Source: https://es.scribd.com/document/149228492/Chile-Higienismo
Timestamp: 2020-07-03 15:07:33
Document Index: 100707901

Matched Legal Cases: ['artículo 2', 'artículo 5', 'artículo 13', 'artículo 11', 'artículo 21', 'artículo 29', 'artículo 8', 'artículo 5', 'artículo 33', 'artículo 66', 'artículo 52']

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225491463 145408861 Las Leyes de Curacion Por Medio de Los Alimentos
Ley-20680_21-JUN-2013-2
APÉNDICEA.
INFORME SOBRE LA HIGIENE PriBLICA DE LA REPdBLICA DE CHILE.
Por el Doctor EDVARDONOORE.
1. Las disposiciones vigentes en nuestro país sobre sanidad pública , dan toda la autoridad al Gobierno Nacional, de tal modo que las leyes, decretos y reglamentos son igxales para todas nuestras provincias. 11. Con10 se ver6 en los anexos 6 este informe, existen entre noso- tros leyes de policía sanitaria como 1s del 30 de diciembre de 1886
(Ailexo C), que facnltul al presidente de la Rcpilblics para tomar todas las nledidas condncentcs 5 evitar la invasión de enfermedades exciticas contagiosas.(Anexo M.)
111. Existe en la Repítblica 1111 cuerpo consu1tiT-o denominado Con-
sejo Superior de higiene, cn~-asfacultades esth seííaladns en el Anexo E, que depende del Ministerio del Interior.
IV. Del mismo Ministerio dependen las juntas de higiene estable-
cidas nna en cada capital de clcpxrtamento, las que llegan al nún~ero
de 75. y una en el territorio de Magallsnes. (Anexos F y (3.)
Conlo los hospitales y dispensarios de la RepGblica dependen
del Estado (Ministerio del Intcrlor)?,la acci6n del consejo de higiene
se extiende no sGlo 5 dictar
los consejos departamentales, sino txmbicn 6 los hospitales, y estu-
dia ,r elabora proyectos sobre sanidad internacional : cuarentenas, desinfección pfiblica. establecimiento de estaciones, cuarentenariis en
el Ministerio del Interior, así como todo asunto de higiene que crea
conveniente estudiar de oficio.
VI. Con el propósito de desenrolrer su accion tkcnica dispone de
las disposiciones higi6nicas que ilustren á
J- por fin. toda otra cuestión sobre higiene que le someta
inspectores sanitarios creados por la ley, loa c~desrecorren toda la
Re 2ública. bII. El consejo dt3 higiene s610 tiene facultades puramente con- sultivas. El Ministerio del Interior toma los acuerdos y ejecuta las leyes sanitarias, siendo ilustrado por dicho consejo.
VIII. El personal del consejo sime grat~uitamente y sus miembros
funcionanpor plazo determinado. Está constituido por médicos nombrados algunos por el presidente de la RepGblica, otros por la municipalidad dc nuestra metrópoli, Sant'iago, y otros por el mismo consejo. Todos son nddicos, excepto un milit,ar de alta graduación y un arquite,cto designado por el presidente de la ltepública. IX. Funciona en Santiago (Anexo E) el Instituto de Higiene, esta- blecimiento científico dividido en secciones de bacteriología, serote- rapia, química y estadística denlogr6fica, cuyo director es miembro del consejo superior de higiene. La sección de bacteriología ejecuta los análisis microscópicos sobre toda clase de investigaciones que le
confíen las autoridades pítblicas? T previa una pequeña remuneracibn, cualesquiera anitlisis prir:dos. Reparte gratuitamente esponjas ester- ilizadas para recoger productos de la difteria.y hacer el examen gratuito dentro del plazo de veinticuatro horas, de dichos productos. La con- ducción cle ésto se hace gratuitamente por correo. Las invest,igaciones son generalmente sobre el bacilus de la tuberculosis, difteria, reacción suero-diagnóstico de la fiebre tifoidea y toda investigación bacterioló- gica ó histo-patológica.
X. La sección de seroterapia est& eqcargada de producir el suero
antidiftérico de la tuberculina de Koch, las médulas antirrhbicas y todo otro suero cuya preparación le confíe el Gobierno (Anexo -J). Todo servicio hecho en esta oficina es gratuito, y el suero antidiftérico
lo puede encontrar el pitblico hasta en las farmacias. XI. La seccibn de química analiza gratuitamente las aguas potables que han de sunlinistrarse & laspoblaciones. Prackica los anitlisis
toxicológicos que le confíen las autoridades y, previa remuneracibn. los que, envíe el pilhlico. (En las principales ciudades existen también laboratorios químicos rnunicipalesparavigilarlosproductos alimenticios que se expenden en el comercio.)
XII. La seccibn de demografía publica revistas mensuales sobre el
movimiento demogrhfiico de la Repitblica y se encarga de la repartición gratuita de los cuadernos en que se debe inscribir los casos de, enfer-
medades infecciosas habidas en las ciudades. XIII. Por fin, depende del Instituto de Higienesecciónla de desinfec- ción phhlica, que tiene por objeto desinfectar gratuitamente las casw, mobiliarios y utensilios en donde hubiera existido alguna enfermedad infecto-contagiosa. Este servicio domiciliario es gratuito. (-Anexo 1.) XIV. Se he promulgado en la Repitblica la ley que ordena la decla- ración obligatoria de las siguientes enfermedades: fiebre tifoidea, tifus exantem&tico (que no existe en el país), lepra (que tampoco existe en el país), difteria, sammpión, riruela (que ti c,ausa de la gran extensión de la vacuna esth casi agotadaj, peste bubónica (que no existe en el país), fiebre amarilla (desconocida en el país), cólera morhus (AnexoN) (enfermedad que invadió la Repitblica por la frontera argentina ela60 1836, permaneciendo en el país durante dos años, haciendo considera- bles estragos; hoy desconocida entre nosotros), y escarlatina. Segitn esta ley, los jefes de familia que tengan enfermos dc las en- fermedades arriba citadas,así como el médico que asistx & dichos enfrr- mos, est&n obligados? bajo penas, & hacer la declaración obligatoria. (Anexo L.)
XV. La vigilancia mEdica en los puertos est6 confiada & m4dicos de
Bahía, los que dependen de la autoridad local que representa al Minis-
H.) Pero los médicos de las
estaciones sanitarins fronterizas dependen directamente del Ministerio
del Interior. Estos ííltimos
terio del Interior. (Anexos A, B, D,
son nombrados sólo en las épocas de epi-
demias en los países vecinos. (Anexo K.) Pero falta una oficina wn-
tral deservicio sanitario de salnbridadpítblica que dirija y unifornlice.
XVI. El país estd lirnitado por el norte con el Perh, y. existe en
nuestro puerto nlás setentrional, hl-ica, una estacibn san~taria que defiende al país de las invasiones de fiebre amarilla procedente de Cen- tro América, Colonlbia y Ecuador. Esta estación está provista de rnitquinas de desinfección, modelo Geneste y Herschel, y tiene como
jefe al médico de Bahia. Es excepcional la ocasión en que esta estación podrá prestar scrvi-
CONVENCI~NSANITARIA
DE LAS REP~BLWASAMERICANAS.
cio, porque los vapores de la Compaííín de Vapores Chilena E Inglesa están obligados por nuestras leyes á llevar m6dico 6 bordo, y cuando llegan á nuestros puertos han recorrido ya más de diez días desde Guayaquil, último puert'o dd la fiebre amarilla; por consiguiente, no llevan ya germen á nuestros puertos. AdemAs, en los puertos de Payta y Callao del Perú, obligan b hacer cuarentena :i los barcos que llevan enfermos de fiebre amarilla 6 patente sucia.
En los raros casos en que las compaiiías han insistido
terse á las cnarent'enas del Perú, llegan 6 Chile despuEs de un plazo en que CientíficamcFte el germen no puede desarrollarse; peroen el caso
se le obliga á la
en que el barco trajera un enfermo de fiebre amarilla
cuarentena, ó es rechazado: encantr6ndoue en nuestros anales de vida
independiente tres ó cuatro casos de haber llegado 6
paraiso buque
cuarentena, ha desaparecido la infección.
la bahía de Val- que, cumplida SU
con enfermos de
XVII. En el año en curso llegó un enfermo
sospechoso de peste
bubónica 6 la bahía de Valparaiso en un vapor trasatl&ntico que había hecho escala en los puertos de Bío Janeiro y Montevideo, con días de navegación, siendo rechazado en nuestro primer puerto de llegada, Punta Arenas, y en el de Coronel. FuB admitido en Valpa- raiso, en dondese desinfectó el buquey la mercadería, y el enfermofué trasladado á un lazareto improvisado flotante. XVIII. Existe en el Estrecho deMagallanes, cerca de Punta Arenas, la estación sanitaria de Agua Fresca, provista de personal, lazareto y estufas de, desinfección ara el examen de las procedencias del Brasil. Otra estación en la isla T;e Santa María, en la bahía de Arauco, constl- tuída de la misma manera. Esta isla está frente al puerto de Coronel, primer puerto de llegada dc las procedencias del L4tlántico. Cuando existe fiebre amarilla, cólera, etc., en Brasil, Uruguay ó Argentina, el puerto de Coronel no recibe ningún barco que no tenga patente limpia expedida por el jefe de la estación sanitaria de Agua Fresca, en
Magallanes. XIX. Las patentes nuestros cónsules.
son expedidas en
los países extranjeros por
XX. Por fin, para la defensa terrestre existe una estación sanitaria
en ,Juncal, para las procedencias argent'inas por la vía de Uspallatn, que es la más frecuentada de nuestras vías con la vecina República. XXl. El President'e esti facultado para crear las estaciones sani- tarias que crea convenientes en caso de epidemia que amenace á Chile de origen exterior. Es sensible que aun no exista un cuerpo ejecutivo de salud pública. XXII. En las principales ciudades de la República existen mgquinas de desinfección para el uso del público y bajo el control del gobierno local.
