Source: https://www.proquoabogados.com/el-delito/informatico/
Timestamp: 2020-06-03 04:28:41
Document Index: 344249386

Matched Legal Cases: ['Artículo 255', 'artículo 186', 'artículo 197', 'artículo 197', 'artículo 198', 'artículo 199', 'artículo 248', 'artículo 264', 'artículo 278', 'artículo 270']

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Puntos importantes del delito informático
El delito informático es cualquier acción que infrinja las normas establecidas en la legislación y que se haya cometido a través de los medios digitales o Internet.
En España, la información relacionada con el tema del delito informático se encuentra tipificada en el Código Penal. Por lo tanto el delito informático está regulado por el derecho penal.
Cualquier delito que sea cometido a través de medios digitales es un delito informático o digital debe ser juzgado como tal.
El sujeto activo del delito informática es aquel que comete una infracción a la ley vigente mediante el uso de medios digitales.
Los sujetos pasivos de este son aquellos individuos, instituciones o empresas que puedan resultar afectados por este tipo de delito.
Las penas por el delito informático van desde multas por un máximo de 24 meses hasta prisión por un lapso máximo de seis años.
Los tipos de delito de informática son: contra la intimidad, suplantación de identidad, ataques informáticos, ciberacoso, difusión de virus, fraude, pornografía, amenazas, espionaje industrial.
¿Qué es un delito informática?
¿En qué derecho se regula el delito informática?
¿Cuándo hay indicios de delito informática?
¿Cuáles son los sujetos activos del delito informática?
¿Qué pena tiene un delito informática?
Pornografía infantil, un grave problema
Artículo 255 y 256 del Código Penal
¿Qué tipos de delito informática existen?
Un delito informática es un delito que ha sido cometido valiéndose de los medios electrónicos disponibles.
Es un delito que hace su aparición en épocas recientes, desde la generalización del uso de los ordenadores y smartphones en la vida diaria.
Por esta razón, ha sido necesario modificar la legislación existente para adaptarla a estos cambios.
El mundo moderno hace uso de los medios digitales en una gran diversidad de campos.
Las personas a título personal, la banca, el comercio, la industria del entretenimiento, la publicidad, las instituciones públicas, entre otros pueden ser entonces, vulnerables a los delitos informáticos.
Y así como ha sido una importante ventana de apoyo para agilizar procesos, mejorar las comunicaciones, etc. también ha dado cabida a malos usos.
De hecho, las personas que se dedican a realizar actividades negativas son consideradas como crackers.
El Código Penal dedica su título X a tratar sobre el tema de los delitos en el área informática.
Entre los artículos 197 y 201 se delimita de manera detallada todo lo concerniente a esta temática, incluyendo las penas que se pueden asignar por este concepto.
La diversidad de campos en los que se aplica la informática hace que estos delitos puedan aparecer en muchos espacios.
Desde temas grandes como estafas a bancos como el robo de cuentas en redes sociales para fines negativos.
Basta que en el delito esté incluido en un medio digital, sea con acceso a Internet o no, y estamos un delito de tipo informático.
Es interesante resaltar que el uso de las herramientas del mundo de la informática generalmente requiere cierto tipo de habilidades especiales.
Por lo tanto, este tipo de delitos son cometidos, en buena medida, por personas que tienen estas habilidades y las usan de manera incorrecta.
Cualquier individuo que hace uso de la tecnología y los medios digitales para cometer hechos punibles es sujeto activo de delitos de informática.
Y este es un punto importante que diferencia a este tipo de delito del resto de los existentes, pues un hurto quizás lo puedan cometer mayor cantidad de personas.
Pero los que se esconden tras delitos informáticos generalmente son profesionales en esta área y conocen de lenguajes de programación.
Por lo que se puede decir que la población activa que comete este tipo de delitos es bastante reducida. Sin embargo, cada vez es más creciente, puesto que cada vez hay más gente con conocimiento informáticos y también el pastel a repartir es mayor.
En muchas ocasiones se llama al ciberdelicuente “hacker”. Sin embargo, este término no es correcto la mayoría de las veces.
Puesto que un hacker no necesariamente tiene porqué ser una persona con ánimo de obrar mal. Un hacker también puede ser alguien que simplemente busca vulnerabilidades en el sistema e incluso avisa sobre ellas a los organismos correspondientes.
A los hackers les encanta encontrar fallas o problemas en el sistema, pero no tienen porqué aprovecharse de ellas.
El sujeto pasivo de un delito de informática puede ser un individuo que ve expuesta su vida privada o sus datos personales.
Puede ser un grupo de personas que sufran acoso o discriminación por medios digitales.
También las instituciones pueden ser víctimas de estos delitos cuando se violenta su seguridad interna.
