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Timestamp: 2019-12-13 17:40:44
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Matched Legal Cases: ['artículo 71', 'artículo 2', 'artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 5', 'artículo 6', 'artículo 17', 'artículo 33', 'artículo 34', 'artículo 37', 'artículo 40', 'artículo 42', 'Artículo 1', 'Artículo 3', 'Artículo 6', 'Artículo 33', 'Artículo 34']

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Gaceta: LX/2PPO-118/13938
Del Sen. Manuel Velasco Coello, del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México, la que contiene proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General para la Igualdad entre Hombres y Mujeres.
SE TURNÓ A LAS COMISIONES UNIDAS DE EQUIDAD Y GÉNERO; Y DE ESTUDIOS LEGISLATIVOS, SEGUNDA.
INICIATIVA DE REFORMAS Y ADICIONES A LA LEY GENERAL PARA LA IGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES
Recinto del Senado de la República, 20 de septiembre de 2007.
Los suscritos, Senadores de la República de la LX Legislatura del H. Congreso de la Unión, integrantes del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México, con fundamento en lo dispuesto por el artículo 71 fracción II y 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 55 fracción II, 56, y demás relativos del Reglamento Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, sometemos a la consideración de esta Honorable Asamblea, la siguiente Iniciativa con Proyecto de Decreto mediante el cual se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General para la Igualdad entre hombres y mujeres, al tenor de la siguiente
En el siglo XX, la revolución de la mujer logró grandes transformaciones. Al aumentar la posibilidad de igualdad de oportunidades, accedió a muchos ámbitos de la vida cotidiana con lo que se amplió en gran medida su campo de desarrollo. No obstante ello, seguía sin tener acceso a iguales salarios, responsabilidades laborales y posibilidades de promoción profesional, entre otros.
Afortunadamente a principios del siglo XXI, en la sociedad de occidente se está acabando con la subordinación y la situación de marginalidad femenina y las mujeres empiezan a disfrutar de mayor libertad, autonomía y autodeterminación, lo que le ha permitido conseguir independencia y superación en cuanto a la inferioridad en las relaciones de poder con el género masculino.
El papel que tradicionalmente han desempeñado mujeres y hombres en la sociedad, está experimentando una importante transformación. La mayor participación de las mujeres en el mercado laboral, su acceso a todos los niveles educativos, su mayor acceso a la formación y a la cultura y, en menor medida, a los ámbitos de toma de decisiones, están generando cambios sociales favorables para el avance en el camino hacia la igualdad de mujeres y hombres; cambios que no hubieran sido posibles sin la aportación fundamental de los movimientos feministas y sin el esfuerzo de todas aquellas mujeres que desde el anonimato han trabajado en favor de los derechos de las mujeres.
Pero lo conseguido hasta ahora no es suficiente, ya que los datos sobre el mercado laboral, la participación sociopolítica, la realización del trabajo doméstico, la violencia contra las mujeres y la pobreza, principalmente, siguen mostrando la existencia de una jerarquización en las relaciones entre ambos géneros. La posición social de los hombres y las mujeres, que tiene su origen en los estereotipos y patrones socioculturales de conducta en función del sexo, asignan a las mujeres la responsabilidad del ámbito de lo doméstico y a los hombres la del ámbito público, sobre la base de una muy desigual valoración y reconocimiento económico y social. Además, hay un importante número de mujeres que sufren una múltiple discriminación derivadas de factores como la raza, el origen étnico, la lengua, la edad, la discapacidad, el patrimonio y la orientación sexual, sólo por mencionar algunos aspectos.
Para fomentar la eliminación de estereotipos de papeles sexuales que obstaculizan el pleno desarrollo potencial de las mujeres, se han de emprender todo tipo de medidas encaminadas a cambiar las actitudes en las costumbres sociales y de todo tipo que han marcado las diferencias. Medidas que ayuden, además, a modificar todos los mecanismos a través de los cuáles se perpetúa la subordinación femenina, garantizando la aplicación práctica y efectiva del derecho a la igualdad reconocido formalmente en la Constitución y los textos legales. En este sentido, estas modificaciones a la Ley deben plantear mecanismos y medidas concretas para conseguir que las administraciones públicas lleven a cabo políticas y actuaciones más incisivas a eliminar este fenómeno estructural y universal de la desigualdad entre mujeres y hombres.
