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Timestamp: 2019-07-20 05:16:13
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Matched Legal Cases: ['Artículo 9', 'artículo 49', 'artículo 64', 'artículo 64', 'artículo 17', 'artículo 4', 'artículo 64', 'artículo 49', 'artículo 4']

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Alberdi: en la elección y cantidad de los gastos puede ser dilapidada la riqueza pública, embrutecido, oprimido el país
Posted on 9 Junio, 2017 por Martin Krause
Con los alumnos de la UBA Derecho leemos a Alberdi en Sistema Económico y Rentístico, ahora sobre el “destino” de los fondos del Tesoro, es decir, el tema central de nuestras preocupaciones económicas actuales, el gasto público:
“AUTORIDAD Y REQUISITOS QUE EN EL INTERES DE LA LIBERTAD INTERVIENEN EN LA CREACION Y DESTINO DE LOS FONDOS DEL TESORO, SEGUN LA CONSTITUCION ARGENTINA
El poder de crear, de manejar y de invertir el Tesoro público, es el resumen de todos los poderes, la función más ardua de la soberanía nacional. En la formación del Tesoro puede ser saqueado el país, desconocida la propiedad privada y hollada la seguridad personal; en la elección y cantidad de los gastos puede ser dilapidada la riqueza pública, embrutecido, oprimido, degradado el país.
¿Cómo evitar que el gobierno incurra en tales excesos al ejercer la soberanía del país delegada para crear el Tesoro y aplicarlo? ¿Hay garantías aplicables al remedio de esos abusos? ¿Cómo conseguir que los principios económicos y rentísticos de la Constitución prevalezcan en las leyes y en los actos del gobierno, encargado de hacer cumplir la Constitución? – La Inglaterra ha encontrado ese secreto a costa de muchos siglos de experiencias dolorosas, y lo ha enseñado al mundo parlamentario: consiste en dividir el poder rentístico en dos poderes accesorios e independientes, a saber, el poder de crear los recursos y votar los gastos públicos, y el poder de recaudar, administrar y emplear esos recursos en los gastos designados, ¿por quién? – Al poder legislativo, órgano más íntimo del país, es delegado el ejercicio de la primera atribución. y al ejecutivo el de la segunda por ser el Tesoro el principal medio de acción y de ejecución.. Tal es la teoría del gobierno parlamentario de Inglaterra, de que ha sido expresión práctica la Constitución argentina, a imitación de todas las conocidas en ambos mundos de medio siglo a esta parte.
Toda la libertad del país depende de la verdad en esa división del poder.
Ella constituye la principal y más importante tradición de la revolución de Mayo contra el gobierno de España.
En el acta del 25 de Mayo de 1810, inaugural del nuevo régimen, se previno que la. nueva junta, depositaria del Poder ejecutivo, no podría imponer contribuciones ni gravámenes al pueblo o sus vecinos sin previa consulta o conformidad del Cabildo, eco inmediato de la ciudad. (Artículo 9 dé dicha acta).
Los Estados Unidos de Norte-América debieron a su madre patria el legado de esa tradición de progreso y libertad. En la Gran Bretaña fué siempre de la Cámara de los comunes el privilegio de iniciar las contribuciones, por el principio de que procediendo del pueblo toda contribución, es justo que el pueblo sea quien se la imponga. Eso fuera cierto, decía Blackstone, si sólo el pueblo pagase contribuciones, y no la nobleza propietaria, que en realidad las soporta al igual del resto del país. La verdadera razón de ese privilegio de los representantes del pueblo inglés (Cámara de los comunes) residía en el peligro de promediarlo con la Cámara de los lores, elegida por el rey, a cuya influencia se la presumía sujeta por este motivo.”
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33 pensamientos en “Alberdi: en la elección y cantidad de los gastos puede ser dilapidada la riqueza pública, embrutecido, oprimido el país”
María Belén Fernández en 9 Junio, 2017 en 7:55 am dijo:
i) Nuestra Constitución incluye, con carácter extraordinario comenta Alberdi, el producto de los empréstitos y operaciones de crédito que decrete el Congreso como recurso del Tesoro destinado para urgencias de la Nación o empresas de utilidad nacional. Pondera que el crédito privado precede al público, pero estarían sujetos a las mismas condiciones: seguridad, organización, estabilidad y medios para pagar los intereses de la deuda; y en nuestro caso, pagar el precio del seguro. Considera que es preciso crearse rentas más actuales y positivas que abstenerse exclusivamente al uso del crédito público, y reitera el peligro de la emisión de papel moneda sin respaldo. La Nación debe crear una caja de amortización y dotarla de fondos reales. El empréstito reparte sensatamente el peso de la contribución entre las distintas generaciones que gozarán sus frutos. Es una forma de importación de capitales extranjeros, como manda la Constitución al Congreso. Es esencial que tales fondos ajenos se inviertan en obras públicas que den al fisco nuevos recursos en orden a pagar la deuda y promover la prosperidad. El mal manejo del Tesoro puede dilapidar la riqueza pública. Para evitar excesos el remedio es la división de poderes y la confección de un presupuesto. Al Congreso le corresponde lo relativo a contribuciones y empréstitos, y al Poder Ejecutivo la presupuestación de gastos e ingresos, a la que debe atenerse como muestra de su buena administración. Por último, se refiere al mal de la demagogia, de leyes que emanen de un faccioso disfrazado de legislador, y que para contener este mal la Constitución otorga el veto al Poder Ejecutivo.
ii) Importa destacar de la lectura la advertencia que hace Alberdi sobre la emisión de la deuda pública en forma de papel moneda, que puede ser ejercida de manera alarmante. Siendo la moneda el instrumento con que se opera el cambio de nuestros productos, toda alteración grave en el valor de esa mercancía intermediaria del cambio, introduce una perturbación en el comercio (Nótese la connotación con la actualidad del país en los últimos años). Según esta conjetura, es opuesta a las miras de la Constitución toda manera de ejercer el crédito capaz de enajenar la confianza del comercio, de los capitales y de las poblaciones que la Constitución misma se empeñó en atraer.
Me parece asimismo sensato su posición respecto que es preciso empezar a hacerse de rentas positivas, en vez de atenderse exclusivamente al uso del crédito público, que dicho sea de paso, tiene en esas rentas su base misma. Por eso mismo es menester, hace ciento cincuenta años y ahora, ponerla a trabajar en obras públicas que en algo reditúen al conjunto de la Nación.
Por otra parte, Alberdi arguye que el crédito es el recurso de los países pobres por razón de su juventud, pero nosotros ya no contamos con esa excusa.
Por último, es necesario destacar la inteligencia de sus palabras en atención a que la regla para conocer cuánto puede gastarse es conocer cuántos fondos se tiene para ello, regla que debiera ser aplicada más allá del ámbito circunscrito al presupuesto general. Así, conociendo los medios con que uno dispone, se abstendrá de realizar gastos inaccesibles a su realidad.
iii) • Los empréstitos resultados del crédito público en nuestro país, ¿Se aplicaron en nuestra realidad a gastos productivos?
• ¿Contamos con rentas reales suficientes para garantizar una deuda? ¿Gastamos más de lo que ganamos, más de lo que podemos permitirnos?
• ¿Precisa la Argentina contraer deuda para salir a flote?
Estefanía A. Santarelli en 9 Junio, 2017 en 8:28 am dijo:
1) Sobre los empréstitos y operaciones de crédito en su calidad de fondos del Tesoro, Alberdi afirma que el país se hallaba en la situación “extraordinaria” que requería la CN para que el gobierno nacional recurriera a este recurso, en razón de su necesidad de consolidar el gobierno, afianzar la paz, poblar el territorio, etc. Sin embargo, el crédito del gobierno no debía invadir los dominios del crédito privado, y el hecho de que la CN establezca como atribución del PL el establecer y reglamentar un banco nacional con facultad de emitir billetes, no hace el giro comercial de los bancos un monopolio constitucional del Estado.
Prefiriendo los empréstitos extranjeros por considerarlos una forma de importar capital, sostiene que, en cuanto a la amortización de los capitales, es crucial que se aumente la confianza pública en el Estado con: a) fondos reales provenientes del producto de las contribuciones o de la venta de tierras y bienes nacionales; b) inversiones de dichos fondos en obras públicas de utilidad; c) prudencia, cuidando de no comprometer el crédito público.
Con respecto a la creación y destino de los fondos del Tesoro, para Alberdi se necesita dividir al poder rentístico en dos poderes independientes: el poder de crear los recursos y votar los gastos públicos -correspondiente al Legislativo- y el poder de recaudar, administrar y emplear esos recursos en los gastos designados -correspondiente al Ejecutivo-. Es por ello que ningún recurso debe ser creado sino mediante ley, la que, por otra parte, también será la única que podrá elaborar el presupuesto. El PEN no podrá así percibir recursos ni efectuar gastos no previstos en la ley de presupuesto pero, para el caso en que los Congresos, por ejemplo, emitan leyes que tiendan a despojarlo de entradas reales y efectivas, posee al veto en sus manos.
2) En primer lugar, me resulta interesante la perspectiva del autor en cuanto a que mediante la introducción de capitales extranjeros por vía del empréstito “se obtiene en los prestamistas otros tantos amigos y sostenedores de la causa nacional”. Es, sin dudas, una visión poco común y novedosa.
Por otra parte, Alberdi afirma -con mucha razón- que “dada esa ley (la de presupuesto), el Poder Ejecutivo no puede percibir recurso, ni efectuar gasto que no estén mencionados o autorizados en ella. Esta sola consideración deja presumir la importancia inmensa que tiene en la suerte del país la formación de la ley de presupuestos. Ella se toca por un lado con la libertad y con la riqueza públicas, y por otro con el orden general y la estabilidad del gobierno”. Así, “la ley es la única que crea los recursos del Tesoro y la que cada año determinado cómo, en qué objetos, en qué cantidad deben ser gastados los recursos por ella atesorados”. Teniendo en cuenta la preocupación constante que muestra Alberdi a lo largo de la obra porque las leyes orgánicas subviertan lo establecido por la CN, es de mi sorpresa un artículo en particular de la Ley de Administración Financiera relativa a esta cuestión. El art. 37 de esta norma autoriza al Jefe de Gabinete de Ministros para disponer las reestructuraciones presupuestarias que considere necesarias dentro del total aprobado por cada ley de presupuesto, quedando comprendidas las modificaciones que involucren a gastos corrientes, de capital, aplicaciones financieras y distribución de las finalidades. Entiendo que Alberdi mostraría su oposición a esta disposición, ya que la autorización de gastos de la ley de presupuesto se vería completamente desdibujada por poder el Ejecutivo reestructurar a su antojo las órdenes y autorizaciones otorgadas por el legislador.
3) a. Usted propicia la creación de un banco nacional con facultad de crear billetes sólo bajo la condición de que exista una garantía en crédito efectivo para pagar a la vista los billetes emitidos, condición que, al momento de escritura de la obra, no veía presente en la Confederación. Teniendo en cuenta que el BCRA se fundó en 1935, ¿considera que en ese momento sí estaban dadas las condiciones que usted estipula para su creación?
b. Siendo la deuda pública el medio de repartir el peso de la contribución entre las generaciones sucesivas llamadas a disfrutar de las obras públicas, instituciones, etc. obtenidas gracias a dicho recurso, ¿qué consideración le merece el endeudamiento contraído para atender gastos corrientes? ¿Entiende que debería limitarse este tipo de endeudamiento?
c. ¿Qué opina del destino que se le dio a los capitales provenientes del endeudamiento a lo largo de nuestra historia? ¿En qué época podría decirse que se le dio el uso que usted impulsa en su obra?
Martinez Melchor Cristina en 9 Junio, 2017 en 11:49 am dijo:
En esta oportunidad Alberdi nos habla de los empréstitos y operaciones de crédito como fondos del Tesoro. La Constitución considera que estos empréstitos y operaciones de crédito (el crédito público) es un recurso extraordinario destinado para urgencias de la Nación. En el caso de la República Argentina se admite como recurso cotidiano del gobierno debido a la falta de desarrollo en grandes empresas de utilidad nacional. Para obtenerlos, el gobierno necesita tener medios para pagar los intereses de su deuda que obtiene con recursos del comercio libre y directo de los puertos fluviales con libre navegación; la Nación debe tener y tiene paz y estabilidad lo que garantiza su crédito público y además posee el hábito de amortizar sus deudas.
