Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/sentencia-sl4951-2016-45023-de-abril-20-de-2016?documento=jurcol&contexto=jurcol_30d96f80206e4a91b43fb763865a1744&vista=STD-PC
Timestamp: 2019-01-21 22:28:24
Document Index: 117377246

Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 69', 'artículo 2', 'artículo 5', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 18', 'artículo 5', 'artículo 1', 'artículo 18']

SENTENCIA SL4951-2016 DE 20 DE ABRIL DE 2016
CONTENIDO:RECUERDAN DIFERENCIAS ENTRE COMPARTIBILIDAD Y CONMUTACIÓN PENSIONAL. LA CONMUTACIÓN PENSIONAL ES UN FENÓMENO JURÍDICO DIFERENTE AL DE LA COMPARTIBILIDAD, LA PRIMERA DE ELLAS PROCEDE EN CASOS EXCEPCIONALES TANTO PARA LAS PENSIONES DE JUBILACIÓN LEGALES COMO PARA LAS CONVENCIONALES, MEDIANTE ESTA FIGURA, EL INSTITUTO DE SEGUROS SOCIALES (ISS) PUEDE SUSTITUIR A LA EMPRESA OBLIGADA EN EL PAGO DE LA JUBILACIÓN Y DEMÁS DERECHOS ACCESORIOS A ELLA Y OPERA, PRINCIPALMENTE, EN LOS CASOS DE EMPRESAS EN PROCESO DE LIQUIDACIÓN, CIERRE, NOTORIO ESTADO DE DESCAPITALIZACIÓN, DISMINUCIÓN DE ACTIVIDADES O DESMANTELAMIENTO QUE PUEDA HACER NUGATORIO EL DERECHO DE JUBILACIÓN DE LOS TRABAJADORES. POR VIRTUD DE LA CONMUTACIÓN, LA PENSIÓN NO TIENE POR QUÉ VERSE DISMINUIDA O COMPARTIDA. LA COMPARTIBILIDAD DE LAS PENSIONES, POR OTRA PARTE, CONSTITUYE UNA FÓRMULA DE TRANSICIÓN EN EL PROCESO DE ASUNCIÓN POR PARTE DEL ISS DE LOS RIESGOS DE VEJEZ QUE TENÍAN A SU CARGO LOS EMPLEADORES. LA PROVIDENCIA EXPLICA QUE, CON DICHA FIGURA, LA PENSIÓN DE JUBILACIÓN SE VE TRASLADADA PARCIALMENTE AL INSTITUTO Y, POR LO MISMO, TERMINA SIENDO COMPARTIDA EN SU PAGO, PUES EL EMPLEADOR SOLO ESTÁ OBLIGADO A SUFRAGAR EL MAYOR VALOR QUE SE GENERE ENTRE UNA PRESTACIÓN Y OTRA.
TEMAS ESPECÍFICOS:DERECHO AL SISTEMA DE PENSIONES, RECONOCIMIENTO DE LA PENSIÓN, CONMUTACIÓN PENSIONAL, RELIQUIDACIÓN DE LA PENSIÓN, PÉRDIDA DEL DERECHO A LA SUSTITUCIÓN PENSIONAL
Sentencia SL4951/2016 de abril 20 de 2016
Rad.: 45023
Bogotá, D.C., veinte de abril de dos mil dieciséis.
Pretende el recurrente que la Corte case la sentencia recurrida, “[…] en cuanto confirmó el fallo del juzgado que declaró que la pensión reconocida por el Banco del Estado era vitalicia y compatible con la que le reconoció el ISS, y en consecuencia condenó al banco a continuar pagando aquella prestación hasta tanto se produjera la conmutación de la misma, con el argumento de que la pensión otorgada por el banco era compatible con la pensión que le reconociese el ISS. Revocada la sentencia de primer grado en lo puntual, se absolverá al Banco del Estado en liquidación al tema de las prestaciones de la demanda inicial”.
Con tal propósito formula un solo cargo que no fue replicado.
Acusa la sentencia impugnada de violar por la vía directa, en la modalidad de interpretación errónea, los artículos 50 del Acuerdo 29 de 1985 del 1985 (sic), aprobado por el artículo 1º del Decreto 2879 de 1985, 18 del Acuerdo 49 de 1990, en relación con los artículos 76 de la Ley 90 de 1946, 27 del Decreto 3135 de 1968, 68 del Decreto 1848 de 1969, 60 del Acuerdo 224 de 1966, aprobado por el Decreto 3041 de 1966, artículo 1º, 467, 467, 469 y 481 del CST, modificado este último por el artículo 69 de la Ley 50 de 1990, 12 , 14 y 17 de la Ley 6a de 1945 y artículo 2º del Decreto 433 de 1971.
