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Timestamp: 2017-02-28 03:05:55
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INTRODUCCIÓN A LA SEGURIDAD SOCIAL | Derecho de la Seguridad Social
18 de mayo de 2015 – 23:07
Entender la seguridad social actual es un concepto difícil pues ha tenido un proceso histórico diferencial, desde la aparición del hombre en la faz de la tierra hasta nuestros días. La idea del término, si bien, desde sus orígenes se ha mantenido en su esencia, ha conseguido transformarse marcadamente en los últimos tiempos. Sin embargo, para poder entender la seguridad social en toda su extensión comenzaremos a partir de su concepto más simple.
Desde el punto de vista gramatical SEGURIDAD indica “cualidad de seguro”, término que refiere a todo aquello que se encuentra libre y exento de peligro, daño o riesgo. Así la seguridad social en su esencia y en un sentido lato, proporciona al ser humano como ser social todos aquellos medios que le permitan desenvolverse en su entorno libre de todo riesgo. Además agregamos, que por la amplitud de su contenido a la seguridad social no la podremos comprender analizándola desde su aspecto puramente gramatical, pues refiriéndonos al término “seguridad”, lo consideramos como un estado de ánimo y como tal tiene un significado subjetivo y abstracto, ya que cada quién le dará un significado distinto según su condición y los medios que tenga a su alcance para contrarrestar el grado de peligro en que se encuentre, y en la búsqueda de esa seguridad, siempre pondrá en juego un sin fin de emociones, para alcanzar el pleno estado de bienestar personal y de grupo, por formar parte de un entorno social, por tanto, para poder comprender la verdadera naturaleza de nuestra disciplina es pertinente ampliarla con algunas otras explicaciones.
Sabemos que los seres humanos somos entes sociales por naturaleza y que en nuestro entorno social y natural convivimos con otros seres que se encuentran en el medio ambiente que nos rodea. Que en esa interacción debido a los fenómenos sociales y naturales que se generan, pretendemos prevenir las adversidades y resolverlas de tal forma que garanticen nuestra seguridad inmediata. Ahora bien, en la búsqueda de esa seguridad que difícilmente se logra, es necesario emprender acciones efectivas para obtenerlas y en muchos de los casos al no lograrlas, se desencadenan una serie de sensaciones, ira, coraje irritación, frustración etc. Por tanto, en este aspecto la seguridad social que se origina por medio de un sentimiento, es un concepto efímero y pasajero, dado que al surgir nuevas situaciones de inseguridad, creamos nuevos retos con los que se tienen que lidiar. Más sin embargo, como seres humanos siempre estaremos a la vanguardia contra esas adversidades, dada nuestra naturaleza e instinto de conservación manteniéndonos siempre unimos como grupo para fortalecernos. En conclusión, sin que valgan las opiniones en contrario respecto al futuro de la humanidad, persistiremos en pie de lucha constante y solidaria para ir en contra de la inseguridad, aspecto intangible que nos afecta a todos como seres sociales y si bien la seguridad social se manifiesta como un complejo fenómeno social que surge con el hombre y que pone en juego una serie de logros para alcanzarla, actualmente esa seguridad social se ha consolidado con el surgimiento del Estado moderno, donde en una de sus facetas, es al propio Estado que se le faculta para otorgar a toda la población y en especial a los sectores económicamente vulnerables de la sociedad, el acceso a los derechos fundamentales de seguridad social, como son el empleo, la vida, la salud, la vivienda, la seguridad económica en el retiro, la alimentación y la educación.
Esta nueva noción de seguridad social nos permite considerarla como un fenómeno histórico social propiciado por las grandes diferencias económicas y sociales del siglo XIX durante la revolución industrial y que como consecuencia de aquellos fenómenos sociales, a partir del siglo XX ya fue adoptada por la mayoría de los Estados modernos en sus distintas legislaciones, pues en los Estados anteriores previos a esta época, dada su forma de Estados autoritarios y de poder absoluto, carentes de los más elementales derechos fundamentales, no se tuvo conciencia de la importancia de la seguridad social y de cumplir con sus exigencias fundamentales.
Ahora bien, las formas por las que se otorga la seguridad social varían dependiendo de cada país y de la situación económica en que se encuentren, pues la seguridad social se basa en asegurar y garantizar un ingreso económico mediante la obtención de un trabajo digno, en la protección de la vida y la salud, en otorgar educación y una vivienda digna, todo esto teniendo una eficiente administración pública en cada país, sin importar el sistema jurídico o político de cada uno de ellos, creándose programas e instituciones que otorguen a la población la pretendida seguridad social.
En otro orden de ideas, pero con el fin de precisar el concepto, la seguridad social ya como ciencia, se encontró entrelazada con otros conceptos afines, como el de previsión social y el de asistencia social, dado que originalmente se tuvo una misma concepción de todos ellos, pues al unirse los sectores de la población para combatir por cualquier medio posible a su alcance todas las contingencias que surgieran, no se distinguían o diferenciaban ninguno de aquellos conceptos. Pero ahora, con el pasar de los tiempos se han delimitado y consolidado cada disciplina, teniendo cada una el lugar que les corresponde dentro de la clasificación general de las ciencias jurídicas y donde los beneficios de cada institución no solo es responsabilidad de cada Estado, sino también continúa dando cabida a la participación privada.
Como sabemos ya, la Historia de la seguridad social es la historia del hombre, pues desde sus albores ha vivido en forma latente bajo incertidumbre e inseguridad, cuestionándose siempre la razón no solo de su existencia sino buscando la justificación de los acontecimientos trascendentales, entre los que encontramos, la vida, la muerte o la enfermedad, afectado y confundido por los fenómenos naturales, las erupciones volcánicas, terremotos, diluvios, inundaciones, truenos, incendios, los animales feroces, insectos y demás alimañas. Para su protección, se refugia en cuevas y cavernas, uniendo sus fuerzas con otros de su misma especie para protegerse de todos esos agentes de incertidumbre. También, crea diversos grupos, desde los más simples hasta los más complejos como instrumento de autoprotección, unión y fortaleza, imperando entre todos ellos un arraigado sentimiento de solidaridad para combatir un mundo agreste e incomprensible, en el que padecen lesiones y enfermedades, mutilaciones e inclusive la muerte, procurando una inminente necesidad de prevenir y combatir aquellos padecimientos, manteniéndose siempre en una lucha constante de supervivencia.
Las primeras prácticas de sanación contra las lesiones y enfermedades, tuvieron su origen en el empirismo primitivo que tuvo un carácter pragmático. Existen varios estudios de ese tipo, realizados en diferentes épocas y en numerosos grupos primitivos de distintas partes del mundo, que muestran todos ellos una serie de características comunes:
1) Las enfermedades son castigos enviados por una deidad, casi siempre por la violación de un tabú o de alguna ley religiosa, o bien son causadas por brujos o hechiceros, pero en todo caso se trata de fenómenos sobrenaturales.
2) tanto el diagnóstico como el tratamiento de las enfermedades requieren medios y ritos igualmente mágicos o religiosos.
3) los personajes encargados del manejo de los pacientes son sacerdotes, brujos o chamanes, que con frecuencia representan las tres cosas, a veces simultáneamente.