Cualquier ámbito donde se usen ordenadores, smartphones, Internet u otros medios digitales son susceptibles de ser víctimas de este tipo de delitos.
La duración y gravedad de la pena va a estar determinada por el tipo de delito cometido.
Aunque ese título está dedicado particularmente a ese tipo de delitos, encontramos información pertinente a lo largo de la extensión del Código Penal.
El artículo 186 establece una pena de prisión de seis meses a un año o una multa de 12 a 24 meses para quien esté involucrado en difusión de pornografía infantil.
Se entiende que esta pornografía puede ser divulgada a través de medios electrónicos por lo que aplicaría como delito en el ámbito de la informática.
El artículo 197 en sus dos primeros numerales establece penas de uno a cuatro años de prisión por delitos donde se vulnere la intimidad de otros por medios digitales.
Si la información obtenida por las violaciones a la intimidad mencionadas anteriormente se divulga, la pena puede ir de dos a cinco años de prisión.
Los apartados siguientes del artículo 197 incluyen agravantes que aumentarán las penas de acuerdo a la gravedad del delito cometido.
El artículo 198 contempla la posibilidad de que estos delitos sean cometidos por agentes de la Ley. Esto hará que además de la pena de prisión se aplique una inhabilitación a dicho funcionario.
El artículo 199 pena la conducta por parte de profesionales que divulguen información confidencial valiéndose de su puesto de trabajo.
Esto puede incluir prisión de uno a cuatro años o multa de 12 a 24 meses y una inhabilitación para ejercer su profesión por un tiempo de entre dos y seis años.
El artículo 248 contempla las estafas que son realizadas a través de medios electrónicos y les impone una pena de prisión de tres meses a seis años.
Quien hace uso de las telecomunicaciones para defraudar a otros deberá recibir una pena de multa de tres a doce meses según los artículos 255 y 256.
Los daños causados a documentos o programas electrónicos serán castigados por de prisión de uno a tres años y multa de 12 a 24 meses según el artículo 264.
Si este daño tiene como objeto descubrir secretos de una empresa la pena será de prisión de dos a cuatro años y multa de 12 a 24 meses según el artículo 278.
En el artículo 270 se hace mención de la violación de propiedad intelectual lo que acarrear penas que pueden ir de 6 meses a 4 años de prisión.
Aunque la legislación no hace una tipificación específica para este delito, al revisarla podemos delimitar tipos de manera muy clara.
Delito contra la intimidad: cuando se produce una revelación o difusión de material íntimo. Es una práctica común a través de foros, chats y demás conversaciones electrónicas.
Suplantación de identidad: algunos delincuentes pueden hacer uso de datos personales para fingir ser quienes no son. Puede producirse con bastante frecuencia en las redes sociales.
Ataques informáticos: cuando el delincuente vulnera sistemas y modifica información y/o la divulga sin consentimiento. Es un delito muy común en el área empresarial y también se realiza contra algunos gobiernos en diversos lugares del mundo.
Ciberacoso: los medios electrónicos pueden brindar un anonimato que se presta para acosar a otros. El acoso puede producirse contra un individuo en especial o también contra grupos vulnerables o minorías.
Difusión de virus: se trata de la divulgación de programas que pueden afectar el funcionamiento de equipos y redes. Puede ser código malicioso que dañe los equipos y/o los haga vulnerables para obtener información de los usuarios de manera no autorizada.
Fraude informático: Puede presentarse como ofertas engañosas, publicidad fraudulenta o cualquier información que no sea cierta. También se puede producir fraude a través del uso no autorizado de tarjetas de crédito.
Violación a la propiedad intelectual: se produce cuando se divulga una porción o la totalidad de una obra, por vías electrónicas sin consentimiento expreso del creador. La obra divulgada puede ser: contenido audio visual, literatura, conocimiento científico entre otros.
Pornografía: la divulgación y posesión de material que involucre a menores de edad o personas vulnerables es un delito informático.
Amenazas: cuando las amenazas se reciben a través de medios electrónicos. Pueden recibirse a través de correo electrónico, llamadas telefónicas, mensajes de texto, videos u otros.
Espionaje industrial: la divulgación de información de carácter confidencial de una empresa que ha sido obtenida por medios digitales.
Los delitos en la informática abarcan una gran cantidad de acciones por la aplicación de la misma a todas las áreas de la vida.
Cuando los delitos informáticos afectan la intimidad de las personas, es difícil que se produzcan denuncias por la vergüenza que esto puede suponer.
Al mismo ritmo que se desarrollan nuevas tecnologías y se aplican en la vida moderna es posible que se vulneren mas derechos.
Es responsabilidad de cada uno velar por la protección de datos, pero siempre se puede ser víctima, así que es necesario esta.