Source: https://envite.blogspot.com/2014/12/
Timestamp: 2017-09-20 14:42:01
Document Index: 296270709

Matched Legal Cases: ['artículo 45', 'artículo 45', 'artículo 45', 'artículo 46', 'artículo 37', 'artículo 37']

Envite: diciembre 2014
En cuanto a las Comunidades Autónomas, dice que
– 15 de agosto, Asunción de la Virgen,
– 19 de marzo. San José.»
Evidentemente si se añadió el Día de la Constitución hubo que quitar algo. Si se busca con detalle se ve que fue el Lunes de Pascua de Resurrección, recién llegado, con la excusa de que, según el Preámbulo:
Se ha optado porque la fiesta que se vea sustituida por el día de la Constitución sea el Lunes de Pascua, valorando fundamentalmente que el mayor arraigo de esta fiesta se produce en el territorio de Comunidades Autónomas que, aun cuando tal fecha no figure en el calendario de fiestas de ámbito nacional, podrán incorporarla en sus propios calendarios, haciendo uso de la facultad de sustitución que se les reconoce en esta norma.
Pero esta no es la única modificación. El apartado d) que detalla las fiestas sustituibles tenía el orden "Reyes, Santiago, San José, Corpus, Jueves Santo" y ahora es "Jueves Santo, Corpus, Reyes, Santiago, San José", debido a que, como dice el Preámbulo:
A este respecto debe tenerse en cuenta asimismo la necesidad de respetar la proposición no de ley aprobada por el Pleno del Congreso de los Diputados el día 1 de abril de 1982, en el sentido de mantener todos los años como festivo el Jueves Santo en toda España. Para ello es necesario modificar el orden de prelación del apartado d) del artículo 45.1 del Real Decreto 2001/1983, de 28 de julio. A tal efecto se han realizado las oportunas consultas con la Conferencia Episcopal.
También hay que notar que cambia la clasificación de los festivos, ya que se ha creado la nueva categoría de fiestas "de carácter cívico", que roba el primer puesto a los festivos "de acuerdo al Estatuto de los Trabajadores" y desplaza así al tercero a las fiestas no sustituibles "en cumplimiento del artículo III del Acuerdo con la Santa Sede de 3 de enero de 1979".
El sistema anterior se demostró ineficaz, dado que el calendario había que elaborarlo cada año, teniendo en cuenta qué fiestas caían en domingo para eliminarlas y poner fiestas sustitutivas del apartado d) en su lugar. Por ello se dictó el Real Decreto por el que se modifica el artículo 45 del Real Decreto 2001/1983, de 28 de julio, sobre regulación de la jornada de trabajo, jornadas especiales y descansos (RD 1346/1989), cuyo Preámbulo indica:
El vigente sistema de determinación de las fiestas ha obligado hasta ahora a la elaboración de un calendario anual, no apareciendo las mismas en todos los años, ya que ante la coincidencia con domingo de alguna de las que figuraban en la relación general era preciso sustituir la fiesta o fiestas que coincidían con domingo por otras de las incluidas en dicha relación general, para así permitir el disfrute efectivo de 12 fiestas laborales de alcance nacional. Esta situación ha venido produciendo incertidumbre e inseguridad en cuanto a las fechas que iban a tener el carácter de no laborales, con los subsiguientes efectos negativos para la planificación de la actividad laboral en la Empresa, y, en general, respecto de la ordenación de la vida social y económica. Esta situación repercutía, asimismo, en la determinación de las fiestas tradicionales de las Comunidades Autónomas, no estando previsto además un sistema de publicidad fuera del ámbito de cada Comunidad Autónoma de sus correspondientes fiestas.
Pero además, las nuevas obligaciones devenidas con el ingreso en la Comunidad Económica Europea le hacen añadir:
Aunque este estado de cosas justificaría por sí mismo una reforma, no hay que olvidar también la existencia de obligaciones para nuestro país derivadas del cumplimiento del Reglamento número 1.182/71, del Consejo de las Comunidades Europeas, referentes a la comunicación de las fiestas a la Comisión de las Comunidades Europeas para su difusión en el ámbito comunitario, mandato éste que sintoniza con los objetivos generales de creación de un ámbito social europeo y con las lógicas necesidades de homogeneización en cuanto al sistema de fiestas.
