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Timestamp: 2019-05-19 07:21:12
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Matched Legal Cases: ['artículo 38', 'artículo 71', 'artículo 26', 'artículo 26', 'artículo 29', 'artículo 26', 'artículo 26', 'artículo 26', 'artículo 26', 'artículo 29']

INTEGRACIÓN DE COMISIÓN ESPECIAL SOBRE SEDE DE CAMPEONATO MUNDIAL DE FÚTBOL DE 2010
DEBATE SOBRE AVANCE DEL PROCESO DE REACTIVACIÓN Y DE LAS MEDIDAS PARA ENFRENTAR EL DESEMPLEO. Proyectos de acuerdo.
Sesión 34ª, en martes 5 de septiembre de 2000
(Especial, de 18.08 a 21.04 horas)
Presidencia accidental de los señores Huenchumilla Jaramillo, don Francisco, y Tuma Zedan, don Eugenio.
Integración de Comisión especial sobre sede de Campeonato Mundial de Fútbol de 2010	7
Debate sobre avance del proceso de reactivación y de las medidas para enfrentar el desempleo. Proyectos de acuerdo	7
1.	Oficio de S.E. el Presidente de la República mediante el cual hace presente la urgencia, con calificación de “discusión inmediata”, para el despacho del proyecto que introduce modificaciones a la ley Nº 18.695, orgánica constitucional de Municipalidades, en materias electorales (boletín Nº 2556-06) (S)	47
2.	Informe de la Comisión especial de la Pequeña y Mediana Empresa (Pyme), recaído en el proyecto, iniciado en moción, que establece normas para facilitar la creación de microempresas familiares (boletín Nº 1241-03) (S)	47
3.	Informe del señor Presidente de la Cámara de Diputados, don Víctor Jeame Barrueto, quien, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 38 del Reglamento de la Corporación, informa acerca de su participación en la Conferencia de Presidentes de Parlamentos Nacionales de la Unión Interparlamentaria Mundial, realizada en Nueva York del 30 de agosto al 1 de septiembre en curso	52
Naranjo Ortiz, Jaime	PS	VII	39
-Con permiso constitucional estuvieron ausentes los diputados señores Felipe Valenzuela y Sergio Velasco.
-Asistieron, además, los ministros de Economía, Minería y Energía , señor José de Gregorio; de Hacienda , señor Nicolás Eyzaguirre; del Trabajo y Previsión Social, señor Ricardo Solari; de la Secretaría General de la Presidencia , señor Álvaro García, y de la Secretaría General de Gobierno, señor Claudio Huepe. Concurrieron, también, los señores Ricardo Paredes, decano de la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Chile, y Francisco Rosende, decano de la facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Católica de Chile.
-Se abrió la sesión a las 18.08 horas.
El acta de la sesión 29ª se encuentra a disposición de las señoras diputadas y señores diputados.
El señor ÁLVAREZ ( Prosecretario accidental ) da lectura a los documentos recibidos en la Secretaría.
Me permito proponer a la Sala la siguiente nómina de diputados para integrar la Comisión especial destinada a estudiar la posibilidad de que el Campeonato Mundial de Fútbol adulto de 2010 sea realizado en Chile: don Sergio Aguiló Melo, don Nelson Ávila Contreras, don Julio Dittborn Cordua, don Alberto Espina Otero, don Maximiano Errázuriz Eguiguren, don Enrique Krauss Rusque, don Felipe Letelier Norambuena, don Gutenberg Martínez Ocamica, don Jaime Naranjo Ortiz, don Andrés Palma Irarrázaval, don Edgardo Riveros Marín, don Manuel Rojas Molina y don Carlos Vilches Guzmán.
Corresponde conocer y “analizar en detalle las cifras macroeconómicas y el estado de avance del proceso de reactivación, las medidas anunciadas por el ministro de Hacienda para acelerar este proceso, las alarmantes cifras de desempleo entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas y las políticas y medidas específicas diseñadas por el Gobierno para hacer frente a esta situación”.
El tiempo previo de quince minutos corresponde al Comité de la Unión Demócrata Independiente, que será usado por dos diputados. En primer lugar, intervendrá el señor Dittborn, por ocho minutos, y después el señor Cardemil, por el tiempo que resta.
Tiene la palabra el diputado señor Dittborn.
Señor Presidente , en esta oportunidad, nos corresponde abordar el problema que más preocupa al país: la alta tasa de desempleo, que se resiste tenazmente a bajar.
La materia es de tanta importancia, que pedimos a los representantes del Gobierno de la Concertación que escuchen con atención a quienes piensan distinto de ellos y que dejen de lado todo atisbo de soberbia y de creerse poseedores de la verdad de algo que afecta a más de medio millón de chilenos.
Si un ex candidato a la presidencia de la República ha ofrecido al Gobierno sus equipos para colaborar en la solución del problema, la Concertación debe acoger su ofrecimiento, recibir a los equipos y compartir con ellos las opiniones técnicas, porque en esto no debe despreciarse ningún juicio, menos el de personas técnicamente muy calificadas y que asesoran a distintos gobiernos a través del mundo, pero que en Chile, al parecer, no se las escucha.
Durante los diez años de gobierno de la Concertación, sistemáticamente hemos advertido a los distintos equipos técnicos sobre los problemas económicos que se generarían como consecuencia de una serie de políticas erradas. Por ejemplo, advertimos que el alto y creciente gasto público que en especial tuvo el gobierno del entonces Presidente Frei Ruiz-Tagle llevaría a un problema de déficit fiscal, el que, a su vez, obligaría al Banco Central a adoptar políticas monetarias de carácter restrictivo para mantener el “déficit en cuenta corriente a niveles razonables”.
Eso se lo advertimos al ministro Aninat en reiteradas oportunidades, pero no nos escuchó. No escucharon a las personas que pensábamos de manera distinta, y sistemáticamente fuimos descalificados y tildados de ortodoxos o de no tener la suficiente experiencia en este campo. La verdad es que finalmente hemos tenido la razón.
El gobierno de Frei Ruiz-Tagle, como lo han reconocido, por lo demás, autoridades del gobierno del Presidente Lagos, dejó al país en una situación financiera fiscal tremendamente delicada, que significó, durante 1999, tener tasas de interés muy altas, que afectaron a las pequeñas y medianas empresas, que son las que fundamentalmente se endeudan en el mercado de capitales local.
Eso generó un sobreajuste, que ya nadie discute, en las pequeñas y medianas empresas, que son las que generan, como todos sabemos, gran parte del empleo.
Además, advertimos al Gobierno que el gasto público creciente, durante la década pasada, deprimiría el precio del dólar y que el dólar deprimido sólo demoraría la recuperación económica. Una vez más, lamentablemente, tuvimos la razón.
Sólo en los últimos meses, en que la situación fiscal ha mejorado, porque hay que reconocer un mérito de las actuales autoridades en cuanto a su preocupación por el gasto público, ha comenzado levemente a recuperarse el precio del dólar, y es evidente que este hecho dará un impulso a las exportaciones y a aquellas empresas que sustituyen importaciones, lo que generará empleos productivos.
Al mismo tiempo, le advertimos, en varias sesiones de la comisión de Hacienda y en conversaciones de pasillo, que el sistema de impuesto a la renta tiene un sesgo antiahorro y antiinversión, lo que teóricamente está demostrado, y que, por lo tanto, es necesario corregirlo a través de mecanismos e incentivos proahorros y proinversión, de manera que se genere una cantidad importante de empleos.
Pues bien, ¿qué hicieron las autoridades? Todo lo contrario: eliminaron la posibilidad de que las empresas no pagaran impuestos por aquella parte de las utilidades que reinvertían. Esto fue al comienzo de los gobiernos de la Concertación.
Se creó una Comisión Nacional del Ahorro, que tenía gran cantidad de propuestas interesantes para favorecer el ahorro y eliminar este sesgo antiahorro, pero, en la práctica, muy pocas se implementaron.
Sugerimos al Gobierno disminuir las altas tasas marginales del global complementario o impuesto a las personas, como un mecanismo para incentivar el ahorro. Nada de eso se ha hecho.
Como consecuencia de esa actitud, la tasa de ahorro interno bruto ha ido cayendo sistemáticamente en los diez años de gobierno de la Concertación, desde tasas del orden del 30 por ciento del PIB a las actuales de 22 ó 23 por ciento, así como también han disminuido las tasas de inversión.
Es lamentable que ninguna de estas advertencias se haya asumido y que hoy el gobierno del Presidente Lagos deba admitir que la industria más próspera que ha creado en estos primeros meses de gobierno ha sido la industria de producción de cesantes. Durante la presidencia de Lagos se han creado 900 nuevos cesantes al día, según cifras entregadas por el INE, Instituto Nacional de Estadísticas. Ante esta situación, evidentemente preocupante y que nos ha conducido a esta sesión especial, el Gobierno adopta fundamentalmente dos medidas: la primera, dar un bono de 10 mil pesos a 800 mil familias, por una sola vez, y la segunda, devolver el impuesto global complementario a alrededor de un millón de contribuyentes; es decir, se adelanta la devolución de este impuesto.
Dos comentarios respecto de estas medidas. ¿Alguien cree realmente que el mayor poder de compra que generarán estas medidas, aplicadas por una sola vez, crearán mayor empleo? Veamos qué pasó en el caso del DFL Nº 2. También se dio un subsidio, por una sola vez, para que los contribuyentes pudieran comprar viviendas DFL 2 con un estímulo tributario. ¿Qué ocurrió? El stock de viviendas se vendió, pero las cifras indicaron que no hubo creación de nuevos empleos en el sector de la construcción. Lo peor es que lo mismo sucederá con estas medidas. Significan mayor poder de compra, pero, a nuestro juicio, no generarán nuevos empleos.
Lamentablemente, no podré exponer algunas propuestas que tengo respecto del tema, pero espero hacerlo durante la sesión. Hoy es legítimo hacer un vaticinio. Las dos medidas dispuestas por el Gobierno son aspirinas para una enfermedad que prevemos muy grave. Por lo tanto, vaticinamos que ellas serán insuficientes y que el Gobierno propondrá nuevas soluciones para abordar este primer problema nacional.
Tiene la palabra el diputado señor Cardemil por cinco minutos y medio.
Señor Presidente , el 21 de mayo pasado, cuando el Presidente Lagos hizo su discurso programático, los parlamentarios de la Alianza planteamos con respeto, pero con mucha claridad, que no había en ese programa medidas concretas para paliar la cesantía que se nos venía encima.
Hicimos presente nuestra preocupación por un diagnóstico, a nuestro juicio liviano, acerca del tamaño de la crisis. Fuimos duramente criticados y se llegó a decir que estábamos poco menos que saboteando el inicio del Gobierno. Los duros hechos nos han dado la razón. Hoy, en una sesión especial con los señores ministros, estamos analizando una cesantía que se elevó por sobre los dos dígitos, aun a pesar de la aseveración de los ministros y del Presidente en el sentido de que no se elevaría. En estos momentos tenemos un 10,2 por ciento de cesantía.
Este porcentaje frío refleja la realidad de 600 mil personas cesantes, así como refleja también la situación de las regiones, donde la cesantía golpea con dígitos mucho más atroces y tremendos en su efecto desmoralizador que la fría estadística.
Queremos en esta sesión hablar con firmeza, pero con lealtad. No deseamos estar aquí en otra sesión especial, en septiembre u octubre, cuando haya una cifra de cesantía superior al 10,5 por ciento, que prevemos, sino alertar con franqueza sobre lo que nos viene encima.
¡Cuidado, señores ministros! La mayoría de las señales macroeconómicas proyectan, para el próximo trimestre, una desaceleración tanto de la actividad económica como de la inversión. Existe una importante capacidad productiva ociosa y no vemos que se vaya a reactivar.
Hay dos ámbitos a los que nos quisiéramos referir, el primero de los cuales se refiere a las medidas específicas del Gobierno. Ya dijo el diputado Dittborn que consideramos que debieron tomarse medidas exactamente contrarias a las que se aplicaron. Hay que usar los recursos fiscales propios -aquí estamos hablando de 200 millones de dólares que se van a gastar- para crear empleos en la base. Chile necesita empleos ahora.
Estas medidas, finalmente, se van a aprobar. La Concertación tiene mayoría en la Cámara y en el Senado y, obviamente, los votos para aprobarlas. La Oposición poco puede hacer en materia de votos, pero eso no aliviana, sino que agrava la responsabilidad del Gobierno para actuar correctamente en una materia tan delicada, grave y sensible para la estabilidad social y política, como la que estamos analizando.
Pero no quisiera quedarme aquí. Pensamos que el gran déficit del Gobierno está en el ámbito de las señales, de la definición de políticas de Estado y de objetivos nacionales de estabilidad y confianza. Hay una crisis de confianza y de esperanza.
El Gobierno tomó el poder que el pueblo le confió en marzo de este año, en un ambiente de esperanza. Digámoslo claramente: el país salió de una elección presidencial donde todo el espacio político se ocupó y hubo amplio consenso en las proposiciones programáticas de los candidatos Lavín y Lagos, pero, en definitiva, el país votó por que hubiera más trabajo, más armonía, más paz social.
Esas son las expectativas y esperanzas que se han defraudado. Hoy, el país ve que se alejan las posibilidades de trabajo y de paz social, y que existe más desempleo.
Mucho se ha hablado en estos días del gobierno militar, pero hoy quiero rescatar una fase especialmente importante de ese período, la posterior a la crisis de 1982, año en el cual hubo una crisis mucho más grande y estructural que la de hoy. En ese momento, el gobierno militar, tan vilipendiado, y los equipos civiles que trabajamos con posterioridad a esa fecha, con la colaboración de la Oposición de entonces, fuimos capaces de encontrar una salida política y económica al país. Así se empezó a hacer la transición; así se crearon las bases del desarrollo económico cuyo impulso llegó hasta ayer.
Creo que estamos fallando en las señales. Las claves de la modernidad son concordancia, convergencia y aprovechamiento, entre todos, de las ventajas comparativas del país en la dura competencia mundial. En eso se está fallando, porque, a los seis meses, el gobierno de la Concertación se encuentra en una encrucijada.
Después seguiré hablando sobre este tema para sacar provecho de esta reunión, porque hay medidas que están afectando la confianza, la seguridad, y son las únicas que, corregidas, van a generar empleo.
Durante el transcurso de la sesión, tendré tiempo para referirme a lo que queremos plantear hacia el futuro.
Tiene la palabra el ministro de Hacienda , señor Nicolás Eyzaguirre.
Señor Presidente , agradezco esta oportunidad para comentar con ustedes acerca de la situación económica del país, de sus causas y de sus soluciones. Lo haré inspirado en un alto espíritu de consenso por el bien del país y particularmente por nuestros desempleados, que tanto nos preocupan a todos.
Me voy a extender algunos minutos y espero contar con vuestra paciencia.
En primer lugar, quisiera desterrar la idea de que estamos ante una severa crisis. Como ustedes saben, la inmensa mayoría de los analistas proyecta para este año un crecimiento de entre 5,5 a 6 por ciento.
El país ha sido singularizado en todos los foros internacionales, incluyendo el Fondo Monetario Internacional, como el que ha logrado salir más rápidamente de la crisis producida por el problema financiero de Oriente y de la crisis rusa.
Nuestro “rating” internacional se ha mantenido, a diferencia de las demás economías emergentes y, a juzgar por nuestros observadores externos, las perspectivas son sin duda halagüeñas.
La economía chilena, a diferencia de la mayoría de las economías hermanas latinoamericanas, cuenta -lo que es indiscutido en todos los sectores- con fundamentos extremadamente sanos que se reflejan en una baja inflación, en una holgada posición externa y en un bajo nivel de deuda pública. Ésta es una economía que lo tiene todo. Lo que no puede dar, sin duda, es espacio a la autocomplacencia, pues sabemos que sólo a través del trabajo diario, de la mancomunión de intereses y de la mirada en alto, podremos en definitiva prevalecer.
En este cuadro, las halagüeñas cifras agregadas, como las que he comentado, y el reconocimiento internacional de las mismas, no se compadecen -lo debo reconocer con hidalguía- con lo que se ha dado en denominar la sensación térmica. En particular, tenemos un nivel exageradamente alto de desempleados y un problema de exceso de endeudamiento y, en definitiva, de estrangulamiento de muchas empresas productivas del país. El Gobierno no es insensible frente al tema; pero es importante precisar que este marco se da en el contexto de una economía que crece y que tiende a solucionar sus problemas y no en el contexto de una economía que está descendiendo.
Nuestra visión del problema del desempleo es que su solución ha ido más lenta que lo esperado. Sería falta de modestia y soberbia no reconocer que lo que se estimó cuando comenzó el Gobierno no se ha cumplido en la práctica. Creemos que hay un conjunto de explicaciones de buen fundamento para aquello y es importante ponernos de acuerdo en ellas, porque sólo de allí saldrán las soluciones adecuadas.
En primer lugar, hemos tenido un crecimiento mucho más basado en el sector externo, esto es, mediante las exportaciones, que en la demanda interna. Si bien ésta es una muy buena noticia desde el punto de vista de la sustentabilidad externa del desarrollo -no volveremos a tener problemas de balanza de pagos, que tanto dolor y desempleo crearon a principios y durante gran parte de la década de los años 80-, no es suficiente para aliviar el tema del desempleo, por cuanto la demanda interna permanece bastante estancada.
¿A qué se debe el estancamiento de la demanda interna?
En primer lugar y como lo han señalado distinguidos analistas de todos los colores políticos, en definitiva, la crisis fue de mayor magnitud que lo que todos imaginamos en su momento. Quizás excesivamente concentrados en las cifras de producción, estimamos que una caída de sólo el 1 por ciento del producto interno bruto era una recesión de menor magnitud. No obstante, al mirar un poco más al interior de la economía y constatar el 10 por ciento de la caída de la demanda y los problemas sectoriales, nos damos cuenta de que la recesión del año 99 fue una crisis, al menos, de mediana gravedad.
Eso ha significado, sin duda alguna -como es la experiencia internacional en todos los países, incluyendo Chile el año 82, que han pasado por una crisis mediana o grande- una actitud de extremada cautela, tanto de los consumidores, que se han encontrado en una situación de incertidumbre, de desempleo y sobreendeudamiento, como de los empresarios, que no atisbaban una crisis de importancia durante la segunda mitad de los años 90 y que se encontraron con un problema no anticipado, con altos niveles de deuda y, muchas veces, con una exposición muy fuerte en moneda extranjera. Esto ha significado que la reactivación de la demanda interna ha sido más lenta de lo previsto.