4) hay distintas formas de adquirir las enfermedades, pero entre las más frecuentes están el castigo divino, la introducción de un objeto en el cuerpo del paciente, como una piedra o un hueso, la posesión por un espíritu, la pérdida del alma, el “mal de ojo”, el “susto” y otras más.
Este concepto mágico-religioso, con variaciones de detalles según distintas épocas y regiones geográficas, estaba ampliamente difundido entre los pueblos primitivos de localizaciones tan distintas como Mesopotamia, Egipto y otros grupos de África, Europa, Australia y América. De hecho, cuando a principios del siglo XVI ocurrió el “encuentro” de las dos culturas, la española y la mesoamericana, ambas compartían este concepto mágico-religioso de la medicina, aunque los dioses respectivos tenían distintos nombres y los mecanismos de enfermedad aceptados por los indígenas (pérdida del alma o “mal de ojo”) eran diferentes del que prevalecía entre los europeos (desequilibrio de los humores), que entonces todavía se encontraban bajo la influencia de las ideas galénicas. Para ambas culturas las enfermedades eran castigos divinos enviados por los dioses ofendidos a los hombres y mujeres pecadores, y en ambos casos parte del tratamiento era suplicarles su perdón (a Dios Nuestro Señor o a Tezcatlipoca el Negro, según el caso) por medio de rezos o de encantamientos, así como con regalos, sacrificios, penitencias y promesas de enmienda. Así también, en algunos casos y pueblos se aplicaba el uso de hierbas y remedios obtenidos de la naturaleza y su eficacia se basaba en la repetición y en el acierto y error, recurriéndose a los dioses o los astros para intentar comprender lo inexplicable, interviniendo en la sanación el curandero, brujo o chamán quien recurría a los exorcismos, plegarias, ofrendas, sacrificios rituales y ceremonias mágicas donde los resultados no siempre eran muy halagüeños, porque los resultados dependían principalmente de la casualidad.
En Babilonia ciudad Sumeria, el rey Hammurabi (2123-2081 a.C.) fue el primero en dictar leyes para regular la administración, en las que se incluyeron algunas relacionadas con la cirugía, las cuales son consideradas las más antiguas. Este conjunto de normas fueron escritas en escritura cuneiforme en un bloque cilíndrico de diorita de más de 2 m de alto y 0.50 m de circunferencia, conocido como el –Código de Hammurabi-. Las leyes médicas se refieren a la práctica de la cirugía y establecen los honorarios que deben cobrarse según el nivel social y económico del paciente, y según el resultado de cada cirugía.
En Egipto, se crearon instituciones de defensa y de ayuda mutua, prestándose auxilio en caso de enfermedad. Se creó el servicio de salud pública financiado por un impuesto especial, este sistema de cuidados médicos fue gratuito, general y nacional, es decir, accesible para todos, para todas las clases sociales, disponible en todo el país y en el momento que se requiriera.
En Grecia, se auxiliaban a los que tenían algún impedimento físico por defender al Estado y en caso de muerte sus hijos eran educados y pasaban a ser protegidos por el Estado. También predominaron las llamadas Hetairas que además de tener otros menesteres (prostitución, acompañantes o concubinas), eran consideradas en un aspecto poco conocido como curanderas, encargándose de auxiliar a los enfermos y heridos.
En Roma surgieron los -collegia corpora ofice-, (colegios de oficios) y las –guildas-(grupos de artesanos y mercaderes), ambas entre uno de sus fines fue la de ayudar y asistir a sus integrantes y familiares. Posteriormente las guildas, que tenían un concepto mas amplio que las primeras, como la Liga Hanseática o Hansa, la cual llegó a considerarse como un pequeños Estados contando con un ejército naval, se fortalecieron al grado de crear sus propias reglas para sancionar las malas prácticas mercantiles y otras acciones.
En la Edad Media se formaron los gremios, quienes tuvieron gran difusión después de la caída del imperio Romano y la formación del Estado Medieval. Se dividían según el oficio o especialidad de cada artesano, crearon un fondo mutual para ayuda de los caídos en desgracia o muerte como consecuencia de sufrir algún accidente en el trabajo.
Todas estas instituciones se caracterizaron por tener un fuerte sentimiento de solidaridad, especialmente entre los que realizaban una actividad laboral, por haber caído en situaciones de indigencia (sin medios de subsistencia) o enfermedad por los accidentes sufridos en el desempeño de sus respectivos oficios.
La revolución Industrial, fue un acontecimiento económico social de gran relevancia para una clase social y de adversidad para otra. En ella tuvo como antecedente la conceptualización moderna de la seguridad social. En sus inicios, el obrero se encontró en el más profundo y absoluto desamparo frente a los riesgos y contingencias en la ejecución de su trabajo, siempre trabajó en jornadas extenuantes bajo condiciones infrahumanas y nadie se ocupó de mejorar esas condición, ni aún la propia legislación de la época que debiera procurarle alguna garantía, por el contrario fue esta la que se aplicaba en su contra, pues cualquier tipo de protesta mediante la organización de coaliciones o de huelgas se penalizaba con la privación de la libertad o la muerte, apartándose de su verdadera esencia, por tratarse de medios legítimos para la clase trabajadora con el fin de obtener y lograr el establecimiento de medidas preventivas para no sufrir algún accidente de trabajo que los incapacitara y les quitara el principal medio de subsistencia. Ante esta situación y de lo represivo de la legislación, los obreros fueron tomando conciencia y formaron clandestinamente múltiples organizaciones en las que se discutían las exigencias y en su caso los medios de acción para que se respetaran sus derechos fundamentales. No fue hasta tiempos después y a través de muchos esfuerzos y logros, que en el aspecto de la seguridad social, los primeros logros fueron en el aspecto interno, fomentándose el ahorro mutuo con el fin de solventar las contingencias sufridas en el desempeño del trabajo. Posteriormente, con el exceso de la burguesía, quien detentaba la propiedad privada de los medios de producción, auxiliada por una legislación deficiente y una iglesia complaciente, provocó la reacción del proletariado, desencadenándose la llamada lucha de clases, lucha ardua y desigual en la que la clase trabajadora empuñó las ideas anarquistas sustentadas por Pierre Joseph Proudhon (francés) y Mijaíl Bakunin (Ruso) así como de las acciones socializantes de Carlos Marx (Alemán), proclamando una lucha frontal en contra de la burguesía y sus aliados (Iglesia y Estado), obteniendo con ello grandes resultados, no solo con el propósito de reconocer los derechos fundamentales de los trabajadores como seres humanos, sino estableciendo mecanismos efectivos para garantizar a todo hombre que trabaja un nivel económico decoroso para él y su familia, que los salvaguardara en su vida y salud mediante el reconocimiento de instituciones de seguridad social que los protegiera por las contingencias sufridas en el desempeño de su trabajo.
