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Timestamp: 2017-09-26 02:19:40
Document Index: 212538261

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PONENTE: MINISTRO ARTURO ZALDÍVAR LELO DE LARREA SECRETARIO: CARLOS ENRIQUE MENDOZA PONCE - PDF
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Claudia Fidalgo Aranda
1 La Suprema Corte de Justicia de la Nación dio a conocer las siguientes tesis correspondientes al 29 de enero de 2016:AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1537/2014 QUEJOSA: **********. PONENTE: MINISTRO ARTURO ZALDÍVAR LELO DE LARREA SECRETARIO: CARLOS ENRIQUE MENDOZA PONCE Vo. Bo. MINISTRO: México, Distrito Federal. Acuerdo del Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, correspondiente a la sesión del Cotejó: V I S T O S; y, R E S U L T A N D O: PRIMERO. Por escrito presentado el veinticinco de junio de dos mil trece, ante la Oficialía de Partes de las Salas Regionales de Occidente del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, ***********, en representación de **********, solicitó el amparo y protección de la Justicia Federal en contra de la autoridad y por el acto que a continuación se indican: Autoridad Responsable: La Tercera Sala Regional de Occidente del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa. Acto Reclamado: La sentencia emitida el nueve de marzo de dos mil trece, dentro del juicio de nulidad **********.
2 SEGUNDO. La parte quejosa señaló como garantías constitucionales violadas en su perjuicio las establecidas en los artículos 14, 16, 17 y 31, fracción IV de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. TERCERO. Por auto de quince de julio de dos mil trece 1, el Presidente del Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, al que por razón de turno correspondió el conocimiento del asunto, admitió a trámite la demanda registrándola con el número *********** y reconoció el carácter de tercero interesado al Administrador Local Jurídico de Guadalajara del Servicio de Administración Tributaria. Mediante proveído de catorce de agosto de dos mil trece, el Presidente del Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito tuvo por recibido el oficio **********, suscrito por el Administrador Local Jurídico de Guadalajara, quien actúa en representación del Secretario de Hacienda y Crédito Público y del Jefe del Servicio de Administración Tributaria 2, en virtud del cual formuló alegatos en el juicio de amparo. Por auto de once de octubre de dos mil trece el Presidente del Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito tuvo por recibido el pedimento formulado por la 1 Foja 25 del cuaderno de amparo. 2 Foja 30 a 41 del cuaderno de amparo. 2
3 Agente del Ministerio Público de la Federación adscrita a dicho Tribunal, por medio de escrito de nueve de octubre de dos mil trece. Finalizados los trámites de ley, en sesión de veintidós de enero de dos mil catorce 3, dicho órgano jurisdiccional dictó sentencia en el sentido de negar el amparo solicitado, misma que fue notificada a las partes por lista el veintinueve de enero siguiente. CUARTO. Incidente de nulidad de notificaciones. Posteriormente, mediante escrito recibido el once de febrero de dos mil trece en la Oficina de Correspondencia Común de los Tribunales Colegiados en Materia Administrativa del Tercer Circuito, la quejosa interpuso incidente de nulidad de notificaciones en contra de la notificación por lista de fecha veintinueve de enero de dos mil catorce, correspondiente a la sentencia de veintidós de enero del mismo año recaída, al juicio de amparo ********** en cuestión. Por auto de trece de febrero de dos mil catorce, el Presidente del Tribunal Colegiado de referencia admitió el incidente de nulidad de notificaciones. Mediante proveído de veinte de febrero de dos mil catorce, el Presidente del Tribunal Colegiado de Circuito tuvo por recibido el escrito de la quejosa en virtud del cual interpuso recurso de revisión en contra de la sentencia de amparo de veintidós de enero de dos mil catorce. 3 Fojas 77 a 119 del cuaderno de amparo. 3
4 Por acuerdo de veintiuno de febrero de dos mil catorce el Tribunal Colegiado de referencia ordenó regularizar el procedimiento y notificar personalmente a las partes la referida sentencia de veintidós de enero de dos mil catorce y señaló que precisamente la notificación personal de la misma sirve como base para establecer la oportunidad del recurso de revisión interpuesto por la quejosa. Mediante proveído de veinte de febrero de dos mil catorce, el Presidente del Tribunal Colegiado de Circuito tuvo por recibido el escrito presentado ante la Oficina de Correspondencia Común de los Tribunales Colegiados en Materia Administrativa del Tercer Circuito el diecisiete de febrero de dos mil catorce, en virtud del cual la quejosa interpuso recurso de revisión en contra de la sentencia de amparo de veintidós de enero de dos mil catorce. Por acuerdo de veintiuno de febrero de dos mil catorce el Tribunal Colegiado de referencia ordenó regularizar el procedimiento y notificar personalmente a las partes la sentencia referida sentencia de amparo de veintidós de enero de dos mil catorce y señaló que precisamente la notificación personal de la misma sirve como base para establecer la oportunidad del recurso de revisión interpuesto por la quejosa. En atención al referido acuerdo el veinticuatro de febrero de dos mil catorce, se notificó personalmente a la quejosa la sentencia de veintidós de enero de dos mil catorce 4. 4 Foja 273 del cuaderno de amparo. 4
5 Mediante proveído de siete de marzo de dos mil catorce, el Presidente del Tribunal Colegiado de Circuito del conocimiento ordenó dar vista a la quejosa con el estado procesal que guardaban los autos del incidente de nulidad de notificaciones para que manifestara lo que a su derecho conviniera. Por auto de catorce de marzo de dos mil catorce el Presidente del Tribunal Colegiado tuvo por recibidos los escritos del representante de la quejosa en virtud de los cuales manifestó expresamente y ratificó desistirse del incidente de nulidad de notificaciones, por lo que se tuvo por concluido el trámite del referido incidente. Aunado a lo anterior, tuvo por interpuesto el recurso de revisión en contra de la sentencia dictada el veintidós de enero de dos mil catorce en el juicio de amparo directo ********** y ordenó remitir los autos a esta Suprema Corte de Justicia de la Nación. QUINTO. Trámite del recurso de revisión ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Por auto de veintiuno de abril de dos mil catorce 5, el Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, admitió el recurso de revisión que hace valer la parte quejosa, ordenó formar y registrar el expediente respectivo, al que le recayó el número 1537/2014; turnó el expediente, para su estudio, al Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea y ordenó enviar los autos a la Sala a la que se encuentra adscrito a fin de que el Presidente de ésta, emitiera el acuerdo de radicación respectivo. 5 Foja 126 a 128 del Toca en que se actúa. 5