Ya que el Estado carece de capital efectivo, el gobierno debe dejar que el crédito privado se forme y desarrolle en el país ya que es uno de los agentes más activos de la circulación de los capitales. Los bancos particulares deben existir siempre en un mínimo de dos por lugar para evitar los monopolios y que estos bancos sean de capital extranjero para que el Estado no pueda hacer uso de él por ninguna urgencia. Es preferible el empréstito a la emisión monetaria ya que puede repartirse el peso de la contribución entre las generaciones actuales y venideras, y que este empréstito sea obtenido en el exterior como forma de importación de capitales extranjeros aunque deba pagar una prima de seguridad mayor por los riesgos a que someten su dinero los prestamistas. La condición esencial para infundir confianza a los compradores de sus títulos de crédito, es que los fondos obtenidos se inviertan en obras públicas de utilidad que den al fisco nuevos recursos para pagar los intereses y los dividendos de su deuda (condición impuesta por el art 4 de la Constitución), y que se use su emisión con prudencia.
Respecto al destino que se le deben dar a los fondos del Tesoro, se pregunta cómo lograr que los actos del gobierno no cometan excesos que dilapiden la riqueza pública. Considera que la solución pasa por dividir el poder en dos cabezas: el poder de crear los recursos y votar por los gastos públicos en cabeza del Poder Legislativo; y el poder de recaudar, administrar y emplear esos recursos en los gastos designados en cabeza del Poder Ejecutivo. Cree que no se puede dejar que el gobierno a su discreción fije el valor de las entradas o rentas y el poder de gastarlas ya que expone a la riqueza pública a cargas exorbitantes, y libertad para los abusos. Sobre esa cuestión, la Constitución nada habla sobre el presupuesto de entradas, sino solo el presupuesto de gastos lo que impide ajustar los servicios públicos a las facultades reales y ciertas del país.
Me sorprende que Alberdi tuviera la solución a todos los posibles problemas que pudieran presentarse que impidan el desarrollo del país. Particularmente esta parte denota su sentido común e inteligencia: “siendo la moneda el instrumento con que se opera el cambio de nuestros productos por los artefactos en que la Europa nos trae su civilización, toda alteración grave en el valor de esa mercancía intermediaria del cambio de las otras, introduce una perturbación en el comercio…” Además, aun despreciando la herencia dejada por la colonización española, idolatra las políticas económicas de países europeos que toma como ejemplo, y cuida al extremo las relaciones con Europa para poder lograr la riqueza que cree capaz de desarrollar la Nación.
Alberdi acepta pagar un seguro a precio exorbitante por tomar empréstitos extranjeros, pero no considera aceptable el pago de altas contribuciones por parte del contribuyente. En definitiva, ¿no será del contribuyente de quien se obtendrán los recursos para ese pago?
Alberdi dice que el país posee superávit desde que se emancipó de los españoles, ¿por qué entonces en ese momento estaría pensando en la deuda pública como forma de financiación?
En la actualidad, con la tecnología existente y la fiscalización del ente recaudatorio, ¿sería posible determinar un presupuesto de entradas?
Yamil Rojo en 9 Junio, 2017 en 11:52 am dijo:
En esta parte del libro, Alberdi continúa con el desarrollo de los modos de recaudar de los que dispone el Estado según los principios de la Constitución y de cómo estos pueden terminar atacando los propósitos de progreso y bienestar general establecidos por la propia constitución. Por otra parte analiza otra de las formas que tiene el estado para la formación del tesoro nacional, esto es, a través de los empréstitos, señalando los principios y condiciones bajo las cuales se lo debe emplear. Por último describe los mecanismos previstos para evitar que el gobierno incurra en excesos al ejercer la soberanía del país delegada para crear el Tesoro y aplicarlo para satisfacer las necesidades de los ciudadanos.
Destaco la importancia de la observación efectuada por Alberdi acerca de cómo la imposición de contribuciones, para lograr los nobles fines declarados por la Constitución Nacional tales como el bienestar general, la libertad y la igualdad, puede terminar atacándolos y desvirtuando su propósito.
La otra cuestión importante tiene que ver con la necesidad de elaborar un presupuesto que prevea las necesidades, los gastos y la previsión de los recursos que se obtendrán para esos fines, ello permitirá al poder ejecutivo ejercer la administración con garantía de orden y transparencia para los ciudadanos.
1.	¿Cree usted que el Presupuesto es un remedio eficaz para evitar que el gobierno incurra en excesos o abusos a la hora de administrar el Tesoro de la Nación?
2.	¿Considera usted que actualmente se cumple con el control de los poderes sobre la recaudación para el tesoro nacional y existe la independencia de esos poderes?
3.	¿Las sucesivas prórrogas de la ley de emergencia pública y económica que otorga amplias facultades al poder ejecutivo puede facilitar estos excesos?
Fabian Parlakian en 9 Junio, 2017 en 4:42 pm dijo:
Resumen del Capitulo
Siguiendo adelante con el análisis que hace Alberdi sobre la constitución, en esta ocasión hace referencia a los empréstitos y a las transacciones de crédito que son consideradas como fondos del Tesoro Nacional. Profundiza sobre este tema, explicando cómo deben organizarse para servir siendo compatibles en todo momento con la Constitución. Además, aborda el tema de la autoridad y los requisitos en el interés de la libertad intervienen en la creación y destino de los fondos del Tesoro, según la Ley Suprema. Menciona al crédito público como el recurso que esta destinado a urgencias de la Nación o para empresas de utilidad nacional, o sea la trata de manera extraordinaria. Además, establece que sea cual fuera la forma en que el Estado haga uso del crédito para obtener los fondos aplicables a sus gastos, existen condiciones comunes a todas ellas, que el gobierno debe consultar para que el crédito público sea un recurso real y positivo del Tesoro.
Lo que realmente me sorprendió es que mencione el autor, que en la Confederacion exisitia estabilidad en relación al crédito publico. Hace referencia a la confianza que el gobierno argentino, en ese entonces, debía infundir al prestamista, como tener medios para pagar los intereses, acotumbrar pagarlos, dar seguridad de que cumplirá. Es para destacar que la Argentina haya tenido ese rol en esa época donde recién estaba dando sus primeros pasos luego de la independencia y compararlo con el Estado actual, a 201 años de la independencia, con un default cercano y con la desconfianza e inseguridad que nuestro país demuestra al exterior.
Como factor sorprendente destaco además que haga referencia a que es desagradable una deuda perpetua y perdurable, comparándolo también con la situación actual del país. Durante el gobierno de Peron, luego de la 2° Guerra Mundial, se pudo afirmar que la Argentina estaba desendeudada, pero desde allí hasta ahora ha crecido exponencialmente el monto adeudado a diversos prestamistas o titulares de bonos. El efecto de estos créditos, como ya vimos, impactan sobre un gobierno que no es el que lo toma, ya que políticamente se utilizan las medidas a corto plazo.
1. ¿Considera que en la actualidad el crédito se lo toma como un recurso que es extraordinario?
2. ¿Es la deuda externa e interna un problema relevante para el país?
3. ¿Considera una falla que el limite del P. Ejecutivo para percibir recursos sea una ley que puede ser emanada eventualmente por el mismo partido político del gobierno de turno?
Pachamé, María Sol en 9 Junio, 2017 en 5:48 pm dijo:
1) En esta oportunidad, Alberdi nos habla de la contribución, la que según la Constitución contribuye a formar el Tesoro nacional, que se hace para gobernar, que el gobierno es para hacer cumplir la CN, y que esta última es para afirmar la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz, servir a la defensa común, promover el bienestar y asegurar los beneficios de la libertad, la misma es el precio con que se obtiene el goce de estas cosas. Pero esos fines pueden ser atacados por ella misma cuando es: exorbitante, desproporcionada, por el impuesto mal colocado o mal recaudado. Ellas como gasto público de cada particular deben salir de la renta, de la utilidad de sus fondos. Esa renta tiene su creación en los tres instrumentos de producción, los que proceden a través de la agricultura, el comercio, y las fábricas para producir su utilidad imponible. Luego la contribución es imponible: en la renta de la tierra como alquiler, en la del trabajo como salario, en la del capital como interés. Además debe garantizarse que ellas pesen sobre todos igualmente, y sobre cada uno según sus fuerzas: he ahí la igualdad proporcional. Puede decirse que el crédito público está sujeto a las mismas leyes naturales en que descansa el crédito de los particulares, es decir que para infundir confianza, el gobierno necesita estar organizado, seguro, respetado, fuerte y provisto de recursos para pagar los intereses del capital que toma prestado. De las demás operaciones de crédito para obtener fondos aplicables al gasto público, la más conforme es la emisión de muchas clases papeles o títulos de deuda pública. El poder de crear, de manejar y de invertir el Tesoro público, es el resumen de todos los poderes, la función más ardua de la soberanía nacional, y consiste en dividir el poder rentístico en dos: el de crear los recursos y votar los gastos públicos (PL), y el poder de recaudar, administrar y emplear esos recursos en los gastos designados (PE). Además se advierte que ningún recurso debe ser creado sino por intermedio de una ley, la que está formada por dos elementos: el cálculo de las entradas o rentas, y el de los gastos en que deben ser invertidas.
2) Me parece importante resaltar la conclusión que efectúa Alberdi cuando se refiere a que, sea cual fuere la forma en que el Estado haga uso de su crédito para obtener los fondos aplicables a sus gastos, la Nación debe crear una caja de amortización y dotarla de fondos reales y efectivos, para de este modo aumentar la confianza pública y permitir separar al gobierno las rentas públicas de las contribuciones. Por otro lado, resalta como condición esencial para infundir dicha confianza, la inversión de los fondos ajenos en obras públicas para que de este modo se consigan nuevos recursos para pagar los intereses de la deuda.
Es importante, tener en cuenta que el crédito público es un recurso indispensable al Tesoro, pero para poder contar con él es necesario cuidarlo y no comprometerlo, ni mucho menos querer esconder su mal administración a través de la utilización de otros recursos que son destinados para cumplir con otro fines.
3) 1-¿Considera que el impuesto a las ganancias debería disminuirse, sacarse por completo o imponerlo a ciertos tipos de contribuyentes de modo que no se torne exorbitante para aquellos cuyo salario no es concordante con los precios de los bienes y servicios que necesita para las necesidades básicas? ¿Por qué?
2- ¿De qué manera es posible lograr que el ciudadano entienda la razonabilidad de los impuestos que todos nos beneficiamos del Estado por lo tanto debemos contribuir?
3- ¿Se logró con la división de poderes controlar los excesos de soberanía por parte de los gobiernos sobre el Tesoro Nacional? ¿Es hoy todavía la división de poderes el mecanismo para una buena administración del Tesoro?
Alma Sosa en 10 Junio, 2017 en 2:19 pm dijo:
Alberdi en el último punto del capítulo IV habla sobre la utilización del crédito y dice que el crédito del gobierno o crédito público está sujeto a las mismas leyes naturales en que descansa el crédito de los particulares. Y habla sobre como infundir confianza en el prestamista, el cual necesita esa seguridad que el deudor tenga los medios para pagar los intereses y cumplirá con su promesa de crédito. Es por eso que el gobierno necesita estar organizado, seguro y provisto de recursos para pagar los intereses del capital que toma prestado y que sólo a estas condiciones gozará de crédito público abundante y fácil.
Luego habla de las creaciones de los bancos y en cuanto argentina dice que no sería prudente que el estado emprendiese la creación de un banco porque no cuentan con el capital efectivo necesario para la fundación de uno.
En el capítulo V Alberdi da su punto de vista de cómo el tesoro es malversado y destinado a algo que no era el fin buscado y explica como Inglaterra encontró la solución, la cual consiste en dividir el poder rentístico en dos poderes accesorios e independientes, es decir, el poder de crear los recursos y votar los gastos públicos, y el poder de recaudar, administrar y emplear esos recursos en los gastos designados. Al poder legislativo es delegado el ejercicio de la primera atribución y al ejecutivo el de la segunda, así también luego repitió el modelo argentino.
Era ejercicio exclusivo del congreso la atribución de la creación de un recurso para las cajas del tesoro, pero debido a esa malversación se sigue que ningún recurso debe ser creado sino por intermedio de una ley que determine cómo, en qué objetos, en qué cantidad deben ser gastados los recursos por ella atesorados. Entonces debido a esa ley, el Poder ejecutivo no podría percibir recurso, ni efectuar gasto que no estén mencionados o autorizados en ella.
