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Timestamp: 2019-05-19 21:37:16
Document Index: 361689192

Matched Legal Cases: ['artículo 49', 'artículo 127', 'artículo 1', 'artículo 50', 'artículo 50', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1']

INTERVENCIÓN : Manuel Antonio Matta Aragay
FACILIDADES PARA REPROGRAMACIÓN DE DEUDAS HIPOTECARIAS
ANÁLISIS SOBRE SITUACIÓN DEL COBRE EN CHILE. OFICIOS
Sesión 15ª, en miércoles 18 de julio de 2001
Sesión secreta: Se adopta resolución sobre solicitud de rehabilitación de ciudadanía de don Hernán Rubén Alarcón Gutierrez (S 541-04)
Proyecto de ley, en trámite de Comisión Mixta, que modifica las leyes Orgánica Constitucional de Enseñanza y de Educación Primaria Obligatoria, en materia de educación parvularia (1738-04) (se posterga su discusión)
Proyecto de acuerdo, en segundo trámite, que aprueba el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Centroamérica y el Protocolo Bilateral con Costa Rica (2467-10) (se aprueba el Tratado y el proyecto vuelve a Comisión para adoptar resolución sobre el Protocolo)
Proyecto de ley, en segundo trámite, que establece exención del impuesto de timbres y estampillas, rebaja pagos de derechos en reprogramación de deudas hipotecarias y modifica normas tributarias que indica (2741-05) (se aprueba en general y particular)
Análisis sobre situación del cobre en Chile (observación del señor Lavandero)
Concurrió, además, la señora Ministra de Relaciones Exteriores , y el señor Director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Relaciones Exteriores .
Se dan por aprobadas las actas de las sesiones 12ª y 13ª, ordinarias, en 10 y 11 de julio del presente año, respectivamente, que no han sido observadas.
De la Honorable Cámara de Diputados, con el que comunica que ha dado su aprobación al proyecto que modifica el decreto ley Nº 824, de 1974, sobre Impuesto a la Renta, con urgencia calificada de "suma". (Boletín Nº 2751-05).
Del señor Ministro de Economía , Fomento y Reconstrucción, con el que da respuesta a un oficio enviado en nombre del Honorable señor Lagos, relativo a los cobros que realiza la Empresa de Obras Sanitarias de Tarapacá S.A., ante el retraso en el pago de las cuentas de sus clientes.
Del Señor Ministro de Transportes y Telecomunicaciones, con el que contesta un oficio enviado en nombre del Honorable señor Larraín, relacionado con el costo del transporte escolar que deben solventar los estudiantes de zonas rurales para dirigirse a sus respectivos establecimientos educacionales.
De la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, recaído en la consulta de la Sala acerca de la forma en que deben interpretarse los artículos 30 y 31 de la ley Nº 18.918, Orgánica Constitucional del Congreso Nacional, al votarse las proposiciones de las comisiones mixtas cuando contienen normas que requieren quórum distintos para su aprobación. (Boletín Nº S567-10).
De la Comisión de Agricultura, con la que señala que, en sesión celebrada el día de hoy, tomó conocimiento de la renuncia de su Presidente , Senador señor Larraín, y procedió a elegir como nuevo Presidente , por unanimidad, al Honorable señor Romero.
De la Comisión Especial encargada de elaborar el dictamen del Senado respecto de la reforma del Estado, solicitado por Su Excelencia el Presidente de la República en conformidad con lo dispuesto en el artículo 49, Nº 10), de la Carta Fundamental, con la que señala que, en sesión celebrada el día de hoy, se ha constituido y ha elegido como Presidente , por la unanimidad de sus miembros presentes, al Honorable señor Boeninger.
Solicito a la Mesa que recabe el asentimiento de la Sala para incluir en la Cuenta un proyecto de ley que acabamos de discutir en la Comisión de Hacienda y cuyo objetivo es establecer una exención del impuesto de timbres y estampillas respecto de los créditos hipotecarios.
La iniciativa es muy simple, fue aprobada por unanimidad en la Comisión de Hacienda y se debatió en breve plazo porque hay muchos créditos que se encuentran detenidos.
Deseamos que ella sea estudiada y despachada en la presente sesión, para lo cual hemos solicitado a la Honorable señora Matthei que realice un informe oral.
¿Habría acuerdo para incluir el proyecto en la Cuenta?
Los Comités en sesión de hoy acordaron, por unanimidad, tratar como si fueran de fácil despacho los siguientes asuntos:
Primero, el informe de la Comisión de Derechos Humanos, Nacionalidad y Ciudadanía recaído en la solicitud de ciudadanía de don Hernán Alarcón Gutiérrez, y
Segundo, el informe de la Comisión Mixta recaído en el proyecto que modifica la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, en materia de educación parvularia.
En lo referente a esta última iniciativa, se acordó proponer a la Sala despacharla sin debate, por cuanto se trata de una proposición que fue aprobada por unanimidad en la Comisión.
Para los efectos de abocarnos a la rehabilitación de ciudadanía, la Sala se constituirá en sesión secreta.
Señor Presidente , ¿cuándo trataremos el proyecto relativo a la exención tributaria?
Su Señoría, una vez despachada la rehabilitación de ciudadanía, resolveremos ese punto.
--Se constituyó la Sala en sesión secreta a las 16:22 y adoptó resolución acerca de la solicitud de rehabilitación de ciudadanía del señor Hernán Rubén Alarcón Gutiérrez.
--Se reanudó la sesión pública a las 16:30.
Corresponde ocuparse en el informe de la Comisión Mixta recaído en el proyecto de ley que modifica la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza en materia de educación parvularia.
Sesiones 3ª, en 13 de junio de 2000 (se aprueba en general y particular); 5ª, en 13 de junio de 2001 (se rechaza y pasa a C. Mixta).
La controversia entre ambas Cámaras se originó en el rechazo del Senado de la modificación introducida por la Cámara de Diputados, en el segundo trámite constitucional, al numeral 2 del artículo único de la iniciativa.
En la página 4 del informe de la Comisión Mixta se consigna la propuesta destinada a resolver la divergencia producida, la cual fue aprobada por la unanimidad de los miembros presentes en la sesión respectiva, Senadores señores Díez, Larraín, Muñoz Barra y Ruiz-Esquide, y Diputados señores Caminondo, Gutiérrez y Velasco.
La Secretaría elaboró un texto comparado, dividido en seis columnas, que se explica por sí solo.
Finalmente, cabe señalar que la aprobación del informe requiere el pronunciamiento favorable de los cuatro séptimos de los señores Senadores en ejercicio, es decir, de 27 votos.
Tiene la palabra, Su señoría. Y a continuación procederemos a votar.
Señor Presidente , considerando que la Comisión Mixta aprobó por unanimidad la proposición, por lo que incluso resulta innecesario entrar en detalles o intervenir al respecto, sugiero que la Sala apruebe el informe de la misma manera, salvo que algún señor Senador pida una aclaración.
Hay 27 señores Senadores presentes.
No, señor Presidente . ¿Me permite?
Señor Presidente , preferiría que se nos explicara la propuesta porque tengo algunas reservas sobre la materia, que he hecho presentes reiteradamente. Necesito saber, por lo menos, si se resolvieron en la Comisión Mixta.
Los Comités acordaron que el informe se votaría sin debate. En caso contrario, se dejará pendiente y se restituirá a la tabla en el orden primitivo.
Muy bien. No hay apuro, señor Presidente .
Señor Presidente , dada la importancia del tema, solicito votación nominal.
Señor Presidente, éste es un tema más que importante -todos estamos conscientes de la necesidad de la educación parvularia- y lo hemos discutido en otras ocasiones aquí.
El Senador señor Viera-Gallo está en su derecho al solicitar una explicación acerca de la propuesta. Sería conveniente que alguno de los miembros de la Comisión ilustrara sobre ella, para después proceder a votarla.
Como el acuerdo de Comités fue votar sin discusión el informe de la Comisión Mixta, éste volverá al lugar que tenía antes en la tabla.
Puede hacer uso de ella, señora Senadora .
Señor Presidente , no me parece muy apropiado que Su Señoría pase con tanta rapidez de un asunto a otro. El hecho de que alguien pida sólo una aclaración, no amerita restituir el informe al lugar que tenía en la tabla.
El acuerdo de Comités condicionó el despacho anticipado de este informe de Comisión Mixta, a que se votara sin debate.
No se pretende que haya debate, sino que se haga una aclaración.
Por eso mismo, el asunto volverá al Nº 4 de la tabla y se tratará en el momento que corresponda. Se dijo que no había urgencia.
Se encuentra pendiente la petición del Honorable señor Bitar en el sentido de tratar en forma preferente el proyecto -aprobado esta tarde por la Comisión de Hacienda- que establece una exención del impuesto de timbres y estampillas y una rebaja en los pagos de derechos en la reprogramación de deudas hipotecarias, con informe verbal de la Senadora señora Matthei.
¿Habría acuerdo para despachar esta iniciativa después del Tratado de Libre Comercio con Costa Rica y otros países centroamericanos?
La modificación de la Ley de Alcoholes está esperando desde hace más o menos tres años.
Si le parece a la Sala, se trataría antes de la enmienda a la Ley de Alcoholes -me señalan que es muy simple-, después del Tratado de Libre Comercio.
Proyecto de acuerdo, en segundo trámite constitucional e informado por las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Hacienda, que aprueba el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Centroamérica, adoptado entre los Gobiernos de las Repúblicas de Chile, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, y el Protocolo Bilateral a dicho Tratado adoptado entre los Gobiernos de Chile y Costa Rica, ambos suscritos en Ciudad de Guatemala el 18 de octubre de 1999.
El Convenio tiene por objeto establecer una zona de libre comercio entre Chile y Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua mediante un Tratado de Libre Comercio de carácter general entre las naciones mencionadas -ya suscrito- y la adopción de un Protocolo Bilateral a dicho Tratado con cada una de ellas, que recogerá las particulares características de la relación político-comercial con esos países, especialmente en lo atinente a la política arancelaria.
En esta oportunidad se someten a consideración del Senado el Tratado Marco con las mencionadas naciones centroamericanas y el Protocolo Bilateral con Costa Rica. Los restantes Protocolos se encuentran en fase de negociación o de ratificación.
La Comisión de Relaciones Exteriores, luego de reseñar los antecedentes tenidos en cuenta para el estudio del Tratado y del Protocolo en referencia, describe el debate suscitado en su seno y concluye proponiendo a la Sala, por la mayoría de sus miembros presentes, que apruebe el proyecto de acuerdo en los mismos términos en que lo hizo la Cámara de Diputados.
La Comisión de Hacienda, por la unanimidad de sus miembros presentes -Senadores señora Matthei y señores Bitar, Foxley y Sabag-, recomienda aprobar el proyecto de acuerdo en los mismos términos en que lo hizo la de Relaciones Exteriores.
Finalmente, cabe señalar que, en conformidad a lo dispuesto por el artículo 127 del Reglamento del Senado, ambas Comisiones sugieren a la Sala discutir la iniciativa en general y particular a la vez.
Señor Presidente , este proyecto de acuerdo tuvo su origen en un mensaje de Su Excelencia el Presidente de la República y cumple su segundo trámite constitucional.
El objetivo principal del Tratado cuya aprobación proponemos es establecer una zona de libre comercio entre las Repúblicas de Chile, Costa Rica, El Salvador , Guatemala, Honduras y Nicaragua mediante un Tratado de Libre Comercio de carácter general y la adopción de un Protocolo Bilateral a dicho Tratado con cada una de dichas naciones, que recoja las especiales características de la relación político-comercial con ellas, particularmente el régimen arancelario aplicable.
En esta oportunidad sometemos a la consideración del Senado el Tratado Marco con los indicados Estados centroamericanos y el Protocolo Bilateral a dicho Tratado adoptado con Costa Rica, ambos suscritos en Ciudad de Guatemala en octubre de 1999. Los restantes Protocolos se encuentran en fase de negociación o de ratificación.
Entre los propósitos tenidos en cuenta por los países signatarios al negociar el Convenio se encuentran, por una parte, la conveniencia de acordar un Tratado marco para efectos, por ejemplo, de establecer reglas de idéntico origen, permitir la acumulación de controversias surgidas entre distintos países y simplificar la administración del instrumento; y por otra, la necesidad de respetar las diferencias propias de cada relación bilateral, por lo que se negociará separadamente un acuerdo de desgravación arancelaria.
El Tratado en comento se enmarca dentro de una política de internacionalización con el resto de los países del continente americano. Las naciones de Centroamérica constituyen, sin duda, un interesante mercado para los bienes con alto valor agregado exportados por nuestro país y un potencial destino para nuestras inversiones y servicios transfronterizos.
Clara muestra de la existencia de este importante mercado emergente son los incrementos en más de 124 por ciento de nuestras exportaciones a Centroamérica en los últimos cinco años y de 152 por ciento de nuestro intercambio comercial con dicha zona en igual período.
Centroamérica, además, no sólo representa un gran mercado para la exportación de nuestros bienes y servicios; también la podríamos considerar un socio estratégico en el proceso del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
El Tratado de Libre Comercio que nos ocupa consta de un preámbulo y veintiún capítulos, distribuidos en siete partes, cuyo contenido se encuentra sintetizado en el informe que Sus Señorías tienen a su disposición.
Debe destacarse, en todo caso, que dicho instrumento no consagra obligaciones entre los países centroamericanos mencionados, sino sólo entre Chile y cada uno de ellos.
Atendido lo anterior y con el objeto de evitar que los efectos del Tratado queden enteramente condicionados a su ratificación por los seis países signatarios, se ha establecido un mecanismo de vigencia progresiva, según el cual aquél entrará en vigor gradualmente, a medida que vayan culminando las negociaciones bilaterales pendientes, debiendo someterse los acuerdos resultantes a la aprobación parlamentaria en cada país.
A la fecha, Chile ha suscrito el respectivo Protocolo sólo con Costa Rica, encontrándose pendiente la negociación de los Protocolos bilaterales por firmarse con los demás países signatarios.
El Protocolo suscrito entre Chile y Costa Rica aborda fundamentalmente las concesiones arancelarias recíprocas. Contiene otras materias, como subsidios a la exportación sobre mercancías agropecuarias, comercio transfronterizo de servicios y reglas de origen específico.
Es cuanto puedo informar a la Sala sobre el proyecto de acuerdo aprobado en general y particular por la Comisión.
Ahora bien, señor Presidente , sólo quiero hacer un alcance al informe.
Durante el estudio del proyecto de acuerdo, algunos países, en un panel, hicieron una presentación ante la Organización Mundial de Comercio respecto de las bandas de precios. A la Comisión le preocupó el punto, ya que el sistema de bandas de precios estaba internalizado -por decirlo de algún modo- en el Tratado. Y el Gobierno negoció este instrumento haciendo presente la existencia de dicho sistema.
Eso motivó el envío de un oficio a la señora Ministra de Relaciones Exteriores , a fin de que se manifestara a los países centroamericanos que se habían hecho parte de aquel panel nuestra inquietud por conocer en concreto el alcance de lo que habían firmado y que, aparente o eventualmente, estaban controvirtiendo.
Sin duda, la presentación que pueda formularse a ese respecto es un tema diferente del Tratado de Libre Comercio que ahora nos ocupa. Sin embargo, la Comisión -y yo suscribí la propuesta pertinente- hizo presente tal situación a la Cancillería, que nos dio una respuesta que consideramos adecuada a la circunstancia descrita. Y naturalmente, si hubiese alguna inquietud sobre esta materia, la señora Ministra de Relaciones Exteriores , presente en esta Sala, podría absolverla.
Señor Presidente , deseo reafirmar la importancia que reviste para nuestra política exterior el hecho de que se dé a Centroamérica el trato que merece. Ésa es una región que tiene una relación preferente con México y, al mismo tiempo, un gran afecto y aprecio hacia Chile en general.
En los últimos años, nuestro país ha desarrollado una política de acercamiento hacia Centroamérica, tanto en la colaboración triangular en distintos campos como en el incremento notable de la cooperación económica y de la asociación política en diversos foros internacionales.