No obstante, señores diputados, con entera responsabilidad -pueden chequear fácilmente lo que digo- los invito a reflexionar un poco más allá de nuestra realidad inmediata. Si observan no sólo el contexto regional, sino el universal de los países en desarrollo o del subconjunto de aquellos que se llaman países emergentes, verán que la situación de desaceleración relativa que el país experimenta, desde el segundo trimestre de este año, es un fenómeno enteramente generalizado a nivel internacional y cuya causa básica responde a la todavía insuficiente recuperación de los mercados financieros internacionales, que continúan prestando sumas exiguas a las economías emergentes, y más en particular, que continúa habiendo un flujo de inversión extranjera directa incomparable con lo que prevaleció durante los años 90. Éste es un fenómeno universal y no privativo de Chile.
Si tan sólo nos desapasionamos por un momento y calculamos la diferencia en términos del crecimiento y la demanda y las posibilidades de empleo, de una inversión extranjera que durante los años 90 alcanzaba a cuatro o cinco puntos del producto -inver-sión extranjera directa que este año no alcanzará ni siquiera a la mitad de ello-, podremos concluir la magnitud fundamental y significativa de esta novedad externa.
Si bien es cierto que la economía mundial ha crecido de modo importante, no lo es menos que hemos tenido un choque completamente inanticipado no solamente por Chile, sino por la economía mundial en su conjunto, la que, dicho sea de paso, ha observado crecientes grados de preocupación frente al fenómeno que describiré.
Hemos sido tomados por sorpresa respecto del “shock” petrolero. Recordemos que las dos crisis internacionales más grandes, previo a la crisis asiática, se debieron precisamente a un “shock” en este nivel.
Esto ha significado restar del ingreso de las familias, durante este año, 800 millones de dólares, cuya ausencia podría haber determinado un crecimiento de la demanda interna de varios puntos adicionales. Además, ha tenido un impacto indeseado sobre la inflación y, por tanto, sobre las tasas de interés, tan importantes para el desendeudamiento de las familias y de las pequeñas y medianas empresas.
Adicionalmente -lo que no debe ser tomado como un hecho negativo, sino de la realidad-, la situación vivida por las empresas durante el año 99 las ha obligado a efectuar fuertes ajustes de costos, incrementando, como es notorio y pocas veces enfatizado, la productividad durante este primer semestre a niveles récord y cuyo desgraciado corolario es una menor absorción de empleo.
No obstante, sería absurdo oponernos a esta flexibilidad, a esta capacidad de nuestros empresarios de mejorarla y, por lo tanto, de incrementar la productividad. Si bien esto puede representar un costo en el corto plazo, es, sin duda, una muy buena noticia desde el punto de vista del mediano plazo.
No debemos confundir un ajuste realizado por una sola vez -aconteció en 1982-, en cuanto a la eficiencia de las empresas, con una incapacidad secular de la economía para generar empleos. No hay evidencia alguna de aquello y estamos convencidos de que en la medida en que sigamos creciendo a una tasa del 6 por ciento, más temprano que tarde, las empresas coparán su capacidad instalada, las familias dejarán de estar endeudadas y la demanda interna y el empleo volverán a ser objeto de un crecimiento robusto, tal como ocurrió en el pasado.
Así las cosas, estimados diputados, el diagnóstico del Gobierno es que, en lo fundamental, la falta de recuperación del empleo se debe, en primer lugar, a factores estructurales como los aludidos, que no son del dominio de la política económica y, en segundo término, a una falta de demanda efectiva que nos ha hecho caer en un círculo vicioso, esto es, falta de demanda, lenta recuperación del empleo, incertidumbre en las familias y bajo consumo, y, luego, baja demanda. Así completamos el círculo vicioso. Lo que necesitamos, básicamente, es pasar de ese círculo vicioso -falta de demanda, poco empleo y poco consumo-, a un círculo virtuoso en que, en la medida en que se asegure la confianza de las familias, las personas comiencen a gastar más, inicialmente en consumo, y haya mayor demanda, mayor utilización de la capacidad ociosa, más inversión y, en definitiva, más empleo.
Este tema no es novedoso; es una materia respecto de la cual, por ejemplo, Europa se debatió durante toda la segunda mitad de los años 90, y hoy día vemos cómo, gracias a políticas fiscales consistentes, ha sido capaz de pasar del círculo vicioso al círculo virtuoso, exhibiendo envidiables tasas de crecimiento, tanto del producto como del empleo.
En este cuadro, contrariamente a lo que se ha señalado, hemos estado permanentemente abiertos, atentos, disponibles y predispuestos para conversar con todos los economistas de la plaza, independientemente de su color político, con el objeto de perfeccionar al máximo nuestro diagnóstico y, en consecuencia, adoptar las políticas adecuadas. Entre los economistas que han sido destacados por la Oposición se cuentan personas muy cercanas al equipo económico, que no sólo en esta ocasión, sino permanentemente, durante estos seis meses de gobierno, han sido los interlocutores preferidos por parte de nuestro equipo económico. No obstante, les hemos señalado, tal como lo ratificara hoy día el distinguido economista Vittorio Corbo, que entendiendo que el subsidio a la contratación de mano de obra es, desde el punto de vista teórico, un instrumento adecuado para la realidad que vivimos, es difícilmente implementable, por cuanto con los organismos de fiscalización y métodos de que hoy día disponemos es imposible separar el subsidio que llegaría por trabajo auténticamente nuevo, versus el que se generaría por concepto de formalización de los informales, contratación de empleo de rotación y contratación de empleo estacional.
Así las cosas -estamos dispuestos a poner a vuestra disposición estudios serios sobre la materia-, nos hemos convencido de que para generar 50 mil empleos por esta vía, el Gobierno tendría que poner a disposición del entorno entre 200 y 250 millones de dólares, que están claramente fuera de lo que el Presupuesto -si queremos mantener el prestigio internacional que nos da el manejo de nuestras finanzas públicas- puede abordar. En último término, si ése fuera el deseo del país, el sistema sería bastante más eficiente, en cuanto a contratación de mano de obra, simplemente por la vía de la contratación directa.
Éste es, señores diputados, nuestro diagnóstico. En lo fundamental, existe un problema de demanda efectiva y, frente a eso, el Banco Central ha actuado rebajando las tasas de interés, y el Gobierno ha actuado favoreciendo la liquidez de empresas y personas.
El diputado señor Dittborn dudaba del efecto que podría tener el adelanto del pago del exceso de impuesto por parte del Gobierno. Sin duda, en situación normal, si una persona espera recibir, por ejemplo, 200 en mayo próximo, y se le adelantan 100 de esos 200 en septiembre o noviembre, sus pautas de consumo no cambiarían. Sin embargo, resulta empíricamente comprobable que en todas las recuperaciones se produce un problema de falta de liquidez en la economía, en particular de los consumidores. Por lo tanto, la medida de adelantar la devolución de impuestos es una medida técnicamente correcta y universalmente aceptada frente a situaciones como la que vivimos ahora. Sabemos perfectamente -en eso estamos de acuerdo con el diputado señor Dittborn- que eso producirá un alivio de las pautas de consumo sólo por una vez; no obstante, debo decirle al diputado que la rebaja de las tasas de interés -como todos lo sabemos- toma entre uno y dos trimestres en hacerse efectiva. Por lo tanto, lo que estamos haciendo es, de alguna forma, adelantar el avance del consumo que, en todo caso, en el plazo de uno o dos trimestres, vendrá por la vía más correcta de impulsar el consumo y la inversión: el aumento del circulante y la correspondiente relajación crediticia.
Por último, quiero referirme a la situación de las Pymes. Estoy en condiciones de poner a disposición de la Mesa el conjunto de medidas que el gobierno del Presidente Lagos ha tomado sobre el particular. Dentro del marco de lo sensato, hemos hecho lo imposible por concurrir al alivio del endeudamiento o sobreendeudamiento de las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, debemos tener claro que, desde el punto de vista de las políticas públicas, se trata de evitar que las pequeñas y medianas empresas viables en el mediano y largo plazos, pasen de una crisis de liquidez a una crisis de solvencia que, en definitiva, las obligue a cerrar. Aquí no se trata -como no puede ser el caso de una economía sana-, por la vía de perdonazos, de mantener artificialmente vivas unidades productivas que han probado no ser rentables y competitivas en el actual ambiente. Para ello se requieren políticas de mediano plazo, de capacitación y flexibilidad, y, claramente, aliviar las deudas de esas empresas sólo traería consigo un perdonazo y una pésima señal para las deudas futuras.
Sólo quiero destacar que, en materia de endeudamiento de las pequeñas y medianas empresas, hemos adoptado algunas medidas como las siguientes: la ampliación y extensión del Fondo de Garantía, Fogape; la línea B 13 de la Corfo; la flexibilización de normas de clasificación de riesgo por parte de los bancos, situación que continuaremos profundizando, tal como lo señalara hoy a la prensa el superintendente de Bancos ; flexibilización de los límites para las operaciones de “leasing”; nueva fórmula del cálculo para la tasa máxima convencional, petición reiteradamente demandada por los bancos; ampliación del “factoring” al comercio internacional; fondos de capital de riesgo, que dependen, en último término, de la aprobación del proyecto de ley de las Opas, porque no podemos crear fondos de capital de riesgo, que son una inyección a la vena a la pequeña y mediana empresa, si no sacamos adelante dicha iniciativa. Quiero detenerme un momento aquí para agradecer muy sinceramente a esta honorable Cámara de Diputados la expedición con que procedió a despachar, en tercer trámite constitucional, dicho proyecto de ley.
En materia de agilización de trámites, también hemos adoptado un conjunto de medidas que me resultaría largo detallar, pero que alcanzan, al menos, a siete.
Finalmente, reiterando que pondremos a disposición de la Mesa un análisis pormenorizado y detallado de cada una de las políticas que, a nuestro juicio, se han tomado correctamente frente a la situación macro y microeconómica que vive Chile, quiero caracterizar este paquete del Gobierno como algo que apunta exactamente a las raíces de la situación que hoy nos amarga.
En primer lugar, no hemos usado el bono de los 10 mil pesos para los cesantes como un método de reactivación. Sería absurdo, señores diputados y señoras diputadas, pensar que 10.000 millones de pesos, que corresponden a menos de un milésimo del gasto total del gobierno, van a tener una incidencia macro.
¡Perdónenme, no podemos hacer paquetes que impliquen gastos desde el punto de vista macro y, al mismo tiempo, cumplir con la exigencia de todos ustedes respecto de las finanzas públicas ordenadas! ¡Seamos consecuentes! ¿Queremos la vuelta al populismo para tener tasas de interés y riesgo internacional sumamente malos, como sufren nuestros países vecinos? ¡Seamos consecuentes: no estoy disponible para el populismo!
Hemos hecho, y termino con esto, un adelanto de la devolución de impuestos. Ya he explicado el sentido de alivio de la liquidez y por qué tiene un impacto macroeconómico.
La pequeña y mediana empresa ha sido clara en sus comunicados para señalar que el exceso de deudas tributarias la ahoga. Hemos hecho una pactación de deudas tributarias sin costo fiscal, que constituye una medida creativa para aliviar y movilizar las energías de la pequeña y mediana empresa sin que esto nos arrastre a un mayor déficit fiscal.
Finalmente, no hemos sido impermeables a los reiterados llamados de distintos sectores, en particular de los empresarios, respecto de la necesidad de dar señales de mediano y largo plazo, reformas estructurales que planteen hacia dónde se dirige la política económica del Gobierno.
Nos llama la atención la ausencia de relevancia de temas de enorme importancia que han sido incluidos en el paquete, tal como la clarificación de los temas de la ley de pesca y de la ley eléctrica, así como la ampliación de los márgenes de inversión externa de las AFP, que van en beneficio de cada uno y todos los contribuyentes que tienen sus fondos en las administradoras de fondos de pensiones, y la creciente desregulación de la cuenta de capitales, que nos permitirá una integración financiera total para beneficio de las pequeñas, medianas y grandes empresas que necesitan también del ahorro internacional para financiar sus actividades.
Tiene la palabra el diputado señor Enrique Jaramillo por cuatro minutos, que le asignó su bancada.
Señor Presidente , autoridades económicas que hoy ya han intervenido con la firmeza, la fuerza y la lealtad de chileno que ellas tienen. También agradezco la firmeza y la lealtad de la Oposición, porque la creo y la quiero sincera. Por ello, no puedo dejar de hacer presente el hecho, siempre positivo, de haber sido convocado a este debate sobre la situación de la economía nacional y las medidas que ha adoptado la autoridad económica, hoy descritas por este insigne ministro de Hacienda , para hacerle frente a iniciativas de un grupo de distinguidos colegas que difieren tanto de la opinión del Gobierno, en materia económica, como del estilo con que la expresa, sobre el devenir de la economía y sobre las políticas gubernamentales, que hoy se plantean al país y se discuten.
Quienes discrepábamos en la crisis del año 82, no fuimos escuchados en esa época. Por ello difiero del decir “exceso del gasto fiscal” y de que hoy ustedes no sean escuchados. He ahí una gran diferencia. Creo que son escuchados y yo los respeto, y también tomo nota de lo que puede servirme como medio economista que deseo ser.
Señor Presidente , se quiere hacer ver, de manera interesada a mi juicio, que vivimos una crisis económica terminal, pero esto no es así, pues no debe confundirse con lo que es cierto y efectivo en el proceso recesivo de contracción que la economía vive.
Hemos escuchado las tremendas tareas que se impone la autoridad económica, como lo ha dicho el ministro hace algunos minutos. Es justamente este tipo de factores sicológicos los que más problemas causan a la reactivación de la economía, a la recuperación de la cifra de consumo y de producción. Y es lógico que sea así, luego de casi una década de consumismo, muchas veces desbordante y suntuario.
El padre de familia, el asalariado medio de este país no tomó conciencia al momento de consumir y, ante la posibilidad de perder el empleo, no dejó de hacer ello; no dejó de endeudarse. La realidad es la cultura económica que nos falta. Aprendemos fácil la tarea, pero del consumismo.
Entendamos: ¡somos subdesarrollados! Debemos ponernos de acuerdo. El miedo controla la vida del común denominador de los chilenos, como lo acredita el informe de desarrollo humano de las Naciones Unidas. ¡El miedo al abuso, al despido injustificado, a no poder pagar las deudas contraídas gracias a un sistema financiero que en tiempos de bonanza abre la mano generosa del crédito y, en tiempo de crisis, la cierra implacablemente a sus deudores! ¡Es este miedo el que hace que hoy los chilenos no aceptemos de buenas a primeras los llamados de la autoridad a volver a consumir, a contraer créditos, por muy beneficiosas que sean las tasas de interés o las condiciones especiales que ofrezca la publicidad de financieras y bancos!
Sin duda que hay mucho por hacer y mucho por perfeccionar. Quisiéramos más dinamismo en los planes municipales de empleo o que los recursos sean dedicados a proyectos más relevantes.
La mesura, la prudencia son dos valores de los cuales trato de no apartarme; pero me molesta como ciudadano y parlamentario la injusticia del trato que se dispensa a las autoridades económicas del país.
Algunas personas de la Oposición y otros, a lo mejor, quieren crear la sensación del caos económico para enervar una serie de avances sociales que ellos ven como amenaza a sus intereses, como son el seguro de desempleo o las reformas laborales, proposiciones que buscan hacer más equitativas las relaciones del mundo del capital y del mundo del trabajo.
Termino entregando mi apoyo irrestricto al gobierno del Presidente Lagos y a sus ministros de Hacienda y de Economía , que están haciendo lo posible por superar, con las herramientas que hoy nos entregan el derecho y el régimen de libertades políticas y económicas de nuestra democracia, este problema grave, profundo y multicausal.
Señor diputado , el tiempo que se excedió en su intervención será descontado a los demás diputados de su bancada que van a intervenir.
Señor Presidente , el tema que hoy nos convoca es de gran trascendencia, puesto que si analizamos los últimos seis meses del desempeño de la actividad económica, las propuestas del Presidente Lagos han ido precisamente en el sentido contrario.
Cuando él recién iniciaba su campaña electoral, decía que la gente tenía muchos miedos. Y realmente tiene razón. La gente hoy está aterrada y tiene miedo porque hace 5 ó 6 meses que no encuentra trabajo; aquel que lo tenía lo ha perdido y no visualiza en un futuro próximo la posibilidad de llevar sustento a su familia.
En cuanto a las medidas que se nos anunciaron, efectivamente son de poco impacto en la generación de empleo. Lo que el país necesita es trabajo; es dinero para pagar las cuentas básicas del hogar; las matrículas de los hijos en el colegio; y las medidas que nos anuncian tienen como propósito fundamental, exclusivamente, dar un pequeño ingreso adicional a las familias para, supuestamente, aumentar la demanda que, tal como se dijo, se incrementaría tan sólo por una vez.
Tiempo atrás discutimos aquí un proyecto de ley relacionado con beneficios tributarios para la adquisición de viviendas. Y el argumento fundamental que se nos entregó era que la crisis económica hacía necesaria la generación de empleos a través de un sector dinámico, como podía ser la construcción.
¿En qué terminamos? En que muchas personas que tenían ingresos y una buena situación económica, aprovecharon los beneficios tributarios para adquirir una segunda vivienda y en que los más pobres de nuestro país no vieron cumplido el objetivo del proyecto de ley: no encontraron trabajo. Incluso, hoy la construcción refleja índices de desocupación mucho más altos que cuando discutimos aquella iniciativa.
Se nos anuncian bajas en las tasas de interés. Aquí se nos comentó la ampliación del Fogape, Fondo de Garantías del Pequeño Empresario. Tengo entendido que en los últimos meses se han licitado más de 150 millones de dólares para reprogramación. Queremos saber cuánto de ese dinero ha sido colocado por la banca para reprogramar créditos. Mi impresión es que muy poco. Ésa es la realidad. Hoy existe una crisis de endeudamiento de arrastre que hace muy difícil que la pequeña y mediana empresa, que genera más del 80 por ciento de las fuentes de trabajo, pueda reprogramar en forma adecuada sus créditos. ¿En qué nos quedamos? En una medida que se anunció, generó expectativas, pero que, en la práctica, no logró los resultados deseados.
Ahora bien, ¿de qué nos sirve que se bajen las tasas de interés si los bancos licitan y no colocan los recursos? De nada. Primero, porque no se puede reprogramar con tasas de interés más bajas y, segundo, porque no existe en el ambiente la tranquilidad y seguridad de que las reglas del juego sean claras y estables para iniciar nuevos pro-yectos.