Y luego habla de la dificultad con que siempre conto Buenos Aires, donde la dificultas de organizar la hacienda pública, son resultados de la facilidad con que los representantes del pueblo decretan gastos sin asignar fondos, y a la docilidad del Poder ejecutivo para aceptar el cumplimiento de disposiciones puramente nominales.
Alberdi dice que recién se podría tener un cálculo real de gastos recién cuando el país tenga un sistema regular y permanente de hacienda, y tenga organizado el servicio general y local de la administración del gobierno federal.
Me resulta interesante el análisis que efectúa Alberdi sobre como infundir confianza a los compradores de títulos del estado, donde el expone que la condición de esa confianza depende de la inversión de esas ganancias, por ejemplo en obras públicas que den al nuevos recursos para pagar los intereses y los dividendos de su deuda.
Otra condición esencial para que la deuda del Estado infunda confianza a los compradores de sus títulos, es que los fondos ajenos, que recibe a crédito, se inviertan en obras públicas de tal utilidad, que den al fisco los nuevos recursos para pagar los intereses y los dividendos de su deuda.
Lo que me resulta llamativo del capítulo V es lo mismo que menciona Alberdi sobre el silencio de un presupuesto de entradas, y explica que es porque es imposible de control, porque debido a los incesantes cambios de una sociedad en formación es imposible sujetar a cálculo seguro el valor y la naturaleza de las entradas que dependen de la extensión de los gastos casi todos imprevistos y extraordinarios.
Y por último me asombra como Alberdi ve a las leyes que buscan organizar las entradas por parte del legislador, diciendo que son leyes encaminadas a desarmar al gobierno de su Tesoro Nacional, dejando a la Constitución sin custodia ni guardián.
•	¿Considera que la entidad actual encargada de controlar y organizar el Tesoro nacional es apta para la tarea? ¿De qué manera mejoraría la gestión?
•	Cuando habla de la dificultad de Buenos Aires y de la facilidad con que los representantes del pueblo decretan gastos sin asignar fondos, ¿considera que esto sigue pasando en la actualidad?
•	¿Cuáles son las acciones que llevaría a cabo para proteger a la Constitución y sus principios económicos de las leyes dictadas por el legislador?
Agustina Graziano en 10 Junio, 2017 en 3:53 pm dijo:
Alberdi aborda en el último apartado del capítulo IV el empréstito público como formación del Tesoro Nacional. Menciona que debe aplicarse para urgencia o empresas de utilidad nacional, una situación excepcional como lo era en la época la conformación del país. Pero como en el crédito privado, el Estado debe generar confianza en tres puntos fundamentales. En primer lugar la conformación de fondos reales para el pago de la deuda, prevaleciendo la amortización de la deuda en lugar de la deuda perpetua. Segundo, el uso del crédito para la inversión en obra pública y tercero, tener en cuenta las condiciones en que se emita a la circulación los títulos de reconocimiento de deuda. En el capítulo V aborda el destino de los fondos del Tesoro y se basa en la división de poderes intervinientes para respetar la libertad pregonada por la constitución. Por un lado el Poder Legislativo encargado de la creación de recursos y votar la aplicación de gastos a través de la ley. Por otro lado el Poder Ejecutivo encargado de recaudar, administrar y emplear los fondos.
En primer lugar me resulta llamativo la característica de excepcionalidad que remarca Alberdi sobre la toma de empréstito público. De todas formas, a mi entender, resalta la excepcionalidad en la aplicación del monto recibido en el empréstito a su excepcionalidad como recurso para la conformación del Tesoro Nacional. Este es un tema recurrente en el cual los sucesivos gobiernos han tenido la costumbre de ignorar. A su vez resalta las tres características generadoras de confianza que tampoco han sido respetadas a lo largo de nuestra historia. Combinando estos dos problemas hemos creado un círculo vicioso donde se ha tomado deuda para su empleo en funcionamiento ordinario del Estado que en cierto punto se hace imposible continuar cumpliendo con las obligaciones contraídas y por lo tanto se pierde la confianza para tomar nuevos créditos para el sostenimiento del país.
1-	¿Cree que el problema de Argentina radica en no poder crear fondos reales para cumplir con las obligaciones contraídas o es el uso ordinario que hace del empréstito recibido?
2-	¿Considera usted que el Estado de Emergencia prolongado que ha sido prorrogado regularmente ha terminado por atenuar el principio de libertad defendido en la Constitución?
3-	¿Considera que al tener una naturaleza de ley, el presupuesto debería tener permitido constitucionalmente la revisión judicial y a su vez alguna sanción real por su incumplimiento o por ser contrario a los intereses de la Constitución?
BAHIANA MACIEL en 10 Junio, 2017 en 5:14 pm dijo:
De los empréstitos y operaciones de crédito considerados como fondos del Tesoro nacional. – Cómo deben organizarse para servir a las miras de la Constitución:
El autor nos comienza diciendo que el artículo 49 de la Constitución Argentina, concluye diciendo que se asigna para la formación del tesoro nacional, el producto de los empréstitos y operaciones de crédito que dicte el congreso para las urgencias de la nación o para empresas que son de gran utilidad nacional. La constitución considero al crédito público como un recurso extraordinario que efectivamente fue así bajo cuyo aspecto no puede ser centro y símbolo de los demás recursos rentísticos, como parecía deducirse del estatuto, que dividió el tesoro nacional en hacienda y crédito.
El crédito público está sujeto a las mismas leyes naturales en las cuales se asientan el crédito de los particulares. Para inspirarle seguridad al prestamista, el gobierno necesita, gozar de los medios para poder abonar los intereses de su deuda y a su vez, precisa estar organizado, seguro, fuerte y provisto de los recursos para sus deudas; capital que toma prestado para gastar en casos de urgencia o para las grandes empresas de utilidad nacional.
El gobierno de la Confederación Argentina está hoy en posesión completa de estas tres grandes bases de su crédito público. Posee la estabilidad, porque el nuevo sistema, acordado en la independencia relativa de cada provincia con su unión tradicional en un cuerpo de nación, hizo desaparecer fundamentos de la guerra civil. Es decir, que es estable, porque dispone de un tesoro nacional a fin de sostener las necesidades de su servicio. A su vez, este tesoro, es permanente y vivo, ya que tiene por manantial el comercio libre y directo de los puertos fluviales interiores con la Europa.
Por otra parte, la libertad de prestar y tomar prestado, incluida en la libertad de industria y la libertad de asociación, envuelven la de establecer bancos particulares con las facultades esenciales a las operaciones de esas casas de cambio. En esta parte, la constitución no hizo más que restaurar la libertad que otorgaba las leyes civiles españolas.
Frente a esto, la facultad que establece el artículo 64 inc. 4 de la constitución, autoriza al congreso a “establecer y reglamentar un Banco nacional en la capital y sus sucursales en las provincias, can facultad de emitir billetes”, sin hacer del giro comercial de los bancos un monopolio del estado. Es decir, que los deja, como un arbitrio admisible para el caso en que las circunstancias lo hicieren acudible.
Al final de este apartado, Alberdi concluye diciendo que un empréstito directo y franco es un medio de emplear el crédito del estado, es decir, repartir el peso de la contribución entre las generaciones sucesivas llamadas a disfrutar del señorío de la patria común. Además nos dice que de las otras operaciones de crédito, las más adecuadas a las miras de los adelantos del pais, es la creación de las varias especies de fondos públicos. Sea cual sea, la manera que el estado haga uso de su crédito para obtener fondos aplicables al gasto, hay condiciones comunes a todas las formas, que el gobierno tiene que consultar para que el crédito público sea un recurso real y positivo del Tesoro, en lugar de ser un recurso nominal y fantástico.
AUTORIDAD Y REQUISITOS QUE EN EL INTERES DE LA LIBERTAD INTERVIENEN EN LA CREACION Y DESTINO DE LOS FONDOS DEL TESORO, SEGUN LA CONSTITUCION ARGENTINA
La función más dura de la soberanía nacional, es el poder de crear, manejar y de invertir el tesoro público. En la constitución del tesoro público puede ser atacado un país, desconocida la propiedad privada y hollada la seguridad personal.
La libertad del país depende de la verdad en la división de poderes. Ella conforma la más importante tradición en la revolución de mayo contra el gobierno de España. En el acta del 25 de mayo, se previó que la junta depositaria en el poder ejecutivo, no podría imponer contribuciones ni gravámenes al pueblo o sus vecinos sin previa consulta o conformidad del cabildo. Los estados unidos, debieron a su madre patria el legado de esa tradición de progreso y libertad.
Por otra parte, por las atribuciones del artículo 64 de la Constitución, se le delega al congreso el poder soberano. Ese poder es exclusivo, según el artículo 17 de la misma: “Solo el congreso impone contribuciones que se expresan en el artículo 4”. En cada una de las atribuciones, puede tener lugar la constitución de un recurso para las cajas del tesoro nacional. Todos los recursos, siendo el congreso el que está facultado para el ejercicio de esas atribuciones, deben ser creados por intermedio de una ley. Esa ley, es la aprobación que le da el país al presupuesto de entradas y gastos de la administración general, conformado por el poder ejecutivo en un proyecto.
Lo que me pareció más relevante del texto, es que a partir de la ley dictada por el Congreso, el poder ejecutivo no puede percibir recurso ni efectuar gastos que no estén acatados o autorizados por ella. Esta consideración, deja en evidencia la importancia obviamente que tiene la ley de presupuestos para nuestro país. Para la formación de esta ley concurren dos elementos importantes: el cálculo de las entradas y el de los gastos que deben ser invertidas. Limitar al gobierno el poder de gastar y dejarle a su discreción el de fijar el valor de las entradas, sería exponer la riqueza pública al peso de cargas exorbitantes, y la libertad del país a los abusos que pueden ser resultado de una cantidad ilimitada de fondos, que equivalen a una cantidad ilimitada de poder, dejada sin objeto en manos del gobierno. Por otra parte, si la primera regla para conocer: cuánto debe gastarse es conocer cuántos fondos se tiene para ello, importa a la buena economía del país que la ley de gastos empiece por fijar el cálculo de las entradas del año. Así el Congreso mismo, conociendo los medios de que puede. disponer, se abstendrá de decretar gastos impracticables por falta de medios, y ajustará todos los del servicio público a las facultades reales y ciertas del país
Además, me parece sorprendente que la Constitución solo hace mención al presupuesto de gastos y no de entradas.
1-	¿Cree usted necesario que la Constitución debería hacer mención del presupuesto de entradas? ¿Porque?
2-	Hoy en día, ¿El gobierno incurren en los mismos excesos que se cometían en ese momento para ejercer la soberanía del país?
3-	Actualmente ¿ Cuáles son las bases del crédito publico?
Jennifer Arguen en 10 Junio, 2017 en 5:25 pm dijo:
Alberdi va a referirse en esta sección a unos de los más esenciales recursos del tesoro Nacional, esto es, el crédito publico. Alberdi parte de la idea de que, si bien es considerado por nuestra constitución como un recurso extraordinario, lo mismo cede en países en desarrollo, donde el crédito es un recurso esencial para convertirse en un país próspero. Es esencial, dice el autor, rentas como base fundamental. Además, este crédito se basa en las mismas leyes que el crédito privado y más aún es su maestro, de donde va a tomar todas las formas y modos de hacerlo de manera correcta. El estado debe infundir confianza en el prestamista, debe además tener los medios para pagar intereses, y cuanto menos la costumbre de pagarlos, lo mismo infundirá confianza en la Nación. De lo contrario no podrá gozar de un crédito publico abundante y fácil. Es necesario en Argentina para Alberdi el ingreso de un crédito privado, proveniente del extranjero ya que este es el medio de agrandar la actividad de los capitales, reconocidos por la constitución como el instrumento llamado a poblar, enriquecer y civilizar el suelo del país. La constitución le permite a la nación la formación de un banco nacional, ahora bien, este banco necesita como esencial condición una garantía en dinero efectivo para pagar los billetes emitidos, pero el gobierno argentino carece de un capital efectivo disponible para la fundación de un banco de verdad en pago instantáneo de sus cedulas. Alberdi va decir algo transcendente “emitir papel moneda que no se pague al portador y a la vista en plata u oro es organizar la bancarrota y crear la omnipotencia política bajo capa de una simple institución de rentas. Así Alberdi a descripto uno de los conflictos económicos argentinos imperantes, el problema de la deuda pública. Argentina, más bien sus gobernantes, han contrariado gran parte de las políticas consideras por Alberdi sanas al establecer el crédito publico. Incumplimientos reiterados, falta de confianza, falta de respaldo, emisión indiscriminada de papel moneda son algunos de los factores que explican crisis económicas y default sufridos por Argentina. El simple hecho de señal Alberdi al empréstito como importador de capital extranjero muestra una vez más la relación entre un mal manejo del crédito publico y el estancamiento de la Argentina. Esta situación también explica en palabras de Alberdi, las condiciones más gravosas en las que se encuentra el otorgamiento de créditos a la republica está relacionado con ser un país de riesgo, es decir, no hay seguridades de que se pueda restituir el capital, el uso de capital es más barato a medida que es más culto, que su industria y su orden publico esta más sólidamente constituido. Es así como se muestra la estructura del crédito publico. Las diferencias entre seguir una u otra políticas, dan a un crédito nominal y fantástico, viciado de atraso o un recurso real y positivo del tesoro, que da progreso y prosperidad a la Nación. Alberdi además va a decir que el poder de crear, manejar e invertir el tesoro público es el resumen de todos los poderes la función más ardua de la soberanía nacional. En la formación del tesoro puede ser saqueado el país, desconocida la propiedad privada y hollada la seguridad personal. Puede crear un pueblo embrutecido, oprimido y degradar el país. Así muestra Alberdi lo esencial del tesoro y va a decir que es la garantía de la división, real, de poderes la que pueda dar el cuidado de este recurso tan esencial en la Nación.
