Source: https://www.entornofiscal.com/2017/08/regimen-fiscal-de-operaciones-financieras-derivadas-1a-parte/
Timestamp: 2018-10-23 06:25:46
Document Index: 220322019

Matched Legal Cases: ['artículo 16', 'artículo 16', 'artículo 16', 'artículo 16', 'artículo 16', 'ARTÍCULO 31']

REGIMEN FISCAL DE OPERACIONES FINANCIERAS DERIVADAS (1a PARTE) | Entorno Fiscal
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En nuestro país es a partir del año 1994 en que se incorpora a la legislación fiscal el tratamiento fiscal correspondiente a las operaciones que celebran los contribuyentes con productos derivados, estableciéndose para ello un régimen general aplicable a la totalidad de operaciones con instrumentos o contratos que califiquen como operaciones financieras derivadas para efectos fiscales.
Es decir, no se estableció un régimen fiscal particular para cada tipo de instrumento o contrato, sino que el tratamiento fiscal será el mismo para cualquiera de ellos, considerando el dinamismo del mercado financiero que ocasiona el que se vayan creando nuevos instrumentos acorde a las necesidades del momento, lo cual haría que estos nuevos instrumentos no tuvieran un tratamiento fiscal hasta que se incluyeran de manera específica en las disposiciones fiscales a través de la reforma correspondiente.
I.- OPERACIONES FINANCIERAS DERIVADAS PARA FINES FISCALES
Así que a partir del año 1994 está vigente en el Código Fiscal de la Federación (CFF) el artículo 16-A y a través del cual se reguló lo que para efectos fiscales se entenderá por operaciones financieras derivadas, señalando a las siguientes:
De acuerdo a esta disposición, se considera operación financiera derivada no solo al instrumento o contrato como tal, sino que también lo será la enajenación de los derechos u obligaciones asociadas a los mismos. Por ejemplo, si una persona que ha celebrado una opción con la cual tendrá el derecho de adquirir un cierto número de acciones de una empresa en una fecha del futuro y a un precio establecido de antemano, enajena ese derecho antes de la fecha en que puede ser ejercida la opción, entonces esa operación también califica como una operación financiera derivada para fines fiscales.
Por lo que entonces el régimen fiscal que se analiza aplica a todas aquellas personas que celebran operaciones a través de instrumentos financieros como lo son las opciones, los swaps, forwards, futuros, y demás variantes o instrumentos producto de la mezcla de los citados, pero también aplicará para quienes sin llegar a ejercer el derecho o cumplir con la obligación señalada en el instrumento respectivo, enajenan dichos derechos u obligaciones.
Por otra parte, es posible observar que la disposición legal en comento hace referencia a que los bienes subyacentes, a los cuales esté referido el producto derivado de que se trate, debe cotizarse en mercados reconocidos, o bien, que en el caso de que el subyacente sea un indicador, su valor se determine igualmente en mercados reconocidos, por lo que en el artículo 16-C del CFF se señala cuáles serán esos mercados para tales efectos:
De acuerdo a lo anterior, en el caso de operaciones financieras derivadas referidas a un bien, el mismo debe cotizar en una bolsa de valores o sistemas equivalentes autorizados que cuenten con un mínimo de 5 años de operación, y en donde los precios sean del conocimiento público y no puedan ser manipulados por los contratantes.
Mientras que tratándose de operaciones financieras derivadas referidas a un indicador, su valor debe ser del conocimiento público, publicado en un medio impreso y generado por una institución reconocida en el mercado de que se trate.
Es importante notar que de acuerdo a lo dispuesto al artículo 16-A del CFF, que es donde se establece lo que deberá entenderse como una operación financiera derivada para efectos fiscales, no se contempla el que lo sea aquella operación en la que el bien o indicador al que se encuentre referido el instrumento o contrato respectivo, no cotice o su valor no se determine en un mercado reconocido, por lo que en caso de ser así, tal operación no sería considerada para fines fiscales como una operación financiera derivada.
II.- CLASIFICACIÓN PARA EFECTOS FISCALES
Las operaciones financieras derivadas para efectos fiscales se clasifican como de deuda o de capital. De conformidad al artículo 16-A del CFF, se consideran operaciones financieras derivadas de deuda, aquéllas que estén referidas a tasas de interés, títulos de deuda o al Índice Nacional de Precios al Consumidor.
Mientras que se entiende por operaciones financieras derivadas de capital, aquéllas que estén referidas a otros títulos, mercancías, divisas o canastas o índices accionarios.
Ahondando al respecto, en la regla 2.1.12 de la Resolución Miscelánea Fiscal 2017, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 23 de Diciembre de 2016, se establece que se consideran operaciones financieras derivadas de capital, entre otras, las siguientes:
En el caso de que las operaciones financieras derivadas no se encuadren dentro de los supuestos antes mencionados, en el citado artículo 16-A del CFF se señala que se considerarán de capital o de deuda atendiendo a la naturaleza del subyacente.
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