Source: http://comunaslitoral.com.ar/nota/5566/se-presento-el-proyecto-de-reforma-constitucional
Timestamp: 2019-01-18 17:37:25
Document Index: 295886543

Matched Legal Cases: ['artículo 150', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 87', 'artículo 6']

ACTUALIDAD 3 de abril de 2016
El siguiente es el anteproyecto completo, que ingresó en la Legislatura, de mano de"Ciudadanos", para declarar la necesidad de la reforma constitucional de la Provincia. Plantean la modificación del sistema electoral y del polémico artículo 150 que contempla una sólo reelección para gobernador y vice. Acceda al texto completo.
ARTICULO 1º-Declárase necesaria la reforma parcial de la Constitución Provincial.
a) Modificar los siguientes artículos: 29,37,38,150,156,157,158,159,220 y 226.
b) Reformar a la Parte Segunda de la Constitución Provincial. Artículos 69 al 83 inclusive.
ARTICULO 3º-La Convención Constituyente se reunirá con el único objeto de considerar las reformas al texto constitucional expresados y los temas que también son habilitados por la Legislatura para su debate, conforme queda establecido el artículo 2º de la presente ley de declaración.
ARTICULO 4º-La Convención podrá tratar en sesiones diferentes el contenido de la reforma, pero los temas indicados en el artículo 2º de esta ley de declaración deberán ser votados conjuntamente, entendiéndose que la votación afirmativa importará la incorporación constitucional de la totalidad de los mismos, en tanto que la negativa importará el rechazo en su conjunto de dichas normas y la subsistencia de los textos constitucionales vigentes.
ARTICULO 5º-Serán nulas de nulidad absoluta todas las modificaciones, derogaciones y agregados que realice la Convención Constituyente apartándose de la competencia establecida en el artículo 2º de la presente ley de declaración.
ARTICULO 6º-El Poder Ejecutivo Provincial convocará al pueblo de la provincia dentro de los noventa (90) días de promulgada la presente ley de declaración para elegir a los convencionales constituyentes que reformarán la Constitución Provincial.
ARTICULO 7º- Se elegirán un número total de cuarenta y cinco (45) de convencionales constituyentes igual al total de legisladores de la Provincia.
ARTICULO 8º-Los convencionales constituyentes serán elegidos en forma directa por el pueblo de la Provincia y la representación será distribuida mediante el sistema proporcional D'Hont con arreglo a la ley general vigente en la materia para la elección de diputados provinciales.
.ARTICULO 9º-Para ser convencional constituyente se requieres los mismos requisitos que para ser diputado provincial, de acuerdo al artículo 87 de la Constitución Provincial.
ARTICULO 10º-La Convención Constituyente se instalará en la ciudad de Corrientes e iniciará su labor dentro de los sesenta (60) días posteriores a las elecciones generales a las que hace mención el artículo 6 de esta ley de declaración. Deberá terminar su cometido dentro de los noventa (90) días de su instalación y no podrá prorrogar su mandato.
ARTICULO 11º-La Convención Constituyente será juez último de la validez de las elecciones, derechos y títulos de sus miembros y se regirá por el reglamento interno de la Cámara de Diputados de la Provincia, sin perjuicio de la facultad de la Convención Constituyente de modificarlo a fin de agilizar su funcionamiento.
ARTICULO 12º-Los convencionales constituyentes gozarán de todos los derechos, prerrogativas e inmunidades, inherentes a los Diputados de la Provincia, y tendrán una compensación económica equivalente.
ARTICULO 13º-La Convención Constituyente tendrá la facultad de realizar la renumeración de los artículos y compatibilizaciones de denominación de los títulos, de las secciones y de los capítulos de la Constitución Nacional que resulten después de la reforma.
ARTICULO 14º-Autorízase al Poder Ejecutivo a realizar los gastos necesarios que demande la ejecución de esta ley de declaración. También se lo faculta a efectuar las reestructuraciones y modificaciones presupuestarias que resulten necesarias a este fin.
ARTICULO 15º-De Forma
Se plantea desde el ámbito ciudadano la necesaria reforma constitucional, haciendo hincapié en lo electoral, dado que es la base misma de nuestra constitucionalidad institucional que a diario, vemos sometidas a crisis de legitimidad.