Ahora, me parece una afirmación relevante de nuestra política exterior la circunstancia de que se estén sometiendo a la aprobación del Senado el Tratado Marco de Libre Comercio con los países centroamericanos antes mencionados y el Protocolo con Costa Rica. Y, además, debemos considerar que esas naciones poseen voz y voto en muchísimos organismos internacionales donde Chile tiene interés, en el ámbito de América Latina, para jugar un papel importante.
Al Senador señor Romero le asiste razón en su planteamiento sobre la participación de Costa Rica como un tercero no interesado en la controversia del panel de la OMC con Argentina.
Ahora, ha quedado claro, según expresó su Gobierno, que la participación de Costa Rica es para adquirir experiencia en la materia y no porque tenga una controversia con Chile.
Quizás el punto más delicado del Tratado es el referente a ciertos productos agrícolas, especialmente el azúcar, que se produce en algunos de los países signatarios y sobre el cual tenemos un régimen de protección. Pero creo que se han tomado los resguardos necesarios para que a ese respecto no se interfiera en forma indebida, menoscabando la ya desmedrada situación en que se encuentra la fabricación de azúcar en Chile.
En resumen, considero muy importante el paso que da la Cancillería, dentro de un marco permanente de la política del Estado chileno en cuanto a tener una presencia activa en América Latina, poniendo la atención en este caso en los países de Centroamérica.
Señor Presidente , estamos discutiendo un proyecto de acuerdo que aprueba un Tratado Marco con diversos países centroamericanos y un Protocolo Bilateral con Costa Rica. Sin embargo, no tenemos a la vista el texto del Convenio. Entre los documentos que se nos entregaron sólo figuran los informes de las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Hacienda, con el texto del proyecto de acuerdo, y el mensaje del Presidente de la República . Es decir, se nos está pidiendo pronunciarnos sobre determinada materia, pero no disponemos de todos los antecedentes.
Se pondrá a disposición de Su Señoría el texto completo del Tratado. La Secretaría me informa que es muy extenso: algo más de 150 páginas.
Con mayor razón no deberíamos aprobar el proyecto de acuerdo sin ver esas 150 o más páginas.
En todo caso, me parece factible dejar el documento en un lugar donde los Senadores podamos leerlo.
¿Su Señoría...
Porque imagino que en cada tema sectorial habrá muchas disposiciones que algún Senador querrá ver. Por ejemplo, el relativo a la agricultura, planteado por los Honorables señores Romero y Viera-Gallo.
¿Debo entender que Su Señoría está planteando concretamente no seguir adelante el debate hasta tener el documento en nuestras manos?
No quiero dificultar el despacho de la iniciativa, señor Presidente . La verdad es que siempre he sido partidario de los tratados de libre comercio. No sé qué apuro puede tener la señora Ministra de Relaciones Exteriores para la aprobación de este proyecto de acuerdo. Seguramente, vamos a votar a favor. Pero me parece que, por disciplina legislativa, debemos aprobar los asuntos que podemos ver documentadamente.
Señor Presidente , es legítima la petición del Senador señor Pérez . Empero, en estos casos, uno sabe en el fondo de qué tipo de disposiciones se trata. Además, tanto la Cancillería como nuestras Comisiones estudiaron la materia.
Yo haría fe, entonces, y llamaría a seguir el criterio adoptado por la Comisión de Relaciones Exteriores frente a un Tratado que me parece simple y que, como bien dijo el Honorable señor Viera-Gallo , tiene relación con un conjunto de países de América Central con los cuales hemos intensificado la cooperación horizontal, cuestión que, en términos políticos, es extremadamente importante para nosotros.
En consecuencia, llamo a que, después de una mirada "a ojo de buen cubero", el Honorable señor Pérez dé su anuencia para que prosiga la discusión del proyecto de acuerdo.
Perdón, señor Presidente , pero ya tengo en mis manos el Tratado. No he podido verlo en detalle. Sin embargo, apruebo lo planteado por el Honorable señor Boeninger en el sentido de hacer confianza en lo obrado por la Comisión de Relaciones Exteriores.
Tiene la palabra el Honorable señor Larraín; luego, el Senador señor Martínez.
Señor Presidente , no sé si la inquietud continúa, porque en el informe hay aspectos que me abren interrogantes, especialmente respecto de cuál es el acuerdo específico en materia agrícola.
Al efecto, lo único que señala la Comisión es dónde están los aspectos que tienen algún grado de exclusión o de limitación. Y dice que Chile excluyó los productos sujetos al régimen de banda de precios. Sabemos que son tres. La pregunta es si hay algún otro producto agropecuario o del área agrícola en general que haya quedado excluido de las importaciones desde Costa Rica. Porque expresa que este país excluyó las papas, cebollas, frijoles, maderas, muebles de madera, carne y embutidos de pollo, lácteos y ciertas hortalizas. Eso quiere decir que Costa Rica es productor de ellos, que no desea competencia y que, por lo tanto, puede ser exportador de esos productos, que nosotros también producimos.
En consecuencia, el impacto en el sector agropecuario puede ser mayor, no obstante que Costa Rica es una nación pequeña. Pero, dada la situación en que se encuentra nuestra agricultura, no estamos en condiciones de seguir facilitando el acceso de productos agropecuarios a Chile.
Ya son demasiados los tratados de libre comercio que han destruido una serie de cultivos o que tienen bajo amenaza a otros. No pretendo dar la lista ni iniciar una nueva discusión sobre temas como los Tratados con Bolivia, con el MERCOSUR y otros.
Entonces, personalmente, no quisiera avanzar, sobre todo en lo que dice relación específicamente al Protocolo con Costa Rica, sin tener absoluta claridad acerca de cuál es el impacto que va a tener el Tratado Marco en el ámbito agrícola. En caso contrario, yo no estaría en condiciones de aprobarlo, por mucha simpatía que tenga a ese país.
--A petición de la señora Ministra de Relaciones Exteriores , se autoriza el ingreso del Director Jurídico de la Cancillería , señor Claudio Troncoso.
Señor Presidente , no hay duda de que debemos aprobar el Tratado. Y ésa fue la resolución que adoptaron todos los miembros de la Comisión.
Empero, deseo referirme a un asunto que, aunque formal, no es baladí, pues va con la seriedad del Senado: el planteamiento del Honorable señor Pérez en cuanto a que el texto del Tratado no acompaña al informe de la Comisión. Hubo un error de procedimiento y, por alguna razón -la Secretaría podrá informar al respecto-, no se incluyó ese documento, que debe estar a la vista en esta sesión.
Existen formalidades que, a mi juicio, el Senado no puede dejar de tener presentes, pues de lo contrario se rompe la seriedad del proceso que debe seguirse en este tipo de situaciones.
Hago notar el hecho porque estamos ante un error que puede ser muy significativo y llevar a objeciones posteriores si se aprueba un instrumento internacional sin tener a la vista de los señores Senadores antecedentes de tal entidad.
Es un problema que debe solucionarse de inmediato, señor Presidente.
El señor Secretario desea hacer una aclaración con respecto a lo señalado por el Honorable señor Martínez .
Señor Senador, normalmente, cuando se trata de instrumentos internacionales muy extensos, no se fotocopian, por su costo. Sólo viene el informe de la Comisión que los ha estudiado.
En este momento, el texto pertinente, en un solo ejemplar, lo tiene el Honorable señor Díez.
Señor Presidente , me parece que habría que plantear el punto. Para mí reviste la mayor importancia, porque, sobre la base de ciertas informalidades, se pueden objetar resoluciones del Senado.
Ahora, no escuché a la Mesa decir "Tengo a la vista el Tratado, que está disponible". Pero, aun así, debería estar entre los antecedentes de los Senadores el texto completo, aunque sean mil hojas -¡qué le vamos a hacer!-, pues tenemos que estar informados. Porque alguien puede después alegar desconocimiento por no haber sido informado, e incluso, objetar en algún momento la validez de la votación.
Para mí, no es una cuestión ligera: es un detalle importantísimo dentro de los procedimientos del Senado.
Consideraremos lo que Su Señoría ha señalado, para tratarlo en la instancia correspondiente.
Sin duda alguna, es necesario comunicar con bastante anticipación a los señores Senadores los temas por tratar, para que tengan acceso oportuno a todos los documentos que requieran.
En este caso, el Tratado es bastante extenso, y la Secretaría, recogiendo lo que tradicionalmente ha ocurrido, no lo puso a disposición de todos los señores Senadores.
Es muy razonable lo que señaló el Honorable señor Martínez. Empero, mientras no exista una opinión distinta, continuaremos el debate. Y, por cierto, trataremos en reunión de Comités el punto planteado, para buscarle solución.
¿Me permite una interrupción, señora Ministra?
Con la venia de la Mesa, tiene la palabra el Honorable señor Pérez.
Señor Presidente , nosotros debemos aprobar o rechazar el Tratado en su globalidad. Por lo tanto, no podemos rectificar detalles ni presentar indicaciones sobre él.
Ahora bien, dentro de ese instrumento -lo tiene en este instante el Honorable señor Larraín - hay más de 10 mil productos con tratos distintos, la mayoría de los cuales son agrícolas. Entonces, creo que podría ser un buen procedimiento poner a disposición durante determinado plazo -en la forma como se estime conveniente- los diversos documentos (comprenden alrededor de 800 páginas; cada línea es un producto distinto), para posibilitar su estudio por los Senadores que se interesen y el despacho de la materia en una próxima sesión.
Ofrezco la palabra a la señora Ministra y la invito a responder, desde el punto de vista del Ejecutivo, la inquietud planteada por el Senador señor Pérez, a fin de resolver al respecto.
Señor Presidente , deseo partir señalando que el proyecto de acuerdo sobre el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Centroamérica fue acogido en primer trámite constitucional y ha sido aprobado y muy estudiado en ambas Comisiones del Senado. A la de Relaciones Exteriores asistieron varios invitados durante su tramitación y se ha sometido a la consideración de la Sala con la aprobación unánime de la de Hacienda.
Sin duda alguna, el Tratado de Libre Comercio se enmarca dentro de la política exterior comercial de nuestro país, que busca cada vez más incrementar el intercambio comercial en la región.
Los países centroamericanos -como bien se sabe- constituyen un interesante mercado para los bienes con alto valor agregado exportados por Chile y un potencial destino muy importante para nuestras inversiones y servicios transfronterizos.
Se han señalado aquí las cifras de intercambio entre Chile y Centroamérica, cuya población, en su conjunto, es de 31 millones 500 mil habitantes, con un producto interno bruto cercano a los 21,5 mil millones de dólares.
Deseo destacar que los principales productos vendidos en Centroamérica se caracterizan por ser exportaciones no tradicionales de los sectores agroindustrial y manufacturero. Además, aparece en forma incipiente -lo cual es muy importante para Chile- la venta de servicios.
Como señaló el señor Secretario , el 18 de octubre de 1999 los Presidentes de Chile, Costa Rica, El Salvador , Honduras , Guatemala y Nicaragua suscribieron el Tratado de Libre Comercio que nos ocupa. Se acordó que este Tratado marco, que se somete a la consideración de la Sala en esta oportunidad, debería llevar, respecto de cada uno de los países centroamericanos, un Protocolo. Éste sólo se ha alcanzado -se tramitó en el Congreso Nacional- con Costa Rica. La negociación del Protocolo con El Salvador terminó a fines del año pasado, pero aún no se ha iniciado su discusión en el Parlamento. Por lo tanto, en esta ocasión, lo que se aprobaría sería el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica, que es de carácter general, pero sólo entraría a regir el de Costa Rica cuyo Protocolo -que se acompaña- se ha negociado íntegramente con dicho país. En cuanto al resto de los Protocolos con los Estados centroamericanos que forman parte del referido Tratado, las negociaciones se hallan en distintos grados de avance, dependiendo de los países.
El cuerpo jurídico en análisis permite la creación de una zona de libre comercio entre las naciones ya mencionadas.
La negociación del Tratado se dividió en dos etapas: el Acuerdo marco y los Protocolos pertinentes con cada uno de los países.
El Protocolo Bilateral entre Chile y Costa Rica define el programa de desgravación arancelaria -contempla plazos y porcentajes de rebaja de impuestos aduaneros- para los productos de cada país; el tratamiento a los apoyos internos a las mercancías agropecuarias y a los programas de apoyo a las exportaciones; las reglas de origen específicas entre Chile y Costa Rica; y las reservas de cada uno de ellos en la liberalización de servicios.
Deseo dar a conocer a la Sala un dato importante. El Parlamento de Costa Rica, luego de una discusión muy larga, aprobó el Tratado de Libre Comercio el 7 de diciembre de 2000 -es decir, ha transcurrido bastante tiempo-, y en dicho país existe gran interés en que Chile haga lo propio.
Asimismo, en agosto próximo, Chile será anfitrión de los Presidentes y Jefes de Estado de los 19 países del Grupo de Río, oportunidad en que sería muy importante, a nuestro juicio, dar una señal al respecto y tener aprobado este proyecto de acuerdo.
Los objetivos del Tratado de Libre Comercio son perfeccionar la zona de libre comercio; estimular la expansión y diversificación del comercio de mercancías y servicios entre las Partes; promover condiciones de competencia leal dentro de la zona de libre comercio; eliminar las barreras al comercio y facilitar la circulación de mercancías y servicios en la zona de libre comercio.
El artículo 1.01 del Tratado persigue aclarar que los derechos y obligaciones consagrados en él tienen aplicación bilateral y no multilateral. Es importante destacar que cada una de las negociaciones que se contemplarán en los Protocolos será una distinta, excepto en lo que dice relación a las disposiciones acerca de la administración del Tratado.
El Tratado -como se dijo aquí- contempla 21 Capítulos, distribuidos en siete partes. En el ámbito comercial dispone la eliminación progresiva de los aranceles aduaneros para todas las mercancías producidas en los países socios, en los términos establecidos en los respectivos anexos, los que, como se señaló aquí, efectivamente son muy amplios dada la especificidad que contempla el Tratado.
Junto con la rebaja de aranceles, se incluyen aspectos como admisión temporal de mercancías; valoración aduanera; mercancías reimportadas después de haber sido reparadas; y medidas no arancelarias.
Los calendarios de desgravación arancelaria se negociarán separadamente con cada uno de los países centroamericanos.
En el ámbito comercial, el Tratado establece además normas sobre reglas de origen, procedimientos aduaneros, medidas de salvaguardia, medidas antidumping, medidas sanitarias y fitosanitarias, medidas de normalización, procedimientos de autorización y contrataciones públicas, entre otras materias.
Es importante destacar, por ser un tema de mucha discusión en estos días -y con razón-, que en materia de medidas antidumping y de prácticas desleales de comercio, las Partes, junto con confirmar sus derechos y obligaciones en conformidad a las normas de la OMC, se comprometen a promover reformas, con el objeto de evitar que este tipo de medidas se transformen en barreras encubiertas al comercio. Se establecerá un programa de trabajo sobre este tema dos años después de la entrada en vigencia de este instrumento internacional.
El Tratado aborda, además, entre otras materias, el comercio transfronterizo de servicios, transporte aéreo, telecomunicaciones, entrada temporal de personas de negocios, políticas de competencia y compras de Gobierno.
Por último, como conclusión, deseo señalar que estamos frente a un Tratado de segunda generación, que comprende todo tipo de disciplinas, por lo que constituye un paso muy importante en nuestra relación con los países de Centroamérica.
La semana recién pasada tuve el honor de estar en México donde, entre otros trabajos que realizamos, se evaluó lo que había significado el Tratado de Libre Comercio suscrito por dicho país y Chile, uno de los mejor valorados por los sectores público y privado. Al respecto, deseo destacar que el tipo de exportaciones a México ha cambiado ostensiblemente: 47,5 por ciento de los productos enviados hoy por Chile, gracias a la existencia de dicho Tratado, es de tipo industrial, con mayor valor agregado, que, por ende, otorga mayores posibilidades de empleo. Desde esa perspectiva, se da un salto en esa línea de acción.
Por otra parte, deseo destacar que además de la importancia de dicho mercado, Centroamérica es muy relevante por su ubicación geográfica estratégica. Tradicionalmente -como se señaló aquí- mantenemos muy buenas relaciones con los países centroamericanos. Las políticas de México apuntan a un acercamiento. Es de todos conocido el Tratado de Libre Comercio suscrito entre aquél y Centroamérica, que permite visualizar a estos países como una prioridad estratégica de dicho país del norte.
