Source: http://docplayer.es/1225752-La-reforma-fiscal-en-materia-de-tributacion-del-ahorro-y-del-endeudamiento-de-las-sociedades.html
Timestamp: 2017-09-19 12:23:57
Document Index: 320802552

Matched Legal Cases: ['artículo 46', 'artículo 46', 'artículo 49', 'artículo 7', 'artículo 7', 'e contrario']

LA REFORMA FISCAL EN MATERIA DE TRIBUTACION DEL AHORRO Y DEL ENDEUDAMIENTO DE LAS SOCIEDADES - PDF
LA REFORMA FISCAL EN MATERIA DE TRIBUTACION DEL AHORRO Y DEL ENDEUDAMIENTO DE LAS SOCIEDADES
Download "LA REFORMA FISCAL EN MATERIA DE TRIBUTACION DEL AHORRO Y DEL ENDEUDAMIENTO DE LAS SOCIEDADES"
Eduardo Robles Sánchez
1 LA REFORMA FISCAL EN MATERIA DE TRIBUTACION DEL AHORRO Y DEL ENDEUDAMIENTO DE LAS SOCIEDADES César García Novoa Catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Santiago de Compostela 1
2 SUMARIO I.Introducción II.El gravamen de los dividendos en el IRPF III.Aspectos contenidos en la reforma fiscal relativos a la tributación de la inversión bursátil (dividendos y plusvalías derivadas de la enajenación de acciones) III.1. Mantenimiento del impuesto dual III.2. Reducción del tipo de gravamen para la base del ahorro III.3. Integración y compensación de rentas en la base del ahorro III.4. Doble Imposición de Dividendos III.5. La neutralidad en la tributación de la participación en beneficios sociales. Gravamen de las plusvalías a corto plazo y de la venta de derechos de suscripción III.6. Inclusión de las plusvalías a corto plazo en la base del ahorro III.7. Tratamiento diferenciado de la inversión directa y de la inversión indirecta en acciones y participaciones III.8. Venta de derechos de suscripción preferente III.9. Neutralidad internacional y deducción por doble imposición internacional de dividendos III.10. Mantenimiento de las Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros III.11. Supresión de los coeficientes de abatimiento III.12. Referencia a otras medidas relativas a la tributación bursátil, contenidas en la reforma fiscal IV.La neutralidad y el desapalancamiento societario V.Las posibles medidas para corregir las ventajas fiscales derivadas de la deducibilidad de los intereses V.1. Medidas de limitación de deducibilidad de intereses VI.Opciones de futuro en el régimen de limitación de endeudamiento VI.1. Medidas de incentivo directo de la capitalización VIII.Conclusiones.... Error! Marcador no definido. 2
3 I. Introducción. Como es sabido, el pasado el 1 de agosto, el Gobierno tramitó tres proyectos de ley, que integran la llamada reforma fiscal, remitiéndolos a las Cortes Generales. Tales proyectos tienen como objeto.la reforma de las leyes de IRPF y Renta de No Residentes,.la reforma.del Impuesto sobre Sociedades y.la modificación del IVA, del Régimen Económico Fiscal de Canarias y de la ley por la que se establecen determinadas medidas en materia de fiscalidad medioambiental. La intrahistoria reciente de esta reforma fiscal es bien conocida;.tales proyectos de ley tienen como antecedente inmediato los cuatro Anteproyectos de Reforma Fiscal (Ley General Tributaria, IRPF, IVA e Impuesto sobre Sociedades), que aprobó el Consejo de Ministros del 20 de junio de Lo que significa que no se ha dado curso.a la modificación de la Ley General Tributaria, que queda postergada para un futuro próximo.. El referente de estas reforma es, como también es sabido, el Informe de la Comisión de Expertos para la Reforma del Sistema Tributario (en adelante, el Informe),.constituida por Acuerdo de Consejo de Ministros de 5 de julio de Esta Comisión presentó un Informe el pasado 13 de marzo de 2014.que analiza la totalidad del sistema tributario español y propone modificaciones y cambios.en relación con el mismo. El contenido de este Informe, mucho más amplio que esta reforma fiscal, de pretensiones más bien limitadas, ha sido seguido sólo en parte por los proyectos de ley que ahora se debaten en las Cortes. De manera que podemos decir que el Informe de la Comisión de Expertos es inspirador, sólo en parte, de la reforma. El objeto del presente estudio es plantear de modo crítico, las reformas que se refieren a dos cuestiones de indudable trascendencia; la financiación de las sociedades mercantiles y la tributación de las distintas formas de distribución de beneficios, singularmente, de los dividendos. Y en especial, las reformas que respecto a estas dos situaciones afectan a la imposición sobre la 3
4 renta; tanto respecto a la renta de las sociedades como a la renta de las personas físicas, en los supuestos en que los dividendos sean obtenidos por personas naturales. II. El gravamen de los dividendos en el IRPF. Los dividendos son el tipo más habitual de retribución del inversor bursátil. Aunque no siempre sean, cualitativamente, las retribuciones más importantes, la regularidad de su pago marca su importancia como retribución típica del inversor en renta variable. Desde la perspectiva de la entidad que distribuye el dividendo, su pago expresa la alternativa a la posibilidad de autofinanciar la sociedad mediante la acumulación de reservas y al remanse de beneficios. Y, en este sentido, puede satisfacerse con cargo a resultados del ejercicio o bien, hacerlo contra reservas de libre disposición que se hubieran constituido en períodos anteriores. El dividendo, como beneficio