Source: https://issuu.com/resvol/docs/alistamiento_voluntario
Timestamp: 2017-02-26 06:28:45
Document Index: 166346121

Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 5', 'artículo 9', 'artículo 11', 'artículo 24']

Alistamiento voluntario by Reservistas Voluntarios - issuu
EL ALISTAMIEnTO VOLunTARIO
LOS EFECTIVOS DE LA RESERVA VOLunTARIA.
CAnTERA pARA EL COMpLEMEnTO DE CuADROS
DE MAnDO, SuBOFICIALIDAD Y TROpA Y MARInERÍA
Reserva Voluntaria Armada española
E hace imprescindible un artículo en relación a la Reserva
Voluntaria. En primer lugar, porque la recesión económica
hace que se esté aplicando el criterio de dejar de atender
todo cuanto se considere superfluo. Esto significa una
sustancial rebaja en el impulso de la Reserva Voluntaria por
la reducción de las partidas que le iban a dedicar los presupuestos. Y en segundo término porque en los últimos meses han aparecido
noticias en los medios —motivadas por la incertidumbre que provoca la inminente aprobación del reglamento de la reserva voluntaria— en relación a falta
de impulso político, descarte de la activación de reservistas para misiones
internacionales, limitación de ascensos, imposibilidad de desarrollo de una
carrera militar reservista, o incluso la propia supresión de la Reserva Voluntaria en sí misma. Todo eso hace pensar que no existe un criterio claro de lo que
son —y han de ser también en España— las fuerzas militares de reserva.
por ello, buena parte de esas noticias es fruto más bien de un posible
desconocimiento del tema, lo que motiva el presente artículo. A continuación
ofrezco unas pinceladas sobre el particular que, sin ánimo de ser exhaustivo y
con toda modestia, sin duda ayudarán a despejar ciertos prejuicios y aclarar lo
que ha de ser la Reserva Voluntaria. Espero y deseo que este trabajo contribuya, como un grano de arena más, al conocimiento de la misma. Si estas líneas
sirven para darle un empujón al proyecto, me daré por enteramente satisfecho.
Y si con ello conseguimos no dejar pasar una posibilidad tan crucial como la
que tenemos ahora con la aprobación del nuevo reglamento, podremos decir:
misión cumplida. Suerte a todos.
antecedente reciente de las fuerzas de reserva
Se da una circunstancia en los países aliados que no se da en España: todos
ellos participaron directamente en las dos guerras mundiales. Este hecho no es
baladí, pues de allí surge la idea consolidada de que frente a una gran crisis o
conflicto se hace imprescindible contar con una ciudadanía que colabore de
forma directa en la defensa de la nación, pues es imposible tener en plantilla,
de forma permanente, una fuerza militar de entidad suficiente como para
hacer frente a cualquier tipo de contingencia. pues bien, la única forma de
asumir esta realidad y darle solución es manteniendo una estructura militar
básica, estable, consolidada y preparada, con el mejor material, que a su vez
sea completada en momentos concretos por otra estructura de personal que, no
ligado de forma permanente con la milicia, esté latente y preparada para entrar
a engrosar la estructura básica de una forma no traumática, sino fluida y constante, por gozar de unos criterios de formación continuada. Esto, que parece
una cosa elemental y obvia, que asume criterios tan importantes como el de
economía, el de utilización de todos los recursos posibles, el de aprovechamiento de capacidades civiles a finalidades militares, etc., y que en el resto de
nuestros países aliados es un sistema consolidado, en España sencillamente no
ha existido hasta la aprobación de la Ley de Régimen de personal de las Fuerzas Armadas de 1999 (1).
Comprobamos así cómo en España se había hecho sólo una parte del trabajo, consistente en reducir la plantilla permanente de las Fuerzas Armadas, con
una línea política clara de modernización de tecnología y material, junto con
una mayor y mejor preparación de los cuadros de mando y con tropa profesional. Todo a imagen y semejanza de nuestros aliados. pero ello se ha llevado a
cabo dejando totalmente olvidada esa segunda vertiente que tiene que ver con
la puesta en marcha de la estructura de las fuerzas de reserva, que son el
complemento indispensable para la real y efectiva seguridad y defensa de
nuestro país y para dar también cumplimiento a nuestros compromisos internacionales. Cierto es que la Reserva Voluntaria es de reciente creación, pero
no son por ello menos ciertas dos apreciaciones. La primera es que España
entró a formar parte de la OTAn en el año 1982, con asunción de las obligaciones propias de tal decisión, lo que conllevaba también compromisos en
materia de fuerzas de reserva tal y como ahora se están planteando. Y ya han
pasado veintiséis años. La segunda apreciación es que la Ley de personal de
(1) Ley 17/1999, de 18 de mayo, de Régimen del personal de las Fuerzas Armadas.