EL ORIGEN DE LOS SEGUROS SOCIALES, COMO INSTRUMENTO DE LA SEGURIDAD SOCIAL
La seguridad social moderna tiene su origen en Alemania durante los años de 1883 a 1889, en la época de Guillermo I, Emperador de Alemania y Rey de Prusia, siendo canciller Otto von Bismarck. En este periodo se aprobaron leyes que establecieron seguros obligatorios contributivos, delimitados a la clase trabajadora, que cubrían enfermedades, accidentes, invalidez y vejez, los cuales eran financiados por el Estado, patrones y trabajadores. En 1919, en la República de Weimar, se elevó por primera vez a rango Constitucional el papel más activo del Estado en el progreso social y se extendieron los beneficios para atender además de la seguridad social (salud, incapacidad para el trabajo, maternidad, vejez, enfermedad), la vivienda y la educación (no incluido el seguro de desempleo), aunque su naturaleza siguió siendo contributiva.
En Inglaterra con el informe presentado en 1942 por Lord Beveridge, se marca el inicio de la seguridad social, al otorgarle un carácter integral y universal.
Respecto a la universalidad se propuso que:
“La seguridad social fuera entendida como un derecho social solidario que obligara a la sociedad por medio del Estado a proporcionar un mínimo de bienestar general, independientemente de las aportaciones que pudiera realizar cada individuo al financiamiento de los servicios. Desde esta perspectiva, se proyectó que los costos de la reforma deberían ser cubiertos con los recursos fiscales del Estado y con las contribuciones específicas de los trabajadores y empresarios al nuevo sistema.”
En relación a la integralidad, el Plan propuso:
“…la construcción de un sistema de beneficios sociales que fueran capaces de proteger a los ciudadanos –desde la cuna hasta la tumba– y que atacaran los cinco males gigantes de las sociedades modernas: la indigencia, las enfermedades, la ignorancia, la suciedad y la ociosidad…”
El plan incluía un sistema de seguridad social unitaria que manejara las pensiones para cubrir a toda la población (enfermedades, maternidad, vejez, viudez y desempleo), un servicio nacional de salud (atención médica gratuita con cobertura universal) y un sistema de asistencia nacional (para complementar los subsidios de la seguridad social cuando fueran insuficientes para lograr el mínimo de subsistencia deseado, el otorgamiento de subsidios familiares universales y la adopción del objetivo del pleno empleo como política de Estado). Los beneficios se extendieron a la educación, vivienda y atención especializada a niños.
Cabe señalar que Inglaterra fue el primer país que introdujo en 1911 el seguro de desempleo obligatorio. Todo esto conformaba lo que se conoció como el Welfare State británico (estado de bienestar).
El modelo inglés se extendió al resto de países de Europa Occidental quienes incorporaron los compromisos de bienestar social en sus respectivas legislaciones. Los países que adoptaron el modelo de la seguridad social, cambiaron su destino institucional, con el fin de erigir al Estado como el eje rector del desarrollo nacional y en todas sus Constituciones se establecieron como derechos sociales básicos y fundamentales de sus ciudadanos, el acceso a la educación, la salud, la seguridad social, la vivienda y el trabajo.
En Estados Unidos el antecedente de la Seguridad Social lo encontramos en la Social Security de 1935, como consecuencia del -Jueves Negro- que tuvo lugar el 24 de octubre de 1929, día en que dio comienzo la caída en la Bolsa de Nueva York y con ella el Crack y la Gran Depresión. En ella se contemplaba, la cobertura de los pobres, los niños dependientes, cónyuges sobrevivientes y personas con discapacidad.
En América Latina también se desarrollaron políticas sociales en las distintas áreas del bienestar, pero estos esquemas resultaron incompletos dado el retraso económico-social, sus coberturas sociales fueron deficientes y desorganizadas con relación a lo que se consideraría un sistema integral y universal real.
Como resultado de una nueva crisis económica mundial que se vivió en la década de los setenta y con las nuevas tendencias neoliberales y globalizantes de finales de los ochentas, donde mediante una política económica de Estado con tendencias tecnócratas y macroeconómicas, se redujo al mínimo la intervención estatal en materia económica y social, implantándose el libre mercado capitalista como mejor garante del equilibrio institucional y el crecimiento económico de un país, nulificándose o se redujo del presupuesto los avances en materia del Estado de Bienestar. A partir de entonces, se ha abandonado la protección al empleo como política de Estado, se han flexibilizado los mercados laborales con el consecuente menoscabo de las prestaciones laborales, se han establecido reformas fiscales y presupuestales que recortan los programas sociales para la población económicamente débil.
LA SEGURIDAD SOCIAL EN MÉXICO Y EL DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL.
Nuestro pueblo Mexicano siempre ha sido oprimido, subyugado y explotado desde la conquista hasta los últimos tiempos.
En materia de seguridad social, durante la Independencia como en la Reforma fue totalmente inexistente, porque el Estado Mexicano nunca se interesó en salvaguardar los intereses de la población o de los trabajadores y sus familias. Esto fue debido a que nuestro país fue mayormente rural y agrícola y los trabajadores del campo eran sometidos a las ya tradicionales jornadas de sol a sol, que se iniciaban a las seis de la mañana y se concluían a las seis de la tarde, laborando siempre en el mayor de los casos más de esas jornadas.
Durante la Revolución Mexicana (1910-1917), surgió cierta atención médica que estaba a cargo de la Cruz Roja, institución de reciente reconocimiento que se había dado como consecuencia de las lluvias torrenciales que ocasionaron graves desastres en la ciudad de Monterrey en agosto de 1909, afectando a más del 50% de la población. En ese entonces partió de la Ciudad de México una brigada, teniendo al frente y como responsables al Doctor Fernando López y a su esposa Doña Luz González Cosío de López y un grupo de amigas filántropas, con el propósito de llevar víveres y ayuda humanitaria a los damnificados, siendo así, que se creó la primera brigada de la Cruz Roja Mexicana. A partir de entonces la Doña Luz Eréndira inició un arduo trabajo continuo que llegó a fructificar cuando el General Porfirio Díaz expidió el decreto No. 401 del 21 de febrero de 1910, por el cual reconoció oficialmente la creación de la Cruz Roja Mexicana. En 1910 Cruz Roja Mexicana comienza a funcionar en la Ciudad de México y un año más tarde se envía una brigada de la Cruz Roja Mexicana a Ciudad Juárez, Chihuahua, con la finalidad de auxiliar a los combatientes de la revolución. De 1911 a 1921 interviene en muchas de las escenas de nuestra Revolución Mexicana, en la invasión Norteamericana a Veracruz, en los brotes epidémicos de tifoidea y de influenza española, en las inundaciones del Bajío y los terremotos de 1912 y 1919.