6 Posteriormente, el Presidente de esta Primera Sala, mediante acuerdo de veintinueve de abril de dos mil catorce 6, instruyó el avocamiento del presente asunto y ordenó enviar los autos a la Ponencia del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, para la elaboración del proyecto de resolución y se diera cuenta de él a esta Primera Sala. Por otra parte, mediante acuerdo de tres de junio del año en cita 7, el Presidente de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, tuvo por interpuesta la revisión adhesiva, formulada por el Director General de Asuntos Contenciosos y Procedimientos, en suplencia por ausencia del Subprocurador Fiscal Federal de Amparos, de la Directora General de Amparos contra Leyes y del Director General de Amparos contra Actos Administrativos, y en representación del tercero interesado Secretario de Hacienda y Crédito Público 8. C O N S I D E R A N D O: PRIMERO. Competencia. Este Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es competente para conocer y resolver el presente recurso de revisión, en términos de lo dispuesto en los artículos 107, fracción IX, de la Constitución Federal; 81, fracción II, de la Ley de Amparo, y 10, fracción III, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación; en relación con el Punto Segundo, fracción XVII, así como con el punto Séptimo del Acuerdo Plenario 5/2013, emitido el día trece de 6 Foja 131 del Toca en que se actúa. 7 Ídem. Foja Ídem. Fojas 136 a
7 mayo de dos mil trece y publicado en el diario Oficial de la Federación el veintiuno del mismo mes y año; en virtud de que se interpuso en contra de una sentencia dictada por un Tribunal Colegiado de Circuito en el que se hizo valer, entre otras cuestiones, como conceptos de violación, la inconstitucionalidad de los artículos 48 y 50 del Código Fiscal de la Federación así como del artículo 19 de la Ley Federal de los Derechos. SEGUNDO. Oportunidad de los recursos. El recurso de revisión de la quejosa, fue interpuesto oportunamente, de conformidad con el artículo 86 de la Ley de Amparo. En efecto, como se advierte de las constancias que obran en autos, la sentencia recurrida fue notificada a la quejosa personalmente el lunes veinticuatro de febrero de dos mil catorce 9, surtiendo sus efectos al día hábil siguiente, esto es, el martes veinticinco siguiente; por lo que el plazo de diez días para la interposición del presente recurso de revisión empezó a correr del miércoles veintiséis de febrero al martes once de marzo todos de dos mil catorce, descontándose de dicho plazo los días uno, dos, ocho y nueve de marzo del año en curso, de conformidad con los artículos 19 de la Ley de Amparo y 163 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación. En tales condiciones, si el recurso de revisión interpuesto por la quejosa fue presentado ante la Oficina de Correspondencia Común de los Tribunales Colegiados en Materia Administrativa 9 Foja 273 del cuaderno de amparo. 7
8 del Tercer Circuito el diecisiete de febrero dos mil catorce 10, el mismo se considera presentado en tiempo. Sirve de apoyo a lo anterior la tesis 2a. LXXIII/2012 (10a.) de la Segunda Sala de este Alto Tribunal de rubro y texto siguientes: RECURSO DE REVISIÓN EN EL JUICIO DE AMPARO. SU INTERPOSICIÓN RESULTA OPORTUNA AUN CUANDO OCURRA ANTES DE QUE INICIE EL CÓMPUTO DEL PLAZO RESPECTIVO. El artículo 86 de la Ley de Amparo establece que el plazo para interponer el recurso de revisión es de 10 días, contados desde el siguiente al en que surta efectos la notificación de la resolución recurrida; punto de partida que es acorde con el diverso 24, fracción I, de la misma ley, donde se precisan las reglas para el cómputo de los términos en el juicio de amparo destacándose, además, que en ellos se incluirá el día del vencimiento. De esta manera, la interpretación de ambos preceptos permite concluir que, al fijar un plazo para la interposición del recurso, el legislador quiso establecer un límite temporal a las partes para ejercer su derecho de revisión de las resoluciones dictadas dentro del juicio de amparo, a fin de generar seguridad jurídica respecto a la firmeza de esas decisiones jurisdiccionales; sin embargo, las referidas normas no prohíben que pueda interponerse dicho recurso antes de que inicie el cómputo del plazo, debido a que esa anticipación no infringe ni sobrepasa el término previsto en la ley. 11 El recurso de revisión adhesiva, sin embargo, fue presentado en forma extemporánea, habida cuenta que a foja 283 del toca en que se actúa, se advierte que el auto del Presidente de este Alto Tribunal, de fecha veintiuno de abril de dos mil catorce, por el que admitió el recurso de revisión principal, le fue notificado al Administrador Local de Auditoría Fiscal de 10 Fojas 3 a 266 del Toca en que se actúa. 11 Tesis Aislada, Segunda Sala, Décima Época, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Libro XIII, Octubre de 2012, Tomo 3, Página:
9 Guadalajara, por conducto del Administrador Local Jurídico de Guadalajara mediante oficio **********, el catorce de mayo del citado año; de donde resulta, que el plazo previsto en el artículo 82 de la Ley de Amparo, transcurrió en exceso, puesto que el recurso de revisión adhesiva se presentó hasta el treinta de mayo de dos mil catorce 12. TERCERO. Consideraciones necesarias para resolver la litis planteada. En este apartado se realizará una síntesis de los antecedentes del acto reclamado; de los conceptos de violación en materia de constitucionalidad de leyes formulados en la demanda de amparo; de la sentencia de amparo y de los agravios de la revisión principal. I. Antecedentes del acto reclamado: 1. **********, en representación de **********, demandó la nulidad del oficio ********** de treinta y uno de mayo de dos mil once, en virtud del cual el Administrador Local Jurídico de Guadalajara del Servicio de Administración Tributaria resolvió el recurso de revocación intentado por la recurrente en contra de las resoluciones contenidas en los oficios **********; **********; **********; **********; **********; **********; y, **********, correspondientes a las solicitudes de devolución de saldo a favor de impuesto al valor agregado, cantidades que se aplicaron a la recurrente con motivo del artículo 2-A, fracción I, inciso 12 Foja 153 vuelta del Toca en que se actúa. 9
