Source: http://legales.com/tratados/c/cdonacion.html
Timestamp: 2013-06-19 05:26:59
Document Index: 370563241

Matched Legal Cases: ['artículo 894', 'artículo 1703', 'artículo 557', 'artículo 1454', 'artículo 1121', 'artículo 1454', 'artículo 1154', 'artículo 1149', 'artículo 1154', 'artículo 932', 'artículo 1796', 'artículo 1156', 'artículo 933', 'artículo 1529', 'artículo 2084', 'artículo 2823', 'artículo 3810', 'artículo 3554', 'artículo 943', 'artículo 1484', 'artículo 944', 'artículo 1403', 'artículo 2278', 'artículo 1175', 'artículo 1790', 'artículo 1175', 'artículo 620', 'artículo 1415', 'artículo 957', 'artículo 450', 'artículo 2151', 'artículo 1724', 'artículo 952', 'artículo 1097', 'artículo 920', 'artículo 1494', 'artículo 3955', 'artículo 3477', 'artículo 1834', 'in fine', 'artículo 3601', 'artículo 951', 'artículo 1521', 'artículo 951', 'artículo 952', 'artículo 1546', 'artículo 955', 'artículo 1725', 'artículo 1547', 'artículo 957', 'artículo 1725', 'artículo 1547', 'artículo 879', 'artículo 882', 'artículo 1432', 'artículo 958', 'artículo 1549', 'artículo 958', 'artículo 1550', 'artículo 1951', 'artículo 1551', 'artículo 1424', 'artículo 960', 'artículo 1556', 'artículo 1810']

Donaciones Liberalidades López de Zavalía (pág. 528)
C�digo Civil 1789. Habr� donaci�n, cuando una persona por un acto entre vivos transfiera de su libre voluntad gratuitamente a otra, la propiedad de una cosa.
Nota de Vélez al 1789: "L. 1,Tít. 4, Part. 5� - L. 1,Tít. 7, Lib. 10, Nov. Rec. - L. 29,Tít. 5, Lib. 39, Digesto - Cód. Francés, artículo 894 - Napolitano 814 - Holandés, artículo 1703 - Savigny, en el tomo IV del Derecho Romano, destina el párrafo 176 a comparar las legislaciones principales de Europa sobre las donaciones, que en verdad son muy diferentes las unas de las otras (*)".
Comentario: (*) Goyena cita, además, el artículo 557, de Vaud; artículo 1454, de Luisiana; artículo 1121, Sardo; y L. 1,Tít. 5, Lib. 39, Digesto. 1790. Si alguno prometiese bienes gratuitamente, con la condici�n de no producir efecto la promesa sino despu�s de su fallecimiento, tal declaraci�n de voluntad ser� nula como contrato, y valdr� s�lo como testamento, si est� hecha con las formalidades de estos actos jur�dicos. 1791. No son donaciones:
1º) Derogado por la Ley 17.711.
2º) La renuncia de una hipoteca, o la fianza de una deuda no pagada, aunque el deudor est� insolvente;
3º) El dejar de cumplir una condición a que esté subordinado un derecho eventual, aunque en la omisión se tenga la mira de beneficiar a alguno;
4º) La omisión voluntaria para dejar perder una servidumbre por el no uso de ella;
5º) El dejar de interrumpir una prescripci�n para favorecer al propietario;
6º) Derogado por la ley 17.711.
7º) El servicio personal gratuito, por el cual el que lo hace acostumbra pedir un precio;
8º) Todos aquellos actos por los que las cosas se entregan o se reciben gratuitamente; pero no con el fin de transferir o de adquirir el dominio de ellas.
Nota de Vélez al 1791: "Sea cual fuere el desinterés de una de las partes, sea cual fuere el beneficio de la otra, donde no hay enajenación no hay donación. Véanse, sobre todo, los números de este artículo: Savigny, Derecho Romano, tomo IV, desde la pág. 28 hasta 53, y desde el § 155 hasta el 158 inclusive - Demolombe, tomo XX, n°s. 36. y sgtes. y nºs. 82 y sgtes.".
