Source: http://doczz.com.br/doc/35835/dictamen-final-del-tribunal
Timestamp: 2020-07-08 13:38:22
Document Index: 288061596

Matched Legal Cases: ['artículo 184', 'artículo 184', 'artículo\n230', 'artículo 230', 'artículo 184', 'artículo 230', 'artículo 184', 'artículo 34', 'artículo 40', 'artículo 40', 'artículo 18', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 10', 'artículo 35']

Dictamen final del Tribunal - México E América Central
Dictamen final del Tribunal
CONCURSO N° 94 M.P.F.N.
En la ciudad de Buenos Aires, a los 18 días del mes de noviembre de 2013, el
Tribunal del Concurso Nº 94 del Ministerio Público Fiscal de la Nación —convocado
por Resolución PGN Nº 807/13 para proveer una (1) vacante de Fiscal General ante
los Tribunales Orales en lo Criminal Federal de la Capital Federal (Fiscalía N° 2); una
(1) vacante de Fiscal General ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de
Catamarca, provincia homónima; una (1) vacante de Fiscal General ante el Tribunal
Oral en lo Criminal Federal de Neuquén, provincia homónima; y una (1) vacante de
Fiscal General ante el Tribunal Oral Criminal Federal de Río Gallegos, provincia de
Santa Cruz—, presidido por la señora Procuradora General de la Nación e integrado
además, en calidad de vocales, por los señores Fiscales Generales doctores Javier A. De
Luca; Daniel E. Adler; Mario A. Villar y Carlos Ernst, se encuentra en condiciones de
emitir el dictamen previsto en el art. 40 del Reglamento para la Selección de
Magistradas/dos del Ministerio Público Fiscal de la Nación (Resolución PGN Nº
751/13, en adelante “Reglamento de Concursos”) y establecer el orden de mérito que
resultante de las calificaciones obtenidas en las etapas de oposición y antecedentes, para
lo cual evaluará las pruebas de oposición oral rendidas, como así también los
antecedentes laborales y académicos declarados y acreditados por cada concursante.
En tal sentido la señora Presidenta y los señores Vocales me hicieron saber y ordenaron deje
constancia que tras las deliberaciones mantenidas el Tribunal resuelve:
Con fecha 23/9/13 el Tribunal emitió el dictamen respecto de las pruebas
escritas, el que obra a fs. 169/175, resultando las siguientes calificaciones de los
exámenes escritos rendidos por cada concursante, conforme actas de la Secretaría de
Concursos, de fechas 22/8/13 y 23/9/13, las que lucen a fs. 176/177 y 178/179 la cual,
en lo pertinente, se transcribe a continuación:
ACOSTA, Leonardo Sebastián
ADAM, Karina Valeria
AMAD, Carlos Martín
AZCARATE, Diego Fermín
BEUTE, María Cristina
BORGUEZ TOSAR, Héctor Alberto
CARLEVARO, Germán
CASAS NÓBLEGA, Carlos María
CÓRDOBA, Abel Darío
EIROA, Pablo Daniel
FERNÁNDEZ BUZZI, Juan Manuel
GASET MAISONAVE, Juan Manuel
GROSSO, Marcelo Walter
IUSPA, Federico José
JULIANO, Ernesto Carlos Francisco
LABADENS, Ignacio
LLORENS, Mariano
MACHADO PELLONI, Fernando Marcelo
MARTÍNEZ MIRANDA, Román
MEREP, Javier Roberto
MIRABELLI, Lino Claudio
MIRANDA, Julio Gonzalo
NAMER, Sabrina Edith
PALAZZANI, Miguel Ángel
RAMOS, María Angeles
SABADINI, Patricio Nicolás
SCHIANNI, María Marta
VAZQUEZ, Elena Marisa
VEHILS RUIZ, Rafael Albero
ZONI, Juan Pedro
De acuerdo con las calificaciones asignadas a sus exámenes escritos y lo dispuesto
en el tercer párrafo del art. 33 del Reglamento de Concursos aplicable (Resolución PGN
Nº 751/13), quedaron habilitados para rendir el examen oral las/os siguientes
concursantes: AZCARATE, Diego Fermín; BEUTE, María Cristina; BORGUEZ
TOSAR, Héctor Alberto; CARLEVARO, Germán; CASAS NÓBLEGA, Carlos María;
CÓRDOBA, Abel Darío; EIROA, Pablo Daniel; FERNÁNDEZ BUZZI, Juan
Manuel; GROSSO, Marcelo Walter; IUSPA, Federico José; LABADENS, Ignacio;
LANCMAN, Valeria Andrea; LLORENS, Mariano; MACHADO PELLONI,
Fernando Marcelo; MEREP, Javier Roberto; MIRABELLI, Lino Claudio; MIRANDA,
Julio Gonzalo; NAMER, Sabrina Edith; PALAZZANI, Miguel Ángel; RAMOS, María
Angeles; SABADINI, Patricio Nicolás; SCHIANNI, María Marta; VAZQUEZ, Elena
Marisa; VEHILS RUIZ, Rafael Albero; VELASCO, Diego; y ZONI, Juan Pedro, ello
en virtud de haber alcanzado al menos el sesenta por ciento (60 %) del puntaje máximo
previsto para dicha prueba.
En el acta del 23/9/13 se estableció llevar a cabo los exámenes de oposición oral
previstos en el art. 31 inc. b) del Reglamento de Concursos los días 15, 16 y 17 de
octubre de 2013, a las 9:00 hs., en la Secretaría de Concursos —Libertad 753, de esta
C.A.B.A—.
El sorteo público para determinar la fecha y orden de exposición de cada
concursante se llevó a cabo el día viernes 27 de septiembre del corriente a las 11:00 hs.,
en dicha sede.
Conforme resulta del acta labrada el 15/10/2013, ese día rindieron su examen oral
los/as siguientes postulantes y en el orden que se indica a continuación: 1º)
CÓRDOBA, Abel Darío; 2º) CARLEVARO, Germán; 3º) EIROA, Pablo Daniel; 4º)
LLORENS, Mariano; 5°) SABADINI, Patricio Nicolás; 6°) BEUTE, María Cristina; 7°)
LABADENS, Ignacio; 8°) PALAZZANI, Miguel Ángel y 9°) ZONI, Juan Pedro y lo
hicieron en relación a la causa individualizada a los fines del concurso como “Caso N° 3
- Jimenez Manrique ….s/inf. Ley 23.737”, que resultó desinsaculada en el sorteo
público efectuado al efecto entre las cuatro (4) diferentes y de análoga complejidad
Tal como surge del acta labrada el 16/10/2013, ese día rindieron el examen oral,
las/os siguientes postulantes y en el orden que también se indica a continuación: 1º)
VÁZQUEZ, Elena Marisa; 2º) NAMER, Sabrina Edith; 3º) PELLONI, Fernando
Machado; 4º) IUSPA, Federico José; 5°) FERNÁNDEZ BUZZI, Juan Manuel; 6°)
SCHIANNI, María Marta; 7°) GROSSO, Marcelo Walter; 8°) RAMOS, María Ángeles;
y 9°) MIRABELLI, Lino Claudio. Estas personas debían presentar un alegato en
relación a la causa identificada a los fines del concurso como “Caso N° 2 - Dos y Ber”,
la que resultó desinsaculada en el sorteo público entre las tres (3) diferentes y de análoga
complejidad seleccionadas al efecto.
Conforme se deriva del acta labrada el día 17/10/13, en esa fecha rindieron su
prueba de oposición oral las siguientes personas y en el orden que se indica
seguidamente: 1º) LANCMAN, Valeria Andrea; 2º) AZCARATE, Diego Fermín; 3º)
MEREP, Javier Roberto; 4º) CASAS NÓBLEGA, Carlos María; 5°) VEHILS RUIZ,
Rafael Alberto; y 6°) MIRANDA, Julio Gonzalo. Ellos lo hicieron en relación a la causa
identificada a los fines del concurso como “Caso N° 1 Fal…”, el que resultó
desinsaculado en el sorteo público realizado al efecto entre las dos (2) causas diferentes
y de análoga complejidad que quedaban de las cuatro (4) originariamente seleccionadas
Evaluación de los exámenes orales
En todos los casos, la prueba de oposición consistió en la presentación de un
alegato oral, conforme el rol que cabe atribuir a un fiscal de la Nación, de acuerdo con
las pautas legales y reglamentarias de actuación (legislación procesal penal vigente y
resoluciones específicas de la Procuración General de la Nación en la materia).
Para las pruebas de oposición del día 15 de octubre, resultó sorteado el caso
“Jimenez Manrique”. El caso se había iniciado a raíz de la detención de una persona por
parte de personal de la Gendarmería Nacional. El imputado resultó apartado de la fila
donde aguardaba para abordar un micro, ya que, supuestamente, los agentes de
seguridad lo habían observado “nervioso”. Fue conducido a una oficina, donde tuvo
lugar una primera requisa. Ante la sospecha de que transportaba estupefacientes, las
fuerzas de seguridad preguntaron al imputado si estaba dispuesto a someterse a una
prueba de rayos X a lo que éste respondió afirmativamente. Así, fue trasladado a un
hospital cercano y sometido a la radiografía, que arrojó un resultado positivo.
