Source: http://noticias.juridicas.com/base_datos/CCAA/541039-d-151-2014-de-20-nov-ca-galicia-sanidad-mortuoria.html
Timestamp: 2017-02-24 21:35:16
Document Index: 339982696

Matched Legal Cases: ['artículo 33', 'artículo 24', 'artículo 194', 'artículo 26', 'artículo 5', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 20', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 8', 'artículo 4', 'artículo 19', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 33', 'artículo 37']

Publicado en DOG núm. 237 de 11 de Diciembre de 2014
CAPÍTULO III. Clasificación sanitaria de los cadáveres y su destino final
Destino final de los cadáveres, restos humanos y restos cadavéricos
CAPÍTULO IV. Prácticas sanitarias sobre cadáveres
Técnicas de preservación de cadáveres
Requisitos de las técnicas de tanatopraxia, tanatoestética y tanatoplastia
Exposición del cadáver en lugar público
CAPÍTULO V. Servicios funerarios
Requisitos de los tanatorios, velatorios y crematorios
CAPÍTULO VI. Transporte de cadáveres, inhumaciones, exhumaciones, reinhumaciones e incineraciones
SECCIÓN 1. Transporte
Transporte de cadáveres o restos cadavéricos
Comunicación del traslado
Conducción en el caso de donación de órganos y tejidos
SECCIÓN 2. Inhumación, exhumación, reinhumación e incineración
Supuestos de inhumación inmediata
Féretros y otros recipientes funerarios
CAPÍTULO VII. Normas sanitarias de los cementerios
Número y localización
Localización de cementerios de nueva construcción
Condiciones constructivas de las sepulturas
Expedientes de nueva construcción y ampliación de cementerios
Actuaciones a efectos de la declaración de ruina
Enterramientos en lugares especiales
CAPÍTULO IX. Registros, solicitudes y comunicaciones
Hojas en soporte informático
Regularización de cementerios
Cadáveres y restos contaminados por productos radioactivos
El artículo 33.1 del Estatuto de autonomía de Galicia le atribuye a la Comunidad Autónoma el desarrollo legislativo y la ejecución de la legislación básica del Estado en materia de sanidad interior.
Por otra parte, la progresiva eliminación de autorizaciones sanitarias de funcionamiento en el caso de los cementerios, como consecuencia de la transposición y aplicación de la Directiva 2006/123/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de diciembre de 2006, así como la modificación de algunos de los requisitos para la obtención de la licencia municipal, la casuística generada sobre los expedientes autorizatorios de nuevos cementerios o de las ampliaciones, la realidad de los cementerios anteriores a la entrada en vigor de la normativa sanitaria que los disciplina y regula, o la adaptación a los progresos en las prácticas mortuorias que permiten una modificación en las condiciones de conservación de los cadáveres, son aspectos que justifican la necesidad de abordar cambios en la regulación de la sanidad mortuoria, con el objeto de adecuarla al marco normativo, competencial y social de este tiempo.
Otra disposición que ha incidido de manera destacada en la elaboración de la presente disposición es la Ley 9/2013, de 19 de diciembre, del emprendimiento y de la competitividad económica de Galicia.
Esta ley supuso la supresión con carácter general de la licencia municipal de actividad, apertura o funcionamiento para la instalación, implantación o ejercicio de cualquier actividad económica, empresarial, profesional, industrial o comercial, y la sustitución de la misma por una comunicación previa que el artículo 24 de la misma ley establece.
Dicha comunicación previa habilita para el inicio de la actividad o la apertura del establecimiento y, en su caso, para el inicio de la obra o instalación, y faculta a la Administración pública para verificar la conformidad de los datos que se contienen en ella. Dichas previsiones normativas inciden en la regulación del establecimiento de servicios funerarios. Por otra parte, la disposición final tercera de la citada Ley 9/2013 modificó el artículo 194.2 de la Ley 9/2002, de 30 de diciembre, de ordenación urbanística y protección del medio rural de Galicia, en lo que atañe a los actos sujetos a licencia municipal.
Otra disposición que conviene destacar en relación con el presente decreto es la Ley 20/2013, de 9 de diciembre, de garantía de la unidad de mercado, en relación con la Ley 17/2009, de 23 de noviembre, de libre acceso a las actividades de servicios y a su ejercicio.
Estas disposiciones han incidido significativamente en la simplificación de trámites en el acceso al ejercicio de la actividad y en la reducción de los requisitos e instalaciones mínimas necesarias.
También hay que tener en cuenta la importancia de las entidades locales, como administraciones proveedoras de los servicios públicos primarios a la población, entre los que se encuentran los servicios mortuorios. De hecho, la Ley 27/2013, de 27 de diciembre, de racionalización y sostenibilidad de la Administración local, modificó el artículo 26 de la Ley de bases de régimen local, manteniendo el cementerio como servicio que debe ser prestado por todos los municipios.
Dichos servicios públicos tienen también una dimensión territorial que los sujeta a una necesaria planificación y ordenación que llevan a cabo dichas entidades locales, al establecer las normas de planeamiento necesarias para integrar dichos servicios.
Por tal motivo, en el presente decreto se pretende incrementar la presencia e intervención de las entidades locales, asignándoles un papel destacado en la materia, no solo como nivel de Administración más próximo al ciudadano, sino por las funciones y competencias que el ordenamiento jurídico les atribuye en su ámbito de organización territorial.
