Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2017-0029_ES.html
Timestamp: 2019-09-18 11:50:30
Document Index: 333383870

Matched Legal Cases: ['artículo 294', 'artículo 114', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 290', 'artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 6', 'artículo 6', 'Artículo 6', 'artículo 1', 'artículo 11', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 5', 'artículo 5', 'Artículo 1', 'Artículo 3', 'Artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 1', 'artículo 1', 'Artículo 1', 'Artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 21', 'Artículo 1', 'artículo 4', 'artículo 10', 'artículo 4', 'Artículo 1', 'artículo 5', 'artículo 4', 'Artículo 1', 'Artículo 1', 'artículo 6', 'Artículo 1', 'artículo 6', 'artículo 6', 'Artículo 1', 'artículo 6', 'Artículo 1', 'artículo 6', 'Artículo 1', 'Artículo 1', 'Artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 6', 'Artículo 6', 'artículo 7', 'Artículo 1', 'artículo 21', 'Artículo 1', 'artículo 8', 'Artículo 1', 'Artículo 12', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 21', 'artículo 21', 'Artículo 1', 'artículo 15', 'Artículo 1', 'artículo 8', 'artículo 8']

sobre la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva 94/62/CE, relativa a los envases y residuos de envases
Ponente: Simona Bonafè
– Vista la propuesta de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo (COM(2015)0596),
– Vistos el artículo 294, apartado 2, y el artículo 114 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, conforme a los cuales la Comisión le ha presentado su propuesta (C8-0385/2015),
– Visto el dictamen del Comité de las Regiones de 15 de junio de 2016(2),
– Vistos el informe de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria y la opinión de la Comisión de Industria, Investigación y Energía (A8-0029/2017),
(-1) Teniendo en cuenta la dependencia de la Unión de las importaciones de materias primas y que, a corto plazo, se prevé el rápido agotamiento de una cantidad considerable de recursos naturales, es fundamental recuperar la mayor cantidad de recursos posible dentro de la Unión y promover la transición hacia una economía circular.
Es importante destacar que la transición hacia una economía circular se inscribe en un marco más amplio y hacer hincapié en que la revisión de la Directiva relativa a los envases y residuos de envases ofrece una oportunidad para reforzar esta transición.
1 bis Directiva 94/62/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de diciembre de 1994, relativa a los envases y residuos de envases (DO L 365 de 31.12.1994, p. 10).
Una economía circular no puede funcionar sin una producción limpia. Las sustancias tóxicas deben evitarse en la fase de diseño para permitir que los productos y materiales circulen por un circuito cerrado sin poner en peligro la calidad de los materiales ni la salud de los ciudadanos, los trabajadores y el medio ambiente. Para ello es preciso un planteamiento distinto en relación con las sustancias tóxicas, de manera que en una economía circular las sustancias peligrosas no obstaculicen los procesos de reutilización, reparación y reciclado.
13 Directiva 94/62/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de diciembre de 1994, relativa a los envases y residuos de envases (DO L 365 de 31.12.1994, p. 10).
Al desarrollar medidas de prevención debe tenerse en cuenta la necesidad de dar prioridad a la higiene alimentaria y a la salud y seguridad de los consumidores. Existen situaciones en las que la higiene de los alimentos y la seguridad del consumidor no permiten el uso de envases reutilizables, como, por ejemplo, en el caso de la comida para llevar. Por otra parte, los Estados miembros deben redoblar sus esfuerzos para apoyar la recogida a domicilio de dichos envases y su reciclado.
(3) Además, con el fin de garantizar una mayor coherencia de la legislación sobre residuos, sin perjuicio de la naturaleza específica de los envases y los residuos de envases, las definiciones que figuran en la Directiva 94/62/CE deben ajustarse, cuando proceda, a las contenidas en la Directiva 2008/98/CE, aplicables a los residuos en general.
Es esencial que exista coherencia en toda la legislación de la Unión en materia de residuos.
Los Estados miembros desempeñan un papel fundamental a la hora de garantizar la transición hacia una economía circular, y es importante que prevean incentivos adecuados de orden financiero, fiscal y normativo en favor de la prevención y el reciclado de los residuos de envases, en consonancia con los objetivos previstos en la presente Directiva. Estas medidas deben formar parte de programas específicos de gestión y prevención de los residuos de envases en todos los Estados miembros.
(4 sexies) La sensibilización pública debe ser parte integrante de las estrategias nacionales de los Estados miembros a través de los múltiples incentivos y beneficios derivados de los productos fabricados a partir de residuos reciclados, lo que fomentará las inversiones en el sector de los productos reciclados.
(5 bis) Una economía circular limpia, eficiente y sostenible exige la eliminación de las sustancias peligrosas de los productos en la fase de diseño y, en este contexto, la economía circular debe reconocer las disposiciones explícitas del Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente que instan a desarrollar de ciclos de materiales no tóxicos de manera que los residuos reciclados puedan utilizarse como una fuente primordial y fiable de materias primas para la Unión.
La Unión debería centrarse en crear una economía circular limpia y evitar el grave riesgo de que, en el futuro, los ciudadanos y el mercado pierdan la confianza en los materiales reciclados, dejando al mismo tiempo un legado eterno. El principal obstáculo para quienes reciclan es la presencia de sustancias peligrosas en los materiales. El objetivo de la Unión debería consistir en eliminar estas sustancias peligrosas de los productos y los residuos, y no poner en peligro la salud pública y el medio ambiente al eximir a determinadas categorías de empresas o productos del cumplimiento de los requisitos de seguridad y al imposibilitar la detección de los materiales contaminados en el futuro.
(5 ter) Una vez que el material reciclado se reincorpora a la economía al abandonar la condición de residuo, bien porque cumple determinados criterios sobre el fin de la condición de residuo o bien porque se incorpora a un producto nuevo, el material debe ser plenamente conforme con la legislación de la Unión sobre sustancias químicas.
El REACH no se aplica a los residuos, como se estipula en el artículo 2, apartado 2, «[l]os residuos, tal como se definen en la Directiva 2006/12/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, no constituyen una sustancia, mezcla o artículo en el sentido del artículo 3 del presente Reglamento».
(5 quater) Existen diferencias significativas entre los residuos de envases domésticos y los residuos de envases comerciales e industriales. Con el fin de obtener información clara y precisa sobre ambos flujos de residuos, los Estados miembros deben notificar los datos de cada uno de ellos por separado.
Bélgica es actualmente el único Estado miembro que dispone de un sistema de notificación específico para los residuos de envases domésticos y de otro para los residuos de envases comerciales e industriales. Consideramos este sistema un ejemplo de buena práctica que puede reproducirse a escala de la Unión. El marco económico de los residuos domésticos difiere considerablemente del de los envases comerciales e industriales: 1) en cada uno de estos ámbitos se manejan productos diferentes que requieren envases diferentes y, por tanto, se generan flujos de residuos distintos; 2) el contexto comercial es diferente (transacciones entre empresas, en el caso de los envases comerciales e industriales; transacciones entre empresas y consumidores, en el caso de los envases domésticos); 3) los volúmenes de ambos flujos son muy distintos. Estos son los tres motivos principales para establecer una distinción clara entre ambos flujos de residuos.