La inconformidad de la censura con el fallo atacado radica:
“[…] en la interpretación que el tribunal le dio al artículo 5º del Acuerdo 29 de 1985, aprobado por el Decreto 2879 de la misma anualidad, artículo 1º, al concluir que la respuesta a la compartibilidad de las pensiones convencionales reconocidas antes de la vigencia del Decreto 2879 de 1985, aprobatorio del Acuerdo 29 del mismo año, al no acordarse tal compartibilidad, a pesar de ser un hecho cierto no discutido, que la pensión de jubilación que el Banco del Estado le reconoció a la actora Ledesma Astudillo fue conmutada precisamente con el Instituto de Seguros Sociales.
Es evidente que la Ley 90 de 1946 en sus artículos 72 y 76 concibió el reemplazo de la pensión de jubilación por la de vejez, por lo que a partir de ese momento de reunión de los requisitos, la obligación de reconocerla se ubicó en cabeza de los patronos, solo hasta tanto se creara el sistema pensional a cargo Instituto de Seguros Sociales.
Por ello, tal situación en cabeza de los patronos, permaneció hasta la expedición del Acuerdo 224 de 1966, aprobado por el artículo 1º del Decreto 3041 de la misma anualidad, cuando dicho instituto asumió los riesgos de invalidez, vejez y muerte, normativo que en su artículo 18 estableció la compartibilidad de las pensiones.
Por lo demás, el hecho de que el artículo 5º del Acuerdo 29 de 1985, aprobado por el Decreto 2879 del mismo año, se haya referido a la compartibilidad pensional con posterioridad a su vigencia, no significa que tal figura no existía con anterioridad, pues ella existía para las legales como para las extralegales, tal como ocurrió en el presente asunto al concretarse la conmutación de la pensión reconocida por el banco a la extralegal, conmutación que como se admitió y no es materia de discrepancia, no resultó diferencia a cancelar por el Banco al punto de la mesada reconocida por el ISS, por efecto de la conmutación.
Por otra parte, la premisa de que la compartibilidad de las pensiones extralegales con la de vejez, se da únicamente a partir del 17 de octubre de 1985, como lo sostiene el tribunal, por efecto del Acuerdo 29 de 1985, aprobado por el Decreto 2879 del mismo año, no es absoluta, pues partiendo del hecho admitido de la conmutación de la pensión que el (sic) reconoció el banco, como en efecto ocurrió, resulta evidente que el banco quedó liberado de continuar pagando la pensión reconocida a la actora.
En que si el patrono está obligado a pagar en forma vitalicia a sus trabajadores las pensiones reconocidas extralegalmente por convenciones y/o pactos colectivos de trabajo, independientemente de los que otorgue el ISS, se perdería el objetivo de la conmutación ante el ISS, y en ese momento el fin seria el beneficio de dos pensiones apoyadas en la misma causa: vejez”.
Si bien la demanda no es un modelo a seguir, de la argumentación del cargo se desprende que la censura refuta la sentencia de segunda instancia, por haber confirmado el reconocimiento del a quo a la compatibilidad pensional, no obstante que también se ordenó y se practicó, en el curso del proceso, la conmutación de la pensión a cargo del empleador para que sea pagada por el ISS.
De la farragosa sustentación de la interpretación errónea de las normas acusadas, se extrae que el impugnante sostiene: i) la compartibilidad entre la pensión de jubilación, a cargo del empleador, sean legales o convencionales, y la de vejez por cuenta del ISS, siempre ha existido desde la expedición del Acuerdo 224 de 1966, aprobado por el artículo 1º del Decreto 3041 de la misma anualidad, cuando el ISS asumió los riesgos de invalidez, vejez y muerte, y en su artículo 18 estableció la figura de la compartibilidad; y ii) al concretarse la conmutación de la pensión reconocida por el banco, no resultó diferencia a cancelar por este, al punto de la mesada a pagar por el ISS, por efecto de la misma conmutación, tal y como se admitió por el tribunal y no es materia de discrepancia. Por tanto, según la censura, si el empleador está obligado a pagar en forma vitalicia a sus trabajadores las pensiones reconocidas extralegalmente por convenciones y/o pactos colectivos de trabajo, independientemente de las que otorgue el ISS, se perdería el objetivo de la conmutación ante el ISS, y se otorgarían dos pensiones apoyadas en la misma causa, la vejez.
Sea lo primero precisar que, en efecto, el ad quem encontró, a folios 198 a 208, la Resolución 2836 del 28 de noviembre de 2003, de donde extrajo que el ISS aceptó la conmutación pensional a cargo del banco, de 124 trabajadores, entre ellos la actora, quien fue relacionada dentro del grupo de beneficiarios de pensión plena; por lo que dijo no entender, si, desde el precitado acto administrativo de la conmutación se reseñó que la pensión de la actora era plena, el banco hoy liquidado insista en la compartibilidad de la pensión en relación con la de vejez que reconociere luego el ISS.