Por otro lado, los primeros ordenamientos legislativos en materia de seguridad social que aparecieron en nuestro país, fueron en el ámbito local a principios del siglo XX.
a) La Ley de Accidentes de Trabajo del Estado de México de José Vicente Villada del 30 de abril de 1904, que establece la responsabilidad civil de los patrones en los accidentes de trabajo.
b) La Ley de Accidentes de Trabajo de Nuevo León, de Bernardo Reyes Ogazón del 9 de noviembre de 1906, reglamenta la materia y se imponen responsabilidades.
c) La Ley de Accidentes de Trabajo del estado de Chihuahua de Salvador R. Mercado del 29 de julio de 1913, finca la responsabilidad civil de los patrones, cuando el accidente se hubiese producido en ocasión del trabajo y la reparación del daño a cubrir la empresa, bajo el supuesto de que los sujetos pasivos no son responsables de la ocurrencia del riesgo.
d) La Ley del Trabajo en el Estado de Veracruz de Cándido Aguilar Vargas del 19 de octubre de 1914, otorga asistencia médica a los obreros enfermos y medios de subsistencia y curación cuando el obrero hubiera sufrido un accidente.
e) La Ley Sobre Accidentes del Trabajo de la Convención Revolucionaria Zapatista redactada el 27 de octubre de 1915, en el Palacio Municipal de Cuernavaca Morelos, esta si bien no tuvo aplicación ni vigencia dado que el movimiento Zapatista se disgregó por la muerte de su líder, es un antecedente claro de las inquietudes del sector agrario en materia de seguridad social.
f) La Ley del Trabajo del Estado de Yucatán de Salvador Alvarado Rubio del 11 de diciembre de 1915, crea una Sociedad Mutualista, para apoyar a los deudos de trabajadores en caso de muerte y vejez.
g) La Ley sobre Accidentes de Trabajo del Estado de Hidalgo de Nicolás Flores Rubio del 25 de diciembre de 1915, se legisla genéricamente en la materia.
h) La Ley del Trabajo en el Estado de Coahuila de Gustavo Espinoza Mireles del 27 de octubre de 1916, impone que el trabajo debe realizarse en las condiciones más perfectas posibles de higiene y seguridad; que el patrón adopte las medidas adecuadas para prevenir accidentes en el uso de las máquinas, instrumentos o materiales de trabajo y; que se establezca la responsabilidad civil del patrón, por los accidentes con motivos y en ejercicio de la actividad profesional, comprendiendo el pago de la asistencia médica y farmacéutica, así como el salario íntegro del obrero por seis meses; se habla ya de incapacidad completa, temporal o perpetua.
Fue hasta la Constitución de 1917 cuando se federaliza la seguridad social plasmándose en los artículos 3, 73 fracción XVI y 123 Constitucionales, la educación gratuita, la aplicación de medidas sanitarias y preventivas y la responsabilidad de los empresarios por los accidentes y enfermedades causados, así como la creación de cajas de ahorro y sociedades cooperativas:
a) “Artículo 3º.-…En los establecimientos oficiales se impartirá gratuitamente la enseñanza primaria.”
b) “Artículo 73.-…El congreso de la unión tendrá las siguientes facultades:…fracción XVI.- Para dictar leyes sobre…salubridad general de la República…2º.- En caso de epidemia…enfermedades exóticas…dictará las medidas preventivas indispensables…3º.-Las medidas que…haya puesto en vigor contra el alcoholismo y la venta de sustancias que envenenan al individuo y degeneran la raza serán revisadas…”
c) “Artículo 123…fracción XIV.- Los empresarios serán responsables de los accidentes de trabajo y de las enfermedades profesionales de los trabajadores…fracción XXIX.- Se considera de utilidad social: El establecimiento de cajas de seguros populares, de invalidez, de vida, de cesación involuntaria de trabajo y de accidentes…fracción XXX.- También son de utilidad social, las sociedades cooperativas para la construcción de casas baratas e higiénicas…”
Con la federalización de la seguridad social se crea el Departamento de Salubridad en 1917 y la Secretaría de la Asistencia Pública en 1938, fusionándose ambas en 1943, dando origen a la Secretaría de Salubridad y Asistencia, la que conjuntamente con la Secretaría de Educación Pública la que se creó en 1921, dieron avances importantes en materia de acciones sanitarias y de educación primaria, respectivamente.
Los primeros en recibir los beneficios reales fueron los empleados públicos, sus pensiones fueron manejadas hasta 1922 por la Secretaría de Hacienda. En 1925 se expidió la Ley de Pensiones Civiles y se creó la Dirección General de Pensiones Civiles de Retiro, ley que fue reemplazada en 1946 por la Ley de Retiros, la que comprendía:
1. Protección de la salud.
2. Préstamos y pensiones por vejez.
3. Inhabilitación y muerte.
Posteriormente la cobertura se extendió a los trabajadores del sector público paraestatal, ferrocarrileros, petroleros y electricistas.
En 1929 en el artículo 123 fracción XXIX de la Constitución se reformó para crear una Ley del Seguro Social, que se promulgó hasta 1943. Con esta Ley se creó el Instituto Mexicano del Seguro Social, convirtiéndose en la institución más importante en materia de salud y de seguridad social, en ella se otorgaron seguros para los trabajadores por:
2. Enfermedades profesionales, enfermedades no profesionales y maternidad.
3. Invalidez, vejez y muerte, además de cesantía en edad avanzada.
Los seguros se financiaban mediante contribuciones tripartitas, Estado, trabajadores y patrones.
Dado que la cobertura se limitaba a trabajadores formales de las empresas paraestatales, privadas o de administración social, progresivamente se hicieron reformas para incorporar a otros sectores de la población.
En 1955 se hizo obligatorio el aseguramiento de los empleados de las instituciones de crédito y organizaciones auxiliares de seguros y fianzas de la República Mexicana.
En su redacción original, el artículo 123 Constitucional no consideraba a los trabajadores al servicio del Estado, fue entonces que en 1959, en el gobierno del presidente Adolfo López Mateos, se añade un apartado B a nuestra Constitución, garantizándose con esto sus derechos laborales por accidentes y enfermedades profesionales, jubilación, invalidez y muerte, incluyendo también el rubro de vivienda, entre otros. En ese mismo año se promulga la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado en la que se contempla la creación del ISSSTE. En esta Ley se cubrirían accidentes y enfermedades profesionales y no profesionales, maternidad, jubilación, invalidez, vejez y muerte. Se adiciona el derecho de los familiares a recibir asistencia médica y medicinas, la apertura de centros vacacionales y tiendas económicas y el acceso a viviendas en renta o venta. En 1972 se crea el Fondo de Vivienda (FOVISSSTE) y su Comisión Ejecutiva.
En 1983 se aprueba una nueva Ley del ISSSTE, en la que se amplían las prestaciones y se mejora la organización administrativa. Entre las nuevas prestaciones están la promoción de actividades culturales y deportivas, servicios funerarios, seguro de cesantía en edad avanzada y servicios a jubilados y pensionados. Se aumenta la cobertura de beneficiarios, dando servicios a los hijos de asegurados hasta los 25 años y a las madres solteras menores de 18 años. Se fija un sueldo regulador para calcular la cuantía de las pensiones, que constituía el promedio del sueldo básico de los últimos tres años de servicio del trabajador. Posteriormente, se reforma el artículo 24 de la Ley, para ampliar la cobertura de los servicios médicos a los esposos y concubinarios. Los trabajadores podrían continuar inscritos de manera voluntaria en el régimen obligatorio en caso de retiro antes de tiempo y además los estados y municipios podían incorporar a sus trabajadores a dicho régimen.
