Source: https://boa.vlex.es/vid/ley-15227910
Timestamp: 2019-03-22 23:08:40
Document Index: 320901152

Matched Legal Cases: ['Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 19', 'Artículo 25', 'Artículo 29', 'Artículo 31', 'Artículo 32', 'Artículo 36', 'Artículo 39', 'Artículo 42', 'Artículo 46', 'Artículo 55']

LEY 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las bases de Régimen local - BOA. Boletín Oficial de Aragón - Legislación - VLEX 15227910
Fecha de Entrada en Vigor: 30 de Abril de 2008
Emisor: JEFATURADEL ESTADO
Norma citada en: 40 sentencias, 10 resoluciones administrativas
PREÁMBULO I La organización democrática de nuestra convivencia representada por la Constitución es un hecho singular de nuestra convulsa historia de los últimos siglos; singular por el grado de sosegado consenso que alcanzó en su elaboración y aprobación, hecho de por sí ya sin precedentes, y singular, también, por la importancia de los asuntos y viejas querellas que abordó; así en lo tocante a libertades y organización territorial del Estado, en torno a los cuales tal historia es pródiga en mostrarnos las notablesy graves diferencias que dividían el sentimiento de los ciudadanos y eran causa de profundas alteraciones en la cosa pública.
La historia del Municipio moderno es, con todo, sumamente compleja y está colmada de hechos de significación ambivalente, de matices aun inexplorados. Desde una óptica general es indudable su decadencia. No obstante, el régimen municipal preliberal tardóen desplomarse; conservó durante un periodo quizá más prolongado de lo que a menudo se cree parte de su potencia y los rescoldos de su pretérita autonomía distaron de apagarse al punto. ¿Acaso los denostados corregidores, brazo ejecutor de los designiosreales, no sirvieron a la vez de freno a los abusos de las minorías poderosas En el tramo postrero del Antiguo Régimen, la organización municipal que los Austrias habían recibido, conservado y exportado a América, fue objeto de reformas inspiradas en los principios uniformistas y centralizadores característicos de la Ilustración. Por más que resulten antagónicos de la orientación que preside esta Ley rehuyamos, en aras del rigor histórico, la tentación de silenciarlos o varlorarlos críticamente. No sería aceptable la atribución al Despotismo Ilustrado de pretensiones democratizadoras de las reformas aludidas. Su gradación misma no carece de significado, por cuanto insinúa el orden de prioridades de los gobernantes de la época. En una primera etapa se acomete la unificación de los modelos municipales regionales.
La llegada del liberalismo modificó sustancialmente los supuestos del régimen municipal que hasta aquí se ha descrito a grandes rasgos. El espíritu uniformista y centralizado, entonces al servicio de la renovación, se difundió por doquier. La abolición de los privilegios estamentales y la consagración de los regímenes perpetuos, alteró por completo el procedimiento de acceso a los cargos municipales y prejuzgo la composición de los Ayuntamientos constitucionales. La concepción de la propiedad sustentadapor la burguesía no presagiaba, precisamente, el disfrute pacífico e indefinido de los bienes municipales amortizados. El propósito de racionalizar y dotar de homogeneidad a la actuación pública en el ámbito territorial condujo a la introducción de la fórmula provincial y a la paralela creación de las Diputaciones.
La aportación de la inmediata Revolución de septiembre al régimen local que se concretó en la legislación municipal y provincial de 1870 consistirá en la adopción de sufragio universal, en la electividad de todos los cargos municipales, en el robustecimiento de las Diputaciones provinciales y en la considerable atenuación del centralismo. Los gobernantes de la Restauración no tardaron, sin embargo, en retornar a la orientación del régimen local de corte moderado anterior al Sexenio. La modificación enese sentido de las Leyes de 1870 tuvo lugar en diciembre de 1876. El Real Decreto de 2 de octubre de 1877 contiene el texto refundido de la última Ley municipal del siglo, a la vez que la regulación del régimen provincial, luego sustituida por la de la Ley de 29 de agosto de 1882.
II Como demuestra nuestra historia y proclama hoy la Constitución, decir régimen local es decir autonomía. La pervivencia misma, a lo largo del tiempo y bajo las más diversas circunstancias políticas, de esta nota caracterizadora muestra, no obstante, la indeterminación y ambigüedad del concepto. Sólo su configuración positiva desde unos postulados y en un contexto jurídico-político determinado, es capaz de dotarlo de un contenido preciso.
TITULO II El Municipio Artículo 11.
CAPITULO PRIMERO Territorios y población Artículo 12.
2. Los extranjeros domiciliados que sean mayores de edad tienen los derechos y deberes propios de los vecinos, salvo los de carácter político. No obstante, tendrán derecho de sufragio activo en los términos que prevea la legislación electoral general aplicable a las elecciones locales CAPITULO II Organización Artículo 19.
CAPITULO III Competencias Artículo 25.
CAPITULO IV Regímenes Especiales Artículo 29.
TITULO III LA PROVINCIA Artículo 31.
CAPITULO PRIMERO Organización Artículo 32.
CAPITULO II Competencias Artículo 36.
CAPITULO III Regímenes especiales Artículo 39.
TITULO IV OTRAS ENTIDADES LOCALES Artículo 42.
2. La iniciativa para la creación de una comarca podrá partir de los propios Municipios interesados. En cualquier caso, no podrá crearse la comarca si a ello se oponen expresamente las dos quintas partes de los Municipios que debieran agruparse en ella, siempre que, en este caso, tales Municipios representen al menos la mitad del censo electoral del territorio correspondiente. Cuando la comarca deba agrupar a Municipios de más de una Provincia, será necesario el informe favorable de las Diputaciones Provinciales a cuyo ámbito territoril pertenezcan tales Municipios.
TITULO V DISPOSICIONES COMUNES A LAS ENTIDADES LOCALES CAPITULO PRIMERO Régimen de funcionamiento Artículo 46.
CAPITULO II Relaciones interadministrativas Artículo 55.
2. En todo caso, las Administraciones del Estado y de las Comunidades Autónomas estarán facultadas, con el fin de comprobar la efectividad, en su aplicación y, respectivamente, de la legislación estatal y la autonómica, para recabar y obtener informaciónconcreta sobre la actividad municipal, pudiendo solicitar incluso la exhibición de expedientes y la emisión de informes.
DISPOSICIONES FINALES Primera. Se autoriza al Gobierno de la Nación para refundir en el plazo de un año, y en un solo texto, las disposiciones legales vigentes de acuerdo con lo dispuesto en la disposición derogatoria. La refundición comprenderá también la regularización, aclaración y armonización de dichas disposiciones.
Tercera. El personal de las Policías Municipales y de los Cuerpos de Bomberos gozará de un Estatuto especifico, aprobado reglamentariamente, teniendo en cuenta respecto de los primeros la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Cuarta. 1. Quedan expresamente derogados los artículos 344 a 360, ambos inclusive, de la Ley de Régimen Local, de 24 de junio de 1955, sobre el Servicio Nacional de Inspección y Asesoramiento de las Corporaciones Locales.