Soy representante de una región y veo con angustia cómo muchas autoridades hacen esfuerzos para promover las ventajas comparativas y competitivas de las distintas zonas del país. Sin embargo, también veo con mucha frustración, cuando se anuncian proyectos de inversión, que otras autoridades concurren a regiones para que los proyectos aprobados administrativamente sean boicoteados a través de la vía judicial, argumentando como excusa la preservación del medio ambiente. Es el caso de los proyectos Trillium, en Punta Arenas; Cascada, en Puerto Montt, y el de celulosa, en Valdivia. ¿Por qué esos proyectos no han salido adelante? No sólo por la existencia de trabas burocráticas, sino porque se han vertido opiniones sesgadas. El país necesita crecimiento, pero no se avanzará en esa materia si a pesar de cumplirse con las normas medioambientales que el propio Gobierno ha establecido -lo que se ve refrendado en los reglamentos y leyes aprobados por la Cámara-, se insiste en recurrir a los tribunales.
Por último, propongo que en el paquete de medidas que ha implementado el Gobierno se incorpore la repactación de las deudas habitacionales del Serviu. Hoy, mucha gente está cesante y no tiene cómo pagar el dividendo de su casa. Sumado al drama de no tener trabajo, muchos sufren la amenaza de las empresas externas de cobranza y las demandas judiciales que pueden terminar con el remate de sus propiedades. Se trata de una medida que, a mi juicio, ni siquiera necesita de un proyecto de ley. Son aproximadamente 200.000 familias que necesitan de esa facilidad. Tal como hoy se entrega un bono de 10.000 pesos para aumentar sus ingresos, también sería sano postergar el pago de sus dividendos. Con ello, esas familias, que hoy se desvelan por la falta de empleo, al menos no lo harán por miedo a perder su vivienda.
Señor diputado , en atención a que se excedió en el tiempo fijado para su intervención, éste será descontado del de la bancada de la UDI.
Tiene la palabra el diputado señor Miguel Hernández.
Señor Presidente , lo que he escuchado en la Sala y lo que se lee en la prensa relacionado con el drama de la cesantía, a mi juicio, está influido por el escenario político-electoral que el país está viviendo. De otra manera no se entiende tanta crítica, así como tampoco el hecho de que todo sea insuficiente, que nada se reconozca y se diga que todo lo que se ha hecho es malo. Esa postura atenta contra la posibilidad de dar solución real y profunda al tremendo drama que afecta a miles de chilenos. ¿Por qué digo esto? Porque los empleos los debe generar el empresario privado, y si no hay señales claras para que éste invierta y cree fuentes de trabajo, indudablemente el problema no se va a solucionar. Lo único que escuchamos de la Derecha política es crítica a todo lo que el Gobierno está haciendo.
Como Gobierno, debemos reconocer que no todo lo que hemos dicho y planteado es bueno. Sin duda, se han cometido errores; pero cuando uno analiza en profundidad y hace un ejercicio de suma y resta respecto de lo que se ha hecho, se encuentra con que la gente que no está influida por el tema político-electoral reconoce lo que el Gobierno está haciendo. Y es aquí donde reclamo mayor responsabilidad política de la Derecha y pido que no tenga un doble discurso. Es legítimo que critiquen, pero también es bueno que reconozcan los aspectos positivos. Nuestro principal objetivo debería focalizarse en crear las condiciones para que la empresa privada invierta, única forma de resolver los problemas de cesantía que hoy vivimos.
Uno siente -atención a lo que voy a decir- que algunos sectores empresariales tienen una voracidad tremenda: no quieren reformas laborales, no están de acuerdo con el proyecto de evasión tributaria y quieren distender al máximo las facilidades para invertir sin control. A mi juicio, eso le hace mal al país. Aquí hay asuntos que debemos asumir y enfrentar en el momento que corresponde, porque nuestra sociedad tiene problemas estructurales no resueltos y urge solucionarlos, entre ellos, el relacionado con las reformas laborales y el proyecto de evasión tributaria. ¿Cómo podemos exigir al Estado que solucione los problemas si no cuenta con recursos para ello? ¿De dónde vamos a sacar lo que se necesita para asumir los desafíos de tanta gente que vive en condiciones de marginalidad y pobreza?
Nuestro principal esfuerzo debe orientarse a que tanto el Gobierno como la Oposición entreguen señales claras para que los empresarios hagan su tarea. Según han expresado expertos en la materia, el próximo no será un año fácil en términos económicos. Así las cosas, con mayor fuerza necesitamos dar señales claras al mundo empresarial para que -reitero- éste haga su trabajo. Si no entendemos que en este escenario político-electoral es legítimo buscar perfilamientos y dar señales de “acercamiento” a la gente, deberíamos dar una clara demostración de responsabilidad, habida consideración del difícil momento que hoy se vive. Repito, las señales de la Derecha económica y política confunden al país y no crean condiciones claras para que se invierta y genere trabajo.
Aquí tengo el programa de gobierno del señor Lavín. Si ustedes analizan la parte referida a cómo crear 1 millón de nuevos empleos, se encontrarán con que todos los puntos allí expresados están contenidos en las soluciones que el Gobierno ha propuesto. Eso es así, pero nadie lo reconoce.
Basta de demagogia. Asumamos el tema con responsabilidad. Demos señales claras para que los empresarios hagan su trabajo y los trabajadores tengan condiciones laborales razonables. No sigamos confundiendo a este país con señales que lo único de objetivo que tienen es plantearse en un escenario político-electoral donde, lamentablemente, más se busca el voto que la solución a los problemas concretos de la gente.
Señor diputado , en atención a que se excedió en el tiempo fijado para su intervención, éste será descontado del que aún resta a su bancada.
Señor Presidente , la ciudadanía sabe que este año la economía del país va a crecer, lo cual no quiere decir que esa misma gente no sepa que tenemos problemas de empleo en las pequeñas y medianas empresas.
Estamos convencidos de que las medidas que está tomando el Gobierno son positivas y que el paquete de medidas que se ha diseñado apunta a la reactivación económica. En tal sentido, la baja en las tasas de interés y la reprogramación de los impuestos significa, claramente, que las Pymes podrán reprogramar los 400 millones de dólares que le adeudan al fisco.
La devolución de impuestos, el bono de 10 mil pesos, la regulación bancaria, son medidas que apuntan a la reactivación de la economía. Coincidimos con los especialistas en que hay aspectos por mejorar, pero debemos tener una decidida acción respecto de la pequeña y mediana empresa, en cuanto a financiamiento, acceso al crédito, capacitación, apoyo para el uso de nuevas tecnologías.
Sin embargo, y este es un tema de discusión política, asistimos a un doble discurso de la Derecha que, por una parte, pide ahorro fiscal y, por otra, quiere imponer un proyecto que significa gasto. Existe incongruencia respecto del tema, pues se pide que el Estado ahorre y, en lugar del proyecto de reprogramación de las deudas por impuestos, se plantea uno que genera gasto al fisco.
Por otra parte, la Derecha señala en forma persistente la necesidad de eliminar el salario mínimo, que es una medida redistributiva del ingreso, cuestión que todos saben. Ahí tenemos un desafío, pues senadores y diputados de la Derecha han dicho que debe eliminarse el salario mínimo. Abramos discusión sobre ese tema. ¿Ha significado un avance para los trabajadores esa medida? Nadie puede responder.
Otro aspecto respecto del cual debemos decidir es el seguro de desempleo. Mientras discutíamos el proyecto sobre la materia, la Derecha visitaba a Pinochet. Esa es la preocupación de la Derecha por los temas fundamentales del país.
Lo mismo ocurre con las reformas laborales. No podemos aceptar que no se respeten los derechos laborales, el medio ambiente y que, además, no se paguen impuestos, porque la Derecha no quiere apoyar el proyecto en contra de la evasión tributaria.
Hay un espíritu de oponerse a que los sectores más modestos reciban el fruto de las iniciativas enviadas por el Gobierno al Parlamento. Por un lado, piden medidas reactivadoras y, por otro, ofrecen soluciones que nunca aplicaron. ¿Cuándo propusieron, por ejemplo, subsidiar la contratación de mano de obra por parte de los empresarios en el peor período de la crisis de los años 80, en que la cesantía llegaba a 30 por ciento? Jamás. Los mismos economistas que hoy lo proponen, en ese momento no lo aceptaron ni aplicaron.
Pensamos que debemos ser serios en materias de economía, que no podemos equivocarnos en las medidas que está aplicando el Gobierno, para no arrepentirnos el día de mañana. Seríamos irresponsables si tomáramos otro camino.
Queremos no sólo criticar las actitudes populistas y demagógicas de la Derecha, sino también ofrecer soluciones, pues creemos que es bueno que el Gobierno escuche nuestras propuestas.
En forma muy responsable, señalamos que es necesario ayudar más a las Pymes. Se han implementado programas de ayuda, pero todavía hace falta más y mejores posibilidades de reprogramación de sus créditos y de acceso al financiamiento.
También se pueden llevar a cabo programas para reactivar el sector de la construcción, que absorbe mucha mano de obra. Existen proyectos PET para las viviendas que perfectamente pueden adelantarse. Se trata de viviendas sociales en que, a lo mejor, hay programas atrasados.
También es posible avanzar en programas de generación de empleo que apunten a los profesionales jóvenes, para que vayan a servir a la sociedad en los sectores con mayor pobreza, que sufren álgidos problemas. Hacia allá debemos apuntar.
Como bancada, respaldamos las medidas del gobierno y estamos dispuestos a apoyarlas, porque las consideramos serias y responsables. Si caemos en la demagogia de la Derecha, seremos irresponsables y nos arrepentiremos el día de mañana.
Señor Presidente , estamos frente a un problema que no es de números. No se trata de que el desempleo llegó a l0,2 por ciento ni que las personas sin trabajo sean casi 600 mil. Estamos ante un problema humano, de personas de carne y hueso que no tienen cómo llevar el sustento diario a sus hogares.
Frente a eso, coincido con muchos de los colegas que han intervenido, en cuanto a que ninguno de nosotros tiene derecho a hacer demagogia y, mucho menos, a lanzar acusaciones de que la culpa la tienen unos u otros.
Lo importante es analizar cuáles son nuestras propuestas; lo importante es que frente a los ministros de Hacienda , del Trabajo, de Economía, del secretario general de la Presidencia y de todos quienes integran la comitiva que se encuentra en la Sala, podamos plantear medidas que tiendan a superar esta dramática situación.
En nombre de Renovación Nacional, quiero hacer tres propuestas concretas:
La primera, que solucionemos de una vez por todas el grave problema al que se ven enfrentados miles de funcionarios públicos que, a pesar de cumplir los requisitos, no pueden jubilar, porque les significa irse a sus casas con un 25 ó 30 por ciento de sus ingresos líquidos. ¿Quién está en condiciones de jubilar en esa forma? Nadie.
¿Qué ocurre? Que tenemos una Administración Pública que va envejeciendo, que en lugar de ir a la par con la modernidad, por razones obvias de la edad, no lo puede hacer. Este problema, que lo hemos planteado ante las autoridades correspondientes, sigue sin solución. Se puede decir que el sistema de las AFP fue creado durante el régimen militar, que los trabajadores fueron adscritos por la vía del engaño a dicho sistema; pero, colegas, no estamos aquí para seguir buscando responsables ni mirando hacia atrás. Si el problema existe y lo reconocemos, ¿por qué no ayudamos todos a resolverlo de una vez por todas y permitimos que 20, 30 ó 40 mil funcionarios públicos que cumplen con los requisitos para jubilar puedan irse con una pensión digna, decente, y así proveer esos cargos, es decir, dar trabajos dignos y estables?
Ahí hay una propuesta concreta. Recojámosla, hagámosla realidad y demos solución a esos miles de personas que después de toda una vida de trabajo no pueden acogerse a la merecida jubilación, porque el Estado les impuso sus cotizaciones sólo por una porción muy pequeña de sus ingresos y no reúnen el ahorro previsional suficiente para obtener una pensión digna.
Segunda propuesta: hace 60 días el gobierno convocó a una mesa de diálogo agrícola, la cual ya debería haber entregado sus conclusiones. Sin embargo, la prensa hoy nos informa que esas conclusiones se dilatan, porque no hay acuerdo. Si vemos cuál de los sectores económicos es el que más empleos ha perdido, podremos apreciar que es el de la agricultura.
¡Cuántas veces lo hemos dicho! No queremos subsidio a la agricultura, sino que se la defienda de una competencia desleal, de productos fuertemente subsidiados que provienen del extranjero. Queremos libertad de mercado. Eso es posible hacerlo cuando existe la voluntad.
Finalmente, termino diciendo que tenemos hoy en el país una fuerte caída de la inversión forestal. Son miles de millones de dólares los que se están invirtiendo en otros países, y todos sabemos que eso está ocurriendo porque ha faltado voluntad política para aplicar realmente un estado de derecho. Solucionemos los problemas entre todos; dejemos de echarnos las culpas unos a otros, porque lo que quiere la gente que hoy está sin trabajo es llevar alimento a sus hogares, y a ellos nos debemos.
Tiene la palabra el señor Francisco Rosende, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Católica de Chile.
El señor ROSENDE (Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Católica de Chile).-
Dentro de la coyuntura económica actual, aparecen dos elementos distintivos y que probablemente concitan la mayor atención de los analistas: en primer lugar, la caída del ritmo de crecimiento de la actividad económica que se observó durante los dos primeros trimestres de este año y, en segundo lugar, el aumento registrado en la tasa de desocupación.
Al momento de explicar ambos fenómenos, creo conveniente separar lo que podrían ser sus causas.
En lo que se refiere a la reducción del ritmo de crecimiento de la economía, es posible identificar algunas fuerzas que están detrás. En primer lugar, tal como lo señaló el ministro de Hacienda , han existido elementos exógenos, ajenos a la política económica doméstica, que ciertamente han conspirado contra una recuperación más rápida. Uno de ellos es bien conocido y se refiere al aumento registrado por el precio internacional del petróleo, que en el primer semestre de este año subió en alrededor de 120 por ciento, lo cual, naturalmente, provoca un efecto sobre la economía, que de alguna forma repercute sobre las familias y empresas.
En segundo lugar, aparece una entrada de capitales sustancialmente más lenta que en períodos anteriores, lo cual puede explicarse en parte por factores domésticos, pero en gran medida por una mucho menor afluencia de capitales hacia las economías emergentes.
También aparecen como una variable importante al momento de entender lo que ha pasado con el gasto y la actividad, las correcciones introducidas por la autoridad económica durante la primera parte del año. En este aspecto es importante reconocer que hubo correcciones valiosas de política económica: un sinceramiento en el manejo del precio interno de los combustibles después de un manejo difícil de explicar desde el punto de vista técnico; una moderación importante en el ritmo de crecimiento del gasto fiscal, y también un aumento en las tasas de interés del Banco Central.
Un segundo elemento, que incluye un conjunto importante de variables que está detrás de lo que está pasando con la actividad y el empleo, tiene que ver con las expectativas. Esto se menciona a menudo y es importante ahondar respecto de lo que significa, porque si uno mira distintas experiencias de ajuste y la velocidad a la cual las economías salen de los procesos recesivos, encuentra que la variable de expectativas es crucial. Desde mi punto de vista, aquí nos encontramos con un conjunto de señales contradictorias que están conspirando contra la velocidad con la cual la economía salió de una recesión que tuvo en los años previos.
Por un lado, nos encontramos con señales saludables, desde el punto de vista del enfoque de política económica que se quiere transmitir, y son las que ha indicado el ministro de Hacienda en orden a mantener equilibrio en las finanzas públicas. En una reciente entrevista planteó que considera que la economía chilena se encuentra sobrerregulada desde el punto de vista de sus perspectivas de mediano plazo. El ministro de Economía ha planteado que es importante avanzar hacia una regulación amistosa con el mercado. Es un tipo de discurso consistente con lo que la experiencia indica que son los casos exitosos de crecimiento económico.
Pero, paralelamente a ello, nos encontramos con otras señales menos coherentes con este tipo de estrategia. Aquí incluyo la discusión en la cual hemos gastado bastante tiempo, relacionada con las reformas laborales, con el tema tributario, que probablemente hay que discutir, pero ciertamente éste no es el minuto. Hay planteamientos del propio Gobierno en orden a revisar las privatizaciones. Encontramos a Codelco asumiendo nuevamente actividades empresariales relativamente agresivas y que hacen pensar que a lo mejor podríamos estar de vuelta en la idea del Estado empresario.
Entonces, hay dos enfoques que están surgiendo desde el Gobierno y que ciertamente provocan confusión en los agentes económicos que deben tomar decisiones de inversión.
En el plano del empleo también nos encontramos con señales que hacen difícil pensar en una recuperación importante de la ocupación. Por un lado, algunas heredadas, como el aumento de 30 por ciento del salario mínimo en los últimos años, lo cual, según confirman estudios técnicos, es la principal causa de que tengamos un desempleo juvenil por sobre el 20 por ciento. La discusión del seguro de desempleo originó un aumento de 3 por ciento en el costo de la mano de obra, y otra vez se plantea el tema de las leyes laborales. No me parecía el minuto para clarificar el escenario en orden a contratar más personas.
En este contexto, aparecen las medidas de las autoridades, las cuales, al menos a mí, me provocan sentimientos encontrados. Un aspecto positivo, que me parece que no ha sido reconocido en toda su magnitud: el hecho de que en estas medidas se ha procurado minimizar el costo fiscal de las acciones de la autoridad frente a la coyuntura. Es justo reconocerlo en un contexto donde la tentación de acudir al gasto público está a flor de piel. Tal vez se está esperando demasiado de ellas. En ese sentido, reitero que la clarificación de las señales es fundamental para tener una recuperación rápida.
Éste no es un episodio particular, porque también lo vimos en los años 80. Cuando se clarificaron las señales, la economía fue capaz de reducir la tasa de desempleo en más de 20 puntos en casi cuatro años. Eso es fundamental.
La discusión sobre el subsidio de cesantía o sobre las medidas en orden a aliviar los costos del desempleo tendrá efectos menores. Esto es como imaginar la fábula de un rey que quiere promocionar el turismo en su economía y resuelve, en forma administrativa, rebajar los pasajes hacia su reinado, pero, al mismo tiempo, existe la sospecha de que una vez que uno tome vacaciones en ese agradable balneario, el rey puede dejarlo embarcado ahí por un buen tiempo. Por lo tanto, no deberíamos esperar que mucha gente vaya a tomar vacaciones a ese reinado si corre el riesgo de quedarse anclado ahí por más tiempo que el esperado.