arquetípico del accionista tiene un concreto tratamiento que expondremos a continuación y que, por ejemplo, también se aplica a los beneficios procedentes de una entidad de capital-riesgo por un socio de la misma (respuesta a Consulta de la Dirección General de Tributos de 21 de febrero de 2001). Tratamiento fiscal que, aclaremos, se aplica siempre que se perciba el dividendo, independientemente de los pactos a los que se llegue con el accionista respecto al dividendo pagado; por ejemplo, independiente de que se asigne al accionista la opción de reinversión en acciones nuevas o procedentes de la autocartera. En la actualidad, el art 25,1, a) de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del IRPF, califica como rendimientos de capital mobiliario los dividendos, prima de asistencia a Juntas y participación de beneficios de cualquier entidad. Por lo tanto, la ley del IRPF trata como rendimiento de capital mobiliario a los dividendos. Habrá que estar al concepto técnico-jurídico de dividendo. 4
5 Así, hay que recordar que el dividendo consiste en una entrada monetaria en el patrimonio del socio que constituye la concreción del derecho a la participación en beneficios 1. El derecho a la participación en beneficios se reconoce en el art. 93 a) del Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio. Este derecho al reparto, en sentido corporativo-abstracto, sólo se concreta en la medida en que la Junta General adopte el acuerdo de reparto. Cuando la Junta General acuerde que el beneficio no se reparta en forma de dividendo sino que se incorpore a reservas se retienen beneficios para la autofinanciación de la empresa, pero el derecho corporativo-abstracto a participar en beneficios subsiste, y se proyecta sobre esos beneficios inmovilizados. La participación en beneficios no es, por tanto, otra cosa que la generación de liquidez en cabeza del socio, a costa de los beneficios sociales, Por tanto, los mecanismos jurídicos a través de los cuales esos beneficios pueden repartirse son también formas de participación en beneficios (de hecho, el derecho del accionista a participar en el patrimonio resultante de la liquidación es complementario del derecho a participar en beneficios) y deberían tener, por imperativo de las exigencias de neutralidad, un tratamiento fiscal similar 2. Por el contrario, la ley española sólo grava expresamente como rendimiento de capital mobiliario una forma de reparto; la obtenida por medio del dividendo. Dicho esto, un concepto adecuado de dividendo puede ser el que lo entiende como la parte expresada y normalmente satisfecha en dinero, del beneficio neto obtenido por una sociedad, que se atribuye al socio en proporción al capital desembolsado 3. Por lo dicho anteriormente, el objeto del dividendo podría ser también la parte proporcional de reservas estatutarias 1.- A pesar de su naturaleza monetaria, no se excluye, la existencia de dividendos en especie. No obstante, su existencia es menos común que en el resto de rendimientos de capital mobiliario, en especial de los que proceden de la cesión a terceros de capitales propios. La sentencia del Tribunal Supremo de 3 de diciembre de 1999 (RJ 1999/9607), en concreto, trataba el caso de entrega de regalos a inversores por entidad financiera y entendía aplicable el régimen del IRPF de rendimientos de capital mobiliario. 2.-URIA, R., Derecho Mercantil, 22 ed., Marcial Pons, Madrid, 1995, pag MASSAGUER FUENTES, J., Voz Dividendo a cuenta, Enciclopedia Jurídica Básica, Civitas, Madrid, 1995, pag
6 destinadas a este fin o de reservas de libre disposición que la Junta General acuerde repartir a cada accionista en proporción al capital que haya desembolsado 4, pues esta es una forma de participación en el beneficio social y, materialmente, responde a la misma razón económica del dividendo. La tributación de los dividendos, a nuestro juicio, debería ajustarse a una serie de principios que podemos resumir en los siguientes: La primera; la reforma fiscal, como dice el Informe de la Comisión de Expertos, debe orientarse a la mejora de las condiciones económicas que hagan posible la recuperación y coadyuve a la superación de la actual crisis económica, fomentando el ahorro y la inversión. La percepción de los dividendos es consecuencia del ahorro y la inversión de los particulares y de las empresas, por lo que la fiscalidad no debe penalizar la obtención del dividendo. De ahí el debate sobre mantener o no la dualización de nuestro sistema fiscal que se ha introducido con la Ley del IRPF 35/ En segundo lugar, la fiscalidad del ahorro debe estar presidida por la regla de la neutralidad. La fiscalidad no debe influir de forma sustancial en la colocación del ahorro en uno u otro producto. Así lo vienen recomendando los Organismos Internacionales, por ejemplo, a la hora de criticar el tratamiento que en España tienen las aportaciones a planes y fondos de pensiones (así las recomendaciones del Consejo de la Unión Europea de 29 de mayo de 2013, en cuanto al Programa de Estabilidad Presupuestaria y Reformas del Reino de España y del Fondo Monetario Internacional y la OCDE, desde 2010). En tercer lugar, la percepción del dividendo se refiere a un factor económico (la inversión mobiliaria) de muy fácil movilidad geográfica, auspiciada por la libre circulación de capitales. Dicha libre circulación de 4.- BROSETA PONT, M., Manual de Derecho Mercantil, Sexta Edición, Tecnos, Madrid, 1985, pag Destaca el Informe que el peso de la imposición del capital sobre el PIB es similar a la media europea (pag. 56), a diferencia de lo que ocurre con el resto de manifestaciones de riqueza, en que la imposición en España está por debajo de la media. Sin embargo el informe señala también que una presión más reducida sobre las rentas de capital se compensa con una más elevada sobre el stock de capital y, en especial, a través del gravamen de la transacción de activos. 6