10 b), y apartado 2, de la Ley del Impuesto al Valor Agregado. 2. La Tercera Sala Regional de Occidente del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, a quien correspondió conocer del juicio de nulidad **********, mediante sentencia de nueve de mayo de dos mil trece, resolvió declarar la nulidad de la resolución impugnada y condenar a la demandada a devolver a la actora las cantidades solicitadas. 3. En contra de lo anterior, la autoridad demandada interpuso recurso de revisión fiscal y la entonces actora promovió juicio de amparo directo, los que fueron radicados con los números ********** y **********, respectivamente, ante el Cuarto Tribunal Colegiado de Circuito en Matera Administrativa del Tercer Circuito. En sesión de veintidós de enero de dos mil catorce dicho Tribunal resolvió respecto del recurso de revisión revocar la sentencia recurrida, y con relación al juicio de amparo se decidió negar la protección de la Justicia Federal solicitada. 4. La sentencia dictada en el juicio de amparo, es la que se recurre mediante el presente recurso de revisión. II. Conceptos de violación. La quejosa en su demanda de amparo, formuló, en materia de constitucionalidad de leyes, los conceptos de violación siguientes: 10
11 Que el artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo, al obligar al particular a hacer valer agravios de constitucionalidad contra una norma que no fue aplicada en su perjuicio, sino en su beneficio, atenta contra los derechos fundamentales de debida defensa y acceso a la justicia, porque al concordar la interpretación de la ley hecha por el tribunal responsable, con la propuesta por el actor en el juicio contencioso administrativo, este último no tiene una base real sobre la cual formular sus argumentos y, por ende, quedará constreñido a esbozar alegaciones a partir de lo que pudiera resolverse al respecto en la posible revisión fiscal que interponga la autoridad que resultó vencida, es decir, tendrá que adivinar lo que será debatido en dicha revisión fiscal y lo que pudiera resolverse por el Tribunal Colegiado. Que la redacción del artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo no es clara y concreta, dejándola en inseguridad jurídica, pues no precisa si la obligación de impugnar la constitucionalidad de leyes es solamente respecto de las que se le aplicaron en su perjuicio, o bien, incluso contra las que le fueron aplicadas en forma favorable; así como tampoco se especifica si el no ejercicio del derecho para promover el amparo en esa hipótesis, implica la preclusión de hacer valer en un juicio posterior los vicios de inconstitucionalidad de leyes. Que el artículo 2-A, fracción I, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, para el ejercicio fiscal de 11
12 dos mil diez, viola los principios de legalidad tributaria y seguridad jurídica, contenidos en los artículos 16 y 31, fracción IV, constitucionales, al establecer de forma ambigua el supuesto de aplicación de la tasa 0% a los productos destinados a la alimentación, pues no permite conocer con certeza a qué productos o supuestos, les será aplicable dicho beneficio y a qué productos no. Que ello da margen a la arbitrariedad de la autoridad fiscal, pues al no haberse descrito de forma clara y precisa en la ley los supuestos de aplicación, se permite que ésta y las autoridades jurisdiccionales puedan resolver a su gusto y beneficio, produciendo un estado de incertidumbre para el particular respecto de la forma en que se debe tributar. Que el artículo 2-A, fracción I, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado permite considerar que esa tasa del 0% se limita a lo que pueda considerarse como alimentación tradicional, sin que la ley defina siquiera que debe entenderse por ello, lo que la deja en total estado de inseguridad jurídica, derivado de esa ambigüedad con la que se legisló el supuesto normativo en cuestión. Que el artículo 2-A, fracción I, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, viola el principio de equidad tributaria consagrado en el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Federal, ya que la tasa del 0% está dirigida únicamente a los alimentos tradicionales y excluye injustificadamente a los suplementos alimenticios por su 12
13 presentación o denominación, pese a que también están destinados a la alimentación del ser humano, lo que se traduce en una diferencia indiscriminada entre situaciones iguales obtención de nutrientes que el cuerpo necesita-, por el solo hecho de que unos son alimentos tradicionales y los otros alimentos complementarios o suplementarios, sin que el legislador hubiese establecido razón alguna para realizar tal distinción. III. Sentencia del Tribunal Colegiado. El Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, en su sentencia de veintidós de enero de dos mil catorce, determinó, en síntesis, lo siguiente: Que el argumento relativo a la inconstitucionalidad del artículo 170, fracción II de la Ley de Amparo es ineficaz, pues, si se declararan fundados dichos planteamientos, lejos de provocarle un beneficio a la quejosa se le causaría un perjuicio, ya que la pretendida inconstitucionalidad daría lugar a que el precepto en cuestión se deje de aplicar en la especie y, en consecuencia, que se sobresea en el juicio, ya que tal precepto es la base de su procedencia, debido a que la sentencia reclamada le resultó favorable y, además, ha cesado en sus efectos, al haber sido revocada en el recurso de revisión fiscal **********, resuelto en sesión de esta misma fecha. 13