Cómo expresa el filósofo correntino, Francisco Tomás González Cabañas, en su libro “La democracia incierta”:
Las Preguntas que la política nos debería Responder
El padre, es el que nos da la vida, para algunos, el padre mayor también nos la quita, y en esa figura, un significante rabioso de contenido, anida el estado, o su administrador, el pope dirigencial, el líder providencial, el macho cabrío que suscribe nuestra cultura paternalista. El que nos da aumentos, el que reta, el que genera e infunde pavor, esa figura presente como concepto en nuestro código civil de temor reverencial, apunta como un disparo bajo la línea de flotación de nuestra humanidad, el golpe es contumaz si proviene desde la esfera de quién administra el poder del estado, es vindicativo, aterrador y de lesa humanidad, porque, qué asociemos al “che patrón”, con el estado, con una cultura paternalista, puede ser reprochable, pero es obligadamente harina de otro costal, ante el desgarramiento que produce que se nos lastime desde el poder.
Por intrepidez o irreverencia, cada tanto se escucha un estertor, un suplicio, cuál cántico lacónico, de los que han bebido, supuestamente el elixir de la tan buscada felicidad, se engañan para resistir, es entendible, si hubiesen encontrado el brebaje, tras probarlo y saborearlo, no continuaría en este ámbito, pues su quintaesencia irradia la verdad contundente de que sólo se la disfruta, plenamente, por instantes que son irrepetibles, y que el pretender perpetuar o hacer de tal instante la suma para algo, simplemente reduce al enloquecimiento de no poder comunicarse más con nadie en un lenguaje coherente.
El temor que genera estas fantasías defensivas, son material en abundancia para la literatura infantil, es que la existencia misma, es básicamente relatos de hadas y princesas, de campos elíseos, de nubes suspendidas que amortiguan a seres que mantienen su peso y corporalidad.
Nos da pavor, ni siquiera afirmar, ni argumentar, tan solo pensar, por minutos prolongados, que no existe nada, absolutamente, es retornar de dónde venimos, que por algo no hemos conservado recuerdo alguno de ese no lugar, el nombre que le pongamos puede representar una terminalidad, un fin, un punto, pero ni siquiera de la cuestión nominal se trata, podríamos decir que es el ingreso a la armonía, pero no, todos sabemos que hablamos de ella y tanto miedo le tenemos que preferimos no mencionarla, no vaya a ser cosa que nos escuche y venga por sus invocadores, como en las fábulas para niños.
Temblamos al vernos en la evidencia de nuestra contradicción irresuelta de pretender lo que sabemos imposible, porque jamás lo hemos conocido, porque en tal caso ya no estaríamos para decirlo, nos sacude la molestia fortuita, de la incomodidad permanente, de sentirnos liberados de tales males y ubicar momentos de plenitud en donde tengamos la certeza de ser felices sin que ello acabe.
Comprender que habrá sido lo mismo nuestro paso o no, aquella noche, su mirada, el roce de la piel, ese momento especial, por más que hagamos trampa y pongamos los episodios de dolor, que afán por permanecer en la espera del suceso que nunca acaece.
En esa muerte física o social o política, de no figurar de que no exista quien no merece la continuidad de la existencia, o quién solo tiene el poder de decir quien existe, aparece la estrategia, precisamente de dar muerte con la indiferencia, a quiénes todavía no mueren existencialmente.
Guarecidos en lo que se empecina en ocultar la política, porque son muy pocos los que se animan a plantear que se necesita un volver a arrancar para poner blanco sobre negro los millones del poder, sin ir más lejos, próximos a una elección en nuestra provincia, se da por descontado que se precisan, muchos e incontables millones para una campaña, está como naturalizada la cifra, al punto que analistas y políticos, lo dicen con una soltura de cuerpo como quién compra marihuana en Holanda.