XXIII. Todas las
capitdes de provincia
y la inmensa mayoría de
las de departamento,así como muchos asientos de comuna, poseen agua potable corriente que pertenece al gobierno local, con excepción de Antofagasta é Iquique, donde estos servicios pertenecen á compaííías privadas. Este servicio se extiende rápidamente á las ciudades que carecen de 61 y los estudios, planos y gastos de ejecución, han corrido siempre de cuenta del Erario Nacional. El Instituto de Higiene ana- liza para ver si las aguas son potables y los ingenieros del ministerio de obras públicas estudian las obras, limitándose la ejecución de ellas por pública licitación R ronlpaiiías privadas responsables y bajo
206 CONVENCI6N SANITARIA DE LAS ,REPtBLICAS AYERICAXAS.
e1 control del ministerio de olww públicas E inspeccionada por juntas de personm carncterixadar de la respectiva localidad, nomlw~das ad honorem por el ministro del interior, de quien dependcln pobterior-
mente e,stos servicios, entretanto se les e,ntregan definitiranlentc tí lar municipalidades. XXIV. El :dcantarillado no esistc sino imperfectamente en Va11)a- raiso é Iquique; y est6n concluidos los estudios y acordados los fondos para las ciudades de Santiago, Valparaiso, Concepción y Talca, para extenderlos después al resto de las ciudades.
XXV. La pavimentación en l)loc,ks de piPdr:l y empedrados esiste
en la mayoría de las ciudades, y se empieza R sustituir en Santiago y Valparaiso por paviment'o de madera, y es general la tcndcncia de
sustituir toda 1:~pavimentación actual por la que se usa en wtc país y en Europa. es devir, buena pavimentación de madera, y asfalto.
XXVI. Las cnferrnccladcs que prevalecen en Chile de caKícter ge-
neral son las comunes en los demds países, es decir, tuberculosis, fielne
tifoide,a (en gran cantidad), rirnela qne, como hemos dicho, cahi ha desaparecido por la gran extensión del servicio de v:tcnna, el cual no
es obligatorio, pero el pueblo no se resiste i aceptarlo. La malaria se
encuantra finicanlcnte en un solo valle
al Perú, en forma muy benigna; el valle es el de Azapa, en el departa- mento de Arica, muy escasamente poblado (200 6 300 habitantes). En el resto de la Re,pública no existe un solo c,aso conocido de fiebre
intermitente. Existe también la escarlatina, el sarampión, y la gripe, de cuando en cuando, y en forma epidémica. La disenteria y el ljocio que existieron a1)undantemente en otra época, hoy día dcbido 6 la provisión de agua potahle, estas enferme- dades se van haciendo día 6 día mRs escasas, y siempre la primera revistió una forma benigna. La difteria tiende R desaparecer desde el
del departamento ni& vecino
, descubrimiento de Rouse-Behring.
XXVIT. En Wle son absolutamentedesconocidas: (a) Lepra; (6) peste bul)ónic,a; (vj cólera; (d) tifus exantem6tico; ((1) fiebre ama- rilla; (f)malaria (exceptuando los casos raros y benignos observados en el valle de Azapa); (y) beribrri; (h) ainhum. verrugas tropicales, frambuesia, yaw, y toda otra producción cutánea que se observan en los países tropicales; (i)muermo y farcin. XXVIII. Los peligros que elpaís corre por las enfermedades contagi- osas existentes en las vecinas ó próximas Repúblicas son, por el norte la fiebre anlarilla, de Ecuador, Colombia, Centro America 5- México; fiebres intermitentes de las mismas y del Perú; lepra de todas ellas, y verruga peruana de la últirna c,itada, aunque de esta última no se ha comprobado nunca que se establezcan focos fuera de los dles calien- tes, pues nuestros soldados que la adquirieron en el valle de la Qrolla durante la guerra Chileno-Peru-Boliviana, en escaso número, no deja- ron foco en la República y algunos casos no fueron fatales, lo que es raro en este terrible enfermendad. Por cl lado del Atlánticoel peligro también es lejano por la distancia; pero se le teme al Brasil por su fiebre amarilla, lepra, beriberi, peste bubónica, ainhum, malaria; al Uruguay solo por la lepra; á la Argen- tina."por lapeste bubónica actualmente, ytifusel exantemático impor- tado de Europa.
XXIX. El código Denal de laReDGblica contiene varias disposiciones
que penan las infracciones contra la ley de salubridad.
[.Lncxo A,]
LEY DE XA\.EGACIÓN.
ART. 46. Los agentes de Panidatl marítinla no tlespacharlin las boletas de sanidad si los capitanes de naws nxionxlcs h estr:mjrra* no presentaren el rol del equipaje, vieado por la autoridad marítinla nacional O por el agente consular respectivo.
[Anexo B.]
LEY DE KTATEGhCI6N.
ART. 73. En caso de muerte por enfermedad pestilencial, todos los efectos suscepti- bles de trasmitir contagio que hayan servido al enfermo durante el curso de su enfermedad ser:ín, si la nave esta en el fondeadero, quemados y deetruídos; y si en viaje, arrojados 6 la mar v echados pique. Los demtis efectos de qile el muerto no haya hecho UHO, pyo que hayan sido de su pertenencia, serh son~etidos inmediatanlenteli la rentilaclon, fumigacihn 6 puestos
B remolque. Lo lnisnlo se practicarii con los efectos de cualquier otro individuo que
hubiese sido atacado de
la misma enfermedad,
aunque no haya fallecido.
De las medidas indicadas se deja$
constancia en el diario de navegacibn.
[Anexo C.]
POLICÍASASITARIA.
SANTIAGO,30 de diciembre de 1886.
Por cuanto el Congreso Nacional ha prestado YU aprobación al siguiente proyecto de ley:
ART~CULOPRIMERO. En el caso de que en un país extranjero haya epidemia conta-
giosa, el Presidente de
terrestres, 6 someter Li cuarentena y d medidas de desinfección las naves, personas y
carga procedentes de paises infestados. Podr6 tambiOn establecer cordones sanitarios que impidan en lo absoluto el ingreso de personas 6 mercaderías procedentes de paises infestados.
ART. Z0. Cerrados los puertos marítimos, designar las islas de
carb6n, bastimentos y medicinas, para que sirvan deasilo A las personas. Cerrados los puertos terrestres, podrd elPresidente de laRepliblica designar lugares
del territorio que sean susceptibles de aislamiento, para los efectos expresados en el inciso precedente. ART. 3". Toda persona que rompa el cordím sanitario h la cuarentena establecidos,
seni. detenida en locales especiales durante el tiempo que
Repfiblica, para que se establezca, por informes de facultativos, que est6 libre de
cantagio. Justificado este hecho, O una \-ez vencido el thnino de la detencibn, las personas
la Repfiblica potlrd declarar cerrados los puertos marítimos y
la Repfiblica deber&
Juan Fernándezú otras del territorio chileno, proveyéndolas de
designe el I'residente
ser6n puestas 6 disposicihn de lajusticia ordinaria para
destrufdos de orden del
se decretara
su juzganlento.
ART. do. Los animales y denllis especies internados en contrarenci6n :i las disposi-
La destruccihn
inforlnacihn
ciones anteriores, podrdn ser
caso de no ser posible 6 flicil desinfectarlos, conservarlos 6 trasportarlos sin
de la salubridad pública.
gobernador respectivo,
sentencia judicial, previa
sumaria, y no dani lugar B indemnización. Contra esta sentencia no podriL inter- ponerse ningún recurso legal.
v establecimientos de cuaren- -inmediatamente publicadas
naciones extranjeras
residentes en Chile, así.cqmo á los ministros y cónsules de la República residentes en
tenas que
ART.59 Las resoluciones
sobre clausura de puertos
la República, serán
dicte el Presidente de
los ministros diplomáticos
y cónsules de las
los países infestados. ART. 6". Si se presentaren casos de epidemia
nacional, el Presidente de laRepdblica podrd declarar infestadas las poblaciones en
que esos casos aparezcan, expresando en el decreto la epidemia que lo motiva.
contagiosa dentro del territorio
208 CON\TNCl6N
SANITARIA DE LAS REPCBLICAS AMERIC',4NAS.
T-Iecha esa dedaracibn, las personas atacadas de la epidemia, desprovistas de habi-
mGdico nombrado por
el Gotwrnador del departamento, y Cste, con el informe de dicho facultativo, podrit
ordenar las medidas de precauciim y aislamiento necesarias para evitar elcontagio en la poblacibn. Las medidas de aislamiento no impedirh que los enfermos sean asistidos por su familia 6 individuos de suelecci6n.
de habitacibn 0 de instalacih convenientes,
tacihn i)de insialaciirn conrenientes, serdn examinadas por un
],as mismas personas desprovistas
podrlln ser trapladadas, con el consentimiento del dueño de casa, S lazaretos ú hos- pitales. ART. 7". Hechas por el Presitlente de la República algunas de las declaraciones B que se refieren los artículos 1" y G", los dueños de casa 6 de establecimiento particu- lar O pilblico, h la persona que haga sus 1-eces,dariin aviso al gobernador del departa-
mento h subdelegado miis inmediafo, ii la brevedad posible, de todo caso
de la enfermedad que hava motivado la declaracihn del Presidente de la República. ART.8". En los casos tie epidemia contagiosa S que se refiere esta ley, el Presidente
la Rep6blica podrii dictar ordenanzas generales sobre el aseo y desinfeccibn de poblaciones, imponiendo multas de uno h cincuenta pesos.
ART. 9". Las penas que se impongan con arreglo al artículo precedente y las que se encuentren establecidas en las ordenanzas municipales relatiramente al aseo y salu-
bridad de las poblaciones, se harSn efectine adnlinistrativamente mientras rijan las declaraciones autorizadas por los artículos lo y 6". TOJOlo cual se entiende sin perjuicio del derecho que asista :l. los interesados para repetir judicialmente, en el t6rmino de treinta días, por las multas indebidamente cobradas. ART. 10. Para ejercer las atribuciones que le confieren los artículos 1" v G0,el Presi- dente de la República deberd obtener el acuerdo del Senado y, en recgso de &te, el de la Comisih Conservadora. La corporacibn que preste ese acuerdo deberti. fijar el tkrmino que durarila autorización. Las resoluciones dictadas en esta forma podrin ser revocadas por el Presidente de la Repdblica O por acuerdo del Senado. En receso de est.e cuerpo, tendrit la facultad la Comisibn Conservadora. Para ejercitarlas demits atribuciones que acuerda esta lev el Presidentede la Reph- blica deberd proceder de acuerdo con el Consejo de EstadÓ:
Y por cuanto, oído el Consejo de Estado, he tenido ti bien aprobarlo; por tanto,
Esta ley regirti. desde la fecha de su'publicacibn en el Diario Ojicial.
prom6lguese y llbese ti. efecto en todas sus partes como ley de la República. J. M. BALMACEDA.
