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Timestamp: 2013-12-07 14:53:21
Document Index: 40607178

Matched Legal Cases: ['artículo 8', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 15', 'Artículo 16', 'Artículo 14', 'Artículo 23', 'Artículo 21', 'Artículo 12']

EUR-Lex - 52007DC0385 - ES
Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo - Informe sobre la aplicación, funcionamiento y eficacia del TLD «.eu»
del documento: 06/07/2007
de envío: 06/07/2007; transmitido al Consejo
información y verificación, tecnología
Informe sobre la aplicación, funcionamiento y eficacia del TLD «.eu»
Informe sobre la aplicación, funcionamiento y eficacia del TLD «.eu» (Texto pertinente a efectos del EEE)
1. ANTECEDENTES – LA NECESIDAD DE UN DOMINIO «.EU»
El sistema de nombres de dominio de Internet (DNS) consiste en una serie de directorios, organizados jerárquicamente, que proporcionan información sobre los nombres y direcciones de los distintos recursos de Internet (sitios web, servidores de correo, servidores de nombres, etc.) disponibles públicamente a través de la Red. Un nombre de dominio ofrece una etiqueta fácil de usar que el Sistema de Nombres de Dominio (DNS) puede convertir en una dirección de Internet (un identificador numérico) a fin de facilitar la comunicación con el recurso asociado. Un dominio de primer nivel (en lo sucesivo, TLD) es la parte de un nombre de dominio que identifica a la organización (conocida como «Registro») que gestiona una familia particular de nombres de dominio. En Internet existen dos tipos de TLD: los TLD de código de país (ccTLD), que utilizan el código de país de dos letras ISO 3166, por ejemplo, «.uk». «.fr» or «.jp»; y los que usan abreviaturas o nombres genéricos, como «.com», «.net», or «.museum».
El TLD «.eu» es un ccTLD introducido recientemente para la Unión Europea con el que se pretende brindar a los ciudadanos, entidades públicas y privadas y empresas europeos una ciberidentidad UE y un entorno digno de confianza que resalte su identidad europea en Internet y facilite su participación en las actividades económicas de ese mercado virtual en rápida progresión. Para crear un entorno digno de confianza, la UE decidió que los nombres de dominio situados bajo «.eu» habían de someterse a unas normas comunes de política de interés general ( Public Policy Rules , o PPR ) que garantizasen un uso adecuado, un acceso equitativo y un trato imparcial en relación con los registrantes. Al tratarse de un TLD paneuropeo, «.eu» proporciona también una opción de nombre de dominio adicional y complementaria a los ccTLD de los Estados miembros y a los TLD genéricos (gTLD), la mayor parte de los cuales operan, en su totalidad o al menos en parte, fuera de la jurisdicción de la UE.
El TLD «.eu», por lo tanto, ofrece una opción única y valiosa para los registrantes de nombres de dominio de la Unión Europea, al proponer a los usuarios de Internet y, en particular, del mercado del comercio electrónico, una dimensión suplementaria a las opciones existentes en el sistema de nombres de dominio. El nuevo dominio de primer nivel aspira a satisfacer las necesidades de los ciudadanos de la UE en relación con un ciberespacio en el cual sus derechos como consumidores y personas estén protegidos por las leyes, las normas técnicas y el sistema judicial europeos, extendiendo las ventajas del mercado interior a Internet.
En la presente comunicación se refieren los preparativos que fueron necesarios para la creación del TLD «.eu» y se informa al Parlamento Europeo y al Consejo sobre la aplicación, eficacia y funcionamiento del nuevo nombre de dominio, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 8 del Reglamento (CE) nº 733/2002, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de abril de 2002, relativo a la aplicación del dominio de primer nivel «.eu»[1].
2.1. El modelo «.eu»
El modelo del TLD «.eu» se basa, por una parte, en la independencia del Registro en la gestión diaria de sus actividades, consistentes en la comercialización de nombres de dominio a través de agencias comerciales acreditadas («registradores») y, por otra, en el derecho que ampara al usuario final para proteger sus nombres de dominio frente a posibles abusos de terceros.
