Source: http://www.gruposervilegal.com/juzgado-de-violencia-de-genero-o-sobre-la-mujer/
Timestamp: 2019-04-22 20:53:40
Document Index: 142647905

Matched Legal Cases: ['artículo 14', 'artículo 87', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 153', 'artículo 1', 'artículo 153', 'artículo 1']

Juzgado de Violencia de Género o sobre la mujer – SERVILEGAL ABOGADOS
• Exclusivos: Los fijados por el Real Decreto 233/2005, de 3 de marzo y los que se vayan creando en virtud de Real Decreto. – Solo conocen de los asuntos de violencia de género. Se pueden crear ex novo o transformar algún Juzgado de Instrucción o de Primera Instancia e Instrucción en Juzgados de Violencia sobre la Mujer. Arts. 15 bis y 46 ter L 38/88, de 28 de diciembre
f) De la emisión y la ejecución de los instrumentos de reconocimiento mutuo de resoluciones penales en la Unión Europea que les atribuya la ley. (Según redacción dada por LO 6/2014, de 29 de octubre).La ley que atribuye las concretas competencias en esta materia es la L 23/2014, de 20 de noviembre. (Véase cuadro de autoridades competentes en “Instrumentos de reconocimiento mutuo de la Unión Europea”).»
Así, el artículo 14.5 de la ley procesal penalseñala que:
b) Ámbito de personas tuteladas por los Juzgados de Violencia sobre la Mujer:Interpretando el artículo 87 ter Ley Orgánica del Poder Judicial en relación con el artículo 1 Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, se puede afirmar que la competencia se extiende a los siguientes procesos penales:
3º Sobre la no exigencia de la acreditación del elemento intencional.Una cuestión que ha sido objeto de debate intenso acerca de si es preciso valorar la concurrencia del artículo 1 de la Ley Orgánica 1/2004 y en consecuencia poder degradar los hechos a falta si no se acredita en el autor un elemento intencional que cumpla con los presupuestos del citado artículo 1 aunque no lo exijan los tipos penales.
“Si, como hemos establecido líneas atrás, la aplicación del artículo 153 requiere no sólo la existencia de una lesión leve a la mujer por parte del compañero masculino, sino también que esta acción se produzca en el seno de una relación de sumisión, dominación y sometimiento a la mujer por parte del hombre, esto es, de una discriminación de todo punto inadmisible, habrá de ser el Tribunal sentenciador el que, a la vista de las pruebas practicadas a su presencia, oyendo con inmediación y contradicción a denunciante y denunciado y los testimonios de otros posibles testigos, el que establezca el contexto en el que tuvieron lugar los hechos, analizando los componentes sociológicos y caracterológicos concurrentes a fin de establecer, mediante la valoración razonada de los elementos probatorios si el hecho imputado es manifestación de la discriminación, desigualdad y relaciones de poder del hombre sobre la mujer, u obedece a otros motivos o impulsos diferentes. Así lo ha entendido el Tribunal sentenciador excluyendo argumentadamente que la agresión mutua de marido y mujer se hayan producido en un ámbito de “violencia machista” en una conclusión valorativa ciertamente racional y razonada que esta Sala de casación carece de motivos para invalidarla.”
Más recientemente el Tribunal Constitucional se ha pronunciado en sentencia 22 de julio de 2010aprovechando el reiterado planteamiento de cuestiones de inconstitucionalidad planteadas por distintos juzgados en torno a la diferencia de trato penológico de los tipos penales de violencia de género.
