Source: https://vlex.com.pa/vid/recurso-casacion-civil-suprema-sala-31804027
Timestamp: 2020-07-03 19:57:02
Document Index: 363871367

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Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Pleno), Sala 1ª de lo Civil, 1 de Agosto de 2002 - Jurisprudencia - VLEX 31804027
Mediante resolución de 18 de mayo de 2001, esta Sala de la Corte admitió el recurso de casación en el fondo interpuesto por el licenciado A.R.G., en su condición de apoderado judicial de L.O.B.O., contra la sentencia de 8 de agosto de 2001 proferida por el Primer Tribunal Superior de Justicia dentro de Proceso Sumario de Reclamación de Herencia que C.A.B.L. le sigue al recurrente.
Posteriormente se concedió a las partes el término de seis días para que alegaran en cuanto al fondo del recurso, término que ambas aprovecharon como consta de fojas 215 a 234 y 235 a 241, respectivamente.
La Sala procede a decidir lo de lugar, previas las siguientes consideraciones:
Nos encontramos ante un proceso sumario de reclamación de herencia instaurado ante el Juzgado Primero del Tercer Circuito Judicial, por C.A.B.L. contra L.O.B.O. debido a que éste último, según el demandante, fue declarado heredero y adjudicatario de lo bienes dejados por su abuelo S.B. en el respetivo proceso de sucesión intestada, tramitado en el mismo juzgado, cuando por ley el derecho de herencia le correspondía a él (C.A.B.) como único y legítimo heredero de los bienes dejados por S.B., por ser su padre, en virtud que el parentesco que tiene con el causante es de primer grado en la línea recta descendente, lo cual le confiere el derecho a heredar por derecho propio y de manera excluyente de todo pariente del causante de grado más remoto que el suyo. En base a lo anterior, el actor solicita al juzgado que formule una serie de declaraciones a su favor, entre las que figuran: que se le reconozca y declare el derecho que le asiste a heredar los bienes del causante con prelación del demandado; que se revoque el auto de declaratoria de heredero dictado a favor del demandado, al igual que el auto de adjudicación de bienes de 20 de octubre de 1990 dictado dentro del proceso de sucesión intestada, y, en su lugar, se le declare a él como único y legítimo heredero de los bienes del causante; que se dicte auto adjudicatorio a su favor y se solicite al Registro Público la cancelación de todas las inscripciones de bienes inmuebles originadas por la inscripción del auto dictado a favor del demandado; que se declare al demandado poseedor de mala fe de los bienes del causante y que restituya al demandante las suma de dinero que se hallaban en cuentas del causante y las recibió de terceros a quienes vendió lotes segregados de las fincas del causante; etc... (Cfr.fs.2 a 3).
A fojas 67 figura el escrito de contestación y a fojas 117 se encuentra un escrito de incidente de nulidad de un auto porque no fue notificado personalmente a las partes, el cual fue negado por el juzgado, como consta de fojas 122 a 126.
Posteriormente, el Juzgado de Circuito dictó la sentencia No.55 de 30 de noviembre de 2000 accediendo a las pretensiones del demandante, como se aprecia de fojas 130 a 139.
El aludido fallo de primera instancia fue apelado por el apoderado de la parte demandada, invocando en el recurso la excepción de prescripción de la acción demandada, como se aprecia de fojas 155 a 157. Por su parte, el apoderado judicial del demandante presentó su escrito de oposición, como consta de fojas 158 a 162.
Seguidamente procedió el Primer Tribunal Superior de Justicia a proferir la resolución de 8 de agosto de 2001, mediante la cual resolvió MODIFICAR la decisión de primera instancia Aen el sentido de NEGAR la Excepción de Prescripción alegada y la CONFIRMA en todo lo demás.@ (Fs.172).
RECURSO DE CASACION:
Es contra ésta resolución que se interpone el recurso de casación en el fondo que nos ocupa, en el cual se invoca como única causal la A infracción de las normas sustantivas de derecho, en el concepto de violación directa, que ha influido substancialmente en lo dispositivo del fallo@ (fs.181).
Como fundamento de esta causal se establecen cuatro motivos, los que a la letra expresan lo siguiente:
APrimero: El Primer Tribunal Superior de Justicia al negar nuestra alegada excepción de la prescripción de la acción impetrada por el demandante, desconoció la naturaleza jurídica de la acción que sustenta las pretensiones del demandante y, a su vez, desconoció los elementos fundamentales de la prescripción de la acción en cuestión.
La sentencia impugnada desconoció expresamente que, la naturaleza jurídica de la acción para solicitar la declaración de heredero en un sucesión intestada, es de carácter personal y le dio otra connotación jurídica, violando con ello las normas sustanciales que rigen la materia.
La sentencia impugnada consideró que la acción para solicitar la declaración de heredero en una sucesión intestada es imprescriptible, con lo que violó normas sustanciales que rigen la materia en cuestión.