14 Que el artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo, no contraviene los derechos fundamentales de seguridad jurídica, debida defensa y acceso efectivo a la justicia, previstos en los numerales 14, 16 y 17 de la Constitución Federal. Que en términos del artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo, el juicio de amparo es procedente contra sentencias definitivas y resoluciones que pongan fin al juicio, dictadas por tribunales de lo contencioso administrativo, cuando éstas sean favorables al quejoso, para el único efecto de hacer valer conceptos de violación en contra de las normas generales aplicadas. Que a la luz del artículo combatido procede cuestionar la constitucionalidad de las leyes que hayan sido aplicadas en la sentencia reclamada en beneficio de la parte quejosa, como las que se aplicaron en su perjuicio pero que no tuvieron trascendencia alguna en el sentido del fallo, sea porque no incidieron en la decisión de la autoridad responsable o porque a fin de cuentas la nulidad se decretó por razones de fondo diversas. Que la quejosa puede establecer con una certeza suficiente para garantizar su derecho de defensa, qué normas son las que tiene que cuestionar y en qué sentido debe plantear sus conceptos de violación. Lo anterior, toda vez que si bien no conoce la revisión de la autoridad demandada, sí sabe cuáles fueron los puntos debatidos 14
15 en el juicio de origen, cuáles son las consideraciones torales que rigen el fallo que le resultó favorable y, cuáles preceptos legales son los que se interpretaron y aplicaron en su beneficio y, a su vez, en perjuicio de su contraparte, o bien, los que se interpretaron en oposición a sus intereses, pero que no incidieron en forma alguna en el sentido de la sentencia. Por lo que la quejosa está en condiciones de razonar si las normas aplicadas atentan contra alguno de los derechos fundamentales consagrados en la Constitución General o en algún tratado internacional. Que la quejosa está en aptitud de impugnar, para el caso en que resulte procedente y fundada la revisión fiscal, la constitucionalidad de las normas que rigen el tema de la competencia, porque se aplicaron en su perjuicio pero no incidieron en el fallo; al igual que el artículo 2-A, fracción I, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, sobre la base de que pudiera considerarse que no tiene el sentido y alcance que se le otorga en la sentencia reclamada, esto es, que no es aplicable a los suplementos alimenticios. Que el artículo 2-A, fracción I, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado no transgrede el principio de equidad tributaria, ya que el hecho de que el gravamen se calcule aplicando la tasa del 0% únicamente a la enajenación de productos destinados a la alimentación, no otorga un trato inequitativo en relación con aquellos 15
16 que enajenan suplementos alimenticios y que no se ubican en ese beneficio fiscal. Que es infundado el argumento relativo a la alegada violación al principio de legalidad tributaria, consagrado en el artículo 31, fracción IV, constitucional, en virtud de que el artículo 2-A, fracción I, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado contempla la aplicación de la tasa del 0% del impuesto al valor agregado, cuando se realicen actos de enajenación, entre otros, de productos destinados a la alimentación, y si bien no se define qué debe entenderse por productos destinados a la alimentación, ello no es violatorio del referido principio. Lo anterior, toda vez que ese principio exige que los elementos esenciales de las contribuciones se encuentren previstos con una claridad suficiente, pero no llega al extremo de obligar al legislador a definir todas las palabras y términos que emplee, por lo que la falta de definición no conlleva a un estado de inseguridad jurídica para los sujetos pasivos del impuesto al valor agregado, pues las palabras destinados y alimentación son de uso cotidiano y permiten establecer con un grado de claridad y certeza suficiente que la tasa en cuestión solamente es aplicable a los productos destinados exclusivamente a la alimentación y no a ningún otro producto, como lo son los suplementos alimenticios, que son complementarios y subsidiarios de los alimentos tradicionales de uso común y por ello no comparten la 16
17 misma naturaleza de un alimento de consumo generalizado. Que el artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo, lejos de atentar u obstaculizar el acceso a la justicia, subyace en un principio de pronta y expedita impartición de la justicia federal, que se apega al artículo 17 de la Ley Suprema, al permitir alegar la inconstitucionalidad de normas generales, sin esperar para ello hasta el nuevo fallo de la autoridad responsable, simplificando y agilizando la decisión final del asunto. Que el hecho de que el artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo, no precise si la omisión de promover el amparo en el supuesto ahí señalado, implica o no la preclusión del derecho para hacer valer la constitucionalidad de leyes en un juicio de amparo posterior; tampoco implica una trasgresión al derecho de seguridad jurídica, pues ello puede dilucidarse atendiendo a la interpretación sistemática de la Ley de Amparo y a la luz de los principios que rigen el juicio constitucional. Sin que sea procedente efectuar tal análisis en este asunto, ya que el argumento de la quejosa es meramente hipotético, en virtud de que sí promovió el juicio de amparo en los términos del precepto combatido, lo que torna irrelevante dilucidar qué consecuencias tendría el que no lo hubiera hecho así. 17
18 agravios: IV. Agravios. La recurrente hace valer los siguientes En el primer agravio aduce que el Tribunal Colegiado equivoca la intención y la causa de pedir de la quejosa, pues ésta se dolía de la obstrucción a sus derechos de defensa al obligársele a impugnar en amparo directo normas que no habían sido aplicadas en su perjuicio, sino en su beneficio, obligándola a realizar planteamientos hipotéticos sobre bases de interpretación ficticia por no poder saber que se debatiría en la revisión fiscal. Que el artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo propicia que la quejosa adivine las cuestiones de inconstitucionalidad que debe impugnar, ya que no existe certeza respecto a cuáles cuestiones de constitucionalidad debe impugnar, de todas aquellas que le causen un perjuicio en su esfera jurídica, o incluso aquellas que le beneficien, por lo que el artículo atenta contra los derechos de debida defensa, impartición de justicia y seguridad jurídica, pues no puede defenderse debidamente lo que no conoce, como son las determinaciones e interpretación que el Tribunal Colegiado tomó con posterioridad a la promoción del amparo. Que el Tribunal Colegiado incorrectamente señaló como ineficaces los argumentos de la quejosa, bajo la premisa que de considerarlos fundados haría improcedente el amparo en cuestión al no existir el fundamento que 18