(6 bis) Con el fin de contribuir a la consecución de los objetivos estipulados en la presente Directiva y de impulsar la transición hacia una economía circular, la Comisión debe fomentar la coordinación y el intercambio de información y mejores prácticas entre los Estados miembros y los distintos sectores de la economía. Dicho intercambio podría facilitarse mediante plataformas de comunicación que ayudaran a sensibilizar sobre nuevas soluciones industriales, permitieran obtener una mejor visión general de las capacidades disponibles y contribuyeran a conectar el sector de los residuos con otros sectores y a apoyar la simbiosis industrial.
1 bis Directiva 1999/31/CE del Consejo, de 26 de abril de 1999, relativa al vertido de residuos (DO L 182 de 16.7.1999, p. 1).
Los objetivos en materia de reciclado siguen siendo fundamentales de cara a la transición hacia una economía circular.
(10) Deben fijarse objetivos de reciclado separado para los metales ferrosos y el aluminio a fin de alcanzar beneficios económicos y medioambientales importantes, ya que ello permitiría reciclar más aluminio y, por ende, ahorrar en una medida significativa energía y reducir las emisiones de dióxido de carbono. Por tanto, el objetivo de preparación para la reutilización y reciclado de materiales de envasado metálicos debe dividirse en objetivos distintos para estos dos tipos de residuos.
(10) Deben fijarse objetivos de reciclado separado para los metales ferrosos y el aluminio a fin de alcanzar beneficios económicos y medioambientales importantes, ya que ello permitiría reciclar más metales y, por ende, ahorrar en una medida significativa energía y reducir las emisiones de dióxido de carbono. Por tanto, el objetivo de preparación para la reutilización y reciclado de materiales de envasado metálicos debe dividirse en objetivos distintos para estos dos tipos de residuos.
Los objetivos de reciclado separado no solo ayudan a mejorar los índices de reciclado de aluminio, sino también los de acero, por lo que es conveniente utilizar el término «metales» en lugar de «aluminio».
(12) En aras de la fiabilidad de los datos recogidos en materia de reciclado, es esencial establecer normas comunes sobre recogida, trazabilidad, verificación y notificación de los datos. Es igualmente importante establecer con más precisión las normas con arreglo a las cuales los Estados miembros deben presentar la información sobre lo que se ha reciclado de manera efectiva y que puede computarse a efectos de la consecución de los objetivos de reciclado. El cálculo de la consecución de los objetivos debe basarse en un método sólido y armonizado que impida notificar residuos desechados como residuos reciclados. A tal fin, la información sobre la consecución de los objetivos de reciclado debe basarse en el material que entra en el proceso final de reciclado. Las pérdidas de peso de los materiales o sustancias debidas a procesos de transformación física o química inherentes al proceso final de reciclado no deben deducirse del peso de los residuos comunicados como residuos reciclados.
(17) A fin de completar la Directiva 94/62/CE, deben delegarse en la Comisión los poderes para adoptar actos con arreglo al artículo 290 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea por lo que respecta a las normas relativas al cálculo del cumplimiento de los objetivos en materia de reciclado, algunas excepciones referentes a los niveles máximos de concentración de metales pesados en determinados materiales reciclados, circuitos de productos y tipos de envase, la metodología común para la recogida y el tratamiento de los datos y el formato de presentación de los datos relativos a la consecución de los objetivos en materia de reciclado y las modificaciones de la lista de ejemplos ilustrativos de la definición de envases y cualquier dificultad técnica que haya surgido al aplicar la presente Directiva. Reviste especial importancia que la Comisión lleve a cabo las consultas oportunas durante la fase preparatoria, en particular con expertos, y que esas consultas se realicen de conformidad con los principios establecidos en el Acuerdo interinstitucional sobre la mejora de la legislación de 13 de abril de 2016. En particular, a fin de garantizar una participación equitativa en la preparación de los actos delegados, el Parlamento Europeo y el Consejo reciben toda la documentación al mismo tiempo que los expertos de los Estados miembros, y sus expertos tienen acceso sistemáticamente a las reuniones de los grupos de expertos de la Comisión que se ocupen de la preparación de actos delegados.
-1) El artículo 1, apartado 2, se sustituye por el texto siguiente:
Es importante destacar en los objetivos la importancia de esta Directiva para la transición hacia una economía circular.
«2 bis. “envase de origen biológico”: todo envase derivado de materiales de origen biológico, exceptuando el material integrado en formaciones geológicas o fosilizado;»
Se recupera la definición de «reutilización».
«Además, serán de aplicación las definiciones de “residuo”, “productor de residuos”, “poseedor de residuos”, “gestión de residuos”, “recogida”, “recogida separada”, “prevención”, “clasificación”, “residuos municipales”, “residuos industriales y comerciales”, “tratamiento”, “valorización”, “reciclado”, “reciclado orgánico”, “proceso final de reciclado”, “basura” y “eliminación”, establecidas en el artículo 3 de la Directiva 2008/98/CE.».
Además, los Estados miembros podrán adoptar otras acciones, en consulta con los operadores económicos y las organizaciones de consumidores y ambientales, destinadas a recoger y aprovechar las múltiples iniciativas emprendidas en los Estados miembros en el ámbito de la prevención.
2 bis) El artículo 4, apartado 3, se sustituye por el texto siguiente:
«3. Cuando proceda, la Comisión presentará propuestas de medidas destinadas a reforzar y complementar el cumplimiento de los requisitos esenciales, así como a garantizar que sólo se comercializarán nuevos envases cuando el fabricante haya adoptado todas las medidas necesarias para reducir al mínimo su impacto medioambiental sin poner en peligro las funciones esenciales del envase.».
«3. A más tardar el 31 de diciembre de 2020, la Comisión presentará propuestas de actualización de los requisitos básicos destinadas a reforzar y complementar el cumplimiento de estos requisitos, con el fin de garantizar que solo se comercializarán nuevos envases cuando el fabricante haya adoptado todas las medidas necesarias para reducir al mínimo su impacto medioambiental sin poner en peligro las funciones esenciales del envase. La Comisión presentará, previa consulta a las partes interesadas, una propuesta legislativa destinada a actualizar los requisitos, en particular a reforzar el diseño para la reutilización y el reciclado de alta calidad.».
«3 bis. Cuando ello sea beneficioso para el medio ambiente desde una perspectiva del ciclo de vida, los Estados miembros fomentarán el uso de envases reciclables de origen biológico y de envases compostables biodegradables adoptando medidas como las siguientes:
c) revisar la legislación vigente que obstaculiza su uso.».
2 quater) En el artículo 5, se inserta el título siguiente:
«Reutilización»
2 sexies) En el artículo 5 se añade el apartado siguiente:
«1 bis. Los Estados miembros aspirarán a la consecución de los siguientes objetivos en materia de reutilización de envases:
«1 ter. Con el fin de fomentar las operaciones de reutilización, los Estados miembros podrán adoptar diferentes medidas, entre ellas las siguientes:
- el uso de regímenes de depósito y devolución para productos con envases reutilizables;
- la fijación de un porcentaje mínimo de envases reutilizables comercializados cada año por flujo de envases;
- el establecimiento de incentivos económicos adecuados para los productores de envases reutilizables.».
2 octies) En el artículo 5 se añade el apartado siguiente:
1 quater. Los envases y los envases reutilizados que se recuperan mediante un régimen de depósito y reembolso podrán contabilizarse a efectos de la consecución de los objetivos de prevención establecidos por los programas de prevención nacionales.
a bis) En el artículo 6 se añade el apartado -1 siguiente:
«-1. Los Estados miembros establecerán sistemas de clasificación para todos los materiales de envasado.».
