Source: http://www.vnzla.com/?p=38985
Timestamp: 2020-07-14 15:27:05
Document Index: 254456553

Matched Legal Cases: ['Artículo 16', 'Artículo 54', 'artículo 18', 'artículo 25', 'artículo 30', 'artículo 76']

Trabajo Forzoso en socialismo – VNZLA
14/07/20 • 11:27 am
«..este gobierno dictador socialista, ya convertido en comunista, atenta contra los más elementales principios de la dignidad humana..» Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor.
La Resolución N° 9855 del Ministerio del Trabajo que dispone la obligatoriedad de un régimen laboral transitorio para el sector agropecuario, aparte de ser una aberración jurídica, es la manifestación más reciente de cómo este gobierno dictador socialista, ya convertido en comunista, atenta contra los más elementales principios de la dignidad humana y, particularmente, contra los derechos intangibles e irrenunciables de los trabajadores venezolanos.
Ya creíamos desaparecida aquella práctica de la guerra de independencia con la cual los ejércitos españoles y republicanos ofrecían la libertad a los esclavos que se unieran a sus filas; y estábamos convencidos que la esclavitud se había abolido desde el 24 de marzo de 1854, cuando el gobierno de José Tadeo Monagas, con base a una ley del Congreso, pagó a los dueños una cuota monetaria por cada esclavo, quedando por siempre proscrita tan humillante práctica contra la dignidad personal. Ya apreciábamos que el trabajo forzoso o servicio exigido a un individuo para el cual no se ha ofrecido voluntariamente, era algo del pasado. Si bien la OIT estima que en el mundo existen al menos 21 millones de personas sometidas al trabajo forzoso y que de ellos más de 2 millones son víctimas explotadas por el Estado, pensábamos que esta explotación laboral nunca sería impuesta por las autoridades para someter el libre albedrío, para coaccionar con su poder de amenazar a los trabajadores con severas privaciones, limitar sus movimientos y hasta dibujarle mentalmente el encierro. Creíamos firmemente que, tal como los dispone el Artículo 16 de la Ley Orgánica del Trabajo, eran aplicables como fuentes del Derecho Laboral las Convenciones de la OIT, específicamente el Convenio N° 39 de 1930 sobre Trabajo Forzoso, el Convenio N° 105 de 1957 sobre la abolición del trabajo forzoso, y el Protocolo vinculante de 2014 relativo al Convenio de 1930, todos ellos inclusivos de medidas de prohibición, prevención, protección y reparación cuando se pretende imponer un trabajo o servicio exigido en contra de la voluntad del trabajador, y como medio de coerción o amenaza por expresar sus opiniones políticas o como método abusivo de movilización y de utilización de mano de obra con fines de fomento económico.
Pero nos equivocamos con este gobierno forajido, que con su ineptitud ante la falta de implementación de políticas serias y de agarrarse de donde pueda para no acabarse de hundir, pretende corregir sus torpezas económicas, valiéndose de quienes menos culpa tienen en el gigantesco desastre en que han convertido al país. Lejos está que este gobierno, cuasi caído en sus estertores, rectifique y observe el fiel cumplimiento del Artículo 54 constitucional, según el cual ninguna persona puede ser sometida a esclavitud o servidumbre. Por cierto, la servidumbre, como concepción jurídica, es una institución feudal antigua, en la que una persona, generalmente el siervo campesino, queda al servicio y sujeto al señorío de otra, el señor feudal o noble, diferenciándose del esclavo en que no podía ser vendido por separado de la tierra que trabajaba y en que legalmente era un hombre libre; sin embargo, el señor feudal podía decidir en diversos asuntos de la vida de su siervo, quien le debía lealtad por la vivienda y parte de las cosechas que recibía. También es iluso pensar que este gobierno comunista respete la Ley del Trabajo, que el propio Chávez se ufanó de suscribirla con la mención autógrafa de “¡Justicia Social!”, ley que dispone en su artículo 18 que el trabajo goza de protección para que el Estado consiga su fin de velar por la dignidad de la persona, que contempla en su artículo 25 que el trabajo tiene como objetivo esencial superar las formas de explotación capitalista, que preceptúa en su artículo 30 que toda persona es libre para dedicarse al ejercicio de cualquier actividad laboral, y que ninguna persona puede obligar a otra a trabajar contra su voluntad, y que asegura en su artículo 76 como una causa de terminación de la relación de trabajo el retiro o la renuncia voluntaria del trabajador.
Esta inefable resolución de este gobierno dictador y comunista nos ha regresado a eras antiguas de la humanidad, donde la persona era tratada como objeto, desprovista de respeto, de integridad y de decencia.