Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/sentencia-2010-00369-de-noviembre-17-de-2017?documento=jurcol&contexto=jurcol_f48e1defdb5543329216cf3394d79fd7&vista=STD-PC
Timestamp: 2018-09-22 17:35:33
Document Index: 45050469

Matched Legal Cases: ['artículo 136', 'artículo 136', 'artículo 150', 'artículo 148', 'artículo 136', 'artículo 136', 'artículo 134', 'artículo 61', 'artículo 136']

SENTENCIA 2010-00369 DE 17 DE NOVIEMBRE DE 2017
CONTENIDO:SI PESE A QUE EL PREFIJO UTILIZADO EN LA MARCA, CONCEPTUALMENTE INDIQUE LA MISMA IDEA EN EL CONSUMIDOR DE UNA MARCA REGISTRADA, EL USO DE EXPRESIONES ADICIONALES INVOCANDO EL ORIGEN EMPRESARIAL, LE OTORGAN LA DISTINTIVIDAD NECESARIA. SE EXPLICA QUE AL CONFORMAR UNA MARCA SU CREADOR PUEDE EMPLEAR TODA CLASE DE ELEMENTOS COMO: PALABRAS, PREFIJOS O SUFIJOS, RAÍCES O TERMINACIONES, QUE INDIVIDUALMENTE CONSIDERADAS PUEDEN ESTIMARSE COMO EXPRESIONES DESCRIPTIVAS, GENÉRICAS O DE USO COMÚN, POR LO QUE NO PUEDEN SER OBJETO DE MONOPOLIO O DOMINIO ABSOLUTO POR PERSONA ALGUNA. SIN EMBARGO, ANTE EL USO DE PARTÍCULAS COMUNES, CUYO CONTENIDO CONCEPTUAL EVOQUEN LA MISMA IDEA EN EL CONSUMIDOR, RESULTA NECESARIO QUE LA EXPRESIÓN CUESTIONADA TENGA LA SUFICIENTE DISTINTIVIDAD, PARA OTORGARLE EFICACIA PARTICULIZADORA. POR CONSIGUIENTE, SI PESE A QUE CONCEPTUALMENTE LOS PREFIJOS UTILIZADAS EN UNA MARCA PUEDAN INDICAR LA MISMA IDEA EN EL CONSUMIDOR QUE LA DE OTRO PRODUCTO PREVIAMENTE REGISTRADO EN LA MISMA CLASE, CUANDO ELLA SE ACOMPAÑAN DE EXPRESIONES QUE LE ASIGNAN LA DISTINCIÓN NECESARIA, COMO EL ORIGEN EMPRESARIAL FORMANDO UN CONJUNTO DISTINTIVO Y DIFERENTE AL PREVIAMENTE REGISTRADO, SIN QUE SE INCURRA EN UNA CAUSAL DE IRREGISTRABILIDAD, RESULTAN SER SIGNOS COMPLETAMENTE DISTINTIVOS, RAZÓN POR LA CUAL PROCEDE SU REGISTRO.
TEMAS ESPECÍFICOS:MARCA, UTILIZACIÓN DE MARCA, ELEMENTOS DE LA MARCA, REGISTRO DE LA MARCA, DISTINTIVIDAD DE LA MARCA, OBTENCIÓN DEL REGISTRO DE LA MARCA
Sentencia 2010-00369 de noviembre 17 de 2017
Bogotá D.C., diecisiete de noviembre de dos mil diecisiete.
Dr. Roberto Augusto Serrato Valdés.
Ref.: Rad..: 110010324000201000369-00
Actora: Productos Naturales de la Sabana S.A. - La Alquería
Tercero interesado: Sociedad Alpina Productos Alimenticios S.A.