No solo se ha de fomentar la recogida y la clasificación separadas para todos los envases, sino que deben ser obligatorias. Los envases que no se recogen y clasifican de manera separada no se reciclan. Solo mediante la introducción de una obligación jurídica clara de recoger y clasificar por separado todos los envases se garantizará el paso de todos los materiales de envasado reciclables a los sistemas de recogida y reciclado. También es necesario exigir a los Estados miembros que establezcan sistemas de recogida y clasificación de todos los envases para garantizar un suministro constante de materiales reciclados, facilitándose con ello un escenario previsible para la innovación y las inversiones en las tecnologías e infraestructuras existentes y nuevas en los ámbitos de la recogida y la clasificación.
c bis) El artículo 6, apartado 4, se sustituye por el texto siguiente:
«4. Cuando sea beneficioso desde la perspectiva del ciclo de vida, y en consonancia con la jerarquía de residuos, los Estados miembros fomentarán el uso de materiales obtenidos a partir de residuos de envases reciclados, en la fabricación de envases y otros productos:
Los Estados miembros deben fomentar el uso de materiales obtenidos a partir de residuos de envases reciclados para la producción de envases y otros productos, mejorando las condiciones de mercado de esos materiales, revisando la legislación vigente que obstaculice su uso, y creando incentivos para utilizar materias primas secundarias y promover materiales que, una vez reciclados, no perjudiquen a la salud humana.
En su evaluación, la Comisión se planteará la posibilidad de establecer lo siguiente:
A tal fin, la Comisión elaborará un informe, acompañado, en su caso, de una propuesta legislativa, que se remitirá al Parlamento Europeo y al Consejo.».
Artículo 6 bis – apartado 1 – letra a
1 bis. Para el 31 de diciembre de 2018, la Comisión solicitará a los organismos europeos de normalización que desarrollen unas normas europeas de calidad para los materiales de residuos que entran en el proceso final de reciclado y para las materias primas secundarias, particularmente los plásticos, sobre la base de las mejores prácticas disponibles.
Para garantizar la uniformidad en la aplicación de lo dispuesto en el apartado 1, letra a), de la Directiva, la Comisión debería adoptar actos delegados por los que se establezcan los requisitos mínimos de calidad y operativos para la determinación de los operadores del reciclado final.
2 bis. La Comisión estudiará las posibilidades de simplificación de la consignación de envases compuestos en relación con las obligaciones establecidas en la presente Directiva y, si procede, propondrá medidas en ese sentido.
En su Resolución, de 9 de julio de 2015, sobre el uso eficiente de los recursos: avanzar hacia una economía circular, el Parlamento Europeo pidió que el cálculo de los objetivos en materia de reciclado se realizara utilizando un único método armonizado en todos los Estados miembros, basándose en un método de notificación serio que impida notificar residuos desechados (depositados en vertederos o incinerados) como residuos reciclados.
Es importante que los Estados miembros establezcan un sistema de control y trazabilidad de los residuos de envases para garantizar la conformidad con lo dispuesto en el artículo 1, apartado 1, de la Directiva, y que informen a la Comisión del método elegido para gestionar ese sistema.
a) la recogida por separado de al menos los envases o los residuos de envases hechos de papel, metal, plástico o vidrio, o cualquier combinación de ellos, a partir de desechos residuales;
Para incrementar el nivel de reciclado se tienen que recoger más residuos y los Gobiernos han de garantizar que se recicla todo lo que se puede reciclar, concretamente en el caso de los envases. Si se exige a los Estados miembros que establezcan sistemas de recogida de todos los envases y residuos de envases se garantizará la disponibilidad de materias primas, lo que generará inversiones y estimulará la innovación en materia de infraestructuras de recogida y clasificación, estableciendo a su vez una «reserva de reciclado». Para aprovechar las infraestructuras existentes para la recogida, los materiales compuestos se deberían recoger dentro de los sistemas de recogida existentes. Si se exige la recogida separada de los residuos de envases se ajustará la Directiva relativa a los envases y residuos de envases a la Directiva marco sobre residuos, en cuyo artículo 11 se propone que los Estados miembros efectúen una recogida separada para, al menos, las materias siguientes: papel, metales, plástico y vidrio.
«3 bis. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión los datos relativos al cumplimiento de los objetivos establecidos en el artículo 6, apartado 1, letras a) a i), respecto a cada año natural. Comunicarán dichos datos por medios electrónicos en el plazo de 18 meses a partir del final del año de notificación respecto al cual se hayan recogido los datos.
«3 bis. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión los datos relativos al cumplimiento de los objetivos establecidos en el artículo 6, apartado 1, letras a) a i), respecto a cada año natural. Recogerán y tratarán los datos de acuerdo con la metodología común a que se refiere el apartado 3 quinquies del presente artículo y los comunicarán por medios electrónicos en el plazo de doce meses a partir del final del año de notificación respecto al cual se hayan recogido los datos.
Es importante que los datos presentados se basen en una metodología común y se comuniquen en el formato determinado por la Comisión de conformidad con el apartado 3 quinquies.
3 quater bis. La Comisión incluirá en el informe información sobre la aplicación de la Directiva en su conjunto y evaluará su impacto en la salud humana, el medio ambiente y el mercado interior. Si proceda, el informe irá acompañado de una propuesta de revisión de la presente Directiva.
Debería evaluarse periódicamente el impacto de la Directiva para garantizar que sus elementos esenciales sean los adecuados para los fines perseguidos.
Los productos y componentes que no se hayan convertido en residuos no deben utilizarse para calcular el cumplimiento de los objetivos en materia de reciclado, ya que se trata de operaciones de recuperación de residuos. La reutilización de productos y componentes es una operación de tratamiento que impide la generación de residuos, por lo que, de acuerdo con la jerarquía de residuos, se debe considerar como una medida de prevención. En el artículo 6 bis, apartado 1, ya se define el método para calcular la tasa de reciclado.
«- Los envases deberán diseñarse, fabricarse y comercializarse de forma tal que se puedan reutilizar o valorizar, incluido el reciclado, y que sus repercusiones en el medio ambiente se reduzcan al mínimo cuando se eliminen los residuos de envases o los restos que queden de las actividades de gestión de residuos de envases.
‘- Los envases deberán diseñarse, fabricarse y comercializarse de forma tal que se puedan reutilizar o valorizar, incluido el reciclado, en consonancia con la jerarquía de residuos, y que sus repercusiones en el medio ambiente se reduzcan al mínimo cuando se eliminen los residuos de envases o los restos que queden de las actividades de gestión de residuos de envases.».
«- Los envases se fabricarán de forma tal que se reduzca al mínimo su huella de carbono, también utilizando materiales biodegradables y materiales de origen biológico sostenibles.».
-1 ter) En el anexo III, punto 3, la letra c), se modifica como sigue:
«c) Envases aprovechables en forma de compostaje
-1 quater) En el anexo II, punto 3, la letra d), se modifica como sigue:
«d) Envases biodegradables
Los residuos de envases biodegradables deberán tener unas características que les permitan sufrir descomposición física, química, térmica o biológica de modo que la mayor parte del compost final se descomponga en último término en dióxido de carbono, biomasa y agua. Los envases de plástico oxodegradables no se considerarán como biodegradables.».
