Source: https://es.scribd.com/document/46760824/Diagnostico-Energia-Rural-Bolivia
Timestamp: 2020-02-26 05:04:31
Document Index: 37186156

Matched Legal Cases: ['artículo 61', 'Artículo 2', 'artículo 12', 'artículo 13', 'artículo 63', 'artículo 18', 'artículo 61', 'artículo 15', 'artículo 4']

Diagnostico Energia Rural Bolivia | Bolivia | Los Estados Unidos
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del Sector Energético en el Área Rural de Bolivia
Proyecto: Electrificación Rural
El autor del presente documento es el consultor: Ing. Walter Canedo Espinoza
Los criterios expresados en el documento son de responsabilidad del autor y no comprometen
a las organizaciones auspiciantes Organización Latinoamericana de Energía (OLADE),
Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional (ACDI) y Universidad de Calgary Se autoriza la utilización de la información contenida en este documento con la condición de que se cite la fuente.
2.- Información general de Bolivia
2.1.- División política
2.2.- Estructura Política-Social y
2.3.- Datos de población y vivienda
2.4.- Información macroeconómica
3.- Contexto del sector rural
3.1.- Características de la población rural
3.2.- Esquemas de organizaciones para el sector rural
3.2.1.- Los gobiernos municipales
3.2.2.- Mancomunidades municipales
3.2.3.- Los sindicatos campesinos
3.2.4.- Capitanías y ayllus
3.3.- Servicios para la población rural
3.3.1.- Educación y salud
3.3.2.- Servicios de telecomunicaciones
3.4.- Pobreza en el área rural
3.5.- Ingreso familiar en el área rural
3.6.- La situación energética en el sector doméstico rural
3.6.1.- Gastos en energía
3.6.2.- Voluntad de pago para electrificación rural
4.- Marco institucional vigente
4.1.- Estructura Institucional
5.- Marco regulatorio
5.1.- Ley de electricidad (# 1604)
5.2.- Los Reglamentos de la Ley de
5.3.- Las políticas de gobierno sobre electrificación rural
5.3.1.- Estrategia de energía
6.- Mercado de servicios energéticos
6.1.- Configuración del sistema eléctrico boliviano
6.2.- Producción de electricidad
6.3.- Demanda de electricidad
6.4.- Grado de cobertura de electricidad
6.5.- Precios de Electricidad
6.5.1.- Precios en el mercado Spot del SIN
6.5.2.- Costos marginales de generación
6.5.3.- Tarifas de electricidad
6.6.- Desarrollo del Sector eléctrico
6.6.1.- Generación de electricidad
6.6.2.- Transporte de electricidad
6.6.3.- Inversiones en el Sector Eléctrico
7.- Análisis de mercado de tecnologías de energía renovable en
7.1.- Potencial solar en Bolivia
7.1.1.- Horas de insolación
7.1.2.- Mapas de distribución de la energía solar en Bolivia
7.2.- La oferta de sistemas termosolares en Bolivia
7.3.- La oferta de sistemas fotovoltaicos en Bolivia
7.4.- Evolución de instalaciones fotovoltaicas en el periodo 1998 – 2003
7.5.- Costos de equipos fotovoltaicos en Bolivia
7.6.- Empresas productoras y proveedoras de SFV en
7.6.1.- Cadena de oferentes locales
7.7.- Impacto de los sistemas fotovoltaicos
7.7.1.- Evaluación del proyecto FIS – solar de Bolivia
7.7.2.- Evaluación expost de sistemas FV del sector privado
7.7.3.- Experiencia de la CRE con
7.8.- Potencial eólico en Bolivia
7.8.1.- Potencial eólico en algunas regiones del Departamento de La Paz
7.8.2.- Potencial eólico en algunas regiones del Departamento de Oruro
7.8.3.- Potencial eólico en algunas regiones del departamento de Santa Cruz
7.8.4.- Proyecto eólico Roboré – Santiago de
7.8.5.- Potencial eólico en algunas regiones del Departamento de Cochabamba
7.9.- Oferta tecnológica para sistemas eólicos
7.10.- Análisis del potencial hidráulico en Bolivia
7.10.1.- Fisiografía de Bolivia
7.10.2.- Sistemas hidrográficos de Bolivia
7.11.- Potencial hidroenergético de Bolivia
7.11.1.- Resumen del inventario de minicentrales hidroeléctricas
7.11.2.- Costo por kW instalado
7.12.- Oferta tecnológica para pico y minicentrales hidroeléctricas
7.13.- Potencial geotérmico
7.14.- Sistemas híbridos
7.15.- A manera de conclusiones de las energías renovables en Bolivia
8.- El potencial de gas natural
8.1.- Redes de gas natural
8.2.- Producción de gas natural en Bolivia
8.3.- Exportaciones de gas natural
8.3.1.- Contrato con Brasil
8.3.2.- Contrato con Argentina
8.4.- Consumo de gas natural en el mercado interno
8.4.1.- Distribución de gas natural para redes domiciliarias
8.5.- Precios de gas natural
8.6.- Utilización de gas natural para generación de electricidad
8.7.- Precios de gas natural para generación de
8.8.- El gas natural para electrificación rural
8.8.1.- Sistema aislado Cordillera
8.8.2.- Sistema Valles cruceños
8.8.3.- Sistema “Las misiones”
8.8.4.- Sistema Charagua
8.8.5.- Sistema Camargo
8.8.6.- Sistema Monteagudo
8.9.- Proyecto de Licuefacción, Transporte y Regasificación de Gas Natural Licuado (GNL)
8.10.- Estudio sobre aplicaciones en pequeña escala de gas
8.10.1.- Resultados del
8.10.2.- Conclusiones del estudio
8.11.- Proyecto piloto “utilización intensiva del gas natural en la UMSS”
8.11.1.- Características de las microturbinas a gas
9.- Estrategias y programas de energía rural
9.1.- El plan Bolivia de electrificación rural (PLABER)
9.1.1.- Resultados esperados del plan a nivel nacional
9.1.2.- Financiamiento de proyectos en el área de electrificación rural
9.2.- Programas energéticos nacionales e internacionales en operación al
9.2.1.- Proyecto de Electrificación Rural con Energías Renovables (BOL/97/G31)
9.2.2.- Situación del Proyecto a junio de 2004
9.3.- Proyecto de Infraestructura Descentralizada para la Transformación Rural (IDTR)
9.4.- El Programa de Energías Renovables (Convenio KFW)
9.4.1.- Objetivo del Programa
9.4.2.- Esquema de financiamiento
9.5.- Programa Electrificación Rural de Bolivia (PERB)
9.6.- Plan de Acción Bolivia para energía comunitaria
9.6.1.- Objetivo del Plan de Acción
9.6.2.- Componentes del Plan de Acción
9.6.3.- Marco Institucional del Plan de Acción
10.- Financiamiento de la electrificación rural
10.1.- Los Fondos públicos
10.2.- El financiamiento privado para sistemas familiares de electrificación rural
10.2.1.- Instituciones Financieras Intermediarias en zonas rurales
11.- Aspectos técnicos, de capacitación, promoción y difusión
11.1.- Normativa técnica para sistemas de electrificación rural
11.2.- Promoción, difusión y capacitación
12.- Experiencias desarrolladas para suministro de energía en zonas
13.- Experiencias complementarias de energización rural
13.1.- Proyecto “Opciones energéticas sostenibles para comunidades aisladas”
13.2.- Difusión de cocinas mejoradas
13.3.- Sustitución de leña por gas licuado de petróleo
13.4.- Uso eficiente de la leña en el sector industrial y doméstico
13.5.- El proyecto “Energía para la Gente”
13.6.- Biomasa para generación de electricidad Proyecto ESD-NRECA
14.- Consideración actual de aspectos sociales
14.1.- Participación de la mujer
15.- Lecciones aprendidas sobre energización rural
ANEXO: EXPERIENCIA CON CARGADOR COMUNAL FOTOVOLTAICO DE BATERÍAS EN ORINOCA
Acción Nacional Ecuménica de Desarrollo.
Centro de Información en Energías Renovables.
Centro de Investigación y Promoción al Campesino Boliviano.
Fundación para Alternativas de Desarrollo.
Fondo de Desarrollo del Sistema Financiero y de Apoyo al sector
Productivo. Flags of the World.
Fondo Nacional de Inversión Productiva y Social.
GVEP:
Global Village Energy Power.
Highly Indebted Poor Countries.
Instituto Boliviano de Normas y Calidad.
Infraestructura Descentralizada para la Transformación Rural.
Kreditanstalf fur Wiederaufbau.
Ley de Participación Municipal.
Plan Bolivia de Electrificación Rural.
Programa Nacional de Telecomunicaciones Rurales.
VMEEAT:
Viceministerio de Electricidad, Energías Alternativas y Telecomunicaciones.
Viceministerio de Saneamiento Básico.
En Bolivia de manera similar a lo que sucede en otros países, los efectos de la globalización han marcado nuevas pautas de desarrollo, pero también se han agudizado las asimetrías entre ricos y pobres. La creciente migración de los pobladores de las áreas rurales hacia los centros urbanos, ocasiona frustraciones en estas personas respecto a sus ilusiones de participar activamente de las “ventajas” que ofrecen las ciudades respecto a las áreas rurales. Sin
embargo existe la conciencia colectiva que se deben desarrollar las áreas rurales, para brindar bienestar a sus pobladores y tratar de equilibrar las inequidades y asimetrías entre lo urbano y
Los servicios básicos tienen un rol importante en el desarrollo rural, y principalmente la generación de economías locales que permitan a los pobladores rurales tener un mejor futuro para sus familias, su entorno social y ambiental.
Los proyectos de energización rural en Bolivia, desarrollados en el pasado han permitido disponer de “lecciones aprendidas” que orientan a las nuevas iniciativas a replicar lo bueno y evitar cometer errores. Una de estas lecciones aprendidas se refiere a la planificación de los proyectos energéticos; que en general no incorporaban activamente a los demandantes de energía en la definición de estos proyectos, por tanto no existían demandas legítimas, que después redundaron en fracasos, frustraciones e ineficiencia en la asignación de recursos económicos.