El primer miembro de la ecuación es el Registro. En su documento de trabajo de 2000[2], la Comisión propuso varias posibilidades para la selección del futuro Registro «.eu»: una sociedad privada sin ánimo de lucro que se constituiría ex profeso dentro de la UE, una entidad comercial totalmente privada, una organización pública o privada ya existente a nivel nacional o europeo y, por último, la atribución de las funciones del Registro a un departamento competente de una administración pública existente.
En los debates sobre cuál podría ser el mejor modelo para el TLD «.eu» se puso de manifiesto que no era adecuado que las instituciones comunitarias sobrepasaran sus funciones de política general. En cambio, se produjo un amplio consenso en torno a la creación de una entidad separada que se dedicaría directamente a la implantación y gestión del sistema TLD, así como a la gestión de los contactos cotidianos con los usuarios. En consecuencia, el Consejo y el Parlamento decidieron confiar a un Registro independiente sin ánimo de lucro la gestión del TLD «.eu».
Esta decisión imita el planteamiento seguido con éxito por varios ccTLD de todo el mundo, y particularmente europeos. El Registro firma un contrato con la Comisión, el cual otorga a esta última una función supervisora general. Sin embargo, la Comisión no es competente para tomar ninguna decisión en relación con nombres de dominio concretos, ni tampoco puede intervenir en el funcionamiento cotidiano del Registro, ni es considerada instancia de recurso. Esta clara separación de funciones[3] permitió al Registro tomar decisiones autónomamente en relación con el registro de nombres de dominio y atenerse a los principios de no injerencia, autogestión y autorregulación que se formulan en el Reglamento (CE) nº 733/2002[4].
La separación de competencias no se limita a la independencia del Registro respecto de la Comisión. Para garantizar su neutralidad en relación con los nombres de dominio que gestiona, el modelo «.eu» impide que el Registro actúe como registrador[5]. Este planteamiento fomenta la competitividad en el mercado de nombres de dominio, en el cual los registradores tenderán a diversificar su oferta para cubrir las distintas necesidades de los usuarios finales, proponiendo al mismo tiempo precios competitivos.
El último elemento que completa el modelo «.eu» es el registrante. El usuario final es responsable de comprobar la oferta de los distintos registradores y elegir la que mejor se adapta a sus necesidades. Además, durante el período inicial de registro escalonado, incumbe al usuario final presentar una solicitud completa y exacta para tener éxito y, en caso necesario, defender su validez. Conviene señalar en este sentido que el modelo «.eu» se basa en la concienciación del usuario final con respecto a la defensa de sus derechos y la utilización de los mecanismos de protección en caso de abuso.
El marco creado por el legislador comunitario para el establecimiento y la implantación del TLD .eu se basa en dos instrumentos: el Reglamento (CE) nº 733/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de abril de 2002, relativo a la aplicación del dominio de primer nivel «.eu», en lo sucesivo denominado Reglamento Marco, y el Reglamento (CE) n° 874/2004 de la Comisión, de 28 de abril de 2004, por el que se establecen normas de política de interés general relativas a la aplicación y a las funciones del dominio de primer nivel «.eu», así como los principios en materia de registro[6], en lo sucesivo denominadas normas de política de interés general o PPR (Public Policy Rules) . Esos dos elementos se completan con una serie de decisiones de la Comisión relativas a la selección y designación del Registro. Existe una lista completa de los textos legales que forman la base de la creación del TLD «.eu», consultable en el sitio web de la Comisión Europea[7]. Por último, el Registro ha creado una serie de normas administrativas que regulan su funcionamiento cotidiano en la actividad de registro de nombres de dominio.
Para más información sobre los distintos instrumentos que integran el marco legal y sobre el procedimiento para su adopción, véase: http://ec.europa.eu/information_society/policy/doteu/index_en.htm
3.1. El Registro
En cumplimiento del mandato del Parlamento Europeo y el Consejo que figura en el Reglamento Marco[8], la Comisión publicó una convocatoria de manifestaciones de interés para la presentación de solicitudes por parte de organizaciones que aspirasen a ser designadas como Registro[9]. Tras una evaluación comparativa de las solicitudes presentadas, la Comisión designó al European Registry for Internet Domains (EURid) como registro del TLD «.eu»[10]. De conformidad con el Reglamento Marco, la Comisión firmó con EURid el correspondiente contrato de concesión de servicios[11] el 12 de octubre de 2004.