Camos ANT~JNEZ.
PARTEPRIMaER.~.-Cojnisiojles erlctrrgndas del cumpZi?niento de esta ordenanza.
ARTÍCVLOPnIhmRo."En la capital de laRepdblica se organizarti.una Junta General
de Salubridad, compuesta
hlica, que serd presidida por el Ministro
sonas que aquel designare. Esta juntatendrii por objeto:
1". Estudiar y proponer medida de todo genero tendentes ii contener la propaga- ci6n de las epidemias.
P. Indicar los medios adecuados para la mejor asistencia de los enfermos. 3". Redactar las instrucciones cuyo conocimiento convenga divulgar, para prevenir el desarrollo de las epidemias.
y it las juntas departamentales sobre los asuntos que
le sean consultados. 5". Nombrar comisiones de su seno que visiten los departamentos de laRephblica, que inspeccionen los servicios eanitarios y recomienden S las juntas departamentales ios medios apropiados para precaver lis epidemias ó para-corregir -y atenuar sus efectos. La junta general podrii nombrar de entre sus miembros, si lo creyere necesario,
un comiti. ejecutivo para la realizacibn de sus acuerdos. BRT.2O. En lacapital de cada departamento se organizar&una Junta Departamental de Salubridad. Esta junta se compondrA-
de 24 personas nombradas por el Presidente
de la Repú-
del Interior, y en su ausencia, por las per-
4". Dar dictamen al Gobierno
1". Del
gobernador departamental, que le presidir&
2". Del primer alcalde de la municipalidad.
COB'VENCI~N
DE LAS REP~BLICASAMERICANAS.
3". De un miembro de la junta debeneficencia, designado por ésta, y en Santiago, del presidente de la junta debeneficencia.
4". Del superintendente O jefes de los cuerpos de bomberos, departamento.
si los hubiere en
5". Del médico de ciudad, y en Santiago, del decano de la facultad de medicina.
6" De un sacerdote y de dos 6 tres oecinos designados por el gobernador. En los departamentos en que no haya médico de ciudad, har6 sus reces otro
mbdico, si lo hubiere; y
En caso de ausencia 6 imposibilidad, el primer alcalde y el superintendente 6 jefe
orghnicos de los cuerpos respectivos. El secretario de la intendencia6 el oficial de la gobernacihn, senTir8 de secretario 6 la junta. Pero en Santiago, T'alparaiso y otras ciudades en que el secretario de la intendencia tenga considerable trabajo, el intendente nombrar& unsecretario especial
para la junta. ART. 3". La Junta Departamental de Salubridadfuncionar& en la sala de despacho
del gobernador, en los días y horas que éste designe, con el número de
que concurra. ART. 4". La Junta Departamental de Salubridad ten&-&,ademBs de las facultades especiales que leasigna esta ordenanza, las siguientes:
1". Dividir elterritorio del departamento enlas secciones que crea convenientes para facilitar la ejecucihn de las medidas que establece esta ordenanza y de las que la misma junta dictare. 2O. Nombrar comisiones de servicio sanitario paracada seccihn, procurando quecada una tenga un nledico y un boticario; !stablec&, en los puntos que fueren necesarios, lazaretos dotados del personal y servmos respectivos. La junta asociars estas comisiones iL las personas que se ofrezcan espontheamente y cuyos servicios crean fitiles. La misi6n principal de las comisiones de servicio sanitario ser6 atender gratuifa- mente B domicilio 6 los enfermos contagiados que carezcan de recursos, snminls- trarles del mismo modo las medicinas y desinfectantes que necesiten. Esta comisiones funcionarbn desde el día quela junta designe:
6 distrito, 6 para
dos 6 m& subdelegaciones, seg6n fuere la extensihn del territorio y su población, compuesta de unsubdelegado hun inspector y dos vecinos, para que vden por el cum-
plimiento de lasdisposiciones
it falta demédico, el farmacéutico mis antiguo.
ser6n subrogados con arreglo it la ley de municipalidades y reglamentos
3". Nombrar comisiones de rigilancia para cada subdelegación
4". Pedir en
sobre aseo interior prescritas en esta: ordenanza;
Ministerio de lo Interior ó :t la municipalidad
respectiva, las medicinas, desinfectantes, útiles de lazareto y de trasporte, y dem6s
que reclamen las necesidades de la epidemia;
tiempo oportuno al
5". Formar presupuestos detallados
demande, ele\4ndolos
de los gastos que la atencihn de la epidemia
de lo Interior y it las municipalidades
PARTESEGIJNDA.-~POy snl~lhm'dndmterior
ART. 5". Las calles de toda pohlaci6n se baryitn tres veces por semana, estando obligados los habitantes de cada casa h sitio a barrer el frente de sus pert,enencias
hasta el centro de la calle. Esta disposicihn,se extiende b los dueños de casas h eitios inhabitados, J 6 las habi- taciones ubicadas t: deslindes de los caminos p~bliros en ellargo que corresponda al edificio de habitacibn. Los gobernadores de departamento designariin los días J ' horas en que debe harerse el barrido, y podrzin establecerlo diario en las calles de gran trbfico. ART. 6". Se prohibe arrojar en las calles, caminos pfiblicos J en las acequias que corran 6 su largo, basuras 6 aguas sucias, comprendiéndose aun las que hayan servido para bañarse.
aguas sucias serbn siempre arrojadas en las acequias
que pasen por el interior
de las casas, 6 en los portalones que aqu6llas tengan en las calles que cruzan.
En las poblaciones qne no tengan agua corriente por el interior de sus manzanas,
las aguas sucias eerbn arrojadas
construíd,os con arreglo ii ordenanza muni-
cipal, y en su defecto, b decreto del gobernador del departamento.
vehículos que se estacionen en
las calles ó plazas, deberiin mantener enconstante aseo los lugares que ocupen,barrién-
dolos todas las reces que sea necesario. ART. 8". Se prohibe depositar las basuras que se extraigan de las casas en terrenos comprendidos dentro delas poblaciones h contiguos b ellas. Las basuras que se estraigan de las capas serbn depositadas en los lugares especiales
ART. 7". Los conductores de cualquiera especie de
S.DOC.169-14
que, consultando la ralul)riclad, designe la nlnnicildidad, y en su defecto el goherna- dor, y serdn qnelnadas por lo menos una vez por semana. ART.9". Fe prohibe ventler frntas, pescados, carne, y todo artículo deconsumo clue por encontrarse en lnal estado, pueda ser nociyo d la salud. Se prohihe ignalmente la yenta de livores y behitlas dañosas, como aguardiente (le
granos no
salud. ART. 10. 8e prohibe befiarse y lavar en las acequias que surten de agua potable 6
las poblaciones O en los canales do que
ellos basuras, aguas sucias, barros, lavazas h cwdquiera otra sustancia 6 desperdicio.
rectificado, licorrs torcidos
0 bebidas alteradas con mezclas nocivas :i la
¿!Sats
se provean, como tambiin arrojar en
ART. 11. Los cafi:es, billares, cancha de bolas, fondas, cocinerías, chinganas y
demh estal>lecimientosd que pueda concnrrir toda
manecer abiertos después de las 10 de la noche. Esta disposicihn no regir;C en las localidades en que imperen reglas mds estrictas. El gobernador del departamento podrd permitir, en casos especiales, que algunos de esos establecimientos permanezcan abiertos hasta las 12 de la noche.
clase de persona no podrdn per-
PARTE TERCERA.--dSeO
interr'or.
ART. 12. Dentro y fuera de las poblaciones, el recinto
de las casas y de culquier
local de hahitacihn, incluso patios y dependencias, deberdmantenerse constantemente
ART. 13. Se prohibe echar las basnras A las acequias que pasen por el interior de
las casas, 6 por las calles y caminos públicos. En las ciudades,. poblaciones 6 lugares en que no hayacarretones de policía desti- nados A la estracclon delas basuras, Pstas ser6n depositadas dentro (lecada propiedad, obserdndose las prescripciones que dicte la junta departamental de salubridad. ART. 14. Fe prohibe regar :i tajo abierto, con el agua que pase por el interior de las casas, los jardines h huertos que distenmenos de 25 metros de las habitaciones.
y en condiciones que impidan el estancamiento de toda especie de aguas.
15. He prohibe tener cerdos dentro de las casas y en locales que disten menos
de 50 metros de las habitaciones urbanas ó rurales.
16. Los duefios de caballerizas en que haya m:is de seis animales, y de jabo-
diariamentey A sn costo los residuos 6 desperdicios de tales lugares,
las operaciones de aseo que determine
nerías, velerías, curtidurías ú otros establecimientos que puedan corromper el aire 6
hacerlo insalubre, y que se encuentren dentro delos límites urbanos de la poblacibn,
deberan extraer y ejecutar todas
la junta departamental (1s.
salubridad. ART. 17 Se prohibe lavar con las aguas no potables que pasan por el interior de la casas de las poblaciones urbanas. ART. 18. Los dueiíos 6 jefes de hoteles, clubs, colegios, conventos, cdrceles y demSs establecimient,os habitados por considerable número de personas, est:in
obligados, bajo
nanza. ~RT.19. Las comisiones de vigilancia harAn visitas, una vez por semana, por lo
menos, para inqeccionar el rumplimiento de
las anteriores disposiciones, dando
su responsabilidad, B hacer cumplir las disposiciones de esta orde-
cuenta al gobernador del departamento de todainfracción que notaren. Las municipalidades comisionarin tambiPn empleados de policía con el mismo
PARTECuaRTh.-Prescripeiones
para recintos irifestados.
ART. 20. Los dueños de casa 6 esfablerimiento en que ocurra un caso de epidemia contagiosa, lo comnnicarh d la Ilrevedad posible. al gobernador del departamento,
al subdelegado
6 A la comisihn del servicio sanitario.
caso ocurriere en hotel, conventillo, colegio 15 otro eetablecimiento, deberh
colocar p mantener, mientras el enfermo permanezca en 41, nna banderola blanca de 40 cent,íxnetroven cuadro, de modo que sea visible para el público. Los oficiales p Roldados de policía que estén de faccihn tlarin inmediatamente aviso
B la comisihn de servicio sanitario, y S falta de &a, al subdelegado, slempre que
ocurra un caso de epidemia. ART. 21. Todo clneiío de casa ó.establecimiento en que ocurra un raso de epiden~ia,
permitirli la entrada 6 todo miembro de la junta departamental desalubridad A de la comisih de servicio sanitario. En caso de oposici6n 6 repintencia, se proceder:i al allanamiento en conformidad S lo dispuesto en los artículos 35 y 36 de la ley de régimen Interior. -44~~.22. En el acto de tener noticia de la rsistencia de un enfermo contagiado, el gobernador del departamento procederd, (le acuerdo con un facultativo, y en su
de aisla-
defecto con la comisiGn de servicio sanitario, d hacer cumplir las medidas
DE LAS BEI~LICBSANERICAKAS.
miento y de precaucihn que dictare, debiendo en todo capo dejar al lado (le1 enfermo it las personas de su familia 6 estraiios que 41 indicare.