El presente decreto fue sometido a los trámites de audiencia y publicación del proyecto en la página web institucional, en los que han participado numerosas organizaciones, como la propia Federación Gallega de Municipios y Provincias, las autoridades eclesiásticas, la Federación Gallega de Servicios Funerarios, algunas entidades privadas de servicios y también ciudadanos a título particular.
De las dos disposiciones adicionales que contiene el presente decreto, relativas a la regularización de cementerios y a los cadáveres contaminados con productos radioactivos, respectivamente, es necesario hacer una breve mención al contenido y razón de ser de la disposición adicional primera.
El texto cuenta también con una disposición derogatoria y dos disposiciones finales, que contienen la normativa afectada por la nueva norma, la competencia para su desarrollo y ejecución y su entrada en vigor, respectivamente.
Completa la regulación un total de 10 anexos, que contienen modelos normalizados para declaración responsable para el inicio de la actividad de una empresa funeraria, tanatorio, velatorio o crematorio, para comunicación de traslado de cadáver, para solicitar autorización sanitaria para exhumación de cadáveres y restos cadavéricos, para solicitar autorización sanitaria para enterramientos especiales, y para solicitar el diligenciado de libros oficiales de registro para una empresa funeraria, tanatorio, velatorio, crematorio o cementerio. Los anexos también incluyen un modelo de Libro Registro de Tanatorios, otro de Libro Registro de Velatorios, otro para funerarias, otro para crematorios y otro modelo de registro para cementerios.
Con fundamento en todas estas premisas y antecedentes normativos y, teniendo en cuenta las especiales características de Galicia y los usos y costumbres de su población, se hace necesario proceder al establecimiento de un marco normativo general en el que se recoja el conjunto de materias que, desde el punto de vista exclusivamente sanitario, componen la actividad que constituye el objeto de este decreto y dé una respuesta normativa adecuada a las distintas situaciones de hecho que han generado a lo largo del tiempo en esta materia tan específica.
En su virtud, a propuesta de la conselleira de Sanidad, de acuerdo con el Consejo Consultivo y previa deliberación del Consello de la Xunta de Galicia en su reunión del veinte de noviembre de dos mil catorce,
Objeto Es objeto del presente decreto la regulación de la sanidad mortuoria en la Comunidad Autónoma de Galicia, que incluye las siguientes materias:
a) Toda clase de prácticas sanitarias sobre cadáveres, tales como las de tanatopraxia y tanatoestética.
b) Las condiciones técnico-sanitarias que deben reunir las empresas funerarias, tanatorios, velatorios y crematorios, de carácter público o privado, en los trabajos que realizan y medios que emplean para el transporte de cadáveres y restos humanos y restos cadavéricos.
c) Las condiciones técnico sanitarias que tienen que cumplir los cementerios y demás lugares de enterramientos.
d) Las normas sanitarias en el tratamiento de los restos cadavéricos.
e) Las infracciones y sanciones en materia de sanidad mortuoria.
Inspección 1. Las funerarias, tanatorios, velatorios, crematorios, cementerios, así como toda clase de medios o prácticas sanitarias sobre cadáveres, podrán ser inspeccionados por las autoridades sanitarias competentes de la Administración autonómica y de la municipal.
1. Ampliación de un cementerio: incremento de la capacidad de enterramientos que conlleva extensión fuera de sus muros de cierre, de manera que el recinto original y la ampliación formen una unidad.
2. Cadáver: el cuerpo humano durante los cinco primeros años siguientes a la muerte. Esta se computará desde la fecha y la hora que figura en la inscripción de defunción en el Registro Civil.
3. Cementerio: el recinto cerrado adecuado para inhumar restos humanos, que cuenta con la oportuna licencia municipal y demás requisitos reglamentarios. Dentro de sus límites podrán existir instalaciones o establecimientos funerarios descritos en este decreto.
7. Conducción común: transporte de un cadáver, criatura abortiva o miembro procedente de amputación, en féretro o caja de restos, desde el domicilio mortuorio, lugar del aborto o amputación, dentro del territorio de la Comunidad Autónoma de Galicia, a un cementerio o crematorio del ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de Galicia.
8. Conducción de recogida: transporte de un cadáver desde el lugar de fallecimiento al domicilio mortuorio dentro del territorio de la Comunidad Autónoma de Galicia. En el caso de cadáveres judiciales, incluirá la recogida desde el lugar de fallecimiento al del instituto de medicina legal y su retorno al domicilio mortuorio dispuesto por la familia o a su destino final.
9. Conservación transitoria: los métodos químicos que retrasan los fenómenos de putrefacción.
10. Congelación: método de conservación del cadáver mediante la hipotermia en una instalación, manteniéndolo a una temperatura de al menos -12º C.
11. Crematorio: establecimiento para la incineración de cadáveres, restos humanos o restos cadavéricos, que cuenta con los requisitos reglamentarios.
12. Domicilio mortuorio: lugar donde permanece el cadáver hasta el momento de ser conducido a su destino final que, a los efectos de la presente reglamentación, es una vivienda, un centro hospitalario, un tanatorio o un velatorio.
13. Embalsamamiento: los métodos químicos que impiden la aparición de los fenómenos de putrefacción.
14. Empresas funerarias: son aquellas que prestan los servicios de manipulación y acondicionamiento de los cadáveres y/o transporte de los mismos, junto con el suministro de bienes y servicios complementarios para dichos fines y debidamente utilizados a tal efecto.
