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Timestamp: 2019-12-06 21:09:03
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Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 2', 'ARTÍCULO 3', 'ARTÍCULO 4', 'ARTÍCULO 5', 'ARTÍCULO 6', 'ARTÍCULO 7', 'ARTÍCULO 8', 'ARTÍCULO 9', 'ARTÍCULO 10', 'ARTÍCULO 11']

CAPITULO I - Manual de convivencia
ARTÍCULO I: MISIÓN
El Colegio El Rosario de la ciudad de San Gil, se propone propiciar una formación integral de la persona humana en su dimensión individual y social, a través de una educación católica y de calidad, con una sólida estructura de valores para que sean líderes comprometidos con el bien común.
ARTÍCULO 2: VISIÓN
El Colegio El Rosario de San Gil en el año 2016 será una institución líder en la prestación del Servicio Educativo, que fomenta y vivencia la cultura de la calidad, a través de una formación integral y en concordancia con las exigencias de la normatividad vigente.
ARTÍCULO 3: POLÍTICA DE CALIDAD
El Colegio El Rosario de la ciudad de San Gil, en concordancia con la Misión y la Visión, se compromete a proporcionar una formación integral a través de una cultura de calidad que contribuya al logro de la satisfacción de las necesidades y expectativas de la comunidad educativa.
ARTÍCULO 4: FILOSOFÍA
“Ser gestores de hombres nuevos para hacer de la sociedad una gran familia humana, donde la persona sea el centro de nuestra acción”.
La razón de ser del Colegio El Rosario es la educación como proceso integral y personalizante, siendo líder en formación de hombres y mujeres con calidad humana, capaces de afrontar y asumir los retos que le impone el nuevo siglo frente a su país y a su región asumiendo su papel en el contexto social.
El centro de acción es la persona como ser inacabado e inteligente que busca alcanzar sus propios ideales, mediante la autonomía, la criticidad y la libertad con espíritu investigativo y científico proyectados a espacios de progreso.
ARTÍCULO 5: OBJETIVOS INSTITUCIONALES
Como Dominicas de Nazareth queremos educar bajo los principios Congregacionales a niños y jóvenes en las dimensiones cognitiva, afectiva, volitiva, psicomotora, social, comunicativa y política con el propósito de prepararlos para llevar una vida cristiana católica, una convivencia de servicio, paz y participación en el desarrollo, la ciencia y la tecnología.
Formar un ser humano: inteligente, estudioso, investigador, responsable, respetuoso, afectuoso, líder y virtuoso, capaz de vivir las exigencias del evangelio en cualquier situación y con criterios para tomar las decisiones pertinentes.
Generar un ambiente de convivencia donde se promueva la construcción del respeto, la solidaridad, la verdad, la sabiduría y el manejo adecuado de la libertad, para que el estudiante desarrolle sus capacidades, y encuentre respuestas a sus necesidades e intereses en pro de su autoformación y el servicio a los demás.
Proporcionar las orientaciones pedagógicas que potencien las capacidades del educando, respetando su edad evolutiva y construyendo una interacción alegre, armoniosa y de crecimiento personal.
Diseñar permanentemente estrategias para que la comunicación sea asertiva, eficiente y fraterna entre los miembros de la comunidad educativa.
Fomentar el espíritu investigativo como eje articulador que promueva la innovación y la calidad, respondiendo a los intereses y necesidades de la Comunidad Educativa y a las exigencias del mundo contemporáneo.
Gestionar con los estudiantes, padres de familia, docentes y comunidad en general la construcción de una verdadera comunidad sobre la base del reconocimiento de la dignidad humana, la diversidad y singularidad y el compromiso de hacer realidad el bien común, la justicia y la calidad de vida.
Difundir en la comunidad circundante el estilo Rosarista a través de actividades culturales, deportivas, de la puesta en marcha el proyecto “Enseñanza de Inglés” y del testimonio de vida de sus egresados
ARTÍCULO 6: EDUCACIÓN QUE OFRECE
El colegio El Rosario ofrece una educación:
HUMANIZANTE: Respetuosa de las diferencias individuales.
PERSONALIZANTE: Centrada en los intereses de los educandos y orientada a construir la persona.
EVANGELIZADORA: Que lleve al estudiante a vivir de acuerdo al evangelio buscando la trascendencia.
PARA LA JUSTICIA: Que promueva el sentido de equidad y respeto, capaz de generar paz en la sociedad.
PARA LA LIBERTAD: Que capacite para la autonomía en los actos y en la toma de decisiones responsables.
ARTÍCULO 7. PRINCIPIOS INSTITUCIONALES
Los centros educativos regentados por las Religiosas Dominicas Hijas de Nuestra Señora de Nazareth, de acuerdo a su filosofía, se constituyen en escenario de evangelización como proyección del carisma Congregacional, se expresan en los siguientes principios:
Principio del desarrollo humano integral. Por el cual se procura la formación íntegra de la persona humana en su capacidad de aprender a ser; aprender a conocer; aprender a hacer; aprender a convivir; aprender a transformar; aprender a aprehender.
Principio de personalización. Por lo cual se busca propiciar el desarrollo de cada uno de los agentes de la pastoral educativa; estudiantes, docentes, padres de familia, administrativos y personal de servicios a través de un proyecto de vida que salvaguarda su riqueza personal hasta llegar al hombre o mujer plenamente realizado.
Principio de dialogicidad entre ciencia y fe. Por el cual se respeta la autonomía del conocimiento y la autonomía de la fe en sus campos respectivos y se propicia el diálogo crítico de saberes, y la construcción de la ciencia desde el interior de cada ámbito disciplinario.