7 capitales es hoy en día un dato que no es posible desconocer en el actual contexto de globalización económica y de internacionalización de la economía. Existe un marco internacional que es imprescindible tener en cuenta a la hora de implementar la reforma fiscal. Pero es que además, la libre circulación de capitales es una libertad esencial en la Unión Europea, que ha fundamentado la armonización fiscal negativa o de segundo grado, y que, a golpe de sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (incluyendo sentencias clásicas como Casati, Bachmann, Verkooijen ) ha influido de forma trascendental en la configuración de nuestro sistema tributario. En cuarto y último lugar, la tributación del dividendo incluye un elemento que condiciona cualquier planteamiento razonable de la fiscalidad; la doble imposición de dividendos o doble imposición económica que se produce respecto a una renta (el dividendo) que ya ha sido gravado en cabeza de la sociedad que la distribuye. Además, cuando se trata de dividendos transfronterizos, a esta doble imposición económica se une una doble imposición jurídica, que es necesario eliminar para garantizar la justicia de la tributación de esta renta. Y una cuestión postrera que es necesario apuntar para justificar el objeto del presente estudio: el dividendo siempre es una retribución al inversor y consideramos retribución al inversor aquella situación en que la sociedad decide pagar el rendimiento esperado a quien ha invertido en sus acciones o participaciones, como títulos de renta variable. En este caso, el pago de la retribución de sus fondos propios por la sociedad tiene una nota común: la no deducibilidad de ese pago por la entidad pagadora, frente a la posibilidad de deducir en concepto de gasto financiero el abono del interés al prestamista. Ello genera una conocida situación de ventaja fiscal comparativa, que ha fomentado el apalancamiento societario. III. Aspectos contenidos en la reforma fiscal relativos a la tributación de la inversión bursátil (dividendos y plusvalías derivadas de la enajenación de acciones). 7
8 Dicho lo anterior, conviene referirse a las novedades que el Proyecto de Reforma de la Ley del IRPF incluye respecto a la tributación de los dividendos, procediendo a valorar dichas modificaciones. Obviamente, habrá que destacar también aquellas cuestiones en las que la reforma no introduce cambios significativos. III.1. Mantenimiento del impuesto dual. El Proyecto de Reforma mantiene el gravamen del dividendo como rendimiento del capital mobiliario dentro de la base imponible del ahorro, integrada por las renta del ahorro, cuyo componentes relaciona el artículo 46 de la vigente Ley 35/2006 del IRPF. Por tanto, el dividendo no se grava en la tarifa progresiva del impuesto, sino al tipo fijo establecido para la base del ahorro, dentro del modelo de impuesto dual implantado con la Ley 35/2006. Sigue en este punto la reforma, los consejos del Informe de la Comisión de Expertos de Dicho Informe propone mantener el actual sistema dual y, por tanto, excluía la posibilidad de volver a aplicar a los dividendos la tarifa progresiva del IRPF. Así, dice el Informe que la concepción de la base, parte de una verdad casi apodíctica que no se discute: la dualización del impuesto es algo cuyo mantenimiento se defiende. Y en la página 107 el Informe añade que después de ocho años de existencia de una dualización inicial en el IRPF, la vuelta de este impuesto hacia una estructura sintética podría dañar gravemente los objetivos de eficiencia asignados a la presente reforma y perjudicaría injustamente al ahorro, que ya ha sido gravado con la renta de la que formaba parte. Esa vuelta atrás crearía serios conflictos con los mercados que ya han asimilado y se encuentran cómodos con la fórmula impositiva actual y que vigilan muy de cerca nuestra política fiscal. Por eso, la mejor solución es, sin duda, la de mantener el impuesto como una estructura dual, sin perjuicio de las modificaciones en cuanto a las bases correspondientes que más adelante se analizan. A ello hay que unir que no hay objeciones constitucionales en torno a la figura del impuesto dual, si nos atenemos a la doctrina del Tribunal 8