Ése es un poco el tipo de elementos que están detrás. Hay que clarificar las señales y éstas son de un discurso con más intervención del Estado, con más gasto público, y otro discurso que va en la vía de una economía moderna, que descansa en el mercado, en las señales que puede dar por la vía de la estabilidad y el fomento al ahorro y a la inversión.
Finalmente, creo que la economía chilena ha demostrado en numerosas ocasiones que es muy elástica y sensible a las señales que se le entregan. Si lo que haremos será, por distintos caminos, pretender resolver el desempleo por la vía administrativa, o incurrir en acciones de la autoridad conducentes a generar algún tipo de incentivo marginal, más gasto público, promover más acción de las empresas públicas, puedo garantizar que no se va a lograr nada en empleo y, probablemente, tendremos un desequilibrio en las finanzas públicas.
Si vamos por la vía de dar señales que estimulen la contratación, de definir exactamente el tipo de economía que queremos, si pensamos, como dice el ministro , que la economía está sobrerregulada y lo que debemos esperar en el futuro es que bajen las regulaciones, ciertamente, vamos a tener una recuperación más rápida y volveremos a tasas de crecimiento altas. De lo contrario, llevaremos a la baja nuestras perspectivas de crecimiento.
A continuación, tiene la palabra el señor Ricardo Paredes, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Chile.
El señor PAREDES (Decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Chile).-
Honorables diputados, no me referiré a la situación macro, excepto en lo que dice relación, primero, con que hoy hay una recuperación importante, un crecimiento del 5 por ciento en los últimos doce meses.
En segundo lugar, la corrección del desequilibrio fiscal deja al país en una situación menos vulnerable, lo que se debe valorar muchísimo, particularmente en la eventualidad de una crisis.
Y en tercer lugar, señalaré algo respecto del diagnóstico. Cuando se hace política económica, se debe tener un diagnóstico claro y partir de cifras. Las cifras económicas y los datos de desempleo provienen de dos fuentes: uno, los elaborados por el INE, y otro, los entregados por la Universidad de Chile. Sus propiedades dinámicas son bastante distintas. En términos profanos, para ir al punto, la tasa del INE recoge bien lo que ocurre, pero lo hace tarde. Si el Banco Central desea adelantarse para actuar a tiempo, debe privilegiar la información que le provee hoy la encuesta de la Universidad de Chile y no la del INE. Eso en relación con el diagnóstico.
Respecto de la absorción del empleo, es evidente que ésta es insuficiente para reducir la alta tasa de desempleo, que ya se ha hecho muy persistente; pero cabe señalar que con lo que conocemos desde hace bastante tiempo, en particular desde 1993, año a partir del cual tenemos parámetros esenciales de la demanda de trabajo, podríamos predecir muy bien lo que ha sido el crecimiento del empleo en los últimos doce meses.
En efecto, el incremento del producto de 5 por ciento en los últimos doce meses debió crear cerca del 4 por ciento de empleo. Sin embargo, no sólo el producto ha crecido, sino también, por una fijación institucional, lo hicieron excesivamente los salarios, especialmente los salarios mínimos, a los cuales se fijó un 30 por ciento de crecimiento real en dos años, en un momento en que la crisis era evidente. Ello redujo el efecto potencial del crecimiento del producto.
Lo que podríamos haber hecho el año pasado desde el escritorio, con los datos que teníamos, era prever un crecimiento del 2 por ciento del empleo, que es lo que hemos tenido con estos dos elementos.
Un tema positivo, que ya se aprecia en las encuestas, tiene que ver con la severidad del desempleo. Esto lo podemos observar a través de una clara reducción en el porcentaje de personas que llevan más de seis meses desempleadas. Esto es importante. Dos economías pueden tener un doceavo por ciento de la fuerza de trabajo desempleada, o sea, un 8,6 por ciento de desempleados, y ser muy distintas. En una economía con 8,6 por ciento de gente desempleada toda su vida y otra con 8,6 por ciento de su gente desempleada sólo un mes, ambas mostrarían un 8,6 por ciento de desempleo, pero una con gente que ha estado siempre desempleada y otra que lleva sólo un mes. Son muy distintas.
Por eso es importante mirar otros datos, como el del porcentaje de gente que lleva desempleada más de 6 meses, ya que nos dice algo sobre la severidad del desempleo. El 41 por ciento de los desempleados en septiembre de 1999 llevaba más de 6 meses cesantes, mientras que en junio de 2000 es del 30 por ciento. Eso es muy positivo y se puede prever que seguirá en esa dirección.
Sin embargo, lo que ocurra con la tasa de desempleo global puede ser duro y persistente. Si la oferta de trabajo hubiera crecido lo que subió en los cinco años previos a la crisis, hoy el desempleo estaría por sobre el 13 por ciento, medido por el INE. Afortunadamente, la oferta de trabajo creció mucho menos en estos dos últimos años. Lo que ocurra con la oferta laboral a futuro está por verse, pero podemos predecir hoy, con alguna seguridad, que se mantendrá acotada.
En síntesis, el empleo seguirá creciendo a tasas interesantes, pero la tasa de desempleo persistirá alta por factores de oferta. Ello indica que debemos ser pacientes, en términos de no apurar medidas que pudieran ser muy contraproducentes.
En cuanto a las medidas que están a la vista, debemos mencionar el seguro de desempleo, que, por cierto, tiene elementos de impuesto; pero su actual diseño es bastante inteligente, a mi juicio, ya que asocia bastante bien el aporte que hace el empleado con el futuro beneficio que pueda tener.
Hay un punto todavía en discusión, que tiene que ver con el costo de administración de ese seguro, que pudiera ser muy alto y que eventualmente podría transformar todo el seguro en un impuesto, si es que eso se diluye.
En relación con el subsidio a la contratación, idea que se ha estudiado en distintos contextos, no se ha aplicado, en general, por lo difícil que es implementarla y vigilarla. En Chile se aplicó un tiempo hacia fines de los años 70; pero no tiene una evaluación muy positiva por las enormes filtraciones que desgraciadamente produce. No obstante, hay un tema de expectativas con esa medida, en el sentido de que el subsidio se da sobre el empleo adicional. Si seguimos discutiendo, continúa en carpeta y no se le da un corte, es razonable que las empresas esperen para contratar, porque el diferencial sería mayor. Por lo tanto, a mi juicio, es absolutamente necesario terminar con esa discusión y desechar la medida.
Otras medidas, como la contratación directa, son más adecuadas, ya que hay datos y evidencias que indican que, de un gran conjunto de planes de empleo de emergencia -un término desgraciadamente poco interesante y poco bonito de plantear- que alcanzaban a más de doce, cuatro eran efectivos y eficientes por su diseño. Se debe volver a mirar las cifras, los diseños y sus aplicaciones.
Por último, concuerdo plenamente con lo que se ha dicho respecto de que sería útil para el país terminar y despejar algunas dudas relacionadas con la naturaleza de las reformas laborales a futuro.
Tiene la palabra el ministro secretario general de la Presidencia , don Álvaro García.
El señor GARCÍA ( Ministro secretario general de la Presidencia ).-
Señor Presidente , no voy a repetir lo que ya señaló muy bien el señor ministro de Hacienda . Sólo quiero remarcar que, desde el inicio del actual Gobierno, la generación de empleo ha sido la primera prioridad para nosotros.
Creemos haber hecho bien las cosas. Como lo señalaron los analistas en sus intervenciones previas, el escenario económico que el Gobierno ha construido, particularmente el macroeconómico, es conducente a la reactivación y a la creación de empleos.
Así y todo, no nos declaramos satisfechos, porque sabemos que el desempleo es aún alto y nuestra intención es que se reduzca de manera acelerada. Por eso, no nos hemos contentado con crear un buen escenario macroeconómico. Hemos hecho un enorme esfuerzo por reasignar los recursos hacia los programas que atienden directamente las necesidades de los grupos más pobres, lo que nos ha permitido mantener los programas de empleo de emergencia, apoyar a la pequeña y mediana empresa y adelantar los programas de obras públicas.
Sin embargo, me parece indispensable que la Cámara de Diputados tenga un diagnóstico acertado de la realidad actual, para que pueda llegar a buenas conclusiones.
Al respecto, se han hecho dos afirmaciones extraordinariamente equivocadas e, incluso, irresponsables. El honorable diputado señor Dittborn señaló que si algo distinguía a este Gobierno era que tenía una industria de cesantes, porque se habrían creado 900 desempleos al día. El diputado señor Dittborn está equivocado y lo sabe, porque compara las cifras del verano con las del invierno; está culpando al Gobierno de Lagos de que, como todos los de Chile, tiene un invierno cada año.
La verdad es, y lo acaban de decir los dos analistas universitarios, que si uno compara las cifras, en los últimos doce meses se han creado más de 100 mil nuevas ocupaciones, y que quienes desgraciadamente permanecen desempleados, están acortando el período en que pueden optar a lograr un nuevo empleo.
Estamos avanzando, quizás no todo lo rápido que quisiéramos, pero la dirección en que el país progresa es clara para todos.
Veo que, desgraciadamente, algunos parlamentarios están buscando réditos políticos de la desgracia de algunos chilenos, usando eslóganes fáciles para referirse a la difícil situación que viven los desempleados del país.
En esta materia, quiero decirles que el Gobierno no se va a confundir. Va a seguir realizando lo que ha sabido hacer por muchos años, porque estamos orgullosos de lo que la Concertación ha avanzado en materia económica y social. Con fundamento, podemos decir que sabemos hacer las cosas y que vamos a seguir por la ruta que hemos probado con éxito: mantener un escenario macroeconómico sano. Por eso, como lo señalaban los analistas, no vamos a caer en la tentación populista fácil de incrementar el gasto de manera desmedida. Mucho nos gustaría hacerlo, pero sabemos que es pan para hoy y hambre para mañana.
La primera condición -en la cual el Gobierno ha sido exitoso- es crear un escenario macroeconómico donde el sector privado se pueda desarrollar. Me sorprende que en todas las intervenciones que escuché a las bancadas de Oposición, el sector privado no fuera mencionado.
El Estado no va a resolver los problemas de empleo. Lo que queremos es crear las condiciones para que el país se desarrolle como un todo, para que la empresa privada lleve adelante los proyectos de inversión. Creemos que esas condiciones están presentes y esperamos que los empresarios las aprovechen.
También queremos construir un país para todos y, por lo tanto, no porque la situación sea hoy difícil, vamos a dejar de avanzar en temas que son claves para Chile.
Creemos que el país se merece y necesita un seguro de desempleo, y no debe ser un obstáculo para el desarrollo y el crecimiento tenerlo.
Consideramos que Chile necesita y merece que todos paguen los impuestos establecidos por ley. Por eso queremos reducir la evasión tributaria.
Chile requiere un marco ambiental que dé sustentabilidad al desarrollo, y por eso vamos a hacer respetar, lo más ágilmente posible, la ley marco del medio ambiente.
Chile también necesita un salario mínimo para asegurar condiciones mínimas de vida a la población, y por eso, año a año, hemos concurrido al Congreso y obtenido un apoyo mayoritario para aprobar las leyes que lo establecen. Creemos que el país está en condiciones de asegurar un salario mínimo a su población.
Vamos a mantener el esfuerzo que hemos venido desarrollando para reactivar la economía y crear nuevos empleos. Seguirá siendo la primera prioridad del Gobierno del Presidente Lagos, pero lo haremos en forma coherente con lo que le dio origen a nuestra alianza política, que es proteger los intereses y respetar los derechos de todos los chilenos. No vamos a cejar, por lo tanto, en los proyectos que nos parecen prioritarios para todo el país, porque hoy la situación económica es difícil.
Como lo hemos conversado con los dirigentes gremiales, nos parece indispensable que se conozcan nuestras propuestas. Por eso, en estos meses de gobierno hemos avanzado rápidamente en señalar cómo vamos a asegurar el seguro de desempleo, cómo vamos a reducir la evasión y, prontamente, también vamos a informar cómo vamos a legislar en materias laborales para asegurar equidad y modernidad en la empresa.
Creemos que eso es lo que el país necesita, y recibimos con entusiasmo la invitación de algunos parlamentarios para trabajar en conjunto, pero quiero recordarles que ése ha sido el espíritu del Gobierno del Presidente Lagos. Tan pronto como asumimos, invitamos a todos los parlamentarios, de Gobierno y de Oposición, a trabajar sobre estos temas. La Oposición no estuvo dispuesta a hacerlo. Si ahora está interesada en trabajar en los temas que a Chile le interesan, el Gobierno, y estoy seguro de que también los parlamentarios de la Concertación, estarán muy bien dispuestos para ello.
Tiene la palabra el diputado señor Lorenzini.
Señor Presidente , para la Democracia Cristiana este no es un tema nuevo. Ya en agosto del año pasado, por instrucciones de nuestro presidente de ese entonces, diputado Gutenberg Martínez , quien les habla, junto al senador Foxley , Vicente Caruz , Iván Navarro y el senador Hosaín Sabag , conformamos un equipo de trabajo y fuimos los gestores de la idea de los programas de generación de empleo que aplicó el entonces ministro Aninat en el gobierno del Presidente Frei.
Hoy no se trata de veranos o inviernos ni de cifras académicas, y lo digo con mucho respeto a quienes somos académicos y profesores. Hoy no hablo como economista, sino como político, y en ese sentido lo último que dijo el ministro García y que lo había señalado su homónimo, el diputado García , es la clave.
En el tema del desempleo no me interesan las peleas de la Oposición ni las de la Concertación. Les habla quien representa a la Región del Maule, la cual, por desgracia, tiene el mayor desempleo del país: 13,4 por ciento; más de 17 por ciento en Curicó, 14 por ciento en Linares, y, como sector agrícola, exhibe el 61 por ciento de la cesantía nacional. Y ¡perdónenme!, más de lo que han hecho en el campo Indap, el SAG, la Conaf y el Ministerio de Agricultura, no se puede hacer; es decir, aquí los empresarios agrícolas no han cooperado.
No se trata de estar repasando sobre quién tiene la culpa. Creo que, en el largo plazo, todos compartimos que las perspectivas del país son espectaculares. El problema es de los próximos tres meses y, desde el punto de vista regional, digo: que empiece la actividad agrícola, que esos temporeros que pululan en estos meses, vuelvan a tener una oportunidad.
En ese sentido -y lo expreso con mucho respeto, ministro Eyzaguirre - no somos populistas; tampoco, tecnócratas. Queremos ser humanistas, por lo cual nuestro fin está en el trabajador, no en los empresarios que hoy buscan, quizás por un problema de costos, no tener actividad. Existen minutos en que debemos ser humanistas y cristianos y, todos juntos, efectuar nuestro aporte.
Por ello, quiero agradecer al señor ministro las nuevas medidas anunciadas esta tarde, las que veremos mañana, en términos de algunas ideas que, junto con el diputado señor Krauss , le hicimos llegar.
Hay una repactación de deudas tributarias. ¡Gracias, ministro , por escucharnos y oír a la gente que representamos!
Habíamos pedido la rebaja de algunos porcentajes en los impuestos personales, pero este anuncio es un anticipo de lo que puede venir.
Ese es el sentido de escuchar, de abrirnos. Evidentemente -y aquí están las cifras de la Séptima Región- la zona que represento es la única que tiene el 50 por ciento del actual desempleo, comparada esa cifra con la del año pasado.
En servicios comunales y sociales, gracias a la gestión del Gobierno, el desempleo no es de dos puntos más, pero más no se puede hacer. ¿Dónde está el mayor desempleo? En el comercio, el transporte y la industria. Necesitamos el aporte de todos, porque quienes nos escuchan hoy evidentemente están esperando soluciones.
Fíjense, ustedes, que se puede trabajar en conjunto.
Programa del cambio de Joaquín Lavín: aplicar una nueva política económica que genere trabajo, crear una red de empleo comunal con cien mil empleos, establecer un programa de empleo y capacitación para los jóvenes, impulsar la pequeña y mediana empresa, crear un sistema de subsidio para el trabajador cesante.
Hablamos de lo mismo en términos económicos. La diferencia está en cómo lo aplicamos en la realidad y en como le ponemos humanismo, en vez de cifras.
En ese sentido, quiero entregar algunas ideas que hemos trabajado y dado a conocer con el diputado señor Mulet.
Me decían estos días: “Bueno el intento del Fogape del señor ministro , pero la gente no tiene cómo pagar los intereses”. ¡Démosles crédito para eso, a fin de que tengan una oportunidad!
En 1983, cuando hubo una crisis, los que estuvimos en la banca en aquel entonces y apreciamos lo que sucedía no vimos que se daba plazo para pagar las deudas subordinadas. Se necesita un plazo.
Igualmente, quienes hoy se acogen a la repactación tributaria, deben pagar el 10 por ciento de contado. ¿De dónde sacan el dinero? ¿Del mercado informal? ¡Démosles un mes más, que sean doce o trece meses! Pequeños gestos.
Por ejemplo, Jaime Mulet decía hace algún tiempo, y no lo hemos visto en la actualidad: ¿Por qué no hacemos que en las ciudades, cuando haya contratos de obras financiadas por el Gobierno, se incluya una cláusula que obligue a contratar un porcentaje mayoritario de trabajadores de cada comuna: de Cumpeo, de San Clemente, de Puyehue, de donde corresponda, ni siquiera de la región siguiente o de la ciudad matriz.
También, al adjudicar la licitación a esas empresas, debemos preferir más a quienes, a igualdad de precios, ofrezcan contratar un mayor número de trabajadores.
Esas son las medidas concretas que la ciudadanía espera: dividir los grandes contratos. Que no existan más grandes contratos de obras públicas, que se los lleva una empresa internacional que después no cumple. Obras más subdivididas: nos costarán un “pichintún” más. Habría que ver, al final, en el cumplimiento, que no hay que cobrar multas ni aplicar otro tipo medidas por incumplimientos. Abramos esos contratos y hagámoslos más pequeños para que puedan postular empresarios regionales, de las provincias.
Estas medidas pueden inyectarnos ese optimismo que el ministro ya nos transmite. Yo miro hacia el futuro; el problema está en los próximos tres meses. El ministro se dirige a Nueva York posiblemente esta noche, para juntarse con el Presidente y estar en las reuniones con los grandes inversionistas. Allá les transmitirá nuestra confianza, lo que nuestro ministro sabe hacer.