Corresponde a la Sala examinar los argumentos expuestos por la sociedad Productos Naturales de la Sabana S.A. - La Alquería, en el libelo de la demanda, respecto de la legalidad de la resolución nro. 21790 de 19 de julio de 2007, mediante la cual la Superintendencia de Industria y Comercio concedió el registro de la marca nominativa maxilitro alpina (nominativa), para distinguir productos comprendidos en la clase 29 de la Clasificación Internacional de Niza, a favor de la sociedad Alpina Productos Alimenticios S.A.
La sociedad actora señaló que el acto administrativo acusado es nulo, en tanto la Superintendencia de Industria y Comercio concedió el registro de la marca en comento desconociendo los artículos 61 de la Constitución Política y 136 literal a) de la Decisión 486 de 2000 de la Comisión de la Comunidad Andina, al considerar que la misma es confundible con la marca megalitro (nominativa), registrada para distinguir productos de las clases 29, 30 y 32 del nomenclátor de la Clasificación Internacional de Niza.
(Nominativa clase 29):
MAXILITRO ALPINA
MARCA PREVIAMENTE REGISTRADA pp
Como disposición violada la parte actora cita el artículo 136 literal a) de la Decisión 486 de 2000 de la Comunidad Andina, el cual dispone lo siguiente:
“[…] ART.136.—No podrán registrarse como marcas aquellos signos cuyo uso en el comercio afectara indebidamente un derecho de tercero, en particular cuando: a) sean idénticos o se asemejen, a una marca anteriormente solicitada para registro o registrada por un tercero, para los mismos productos o servicios, o para productos o servicios respecto de los cuales el uso de la marca pueda causar un riesgo de confusión o de asociación […]”.
La Superintendencia de Industria y Comercio, por su parte indica que no solo es necesario el análisis del artículo 136 literal a) para determinar la legalidad del acto acusado, sino que también debe analizarse el artículo 150 de la misma decisión que hace referencia al examen de registrabilidad, el cual dispone lo siguiente:
“[…] ART. 150.—Vencido el plazo establecido en el artículo 148, o si no se hubiesen presentado oposiciones, la oficina nacional competente procederá a realizar el examen de registrabilidad. En caso se hubiesen presentado oposiciones, la oficina nacional competente se pronunciará sobre éstas y sobre la concesión o denegatoria del registro de la marca mediante resolución […]”.
Sobre el particular, el Tribunal Andino de Justicia ha sostenido que “[…] la confusión en materia marcaria, se refiere a la falta de claridad para poder elegir un bien de otro, a la que puedan ser inducidos los consumidores por no existir en el signo la capacidad suficiente para ser distintivo […]”(4).
En este sentido, el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina ha sostenido que, la identidad o la semejanza de los signos puede dar lugar a dos tipos de confusión: la directa, caracterizada porque el vínculo de identidad o semejanza induce al comprador a adquirir un producto o usar un servicio determinado en la creencia de que está comprando o usando otro, lo que implica la existencia de un cierto nexo también entre los productos o servicios; y la indirecta, caracterizada porque el citado vínculo hace que el consumidor atribuya, en contra de la realidad de los hechos, a dos productos o dos servicios que se le ofrecen, un origen empresarial común(5).
En relación con el riesgo de asociación, el mismo Tribunal ha precisado que “[…] el riesgo de asociación es la posibilidad de que el consumidor, que aunque diferencie las marcas en conflicto y el origen empresarial del producto, al adquirirlo piense que el productor de dicho producto y otra empresa tienen una relación o vinculación económica […]”(6).
La jurisprudencia andina ha manifestado que “[…] en el supuesto de solicitarse el registro como marca de un signo compuesto, caso que haya de juzgarse sobre su registrabilidad, habrá de examinarse especialmente la relevancia y distintividad de los vocablos que lo conforman. Existen vocablos que dotan al signo de la suficiente carga semántica que permita una eficacia particularizadora que conduzca a identificar el origen empresarial […]. Por tanto, si existe un nuevo vocablo que pueda claramente dar suficiente distintividad al signo, podrá ser objeto de registro […]”(7).
