Source: http://docplayer.es/1263727-Tema-8-la-crisis-de-las-democracias-parlamentarias-en-el-periodo-de-entreguerras-textos.html
Timestamp: 2018-09-21 09:13:38
Document Index: 49885857

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 2', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 31']

TEMA 8: La crisis de las democracias parlamentarias en el periodo de entreguerras. TEXTOS - PDF
TEMA 8: La crisis de las democracias parlamentarias en el periodo de entreguerras. TEXTOS
Download "TEMA 8: La crisis de las democracias parlamentarias en el periodo de entreguerras. TEXTOS"
Eva Segura Carrizo
1 TEMA 8: La crisis de las democracias parlamentarias en el periodo de entreguerras. Texto Nº 1 TEXTOS Art. 42. Se prohíbe a Alemania mantener o construir fortificaciones, sea sobre el lado izquierdo del Rhin, sea sobre su lado derecho. Art. 45. En compensación de la destrucción de las minas de carbón en el norte de Francia (...) Alemania cede a Francia la propiedad eterna y absoluta de las minas de carbón situadas en el Sarre. Art Alemania renuncia, en favor de las principales Potencias aliadas y asociadas, a todos sus derechos y títulos sobre sus posesiones de ultramar. Art El ejército alemán será destinado exclusivamente al mantenimiento del orden sobre el territorio y la policía de fronteras. Art Los gobiernos aliados y asociados declaran y Alemania reconoce que Alemania y sus aliados son responsables, por haberlas causado, de todas las pérdidas y de todos los daños sufridos por los gobiernos aliados y sus naciones como consecuencia de la guerra, que les ha sido impuesta por la agresión de Alemania y de sus aliados. Art Los gobiernos aliados y asociados exigen y Alemania adquiere el compromiso, de que sean reparados todos los daños causados a la población civil de las potencias aliadas y asociadas, y a sus bienes. TRATADO DE VERSALLES, junio de 1919 Texto Nº 2 "Levanto acta de las palabras y de las excelentes intenciones del presidente Wilson. Él elimina el sentimiento y el recuerdo. (...) El hecho de la guerra no puede olvidarse. América no ha visto esta guerra cerca durante los tres primeros años: nosotros, durante este tiempo, hemos perdido un millón y medio de hombres. (...) Nuestras pruebas han creado en este país un sentimiento profundo de las reparaciones que se nos deben; y no se trata solamente reparaciones materiales; la necesidad de reparaciones morales no es menor. Las doctrinas que acaban de ser invocadas permitirán, si fueran interpretadas con todo su rigor, negarnos también Alsacia y Lorena. En realidad, el Sarre y Landau forman parte de Lorena y Alsacia. Vosotros buscáis hacer justicia a los alemanes. No creáis que ellos nos perdonarán nunca: no buscarán más que la ocasión de una revancha: nada destruirá el odio de los que han querido establecer sobre su dominación y que se han creído tan cerca del éxito... (Clemenceau, "Sobre la cuestión del Sarre", 1915 (Cit. en el "Tratado de Versalles", P. Renouvin. Texto nº 3 (...) Si somos juiciosos, ofreceremos a Alemania una paz que al mismo tiempo que sea justa, será, para todo hombre sensato, preferible a la alternativa del bolchevismo. Yo quisiera, por lo tanto, colocar como encabezamiento de la paz la idea siguiente: en cuanto Alemania haya aceptado nuestras condiciones, particularmente las reparaciones, nosotros le abriremos el acceso a las materias primas de los mercados mundiales en condiciones de igualdad, y haremos todo lo que nos sea posible para devolver al pueblo alemán su capacidad para ponerse nuevamente en pie. No podemos, a la vez, destrozarla y esperar a que nos pague. A fin de cuentas, debemos proponer tales condiciones que un Gobierno alemán consciente de sus responsabilidades pueda considerarse capaz de cumplirlas. Si presentamos a Alemania unas condiciones injustas o excesivamente onerosas, ningún gobierno consciente de sus responsabilidades las firmaría. (Lloyd, G. "Memorandum". Marzo (Cit. en "Tratado de Versalles". P. Renouvin Texto nº 4