19 previera dicha procedencia, pasando por alto que la consecuencia del control difuso de la Constitución solicitado por la quejosa, no implica necesariamente la declaratoria de inaplicabilidad del artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo, sino su interpretación conforme a los derechos humanos, a efecto de enderezar con flexibilidad, y en todo caso incluso supliendo la deficiencia de la queja, al respecto de la constitucionalidad de las leyes, si fuere necesario. Que el artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo lejos de mejorar o tutelar el derecho de defensa efectiva, la impide, o por lo menos la obstaculiza en un grado tal que no permite su ejercicio pleno y completo, pues el particular: a) no tiene la oportunidad de conocer la interpretación que realizará el Tribunal Colegiado a efecto de preparar sus argumentos; b) pierde una instancia o una oportunidad defensa, pues al estar obligado a promover el amparo contra leyes ya no tendrá la oportunidad de que el mismo Tribunal pueda realizar al interpretación conforme, pues el particular no estará en aptitud de conocer la interpretación que el Tribunal Colegiado realizará en la revisión fiscal, además que ni siquiera puede estar seguro si la autoridad interpondrá o no dicho recurso de revisión fiscal; c) que se obliga al particular a interponer un amparo contra leyes que le fueron aplicadas en su beneficio e interpretadas de acuerdo a lo que planteó ante un Tribunal de legalidad, lo que sin dudas le obliga a interpones su defensa sobre supuestos hipotéticos, con el riesgo de que el Tribunal 19
20 Colegiado enderece un estudio constitucional aislado de lo que sucedió en la instancia fiscal. Que el artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo transgrede el derecho humano de igualdad genérica y en su vertiente de equidad procesal, pues quien pierda en el juicio contencioso administrativo tendría una mejor oportunidad de defensa, ya que tendrá mejores elementos para demostrar su posición, al contar con una interpretación adversa que le permite enderezar argumentos directamente encaminados a controvertir la interpretación que le causa perjuicio, mientras que los contribuyente que obtengan sentencia favorable, tendrán que interponer el amparo directo, sobre una base irreal y desconocida, con argumentos hipotéticos y en total desconocimiento de lo que habrá de resolverse al respecto de la revisión fiscal que pudiera o no interponer la autoridad. Que el artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo vulnera el derecho humano de legalidad genérica y seguridad jurídica, pues su redacción no permite conocer con certeza qué debe entenderse por sentencias definitivas y resoluciones que pongan fin al juicio cuando estas sean favorables al quejoso, pues en el juicio contencioso administrativo no queda claro en qué supuestos se considera que una sentencia es favorable. Dicho numeral tampoco es claro en especificar que el amparo procederá para el único efecto de hacer valer 20
21 conceptos de violación en contra de normas generales aplicadas. Que en el artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo el legislador en contradicción con la finalidad intrínseca del juicio de amparo, consistente en otorgar al gobernado un medio de defensa respecto a los actos que afecten sus derechos humanos, estableció la posibilidad de interponer el juicio de garantías respecto de los actos que no afecten la esfera constitucional del gobernado, es decir, casos hipotéticos de afectación. Que la declaración de inoperancia de los conceptos de violación por los cuales la quejosa planteó que ante la declaratoria de nulidad no deben quedar a salvo las facultades de comprobación de la autoridad responsable, en razón de que el Tribunal Colegiado consideró que esos motivos de queja no son susceptibles de analizarse en el juicio que se promovió con fundamento en el artículo 170, fracción II, de la Ley de Amparo, pues éste solo permite hacer conceptos de violación en contra de las normas generales aplicadas, mas no aspectos de mera legalidad, pone en evidencia la inconstitucionalidad del referido precepto, ya que la deja en estado de incertidumbre jurídica al hacer nugatorio su derecho de combatir las cuestiones de legalidad que afectan su esfera jurídica. Que como no tuvo la oportunidad de solicitar la debida interpretación conforme de las leyes que fueron analizadas 21
22 por el Tribunal Colegiado, precisamente por la aplicación del artículo 170, fracción II, solicita al Máximo Tribunal que lo haga en sustitución. En el segundo agravio, refiere que el artículo 73, párrafo segundo, de la Ley de Amparo vigente a partir del tres de abril de dos mil trece, es inconstitucional pues no prevé detallada y específicamente el supuesto en que deben publicarse los proyectos de sentencia que dirimen cuestiones de constitucionalidad, pues carece de los elementos de legalidad necesarios para avalar su respeto a la Constitución, en virtud de que no señala la manera en que deberá hacerse la publicación del proyecto ni las consecuencias del incumplimiento de dicha publicación, dejando al gobernado en estado de incertidumbre jurídica y atentando contra los derechos humanos de legalidad y seguridad jurídica. Procede la revocación de la sentencia combatida, pues fue emitida en contra de los derechos humanos de legalidad y seguridad jurídica, ya que el Tribunal omitió publicar el proyecto de sentencia con anterioridad a la sesión en que se aprobó, y dicha violación procesal debe ser comprendida como un tema de constitucionalidad a efecto de ser oportuna su revisión por el Máximo Tribunal. En el tercer agravio la quejosa aduce que es inconstitucional la interpretación del artículo 2-A, fracción II, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado 22
23 hecha por el Tribunal Colegiado, pues hace que el artículo resulte transgresor de los derechos humanos de seguridad jurídica, legalidad tributaria y legalidad genérica, tutelados por los artículos 16 y 31, fracción IV, constitucionales, lo que resulta violatoria del diverso 1 de ese ordenamiento. Que el Tribunal Colegiado para efectos de enderezar el estudio de constitucionalidad del artículo 2-A, fracción II, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado no parte de la determinación de la verdadera naturaleza de lo que puede ser considerado o no como un producto destinado a la alimentación, sino de elementos que no se encuentran establecidos en el texto de la ley. Por lo tanto, dicha interpretación transgrede los derechos de la quejosa de seguridad jurídica, legalidad genérica y legalidad tributaria, pues si la norma señalase lo que el Tribunal interpretó, los particulares no estarían en aptitud de conocer con claridad todos los extremos que el legislador quiso establecer al respecto del objeto de tasa 0% de la ley, y en todo caso los que quiso excluir. Que el Tribunal Colegiado no reparó en analizar el significado de las palabras empleadas por el legislador y emitió la interpretación de la norma, con base en meras opiniones subjetivas. Que en apego a la interpretación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cantidad de nutrientes que tenga un producto no es elemento específico para verificar el 23