DO C 264 de 20.7.2016, p.98.
DO C 17 de 18.1.2017, p.46.
El actual modelo de desarrollo lineal, que podría resumirse como «coge, produce, consume y elimina», está dando muestras de llegar a su límite. Nuestro planeta se está calentando, y los recursos utilizados, y de los que dependemos, son cada vez más escasos. Salvo que se tomen medidas estructurales, la demanda de materias primas por parte de la economía mundial puede aumentar en más de un 50 % en los próximos 15 años. Es necesario que, para invertir esta tendencia, adoptemos un modelo de desarrollo circular que mantenga las materias y su valor en circulación dentro del sistema económico el mayor tiempo posible, optimizando el ciclo integrado de residuos para hacer un uso eficiente de los recursos. Reutilización, reciclado y recuperación se están convirtiendo en palabras clave en torno a las cuales se ha de construir un nuevo paradigma para promover la sostenibilidad, la innovación y la competitividad, de modo que los residuos dejen de ser un problema y se conviertan en un recurso.
El paquete debería examinarse, por lo tanto, en un contexto mucho más amplio que el de la mera revisión de la legislación en materia de recursos. La ponente desea alentar a la Comisión en su objetivo de preservar el medio ambiente, haciendo que la economía europea sea más competitiva y promoviendo una reindustrialización sostenible. Aumentar el valor de los productos supone intervenir en todas las fases del ciclo de vida de los productos: de la extracción de materias primas al diseño de los productos, y de la distribución, y posterior consumo, al final del ciclo de vida de los productos.
El primer paso necesario para promover la transición es un marco legislativo claro y estable.
Este cambio sistémico exige unas políticas ambiciosas, respaldadas por una legislación susceptible de enviar las señales correctas a los inversores. Si la legislación europea no consigue incorporar definiciones claras y objetivos vinculantes, puede ser perjudicial para la realización de progresos hacia la economía circular.
Tomando como base la jerarquía de residuos, el propósito de la ponente es modificar la propuesta de la Comisión, sobre todo en lo que se refiere a la prevención de los residuos y a su reintroducción en el proceso de producción. Para reducir la cantidad de residuos es necesario iniciar en fases anteriores los procesos de innovación de la producción y modelos de empresas que son fundamentales para la economía circular.
La transformación de la Unión en una economía verde y con bajas emisiones de carbono que utiliza los recursos eficientemente es uno de los principales objetivos del Séptimo Programa Europeo de Acción en Materia de Medio Ambiente, y merece la pena recordar que Europa se ha comprometido a alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.
Eurostat estima que en 2013 se generaron en Europa más de 79 368 toneladas de residuos de envases, unas 500 000 toneladas más que en 2012. La tasa de reciclado fue del 65,3%, con un ligero incremento respecto de 2012, con solo tres Estados miembros por debajo del 50 %. Se prevé que en los próximos años los envases comercializados seguirán aumentando.
La Directiva 94/62/CE ha sido objeto de una serie de revisiones. En 2010, como parte del programa de trabajo de la Comisión, la Directiva fue objeto de un control de la idoneidad específico, cuyos resultados se publicaron en el documento de trabajo interno(1) que acompañaba al paquete legislativo original sobre la economía circular, retirado por la Comisión en diciembre de 2014.(2)
Varias recomendaciones del documento de trabajo interno cuyo objeto era mejorar la eficacia y la eficiencia de la Directiva no han sido incluidas en la propuesta de la Comisión. No obstante, se han de mejorar todavía algunos elementos clave de la Directiva, en particular para adaptarlos a la jerarquía sobre la gestión de residuos, que sitúa la prevención en el nivel más importante.
El aumento de los objetivos del reciclado, la ampliación de los regímenes de responsabilidad ampliada del fabricante a los envases, la mejora de la redacción y una aplicación más estricta de los requisitos esenciales, junto a la promoción de la reutilización, se encuentran entre las iniciativas que la ponente ha deseado presentar para promover el uso eficiente de los recursos.
La prevención cuantitativa y la mejora cualitativa de los envases deberían ser el principal objetivo de una revisión de la Directiva, con arreglo a los principios que sirven de base a la economía circular. Para ello, es necesario suprimir algunos incentivos a la utilización excesiva de envases impuesta a los consumidores, y promover que los envases se diseñen de tal manera que puedan reciclarse o reutilizarse más fácilmente. Además, deberían fomentarse medidas destinadas a apoyar la investigación sobre el uso y la comercialización de envases que utilicen recursos renovables.
Para concluir, la ponente ha incorporado las mismas enmiendas que figuran en la Directiva marco sobre residuos en el caso de las definiciones y la metodología para el cálculo de las cantidades de residuos objeto de preparación para la reutilización y el reciclado.
OPINIÓN de la Comisión de Industria, Investigación y Energía (20.10.2016)
sobre la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la modificación de la Directiva 94/62/CE relativa a los envases y residuos de envases
Ponente de opinión: João Ferreira
Teniendo en cuenta que los Estados miembros parten de muy variadas posiciones respecto de los objetivos reforzados sobre reciclado y preparación para la reutilización y que, por consiguiente, precisan de distintos grados de esfuerzo para alcanzar las metas establecidas, es necesario otorgarles una cierta flexibilidad en cuanto a los plazos de cumplimiento previstos.
Tal como se reconoce en la propuesta, muchos Estados miembros aún no han desarrollado todavía por completo las infraestructuras de gestión de residuos necesarias. Es esencial, por tanto, establecer objetivos claros para evitar que se produzca el bloqueo de materiales reciclables en el extremo inferior de la jerarquía de residuos. Sin cuestionar los propios objetivos establecidos, es necesaria una cierta flexibilidad en cuanto a los plazos previstos para su consecución.
Por otra parte, la existencia de nuevos objetivos, más exigentes, justifica la movilización de nuevos medios para alcanzarlos. Así, está justificado que la Unión refuerce los medios a disposición de los Estados miembros a fin de apoyarlos en las inversiones que deben efectuar.
También es necesario crear condiciones e incentivos adecuados para que la industria considere una propuesta atractiva la incorporación de residuos de envases a sus procesos productivos, con miras a la fabricación de productos con valor añadido y al ahorro de materias primas vírgenes.
Al mismo tiempo, la valorización energética debe seguir siendo una opción válida para la gestión de envases y de residuos de envases, siempre y cuando ello esté justificado desde el punto de vista técnico, económico y ambiental.
Los regímenes de responsabilidad ampliada del productor parecen adecuados tanto para la prevención de la producción de residuos de envases como para la creación de sistemas que garanticen la recuperación o la recogida de envases usados o de residuos de envases procedentes del consumidor o de cualquier otro usuario final o del flujo de residuos, la reutilización o la valorización, incluido el reciclado de los envases o de los residuos de envases recogidos.
(1) La gestión de residuos en la Unión debe mejorarse con vistas a proteger, preservar y mejorar la calidad del medio ambiente y proteger la salud humana y a garantizar la utilización prudente y racional de los recursos naturales, promover una economía más circular, reducir la dependencia de los recursos en la Unión e incrementar la eficiencia en materia de recursos.