Al desconocer los elementos necesarios para el debido tratamiento de la acción impetrada en el presente proceso, la sentencia recurrida negó la excepción de prescripción alegada por nuestra parte lo que contraría lo señalado en las normas sustantivas que rigen esta materia y, con esto, se influyó directamente en lo dispositivo del fallo.@
(Fs. 181 a 182)
Como disposiciones de derecho infringidas se citan los artículos 1675, 1673, 1701, 584 y 628 del Código Civil.
RESOLUCION RECURRIDA EN CASACION:
Seguidamente, esta Sala de la Corte procede al examen de lo que expresó el Tribunal de segunda instancia en cuanto a la excepción de prescripción, que formuló el demandado, respecto al ejercicio de la acción de petición de herencia que utilizó el actor para promover este proceso. Veamos:
ANos dice CABANELLAS que por herencia se entiende tanto el derecho a suceder como el conjunto de bienes, derechos y acciones que se heredan. (CABANELLAS de Torres, G.. Diccionario de ....)
La acción de petición de herencia, sin embargo, es de acuerdo con VALENCIA ZEA, aquélla:
Apor la cual el demandante pide se declare su derecho a heredar en concurrencia con el demandado que ocupa la herencia o un derecho superior y excluyente. AZEA VALENCIA. Derecho Civil. Tomo VI . Sucesiones. Editorial Temis, S.A. Santa Fe de Bogotá, Colombia. 1992. P.341.
Acogiéndonos a la definición que ofrece este connotado autor, en el lenguaje jurídico el vocablo herencia que predica la acción de petición objeto de nuestra atención, equivale a la primera de las acepciones que vimos al principio. La segunda, corresponde en realidad al caudal hereditario, que puede estar compuesto por una amplia variedad de bienes clasificables como muebles.
De allí que si bien es cierto el derecho a la herencia es de naturaleza real, como inequívocamente se desprende del artículo 584 del Código Civil, no sirve a propósito de establecer término de prescripción alguno de la acción a que dicho derecho da lugar, conocer la clase de bienes que constituyen la masa hereditaria.
Empero, no debe seguirse que el derecho de herencia o la acción de petición de herencia, que en aquel se origina, están sujetos, uno u otro a algún término de prescripción, a pesar de que la prescriptibilidad de las acciones es regla general en nuestro ordenamiento civil (arts. 1668 y 1698, C.C.).
Al respecto ZANONNI, en monografía sobre el derecho sucesorio, plantea:
A.... la petición de herencia, como tal, tiene sustento en el llamamiento a la herencia, no en propiedad singular de cada bien o derecho particularmente considerado. De modo que la petición de herencia podría prescribir sólo si ese llamamiento se extinguiera por el transcurso del tiempo ...@ZANONNI, E.. Manual de Derecho de las Sucesiones. 2da. Ed. Editorial ASTREA. Buenos Aires, 1992. P.234
Según se infiere del artículo 630 del Código Civil el llamamiento a la herencia se produce, tanto en las sucesiones testamentarias como en las sucesiones ab-intestato Adesde la muerte del causante de la sucesión ....@, y esta disposición guarda perfecta coherencia con el hecho de que tanto la aceptación como la repudiación se retrotraen a ese momento (art.874, lex cit).
Por otra parte, el propio artículo 584 del Código Civil remite la materia concerniente a la acción de petición de herencia a las normas del Código Judicial, que es a cuyo amparo, indistintamente del conjunto normativo que desde 1916 ha recibido legalmente esta denominación, se declara quien es heredero.
Encontramos así que el Código Judicial vigente regula el proceso de sucesión entre los llamados procesos no contenciosos. Una de las normas generales sobre éstos últimos señala que las sentencias que los deciden no hacen tránsito a cosa juzgada, y sabido es que cuando una resolución produce ese efecto, en principio, existe un impedimento para que se dicte un nuevo pronunciamiento sobre la misma relación (la trilogía de las identidades: partes, objeto de la pretensión y causa).
Los procesos de sucesión, es cierto, no concluyen en una sentencia sino por lo general en un auto, que es el auto de adjudicación, el cual se ejecutoría dentro del mismo término que el resto de las resoluciones de ese tipo. No obstante, el artículo 1563 del Código Judicial, uno entre otros, deja abierta la posibilidad de que, aún después de su ejecutoria, pueda entablarse una reclamación de la herencia, en este caso, por quien se considere con derecho, a falta de testamento, sin que norma alguna señale un término dentro del cual dicha reclamación deba presentarse.
Por lo tanto, con relación a la excepción alegada, es preciso reconocer que adolece no solamente del error de asignar al derecho de herencia un carácter personal sino que es infundada en derecho y no puede prosperar.
Ahora bien, si como hemos visto es viable la acción de petición de herencia aun con posterioridad a la ejecutoria del auto de adjudicación, queda claro que al sostener lo contrario el demandante se aleja también del precepto legal.
(Fs. 168 a 170).
EL EXAMEN DE LA CAUSAL Y SU FUNDAMENTO:
Esta Sala de la Corte pasa, a continuación, a la confrontación de los cargos formulados en casación con lo expresado en el fallo de segunda instancia, previamente transcrito. Para esto se procederá al análisis de los motivos en atención al orden en que se expresan, su contenido y las disposiciones citadas que los fundamentan.