1.¿En las condiciones actuales cuales son las posibilidades del país de revertir su elevado riesgo país?
2.¿ Hay en Argentina una real y efectiva división de poderes?
3.¿Porque Argentina no puede formar capitales propios?
Paula Martinez en 10 Junio, 2017 en 5:33 pm dijo:
En el último apartado del capítulo IV, Alberdi hace referencia a los empréstitos y operaciones de crédito como fondos del Tesoro Nacional. El crédito publico es un recurso destinado para urgencias de la Nación o para empresas de utilidad nacional por lo que parece que la Constitución ha querido considerarlo como un recurso extraordinario. Pero aun así considerado, entra en el número de los recursos que la Constitución pone al servicio cotidiano del gobierno nacional.
Alberdi considera que es preciso que el país cree rentas más actuales y positivas, en vez de atenerse exclusivamente al uso del crédito publico, que, por otra parte, tiene en esas mismas rentas su base fundamental y puto de partida.
El crédito publico, está sujeto a las mismas leyes que en que descansa el crédito privado o de los particulares. Para infundir confianza al prestamista, el gobierno necesita tener medios para pagar los intereses de su deuda, o cuanto menos tener la costumbre de pagarlos, brindar la seguridad de que no será perturbado en el cumplimiento de sus promesas de crédito.
Solo bajo estas condiciones gozará de crédito publico abundante y fácil.
Entre los empréstitos obtenidos en el país y los conseguidos en el extranjero, son más conformes a las miras fijadas por la Constitución los de la última especie. Dado que es la manera de llevar a efecto la importación de capitales extranjeros.
El uso del capital prestado es más barato, a medida que el país es más culto, que su industria y su orden político están más sólidamente establecidos.
Sea cual fuere la forma en que el Estado haga uso de crédito para obtener fondos aplicables a sus gastos, ya sea que se valga del empréstito, de la emisión de fondos públicos o de promesas de la tesorería, debe procurar que el crédito publico sea un recurso real y positivo, en vez de ser un recurso nominal y fantástico.
Luego su amortización es una condición esencial para la vida del crédito publico, la cual es menester que se efectúe con fondos reales y verdaderos.
Me parece importante destacar que el autor considera que el poder de crear, manejar y de invertir el Tesoro Público, es el resumen de todos los poderes, la función más ardua de la soberanía nacional. En la formación del Tesoro puede ser saqueado el país, desconocida la propiedad privada y hollada la seguridad personal. En la elección de y cantidad de gastos puede ser dilapidada la riqueza publica, embrutecido, oprimido y degradado el país.
Para evitar que el gobierno incurra en tales excesos al ejercer la soberanía, es necesario dividir el poder rentístico en dos poderes independientes, a saber, el poder de crear recursos y votar los gastos públicos, corresponde al poder legislativo. Mientras que el poder de recaudar, administrar y emplear esos recursos en los gastos designados, corresponde al poder ejecutivo.
1. ¿Cuáles cree que son las causales a que se debe el mal manejo del crédito publico en la Argentina?
2. ¿Considera que los Tratados Internacionales son una forma de probar la confianza en el país?
3. ¿Se puede decir que en la actualidad poseemos un sistema de finanzas organizado en miras a los objetivos de la constitución?
Laura Teixeira en 10 Junio, 2017 en 6:37 pm dijo:
En este capítulo Alberdi establece como deben organizarse los empréstitos y operaciones de crédito para no contradecir lo establecido en la Constitución Nacional. Ambos forman parte del Tesoro Nacional.
Si bien la Constitución hubiera querido, destinar al crédito público, como un recurso extraordinario, Alberdi considera que la situación de la República Argentina, en aquella época era extraordinaria, había que consolidar un gobierno, afianzar la paz interior, dotarla de todos los medios y recursos para hacerla una Nación independiente. Es por esto que paso a ser un recurso de uso cotidiano para el gobierno nacional. No hay que olvidar que en aquellos tiempos el país no producía lo suficiente para solventar todo su gasto público. “Es el recurso de los países pobres por razón de su juventud”. Si bien resalta la situación extraordinaria del país, aun así no se debe olvidar de su carácter extraordinario, dando a entender que no se puede hacer abuso de este. Como cualquier privado que pida dinero prestado, el gobierno necesitara mantenerse fuerte y provisto de recursos para luego pagar los intereses de ese capital prestado.´
La Constitución en su artículo 64 reglamenta el establecimiento de un Banco Nacional con sucursales en cada una de las provincias, teniendo la facultad de emitir billetes (no existían en aquel entonces). Abriendo así la posibilidad de que bancos particulares se instalen en el país, trayendo así capitales extranjeros, lo cual era muy beneficioso económicamente hablando.
Debido a esta situación extraordinaria del país, a la que se hizo referencia al principio, el empréstito era otra forma de crédito ofrecido por el extranjero. Lo que presento problemas fueron los intereses que debían pagarse por estos.
La tarea más difícil que tiene un país, es la formación del Tesoro Nacional, es una facultad que tiene el gobierno que puede llevar al país a la prosperidad y la riqueza, declarando así su total independencia, o a la degradación total. Dependiendo de que su reglamentación este alineada con lo establecido por la Constitución o no.
Esta facultad de administrar el Tesoro Nacional hace a la división de poderes. El Congreso es el que tiene el poder de imponer las contribuciones, decretar empréstitos y operaciones de crédito, de atender los gastos ordinarios y extraordinarios de la Nación.
LO MÁS IMPORTANTE DEL TEXTO
En el texto dice: “Nuestros nietos tendrían razón en decir que les echábamos nuestra deuda, si ellos mismos no hubiesen de tener nietos, como sus nietos los suyos, y así hasta la terminación inconcebible de la vida del Estado”. Me llamo mucho la atención que ya Alberdi hablaba de tener cuidado, porque sino se lleva una buena administración del país en el presente, los que vengan atrás van a encontrarse con los problemas. La herencia recibida es una excusa que todos los gobiernos, desde la llegada de la democracia, han utilizado a la hora de dar cuenta de su propia administración.
1) Al comienzo Alberdi dice que “el crédito es el recurso de los países pobres por razón de su juventud”. Analizando la historia de nuestro país, que hizo del crédito un uso y abuso, ¿se podría considerar que la Argentina es un país que aun no ha “madurado” en materia económica?
2) En estos últimos días los legisladores aumentaron sus ingresos por gastos de representación y a partir del próximo año la actualización de los montos quedará atada automáticamente a la evolución del índice de precios del INDEC? ¿Es una buena medida o tan solo lo es en apariencia?, como generalmente ocurre con las medidas económicas que no son previstas a largo plazo
3) Porque siempre que se analiza el presupuesto, pareciera que hay mas salidas que entradas. ¿Esto es realmente lo que ocurre en la realidad?
Carolina A. Ramírez en 10 Junio, 2017 en 10:59 pm dijo:
En el Apartado 6 de su libro, Alberdi le da un cierre al Capítulo 4 que trata acerca de los diversos fondos que contribuyen a la formación del Tesoro Nacional, analizando el producto de los empréstitos y las operaciones de crédito. Si bien aclara que este recurso es extraordinario, siendo que está destinado para urgencias de la Nación o empresas de utilidad nacional, también sostiene que es el “recurso de los países pobres por razón de su juventud”.
Curiosamente, sostiene Alberdi que el crédito publico debe darle lugar al crédito privado, en el orden normal de sus formación y desarrollo en el país. Esto se debe a que considera que el crédito privado es el medio de agrandar la actividad de los capitales, reconocidos por la Constitución argentina como el instrumento llamado a poblar, enriquecer y civilizar el suelo de ese país. Si bien considera que sería prudente la creación de un Banco Nacional por parte del Estado, al carecer de un capital efectivo disponible sería imposible ofrecer las garantías requeridas en dinero en efectivo para el pago de los billetes emitidos.
Los empréstitos obtenidos en el extranjero se traducen en una manera de llevar a efecto la importación de capitales extranjeros, y es de imperante necesidad que el Congreso los promueva mediante leyes protectoras o recompensa de estímulos. Esto incluye flexibilizar las condiciones de negociación a su favor, en lo máximo que sea posible. Justifica el autor este hecho con la explicación de que los países de inseguridad permanente deben pagar los riesgos que corre el prestamista extranjero, y de que en realidad la posición menos económica es el atraso.
1.	¿Era realmente necesario aceptar cualquier condición, por ej. Condiciones claramente desventajosas o contrarias a nuestro ordenamiento legal, para atraer los créditos extranjeros?
2.	En la actualidad, ¿Seguiría sosteniendo que el poder de creación y destino del Tesoro público es la función más ardua de la soberanía nacional?
3.	¿Qué papel juega hoy en dia el crédito externo como recurso para los países latinoamericanos? ¿Diria que sigue siendo de uso extraordinario?
Paul Fridman en 11 Junio, 2017 en 1:28 am dijo:
En este apartado, Alberdi, nos continúa explicando cómo es que se forma el tesoro nacional y como es que se utiliza posteriormente. Anteriormente vimos que existían diferentes formas para poder constituir esta reserva, pero nos olvidamos de mencionar a los empréstitos, o como hoy los conocemos “bonos estatales”. Los cuales son ofertados públicamente a un determinado monto, el cual integrara el tesoro nacional y luego retribuirá su valor con ciertos intereses a quienes lo poseen.
Alberdi nos explica que el uso de esta gran reserva o crédito público es pensado por la Constitución para momentos extraordinarios, y nos dice que no existe momento más extraordinario que aquel en el que se busca que la Nación surja como tal. Estableciendo además, que de existir esta figura económica, habrá paz y organización en la sociedad. Ya que habiendo reservas y no así deudas, es más fácil ir hacia adelante.
Luego nos habla de la importancia del tesoro, y como es que las funciones de su formación, para luego ser gastado; son distribuidas en dos poderes, con el fin de que este no sea dilapidado. Diciendo que esta división es elemental para el correcto funcionamiento de la Republica, ya que se consigue que unos a otros se regulen.
Desde mi parecer, me gustaría destacar algo que suelo decir bastante, en estos análisis de Alberdi. Y es el hecho de que el mismo autor habla de lo asombroso e importante que es esta regulación que surge de la Constitución, con respecto al tesoro nacional.
¿Qué quiero decir con esto? Yo suelo repetir que me asombra como, en este entonces, pasados tan solo cuarenta años desde que logramos liberarnos y dejar de ser una colonia española, existía una idea tan fuerte y organizada de lo que se buscaba. ¡Ser una república independiente!
Y es aquí, en este fragmento de su libro, cuando Alberdi, comparte mi opinión. Cuando habla del tesoro nacional, su recaudación y posterior gasto, en donde dice tal cosa.
Por otro lado, y traído mas a la actualidad. No puedo creer como los mismos Argentinos nos autodestruimos, solo por el afán de tener más dinero que el de al lado. Y sin importarnos, que le pasa al otro. Y si, esto lo digo por el tema de la corrupción que existe en nuestro país y la facilidad con la que roban el dinero de todos. No quiero darle un tinte político a mi análisis, ya que creo que nadie o tal vez muy pocos estén exentos de esto.
¿Cuál crees que fue el hecho histórico que cambio la política económica Argentina?
