Source: https://abogados-penal.es/articulo-1-codigo-penal-principio-legalidad/
Timestamp: 2020-08-03 14:29:32
Document Index: 121531310

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 25', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 2']

Artículo 1 del Código Penal: principio de tipicidad y medidas de seguridad
El artículo 1 del Código Penal proclama el principio de legalidad, según el cual no pueden castigarse como delitos aquellas conductas que no estuvieran previamente tipificadas como tales. El principio de legalidad aporta seguridad jurídica a los ciudadanos, y es una de las bases de la regulación sancionadora del Estado de Derecho.
El art. 1 CP se encuentra regulado en el Título Preliminar (de las garantías penales y de la aplicación de la Ley penal) del Código Penal. Se trata, por tanto, de un artículo general, que funciona como fundamento del orden penal.
Redacción del artículo 1 del Código Penal
Explicación del artículo 1 del Código Penal
El artículo 1 del Código Penal viene a promulgar, pues, el principio de legalidad. El origen de este principio puede rastrearse hasta la Ilustración (Tratado de los delitos y de las penas, Marqués de Beccaria). Fuera de los planteamientos teóricos podemos encontrarlo regulado en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789.
Así, el principio de legalidad es una base del ordenamiento sancionador en el Estado de Derecho. Como tal, se halla comprendido entre los derechos fundamentales, en el artículo 25.1 de nuestra Constitución.
Sobre el origen de este principio se han escrito numerosas teorías, que lo asocian a:
La teoría de la prevención general negativa. Se trata del planteamiento según el cual el Derecho Penal tiene eficacia porque disuade a las personas de delinquir por temor a ser castigadas.
La limitación de la arbitrariedad del Poder Judicial. Esta es una manifestación de la separación de poderes, aunque no la única relacionada con el principio de legalidad.
La función del legislador de delimitar las conductas permitidas y las prohibidas. De nuevo, una manifestación de la separación de poderes y el Estado de Derecho.
Cuando se aborda el estudio del principio de legalidad desde la perspectiva del Derecho Penal suele recurrirse a cuatro fórmulas:
Nullum crimen sine praevia lege. Se conoce como garantía criminal, e impide que se considere delictiva una conducta que no haya sido definida como tal en la Ley.
Nulla poea sine praevia lege. Se conoce como garantía penal, e impide que se aplique una pena sin su previa previsión legal. Nótese que el artículo 1 del Código Penal hace extensible la garantía penal a las medidas de seguridad, que son las que corresponden a los inimputables.
Nemo iudex sine lege. Se trata de la garantía judicial, e impide que se enjuicie una conducta por otros órganos jurisdiccionales que los establecidos en la ley procesal penal.
Nemo damnetur nisi per legale iudicium. Se trata de la garantía procesal, e impide que se enjuicie un delito sino mediante las normas establecidas en las leyes procesales penales.
Estos cuatro elementos configuran el principio de legalidad consagrado en el artículo 1 del Código Penal. Además de estas garantías, la doctrina asocia otras al principio de legalidad, como el non bis in idem (la misma conducta no puede ser castigada dos veces) o la prohibición de la analogía.
La garantía criminal del art. 1 del Código Penal
Como se viene indicando, la garantía criminal reconocida en el artículo 1 del Código Penal (y 25.1 de la Constitución) impide que se castiguen acciones que no hayan sido previstas como delictivas. Lo cual supone una previsión sometida a reserva de Ley, y más concretamente de Ley Orgánica, como se desprende de la Constitución (aunque el Tribunal Constitucional acepta las leyes penales ordinarias si no afectan a derechos fundamentales).
Esta Ley debe ser:
Escrita. Este elemento hace referencia a que la Ley Penal debe seguir un procedimiento determinado. Como ya hemos indicado, estas normas se someten a reserva de Ley, correspondiendo la competencia para elaborarlas al Estado. Por otro lado, la naturaleza escrita de la Ley penal hace que no se pueda entender la costumbre como fuente del Derecho Penal.
Previa. Y es que las leyes penales no suelen tener efectos retroactivos, como se verá en el análisis del artículo 2 del Código Penal. Que la Ley penal sea previa es una manifestación del principio de publicidad, que requiere que el ciudadano conozca la ilegalidad de la conducta para poder abstenerse de ella. A la vez, es una consecuencia de la teoría preventiva general.
Cierta. Se entiende que implica una determinación precisa de la conducta que debe entenderse como prohibida. Por supuesto, la precisión no debe ser absoluta (en otro caso el Código Penal sería, o bien inservible, o bien infinito).
Sentencias relevantes sobre el art. 1 CP
STC n.º 118/1992. Solo resulta admisible la Ley ordinaria en el ámbito penal si no afecta a los derechos fundamentales.
Recursos relacionados con el art. 1 CP