MOTIVOS PRIMERO Y SEGUNDO:
En estos dos motivos se formula un mismo cargo, que consiste en que el Tribunal Superior, al negar la excepción de prescripción de la acción, desconoció expresamente que la naturaleza jurídica de la acción para solicitar la declaración de heredero en una sucesión intestada es de carácter personal y le dio otra connotación jurídica, pues consideró que la misma era de naturaleza real, violando normas sustantivas, como los artículos 1673, 584 y 628 del Código Civil.
En efecto, esta S. de la Corte ha podido apreciar que el Tribunal en su fallo consideró que Asi bien es cierto el derecho a la herencia es de naturaleza real, como inequívocamente se desprende del artículo 584 del Código Civil, no sirve a propósito de establecer término de prescripción alguno de la acción a que dicho derecho da lugar, conocer la clase de bienes que constituyen la masa hereditaria@ (fs.168 a 169).
El referido artículo es del tenor siguiente:
AArtículo 584: Los otros derechos reales pueden reivindicarse como el dominio, excepto el derecho de herencia.
Este derecho produce la acción de petición de herencia de que se trata en el Código Judicial.@
A juicio de esta Corporación, no le asiste razón al casacionista al considerar que el fallo impugnado violó el aludido artículo 584 en forma directa por comisión, al confundir la acción reivindicatoria de los derechos reales con la acción para solicitar la declaratoria de heredero en una sucesión intestada. En este sentido, esta Sala considera que el Tribunal no confundió el contenido de la norma, desconociendo algún derecho contenido en la misma, sino que utilizó lo que dispone el artículo para dejar establecido que en nuestro ordenamiento jurídico, en términos generales, el derecho a la herencia se conceptúa como otro derecho real, independientemente y sin entrar a verificar el tipo de bienes que componen la herencia.
Sobre este particular, resulta pertinente reiterar la cita, que hace el opositor a este recurso, de los AApuntes de DERECHO CIVIL I , P. General,@ del D.N.G., donde explica lo siguiente:
AEl derecho de herencia, que es el que tiene una persona, en virtud de la ley o de un testamento para suceder a otra persona que ha fallecido en todos sus derechos y obligaciones transmisibles o en una parte alícuota de ellos.
Este derecho recae, como puede verse, sobre la herencia del difunto, que no es una cosa singular sino que es una universalidad jurídica. De allí que la tendencia moderna sea la de no incluir el derecho de herencia dentro de los derechos reales, sino tratarlo dentro de los derechos universales. Pero en nuestro Derecho es un derecho real que está protegido por la acción de petición de herencia, pues así lo ispone el artículo 584 Código Civil.
ALos otros derechos reales pueden reivindicarse como el dominio, excepto el derecho de herencia.@
(Fs.239) (Enfasis y subrayado del opositor)
Por tanto, el cargo imputado en relación a este precepto no se justifica.
Sin embargo, sobre el contenido del citado artículo 584 y, aún cuando a pesar de la interpretación que del mismo expresa el Dr. G. en el párrafo previamente transcrito, a juicio de esta S. no se debe entender el derecho de herencia incluido dentro de los derechos reales para efectos de aplicarle el plazo de prescripción que le corresponde a las acciones (reales) que derivan de éstos últimos ya que, como posteriormente se analizarán, el derecho de herencia produce la acción de petición de herencia para la cual nuestro ordenamiento civil señala específicamente un término de prescripción. Adicionalmente, debido a la falta de normativa expresa sobre la naturaleza del derecho de herencia, siguiendo la tendencia moderna, esta Sala se inclina por el criterio de incluirlo dentro de los derechos universales pues, como se indicó en la cita doctrinal antes aludida, la herencia no es una cosa singular sino que es una universalidad jurídica , compuesta por diversos derechos abstractos o conjuntos de derechos patrimoniales. Para mayor ilustración sobre este tema procederemos a transcribir lo que expresa VALENCIA ZEA, en una de sus obras de Derecho civil. Veamos:
A110. -D) Derechos Universales
(hereditarios, sociales, gananciales)
Hasta el momento solo hemos estudiado los derechos singulares, como la propiedad sobre una cosa, el crédito contra una persona o el derecho de autor sobre la obra escrita. Pero existen conjuntos de derechos patrimoniales, es decir, patrimonios que reciben la denominación de universalidades jurídicas; ahora bien, en ocasiones es necesario liquidar tales patrimonios y adjudicar los diversos bienes que los integran a uno o varios sujetos de derechos.
Esto sucede, en primer término, con la herencia, o sea, el conjunto de derechos patrimoniales de que era titular el causante; toda herencia es preciso liquidarla y adjudicarla a los sucesores (herederos). Tal ocurre, igualmente, con el patrimonio de las personas jurídicas, disueltas, pues aquel debe liquidarse y adjudicarse, ya a los mismos miembros, ya al Estado. La misma suerte corren los patrimonios sociales (o masa de gananciales) de una sociedad conyugal de derecho común, puesto que los sucesores de una masa de gananciales son los propios cónyuges.