24 objeto de la tasa 0% del impuesto al valor agregado. Por lo que contrario a la interpretación del Tribunal Colegiado, la quejosa considera que para determinar cuándo se está en presencia de un producto destinado a la alimentación, no se requiere verificar el nombre del producto, la periodicidad de su consumo, la tradicionalidad del mismo, o bien, si puede o no ser suficiente para mantener la vida del ser humano, sino verificar si el mismo está diseñado y encaminado a aportar elementos para su nutrición. Que si el artículo 2-A, fracción II, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado señala únicamente que por objeto de la tasa 0% deberá considerarse a los productos destinados a la alimentación, no establece los requisitos que inconstitucionalmente incorporó el Tribunal Colegiado en su interpretación, haciendo la norma parecer inconstitucional haciendo distinciones caprichosas sin sustento. Que la referida interpretación es inconstitucional, pues hace que la norma parezca detentar un vicio de legalidad genérica tributaria, en su vertiente conocida como los principios de permanencia, abstracción e impersonalidad, que constituyen el de generalidad de la ley, pues al establecer que solamente los productos que en un momento histórico fueron considerados por el legislador como de alimentación tradicional podrán sujetarse a la tasa 0% del impuesto, genera la imposibilidad de que los productos desarrollados por las nuevas tecnologías, 24
25 puedan ser considerados dentro de los productos destinados a la alimentación, atentando contra el principio de generalidad de la ley, pues la misma debe ser dictada con carácter indefinido, permanente, para un número indeterminado de casos o hechos, y con la posibilidad de regular hechos futuros acontecidos en nuestra realidad social. En el cuarto agravio, refirió que la referida interpretación es inconstitucional, pues a través de la misma la ley otorga un trato diferenciado entre contribuyentes que se encuentran en situaciones análogas, al distinguir entre los productos que venden por la periodicidad y generalidad en su consumo, ya que no existe una razón justificable para distinguir en la tasa que habrá de causarse en la venta de un producto, por la mera periodicidad o generalización en su consumo. Que la interpretación intenta restringir el alcance del texto producto destinado a la alimentación a aquellos productos que sean de consumo generalizado, diario o habitual, en confrontación con los productos que también son productos alimenticios, y su finalidad al igual que la de aquellos es proporcionar al cuerpo elementos para su nutrición, es una diferenciación caprichosa y, por ende, violatoria de los derechos humanos de igualdad y equidad tributaria de la quejosa. 25
26 Que no hay que generalizar, como lo hizo el Tribunal Colegiado, en tanto dentro del universo de suplementos alimenticios, los verdaderos tienen como finalidad específica aportar al ser humano elementos para su nutrición y para complementar o suplir aquellos nutrientes que el organismo requiere y que no logra obtener de su alimentación o dieta diaria, por lo que no se les debe dar a los contribuyentes que enajenan este tipo de productos, un trato igualitario que el que se otorga a los contribuyentes que enajenan aquellos productos cuya finalidad sea el tratar enfermedades o procurar la salud, contrario a lo que equivocadamente sostuvo el Tribunal Colegiado. Que si la ley excluyera como objeto de tasa 0% a la enajenación de todos los suplementos alimenticios por considerar que los mismos tienen como finalidad el prevenir enfermedades o procurar la salud, entonces la norma sería inequitativa por dar un tratamiento fiscal idéntico a todos los contribuyentes que enajenasen los productos que pudieran ser indebidamente considerados suplementos alimenticios, lo cual transgrede los derechos humanos de igualdad y equidad tributarias al no distinguir entre los suplementos alimenticios que tienen como finalidad curar alguna enfermedad o procurar la salud, de aquéllos que tienen como finalidad principal el aportar nutrimentos al organismo. 26
27 La inconstitucional interpretación que emite el Tribunal Colegiado, se basa en la confusión respecto a la finalidad de los productos que enajena la quejosa, pues sin sustento les atribuye a los suplementos alimenticios el efecto de prevenir enfermedades o procurar la salud; sin embargo, lo cierto es que la norma también sería transgresora de los derechos humanos del contribuyente, en tanto que la finalidad lejana o efecto de que los alimentos tradicionales, también es el evitar enfermedades y procurar salud, por lo que la norma distingue entre situaciones análogas, entre contribuyentes que enajenan productos con la misma finalidad o efecto. Que del análisis de las finalidades próximas y lejanas de la alimentación tradicional y la de los suplementos alimenticios, se desprende que como finalidad próxima, ambos tienen la de aportar al organismo humanos uno o más elementos para su nutrición, pero el problema de inequidad surge respecto a las finalidades lejanas que el Tribunal Colegiado determinó respecto de los suplementos alimenticios señalando que es la de prevenir enfermedades o procurar la salud. Al respecto señala que la propia alimentación tradicional detenta, igualmente, como finalidad lejana el evitar enfermedades o procurar la salud, y en ese sentido si la norma discrimina entre contribuyentes porque la finalidad lejana o efecto de los productos que enajena la quejosa es distinta a la de la alimentación tradicional, resulta ser inconstitucional al distinguirlas. 27