6” de
la ley de policía sanitaria de 30 de cliciemhre dtinlo, no podrti rerificwse sino en la
forma v al lugar que deternlille
ART.’~~.La pieza que haya ocupado un enfermo contagiado serd desinfectada en la forma que prescriba 1%comisi0n de Eervicio sanitario. Cuando los habihntes de la casa no pudieren hacer 5 su costa la deeinfeccibn, 4sta
se hartí por cuenta dela municipalidad.
enfermo contagiado podrli ser
ocupada antes del cumplimiento de las medidas prescritas en el artículo anterior. ART. 26. Las camas y todos los objetos susceptibles de infeccibn, que sirvan en los
lazaretos, serdn desinfectados
departamental; y si ello no fuere posible, serdn quenmdos.
nsar, enajenar 6 dar en prenda los objetos de uso personal que hayan
con arreglo fi las prePcripciones que dicte la junta
~RT.23. La traslacihn tle los enfermos en los rasos imprevistos en el artícnlo
1%autoridad locd 6 la comisihn del servicio sanitario.
ART. 25. Ninguna habitacibn
en que haya habido
servido it un enfermo contagiado antes de que ellos sean desinfectados en la forma
que prescriba la comisión de servicio sanitario. Esos objetos ser&n quenlados 6 enterrados, si
desinfectarlos. ART. 27. Se prohibe arrojar d las acequias objetos h materias qne haya? estado en
contacto 6 procedan de un enfermo contagiado.
que fije la comisihn de servicio sanitario con las precauciones que 4sta prescriba.
ART. 28. Cuando la autoridad local, para evitar el desarrollo de una epidemia,
ordenare cortar el agua de algiln canal
infección, debertí facilitar los medios de surtir de
ciones L que dichaacequia sirviere. Si la epidemia se produjere enalguna poblacih cruzatia por acueductos de regadio, se procurar& eldesvio de talesacueductos, siempre que ello sea posible. Las medidas d que este artículo se refiere se dictardn con el acuerdo d” la junta departamental de salubridady cesard cuando hayan trascurrido diez días sin que se
presente un nuevo caso de enfermedad contagiosa en el lugar 6 lugares en
hubieren aplicado. ART. 29. Los gobernadores de departamento, ron audiencia de la municipalidad y acuerdo de la junta departamental de salubridad, designarh locales especiales para la sepultacihn de los cadaveres contagiados. Si no fuere posible adquirir locales especiales para ese objeto, la sepnltación podrit hacerse en el recinto especial que, dentro de los cementerios exist,entes, designe el gobernador con las formalidades ya expresadas. El recinto serii.cerrado con muralla sólida. La sepultacibn de los cadltveres contagiados se verificar& cumpliendo las medidas de desinfeccibn que acordare la junta departamental. ART.30. La persona que tenga derecho de sepultar B su6 deudos en los cementerios establecidos, no podrit verificar la sepultaci6n de caditveres contagiados sino en la forma y con las medidas de desinfección que determine la junta departamental de salubridad. ART. 31. Las juntas departamentales de salubridad dictarh reglas para la condus ción de los caditveres contagiados al cementerio, y proveerh los medios para que aquélla se haga sin peligro de infección. Ningún caditver podrit trasportarse sin cumplir lasreglas que la junta hubiere pres- crito.
juicio de lacornisibn no fuera fitcil
Ellos serlin arrojados :Llos lugares
ó acequia infestados, ó qne fneren causa de
agua potable d las casas 6 habita-
Se prohibe la exposición de todo cadliver en las
iglesias 6 lugares públicos.
PARTEQuINTa.-De las perms.
ART. 33. Toda contravencih tí las disposiciones contenidas en la parte segunda de esta ordenanza, seni penada con una multa de uno :í veinte pesos. Las cont,ravenciones fL las disposiciones contenidas en la parte tercera, sertin pena- das con una multa decinco 5 treinta pesos. Las contravenciones fL las disposiciones contenidas en la parte cuarta, seriín pena- das con una multa dediez tí cincuenta pesos. Las disposiciones que tengan penas especiales en las leyee, se penardn con arreglo L éstas; y si esas penas excedieren de cincuenta pesos, serh decretadas por los tribu- nales de justicia.
DISPOSICIONES GESERALES.
ART. 34. Las disposiciones contenidaz en las tres primeras y en la quinta parte de
toda la República desde que el senado 6 la comisldn
esta ordenanza, regirh en
212 CONVENCI~NSANITARIA
DE LAS REPC'JBLICAS AMERICANAS.
conservadora antorice el ejercicio de cualquiera de las facultades que la ley de 30 de
diciembre dltimo confiere al Presidente de
decrete ó acuerde la suspensibn de esas facultades. Las disposiciones comprendidas en la parte cuarta de esta ordenanza sólo regiritn dentro del territ,orio que haya sido declarado infestado por el Presidente de la Repliblica y durante el tiempo que estkn en vigencia los respectivos decretos de infección. ART. 35. Esta ordenanza se publicar6 en el Din~ioOjcicd, y regir; en las provincias de Santiago, Valparaiso, O'Higgins, Colchagua y Sconcagna, despues de tres días de su publicación., En los demas departamentos de la República regirit despuks de tres días contados
desde aquel en que haya sido fijada en lugares públicos. J. M. BALMACEDA.
la República, y cesaran una vez que se
CARLOS ANTÚXEZ.
[Anexo D.]
ART. 123. d la llegada de las naves nacionales d los puertos de la Repitblica, las
previstos por reglamento, se harh
y marítimas, en los casos
presentar el diario de navegación y le pondritn su visto-bueno.
[Anexo E.]
CONSEJO SCPERIOR DE HIGIENE P~BLICAE INSTITUTO DE HIGIENE.
[Se creanen Santiago.]
SANTIAGO,10 de septiembre de 189,9. Por cuanto el Congreso Nacional ha prestado BU aprobación al siguiente proyecto de ley:
ART~CULO1". Se establece en Santiago nn consejo superior de higiene pitblica y un instituto de higiene, dependientes ambos del Ninisterio del Interior. ART. 2O. El consejo superior se compondrh de trece miembros; siete de ellos serh nombrados directamente por el Presidente de la República, tres elegid la munici- palidad de Santiago y tres el mismo consejo superior dehigiene. Son tambih miembros permanenteslos tres jefes de sección del instituto dehigiene, pero no tendrdn voto. Las funciones de los otros miembros del consejo duraran tres años, pudiendo ser
reelegidos indefinidamente. Entre las personas qne nombrard el Presidente de la Repitblica habrii un ingeniero, un arquitecto y un jefe superior del Ej6rcito 6 de la Marina Nacional. ART.3". Compete B los miembros del consejo la deeignacihn de su presidente y la
que percibirh un sueldo anual de tres mil seiscientos pesos.
eleccihn de un secretario,
Este Último empleado deber6elegirse cada tres año?, pudiendo ser removidosiempre que la mayoría del consejo así lo det,ermine. La secretaría del consejo tendr6 un escribiente con un sueldo anual de norecientos
ART. 4". Incumbe al consejo de higiene:
1". Estudiar 6 Indicar a la autoridad
respectiva todas las medidas de higiene que
exlian las condiciones de salubridad de las poblaciones h de los establec.irnientos pli6licos y part,iculares, como escuela?, c4rcelek, fGbricas,talleres y otros relacionados con la higiene. 2". Servir de cuerpo consnltiro en todos los capos en que las autoridades respectivas requieran su dictamen sobre medidas de higiene y salubridad; 3". Estudiar las medidas que deban adoptarse en orden a la calidad de los ali- mentos, bebidas, alcoholes y condimentos que se expendan en el comercio y 6 las condiciones higihicas delagua de las diversas poblaciones de la Repitblica y proponer ti la autoridad respectiva las medidas que estimaren convenientes sobre estos puntos. 40. Velar por el cumplimiento de 103 reglamentos que se dicten sobre higiene y sobre salubridad pitbliea. 50. Presentar al Presidente dela Rep6t)lira nna memoria anual de sus trabajos.
DE LAS REP~BLICAPAYERTCANAS.
El consejo, d fin de desempeñar las funciones
que le estan encomendadas, podrh
pe'dir los datos 6 informaciones que estime necesarios :i las autoridades nacionales y
municipales y especialmente d los médicos de ciudad 6 ingenieros de provincia.
dehigiene se encargad delos siguientes servicios:
lo. Hacer los estudios científicos de higiene pcblica p privada que sele encomienden por el consejo superior y los que el director del instituto estime de importancia. 2O. Practicar los analisis químicos bacteriolhgicos h microscópicos de aquellas sus- tancias cuya con1,posición pueda influir sobre la salubridad pública. Estos andlisis serdn aplicados a las materias enviadas por las autoridades administrativas, 5 las
derminadas por laoficina y & las presentadas por los particulares. Los servicios que preste el instituto d solicitud de particulares p en beneficio de estos exclusivamente, serdn remunerados. El producto de estas remuneraciones deberd aplicarse d gastos del mismo instituto. 3". Coordinar los datos que deben enviar las autoridades provinciales para la for- mación de la estadística médica y demogr;ífica de toda laRepública. ART.6". El instituto de higiene tendrd tres secciones: una de higiene y estadistica,
una de quimica y otra de microscopia y bacteriologia. Estar& servido por un director, jefe de seccidn de higiene y estadística, y por dos jefes de las secciones de química y de microscopia y bacteriología. Cada eecci0n ten- drd dos ayudantes.
empleados serdn nombrados por el Presidente dela Rep6blica d propuesta en
terna del consejo superior de higiene.
cuatro mil pesos y
los jefes de sección del sueldo anual de tresmil pesos cada uno. El sueldo de los ayudantes sera de mil doscientos pesos cada uno. Cada sección tendrt un portero encargado de ayudar en los laboratorios, con el sueldo de seiscientos pesos anuales cada uno. Los jefes de las secciones de química p de microscopia y bacteriología estarh obli-
lo exija, ii abrir cursos especiales para la enseñanza de los
ramos de sus respectivas secciones.