Por lo tanto, el hecho de profundizar y avanzar en materia de libre comercio constituye un paso muy significativo en tal sentido.
En cuanto a la inquietud planteada aquí en torno al no conocimiento en detalle de los Anexos al Tratado de Libre Comercio -los que, por cierto, estuvieron en las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Hacienda-, manifiesto la disposición, si así los estiman pertinente los señores Senadores, de discutirlos y aprobarlos en otro momento. Sin embargo, reitero lo que señalé en un comienzo: este Tratado de Libre Comercio fue objeto de un acucioso estudio tanto en la Cámara de Diputados como en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, donde se invitó a muchas personas -de ello da cuenta el informe- y se entregó información adicional, según consta en actas pertinentes de las respectivas Comisiones.
Señor Presidente , si los señores Senadores estiman necesario tomarse algún tiempo para leer a cabalidad el Tratado y sus Protocolos, estoy dispuesta a que el proyecto de acuerdo se vote en otro momento. Pero -reitero- éste fue objeto de un acucioso estudio en la Comisión de Relaciones Exteriores y fue aprobado, por unanimidad, en la de Hacienda.
Señora Ministra , la Mesa entiende, de la respuesta a la consulta del Honorable señor Pérez, que el Ejecutivo aspira a que el proyecto sea despachado a la brevedad.
Señor Presidente , aún abrigo inquietudes respecto de los temas que plantee. He estado examinando el detalle de los anexos que componen el Protocolo con Costa Rica y la cantidad de productos incorporados es muy extensa y compleja como para formarse una opinión.
Hay mercancías específicamente excluidas -según pude leer-, y me gustaría saber qué significa eso. Hay otras que no podremos exportar a Costa Rica, por ejemplo, papas, frijoles y otros productos de esa naturaleza.
¿Cuál es la realidad del actual intercambio agrícola con Costa Rica, tanto de importaciones como de exportaciones? ¿Cuál es el efecto específico que ello tendrá? ¿Vamos a privarnos de algún mercado? ¿Cuánto estamos exportando? En fin, son detalles concretos que quiero conocer antes de votar. Estimo que en esta materia estamos pronunciándonos sin haberse efectuado un análisis exhaustivo acerca del impacto de este Tratado en el área agrícola, sobre todo pensando que, si bien los productos sujetos a bandas de precios han quedado excluidos, hay muchos otros de cultivo anual que se verían afectados por importaciones desde Costa Rica y, el día de mañana, lo harían otros países, generando un precedente negativo para nosotros.
Entiendo que hay productos, como los frijoles, que exportamos a Centroamérica. Sin embargo, con el Protocolo con Costa Rica se estaría limitando un mercado. No he estudiado otros impactos respecto de productos específicos, como las cebollas y otros vegetales, que podrían verse menoscabados por la prohibición que aquí se establece.
Por lo menos yo no deseo avanzar en la aprobación de un Protocolo que en esta parte no es acompañado de un análisis específico, detallado y pormenorizado de su impacto en la agricultura chilena. Estoy seguro de que al respecto hubo alguna conversación y preocupación en las Comisiones. En todo caso, el informe completo no ha estado a disposición de los señores Senadores, y dadas las experiencias vividas en esta materia, no deseo avanzar sin tener claridad por lo menos en cuanto a los Protocolos específicos. El Acuerdo marco es genérico y, por lo tanto, requiere que se perfeccione a través de Protocolos.
Incluso, estaría dispuesto a aprobar el Tratado marco si ello ayudara en algo. Pero los Protocolos deben venir con informes específicos de impacto sobre distintos sectores, como el agropeciario, que personalmente me interesa. De la lectura de antecedentes puede concluirse que se establecen demasiadas limitaciones, diferencias y categorías, que no podrían respaldarse sin un estudio pormenorizado, el cual, ciertamente, no estamos en condiciones de realizar ahora en la Sala.
Señor Presidente , comparto la inquietud planteada por algunos señores Senadores respecto del tema agrícola. Fue una de las preocupaciones que manifestamos en la Comisión de Relaciones Exteriores. Incluso, solicitamos información detallada de cada país involucrado, en particular de Costa Rica.
En la página 29 del informe de la Comisión de Relaciones Exteriores se comenta en detalle cada Protocolo, dadas las consultas que nosotros formulamos. En el caso de los rubros de exportación relevante para Chile, hay cuatro o cinco extraordinariamente importantes -no debe olvidarse que se trata de mercados relativamente pequeños-, como los vinos, las frutas, las conservas, los jugos de frutas y otros.
Respecto de las conservas, Chile tiene una tremenda tradición en Centroamérica, y particularmente en México, y es de gran importancia dentro del mercado de esos países. Hemos sufrido situaciones de competencia desleal de parte de Grecia y de otros países que bonifican y subsidian las exportaciones de productos conserveros. Naturalmente, para Chile resultaba fundamental mantener abierta esa línea.
Por su parte, a Costa Rica le interesa importar frutas tropicales que no se producen en Chile, como bananos (plátanos), y café, chips de computadores y aparatos médicos. Esos son básicamente sus rubros de importación más relevantes.
Deseo dejar constancia de que, cuando hacemos reserva específica y global de productos sometidos a bandas de precios, en definitiva se está colocando a la contraparte en posición de negociar, a su vez, algunos productos que represeten una equivalencia dentro de la importancia que revisten los protegidos por tales bandas de precios. En ese sentido, no podría pretenderse que Chile formule excepciones pero no los otros países. Se trata de una situación que se presentará en todas las negociaciones donde se plantee derechamente excepciones relativas a las bandas de precios. Esto tiene un costo, que se manifiesta respecto de rubros chilenos; por ejemplo, las papas.
Si Sus Señorías desean, podemos analizar caso a caso.
En cuanto a las papas, su situación es muy particular, en especial en ciertos sectores del país, donde se presentan algunas limitaciones de exportación, dada la aparición de ciertos nematodos, particularmente los dorados y de otra índole, que se llaman rostokiensis.
En cuanto a las cebollas, el mercado más importante de este producto chileno es Centroamérica, pero fundamentalmente Venezuela, Cuba y México . El caso de los frijoles es similar. El plato típico de los países centroamericanos es la conocida "fejoada", que contiene cebollas y porotos negros, que no son los mismos que normalmente se consumen en la dieta chilena.
Hay algunos señores Senadores expertos en porotos, como el Honorable señor Cordero , quien, tal vez, desea hacer alguna acotación al respecto, lo cual sería muy interesante.
La situación de las maderas, los muebles de madera, la carne, los embutidos de pollo y determinadas hortalizas, a mi juicio, es una consecuencia directa de las reservas relativas a las bandas de precios. Es decir, se entiende que debemos pagar un precio por contar con la excepcionalidad de las bandas de precios. Ésa es la explicación que, desde mi perspectiva, asumí sobre el Protocolo conCosta Rica.
Como todo Tratado marco, lo importante es saber qué dice cada Protocolo. Y en eso tienen razón los señores Senadores que desean conocer más en detalle las características de cada uno de ellos. A mi juicio, lo más importante es que en el Senado haya conciencia de lo que cada Protocolo contiene. Yo, por lo menos, no veo ningún inconveniente en que a su respecto haya un análisis más detenido.
Me gustaría que Su señoría o algún miembro de la Comisión de Agricultura ilustrara al Senado acerca de los productos chilenos sujetos a bandas de precios. Si uno de ellos es el trigo, su importación desde Costa Rica no reviste ninguna trascendencia, porque no lo produce.
Es posible que surja alguna situación complicada con el azúcar. Pero, aparentemente, no habría nada más. Ésa es la inquietud de algunos señores Senadores.
Por eso Chile, al pretender la detención de eventuales importaciones de trigo desde Costa Rica, no estaría en igualdad de condiciones en cuanto a la madera y otros productos que sí teóricamente puede exportarle. De manera que Costa Rica puede ser un mercado atractivo.
Puede continuar con el uso de la palabra, Su Señoría.
Señor Presidente, tengo entendido que, antes de este Tratado, Costa Rica aplicaba elevados aranceles, específicamente para el ingreso de productos chilenos. Quiero recordar que estamos negociando un Tratado de Libre Comercio que, en cada Protocolo, significa reducciones arancelarias.
Ahora bien, señor Presidente , en cuanto a su pregunta, los productos sometidos a bandas de precios son básicamente el trigo, la harina de trigo, los aceites vegetales de oleaginosas y el azúcar. Lo cierto es que éstos son los productos que hemos exceptuado, hecha la expresa reserva dentro del Protocolo, actitud que por lo demás corresponde a una reiterada política de nuestro país, tendiente a proteger los cultivos tradicionales estratégicos, por la gran cantidad de personas que se dedica a la producción de trigo, azúcar y aceite.
Como lo señaló uno de los señores Senadores, tuvimos serios problemas con el ingreso al mercado nacional de oleaginosas y aceite de origen boliviano, que naturalmente estaban en posición más ventajosa desde el punto de vista de su comercialización.
Señor Presidente , lamento tener que insistir porque, en verdad, veo con inquietud la posibilidad de vernos afectados por un impacto no advertido en el intercambio agrícola con Costa Rica y los demás países de Centroamérica.
Efectivamente, la prohibición de las bandas de precios, como bien señalaba el Honorable señor Romero , solamente se refiere a tres productos: trigo y harina, aceite y azúcar. Pero son muchos más los que en Chile son susceptibles de ser exportados o que sustituyen importaciones, y cuyos productores enfrentan hoy día una crisis muy grande. Yo no quisiera abrir nuestras puertas a esos productos, menos aún cuando estoy viendo que, en el caso de Costa Rica, nos las están cerrando para tales productos. Ya di lectura a la lista de ellos, y quisiera disponer de una evaluación pormenorizada del impacto que tendrá en la agricultura tanto este protocolo específico como los demás, porque las menciones que figuran en el informe que estoy revisando, son muy genéricas. En él se dice que se nos abren algunos mercados; lo mismo hacemos con el nuestro. Pero ignoro de qué volúmenes se trata, y el grado del impacto que podría afectarnos, dada la situación que hoy día atravesamos.
En ese sentido, quiero insistir en la necesidad de conocer la evaluación agrícola específica que se ha hecho, tanto sobre este protocolo como sobre los demás que se están negociando con los países Centroamérica.
Debemos considerar, asimismo, que con estos países se produce también un problema de triangulación que es difícil detectar e impedir mediante un tratado bilateral. Muchas veces hemos visto cómo, a través de otros países, nos llegan productos provenientes de otros con los cuales tenemos prohibición de comerciar. Centroamérica tiene muchas facilidades para hacerlo a través de Estados Unidos u otras naciones y, por lo tanto, considero que esto merece un análisis más detenido. No quisiera que aprobáramos un protocolo sin el debido conocimiento en lo tocante a los productos agrícolas.
Señor Presidente , cuando se realiza una negociación, se excluyen ciertos productos por el sistema de bandas de precios, como ocurre en este caso con el trigo, la harina de trigo, aceites vegetales de oleaginosas, y el azúcar. Pero al mismo tiempo se negocia cuáles son los rubros que gozarán de una apertura inmediata en los países involucrados. Y eso se evalúa en su momento y hay un equipo técnico integrado por muchas personas que trabaja en tal sentido y realiza los análisis del caso para evaluar las posibles consecuencias. Se trata de una tarea muy acuciosa que se lleva a cabo durante todo el curso de una negociación, y precisamente en este caso, en el del protocolo con Costa Rica -que es en definitiva el que se está sometiendo a nuestra consideración en el día de hoy, porque los otros van a llegar al Congreso en su oportunidad-, los productos chilenos (como vinos, cobre, salmones, automotores, frutas, conservas, jugos de fruta, textiles) gozarán de apertura inmediata en los mercados de ese país. Y Costa Rica a su vez hace lo suyo con algunos productos como papas, cebollas, frijoles, maderas, embutidos de pollos y determinadas hortalizas. Todo ello es fruto de una negociación y hay productos comprendidos dentro de la banda de precios que se excluyen. Como sucede en cualquier negociación, ambos países deben ceder y acoger algunos planteamientos del otro. La evaluación hecha por expertos en la materia, entre los que están los del Ministerio de Agricultura, concluye en que éste es un tratado de libre comercio muy beneficioso para Chile.
Tiene la palabra el Honorable señor Cariola. Luego la Mesa hará una proposición a la Sala.
Señor Presidente , si no me equivoco, en el caso de Costa Rica, y en lo que dice relación con las bandas de precios, se está negociando (es un proceso que, según se me ha dicho, nada tiene que ver con el tratado) con el fin de levantar el arancel máximo consolidado. Se habría acordado asignar una cuota a ese país. Ahora, no sé si se trata de Costa Rica. Si así no fuera... eso habría cambiado un poco las cosas, porque con la cuota quedaría marginado de la banda de precios, y entraría con el arancel básico a Chile.
Tengo entendido que el Honorable señor Larraín ya ha hecho uso de su tiempo.
Señor Presidente , sólo debo hacer una consulta. Aunque la señora Ministra dio respuesta a mis inquietudes, quisiera solicitarle una información más específica.
Deseo saber dónde está el estudio del impacto que este Protocolo con Costa Rica tendrá en el área agropecuaria de nuestro país. Porque si no hay un estudio específico en este aspecto, pediría segunda discusión. Si eso no es posible, tendré que rechazar el proyecto de acuerdo, ya que no voy a votar en blanco ningún convenio de libre comercio si desconozco las consecuencias que producirá en el sector agrícola.
Señores Senadores, se ha solicitado aplazar la votación del proyecto hasta una fecha que fijarían los Comités junto con la Cancillería.
Señor Presidente , deseo formular una proposición de orden.
Señor Presidente , algunos de los oradores que me precedieron en el uso de la palabra sugirieron la posibilidad de someter a votación el tratado marco -en el que están incluidos los protocolos, llamados también anexos-, que es muy claro y no ha merecido objeciones, y aceptar la petición del Honorable señor Larraín , que considero muy razonable, en el sentido de dejar pendiente el estudio tanto del protocolo de Costa Rica, como también los de Honduras, Nicaragua, etcétera, a fin de contar con mayores antecedentes al respecto de parte de la Cancillería.
Señor Presidente , estoy de acuerdo en postergar la resolución del asunto y quisiera hacer presente ante el Ministerio de Relaciones Exteriores y mis Honorables colegas de la Comisión de Relaciones Exteriores, mi preocupación por la actitud que han tenido estos países frente a la OMC. Argentina ha cuestionado el sistema de bandas de precios aplicado en Chile. He estado leyendo el informe de la Comisión y sé que ésta acordó, por dos votos contra uno, no seguir tratando el tema. Creo que el asunto debe ser analizado con mayor detención, porque Guatemala no sólo ha adherido a la posición de Argentina, sino que también ha formulado un cuestionamiento a las bandas de precios y a las salvaguardias que amparan los productos comprendidos en dichas bandas. Comparto la preocupación del Honorable señor Valdés , quien dijo que no le satisfacía la actitud de algunos países centroamericanos, por cuanto, mediante la suscripción del tratado, asumieron la validez de los mecanismos chilenos a las bandas de precios, pero a continuación han iniciado o adherido a un panel de la Organización Mundial de Comercio sobre esta misma materia.
La verdad es que me gustaría que se ofreciera una explicación más detallada sobre la materia, porque opino, debe saberlo la señora Ministra , que nosotros tendríamos que actuar con cierta personalidad y firmeza internacional. Evidentemente, convenir tratados de libre comercio con países que están objetando nuestro sistema de banda de precios en la OMC y que, según lo expresó el Senador señor Valdés , reconocen esas bandas al firmar los tratados con Chile, no me parece que sea una actitud respetuosa ni lógica con respecto a nuestro país. De modo que me gustaría que esa situación se aclarara y analizara debidamente.
Señor Presidente , seré muy breve, para referirme luego a las sugerencias que aquí se han formulado.
Creo que sería una buena señal acoger la proposición de desglosar lo que es el Tratado Marco, del Protocolo Bilateral suscrito entre Chile y Costa Rica.