La ley de participación popular vigente desde 1994, ha permitido que a través de sus municipios, la sociedad civil participe activamente en la planificación de su propio desarrollo
y priorice sus demandas. Adicionalmente a la ley de participación popular el trabajo de
organizaciones que apoyan a la población rural están incorporando el concepto de participación activa de los demandantes para sus requerimientos, como consecuencia del empoderamiento de la sociedad civil en general y de lo líderes comunales en particular.
La electrificación rural en Bolivia ha sido priorizada en la Ley de electricidad a través de lo establecido en el artículo 61, que asigna al Estado la responsabilidad de apoyar al desarrollo de este sector.
El grado de cobertura de electrificación rural en Bolivia, para el año 2003 era del 28.3%, lo cual significa que se debe realizar un trabajo sostenido y mancomunado entre los demandantes, las instituciones del Estado, las instituciones de cooperación internacional y los líderes comunales.
La utilización de fuentes energéticas renovables para energización rural en el país, tiene una especial relevancia, principalmente por el grado de dificultad de aumentar la cobertura con extensión de redes eléctrica, debido a la dispersión de la población rural. A medida del avance de la cobertura, las poblaciones que van quedando sin electrificación presentan condiciones más difíciles.
El diagnóstico que se presenta en este documento es resultado de la sistematización de información, tanto oficial como de experiencias de varios actores relacionados con el desarrollo rural en general y del sector energético en particular.
La información estructurada en quince capítulos permite al lector tener una visión general de los aspectos más importantes del área rural de Bolivia y entre ellos especialmente el de energización rural.
Un tema que ha cobrado especial importancia en Bolivia y también en la comunidad internacional, es el referido a las reservas del gas natural que dispone el país y su aprovechamiento, tanto a través de la exportación como para el consumo interno. Por esa razón en el documento se hace un análisis de las actuales aplicaciones del gas natural en electrificación rural y en futuros proyectos.
Para el presente diagnóstico del sector energético en el área rural de Bolivia se ha utilizado información oficial que generan las instituciones sectoriales relacionadas con el desarrollo y la energización rural. Adicionalmente las entrevistas a “informantes clave” tanto desde la óptica de planificación participativa como indicativa, permitieron enriquecer con valiosos aportes desde perspectivas de la realidad objetiva de estas ópticas. A todo ello se suman las experiencias previas del consultor relacionadas con electrificación rural y desarrollo, tanto en la elaboración como ejecución de proyectos para el área rural.
Es importante mencionar que la estructura del documento está constituida con información que va desde lo general a lo específico. Se inicia con información que permite al lector situarse en la realidad boliviana y en algunos casos comparar con sus propias realidades, que de hecho son muy similares en los pueblos latinoamericanos. Continúa con información específica del área rural en aspectos socioeconómicos, organizativos y sectoriales relacionados con energía. Para ir culminando con experiencias concretas de proyectos, planes y estrategias de energía rural que se desarrollaron los últimos diez años y los que actualmente se desarrollan.
El documento culmina con el detalle de las “lecciones aprendidas” sobre energización rural y participación de la sociedad civil, que de hecho son varias pero posiblemente no todas. Cabe mencionar que la redacción de las lecciones aprendidas incorporan a las barreras para la electrificación rural, ya que están correlacionadas entre sí y generalmente siguen procesos iterativos para la adecuada toma de decisiones.
Un tema de especial importancia, por las características del tema que nos ocupa y por el enfoque que tiene el presente proyecto, se refiere a la experiencia de CINER en un proyecto de empoderamiento de la sociedad civil para la toma de decisiones para energización rural. Posiblemente se estén desarrollando experiencias similares en otras temáticas relacionadas con el desarrollo rural, pero el consultor no tuvo información que permita ser insertada en este documento.
Bolivia es el quinto país más extenso de Sudamérica con una superficie de 1’ 098 581 km 2 . Limita al norte y noreste con el Brasil, al sudeste con el Paraguay, al sud con Argentina y al oeste con el Perú y Chile. Es un país que no tiene salida al mar al igual que Paraguay.
El territorio boliviano está conformado por nueve regiones administrativas denominadas “Departamentos”. Los departamentos están subdivididos en provincias (112 en total), las cuales a su vez tienen secciones de provincia (327 en total) que a partir de la promulgación de
la Ley de participación popular (1994) son reconocidas como municipios y adquieren una importancia relevante en las decisiones económicas y de desarrollo de sus territorios. La ciudad capital del país es Sucre, sin embargo la sede de gobierno se encuentra en la ciudad de La Paz.
Cuadro #1. Subdivisión de los Departamentos de Bolivia
1’098581
La figura a continuación denota la división territorial de Bolivia con sus nueve Departamentos
Figura #1: Distribución de los Departamentos de Bolivia
Fuente: FOTW Flags of the World
El país tiene tres áreas geográficas bien marcadas:
Cordillera (Altiplano) Situada a una altitud de 3000 a 4000 metros sobre el nivel del mar. Valles Situados entre los 1500 y los 3000 metros. Llanos De una altura mínima de 220 metros de altitud. Bolivia tiene una variedad climática que va desde el frío altiplánico, pasando por templado en regiones de valles, hasta calor tropical en la zona de los llanos orientales.
Bolivia es un país multi-étnico y pluricultural con una población de casi 8.6 millones de habitantes distribuidos en tres eco-regiones – altiplano, valle y llanos; con una densidad poblacional de 7.8 habitantes por km 2 .
El país todavía experimenta un crecimiento rápido de su población de 2.33% anual. La población menor de 15 años representa el 41% del total y la edad mediana es de 20.3 años (31.2 % se encuentra en el tramo de edad de 10 a 24 años). La población de adultos mayores es de 4%. La población masculina y femenina está prácticamente distribuida a un 50%.
El idioma principal es el español, pero existen tres idiomas nativos que coexisten con el español, éstos son el Quechua, Aymará y el Guaraní.
2.2.- Estructura Política-Social y Económica.
Poderes del Estado.- La Constitución Política del Estado establece en su Artículo 2 o que la soberanía reside en el pueblo, es inalienable e imprescriptible; su ejercicio está delegado a los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. La independencia y coordinación de estos poderes es la base del gobierno.
Poder Ejecutivo.- Está constituido por un presidente y vicepresidente de la República elegidos por sufragio directo por un período de cinco años. Tiene 15 ministerios y 3 delegaciones especiales. Los ministerios cuentan con viceministerios y éstos a su vez con direcciones generales.
El gobierno central es elegido por un periodo de cinco años y el presidente de la República elige a sus ministros de Estado como colaboradores directos para la función de gobierno y para la administración de los gobiernos regionales en los Departamentos, a partir del 4 de diciembre del año 2005, se elegirán por sufragio directo a los Prefectos que ejercerán sus funciones por un periodo de cinco años.
Poder Judicial.- Conformado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación (12 magistrados), el Tribunal Constitucional, el Consejo de la Judicatura, las Cortes Superiores de Distrito y los Tribunales Ordinarios de Justicia.
Poder Legislativo.- Ejerce funciones en el Honorable Congreso Nacional, compuesto por la Cámara de Senadores y Cámara de Diputados conformadas por 27 senadores y 130 diputados, respectivamente.
La moneda oficial es el Boliviano (Bs) y tiene un valor de cambio actual de 8.07 Bs/$US (octubre 2005). El producto interno bruto per cápita es de $US 870 (año 2003).
El Censo nacional de población y vivienda realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) el 5 de septiembre de 2001 empadronó a 8’274 325 habitantes, de los cuales 5’165 882 (62.4%) fueron registrados en el área urbana y 3’108443 (37.6%) en el área rural. Para la determinación de área rural se consideran a zonas con menos de 2000 habitantes.
Cuadro #2. Bolivia: Población total por área, según departamento
8’274 325
5’165 230
3’109 095
2’350 466
1’552 146
1’455 711
2’029 471
1’545 648
La tasa de crecimiento del PIB real para el año 2004 fue de 3.6%, valor mayor al del año 2003 que se vio afectado por los problemas políticos y sociales durante el gobierno del Lic. Gonzalo Sánchez de Lozada que culminó con la sucesión del mandato al vicepresidente constitucional (Lic. Carlos Mesa G) y posteriormente, el año 2005, asume la presidencia constitucional el Dr. Eduardo Rodríguez Veltzé (que ejercía el cargo de presidente de la Corte Suprema de Justicia).
Durante el periodo 2004 tuvieron buen desempeño los sectores de hidrocarburos, manufactura, construcciones y recuperación de la minería (estaño, plomo, zinc y antimonio). Declinaron los sectores de la agricultura por factores climáticos adversos y el sector financiero.
Figura #2. Tasas de crecimiento del PIB boliviano (2000 – 2004)
Fuente: UDAPE – Bolivia.
La inflación acumulada hasta fines del año 2004 es del 4.4% y el año 2003 fue de 3.9%. La tasa de inflación está en permanente crecimiento desde el año 2002. El año 2001 se tuvo el valor más bajo de la tasa de inflación en el periodo de los últimos siete años, teniendo un valor de 0.9%.
El crecimiento del PIB per cápita de 1.3%, (descontado el aumento de la población) revierte la tendencia de los 5 últimos años en que registró tasas negativas en 1999 y 2001 y tasas cercanas a cero en los otros.
El índice de pobreza para el año 2004 es del 63.6% y la tasa de desempleo es de 8.7%.
Cuadro #3. BALANZA COMERCIAL (En millones de $US)
Indice Base 2000 = 100
- 704.0
Fuente: ADUANA NACIONAL- INSTITUTO NACIONAL DE ESTADISTICA Notas: (p) Cifras Preliminares. 2004: Enero - Septiembre
Respecto a la balanza comercial del país, se puede notar en el cuadro que en los últimos 5 años el saldo fue negativo para el país, es decir que se importaba más que lo que se exportaba. Sin embargo para el año 2004 el saldo es positivo, en un valor de 261.3 millones de $US.
Las importaciones principales están referidas a la categoría de suministros industriales. La segunda categoría de importaciones es la de bienes de capital. Las exportaciones de Bolivia están fuertemente soportadas por la categoría de petróleo crudo y gas natural.
