Source: http://www.empleo.gob.es/es/Guia/leyes/OM130267.htm
Timestamp: 2018-02-18 01:33:56
Document Index: 21729688

Matched Legal Cases: ['artículo 11', 'artículo 7', 'artículo 9', 'artículo 17', 'artículo 22', 'artículo 7', 'artículo 9', 'artículo 213', 'Artículo 33']

MINISTERIO TRABAJO, Orden de 13 de febrero de 1967
BOE 23 febrero 1967, núm. 46
Establece normas para la aplicación y desarrollo de las prestaciones de muerte y supervivencia del Régimen General de la Seguridad Social.
En consecuencia y de conformidad con lo preceptuado en el apartado b) del número uno, del artículo cuarto, y en la disposición final tercera de la Ley de la Seguridad Social, este Ministerio ha tenido a bien disponer:
2. En todo caso, causarán derecho a las prestaciones enumeradas en el artículo anterior los trabajadores fallecidos por accidentes de trabajo o enfermedad profesional. A tales efectos deberá probarse que la muerte ha sido debida a alguna de las aludidas contingencias; dicha prueba sólo será admisible, en caso de accidente de trabajo, cuando el fallecimiento haya ocurrido dentro de los cinco años siguientes a la fecha del mismo; en caso de enfermedad profesional se admitirá, tal prueba, cualquiera que sea el tiempo transcurrido. No obstante, se reputarán, de derecho, muertos a consecuencia de accidente de trabajo o de enfermedad profesional, los que fallezcan teniendo reconocida por tales causas una invalidez permanente absoluta para todo trabajo o la condición de grandes inválidos.
c) El cese de la condición de trabajador por cuenta ajena, con la suscripción del oportuno Convenio especial con la Mutualidad correspondiente.
Ap. 3 modificado por art. único de Orden de 18 enero 1984.
El fallecimiento del causante dará derecho a la percepción inmediata de un subsidio de defunción para hacer frente a los gastos del sepelio.
1. Será beneficiario del subsidio de defunción quien haya soportado los gastos del sepelio del sujeto causante. Se presumirá, salvo prueba en contrario, que dichos gastos han sido satisfechos por este orden: por la viuda, hijos o parientes del fallecido que conviviesen con él habitualmente.
SECCION 1ª. PENSIÓN DE VIUDEDAD
a) Que la viuda hubiese convivido habitualmente con su cónyuge causante o, en su caso de separación judicial, que la sentencia firme la reconociese como inocente u obligase al marido a prestarle alimento.
2. El viudo tendrá derecho a pensión, en las condiciones señaladas en el párrafo primero del número anterior, únicamente en el caso de que además de concurrir los requisitos señalados en los apartados a) y b) de dicho número, se encuentre, al tiempo de fallecer su esposa, incapacitado para el trabajo y sostenido económicamente por ella.
3. Se entenderá por incapacidad para el trabajo, en los casos a que se refiere el apartado c) b'), del número 1, y el número precedente, la de carácter permanente y absoluto que inhabilite por completo para toda profesión u oficio.
1. La cuantía de la pensión vitalicia de viudedad será equivalente al 45 por 100 de la base reguladora correspondiente al causante.
2. Si el causante fuera pensionista de vejez o invalidez y, por tanto, la base reguladora fuese el importe de al pensión correspondiente a tales situaciones, el porcentaje se elevará hasta alcanzar el del 60 por 100, sin que la cuantía de la pensión así resultante pueda ser superior a la que correspondería de no ser pensionista el causante.
Téngase en cuenta que según lo establecido en el art. 1.1 del Real Decreto 1795/2003, de 26 diciembre, que modifica el art. 31.1 del Decreto 3158/1966, de 23 de diciembre, establece que el porcentaje a aplicar a la correspondiente base reguladora para la determinación de la cuantía de la pensión de viudedad es del 52 por 100.
Además, téngase en cuenta que este porcentaje será de aplicación a las pensiones que hayan sido causadas con anterioridad a la entrada en vigor del Real Decreto 1795/2003, de 26 diciembre, siempre que el porcentaje aplicado a la respectiva base reguladora, en el momento de causar la pensión, fuese inferior al establecido en el apartado mencionado.