Hace un momento señalé que pronto tendremos en nuestro país a los Presidentes y Jefes de Estado de los países del Grupo de Río, entre ellos el Presidente de Costa Rica , quien hizo un esfuerzo político muy importante para aprobar el Tratado de Libre Comercio con Chile, siendo ratificado en el Congreso en diciembre del año pasado.
Aquí se ha trabajado con mucha acuciosidad y hemos llegado a esta situación. Al menos aprobar hoy el Tratado Marco constituye un avance, sin perjuicio de que, en lo que respecta al Protocolo Bilateral suscrito entre Chile y Costa Rica, pediría que el análisis que algunos señores Senadores quieren llevar a cabo con mayor detenimiento se efectuara, de ser posible, dentro de un período breve de tiempo, con lo cual también podríamos tenerlo aprobado -así esperamos- antes del 15 de agosto, que es la fecha en que llegan a nuestro país los señores Presidentes.
Por último, respecto de la preocupación en torno a consultas ante la OMC, debo señalar que, dentro de la regulación del libre comercio en el mundo, existe la Organización Mundial de Comercio y ante ella, permanentemente, se están formulando consultas respecto de diversas inquietudes.
Nosotros, en paralelo con la negociación con la Unión Europea, por ejemplo, llevamos a este organismo internacional a comparecer ante el Tribunal Internacional sobre Derecho del Mar, a fin de resolver la controversia dentro del marco del procedimiento obligatorio de la CONVEMAR (Convención de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar) por el problema generado por el interés de la flota gallega de realizar en nuestro país el desembarque y trasbordo del pez espada, y eso no significó que la Unión Europea entendiera que estábamos haciéndoles un desaire, sino que ejercíamos el legítimo derecho que asiste a Chile de reclamar por aquello. Lo mismo ocurre con Estados Unidos, donde, sin bien nos encontramos negociando un tratado de libre comercio, nuestra nación se ha sumado a los países que están efectuando consultas a la OMC respecto de las normas antidumping, lo cual no interrumpe por parte de Estados Unidos las rondas de negociación futura que mantenemos.
Se trata tan sólo de países que se han sumado a la formulación de consultas.
Eso es lo que han realizado estas naciones, lo que nosotros hacemos a diario, incluyendo aquellos con los que estamos negociando acuerdos de libre comercio. Una cosa es negociar un tratado de libre comercio, y otra, fruto de algún producto determinado, que se ocupen legítimamente las normas que a nosotros como país pequeño nos interesa que existan para que podamos en su momento hacer uso de las mismas. Es lo que efectuamos permanentemente como nación, cuando creemos que debemos sumarnos a rondas de consultas, y es lo que también algunos de estos países han estimado procedente, con la excepción de Argentina que ha hecho una formulación respecto de las bandas de precio y algunas salvaguardias, lo que obliga a Chile a contestarla.
En concreto, sugiero, recogiendo lo que aquí se ha señalado, que se desglose el proyecto de acuerdo en la forma indicada, esto es, que se apruebe ahora en general el Acuerdo Marco y que se discuta y revise después el Protocolo Bilateral suscrito entre Chile y Costa Rica, para que pueda votarse, si fuera posible, antes del 15 de agosto.
La Mesa entiende que existen dos documentos distintos: uno es el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Centroamérica, que -como se expresó- es un Acuerdo Marco, y el otro es el Protocolo Bilateral suscrito entre Chile y Costa Rica.
Efectivamente, el debate suscitado en la Sala está referido fundamentalmente a este último.
La señora Ministra ha solicitado un nuevo tratamiento para el proyecto de acuerdo, entendiendo que el Protocolo Bilateral será analizado posteriormente y que el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Centroamérica, esto es, el Acuerdo Marco, se apruebe en general en esta sesión.
Quiero hacer presente que la Mesa no entendió en un principio que había dos Tratados en un solo documento. De modo que me parece que debiéramos iniciar, si la Sala presta su acuerdo, el debate del Tratado Marco, en el entendido de que existe acuerdo para que el Protocolo Bilateral con Costa Rica sea discutido y votado más adelante.
En discusión el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Centroamérica.
Señor Presidente , me parece pertinente aclarar también que el Tratado Marco con Centroamérica sólo entra en vigor respecto de cada uno de los países cuando se apruebe el Protocolo, razón por la cual no debiera haber inconveniente para su aprobación, por cuanto no entrará en vigencia en tanto cada uno de los Protocolos se hayan aprobado en esta misma Sala. Imagino que ello da suficiente tranquilidad a Sus Señorías.
Señor Presidente , entiendo que queda absolutamente claro que, aprobado el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Centroamérica, esto es, el Tratado Marco, el Protocolo Bilateral pasará por la aprobación del Senado, o sea, será sometido a la consideración de esta Corporación. Éste es un elemento fundamental, porque si no, podría caerse dentro del inciso segundo del artículo 50 de la Constitución.
Por eso, me parece muy importante la aclaración hecha por la señora Ministra.
Señor Presidente , en lo personal, entendiendo que el Acuerdo no opera sino hasta que los Protocolos sean firmados, y que éstos requieren de la aprobación del Senado, comparto el criterio que se ha planteado -yo mismo lo adelanté- en el sentido de separar la aprobación del Acuerdo Marco de la del Protocolo .
Con respecto al Protocolo Bilateral suscrito entre Chile y Costa Rica, no quisiera verme constreñido por razones de tiempo a ratificarlo antes de determinada fecha, porque pudiera ser que no estuviéramos plenamente satisfechos con él. De tal manera que pediría a la señora Ministra que no nos exigiera un plazo fijo para su aprobación. Si resulta despachado antes del 15 de agosto, enhorabuena; pero si acaso los antecedentes nos hacen requerir más plazo, quisiera que nos dejara el tiempo necesario para analizarlo. Porque me parece que se trata de una cartera demasiado extensa, y, a mi juicio, esto hay que evaluarlo en forma pormenorizada.
Sobre esa base, estaría conteste y daría mi aprobación al Tratado Marco . En cuanto a los Protocolos, ellos se verían una vez que realicemos el análisis más específico, sin limitaciones de tiempo para poder trabajar tranquilos.
En concordancia con lo que se ha señalado, propongo aprobar primero el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Centroamérica, el Acuerdo Marco.
Con mi abstención, señor Presidente. Si ése es el criterio que va a observar la Sala, al menos yo me abstengo de pronunciarme.
También con mi abstención, por lo que planteé, señor Presidente .
Entonces, solicito acuerdo de la Sala para que todo el proyecto de acuerdo quede para un segundo...
}No, señor Presidente . No creo que porque dos Senadores se abstengan -si los demás estamos de acuerdo y, como lo afirmó la señora Ministra , se trata de una cuestión importante para la política exterior-, no pueda aprobarse el proyecto de acuerdo en la forma que Su Señoría propone, es decir, ahora el Tratado Marco en los términos señalados por el Senador señor Larraín , y después el resto.
Señores Senadores, la Mesa pondrá en votación el Tratado Marco, y en lo que se refiere al Protocolo Bilateral suscrito entre Chile y Costa Rica, éste se entiende postergado para segunda discusión, siendo los Comités del Senado quienes determinarán la fecha en que se trataría en la Sala.
¿Habría acuerdo para proceder de la manera indicada?
En votación el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Centroamérica, esto es, el Tratado Marco.
Hay señores Senadores que han manifestado...
Hay solo dos abstenciones, señor Presidente.
El señor Presidente pone en votación lo siguiente:
"Artículo único.- Apruébase el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Centroamérica, adoptado entre los Gobiernos de las Repúblicas de Chile, Costa Rica, El Salvador , Guatemala, Honduras y Nicaragua, suscrito en Ciudad de Guatemala el 18 de octubre de 1999.".
¿Habría acuerdo en la Sala para tomar votación económica?
Señor Presidente , votaré a favor del tratado marco.
Como algunos señores Senadores desean profundizar en el tema agrícola, obviamente están en su derecho -reglamentario, además- a pedir segunda discusión, aunque sea sólo para información de la Sala, porque tal materia ya fue estudiada por la Comisión de Relaciones Exteriores.
El tema agrícola lo podremos discutir cuando se trate el protocolo con Costa Rica; pero quiero dejar constancia en la Sala de que no tenemos problemas agrícolas con esa nación, toda vez que las agriculturas de ambos países son muy distintas y no existe competencia, salvo en el azúcar. Nuestros problemas en general se encuentran en los mercados de tal producto, ya que somos productores de azúcar de remolacha. Pero dicho edulcorante está expresamente excluido del acuerdo.
¿Con Nicaragua?
No, ahora estamos en el protocolo con Costa Rica.
¡No se escucha nada!
Señor Presidente , repito: el tema agrícola se debatió en la Comisión de Relaciones Exteriores. En las agriculturas de Chile y de Costa Rica no existe competencia de productos, salvo con el azúcar, que se encuentra excluida del protocolo con ese país. Por tanto, no hay modificaciones en la materia. Sin embargo, efectivamente debemos defender -por decirlo de alguna manera- el azúcar de remolacha comercializada dentro de un mercado imperfecto. Sobre el particular, nuestro país cuenta con una política propia desde hace muchos años.
En consecuencia, el protocolo con Costa Rica no representa ninguna amenaza para los intereses agrícolas chilenos, materia que la Comisión de Relaciones Exteriores analizó exhaustivamente.
Señor Presidente , del tenor de la discusión pareciera que el tratado marco no compromete al país hasta que no se firmen los protocolos específicos. No obstante ello, yo había anticipado incluso una opinión favorable a dividir la materia, pensando que fuese razonable la aprobación de esta parte; pero, en verdad, todavía me siento votando a ciegas.
Por eso, en el entendido de que cada protocolo va a ser revisado y sancionado por el Congreso y de que no se aplicará (ése es el compromiso del Gobierno a través de la señora Ministra ) el inciso segundo del Nº 1) del artículo 50 de la Constitución Política -conforme al cual una vez firmado un acuerdo marco los protocolos no requieren la aprobación del Parlamento, salvo que se trate de materias propias de ley-, no votaré en contra del convenio marco, pero me voy a abstener. Quiero estudiarlo con más detenimiento y no he tenido la tranquilidad suficiente para poderlo evaluar.
Señor Presidente , votaré al final, porque todavía mantengo ciertas dudas.
Señor Presidente , votaré a favor del tratado de libre comercio propuesto a la Sala en el bien entendido de que los acuerdos bilaterales destinados a perfeccionarlo serán sometidos a la consideración del Congreso Nacional, en este caso, a la Sala del Senado y a la Comisión respectiva. Por lo demás, ya existió un compromiso en tal sentido manifestado en su oportunidad por el anterior Ministro de Relaciones Exteriores , señor Insulza , a raíz de la discusión respecto de los protocolos que fueron perfeccionando los anteriores tratados de libre comercio.
Quería hacer presente dicho compromiso, que también asumió en este momento la señora Ministra presente en la Sala.
Señor Presidente , en aras de obtener elementos de juicio suficientes -en este momento no dispongo de ellos- respecto a la suscripción del tratado marco entre Chile y Centroamérica en materia de comercio agrícola y debido a las insuficientes explicaciones, me abstengo.
Señor Presidente , la preocupación que manifesté denantes decía relación a la posibilidad de tener a la vista los protocolos específicos, porque es muy difícil que algún señor Senador pueda leer la totalidad de los anexos. Tendría que invertir unas 200 horas para hacerlo; pero creí importante tener en cuenta eso.
En segundo término, deseo señalar que votaré a favor del convenio, pues se enmarca dentro de nuestra política de integración con el resto de los países de América Latina y del mundo. Además, se trata de un tratado fundamental, ya que abarca una población de 30 millones de habitantes, con un producto de 50 mil millones de dólares y donde existe un intercambio comercial creciente.
Después de revisar las cifras, es importante plantear la preocupación por la agricultura, porque en las regiones agrícolas -muy bien representadas aquí en el Parlamento- se concentra gran cantidad de población. Sin embargo, como representante de la zona norte debo señalar que allí la minería constituye el 10 por ciento del Producto Interno Bruto y la agricultura, el 9 por ciento. En consecuencia, también dicho tratado es fundamental para nosotros, pues dentro del ítem principal de intercambio comercial entre Chile y Costa Rica figura la minería. Lo que más vende nuestro país a esa nación es cobre elaborado y, peleando con la agricultura, productos fabriles.
A mi juicio, la posibilidad de ampliar el horizonte de nuestras exportaciones es altamente favorable con la firma de dicho tratado.
Por otra parte, también debo manifestar que mi observación inicial no significa en ningún caso desconfianza en los equipos negociadores del Ministerio de Relaciones Exteriores, porque han logrado muy buenos resultados en convenios anteriores, particularmente -como señaló la señora Ministra - con México y Canadá .
Señor Presidente , en el claro entendido de que se trata del tratado marco y de que el protocolo con Costa Rica será debatido en forma separada -proposición que yo mismo formulé-, voto a favor.
Señor Presidente , luego de una simple lectura del informe de la Comisión de Relación Exteriores, más los antecedentes entregados por el Presidente de ella y por la señora Ministra de Relaciones Exteriores , puedo concluir que nos encontramos en presencia de un tratado altamente favorable para el país. No obstante, reconozco que algunos parlamentarios estén reticentes a firmar un convenio de tal naturaleza, especialmente por la incidencia que él podría tener en sus regiones.
Todo instrumento internacional siempre contiene materias altamente favorables, aunque algunas no lo sean en plenitud; pero el resultado final del tratado que nos ocupa favorece nuestro comercio exterior, lo cual es importante para el país.
Señor Presidente , nuestro país ha mantenido tradicionalmente muy buenas relaciones con los países de Centroamérica, respecto de los cuales tenemos muchas afinidades. Es obvio que acentuar el acercamiento es conveniente no solamente para Chile, sino también para esas naciones. De ahí que no puedo sino mirar con simpatía el que se firmen tratados de la naturaleza del que se analiza.
En todo caso, al aprobarlo, lo hago claramente en el entendido de que habrá oportunidad para pronunciarse sobre los protocolos, cuando sean suscritos, los que deberán ser sometidos a esta Corporación y sin estimarlos simplemente como un acuerdo complementario de un tratado.
Señor Presidente , en general, abrigo algunas dudas sobre los tratados de libre comercio, porque en ellos se consideran situaciones muy favorables para los inversionistas extranjeros y el comercio internacional, pero en ninguna parte aparecen condiciones en favor de los trabajadores chilenos, para la protección del medio ambiente nacional y, sobre todo, de los pequeños y medianos productores en el campo y la ciudad.
Tal vez lo más importante es que el instrumento en estudio se celebra con países afines y pequeños y que éstos forman parte de tratados de libre comercio en América Latina y en Centroamérica. Quizás ésa es la única fuerza que me puede convencer a votar que sí.
Sin embargo, deseo recalcar especialmente a la señora Ministra de Relaciones Exteriores que ya estuvimos en un acuerdo de la Cumbre de los Pueblos y que la gran crítica manifestada allí por todos los países de América Latina y, en particular, por las organizaciones sociales, sindicales, ciudadanas, se refería a que en tales convenios se observaba falta de resguardo, concretamente, en relación con los integrantes de la sociedad civil.
Y, sobre todo en un Gobierno como el actual, quisiera percibir una gran preocupación, una mayor preocupación por los intereses nacionales que muchas veces resultan muy amenazados con los tratados de libre comercio. Vemos cómo inversionistas extranjeros llegan a Chile, emprenden actividades y, en seguida, para evitar gastos mayores en los trabajadores o en lo previsional, de inmediato recurren a subcontratistas. Y estos últimos, que muchas veces realizan 70 por ciento del trabajo de esas empresas foráneas, son pagados sobre la base de remuneraciones que no guardan relación alguna con lo que reciben los pocos trabajadores permanentes que se desempeñan en tales entidades y sus filiales. Ésa es una inquietud que se destacó con mucha fuerza en la Cumbre de los Pueblos.