En este contexto, al contener las marcas en conflicto solo elementos denominativos, debe proceder al cotejo de los signos aplicando las reglas que para ese propósito ha establecido la jurisprudencia.
(Denominativa clase 29):
Verificado que las marcas en controversia pertenecen a las denominativas, la Sala recuerda que el análisis de confundibilidad, en este caso, se debe realizar, teniendo en cuenta que el signo cuestionado es compuesto es decir conformado por más de un vocablo, mientras que la marca previamente registrada es simple por estar conformada por un solo vocablo.
En este sentido y para efectos de la aplicación de las reglas del cotejo marcario elaboradas por la doctrina y la jurisprudencia, las cuales han sido acogidas por esta Corporación, se recuerda que las marcas en conflicto fueron registradas para distinguir productos comprendidos en la clase 29 del nomenclátor de la Clasificación Internacional de Niza.
El cargo esencial de nulidad propuesto y desarrollado por la sociedad Productos Alimenticios de la Sabana S.A. en el escrito de demanda, es la violación del artículo 136, literal “a” la de la Decisión 486 de la Comunidad Andina por existencia de confundibilidad entre los signos maxilitro alpina y megalitro.
La sociedad actora alegó que la marca cuestionada es similar y confundible con su signo megalitro, previamente registrado y que ampara los mismos productos de la clase 29 del nomenclátor de la Clasificación Internacional de Niza, dado que aquella contiene como primera expresión “maxilitro” en el conjunto marcario, razón por la cual tienen similitud conceptual, en tanto evocan exactamente la misma idea o concepto, esto es, el de "un litro que es más que un litro" o "un litro que rinde más que un litro".
En oposición a lo anterior, la Superintendencia de Industria y Comercio sostienen que las marcas cotejadas y analizadas en conjunto y sucesivamente presentan diferencias que permiten su individualización por lo que no se puede predicar la existencia de identidad o de semejanza entre ellas.
Por su parte, la sociedad Alpina Productos Alimenticios S.A., tercera interesada en el resultado del proceso, indicó que debe extraerse del análisis comparativo la expresión LITRO y centrarse en los restantes elementos que son los que contienen la distintividad existente entre los signos; además advirtió que maxilitro alpina de la sociedad Alpina no goza de un significado conceptual propio, ni de forma conjunta o individual, siendo por tanto un nombre de fantasía susceptible de protección marcaria.
A este propósito, la Sala reitera el contenido del literal “a” del artículo 136 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina de Naciones, el cual dispone que “[…] No podrán registrarse como marcas aquellos signos cuyo uso en el comercio afectara indebidamente un derecho de tercero, en particular cuando […] sean idénticos o se asemejen, a una marca anteriormente solicitada para registro o registrada por un tercero, para los mismos productos o servicios, o para productos o servicios respecto de los cuales el uso de la marca pueda causar un riesgo de confusión o de asociación […]”.
En este orden de ideas, tal como se expuso en esta providencia, el problema jurídico que debe resolver la Sala en el presente caso consiste en establecer si la marca Maxilitro Alpina es confundible con la marca megalitro. Para ello, la Sala procederá a realizar el examen de registrabilidad y, para ello, procederá a: i) la comparación ortográfica; ii) la comparación fonética; iii) la comparación ideológica y la iv) determinación de los riesgos de asociación o de confusión de las marcas Maxilitro Alpina y megalitro, teniendo en cuenta las normas comunitarias invocadas, la interpretación prejudicial del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina y la jurisprudencia de esta corporación.
5.2. El examen de registrabilidad.
Sea lo primero señalar que de acuerdo con lo dispuesto en el literal “a” del artículo 134 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina, podrá constituir marca cualquier signo apto para distinguir productos o productos en el mercado, siempre que sea susceptible de representación gráfica. El mismo artículo establece una lista no taxativa de los signos que pueden constituir marca y, dentro de esta, incluye “[…] las palabras o combinación de palabras […]”.
