Source: https://issuu.com/iansa-women/docs/es-impact-guns-women
Timestamp: 2017-06-22 19:00:15
Document Index: 96776334

Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'Artículo 1', 'artículo 5', 'artículo 3', 'artículo\n17', 'artículo 130', 'artículo 147', 'artículo 4', 'artículo 3', 'Artículo 4', 'artículo 3', 'artículo 33', 'Artículo 2', 'artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 16', 'artículo 2', 'artículo 39', 'artículo 4', 'artículo 5', 'artículo 6']

Los efectos de las armas en la vida de las mujeres by IANSA Women's Network - issuu
ÂŠ REUTERS/Sergio MoraesLos efectos de las armas
en la vida de las mujeresAmnistĂ­a InternacionalAmnesty InternationalFotografía de la portada: Una joven brasileña lleva una rosa blanca durante una marcha contra las armas celebrada
en Río de Janeiro, septiembre 2003. © REUTERS/Sergio MoraesEdición española a cargo de:
Teléfonos: (34) 914 33 41 16 / 914 33 25 20
Fax: (34) 914 33 65 68
Publicado originalmente en inglés en 2005 con el título
The impact of guns on women’s livesAMNESTY INTERNATIONAL PUBLICATIONS
London EC2A 4JX, Reino Unido
Oxford OX2 7DL, Reino Unido
El informe puede descargarse desde www.controlarms.org/es
Índice AI: ACT 30/001/2005
Artes Gráficas ENCO, S. L.
Salaberry, 75
I.S.B.N.: 84 - 86874 - 99 - 8
Depósito legal: M - - 2004
© Amnesty International, la Red Internacional de Acción sobre Armas Pequeñas (IANSA) y Oxfam
Internacional, 2005. Reservados todos los derechos. La reproducción de cualquier apartado de esta publicación queda totalmente prohibidaz, así como su almacenamiento en la memoria de computadores, transmisión, fotocopia y grabación por medios electrónicos o mecánicos de reproducción, sin previa autorización de la editorial.Amnistía Internacional (AI) es un movimiento mundial
independiente de activistas cuyo objetivo es contribuir a que
se respeten y protejan en todo el mundo los derechos humanos. Cuenta con más de 1,8 millones de miembros y simpatizantes en más de 150 países y territorios.
www.amnistiainternacional.orgLa Red Internacional de Acción sobre Armas
Pequeñas (IANSA) es el movimiento mundial
contra la violencia armada constituido por una red
de más de 500 organizaciones de la sociedad civil activas en más
de 100 países dedicadas a frenar la proliferación y el mal uso de las
armas ligeras y de pequeño calibre a través de actividades de defensa, campaña, investigación, información, sensibilización y apoyo
www.iansa.orgOxfam Internacional es una confederación
de 12 organizaciones que trabajan en más de
100 países para encontrar soluciones definitivas a la pobreza, el sufrimiento y la injusticia. Las organizaciones
que integran Oxfam trabajan conjuntamente con otras organizaciones para crear un movimiento mundial de ciudadanos que
defienda los derechos económicos y sociales. Oxfam Internacional cree que el crecimiento económico debe tener la misma prioridad que la igualdad social con el fin de alcanzar un mundo justo
y sostenible: Oxfam América, Oxfam Bélgica, Oxfam Canadá,
Oxfam Community Aid Abroad (Australia), Oxfam Alemania,
Oxfam Gran Bretaña, Oxfam Hong Kong, Intermón Oxfam (España), Oxfam Irlanda, Novib (Holanda), Oxfam Nueva Zelanda y
Oxfam Quebec.
www.oxfam.org/esp/about.htmVIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
El artículo 1 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer dice:
[…] por «violencia contra la mujer» se entiende todo acto de violencia basado en
la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño
o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de
tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.1LA VIOLENCIA BASADA EN EL GÉNERO
Según el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, de la ONU,
la violencia contra las mujeres basada en el género es «la violencia dirigida contra
la mujer porque es mujer o que la afecta en forma desproporcionada».2 Esta violencia
adopta numerosas formas, entre ellas el asesinato, el apuñalamiento, las palizas, la
violación, la tortura, los abusos sexuales, el acoso sexual, las amenazas y humillaciones, la prostitución forzada y la trata. La violencia puede ser física, psicológica y
sexual, y se manifiesta en privación y abandono, además de en el uso abierto de la
fuerza o el acoso. Los perpetradores incluyen, a título meramente enunciativo:
– la pareja y otros miembros de la familia;
– empleadores (incluidos los de las trabajadoras domésticas), superiores y compañeros de trabajo;
– funcionarios del Estado, como policías, guardias penitenciarios, soldados, guardias de fronteras y funcionarios de inmigración;
– miembros de bandas de delincuentes;
– miembros de grupos armados.ARMAS PEQUEÑAS
Las armas pequeñas son armas convencionales destinadas al uso personal e incluyen revólveres y pistolas automáticas, rifles y carabinas, pistolas ametralladoras, rifles
de asalto y ametralladoras ligeras.1 Artículo 1 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia
contra la Mujer, Resolución 48/104 de la Asamblea General de la ONU, 10 de diciembre de 1993.
2 Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Recomendación general
19, La violencia contra la mujer (11 periodo de sesiones, 1992), documento de la ONU
HRI\GEN\1\Rev.1, párr. 6.Índice1. Introducción
Mujeres, hombres y armas de fuego
Campaña a favor del cambio9
132. La violencia armada contra las mujeres en el ámbito familiar
El asesinato en el ámbito familiar
La prevención de la violencia con armas de fuego en el hogar
¿Qué hay que hacer?17
303. Funcionarios de orden público, armas de fuego y violencia
Abusos contra mujeres cometidos con armas de fuego
Tomar en serio la violencia contra las mujeres
¿Qué hay que hacer?31
364. Bandas, armas de fuego y género
Las armas de fuego aumentan el nivel de violencia
¿Qué hay que hacer?LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES737
455. Crímenes contra mujeres en el contexto de los conflictos armados
Efectos sociales y económicos de los conflictos armados
Crímenes sexuales contra mujeres en situaciones de conflicto
Mujeres y niñas combatientes
Mujeres en acción por la paz
¿Qué hay que hacer?48
536. Las secuelas de la guerra
Los efectos embrutecedores de la guerra
Desmovilización y reintegración de mujeres y niñas
Las mujeres y la consolidación de la paz
¿Qué hay que hacer?54
607. Contexto jurídico: el marco internacional
Disposiciones generales aplicables a la violencia contra las mujeres
Normas que abordan directamente la violencia contra las mujeres
La «diligencia debida»: qué deben hacer los Estados para acabar
La aplicación de la ley y el uso de la fuerza y las armas de fuego
La aplicación de la ley y la violencia contra las mujeres
Obligaciones legales en tiempo de guerra
Las responsabilidades de los grupos armados
La obligación de desobedecer órdenes manifiestamente ilícitas
El control de las transferencias de armas61
708. El camino hacia el futuro
¿Qué puede hacer usted?71
72Apéndice 1: Resumen de principios para un Tratado sobre Comercio
de Armas73Apéndice 2: Principios rectores de trabajo en el ámbito comunitario
para reducir la violencia de las armas de fuego contra las mujeres77AMNISTÍA INTERNACIONAL8461. IntroducciónE calcula que en la actualidad hay en el mundo casi 650 millones de armas pequeñas. Casi el 60 por ciento de ellas están en manos de ciudadanos particulares,3
en su mayoría hombres. Y la gran mayoría de quienes fabrican, venden, poseen
y usan, debida o indebidamente, las armas
Aunque es cierto que las sociedades dominadas
pequeñas son hombres. ¿Qué significa esto
por el hombre suelen justificar la posesión de
para las mujeres y niñas del mundo?
armas pequeñas invocando la supuesta
Este informe estudia los efectos que las
necesidad de proteger a las mujeres
armas de fuego tienen para las mujeres en el
vulnerables, de hecho éstas afrontan
hogar, en las comunidades y también duranun peligro mucho mayor cuando sus familias
te un conflicto y después de él. En cada uno
y sus comunidades están armadas.
de estos contextos, analiza la violencia comeBarbara Frey, relatora especial
tida con armas de fuego contra las mujeres, el
sobre la prevención de las violaciones
papel que éstas desempeñan en el uso de estas
de los derechos humanos cometidas
con armas pequeñas y armas ligeras.4
armas y las campañas que encabezan las mujeres contra la violencia que se comete con
dichas armas.S3 Small Arms Survey 2002: Counting the Human Cost, proyecto del Graduate Institute of
International Studies Geneva, Oxford University Press, 2002, citado en Vidas destrozadas: la necesidad de un control estricto del comercio internacional de armas (Índice AI: ACT 30/001/2003).
4 Informe de Barbara Frey, relatora especial sobre la prevención de las violaciones de los derechos humanos cometidas con armas pequeñas y armas ligeras, acerca de la marcha de los trabajos, documento de la ONU E/CN.4/Sub.2/2004/37, 21 de junio de 2004, párr. 50.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES9Sandra Stasenka muestra una fotografía de su hijo Alex, víctima de la violencia con armas
de fuego, durante un acto convocado para pedir normas adicionales de control de armas.
El acto, celebrado en Capitol Hill, Washington DC, Estados Unidos, fue promovido
por Estadounidenses contra la Violencia de las Armas (Americans Against Gun Violence).
© AP Photo/J. Scott ApplewhiteAMNISTÍA INTERNACIONAL10Un gran número de mujeres y niñas sufre la violencia armada, directa e indirectamente. Las mujeres corren el riesgo concreto de padecer determinados crímenes debido a su género, como la violencia en el ámbito familiar y la violación.5 Y pese a que
los datos disponibles apoyan la extendida creencia de que las víctimas más directas de
la violencia causada por las armas de fuego son hombres, especialmente jóvenes,6 las
mujeres sufren esta violencia desproporcionadamente, dado que casi nunca son compradoras, propietarias o usuarias de dichas armas.
Las armas de fuego afectan a la vida de las mujeres cuando éstas no están directamente en la línea de fuego. Las mujeres se convierten en las principales proveedoras
de sustento y cuidadoras cuando los familiares varones mueren o resultan heridos o incapacitados debido a la violencia armada. Las mujeres se ven desplazadas y obligadas a
huir de sus hogares a cambio de un futuro incierto. Las mujeres desplazadas sufren
a menudo hambre y enfermedades en su lucha para sacar adelante a sus familias. Y las
mujeres, al igual que los hombres, quedan atrapadas entre dos fuegos, tanto en tiempo de guerra como de paz.
La violencia contra las mujeres, sea con botas, puños o armas, tiene su raíz en la discriminación dominante que niega a las mujeres la igualdad respecto de los hombres.7
Se produce en diversos contextos y no distingue fronteras, religiones ni clases sociales. Esto no se debe a que la violencia contra las mujeres sea algo natural o inevitable,
sino a que se aprueba y tolera desde hace mucho como parte de prácticas históricas o
culturales. La violencia contra las mujeres en la familia y la comunidad, y la violencia
contra las mujeres a consecuencia de la represión del Estado o del conflicto armado,
forman parte del mismo continuo: gran parte de la violencia dirigida contra las mujeres en las sociedades militarizadas y durante el conflicto armado es una manifestación
extrema de la discriminación y los abusos que padecen las mujeres en tiempo de paz.
Sea cual fuere el contexto o la causa inmediata de la violencia, la presencia de armas
de fuego tiene, invariablemente, el mismo efecto: cuanto mayor sea el número de
armas, mayor es el peligro para las mujeres.
La violencia contra las mujeres persiste en todos los países y en todos los sectores
sociales. Cuando esta violencia conlleva el uso de armas destinadas expresamente a herir
y matar y que pueden disparar balas a gran velocidad y a distancia, a veces varias
balas por segundo, el riesgo para las vidas de las mujeres aumenta dramáticamente.5 Está en nuestras manos: No más violencia contra las mujeres (Índice AI: ACT 77/001/2004).
6 Organización Mundial de la Salud, Small Arms and Global Health, 2001, citado en el Informe de Barbara Frey, relatora especial sobre la prevención de las violaciones de los derechos humanos cometidas con armas pequeñas y armas ligeras, documento de la ONU E/CN.4/Sub.2/2004/37
(2004), www1.umn.edu/humanrts/demo/smallarms2004-2.html.
7 La Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer incluye la siguiente definición de violencia contra la mujer: «[...] todo acto de violencia basado en la pertenencia al
sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o
sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada» (párr. 1).LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES11MUJERES, HOMBRES Y ARMAS DE FUEGO
La relación entre mujeres y armas de fuego es compleja. Las mujeres no sólo mueren
y son heridas por el uso de las armas, sino que también desempeñan otros papeles, a
veces como autoras de violencia armada, otras alentando el uso de armas de fuego, y
otras como activistas a favor del cambio.
Mujeres de muchos países se han convertido en fuerzas poderosas a favor de la paz
y los derechos humanos en sus comunidades. Este informe incluye las experiencias de
mujeres que se han visto afectadas por la violencia de las armas de fuego y han decidido hacer algo, exigiendo controles de armas más estrictos, comunidades más seguras y el respeto a los derechos humanos de las mujeres. La campaña de estas mujeres
está encaminada a librar de los estragos de la violencia de las armas de fuego no sólo
sus propias vidas, sino las de sus familias y comunidades.
Sin embargo, las actitudes de las mujeres pueden contribuir en ocasiones al poderoso condicionamiento cultural que equipara la masculinidad con la posesión y el uso de
un arma de fuego, y considera aceptable que los hombres abusen de estas armas. A
veces las mujeres animan abiertamente a sus hombres a combatir y, de forma más sutil,
apoyan las actitudes y estereotipos que promueven la cultura de las armas. También hay
mujeres y niñas que participan activamente en muchos de los conflictos del mundo, ya
sea voluntariamente, bajo coacción, por la presión económica o porque han sido secuestradas y obligadas a combatir. Algunas mujeres y niñas que están en grupos armados consideran que tener un arma de fuego es una forma de protegerse y adquirir un estatus superior. No obstante, esto es a menudo ilusorio; son muchas las niñas y mujeres combatientes
que continúan sufriendo abusos y son obligadas, a su vez, a cometerlos.Cartel de la organización
brasileña Viva Rio,
que lanzó una campaña
junto con organizaciones
de mujeres bajo el lema
Arma Não! Ela ou Eu
(¡Arma no! Ella o yo)
pidiendo a las mujeres
que presionaran a
sus parejas para que
entregasen sus armas
© Viva RioAMNISTÍA INTERNACIONAL12La percepción de que un arma de fuego proporciona cierta protección existe en
muchos contextos sociales diferentes y no se limita a situaciones de conflicto armado. Muchos hombres llevan armas de fuego porque es parte de su papel, percibido
y construido, de «protectores» de las mujeres; el argumento que esgrimen los partidarios de las armas de fuego es que necesitan estas armas para proteger a sus familias de intrusos o atacantes armados. Pero la realidad de la propiedad y el uso de armas
de fuego es muy diferente. Miles de hombres de países diferentes se están implicando
activamente en campañas a favor del control de armas que tratan de lograr una
mayor seguridad para todos, y también se están uniendo a las campañas para poner
fin a la violencia contra las mujeres. Algunos hombres trabajan junto con las mujeres expresamente para cuestionar las culturas de la masculinidad existentes y la
creencia de que la violencia contra las mujeres, incluida la violencia sexual, es un
comportamiento masculino «normal».
Campañas como la de la Cinta Blanca, promovida por hombres en Canadá para
cuestionar la complicidad silenciosa de los hombres en la violencia contra las mujeres,
han obtenido el apoyo de hombres de Costa Rica, Dinamarca, México, Namibia y
Sudáfrica, entre otros países. En otro ámbito, los ex combatientes y ex miembros de
bandas varones son algunas de las personas que pueden actuar con más contundencia
a favor del cambio, poniendo en entredicho los lazos que unen las expresiones violentas
de la masculinidad y la cultura de las armas de fuego.CAMPAÑA A FAVOR DEL CAMBIO
Este informe ofrece una perspectiva general de la intersección de dos importantes campañas internacionales: «Armas bajo control» –organizada por Amnistía Internacional
(AI), la Red Internacional de Acción sobre Armas Pequeñas (IANSA, por sus siglas en
inglés) y Oxfam Internacional– y la campaña de AI «No más violencia contra las mujeres». Es cada vez mayor el reconocimiento de la necesidad de integrar plenamente las
cuestiones relativas al género en el trabajo internacional para poner fin a la proliferación y el abuso de las armas pequeñas, y de que en algunas campañas que abordan la
violencia contra las mujeres se han pasado por alto a menudo los detalles de la violencia
armada. Pueden encontrar análisis más detallados de muchas de estas cuestiones en los
informes publicados en el contexto de las campañas «Armas bajo control» y «No más
violencia contra las mujeres».
Los capítulos 2 a 6 exponen cómo las armas de fuego afectan a las mujeres en el hogar,
en su interacción con los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, en las comunidades y en los conflictos y después de éstos. Estos capítulos finalizan con unos breves puntos de acción que resumen las medidas más importantes que hay que adoptar
para abordar la violencia contra las mujeres y la proliferación y el abuso de las armas
de fuego en estas diferentes situaciones. El capítulo 7 está dedicado al marco jurídico
internacional que informa y sustenta las campañas «No más violencia contra las mujeres» y «Armas bajo control». Hay que aplicar debidamente las normas vigentes sobre
la violencia contra las mujeres, por una parte, y elaborar nuevas normas legales para
LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES13Manifestación de protesta
por la violencia contra
mujeres y niños, Ciudad de
El Cabo, Sudáfrica,
© Reuters/Mike Hutchingsfrenar la proliferación de armas de fuego. Pero las recomendaciones legales no son el
objetivo principal de este informe.
El capítulo 8 analiza qué podemos hacer para poner fin a los abusos aquí denunciados. Además de presionar a favor de leyes mejores y de una mejor aplicación de las leyes
vigentes, quienes luchan contra la violencia contra las mujeres y la proliferación de armas
de fuego han de trabajar para cambiar actitudes. Ello se debe a que, aunque esenciales, no son suficientes unas nuevas leyes nacionales e internacionales. El estudio de cómo
AMNISTÍA INTERNACIONAL14se elaboran los mitos sobre hombres, mujeres y armas de fuego puede revelar nuevas
formas de romper los ciclos de violencia que amenazan con embrutecer a las generaciones venideras en tantas sociedades de todo el mundo. Confiamos en que las diversas experiencias que se dan a conocer en este informe de cómo mujeres y hombres de
todo el mundo luchan para cambiar corazones y mentes motive a los lectores para que
se sumen a ellos.CAMPAÑA «ARMAS BAJO CONTROL»
La campaña «Armas bajo control», lanzada en octubre de 2003 por AI, la IANSA y
Oxfam Internacional, cuenta con simpatizantes en más de 100 países. Mediante la petición «Un millón de rostros» y todo un abanico de actividades más, quienes apoyan la
campaña reclaman a los gobiernos que restrinjan estrictamente las armas empleando formas congruentes con sus obligaciones legales internacionales y que introduzcan medidas exhaustivas para el control de armas en todos los niveles, desde los proveedores hasta los usuarios.