28 Que una interpretación de la norma que permita excluir la enajenación de suplementos alimenticios del supuesto de causación de tasa 0% del impuesto, por el simple hecho de que sus productos se destinen para cubrir las necesidades calóricas de deportistas y no a las necesidades calóricas de las demás personas que no sean deportistas, resulta una distinción caprichosa y violatoria de los derechos humanos de igualdad genérica y equidad tributaria. Que la forma en que fue instrumentada la ley al excluir a cualquier producto que se denomine suplemento alimenticio, sin verificar si dentro de dichos productos existen los que tienen como finalidad aportar al cuerpo elementos para su nutrición, genera una distinción tributaria caprichosa y arbitraria entre los contribuyentes que enajenan dichos productos. En el agravio quinto la quejosa aduce que la interpretación del Tribunal Colegiado restringe indebidamente la definición y alcance del derecho humano a una alimentación suficiente y de calidad, en transgresión a los derechos humanos contenidos en los artículos 4 y 27 constitucionales, 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que forma parte de la carta internacional de derechos humanos. 28
29 Que la interpretación del Tribunal Colegiado atenta en contra del derecho humano a la alimentación suficiente y de calidad, el cual se refiere a que toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el cual no es simplemente un derecho a una ración mínima de alimentos o el acceso a productos alimenticios específicos o tradicionales, sino a todos aquellos productos, que derivados de los avances de la ciencia y mejoramiento de las técnicas, puedan surgir con la finalidad de procurar una completa y sana nutrición del ser humano, como lo son los suplementos alimenticios que tienen por finalidad el complementar la dieta de las personas o suplir las deficiencias de nutrientes que detente la alimentación tradicional, a efecto de tener acceso a una debida, suficiente y completa alimentación o nutrición. Que la interpretación del Tribunal restringe el derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, ya que incorrectamente consideró que los productos de la quejosa, al ser suplementos alimenticios, que sirven para complementar o suplir las deficiencias nutricionales de las personas, no pueden ser considerados destinados a la alimentación, en virtud de que aportan de manera complementaria nutrientes al organismo, vulnerando el derecho de todo gobernado a alimentarse de manera suficiente, pues los suplementos sirven al fin propuesto por el constituyente que lo reconoció. 29
30 En el agravio sexto la quejosa sostiene que en la sentencia combatida el Tribunal Colegiado omitió resolver el tema que le fue planteado respecto a la garantía de legalidad y seguridad jurídica, variando así la litis constitucional. Que el Tribunal Colegiado no se centró en dilucidar la naturaleza y alcances de los productos que pudiesen ser considerados como destinados a la alimentación, sino que resolvió que no era necesario que el legislador plasmara o definiera cada palabra utilizada en la ley, pues las palabras eran de uso cotidiano y se encontraban perfectamente definidas en el diccionario, por lo que la ley era clara en definir que lo gravado a tasa del 0%, eran aquellos productos que única y exclusivamente se destinaran a la alimentación. Así, el Tribunal Colegiado omitió o desbordó la litis, pues su intención fue dilucidar si el texto de ley permitía conocer con claridad objeto directo, cuando en realidad la quejosa se quejaba de que no permitía conocer con certeza el objeto indirecto previsto en la definición legal, y específicamente lo que debe considerarse por alimentación, pero el estudio de constitucionalidad del Tribunal parte meramente del objeto directo, sin analizar si el artículo era suficientemente claro para no permitir que la autoridad pudiese sostener qué productos caben en dicha definición. 30
31 En el agravio séptimo 13, la quejosa aduce que las tesis y jurisprudencias que invocó el Tribunal Colegiado a efecto de sustentar su determinación, no son realmente aplicables al caso concreto o fueron desarticuladas de los temas y ejecutorias que las arrojaron. Que la tesis de rubro: VALOR AGREGADO. LA TASA DEL 0% QUE PREVÉ EL ARTÍCULO 2-A DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO ES APLICABLE A LA ENAJENACIÓN DE PRODUCTOS DESTINADOS A LA ALIMENTACIÓN, INDEPENDIENTEMENE DE QUE INTEGREN O NO LA DENOMINADA CANASTA BÁSICA 14, si bien es aplicable al caso concreto, fue indebidamente interpretada y aplicada, pues el Tribunal Colegiado desatiende su contenido, y sustenta su resolución en el fin extra fiscal ya superado, al emitir su conclusión respecto de los productos que pueden ser considerador como destinados a alimentación. Que el Tribunal Colegiado interpreta y aplica indebidamente la tesis de rubro: VALOR AGREGADO. PARA DETERMINAR EL OBJETO DEL TRIBUTO CONSISTENTE EN PRODUCTOS DESTINADOS A LA ALIMENTACIÓN Y APLICAR LA TASA DEL 0% PREVISTA EN EL IMPUESTO RELATIVO, NO PUEDE ACUDIRSE A LO PREVISTO EN EL NUMERAL 215, 13 La quejosa lo señala como sexto. 14 Tesis de Jurisprudencia 84/2006, Segunda Sala, Novena Época, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XXIV, julio de 2006, pág
32 FRACCIÓN I, DE LA LEY GENERAL DE SALUD. 15, en virtud de que no es aplicable al caso particular, pues ésta deriva de un asunto en el que no se definió específicamente qué debe entenderse por un producto destinado a la alimentación, sino que para conocer el objeto previsto en el artículo 2-A, fracción I, inciso b), del al Ley al Impuesto Agregado, no podía atenderse al concepto de alimento previsto en la Ley General de Salud. Por cuanto hace a la tesis de rubro: VALOR AGREGADO. EL ARTÍCULO 2-A, FRACCIÓN I, INCISO B), DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO, AL NO ESTABLECER EL BENEFICIO DE LA TASA 0% PARA LOS SUPLEMENTOS ALIMENTICIOS COMO LO HACE RESPECTO DE LOS PRODUCTOS DESTINADOS ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE A LA ALIMENTACIÓN, NO VIOLA EL PRINCIPIO DE EQUIDAD TRIBUTARIA (LEGISLACIÓN VIGENTE EN 2008) 16, el Tribunal Colegiado la interpretó mal, pues omitió analizar el caso particular del que deriva, el cual se trató de ciertos productos que tenían como finalidad la no la alimentación o nutrición, sino diversas finalidades o propiedades médicas o curativas. 15 Tesis aislada, Primera Sala, Novena Época, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XXXIII, Mayo de 2011, pág Tesis aislada III.2º.A29A, Tribunales Colegiados de Circuito, Décima Época, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Libro XIII, octubre de 2012, Tomo 4, pág
