Source: http://fpjf.es/category/seguros-hogar-baratos/
Timestamp: 2018-10-18 05:11:46
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Matched Legal Cases: ['artículo 22', 'artículo 76', 'artículo 15', 'artículo 76', 'artículo 15', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 15', 'artículo 15', 'artículo 15', 'artículo 15', 'artículo 22', 'artículo 76', 'artículo 15', 'artículo 15', 'artículo 5', 'artículo 22', 'artículo 15', 'artículo 73', 'artículo 76', 'artículo 15', 'artículo 76', 'artículo 1124', 'artículo 14', 'artículo 76', 'artículo 15', 'artículo 15', 'artículo 15']

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Prima a precio razonable
De esta forma, y según establece el artículo 22 de la Ley de Contrato de Seguros, “Las partes pueden oponerse a la prórroga del contrato mediante una notificación escrita a la otra parte, efectuada con un plazo de dos meses de anticipación a la conclusión del periodo del seguro en curso”. Si tal comunicación previa no se ha realizado, o no se ha hecho por un medio que deje constancia al Asegurado, permitirá al mismo reclamar a la entidad aseguradora, bien en el sentido de intentar que se restituya la prima a la que hubiera resultado procedente, o bien pretendiendo que se le permita cancelar el seguro. Esta reclamación se puede realizar acudiendo ante el Departamento de Atención al Cliente de la Compañía, y posteriormente, en su caso, ante el citado órgano público Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Si te ha interesado este Post también te puede interesar dudas frecuentes sobre seguros, o cómo actuar en caso de discrepancia con la Compañía de seguros.
Sometemos a examen en las presentes líneas la temática relativa a las consecuencias que en la siniestralidad vial se derivan del impago de las primas de seguro por los asegurados en los seguros concertados para cubrir las eventualidades por siniestros de la circulación. No queda más remedio que asumir el gasto y, de no poder afrontarlo, hay que esperar dos meses antes de su vencimiento para notificar a la aseguradora el deseo de anular la póliza. Cabe otra posibilidad, con mayor defensa para los usuarios: la modificación del precio no estaba prevista en el contrato. Éstas intervenciones no tienen por qué ser de gravedad. Tenlo claro: la subida de la prima es perfectamente legal siempre y cuando la variación del precio esté contemplada en el contrato.
Si la subida de precio está contemplada en el contrato, poco se puede hacer… Si el conductor ya lleva años con el carné de conducir y no ha tenido accidentes, las primas de su seguro de coche serán más económicas. Si se detecta un aumento de multas por infracciones de velocidad, reclamaciones por accidentes (que no sean provocados por eventos fortuitos tales como una tormenta), conducción bajo la influencia del alcohol o la inclusión en el seguro un conductor novel, pueden aumentar la prima del seguro de coche. Para los seguros de salud, la prima del seguro podría aumentar cuando el tomador se acerca a una edad en la que puede haber más posibilidad de sufrir enfermedades graves. En caso de que la relación quede circunscrita sólo y exclusivamente a la Compañía Aseguradora y al asegurado, el cual carecerá de la acción indemnizatoria frente a su asegurador (que, en principio, se le reconoce en los arts. Otra cuestión es si la subida de la prima del seguro no es el mejor momento, o al menos un buen argumento, para plantearse si no hay que cambiar de aseguradora. Veamos las más usuales: Prima única y prima periódica: Prima única es aquélla mediante cuyo pago, el tomador se libera totalmente de la obligación de satisfacer nuevas cantidades, por este concepto, durante toda la duración del seguro. No en las máquinas. ¿Porque me han subido la prima del seguro y no me han avisado? Todos los seguros son iguales!
Cuando sucede esta subida, mejor dicho cuando te enteras de esta subida suele ser por diferentes motivos. Los que no fueran conscientes de ello, ya saben que tienen derecho a rechazar las subidas de prima. La entidad aseguradora puede resolver el contrato o bien exigir el pago de la misma, manteniéndolo entre tanto en suspenso pero hasta que la resolución del contrato no se produzca, este subsiste y por tanto la aseguradora sin perjuicio de su facultad de repetición frente al asegurado, viene obligada al pago de la indemnización. Es lo que se denomina extorno. Sin perjuicio de lo que indica la ley, la realidad diaria es que las compañías no suelen avisar con dos meses de antelación de la subida en el precio de los seguros de coche y también es cierto que los asegurados tampoco anulan habitualmente la póliza con ese plazo obligatorio de un par de mensualidades.
Esta última sentencia judicial debe suponer un acicate para que los clientes no consientan las subidas injustificadas, y para que las compañías dejen de aplicarlas de manera unilateral. Hasta tanto no se acredite haber efectuado tal comunicación, frente a terceros, el impago de la primera prima o prima única es inoponible frente a quien ejercita la acción directa del artículo 76 LCS, por subrogación, como es el supuesto contemplado. Reconoce la existencia de jurisprudencia contradictoria de las Audiencias Provinciales sobre la exigencia de que la aseguradora para quedar liberada de su obligación de indemnizar, notifique al tomador culpable la resolución del contrato por impago de la primera prima o prima única del seguro obligatorio. Por tal motivo fija como doctrina para la resolución de una póliza de seguro obligatorio de responsabilidad civil en la circulación de vehículos a motor, en caso de impago de la primera prima o prima única a que se refiere el artículo 15.1 LCS, la siguiente: “Para que la compañía aseguradora quede liberada de la obligación de indemnizar al perjudicado en el contrato de seguro obligatorio de responsabilidad civil en la circulación de vehículos a motor por impago de la primera prima o prima única por culpa del tomador, es necesario que acredite haber dirigido al tomador del seguro un correo certificado con acuse de recibo o por cualquier otro medio admitido en derecho que permita tener constancia de su recepción, por el que se notifique la resolución del contrato”.
