Source: https://www.scribd.com/document/147752243/Deber-Ab-Barzola-II-Parcial
Timestamp: 2017-12-18 10:15:27
Document Index: 352086192

Matched Legal Cases: ['artículo 140', 'artículo 180', 'artículo 25', 'artículo 140', 'artículo 1820', 'artículo 25', 'artículo 107']

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UNIVERSIDAD REGIONAL AUTONOMA DE LOS ANDES ‘’UNIANDES’’
FACULTAD DE JURISPRUDENCIA ESCUELA DE DERECHO TERCERO “A” NOCTURNO DESARROLLO DEL SILABO DEL 2 PARCIAL DERECHO FAMILIAR – PATRIMONIAL. ALUMNO: ANGEL MENDOZA GUZMAN TUTOR: AB. FERNANDO BARZOLA
NATURALEZA DE LOS EFECTOS PERSONALES Tradicionalmente se ha considerado que, el Derecho de Familia, es una subrama del Derecho civil, sin embargo, puesto que este último se estructura sobre la base de la persona individual y que habitualmente se ha estimado que las relaciones de familia no pueden quedar regidas sólo por criterios de interés individual y la autonomía de la voluntad, en la actualidad gran parte de la doctrina considera que es una rama autónoma del Derecho, con principios propios. Sin embargo, para considerarse autónoma, es necesario que se den tres supuestos, la independencia doctrinal, la independencia legislativa y la independencia judicial. Varios países han recogido legislativamente este cambio doctrinario dictando un Código de Familia (aparte de un Código Civil). Ése ha sido el caso de Argelia, Bolivia, Canadá, Cuba, Costa Rica, El Salvador, Filipinas, Venezuela, Honduras, Malí, Marruecos, Panamá (en algunos estados de la federación), Polonia y Rusia, entre otros. Además, y por similares consideraciones, desde hace varios años diversos Estados han creado judicaturas especializadas en esta materia, denominadas comúnmente juzgados o tribunales de familia.
CONTENIDO MORAL O ETICO: Esta rama jurídica habitualmente posee normas sin sanción o con sanción reducida y obligaciones (o más propiamente deberes) fundamentalmente incoercibles. Por ello no es posible obtener el cumplimiento forzado de la mayoría de las obligaciones de familia, quedando entregadas al sentido ético o a la costumbre (una importante excepción es el derecho de alimentos). REGULA SITUACIONES O ESTADOS PERSONALES: Es una disciplina de estados civiles (de cónyuge, separado, divorciado, padre, madre, hijo, etc.) que se imponen erga omnes (respecto de todos). Además, dichos estados pueden originar relaciones patrimoniales (derechos familiares patrimoniales), pero con modalidades particulares (diversas de aquellas del Derecho civil), pues son consecuencia de tales estados y, por tanto, inseparables de ellos. PREDOMINIO DEL INTERES SOCIAL SOBRE EL INDIVIDUAL: Esta rama posee un claro predominio del interés social (o familiar) en sustitución del interés individual. Ello genera importantes consecuencias:
NORMAS DE ORDEN PÚBLICO: Sus normas son de orden público, es decir, son imperativas e indisponibles. No se deja a la voluntad de las personas la regulación de las relaciones de familia; sin perjuicio que tal voluntad sea insustituible en muchos casos (como en el matrimonio o la adopción), pero sólo para dar origen al acto (no para establecer sus efectos). REDUCIDA AUTONOMIA DE LA VOLUNTAD: Como consecuencia de lo anterior, el principio de autonomía de la voluntad (base del Derecho civil) no rige en estas materias. En general, se prohíbe cualquier estipulación que contravenga sus disposiciones. Una importante excepción la constituyen las normas sobre los regímenes patrimoniales del matrimonio.
RELACIONES DE FAMILIA: En esta disciplina, a diferencia del Derecho civil (donde prima el principio de igualdad de partes), origina determinadas relaciones de superioridad y dependencia o derechosdeberes, especialmente entre padres e hijos (como la patria potestad), aunque la mayoría de los derechos de familia tienden a ser recíprocos (como es el caso del matrimonio).