No estamos por las mayores regulaciones. Queremos que la gente común y silvestre, casi el 61 por ciento de los cesantes del campo, 13,4 por ciento de los cuales son de la región del Maule, sientan que de esta sesión, más allá de peleas, surgen ideas y posibilidades sólo para los tres meses siguientes. Estamos pidiendo 90 días; después, gracias al señor ministro , esto seguirá bien.
Señor Presidente , he escuchado con mucha atención al diputado José García , quien manifestó que éste era un problema humano, y efectivamente lo es; pero pienso que también es un problema de credibilidad de la gente -de la que estamos preocupados- en el Gobierno.
Como una gran oferta electoral -tal como lo dijo el diputado Hernández -, se ofreció crear más de 200 mil empleos para septiembre, como una medida de acción inmediata. Parece que en ese minuto, señor ministro , se les olvidó que había invierno. ¿Cuál es el resultado que la gente ve hoy, 5 de septiembre? El Gobierno decide hablar sobre el desempleo para indicar que en septiembre -en el cual, repito, se iban a crear 200 mil puestos de trabajo, lo que tenía muy ilusionada a la gente-, alcanza al 10,2 por ciento y que en el país existen, oficialmente, más de 600 mil desempleados.
Sobre este tema, lamentablemente tenemos que recordar lo mismo que se hace en regiones. En mi distrito, Arica y Parinacota, hace cinco años desde que se ofreció crear 3 mil empleos. Al señor Álvaro García se le informó que estaban en acción hace mucho tiempo. En verdad, hay 158 empleos en la industria.
Honestamente, creo que la cesantía de dos dígitos en este momento impacta mucho al país. En mi distrito estamos acostumbrados a estar sobre los dos dígitos, pero estimo que la medida de entregar un bono de 10 mil pesos a las familias es exactamente lo mismo que tratar de tapar el sol con un dedo. No creo que con 333 pesos diarios se vayan a solucionar los problemas de la gente durante 30 días. Eso no alcanza ni siquiera para comprar un kilo de pan, ni tampoco para pagar dos pasajes de micro.
Me gustaría mucho que las ocho medidas que están dictando resultaran. Se ha dicho que han llamado a todos los parlamentarios a trabajar en conjunto. Hace poco rato, conversé con el ministro García , después de haber hablado en reiteradas oportunidades con el señor Huepe -también presente en la Sala-, para pedirle, por favor,...
Termino de inmediato, lamentando el poco tiempo e insistiendo en que quiero que las medidas resulten, pero, indudablemente, insisto, 333 pesos diarios no son una solución para el desempleo.
Tiene la palabra el diputado señor Aníbal Pérez.
El señor PÉREZ (don Aníbal) .-
Señor Presidente , después de escuchar a los decanos de las facultades de Economía de las Universidades de Chile y Católica, por cierto personas expertas en la materia, quisiera desvirtuar la situación catastrófica y crítica que algunos sectores de la Derecha han intentado, con mucho esfuerzo, demostrar que hoy existe en el país.
¡No, diputado Vilches , eso no es cierto! No lo digo yo, sino los decanos de las facultades de Economía. Este país está sano y va en la línea correcta. Y, reitero, no lo he dicho yo, sino los decanos de las facultades de Economía de ambas universidades. Entonces, cuando aquí se quiere plantear que por un problema cierto, de desempleo, poco menos que el país está en una fase terminal, eso no es efectivo. Tenemos una economía sana y la estamos reactivando. Hemos controlado la inflación y tenemos claras las cuentas macroeconómicas. El déficit fiscal prácticamente no va a existir, y eso es muy importante para lo que debatimos en este momento. Las señales que damos como país son positivas.
Si es así, entonces, hoy nos tiene que preocupar, preferentemente, cómo solucionar el desempleo en el país y, por cierto, tratar de recuperar los niveles de empleo que teníamos hace tres años, dejando en claro que esta crisis del empleo no ha sido provocada por el Gobierno de la Concertación, sino que es la consecuencia de una crisis internacional que vive el mundo entero y que todavía surte efecto en la economía de nuestro país.
Pero, como con las medidas que se han establecido aún no se recupera el empleo, muchas voces de diputados presentes, en particular del sector de la Derecha -que han sido los voceros de la cultura neoliberal- una vez más recurren a este Estado, pequeño pero eficiente, para que los proteja y vaya en ayuda de los sectores que hoy están sufriendo el desempleo. Pero el Estado chileno es una parte de la economía del país. ¿Qué pasa con el otro sector de la economía, con los privados que generan empleos, los cuales se han creado condiciones para que el país surja? ¿Cuándo vamos a escuchar una respuesta positiva de ellos? ¿Cuándo terminarán los desempleos en las grandes empresas del país?
Esperamos una conducta solidaria no sólo del Gobierno, sino también de la otra parte, de los que generan el empleo, de las grandes empresas, del sector privado. El Gobierno ha hecho lo necesario, casi lo imposible, por crear condiciones y dar señales de que estamos en la línea correcta, de que la economía es sana. ¿Y con qué nos encontramos? Digámoslo claramente: con un sector de la Derecha que ha intentado hacer un verdadero chantaje político al Gobierno de la Concertación, porque algunos señores de la Derecha, particularmente senadores de la UDI, han dicho: “Miren, sí a la reactivación, sí a la inversión; pero pedimos que no exista sueldo mínimo, seguro de desempleo, reformas laborales ni ley de evasión tributaria”. Eso es un chantaje político que, al menos, la Concertación no está dispuesta a aceptar, porque es una moneda de cambio. Y les quiero decir, amigos de la Derecha, que con las familias cesantes y con la gente que sufre cesantía no se puede tener una conducta demagógica ni politiquera. Hablemos en serio, con altura de miras, pensando en el país. Aquí decía el diputado Hernández , jefe de la bancada de la DC: “Lamentablemente, estamos viviendo un período electoral que ha enrarecido esta discusión que debe ser seria, con altura de miras, pensando en el futuro; pero la hemos bajado de nivel y emporcado con actitudes de un sector de la Derecha”. Yo reclamo hoy una discusión seria porque se trata de gente cesante.
Diputada por Arica, como lo ha dicho, se trata de seres humanos, de personas, de hombres y mujeres comunes y corrientes que a nosotros nos interesan tanto como a usted. Entonces, cuando hablamos de ellos debemos ser serios para debatir un tema importante como es la cesantía.
Nosotros, diputados del PPD, estamos apoyando todas y cada una de las medidas que el Gobierno ha implementado, porque son correctas. En el último tiempo, no he escuchado a ningún economista de la Derecha repetir lo que dijo el candidato Lavín en su campaña respecto a que la solución era subsidiar la contratación de la mano de obra.
¡Nombren un economista de la Derecha que sostenga ese discurso! No lo hay. Entonces, las medidas implementadas por el Gobierno van por el camino correcto. Hagamos un discurso serio. Estamos dispuestos a trabajar junto a ustedes, pero pensando en los pobres, que es la gente que más sufre.
Tiene la palabra la diputada señora Prochelle.
La señora PROCHELLE (doña Marina).-
Señor Presidente , no era mi intención partir como lo voy a hacer; pero, en beneficio de la verdad, creo en el dicho de que “no hay peor sordo que el que no quiere oír, ni peor ciego que el que no quiere ver”.
Escuché, con atención, a los analistas de las dos universidades presentes en el debate y entendí perfectamente lo que creen que es bueno o malo para la reactivación, al igual como lo comprendieron los colegas y los televidentes. Pero quiero decir a mis colegas que no podemos achacar nuestros errores al ambiente preelectoral que vivimos, porque ese estado es permanente en nuestro país. Ahora, sea preelectoral, electoral o postelectoral dicho estado, deberíamos actuar siempre con la misma certeza, veracidad, honestidad y franqueza.
Por lo tanto, deseo denunciar dos temas serios y graves. En primer lugar, creo que hay incumplimiento de parte del Presidente de la República , señor Ricardo Lagos , y del ministro señor García , presente en la sesión, quien no podrá desmentir que en una reunión de la Comisión de Turismo, que presido -en la cual había representantes de todas las bancadas parlamentarias, con mayoría de la Concertación-, se llegó al compromiso de formar un grupo de trabajo para estudiar cómo actuar en el área de la economía referente a la actividad turística, muy importante por la mano de obra que genera.
En segundo lugar, lamento decir que también me causa desencanto la actuación del ministro de Agricultura . ¡A mí, que estoy metida en el baile de la política, me provoca desencanto! ¡Imagínense lo que pasará con el ciudadano común! Él, al 31 de julio, debió poner en vigencia un bono horto-chacarero para los pequeños agricultores propietarios de menos de cuatro hectáreas. Éste sería un verdadero bono de subsistencia, ya que daría trabajo por lo menos a una o dos personas, aunque sean de su grupo familiar. Aún no está en vigencia, a pesar de que le pedí al ministro que no fijara como fecha el 31 de mayo, de junio, de julio o de agosto, sino que me dijera la fecha definitiva. Cuando hay un compromiso de esta naturaleza; cuando, como parlamentaria y ciudadana, uno trata de actuar con honestidad, lo menos que se puede esperar es que las autoridades de turno respondan en el mismo sentido, no por uno, sino por sus representados. Lo demás es inconducente.
Señor Presidente , a menudo, en sesiones especiales como ésta, en vez de buscar los puntos de convergencia respecto del problema, nos encontramos en medio de querellas que no apuntan a solución alguna. Aquí, en reiteradas ocasiones, hemos escuchado propuestas económicas del Gobierno, que, lamentablemente, son tachadas con distintas connotaciones; entre ellas, de políticas. Porque, más allá de lo que decía el colega Aníbal Pérez en cuanto a las objeciones de las leyes medioambientales, laborales, acá hay una actitud política. Me gustaría que el Gobierno, súbitamente, con todos sus esfuerzos, pusiera en marcha el plan económico; pero veo al empresariado taimado y haciendo más proselitismo político que conduciendo a los empresarios en esta propuesta.
Aquí no estamos hablando de una política distinta del modelo. Sería muy comprensible de nuestra parte si la Derecha considerara nuestra propuesta económica al margen del modelo neoliberal; que la catalogara de estatista, por ejemplo. Entonces diríamos que tiene razón para estar preocupada, porque volvimos al estatismo. Pero no es así. Acá están dadas todas las condiciones; no lo digo sólo por haber escuchado a los académicos relacionadas con el tema. Día a día leemos informes de instituciones internacionales serias que señalan la solidez de nuestra economía y, por ende, el futuro auspicioso del país dentro de América Latina.
No lo dice la Concertación ni los académicos de Chile, sino instituciones internacionales. Por eso, pregunto: ¿Qué pasa, entonces, con el empresariado? La respuesta me da pena, porque, como se ha dicho, no es un tema pequeño cuando hablamos del alto desempleo, de las familias, de los cesantes y estamos haciendo un verdadero drama. Por ello, pregunto: ¿acaso en muchas mentes de nuestros colegas de enfrente no están la cosa pequeña, los cálculos electorales? Digamos las cosas como son, porque el desempleo es un buen caballo de Troya, ¡y qué mejor que ojalá no se resuelva el problema! Lo hemos escuchado a gente conocida de la Derecha.
A mi juicio, no hay peor sordo que el que no quiere escuchar. Aquí estamos en un diálogo de sordos, porque la Derecha tiene los recursos económicos, y no puede alegar que nos estamos apartando del modelo económico imperante, el cual heredamos y hemos consolidado, pero deseamos hacerlo más solidario.
Pero será difícil hallar un punto de encuentro si una parte no quiere: el empresariado y la Derecha política del país.
Debemos entender que no se puede jugar con el hambre y con la miseria de la gente. Por muchos discursos que se pronuncien en las campañas electorales, la realidad de la Derecha es otra, y aunque ustedes no quieran, colegas de la Derecha, los traiciona su poca cultura democrática.
Tiene la palabra el diputado señor Pablo Longueira.
Señor Presidente , en verdad, feliz le cedería el resto de mi tiempo al colega Letelier, don Felipe , porque ahorra palabras escucharlo.
Estamos acostumbrados a ver este patético escenario de los parlamentarios de la Concertación. Hoy, he leído lo que dijeron en la sesión en que discutimos el proyecto que otorgó ventajas tributarias a las personas que compraran viviendas DFL 2. Les recomiendo hacer lo mismo, pues se darán cuenta de que se cumplió, íntegramente, lo que nosotros predijimos.
Hoy están con las mismas descalificaciones y aseveraciones: populismo, intereses políticos mezquinos, economía sana. Me gustaría que fueran a explicar a los cesantes que la economía está sana.
Han cerrado filas con el Gobierno, aunque convengamos en que generalmente parecen opositores, ya que lloran por las Pymes y todo lo demás, y hacen oposición y Gobierno. Reconozco que son de una habilidad infinita.
Les quiero decir que quienes hacen populismo, quienes engañan, quienes sacan ventajas políticas son aquellos que presentaron una reforma laboral diez días antes de la elección presidencial.
Llevan seis meses en el Gobierno, tienen mayoría en el Senado; porque ahora se les acabó el cuento de los enclaves autoritarios y de los designados. ¡Tienen mayoría en el Senado, señores! Sin embargo, ¿dónde está la reforma laboral? ¿Dónde está la suma urgencia con que se calificó ese proyecto?
El silencio es fantástico. Engañaron a los trabajadores de Chile, pero siguieron en el poder. Preséntenla, aprueben la misma.
El ministro del Interior , señor Insulza , dijo en la campaña presidencial que el primer proyecto que presentarían sería de reforma laboral, porque Frei ingresaría al Senado. Pero llevamos seis meses de Gobierno y no se ha enviado. Eso sí que es engañar, eso sí que es populismo, eso sí que es politiquería.
No, no agachen la cabeza. Levántenla. Pídanle al Gobierno que despache la reforma laboral.
Hablen de a uno; no los escucho.
Por favor, todos tendrán oportunidad de contestarle.
Duele la verdad. Los escuché silenciosamente. Dijeron lo que quisieron. Los hechos están ahí.
Aprueben la reforma laboral en una semana, si creen que servirá para generar empleos. Tienen mayoría en la Cámara y en el Senado.
Pero la vota a favor.
No se preocupe; tienen los votos.
Vamos a las medidas. Mañana se aprobará un conjunto de medidas que no generará un solo empleo. Nosotros proponemos que en lugar de esta cosa increíble y fantástica de adelantar, de nuevo, a la gente de más altos ingresos -algunos no tantos-, que tiene trabajo, que no están cesantes, en nueve meses, la devolución del exceso de los impuestos, se destinen esos recursos a generar planes, a través de los municipios, para emplear a los cesantes.
Tiempo, señor diputado .
Continúo con cargo al tiempo de la UDI.
¿Ustedes prefieren que los cesantes sigan cesantes? Con los doscientos millones de dólares que se anticiparán, según las cifras del Gobierno, a la gente que tiene trabajo y está pagando impuestos, ¿por qué no se financian planes intensivos de absorción de mano de obra? Y si el ministro lo estima necesario, ¿por qué a los chilenos de más altos recursos no se les devuelven los excesos de impuestos en diciembre del próximo año y se emplean ahora para generar empleos? ¿Por qué no se hace esto? Estamos dispuestos a apoyar un proyecto en este sentido.
El señor LONGUEIRA .- ¿Es demagogia dar empleo municipal?
Después, cuando el fisco tenga plata, devuelve esos impuestos. ¡No se pongan insensibles como el ministro , hombres! ¡No se contagien ustedes!
No respondan eso porque ni lo creen. ¿O me van a decir que no es mejor que el aumento de la demanda lo haga la gente sin trabajo, que va a destinar todos los recursos al consumo?
Les pido que discutamos las medidas. Hay una propuesta concreta para dar empleo a través de los municipios y estamos dispuestos a apoyar al Gobierno en la elaboración de programas. Pidamos solidaridad a la gente de más altos ingresos. En vez de adelantarles esos recursos, posterguemos la devolución y generemos empleos.
Ahí están los técnicos.
Sabe, no escuchemos de los técnicos sólo lo que queremos oír. Lo único claro es que no he escuchado ninguna respuesta.
Si quieren pasar la crisis sin gastar un solo peso, perfecto. Opten por eso; pero les pido que el próximo mes, cuando tengamos otra sesión sobre la materia, porque seguirá aumentando el desempleo, traigan otro tipo de argumentos y no las descalificaciones de hoy.
Seguirá aumentando el desempleo. Por eso, gastemos esos recursos. Si cuando sugerimos esto, nos dicen: ¿de dónde sacamos la plata? Que la Oposición diga de dónde se obtiene.
El ministro , de la noche a la mañana, ha dicho que le sobran doscientos millones de dólares. No sabe qué hacer con ellos y propone anticipar la devolución. Ocupemos esos recursos en planes intensivos de absorción de mano de obra, y el exceso de impuestos se devuelve cuando el fisco tenga esos recursos, cuando se salga de la crisis. Es decir, que las personas de más altos ingresos le presten al país esos recursos. Pero no; lo que quieren es pasar la recesión y la crisis sin gastar un solo peso.
¿Saben cuánto ha recaudado adicionalmente el fisco con el aumento de los combustibles? Si el único que gana cuando aumentan los combustibles es él. Sólo por IVA, ha recibido cuarenta y nueve millones de dólares adicionales entre enero y agosto.
Como dijo el ministro, con el aumento de los combustibles se dará un bono de diez mil pesos a alrededor de novecientas mil familias.
Sobran recursos para darles un segundo bono con motivo de la Navidad.
Ahí está la plata. Ésta es la discusión que debemos tener. No se hagan cómplices, ustedes, de la insensibilidad que ha tenido el Gobierno frente a la crisis que viven los chilenos que no tienen trabajo.
Señor Presidente , resulta difícil intervenir después de las palabras del señor Longueira , que ha utilizado un tono pontificio y extremista. En realidad, había el ánimo de acercar, a través del debate, algunas visiones de responsabilidad para enfrentar la situación.
Si de verdad queremos sincerarnos y responder al país -no en una coyuntura electorera, en búsqueda de votos en el drama que viven, según han dicho, más de seiscientas mil familias-, preferiría recordar que los propios invitados por ustedes, fundamentalmente el señor Rosende , dijeron que había señales positivas y negativas en las propuestas del Gobierno.
Podemos tener opiniones acerca de las señales positivas. A lo mejor, ustedes están en desacuerdo, y nosotros en acuerdo. Pero las señales negativas me preocupan, por lo que han dichos sus invitados y ustedes mismos.