En ese caso, la modificación en el importe de la prima por parte de la compañía de seguros no necesita la aceptación previa por parte del cliente. Aunque la respuesta lógica fuera la primera, en mi opinión, de la lectura de la sentencia debemos concluir lo contrario ya que la misma establece expresamente que la sentencia no infringe otras sentencias dictadas por la Sala Primera, ya que mientras que aquellas se referían a la negativa de indemnizar al propio asegurado, esta trata de la reclamación del tercero perjudicado contra la aseguradora En primer lugar empezaremos definiendo qué es la prima de riesgo del seguro. Además, cuando dicha subida no está justificada ni se detalla en el contrato, el cliente podrá cancelar el contrato una vez pasados los dos meses que dicta la Ley”. Sin embargo, en la práctica, fuentes del sector, comentan que por lo general, las aseguradoras sólo informan telefónicamente o por escrito de la situación irregular en la que incurre el asegurado pero no suelen tomar más represalias, si se trata de primas normales (en torno a 600 euros aprox.). Y es que la Ley establece que para darse de baja de una compañía de seguros hay que avisar con antelación dos meses antes, sin embargo, éstas no siempre son tan transparentes.
De ahí que no pocos asegurados se planteen si estas subidas de las cuotas son legales y si tienen las compañías de seguros derecho a realizarla. En qué situaciones puede darse la subida de un seguro El incremento en el precio de un seguro contratado puede deberse a varias razones diferentes, y darse en situaciones distintas: La subida es legal cuando la variación del importe esté debidamente contemplada, en cualquier circunstancia, en la póliza firmada por ambas partes al inicio de su relación. En este supuesto, los usuarios no tendrán ninguna defensa posible porque se está aplicando lo pactado y, por tanto, el alza de la cuota no requerirá la aceptación por parte del cliente. Es decir, la prima que, como mínimo, siempre te va a cobrar, factures lo que factures.
Supuesto de Hecho El 1 de agosto de 2007 se produce un accidente de tráfico causado por un vehículo aparentemente sin asegurar. Hasta tanto no se acredite haber efectuado tal comunicación, frente a terceros, el impago de la primera prima o prima única es inoponible frente a quien ejercita la acción directa del artículo 76 LCS, por subrogación, como es el supuesto contemplado. Reconoce la existencia de jurisprudencia contradictoria de las Audiencias Provinciales sobre la exigencia de que la aseguradora para quedar liberada de su obligación de indemnizar, notifique al tomador culpable la resolución del contrato por impago de la primera prima o prima única del seguro obligatorio.
Por tal motivo fija como doctrina para la resolución de una póliza de seguro obligatorio de responsabilidad civil en la circulación de vehículos a motor, en caso de impago de la primera prima o prima única a que se refiere el artículo 15.1 LCS, la siguiente: “Para que la compañía aseguradora quede liberada de la obligación de indemnizar al perjudicado en el contrato de seguro obligatorio de responsabilidad civil en la circulación de vehículos a motor por impago de la primera prima o prima única por culpa del tomador, es necesario que acredite haber dirigido al tomador del seguro un correo certificado con acuse de recibo o por cualquier otro medio admitido en derecho que permita tener constancia de su recepción, por el que se notifique la resolución del contrato”. (en adelante Seguros ) como acreditó con un justificante bancario conforme al cual no existía saldo en la fecha en que se adeudó el recibo para el cobro de la primera prima.
La póliza del referido contrato entró en vigor el 27 de abril de 2007 y tenía una duración anual. La modificación de la prima en las renovaciones puede deberse a diversos factores como pueden ser el Índice de Precios al Consumo (IPC), el fin de un descuento que se estaba aplicando hasta el momento o que se haya tenido algún siniestro durante la anualidad, entre otras cosas. El artículo 1 de la Ley de Contrato de Seguro indica que la prima es un elemento esencial de la póliza, y cualquier cambio que se produzca en ella es una modificación contractual según el artículo 1.203 1 del Código Civil, por lo que según el artículo 1.262 de la misma normativa es necesario que ambas partes acepten el nuevo contrato. En cuanto a las modificaciones que pueden tener lugar en un seguro de Coche podríamos decir que pueden ser de 2 tipos: las previstas en el contrato y las no previstas. La entidad cobra una parte del producto para generar un fondo con el que se pagan las indemnizaciones en casos especiales en los que las compañías no garantizan una compensación frente a determinados siniestros.