1792. Para que la donaci�n tenga efectos legales debe ser aceptada por el donatario, expresa o t�citamente, recibiendo la cosa donada.
Nota de Vélez al 1792: "La aceptación de la donación no es otra cosa, que el consentimiento en el contrato por parte del donatario, consentimiento que está sometido a las reglas generales de los contratos. En el Proemio de la Partida 5� se coloca a la donación entre los pleytos et posturas, a que llaman en latin contractus, y de consiguiente, la iguala con todos los contratos en cuanto a la necesidad de consentimiento recíproco, o aceptación. La aceptación del donatario, en cuanto ella constituye su consentimiento, no es una condición de forma sino parte esencial de la substancia misma de la convención. La máxima locus regit actum no le es aplicable; y así la donación hecha en un país donde la aceptación no es requerida de una cosa existente en ese país, no puede ser considerada válida entre nosotros".
1793. Antes que la donaci�n sea aceptada, el donante puede revocarla expresa o t�citamente, vendiendo, hipotecando, o dando a otros las cosas comprendidas en la donaci�n.
Nota de Vélez al 1793: "Demolombe, tomo XX, nº 130 (*)".
Comentario: (*) Demolombe, aquí, remite a su tomo I, n° 19 - Goyena cita los artículos 894 y 932 Franceses; 1121 y 1127 Sardos; 814 Napolitano, 557 de Vaud; artículos 1703 y 1720 Holandeses, artículo 1454, de Luisiana. L. 19, § 2,Tít. 5, Lib. 39, aunque la refiere como del Libro 19 del Digesto; L. 10, Tít. 5, Lib. 39, Digesto; L. 55,Tít. 7, Lib. 44, Digesto. Gregorio López en Glosa 1, de L. 4, Part. 5, y ley 3, Tít. 8, Lib. 3 del Ordenamiento, luego L. 1, Tít. 1, Lib. 10, Nov. Rec., como la Ordenanza de 1731, desde donde, D´Aguesseau, se remite a la Circular de 1728 y a las Questions, sobre las Donaciones.
1794. Si la donaci�n se hace a varias personas separadamente, es necesario que sea aceptada por cada uno de los donatarios, y ella s�lo tendr� efecto respecto a las partes que la hubiesen aceptado. Si es hecha a varias personas solidariamente, la aceptaci�n de uno o alguno de los donatarios se aplica a la donaci�n entera. Pero si la aceptaci�n de los unos se hiciera imposible, o por su muerte o por revocaci�n del donante respecto de ellos, la donaci�n entera se aplicar� a los que la hubiesen aceptado.
Nota de Vélez al 1794: "Demolombe, tomo XX, nº 157 (*)".
Comentario: (*) Demolombe cita, a su vez, las Questions de Furgole.