Más adelante, se integran los sistemas de tiendas y agencias turísticas y servicios, como los que proporcionan las estancias de bienestar y desarrollo infantil que ya venían siendo operadas por diferentes dependencias, organismos e instituciones de la Administración Pública Federal.
El ISSSTE con la ley de 1984 crea el fondo de pensiones, el fondo médico, el fondo de riesgos de trabajo, el fondo de préstamos personales, el fondo de servicios sociales y culturales, el fondo de la vivienda, el fondo de ahorro para el retiro y el fondo de administración.
Los trabajadores formales y sus familias eran los principales beneficiarios de las instituciones de seguridad social de todos los sectores, de esta forma, la seguridad social en México careció desde sus inicios de la condición de universalidad donde se protegería a todos sus ciudadanos, circunscribiéndose únicamente a un enfoque ocupacional que apartó a México de los esquemas prevalecientes en los países de Europa Occidental.
En 1974 se modificó el artículo 123 fracción XXIX de la Constitución para incluir como sujetos de la seguridad social a “trabajadores, campesinos, no asalariados y otros sectores sociales y sus familiares”.
Por la naturaleza contributiva de la afiliación al Seguro Social, sus beneficiarios se concentraron en los sectores urbanos e industriales.
A pesar de las reformas que ampliaron la cobertura de los sectores beneficiados, como las zonas rurales de diversos Estados de la república, con el programa IMSS-COPLAMAR, IMSS-SOLIDARIDAD, actualmente IMSS-OPORTUNIDADES, una parte importante de la población ha estado históricamente desprotegida, los trabajadores urbanos o auto-empleados que carecen de un ingreso formal entre otros.
La problemática del empleo se vio agudizada a partir de las crisis económicas que limitó nuevas afiliaciones.
Dadas las limitantes de las instituciones y programas de seguridad social, originalmente la idea de la SSA fue la de atender a los menesterosos y necesitados y el Seguro Social al resto de la población. Pronto se vio rebasada esta expectativa por el creciente número de personas que no tenían derecho a cobertura, de tal forma que la SSA se convirtió en una instancia de atención a la población en general, incluyendo a aquellas que no tenía acceso al Seguro Social. Sin embargo, actualmente la SSA se enfoca exclusivamente a una rama de la seguridad social, proporcionado solo servicios de salud, con esto, deja fuera de los demás servicios de seguridad social a una parte importante de la población.
Las prestaciones para el desempleo han estado ausentes del diseño de la seguridad social en México. El concepto más cercano fue el de cesantía involuntaria en edad avanzada en las leyes de Seguridad Social y la indemnización por despido establecida en la Ley Federal del Trabajo, sin que tuviera eco en ninguna de las legislaciones el seguro del desempleo.
Adicionalmente a estas instituciones, se fueron creando otros organismos que cubrieron segmentos específicos de trabajadores como el del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (ISSFAM), los esquemas de pensiones de Petróleos Mexicanos (Pemex), Luz y Fuerza del Centro (LFC), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), algunas universidades (BUAP entre otras) y las Mutualidades de la Industria textil.
Por su parte, los gobiernos estatales y municipales que no han creado instituciones de seguridad social, como en el Estado de Puebla con el ISSSTEP, están facultados para celebrar convenios con el ISSSTE o IMSS para otorgar a sus trabajadores aquellos servicios.
Originalmente, los sistemas de pensiones en México se regían bajo el sistema de concentración y repartición de los recursos, en donde con una buena administración de las cotizaciones se financiaban las pensiones y jubilaciones de los trabajadores retirados. Con la reforma a la Ley del IMSS en 1995 se abandonó aquel sistema en los Seguro de Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez para introducir otro de capitalización individual, en el cual para el manejo de las cuentas individuales se tuvieron que crear las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), en tanto el IMSS se encargó de recabar los recursos y transferirlos posteriormente a las Administradoras.
Con el sistema actual as aportaciones a este fondo siguen siendo de naturaleza tripartita (trabajador, patrón y Estado), otorgándose una pensión mínima garantizada a cuenta de los impuestos que se cubren al Estado para aquellos trabajadores que no lograron reunir los recursos suficientes. Sin embargo, dado que en este nuevo sistema de pensiones continúa dirigido a los trabajadores formales que dependen del ahorro individual, se nulifica el principio de solidaridad con el que la sociedad procura por el bienestar de los menos favorecidos.
Por ahora, ya que se continúa con esta política de Estado, la seguridad social en México se encuentra en constante riesgo, en cuanto a su sistema de salud pública, la educación, la cultura, el fomento al tiempo libre, a la recreación, las artes y el deporte estarán a cargo de la iniciativa privada y de predominar con las políticas que imponen tanto el liberalismo económico como la globalización, la totalidad de los servicios de seguridad social estarán administrados por la iniciativa privada, desapareciendo en consecuencia el IMSS, el ISSSTE, el INFONAVIT y el ISSFAM, además de la educación, la cultura y la recreación, así como la mayoría de los servicios a cargo de aquellas instituciones, sometiéndonos como país emergente a los tratado internacionales de comercio que satisfagan los criterios de las grandes corporaciones financieras y económicas de los países industrializados de primer mundo. También, los artículos 3 y 4 constitucionales habrán sido modificados, el artículo 123 desaparecerá y las organizaciones sindicales de ideas sociales se habrán extinguido y convertido en asociaciones civiles o de cualquiera otra naturaleza. Por esto, la mayoría de los mexicanos debemos reflexionar y hacer conciencia de la marcada desigualdad social en que nos encontramos como consecuencia de la prevalencia del capitalismo, el neoliberalismo y la globalización, para salir del letargo y espejismo que nos da un aparente bienestar económico, no solo para conservar nuestras instituciones sociales que a través de mucho esfuerzo se han logrado, sino para luchar para mejorarlas y conservarlas en beneficio de todos los mexicanos pensando siempre en el bienestar social de las futuras generaciones, como un derecho fundamental e inalienables de toda la humanidad.
NATURALEZA JURÍDICA DE LA SEGURIDAD SOCIAL Y DE LOS SEGUROS SOCIALES EN MÉXICO
Ya en el marco jurídico, la seguridad social en nuestro país tiene múltiples aspecto y su naturaleza jurídica ha sido diversificada. En retrospectiva basta repasar la historia para considerar a la seguridad social como un derecho cambiante e inconcluso, la cual no ha podido equilibrarse con la realidad económica y social ni con los fines que se dieron originalmente a nivel mundial, donde se estableció como un concepto de solidaridad entre sociedad y Estado buscando siempre alcanzar la plenitud de los servicios de sus pobladores, sino que, por el contrario ha declinado hacia una tendencia a la privatización.
Bien, ya en materia, en principio, la seguridad social en nuestro país tuvo un gran repunte al redactarse el artículo 123 en nuestra actual Constitución, donde en su fracción XXIX, se sentaron las bases para el establecimiento de un sistema de seguridad social, que a nivel mundial fue de gran trascendencia al ser el primer país en elevar ese derecho a nivel constitucional, considerándola como una garantía social.