Cuando se opta por el fraccionamiento del precio del seguro, las entidades pueden dividir también el porcentaje de la prima que va destinado al Consorcio. Podemos distinguir las primas según diversas clasificaciones, en función de si se pagan de una sola vez o de forma periódica, y si son o no constantes a lo largo de la vida del contrato. Hay que leer con detenimiento el mismo para encontrar ausencias sobre este motivo. La notificación de la resolución del contrato por la aseguradora al tomador liberará a aquélla siempre y cuando se acredite haberle dirigido un correo certificado con acuse de recibo o cualquier otro medio admitido en derecho que permita tener constancia de su recepción y ello aún en el supuesto de que el tomador rehúse la recepción de dicha notificación. Si se elige un pago de la prima semestral, serán del 2%, si es trimestral, del 2,5%, del 3% si es bimestral y hasta del 3,5% si es mensual.
Por otro lado, si se opta por fraccionar la prima pero no se quiere dividir el recargo al Consorcio, éste se cobra en el primer recibo de la prima, que será superior al resto. Compara tu seguro antes de contratarlo Es importante que antes de contratar un seguro compares las distintas opciones de pago que ofrecen las aseguradoras. Así, en el primer caso la compañía de seguros queda liberada de la obligación cuando acaece el siniestro sin haber pagado la primera de las primas el asegurado o tomador del seguro, mientras que en el segundo se establece un período de gracia de un mes a partir del cual quedara suspendida la cobertura. Así, la doctrina jurisprudencial entiende que cuando el contrato se halla en suspenso ello impide al asegurado exigir al asegurador la cobertura pactada por la póliza -Sentencias del TS de 19 de mayo de 1990 (EDJ 1990/5282) y de 17 de octubre de 2008 (EDJ 2008/190067), entre otras-. Carecer de seguro es ilegal y puede acarrear fuertes multas y además en caso de accidente grave, si tienes que asumir una alta indemnización a pagar, puede llevarte a perder todos tus bienes y terminar en la bancarrota. Si te suben el seguro, quizás haya llegado el momento de cambiar a aseguradora. Normalmente es por anualidades.
Prima fraccionada y prima fraccionaria: Ambos conceptos responden a un fraccionamiento de la prima, que se realiza para mayor comodidad en el pago. Pero no se exige en esta resolución una probanza suplementaria destinada a añadir lo que la Ley no exige como es que el banco recuerde al asegurado el impago o que se le tenga que llevar a cabo algún requerimiento de pago que la Ley no exige. Especialmente si se trata de un asegurado que se ha quedado en el paro, o que ha sufrido un fuerte reducción de su capacidad de poder adquisitivo. La jurisprudencia admite que hay un mes de vigencia prorrogada y seis meses para instar el pago de la prima o resolver el contrato y que en el interino, la aseguradora responde frente a los terceros. Por tanto, abierto el plazo de seis meses, la aseguradora puede optar por resolver el contrato o por reclamar la prima.
Reclame Toda compañía aseguradora o mediador, así como otros estamentos dan la opción de realizar una reclamación formal. Y es que, en mi opinión, la doctrina fijada no deja claro si esa obligación de pago de la aseguradora -en caso de falta de resolución fehaciente- se extiende tanto frente al tercero perjudicado como para el asegurado, lo que supondría que la póliza quedaría en vigor y la aseguradora estaría facultada para reclamar la prima a su asegurado, o bien, si la obligación de responder resulta únicamente frente al perjudicado, lo que entendemos que supondría a su vez el derecho del asegurador a repetir frente a su asegurado al igual que se prevé para en la sentencia de 30 de junio de 2015 para el supuesto del artículo 15.2 LCS. Esta importante sentencia adopta un criterio que se opone al criterio adoptado por la doctrina mayoritaria. Supuesto de hecho La entidad tenía concertadas tres pólizas de seguros para el aseguramiento de flotas de automóviles propiedad Estas pólizas se concertaron entre agosto de 2007 y abril de 2008.
De esta forma, el último día del plazo, computado de fecha a fecha, debe incluirse en el mismo (Sentencia del TS 31-3-2003) Las principales discrepancias entre Usuario y Compañías surgen entorno a la cancelación y renovación del contrato. Y ello es importante al objeto de concretar en qué situación queda el asegurado que incumple su parte principal del contrato, cual es la de pagar la prima en las condiciones pactadas en la póliza, además de otras complementarias o sucesivas que surgen tras la firma del contrato de seguro. No podemos negar, y de ahí la prolija jurisprudencia y doctrina jurisprudencial al respecto, que la redacción de este artículo 15 LCS es compleja y que permite diferentes posiciones sobre la situación en la que queda el asegurado que incumple el pago ante la cobertura de la póliza de seguro, o su inexistencia. Pues bien, veamos la redacción que recoge el texto de la Ley para de ahí ir valorando el alcance y consecuencias de la norma.
Formulación del recurso Seguros formuló recurso de casación admitiéndose únicamente el basado en infracción del artículo 15 LCS concurriendo interés casacional por cuanto la interpretación mantenida se opone a la doctrina jurisprudencial sentada por el Tribunal Supremo. Citaba como doctrina infringida por la sentencia recurrida la establecida en las Sentencias de 17 de octubre, 4 septiembre de 2008 y, 25 de mayo de 2003 que interpretan el artículo 15 LCS en el sentido de que si la primera prima o la prima única no ha sido pagada antes de que se produzca el siniestro, el asegurador queda liberado de su obligación principal, de indemnizar el siniestro producido. Estaría en su absoluto derecho en virtud de lo especificado en el artículo 22 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro. En julio de 2009, Sin embargo, declara igualmente que la suspensión de los efectos de la póliza no operará durante ese plazo frente al tercero perjudicado que ejercite la acción directa en virtud de lo dispuesto en el artículo 76 de la LCS, -declarando expresamente la sentencia la posibilidad que tendría la aseguradora de repetir las cantidades abonadas durante esos 5 meses al tercero perjudicado, frente a su asegurado-.