(1 bis) Los Estados miembros deben favorecer una bioeconomía sostenible con el fin de utilizar los residuos como recurso. Con arreglo a dicho objetivo, la prevención de residuos es el modo más eficaz de mejorar la eficiencia en la utilización de los recursos, y los Estados miembros deben tomar medidas para evitar los envases innecesarios y reducir la fabricación y el consumo de envases de un solo uso. Los Estados miembros deben poder establecer restricciones al envasado superfluo. Los Estados miembros deben exigir que todos los envases comercializados cumplan unos requisitos mínimos que promuevan el diseño de un envase circular, que podría incluir el uso de contenido reciclado y material con bajas emisiones de gases de efecto invernadero. La Comisión debe promover, cuando proceda, la elaboración de normas y directrices de la Unión relativas a los requisitos básicos citados en el anexo II.
(1 ter) El vertido de basura y la eliminación incorrecta de envases y residuos de envases tienen efectos negativos sobre el medio marino y la economía de la Unión, y comportan riesgos innecesarios para la salud pública. Los residuos de envases figuran entre los muchos objetos encontrados con más frecuencia en las playas, y tienen efectos sobre el medio ambiente a largo plazo que afectan al turismo y al disfrute público de estas zonas naturales. Asimismo, los residuos de envases que logran alcanzar el medio marítimo trastocan el orden de prioridad de la jerarquía de residuos, al impedir, en particular, la preparación para la reutilización, el reciclaje y otra valorización previa a su eliminación incorrecta. Con el fin de reducir la contribución desproporcionada de los residuos de envases a los desechos marinos, debe establecerse un objetivo vinculante con el respaldo de medidas específicas adoptadas por los Estados miembros.
(5) Mediante un aumento progresivo de los objetivos existentes en materia de preparación para la reutilización y reciclado de los residuos de envases, se debe garantizar una valorización progresiva y efectiva de los materiales de residuos económicamente valiosos a través de una adecuada gestión de residuos y de conformidad con la jerarquía de residuos. Se garantiza así la reincorporación a la economía europea de los materiales valiosos existentes en los residuos, haciendo avanzar de este modo la aplicación de la Iniciativa de las Materias Primas15 y la creación de una economía circular.
(5) Mediante un aumento progresivo de los objetivos existentes en materia de preparación para la reutilización y reciclado de los residuos de envases, se debe garantizar una valorización progresiva y efectiva de los materiales de residuos económicamente valiosos a través de una adecuada gestión de residuos y de conformidad con la jerarquía de residuos. Se garantiza así la reincorporación a la economía europea de los materiales valiosos existentes en los residuos, haciendo avanzar de este modo la aplicación de la Iniciativa de las Materias Primas15 y la creación de una economía circular, y, en el caso de los materiales de envasado, sin perjuicio de la seguridad alimentaria, la salud de los consumidores y los materiales en contacto con los alimentos.
(5 bis) Asimismo, es necesario crear condiciones e incentivos adecuados para que la industria considere una propuesta atractiva la incorporación de residuos de envases a sus procesos productivos, con miras a la fabricación de productos con valor añadido y al ahorro de materias primas vírgenes.
(6) Muchos Estados miembros aún no han desarrollado por completo las infraestructuras de gestión de residuos necesarias para el reciclado. Es esencial, por tanto, establecer objetivos claros para la construcción de las plantas e instalaciones de tratamiento de residuos necesarias para la prevención, la reutilización y el reciclado, para evitar que se produzca el bloqueo de materiales reciclables en el extremo inferior de la jerarquía de residuos, así como fijar incentivos para las inversiones destinadas a una infraestructura innovadora de gestión de residuos para el reciclado.
(6 bis) La recogida y el reciclado de los aceites usados deben tener unos beneficios económicos y medioambientales considerables a la hora de garantizar el suministro de materias primas, avanzar hacia una economía circular y contribuir a una menor dependencia del abastecimiento de petróleo.
(7) Con la combinación de objetivos de reciclado y restricciones al vertido a que se refieren las Directivas 2008/98/CE y 1999/31/CE, los objetivos de la Unión en materia de valorización energética y de reciclado de residuos de envases establecidos por la Directiva 94/62/CE han dejado de ser necesarios. La valorización energética podría, no obstante, seguir constituyendo una opción para la gestión de envases y residuos de envases únicamente cuando ello esté justificado desde el punto de vista técnico, económico y medioambiental, lo que requerirá una evaluación atenta del impacto medioambiental en la que se estudie el impacto ambiental de los envases en todas las fases.
(7 bis) La sensibilización pública debe ser parte integrante de la estrategia nacional de los Estados miembros a través de diversos incentivos y beneficios de productos, creados a partir del reciclado de residuos, fomentando de esta manera las inversiones en el sector del reciclaje.
(8) La presente Directiva establece los objetivos a largo plazo de la Unión para la gestión de residuos y ofrece a los operadores económicos y a los Estados miembros una orientación precisa acerca de las inversiones necesarias para alcanzar los objetivos de la Directiva. Al desarrollar sus estrategias nacionales de gestión de residuos y planificar sus inversiones en infraestructuras de gestión de residuos, los Estados miembros deben hacer un uso bien fundamentado de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos, acorde con la jerarquía de residuos promoviendo, en primer lugar, la prevención y la reutilización, seguidas del reciclado. Los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos no deberían utilizarse para la financiación de incineradores o vertederos.
(10 bis) También debe seguir reforzándose la recogida selectiva en materia de envases y residuos de envases. Sin embargo, podrían establecerse excepciones en los casos en los que el análisis del ciclo de vida indique beneficios medioambientales.
(10) Los Estados miembros deben tener en cuenta, a efectos de calcular si se han cumplido los objetivos en materia de la preparación para la reutilización y el reciclado, los productos y componentes que están preparados para su reutilización por los operadores de preparación para la reutilización y sistemas de depósito y reembolso reconocidos. A fin de garantizar condiciones armonizadas para llevar a cabo dichos cálculos, la Comisión adoptará disposiciones de aplicación para determinar los operadores de preparación para la reutilización y sistemas de depósito y reembolso reconocidos y sobre la recogida, la verificación y la notificación de los datos.
(10) Los Estados miembros deben tener en cuenta, a efectos de calcular si se han cumplido los objetivos en materia de la preparación para la reutilización y el reciclado, los productos y componentes que están preparados para su reutilización por los operadores de preparación para la reutilización y sistemas de depósito y reembolso reconocidos, así como por los operadores de reciclado. A fin de garantizar condiciones armonizadas para llevar a cabo dichos cálculos, la Comisión adoptará disposiciones de aplicación para determinar los operadores de preparación para la reutilización y sistemas de depósito y reembolso reconocidos y sobre la recogida, la verificación y la notificación de los datos.
(12) En aras de la fiabilidad de los datos recogidos en materia de preparación para la reutilización, es esencial establecer normas comunes sobre notificación. Dichos datos deben recabarse con arreglo a normas y especificaciones que respalden objetivos de datos abiertos y deben ser accesibles como datos abiertos. Es igualmente importante establecer con más precisión las normas con arreglo a las cuales los Estados miembros deben presentar la información sobre lo que se ha reciclado de manera efectiva y que puede computarse a efectos de la consecución de los objetivos de reciclado. A tal efecto, como norma general, la información sobre la consecución de los objetivos de reciclado debe basarse en el material que entra en el proceso final de reciclado. Para limitar la carga administrativa, debe permitirse a los Estados miembros, en condiciones estrictas, comunicar los índices de reciclado sobre la base del material que sale de las instalaciones de clasificación. Las pérdidas de peso de los materiales o sustancias debidas a procesos de transformación física o química inherentes al proceso final de reciclado no deben deducirse del peso de los residuos comunicados como residuos reciclados.