¿Qué beneficios o contras existen en endeudarse internamente, y no así con bancos internacionales?
¿A qué se debe el amplio poder que posee el P. Ejecutivo de redactar decretos de necesidad y urgencia, incluso en momentos 3en los que no existe este entorno?
Camila Mateo en 11 Junio, 2017 en 7:42 am dijo:
En este apartado Alberdi dispone que el articulo 4 de la Constitucion argentina concluye el catalogo de lso fondos que asigna para la formación del Tesoro nacional, mencionando el producto de los empréstitos y operaciones de crédito que decrete el Congreso para las urgencias de la Nacion o para empresas de utilidad nacional. El autor hace referencia al termino “urgencias de la Nacion” entendiendo que, si bien se trata de un recurso extraordinario, es aplicable a la situación del país entonces donde debía consolidar su gobierno, de afianzar su paz interior perturbada de dotar el inmenso suelo de una población, de construir caminos, puentes, muelles, etc. El crédito del gobierno esta sujeto a las mismas leyes naturales en que descansa el crédito de los particulares. En este sentido para infundir confianza el gobierno necesita tener medios de pagar los intereses de su deuda, la costumbre de pagarlos. Es decir, que necesita estar organizado, seguro, respetado, fuerte y provisto de recursos para pagar los intereses del capital que toma prestado. Tambien sostiene que la idea de una deuda perpetua y perdurable es desagradable para la imaginación del hombre. De esta manera evalua que la amortización, la cancelación gradual de los papeles de deuda del Estado, es una condición esesncial a la vida del crédito publico. Otra condición esencial para que la deuda del Estado infunda confianza a los compradores de sus títulos es que los fondos ajenos que recibe a crédito se inviertan en obras publicas de tal utilidad que den al fisco nuevos recursos para pagar el crédito publico. Por otra parte la inversión de los fondos prestados a la Argentina en empresas de utilidad nacional es una condición que la Constitucion misma impone a su crédito publico por los términos del Art 4. Por ultimo otra condición tiene que ver con que, para lograr que el crédito publico sea un recurso abundante y permanente del Tesoro argentino, se requerirá prudencia a la hora de establecer las condiciones con que emite a la circulación los títulos de su reconocimiento.
En el capitulo siguiente Alberdi sostiene que el poder de crear, manejar e invertir el Teosor publico es el resumen de todos los poderes, es la función mas ardua de la soberanía nacional. De esta manera analiza las atribuciones del Congreso, entre ellas, fijar anualmente el presupuesto de gastos de la Confederacion y aprobar o desechar la cuenta de inversión. Dos elementos centrales concurren a la formación de esa ley e calculo de las entradas o rentas y el de los gastos en que deben ser invertidas. Sin embargo, la Constitucion habla sobre el presupuesto de gastos y nada dice sobre el presupuesto de entradas.
Lo que mas llamo mi atención de este conjunto de capítulos tiene que ver con la concepción que desarrolla Alberdi en relación a la emisión del papel moneda con relación al crédito publico. Es decir, establece que el crédito publico es un recurso tan indispensable al Tesoro de la Confederacion que es menester cuidarlo y no comprometerlo siendo la emisión de deuda publica en forma de papel moneda el medio mas capaz para producir ese resultado desastroso. Considero anticipada esta visión de Alberdi de lo que pasaría una y otra vez en nuestro país. La emisión de papel moneda que luego no solo genera inflación (uno de los nuestros problemas mas recurrentes) sino también desconfianza en posibles prestamistas futuros. Por otra parte también me sorprende la poca incidencia que tienen los ciudadanos en estos procesos. Es decir, si bien la mayoría de ellos ignora las maniobras del gobierno que pueden significar la emisión del papel moneda y sus consecuencias incluso quienes están al tanto de la situación y no poseen un cargo publico no tienen ni pueden tener ningún tipo de incidencia aunque sea claro que van a ser los primeros en sufrir sus consecuencias.
Cual es la forma practica que tiene un prestamista de evaluar si un país tiene medios para pagar los intereses de su deuda?
Que opinión le merece los exorbitantes gastos destinados a publicidad oficial?
Cuales son las acciones principales que debería realizar el gobierno para convertirse en un prestatario de crédito publico confiable?
El exceso del gasto publico es un rasgo característico de un gobierno populista?
Camila Plotek en 11 Junio, 2017 en 8:36 am dijo:
El art. 4 de la Constitución concluye el listado de fondos que asigna para la formación del Tesoro nacional mencionando el producto de los empréstitos y operaciones de créditos. Es el crédito público según la propia Constitución un recuso extraordinario, el cual debe estar destinado para las urgencias de la Nación o para empresas de utilidad nacional. En estas páginas, Alberdi se dedica a estudiar los principios y condiciones con que debe emplearse este recurso para no contradecir las miras que la Constitución tiene en mente. El crédito público es similar al crédito privado. El gobierno necesita estar organizado, seguro, respetado, fuerte y provisto de recursos para pagar los intereses del capital que toma prestado. Alberdi cree que la Confederación contaba con estas bases. Luego de examinar los casos puntuales de distintos países como Francia, Alberdi considera que la deuda pública es el medio de repartir el precio de la contribución entre las generaciones que van a disfrutar de lo que con ella se obtiene. Además, deja en claro que entre los empréstitos obtenidos en el país y los conseguidos en el extranjero, prefiere estos últimos, ya que considera que son una manera de introducir capitales extranjeros en el país. Finaliza estableciendo que el crédito publico es un recurso indispensable al Tesoro de la Confederación, y por este motivo es importante cuidar de no comprometerlo ejerciéndolo de forma alarmante. Establece que la forma más capaz de producir este resultado es la emisión de papel moneda.
En el Capítulo V, Alberdi se dedica a escribir sobre cómo se puede evitar que el gobierno incurra en excesos al ejercer la soberanía del país delegada para crear el Tesoro nacional y aplicarlo. Alberdi cree que esto es posible a través de la división del poder rentistico en dos poderes accesorios e independientes. Por un lado, el Poder Legislativo debe crear los recursos y votar los gastos públicos y el PEN debe recaudar, administrar y emplear esos recursos en los gastos designados. Esto es lo que ocurre en Inglaterra, por ejemplo. Luego, Alberdi analiza las condiciones esenciales con las que debe cumplir la Ley de Presupuesto, llamada por él, ley de entradas y gastos.
Como siempre, llama mi atención lo mucho que nos falta aprender de las palabras que Alberdi ya escribía años atrás. En esta ocasión, me parece menester destacar que Alberdi establecía que era fundamental no olvidar el carácter extraordinario del crédito público. Por este motivo, para él era preciso que el país empezará a crear rentas más actuales y positivas, en vez de limitarse exclusivamente al uso de los préstamos, ya que este recurso tiene en estas rentas su base fundamental y su punto de partida. Sin ellas, no habrá prestamista que quiera otorgarle un crédito al Estado.
En mi opinión, nuestros últimos gobiernos no han aprendido de esto. No es necesario ir muy lejos para encontrar un ejemplo de que esto es así, ya que podríamos citar como ejemplo el actual gobierno del Presidente Mauricio Macri. En el 1º año de gestión del Presidente, el INDEC informó que la deuda externa creció de u$s 22.048 millones hasta los u$s 192.462 millones, lo que representa un aumento del 13% respecto a 2015.
¿Ya que los límites que establece la Constitución para la utilización del crédito público no dan resultado, qué otros límites podríamos implantar para limitar el uso de este recurso?
Usted establece que una condición esencial para que la deuda del Estado infunda confianza a los compradores de su título es que los fondos ajenos que recibe a crédito se inviertan en obras públicas de tal utilidad que den al fisco los nuevos recursos para pagar los intereses y los dividendos de su deuda. ¿Cree que esta condición actualmente se cumple?
¿Actualmente quienes son los principales acreedores de la deuda externa de nuestro país?
Debora Aylen Alemany en 11 Junio, 2017 en 9:12 am dijo:
Alberdi se refiere al producto de los empréstitos y operaciones de crédito que decrete el Congreso para urgencias de la Nación o para empresas de utilidad nacional como un recurso extraordinario para crear el Tesoro fiscal por el desarrollo de la riqueza pública, el cual es estable, permanente y fluido porque esta fundado en la libre navegación fluvial, esta libertad está protegida por tratados perpetuos con las primeras naciones comerciales del mundo. El empréstito directo y franco de cantidad determinada tomado a nombre de la Nación, es un
medio de emplear el crédito del Estado y el medio de repartir el peso de la contribución entre las generaciones sucesivas llamadas a disfrutar del señorío inextinguible de la patria común. Es necesario transmitir confianza, invertir en obras públicas que den al fisco recursos para pagar intereses y dividendos de su deuda. El poder de crear, de manejar y de invertir el Tesoro público, es el resumen de todos los poderes, la función más ardua de la soberanía nacional. El poder Legislativo tiene el poder de crear los recursos y votar los gastos públicos y el poder Ejecutivo el de recaudar, administrar y emplear esos recursos en los gastos designados por ser el Tesoro el principal medio de acción y de ejecución. La mitad del poder soberano delegado al Congreso argentino es de naturaleza económica y rentística, debiendo ser extraordinarios e imprevistos todos los gastos del gobierno, la ley de presupuestos debe ser discreta en cálculos y prescripciones buscando garantías en el cálculo anticipado de entradas y gastos. A medida que el país tenga un sistema regular y permanente de hacienda, un servicio general y local de la administración del gobierno federal podrá tener datos certeros para fundar un cálculo de gastos y entradas reales y efectivas.
Lo que me llama la atención es como han cambiado los tiempos desde Alberdi a nuestra actualidad. Alberdi afirmaba: “Desde que existe un gobierno fundado en la justicia de cada provincia y de toda la Nación y en el interés general del mundo, y que ese gobierno tiene medios rentísticos de vivir, la paz del país es su consecuencia inevitable, porque la paz no existe en ninguna parte sin que haya un gobierno que la haga existir. El gobierno argentino cuenta hoy con esa paz estable como base y garantía de su crédito público. Posee igualmente el respeto a sus deberes, es sensible al honor de pagador puntual, y puede sostener el noble hábito de amortizar sus deudas, porque las provincias no están corrompidas por la fiebre de disipación y de lujo que reina en las ciudades que los virreyes habitaron y gobernaron, por las fiestas, el lujo y los favores enervantes. “. Que bueno sería poder volver a afirmar lo mismo.
¿Que opina usted sobre la forma en que el gobierno actual hace uso del crédito para la obtención de fondos aplicables a sus gastos?
¿Que cree usted se debería hacer ante la mala administración y cantidad de gastos dilapidados de la riqueza pública que han oprimido y degradado al país en las últimas décadas?
¿Qué modificaciones cree deberían implementarse en el presupuesto de gastos para que no quede expuesta la riqueza pública a a los abusos realizados con los fondos por parte de los distintos y sucesivos gobiernos?
Soledad Tolone en 11 Junio, 2017 en 9:47 am dijo:
El autor en este tramo de su escrito desarrolla formas de recaudación que tiene el Estado Nacional, una de ellas es el emprestito y la otra las operaciones de credito, ambos componene el Tesoro Nacional( por medio del cual se hace frente a la deuda publica y a gasto publico como hemos visto en capítulos anteriores). Tras ello se analiza la funcion del estado a traves de la toma de decisiones ejecida por los poderes que la componen y el cumplimiento de lo establecido en lo establecido en la Carta Magna. Si bien hay funciones determinadas, hasta donde un poder puede ejercerla o no, y hasta donde se puede delegar esta funcion sin caer en errores.
Lo que mas me llamo la atención es el ver que a pesar del transcurso del tiempo los medios siguen siendo los mismos, creo que las condiciones cambian muchisimo de una epoca a la otra, por lo que creo que historicamente el tiempo pasa, las condiciones tambien pero seguimos estancados con un progreso infimo para poder crecer y hacer que estas operaciones de credito y el emprestito sean mas utiles. Hoy Argentina, si bien tiende a resolver sus problemas economicos de esta forma, no tieme una politica economica solida que prermita salir de esta idea de ciclos de depresión y auge.
Existe una manera de llevar adelante una politica economica mas solida y con soluciones concretas?
El credito podra ser para a argentina una politica que sirva de crecimiento, no solo como salvavidas de crisis? Que politica cree que sea la mas acertada para llegar a eso?
Cree que algunas de las politicas implementadas hasta hoy en Argentina fue correcta o al menos viable? Que mejoraria de ellas?