ART. 7". El director del
instituto gozarh del sueldo anual de
gados, cuando el Gobierno
AKTÍCULOTRANSITORIO.
Autorizase al Presidente de laRepkblica para que pueda invertir hasta la cantidad
de treinta mil pesos en la instalación del instituto dehigiene. Y por cuanto, oído el Consejo de Estado, he tenido d bien aprobarlo y sancionarlo;
por tanto promúlguese y llkvese
efecto en todas sus partes como ley de la República. JORGEMONTT.
R. BARROSLUCO.
[Anexo F.]
COKSEJOS DEPARTAMENTALES DE HIGIENE.
[Se establecen dependientes delconsejo superior.1
SANTIAGO,10 de diciembre de 190.9. presente que los consejos provinciales de enero de1889 no satisfacen cumplidamente
higiene establecidos por decreto de 19 de
las necesidades del servicio para que fueron creados, decreto:
ART~CULOlo. Establecense consejos departamentales de higiene en toda la Repú- blica, dependientes del consejo superior. Estos consejos se compondrdn de cinco miembros, uno nombradopor el gobernador
del departamento,dos por la municipalidad respectiva, uno por el consejo superior de higiene y el médico de ciudad, que ser& miembronato d la vez que secretario.
indefinidamente. ART.30. Son atribuciones de estos consejos:
18. Vigilar el cumplimiento de las disposiciones sobre la salubridad que la ley 6
Vista la nota que
precede y
Los cuatro primeros duraran tres
los reglamentos hayan impuesto y efectuar laimplantación demedidas sanitarias que el consejo superior determine, previa la aprobación gubernativa;
20. Informar semanalmente alconsejo superior acerca de los casos de enfermedades
infecciosas, epidemias
su naturaleza, curso, tratamiento, extensibn, etc. 3". Informar anualmente almismo consejo acerca del estado sanitarioy movimiento de'la poblacih, condiciones de salubridad de los edificios, establecimientos públicos
ó epizootias que hayan ocurrido en el departamento, indicando
[Anexo G.]
CONSEJOS DEPARTAMEKTXLEB DE HIGIEXE.
[Se modificn su compnsiciOn y el tiempo de suc fnnciones.]
(1) Santiago, 5 de octubre de 1893. He acordatlo y decreto:
Reemplazaee por el siguiente el artículo 2" (le1 decreto de 10 de diciembre de 1892, número 4490:
Los consejos departamentales de higiene conlpondrhn de losmiembros siguientes:
lo. Del gobernador, que los presidir&;
De una persona nombrada por el gobernador;
3O. Del primer alcalde de la municipalidad; 4". De nna persona nombrada por esta rorporacihn; 5". De una persona nombrada por el consejo superior de higiene phblica; 6O. De una persona designada por la junta de beneficencia; P. Del medico de ciudad. Tómese razhn, comuníquese y publiquese.
PEDROMOXTT.
(2) Santiago, 16 de noviembre de 1893.
lo. Los nombramientos de los miembros de lou consejos departamentales dehigiene B que se refieren los nhmeros 2, 4, 5 7 ti del decreto nrimero 3307, de 5 de ortubre Último, durardn tres aiíos, pudiendo renovarse indefinidamente. 2O. El rnPdico de ciudad deeempeñarh las funciones de secretario de los menciona- dos consejos de higiene. Tómese razón, comuníquese y publiquese.
PEDROMONTT.
[Anexo H.]
LEY DE NAVEGACI6N.
ART. 18. Toda nave destinada al trasporte de pasajeros tendrB uno 6 m& departa-
h satisfacción de la junta
mentos especialmente dedicados
de sanidad, y en ellos serh atendidos los pasajeros que enfermaren.
para hospital, arreglados
[Anexo 1.1
DESINFECTORIO
SANTIAGO,9 de setiembre de 1896.
Vista la not,a anterior, y teniendo presente que en el presupuesto del año actual se consultan fbndos para la inst,alacihn y funcionamiento del nuevo desinfectorio construido en esta capital, decreto:
y servicios del desinfec-
torio de Santiago:'' ARTÍCULO PRIMERO. El servicio del desinfectorio estar6 bajo la dependencia del conseio superior de hipiene v baio la dirección inmediat,a del instituto de higiene.
consi2ierAnhose como uña sección he este.
Apruébase el simiente
CONTENCI6N
SANTARIB DE L.49
Total de sueldos- - - ~ -.-
IZEPfiBLICAS AMERICANAS.
~ - - - -. ~ -
- - -.- - - - -
Am. 3". Serlin clbligaciones del jefe del servicio:
(a) Permanecer en el eatablecimiento cuatro horas y media diarias como míni-
mum, (G) Velar por la buena ejecocihn de tollas las operaciones de desinfeccibn que se
hagan, tanto en
(c) Comprobar especialmente, cuando sea necesario, la eficacia de los procedi-
mientos de desinfección; (d) Atender li la inetalacihn del servicio de desinfeccihn en cualquier punto de la Replíblica, siempre que para ello reciba comisi6n del consejo de higiene; (e) Practicar los reconocimientos de los focos de defección por enfermedades
contaglosas que aparezcan en Santiago, h fuera de Santiago, siempre que el consejo lo
acuerde; (S) Obserrar y hacer observar :i lo? empleados de sn dependencia las órdenes 15 instrucciones que en materia de desinfeccihn le comunique el consejo;
(y) Representar al consejo las newsidaclee del servicio p las modificaciones que en
el establecin~ientocomo ri domicilio:
su concepto deban introduciree en 61, (11) Presentar al instituto una memoria trimestral y parte semanal sobre los traba- jos ejecutados; (7) Llevar la estadística de las operaciones que se practiquen por el servicio; (j).Dar cuenta al instituto de la aparición de focos de infección que el servicio le
permita comprobar; ($) Dar cuenta al director del instituto de las negativas que puedan
deslnfecclh de objetos v sitioe infestados, :i fin de que solicite de la autoridad competente la adopiición de las medidas del caso; (1) Concurrir 6 las sesiones del consejo de higiene y tomar parte en sus delibera- ciones, pero sin roto. ART.4". Serh obligaciones de! administrador; (a) Habitar en el desinfectorio;
(6) Tener bajo su dependencia todos los empleados subalternos, distribuyendo entre ellos el trabajo, y
oponerse B la
(c) Hacer todos los trabajos de escritura, como correspondenceia, estadística,
contabilidad, etc. ART 5" El mecBnicc estar6 encargado:
a) Del manejo y reparación de tGdos los aparatos que pertenezcan al servicio;
b) De la ejecucibn de todas las operaciones de desinfección que se practiquen
dentro delestablecimiento;
(c) Deberii permanecer en el establecimiento durante todas las horas hdbiles del
dfa; y (d) ,En el caso que sea necesario llevar it domicilio estufas locombviles, el mechico debera dirigir su funcionamiento. ART.6 O. El fogonero estarA encargado de auxiliar al Lechico entodos sus trabajos
y de reemplazarlo en los casos de imposibilidad. ART.7". Los desinfectadorea estarrin encargados de auxillar almec&nicoen la ejecu- ción de las desinfecciones en la estufa y de ejecutar por sí mismos y con la ayuda de los sirvientes todas las otras operaciones de desinfección, con arreglo B la cartilla que dicte el consejo. Tómese razón, comuníquese y publiquese.
O. RENJIFO.
SANTIAGO,26 dejulio de 1900.
Los infrascritos, miembros de lacomisión especial encargada de proponer al consejo
la instalación de los desinfectorios departamentales, tenemos el honor de someter it
vuestra consideración- 1". La distribución que debe darse tí los aparatos de desinfección existentes en el país 6 próximos B llegar, y 2". Los planos y presupuestos de 10s desinfectorios (lepartamentales.
216 CONVENCI~NSANITARIA
DE LAS RES~BLICAS AMERICANAS.
1. 1PAKhTOS DE: I)ESINFECCIi)S
Conlo lo sabe el honorable consejo, los aparatos para la desinfeccibn pública que existen en el pdíS han sido pedidos por el (hbierno ii la casa Geneste Y Hercher de París, en 1892, cuando la epidemia de colera de Hamburgo, y recientenlente, en febrero de este aiio, con motivo de la aparicih dela peste bubónica en el Brasil y la República Argentina. Si nuestras informaciones son exacta?, llegaron en 1892-93 cuatro estufas fijas y seis locomóviles, que en la actualidad se encuentran en los lugares siguientes:
Cuatrojjjcts.--Una en Agua Fresca, una en el desinfectorio pitbho deSantiago, una en elhospital de San Vicentede Santiago, una enel hospital de San Borjade Santiago. Seis Zoco/)L6uiles.--Una en Juncal b lou Andes, una en Punta Arenas, una en el hospital de San Juan deDios de Santiago, una en el hospital de San José de Santiago. una en Talca, una en Concepcih. Los aparatos pedidos últimamente $011: Diez estufas fijas y cinco 1ocomGvilles con sus respectivos pulverizadores y anexos. De este material han llegado hasta la fecha
ocho estufas fijas que se encuentran en la aduana de Valparaiso
instituto dehigiene. La distribución que la comisibn propone al consejo para que &te, L su vez, la indique al Supremo Gobierno, es la siguiente:
ii la orden del
Diez est~~~as,~~ns.-Iquique,Antofagasta, Serena, Yalparaiso, Curico, Talca, Chillan,
Concepcibn, Talcahuano.
(estación sanitaria), Copiapo, Santiago (desinfectorio
público), San José de Maipo, San Bernardo. Si el honorable consejo aceptara esta distribucih quedarían sobrantes tres estufas locombviles, las de Valparaiso, Talca y Concepción, que, B su vez, podrían encontrar buen aprovechamiento en Coronel, Temuco y en Valdivia. A la lista de la exietencia de este material sanitario debemos agregar todavía una estufa fija, pedida hace tres años por el desinfectorio de Santiago, y una locomóvil, tipo grande, adquirida por el consejo departamental de Valparaiso. Acordada la distribución propuesta, los elementos de desinfección quedarían repartidos como sigue:
Zocomóviles.-Arica
" _I_-
Arica (estacibn sanitaria)
Andes tJuncal)
San JosQde Maipo
AguaPresca Punta Arenas
11. ESTABLECIMIENTOS
DESINFECCI~N.