En el ámbito mundial, los gobiernos deben establecer un Tratado sobre el Comercio de Armas que obligue a los Estados a no hacer transferencias internacionales de
armas si éstas pueden ser empleadas para cometer violaciones graves de derechos
humanos y crímenes de guerra.8
En los ámbitos comunitario y nacional, la campaña reclama medidas para mejorar
la protección y el alcance de la seguridad no armada promulgando leyes y procedimientos estrictos para controlar las armas pequeñas, reduciendo la cantidad de excedentes y de armas ilegales en circulación y mejorando la rendición de cuentas y la capacitación de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y de las fuerzas
armadas, por medio de una labor basada en el respeto a las normas internacionales
de derechos humanos y el derecho internacional humanitario. Los activistas de la
campaña piden una educación cívica más efectiva sobre seguridad en la comunidad
para oponerse a las culturas de la violencia, incluido el destructivo vínculo que une
las armas a las nociones convencionales de masculinidad.8 Los promotores de la Convención Marco afirman que los principios y mecanismos que
establece la Convención deberían aplicarse por igual al mayor número posible de armas y municiones para uso en operaciones militares y policiales, incluidos sus componentes y tecnologías
y la ayuda técnica y recursos materiales para formación en el uso de tales armas y municiones.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES15CAMPAÑA «NO MÁS VIOLENCIA
CONTRA LAS MUJERES»
La campaña de Amnistía Internacional «No más violencia
contra las mujeres», lanzada en marzo de 2004, muestra que
todas las mujeres tienen derecho a no sufrir la violencia.
La violencia contra las mujeres es universal, pero no es inevitable.
La campaña de Amnistía Internacional tiene por objeto movilizar tanto a hombres
como a mujeres a fin de que se organicen para oponerse a la violencia contra las
mujeres y utilicen el poder y la persuasión del marco de los derechos humanos en sus
esfuerzos por acabar con ella. Pide a todos –el Estado, la comunidad y las personas–
que reconozcan su responsabilidad de actuar para poner fin a este escándalo mundial para los derechos humanos.
Está en nuestras manos acabar con ella. Podemos hacerlo y lo haremos con el
apoyo de todas las personas.AMNISTÍA INTERNACIONAL162. La violencia
armada contra
familiarA violencia contra las mujeres en el ámbito familiar se considera desde hace siglos
un asunto «privado» entre el maltratador, la víctima y la familia inmediata. Las
organizaciones de mujeres exigen desde hace décadas que la
violencia doméstica sea tratada como un crimen y una vioLas mujeres adultas sufren la
mayor parte de la violencia
lación de los derechos humanos de la mujer.
En todo el mundo, en todas las clases sociales, razas y castas, en
en su vida doméstica
todas las religiones y regiones, hay hombres que someten a sus
parejas a violencia física o psicológica, o a ambas. La mayor parte
de la violencia que sufren las mujeres es obra de los hombres con
los que éstas conviven. La Organización Mundial de la Salud (OMS)
entre más de 6.000 mujeres
francesas, realizado para el
dice: «Uno de los factores de riesgo más importantes para las mujegobierno en el año 2000.9
res –en relación con su vulnerabilidad a las agresiones sexuales– es
estar casada o cohabitar con una pareja».10 Según la OMS, negar-L9 Maryse Jaspard et l’équipe Enveff, «Nommer et compter les violences envers les femmes:
une première enquête nationale en France», POPULATION ET SOCIÉTÉS, bulletin mensuel d’information de l’Institut national d’études démographiques, núm. 364, enero de 2001,
www.ined.fr/publications/pop_et_soc/pes364/.
10 World report on violence and health, edición de Etienne G. Krug, Linda L. Dahlberg,
James A. Mercy, Anthony B. Zwi y Rafael Lozano, Organización Mundial de la Salud, Ginebra, 2002.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES17En abril de 1999, dos estudiantes mataron a tiros a 12 condiscípulos y a un profesor e hirieron
a otras 23 personas en la Escuela Secundaria de Columbine, en Colorado, Estados Unidos.
En esta imagen, los participantes de la Marcha de Un Millón de Madres exhiben una pancarta
sobre Columbine, 14 de mayo de 2000, Washington DC, Estados Unidos.
© AP Photo/Kamenko Pajicse a mantener relaciones sexuales es una de las razones que las mujeres citan como desencadenantes de la violencia.11
Desde hace siglos se les dice a las mujeres que los hombres tienen derecho a usar la
violencia contra ellas, y muchas aún lo creen así. En Hawai, las mujeres califican esta violencia de «amor local […] más duro y un poco más físico».12 Un estudio realizado en
1999 en Sudáfrica descubrió que más de un tercio de las mujeres creen que si una
mujer hace algo mal, su esposo tiene derecho a castigarla.13 Y el derecho del esposo a
castigar a su esposa sigue consagrado en el Código Penal del estado de Zamfara, en el11 World report on violence and health, op. cit.
12 Wendy K. Taylor, Lois Magnussen, Mary Jane Amondson, «The Lived Experience of Battered Women», Violence Against Women, vol. 7, núm. 5, mayo de 2001.
13 Rachel Jewkes et al., «He must give me money, he mustn’t beat me»: Violence against women
in three South African provinces, Medical Research Council, 1999.AMNISTÍA INTERNACIONAL18Donna Dees-Thomases, madre y autora de
la idea de la Marcha de Un Millón de
Madres, con una pancarta para el acto
sobre control de armas de fuego.
© AP Photo/Mike Derernorte de Nigeria, en una sección titulada «Corrección de niños,
alumnos, criados o esposas».14EL ASESINATO EN EL ÁMBITO FAMILIAR
Los homicidios en el ámbito familiar son la única categoría de
homicidios en la que el número de víctimas femeninas supera al de
víctimas masculinas. Cuando matan a una mujer en el hogar, lo más
probable es que el asesino sea su pareja o un familiar varón. En
2001, el Ministerio de Salud francés informó de que, por términoSin duda una usuaria [del
centro] siente un miedo total
por su vida cuando le apuntan
a la cabeza con una pistola
[…] no pueden responder
físicamente […]. Los
mecanismos de defensa son
diferentes con un cuchillo […]
se defenderán.
Trabajadora de un centro
para víctimas de traumas
de Sudáfrica.1514 Los artículos 76.1 y 76.1.d del Código Penal basado en la shari’a (ley islámica) del estado nigeriano de Zamfara, de enero de 2000, establecen: «No constituye infracción nada que no
equivalga a infligir un daño de extrema gravedad a cualquier persona y que sea realizado [entre
otros] […] por un esposo con el fin de corregir a su esposa». Esta disposición es contraria tanto
a la propia Constitución de Nigeria como a los tratados internacionales en los que este país es
Parte, como la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, incorporada al derecho
15 Patrick Ashby, Killing Guns in Domestic Abuse: Utilizing protection orders to remove
guns from domestic violence, Hart Leadership Program, 2003; http://www.pubpol.duke.edu/
centers/hlp/programs/sol/overview/research/ashby/interviewtranscripts.html.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES19Una jueza de instrucción francesa interroga a un presunto autor de violencia en el ámbito
familiar. Mujeres activistas de todo el mundo han demostrado que la violencia contra las
mujeres no es un asunto privado, sino un abuso contra los derechos humanos. Tanto los
gobiernos como las comunidades y los ciudadanos particulares deben responder ante la
violencia en el seno de la familia. © Lizzie Sadin/Editing servermedio, todos los meses mueren seis mujeres a manos de sus parejas o ex parejas.16 En
Sudáfrica, el Consejo de Investigación Médica calcula que cada seis horas una mujer
es asesinada por su pareja o ex pareja.17 En El Salvador, entre septiembre de 2000 y
diciembre de 2001, murieron asesinadas 134 mujeres, se calcula que el 98 por ciento
a manos de sus esposos o parejas.1816 Henrion Report, Ministerio de Salud, París, febrero de 2001, citado en Ignacio Ramonet,
«Violence begins at home», Le Monde Diplomatique, julio de 2004.
17 «Every six hours a woman is killed by her intimate partner»: A National Study of Female Homicide in South Africa, Gender and Health Research Group, Medical Research Council, Policy
Brief núm. 5, junio de 2004.
18 CEMUJER, Clínica de Atención Integral y monitoreo de medios escritos La Prensa Gráfica y El Diario de Hoy, 2002, http://www.isis.cl/temas/vi/dicenque.htm#els.AMNISTÍA INTERNACIONAL20El hogar se considera tradicionalmente un refugio seguro. Pero este espacio en el que,
en muchas sociedades, las mujeres pasan una gran parte de su tiempo, y donde a menudo se oponen a la presencia de armas, las expone a un riesgo especialmente elevado de
muerte cuando hay un arma de fuego. La mayoría de las investigaciones disponibles
sobre los factores que aumentan el riesgo de que una mujer sea asesinada en el hogar
se han realizado en el hemisferio norte. Dos estudios recientes de Estados Unidos
– hay varios factores que afectan a las posibilidades de que una mujer sea asesinada por su esposo o compañero, pero el acceso a un arma de fuego aumenta el riesgo
cinco veces;19
– tener un arma de fuego en el hogar aumenta el riesgo general de que algún miembro de la familia sea asesinado en un 41 por ciento; pero para las mujeres en concreto, este riesgo casi se triplica (un aumento del 272 por ciento).20
La proporción de homicidios domésticos en los que interviene un arma de fuego varía
en el mundo. En Sudáfrica y Francia, una de cada tres mujeres asesinadas por sus
esposos lo son por un arma de fuego; en Estados Unidos esta cifra aumenta a dos de
cada tres.21
Otro estudio comparaba la proporción de homicidios de mujeres con la propiedad
de armas de fuego en 25 países de ingresos elevados, y halló que mueren más mujeres
en los países donde es más fácil disponer de un arma de fuego. En Estados Unidos, donde
existe una elevada posesión de armas de fuego por parte de ciudadanos particulares,
las mujeres sufrían un riesgo mayor de homicidio. Según el estudio, aunque el 32 por
ciento de la población femenina de estos 25 países correspondía a Estados Unidos, en
este país se producía el 70 por ciento de todos los homicidios de mujeres y el 84 por
ciento de muertes de mujeres por armas de fuego.22
19 Jacquelyn C. Campbell, Daniel Webster, Jane Koziol-McLain, Carolyn Block, Doris
Campbell, Mary Ann Curry, Faye Gary, Nancy Glass, Judith McFarlane, Carolyn Sachs, Phyllis Sharps, Yvonne Ulrich, Susan A. Wilt, Jennifer Manganello, Xiao Xu, Janet Schollenberger,
Victoria Frye y Kathryn Laughon, «Risk Factors for Femicide in Abusive Relationships: Results
From a Multisite Case Control Study», American Journal of Public Health, julio de 2003; 93:
1089 - 1097.
20 D. J. Wiebe, «Homicide and Suicide Risks Associated With Firearms in the Home: A
National Case-Control Study», Annals of Emergency Medicine, enero-junio de 2003, vol. 41, American College of Emergency Physicians.
21 Henrion Report, op. cit., «Every Six Hours»: A National Study of Female Homicide in South
Africa, op. cit. FBI, Supplementary Homicide Reports, 1976-2002, citado en Bureau of Justice
Statistics, Homicide trends in the U.S.: Intimate homicide; última revisión 28 de septiembre de
2004; en http://www.ojp.usdoj.gov/bjs/homicide/intimates.htm.
22 Hemenway D., Shinoda-Tagawa T., Miller M., «Firearm availability and female homicide victimization rates among 25 populous high-income countries», Journal of the American
Medical Womens Association, primavera de 2002; 57(2):100-104.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES21Los investigadores del Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica declararon que,
en 1998, el índice de episodios relacionados con armas de fuego en tres provincias sudafricanas fue 10 veces superior que en Estados Unidos, y que, en
Fue hasta la cocina, tomó
estas provincias, 150 de cada 100.000 mujeres de entre 18 y 49
su pistola, la cargó
años habían sido víctimas de un incidente relacionado con armas
y después me la puso en la
cabeza. Me amenazó
Así pues, los datos muestran que la intervención de las
con volarme los sesos.
armas de fuego hace mucho más probable que una agresión
Una mujer de Hawai.23
tenga consecuencias mortales. ¿Por qué son tan letales las
armas de fuego en las agresiones domésticas? Una de las razones es la gravedad de las heridas que provoca un disparo, sumaHubo un momento en que
mente destructivo para el tejido humano.24 Otra razón es que
sacó una pistola, tenía una
presencia de un arma de este tipo, con su amenaza de morpistola pequeña, y casi me
reduce la capacidad de resistencia de las mujeres. El
muero de miedo. Yo estaba
ser amenazada por el esposo o la pareja es mayor
temblando y él la buscaba y
un arma de fuego y existe un peligro muy
yo la había escondido. Buscó
La esposa de un soldado estadounidenpor todos mis cajones y vació
«Él decía: “No hagas esto
todo su contenido […] y
o…”,
guardaba el arma».25
estaba buscando su pistola.
Así que después de ese
preste ayuda. Esto
episodio, sencillamente no
de 2004, cuando
me atrevía. Lo hacía
Cécillon,
la selección fran[mantenía relaciones
sexuales], de ningún modo
iba a decir que no.
informes, poco antes de la medianoche, el hijo adolescente de los
Ellen, de 53 años, hablando
anfitriones vio a Marc llegar por el camino de entrada, con una
de su vida con su ex marido.26
pistola en el cinturón de sus pantalones cortos. El muchacho
corrió a advertir a los invitados, pero era demasiado tarde. En presencia de 60 personas, Marc Cécillon se acercó a la mesa donde su esposa Chantal hablaba con unos ami23 Wendy K. Taylor, Lois Magnussen, Mary Jane Amondson, «Lived Experience of Battered Women», Violence Against Women, vol. 7, núm. 5, mayo de 2001.
24 NSW Bureau of Crime Statistics & Research, Gun and Knife Attacks, Statistical Report
núm. 9, 1973. H. Wolfenden, S. Dean, «Gunshot wounds and stabbings: Experience with 124
cases», Australian & New Zealand Journal of Surgery 57, 1987, pp. 19-22. Barlow y Barlow,
«More on the role of weapons in homicidal violence», Med Law 7, 1988: 347-358. Sarvevaran
y Jayewardene, «The role of the weapon in the homicide drama», Med Law 4, 1985: 315-326.
Peterson et al., «Self-inflicted gunshot wounds: Lethality of method versus intent», Am J Psychiatry 142(2) febrero de 1985: 228-231.
25 Edna Erez y Shayna Bach, «Immigration, Domestic Violence, and the Military: The Case
of ‘Military Brides’», Violence Against Women, vol. 9, núm. 9, septiembre de 2003.
26 Kathleen C. Basile, «Rape by Acquiescence: The Ways in Which Women ‘Give in’ to Unwanted Sex With Their Husbands», Violence Against Women, vol. 5 núm. 9, septiembre de 1999.AMNISTÍA INTERNACIONAL22gos y le disparó cuatro veces con una Magnum de 359 milímetros, matándola instantáneamente.27
Chantal Cécillon fue asesinada en público, pero el homicidio doméstico típico se comete en el hogar de la víctima. Elizabeth Mhlongo, de Sudáfrica, murió a tiros en su dormitorio en 1999, junto con su hija de cinco años Tlaleng. Su esposo Solomon, propietario legal de una pistola, vació un cargador
sobre las dos víctimas, volvió a cargar el arma y siguió disparando
hasta que la pistola se encasquilló. Elizabeth quedó tumbada junto
respalda firmemente la
a la cama, con el pecho, la cabeza, un muslo y una mano acribillanecesidad de un control
dos a balazos, mientras Tlaleng yacía de costado, en una silla salefectivo de las armas de
picada de sangre.28LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA
CON ARMAS DE FUEGO EN EL HOGARfuego en Sudáfrica, pues son
un arma muy importante que
se emplea para intimidar y
lesionar a las mujeres
y facilitar la violación.Las normas sobre armas de fuego que tienen más probabilidades
de reducir el riesgo para las mujeres en su vida cotidiana son aqueMédica de Sudáfrica.29
llas que se centran en cómo adquieren y guardan estas armas los ciudadanos particulares.
Varios países que han reformado sus leyes nacionales sobre armas de fuego en la última década han comenzado a ver los beneficios, especialmente para las mujeres. Entre
1995, año en el que Canadá restringió sus leyes sobre armas de fuego, y 2003, los asesinatos cometidos con estas armas disminuyeron en total un 15 por ciento, mientras que
el índice de homicidios de mujeres por armas de fuego se redujo un 40 por ciento.30
De modo similar, durante los cinco años transcurridos desde que se revisaron las leyes
sobre armas de fuego de Australia en 1996, la media de asesinatos cometidos con estas
armas fue un 45 por ciento inferior que antes de las reformas. También en este caso el
efecto fue más pronunciado para las víctimas femeninas, pues la reducción fue del 57
por ciento.3127 Alex Duval Smith y Bourgoin-Jallieu, «Rugby’s brutal world exposed by killing», The Observer, Londres, 15 de agosto de 2004.
28 Lisa Vetten, «Reconstruct», The Sunday Independent, Londres, junio de 2001.
29 Naeema Abrahams, Dr. Rachel Jewkes, Comments on the Firearms Control Bill Submitted to the Portfolio Safety and Security Committee, 27 de enero de 2000; en http://www.gca.org.za/
bill/submssions/jewkes.htm.
30 Carta de Kwing Hung, Departamento de Justicia de Canadá, División de Investigación y
Estadística, 25 de noviembre de 2004.
31 Jenny Mouzos y Catherine Rushforth, «Firearm Related Deaths in Australia, 1991-2001»,
Trends and Issues in Crime and Criminal Justice, núm. 269, Australian Institute of Criminology,
2003. www.aic.gov.au/publications/tandi2/tandi269.pdf.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES23Una encargada de la
Unidad de Protección del
Menor de Johannesburgo,
Sudáfrica, atiende a una
violación de 15 años,
© Jodi BieberLa comprobación de antecedentes para controlar la adquisición de armas
Las investigaciones realizadas en Estados Unidos muestran que los antecedentes de violencia doméstica aumentan las probabilidades de que una mujer sea víctima de un
homicidio en el ámbito familiar.32
En la mayoría de los países, las leyes prohíben que personas con condenas por delitos graves compren o porten armas de fuego. Esto significa, normalmente, que cuan32 «Risk Factors for Femicide in Abusive Relationships: Results From a Multisite Case Control Study», op. cit.AMNISTÍA INTERNACIONAL24do alguien solicita una licencia de armas de fuego o intenta comprar un arma de este
tipo, se comprueban sus antecedentes penales. Sin embargo, estas comprobaciones
son en sí mismas insuficientes para impedir que parejas maltratadoras adquieran armas
de fuego, porque rara vez la violencia doméstica se traduce en una condena por un delito grave. Un elemento fundamental para aumentar el escaso índice de condenas es la
existencia de un sistema de justicia penal que anime a las mujeres a denunciar la violencia en el ámbito familiar, les preste apoyo cuando lo hagan y trate la violencia
doméstica como un delito grave. La realidad es que, en muchos países, las mujeres no
denuncian la violencia en el ámbito familiar. Algunas tienen demasiado miedo de sus
maltratadores para denunciarlos, otras carecen de acceso a la policía o al sistema de justicia, mientras que otras consideran que no sirve de nada denunciar delitos que no se
van a tomar en serio. Para que un programa destinado a poner fin a la violencia con armas
de fuego en el hogar tenga éxito, debe abordar estas cuestiones generales de discriminación y violencia contra las mujeres.