Los patrimonios mencionados (que no son los únicos) engendran, a partir del momento en que se hace necesario disolverlos hasta el día en que se verifica la partición y adjudicación a los sucesores, un verdadero derecho universal en favor de las personas que tienen derecho a que se les adjudique. Así, muerta una persona, se hace necesario liquidar su patrimonio y adjudicarlo a los herederos; estos, en consecuencia, son titulares de un derecho universal. Los derechos de los herederos a la herencia son universales, pues recaen sobre una universalidad y no sobre uno u otro derecho singular de los que forman el patrimonio herencial. El heredero tiene derecho a todo el patrimonio o a una cuota del mismo, por ejemplo, la mitad, la tercera parte, etc.
Igualmente, cuando una persona jurídica se extingue o se disuelve, es necesario proceder a liquidar y adjudicar su patrimonio a los sucesores. Estos, por tanto, son titulares de un derecho universal. Lo mismo sucede con la masa de gananciales cuando se disuelve la sociedad conyugal.
En síntesis, los sucesores de un causante (herederos), de una persona jurídica disuelta, o los cónyuges antes de la partición y adjudicación, son titulares de derechos universales, es decir, de derechos abstractos que no se ejercen actualmente sobre cosas determinadas (corporales o inmateriales) y que no se tienen relación con una persona; dichos derechos recaen sobre un patrimonio o universalidad jurídica@.
(VALENCIA ZEA, ARTURO. DERECHO CIVIL, Tomo I (Parte General y Personas) Duodécima Edición. E.. Temis, Bogotá, Colombia, 1989. P.. 237.) (Subrayas de la Corte)
Igualmente esta S. debe señalar que el cargo bajo examen, sobre la naturaleza (real o personal) de la acción para solicitar la declaratoria de heredero, evidentemente, no es cónsono con el contenido del artículo 628 del Código Civil, que establece en qué consiste una sucesión, por lo que resulta imposible revisarlo.
En ese orden de ideas esta Superioridad tiene que indicar que el concepto de infracción que se desarrolla sobre el artículo 1673 del Código Civil no es pertinente con su contenido. Es así, ya que se alega que fue vulnerado porque el Tribunal le atribuyó a la acción para pedir la declaración de heredero una naturaleza real, cuando, según el recurrente, su naturaleza es personal, y porque se consideró que la misma era imprescriptible, siendo que, a juicio de la censura, si prescribe. En contraste con lo argumentado por el casacionista, dicho artículo preceptúa lo siguiente:
AArtículo 1673: La prescripción produce sus efectos jurídicos a favor y en contra de la herencia antes de haber sido aceptada y durante el tiempo concedido para hacer inventario y para deliberar.@
Este artículo se refiere a la prescripción en la herencia yacente, es decir , se refiere a la situación de los bienes hereditarios antes de que el llamado a la herencia la haya aceptado o repudiado. Es decir, según han interpretado autores españoles sobre el contenido de esta norma, cuyo contenido es idéntico al artículo 1934 del Código Civil Español, Ael artículo 1934 del Código civil español no admite excepciones a la doctrina por él sentada, en virtud de la cual, la apertura de la sucesión mortis causa y las diferentes fases por las que puede atravesar la herencia, no producen ningún efecto en la prescripción@. Aún cuando reconocen que la redacción de esta norma (artículo 1934) adolece de exactitud y precisión, lo que en rigor plantea es que A. efectos de la prescripción se producen a favor o en contra de quienes resulten ser herederos, aunque no posean los bienes relictos y aún ignoren que son ellos los sucesores@. (ACOMENTARIOS AL CODIGO CIVIL y COMPILACIONES FORALES, M.A.G., E.. Revista de Der. Privado, Tomo XXV, Vol 11. , Madrid 1993, pp. 126 y 128).
Como se manifestó previamente, resulta evidente para esta Sala que, lo expresado por el aludido precepto no guarda relación con la calificación (de real o personal) que se le debe otorgar a la acción para pedir una herencia y así determinar el término de prescripción que se le debe aplicar, que es punto controvertido que el recurrente persigue que se resuelva. Aún cuando la norma guarda relación con el tema de la prescripción a favor o en contra de herederos, como sostiene la doctrina, dicha disposición se dirige al supuesto de la herencia yacente, que no es el asunto en que se fundamenta esta controversia. Por lo tanto, el aludido cargo en relación a esta norma también resulta infundado.
MOTIVOS TERCERO Y CUARTO:
En el tercer motivo se argumenta que debido a que la sentencia impugnada consideró que la declaratoria de heredero en una sucesión intestada es imprescriptible, violó normas sustanciales que rigen la materia. Entre las normas que el casacionista estima infringidas se citan los artículos 1675 y 1701 del Código Civil. Veamos lo que establecen estos artículos.