(14) Los datos estadísticos comunicados por los Estados miembros son esenciales para que la Comisión evalúe el cumplimiento de la legislación sobre residuos por los Estados miembros. Debe mejorarse la calidad, la fiabilidad y la comparabilidad de las estadísticas mediante la creación de una ventanilla única para todos los datos de residuos, la supresión de los requisitos obsoletos sobre presentación de informes, la evaluación comparativa de las metodologías nacionales en esta materia y la elaboración de un informe de control de la calidad de los datos. El informe sobre el control de calidad debe elaborarse con arreglo a un formato armonizado.
(15 bis) Cuando resulte posible, los Estados miembros deben incentivar el uso de materiales como los materiales permanentes, que poseen un valor superior para la economía circular habida cuenta de que pueden clasificarse como materiales susceptibles de ser reciclados sin perder la calidad, con independencia de la frecuencia con que se recicla el material.
(15 ter) Un objetivo importante de la presente Directiva es mejorar las condiciones relativas al mercado interior. Por tanto, la presentación de informes por parte de la Comisión sobre los efectos de la presente Directiva en el funcionamiento del mercado interior es una medida importante.
(16) La comunicación fiable de datos estadísticos relativos a la gestión de residuos es de la máxima importancia para la aplicación eficiente y garantizar la comparabilidad de datos entre los Estados miembros. Por tanto, al elaborar los informes sobre el cumplimiento de los objetivos definidos en la Directiva 94/62/CE, los Estados miembros deben utilizar una metodología común para la recogida y el tratamiento de los datos, elaborada por la Comisión en cooperación con las oficinas estadísticas nacionales de los Estados miembros y las autoridades nacionales competentes en materia de gestión de residuos.
(21) Puesto que los objetivos de la presente Directiva, esto es, por un lado, prevenir o reducir todo impacto de los envases y residuos de envases en el medio ambiente, contribuyendo así a un nivel de protección medioambiental elevado, y, por otro lado, garantizar el funcionamiento del mercado interior y evitar la creación de obstáculos al comercio y el falseamiento y la restricción de la competencia en la Unión, no pueden conseguirse de forma suficiente con la actuación de los Estados miembros, sino que, debido a la dimensión o los efectos de las medidas, pueden alcanzarse mejor a escala de la Unión, esta puede adoptar medidas con arreglo al principio de subsidiariedad establecido en el artículo 5 del Tratado de la Unión Europea. En virtud del principio de proporcionalidad establecido en el mismo artículo, la presente Directiva no excede de lo necesario para alcanzar esos objetivos.
(21) Puesto que los objetivos de la presente Directiva, esto es, prevenir o reducir todo impacto de los envases y residuos de envases en el medio ambiente, contribuyendo así a un nivel de protección medioambiental elevado, teniendo en cuenta el funcionamiento del mercado interior, no pueden conseguirse de forma suficiente con la actuación de los Estados miembros, sino que, debido a la dimensión o los efectos de las medidas, pueden alcanzarse mejor a escala de la Unión, esta puede adoptar medidas con arreglo al principio de subsidiariedad establecido en el artículo 5 del Tratado de la Unión Europea. En virtud del principio de proporcionalidad establecido en el mismo artículo, la presente Directiva no excede de lo necesario para alcanzar esos objetivos.
(21 bis) Los Estados miembros deben garantizar el establecimiento de unos niveles elevados en lo que se refiere a las normas en materia de salud y seguridad en el trabajo para todos los trabajadores de la Unión, de conformidad con la legislación de la Unión, y según los riesgos específicos a los que estén expuestos los trabajadores en algunos sectores de producción, reciclado y residuos.
(21 ter) La puesta a disposición de los envases, en la gran mayoría de los casos, no depende del consumidor final ni es elección suya, sino del productor. Los regímenes de responsabilidad ampliada del productor parecen adecuados tanto para la prevención de la producción de residuos de envases como para la creación de sistemas que garanticen la recuperación o la recogida de envases usados o de residuos de envases procedentes del consumidor o de cualquier otro usuario final o del flujo de residuos, la reutilización o la valorización, incluido el reciclado de los envases o de los residuos de envases recogidos.
«1. La presente Directiva tiene por objeto armonizar las medidas nacionales sobre gestión de envases y residuos de envases para prevenir o reducir su impacto sobre el medio ambiente de todos los Estados miembros así como de países terceros, y asegurar de esta forma un alto nivel de protección del medio ambiente, teniendo en cuenta el funcionamiento del mercado interior.»;
Artículo 1 – apartado 1 – punto 1 – letra b bis (nueva)
Artículo 3 – punto 2 bis (nuevo)
«2 bis. «envase de origen biológico»: todo envase derivado de materiales de origen biológico, exceptuando el material integrado en formaciones geológicas o fosilizado;»
Artículo 1 – apartado 1 – punto 1 – letra c bis (nueva)
c bis) En el artículo 3 se añade el punto siguiente:
12 bis) «Envases multicapa»: envases compuestos por más de una capa de material.
Estas medidas podrán consistir en programas nacionales, incentivos a través de regímenes de responsabilidad ampliada del productor para reducir al mínimo el impacto medioambiental de los envases, o acciones análogas adoptadas, en su caso, en consulta con los operadores económicos, y destinadas a recoger y aprovechar las múltiples iniciativas emprendidas en los Estados miembros en el ámbito de la prevención. Deberán ajustarse a los objetivos de la presente Directiva tal como se definen en el artículo 1, apartado 1.
Estas medidas deberán ajustarse a los objetivos de la presente Directiva fijados en el artículo 1, apartado 1, y la Directiva 2008/98/CE, en particular mediante la contribución al logro de una reducción sostenida de la cantidad de residuos de envases generados, evitando el uso de envases y reduciendo al mínimo el impacto medioambiental de los envases. Estas medidas consistirán en regímenes de responsabilidad ampliada del productor con arreglo a lo definido en la Directiva 2008/98/CE y otros programas nacionales según determinen los Estados miembros. Esas acciones podrán adoptarse, en su caso, en consulta con los operadores económicos y las ONG, y estarán destinadas a recoger y aprovechar las iniciativas emprendidas en los Estados miembros en el ámbito de la prevención.
Artículo 1 – apartado 1 – punto 2 bis (nuevo)
Artículo 4 – apartado 1 – párrafo 2 quater (nuevo)
2 bis) En el artículo 4, apartado 1, se añaden los párrafos siguientes:
«Los operadores económicos dedicados a la producción de envases de plástico deberán beneficiarse de los siguientes incentivos económicos a menos que, en un tipo de envase específico, las autoridades competentes hayan determinado que no es técnicamente viable o que comporta un riesgo irrazonable para la salud pública:
a) los productores de envases que reduzcan el nivel de colorante utilizado en sus recipientes de envases de plástico rígido comercializados deberán beneficiarse de una reducción del nivel de contribución económica en virtud de los regímenes de responsabilidad ampliada del productor, escalonada sobre la base del nivel de colorante introducido en los envases de plástico rígido virgen;
b) los operadores económicos que utilicen recipientes de vidrio o de plástico rellenables deberán beneficiarse de una reducción del nivel de contribución económica en virtud de los regímenes de responsabilidad ampliada del productor, acorde al número de envases rellenables utilizados por el operador cuando sea posible dentro de la empresa.