En el mismo sentido, la Sentencia de 4 de septiembre de 2008 establecía: “La sentencia considera que en el caso enjuiciado la falta de pago de la póliza antes de haberse producido el siniestro exime en el caso enjuiciado a la aseguradora del pago de la prestación. En la prima única, tomador y compañía pactan que se paga la prima en un único plazo durante el período de vigencia del seguro. ¿Pueden hacerlo? ¿Es legal? Suele pasar por desgracia de forma justificada o no este tipo de subidas. Normalmente, se establece un límite para fraccionar el seguro y si el tuyo estuviera por debajo, la compañía no te permitiría acogerte a esta modalidad de pago. Pros y contras del pago fraccionado La opción más económica para pagar la prima del seguro es realizar un único pago. Pero el hecho de hallarse suspendida la póliza no afecta a terceros.
Nunca nos cansaremos de escribir que las comparaciones nunca son odiosas. ¿La subida está contemplada en el contrato? La primera reacción que debes tener cuando recibas la notificación de la compañía de seguros sobre la prima que vas a pagar por la póliza en 2014 es analizar si la variación del precio está contemplada en la póliza. El incumplimiento de dicha obligación acarrea una serie de consecuencias, distintas según se deba o no a culpa del asegurado, y en el caso de incumplimiento culpable, según nos hallemos ante el impago de la primera (o única) prima, o primas siguientes (para el supuesto de fraccionar su pago), efectos que serán diferentes según resulten afectadas las partes contratantes o también terceros. Importantes consecuencias provoca con carácter general el impago de la prima por el tomador, consecuencias que resultan de suma trascendencia cuando el riesgo asegurado son los daños ocasionados con motivo de la circulación de vehículos a motor dadas las trágicas estadísticas en torno a la alta siniestralidad viaria. Entre ellos está el que te hayan subido la prima del seguro por algún hecho que te expliquen.
Esta información suele producirse, por ejemplo, cuando has superado el “tope” de siniestralidad por ejemplo en auto y ven que tu caso concreto y personal merece una subida de prima. Otra forma de enterarte es cuando ya es demasiado tarde, relativamente tarde, cuando ver por sorpresa que el banco ha efectuado un pago del que tu no tenías conocimiento, al menos de su subida. Esto es debido únicamente como hemos visto en el anuncio a las máquinas. A partir del sexto mes desde el vencimiento del seguro, quedará rescindido. Por otro lado, en cuanto se efectue el pago de la prima, la cobertura del seguro tendrá efecto en 24 horas. Cantidad que debe satisfacer el tomador del seguro a la aseguradora como contraprestación por la cobertura de riesgo que ésta le da. Para el cálculo de la prima pura o prima de riesgo se ha de conocer la probabilidad media teórica que se produzca un siniestro de un determinado tipo. La prima se paga una única vez, en función del número de días que se contrate el seguro.
En el contrato de seguro, la obligación esencial respecto del tomador, viene constituida por el pago de la prima. Así, la AP Cuenca, Sección 1ª, Sentencia de 29 de enero de 2013 (EDJ 2013/20225) apunta que: “El artículo 15 de la Ley de Contrato de Seguro distingue claramente entre el impago de la primera de las primas del seguro concertado y el impago de la sucesivas; en el primer caso el asegurador tiene derecho a resolver el contrato o exigir el pago de la prima en vía ejecutiva con base en la póliza. Sus consecuencias Se distinguen en el artículo 15 LCS dos tipos de primas de seguro y le anuda a ello consecuencias jurídicas distintas en atención a si el impago lo ha sido de la prima única o lo ha sido de las primas sucesivas. Aunque la respuesta lógica fuera la primera, en mi opinión, de la lectura de la sentencia debemos concluir lo contrario ya que la misma establece expresamente que la sentencia no infringe otras sentencias dictadas por la Sala Primera, ya que mientras que aquellas se referían a la negativa de indemnizar al propio asegurado, esta trata de la reclamación del tercero perjudicado contra la aseguradora.
En primer lugar empezaremos definiendo qué es la prima de riesgo del seguro. En este, la subida debe ser aceptada y formalizada por escrito por el cliente (artículo 5 de la Ley de Contrato de Seguro). Por otra parte, cuando el incremento de la prima se produzca para la renovación (nuevo periodo de cobertura), la entidad aseguradora deberá comunicar al cliente dicha alza con dos meses de antelación al vencimiento del contrato (plazo previsto en el artículo 22 de la Ley de Contrato de Seguro para la prórroga del contrato). En esta situación, el asegurado puede no aceptar la subida de la prima, pero la compañía podrá negarse a una prórroga del contrato para el siguiente periodo de cobertura. establece las consecuencias que derivan del retraso culpable en el cumplimiento de la obligación: hasta que no se produce el pago de la prima no comienza, por regla general, los efectos materiales del contrato para el asegurador, en el sentido de que no se inicia su cobertura y, por consiguiente, si se produce el siniestro, el asegurador quedará liberado de su obligación”. Se suma la “prima de inventario”, que comprende los gastos de gestión y administración interna, orientados a cubrir el coste de toda la operativa interna que supone el seguro para la compañía (incluyendo comisiones, gastos en publicidad, etc.).