EURid es una organización sin ánimo de lucro fundada en abril de 2003 por las organizaciones gestoras de los dominios nacionales de primer nivel de Bélgica, Italia y Suecia. Posteriormente se incorporaron a EURid las organizaciones responsables de los dominios de primer nivel de la República Checa y Eslovenia. EURid tiene su sede en Diegem (Bélgica).
Con la firma del contrato entre la Comisión y EURid, la primera autorizó al segundo a negociar con ICANN un acuerdo para la delegación del TLD «.eu»[12]. En dicho acuerdo, ICANN reconocía a EURid como el organismo nombrado por la Unión Europea para la administración del TLD «.eu» al menos hasta 2009. Tras la firma del acuerdo, «.eu» fue colocado en la raíz del sistema de nombres de dominio de Internet (DNS) en marzo de 2005, lo que, desde un punto de vista técnico, significa que el dominio existe desde esa fecha.
3.2. Medidas para la protección de los usuarios finales
Toda la actividad que rodea al sistema de nombres de dominio se caracteriza por numerosos conflictos, litigios y prácticas comerciales «sagaces». El número de registrantes en todo el mundo y el valor del mercado de nombres de dominio han ocasionado una intensa competencia, en particular, entre registradores y revendedores. Por eso no sorprende que algunos registrantes intenten aprovecharse abusivamente de este suculento mercado.
La cuestión clave es garantizar que estos abusos en la práctica y uso del Registro se detectan con eficacia y se tratan debidamente. Con esa finalidad se elaboró el marco legal del «.eu».
Para reducir al mínimo el riesgo de ciberocupación[13], el legislador europeo ha creado unos instrumentos que permiten a los usuarios finales proteger sus derechos. Dichos instrumentos son tres: la reserva de nombres, el período de registro escalonado y el procedimiento de solución alternativa de conflictos.
3.2.1. Nombres reservados o excluidos del registro
La norma más elemental para proteger un nombre contra la ciberocupación es, evidentemente, excluirlo como nombre de dominio registrable, o bien reservarlo para que lo registre su titular legítimo. El Reglamento Marco disponía un procedimiento según el cual, a petición de los Estados miembros, se establecía una lista de nombres que no podría ser registrados (artículo 5.2.a), o bien sólo se podían registrar en un dominio de segundo nivel (artículo 5.2.b). El artículo 5 del Reglamento Marco constituye también la base a partir de la cual la Comisión dispone la reserva de nombres de dominio para su uso por parte de los Estados miembros o las instituciones y organismos de la Comunidad (artículos 8 y 9 de las PPR).
Para más información sobre el procedimiento de exclusión o reserva, véase el sitio web de la Comisión dedicado al TLD «.eu»: http://ec.europa.eu/information_society/policy/doteu/index_en.htm. La lista completa de nombres excluidos o reservados en el TLD «.eu» se puede consultar en la página web del Registro «.eu»[14].
3.2.2. Período Sunrise
En cumplimiento del mandato dado por el Parlamento Europeo y el Consejo en el Reglamento Marco, las PPR debían disponer que los titulares de derechos anteriores reconocidos y establecidos por la ley nacional y/o comunitaria, así como los organismos públicos, se beneficiaran de un plazo, denominado «período Sunrise», durante el cual el registro de sus nombres de dominio les estaría reservado exclusivamente[15].
