Source: http://www.imprenta.gov.co/gacetap/gaceta.mostrar_documento?p_tipo=05&p_numero=133&p_consec=42957
Timestamp: 2018-05-22 10:10:12
Document Index: 4893722

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'artículo 3', 'Artículo 5', 'artículo 72', 'Artículo 6']

PROYECTO DE LEY 133 DE 2015 CÁMARA.
Artículo 1°. Con el fin de garantizar la creación de políticas públicas frente a la prevención al consumo de sustancias psicoactivas, establézcase la Cátedra de Prevención al Consumo de Sustancias Psicoactivas en todas las instituciones educativas en los niveles básica, media y superior del país, como una asignatura independiente.
Parágrafo 1°. La Cátedra de Prevención al Consumo de Sustancias Psicoactivas tendrá como objetivo crear y consolidar un espacio para el aprendizaje, reflexión y diálogo sobre los impactos negativos que implica el consumo de estas sustancias, en busca del bienestar general y el mejoramiento de la calidad de vida de la población.
Parágrafo 2°. En observancia del principio de autonomía universitaria, cada institución de educación superior desarrollará la Cátedra de Prevención al Consumo de Sustancias Psicoactivas, en concordancia con sus programas académicos y su modelo educativo.
Artículo 2°. Para corresponder al mandato constitucional consagrado en los artículos 44 y 49 de la Constitución Nacional, el carácter de la Cátedra de Prevención al Consumo de Sustancias Psicoactivas será obligatorio.
Artículo 3°. El desarrollo de la Cátedra de Prevención al Consumo de Sustancias Psicoactivas se ceñirá a un pénsum académico flexible, el cual será el punto de partida para que cada institución educativa pública o privada lo adapte de acuerdo con las circunstancias académicas de tiempo, modo y lugar que sean pertinentes.
La estructura y funcionamiento de la cátedra serán determinados por el reglamento correspondiente que deberá expedir el Gobierno nacional dentro de los seis (6) meses siguientes a la expedición de la presente ley a través del Ministerio de Educación, quien coordinará la reglamentación con los Ministerios de Justicia y de Cultura, previa convocatoria pública en la que participarán entidades públicas, organismos de control, sociedad civil y demás actores que tengan interés en el tema.
Artículo 4°. Las instituciones educativas en los niveles básicas y media, incluirán en sus respectivos planes de estudio la Cátedra de Prevención al Consumo de Sustancias Psicoactivas, de acuerdo con la reglamentación que en virtud del artículo 3° de la presente ley, expida el Gobierno nacional.
Artículo 5°. El Plan Nacional de Desarrollo Educativo de que trata el artículo 72 de la Ley 115 de 1994 deberá tener en cuenta la Cátedra de Prevención al Consumo de Sustancias Psicoactivas como un factor determinante para su ejecución.
Artículo 6°. El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Educación, proporcionará los criterios y orientaciones requeridas para el cabal cumplimiento de lo dispuesto en la presente ley.
Las entidades territoriales certificadas en educación, en ejercicio de las funciones de inspección y vigilancia que le hayan sido delegadas, verificarán que las instituciones educativas implementen y desarrollen la Cátedra de Prevención al Consumo de Sustancias Psicoactivas.
La falta de políticas públicas efectivas frente al consumo de sustancias psicoactivas ha sido un a constante en los últimos años, baste señalar que los índices de consumo en población infantil y adolescente ha aumentado exponencialmente, reconocido así por la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas, quienes sostienen: ¿Colombia reúne como ninguna otra región, todas las expresiones del problema mundial de las drogas: existe producción de una variada cantidad de drogas ilícitas, es una región de tránsito de estas sustancias, padece las consecuencias nefastas del narcotráfico y la criminalidad asociada y, como se ha sostenido el consumo, va en aumento¿[1][1].
Se debe reconocer entonces que las políticas y estrategias hasta ahora implementadas por el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos han fracasado, sin embargo, es el momento idóneo para la creación de medidas que generen un mayor grado de efectividad, mejores resultados, porque el problema de las drogas representa una amenaza a la seguridad, la democracia, la salud pública, el desarrollo integral del Estado y lo más importante, el bienestar de la población infantil y juvenil de nuestro país quienes son los mayores consumidores, como se evidencia del II Estudio Epidemiológico Andino sobre Consumo de Drogas de la Comunidad Andina que declaró a Colombia como el primer consumidor de drogas sintéticas en población universitaria[2][2].
En este sentido, la presente iniciativa que procura la creación de la Cátedra de Prevención al Consumo de Sustancias Psicoactivas en todas las instituciones educativas del país, contribuye al proceso de reconstrucción de nuestra infancia y juventud, consolidándose una verdadera cultura frente al consumo de drogas ilícitas. Esto, en razón a que la educación es el medio propicio, en el cual la información sobre contenidos, causas, efectos y consecuencias que produce el consumo de sustancias psicoactivas, llega a los principales consumidores.