El aparato productivo nacional tiene como características más importantes la dependencia
directa a las importaciones, bajo grado de diversificación de productos, insuficiente tecnología
y competitividad baja. Estos problemas están expresados en la crisis de la producción minera,
inadecuado desarrollo de la industria manufacturera y el retraso en la producción agrícola. La
baja inversión mantiene la tecnología obsoleta en el aparato productivo industrial. Estos factores contribuyen a los bajos niveles de productividad
En vista de la carencia de oportunidades de empleo en el sector urbano formal, los migrantes se han venido empleando principalmente en actividades informales. Estos factores han determinado que en Bolivia exista una concentración muy alta de microempresas. El sector de micro y pequeñas empresas juega un papel predominante en la creación de puestos de empleo
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el sector microempresarial urbano del país ocupa a alrededor de 800000 personas lo que representa el 63% de la Población Económicamente Activa (PEA) urbana del país.
La creación de un valor agregado en la manufactura está en los procesos simples de
transformación de material, el 75% de las industrias son clasificadas como micro-industrias y
el 25 % son industrias con generación de empleo mayor a 5 operarios.
Bolivia es un país altamente endeudado. A 2003, el total de la deuda externa ascendía a $us. 5041.7 millones. Los principales acreedores son los organismos multilaterales cuyo saldo asciende a esa fecha a $us. 4218.2 millones y la deuda bilateral cuyo saldo asciende a $us. 820.7 millones. Entre ambos representan casi el 100% del total.
Bolivia ha sido beneficiada por la comunidad internacional con el programa HIPC (Highly Indebted Poor Countries). Gracias a este mecanismo, Bolivia se beneficiará con la reducción del pago de la deuda multilateral y bilateral por un monto de $us 854 millones en Valor Presente Neto, cuyo valor nominal asciende a $us 1300 millones.
En 2001 Bolivia calificó para participar en la iniciativa HIPC por segunda vez no sólo por el grado de pobreza y endeudamiento sino también gracias a un notable comportamiento macroeconómico.
La población del área rural tiene diversos orígenes étnicos y se han producido permanentes migraciones tanto espontáneas como dirigidas a través de programas de colonización que finalmente resultaron en algunos casos en mestizajes y en otros algunos pueblos originarios han mantenido sus condiciones de raza casi inalterables, resistiendo a las diferentes tipos de conquistas como la de los españoles o grupos étnicos de otras zonas de Bolivia.
El pueblo indígena es la colectividad humana que desciende de poblaciones asentadas con anterioridad a la conquista o colonización, y que se encuentran dentro de las actuales fronteras del Estado; poseen historia, organización, idioma o dialecto y otras características culturales, con la cual se identifican sus miembros reconociéndose como pertenecientes a la misma unidad socio-cultural; mantienen un vinculo territorial en función de la administración de su hábitat y de sus instituciones sociales, económicas, políticas y culturales.
En Bolivia alrededor del 60% es de origen indígena y originario. Una manera de clasificar a los pueblos indígenas en Bolivia es mediante una exposición antropológica coherente con el tratamiento ecológico. De este modo resultan los siguientes etnoconjuntos:
Andino (altiplano y valles), del Oriente (llanos cruceños y chiquitanía), del Chaco, de la Amazonía (norte y sur de la llanura beniana)
AREA ANDINA (tierras altas: altiplano, valles y yungas) Departamentos: La Paz, Chuquisaca, Potosí, Oruro, Cochabamba y una parte de Santa Cruz.
El quechua y el aymara son los idiomas indígenas más hablados y presenta un alto grado de mestización.
La forma de organización básica es el ayllu. Mediante un control económico directo y una ampliación en el uso y manejo de distintos nichos ecológicos se configuraron las Federaciones
étnicas: Kolla, Lupaca, Pacaje, Charka, Yamparae, Lípez, Chicha, Killaca, etc. que en muchos casos tenían lengua propia y formaban parte del Kollasuyo: región político-administrativa del Tawantinsuyo Inca, y cuyo sistema de organización macrosocial y multinacional estaba basado en el control vertical máximo de pisos ecológicos.
El concepto de territorio fue socavado y fracturado desde la colonia, pasando por la república, hasta nuestros días.
ORIENTE, CHACO Y AMAZONÍA (tierras bajas) Departamentos: Santa Cruz, Beni, Pando y parte de Tarija, Chuquisaca.
En esta basta región, que representa casi el 70% del territorio boliviano, es difícil establecer cuántos pueblos existieron antes de la colonia pues muchos desaparecieron con la conquista.
Todo el territorio de las tierras bajas fue ocupado por pueblos mayormente nómadas, pero también sedentarios.
La organización social, basada en sistemas de reciprocidad de grupos, fue de carácter extenso:
grupos familiares mayores donde el individuo y familia nuclear no aparecen como unidad.
Antes de la conquista existían grupos étnicos que lograron acumular excedentes, conquistar y someter a grupos menores o menos fuertes. Como por ejemplo los Guaraníes que llegan a establecer una frontera de intercambio con el mundo andino; no dejan avanzar a los Incas, pero comercian con ellos.
Cuadro #4 Distribución de grupos étnicos de Bolivia
Afro - Boliviano
Germán Bush Chiquitos Ñuflo de Chávez
Cávineño
Vaca Diez, Ballivían Madre de Dios
Ñuflo Chavéz
Velasco, Chiquitos
Madre de Dios Vaca Diez Ballivián Iturralde
Guaraní (Ava,
Cordillera Luis Calvo Hernando Siles O' Connor Gran Chaco
Izoceño, Simba)
(Trinitario,
Ignaciano)
2.298.980
Uru (Chipaya,
Murato, Hiruito)
Históricamente en Bolivia han existido diversas formas de organización de las comunidades rurales para la toma de decisiones, algunas relacionadas con el poder dominante de gobiernos de turno, otras de forma tradicional por razones étnicas y también las relacionadas con políticas de Estado a través de leyes como la de participación popular.
Una reforma de especial relevancia desde la perspectiva de la equidad y de construcción de ciudadanía fue la Ley de Participación Popular (LPP), promulgada en 1994. Apunta a la descentralización del uso de los recursos públicos y promueve la presencia organizada de la comunidad local, a través del Comité de Vigilancia (encargado de hacer seguimiento a la gestión municipal). Así, la LPP introdujo un efecto de distribución igualitaria de los recursos de coparticipación y organizó una gestión municipal que permite articular las demandas y representación de la comunidad organizada, favoreciendo la construcción democrática y la apertura de nuevos espacios de desarrollo humano.
Este proceso, que tuvo avances importantes hasta 1997, luego decayó. Persisten problemas como la debilidad institucional de los municipios (en recursos escasos, insuficiente personal calificado y rotación de los empleados) en muchos casos por razones políticas. Otros temas pendientes son la deficiente articulación entre los niveles municipal y central y la inexistencia de estrategias regionales que incorporen el desarrollo municipal y eviten la atomización que debilita las posibilidades de desarrollo de los municipios, especialmente de los más pobres y pequeños, a menos que formen mancomunidades 1 .
La administración y representación de los municipios está encargada a los gobiernos municipales y tienen una duración de cinco años y son electos por voto popular de los integrantes de un municipio. Adicionalmente a la LPP, la Ley 2028 de Municipalidades, define las competencias y finalidades del Gobierno Municipal:
1 Molina, 1999.
En materia de Desarrollo Humano Sostenible
En materia Administrativa Financiera
En materia de Defensa del Consumidor
En materia de Servicios
Otras competencias están relacionadas con: actos administrativos aprobados por instancias públicas, previsión en la asignación de recursos suficientes para cumplir dichas atribuciones que garantice la sostenibilidad.
Los principales Actores Municipales son:
El Concejo Municipal, es la máxima autoridad del Gobierno Municipal; constituye el órgano deliberante, normativo y fiscalizador. Tiene potestad Normativa: Ordenanzas y Resoluciones; además de fiscalizar mediante: verificación, control, comprobación e inspección.
El Alcalde Municipal, es la máxima autoridad Ejecutiva del Gobierno Municipal. Tiene potestad: Ejecutiva, Administrativa y Técnica dentro de su jurisdicción territorial que es la sección de provincia.
El Sub Alcalde, es un ciudadano designado por el alcalde, como responsable administrativo del Distrito Municipal, tiene como principales competencias la de ejercer funciones delegadas por el alcalde a nivel de distrito, supervisar por una adecuada prestación de los servicios públicos, coordinar y participar en la formulación del POA y el PDM en su distrito, promover el desarrollo económico y social en su distrito.
El Agente Municipal, en un miembro de la comunidad elegido por voto popular, sus funciones tienen el mismo periodo que los concejales. Ejerce funciones delegadas por el Concejo Municipal y coordina con el sub alcalde a nivel de cantón, participa en las sesiones del Concejo municipal con derecho a voz en asuntos del cantón.
Las Organizaciones Territoriales de Base (OTB), son sujetos de la Participación Popular expresadas en las comunidades campesinas, pueblos indígenas y juntas vecinales, organizadas según sus usos y costumbres. Apoyan en la formulación del Plan Operativo Anual (POA), supervisan su ejecución y son los principales responsables del mantenimiento, resguardo y protección de bienes de dominio público.
El Comité de Vigilancia, es una instancia organizativa de la sociedad civil que articula las demandas de las OTB’s, con la Planificación Participativa Municipal, la vigilancia social de la Administración Municipal y la canalización de iniciativas y acciones que beneficien a la colectividad.
En la temática de proyectos de desarrollo en los municipios, los gobiernos municipales con interlocutores válidos para la toma de decisiones y de contraparte de proyectos.
3.2.2.- Mancomunidades municipales Una mancomunidad es una agrupación de varios municipios para la realización de objetivos comunes.
La legislación boliviana establece una mancomunidad obligatoria, que es la que deben realizar los municipios de población menor a cinco mil habitantes, si quieren habilitarse para recibir su coparticipación de los tributos nacionales.
