que la H. Cámara de Diputados emita una declaración pública en la cual repruebe las medidas contenidas en el Plan Reagan, sobre la condición de indocumentados y dirigidas a adicionarse en la Ley de Inmigración.
Túrnese a las Comisiones Unidas de Trabajo y Previsión Social y de Relaciones Exteriores.
El C. José Valencia González hace uso de la Tribuna para denunciar que el día 31 de agosto pasado, a las 13:30 horas fueron detenidos los jóvenes Norberto de los Santos Cruz y Cesáreo Aldama Morales, por el único delito de fijar propaganda donde se invitaba al Quinto Congreso Demócrata Nacional del Partido Demócrata Mexicano. Los jóvenes fueron detenidos por los tripulantes de la patrulla 3015, perteneciente a la Delegación Venustiano Carranza, fueron golpeados y vejados con lujo de fuerza.
Hace consideraciones sobre el particular y solicita que la H. Cámara de Diputados por conducto de la Comisión correspondiente, se avoque al conocimiento de los hechos y se pida un castigo ejemplar a los elementos del Cuerpo de Policía que resulten culpables. Túrnense a la Comisión de Información, Gestoría y Quejas con la exhortación de la Presidencia para que active sus gestiones como lo solicita el ciudadano Valencia González.
A su vez el C. Adolfo Mejía González da lectura a un escrito donde manifiesta una serie de hechos relacionados con el Partido Socialista de los Trabajadores y las razones por las cuales ha tomado la decisión de salir del Grupo Parlamentario del Partido Socialista de los Trabajadores e ingresar al Grupo Parlamentario Comunista Coalición de Izquierda, que previamente le ha otorgado su aceptación. De enterado.
Para hacer consideraciones sobre el mismo tema, usan de la palabra los CC. Pedro René Etienne Llano, nuevamente el C. Mejía González y por último el ciudadano diputado Jorge Amador Amador.
Por instrucciones de la Presidencia, la Secretaría da lectura a una invitación suscrita por el C. doctor Jorge Jiménez Cantú, Gobernador Constitucional del Estado de México, a la sesión solemne que tendrá verificativo el sábado próximo, 5 de septiembre, en la que rendirá el sexto y último Informe de su Gestión Administrativa.
La Presidencia designa en Comisión para que, en representación de la Cámara de Diputados concurran a la Sesión Solemne, a los ciudadanos diputados Fernando Heberto Barrera Velázquez, Graciela Santana Benhumea, Ernesto Rivera Herrera, Ramiro Lupercio Medina, Antonio Cueto Citalán, Armando Neyra Chávez y Artemio Yáñez Correa.
A las trece horas y diez minutos se levanta la sesión y se cita para la que tendrá lugar el martes 8 de los corrientes, a las once horas. Se pasa a sesión secreta."
El C. secretario Antonio Cueto Citalán: Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Aprobada, señor Presidente.
- El C. secretario Silvio Lagos Martínez:
"Licenciado Miguel Lerma C.
CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados:
Con el mayor respeto me permito hacer del conocimiento de ese H. Cuerpo, para los efectos del párrafo 2o. del Artículo 63 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que no asistiré a sesiones por más de 10 días consecutivos, a partir de la iniciación del próximo período, con el objeto de ponerme a la disposición de las autoridades que realizan una investigación sobre supuestas responsabilidades que se me fincan cuando ejercí el cargo de Subdirector de Control Interno del Banco Nacional de Crédito Rural, S. A.
Agosto 21 de 1981. (Rúbrica)"
El C. Jesús González Schmal: Señoras y labra, señor Presidente.
El C. Presidente: Tiene la palabra el C. diputado Jesús González Schmal.
El C. Jesús González Schmal: Señoras y señores diputados. Esta comunicación del diputado Miguel Lerma Candelaria, data de fecha 21 de agosto y todavía no recae ningún acuerdo sobre ella. Tal asunto no puede aislarse del contexto, de su contexto, del contexto general, y en efecto, durante el pasado receso de esta Honorable Cámara, se sucedieron hechos que, por su naturaleza, interesan a esta Asamblea, ya que incluso provocaron la justa reclamación del Presidente de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados, al C. Procurador General de la República. La prensa escrita, radiada y televisada, reseñó con detalle los sucesos que comento, pero cuyo origen o causa son lo que nos implica en ellos y nos obliga a la toma de diversas decisiones y acciones. En efecto, el origen de este asunto se sitúa en la averiguación que desde hace dos años realiza la Procuraduría de la República, de las que pueden desprenderse responsabilidades penales del diputado Miguel Lerma Candelaria. Como este asunto afectó ya a la propia soberanía del Poder Legislativo, y es de primer interés por cuanto se trata de un presunto fraude al patrimonio del pueblo y su presunto autor es un diputado federal, estimo que esta honorable Cámara debe intervenir conforme a las disposiciones de la Ley de Responsabilidades de Funcionarios Públicos, ya que la averiguación de la Procuraduría ha sido excesivamente demorada y el diputado inculpado no ha hecho acto de presencia frente a los cargos que se le han hecho.
De esta manera, solicito a la Presidencia, considere, para efecto del trámite que debe darse a este escrito del diputado Lerma Candelaria, que se atenga a los términos del Artículo 22 de la Ley de Responsabilidades de Funcionarios Públicos, que a la letra dice:
"De toda instancia o escrito que se reciba en la Cámara de Diputados, ya sea procedente de particulares, de algún juez o del mismo interesado que se relacione con la responsabilidad de delitos comunes de algún funcionario con fuero, se dará cuenta en sesión secreta y se turnará a la Comisión Instructora; si a juicio de ésta la acusación fuere notoriamente improcedente, lo hará saber a la Cámara para que se resuelva si se continúa o desecha, sin perjuicio de reanudarla si posteriormente aparecieren motivos que los justifiquen. En caso contrario, la Comisión Instructora deberá rendir su dictamen en el término de 15 días, salvo que la naturaleza del asunto amerite que se amplíe el plazo a juicio de la propia Comisión Instructora."
Por lo mismo, atentamente solicito que la Presidencia de esta honorable Cámara se sirva informar sobre los hechos referidos y la condición y estado que guarda el diputado Lerma Candelaria en relación, con los mismos: y segundo, se solicite de la Procuraduría General de la República remita el expediente relacionado con este asunto, para que sea considerado
por la Comisión Instructora, previa la solicitud que haga suya la Presidencia de esta Cámara, para los efectos a que se contrae el Artículo 22 de la Ley de Responsabilidades de Funcionarios y Empleados de la Federación del Distrito Federal y de los Altos Funcionarios de los Estados. Protesto lo necesario. Grupo Parlamentario de Acción Nacional.
El C. Presidente: Para que proceda lo que sugiere el señor diputado González Schmal, se requeriría que hubiese una acusación, no la hay, lo único que hay, es un escrito del propio diputado Lerma Candelaria en el que hace saber a la Presidencia que faltará durante 10 días en el período ordinario, quiere esto decir que es algo que queda sujeto a término y condición, el término los 10 días, y la condición que efectivamente falte en esas fechas; no puede tener efecto jurídico alguno hasta que se den estas condiciones. No ha habido acusación, no procede ni en los términos del Artículo 22 ni en los del 32, que sería en todo caso más aplicable, el turnarlo a comisiones. Vamos a dejar que el tiempo transcurra para proceder en lo conducente.
El C. Jesús González Schmal: Atentamente ruego a la Presidencia dé entrada a mi escrito y aguarde el término legal para darle curso.
El C. Presidente: Con todo gusto, compañero.
"Escudo Nacional. - Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial.
México, D. F., a 7 de septiembre de 1981.
H. Congreso de la Unión . - Presente.
En los términos del artículo 93 constitucional, doy cuenta a ese H. Congreso de la Unión, del estado que guardan los asuntos que competen a esta Dependencia del Ejecutivo a mi cargo, durante el período comprendido entre el 1o. de septiembre de 1980 y el 31 de agosto próximo pasado.
El secretario, licenciado José Andrés Oteyza."
- Trámite: Recibo y resérvese en el Archivo para consulta de los ciudadanos diputados.
CC. Secretarios de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. - Presentes.
Por instrucciones del C. Presidente de la República y para los efectos constitucionales, con el presente les envío Iniciativa de Ley del Instituto Nacional de la Nutrición 'Salvador Zubirán', documento que el propio Primer Magistrado de la Nación somete a la consideración del H. Congreso de la Unión por el digno conducto de ustedes.
México, D. F., a 2 de septiembre de 1981. - El secretario, profesor Enrique Olivares Santana."
"Escudo Nacional. - Presidencia de la República.
Por ley del 1o. de diciembre de 1944, publicada en el 'Diario Oficial' de la Federación el día 30 del mismo mes y año, se creó el Hospital de Enfermedades de la Nutrición, al que se le asignaron, entre otras funciones, el establecimiento de normas y sistemas modernos y de mayor eficacia para la atención médica y el tratamiento de las enfermedades y sus secuelas que resultan de una inadecuada alimentación.
Posteriormente se ampliaron sus funciones y se dio atención al estudio de las medidas tendientes al conocimiento de la situación nutricional de la población del país y a las repercusiones biológicas, clínicas y sociales derivadas de una dieta insuficiente, a la búsqueda de nuevas fuentes de nutrientes y de su mejor aprovechamiento, así como a la implantación de métodos para hacer más eficaz la educación de la colectividad en materia alimentaria, constituyéndose en un organismo asesor en sus especialidades, de las dependencias del Ejecutivo Federal, de los organismos descentralizados y de las empresas de participación estatal.
El Hospital de Enfermedades de la Nutrición no sólo ha cumplido con los propósitos de la Ley que le dio origen, sino que por la experiencia adquirida, ha formulado normas, procedimientos y sistemas que le permiten abordar problemas biomédicos de significación nacional, principalmente de aquellos que están vinculados con la nutrición del pueblo, todo lo cual le confiere en realidad, la jerarquía de un Instituto, cuya denominación ha venido utilizando en forma extraoficial desde hace varios lustros; y que en la actualidad es conveniente reconocerle legalmente, a efecto de que, mediante una nueva organización y ampliando sus objetivos, sirva mejor a los propósitos de su creación.
En atención a la destacada labor en el campo de la nutrición y por las notables aportaciones al progreso de la medicina mexicana, hechas por el doctor Salvador Zubirán, se propone que el mencionado Instituto lleve su nombre.
Por lo antes expuesto, y en uso de las facultades que me confiere el artículo 71, fracción I de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, por el digno conducto de ustedes me permito someter al H. Congreso de la Unión la siguiente INICIATIVA.
LEY DEL INSTITUTO NACIONAL DE LA NUTRICIÓN SALVADOR ZUBIRÁN'
Artículo 1o. Se crea el Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubirán', como organismo público descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propio.
Artículo 2o. El Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubirán', tendrá por objeto:
I. Proporcionar atención médico - quirúrgica especializada a personas adultas con padecimientos relacionados con la nutrición humana;
II. Efectuar investigaciones clínicas y básicas en las disciplinas biomédicas vinculadas con problemas nacionales de salud y las relacionadas con la nutrición humana;
III. Impartir enseñanza de alto nivel para la formación de recursos humanos en las disciplinas médicas afines y en las de la nutrición humana;
IV. Contribuir al estudio y atención de problemas de salud pública a través de la investigación integral de la nutrición y alimentación del pueblo de México;
V. Promover la educación nutricional y el mejoramiento de los hábitos y patrones de la alimentación de los mexicanos;
VI. Actuar como órgano de consulta de las distintas dependencias y entidades públicas en materia de alimentación y nutrición, y
VII. Prestar asesoramiento a la Secretaría de Salubridad y Asistencia en la elaboración de sus programas de nutrición y en las distintas disciplinas médicas que fomenta el Instituto.
Artículo 3o. El patrimonio del Instituto se compondrá de:
I. Los bienes muebles, inmuebles y recursos que le destine el Gobierno Federal;
II. Los subsidios, participaciones, donaciones y legados que reciba de personas físicas o morales, nacionales o extranjeras;
III. Las cuotas que por sus servicios recaude y
IV. Los demás bienes, derechos y recursos que por cualquier título legal adquiera.
Artículo 4o. Las autoridades del Instituto son:
I. La Junta Directiva; y
Artículo 5o. La Junta Directiva estará integrada por el secretario de Salubridad y Asistencia, quien fungirá como Presidente, el Director General y cinco Vocales que serán designados por el propio secretario.
Los Vocales permanecerán en sus cargos durante cinco años, pudiendo ser confirmados al término del período de su designación.
Artículo 6o. La Junta Directiva tendrá las siguientes facultades:
I. Administrar el patrimonio del Instituto;
II. Expedir los reglamentos interiores;
III. Nombrar al Director General de acuerdo con una terna propuesta por el secretario de Salubridad y Asistencia;
IV. Nombrar y remover a los funcionarios del Instituto a propuesta del Director General;
V. Aprobar anualmente los planes de labores, los presupuestos de ingresos y egresos, los informes de actividades y los estados financieros trimestrales y anuales;
VI. Aprobar las cuotas de recuperación por los servicios que preste el Instituto, y
VII. Las demás necesarias para el cumplimiento del objeto del Instituto.
Artículo 7o. La Junta Directiva sesionará de manera ordinaria cada trimestre y podrá celebrar sesiones extraordinarias cuando así lo solicite su Presidente o tres de sus miembros.
Para la validez de las sesiones se requerirá cuando menos a presencia de cuatro miembros, siempre que entre ellos figure el Presidente. Los acuerdos serán tomados por mayoría y el Presidente tendrá voto de calidad para los casos de empate.
Artículo 8o. El Director General tendrá las facultades siguientes:
I. Representar legalmente al Instituto con las facultades que para tal efecto le delegue la Junta Directiva;
II. Ejecutar los acuerdos de la Junta Directiva;
III. Presentar a la Junta Directiva los proyectos de planes, programas, informes y estados financieros relativos a la marcha del Instituto y los que específicamente le solicite;
IV. Expedir los manuales y normas de organización, de administración y de funcionamiento del Instituto;
V. Nombrar y en su caso, remover al personal conforme a las instrucciones y autorizaciones de la Junta Directiva;
VI. Ejercer el presupuesto del Instituto;
VII. Presidir el Cuerpo Técnico Consultivo, y
VIII. Las demás que con fundamento en esta Ley, le delegue la Junta Directiva.
Artículo 9o. El Director General deberá ser menor de 65 años en el momento de su designación, durará en su cargo cinco años y podrá ser confirmado para un período adicional siempre que no sobrepase la edad antes mencionada cuando se decida la prórroga en su puesto. Sólo podrá ser removido por causa plenamente comprobada relativa a incompetencia técnica, abandono de labores o falta de honorabilidad.
Artículo 10. El Director General contará con el auxilio del Cuerpo Técnico Consultivo, integrado por cinco miembros que designará la Junta Directiva de entre el personal técnico del Instituto, a propuesta del propio Director General.
Artículo 11. El Cuerpo Técnico Consultivo tendrá las facultades siguientes:
I. Asesorar al Director General en asuntos de carácter técnico;
II. Proponer al Director General la adopción de medidas de orden general tendientes al mejoramiento administrativo y operacional del Instituto;
III. Opinar sobre los programas de enseñanza e investigación del Instituto, y
IV. Las demás que le confiera el reglamento respectivo, o el Director General, por acuerdo de la Junta Directiva.
Artículo 12. Las relaciones de trabajo del Instituto se regirán por la Ley Federal de los Trabajadores del Estado, reglamentaria del apartado B' del artículo 123 Constitucional, y su personal estará dentro del régimen de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.
Artículo 13. Serán trabajadores de confianza el Director General, el Administrador y quienes desempeñen funciones de vigilancia e inspección.
Artículo 14. El Instituto gozará de franquicia postal y telegráfica.
Artículo 15. Todos los actos que realice el Instituto en cumplimiento de su objeto estarán exentos de pago de impuestos y derechos federales y está autorizado para recibir donaciones de personas físicas o morales que en su caso podrán ser deducibles de sus pagos del Impuesto Sobre la Renta.
Artículo primero. Esta ley entrará en vigor al día siguiente al de su publicación en el 'Diario Oficial' de la Federación.
Artículo segundo. Se abroga la Ley que crea el Hospital de Enfermedades de la Nutrición del 1o. de diciembre de 1944, publicada en el 'Diario Oficial' de la Federación del 30 de diciembre del mismo año, y se derogan las demás disposiciones que se opongan a la presente Ley.
Artículo tercero. El Instituto Nacional de la Nutrición 'Salvador Zubirán' se subrogará en todos los derechos y obligaciones del Hospital de Enfermedades de la Nutrición y recibirá todos los bienes, equipos, instalaciones y recursos destinados al mismo, con la intervención que corresponda a las Secretarías de Programación y Presupuesto, de Asentamientos Humanos y Obras Públicas, de Comercio y de Salubridad y Asistencia.
Artículo cuarto. Los Vocales que se encuentren en funciones a la fecha de la expedición de esta Ley terminarán sus respectivos períodos .
Palacio Nacional, a 2 de septiembre de 1981. - El Presidente de la República, José López Portillo."
- Trámite: Recibo y a las Comisiones Unidas de Seguridad Social y de Salubridad y Asistencia e imprímase.
CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Presentes.
Para conocimiento de ustedes y fines legales procedentes, a continuación les transcribo oficio que la Secretaría de Relaciones Exteriores dirigió a ésta de Gobernación, con fecha 20 de agosto próximo pasado, enviándoles además con el presente el anexo que en el mismo se menciona:
'Mucho agradeceré a usted tenga a bien solicitar al H. Congreso de la Unión, el permiso a que se refiere la fracción II, apartado B) del artículo 37 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para que la C. María Margarita Loera Adame, pueda prestar sus servicios como empleada consular en el Consulado General de los Estados Unidos de América en esta ciudad. La nacionalidad mexicana de dicha persona se ve acreditada por la fotocopia de su acta de nacimiento que se remite anexa al presente oficio.
México, D.F., a 2 de septiembre de 1981. - El Secretario, profesor Enrique Olivares Santana."
- Trámite: Recibo y a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.
"CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Presentes.
Para conocimiento de ustedes y fines legales procedentes, a continuación les transcribo oficio que la Secretaría de Relaciones Exteriores dirigió a ésta de Gobernación, con fecha 18 de agosto próximo pasado, enviándoles además con el presente los anexos que en el mismo se mencionan:
'Mucho agradeceré a usted tenga a bien solicitar al H. Congreso de la Unión, el permiso a que se refiere la fracción II, apartado B) del artículo 37 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para que las personas cuya lista se proporciona a continuación, puedan prestar sus servicios en la Embajada y Consulado del Gobierno de los Estados Unidos de América en México. La nacionalidad mexicana de dichas personas se ve acreditada por las fotocopias de sus respectivas actas de nacimiento que se remiten anexas al presente oficio.'
C. María del Carmen Uruñuela Añorve, mecanógrafa, Embajadora de Estado Unidos de América en México.
C. María del Rosario Muñoz Gómez, empleada consular, Embajada de Estados Unidos de América en México.
C. Felipe Ramírez García, litógrafo, Embajada de Estados Unidos de América en México.
C. Rafael Javier Flores García, cajero, Embajada de Estados Unidos de América en México.
C. Laura Medrano Urquijo, empleada consular, Consulado General de los Estados Unidos de América en Mazatlán, Sin.
ANÁLISIS DEL INFORME PRESIDENCIAL POLÍTICA EXTERIOR
El C. Presidente: Con fundamento en el artículo 8o. párrafo tercero de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, la sesión de hoy estará destinada al análisis del Quinto Informe rendido por el C. licenciado José López Portillo, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
El capítulo que veremos hoy es el de "Política Exterior", se han registrado para tal efecto, los siguientes ciudadanos diputados:
Miguel Valadez Montoya, Graco Ramírez, Rafael Carranza, Martín Tavira, Manuel Stephens, Manuel Rivera del Campo y Alfonso Zegbe Sanen.
Tiene, pues, la palabra, el ciudadano diputado Miguel Valadez Montoya.
El C. Miguel Valadez Montoya: Señor Presidente, señores Vicepresidentes, Secretarios y compañeros diputados todos: Si me permiten, quisiera iniciar con una disgresión, haciendo votos porque este nuevo local, grande, impresionante inclusive, adecuado, digno del Poder Legislativo, motive en nosotros también nuevas actitudes, que estemos al tamaño del nuevo domicilio de la Cámara de Diputados, que respondamos con el esfuerzo que esperan de nosotros todos los mexicanos, con un servicio, insisto, al tamaño de la grandeza de este nuevo local.