15. Esqueletización: la fase final de desintegración de la materia orgánica, desde la separación de los restos óseos, sin partes blandas ni medios unitivos del esqueleto hasta la total mineralización.
16. Establecimiento funerario: establecimiento debidamente acondicionado y dispuesto para llevar a cabo las prácticas y servicios funerarios de tanatorio, velatorio y/o crematorio regulados en el presente decreto.
17. Exhumación: acción de extraer de su lugar de inhumación un cadáver, restos humanos o restos cadavéricos.
18. Féretro: caja destinada al transporte, inhumación o incineración de un cadáver o restos humanos.
19. Incineración: la reducción a cenizas del cadáver, restos humanos o restos cadavéricos por medio del calor.
20. Inhumación: acción y efecto de enterrar un cadáver, restos humanos o restos cadavéricos.
21. Prácticas sanitarias sobre cadáveres o restos cadavéricos: cualquier tipo de manipulación destinada al acondicionamiento o preservación de un cadáver o resto cadavérico según lo establecido en el presente decreto, salvo las destinadas a la obtención de piezas anatómicas y tejidos para trasplantes.
22. Putrefacción: proceso que conduce a la destrucción de la materia orgánica del cadáver por microorganismos y por los agentes auxiliares de la misma.
23. Refrigeración: método de conservación que, mientras dura su actuación, retrasa el proceso de putrefacción del cadáver por medio del descenso artificial de temperatura en una instalación a una temperatura comprendida entre -2º y 5º C.
24. Restos cadavéricos: lo que queda del cuerpo humano, acabados los fenómenos de putrefacción, una vez transcurridos los cinco años siguientes a la muerte.
25. Restos humanos de entidad suficiente: o restos humanos, son las partes del cuerpo humano procedentes de abortos, mutilaciones e intervenciones quirúrgicas, autopsias clínicas o judiciales y actividades de docencia o investigación, de importancia anatómica o legal que exijan un tratamiento específico según lo determine la autoridad competente.
26. Restos óseos: los restos cadavéricos, completada totalmente la esqueletización de los mismos.
28. Servicios funerarios: se entiende como tales las operaciones encaminadas al transporte, manipulación, realización de prácticas sanitarias sobre cadáveres o restos cadavéricos y cualquier otra de las recogidas en el presente decreto con el fin de cumplir el destino final de los cadáveres.
29. Tanatoestética: conjunto de técnicas de cosmética y modelado que permiten mejorar la apariencia del cadáver.
30. Tanatoplastia: prácticas médico-quirúrgicas sobre el cadáver, de una parte o de la totalidad, para restablecer o mejorar el aspecto estético o para extraer del cadáver aquellas prótesis que se requieran.
31. Tanatopraxia: conjunto de técnicas aplicadas al cadáver que retrasan o impiden los fenómenos putrefactivos a través de prácticas de conservación transitoria o embalsamamiento.
32. Tanatorio: establecimiento funerario habilitado como lugar de etapa del cadáver, entre el lugar del fallecimiento y el destino final, debidamente acondicionado para la realización de las técnicas de tanatopraxia, tanatoplastia y tanatoestética y para la exposición de los cadáveres.
33. Traslados: transporte de un cadáver, restos humanos o restos cadavéricos en féretro o caja de restos, desde el domicilio mortuorio, lugar del aborto, amputación o cementerio a un tanatorio o directamente a un cementerio o crematorio fuera del ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de Galicia, así como el traslado de los cadáveres a los que se refiere el apartado 3 del artículo 5.También tendrán el carácter de traslados los transportes de cadáveres exhumados y restos cadavéricos dentro del ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de Galicia.
34. Traslado internacional: transporte del cadáver, restos humanos o restos cadavéricos cuando esto implique paso de fronteras internacionales.
35. Velatorios: establecimientos para la exposición de cadáveres que cuentan con los requisitos reglamentarios.
CAPÍTULO IIIClasificación sanitaria de los cadáveres y su destino final
Clasificación sanitaria de los cadáveres A los efectos de este reglamento, los cadáveres se clasifican en dos grupos, según las causas de defunción:
a) Grupo 1º. Comprende los de las personas fallecidas por causa radioactiva o infecciosa, que supongan riesgo sanitario, como el cólera, carbunco y aquellas otras que, en su momento, pueda determinar la consellería competente en materia de sanidad, cuando excepcionales circunstancias epidemiológicas o de salud pública lo hagan necesario.
b) Grupo 2º. Comprende todos los fallecidos por cualquier otra causa.
Destino final de los cadáveres, restos humanos y restos cadavéricos 1. El destino final de todo cadáver, restos humanos y restos cadavéricos será:
a) Inhumación en lugar autorizado.
2. Los restos humanos de entidad suficiente no requieren otro requisito en la orden sanitaria para darles su destino que el documento en el que se acredite la causa y origen de tales restos.
Cuando el facultativo que lo extienda deduzca la existencia de posibles riesgos de contagio, lo pondrá inmediatamente en conocimiento de la persona titular de la jefatura territorial de la Consellería de Sanidad, que adoptará las medidas oportunas.
3. Los cadáveres que, de acuerdo con la clasificación del artículo 4, correspondan al grupo 2º, podrán destinarse a fines científicos y de enseñanza, de acuerdo con lo establecido en las disposiciones legales vigentes.