También se añade la parte correspondiente al margen de seguridad, para cubrirse en caso de que las premisas realizadas en las estimaciones sufran una variación importante; el margen comercial, que le permitirá obtener un beneficio económico, como hace cualquier compañía de otro sector; y los gastos de redistribución del riesgo asegurado, coaseguro y reaseguro, en los que incurre la compañía como consecuencia de su actividad. ¿Cómo debo pagar la prima de un seguro? El montante total de la prima del seguro la debe pagar el tomador a la compañía aseguradora, bien directamente o a través de un agente, en el momento de la firma de la póliza. La propia jurisprudencia precisa que el pago de la prima no es sino uno de los actos concluyentes –el más común, pero no el único– mediante los que puede tener lugar la aceptación tácita de la proposición por parte del tomador del seguro (STS 23 diciembre 2005).” Ahora bien, dicha interpretación del artículo 15.1 LEC tiene su campo propio en los contratos de seguro cuyos efectos se agotan en la esfera interna de los contratantes, asegurador / tomador- pero precisa matizaciones en relación con los contratos de seguro que, como los de responsabilidad civil, extienden sus efectos a terceros completamente ajenos al contrato.
En los llamados seguros de responsabilidad civil, como indica el artículo 73 LCS el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos en la ley y en el contrato, a cubrir el riesgo del nacimiento a cargo del asegurado de la obligación de indemnizar a un tercero los daños y perjuicios causados por un hecho previsto en el contrato de cuyas consecuencias sea civilmente responsable el asegurado, conforme a derecho. Para esta clase de seguros, el artículo 76 LCS otorga al perjudicado –ajeno a la relación contractual–, o a los herederos del mismo, acción directa contra el asegurador para exigirle el cumplimiento de la obligación de indemnizar, sin perjuicio del derecho del asegurador a repetir contra el asegurado siendo aquélla acción inmune a las excepciones que pueda corresponder al asegurador contra el asegurado.
Y precisamente por ese efecto extensivo, en este supuesto la jurisprudencia matiza la interpretación que se efectúa del artículo 15.1 LCS señalando que debe ponerse en relación, necesariamente con el artículo 76 LCS concluyendo, que en estos casos, el tercero perjudicado debe de ser indemnizado por los perjuicios ocasionados pues no le afecta las excepciones que pueda corresponder al asegurador contra el tomador asegurado al no estar vinculado por el contrato existente entre aquéllos. Previamente, y como fondo de maniobra, se exige a los asegurados la aportación de una cuota de entrada para hacer frente al pago de siniestros y gastos.
El pago de la prima Existen unas exigencias respecto a tiempo, forma y lugar del pago de prima, que comentamos seguidamente: Tiempo de pago La prima debe pagarse por anticipado. Con este sencillo ejemplo, se observa que la prima depende de la duración del seguro, de la probabilidad de que suceda el siniestro, de su coste y de la cantidad que se asegure. La prima es parte del contrato y, como tal, no puede modificarse sin advertirlo con dos meses antes del vencimiento anual del contrato. A continuación, la prima de seguros se pagará al vencimiento de la póliza, en caso de que no se pague, el asegurado contará con un mes de gracia para efectuar el pago de la prima. Salvo pacto en contrario, si la prima no ha sido pagada antes de que se produzca el siniestro, el asegurador quedará liberado de su obligación”. Comparando estos dos últimos preceptos se comprueba que en su redacción son prácticamente idénticos, diferenciándose única y exclusivamente por la exigencia contenida en el Reglamento del Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil de que la resolución del contrato, en su caso, por la aseguradora, sea notificada fehacientemente al tomador del seguro.
En cualquier caso ambos coinciden en determinar que en el supuesto de impago de la primera y única prima, por culpa del tomador, se otorga al asegurador el derecho a resolver el contrato o a exigir el pago de la prima debida en vía ejecutiva, en base a la póliza, ello de no existir pacto en contrario siendo preciso, para la resolución del contrato acreditar la culpa del tomador. Esta facultad resolutoria, no debe olvidarse, conforme al artículo 1124 del Código Civil se entiende implícita en las obligaciones recíprocas, para el caso de que uno de los obligados no cumpliere lo que le incumbe. Por ejemplo, en un seguro de protección de pagos de un préstamo, muchas veces se paga la cuota completa al formalizar la financiación. Además, la prima puede ser fija o variable, en función de la evolución del riesgo asegurado. Según la periodicidad de pago Prima única. Pago de comisiones a la red, marketing,… Recargo a favor del Consorcio de Compensación de Seguros. Impuesto sobre Primas de Seguro.