Inicialmente, en el artículo 123 Constitucional se integraron los derechos fundamentales de los trabajadores y el derecho a la seguridad social, en 1931 su Ley Reglamentaria, reguló los riesgos de trabajo como parte fundamental de las prestaciones de los trabajadores. En 1929 que se modifica la fracción XXIX del artículo 123 Constitucional donde se ordena la creación de una Ley del Seguro Social, misma que fue promulgada hasta 1943. El artículo 4 señala que el Seguro Social será la base de la seguridad social en nuestro país, lo considera como un servicio público de carácter nacional y que su Instituto sería el instrumento básico de esa Seguridad Social (artículo 5), con estas disposiciones se logra que a partir de entonces el Seguro Social como institución, se hiciera cargo de la seguridad social de toda la población.
Sin embargo, la realidad social vislumbrada en la Ley del Seguro Social no ha sido así, dado que en la parte última del artículo 4, se apreció la posibilidad de diversificar la seguridad social a otros ordenamientos, como en la actualidad con la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio del Estado y la Ley del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas Mexicanas, que otorgan prestaciones en desigualdad de condiciones para sus beneficiarios marcando un inequitativo tratamiento que hasta la fecha no ha podido resolverse. Con esta nueva tendencia el Instituto Mexicano del Seguro Social como instrumento básico de la seguridad social y servicio público nacional no logrará su hegemonía, pues los servicios de seguridad social que debieran ser dirigidos por una misma institución homologando las de otras de su misma naturaleza conservando su unidad, fueron canalizadas a otras instituciones con legislación propia y en algunos casos distinta a los principios de un derecho esencialmente social y unificado, como en el caso del INFONAVIT en materia de vivienda, el SAR y sus administradoras respecto al fondo de pensiones en el que se modificaron los sistemas originarios de concentración de recursos por los de capitalización individual y respecto de la garantía social a la salud de aquellos que carecen del beneficio de la seguridad social seguirá siendo otorgada por la SSA.
En conclusión, independientemente de las tendencias de la seguridad social en nuestro país, siendo una ciencia jurídica con directriz a la unidad y universalidad y relacionarse además con múltiples disciplinas del conocimiento, podemos concluir que por su propia naturaleza se trata de un derecho social especial y multidisciplinario.
Estos principios son los paradigmas que establecen un sistema de seguridad social estable, pues una vez creado el sistema, los principios que los rigen son útiles como criterios de aplicación e interpretación de las normas que se crean para el sistema, criterios de aplicación absoluto para evitar que el sistema se desnaturalice y altere.
Los principios y fines tienen especial importancia, para la evaluación del modelo de seguridad social y determinar los ajustes necesarios para garantizar que el sistema mismo se mantenga, así como evaluar el grado de desarrollo de un determinado régimen de seguridad social.
Todas las personas deben participar de los beneficios de los sistemas de seguridad social. Este enunciado supera todas las restricciones propias de los seguros sociales que nacieron con un carácter clasista y limitante, como un sistema de protección exclusivo de los trabajadores asalariados. La función de la seguridad social es proteger al ser humano en una determinada colectividad social, sin marginación o discriminación alguna. El acceso a la protección de la población mediante la seguridad social integral, deja de ser un derecho para un grupo o grupos y se constituye en un derecho subjetivo público, como un derecho fundamental del ser humano que debe ser elevado en un Estado moderno a rango constitucional sin restricciones.
Con este principio se pretende que toda la población de un determinado país, en la medida de sus posibilidades, deba contribuir económicamente al financiamiento de la Seguridad Social institucional, ya que fue la misma sociedad, por sus necesidades naturales, que la creó y que en su caso, el Estado en función social tiene la tarea de otorgarla, para esto crea los sistemas propios para garantizar una plena seguridad social. La solidaridad se manifiesta mediante la concientización que todos los seres humanos deben tener entre sí, del aspecto diferencial de aquellos que se encuentran en una posición desfavorable, es decir, el darse cuenta que siempre estaremos en posición adversa con relación a los demás, verbigracia, los jóvenes respecto de los ancianos, los sanos frente a los enfermos, los ocupados ante quienes carecen de empleo, quienes sobreviven ante los fallecidos y deudos, quienes no tienen a cargo una familia frente a los que sí la tienen, quienes tienen alimento y educación de quienes no la tienen, por nombrar solo algunos de tantos ejemplos. En estas condiciones, el percibir y darnos cuenta de la condición en que nos encontremos en un momento determinado con relación a los demás, nos harán despertar el sentimiento innato de solidaridad, que para efectos de la seguridad social debe permanecer latente. En conclusión, este principio en un estado de derecho, buscará la participación de todos los contribuyentes a los sistemas de seguridad social creados para procurar su eficiencia, solidez y subsistencia económica de los involucrados.
Conforme con este principio, la seguridad social debe ser integral en la medida que se reciban todos los beneficios, y cuando existan diversos sistemas, estos deben establecer criterios unificados y coordinados, para que aquellos beneficios se reciban en igualdad de circunstancias. Cabe aclarar, que con este principio no se busca que el Estado centralice los sistemas de seguridad social, la pretensión es la congruencia de las diferentes entidades que participan en la administración de los sistemas de seguridad social, de modo que aquellas no quebranten el principio de unidad.
El principio de igualdad como principio general de derecho y garantía social es aplicable al campo de la seguridad social, que se traduce en que todo aquel que tenga acceso a la seguridad social debe recibir los mismos beneficios que todas aquellas que se encuentran en una misma situación.
INTEGRIDAD DE LOS BENEFICIOS
Este principio, es la garantía de cobertura de todos los beneficios de seguridad social. Los beneficios de seguridad social no deben quedarse en la protección de los riesgos profesionales originales (invalidez, vejez, muerte y enfermedad, y que posteriormente fue incluida la maternidad sin que por naturaleza fuera considerada como riesgo profesional). Deben detectarse las diferentes necesidades cambiantes de la sociedad y así ampliar cada uno de los servicios, hasta lograr una plena y total seguridad social.
Este principio tiene analogía con el principio de retroactividad de la ley, contenido en el primer párrafo del artículo 14 Constitucional y que en nuestra legislación tiene aplicabilidad para aquellas situaciones que pudieran presentarse. Este principio se basa fundamentalmente en que si por un lado los beneficios se modifican cualitativa y cuantitativamente, en tales condiciones deben otorgarse en favor de los beneficiados, si por el contrario se modifican los beneficios en su perjuicio, entonces esa modificación no deberá de aplicarse. Es pertinente señalar que este principio no se rompe cuando se modifica o se crea un beneficio similar en otra área del sistema de seguridad social, ni tampoco cuando resultan necesario hacer un ajuste para corregir un error o bien para corresponder a una realidad económica y social.
También llamado principio de inmediatez. Aquí los beneficios de seguridad social deben llegar en forma oportuna e inmediata. Para ello, es necesario que los procedimientos y trámites administrativos sean breves y sencillos, los plazos para su otorgamiento sean cortos y en general para que todo esto ocurra, la atención, prestación y otorgamiento de los servicios debe desconcentrarse, es decir, que no se otorguen en un mismo lugar, sino procurar su diversificación para que las distancias territoriales no sean obstáculo en la obtención de aquellos beneficios.