Principio de construcción de comunidad. Por el cual se busca el desarrollo de la dimensión humana societaria, la capacidad de convivencia y la valoración permanente de las riquezas culturales.
Principio de género. Propicia una nueva antropología que rescata el liderazgo tanto del hombre como la mujer y su protagonismo en la sociedad a partir del respeto de la dignidad humana, la no violencia, la tolerancia y el valor de la diferencia.
Principio de la identidad. Por el cual la vida crece en armonía, se desarrolla, se transforma permanente, se acrecienta el don de la responsabilidad, de la maternidad y de la filiación, la fraternidad y el acompañamiento en búsqueda permanente de la voluntad de Dios.
Principio de autogestión del conocimiento. A través del cual la persona se hace maestra de sí misma, de modo que reconozca su inteligencia particular y provea de los métodos personales de su propio saber: que aprenda a aprender; a ser; a hacer; a convivir o coexistir; a conocer; a innovar o transformar a desaprender, que aprenda a emprender y demás principios establecidos en el proyecto educativo institucional.
ARTÍCULO 8: VALORES
La Responsabilidad es el eje de los demás valores, se dinamiza por el amor. El horizonte de la responsabilidad es la vida con sentido plenamente humano, que propicia la pedagogía de la respuesta; lleva al estudiante a asumir las consecuencias de las acciones y las decisiones tomadas.
Búsqueda permanente de la Verdad (Jesucristo). Debe conocer ampliamente a Jesucristo, su evangelio y una vez conocido darlo a conocer a otros.
Estudio como aplicación de la mente a una realidad. Como actividad que el estudiante realiza con gusto, con entusiasmo, con perseverancia; actividad que se complementa con la investigación.
Autonomía: Busca orientar a todos sus integrantes en el libre desarrollo de la personalidad y en la capacidad para asumir con libertad y responsabilidad sus derechos y deberes.
Respeto como proyección de su fe. Valor que lo lleva a buscar soluciones pacíficas a los problemas, a aceptar al otro, a emplear modales propios de una persona civilizada.
Compromiso con el evangelio y la comunidad: Compromiso con el evangelio y con la sociedad (agente de cambio) que invita a actuar y generar oportunidades de desarrollo y beneficio colectivo.
ARTÍCULO 9: PERFIL DEL ESTUDIANTE ROSARISTA
El estudiante es el eje fundamental de la acción educativa, poseedor de un bagaje cultural, producto de su historia personal, familiar, social, quien a través del proceso educativo potencia todas las dimensiones de su ser.
De acuerdo a la filosofía de la Institución el estudiante Rosarista, debe ser una persona:
Capaz de un compromiso cristiano frente a la vida.
Capaz de tomar decisiones libres, autónomas y responsables.
Capaz de asumir la ciencia y la investigación con espíritu crítico y creativo.
Capaz de expresar la amistad en sus relaciones interpersonales.
Capaz de compromiso solidario y comunitario.
Capaz de asumir su promoción como agente de cambio.
ARTÍCULO 10: PERFIL DEL DOCENTE ROSARISTA
Si queremos jóvenes capaces de un compromiso humano-cristiano, necesitamos educadores:
Que vivan la auténtica libertad a la que tiene derecho todo ser humano.
Que amen la vida, la protejan, la generen.
Que en sus actitudes reflejen madurez y seguridad en sí mismos, con identidad definida; con capacidad de discernimiento, diálogo y conciliación.
Que sean autocríticos e investigadores del área que orientan.
Que se adapten con facilidad a las circunstancias y situaciones.
Que sean originales, creativos, dinámicos, recursivos.
Que traten a los estudiantes con respeto, equidad, justicia, suavidad, firmeza y los acompañen en su proceso de desarrollo de acuerdo al ritmo y modo de ser cada uno.
Que manifiesten en sus actitudes el sentido de pertenencia a la Institución, conociendo su filosofía, principios y doctrina de la fundadora de la Congregación.
Que tengan liderazgo dentro de la comunidad
Que posean espíritu de servicio y disponibilidad.
ARTÍCULO 11: PERFIL DEL PADRE DE FAMILIA ROSARISTA
Si formamos jóvenes que respondan a los grandes desafíos del presente y del futuro solo será posible si las familias participan de las mismas inquietudes. Los padres de familia como miembros activos de la familia Rosarista son personas:
Que valoran y celebran las fiestas religiosas, enseñen a orar a sus hijos, bendicen la mesa, dan importancia a la primera comunión, la confirmación y demás sacramentos.
Comprometidas con la filosofía de la Institución. Que permanezcan siempre abiertos a diálogos y al cambio.
Que están convencidos que el sentido religioso, ético, moral de los hijos se fragua, se forma y se fundamenta en el hogar, desde muy temprana edad.
Conscientes que ellos son los primeros educadores de sus hijos y la institución es un colaborador.
Que comprendan que no basta entrar a sus hijos al colegio, sino que es necesario acompañarlos durante el proceso educativo.
Que asuman con responsabilidad en control del estudio y realización de tareas y lecciones de sus hijos.
Que colaboren en el desarrollo del hábito de la lectura y la investigación como medio de despertar el espíritu creativo.
Que comprendan que el amor no consiste en dar cosas a sus hijos para el estudio y llevar lo necesario para vivir, sino que manifiesten el cariño, dedicando tiempo al hogar, dialogando y manifestando cariño a sus hijos.
Que inculcan una continua superación y apoyan las ideas de sus hijos.
Que quieran y promuevan un cambio social en sus hogares para el bien de la sociedad y de la patria.