Este mandato se aplica en el capítulo IV (artículos 10 a 14) de las PPR, donde se establecen directrices básicas en relación con el período inicial de registro escalonado. Esas directrices han sido después desarrolladas por el Registro con las denominadas «normas Sunrise». El Registro ha realizado considerables esfuerzos para simplificar en lo posible los procedimientos Sunrise, teniendo en cuenta que el período en cuestión hace referencia a derechos anteriores amparados en la legislación de los Estados miembros. Se hubo de prestar especial atención a los distintos ordenamientos legales y a los diferentes medios necesarios para demostrar la existencia o validez de los diversos derechos. Esto tenía que influir sobre la complejidad del procedimiento de solicitud. Aunque aportar las pruebas documentales necesarias para acreditar la existencia de una marca registrada puede ser fácil, demostrar la existencia de un derecho no registrado o, en algunas administraciones, el nombre de una empresa, puede resultar mucho más difícil. En tales casos, a menudo es fundamental para el éxito de la solicitud la elección de un registrador competente que facilite la elaboración de la solicitud.
El período Sunrise tuvo dos fases, cada una de dos meses de duración. Durante la fase I sólo se podía solicitar el registro de nombres de dominio de organismos públicos, nombres de territorios gobernados por organismos públicos y marcas registradas comunitarias o nacionales presentadas por organismos públicos o titulares o licenciatarios de una marca comercial. En la fase II se podían solicitar además nombres de dominio basados en otros derechos también protegidos por la legislación nacional, como nombres comerciales, identificadores de empresas, títulos distintivos de obras artísticas y literarias protegidas, marcas no registradas o nombres comerciales.
Para evitar los abusos durante la fase Sunrise, todas las solicitudes basadas en derechos anteriores debían poder verificarse mediante documentos justificativos que amparasen el derecho con arreglo a la legislación en virtud de la cual existían[16]. La valoración de tales derechos fue efectuada por un agente de validación nombrado por el Registro (PriceWaterhouseCoopers). Conviene señalar que el marco legal creado para el TLD «.eu» no supone derogación de la normativa vigente y, por lo tanto, el agente de validación tuvo que aceptar como válida toda solicitud basada en una marca comercial previa válida o cualquier otro tipo de derecho anterior otorgado por un Estado miembro.
Cuando se presentó más de una solicitud para un mismo nombre, éste se concedió a la presentada en primer lugar. En caso de conflicto en relación con las decisiones adoptadas por el Registro, los solicitantes podían ejercitar su derecho de recurso ante los tribunales ordinarios, u optar por el sistema de resolución extrajudicial de conflictos, conocido por sus siglas inglesas ADR (véase a continuación).
El procedimiento de validación, que debía ser realizado por profesionales cualificados, hizo que la tasa para el registro de un nombre de dominio durante el período Sunrise fuera más elevada que durante el período normal de operaciones del Registro. Dependiendo de la complejidad de la validación del derecho anterior en el que se basaba la solicitud, el precio varió de 35 euros para las solicitudes presentadas por organismos públicos, pasando por 45 euros para solicitudes basadas en marcas comerciales, hasta 85 euros en el caso de solicitudes basadas en otros derechos. Los registradores añadían a esta tasa su margen de beneficios. El precio abonado por el usuario final reflejó en general el nivel y calidad del servicio ofrecido por el registrador.
3.2.3. Política de resolución extrajudicial de conflictos
El marco legal del TLD «.eu» prevé un procedimiento de resolución alternativa de conflictos (ADR) para resolver las controversias relativas a los nombres de dominio en el TLD «.eu». Ese sistema brinda a las Partes garantías procedimentales y se aplica sin perjuicio de ningún otro procedimiento judicial que cualquier parte pueda iniciar contra el titular del nombres de dominio o una decisión del Registro.
Tras el correspondiente procedimiento de selección[17], el 12 de abril de 2005 el Registro designó para desempeñar este cometido al Tribunal de Arbitraje Adjunto a la Cámara de Comercio y la Cámara de Agricultura de la República Checa («Tribunal de Arbitraje Checo»).
En agosto de 2005, el Tribunal de Arbitraje Checo, con ayuda de un equipo preparatorio integrado por especialistas en TI e IP de toda Europa, lanzó una consulta pública sobre un conjunto de normas prácticas destinadas a precisar y mejorar las directrices establecidas por las PPR para el ADR. En noviembre de 2005 el Tribunal de Arbitraje Checo publicó en su página web el conjunto final de normas que fijan los procedimientos administrativos para la presentación y administración de demandas ADR[18].