Y por ello deseo llamar la atención no respecto del convenio en estudio, que tal vez sea el más benevolente, pero sí en cuanto a los otros tratados de libre comercio que se firmen en adelante. Se trata de que el Ministerio de Relaciones Exteriores mantenga un cuidado permanente acerca de qué ocurre con los trabajadores chilenos frente a los inversionistas mencionados, qué pasa con los pequeños empresarios chilenos cuando se enfrentan a economías de escala y qué sucede cuando se suscriben esos instrumentos con aquellos Estados que predican la necesidad de ceñirse a la Organización Mundial de Comercio o a la Ronda de Uruguay , o a lo que sea, y que, en realidad, cuando los países pequeños quieren exportarles frambuesas, salmones, vinos o un kilo de cobre manufacturado, oponen obstáculos a pesar de los tratados, a pesar de los criterios de la OMC. Y, sin embargo, nosotros abrimos las aduanas y el comercio, bajamos unilateralmente los aranceles para que lleguen artículos importado; y se dan casos de zapatos a 40 pesos, por ejemplo, que destruyen a los fabricantes nacionales.
Pero los pobres compran calzado barato.
En consecuencia, señor Presidente , votaré a favor sólo porque el tratado de libre comercio dice relación a países pequeños, pero pido al Ministerio de Relaciones Exteriores que en los instrumentos que se suscriban en el futuro incluya también dentro de sus estudios las situaciones que se les presenta a los pequeños propietarios, a los medianos productores, a los campesinos.
Por la razón expuesta, si bien mantengo mi preocupación y aunque pienso que en este caso no se cumplen todos esos requisitos, me pronunciaré por aprobar.
--Se aprueba el Tratado Marco por 24 votos a favor y 4 abstenciones.
Votaron por la afirmativa los señores Aburto, Boeninger, Bombal, Cantero, Cordero, Fernández, Frei (don Eduardo), Gazmuri, Hamilton, Horvath, Lavandero, Martínez, Matthei, Novoa, Ominami, Parra, Pérez, Romero, Ruiz, Ruiz-Esquide, Stange, Urenda, Vega y Viera-Gallo.
Se abstuvieron de votar los señores Díez, Larraín, Matta y Ríos.
Señores Senadores, ha ocurrido algo que me ha hecho presente el señor Secretario y que quiero que quede absolutamente claro: lo que se aprobó es el tratado de libre comercio entre Chile y Centroamérica, el tratado marco a que ha hecho referencia la señora Ministra . Como por algunas consideraciones tanto de la Cámara de Diputados como de las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Hacienda del Senado se analizaron dos textos en un solo informe, la Mesa entiende que lo acogido es el instrumento ya especificado: el tratado con Centroamérica. El otro es un documento distinto, que no ha sido rechazado y que deberá ser analizado por la Mesa para determinar el procedimiento que se aplicará.
Señor Presidente , Su Señoría ha explicado muy bien lo relativo a toda la primera parte. O sea, que lo aprobado es el tratado marco.
Respecto del protocolo con Costa Rica, creo que lo más lógico sería que sea devuelto a la Comisión de Relaciones Exteriores, que el Ministerio realice allí todas las aclaraciones necesarias y que los señores Senadores con un interés particular en el tema sean advertidos de la posibilidad de concurrir a ella para disipar todas las dudas. Porque si el texto queda como ya fue despachado por la Comisión, es imposible que en la Sala se efectúen tales precisiones. En esa forma yo complementaría lo que el señor Presidente ha expuesto.
Si le parece a la Sala, se procederá en la forma planteada por el Honorable señor Viera-Gallo .
Sin embargo, también deseo que los señores Senadores hagan confianza suficiente en la Mesa, porque el proyecto reviste un carácter muy especial y viene bajo un solo número de la Cámara de Diputados, encontrándose en un solo informe. Por tal motivo, en estricto sentido, el Senado debiera responder a la otra rama del Congreso que sólo aprobó lo referido al instrumento marco y no lo segundo. Pero, como la Mesa entiende que esto último no ha sido tratado, se deberá buscar el procedimiento reglamentario para, finalmente, llegar a una fórmula más adecuada que permita informar a la Cámara de Diputados. Es algo que deberemos resolver nosotros.
Ahora bien, el planteamiento del Senador señor Viera-Gallo es para que la segunda parte, la relativa al Protocolo entre Chile y Costa Rica, vuelva a la Comisión de Relaciones Exteriores.
Agradezco la buena disposición de la Mesa y de la Sala por el tratamiento -especial, por cierto- que se ha dado al Protocolo. Sin embargo, a mi juicio, es importante señalar que él no fue rechazado, sino que el problema obedece al hecho de que no ha sido analizado, lo que es distinto.
Por tal motivo, dicho instrumento fue remitido nuevamente a la Comisión de Relaciones Exteriores, advirtiéndose a todos los señores Senadores sobre la importancia de su concurrencia a ella, de manera que el estudio del proyecto se pueda complementar con las preguntas que se formulen en dicha Comisión.
Deseo hacer una proposición en virtud de lo planteado por el Honorable señor Viera-Gallo . Estimo que el Protocolo podría ser sometido a votación el próximo miércoles, por ejemplo, dejando el documento a disposición de los señores Senadores en la Comisión de Relaciones Exteriores, a fin de que ellos puedan plantear sus dudas en una sesión que se celebre el martes o miércoles en la mañana.
Señalo lo anterior porque, en mi opinión, no es bueno reducir demasiado el tiempo que medie entre la aprobación del Tratado Marco y la del Protocolo con Costa Rica.
Señor Senador , la Mesa ya solicitó la aprobación de la Sala para que el texto vuelva a Comisión, y así fue acordado. No es posible modificar ahora ese acuerdo.
En todo caso, cabe aclarar, además, que no deben existir limitaciones de tiempo para el estudio de la materia, por cuanto deseamos que se realice una evaluación específica respecto de ella. Considero que, mientras dicha evaluación no se lleve a cabo y no sea conocida, el asunto no debería ser examinado por la Comisión.
Por lo tanto, no hay restricciones en tal sentido, ni menos circunscritas a una semana, como se ha sugerido.
Así lo entendemos, Su Señoría.
Deseo advertir que existe un problema reglamentario sobre el particular, porque se trata de dos proyectos distintos que han llegado en un solo informe. Procuraremos solucionar dicho problema con Secretaría de la mejor manera posible.
Estamos en presencia de un caso típico, cual es el de que una normativa comenzó su tratamiento legislativo en la Cámara de Diputados y el Senado lo ha continuado en la forma tradicional. Por consiguiente, como dicha Corporación resolvió evacuar un solo informe respecto de dos documentos distintos, ahora deberemos solucionar el problema. Creo que el camino escogido nos permitirá resolverlo de buena manera buscando reglamentariamente las alternativas necesarias para cumplir bien con este proceso.
Ha terminado la discusión del proyecto de acuerdo, que ha sido aprobado en la parte ya señalada.
Agradezco a la señora Ministra su participación.
Señores Senadores, por acuerdo unánime de los Comités y de la Sala, corresponde ocuparse en el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que establece temporalmente una exención del impuesto de timbres y estampillas, rebaja los pagos de derechos en la reprogramación de deudas hipotecarias y modifica las normas tributarias que indica.
La iniciativa fue aprobada en general por la unanimidad de los miembros presentes en la Comisión de Hacienda y será informada verbalmente en la Sala por la Senadora señora Matthei.
--Los antecedentes sobre el proyecto (2741-05) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Hacienda (verbal), sesión 15ª, en 18 de julio de 2001.
Cabe señalar que el Ejecutivo hizo presente la urgencia para el despacho del proyecto calificándola de "suma". Su principal objetivo es facilitar la reprogramación de las deudas hipotecarias, disminuyendo algunos de los costos asociados a estas operaciones, con el propósito de que los deudores hipotecarios puedan aprovechar las actuales tasas de interés.
En ese orden de cosas, se contempla la exención del impuesto de timbres y estampillas por un plazo de doce meses para aquellos créditos hipotecarios que no excedan de 3 mil Unidades de Fomento.
Asimismo, durante ese plazo, se rebajarán los costos asociados al pago de derechos notariales y de inscripción en el Conservador de Bienes Raíces.
La Comisión de Hacienda aprobó en general el proyecto por la unanimidad de sus miembros presentes -Senadores señora Matthei y señores Bitar y Boeninger-, en los mismos términos en que lo hizo la Cámara de Diputados.
Señor Presidente , ¿por qué en la documentación se agregó el proyecto sobre rebaja de impuestos a las personas?
No se ha adicionado ningún texto, señor Senador.
La Mesa entiende que sólo deberemos abocarnos al proyecto sobre reprogramación de deudas hipotecarias.
Pero ambas iniciativas aparecen corcheteadas juntas.
¡Es raro el informe!
Señor Presidente, en la documentación no hay ninguna normativa relacionada con la rebaja de impuestos a las personas.
Aclaro al Honorable señor Ominami que ese proyecto no será tratado, por cuanto no figura en tabla, ni tampoco corresponde hacerlo.
Sin embargo, señor Presidente, en el informe viene añadido el texto de la reforma tributaria.
No es efectivo, señor Presidente . Ello obedece a un problema de descompaginación. El proyecto que discutiremos ahora corresponde al Oficio Nº 3426 de la Cámara de Diputados.
Así es, señora Senadora . Pero en la documentación hay adosado otro texto.
Ése corresponde a otro mensaje. Simplemente, deben separarse los proyectos.
Además, vienen en páginas seguidas: 10 y 11. Vale decir, existe claramente un problema,...
Es de esperar que un corchete no signifique mayores inconvenientes.
...pues incluso el título dice "modifica normas tributarias". O sea, no es tan simple el asunto, porque hasta en el encabezado figuran juntas las dos iniciativas, y corcheteadas.
¡No es efectivo!
Solicito la atención de los señores Senadores para escuchar el informe verbal que rendirá la Honorable señora Matthei.
Señor Presidente , la razón por la cual daré una cuenta verbal y no exista informe de la Comisión de Hacienda se debe a que recién hoy, a las tres de la tarde, acabamos de analizar este proyecto, que ingresó ayer a la Cámara Alta.
Deseo hacer especial hincapié en este punto, por cuanto ello demuestra que el Senado no sólo tramita con gran rapidez iniciativas que permiten la correcta inscripción de candidatos, sino que también puede despachar con suma urgencia las que benefician a la ciudadanía.
Eso lo dice la señora Senadora porque no participará en la reelección.
El proyecto en análisis persigue como objetivo facilitar la reprogramación de las deudas hipotecarias, disminuyendo algunos de los costos asociados a estas operaciones, para que los deudores hipotecarios puedan aprovechar las actuales tasas de interés, que están muy bajas.
Señor Presidente, al parecer, la señora Subsecretaria de Hacienda desea ingresar a la Sala.
Continúe con su exposición, Su Señoría.
La idea es que los deudores hipotecarios puedan salir de los créditos caros y aprovechar los créditos baratos que ofrezca el mercado. Es muy difícil que ello pueda lograrse hoy día, porque un cambio de esa naturaleza conlleva una serie de costos muy altos. Según expresa el mensaje, tales costos representan entre el 30 y el 40 por ciento del ingreso medio mensual de un deudor de los grupos de menores ingresos. Vale decir, estas personas gastarían de su sueldo un porcentaje como ése para cambiarse de un tipo de crédito a otro.
Por lo expuesto, mediante la iniciativa en comento se contempla una exención del impuesto de timbres y estampillas por el plazo de doce meses, con un tope de 36 Unidades de Fomento. Esto significa que las primeras 3 mil UF de cualquier crédito estarán exentas de ese impuesto, pero más allá de esa cifra se deberá pagar el impuesto de timbres y estampillas.
Además, la garantía estatal aplicada a los créditos hipotecarios de viviendas sociales se extiende a los créditos reprogramados, para que ella no se pierda.
Por otra parte, se disminuyen también por doce meses los costos asociados al pago de derechos notariales e inscripción en el Conservador de Bienes Raíces, en lo referente a la parte del crédito que no exceda las 3 mil Unidades de Fomento.
La principal norma del proyecto corresponde al artículo 1º, que establece en forma copulativa diversas condiciones para que las personas puedan acogerse a esta exención y a la reprogramación de los créditos hipotecarios. Dichas condiciones son:
a) Que por el crédito original se hubiere pagado el monto máximo del gravamen establecido en el Nº 3 del artículo 1º del decreto ley Nº 3.475; es decir, el monto máximo del impuesto de timbres y estampillas.
Al respecto, señor Presidente , deseo dejar constancia, para los efectos de la historia de la ley, que lo anterior dice relación al pago máximo que le corresponde efectuar a cada persona. Lo señalo porque, en virtud de esa disposición, podría entenderse que sólo pueden eximirse quienes hayan pagado el 1,2 por ciento de impuesto, en circunstancias de que, conforme a la ley, a los compradores de viviendas DFL-2 se les permite pagar el 0,6 por ciento. Hago la aclaración porque la idea es que éstos últimos también queden incorporados en la normativa en debate.
Por lo demás, las personas a las cuales cualquier otra ley les hubiese limitado el monto máximo de su pago por concepto del impuesto de timbres y estampillas, también quedarán incluidas en la exención mencionada.
b) Que el monto del nuevo crédito sea equivalente al saldo adeudado por el crédito anterior, más los intereses que se capitalicen como consecuencia del pago anticipado, tasaciones y otros gastos relacionados con dicho pago. Esto tiene por objeto cubrir todos los gastos, a fin de que la gente verdaderamente pueda trasladarse de un crédito caro a otro más barato.
c) Que en la escritura pública que dé cuenta del nuevo crédito con garantía hipotecaria, se mencione expresamente que él está destinado a pagar un crédito anterior, individualizando el inmueble adquirido con el crédito que se pague.
d) Que si el nuevo crédito es otorgado por una entidad financiera distinta de la que otorgó el crédito que se paga, se inserte un certificado del otorgante del crédito original, donde se exprese que éste se paga con uno nuevo. Igualmente, deberá insertarse un certificado del responsable del entero en arcas fiscales del impuesto de timbres y estampillas devengado por el crédito que se pague anticipadamente, a fin de probar que ese tributo fue pagado.
La frase final de esta letra d) expresa: "La entidad otorgante del nuevo crédito, a su vez, deberá declarar, en la escritura respectiva, el monto efectivamente pagado a la entidad que otorgó el crédito original, identificando el medio de pago".
Al respecto, queremos dejar constancia, para la historia de la ley, de que la expresión "identificando el medio de pago" implica que éste sólo deberá especificarse en términos generales; vale decir, si se pagará con cheque, vale vista, etcétera. Y no podría identificarse el medio de pago en forma detallada porque esto se hará con posterioridad a la suscripción de la escritura.
Es preciso dejar claro este aspecto en la historia de la ley, para que después no surjan problemas que impidan a la normativa operar en la práctica.
e) Que la garantía hipotecaria que caucione el nuevo crédito recaiga sobre el mismo bien raíz que garantizó el anterior.
Lo expuesto es lo más relevante en cuanto a la exención del impuesto de timbres y estampillas en la reprogramación de créditos hipotecarios.
Por otra parte, el inciso cuarto del artículo 1º prescribe: "Por el otorgamiento de las escrituras respectivas, por las inscripciones, anotaciones, alzamientos y cancelaciones que se deban practicar, y por los certificados y copias que deban entregar, los notarios públicos y los conservadores de bienes raíces, respectivamente, no podrán cobrar una suma superior al 50% de la cantidad fijada para la actuación en el arancel vigente. Los conservadores de bienes raíces sólo podrán cobrar el 25% del recargo y el 25% del aumento a que se refieren los incisos segundo y tercero de la letra a) del Nº 1 del artículo 1º del arancel fijado en el decreto Nº 588.". Los límites señalados sólo se aplicarán por 12 meses y hasta por un monto equivalente a 3.000 unidades de fomento. Si el crédito excediere dicha cantidad, se podrán cobrar las tarifas normales por el excedente.
Señor Presidente , ésos son los puntos principales del proyecto, que la Comisión analizó cuidadosa y detalladamente, a pesar de la premura por la escasez de tiempo, y aprobó por unanimidad. Pido a la Sala acogerlo también en igual forma, dada la importancia que reviste para que los deudores hipotecarios -sobre todo los de montos más pequeños, a quienes principalmente queremos ayudar- puedan cambiarse de créditos caros a otros más baratos.