Todas las señales que no apuntan a expectativas buenas para reactivar la economía y generar empleos tienen que ver con una dimensión política más que económica. Tienen que ver con el salario mínimo, con el seguro de desempleo, con leyes laborales, con la no mucha regulación en las privatizaciones.
Eso es preocupante, porque ustedes están dando hace rato señales al país, desde la asunción del Presidente Lagos , y nuestro pontífice extremista lo nombra cada vez que tiene posibilidades de intervenir en la opinión pública, como “el socialista Lagos”, “el de la ex UP Lagos”. Seamos sinceros; a lo mejor, ello no tiene mucho que ver con la coyuntura electoral, pero sí con la visión política de ustedes de aquí a seis años de gobierno de la Concertación.
Ustedes quieren que, hoy, les garanticemos que durante los seis años de Gobierno del señor Lagos reafirmemos el modelo neoliberal en sus dimensiones más brutales, aquellas que en nada protegen a los trabajadores, que aseguran que no se produzca la redistribución de la riqueza, como ha sucedido en estos años.
Eso es lo preocupante y lo que tenemos que decir al país. No referirnos a la situación electorera de octubre próximo, sino a qué va a pasar en este período, a qué queremos para el desarrollo económico del país.
El señor Longueira preguntó cómo explicamos a los 600 mil cesantes que la economía está sana. ¿Reconocen realmente ustedes el rostro de los cesantes? ¿Saben que están haciendo hoy los empleadores, al no pagar las cotizaciones previsionales? Están dejando a miles de trabajadores no sólo en la imposibilidad de pensionarse o jubilarse, sino de no tener salud. Después exigen al Estado que dé salud gratis a los cesantes, a los cuales los empresarios no les pagaron sus cotizaciones previsionales ni de salud.
¿De qué estamos hablando? Ustedes no quieren proteger a los trabajadores, sino que cualquier inversión y dinamización del empleo pase por garantizarles que los trabajadores van a seguir bajo la bota del abuso de los empresarios nacionales. ¡Eso es lo que quieren que les garanticemos ahora! ¡Ese es el problema de las señales poco atractivas que nos dicen los profesores que ustedes nos trajeron! No quieren seguro de desempleo. Respecto de las reformas laborales, ¿cuáles son las señales que han dado? ¡Mandemos las reformas laborales y aprobémoslas! Ustedes no quieren sindicatos fuertes. Todos los empresarios se oponen a la sindicación.
En la actualidad, ser dirigente sindical significa ser casi desempleado; miles de dirigentes sindicales han ido a parar a la calle. No aceptan reformas laborales, porque no quieren sindicatos que dialoguen sus condiciones de trabajo en forma respetuosa, con equidad y equilibrio con el empleador. No quieren negociación colectiva, porque no desean que sus millones de ganancia se distribuyan con los trabajadores.
Ese es un problema político. Ustedes quieren una salida política: dejar tranquilito a Pinochet y seguir abusando con los trabajadores. Eso es lo que tenemos que descubrir frente al país.
Tiene la palabra la diputada señora María Rozas.
Señor Presidente , al comparar el presidente de Renovación Nacional la crisis económica de 1982 con la actual, dijo que, en ese tiempo, tanto el Gobierno como la Oposición habían llegado a acuerdos para enfrentar la crisis económica de la época.
Quiero recordar al señor Cardemil que por el hecho de levantar un petitorio nacional, trabajadores de ese entonces, que actuaban de oposición, estuvieron ocho meses presos, incluido el diputado Manuel Bustos . ¡Sólo por pedir que se buscaran soluciones a la cesantía! Esa era la forma de llegar a acuerdo.
Tengo la mala costumbre de respetar cuando hablan los demás; por lo menos, así me enseñaron que eran las cosas. Cuando los diputados opositores argumentan que necesitamos paz social, sin llegar al tema de fondo, llegan hasta a asustar. Hablan de paz social y agreden, acusan y mienten.
En enero de 1997 denunciamos los primeros despidos masivos de las grandes empresas forestales, sector que ha ganado mucho en este país, después de ser anunciada la crisis asiática. ¡Enero de 1997!
Explicamos, en la Décima Región fundamentalmente, los efectos que esto iba a generar. Pasó la crisis asiática, aumentaron los despidos; terminó la crisis asiática y siguen los despidos; pero no se dice al país que el presidente de los empresarios chilenos, señor Walter Riesco , ha notificado que no habrá empleo ni reactivación mientras no sea solucionado el problema político. Esto no lo dijimos nosotros, sino el presidente de los grandes empresarios.
Se dice, además, que aquí se están dando señales contradictorias. ¿Cuáles? Reformas laborales. Los grandes empresarios y los parlamentarios saben que en la Comisión de Diálogo Social no ha sido posible ponerse de acuerdo con los empresarios para que haya reformas laborales. ¿De qué peligro estamos hablando? Si no hay proyecto de reforma laboral, es porque la Derecha económica se ha opuesto a que exista siquiera una iniciativa en ese sentido.
Estamos hablando del proyecto de diciembre, para que algunos lo recuerden.
El Presidente de la República se comprometió a que el primer proyecto que mandaría a trámite legislativo sería el de seguro de desempleo; y cumplió. No sé si alguien lo entendió de otra manera.
Pero vayamos al problema de fondo. Es efectivo que 600 mil personas están pidiendo soluciones. En España -lo he dicho en reiteradas oportunidades, pero lo repito-, están saliendo de la cesantía con un solo argumento: el desempleo es un drama nacional y, por lo tanto, hay que actuar con actitudes nacionales. Esto significa la necesidad urgente de que los grandes empresarios, que tienen más recursos, los trabajadores y el Gobierno, se pongan de acuerdo. Si esto implica modificar leyes, los parlamentarios democratacristianos estamos dispuestos a avalar esos acuerdos tripartitos. Si es necesario hacer esfuerzos con los recursos que hoy existen y modificar leyes, los parlamentarios estamos dispuestos a efectuar el cambio.
Insistimos, necesitamos una política a nivel nacional y que los empresarios dejen de mentir al país y se pongan la camiseta de Chile.
Señor Presidente , este tema es importante para los políticos y mucho más para las personas cesantes. Esto puede parecer extraño, pero no siempre lo que interesa a los políticos es igualmente importante para toda la gente. Muchas veces ocupamos nuestro tiempo en asuntos secundarios para todos.
Aunque se trate de explicar de muchas formas que este problema es menor, que está solucionándose, con lindas cifras que hablan de la reactivación, con buenos cuadros estadísticos y grandes discursos, esto no mejora ni convence a nadie.
¡Cuánta razón tiene en su análisis el señor Rosende ! ¿Quién lo podría desmentir?
Tampoco se puede desmentir que las cifras de desempleo son muy altas y, en la Séptima Región del Maule, como dijo el diputado Lorenzini , las peores. Esto tiene mucho más dureza que las frías cifras cuando vemos que cada desocupado tiene nombre, familia e hijos, lo cual, para nosotros, que permanentemente vemos sus caras de dolor, de incomprensión, incluso de hambre, es una situación difícil de sostener.
¡Hay que decir la verdad! ¡Hay que asumir esta tragedia! ¡Estamos ante una grave crisis! ¡Jamás vamos a solucionar este problema ni la imagen de la política y de los políticos si llamamos de diferente manera a una misma cosa! Nadie lo entiende, pero el desempleo continúa subiendo, y hay que asumirlo para solucionarlo.
Será difícil resolver el problema si nos dedicamos a culparnos permanentemente: para unos, que el Gobierno es el equivocado; para otros, que siempre la Derecha es sinónima y causa de todo lo malo; que los empresarios, micro, pequeños y medianos, que generan casi todo el empleo en Chile -proscritos durante las elecciones-, son culpables del desempleo; más tarde son llamados a revertir la cesantía, después culpables de boicotear al Gobierno. ¡Esto no lo entiende nadie! ¿Cómo lo va a entender un pequeño comerciante, un parcelero, un camionero y los miles de empresarios que dan uno, dos o tres empleos en Chile y que están a punto de quebrar? ¿Cómo van a entender que ellos son los culpables y que están boicoteando al Gobierno de la Concertación, si lo único que pretenden es sobrevivir, sobre todo, cuando muchos de ellos votaron y todavía pertenecen a la Concertación?
Todo esto es una pobre disculpa y en nada justifica el problema. Es más, la gente nos ve cada día más lejos de sus verdaderos problemas. Falta una línea clara, faltan definiciones en este Gobierno. ¿Vamos a aniquilar a la pequeña empresa? ¿Somos enemigos de lo privado? ¿Vamos a destruir la agricultura?
Entre las mismas filas del Gobierno escuchamos a partidarios del estatismo y de la libre empresa, a amigos y enemigos de todo. ¡Esto no lo entiende nadie! Acorralan a los empresarios con una serie de medidas -y mucho más a los pequeños- y los hacen sentir como delincuentes, con fiscalizadores que son jueces y parte, a pequeños empresarios que no pueden ni tienen los medios para defenderse, porque un abogado sale muy caro. ¡Así esto no se arregla! ¡Así se genera este clima de desconfianza en que los pocos que pueden invertir jamás lo harían!
Mientras no se tenga una línea y un norte claro y el discurso no esté en armonía con las acciones, y mientras no se acabe con el permanente hostigamiento a las personas que generan casi el 90 por ciento del empleo en Chile, nunca tendremos confianza y, sin confianza, difícilmente lograremos solucionar este desastre del desempleo.
¡Respetemos la política! ¡Respetemos a los políticos! ¡Respetemos a los empresarios, independientemente de su tamaño y color político! ¡Respetemos a las personas! ¡Alejémonos del discurso vacío! Así generaremos la confianza que Chile necesita para volver a creer y a ser útiles para todo el país, uniendo voluntades tras un solo objetivo: el bien común para el cual fuimos elegidos.
Tiene la palabra el ministro de Economía , señor José De Gregorio.
El señor DE GREGORIO (Ministro de Economía , Minería y Energía).-
Señor Presidente , me referiré a algunos aspectos que se han tocado en la discusión, después de las intervenciones del ministro de Hacienda y del secretario general de la Presidencia .
En primer lugar, quiero enfatizar nuestra visión de que el país no está en crisis. Efectivamente, la velocidad de la recuperación, en particular en materia de empleo, ha sido más lenta de lo que en principio se esperaba. En el próximo par de meses es probable que el desempleo vuelva a subir algunas décimas, producto de factores estacionales, pero respecto del año anterior se van a estar creando empleos y nuestra economía va a crecer.
Quiero enfatizar también que estamos comprometidos con la reactivación, en particular con la creación de empleo para resolver el drama de muchos cesantes, pero no sólo para hoy, sino durante todo este Gobierno. Por lo tanto, todas las medidas que se tomen serán consistentes no sólo con la recuperación de hoy, sino con mantener un crecimiento vigoroso durante los próximos años.
Tengo la certeza de que en estos meses hemos hecho muchos avances en materia económica. Se nos ha hablado de aclarar señales, de decir lo que queremos. Ello está plasmado en muchos proyectos de ley que se han enviado al Congreso. Tenemos un serio compromiso con las finanzas públicas, y no es insensibilidad -como dicen algunos-, sino la convicción de que esto permite tasas de interés bajas y una depreciación del tipo de cambio no inflacionaria, factores claves para que nuestra economía pueda seguir creciendo. Si hoy dañamos las finanzas públicas, en el futuro terminaremos con altas tasas de interés que ahogarán a muchas de nuestras empresas.
Estamos comprometidos con el acceso al financiamiento de las Pymes y en general con la profundización de nuestro mercado financiero. Seguiremos impulsando medidas que permitan el acceso a más y mejor financiamiento para muchas empresas, que se les permita la bancalización, la existencia de una banca de nicho. Eso es muy importante.
Después de discusiones que tuvimos aquí respecto de las Pymes, se han tomado medidas importantes. Entre ellas están las facilidades para el leasing, para el factory, cosas que ya han sido impulsadas. En los próximos días -tal como se discutió aquí y como muchos diputados nos señalaron-, vamos a pedir a las empresas públicas que den facilidades para que sus proveedores puedan hacer factory; también hemos hecho mucho para facilitar la interacción del Estado con las empresas; además, se ha enviado un proyecto de ley que deroga la ley de riles y que sin duda va a acortar mucho la aprobación de proyectos industriales; se están regularizando las zonas industriales en la Región Metropolitana; se está capacitando a personal de municipios para el otorgamiento de patentes; también se ha anunciado la presentación de un proyecto de ley sobre el silencio administrativo. Estamos convencidos de que tenemos que hacer fácil la creación de empresas y los procesos de inversión.
Durante la campaña presidencial surgió una serie de consensos que quiero reiterar hoy, porque, sin duda, están en parte de las cosas que hemos estado haciendo.
Se acordó -y hubo un gran acuerdo- no privatizar Codelco. En ese mismo contexto nos comprometimos a exigirle, como a una empresa privada, proyectos rentables con test de mercado, con trasparencia y con inversiones.
Asimismo, se anunció que para financiar un ambicioso programa social no se iban a subir las tasas de impuesto, sino que se iba a luchar contra la evasión y la elusión. En eso estamos. Hemos sido muy claros en mostrar cuáles son nuestras intenciones. También se habló de un seguro de desempleo, en el que estamos empeñados en avanzar; también se mencionó y hubo un gran consenso en reformas laborales, capaces de generar muchos y mejores empleos en nuestra economía y de mejorar las relaciones laborales, en lo que también estamos comprometidos.
Pero también han surgido lo que yo llamaría consensos técnicos.
Prácticamente todos los técnicos -tal como quedó evidenciado con los decanos que nos visitaron- han dicho que si bien un subsidio a la contratación de mano de obra podría ser efectivo, existen suficientes dudas y deficiencias que lo hacen no recomendable. Por la gran cantidad de filtraciones, no lo consideramos como una propuesta que ayude a solucionar los actuales problemas de desempleo. Hemos hecho los estudios y discutido el tema con muchos técnicos, y seguimos convencidos de que tal como esto no se aplicó en un período en el cual podría haber sido mucho más efectivo -cuando el desempleo alcanzó el 30 por ciento a principios de los años 80-, hoy tampoco se justi-fica.
También es importante desmitificar algunas de las propuestas que, sin duda, no tienen mucho sustento técnico. Es cierto que el alza en los precios de la gasolina y el diesel, producto de que el IVA es un impuesto proporcional a los precios, ha aumentado la recaudación, pero también es efectivo que, como consecuencia de la fuerte caída en los precios de los vestuarios, ha disminuido la recaudación del IVA por ese concepto. Devolver los impuestos de los productos con precios que suben, no tiene contraparte con lo que sería una propuesta equivalente en orden a aumentar el impuesto de los productos cuyos precios bajan. Precisamente por tratarse de un impuesto proporcional, no lo hemos cambiado de acuerdo con el precio de los productos. Así es como funciona el IVA.
En segundo lugar, quiero aclarar algo. Algunos diputados han planteado que el bono de 10 mil pesos es la solución que estamos dando al problema del desempleo, cuestión que no hemos afirmado en ningún momento. Se trata de un beneficio para las familias más pobres. Sabemos que no alcanza a compensar las grandes pérdidas que han tenido muchos chilenos y reconocemos que tiene limitaciones; pero beneficiará, específicamente, a los más necesitados. Vamos a hacer un esfuerzo fiscal serio para financiar, dentro de las limitaciones del Presupuesto, ese bono para las familias más pobres y que más han sufrido el problema del desempleo. Desde luego, no producirá un gran aumento de la demanda agregada, porque el gran impulso se originará en el compromiso de las autoridades con las finanzas públicas, que ha permitido una importante rebaja de las tasas de interés.
Por último, quiero expresar algo respecto de la devolución de impuestos. Sin duda, es muy fácil declarar ante las cámaras de televisión que aparecieron 200 millones de dólares que no existían. Tal como se informó hoy a las comisiones respectivas, esta medida tiene un costo fiscal ínfimo; no es que sobren 200 millones de dólares, sino que, simplemente, se trata de un anticipo con cargo a una devolución que debe efectuarse el próximo año; no es una reducción de impuestos, sino solamente un anticipo de devolución de impuestos, que las personas recibirán el próximo año. Es posible que hoy tengan restricciones de liquidez para gastar; pero, si no lo necesitan, podrán guardarlo o usarlo cuando lo deseen. Sin duda, dentro de nuestros márgenes, lo importante es contribuir a aumentar la demanda en estos momentos, y tal como se señaló con anterioridad, en dos o tres trimestres más el efecto vendrá por el lado de las tasas de interés.
Por lo tanto, quiero desmitificar y borrar esta idea que se expresa -diría- con mucho entusiasmo ante las cámaras, pero que es bastante equivocada, desde el punto de vista técnico, en cuanto a que se trataría de recursos que sobran. Esto está perfectamente financiado, y es un anticipo de algo que ocurrirá a principios del próximo año. En esta materia, no vamos a gastar lo ajeno, porque no es propio de nuestro Gobierno empezar a gastar lo que no tenemos.
Tiene la palabra el diputado Rodolfo Seguel.
Señor Presidente, en realidad, no pretendía intervenir; pero, dada la forma en que se ha desarrollado el debate de esta tarde, quiero hacer, por lo menos, tres reflexiones sobre la forma en que veo el problema del desempleo y de los trabajadores.
Mi primera preocupación se relaciona con una especie de alianza que se está produciendo entre un sector empresarial y los dirigentes sindicales, y que quedó claramente establecida hace pocos días, en particular, la alianza entre los camioneros y el presidente del Colegio de Profesores .
Aparte de dicha alianza, me preocupa el vocabulario empleado por algunos empresarios para referirse a la situación política del país. Desde que asumió el actual Presidente de la República , resulta obvio que se ha trabajado en crear un ambiente de incertidumbre laboral y económica en el país, lo que ha llevado a un importante grupo de dirigentes políticos a referirse, única y exclusivamente, a las presiones ejercidas por los empresarios, que han recurrido a una cuestión política para atacar al Gobierno del Presidente Lagos. Presiento que se está intentando crear una especie de alianza política entre algunos dirigentes gremiales y políticos, con el fin de atacar la médula del Gobierno.
Pero aparte de estas dos reflexiones, quiero hacer una tercera, que se relaciona con el tema que más me preocupa. Considero que el Gobierno tiene la obligación de escuchar al país. Antes de la primera vuelta, el Presidente dijo: “He escuchado al pueblo”; y los ministros también tienen la obligación de escuchar a la gente. Considero que la situación actual es delicada, porque el desempleo ha crecido más de lo esperado.