Pero también existen mancomunidades voluntarias. En ellas los participantes se comprometen
a poner sus recursos, esfuerzos e inquietudes al servicio de un proyecto que no podrían realizar solos. Los municipios miembros coordinan sus acciones entre sí. Las actividades comunes se acuerdan en reuniones del directorio de la mancomunidad, en las que participan representantes de todos los municipios.
No necesariamente debe haber continuidad territorial entre los municipios que deciden conformar una mancomunidad voluntaria.
Los proyectos de desarrollo rural han encontrado en las mancomunidades fortalezas para alcanzar los objetivos planteados, sin embargo los intereses coyunturales de los municipios que se agrupan en mancomunidades no son sostenidos o totalmente compartidos, principalmente por razones políticas o por diferencias culturales y económicas.
En Bolivia el denominativo “Campesino” surge después de la revolución de 1952 2 y es utilizado en regiones del altiplano, valles y oriente boliviano. Hace referencia a los habitantes nativos de áreas rurales dedicados a labores agropecuarias y que propagaron al sindicato rural como forma de organización (sindicatos, subcentrales, centrales, federaciones, etc.). La elección de los dirigentes del sindicato es por votación directa entre los miembros de la comunidad y sus funciones eran de las más variadas, entre ellas: representar a la comunidad, gestionar apoyo para mejoras en infraestructura, solucionar conflictos entre los miembros de la comunidad, organizar trabajos comunales, etc.
Estas organizaciones tuvieron poder incuestionable en decisiones no sólo locales sino también
a niveles departamentales y nacional. Actualmente en áreas rurales persiste la influencia de los sindicatos que aunque son reconocidos por la Ley de participación popular, el poder que otrora ejercían se ha visto disminuido por las nuevas formas de organización relacionadas con el poder municipal.
2 Anteriormente se denominaba “indio”
En la zona de los llanos y el Chaco, existen grupos socioculturales anteriores a la colonización española. Estos grupos asumen sus propias formas de organización (cabildos, capitanías, tentas) y sus propias autoridades (Mburuvicha, capitanes, presidentes). Producto de su marcha y otras acciones lograron que se les reconozca sus territorios bajo el denominativo de Tierras Comunitarias de Origen (TCOs). La Ley de Participación Popular reconoce a los Pueblos Indígenas y establece que "es la colectividad humana que desciende de poblaciones asentadas con anterioridad a la conquista o colonización, y que se encuentran dentro de las actuales fronteras del Estado; poseen historia, organización, idioma o dialecto y otras características culturales, con la cual se identifican sus miembros reconociéndose como pertenecientes a la misma unidad socio-cultural; mantienen un vínculo territorial en función de la administración de su hábitat y de sus instituciones sociales, económicas, políticas y culturales".
En el altiplano y valles los grupos socioculturales que reivindican las formas y autoridades tradicionales de organización (como el ayllu, la marca y las parcialidades: mallku, jilacata, segundas mayores, etc.) y son contrarias al sindicato como forma de organización. Reclaman la reconstitución de sus territorios y autoridades. El Ayllu es un modelo social ancestral bajo una lógica de jerarquías y dualidad, correspondiendo a un modelo de ocupación territorial mediante unidades territoriales discontinuas. Los Ayllus, como formas de organización, están relacionados con el aspecto productivo y tienen que ver con el manejo y control del territorio. La estructura del Ayllu garantiza la producción y reproducción material, cultural y espiritual
Tanto las capitanías y ayllus como representación legítima de los pueblos originarios, con énfasis en algunas zonas del país, ejercen la tuición sobre decisiones en sus territorios. Por tanto para temas de desarrollo, resulta indispensable la interacción con sus autoridades.
La información estadística que se consigna en este acápite y los posteriores, en varios casos hace referencia a datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) en base al Censo del año 2001. La cual se mantiene en los reportes oficiales del anuario 2004 del INE.
Los servicios básicos para poblaciones rurales como educación, salud, agua potable, saneamiento básico, electricidad y telecomunicaciones tienen actualmente una dinámica creciente en cobertura y calidad de los servicios, ya que se han priorizado estos servicios, tanto por las autoridades municipales, como por los gobiernos regionales, central y la cooperación internacional. Pese a todos estos esfuerzos aún la cobertura de estos servicios no es suficiente.
3.3.1.- Educación y salud Entre 1992 y 2001 según datos del INE, se evidencian progresos en infraestructura (materiales, espacios de la vivienda, servicios de agua, saneamiento e insumos energéticos) y en el mejoramiento de las condiciones de los recursos humanos (alfabetismo, escolaridad, atención y cobertura de los servicios de salud).
En el área urbana, 15.6% de la población tiene carencias en materiales de la vivienda, mientras que en el área rural 75.7% de la población se enfrenta a éstas. La diferencia es mucho más notable en insumos energéticos (energía eléctrica y combustibles para cocinar), 14.1% de la población urbana no cuenta con adecuados insumos energéticos, en tanto que en el área rural 91.2% no dispone de estos.
Al considerar las principales carencias que conforman el índice de necesidades básicas insatisfechas (NBI) se observa que 70.8% de la población presenta problemas de espacios en la vivienda, 58.0% Inadecuados Servicios de Agua y Saneamiento y 52.5% refleja déficit educacional.
En los departamentos de Pando, Beni y Potosí más de 70% de la población tiene inadecuación en los servicios de agua y saneamiento. Respecto a los insumos energéticos (energía eléctrica y combustible para cocinar), Potosí, Pando, Beni y Chuquisaca están por encima de 60% de déficit, en tanto que el resto están por debajo de 45%.
Cuadro # 5 BOLIVIA: COMPONENTES DEL ÍNDICE DE NECESIDADES BÁSICAS INSATISFECHAS SEGÚN DEPARTAMENTO, CENSO 2001 (En porcentaje)
Más de 70% de la población de los departamentos de Potosí y Chuquisaca manifiesta bajos niveles de educación, afectada por el analfabetismo y/o alto porcentaje de niños y niñas que no asisten a la escuela; mientras que Santa Cruz, Oruro y La Paz muestran menores niveles de insuficiencia educativa, por debajo de 50%. A excepción de los departamentos de Cochabamba, Tarija y Santa Cruz, donde menos de 30% de la población tiene inadecuada atención en salud, los demás departamentos están por encima de este índice, destacándose Potosí y Oruro con más de 55% de la población que no registra adecuada atención de salud.
Entre 1992 y 2001, los avances más importantes se evidencian en servicios de agua y saneamiento con una disminución de 17.9 puntos porcentuales y en indicadores de educación de 16.6 puntos porcentuales. Otro logro es la menor carencia en atención de salud que muestra una reducción de 15.7 puntos porcentuales.
Indicadores rurales de necesidades básicas insatisfechas
Censos de 1992 y 2001 (En porcentaje)
Inadeacuados
espacios en la
Fuente: INE – UDAPE
El Ministerio de Servicios y Obras públicas de Bolivia (MSOP), a través del Viceministerio de Saneamiento Básico (VSB) realizó la actualización de la cobertura de los servicios de agua potable y saneamiento básico para el año 2004, tomando como base los datos oficiales del censo 2001. A continuación se muestran los datos:
Cuadro #7. Cobertura de los servicios de agua potable y saneamiento básico (año 2004)
Población sin acceso
782 053
2’ 961 246
1’ 724 182
2’ 329 951
2’ 506 235
5’ 291 197
Fuente INE, y proyecciones VSB - Población total- 9 085 142 (hab)
En el cuadro se puede notar que la cobertura de agua potable en el área rural no alcanza al 50% de la población y solamente un 31% de cobertura para saneamiento básico.
Los servicios de telecomunicaciones se clasifican de distintas maneras. De acuerdo a las necesidades que cubren, se tiene una clasificación entre Servicios Básicos, los cuales comprenden Telefonía Local, Telefonía de Larga Distancia Nacional e Internacional, Telefonía Móvil, y Telefonía Pública, y Servicios No Básicos, que incluyen entre los principales a Servicios de Valor Agregado, Telex y Telegrafía, Radiodifusión, Televisión, Distribución de Señales, Busca Personas, Servicio Móvil de Despacho, Redes Privadas, Radioaficionados, etc.
Los servicios de telecomunicaciones en Bolivia son brindados por empresas privadas, cooperativas y una empresa capitalizada (ENTEL), tanto para áreas urbanas como rurales. El cuadro siguiente muestra el detalle de las empresas y el tipo de servicio que realizan.
En particular el servicio de telefonía tanto fija como móvil es la principal necesidad de telecomunicaciones en Bolivia, por tanto a continuación se muestran los datos de cobertura de estos servicios tanto para el área urbana como rural.
Cuadro #9. HOGARES, SEGÚN ÁREA GEOGRÁFICA Y DISPONIBILIDAD DE SERVICIO TELEFÓNICO, 1998 - 2002 (En porcentaje)
DISPONIBILIDAD DE SERVICIO TELEFÓNICO (FIJO O MÓVIL)
La densidad del servicio telefónico en áreas urbanas del país para el año 2002 es de 38.40% en cambio la densidad telefónica en áreas rurales alcanza solamente al 1.80 %.
Bolivia es un país que, aún tomando en cuenta los avances logrados hasta el momento fruto de las reformas introducidas, tiene bajos índices de penetración telefónica y conectividad, elementos importantes para lograr un desarrollo más acelerado de la economía y del bienestar de la población. Al respecto, la principal dificultad que existe en la actualidad, y es motivo de preocupación constante, es lograr el acceso universal en el área rural. Con este objetivo, se han desarrollado varios proyectos como el Programa Nacional de Telecomunicaciones Rurales (PRONTER) con la finalidad de ampliar la cobertura de los servicios de telecomunicaciones a poblaciones rurales con menos de 350 habitantes, las cuales no se encuentran contempladas dentro de los Contratos de Concesión suscritos con los operadores de los servicios, para su atención en cumplimiento de las metas de expansión.
En el área rural, los cambios más importantes de 1992 a 2001 se producen en los porcentajes de marginalidad e indigencia. La reducción de la población en condición de marginalidad es de 11.4% a 6.8% y de la población en Indigencia de 58.9% a 45.1%.