9 Constitucional que entiende que el principio de progresividad se predica del sistema tributario en su conjunto 6. Por tanto, en cuanto a la forma de tributación de los dividendos, el Informe mantiene una línea claramente continuista. Se pretende confirmar el concepto base del ahorro y se pretende, también, darle una dimensión amplia, habida cuenta de que el Informe de la Comisión de Expertos postula que la base del ahorro abarque todos los rendimientos procedentes de elementos de inversión, incluyendo en la misma, por ejemplo, los rendimientos derivados del arrendamiento de inmuebles. Parece por tanto, que la reforma que se avecina no cuestiona la existencia de la denominada base del ahorro y, por tanto, el modelo de IPRF dual. La fórmula del impuesto dual tiene su origen en las reformas implementadas en su día por Estados como Noruega, Suecia, Finlandia o Austria. Esto países optaron por sustituir la idea de un impuesto sintético sobre la renta como eje del sistema tributario por un tratamiento diferenciado de las rentas de capital, sometidas a un tipo único de carácter proporcional, sujetando el resto de rentas a una tarifa progresiva. El ejemplo más claro ha sido el caso de Finlandia y su Dual Income Tax System 7. Este sistema dual supone que todos los rendimientos del ahorro se sujetan a un tipo equivalente, y entre ellos los derivados de los beneficios distribuidos por la titularidad de acciones y las plusvalías obtenidas por la venta de las mismas. Esa alícuota es equivalente o aproximada a la que se aplica a los beneficios sociales, quedando el resto de rendimientos, y en especial los procedentes del trabajo, sometidos a una tarifa progresiva. Como señaló en su momento el Informe para la Reforma del IRPF el 3 de abril de 2002, la justificación del modelo dual se encuentra en la elevada elasticidad de la oferta de capital en comparación con la más reducida elasticidad de la oferta de trabajo, añadiéndose que en un mundo con libertad de movimiento de capitales, si un país pretendiese aumentar la imposición sobre los rendimientos del ahorro, para conseguir que éste se invirtiese en su 6.-MARIN BENITEZ, G., A propósito de la reforma del IRPF, Actualidad Jurídica Uría Menéndez, nº 16, 2007, pag STEVENS,L.G.M., Dual Income Tax System: A European Challenge?, EC Tax Review, 1996/I, pag. 7. 9
10 territorio, tendría que ofrecer rentabilidades brutas antes de impuesto más elevadas que las de sus competidores, lo cual conduciría a menores retribuciones para el factor trabajo 8. Por nuestra parte, hemos propugnado el modelo dual en el Informe elaborado en su momento bajo el título La influencia de la fiscalidad en las distintas formas de inversión bursátil, y publicado a finales de Decíamos en este Informe que a la vista de lo anterior, un impuesto de base dual con tipo equivalente al del impuesto sobre sociedades y al inferior de la escala progresiva del IRPF, que concediese una deducción fiscal plena a los dividendos o, alternativamente, los eximiera de gravamen en el IRPF y que hiciese tributar a los restantes rendimientos del capital de forma homogénea, podría constituir una solución neutral en cuanto al tratamiento de tales rendimientos, evitando la deslocalización de capitales. La solución sería, además, equitativa en el sentido de que cualquier otra alternativa de gravamen resultaría, a la larga, probablemente mucho peor para los perceptores de rendimientos del trabajo, debido a la falta de elasticidad en la oferta de este factor, según la argumentación que habitualmente suele utilizarse en la defensa de esta clase de impuestos. En este Informe se defendía una filosofía que, en parte, fue posteriormente recogida por la Ley 35/2006, que fijó un tipo único para las rentas del ahorro del 18 %. Sin embargo, la cuestión relativa al modelo dual no sólo pasa por fijar un tipo único sino por establecer ese tipo en unos límites adecuados. En nuestra opinión, para estimular el ahorro, y, por tanto, para favorecer la percepción de dividendos y la inversión bursátil, en la actual coyuntura se exige adoptar dos medidas para aliviar la carga fiscal del dividendo; la primera y más obvia, no es otra que reducir el tipo de gravamen. La segunda, mejorar el régimen de compensación de las rentas integradas en la base del ahorro. III.2. Reducción del tipo de gravamen para la base del ahorro. 8.- CORDON MORENO, T., La tributación de las rentas del capital en el IRPF: gravamen dual o único, Documentos de Trabajo, IEF, nº 30, 2005, pag
11 Hemos dicho que, como consecuencia del modelo dual que se ha adoptado para el Impuesto sobre la Renta, el dividendo no se grava en la tarifa progresiva del impuesto, sino al tipo fijo establecido para la base del ahorro. La Ley del IRPF prevé para la base del ahorro, desde el 1 de enero de 2012, tres tipos de gravamen: el 21 %, para rendimientos inferiores a euros, el 26 %, para rendimientos entre y euros y el 27 % para rendimientos superiores a euros. La retención a aplicar es del 21 %. El Informe de la Comisión de Expertos se pronuncia sobre el tipo de gravamen de la base del ahorro. El Informe reconoce que no le compete fijarlo, pues ello es una función privativa del legislador, pero no se resiste a hacer algunas sugerencias. Así, el Informe se decanta por un tipo único para la base del ahorro, al decir que como el único tipo de esta última suele coincidir en otros países con el tipo mínimo de la tarifa progresiva e, incluso, con el tipo nominal del Impuesto sobre Sociedades, quizás ese debería ser el objetivo a medio plazo para tales tipos (pag. 158). Añade, además, que la base del ahorro debe ser gravada mediante un tipo único, que es lo más habitual en los impuestos duales. Este tipo debería ser muy próximo al inferior de