Muchos de los niños y jóvenes que son consumidores de sustancias psicoactivas, lo hicieron por primera vez por de sconocimiento o ignorancia de lo que alguien les estaba ofreciendo. Corolario de la falta de una política de Estado contundente frente al consumo y comercialización de estas sustancias, motivo por el cual, de implementarse la mencionada cátedra en el sistema educativo, será posible alcanzar una política pública en todos los niveles y sectores comenzando por la infancia, sector que goza de especial protección por parte de la Constitución.
Según el estudio nacional realizado por el Observatorio de Drogas de Colombia en el año 2013 sobre el consumo de sustancias psicoactivas en población de 12 a 65 años[3][3]3, el 13% de las 32.605 personas encuestadas han usado alguna droga ilícita como marihuana, cocaína, basuco, éxtasis, heroína, LSD, hongos e inhalables al menos una vez en su vida, y de uso frecuente el 3.6%, lo que equivaldría a unas 839.000 personas haciendo la proporción con la población nacional. Este indicador es realmente alarmante más aún cuando se observa que el mayor consumo se presentó en el grupo de 12 a 24 años de edad, es decir, la población infantil sigue siendo la más afectada.
Si en las instituciones educativas se propugna el conocimiento básico de las ciencias, las humanidades, las matemáticas y otras disciplinas, es menester que la Cátedra de Prevención al Consumo de Sustancias Psicoactivas tenga un carácter obligatorio y el Estado colombiano garantice su funcionamiento y eficacia como política de Estado frente al consumo, debido a que si se quiere que la sociedad y, en especial, la población infantil y juvenil tengan las suficientes bases y conocimiento sobre las consecuencias que implica el consumo de sustancias psicoactivas, haciendo reflexionar en ellos los mecanismos e instituciones con los que cuenta el Estado para que, de encontrarse en una situación que implique el contacto con estas drogas, puedan optar por tomar una decisión informada y racional, y no incurrir en erradas determinaciones por ignorancia o por ser aceptado en un grupo social como sucede hoy en día.
Subyace en todos estos detalles, que incluso los efectos nocivos en la salud de quienes consumen este tipo de sustancias, ni siquiera han podi do ser clasificados con exactitud por expertos grupos de médicos, por ejemplo la Asociación Psiquiátrica Americana[4][4]4 definió la dependencia a sustancias psicoactivas como ¿un grupo de síntomas cognoscitivos, conductuales y fisiológicos que indican que una persona tiene un control inadecuado del uso de sustancias psicoactivas y continúa el uso de las mismas a pesar de las consecuencias adversas¿.
A su vez, el impacto que se produce en el consumidor no es solo psicológico sino físico, debido al daño que sufren órganos como: corazón, arterias, hígado, cerebro, pulmón, garganta y estómago, y aunque en la mayoría de los casos los síntomas no son inmediatos, sí se van incubando y terminan alterando los sistemas respiratorio, reproductor, sanguíneo, alterando la memoria, y la heroína en muchos casos puede producir hepatitis o VIH al tratarse de una droga intravenosa. Estoy seguro que esto no es el futuro que queremos para nuestros niños y jóvenes quienes se encuentran en estos momentos como los mayores consumidores de estas sustancias.
Por consiguiente, la Cátedra de Prevención al Consumo de Sustancias Psicoactivas, creará una cultura contra el consumo, producción, tráfico y microtráfico de estupefacientes, educando a la comunidad en el hábito de vivir sin la necesidad de recurrir a estas sustancias.
Por todas las razones anteriormente expuestas me permito poner a consideración del Honorable Congreso de la República el presente proyecto de ley debido a nuestras obligaciones como representantes del pueblo, debemos apoyar esta iniciativa que pretende no más sino proteger a quienes serán el futuro de nuestro país, porque la educación será el compromiso y legado que dejaremos a las generaciones futuras forjando una verdadera política que permita a nuestros jóvenes tener un futuro alejados de la cadena de la droga.
El día 30 de septiembre del año 2015 ha sido presentado en este Despacho el Proyecto de ley número 133 con su correspondiente exposición de motivos por el honorable Representante Santiago Valencia González.
[1][1] Http://www.cicad.oas.org/apps/document.aspx?id=2494 Palabras del Viceministro de Asuntos Multilaterales, Ca rlos Arturo Morales López, con ocasión de la celebración del 54º. Periodo ordinario sesiones de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD/OEA).
[2][2] II Estudio Epidemiológico Andino sobre Consumo de Drogas en la Población Universitaria Informe Colombia, 2012. ¿Programa Antidrogas Ilícitas de la Comunidad Andina - Pradican¿. http://www.odc.gov.co/Portals/1/modPublicaciones/pdf/CO03542012-ii-estudio-epidemiologico-andino-sobre-consumo-drogas-poblacion-universitaria-informe-colombia-2012-.pdf
[3][3] https://www.unodc.org/documents/colombia/2014/Julio/Estudio_de_Consumo_UNODC.pdf Estudio nacional de consumo de sustancias psicoactivas en Colombia - 2013
[4][4] En revista CES Medicina Volumen 16 número 3 octubre-diciembre/2002.