En primer término, el recurrente sostiene que el aludido fallo viola el artículo 1675 del Código Civil, cuyo tenor es el siguiente:
AARTICULO 1675: Son susceptibles de prescripción todas las cosas que están en el comercio de los hombres.@
Sostiene el casacionista que la norma transcrita ha sido violada en forma directa por omisión, debido a que la sentencia recurrida consideró imprescriptible la acción para solicitar la declaratoria de heredero. Dicha consideración, a juicio del recurrente, es desconocer el principio de seguridad jurídica consagrado en la citada norma, que establece que todas las cosas que están en el comercio de los hombres son susceptibles del fenómeno jurídico de la prescripción. Consecuentemente, continúa señalando que, dado que los derechos derivados de la herencia y de la calidad de heredero forman parte del comercio de los hombres (ya que pueden transmitirse bajo cualquier título o rechazarse o renunciarse a los mismos), por ende, son susceptibles de la prescripción de las acciones que generan tales derechos.
Esta Corporación ha podido observar que la infracción que se imputa al fallo respecto a esta norma, es congruente al cargo que se formula en el motivo tercero de este recurso, donde se dice que: ALa sentencia impugnada consideró que la acción para solicitar la declaratoria de heredero en una sucesión intestada es imprescriptible, con lo que violó normas sustanciales que rigen la materia en cuestión@.
A juicio de la Corte, dicho cargo de injuricidad se encuentra justificado puesto que , la acción de reclamación de herencia interpuesta en este proceso sumario es susceptible de prescripción y no es imprescriptible como consideró la resolución de segunda instancia impugnada en casación. En ese sentido, podemos concluir que dicha resolución violó la primera norma sustantiva citada por el recurrente, es decir el artículo 1675 del Código Civil, que establece la comercialidad como presupuesto objetivo de la prescriptibilidad de los derechos. Sobre el contenido y alcance de este precepto de nuestro Código Civil, podemos destacar algunas consideraciones expresadas en torno al artículo 1936 del Código Civil Español cuyo contenido textual es idéntico al nuestro. Veamos:
AARTICULO 1936
AMBITO OBJETIVO DE LA PRESCRIPCIÓN
En línea de principio, la prescripción es un instituto de carácter general, aplicable a cualquier clase de derecho subjetivo. Coherente con ello, el artículo 1930 del Código civil declara que por la prescripción se adquieren el dominio y demás derecho reales, y se extinguen los derechos y acciones.
Ello no obstante, como toda formulación de alcance general, el artículo 1930 del Código civil extiende exageradamente el ámbito objetivo de prescripción extintiva y adquisitiva; pues ni todos los derechos reales pueden constituir el objeto de la usucapión (v.gr., servidumbres discontinuas y no aparentes; hipoteca, etc.), ni todos los derechos y acciones se extinguen por prescripción (v.gr., acciones de estado civil, de nulidad de los actos jurídicos, etc.). Realmente , como señala ALBALADEJO, el espíritu de nuestra ley es más reducido del que parece expresar el tenor literal del artículo 1930, porque la expresión A. los derechos y acciones de cualquier clase que sean A(cfr. art. 1930, 2o., del C.c.) no significa que prescriban todos, sino que (dentro del ámbito al que la prescripción se extiende según la concepción de nuestro Código civil) es indiferente la clase de derecho o de acción de que se trate.
Pues bien, en este sentido el artículo 1936 del Código civil viene a constituir una excepción legal o complemento interpretativo del principio general enunciado en el artículo 1930. Así, mientras la regla general sentada en este último precepto es la prescriptibilidad de toda clase de derechos y acciones, el artículo 1936 limita su alcance a aquellas A. que están en el comercio de los hombres@, es decir, tiene como finalidad fijar un ámbito objetivo, respondiendo a la cuestión de saber qué cosas (derechos) son susceptibles de prescripción.
LA COMERCIALIDAD COMO PRESUPUESTO OBJETIVO
DE LA PRESCRIPTIBILIDAD DE LOS DERECHOS
Como señala DÍEZ-PICAZO, en su más puro enunciado el artículo 1936 del Código civil hace de la comercialidad un requisito o un presupuesto de la prescriptibilidad. La exigencia del artículo 1936 puede también formularse de manera negativa. No son susceptibles de prescripción las cosas que están fuera del comercio de los hombres.
Mas, no sólo han de estar entre las cosas de la naturaleza, sino que deben estarlo también en el comercio de los hombres, es decir, deben tratarse de derecho patrimoniales, pero sólo ellos, pueden ser objeto de prescripción, salvo que excepcionalmente una disposición legal establezca lo contrario.
COSAS Y DERECHOS USUCAPIBLES
LA IMPRESCRIPTIBILIDAD COMO GARANTÍA DE PERMANENCIA DE LOS DERECHOS
AMBITO DE LA IMPRESCRIPTIBILIDAD: SUS CAUSAS
Una interpretación a contrario sensu del artículo 1936 del Código civil permite concluir que, en principio, son imprescriptibles todas las cosas que están fuera del comercio de los hombres, esto es, las llamadas res extracommercium. Mas, como he señalado, existen también determinadas cosas que estando en principio en el tráfico jurídico, quedan excluidas del mismo por una expresa prohibición legal.