Marcela Burgos en 11 Junio, 2017 en 10:36 am dijo:
1) En esta oportunidad Alberdi trata sobre los empréstitos. Según el art.49 CN, el crédito público es un recurso destinado a urgencias de la Nación o para empresas de utilidad nacional, y que aún considerado como recurso extraordinario es de aplicación para la República, que en la época se estaba consolidando. Pero afirma que la Argentina debía crear rentas más actuales y positivas, y no hacer uso exclusivo del crédito público; y para ello resulta necesario que otorgue las garantías necesarias para el prestamistas. La Confederación poseía estabilidad porque disponía de un Tesoro Nacional para sostener las necesidades de su servicio. El empréstito directo de cantidad determinada tomando a nombre de la Nación, es un medio de emplear el crédito del Estado, diez veces preferible a la emisión oficial de billetes de banco, sea con base metálica o no.
El empréstito (la deuda pública) es el medio de repartir el peso de la contribución entre las generaciones sucesivas de la patria común, lo que hace a la aplicación real del principio de igualdad en la repartición del impuesto (art.17 CN) A las miras de la Constitución son preferibles los empréstitos conseguidos en el extranjero, ya que con ellos se obtiene en los prestamistas otros sostenedores de la causa nacional. Pero es importante otorgar las garantías a los prestamistas, poder responder a los créditos, ya que la idea de una deuda perpetua y perdurable es desagradable, aunque pueda percibirse siempre la renta de esa deuda.
En el capítulo V, el autor explica que en la formación del Tesoro puede ser saqueado el país, desconocida la propiedad privada y en los gastos puede ser degradado el país. Para evitar que al ejercer la soberanía el gobierno provoque dichas consecuencias, es relevante la división de poderes, ya que toda la libertad del país reside en dicha dicha división. El art. 4 CN establece que el poder de imponer contribuciones y de decretar empréstitos y operaciones de crédito, para atender a los gastos ordinarios y extraordinarios de la Nación. La garantía constitucional de la ley de rentas o presupuesto de entradas y gastos no prestará su completa ejecución, sino hasta que la República tenga un sistema regular y permanente de hacienda y pueda tener datos ciertos para fundar un cálculo de gastos.
Alberdi destaca que la misma Constitución puede ser utilizada como instrumento de desorden y perjuicio para la Nación, despojándola del Tesoro, cuando ciertas leyes niegan a los gobiernos la facultad de cubrir gastos que interesan al sostenimiento de la Constitución. Por eso, el Poder Ejecutivo debe defender su soberanía, porque la Constitución es la ley suprema y no debe permitirse que se vulnere por medio de leyes violentas.
2) Me resulta destacable cómo ya en la Confederación se tenía como idea desagradable la deuda perpetua y perdurable, a la que había que encontrarle una solución, y ver que dicha deuda persiste en nuestros días. También me resultó interesante el comentario de Alberdi sobre cómo la misma Constitución Nacional puede ser utilizada en perjuicio de la Nación, cuando sus normas son claras y precisas en cuanto a la protección y administración del Tesoro en miras del bienestar general y del progreso de la Nación, y cómo por leyes violentas y de rango inferior, que persiguen intereses egoístas, puede vulnerarse nuestra ley suprema.
a) ¿El Poder Ejecutivo actual protege la soberanía de la Constitución o la vulnera contrayendo más deuda extranjera, que afecta el gasto público?
b) ¿ Cree que el gasto público actual está siendo bien administrado, teniendo en cuenta que en la Argentina las deudas son perpetuas y perdurables? ¿Cómo podría revertirse dicha situación?
c) ¿ Sigue siendo extraordinario el crédito público?
CALME Paul-Louis en 11 Junio, 2017 en 10:49 am dijo:
Alberdi sigue analizando los modos de recaudación del Tesoro Nacional. Se interesa primero, al crédito público que debe ser utilizado solo a fines de cumplir con las funciones esenciales del Estado u obras de interés público. No debe obstaculizar el sistema de crédito privado, es decir el sistema bancario. Del que la Nación carece de capital financiero, se debe tratar de dejar formarse el crédito privado, espacialmente por medio de las inversiones extranjera. Se interesa después al poder de recaudar contribuciones. Debe cumplir con algunos requisitos fijados por la Constitución: debe ser efectuada por el Congreso, basarse en el consentimiento de los interesados, asignar ese recurso proporcionalmente a un objetivo determinado al cual le pertenece cumplir el Estado. Además, esa contribución debe ser recaudada de manera igualitaria y proporcionalmente a la capacidad contributiva de cada persona. El poder ejecutivo dispone de un poder de veto para temperar los eventuales excesos demagógicos del Congreso.
Lo más interesante en las consideraciones de Alberdi es la necesidad de dar credibilidad al Estado, especialmente en su manera de gestionar el crédito publico. En efecto es preciso que no desvaloriza la acción de los agentes económicos privados por emisión excesiva de títulos de deuda causado por un gasto público. En efecto, una mal gestión del crédito publico podría generar inflación, alzar las tasas de intereses y así desincentivar la inversión de los particulares. Lo interesante también es que vincula este razonamiento con aspectos de derecho constitucional. En efecto, los derechos que otorga y división de poderes permitiría evitar las tentaciones demagógicas de los poderes constituidos en decidir emprender gastos excesivos que podría dañar al sistema de empréstitos.
1)	¿En qué medida -concretamente- se podría considerar que la intervención pública en la economía genera obstáculos en las acciones de los agentes económicos privados?
2)	¿Considera que el nivel y la estructura de los impuestos es justa y eficiente? ¿Que se debería modificar a ese efecto?
3)	¿ Considera que las garantías institucionales son suficientes para lograr una buen gestión de los recursos públicos?
Lucía Colinas en 11 Junio, 2017 en 2:05 pm dijo:
Los empréstitos y operaciones de crédito como recursos del Tesoro Nacional, se deben organizar para servir a la constitución de manera tal que se utilicen para urgencias de la nación o empresas de utilidad nacional. Tiene carácter extraordinario, por lo tanto no puede ser el centro de los recursos. Por ser un país joven que comienza a levantarse puede hacer uso de estos pero debe crear rentas más actuales y positivas en vez de solo utilizar el credito. El credito público esta sujeto a las mismas leyes que el credito de los particulares. Se debe infundir confianza en el prestamista, seguridad de que no va a ser perturbado en el cumplimiento de sus promesas. Es preferible que se tomen empréstitos directos y francos a nombre de la nación que la emision de billetes por parte de esta. La deuda pública es la manera de repartir la contribución entre las generaciones sucesivas. El monto de los interese que se pagan depende de la confianza que tengan los tomadores. Una manera de aumentar la confianza es la inversión de la plata obtenida por empréstitos en obras públicas que luego permitan al fisco la recaudación de rentas para pagar los intereses y dividendos de las deudas. La suma deben ser discretas y prudenciales, se debe saber que se puede pagar. En el capítulo cinco Alberdi explica que la funcion mas ardua de la soberania es manejar recaudar y administrar los fondos del tesoro nacional. Para evitar los abusos de la soberania en el ejercico de su poder se deben dividir en poderes diferentes el votar el gasto publico y la recaudación. El primero queda en manos del poder legislativo, mientras que el segundo queda en manos del ejecutivo. Mediante un programa de gastos en la forma de ley el congreso limita los gastos del ejecutivo. Para este programa de gastos se debe tener en cuenta las entradas de renta y las salidas por gastos públicos. Limitar el gasto pero no las entradas daría paso a un abuso exorbitante en cuanto a la recaudación.
Me parece destacable el comentario que hace el autor acerca de la calidad extraordinaria que debería tener el recurso de créditos y empréstitos. Como estos solo deben ser utilizados para urgencias o empresas de utilidad nacional. Es importante para el uso de este recurso generar confianza en los prestamistas y tomadores de empréstitos, confianza en el cumplimiento. Se puede lograr de michas maneras pero es importante para esto un gobierno estable, un tesoro permanente, la inversion de la plata tomada en obras útiles y que el dinero tomado sea de sumas modestas. Por otro lado es necesaria la division de tareas de administración entre los poderes para poder asegurar que no haya un uso abusivo de la soberanía en cuanto a la recaudación y gasto público. De esta manera el gasto público se limita en el congreso y la recaudación se deja en manos del ejecutivo.
¿Cual es la diferencia del empréstito a capital nominal y el empréstito a capital real?
¿Cree que la argentina cumple con los requisitos para tomar créditos extranjeros?
¿Por que dice usted que es mejor contraer empréstitos a nombre de la nación que la emisión de moneda hecha por esta?
Edith Ayala Bariz en 11 Junio, 2017 en 2:32 pm dijo:
Alberdi en este cap. V describe la forma en que se debe crear e invertir el Tesoro Público, poniendo como ejemplo la historia de Inglaterra, que aprendió de sus errores, y que nuestra Constitución sentó como base, el cuál implica la división de poderes para poder autorregularse de forma separada pero a la vez integrada. Al Órgano Legislativo le corresponde crear los recursos y votar los gastos públicos, dándole al Congreso las atribuciones correspondientes a la economía y renta del país, como la atribución de imponer contribuciones, decretar empréstitos, legislar las aduanas exteriores, imponer contribuciones directas, arreglar el pago de la deuda exterior, fijar el presupuesto anual, reglar el comercio marítimo,etc. A la Cámara de Diputados le corresponde exclusivamente la tarea de crear las leyes relacionadas sobre las contribuciones, por ser la representante directa del pueblo. Pero las leyes sobre otros recursos del Tesoro, pueden ser también iniciadas por el Senado o por el Poder Ejecutivo. Al Poder Ejecutivo le corresponde la tarea de gobernar el país, con el límite de no gastar lo que no se encuentre aprobado por las leyes de presupuestos, porque iría en contra de la libertad y de las riquezas públicas, e incluso del orden y estabilidad del gobierno. El Congreso, que conoce los medios con que cuenta, debe abstenerse de crear gastos impracticables por falta de medios, ajustando a la situación a la realidad y certeza del país.
Lo novedoso es cuando se refiere a “la ley que bajo pretextos hipócritas de libertad niega al gobierno la facultad de cubrir gastos que interesan al sostén de la Constitución y el orden…” previene que pueden existir leyes que intenten hacer creer algo que en realidad no es lo que desean lograr, que están encaminadas a poner en riesgo el gobierno del Tesoro, dejando desprotegida a la Constitución que es nuestra ley Primera, nuestra ley de leyes, y que quién debe defender a nuestra Constitución es el Poder Judicial que debe actuar como garante de todos los derechos de los ciudadanos. Lo llamativo en que en la realidad, muchas veces se aprueban paquetes de leyes, generalmente cuando se esta terminando un mandato de gobierno, sin ser analizadas realmente como se beberían, que pueden restringir libertades expresadas en la Constitución o incluso que no representan al pueblo, sino a una bajada de linea de la mayoría parlamentaria.
1.- ¿Sería mucho más efectivo que cada gobernante brinde una información certera y pública de los gastos realizados en sus actos de gobierno, para brindar una mayor transparencia y confianza al pueblo en general?
2.- Cuando se aprueban paquetes de leyes, generalmente al termino de mandatos de gobierno, ¿no afectan de cierto modo los derechos y garantías establecidos en la Constitución?
3.- ¿Cómo se podría proteger los recursos públicos del Estado, para que no sean expuestos a gobiernos corruptos que por medio de la aprobación presupuestaria aprovechan para adueñarse en parte de ellos?
Pezzali, Débora Elizabeth en 11 Junio, 2017 en 2:33 pm dijo:
En esta sección Alberdi nos habla acerca del último fondo asignado por la Constitución para la formación del Tesoro Nacional en su artículo 49: “los empréstitos y operaciones de crédito que decrete el Congreso para urgencias de la Nación o para empresas de utilidad nacional”.
Si bien él entiende que la Argentina de ese momento se encuentra en una situación que amerita hacer uso de este recurso para lograr la organización y prosperidad de la Nación, nos dice que no debe olvidarse que el mismo es de carácter extraordinario.
Más adelante reitera su visión acerca de que el país se encuentra en condiciones estables como para representar una Nación confiable ante los ojos de los prestamistas y marca la importancia del crédito privado en Sud-América como “medio de agrandar la actividad de los capitales”, actividad fundamental para lograr el enriquecimiento de la Nación.
Alberdi propone la instalación de bancos particulares en la Confederación fundados sobre la base de capitales extranjeros que no puedan ser utilizados por el Estado ni aun en caso de urgencia, como forma de atraer a estos capitales y brindar estabilidad al crédito privado.