Y respecto a los comentarios que hoy nos ocupan de política internacional, permítanme platicar lo siguiente, entre otros, que sin duda podrán hacer los compañeros diputados de todos los partidos y de darse una segunda ronda, algún compañero demócrata mexicano.
En un reciente suceso el hecho de que las Embajadas mexicanas en Guatemala y el Salvador, han sufrido ataques por quienes no entendiendo que la violencia no es la fórmula del entendimiento en ninguna parte, quieren convertir en medios de presión la violencia institucionalizada.
Queremos desde esta tribuna condenar enérgicamente el hecho de que se viole el principio de Derecho Internacional, consistente en la extraterritorialidad. Es decir, a través del cual, México tiene una extensión de su territorio y de su soberanía en esas repúblicas en que fueron atacadas las Embajadas. Porque con ello, México sufre directamente los ataques; y si lo creen procedente, inclusive propongo que con la redacción que les parezca bien a representantes de los siete partidos políticos aquí reunidos, se haga formal protesta que se comunique a los gobiernos conducentes, para mantener erigido el lugar que le corresponde.
El ataque, repito, va contra el Derecho Internacional y además, simple y sencillamente con manifestaciones de barbarie política, de subdesarrollo político y no debemos permitir que pululen en el mundo; debemos fijar nuestras razones y hacer notar que para la protesta, para el entendimiento civilizado, existen foros adecuados en el mundo.
Otro acontecimiento reciente que motiva opinión, es el hecho de que Belice muy pronto entrará de lleno a la vida independiente en el concierto de las naciones. México ha dado su apoyo firme a esta independencia. Nosotros nos unimos definitivamente y con gusto a tal apoyo y si ha motivado algún malestar por parte, por ejemplo, de la hermana República de Guatemala, porque ésta, parece alegar razones históricas, antecedentes históricos para hacer reclamaciones sobre ésta que será la nueva República de Belice, cabe recordarle a Guatemala, e invitarla a reflexionar con nosotros, que México, en todo caso tendría, y con más antelación, razones históricas para considerar que la propia Guatemala formó parte de la Nueva España, hoy convertida en México.
Otro de los puntos tocados en materia de política internacional por el Ejecutivo Federal, ha sido la referencia al derecho de asilo político. En éste también cabe el pleno reconocimiento a la vivencia que del mismo se ha tenido en el país.
México efectivamente se destaca entre las naciones como campeón que ejercita y vive y otorga el derecho de asilo. Cabe en razón de él, reconocer entonces su enorme validez, sus razones humanitarias que lo motivaron, puede decirse el propio nacimiento de las comunidades internacionales y que día a día adquiere mayor brillantez con actitudes como la que tiene México, pero cabe la reflexión de que éste no se revierta, no se vitupere, es decir que se use, que se ejercite el derecho de asilo, pero que no se abuse de él; que quien recibe su beneficio no se vuelva contra el anfitrión que hospitalariamente se lo ha dado, que no arrebate posibilidades inclusive de trabajo en buenas condiciones a los mexicanos, y que no se constituya en un ataque ideológico contra el ser y el sentir nacional que probablemente expresó y pretendió expresar, y no lo lograba en su país.
Destaca, en forma excepcional, debe movernos a comentario, el punto relativo al llamado Diálogo Norte - Sur.
El Partido Demócrata Mexicano por mi conducto, considera que el Diálogo Norte - Sur significa la capacidad de sensibilidad en materia de política internacional del Ejecutivo Nacional.
Era impostergable llamar a la mesa del diálogo, de la plática, de la discusión al Norte y al Sur, a los poderosos y a los que estamos en vías de desarrollo. Y era así, impostergable porque los países ricos no pueden diluir, no pueden evadir su responsabilidad en el desarrollo de la comunidad internacional; ni los pobres ni los regularmente desarrollados pueden abandonar su propia responsabilidad para entrar de pleno al desarrollo de esta comunidad. A los propios ricos, a los países ricos, les conviene y les urge que en cumplimiento de su propia responsabilidad se encuentren fórmulas a través de las cuales se evite el estallamiento entre unos y otros, a través de las cuales se evite oprimir el detonador que está allí, evidentemente el detonador de la explosión de la desesperanza y del hambre de los países en vías de desarrollo, y no irán a mendigar estos países, no irán a pedir que paternalmente se les desarrolle, sino que esta invitación es, como se ha aclarado, para obtener un trato justo, igualitario, comprensivo.
Regis de Bray, muchos de nosotros lo sabemos, había hablado ya de las zonas de influencia en que pretende dividirse al mundo en dos grandes bloques.
Moderadamente, las zonas se influencia se complican, tienen salpicaduras de una y de otra; la pelea, la batalla por la hegemonía se vuelve compleja, se moderniza, pero en su esencia sigue siendo eso: la lucha por el predominio de unos sobre de otros; el afán de someter a una zona de influencia, cualquiera que sea la potencia que lo pretenda.
Debemos de evitar, aquí concibió a tiempo el Ejecutivo Federal, concibió el principio de un camino que debemos de recorrer: sentarnos a la mesa de la discusión y en términos civilizados, en términos humanos, racionales, encontrar los caminos. En este sentido, diríamos, no solamente vemos con simpatía el diálogo Norte - Sur, sino que entendiendo que se ha vuelto complejo el mundo cada día en sus relaciones, por qué no habrá que hacerlo Este - Oeste, Noroeste - Suroeste, Noreste - Sureste. Trabar las líneas de la comunicación con todo el mundo y no solamente orientados por los dos polos, sino por los cuatro vientos buscar un entendimiento internacional.
Valga pues, y sea pues nuestro reconocimiento a esa sensibilidad política para prestigiar más, como de hecho ya se ha venido prestigiando el país en materia internacional.
Verdades tan claras también como la de condenar el racismo, nos mueve una vez más a mostrar nuestra aprobación cuando se condena éste en donde se da abierta y cínicamente, en Sudáfrica. México, desde antes inclusive de lograr su propia independencia, era ya campeón en la defensa de la igualdad de la calidad humana, abolía ya la esclavitud y hablaba de que las únicas diferencias válidas debieran ser el empeño propio en el esfuerzo, en el trabajo. Por ello, no está de más y siempre será válido hablar de estas verdades, sostenerlas y aun cuando pudieran parecer meramente declarativas y hasta desgastadas, mantenerlas con plena brillantez, porque son conquistas, son logros que la humanidad puede hacer valer como propias de su calidad elevada.
Respecto a El Salvador, tema en el cual sin duda mi compañero del Partido Demócrata Mexicano vertirá específicamente una opinión, cabe recordar que ha habido dos estrellas luminosas que iluminan los senderos de la actividad política mundial con que ha actuado México, y todo mundo, entiendo yo, todas las ideologías han manifestado su aprobación a esa orientación, la no intervención y la autodeterminación de los pueblos.
En el Partido Demócrata Mexicano hacemos votos porque tengan pleno vigor y se vivan permanentemente estas orientaciones y que se deje bien claro hasta dónde llegan los límites de ambos principios. Entendemos, por ejemplo, que la intención es buena y con ella estaremos también de acuerdo todos, al sentir simpatía por corrientes populares de otros países que buscan su realización. Pero confesamos se nos dificulta entender la vivencia de estos partidos con actitudes y declaraciones como las que se tuvieron por el Ejecutivo Federal.
Entendemos que no es correcto que México solo y en unión de un país europeo emita juicios en los que deberían de estar incluidos los criterios, los sentires del área afectada, de esta tristemente explosiva área de América Central. Que hemos de fundamentar más nuestro sentir en la reflexión y buscar el camino acorde a dichos principios y hasta invitaría, para que fuera más gráfica la forma en que entendemos este problema, invitaría a que nos imagináramos que un país diferente del nuestro emitiera un juicio parecido al que se emitió aquí en el país, es decir, que en relación a un Lucio Cabañas o a quién sé yo, se le otorgara reconocimiento, capacidad para negociar que implicaría, desde luego, algún desdoro para la presencia de la autoridad legítimamente constituida o inclusive, si se quiere, ilegítimamente constituida, que de algún modo afecta el ser de esta república, en el caso del ejemplo, el nuestro.
Y es que pensamos - valga esta última reflexión - que México debe lograr su plena madurez cuando conjunte las 3 personalidades que dice corresponde así como al hombre a las naciones. Del hombre se dice que tenemos 3 personalidades: una la que creemos tener nosotros mismos; otra la que los demás creen que tenemos, y otra la que en realidad tenemos.
México debe buscar que sean acordes estas 3 personalidades: la que vivimos en el exterior; la que sostenemos con los principios de siempre, que deben vivirse también por dentro, que debemos vivirlos también en carne propia y que en la conjugación, en la
intercomunicación de esas 2 personalidades, insisto, logremos la madurez para manifestarnos cada día con más brillantez en el mundo, en el concierto de las naciones. Muchas gracias. (Aplausos.)
El C. Presidente: Se concede el uso de la palabra al C. Graco Ramírez.
El C. Graco Ramírez Abreu: Señor Presidente. Señores diputados. Estamos viviendo acontecimientos de gran significación que ponen en peligro la paz mundial y sobre todo demuestran con mayor evidencia la actitud que guarda el imperialismo norteamericano con respecto al mundo y a los países en desarrollo.
Hemos entrado con el arribo de Reagan a la presidencia de la República de los Estados Unidos, a un verdadero clima de guerra fría, la decisión de la fabricación de la bomba de neutrones, la carrera armamentista que coloca a la industria militar norteamericana en iguales circunstancias de una industria de preguerra.
La situación del Medio Oriente, donde Israel, gendarme de los intereses norteamericanos en esa área, realiza actos de piratería y de agresión contra el pueblo libanés y los refugiados palestinos y actos como el bombardeo de la planta nuclear de Tamus a Irak.
La intervención sudafricana en Angola por parte del régimen racista de Pretoria, que pretende negar el derecho de ese pueblo en Namibia a su libre autodeterminación y la agresión a Angola, que es un país que ha conquistado su independencia y construye un régimen a favor de las mayorías de ese país. Las provocaciones militares en Libia, la política de rearme atómico en el marco de la OTAN e incluso no cuenta con el total apoyo de esos países de Europa Occidental. Son elementos éstos, de una verdadera acción de guerra fría, de prepotencia y de un nulo respeto a los acuerdos internacionales y a los propios acuerdos que se plantean en la Organización de Naciones Unidas.
México, con respecto a Centroamérica y en todos estos casos, ha mantenido una posición firme y de condena. En el caso de Nicaragua, la intervención mexicana estableció con precisión el derecho de ese pueblo a su libre autodeterminación y gracias a la posición de México las fuerzas de liberación nacional de Nicaragua lograron el suficiente respaldo internacional para aislar a la dictadura de Somoza.
Las agresiones constantes a Cuba han sido condenadas y México ha planteado una posición de plena solidaridad al derecho del pueblo cubano de construir su régimen político, que es el régimen socialista.
Existe en Centroamérica una ofensiva muy clara de parte de Estados Unidos y esta ofensiva está dirigida por supuesto a México también.
En el caso de El Salvador, nadie puede negar la intervención directa de Estados Unidos con ayuda financiera y con asesores militares y armamento a la Junta Militar Democristiana de El Salvador.
En el caso de El Salvador, nadie puede negar que la lucha de ese pueblo es contra un régimen que ha mantenido el poder político y económico gracias al apoyo de Estados Unidos.
Las medidas de parte del gobierno norteamericano, como es la de instalar una base militar en Golfo Ponseca, en las costas de Honduras, Nicaragua y Salvador, significa una decisión de logística militar para mantener la prevalencia de esos regímenes en Centroamérica, pero también para mantener la ofensiva militar en la parte sureste de nuestro país, donde se encuentran yacimientos de petróleo.
Cuando se habla de frenar el comunismo en Centroamérica, los voceros de las dictaduras centroamericanas del Departamento de Estado Norteamericano, habla de detener el comunismo también en México; incluyen que el peligro para Centroamérica tiene que ver con México. Ante estos hechos, nosotros tenemos que entender y estar alertas que en el caso particular de la independencia de Belice, donde históricamente México tenía derechos sobre ese territorio, el cederlos a favor de la independencia del pueblo de Belice, las reclamaciones que mantiene Guatemala, son pretexto de estos hechos para desatar incluso un conflicto militar en contra de México.
El 28 de septiembre, el régimen dictatorial de Guatemala no dudamos que se plantee intervenir en territorio del ya independiente Estado de Belice. Esta situación que guarda el mundo y en particular Centroamérica y El Caribe, ha llevado al Gobierno de México a plantear una salida de carácter político, como lo manifiesta el documento, el acuerdo firmado entre los gobiernos de Francia y México, de reconocer como fuerzas políticas representativas del pueblo salvadoreño al Frente Democrático Revolucionario y a la Fuerza de Liberación Nacional Farabundo Martí.
Hay intenciones claras del imperialismo norteamericano para que México se sujete a su política y es, entre otras, la intención del gobierno de Reagan de integrarnos al Mercado Común Norteamericano y la respuesta justa y correcta del Gobierno de México de plantear el Diálogo Norte - Sur como una respuesta que incluye la negociación de los países del Tercer Mundo frente a los países desarrollados, y principalmente frente a Estados Unidos.
Estamos, y tenemos que definirlo así, que los actos de política exterior del Gobierno mexicano corresponden como lo planteó el Presidente López Portillo a la interacción entre lo interno y lo internacional. La solidaridad a Nicaragua, a Cuba, el respeto del derecho de libre autodeterminación que hemos exigido en todos los foros, las condenas a las agresiones norteamericanas en el Medio Oriente y en el Caribe, son posiciones que manifiestan la defensa de la propia soberanía nacional.
Quienes entienden que estos actos son simplemente actos de maniobra política, que son
actos simplemente para mantener un prestigio internacional, se equivocan.
La política exterior mexicana obedece fundamentalmente a la defensa de la soberanía nacional.
No es casual por ello que ante estas medidas, las fuerzas que sirven a los intereses imperalistas, las fuerzas que se han beneficiado del desarrollo económico de nuestro país, las fuerzas que han mantenido siempre sus ojos puestos en Estados Unidos, ahora se planteen hacer defensas tramposas como las que hace el Partido Demócrata Mexicano, y defensa abierta del imperialismo y la intervención de la Junta Militar democristiana con el apoyo de Estados Unidos, que hace Acción Nacional.
No es casual tampoco, compañeros diputados, que el monopolio Televisa mantenga una campaña diaria dándole voz y foro a las fuerzas gran burguesas en nuestro país y a las fuerzas políticas que sirven al imperialismo. Esos países que se reunieron en Venezuela, que acordaron la condena y juzgaron como acto de intervención el acuerdo franco - mexicano con respecto a El Salvador, son fuerzas que están defendiendo la intervención norteamericana en América Latina; son fuerzas que están encubriendo la política que nos sigue de Reagan en América Latina, son fuerzas que están defendiendo su propia supervivencia como regímenes que actúan en contra de la voluntad mayoritaria de sus pueblos.
Por ello, nosotros, el Partido Socialista de los Trabajadores entiende que la respuesta debe ser también en el frente interno, que la respuesta debe plantearse también en nuestro país porque el imperialismo no es simplemente manifestación de nuestras fronteras hacia afuera. El imperialismo está actuando en México en el terreno económico, y en el terreno político actúa por conducto de Partidos claramente definidos con posiciones de la derecha, y con aquellos representantes que dentro del partido mayoritario se han entrelazado en esos intereses gran burgueses y pluriimperialistas.
Existe un caballo de Troya evidentemente; construido en nuestro país, y en ese caballo de Troya se encuentran esas figuras y estos personeros políticos del imperialismo y la gran burguesía. Nosotros entendemos que la política exterior es una medida política, como lo hemos dicho, que corresponde a que México defienda sus intereses, los intereses nacionales frente a Estados Unidos. Y estos acontecimientos nos ponen en este momento, con toda evidencia, en la mira de los Estados Unidos de Norteamérica.
Existe, compañeros diputados, toda una ofensiva contra nuestro país por parte de estos regímenes e internamente por parte de esas fuerzas políticas, y existe el peligro de que a partir del 28 de septiembre se desate una ofensiva de tipo militar, en donde el imperialismo pretende llevar a México a una defensa también militar de su soberanía, a partir de la intervención que Guatemala haga en Belice, y pretende llevarla también a México.
Estamos frente a acontecimientos políticos muy importantes en nuestro país; estamos ante el futuro de importantes decisiones, y nosotros en este momento, las fuerzas revolucionarias, democráticas y antiimperialistas, tendremos que plantearnos una acción más vigorosa, y el gobierno tiene que plantearse una acción a lo interno mucho más vigorosa para evitar que estos alfiles del imperialismo y la gran burguesía sigan contando con todos estos privilegios y sigan actuando como han actuado hasta ahora en defensa de la política de Estados Unidos.
Por ello, proponemos que esta Cámara de Diputados se pronuncie mayoritariamente por el respaldo a la política exterior del gobierno mexicano, concebida como un acto de defensa de la soberanía nacional, y también que respaldemos con toda claridad la posición de México y del Gobierno Francés, con respecto a El Salvador.
Nosotros tenemos que ser muy claros en esta Cámara de Diputados, tenemos que plantear en esta sesión, que la defensa de la soberanía nacional es una tarea que está a la orden del día y que las acciones de Estados Unidos en el mundo, y particularmente Centro América, son acciones dirigidas también a nuestro país, por ello no debe haber tibieza, tendrá que haber firmeza y respuestas claras a quienes ya conocemos como teloneros del imperialismo y la gran burguesía, y a quienes todavía hacen defensas trasnochadas o defensas timoratas a una política que es evidentemente antiimperialista y que, repito, defiende a la nación mexicana.
El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Rafael Carranza.
El C. diputado Rafael Carranza: Honorable Asamblea:
Para hablar de política exterior de México en cuanto a relaciones internacionales se refiere, no hay más que echar una mirada retrospectiva al pasado y ella nos brindará la oportunidad de conocer a fondo la clara, justa y equilibrada postura de México ante las demás naciones de la Tierra.
Respetuoso del derecho de gente y siempre dispuesto a dirimir todo tipo de conflictos por la vía pacífica en el ámbito internacional. México ha sustentado una posición congruente ante los problemas humanos y sostiene y sostendrá, su ampliamente difundida doctrina de mantener relaciones pacíficas entre los pueblos y luchar por la no intervención y por el respeto recíproco entre las naciones.
A Benito Juárez corresponde el mérito y a México el honor de haber servido de instrumento de Justicia Universal al sepultar un efímero imperio invasor en el Cerro de las Campanas y haber pronunciado después en Palacio Nacional su famoso apotegma que es emblema de la República Mexicana; inscrito en los muros de este honorable recinto.
Pero alejémonos de esa época y acerquémonos a hechos más recientes suscitados durante los años de la Revolución.
Quienes no vivimos el fragor de la lucha armada que se inició en 1910, es natural que nos sea difícil valorizar las dificultades y obstáculos que fue necesario vencer por los hombres de la Revolución. Esto es, para imponerse dentro y fuera de la República y lograr que el movimiento armado hecho Gobierno, constituido en Estado Nuevo, pudiera finalmente, ser reconocido y se le concediera un asiento dentro del concierto de las naciones. Esa lucha tuvo la importancia de consolidar el Estado que surgía de la Revolución y fue creadora de toda una doctrina internacional, con proyección especial en los ámbitos de nuestro continente.
El día primero de septiembre el C. Presidente de la República José López Portillo en su capítulo, el de mayor amplitud de su Informe al Congreso de la Unión, relacionado con la política exterior, señala claramente su preocupación al decir;
"Mucho de lo que ocurre en el resto del mundo nos afecta decisivamente y gran parte de las principales soluciones de nuestros problemas, están afuera" y lo afirma no para eludir sino para asumir la responsabilidad en las cuestiones internacionales que le ha tocado afrontar durante su mandato.
No es mi intención enumerar todo el informe que en materia de política internacional expuso ante el H. Congreso de la Unión el C. Presidente que como ya he mencionado es bastante extenso, sino señalar que el asunto internacional más discutido, muy especialmente a nivel mundial, es el reconocimiento por parte de México y Francia, a las fuerzas de oposición popular auténticamente representativas en la República de El Salvador.