Se pueden someter al sistema ADR conflictos motivados por comportamientos dolosos o registros abusivos de terceros, o bien recursos contra decisiones adoptadas por el Registro[19]. El nivel de las tasas aplicadas a los procedimientos ADR se basa en el principio de recuperación de costes. Las tasas del ADR (a partir de 1 850 euros) se comparan favorablemente con las que cobran otros organismos de arbitraje similares. Dados los buenos resultados conseguidos en el primer año de actividad, el Tribunal de Arbitraje Checo redujo sus tasas en un 7 % a partir del 1 de enero de 2007. Se aplica también un 10 % de descuento adicional a las partes que utilicen los procedimientos avanzados de firma electrónica durante los procedimientos ADR.
La eficacia del sistema TLD «.eu» puede valorarse utilizando dos indicadores: el número de nombres de dominio solicitados y la eficiencia del Registro en las tareas diarias del sistema de registro de nombres.
4.1. Número de nombres de dominio solicitados/registrados
Un año después de su lanzamiento se han registrado aproximadamente 2,4 millones de nombres «.eu» bajo el TLD «.eu», lo que convierte a este último en el tercer nombre de dominio de primer nivel de código de país, y séptimo TLD del mundo actualmente. Dentro de la Unión Europea, «.eu» sólo es superado por los dominios nacionales de primer nivel de Alemania y el Reino Unido mientras que, a nivel mundial, sólo .com, .net, .org e .info cuentan con más registros. Además, una vez finalizada la primera oleada de registros, se observa una tendencia creciente al uso efectivo de los dominios «.eu» registrados, frente a la práctica del registro como mera medida de precaución.
Las últimas cifras al respecto, desglosadas por países, se pueden consultar en la siguiente dirección: http://status.eurid.eu/
Durante el período Sunrise se presentaron 346 218 solicitudes, correspondientes a 245 221 nombres de dominio. La diferencia entre número de solicitudes y número de nombres de dominio se explica por el hecho de que algunos de estos últimos fueron objeto de más de una solicitud.
El crecimiento medio anual del registro de nombres de dominio entre mayo y diciembre de 2006 fue del 4,7 %, entre los más altos del sector. También se está incrementando el uso cotidiano real del «.eu». El número de interrogaciones DNS, es decir, el número de veces en que alguien busca un sitio web «.eu» o envía un correo electrónico a una dirección «.eu», se ha multiplicado por cinco en seis meses entre el final de junio y el final de diciembre de 2006.
Además, en enero de 2007 un porcentaje superior al 78 % de los nombres de dominio «.eu» conducía a un sitio web o servicio de correo electrónico en funcionamiento. De los sitios web funcionales solamente una quinta parte dirigía automáticamente al visitante a un sitio o URL diferente; estas cifras muestran que los nombres de dominio «.eu» están siendo utilizados activamente. Por otra parte, una encuesta realizada recientemente por el Registro mostraba que el 79 % de los usuarios de Internet en Europa conocía los conceptos de TLD y nombres de dominio, y que el 63 % estaba al corriente de la existencia del dominio «.eu». Los usuarios de Internet saben que, como residentes en la UE, pueden registrar un dominio «.eu», y el 11 % está considerando la posibilidad de hacerlo.
Gracias al enorme interés despertado por el dominio «.eu» y al elevado número de solicitudes, el Registro ha conseguido reducir las tasas aplicadas a la propiedad de un nombre de dominio «.eu». A partir del 1 de enero de 2007, el precio por registrar un nombre de dominio y la tasa de renovación anual se redujo de 10 euros a 5 euros. Puesto que el Registro es una sociedad sin ánimo de lucro, cabe prever nuevas disminuciones de tasas en el futuro. Conviene señalar que esas tasas se cobran a los registradores «.eu» acreditados, los cuales, a su vez, fijan los precios para sus clientes. Numerosos registradores proponen un conjunto de servicios que incluye alojamiento web y correo electrónico, por ejemplo. En la actualidad, el precio de un nombre de dominio «.eu» empieza en torno a los 15 euros, cantidad similar a los precios habituales en otros nombres de dominio .com, .net, .co.uk, .de, etc.