Sin embargo, noto que, a veces, se habla más de lo que se hace. Alguien preguntó aquí por qué el Gobierno no enviaba las reformas laborales. En abril manifesté que existía el compromiso político del Presidente de enviar las reformas laborales, las mismas que fueron rechazadas por el Senado. Han pasado varios meses y no hemos tenido respuesta. Si hay que discutir algo, hagámoslo aquí, en el Congreso; pero que no sigan guardadas en el Ministerio del Trabajo, porque eso provoca daño al país.
También considero conveniente que los ministros del Trabajo o de Hacienda informen al país que no se ha escrito una sola línea sobre las nuevas reformas laborales. Y eso es verdad, no se ha escrito una sola línea sobre las reformas que se pretenden enviar al Congreso Nacional; lo único que existe es un texto completo de las antiguas reformas rechazadas por el Senado. Me parece que no podemos continuar -se lo digo a los ministros presentes en la Sala- con esto de que las reformas van, de que las reformas no van.
Esa política conduce a que la gente tenga una preocupación permanente por la situación laboral del país.
Termino expresando que espero de verdad que el ministro del Trabajo -presente en la Sala- le diga al país si enviará o no las reformas que fueron rechazadas por el Senado.
Tiene la palabra el diputado Haroldo Fossa.
Señor Presidente, considero que todos los colegas que han intervenido han dicho lo suficiente para entender que en nuestro país existe un problema.
No quiero repetir cifras y poner nuevamente en el tapete la realidad del país en este momento. Sin embargo, no puedo dejar de decir que en las regiones, en particular en las más afectadas, no existe confianza en lo que se está haciendo. Y no existe confianza, porque muchas de las medidas adoptadas no apuntan a la solución de los problemas.
Existe un proyecto que crea un seguro de desempleo que no resuelve el problema de los cesantes. Se dice que se enviará un proyecto para evitar la evasión tributaria, pero las opiniones de los especialistas están divididas. Respecto de las reformas laborales, no las conocemos -como dice el diputado Seguel -, lo que crea incertidumbre. Naturalmente, todo esto se traduce en desconfianza. Pero existe una realidad: hay una tremenda cesantía a la cual no se le ve solución.
Nosotros hemos participado en innumerables reuniones que han apuntado a solucionar el problema. En efecto, existe una situación crítica en materia de desempleo y de endeudamiento de la pequeña y mediana empresas. Es así como nos hemos reunido oficiosamente en encuentros periódicos y permanentes: en la Cámara de Diputados, dos veces; en un encuentro nacional de la pequeña empresa, una vez; en un comité público-privado, ocho veces; con Asexma, tres veces; con la Conupia, una vez; con la ConaPyme, seis veces; la comisión Pyme de la Cámara de Diputados, cuatro veces. Todos concordamos en el mismo diagnóstico, y creo que es el mismo que existe hoy en esta reunión.
Me quedo absolutamente con quienes dicen que hablar e insistir majaderamente en el problema de la cesantía es netamente un problema humano. Todas aquellas cosas que se nos tratan de achacar y decir que estamos en un escenario preelectoral o político, sencillamente lo dejo pasar porque no obedecen a la realidad.
Por distintas vías, especialistas y economistas de las más variadas tendencias concuerdan en el diagnóstico. Así lo hemos visto con los dos profesionales que han participado en esta sesión, aparentemente no políticos, decanos de las facultades correspondientes de la Universidades de Chile y Católica, quienes han ofrecido pública y privadamente su aporte para encontrar, junto a los equipos de Gobierno, las soluciones urgentes que se requieren.
Se nos ha dicho que no existiría credibilidad en el equipo de Gobierno. No es así, señores. Este problema no es político, sino eminentemente técnico-social y, consecuentemente, podemos aunar criterios.
Y me quedo, para terminar, con lo que nos propone, y lo tomo inclusive como desafío, el ministro señor Álvaro García . Él nos dice: “Hagamos un esfuerzo conjunto para solucionar los problemas”. Nosotros estamos presentando un proyecto de acuerdo que apunta justamente a eso: que tengamos la capacidad de juntarnos, de conversar y buscar, en conjunto, mediante un pacto de reactivación económica -se le puede dar el nombre que se quiera-, para encontrar las soluciones y dar señales ciertas al país que permitan una verdadera credibilidad y se recupere la confianza.
A los empresarios se nos podrá decir lo que se quiera, pero hay que estar metido en el baile para saber lo que pasa. No es que no se quiera colaborar y ayudar. Pero cuando no se tienen señales claras, cuando no se tiene confianza, es imposible que se le pida a alguien que haga lo que debe hacer.
Espero que el equipo de Gobierno, junto con mis colegas, tengamos la capacidad de mandar una señal a nuestro Presidente Lagos , diciéndole que estamos y queremos trabajar en conjunto para dar la señal que el país necesita.
Señor Presidente , después de escuchar al diputado señor Fossa , uno legítimamente se puede preguntar si están en una misma alianza política con el diputado señor Longueira , por decir lo menos.
También, después de escuchar al diputado señor Longueira , uno necesariamente hace recuerdos de lo que pasó en la década del ’70 en este país, con un personaje que recibió un apelativo político muy especial: el “Mayoneso”.
“Mayoneso” tiene un origen claro: los locos siempre van acompañados de la mayonesa, y creo que aquí hoy el diputado señor Longueira merece ser llamado “ Mayoneso” Longueira . Resulta difícil entender cómo un diputado , presidente de un partido, utiliza el lenguaje que le hemos escuchado y cómo la demagogia llega a su extremo máximo, cuando plantea que los recursos usados por el Gobierno en el proyecto para anticipar la devolución de impuestos, se pueden emplear en cualquier otro programa, como el que plantea, de creación de trabajo. Esos recursos son de los contribuyentes, y hacer uso de ellos es una confiscación, la más fuerte expresión de expropiación.
Hoy hemos presenciado el nacimiento de un nuevo “Mayoneso”: el “ Mayoneso ” Longueira, que más allá de buscar soluciones y respuestas reales a los problemas de la gente, utiliza la demagogia y la ofensa en política, que indudablemente nosotros no podemos compartir.
Un mínimo de responsabilidad política obliga a quienes tenemos la representación del pueblo en este hemiciclo, a hablar con la verdad y a decir las cosas como corresponde.
Señor Presidente , como diputado del sur, zona de pequeña y mediana empresa, de trabajadores por cuenta propia, pido al Gobierno, a sus ministros y autoridades, en sus distintos niveles; también a los senadores y diputados de Gobierno, coherencia, consistencia, congruencia, sintonía, armonía y respeto en los hechos y en las palabras en torno de los planteamientos de los propios ministros de Hacienda y de Economía , distinguiendo lo necesario de lo dañino, para que los chilenos tengamos más confianza y seguridad para retomar la senda de crecimiento y empleo. También pido que no olvidemos la importancia que tiene el ahorro y la inversión para alcanzar esta meta en el mediano y largo plazo.
El señor Secretario dará lectura a los 3 proyectos de acuerdo que se han presentado, para que los diputados y diputadas tengan una visión de conjunto de ellos.
Proyecto de acuerdo Nº 465, suscrito, en calidad de autores, por los señores diputados Longueira,Dittborn,Alvarado,Paya,Álvarez,Fossa,Alessandri,Coloma,González,doña Rosa; y Recondo, y en condición de adherentes, por los diputados señores Monge,Ulloa,Rojas,Van Rysselberghe,Masferrer,Melero,Pérez, don Víctor;Palma, don Osvaldo;Bertolino,Moreira y Bartolucci.
a)	Que la inversión, elemento clave en el crecimiento y la generación de empleo, ha registrado una caída de 1,3% en el segundo trimestre de este año. Un fenómeno similar se observa con la demanda.
b)	Que producto de las equivocadas señales del Ejecutivo y la incertidumbre que ello genera en el sector productivo, se han deteriorado las expectativas y generado un escenario adverso para la reactivación.
c)	Que de acuerdo a las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, un 10,2% de los chilenos que componen la fuerza laboral se encuentra sin trabajo. Es decir, hoy existen más de 600.000 chilenos cesantes, con los negativos efectos sociales, económicos y familiares que ello genera.
d)	Que las últimas medidas anunciadas por el Ministerio de Hacienda son tremendamente efectistas, pero no van en la dirección correcta, pues no generarán ningún nuevo empleo.
e)	Que sólo por concepto de recaudación de IVA, producto de los sucesivos aumentos de precios de la gasolina y el diesel, el Estado dispone de cerca de US$ 49.000.000 extraordinarios.
Solicitar al Presidente de la República envíe una indicación sustitutiva del proyecto de ley presentado a tramitación el día de hoy, que:
a)	Mantenga el bono extraordinario de $ 10.000 establecido en el artículo primero del proyecto para los beneficiarios de pensiones asistenciales del decreto ley Nº 869, de 1975, para los beneficiarios del subsidio familiar establecido en la ley Nº 18.020 y para los trabajadores en goce de subsidio de cesantía conforme al decreto con fuerza de ley Nº 150, de 1981, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social a pagarse durante el mes de septiembre.
b)	Incorpore con cargo a la mayor recaudación antes indicada, un bono extraordinario de Navidad de $ 20.000 para los mismos beneficiarios antes indicados, pagadero el mes de diciembre próximo.
c)	Elimine los artículos 2 a 5 del proyecto, que contemplan el derecho de determinados contribuyentes a percibir un anticipo de la devolución del saldo de impuestos”.
Proyecto de acuerdo Nº 466, suscrito, en calidad de autores, por los diputados señores Pérez, don Aníbal;Pérez, don José;Hernández,Encina,Ortiz, Montes,Jaramillo,Núñez y Salas.
La honorable Cámara de Diputados en sesión especial ha efectuado un detallado análisis de la difícil situación económica por la que atraviesa nuestro país, en lo que a desempleo se refiere, y acuerda lo siguiente:
1.	Solicitar al Gobierno medidas que profundicen y consoliden el proceso de reactivación en marcha, especialmente en materias que orienten y anticipen recursos para la inversión en vivienda, particularmente del programa PET, abrir gradualmente un programa para profesionales jóvenes que se especialicen en acciones de integración social, también favorecer el acceso de la pequeña y mediana empresa al financiamiento, capacitación y tecnología. Asimismo, considera indispensable medidas adicionales para atender la situación del endeudamiento de las familias, entre otras cosas reponiendo las condiciones de repactación de deudas Serviu y Banco del Estado.
2.	En estas difíciles condiciones, valora las medidas adoptadas por el Gobierno para paliar las duras condiciones de pequeñas y medianas empresas altamente endeudadas y que enfrentan una escasez de demanda. Asimismo, reconoce el esfuerzo para apoyar a las familias y personas que sufren el desempleo y que además han sido afectadas por las alzas del precio internacional del petróleo, que se han reflejado en aumentos de los combustibles y la locomoción colectiva.
3.	Nos comprometemos a despachar con máxima celeridad los proyectos de ley que tienen por objeto favorecer la repactación de las deudas tributarias de las pequeñas y medianas empresas y la devolución anticipada de impuestos a los contribuyentes para apoyar la reactivación de la demanda.
4.	Reconocemos el esfuerzo realizado por el gobierno para apresurar la reactivación económica y retomar un ritmo de alto crecimiento mediante una política económica sustentada en principios tales como: la mantención en el orden de las finanzas públicas para facilitar una reducción en el costo del crédito a empresas y consumidores, elevando así la inversión, el empleo y el consumo de las familias y la mantención de un tipo de cambio adecuado que incentive y favorezca las exportaciones. No obstante lo anterior, constatamos con preocupación la lenta recuperación del empleo y la persistencia de una alta cesantía que golpea a cientos de miles de compatriotas y sus familias.
5.	Esta Cámara observa con creciente preocupación la falta de sensibilidad y coherencia en los planteamientos de algunos dirigentes políticos y empresariales, que aludiendo a la aflictiva situación económica de quienes sufren la cesantía, demandan del gobierno y del parlamento medidas no relacionadas con la reactivación y el empleo, y que a su vez implicarían un grave retroceso para los sectores más postergados. En concreto, nos referimos a demandas tales como: la eliminación del salario mínimo, la postergación del seguro de cesantía, de las reformas laborales y la lucha contra la evasión tributaria.
6.	Demandamos del gobierno medidas adicionales para aliviar la situación de quienes sufren las consecuencias de la desocupación y estamos claros que ello no puede hacerse violando los derechos laborales, previsionales, o la protección de nuestros recursos naturales y el medio ambiente. Este parlamento constata la inconsistencia de una Derecha que exige más gasto público y a la vez demanda una reducción del déficit fiscal, que se niega a luchar contra la evasión tributaria y reclama más subsidios para favorecer al sector privado”.
Proyecto de acuerdo Nº 467, de los señores Fossa,García, don René Manuel;Prokurica,Vargas,Álvarez,Delmastro,Van Rysselberghe,Alvarado y Alessandri.
1.	El desempleo ha alcanzado cifras alarmantes sobre el 10% general y focalizado sobre el 20%.
2.	Este flagelo afecta a toda clase de trabajadores y a distintas actividades de la producción y servicios.
3.	Las cifras sobrepasan las 700.000 personas cesantes.
4.	Las MiPymes (micro, pequeñas y medianas empresas) son las principales agentes del empleo, sobre el 80% de la mano de obra nacional.
5.	Que las MiPymes arrastran durante a lo menos, los dos últimos años, producto de la crisis económica y medidas erráticas del sector económico, un nivel de endeudamiento considerado por los especialistas como crítico.
6.	Efectivamente, este compromiso económico con la banca toda, previsional, impuestos y proveedores, y sin duda con el sector informal, alcanza niveles que hacen inviable a gran parte del sector, lo que se traduce en quiebra, embargos y despidos de trabajadores.
7.	Ambos problemas, empleo y endeudamiento, constituyen desde hace un tiempo a la fecha una cuestión de país, de carácter urgente.
8.	Variados encuentros periódicos y permanentes: Cámara de Diputados (2); Enape (1); Comité Público Privado (8); Asexma (3); Conupia (1); ConaPyme (6); Comisión Pyme de la Cámara de Diputados (4) concuerdan en el diagnóstico anterior.
9.	Que por distintas vías, especialistas y economistas, de las más variadas tendencias concuerdan en este diagnóstico y han ofrecido pública y privadamente su aporte para encontrar, junto a los equipos de Gobierno, las soluciones urgentes requeridas.
Solicitar a su Excelencia, Presidente de la República , señor Ricardo Lagos Escobar, tenga a bien conformar a la brevedad un Comité Económico de carácter transitorio y amplia participación de especialistas, para que en un plazo no superior a 30 días pueda consensuar soluciones a los dos problemas principales de carácter económico social que vive el país:
a)	Desempleo.
b)	Endeudamiento de la MyPyme”.
En votación el proyecto de acuerdo Nº 465.
-Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 32 votos; por la negativa, 46 votos. Hubo 1 abstención.
Alvarado,Álvarez,Bartolucci,Coloma,Cristi (doña María Angélica),Delmastro,Díaz,Dittborn, Espina, Fossa,Galilea (don Pablo),Galilea (don José Antonio),García-Huidobro,Kuschel,Leay, León, Longueira,Martínez (don Rosauro), Masferrer,Melero,Monge,Orpis, Palma (don Osvaldo),Paya,Pérez (don Víctor),Recondo,Rojas,Ulloa,Van Rysselberghe,Vega,Vilches y Walker (don Patricio).
Arratia,Ascencio,Rozas (doña María), Caraball (doña Eliana), Cornejo (don Aldo),Cornejo (don Patricio),Elgueta,Encina,Gutiérrez,Hales,Hernández,Jaramillo,Jarpa,Jiménez,Jocelyn-Holt,Krauss,Leal,Letelier (don Juan Pablo),Letelier (don Felipe),Lorenzini,Luksic,Martínez (don Gutenberg), Montes, Mulet,Muñoz (don Pedro),Muñoz (doña Adriana),Navarro,Núñez,Ojeda,Olivares,Ortiz,Palma (don Andrés),Pareto,Pérez (don José),Pérez (don Aníbal),Reyes,Rincón,Riveros,Saa (doña María Antonieta),Salas,Sciaraffia (doña Antonella), Seguel,Silva,Tuma,Venegas y Villouta.
Se abstuvo el diputado señor Jeame Barrueto.
En votación el proyecto de acuerdo Nº 466.
-Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 47 votos; por la negativa, 23 votos. Hubo 2 abstenciones.
Caraball (doña Eliana), Cornejo (don Aldo),Cornejo (don Patricio),Elgueta,Encina,Gutiérrez,Hales,Hernández,Jaramillo,Jarpa, Jeame Barrueto,Jiménez,Jocelyn-Holt,Krauss,Leal, León, Letelier (don Juan Pablo),Letelier (don Felipe),Luksic,Martínez (don Rosauro), Martínez (don Gutenberg),Montes, Mulet,Muñoz (don Pedro),Muñoz (doña Adriana),Navarro,Núñez,Ojeda,Olivares,Ortiz,Palma (don Osvaldo),Palma (don Andrés), Palma (don Joaquín),Pareto, Pérez (don José),Pérez (don Aníbal),Reyes,Rincón,Riveros,Saa (doña María Antonieta),Salas,Seguel,Silva,Tuma,Venegas,Vilches y Villouta.
Alvarado,Álvarez,Bartolucci,Coloma,Cristi (doña María Angélica),Díaz,Dittborn,Espina, Galilea (don Pablo),Galilea (don José Antonio),Guzmán (doña pia),Leay, Longueira,Lorenzini,Masferrer,Melero,Monge,Orpis,Paya,Pérez (don Víctor),Recondo,Ulloa y Van Rysselberghe.
Fossa y Sciaraffia (doña Antonella).
En votación el proyecto de acuerdo Nº 467.
-Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 31 votos; por la negativa, 36 votos. Hubo 1 abstención.
Alvarado,Álvarez,Bartolucci,Coloma,Cristi (doña María Angélica),Delmastro,Díaz,Dittborn,Espina, Fossa,Galilea (don Pablo),Galilea (don José Antonio),García-Huidobro,Guzmán (doña Pía), Jeame Barrueto,Kuschel,Leay, Longueira,Masferrer,Melero,Monge,Orpis,Palma (don Osvaldo),Paya,Pérez (don Víctor),Recondo,Rojas,Ulloa,Van Rysselberghe,Vega y Vilches.