No sería congruente con el pasado histórico diplomático de México si ante las graves crisis que afrontan los países latinoamericanos, la voz de México, enmudeciera y contemplara pasivamente trágicos desenlaces, y - en el caso de la independencia de Belice prevista para el 21 de septiembre del presente año -, México pedirá también inmediatamente el ingreso de ese nuevo país soberano a la comunidad de las Naciones Unidas.
La política presidencial en el derecho internacional y en sus relaciones con todos los países del orbe conlleva fundamentalmente el sentido de la responsabilidad y la razón con la que el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana se solidariza en todas sus partes. Muchas gracias. (Aplausos.)
El C. Presidente: Tiene la palabra el señor diputado Martín Tavira.
El C. Martín Tavira: Señor Presidente, señoras y señores diputados:
El Presidente de la República nos advierte de los graves peligros de la guerra fría y de la carrera armamentista. Así es, en efecto; el camino de la distensión, hecho con el esfuerzo de las corrientes pacifistas, parece que se está cerrando. Se dice que "no hay pueblos belicistas", sino "políticas belicistas". Pero alguien debe beneficiarse de esta escalada por el ominoso sendero que conduce a la guerra.
¿Quiénes han desatado las guerras de agresión? Los que quieren someter a otros pueblos para humillarlos y explotarlos. Así lo demuestra la historia. Las dos guerras mundiales las provocaron los más bastardos intereses de dominación, sin importar la cuota de sangre que tuvo que pagarse. La segunda Guerra Mundial sacrificó la vida de casi 55 millones de personas. Y después de ella ha habido 150 conflictos militares que segaron la existencia de 25 millones de seres humanos. Quiere decir que en poco más de cuarenta años, 70 millones de gentes perecieron en aras de las desbordadas ambiciones de un puñado de criminales. Hoy estamos ante una tremenda encrucijada: o mantenemos la paz, o termina la historia humana del globo terráqueo. Con razón se afirma que la única "alternativa a la coexistencia pacífica es la inexistencia". Claro, los trogloditas de nuestro siglo están en el juego de la guerra, porque ello les produce incalculables ganancias. Pero ese juego puede conducir al fuego que incendiará todos los confines de la tierra.
Hablemos con franqueza. ¿Quién ha provocado la guerra fría en el pasado y quién la está conduciendo ahora? ¿Quién puede obtener ganancias de la carrera armamentista? Fundamentalmente el imperialismo norteamericano. Ya lo dijo uno de los artífices de la guerra fría y cínico defensor de la política expansionista norteamericana, John Foster Dulles: "Los Estados Unidos no tienen amigos, tienen intereses", Exactamente ese es el "principio" que guía la política imperialista, no la amistad hacia los pueblos, no el respeto a su libre determinación económica y política; sino precisamente los intereses de la oligarquía financiera más desenfrenada que pretende avasallar el mundo en desarrollo, para seguirle succionando riquezas. Y, naturalmente, el complejo militar - industrial, no existe como empresa de beneficencia pública, sino como gigantesco negocio que produce utilidades enormes para un reducido grupo de magnates. Sólo quienes viven de la economía de guerra, son los que quieren mantener y acelerar la carrera de los armamentos.
Hacía tiempo que no llegaba a la Casa Blanca un gobierno tan reaccionario, de claras tendencias profascistas, que ha desatado el terror en diferentes áreas del mundo para atemorizar a los pueblos y obligarlos a someterse a sus designios. El gabinete de Reagan está constituido por los representantes más fanáticos del capital financiero norteamericano. Catorce miembros del equipo gobernante de Estados Unidos, son multimillonarios, ligados a las fuerzas económicas más poderosas de ese país. El general Alexander Haing, Secretario de Estado, ex - jefe de la CIA y ex - jefe de la OTAN, no es más que un intolerante y sectario negociante de la guerra, vinculado con las empresas de la industria bélica. Por eso, esta camarilla de irresponsables no tiene ninguna autoridad moral para hablar de libertad y de democracia.
El imperialismo yanqui es el principal culpable de los peligros a que ha sido llevada
la humanidad. Ha emplazado en el mundo 2 mil 500 bases militares. Tiene más de medio millón de soldados distribuidos en los lugares que considera estratégicos. Ha instalado en Europa más de 7 mil ojivas nucleares. Como todos sabemos, el 12 de diciembre de 1979, el Consejo de la OTAN decidió fijar en suelo europeo 108 cohetes Pershing 2 y 464 misiles crucero tomahawk, para apuntarlos contra la Unión Soviética y demás países socialistas. Ahora Europa Occidental tendrá que aumentar los gastos militares un 3% anuales, porqué así lo ha mandado el poderoso país del norte.
La carrera de los armamentos no la emprendieron al parejo las grandes potencias. Fueron los Estados Unidos quienes la comenzaron y la han llevado adelante. En 1945 fueron los primeros que experimentaron la bomba atómica y los únicos que la han arrojado. En 1952, Washington fue el primero en hacer explotar la bomba termonuclear. en 1960, nuestros vecinos fueron los primeros en poner en servicio el primer submarino atómico dotado de cohetes balísticos. En 1970, fueron los primeros en poner ojivas nucleares múltiples en los cohetes balísticos intercontinentales. Ahora son los que se adelantan a construir la bomba de neutrones.
La actual administración norteamericana ha elaborado planes militares - "rearme de América", le llama Weinberger, Secretario de Defensa - con tres objetivos básicos: desarrollo del arsenal estratégico, nuclear sobre todo; rearme de los Estados Unidos y de la OTAN en Europa; e incremento de las fuerzas de intervención para "proteger los intereses vitales" de Norteamérica en el área del Tercer Mundo. Colosales recursos implican esta loca cruzada por la "muerte térmica" de la humanidad. Los gastos militares en los Estado Unidos se han elevado a ciento cincuenta mil millones de dólares al año. Los gastos militares del mundo ascienden hoy a 600 mil millones de dólares, cuando se requeriría, a lo más, el 10 por ciento de esa cantidad para dar de comer a los 30 ó 40 millones de seres humanos que anualmente mueren de hambre; para alfabetizar a 800 millones de personas; y para llevar asistencia médica a 1,500 millones de gentes que carecen de los servicios más elementales. Hoy se despilfarra en cada minuto, aproximadamente un millón de dólares en armamentos. Se calcula que en los próximos cinco años, si no se detiene el armamentismo, se tendrá que invertir un billón y medio de dólares en gastos militares. Rica veta para los capitostes de la oligarquía financiera, significa la industria de la guerra.
A pesar de que el Pentágono absorbe el 25% del presupuesto federal, la industria de los armamentos apenas ocupa el 5% de los trabajadores. El propio Edwuard Kennedy ha dicho que si lo que invierte el Pentágono se destinara a programas civiles, un millón y medio de personas hallarían empleo.
Son escalofriantes la cifras relativas al arsenal de hoy en día. La potencia de los arsenales nucleares está por encima de un millón 300 mil bombas semejantes a la que se arrojó sobre Hiroshima. Con esta cantidad podría exterminarse quince veces a todo ser viviente del planeta. A cada habitante del globo le toca algo más de 15 toneladas de TNT. Estamos nuclearizados hasta los tuétanos.
El Presidente de la República manifiesta su preocupación ante lo que él llama "lo peor que ha producido la humanidad: la ominosa bomba de neutrones". Ahora se trata de santificar el armamentismo nuclear con la bomba de neutrones, la bomba "limpia", que no destruye las ciudades, sino que mata a sus habitantes. Casi se pretende hacer creer que la bomba nuclear se ha "humanizado" tanto, que ha llegado el momento de declarar que la cohetería nuclear es un relámpago divino que anuncia la bendición de Dios sobre la tierra, a través de los apóstoles del anticomunismo. La bomba de neutrones o "bomba de radiación intensificada", originalmente llamada proyecto W - 63, es una arma terrorífica, creada por mentes diabólicas, por demonios de carne y hueso que no echan azufre ardiendo por la boca, pero que han creado un artefacto del cual "se desprenden neutrones de gigantesca energía cinética, ... que penetran como rayos de muerte paredes de hormigón y blindaje, exterminando todo lo viviente..." Los imperialistas pretenden engañar a los pueblos, diciendo que no hay substanciales diferencias entre las armas convencionales y la bomba de neutrones. Que es posible su empleo en guerras "limitadas" sin riesgo de que las llamas incendien todo el orbe. Pero es claro que detonada esta arma nuclear en algún lugar de la tierra, por muy limitado que sea su alcance, no habría camino de regreso. Por eso la bomba de neutrones, como bien se afirma, "sería el fulminante de la guerra nuclear". Y de una escala nos llevan a otra más. Se pretende ahora "montar" sobre la nave espacial "Columbia" el arma láser, otro "rayo de la muerte".
"Los Estados Unidos no tienen amigos tienen intereses". Así es, ni quién lo dude. El imperialismo necesita petróleo, uranio y metales no ferrosos; los busca afanosamente en todos lados y se propone saquearlos, cueste lo que cueste. Por eso reclama sin tapujos que sus "intereses vitales" están en el Próximo Oriente, en África, en el Océano Índico, en el Caribe, en América Latina. De ahí que quieren cruzar con sus ejércitos todos los océanos y todos los continentes. Weinberger, el Secretario de la Defensa de Norteamérica, declaró a voz en cuello el 17 de junio de este año, que "los Estados Unidos encaran la posibilidad de guerras extendiéndose desde América Central hasta Asia Oriental". Por eso han creado las famosas "fuerzas de despliegue rápido", para intervenir allí donde sus "intereses vitales" estén en peligro.
Han intensificado su presencia en el Medio Oriente a pretexto del conflicto entre Irán e Irak. Su hambre de petróleo los ha conducido a patrullar las aguas del Golfo Pérsico con 60
unidades. Han querido convertir el Océano Índico en "lago estadounidense". De hecho lo controlan desde sus bases militares en Kenia, Somalia, Omán, Australia, Diego García. Portaviones atómicos y submarinos Poseidón, cargados con 200 ojivas nucleares, surcan las aguas del Índico en actitud amenazadora.
Han puesto en práctica una "geopolítica" sumamente peligrosa en el Caribe, otra zona de sus "intereses vitales". De allí obtienen el 80 por ciento de las bauxitas, el 60 por ciento de alúmina, metales raros y de color, azúcar, bananas y otra materias primas. Sus inversiones directas en la región pasan de cinco mil millones de dólares y su comercio alcanza los dos mil millones. Desde octubre de 1979, el gobierno de Washington anunció la creación del Estado Mayor de la Unidad del Caribe, con sede en Cayo Hueso, Florida. De 30 a 40 buques de guerra, incluyendo dos portaviones, patrullan el área. Los bombarderos B52 han sido puestos en posición de combate desde su base Loring. Sus aviones espía SR71 sobrevuelan las diversas islas caribeñas, especialmente Cuba. Han reforzado sus bases militares de Guantámano, Puerto Rico, Bahamas y Panamá; y realizan lo conducente para construir otra más en Haití ¿Hacía dónde se enfila todo este alarde de barbarie militar? Hacia la destrucción de la Cuba Socialista y hacia la intimidación de otros pueblos que quieren construir un porvenir sin metrópolis económicas ni políticas.
Nuestro país también tiene sus intereses. Pero éstos no devienen de ambiciones ilegítimas ni de posiciones de prepotencia. Nuestra solidaridad con los pueblos del Caribe y de Centroamérica se deriva de nuestros anhelos de vivir y desarrollarnos con independencia. La política internacional de México está basada en principios de Derecho Internacional surgidos de la lucha de los pueblos por su liberación nacional. El apotegma juarista que engalana este recinto, puede ser traducido al lenguaje del Derecho Internacional moderno en tres principios esenciales: no intervención, autodeterminación y coexistencia pacífica. Nuestra política internacional no se finca en situaciones coyunturales ni en posiciones oportunistas, sino en la esencia de nuestra historia y de nuestro ser nacional. Por eso somos intransigentes en materia de política exterior. No cambiamos principios por halagos imperialistas.
Las definiciones del Presidente López Portillo con respecto a lo que ocurre en Centroamérica y el Caribe, son consecuentes con las mejores tradiciones internacionalistas de nuestro pueblo. Las luchas revolucionarias de México nos han enseñado que los cambios históricos que han sucedido en diferentes partes del mundo no son hechos casuales, sino fruto del desarrollo lógico y natural de la sociedad. Por eso las revoluciones no nos espantan, sino que nos alientan y nos llenan de optimismo. ¿Cómo no solidarizarnos con los pueblos que están buscando, aún a costa de inmensos sacrificios, sus propias reivindicaciones? ¿Cómo permanecer impasibles ante los sufrimientos de nuestros hermanos por la sangre y la geografía? El apoyo de México brinda y seguirá brindando a las revoluciones de Cuba y Nicaragua, no radica en razones de fría interpretación y aplicación de las normas jurídicas internacionales; sino, como lo expresó el Presidente López Portillo, "por simpatía y afinidad con lo que es la esencia de la lucha - La justicia social -."
Todo el torrente del combate de los pueblos latinoamericanos de hoy es la respuesta a tanta opresión interna y externa. El triunfo de la Revolución Sandinista en Nicaragua abre una nueva fase de lucha contra el imperialismo y las dictaduras de corte fascista. Las revoluciones en El Salvador y Guatemala, la incesante batalla por la democracia y el progreso social, el reforzamiento de las corrientes patrióticas y antimperialistas, la descomposición de las tiranías chilena y uruguaya son signos inequívocos de que la dominación yanqui sobre América Latina está en bancarrota definitiva.
Pero los círculos gobernantes de Norteamérica, ciegos ante las leyes de la historia y embriagados por el aroma de sus "intereses vitales", lanzan toda clase de calumnias y mentiras sobre lo que está pasando en Centroamérica. Pretenden hacer creer que la rebelión de los pueblos salvadoreño y guatemalteco está impulsada por una conspiración internacional y no por lo que es cierto: la espantosa miseria de las masas trabajadoras causada por tanta explotación criolla y extranjera y los crímenes sin cuento cometidos por las clases privilegiadas. En Guatemala, desde el derrocamiento del Presidente Jacobo Arbenz por mercenarios alquilados y armados por los Estados Unidos, han perecido más de 70 mil patriotas a manos de las bandas fascistas paramilitares. Sólo durante la administración de Lucas García, 6 mil personas han sido liquidadas. ¿Quiénes son los asesinos? Los que se oponen a cualquier avance, por pequeño que sea, en el terreno de la justicia social y de la independencia nacional: "los 24 clanes oligárquicos" y "las 77 gigantescas corporaciones yanquis" que dominan la economía de nuestro vecino del sur. En El Salvador el año pasado fueron asesinados más de 13 mil personas, que corresponderían, en proporción, a 600 mil individuos en los Estados Unidos. El 5 por ciento de la población se apropia del 40 por ciento de la renta nacional; y menos del 2 por ciento de grandes propietarios monopolizan la mitad de la tierra. Catorce familias tradicionalmente han detentado la riqueza. Alrededor del 95% de los salvadoreños son analfabetos. Aquí están los verdaderos factores de la rebeldía popular de esos países y no en una supuesta confabulación de Moscú y la Habana.
Ahora Washington califica de terroristas todos los movimientos de liberación nacional y de lucha contra la desigualdad social, contra el racismo, el sionismo, el fascismo, el colonialismo y el neocolonialismo. Para los moradores de la Casa Blanca, terroristas son la Organización para la Liberación de Palestina,
la Organización Popular del Sudoeste de África, el Congreso Nacional Africano, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, es decir, las vanguardias de mayor autoridad moral y política en el mundo emergente. ¿Pero quién puede creer las patrañas yanquis, cuando ha quedado al descubierto quiénes son los verdaderos terroristas?
Ha sido Washington, quien a través de la CIA, ha financiado derrocamiento de gobiernos, asesinatos de personalidades, empleo de mercenarios y toda clase de hostigamientos contra movimientos y gobiernos que se niegan a plegarse a los designios hegemonistas de Estados Unidos.
Como lo ha dado a conocer el Presidente de la República en su Informe de Gobierno, la posición de México respecto a El Salvador es congruente con los más claros principios del Derecho Internacional y con la solidaridad humana. El reconocimiento al Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional y al Frente Democrático Revolucionario es, simple y sencillamente, el reconocimiento a la prerrogativa que tiene un pueblo alzado en armas a participar en el proceso democrático y liberador de su patria. El pueblo salvadoreño es el verdadero sujeto del derecho a la libre determinación económica y política, y México no puede ignorar esa facultad sublime. Las protestas del gobierno espurio del señor Duarte frente a la política de nuestro país, son como el último canto del cisne. México no será el que le "tuerza el cuello" a ese cisne enlodado y ensangrentado, pero no puede permanecer insensible ante tanta ignominia y tantos crímenes. El intervencionismo en El Salvador no viene del Oriente ni del Caribe. Viene del Norte. De allí han mandado armas y "boinas verdes" para apuntalar la dictadura genocida.
Ante esta tragedia que vive el pueblo salvadoreño, la Fracción Parlamentaria del Partido Popular Socialista saluda y apoya irrestrictamente la política internacional que ha implementado el Presidente de México, conjuntamente con el Gobierno de Francia.
En su V Informe de Gobierno el Presidente de la República hace énfasis sobre dos exigencias internacionales: La independencia de Belice y de Namibia. Los imperios coloniales han muerto. Pocas colonias perviven en la actualidad. Los pueblos liberados han venido a ser una nueva savia que han contribuido a la superación del Derecho Internacional clásico y al establecimiento de principios y normas que tienen como objetivo liquidar los viejos moldes de un mundo de dominación y de guerras. Ahora resuenan directrices distintas: el principio de la coexistencia pacífica entre los diversos sistemas de la vida social; los principios ligados al mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales; los principios de la cooperación internacional; y las normas que deben ser de obediencia universal, tales como la Revolución 2621 (XXV) de la Organización de las Naciones Unidas, que considera como "delito el mantenimiento del colonialismo en todas sus formas y manifestaciones".
La XXXV Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución en favor de la independencia de Belice. El documento respectivo señala que las "partes interesadas" no deben recurrir "a la amenaza o al uso de la fuerza para impedir que el pueblo beliceño ejerza su derecho a la libre determinación, la independencia y la integridad territorial". Pero el gobierno guatemalteco, en franco desafío a la Comunidad Internacional, ha estado amenazando a la pequeña nación hermana, con una invasión militar; y tiene pretensiones que dan al traste con el derecho de Belice de conservar sus fronteras reconocidas internacionalmente. La posición guatemalteca es el reflejo de la clásica demagogia de un régimen sanguinario que quiere desviar la atención del pueblo, de sus verdaderos problemas internos. La Constitución de Guatemala, redactada por falsos patriotas, puede decir lo que sea respecto de Belice; pero eso no invalida el sagrado derecho de este país, de conquistar su independencia, la cual tiene y tendrá el total apoyo de México, como lo expresó el Presidente López Portillo.
Puerto Rico es otro enclave colonial en América Latina, engullido por Estados Unidos en la primera guerra de corte típicamente imperialista: la guerra hispano - norteamericana de fines del siglo pasado. La potencia del Norte, en agravio franco de acuerdos explícitos de las Naciones Unidas sobre descolonización tercamente se niega a sacar las manos de la "perla de los mares". Al contrario, desde su base militar en Vieques, mantiene por la fuerza su dominación colonial. Pero como expresara el patriota puertorriqueño Eugenio María de Hostos, "en los Estados Unidos no hay autoridad, ni fuerza, ni poder, ni voluntad que sea capaz de imponer a un pueblo de vergüenza de una anexión llevada a cabo por la violencia de las armas...". La opresión colonial yanqui sobre Puerto Rico es una ofensa para América Latina.