Para él el empréstito directo resulta preferible a la emisión oficial de billetes de banco, dado que este recurso resultara ser sostenido tanto por la generación actual como por las futuras, lo cual es visto por el autor como una aplicación real del principio de igualdad.
Entre los empréstitos obtenidos en el país y los conseguidos en el extranjero, Alberdi prefiere la obtención de los segundos como medio de hacer efectivo el ingreso de capitales extranjeros y entablar relaciones de confianza con otras naciones.
En relación a “las demás operaciones de crédito” que pueden ser utilizadas por el Estado para obtener fondos para el Tesoro Nacional, Alberdi entiende que pueden crearse varias especies de papeles o títulos de deuda pública para hacer circular el crédito del éste, es aquí es donde la amortización y la inversión en obras públicas jugarán un rol fundamental.
La emisión de deuda pública en forma de papel moneda debe ser evitada.
El manejo del Tesoro Público resulta un punto central para Alberdi, el mismo debe dividirse entre el poder de crear los recursos y votar los gastos públicos (poder legislativo) y el poder de recaudar, administrar y emplear esos recursos en los gastos designados (poder ejecutivo).
La constitución hace referencia al presupuesto de gastos, pero nada dice acerca del presupuesto de entradas, lo cual impide ajustar los servicios públicas a las facultades reales y ciertas del país. Para evitar abusos todo recurso debe ser creado por ley.
Me resultó interesante la forma en que Alberdi se muestra a favor de que el país tome deuda para luego ser saldada por generaciones futuras, dado que él lo dice desde la hipótesis de que esos fondos sean destinados a obras públicas que luego serán disfrutadas por la sociedad en general, pero qué pasaría si esto no fuera así, si esos fondos fueran dilapidados o destinados a gastos de la administración de un determinado gobierno que en nada beneficien a otras generaciones.
– ¿Qué análisis actual puede hacer en relación al historial de endeudamientos de nuestra Nación?
– ¿Cuál es su opinión frente al volumen de gastos en que incurre la administración de los gobiernos actuales?
– ¿Existe actualmente algún nuevo recurso que deba o haya sido incorporado a la formación del Tesoro Público?
Pablo Vidal Raffo en 11 Junio, 2017 en 2:40 pm dijo:
En este apartado, Alberdi habla acerca de los empréstitos como fondos del Tesoro Nacional. El autor deja en claro que los empréstitos están destinados para urgencias de la Nación o para empresas de utilidad nacional como bien remarca el art. 4 CN. El empréstito es el recurso de los países pobres por razón de su juventud. Alberdi señala que la idea de una deuda perpetua y perdurable es desagradable, es por ello que la Nación debe crear una caja de amortización y dotarla de fondos reales para poder llegar a liquidarla como corresponde. También remarca Alberdi, que el crédito público es un recurso indispensable al Tesoro pero debe ser utilizado con cuidado ya que si se abusa de él puede se compromete seriamente la economía del país. Finalmente, Alberdi destaca que para poder manejar e invertir el Tesoro Público correctamente, es necesario dividir el poder rentístico en 2 poderes independientes que serían el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo. El Poder Legislativo debe crear los recursos y votar los gastos públicos y el Poder Ejecutivo debe recaudar, administrar y emplear los recursos dados por el Poder Legislativo en los gastos designados.
Resulta interesante analizar el estudio y el análisis que hace Alberdi acerca de la utilización de los empréstitos y créditos públicos y compararlo con la situación del país a lo largo de toda su historia. Se podría decir que el país nunca ha aprendido a tomar deuda como corresponde ya que no ha utilizado este recurso público como bien remarca Alberdi y la CN, que deben estar destinados para urgencias de la Nación. Se ha visto claramente cómo a lo largo de la historia el país ha tomado deuda pública irresponsablemente sin tener en cuenta las consecuencias que ello puede ocasionar. Y hemos visto como el abuso del empréstito y crédito público nos ha llevado a crisis económicas de las cuales todavía no podemos salir. Resulta interesante también cuando Alberdi remarca que para poder manejar el Tesoro Nacional correctamente se debe respetar el republicanismo ya que si no se dividen correctamente las funciones en el manejo de los fondos públicos, el país no será libre.
¿Creería Alberdi que el país no debería tomar más deuda pública hasta no regularizar su situación económica?
¿Viendo Alberdi al país hoy en día, creería que este país es inviable económicamente ya que nunca ha podido salir de sus crisis económicas?
¿Ante la situación económica que ha dejado el gobierno anterior y ante el gran desempleo que ha habido, cómo haría Alberdi para sacar al país adelante sin tomar deuda pública?
Torcuato Marinelli en 11 Junio, 2017 en 2:51 pm dijo:
Alberdi continúa desarrollando sobre los fondos del tesoro de la nación. Y Analiza el desarrollo del tesoro con el fin de mantener los principios de la constitución. Por un lado, menciona a los empréstitos y operaciones de crédito como fondos del Tesoro. Este es un crédito publico es un recurso destinado para urgencias de la Nación. Aunque el crédito publico, se regule con las a las mismas normas que en que están sujetas el de los particulares. Para infundir confianza al prestamista, el gobierno necesita tener medios para pagar los intereses de la deuda.
Para eso cabe destacar la sanción de una ley que será el presupuesto que presta el país.
En el cual encargado de regular los gastos es el poder legislativo y el poder ejecutivo es el encargado de crear recursos. De esta manera Limita al gobierno el poder de gastar y deja a su discreción el valor de las entradas.
¿Cómo considera un crédito exorbitante utilizar el anses para crear carreteras?
¿Los planes sociales consideran un gasto?
¿En qué manera llamaría gastos dilapidados en el actual gobierno?
Raquel Claudia Lalo en 11 Junio, 2017 en 2:52 pm dijo:
Resúmen: Alberdi, explica sobre los fondos que conforman el Tesoro Nacional. Menciona a los empréstitos y operaciones de crédito, avalados por el Congreso, para urgencias de la Nación o empresas de utilidad nacional.
Nos explica que el crédito público, está sujeto a la confianza y al cumplimiento de la promesa de pago, por lo que el Gobierno, debe estar organizado y con los recursos necesarios para afrontarlos.
Explica, que el empréstito o deuda pública, es repartir el peso de la contribución en las sucesivas generaciones, que también disfrutarán de la prosperidad nacional.
Y habla también de la conveniencia del crédito público, por sobre la emisión de billetes de banco. Resalta que los fondos deben utilizarse para avanzar, y salir del atraso, financiando obra pública, puentes, caminos, ferrocarriles. Tambien colonizar tierras, establecer nuevas industrias, así como fomentar la inmigración. Son Inversiones a largo plazo, que redundan en beneficios futuros, que a su vez serán fuente de nuevos recursos, aplicables a nuevos gastos.
El poder de crear, manejar e invertir el Tesoro Público, es la función más ardua de la Soberanía Nacional.
Al Congreso pertenece, según la Constitución, el poder de imponer contribuciones, y decretar empréstitos y operaciones de crédito, para atender gastos ordinarios y extraordinarios de la Nación. Así como fijar anualmente, el presupuesto de gastos de la Confederación, y aprobar o no la cuenta de inversión.
Y el Poder ejecutivo, será quien recaude, administre y ejecute los gastos e inversiones. Esa es la base insoslayable de una República, la división de Poderes. Límite y garantía, nada menos, que a los excesos, y la demagogia de los gobiernos de turno.
Lo sorprendente: Alberdi, resalta como cualidad “al gobierno barato y modesto, bien dotado y juicioso”
La frase “emitir moneda que no se pague al portador y a la vista… es organizar la bancarrota”. Y la observación de que el desorden económico, es provocado por el decreto de gastos, sin la asignación de fondos pertinentes.
Preguntas: Le preguntaría a Alberdi, que piensa de la emisión de moneda, desmesurada, que nos está llevando a la bancarrota?
Cómo achicaría el gasto público, ya que no hay préstamo ni emisión que dé abasto para afrontarlo?
Qué piensa de la división de Poderes en la Argentina? Cree que cumplen definitivamente las funciones que dicta nuestra Constitución? El Poder Ejecutivo
se somete realmente al presupuesto de hacienda votado en el Congreso?
Belén Sánchez Rodríguez en 11 Junio, 2017 en 3:15 pm dijo:
El empréstito debe emplearse como recurso, únicamente para urgencias de la nación o para empresas de utilidad nacional, según dice la propia Constitución Nacional. Pero nuestro autor, Alberdi, considera que en esa oportunidad estábamos ante la situación más urgente y extraordinaria que podría alguna vez ocurrirle a nuestro país: su formación. Él entendía que la organización de la patria, la creación de nuestra nación (con caminos, puentes, muelles, edificios públicos, el tesoro, etc) era la situación en la que más se presentaba el requisito descripto por la Constitución.
Para poder gozar de crédito público abundante y fácil el gobierno debe infundir confianza al prestamista. Esto se conseguiría demostrando organización, seguridad, que éramos un país respetable, fuerte y que contaba con los recursos para afrontar los intereses del crédito.
Esto se podría lograr únicamente por medio del principio de libertad, el cual provenía ya de las anteriores leyes civiles españolas. Y consistía y consistirá en la libertad para prestar y para tomar prestado. (artículos 14 y 20 de la Constitución Nacional)
Una pregunta muy interesante que se plantea Alberdi es ¿Cómo evitar que el gobierno incurra en excesos al ejercer la soberanía del país delegada para crear el tesoro y aplicarlo?
Ante ella, él explica cómo fue desarrollado un sistema perfecto para que esto no ocurra, basándose principalmente en la división de poderes.
Así, el Poder Legislativo se ocupará de crear los recursos y votar los gastos, mediante la creación de la ley de presupuesto. Mientras que el Poder ejecutivo, se limitará a recaudar, administrar y emplear esos recursos en los gastos designados, siempre respetando y haciendo lo que en dicha ley esté mencionado o autorizado.
Me parece sorprendente en esta parte del texto la claridad con que Alberdi entiende al crédito.
Considero que hoy en día los argentinos, a nivel personal lo vemos como algo a lo que le tenemos miedo, por los tipos de cambio, la inflación, la inestabilidad laboral, etc. Y a nivel nacional, como un misterio, una estafa, una incertidumbre y siempre como una obligación que nos será casi imposible de cumplir.
Alberdi esboza todas las bondades que trae para el país y sus habitantes la BUENA utilización de los créditos, y comienza a cambiar mi parecer. Ahora entiendo que no son los créditos o prestamos el problema, sino la falta de aptitudes para contraerlos, o el poco compromiso para cumplirlos.
¿Considera usted que hoy en día los roles del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo se encuentran tan independientes como Alberdi los describe en cuanto a la confección de la ley de presupuesto?
¿Considera que existe otra alternativa a la ley de presupuesto, teniendo en cuenta la aprobación todos los años de gastos extraordinarios que no estaban allí previstos?
¿En qué cree que se diferencian las primeras leyes de presupuesto con las actuales?
Juan Pedro Cabo en 11 Junio, 2017 en 6:23 pm dijo:
En esta parte del capítulo IV Alberdi analiza los empréstitos y cómo deben organizarse, partiendo del artículo 4 de nuestra Constitución. Dice que tienen un carácter extraordinario, y que es el recurso de los países pobres. También, debe cumplir las mismas condiciones que los créditos de los particulares, cuestión ya analizada en capítulos anteriores. Comenta también el autor, que el empréstito directo y franco, es diez veces preferible que la emisión de billetes, y que sin ocupar el lugar de la moneda, el crédito puede ser puesto en circulación por la emisión de muchas clases de papeles. Luego, continuamos con el análisis del capítulo V, en el que Alberdi trata la autoridad y los requisitos que en el interés de la libertad intervienen en la creación y el destino de los fondos del Tesoro, sobre todo partiendo de la base de cómo no incurrir en los excesos por parte del Estado, el cual puede llegar a saquear este mismo. Partiendo de los artículos 4 y 64, con las atribuciones del Poder Legislativo.