En síntesis, se puede concluir que el lanzamiento del TLD «.eu» ha sido un éxito y ha demostrado su eficacia, y que satisface una demanda real de los ciudadanos, la industria y otras organizaciones de Europa.
4.2. Rendimiento del sistema de registro
Para evaluar el rendimiento del sistema de registro, las PPR[20] preveía que, al término de la fase de registro escalonado se realizase una auditoría independiente cuyos resultados serían presentados a la Comisión. La auditoría tendría por objeto confirmar que el Registro había llevado a cabo una gestión operativa y técnica equitativa, adecuada y correcta durante el período de registro escalonado.
La metodología de la auditoría incluía una investigación exhaustiva de los procedimientos del Registro durante el período Sunrise. El auditor recogió datos estadísticos y opiniones de terceros (incluidos expertos en propiedad intelectual). También investigó los procedimientos aplicados por el Registro en caso de comportamiento abusivo, comparándolos con los utilizados por registros similares. Por último, el auditor llevó a cabo una encuesta de satisfacción entre los registradores y consultó con una muestra de propietarios de carteras de dominios.
Los resultados del informe de auditoría se pueden resumir como sigue:
i) Por lo que respecta a la validación de derechos durante el período Sunrise, el auditor determinó que la selección del agente de validación y la elaboración de las normas aplicables en ese período se realizaron de acuerdo con las especificaciones de las PPR y dentro de los límites de un modelo aceptable desde los puntos de vista económico (costes) y operacional (producción). Estas normas fueron concebidas para ofrecer un procedimiento lo más uniforme posible en el heterogéneo marco legal de los distintos Estados miembros de la Unión Europea. A la vista de los datos estadísticos, los auditores llegaron a la conclusión de que no se había producido discriminación contra los ciudadanos de ningún Estado miembro en particular.
ii) En lo tocante a los registros abusivos, el Registró aplicó y mantuvo en todo momento la práctica de conceder el nombre de dominio al primer solicitante. Por lo que respecta a las «prácticas de almacenamiento» de algunos registradores, el Registro llevó a cabo distintas investigaciones sobre la base de muestras y denuncias y rescindió los contratos con los registradores cuyas prácticas fueron consideradas inadmisibles.
iii) Por lo que se refiere a los registros obtenidos por registrantes no elegibles, el Registro realizó distintas investigaciones postfactum y revocó una serie nombres de dominio, que posteriormente puso de nuevo a disposición del público.
iv) Cuando se puso de manifiesto que varios cientos de registradores se habían acreditado ante el Registro con el único propósito de obtener un enorme número de nombres de dominio en beneficio de determinados registrantes (los denominados «registradores fantasma») el Registro inició las correspondientes acciones legales ante los tribunales competentes.
v) Por lo que respecta a las cuestiones operativas y técnicas, el informe de auditoría confirma la solidez del sistema implementado por EURid, que ha demostrado su calidad frente a la cantidad y volumen de solicitudes, tanto durante el período Sunrise como posteriormente.
vi) En relación con el enorme número de registros que se realizaron después del 7 de abril de 2006, es decir, en el momento en que se permitió sin restricciones la presentación de solicitudes («la gran carrera») y en situaciones similares posteriores («mini carreras»), se trata de un fenómeno que muchos otros registros han experimentado también. Esta práctica parece ser el resultado de la habilidad técnica y la capacidad operativa de los registradores. Tras un cuidadoso y amplio muestreo de los logs del registro de EURid, los auditores no encontraron pruebas de trato de favor indebido a las partes, ni de vulneración del principio del orden de presentación de las solicitudes, ni de que se hubiesen permitido manipulaciones de la base de datos por las partes, ni de manipulación de los logs , ni de ruptura de los cortafuegos protectores instalados por EURid.
vii) Por lo que toca a la asistencia a los usuarios finales, el Registro creó un equipo de asistencia para atender llamadas telefónicas, correos electrónicos, faxes y correo postal desde el comienzo de la fase Sunrise (7 de diciembre de 2005). Sin embargo, este equipo no empezó a documentar sus relaciones con terceros mediante un adecuado sistema de anotación hasta julio de 2006.