Y en esa complicidad es en donde no deberíamos caer los que estamos en esto, de última, por más que sea un secreto a voces, tendríamos que sentir la obligación de señalar que esos millones se necesitan para ir (bajar se le dice porque inconscientemente el dirigente cree estar en un lugar superior al del votante) a los barrios, para organizar una choripaneada, cuando no un acto, pagarle al grupo de música, la movilización, los punteros, a los medios, los carteles, el consultor, la nafta y todo lo vinculado al circuito negro y renegrido de la política.
Somos pocos, los que leemos, los que entendemos, los que hemos tenido el raro privilegio de escaparle a la esclavitud señalada, a la pobreza estructural que no nos hubiera permitido alimentarnos y con ello nos hubiese dificultado el desarrollo neuronal. Como si esto fuera poco, y para los pocos que entramos en esa segunda fase, las estructuras creadas para convencernos que el gobierno del pueblo es el elixir de los dioses, son más que efectivas y condicionantes. La educación, la religión y el trabajo, son las tres patas de una mesa que alinea, determina y somete, cualquier tipo de espiritualidad, o libre pensamiento, que se atreva a discutir esto mismo. En caso de que el ánimo del irreverente no sea controlado, la penalidad del encarcelamiento, la locura o la marginación, le esperaran al preso, loco o al imbécil. La medicina es la etapa final, o mejor dicho la antimedicina y su asociación con el desarrollo de lo técnico, le aguarda al rebelde con la guadaña afilada, de propinarle, mediante la excusa del stress y demás argucias de índole medicinal, un infarto, un cáncer o un derrame cerebral.
Creemos, sí bien que no es cuestión de plantear las reformas, específicas, tarea de los constituyentes, que las siguientes podrán ser ideas fuerzas para orientar la posible y encomiable tarea:
Acerca del derecho compensatorio electoral:
Se nos dice que la democracia, en el período electoral, es la manifestación por antonomasia de la libertad política, dado que cada cierto tiempo podemos elegir a quiénes nos gobiernen. Esta definición casi academicista, es una mera expresión de deseo, un anhelo romanticón ante las batallas que se libran por convencer, seducir o mejor dicho, cooptar o condicionar a los electores para que tomen o escojan una decisión.
Acerca de la reelección indefinida:(Cultura paternalista, de su realidad e implicancias)
En nuestro sistema político, esto se refleja desde el Hiperpresidecialismo, al Hipergobernalismo o la vieja denominación de Caudillismo que en realidad peca de ser una noción eurocéntrica. El líder político de nuestras tierras, debe ser refrendado mediante voto popular, las veces que el soberano lo precise para que sea su mandante.
Composición Consensual de los ejecutivos:
Huelga destacar que no se trata de una cuestión religiosa, teísta o filosófica, es una cuestión política, pues este ordenamiento, este verticalismo, se difumina en todas las estructuras de ese sujeto al que sólo le queda creer, y casi colateralmente obedecer a un uno, llamese este caudillo, dictador o presidente. Para reconfigurar lo expuesto, en nuestras democracias actuales, se debería empezar a pensar en que los ciudadanos, en vez de elegir a personas que encarnen proyectos, ideologías, o letras muertas de lo establecido en partidos políticos, votemos directamente, proyectos, propuestas, modelos o formas de hacer las cosas y que la ejecución de las mismas, pase a ser un tema totalmente secundario, esto sí podría denominarse algo que genere una revalidación de lo democrático, pero no estamos en condiciones de hacerlo actualmente, primordialmente por lo que veníamos diciendo con anterioridad, el gobierno de ese pueblo, está en manos de uno sólo, a lo sumo, en cogobierno por un legislativo (con flagrantes problemas en relación a la representatividad, que sería todo un capítulo aparte el analizarlo) y supeditado a un judicial, que siempre falla, de fallar en todas sus acepciones, liberar la opción de ese pueblo, para que elija su gobierno, mediante las ideas que se le propongan, sin que sea esto eclipsado por la figura de un líder o lo que fuere, en tanto y en cuanto siga siendo uno, recién podrá ser posible, cuando su vínculo con la vida y la muerte, no tenga que ser anatematizado mediante la creencia o no creencia, que como vimos son las dos caras de una misma moneda, en un ser único y todo poderoso, creador de este mundo y de todos los otros, los posibles como los imposibles.