CAPÍTULO IVPrácticas sanitarias sobre cadáveres
Normas generales 1. No se podrán realizar técnicas de tanatopraxia, tanatoestética y tanatoplastia sobre cadáveres clasificados en el grupo 1º del artículo 4.
2. En casos de excepcionales situaciones epidemiológicas o sucesos con víctimas múltiples, la autoridad sanitaria competente podrá dictar los actos necesarios en relación con el destino final, estableciendo las condiciones exigibles en cada caso.
Técnicas de preservación de cadáveres Las técnicas de preservación de cadáveres incluyen los siguientes métodos:
a) Conservación transitoria.
b) Embalsamamiento.
a) Congelación.
b) Refrigeración.
Requisitos de las técnicas de tanatopraxia, tanatoestética y tanatoplastia 1. Tanatopraxia.
a) Se aplicará la técnica de tanatopraxia adecuada al destino del cadáver y a su estado físico, que podrá ser supervisada por las autoridades sanitarias competentes.
b) Las técnicas de tanatopraxia se efectuarán en salas de tanatopraxia, bajo la supervisión y responsabilidad de personal con cualificación profesional ajustada al Real decreto 140/2011, de 4 de febrero, por el que se complementa el Catálogo nacional de cualificaciones profesionales, para la realización de dichas técnicas.El técnico responsable certificará su actuación con descripción de las técnicas usadas así como el precintado final del féretro cuando proceda. Los residuos que se generen en las técnicas de tanatopraxia deberán ser manipulados y gestionados de acuerdo con lo establecido en la legislación vigente sobre residuos sanitarios.
c) El embalsamamiento y conservación transitoria de un cadáver se podrán realizar una vez obtenida la certificación médica de defunción o la autorización judicial, según corresponda, después de las 24 horas del fallecimiento y, en cualquier caso, antes de las 48 horas posteriores al fallecimiento, exceptuando los casos en los que el cadáver haya sido autopsiado, en los que estas técnicas se podrán aplicar una vez finalizada la autopsia y en los cadáveres congelados, que se realizarán inmediatamente después de su descongelación.
d) El embalsamamiento de un cadáver será obligatorio en los siguientes casos:
1º. Cuando la inhumación o la incineración no se pueda realizar antes de las 96 horas desde el momento del fallecimiento.
2º. En traslados al extranjero, de conformidad con lo establecido en el Decreto 2263/1974, de 20 de julio.
3º. En los traslados por vía aérea, marítima o ferroviaria.
4º. En los enterramientos en lugares especiales previstos en este decreto.
5º. Cuando el cadáver vaya a ser velado o expuesto en un lugar público.
El transporte de un cadáver embalsamado se efectuará en féretro hermético con las características fijadas en el artículo 20 de esta legislación, excepto en los casos de conducción ordinaria.
Todo cadáver embalsamado en la Comunidad Autónoma de Galicia o que hubiera tenido entrada en ella deberá ser conducido a su destino final en un plazo máximo de 8 días.
Podrán someterse al embalsamamiento después de las 48 horas los cadáveres exhumados o sobre los que exista un procedimiento judicial abierto para los supuestos de traslados recogidos en este apartado.
e) La conservación transitoria de un cadáver será obligatoria en los siguientes casos:
1º. Cuando la inhumación o la incineración vaya realizarse después de las 48 horas y antes de las 96.
2º. En el caso de traslados a comunidades autónomas en las que su reglamentación así lo exija.
3º. En cadáveres congelados que no vayan a ser conducidos en las 24 horas inmediatas a su retirada de las cámaras al cementerio o crematorio.
4º. En cadáveres refrigerados que no vayan a ser conducidos en las 72 horas inmediatas a su retirada de las cámaras al cementerio o crematorio.
f) Los cadáveres que sean objeto de diligencias o actuaciones judiciales estarán sometidos a refrigeración por un plazo máximo de seis días. Transcurrido dicho plazo, deberán ser inmediatamente inhumados o incinerados o, en su defecto, congelados o embalsamados. En el caso de hacer preservación, podrán permanecer en esta situación un plazo máximo de 21 días.
2. Tanatoestética. Deberán cumplir las normas higiénico-sanitarias de la legislación vigente.
3. Tanatoplastia.
a) Las técnicas de tanatoplastia se efectuarán en salas de tanatopraxia.
b) Los estimuladores cardíacos y otras prótesis subcutáneas provistas de pilas o baterías se extraerán del cadáver con anterioridad a la inhumación o incineración.
Exposición del cadáver en lugar público La persona titular de la jefatura territorial correspondiente de la consellería competente en materia de sanidad podrá autorizar la exposición de un cadáver en un lugar público distinto de los establecidos en el presente decreto, previo embalsamamiento del mismo, siempre que no se aprecie la concurrencia de factores de riesgo objetivos que lo impidieran, y que se harán constar en el acuerdo denegatorio, en su caso. Asimismo, fijará las condiciones sanitarias mínimas exigibles, en su caso.
CAPÍTULO VServicios funerarios
Empresas funerarias 1. Las empresas funerarias, con carácter previo al inicio de la actividad o a la apertura de un establecimiento funerario, deberán presentar una comunicación ante el ayuntamiento, en los términos previstos en los artículos 24 y siguientes de la Ley 9/2013, de 19 de diciembre, del emprendimiento y de la competitividad económica de Galicia. La comunicación previa presentada cumpliendo con todos los requisitos habilita para el inicio de la actividad o la apertura del establecimiento y faculta a la Administración pública para verificar la conformidad de los datos contenidos en aquella comunicación.