Son cada vez más los países que están introduciendo restricciones para impedir la
concesión de licencias de armas de fuego a personas contra quienes se ha dictado una
orden de protección por violencia doméstica. Por ejemplo, la nueva Ley de Control de
Armas de Sudáfrica, que entró en vigor en julio de 2004, especifica que se denegará
la licencia de armas de fuego a cualquier persona con antecedentes de violencia, incluida la violencia doméstica.
De modo similar, la legislación federal de Estados Unidos considera ilegal la posesión de armas de fuego por parejas o esposos maltratadores sometidos a una orden de
restricción o condenados por un delito menor de violencia doméstica.33 Aunque ésta
es una medida importante para proteger a las mujeres, su eficacia se ve menoscabada
porque los antecedentes penales dependen de los gobiernos estatales y muchos estados
no incluyen los detalles de las condenas por violencia en el ámbito familiar en la base
de datos federal.34 Otra laguna que permite que delincuentes convictos adquieran armas
es que la legislación federal no exige comprobaciones de antecedentes si la compra se
hace a un particular y no a un comerciante con licencia federal. Aunque algunos estados han promulgado leyes complementarias que imponen la obligatoriedad de las comprobaciones de antecedentes para cualquier compraventa de armas, otros no lo han
hecho, lo que deja una laguna que pueden aprovechar los maltratadores que desean comprar armas de fuego. Las ventas de particulares representan alrededor del 40 por ciento de todas las ventas de armas de fuego de Estados Unidos.35
Otra forma en que la ley puede proteger a las mujeres de la violencia familiar con
armas de fuego es permitir que las autoridades dispongan de una amplia gama de infor33 Ley de Control de la Delincuencia Violenta y Cumplimiento de la Ley, de 1994, con las
modificaciones introducidas por la Enmienda Lautenberg sobre Violencia Doméstica en 1996.
34 Brady Campaign, Disarming Domestic Violence Abusers: States Should Close Legislative Loopholes That Enable Domestic Abusers to Purchase and Possess Firearms, septiembre de
2003, http://endabuse.org/programs/publicpolicy/files/BradyReport.pdf.
35 Closing Illegal Gun Markets: Extending Criminal Background Checks to All Gun Sales,
Educational Fund to Stop Violence, mayo de 2002.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES25Estaba muy enfadado y tomó su Kalashnikov
[…]. Los vecinos dijeron: «Déjala en paz» […].
Pero no hizo caso; me disparó a las piernas,
no podía sentirlas, estaban dormidas. Se estaba poniendo el sol, yo miraba el cielo, y les dije
a los hombres: «No quiero morir». Me llevaron al hospital.
Fátima [nombre supuesto], de 19 años, fue tiroteada en las piernas por su esposo delante de la
familia de él y de sus vecinos en Irak, el 21 de
Fátima recuperándose en el hospital. © AI
mayo de 2003. Casada a la edad de 12 años, en
la vivienda familiar de su marido la trataban
como una criada y le propinaban palizas regularmente. Trató de escapar y volver con su propia familia, pero su esposo fue a buscarla y le ordenó que regresara. Cuando Fátima se negó, él se
encolerizó y tomó un trozo de madera para golpearla. La madera se rompió, por lo que se encolerizó aún más, sacó su arma y disparó contra ella.
Pese al número de testigos presenciales y la gravedad del crimen, ni la familia ni el hospital denunciaron el caso a la policía, y el marido de Fátima no fue detenido. La familia dijo que era algo que
se tenía que resolver dentro de la tribu. Fátima volvió a la casa de su padre al salir del hospital. Su
marido presentó excusas y le ofreció una compensación, buscando la reconciliación por mediación
de los ancianos de la tribu de su esposa. Sin embargo, ella se negó a volver con él.36mación pertinente a la hora de decidir si se concede una licencia de armas de fuego.
Por ejemplo, la legislación canadiense sobre armas de fuego exige que se notifique al
cónyuge o ex cónyuge o pareja del solicitante antes de conceder o renovar una licencia. Además, el solicitante necesita una referencia, normalmente de su cónyuge o pareja. La policía de Nueva Zelanda también tiene facultades para pedir la opinión del
cónyuge o ex cónyuge de un solicitante. En Australia, se puede recabar la opinión del
médico de familia, mientras que en Turquía los solicitantes deben presentar un certificado médico que dé fe de su estabilidad mental.La necesidad de desarmar a parejas maltratadoras
En Australia y en algunos estados de Estados Unidos, la policía tiene la obligación de
confiscar las armas de fuego cuando se dicta una orden de protección por violencia doméstica, aunque en ocasiones las devuelve poco después.
36 «No quiero morir», Violencia doméstica en Irak (Índice AI: MDE 14/001/2004).AMNISTÍA INTERNACIONAL26En Sudáfrica, la Ley sobre Violencia Doméstica que entró en vigor en 1999 confiere a la policía facultades para confiscar las armas a un presunto maltratador a petición
de la víctima. En una investigación realizada en el área de Ciudad de El Cabo, los
autores de un informe de 2001 observaron que «se ordena la retirada de muy pocas armas
en comparación con el número de veces que se mencionan las armas en las declaraciones
juradas de los solicitantes». Los autores sugerían que el formulario empleado era complicado y poco claro, pero también que la mayoría de los agentes de policía no están
motivados para hacer el esfuerzo y no se toman la violencia contra las mujeres con la
seriedad que deberían. Como declaró un agente entrevistado: «Hay que confiscar las
armas, pero no con tanta frecuencia. Sí, hay quejas de que el marido ha amenazado con
disparar contra ella, pero nunca lo hace. Nunca va en serio».37
Las disposiciones para desarmar a parejas o maridos maltratadores dependen de la
existencia de un buen sistema de registro de armas de fuego. El registro es especialmente importante para proteger a las víctimas de la violencia en el ámbito familiar. Esto
quedó demostrado en Nueva Gales del Sur, Australia, en 1992, cuando Kerry Anne Gannan obtuvo una orden de restricción contra su ex pareja, Malcom Baker, por violencia
doméstica. La ley exigía que la policía cancelara la licencia de armas de fuego de Malcom Baker y confiscara sus armas, pero al no existir un sistema de registro, no había
modo de saber cuántas armas tenía. La policía registró su casa y encontró cinco armas,
y supuso que ése era todo su arsenal. Sin embargo, Malcom Baker tenía otra arma que
la policía no encontró y que empleó para matar a seis personas, entre ellas Kerry Anne
Gannan y la hermana de ésta, embarazada de ocho meses. En este caso no se trató con
ligereza la denuncia de violencia doméstica, pero los esfuerzos de la policía se vieron
minados por la inexistencia de un registro.38Almacenamiento seguro de armas
La existencia de armas de fuego en el hogar puede verse afectada también por las condiciones de almacenamiento prescritas en las leyes sobre armas de fuego. Países como
Australia, Canadá, Japón y el Reino Unido exigen que los propietarios de este tipo de
armas las guarden a buen recaudo y mantengan la munición en un lugar distinto. En
Bielorrusia las armas de fuego deben guardarse en cajas con llave, desmontadas y descargadas, con la munición por separado.39 Otra medida propuesta por grupos de mujeres es la prohibición de tener armas en viviendas particulares, al menos en las zonas
37 Penny Parenzee, Lillian Artz y Kelley Moult, Monitoring the Implementation of the Domestic Violence Act: First Research Report 2000-2001, Consortium on Violence Against Women,
publicado por el Instituto de Criminología de la Universidad de Ciudad de El Cabo, 2001,
38 G. Satherley, T. Hewett, H. Signy, «Gunman slaughters six – Family feud on Central
Coast», Sydney Morning Herald, 28 de octubre de 1992.
39 Naciones Unidas, International Study on Firearm Regulation, actualización de agosto de
1999, Bielorrusia, citado en SAFER-NET, http://www.research.ryerson.ca/SAFER-Net/
regions/Europe/Blr_JL03.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES27urbanas o suburbanas. La idea es que las armas se guarden en instalaciones de almacenamiento seguras que cumplan determinadas normas de seguridad para armas de fuego
–por ejemplo, en un club de tiro autorizado o en una comisaría de policía– de donde
puedan recuperarlas sus propietarios para cazar o realizar actividades deportivas.AUSTRALIA SE ENFRENTA AL USO DE ARMAS DE FUEGO
EN LA VIOLENCIA FAMILIAR
Uno de los principales objetivos de las reformas de las leyes australianas sobre armas de fuego de
la década de 1990 era impedir que estas armas se emplearan para ejercer violencia en el ámbito familiar.40 Entre las medidas concretas introducidas para abordar el uso de armas de fuego en la violencia
doméstica figuran las siguientes:
– la propiedad de un arma de fuego exige una licencia, que se concede si se reúnen una serie de
criterios, que incluyen una edad mínima de 18 años, carecer de antecedentes penales, ser una «persona conveniente y adecuada», recibir formación en materia de seguridad y dar una «razón seria»;
– al decidir la concesión o renovación de una licencia, la policía puede tener en cuenta todas las
circunstancias pertinentes;
– las personas condenadas por agresión no pueden tener licencia de armas de fuego durante
cinco años como mínimo;
– las personas sometidas a órdenes de restricción por violencia doméstica no pueden tener licencia de armas de fuego durante cinco años;
– a las personas contra quienes se hayan dictado órdenes de restricción por violencia doméstica
se les confiscan obligatoriamente todas sus armas de fuego;
– todas las armas de fuego deben registrarse en el momento de la venta y cuando se renueva la
– existe un plazo de espera de 28 días para comprar un arma de fuego;
– se debe demostrar una «razón seria» distinta para cada arma, lo que impone un límite efectivo
sobre el número de armas de las que puede ser propietaria una persona;
– no se pueden realizar operaciones de compraventa de armas de fuego entre ciudadanos particulares, sino sólo a través de comerciantes con licencia o de la policía;
– existen requisitos estrictos sobre la forma en que han de guardarse las armas de fuego.
Según una evaluación de las reformas australianas publicada en octubre de 2004, las leyes
habían reducido espectacularmente el número de muertes por armas de fuego.4140 Véanse, por ejemplo, la Ley de Armas de Fuego de 1996 (Nueva Gales del Sur), la Ley de
Armas de Fuego de 1996 (Victoria), la Ley de Armas de Fuego de 1977 (Australia Meridional) (modificada en 1996). En 1996 y 1997, todos los estados y territorios de Australia modificaron sus leyes sobre
armas de fuego para cumplir el Acuerdo Nacional sobre Armas de Fuego adoptado en mayo de 1996.
41 Ozanne-Smith J., Ashby K., Newstead S., Stathakis V. Z. y Clapperton, A., «Firearm related deaths: the impact of regulatory reform», Injury Prevention, 2004, 10: 280-286.AMNISTÍA INTERNACIONAL28MUJERES EN ACCIÓN: CAMPAÑAS PARA EL CONTROL DE LAS ARMAS DE FUEGO
LA MARCHA DE UN MILLÓN DE MADRES
En agosto de 1999, un hombre armado que disparaba indiscriminadamente alcanzó a un grupo
de niños en Granada Hills, California, Estados
Unidos. Tras el suceso, Donna Dees-Thomases
lanzó un llamamiento para que las mujeres se
congregaran frente a la Casa Blanca, en Washington, el Día de la Madre del 2000, y exigieran
que el Congreso promulgase una ley de control
de armas de fuego. Donna y otros organizadores
esperaban la asistencia de 100.000 personas,
pero se reunieron más de 750.000 manifestantes en Washington, mientras se celebraban simultáneamente otras 60 marchas en todo el país.
La Marcha de Un Millón de Madres se ha unido
a la Campaña Brady para Prevenir la Violencia de
las Armas de Fuego, iniciada después de que
Jim Brady, entonces secretario de prensa del presidente Ronald Reagan, resultara gravemente
herido de un disparo durante un atentado contra el presidente en 1981.
MADRES CONTRA LAS ARMAS DE FUEGO
Tiroteos en la escuela, tiroteos en los centros
de trabajo, tiroteos en las iglesias, tiroteos
efectuados desde vehículos en marcha…
¿Cuándo se van a acabar? ¿Quién aplica la ley
cuando un agente de policía dispara contra
una persona desarmada? ¿Es ciega la justicia en nuestra sociedad? [...] Cobardes son
quienes cometen estos crímenes, y nosotros
somos cobardes por permitírselo.
Liz Bishop-Goldsmith, fundadora de Madres contra
las Armas de Fuego Estados Unidos42Madres contra las Armas de Fuego Estados
Unidos fue fundada en Nueva York en 1994 por
Liz Bishop-Goldsmith después de perder a dos
jóvenes miembros de su familia por la violencia
de las armas de fuego. Trabaja activamente con
los ayuntamientos para que se impongan controles a las armas de fuego y las municiones.
SUDÁFRICA SIN ARMAS DE FUEGO
Creíamos que la mayor amenaza para nuestra
democracia era el excedente de armas de guerra que había saturado nuestro país.
Adele Kirsten, activista por la paz y antimilitarización,
y miembro fundador de Sudáfrica Sin Armas de Fuego.Sudáfrica sin Armas de Fuego (GFSA, por sus
siglas en inglés) fue fundada en 1994, el año en
que se celebraron las primeras elecciones democráticas en Sudáfrica. Fue una de las organizaciones de la sociedad civil que presionaron con
éxito para que se impusieran controles más estrictos a las armas de fuego. La reacción de algunos
propietarios de estas armas al apoyo de GFSA a
la Ley de Control de Armas de Fuego ha sido virulenta. Adele Kirsten dice: «En GFSA son en concreto las mujeres las más afectadas por lo que
parece ser la rabia del varón blanco. Recibimos llamadas telefónicas insultantes, nos insultan en la
radio pública o en la prensa, a menudo con una violencia implícita; todo porque consideran que les
estamos quitando sus armas de fuego. No es agradable, pero lo que nos dice es que estamos cuestionando temas profundamente enraizados de la
identidad sexual y de género, el núcleo de la identidad masculina blanca colonial».4342 http://www.mothersagainstguns.org.
43 Adele Kirsten, «Women Making the Links: Women, Peace and Justice», discurso pronunciado en «In
the Line of Fire: A Gender Perspective on Small Arms Proliferation, Peace Building and Conflict Resolution»,
Palais des Nations, Ginebra, 7-8 de marzo de 2001.
LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES29¿QUÉ HAY QUE HACER?
a) Las autoridades del Estado, los grupos armados y los líderes políticos, comunitarios y religiosos deben denunciar públicamente la violencia contra las mujeres
siempre, donde y cuando quiera que se produzca. Deben dejar claro que esta violencia constituye una violación de los derechos humanos de las mujeres y que no
se va a tolerar.
b) Los Estados deben garantizar que la violencia contra las mujeres se tipifica como
delito en la legislación nacional, junto con penas efectivas para los autores y
remedios para las supervivientes, y que estas leyes se aplican plenamente.
c) Los Estados deben poner fin a la proliferación de armas de fuego haciendo preceptivo que cualquier persona que desee ser propietaria de un arma de fuego
disponga de una licencia. Conforme a las mejores prácticas mundiales, las autoridades gubernamentales sólo deberán emitir licencias con arreglo a criterios
estrictos que excluyan su concesión a personas con antecedentes de violencia en
el ámbito familiar o en la comunidad, y que tengan en cuenta los motivos declarados por los que se solicita la licencia, el contexto en el que se hace la solicitud
y la probabilidad de que las armas se utilicen de forma indebida.
d) Los Estados deben tratar la violencia en el ámbito de la familia como un delito grave
equiparable a las agresiones en otros contextos, y de forma que se preste protección
y apoyo a las mujeres que la denuncien.AMNISTÍA INTERNACIONAL303. Funcionarios
de orden público,
las mujeresOS funcionarios encargados de hacer cumplir la ley –agentes de policía, funcionarios de los servicios de inmigración, aduanas y otros agentes de seguridad, guardias de fronteras y a veces miembros de las fuerzas armadas y de cuerpos paramilitares– tienen facultades especiales para usar la fuerza y las armas
de fuego en caso necesario. Las circunstancias en que estos funcionarios pueden
emplear la fuerza y el grado de dicha fuerza están estipulados en las normas internacionales de derechos humanos (véase el capítulo 7).44 Lamentablemente, muchos
Estados no han incorporado estas normas en su legislación nacional, no digamos su
A menudo los funcionarios del orden ejercen sus facultades y utilizan las armas de
fuego de formas que violan las normas internacionales, incluidos actos de violencia contra las mujeres. Estas violaciones de derechos humanos tienen más probabilidades de
cometerse cuando:L44 Para una revisión y elaboración generales de las normas sobre armas de fuego y mantenimiento del orden, véase Armas y mantenimiento del orden: Normas para evitar el uso indebido
(Índice AI: ACT 30/001/2004) y Brian Wood, con Glenn MacDonald, «Critical Triggers: implementing international standards for police firearms use», Small Arms Survey 2004: Rights at Risk,
www.smallarmssurvey.org.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES31Un grupo de mujeres jóvenes de las Islas Salomón forman una pancarta con el lema
«La hora de las armas ha terminado», 2003. © Australian Defence Forces– los responsables de abusos cometidos con armas de fuego no comparecen ante la
– los funcionarios del orden reciben una formación deficiente y equipos inadecuados;
– existe una ausencia generalizada de respeto por los derechos humanos de las mujeres.
Juntos, estos factores pueden aumentar el riesgo de que los funcionarios del orden
ignoren los delitos cometidos con armas de fuego contra mujeres y empleen las armas
de fuego para cometer a su vez abusos contra ellas.
La mayoría de los agentes de policía y otros funcionarios del orden que van armados o que tienen fácil acceso a las armas de fuego y de otro tipo son hombres. La policía y otros funcionarios del orden tienen el monopolio legal del uso de la violencia en
situaciones no bélicas, lo que les da una gran responsabilidad y poder, así como la
posibilidad de cometer abusos graves.
AMNISTÍA INTERNACIONAL32ABUSOS CONTRA MUJERES COMETIDOS CON ARMAS
Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley que utilizan su posición para
cometer actos de violencia armada contra mujeres representan una traición fundamental a la obligación del Estado de proteger a las mujeres que están bajo su
jurisdicción.45
Los funcionarios del orden que tienen autorización para llevar sus
armas a su domicilio representan un riesgo especial para las mujeres. Si no existen procedimientos rigurosos para guardar a buen
recaudo las armas de estos funcionarios en su centro de trabajo,
existe el peligro de que los funcionarios cometan abusos con sus
armas cuando están fuera de servicio.
Cuando los agentes de policía y otros funcionarios del orden utiYo tenía 14 años. Uno de los
policías llegó una noche
lizan sus armas de fuego para cometer actos de violencia sexual
hacia las 10, me apuntó con
contra mujeres, muchas temen que cualquier resistencia les cueste
una pistola y me ordenó que
la vida. Unas niñas en edad escolar que habían visitado la feria agrílo siguiera para ver a los
cola anual de Nairobi, Kenia, perdieron el autobús escolar que las
otros hombres […]. El comanllevaba a su casa. Según los informes, tomaron un taxi hasta el cendante […] me apuntó con su
tro de la ciudad; eran casi las 8:30 de la noche, y decidieron pedir
pistola y me violó.
ayuda al primer policía que encontrasen. «Enseguida vieron a un
Me dolió y sangré.
grupo de policías y corrieron hacia ellos y les contaron lo que les
había pasado. Los agentes parecían dispuestos a ayudar y dijeron a
las niñas que los siguieran hasta una iglesia cercana, donde les busde las Islas Salomón46
carían alojamiento. Pero los terrenos de la iglesia [resultaron ser] un
campo de deportes. La amabilidad de los policías desapareció, y a
punta de pistola violaron uno detrás de otro a las tres niñas.»47
Los agentes de policía y miembros de fuerzas paramilitares también cometen actos de violencia armada contra mujeres en situaciones
de disturbios civiles que desembocan en un conflicto armado o que
se derivan de él. En las Islas Salomón, durante los cinco años que duró el conflicto armado (1998-2003), las milicias étnicas, la policía regular y los agentes especiales violaron y torturaron a muchas mujeres y niñas. Algunas mujeres fueron obligadas a convertirse en esclavas sexuales. En el 2003, una fuerza policial del Pacífico dirigida por
Australia inició, con el apoyo de soldados, una operación destinada a restaurar el orden
público en las Islas Salomón, en el curso de la cual fueron detenidas unas 3.500 personas. Sin embargo, muchas mujeres que habían sufrido violencia sexual no llevaron
sus casos ante los tribunales, a menudo porque temían las represalias de los autores de
45 Véanse Armas y mantenimiento del orden: Normas para evitar el uso indebido y «Critical Triggers: implementing international standards for police firearms use», op. cit.