Para el caso de vehículos: El precio final = prima neta + impuestos + recargos La prima es la prestación dineraria o precio que el tomador del seguro debe pagar como contraprestación de la asunción del riesgo por parte del asegurador. El contrato de seguro puede celebrarse a prima: Única: se fija unitariamente su importe para toda la duración del seguro y se satisface de una sola vez. Periódica: se fija su importe con arreglo a períodos regulares de tiempo y el pago se efectúa de modo sucesivo y periódico por fracciones de tiempo (mensual, trimestral, semestral, etc.). El tomador está obligado al pago de la prima en las condiciones estipuladas en la póliza. Pero lo que no saben muchos asegurados es que la compañía tiene que avisar, también con dos meses de antelación, si va a encarecer el seguro. Estamos hablando de un derecho que habitualmente suele pasar desapercibido por puro desconocimiento. Si no se tienen siniestros declarados en póliza y se es un buen cliente con buen resultado en global (diferencia positiva de primas cobradas con respecto a pagos realizados) las compañías de seguro te pueden mitigar el incremento sufrido, si bien con toda probabilidad serás tú quien se lo tenga que pedir…y seguramente en más de una ocasión.
PRIMA DE SEGURO DE UNA VIVIENDA (PATRIMONIALES) Por lo que se refiere a los seguros patrimoniales, los incrementos de los recibos anualmente se corresponden al ajuste o invarización que se realiza en las pólizas por la revalorización de los capitales asegurados, los cuales aumentan año tras año, para así evitar que con el tiempo éstos queden infravalorados y se incurra en un infraseguro. La cuota o prima del seguro debe ser proporcional al tiempo de duración del seguro, a la probabilidad de que ocurra el siniestro y a la cantidad asegurada. Al igual que muchas tiendas permiten a sus clientes pagar a plazos productos como electrodomésticos, móviles u ordenadores, algunas aseguradoras también posibilitan la opción de fraccionar el pago del seguro. Y, si en condiciones normales este hecho molesta, es más incómodo en plena recesión económica, cuando gran parte de los hogares españoles tratan de emprender estrategias de ahorro en todas sus acciones, sin excluir el mantenimiento de sus seguros.
La subida es legal cuando la variación del precio esté contemplada en la póliza firmada por ambas partes Las subidas de las pólizas, aunque sean leves, pueden generar problemas en la economía doméstica de los usuarios, sobre todo entre los sectores más afectados por la crisis y por las medidas adoptadas para intentar paliarla (desempleados, funcionarios, trabajadores con menor poder adquisitivo, etc.). Bueno, acabará retirando el recibo del banco, pero siempre lo suyo es hablar antes de hacer nada con la entidad aseguradora o mediadora de su seguro. El importe de la prima es un elemento esencial del contrato en cuanto constituye la principal de las obligaciones del asegurado establecida en el artículo 14 de la Ley de Contrato de Seguros. Aquí es donde entra en juego lo que en seguros se llama “regularización de la prima”.
En primer lugar, se analiza el número y el coste de los accidentes que han tenido lugar en los últimos años para, a partir de estas cifras, observar la tendencia. Si el asegurador no reclama el pago dentro de los seis meses siguientes al vencimiento de la prima se entenderá que el contrato queda extinguido. Lo que obligará a algunas compañías a cambiar su “modus operandi” y dejar de forzar la renovación de los seguros de coches con reclamaciones judiciales. ¿Cómo deben actuar compañía y asegurado si sube el precio del seguro del coche? Hay que hacer una salvedad previa: si la subida de la prima está contemplada en la póliza de autos, no es necesario que la aseguradora la comunique. Fotolia Según la forma de pago: Si no aceptamos los nuevos precios o se ha superado el tiempo para decidir si queremos prorrogar el contrato del seguro o no, la subida de primas no se podría aplicar, por lo que la compañía debería respetar la prima del periodo anterior. Sin embargo, si se detecta a posteriori que se han aplicado nuevos precios o condiciones sin que las dos partes lo hayan aceptado, se puede llegar a rescindir el contrato o cambiarse de compañía de seguros.
En una situación normal, el asegurado apenas presta atención a este incremento de la prima de sus seguros, sobre todo si es discreto. Con ello, la rescisión del producto será una realidad para ambas partes, y su vencimiento se hará efectivo. Hay veces en que la aseguradora comunica al cliente el aumento de la prima, pero faltan menos de dos meses para la finalización del contrato. Por lo tanto, el fraccionamiento de la prima del seguro permite no asumir el desembolso de una gran suma de dinero pero te encarece, en algunas ocasiones, el coste final, ya que la aseguradora puede imponer unos intereses. Por ejemplo, si la prima de la póliza ascendiese a 600 euros y se decidiese hacer tres pagos, con un interés del 10%, cada pago ascendería a 220 euros y el precio final sería de 660 euros. Este permiso te lo concederá si acreditas haber contratado previamente otro seguro que lo sustituya y que incluya al banco como beneficiario para no perder su garantía como entidad hipotecaria.