Trasladado nuevamente a Gendarmería, el imputado permaneció retenido mientras
evacuaba el contenido del tracto estomacal, lo que sucede en aproximadamente 72
horas. Se contabilizaron un total de 68 cápsulas de cocaína (aproximadamente 725g). El
caso plantea el problema de la posible nulidad de los procedimientos que dieron inicio a
las actuaciones por transporte de estupefacientes, la detención del imputado y el
secuestro de elementos de cargo. Si esos obstáculos eran sorteados, el concursante debía
explayarse sobre la calificación jurídica que también ofrecía algunos problemas.
El día 16 de octubre resultó sorteado el caso “Dos y Ber”. El caso versaba sobre
un allanamiento en una casa en el Gran Buenos Aires, a resultas del cual se secuestró
gran cantidad de estupefacientes (marihuana) distribuida en distintos lugares de una
vivienda donde moraban varias personas. El procedimiento había tenido origen en una
denuncia anónima, en tareas de investigación de la policía y en el secuestro de
estupefacientes en la vía pública arrojados por una persona (que no se logró detener)
que los habría adquirido en la puerta de la casa allanada, a la vista de los policías que
vigilaban el lugar a unos cuantos metros de distancia. Los detenidos resultaron ser un
matrimonio, que tenía hijos de menores de edad. El caso requería abordar la supuesta
responsabilidad de la mujer en los hechos. También ameritaba analizar aspectos
relacionados con la calificación legal de tenencia de estupefacientes para
comercialización, entre otros.
Por último, el caso que resultó sorteado el día 17 de octubre “Fal” se vinculó con
la apropiación, retención y ocultamiento de un niño sustraído a su madre a pocos días
de nacer en el centro clandestino de detención de la ESMA y su inscripción apócrifa
como hijo propio por parte del imputado y de su esposa, quien había resultado
sobreseída en el proceso. En su momento, la causa tramitó bajo el antiguo Código de
Procedimientos en Materia Penal. Por tal razón, los/as concursantes contaron con la
acusación formulada oportunamente por el fiscal (pieza que en el sistema anterior se
agregaba antes de la clausura del sumario y su remisión a plenario). En dicha pieza
procesal existía un pedido de pena de 17 años de prisión lo cual, como se verá, parece
haber tenido cierta influencia en los/as concursantes.
Con fecha 23 de octubre de 2013, el jurista invitado doctor Gabriel Ignacio Anitúa
presentó su dictamen en los términos previstos en el art. 39 del Reglamento de
Concursos, acerca de las capacidades demostradas por cada concursante en las pruebas
de oposición oral.
El Tribunal ha resuelto que, a los fines de la calificación de estos exámenes, se
tendrían en cuenta los siguientes criterios:
- la claridad expositiva, la presentación de una estructura y el orden en el
desarrollo de la ideas.
- la seguridad y el desenvolvimiento al momento de exponer.
- la consistencia y la inexistencia de contradicciones en el discurso final.
- la correcta interpretación de las piezas del expediente.
- la adecuada descripción y valoración de la prueba.
- el conocimiento y adecuado uso de la normativa aplicable al caso.
- el encuadre de las cuestiones relevantes planteadas.
- la cita de los principios rectores y de doctrina y jurisprudencia atinente y
- la capacidad analítica y la originalidad en el desarrollo de las posturas y de la
fundamentación lógico-jurídica respecto de la solución propiciada.
- el uso y aplicación de argumentos del derecho internacional de los derechos
- la utilización de resoluciones o dictámenes de la Procuración General de la
- la elocuencia, el aporte personal y la forma en que asume el rol al que aspira.
- la exposición de una visión criminológica.
- el adecuado uso del tiempo.
Por lo demás, para este Tribunal, el sistema de evaluación no solo debe mencionar
los aciertos, sino también los errores, omisiones, fallas lógicas y demás circunstancias
que posibiliten la calificación. Ello, en tanto uno de los aspectos que se deben evaluar es
la capacidad o destreza para resolver asuntos satisfactoriamente. En tal sentido, aunque
estas observaciones no fueron señaladas en todos y cada uno de los casos, sí fueron
consideradas por el Tribunal a los fines de la evaluación conjunta. Por lo expuesto, el
Tribunal sugiere la lectura integral de las puntualizaciones efectuadas en la totalidad de
los exámenes abarcados en este dictamen.
En otras palabras, las notas son relativas, ya que no sólo consideran el desempeño
del/la concursante en sí mismo, sino también la de los/las demás. El dictamen refleja
una evaluación global o totalizadora de todos los exámenes y, por ello, lo dicho en
alguno de ellos sirve o es indicativo de la nota puesta en el otro. Debe advertirse
asimismo que las destrezas evaluadas dependen en gran medida de las características del
caso sorteado y de la consigna encomendada.
Por último, el Tribunal valora profundamente el dictamen del señor jurista
invitado, profesor doctor Ignacio Anitúa, tanto por su calidad como por su premura en
presentarlo. En términos generales, este Jurado adhiere a su análisis, fundamentación y
notas propuestas. No obstante, se formularán observaciones adicionales en cada caso y,
en los supuestos en que se difiere de la evaluación propuesta por el jurista, se indican las
razones del apartamiento y se procede a asignar una puntuación distinta.
Vale aclarar que el puntaje máximo establecido para la prueba de oposición oral es
de 50 (cincuenta) puntos (cf. art. 35 del Reglamento de Concursos).
En consecuencia, se califican las pruebas de oposición oral rendidas por cada uno
de los/as concursantes como seguidamente se indica:
Exámenes orales del día 15/10/13
1) CÓRDOBA, Abel
El concursante fue muy claro, ordenado, seguro de sí mismo y con excelente
oratoria. Adelantó que pediría la absolución, y a partir de allí estructuró su exposición.
Realizó una introducción del caso a modo de síntesis, de manera clara y pulcra. Se
explayó sobre su pedido de nulidad enumerando las diversas irregularidades
encontradas. Destacó que las actas estaban pre redactadas, que el acusado fue indagado
por las fuerzas de seguridad de la Gendarmería —lo cual surgía de la prueba
testimonial—, que tal interrogatorio no constó en las actas, que no se le proporcionó
defensor al interrogado, que éste fue conducido a un hospital, pero antes fue arrestado,
que el consentimiento prestado para hacerle prácticas médicas no fue válido, que se
labraron actas a medida que fue evacuando las cápsulas de estupefacientes que llevaba
en su aparato digestivo, que fue un alférez el que convirtió el arresto en detención, que
los secuestros del material evacuado no fueron ordenados por el juez sino por el mismo
alférez y que al juez se le dio intervención dos días después.
A continuación, el concursante desarrolló los aspectos jurídicos del caso con gran
capacidad analítica. Señaló que no se cumplieron las exigencias legales para proceder a
la detención. Apuntó que el nerviosismo y la carencia de equipaje no constituyen
elementos suficientes para iniciar el procedimiento. Sostuvo que, si lo fueran, todos los
postulantes del concurso 94 estarían incursos en las mismas causales (nerviosismo y
equipaje inadecuado). De allí, dedujo que el procedimiento estaba viciado de nulidad. Se
refirió a la inobservancia de los protocolos de actuaciones en los casos de contrabando
de droga de estupefacientes que han sido dictados por las autoridades pertinentes.
Sostuvo, con cita de jurisprudencia, que ante la nulidad del procedimiento corresponde
aplicar la regla de exclusión de la prueba obtenida ilegalmente. Apuntó, además, que
todo este procedimiento fue realizado sin control judicial, pues el juez tardó cinco días
en tomar contacto con el detenido y que la defensa judicial no fue eficaz pues no se
presentaron recursos ni pedidos de excarcelación.
De manera elocuente y con un aporte personal de su parte, el concursante efectuó
una crítica a la “agencia judicial” que, al avalar la actuación de las fuerzas de seguridad,
afectó seriamente los derechos del acusado. Criticó, asimismo, la postura asumida por el
fiscal de instrucción. Reflexionó sobre los patrones de actuación judicial en estos casos,
en los que el sujeto imputado suele ser una persona joven, de escasos recursos, muchas
veces extranjero —en este caso un joven lustrabotas de 19 años, semi analfabeto—.
Puntualizó que este tipo de detenciones no puede ser la respuesta a la lucha contra el
narcotráfico. Y plasmó una profunda visión criminológica del conflicto.
Asimismo, el postulante formuló un petitorio muy completo, de orden operativo y
que fue consistente con los distintos aspectos analizados. Solicitó diversas medidas
entre las que incluyó oficiar a los correspondientes ministerios del Poder Ejecutivo para
denunciar las actuaciones de los diferentes funcionarios, al Ministerio de Salud de la
provincia, al consulado de Bolivia y a los organismos correspondientes para que se
analice la conducta de los magistrados. Por último, solicitó la inmediata libertad del
imputado y que se levante el embargo ordenado.
A lo largo de todo su alegato, además de utilizar fuentes doctrinarias adecuadas, el
concursante realizó citas de jurisprudencia pertinentes para los distintos temas
abordados, en las que incorporó jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos
En atención a las consideraciones antes expuestas, el tribunal ha resuelto otorgarle
un mayor puntaje al sugerido por el jurista invitado. Para el tribunal, la calificación que
corresponde asignarle a este examen es de 48 puntos.