La comisión ha dedicado particular estudio itla manera de realizar la instalacibn de los nuevos desinfectorios en las condiciones m& económicas posibles dentro delas exigencias fundamentales para edificios destinados (t este objeto.
de algunas conferencias con el arquitecto, Señor Barroilhet, tí quien, con
excelente acierto,
presupuestos que, originales, acompañamos
se confió este trabajo, se ha llegado ii la confección de los planos y
Hemos creído conveniente consultar dos tipos de desinfectorios, uno, A, para una
sola estufa, y otro, B, para dos estufas.
CONVENCI6N SANITA4RIA DE LL4S REPGBLICAS AMERICANAS.
El primero se destinaría li las ciudades siguientes: Iquique, dntofagasta, Serena, San Felipe, Curico, Talca, Chillan, y Talcahuano; el segundo solamente li Concepcibn y Valparaiso.
$45,986.60
35,197.96
Y el del tipo B, $17,598.98 X 3 =
ElcostodeltipoAesde$5,816.70X8=
-.--.--------~------~~----------81,184.56
Es de advertir quelas cifras anteriores se refieren solamente al costo de los edificios y d la instalacibn de las estufas y que, en cuanto al precio (le los materiales, se ha tomado por base el precio medio actual.
10 por ciento de imprevistos y
ademiis consultar una suma alzada para atender al costo de los cierros, desagiies, terraplenes, etc. De esta manera el presupuesto de instalacibn de los diez tlesinfectorios se elevaría d $100,000, según el detalle siguiente:
Convendría, pues, agregar A la suma
anterior un
Ocho establecimientos, tipo A
$15,986.60
Dos establecimientos tipo
Diez por ciento de imprevistos
- - -. - - - - -
Cierro, terraplenes, desagdes,
~ - - - -.- ~ - - - - - ~ - ~ - - -
- - - - - - - - - - - - - - - -.- - - - - - - - - - - - -
Estima la comisicin que las estufas locombviles no necesitan edificios especiales y
sus servicios en los hospitales de las respectivas
que ventajosamente pueden prestar ciudades. Dios guarde A Ud.
ALEJANDRODEL Rio.
o. I\kIRA.
L. C~RDOVA.
NGm. 1026.
SANTIAGO,13 de diciembre de 1500, Este ministerio aprueba la distribucihn de las estufas de desinfeccibn, que ha pro- puesto el consejo superior de higiene en laforma siguiente:
Quatro estufas fijas y tres locombviles en Santiago; Una estufa fija en cada uno de los siguientes lugares: Iquique, Antafagasta, Serena, Valparaiso, San Felipe, Curico, Talca, Chillan, Conceprión, Talcahuano y Agua Fresca; Una estufa locomóvil en cada uno de los puntos que siguen: Srica, Copiapo, Andes (Juncal), San Jos6 de Maipo, San Bernardo, Coronel, Temuco, Valdidia y Punta Arenas.
E Lo digo A Ud. en contestación ii su oficio número 178, de 5 de setiembre último.
Dios guarde it Ud.
A1 CONSEJOSUPERIORDE HIGIENEP~BLICA.
111. SÁKCHEZ
FOXTECILLA.
[Anexo J.]
SERVICIO DE SEROTERAPIA.
[Se establece en Santiago dependiente delconsejo superior de higiene.1
Vista la nota precedente, y considerando:
1". Que para la acertada inversi6n de los fondos que concede el item
partida 43 del presupuesto del Ministerio del Interior, es conveniente organizar de un modo regular los trabajos de investigación y aplicacibn de los nuevos tratamientos por los serum anticancerosos, antidifttrico, antirdbico, etc. ; y 2O. Que los ensayos hechos en este sentldo por el consejo superior de 'higiene han dado provechosos resultados, y reciaman una organizacibn mds seria y completa para asegurar el txito desus procedimientos, decreto:
ARTÍCULOPRIMERO. Establkcese en Santiago un servicio de seroterapia, bajo la dependencia del consejo superior de higiene y & cargo inmedlato del instituto de higiene, del cual formard una secclirn.
218 CONTTSCI~)?T
SANITARIA DE LAS REP~BLICASAMERICANAS.
2". Corresponc1er:i 5 esta secciXn atender 5 todo lo relativo al estudio, prepa-
mcihn. consrrmciím. distri1)wií~ny empleo de los agentes terap4nticos derivados de
los líquidos animales y de loa cultivos t,acteriolbgicos. ART.3". Esta sección serd ser\-ida por:
7711 jefe, mGdico bacteriologista,
con la remnneraci6n anual de
Un ayudante hacteriologista, con la renluneracihn
anual de. - - -
T:n veterinario, con la remnneracibn anual de . - - - - -.- ~ - - - - - - ---.c. ~ ~ ~ - 3,000
Un portero, con la relnuneraciím anual de ITn caballerizo, con la remnneracibn anual de - - - - - - - - - - - -.- - - ~ ~ ~ 1Tn mozo, con la renlnneración anual de. - ~ -
-. 480
ART. 3". Quetia alxolntamente prohihido d los empleados de esta sección dsempe-
fiar ningiln otro cargo, ni ejercer ninguna otra profesión, debiendo dedicar todo su tiempo al servicio que se Jes encomienda. ART.5". Le seccihn (le seroterapia se ocupar5 preferentementc. en la preparacihn de los sernm ant.icliftPrico y anticanceroso, del virus antirdbico y de los demds tra- bajos qne el consejo superior ;v el instituto de higiene determinen. ART. 6". Ger:ín obligaciones del jefe de la sección. (a) Dirigir y rigilar todo!: los trabajos que se ejecuten en la sección; (h) Atender personalmente d la elahoracihn dc todos los productos que se preparen en laseccibn;
(c) Ensayar la pureza 4 inocnidarl (lo todos los productos de la' sección antes (le
que sean entregados al pitblico;
(d) Marcar con su sello especial el envase en que se expida cada preparación;
( P) Dirigir los ensayos de tratamiento por los nuevos agentes terapcuticos qne se descubran;
(f) Comprobar por medio (le la inoculaciim el diagnhstico de la rabiacon los perros
que se presenten como sospechosos;
(9) Hacer la aplicación de la \-acuna antirdbica, IIlos enfermos que lo necesiten;
(h) Conservar sin interrupcihn la serie de conejos rdbicos para la preparación de la
vacuna correspondiente; (i) Presentar trimestralmente al director del instituto una memoria en que se d6 cuenta de los trabajos ejectados por la sección; ART. P. Las obligaciones del ayudante y veterinario serdn determinadas por el jefe de seccih, encargdndose en particular al primero los trabajos de microscopia y bacteriología, y al segundo los diagnóstico?, operaciones, curaciones y autopsias de los animales sometidos d experimentos en la sección.
Tómese razón, comuníquese y publiquese. MOKTT.
[Anexo K.]
MAR~TIMA-SU
SANTIAGO,18 de febrero de 1895. En vista de lo dispuesto en los artículos 46, 54, 123 y 140 de la ley de navegacibn, vengo en decretar el siguiente reglamento de sanidad marítima:
TÍTULO1.-Enfermedades
epidkmicas.
ARTÍCULOPRIMERO. Las naves procedentes de puertos infestados quedan sujetas it la aplicacihn de medidas sanitarias de caritcter permanente. Son puertos infestados los que el presidente de la República declare tales, por haberse desarrollado en ellos la peste, fiebre amarilla, cólera morbus il otras enter- rnedades igualmente graves, que den nlotivo para calificarlos de sospechosos. Mientras pende la resoluclh suprema que se requiere por el inciso anterior, la autoridad administrativa del puerto, en su jurlsdiccihn, podrd hacer la referida declaracihn, dando inmediatamente cuenta al Supremo Gobierno. ART. 2". La nave procedente de puertos en que se han desarrollado enfermedades graves é importables como el tifus, viruelamaligna, desinteria y otras que sesuponen epld&micas,ser6 sometida :i medidas excepcionales que se aplicaritn sólo al buque infestado y itsus enfermos, sm comprometer al país de su procedencia, it las personas sanas ni al cargamento.
CONVENCI6N SANIT4RIA
DI.: LBS REPfTBLTCAS AMERICANAS.
TíTvLo 11.-
Ti'sitcc de i\7m.es.
ART.3". Las visitas sanitaria9 (le una nave, atendida su procedencia y condiciones higienicas, podrdn ser (le dos clase?: sumaria, que la eiecturd la autoridad marítima, y de reccnlo!,imientt,, que serd ordenatia por la autoridad administrativa del puerto. ART.4". d la visita sumaria qnetla, antcR de ser admitida d libre pl:ítica, sujeta toda nave chilena h vxtmnjera. (le guerra o arribada forzosa, que llegue d puerto chileno. En ella el capitdn del puerto, como agente de la autoridad sanitaria, se instruirli de todas las c-ircunstancias relativas al estado sanitario de la nave y de los puertos de su procedencia h escala. Para drctuar la visita Pnmaria tleherd tomar el barlovento y próximo al costado de la nave, eomrterli al capitSn al interrogatorio del caso, hacitndose presentar li la \Tez la 1)oletade sanidad. ART.5".La visita (le reconocimiento Fe efectnard en los capos que 6 continuacibn se expresan:
1". Si la nave procedente del extranjero, naregasin patente de sanidad 6 no ha sido reno\-ada en tiempo oportuno; 2". Si procede de puerto infestado 6 con patente sucia; 3". Si huhirre tenido comunicacihn pospechopa en la mar O hecho exala en pnerto infestado 6 atacado de epidemia; 4". Si dnrante la travesía se huhiere declarado 5 bordo alguna enfermedad epi- démica, 6 se ernprendiere viaje con persona atacada de la misnla y no fuere desem- barcada por lo menos ocho días antes del arribo dela nave B puerto chileno; 50. Si alynno de 10s tripulantes 6 passajeros hubiere muerto de enfermedad conta- giosa; 6". '81 la carpa se encontrare en estado de putrefacción, 6 si Fe notaren accidentes ó tuvieren datos que inspiren fundada desconfianza del estado sanitario de la embarca-
ción, cualquiera ART. 6O. Si la
inmediamente 5 las demds yieitas
admitir& la naBe ti libre plhtica. En caso contrarios el capitlin del puerto, 6 su
representante. snspenderL toda comunicacihn, dando inmediatamente cuenta & la
se proceder6 fiscales, y se
que sea el puerto cle sn procedencia. visita sumaria no diwe lugar d la de reconocimiento,
esigidae por
autoridad administrativa del puerto ART. 7". La visita de reconocimiento
y notificar6 la suspensiónal capitdn de la nave. se efectuar&dentro de las veinticuatro horas
siguientes B la notificacibn prescrita en el artículo anterior, y la ordenad la antori- dad administrativa por sí 6 B instancias de la marítima, practichdola el médico de bahía 6 su reemplazante, y B falta de Pste, el de ciudad 6 el que haga sus reces. ART. 8". Si practicada la vipita de reconocimiento resnltare que d bordo de la nave reina un perfecto estado de salud. los que se encontraren comprendidos en los incisos
lo,2O, 3", y 6" del
marítima, dando parte B la administrativa. En caso contrario y en el de los incisos
articulo 5", se pondrh~ en libre pldtica por orden de la autoridad
4"y 5" del artículo 5",la autoridad administrativa declarar& lacuarentena
la que se notificad al capitdn, quedando sometida B la jurisdicción de la junta de sanidad, la que determinarL la cluraciOn y condición de la cuarentena.