2 ACUERDOS DE LOCARNO (1925) Artículo 1º. Las altas partes contratantes garantizan individual y colectivamente, como se estipula en los artículos que siguen, el mantenimiento del statu-quo territorial, resultante de las fronteras entre Alemania y Bélgica, y entre Alemania y Francia, y la inviolabilidad de dichas fronteras tales como han sido fijadas por o en ejecución del Tratado de paz firmado en Versalles el 28 de junio de 191, así como la observación de las disposiciones de los artículos 42 y 43 de dicho Tratado, concerniente a la zona desmilitarizada. Artículo nº 2. Alemania y Bélgica, y también Alemania y Francia, se comprometen recíprocamente a no entregarse de una u otra parte a ningún ataque o invasión y ano recurrir de una u otra parte a ningún caso a la guerra (...) Artículo nº 3. Tomando en consideración los compromisos, respectivamente adquiridos en el artículo 2º del presente Tratado, Alemania y Bélgica, y Alemania y Francia se comprometen a arreglar por la vía pacífica y de la manera siguiente todas las cuestiones, de cualquier naturaleza que sean, que vengan a dividirlas y que no hayan podido ser resueltas por los procedimientos diplomáticos ordinarios(...). Artículo n 4º 1) Si una de las altas partes contratantes estima que ha sido o es cometida una violación del artículo 2º del presente tratado o una contravención de los artículos 42 ó 43 del Tratado de Versalles, llevará inmediatamente la cuestión ante el Consejo de la Sociedad de Naciones. 2) En cuanto al Consejo de la Sociedad de Naciones haya constatado que una tal violación o contravención ha sido cometida, dará sin demora aviso a las potencias signatarias del presente Tratado, y cada una de ellas se compromete a prestar, en semejante caso, inmediatamente su asistencia a la potencia contra la cual el acto incriminado haya sido dirigido (...) Texto nº 5 Pacto Briand-Kellog. Artículo 1º. Las altas partes contratantes declaran solemnemente, en nombre de sus pueblos respectivos, que condenan el recurso a la guerra para la resolución de los desacuerdos internacionales, y que renuncian a ella, en tanto que instrumento de política nacional, en sus relaciones recíprocas. Artículo 2º. Las altas partes contratantes reconocen que el arreglo o la solución de todos los desacuerdos o conflictos, cualesquiera que puedan ser su naturaleza o su origen, que puedan surgir entre las mismas, no deberán jamás intentarse resolver solo por medios pacíficos. Artículo 31º. El presente tratado será ratificado por las altas partes contratantes designadas en el preámbulo, conforme a las exigencias de sus constituciones respectivas, y comenzará a estar en vigor entre aquellas a partir del momento en que todos los instrumentos de ratificación hayan sido depositados en Washington. París, 27 de agosto de 1928.
3 TEMA 9: LAS CRISIS DE 1929 DOCUMENTOS nº 1 PROSPERITY NORTEAMERICANA A) Mi principio es el de abaratar los precios, extender las operaciones y perfeccionar nuestro coches. Es preciso señalar que la reducción del precio está en primera línea. Yo nunca he considerado el precio de producción como una cosa fija. En consecuencia, comienzo por reducir los precios para vender más. Después se pone uno a trabajar, y se trata de obtener un precio de fabricación más bajo ( ) Cuando se fija un precio de venta bastante bajo se fuerza a todos los servicios de la fábrica a dar el más alto rendimiento posible; la bajada del precio obliga a cada uno a buscar los más insignificantes beneficios. Este reto me parece encontrar nuevas ideas en materia de fabricación y venta (.). Por suerte,, los salarios altos contribuyen a la bajada del coste de fabricación, los obreros se hacen cada vez más laboriosos una vez que se les libera de las preocupaciones ajenas a su trabajo. La fijación del salario de la jornada de ocho horas a cinco dólares fue una de las mejores economías que he hecho, pero subiéndolo seis dólares hice una mejor todavía. Hasta dónde llegaremos por este camino, lo ignoro. Probablemente podría encontrar hombres que harían por tres dólares al día el género de trabajo que pago a seis dólares (.) Pero yo estimo que necesitaría dos o quizá tres de esos obreros a bajo precio para reemplazar cada uno de mis obreros bien pagados ( ) En cuanto a los precios de venta, nuestro tractor, por ejemplo, se vendía en un primer momento a 756 dólares; después a 650; más tarde a 625; y recientemente hemos disminuido su precio a un 37% y lo vendemos a 395 dólares. Si hemos podido bajar su precio hasta tal punto es porque hemos empezado a fabricar tractores en masa. Henry Ford: Mi vida y mi obra (1925) B) Muy pronto, un negocio mucho más atractivo que el teatral atrajo mi atención y la de mi país. Era un asuntillo llamado mercado de valores (...). Si uno compraba ochenta mil dólares de acciones, sólo tenía que pagar en efectivo veinte mil, el resto se le dejaba a deber al agente (...). El mercado seguía subiendo y subiendo (...). Lo más sorprendente del mercado en 1929 era que nadie vendía una sola acción. La gente compraba sin cesar (...). El fontanero, el carnicero, el hombre del hielo, todos anhelando hacerse ricos arrojaban sus mezquinos salarios y en muchos casos los ahorros de toda la vida en Wall Street (...). Un buen día el mercado empezó a vacilar. Algunos de los clientes más nerviosos fueron presa del pánico y empezaron a vender (...); al principio las ventas se hacían ordenadamente, pero pronto el pánico echó a un lado el buen juicio y todos empezaron a lanzar al ruedo sus valores (...) y los agentes empezaron a vender acciones a cualquier precio (...). Luego, un día, Wall Street tiró la toalla y se derrumbó. Eso de la toalla es una frase adecuada porque para entonces todo el país estaba llorando. Groucho Marx. Groucho y yo, C)
4 El chófer del rico conducía con sus oídos puestos en los asientos de atrás para recoger noticias sobre un inminente movimiento en Bethlemen Steel; él mismo poseía cincuenta acciones por las que había depositado una aval que le cubría una variación de diez enteros. El hombre que limpiaba los cristales de la ventana en la oficina del agente de cambio y bolsa hacía una pausa para observar los valores, pues estaba considerando la oportunidad de convertir sus escasos ahorros en unas pocas acciones de Simmons. Edwin Lefèvre (informador de la marcha de la bolsa) refirió el caso del criado de un agente de cambio que ganó casi un cuarto de millón jugando en el mercado; el de una veterana enfermera que cosechó treinta mil gracias a las confidencias de agradecidos pacientes; y el de un pastor de Wyoming que vivía a treinta millas del ferrocarril más próximo, quien compraba o vendía miles de acciones en un día.. Harper. Only Yesterday An Informal History of the 1920 s. Crisis agraria Norteamérica Hasta durante los años de la prosperidad la situación de los campesinos se había convertido en crítica; en el período , por ejemplo, un 45% de las transferencias de la propiedad inmobiliaria fueron debidas a las quiebras, las ejecuciones fiscales u otras causas del mismo tipo (...) Las fuertes bajas de los precios agrícolas no representaron un aumento correspondiente de la demanda, y tampoco tuvieron como consecuencia una disminución de la producción como ocurría en la industria, sino que provocaron un incremento del cultivo, esperando compensar la pérdida sobre el precio unitario, al aumentar la cantidad de unidades producidas. H Gideouse. Revista económica internacional Crisis alemana años 30 D) DOCUMENTOS nº 2 Se dice a menudo que los jóvenes sufren menos que las personas mayores esta situación de desempleo. Nuestra experiencia no demuestra lo contrario. Nuestra desorganizada economía ya no es capaz, hoy en día, de preparar de manera ordenada a la nueva generación para el trabajo. Cientos de miles de jóvenes quedan si trabajo así que terminan su aprendizaje; permanecen en esta situación largos períodos de tiempo, y pierden así la pericia que adquirieron en su preparación y que nunca llevaron a la práctica. En qué se convertirá la economía alemana, pregunto yo, si no hay una nueva generación que conserve las mundialmente famosas cualidades del pueblo alemán? W. Eggert, sindicalista alemán en un discurso. Abril de La inflación en Alemania en el periodo de posguerra millones de marcos
5 En aquellos tiempos las complicaciones cotidianas de la vida en la capital eran tales que se precisaban amplios conocimientos matemáticos para las cuestiones más elementales. La prensa de cada mañana publicaba los precios del día: Billete de tranvía marcos. (...). Coches de caballos marcos. Baños públicos marcos. Asistencia médica marcos." "En tiempos de hiperinflación, un kilo de papas puede valer más que toda la plata de la familia y un pedazo de carne más que el piano de cola. Una prostituta en la familia es mejor que un hijo muerto; robar es preferible a pasar hambre; no pasar frío es más importante que conservar el honor; el vestirse está antes que las convicciones democráticas y comer es más necesario que la libertad" Julio de Adam Fergusson. Cuando muere el dinero. Enero de ,6 Julio de ,4 Enero de ,6 Enero de ,4 Julio de ,3 Enero de ,7 Julo de ,6 Un grupo de personas paga con comestibles la entrada de un circo ambulante Enero de Julio de Noviembre de DOCUMENTO nº 3 Evolución del índice de precios al por mayor