las Fuerzas Armadas —que crea la figura del reservista voluntario en España— data de 1999, por lo que no nos equivocamos al decir que el sistema de
la Reserva Voluntaria lleva ya en el horno desde hace, al menos, diez años. El
hecho de que la primera promoción de reservistas fuera convocada en el año
2003 no significa precisamente que las cosas se estén haciendo de forma
precipitada, sino más bien todo lo contrario.
modos básicos de acceso a la carrera de las armas: plantilla de base y
complemento de cuadros de personal
Con la aprobación de la Ley 17/1999, de 18 de mayo, de Régimen del
personal de las Fuerzas Armadas, fue creada la figura del reservista voluntario. Se trata de una fórmula netamente novedosa de acceso a las Fuerzas
Armadas en España respecto de lo que ha venido siendo la práctica habitual
en la historia más reciente, donde se ha basado el reclutamiento del personal
básicamente en cuatro modos de ingreso diferentes:
a) Oficiales y suboficiales de carrera, en puridad de estricta formación
castrense en las academias y escuelas militares, con esa labor como
modus vivendi hasta la jubilación.
b) Oficiales de complemento, de formación universitaria, que firman un
compromiso de carácter temporal y voluntario con las FAS.
c) Militares de tropa y marinería profesionales, colectivo compuesto por
jóvenes que le dedican unos años de su vida al servicio de las armas.
d) Militares de reemplazo, o del servicio militar obligatorio, que por su
carácter forzoso era la fuente principal de suministro de personal de
tropa y marinería, así como de ciertos cuadros de mando a través de
las milicias universitarias.
Éstas han venido siendo las fuentes básicas de donde nuestras FAS han
podido nutrirse del personal necesario para llevar a cabo su misión. De los
cuatro tipos de acceso, el a) y el c) son los modos previstos para cubrir la
plantilla de base. El apartado d), del servicio militar obligatorio, es por todos
conocido que quedó suspendido —que no anulado, ni derogado— a través de
la aprobación del Real Decreto 247/2001, de 9 de marzo, que adelantó al 31
de diciembre de 2001 la suspensión del servicio a filas obligatorio previsto en
la Disposición Transitoria Decimoctava de la propia Ley 17/1999, de 18 de
mayo, de Régimen del personal de las Fuerzas Armadas, por lo que esta forma
de acceso a las FAS quedó evidentemente cancelada sine díe. Así llegamos al
apartado b), de la oficialidad de complemento que, en palabras del profesor
Francisco Ángel Cañete páez, es identificada como «el modo de paliar la falta
de cuadros de mando con formación universitaria que permita completar a sus
compañeros de academia» (2). Comprobamos con el desglose anterior que
podemos distinguir en la práctica lo que denominaremos, por un lado, la
forma de acceso a las FAS para cubrir la plantilla de base, y de otra parte, la
«aportación suplementaria de recursos humanos», o cantera para el complemento, tanto de cuadros de mando como de tropa y marinería.