Otro aspecto destacable en este periodo es el desplazamiento de la población rural del grupo de indigencia al de pobreza moderada. La población en indigencia disminuyó en 13.8 puntos porcentuales, mientras que la población en pobreza moderada aumentó en 14 puntos porcentuales.
Cuadro #10 Población rural por grupos de satisfacción de necesidades básicas Censos de 1992 y 2001 (En porcentaje)
Fuente: INE - UDAPE
De acuerdo a la información del Censo 2001, 58.6% de la población boliviana es pobre, porcentaje que equivale a 4’695464 habitantes residentes en viviendas que no reúnen las condiciones apropiadas, carecen o presentan inadecuación de servicios de agua y saneamiento, utilizan combustibles no adecuados, tienen bajos niveles de educación y/o manifiestan inadecuada atención en salud. La población no pobre representa el 41.4% de los habitantes del país que equivalen a 3’318916 personas.
Cuadro #11 Población total, población en viviendas colectivas, población en viviendas particulares y población por situación de pobreza según departamento, CENSO 2001
Estos resultados, comparados con los de 1976 y 1992, permiten establecer algunas tendencias que revelan avances en las condiciones de vida de la población durante las tres últimas décadas. En 1976, el 85.5% de la población era pobre, en 1992 fue de 70.9% y el año 2001 es de 58.6%.
En áreas rurales, el ordenamiento de los departamentos según niveles de pobreza presenta cambios significativos. En primer lugar, prácticamente todas las áreas dispersas tienen una incidencia de pobreza mayor que el área urbana. En segundo lugar, el porcentaje de pobres con la línea alta no difiere significativamente del porcentaje de pobres con la línea baja. De la misma manera no hay diferencias apreciables entre el porcentaje de pobres moderados y el porcentaje de pobres extremos.
Las áreas dispersas de Potosí, Chuquisaca y Cochabamba tienen elevados porcentajes de incidencia de pobreza y extrema pobreza, la magnitud de pobreza es mayor al 90% cuando se utiliza la línea de pobreza alta y alrededor del 87% en el caso de la línea de pobreza baja. La extrema pobreza tiende a concentrarse particularmente en los departamentos de Potosí y Chuquisaca y conforman la región con los niveles de pobreza más altos en todo el país.
Al contrario, en áreas rurales de los Departamentos de Pando y Beni se observan menores niveles de pobreza extrema, alrededor del 50% de la población rural de dichos departamentos ha salido de la pobreza extrema.
Cuadro#12. Incidencia de pobreza (2001)
Los resultados por contexto urbano y rural evidencian que en el área urbana la pobreza afecta a 39 personas de cada cien, mientras que en 1992 afectaba a 53 personas. En el ámbito rural, 91 personas de cada cien se encuentran en esta condición con relación a 95 personas en 1992.
Entre 1992 y 2001, el departamento de Santa Cruz presenta la mayor reducción del porcentaje de pobres tanto en áreas urbanas y rurales. En el área urbana, la pobreza se redujo de 48.5% a
24.9% y en el área rural de 92.5% a 81.0%. En el mismo periodo, la menor reducción de pobreza se observa en el departamento de Potosí. En el área urbana, disminuyó de 51.7% a 48.3%, mientras que en el área rural aumentó de 95.1% a 95.4%.
Más del 80% de los hogares rurales generan ingresos provenientes de la producción agropecuaria, generalmente en pequeños predios, ello hace que sea uno de los medios de vida más importantes. Sin embargo, el promedio de ingresos rurales per cápita es menor a $us 25 por persona al mes, como resultado de bajos niveles de productividad. No es el propósito de
este documento discutir las causas de la desigualdad, sino se circunscribe a mostrar las fuentes
de ingreso que originan la desigualdad.
La estructura del ingreso familiar de los hogares rurales muestra que cerca del 20% del ingreso proviene de la producción agrícola comercial y 22.8% se destina al autoconsumo, entre ambos representan 41% del ingreso familiar de hogares rurales. La producción agrícola presenta una baja productividad y generalmente enfrentan precios bajos en el mercado, a pesar de ello el autoconsumo de productos agrícolas constituye una fuente para la seguridad alimentaria de los hogares rurales.
Los hogares que viven en áreas rurales no se dedican exclusivamente a labores agrícolas sino que también tienen producción pecuaria: más del 12% del ingreso familiar rural proviene de la actividad pecuaria y productos derivados de ésta, tanto en forma de venta como de autoconsumo. Las actividades pecuarias son fuentes importantes para mejorar el ingreso de los hogares rurales, porque amplían directamente la capacidad de consumo.
(1999-2001), la estructura del ingreso familiar de hogares
rurales en Bolivia permaneció estable, aunque se observa un aumento de la participación del ingreso agrícola comercial y una reducción del autoconsumo.
A lo largo del período de análisis
En todas las regiones, la producción agrícola (tanto para la venta como el autoconsumo) tiene
la mayor contribución en la estructura del ingreso familiar. En el altiplano, el valor de los
productos es más bajo, lo que determina que la contribución de la actividad agrícola comercial al ingreso familiar sea también reducido, y probablemente es uno de los determinantes de la mayor proporción del autoconsumo y de la incursión en actividades no agropecuarias.
En los llanos, la contribución de las actividades agrícolas comerciales y del autoconsumo, al igual que el valor de la producción pecuaria es elevada. Es probable que los productos agrícolas y pecuarios de los llanos tenga un valor más elevado. Los ingresos no agropecuarios y no laborales son sustancialmente más bajos en los llanos.
En las comunidades rurales de los valles, la producción agrícola predomina sobre las demás, tanto para la venta como para el autoconsumo, sin embargo se observa una menor participación de las actividades pecuarias en la generación de ingresos. Es probable que
muchas actividades agropecuarias tengan su origen en centros poblados menores y no necesariamente están en comunidades rurales.
Cuadro #13 Bolivia rural: Ingreso Familiar por año según fuentes, 1999-2001 (Porcentaje)
Ingreso agrícola comercial Autoconsumo Ingreso pecuario y derivados Ingreso no agropecuario Ingreso no laboral
Fuente: Encuesta continua de hogares 1999-2001, INE
Cuadro #14 Bolivia: Estructura del Ingreso Familiar por región según fuentes, Período 1999-2001 (Porcentaje)
Ingreso agrícola comercial Autoconsumo Ingreso pecuario y derivados Ingreso no pecuario Ingreso no laborales
La población rural se encuentra en una situación económica que va desde el nivel de extrema pobreza hasta la categoría de muy ricos, los extra pobres representan aprox. El 20% con ingresos desde 0 – 505 $us/fam.año, después están los muy pobres 30% ingreso 506 – 900 $us/fam.año, pobres 20% ingreso 901 – 1400 $us/fam.año, medianos 20% ingreso 1401 – 2500 $us/fam.año, ricos 8% ingreso 2501 – 16650 $us/fam.año, y los muy ricos 2% ingreso 16651 – 140300 $us/fam.año.
Los consumos domésticos rurales de energía en familias que se encuentran en zonas donde no llegan los energéticos convencionales, están dominados por las demandas de cocción de alimentos (89% del consumo energético total), iluminación y comunicación (audiovisión) y otros usos, demandan el 11% de la energía restante. Los usos productivos de la energía en familias rurales dispersas, representan un porcentaje marginal del consumo total; cuando ellos existen son específicos, concretos y, deben abordarse de una manera particular.
En general, fuentes como la electricidad, kerosén, velas, pilas y diesel, que se usan para fines no térmicos, no son representativos en la matriz energética de los hogares rurales, representando sólo un 11% del uso final de la energía. Aunque no exigen grandes cantidades
de energía, la iluminación (5%) y el entretenimiento (2%), son demandas de corte estratégico
en lo que significa la calidad de vida rural y su participación a través de la información que reciba de los medios de comunicación.
El tipo de bioenergético utilizado depende de las condiciones regionales. En las comunidades
dispersas en los valles, por ejemplo, el 91% de la demanda para la cocción de alimentos está cubierta por leña, mientras en el altiplano norte la demanda está satisfecha en un 53 % por
En cuanto a eficiencia energética para la cocción, por cada unidad de energía útil obtenida se requiere 25 kg de leña o 33 kg de estiércol y solamente 1.41 kg de GLP, lo cual se traduce en que las familias rurales gastan hasta 2 a 3 veces mas energía para el mismo fin, que las familias que usan GLP.
A continuación se muestra el cuadro comparativo de cobertura de energéticos entre el área
Cuadro# 15. Cobertura de energéticos para el año 2001 en las áreas urbanas y rurales
Total Hogares (2001)
1.214.104
Cobertura del servicio eléctrico
Cobertura del GN o GLP para cocinar
Cobertura de la leña para cocinar
Fuente: INE CNPV-2001.
El Cuadro 15 muestra los fuertes contrastes urbano/rural de la cobertura de los servicios eléctricos y de los combustibles comerciales (GN y GLP) para cocinar. Mientras que en las áreas urbanas, las coberturas de los energéticos comerciales es alta, esta situación se invierte en las áreas rurales. El sustituto natural de los combustibles comerciales, sobre todo para la cocción es la leña. Este combustible tiene una muy baja eficiencia. Todos estos contrastes explican el valor de los dos indicadores del área social.
Cuadro# 16 . Tasas de crecimiento anual 1992-2001 de las coberturas de energéticos en el sector doméstico
Crecimiento Hogares 1992 a 2001
Crecimiento Cobertura de electricidad
Crecimiento Cobertura de leña para cocinar
Crecimiento Cobertura gas (GN o GLP) para cocinar
Fuente: INE CNPV -1992 -2001.
El Cuadro 16 muestra la tasa de crecimiento demográfico y las tasas de crecimiento de las coberturas de los energéticos entre 1992 y 2001 para las áreas urbanas y rurales.
Se puede observar que todos los crecimientos son positivos. Es decir que los energéticos comerciales como la electricidad, el GLP y GN han tenido un grado mayor de penetración entre 1992 y el año 2001 tanto en las áreas urbanas como rurales.