De esta manera se consiguió un calendario permanente y confiable, plasmado en el artículo Único:
El artículo 45 del Real Decreto 2001/1983, de 28 de julio, queda redactado de la forma siguiente:
«Uno. Las fiestas laborales de ámbito nacional, de carácter retribuido y no recuperable, serán las siguientes:
Cinco.–Lo dispuesto en esta norma para el descanso semanal en cuanto a régimen retributivo, sistema de descansos alternativos y otras condiciones de disfrute será asimismo de aplicación a las fiestas laborales.»
Este es el origen del traslado de las fiestas que caen en domingo al lunes siguiente. Como se ve, el calendario ahora incluye exactamente doce festivos (más los dos locales que siguen sin haber sido modificados en el artículo 46 del RD 2001/1983), clarificando además que todas las del apartado d) son sustituibles por parte de las Comunidades Autónomas (aparte de serlo las que se trasladan al lunes). Se cae del calendario Corpus y se unifican, en forma de alternativas, San José y Santiago. Pero el punto más importante, en realidad, es que ahora las fiestas deben comunicarse al MTSS para que puedan publicarse en el BOE. En base a esto ya se pueden planificar calendarios laborales a varios años vista.
Pero aunque este sistema parece bastante estable, no acaba aquí la cosa. El Estatuto de los Trabajadores (Ley 8/1980) fue modificado por la Ley por la que se modifican determinados artículos del Estatuto de los Trabajadores, y del texto articulado de la Ley de Procedimiento Laboral y de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (Ley 11/1994), que eleva a rango de Ley la situación del momento en su artículo Cuarto, punto Cuatro:
Los apartados 1 y 2 del artículo 37 quedan redactados en la siguiente forma:
Se ve que se añade a las fiestas protegidas por el Estatuto de los Trabajadores la Fiesta Nacional de España (sin la Hispanidad), que se mantiene la posibilidad de trasladar las fiestas ocurridas entre semana al lunes, aunque el RD no lo haga, y se ordena el traslado al lunes de las que coincidan en domingo, incluyendo las autonómicas. Además se clarifica qué fiestas son sustituibles ("las que se determinen reglamentariamente"), para evitar casos como los conflictos de competencia elevados al Tribunal Constitucional por los gobiernos autónomos catalán 91/1982 y vasco 96/1982 y resueltos en la Sentencia número 7/1985, incluyendo la posibilidad de añadir fiestas extra para completar las que una Comunidad Autónoma considere necesarias, pero estas como recuperables.
No es un gran cambio, ¿no? Parecería que en realidad no cambia nada, ya que el ET de 1980 sigue siendo válido, aunque modificado, y el RD 2001/1983 no pierde su vigencia, aparte de que está adaptado a este nuevo método legal. Pero por si acaso, tenemos una bonita Disposición final tercera:
Un año, menos da una piedra...
Pero en fin, al año siguiente vamos y tenemos un nuevo Estatuto de los Trabajadores, o más bien un remozado con todas las modificaciones que se han incluido en distintas leyes laborales, mediante el Real Decreto Legislativo por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores (RDL 1/1995). Su artículo 37, punto 2 queda como sigue:
Vamos, exactamente lo mismo. ¿O no? Pues no, porque se deroga explícitamente la Disposición Final tercera de la Ley 11/1994, que era la que garantizaba la continuidad del Real Decreto 2001/1983, y lo hace en la letra k) de su Disposición derogatoria única:
¿Y en qué estado quedamos? Pues tenemos un RD 2001/1983 modificado por los RD 2403/1985 y 1346/1989, que hace referencia a una Ley 8/1980 ya derogada. No pinta nada bien si tus festivos dependen de un decreto en ese estado. Pero siempre hay esperanza: el RD 2001/1983 fue derogado por el Real Decreto sobre jornadas especiales de trabajo (RD 1561/1995), que dice explícitamente en su Disposición derogatoria única:
con lo que queda expresamente a salvo nuestro querido listado de festivos.
A modo de resumen: tenemos todos los domingos del año, más nueve festivos nacionales no sustituibles (Año Nuevo, Viernes Santo, Día del Trabajo, La Asunción, La Hispanidad, Todos los Santos, La Constitución, La Inmaculada y Navidad), que si caen en domingo se pasan al lunes y se convierten en sustituibles, tres festivos nacionales sustituibles (Reyes, Jueves Santo y San José o Santiago), que si caen en domingo se pasan al lunes, y dos festivos locales. Y mucha suerte si tenemos un trabajo en el que notarlos.