Lo que señala el Tribunal Constitucional es una expresión de lo que constituye la violencia de género al enlazarlo a los pronunciamientos teóricos que siempre se han destacado desde hace tiempos para exigir que existiera una legislación específica y propia en esta materia al tratarse de una actividad delictiva muy distinta a la normal que consta en el resto de tipos penales entre personas que no tienen una relación entre ellos asimilable a la que se da en las relaciones reflejadas en los artículos 153, 171 y 172 Código Penal, describiendo la situación objetivable, que no subjetiva, que existe en estos casos y que justifican las circunstancias excepcionales contempladas en la Ley orgánica 1/2004, pero sin que entendamos que ello quiera decir,- y esto es lo importante- que sea preciso “probar” por las acusaciones que en la acción del sujeto pasivo existió un “animus” propio y específico, sino que, en todo caso, el acusado será el que pueda probar que tal ánimo no existió en supuestos muy concretos, como el antes referido de un conflicto producido entre ex parejas de hace tiempo, o hechos de coacciones por motivos económicos motivado por la ruptura de la pareja, etc.
Pues evidentemente lo son los referidos a la relación de pareja matrimonial, de hecho asimilable o la no convivencia en supuestos semejantes a los anteriores que hacen aplicable la sanción por hecho de violencia de género a casos que antes no se incluían como los referidos a aquellas parejas que no conviven pero que tienen una relación análoga a las anteriores, lo que lleva a admitir especiales situaciones que en su momento eran calificadas de “noviazgo” y ahora se interpretan en un sentido más abierto y extenso sin necesidad de exigirse para ello un proyecto de vida en común. Además, se exigen, como en cualquier delito los elementos de la voluntad e intención de causar la acción, a no confundir con que se exija la intención de realizar el acto bajo los presupuestos que marca el artículo 1 de la Ley Orgánica 1/2004 de dominación o machismo, ya que no los exige ninguno de los preceptos penales incluidos en la Ley.
Por ello, en la Sentencia del Tribunal Supremo de 30 de septiembre de 2010se comienza por afirmar que:
“En apoyo de la objeción relativa al artículo 153 Código Penal se afirma que la conducta correspondiente careció de connotaciones machistas y no estuvo animada por la voluntad de sojuzgar a la pareja o mantener sobre ella una situación de dominación, sino que estuvo relacionada con cuestiones económicas.
Pero la Audiencia ha discurrido muy bien sobre este aspecto, al poner de relieve que ese precepto depara protección a la mujer frente a las agresiones sufridas en el marco de una relación de pareja, y ambos extremos, el de la convivencia en ese concepto y el de la violencia del que ahora recurre sobre su conviviente están perfectamente acreditados, incluso por el propio reconocimiento del mismo. Y siendo así, a efectos legales, es por completo indiferente que la motivación hubiera sido económica o de otro tipo, cuando lo cierto es que el acusado hizo uso de la fuerza física para imponer una conducta contra su voluntad a la perjudicada, relacionada con él como consta.”
2º Sobre la interpretación del ámbito añadido, caben dos posibles interpretaciones de la expresión “cuando también se haya producido un acto de violencia de género”: una primera, restrictiva, que exige unidad de acto en la violencia ejercida sobre la mujer y sobre uno de los menores, y otra extensiva, conforme a la cual alcanzaría a todos los hijos de víctimas, siempre que hubiese existido algún precedente de acto violento sobre la mujer, sin limitación temporal.Atendiendo a la definición de la violencia de género contenida en el artículo 1.3 de la Ley Orgánica 1/2004, resulta más adecuada la opción interpretativa extensiva, de tal manera que la competencia del Juzgado alcanzaría a todos los hijos de víctimas, siempre que hubiese existido algún precedente de acto violento sobre la mujer, sin limitación temporal. De esta manera, la competencia del Juzgado de Violencia sobre la Mujer se extenderá a aquellas situaciones en las que la violencia sobre la mujer afecta también a los menores que se encuentran dentro del entorno familiar, contribuyendo a garantizar la efectividad de la protección de la propia mujer.
2. Enjuiciamiento de delitos levesTras la L.O. 1/2015 de reforma del Código Penal y del art. 14 LECrim se modifica el apartado 5, e) de este último y se le atribuye la competencia:
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