la tarifa progresiva, lo que situaría la tributación de los dividendos en un entorno del 24,75 %. No obstante, el Proyecto de reforma no recoge la propuesta de un único tipo para la base del ahorro, manteniendo la diversidad de tipos: hasta euros, al 20% en 2015 y al 19% en 2016; entre y , al 22% en 2015 y al 21% en Y entre y euros, el tipo pasará del 27% actual al 22% en 2015 y al 21% en 2016, mientras que el que supere los euros, al 24% en 2015 y al 23% en Si bien la decisión sobre el tipo de gravamen a aplicar a las rentas del ahorro forma parte de la libre apreciación del legislador, sí debe tenerse en cuenta que en un sistema dual el tipo fijo aplicable a los rendimientos del ahorro suele ser, como dice el Informe, generalmente igual al tipo inferior de la escala progresiva aplicable a la base trabajo (pag. 104). De manera que si tenemos en cuenta que en la reforma fiscal impulsada el 20 de junio de 2013 se prevé un tipo mínimo de la escala progresiva del 20 % en 2015 y del 19 % en 2016, la previsible reducción de los tipos de gravamen se adecúa 11
12 satisfactoriamente a las exigencias de un impuesto dual. Mucho más si, además, tenemos en cuenta que el tipo superior de la base del ahorro tiende también a resultar semejante al tipo del Impuesto de Sociedades que, con la reforma, pasará a ser de un 25 %. III.3. Integración y compensación de rentas en la base del ahorro. La reforma, inspirada en el Informe de la Comisión, sugiere también una mejora en el régimen de compensación de las rentas que se integran en las dos bases imponibles desagregadas (general y del ahorro), de manera que se disminuya o mitigue la estanqueidad de la base del ahorro 9. En cuanto a la compensación, hay que recordar que se incluyen en la base del ahorro, por un lado determinados rendimientos (intereses, dividendos, rendimientos por amortización de activos o de seguros de vida ) y, por otra parte, ciertas ganancias de patrimonio; en concreto las que tengan un plazo de generación superior a un año. Y ello porque la Ley 16/2012, de 27 de diciembre, por la que se adoptan diversas medidas tributarias dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y al impulso de la actividad económica, dispone que las ganancias y pérdidas patrimoniales obtenidas de la transmisión de elementos patrimoniales que hubieran permanecido en el patrimonio del contribuyente durante menos de un año, se integrarán en la base general y tributarán aplicando la tarifa progresiva del impuesto. Y como es sabido, existe una doble estanqueidad de la base del ahorro, a efectos de compensación. Por un lado, no es posible la compensación del rendimiento negativo de la base del ahorro con el saldo positivo de las ganancias y pérdidas que provengan de la transmisión de elementos patrimoniales que también forman parte de la base del ahorro. Por otro, tampoco es posible la compensación con renta de la base 9.- El artículo 46 de la Ley del IRPF incluida en el Proyecto define la renta del ahorro con un criterio continuista. No se recoge, finalmente, la propuesta del Informe de la Comisión de incluir los rendimientos por el arrendamiento de inmuebles. Pero se deja al margen de la base del ahorro, en los préstamos socio-sociedad, los intereses percibidos por préstamos cuyo importe exceda del triple de los fondos propios de la sociedad prestataria tributarán a la tarifa general, con lo que no se aplicarán los tipos reducidos. 12
13 general ya que, como es sabido, no cabe compensación alguna entre rendimientos que se incluyen en la base general con los de la base del ahorro 10. Así, por ejemplo, no es posible compensar una minusvalía obtenida por la transmisión de acciones en Bolsa (minusvalía que podría estar ocasionada por la distribución del dividendo incluido en el precio) con la renta positiva derivada de la integración en la base imponible del propio dividendo distribuido 11. Ello genera situaciones que pueden colisionar con las exigencias de capacidad económica, pues es posible que se tenga que tributar si, por ejemplo, se han tenido dividendos pero también pérdidas en cuantía superior en la enajenación de acciones. También en este punto la filosofía del Informe resulta plausible. El Informe postula corregir una de estas expresiones de lo que venimos denominado estanqueidad, y propone que se puedan compensar entre sí todos los rendimientos que se integren en la base del ahorro; así, por ejemplo, que se puedan compensar las disminuciones de patrimonio con rendimientos positivos. Ello parece una exigencia elemental de equidad y justicia tributaria. La injusticia de esta estanqueidad ha quedado patente en el caso que el legislador parece tener en mente, el de las participaciones preferentes, en el que se puso de manifiesto la injusticia provocada por el hecho de que los preferentistas no pudieran compensar las pérdidas derivadas del canje de las preferentes (rendimientos de capital mobiliario negativos) con las ganancias patrimoniales por la venta de acciones o participaciones. El cambio legislativo no debe ir orientado exclusivamente a solventar este problema sino que debe recoger una regla general que, como dijimos, permita compensar entre sí todos los rendimientos positivos y negativos incluidos en la base del ahorro. En este sentido, debe valorarse positivamente 10.-MARTIN DELGADO, J.M., Ganancias y pérdidas de patrimonio, Estudios sobre el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, Ed. Lex Nova, Valladolid, 2000, pag El Informe se refiere al inicio del proceso de desapalancamiento y reestructuración del sector, que tiene que ser lento por definición, dado el contexto internacional de reducido crecimiento y baja inflación, después de describir el proceso de endeudamiento masivo de las empresas en el exterior (pag. 70). 11.-MARIN BENITEZ, G., A propósito de la reforma del IRPF, op. cit., pag