2) CARLEVARO, Germán
Presenta el caso de manera segura. Sin embargo, por momentos habla muy rápido
y el tono de voz se apaga un poco hasta el punto que, a veces, no se escucha lo que dice.
Menciona la prueba de manera rápida y sintética y anuncia que se va a referir al
procedimiento, lo cual determinará su pedido. En cuanto a la interceptación y revisión
del ómnibus considera que no presenta reparos, y cita jurisprudencia actualizada de la
Sala II de la Cámara Federal de Casación sobre los controles de rutina vehiculares en
ruta. A continuación alega que, traspasado ese momento, se presentaron un conjunto de
irregularidades que quedaron plasmadas durante el debate. Menciona dos testigos
preventores que recuerdan el procedimiento y que allí mismo manifiestan que le
dirigieron preguntas al imputado. Expresa que no fueron manifestaciones espontáneas
sino un interrogatorio vedado por el artículo 184 del Código Procesal Penal de la
Nación (en adelante “Código Procesal” o “C.P.P.N.”). Sostiene que tampoco el caso
encuadra en el supuesto del artículo 184 inc. 9 porque no hubo flagrancia. Critica los
motivos alegados por los preventores respecto del nerviosismo del imputado y de la
escasa ropa que llevaba para residir 90 días en el país.
Expresa que no existió un consentimiento válido para los estudios de rayos X y el
secuestro de las cápsulas y que no se le comunicaron sus derechos al imputado. Según el
concursante, se trató de un caso que excedió completamente los términos del artículo
230 del Código Procesal porque no había urgencia. Agregó que el juez no fue avisado ni
de la detención ni del traslado ni del supuesto consentimiento para la extracción y
secuestro de las capsulas. Fue, a su criterio, un procedimiento plagado de
irregularidades, no existió un curso causal independiente y válido. También, sostuvo,
son nulos todos los actos que fueron su consecuencia, para lo cual citó resoluciones de
la Procuración General.
Al momento de concluir, su petitorio fue escueto, pidió la nulidad de las actas y la
absolución del imputado. Empleó 20 minutos.
En términos generales, su examen fue criterioso, demostró conocimientos
jurídicos y los empleó de modo adecuado.
corresponde asignarle a este examen es de 44 puntos.
3) EIROA, Pablo Daniel
El concursante habla claro, aunque la exposición resultó desordenada y difícil de
seguir por parte del tribunal. En varios momentos lee sus apuntes.
Comienza el alegato sosteniendo que viene a “integrar” la acusación. Ya en la
introducción menciona el delito de contrabando, y explica un problema de congruencia
entre el delito de transporte de estupefacientes y el de contrabando agravado a la luz del
caso “Ciuffo” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (en adelante “C.S.J.N.”). A
medida que transcurre su exposición ratifica los distintos hitos y actos del proceso —
tales como el accionar de los preventores, las preguntas dirigidas, el consentimiento del
imputado, etc.—. Relata los testimonios, da cuenta del acta médica, y concluye que
había quedado demostrado que el imputado trasladaba el estupefaciente en ómnibus
con destino a Buenos Aires. En cuanto al análisis jurídico sostiene que se trata de un
delito de mera actividad y permanente, y que existe transporte consumado aunque el
estupefaciente no haya llegado al destino prefijado. Alega que no el imputado no sería
un consumidor, y que al haber admitido haber ingerido las cápsulas, aunque haya
mostrado indiferencia respecto de su contenido, igualmente habría dolo eventual. A
continuación, volvió sobre la cuestión de la validez del operativo y sostuvo que se
configuraría el supuesto del artículo 230 del C.P.P.N., citó el caso “Ciraolo” de la CSJN
que exige que se expongan los motivos del procedimiento para que los jueces lo puedan
controlar y que, en este caso, fue el estado de nerviosismo. Apunta que cuando se le
solicitó la documentación, el imputado se encontraba nervioso, tras lo cual reconoció
que llevaba las cápsulas en su cuerpo. Argumentó que, de acuerdo con el artículo 184
inc. 9 del C.P.P.N., las fuerzas de seguridad están autorizadas a preguntar, y que no
hubo ningún tipo de coacción al imputado, para lo cual citó el caso “Minaglia” de la
Para concluir solicitó una condena a cuatro años de prisión. Para ello, tomó en
cuenta el bajo nivel social, que el imputado no tenía estudios secundarios, que no
conocía a su padre y que tenía un hijo menor. El uso del tiempo fue adecuado.
Si bien el concursante se comunica con propiedad, lo cierto es que no logró
detectar los serios problemas jurídicos que ofrecía el caso a la luz de la normativa y
jurisprudencia que él mismo citó. A juicio de este jurado, no logró fundamentar
adecuadamente que las fuerzas de seguridad no hayan accionado contra el imputado, ni
la falta de noticia oportuna al juez o la provisión de una defensa suficiente. No hubo
una mirada crítica sobre el procedimiento de prevención, sea para anularlo o
defenderlo. Además el concursante introdujo un problema que no se había planteado en
el caso consistente en las diferencias entre el delito de transporte de estupefacientes y de
contrabando, con lo cual innecesariamente sembró la posibilidad de un planteo
Por tales motivos, el jurado se aparta de la calificación efectuada por el jurista
invitado asignando a este examen una calificación de 20 puntos.
4) LLORENS, Mariano
Aunque es claro en su presentación, no resulta elocuente y por momentos el tono
se vuelve monocorde. El uso del tiempo fue adecuado.
Menciona el hecho enjuiciado y sostiene que luego se ocupará de los aspectos
jurídicos. Relata el suceso desde un punto de vista cronológico. Valora las pruebas del
debate, menciona la distinción entre la persona como objeto y como sujeto de prueba (a
los fines de la extracción de prueba del cuerpo del imputado). Sostiene que en estos
casos también hay necesidad de generar la evacuación para preservar la salud del propio
imputado. Habla de los controles de rutina en los ómnibus. A continuación describe la
actitud del imputado, y entiende que demostraba nerviosismo, transpiración y una
actitud errante.
En cuanto a la calificación jurídica, argumenta que su conducta encuadra en la
figura de transporte de estupefacientes y pasa a referirse a problemas normativos.
Menciona que hay tres posiciones doctrinarias sobre este delito. Una postura amplia,
que sostiene el transporte como medio de desplazamiento, con cita de Laje Anaya. Otra
posición más restrictiva, que exige el dolo de tráfico. Y una tercera, que explica la
relación de especialidad por concurso aparente en leyes. El postulante considera que se
debe reprochar lo que el imputado efectivamente realizó, lo cual desplaza el encuadre
típico a la tenencia simple. Considera que la ley prevé una pena con un mínimo muy
alto. Al momento de solicitar la pena repasa las características y los datos personales del
imputado, y sostiene que hay que imponerle el mínimo. Así termina su alegato.
Al igual que en el caso anterior, a criterio del tribunal el concursante no ha
detectado los serios problemas que el caso presentaba, no resultando convincente. Más
allá del desarrollo de algunos aspectos dogmáticos del delito involucrado, su alegato fue
muy simple y pareció una exposición acrítica del caso.
Por lo expuesto, el tribunal se aparta de la calificación del jurista y decide asignarle
al examen 22 puntos.
5) SABADINI, Patricio Nicolás
Se posiciona frente al jurado asumiendo una actitud acorde con el rol por el que
concursa. Se dirige a un hipotético tribunal oral, es claro y desenvuelto. Adelanta que el
caso es de competencia federal y que no se encuentra prescripta la acción penal.
Relata cómo fueron sucediendo los hechos para lo cual se vale de algunos apuntes.
Sostiene que la requisa fue legítima pues encuadra en los supuestos del art. 230 bis
CPPN. Afirma que el imputado estaba nervioso, tenía poca ropa y poco dinero, de lo
cual deduce que tenía intención de transportar la droga para comerciar. Se refiere a las
actas obrantes en la causa, de las que surge que el imputado había consentido
válidamente los rayos X y las extracciones de las cápsulas de droga en su aparato
digestivo. Cita fallos de la Corte Suprema tales como “Fernández Prieto” y “Tumbeiro”
sobre los motivos suficientes para realizar una requisa sin orden judicial.
En cuanto a la autoría, pondera que el imputado llevaba estupefacientes, que
inclusive había puesto en riesgo su vida. Argumenta que se trata de un delito de peligro
abstracto y permanente. Cita a Falcone para sostener que no está de acuerdo con su
postura que exige el dolo de tráfico para la realización del tipo penal. Sin embargo, le
reconoce su valor forense. A su criterio, el imputado tuvo conocimiento del tipo de
hecho, y citó a Roxin y a Jakobs y Stanley Cohen. Sostiene que no hay causas de
A continuación pasa a hablar de la determinación de la pena y se refiere a la
culpabilidad por vulnerabilidad, con cita del fallo “Tejerina”, en especial del voto del
juez Zaffaroni. Sostiene que intentará pedir una pena en suspenso. Afirma que el
imputado no tuvo una energía criminal apreciable. Menciona las escalas penales y alega
que el mínimo previsto para el delito es demasiado excesivo en función de la
vulnerabilidad del agente. Para ello cita el caso “Ríos” de la Sala II de la Cámara Federal
de Casación Penal. En consecuencia, solicitó tres años de prisión en suspenso por
transporte de estupefacientes, que se lo exima del pago de la multa y el decomiso de la
El tribunal entiende que el concursante no ha realizado una defensa suficiente del
operativo policial pues se valió de precedentes de la Corte Suprema que han sido
dejados sin efecto por la integración actual del Alto Tribunal. Independientemente de
ello, tampoco se ha referido al problema de la falta de notificación de la defensa, al juez
de la causa y a la cuestión de las extracciones compulsivas del material transportado en
el cuerpo. No obstante, sí se advierte que el concursante realizó un esfuerzo interesante
valiéndose de sus conocimientos jurídicos para aminorar el impacto de la pena en el
imputado. Este aporte personal es valorado de modo positivo por el Tribunal, el que
coincide con el jurista invitado asignando una calificación de 32 puntos.