Los actos de familia son habitualmente solemnes, o sea, requieren de ciertas formalidades (por ejemplo, el matrimonio, la adopción, etc.) y comúnmente no pueden ser objeto de modalidades (por ejemplo, no pueden estar sujetas a plazo). MATERIAS DEL DERECHO DE FAMILIA Las dos instituciones fundamentales del derecho de familia son el matrimonio y la filiación. Además, los cuerpos normativos dedicados al derecho de familia se preocupan de la situación de las personas sujetas a la autoridad de otro. El siguiente es un esquema del contenido más típico del derecho de familia: MATRIMONIO Y SUS EFECTOS
Esponsales Regímenes patrimoniales Nulidad matrimonial Separación matrimonial Divorcio
ENUMERACION: La vocación hereditaria conyugal y de habitación viudal se estudia detalladamente en el curso de sucesiones. Se hace una breve referencia al respecto. VOCACION HEREDITARIA CONYUGAL El cónyuge es heredero forzoso, compartiendo la herencia, en distintas proporciones, sobre los bienes propios los bienes gananciales adjudicados al difunto en la partición de la sociedad conyugal, en las siguientes concurrencias: con descendientes legítimos; con descendientes extramatrimoniales, con descendientes legítimos y extramatrimoniales, con ascendientes legítimos y descendientes extramatrimoniales, con padres naturales, con la nuera viuda. Excluye los colaterales, es decir único heredero si no sobreviven descendientes ni ascendientes ni nuera del causante. Puede ser declarado indigno pero predomina la doctrina que niega la posibilidad de desheredación. Carece de vocación hereditaria sobre los bienes gananciales adjudicados al causante en concurrencia, con descendientes legítimos. Carece de vocación cuando el deceso del causante se ha producido dentro de los treinta días de la celebración del matrimonio por una enfermedad que padecía entonces salvo que se haiga regularizado una situación de hecho, si el culpable del divorcio o ha incurrido posteriormente a la sentencia en adulterio o actos de gravedad inconducta moral, igualmente si es cónyuge de mala fe en matrimonio viciado o cónyuge de buena fe y la muerte se produce después de la sentencia que decreto la nulidad. DERECHO DE HABITACION VIUDAL Si a la muerte del causante este dejara un solo inmueble habitable como integrante del haber hereditario y que hubiera constituido el hogar conyugal, cuya estimación no sobrepasare el indicado como limite máximo a las viviendas para ser declaradas bien de familia y concurrieran otras personas con vocación hereditaria o como legatarios, el cónyuge supérstite tendrá derecho real de habitación en forma vitalicia y gratuita. Este derecho se perderá si el cónyuge supérstite contrajera nuevas nupcias. EFECTOS PERSONALES Y PATRIMONIALES DEL MATRIMONIO El matrimonio es una institución de la que arrancan numerosas y transcendentes consecuencias jurídicas que no son si no reflejos de la complejidad de esta fórmula social en la que combinan los mas puros efectos con los mas fríos intereses patrimoniales. a) Por un lado, los efectos que se refieren específicamente a las relaciones personales entre marido y mujer y entre ambos y su hijo. Se trata concretamente de los derechos y deberes que le corresponde a cada uno en el curso de la vida familiar.
b) Por el otro, tenemos los efectos que se refieren al patrimonio de la pareja, es decir, los derechos y obligaciones relacionados con los bienes patrimoniales. Constituyen los efectos patrimoniales del matrimonio, capitulo al que moderadamente también se domina derecho matrimonial patrimonial.