14 el contenido del Proyecto de reforma del IRPF, que en la nueva redacción que introduce para el artículo 49 de la Ley del IRPF, permite compensar, dentro de la base imponible del ahorro, los saldos negativos de los rendimientos y de las ganancias o pérdidas patrimoniales, con el límite del 25 % del saldo positivo, bien de los rendimientos, bien de las ganancias. III.4. Doble Imposición de Dividendos Por último, y a la hora de afrontar la reforma en la tributación de los dividendos en el IRPF, no es posible olvidar que existe una circunstancia que agrava la tributación del dividendo frente a otras formas de inversión. Esa circunstancia no es otra que la ausencia de un mecanismo que corrija o elimine, a favor del inversor persona física, la denominada doble imposición de dividendos. Los dividendos experimentan siempre una doble imposición económica, derivada del hecho de que son beneficios distribuidos de la sociedad y se gravan en cabeza de ésta. Cuando, por diversos motivos, se escuchan voces a favor de penalizar fiscalmente la percepción de dividendos, hay que recordar que esa penalización ya existe y va unida, como un ectoplasma, al sistema fiscal. Tal penalización, que es propia de esta forma de inversión, se llama doble imposición del dividendo. Con la Ley 35/2006, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, desaparece la norma de integración de dividendos que anteriormente se contenía en la ley (imputación estimativa), en la medida en que era una previsión legal que se aplicaba a los dividendos de acciones derivadas de sociedades españolas y no cuando los dividendos procedían de sociedades no residentes. Esta situación resultaba potencialmente discriminatoria y contraria al Derecho de la Unión europea. Así se desprendió de la sentencia España/Comisión de 15 de julio de 2004 (C-501/00), del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en la que el Tribunal considera contrario al principio de libre circulación de capitales un mecanismo de corrección de la doble imposición económica internacional que discrimina entre los dividendos de fuente interna y 14
15 los dividendos de fuente comunitaria. Y de manera mucho más clara, en la sentencia Manninen de 7 de septiembre de 2004, C-319/02, que consideraba restrictiva de la libre circulación de capitales, el régimen de integración estimativa de dividendos de la legislación finlandesa 12, similar al entonces vigente en España 13. Ante ello, la Ley 35/2006 decidió suprimir la deducción por doble imposición, introduciendo, como elemento parcialmente compensatorio de la doble imposición económica que soportarían los dividendos, una exención para los importes no superiores a euros, contenida en el artículo 7 y) de la Ley 35/2006, del IRPF. En la práctica ello supuso el abandono del sistema de integración estimativa, que planteaba serias objeciones desde la perspectiva del Derecho de la Unión Europea y la asunción de un régimen de no integración. Lo que supone que el beneficio distribuido por la sociedad vuelve a ser sometido a tributación, sin ningún tipo de paliativos, en sede del socio, con la consiguiente sobreimposición, que cuestiona la equidad del sistema. De cara al futuro, el Informe defiende suprimir la mencionada exención de los primeros euros en el caso de dividendos, por no responder a ninguno de los fundamentos de las exenciones en el IRPF: ni compensa pérdida ni responde a criterios de reconocimiento o mérito social, ni pretende ahorrar gastos públicos, ni se refiere a criterios de técnica tributario, ni constituye un incentivo para conductas valorables socialmente (pag. 103). El Informe lleva a cabo una valoración bastante decepcionante de esta exención, pues no entrar a evaluar la función que se ha atribuido a la misma en la reforma introducida por Ley 35/2006. No se plantea la pretendida (aunque fracasada) función de compensar el perjuicio experimentado por los perceptores de dividendos de rentas más bajas, al eliminarse el sistema de 12.-Véase al respecto, SANFRUTOS GAMBIN, E.-LINARES GARCIA DE COSIO, F., Está herido de muerte el sistema español de corrección de la doble imposición de dividendos en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas tras la sentencia Manninen?, Actualidad Jurídica Aranzadi, año XIV, nº 640, pag LANG, M., The Binding Effect of the EC Fundamental Freedoms on Tax Treaties, en la obra Tax Treaties and EC Law, Kluwer Law International, London The Hague Boston, 1996, pag. 32 y ss. 15