Después de la Segunda Guerra Mundial, África devino, en lo fundamental, tierra de libertad. Cincuenta Estados independientes adornan ahora el mapa de aquel Continente. Pero queda una mancha: Namibia, la única colonia que permanece, dominada por uno de los regímenes más oprobiosos de que la humanidad pueda avergonzarse: La República de Sudáfrica, que practica el racismo como en los peores tiempos de la esclavitud. Varios intentos ha hecho el gobierno de Pretonia para asimilar Namibia a Sudáfrica. Por ejemplo, el 5 de octubre de 1960, llevó a cabo un "referéndum" para decidir la incorporación del Territorio, en el que sólo votaron los blancos. La Resolución 1593 (XV) de la Asamblea General de la ONU, lo rechazó categórica y definitivamente. Recordemos que el punto 4 de la "Declaración Sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales", dictada por la Organización de las Naciones Unidas en su XV Asamblea General, apunta: "A fin de que los pueblos dependientes puedan ejercer pacífica y libremente su
derecho a la independencia completa, deberá cesar toda acción armada a toda medida represiva de cualquier índole dirigida contra ellos,..." Sabemos cuál es la situación: el régimen racista sudafricano mantiene ocupado el país, desafiando la moral, el derecho y la conciencia de la humanidad. Ha agredido constantemente a Angola. Ahora mismo, las hordas fascistas de Pretoria están cometiendo contra ella una invasión armada, con el pretexto de que Angola protege a los guerrilleros de la Organización Popular del Sudoeste de África (SWAPO). Pero debemos tener en cuenta siempre, para juzgar el papel de Angola y el de los demás países de la "Línea de Frente" que la ayuda moral y material a los movimientos de liberación nacional de los terroristas coloniales, es plenamente ajustada a derecho, de acuerdo con la Resolución 2105 (XX) de la ONU. Por otra parte, en obediencia a la Resolución 435 aprobada por el Consejo de Seguridad, Namibia deberá recibir su estatuto de Estado independiente, a fines de este año. Sin embargo, Pretoria ha saboteado todos los trabajos tendientes a ello. La conferencia sobre Namibia que se celebró en Ginebra del 7 al 14 de enero del año en curso, terminó en fracaso, debido a que el régimen racista pretendía desconocer a la Organización Popular del Sudoeste de África, como único y legítimo representante del pueblo de éste país; y se empeñaba en que sus fantoches de la llamada Alianza Democrática Turnhalle, que dirige el colono blanco Dirk Mudge, representara al pueblo namibio en igualdad de condiciones que la SWAPO. Washington bendijo esta actitud de Sudáfrica. No tan sólo, sino que Alexander Haing, invitó a su homólogo Botha, de Pretonia, para una visita a los Estados Unidos. En todo este juego sucio está el propósito, no solamente de frustrar la independencia de Namibia, sino de destruir el gobierno democrático de Angola, para sentar en la presidencia de la Patria de Agostino Nieto, a un testaferro de la CIA, el tal Savimbi, recientemente huésped del señor Reagan. Por todo esto, resultan valiosos los conceptos del representante de México ante la ONU, señor Porfirio Muñoz Ledo, expuestos el 29 de agosto, demandando del Consejo de Seguridad, adopte medidas efectivas y no simples condenas verbales contra la pérfida conducta del gobierno sudafricano. El régimen de Pretoria tiene crucificado al pueblo de Namibia, y la ONU, por los vetos y las presiones yanquis, sólo se permite, de vez en cuando, poner un algodón mojado en la boca de la víctima.
El colonialismo es una obsolescencia, una permanente violación al principio de autodeterminación de los pueblos y una ofensa constante a los derechos del hombre. Por eso debe ser barrido desde Belice hasta Namibia, pasando por Irlanda del Norte, que Inglaterra tiene subyugada desde hace ocho siglos.
El Presidente de la República ha afirmado que la reunión de Cancún, llamada Diálogo Norte - Sur, que tendrá lugar en octubre próximo, tiene como finalidad, el "reordenamiento de las relaciones económicas de nuestro tiempo". Por la situación que ocupa México en las relaciones internacionales, podemos decir que no es válido simplemente dividir el mundo entre los débiles y los poderosos, porque una dicotomía de tal especie encubriría las verdaderas causas de la crisis actual. Los problemas del subdesarrollo tienen su origen en la injerencia imperialista en la vida económica y política de los pueblos y en la herencia del colonialismo. Pero también es verdad que el destrabe de la economía internacional no podrá encontrar salidas efectivas en favor de los pueblos en desarrollo, sino en la paz, en la distensión y en el desarme.
La internacionalización de la economía ha producido una división del trabajo, convirtiendo a los países subdesarrollados, en simples proveedores de materias primas. La crisis energética puso al descubierto lo injusto de las relaciones económicas engendradas por el capitalismo. El déficit de la balanza de pagos, el terrible endeudamiento, la descapitalización por diversos procedimientos, son algunos de los carcinomas que mantienen postrada la economía del Tercer Mundo.
La demanda de los países en desarrollo reviste dos aspectos esenciales: por un lado, la defensa de sus recursos naturales y el derecho a estructurar su economía con plena independencia; por el otro, la puesta en práctica de medidas concretas que contribuyan a una mejor distribución de los beneficios que se obtienen del intercambio económico internacional, para canalizarlos hacia los países menos favorecidos. Ya existen instrumentos jurídicos para cumplir estos objetivos; principalmente la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados. Como se ha dicho, México no puede hacerse ilusiones sobre los resultados de este encuentro; pero por lo menos el foro demostrará una vez más qué intereses están en juego cuando se reclama un nuevo orden económico internacional.
Orientados por la filosofía de un país de larga experiencia revolucionaria y de lucha contra diversas fuerzas del exterior, no podemos, no debemos caer jamás en el juego de los intereses imperialistas que sistemáticamente pretenden sembrar la confusión. Nosotros tenemos que distinguir cuándo hay verdaderos actos de intervención y cuándo el ejercicio de la legítima defensa individual o colectiva, a tenor con lo que dispone el Artículo 51 de la Carta de la ONU. A fuerza de nuestra profunda convicción de apoyo a todas las causas nobles de los pueblos que se afanan por encontrar caminos de progreso social y liberación nacional, tenemos que ser lógicos y cuidarnos de torcer los principios y normas del Derecho Internacional, que nos lleven a favorecer el atraso feudal y el vasallaje, impuestos desde afuera. Recordemos aquella trampa que tendieron algunos países europeos, proclamando el principio de la no intervención; y hasta formaron un Comité, de triste memoria, para abandonar a su suerte y llevar al martirologio a la República Española, que fue víctima, sí,
de la intervención de la Alemania nazi y de la Italia fascista, Lázaro Cárdenas no se dejó confundir y ayudó, hasta con armas, a la España del Frente Popular.
El mundo de hoy es bipolar, pero no porque existan dos superpotencias que se disputan la hegemonía universal. El mundo es bipolar, por que existen dos sistemas diametralmente opuestos: el imperialismo y el socialismo. Entender la esencia del uno y del otro es lo importante, para un país como el nuestro que es activo en la esfera del combate antiimperialista y que con valor se declara solidario de las revoluciones de Cuba y Nicaragua. Está en la lógica del proceso de la historia y en la lógica de la ideología democrática y progresista - y hasta en la lógica formar -, entender que, si hay una fuerza que pone al mundo al borde de la guerra, con su escalada armamentista; que mata al SALT II y hace "muy difícil que se negocie el SALT III"; si esa misma fuerza protege y estimula regímenes oprobiosos como los de Guatemala, El Salvador, Chile, Uruguay o Sudáfrica; si tal fuerza se autoelige "guía del mundo occidental", según las descalificadas palabras del señor Haing, dichas hace días; si de hecho desempeña el papel de gendarme en todos los rincones, intimidando a los pueblos; si dicha fuerza es el eco de la oligarquía financiera que saquea recursos naturales y plusvalía a costa de países débiles; en fin, si ello constituye el problema principal de México, como lo dijo con gran dignidad, en la propia Casa Blanca, el Presidente López Mateos, ¿qué carácter tendrá la fuerza que se le opone de manera tan radical? Si no existiera la poderosa fuerza del socialismo, mayores tragedias le hubieran ocurrido a la humanidad; mayores contratiempos hubiera sufrido el proceso de descolonización; mayores obstáculos hubieran tenido los pueblos para sacudirse viejas ataduras.
Imperialismo y socialismo son los polos de una contradicción irreductible. Pero no está a la orden del día si esa contradicción la ha de resolver una nueva guerra. La competencia pacífica en el campo de la producción, del bienestar de los trabajadores, del avance de la ciencia al servicio del hombre, del enriquecimiento de la cultura para hacer más bella la vida, debe ser la que diga la última palabra. La paz debe ser el signo de nuestro tiempo. Como se ha dicho, "la paz es el patrimonio común de la humanidad" y el arma más valiosa del hombre contemporáneo. En la paz el hombre desplegará todas sus energías y será realmente pleno.
Tomás Paine, el romántico revolucionario que radicalizó el movimiento de independencia de Estados Unidos, a temprana hora reconoció que sólo mediante las revoluciones se puede liberar a la humanidad de las guerras, porque son los gobiernos reaccionarios los que están interesados en ellas. Siguiendo este pensamiento, nosotros afirmamos que sólo el imperialismo está interesado en amenazar a la humanidad con una nueva guerra. Por eso, la lucha contra el imperialismo es la lucha por la paz.
El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Manuel Stephens.
El C. Manuel Stephens García: Señor Presidente, compañeros diputados: La humanidad como nunca, sufre la amenaza de desaparición. El peligro de guerra mundial es verdaderamente serio y hoy como nunca hombres y pueblos deben unirse en la acción para conjurar el peligro de la hecatombe nuclear. Una falla técnica, un error o descuido de cualquier técnico del Pentágono puede precipitar una reacción de consecuencias catastróficas. Sobre las cabezas de los seres humanos se balancean decenas y miles de armas atómicas. Y la decisión de su uso están en manos del gobierno estadounidense encabezado por el cuatrero Reagan.
Al arribo al poder del presidente Ronald Reagan, la política exterior norteamericana ha estado provocando mayores tensiones en las relaciones internacionales. Dicha política se caracteriza por el atizamiento de los focos de guerra; por la agresión, el intervencionismo y el incremento de la carrera armamentista. Hechos que demuestran lo aquí aseverado son; entre otros. El apoyo a nefastas, reaccionarias y fascistas dictaduras opresoras de los países latinoamericanos y de países ubicados en otras regiones del planeta.
Atizamiento de focos explosivos de conflictos en varias partes de la Tierra como son el Medio Oriente, El Golfo Pérsico, Océano Índico, el Sudeste de Asia, el Cono sur Africano, en Europa y en nuestro Continente, especialmente en América Central y el Caribe. Como resultado de esta política miles de seres humanos están siendo asesinados y reprimidos violentamente. En el enfrentamiento a la prepotencia imperialista y de la reacción internacional mueren todos los días; palestinos, árabes, kampucheanos, laosianos, namibios, angolanos, mozambicanos, sudafricanos, saharauíes, salvadoreños, guatemaltecos, nicaragüenses, uruguayos, paraguayos, chilenos, bolivianos, haitianos, puertorriqueños y muchos otros.
Dicha política yanqui, apoya el golpismo valiéndose de militares reaccionarios, de los terratenientes y grupos oligárquicos para evitar que los pueblos sean soberanos.
Pero además prosigue su propósito de establecer pactos militares y de reforzar los ya existentes. En este marco se fortalece a la OTAN, se derriban aviones libios y se da la invasión sudafricana a la República Popular de Angola.
Siendo esto de por si ya amenazador, el presidente Reagan no ha tenido escrúpulo en ordenar la fabricación de la bomba de neutrones, arma supercapitalista, arma dispuesta para la invasión y conquista de países que están en su mira, entre otros el nuestro, México. Ha sido aumentado el presupuesto militar norteamericano que hoy ya supera los 150 mil millones de dólares al año y que para 1985 podrá llegar a la increíble asignación de 300 mil millones de dólares para fines guerreristas y así atender la fabricación del arma infernal, sostener sus 2 500 bases e instalaciones
militares en territorios extranjeros y producir los cohetes Pershing y cruceros destinados al arsenal atómico en Europa Occidental. Y desde luego seguir imponiendo el racismo y neocolonialismo.
Si bien es cierto que nuestros pueblos se ven sacrificados por el belicismo yanqui, también lo es que el pueblo norteamericano sufre semejantes consecuencias. Más de 8 millones de personas en E. U. vagan en busca de trabajo y entre 20 y 25 millones de norteamericanos pobres verán afectada su situación por el presupuesto guerrerista de la actual administración. Oportuno es señalar que tales efectos serán resentidos por las llamadas minorías nacionales, entre ellas las de origen mexicano y naturalmente los indocumentados que el Presidente no menciona en su informe, estos últimos, enfrentados ya al ominoso e infrahumano plan Reagan.
Mención especial merece la postura del gobierno Chino que ha demostrado su acuerdo y beneplácito por la fabricación de la bomba de neutrones, acción criminal que a su tiempo el propio pueblo chino rechazará. Si hago todas estas citas, de ninguna manera quiero conducir a la concepción de que estamos aceptando la idea de la inevitabilidad de la guerra. Sólo lo hago para reiterarla de que toda esta política la pone en ejercicio el imperialismo con el objeto de sobrevivir por algún tiempo más sostener el afán de ganancia, exportar sus capitales, alimentar a sus empresas transnacionales e imponer su prepotencia a los países que aún permanecen dentro de su órbita o recuperan los espacios perdidos. Sólo para eso.
Los revolucionarios somos optimistas por naturaleza. Creemos en la paz, en la coexistencia civilizada entre los Estados y en la distensión. Pero no creemos que esto se logre mediante la espontaneidad, sino que dichos objetivos se conquistan sólo mediante la lucha y la fuerza, afortunadamente la correlación de fuerzas cambia en contra del imperialismo: ésta ya no puede imponer sus dictados como sucedía en el pasado.
Hoy los países socialistas contribuyen a decidir la historia y junto a ellos el movimiento obrero internacional, que se fortalece cada día; los movimientos de liberación nacional elevan su capacidad y triunfo, y el poderoso ejército de los luchadores por la paz que hoy se pronuncia con vigor en todas partes contra la bomba de neutrones, contra el armamentismo, contra el militarismo, contra la violación de los derechos humanos, y por la defensa intransigente de la preservación de la especie humana.
En la actualidad toda aquella política, que se enfoca hacia el mantenimiento de la soberanía nacional, de los pueblos por su autodeterminación, no intervención, por el uso razonable de sus recursos naturales y por la democracia, adquiere relieve y simpatía. Así se explica que las mejores fuerzas del pueblo mexicano representadas en esta Cámara, expresen acuerdos con el gobierno actual, cuando éste se pronuncia por la paz, contra la carrera armamentista, contra la fabricación de la bomba de neutrones y por la distensión; expresa su acuerdo cuando el gobierno hace patente su solidaridad a los pueblos que luchan por su independencia, por su libertad y por darse regímenes acordes con sus aspiraciones democráticas. Es así como el grupo Parlamentario Comunista Coalición de Izquierda considera positivo que en su Informe el Presidente de México haya exigido respeto a la Revolución Cubana, a su pueblo y a su gobierno, y haya hecho lo mismo respecto a la Revolución Nicaragüense. Es importante y positivo también que haya condenado la invasión de Sudáfrica a Angola y condenado el constante desacato de este país al llamado de la comunidad internacional para que cese su ocupación ilegal del territorio de Namibia y para que liquide la odiosa política racista. Pero sin duda el más importante de los hechos de política exterior que se incluyen en el V Informe, es la decisión adoptada conjuntamente por los gobiernos de Francia y México de reconocer como fuerza política beligerante al frente Farabundo Martí de Liberación Nacional y al frente Democrático Revolucionario del pueblo de El Salvador, fuerzas opositoras a la junta militar Gobernante, pero auténticamente representativas quienes deben de participar en la búsqueda de una solución política a la crisis salvadoreña, sin que se vean afectados en lo más mínimo las aspiraciones legítimas de pueblo que anhela edificar un gobierno antiimperialista, democrático y popular.
La decisión del gobierno mexicano en este sentido ha sido criticada y calificada de intervencionista por 14 gobiernos latinoamericanos, gobiernos militares y dictatoriales, manipulados al unísono por las riendas del Presidente Reagan, el Pentágono y la CIA. Todos ellos gobiernos criminales que han ensangrentado la vida de los pueblos, manteniéndolos en el atraso y la miseria.
El Grupo Parlamentario Comunista Coalición de Izquierda rechaza enérgicamente la conducta de esos gobiernos, ellos sí intervencionistas. Intervencionista es, en primer lugar, el gobierno norteamericano, cuya presencia en El Salvador es clara desde los puntos de vista económico, técnico y militar, pues es sabido de la ayuda que en estos renglones presta a la junta represiva. Todos sabemos que sin esta ayuda, el pueblo salvadoreño ya hubiera derrocado a la junta e instalado el gobierno por el que lucha heroicamente. México lo que ha hecho, a juicio nuestro, es reconocer la justa causa del pueblo salvadoreño y expresado su devoción por encontrar una fórmula que resuelva el actual conflicto y es una realidad que sin los frentes opositores salvadoreños, dicho conflicto no se podrá resolver. Cabe mencionar que en este aspecto le asiste a nuestro país, en el uso de su soberanía, el derecho de reconocer a tal fuerza o gobierno, y más cuando en carne propia y por experiencia histórica ha sufrido semejantes situaciones.
Para que el gobierno mexicano complete su conducta hacia el pueblo salvadoreño,
el Grupo Parlamentario Comunista Coalición de Izquierda demanda por mi conducto le sea suspendido de inmediato el abastecimiento a la Junta de los 7,500 barriles diarios de petróleo que se le envían, y junto a ello se denuncie el pacto de San José por entender de la parte nuestra que dicho pacto está favoreciendo preferentemente a las dictaduras centroamericanas.
Proponemos igualmente que el gobierno mexicano rompa sus relaciones diplomáticas y económicas con la junta asesina y denuncie ante el Consejo de Seguridad de la ONU el intervencionismo de los Estados Unidos en ese país. Se ha tratado de hacer creer al mundo que la batalla del pueblo salvadoreño, en el transcurso de poco más de 15 meses, han sido asesinados por el ejército y los grupos represivos de la tiranía, más de 5 mil personas, es producto de una conjura internacional. Afirmar eso equivale a ignorar que el pueblo salvadoreño viene desde hace más de 50 años luchando por su liberación. Y equivale también a desconocer la situación de terrible miseria y feroz explotación en que una reducida e insaciable oligarquía, mantiene a ese país. Equivale a pasar por alto que los hombres y mujeres de esa pequeña nación, se ven obligados a defender su propia supervivencia frente a un régimen genocidio que arrasa literalmente con poblaciones enteras y cometen enloquecidas masacres.
Nuestro Grupo Parlamentario, apoya en política exterior lo que se ajusta a los intereses de nuestro pueblo, no así a aquello que se contrapone a los intereses de la nación mexicana.
En el mismo orden de ideas, expresamos nuestras diferencias cuando el gobierno comete errores que se contraponen a los intereses soberanos de la nación. De ahí que demandemos el que México denuncie el pacto de Río de Janeiro, el Trato Interamericano de Ayuda Recíproca, que establece una alianza automática bajo la hegemonía norteamericana, para enfrentar cualquier supuesta amenaza extracontinental; que renuncie al envío de petróleo al gobierno sionista y agresor de Israel, petróleo que es utilizado para asesinar al pueblo palestino, y además pueblos luchadores por la paz y la libertad; que haga una profunda revisión de su política de exportación petrolera, en función de diversificar sus mercados de venta, toda vez que la política actual contribuye, en buena parte, a fortalecer las reservas estratégicas de los Estados Unidos.
Nuestro Grupo Parlamentario, igualmente manifiesta su inconformidad porque el gobierno mexicano haya cedido ante la presión norteamericana, para que Cuba, sede en que radica la dirección de los países no alineados, no fuera aceptada a participar en la Reunión Norte - Sur, que se llevará a cabo en Cancún, el próximo octubre.
Al haber aceptado, se advierte de antemano que no habrá solución alguna a los países del Sur dado que Estados Unidos va a presentarse ahí con airada prepotencia está dejando la cimentación firme para que se pueda erigir una cosa sólida.
México debe retomar en dicha reunión la bandera de los subdesarrollados víctima del imperialismo y de sus empresas transnacionales, para ello, según nuestra opinión, México debe apoyar su participación en esta Reunión, en la Carta de los Deberes y Derechos Económicos de los Estados porque sienta las bases para un nuevo orden económico internacional, Carta aprobada por más de 120 países en la ONU y que contó con los votos contrarios de Estados Unidos e Israel, entre otros.