46 Amnistía Internacional, The Wire, septiembre de 2004.
47 Mumbi Risah, «Raped by a Gun», The Devastating Impact of Small Arms and Light Weapons on the Lives of Women, IANSA Women’s Caucus, 2001.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES33los abusos o la oposición de sus propios familiares varones. En el 2004, los delegados
de Amnistía Internacional entrevistaron a 55 mujeres y niñas que vivían en Weathercoast, en la isla de Guadalcanal. Diecinueve de ellas dijeron que habían sido violadas
por las fuerzas armadas que ocuparon su pueblo o hicieron incursiones en él; la mayoría eran adolescentes; la más joven tenía apenas 11 años.48
Los soldados que desempeñan funciones policiales no suelen tener capacitación
profesional para actuar como agentes del orden ni rinden cuentas de sus actos. En estas
situaciones existe un riesgo aún mayor de violencia armada contra las mujeres. En
algunos casos, la violencia sexual armada contra las mujeres se utiliza como medio para
reprimir la resistencia popular. Por ejemplo, las mujeres que viven en el Delta del
Níger, región situada en el centro de la lucrativa industria del petróleo de Nigeria,
luchan a favor de una mejor protección del medio ambiente y un mayor acceso a la riqueza generada. Desde 1994, cuando el gobierno militar creó un destacamento militar
especial para abordar las protestas en el Delta, las mujeres sufren actos de violencia,
incluidos tiroteos y violaciones, a manos del ejército.49TOMAR EN SERIO LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
El sistema de justicia penal es la institución clave que debería reflejar el reconocimiento por parte del Estado de la gravedad de la violencia contra las mujeres y su
determinación de proteger a las mujeres que están bajo su jurisdicción. Pero con demasiada frecuencia las mujeres objeto de violenLlamas a la policía […].
cia armada en el hogar no reciben la ayuda que necesitan de la poliY ellos le dicen: «Vamos, ya
cía. Una cultura que tolera que los hombres empleen la violencia
sabes. Las mujeres se ponen
contra las mujeres y el hecho de que la mayoría de los agentes de
de mal humor», bla, bla, bla.
policía son hombres hacen difícil que las mujeres acudan a la poliY a mí me decían: «¿Por qué
cía en busca de ayuda.
no dejas de fastidiarle?
En Afganistán, las mujeres dijeron a Amnistía Internacional
Hazle una buena cena y
que cualquier mujer que sufra violencia en el hogar y que pida
déjale en paz» […]. Y ahí te
ayuda fuera de él correría el riesgo muy real de ser asesinada si se
dejan con un hombre
descubre. Una mujer de la provincia de Nangarhar dijo: «[si busca
ayuda] la mujer encontrará la muerte porque así lo dispone la tradición Pashtun Wali, que considera una ignominia que una mujer haga
Una mujer de Hawai.
públicos sus problemas».
Las organizaciones de mujeres y de derechos humanos hacen
campaña para que los gobiernos traten la violencia en el ámbito familiar como un delito grave y permitan que las fuerzas policiales adopten medidas contra los presuntos mal-48 Solomon Islands: Women confronting violence (Índice AI: ASA 43/001/2004).
49 Véase, por ejemplo, Nigeria: Represión de las protestas de las mujeres en la región productora de petróleo del delta del Níger (Índice AI: AFR 44/008/2003).
50 «The Lived Experience of Battered Women», Violence Against Women, op. cit.AMNISTÍA INTERNACIONAL34tratadores. Estas campañas han cosechado algunos éxitos. Por ejemplo, en Estados
Unidos, con el apoyo de los activistas de los derechos de las mujeres, los legisladores
federales volvieron a autorizar la Ley sobre Violencia contra las Mujeres en el 2000,
y continuaron asignando fondos para un amplio abanico de actividades destinadas a prevenir este tipo de violencia, incluida la formación de funcionarios del orden.
y según nuestra tradición,
Pero hay países en todo el mundo donde algunos policías varosi una mujer recurre
nes siguen ignorando la gravedad de los crímenes que se cometen
contra las mujeres y tratan a los perpetradores «de hombre a homgubernamental, adquiere
bre». Los investigadores del Consorcio sobre la Violencia contra las
mala fama por no
Mujeres de Ciudad de El Cabo, de Sudáfrica, hallaron en los secobedecer a su padre
tores policial y judicial «un número alarmante de entrevistados que
se identificaban más con las circunstancias del denunciado que con
las de la denunciante». El informe proseguía: «Esto puede atribuirMujer de Afganistán.51
se al hecho de que la mayoría del personal del sistema de justicia
penal son hombres».52
Una orientadora del refugio para mujeres maltratadas de Saartjie Baartman, de Ciudad
de El Cabo, Sudáfrica, dijo a los investigadores que en el refugio habían tenido casos de
mujeres que habían solicitado la confiscación de un arma de fuego a su pareja, pero que
«el maltratador dice a la policía que necesita la pistola para trabajar y se la devuelven».53MUJERES EN ACCIÓN: CAMBIAR ACTITUDES
Sin embargo, hay algunos ejemplos de que se hacen progresos. En Bosnia y Herzegovina, Medica
Infoteka, creado por mujeres durante la guerra, ofrece servicios de ayuda integral a las mujeres de
Bosnia y Herzegovina. La organización trabaja para cambiar las actitudes de todo el país hacia la
violencia doméstica, comenzando por la policía y los jueces. La directora, Duska Andric-Ruzicic, dice
de la labor del grupo: «No fuimos a decirles cómo debían hacer su trabajo; simplemente les dijimos que intentábamos mostrarles un nuevo punto de vista, el de la víctima». Ahora, en al menos
un municipio, sólo ciertos agentes de policía designados se ocupan de las mujeres maltratadas. «Esto
es revolucionario», dice Duska. «Las mujeres ya no tienen que contar sus historias, a menudo difíciles, a una cadena de montaje de funcionarios sin formación. La policía ha dicho que están orgullosos de participar en este esfuerzo. Otros municipios están pidiendo también formación.»5451 Afganistán: «Nadie nos escucha y nadie nos trata como a seres humanos». La justicia, negada a las mujeres (Índice AI: ASA 11/023/2003).
52 Monitoring the Implementation of the Domestic Violence Act: First Research Report 20002001, op. cit., p. 104.
53 Killing Guns in Domestic Abuse: Utilizing protection orders to remove guns from domestic violence, op. cit.
54 Finding True Peace in Post-War Bosnia-Herzegovina, UNIFEM Trustfund, Telling the Stories, en http://www.unifem.org/index.php?f_page_pid=168.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES35La ONU ha puesto de relieve la importancia de garantizar que los organismos encargados de hacer cumplir la ley sean representativos y receptivos hacia el conjunto de la
comunidad (véase el capítulo 7). Sin embargo, parece que la mayor parte de las estructuras de selección, reclutamiento y planificación profesional de la policía no cumplen
este requisito en relación con las mujeres (y con otros sectores de la comunidad, como
las minorías étnicas). Además, en algunos países, en lugar de integrar plenamente a las
agentes femeninas en todas las partes del servicio policial, existe la tendencia a emplearlas en funciones burocráticas o unidades especializadas en violencia doméstica y
abusos infantiles, con independencia de su capacitación o su idoneidad para este tipo
de tareas.¿QUÉ HAY QUE HACER?
a) Los gobiernos deben impartir instrucciones claras a todo el personal encargado
de hacer cumplir la ley, en el sentido de que todas las formas de violencia contra
las mujeres están prohibidas y constituyen una violación de derechos humanos.
b) Los Estados deben promover y divulgar las normas de derechos humanos de la ONU
para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, incluidas las relativas al uso
de la fuerza. Y deben incorporar estas normas en la ley y en la práctica.
c) Los gobiernos deben revisar las normas de reclutamiento y formación de los organismos encargados de hacer cumplir la ley para que éstos sean representativos
del conjunto de la comunidad, así como receptivos hacia ella y responsables ante
d) Las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley deben suspender a cualquier
funcionario de quien se sospeche su implicación en actos de violencia contra
mujeres mientras se investigan las acusaciones contra él, y hacer que comparezcan ante la justicia todos los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley responsables de violencia contra mujeres, en procedimientos que cumplan las normas internacionales sobre juicios justos.AMNISTÍA INTERNACIONAL364. Bandas, armas
de fuego y géneroA violencia de las bandas armadas es principalmente un fenómeno masculino.
Tanto los autores como las víctimas son en su mayoría varones jóvenes. Pero
también afecta a las mujeres cuando el espacio público, sean
las calles de la ciudad o los campos rurales, se convierte en
un lugar peligroso debido a las actividades de estas bandas.
La violencia de las bandas armadas expone a todos los miembros
Mi trabajo es la
delincuencia […].
de la comunidad, con independencia de su género, al riesgo de
He comprado mi casa con
resultar herido o perder la vida en el fuego cruzado. Pero cuando la
el dinero que he ganado
cultura de la violencia de las bandas armadas enraiza en una sociecon los robos. Respeto
dad que no respeta los derechos de las mujeres, el resultado es un
la delincuencia porque
nivel superior de violencia basada en el género contra ellas. En esta
situación, la proliferación de armas de fuego aumenta el riesgo de
que niñas y mujeres sean objetivos de ataques violentos, y espeMiembro de una banda
cialmente de agresiones sexuales.
de Papúa Nueva Guinea.55
Las acciones de las bandas armadas también pueden condicionar
los espacios públicos para las mujeres. Cuando hay bandas armadas
en la calle y se sabe que atacan y violan a las mujeres, tanto ir a trabajar como la vida
cotidiana se convierte para ellas en algo peligroso. Las restricciones, el miedo y elL55 David Fickling, «Raskol gangs rule world’s worst city», The Guardian, Londres, 22 de septiembre de 2004.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES37Dos jóvenes portando armas de fuego en Río de Janeiro, Brasil, 2002.
© Luke Dowdney/Viva Riopeligro que experimentan las mujeres y las niñas en estas situaciones se ven intensificados por la proliferación incontrolada de armas de fuego. Este peligro aumenta claramente cuando las bandas emplean armas de fuego automáticas y semiautomáticas de
carácter militar que pueden hacer varios disparos en rápida sucesión. Además, las balas
que disparan muchos tipos de armas de asalto están concebidas para atravesar el cuerpo humano y también estructuras, por lo que representan un riesgo mayor de alcanzar
AMNISTÍA INTERNACIONAL38LAS ARMAS DE FUEGO AUMENTAN EL NIVEL DE VIOLENCIA
En Sudáfrica, donde el fenómeno de las bandas armadas está muy arraigado, los informes indican que el 14 por ciento de las agresiones sexuales se cometen con armas de
fuego, un índice muy superior al de los países vecinos.56
La pertenencia a una banda tiene una reacción en cadena para las
mujeres que están involucradas en relaciones violentas. Los orientadores dicen que la mujer dudará en solicitar la confiscación de un
arma de fuego a su pareja si ésta pertenece a una banda: «Si la poliLa omnipresencia de la
violación en grupo como
cía le confisca la pistola al maltratador, los amigos de éste irán a por
ella. Debido a este miedo a las represalias dentro de la banda, las
delictiva se había
mujeres no suelen solicitar la confiscación de armas de miembros
de bandas».57
importante amenaza para
Las mujeres de Papúa Nueva Guinea son a menudo víctimas de
la delincuencia armada, incluida la agresión sexual, a manos de
mujeres en toda Papúa
miembros de bandas armadas. Con un índice de desempleo urbano
que, según los cálculos, oscila entre un 60 y un 90 por ciento, las bandas armadas proporcionan trabajo a un número creciente de jóveEstudio de 1998 de UNICEF
nes y hombres sin empleo.58
para la Infancia).
En Malawi, entre 1997 y 1999, el número de robos a mano armada cometidos en viviendas y negocios, tanto en la ciudad como en
el campo, que se denunciaron a la policía aumentó casi un 40 por
ciento.59 Las bandas armadas obtenían rifles semiautomáticos
AK-47 de los excedentes que quedaron tras la guerra de Mozambique y por medio de importaciones vía Zambia y Tanzania. También obtenían armas de
fuego proporcionadas por el gobierno a través de la policía y el ejército de Malawi.60
La cultura de las armas se convirtió en algo atractivo para los jóvenes y los niños, y algunos crearon grupos paramilitares.61 En las zonas más afectadas, a veces las niñas y las
mujeres eran víctimas de agresiones sexuales o robos, y tenían que ir acompañadas a
la escuela, a los centros de trabajo, a los comercios y a los pozos.62
56 Véase Small Arms Survey 2004: Rights at Risk, op. cit., www.smallarmssurvey.org.
57 Patrick Ashby, Killing Guns in Domestic Abuse: Utilizing protection orders to remove
guns from domestic violence, op. cit.
58 David Fickling, «Raskol gangs rule world’s worst city», The Guardian, Londres, 22 de septiembre de 2004.
59 Brian Wood, Undule Mwakasungura y Robert Phiri, Malawi Security Sector Reform: Pilot
Project Report, Lilongwe, agosto de 2000.
60 Malawi Security Sector Reform: Pilot Project Report, op. cit.
61 Undule Mwakasungura, Armed Violence in Malawi: An analysis of Press Reports, 26 de
62 Testimonios de mujeres ante los Foros de Trabajo Policial en la Comunidad de Malawi, 2000
y 2001.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES39MUJERES EN ACCIÓN: DE SOBREVIVIENTES A DEFENSORASDe un día a otro, mis sueños se hicieron añicos a causa de la irresponsabilidad de hombres supuestamente civilizados que sólo se sienten valientes con una pistola en la mano.
Camila Magalhães Lima, Brasil.63Camila Magalhães Lima volvía a pie a su casa desde la escuela cuando fue
alcanzada por una bala perdida de un tiroteo entre una banda de ladrones y los miembros de una empresa privada de seguridad. Perdió la movilidad de las piernas. Ahora hace campaña contra la violencia de las armas
de fuego en Brasil.
A finales del 2002, Charlene Ellis, de 18 años, y Letisha Shakespeare, de
17, estaban en una fiesta de Nochevieja en Aston, Reino Unido, y salieron
Brasil. © Viva Rio
a tomar el aire. Ambas murieron, sorprendidas por una lluvia de balas. Sophie, hermana gemela de Charlene, resultó herida. Las mujeres de sus familias iniciaron una campaña contra las consecuencias mortales de la cultura de las pistolas y de las bandas en su comunidad,
y crearon Safer Lives Safer Communities (Vidas más seguras, comunidades más seguras), que trabaja
con la organización de ámbito nacional The Disarm Trust. Sandra Shakespeare, tía de Letisha, dice que
uno de los cambios más importantes va a llevar tiempo, y afecta a los hombres y su manera de educar a los hijos. «Los hombres deben dar un paso al frente y asumir la responsabilidad [...]. Aprender
a caminar y llevar la cabeza alta y decir: Ésta es la manera auténtica de ser un hombre.»64En Irak, la invasión y la ocupación encabezadas por Estados Unidos han dado lugar
a niveles muy elevados de violencia y abusos contra los derechos humanos. El desorden general en que se sumieron grandes zonas del país tras la invasión supuso para las
mujeres y las niñas un riesgo mayor de sufrir violencia. Los informes indican que,
debido al aumento del número de agresiones sexuales y violaciones en Bagdad, muchas
mujeres tienen ahora miedo de salir de su casa. La facilidad con que se consiguen
armas de fuego ha propiciado un aumento de los ataques violentos, y en concreto de
los secuestros, a manos de bandas delictivas. Se calcula que, tras la caída del gobierno de Sadam Husein en abril de 2003, fueron robadas de las instalaciones militares y
policiales entre siete y ocho millones de armas de fuego, muchas de ellas armas de asalto automáticas y semiautomáticas.6563 Viva Rio, Brasil, citado en Vidas destrozadas: la necesidad de un control estricto del
comercio internacional de armas, op. cit.
64 «Gun crime: Has anything changed?», BBC News Online, 29 de abril de 2004.
65 Véase Small Arms Survey 2004: Rights at Risk, op. cit., cap. 2.AMNISTÍA INTERNACIONAL40CAMBIAR ACTITUDES
Hay muchas razones por las que los hombres llevan pistolas en público. Pero una de
ellas, como señaló en julio del 2003 Carolyn Flint, ministra del Interior británica, es
que: «Los jóvenes, casi siempre hombres y a menudo vinculados a
Iban armados, me pusieron
bandas, delitos menores y drogas ilegales, llevan armas de forma crelas pistolas en la cabeza y
ciente como medio de obtener respeto».66
dijeron: «Ven con nosotros».
Las actitudes de las niñas y las jóvenes pueden fomentar este
Yo grité y pedí que apartaran
aspecto de la tenencia de armas de fuego, al seguir considerande mí la pistola. Mi hija
do que los hombres tienen más prestigio si llevan pistolas. Entreempezó a gritar. Me tiraron
vistas con niñas y mujeres jóvenes de las favelas (barrios mardel pelo y me metieron a
ginales) de Río de Janeiro, Brasil, muestran cómo los hombres
empujones en el automóvil y
jóvenes que llevan pistolas para participar en el narcotráfico
representan prestigio, dinero y poder: «Las jóvenes salen con
contra la casa.
muchachos que usan pistolas porque quieren una vida mejor,
dinero fácil, ropas de marca, sentirse superiores a otros… tener
Salma, de 49 años, de Irak.
Logró huir al día siguiente,
poder sobre otros… Si salen con un muchacho que tiene un
pero antes 10 hombres la
empleo normal, su vida no será así. Les gusta salir con traficanviolaron y torturaron
tes por ese motivo».67
brutalmente.68
El papel ambiguo que desempeñan las mujeres en la región
ganadera de Karamoja, en el este de Uganda, hace que sean defensoras de la paz en sus comunidades, y, al mismo tiempo, animen
Las mujeres no disparan
a los hombres a realizar las incursiones armadas para robar ganarifles AK-47. Sin embargo,
do que han traído tanta inseguridad a las comunidades de la
función cultural en el robo
La organización no gubernamental brasileña Viva Rio ha recode ganado. Su arma
nocido la importancia del papel de las mujeres y las niñas y su
influencia en la propiedad y el uso de armas de fuego por parte
Comentario de una mujer sobre
de los hombres. En el 2001, esta organización con sede en Río de
Janeiro decidió implicar a «madres, hermanas, novias, esposas y
de la violencia armada en las
primas» en una campaña para obligar a los hombres jóvenes a
regiones ganaderas de
entregar sus armas de fuego. La campaña utiliza el activismo de
Uganda.69
las mujeres para difundir el mensaje de que, contrariamente a lo
que dicen los mensajes culturales y los medios de comunicación, las pistolas no hacen
más varonil ni atractivo a un hombre. La idea es «desmasculinizar» la pistola, usan66 «Criminals fund gun crime fight», BBC News Online, 19 de julio de 2003.
