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Timestamp: 2016-10-22 09:04:14
Document Index: 12567618

Matched Legal Cases: ['artículo 19', 'artículo 98', 'artículo 98', 'artículo 18', 'artículo 166', 'artículo 98', 'artículo 98']

RESOLUCION de 21 de mayo de 2005, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por el notario de Valencia, don Francisco Badía Gascó, contra la negativa del registrador de la propiedad n.º 1, de Gandía, a inscribir una escritura de préstamo hipotecario
RESOLUCION de 21 de mayo de 2005, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por el notario de Valencia, don Francisco Badía Gascó, contra la negativa del registrador de la propiedad n.º 1, de Gandía, a inscribir una escritura de préstamo hipotecario Mis Leyes
RESOLUCION de 21 de mayo de 2005, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por el notario de Valencia, don Francisco Badía Gascó, contra la negativa del registrador de la propiedad n.º 1, de Gandía, a inscribir una escritura de préstamo hipotecario Estado	:
MINISTERIO DE JUSTICIA	RESOLUCIÓN de 21 de mayo de 2005, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso gubernativo interpuesto por el notario de Valencia, don Francisco Badía Gascó, contra la negativa del registrador de la propiedad n.º 1, de Gandía, a inscribir una escritura de préstamo hipotecario.
En el recurso interpuesto por el Notario de Valencia, don Francisco Badía Gascó contra la negativa del Registrador de la Propiedad, titular del Registro número uno de Gandía, don Enrique Colomer Sancho, a inscribir una escritura de préstamo hipotecario.
El día 21 de marzo de 2002 don Francisco Badía Gascó, Notario de Valencia, autorizó una escritura de préstamo con garantía hipotecaria, en la que, la entidad prestamista B.,S.A., estaba representada por don J. D. F. y doña M. J. S. R.
En dicha escritura de préstamo hipotecario se expresa, en cuanto a la representación, que don J. D. F. y Doña M. J. S. R., intervienen como apoderados mancomunados de la entidad B., S. A. y que sus facultades resultan «... a) las de Doña M.J. S. R. del poder a su favor conferido en escritura autorizada en Madrid el 7 de julio de 1999 por el Notario Don Agustín Sánchez Jara, n° 5498 de protocolo. B) Y las de Don J. D. F. del poder a su favor conferido, formalizado en escritura autorizada en Madrid el 9 de junio de 1992 por el Notario Don Agustín Sánchez Jara, n.° 1879 de protocolo. Copias autorizadas de dichos apoderamientos, que causaron en la hoja de la sociedad las inscripciones 3351 y 234, respectivamente, tengo a la vista y de ella resulta que se les confieren facultades que, a mi juicio, son suficientes para que mancomunadamente puedan representar a la entidad en esta escritura de préstamo hipotecario. Y tras asegurar los comparecientes que sus facultades continúan plenamente vigentes...».
Presentada copia de la anterior escritura de préstamo hipotecario en el Registro de la Propiedad número uno de Gandía, causó el asiento 702 del diario 109, y fue objeto de la siguiente calificación: «Registro de la Propiedad de Gandía Uno. Calificación Negativa (Art. 19, bis LH). En relación al documento de fecha 21 de marzo de 2002 del Notario de Valencia, Don/Doña Francisco Badía Gascó, número de protocolo/ expediente 2002/00816, presentado por Recibido Por Telefax el día 22 de marzo de 2002 a las 9,00 horas, con el número entrada 5423, asiento 702 del Diario 109, retirado y devuelto el 9 de mayo de 2002, pongo en su conocimiento que, he acordado con fecha 21 de mayo de 2002 su calificación negativa ya que para su inscripción/anotación, es necesario: Que se transcriban en forma suficiente en la escritura el poder que se cita (Art. 18 LH y doctrina reiterada de la DGRN, singularmente en la Resolución de fecha 12 de abril de 2002 por la que se resuelve la consulta vinculante formulada por el CGN). Gandía a 21 de mayo de 2002. El Registrador [Firma ilegible. Existe un sello con el nombre Enrique Colomer Sancho].»