En general, podría señalarse que son imprescriptibles las cosas que están fuera del tráfico jurídico por su naturaleza; las extra commercium por su destino o función económico-social, y las cosas del tráfico prohibido o restringido.
Las Ares extra commercium@ por naturaleza
Las cosas imprescriptibles por ellas mismas son aquellas que, por su destino natural, pertenecen a todo el mundo y escapan a la apropiación privada. La determinación concreta de las cosas imprescriptibles por naturaleza tiene que hacerse con arreglo a los principios generales del derecho, puesto que falta en este punto una expresa disposición legal. En todo caso la doctrina suele incluir dentro de ella a las Acosas comunes@, la libertad del hombre o, mejor, los bienes y derechos de la personalidad y las cosas sagradas o religiosas. Sin embargo, a mi juicio, estas últimas pueden ser cosas susceptibles de prescripción.
En rigor las cosas comunes, están sujetas al uso de todos, no en virtud de una especial afectación, sino por la misma imposibilidad material de su apropiación individual. Por ello, parece no tener mucho sentido preguntarse si es o no prescriptible determinadas cosas inalcanzables para el hombre como lo son, por ejemplo, el sol, las estrellas, el aire, etc. ...
Respecto a los bienes y derechos de la personalidad, su imprescriptibilidad deriva de su propia naturaleza y función. Así, la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha declarado imprescriptible el derecho al nombre civil y a los apellidos, así como los estados civiles y las condiciones de la persona. En concreto la sentencia del Tribunal Supremo de 16 de junio de 1916 señala que A. hecho de apropiarse sin derecho de un apellido no es susceptible de prescripción adquisitiva que define el artículo 1930 (sic.), porque no se trata aquí de nada que pertenezca al comercio de los hombres, sino de la usurpación de un supuesto apellido imprescriptible por su naturaleza y su destino, a no romper la unidad de la familia.
Las Ares extra commercium@ por destino:
la imprescriptibilidad del dominio público
Las cosas imprescriptibles por razón de su destino son aquellas que, por sí mismas, no son incompatibles con la apropiación privada, pero que, por un destino accidental, se retiran del comercio y quedan afectadas al uso público. Mientras estas cosas conserven su afectación al servicio público, son imprescriptibles;
Las cosas imprescriptibles por expresa disposición legal
Como he señalado, no sólo las cosas que están fuera del comercio de los hombres son imprescriptibles. También lo son aquellas otras que, que siendo en principio susceptibles de estar en el tráfico, son declaradas imprescriptibles por una expresa disposición legal (v.gr. arts. 132, 396, 539, 1956, 1965, etc., del C.c.).
ACCIONES QUE NO PRESCRIBEN
El artículo 1930, párrafo segundo, del Código Civil establece que por la prescripción se extinguen A. derechos y las acciones, de cualquier clase que sean@. Esta formulación, como ya he subrayado, ha sido objeto de duras críticas doctrinales porque ni prescriben todos los derechos subjetivos (sólo los de carácter patrimonial), ni tampoco prescriben todas las acciones. Más, en este último caso, )qué acciones no prescriben?
Sin ánimo de exhaustividad, es posible destacar las siguientes acciones imprescriptibles:
La acción declarativa de nulidad de pleno derecho de un acto jurídico
Las acciones ex artículo 1965 del Código Civil
De conformidad con el artículo 1965 del Código civil, no prescriben entre coherederos, codueños o propietarios de fincas colindantes, la acción para pedir la partición de la herencia, la división de la cosa común o el deslinde de las propiedades contiguas.
En todo caso, a pesar de la terminante declaración de imprescriptibilidad legal de estas acciones, habrá que tener en cuenta que estas acciones pueden extinguirse si prescribe el derecho superior del que forman parte en el caso de la herencia, la cualidad de heredero; en el de deslinde, la de propietario, y en el de bienes proindiviso, la de condueño.
Las acciones de estado o dirigidas a obtener la declaración de que corresponde cierto estado (v.gr., de ciudadano, de hijo, De cónyuge, etc.) a un sujeto determinado.
La acción ex artículo 1279 del Código Civil
(REVISTA DE DERECHO PRIVADO. AComentarios al Código Civil y Compilaciones Forales@, Tomo XXV, Vol.1o., Artículos 1.930 a 1.960 del Código Civil, M.A.G. y F.A.R.M., E.. Revista de Der. Privado, Madrid, 1993) (Fs. 147, 148, 151, 169, 170, 173,176,179,183).
De acuerdo a la interpretación que la doctrina hace del contenido del artículo 1675 del
Código Civil, se colige que el mismo viene a constituir una excepción legal o complemento interpretativo del principio general enunciado en el artículo 1668 del mismo Código , que consiste en la prescriptibilidad de toda clase de derechos y acciones; mientras que el artículo 1675 limita el alcance de dicho instituto a aquellas cosas que están en el comercio de los hombres.