Señor Presidente , frente a este proyecto, que sin duda hay que aprobar, uno se pregunta por qué no se elimina definitivamente el impuesto de timbres y estampillas para todas las operaciones de crédito hipotecario. Porque aquí siempre se piensa en los más pobres; pero hay una clase media muy numerosa que se ve tremendamente perjudicada -por las mismas razones expuestas por la señora Senadora informante , que me precedió en el uso de la palabra- cuando debe renegociar créditos de esa índole, ya que en la práctica se encuentra con que no le resulta útil hacerlo no obstante que la entidad bancaria le dé facilidades para ello, porque a veces hasta le rebaja las comisiones. Y no puede concretar la renegociación porque finalmente todo lo favorable que ésta pueda ser termina siendo -excúseseme la expresión- "lo comido por lo servido".
El mérito del proyecto, a pesar de que en las cuentas generales de la nación el impuesto de timbres y estampillas pueda ser muy importante para las arcas fiscales, -aunque tal vez no lo sea tanto, como pudimos apreciar en la discusión de la rebaja tributaria- es que provoca la inquietud de que este principio de exención se pudiere ir ahondando para eliminar el impuesto de timbres y estampillas en los créditos hipotecarios, porque termina gravando a la clase media, impidiéndole acceder a lo más importante para cualquier familia: su vivienda y, al mismo tiempo, surgir, emerger. Es uno de esos típicos tributos que se transforman finalmente en impuestos patrimoniales, perjudicando a gente que necesita alivio en sus deudas y, más que eso, poder adquirir su casa en términos mucho más favorables que los existentes.
Como dije, se da el caso de que hoy la banca incluso se halla dispuesta a renegociar con algunos de sus clientes las comisiones establecidas en determinado momento para el otorgamiento de créditos hipotecarios. Sin embargo, tales renegociaciones carecen de utilidad, ya que los interesados en realizar la operación para reliquidar la deuda en condiciones más favorables, se encuentran con que esas ventajas desaparecen a la hora de aplicar este tipo de impuestos.
Me alegro mucho, entonces, de que el proyecto introduzca tal criterio. Es de esperar que beneficie a los miles de chilenos de clase media que se hallan en esa situación, y que también pueda hacerse extensivo a todos los deudores hipotecarios. Ello, junto con beneficiar a muchas más personas, permitiría activar un sector preponderante de la economía: la construcción, especialmente en estos difíciles momentos que vive el país.
Anuncio que votaré favorablemente.
Señor Presidente , los democratacristianos concurriremos gustosos a la aprobación de la iniciativa. Ella se inscribe dentro de un contexto de alrededor de diez medidas que planteamos al Presidente de la República y respecto de las cuales señalamos la conveniencia de enviar rápidamente al Congreso los proyectos pertinentes, para resolver delicados problemas que afectan a la clase media.
Uno de esos problemas es el que aborda el texto en debate y dice relación a que la mayor parte de los créditos hipotecarios fueron otorgados a tasas de interés bastante más altas que las vigentes. El Banco Central rebajó las tasas, pero no siempre hizo lo propio la banca privada.
Entre las medidas a que hice mención figuraba la de mejorar las condiciones para renegociar los créditos hipotecarios otorgados a tasas más altas en tiempos de mayor bonanza, eximiéndolas del pago de impuesto de timbres y estampillas a fin de que se realizaran en forma más expedita, rápida y económica, y de que sirvieran esencialmente a la clase media.
Es indudable que la mayor parte de los préstamos en la banca privada y en el Banco del Estado corresponden a créditos hipotecarios obtenidos por sectores medios. Pues bien, las tasas de interés cobradas por los bancos, a las que se suma, por cierto, el impuesto de timbres y estampillas, muchas veces impiden renegociaciones masivas que podrían ser más útiles a los sectores endeudados, especialmente a quienes compraron sus viviendas cuando tenían trabajo y buen sueldo -entre ellos, gran cantidad de profesionales jóvenes- y hoy enfrentan serias dificultades por haber perdido su ocupación y deben repactar sus créditos con las bancas estatal y privada.
Me alegra muy sinceramente que el Presidente de la República haya acelerado el envío de este proyecto. Y estoy seguro de que el requerimiento efectuado por el Senador señor Bombal , en una situación más normal y con una iniciativa más estudiada, que determine con mayor precisión los recursos involucrados, también sería positivo. Empero, señor Presidente , lo mejor es enemigo de lo bueno.
En esa perspectiva, por lo menos éste es un paliativo que, mediante la eliminación del impuesto de timbres y estampillas, inducirá a los deudores hipotecarios que obtuvieron créditos a elevadas tasas de interés -algunos de ellos, incluso, pueden encontrarse en mora- a renegociarlos a tasas bastante menores.
Por todo lo anterior, vamos a votar a favor del proyecto.
Señor Presidente , hago mías las palabras del Senador señor Lavandero -bastante claras- y lo expresado por el Honorable señor Bombal .
En todo caso, deseo consultar a la Senadora informante si la Ley sobre Impuesto de Timbres y Estampillas se aplica sólo a los préstamos hipotecarios o a todo tipo de operaciones crediticias en los bancos.
Partiendo de la hipótesis de que se aplica a todo tipo de créditos bancarios, creo que uno de los puntos...
No se aplica a todo tipo de créditos, señor Senador.
Entonces, me ahorro lo que iba a decir.
Señor Presidente , lo que sucede es que las letras a) a e) del proyecto constituyen condiciones copulativas, es decir, se adicionan. Y en todo momento se habla de "garantía hipotecaria", de manera que el crédito nuevo quede garantizado por la misma vivienda. O sea, se traspasa el crédito para la adquisición de una vivienda a otro con igual finalidad.
Mi duda es otra, señor Presidente.
Entiendo muy bien que la iniciativa se refiere sólo a lo que acaba de indicar la señora Senadora . Pero lo que no sé es si, habiendo otro tipo de operaciones bancarias de crédito, también regiría, no la ley en proyecto, sino la Ley sobre Impuesto de Timbres y Estampillas. Si así fuese, lo planteado por el Senador señor Bombal habría que extenderlo en el sentido de que todas las operaciones de la pequeña y mediana empresas no deberían quedar afectas a las normas del referido cuerpo legal. Porque uno de los grandes problemas de acceso al crédito de dicho sector es este tipo de trabas, además de las tasas más altas que debe pagar a los bancos por la mayor evaluación de riesgo que éstos hacen respecto de él.
En este momento no se encuentra presente ninguna de las autoridades del Ministerio de Hacienda.
¡No las han invitado!
Es posible que alguien de esa Cartera lea después lo dicho durante esta sesión. En todo caso, podríamos buscar una fórmula para expresar al Ministro de Hacienda la inquietud de la Sala -entiendo- en cuanto a que ojalá el beneficio contemplado por el proyecto se extienda a otras operaciones de crédito, siempre beneficiando, por cierto, a la pequeña y mediana empresas.
Señor Presidente, nosotros hemos solicitado lo mismo al Ministerio de Hacienda en numerosas ocasiones. No estando presente nadie de esa Secretaría de Estado...
Perdón, señora Senadora . Se encuentra en el edificio la Subsecretaria de esa Cartera. Podríamos invitarla a la Sala.
No se ha pedido autorización para su ingreso al Hemiciclo, señor Senador .
Pero si se desea que alguien del Ministerio de Hacienda escuche este debate y se encuentra en dependencias del Senado la Subsecretaria, invitémosla.
Le pido a Su Señoría que recabe la autorización de la Sala para el ingreso de dicha funcionaria.
Primero esperemos la respuesta de la Honorable señora Matthei a la consulta del Senador señor Viera-Gallo . Después la Mesa hará una proposición sobre el particular.
Señor Presidente , el Ministerio de Hacienda ha indicado en forma reiterada que la recaudación por concepto del impuesto de timbres y estampillas asciende a aproximadamente 100 millones de dólares; de manera que, desde el punto de vista de las arcas fiscales, la exención total del tributo resulta onerosa.
No sé si es posible exceptuar ciertos créditos en forma puntual ni cuál sería el costo. Pero, en todo caso, estamos hablando de mucho dinero.
Ahora, este proyecto en particular no implica costo fiscal, pues el Ministerio de Hacienda supone que las reprogramaciones no se llevarían a cabo si no se bajaran esos gastos. Pero bajarlos en forma permanente producirá un detrimento para el erario que el Ministerio de Hacienda deberá evaluar.
Señor Presidente , es efectivo lo expresado por la Senadora señora Matthei en cuanto a que, finalmente, se trata de un problema de recaudación. Sin embargo, el punto radica en cuándo y dónde el Estado hace el esfuerzo para recaudar los impuestos.
El problema serio y complejo consiste en que nuestro sistema tributario grava cada día más a las personas. Un individuo, desde que nace hasta que muere, enfrenta una enorme cantidad de impuestos. Cuando la persona nace, debe pagarse el certificado de nacimiento; al fallecer, deja a la familia la obligación de costear el pase para la sepultación de sus restos mortales en un cementerio.
Es inagotable la cantidad de impuestos que existen hoy día. Y, naturalmente, éstos resultan muy cómodos, fáciles y atractivos para todo Estado, ya que permiten recaudar como en una bomba de bencina: es una especie de caja chica que día a día se va pagando y permite allegar de manera muy segura recursos a las arcas fiscales, sin que medie posibilidad alguna de evasión por parte de los contribuyentes, en la medida en que todas las operaciones involucradas son indispensables.
Se trata, entonces, de un mecanismo cómodo para el Fisco, pero muy incómodo e ingrato para los contribuyentes.
Por eso, considero que debemos entrar al fondo del tema, en momentos en que ya se está planteando la rebaja de la carga impositiva de las personas. Y precisamente el impuesto de timbres y estampillas grava a éstas de manera muy fuerte en bienes indispensables.
Esto es lo mismo que cuando no nos allanamos a la idea de que los gastos en salud y educación de un grupo familiar puedan descontarse de la carga tributaria que pesa sobre alguien.
Las empresas pueden deducir de sus impuestos los gastos en bienes necesarios para producir renta. Sin embargo, un profesional medio no puede deducir siquiera el gasto derivado de un par de anteojos que requiere para producir renta.
Por ello, señor Presidente , insisto en que debemos ir a la discusión más de fondo sobre los impuestos a las personas. La carga tributaria que afecta a éstas en Chile es de las más altas.
Reitero: desde el nacimiento hasta la muerte, hay que pagar un sinnúmero de impuestos de aquel carácter, sin contar lo que es necesario desembolsar por concepto de bienes de consumo, IVA, ILA, tributos específicos, peajes, en fin. Es una carga enorme.
En resumen, el planteamiento efectuado en la Sala, precisamente a raíz de un proyecto originado en una consideración de esa especie, para aliviar la carga de los más pobres y necesitados respecto de un bien tan relevante como es la vivienda, tiene la enorme importancia de entrar al debate de fondo, especialmente -según expresé- en momentos en que se está discutiendo la rebaja de los impuestos a las personas.
Aprovechando la interrupción, la Mesa desea informar que a partir de este momento queda abierta en Secretaría la votación para el proyecto en debate. Quedan escasos minutos para el término del Orden del Día y tenemos poco quórum.
Se tocarán los timbres para llamar a los demás señores Senadores y lograr los votos requeridos.
Para hacer uso de la interrupción, tiene la palabra la Honorable señora Matthei.
En forma muy breve, señor Presidente , quiero informar que no sólo no se ha contemplado otro tipo de exenciones, sino que además la tasa va a subir de 1.2 a 1.68 -el máximo-, a partir del 1º de enero del próximo año. De manera que nos estamos moviendo en la dirección contraria a la señalada como necesaria y conveniente por el Honorable señor Bombal .
Continúa con la palabra el Honorable señor Bombal.
Una última idea, señor Presidente .
En lo relativo a la carga tributaria de las personas, ¿cómo va a ser lógico que tributen en segunda categoría el jubilado y la montepiada? Es un aspecto que también hay que revisar. Porque una y otro reciben, respectivamente, un montepío y una pensión exiguos y soportan una pesada carga tributaria, pues quedan gravados con el impuesto de segunda categoría.
Entonces, se debe hacer un esfuerzo muy serio. Aquí no se trata de restar recursos al Estado porque sí, ni de hablar sobre cómo se administra éste. Dentro de lo que es la modernización del Estado -ayer se constituyó la Comisión pertinente de la Cámara Alta-, no sólo hay que mirar los aspectos orgánicos de la administración de aquél, sino también, por un lado, el sistema de control estatal, que también está haciendo crisis en Chile, y por otro, el sistema tributario.
Es muy importante mirar el sistema tributario como elemento reactivador. Se debe confiar en que los particulares -en especial la clase media emergente- tengan la posibilidad de surgir. Para ello, el Estado debe aliviarlos de los tributos de este tipo, que son los que en último término impiden el progreso de la gente.
Por eso, me alegra mucho que estemos coincidiendo en este debate. Y quiero recoger lo planteado por el Honorable señor Viera-Gallo en orden a representar de manera formal y solemne al Ejecutivo la inquietud que emana de esta discusión, con el objeto de que la acoja como un planteamiento del Senado y permita un análisis más profundo de estas materias, con mucha dedicación, y ojalá insertándolo en el debate que tenemos por delante respecto de la rebaja de impuestos y de la reforma del Estado.
Ayer planteé el problema de los jubilados y del impuesto de segunda categoría al señor Ministro de Hacienda , quien quedó de estudiarlo.
Espero que estas materias sean examinadas y discutidas más a fondo, señor Presidente, porque son las que realmente importan a la gente.
Señor Presidente, en primer lugar, celebro algunas opiniones que he escuchado esta tarde, pues revelan que lentamente se va abriendo paso la idea de realizar una revisión integral de nuestro sistema tributario.
Hasta no hace muchos meses escuchábamos casi de manera uniforme, en particular desde la Oposición, voces que nos alertaban sobre lo peligroso que era abordar proyectos de carácter tributario y que buscaban prácticamente la intangibilidad del sistema vigente, como señal de tranquilidad que iba a facilitar las inversiones y la reactivación de la economía.
Con ocasión de los proyectos que hemos estado analizando y que inciden en el campo tributario, vemos cómo ahora va ganando espacio la idea de efectuar un esfuerzo mayor y revisar integralmente el sistema tributario. Y me alegra que así sea.
En segundo término, daré mi aprobación en general y en particular al proyecto que se ha traído esta tarde a la Sala. Empero, quiero dejar constancia de mi escepticismo en cuanto a su efecto práctico.
La iniciativa tiende a que los actuales deudores hipotecarios puedan, mediante la obtención de un nuevo crédito, pagar sus préstamos actuales, beneficiándose de esa manera con las menores tasas de interés vigentes en el mercado financiero.
Sin embargo, lo anterior supone la concurrencia copulativa de una serie de voluntades. Primero, una institución financiera que esté dispuesta a otorgar el nuevo crédito. Segundo, que la entidad acreedora reciba el pago anticipado, en condiciones que -lo destaco- no son nada favorables para el deudor; no hay verdaderos incentivos al pago anticipado de los préstamos hipotecarios. Y tercero, la intervención en el mercado de valores para recuperar las letras de crédito hipotecario que a través de él se colocaron en terceros por los cuales el banco que otorgó el préstamo original actúa al presente como comisionista.
No sé verdaderamente si la ley en proyecto resultará eficaz en tal sentido. Tal vez respecto de los deudores hipotecarios de nivel medio, con préstamos que no fueran más allá de las 3 mil a 4 mil UF, el Banco del Estado podría abrir una línea de créditos que permitiera la reprogramación. Asimismo, sería del caso invitar a las instituciones bancarias actuales acreedoras a tener una actitud más generosa, más blanda que aquella que han dejado impresa en las escrituras de mutuos que otorgaron oportunamente y que fuerzan a los deudores hipotecarios a pagar sumas considerables de dinero, que ciertamente van mucho más allá del capital.
Doy mi aprobación al proyecto, pero dejo constancia de mis dudas en cuanto a la eficacia que pueda tener.
--Por 18 votos afirmativos, se aprueba en general el proyecto, que, no habiendo sido objeto de indicaciones, queda aprobado también en particular.
Votaron los señores Bombal, Cordero, Frei (doña Carmen), Frei (don Eduardo), Gazmuri, Hamilton, Larraín, Lavandero, Martínez, Matta, Matthei, Novoa, Parra, Ríos, Romero, Ruiz (don José), Ruiz-Esquide y Urenda.