Insistimos que nuestro país debe adherirse a la OPEP puesto que así podrá defender de manera más eficaz nuestros energéticos tan codiciados por Estados Unidos. Insistimos igualmente en que se reconsidere la ventaja de pertenecer al Movimiento de los Países no Alineados, ya que sus principios son parecidos o iguales a los que sostiene México en el panorama internacional.
Ciertamente, muchos de los conflictos que se aprecian en el panorama internacional tienen como epicentro el petróleo, el cual es reclamado para múltiples usos que tienen que ver con la fuerza o la paz, según la política de cada Estado.
Siempre hemos criticado y hoy lo sostenemos otra vez en esta Tribuna, la política exterior de los últimos gobiernos no ha sido congruente, no ha sido congruente en la generalidad con la política interior; la burguesía mexicana hacia afuera del país defiende a los pueblos que luchan por darse gobiernos democráticos, independientes, y por que dispongan de sus recursos naturales para lograr su bienestar social, dicha política no es del todo compatible con la que aplica hacia el seno del pueblo mexicano. Nuestro pueblo es víctima de atraso social, de bajos niveles económicos, de bajos salarios, de falta de vivienda, salud, cultura y recreación; es víctima de la explotación y de la miseria; es víctima de autoridades no electas por el pueblo, es víctima por la falta de democracia. Para que haya congruencia entonces en la política exterior e interior, demandamos que el gobierno mexicano cambie su política económica que, a juicio nuestro, sólo beneficia de manera preferente al gran capital nacional y extranjero, y emprenda una nueva política que persiga como objetivo central mejorar la vida económica y social de los trabajadores del campo y de la ciudad en todas aquellas capas empobrecidas de la población. Y de esta demanda, consideramos que los grandes yacimientos de petróleo contenidos y descubiertos en el territorio nacional ocupan un papel muy importante. Aparte de los grandes servicios que prestarían al pueblo, el petróleo, utilizando en su favor, debe ser palanca fundamental en la elevación de las condiciones materiales y espirituales del pueblo trabajador a través del mejoramiento de los salarios que le permitan realmente, por lo menos mitigar o resolver sus necesidades más inmediatas. Así habrá congruencia de verdad entre los dichos y los hechos, entre la política exterior e interior y en esas condiciones estaremos en ventaja para movilizar con mayor
fuerza a nuestro pueblo en defensa de la política exterior de México.
Finalmente, y compartiendo el juicio del Presidente de la República como lo peor que ha producido la Humanidad, la ominosa bomba de neutrones, me permito sugerir al Presidente de la Cámara se procese un pronunciamiento unitario de esta Cámara condenando la fabricación de la bomba de neutrones.
Señor Presidente, compañeros diputados, esta es nuestra opinión analizando en lo general la política exterior del gobierno del Presidente José López Portillo.
Nuestra opinión es limpia y, como siempre, honesta desde el punto de vista político. Muchas gracias.
El C. Presidente: Se concede el uso de la palabra al C. diputado Manuel Rivera del Campo.
El C. diputado Manuel Rivera del Campo: Señor Presidente, H. Asamblea: Es incuestionable que en estos tiempos se vive un período turbulento; se siente en el ambiente un recrudecimiento de las tensiones mundiales a retroceder, en la distensión, acrecentando la crisis y amenazando seriamente la paz, ante la espectante mirada de los más, que sólo con el carácter de observadores lejanos asistimos a los frecuentes hechos que atacan la precaria situación de coexistencia.
Cada vez se encienden focos de intranquilidad por todo el orbe, auspiciados por los apetitos imperiales de uno u otro signo, los bloques regionales y los intereses particulares de ciertos regímenes nacionales, en un mundo más empequeñecido en distancia por los adelantos modernos. Es claro que nos afecta cualquier perturbación bélica, cualquier experimento que pueda ocasionar la fatal colisión, el emprender el camino sin retorno; es consenso de la humanidad que una conflagración mundial será de tal forma devastadora que nadie podrá atribuirse triunfo alguno. La humanidad, como siempre, sería la gran perdedora de las guerras. La carrera armamentista continúa y la espada de Damócles pende sobre el género humano, pese a los angustiosos clamores de prudencia.
Una angustiosa aprensión se siente, ante el incremento de la carrera armamentista, salpicada de reproches mutuos, de obnubilada competencia por ver quien puede producir más genocidio. El Salt II que alguna vez significó una débil esperanza, hoy sólo constituye delgada hebra donde pudiera transcurrir el endeble diálogo que alejara la posibilidad de frenar ese frenesí armamentista.
Por ello esa exigencia indeclinable de frenar esta carrera suicida, camino directo al holocausto. Es el diálogo franco el que debe regir las relaciones internacionales, diálogo que deje a un lado razones egoístas y de supremacía que interprete justamente que la humanidad es una y que el destino es común. Que ya nada de lo que acontece en el mundo es ajeno y que todo nos compete a todos.
En Acción Nacional, nos ha parecido correcta y encomiable la acción diplomática del gobierno que logró concretar la reunión de octubre próximo en Cancún, sobre cooperación y desarrollo. Ante las graves crisis económicas que afronta el orbe por las agobiantes desigualdades económicas que se observan frente a sociedades consumistas ahitas, cuando existen grandes masas pauperizadas y que gran número de países no pueden acceder a prioridades superiores por carencia de tecnología, de capacidad, de medios y sobre todo por no haber un trato justo y equitativo entre naciones, los países ricos y pobres deben encontrar solución a esa grave crisis que procede de la injusticia y que incide mayormente por la incapacidad de dialogar.
El Diálogo Norte - Sur en Cancún, encarnado en los dirigentes de 22 naciones, puede conseguir viables soluciones al problema global de la producción alimentaria y a lograr un desarrollo compartido. Mientras se pueda acceder al diálogo, que se pueda hablar y escuchar, no todo está perdido, mas no olvidemos en esa reunión que somos un país pobre con posibilidades ciertas de desarrollo, gracias a nuestros recursos que deben ser canalizados en provecho del país.
No sea que con elogios, nos adormezcan los desarrollados y no ensarten en programas que nos confirmen como candil de la calle. En el establecimiento de los lazos con los regímenes de Cuba y Nicaragua, se confirmó que ello obedece al apego de México al principio político de la libre determinación de los pueblos. Ese camino no ha sido recorrido aún en esos países. En el caso de Nicaragua, uno de los grupos participantes en el derrocamiento de la dictadura y actualmente al frente del gobierno, se aprovechó de llenar el vacío de poder después de caído Somoza y ha marginado ostensiblemente de las decisiones políticas, a sectores democráticos que contribuyeron al triunfo, sólo por no tener la misma ideología.
Las elecciones que pudieran legitimar el proceso han sido postergadas con una intención en la que parece se desea recorrer el mismo camino que hizo posible la dictadura de Castro en Cuba y la alineación al bloque soviético.
En los países del área centroamericana las mayorías han vivido en una secular pobreza y en una marginación política en beneficio de oligarquías que con evidente ceguera no sólo no han satisfecho las necesidades crecientes de la población, sino que en su absurda persistencia de conservar privilegios, han logrado que las condiciones mínimas de vida sean más difíciles. Es claro que se requieren cambios. En El Salvador, durante décadas, dominó la escena un pequeño grupo oligárquico dueño de la banca, la industria, de las mejores tierras y del poder político.
En 1972 se enfrentó a esa situación la candidatura democristiana de Duarte, también apoyada por el Partido Comunista Salvadoreño, la que con su programa renovador, ganó las elecciones para luego de arrebatado el triunfo, se tuvo que emprender el camino hacia el exilio.
Ya derrocada la dictadura en 1979, necesitando El Salvador revitalizar su economía y de reencontrar el camino democrático, se encuentra latente un conflicto en el que quizá se ha perdido objetividad para entenderlo, pero que puede ser el detonador en la explosiva situación del Istmo Centroamericano. Pese a los intentos serios de efectuar reformas sociales, profundas, respetando los valores de la libertad y la democracia, lo único cierto es que es necesario abatir la espiral de la violencia y del terrorismo de los extremismos antagónicos.
La postura de México en el caso del pueblo, hermano de El Salvador, al reconocer a los grupos armados disidentes como fuerzas representativas, es un camino equivocado en la crisis que soporta ese país, tan próximo a nosotros en la historia y en el origen. En efecto, la medida francomexicana ha polarizado las posiciones de América toda y no sólo a nivel de Estados, sino que ha provocado el mismo efecto de división en el seno mismo de las naciones. También supone dicha medida el debilitamiento de los organismos internacionales y regionales de que fueron creados precisamente para evitar que posiciones unilaterales entre países vulneren el principio de soberanía y se eluda el conflicto entre partes para encontrar mecanismos de solidaridad humana y de solución a las diferencias. Así, se ha rebajado la actitud respetuosa asumida por décadas por la Doctrina Estrada. Nuestra postura ante gobiernos de facto quedó definida en un retiro discrecional de nuestra representación diplomática; pero sin que ello implique valoración a juicio alguno sobre el grado de representación de tales gobiernos; se ha rebajado tal conducta porque ahora nos abrogamos la facultad de medir la fuerza, la representatividad que tiene cada grupo político interno, de un estado extranjero.
Se emitió un juicio antes de que lo hicieran los organismos internacionales. Sería interesante conocer la reacción oficial en nuestro país ante conducta similar de otras naciones, ante hechos semejantes que pudieran presentarse en el territorio nacional. Si en verdad en México hubiera una intención seria de evitar la violación a los derechos humanos en El Salvador, el procedimiento correcto hubiera sido el uso de su ascendiente ante los organismos internacionales y regionales, fortaleciendo a éstos para que participen en la solución del problema. Posibilidad que sólo es factible en la medida en la que el interés y la solidaridad de otras naciones logren la acción eficaz del organismo competente para ello.
No utilicemos a El Salvador para otros fines; hagamos el debido esfuerzo ante los foros internacionales para imponer la paz y no para atizar la guerra. Acción Nacional reitera que la política exterior de un país debe estar fundada en la congruencia; lo que se proclama al exterior, debe ser norma que debe regir la política interior; no se deben generar expectativas que no se puedan cumplir en el ámbito interno. Acorde al principio de autodeterminación de los pueblos, reiteramos la exigencia de que sean retiradas las tropas extranjeras estacionadas en Afganistán y Camboya; y de que sea encontrada solución civilizada a la conflictiva crisis del Medio Oriente.
También consideramos que mucho contribuye el clima de tensión global la presencia de tropas sudafricanas y cubanas en el entorno ajeno del África Meridional.
El próximo 21 de septiembre la Colonia Inglesa de Belice accederá a la vida independiente. Expresamos nuestra satisfacción por ese venturoso hecho, sin olvidar los derechos indiscutibles de nuestro país, contenidos en testimonios históricos que existen tanto en México, en Guatemala y en el Archivo General de Indias de Sevilla.
Ese derecho fue reconocido al iniciarse nuestra vida independiente, al suscribir Gran Bretaña en nuestro país los Tratados de Amistad, Comercio y Navegación de 1825 y 1826. Al hacerlo, los ingleses tenían plena conciencia de que la nueva nación adquirirá los derechos de España, toda vez que la Capitanía General de Yucatán a la que pertenecía el enclave de Belice, era también parte de México, y sus límites reconocidos y afirmados por la Conferencia de Jalapa de 1823, lo estipulado por la Constitución Federal de 1824, como la particular del Estado de Yucatán de 1825.
México adquiría los derechos históricos de la antigua metrópoli conforme al principio del uti - possidetis, pero ya libres de cualquier atadura contenida en el Tratado de 1783 y Convención de 1786, entre España e Inglaterra.
En 1836, al reconocer España la independencia mexicana, se confirmaron los derechos de México sobre Belice al reconocer en el Tratado de Paz con nuestro país, pues éste era el legítimo poseedor de las tierras que estuvieron bajo la jurisdicción de la Nueva España y de la Capitanía General de Yucatán.
Mas Inglaterra trataba quedarse en definitiva con el territorio beliceño, que en sus orígenes fue de filibusteros y aprovechó para ello la cruenta guerra de castas que asoló la península yucateca en gran parte del siglo pasado, facilitando armas a los insurrectos.
Ya consolidada la República, después de la Intervención Francesa, Don Ignacio L. Vallarta, Ministro de Relaciones Exteriores, emitió una declaración plena de erudición, señalando con energía los derechos mexicanos.
Fue en 1893, que el gobierno porfirista suscribió con Gran Bretaña el Tratado de Límites entre México y la Colonia de Honduras Británica, que algunos han dado como un tácito
reconocimiento a la soberanía inglesa en región; situación similar entonces a la de Guatemala al suscribir un Tratado de Límites con esa colonia en 1859.
En el Tratado de 1893, llamado Spencer Mariscal, no se señalaron derechos de soberanía, por lo que a Inglaterra se le reconocieron solamente derechos de facto, y no de jure, el Estado de Yucatán, lesionado tantas veces en mutilaciones territoriales, por medio de sus senadores se opuso a la aprobación de ese Tratado, y no fue hasta 1895 en que fue aprobado por su Legislatura. El territorio de Belice siempre ha sido motivo de controversia entre los ingleses y Guatemala, que recrudeció su reclamación, razonable sólo en parte, a partir de 1938, en que apareció el libro blanco sobre Belice, editado por su Secretaría de Relaciones Exteriores.
A pesar de sus derechos, mayores que los de Guatemala, nuestro país mantuvo una actitud pasiva que benefició a la postura guatemalteca, más directa y que aprovechó cualquier ocasión para ser expuesta en los foros internacionales, apareciendo esa nación como la única víctima del despojo territorial, a manos de los británicos. Esa actitud de reserva por parte de nuestra Cancillería, contribuyó a retardar el difícil proceso de la independencia beliceña. En las reuniones de discusión entre Guatemala e Inglaterra, ha faltado la opinión responsable de México, cuya presencia era indispensable, ya pues se cuenta con derechos suficientes para decidir el destino de esa colonia. Ha sido positiva la postura mexicana de la autodeterminación, porque hay que aceptar que durante el tiempo de la disputa, ha surgido un pueblo al que hay que reconocer mayores derechos, un pueblo que indudablemente tiene ya su propia identidad.
Señores diputados, esta es la opinión de mi partido en esta intervención sobre la glosa del Informe, respecto a política internacional. Muchas gracias. (Aplausos.)
El C. Presidente: Se concede el uso de la palabra al señor diputado Alfonso Zegbe Sanen.
El C. Alfonso Zegbe Sanen: Señor Presidente, honorable Asamblea: Acto importante y de gran trascendencia para esta Cámara de Diputados. ha sido el capítulo sobre política exterior del V Informe de Gobierno del C. Presidente José López Portillo.
La posición que el jefe de las Instituciones Nacionales adopta es la clara, visionaria, revolucionaria e independiente línea política que nuestro país sostiene en los foros nacionales e internacionales.
Insertos como estamos en un mundo convulso, en el que las transnacionales pretenden vencer las nacionalidades, y en el que la soberanía de las naciones se ve lesionada por las propias transnacionales. Un mundo que ha generado nuevas fuerzas que pretenden mantener áreas hegemónicas en base a sus intereses materiales, y desdeñan a la gran mayoría de la población, y que si acaso atienden a una masa poblacional, es para colocarla a su servicio personal y expoliarla.
Se pretende que la mayoría de los países del Tercer Mundo sean sojuzgados y dependientes, haciéndoles trabajar en sectores de producción que no son indispensables para su economía, y que sí lo son para la creación de un nuevo orden económico internacional, para ponerlo al servicio de las empresas transnacionales.
En este mundo confuso, provocado por los centros hegemónicos de poder, en su lucha por el poder político y económico, han impedido que la humanidad arribe a estados superiores de desarrollo para crear una sociedad culta y civilizada. Estos grupos políticos, en nuestro Continente y en el resto del mundo, han impuesto su designio por la fuerza del poder de las armas; marcan con su intransigencia el recrudecimiento de la guerra fría; con sus intervenciones provocan confrontaciones entre los estados; acrecientan la carrera armamentista que representa un peligro para la humanidad, y aquí México asume con gran dignidad su papel histórico de vanguardia en el campo americano, sosteniendo los principios de no intervención, libre determinación de los pueblos, solución pacífica de las controversias entre los Estados, e incremento en la amistad y la concordia de todos los pueblos del mundo.
Qué trascendente es que el gobierno de México se preocupe por la negociación del Tratado Salt III, limitando los armamentos nucleares. Singular es la participación de nuestro país en la reunión Norte - Sur, en donde se dialogará sobre cuestiones de alimento, desarrollo agrícola, productos básicos, comercio, industrialización, energía, y los problemas financieros y monetarios.
De gran importancia es para nuestro país el contacto directo entre jefes de Estado, así como la trascendencia de mantener vínculos más sólidos de amistad y cooperación con los gobiernos revolucionarios de Cuba y de Nicaragua, así como dar la bienvenida a la vida independiente a ese gran pueblo beliceño que ha vivido los residuos del colonialismo y surge a la independiente con el pleno apoyo de todos los países democráticos.
Pero lo que mantiene la expectación es la gran decisión de nuestro gobierno, de haber declarado conjuntamente con el de Francia el reconocimiento como entidades políticas a las organizaciones revolucionarias como el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y el Frente Democrático Revolucionario.
Quién ignora lo que pasa en Centroamérica? ¿Quién no sabe las acciones contra Nicaragua? ¿Quién no entiende lo que pasa en Guatemala? ¿Quién no comprende en estos momentos lo que sucede en El Salvador? ¿Y quiénes se lanzan contra la declaración francomexicana? El neofascista Pinochet. de Chile, Viola de Argentina, Stroessner de Paraguay o los golpistas que gobiernan actualmente a Bolivia.
Por otro lado el Presidente Herrera Campins, a quien Carlos Andrés Pérez lo acusó
recientemente de otorgar apoyos con armas a la junta salvadoreña y darle un crédito a la junta por cien millones de dólares, o cuando el Comandante del Ejército argentino, general Leopoldo Baltieri, mismo que en 1977 envió un comando paramilitar a México para asesinar a exiliados argentinos, hace tan sólo 20 días ofreció a la junta el envío de tropas a El Salvador. Cuando en el Cercano Oriente y en el Mediano Oriente, en Angola o en Afganistán están las intervenciones que acercan el peligro para una conflagración mundial, se cuestiona a México por propiciar una solución política que eliminaría al menos uno de esos focos de guerra.
¿Cuál es la intervención, señores? Cuando tal parece que lo inconformes no conocen el texto de la Declaración Conjunta que me voy a permitir leer a esta honorable Asamblea. Dice así:
"Convencidos que corresponde únicamente al pueblo de El Salvador la búsqueda de una solución justa y durable a la profunda crisis por la que atraviesa ese país, poniendo así fin al drama que vive la población salvadoreña; conscientes de su responsabilidad como miembro de la Comunidad Internacional e inspirándose en los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas; tomando en cuenta la extrema gravedad de la situación existente en El Salvador y la necesidad que tiene ese país de cambios fundamentales en los campos social, económico y político, reconocen que la Alianza del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN, y del Frente Democrático Revolucionario, FDR, constituye una fuerza política representativa dispuesta a asumir las obligaciones y ejercer los derechos que de ello se derivan, En consecuencia, es legítimo que la Alianza participe en la instauración de los mecanismos de acercamiento y negociación necesarios para una solución política de la crisis.
Recuerdan que corresponde al pueblo salvadoreño iniciar un proceso de solución política global en el que será establecido un nuevo orden interno, serán reestructuradas las fuerzas armadas y serán creadas las condiciones necesarias para el respeto de la voluntad popular expresada mediante elecciones auténticamente libres y otros mecanismos propios de un sistema democrático.
Hacen un llamado a la comunidad internacional para que particularmente dentro del marco de la ONU se asegure la protección de la población civil de acuerdo con las normas internacionales aplicables y se facilite al acercamiento entre los representantes de las fuerzas políticas salvadoreñas en lucha a fin de que se restablezca la concordia en el país y se evite toda injerencia en los asuntos internos de El Salvador."
Aquí termina la declaración.
Nuestros detractores, nacionales y extranjeros, manejan a su gusto a Doctrina Estrada, aplicable para el reconocimiento o no reconocimiento de los gobiernos y no el conocer o desconocer la legitimidad de gobierno alguno, y este manejo de la Doctrina Estrada sólo corresponde a la decisión soberana de México.