En México, las mujeres constituyen una tercera parte de la población económicamente activa, tienen presencia en todos los sectores y cada vez más, se encuentran en puestos de toma de decisión al interior de las organizaciones, tanto públicas como privadas. Pese a estos grandes avances en el ámbito económico, las mujeres todavía enfrentan obstáculos, tales como limitadas oportunidades para capacitarse y trabajar de manera permanente; reparto desigual de las responsabilidades familiares y estereotipos de género.
Como ya mencionamos, el principio de igualdad de mujeres y hombres, así como la expresa prohibición de cualquier tipo de discriminación por razón de sexo, está reconocida en nuestra Constitución y en diferentes normas jurídicas, sin embargo las prácticas discriminatorias por género persisten en muchas organizaciones, por lo que como un principio básico de equidad en el ámbito laboral, debe lograrse la participación de mujeres y hombres en igualdad de condiciones.
Asimismo, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, aprobada por la Asamblea General de la ONU en diciembre de 1979, proclama el principio de igualdad de mujeres y hombres, en su artículo 2, sus miembros se comprometen a asegurar por ley u otros medios apropiados, la realización práctica de este principio.
Ello derivado de la idea de que un desarrollo más equitativo y democrático del conjunto de la sociedad, requiere la eliminación de los tratos discriminatorios contra cualquier grupo. En el caso específico de las mujeres, esta idea se ha vuelto una necesidad de los gobiernos para el diseño de políticas que tomen en cuenta las condicionantes culturales, económicas y sociopolíticas, ya que de lo contrario se favorecerá la discriminación femenina.
No basta con declarar la igualdad de trato cuando en la realidad no existe igualdad de oportunidades. Esto significa que el diferente y jerarquizado papel que los hombres y las mujeres tienen dentro de la familia y la sociedad y las consecuencias de esta asignación de papeles en el ciclo de vida, dificultan enormemente cualquier propuesta de igualdad. Para alcanzar un desarrollo equilibrado y productivo del país, urge establecer condiciones de igualdad en la autonomía económica, en el disfrute del tiempo de esparcimiento, así como sobre la necesidad, la conveniencia y la justicia de que los hombres participen más y sean corresponsales de las obligaciones del ámbito doméstico. Para ello se requiere de una sociedad en la que mujeres y hombres tengan una participación igualitaria en los ámbitos público y doméstico, en la que se articule una relación no jerarquizada entre mujeres y hombres y entre la reproducción y la producción, en la que el valor del trabajo no dependa de si es realizado por mujeres u hombres, y en la que se haga un mejor uso de las potencialidades de todas las personas.
Asimismo, el desarrollo de los planes de acción durante más de una década ha aportado experiencia y avances importantes en la propia administración pública. Se han facilitado la implantación y el desarrollo de las políticas de igualdad, así como la creación de estructuras para la puesta en práctica de las mismas, el establecimiento de mecanismos estables de coordinación y colaboración intrainstitucional e interinstitucional, la capacitación de personas para el avance en dichas políticas, por lo que el principio de la igualdad de mujeres y hombres esta presente en la agenda política actual. No obstante, en el Partido Verde Ecologista de México sabemos que todavía queda un trabajo importante por hacer para conseguir que la igualdad de mujeres y hombres sea un objetivo estratégico y prioritario por parte de la administración pública, por lo que las propuestas que contiene esta iniciativa, pretenden enfocar la atención en la igualdad de oportunidades de hombres y mujeres.
En este sentido, la modificaciones que proponemos a la ley de la materia, pretenden profundizar en el desarrollo de políticas públicas de igualdad, de modo que pueda situarse a este país al nivel de los más avanzados en esta materia. Todo ello en el convencimiento de que la igualdad de mujeres y hombres, además de ser un derecho humano, es una necesidad para el fortalecimiento de la democracia y para la construcción de una sociedad más justa, cohesionada y desarrollada social y económicamente.
Por ello pretendemos ampliar el objetivo de la ley con el fin de ser más específicos promoviendo y garantizando la igualdad de oportunidades y de trato en todos los ámbitos de la vida y, en particular, en la promoción y fortalecimiento de la no discriminación.
Con el fin de que no se preste a malas interpretaciones, hemos ampliado el sentido de los sujetos de la norma, con el fin de que la aplicación de la ley sea a todas las personas físicas o jurídicas que se encuentren dentro del territorio mexicano, independientemente de su nacionalidad, domicilio o residencia.