Visto lo anterior, todo indica que, con el ataque a la sentencia planteado por la vía directa para insistir en la compartibilidad, no obstante lo asentado por el tribunal, la demandada confunde las figuras de la compartibilidad pensional con la de la conmutación pensional, y, para negarle la razón, basta citar la sentencia CSJ SL, del 30 de abril de 2013, número 42943, proferida dentro de un proceso adelantado contra la misma enjuiciada y por una controversia similar a la aquí presentada, a saber:
“[…] la conmutación pensional, que es un fenómeno jurídico diferente al de la compartibilidad, y que, ha dicho la Corte, “(…) procede en casos excepcionales tanto para las pensiones de jubilación legales como para las “convencionales”. Mediante esta figura el ISS puede sustituir a la empresa obligada en el pago de la jubilación y demás derechos accesorios a ella. Opera principalmente en los casos de empresas en proceso de liquidación, cierre, notorio estado de descapitalización, disminución de actividades o desmantelamiento que pueda hacer nugatorio el derecho de jubilación de los trabajadores”. Sentencia del 8 de agosto de 1997, radicado 9444, reiterada en las del 10 de septiembre de 2002, radicado 18144; 30 de junio de 2005, radicado 24938 y 1º de septiembre de 2009, radicado 33806, entre otras.
Esto es, la conmutación pensional responde a situaciones excepcionales de crisis en las empresas, que conllevan a determinar de manera razonable que el pago de las pensiones de jubilación se ve sometido a riesgos serios. Por ello, se autoriza un traslado de la responsabilidad en su pago del empleador al Instituto de Seguros Sociales, a una compañía de seguros o a una administradora de fondos de pensiones. En todo caso, por virtud de la conmutación, la pensión no tiene por qué verse disminuida o compartida.
La compartibilidad de las pensiones, por otra parte, constituye una fórmula de transición en el proceso de asunción de los riesgos de vejez que tenían a su cargo los empleadores, por parte del Instituto de Seguros Sociales. Con dicha figura, la pensión de jubilación se ve trasladada parcialmente al instituto y, por lo mismo, termina siendo compartida en su pago, pues el empleador solo está obligado a sufragar el mayor valor que se genere entre una prestación y otra.
Con todo, las figuras de compartibilidad y conmutación pensional tienen causas y efectos diferentes, de manera que la compatibilidad de dos prestaciones, como la que aquí se discute, no puede ser analizada a la luz de las reglas que regulan la conmutación”.
En este orden de ideas, si la pensión de jubilación convencional del sub lite resultó ser compatible con la de vejez a cargo del ISS, dada su fecha de causación, esto es antes del Decreto 2879 de 1985, aprobatorio del Acuerdo 29 del mismo año, como lo resolvió el juez de alzada, con apoyo en la jurisprudencia vigente sobre el punto, posición que aquí se reitera por la Sala al no encontrar, en el argumento del impugnante, nuevos elementos de juicio para variarla, tal condición no desaparece, ni se torna improcedente, por haber operado también la conmutación pensional de la de jubilación extralegal en cabeza del ISS.
En virtud de la compatibilidad, la beneficiaria tiene derecho a recibir el 100% de la pensión de jubilación extralegal asumida por el empleador; junto con la de vejez a cargo del ISS, también en su totalidad; solo que, en razón de la conmutación, por medio de la cual el ISS subroga al empleador en el pago total de la mesada a su cargo, una vez recibe el cálculo actuarial respectivo, en la práctica, la demandante recibe las dos pensiones de parte del ISS, pero, en todo caso, cada una conserva su naturaleza distinta, conforme a la compatibilidad que las cobija. Y el banco enjuiciado solo debe responder a la accionante por la diferencia pensional que resultare, si el ISS, en virtud de la conmutación, no pagare el 100% de la pensión de jubilación conmutada; en cuyo evento, el empleador debe reconocer la diferencia y reajustar el cálculo actuarial con el fin de garantizar el pago del 100% de la pensión de jubilación a que tiene derecho la trabajadora, puesto que, como lo tiene asentado la jurisprudencia laboral, esta pensión no puede verse disminuida por la conmutación.
En consecuencia, no se equivocó el ad quem. No prospera el cargo.
Sin costas, dado que no hubo réplica.
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia proferida por la Sala Civil-Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popayán, el 11 de diciembre de 2009, en el proceso que instauró Dilia Omaira Ledezma Astudillo contra el Banco del Estado, en liquidación.