6) BEUTE, MARÍA CRISTINA
Se expresa con propiedad, es clara, enérgica y segura de sí misma.
Cita la ley del Ministerio Publico en cuanto al respeto por la legalidad. Sostiene
que se encuentra acreditado el hecho, lo describe y relata la prueba. Manifiesta que la
propia ingesta da la pauta de la existencia del dolo y que respecto del contenido de las
cápsulas, alcanza el dolo eventual. Sin embargo, expresa que no solicitará pena porque
el Estado no respetó los derechos de la defensa y porque se han violado varios aspectos
del procedimiento. Alega que el imputado fue sometido a una inspección corporal que
vulneró su intimidad, y que ello debió haber sido ordenado por el juez. Además, agrega,
dicho procedimiento fue realizado encontrándose el imputado detenido, ordenado por
los preventores, sin abogado defensor y sin comunicación al juez. Menciona todos los
aspectos relativos a la violación al derecho de defensa. Afirma que todas las
irregularidades surgen de las actas y de los dichos de los testigos y se explaya sobre las
distintas irregularidades. Señala que el consentimiento no fue válido porque hubo
coerción y porque no se le explicaron al imputado las consecuencias del resultado de ese
acto. Advierte que así lo refirió inclusive el médico. Para ello, además, destaca que se
trataba de una persona vulnerable. Al analizar el artículo 230 bis del CPPN expresa que
no había pautas objetivas para proceder contra el imputado. Explica que la falta de
equipaje y el nerviosismo no constituyen razones válidas y que los preventores no
indicaron qué delito sospechaban que se estaba cometiendo. Según los preventores el
imputado reconoció el hecho, pero omitieron explicar que eso no había sido
espontáneo sino a raíz de que fue indagado. Para la concursante, tampoco se puede
subsumir el caso en el artículo 184 inc. 9 del CPPN porque no existió un supuesto de
flagrancia. Para mayor argumentación, citó el precedente norteamericano “Miranda vs/
Arizona”, y concluyó que el procedimiento había sido nulo, lo cual es posible decretar
en cualquier estado del proceso. Alegó que al suprimirse hipotéticamente la prueba
resultante de los rayos X no quedaba en pie ningún tipo de prueba independiente. En
conclusión sostuvo la nulidad de todo lo actuado y peticiona la inmediata libertad del
El Tribunal advierte que la concursante no empleó todo el tiempo disponible. Sin
embargo, su exposición fue muy buena, segura y acierta con contundencia en el
encuadramiento jurídico de los hechos de la causa y de los actos procesales. Por las
razones expuestas se le asignan 46 puntos.
7) LABADENS, IGNACIO
Se expresa bien pero no es muy elocuente. Por momentos el concursante se
muestra un poco nervioso lo cual, de no ser porque el jurado conoce las circunstancias
en que se rinde este tipo de exámenes, pareciera que trata la prueba de cargo con cierta
displicencia o con sorna, como si fuese tan abrumadora que no correspondiera hacer un
mayor esfuerzo o perder más tiempo en su descripción.
Describe el hecho de un modo neutro por lo que no llega a transmitir si lo tiene
por acreditado o no. Se refiere a los nervios del imputado y al poco equipaje que porta
para una estancia de 90 días. Sostiene que, en este caso, no corresponde aplicar la
doctrina del caso “Baldivieso” de la Corte Suprema porque difiere el supuesto de hecho.
Expresa que en aquel caso había sido el imputado el que había pedido asistencia. En
éste, en cambio, no existió un dilema entre la preservación de la salud del imputado y el
descubrimiento de la prueba del delito. Refiere que aquí fue el propio imputado el que
aceptó que le hicieran una radiografía. Luego continúa con la cita de los testimonios del
debate. Destaca que no recordaba bien las cosas por la cantidad de procedimientos
similares que llevaban a cabo.
En cuanto al encuadre jurídico, expresa que acusará por transporte de
estupefacientes. Sostiene que el imputado es autor material del hecho, que está clara la
parte objetiva del tipo penal, sobre la que no se explaya, y en cuanto al tipo subjetivo
manifiesta que hay dolo. A esta altura, vuelve sobre el tema del nerviosismo del
imputado y afirma que el imputado sabía lo que transportaba porque, para ello, debió
ingerir las cápsulas. Puntualiza que no es necesario el dolo de tráfico y que el delito está
consumado pues no se requiere que la mercadería llegue a destino para que haya
transporte. En este aspecto, cita la obra del Falcone y Caparelli.
En cuanto a la pena, habla de la magnitud del injusto para graduar la escala penal,
de los atenuantes que se presentan en el caso y solicita la imposición de una pena de
cuatro años y tres meses de prisión, multa y costas, y la destrucción del material
En este examen se advierte, tal como en otras pruebas de oposición, que el
concursante no ha logrado detectar algunos problemas importantes del procedimiento.
El postulante se explayó de una manera acrítica sobre todo ello y dio por entendido una
serie de supuestos que exigían una fundamentación jurídica más profunda. Por tales
motivos, el jurado se aparta del jurista invitado y asigna una calificación de 25 puntos.
8) PALAZZANI, MIGUEL ANGEL
Adelanta que pedirá la nulidad de las actas de fs. 5, 6 y 7. Emplea un lenguaje muy
crítico con expresiones del estilo “éstas son las actas mortuorias de las garantías
constitucionales”. Describe todo lo actuado, pero la profusión de adjetivos desmerece
un poco la precisión en el relato.
Sostiene que no consta en la causa que al imputado se le haya hecho saber su
derecho a negarse a las prácticas a las que fue sometido. Luego, destaca que las
evacuaciones se llevaron a cabo sin defensor y sin notificación al fiscal, juez o cónsul.
Explica que hubo doce deposiciones entre el 7 y el 9 de agosto, que arrojaron un total
de 65 cápsulas. Manifiesta que la indagatoria se practicó sin el abogado defensor
presente, y relata que el imputado fue trasladado a la cárcel de Jujuy, y de allí a la de
Buenos Aires, y finalmente a La Pampa. Describe también el informe psicológico
realizado. Para evaluar la legitimidad del procedimiento, menciona los artículos 14 y 18
de la Constitución Nacional y los diferentes artículos del CPPN que los reglamentan.
Para mayor argumentación cita los casos “Fernández Prieto”, “Monzón”, “Smilowsky”
y “Tumbeiro” y explica que la jurisprudencia que surge de ellos vació de contenido a la
garantía constitucional que protege la detención de personas. Señala que, de acuerdo
con dicha doctrina, el nerviosismo constituiría motivo suficiente de detención. Afirma
que el estándar que debe tenerse en cuenta es el del fallo “Daray” en adelante pues a la
expresión de los indicios vehementes de culpabilidad hay que darle el contenido, tal
como lo señalan los más recientes casos “Walta” y “Ciraolo”. También cita fallos de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Concluye, con cita de otros fallos sobre la
regla de exclusión y el fruto del árbol prohibido, para alegar que al excluirse las actas de
fs. 5 y 6 todos los actos posteriores resultarían invalidados. Sostiene que no hay un
cauce independiente lícito, por lo que el Ministerio Publico pedirá la absolución del
imputado y que se ordene la libertad y la destrucción del estupefaciente. Agrega que
corresponde dejar constancia de la inactividad del Ministerio Público Fiscal, hasta muy
avanzada la causa y que, además, la modalidad en que se realizó el examen de rayos X
viola la cláusula contra la autoincriminación.
A criterio del tribunal, el análisis profundo de las diversas irregularidades en el
procedimiento y el excelente manejo de la doctrina de la causa probable amerita que se
aparte de la opinión del jurista y entiende que el valor que corresponde asignar en el
presente es de 45 puntos.
9) ZONI, Juan Pedro
Se lo nota muy nervioso. Desarrolla su exposición de manera lenta, como
pensando varias veces lo que va a decir. Si bien en un primer momento no se vale de
apuntes y relata de memoria las constancias de la causa, al promediar la exposición pasó
a la lectura de sus apuntes.
Adelanta que considera acreditada la materialidad del hecho y la autoría. Describe
adecuadamente el hecho, separándolo del relato de los antecedentes del caso. Dice que
esas características del hecho son las que motivaron la intervención de los preventores
con fundamentos en el art. 230 bis del CPPN. Se refiere al nerviosismo y la escasa
cantidad de ropa. Con cita del fallo “Juanito Alvarez” de la Cámara en lo Penal
Económico señala que no se violó la cláusula contra la autoincriminación, que sólo se
aguardó el desarrollo de una cuestión fisiológica y que no se coaccionó al imputado.