67 Extraído de entrevistas de Viva Rio con un grupo de niñas y mujeres jóvenes, de entre 14
y 23 años, enero de 2004.
68 Human Rights Watch, Climate of Fear: Sexual Violence and Abduction of Women and Girls
in Baghdad, julio de 2003.
69 Patrick Luganda, «Grace Loumo Spearheads The Karamoja Women’s Peace Drive», The
New Vision, 14 de octubre de 2003, citado en Christina M. Yeung, Gender Perspectives on Small
Arms Proliferation in Karamoja, United Nations University, de próxima publicación.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES41Basora, sur de Irak, abril de 2003. Con el aumento del número de armas en circulación en Irak
desde la invasión encabezada por Estados Unidos en 2003, la protección de las mujeres se ha
convertido en una cuestión primordial. © Paolo Pellegrin/Magnum Photosdo juegos de palabras que sugieren que la potencia del hombre se reduce si lleva una
Los factores que alimentan la violencia organizada en la comunidad son diversos y
complejos, y pueden guardar relación con la desigualdad económica, la injusticia
social, el aumento de la delincuencia organizada y el poder del mercado globalizado.
Hay que abordar estos factores para erradicar la violencia de las bandas, pero son factores que están fuera del ámbito de este informe. Sin embargo, una de las tareas más
importantes es convencer a los hombres jóvenes de que no necesitan tener una pistola para obtener respeto.AMNISTÍA INTERNACIONAL42La sociedad civil tiene un importante papel que
desempeñar a la hora de cambiar las actitudes
hacia las armas de fuego y garantizar que los
gobiernos no cometen violaciones de derechos
humanos en su labor para erradicar la delincuencia. En el Apéndice 2 se exponen unos principios
orientadores para el trabajo comunitario encaminado a reducir la violencia de las armas de fuego.
Hay que ofrecer a los jóvenes medios alternativos de vida y para emplear el ocio. Deben tener
acceso a modelos alternativos de conducta que no
se basen en identificar masculinidad con violencia armada y en asociar feminidad con pasividad
y cosificación.70Se pueden hacer estrategias de prevención,
estrategias de intervención, se puede encerrar
a las dos bandas principales y a los miembros
de todas las demás bandas que están en la
base de datos, y aun así seguirá estando aquí,
porque es una cultura. No se puede detener a
una cultura, no se puede encerrar una
mentalidad. Hay que librarse de esa
mentalidad de la sociedad.
Mark Edwards, activista comunitario
que ha dedicado varios años
a trabajar con miembros de bandas
en el Reino Unido, 2004.71We Can (Nosotros podemos) es una campaña regional del sur de Asia para poner fin
a la violencia contra las mujeres, y fue lanzada en septiembre de 2004. Trata de lograr
un cambio fundamental en las actitudes y creencias sociales que apoyan la violencia
contra las mujeres. Se basa en la creencia de que las mujeres y las niñas tienen derecho a una vida sin violencia y de que, si todos los sectores de la sociedad aceptan su
responsabilidad y actúan, juntos podemos poner fin a toda la violencia contra las
La campaña We Can tiene por objetivo llegar a 50 millones de hombres y mujeres
corrientes de seis países del sur de Asia e influirles para que se opongan a la violencia contra las mujeres y adopten prácticas más igualitarias respecto del género en sus
vidas. Para lograrlo, movilizará a más de cinco millones de «creadores de cambio» –personas que trabajarán para influir en hombres y mujeres– por medio de una serie de
programas de movilización muy llamativos y coordinados en los ámbitos local, nacional y regional.
Las relaciones igualitarias no son violentas. Juntos podemos poner fin a toda la violencia contra las mujeres. Más información en http://www.wecanendvaw.org.70 El artículo 5 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer pide expresamente a los Estados Partes que modifiquen «los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres, con miras a alcanzar la eliminación de los prejuicios
y las prácticas consuetudinarias y de cualquier otra índole que estén basados en la idea de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos o en funciones estereotipadas de hombres y
71 Rebecca Allison, «Anniversary of the Aston murders brings little progress in reclaiming
the streets», The Guardian, 1 de enero de 2004.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES43Soldados colombianos vigilan de cerca una manifestación por los derechos humanos
organizada por la Organización Femenina Popular, 1998. © AIAMNISTÍA INTERNACIONAL44¿QUÉ HAY QUE HACER?
a) Gobiernos, autoridades locales y organizaciones de la sociedad civil deben movilizar recursos oficiales y estructuras comunitarias para contribuir a desarrollar
medios de vida sostenibles a fin de abordar las raíces sociales y económicas de
la violencia de las bandas armadas y ofrecer modelos de conducta alternativos de
b) Los gobiernos y las autoridades locales, junto con la sociedad civil y la policía, deben
desarrollar programas participativos de seguridad en la comunidad que promuevan vías prácticas para poner fin a la violencia derivada de la proliferación y el abuso
de las armas de fuego y abordar sus efectos específicos en mujeres y niñas.
c) Los Estados deben prohibir que los ciudadanos particulares posean armas de
asalto de carácter militar, salvo en las circunstancias más excepcionales y conforme
al respeto por los derechos humanos.
d) Los Estados deben actuar con la diligencia debida para prevenir e investigar actos
delictivos violentos que vulneran el derecho de las mujeres a la vida, a la libertad, a la dignidad y a la seguridad de la persona; asimismo, deben hacer comparecer ante la justicia a los autores de estos delitos, garantizar una reparación
para las sobrevivientes y adoptar medidas para frenar la proliferación de armas
pequeñas en el ámbito comunitario.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES455. Crímenes contra
conflictos armados[…] los civiles, y
particularmente las mujeres
y los niños, constituyen la
inmensa mayoría de los que
se ven perjudicados por los
conflictos armados, incluso
en calidad de refugiados y
internamente, y cada vez
más sufren los ataques de
los combatientes y otros
de la ONU.73N los últimos años, los grupos armados han cometido crímenes
de guerra y crímenes de lesa humanidad, incluidas violaciones en masa, contra mujeres en todas las regiones del mundo.
Entre marzo de 1999 y febrero del 2000, la Sección de Sierra Leona de la organización no gubernamental Foro para Pedagogas Africanas (FAWE, por sus siglas en inglés) trató a más de 2.000
mujeres y niñas que habían sido secuestradas por combatientes
armados, en su mayoría en Freetown y la zona occidental. Más de
1.900 habían sido violadas. La mayoría padecían enfermedades de
transmisión sexual y muchas estaban embarazadas; el 80 por ciento de las embarazadas tenían edades comprendidas entre los 14 y los
18 años.72
El derecho internacional prohíbe a los gobiernos y grupos armados atacar a la población civil. Los instrumentos internacionales
establecen asimismo las medidas que deben adoptar los gobiernosE72 Sierra Leona: Violaciones y otras formas de violencia sexual contra mujeres y niñas
(Índice AI: AFR 51/035/2000).
73 Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, www.un.org/events/res_1325e.pdf.AMNISTÍA INTERNACIONAL46Kula, de 47 años, fue violada por miembros de un grupo armado de oposición.
La foto fue tomada en un campamento para desplazados internos de Monrovia,
Liberia, en agosto de 2003. © AP Photo/Ben Curtispara proteger a las mujeres de la violencia basada en el género en tiempo de conflicto
(véase el capítulo 7). Pero la realidad para las mujeres y las niñas es que la guerra llega
a sus casas, sus empresas, sus campos, las escuelas en las que enseñan o estudian, los
hospitales donde ejercen su profesión, y las clínicas a las que acuden para recibir atención médica.
En muchos conflictos modernos la gran mayoría de los que padecen la violencia son
civiles; y la mayoría de los civiles son mujeres y niños. Por ejemplo, en septiembre y
octubre de 2004, cuatro niñas palestinas en edad escolar fueron abatidas a tiros por el
ejército israelí en sus aulas o cuando se dirigían a la escuela en la franja de Gaza. Una
de ellas era Iman al-Hams, que murió por disparos de los soldados israelíes cerca de
su escuela, en Rafah, el 5 de octubre. Excepcionalmente, este caso recibió una considerable atención después de que los soldados declararon ante los medios de comunicación que el comandante de su compañía había disparado varias veces contra la niña
a corta distancia, cuando ésta ya estaba en el suelo. Entre los cargos formulados contra el comandante figuraba el uso ilegal de su arma, pero no el de asesinato ni el de homiLOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES47cidio.74 En otro incidente ocurrido el 2 de mayo de 2004, Tali Hatuel, una mujer israelí de 34 años embarazada de ocho meses, y sus cuatro hijas de corta edad murieron por los disparos efectuados por un grupo de hombres armados palestinos cuando viajaban en automóvil en la franja de Gaza. Las dispararon a corta distancia y los
trabajadores de rescate afirmaron que las niñas tenían heridas de bala en la cabeza.75
Las mujeres también son elegidas como objetivos por ser activistas por la paz,
mediadoras y negociadoras en los conflictos, defensoras de los derechos humanos y trabajadoras de organizaciones de ayuda humanitaria. Y aunque la creciente atención
internacional sobre la violencia sexual que se comete en el contexto de los conflictos
es necesaria e importante, también es importante recordar los muchos otros aspectos
de la experiencia de las mujeres con las armas y los conflictos.EFECTOS SOCIALES Y ECONÓMICOS DE LOS CONFLICTOS
ARMADOS PARA LAS MUJERES
Los conflictos suelen provocar desplazamientos masivos de civiles, que se ven forzados a huir de sus hogares. Esto tiene un efecto desproporcionado para las mujeres, ya
que la mayoría de los desplazados del mundo son mujeres y niños. Al mismo tiempo,
hay otros factores –como sus responsabilidades como cuidadoras y las restricciones sociales sobre su movilidad– que hacen que las mujeres tengan menos capacidad de huir cuando la población civil es atacada y que, por tanto, corran un riesgo mayor de ser víctimas de los abusos de los combatientes. Los grupos armados y los gobiernos restringen
la libertad de circulación de las personas –estableciendo puestos de control armados y
cerrando las fronteras–, lo que crea situaciones en las que las mujeres corren un riesgo especial de sufrir la violencia sexual.
Cuando grupos armados y soldados hacen incursiones en las comunidades para obtener alimento y suministros, destruyen o envenenan sus reservas de comida o de agua,
o impiden que las personas circulen libremente o se ganen el sustento, esto tiene también un efecto desproporcionado en las mujeres. Ello se debe en gran parte a que,
durante los conflictos, la responsabilidad de administrar y mantener la casa, y de cuidar a los ancianos, a los niños y a las personas con discapacidades, suele recaer en las
mujeres, especialmente cuando los familiares varones participan de forma más directa en los combates, están detenidos o heridos o han muerto.7674 Amnistía Internacional, acción del Día Universal del Niño, Israel y los Territorios Ocupados y la Autoridad Palestina: ¡Actúa ya para acabar con el homicidio de niños! (Índice AI:
MDE 02/002/2004).
75 Acción del Día Universal del Niño, Israel y los Territorios Ocupados y la Autoridad Palestina: ¡Actúa ya para acabar con el homicidio de niños!, op. cit.
76 Véase Vidas destrozadas: la necesidad de un control estricto del comercio internacional
de armas, op. cit.AMNISTÍA INTERNACIONAL48Un grupo de mujeres pide en Monrovia, capital de Liberia, en 2003, paz y la ayuda de la ONU
para poner fin a los homicidios y las violaciones. © AP Photo/Pewee FlomukuCRÍMENES SEXUALES CONTRA MUJERES
Los combatientes usan a menudo las armas pequeñas y las armas ligeras para causar estragos en la vida de las mujeres. Estas armas facilitan la violencia sexual contra mujeres y niñas. Unas veces la violencia sexual es oportunista; otras se utiliza como táctica política y
militar deliberada.
En el curso del conflicto armado que se desarrolla en la región
oriental de la República Democrática del Congo, decenas de miles
de mujeres y niñas han sufrido violaciones y agresiones sexuales a
manos de las fuerzas combatientes. Mujeres y niñas han sido atacadas en sus casas, en los campos o cuando realizaban otras actividades cotidianas. Muchas han sido violadas más de una vez o hanPor la noche me violaban
los demás soldados.
Venían casi todas las
noches. Decían que
cuanto más me violaran,
más hombres serían, y
más ascenderían en el
Sange, que se alistó como niña
soldado en un grupo armado
Congo cuando tenía 10 años
y después fue secuestrada por
otro grupo.7777 Democratic Republic of Congo; Mass rape – time for remedies (Índice AI: AFR 62/018/2004).LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES49sobrevivido a violaciones en grupo. Las niñas soldado también han sido víctimas de
violaciones y de otros actos de violencia sexual.
La violación suele ir acompañada de otras formas de tortura. En el
Capturé a otras niñas y las
2003, Caroline, de 15 años, y su madre fueron secuestradas cuantraje […]. Es lo que me habían
do se dirigían a sus campos; permanecieron cautivas dos meses.
hecho a mí, así que quería
«Cada mañana, mediodía y noche, [los soldados] nos llevaban a la
vengarme […]. Combatí en
misma casa, nos obligaban a tumbarnos en el suelo y nos violaban,
Monrovia en junio y julio.
todos en la misma habitación. Mientras lo hacían, nos daban golpes
Muchas de las niñas murieron
y puntapiés en el estómago, en la espalda y en la cara. A mi madre
en los combates […]. Fueron
le rompieron una mano; aún está hinchada y no puede usarla. A mí
capturadas niñas de 11 años
me duelen todavía las nalgas y tengo un brazo inútil. Eran doce
en adelante y formaban parte
soldados.»78
de mi grupo. Hasta las niñas
pequeñas combatían […].
Muchas de las niñas fueron
violadas cuando las
capturaron, pero cuando tuve
a mis propias niñas, no
permití que les pasara eso.
Los hombres no se llevaban a
las niñas a la fuerza para
violarlas. Si alguna niña les
gustaba y querían llevársela,
tenían que pedírmelo. En
muchos casos yo accedía y
las niñas se iban con ellos.
Tenía a 46 niñas bajo mi
mando.MUJERES Y NIÑAS COMBATIENTESLa omnipresencia de las armas pequeñas, asequibles y fáciles de llevar y usar, ha cambiado el panorama de la guerra, al permitir el
reclutamiento de mujeres y niños como combatientes. Ahora las
fuerzas armadas de muchos países tienen por norma reclutar a mujeres. Las mujeres y las niñas también son secuestradas por grupos
armados, o deciden unirse a ellos, a veces como reacción ante los
abusos que han sufrido a manos de las fuerzas estatales. Estos hechos
han acercado más aún a mujeres y niñas a la violencia del conflicto, colocándolas en ocasiones en la ambigua posición de ser, al
mismo tiempo, autoras y víctimas de la violencia.79
En Nepal, donde las fuerzas gubernamentales y el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) están en conflicto desde 1996, se cree
Una joven liberiana que fue
que cerca de un tercio de los combatientes maoístas son mujeres.
secuestrada por las fuerzas del
Tanto las fuerzas estatales como las maoístas han cometido abusos
LURD de un campo de
contra los derechos humanos, que incluyen torturas y homicidios
desplazados en abril de 2003
y a la que dieron un arma y
enviaron a combatir sin recibir
En Nepal, la mayoría de las mujeres participa tradicionalmente
ningún entrenamiento.80
en la vida pública sólo por medio de sus padres y esposos, y sufren
discriminación social, legal y cultural. El Partido Comunista de Nepal (Maoísta) ha sacado provecho de esta situación y atrae a las mujeres a sus fuerzas armadas prometien78 Democratic Republic of Congo; Mass rape – time for remedies, op. cit.
79 Vanessa Farr, «Men, women and guns: Understanding how gender ideologies support
small arms and light weapons proliferation». Bonn International Center for Conversion (BICC)
Conversion Survey 2003: Global Disarmament, Demilitarization and Demobilization. Nomos
Verlagsgesellschaft: Baden-Baden, Alemania, 2003: 120-133.
80 Liberia: The promises of peace for 21,000 child soldiers, 17 de mayo de 2004 (Índice AI:
AFR 34/006/2004).AMNISTÍA INTERNACIONAL50Combatientes del Partido Comunista de Nepal (Maoísta) en el distrito de Rukum, Nepal,
abril de 2004. Se calcula que un tercio de los combatientes de este grupo armado
son mujeres. © Ami Vitale/Getty Imagesdo una mayor igualdad de género. Kamala Roka, presidenta de distrito del Sector de
la Mujer del partido, declaró al Nepali Times: «La Guerra Popular nos ha dado valor
a las mujeres, nos ha dado confianza, y se nos trata con igualdad. Sin embargo, de vez
en cuando ves el dominio masculino en nuestro movimiento».81
No sólo las mujeres pueden terminar formando parte de fuerzas combatientes, también las niñas. Según la Coalición para Acabar con la Utilización de Niños Soldados,
en la mayoría de las regiones del mundo las niñas participan en los conflictos armados.82
Entre los miles de niños reclutados como soldados cuando se reanudó el conflicto en
Liberia, en 1999, había cientos de niñas. Todas las partes del conflicto –el anterior81 Liz Philipson, Conflict in Nepal: Perspectives on the Maoist Movement, Centre for the Study
of Global Governance, London School of Economics and Political Science, mayo de 2002.
82 Véase Coalición para Acabar con la Utilización de Niños Soldados, Child Soldiers: Global Report 2004.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES51gobierno y los dos grupos armados de oposición, Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia (LURD) y el Movimiento por la Democracia en Liberia
(MODEL)– secuestraban a menores, tanto niños como niñas, y los obligaban a combatir, llevar munición, preparar la comida y hacer otras tareas. Las niñas eran violadas
y obligadas a prestar servicios sexuales, y tanto mujeres como niñas participaban activamente en el conflicto.
Las mujeres también pueden apoyar los abusos que cometen los hombres contra los
derechos humanos. Por ejemplo, en Bosnia y Herzegovina, las mujeres son tan propensas
como los hombres a las ideologías racistas o xenófobas. Mujeres bosnias que fueron
detenidas en sus casas en Foča en 1992 denunciaron que entre las
bien armadas fuerzas serbias de Bosnia que las condujeron al Centro de Deportes del Partizan había mujeres soldado. El Centro de
Deportes fue uno de los principales lugares empleados por las fuerVi cómo secuestraban a
zas serbias en Foča para someter a cientos de mujeres bosnias a
jóvenes. Vi cómo violaban a
violaciones sistemáticas. Las mujeres ahí detenidas fueron violadas
mujeres y cómo violaban a
decenas, si no cientos, de veces.83 Al parecer, en Miljevina, un pueniñas. Sentía dentro de mí
blo del municipio de Foča, algunas mujeres organizaron el secuesque tenía que hacer algo
tro de mujeres no serbias, a las que raptaban en sus casas, y su
para restaurar la paz, y que
encarcelamiento en lugares donde las violaban repetidamente.84
hacerlo dependía de
nosotros. Nadie más iba a
hacerlo.MUJERES EN ACCIÓN POR LA PAZMartha Horiwapu, orientadora
especializada en traumas
y torturas, Mujeres por la Paz,
Islas Salomón.85En conflictos de todo el mundo, las mujeres han organizado grupos
populares para promover la paz. Pese a esto, se las excluye a menudo de las negociaciones de paz y las iniciativas de paz formales.