Según reconoce el Notario autorizante de la escritura, la citada calificación negativa se le notificó el día 22 de mayo de 2002; y aquél interpuso recurso gubernativo contra la misma el 14 de junio de 2002.
En dicho recurso, que entró en el Registro de la Propiedad número uno de Gandía el 18 de junio de 2002, alegó: 1.° Respecto de la forma de la nota de calificación: A) Que la nota de calificación no cumple la exigencia sustantiva del nuevo artículo 19 bis de la Ley Hipotecaria pues aunque señala las que a su juicio son las causas impeditivas no razona la motivación jurídica de las mismas. B) Que al no estar publicado el cuadro de sustituciones para las calificaciones negativas no puede el recurrente acudir a otros Registradores, que en su calificación sí admiten justificación de la representación en la forma que consta en la escritura calificada. C) Que llama la atención de la nota el que se solicite «que se transcriban en forma suficiente en la escritura el poder que se cita», cuando el artículo 98 de la Ley de 27 de diciembre de 2001, al hablar de las medidas sobre la justificación de la representación y el juicio de suficiencia de la representación o apoderamiento por el Notario no pide en ningún momento la
«transcripción» sino «una reseña identificativa» del documento auténtico del que resulte la representación y la expresión de que «a su juicio son suficientes» las facultades acreditadas, todo lo cual «harán fe suficientes por si solas» de la representación acreditada, bajo responsabilidad del Notario». 2. Que como argumentos a favor de la inscripción del documento se señalan los siguientes: A) Legales: 1. El texto del artículo 98 de la Ley de 27 de diciembre de 2001. 2) La recta interpretación de la Resolución de esta Dirección General de 12 de abril de 2002, a la consulta formulada por el Consejo General del Notariado. 3) La doctrina establecida por esta Dirección General en la Resolución de 23 de abril de 2002. 4) Los derivados de los principios generales del derecho tales como «ley posterior» deroga ley anterior (disp. Derogatoria de la Ley de 27 de diciembre e 2001), ley especial deroga ley general y el principio «in claris non fit interpretatio». B) De Lógica: a) El de la redacción primitiva del artículo 18 Ley Hipotecaria y el verdadero y real contenido del ámbito de la calificación registral. b) La transcripción exigida por el artículo 166 del Reglamento Notarial no tenía más finalidad que la de dejar justificación documental de la calificación de suficiencia del Notario, por lo que el artículo 98 de la Ley de 27 de diciembre de 2001 lo que hace es dispensar al Notario de transcribir o insertar, bastando para justificar su calificación de suficiencia que el poder se reseñe y el Notario dé fe expresa de que a su juicio las facultades representativas son suficientes. c) Que lo que ha hecho el artículo 98 citado ha sido establecer el momento en que debe hacerse la calificación de la capacidad de los otorgantes.
El Registrador de la Propiedad emitió su informe y elevó el expediente a esta Dirección General mediante escrito con fecha de 25 de junio de 2002. En tal informe añadió determinados fundamentos de derecho no expresados en la calificación impugnada. En cambio, no constan datos necesarios para examinar la regularidad del expediente, como fecha y forma de la notificación de la calificación (que únicamente figura en el escrito de recurso, por reconocerlo así el recurrente).