En cuanto al encuadre jurídico, califica el hecho como transporte de
estupefacientes. Considera que es un delito de peligro abstracto, permanente y que, para
su consumación, basta la puesta en peligro de la salud pública. Explica que el tipo penal
no exige que la sustancia llegue a destino y que no requiere el dolo de tráfico sino sólo
un conocimiento de que se transportan estupefacientes y cita fallos de la Cámara de
Casación Penal. Manifiesta que el imputado actuó con dolo directo, que tuvo dominio
del hecho y sigue la teoría de Roxin.
No se explaya en demasía sobre la individualización de la pena, y solicita que se
imponga la pena de cuatro años de prisión más multa de cuatrocientos pesos, accesorias
legales y costas.
El Tribunal advierte que aunque el concursante demostró esfuerzo por ser prolijo
y claro en su exposición, se lo notó muy nervioso y no detectó los graves problemas del
En consecuencia, se coincide con el jurista invitado por lo que se le asignan 20
Exámenes orales del día 16/10/13
10) VAZQUEZ, ELENA MARISA
La concursante se expresa con propiedad, es tranquila y precisa. El uso del tiempo
Detalla las pruebas existentes para solicitar el allanamiento de la vivienda. Se
expide sobre la validez de las denuncias anónimas, que encuadra en el artículo 34 bis de
la ley 23.737, reformada por la ley 24.424. Habla de las facultades de los fiscales
provinciales y las conecta con las facultades de los fiscales federales según los artículos
183 y 184 del CPPN. De ello concluye que el procedimiento desarrollado por las
fuerzas de seguridad es válido según la legislación provincial y federal.
En cuanto al encuadre jurídico señala que el hecho se subsume en el delito de
tenencia con fines de comercio, que está acreditada la ultraintención que exige el tipo
penal, por la cantidad y calidad de la droga secuestrada, para lo cual cita jurisprudencia.
Mantiene la acusación respecto de ambos imputados. Respecto de la mujer sostiene que
no puede manifestar desconocimiento de lo que sucedía y del aprovechamiento
económico que ello le implicaba.
Con escasas precisiones sobre otros aspectos de la teoría del delito, y sobre de la
individualización de la pena, solicita una pena de siete años de prisión y tres mil pesos
de multa, para ambos imputados en calidad de coautores. También peticiona la
destrucción del estupefaciente, el decomiso de los bienes y la inhabilitación.
Su examen fue prolijo pero no se expidió sobre algunos aspectos conflictivos del
caso como, por ejemplo que en el lugar habitaban otras personas, o sobre la
culpabilidad frente al hecho diferenciada para cada uno de los imputados.
Por tales razones, el Tribunal se aparta de la calificación del jurista invitado y
califica su exposición con 25 puntos.
11) NAMER, SABRINA EDITH
Anuncia el hecho y cómo organizará su exposición. Aborda la situación de la
coimputada, poniendo de manifiesto que es lo que más le preocupa del caso. Explica la
prueba existente, valiéndose de apuntes. Trata de diferenciar la vinculación de uno y
otro imputado en el hecho. Se refiere a la tenencia de estupefacientes y al dominio
requerido sobre la cosa, aclarando que el mero conocimiento no resulta suficiente en tal
sentido. Se pregunta de una manera crítica por qué no resultaron imputados los otros
habitantes de la casa. Menciona el lugar en el que fue hallada la balanza de precisión
pero destaca que el que realizaba la actividad de comercio parecía ser el varón, como lo
demostraban las tareas de investigación previas al allanamiento. Respecto de la balanza
sostiene que no se evidencia un supuesto de venta al menudeo de modo tal que el
artefacto no se utilizaba en tal sentido. Respecto de la mujer concluye que ella no podía
evitar la actividad de su marido. En este punto, se vuelve a advertir un importante
esfuerzo argumentativo para desvincular a la mujer del caso.
Luego, la postulante efectúa un desarrollo sobre la tipicidad con cita de doctrina
pertinente, de la exigencia de ultra intención y de las tareas de inteligencia y demás
elementos de la causa que acreditan su existencia. A continuación, se explaya sobre la
validez del allanamiento de la justicia provincial en la jurisdicción federal, con cita de
doctrina del artículo 40 del CPPN. Finalmente, solicita la absolución para la mujer y la
condena de cuatro años y seis meses de prisión para el varón, respecto de quien no pide
multa, ni decomiso, ni costas, ni accesorias legales.
Su exposición impresiona favorablemente por su calidad técnica y profundidad,
así como por su preocupación por los aspectos humanos del caso. Su nota es ponderada
en función de los déficits que se acaban de expresar, y de haberse excedido varios
minutos en el tiempo empleado.
En consecuencia, el Tribunal se aparta de la calificación del jurista invitado y
considera apropiado calificar a la postulante con 38 puntos.
12) MACHADO PELONI, FERNANDO
Aunque su oratoria es clara, peca por el excesivo formalismo. Empleó 12 minutos
en su alegato.
Sostiene que, a su criterio, los hechos se encuentran acreditados y adelanta que
acusará a ambos imputados. Relata la causa, se refiere al Código Procesal de la Provincia
de Buenos Aires y a la legalidad del procedimiento. Afirma que la jurisprudencia de la
Cámara Federal lo convalida. Explica en qué parte del domicilio fueron secuestrados los
distintos elementos y los estupefacientes, cita un fallo de la Corte Suprema y menciona
la exigencia del riesgo para el bien jurídico.
Señala que el delito de tenencia consiste en una fase posesoria, en un señorío y
que, en este caso, los estupefacientes se encontraban ocultos debajo del elástico de la
cama. El tipo subjetivo exige una finalidad trascendente al que suele llamarse dolo de
tráfico. Después anuncia que a la hora de solicitar la pena aplicable debe diferenciar la
situación de uno y de otro imputado. Para la mujer solicita el mínimo legal, pues tiene
hijos de baja edad, por lo que pedirá cuatro años y tres meses y el mínimo de multa que
fija la ley. En cambio, recuerda que la policía había visto salir a un masculino —y no a
una mujer— para hacer un pasa manos con quien acudiera al lugar en una motocicleta.
A él le solicita la pena de cinco años y tres meses, accesorias legales y costas.
A criterio del Tribunal, se trató de un alegato poco convincente, en tanto no
desarrolló todos los temas que el mismo postulante propuso, y que requerían de mayor
Por tal razón, el Tribunal se aparta del jurista invitado y considera adecuado
asignarle 25 puntos.
13) IUSPA, FEDERICO JOSÉ
El postulante habla muy bien y es muy seguro de sí mismo. Presenta una
estructura de lo que será su alegato que luego cumple. Se excede algunos minutos del
Adelanta que tiene por acreditado el hecho, y que acusará a los dos imputados.
Expresa que, en primer lugar, se referirá a la legitimidad del procedimiento. Desarrolla
la denuncia anónima, el artículo 40 de la LOMP con cita de jurisprudencia de la CFCP y
luego sostiene que no hay un auto de procesamiento en la causa. Afirma que tal omisión
podría ser cuestionada desde el punto de vista del plenario “Blanc” de la CFCP pero
sostiene que el procedimiento es válido pues existió un auto de mérito del juez penal
provincial equivalente a aquel acto procesal y que, por lo tanto, no hubo perjuicio para
la defensa. Asimismo, menciona el secuestro de la droga para el que se había procedido
con un solo testigo. Sostiene que ello es válido tanto en la provincia de Buenos Aires
como en el sistema de nuestro CPPN, y cita jurisprudencia al respecto. Manifiesta que
se mantuvo la cadena de custodia del material secuestrado y que se respetó el principio
de congruencia durante todo el juicio. Agrega que no existen problemas vinculados con
la incorporación por lectura de algunos testimonios porque todas las partes estuvieron
de acuerdo. Respecto del allanamiento en la finca, explica que estuvieron explicitadas las
razones objetivas que lo justificaron y que se daba un supuesto de urgencia porque el
motociclista que había arrojado la droga secuestrada en primer término, que luego se
dio a la fuga, podía llegar a dar aviso a las personas que se encontraban dentro de la
casa. Todo ello con cita del art. 59 del CPPBA. Posteriormente, vuelve a los hechos.
Los explica y describe los lugares, las cosas, los peritajes, los testigos, etc.
Sostiene que está probado el fin de la tenencia. En cuanto a la versión de la mujer
sobre su ajenidad al hecho, la refuta sosteniendo que la sustancia estupefaciente estaba
en su dormitorio y que, en su cartera, había una buena cantidad de marihuana. En
cuanto a la calificación legal, considera que es una tenencia de estupefacientes con fines
de comercialización tipificado en el art. 5 de ley 23.737, con cita de Falcone. Afirma
que es un delito de resultado cortado, que no es necesario la concreción del comercio.
Luego, pasa a la etapa de individualización de la pena, señala uno a uno lo que considera
atenuantes y agravantes, ya sea los comunes o los individuales de cada imputado. Se
refiere al arrepentimiento del varón, con cita de la obra de Patricia Ziffer y sostiene que
actuó con cierta hidalguía de su parte al desvincular a su mujer de los hechos. Sin
embargo, señala que ello no atenúa la situación de aquélla en tanto debía tenerse
presente que estaban vendiendo droga en el mismo lugar donde se encontraban los
Al momento de individualizar la pena, entonces, solicita seis años y siete meses de
prisión para el imputado y seis años y diez meses prisión para la imputada en un
evidente error material porque previamente había dicho que pediría menos pena para
ella. También solicita el decomiso, etc.