2. La persona titular de la empresa presentará ante la correspondiente jefatura territorial de la Consellería de Sanidad, antes del inicio de la actividad, la declaración responsable del cumplimiento de los requisitos establecidos en este decreto de conformidad con el modelo establecido en el anexo I (SA440A). Del mismo modo, se procederá a comunicar cualquier variación en las circunstancias o datos previamente declarados.
3. Este requisito no será aplicable a las empresas que ya se encuentren legalmente establecidas en otro lugar del territorio nacional, excepto que tengan establecimientos funerarios en Galicia, en cuyo caso deberán proceder a su declaración de conformidad con lo previsto en el párrafo anterior.
4. Las empresas funerarias que tengan establecimientos o infraestructuras físicas en Galicia dispondrán, como mínimo, de:
a) Medios precisos para la desinfección de vehículos, utensilios, ropas y demás material.
b) Agua apta para el consumo humano.
c) Sistema de eliminación de aguas residuales al alcantarillado u otro sistema autorizado.
5. Las empresas son responsables de la calidad del material que empleen y oferten, así como del funcionamiento de los servicios que presten.
Requisitos de los tanatorios, velatorios y crematorios 1. Las empresas funerarias que dispongan de un tanatorio, velatorio o crematorio en la Comunidad Autónoma de Galicia deberán presentar una comunicación ante el ayuntamiento, en los términos previstos en los artículos 24 y siguientes de la Ley 9/2013, de 19 de diciembre, del emprendimiento y de la competitividad económica de Galicia. La comunicación previa presentada cumpliendo con todos los requisitos habilita para el inicio de la actividad o la apertura del establecimiento y faculta a la Administración pública para verificar la conformidad de los datos contenidos en aquella comunicación.
2. Las empresas funerarias presentarán ante la jefatura territorial de la consellería competente en materia de sanidad, antes del inicio de la actividad, la correspondiente declaración responsable del cumplimiento de los requisitos establecidos en este decreto de conformidad con el modelo establecido en el anexo I (SA440A), en el que facilitarán los datos de los establecimientos que posean. Del mismo modo, se procederá a comunicar cualquier variación en las circunstancias o datos previamente declarados.
3. Los tanatorios y velatorios dispondrán de las siguientes instalaciones e infraestructuras físicas:
a) Los accesos, así como las dependencias de tránsito y estancia del público, serán independientes de las de tránsito, permanencia, tratamiento y exposición de los cadáveres.
b) Material y equipamiento necesarios para atender los servicios ofertados garantizando un adecuado nivel de higiene y cumplimiento de la normativa vigente en materia de seguridad e higiene en el trabajo.
c) Sistema adecuado de eliminación de ropas y otros objetos.
d) Agua apta para el consumo humano y sistema de eliminación de aguas residuales al alcantarillado u otro sistema autorizado.
f) Zona de exposición del cadáver, que constará, como mínimo, de dos áreas incomunicadas entre sí y separadas por una cristalera impracticable:
1ª. Área para la exposición del cadáver: contará con refrigeración para asegurar una temperatura entre 4 y 8 grados centígrados y dispondrá de un termómetro indicador visible desde el exterior.
2ª. Área para el duelo.
4. En el caso de los tanatorios, dispondrán, además, de:
a) Sala de tanatopraxia, diseñada y construida de forma que favorezca la realización higiénica de todas las operaciones. Las paredes serán lisas y su revestimiento lavable, el suelo impermeable tendrá un sumidero para la evacuación de aguas de limpieza y dispondrá de lavabo y mesa de material inalterable. Contará con el material y equipamiento apropiados para las actividades de tanatopraxia. La sala contará con instalación de ventilación y extracción de aire.La sala de tanatopraxia se podrá utilizar para la realización de prácticas de tanatoestética y tanatoplastia.
b) Deberán disponer de una zona con refrigeración para mantener los cadáveres mientras no puedan ser expuestos o sometidos a prácticas sanitarias.
c) Dispondrán de duchas para el personal de la empresa.
5. Los hospitales, tanto públicos como privados, podrán disponer de tanatorios propios o contratados, que se ajustarán a lo establecido en el presente decreto.
6. Los crematorios que presten algún tipo de servicio funerario de los recogidos en el presente decreto deberán cumplir lo establecido en el mismo para tales servicios.
CAPÍTULO VITransporte de cadáveres, inhumaciones, exhumaciones, reinhumaciones e incineraciones
Sección 1Transporte
Transporte de cadáveres o restos cadavéricos 1. En caso de que sea necesario el transporte, podrá llevarse a cabo una vez obtenida la constancia documental del fallecimiento, siempre que no concurran circunstancias que conlleven o exijan la intervención judicial o que se trate de cadáveres clasificados en el grupo 1º del artículo 4.
Cuando el facultativo constate la existencia de posibles riesgos de contagio, lo pondrá inmediatamente en conocimiento de la persona titular de la jefatura territorial de la Consellería de Sanidad, que adoptará las medidas oportunas.
Podrán utilizarse arcas o camillas con el correspondiente saco de recogida para el transporte del cadáver desde el lugar donde se produzca el fallecimiento hasta el domicilio mortuorio.