En esencia, ¿qué significa esta declaración emitida por el gobierno mexicano? En principio es la toma de conciencia crítica frente a los dramáticos acontecimientos de la guerra civil que desgasta los ideales de un pueblo, destruye los recursos para sus subsistencia, merma sus reservas humanas, vulnera los derechos inherentes para la vida y siembra la muerte y la incertidumbre. Cuando se reconoce a la insurgencia salvadoreña se recrea la lección histórica de nuestro pueblo: tratar de llamar a todas las fuerzas que participan y actúan en la crisis que sacude a esa nación hermana para aunar sus esfuerzos a la consolidación de un gobierno representativo, que asuma la responsabilidad nacional - local, es el imperativo que marca la decisión mexicana: solicitar que la Alianza Farabundo Martí - Frente Democrático intervenga en la instauración de mecanismos de acercamiento y negociación necesarios para una solución política de la crisis, es tanto como recomendar se proceda a abrir los canales del diálogo constructivo, las compuertas de la participación responsable en los procesos de la renovación y edificación de una nueva democracia revolucionaria.
Sólo a los salvadoreños les corresponde la decisión histórica de resolver sus conflictos, cierto, pero a los miembros de la comunidad internacional y especialmente a México preocupa y alarma la falta de respeto de otros miembros, que amparan su intervención en la pseudodefensa de los derechos humanos. Lo importante no es solamente que se defiendan los derechos humanos, sino que se respeten las vidas de quienes en la disidencia revolucionaria aportan sus principios ideológicos en la construcción de una nueva sociedad que descolonice su destino, destruya por la ley la injusticia, que encuentre la razón de su fuerza y la fuerza de su razón en sus propios e inalienables principios de la vigencia de su soberanía. Cuando se reconoce a la Alianza como una fuerza política representativa no se está examinando a un gobierno constituido, se está convalidando y aconsejando la necesidad de construir un gobierno, a partir de los principios de la democracia.
Cuando en un contexto histórico revolucionario se excluyen las fuerzas revolucionarias de la participación política, el único camino que se les deja es el de la lucha violenta, el margen del terror, la presión de muerte. Por eso la urgencia de nuestro llamado a la conciencia internacional, para que no seamos pasivos ante la conciencia suicida. Es un pueblo en insurgencia que debe encontrar su camino en la fuerza del derecho y no por el ejercicio absurdo del derecho de la fuerza. Dejemos de dar armas mortales a los salvadoreños, démosles la oportunidad de ensayar otra vez la posibilidad de la democracia.
Que sea la ley el orden y la representatividad de los grupos los que organicen la democracia en su fase leccionaria y posteriormente
en su organización como gobierno. Que se gobiernen por el camino, el único camino civilizado que conoce la humanidad, por el derecho que emerja de su constitución final. De ahí que México anuncie que abogará ante los organismos internacionales y particularmente ante la ONU para que se asegure protección a la población civil, de acuerdo a las normas internacionales y que se facilite el acercamiento entre los representantes de las fuerzas políticas salvadoreñas. Eso es defender los derechos sociales de un pueblo, sus determinaciones políticas y dejarlo autodeterminarse. La No Intervención significa reprobar la intromisión de otro Estado en la solución de los problemas salvadoreños. Esta es la actitud tradicional de muchos miembros de la comunidad internacional llevada al simple juego de la expectación; es decir, es una actitud pasiva en lo público y activa en el calentamiento de las tensiones entre las fuerzas beligerantes. Para el Ejecutivo Mexicano la No Intervención tiene también otra concepción dinámica, dotar de capacidad de participación a los grupos sociales emergentes de todas las corrientes ideológicas, asignarles el derecho a ser escuchados, a opinar en todos los foros, a reclamar sus derechos, a exigir por la vía pacífica de la democracia que resuelva sus diferencias y lograr las metas que se han fijado para su pueblo nueva fórmula puesta en juego por la diplomacia del Estado mexicano.
No intervenir es dar oportunidad a que todos se expresen en la libertad y no dejar que luchen todo el tiempo en la clandestinidad, la libertad de un pueblo en lucha es el cauce por donde deben discurrir los ideales, los programas y las acciones que propugnan para su país. De ahí que la postura de México adquiera un nuevo cariz en el comportamiento internacional; reconocer que todos tienen derecho a ejercer su ideología en la libertad aunque todavía se luche por el modelo de país al que se quiere llegar, esa virtud, compañeros diputados, enaltece al Jefe del Ejecutivo Federal.
Cuando México considera que la Alianza del Frente Farabundo Martí, para la Liberación Nacional y del Frente Democrático Revolucionario constituye una auténtica fuerza revolucionaria, lo hace condicionado, establece principios y no sólo inquiere este grupo de patriotas por el deseo simplista de reconocerlos, no, los reconoce y les impone con la fuerza moral de este reconocimiento la responsabilidad de participar en el proceso constructivo de la paz de este país. Por eso México dice en su Declaración que efectivamente constituye una fuerza política representativa dispuesta a asumir las obligaciones y ejercer los derechos que de ellos se derivan. ¿Qué significa esto? Que de nada vale nuestra decisión política si la alianza no acepta su responsabilidad ciudadana y alcanza con la plenitud de la moral revolucionaria las obligaciones históricas que le marca este momento decisivo de su país. Aceptar obligaciones significa salir a luchar a la luz de la libertad, en el foro de la discusión nacional, al amparo del respeto a la vida, las ideas y los ideales. Ejercer los derechos significa plasmar en las decisiones fundamentales del pueblo salvadoreño, las metas que se propusieron para su revolución; para destruir la injusticia, la indignidad y el coloniaje.
El reconocimiento de México implica al aceptarlo, que las fuerzas de la Alianza asuman el compromiso histórico de contribuir en lo nacional a la edificación de una nueva sociedad democrática y revolucionaria; y en lo internacional a sostener y luchar por los principios de autodeterminación de todos los pueblos. Nadie puede manifestarse cuando las armas son la única voz que manda.
Nuestra historia es la lucha común por la independencia frente a los imperios hegemónicos que han hecho de América su zona de influencia y han impuesto a la misma su poderío haciéndola área de su estrategia y espacio de su defensa.
El Presidente López Portillo afirma: "De hecho nuestra tesis de que no pueda haber estabilidad, democracia y disminución de tensiones, sin atacar las causas económicas y sociales de los problemas, ha pasado a ser pilar y base de nuestra política exterior".
México actúa en defensa de sus intereses. El Presidente López Portillo lo ha expresado en diversas ocasiones: Desunidos encogemos nuestro continente en su expresión, política y económica, en su cultura y capacidad creadora. O nos unimos y ordenamos, o el orden llegará por tortuosos caminos de hegemonía económica y política; de grupos de poder armado y financiero, bajo signos que no pertenecen a nuestra historia.
A veces hay que saber mirar más allá del horizonte inmediato, porque la política exterior de México no está inspirada en intereses mezquinos, sino en principios forjados a través de nuestra historia.
¿Cómo podemos olvidar que en 1848 perdimos más de la mitad de lo que ahora es nuestro territorio nacional? ¿Cómo podemos olvidar que en 1914 aquella intervención militar extranjera? ¿Cómo podemos olvidar que nuestras acciones diplomáticas en 1961, México se quedó sólo en sus relaciones con Cuba y el tiempo nos dio la razón? ¿Cómo podemos olvidar que rompimos relaciones diplomáticas con el gobierno traidor de Pinochet y el tiempo nos ha dado la razón? ¿Cómo podemos olvidar que México rompió con Somoza y el tiempo nos sigue dando la razón?
La soberanía de un pueblo no puede estar sujeta al mejor postor; nunca, la soberanía de un pueblo se defiende por el gobierno que todos quisieran darse como medio para resolver sus problemas comunes. Un gobierno sólo puede construirse en la paz de las instituciones; con respeto a la vida ajena y el respeto a la libertad de conciencia. Nadie puede expresarse en el terror fratricida; ningún voto es válido frente a la fuerza de las armas y el pánico de las conciencias. La democracia es
un ejercicio que reclama orden, una facción que así se encuentra en el gobierno por la fuerza de las armas, no puede garantizar la libre emisión del sufragio del pueblo, que como el salvadoreño hoy desea para trabajar, construir, crear, convivir y vivir con su familia.
La fuerza brutal de la muerte civil, ciega las posibilidades de expresión política, por eso los mexicanos acudimos a la fuerza moral de nuestra Revolución; a la experiencia sufrida por más de cincuenta intervenciones contra nuestro Estado, a la lección histórica que hemos heredado de nuestros ideólogos y a los principios fundamentales que nutren la posición internacional del actual gobierno.
Somos, hoy más que nunca, una fuerza de opinión que reclama trato protectivo para El Salvador. Es necesario ayudar a no entrometernos en sus asuntos; que todos queden manos afuera, que nadie atente contra la vida de un pueblo, que la política como vía del ejercicio del diálogo entre los beligerantes, sea el medio de allegar a los acuerdos fundamentales para construir un nuevo gobierno.
Los salvadoreños tienen la palabra. Muchas gracias. (Aplausos.)
El C. Presidente: Hubo un acuerdo previo entre los coordinadores de los partidos para el efecto de disponer de hasta 40 minutos cada uno de los partidos, con la posibilidad, si así lo desean, de utilizar dos oradores.
Voy pues a preguntar por partidos, en el orden en que se presentaron los primeros oradores.
Partido Demócrata Mexicano, ¿de acuerdo? Entonces, se concede el uso de la palabra al señor diputado Gumercindo Magaña.
El C. Gumercindo Magaña: Señor Presidente: Compañeros diputados:
La cada día más creciente participación de México en las relaciones internacionales, nos ha permitido influenciar de alguna manera los procesos tendientes a lograr un mundo más justo y más humano, aun cuando, como se señala en el Informe, vivimos un período de turbulencias, retrocesos y aun de confrontaciones bélicas, y consideramos justa la preocupación que se expresa en el incremento de la carrera armamentista.
Aún cuando el desarme constituye un anhelo de la humanidad, vemos con tristeza cómo se ha venido incrementando el volumen y la potencia de los armamentos, no obstante que las mismas potencias a veces hablan de su intención de reducir el desarme y hasta presumen de ser pacifista, correspondiendo el fenómeno actual al que se dio a principios de la segunda guerra mundial, que provocó el que uno de los precursores del estudio científico de las relaciones internacionales, Lewis Richardson, afirmara que existen muchas sociedades antibelicistas, pero se preocupan más por la propaganda que de llevar a cabo una verdadera y profunda investigación.
Así en este momento, las superpotencias cada día se arman más, mientras que algunas, como la Unión Soviética, proclaman un supuesto pacifismo, y por otra parte, al mismo tiempo que invocan la no intervención cuando la intervención se realiza o la realizan otros países, interviene abiertamente en Afganistán, punto en el que el Partido Demócrata Mexicano se solidariza con el Ejecutivo en el llamado que México ha hecho para que se retiren las tropas extranjeras que se encuentran en Afganistán y Campuchea.
El Principio de la no intervención, que aún es campo fértil para la investigación, a efecto de lograr su connotación precisa, lo apoya el Partido Demócrata, considerando su justicia, y porque demás, este principio del derecho internacional debe mucho a nuestro país y fue característico de nuestro hemisferio a partir de la 6a. Conferencia de Estados Americanos en La Habana en 1928, a iniciativa de México, y se concretó en forma más específica en la 7a. Conferencia Interamericana de Montevideo en 1933.
Es precisamente en virtud de una más específica definición del principio de la no intervención, de la ausencia de la ilustración en la práctica internacional respecto a la determinación de una intervención legítima, que se han suscitado controversias respecto al pronunciamiento mexicano y francés respecto del conflicto de El Salvador, al reconocer nuestros países a las fuerzas en lucha contra el gobierno. La práctica internacional, específicamente en América, ha originado la institución del reconocimiento de insurgencia, cuyos efectos pretenden teóricamente impedir que a los insurgentes sean considerados como piratas o traidores y permitirles ser tratados como delincuentes políticos en caso de asilo, a la vez que capacitarlos legalmente para hacer la guerra civil, exigiéndoles el cumplimiento del derecho de gentes en la contienda. Sin embargo, consideramos que esta práctica corresponde a un sentido pragmático de la política exterior de los países que se guían por una determinada ideología y posición política internacional, que a la teoría del derecho internacional.
Debe obrarse con cautela para impedir que se considere que el reconocimiento de insurgencia pueda apreciarse como una forma de intervención, habida cuenta de las propuestas que el mismo gobierno mexicano ha hecho en el pasado para definir la no intervención.
Es conveniente señalar que en la Conferencia Americana de Consolidación de la Paz, de Buenos Aires, en 1936, surgió el protocolo de no intervención. En esa conferencia, la delegación mexicana, encabezada por Francisco Castillo Nájera, propuso el texto, que al instituirse la Carta de la Organización de Estados Americanos, en 1948, adoptó en su artículo 1, en el que se precisa con claridad lo siguiente: Artículo 18. "...ningún Estado o grupo de Estados tiene derecho a intervenir directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro".
Por otra parte, al elaborarse los principios de derecho internacional que rigen las relaciones
de amistad y cooperación entre los Estados, de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas, y que se contiene en la resolución 2625, de octubre 24 de 1970, se afirmo que ningún Estado tiene derecho de intervenir directa o indirectamente por razón alguna en los asuntos internos o externos de ningún otro.
Consecuentemente, la intervención armada, así como también toda otra forma de injerencia en intentos de amenaza contra la personalidad del Estado o contra los elementos políticos, económicos y culturales, son condenables.
El reconocimiento de insurgencia, correspondiendo a una situación, no debe ser por tanto manejado con liberalidad, para evitar que pueda considerarse por las demás naciones como una forma de intervención.
Estamos conscientes de la sana intención que tuvo el Presidente de México para formular el pronunciamiento, junto con Francia, a efecto de buscar las fórmulas que detengan ya el derramamiento de sangre de ese pueblo hermano, y se busquen las vías que conduzcan a la solución de la crisis. Sin embargo, el PDM considera, ponderando esta sana intención, que en pronunciamiento de esta naturaleza, sobre todo en relación con problemas internos de los países del área Centroamericana y del Caribe, debe preverse los efectos que pueden producirse en los países de la zona, a efecto de no provocar efectos negativos ni tensiones que le impidan un eventual proceso de integración latinoamericana, con independencia de la ideología y del tipo de gobierno que rija en todos ellos. Así, viviendo en una comunidad latinoamericana son convenientes las consultas con los pueblos del área, ya que todos estamos preocupados por la situación de El Salvador y pueden encontrarse las fórmulas que contribuyan a la solución del problema; las principalmente interesadas son por tanto las circunvecinas y por tanto, en la búsqueda de soluciones deben ser tomadas en consideración en forma prevalente.
La preocupación del gobierno mexicano para buscar solución a los problemas derivados de las grandes diferencias entre los países ricos del Norte y los países pobres del Sur, independientemente de su régimen político en ambos hemisferios, es compartida por el Partido Demócrata Mexicano. Creemos que México, como en otras naciones, será visto por los pueblos del Orbe junto con los otros nuevos países que patrocinan la Reunión del Diálogo Norte - Sur, como quien está contribuyendo a alcanzar paz internacional con base en la solución de los problemas fundamentales que provocan la violencia. El desarrollo de los pueblos, en un ambiente de justicia y equidad, constituyen los elementos básicos para la paz en nuestro tiempo y no el armamentismo. Por ello, hacemos votos porque la Reunión del Diálogo Norte - Sur obtenga los frutos que todo el mundo espera y se encuentren las eficaces expresiones de voluntad política para alcanzar el nuevo orden económico mundial.
En esta Reunión el Presidente López Portillo tendrá el apoyo de todo el pueblo en los planteamientos que deberán hacerse por el gobierno mexicano.
Tenemos confianza en que la política internacional de México continuará desarrollándose en concordancia con los principios que han animado esta importante actividad de los Estados en el mundo contemporáneo. Es importante que se tome en cuenta que en la actualidad el desarrollo de las relaciones de la comunidad internacional deben obedecer a ideas fundamentales de equidad y de justicia, tanto en el seno de los pueblos como en el orden mundial, como única fórmula de preservar la paz que todos anhelamos. Muchas gracias.
El C. Presidente: Pregunto al Partido Socialista de los Trabajadores, si va a hacer uso del segundo turno.
Tiene la palabra el ciudadano diputado Juan Manuel Elizondo.
El C. Juan Manuel Elizondo: Algo muy grave debe de estar pasando en América Latina cuando las meretrices nos quieren dar lecciones de pudor. En América Latina hay dos tipos de gobiernos: unos que son legítimos, que son el producto de un sistema de selección consagrado en sus constituciones políticas y que les otorga a los grupos gobernantes la plena representatividad del pueblo, su legitimidad y su legalidad. Otros son gobiernos que carecen de toda legitimidad y, por lo tanto, de toda legalidad. Son gobiernos cuartelarios, son gobiernos semejantes al que tuvimos en México con Victoriano Huerta.
El gobierno de El Salvador no puede ostentar la más mínima legitimidad puesto que fue producto de un asalto al poder por los integrantes de lo que ahora se llama la Junta de Gobierno. El gobierno de Bolivia es un gobierno que carece también no solamente de vergüenza, porque se dedica al tráfico de drogas, sino de toda legitimidad puesto que tampoco fue el producto de un procedimiento institucionalizado. Y son estos gobiernos los que reclaman a México su conducta en relación con la crisis salvadoreña acusándolo de intervencionista.
Esto es un verdadero sarcasmo. En El Salvador no existe representación legítima y por lo tanto, no existe representación legal al grado de que los miembros de la referida Junta que llegaron al poder, arrestan a su compañeros, los amenazan con fusilarlos, llegan a entendimientos, se ponen de acuerdo enseguida asesinando al pueblo salvadoreño.
¿De dónde surgió el poder del grupo que gobierna a El Salvador? ¿Y de dónde surgió el poder del grupo que gobierna a Bolivia? Surgió de la voluntad de sus pueblos, surgió de un proceso institucional que configure a esos grupos gobernantes como representantes legítimos del pueblo, cuya condición impediría que ningún otro Estado del mundo pudiese interferir
en las políticas internas de estos grupos gobernantes, no, son producto del asalto y gobiernan por medio de la fuerza, reclaman para la mayor desvergüenza de América Latina de los grupos a los que ellos pertenecen, que México falta a su Doctrina Estrada.
Yo quiero brevemente decirles que cuando Genaro Estrada emitió esta doctrina como base en la política internacional mexicana, México se encontraba aún movido por el impulso de su Revolución. Todavía los principios que había figurado Carranza en contra de la intervención norteamericana a favor de Huerta estaban vivos y caldeaban la conciencia de los revolucionarios. Y fue por eso que cada vez que en América Latina estallaba un cuartelazo semejante al de Huerta, quemaba la conciencia de los revolucionarios mexicanos, que no podían sin alterar la pureza de sus principios, extender reconocimiento diplomático a esos regímenes.
Entonces se estableció la doctrina en virtud de la cual se tomó como base el principio del derecho internacional de que las relaciones son entre los Estados y son relaciones permanentes, pero relaciones que de todas maneras tienen que concretarse por conducto de representantes de esos Estados. De este modo México con su Doctrina Estrada no reconoce a ningún régimen, prolonga el reconocimiento previo que ha otorgado a los Estados y en el cual se finca la relación de unos con otros, la prolonga sencillamente, sube uno baja el otro y México no prejuzga el origen de cada uno de los grupos que se suceden en el poder, pero óigase bien, México no prejuzga, para mantener su representación diplomática, pero llegan momentos en que la reserva de juicio que México se ha hecho para poder juzgar a esos regímenes llega a presentarse de una manera tan brutal ante la conciencia misma del gobierno mexicano, que se ve obligado a juzgar lo que ocurre en el seno de esos países sin legitimidad, países gobernados por grupos de aventureros, a los que México les otorga una legalidad sin que ésta convalide su legitimidad, y legalidad que consiste únicamente en el hecho de que México mantiene relaciones con ellos. La Doctrina Estrada establece el derecho de México, no la obligación de México y cuando algunos en América Latina le han reclamado al Gobierno Mexicano su falta a la Doctrina Estrada lo único que han hecho es demostrar su total ignorancia sobre lo que esta doctrina es y lo que significa para México.