Por otra parte, se constata que la demanda de leña también ha crecido tanto en las áreas urbanas como en las rurales. Una de las principales causas de esta situación es la ausencia de infraestructura suficiente para la distribución de energéticos como el GLP o GN.
El crecimiento de la leña en las áreas urbanas se debe a que los procesos de urbanización sobrepasan la capacidad de oferta de los energéticos comerciales (GLP o GN) y creando presiones que incrementan el precio de éstos y justificando de esta forma la penetración de la leña.
En general, fuentes como la electricidad, kerosén, velas, pilas y diesel, que se usan para fines no térmicos, no son representativos en la matriz energética de los hogares rurales. Aunque no exigen grandes cantidades de energía, la iluminación y el entretenimiento, son demandas de corte estratégico en lo que significa la calidad de vida rural y su participación a través de la información que reciba de los medios de comunicación.
A través de experiencias en Bolivia, se ha evidenciado el interés y la voluntad de participación de la población campesina e indígena en los proyectos de electrificación, situación que se constata a partir de que los proyectos nacen de la iniciativa comunal ante las necesidades que enfrentan. Todos los proyectos que presentan son demandas sentidas y se encuentran respaldados por las solicitudes y compromisos que asumen los jefes de cada hogar, quedando de esta manera garantizada la participación de la comunidad y la apropiación del proyecto.
3.6.1.- Gastos en energía Tal como se mencionó anteriormente los gastos en energía en el área rural son importantes en relación a sus ingresos, más aún tomando en cuenta el nivel de eficiencia de los energéticos no comerciales respecto a la electricidad o GLP.
Se puede observar que a nivel país, en los centros poblados el mayor porcentaje de gastos por energético respecto a los gastos totales corresponde a las pilas utilizadas para radios (29%), seguido por el gasto en garrafas de GLP (21,4%), el gasto correspondiente al consumo de diesel es de 18,4%, el de velas asciende a 17.2% y en ultima posición se encuentra el gasto en kerosene que corresponde al 14% de los gastos totales en energéticos tradicionales. La
estructura de gastos por fuente en las comunidades dispersas presenta algunas variantes con relación a la de los centros poblados, las pilas son el energético con mayor porcentaje de gastos (34.3%), seguido del consumo de diesel (20%), el 18.8% de los gastos en energéticos corresponden al consumo de GLP, el 15.3% al kerosene y por último las velas con un porcentaje de 11.6.
Cuadro #17
Fuente: INE - CIES
La agrupación por estrato de población de familias que no cuenta con el servicio de energía eléctrica, de acuerdo al siguiente cuadro observamos que en el estrato 1 que corresponde a poblaciones menores a 350 habitantes, el mayor porcentaje de hogares (33.7) se agrupa en el rango de gastos de energéticos tradicionales que varía de 0 a 30 $us/año, así mismo en el estrato 2 de poblaciones mayores a 350 hasta 2000 habitantes, el mayor porcentaje de hogares (28.4) gasta también entre 0 y 30 $us/año en el consumo de energéticos tradicionales, el estrato 3 (2001-5000 habitantes) presenta una situación igual, el 64.5% de los hogares tiene un gasto anual entre 0 y 30 dólares americanos y por último el estrato 4, que es aquel que agrupa poblaciones que varían entre 5001 y 10000 habitantes tiene el mayor porcentaje de hogares en el rango de gastos en energéticos tradicionales correspondiente a 70 y 90 dólares americanos por año.
Cuadro #18 Porcentaje de hogares por estrato de población y rango de gastos en energéticos tradicionales en $US/año
Mayores a 110
Cuadro #19 Distribución del gasto anual en energéticos tradicionales por estrato de población Hogares sin energía eléctrica
Se aprecia que prácticamente todos los estratos de población podrían pagar una tarifa eléctrica de 2.5 $US/mes, considerando un principio de reconversión energética de su economía familiar y, orientar su gasto al pago de un servicio más conveniente de energía que aquella provista por los energéticos tradicionales.
En cuanto a los gastos en energéticos tradicionales y su relación con el nivel de pobreza se logró el siguiente cuadro, que muestra los distintos niveles de gastos en dólares americanos por año por Departamento.
Cuadro #20 Gastos anuales en energéticos tradicionales
El gasto anual promedio en dólares americanos correspondiente a energéticos tradicionales para la población nacional en condiciones de indigencia es de 53.5 y para la población en condiciones de marginalidad es de 36,7, el promedio para el total de población en condiciones de extrema pobreza es de $us. 45.1 al año.
También se puede observar que existe una diferenciación del nivel de gasto por región geográfica, siendo el más bajo correspondiente al altiplano con un total de $us. 40 para la población en condiciones de Indigencia y $us. 29 para la población en condiciones de marginalidad.
En la región de Valles el gasto anual es de $us. 54 para la población en condiciones de indigencia y $us. 38 para la población en condiciones de marginalidad. La situación para la región tropical es muy diferente ya que para la población en condiciones de indigencia y marginalidad se estima un gasto anual en $us. igual a 67 y $us. 44 respectivamente.
El nivel de ingresos en el área rural varía según las actividades realizadas, vale decir que la actividad agropecuaria presenta el menor nivel de ingresos. La relación de los ingresos de otras actividades rurales respecto a los ingresos por actividades agropecuarias es de 2 a 1, esta relación es mayor (3.5 a 1) si comparamos los ingresos agropecuarios con el nivel de ingresos del área urbana. De acuerdo a lo mencionado anteriormente tenemos el siguiente cuadro:
Cuadro #21 Ingresos - gastos en energéticos (área rural)
Los gastos anuales por consumo de energía eléctrica tanto en el área rural como urbano son mayores a los gastos anuales por consumo de energéticos tradicionales, pero al comparar el porcentaje que representan estos gastos respecto al nivel de ingreso, la perspectiva cambia, pues el mayor porcentaje de gastos en energía respecto al nivel de ingresos, se observa en el la población que tiene el nivel más bajo de ingresos y de gastos en energía.
Cuadro #22 Gastos en energéticos vs ingresos
% del gasto anual en energéticos respecto al ingreso Área rural, actividades agropecuarias.
% del gasto anual en energéticos respecto al ingreso Área rural otras actividades.
% de gasto anual en energéticos respecto al ingreso Área urbana
Fuente: INE – CIES
Para tener datos confiables de los gastos en energía que puedan ser sustituidas por electricidad (no se analizó cocción de alimentos), el VMEEAT con apoyo del Banco Mundial, en el marco del proyecto Infraestructura Descentralizada para la Transformación Rural (IDTR) encargó la
realización de encuestas en diversas zonas del país. Las zonas fueron de la de los llanos, valles y altiplano. Estas zonas son representativas para el país, porque muestran un patrón similar de consumo con el resto de las comunidades que pertenecen a las respectivas zonas, tal como se demostró en estudios anteriores.
Como se puede apreciar en la gráfica obtenida de las encuestas, los gastos promedios mensuales en energéticos tradicionales (velas, mecheros, lámparas a kerosene, pilas secas, etc) en las tres zonas difieren poco, notándose que hasta un 50% de la población gasta alrededor de 5 $US/mes.
Gastos en Energia Tradicional
Cono Sur Cochabamba
V. Mesotermicos Santa Cruz
Fuente: CIES (Encuestas para el proyecto IDTR)
En lo que toca a la capacidad de pago, por lo exiguo de sus ingresos, es débil, aunque cuentan con la ventaja de poder utilizar los recursos que destinan a la compra de insumos energéticos (vela, kerosén, pilas y en algunos casos gas), para cubrir el costo del uso del servicio eléctrico.
Para calcular los niveles de penetración de los sistemas eléctricos se acumula la población según diferentes segmentos, y se estima su capacidad de pago, bajo las siguientes premisas:
a) La base de estimación de la disponibilidad a pagar, son los gastos actuales en energéticos
tradicionales (pilas, velas, mecheros, lámparas a GLP, etc.).
b) Se parte del principio de lograr una reconversión de la economía energética de la familia
campesina. Es decir que los gastos que actualmente realiza en energéticos tradicionales, los
utilice para pagar un servicio eléctrico que le da mayores prestaciones, calidad y confiabilidad de servicio. c) Se tiene como referencia qué, los futuros consumidores de electricidad conocen los costos de tarifa eléctrica mínima por mes en las zonas rurales, que se encuentra en alrededor de 2.5 $US y, con éstas tarifas tienen un derecho a 15 – 20 kWh mes de consumo mínimo. La caracterización lograda de la población se muestra en el siguiente gráfico.
Figura #4 Distribución de población
En el gráfico se muestra las curvas acumuladas de donde se puede concluir que:
Un 87% de la población tiene gastos energéticos que no superan los 53 $US/año. Un 16% tiene la capacidad más baja para el acceso a servicios de electricidad. Un 80% de la población tiene una capacidad de ahorro anual comprendida entre 0 y 50 $US/año.
En general los pobladores del área rural están dispuestos a pagar por el acceso a servicios eléctricos. Sin embargo además de la limitante de su capacidad de pago, algunas personas esperan que los sistemas de electrificación rural sean financiados en mayor porcentaje con fondos públicos o de Cooperación internacional; quizás esto se deba a la práctica totalmente asistencialista que realizaron algunas instituciones en sus planes de intervención en el área rural de Bolivia.
Adicionalmente a la información que el VMEEAT recopiló en relación al gasto en energía, se efectuó encuestas y el análisis de la voluntad de los pobladores rurales en invertir sus recursos económicos en sistemas eléctricos y en particular en sistemas fotovoltaicos. Los datos son válidos para fines del presente diagnóstico y los resultados se muestran en el siguiente gráfico.
% de población que está dispuesta a comprar SFV
Voluntad de invertir para electrificación rural
590 - 690 $us
490 - 590 $us
390 - 490 $us
300 - 390 $us
200 - 300 $us
Menos de 200 $us
El principal resultado del análisis es que los pobladores de las zonas encuestadas, estarían dispuestos a comprar sistemas fotovoltaicos a crédito aproximadamente un 20%, teniendo la voluntad de invertir entre 200 a 300 $US.