2. El traslado de un cadáver al extranjero se realizará, previamente embalsamado, según lo dispuesto en las normas que rigen el transporte transfronterizo de restos humanos.
3. Los cadáveres sin inhumar del grupo 2º del artículo 4 podrán ser transportados en féretros comunes, dentro del ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de Galicia. Tendrán que ser transportados en féretro de traslados cuando el transporte tenga lugar pasadas las 72 horas desde el fallecimiento. En los casos en que se den circunstancias excepcionales, la autoridad sanitaria podrá disponer medidas concretas para el traslado.
4. No se podrán realizar traslados de cadáveres clasificados en el grupo 1º del artículo 4, excepto cuando se proceda a su incineración y la causa de la muerte no sea de origen radioactivo.
5. Los restos cadavéricos y restos humanos serán transportados en cajas de restos.
Medios de transporte 1. El transporte de cadáveres o restos cadavéricos solo se podrá efectuar en los medios de transporte enumerados en el presente artículo.
2. La conducción y traslado de cadáveres y restos cadavéricos podrá efectuarse en:
a) Coches fúnebres.
c) Aviones o buques de acuerdo con las normas que rijan en los convenios internacionales y que exijan las compañías de navegación aérea o marítima.
3. La conducción ordinaria de restos óseos no requerirá medio de transporte específico.
Coches fúnebres Los coches fúnebres serán vehículos automóviles destinados exclusivamente al transporte funerario, dotados de los medios y características técnicas idóneas para su fin, y que permitan su limpieza y desinfección.
Supuestos excluidos 1. No tendrá el carácter de transporte la conducción de cadáveres que se realice por orden judicial para su retirada de la vía pública a un domicilio mortuorio o a un instituto de medicina legal, si la urgencia del caso así lo aconsejase.
2. No tendrán la consideración de transporte funerario los casos de muertes producidas durante el trayecto en ambulancia de un paciente a su centro hospitalario de referencia.
Comunicación del traslado 1. No precisan de autorización sanitaria los traslados de cadáveres sin inhumar, criaturas abortivas o miembros procedentes de amputaciones clasificados en el grupo 2º del artículo 4, así como los restos cadavéricos. No obstante, la empresa de servicios funerarios vendrá obligada a comunicarlo previamente a la jefatura territorial de la consellería competente en materia de sanidad de la provincia en la que se origine el traslado, mediante el modelo de comunicación que se recoge en el anexo II (SA441A) de este decreto. Cuando se realicen prácticas de tanatopraxia se acompañará además, la certificación a la que se refiere el artículo 8.1.b) del presente decreto.
2. La empresa funeraria deberá conservar por un período de cinco años copia de la documentación correspondiente a cada traslado realizado.
Conducción en el caso de donación de órganos y tejidos En aquellos casos en los que deba procederse a la extracción de órganos o tejidos, por tener la condición de donadora la persona fallecida, no será obligatoria la conducción y el traslado de cadáveres en féretro y coche fúnebre desde el depósito o centro sanitario al centro autorizado para la extracción conforme a la normativa vigente. A dichos efectos, y siempre que no transcurran más de ocho horas desde el fallecimiento hasta la llegada al centro autorizado para la extracción, el traslado se realizará en vehículos de transporte sanitario, extremando las condiciones higiénicas, mediante acondicionamiento del cadáver con material impermeable.
Sección 2Inhumación, exhumación, reinhumación e incineración
Inhumación 1. Las inhumaciones de cadáveres se verificarán siempre en lugares de enterramiento legalmente habilitados, de conformidad con lo previsto en este decreto.
2. La inhumación de un cadáver se podrá realizar, una vez obtenida la licencia de enterramiento, transcurridas 24 horas del fallecimiento y antes de que se cumplan las 48 horas de aquel, a excepción de los cadáveres sobre los que se hayan aplicado técnicas de conservación o embalsamamiento, para los que regirán los plazos previstos en el presente decreto.
3. En los casos en que previamente se hubiera practicado la autopsia o se hubieran obtenido órganos para trasplantes, se podrá autorizar la inhumación del cadáver antes de que transcurran las 24 horas del fallecimiento.
Supuestos de inhumación inmediata Cuando existan razones sanitarias que aconsejen la inhumación o incineración inmediata de un cadáver o cuando se trate de cadáveres clasificados en el grupo 1 del artículo 4, se pondrá el caso en conocimiento de la autoridad sanitaria para proceder a su inhumación tan pronto como sea posible, excepto en los casos de intervención judicial, en los que se estará a lo que disponga su resolución.
Féretros y otros recipientes funerarios 1. Respecto de las características de los féretros se estará a lo previsto en la norma UNE 190001:2013 o norma que la modifique o sustituya. No obstante, de conformidad con lo previsto en el artículo 19.2 de la Ley 20/2013, de 9 de diciembre, de garantía de la unidad del mercado, podrán utilizarse los féretros y los recipientes funerarios legalmente fabricados al amparo de la normativa de un lugar del territorio español.