En el Salvador, un grupo sin legitimidad de ninguna clase reconocido legalmente por México en tanto que ha establecido que lo ha incluido en las relaciones diplomáticas de Estado salvadoreño - Estado mexicano ha entrado en conflicto con otro grupo o con otros grupos de su propio pueblo. Nosotros afirmamos que la personalidad de ambos grupos es igual. El grupo que ahora mantiene las armas en contra del grupo gobernante, está sosteniendo el mismo derecho de poder rescatar el uso constitucional para beneficio del pueblo, de otro grupo que anteriormente hizo lo mismo y que jamás buscó la convalidación popular a través de sistemas institucionales. Quiero, con esto, decirles que la famosa intervención, producto según se dice de la declaración conjunta de México y Francia, no puede existir en tanto que no afecta el régimen estructural jurídico de un Estado determinado. Sería intervención en el caso de México, si México reconociese en ese momento beligerancia o personalidad política a los grupos que luchan en Colombia o en Venezuela, porque los regímenes ahí constituidos son regímenes que pueden ostentar legítimamente su validez constitucional, son parte del Estado. Pero Bolivia por ejemplo, donde apenas ayer o antier un grupo de rufianes se han cambiado entre ellos los puestos y cargos públicos donde apenas se ha designado Presidente de la República, puede quejarse de que México interfiere en las relaciones internas de El Salvador, cuando él mismo, ese grupo, no tiene el menor derecho ni legalidad en el interior de su país y mucho menos lo tiene hacia el exterior, todo esto parece perfectamente ridículo.
En la Doctrina Estrada, no existe el rompimiento de relaciones. En el caso de El Salvador, una ruptura de relaciones hubiese sido si el gobierno salvadoreño fuese el representante legítimo del Estado de El Salvador, pero en las condiciones de la política salvadoreña, lo que México debió haber hecho y que no hizo, fue simplemente retirar a su embajador; retirarlo. Pero México no hizo eso; México permanece reconociendo beligerancia al grupo que se encuentra en el poder, pero eso no le impide a México que reconozca personalidad política, que ni siquiera beligerancia, a los otros grupos del pueblo que a semejanza de los que están en el poder, luchan por el control de la dirección del Estado salvadoreño.
Me permito llamar la atención de ustedes hacia este solo hecho, hacia el hecho de que la Doctrina Estrada es el derecho de México para manejar asuntos del tipo de El Salvador y de Bolivia; no prejuzga el origen de eso, pero tampoco debe entenderse que porque no lo prejuzga ya lo juzgó y admitió, de plano, la legitimidad de ese régimen.
Es el único Estado en el mundo, el Estado mexicano, que goza de este derecho porque se lo atribuyó a sí mismo. Te reconozco sin juzgar y te aplico esta doctrina porque no tienes legitimidad pero está en mi conveniencia, por una serie de criterios, el mantener las relaciones contigo mientras, probablemente se legitima su poder. Eso ha ocurrido en otros casos, pero en el caso de El Salvador, en vez de legitimarse el poder, se ha encontrado este grupo con grupos muchísimo más poderosos que él mismo, que le disputan el control del Estado.
México no agrede al Estado salvadoreño, porque no puede agredir al grupo gobernante en tanto en que no representa nada, a excepción de la personalidad que el propio México le confirió al establecer relaciones con él; hacia el interior, cero; Estado que no representa absolutamente nada, y es aquí donde la prudencia del gobierno mexicano no solamente
no hizo que se retirase el embajador, sino se mantiene esa representación, con la cual le da beligerancia a ese grupo porque de todas maneras es un grupo que está ahí, pero cuando le reconoce personalidad política a los otros grupos, éste, el gobierno mexicano, no está violando ninguna estructura de tipo jurídico institucional en El Salvador. Y hay más, no solamente le reconoce personalidad política, evitando reconocerle beligerancia, sino que lleva el caso a los órganos correspondientes de las Naciones Unidas para decirle: he ahí en El Salvador un conflicto que me afecta profundamente. Me afecta profundamente porque, conforme a tu propia teoría del dominó, fue Argentina, fue Chile, es Paraguay, es Uruguay, es Bolivia, es ahora con esta actitud, Venezuela, es Colombia, es Guatemala, y esta teoría de las fichas de dominó, que donde cae una empiezan a caer las otras, ésta me está afectando profundamente, porque somos un régimen de libertad y no queremos nosotros vivir rodeados, en un continente, con regímenes espúreos, sin ninguna legitimidad, regímenes que obedecen por otra parte, a una geopolítica y a una estrategia de un orden muchísimo más superior.
No quiero abundar mucho por el tiempo que ha transcurrido, porque la crisis mundial de que se habla no es la crisis entre dos mundos, entre el mundo socialista y el mundo capitalista. Es la crisis interna del mundo capitalista.
Así como en 1914 la pugna nació entre Europa, en el seno de Europa, entre los países altamente industrializados para arrebatarse mercado unos con otros, y así como en 1939 también, la guerra nació en la pugna de estas potencias capitalistas, ahora es fácil de entender, con la mitad del mundo segregado de este mercado de libre competencia, el mundo socialista, la pugna dentro del mundo capitalista ha llegado a extremos de gran ferocidad. La pugna es, y esto no se puede negar, entre Europa, con todo su grupo de países industrializados que se está ahogando por falta de mercados, y los Estados Unidos, a quien le ocurre lo mismo, y vean ustedes las balanzas comerciales de Europa y la de Estados Unidos, no hay mercado para ambas potencias. Europa tiene la potencia necesaria para alimentar al mundo y para equiparlo, Estado Unidos, por su parte, también, no caben ambos en esta mitad del mundo donde rige lo que se llama la libre empresa.
¿Cuál es la estrategia norteamericana? La guerra contra el país Socialista... No, permítanme que yo lo ponga en duda. Están tratando de engañar a Europa con la inminencia de una guerra entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, porque con esa cobertura los Estados Unidos están avanzando lentamente en todos los continentes, en América Latina, en Asia, en África y demás. ¿Con que propósito? ¿Con el propósito de ganarle los mercados a Europa, que es su competidora. La Unión Soviética y el mundo socialista, no es competidora, como ustedes lo pueden ver aquí en México, y una vez que la desalojen y le controlen todos esos mercados, entonces Europa tendrá que caer de rodillas y abandonar esa actitud de prepotencia y de suficiencia que todavía en estos días alienta. Es muy probable que el Presidente de Francia haya entendido hacia dónde va la política norteamericana, y por eso hace tan poco caso de los misiles en Europa, y pone toda su atención en lo que está ocurriendo en estos pequeños países, que es en donde descansa el comercio exterior de Francia y del Mercado Común Europeo. Esta es la verdadera riña, y ésta es la política de los Estados Unidos, y por eso tendrán que caer, como están cayendo, países de América Latina, si no tienen la suficiente energía y el suficiente apoyo para defenderse de esta nueva geopolítica de los Estados Unidos. Gracias, señor. (Aplausos.)
El C. Presidente: Se concede el uso de la palabra al señor diputado Hildebrando Gaytán.
El C. Hildebrando Gaytán: El análisis hecho respecto de la política internacional del V Informe del señor Presidente de la República, podemos considerarlo a estas alturas desde los diversos ángulos que se ha querido ver, que sobresale este aspecto de la política internacional con un saldo muy positivo, diríamos casi excelente, porque la política internacional ha venido respondiendo a los principios que tradicionalmente ha sustentado nuestro país, que obedecen a su historia, a sus intereses nacionales y a su concepción de cómo deben ser las relaciones internacionales.
Del informe y de su análisis, dos aspectos han llamado la atención, lo que se refiere a la situación del Caribe, donde con énfasis se señaló la posición de México con relación a Cuba y Nicaragua, donde se ha reconocido en estos países un cambio de estructuras y no simplemente de individuos, como en una concepción falsa de una revolución algunos pueden sustentar.
En lo que se refiere a la situación de El Salvador, y particularmente la Delegación Conjunta de México y Francia, referida a la situación existente, nos pone en claro cómo esta Declaración ha reafirmado el principio de no intervención, ha sido una voz de alarma para dar mayor énfasis para que se respete la no intervención en El Salvador.
¿No acaso ha existido una ayuda financiera y asesoría militar y ya dirigida a una posible intervención militar en apoyo de la Junta? ¿No acaso Argentina estuvo ofreciendo sus servicios? Por eso esta declaración de México viene a darle mayor garantía a que el pueblo salvadoreño pueda trazar su destino y resolver sus problemas.
Recordemos también cómo Granada, dentro de esta área del Caribe, se ha quejado de los intentos de intervención militar que ha podido conocer por parte de los Estados Unidos.
En este momento de desarrollo de la vida latinoamericana, conjugar el principio de la
lucha por la paz y el principio de la solidaridad entre los pueblos es darle fuerza a la autodeterminación, como lo ha hecho México, con esta declaración que está dentro de las normas que siempre ha proclamado.
El otro tema que ha llamado la atención y muy particularmente a nuestra fracción parlamentaria, es el que se refiere al problema internacional del avance de la carrera armamentista. En este aspecto el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica ha tomado una medida muy grave, como ha sido aprobar la fabricación de la bomba de neutrones. Queremos referirnos a este aspecto en forma particular porque esa es una decisión peligrosa para el destino de la humanidad. Este artefacto ominoso, como así lo ha calificado acertadamente el Presidente López Portillo en su V Informe, no sólo es abominable, si atendemos a que está dirigido esencialmente a destruir la vida del planeta y en especial a los seres humanos, sino que, además, porque su virtual presencia tiene lugar en un momento en que las fuerzas que hacen de la producción de armamentos un negocio, han impulsado toda una serie de medidas que han menguado considerablemente el ambiente de la distensión internacional.
El porvenir de la humanidad se ensombrece con estos hechos; los porcentajes del presupuesto nacional, aprobados por la OTAN y dedicados al rearme, no sólo se cumplen sino que se rebasan. Por otro lado, están en proceso de adquisición más de 3 mil misiles cruzeiro por la fuerza aérea y marina de los Estados Unidos. La producción y venta de armas se ha multiplicado, de 17 mil millones de dólares vendidos en 1980 por los Estados Unidos ha pasado en este año a 23 mil millones de dólares. Todo esto porque está en marcha toda una campaña de apología a la violencia, al predominio de las soluciones de fuerza para poner en estado de incredibilidad las normas del derecho internacional.
En este marco la bomba neutrónica viene a desempeñar un papel catastrófico, iniciado el armamento nuclear con la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima en agosto de 1945, con un potencial de 20 mil toneladas de TNT, la carrera nuclear recibió un cambio cualitativo con la creación de la bomba de hidrógeno en 1952, con una potencia expresada ahora en megatoneladas, es decir, millones de toneladas de TNT.
Con este paso los efectos térmicos aumentaron en proporción a la potencia a la carga nuclear, ahora se pretende dar un nuevo avance cualitativo con la bomba neutrónica, a la cual sólo con una filosofía irracional equilista se le puede encontrar cualidades. Este artefacto es fundamentalmente una bomba termonuclear convencional es decir una bomba de hidrógeno, que tiene por principal detonante una bomba atómica y por material fusionable una mezcla de isótopos del hidrogeno.
Estas características hacen que disminuya la capacidad destructiva que sólo tiene efectos drásticos en una área limitada, pero elevan la capacidad de emisión de neutrones, que se trasladan en todas direcciones, capaces de traspasar la materia y producir en los organismos perjuicios fatales, pues además de la muerte inmediata que causaría a los seres humanos ubicados en la primera área, en otros produciría graves mutaciones genéticas y el desarrollo de leucemia y otras anormalidades.
En la estrategia militar la bomba de neutrones ha fortalecido una de las teorías bélicas más absurdas, como lo es la llamada guerra nuclear limitada, que es sencillamente una trampa y un criminal cálculo, precisamente el papel de eslabón que juega la bomba neutrónica entre una guerra convencional y una guerra nuclear, al disminuir el umbral que separa una de otra evidencia la factible generalización del empleo del armamento nuclear.
Con el potencial nuclear que existe en la actualidad, el problema de la guerra y la paz se ha totalizado tanto en cuanto es problema que a todos atañe como porque sus consecuencias alcanzarían a todos. Por eso la salvaguarda de la paz mundial se ha constituido en un principio de la política internacional que países como el nuestro defienden con vehemencia. Tenemos la convicción de que es perfectamente evitable una confrontación nuclear, cerrar las posibilidades a este suceso es tarea que a todos los pueblos interesa, que particularmente a los dirigentes y representantes del pueblo señala una mayor responsabilidad.
Por estas razones la Fracción del Partido Popular Socialista, la Fracción Parlamentaria se suman a todas las voces de México y del mundo que se han pronunciado en contra de la instalación, de la fabricación e instalación y posible uso de esta arma mortífera, y saluda con entusiasmo las declaraciones que se sigan produciendo en este sentido. Muchas gracias. (Aplausos.)
El C. Presidente: Se pregunta al Partido Comunista Coalición de Izquierda si desea hacer uso de la segunda oportunidad.
Tiene pues el uso de la palabra señor diputado Antonio Becerra.
El C. Antonio Becerra: Señor Presidente, señoras y señores diputados: Sin duda el capítulo de Política Internacional del Informe del señor Presidente, da pie para que este aspecto de nuestra existencia como Estado soberano sea examinada en todos sus aspectos y en todas sus implicaciones. Por fortuna considero que mis compañeros diputados que ya han hecho uso de la palabra, se han referido a la inmensa mayoría de esas implicaciones y está claro que la política internacional tiene profundas repercusiones en nuestra política interna, y está claro también que en correspondencia a la complejidad de las relaciones internacionales que actualmente vive el mundo, esta política internacional no puede tener una línea directa y que tiene por lo tanto recovecos y problemas que nos obligan incluso
en el seno de los distintos grupos parlamentarios a tener enfoques diferentes sobre de los distintos grupos parlamentarios también.
A través de las intervenciones, un asunto ha llamado poderosamente la atención. No sólo por ser el último acontecimiento en el que el nombre de México ha recorrido en pocas horas el mundo y en el que una vez más su posición ha sido motivo de alineamientos y de confrontaciones. No sólo ha sido actualidad del problema, sino también su gravedad la que de manera natural ha llevado a esta Cámara, a concentrar nuestra atención. Es el problema de El Salvador. Y básicamente a eso es lo que voy a constreñir la intervención en esta ocasión.
Por razones y por consecuencias naturales de la evolución de la materia, hemos sido dotados no solamente de organización social, sino también de inteligencia y de sentimientos. Y a nadie se le ocurriría pensar que es intervención el sólo hecho de percatarse de que en un lugar de nuestro planeta se produce un fenómeno determinado; a nadie se le ocurriría acusar de intervención el hecho de que conocido el fenómeno, provoque una reacción afectiva. Este es el caso de que se produce un acontecimiento en nuestro planeta que este caso es la República de El Salvador y que produce en nosotros, después de su conocimiento, un sentimiento mínimo de solidaridad humana. ¿Quién desconoce que en El Salvador existe ahora una guerra civil? ¿Y quién de nosotros no se ha proclamado aquí partidario de una solución política a la solución al conflicto del gobierno de El Salvador? ¿Y quién ha sido calificado por este conocimiento y por este sentimiento de intervencionista?
Es absurdo que reconociendo que existe una revolución, una insurrección, una guerra civil, un conflicto, que ésta produciendo constantemente el segamiento de miles de vidas humanas, no tengamos nosotros como consecuencia lógica que desearles a los salvadoreños la solución política de su conflicto.
Esto cómo puede entenderse si no a continuación se reconoce que si hay una guerra civil hay partes; no podemos a fuerza de ser consecuencias con una posición ideológica decir que solo existe el gobierno de El Salvador, y que pelea contra fantasmas, que pelea contra el viento, que pelea contra nadie. Es elemental, si después de reconocer que existe un conflicto de esta naturaleza, decir: ¿contra quién es el conflicto? Y por reconocer al Frente Farabundo Martí, y por reconocer también al Frente Democrático Revolucionario, que todo mundo sabe que son fuerzas que se enfrentan al gobierno salvadoreño, estamos ya en este plano siendo intervencionistas.
Pero esto que parece ser del sentido más común al que apelo a mis compañeros de Cámara, pero que no puedo apelar a los gorilas porque no les es propio de ellos el sentido común, si no es suficiente para considerar como digna la posición de México en este sentido, el sentido común, yo quiero remitir a los compañeros que han insistido en que la posición de México y Francia respecto a El Salvador es una posición intervencionista, al Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, en donde está claramente establecido qué es una política y qué es una medida intervencionista, y consultando no encontramos absolutamente nada que tenga que ver con el problema y con la posición actual del gobierno mexicano.
Para quienes piensan o pudieran pensar que esta posición nuestra se aparta de la legalidad internacional. Pero por si no bastara, y como ironía del destino, en 1965 en la Sección 94 del Registro de Derecho Internacional de los propios Estados Unidos, los tratadistas norteamericanos aceptan como práctica legal y apegada a derecho, el reconocimiento de la beligerancia y de la insurgencia.
Los propios Estados Unidos en su tiempo fueron objeto de esta apreciación. Durante la guerra civil de Estados Unidos del siglo pasado, Rusia, Prusia y Turquía reconocían al Congreso Continental, en tanto que España lo hacia a los confederados. Y así hay otros ejemplos en los que el reconocimiento a la insurgencia y a la beligerancia no se aparta de las normas de la legalidad internacional.
El compañero diputado nuestro nos ha hecho el favor de dar lectura una vez más a la declaración de México y Francia respecto de El Salvador. Sólo quien no quiere entender, sólo quien no quiere ver, sólo quien no se quiere dar cuenta, no entiende que ahí no existe ninguna posición intervencionista.
Pero qué vamos a hacer: si damos razones de sentido común, si damos razones de legalidad internacional, si presentamos una vez más los hechos y aún así no se entiende, nosotros después de una actitud de ese corte, estamos obligados a hacer otro tipo de consideraciones.
No hace mucho un diputado de Acción Nacional, con mucha fortuna parlamentaria, se refirió a otro diputado de otro Partido, trayéndole a colación el problema del gusano, y lo festejamos en aquel tiempo. Ahora, con los compañeros de Acción Nacional sucedió la misma cosa, para no reconocer en la posición de México una posición correcta, adecuada, no intervencionista, legal, apropiada, justa a ese momento, tratan de equiparar el problema éste con el problema de Afganistán, y ellos acuden reiteradas veces a cualquier ocasión que les presenta para atacar las acciones de política y de desarrollo del campo socialista.
Quiero decir que el personaje del cuento, estaba más adelantado que los compañeros de Acción Nacional, porque cuando menos aquél sabía todo lo referente al gusano en general, pero ellos se refieren sólo al gusano rojo, es el único.
Ya habrá ocasión de considerar como dos acciones de corte y naturaleza diferente, las acciones de política internacional de los países socialistas y la política de los Estados
Unidos. Además, considero que tras el empeño de insistir en que la política exterior de México respecto de El Salvador, es una política intervencionista, se esconde el deseo inconsciente de no reconocer la existencia de los revolucionarios salvadoreños. ¿Qué más quisieran los compañeros que no fueran los revolucionarios de El Salvador quienes le disputaron a la Junta Salvadoreña el poder de ese país? Pero pésele a quien le pese, son los revolucionarios quienes en este momento están luchando por la mejor causa de El Salvador, y son los que ahora requieren del reconocimiento de las mejores fuerzas sociales de los distintos países.
Finalmente, otro asunto nada más. Aquí, nosotros, en el Grupo Parlamentario Comunista Coalición de Izquierda, queremos dejar sin sospechas algunas de duda, nuestra coincidencia con la posición del Presidente López Portillo, y en general de la Cancillería, en general del gobierno mexicano respecto de este fenómeno y que no sólo apoyamos esa posición, posición que nosotros pensamos que puede llevar y obligarnos a ir más allá, y que nuestro Grupo Parlamentario y nuestras respectivas organizaciones, estamos dispuestos también a ir tan allá como las circunstancias lo requieran por defender al pueblo salvadoreño de su derecho a una revolución, a una vida digna y a una vida de democracia.