Otra fuente importante de información para el análisis proviene de la experiencia con proyectos anteriores en Bolivia, ejecutados ya sea por empresas privadas o a través del apoyo de la Cooperación Internacional. De estas experiencias se puede concluir que aproximadamente sólo el 25% de un mercado potencial en el área rural instala efectivamente sistemas fotovoltaicos en sus hogares.
Con respecto a proyectos con extensiones de redes, en general los consumidores pagan sus tarifas mensuales sin mayores inconvenientes, claro está que la cultura de efectuar pagos periódicos por este servicio no es una práctica común entre los pobladores rurales, ya que antes de tener acceso a servicios eléctricos, las fuentes energéticas tradicionales eran adquiridas en ferias o en ocasiones en las cuales los pobladores disponían de recursos económicos. En las poblaciones que cuentan con grupos electrógenos a diesel, pese a ser tarifas mayores a las otras fuentes, la voluntad de pago de los consumidores es también positiva.
En cuanto a la conciencia que tienen las familias para cubrir el costo del uso del servicio, se hace evidente que existe una real predisposición y una voluntad plena de las comunidades para pagar por el consumo en caso de disponer de energía eléctrica.
Se hace evidente que el imaginario poblacional identifica muy claramente los impactos positivos que pueden esperarse de los proyectos de electrificación rural, que potencialmente están presentes, situación que predispone positivamente a los futuros consumidores de electricidad al pago por el servicio.
Las estructura institucional del sector eléctrico en Bolivia está conformada principalmente por tres actores según lo estipulado en la Ley de Electricidad # 1604: el ente normador del sector, que es el Viceministerio de Electricidad, Energías Alternativas y Telecomunicaciones (VMEEAT), dependiente del Ministerio de Servicios y Obras Públicas (desde marzo de 2003), el ente regulador, que es la Superintendencia de Electricidad y el Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC), que se encarga de la administración del Mercado Mayorista.
El VMEEAT, como ente normador, está encargado de la formulación de la política energética del país, propone normas reglamentarias, elabora el Plan Referencial para el sistema interconectado nacional, que es un documento técnico – económico de planificación que está conformado por un programa de obras de generación y transmisión que identifica los requerimientos de la demanda en los próximos diez años. De manera similar para los Sistemas aislados está encargado de elaborar los Planes Indicativos para periodos quinquenales. Este Viceministerio tiene a su cargo uno de los planes más importantes para incrementar la cobertura de servicio de electricidad en el campo rural. Este plan se denomina Plan Bolivia de Electrificación Rural (PLABER). En el ámbito de las competencias legales, el VMEEAT, es la cabeza sectorial para establecer y perfeccionar los marcos legales vigentes.
Adicionalmente a lo estipulado en la ley de electricidad, se tiene la Ley de Organización del Poder ejecutivo (LOPE) # 2446 de 19 de marzo de 2003 y el Decreto Supremo # 26973 de 27 de marzo de 2003, Reglamento a la ley LOPE, que asigna al VMEEAT las siguientes funciones:
a) Proponer políticas en materia de energía, promoviendo el desarrollo integral del sector.
b) Evaluar el cumplimiento y aplicación de la legislación del sector. Promover su actualización.
c) Promover el desarrollo tecnológico del sector para su modernización y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales energéticos.
d) Proponer los reglamentos e instructivos técnicos para el desarrollo de las actividades productivas y de servicios en el sector.
f) Coordinar con el viceministerio de hidrocarburos el suministro de derivados de petróleo para la generación de energía eléctrica.
g) Proponer reglamentos e instructivos para la provisión y distribución de electricidad.
La Superintendencia Sectorial de Electricidad fue creada de acuerdo a la Ley del Sistema de Regulación Sectorial # 1600 de 28 de octubre de 1994 y a la Ley de Electricidad # 1604 de 21 de diciembre de 1994, como organismo regulador de la industria eléctrica en Bolivia.
Según el artículo 12 de la Ley de Electricidad, las funciones y atribuciones de la Superintendencia de Electricidad son:
b) Asegurar que las actividades de la Industria Eléctrica cumplan con las disposiciones
antimonopólicas y de defensa del consumidor, establecidas en la Ley Nº 1600 (Ley SIRESE), y el Título III de la Ley de Electricidad, y tomar las acciones necesarias para corregir cualquier incumplimiento;
e) Intervenir las Empresas Eléctricas, cualesquiera sea su forma de constitución social,
designar interventores;
h) Aplicar los procedimientos de cálculo de precios y tarifas para las actividades de
Generación, Transmisión y Distribución;
i) Aprobar y controlar, cuando corresponda, los precios y tarifas máximos aplicables a las
actividades de la Industria Eléctrica y publicarlos en medios de difusión nacional;
electricidad, de acuerdo a reglamento;
k) Supervisar el funcionamiento del Comité Nacional de Despacho de Carga, establecido en
la ley de electricidad, de los procedimientos empleados y los resultados obtenidos;
m) Requerir de las personas individuales o colectivas, que realicen alguna actividad de la
Industria Eléctrica, información, datos y otros que considere necesarios para el cumplimiento de sus funciones, y publicar estadísticas sobre las actividades de la Industria Eléctrica;
Adicionalmente el artículo 13 de la Ley de Electricidad estipula que la Superintendencia de Electricidad mantendrá un registro de carácter público en el cual se inscribirán:
Los contratos de exportación e importación de electricidad;
Los contratos con Consumidores No Regulados y los contratos especiales;
Los contratos de suministro, descritos en la ley de electricidad;
Las Concesiones, Licencias y Licencias Provisionales;
Las otras actividades que no requieren Concesión o Licencia;
Los demás actos que requieran registro, conforme a la ley de electricidad y sus
En lo concerniente a electrificación rural el artículo 63 de la Ley de Electricidad estipula que la Superintendencia de Electricidad regulará las actividades de electricidad en poblaciones menores y en el área rural.
La autoridad ejecutiva máxima de la Superintendencia de Electricidad es el Superintendente de electricidad que es nombrado en sus cargos en el parlamento nacional y con minimamente dos tercios de votos.
Debido al equilibrio que debe existir entre la demanda y la oferta de electricidad fue creado el Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC) según lo estipulado en el artículo 18 de la Ley de Electricidad, dándole la responsabilidad de la coordinación de la Generación, Transmisión y Despacho de Carga a costo mínimo en el Sistema Interconectado Nacional, que además de ocuparse de la perfecta coordinación entre las distintas actividades de la industria, también administra el mercado mayorista. El Comité Nacional de Despacho de Carga controla las operaciones del SIN para garantizar el suministro de energía a los usuarios finales, despachando la carga de energía en un tiempo real y al mínimo costo. Por otra parte, es el encargado de calcular los precios de Nodo del SIN, determina todos los modelos matemáticos que expliquen el comportamiento de la energía en el sistema y los presenta a la Superintendencia de Electricidad para su aprobación.
Las funciones básicas del CNDC definidas en la Ley de electricidad son:
a) Planificar la operación integrada del Sistema Interconectado Nacional.
b) Realizar el despacho de carga en tiempo real a costo mínimo
c) Calcular los precios de nodo del Sistema Interconectado Nacional.
d) Establecer el balance valorado del movimiento de electricidad que resulte de la operación integrada.
El CNDC inició sus funciones en febrero de 1996 y está conformado por el Comité de Representantes, que adopta decisiones relativas a la operación del Sistema Interconectado Nacional (SIN), y su Unidad Operativa que ejecuta las tareas asignadas por el Comité de Representantes.
El Comité de Representantes está conformado por un representante de las empresas de Generación, Transmisión y Distribución respectivamente, un representante de los Consumidores No Regulados y un Representante de la Superintendencia de Electricidad que ejerce la Presidencia del CNDC.
La Unidad Operativa, que es el órgano ejecutivo del CNDC, formada por un equipo de técnicos especializados en operación de sistemas eléctricos; cuenta con sistemas de adquisición y recolección de datos en tiempo real (sistema de control SCADA), sistemas de medición comercial de energía y recursos computacionales, con los cuales realiza las tareas de programación, despacho de carga en tiempo real y de post despacho, aplicando procedimientos previamente establecidos, así como las encomendadas por el Comité de Representantes.
Figura #6: Marco institucional del sector eléctrico boliviano
NNOORRMMAADDOORR
RREEGGUULLAADDOORR
MMiinniisstteerriioo ddee SSeerrvviicciiooss yy OObbrraass
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ddee EElleeccttrriicciiddaadd,, EEnneerrggííaass
AAlltteerrnnaattiivvaass yy
TTeelleeccoommuunniiccaacciioonneess
Otorgación de
del CNDC
Plan referencial
y el Plan indicativo
El CNDC coordina
y despacho de carga en
el SIN a costo mínimo.
Desde 1985, Bolivia dio inicio a un proceso de liberalización de su economía mediante las llamadas reformas de primera generación a través del Decreto Supremo 21060. Las reformas de segunda generación que afectan directamente al sector energético se inician en 1994 con la promulgación de la Ley de Capitalización (21 de marzo de 1994), Ley del Sistema de Regulación Sectorial (28 de octubre de 1994) y principalmente la Ley de Electricidad (# 1604 del 21 de diciembre de 1994) en sustitución al Código de Electricidad.
Hasta 1994 el sector eléctrico se regía por el Código de Electricidad, D.S. 08438 del 31 de julio de 1968, el cual respaldaba una estructura con integración vertical, caracterizada principalmente por ser un monopolio natural y estatal, ya que la principal empresa era ENDE, de propiedad del Estado. El Código otorgaba a la Dirección Nacional de Electricidad, como entidad técnica autárquica, la responsabilidad de regular, fiscalizar, coordinar y fomentar las actividades de la industria eléctrica en el país.
5.1.- Ley de electricidad (# 1604).
Actualmente, el instrumento legal más importante del sector eléctrico es la Ley de Electricidad: Las características más importantes que se pueden mencionar de esta ley son:
Desagrega las actividades de la Industria eléctrica en Generación, Transmisión y Distribución.
Norma las actividades de la industria eléctrica.
Establece principios para la determinación de precios y tarifas.
Transfiere las actividades de la industria eléctrica a la iniciativa privada.