19 bis, 259, 274, 325 y 327 de la Ley Hipotecaria; 18.2 del Código de Comercio; 17 bis de la Ley del Notariado; 43 de la Ley de Procedimiento Administrativo de 17 de julio de 1958; 54 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedi miento Administrativo Común; 98 y 103 de la Ley 24/2001, de 27 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social; 103.3 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria; la Sentencia del Tribunal Constitucional 36/1982, de 16 de junio; las Sentencias del Tribunal Supremo de 22 de marzo de 1982, 9 de junio y 14 de noviembre de 1986, 3 de octubre de y 4 de noviembre de 1988, 30 de diciembre de 1989, 27 de febrero y 23 de abril de 1990, 2 de marzo de 1991, 13 de junio de 1997, 20 de enero, 11 de febrero y 25 de mayo de 1998 y 28 de mayo de 2003; las Sentencias de la Audiencia Provincial de Alicante de 28 de abril de 2004, de la Audiencia Provincial de Valladolid de 30 de junio de 2003 y 30 de enero y 18 de marzo de 2004; de la Audiencia Provincial de Navarra de 22 de diciembre de 2004 y de la Audiencia Provincial de Córdoba de 24 de enero de 2005; las Resoluciones de 12, 23 y 26 de abril, 3 y 21 de mayo, 30 de septiembre y 8 de noviembre de 2002, 23 de enero, 8 de febrero, 29 de septiembre y 17 de noviembre de 2003, 11 de junio, 14, 15, 17, 20, 21 y 22 de septiembre, 14, 15, 18, 19, 20, 21 y 22 de octubre y 10 de noviembre de 2004 y 10 de enero, 21, 22 y 23 de febrero, 12, 14, 15, 16 y 28 de marzo y 1 de abril de 2005, entre otras.
Aplicada la precedente jurisprudencia a la calificación recurrida se aprecia, sin más, que la misma no se encuentra debidamente motivada, ya que el funcionario calificador se ha limitado a citar un precepto legal y una Resolución de este Centro Directivo; y no llega a proporcionarse al interesado razón lógica suficiente por la cual considera el funcionario calificador que el Notario debe transcribir las facultades representativas de quien actúa en nombre de la entidad de crédito sin que sea suficiente con expresar que considera suficientes las facultades representativas acreditadas para conceder préstamos con garantía hipotecaria.
Examinado el título presentado a calificación se observa que el Notario ha reseñado adecuadamente los documentos de los que nacen las facultades representativas. Así, se manifiesta que los mismos son poderes conferidos, mediante sendas escrituras públicas, autorizadas por el Notario que se identifica, añadiendo la fecha del respectivo poder, el número de protocolo y los datos de inscripción en el Registro Mercantil; así mismo, se expresa que los apoderados aseveran la vigencia de la representación que ejercitan (aseveración esta última que, por lo demás, no es imprescindible, según la doctrina de este Centro Directivo cfr., por todas, la Resolución de 28 de mayo de 1999, pues aparte que no hay norma que lo imponga, y su inclusión en las escrituras se debe más bien a una práctica reiterada, bien puede entenderse implícita en la afirmación de su cualidad de apoderado que hace el representante en el momento del otorgamiento). Nada hay que objetar, pues, a la existencia y regularidad de las reseñas.
Respecto del juicio de suficiencia el Notario expresa en el título lo siguiente: «Copias autorizadas de dichos apoderamientos, que causaron en la hoja de la sociedad las inscripciones 3351 y 234, respectivamente, tengo a la vista y de ella resulta que se les confieren facultades que, a mi juicio, son suficientes para que mancomunadamente puedan representar a la entidad en esta escritura de préstamo hipotecario».
Carecen, por tanto, de virtualidad alguna los obstáculos manifestados por el Registrador, ya que atendidos los artículos 18 de la Ley Hipotecaria y 98 de la Ley 24/2001, de 27 de diciembre, el Notario no tiene por qué transcribir o reseñar en modo alguno el contenido del documento del que nacen las facultades representativas; en idéntico sentido, no puede el Registrador exigir que se le acompañe documento alguno, pues con tal actuación está infringiendo los artículos 18 de la Ley Hipotecaria y 17 bis de la Ley del Notariado, al tener que ejercer su función calificadora por lo que resulte del título y de los asientos del Registro, sin acudir a medios extrínsecos de calificación; por último, el juicio de suficiencia del Notario está suficientemente motivado, ya que resulta congruente con el contenido del negocio jurídico documentado en el título, siendo este aspecto capital el que debería haber calificado el Registrador, esto es, si es congruente el juicio de suficiencia emitido por el Notario con el contenido del título, examinado el negocio jurídico concluido.
Sr. Registrador de la Propiedad número 1 de Gandía.