Por otra parte, desde el primer período de sesiones, esta Cámara de Diputados ha estado debatiendo en ocasiones un tanto forzadamente, si nuestra función aquí consiste sólo en el análisis, consiste sólo en la presentación, en la discusión, en el juicio y en la palabra, y si nosotros como diputados, o ésta como Cámara de Diputados, no tiene en la política internacional ninguna otra función más que la de ser foro de análisis y en última instancia de crítica o de apoyo. Nosotros pensamos que después de haber escuchado a nuestros distintos compañeros que nos han antecedido en la palabra y los que vamos a escuchar después, que la política internacional se complica y se agrava, aquí se han dado ya los calificativos más que suficientes para apreciar el nivel en que estas relaciones internacionales se encuentra en los distintos ámbitos del mundo, y que sí conviene a nuestro país que la política internacional aún siga siendo exclusivamente una función del Presidente de la República y que si nosotros como Cámara de Diputados o como Congreso no tenemos nada más que ver en esta cuestión.
Creo que es el momento de que nosotros, ante la gravedad de la situación, hagamos esfuerzos porque esta Cámara o este Congreso amplíe sus funciones en materia de política internacional.
Hoy mismo presento al señor Presidente de la Cámara de Diputados, la proposición de que se turne a la Comisión de Relaciones Exteriores de esta Cámara, las proposiciones que ha hecho aquí el Grupo Parlamentario Comunista Coalición de Izquierda, por boca de nuestro compañero Stephens, relacionadas con la suspensión de la venta de petróleo a la Junta Salvadoreña, con el rompimiento de relaciones con el gobierno de El Salvador, con la denuncia en el foro de las Naciones Unidas, de la intervención abierta y cínica de Estados Unidos a Israel, la incorporación de nuestro país a la OPEP y al conjunto de países No Alineados y las demás que están contenidas en la intervención del compañero Stephens y que estas proposiciones se hagan llegar al Presidente de la República para su conocimiento y aplicación.
El C. Presidente: Se recuerda al compañero Becerra y al señor diputado Stephens que las proposiciones, a fin de poder darles curso, deben ser presentadas por escrito.
Pregunto ahora al PAN si va a hacer uso del segundo orador. Tiene la palabra el C. Diputado Ortiz Walls.
El C. Eugenio Ortiz Walls: Hoy, día 8 de septiembre, se cumplen 134 años de un hecho que quedó inscrito en el alma misma de la patria: la heroica defensa de un bastión mexicano del ataque del ejército intervencionista norteamericano en que murió combatiendo, entre otros compatriotas, el oaxaqueño que proclamara la independencia y la primera república en Oaxaca, el benemérito del Estado, don Antonio de León.
En esta hora crítica para Latinoamérica y para todo el mundo, quise recordar acontecimiento y hombre como punto de referencia y ejemplo a seguir. En caballo semejante al que cabalgó Antonio de León hace 134 años, no habrá mexicano bien nacido que no quisiera montar, y no en las ancas de caballo ajeno. Señor Presidente, señores diputados: antes de abordar aspectos sobre política exterior contenidos en el V Informe que, por mandato constitucional, el C. Presidente de la República rindió el 1o. de septiembre ante el Congreso de la Unión, debo, en nombre de mi Partido, hacer algunas consideraciones de carácter general pero ceñidos al tema que nos ocupa.
La participación de Acción Nacional en la vida pública de México constituye ciertamente un esfuerzo para que la democracia sea una realidad, no sólo como estructura formal de gobierno, sino substancialmente como sistema de convivencia humana, fundada en la dignidad de la persona, en la realización de la justicia y en el ejercicio del respeto de los derechos humanos y las libertades políticas.
Un sistema de vida que institucionalice el diálogo sincero en la comunidad nacional e implique la comunicación efectiva entre la voluntad del pueblo y el quehacer del gobierno. Sin comunicación, sin diálogo fundado en la verdad y la libertad, se hace imposible e inaccesible la democracia. Esta es convicción de Acción Nacional, que siempre busca congruentemente criterios políticos y sostiene que el diálogo razonable y honesto aun distintos a
los suyos, que se esfuerzan por encontrar el bien común y a los hombres más allá de las diferencias, porque aquéllos son la razón de la política, de los partidos, de los gobiernos y de los Estados. Esta es la práctica que propone Acción Nacional para las relaciones entre los mexicanos y entre las naciones, este es el principio que debe cimentar la normalidad interna y el orden internacional.
Porque sólo es posible fincar el orden internacional en la normalidad política interna de los Estados, que se estructura sobre la vigencia real de los derechos humanos y de la justicia social. La misma ayuda internacional para la elevación humana y el desarrollo debe basarse en la promoción y estímulo de las energías de cada país con la adecuación política de desarrollo a las características propias de cada comunidad, con respecto a la verdad y con garantía de los derechos humanos en un orden de libertad y de justicia. Acción Nacional lo proclama en su doctrina. Una concepción aislacionista de la soberanía que no toma en cuenta la convivencia universal y los valores a cuya realización obliga la solidaridad humana, atribuye carácter necesario y definitivo a tendencias históricas mutables. Se funda en el concepto equívoco de la suficiencia de los Estados nacionales, ignora a las minorías étnicas y desconoce la necesidad y obligatoriedad de un orden internacional justo y eficaz cuya vigencia resulta inaplazable especialmente para lograr el bien de la gran mayoría de los países que afrontan los problemas del desarrollo.
Al concepto anacrónico de la soberanía que ignora que la sola convivencia entre los pueblos engendra obligaciones para todos ellos, corresponden conceptos desviados de la autodeterminación y de la no intervención. Ningún gobierno, ningún Estado o grupo de Estados pueden invocar la autodeterminación para exportar subversiones, para justificar la violación de derechos humanos en contra de sus propios pueblos, o para cometer injusticias mediante el abuso de su prepotencia militar económica, en contra de otro estado o de la humanidad entera. No pueden condenarse las justas actuaciones de autoridades internacionales imparciales, no unilaterales, competentes y previamente establecidas en defensa de los derechos humanos cuando las exijan el bien común de un pueblo o de toda la humanidad.
En muchas partes se han prolongado por demasiado tiempo oligarquías políticas y económicas, se han desconocido los derechos de las mayorías en función de privilegios excesivos y paralizantes para el organismo social, lo reiteramos, urge un cambio, pues asistimos al fin de una etapa histórica, es un modo de vida que se agota que no puede subsistir, se diría más, que no debe subsistir. Hay una crisis mundial de las instituciones y las estructuras en que se fundan las relaciones sociales y las internacionales.
A la desinformación que padecemos en México entendido el término como deformación o corrupción de la información, como intento de pervertir los hechos mediante la calificación interesada; a esta desinformación a la que aludo, se debe la actitud de cautela que manifiesta la mayoría del pueblo mexicano sobre los acontecimientos de América Latina. El pueblo, el hombre de la calle cada vez cree menos en lo que dicen y emiten los medios de comunicación masiva, y menos cree en la claridad de la acción diplomática de los gobiernos. Y es que aquí hay un enfrentamiento de dos macartismos, el macartismo que todos conocen y el macartismo al revés. Este macartismo que sólo pone el grito en el cielo cuando sus cofrades andan en apuros, pero que jamás protestan ni denuncian ni hacen manifestaciones ni propician fintas cuando son los de su equipo quienes sorrajan a los demás.
El caso de El Salvador y de la declaración conjunta francomexicana, ha sido tratado ya por el diputado Rivera del Campo. Pero hay algo más: deploramos la condena que un gobierno de Latinoamérica a la resolución de referencia; la deploramos no porque hayan sido emitidos por esos gobiernos, sino por los pueblos de ese país, algunos de los cuales pertenecieron a nuestra nación en los albores de nuestra independencia, son los pueblos de América Latina lo que nos importa.
El hecho de que en lugar de unirnos, cada día nos separamos más, quiere decir que precisamente los imperialismos en pugna están haciendo su juego y están ganando la partida a América Latina.
Sobre la intervención, don Isidro Fabela, un internacionalista muy conocido, en su tratado llamado "La Intervención", dio 20 definiciones de la misma. Y esto va a dificultar precisamente que entremos a discutir ese problema. Pero el informe no nos dijo nada sobre la esencia de las relaciones con los Estados Unidos; nada sobre indocumentados; nada sobre la pesca del atún; nada sobre los grandes problemas que tenemos con los Estados Unidos.
Acción Nacional en ocasión anterior expresó su preocupación por las manifiestas y estrechas relaciones de algunos partidos políticos de nuestro país, que mantienen con organizaciones internacionales y gobiernos extranjeros. Estas relaciones según se advierte, van más allá de las explicables de información y de amistad, pues llegan a constituir compromisos y alianzas en objetivos y estrategias. Tal es el caso de la Declaración de Santo Domingo, suscrita por 25 partidos integrados en la conferencia permanente de partidos políticos de América Latina, que preside el propio Presidente del PRI, el partido del gobierno. Mucho deberían explicar los líderes de ese partido y hasta el propio gobierno, sobre estas andanzas y estos hechos, con relación a lo que sucede en Centro América. Por eso Acción Nacional ve con mucha reserva la política exterior del gobierno.
Uno de los libros que actualmente están de moda llama la atención sobre lo que ocurrió
hace 20 años en la lucha de las dos superpotencias militares por ampliar sus zonas de influencia: Krushev apoyó enérgicamente el desarrollo de la agricultura en la China de Mao, y envió allá sus mejores agrónomos: Kennedy por su parte otorgó todo su respaldo a la India de Nehru para ganar la batalla contra el subdesarrollo, y nombró embajador a su amigo Galvrich, prestigiado economista de la época.
En esta competencia se jugaban por ambas partes el futuro de una población de muchos cientos de millones de personas, y la posibilidad de contar con un importante aliado. Ninguno de los gigantes militares pudo alcanzar su meta, y al final Rusia perdió China y Estados Unidos perdió la India.
Es increíble que nadie aprende esta lección, y la historia vuelve a repetirse cada vez con más frecuencia.
En su libro "El Hombre entre la Guerra y la Paz", el antropólogo mexicano Santiago Génovez observa que en casi todos los pueblos el saludo habitual consiste en hacer votos de paz como hacer votos de salud, y que esto sugeriría que inconscientemente consideremos la pérdida de la paz como suma pérdida de la salud social.
Es tiempo ya, señores diputados, de que no sólo hagamos votos, sino de que trabajemos de verdad y con verdad por la salud social y política de México, de nuestros pueblos de América Latina y de toda la humanidad. (Aplausos.)
El C. Presidente: Por el Partido Revolucionario Institucional tiene la palabra el C. Diputado José Murat.
El C. José Murat: Señor Presidente: Honorable Asamblea: He querido hacer uso de esta alta tribuna parlamentaria para expresar algunas reflexiones sobre la política exterior, que nuestro gobierno lleva a cabo en la zona Centroamericana y del Caribe, de la cual el Presidente López Portillo informó a la Nación el pasado 1o. de septiembre, desde esta Cámara de Diputados.
Como sabemos, nuestro gobierno, junto con el de Francia, decidió otorgar su pleno reconocimiento a las organizaciones que encabezan la lucha de liberación nacional del pueblo salvadoreño. Este reconocimiento, ahora condenado por los regímenes reaccionarios y golpistas de América, es preciso que deba entenderse en su exacta dimensión y no como una indebida intromisión como las fuerzas despóticas pretenden hacerlo creer. Francia y México, por conducto de sus presidentes Francois Miterrand y José López Portillo, decidieron reconocer a una fuerza política representativa que está dispuesta a asumir las obligaciones y a ejercer los derechos que de este compromiso político se deriven. Esta decisión, que ha desatado la cólera reaccionaria a lo largo del continente Americano, encuentra su base en que franceses y mexicanos consideramos que es legítimo que nuestra alianza participe en la aportación de elementos de acercamiento y negociación para lograr una saludable solución política de la crisis salvadoreña.
Una política de silencio, compañeros diputados sería el camino menos indicado a seguir y ese no podremos caminarlo mientras en nuestro país la libertad y la democracia sean nuestras más caras riquezas. ¿Cómo podríamos ignorar?, que a unos kilómetros de México se están cometiendo actos bárbaros que violan y pisotean los más fundamentales derechos a la vida y a la libertad; saberlo y desear que se pacifique la zona en conflicto no es de ninguna manera intromisión. Por el contrario, significa levantar la voz en nombre de la humanidad, promover la causa de los derechos de los individuos, cerrar las heridas de la guerra y defender la libre expresión del espíritu humano.
Nuestro apego y lucha por el respeto a los derechos humanos jamás se ha escondido vergonzosamente dentro de nuestras fronteras, y ahora no vamos a permitir que se detenga, por el contrario, debemos convertirlo en principio básico de nuestra política exterior. Por eso pienso que la decisión de los Presidentes Miterrand y López Portillo ha sido correcta y distinta, muy distinta a la de los gobiernos que niegan a sus pueblos el derecho a gobernarse, y que violan y aniquilan la lucha por la libertad, como es ahora la cruenta realidad que padecen los hermanos salvadoreños.
Es cierto, las voces se han levantado para condenar la histórica decisión franco - Mexicana; se han manejado muchas calumnias, y nos han condenado por el grave delito de querer establecer la paz, por desear que la Junta Militar Salvadoreña ponga fin al genocidio; por querer para El Salvador un sistema democrático, por reconocer a un pueblo en armas que ha dicho basta. Esto, diputados, no es intervención, no es olvido de la Doctrina Estrada, como se ha pretendido hacerlo creer; en Derecho Internacional Público, se le toma como reconocimiento de beligerancia, el cual es otorgado en una lucha armada interna a la parte no gubernamental, y que tiene por objeto reconocer una situación de hecho, tratando a esa parte no gubernamental como una fuerza política durante la continuación de la lucha.
De acuerdo con las normas de Derecho Internacional y de la práctica internacional, Francia y México han hecho uso del derecho que les asiste, en el sentido de dar y de otorgar su reconocimiento a una fuerza política en lucha por la libertad, reconocimiento político que ha quedado a nuestra propia discreción. Sin embargo, esas mismas voces que ahora nos calumnian y que nos condenan, son las mismas que han alabado y fomentado la ayuda militar para que la Junta castrense que gobierna en El Salvador, utilice las armas y los asesores norteamericanos para asesinar a hombres, mujeres y niños, las cabezas de ellos ruedan por las calles del país hermano.
Esas voces que ahora se levantan contra nosotros manejando la calumnia y la intriga, son ya conocidas a través de la historia, lo han
hecho repetidas veces; Robespierre las denunció desde la Asamblea Francesa; no fue acaso la calumnia de quien desatando todas las lenguas aristocráticas predicaba ya la guerra civil, estimulando el odio y los celos de todas las provincias contra los parisinos. ¿No fueron acaso aquellas voces quienes trataron de infamar la cuna de la libertad con aquellos constantes protestas contra los principios actos de justicia del pueblo? Calumnia ejercida sobre algunos infames que habrían conspirado para arruinarla. ¿No fue acaso la calumnia quien levantó una barrera entre la Revolución y los demás pueblos de Europa, mostrándole sin cesar a la Nación francesa como una horda de caníbales, señalaron desde el sepulcro de la tiranía como el escenario de todos los crímenes? Bien hizo el diputado francés al denunciar a la calumnia como uno de los peores males de los individuos, pues ahora sus efectos no nos dañan, ya que la libertad, la razón y la lucha por la libertad son las vacunas que las naciones libres usamos contra los vicios de los falsos amigos territoriales.
Que quede claro, México no tiene afanes de intervención o de tratar de imponer a los demás las normas de conductas que consideramos adecuadas, actuamos así porque tenemos la responsabilidad ante nuestra propia Nación de acatar en política exterior conforme a nuestros ideales de paz y libertad.
Señores diputados: La hora actual demanda a todos los pueblos democráticos del mundo mantener una política exterior basada en los principios del humanismo y la libertad, concreta e histórica, deben considerar al mundo entero como el ámbito de su acción pacifista, no importa el lugar que ocupen en la escala del poder bélico, económico y político; en el contexto mundial cobra eficacia la idea de que la paz debe ser obra de todos los pueblos y para todos los pueblos. Es por ello que no solamente Francia y México hayan adoptado una posición digna, sino que también las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos han coincidido en denunciar la acción pacifista, aunque ahora varios de sus miembros, caracterizados por el despotismo dictatorial hayan dado marcha atrás para congraciarse con su amo imperialista.
Esta reacción antiamericana de los satélites tropicales no detendrá la acción de un pueblo que ha decidido luchar por su libertad, meta que alcanzará, porque así lo ha decidido, como lo hicieron Cuba y Nicaragua, México y Francia y como seguramente lo harán todos los pueblos que se decidan a no seguir siendo lacayos de un imperio decadente.
Quisiera terminar, compañeros representantes, haciendo hincapié en la que la lucha armada que se libra en Centro América, en la que existe abierta participación de otro país, el cual debe ser ajeno al conflicto, torna aún más peligrosa la situación, por lo que hago un llamado a todos los diputados aquí reunidos para que nuestro gobierno pida al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la aplicación del Artículo 53, párrafo 1o., de la Carta, a fin de que se exija la salida de El Salvador de todos los asesores militares de Norteamérica, se prohiba el envío de armamento y se designe una comisión investigadora de la conducta criminal de la Junta Militar salvadoreña y de sus asesores militares por la violación flagrante de los derechos humanos. Asimismo, consecuentemente con nuestra política exterior, es preciso que los diputados del PRI, miembros de esta Cámara de Diputados, reprueben la producción en serie de la bomba de neutrones, decisión tomada por el nuevo gobierno norteamericano y que pone en serio peligro a la paz mundial y que modifica a fondo, por la tensión que ha producido, las bases de las relaciones internacionales, por lo que las manifestaciones de esas relaciones deben experimentar un cambio fundamental y México debe dar el ejemplo haciendo uso de su derecho en favor de la paz mundial, levantando su enérgica protesta ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. (Aplausos.)
El C. Presidente: Obra en poder de esta Presidencia un documento suscrito por los coordinadores de todos los partidos. Hago entrega a la Secretaría rogándole dé lectura al mismo.
"Considerando que la carrera armamentista, lejos de contribuir a la seguridad internacional sólo fomenta las tensiones entre los Estados;
Considerando que el derroche en armamentos año con año adquiere proporciones más alarmantes, al grado de superar actualmente los 500,000 millones de dólares;
Considerando que además de los recursos materiales empleados también hay un derroche inadmisible de recursos humanos, ya que cientos de miles de científicos están dedicados exclusivamente a buscar nuevas formas de aniquilamiento;
Considerando que las enormes sumas erogadas contribuirían a sacar de la miseria a millones de seres en el mundo que carecen de lo elemental;
Considerando que la reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de fabricar y almacenar la bomba de neutrones sólo intensificará esta carrera y agravará el clima de inseguridad que priva actualmente en el mundo.
La Cámara de Diputados del Congreso de los Estados Unidos Mexicanos resuelve:
Primero: Condenar la decisión del Gobierno de los Estados Unidos de América de fabricar y almacenar la bomba de neutrones, que constituye un peligroso paso en la carrera armamentista y amenaza gravemente la paz mundial, así como el aceleramiento de esa carrera por parte de cualquier país.
Segundo: Comunicar la presente resolución a la Unión Interparlamentaria y solicitar a este Organismo haga un llamamiento a los grupos nacionales que la integran para que
se unan a esta protesta y que ella, además, se ponga en conocimiento de las potencias nucleares y de la Organización de las Naciones Unidas. Firmas de Luis M. Farías, Abel Vicencio Tovar, Esequiel Rodríguez Arcos, Pablo Gómez, Juan Manuel Elizondo, Carlos Cantú Rosas, Gumercindo Magaña y Antonio Cueto Citalán."
- El mismo C. Secretario: Señor Presidente, se han agotado los asuntos en cartera. Se va a dar lectura al Orden del Día de la sesión próxima.
El C. Secretario Silvio Lagos Martínez: "Tercer Período Ordinario de Sesiones.
9 de septiembre de 1981.
Comunicaciones de los Congresos de los Estados de Aguascalientes, Guanajuato y México.
El Congreso del Estado de Guerrero, invita a la Sesión Pública y Solemne que para conmemorar el 168 aniversario de la Instalación del Primer Congreso de Anáhuac, tendrá lugar el próximo 13 de septiembre en la ciudad de Chilpancingo.
De Decreto que reforma el artículo 50 de la Ley de Navegación y Comercio Marítimo.
Análisis del Quinto Informe Presidencial
- El C. Presidente (a las 16:15 horas): Se levanta la sesión y se cita para la que tendrá lugar mañana miércoles 9 de septiembre a las 11:00 horas.