6 D DOCUMENTO nº 4 A) Bruscamente, la tempestad se desencadena, en pocos días setecientos millones en acciones son puestos a la venta en el mercado; no encuentran compradores más que al precio de una baja considerable; las cotizaciones se hunden. Esta es la década negra cuyo desarrollo merece ser recordado.... Desde hace algún tiempo, al aumento incesante de los préstamos a los brokers había causado algún nerviosismo a las autoridades de la Federal Reserve System habían manifestado la intención de tomar alguna medida para detenerlo. Es conveniente decir algunas palabras acerca del mecanismo de la Bolsa de Nueva York. No existen allí operaciones a plazo; en principio, pues, todas las operaciones deben ser objeto de pago al contado; pero de hecho muchas se contrataban a crédito. Mediante garantía, los agentes de la bolsa intermediarios, los brokers, aceptaban aplazar los pagos de su clientela, pero como ellos mismos deben pagar los títulos adquiridos, toman prestado de los bancos las sumas necesarias; es el montante de los préstamos a los brokers el que indica la posición del
7 mercado. Unos préstamos elevados a los brokers son el índice de fuertes compras a crédito. Una postura tal acarrea siempre un mercado inestable e incierto. L. POMMARY. Aperçu d Histoire économique contemporaine, Paris Por lo tanto, la nación entró vacilante al segundo invierno de la depresión y el desempleo comenzó a volverse una forma de vida. (...) pero el frío era terrible en las viviendas sin calefacción, en las posadas que olían a sudor y desinfectantes, en los parques, en los furgones vacíos y a lo largo de os muelles. Sin dinero para el alquiler, los hombres sin trabajo y todas sus familias comenzaron a levantar barracas donde encontraban pan tierra desocupada. A lo largo de los terraplenes de los ferrocarriles, al lado de los incineradores de desperdicios, en los basureros de las ciudades, aparecieron poblados de cartón embreado y hojalata, cajas viejas de empaque y carrocerías de automóvil inservibles. Algunas barracas eran ordenadas y limpias: por lo menos la limpieza era gratuita; pero otras eran de una sordidez que desafiaba toda descripción, con los olores de la podredumbre y de la rendición. Símbolos de la Nueva Era, esas comunidades recibieron muy pronto un nombre sardónico: se las llamó Villas Hoover, y de hecho en muchos casos solo los afortunados podían encontrar refugio en ellas. Los infortunados pasaban las noches amontonados ante las puertas, en cajas de empaque vacías o en furgones. En las filas de pan y en las cocinas populares, muchas horas de espera traían una escudilla de papilla a menudo sin leche o sin azúcar y una taza de hojalata con café. (...] Ese segundo invierno vio a los habitantes de Chicago que escarbaban con palos y con las manos en los montones de basura cuando se alejaban los camiones del servicio de limpieza. B) Arthur M. SCHLESINGER, Jr. La crisis del orden antiguo UTEHA en Historio Universal siglo XX, Historia 16 «El crac», DOCUMENTOS nº 5 La crisis económica en E.E.U.U. A) Y entonces los desposeídos fueron empujados hacia el oeste (...). Carretadas, caravanas, sin hogar y hambrientos, veinte mil, cincuenta mil y doscientos mil (...). Corriendo a encontrar algún trabajo para hacer levantar, empujar, tirar, recoger, cortar cualquier cosa, cualquier carga con tal de comer. Los críos tienen hambre. No tenemos dónde vivir. Como hormigas corriendo en busca de trabajo y, sobre todo, de tierra (...). Los hombres, que han creado nuevas frutas en el mundo, son incapaces de crear un sistema gracias al cual se pueda comer. Y este fracaso cae sobre el Estado como una gran catástrofe (...). Y en los ojos de la gente hay una expresión de fracaso, y en los ojos de los hambrientos hay una ira que va creciendo. En sus almas las uvas de la ira van desarrollándose y creciendo y algún día llegará la vendimia (.) El trabajo del hombre y de la naturaleza, el producto de las cepas y de los árboles, debe ser destruido para que se mantenga el curso de los precios, lo que significa una abominación que sobrepasa cualquier otra. Hay cargamentos de naranjas arrojadas por todas partes, la gente viene desde lejos para cogerlos, pero no lo consiguen (...), porque se envía a hombres encargados de rociar con petróleo los montones de naranjas (...). Y los niños atacados por la pelagra mueren porque cada naranja debe rendir un beneficio. Y como causa del fallecimiento se describe en el registro: muerte por subnutrición. Y todo esto porque los alimentos se pudren, porque se les fuerza a que se pudran. En el alma de la gente engordan y maduran las uvas de la ira anunciando próximas vendimias. John Steinbeck. Las uvas de la ira, El «jueves negro» en Wall Street Nada hacía presumir en aquella apacible mañana otoñal del jueves 24 de octubre, que pasaría a la historia como una de las fechas negras del siglo, el jueves negro de Wall Street. B)