Su examen fue demostrativo de su gran capacidad para el análisis de la prueba y de
conocimientos jurídicos, y se aprecia cierta dureza en los montos de las penas
solicitadas. Más allá de ello, y del exceso del tiempo empleado, por la solvencia del
examen, el Tribunal se aparta de la calificación del jurista invitado y entiende que se le
deben asignar 42 puntos.
14) FERNÁNDEZ BUZZI, JUAN MANUEL
El postulante comienza el examen con una referencia a la prueba no rendida
oralmente pero adelanta que se aseguró la defensa en juicio, con cita de los casos
“Benítez” y “Gallo López”, con el agregado de que la defensa consintió su
incorporación por lectura. Explica las pruebas de manera pausada, tranquila, es preciso.
Manifiesta que se va a referir respecto de la validez de las pruebas en razón de que el
allanamiento y el secuestro de los estupefacientes no había sido por orden de un juez.
Afirma, sin embargo, que el procedimiento llevado a cabo resulta válido a la luz de la
normativa de la provincia de Buenos Aires y también debe ser válido en la jurisdicción
federal. Señala que el procedimiento no fue incompatible con el artículo 18 de la
Constitución Nacional ni con la Convención Americana sobre Derechos Humanos o el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Cita fallos recientes sobre causa
probable tales como los casos “Ciraolo”, “Walta”.
Puntualiza que ambos imputados tenían la droga en forma compartida, pues
estaba en el dormitorio de ambos. Destaca que en el juicio el imputado admitió que
tenía la droga aunque se arrepiente de ello. Manifiesta que, pese al esfuerzo, el imputado
no logró desligar a su esposa porque el cuarto de la casa era ocupado por ambos y no
había separaciones. Inclusive allí se habían secuestrado ambos DNI y en la cama había
una cartera con un ladrillo de marihuana adentro. A ello suma que en otros cuartos
vivían otras personas.
Alega que se trata de un caso de tenencia compartida, con cita de doctrina y
jurisprudencia. Sostiene que había poder de disposición sobre la marihuana y que
también se acreditó el tipo subjetivo. Valora la gran cantidad de estupefacientes que, a
su juicio, demuestra el fin de entrar en la cadena de tráfico. Agrega que ambos
imputados eran coautores porque tenían en el codominio del hecho. Manifiesta que las
circunstancias se agravan por la cantidad de droga. Afirma que es un delito de peligro
abstracto con cita de Ziffer. Expresa que se puede tener en cuenta un elemento del tipo
en el momento de individualizar la pena y que, de esa manera, no se incurre en doble
valoración. También destaca que en la casa vivían los hijos menores de edad de la pareja
y se refiere a la culpabilidad por vulnerabilidad, sin mayor desarrollo.
Solicita para la mujer la pena de 5 años de prisión, multa, accesorias legales y
costas. Para el hombre, la de 6 años de prisión, multa, accesorias legales y costas, el
decomiso de lo secuestrado y la destrucción del estupefaciente. Asimismo, pide que se
remita copia de la sentencia al Juzgado Federal Nº 2 pues surgen datos que dan cuenta
que existiría una causa conexa los hechos de ésta.
El examen es bueno, utiliza adecuadamente el tiempo disponible y desarrolla
varios puntos, con cierta solvencia. En función de un análisis global de todos los
exámenes, el Tribunal se aparta levemente del puntaje sugerido por el jurista y le asigna
15) SCHIANNI, María Marta
Habla pausado y explica todo de manera muy tranquila. El tiempo utilizado fue el
Sostiene que los hechos se encuentran acreditados y relata la prueba. Aborda la
causa probable para el procedimiento y señala que existió una orden fundada en la
denuncia anónima y en las tareas de inteligencia previas, con cita de jurisprudencia de la
Cámara Federal de Casación Penal. Tiene por probada la materialidad de los hechos y
pasa a referirse a la cuestión de la autoría.
Manifiesta que es un caso de coautoría donde el acusado trata de beneficiar a su
mujer pero que, en realidad, los dos participaron en el hecho. Para ello valora la
denuncia anónima, el hecho de que los dos residieran en la vivienda, que los
estupefacientes estuvieran debajo de la cama de ambos, el gran volumen de la droga, el
olor que desplegaba —del que inclusive el testigo civil había dado cuenta—, y sigue
hablando del conocimiento de la mujer de lo que estaba ocurriendo. A su entender,
cierra la convicción de que la mujer participaba como coautora en la circunstancia de
que tenía droga dentro de su cartera.
Califica el supuesto como tenencia de estupefacientes para comercialización
consagrado en el artículo 5 inc “c” de la ley 23.737. Menciona el tipo objetivo y el
subjetivo del tipo penal y la dimensión de la culpabilidad. Finalmente, solicita la pena de
6 años y 6 meses de prisión para ambos, multa, accesorias legales y costas. Solicita el
decomiso y la destrucción de los estupefacientes.
Si bien el examen resultó bueno respecto de algunos desarrollos teóricos
argumentativos, la exposición resultó un poco monótona y no se explayó demasiado en
los fundamentos del pedido de pena. El Tribunal coincide con el jurista invitado por lo
que asigna a este examen una calificación de 38 puntos.
16) GROSSO, MARCELO WALTER
Se expresa con voz potente, describe el caso a modo de relato. Se vale de algunos
apuntes tomados a mano.
Para comenzar se refiere a una cuestión de competencia que considera un tanto
contradictoriamente. Sostiene que no se aplica el art. 34 de la ley 23.737, de lo cual hace
todo un desarrollo. Afirma que, por esa razón, el fiscal pidió la ampliación de la
indagatoria para una mejor descripción del hecho. Entiende que el juzgado debió haber
dictado un auto de procesamiento, más allá del primer auto de mérito del juez
Destaca que el imputado reconoció la tenencia del estupefaciente, que los dos
integrantes de la pareja compartían la tenencia con fines de comercio y puntualiza que
se trata de un caso de tráfico de estupefacientes en la modalidad de tenencia para
comercialización. Aclara que no se va a referir al dolo de comercio porque se ha escrito
mucho de ello. Luego, describe las pruebas o indicios que demuestran la existencia de
dolo en el caso. Sostiene que no hay peritaje de compatibilidad entre la droga
secuestrada antes del procedimiento y la secuestrada en la casa, pero luego describe en
función del grado de pureza de una y otra cierta correspondencia, que el concursante
Pasa así al pedido de pena. Tiene en cuenta, como atenuantes, la ausencia de
antecedentes y los buenos informes penitenciarios. Como agravantes, la exposición de la
conducta a los menores de edad. Solicita 6 años de prisión, multa de 3000 pesos,
El alegato no estuvo bien estructurado. Aunque esboza algunos puntos que
presentaba el caso, el examen careció de profundidad en el análisis de las cuestiones
jurídicas dentro de las posibilidades que el caso ofrecía. Además, el postulante analizó
cuestiones que se encontraban precluidas.
El Tribunal coincide con el jurista invitado y le asigna 25 puntos.
17) RAMOS, MARIA ÁNGELES
Habla con suma claridad, es elocuente y desenvuelta. El uso del tiempo fue el
Adelanta que mantendrá la acusación. Presenta una estructura, lee los datos
personales de cada imputado y sostiene que se referirá a los hechos probados, a las
indagatorias, y a las cuestiones jurídicas. Relata que la denuncia anónima está prevista en
el art. 34 bis ley 23.737. Cita doctrina y jurisprudencia, entre ellas el caso “Quaranta” de
la Corte Suprema. Refuta las indagatorias de manera minuciosa a través del análisis de la
prueba de cargo. Cita a Jauchen sobre el valor de la confesión.
Califica el hecho como tenencia de estupefacientes para comercialización. Aborda
el tema de las leyes penales en blanco y su validez según la doctrina de la Corte en
“Mouviel” y “Legumbres”. Analiza el tipo penal en función de la cantidad de droga
secuestrada y de su valor, se refiere a la autoría, a la dominabilidad y a la coautoría. Se
refiere a la imputación objetiva del resultado y el tipo penal como un delito de mera
actividad, que se consuma con la realización de la acción. Cita a varios autores de
doctrina para abordar el peligro y explicar la lesividad al bien jurídico y a la
Organización Mundial de la Salud para abordar el concepto de estupefacientes. Sostiene
la pluriofensividad del delito y que está probada la ultraintención, con cita de criterios
de la Cámara Federal. Analiza la antijuridicidad y luego de la culpabilidad. Asimismo, la
postulante se explaya sobre el ámbito de autodeterminación, de la comprensión y el
grado de vulnerabilidad de ambos imputados, lo que la lleva a sostener las notables
dificultades que padecían.
Releva las muestras de superación del informe social penitenciario. Computa que,
desde el momento del hecho hasta la etapa del alegato (que sitúa en el día del examen),
llevan detenidos 3 años y 3 meses. Considera todos esos aspectos para individualizar la
pena respecto de lo cual realiza una buena valoración de atenuantes y agravantes. Se
inclina, finalmente, por el mínimo legal que, igualmente, pondera como muy alto en
relación al caso. Solicita —para ambos— la pena de 4 años de prisión, más 225 pesos
de multa, accesorias legales, costas, decomiso de elementos y pide, en función del
cómputo del tiempo de detención, que se labre incidente de libertad condicional y, al
mismo tiempo, incidente de excarcelación por haberse cumplido los tiempos para la
libertad condicional y de libertad asistida.