nadie pone en duda la necesidad de las FAS de nutrirse de personal
complementario, sobre todo en los tiempos que corren de presupuestos siempre limitados y una clara falta de vocaciones. El Título XIII de la Ley
17/1999, de 18 de mayo, de Régimen del personal de las Fuerzas Armadas, le
dedica a las fuerzas de reserva el título de «Aportación suplementaria de
recursos humanos», introduciendo así en nuestro sistema de captación y reclutamiento una forma novedosa de acceder a la milicia que inicialmente era
cubierta solamente por la oficialidad de complemento. Y para ahondar en lo
positivo que resulta esta aportación suplementaria de recursos humanos, con
personal de origen y formación eminentementes civiles y universitarias, señalaré el criterio de un insigne militar de la transición que llegó a ocupar el
puesto de vicepresidente del Gobierno: el capitán general Manuel Gutiérrez
aportación complementaria de cuadros de mando desde la sociedad civil
El capitán general Manuel Gutiérrez Mellado fue uno de los militares que
más intentó acercar sociedad y milicia, universidad y milicia. Efectivamente,
el contar con nuevas aportaciones, con una nueva savia a través de esta participación suplementaria de efectivos provenientes de la sociedad civil y del
ámbito académico, suponía para nuestro general un paso adelante —entre
otros muchos— en la propia finalidad de las FAS. pues bien, uno de los
propósitos de la Reserva Voluntaria es precisamente aprovechar la formación
y experiencias profesionales del reservista en el ámbito civil a los fines
propios de las Fuerzas Armadas, lo que confirma lo importante de la interrelación entre lo militar y lo civil, entre lo civil y lo militar. Debo en este punto
hacer mención de un hecho que creo es de gran trascendencia: todos y cada
uno de los miembros de las FAS acuden al servicio de las armas desde la
propia sociedad, y eso es así tanto para el aspirante o cadete alumno que tras
acabar su estudios de secundaria decide acudir a la academia militar como
para aquel que decide firmar un compromiso como militar de tropa o marine-
(2) CAÑETE pÁEZ, Francisco Á.: La Escala de Complemento. 87 años de historia. 19182005. Comandante Infantería (Escala de Complemento), licenciado en Ciencias Económicas y
ría. Todos, absolutamente todos, provienen de la sociedad y son miembros de
la misma. Es frecuente encontrar ese binomio milicia-sociedad civil como si
éstos fueran dos compartimientos estancos completamente separados, cuando
la realidad es que el uno se nutre del otro y el otro se beneficia del uno necesariamente. Es decir, hay un concurso o correlación entre ambos aspectos y
necesidades entre sociedad y milicia, entre milicia y sociedad. Es precisamente el impulso de esta correlación y reciprocidad entre lo civil y lo militar una
de las funciones propias de la Reserva Voluntaria, como puente entre estas dos
realidades para así solventar y despejar esa idea que la gran generalidad de los
ciudadanos tiene (y muchísimos militares también) de que estos dos entornos
son dos compartimentos estancos. nada más lejos de la realidad.
El capitán general Manuel Gutiérrez Mellado ya lo tenía claro en su
momento. El coronel de Infantería Fernando puell de la Villa, doctor en
historia, en su libro Gutiérrez Mellado, un militar del siglo XX (1912-1995)
(3), revela en su página 141 lo que para nuestro capitán general fue una de
las etapas que más le influirían de cara al futuro en relación al mundo civil,
su «paréntesis civil», periodo en el que el general pidió la separación del
servicio, pasando a la situación de supernumerario (o de excedencia) durante siete años, debido a que en aquella época de finales de los cincuenta
muchos oficiales, por motivos de índole económico y de mera supervivencia, se veían obligados a completar sus ingresos con un trabajo en el ámbito
civil. Muchos tuvieron que dejar el mundo de las armas para dedicarse en
exclusiva a sus trabajos civiles, por no garantizar su primera actividad el
sustento de la unidad familiar. Así este insigne militar pidió, en 1956, la
separación del servicio hasta que, llegado el momento de ascender a coronel, solicitó retomar su carrera. para el autor (p. 144), la experiencia civil de
Gutiérrez Mellado «tuvo que influir en la forma de enfocar los problemas de
la sociedad de su tiempo…» y «reexaminar la naturaleza de los vínculos y
relaciones establecidos entre el mundo castrense y el civil», añadiendo
además que «las figuras militares que ocuparon posiciones relevantes en
dicho proceso [la transición] como el propio Gutiérrez Mellado o el que
fuera Ministro del Interior —General Ibáñez Freire— presentaban el rasgo
común de haber permanecido alejados del Ejército durante una cierta etapa
de su vida».
hasta tal punto ello fue así que, al regresar al Ejército, el general eligió
para reincorporarse un destino muy peculiar —que probablemente sorprenderá al lector— que le permitió mantener ese puente o trato directo con la sociedad civil, pues escogió ir destinado a un puesto de docencia de la entonces
denominada Instrucción preliminar Superior (IpS), es decir, lo que hemos
(3) puELL DE LA VILLA, Fernando: Gutiérrez Mellado, Un militar del siglo XX (1912-1995),
Editorial Biblioteca nueva.