Este principio se basa en la intervención y colaboración directa de todos los actores sociales, públicos y privados involucrados en los sistemas de Seguridad Social y por tanto deben estar representados en la dirección de las entidades que administran los diferentes programas, teniendo también injerencia en el diseño del sistema y de todos los cambios y servicios que se deban otorgar. Tal es el caso de la participación social en nuestro país por medio del tripartidismo, donde los diferentes sectores que integran las instituciones de seguridad social participan en su constitución, dirección y funcionamiento.
PREFERENCIA DE RECURSOS
Uno de los fines del Estado es la tutela de la sociedad y otorgar servicios para mantener su bienestar. En tales condiciones debe preferirse la asignación de recursos económicos a los programas de seguridad social, particularmente de aquellos que tienden a la satisfacción de las necesidades fundamentales. Este principio es de especial importancia en cualquier escenario, ya que, para superar alguna situación económica crítica del Estado que se presente (devaluación, crisis), la población debe encontrarse en condiciones de afrontar cualquier contingencia, por tener uno de los principales satisfactores que es la plena seguridad social garantizada.
AUTOGESTIÓN Y AUTOFINANCIAMIENTO
Estos principios contribuyen para que los sistemas de seguridad social sean auto sustentables y se mantengan en buen estado financiero y actuarial, tienden a unificar y fortalecer a la seguridad social con la realidad económica. Un modelo de seguridad social que por exceso o defecto se aparte de la realidad económica está condenado al fracaso. Por ello, es necesaria la planificación y coordinación de los actores que intervienen, para crear entidades autónomas del Estado que intervengan en la administración de la Seguridad Social, para que aquellas puedan resultar satisfactorias, sin la intervención directa del Estado. La planificación y coordinación razonada de los recursos necesarios para el buen funcionamiento de las instituciones que otorgan la seguridad social a la sociedad son indispensables para la eficacia de la seguridad social.
LA SEGURIDAD SOCIAL Y OTRAS CIENCIAS
Hemos dicho que la seguridad social como ciencia jurídica, es una rama del derecho social y que histórica y jurídicamente todas aquellas que la integran, luchan por la reivindicación de los derechos fundamentales de los trabajadores, bien sea asalariados o los del campo. Que posteriormente fueron expandiéndose hasta abarcar a la mayoría de las demás clases sociales, salvaguardándolos en el caso de la seguridad social, por los accidentes y enfermedades acontecidas en el trabajo. Que como consecuencia de la proyección universal de la seguridad social y de alcanzar autonomía plena, es considerada ya como un derecho especial y multidisciplinario. Por esta razón muy particular, nuestra disciplina además de relacionarse con otras ciencias jurídicas, lo hace también con algunas otras que particularmente no son. En este contexto mencionaremos algunas de las más importantes con las que podemos relacionarla en la actualidad.
DERECHO CONSTITUCIONAL.-La Constitución por tratarse de nuestra ley fundamental y de ella parte todo nuestro sistema jurídico, siendo entendible que la seguridad social en nuestro país está basada en ella, estableciéndose como un derecho fundamental.
DERECHO DEL TRABAJO.-Es importante relacionar este derecho con la seguridad social, por haber estado unidos en un momento histórico y jurídico. Si bien, nuestro derecho ya no depende directamente de aquella disciplina no perdamos de vista que en aquel derecho se establecieron las bases para definir y clasificar los riesgos y las enfermedades de trabajo y sus respectivas indemnizaciones, mismas que siguen vigentes en la legislación laboral y que fueron modelo al establecerse las normas de seguridad social.
DERECHO AGRARIO.-Su relación con nuestra disciplina la tenemos a fin de cuentas, porque como ya se dijo, forman parte de los llamados derechos sociales, que como una garantía social sus beneficios van dirigidos tanto a trabajadores como a campesino.
DERECHO ADMINISTRATIVO.-Con la creación del Instituto Mexicano del Seguro Social como instrumento básico de la seguridad social y de considerarlo como un organismo descentralizado y fiscal autónomo, la mayoría de sus actos se rigen por las normas de la administración pública.
DERECHO TRIBUTARIO.-Relacionándose con el anterior, por medio de este derecho se establecen los derechos y obligaciones de los contribuyentes en los sistemas de seguridad social (Artículo 31 fracción IV Constitucional).
DERECHO FINANCIERO.-Por medio de este derecho, se regula el equilibrio del estado financiero de un Estado para el otorgamiento de los beneficios para el gasto social, es decir, se determina que porcentaje del ingreso del erario es conveniente para determinarlo.
DERECHO PROCESAL.-Aquí se establecen los procedimientos a seguir para las diferentes instancias en las diferencias que surgen en los sistemas de seguridad social.
DERECHO PENAL.-Siendo el derecho punitivo por excelencia, persigue los delitos cometidos por los sujetos obligados en los sistemas de seguridad social, cuando el incumplimiento de sus obligaciones tipifica una figura delictiva.
DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO.-Marca la pauta para la legalidad de los acuerdos internacionales con las organizaciones internacionales en materia de seguridad social.
DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO.-Se establecen las reglas entre particulares para la protección en el extranjero de los nacionales de cada país, en materia de trabajo, seguridad social y de derechos humanos.
SOCIOLOGÍA.-Siendo la seguridad social una rama del derecho y este una ciencia social por naturaleza, por tal razón, a través de la sociología se busca encontrar y lograr la razón de ser de las relaciones sociales en materia de seguridad social con el fin de lograr la protección total de la sociedad.
ECONOMÍA.-Protege el patrimonio de la población en su entorno social marcándoles la forma y medios para satisfacer sus necesidades fundamentales mediante los recursos disponibles a su alcance.
ECONOMÍA POLÍTICA.-Regula la actividad patrimonial del Estado señalando las estrategias a seguir en el ámbito internacional y en sus relaciones con otros Estados.
CIENCIA POLÍTICA.-Siendo la ciencia del buen gobierno, enfoca sus estrategias hacia el bienestar social de la población en general (Plan Nacional de Desarrollo).
ESTADÍSTICA DEMOGRÁFICA.-Desarrolla y organiza la información censal de la población señalando las distintas regiones del mayor o menor número de pobladores que reciben los beneficios de seguridad social.
MEDICINA.-Es uno de los pilares de la seguridad social ya que mediante esta disciplina, se llevarán acciones reales para la protección de la vida y salud de la población. Es por ello que la ciencia médica es fundamental para la seguridad social, pues por medio de ella y de sus especialidades la medicina social, familiar y preventiva, se busca el mantenimiento y recuperación de la salud, aplicando correctamente tanto el diagnóstico preventivo de las enfermedades, como el tratamiento y recuperación adecuados en caso de padecer alguna de ellas. Así mismo, en los mismos rubros se busca la prevención y en su caso cura y rehabilitación cuando se sufra algún accidente de cualquier tipo que menoscabe la salud.
FUENTES FORMALES DE LA SEGURIDAD SOCIAL
En ella en el artículo 123 apartado A fracción XXIX se establece: “Es de utilidad pública la Ley del Seguro Social, y ella comprenderá seguros de invalidez, de vejez, de vida, de cesación involuntaria del trabajo, de enfermedades y accidentes, de servicios de guardería y cualquier otro encaminado a la protección y bienestar de los trabajadores, campesinos, no asalariados y otros sectores sociales y sus familiares”.