La Mesa entiende que el Honorable señor Viera-Gallo solicitó formalmente oficiar al Ejecutivo con el objeto de extender los beneficios de la exención tributaria planteada al resto de los créditos de la pequeña y mediana industrias.
Así es, señor Presidente . Incluso, algunos señores Senadores que estaban presentes se manifestaron de acuerdo. Entonces, sería bueno oficiar al Gobierno en tal sentido.
En nombre de la Sala.
Se enviará el oficio respectivo en nombre de la Sala.
A Su Excelencia el Presidente de la República y a los Ministros de Relaciones Exteriores , de Defensa Nacional, Secretario General de la Presidencia y de Educación , referente a CIERRE DE VILLA LAS ESTRELLAS Y REDUCCIÓN DE ACTIVIDAD DE ARMADA EN ANTÁRTIDA CHILENA.
A los señores Ministros del Interior, de Hacienda y de Justicia , tocante a AGILIZACIÓN DE PROYECTO QUE CREA JUZGADO DE POLICÍA LOCAL EN VICUÑA (CUARTA REGIÓN).
A los señores Ministro de Vivienda y Urbanismo y SEREMI y Director del SERVIU de la Sexta Región , sobre TERRENO PARA TEMPLO DE IGLESIA METODISTA PENTECOSTAL EN POBLACIÓN CÓNDORES DE CHILE II ETAPA.
A los señores Ministro y Subsecretario de Transportes y Telecomunicaciones, relativo a MANTENCIÓN DE PLANTA DE REVISIÓN TÉCNICA EN COMUNA DE LITUECHE (SEXTA REGIÓN).
Al señor Ministro de Bienes Nacionales , solicitándole información sobre ENTREGA DE TIERRAS FISCALES EN ISLA SAN PEDRO A CIUDADANO NORTEAMERICANO JEREMIAH HENDERSON (DÉCIMA REGIÓN).
En Incidentes, los Comités Renovación Nacional e Independiente, Institucionales 1 y Socialista no harán uso de su tiempo.
Corresponde el turno al Comité Institucionales 2.
Ese Comité me cedió su tiempo, señor Presidente .
Señor Presidente , ayer se me entregó el oficio 314, de 11 de julio de 2001, del señor Ministro de Minería . Se trata de una conceptuosa contestación a mis últimas intervenciones respecto de la política cuprera, a la que se acompañan el oficio-respuesta 128, de 23 de mayo de este año, de COCHILCO, donde se analizan conceptos relativos a la sobreproducción de cobre en Chile, los precios de transferencia y el pago de intereses, y otro anterior, de ese mismo organismo, sobre la inconveniencia de refinar los concentrados en nuestro país.
También me llegó una contestación de Impuestos Internos donde finalmente ese Servicio reconoce en parte que ha desarrollado una política más activa en la fiscalización de empresas privadas de la minería del cobre; que ha detectado irregularidades que le corresponde sancionar, y que, sin embargo, en algunos casos no ha podido aplicar las sanciones del caso dado que otros organismos que conocen hechos específicos fundamentales no los proporcionan fácilmente.
Asimismo, he recibido un oficio del Comité de Inversiones Extranjeras, en que se detalla pormenorizadamente la forma como se burla la buena fe del Estado de Chile, en especial en lo que respecta a la Compañía Minera Disputada de Las Condes, filial de la Exxon, lo cual es, por cierto, muy contradictorio con las alegres opiniones de COCHILCO.
A raíz de la larga investigación que algunos señores Senadores y especialistas hemos iniciado sobre la principal riqueza del país, que es el cobre, deseo destacar en esta sesión un hecho importante, que para muchos chilenos tal vez ha pasado inadvertido, pero que ha tenido gran trascendencia en la historia de nuestro país, tanto ayer como indudablemente de hoy y del futuro.
El 11 de julio recién pasado se cumplieron 30 años de la nacionalización de la gran minería del cobre, acordada unánimemente por el Congreso Nacional. A ella se llegó después que en 1965 se inició la chilenización del cobre al adquirir el Estado el 51 por ciento del capital de las empresas de la gran minería.
Desde el punto de vista económico financiero, la nacionalización de dicho recurso minero ha sido el más grande de los aciertos de nuestro país, por cuanto desde 1971 hasta 1999 ha generado al Fisco más de 25 mil millones de dólares, produciendo en este período 27,1 millones de toneladas de cobre fino. A modo de comparación, el sector privado, que en el mismo lapso ha producido 20,6 millones de toneladas, ha aportado al erario sólo alrededor de un mil 300 millones de dólares. Se puede apreciar la diferencia entre los 25 mil millones de dólares y los mil 300 millones de dólares aportados por las empresas privadas del cobre en Chile.
Otra de las dimensiones de lo que ha significado la nacionalización de la gran minería del cobre es que en los últimos 10 años, a pesar de la caída de sus ingresos, CODELCO ha aportado al Fisco"-¡escuchen bien, señores Senadores!- "más que todo el Impuesto de Primera Categoría que han pagado absolutamente todas las empresas existentes en nuestro país, incluyendo los bancos; AFP; seguros; eléctricas; el resto de las mineras, que hoy producen 65 por ciento del cobre chileno; telecomunicaciones; pesqueras, etcétera. Reitero: CODELCO, por concepto de Impuesto de Primera Categoría, paga más que todas las empresas del país.
Todo esto lo ha logrado CODELCO acordando con su personal condiciones laborales muy superiores a las existentes en las empresas extranjeras del cobre, empleando mayor número de trabajadores y profesionales y otorgando mejores remuneraciones.
CODELCO es el mejor negocio para Chile y ha quedado demostrado.
En los últimos diez años, esos enormes logros de la nacionalización del cobre se han visto disminuidos como consecuencia de una muy errada política tendiente a favorecer la inversión extranjera en la minería, frenar la expansión de CODELCO hasta hace poco, e incluso privatizándola por parte, al vender el puerto de Ventanas, la Central de Tocopilla, y entregando a empresas extranjeras más de 300 mil hectáreas de sus concesiones mineras, sin que la empresa -CODELCO- haya recibido un valor importante.
En los últimos tres años del Gobierno militar, el cobre generaba un promedio de mil 900 millones de dólares anuales al Fisco, lo que representaba 25 por ciento del Presupuesto de la Nación a esa fecha, mientras que en estos últimos tres años ese promedio no alcanza a los 500 millones de dólares anuales, representando sólo 3 por ciento del Presupuesto, en circunstancias de que la producción es casi tres veces superior a la de 1989. Esto significa que los ingresos que percibía el Fisco disminuyeron de un mil 187 dólares por cada tonelada producida a sólo 125 dólares. Esta increíble caída de los ingresos que percibía nuestro país es la consecuencia directa de la errada política de permitir el ingreso de capitales extranjeros en la minería del cobre hasta generar desde Chile una sobreproducción mundial que hoy, según estadísticas serias, alcanza a casi 2,5 millones de toneladas, lo que equivale más o menos a la producción de casi dos años de CODELCO; esto es, la existencia de cobre en bolsas, almacenes y bodegas privadas internacionales.
Esta errada política se inició en las postrimerías del Régimen militar, pero que los sucesivos Gobiernos de la Concertación no la han variado, e incluso podríamos afirmar que la han fortalecido y le han otorgado una legitimidad política que hasta ese tiempo no tenía.
La inversión extranjera, normada por el decreto ley Nº 600, sólo puede ingresar al país si el Comité de Inversiones Extranjeras lo autoriza. Por ello, la responsabilidad en la sobreproducción y consecuente caída del precio del cobre recae directamente en los Gobiernos que autorizaron esta injustificada inversión extranjera, que nada aporta a nuestro país. Por ejemplo, por cada dólar que las empresas extranjeras han invertido en la minería del cobre desde 1989 a la fecha, el Presupuesto nacional ha dejado de percibir 1,5 dólares, lo que significa un menor ingreso de 50 por ciento, porque esa sobreproducción generó una importante baja del precio del cobre y, en consecuencia, la reducción de los aportes de CODELCO al Fisco.
Las empresas extranjeras, por su parte, en nada compensan la disminución de los aportes de CODELCO, por cuanto, de 47 empresas privadas del cobre, sólo tres arrojan pequeñas utilidades y el resto -44 empresas-, a través de resquicios legales, manipulan pérdidas. Por lo tanto, no tributan en Chile y, además, no lo hacen porque principalmente venden su producción a empresas relacionadas a precios inferiores al mercado, pagando elevados intereses debido a que la inversión la realizan en un 70 por ciento con créditos de empresas relacionadas situadas en paraísos fiscales como Bahamas, Bermudas , etcétera.
Al respecto, deseo dar lectura parcialmente a un oficio -que tengo en mis manos- del Vicepresidente Ejecutivo del Comité de Inversiones Extranjeras, de fecha 9 de marzo de 2000, a fin de que se conozca en el Senado la gravedad de dichas inversiones.
El referido documento señala lo siguiente:
"1.1 La sociedad Exxon Mineral Chile Inc., constituida de conformidad con las leyes de los Estados Unidos de Norteamérica, presentó con fecha 17 de enero de 1978 una solicitud de Inversión Extranjera por un monto de US$ 1.200.000.000. Tal solicitud fue aprobada en sesión de Comité de Inversiones Extranjeras celebrada con fecha 19 de enero de 1978, suscribiéndose el respectivo contrato con fecha 24 de enero del mismo año.
"Al amparo de tal Contrato de Inversión Extranjera se materializaron aportes de capital por un monto de US$ 187.906.140,43 y otros aportes bajo la modalidad de créditos asociados.
"Los derechos de inversión extranjera que emanan del referido contrato fueron cedidos a la sociedad relacionada y constituida de conformidad con las leyes de Islas Bermudas denominada Exxon Overseas Investment Corporation, mediante contrato de Cesión de Derechos de Inversión Extranjera suscrito con fecha 16 de agosto de 1978. El referido inversionista procedió a remesar el aporte original ascendente a US$ 187.906.140,43.
"Los créditos asociados que registra la Vicepresidencia Ejecutiva acumulaban a esa fecha ingresos por US$ 861.195.714.63," -y escúchese bien- "amortizaciones por US$ 222.450.000 e intereses por US$ 201.383.362,59.". O sea, en 1978, por concepto de amortizaciones e intereses, que corresponden a 25 por ciento por intereses y 25 por ciento por aportes de capital, prácticamente había cancelado 50 por ciento del aporte original a la Compañía Minera Disputada de Las Condes.
"Es preciso indicar que el destinatario de los aportes efectuados por los inversionistas extranjeros ha sido la sociedad chilena "Compañía Minera Disputada de Las Condes Limitada" y que la deuda vigente a esa fecha fue traspasada al actual titular de la inversión.
"1.2 La sociedad norteamericana Exxon Minerals International Inc. presentó con fecha 17 de julio de 1989 una solicitud de inversión extranjera por un monto de US$ 2.400.000.000. Tal solicitud fue aprobada en sesión del Comité de Inversiones Extranjeras celebrada con fecha 7 de agosto de 1989, celebrándose el correspondiente Contrato de Inversión Extranjera con fecha 8 de agosto de 1989. La empresa receptora de la inversión también es "Compañía Minera Disputada de Las Condes Limitada".
"Al amparo del contrato referido se materializaron aportes de capital por un monto de US$ 553.319.716,83 y tecnología capitalizada por un valor equivalente a US$ 5.035.450. El monto total de créditos asociados que se aportó a "Compañía Minera Disputada de Las Condes Limitada", que incluye los montos ingresados por los titulares anteriores, asciende a US$ 1.437.136.127,00. El monto total por concepto de amortizaciones es de US$ 1.005.950.000,00 y los intereses remitidos alcanzan a US$ 584.269.678,02". Es decir, por concepto de amortizaciones e intereses había pagado más del capital invertido en Chile ya a 1989.
"Todos estos montos corresponden a los que registra la Vicepresidencia Ejecutiva a la fecha de este informe.
"1.3 La sociedad constituida de conformidad con las Leyes de Islas Bahamas, denominada Exxon Holding Latin America Limited , presentó con fecha 7 de enero de 1999 una solicitud de inversión extranjera por un monto de US$ 183.955.000. Tal solicitud fue aprobada en sesión del Comité de Inversiones Extranjeras celebrada el 17 de junio de 1999, celebrándose el correspondiente contrato de Inversión Extranjera con fecha 22 de diciembre de 1999.
"Al amparo del contrato referido se materializaron aportes por un monto de US$ 169.373.696,52 bajo la modalidad de capitalización de utilidades provenientes de la sociedad chilena Esso Chile Petrolera Limitada.".
Es decir, la Esso -la misma empresa que nos vende bencina, petróleo, etcétera-, en vez de pagar con sus utilidades el 35 por ciento adicional, se las ha prestado también a la Compañía Minera Disputada de Las Condes para que ésta saque esas utilidades a través de la filial de la EXXON en Las Bermudas por concepto de intereses y amortizaciones aceleradas.
"La destinataria de los aportes ha sido la sociedad chilena "Compañía Minera Disputada de Las Condes Limitada".
"1.4 La sociedad constituida de conformidad con las leyes de Islas Bahamas, denominada Exxon Financial Services Company Limited , presentó con fecha 25 de agosto de 1999 una solicitud de inversión extranjera por un monto de US$ 317.585.422. Tal solicitud fue aprobada en sesión del Comité de Inversiones Extranjeras celebrada el 28 de enero de 2000, celebrándose el correspondiente contrato de Inversión Extranjera con fecha 23 de febrero del año en curso.
"Al amparo del contrato referido se materializaron aportes por un monto de US$ 317.000.000,00 bajo la modalidad de divisas provenientes del exterior.".
Señor Presidente , no continuaré con la lectura de este interesante oficio del Comité de Inversiones Extranjeras. Sólo quiero dar a conocer un párrafo final del mismo:
"Con fecha 18 de julio de 1996 el Inversionista Extranjero "EXXON Minerals International, Inc." y la empresa receptora de los aportes "Compañía Minera Disputada de Las Condes S.A.", demandaron al Estado de Chile pretendiendo incumplimiento de su parte del Contrato de Inversión Extranjera suscrito con el Estado con fecha 8 de agosto de 1989".
Cabe destacar un hecho que me parece de extraordinaria relevancia. Para ello, citaré parte de un informe enviado por el señor Director del Servicio de Impuestos Internos, que dice lo siguiente:
"B) En una entrevista publicada en la revista "Minería Chilena" en 1998, el vicepresidente de la Compañía Minera Disputada de Las Condes menciona que "...el 96% de los pasivos corresponden a créditos de la casa matriz o de su filial en Bermudas y argumenta que ésta es la razón por la cual Exxon no extrae utilidades sino intereses de sus inversiones en la compañía...", optando de esta forma por otorgar créditos a alto interés en vez de prestar capital fresco. La empresa ha declarado pérdidas por 23 años, el 20% de sus ventas corresponden a intereses pagados a su matriz, acumula créditos fiscales de enormes proporciones y paralelo a esto" -por supuesto en Chile- "se le ha otorgado el Premio a la Calidad Nacional.".
Señor Presidente , estos son hechos de extraordinaria gravedad.
También resulta curioso otro oficio del Servicio de Impuestos Internos, de 5 de julio de 2000 -que tengo en mi poder-, que contradice sustancialmente los informes que nos ha entregado COCHILCO y que hoy día han sido repetidos a través de un oficio enviado por el actual Ministro de Minería .
Quiero señalar también, señor Presidente ...
Señor Senador , ¿puedo hacerle una consulta?
Cómo no, señor Presidente .
Señor Senador, los informes y antecedentes que Su Señoría está proporcionando, que son muy interesantes, y también muy delicados, me hacen recordar otras de sus intervenciones sobre esta misma materia y en las que ha entregado informaciones de iguales características. ¿No estima oportuno que todos estos antecedentes sean transferidos al organismo fiscalizador, como lo es la Cámara de Diputados? Porque Su Señoría ha dicho que tiene en sus manos dos informes distintos: uno de COCHILCO, que es un organismo estatal, y otro del Servicio de Impuestos Internos, que también lo es. Y frente a tal situación, que es muy delicada, y referida a datos que podrían llegar incluso a distorsionar la política minera del país, me parece lógico que el asunto sea analizado por los organismos fiscalizadores que deben emitir su opinión al respecto.
