Source: http://vidayfamiliacr.blogspot.com/2011/06/
Timestamp: 2017-05-26 15:02:49
Document Index: 268476199

Matched Legal Cases: ['artículo 10', 'artículo 21', 'artículo 3', 'artículo 6', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 6', 'artículo 11', 'artículo 3']

junio 2011 ~ Vida y Familia
La otra imagen de la campaña, coloca en un campo lluvioso a un niño de pantalones cortos y a una niña; el campo está dividido por una hilera de pastillas gigantes. El niño se está mojando mientras la niña, parada sobre una de las pastillas, “se protege” con un condón. Al fondo del campo, se observa un insinuante arcoiris. El cartel publicitario indica: “Todos tenemos derecho a servicios de salud reproductiva libres de discriminación, prejuicios y creencias” De nuevo, ante el nefasto cartel, es precisar reiterar: que los niños y las niñas tienen derecho a no ser agredidos sexualmente, independientemente que su agresor sexual utilice condón o no para la penetración, ó que se le entreguen a las niñas píldoras anticonceptivas. Toda relación sexual con una persona menor de 12 años, es un delito, y promover el uso de condones o pastillas para relaciones con niños y niñas no le quita su carácter de delito.
La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), es un instrumento internacional ratificado por Costa Rica, mediante ley de la república Nº7184 del 18 de julio de 1990. Se reitera en el Preámbulo de la CDN, “el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”, reafirmando “la dignidad y el valor de la persona humana”; prohíbiendo hacer distinción “por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, NACIMIENTO o cualquier otra condición”, se cita la necesidad de proporcionar al niño una protección especial en los términos de la Declaración de Ginebra de 1924 sobre los Derechos del Niño y de la Declaración de los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General el 20 de noviembre de 1959, y derechos reconocidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (en particular, en los artículos 23 y 24), en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (en particular, en el artículo 10) y en los estatutos e instrumentos pertinentes de los organismos especializados y de las organizaciones internacionales que se interesan en el bienestar del niño. De todos esos instrumentos consideramos de vital importancia para esta este análisis citar la Declaración de los Derechos del Niño de 1959, que dispone:
"el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento", Queda evidente el reconocimiento de la personalidad del niño que aún no ha nacido cuando se dispone en el artículo segundo párrafo primero de la CDN:
“Los Estados Partes respetarán los derechos enunciados en la presente Convención y asegurarán su aplicación a cada niño sujeto a su jurisdicción, sin distinción alguna, independientemente de la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el NACIMIENTO o cualquier otra condición del niño, de sus padres o de sus representantes legales.” Quiero resaltar, del párrafo anterior la obligación de Costa Rica de respetar los derechos expresados en la CDN, a cada niño “sin distinción alguna, independientemente de (…) el nacimiento”
1. Los Estados Partes reconocen que todo niño tiene el derecho intrínseco a la vida. 2. Los Estados Partes garantizarán en la máxima medida posible la supervivencia y el desarrollo del niño.”
De esta forma, es indispensable que todas las medidas que legislativas que los señores(as) Diputados (as) tomen que involucren a los niños, deben considerar fundamentalmente su interés superior, el cual garantiza el respeto de sus derechos a un ambiente físico y mental sano, en procura de su pleno desarrollo personal. Precisamente por el interés superior del niño, los niños no nacidos deben ser tratados como personas, es decir como sujeto de derechos, y jamás pueden ser considerados como objeto o producto. Así, resulta indispensable que siempre se tengan en consideración los derechos del niño por nacer, como ser humano que es desde el momento de la concepción (cuando el óvulo se funde con el espermatozoide).
Sobre el inicio de la vida humana Sobre la dignidad del ser humano El derecho a la vida del embrión humano Read More
El ordenamiento jurídico costarricense contempla en el artículo 21 de la Constitución Política que "La vida humana es inviolable".
De ese principio de inviolabilidad de la vida se deriva toda la legislación de nuestro país que es sumamente respetuosa del derecho a la vida. Podemos enumerar entre otros que la vida humana está protegida en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre que dice:
"Todo ser humano tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona"
En el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:
En el artículo 6 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos “El derecho a la vida es inherente a la persona humana. Este derecho estará protegido por la ley. Nadie podrá ser privado de la vida arbitrariamente. (…)”
Y en la Convención Americana sobre Derechos Humanos que literalmente indica en el párrafo primero de su artículo 4:
En el inciso 5 del citado artículo 4 se prohibe aplicar la pena de muerte las mujeres en estado de gravidez
Esa prohibición de imponer la pena de muerte a las madres embarazadas, hace evidente y manifiesto el reconocimiento pleno de la personalidad jurídica de la persona por nacer, pues de lo contrario, si el ser humano no nacido no fuera considerado persona, ni se le reconociera como centro de imputación de derechos y obligaciones, en otras palabras si no se le reconociera su personalidad jurídica, no se limitaría la imposición de la pena de muerte en las circunstancias que indican la propia Convención a la mujer embarazada. Precisamente por ser consideradas las personas no nacidas como sujeto de derechos (persona) es que se da la prohibición.