En relación con el examen de registrabilidad, la interpretación prejudicial rendida en este proceso, hace énfasis en que debe darse aplicación a las reglas elaboradas por la doctrina y acogidas por la jurisprudencia comunitaria para efectuar el cotejo marcario. De hecho, en ella se lee lo siguiente:
Reglas para realizar el cotejo de signos
38. A objeto de facilitar a la Autoridad Nacional Competente el estudio sobre la supuesta confusión entre los signos en conflicto, es necesario tomar en cuenta los criterios elaborados por los tratadistas Carlos Fernández-Novoa y Pedro Breuer Moreno que han sido recogidos de manera reiterada por la jurisprudencia de este Tribunal y que, son los siguientes:
1. La confusión resulta de la impresión de conjunto despertada por los signos, es decir que debe examinarse la totalidad de los elementos que integran a cada uno de ellos, sin descomponer, y menos aún alterar, su unidad fonética y gráfica, ya que “debe evitarse por todos los medios la disección de las denominaciones comparadas, en sus diversos elementos integrantes” […]
3. Deben ser tenidas en cuenta las semejanzas y no las diferencias que existan entre los signos, ya que la similitud generada entre ellos se desprende de los elementos semejantes o de la semejante disposición de los mismos, y no de los elementos distintos que aparezcan en el conjunto de la marca.
4. Quien aprecie la semejanza deberá colocarse en el lugar del consumidor presunto, tomando en cuenta la naturaleza de los productos o servicios identificados por lo signos en disputa […]”.
(NOMINATIVA CLASE 29 )
(NOMINATIVA CLASE 29)
MAXILITRO ALPINA MEGALITRO
Es importante advertir previamente que respecto del concepto las expresiones maxi y mega como prefijos de la partícula litro, la Sala(8) se ha pronunciado, considerando que “[…] Conceptualmente la expresión solicitada contiene el prefijo maxi que significa “muy grande o muy largo”(9) y mega que equivale a decir “grande”(10). A su turno, la palabra litro indica una unidad de volumen(11), es decir, evocan en el consumidor la misma idea, esto es, que los productos que identifican las marcas contienen algo más grande que un litro. Todo lo anterior descarta la posibilidad de calificarlas como de fantasía dado su contenido conceptual […]”.
Dado que las expresiones maxi y mega tienen un contenido conceptual, es necesario establecer si las partículas mega, mega y litro que contienen las marcas en conflicto Maxilitro Alpina y megalitro son de uso común.
Al efecto, la precitada sentencia, al estudiar la confundibilidad entre los signos maxilitro Colanta (marca mixta registrada a favor de la sociedad Cooperativa Colanta Ltda. – Clase 29) y megalitro (marca registrada a favor de la sociedad Productos Naturales de la Sabana La Alquería – Clase 29) determinó que las expresiones maxi, mega y litro, que conforman dichos signos, son de uso común o débiles, asunto que resulta similar al aquí analizado. El análisis realizado en dicha sentencia fue el siguiente:
“[…] Según lo que se ha dicho sobre el particular, al conformar una marca su creador puede valerse de toda clase de elementos como: palabras, prefijos o sufijos, raíces o terminaciones, que individualmente consideradas pueden estimarse como expresiones descriptivas, genéricas o de uso común, por lo que no pueden ser objeto de monopolio o dominio absoluto por persona alguna.
“El titular de una marca con un elemento de uso común sabe que tendrá que coexistir con las marcas anteriores, y con las que se han de solicitar en el futuro. Y sabe también que siempre existirá entre las marcas así configuradas el parecido que se deriva, necesariamente, de las partículas coparticipadas insusceptibles de privilegio marcario. Esto necesariamente tendrá efectos sobre el criterio que se aplique en el cotejo. Y por ello se ha dicho que esos elementos de uso común son marcariamente débiles”.(12)
La palabra mega
La palabra litro
La palabra MAXI
Como se puede observar las partículas maxi, mega y litro son de uso común y pertenecen al dominio público, lo cual descarta la posibilidad de ser utilizadas únicamente por un titular de una marca, porque al ser estos vocablos usuales no se puede impedir que el público en general los siga utilizando.
