Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/2010?documento=jurcol&contexto=jurcol_9065530682f7e0e8e0430a010151e0e8&vista=STD-PC
Timestamp: 2019-04-20 08:40:39
Document Index: 2657307

Matched Legal Cases: ['artículo 774', 'artículo 774', 'artículo 646', 'artículo 188', 'artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 646']

﻿ TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE CUNDINAMARCA
AUTO 2009-00575 DE 11 DE AGOSTO DE 2010
CONTENIDO:LAS FACTURAS COMERCIALES EN MATERIA DE CONTRATOS DE COMPRAVENTA INTERNACIONAL DE MERCANCÍAS EMITIDAS EN EXTRANJERO. CONSTITUYEN TÍTULO VALOR Y SIRVE DE FUNDAMENTO A LA ACCIÓN EJECUTIVA.
TEMAS ESPECÍFICOS:TÍTULO VALOR, FACTURA COMERCIAL DE COMPRAVENTA, COMPRAVENTA DE MERCANCÍA, PROCESO EJECUTIVO, COMPRAVENTA INTERNACIONAL DE MERCANCÍAS
PONENTE:VILLATE MONROY, PABLO IGNACIO
Sentencia 2009-00575 de agosto 11 de 2010
SALA CIVIL - FAMILIA
Radicación: 25286-31-03-001-2009-00575-01
Dr. Pablo Ignacio Villate Monroy
Demandante: Premium Chemicals Corporation
Demandado: Espuretanos Ltda
Motivo de decisión: Apelación de auto
Aprobado: Acta 30 de agosto 5 de 2010
Decisión: Revoca auto
Bogotá, D.C., agosto once de dos mil diez.
Se decide el recurso de apelación formulado por la parte demandante a través de su apoderada, contra la providencia de fecha 21 de abril de 2010, proferida por el Juzgado Civil del Circuito de Funza, a través del cual revocó el mandamiento de pago proferido en este proceso.
1. Por auto de fecha 4 de noviembre de 2009, el señor Juez Civil del Circuito de Funza, libró mandamiento de pago a favor de premium Chemicals Corporation y en contra de la sociedad Espuretanos Ltda, por la suma de US$ 45.840, representados en el documento aportado como base de la ejecución.
2. Notificada la sociedad demandada del mandamiento de pago, en tiempo formuló recurso de reposición contra el mencionado, por considerar que no reúne los requisitos de título valor.
3. Por auto de fecha 21 de abril de 2010, el señor juez a quo estimó que ciertamente en el documento aportado como base de la ejecución, no concurren los requisitos establecidos por el artículo 774 del Código de Comercio, dado que no aparece la constancia de la entrega de mercancías y por tanto no se trata de factura cambiaria de compraventa y no comporta la calidad de título valor. Con base en lo considerado, revocó el auto recurrido y negó el mandamiento de pago, levantando las medidas cautelares decretadas y condenando a la parte demandante al pago de costas procesales.
4. Contra esta decisión la parte demandante a través de su apoderada, interpuso recursos de reposición y apelación, sustentados en que la factura aportada sí cumple los requisitos de título valor; que la parte demandada reconoció la obligación y en virtud de ello celebró contrato de transacción con el demandante; ha efectuado pagos, lo que corrobora el recibo de mercancías. Que se trata de un título firmado por empresas de Estados Unidos y Colombia que hacen parte de la Convención de las Naciones Unidas sobre contratos de compraventa internacional y el vendedor cumplió sus obligaciones tal como lo establecen los artículos 31 a 34 del citado convenio, al entregar las mercancías a la empresa transportadora tal como se probó con los conocimientos de embarque; que la factura aparece firmada por el creador y por tanto es título valor.
Negada la reposición se concedió el recurso de apelación subsidiariamente interpuesto, el cual procede la Sala a resolver.
Se trata en el presente caso de proceso ejecutivo en el que se trae como título de ejecución, factura comercial 07-0505-1 de fecha 1º de mayo de 2007, expedida en Estados Unidos de América (fl. 25, cdno. 1), con ocasión de la venta de mercaderías de que tratan los conocimientos de embarque visibles a folios 13 y 19 del cuaderno 1.
Es decir, se trata de compraventa celebrado entre personas que tienen su domicilio en diferentes países, con un título creado en el extranjero y cuya ejecución se promueve en Colombia, país de domicilio de la sociedad obligada.