conocido o conocemos como «milicias universitarias» (posteriormente
IMEC, SEFOCuMA, Mnu, etc.), con contacto directo con una colectividad de alumnos de la milicia, de clara índole universitaria y civil, fuente de
futuros oficiales (o cuadro de oficiales subalternos movilizable), que en
buena lógica entiendo que es antecedente de lo que es hoy la Reserva
entorno comparado aliado. aspectos y criterios Otan
Es imprescindible conocer lo que nuestros aliados esperan de nosotros para
poder ajustar nuestros criterios a los cánones y estándares aliados. por ello
recojo en este apartado los criterios básicos de la OTAn en relación a las fuerzas de reserva. Me hago eco en estas líneas de las conclusiones que la Confederación Interaliada de Oficiales de la Reserva (CIOR) obtuvo en su Cumbre
de Verano de Madrid en el año 2001, conclusiones transcritas por la Delegación de Oficiales de la Reserva Argentina, que fue invitada a esa cumbre, en la
página de Internet www.unor.mil.ar (4). Los porcentajes y cifras que allí se
citan hablan por sí solos. A continuación refiero lo que son las pautas básicas
fijadas en la nATO FRAMEWORK pOLICY On RESERVES (MC 441/1)
(5), norma marco de la OTAn sobre la Reserva Militar y los criterios a seguir
por los países aliados al respecto.
para nuestros aliados de la OTAn las fuerzas de reserva ocupan un puesto
preferencial. Si bien la normativa OTAn en la materia tiene naturaleza de
recomendación —no siendo por ello de estricto y obligado cumplimiento— se
trata de pautas que se recomienda sean seguidas para obtener la máxima excelencia en el servicio que debe ser prestado por cada país al respecto, tanto para
sí mismo como para con el resto de países aliados.
Los asuntos de la reserva son tratados en el seno de la OTAn a través de la
CIOR (Confederación Interaliada de Oficiales de la Reserva) (6). Es este
organismo el que nos da los datos de lo que suponen las fuerzas de reserva a
nivel OTAn. En los días inmediatos a la Segunda Guerra Mundial se constató
lo indispensable que era contar con jefes y soldados que, en tiempo de crisis,
mediante su previa disponibilidad y la preparación y mantenimiento de su
destreza militar, contribuyeran a la vigilancia y seguridad de los países de la
Alianza, llegando en los momentos posteriores a la Segunda Guerra Mundial a
que dos tercios del esfuerzo militar de la OTAn lo cubrían de forma efectiva
(4) www.unor.mil.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=6&Itemid=20
(5) nATO FRAMEWORK pOLICY On RESERVES (MC 441/1), north Atlantic Military
Committee, nATO headquarters, Boulevard Leopold III –B 1110. Bruxelles.
(6) www.cior.net
los denominados ciudadanos-soldado, o fuerzas de reserva (v. 5). Ese porcentaje tan elevado no se debía a lo excepcional del momento histórico señalado,
inmediatamente posterior a una Guerra Mundial, pues a lo largo de los años
ochenta, en plena Guerra Fría, la defensa del territorio OTAn recayó en gran
medida en los efectivos de la reserva, siendo que en esta época suponían el
50 por 100 de las fuerzas de defensa, porcentaje que en ciertas áreas llegó a
superar el 75 por 100 (v. 5).
Destacar que la línea actual de actuación va enfocada básicamente a criterios de economía y eficacia, con unas fuerzas de plantilla de base profesional
y muy reducidas, con gran preparación, disponiendo de la última tecnología y
medios, de gran movilidad, por lo que el grueso de fuerzas para la defensa
queda así ligado —o bajo la cobertura— de las fuerzas de reserva. Se estima
que del total de efectivos de la OTAn necesarios en caso de crisis a gran
escala, dos terceras partes habrán de corresponder a las fuerzas de reserva
movilizables (v. 5). por ello se hace más que imprescindible conseguir la
capacidad de generar fuerzas de ciudadanos-soldado suficientemente motivados y entrenados, idóneos incluso para generar un claro efecto disuasorio
frente a una posible agresión, así como con una real y efectiva capacidad de
respuesta para el caso de que dicha agresión efectivamente se produjere. Aún
más, se ha de estar también capacitado para reaccionar y actuar ante los
nuevos escenarios de ayuda internacional en zonas desestabilizadas por
enfrentamientos, guerras o también catástrofes naturales con apoyo en las
fuerzas de reserva.
La política marco de la OTAn en relación a las fuerzas de reserva viene
recogida en el informe MC 441/1 del Comité Militar del Atlántico norte o
nATO FRAMEWORK pOLICY On RESERVES (MC 441/1) (v. 6). Se trata
de una serie de recomendaciones para obtener la máxima excelencia en el
servicio y cumplir de este modo con unos criterios mínimos comunes a todos
los aliados. Es decir, se recomiendan unas pautas de comportamiento a los
socios que, obviamente, hacen el esfuerzo de cumplir. En su artículo 1 define
lo que han de ser las fuerzas de reserva:
«La Reserva son fuerzas compuestas de diversas categorías de personal
movilizable que normalmente no trabajan a tiempo completo en la milicia y
que pueden ser asignados a unidades propias de reserva o bien dar apoyo a
unidades regulares.» (7).