CONSECUENCIAS JURIDICAS DEL MATRIMONIO LOS EFECTOS DEL MATRIMONIO LEGALMENTE CELEBRADO, podríamos resumirlas en las siguientes: 1.- Da nacimiento a la sociedad conyugal o de bienes 2.- Los cónyuges deben contribuir y suministrarse lo necesario para el mantenimiento del hogar común 3.- El un cónyuge está obligado a suministrar al otro el auxilio que necesite para sus acciones o defensas judiciales 4.-Velar por el desarrollo, protección, educación, alimentación, salud Etc., de los hijos comunes. 5.- Los cónyuges de común acuerdo fijarán su residencia 6.- Los derechos y deberes de los cónyuges subsistirán mientras no se disuelva legalmente el matrimonio, aún en el evento de que no mantengan un hogar común o vivan bajo un mismo techo, conforme lo determina el inciso Tercero del Art 136 del Código Civil. Art. 136.- Los cónyuges están obligados a guardarse fe, socorrerse y ayudarse mutuamente en todas las circunstancias de la vida. El matrimonio se constituye sobre la base de igualdad de derechos y deberes de ambos cónyuges. Art. 137.- Los cónyuges fijarán de común acuerdo su residencia. Art. 138.- Los cónyuges deben suministrarse mutuamente lo necesario y contribuir, según sus facultades, al mantenimiento del hogar común. Cualquiera de los cónyuges estará siempre obligado a suministrar al otro, el auxilio que necesite para sus acciones o defensas judiciales. Los derechos y deberes que este Código establece para los cónyuges subsistirán mientras no se disuelva legalmente el matrimonio, aunque, por cualquier motivo, no mantuvieren un hogar común.
De la sociedad conyugal y de las capitulaciones matrimoniales Art. 139.- Por el hecho del matrimonio celebrado conforme a las leyes ecuatorianas, se contrae sociedad de bienes entre los cónyuges. Los que se hayan casado en nación extranjera y pasaren a domiciliarse en el Ecuador, se mirarán como separados de bienes siempre que, en conformidad a las leyes bajo cuyo imperio se casaron, no haya habido entre ellos sociedad de bienes. Art. 140.- Cualquiera de los cónyuges, previo acuerdo, tendrá la administración ordinaria de la sociedad conyugal, pero podrá autorizar al otro para que realice actos relativos a tal administración. No podrá presumirse tal autorización sino en los casos que la ley ha previsto. Art. 141.- Ni la mujer, ni el marido necesitan autorización del otro, para disponer de lo suyo, por acto testamentario o entre vivos. Tendrán, en general, la misma capacidad como si fueran solteros, para todo lo relativo a sus bienes propios o para manejar negocios ajenos. Art. 142.- La autorización de que trata el artículo 140 puede ser general para todos los actos en que el cónyuge la necesite, o especial para una clase de negocios o para un negocio determinado. Art. 143.- El administrador de la sociedad conyugal podrá revocar a su arbitrio, sin efecto retroactivo, la autorización general o especial que haya concedido al otro cónyuge. Art. 144.- El administrador de la sociedad conyugal, puede ratificar los actos para los cuales no haya autorizado al otro cónyuge y la ratificación podrá ser también general o especial. La ratificación podrá ser tácita, por hechos del otro cónyuge que manifiesten de un modo inequívoco su aquiescencia. Art. 145.- La autorización de uno de los cónyuges puede ser suplida por la del juez, con conocimiento de causa, cuando fuere negada sin justo motivo, y de ello se siga perjuicio para la sociedad. Podrá, asimismo, ser suplida por el juez, en caso de impedimento de alguno de los cónyuges, como el de ausencia real o aparente, cuando de la demora se siguiera perjuicio. Art. 146.- Si el cónyuge que debe prestar su consentimiento para un contrato relativo a los bienes de la sociedad conyugal, estuviere en interdicción, o en el caso del Art. 494, el juez, oído el ministerio público, suplirá el consentimiento, previa comprobación de la utilidad.
Art. 147.- Cuando uno de los cónyuges actúa respecto de sus bienes propios, sólo responsabiliza su propio patrimonio. Cuando actúan conjuntamente los dos cónyuges, o uno de ellos con la autorización del otro, respecto de los bienes sociales, obligan al patrimonio de la sociedad conyugal y, subsidiariamente, su propio patrimonio, hasta el monto del beneficio que les hubiere reportado el acto o contrato. Igual efecto que en el inciso anterior, se produce cuando uno de los cónyuges actúa autorizado por el juez, por impedimento del otro cónyuge. Pero si un cónyuge actúa con autorización judicial contra la voluntad del otro cónyuge, solamente obliga a la sociedad conyugal hasta el monto del beneficio que hubiere reportado a la sociedad por dicho acto y, en lo demás, obliga sus bienes propios. En último término, responde también el cónyuge que se opuso, si se demuestra que obtuvo beneficio. Si un cónyuge ha realizado un acto relativo a sus bienes propios, pero con tal acto ha beneficiado a la sociedad conyugal, ésta queda subsidiariamente obligada hasta el monto del beneficio. Art. 148.- No puede oponerse la nulidad fundada en la falta de autorización, sino por la mujer o por el marido, o por sus herederos. Art. 149.- El cónyuge menor de dieciocho años necesita de curador para la administración de la sociedad conyugal. SOCIEDAD CONYUGAL EN EL ECUADOR LA SOCIEDAD CONYUGAL es sociedad de bienes, que se forma entre los cónyuges por el hecho de contraer matrimonio y a falta de pacto en contrario, como lo señala el Código Civil. ENTIDAD DIFERENTE DE LOS CÓNYUGES La Sociedad Conyugal no es persona jurídica y no lo es porque es una entidad diferente de los cónyuges para los terceros quienes ven solo al marido y mujer confundiéndose la sociedad con el primero de ellos, además que de ser persona jurídica la Sociedad Conyugal se permitiría el absurdo de que cuando los esposos pactaron el régimen de Sociedad Conyugal, la familia tendría personalidad jurídica y cuando optaran por el régimen de separación de bienes carecería de ella. PATRIMONIO SOCIAL De este modo la Sociedad Conyugal, no es una persona jurídica, sino que constituye un patrimonio jurídicamente autónomo, que posee individualidad distinta de los patrimonios personales de los esposos. De lo dicho se colige que la Sociedad Conyugal forma un patrimonio social mediante los aportes iniciales
de bienes muebles y se enriquecen con inmuebles adquiridos a título oneroso, pero en todo caso tienen que ser obtenidos en el matrimonio, así tendríamos que decir que durante la Sociedad Conyugal es una asociación sui generis, toda vez que es un complejo peculiar de relaciones de índole patrimonial cuya unidad permanece en el matrimonio y cuya pluralidad se aprecia de manera especial al momento de su disolución y liquidación. ¿Disolución y liquidación de la Sociedad Conyugal? 1.- Si bien es verdad que el Art, 112 del Código Civil, contiene un texto que podría conducir a considerar, que tal solicitud es admisible de modo simultáneo en el trámite de divorcio, pero es preciso concordar esta disposición legal con las contenidas en los Arts. 194 y 195 del cuerpo de leyes citado. 2.- Al tenor de la primera regla, la Sociedad Conyugal se disuelve por la terminación del matrimonio y este contrato fenece por las causa señaladas en la ley. Así se dice que disuelta la Sociedad Conyugal, se procederá inmediatamente a la formación de un inventario y a la tasación de todos los bienes que usufructuaba o que era responsable en el término y forma previstos para la sucesión por causa de muerte, lo cual se reitera en el Art. 206 del Código Civil. LAS DOS ACCIONES EN UN MISMO JUICIO La liquidación de la Sociedad Conyugal debe producirse en el mismo juicio de divorcio o de disolución, es decir que el Juez que conoció de estas acciones, tiene jurisdicción y por tanto competencia privativa para conocer también sobre la liquidación, que en el fondo es el objeto final que se propone quien intenta una acción de esta naturaleza.
NATURALEZA JURIDICA DE LA SOCIEDAD CONYUGAL El matrimonio en El Ecuador La autoridad marital le concedía al marido: a) Designar el domicilio de la sociedad conyugal, la mujer tenía el deber de hacer vida en común con él y seguirlo donde quiera, y si ella lo abandonaba el tenía la opción legal de plantear el retorno obligatorio al hogar conyugal. b) Exigir obediencia de la mujer; c) Representar a la mujer en los actos jurídicos y prestar autorización en los actos extrajudiciales; d) Administrar los bienes de la sociedad conyugal, ya que por efectos del matrimonio la mujer se volvía incapaz;
e) Obtenía la patria potestad de los hijos; entre otros. La autoridad marital le concedía a la mujer: a) Ingreso a la autoridad marital y limitación de su capacidad civil, adquisición de la patria potestad subsidiariamente al marido y al padre. b) Que el marido atienda su subsistencia y la defensa de su persona y bienes, teniéndola en su compañía; c) No poder comparecer en juicio por sí, sino bajo la representación del marido, con algunas excepciones. Entre otras. En el año de 1970 por Decreto Supremo No. 180, de 3 de agosto del mismo año, publicado en el Registro Oficial No. 34, de 7 del mismo mes, se declaró que se hallan en vigencia las reformas al Código Civil dictadas por la Comisión Legislativa Permanente y promulgadas en el Registro Oficial No. 446, de 4 de junio de 1970. Esto reformó el Código Civil, sin embargo la definición de matrimonio que también fue reformada se mantuvo hasta el año de 1989. Antes de 1989 la definición de matrimonio era la siguiente: "Matrimonio es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen actual e indisolublemente y por toda la vida, con el fin de vivir juntos, procrear y auxiliarse mutuamente. LEGISLACIÓN DEL MATRIMONIO VIGENTE. Código Civil.- Art. 81. Matrimonio es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen con el fin de vivir juntos, procrear y auxiliarse mutuamente. Requisitos para su validez El matrimonio al ser un contrato, requiere de expresos requisitos para su plena eficacia, como aquel que hace referencia a la capacidad civil, al consentimiento libre y voluntario de los cónyuges, y al hecho de no estar inmersos en ninguna de las prohibiciones que establece el Código Civil. Así los dementes, los ligados por vínculo matrimonial no disuelto, los parientes por consanguinidad en línea recta y consanguíneos colaterales en segundo grado, (hermanos, padre-hijos; abuelo-nietos, tíos-sobrinos), los impotentes, los impúberes, no pueden contraer matrimonio, de hacerlo estaríamos frente a una de las causas para la terminación de aquel matrimonio, por adolecer de nulidad, la cual debe ser declarada judicialmente. En el caso de menores de edad, el consentimiento para celebrar el contrato matrimonial lo expresarán sus padres o el que ostente la Patria Potestad, a falta de padres, los ascendientes de grado más próximo y a falta de todos ellos el consentimiento lo darán un curador general o especial, que para tal efecto sea nombrado por el Juez competente.
Si a pesar de lo expresado los menores que hayan cumplido 16 años de edad, sin contar con el consentimiento en la forma señalada, contraen matrimonio, será válido, pero la autoridad que haya celebrado aquel matrimonio será destituida de su cargo, conforme lo determina el Art. 89 del Código Civil. La sociedad conyugal como una masa común de bienes, en esta tesis la sociedad conyugal es considerada un patrimonio autónomo, separado, del cual son titulares indistintamente los cónyuges, sin que ninguno de ellos tenga derecho a una cuota. No queda muy clara esta propiedad común que no es una copropiedad ni otra forma de propiedad reconocida en el código civil y que, en todo caso se asemeja a los derechos de los herederos sobre la masa hereditaria, pero recordando que esta comunidad de bienes no es permanente sino provisional, hasta en tanto se lleve acabo la partición. a) Se forma únicamente por marido y mujer. N o tiene personalidad jurídica. b) Tiene dos administradores. c) Nace por el simple ministerio de la ley, ope legis, sin que para que surja se requiera el acuerdo de voluntades de los casados (acuerdo que podría existir en sentido contrario, antes del matrimonio, para que no se formase). Tampoco se necesita que se reúnan los elementos que tipifican el contrato de sociedad, ni la convivencia o cohabitación de los cónyuges. d) Su régimen es el previsto en el Código Civil en principio y no puede él modificarse por los cónyuges durante su existencia, como sí puede ocurrir con las sociedades comerciales o civiles, a voluntad de los socios. e) Termina por las causas o circunstancias consagradas en la ley. f) Nace aunque los casados no tengan bienes. Se prueba con la demostración del matrimonio. [168] Depende del matrimonio: no hay sociedad conyugal sin matrimonio, sea civil o religioso. Pero puede aquella desaparecer y subsistir.
REGIMEN DE BIENES EN LOS MATRIMONIOS CELEBRADOS DE CONFORMIDAD CON LAS LEYERS EXTRANJERAS Con base en el artículo 180 del Código Civil, en la fuerza actual de las capitulaciones matrimoniales (dada la ley la de 1976) y en el artículo 25 de la ley 1 a de 1976, ha de significarse que, no obstante el matrimonio, no se conforma sociedad conyugal en varios supuestos: a) Si el matrimonio se celebró en el exterior, y los contrayentes se domicilian en Colombia, se presumen separados de bienes, a no ser que la ley que presidió la unión disponga otro régimen patrimonial.
b) Si en capitulaciones matrimoniales se pactó que no hubiera sociedad conyugal. c) Cuando el matrimonio es anulable por la subsistencia de un vínculo anterior. Pero este supuesto se perfila íntegramente, cuando la sociedad conyugal del anterior matrimonio subsiste al tiempo de celebrarse el segundo, más no cuando ya ella no existía o ha sido disuelta, según ha sido analizado por la Corte Suprema de Justicia, en sentencia de 10 de octubre de 2004, como se observa en el pasaje siguiente: "Pero si bien el principio así consagrado opera sin escollo de considera ción frente a la gran mayoría de las causales de nulidad del matrimonio, otra cosa sucede frente a la del numeral 12 del artículo 140 infine. Pues consistiendo esta en que la nulidad del matrimonio se produce precisamente por la preexistencia de otro vínculo matrimonial, viene a acontecer que habría concurrencia de sendas sociedades conyugales, cuestión que en la práctica no deja de generar más de una dificultad en orden a sus respectivas liquidaciones. Y no se requiere de grandes atisbos para comprender que eso fue a lo que justamente quiso salirle al paso el legislador colombiano cuando en el año 1976, a través de la ley la, hizo el añadido pertinente al mentado numeral cuarto del artículo 1820, sustrayendo de la regla general la supradicha causal de nulidad, vale decir, que la nulidad del matrimonio no disolvía la sociedad conyugal cuando se trataba de la nulidad devenida por bigamia, precisamente porque como dio en señalarlo el segundo matrimonio no generaba sociedad conyugal. En otras palabras: de acuerdo con la interpretación de la Corte Suprema, si una persona que está casada, disuelve y liquida su sociedad conyugal (o no tenía sociedad conyugal porque había celebrado capitulaciones matrimoniales en las que se pactó que no la hubiera, o se casó en el exterior a la luz de un régimen que excluía la sociedad conyugal) y vuelve a contraer matrimonio sin disolver el primero, en la segunda unión, que está afectada de nulidad, sí se forma sociedad conyugal, toda vez que la filosofía de la norma del artículo 25 de la ley 1 a de 1976 es impedir que haya dos sociedades conyugales coexistentes. Antes del concepto jurisprudencial que viene de reseñarse, la doctrina se mostraba celosa de su aplicación a propósito de que si la norma legal no distinguía que en el vínculo matrimonial antecedente hubiera o no una sociedad conyugal, no podía hacerse por ende ninguna diferenciación a la hora de utilizar la disposición. Con todo, algunos autores pensaban como ya se precisó en la jurisprudencia citada. Pero debe quedar definido, sin embargo, cuándo ocurre la disolución de la primera sociedad conyugal, para que se cumpla la intención legislativa puesta de presente por la Corte. Así, corresponde afirmar que para el tiempo de la celebración de las nuevas nupcias ha debido ya haberse disuelto la sociedad conyugal del primero e inclusive haberse registrado el acto de disolución en el libro de varios, por su carácter constitutivo y por lo que dispone el artículo 107 del decreto 1260 de 1970 frente a terceros. Por consiguiente, si la disolución de aquella sociedad de bienes o su inscripción en el registro civil sucede con posterioridad al segundo matrimonio, no nacerá en esta sociedad conyugal, como quiera que ni ella ni su registro tengan efecto retroactivo o hacia el pasado. LAS CAPITULACIONES MATRIMONIALES