Vemos que el Tribunal Superior, a pesar de reconocer que la regla general establecida en nuestro ordenamiento jurídico establece la prescriptibilidad de todas las acciones en virtud de lo dispuesto en el artículo 1668 del Código Civil, sostiene que A. debe seguirse que el derecho de herencia o la acción de petición de herencia, que en aquél se origina, están sujetos, uno u otro a algún término de prescripción@ (ver fs.169).
A juicio de la Corte esa aseveración expresada por el Tribunal, la hace sin tomar en cuenta el contenido del artículo 1675 del Código Civil, al cual se ha hecho referencia en la cita previamente transcrita, según el cual todos los derechos patrimoniales (cosas que están en el comercio de los hombres) son susceptibles de prescripción, salvo que excepcionalmente alguna disposición legal establezca lo contrario.
Por tanto, debido a que la sentencia impugnada dejó de aplicar el precepto previamente mencionado (art.1675) para resolver la excepción dentro del presente caso, dejó de considerar también otras normas del Código Civil que establecen supuestos excepcionales de imprescriptibilidad de cosas, que aún estando en el tráfico comercial son declaradas así por ley. Como por ejemplo, el caso del artículo 1703, que es el único supuesto en que se declara imprescriptible Ala acción para pedir la partición de la herencia@, Aentre coherederos@, supuesto éste que, evidentemente, no es el que nos ocupa pues en este caso, ya se llevó a cabo un proceso de sucesión intestada y se adjudicaron los bienes hereditarios, por lo que se demanda es el derecho a heredar todos los bienes del causante, a favor del actor, como único heredero y además se pretende la revocatoria del auto de declaratoria de heredero previamente dictado a favor del demandado en el aludido proceso de sucesión, todo esto formulado mediante un proceso sumario posterior al de sucesión. De ahí que la acción instaurada no es para pedir la partición de una herencia, ni la relación entre las partes es la de coherederos, como condiciona el aludido precepto para que se entienda que no opera el instituto de la prescripción de la acción. O, para concluir, como lo hizo el Tribunal, que la pretensión (acción de petición de herencia) es imprescriptible.
Sobre este particular, resulta pertinente observar el concepto que en el Derecho Español se le atribuye a la AACCION DE PETICION DE HERENCIA@:
ALa acción de petición de herencia es la que compete al heredero para reclamar de otra u otras personas el reconocimiento de su cualidad de heredero y la restitución de los bienes hereditarios.
Es una acción sumamente importante que, sin embargo, carece de una regulación específica en el Código Civil, pese a que reconoce su existencia (arts.192, 1.016 y 1.021). Pero no pasa de afirmar que es una acción que prescribe.
La acción de petición de herencia es una acción propia del heredero, no está en la sucesión del causante, sino que nace precisamente con su apertura y la aceptación de la herencia por el llamado. El heredero no reivindica bienes concretos y determinados como sucesor del causante, ejercitando la acción reivindicatoria que a éste le pudiera corresponder contra terceros. Reclama la restitución de bienes hereditarios fundado en su cualidad de heredero de quien los posee sin este título.@ (LUIS DIEZ-PICAZO Y ANTONIO GULLON, ASISTEMA DE DERECHO CIVIL, Vol. IV, Derecho de Familia. Derecho de sucesiones; Quinta Edición, E.. Tecnos, 1990, p.551).
Por tanto, a juicio de la Sala, el fallo recurrido si violó el artículo 1675 del Código Civil, porque la acción instaurada es susceptible de prescripción, sin embargo, no vulneró la siguiente norma citada por el recurrente, es decir, el artículo 1701 del mismo Código, que establece el término de prescripción de 7 años para las acciones personales ya que, resulta claro que nuestro Código Civil en ninguna parte precisa o establece que la acción de petición de herencia debe tenerse como una acción personal para efectos de aplicar el término de prescripción que le corresponde a esta última. De manera que no se pueda computar el plazo de 7 años para considerar la prescripción de la presente acción de petición de herencia.
Sin embargo, lo que sí establece taxativamente nuestro Código Civil es el término de prescripción que se aplica para el ejercicio de la Aacción de petición de herencia@, que es el de 15 años, según lo establece el artículo 1696 del Código Civil, según fue reformado por el artículo 1 de la Ley 44 de 20 de noviembre de 1958, que a la letra dice:
LEY 44 DE 1958
ASOBRE PRESCRIPCIONES Y NULIDADES CIVILES
Art.1 - Redúcese a quince años el término de todas las prescripciones treintarias, establecidas en el Código Civil, tales como la extraordinaria adquisitiva de dominio, la extintiva, la de petición de herencia, la de saneamiento de nulidades absolutas. etc., etc.
Art.2 - ....
Art. 3 - Quedan así subrogados los artículos 1143, 1151 y 1696 del Código Civil.