33 Que no resulta aplicable al caso la tesis de rubro: SUPLEMENTOS ALIMENTICIOS. NO LES APLICA EL BENEFICIO DE LA TASA DEL 0% PREVISTA EN EL ARTÍCULO 20-A, FRACCIÓN I, INCISO B), DE LA LEY DEL IMPUESTO AL VALOR AGREGADO (LEGISLACIÓN VIGENTE EN 2008)., en virtud de que el Tribunal Colegiado omitió verificar que esta deriva de un caso en el que se sujetó al debate constitucional diversos productos que tenían finalidades distintas a las de nutrir al organismo, por lo que se decidió que no tenían como destino único y exclusivo la alimentación, decisión que aquél tribunal colegiado también soportó en que no existió prueba pericial que demostrara su destino único y exclusivo a la alimentación. Sin embargo, en el caso de la quejosa de sus productos no se advierte que tengan otras finalidades médicas o mágicas, pues la única finalidad que persiguen es proporcionar proteínas, lípidos, carbohidratos, vitaminas y minerales al cuerpo humano. En el agravio octavo 17 la quejosa señaló que el artículo 2-A, fracción I, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado es inconstitucional, pues es errónea la decisión del Tribunal Colegiado por la que sostiene que el texto producto destinado a la alimentación es suficiente para conocer con claridad todas las características que un producto debe detentar a efecto de ser considerado dentro de la definición legal, generando así una grave 17 La quejosa lo señala como séptimo. 33
34 afectación a los derecho humanos de seguridad jurídica, legalidad genérica y legalidad tributaria, pues al no establecer con claridad dichos elementos que tanto los contribuyentes, como las autoridades fiscales deben considerar para efectuar la adecuación del caso concreto a la hipótesis legal, se da un amplio margen a las autoridades fiscales y jurisdiccionales, permitiendo que sean ellas y no la ley, las que determinen los elementos que habrán de ser considerados para encuadrar un hecho a la hipótesis legal. A continuación la quejosa cuestiona los elementos definidos por el Tribunal Colegiado para verificar si un producto alimenticio encuadra o no dentro del supuesto de tasa 0% contemplado en el artículo 2-A, fracción I, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, los cuales son: 1) alimento de consumo generalizado; 2) productos de alimentación tradicional; 3)productos que no puedan ser consumidos como alimento por sí solos; 4) productos alimenticios de consumo diario y habitual que la población ingiere en sus comidas; 5) productos que alimenten por sí solos al ser humano de manera habitual; 6) productos de consumo diario, habitual generalizado y por sí solos suficientes para la subsistencia del ser humano; 7) productos que no puedan ser considerados como complementarios o subsidiarios de las comidas diarias. 34
35 Al respecto la quejosa cuestionó cómo habrá el contribuyente de determinar si un producto se consume con periodicidad, qué constituye un alimento de consumo diario o habitual dependiendo de los sujetos que lo consumen, cómo se determina que un alimento es por sí solo suficiente para la subsistencia del ser humano, a partir de qué parámetros se determina que un alimento es de consumo generalizado, etcétera. En ese sentido, considera que dichos parámetros son gravemente ambiguos e indeterminados. Que del texto del artículo combatido no se desprende que los productos cuya finalidad sea la de complementar o suplementar la alimentación no pueden considerarse como productos destinados a la alimentación, pues del simple texto de la norma no se advierte que el legislador haya querido distinguir entre los conceptos alimentación tradicional, alimentación complementaria, alimentación suplementaria, alimentación parenteral o alimentación espacial. Que los referidos elementos no pueden desprenderse del concepto producto destinado a la alimentación y por ello el artículo 2-A, fracción I, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, resulta transgresora de los derechos de seguridad jurídica, legalidad genérica y legalidad tributaria de la quejosa, puesto que el texto no es suficiente para que un particular pueda conocer con 35
36 claridad todos los extremos que el legislador quiso establecer respecto del objeto de la tasa 0%. En el agravio octavo 18, la quejosa sostuvo que el artículo 2-A, fracción II, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado es inconstitucional porque otorga un trato diferenciado entre contribuyentes que se encuentran en situaciones análogas, al distinguir entre contribuyentes que enajenan productos alimenticios que son consumidos diaria, habitual, generalmente y que por sí solos resulten ser suficientes para la alimentación del hombre, respecto de los contribuyentes que, como la quejosa, enajenan productos que no cumplen con dichas características establecidas en ley. Que anteriormente el legislador buscando beneficiar la enajenación de ciertos productos que constituían la canasta básica, que servía de referencia para gravar con tasa 0%a productos específicos de consumo popular, con las modificaciones a la ley, buscando coadyuvar con el sistema alimentario mexicano se generalizó la tasa del 0% a todos los productos destinados a la alimentación. Por lo que si la intención del legislador fue la de coadyuvar con el sistema alimentario mexicano, no se justifica que se graven con la tasa 0% solo a la enajenación de productos alimenticios de consumo generalizado o popular, diario o habitual, y se grave la enajenación de los productos alimenticios que no lo sean, 18 La quejosa lo identifica como octavo. 36
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN: 2686/2014 QUEJOSA: **********. PONENTE: MINISTRA MARGARITA BEATRIZ LUNA RAMOS. SECRETARIA: CLAUDIA MENDOZA POLANCO.
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN: 2686/2014 QUEJOSA: **********. PONENTE: MINISTRA MARGARITA BEATRIZ LUNA RAMOS. SECRETARIA: CLAUDIA MENDOZA POLANCO. Vo.Bo. MINISTRA: México, Distrito Federal. Acuerdo de la
AMPARO EN REVISIÓN 378/2014. RECURRENTES: ********** Y OTROS.
PONENTE: MINISTRO ALBERTO PÉREZ DAYÁN. AMPARO EN REVISIÓN 378/2014. RECURRENTES: ********** Y OTROS. SECRETARIA GEORGINA LASO DE LA VEGA ROMERO. Vo. Bo. México, Distrito Federal. Acuerdo de la Segunda
AMPARO EN REVISIÓN 1057/2004. ERNESTO RICARDO AMTMANN AGUILAR.
Número de registro: 18438 Novena Época Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta Tomo: Tomo XX, Noviembre de 2004 Página: 50 AMPARO EN REVISIÓN 1057/2004. ERNESTO