La Comisión adoptará los actos de ejecución necesarios para la aplicación de este apartado a más tardar ... [dieciocho meses después de la fecha de entrada en vigor de la presente Directiva]. Dichos actos de ejecución se adoptarán de conformidad con el procedimiento a que se refiere el artículo 21, apartado 2.»;
Artículo 1 – apartado 1 – punto 2 ter (nuevo)
2 ter) El apartado 2 del artículo 4 se sustituye por el siguiente texto:
«2. La Comisión contribuirá a promover la prevención fomentando el desarrollo de normas europeas adecuadas, de conformidad con el artículo 10. Dichas normas tendrán por objeto reducir al mínimo el impacto medioambiental de los envases, de conformidad con los artículos 9 y 10, reducir la cantidad de envases y poner fin al sobreembalaje.».
2 quater) El artículo 4, apartado 3, se sustituye por el texto siguiente:
«3. Antes del 31 de diciembre de 2018, la Comisión presentará propuestas de medidas destinadas a reforzar y complementar el cumplimiento de los requisitos esenciales, así como a garantizar que sólo se comercializarán nuevos envases cuando el fabricante haya adoptado todas las medidas necesarias para reducir al mínimo su impacto medioambiental sin poner en peligro las funciones esenciales del envase.». En concreto, la Comisión presentará una propuesta de medidas relativas a los envases no reciclables, los envases que contengan sustancias peligrosas, los envases de un solo uso, el sobreembalaje y la reducción de los envases, y evaluará la posibilidad de restricciones comerciales para tales artículos en el ámbito de la Unión.».
Artículo 1 – apartado 1 – punto 2 quinquies (nuevo)
2 quinquies) El artículo 5 se sustituye por el texto siguiente:
«Reutilización
1. Los Estados miembros favorecerán los sistemas de reutilización de aquellos envases que puedan reutilizarse sin perjudicar al medio ambiente, de conformidad con el Tratado.
En particular, los Estados miembros podrán apoyar la creación de sistemas de depósito y reembolso para los envases reutilizables, en especial mediante regímenes de responsabilidad ampliada del productor, y prever incentivos adecuados para los productores de envases reutilizables.
2. Los envases reutilizados que se recuperan mediante un régimen de depósito y reembolso podrán contabilizarse a efectos de la consecución de los objetivos de prevención determinados por los programas de prevención nacionales adoptados de conformidad con los criterios previstos en el artículo 4.»
Artículo 1 – apartado 1 – punto 3 – letra b
f) a más tardar el miércoles, 31 de diciembre de 2025, se preparará para la reutilización y reciclará un mínimo del 65% en peso de todos los residuos de envases;
f) a más tardar el 31 de diciembre de 2025, se preparará para la reutilización o reciclará un mínimo del 65% en peso de todos los residuos de envases;
h) a más tardar el 31 de diciembre de 2030, se preparará para la reutilización o reciclará un mínimo del 75% en peso de todos los residuos de envases;
Artículo 1 – apartado 1 – punto 3 – letra b bis (nueva)
b bis) en el artículo 6, se inserta el apartado 1 bis siguiente:
«1 bis. A efectos de calcular los objetivos fijados en el apartado 1, cuando proceda, la cantidad de residuos biodegradables que se someta a tratamiento aeróbico o anaeróbico podrá contabilizarse como reciclada cuando ese tratamiento genere compost, digestato u otro material, la mayor parte del cual, siguiendo un reprocesamiento necesario adicional, se utiliza como producto, material, o sustancia reciclada.»
Artículo 1 – apartado 1 – punto 3 – letra c
2. Los residuos de envases exportados desde la Unión serán contabilizados únicamente a efectos de la consecución de los objetivos establecidos en el apartado 1 por el Estado miembro en que se hayan recogido, si se cumplen los requisitos del artículo 6 bis, apartado 4, y si, de conformidad con el Reglamento (CE) nº 1013/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo (*), el exportador puede demostrar que el envío de residuos cumple los requisitos de dicho Reglamento y el tratamiento de los residuos fuera de la Unión ha tenido lugar en condiciones equivalentes a los requisitos de la legislación ambiental pertinente de la Unión».
2. Los residuos de envases exportados desde la Unión serán contabilizados únicamente a efectos de la consecución de los objetivos establecidos en el apartado 1 por el Estado miembro en que se hayan recogido, si se cumplen los requisitos del artículo 6 bis, apartado 4, y si, de conformidad con el Reglamento (CE) nº 1013/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo (*), el exportador puede demostrar que el envío de residuos cumple los requisitos de dicho Reglamento y el tratamiento de los residuos fuera de la Unión se ajusta a los requisitos de la presente Directiva y a toda la legislación pertinente en materia medioambiental y de salud y seguridad en el trabajo.
Artículo 1 – apartado 1 – punto 3 – letra c bis (nueva)
c bis) en el artículo 6, se inserta el apartado 3 bis siguiente:
«3 bis. Los Estados miembros podrán optar por la valorización energética cuando, por motivos ambientales, técnicos o económicos, esta fuese preferible al reciclado de los materiales.»
Artículo 1 – apartado 1 – punto 3 – letra c ter (nueva)
c ter) en el artículo 6, el apartado 4 se sustituye por el texto siguiente:
«4. Los Estados miembros fomentarán el uso de materiales obtenidos a partir de residuos de envases reciclados, en la fabricación de envases y otros productos:
a) mejorando las condiciones del mercado y revisando la legislación que podría suponer un obstáculo para el uso de estos materiales;
b) revisando la normativa vigente que impida su uso, velando por un elevado nivel de protección desde el punto de vista medioambiental y de la salud humana;
b bis) incorporando incentivos económicos y fiscales para el uso de materiales de envase reciclados;
b ter) promoviendo materiales que, una vez reciclados, no pongan en peligro la salud humana al convertirse en materiales que entran en contacto con alimentos;
b quater) fomentando el uso de materiales susceptibles de ser reciclados sin perder calidad, con independencia de la frecuencia con que se reutiliza o recicla el material.»
Artículo 1 – apartado 1 – punto 3 – letra d
d) se suprimen los apartados 5 y 9 y el apartado 8 se sustituye por el texto siguiente:
«La Comisión evaluará, teniendo en cuenta las circunstancias individuales de cada Estado miembro, la aplicación de la presente Directiva en lo que atañe al funcionamiento del mercado interior. Dicha evaluación deberá llevarse a cabo como mínimo sobre una base trienal y se deberá presentar un informe de la evaluación ante Parlamento Europeo y el Consejo.»