Ahora bien, de conformidad con la jurisprudencia andina, al efectuar el examen de signos, no deben tomarse en cuenta las partículas o palabras de uso general o común, en este caso maxi, mega y litro; ésta es una excepción al principio de que el cotejo de las marcas debe realizarse atendiendo a una simple visión de los signos que se enfrentan, donde el todo prevalece sobre sus componentes. En el caso de las partículas o palabras de uso común, la distintividad se busca en el elemento diferente que integra el signo.
Así las cosas, en el caso concreto, la expresión cuestionada es nominativa compuesta conformada por un elemento que le otorga la suficiente distintividad, esto es, la palabra Alpina (Maxilitro Alpina), que indica al consumidor final el origen empresarial del producto que se pretende identificar y las expresiones maxilitro y megalitro contienen partículas de uso común.
Al respecto, se precisa que si bien la marca Maxilitro Alpina posee partículas de uso común, esto es, maxi y litro, al estar combinadas con la expresión “Alpina” es registrable, pues este vocablo la dota de suficiente eficacia particularizadora y conduce a identificar su origen empresarial formando un conjunto lo suficientemente distintivo y diferente al signo previamente registrado megalitro.
Finalmente, del contenido de los actos administrativos impugnados se muestra que el análisis de confundibilidad de las marcas realizado por la Superintendencia de Industria y Comercio se ciñó a los parámetros fijados por el ordenamiento jurídico comunitario y además argumentó de forma precisa los motivos que llevaron a la adopción de la decisión, razón por la cual no se encuentra violación del artículo 61 de la Constitución Política, atinente a la protección de la propiedad.
En suma y siguiendo los precedentes jurisprudenciales de la Sección Primera del Consejo de Estado(13), para la Sala la Superintendencia de Industria y Comercio no desconoció las reglas contenidas en la Decisión 486 de 2000 de la Comunidad Andina, como quiera que el signo denominativo compuesto Maxilitro Alpina de propiedad de la sociedad Alpina Productos Alimenticios S.A., cuyo registro se solicitó para distinguir productos de la en la clase 29 de la Clasificación Internacional de Niza, no se encuentra incurso en la causal de irregistrabilidad contenida en el literal “a” del artículo 136 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina, pues posee suficiente fuerza distintiva para distinguir productos en el mercado, ya que no es confundible con el signo denominativo simple megalitro cuyo titular es la sociedad actora Productos Naturales de la Sabana S.A., La Alquería y, por ello no hay lugar a acceder a las súplicas de la demanda.
Se deja constancia que la anterior providencia fue leída, discutida y aprobada por la Sala en la sesión de 17 de noviembre de 2017».
4 Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina. Proceso 85-IP-2004. 1º de septiembre de 2004, marca: “diused jeans”.
5 Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina. Proceso 109-IP-2002. 1 de abril de 2003. Marca: “CHILIS Y DISEÑO”.
6 Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina. Proceso 70-IP-2008. 21 de agosto de 2008. Marca: “SHERATON”.
7 Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina. Proceso 50-IP-2005. 11 de mayo de 2005. Marca: “canaleta 90”.
8 Sentencia de 30 de marzo de 2017, Consejero Ponente (E): Carlos Enrique Moreno Rubio. (Marcas, maxilitro Colanta y megalitro).
11 http://dle.rae.es/?id=NSNt8yR Enlace consultado el 10 de marzo de 2017 a las 3:21 p.m.
12 OTAMENDI Jorge. “Derecho de Marcas”. Ed. Abeledo Perrot. Buenos Aires, Argentina, 2010, pág. 215.
13 Procesos con identidad de partes y con similares supuestos fácticos y jurídicos.