En las Islas Salomón, Mujeres por la Paz surgió en el 2000, gracias a los esfuerzos de las mujeres para poner fin a casi cinco años
de combates entre milicias étnicas. En un entorno en el que la violencia sexual contra las mujeres era un peligro muy real, el grupo se reunía y rezaba
en primera línea y después se dirigía a los «bunkers» para pedir a los hombres jóvenes
y a los niños que depusieran las armas. Según los informes, algunos hombres jóvenes rompían a llorar cuando las mujeres hablaban con ellos, pero otros las amenazaban83 Human Rights Watch, Bosnia and Hercegovina: «A Closed Dark Place»: Past and Present Human Rights Abuses in Foča, julio de 1998, www.hrw.org/reports98/foca. Véase también
Prosecutor v. Kunarac et al., casos núm. IT-96-23 e IT-96-23/1 del Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia, Sala II, sentencia de 22 de febrero de 2001.
84 Bosnia and Hercegovina: «A Closed Dark Place»: Past and Present Human Rights Abuses in Foča, op. cit. Véase también Prosecutor v. Kunarac et al., casos núm. IT-96-23 e IT-9623/1 del Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia, Sala II, sentencia de 22 de febrero
85 «Women who brought peace to the Solomon Islands», Caritas Australia News Room, en
http://www.caritas.org.au/newsroom/news_from_field_si.htm.AMNISTÍA INTERNACIONAL52con violencia. A pesar del Comunicado por la Paz emitido por las Mujeres en mayo del
2000, no se invitó a ningún grupo de mujeres a participar en las negociaciones que desembocaron en el Acuerdo de Paz de Townsville, en octubre del 2000. En diciembre de aquel
año, el Parlamento aprobó una amnistía total para casi todos los delitos y atrocidades
cometidos durante el conflicto, incluida la violencia contra las mujeres.86¿QUÉ HAY QUE HACER?
a) Todas las partes de los conflictos armados deben condenar públicamente la violencia contra las mujeres y garantizar que sus fuerzas respetan las leyes de la
guerra. En concreto, deben establecer salvaguardias e impartir formación para
poner fin a los abusos sexuales contra mujeres y niñas que caracterizan tantos conflictos.
b) Todas las partes de los conflictos armados deben asegurarse de que sus combatientes conocen perfectamente su obligación de negarse a obedecer órdenes
manifiestamente ilegales, y, en concreto, órdenes de cometer delitos de violencia contra mujeres y otros abusos contra los derechos humanos.
c) Las autoridades militares deben suspender a cualquier miembro de las fuerzas armadas del que se sospeche que está implicado en actos de violencia contra las mujeres mientras se investigan las acusaciones, y hacer comparecer ante la justicia a
los responsables de actos de violencia contra las mujeres, en actuaciones en las
que se cumplan las normas internacionales sobre justicia procesal.
d) Los Estados deben cooperar para hacer que comparezcan ante la justicia las personas de quienes se sospeche que han perpetrado actos de violencia contra las
mujeres, sea ante sus propios tribunales o ante tribunales internacionales y la Corte
e) Los Estados deben respetar y hacer cumplir los embargos de armas para impedir
la transferencia de armas a zonas de conflicto donde podrían contribuir a la violencia contra las mujeres y otros abusos contra los derechos humanos.86 http://www.womenwarpeace.org/solomon_islands/solomon_islands.htm.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES536. Las secuelas
de la guerraHe aprendido que en
realidad hay poca diferencia
entre la violencia en la
guerra y la violencia en la
paz: para las mujeres es
exactamente la misma […].
nuestra propia batalla hasta
que estas mujeres puedan
unirse al resto de nuestra
sociedad y disfrutar de una
Duska Andric-Ruzicic,
directora de Medica Infoteka,
Bosnia y Herzegovina.L acceso generalizado y no regulado a las armas pequeñas y
la munición tras el alto el fuego y los acuerdos de paz facilita que se sigan cometiendo actos de violencia contra las
mujeres. Una de las tareas más importantes después del conflicto es desarmar a los ex combatientes y reintegrarlos en la sociedad. Pero a menudo los programas de desarme, desmovilización y
reintegración no satisfacen las necesidades de mujeres y niñas. Esto
se aplica especialmente al caso de las mujeres y niñas que han sido
utilizadas por los grupos combatientes para mantener relaciones
sexuales y realizar tareas domésticas, pero que no llevaban armas
de fuego y, por tanto, quedan excluidas de estos programas por no
ser «combatientes reales». Éste es otro ejemplo de los efectos de la
deficiente representación de las mujeres en las iniciativas oficiales
de establecimiento, mantenimiento y consolidación de la paz, incluso cuando estas iniciativas están respaldadas por la comunidad internacional.EAMNISTÍA INTERNACIONAL54Una mujer de Aceh pasa frente a un puesto de control de las fuerzas de seguridad indonesias
en el pueblo de Paya Cot Trieng Nanggroe, al norte de Aceh Darussalam, Indonesia,
noviembre de 2002. © REUTERS/Tarmizy HarvaLOS EFECTOS EMBRUTECEDORES DE LA GUERRA
Los efectos embrutecedores del conflicto armado no desaparecen con el final del conflicto. Para los combatientes que regresan, tanto hombres como mujeres, la transición
de la violencia de primera línea a la vida familiar puede ser muy problemática. El
retorno de los familiares varones, muchos de ellos traumatizados y embrutecidos por
el conflicto, puede llevar la violencia directamente al hogar.
Si los hombres llevan armas consigo a casa, el peligro para las mujeres aumenta. Un estudio realizado en Irlanda del Norte mostraba que la creciente disponibiLOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES55lidad de armas de fuego suponía el empleo de formas de violencia más peligrosas
contra las mujeres en el hogar.87 SOS-Belgrado informaba de que los hombres
regresaban de los combates traumatizados, llenos de ira y violencia,
En muchos países que han
y utilizaban las armas que llevaban consigo para amenazar o
sufrido conflictos violentos,
hacer daño a las mujeres.88
En extensas regiones de Afganistán, donde los comandantes
interpersonal siguen siendo
y locales y sus grupos armados siguen ejerciendo un
elevadas incluso después del
y sin trabas, las mujeres y las niñas corren un
cese de las hostilidades;
entre otras razones debido a
de estas facciones armadas y de los ex
la forma en que la violencia
de participar en actividades políticas
se ha convertido en algo más
de los derechos de las mujeres en el
aceptable socialmente y a la
tropiezan con diversos obstáculos.
disponibilidad de las armas.
Unas mujeres de Mazar-e Sharif y Jalalabad declararon a los
representantes de Amnistía Internacional en abril y mayo del
Salud, informe mundial
2003 que la inseguridad y el temor a la violencia sexual hacían
sobre la violencia y la salud.
que su vida fuera peor que durante la era talibán. Las mujeres
también decían que los familiares varones estaban utilizando
Las mujeres viven una mala
la inseguridad general para justificar la imposición de más ressituación aquí […].
tricciones a su libertad de circulación.90 «Si la situación empeoLas madres tienen miedo.
ra, mi padre dice que no debemos ir a la escuela», dijo una
Están preocupadas por sus
joven de Kabul.91
hijas, por que los hombres
Gobiernos, líderes de grupos armados de oposición y organismos
armados les hagan cualquier
internacionales deben acordar mecanismos para garantizar la recocosa a las niñas.
gida y destrucción de los excedentes de armas y de las armas ilegales
Una mujer de Faizabad,
en el contexto de los acuerdos de paz. Para que esto sea efectivo, las
Afganistán.92
organizaciones de mujeres y otras organizaciones de la comunidad
civil deben participar plenamente en el proceso de paz y en la supervisión de los programas de desarme.87 Ending Violence Against Women: A Challenge for Development and Humanitarian Work,
Francine Pickup con Suzanne Williams y Caroline Sweetman, Oxford, Oxfam GB, 2001, citado en Vidas destrozadas: la necesidad de un control estricto del comercio internacional de
armas, op. cit.
88 Zorica Mrsevic y Donna M. Hughes, «Violence Against Women in Belgrade, Serbia: SOS
Hotline 1990-1993», Violence Against Women, vol. 3, núm. 2, 1997.
89 Organización Mundial de la Salud (OMS), Ginebra , 2002, World Report on Violence and
Health, p.15.
90 Afganistán: «Nadie nos escucha y nadie nos trata como a seres humanos». La justicia, negada a las mujeres, op. cit.
91 Take the Guns Away: Afghan Voices on Security and Elections, op. cit.
92 The Human Rights Research and Advocacy Consortium (HRRAC), Take the Guns Away:
Afghan Voices on Security and Elections, Kabul, septiembre de 2004.AMNISTÍA INTERNACIONAL56DESMOVILIZACIÓN Y REINTEGRACIÓN DE MUJERES Y NIÑAS
El desarme, la desmovilización y la reintegración constituyen el proceso oficial para recoger las armas de los ex combatientes, sacar a éstos de una estructura militar y ayudarlos a
volver a la vida civil. Las mujeres y las niñas soldado que tratan de reintegrarse en la sociedad tienen necesidades especiales. Estas necesidaDespués de más de diez
des pueden deberse a actitudes sociales que, por ejemplo, provocan el
años de conflicto, hay
rechazo de las mujeres que han sido violadas o que han sufrido abuhombres y mujeres, y
sos sexuales. O pueden deberse a los abusos que han sufrido. Por
ejemplo, las mujeres y las niñas que han sido reclutadas como «esponiños,
sas» de combatientes necesitan una alternativa a acompañar a sus capla violencia […]. El peligro
tores –los hombres que las han violado y han abusado de ellas– a los
real es que, si siguen sin
centros de acantonamiento donde esperan la desmovilización.
pueden reagruparse
Pero, como ha reconocido el secretario general de la ONU, hasta
hace muy poco muchos programas no tenían en cuenta las necesiLiberia,
sino toda la
dades de las mujeres y niñas combatientes.93 Las fuerzas combatientes
a veces se muestran reacias a reconocer la propia existencia de
Experta independiente sobre
mujeres combatientes y, más en concreto, de niñas soldado. Además,
Liberia, Charlotte Abaka,
cuando el acceso a los programas de desarme, desmovilización y reinnombrada por la Comisión
tegración depende de la entrega de un arma de fuego, las niñas solde Derechos Humanos de la
dado pueden quedar excluidas porque no les entregaron armas, sino
ONU, julio de 2004.94
que las obligaron a trabajar como cocineras y porteadoras y a proporcionar servicios sexuales.
En Sierra Leona, aproximadamente el 30 por ciento de los niños soldados de las fuerzas rebeldes eran niñas.95 Pero entre 1998 y el 2002 sólo el 8 por ciento de los 6.900
niños que fueron desmovilizados formalmente en el país eran niñas.96
Sin embargo, se han hecho algunos progresos. En Liberia, el programa de desarme,
desmovilización y reintegración diseñado por los organismos de la ONU y otros sí reco93 Según el secretario general de la ONU, Kofi Annan: «Para alcanzar el éxito, las iniciativas DDR [de desarme, desmovilización y reintegración] deben basarse en una comprensión
concreta de quiénes son los combatientes: mujeres, hombres, niñas, niños. Recientes análisis de
procesos DDR desde una perspectiva de género han puesto de relieve que a menudo las mujeres combatientes son invisibles y no se tienen en cuenta sus necesidades». [Traducción de Amnistía Internacional] The Secretary-General’s Study. Women Peace and Security. UN, Nueva York.
2002, citado en UNIFEM, Getting it Right, Doing it Right: Gender and Disarmament, Demobilization and Reintegration, octubre de 2004, Nueva York, http://www.womenwarpeace.org/
issues/ddr/gettingitright.pdf.
94 Liberia: One year after Accra - immense human rights challenges remain (Índice AI: AFR
34/012/2004).
95 Mazurana D., McKay S., Carlson K., Kasper J., «Girls in fighting forces and groups: Their
recruitment, participation, demobilization and reintegration», en Peace and Conflict, Journal of
Peace Psychology, 8, 2, pp. 97-123, copyright Lawrence Erlbaum Associates Inc.
96 Precious resources – Adolescents in the Reconstruction of Sierra Leone, Women’s Commission for Refugee Women and Children, septiembre de 2002.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES57nocía en principio las dificultades que afrontaban las niñas y las mujeres desmovilizadas
y contenía medidas concretas para abordarlas. Por ejemplo:
– establecía la creación de campos de desmovilización separados, o de zonas separadas dentro de los campos;
– se proponía implicar a una red de organizaciones de mujeres con experiencia en
el asesoramiento a víctimas de la violencia sexual, en salud reproductiva y en apoyo
– especificaba que se debía facilitar a las niñas y las mujeres ex combatientes el acceso
a atención médica, educación básica, formación profesional y orientación para el desarrollo personal.
Tras un comienzo fallido en diciembre de 2003, el programa se reanudó a mediados de
abril de 2004, ocho meses después de que el anterior gobierno de Liberia, el LURD y el
MODEL firmasen un acuerdo de paz.97 Para el 31 de octubre de 2004, cuando el programa de desarme y desmovilización se declaró oficialmente terminado, se había desarmado
a alrededor de 96.000 combatientes, un número muy superior al que se calculaba inicialmente, de 53.000. Entre ellos había más de 17.000 mujeres y cerca de 9.250 menores,
niñas incluidas. La grave escasez de los fondos proporcionados por la comunidad internacional para programas de rehabilitación y reintegración puso en peligro las perspectivas de
satisfacer eficazmente las necesidades especiales de las ex combatientes. En septiembre de
2004, el secretario general de la ONU y su Consejo de Seguridad hicieron un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que hiciera aportaciones generosas a los programas de reintegración y rehabilitación.98 La traumatizada población de Liberia corre el
riesgo de sufrir más violencia si los ex combatientes, mujeres y niñas incluidas, no reciben
la asistencia adecuada para reanudar la vida civil y entregar sus armas.LAS MUJERES Y LA CONSOLIDACIÓN DE LA PAZ
En el 2000, tras las campañas del movimiento por los derechos de las mujeres, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 1325. Esta Resolución sobre la
97 El Acuerdo de Paz General fue firmado en Accra, Ghana, el 18 de agosto de 2003. El 19
de septiembre de 2003 el Consejo de Seguridad de la ONU decidió desplegar una gran operación de paz, la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL).
98 Cuarto informe del Secretario General sobre la Misión de las Naciones Unidas en Liberia,
10 de septiembre de 2004, documento de la ONU S/2004/725, y Resolución 1561 (2004) del Consejo de Seguridad de la ONU, de 17 de septiembre de 2004, documento de la ONU S/RES/1561.
La comunidad internacional hizo generosas promesas en la Conferencia Internacional de Reconstrucción celebrada en Nueva York en febrero 2004, pero en septiembre de 2004 sólo se había abonado la mitad de las cantidades comprometidas.AMNISTÍA INTERNACIONAL58mujer, la paz y la seguridad es un paso histórico que reconoce el papel esencial de
las mujeres en la consolidación de la paz. Pide la plena inclusión de las mujeres en todos
los niveles de la toma de decisiones, en la prevención, gestión y resolución de conflictos
y en los procesos de paz. Se refiere a la participación de las mujeres en las operaciones sobre el terreno de la ONU, y especialmente entre los observadores militares, la policía civil y el personal dedicado a los derechos humanos y a tareas humanitarias. Y pide
que se tengan en cuenta las necesidades especiales de las mujeres y las niñas en el diseño de los campos de refugiados, en la repatriación y el reasentamiento, en la remoción
de minas, en la reconstrucción después de los conflictos y en los programas de desarme, desmovilización y reintegración.
Sin embargo, hay mucho por hacer para que los principios de la Resolución 1325 se
conviertan en realidad. Por ejemplo, UNIFEM, organismo de la ONU cuyo mandato
es proporcionar asistencia económica y técnica para promover los derechos humanos,
la participación política y la seguridad económica de las mujeres, sigue siendo el fondo
más pequeño de la ONU. En los cuatro años transcurridos desde que se adoptó la Resolución, menos del 20 por ciento de las resoluciones del Consejo de Seguridad incluían
referencias a las mujeres o el género.99 Tras la campaña mundial de los grupos de
mujeres y los grupos por la paz y de derechos humanos, el 28 de octubre de 2004, el
Consejo de Seguridad de la ONU adoptó un plan para toda la ONU destinado a implantar la Resolución 1325 e integrar plenamente una perspectiva de género en la labor de
prevención de conflictos y de mantenimiento de la paz.100MUJERES EN ACCIÓN: PARTICIPACIÓN EN LOS PROCESOS DE PAZ
En abril de 2003, un grupo de mujeres de Liberia inició una campaña denominada Acción de Masas
por la Paz en la que participaban mujeres de todas las religiones y de todos los sectores sociales.
Mientras las partes del conflicto negociaban un acuerdo de paz en Ghana, desde junio del 2003,
las mujeres llevaron la Acción de Masas a Accra, donde la multitud encerró a los delegados en el
vestíbulo y bloqueó la salida cuando los líderes de uno de los grupos armados de oposición amenazaron con marcharse. Como consecuencia de su campaña, las mujeres lograron entrar en reuniones
clave. Participó en las conversaciones una delegación de mujeres liberianas de la Red de Paz de
Mujeres del Río Mano; éste fue uno de los grupos que, en representación de la sociedad civil, firmaron el acuerdo de paz en agosto de 2003, como testigos.10199 A pesar de las promesas, la violencia contra las mujeres continúa (Índice AI: ACT
77/078/2004).
100 Declaración del presidente del Consejo de Seguridad, adoptada por el Consejo de Seguridad el 28 de octubre de 2004.
101 Getting it Right, Doing it Right: Gender and Disarmament, Demobilization and Reintegration, op. cit.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES59¿QUÉ HAY QUE HACER?
a) Las partes de los conflictos armados, la ONU y los organismos internacionales deben
garantizar la participación igualitaria de las mujeres en la resolución de conflictos y en los procesos de paz, así como en los programas de desarme, desmovilización y reintegración.
b) Las partes de los conflictos armados, la ONU y otras organizaciones internacionales deben garantizar la recogida y destrucción efectivas de los excedentes de
armas y de las armas ilegales en el contexto de los acuerdos de paz. Para que estas
iniciativas sean efectivas, deben participar plenamente las organizaciones de
mujeres y otras organizaciones civiles de la comunidad.
c) Las autoridades civiles y militares, y las organizaciones intergubernamentales
como la ONU, deben garantizar que las necesidades de las mujeres y las niñas están
plenamente incorporadas y se abordan en los programas de desarme, desmovilización y reintegración.
d) La ONU y todos los gobiernos que participan en sus operaciones sobre el terreno deben garantizar que sus fuerzas no violan los derechos humanos de las mujeres. Esto debe incluir hacer que se respeten unos códigos de conducta para proteger a las mujeres de los abusos sexuales y de la explotación sexual, situar los
derechos humanos de las mujeres en el centro de los programas de formación, y
hacer comparecer ante la justicia a los miembros de las fuerzas armadas que
resulten estar implicados en actos de explotación sexual y otras formas de violencia
contra las mujeres.AMNISTÍA INTERNACIONAL607. Contexto jurídico:
internacionalEGÚN el derecho internacional, los Estados tienen la obligación de proteger a
las mujeres de la violencia basada en el género, incluida la violencia armada. También deben adoptar medidas para prevenir que las armas caigan en manos de
personas que cometen abusos contra los derechos humanos. Este capítulo expone el marco legal en el que se basan las campañas «No más violencia contra las mujeres» y «Armas bajo control».