La nueva cuantía de pensión, que se aplicará de oficio, tendrá efectos económicos desde el día 1 de enero de 2004 y será de aplicación a todos los regímenes que integran el sistema de la Seguridad Social, con excepción del Régimen de Clases Pasivas del Estado.
c) Cuando el causante fuese inválido provisional o estuviese percibiendo subsidio de espera o asistencia la base reguladora se determinará en la forma prevista en el apartado a) del presente artículo.
Se considerarán como rendimientos computables cualesquiera bienes y derechos, derivados tanto del trabajo como del capital, así como los de naturaleza prestacional. Los rendimientos indicados se tomarán en el valor percibido en el ejercicio anterior, debiendo excluirse los dejados de percibir, en su caso, como consecuencia del hecho causante de las prestaciones, así como aquellos que se pruebe que no han de ser percibidos en el ejercicio corriente.
Modificado, con efectos desde el día 1 de enero de 2002, por art. 2.1 de Real Decreto 1465/2001, de 27 diciembre.
SECCION 2ª. SUBSIDIO TEMPORAL DE VIUDEDAD
2. Cuando la causa de extinción sea la prevista en el apartado a) del artículo 11, la beneficiaria tendrá derecho a percibir, por una sola vez una cantidad equivalente a las mensualidades que resten, hasta completar las veinticuatro que constituyen la duración máxima del subsidio sin que el número de aquéllas pueda exceder de doce.
1. Tendrán derecho a la pensión de orfandad los hijos legítimos, legitimados o naturales reconocidos del causante que, a su fallecimiento, sean menores de dieciocho años o estén incapacitados para todo trabajo, en los términos señalados en el número 3 del artículo 7 siempre que el causante, que al fallecer se encontrase en activo o en situación asimilada al alta, hubiese cubierto un período de cotización de quinientos días dentro de los cinco años anteriores a la fecha del fallecimiento, salvo que la causa de éste sea un accidente de trabajo o enfermedad profesional, en cuyo caso no se exigirá este requisito.
b) Que se pruebe que conviven con el causante y a sus expensas.
c) Que no tengan derecho a otra pensión de la Seguridad Social, ni queden familiares con obligación y posibilidades de prestarles alimentos, según la Legislación Civil.
Derogado por disp. derog. única.c) de Real Decreto 1647/1997, de 31 octubre.
1. La cuantía de la pensión de orfandad será para cada huérfano la equivalente al 20 por 100 de la base reguladora del causante, calculada de acuerdo con las normas que para la pensión de viudedad se señalan en el artículo 9, sin que la cuantía de la pensión sea, en ningún caso, inferior a 250 pesetas mensuales.
3. En el supuesto de que concurran en los mismos beneficiarios pensiones de orfandad causadas por el padre, y la madre, dichas pensiones serán compatibles entre sí.
2. Si no existiese persona que se haga cargo de los huérfanos o que, a juicio de la Mutualidad Laboral respectiva, atienda debidamente a su manutención y educación, se adoptarán por dicha Mutualidad las medidas oportunas para que la prestación satisfecha beneficie efectivamente a los huérfanos.
3. En el supuesto de que se hubiesen incrementado las pensiones de orfandad con el porcentaje de la de viudedad y se extinguiera el derecho a la pensión de orfandad de cualquiera de los beneficiarios, la parte de porcentaje de la viudedad que le hubiese correspondido en su día pasará a incrementar la pensión de orfandad de los restantes beneficiarios.
Ap. 1 a) modificado por disp. adic. única de Real Decreto 1647/1997, de 31 octubre.
Ap. 1 y ap. 2 modificados por disp. final 2 de Real Decreto 1425/2002, de 27 diciembre.