dela nave,
ART. 9O. Las patentes seritn
uniformes en
todos los puertos de la República y se
expedirh, según modelo, por los agentes de sanidad marítima, en conformidad al
articulo 16. ART. 10. En la patente de sanidad se consignaran:
lo. El nombre, clase, bandera, porte, armamento y puerto 6 que pertenece la nave; 2". El destino y nombre del capitdn y cirujano, número de tripulantes y pasajeros; 3". La clase de cargamento; 4O. El estado higihico de la nave, salud de los tripulantes y pasajeros, número de ~ enfermos y condiciones del agua y viveres; 50. Condición sanitaria deí puerto y sus vecindades, clase y estragos de las enfer- medades epidkmicas que reinen 6 la fecha de la boleta. ART. 11. Sólose expediran dos clases de patentes de sanidad: limpia, cuando no reina enferpedad alguna epidhica, y sucia, en los dem6s casos. Toda patente exp-dida en el extranjero, sea cual fuere su denominación, sufrir6 el trato dela sucia, aplic6ndose el nlismo procedimiento 6 la limpia que haya mudado de
car6cter por los accidentes
autorizadas en forma, y B la expedida sm el V" B" del cónsul chileno, si lo hubiere.
ARr. 12. Se conceder& patentelimpta 6 las naves que hayansldo sometidas6 cuaren- tenas 6 medidas higiénicas extraordinarias, unavez cumplidas y previo informe facnl-
tativo de un agente de sanidad Esta patente adquiere
comunicación de la nave con otra Infestada ó con puertos en las mismas condiciones.
del viaJe, 6 la alterada con raspaduras 6 enmendaturas no
el car6cter de sucia con la
220 CONVENCI~NSANITARIA
ART.13. Todas las naves deben estar provistas de la patente de Panidacl, y renovar- las dentro delplazo ~tilfijado en el articulo siguiente.
Sído se consideran ytilicbs en Chilelas patentes obtenidas en purrtos extran-
jeros dent,ro de las cuarenta y ocho horas que precedan al decreto de zarpe. ART. 15. No esttin sujetas ti la renovaciim de que hablael artículo 13, las naves que trafican entrepuertosdeChile. Sido en elcaso(le enfermedades importablesrenorarin su patente en el puerto infestado. ART. 16. Las patentes se expiden en Chile por el capith depuerto, como agento de
sanidad marítima. En los casos en
6 sus inmediaciones, deben ser autorizadas por los dos agentes del diptrito respectivo.
otorgar,ti los buques nacionales
patentes de sanidad,siempre que no las
expidieren las autoridadex locales. En todo caso deben ser nsadas por aquel funcio-
nario para los efectos del artículo 11. ART. li. Con el Yo Bo puesto por un agente de la autoridad sauitaria en el diarlo de
133 de la ley de navegacibn, ?e admitirti ii la nave ii
navegacihn, en virtud del artículo
libre pliitica. 1,a patente de sanidad otorgada en el puerto de salida se harti visar en el
de escala conjuntamentecon el diario de navegacibn. Toda nave no deberlí tener lniis que una sola patente de sanidad.
ART. 18. Cuando estallealgunaenfermedad epidhica en unpuerto 6 sus cercanías,
la autoridad encargada de
y 5 los extranjeros que se dirijan ti Chile, las
que reinen enfermedades
contagiosas en el puerto
En el extranjero corresponde ti los chnsules chilenos
expedirlas patentes de sanidad cwnsignarben ellas el hecho,
tan pronto como haya sido declarado por la autoridad competente. Igual procedimiento se observari cuando la enfermedad haya cesado.
TíTULO 1\'."31edidas hhnitarias antes del viaje.
ART. 19. El capikín de una nave chilena
boleta de sanidad, en lpoca
de epidemia 6 de que reineuna enfermedad importahle, la solicitard de la autoridad marítima, la que la concederh, previo informe facultativo del estado eanitario de la
derd ti tomar un nuevo cargamento sin que previamente se comprueben sus condi-
ciones higiknicas.
La autoridad sanitaria impedird que se haga ii la mar una nave con per-
sonas atacadas de enfermedades
patentes de sanidad de la autoridad
chilena en época de epidemia, deben someterse previamente ti las condiciones de los articulos anteriores.
por artículo 21, se desinfectartin antes de
durante la enfermedad, ya sea que se desembarquen 6 fallezcan, eerdn destruidas ri fuego, y los objetos de su pertenencia y de las inmediaciones del lugar habitado, se
k que ee refiere el por los pacientes
vegetales infectas
contagiosas O conduciendo sustancias animales 6
nave. ART. 20. La nave que fuere sometida ii medidas de cuarenta O espurgos, no
ó en estado de putrefacción.
ART. 32. Las naves extranjeras que
ART. 23. Los espacios ocupados
las personas 6 sustancias
sujetarrin ti una rigorosa desinfección.
TiTuLo V.-&kdidas
sanitarias durante rl viaje.
ART. 24. Serhn obligados h embarcar cirujano y estufa de deeinfeccihn por el vapor bajo presión, los buques nacionales que salgan de puerto de Chile llevando h bordo mtis de ciento cincuenta personas. Igual obligación tendrh las naves extranjeras que, reuniendo ese requisito, hagan la navegaci6n del cabotaje. Exceptúanse los buques de vela ó de vapor que se ocupan de la navegación del cabotaje. ART.25. El cirujano es obligado h asistir ti todo hombre enfermo, herido 6 muti- lado; h dictar todas las medidas que crea necesarias para la mejor condición higiénica de la nave; h oponerse al embarque de sustancias infectas 6 putrefactas, pedir que
sean arrojadas al mar, y en caso contrario, protestar; h llevar un registro especial en que se anotaritu con exactitud las enfermedades ocurridas durante el viaje, su cartic-
y desarrollo, especificando los casos en que sehublere comunicado con otra nave. ART. 26. A falta de cirujano, los datos relativos al estado sanitario ycotflunicaciones
en el mar ti que se refiere el artícplo anterior, se recoge& por el capitin y se con- signarhn en el diario de navegaclon. ART. 27. En caso de enfermedad pestilencia1 6 sospechosa, los pacientes se colo-
y separados de los otros enfermos. Las
ropas que hayan usado durante el
y echadas B pique, 81 no se cuenta con aparatos dedesinfección iL vapor bajo presión.
Los deds efectos de pertenencia del convaleciente, junto LOU los ob~etoscolocados
carh en parajes aislados, bien ventilados
cure0 de la enfermedad, serkn arrojadas ri la mar
por el enfermo y este espacio mismo, se
someterdn d una rigorosa desinfección. ART. 28. En caso de fallecimiento d bordo, el caddver sera arrojado al mar veinti- cuatro horas después, y tomadas las precauciones suficientes para que no pueda per- manecer d flote. El plazo se reducir5 si aparecieren señales inequívocas de descompo- sición 6 si la enfermedad hubiere sido contagiosa.
en las inmediaciones del espacio ocupado
TíTuLo VI.-Medidas sanitarias concluido
ART,29. El jefe de una nave que llegueA un puerto dela República estft obligado-
.! impedir toda comunicacicin antes de servisitado por la autoridad sanitaria;
2". B respetar
y obedecer las leyes y los reglamentos de sanidad marítima y las
disposiciones de la autoridadcompetente, emanadas deellos; 3". A contestar al interrogatorio que se le dirija,declarando sobre todos los hechos y datos que puedan interesará la salubridad pública; 4". A fondear su nare en el lugar que se le designe por el agente de sanidad
respectivo; 5". A dirigirse en su bote al lugar que le
entrega de los papeles de su buque con las debidas precauciones; J' 6". 9 dar las explicaciones q'fe se le pida:. ART. 30. Quedan sometidos a las obligaclones impuestas por el artículo anterior, los pasajeros y gentes da mar, prhcticos y demds personas que aborden la nave para ent,rarla A puerto. La misma regla se observar& con las embarcaciones que prestaren
auxilio d una nave nánfraga 6 en peligro, corriendo, en este caso, los gastos y sueldos 6 salario de los auxiliares, d cargo de la nave socorrida. Si existiere d bordo un cirujano de dotacMn, debe declarar en conformidad al
interrogatorio del inciso 3", artículo 29,
por escrito sobre los accidentes del viaje que se relacionen con la salubridad pública.
señale la autoridad sanitaria
y presentar, si fuere requerido, un informe
TíTcLo VII."Cuarentena
y expurgos.