Consecuencias No hacer nada y renovar el seguro sin comparar los precios tiene consecuencias para nuestro bolsillo. Y refiere que, en el caso objeto de recurso, el contrato estaba en vigor, por cuanto la aseguradora optó por exigir el pago de la prima y no acreditó comunicación alguna al tomador del seguro notificando la resolución del mismo conforme el Reglamento del Seguro obligatorio. Por ejemplo, en un seguro del hogar, la prima puede variar si se añaden elementos nuevos al inventario asegurado, o si se hacen reformas que incrementen el valor de la vivienda. Por último, está la prima fraccionaria, que se calcula en base a un período temporal de un año pero cuyo seguro tiene una vigencia menor. Las consecuencias del régimen establecido son, sin embargo, distintas en los dos supuestos contemplados. La prima fraccionada es aquélla que, aunque calculada en períodos anuales, es liquidada mediante pagos periódicos más reducidos; por tanto, si la prima señalada lo ha sido en concepto de prima fraccionada, y el siniestro se produce, la entidad aseguradora puede exigir al tomador el abono de las restantes fracciones de prima no abonadas, o lo que es igual, descontárselas de la cantidad que en virtud del siniestro deba pagar.
La prima fraccionaria está calculada estrictamente para un período de tiempo inferior al año, durante el cual tiene vigencia el seguro. Continúa señalando que el efecto suspensivo no es oponible al tercero perjudicado que ejercita la acción directa del artículo 76 LCS. En todos, o casi todos los hogares españoles, se cuenta con algún seguro. Así, el artículo 15 LCS señala que: “Si por culpa del tomador la primera prima no ha sido pagada, o la prima única no lo ha sido a su vencimiento, el asegurador tiene derecho a resolver el contrato o a exigir el pago de la prima debida en vía ejecutiva con base en la póliza. Las primas pueden se crecientes o decrecientes según las circunstancias de cada caso. Tampoco puede aplicarse sin el consentimiento y la firma del asegurado. Si se diera el caso de que, comunicados los nuevos precios, determinamos que no podemos hacernos cargo de la nueva prima, podremos rescindir el contrato dentro de los dos meses anteriores al vencimiento, sin ningún tipo de penalización por ello. Por eso, te recomendamos que te pongas en contacto con tu aseguradora para explicarles tu caso concreto y que consultes las Condiciones Particulares y Generales de tu póliza.
Pero no se exige en esta resolución una probanza suplementaria destinada a añadir lo que la Ley no exige como es que el banco recuerde al asegurado el impago o que se le tenga que llevar a cabo algún requerimiento de pago que la Ley no exige. Hay alguna Audiencia, como la de AP Cáceres, Sección 1ª, de 18 de abril de 2013 (EDJ 2013/77750), que apunta que: “Esta Sala tiene declarado que, tratándose del pago de primas sucesivas, como ocurre en este caso, la jurisprudencia sostiene que, no obstante la redacción del artículo 15.2 de LCS, la actuación de las referidas consecuencias legales exige esencialmente y en todo caso que se acredite, no solo la concurrencia de una objetiva falta de cumplimiento de la obligación del asegurado, sino, además, que ese impago sea culposo, estos es, que jurídica y subjetivamente haya sido imputable y reprochable a aquél, de tal modo que en ningún caso el solo incumplimiento del pago de la prima puede producir el efecto automático de darse por resuelta, o no vigente la póliza.”
Sin embargo, entendemos que ello debe ser en el objetivo entendible de que no se puede obligar a la aseguradora a probar más de lo que puede probar. Una vez aceptada la proposición por el tomador, se entenderá perfeccionado el contrato, quedando siempre a salvo, en caso de impago de la primera prima por culpa del tomador, el derecho del asegurador a resolver el contrato mediante escrito dirigido al tomador por correo certificado con acuse de recibo o por cualquier otro medio admitido en derecho, o exigir el pago de la prima en los términos del artículo 15 de la Ley de Contrato de Seguro. La jurisprudencia considera que el efecto de suspensión del contrato de seguro por falta de abono de la primera prima o de la prima única está vinculado a una situación de ‘impago’ de la prima (SSTS 14 abril de 1993, 14 marzo 1994, 7 abril 1994, 25 mayo 2005).
Esta interpretación es compatible con la doctrina jurisprudencial según la cual cuando la solicitud viene acompañada del pago de la prima debe entenderse que constituye una propuesta cuya aceptación produce la perfección del contrato de seguro (SSTS de 18 de julio de 1988, 28 febrero 1990,26 febrero 1997, 8 de octubre de 1999. El asegurador deberá comunicar al tomador, al menos con dos meses de antelación a la conclusión del período en curso, cualquier modificación del contrato de seguro. ¿Cómo cancelar un seguro sin tener problemas con la aseguradora? En caso de no querer renovar el seguro de su vehículo con la misma aseguradora, antes de la crisis bastaba con devolver el recibo del seguro una vez cargado en el banco y contratar con una nueva compañía. Pero ahora las compañías aseguradoras no están dispuestas a perder clientes sin más, así que en caso de que el cliente no avise con la antelación necesaria o incumpla las cláusulas de se verá obligado a seguir con la misma compañía o podrá ser penalizado.
A la hora de cancelar la prórroga o renovación del seguro de coche habría que avisarlo enviando una notificación a la compañía aseguradora con una antelación mínima de 1 mes y conviene revisar las cláusulas de cancelación indicadas en las condiciones generales de la póliza. Lo perfecto sería enviar el escrito por Burofax con acuse de texto y certificado de recibo, pero sale algo caro… unos 25€ aproximadamente. Si no quisiera gastar tanto, convendría enviar la notificación al menos por carta certificada con acuse de recibo y guardar bien el justificante para presentarlo en el caso de que la compañía reclamara no haber recibido el aviso dentro del plazo. Las aseguradoras tienen en cuenta muchos factores a la hora de calcular el seguro de Coche. También aplicable a contratos que incluyen determinadas cláusulas, como los “bonus” por baja o nula siniestralidad o el “malus” por siniestralidad excesiva. Si el contrato no hubiera llegado a nacer no cabría resolverlo ni compeler a la contraparte al cumplimiento de su obligación de pago. Es decir, a cambio del compromiso de que la compañía aseguradora le pague una contraprestación a los beneficiarios, el tomador queda obligado por contrato al pago de la prima bajo los términos pactados entre ambas partes.