En este mismo sentido, el párrafo quinto del artículo 6 de Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos dispone: “No se impondrá la pena de muerte por delitos cometidos por personas de menos de 18 años de edad, ni se la aplicará a las mujeres en estado de gravidez.”
El Dr. Tabaré Vazquez, médico de profesión, expresidente de la República de Uruguay, al vetar la ley de despenalización del aborto en su país dijo:
El verdadero grado de civilización de una nacion se mide en cómo se protege a los más necesitados. Por eso se debe proteger más a los más débiles. Porque el criterio no es ya el valor del sujeto en función de los afectos que suscita en los demás, o de la utilidad que presta, sino el valor que resulta de su mera existencia.
¿Puede existir un ser humano más inocente e indefenso que el embrión humano?
Análisis jurídico de la dignidad del cigoto como persona humana
y del derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica
Los seres humanos tienen hoy en día, cada vez mayor conciencia de la dignidad de la persona humana. Así la dignidad humana es la piedra angular de la Declaración Universal de Derechos Humanos, cuyo primer preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dice literalmente:
“La libertad, la justicia y la paz en el mundo no podrán darse sin el reconocimiento de la DIGNIDAD INTRINSECA y de los derechos iguales e inalienables de todos los seres humanos.” (La mayúscula no forma parte del original)
La palabra "dignidad" significa fundamental y primariamente "preeminencia", "excelencia". "Digno es aquello por lo que algo destaca entre otros seres, en razón del valor que le es propio. De aquí que hablar de la "dignidad de la persona" es una redundancia intencionada, para resaltar o subrayar la especial importancia de un cierto tipo de seres"[1].
En este mismo sentido se pueden citar el párrafo quinto y el artículo primero de la citada Declaración Universal, así como en el preámbulo del Pacto Internacional Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el artículo 11 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, entre otros instrumentos internacionales.
Precisamente en razón del reconocimiento de la dignidad intrínseca del ser humano, es que en su totalidad todos los instrumentos internacionales prohíben la discriminación entre seres humanos “por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, NACIMIENTO o cualquier otra condición social.”[2] (la mayúscula y resaltado no forman parte del original)
Como lógica consecuencia del reconocimiento de la dignidad intrínseca del ser humano y de la prohibición de discriminar, se dispone en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, así como en otros instrumentos internacionales, que:
Todos los seres humanos son personas (párrafo 2 del artículo primero CADH)
Todas las personas tienen derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica (artículo 3 CADH)[3]
Estos derechos son importantes, dado que en la historia de la humanidad se ha discutido si la mujer o los negros, o los esclavos, o los judíos eran personas. Hoy en día, muy pocos se atreverían a alegar "superioridad" de algunos los humanos sobre otros, dado que ésta visión no es acorde con los derechos humanos, precisamente por el concepto de dignidad intrínseca que hemos desarrollado que impide o prohíbe que se hable de seres humanos inferiores, de distinta categoría jurídica o a los cuales se les niegue el reconocimiento de su personalidad jurídica.
En conclusión: si hemos determinado en forma científica que el cigoto es un ser humano en estadio unicelular, que no pueden discriminarse a los seres humanos en razón de haber nacido o no, que todos los seres humanos somos personas, dado que no existen seres humanos de distinta categoría, ha de reconocerse que el cigoto tiene derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica, siendo que lo primero que reclama dicha personalidad es el derecho a la vida, por ser el primero y más fundamental de los derechos humanos, dado que sin vida no pueden ejercerse el resto de los demás derechos.
[1] Para el origen y desarrollo del concepto de persona, ver Angel Rodríguez, “La persona humana, algunas consideraciones”, en Revista Ars Medica, Facultad de Medicina, Universidad Católica de Chile, Santiago de Chile, Vol. 4, nº 6, 2002, pp. 121-140.
[2] Párrafo primero del artículo primero de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
[3]“Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.” Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos