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Timestamp: 2019-06-20 05:17:10
Document Index: 385784277

Matched Legal Cases: ['artículo 2', 'artículo 45', 'artículo 149', 'artículo 149', 'artículo 45', 'artículo 149', 'artículo 45', 'artículo 149', 'artículo 88', 'artículo 11', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 2', 'artículo 302', 'artículo 233', 'artículo 2']

Cargado por Carmenza Betancur Vargas
lo jurídico y lo ambiental
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Justicia Juris, ISSN 1692-8571, Vol 9. Abril-Septiembre 2008 Pag. 37-49
Un concepto jurídico indeterminado en Colombia
The environment: a vague legal concept in Colombia
GERMÁN EDUARDO CIFUENTES SANDOVAL
Abogado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, candidato a Magister en Derecho de los recursos naturales de la Universidad Externado de Colombia y con formación en estudios de tercer ciclo en economía ambiental en la Universidad de Salamanca (España). En la actualidad labora en la Universidad de La Amazonia (Florencia-Caquetá) como profesor de derecho ambiental internacional y derecho ambiental colombiano y como investigador en temas de derechos colectivos.
Recibido: Febrero 2008 Aceptado: Abril 2008
El medio ambiente como concepto jurídico constituye un verdadero reto en su definición y delimitación. No es fácil afrontar este propósito y por tanto no existe uniformidad en su contenido, siendo posible sin embargo identificar algunos patrones comunes que permitirían la construcción de una definición; la cual recibirá de inmediato numerosas críticas en razón de su alta contaminación subjetiva. El concepto legal de medio ambiente ofrecido por la ley colombiana es restrictivo e inexacto y sólo se refiere a uno de los componentes del mismo. El hombre sí forma parte del medio ambiente pero la protección de sus derechos escapa al ámbito de aplicación del derecho ambiental, al que le compete la salvaguarda de los demás elementos integrantes del medio ambiente.
Palabras clave: Medio ambiente, Concepto jurídico, recursos humanos renovables, sistema jurídico colombiano
The environment as a legal concept constitutes a real challenge in its definition and delimitation. It is not easy to face this purpose and therefore it doesn’t exist uniformity in its content, being possible however the task of identify some common patterns that will allow us to build a definition; which will receive immediately a lot of critics in reason of its high subjective contamination. The legal concept of environment offered by the Colombian law, is restrictive and inaccurate, and only refers to one of the components of the same. The man is part of the environment but the defense of it rights escapes to the field of environmental law application, which is responsible of the protection of the other environmental elements.
Key words: The environment, legal concept, renewable human resources, juridical system from Colombia
¿ Existe consenso internacional acerca del con-
cepto jurídico de medio ambiente? ¿Cuáles son
los elementos que lo integran? ¿Está el medio
ambiente conformado únicamente por los recur- sos naturales y la atmósfera conforme lo establece el artículo 2º de la ley 23 de 1.973? o ¿Existen otros elementos confortantes del medio ambiente que es- capan a la definición antes identificada? ¿Es el hom-
bre desde la visión del derecho ambiental parte del medio ambiente? Y ¿Existe uniformidad en la Juris- prudencia colombiana acerca de los elementos que componen el medio ambiente?
1. Acercamiento preliminar al concepto jurídico de medio ambiente
“Se entiende por medioambiente o medio ambiente al entorno que afecta y condiciona especialmente las circunstancias de vida de las personas o la sociedad en su conjunto. Comprende el conjunto de valores naturales, sociales y culturales existentes en un lugar y un momento determinado, que influyen en la vida del hombre y en las generaciones venideras. Es decir, no se trata sólo del espacio en el que se desarrolla la vida sino que también abarca seres vi- vos, objetos, agua, suelo, aire y las relaciones entre ellos, así como elementos tan intangibles como la cultura.
Como sustantivo, la palabra «medio» procede del latín medium (forma neutra); como adjetivo, del latín medius (forma masculina). La palabra «am- biente» procede del latín ambiens, -ambientis, y ésta de ambere, “rodear”, “estar a ambos lados”. La expresión «medio ambiente» es parcialmente redundante porque los dos sustantivos tienen una acepción coincidente, que es precisamente la que tienen cuando van juntos,
Para la Teoría general de sistemas, un ambiente es un complejo de factores externos que actúan sobre un sistema y determinan su curso y su forma de existencia. Un ambiente podría considerarse como un súper conjunto, en el cual el sistema dado es un subconjunto. Un ambiente puede tener uno o más parámetros, físicos o de otra naturaleza.
El ambiente esta constituido por una serie de fac- tores que se pueden enunciar así:
Factores físicos (geografía física, geología, clima, contaminación) Factores biológicos (población humana, flora, fau- na, agua) • Factores socioeconómicos (ocupación laboral. ur- banización. desastres)”. 1
He querido iniciar este escrito con la definición que antecede pues se trata quizás de una de las denomi- naciones mas comunes que en la actualidad es con- sultada en la Web y que por tanto, ejerce una gran influencia intelectual para quienes desprevenida- mente acogen su contenido en busca del significado
del termino medio ambiente.
1 es.wikipedia.org/wiki/Medio_ambiente.
Profundizando en el tema Giannini 2 resalto la difi- cultad para lograr una definición uniforme para el término ambiente. Para ello propuso tres accesiones distintas las cuales se relacionan con la protección del paisaje, la salud humana y el entorno humano. Significa lo anterior que el ambiente encierra un contenido meta jurídico el cual se refiere a un termi- no cuya principal característica es la amplitud y que ha de convertirse en jurídico para que sea objeto de protección por parte del derecho.
En pro de lo anterior Kiss y Shelton 3 han señalado que el ambiente puede ser cualquier lugar en la con- tinuidad que se encuentra entre la biosfera y la in- mediatez física de una persona o grupo. El ambiente es así, cualquier cosa que no somos capaces de cono- cer pero que a su vez lo es todo.
En un estudio semántico el ambiente es lo que ro- dea a los seres humanos quienes se encuentran en el centro del universo dedicados a la contemplación de la naturaleza y a su disposición.
Hacia 1990 el Consejo Europeo mediante la De - claración del medio ambiente proclamo que el ambiente limpio y saludable al que tiene derecho el hombre incluye la calidad del aire, del agua, de los alimentos; la protección contra el ruido, la contaminación y la erosión de los suelos; la con - servación de los habitats, de la flora y la fauna; el paisaje y demás elementos naturales así como calidad y comodidad de las zonas residenciales. De esta manera es posible concluir que para la co - munidad europea el medio ambiente es aquel en - torno inmediato en el que se desenvuelve la vida de los seres humanos.
Por último, la comisión de las Comunidades Eu- ropeas de 1972 definió al medio ambiente como la asociación de elementos cuyas relaciones mutuas determinan el ámbito y las condiciones de vida de los individuos y de las sociedades. Nótese que la anterior concepción integra un carácter sistemático al término en la medida en que se da relevancia a la asociación de elementos más que a los elementos mismos. Contrario al carácter unitario del anterior concepto Martín Mateo aporta un concepto parcial de medio ambiente en la medida en que el mismo incluye aquellos elementos naturales de titularidad común, con características dinámicas tales como el agua y el aire.
2 GINNIANI, M. S. ambiente: Saggio sui diversi as peti giuridici . Re-
vista trimestral de derecho publico, año XXIII, num. 1. 1973. p 15 y ss.
3 KISS. A. Y SHELTON .D. Environmental Law. Transnational publis- hers. New York and London. 1991 P 22
2. El Concepto de Medio Ambiente en los ordena- mientos jurídicos extranjeros
Con el propósito de verificar la hipótesis planteada acerca de la falta de uniformidad en los elementos estructurales del concepto de medio ambiente y la pertenencia del hombre a los mismos, procedo a ha- cer un breve recuento normativo de algunas defini- ciones que los ordenamientos jurídicos extranjeros han desarrollado para encaminar la protección legal de su medio ambiente.
En España, el término medio ambiente es reconocido por primera vez en la 20ª edición del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española 4 como el conjunto de circunstancias físicas, económicas, cul- turales, sociales, etcétera, que rodean a las personas; asignándosele de esta forma, un doble carácter pues si bien se reconoce una especie de sinonimia entre lo ambiental y lo natural como sustento de la existencia del hombre, también se le atribuye un alcance artifi- cial en el que mediante un prolongado y especializa- do proceso de evolución, ha sido posible la construc- ción de la civilización a partir de la explotación de los elementos constitutivos del ambiente natural.
A su vez, la Agenda XXI local española 5 siguiendo la acepción propuesta desde 1984, define al medio ambiente como “el conjunto de factores físicos, am- bientales, culturales económicos y sociales que ro- dean al ser humano.” Y agrega:
“A lo largo de la historia, el medio ambiente ha constituido y sigue constituyendo la fuente de recursos naturales más importante para el ser humano, obteniendo de éste las materias primas y la energía necesaria para el desarro - llo de sus actividades”.
Este concepto aparece en el Art. 45 de la Consti- tución Política y sobre su análisis baste por el mo- mento conocer su contenido, el cual será tratado a profundidad en el siguiente capítulo. Dice la norma citada: “1.Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo. 2. Los po- deres públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva. 3. Para quienes violen lo dis- puesto en el apartado anterior, en los términos que la ley fije se establecerán sanciones penales o, en su
4 Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. 20ª ed. Alianza. Madrid. 1.984.
5 http://www.aytosanandres.org/concejal/fiestas/agenda21/index.htm#4
caso, administrativas, así como la obligación de re- parar el daño causado.” 6
México, a través de su ley general del equilibrio eco- lógico ha definido al ambiente como 7 “El conjunto de elementos naturales y artificiales o inducidos por el hombre que hacen posible la existencia y desarrollo de los seres humanos y demás organismos vivos que interactúan en un espacio y tiempo determinados”.
Y su doctrina ambiental en cabeza de Raúl Brañes Ballesteros 8 considera que:
“el ambiente más allá de su definición legal debe ser entendido como un sistema, vale decir, como un con- junto de elementos que interactúan entre si, pero con la precisión de que estas interacciones provocan la apa- rición de nuevas propiedades globales, no inherentes a los elementos aislados que constituyen el sistema.”
El consejo de Europa 9 define el medio ambiente como:
“los recursos naturales abióticos y bióticos, tales como el aire, el agua, el suelo, la fauna y la flora y la interacción de todos estos factores, los bienes que componen la herencia cultural y los aspectos característicos del paisaje”.
Para el Consejo Internacional de la Lengua Francesa, el ambiente es un conjunto, en un momento dado de agentes físicos, químicos, biológicos, y de facto- res sociales susceptibles de tener un efecto directo e indirecto, inmediato o aplazado sobre los seres vi- vientes y las actividades humanas. 10
Téngase en cuenta además, que para la doctrina francesa, el concepto de medio ambiente es poco re- levante en sí mismo y por ello ha sido destinatario de pocos tratamientos terminológicos, resaltándose eso si que se trata de un objeto destinatario de pro- tección mediante un cuerpo normativo. 11
La Política Nacional Ambiental de los Estados Unidos de América, formulada en 1969 ofrece una
6 Reino de España. Constitución Política. Art. 45.
7 Estados Unidos Mexicanos. Ley general del equilibrio ecológico y la
protección al ambiente. 28 de enero de 1988. Art. 3.
8 Brañes, Ballesteros Raúl en Carmona, Lara Maria. Derechos en
relación con el medio ambiente. Universidad Nacional Autónoma de
México. México. 2.000. Pág.18.
9 http://www.coe.int/t/e/cultural_coperation/environment/nature_and_ biological_diversity/Biodiversity/index.asp#TopOfPage
10 Carmona, Lara Maria. Ob cit. Pág. 19.
11 Vease Kiss, A. Definition et nature juridique d´un droit de l´homme
a l´environnement. Environnement et droits del homme. UNESCO. Pa-
ris. 1.987, para quien el medio ambiente en un sentido amplio es la biosfera en su globalidad y en su acepción restringida es el medio físico
inmediato al individuo, es decir, su hábitat y su vecindad.
visión acerca del concepto de medio ambiente en la que se diferencian claramente sus elementos natu- rales de sus componentes artificiales, por lo que el término naturaleza no integra en su contenido los elementos propios del ambiente creado. 12
Quizá por esto, la doctrina estadounidense no ha entrado en discusiones en torno de este tema y las definiciones legales están acatadas a plenitud. 13
La ley de protección ambiental de Canadá formu- lada en 1988 concibe al ambiente como aquel que esta formado por todos los componentes del planeta tierra, incluyendo el aire, el agua, el suelo, los dis- tintos niveles atmosféricos, toda materia orgánica e inorgánica, los organismos vivos y los sistemas na- turales que interactúan.
En Egipto 14 , el medio ambiente se halla conformado por las circunscripciones vitales que abarcan a las criaturas vivientes y sus contenidos de materiales así como al aire, agua y suelo dentro de sus compa- ses, y lo establecido por el ser humano.
La ley nacional de protección ambiental de Australia promulgada en 1974, sostiene que el Ambiente implica todos los aspectos que rodean a los seres humanos y que los afectan ya sea como individuos o como grupo social.
A su vez, la legislación ambiental Ecuatoriana 15 defi- ne al medio ambiente como
“el sistema global constituido por elementos naturales y artificiales, físicos, químicos o biológicos, socioculturales y sus interacciones en permanente modificación por la naturaleza o la acción humana, que rige la existencia y desarrollo de la vida en sus diversas manifestaciones”.
The National Environmental Policy Act of 1969. TITLE II COUN-
CIL ON ENVIRONMENTAL QUALITY. Sec. 201 [42 USC § 4341]. “The President shall transmit to the Congress annually beginning July 1, 1970, an Environmental Quality Report (hereinafter referred to as the “report”) which shall set forth (1) the status and condition of the major natural, manmade, or altered environmental classes of the Nation, including, but not limited to, the air, the aquatic, including marine, es- tuarine, and fresh water, and the terrestrial environment, including, but not limited to, the forest, dryland, wetland, range, urban, suburban an rural environment; (2) current and foreseeable trends in the quality, ma- nagement and utilization of such environments and the effects of those trends on the social, economic, and other requirements of the Nation; (3) the adequacy of available natural resources for fulfilling human and economic requirements of the Nation in the light of expected popula- tion pressures; (4) a review of the programs and activities (including regulatory activities) of the Federal Government, the State and local governments, and nongovernmental entities or individuals with particu- lar reference to their effect on the environment and on the conservation, development and utilization of natural resources; and (5) a program for remedying the deficiencies of existing programs and activities, together with recommendations for legislation.”
Carmona, Lara Maria. Ob cit. p. 20.
Republica Árabe de Egipto. Ley 4ª de 1.994 sobre protección del
Republica del Ecuador. Ley 37 de 1.999 de gestión ambiental. Dis-
Por último, la Ley Orgánica del Ambiente de la República de Venezuela 16 se abstiene de definir ex- presamente el término medio ambiente, pero alude a sus elementos al referirse a la defensa, conserva- ción y mejoramiento del medio ambiente.
“A los efectos de esta Ley, la conservación, defensa y
mejoramiento del ambiente comprenderá: 1. La orde- nación territorial, y la planificación de los procesos de urbanización, industrialización, poblamiento y des- concentración económica, en función de los valores del ambiente; 2. El aprovechamiento racional de los sue- los, aguas, flora, fauna, fuentes energéticas y demás re- cursos naturales, continentales y marinos, en función de los valores del ambiente; 3. La creación, protección, conservación y mejoramiento de parques nacionales, reservas forestales, monumentos naturales, zonas protectoras, reservas de regiones vírgenes, cuencas hi- drográficas, reservas nacionales hidráulicas; refugios, santuarios y reservas de faunas silvestres, parques de recreación a campo abierto o de uso intensivo, áreas verdes en centros urbanos o de cualesquiera otros es- pacios sujetos a un régimen especial en beneficio del equilibrio ecológico y del bienestar colectivo…”
3. El concepto de medio ambiente en el sistema ju- rídico Español
Conforme a lo expuesto en el capítulo anterior la percepción jurídica del medio ambiente en el dere- cho español parte del contenido del artículo 45 de su Constitución Nacional, en el que se le atribuye un triple carácter como objeto de derecho, deber y política. 17 Este análisis resulta insuficiente para el desarrollo del problema planteado siendo necesario
profundizar en sus alcances para lograr establecer
desde la perspectiva jurídico española, los elemen- tos del medio ambiente y la ubicación del hombre dentro o fuera de él.
De la lectura de la norma citada se puede extraer que los conceptos de medio ambiente no son sinónimos y
que a pesar de hallarse ligados hasta el punto de no
16 Republica Bolivariana de Venezuela. Ley orgánica del ambiente. 15 de junio de 1.976. Art. 3. 17 BETANCOR, RODRIGUEZ ANDRES. Instituciones de derecho ambiental. La Ley. Madrid 2004.p. 369 “Hemos adelantado que el medio ambiente es considerado por la constitución como objeto de un derecho, de un deber y de una política. El articulo 45 CE lo consagra al establecer en primer lugar que todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo ( art. 45.1CE ), en segundo lugar, que los po- deres públicos velaran por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de vida y defender
y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidari-
dad colectiva( art.45.2 CE), y en tercer y ultimo lugar que para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos que la ley fije
se establecerán sanciones penales o en su caso administrativas así como la obligación de reparar el daño causado( art. 45.3CE) ”.
ser fácil su distinción, existe una relación de subordi- nación y pertenencia de uno a otro. El medio ambien- te es el ecosistema en general dentro del que se en- cuentran los recursos naturales y el hombre con una consecuente dependencia de este para con aquel. Así, los recursos naturales constituyen el elemento obje- tivo del medio ambiente (el agua, el aire, el suelo), mientras que los seres humanos integran el elemento subjetivo propio de los sistemas ecológicos o ambien- tales llamados con frecuencia ecosistema. 18
Partiendo de lo anterior, los seres humanos somos susceptibles de relacionarnos únicamente con los componentes ambientales pero no con el ecosistema mismo ante el que tenemos el derecho de disfrutarlo y el deber de conservarlo. 19
Por otra parte la doctrina española ha discutido con amplitud acerca de la armonización del artícu- lo 45 constitucional con lo dispuesto en el artículo 149.1.23 del mismo estatuto superior relativo a las competencias estatales para la protección ambien- tal. En efecto, para Muñoz Machado 20 el concepto de medio ambiente empleado en el citado artículo 149.1.23 es más restringido que el considerado en el articulo art. 45 de la constitución española. Es decir, el medio ambiente
“no es un supraconcepto comprensivo de todas las materias, sectores, servicios o actividades relacio- nadas con el mismo; por el contrario cada uno (o la practica totalidad ) de estos sectores o materias recibe un tratamiento singular a los efectos de concretar el régimen de la distribución de competencias …”
18 BETANCOR RODRIGUEZ Andrés. Ob. cit p. 371. “… en la cons-
titución se distingue netamente, desde nuestro punto de vista , entre medio ambiente y recursos naturales. El primer apartado del articulo 45CE se refiere al medio ambiente, mientras que en el segundo aparta- do de este mismo articulo se alude a los recursos naturales, pero ¿qué
es el medio ambiente y que son los recursos naturales? Por ahora solo sabemos que una cosa es el medio ambiente y otra distinta los recursos naturales. Ahora bien, son cosas distintas pero íntimamente relacio- nadas. El medio ambiente es, como se argumentara mas adelante, el ecosistema, el conjunto sistémico de elementos naturales en el que los seres humanos ocupan una situación de pertenencia pero, sobre todo, de dependencia; son el conjunto , por lo tanto, de elementos objetivos ( los recursos naturales )y subjetivos ( los seres humanos) que integran un sistema ecológico o ambiental denominado abreviadamente ecosistema. En cambio los recursos naturales son los compartimentos ambientales, como son definidos en la legislación comunitaria de sustancias y prepa- rados peligrosos, o sea, el medio acuático, el aire, y el suelo”.
19 BETANCOR, RODRIGUEZ Andrés. Ob.cit p 372. “la constitución
no es ajena a las dos situaciones indicadas. No es ajena por que en el
articulo 45CE se afirma que los seres humanos ( todos) disfrutan y con- servan el medio ambiente. En cambio, los seres humanos utilizan los recursos naturales. Con esto se esta reconociendo que no podemos usar
el ecosistema, pero si utilizar los compartimentos o recurso naturales que lo integran. En cambio, si podemos y aun mas debemos disfrutar y conservar el conjunto eco sistémico al que pertenecemos y sobre todo del que dependemos.”
20 MUÑOZ, MACHADO en BETANCOR, RODRIGUEZ Andrés. Ob
Cit p 438
A su vez, Domper Ferrando 21 que se ha opuesto a la an- terior consideración denominada residual estima que:
“el concepto de medio ambiente es tan amplio que distingue los elementos ambientales que lo inte- gran, a saber, los recursos naturales, los agentes de la contaminación y las técnicas de protección” agregando que “el concepto del artículo 45 y el del artículo 149.1.23 se corresponden”. 22
Ante esta disparidad de criterios Pomed Sánchez 23 intentando sintetizar.
“distingue entre la finalidad ambientalista del artículo 45 CE y el contenido material del artículo 149.1.23. El precepto establece un fin que se debe alcanzar a través de la ordenación de los recursos naturales en el que consiste el contenido de este último precepto”.
En relación con las corrientes doctrinales expuestas, el Tribunal Constitucional español se ha pronuncia- do en múltiples casos 24 llamando especial atención el fallo de 26 de junio de 1995 en el que se distinguen dos categorías para el concepto de medio ambiente.
En la primera categoría denominado analítico el Tribunal identifica los elementos que lo integran y se refiere a la flora, a la fauna, y a los minerales es decir, a los tres reinos básicos de la naturaleza que se des- envuelven en el escenario conformado por el suelo, el agua y el espacio natural; agregando que a estos reinos se han añadido otros elementos que no son na- turaleza y que pertenecen a la historia y al paisaje 25 .
Para la segunda categoría que es de carácter sistemá- tico el tribunal manifiesta que el medio ambiente no puede reducirse a la mera suma de los recursos natu- rales y su base física sino que constituye el entrama- do complejo de las relaciones de todos sus elementos que tienen su propia existencia y son anteriores a tales interacciones, resaltándose eso si el valor común del sistema sobre el valor individual de sus componentes.
Para dar una mayor claridad a la posición doctrinal española respecto del tema planteado, procedo a re-
producir el esquema que gráfica este asunto. 26
21 DOMPER FERRANDO, en BETANCUR RODRIGUEZ Andrés.
Ob Cit p 439
22 Significa esto que las competencias ambientales propias del Estado y
de las Comunidades Autónomas son relativas y no absolutas, debiendo el primero proferir la normatividad ambiental básica para que las segun- das la desarrollen y ejecuten.
23 POMED SANCHEZ en BETANCUR, RODRIGUEZ Andrés.Ob Cit
24 Véanse las sentencias STC 13/1998 de 22 de enero; STC 102/1995
de 26 de junio; STC 227/1998 de 29 de noviembre; STC 149/1991de 4 de julio; STC 56/ 1989 de 16 de marzo; STC 15/1998 de 22 de enero.
25 Al respecto véase el fundamento jurídico 6 de la sentencia STC 102
de 26 de junio de 1995
26 BETANCOR, RODRIGUEZ Andrés. Ob. Cit p 370.
4. El concepto de medio ambiente en la Constitución Política colombiana
En materia ambiental, la Constitución colombiana hace gala de uno de los sistemas más completos que para la protección del mismo han producido los Estados constitucionales modernos.
La carta superior ha atribuido al medio ambiente va- rios conceptos y alcances y aunque no precisa su con- tenido, emplea indistintamente varios términos que
dan cuenta de la amplitud de su concepto, y que en una acertada interpretación se tienen por sinónimos que están encaminados hacia un mismo objetivo. El mejoramiento de la calidad de vida del hombre. 27
27 AMAYA NAVAS, Oscar Darío. La Constitución ecológica de Co- lombia. Universidad Externado de Colombia. Bogota. 2.002. “El con- cepto constitucional de medio ambiente, por su origen interdisciplina- rio, ha de ser interpretado en coherencia con las ciencias naturales y las ciencias sociales. En algunos casos, la Constitución Política habla de ambiente, de ambiente sano, en otros de medio ambiente, así como en otros, de recursos naturales. En todos los casos se trata de conceptos di- námicos que a la luz de una hermenéutica moderna deben procurar con- tribuir para el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos.”
Estos múltiples alcances constitucionales pueden sintetizarse en cuatro grandes grupos. 28 En primera instancia, el ambiente constituye una obligación de protección por parte del Estado y de los particulares bajo la vigilancia del precepto ambiental del desa- rrollo sostenible. 29 En segundo lugar, al ambiente se le atribuye una doble naturaleza de derecho y de deber 30 que puede exigirse y ha de cumplirse según la perspectiva desde la que se le mire. Tercero, cons- tituye un factor determinante del modelo económi- co como sustento de los sistemas de producción. Y cuarto, el ambiente crea una limitación parcial al ejercicio de la propiedad privada dado su nuevo ca- rácter de función ecológica. 31
Es de resaltar, que para la Corte Constitucional en sus frecuentes interpretaciones de la Constitución Ecológica, el medio ambiente conforma un sustrato físico de elementos que se encuentran al servicio del hombre, y por ello más que preocuparse por des- entrañar sus componentes, se ha dado a la labor de orientarlos en función de la especie humana la cual tiene en aquel la fuente básica de sus necesidades primarias.
28 AMAYA NAVAS, Oscar Darío. Ibidem. “Como se analiza en el ca-
pítulo precedente, la Constitución Política de Colombia, vigente desde 1991, acoge la protección y defensa del medio ambiente desde varios puntos de vista. En primer lugar, como una obligación en cabeza del Estado y de los particulares; en segundo lugar, como un derecho y un deber colectivo; en tercer lugar, como un factor determinante del mo- delo económico que se debe adoptar por último, como una limitación al ejercicio pleno de los derechos económicos.”
29 Corte Constitucional. Sentencia C-339 de 2.002. M. P. Jaime Araújo
Renteria. “Nuestra Constitución provee una combinación de obligacio- nes del Estado y de los ciudadanos junto a un derecho individual (artí- culos 8, 95 numeral 8 y 366). Es así como se advierte un enfoque que aborda la cuestión ambiental desde los puntos de vista ético, económico y jurídico: Desde el plano ético se construye un principio biocéntrico
que considera al hombre como parte de la naturaleza, otorgándoles a ambos valor. Desde el plano económico, el sistema productivo ya no puede extraer recursos ni producir desechos ilimitadamente, debiendo sujetarse al interés social, al ambiente y al patrimonio cultural de la nación; encuentra además, como límites el bien común y la dirección general a cargo del Estado (artículos 333 y 334). En el plano jurídico
el Derecho y el Estado no solamente deben proteger la dignidad y la libertad del hombre frente a otros hombres, sino ante la amenaza que representa la explotación y el agotamiento de los recursos naturales; para lo cual deben elaborar nuevos valores, normas, técnicas jurídicas y principios donde prime la tutela de valores colectivos frente a valores individuales (artículos 67 inciso 2, 79, 88, 95 numeral 8).”
30 Corte Constitucional. Sentencia C-059 de 1.994. M. P. Dr. Vladimi-
ro Naranjo Mesa “El ambiente, en la Constitución Política, representa una dualidad en el sentido de que ha sido calificado como un derecho- deber. Es un derecho por cuanto ha sido señalado específicamente como tal y, además, se encuentra íntimamente ligado con la salud, la vida y la integridad física de los asociados. En consecuencia debe go- zar de mecanismos concretos para su protección, como es el caso de las acciones populares de que trata el artículo 88 Superior, y la mis- ma acción de tutela, según lo ha establecido la jurisprudencia de esta Corporación. Y también es un deber por cuanto exige de las autoridades y de los particulares acciones encaminadas a su protección.”
31 Sobre la evolución histórica de las funciones social y ecológica de
la Propiedad Privada véase la sentencia C-189 de 2.006. M. P. Dr. Ro-
drigo Escobar Gil.
Para demostrar lo antes dicho, me permito hacer a continuación una breve reseña de algunos de los extractos más conocidos que en materia de medio ambiente ha producido el Tribunal Constitucional colombiano; aclarando que gran parte de la discu- sión jurisprudencial se ha encaminado hacia la pro- cedencia de las acciones para su defensa, la legiti- mación de quienes pretenden emplearlas y la natu- raleza jurídica del ambiente como derecho.
“Conforme a las normas de la Carta que regu - lan la materia ecológica, a su vez inscritas en el marco del derecho a la vida cuya protección consagra el artículo 11 del mismo ordena - miento, esta Corte ha entendido que el medio ambiente es un derecho constitucional funda - mental para el hombre y que el Estado, con la participación de la comunidad, es el llamado a velar por su conservación y debida protec - ción, procurando que el desarrollo económico y social sea compatible con las políticas que buscan salvaguardar las riquezas naturales de la Nación.” 32
“La Carta de 1991 es explícita en adoptar el modelo que consagra el “Derecho al Goce de un Ambiente Sano”, no como un derecho constitucional fundamental, sino como un de- recho y un interés constitucional de carácter colectivo; en este sentido la Acción de Tutela no es procedente para obtener de manera au - tónoma su protección, pues aquella procede para obtener el amparo específico de los de- rechos constitucionales fundamentales y no el de otros derechos que, como los colectivos, deben perseguirse judicialmente por virtud del ejercicio de las Acciones Populares o de las Acciones de Clase o de Grupo en los términos de su regulación legal.” 33
“El derecho a gozar de un ambiente sano, es un derecho colectivo, cuya protección se logra a través de las llamadas acciones populares. No obstante, cuando la violación del derecho a gozar de un ambiente sano, implica la vio - lación de otro derecho fundamental (salud, vida e integridad física, entre otros) la acción de tutela es procedente, como mecanismo de protección directa del derecho fundamental, e indirecta del ambiente.” 34
Corte Constitucional. Sentencia C-431 de 2.000. M. P. Dr. Vladimiro
Naranjo Mesa.
Corte Constitucional. Sentencia T-028 de 1.993. M. P. Dr. Fabio
Morón Díaz.
Corte Constitucional. Sentencia T-444 de 1.993. M. P. Dr. Antonio
Barrera Carbonel.
“La protección al ambiente no es un “amor platónico hacia la madre naturaleza”, sino la respuesta a un problema que de seguirse agra - vando al ritmo presente, acabaría planteando una auténtica cuestión de vida o muerte: la contaminación de los ríos y mares, la progre- siva desaparición de la fauna y la flora, la con - versión en irrespirable de la atmósfera de mu - chas grandes ciudades por la polución, la des- aparición de la capa de ozono, el efecto inver - nadero, el ruido, la deforestación, el aumento de la erosión, el uso de productos químicos, los desechos industriales, la lluvia ácida, los melones nucleares, el empobrecimiento de los bancos genéticos del planeta, etc., son cues - tiones tan vitales que merecen una decisión firme y unánime de la población mundial. Al fin y al cabo el patrimonio natural de un país, al igual que ocurre con el histórico - artístico, pertenece a las personas que en él viven, pero también a las generaciones venideras, puesto que estamos en la obligación y el desafío de en - tregar el legado que hemos recibido en condi- ciones óptimas a nuestros descendientes…” 35
“Este derecho de la Tercera Generación bus - ca la protección del medio en que se desarro - lla la vida humana no sólo a escala nacional sino, que, además, persigue la salvaguarda del equilibrio ecológico de la Tierra, como una consecuencia de lo que se ha denomina - do la “cuestión ecológica” que, plantea una problemática ambiental a escala nacional y planetaria, a la cual no pueden ser ajenos ni los Estados, ni las sociedades, ni los hombres actuales. Se han empezado a diseñar un con - junto de medidas, para la protección de la ca - lidad de la vida relacionadas con la existencia de un ambiente sano, en el sentido de que las distintas actividades humanas, bien sean de carácter particular o general, se comprometan en la conservación y la protección de la natu - raleza, lo anterior, en respuesta a las acciones enmarcadas en nuestra civilización, cuyo ace- leramiento no ha medido en veces, las conse - cuencias que en la existencia del ecosistema a mediano, largo, e incluso inmediato plazo, se desprenden de los procedimientos para alcan - zar los objetivos propuestos.” 36
“… si bien la protección jurídica del derecho a gozar un ambiente sano es uno de los pilares
35 Corte Constitucional. Sentencia T-411 de 1.992. M. P. Dr. Alejandro Martínez Caballero. 36 Corte Constitucional. Sentencia T-163 de 1.993. M. P. Dr. Fabio Morón Díaz.
esenciales del desarrollo social, la Constitu - ción se ocupó también de regular otros temas de orden ecológico como es el caso de la biodi- versidad, de la conservación de áreas natura - les de especial importancia, del desarrollo sos- tenible, de la calidad de vida y de la educación y la ética ambiental, los cuales constituyen, de igual forma, el estandarte mínimo para la necesaria convivencia de los asociados dentro de un marco de bienestar general. Colombia es uno de los países que mayor interés debe tener respecto de los acuerdos internacionales en materia de biodiversidad. La razón es, por lo demás, sencilla: nuestro país ha sido reco - nocido en el ámbito mundial como uno de los centros biológicos de mayor diversidad.” 37
5. El concepto de medio ambiente en el sistema ju- rídico colombiano
El contenido del concepto jurídico medio ambiente aparece por primera vez en la legislación ambiental nacional en la ley 23 de 1.973. 38 Así, su artículo 2º además de atribuirle un valor moral como patrimo- nio común de la humanidad, señala sus elementos constitutivos al decir que el ambiente estará forma- do por la atmósfera y los recursos naturales reno- vables. 39
Puede observarse como dicha definición se refiere únicamente al factor natural que de acuerdo a lo ya expuesto conforma el ambiente, dejando de lado el factor social que integra el hombre y que como se explicará más adelante es destinatario de otro tipo de normatividad diferente a la ambiental.
La definición legal de atmósfera la encontramos en el Decreto 948 de 1995 40 Art 2º según la cual aquella es “la capa gaseosa que rodea la tierra”. En cuanto a los recursos naturales renovables el Decreto 2811 de 1974 41 reconoce el valor del ambiente como pa-
37 Corte Constitucional. Sentencia C-519 de 1.994. M. P. Dr. Vladimi-
ro Naranjo Mesa.
38 Ley 23 del 12 de diciembre de 1973. Por la cual se conceden faculta-
des extraordinarias al presidente de la república para expedir el Código de Recursos Naturales y de Protección al Medio Ambiente y se dictan otras disposiciones.
39 Ley 23 de 1.973. Art. 2: “El medio ambiente es un patrimonio común;
por lo tanto su mejoramiento y conservación son actividades de utilidad pública, en las que deberán participar el Estado y los particulares. Para
efectos de la presente ley, se entenderá que el medio ambiente está con- stituido por la atmósfera y los recursos naturales renovables.”
40 Decreto 948 de 1995 por el cual se reglamentan, parcialmente la Ley
23 de 1973, los artículos 33, 73, 74, 75 y 75 del Decreto-Ley 2811 de
1974; los artículos 41, 42, 43, 44, 45, 48 y 49 de la Ley 9 de 1979; y la
Ley 99 de 1993, en relación con la prevención y control de la contami- nación atmosférica y la protección de la calidad del aire.
41 Sobre la constitucionalidad de esta norma véanse las sentencias de la
corte Constitucional C-126 de 1998 y 1.063 de 2.003.
trimonio común y señala que la preservación del ambiente es una obligación pública y social, junto con la preservación y manejo de los recursos natu- rales renovables. 42 El contenido de la norma antes citada parece contradecir lo dispuesto por la Ley 23 de 1973 en el sentido en que extrae del concepto de medio ambiente unos de sus elementos integrado- res cual es “los recursos naturales renovables”. En igual sentido el citado decreto al señalar el objeto del CNRNR diferencia como finalidades del códi- go la preservación y restauración del ambiente y el mejoramiento y utilización racional de los recursos naturales renovables. 43 Las dos normas citadas dan testimonio de la dificultad en la definición del medio ambiente y demuestran la falta de consenso entre el legislativo y el ejecutivo al momento de proferir la Ley de facultades especiales y de desarrollar por vía de decreto dicha ley.
Los recursos naturales renovables se encuentran se- ñalados por el artículo 3º del Decreto sub examine. Estos son: “1o. La atmósfera y el espacio aéreo na- cional. 2o. Las aguas en cualquiera de sus estados. 3o. La tierra, el suelo y el subsuelo. 4o. La flora. 5o. La fauna. 6o. Las fuentes primarias de energía no agotables. 7o. Las pendientes topográficas con po- tencial energético. 8o. Los recursos geotérmicos. 9o. Los recursos biológicos de las aguas y del suelo y el subsuelo del mar territorial y de la zona económica de dominio continental e insular de la República. 10. Los recursos del paisaje.”
Una vez más surge la falta de consonancia entre la Ley y su Decreto reglamentario puesto que para aquella la atmósfera no forma parte de los recursos naturales renovables, mientras que para este si lo es. Una vez más la dificultad para definir al medio am- biente es evidente, mas cuando el estatuto encarga- do de su regulación no aporta definición alguna en dicho sentido.
En cuanto a las aguas no marítimas en todos sus es- tados 44 el código no ofrece una definición única de lo que es agua, pero hace una enumeración de sus estados y formas así: “a). Las meteóricas, es decir las que están en la atmósfera; b). las provenientes de lluvia natural o artificial; c). Las corrientes superfi- ciales que vayan por cauces naturales o artificiales; d). Las de los lagos, ciénagas, lagunas y embalses de formación natural o artificial; e). Las edáficas; f). Las subterráneas; g). las subálveas; h). las de los nevados y glaciares; i). las ya utilizadas servidas o negras.”
Los recursos energéticos primarios son “a). La ener-
gía solar; b). La energía eólica; c). Las pendientes,
42 Decreto 2811 de 1974.Art. 1.
43 Decreto 2811 de 1974. Art. 2.
44 Decreto 2811 de 1974. Art. 77.
desniveles topográficos o caídas; d). Los recursos geotérmicos; e). La energía contenida en el mar.” 45
“Las pendientes son recurso natural utilizable para generar energía, distinto e independiente del suelo y de las aguas, cuyo dominio se re- serva la Nación, sin perjuicio de los derechos adquiridos.” 46 “Se entiende por recursos geotérmicos: a). La combinación natural del agua con una fuente calórico endógena subterránea cuyo resultado es la producción espontánea de aguas calien - tes o de vapores, y b). la existencia de fuentes calóricas endógenas subterráneas a las cuales sea posible inyectar agua para producir su ca - lentamiento, o para generar vapor.” 47 Igual- mente, “los que afloren naturalmente o por obra humana con temperatura superior a 80 grados centígrados o a la que la ley fije como límite en casos especiales.” 48
Para el recurso suelo el CNRNR omite hacer una de- finición y se dedica a señalar sus usos, aprovecha- mientos, conservación y manejo. (Véanse los Arts. 178 y S.S. del decreto 2811 de 1.974)
La flora se define como el
“conjunto de especies e individuos vegetales, silvestres o cultivados, existentes en el terri- torio nacional.” 49 E igualmente, “Se denomina flora silvestre el conjunto de especies e indivi- duos vegetales del territorio nacional que no se han plantado o mejorado por el hombre.” 50
“Entiéndase por fauna silvestre el conjunto de animales que no han sido objeto de domes- ticación, mejoramiento genético o cría y le- vante regular o que han regresado a su estado salvaje, excluidos los peces y todas las demás especies que tienen su ciclo total de vida den - tro del medio acuático.” 51
“Entiéndase por recursos hidrobiológicos el conjunto de organismos animales y vegetales cuyo ciclo de vida se cumple totalmente den - tro del medio acuático, y sus productos.” 52
45 Decreto 2811 de 1974. Art. 167.
46 Decreto 2811 de 1974. Art. 168.
47 Decreto 2811 de 1974. Art. 172.
48 Decreto 2811 de 1974. Art. 173
49 Decreto 2811 de 1974. Art. 195.
50 Decreto 2811 de 1974. Art. 199.
51 Decreto 2811 de 1974. Art. 249. A este articulo se le puede criticar la
falta de regulación en lo relacionado con especimenes de fauna domes-
tica mas cuando el Art. 3 del mismo decreto habla de fauna en general y
no de fauna silvestre en particular.
52 Decreto 2811 de 1974. Art. 270.
Por último, en cuanto a los recursos del paisaje, el Art. 302 del Decreto 2811 de 1.974, aunque sin aportar una definición clara al respecto dice: “La comunidad tiene derecho a disfrutar de paisajes urbanos y rurales que contribuyan a su bienestar físico y espiritual. Se de- terminarán los que merezcan protección.”
Para la Corte Constitucional el concepto de medio ambiente es superior a lo dispuesto en el artículo 2º de la Ley 23 de 1973. El hombre forma parte del ambiente y el ambiente no equivale con exactitud a los recursos naturales renovables. Al respecto en sentencia C-221 de 1.997 la Corte ha dicho:
De lo anterior es fácil concluir que el concepto jurí- dico de medio ambiente se encuentra íntimamente ligado al de recurso natural renovable, esto es al am- biente físico y natural pero ¿Qué pasa con los recur- so naturales no renovables y con el hombre como individuo y considerado en sociedad?. Pienso que unos y otros son integrantes del medio ambiente pero no son los principales destinatarios del código de recursos naturales renovables.
De cualquier forma puede deducirse del contenido del artículo 302 del estatuto analizado que para su creador el hombre si forma parte del ambiente o al menos podría llegar a serlo en la medida en que el entorno urbano y el entorno rural se mezclen. Ade- más téngase en cuenta que para la ley 23 de 1.973, el objeto de la legislación ambiental es la prevención del deterioro ambiental y la protección de los recur- sos naturales para salvaguardar
“la salud y el bienestar de todos los habitantes del territorio nacional.” 53 ; concepción esta que ha sido desarrollada por la ley 99 de 1.993 54 al indicar que “ La Política ambiental colombia - na seguirá los siguientes principios generales:
… 3. Las políticas de población tendrán en cuenta el derecho de los seres humanos a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza. … 5. En la utilización de los recursos hídricos, el consumo humano tendrá prioridad sobre cualquier otro uso. … 11. Los estudios de impacto ambiental 55 serán el ins - trumento básico para la toma de decisiones respecto a la construcción de obras y activi- dades que afecten significativamente el medio ambiente natural o artificial. …”
53 Ley 23 de 1.973. Art. 1.
54 Ley 99 de 1.993. Por la cual se crea el Ministerio del Medio Am-
biente, se reordena el Sector Público encargado de la gestión y con-
servación del medio ambiente y los recursos naturales renovables, se
organiza el Sistema Nacional Ambiental, SINA y se dictan otras dis- posiciones. Art. 1º.
55 Con relación a los elementos que integran un estudio de impacto am-
biental considero que es acertada desde la perspectiva que he manejado en este articulo, la exigencia de valorar no solo las posibles consecuen- cias para el entorno natural por la realización de una obra o actividad, sino que también se debe valorar el posible impacto que pueda acarear para el entorno humano. Téngase en cuenta que el ser humano además de establecer relaciones al interior de la civilización, crean nexos de pertenencia y apego para con el entorno natural del cual forma parte y depende.
“3- De otro lado, aun cuando no lo dice explícita - mente, el demandante sugiere que el literal a) del artículo 233 del decreto 1333 de 1986 fue derogado por la Ley 141 de 1994, que regula las regalías y pro - hibe los impuestos territoriales sobre la explotación de recursos naturales no renovables. Ahora bien, el supuesto de la argumentación del actor es que la arena, el cascajo y la piedra de los ríos son recursos no renovables, por lo cual una pregunta obvia sur- ge: ¿estos recursos son renovables o no renovables ? La respuesta no es tan evidente. En efecto, el con - cepto de “recursos naturales no renovables” es de naturaleza técnica y proviene de la ecología y de la economía. Así, muy brevemente se pueden definir los recursos naturales como aquellos elementos de la naturaleza y del medio ambiente, esto es, no produ - cidos directamente por los seres humanos, que son utilizados en distintos procesos productivos. A su vez, los recursos naturales se clasifican usualmente en renovables y no renovables. Los primeros, como se desprende de la bibliografía sobre el tema y de los conceptos incorporados al presente expediente, son aquellos que la propia naturaleza repone periódica - mente mediante procesos biológicos o de otro tipo, esto es, que se renuevan por sí mismos. Por el con - trario, los recursos no renovables se caracterizan por cuanto existen en cantidades limitadas y no están sujetos a una renovación periódica por procesos na - turales. Esta diferencia es conceptualmente clara y de gran trascendencia, pues los recursos naturales renovables, como el agua o la madera, pueden ser utilizados de manera indefinida, siempre y cuando en su explotación se respeten los condicionamientos naturales que permiten su autorreproducción. Por consiguiente, una mala explotación puede deterio - rarlos e incluso destruirlos, por lo cual los ecólogos señalan con acierto que, a pesar de ser renovables,
son recursos que se pueden agotar. Sin embargo,
en principio tales recursos pueden ser utilizados en
forma indefinida, si su explotación es adecuada. En cambio, cuando se consume una cantidad de un re - curso no renovable -como el carbón- ella no puede
ser reemplazada, pues la naturaleza no la repone, al menos en una escala humana de tiempo. Por ende, los recursos no renovables existen en cantidad limi- tada y progresivamente se van agotando, por lo cual la ecología los concibe como un capital natural que inevitablemente se irá consumiendo.
4- En la naturaleza existen típicos recursos renova - bles, como el agua, el aire, o las producciones agríco - las, así como también es posible señalar recursos que son evidentemente no renovables, como los metales y los combustibles fósiles. Sin embargo, a pesar de la claridad de la diferencia conceptual entre estos tipos de recursos, lo cierto es que entre los ecólogos no hay total acuerdo sobre si determinados recursos, como el suelo, son renovables o no. En efecto, conceptualmen - te los suelos son renovables, pues los propios procesos naturales permiten su reproducción ; sin embargo, en general estos procesos de renovación de los suelos son muy lentos, por lo cual, según algunos especialistas, ellos debían ser clasificados como no renovables, por cuanto en escalas de tiempo sociales y humanos, debe asumirse que son recurso que no llegan a ser repues- tos. Tal fue la razón que llevó a la Corte a solicitar conceptos técnicos sobre la naturaleza renovable o no renovable de la piedra, la arena y el cascajo de los sue- los de los ríos.”
Y posteriormente mediante fallo de tutela T-453 de 1998 agregó:
“El medio ambiente desde el punto de vista constitucional, involucra aspectos relacio - nados con el manejo, uso, aprovechamiento y conservación de los recursos naturales, el equilibrio de los ecosistemas, la protección de la diversidad biológica y cultural, el de- sarrollo sostenible, y la calidad de vida del hombre entendido como parte integrante de ese mundo natural, temas, que entre otros, han sido reconocidos ampliamente por nues - tra Constitución Política en muchas normas que establecen claros mecanismos para prote- ger este derecho y exhortan a las autoridades a diseñar estrategias para su garantía y su desarrollo.
En efecto, la protección del medio ambien - te ha adquirido en nuestra Constitución un carácter de objetivo social, que al estar rela - cionado adicionalmente con la prestación efi- ciente de los servicios públicos, la salubridad y los recursos naturales como garantía de la supervivencia de las generaciones presentes y futuras, ha sido entendido como una priori- dad dentro de los fines del Estado y como un reconocimiento al deber de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.”
6. Posición del autor y conclusiones
1. El contenido del término medio ambiente en- cierra un carácter amplio y subjetivo que es
difícil de delimitar. Su contenido implica va- rios factores dentro de los que se encuentran el factor físico o espacial; el factor natural; y el factor social. Cada uno de ellos se interre- laciona y coexisten conformado un sistema global denominado ecosistema Tierra.
2. El ecosistema implica en si una multiplicidad de relaciones dinámicas que se mueven en todas las direcciones y que crean vínculos de dependencia de diversas magnitudes. Signi- fica esto que la existencia de los elementos depende de su cohesión, no siendo posible su existencia fuera del sistema.
3. La expresión medio ambiente es redundan- te, siendo más apropiado hablar únicamen- te de ambiente. Ambas palabras significan lo mismo: entorno; y por eso su significado más común es “todo aquello que nos rodea”. Esta semántica aunque simplista y merece- dora de críticas por parte de algunos doctri- nantes resulta ser acertada por su amplitud, lo que permite su adaptación y aplicación a cualquier ciencia incluyendo naturalmente al Derecho.
4. El elemento físico del ambiente lo conforma el paisaje natural intervenido o sin intervenir por el hombre, pero no creado por el. Así, el denominado paisaje urbano queda fuera de este factor ambiental y su ubicación habrá de buscarse dentro de los elementos que con- forman el ambiente social. El componente natural esta integrado por los recursos natu- rales renovables y no renovables. Entonces forman parte de esta categoría la fauna, la flora, el aire, el agua, los recurso energéti- cos primarios y en general todo aquello que provenga de la naturaleza sin la intervención positiva o negativa del hombre. Por último el componente social del ambiente lo conforma la raza humana y sus interacciones endóge- nas y exógenas que incluyen modificiones al ambiente físico y al ambiente natural.
5. El hombre forma parte del ambiente. En tér- minos biológicos constituye una especie más de la naturaleza y por tanto su existencia esta sometida a la interrelación con el sistema ecológico. El ecosistema tiene la capacidad para subsistir sin la presencia de la especie humana. Recuérdese que la intervención del hombre en la historia natural del planeta, en palabras de Carl Sagan, solo ocupa un míni- mo espacio en los millones de años de evo-
lución de la Tierra. Sin embargo, el hombre no puede existir fuera del ambiente pues se encontraría en la nada, lo que desde la pers- pectiva de la ciencia física no es posible, y se quedaría sin la fuente primaria para la satis- facción de sus necesidades básicas.
6. El concepto naturaleza no es equivalente al de ambiente. La naturaleza es una parte del ambiente e incluye sus factores físico y natu- ral. La civilización y sus elementos (cultura, oficios, arte, paisaje artificial) conforman la otra parte del ambiente global.
7. La humanidad como especie dominante go- bierna el ambiente artificial e intenta hacer lo propio con el ambiente natural. Para tal propósito, lo interviene desde muchas disci- plinas haciendo valer su criterio antropocen- trista y modificando los valores éticos de la naturaleza para la satisfacción de sus necesi- dades y como alimento de su codicia.
8. El concepto jurídico de ambiente es igual de amplio al concepto común de ambiente. Si embargo, se requiere de la especialización de las ramas del derecho para lograr un ade- cuado reparto de los elementos que integran el entorno. Así, por ejemplo, cuando se tra- te de asuntos relacionados con los recursos naturales no renovables se ha de acudir al derecho minero; cuando se trata de situacio- nes entre seres humanos se aplicara según la naturaleza del asunto, el derecho civil, el de- recho penal, el derecho laboral, etc; y cuando se trate de asuntos relacionados con los re-
curso naturales renovables en los que pueda o no estar inmiscuido el hombre se acudirá al derecho ambiental.
9. El derecho al ambiente sano constituye un derecho colectivo susceptible de guarda ju- dicial y administrativa a través de varios me- canismos y acciones, siendo la acción colecti- va el mecanismo idóneo para su defensa. La tutela sólo procederá cuando se reúnan los requisitos señalados por la Corte Constitu- cional en sus sentencias de unificación de 1998 y 2001.
10. Para la Corte Constitucional la defensa del de- recho al medio ambiente esta conformado por el ambiente en si, la calidad de vida del hom- bre y los recursos naturales. Esto quiere decir que para la corte, los elementos que confor- man el ambiente no son lo mismos señalados por el artículo 2 de la Ley 23 de 1973.
11. La definición de medio ambiente señalada por la Ley 23 de 1973 es imprecisa y requiere ser actualizada conforme a la evolución del derecho ambiental contemporáneo. Nótese que el referido concepto no concuerda ni si- quiera con lo preceptuado en el Decreto 2811 de 1974, en el que en varias disposiciones se extrae del concepto de medio ambiente los recurso naturales renovables.
12. La discusión acerca del concepto jurídico de medio ambiente, de sus elementos y de al- cance esta abierta y falta mayor desarrollo por parte de la doctrina Colombiana.
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