16 imputación estimativa y pasar a un sistema de no integración 14. Esta propuesta del Informe de la Comisión ha sido plenamente acogida por el Proyecto de Reforma Fiscal, que en la modificación del artículo 7 de la Ley del IRPF, propone la supresión de esta exención. Esta decisión de la reforma no puede ser valorada positivamente, pues va a suponer la desaparición del único mecanismo que, al menos para niveles de reducidos de renta, articulaba una corrección de la doble imposición de dividendos. Y sin duda alguna, se incrementarán los casos de script dividend en los niveles de renta que antes se veían favorecidos por la exención. A nuestro juicio es fundamental recuperar algún mecanismo que corrija la doble imposición de dividendos. Ello resulta especialmente urgente si tenemos en cuenta que la percepción de dividendos por sociedades sí da lugar a la corrección por doble imposición, mediante el método de exención, y tanto para la doble imposición internacional como para la interna, con el único límite de que la participación sea, al menos, del 5 % o el valor de la participación supera los 50 millones de euros. El propio sistema está invitando a interponer sociedad para percibir dividendos. Esa propuesta no puede ser, como dijimos en su momento en nuestro Informe La influencia de la fiscalidad en las distintas formas de inversión bursátil (Instituto de Estudios Fiscales, Madrid, pag. 52), la fórmula norteamericana de excluir la tributación de los dividendos en el IRPF, puesto que una propuesta de este tipo violaría las exigencias de capacidad contributiva en todas sus expresiones, pues, aunque se pudiera argumentar que los dividendos ya tributaron en cabeza de la sociedad, ésta no deja de ser una creación artificial. La capacidad contributiva individual ha de evaluarse respecto a cada persona física, como dijo el TC en sentencia 45/1989, de 12 de febrero, y es evidente que los rendimientos percibidos en forma de dividendos forman parte de la capacidad económica individual de la persona física; excluirlos de gravamen de forma completa no sería acorde con las exigencias 14.-Así lo explica MARIN BENITEZ, G., en A propósito de la reforma del IRPF, op. cit., pag
17 de justicia tributaria. Por lo que no queda otra alternativa que implementar algún modelo que permita integrar los impuestos que gravan el beneficio obtenido por la sociedad (Impuesto sobre Sociedades) y el Impuesto sobre la Renta que grava el dividendo obtenido por el socio. Pero evidentemente, la justicia del sistema requiere también que el impuesto sobre el beneficio social no difiera en exceso sobre el impuesto que paga el accionista. Por tanto, se debe recuperar la deducción por doble imposición de dividendos aplicable tanto en participaciones de sociedades residentes en España como de residentes en la Unión Europea, siempre que se haya tributado efectivamente en el otro país de la Unión Europea. Esa deducción debería fijarse en torno a un 10 % del importe percibido en concepto de dividendo. La suma del impuesto sobre el dividendo más el impuesto que paga la sociedad no debería superar el tipo máximo de la tarifa del IRPF. Si la reforma fiscal prevé que este tipo máximo sea de 47 % en 2015 y 45 % en 2016, la suma del tipo de impuesto dual (hasta euros, al 20% en 2015 y al 19% en 2016) y del impuesto de sociedades que pasará a ser del 25 %, sólo cumple esta exigencia en los supuestos en que perceptor de dividendos obtenga un importe que no supere los euros anuales. III.5. La neutralidad en la tributación de la participación en beneficios sociales. Gravamen de las plusvalías a corto plazo y de la venta de derechos de suscripción. Uno de los principales objetivos de la reforma, siguiendo las indicaciones de los organismos internacionales y, singularmente, de la OCDE, es la neutralidad fiscal en lo relativo a la elección de la fórmula de ahorro. Así lo recoge el Informe de la Comisión de Expertos (pag. 86). Como decimos, es algo en lo que la OCDE ha insistido, por ejemplo, con ocasión de sus críticas al tratamiento ventajoso de los planes de pensiones. 17
18 La neutralidad en el tratamiento del ahorro es un tema recurrente y está presente en todas las reformas fiscales de la tributación sobre la renta. No se trata ahora de exponer extensamente las notas teóricas del principio de neutralidad. Baste con decir que la búsqueda de la neutralidad tributaria respecto al ahorro, significa que el ordenamiento tributario debe crear las condiciones para que los inversores elijan preferentemente los productos financieros por sus características (rentabilidad, liquidez...) y gestión financieras, y no por su tratamiento tributario o sus ventajas fiscales. O, lo que es lo mismo, que existan condiciones en el derecho positivo, para que la preferencia por uno u otro instrumento de ahorro no derive, ni exclusiva ni principalmente, de factores tributarios 15. Y eso hasta ahora no era así. Haremos referencia a algunos ejemplos en los que esta exigencia de neutralidad no salía muy bien parada, para recordar otros puntos en los que incide la reforma del IRPF. III.6. Inclusión de las plusvalías a corto plazo en la base del ahorro. La reforma modifica la composición de la base del ahorro para incluir en la misma las ganancias y pérdidas de patrimonio procedentes de la enajenación de elementos patrimoniales, cualquiera que sea su período de generación, volviendo a la situación anterior a la Ley 16/2012, lo que debe ser valorado de modo positivo. Tratándose de una cuestión aparentemente sencilla, la misma es de una gran trascendencia. Primero, porque afecta a la neutralidad a la hora de gravar las distintas formas de participación en beneficios, ya que la plusvalía a corto es una forma de materializar ciertas participaciones en beneficios que no se distribuyen bajo la forma convencional del dividendo. En este sentido, hay que recordar que la Ley del IRPF sólo grava como rendimientos de capital 15.-SANCHEZ PEDROCHE, J.A., Ahorro y Fiscalidad, Cuadernos Fiscales, EDERSA, Madrid, 2002, pag. 22; ESTEBAN PAUL, A., Fiscalidad de los productos financieros, IEF-Escuela de Administración Pública, Madrid, 2005, pag