SECCION 1ª. PENSIÓN EN FAVOR DE FAMILIARES
Reconocido el derecho a la pensión o prolongado su disfrute, aquélla quedará en suspenso cuando los beneficiarios, mayores de dieciocho años, concierten un contrato laboral en cualquiera de sus modalidades o efectúen un trabajo por cuenta propia, siempre que los ingresos derivados del contrato o de la actividad de que se trate superen el límite señalado en el párrafo anterior o cuando los ingresos del trabajo que se viniese efectuando superen el indicado límite. La suspensión tendrá efectos desde el día siguiente a aquel en que concurra la causa de la suspensión.
Cuando el nieto o hermano tengan dieciocho o más años y realicen un trabajo por cuenta ajena o efectúen una actividad profesional por cuenta propia, será preciso, además, que los ingresos anuales procedentes del trabajo o de la actividad profesional no superen el 75 por 100 del importe, también en cómputo anual, del salario mínimo interprofesional vigente en cada momento.
3) Padre y abuelos:
2. Se entenderá por incapacidad para el trabajo, en los supuestos previstos en los apartados a), del punto 1, a) del punto 2, y a) del punto 3, del número anterior, la de carácter permanente y absoluta que inhabilite por completo para toda profesión u oficio.
Ap. 1 1) modificado por disp. adic. 9 de Real Decreto 4/1998, de 9 enero.
Ap. 1 a) modificado, con efectos desde el 1 de enero de 2002, por art. 4.1 de Real Decreto 1465/2001, de 27 diciembre.
2. Si al fallecimiento del causante no quedase cónyuge sobreviviente, o cuando el cónyuge sobreviviente, con derecho a pensión de viudedad falleciese estando en el disfrute de la misma, la pensión correspondiente a los nietos o hermanos se incrementará en la forma indicada en el número 2 del artículo 17. Si en el indicado momento no quedase cónyuge sobreviviente ni hijos, nietos o hermanos con derecho a pensión, el porcentaje para determinar la pensión de los ascendientes se incrementará, en igual forma que en el anterior supuesto, distribuyéndose el incremento por partes iguales entre todos los ascendientes, si hubiera más de uno con derecho a pensión.
b') Fallecimiento.
Modificado por art. 4.3 de Real Decreto 1465/2001, de 27 diciembre.
SECCION 2ª. SUBSIDIO TEMPORAL EN FAVOR DE FAMILIARES
Tendrán derecho al subsidio temporal en favor de familiares los hijos y hermanos que, en la fecha del hecho causante, sean mayores de veintidós años de edad, solteros o viudos, y reúnan las condiciones contenidas en los párrafos c), d) y e) del apartado 1, artículo 22, de la presente Orden.
Modificado por art. 5.1 de Real Decreto 1465/2001, de 27 diciembre.
1. En caso de muerte por accidente de trabajo o enfermedad profesional, la viuda o el viudo que se encuentren en las condiciones previstas en el número 2 del artículo 7, y reúnan las condiciones necesarias para ser beneficiarios de las prestaciones por viudedad que se regulan en el Capítulo III, tendrán derecho, además, de una indemnización especial por una sola vez.
1. La indemnización especial, en favor de la viuda, o del viudo, en su caso, prevista en el número 1 del artículo anterior será igual al importe de seis mensualidades de la base reguladora calculada en la forma que, para la viudedad, se señala en el artículo 9.
1. El pago de las prestaciones que se regulan en la presente Orden correrá a cargo de la Mutualidad Laboral, Mutua Patronal o Servicio común de la Seguridad Social que, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo anterior, haya reconocido el derecho a las mismas, siendo aplicable, cuando la muerte del causante sea debida a accidente de trabajo, lo previsto en el número 3 del artículo 213 de la Ley de la Seguridad Social.
2. En el caso de que existiese duda acerca de la contingencia que haya originado la muerte del causante, el subsidio de defunción será satisfecho, de forma inmediata, por la Mutualidad Laboral en que aquél estuviese encuadrado, sin perjuicio de que ésta repita contra la Entidad que, en definitiva, resulta obligada al pago de la prestación.
Artículo 33. Reconocimiento del derecho y pago de las prestaciones.
c) Cuando la muerte sea debida a enfermedad profesional, el reconocimiento y pago de las prestaciones se llevará a cabo por el correspondiente Servicio común de la Seguridad Social, de acuerdo con las normas generales aplicables en la materia.