La prima puede variar sensiblemente de un contrato de seguro a otro, dado que es su cuantía directamente proporcional al riesgo que asume la compañía y éste, a su vez, depende del valor asegurado, del tiempo, de la probabilidad que suceda un siniestro, entre otros factores. Es decir, se toma como referencia para calcular lo que sucederá el siguiente año. Una vez analizados estos datos, si el índice de siniestralidad ha mostrado una tendencia descendente, hay probabilidades de que las primas del seguro bajen de precio y viceversa. Para el nacimiento de la facultad resolutoria de la aseguradora se exige, en cualquier caso que el impago sea por culpa del tomador, prueba que corresponderá a la aseguradora teniendo en consideración que en la apreciación de la situación de impago deberán valorarse las conductas de ambas partes a tenor del modo en que se hayan obligado. De producirse el siniestro durante estos cinco meses y tratándose de un seguro de responsabilidad civil, la eficacia jurídica del impago de la prima es distinta “inter partes” (asegurador-asegurado) y frente al tercer perjudicado.
Lo que ocurre normalmente es que el asegurado se entera del aumento en el precio del seguro del coche cuando recibe el aviso de vencimiento, algo que rara vez sucede dos meses antes de la fecha de pago. Salvo pacto en contrario, si la prima no ha sido pagada antes de que se produzca el siniestro, el asegurador quedará liberado de su obligación. En caso de falta de pago de una de las primas siguientes, la cobertura del asegurador queda suspendida un mes después del día de su vencimiento. En el mismo sentido, la Sentencia de 4 de septiembre de 2008 establecía: “La sentencia considera que en el caso enjuiciado la falta de pago de la póliza antes de haberse producido el siniestro exime en el caso enjuiciado a la aseguradora del pago de la prestación. En esos términos se pronuncia la sentencia de la citada AP Burgos de 17 de abril de 2013 (EDJ 2013/77736), que señala que: “Producido el hecho del impago de la prima, para determinar si hay culpa -si es imputable- del tomador del seguro hay que tener en cuenta en primer lugar lo pactado acerca de la forma y tiempo de pago, pues obviamente no cabe atribuir culpa al tomador cuando el recibo no se presenta en el lugar previsto (domicilio del tomador, entidad bancaria, o no está, en su caso, a disposición del pagador en la oficina aseguradora correspondiente) o existe un aplazamiento.
También es cierto sin embargo, que en el caso de un cliente sin siniestros este incremento será inferior que el que tendrá el que declara siniestros, cuyo incremento será superior o bien a su vencimiento la compañía aseguradora anulará el contrato que los vincula. Independientemente de lo expuesto, y siempre que se cumplan ciertos parámetros, las compañías suelen permitir algún descuento adicional (este descuento no tiene que ver con la bonificación de los primeros años de un conductor que hace que el seguro baje drásticamente, sino que ya nos estamos refiriendo al caso de un conductor que tenga la máxima bonificación posible y que por tanto por esa vía le resulte imposible minimizar su prima de seguro). Aunque sufrieras un siniestro con el coche y éste quedase irreparable o lo vendieses a otra persona, tendrías que seguir pagando las cuotas que te quedasen pendientes. Fraccionamiento en el CCS Algunos seguros como los de Coche, Moto u Hogar destinan un porcentaje del total de la prima al Consorcio de Compensación de Seguros (CCS). La aseguradora que pasó el recibo en el lugar, plazo y forma convenidos y el asegurado que pago o que, al menos, intentó pagar.
La aseguradora puede reclamar la anualidad vencida y no pagada pero no la sucesiva si ante el impago no ha reclamado la deuda dentro de los seis meses siguientes a su vencimiento Así lo fija la AP Asturias, Sección 4ª, en Sentencia de 7 de junio de 2013 (EDJ 2013/113914), que apunta que se aplica en estos casos la excepción de caducidad por no haber reclamado la aseguradora el pago de la prima dentro de los seis meses siguientes a su vencimiento. A continuación, no es necesario que el asegurador haga ningún tipo de requerimiento o comunicación, fehaciente o no, al tomador, porque la ley no lo exige, salvo que haya alguna previsión contractual al respecto. En cualquier caso, el asegurador, cuando el contrato esté en suspenso, sólo podrá exigir el pago de la prima del período en curso.” Vemos que los efectos liberatorios de la compañía son distintos para con aquél asegurado que no ha pagado nunca y aquél que sí lo ha hecho, pero por las circunstancias que fueran deja de pagar una de las sucesivas. Los que no fueran conscientes de ello, ya saben que tienen derecho a rechazar las subidas de prima.
Esta entrada se publicó en seguros hogar baratos y está etiquetada con Casares en 08/10/2012 por seguros de hogar.