Los resultados que se han indicado, tomados del informe del auditor, muestran que el Registro ha funcionado en general de manera muy eficiente durante la fase inicial del TLD «.eu» y en plena conformidad con el marco legal. No hay indicación de que el nivel de conflictos o problemas haya sido mayor que en otros TLD comparables. El propio éxito logrado por el TLD al atraer a un gran número de registrantes trae consigo inevitablemente descontento y disputas sobre nombres de dominio. Dado el historial de conflictos vividos en otros TLD a lo largo de los años, era de prever que se producirían quejas. Para sorpresa de algunos observadores, el lanzamiento del «.eu» atrajo muchas más solicitudes de registro de lo esperado. Aunque algunas tenían carácter especulativo y/o defensivo, la mayoría se presentaron de buena fe. Inevitablemente, algunos registros fueron obtenidos por personas que intentaban «explotar» el sistema para obtener un beneficio económico. Tales comportamientos habían sido en gran medida previstos. De hecho, cuando el Parlamento Europeo y el Consejo aprobaron la normativa sobre el dominio «.eu», gran parte de los debates se centró en como reducir los abusos al mínimo. Los datos de que se dispone demuestran la notable eficacia conseguida a este respecto por el marco legal y la implantación de medidas defensivas por parte de EURid.
La fase de lanzamiento del dominio «.eu» concluyó hace algún tiempo, de modo que los objetivos del Registro «.eu» han evolucionado. Los desafíos son ahora continuar mejorando el servicio a los clientes con medidas como, por ejemplo, la adopción de un código de conducta de los registradores. Por otra parte, se debe garantizar que se fomenta el registro de nuevos nombres de dominio, así como el uso efectivo del TLD «.eu» por parte de los ciudadanos, las instituciones y las empresas.
[1] DO L 113 de 30.4.2002, p. 1.
[2] Sección 6 del Documento de Trabajo de la Comisión de 2.2.2000 sobre la creación del nombre de dominio TLD «.eu».
[3] Artículo 2 bis del Reglamento (CE) nº 733/2002.
[4] Véase el considerando 9 del Reglamento (CE) nº 733/2002.
[5] Artículo 3, apartado 4, del Reglamento (CE) nº 733/2002.
[6] DO L 162 de 30.4.2004, p. 40.
[7] http://europa».eu».int/information_society/policy/doteu/background/index_en.htm
[8] Artículo 3, apartado 1, letra b), del Reglamento (CE) nº 733/2002.
[9] Convocatoria de manifestaciones de interés para la selección del registro de primer nivel .eu (2002/C 208/08), DO C 208 de 3.9.2002, p. 6.
[10] Decisión de la Comisión relativa a la designación del Registro del dominio de primer nivel .eu, DO L 128 of 24.5.2003, p. 29.
[11] Para más información sobre EURid véase http://www.eurid.eu/content/view/12/26/lang,en/
[12] Artículo 15 del Reglamento (CE) nº 733/2002.
[13] Ciberocupación es el término habitualmente empleado para describir la práctica de registrar nombres de dominio de Internet sobre los que cabría argumentar que otras personas tienen derecho en principio. El «ciberocupa» ofrece después el nombre registrado a su legítimo propietario a un abultado precio.
[14] http://www.eurid.eu/content/view/21/38/lang,es/
[15] Artículo 16 del Reglamento (CE) nº 733/2002.
[16] Artículo 14 de las PPR.
[17] Artículo 23 del Reglamento (CE) nº 874/2004 de la Comisión.
[19] Artículo 21 del Reglamento (CE) nº 874/2004 de la Comisión.
[20] Artículo 12, apartado 5 del Reglamento (CE) nº 874/2004.