8 La sesión bursátil se inició de forma sostenida, pero en seguida afluyeron grandes cantidades de papel y se hundieron los precios. Los angustiados especuladores arrojaron sus títulos sobre las mesas de contratación. El ticker [el indicador telegráfico de las cotizaciones] se retrasó. Los agentes de bolsa exigieron garantías para los títulos a crédito y ante la imposibilidad de obtenerlos, volcaron nuevas remesas de papel sobre la bolsa, ocasionando nuevas bajadas. Y así, ola tras ola, levantando una tempestad más fuerte e incontrolable. En la calle se originaron tumultos entre especuladores y curiosos que se arremolinaban en Wall Street. La policía tomó medidas. Entre los corrillos circuló el rumor de que once especuladores arruinados se habían suicidado. A las h, para controlar el follón, se ordenó desalojar las dependencias de la bolsa reservadas al público. Uno de los que salió a la calle fue Winston Churchill, que pocos meses antes había abandonado el Ministerio de Hacienda británico. Churchill se admira del «orden y la calma sorprendentes» que, dada la gravísima situación, mantenían los especuladores «que estaban allí (...) ofreciéndose unos a otros paquetes enormes de acciones a un tercio de sus antiguos precios y a la mitad de su valor actual (...) Churchill, que llevaba tres meses en América (...] había obtenido unas ganancias de unas 5000 libras jugando a la bolsa. Debió perderlo todo en el crac, pero jamás lo hizo público. David SOLAR «El crac», en Historio Universal siglo XX, Historia 16 Soluciones a la crisis El ensanchamiento de las funciones del Estado, necesario para la adaptación recíproca de la propensión a consumir y de la incitación a invertir, parecería (a algunos) una horrible infracción de los principios individualistas. Este ensanchamiento nos parece lo contrario y el único medio para evitar la destrucción completa de las instituciones económicas actuales, y la condición para un feliz ejercicio de la iniciativa individual. J. M. Keynes. Teoría general sobre el empleo, el interés y la moneda A)
9 Nuestra mayor tares, la primera, es volver a dar trabajo al pueblo... No es un problema insoluble si nos enfrentamos a él con prudencia y valentía. Ello puede realizarse, en parte, mediante una contrata directa a través del gobierno, como en caso de guerra, pero al mismo tiempo llevando a cabo mediante esta contrata los trabajos más necesarios para estimular y reorganizar el uso de nuestros recursos naturales. Paralelamente a esta acción (...) debemos esforzarnos para que se haga un mejor uso de la tierra por aquellos que son los más aptos para ello. Es posible trabajar en esta tarea mediante esfuerzos precisos para elevar el precio de los productos agrícolas y, con ellos, el poder de compra que absorberá la producción de nuestras ciudades. Es preciso trabajar en ello poniendo término real a la tragedia de la creciente desaparición, por quiebra, de nuestras pequeñas empresas y de nuestras granjas. Es necesario trabajar en ello induciendo a las administraciones federales, de los Estados y locales, que reduzcan enérgicamente sus gastos (...) Se debe trabajar en ello estableciendo un plan nacional y una supervisión de todas las formas de transporte y comunicaciones y de otras actividades que presenten claramente un carácter de servicio público. Este es inexorablemente el momento de decir la verdad, toda la verdad, con franqueza y atrevimiento. Debemos actuar rápidamente; utilizaré el Congreso como el último recurso para combatir la crisis, con un poder ejecutivo amplio para librar una batalla contra el estado de emergencia, con un poder tan grande como el que me sería conferido si de hecho fuésemos invadidos por un país extranjero. F. D. Roosevelt. Discurso de toma de posesión de la presidencia. 4 de marzo 1933.
Unidad 5: La era de las Revoluciones y la Conformación del Mundo Contemporáneo. Contenido: Europa en Crisis: La Gran Depresión Procedimiento: Análisis de documentos escritos ANTES DE EMPEZAR El período