Introduce competencia en la actividad de generación.
Si bien durante el año 1995 entró en vigencia la Ley de Electricidad, durante ese año se realizan algunas acciones para adecuar la industria eléctrica boliviana al nuevo marco legal, pero en realidad el año de 1996 marca el inicio de las actividades de la Superintendencia de Electricidad como ente regulador del sector eléctrico, El Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC) y la unidad encargada de la Operación del Sistema de Transmisión en el Sistema Interconectado Nacional (SIN), que posteriormente se transfirió a la empresa Transportadora de Electricidad (TDE S.A.), así como también la disgregación y cambio de derecho propietario de las actividades de Generación y Distribución de la empresa COBEE.
Para la electrificación rural, la Ley de Electricidad prevé fundamentalmente el artículo 61. Por su importancia en esta temática a continuación se lo cita textualmente:
“El Estado tiene la responsabilidad de desarrollar la electrificación en poblaciones menores y en el área rural, que no pueda ser atendida exclusivamente por la iniciativa privada. Para cumplir con este propósito, el Poder Ejecutivo, a través del Fondo Nacional de Desarrollo
Regional, destinará recursos de financiamiento interno y externo con destino a proyectos de electrificación en poblaciones menores y en el área rural y propondrá políticas y estrategias que permitan el uso de otras fuentes energéticas, con destino al suministro de energía a poblaciones menores y al área rural, dentro del marco de las políticas integrales de desarrollo de este sector”.
5.2.- Los Reglamentos de la Ley de Electricidad.
Para la correcta aplicación de la Ley de Electricidad actualmente se dispone de doce Reglamentos, de los cuales dos están específicamente destinados a Electrificación Rural.
Los doce Reglamentos son los siguientes:
1. Operación del Mercado Eléctrico.
2. Concesiones, Licencias y Licencias Provisionales.
3. Uso de bienes de Dominio Público y Servidumbres.
5. Calidad de Distribución.
8. Servicio Público de Suministro de electricidad.
9. Calidad de transmisión.
10. Comercialización e interconexiones internacionales de electricidad.
11. Recursos provenientes del sector eléctrico destinados a electrificación rural.
12. Reglamento al artículo 15 de la ley de electricidad (establece la segregación de las empresas en el SIN y limitaciones en la propiedad)
5.3.- Las políticas de gobierno sobre electrificación rural.
El artículo 4 del Reglamento de Electrificación Rural establece que la Secretaría de Energía (actualmente VMEEAT) es responsable de elaborar, instrumentar y realizar el seguimiento de las políticas en electrificación rural, así como promover su desarrollo sostenido buscando la ampliación de la cobertura de los servicios de electricidad en todo el territorio nacional. Por tanto tiene la responsabilidad de elaborar, actualizar y desarrollar la Estrategia de Energía Rural incluyendo el Plan Indicativo de Electrificación Rural que facilite la labor de los Agentes en el desarrollo de la electrificación rural.
5.3.1.- Estrategia de energía rural.
El marco de la política energética de gobierno para el área rural es la Estrategia de Energía Rural, que contiene un conjunto de principios que hacen referencia a las leyes de electricidad, hidrocarburos, de participación popular, de medio ambiente y de descentralización administrativa, principalmente, y tiene por objetivo principal, superar los problemas críticos que impiden a los pobladores rurales tener acceso a los energéticos comerciales. La Estrategia de Energía Rural está basada en cinco principios, los cuales se denotan a continuación:
• Legitimidad de la demanda, que consiste en priorizar los proyectos energéticos de acuerdo a la ley de participación popular y descentralización administrativa.
• Accesibilidad, facilitando el acceso de consumidores potenciales a servicios energéticos en condiciones de mercado.
• Adecuación Tecnológica, Usando los recursos energéticos de acuerdo a las condiciones de cada región y con la alternativa de mínimo costo.
• Cofinanciamiento, que consiste en incentivar el financiamiento público y privado para proyectos energéticos.
• Sostenibilidad, a través de aplicar los principios de conservación del medio ambiente.
La Estrategia de Energía Rural se constituye en el instrumento de la política energética, sobre el cual se basan todos los proyectos y programas sectoriales.
Bolivia es uno de los pocos países en sud América que es autosuficiente energéticamente, aunque se tiene que importar ciertas cantidades de aceite diesel para abastecer al mercado interno, porque no se dispone de suficiente petróleo pesado para la refinación de productos de gravedad específica elevada.
Las reservas de hidrocarburos, particularmente las de gas natural se incrementaron exponencialmente, por esa razón es que Bolivia actualmente tiene un gran potencial de exportación en el sector hidrocarburífero. En un acápite posterior se realiza el análisis de la utilización del gas natural para electrificación rural.
En el sector eléctrico la capacidad instalada abastece el mercado interno con suficiencia, pero sin embargo el índice de cobertura en el área rural es muy bajo, debido principalmente a la alta dispersión poblacional y las grandes distancias entre comunidades, impidiendo la extensión de redes eléctricas por los elevados costos que implican ello y los bajos niveles de consumo energético.
La industria eléctrica boliviana se compone de tres etapas que deben estar perfectamente coordinadas entre sí para poder atender la demanda de energía eléctrica en el país, estas etapas son: generación, transmisión o transporte y distribución. Estas etapas se pueden observar en el siguiente gráfico:
Figura # 7. Flujo energético en el sistema eléctrico boliviano
En Bolivia las tres etapas del flujo energético están a cargo de empresas privadas y desarrolladas por dos sistemas eléctricos reconocidos en la Ley de Electricidad, el Sistema Interconectado Nacional (SIN), que provee de energía eléctrica de manera simultánea a las ciudades más grandes del país y los Sistemas Aislados y Autoproductores, que proveen de energía eléctrica a las ciudades más pequeñas y a las empresas separadas del SIN. La potencia total instalada a nivel nacional, a diciembre del 2004, según datos oficiales del VMEEAT es igual a 1449.8 MW.
Las empresas que conforman el SIN deben estar separadas en empresas de generación, transmisión y distribución, cada una de ellas dedicada a una sola actividad. Las operaciones de compra y venta de energía eléctrica en este sistema se realizan en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), administrado por el Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC), que por mandato de la Ley de Electricidad tiene las tareas de planificar la operación integrada del SIN, realizar el despacho de carga en tiempo real y a costo mínimo y determinar las transacciones.
El SIN tiene 8 empresas dedicadas a la generación de energía tanto termoeléctrica como hidroeléctrica, y una empresa que opera el sistema de Transmisión de electricidad en bloque hasta los puntos de recepción de 6 empresas Distribuidoras que operan en los Departamentos de La Paz (ELECTROPAZ), Cochabamba (ELFEC), Santa Cruz (CRE), Chuquisaca (CESSA), Oruro (ELFEO) y Potosí (SEPSA), atendiendo a las principales capitales y poblaciones adyacentes. Alrededor del 84% del servicio eléctrico boliviano es atendido con el SIN. La potencia total instalada a diciembre del 2004 fue de 1145.3 MW
Las empresas que realizan las actividades de transmisión de electricidad en el SIN son la Transportadora de Electricidad (TDE) e ISA Bolivia. En el primer trimestre de 2005, la empresa ISA Bolivia, obtuvo la licencia provisional de la Superintendencia de electricidad para realizar estudios para la interconexión eléctrica entre Bolivia y Perú.
Figura #8 Estructura de la industria eléctrica en el SIN
Fuente: UDAPE
Dentro de los Sistemas Aislados las empresas sí pueden estar integradas verticalmente, es decir, que una empresa puede realizar más de una de las actividades definidas en la industria de electricidad. Los Sistemas Aislados más importantes operan en Tarija, Trinidad, Cobija, ciudades del departamento de Tarija como Yacuiba, Villamontes y Bermejo; en el departamento de Santa Cruz operan los sistemas Camiri, Germán Busch y Valles Cruceños y en el departamento del Beni los sistemas Guayaramerín y Riberalta.
Adicionalmente a estos dos sistemas se cuenta con Sistemas Aislados Menores, y los Autoproductores, que representan una mínima parte de las actividades de la industria eléctrica en Bolivia. Estos otros Sistemas Aislados Menores son los que tienen una capacidad instalada menor a 1.000 kW, y en general son cooperativas menores ubicadas en poblaciones pequeñas del país. Los Autoproductores son empresas, en su mayoría mineras, que generan electricidad para su propio consumo en base a energía hidráulica y térmica. Es importante aclarar que los autoproductores no pueden vender electricidad a terceros como un servicio público.
Cabe mencionar que existen pequeños sistemas eléctricos con fuentes renovables, ya sea con sistemas fotovoltaicos o micro y minicentrales hidroeléctricas, pero de los cuales no se tiene información estadística oficial.
Figura # 9. Sistema Interconectado Nacional (SIN)
Fuente: Superintendencia de electricidad
Hay que tener en cuenta que la generación de electricidad tuvo un incremento a partir del año 1995 a partir de la implementación de la Capitalización del Sector Eléctrico.
La producción de electricidad en el SIN, está a cargo de las empresas generadoras: CORANI, GUARACACHI, VALLE HERMOSO, COBEE, RIO ELECTRICO, HIDROELECTRICA BOLIVIANA, SYNERGIA y CECBB, que ofertan su producción en el Mercado Eléctrico Mayorista.
La producción en los Sistemas Aislados está a cargo principalmente de tres empresas: ENDE con centrales en los departamentos de Beni (Trinidad, y Moxos) y Pando (Cobija), SETAR en
Departamento de Tarija (Tarija, Bermejo, Yacuiba, Entre Ríos, El Puente, y Villamontes),
la distribuidora CRE que opera cinco sistemas aislados en el departamento de Santa Cruz.
Pero además se tiene en el país Cooperativas y Auto-productores que cubren sus necesidades de electricidad con equipos propios. En distintas gestiones se registraron diferentes niveles de capacidad instalada, y con esto la proporción de generación Hidroeléctrica y Termoeléctrica, detalladas a continuación:
Cuadro # 23. Evolución de la Capacidad Instalada por Tipo y Sistema 1996 - 2004
Autoprod.(*)