(7) The reserves are forces composed of various mobilisable categories of personnel who
are not normally employed on full-time military service. Personnel may be voluntary, ex-regular o Conscript. They may be assigned to organised units or serve as individuals supporting
Regular units (traducción del autor).
prosigue su artículo 2 indicando que ha habido un continuo y profundo
cambio en el entorno de la seguridad de la Alianza Atlántica, donde el reto de
las nuevas misiones que se presentan obliga a ésta a afrontar un más amplio
abanico de frentes. Es en este entorno donde muchos de los aliados consideran el uso de la Reserva Militar como una opción a tomar en serio, y otros
aliados ya están haciendo extensible el uso de la Reserva Militar en apoyo de
las misiones de la OTAn. De este modo, el alma o espíritu de la norma es
aportar a la OTAn una guía de la política común a seguir para la contribución potencial de las Fuerzas de Reserva a los intereses de la defensa, con el
añadido de impulsar el apoyo internacional a los reservistas. Es así cómo la
norma expone que la facilidad del uso de la reserva, ya sea para misiones
OTAn o para su propio entrenamiento periódico, depende muy sustancialmente del soporte que reciba de las políticas nacionales de cada país, de su
legislación y de factores sociales tales como el apoyo y cooperación de las
familias, de la sociedad y del empleador, cuyo apoyo y asistencia devienen
esenciales (8).
En el aspecto del entorno estratégico el informe señala en su artículo 5 la
línea general de reducción importante de las fuerzas regulares, así como
la suspensión de los servicios militares obligatorios en prácticamente todos los
países aliados como un aspecto sustancial que hace que se incremente la
importancia de las fuerzas de la Reserva, pues suponen, además de una aportación clara de personal, una efectiva reducción del coste de mantenimiento de
grandes estructuras de fuerzas regulares.
En su artículo 9 el texto cita la virtue of the civilian expertise and the close
relationships to establish between the military and the civilian communities,
es decir, lo que ya ha quedado señalado sobre el aprovechamiento de la experiencia y formación civil del reservista (medicina, ingenierías, logística, derecho, lenguas extranjeras, relaciones públicas, prensa, información, etc.), así
como el puente que se crea entre el mundo militar y el civil, que también
hemos reseñado con anterioridad. Y el artículo 11 revela que, como contrapartida, la administración militar de cada país debe proveer al reservista de entrenamiento y preparación suficiente, tanto a nivel de unidad como individualmente considerados, con la finalidad de que sean capaces de ejecutar con
éxito las misiones que se les encomienden, fijando programas de entrenamiento a la altura de lo que se pretende, con la encarecida recomendación de poner
a disposición del reservista su acceso a los mismos o análogos estándares que
los de sus compañeros de las fuerzas regulares.
(8) The availability of Reserves, whether for NATO missions or for their periodic training,
depends heavily upon national policy, legislation, and societal factors such as the encouragement and assistance of the family, the community and the employer whose support and assistance are vital (traducción del autor).
Quedando muchos otros aspectos en el tintero, por no poder abordarlos
todos en este trabajo, finalizaré resaltando la conclusión que el texto normativo recoge en su artículo 24 de que las fuerzas de Reserva de la OTAn han
sido, y lo seguirán siendo en el futuro, un elemento importante de la Alianza, pues proveen a la OTAn de una capacidad militar significativa, además
de ser una habitual forma de interrelación con la sociedad civil. Con el
incremento de la importancia del papel de estos ciudadanos-soldado, la política de la OTAn sobre las Fuerzas de Reserva auxiliará al cumplimiento de
las misiones de la OTAn. Estas políticas reforzarán el entrenamiento de la
Reserva, aportando la posibilidad de participar en operaciones en tiempo de
paz, promover programas de apoyo a los empleadores civiles de los reservistas con un reconocimiento y llamamiento expreso a las responsabilidades
de los distintos países, individualmente considerados, en estas áreas de
trabajo (9).