ART. 31. Declarada la cuarentena en virtud del artículo 8", la autoridad marítima, como agent,e de sanidad, la hari cumplir en conformidad d las disposiciones de este reglamento. ART. 32. La cuarentena impuesta ser& de obserraci6n 6 de rigor, una y otra,con la duración que en virtud de sus facultades, det,ermine la junta de sanidad. Esta podrd reversar sus disposiciones, y dar permiso para que la nave cambie de fonde- adero en los casos que lo tenga iL bien. ART. 33. La cuarentena de observaciones se aplicard, si no hubiera habido lugar ic la conlunicacibn en virtud del artículoS", en los casos siguientes:
la nave procede de un puerto infestado;
2". Si trae patente de sanidad sucia; 3O. Si hubiere hecho escala en puertos sospechosos 6 atacados de enfermedad sos- pechosa; 4O. Si en los puertos de procedencia de la nal-e, O durante su travesía: se presen-
taren casos de las enfermedades epidémicas d que se refiere el articulo 2", aplicdndose la cuarentena s610 al buque y á los enfermos; 5". Si la carga se encontrare en edad0 de putrefaccibn, aplicdndose la cuarentena sólo d ésta y al buque; y 6O. Si el fallecimiento d que se refiere el inciso 5" del artículo 5" acaeciere por lo menos ocho días antes del arribo dela nare alpuerto. AKT.34. La cuarentena deobservacihn consiste, salvo las excepciones de los incisos 4"y 5" del artículo 33, en mantener Incomunicados, durante untiempo que no exceda de cuarenta y ocho horas, contadas dede la notificacih de la nare, á los tripulantes
y paiiajeroq,
Esta cuarentena no exije el desembarque del cargamento, pero &te se ventilad abriendo las escotillas y colocando en ellas las mangueras de ventilacihn necesarias.
Este mismo procedimlhnto se ohservard con todos
nxis se desinfectardn las ropas de los pasajeros y tripulantes. Eetos últimos objetos
ee pueden expurgar en tierra, en lazaretos de observación ú otro sitio adecuado. Los navíos qne hapan tenldo casos de enfermedad pestilencia1 exhtica durante la travesía, pero ninguna en los úlkmos ocho días, sufrirh una cuarentena decuarenta y ocho hora?, durante las cualee serdn perfectamente desmfectados; pero si se trata de un buque desprovisto de médico y de estufa de desinfección, esta cuarentena durard el doble. ART. 35. Durante la cuarentena de ohserl-acihn se prohibe desembarcar los artícu- los ó géneros del cargamento si loe pasajeros no han abandonado la nave, salvo los
pudiendo estos Cltimos ser trashordados A un ponthn 13 d un lazareto.
los departamentos de la nave y &
metales, ohjetos
admitirdn desde luego. a~?.36. Si en el ca~(le1artículo anterior, la nave cnarentenaria sSlo hace escala, po(1r.t desembarcar pasajeros y mercaderías snjet,hndose 6 12s precauciones que indi-
que la autoridad sanitaria. ART. 37. La cuarentena de rigor afecta d la nave y 6 todo lo que ella contenga, exceptuando la correyontlencia y el numerario, y se aplicar6 en los casos siguientes:
lo.Si en las travesms se huhieren declarado 6 bordo algnnas de las enfermedades indicadas en el artícxlo 1". 2". Si se emprendiere viaje con alguna persona atacada de cualquiera de las enfer- medades mencionadan en el inciso anterior, y no hnbiere fallecido 6 desembarcado ocho días antes del arribo dela nave 6 puerto chileno; 3O. Si alguna de los tripulantes 6 pasajeros hnbiere mnerto de alguna de las enfer-
medades indicadas en el artícnlo 1", Pien1p;e
que el caso ocurra una vez fondeada la
nave ó dentro de los ocl~odías anteriores a su arribo; y 4". La cuarentena (le obgervación pierde este cadcter por accidentes contagiosos ocurridos en el lugar en que se purga y ella pasa B ser de rigor. ART.38. La corresponclenria oficial y privada y el numerario de qne sea portadora, una rez en cuarentena rigorosa, serdn desembarcados sin necesidad de someterlos
mincrales, nnmcrario y la c-orrespondencia oficial y privacla, que se
medidas de desinfección. QRT. 39. En la cuarentena rigorosa se
desembarcarh todos lo? enfermos, pasajeros
que no pertenezcan 6 la dotacihn ittil de la nave y se le trashordarh d un
operación se efectuar&con los objetos siguientes: ropa
ponthn y personas h lazarete swio. Igual
de uso y efectos de la tripulaciim y pasajeros, camas de los mismos y demis objetos
que la jnnta desanidad califique snscclptiblesde infección. ART. 40. Los efectos del cargamentono nlencionados en el artículoanterior, se venti-
lartn abriendo las escotillas y colocando en ellas las mangueras
sanas. Tanto enlas cuarentenas de observación como en las de rigor se tomardn las medidas siguientes:
lo. Evacuar el agna de la sentina despu6s de desinfectarla; y 2'. Sustituir con una buena agua potable la que traía el buque. ART.41. La nave snjeta 6 cuarentena rigorosa, después de cumplir con los requisitos de los artículos anteriores, se someter6 6 oportunas desinfecciones y tomad todas las medidas higiénicas que reclame su estado á juicio de la autoridad sanitaria. ART. 42. La cuarentena de rigor para los pasajeros y demits personas indicadas en el artícnlo 39, se cuenta desde el día de su traslación; y para el buque y los que han
permanecido 6 bordo, desde el día en que se
mencionados en el mismo artículo. ART. 43. Las naves sometidas á cuarentena rigorosa y que hacen escala en algún puerto de la Repfiblira, pueden desembarcar sns pasajeros y mercaderías, traspor- titndolos B un lazareto con la? precauciones que acuerdela junta de sanidad,para que purguen la cuarentena impuesta. Si en el puerto de escala no hubiere lazareto, se le prestarán á la nave los ansilios convenientes y posibles B fin de quepueda trasladarse al lazareto de un puertovecino. BRT. 44. Cuando el Presidente de la Repithlica, con informe del consejo superior
de higiene, haya declarado en conformidad á la ley (le policía sanitaria, calausurados los puertos de la Repfiblica, ninguna medida sanitaria podra llegar al extremo de rechazar 6 despedir un buque sin prestarle los auxilios necesarios. Podrán aplicarse medidas especiales y extrareglamentarias cuando se trate denaves ó buques con aglomeracibn de tripulantes y pasajeros, especialmente naves ó buques inmigrantes, y cuando se trate de naves d buques de malas condic!ones higiénicas. ART. 45. La nave puesta en cuarentena rigorosa puede hacerse a la mar. En la patente deFanidad se consignar6 el hecho, las circunstancias que ha producido la cuarentena y el número de días que han descontado de la cuarentena ImpuePta.
niedicina, víveres, aguada, etc , con que deha proveerse d
de ventilación nece-
desembarquen las personas y objetos
ART. 46. Los auxilios en
la nave en cuarentena, se hardn
811s expensas y se determinaran por la Junta de
sanidad, de acuerdo con el consignatano 6 cónsul respectivo. A falta de cónsul ó consignatario, la junta de sanidad adoptard las medida? que,
con este objeto, crea convenientes. Las medicinas, vlveres y demas artículos, se trasmitirkn
por medio de un bote qne se mantendrli en el sitio que se le determine con bantlcra amarilla. 9 este bote se trasladadn losarticulosmencionados.evitandotodocontacto.
zí la nave en
TiTuLo T'III.-De
los Irtznretos.
ART. 47. Los lazaretos 6 establecimientos qne en tierra las autoridades administra- tivas ó la ley destinen para que los pasajeros purgnen sn cuarentena ó sean atenrlldos
CONVENCIÓN SANITARIA DE LAS XEE'6BLICAS
AMERICANBS.
los enfermos, y los pontones íj establecin~ientosmarítimos (lestinatios al nlisn~ri objeto, quedan sonlrtidos ti la junta dr sanidad O ti las autoridatles erpecíalrncnte designadas para dirigir las estaciones sanitarias.
ART. 48. Los
lugares destinados para cxpurgos (le n~erc*aderíasb anin~ales, quedan
sometidos d la jnnta de sanidad. ART.49. El lugar del fondeadero en qne un buque ha (le cumplir su cuarentena se
fijard por la junta de sanidad, en confornlidad con el inciso 4" del artículo 66. ART. 50. Toda nave cuarentrnaria debe mantener risible en uno de sus palos una
bandera amarilla, la letra
seiial se distinguirh todo lugar, embarcacih menor,balsa ú otro objeto perteneciente
la jurisdiccih dela.junta
al cargamento b nave en cuarentena, siempre que esth bajo
de sanidad. La bandera se quitard cuando se admitan los objetos d libre circulacibn.
1 del cídigo
de sefia!es.
ART. 51. Las visitas snmarias que los agentes de sanidad practiquen d bordo de las naves que arriben d puerto chileno, son gratuitas. ART. 52. Las visitas de reconocimiento efectuadas por m cirujano de nombramiento oficial, en conformidad al articulo 7", son gratuitas. Cuando por implicacibn h falta de éste Re nombrare otro facultativo, serdn remu- nerados EUS servicios con la cantidad de cinco pesos por cada visita. ART.53. Las risitas suceFivas que hagan los cirujanos comisionados por la autori- dad eanitaria, se remunerarhn en conformidad con el inciso 2O del articulo anterior;
pero los gastos serdn de la nave. ART. 54. Las visitas que se hagan ti una nave enarentenaria ti instancia de parte, se
remunerarhn por ésta. La cuantía de la remuneracihn, en caso de desacuerdo,
fijar8 por el juez de comercio. ART. 55. Las patentes de sanidad sedardn y renovardn gratis, salvo el caso que el cirujano se traslade abordo ti examinar las condiciones higiénicas de la nave, cuya visita se remunerad enconformidad al inciso bo del artículo 52. QRT. 56. El expurgo de los objetos de una nave en cnarentena que se haga en
tierra, chata 6 ponth, es decuenta del
capitdn, quien abonardlos gastos que ocasione,
6 juicio de la junta desanidad, si las partes no estuvieren de acuerdo.
T~TULOX.-De
las autoridades sanitnrias.
ART.57. Hasta que se dicte la ley de división del litoral y organizacibn de los di!- tritos sanitarios, cada subdelegacibn marítima se considerad como un distrito eanl- tario dependiente del intendente dela provincia. ART.58. En el puertocabecera de cada suhdelegacihn nlarítima hallrd una juntade
subdelegado marítimo médico de bahía y d falta de
&te, el deciudad, y del empleado de aduana mds antiguo.
ART. 59. En los casos de ausencia ó implicacihn del médico, se reemplazaní por el
que designare la autoridad administrativa delpuerto. ART. 60. El médico de la junt,a y el subdelegado marítimo son los agentes de sanidad B que se refiere la ley de navegación y el presente reglamento.
ART. 61. Las juntas de sanidad del litoral se comunicartin entre si libres de porte, mantenidndose al corriente del estado sanitario del lugar, y anunciartin la aparicibn de cualquiera epidemia. ART.62. En los casos en que la juntatorne una medida higihíca extraordinaria y de cadctergeneral, la comunicarti para su aprohacihn, al intendente de la provincia. ART. 63.