Surge entonces la pregunta, si el título, como instrumento creado en el extranjero debe someterse con estrictez a las normas colombianas en materia de títulos valores, a las norteamericanas sobre tal tópico, o a normatividad diferente.
Sin dilucidar tal cuestionamiento, resulta ligero y apresurado cuestionar la idoneidad del título como fuente de ejecución, bajo el equivocado argumento de que no satisface las exigencias del artículo 774 del Código de Comercio, norma que por demás, fue reformada en su contenido por la Ley 1231 de 2008, sin que esta ley mereciera comentario alguno en la providencia motivo de apelación.
Tratándose de título creado en país extranjero, es necesario remitirnos a lo dispuesto por el artículo 646 del Código de Comercio que prevé: "Los títulos creados en el extranjero tendrán la consideración de títulos valores si llenan los requisitos mínimos establecidos en la ley que rigió su creación".
Bajo tal supuesto, podría entonces considerarse necesario atisbar la ley de Estados Unidos de América relativa a los títulos valores para determinar si el título cumple los requisitos allí dispuestos, y así establecer si tiene la calidad de título valor.
Empero por tratarse de título representativo de compraventa internacional de mercaderías, debemos remitirnos a la regulación existente sobre esta clase de convenios, y al efecto debemos examinar la "Convención de las Naciones Unidas sobre contratos de compraventa internacional de
mercaderías", celebrado en Viena el 11 de abril de 1980.
Debe recordarse que dicha convención fue aprobada por Colombia mediante Ley 518 de 1999, y en ella se insertó el texto completo de la citada convención, por lo cual forma parte de dicha ley y no requiere ser probada al tenor de lo dispuesto por el artículo 188 del Código de Procedimiento Civil”.
Dice el numeral 1º del artículo 1º de la Convención de las Naciones Unidas sobre contratos de compraventa internacional de mercaderías que "La presente convención se aplicará a los contratos de compraventa de mercaderías entre partes que tengan sus establecimientos en estados diferentes", conforme a los lineamientos allí plasmados, situación que se cumple en el presente caso, dado que comprador y vendedor tienen sus establecimientos en Estados diferentes y ambos son miembros de la citada convención. Tampoco se trata de compraventa de que trata el artículo 2º de la convención para que la misma no le sea aplicable.
Por manera que determinado que en este caso, por tratarse de compraventa de mercaderías internacionales, el título se somete a la regulación legal establecida en la Convención de las Naciones Unidas sobre los contratos de compraventa internacional de mercaderías, aprobado por Colombia a través de la Ley 518 de 1999, en cuyo caso, es necesario determinar si el documento aportado cumple los requisitos allí establecidos para que tenga la calidad del título valor (C.Co, art. 646).
Y conforme a lo dispuesto en el convenio, puede decirse que la formación del contrato y su perfeccionamiento solo está sometido a la voluntad de las partes en la celebración del contrato (art. 11) y su aceptación puede ser escrita o verbal o por cualquier otro medio y toda declaración u otro acto del destinatario que indique asentimiento a una oferta constituirá aceptación (art. 18).
Luego expedido el título en el que constan las mercaderías y su valor, el nombre del comprador y vendedor y forma de pago, firmado por el vendedor, dicho documento constituye prueba del contrato y se convierte en título valor en aplicación de lo dispuesto por el artículo 646 del Código de Comercio, sin que para que tenga tal carácter deba cumplir los requisitos establecidos en el Código de Comercio colombiano, como equivocadamente lo consideró el señor juez a quo en la providencia apelada.
Con base en lo considerado, es evidente que el documento aportado como fuente de ejecución, vale decir, la factura comercial, debidamente traducida al idioma castellano (27 y 28 C-1), constituye título valor y sirve de fundamento a la presente acción ejecutiva, razón por la cual la providencia motivo de apelación será revocada y en su lugar se dispondrá continuar el trámite normal del proceso.
No habrá condena al pago de costas procesales (CPC, art. 392, num. 5º).
Por lo expuesto el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca en Sala Civil - Familia de decisión, REVOCA la providencia apelada, esto es, la dictada el día 21 de abril de 2010, por el Juzgado Civil del Circuito de Funza, y en su lugar,
1. Ordenar que se continúe en trámite normal del proceso.
2. Sin costas (CPC, art. 392-5).
Magistrados: Pablo Ignacio Villate Monroy—Myriam Avila de Ardila—Juan Manuel Dúmez Arias.