Con respecto a este capítulo, encuentro en la advertencia de Alberdi de no imponer como solución preferencial a nuestros problema económicos la emisión de moneda. Cuestión que hemos analizado a lo largo del curso, y también acostumbramos a tratar en nuestra vida diaria. Como bien sabemos, esta práctica no tiene otra consecuencia más que la inflación, que partiendo del índice de precio al consumidor (si bien en la inflación hay otros factores que influyen, como las exportaciones y las importaciones, el índice de precio al consumidor nos permite analizar los cambios en los precios del consumo de ciertos productos) extraoficial, en el 2012 fue del 26%, en el 2014 fue del 38,5%, y en el 2016 del 40,9%. Por ende, nos encontramos con que la solución a nuestros problemas económicos, no está en la emisión de moneda, camino que al parecer han tomado los últimos gobiernos de nuestro país.
¿Es el empréstito el otro camino a seguir en lugar de la emisión de moneda?
¿Encontramos aquí alguna solución a corto plazo?¿O simplemente es una herramienta que se utiliza para arreglar los problemas que surgen en el día a día de un gobierno?
¿Por qué no hemos encontrado un gobernante que pueda solucionar real y desinteresadamente los problemas económicos con los que nos enfrentamos?¿Es tan difícil encontrar un camino que nos lleve al crecimiento sostenido?
Nathalya Dayana Vega Pinto en 11 Junio, 2017 en 7:10 pm dijo:
1) En ésta parte del libro Alberdi habla sobre los fondos que conforman el Tesoro Nacional y menciona: el producto de los empréstitos y operaciones de crédito que decrete el Congreso para urgencias de la Nación o para empresas de utilidad nacional. Establece que el crédito del Gobierno o crédito público está sujeto a las mismas leyes naturales en que descansa el crédito de los particulares.
Por otra parte, también habla del crédito privado que dispone que es el medio de agrandar la actividad de los capitales, reconocidos por la Constitución Argentina como el instrumento llamado a poblar, enriquecer y civilizar el suelo de éste país.
Además marca la diferencia entre el empréstito a capital nominal y el empréstito a capital real.
Por último termina diciendo que sea cual fuere la forma en que el Estado haga uso de su crédito para obtener fondos aplicables a sus gastos, ya se valga del empréstito, ya de la emisión de fondos públicos, o de promesas de la tesorería, hay condiciones comunes a todas ellas, que el Gobierno tiene que consultar para que el crédito público sea un recurso real y positivo del Tesoro, en lugar de ser un recurso nominal y fantástico.
2) Me pareció relevante la manera en la que se considera al crédito público como un recurso de carácter extraordinario. Es decir que se lo limita para que no sea de uso cotidiano para el Gobierno.
Por otra parte me llamó la atención como considera más ventajoso para nuestro país y defiende ferozmente la instalación de bancos particulares en la Confederación por compañías de capitalistas, siempre que se fundaren con capitales extranjeros, en que el Estado jamás pudiese poner su mano por ninguna urgencia, prometiéndolo así en tratados internacionales si fuere posible. Los capitales extranjeros vendrían garantizados por sus gobiernos a buscar colocación en nuestro país, y el crédito privado tomaría estabilidad y desarrollo bajo la confianza que inspiran las garantías internacionales contra los abusos de nuestro Gobierno.
Por último me pareció importante como considera la idea de una deuda perpetua y perdurable clasificándola como desagradable para la imaginación del hombre, aunque se tenga seguridad de percibir siempre la renta de esa deuda. Algo que parece de sentido común pero que hoy en la actualidad no parece haberse entendido que endeudarse a largo plazo es perjudicial y no favorable para una economía como la nuestra.
3) a- Siendo considerado el crédito público como un recurso extraordinario ¿No cree que es ilícito tomar dicho recurso al servicio cotidiano del Gobierno Nacional? Es decir si al establecer que sólo debe estar destinado para urgencias de la Nación y para empresas de utilidad Nacional. ¿No se estaría olvidando de su carácter extraordinario, ya que su destino es muy amplio?
b- ¿Qué medidas debería implementar nuestro actual Gobierno para convertirse en un Gobierno organizado, seguro, respetado, fuerte y provisto de recursos para pagar los intereses del capital que toma prestado? Es decir ¿Qué medidas debería llevar a cabo para infundir confianza a nuestros prestamistas, para así gozar de crédito público abundante y fácil?
c- Teniendo en cuenta que los gobiernos de Sud-América tienen que pagar los riesgos que corre el prestamista extranjero ¿Cree que es lícito que dichos prestamistas extranjeros fijen a su discreción una suma de dinero exhorbitante como seguro por gozar de una mejor posición económica?
Candela Perri en 11 Junio, 2017 en 7:32 pm dijo:
1) En esta ocasión Alberdi nos habla de los empréstitos y operaciones de crédito considerados como fondos del Tesoro nacional, cómo deben organizarse para servir a las miras de la CN. El crédito publico es un recurso destinado para urgencias de la Nación o para empresas de utilidad nacional, es un recurso extraordinario. El crédito es un miembro de los muchos que formas el Tesoro nacional. Es el recurso de los países pobres por razón de su juventud. El gobierno de la Confederación Argentina está hoy en posesión completa de las tres grandes bases de su crédito publico.
Es estable, porque dispone de un Tesoro nacional para sostener las necesidades de su servicio. Y ese tesoro es permanente y vivo.
Alberdi sostiene que sólo bajo la condición de una garantía en dinero efectivo para pagar la vista los billetes emitidos, seria prudente que el Estado emprendiese la creación de un Banco como el previsto en la CN, pero el gobierno argentino es precisamente el que dista mas que los particulares de poder ofrecer esa garantía, por la sencilla razón de que carece de un capital efectivo disponible para la fundación de un banco de verdad en el pago instantáneo de sus cédulas.
De las demás operaciones de crédito , que deba usar el Congreso para obtener fondos aplicables al gasto publico, la mas conforme a las miras de adelantos solidos para el país que en la CN prevalecen es la creación de las varias especies de fondos públicos.
La nación debe crear una caja de amortización y dotarla de fondos reales y efectivos para comprar todos los años una porción de su deuda circulante y amortizar o destruir los títulos que la justifican.
Siendo la moneda el instrumento por el que se opera el cambio de nuestros productos por los artefactos en que la Europa nos trae su civilización, toda alteración grave en el valor de esa mercancía intermediaria del cambio de las otras, introduce una perturbación en el comercio.
Alberdi nos habla de la autoridad y los requisitos que en el interés de la libertad intervienen en la creación y destino de los fondos del tesoro según la CN. Sostiene que al Congreso le pertenece el poder de imponer contribuciones, y de decretar empréstitos y operaciones de crédito para atender a los gastos ordinarios y extraordinarios de la nación.
2) Lo que más llamo mi atención, como la mayoría de las veces que leo el texto de Alberdi, es la involución de nuestro país, ya que en la Argentina de ese entonces, la gente podía confiar porque poseia la bases del gasto publico, una estabilidad y un tesoro nacional permanente y vivo. Creo que desde que tengo memoria, nunca escuche ni vivi a Argentina con un Tesoro Nacional, estable, permanente y vivo.
3) a) Alberdi sostiene que para que Arg tenga un banco, debería tener una garantía de dinero para pagar los billetes emitidos, ¿ nosotros la tenemos? si no es así, ¿esta en desacuerdo con que Argentina tenga una banco nacional?
b) ¿ Cómo podríamos llegar a crear una caja de amortización dotada de fondos reales y efectivos como la que plantea Alberdi?
c) ¿Esta de acuerdo en como maneja Arg el crédito público, piensa que seguimos siendo ese país pobre por razón de su juventud que debería usar el recurso extraordinario (crédito publico) seguido?
Magali Agraso Lugones en 24 Junio, 2017 en 9:05 pm dijo:
En este capitulo Alberdi aborda el tema de los empréstitos y operaciones de crédito(recurso indispensable) como recursos del Tesoro Nacional.
Hace mención del articulo.49 CN, el crédito público es un recurso destinado a urgencias de la Nación o para empresas de utilidad nacional, y que aún considerado como recurso extraordinario es de aplicación para la República, que en la época se estaba consolidando.
Alberdi considera que la deuda pública es el medio de repartir el precio de la contribución entre las futuras generaciones que van a disfrutar de lo que con ella se obtiene y deja en claro que entre los empréstitos obtenidos en el país y los conseguidos en el extranjero, prefiere estos últimos, ya que considera que de esta manera se estaría introduciendo capitales extranjeros en el país.
Considera que la solución para que no se dilapiden riqueza pública seria poder dividir el poder en dos cabezas:
1-El poder de crear los recursos y votar por los gastos públicos en cabeza del Poder Legislativo;
2-El poder de recaudar, administrar y emplear esos recursos en los gastos designados en cabeza del Poder Ejecutivo.
Me resulta novedoso y curioso como el autor le encuentra solución a todos los problemas que van surgiendo en el país como ” Si no se cuenta con una buena administración en el presente los que vendrán atrás estarán en problema” y es verdad como podemos observar que sucede en nuestro país que van dejando deudas y se genera año tras año mas deudas y problemas.
Me resulta novedoso como llega a pensar el autor en que mediante la introducción de capitales extranjeros por vía del empréstito “se obtiene en los prestamistas otros tantos amigos y sostenedores de la causa nacional”.
1- ¿ Que soluciones impondría en la deuda externa e interna en nuestro país?
2-¿ Se respeta la división de poderes en el país?
3¿ Se respeta la CN? Cree el autor que por no tener presente nuestra CN es que estamos tan mal?
4- Podría el autor hacer una estadística sobre la ejecución de ingresos y egreso de los fondos públicos, así como de los activos y pasivos financieros del gobierno y a raíz de ello,¿ Que haría al respecto?
Mosquera Rocio en 26 Junio, 2017 en 12:50 pm dijo:
En este capitulo, el autor continúa con el desarrollo de las modalidades que dispone el Estado -según los principios de la Constitución- de recaudar, habla de los empréstitos y operaciones de crédito considerados como fondos del Tesoro nacional y de cómo estos pueden atacar los propósitos de progreso y bienestar general establecidos por la propia constitución. Alberdi sostiene que el crédito publico está sujeto a las mismas leyes que el crédito de los particulares, y que este deber ser administrado con cuidado para no poner en riesgo la economía del país.
Finalmente, Alberdi resalta que para poder administrar el Tesoro Público correctamente, se necesita dividir el poder rentístico en 2 poderes independientes, los cuales serían el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo. El primer poder es el encargado de crear los recursos y votar los gastos públicos y el segundo debe recaudar, administrar y emplear los recursos dados por el Poder Legislativo en los gastos designados.
es interesante como Alberdi sostiene todo el tiempo la buena administración de los recursos, ya que con la mala administración se pone en juego toda la economía del país, una visión muy clara de la administración de los recursos y como considera que la división de tareas de administración entre los poderes para poder asegurar que no haya un uso abusivo con respecto a la recaudación y gasto público.
¿ considera que la república no debería tomar mas deudas hasta tener una buena administración y volver a generar confianza en los prestamistas ?
¿ como se podría regularizar la situación económica de argentina?
actualmente, ¿ el crédito es extraordinario?
Nicolás Klosowski en 27 Junio, 2017 en 8:10 pm dijo:
– En esta oportunidad Alberdi hace mención al destino del gasto de los fondos del Tesoro Nacional.
Comienza el capítulo diciendo que la Constitución considera a los empréstitos y las operaciones de crédito público es un recurso que debe ser extraordinario o solo para urgencias de la Nación.
En cuanto al destino de los fondos del Tesoro, Alberdi dice que para evitar que se deprede ese recurso debe ser controlado, y la manera de hacerlo es que el Poder Legislativo emita un presupuesto y que el Poder Ejecutivo lo administre y lo ponga en marcha, además de ser el encargado de recaudar lo necesario para aumentar el fondo.
– Me resulta llamativo ver que la visión y el pensamiento de Alberdi, una vez más, no fue tomada en cuenta para nada a la hora de tomar decisiones por parte de los gobernantes a la hora de administrar los fondos. Considero que se tomó deuda pública para solventar gastos ordinarios en múltiples ocasiones, “pateando” el problema para las próximas generaciones, siendo que ya Alberdi decía que esto generaría un problema y que solo se debía utilizar esto como una herramienta para gastos extraordinarios que también puedan ser aprovechados en un futuro.
– ¿Considera que la deuda externa es una problemática a resolver?
Teniendo en cuenta que el poder ejecutivo solo debe limitarse a administrar el presupuesto que le fue otorgado ¿En caso de urgencia y que se deba destinar ciertos fondos para gastos no previstos, quien cree que debe tomar esa decisión?
¿No cree que al quitarle toda posibilidad de discreción con el destino de los fondos se incurriría en una problemática política en las cuales el Poder Legislativo solo actuaria por conveniencia partidaria?
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