Para el 2015 que viene, en Santa Cruz de Tenerife (municipio) tendremos Año Nuevo, Reyes (no se sustituye), Virgen de la Candelaria (sustituye a San José o Santiago), Martes de Carnaval (local), Jueves Santo (no se sustituye), Viernes Santo, Día del Trabajo, Lunes siguiente al Día de la Cruz (local), Día de Canarias (sustituye al Lunes siguiente al Día de la Constitución), La Asunción, La Hispanidad, Lunes siguiente a Todos los Santos, La Inmaculada y Navidad, como se puede comprobar en la Resolución de 17 de octubre de 2014, de la Dirección General de Empleo, por
la que se publica la relación de fiestas laborales para el año 2015, que dice lo mismo que el Decreto 42/2014, de 15 de mayo, por el que se determina el calendario de fiestas laborales de la Comunidad Autónoma de Canarias para el año 2015, y se abre plazo para fijar las fiestas locales, y en la Orden de 4 de noviembre de 2014, por la que se determinan las fiestas locales propias de cada municipio de la Comunidad Autónoma de Canarias para el año 2015.
Publicado por Noel Torres en 12/05/2014 03:31:00 p. m. 0 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: Festivos, Legislación
Las cosas pasan. Un niño de tres años y medio jugando con unas pinzas de cocina de madera de bambú como las de la foto, las rompe. Eso, simplemente, pasa.
En cualquier caso, ya va siendo edad de que aprenda que las cosas no son para romperlas, sobre todo si no son sus juguetes. Así que, tras lo inevitable, no reñimos al niño, sino que le explicamos que hay que comprar unas pinzas nuevas, pero que, como las otras las rompió él, las nuevas las compraría él, con su dinero.
Sí, el niño de tres años y medio tiene dinero propio, y sabe lo que es el dinero. En las raras ocasiones en que le vamos a dejar comer chuches no se las compramos, sino que le damos una moneda de cinco o diez céntimos y lo mandamos a él al mostrador a comprar una chuche. Le enseñamos que el dinero tiene valor, y que se usa para conseguir cosas que se quieren. O que se necesitan. De la misma manera cuando vamos a comprar con el niño le damos a él el dinero para que pague la gasolina, o la verdura, o el pan.
Cuando el niño pregunta por qué papi no está, o por qué mami no está, le decimos la verdad: porque ha ido a trabajar para ganar dinero, porque sin dinero no se pueden comprar chuches, ni leche para los biberones, ni queso para los espaguetis.
Y sí, como decía, el niño tiene dinero. Un enorme biberón de plástico transparente a modo de hucha lleno de monedas de algunos céntimos que su madre y yo vamos metiendo para quitar peso de la cartera. Y esas monedas son suyas, y a veces nos las pide para jugar. ¿Hay algo más divertido que jugar con monedas? Se pueden poner en torres, hacen un ruido distinto al del resto de los juguetes y son un montón.
Así que, tras las explicación mencionada arriba, el otro día fuimos con el niño a la tienda y compramos unas pinzas de bambú nuevas, pero no fuimos simplemente con nuestras carteras. Hicimos que el niño llevara su biberón con sus monedas, cogimos las pinzas, y a la hora de pagar, abrimos su biberón hucha y sacamos un montón de monedas. Entregamos a la dependienta las que correspondía, y metimos el resto de vuelta en el biberón hucha. Evidentemente esto no pasó sin lloros ni gritos, y la correspondiente dosis de amulamiento. Pero como padre, mi obligación es enseñar y educar a mi hijo. Y tengo que hacerle ver que, de la misma manera que siempre le ayudaré, el que la hace la paga, y que hay que responsabilizarse de lo que uno estropea y, en general, de lo que uno hace.
Volvimos a casa con un niño enfadado y unas pinzas de cocina de bambú que no usamos, pero con la tranquilidad de que, poco a poco, vamos criando un hombre de bien.
Publicado por Noel Torres en 12/04/2014 08:02:00 a. m. 0 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: Educación, Infancia, Vida