2. Los recipientes funerarios, según su uso, son los siguientes:
a) Féretros comunes: construidos con material sin aberturas, de un espesor mínimo de 15 milímetros. La tapa encajará en el cuerpo inferior de la caja. Deberán ajustarse las especificaciones contenidas en la norma UNE-190001. No se podrá emplear ningún tipo de material, revestimientos, bolsas, etc. de características impermeables que impidan la normal putrefacción de los cadáveres.
b) Féretros de traslado: compuestos por dos cajas. La exterior, de características análogas a las de los féretros comunes, con un espesor mínimo de 20 milímetros y reforzada. La caja interior podrá ser de láminas de plomo o de cinc soldadas entre sí, o de otros materiales y formatos comercializados legalmente, tales como bolsas homologadas destinadas a tal fin.Los féretros de traslados serán acondicionados de forma que impidan los efectos de la presión de los gases en su interior mediante la aplicación de filtros depuradores y otros dispositivos adecuados.
c) Féretros para incineración: féretros comunes de condiciones adecuadas a las necesidades de eliminación de residuos ajenos al cadáver y por las del horno crematorio.
d) Caja de restos: recipiente destinado al transporte de restos cadavéricos, restos humanos y restos óseos. Serán metálicas o de cualquier otro material impermeable o impermeabilizado. En los casos de reinhumación o cremación, las cajas de restos serán de materiales adecuados para dicho fin.
e) Arcón de traslado: caja con tapa de material resistente e impermeable, fácil de desinfectar y de dimensiones suficientes para contener un féretro común.
f) Arca de recogida: recipiente para realizar la conducción de recogida. Deberá de ser impermeable, de dimensiones adecuadas y de fácil limpieza y desinfección.
g) Saco de recogida: saco impermeable, biodegradable, de dimensiones adecuadas y de un solo uso, que se utilizará para recoger y trasladar al cadáver desde el lugar donde se produjo el fallecimiento hasta el domicilio mortuorio. Deberá introducirse en un arca de recogida o camilla.
h) Camilla: estructura con armazón metálico con una tela impermeable para envolver al cadáver y correas de sujeción para fijarlo durante el transporte, con ruedas o sin ellas, utilizada exclusivamente para este fin.
Utilización 1. Se prohíbe la conducción, traslado y enterramiento o incineración de cadáveres sin el correspondiente féretro o recipiente funerario, de conformidad con lo previsto en el artículo precedente.
2. Los féretros, una vez cerrados, no se podrán abrir, excepto por orden judicial o a petición de los familiares, siempre que se realice en un tanatorio, velatorio o establecimiento de los previstos en este decreto y siempre que se trate de cadáveres clasificados en el grupo 2º del artículo 4.
En estas mismas condiciones se podrá realizar el cambio de féretros, quedando prohibido en todo caso la reutilización del desechado.
3. El féretro deberá contener exclusivamente el cadáver que se va a inhumar, no pudiendo depositarse dos o más en el mismo féretro, excepto en los casos siguientes:
a) Madres y neonatos fallecidos ambos en el momento del parto.
b) Sucesos con víctimas múltiples o situaciones epidemiológicas excepcionales.
Exhumación y reinhumación 1. Las jefaturas territoriales de la consellería competente en materia de sanidad autorizarán la exhumación y transporte de cadáveres del grupo 2º del artículo 4 para su reinhumación en el mismo cementerio utilizando féretro común, o en cementerio distinto empleando para eso arcón de traslado. Lo mismo sucederá en el caso de restos cadavéricos, que podrán ser depositados en cajas de restos. En caso de que el destino final sea la incineración, se utilizará féretro común o de incineración.
Incineración de cadáveres 1. La incineración de cadáveres se podrá realizar una vez obtenida la licencia de enterramiento, después de las 24 horas y antes de las 48 horas posteriores al fallecimiento, a excepción de los cadáveres conservados, congelados o embalsamados, que se regirán por los plazos previstos en el presente decreto.
2. Las cenizas resultantes de la incineración se colocarán en urnas destinadas al efecto, figurando obligatoriamente en el exterior el nombre del difunto, y serán entregadas a la familia o a su representante legal para su posterior depósito en sepultura, columbario, propiedad privada u otro destino compatible con las normas ambientales y sanitarias vigentes.
3. Se prohíbe la reutilización de los féretros que no se incineren, que serán destruidos inmediatamente.
CAPÍTULO VIINormas sanitarias de los cementerios
Número y localización Cada ayuntamiento, independientemente o asociado con otras entidades locales, dispondrá de un cementerio con capacidad adecuada a las características de su población.
Localización de cementerios de nueva construcción 1. El emplazamiento de los cementerios de nueva construcción vendrá determinado en los instrumentos de planeamiento municipales. En caso de que no exista planeamiento, la entidad local recabará el parecer de las consellerías con competencias en ordenación del territorio y patrimonio cultural, respectivamente.
Instalaciones mínimas Sin menoscabo de las instalaciones exigidas por otras normativas aplicables, todo nuevo cementerio o ampliación de otro existente deberá contar, además del número de sepulturas previsto en el proyecto, con las siguientes instalaciones:
Condiciones constructivas de las sepulturas Las sepulturas deberán reunir como mínimo las condiciones siguientes:
Expedientes de nueva construcción y ampliación de cementerios 1. Los expedientes de construcción o ampliación de cementerios serán instruidos y resueltos por los ayuntamientos en los que estén situados, a los que les corresponderá el otorgamiento de la licencia correspondiente.