Si con todo lo dicho el lector puede hacerse una idea de lo que es la Reserva Voluntaria, me daré por satisfecho. pero el artículo quedaría inacabadado si
no incluyera en él lo que son los anhelos de la colectividad reservista. Tal vez
el tan ansiado reglamento consiga solucionar los problemas que en la actualidad tiene la Reserva Voluntaria en España, pero es evidente que hay materias
que deben ser tratadas por una norma con rango de ley. Sea como fuere, plasmo a continuación, a modo de pinceladas y sin ser exhaustivo, lo que entiendo
que tiene que ser regulado en el inmediato futuro:
— Elevación de los niveles para la captación de candidatos, con criterios
más estrictos.
— Ampliación y mejora de los periodos de formación. Mayor carga lectiva
y más prolongada, con más preparación castrense, lo que ayudará a que
los militares profesionales valoren más a sus compañeros reservistas.
— Mejora de los sistemas y periodos de activación, con fórmulas más
acordes con las necesidades de las unidades y más modulares (ej.: un
fin de semana al mes, dos tardes en semana, etcétera).
(9) NATO Reserves have been, and will continue to be, an important element of the Alliance. They provide NATO with a significant military capability and useful interface to civilian
society. With the increased role of these citizen-soldiers, NATO Reserve forces policy can
enhance NATO mission accomplishment. This policy encourages improvements in Reserve training, provides opportunities to participate in peacetime operations and promotes employer
support programmes while fully recognising national responsibilities in these areas (traducción
del autor).
— Eliminación inmediata del criterio de quien realiza cursos no puede ser
activado y viceversa. El espíritu es precisamente el contrario: poder
hacer cursos de capacitación para poder aplicar los conocimientos en
— Acceso a todos los cursos de formación. no se puede vetar el acceso
de los reservistas a los cursos de formación militar por el simple hecho
de ser reservistas. Bastaría con establecer criterios de acceso a cumplir
para cada curso (físicos, de titulación, idiomas, etcétera).
— Acceso a misiones internacionales.
— posibilidad de hacer carrera en la Reserva Voluntaria. Esta finalidad
conllevaría los siguientes extremos:
• Reconocer expresamente la condición de Escala a la Reserva
Voluntaria, a imagen y semejanza de la Escala de Complemento.
Además el escalafonamiento de sus miembros ha de ser un criterio
consolidado en todos los cuerpos.
• posibilidad de promoción y ascenso, sin más límite previo que los
criterios de mérito, capacidad y oportunidad. Es habitual comprobar
la existencia de jefes con empleo de coronel, o general, en las reservas aliadas. pongamos el ejemplo de un licenciado de veintitrés
años que accede a la reserva, realiza todos los cursos, es activado
varias veces al año, con buena evaluación de los mandos, etc., y
decide ir renovando hasta el máximo de edad, que son los 63 años.
no podría explicarse que esta persona quedara, tras cumplir cuarenta años de servicio, en un empleo de capitán o comandante. Tal vez
debería poder tener acceso a los cursos de capacitación para los
distintos ascensos y llegar un día al empleo de coronel, o incluso
general; ¿por qué no?
— Regulación y desarrollo, con rango de ley, de criterios claros de
protección del trabajo civil del reservista para cuando es activado. Se
ha de eliminar de inmediato la actual situación de precariedad en la
que se encuentran los reservistas en sus activaciones en el ámbito de
la empresa privada y/o autónomos, debiendo quedar ese régimen a
imagen y semejanza de los funcionarios del Estado, que sí tiene recogidas estas contingencias con la ley actual.
Mirando al derecho comparado de nuestros aliados podemos ver cómo
todo cuanto expongo se está aplicando, con éxito. no es un invento para
probar a ver qué tal se da esto. Ya se sabe que funciona. Y lo que es más
importante aún, el entorno al que pertenecemos nos exige que vayamos en
esta línea, por lo que no podemos hacer oídos sordos. Valga un ejemplo: la
presidencia de turno de la CIOR le corresponde actualmente a Canadá. El
presidente ha de ser necesariamente un reservista, que hoy por hoy es el capitán de navío (coronel) de la Reserva naval Canadiense Carman R. Mcnary.
Me pregunto: cuando le toque a España el honor de designar a un reservista
para que presida la CIOR, ¿qué haremos?
Espero y deseo que el tan ansiado reglamento acoja con amplitud la idea y
espíritu de cuanto se ha señalado. Y quiero cerrar este modesto trabajo aportando ánimo y buenos augurios a todos cuantos tengan que ver con la Reserva
Voluntaria en España. Vaya para ellos y para sus familias —que tanto aguantan— un mensaje de ánimo y de elevada moral.
Alistamiento voluntario