19 mobiliario la percepción de dividendos, aunque existen otras fórmulas de distribución y participación en beneficios sociales. Así pues, y en primer lugar, la falta de neutralidad puede derivarse del distinto tratamiento fiscal de las diversas fórmulas de distribución del beneficio societario, y que pueden configurarse como alternativas al pago del dividendo (separación de socios, reducción de capital con devolución de aportaciones, condonación de dividendos pasivos con cargo a reservas 16 ) y sobre todo la entrega de acciones liberadas, que ha fomentado la planificación fiscal por medio de las conocidas fórmulas de retribución flexible al accionista o script dividends, ya que tal entrega no se grava en el momento en que se produce sino en el instante de la posterior enajenación de los títulos recibidos. A través de estas fórmulas los accionistas pueden elegir entre recibir acciones y diferir la tributación hasta la venta de las mismas, o cobrar el dividendo en efectivo, tributando en dicho momento, sólo por la cantidad que exceda de este umbral exento. La clave para un tratamiento desigual radicaba en la distinta fiscalidad aplicable a la percepción del dividendo como tal o a la obtención de una ganancia de patrimonio por la enajenación de los títulos provocada porque el precio de venta de las acciones incluía la distribución del dividendo. Antes de la entrada en vigor de la vigente Ley 35/2006 del IRPF, este diverso tratamiento fiscal era palmariamente contrario a la idea fuerza de la neutralidad; el tratamiento de una misma renta en sentido económico (reparto de beneficios sociales) resultaba diferente en función de la alternativa elegida para instrumentar dicha operación desde el punto de vista mercantil. La implantación del modelo dual de impuesto supuso el someter estas operaciones, que antes tributaban de forma diferente según se calificasen como rendimientos de capital mobiliario o como ganancias de patrimonio, a un similar régimen fiscal. Y ello 16.-La DGT recuerda que el importe de las devoluciones de aportaciones que correspondan a beneficios no distribuidos tributa domo rendimiento de capital mobiliario, equiparado a dividendos. En cuanto a las adquisiciones de las acciones por la propia sociedad, ello generará para el accionista una ganancia o pérdida patrimonial, salvo que dicha operación sea previa a una reducción de capital, en cuyo caso formará parte de dicha operación, en los términos de las sentencias del Tribunal Supremo de 16 de mayo y de 23 de junio de 2011 (consulta V , de 18 de marzo de 2014). 19
20 porque todas estas rentas quedaban subsumidas en la base imponible del ahorro. Sin embargo, esta situación se ha visto alterada con la modificación operada por la Ley 16/2012, de 27 de diciembre, por la que se adoptan diversas medidas tributarias dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y al impulso de la actividad económica, que dispone el gravamen de las ganancias a corto plazo aplicando la tarifa progresiva del impuesto de la base general. Esta modificación significó, en tanto alteraba la composición de la base del ahorro al haber plusvalías bursátiles que no se integraban en la misma, un ataque frontal a la neutralidad del impuesto. Además, la reforma perjudicaba la neutralidad en el sentido que introducía un incentivo para esperar un año a la hora de enajenar acciones, fomentando la no realización de plusvalías y perjudicando la liquidez. En efecto, ello suponía un claro perjuicio para la liquidez del mercado de valores español, al penalizar las ganancias realizadas a corto plazo, con su incidencia negativa en la competitividad de nuestros mercados bursátiles. Así lo dijimos en nuestro trabajo Algunas consideraciones jurídica sobre la fiscalidad de la retribución al accionista individual 17. Pues bien, las medidas de reforma ante esta situación eran muy simples y claras, y así lo recoge el Informe de la Comisión de Expertos; volver al sistema anterior a la Ley 16/2012, incorporando las ganancias y pérdidas de patrimonio con un período de generación inferior a un año a la base del ahorro. Así lo hace, de forma acertada, la reforma de la Ley del IRPF. III.7. Tratamiento diferenciado de la inversión directa y de la inversión indirecta en acciones y participaciones. 17 -http://www.bolsasymercados.es/esp/publicacion/revista/2013/06/articulo_2- Garc%C3%ADa_Novoa.pdf; pag
LA REFORMA FISCAL EN MATERIA DE TRIBUTACIÓN DEL AHORRO Y DEL ENDEUDAMIENTO DE LAS SOCIEDADES
LA REFORMA FISCAL EN MATERIA DE TRIBUTACIÓN DEL AHORRO Y DEL ENDEUDAMIENTO DE LAS SOCIEDADES Autor: César García Novoa Catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Santiago de Compostela