De este dispositivo, constitucionalmente se autoriza la creación de la Ley del Seguro Social, misma que crea el Instituto Mexicano del Seguro Social como instrumento básico de la Seguridad Social.
Es la fuente más importante de la Seguridad Social en nuestro país, como consecuencia de ella tienen sustento y se han establecido las demás instituciones de seguridad social, por así contenerse en el artículo 4.
“Artículo 4. El Seguro Social es el instrumento básico de la seguridad social, establecido como un servicio público de carácter nacional en los términos de esta Ley, sin perjuicio de los sistemas instituidos por otros ordenamientos.”
Acorde a lo dispuesto por el artículo 5 de la Ley del Seguro Social que en lo conducente expresa: “…la organización y administración del Seguro Social,…están a cargo del…Instituto Mexicano del Seguro Social, el cual tiene también el carácter de organismo fiscal autónomo…”. Como puede apreciarse la Ley le concede al IMSS, además de los atributos de organización y administración, el de fiscalización, dándole plena autonomía para actuar.
LEY DEL INSTITUTO DE SEGURIDAD Y SERVICIOS SOCIALES DE LOS TRABAJADORES AL SERVICIO DEL ESTADO
Esta Ley se complementó con la del Seguro Social, que otorga seguridad social a los trabajadores al servicio del Estado Federal, pues aquella sirvió como modelo para otorgar los beneficios para este tipo de trabajadores.
En los mismos términos que la anterior, esta Ley otorga seguridad social a los miembros que integran el Ejército Mexicano.
Esta Ley fue creada para que por medio de su Instituto permita a los trabajadores obtener créditos baratos y suficientes para tener una vivienda digna, sistema de otorgamiento de los beneficios que se cambió al de capitalización individual.
Tiene por objeto regular el funcionamiento de los sistemas de ahorro para el retiro de sus contribuyentes previstos en las leyes, del Seguro Social, del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.
REGLAMENTOS INTERNOS Y RELATIVOS A LA SEGURIDAD SOCIAL QUE RIGEN PARA EL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL
Los reglamentos a diferencia de las demás normas no siguen el proceso legislativo, pues esta facultad ha sido autorizado previamente por la norma originaria la que autoriza al ejecutivo para crear reglamentos, con el objeto fundamental de que en la vía administrativa se procure la exacta observancia de las leyes que expida el congreso de la unión. Esta facultad del Presidente de la República aparece de la lectura del artículo 89, fracción I de la Constitución. Así tenemos que los reglamentos obligatorios para el Instituto Mexicano del Seguro social tanto internos como en materia de salud y de seguridad social son entre otros:
REGLAMENTO DEL SEGURO OBLIGATORIO PARA LOS TRABAJADORES DE LA CONSTRUCCIÓN POR OBRA O TIEMPO DETERMINADO. Impone la obligación a los patrones que contraten a este tipo de trabajadores a inscribirlos en el régimen obligatorio conforme el artículo 12, fracción III y 15, fracción VI de la Ley del Seguro Social.
REGLAMENTO DE ORGANIZACIÓN INTERNA DEL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL. Contiene en la vía administrativa las facultades de sus órganos internos.
REGLAMENTO DE PRESTACIONES MÉDICAS DEL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL. Establece las normas para la prestación de los servicios médicos a los receptores del servicio, así como lo relativo a la educación e investigación para la salud.
REGLAMENTO PARA LA PRESTACIÓN DE SERVICIOS DE GUARDERÍA. Expedido por el Consejo Técnico, señala los requisitos que se deben cubrir para recibir el servicio de guardería.
REGLAMENTO DEL RECURSO DE INCONFORMIDAD. Crea las bases procedimentales de procedencia, trámite y resolución a seguir ante los Consejos Consultivos cuando se impugna internamente una determinación que afecten los intereses del recurrente.
REGLAMENTO DE LA LEY DEL SEGURO SOCIAL EN MATERIA DE AFILIACIÓN, CLASIFICACIÓN DE EMPRESAS, RECAUDACIÓN Y FISCALIZACIÓN. Impone las reglas para el régimen obligatorio de inscripción de patrones y trabajadores; para la incorporación y continuación; para el pago de cuotas, capitales constitutivos, actualizaciones y recargos; para la clasificación de empresas y determinación de primas de coberturas por incidencia de riesgos; para fiscalizar el cumplimiento de obligaciones y de imposiciones de medidas correctivas y sanciones.
REGLAMENTO DE LA LEY GENERAL DE SALUD EN MATERIA DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS DE ATENCIÓN MÉDICA. Señala el conjunto de servicios y recursos que deben proporcionarse a toda la población que lo solicite, con el fin de proteger y promover y restaurar su salud.
REGLAMENTO DE LA LEY GENERAL DE SALUD EN MATERIA DE PROTECCIÓN SOCIAL EN SALUD. Su objetivo es establecer que el Sistema Nacional de Salud sea el enlace entre los sectores público, social y privado en la protección de la salud, a través de mecanismos de coordinación y concertación.
REGLAMENTO DE PROCEDIMIENTOS PARA LA ATENCIÓN DE QUEJAS MÉDICAS Y GESTIÓN PERICIAL DE LA COMISIÓN NACIONAL DE ARBITRAJE MÉDICO. Marca la instancia y procedimiento por las quejas de los derechohabientes por las faltas y responsabilidades médicas del personal del Instituto.
REGLAMENTO INTERNO DE LA COMISIÓN NACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS. Señala los procedimientos para las quejas y denuncias ante la dependencia por la deficiencia de los demás servicios.
ACUERDOS DEL CONSEJO TÉCNICO
Son los resultados de los actos administrativos del Consejo Técnico en el ejercicio de sus facultades y funciones establecidas en la Ley. Estos pueden ser internos cuando van dirigidos a sus órganos en función administrativa; externos si van dirigidos a particulares y terceros en sus relaciones con el Instituto; y mixtos cuando aplica en su conjunto a particulares y autoridades.
Son aquellas que dan fin de manera interna el recurso de inconformidad, como consecuencia de su interposición por impugnación de las determinaciones de los diversos órganos del Instituto.
Siendo el medio legal de interpretación de las normas en nuestro país, por medio de la Jurisprudencia se establecen y unifican los criterios en la materia, que como consecuencia de las controversias se tramitaron ante las Juntas Federales de Conciliación y Arbitraje y los Tribunales Federales de Justicia fiscal y Administrativa.
Los tratados internacionales como fuente de la seguridad social son aquellos que nuestro país ha celebrado en la materia con las organizaciones internacionales ONU, OEA, OIT y la OMS. Para que dichos tratados puedan ser obligatorios tendrán que cumplir las exigencias del artículo 133 Constitucional, en cuanto sean celebrados por el Presidente de la República, con aprobación del Senado.
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Posted 21 de mayo de 2015 at 14:39 Permalink Responder
Envio felicitacion por los criterios y opinion e investigacion plasmados en su portal