Suspensión de enterramientos 1. Procederá la suspensión de enterramientos por parte de los ayuntamientos, de oficio o a instancia de parte, cuando concurra cualquiera de las siguientes circunstancias:
Actuaciones a efectos de la declaración de ruina 1. A efectos de este artículo, se considera como sepultura en estado de ruina aquella que cumpla los parámetros definidos en la normativa urbanística de aplicación.
Clausura de cementerios 1. El ayuntamiento, de oficio o a instancia de parte, iniciará el expediente de clausura de un cementerio, una vez declarada la suspensión de enterramientos.
Enterramientos en lugares especiales 1. La consellería competente en materia de sanidad podrá autorizar enterramientos en lugares de culto y recintos institucionales de especial importancia histórica y/o artística, previo informe favorable del órgano competente en materia de patrimonio cultural y de la información pública practicada por plazo de veinte días, siempre que no se aprecie la concurrencia de factores de riesgo objetivos que lo impidieran y que se harán constar en el acuerdo denegatorio, en su caso.
Infracciones 1. Las infracciones se califican como leves, graves y muy graves, atendiendo a los criterios de riesgo para la salud, la cuantía del eventual beneficio obtenido, el grado de intencionalidad, la gravedad de la alteración sanitaria y social producida, la generalización de la infracción y la reincidencia.
Sanciones 1. Las acciones u omisiones constitutivas de infracciones, según lo previsto en el artículo 33 de este decreto, serán objeto de las sanciones administrativas correspondientes, previa instrucción del oportuno procedimiento, sin perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otra orden que puedan ocurrir. El procedimiento para la imposición de sanciones se ajustará a los principios establecidos en el título IX de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de régimen jurídico de las administraciones públicas y del procedimiento administrativo común.
Órganos competentes para la imposición de sanciones Los órganos competentes para la imposición de sanciones y medidas a las que se refiere la presente legislación, sin perjuicio de las facultades que le sean conferidas por otras disposiciones, son:
CAPÍTULO IXRegistros, solicitudes y comunicaciones
Libro oficial de registro 1. Las entidades propietarias de los tanatorios, velatorios y empresas funerarias, crematorios y cementerios dispondrán de un libro oficial de registro de acuerdo con el formato y con los datos que se especifican en los anexos VI a X respectivamente.
Hojas en soporte informático Las entidades propietarias de los tanatorios, velatorios y empresas funerarias, crematorios y cementerios podrán utilizar hojas en soporte informático, que tendrán que ser posteriormente diligenciadas por la persona titular de la jefatura territorial de la Consellería de Sanidad de la provincia correspondiente, en sustitución de los libros oficiales de registro citados en el artículo anterior, al finalizar el ejercicio correspondiente.
Comunicaciones y protección de datos 1. Las solicitudes y comunicaciones deberán presentarse preferiblemente por vía electrónica a través del formulario normalizado disponible en la sede electrónica de la Xunta de Galicia (https://sede.xunta.es) de acuerdo con lo establecido en los artículos 27 de la Ley 11/2007, de 22 de junio, de acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos, y 24 del Decreto 198/2010, por el que se regula el desarrollo de la Administración electrónica en la Xunta de Galicia y en las entidades de ella dependientes. Para la presentación de las solicitudes y comunicaciones será necesario el documento nacional de identidad electrónico o cualquiera de los certificados electrónicos reconocidos por la sede de la Xunta de Galicia.
CAPÍTULO XRecursos
Órgano competente Contra las resoluciones que al amparo del presente reglamento dicten los/las jefes/as territoriales de la Consellería de Sanidad y el/la director/a general con competencia en salud pública se podrá interponer recurso de alzada en el plazo de un mes ante la persona titular de la Consellería de Sanidad, conforme a lo dispuesto en los artículos 107.1º y 114 y siguientes de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de régimen jurídico de las administraciones públicas y del procedimiento administrativo común.
Regularización de cementerios Los titulares de los cementerios preexistentes que a la entrada en vigor del presente decreto no contaran con la autorización sanitaria y deseen regularizar su situación de conformidad con el mismo podrán obtenerla acogiéndose al siguiente procedimiento extraordinario:
Cadáveres y restos contaminados por productos radioactivos Los cadáveres y restos humanos contaminados por productos radioactivos deberán ser manejados y darles un destino final de acuerdo con las instrucciones del organismo competente en materia de protección radiológica.
Derogación normativa Quedan derogadas las disposiciones de igual o inferior rango que contradigan lo dispuesto en el presente decreto y, en particular, las siguientes disposiciones: el Decreto 134/1998, de 23 de abril, sobre policía sanitaria mortuoria, el Decreto 3/1999, de 7 de enero, que modifica al anterior, y la Orden de 12 de mayo de 1998 por la que se regulan los libros oficiales de registro en materia de policía sanitaria mortuoria.
D 134/1998 de 23 Abr. CA Galicia (policía sanitaria mortuaria) D 3/1999 de 7 Ene. CA Galicia (modificación parcial del D 134/1998, sobre policía sanitaria mortuoria) DISPOSICIONES FINALES
Desarrollo 1. Se autoriza a la persona titular de la consellería competente en materia de sanidad para dictar las disposiciones necesarias para el desarrollo del presente decreto, de conformidad con lo previsto en el artículo 37.2 de la Ley 16/2010, de 17 de diciembre, de organización y funcionamiento de la Administración general y del sector público autonómico de Galicia.
Entrada en vigor El presente decreto entrará en vigor al mes de su publicación en el Diario Oficial de Galicia.