Igualmente es de suma importancia incorporar y resaltar diferentes definiciones que podrían ayudar a entender o esclarecer fácilmente actos o hechos que en definitiva ayudarán a que esta ley cumpla su cometido en la igualdad entre los géneros.
También se agregan diversas disposiciones con el fin de adoptar medidas necesarias para la erradicación de la violencia de género, la violencia familiar y todas las formas de acoso sexual y la implementación de un lenguaje no sexista, así como el fomento de la corresponsabilidad en las labores domésticas. Por otro lado, sugerimos que en el sistema educativo incluya la formación del respeto de los derechos y libertades, así como de la igualdad entre hombres y mujeres. Por último, se integren dentro de las políticas y programas de salud, la formulación, desarrollo y evaluación de las distintas necesidades de mujeres y hombres y las medidas necesarias para abordarlas.
En el mismo orden de ideas, sugerimos que los medios de comunicación velen por la transmisión de una imagen igualitaria y no estereotipada de mujeres y hombres y que promuevan el principio de igualdad entre ambos sexos así como la no discriminación.
También, sugerimos fortalecer el acceso de las mujeres al empleo, mediante la aplicación de la igualdad de trato y oportunidades y la no discriminación entre mujeres y hombres, por un lado, así como mediante la formación profesional, la promoción profesional en las mismas condiciones y, con ello, un apartado donde se especifique que se evitará a toda costa el acoso sexual y su prevención por medio de campañas informativas o acciones de formación.
Es así como se pretende modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres con el fin de eliminar los prejuicios y las prácticas basados en la idea de superioridad o inferioridad de cualquiera de los sexos. Derivado de esto es que es necesario incluir que las instituciones deberán contribuir a un reparto más equilibrado de las responsabilidades familiares, reconociendo a los padres el derecho a un permiso y a una prestación por paternidad.
Finalmente, pretendemos incluir la promoción de la utilización de un lenguaje con perspectiva de género en la totalidad de las relaciones sociales.
Por lo anteriormente expuesto y fundado, sometemos a su consideración la siguiente
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN Y ADICIONAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LEY GENERAL PARA LA IGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES
Artículo Único: Se reforma el artículo 1º; se reforma el segundo párrafo del artículo 3º; se reforman las fracciones I a IV y se adicionan las fracciones V a XI del artículo 5º; se reforma el artículo 6º; se reforman las fracciones V y VI y se adicionan las fracciones VII a XI del artículo 17; se reforman las fracciones II y III y se adiciona una fracción IV al artículo 33; se reforman las fracciones X y XI y se adiciona la fracción XII al artículo 34; se reforman las fracciones II y III y se adiciona la fracción IV al artículo 37; se reforman las fracciones IX y X y se le adiciona una fracción XI al artículo 40; se reforman las fracciones II y III y se adiciona las fracciones IV y V al artículo 42; todo ello de la Ley General para la Igualdad entre Hombres y Mujeres, para quedar como sigue:
Artículo 1.- La presente Ley tiene por objeto regular y garantizar la igualdad de oportunidades y de trato entre mujeres y hombres, proponer los lineamientos y mecanismos institucionales que orienten a la Nación hacia el cumplimiento de la igualdad sustantiva en los ámbitos público y privado, promoviendo el empoderamiento de las mujeres y la lucha contra toda discriminación basada en el sexo. Sus disposiciones son de orden público e interés social y de observancia general en todo el Territorio Nacional.
Artículo 3.-...
La trasgresión a los principios y programas que la misma prevé, mismos que serán de aplicación a toda persona, física o jurídica que se encuentre en territorio mexicano, cualquiera que fuese su nacionalidad, domicilio o residencia, será sancionada de acuerdo a lo dispuesto por la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos y, en su caso, por las Leyes aplicables de las Entidades Federativas, que regulen esta materia
I. Acciones afirmativas.- Es el conjunto de medidas de carácter temporal correctivo, compensatorio y/o de promoción, encaminadas a acelerar la igualdad sustantiva de hecho entre mujeres y hombre.
II. Acoso Sexual.- Cualquier comportamiento, verbal o físico, de naturaleza sexual que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en particular cuando se crea un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo.
III. Discriminación.- Toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera.
IV. Discriminación directa por razón de sexo.- todo trato desfavorable a las mujeres relacionado con el embarazo o la maternidad.