Las normas internacionales de derechos humanos se ocupan de los derechos y de la
dignidad de todos los seres humanos –mujeres, hombres y niños– en todo momento y
sin discriminación. Exigen a los Estados que respeten, protejan y hagan cumplir los derechos humanos. Los derechos humanos más fundamentales son «no derogables», es
decir, deben respetarse plenamente en todo momento, incluso en situaciones de emergencia, como la guerra. Los Estados deben prevenir, poner fin, investigar y castigar los
actos de violencia contra las mujeres y garantizar la reparación a las víctimas, dondequiera que se puedan cometer o se hayan cometido estos actos, y sea quien sea su autor.
En tiempos de conflicto armado, el derecho internacional humanitario (conocido
normalmente como leyes de la guerra) ofrece protección adicional, especialmente a quienes no participan directamente en las hostilidades. El derecho a usar la fuerza está
limitado incluso en la guerra. Los tratados del derecho internacional humanitario, como
los Convenios de Ginebra, protegen a los no combatientes de ataques directos o indiscriminados y de otros abusos.SLOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES61Una familia afgana pasa por un puesto de control durante una operación contra las armas
realizada en la ciudad de Kandahar, enero de 2002. © AP Photo/John MooreDISPOSICIONES GENERALES APLICABLES A LA VIOLENCIA
Los Estados tienen la obligación de proteger a las mujeres de la violencia basada en el
género, incluida la violencia armada, en virtud de disposiciones generales («neutrales
respecto del género») contenidas en los tratados internacionales de derechos humanos
y del derecho internacional humanitario.Las normas internacionales de derechos humanos:
– prohíben la discriminación basada en el género en todo momento;102102 Véanse, por ejemplo, los artículos 2.1, 3, 4.1, 23.4, 24 y 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP, 1966), y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (1979).AMNISTÍA INTERNACIONAL62– protegen el derecho a la vida (nadie puede ser privado arbitrariamente de la vida)
en todo momento;103
– prohíben la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, incluidas las violaciones y las agresiones sexuales, en todo momento.104
El derecho internacional humanitario, que se aplica en los conflictos armados:
– prohíbe los ataques contra la población civil, los ataques indiscriminados y los daños
desproporcionados o innecesarios a los civiles cuando se ataquen objetivos militares;105
– prohíbe actos como la tortura, la violación, los atentados contra la dignidad personal (incluidos la prostitución forzada y los atentados contra el pudor) y los tratos crueles y humillantes.106
La mayoría de estos actos constituyen «infracciones graves» de los Convenios de Ginebra y de su Protocolo Adicional I.107 Esto significa que los Estados Partes en estos tratados deben enjuiciar o extraditar a los presuntos infractores, con independencia de quiénes sean y del lugar donde se cometa la infracción.NORMAS QUE ABORDAN DIRECTAMENTE LA VIOLENCIA
Existen dos tratados internacionales regionales, con carácter vinculante, que abordan
expresamente la violencia contra las mujeres:
– la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, adoptada en 1994;
103 Véanse, por ejemplo, los artículos 6.1 y 4.2 del PIDCP.
104 Véanse, por ejemplo, los artículos 7 y 4.2 del PIDCP, y los artículos 1, 2 y 16 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (1984).
105 Véanse, por ejemplo, los artículos 48-58 del Protocolo Adicional a los Convenios de
Armados Internacionales (Protocolo I, 1977).
106 Véanse, por ejemplo, el artículo 3.1 común a los cuatro Convenios de Ginebra; el artículo
17 del Convenio de Ginebra relativo al Trato Debido a los Prisioneros de Guerra (Convenio III)
(1949); los artículos 5, 27, 32, 37 del Convenio de Ginebra relativo a la Protección Debida a las
Personas Civiles en Tiempo de Guerra (Convenio IV) (1949); los artículos 75.2.a.ii, 75.2.b, y 75.2.e
del Protocolo Adicional I; y los artículos 4.2.a, 4.2.e y 4.2.h del Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la Protección de las Víctimas de los Conflictos Armados sin Carácter Internacional (Protocolo II, 1977).
107 Véanse, por ejemplo, el artículo 130 del Convenio III de Ginebra, el artículo 147 del Convenio IV de Ginebra y los artículos 11 y 85 del Protocolo Adicional I.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES63– el Protocolo a la Carta Africana sobre los Derechos Humanos y de los Pueblos relativo a los derechos de la mujer en África, adoptado en 2003 (no está en vigor aún), que
incluye estipulaciones exhaustivas que prohíben la violencia basada en el género contra las mujeres.
la Mujer, de la ONU, que es un tratado internacional de derechos humanos vinculante
para todos los Estados que se han incorporado a él, prohíbe todas las formas de discriminación contra la mujer. La violencia basada en el género contra las mujeres es una forma
de discriminación, como explica el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer –al que la Convención otorga el mandato de vigilar su cumplimiento– en
su Recomendación general 19.108 Esto reconoce que la violencia contra las mujeres
afecta al derecho de éstas a disfrutar de derechos humanos fundamentales, como el
derecho a la vida, el derecho a no ser sometidas a torturas ni a malos tratos, el derecho
–establecido por el derecho humanitario– a recibir una protección igualitaria en tiempos de conflicto armado, y el derecho a la libertad y a la seguridad de la persona.109
Además de los tratados legalmente vinculantes, existen varias normas de derechos
humanos que carecen de carácter vinculante y que prohíben la violencia contra las
mujeres, adoptadas por la ONU, organismos intergubernamentales regionales y otros
foros internacionales. Entre ellas figuran:
– la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, adoptada por
la ONU en 1993; y
– la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, adoptadas en 1995, que establecen medidas que deben adoptar los gobiernos para proteger a las mujeres de la violencia basada en el género.LA «DILIGENCIA DEBIDA»: QUÉ DEBEN HACER LOS ESTADOS
PARA ACABAR CON LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
Todos los Estados tienen el deber de proteger a las mujeres de la violencia basada en
el género, incluida la violencia armada, con independencia de si el autor es un funcionario del Estado, un esposo maltratador, un delincuente o un grupo armado. Los108 Los comités encargados de velar por el cumplimiento de un tratado de derechos humanos de la ONU formulan ocasionalmente recomendaciones o comentarios generales que orientan a los Estados Partes tanto sobre el significado de disposiciones concretas del tratado como
sobre lo que los Estados deben incluir en sus informes para el comité acerca de las medidas que
adoptan para garantizar su cumplimiento.
109 Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Recomendación general 19, La violencia contra la mujer, documento de la ONU A/47/38, 29 de enero de 1992.AMNISTÍA INTERNACIONAL64Estados deben ejercer la «diligencia debida» para prevenir, poner fin, investigar y castigar la violencia contra las mujeres, así como para garantizar una reparación a las
Según el artículo 4 de la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la
Mujer: «Los Estados deben aplicar por todos los medios apropiados y sin demora una
política encaminada a eliminar la violencia contra la mujer».
La relatora especial sobre la violencia contra la mujer, con inclusión de sus causas
y consecuencias, explicaba así el principio de la «diligencia debida»:
Los Estados deben promover y proteger los derechos humanos de la mujer y deben
actuar con la debida diligencia para:
(a) Prevenir, investigar y castigar los actos de violencia contra la mujer en todas
sus formas que se cometan en el hogar, el centro de trabajo, la comunidad o
la sociedad, durante la detención o en situación de conflicto armado;
(b) Adoptar todas las medidas necesarias para potenciar a las mujeres y fortalecer su independencia económica y proteger y promover el pleno disfrute de todos
(c) Condenar la violencia contra la mujer y no invocar la costumbre, la tradición
o las prácticas religiosas o culturales para eludir su obligación de eliminar
esa violencia;
(d) Intensificar los esfuerzos para formular o aplicar medidas legislativas, educacionales, sociales y de otra índole para prevenir la violencia contra la
mujer, mediante la difusión de información, campañas de divulgación de
informaciones jurídicas y la formación de juristas y de personal judicial y sanitario.110
La Recomendación general 19 del Comité para la Eliminación de la Discriminación
contra la Mujer establece:
En virtud del derecho internacional y de pactos específicos de derechos humanos,
los Estados también pueden ser responsables de actos privados si no adoptan medidas con la diligencia debida para impedir la violación de los derechos o para investigar y castigar los actos de violencia e indemnizar a las víctimas.111
Esto significa que los Estados son responsables de prevenir y enjuiciar los abusos contra los derechos humanos que cometen los individuos. Se trata de una cuestión clave para
110 Radhika Coomaraswamy, relatora especial de la Comisión de Derechos Humanos
sobre la violencia contra la mujer, con inclusión de sus causas y consecuencias, informe ante
la Comisión de Derechos Humanos, documento de la ONU E/CN.4/2003/75, 6 de enero de
2003, párr. 85.
111 Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Recomendación general núm. 19, La violencia contra la mujer (11 periodo de sesiones), documento de la ONU
A/47/38, 29 de enero de 1992, párr. 9.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES65combatir la violencia contra las mujeres, cuyos autores suelen ser esposos y parejas,
empleadores, familiares, vecinos, empresas y otros individuos («agentes no estatales»).
Por ejemplo, significa que los Estados pueden ser considerados responsables de la violencia cometida en el ámbito familiar –el tipo de violencia contra las mujeres denunciado
con más frecuencia– si no adoptan medidas significativas para prevenirla o ponerle fin.LA APLICACIÓN DE LA LEY Y EL USO DE LA FUERZA
El Estado autoriza a ciertos agentes de policía a usar la fuerza en general, y en particular a tener y usar armas. La ONU ha adoptado unas normas sobre cómo se pueden
emplear la fuerza y las armas sin violar derechos humanos fundamentales. El Código
de Conducta para Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley se adoptó en
1979, y los Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego por
los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley en 1990.
Los principios fundamentales establecen que los funcionarios encargados de hacer
– «[…] utilizarán en la medida de lo posible medios no violentos antes de recurrir
al empleo de la fuerza y de armas de fuego. Podrán utilizar la fuerza y armas de fuego
solamente cuando otros medios resulten ineficaces o no garanticen de ninguna manera el logro del resultado previsto»;112
– no emplearán armas de fuego «excepto cuando un presunto delincuente ofrezca resistencia armada o ponga en peligro, de algún otro modo, la vida de otras personas y no
pueda reducirse o detenerse al presunto delincuente aplicando medidas menos extremas».113
Si el uso de la fuerza y de las armas de fuego es inevitable, los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, entre otras cosas:
(a) Ejercerán moderación y actuarán en proporción a la gravedad del delito y al
objetivo legítimo que se persiga;
(b) Reducirán al mínimo los daños y lesiones y respetarán y protegerán la vida
112 Principio 4 de los Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego
por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley, adoptados por el Octavo Congreso
de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, celebrado
en La Habana (Cuba) del 27 de agosto al 7 de septiembre de 1990.
113 Código de Conducta Para Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley, adoptado
mediante la Resolución 34/169 de la Asamblea General de la ONU, de 17 de diciembre de 1979,
artículo 3, comentario.AMNISTÍA INTERNACIONAL66(c) Procederán de modo que se presten lo antes posible asistencia y servicios
médicos a las personas heridas o afectadas.114LA APLICACIÓN DE LA LEY Y LA VIOLENCIA
La Declaración de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la
Mujer establece que todos los Estados deben «[a]doptar medidas para que las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley y los funcionarios que han de aplicar las
políticas de prevención, investigación y castigo de la violencia contra la mujer reciban
una formación que los sensibilice respecto de las necesidades de la mujer».115
Una Guía para instructores en derechos humanos para la policía, publicada por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, recomienda, entre otras cosas, que la policía:
– establezca canales de comunicación claros para las quejas o las recomendaciones de
las funcionarias de policía sobre cuestiones de discriminación por motivos de género;
– desaliente las conversaciones y los chistes de corte discriminatorio para las
– revise las políticas de reclutamiento, contratación, capacitación y ascenso para
eliminar todo sesgo por motivos de género.116
Esta práctica institucional no se puede aplicar efectivamente si la policía no recluta y capacita a agentes femeninas en todos los niveles de mando. La resolución de
la Asamblea General de la ONU que adoptó el Código de Conducta para Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley establece que todo órgano de aplicación de
la ley «debe ser representativo de la comunidad en su conjunto, obedecerla y responder
ante ella».117114 Principio 5 de los Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego
por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley.
115 Artículo 4.i.
116 Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Derechos humanos y aplicación de la ley, Guía para instructores en derechos humanos para la policía. Naciones Unidas. Serie de capacitación profesional núm. 5/Add.2, Nueva York y Ginebra,
2002, pp. 144-145; http://www.unhchr.ch/html/menu6/2/train5add2_sp.pdf.
117 Resolución 34/169 de la Asamblea General de la ONU de 17 de diciembre de 1979, preámbulo, párrafo (a), que se engloba dentro de «otros importantes principios y requisitos previos
para el desempeño humanitario de las funciones de aplicación de la ley».LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES67OBLIGACIONES LEGALES EN TIEMPO DE GUERRA
El derecho internacional humanitario se aplica en situaciones de conflicto armado, no
sólo a las guerras internacionales entre Estados, sino también a los conflictos armados
internos entre gobiernos y grupos armados, o entre grupos armados. Su aplicación es
adicional a la aplicación de las normas internacionales de derechos humanos, proporcionando protecciones específicas para las circunstancias especiales de los conflictos
armados. Establece normas de conducta para los combatientes (los que participan activamente en las hostilidades) y sus dirigentes. Los tratados del derecho internacional humanitario protegen a los combatientes de ciertos medios y métodos de guerra (como las
armas incendiarias), pero están dirigidos especialmente a proteger a los no combatientes (civiles, personal médico, y también ex combatientes heridos y capturados) de
ataques directos o indiscriminados y otros abusos. Los tratados legales clave son los
Convenios de Ginebra (1949) y sus Protocolos Adicionales (1977).
Casi todos los Estados son Parte en los Convenios de Ginebra y, por tanto, están obligados legalmente a respetarlos y a garantizar que se respetan. Por tanto, tienen el deber
de proteger de los ataques a las mujeres y las niñas no combatientes, así como a otras
personas que no toman parte activa en las hostilidades.LAS RESPONSABILIDADES DE LOS GRUPOS ARMADOS
Sólo los Estados pueden ratificar tratados internacionales, pero esto no significa necesariamente que las normas legales internacionales no se apliquen a los grupos armados.
Como normas del derecho consuetudinario (derecho establecido universalmente hasta
tal punto que es vinculante para todos los Estados, con independencia de si están obligados por un tratado), las normas básicas de derechos humanos se aplican tanto a los Estados como a los grupos armados dentro de los Estados, cuando ejercen el control de facto
sobre un territorio y asumen responsabilidades análogas a las de un gobierno. De hecho,
en varias situaciones los grupos armados han indicado expresamente su compromiso con
los principios de derechos humanos. Algunos organismos, como el UNICEF (Fondo de
las Naciones Unidas para la Infancia), han desarrollado algunos enfoques innovadores para
obtener de ciertos grupos armados el compromiso de respetar ciertas normas de derechos
humanos, como la Convención sobre los Derechos del Niño, de la ONU.
El artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra se aplica en todos los casos
de conflicto armado y refleja el derecho internacional consuetudinario. En su virtud, los
grupos armados, no menos que los gobiernos, nunca deben atacar a civiles, tomar rehenes ni infligir torturas ni otros tratos crueles, inhumanos o degradantes. El Protocolo Adicional II de los Convenios de Ginebra incluye normas más detalladas aplicables a los
conflictos armados no internacionales. Algunos grupos armados se han comprometido
a respetar las normas del derecho internacional humanitario. Con independencia de que
un grupo armado haya hecho o no un compromiso específico, sus miembros pueden y
deben ser considerados responsables de los crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, genocidio u otras violaciones graves de derechos humanos que cometan. La
AMNISTÍA INTERNACIONAL68adopción del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional en 1998 ha mejorado sensiblemente la perspectiva de un mundo en el que los autores de estos crímenes, estén al
servicio de gobiernos o de grupos armados, ya no puedan seguir huyendo de la justicia.LA OBLIGACIÓN DE DESOBEDECER ÓRDENES
MANIFIESTAMENTE ILÍCITAS
Todos los combatientes y el personal encargado de hacer cumplir la ley tienen la obligación de negarse a obedecer órdenes manifiestamente ilícitas, entre ellas las de cometer crímenes de lesa humanidad, que a su vez incluyen el asesinato, la tortura, la violación, la esclavitud sexual, la prostitución forzada, el embarazo forzado, la
esterilización forzada y cualquier otra forma de violencia sexual de gravedad comparable.
No es admisible la defensa basada en el cumplimiento de una orden emitida por un
superior. Este principio está consagrado en el Estatuto de la Corte Penal Internacional,
adoptado en Roma en 1998. Su artículo 33, titulado «Órdenes superiores y disposiciones
legales», establece:
1. Quien hubiere cometido un crimen de la competencia de la Corte en cumplimiento de una orden emitida por un gobierno o un superior, sea militar o
civil, no será eximido de responsabilidad penal a menos que:
(a) Estuviere obligado por ley a obedecer órdenes emitidas por el gobierno o
el superior de que se trate;
(b) No supiera que la orden era ilícita; y
(c) La orden no fuera manifiestamente ilícita.
2. A los efectos del presente artículo, se entenderá que las órdenes de cometer
genocidio o crímenes de lesa humanidad son manifiestamente ilícitas.
Los tratados internacionales de derechos humanos contienen principios similares. Por
ejemplo, la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos
o Degradantes establece: «No podrá invocarse una orden de un funcionario superior o
de una autoridad pública como justificación de la tortura».118 La Declaración sobre la
Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas119 y los Principios Relativos a una Eficaz Prevención e Investigación de las Ejecuciones Extralegales, Arbitrarias o Sumarias emplean términos similares.120118 Artículo 2.3 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos
o Degradantes (1984).
119 Resolución 47/133 de la Asamblea General de la ONU de 18 de diciembre de 1992.
120 Recomendado por la Resolución 1989/65 del Consejo Económico y Social de la ONU,
de 24 de mayo de 1989.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES69EL CONTROL DE LAS TRANSFERENCIAS DE ARMAS
El Programa de Acción sobre Armas Pequeñas, de la ONU,121 acordado en julio de 2001,
exige que todos los Estados participantes implanten un amplio abanico de medidas para
controlar las armas pequeñas y las armas ligeras, entre ellas:
– almacenamiento seguro de armas;
– destrucción de excedentes;
– marcado y registro adecuados de las armas;
– información sobre transferencias y control de la fabricación, el comercio, la intermediación y la exportación.
En enero de 2002, la Asamblea General de la ONU pidió a todos los Estados que
implantasen el Programa de Acción.122 Para impedir que las armas caigan en manos
inadecuadas, los Estados participantes se comprometieron a «[e]valuar las solicitudes
de autorización de exportación de conformidad con reglas y procedimientos nacionales rigurosos que abarquen todas las armas pequeñas y ligeras y sean compatibles con
las obligaciones contraídas por los Estados en virtud del derecho internacional pertinente» (énfasis añadido).123¿Pero cuáles son las obligaciones existentes? La propuesta de Tratado sobre el Comercio de Armas, inspirado por un grupo de laureados con el Premio Nobel de la Paz, plasma estas obligaciones ya contraídas en una nueva convención marco (véanse los
principios más destacados en el Apéndice 1). Ahora se está recabando apoyo para que
este documento se convierta en un tratado internacionalmente vinculante. La propuesta
cuenta ya con el respaldo de varios gobiernos, como los de Camboya, Costa Rica,
España, Finlandia, Kenia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Tanzania.121 Programa de Acción de las Naciones Unidas para prevenir, combatir y eliminar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos.