El desarrollo del alegato fue muy completo. La concursante abordó gran cantidad
de temas que estaban involucrados en el caso, demostró una profunda solvencia
jurídica, con uso de múltiples fuentes doctrinarias y jurisprudenciales y se mostró
sensible a la realidad de ambos imputados. Se le asignan 44 puntos.
18) MIRABELLI, LINO CLAUDIO
Realizó una buena estructuración del alegato y el uso del tiempo disponible fue el
Comienza admitiendo que tiene por probado el hecho. Describe los
acontecimientos a modo de relato. Explica los estándares constitucionales relativos a los
procedimientos de detención que considera acorde a la doctrina de la Corte Suprema en
fallos como “Fiorentino” y “Rayford”, entre otros. Explica la prueba y de ahí va
extrayendo conclusiones como, por ejemplo, que el secuestro de estupefacientes en la
cartera de la mujer la incriminaba.
Refiere que la calificación legal no presenta mayores dificultades y que nos
encontramos ante un caso de tenencia con fines de comercialización previsto en el
artículo 5 inc. c de la ley 23.737. Califica a los imputados como coautores.
Luego pasa a la individualización de la pena. Considera que no existen eximentes,
ni problemas de antijuridicidad o de culpabilidad. Efectúa una buena valoración de
agravantes y atenuantes. Respecto de los primeros, valora la cantidad de droga
encontrada. Respecto de los segundos, valora la falta de antecedentes, el
arrepentimiento, la poca instrucción y estudios. Además, hace hincapié en la familia
desintegrada de la mujer. Como consecuencia, solicita para el acusado una pena de 5
años de prisión y multa de 1500 pesos, accesorias legales y costas. Para la imputada,
solicita una pena de 4 años y el mínimo de la multa. Realiza un buen petitorio. Pide el
decomiso y la destrucción de la droga. Sin otro fundamento, requiere que se restituya el
dinero secuestrado. Luego, menciona de la Convención sobre los Derechos del Niño, el
artículo 10 del Código Penal y, en función de ello, y considerando que los niños de la
pareja habían quedado al cuidado de otros parientes, solicita que se ordene formar un
incidente de prisión domiciliaria para la mujer imputada.
Su examen transcurre por diversos hitos de la causa, a los que va dotando de un
menor o mayor tratamiento argumental y jurídico, según el caso. Si bien es claro y tiene
una posición coherente, le faltó un plus de desarrollo jurídico a algunos de los
problemas que se presentaban en el caso.
Por lo expuesto y en función de un análisis global de todos los exámenes, el
Tribunal se aparta del jurista invitado y entiende que el examen se debe calificar con 39
19) LANCMAN, VALERIA ANDREA
Es muy segura aunque habla demasiado rápido. La concursante no aprovechó
Lee el hecho imputado, la calificación jurídica y manifiesta que se encuentra
probado. Toma en cuenta los dichos de la coimputada sobreseída, ex esposa del
imputado. Encuadra el caso en un delito de lesa humanidad, lo fundamenta y sostiene
su consecuente imprescriptibilidad. Se refiere al plan sistemático de violaciones de
derechos humanos llevado a cabo durante el terrorismo de Estado en Argentina.
Menciona cada uno de los hechos, los califica, y detalla los bienes jurídicos en juego.
Invoca la Convención sobre los Derechos del Niño, en particular, el derecho a la
identidad y el deber del Estado de asegurarlo.
Analiza el tipo penal de alteración del estado civil de un menor de 10 años del art.
139 inciso 2 del Código Penal. Alega que este delito concurre con las falsedades
documentales acaecidas en el caso, que es de carácter permanente y adhiere a la teoría
de que hay un concurso real. Trata la posición y los argumentos de los imputados pero
no los justifica.
Para graduar la pena valora como agravante el desempeño como policía por parte
del imputado y resalta que no es una persona en situación de vulnerabilidad. Señala que
la extensión del daño causado al niño y a la sociedad en su conjunto es
inconmensurable. Solicita 17 años de prisión, accesorias legales y costas.
El examen fue completo y se explayó sobre varios temas que no aparecían
desarrollados en la acusación con la que contaban, realizando varios aportes personales
en su alegato. En tal sentido, el Tribunal valora positivamente el análisis de los aspectos
jurídicos.. Si bien el Jurado estima que por tales motivos correspondería elevar
sustancialmente la nota de la postulante en relación a la propuesta por el jurista invitado,
también debe señalarse que en algunos tramos leyó su exposición. Tal circunstancia,
aunque pueda no tener una profunda incidencia en los casos reales, es desalentada
expresamente a los efectos de las oposiciones orales en los términos del art. 31 del
Reglamento de Concursos.
Por tales fundamentaciones, el Tribunal se aparta de la evaluación propuesta por
el jurista invitado y entiende que la calificación que le corresponde a la postulante es de
20) AZCÁRATE, DIEGO FERMÍN
Se expresa de manera tranquila, con bajo tono de voz. El uso del tiempo
disponible fue el adecuado.
Para comenzar sostiene que los hechos se encuentran acreditados. Cuenta el
testimonio que da origen a la investigación y luego se refiere a otros testimonios de
personas que estuvieron detenidas clandestinamente con la madre del niño apropiado
que hoy se encuentra desaparecida. Le da un tono personalista al relato, aunque sin
perder el carácter técnico. Valora la prueba y alude al banco de datos y al examen de
ADN. Menciona que el imputado tenía amplio conocimiento de los hechos que se le
imputan porque, en aquella época, se desempeñaba como policía y visitador médico.
Destaca que el imputado produjo una especie de confesión cuando manifestó que había
decidido “adoptar” un nene debido al estado de salud de su esposa. También resalta la
relación de FAL con el matrimonio Miara que estuvo involucrado en otro caso de
apropiación de menores durante el terrorismo de Estado. Asimismo, manifiesta que los
documentos que acreditaban el vínculo, obrantes en el legajo policial, fueron
Califica directamente los hechos sin otra fundamentación. Señala que escoge la ley
vigente al momento del hecho, pues es más benigna. Al individualizar la pena manifiesta
que hay pocos atenuantes y muchos agravantes pues el imputado tiene un alto nivel
intelectual, que torna el hecho más reprochable, y las víctimas se encontraban en una
situación de indefensión. Solicitó 17 años de prisión.
El examen tiene un desarrollo que puede calificarse de bueno. No se destaca ni
realiza un aporte personal en tanto todo lo alegado estaba contenido en la acusación de
la causa con la que contaban los concursantes. No explica por qué el caso encuadraría
en un supuesto de delitos de lesa humanidad ni utiliza fuentes doctrinarias o
Por ello el Tribunal se aparta de la calificación sugerida por el jurista invitado y
entiende que corresponde asignarle 35 puntos.
21) MEREP, ROBERTO JAVIER
El alegato fue particularmente breve, pues utilizó 9 minutos en total.
Comienza dando por acreditado el hecho, explica la prueba y resalta los datos
relevantes de cada una de las declaraciones. Se refiere al delito de retención de un
menor de 10 años pero repite el texto de los artículos del código penal de acuerdo con
la ley vigente al momento de los hechos.
Inmediatamente, sin efectuar ningún desarrollo jurídico de relevancia, se refiere a
la individualización de la pena. Destaca como agravante el daño producido al niño (hoy
mayor de edad) y a sus familiares, la condición de policía del imputado y que había sido
educado para prevenir delitos y no para cometerlos. Solicita una pena de 13 años de
prisión, accesorias legales y costas, e inhabilitación absoluta.
En este caso, el escaso tiempo empleado reveló que el concursante no tenía nada
más para agregar. No caracterizó a los delitos como de lesa humanidad y no existió
profundidad en el análisis de los aspectos relevantes del caso. Su exposición fue
demasiado sintética y poco ilustrada.
El Tribunal coincide con el jurista invitado y le asigna al examen 20 puntos.
22) CASAS NÓBLEGA, CARLOS MARÍA
Explica el caso con la descripción de las prueba. Sostiene que el imputado había
hecho valer su calidad de policía y, a través de una partera, había obtenido el certificado
Se refiere a la calificación legal y a los elementos del tipo penal con citas de
Donna, Creus, Núñez, entre otros. Alega que dichas figuras penales requieren dolo
directo pero no explica las razones. Afirma que la alteración del estado civil y de la
identidad es un delito de carácter permanente y desarrolla el significado del término
“alterar”. Cita la obra de D´Alessio. En relación con la falsificación de documento
privado explica el perjuicio requerido por la figura. Insiste en la exigencia del dolo
Luego de ello, vuelve sobre las pruebas de la causa. Cita la declaración que como
imputada prestó, en su oportunidad, la esposa de FAL que hoy se encuentra sobreseida.
Refiere que no es una denuncia pero no aborda la problemática de las declaraciones
entre coimputados y entre cónyuges más allá de que, en la actualidad, se encuentren
divorciados o separados. Habla de la “mala fe” del imputado. Señala que su posición
tiende a colocarse en una situación de error de prohibición lo que, con buen criterio y
citas de doctrina (Zaffaroni) descarta. Puntualiza que para la autoría se vale de la teoría
formal objetiva. Posteriormente, se refiere a la extensión del daño causado a la víctima.