Reyes,Rozas (doña María),Caraball (doña Eliana), Cornejo (don Aldo),Cornejo (don Patricio),Elgueta,Encina,Gutiérrez,Hales,Hernández,Jaramillo,Jiménez,Jocelyn-Holt,Krauss,Leal,Letelier (don Felipe),Lorenzini,Martínez (don Gutenberg), Montes,Muñoz (don Pedro),Muñoz (doña Adriana),Navarro,Núñez,Ortiz,Palma (don Andrés),Pareto,Pérez (don José),Rincón,Riveros,Saa (doña María Antonieta),Salas,Sciaraffia (doña Antonella),Seguel,Tuma,Venegas y Villouta.
-Se abstuvo el diputado señor Jarpa.
Se levantó la sesión a las 21.04 horas
1.	Oficio de S.E. el Presidente de la República, a través del cual retira y hace presente la urgencia en el despacho del proyecto de ley que indica.
?Santiago, septiembre 5 de 2000.
Tengo a bien poner en conocimiento de vuestra Excelencia que he resuelto retirar la urgencia para el despacho del proyecto de ley que introduce modificaciones a la ley Nº 18.695, Orgánica Constitucional de Municipalidades, en materias electorales. (Boletín Nº 2556-06) (S).
Al mismo tiempo y en uso de la facultad que me confiere el artículo 71 de la Constitución Política de la República, hago presente la urgencia en el despacho, en todos sus trámites constitucionales -incluyendo los que correspondiere cumplir en el honorable Senado-, para el proyecto de ley antes aludido, la que, para los efectos de lo dispuesto en los artículos 26 y siguientes de la ley Nº 18.918, Orgánica Constitucional del Congreso Nacional, califico de “discusión inmediata”.
2.	Informe de la Comisión especial de la Pequeña y Mediana Empresa (Pyme) recaído en el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que establece normas para facilitar la creación de microempresas familiares. (boletín Nº 1241-03) (S)
Vuestra Comisión especial de la Pequeña y Mediana Empresa (Pyme) pasa a informaros el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional y primero reglamentario, remitido por el Senado, que se individualiza en el epígrafe.
I. CONSTANCIA PREVIA.
-No existen en el proyecto de ley en informe normas de carácter orgánico constitucional ni de quórum calificado.
-No se ha formulado, por parte de su Excelencia el Presidente de la República, el trámite de urgencia para la presente iniciativa legal.
II. MINUTA DE LAS IDEAS FUNDAMENTALES O MATRICES DEL PROYECTO DE LEY EN INFORME.
La microempresa familiar constituye un pilar fundamental en la economía de diversos países y es un complemento de las empresas medianas y grandes.
En el caso particular de nuestro país, no han tenido el desarrollo necesario y se desconocen estadísticas que demuestren su labor, ya que su acción generalmente se desarrolla al margen del marco legal vigente.
Éstas surgen en forma espontánea en el hogar de un empresario, aprovechando especiales habilidades, tanto de éste como de su grupo familiar. Una vez que éstas logran afianzarse y crecer, nace la preocupación de formalizar ante la autoridad su actuar de facto.
Se reconoce que la legislación vigente relativa a instalación y funcionamiento de pequeñas y medianas microempresas familiares, en cuanto a requisitos de zonificación, sanitarios, de construcción y otros, son similares para todas éstas, salvo algunas excepciones de pequeño alcance. Existen en el campo tributario algunos beneficios para aquellas empresas más pequeñas, como ser talleres artesanales, comerciantes callejeros y otros.
Es así que esta microempresa familiar que se pretende instalar en el propio hogar, generalmente no cumple con los requisitos antes mencionados, por lo que opta por mantener su condición de informal, reduciendo con esto sus posibilidades de desarrollo.
Frente a los antecedentes expuestos y, con la plena convicción de que si se propician medidas en favor del desarrollo de la microempresa familiar, se logrará un efectivo mejoramiento de la calidad de vida de miles de compatriotas que hoy ven limitadas sus posibilidades de salir de su situación.
III. RESUMEN DEL CONTENIDO DEL PROYECTO DE LEY APROBADO POR EL SENADO.
Se propone introducir modificaciones al decreto ley Nº 3.063, del año 1979, que establece normas sobre rentas municipales.
Por la primera, se agrega al inciso segundo del artículo 26, un nuevo inciso, en punto seguido, que dispone que las limitaciones relativas a zonificación comercial o industrial que contemplen las respectivas ordenanzas municipales y a las autorizaciones que previamente deben otorgar en ciertos casos las autoridades sanitarias u otras que contemplen las leyes, no se aplicarán a la microempresa familiar.
Sin perjuicio de los anterior, queda vigente y se aplica a estas empresas, el decreto supremo Nº 60, del Ministerio de Salud, del año 1982, conocido como reglamento sanitario de los alimentos.
Luego, en el mismo inciso, se define lo que se debe entender por microempresa familiar, que es aquélla que reúna los siguientes requisitos:
a)	Que la actividad económica que constituya su giro se ejerza en la casa habitación familiar;
b)	Que en ella no laboren más de cinco trabajadores extraños a la familia;
c)	Que sus activos productivos no excedan de 500 unidades de fomento, y
d)	Que tenga un promedio de ventas inferior a 250 unidades de fomento mensuales.
A continuación, se agregan dos nuevos incisos, como cuarto y quinto, al artículo 26, que disponen:
El primero, señala que la microempresa familiar podrá desarrollar cualquier actividad económica lícita, con la sola limitación de que no podrá producir ruidos, gases, humos u olores molestos o contaminar en cualquier forma.
El segundo estatuye que para acogerse a los beneficios ya señalados, contemplados en los artículos 22 y 84 del decreto ley Nº 824, ley sobre Impuesto a la Renta; al artículo 29 y siguientes del decreto ley Nº 825, ley sobre Impuesto a las Ventas y Servicios, y demás que favorezcan a la microempresa, el interesado deberá inscribirse en la municipalidad respectiva y acompañará una declaración jurada en la que conste que es legítimo ocupante de la vivienda en la que se desarrollará la actividad empresarial.
Se dispone, asimismo, que si la vivienda es una unidad de un condominio, deberá contar con la autorización del Comité de Administración respectivo.
Por último, se contempla un artículo transitorio, que señala que el Presidente de la República reglamentará la aplicación de esta ley dentro del plazo de seis meses contado desde su publicación.
Los artículos 22 y 84 del decreto ley Nº 824, ley sobre Impuesto a la Renta, se refieren a pequeños contribuyentes, como ser mineros artesanales, comerciantes que desarrollen actividades en la vía pública, suplementeros, propietarios de un taller artesanal u obrero y otros.
Los artículos 29 y siguientes del decreto ley Nº 825, ley sobre Impuesto a las Ventas y Servicios, tratan del régimen de tributación simplificada para pequeños contribuyentes.
IV. SÍNTESIS DEL DEBATE HABIDO DURANTE LA DISCUSIÓN GENERAL, CON INDICACIÓN DE LOS ACUERDOS ADOPTADOS.
La Comisión Especial efectuó un debate sobre el proyecto de ley en informe. Se señaló, por parte de los señores diputados que apoyaron esta iniciativa legal, que ella permite iniciar un giro comercial y una actividad que posibilitará la contratación de mano de obra. Por otro lado, mediante sus disposiciones, se agilizan y hacen menos engorrosos los trámites exigidos para la constitución y desarrollo de la microempresas familiares.
Se aclaró que los requisitos para dar la calidad de microempresa familiar son copulativos entre sí. Por otra parte, se precisó que la Comisión entiende por activo productivo, todo aquello que permita al pequeño empresario poner en actividad su empresa (hornos, vehículos, herramientas, etc.)
Se señaló que es urgente apoyar y estimular la creación de microempresas como, asimismo, regularizar a aquellas que se encuentran de hecho en actividad.
Otros señores diputados expresaron que, aunque apoyan la idea central del proyecto de ley en informe, no comparten algunos aspectos que los consideran limitantes para lograr los objetivos perseguidos, como ser el capital exigido y la acreditación de ventas, materia que, a juicio de estos señores diputados, podría jugar en contra del fin buscado. Asimismo, se estima que no debiera limitarse a cinco trabajadores los que laboren en la empresa, ya que podría ser una oportunidad de incentivar la contratación de mano de obra, en base a un sistema de turnos de trabajo.
V. ACUERDO DE LA COMISIÓN ESPECIAL RESPECTO DE LA IDEA MATRIZ DEL PROYECTO DE LEY EN INFORME.
La Comisión, luego del análisis expuesto, aprobó por asentimiento unánime la idea matriz del proyecto en informe.
VI. DISCUSIÓN PARTICULAR.
La Comisión aprobó por asentimiento unánime y en los mismos términos el encabezamiento del proyecto de ley y el Nº 1.
Este Nº 1 agrega un inciso nuevo, como segundo, al artículo 26 del decreto ley Nº 3.063, anteriormente analizado.
Se acordó votar las letras siguientes por separado.
Se aprobó por asentimiento unánime en los mismos términos propuestos.
Se aprobó en los mismos términos propuestos por tres votos a favor y dos votos por la abstención.
Se aprobó el texto de esta letra por tres votos a favor, un voto en contra y una abstención.
Se aprobó en los mismos términos propuestos en el proyecto de ley, por tres votos a favor, uno en contra y una abstención.
Agrega dos incisos nuevos al artículo 26 del decreto ley Nº 3.063 sobre rentas municipales, ya analizados anteriormente.
Se aprobó por asentimiento unánime, en los mismos términos propuestos.
Tiene por objeto establecer un plazo de seis meses, contado desde la fecha de publicación de la ley, para que S.E. el Presidente de la República reglamente la aplicación de este texto legal.
Se aprobó por asentimiento unánime, en los mismos términos.
VII. ARTÍCULOS QUE EL SENADO Y LA CÁMARA DE DIPUTADOS HAYAN CALIFICADOS COMO NORMAS DE CARÁCTER ORGÁNICO CONSTITUCIONAL O DE QUÓRUM CALIFICADO.
No existen disposiciones en esta situación reglamentaria, tanto en el proyecto de ley del Senado como en el de la Cámara de Diputados.
VIII. ARTÍCULOS DEL PROYECTO DE LEY EN INFORME QUE DEBEN SER CONOCIDOS POR LA COMISIÓN DE HACIENDA.
No corresponde que la Comisión de Hacienda conozca de este proyecto de ley.
IX. ARTÍCULOS E INDICACIONES RECHAZADAS POR LA COMISIÓN.
La Comisión no rechazó artículo ni indicación alguna en este trámite reglamentario.
X. MENCIÓN DE LAS ADICIONES Y ENMIENDAS QUE LA COMISIÓN APROBÓ EN LA DISCUSIÓN PARTICULAR.
La Comisión aprobó el proyecto de ley remitido por el Senado en los mismos términos propuestos.
Para un mejor conocimiento de la materia, se transcribe a continuación, el texto del proyecto de ley, aprobado por el Senado:
“Artículo único.- Introdúcense las siguientes modificaciones al decreto ley Nº 3.063, de 1979:
1.	Agrégase al inciso segundo del artículo 26, a continuación de su punto final (.) que pasa a ser punto seguido, lo siguiente: “Las limitaciones y autorizaciones señaladas no se aplicarán a la microempresa familiar. Con todo, el decreto supremo Nº 60, del Ministerio de Salud, de 1982, llamado Reglamento Sanitario de los Alimentos, regirá para estas actividades. Se entenderá por microempresa familiar aquélla que reúna los siguientes requisitos:
d)	Que tenga un promedio de ventas inferior a 250 unidades de fomento mensuales.”.
2.	Agréganse al artículo 26 los siguientes incisos cuarto y quinto, nuevos:
“La microempresa familiar señalada en el inciso segundo podrá desarrollar cualquier actividad económica lícita, con la sola limitación de que no podrá producir ruidos, gases, humos u olores molestos o contaminar en cualquier forma.
Para acogerse a los beneficios señalados, a los contemplados en los artículos 22 y 84 del decreto ley Nº 824, ley sobre Impuesto a la Renta; al artículo 29 y siguientes del decreto ley Nº 825, ley sobre Impuesto a las Ventas y Servicios, y demás que favorezcan a la microempresa, el interesado deberá inscribirse en la municipalidad respectiva y acompañará una declaración jurada en la que conste que es legítimo ocupante de la vivienda en que se desarrollará la actividad empresarial. Si la vivienda es una unidad de un condominio, deberá contar con la autorización del Comité de Administración respectivo.”.
Artículo transitorio.- El Presidente de la República reglamentará la aplicación de esta ley dentro del plazo de seis meses contado desde su publicación.”.
Se designó diputado informante al señor Juan Ramón Núñez Valenzuela .
Sala de la Comisión, a 5 de septiembre de 2000.
Acordado en sesión de 30 de agosto de 2000, con la asistencia de los siguientes señores diputados: Mulet, don Jaime ( Presidente ); Bertolino, don Mario ; Encina, don Francisco ; Fossa, don Haroldo ; Núñez, don Juan Ramón ; Ortiz, don José Miguel , y Van Rysselberghe, don Enrique .
(Fdo.): LUIS PINTO LEIGHTON, Secretario de la Comisión ”.
3.	Intervención del Presidente de la Cámara de Diputados de Chile, don Víctor Jeame Barrueto , en la Conferencia de Presidentes de Parlamentos Nacionales de la Unión Interparlamentaria Mundial.
“Nueva York, 30 de agosto al 1º de septiembre, 2000.
LOS NUEVOS DESAFÍOS DE LOS PARLAMENTOS
Como Presidente de la Cámara de Diputados de Chile, constituye un hecho de especial significación dirigirme a esta Conferencia de Presidentes de Parlamentos Nacionales organizada por la Unión Interparlamentaria Mundial y que tiene lugar en la sede de las Naciones Unidas. Mi país junto a otros quince países latinoamericanos tuvo el honor de ser miembro fundador de esta instancia y participar activamente en la redacción de uno de los logros morales más relevantes alcanzados por la Humanidad: la Declaración Universal de los Derechos Humanos, gracias a cuyos postulados y principios muchos de mis compatriotas salvaron su vida, durante los dolorosos años que duró el régimen autoritario. Agradezco a la Comunidad Internacional los decididos y decisivos esfuerzos que desplegó para proteger los derechos fundamentales de miles de chilenos.
Las Naciones Unidas aparecen indisolublemente ligadas al respeto irrestricto de la dignidad humana. Su fortalecimiento adquiere cada vez mayor importancia frente al fenómeno de la globalización, que ha incrementado a niveles insospechados la interdependencia de los países y grupos humanos con diferentes culturas y niveles de desarrollo. Corresponde a las Naciones Unidas jugar un rol determinante en un orden mundial respetuoso de estas diferencias. Por ello, a mayor globalización e interdependencia, mayor es la importancia de los derechos humanos y, por ende, de la democracia. El individuo ha adquirido una dimensión internacional, desplazando el monopolio que en tal plano tenían los Estados, y ocupando un rol protagónico en el nuevo orden internacional de la globalización, que exige la existencia de instancias y recursos que protejan sus derechos, dondequiera se encuentre, derechos que son anteriores a toda organización política estatal y que a ésta sólo le corresponde reconocer, no conceder u otorgar. Por eso, las violaciones a estos derechos no pueden ser consideradas como un asunto exclusivamente interno de los países. La protección de los derechos humanos surge como un deber irrenunciable de la Comunidad Internacional. Chile ha comprendido claramente el papel de la Comunidad Internacional en dicho ámbito. Llamo, por ello, a todos los Estados, a incorporarse al Estatuto de Roma , a fin de hacer realidad la jurisdicción de la Corte Penal Internacional durante los primeros años del tercer milenio.
Ahora bien, la globalización ha internacionalizado una serie de problemas, que exigen ser enfrentados colectivamente. Es el caso, por ejemplo, de los problemas que afectan al medio ambiente, la discriminación, el ciber crimen, el terrorismo, los nacionalismos exacerbados, el narcotráfico y otras secuelas del crimen organizado. Comparto plenamente lo señalado en el Proyecto de Declaración preparado por el Comité Preparatorio de esta Conferencia en el sentido de que, si bien la mundialización ha provocado un impulso al crecimiento económico debido al aumento del comercio, los más beneficiados con ella han sido los países desarrollados, y especialmente las multinacionales, las que han pasado a dominar el mundo. Como alguien ha dicho “las transnacionales gobiernan el mundo” y la globalización está comandada por el sistema económico y financiero y eso no puede ser. Resulta prioritario garantizar que las oportunidades y beneficios de la globalización puedan distribuirse en forma equitativa, para lo cual es imperioso establecer un sistema internacional que permita regular el poder que han alcanzado, desde una perspectiva política. Su establecimiento no sería una novedad pues ello ya sucede en el plano financiero. Necesitamos autoridades internacionales menos difusas o más legítimas que hagan valer la soberanía popular y al “ciudadano” en el ámbito mundial. Instancias como éstas que constituyen nuevos actores internacionales, pueden ayudar muchísimo a ese fin.
Por último, quisiera terminar señalando que el Parlamento constituye una institución indisolublemente ligada a la democracia, ya que en él se expresan los diferentes sectores e intereses existentes en una sociedad. Para lograr que sea un instrumento de una democracia viva, debe contar con las atribuciones que le permitan cumplir su misión, según se señala al comienzo del Proyecto de Declaración de esta Conferencia. Sin un parlamento fuerte, no es posible consolidar una auténtica democracia. Quienes tenemos la responsabilidad de representar a nuestros conciudadanos, debemos modificar la forma en que hacemos política y, con ello, introducir cambios en la manera de operar del Parlamento. Debemos recuperar la confianza de la gente en la institución parlamentaria y en quienes hacemos política, acercando el Parlamento a la sociedad, demostrando que escuchamos sus problemas, los asumimos y legislamos para ayudar a resolverlos. Necesitamos cambiar en forma definitiva y radical la forma de legislar para hacerlo desde y con la sociedad civil. En suma, debemos convertir al Parlamento en un defensor de los derechos de la gente. Esta tarea exige la modernización de esta institución, a fin de que pueda encarar eficazmente este desafío, ya que parte de su desprestigio está en su atraso frente a la modernización de otras actividades de la sociedad.
Como presidente de la Cámara de Diputados de Chile, apoyo la Declaración preparada por esta Conferencia, pues ella representa un respaldo a la democracia como el único régimen compatible con el respeto a la dignidad humana y sus derechos más esenciales. Me comprometo, además, a que los principios contenidos en ella adquieran plena vigencia en la labor parlamentaria.