El objeto de las capitulaciones matrimoniales radica, de forma directa y precisa, en instrumentar las estipulaciones conyugales referentes al régimen económico del matrimonio, pero que, de forma complementaria, puede referirse también a "cualesquiera otras disposiciones por razón del matrimonio" (p.ej., el regalo o donación pro nupcias que los suegros realizan a favor del cónyuge de su hijo o hija) Las capitulaciones son un acto o convenio perfeccionado por los futuros contrayentes, con la finalidad de determinar el régimen patrimonial del matrimonio, es decir, es una relación contractual donde la pareja antes de formalizar su relación, fijan la forma mediante la cual se regirá la comunidad de bienes durante la unión conyugal. Nuestra legislación reconoce a los contrayentes amplia libertad para estipular su régimen patrimonial matrimonial, fundamentado en la autonomía de la voluntad, como principio fundamental del campo de las relaciones contractuales, siempre y cuando no sean acordadas cláusulas contrarias a las leyes, a normas de orden publico y a las buenas costumbres, y como elemento esencial para su validez, dichas capitulaciones no pueden ser contrarias a ley o al orden público. La nulidad de las capitulaciones matrimoniales, no es más que la sanción civil que impone el legislador, determinada por la trasgresión de una disposición legal en el acto de su celebración, que implica su eliminación de la vida jurídica total o parcialmente. Art. 150.- Se conocen con el nombre de capitulaciones matrimoniales las convenciones que celebran los esposos o los cónyuges antes, al momento de la celebración o durante el matrimonio, relativas a los bienes, a las donaciones y a las concesiones que se quieran hacer el uno al otro, de presente o de futuro. Art. 151.- Las capitulaciones matrimoniales se otorgarán por escritura pública, o en el acta matrimonial. Si se refieren a inmuebles, se inscribirán en el Registro de la Propiedad correspondiente y, en todo caso, se anotarán al margen de la partida de matrimonio. Art. 152.- En las capitulaciones matrimoniales se designarán: 1. Los bienes que aportan al matrimonio, con expresión de su valor; 2. La enumeración de las deudas de cada uno; 3. El ingreso a la sociedad conyugal de ciertos bienes que, conforme a las reglas generales, no ingresarían; 4. La determinación, por parte de cualquiera de los esposos o cónyuges, de que permanezcan en su patrimonio separado, ciertos bienes que, conforme a las reglas generales, ingresarían al patrimonio de la sociedad conyugal; y, 5. En general, pueden modificarse en las capitulaciones matrimoniales, las reglas
sobre la administración de la sociedad conyugal, siempre que no sea en perjuicio de terceros. Art. 153.- A falta de pacto escrito, se entenderá, por el mero hecho del matrimonio, contraída la sociedad conyugal con arreglo a las disposiciones de este Título. Art. 154.- El menor hábil para contraer matrimonio podrá hacer, en las capitulaciones matrimoniales, con aprobación de la persona o personas cuyo consentimiento le haya sido necesario para el matrimonio, todas las estipulaciones de que sería capaz si fuese mayor. ENUMERACION DE LOS BIENES QUE COMPONEN LA SOCIEDAD CONYUGAL No todos los bienes que se consiguen durante el matrimonio, pasan a ser parte de la sociedad conyugal que se forma entre estos. LOS BIENES QUE CONFORMAN ESTE ACTIVO SON: Según el Código Civil.- Art. 157.- El haber de la sociedad conyugal se compone: 1. De los salarios y emolumentos de todo género de empleos y oficios, devengados durante el matrimonio; 2. De todos los frutos, réditos, pensiones, intereses y lucro de cualquiera naturaleza, que provengan, sea de los bienes sociales, sea de los bienes propios de cada uno de los cónyuges, y que se devenguen durante el matrimonio; 3. Del dinero que cualquiera de los cónyuges aportare a la sociedad, o durante ella adquiriere; obligándose la sociedad a la restitución de igual suma; 4. De las cosas fungibles y especies muebles que cualquiera de los cónyuges aportare al matrimonio, o durante él adquiriere; quedando obligada la sociedad a restituir su valor, según el que tuvieron al tiempo del aporte o de la adquisición; y, 5. De todos los bienes que cualquiera de los cónyuges adquiera durante el matrimonio, a título oneroso. Las reglas anteriores pueden modificarse mediante las capitulaciones matrimoniales, conforme a lo dispuesto en el Art. 152. Art. 158.- Las adquisiciones hechas por cualquiera de los cónyuges, a título de donación, herencia o legado, se agregarán a los bienes del cónyuge donatario, heredero o legatario; y las adquisiciones hechas por ambos cónyuges simultáneamente, a cualquiera de estos títulos, no aumentarán el haber social, sino el de cada cónyuge.