V. Equidad de Género.- Concepto que se refiere al principio conforme al cuál mujeres y hombres acceden con justicia y con igualdad al uso, control y beneficio de los bienes, servicios recursos y oportunidades de la sociedad, así como a la toma de decisiones en todos los ámbitos de la vida social, económica, política, cultural y familiar.
VI. Igualdad Sustantiva.- Es el acceso al mismo trato y oportunidades para el reconocimiento goce o ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales.
VII. Perspectiva de Género.- Concepto que se refiere a la metodología y los mecanismos que permiten identificar, cuestionar y valorar la discriminación, la desigualdad y la exclusión de las mujeres, que se pretende justificar con base en las diferencias biológicas entre mujeres y hombres, así como las acciones de cambio que permitan avanzar en la construcción de equidad de género.
VIII. Principio de Igualdad.- Posibilidad y capacidad de ser titulares cualitativamente de los mismos derechos, sin importar las diferencias del género al que pertenezcan.
IX. Transversalidad.- Es el proceso que permite garantizar la incorporación de la perspectiva de género con el objetivo de valorar las implicaciones que tiene para las mujeres y los hombres cualquier acción que se programe, tratándose de legislación, políticas públicas, actividades administrativas, económicas y culturales en las instituciones públicas y privadas.
X. Sistema Nacional.- Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.
XI. Programa Nacional.- Programa Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.
Artículo 6.- La igualdad entre mujeres y hombres implica la eliminación de toda forma de discriminación directa o indirecta en cualquiera de los ámbitos de la vida, que se genere por pertenecer a cualquier sexo.
VII. La adopción de medidas necesarias para la erradicación de la violencia de género, la violencia familiar y todas las formas de acoso sexual y acoso por razón de sexo;
VIII. El establecimiento de medidas que aseguren la conciliación del trabajo y de la vida personal y familiar de las mujeres y hombres, así como el fomento de la corresponsabilidad en las labores domésticas y en la atención a la familia;
IX. La implementación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad de las relaciones sociales;
X. En el sistema educativo, la inclusión entre sus fines de la formación en el respeto de los derechos y libertades y de la igualdad entre mujeres y hombres, así como en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia; así como la inclusión dentro de sus principios de calidad, de la eliminación de los obstáculos que dificultan la igualdad efectiva entre hombres y mujeres; y
XI. En la formulación, desarrollo y evaluación de políticas, estrategias y programas de salud, la integración de las distintas necesidades de mujeres y hombres y los mecanismos para abordarlas adecuadamente.
Artículo 33.-...
III. Impulsar liderazgos igualitarios; y
Artículo 34.- Para los efectos de lo previsto en el artículo anterior, se garantizará el principio de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres aplicable en el ámbito del empleo público, al trabajo por cuenta propia, en la formación profesional, en la promoción profesional, en las condiciones de trabajo, incluidas las retributivas, y en la afiliación y participación en las organizaciones sindicales y empresariales, o en cualquier organización cuyos miembros ejerzan una profesión concreta, incluidas las prestaciones y al respecto, por lo que las autoridades y organismos públicos desarrollarán las siguientes acciones:
XI. Establecer estímulos y certificados de igualdad que se concederán anualmente a las empresas que hayan aplicado políticas y prácticas en la materia; y
III. Revisar permanentemente las políticas de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia de género; y
IX. Establecer los mecanismos para la atención de las víctimas en todos los tipos de violencia contra las mujeres;
X. Fomentar las investigaciones en materia de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres; y
XI. Contribuir a un reparto más equilibrado de las responsabilidades familiares reconociendo a los padres el derecho a un permiso y a una prestación por paternidad.
IV. Promover la utilización de un lenguaje con perspectiva de género en la totalidad de las relaciones sociales; y
V. Velar por que los medios de comunicación transmitan una imagen igualitaria plural y no estereotipada de mujeres y hombres en la sociedad, promuevan el conocimiento y la difusión del principio de igualdad entre mujeres y hombres y eviten la utilización no sexista del lenguaje.
De las Comisiones Unidas de Equidad y Género; y de Estudios Legislativos, segunda, con proyecto de decreto por el que se reforman diversas disposiciones de la Ley General para la igualdad entre mujeres y hombres.
Fecha de Publicación: Martes 22 de abril de 2008.
Proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.