Analiza la tipicidad conglobante y afirma que no corresponde valorar doblemente
determinados elementos. En este punto la exposición fue un poco confusa.
Finalmente, individualiza la pena y solicita 15 años de prisión, accesorias legales y
costas. Agrega la relación del imputado con los Miara y solicita que se lo investigue por
presunta complicidad y también que se investigue la connivencia de policías federales,
del “comando del Ejército” y de la partera Britos.
La exposición del concursante fue adecuada, y el uso del tiempo disponible fue
correcto. Sin embargo, el Tribunal apreció la existencia de lagunas y la falta de
tratamiento jurídico profundo de diversos puntos que resultaban de relevancia. El
concursante, por ejemplo, no trató los delitos como de lesa humanidad.
Por tales motivos, el Tribunal se aparta de la calificación del jurista invitado y
decide asignarle a este examen 30 puntos.
23) VEHILS RUIZ, RAFAEL ALBERTO
Relata el caso de modo lento y sin leer, aunque se vale de apuntes. El alegato fue
un poco desordenado pero el uso del tiempo disponible fue adecuado.
Resume bien los dos hechos que componen en caso, cita los testimonios y va
dando por probados los sucesos. Mezcla diversos elementos de la prueba y la referencia
a los delitos. Menciona la culpabilidad. Se explaya sobre la gravedad del hecho, las
relaciones personales del imputado con los Miara, y sostiene que está probado que FAL
conocía el origen del niño, que no siguió el procedimiento de adopción y que inscribió
falsamente al niño como propio. Luego aborda la calificación legal y enumera todos y
cada uno de los artículos en juego y el modo en que cada uno concurre con el otro.
Al momento de individualizar la pena, sostiene que se presentan algunos
agravantes como la condición de policía del imputado, la indefensión de los padres
desaparecidos y el daño causado a familiares y al propio niño. Pide una pena de 14 años
de prisión y la nulidad de la partida de nacimiento para lo cual requiere que se oficie al
Registro Nacional de las Personas. Finaliza pidiendo un minuto más para aludir a la
Convención de los Derechos del Niño y al caso “Carranza” en el cual nuestra Corte
Suprema sostuvo la obligatoriedad de los informes de la Comisión Interamericana sin
explicitar la relación de dicho instrumento o del antecedente jurisprudencial
mencionado con el caso.
El examen fue correcto, aun cuando debió tener mayor profundidad jurídica y
ocuparse de todos los problemas o puntos relevantes del caso. No obstante, el Tribunal
entiende que satisface las condiciones para llegar a la calificación mínima, por lo que se
aparta del jurista invitado, adjudicándole 30 puntos.
24) MIRANDA, JULIO GONZALO
Se expresa con excelente oratoria, es muy claro, seguro y elocuente. Comienza con
una introducción en la que caracteriza los hechos como delitos de lesa humanidad con
citas de jurisprudencia relevante y mención de la resolución de la PGN sobre el
protocolo de actuación en casos de apropiación de niños y niñas durante el terrorismo
de Estado. Señala, además, el Acuerdo de Solución Amistosa al que arribaron las
Abuelas de Plaza de Mayo con el Estado argentino en el marco de un trámite ante la
Se refiere, luego, a los dos grupos de hechos. Sostiene que hay certeza acerca de su
comisión, los desarrolla uno por uno y señala las pruebas que los acreditan. Alude al
testimonio de la hermana —e hija del imputado— pero no explica por qué este
testimonio podría valorarse en contra del imputado. También se refiere a declaraciones
de la esposa coimputada ahora sobreseída y a dichos del propio imputado.
Seguidamente, realiza la calificación de los hechos, analiza los tipos penales de modo
adecuado y aborda la antijuridicidad y culpabilidad de la conducta. Afirma que el
imputado podría haberse motivado positivamente en las normas, que era una persona
educada y que el haber perdido otro hijo no justifica su conducta. Entiende que el
imputado es autor de los hechos que le endilgan, que tuvo dominio del hecho. A los
fines de individualizar el monto de la pena toma en cuenta que el imputado era policía
federal y que la extensión del daño causado persiste. Cita las reglas internacionales de
Santiago y de Brasilia que exigen dar a las víctimas de estos casos los derechos y
cuidados necesarios. Solicita la pena de 16 años y 6 meses de prisión, accesorias legales y
costas. Requiere la extracción de testimonios, si es que no existe otra causa, para que se
investigue la intervención de Miara en estos hechos, del Dr. Magnasco, de Olga
Vázquez, de la partera Brito, entre otros.
Su exposición fue muy buena. Demostró gran versación jurídica y comodidad al
momento de evaluar la prueba así como un análisis profundo de diversos aspectos. El
empleo de dos minutos menos que el acordado, y algún asunto que podría haber
merecido algún tratamiento o explicación mayor, no constituyen, a criterio del Tribunal,
pautas que desmerezcan la gran calidad del examen.
En consecuencia, el Tribunal se aparta del jurista invitado y le asigna 45 puntos al
Evaluación de los antecedentes laborales y académicos
Con fecha 31 de octubre de 2013, y de conformidad a lo normado en el art. 37 del
Reglamento de Concursos, la Secretaría de Concursos elevó a consideración del
Tribunal, el Informe de evaluación de los antecedentes profesionales y académicos de
las/los veinticuatro (24) concursantes que han rendido ambas pruebas de oposición.
El Tribunal revisó dicho informe y modificó algunas de las calificaciones
asignadas. En lo sustancial, se modificaron las puntuaciones relativas a la
“especialización” en razón de que, a juicio del Tribunal, considerando la naturaleza de
los cargos que se concursan, los aspectos relevantes para la evaluación de esta categoría
se relacionan con la experiencia en la justicia federal, la experiencia en la instancia de
juicio oral y la experiencia en el desempeño como fiscal o acusador. Por su parte, en
relación con los incisos “c”, “d” y “e” se realizaron modificaciones menores en las que
se valoró positivamente la especialización académica, la docencia o publicaciones en
asuntos vinculados con el rol para el que se concursa.
En estas condiciones, los puntajes asignados a cada postulante son los siguientes:
Concursantes C 94
FERNÁNDEZ BUZZI, Juan M.
VEHILS RUIZ, Rafael Alberto
En consecuencia, las calificaciones parciales y totales obtenidas por las/los
concursantes en las etapas de oposición y antecedentes son las siguientes:
De acuerdo con las calificaciones asignadas y lo dispuesto en el segundo párrafo
del artículo 35 del Reglamento de Concursos (Resolución PGN N° 751/13), integrarán
el orden de mérito las/os concursantes que se indicarán, quienes alcanzaron el 60 % del
puntaje máximo previsto para cada una de las pruebas de oposición.
En consecuencia, el orden de mérito general de las/los concursantes, queda conformado de la
Atento la existencia de paridad en la calificación general obtenida por los
postulantes Miguel Angel Palazzani y Federico José Iuspa, de conformidad a lo
normado en el art. 40, último párrafo del Reglamento de Concursos, el Tribunal dio
prioridad en el orden de mérito, al doctor Palazzani, quien obtuvo mejor puntuación en
las pruebas de oposición.
Que en virtud de todo lo expuesto y las opciones formuladas por las/los concursantes al
momento de la inscripción al proceso de selección, los órdenes de mérito discriminados por vacante, se
conforman según se indica a continuación:
Fiscal General ante los T.O.C.F. de Capital Federal (Fiscalía N°2):
Fiscal General ante los T.O.C.F. de Catamarca, provincia homónima:
Fiscal General ante los T.O.C.F. de Neuquén, provincia homónima
Fiscal General ante los T.O.C.F. de Río Gallegos, provincia de Santa Cruz:
En fe de todo lo expuesto, suscribo la presente acta en el lugar y fecha indicados
al comienzo y la remito a la señora Procuradora General de la Nación, Presidenta del
Tribunal y a los Vocales, a sus efectos.
Fdo.: Ricardo Alejandro Caffoz. Secretario Letrado
Resumen Ejecutivo Petición y Solicitud de Medidas Cautelares a
COMENTARIOS A LA SENTENCIA N.° 0012-2010
Acta Adm. No. 001-2012. - Tribunal Superior Electoral
Legalidad de la Prueba Art. 15.- Los elementos de prueba sólo tendrán valor si han sido obtenidos por un medio lícito e incorporados al procedimiento conforme a las disposiciones de este Código. No...
2013 TSPR 152 - Portal de la Rama Judicial
que el imputado elija libremente o el Defensor público que le corresponda, para que le asista desde su detención y a lo largo de todo el procedimiento, sin perjuicio de los actos de defensa materia...
aquí - Reis
1 CONCURSO N° 44/10 IMPUGNA CALIFICACION DEL EXAMEN
desconocimiento de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires y la normativa de rango legal dictada a consecuencia de la misma. Ojalá en las oportunidades futuras a la hora de seleccionar nuestros n...
EN EL TRIBUNAL SUPREMO DE PUERTO RICO Luis Miranda Cruz
254 - Tribunales Agrarios
Caso CIADI No. ARB/10/19
2010 - INCB
001-002 Port LEON 14.qxp
Managua, ocho de Enero del dos mil uno.