(Cfr. ACódigo Civil de la República de Panamá@, Anotado y Concordado por J.F.P. y C.C., Editora Jurídica Panameña, 1973, Apéndice- Legislación Complementaria, p.522)
La Sala se permite insistir en el hecho de que, aún cuando la norma transcrita señale para la acción de petición de herencia el mismo término de prescripción que se establece para el ejercicio de las acciones reales, ello no quiere decir que el derecho de herencia y los bienes que la componen sean de naturaleza real ya que, como expresó previamente esta Corporación, nuestra legislación no es clara al regular ese aspecto, siendo que en la doctrina dicho tema ha sido debatido considerándose, generalmente, que la herencia es una universalidad, pues puede estar compuesta tanto de bienes inmuebles como muebles, de bienes inmateriales, de obligaciones, etc., es decir, está constituida por un conjunto de derechos abstractos que recaen sobre un patrimonio o universalidad jurídica.
Sin embargo, tratándose de la acción de petición de herencia, a juicio de esta S. y tal como lo ratifican connotados autores civilistas, se le debe atribuir naturaleza real, en vista de que esta acción va dirigida a la recuperación o reivindicación de una cosa, la cual es un patrimonio universal o parte de él. Así, la doctrina, al referirse a la comentada acción explica lo siguiente:
ANoción de la acción de petición de herencia. Se entiende por éstos términos una acción real, concedida al heredero contra una persona que posee total o parcialmente la sucesión, pretendiendo tener derecho a ella@,.... AAdemás, la petición de herencia prescribe en treinta años, en tanto que ....@ JULIEN BONNECASE, ATratado Elemental de Derecho Civil@. Parte B -1997, pág.590) (subrayado nuestro).
En similar sentido se refiere el jurista BIAGIO BRUGI, cuando al referirse a esta acción, señala:
ALa petición de herencia está, respecto al derecho del heredero, en la misma relación que liga la reivindicación con el derecho de propiedad (47). La petición de herencia es la reivindicación de un patrimonio considerando como unidad (16g) esto es, una acción real con la cual el heredero verdadero pide que se declare su derecho a la herencia que le corresponde, y por ello la reclama del heredero aparente, sea de buena o de mala fe, salvo las varias consecuencias jurídicas de esta cualidad. La acción está sujeta a publicidad (22). Puede promoverse, ya contra quien posee como sucesor universal, ya contra el poseedor sin título alguno o que se funda en título radicalmente nulo, ya contra el indigno (96,103). Aunque es acción real, la petición de herencia (el derecho italiano 320, no conoce acciones mixtas) puede dirigirse, como en el justinianeo, no sólo con el fin de repetir las cosas hereditarias, sino también su precio (pretium succedit in locum rei), para exigir obligaciones personales del heredero aparente, como la rendición de cuentas, etc.@
(INSTITUCIONES DE DERECHO CIVIL, BIAGIO BRUGI, VOL.4, Oxford University Press, México, S.A.,2001, pág.434)
Como consecuencia de lo expuesto, aún cuando lo procedente en este caso sería casar la sentencia de segunda instancia por la violación directa de una de las normas sustantivas invocadas en el presente recurso, vemos que, al actuar esta Corporación como tribunal de instancia y hacer el cómputo del término para la prescripción de la acción de reclamación de herencia instaurada por el actor, en base a los 15 años que establece la ley, tenemos que concluir que dicha prescripción no se produce pues dicho término se interrumpió a los 10 años, con la presentación de la demanda y su notificación al demandado, tal como lo prevé el artículo 669 del Código Judicial. En este sentido como se colige del expediente, el causante murió el 16 de marzo de 1989 (ver. fs.17), la demanda corregida fue presentada el 10 de diciembre de 1999 (ver fs. 57) y se corrió traslado al demandado el 24 de enero de 2000 (ver fs.64-vuelta). En atención a estas fechas vemos que el lapso de tiempo transcurrido entre la fecha en que murió el causante hasta que se interrumpió el término de prescripción es inferior a 15 años. Por ello, la acción no se encuentra prescrita.
Por lo que se deja expuesto, la infracción de la ley sustantiva que se acusa en casación, a pesar de que se dio, no ha influido en lo dispositivo de la sentencia recurrida, pues en la misma se decidió NEGAR LA EXCEPCION DE PRESCRIPCION alegada, aunque por razones distintas a las que estimó el Tribunal Superior, decisión con la que coincide esta Superioridad. Por este motivo no es viable casar la sentencia ya que dicho presupuesto es necesario para que prospere el recurso de casación, según se infiere del artículo 1169 (tercer párrafo) del Código Judicial, cuando señala: AEs necesario que la causal haya influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida@.
Consecuentemente, la Corte Suprema, SALA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley NO CASA la sentencia de 8 de agosto de 2001 dictada por el Primer Tribunal Superior de Justicia dentro del proceso sumario de reclamación de herencia propuesto por C.A.B.L. contra L.O.B.O..
Las obligantes costas a cargo del recurrente se fijan en la suma de CIEN BALBOAS CON 00/100 (B/100.00).
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Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 29 de Marzo de 2010 (caso Advertencia o consulta de ilegalidad de la Corte Suprema de Justicia - Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral, de 29 de marzo de 2010)