NO HACEN PARTE DE ESTOS BIENES: Según el Código Civil Art. 159.- No obstante lo dispuesto en el Art. 157, no entrarán a componer el haber social: 1. El inmueble que fuere debidamente subrogado a otro inmueble propio de alguno de los cónyuges; 2. Las cosas compradas con valores propios de uno de los cónyuges, destinadas a ello en las capitulaciones matrimoniales o en una donación por causa de matrimonio; y, 3. Todos los aumentos materiales que acrecen a cualquiera especie de uno de los cónyuges, formando un mismo cuerpo con ella, por aluvión, edificación, plantación o cualquiera otra causa. Art. 160.- El terreno contiguo a una finca propia de uno de los cónyuges, adquirido por él durante el matrimonio a cualquier título que lo haga comunicable según el Art. 157, se entenderá pertenecer a la sociedad; a menos que con él y la antigua finca se haya formado una heredad o edificio de que el terreno últimamente adquirido no pueda desmembrarse sin daño. Entonces la sociedad y el dicho cónyuge serán condueños del todo, a prorrata de los respectivos valores al tiempo de la incorporación. 1. El inmueble que fuere debidamente reemplazado a otro inmueble propio de alguno de los cónyuges. 2. Las cosas compradas con importes propios de uno de los cónyuges destinados a ello en capitulaciones matrimoniales o en una donación por causa de matrimonio. 3. Todos los aumentos materiales que agrandan a cualquier bien de uno de los cónyuges, formando un mismo cuerpo con ella, por aluvión, edificación, plantación o cualquiera otra causa. Art. 161.- La propiedad de las cosas que uno de los cónyuges poseía con otras personas proindiviso, y de que durante el matrimonio se hiciere dueño por cualquier título oneroso, pertenecerá proindiviso a dicho cónyuge y a la sociedad, a prorrata del valor de la cuota que pertenecía al primero, y de lo que haya costado la adquisición del resto. Art. 164.- Las cosas donadas o asignadas a cualquier otro título gratuito, se entenderán pertenecer exclusivamente al cónyuge donatario o asignatario; y no se atenderá a si las donaciones u otros actos gratuitos a favor de un cónyuge han sido hechos por consideración al otro. Art. 167.- La especie adquirida durante la sociedad no pertenece a ésta, aunque se haya adquirido a título oneroso, cuando la causa o título de la adquisición ha precedido a la sociedad. Por consiguiente, no pertenecerán a la sociedad:
1. Las especies que uno de los cónyuges poseía a título de señor antes de ella, aunque la prescripción o transacción con que las haya hecho verdaderamente suyas se complete o verifique durante la sociedad; 2. Los bienes que se poseían antes de la sociedad, por un título vicioso, pero cuyo vicio se ha purgado durante ella por la ratificación, o por otro medio legal; 3. Los bienes que vuelven a uno de los cónyuges, por la nulidad o resolución de un contrato, o por haberse revocado una donación; 4. Los bienes litigiosos, de los que, durante la sociedad, ha adquirido uno de los cónyuges la posesión pacífica; y, 5. El derecho de usufructo que se consolida con la propiedad que pertenece al mismo cónyuge. Sólo los frutos pertenecerán a la sociedad. Lo que se paga a cualquiera de los cónyuges por capitales de créditos constituidos antes del matrimonio, pertenecerá al cónyuge acreedor; lo mismo que los intereses devengados antes del matrimonio y pagados después. BIBLIOGRAFIA CODIGO CIVIL DEL ECUADOR www.notariosyregistradores.com www.slideshare.net www.slideshare.net
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