Es sólo una sugerencia, señor Senador.
Señor Presidente , al finalizar mi exposición solicitaré que estas observaciones sean transmitidas al señor Ministro de Economía -él me envió un oficio sobre el particular-, a fin de que pueda comprobar que lo que dice COCHILCO nada tiene que ver con lo que afirman otros organismos acerca del asunto; y que no existe coordinación alguna entre los distintos organismos, COCHILCO , Impuestos Internos, el Banco Central, incluso CODELCO y el Ministerio y la Subsecretaría de Minería. Es decir, están absolutamente desarticulados, actitud que no corresponde a la que debería asumir un Gobierno para tratar la principal riqueza de este país, como lo es el cobre. Me parece lamentable esta situación, y por eso he querido recordar la fecha cuando hace treinta años se nacionalizó y chilenizó el cobre, con los votos de todos los señores Senadores, y un gran discurso en ese entonces del Senador señor Bulnes Sanfuentes , miembro destacado de la Derecha chilena. Y creo que en esa fecha participó, como Diputado , quien preside la Mesa en este momento, el Senador señor Ríos. De manera que no hubo nadie que no desease cautelar esta importante riqueza. Sin embargo, hoy día debo decir aquí en el Senado que las empresas privadas tienen el 65 por ciento de la producción, que CODELCO, productor del 35 por ciento del cobre chileno, y que lo exporta, paga más impuestos que todas las empresas de Chile, no obstante que sólo explota el 35 por ciento del metal. Y, asimismo, que de cuarenta y siete grandes empresas de la minería del cobre, cuarenta y cuatro demuestran sistemáticamente pérdidas para no pagar impuestos.
Recordé hace algún tiempo lo que ocurría en Africa con el "big hole". En la actualidad constituye una atracción para los turistas, los que van a ver el "gran hoyo"que dejaron por la explotación de los diamantes en ese continente, sin que ni un solo peso favoreciera a los africanos. En Chile, en veinte o treinta años más, vamos a tener aquí varios "big holes" por no haber sido capaces de defender con coraje la principal riqueza que otrora diera lugar a conceptos simbólicos de este país: la viga maestra y el sueldo de Chile. Hoy día, para esta gran riqueza, que es más importante que el Ministerio de Hacienda, no contamos siquiera con un Ministro de Minería , Cartera que hoy está a cargo de un triministro.
Me avergüenza que estos temas no sean tratados con seriedad. Yo aquí repicaré una y otra vez acerca de ellos. Y ya publiqué un libro sobre el cobre: "La Quimera del Cobre", y en quince días más sacaré un segundo libro, recordando que cuando se habló en Chile de expropiar la Papelera surgió el lema "La Papelera No" tras el cual se movilizó el país, este libro lo titularé "El cobre no, es de Chile". Pero, probablemente, con dolor de mi corazón y de mi alma (porque veo Regiones pobres cuyos problemas podrían ser resueltos como antes gracias a esa principal riqueza) tengo que reconocer que tal vez deberé sacar la coma a ese título para que diga ya "El cobre no es de Chile".
Aquí hay artículos, señor Presidente , donde se insiste hasta la saciedad que COCHILCO ha alegado que no hay sobreproducción mundial originada desde Chile, que nuestro país no es responsable por el exceso de existencia del metal en el mercado internacional. Sin embargo, con fecha 10 de julio, en un artículo publicado en "El Mercurio" se dice lo siguiente: "En su último informe semanal COCHILCO informó que el factor más importante que ha continuado manteniendo bajo el nivel de resistencia de la cotización, ha sido el fuerte incremento de 76.150 toneladas métricas que mostraron los inventarios en las bodegas de la Bolsa de Metales de Londres desde la semana pasada." Y más adelante se agrega que "sumado a la llegada de cobre a las bodegas de la Bolsa, mantiene la expectativa de que por el momento hay cobre en el mercado que no está siendo utilizado y que podría seguir incrementando los inventarios, aseguró el organismo".
El 11 de julio, en otro artículo de ese mismo diario, y junto a un gráfico extraordinario que muestra la evolución diaria del precio del metal debido a la mencionada sobreproducción, se dice: "Porque por cada centavo de dólar menos que registra el cobre los ingresos por exportaciones del país bajan en US$ 100 millones. Además, el fisco deja de recibir otros US$ 40 millones adicionales".
Hay otra serie de publicaciones sobre el tema, entre las cuales la de "La Tercera" señala que "Las reservas de cobre en la Bolsa de Metales de Londres se incrementaron ayer " -¡sólo en un día!- "en 4.800 toneladas sumando un total de 515.150 toneladas". Y ello sólo en este año. De modo que aquí los informes de COCHILCO se contradicen con la realidad, y el actual Ministro de Economía me acompaña un añejo informe de aquel organismo en este mismo sentido, esta misma discusión la tuvimos cuando estimaron en 88 centavos la libra de cobre para financiar el Presupuesto, y yo lo rechacé porque no estaban considerando los sobre stocks de cobre en el mundo, originados desde Chile.
Desde el momento de la nacionalización del cobre hasta 1989, CODELCO dobló su producción, lo que representó el 50 por ciento del aumento mundial, y estas inversiones se llevaron a cabo con recursos propios, con lo cual ha obtenido además cerca de 15 mil millones de dólares de utilidad. Esto demuestra que Chile, en estas circunstancias, para el desarrollo de su minería no necesita para nada de algunas empresas extranjeras que muy poco aportan al país, y sólo contribuyen a disminuir las utilidades de CODELCO y los ingresos fiscales hasta casi hacerlos desaparecer.
De ahí la importancia que tuvo en el pasado la nacionalización y la chilenización del cobre, que le permitió tomar el control del 51 por ciento del capital de las empresas extranjeras, y después el 100 por ciento, y, en la actualidad, por lo menos una regulación y fiscalización profunda y efectiva. Éstas deben ser las normas que han de considerarse para desarrollar en forma urgente una política prioritaria para la minería chilena. Lo que estamos señalando se justifica principalmente por estos siete motivos, no obstante el avance de la alianza estratégica de CODELCO que hace poco, en una intervención junto al Presidente de la República , anunció un crecimiento importante al 2006, y un aporte anual de 1.700 millones de dólares al Fisco, y esto corresponde a una empresa chilena que únicamente produce el 35 por ciento de nuestro cobre.
1) Chile es una superpotencia del cobre mundial que posee en su suelo el 40 por ciento de las reservas mundiales de cobre en tan sólo el 0,25 por ciento de territorio del planeta. Doblamos las reservas de los EE.UU. y ningún otro país posee ni siquiera la quinta parte de nuestras reservas ni yacimientos de tal envergadura, con leyes de fino tan altas ni tan cercanas a puertos de embarque.
2) Chile produce más del 50 por ciento del cobre que se comercia en el mundo y desprecia el poder que tiene para regular el precio del cobre en el mercado externo.
Hay que darse cuenta de que la OPEP está conformada por trece países que producen entre el 35 y el 40 por ciento del petróleo que se comercia en el mundo. Y, por supuesto, desde Venezuela, el actual Presidente inició una campaña para sustentar el precio del petróleo. Lo ha logrado, y Chile, una sola nación, produce más del 50 por ciento del cobre que se comercia a nivel mundial.
3) A pesar del aluminio, la fibra óptica, el plástico y otros sustitutos, el consumo mundial de cobre se dobló en los últimos 30 años, y el crecimiento de su consumo durante la década de los noventa es casi tres veces superior al de la década de los ochenta. Y por los siglos de los siglos la humanidad seguirá consumiendo cobre, porque el ser humano ya no sabe ni puede vivir sin electricidad, y ésta no se puede distribuir sin el cobre. Por lo tanto, es necesario que algunos defensores de los grandes productores extranjeros dejen de amenazarnos con sustitutos de cobre, ya que sus predicciones han fracasado una y otra vez en el tiempo.
4) Ya ha quedado suficientemente demostrado que la minería del cobre genera importantes ingresos para el Fisco, pero sólo cuando su producción es controlada de alguna manera por el Estado. Hoy día esta principal riqueza ya no lo es. El Servicio Nacional de Aduanas nos informó al efecto que únicamente logra controlar el cinco por ciento del concentrado chileno. Se envían 6 millones de toneladas de cobre como concentrado y sólo logra fiscalizarse el cinco por ciento. En estos 6 millones de toneladas están contenidos el oro, la plata, el vanadio y otros materiales preciosos. Y ya en una sesión anterior señalé que en Sonora, México , existen dos refinerías para tratar parte del concentrado del mineral chileno, una de las cuales extrae el cobre y la otra está destinada expresamente a sacar molibdeno y oro. Así como éstos, en el concentrado de cobre hay otros materiales preciosos, como la plata, el vanadio, etcétera.
5) Tal vez uno de los aspectos más importantes es saber que Chile envía 6 millones de toneladas como concentrado y pierde 1.500 millones de dólares anuales por no refinar y fundir el cobre en nuestro país y la opción de 20 mil puestos de trabajo directo e indirecto al permitir hacerlo fuera de Chile al no asumir como país la refinación y fundición de nuestros concentrados.
Aquí hay que revelar que recién ahora COCHILCO viene a contestar un oficio señalando que la necesidad que tenemos es de refinar nuestro cobre, en circunstancias de que hasta ayer decía que era el peor negocio para Chile.
De acuerdo al propio informe de la Comisión Chilena del Cobre, perderemos en la próxima década 9 mil millones de dólares adicionales solamente por este concepto, considerando el aumento futuro de concentrado chileno, además de los 4 mil millones de dólares ya perdidos en la reciente década, por no haberlo refinado en nuestro país.
6) El cobre es un recurso no renovable. En todo el mundo, los recursos no renovables pagan una regalía o royaltie por su explotación, además de impuestos, menos en Chile. Por tanto, es un deber patriótico señalar una y otra vez que las empresas extranjeras se llevan un capital que constituye una ventaja-país ajena totalmente al esfuerzo empresarial.
Nada tiene que ver la inversión, el capital extranjero, con la ventaja-país de tener yacimientos de altas leyes de fino, tan inmensos como que en los tres últimos años se han puesto en producción dos millones de toneladas de cobre. En ningún país se encuentran estas condiciones ni menos tampoco que los puertos de embarque de esta materia prima estén muy próximos.
7) Creemos -y reitero lo que señalé hace un momento- que es de primera prioridad exigir que el Estado chileno formule para la principal riqueza una política minera destinada a mejorar su posición en el país y en el orden internacional para la explotación del cobre, su fundición y refinación en territorio nacional.
Como conclusión, quisiera señalar que si diseñamos una buena política para la explotación de nuestro cobre, podríamos tener ingresos anuales superiores a los 4 mil millones de dólares, con lo cual no sólo podríamos bajar los impuestos a las personas, sino, también, impulsar mayores programas para la construcción de viviendas, abordar en profundidad el tema de la salud, subir las denigrantes pensiones asistenciales y otorgar educación gratuita a todos los hijos inteligentes y capaces sin importar los bajos recursos de sus padres. Asimismo, podríamos mejorar sustancialmente el desarrollo de todas nuestras Regiones más débiles, eliminando la cesantía y la pobreza de una vez y para siempre, si sólo extendiésemos la tasa de 10 por ciento actualmente existente en CODELCO a todas las empresas productoras de cobre en Chile, distribuyendo la mitad de estas tasas entre las regiones productoras y la que resta entre las regiones más pobres o de menor desarrollo para, en ellas, elevar su productividad y equilibrar con el resto de las regiones la calidad de vida de sus habitantes.
Este 10 por ciento que CODELCO paga a las Fuerzas Armadas por tonelada de cobre exportado es lo que constituye una regalía o patente minera en el mundo. Y no es posible que CODELCO tenga que competir en forma desleal pagando un tributo que las otras empresas extranjeras no pagan en nuestro país, no obstante que -lo señaló aquí, en su oportunidad, don Juan Villarzú - estas empresas extranjeras, porque han realizado inversiones en minas nuevas, tienen una rentabilidad que varía entre 35 y 50 por ciento. Esto significaría que todo el capital que se invirtiera en estas empresas podría ser pagado absolutamente dentro de cuatro años. Y, para ejemplo, dijimos que hay 44 que nunca pagarán impuesto. Hemos señalado que La Disputada de Las Condes en 23 años ha declarado pérdidas para no pagar impuestos. Puedo agregar, de modo simbólico, el caso de la minera "El Indio", de la empresa canadiense Barrick Gold , que durante quince años ha declarado pérdidas para no pagar impuestos. Y trabajadores de la misma empresa internacional en Canadá nos señalaron que "El Indio" se cerraría en dos años más en Chile. Es decir, durante 17 años de funcionamiento Barrick Gold sólo habrá declarado pérdidas, habrá dejado un hoyo y, por cierto, jamás habrá pagado un solo peso de impuesto.
Señor Presidente , yo me pregunto cómo es posible, después de seis años de batallar en el Senado, una y otra vez, y no solo publicar dos libros, sino que impulsar a cinco personas para que escribieran libros sobre esta materia ("El Cobre es Chileno y debe ser Refinado en Chile", de Carlos Tomic ; "La Sobreproducción Mundial desde Chile", trabajo del profesor Orlando Caputo ; "El Libro Negro del Metal Rojo", de Julián Alcayaga ; y los estudios que ha hecho otro doctorado, don Héctor Vega ), que no logremos remecer la conciencia nacional para salir de la pobreza teniendo esta colosal riqueza que la providencia colocó en nuestro territorio como en ningún otro país del mundo, y que tengamos que discutir aquí, muchas veces, banalidades -¡banalidades!- que no conducen a mejorar las condiciones del pueblo de Chile.
Mi Región y la suya, señor Presidente -la Octava-, vivían de los excedentes del cobre. Y, en las peores condiciones, generaron ingresos equivalentes a 25,6 por ciento del Presupuesto de la nación. Hoy día, produciendo 3 veces más -4 millones seiscientas mil toneladas, en comparación con el millón seiscientas mil de 1999-, sólo entregan al Estado el 3 por ciento del Presupuesto.
¡Ésa es la manera cómo se dilapida la principal riqueza del pueblo de Chile, que es el cobre!
Por ello, hoy quiero recordar a personeros de distintos signos políticos como Eduardo Frei Montalva y Radomiro Tomic , que trabajaron por la chilenización del cobre; y como Salvador Allende , que logró, con el acuerdo unánime del Congreso, la nacionalización de dicho mineral.
Deseo hacer volver el pensamiento, la inteligencia y la conciencia del mayor número de chilenos al desafío de revertir la condición inaceptable en que nos han puesto los inversionistas extranjeros, quienes no solamente han colonizado nuestros valores materiales, sino también nuestra mente.
Hay que darse cuenta de que en nuestro propio país hay defensores de esta mala política; de esta pésima política; de esta expoliadora y explotadora política. Ellos son pagados por las mismas multinacionales, para que protejan sus intereses en contra del beneficio de Chile.
Por tal razón, señor Presidente , levantaré una y otra vez mi voz para defender esta riqueza que es tan fundamental, especialmente para los más pobres del país.
Solicito que se oficie al Ministro de Minería y, como lo señaló el señor Presidente , a la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados, para que ambas instancias revisen toda la documentación que entregaré sobre la materia. De esa forma, dicho Secretario de Estado sabrá conscientemente, sin evasiva ni duda alguna, lo que está ocurriendo en Chile. Asimismo pido enviar estos antecedentes al Servicio de Impuestos Internos, a COCHILCO, al Banco Central y al Comité de Inversiones Extranjeras, porque entre ellos debieran buscar la forma de defender esta principal riqueza nacional. ¡Yo soy chileno y la defenderé una y otra vez!
--Se anuncia el envío de los oficios solicitados, en nombre del Honorable señor Lavandero, conforme al Reglamento.
Agradecemos mucho su intervención, señor Senador.
La Mesa estima oportuno enviar también sus palabras a los medios de comunicación del país, para que tomen nota de los antecedentes entregados.
Habiéndose cumplido el objeto de la presente sesión, se levanta.