122 Resolución 56/24 de la Asamblea General de la ONU, de 10 de enero de 2002.
123 Programa de Acción de las Naciones Unidas para prevenir, combatir y eliminar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos, II parte, párr. 11.AMNISTÍA INTERNACIONAL708. El camino
hacia el futuroN todo el mundo, mujeres y hombres se organizan para enfrentarse a la violencia armada contra las mujeres y a los efectos generales de las armas de fuego en
la vida de las mujeres. Su campaña adopta diversas formas y a menudo se realiza en situaciones de peligro extremo. Cada uno de nosotros podemos desempeñar un papel apoyando esta lucha para poner fin a la violencia contra las mujeres y
a la proliferación y el uso indebido de las armas.
Todas las personas deben asumir su responsabilidad. El cambio debe producirse en
los ámbitos internacional, nacional y local y debe ser impulsado tanto por quienes
toman las decisiones como por las instituciones y los ciudadanos.
Los abusos contra los derechos humanos como los expuestos en este informe sólo
terminarán cuando cada uno de nosotros asumamos activamente nuestro papel para poner
fin a esta violencia. Cuando callamos o no actuamos somos cómplices de la violencia
y de la amenaza de la violencia con la que tantas mujeres conviven cada día. Cambiarlo
está en nuestras manos.ELOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES71¿QUÉ HAY QUE HACER?
Utilice este informe y la información contenida en él para reclamar medidas destinadas a
abordar los efectos de las armas de fuego en la vida de las mujeres. Al final de los capítulos
2 a 6 se incluyen unos breves puntos de acción que resumen las medidas más importantes
que hay que adoptar para atajar la violencia contra las mujeres y la proliferación y el uso indebido de las armas de fuego en los diferentes contextos del hogar y la comunidad y en las situaciones de conflicto y después de él. Decida cuáles son pertinentes a su situación local y utilícelos como puntos clave para la acción.
Preste su voz a las mujeres que sufren la violencia armada
– Pida a su gobierno, a los organismos internacionales y, en su caso, a los grupos armados
que adopten medidas prácticas para poner fin a la violencia armada contra las mujeres.
– Condene la violencia armada contra las mujeres en todo lugar y en todo momento.
– Cuestione las actitudes que fomentan o refuerzan la violencia contra las mujeres, y promueva la igualdad de género.
– Apoye a las mujeres que se organizan para poner fin a la violencia y promueva el acceso
igualitario de las mujeres al poder político, la toma de decisiones y los recursos.
– Haga frente a las autoridades si no previenen o castigan la violencia contra las mujeres
o si no ofrecen una reparación a las víctimas.
– Pida la abolición de las leyes nacionales que discriminan a las mujeres o que permiten
que se cometan con impunidad crímenes de violencia contra las mujeres.
– Insista en que su gobierno cumpla los acuerdos internacionales de derechos humanos.
– Visite www.amnesty.org/actforwomen para sumarse a la campaña de Amnistía Internacional «No más violencia contra las mujeres».
Alto a la proliferación y al uso indebido de las armas
– Haga campaña a favor de un tratado internacional sobre el comercio de armas para frenar la proliferación de armas que se traduce en violencia contra las mujeres y otros abusos
– Reclame que las autoridades nacionales y locales impongan controles estrictos sobre la
posesión y el uso de armas de fuego.
– Promueva la colaboración entre el gobierno y la sociedad civil para conseguir comunidades
– Únase a la petición «Un millón de rostros» y anime a otras personas de su comunidad a
que firmen también. Visite www.controlarms.org.Apéndice 1:
para un Tratado sobre
Comercio de ArmasN octubre de 1995, un grupo de laureados con el Nobel de la Paz se comprometió
a promover una iniciativa internacional para establecer un acuerdo destinado a
controlar el comercio de armas. Juntos, elaboraron el Código de Conducta sobre
Transferencias de Armas de los Laureados con el Nobel de la Paz, que con el tiempo se convirtió en el Tratado sobre el Control de Armas. Hasta la fecha, la iniciativa
ha recibido el apoyo de 20 personalidades y organizaciones galardonadas con el Nobel
La propuesta de Tratado sobre el Comercio de Armas (conocido también como Convención Marco sobre Transferencias Internacionales de Armas) reúne todas las obligaciones que los Estados han contraído en virtud del derecho internacional en materia
de transferencia internacional de armas. La idea de una convención «marco» es poder
abordar importantes cuestiones relacionadas, como la intermediación, la producción bajo
licencia y la verificación del uso final, en protocolos subsiguientes. Los promotores del
Tratado afirman que los principios y el mecanismo que éste establece deben aplicarse
por igual al abanico más amplio posible de armas y municiones para uso en operaciones militares y aplicación de la ley, lo que incluye sus componentes, tecnologías y
asistencia técnica, así como los recursos materiales destinados a capacitar sobre el uso
de dichas armas y municiones.
El principio básico de la Convención Marco, que se establece en el artículo 1, es que
los Estados deben autorizar todas las transferencias internacionales de armas por medioELOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES73de la autoridad competente y con arreglo a la legislación nacional. Ésta deberá contener los requisitos mínimos (que se estipulan en un anexo a la Convención) que garanticen que cada solicitud de autorización para transferir armas se revisa y autoriza individualmente. Los principios de la Convención se aplican como un mínimo y no
impedirán la aplicación de normas, instrumentos o requisitos más estrictos de carácter
Los artículos 2, 3 y 4 de la Convención Marco establecen las obligaciones fundamentales
y los criterios que los Estados deben cumplir al autorizar las transferencias de armas.
El artículo 2 codifica las limitaciones existentes en el derecho internacional respecto
a la libertad de los Estados para transferir armas y autorizar sus transferencias. Entre
estas limitaciones están las impuestas por:
– las prohibiciones que se deriven de la Carta de las Naciones Unidas (incluidas
las decisiones del Consejo de Seguridad como las que imponen embargos de armas);
– cualquier otro tratado internacional vinculante para un Estado, incluidos los
embargos aprobados por otros órganos internacionales o regionales (como la Unión Europea) establecidos mediante tratado, así como otros acuerdos que contienen prohibiciones
de armas, como la Convención de 1997 sobre Minas Antipersonal;
– los principios universalmente aceptados del derecho internacional humanitario,
incluida la prohibición del uso de armas que no son capaces de distinguir entre combatientes y civiles o que por su naturaleza son capaces de causar daños injustificados
o sufrimientos innecesarios. La prohibición de las transferencias se basa en la noción
de que la transferencia de dichas armas sería incompatible con la prohibición de su uso
que establece el derecho internacional humanitario. Esta prohibición abarcaría también
las armas cuyo uso está prohibido por una convención específica, aunque ésta no aborde expresamente la cuestión de las transferencias;
– el derecho internacional consuetudinario. En determinadas circunstancias, las
transferencias de armas de un Estado a otro, o a una persona en el territorio de otro Estado, sin el consentimiento del segundo pueden constituir una violación de las obligaciones
contraídas en virtud del derecho internacional consuetudinario relativas, por ejemplo,
a la amenaza o uso de la fuerza. Las transferencias a personas que no sean las que ejercen la autoridad gubernamental también pueden constituir una vulneración del principio de no injerencia en los asuntos internos de un Estado.
El artículo 3 establece limitaciones a las transferencias de armas basadas en el uso
o posible uso que los receptores les vayan a dar a éstas. El fundamento de este artículo
es el principio generalmente aceptado del derecho internacional según el cual los Estados no participarán en los actos internacionalmente ilícitos de otro Estado, y que se refleja en el artículo 16 de los artículos que la Comisión de Derecho Internacional ha elaborado sobre Responsabilidad del Estado por Hechos Internacionalmente Ilícitos. Por
tanto, los gobiernos tienen la responsabilidad de garantizar que las armas que transfieren
AMNISTÍA INTERNACIONAL74no tienen un uso ilegal. No deben autorizarse transferencias si un Estado conoce o
debería conocer que las armas vayan a utilizarse para:
– vulnerar la Carta de las Naciones Unidas, en especial la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza incluida en el artículo 2.4 y los principios relacionadas relativos a amenazas a la paz, quebrantamientos de la paz y actos de agresión incluidos en
el artículo 39 de la Carta, en la Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional aprobados por la Asamblea General en 1970 (Resolución 2625 (XXV) de 1970)
y en otras resoluciones que establecían normas de las Naciones Unidas;
– cometer violaciones graves de derechos humanos, lo que incluye violaciones de
las disposiciones no derogables de convenios internacionales clave como el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966, el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales de 1950, la Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969 y la Carta Africana de Derechos
Humanos y de los Pueblos de 1980, así como convenios multilaterales generalmente
aceptados como la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de 1984;
– cometer violaciones graves del derecho internacional humanitario, lo que incluye infracciones graves de los Convenios de Ginebra de 1949, así como violaciones de principios
fundamentales del derecho internacional humanitario contenidos en otros acuerdos multilaterales que establecen normas y en el derecho internacional consuetudinario;
– cometer actos de genocidio o crímenes de lesa humanidad; o
– desviarse y utilizarse para cometer cualquiera de las violaciones del derecho internacional citadas anteriormente.
El artículo 4 no prohíbe autorizar la transferencia de armas. En lugar de eso, señala otros tres factores que los Estados deben tener en cuenta antes de autorizarla. Estos
factores consideran el posible efecto de la transferencia de armas. En concreto, los
Estados deben examinar si es probable que las transferencias de armas:
– se utilicen para cometer o facilitar la comisión de delitos violentos;
– afecten negativamente a la seguridad y la estabilidad regional;
– afecten negativamente al desarrollo sostenible; o
– se desvíen y utilicen para cometer cualquiera de los actos anteriores.
Cuando parezca que la transferencia puede tener estas consecuencias, se interpretará que el artículo es contrario a la autorización.
LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES75El artículo 5 requiere a los Estados que creen mecanismos de autorización y de
concesión de licencias en su legislación nacional para aplicar eficazmente la convención. Por tanto, sería el sistema legal de cada Estado el que actuaría como principal mecanismo para hacer cumplir el tratado. Un anexo (pendiente de redactarse) elaborará las
normas mínimas relativas a estas cuestiones, como la necesidad de un mecanismo de
autorización transacción por transacción, la información mínima que deben proporcionar
quienes soliciten autorizaciones y la necesidad de mecanismos de control parlamentario.
El artículo 6 crea un Registro Internacional de Transferencias Internacionales de Armas
al que las partes contratantes deberán presentar un informe anual sobre transferencias
internacionales de armas. Si bien las Naciones Unidas han establecido un Registro de
Armas Convencionales similar, no incluye todos los tipos de armas, como las armas
pequeñas, y no está vinculado a la aplicación de un conjunto normativo.AMNISTÍA INTERNACIONAL76Apéndice 2:
de trabajo en el ámbito
comunitario para reducir
de fuego contra las mujeresAUNQUE resulta imposible prescribir soluciones aplicables en todo el mundo para
aumentar la seguridad en el ámbito comunitario poniendo fin a la violencia derivada de la proliferación y el uso indebido de las armas de fuego, la experiencia
sí muestra algunos principios rectores:1. El análisis detallado y la comprensión de la comunidad y su sistema de gobierno
son esenciales para identificar las principales razones de la violencia contra las mujeres en la comunidad y la proliferación y el uso indebido de las armas. La investigación debe incluir a todos los actores, y especialmente a aquellos que ejercen poder.
2. Debe adoptarse una visión global de la situación, que implique el abordaje de
todas las cuestiones relacionadas con los derechos humanos, tanto los derechos civiles y políticos (como la participación de las mujeres en la vida pública, la brutalidad policial y la impunidad de los infractores) como los derechos sociales, económicos y culturales (como el acceso a la educación, la pobreza y el desempleo).
Asimismo, deben considerarse alternativas al uso de armas como medio de vida.
3. Es imprescindible un compromiso sincero de la comunidad. Las iniciativas deben
ser dirigidas por gente del lugar para garantizar su relevancia, participación, responsabilidad compartida y comprensión. Tanto los representantes políticos como
LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES77la policía deben ser representativos, responsables y receptivos ante la comunidad
4. Deben incorporarse las necesidades, perspectivas y talentos de todos los miembros de la comunidad, y esto incluye a hombres, mujeres, niñas, niños, ancianos,
discapacitados y personas de diferentes etnias y religiones. Por ejemplo, es posible que ex combatientes y miembros de distintas bandas tengan muchas cosas en
común y puedan actuar de forma enérgica a favor del cambio cuestionando la
discriminación y la violencia basadas en el género y la cultura de las pistolas. Hay
que potenciar a las mujeres y a las organizaciones de mujeres frente a la discriminación, para que tengan igual voz e igual influencia en todas las iniciativas
comunitarias. Por otra parte, deben proporcionarse a los jóvenes, tanto hombres
como mujeres, fuentes alternativas de sentido de la identidad, determinación,
apoyo del grupo y seguridad.
5. La asociación entre sociedad civil y gobierno es fundamental. La sociedad civil
es esencial para conseguir cambios constructivos. Sin embargo, para que se den
cambios sostenibles en las políticas y las prácticas es imprescindible la involucración
del Gobierno. Los gobiernos pueden ser aliados muy poderosos –pueden refrendar, consolidar y respaldar el proceso de reforma– pero la sociedad civil debe ser
cautelosa y evitar que la manipulen para legitimar políticas gubernamentales inadecuadas. Sin un flujo eficaz de la información no se puede garantizar una cooperación eficaz.AMNISTÍA INTERNACIONAL78LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES,
La violencia contra las mujeres es una de las mayores atrocidades cometida contra los derechos humanos en nuestros
tiempos. Desde que nacen hasta que mueren, tanto en tiempo de paz como en la
guerra, las mujeres se enfrentan a la discriminación y la violencia del Estado, la comunidad y la familia. La violencia contra las mujeres no es exclusiva de ningún sistema
político o económico; se da en todas las sociedades del mundo y sin distinción de posición económica, raza o cultura. Las estructuras de poder de la sociedad que la perpetúan
se caracterizan por su profundo arraigo y su intransigencia. En todo el mundo, la violencia o las amenazas de violencia impiden a las mujeres ejercitar sus derechos
humanos y disfrutar de ellos.
En todo el mundo, las mujeres se han organizado para poner al descubierto y combatir la violencia y la discriminación que se ejerce sobre ellas. Han logrado cambios
drásticos en las leyes, las políticas y las costumbres. Han sacado a la luz pública las
violaciones de sus derechos, tradicionalmente ocultas. Han demostrado que la violencia contra las mujeres exige una respuesta de los gobiernos, las comunidades y
los particulares. Sobre todo, han puesto en tela de juicio la imagen de las mujeres como
víctimas pasivas de la violencia. Incluso cuando se enfrentan a la adversidad, la
pobreza y la represión, las mujeres lideran la lucha por impedir que se ejerza violencia y discriminación contra ellas.
Deben producirse cambios en el ámbito internacional, nacional y local. Y los deben
generar los gobiernos y los agentes privados, las instituciones y los particulares. Es
necesario respetar los tratados internacionales, adoptar o abolir leyes, poner en marcha sistemas de apoyo y, sobre todo, modificar las actitudes, los prejuicios y las
creencias sociales que fomentan y refuerzan la violencia contra las mujeres.
Para evitar la violencia contra las mujeres debemos:
– denunciarla y escuchar y creer a las mujeres;
– condenarla por ser la mayor atrocidad contra los derechos humanos de nuestros
– enfrentarnos a las autoridades cuando no la previenen ni castigan y no ofrecen
resarcimiento a las víctimas;
– poner en tela de juicio las actitudes y estereotipos religiosos, sociales y culturales
que rebajan la humanidad de las mujeres;
– promover el acceso equitativo de las mujeres al poder político, la toma de decisiones y los recursos; y
– apoyar a las mujeres con objeto de que se organicen para detener la violencia.LOS EFECTOS DE LAS ARMAS EN LA VIDA DE LAS MUJERES79LAS ARMAS PEQUEÑAS, UN PROBLEMA MUNDIAL
Las armas pequeñas están presentes en todos los países del mundo. Al menos 1.249 empresas de
más de 90 países están involucradas en algún aspecto de la producción de armas pequeñas.124 Cada
año se producen ocho millones de armas nuevas, y aun así no existen instrumentos internacionales efectivos para controlar su comercio.125
Los controles sobre las transferencias de armas dependen de cada gobierno, y sólo algunos de
ellos examinan los posibles efectos de estas transferencias antes de autorizarlas. Incluso cuando
las armas comienzan su recorrido como armas transferidas legalmente, con demasiada frecuencia
terminan vendiéndose de forma ilegal a través de las fronteras hasta quedar fuera del control de
Hace falta un marco internacional de controles completo para cubrir estas lagunas que permiten que las armas caigan en manos indebidas. La propuesta de Tratado sobre el Control de Armas
(véase el Apéndice 1) prohíbe la transferencia internacional de armas cuando existe el riesgo claro
de que dichas armas se empleen para cometer abusos graves contra los derechos humanos o alimentar un conflicto violento contrario al derecho internacional.
También hacen falta esfuerzos en el ámbito nacional para controlar las armas pequeñas a fin de
aumentar la seguridad, y especialmente para ayudar a las comunidades afectadas por la violencia
de las armas de fuego. En el ámbito local esto debe comenzar con un debate participativo encaminado
a explorar y comprender la compleja red de factores sociales, culturales, políticos y económicos que
alimentan la violencia armada en la comunidad. El trabajo en este ámbito debe incluir programas
concretos para mejorar la seguridad de la comunidad mediante:
1 . el restablecimiento de la confianza en la posibilidad de una seguridad no armada, a través
– la reducción del número de armas en circulación, por medio de programas de recogida y
destrucción de armas, la creación de zonas libres de armas, y la retirada de aquellas armas
ilegales que pueden contribuir a la comisión de abusos;
– el establecimiento de relaciones y confianza mutua entre comunidades, y entre las comunidades y la policía;
– la impartición de programas de educación ciudadana y concienciación;
– la introducción y el uso de herramientas para la resolución pacífica de los conflictos;
2. la asistencia a las víctimas de la violencia armada;
3. el desarrollo de medios de vida sostenibles para atajar de raíz la violencia en la comunidad.124 Small Arms Survey 2004: Rights at Risk, op. cit.
125 Small Arms Survey 2002: Counting the Human Cost, citado en Vidas destrozadas: la
necesidad de un control estricto del comercio internacional de armas, op. cit.AMNISTÍA INTERNACIONAL80All pages:234567891011121314151617181920212223242526272829303132333435363738394041434445464748495051525354555657585960616263646566676869707172737475767778InfoFavouriteLikeShareDownloadMoreLos efectos de las armas en la vida de las mujeres Published on May 1, 2005 Este informe estudia los efectos que las armas de fuego tienen para las mujeres en el hogar, en las comunidades y también durante un conflic...See Moreiansa-womenFollowRead moreRead moreSimilar toPopular nowJust for youGo explore