Artículo 1 – apartado 1 – punto 3 – letra d bis (nuevo)
Artículo 6 – apartado 11 bis (nuevo)
d bis) se añade el siguiente apartado 11 bis:
«11 bis. Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 6 ter, los Estados miembros podrán obtener, en función de su situación específica, excepciones en lo que se refiere al calendario fijado para el logro de los objetivos establecidos en el apartado 1, letras f) a i), a condición de que se garantice una adaptación gradual a dichos objetivos, y después de haber tenido en cuenta las recomendaciones mencionadas en el artículo 6 ter, apartado 2, letra b).»;
Artículo 6 bis – apartado 1 – letra c
5 bis) En el artículo 7, apartado 1, el párrafo primero se sustituye por el texto siguiente:
«1. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para que se establezcan sistemas, por ejemplo regímenes de responsabilidad ampliada del productor, que contemplen: »
Artículo 1 – apartado 1 – punto 5 ter (nuevo)
Reducción de los envases y residuos de envases en el medio marino
1. Los Estados miembros adoptarán todas las medidas necesarias a fin de reducir los residuos de envases de su territorio que acceden al medio marino. Dichas solicitudes incluirán todo lo siguiente:
a) la adopción de un objetivo vinculante de reducción del 50 % de los residuos de envases de aquí a 2025 en contraste con los niveles de 2015;
b) el establecimiento y funcionamiento de programas para medir y controlar los residuos de envases que acceden al medio marino;
c) la adopción de medidas concretas destinadas a reducir las principales fuentes de residuos de envases hallados en el medio marino y en las playas por región, entre otros mediante programas de sensibilización, instrumentos e incentivos económicos, y restricciones comerciales.
2. El [x] de cada año a más tardar, los Estados miembros presentarán informes a la Comisión en los que se mencionen sus progresos a la hora de reducir los residuos de envases originados dentro de su territorio que acceden al medio marino, en los que incluirán descripciones de las medidas adoptadas en virtud del apartado 1 y los resultados esperados.
3. La Comisión adoptará los actos de ejecución necesarios para la aplicación de este artículo a más tardar ... [dieciocho meses después de la fecha de entrada en vigor de la presente Directiva]. Dichos actos de ejecución se adoptarán de conformidad con el procedimiento a que se refiere el artículo 21, apartado 2.»;
Artículo 1 – apartado 1 – punto 5 quater (nuevo)
5 quater) En el artículo 8, el apartado 2 se sustituye por el texto siguiente:
2. Con el fin de facilitar la recogida, reutilización y valorización, incluido el reciclado, de los envases, se indicará en el envase la naturaleza del material o de los materiales de envase utilizados, a fin de que la industria de que se trate pueda identificarlos y clasificarlos, de acuerdo con la Decisión 97/129/CE de la Comisión(9).".
«2. Con el fin de facilitar la recogida, reutilización y valorización, incluido el reciclado, los envases deberán contener información pertinente. En concreto, se indicará en los envases la naturaleza del material o de los materiales de envase utilizados, a fin de que la industria de que se trate pueda identificarlos y clasificarlos, de acuerdo con la Decisión 97/129/CE de la Comisión (9).".
Artículo 1 – apartado 1 – punto 7 – letra d
Directiva 92/64/CE
Artículo 12 – apartado 3 ter
3 ter. Los datos facilitados por los Estados miembros en virtud del presente artículo deberán ir acompañados de un informe de control de calidad y un informe sobre la aplicación del artículo 6 bis, apartado 4. 3 quater.
3 ter. Los datos facilitados por los Estados miembros en virtud del presente artículo deberán ir acompañados de un informe de control de calidad y un informe sobre la aplicación del artículo 6 bis, apartado 4. 3 quater. El informe de control de la calidad deberá elaborarse con arreglo a un formato armonizado.
3 quater. La Comisión revisará los datos comunicados de conformidad con el presente artículo y publicará un informe acerca de los resultados de su revisión. El informe incluirá una evaluación de la organización de la recogida de datos, las fuentes de datos y la metodología utilizada en los Estados miembros, así como de la integridad, fiabilidad, puntualidad y coherencia de dichos datos y la disponibilidad de datos abiertos. La evaluación podrá incluir recomendaciones concretas de mejora. El informe se elaborará cada tres años.
3 quinquies. La Comisión adoptará actos de ejecución por los que se establezca el formato de la notificación de datos de conformidad con el apartado 3 bis. Tales actos de ejecución se adoptarán con arreglo al procedimiento a que se refiere el artículo 21, apartado 2.
3 quinquies. La Comisión adoptará actos de ejecución por los que se establezca el formato de la notificación de datos de conformidad con el apartado 3 bis y para el informe de control de calidad mencionado en el apartado 3 ter, que respalden los objetivos de reutilización de datos y datos abiertos. Tales actos de ejecución se adoptarán con arreglo al procedimiento a que se refiere el artículo 21, apartado 2.
Artículo 1 – apartado 1 – punto 7 bis (nuevo)
7 bis) En el artículo 15, el apartado 1 se sustituye por el texto siguiente:
El Consejo, actuando sobre las bases de las disposiciones pertinentes del Tratado, aprobará instrumentos económicos a fin de fomentar la realización de los objetivos definidos en la presente Directiva. A falta de tales medidas, los Estados miembros podrán adoptar, con arreglo a los principios que rigen la política de la Comunidad en el ámbito del medio ambiente, entre otros el principio de que quien contamina paga, y respetando las obligaciones derivadas del Tratado, medidas encaminadas a la realización de los mismos objetivos. Estas medidas podrán formar parte de los regímenes de responsabilidad ampliada del productor, tarifas diferenciadas para los envases de un solo uso, sistemas de pago por generación de residuos y sistemas de depósito y reembolso.»
Artículo 1 – apartado 1 – punto 7 ter (nuevo)
7 ter) Se inserta el siguiente artículo:
Requisitos generales aplicables a los regímenes de responsabilidad ampliada del productor
Los Estados miembros velarán por que los regímenes de responsabilidad ampliada del productor establecidos conforme al artículo 8 y el artículo 8 bis de la Directiva 2008/98/CE* también se apliquen a los envases y residuos de envases.
Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de noviembre de 2008, sobre los residuos y por la que se derogan determinadas Directivas (DO L 312 de 22.11.2008, p. 3).»
Anexo – apartado - 1 (nuevo)
En el anexo II, punto 1, el primer guion se sustituye por el texto siguiente:
Los envases deberán diseñarse, fabricarse y comercializarse de forma tal que se puedan reutilizar o valorizar, incluido el reciclado, de conformidad con el principio de la jerarquía de gestión de residuos, y que sus repercusiones en el medio ambiente se reduzcan al mínimo cuando se eliminen los residuos de envases o los restos que queden de las actividades de gestión de residuos de envases.
Anexo – apartado -1 bis (nuevo)
Anexo II – punto 3 – letra a
En el anexo II, punto 3, la letra a) se sustituye por el texto siguiente:
«a) Envases aprovechables mediante reciclado de materiales
Los envases se fabricarán de tal forma que sea factible el reciclaje desde el punto de vista técnico, medioambiental y económico, teniendo en cuenta la clasificación, limpieza y escala de los formatos y materiales utilizados para que pueda reciclarse un determinado porcentaje en peso de los materiales utilizados en la fabricación de productos comercializables, respetando las normas vigentes en la Comunidad. La fijación de este porcentaje podrá variar en función de los tipos de material que constituyan el envase. Los diseños de formatos y material que impidan la clasificación o el reprocesamiento deben sustituirse por alternativas conocidas y eficaces.
Directiva por la que se modifica la Directiva 94/62/CE, relativa a los envases y residuos de envases
Modificación de la Directiva 94/62/CE relativa a los envases y residuos de envases