1795. Si el donante muere antes que el donatario haya aceptado la donaci�n, puede �ste, sin embargo, aceptarla, y los herederos del donante est�n obligados a entregar la cosa dada. (*)
Nota de Vélez al 1795: "Véase Demolombe, n° 127 (**) - En algunos Códigos y por muchos escritores, se dice que mientras la aceptación del donatario no se hubiese notificado al donante, éste puede revocar la donación. Nosotros creemos que el contrato está perfecto desde que la donación esté aceptada, aunque lo ignore el donante, como lo establecimos respecto a los contratos en general, en el artículo 1154" Comentario: (*) Esta norma se aparta del principio general del artículo 1149. Por otra parte, Vélez debió usar en vez del "puede", en tiempo presente, el "pudo", en pretérito, para decirnos que, no obstante el fallecimiento del donante, el donatario "pudo", haber aceptado su donaciòn, se entiende siempre en vida de aquél. A tal conclusión se arriba: a) por el último párrafo del art. 1794, que establece: "si la aceptación de los unos se hiciere imposible, o por muerte...la donación entera se aplicará a los que la hubiesen aceptado"; b) por la cita de Vélez a Demolombe, en que éste refiere: "Mais elle ne lui profiterait pas non plus, en ce sens que si son acceptation à lui devenait impossible, soit par son décès, soit par le décès du donateur, ou même par la révocation que ferait le donateur relativement à lui, la donation n'aurait eu aucun effet, en ce qui le concerne, et profiterait, au contraire, tout entière, au donataire qui seul aurait accepté"; c) por el criterio asumido por Vélez, en nota a este mismo artículo, pese a que remite al artículo 1154, aplicable a los contratos por correspondencia; d) por lo dispuesto en artículo 932, del Código Francés, citado también por Vélez, que dice: "...La aceptación podrá hacerse en vida del donante, por acta posterior y auténtica, de que quedará protocolo...", significando que la aceptación podrá hacerse por acto posterior a la donación, pero siempre en vida del donante; aunque su parte final: "mas entonces no tendrá efecto la donación respecto del donante, sino desde el dia en que se le notifique el acta por la que conste esta donacion", del que se aparta Vélez, en su nota, al decir: "el contrato está perfecto desde que la donación esté aceptada". e) por el Proyecto de Goyena, citado supra por Vélez, donde dice: "La donación, a ejemplo de los demás contratos, no es perfecta sin el consentimiento de ambos contrayentes: hasta que el donatario la haya aceptado puede revocarla el donador, y solo puede ser aceptada en vida de éste, no después de su muerte"; f) por la reciprocidad devenida, al aplicar similar criterio, respecto a la muerte del donatario, en el artículo 1796; g) por los términos de Grenier, a quién remite Vélez, al decir: "Non potest liberalitas nolenti acquiri, dit la loi 19, § 2 , ff. de donationibus. On lit encore dans d'autres lois: Invito beneficium non dalur. Il n'y a donc de donation que du jour de l'acceptation: d'où il résulte qu'il n'y en aurait jamais, si l'acceptation n'était pas faite du vivant du donateur, et par le donataire lui-même. Les héritiers de celui-ci l'accepteraient en vain du vivant du donateur; la donation ne concerne que le donataire, et elle ne peut exister que par le concours du donateur et du donataire"; y h) por el artículo 1156, que establece: "La parte que hubiere aceptado la oferta ignorando la retractaci�n del proponente, su muerte o incapacidad sobreviniente, y que a consecuencia de su aceptaci�n hubiese hecho gastos o sufrido p�rdidas, tendr� derecho a reclamar p�rdidas e intereses", queda todo dicho. (**) Demolombe, remite a su tomo 1, n° 701.
1796. Si muere el donatario antes de aceptar la donaci�n, queda �sta sin efecto, y sus herederos nada podr�n pedir al donante. Nota de Vélez al 1793, 1794, 1795 y 1796: "Los fundamentos de estos artículos se hallarán largamente expuestos en la Sec. 1ª, Cap. 2, de Grenier, De las donaciones. Lo mismo sucederá si el donatario muere antes que la hubiese aceptado el procurador nombrado para aceptarla - Troplong, nº 1114 (*)".
Comentario: (*) Troplong, a su vez, cita a Furgole, Quest. 7.
1797. Nadie puede aceptar donaciones, sino por s� mismo o por medio del que tenga poder especial suyo al intento, o poder general para la administraci�n de sus bienes, o por medio de su representante leg�timo.
Nota de Vélez al 1797: "Cód. Francés, artículo 933 - Holandés, 1721 - de Luisiana, artículo 1529".
1798. Cuando la donaci�n se haga a dos o m�s beneficiados conjuntamente, ninguno de ellos tendr� derecho de acrecer, a menos que el donante lo hubiese conferido expresamente. (*)
Comentario: (*) Goyena cita el § 12, Cap. 8, Lib. 3, del Cód. Bávaro. Véase, además, el artículo 2084, artículo 2823, artículo 3810 y artículo 3554, del Cód. Civil.
Cosas que pueden ser donadas y bajo qu� condiciones 1799. Las cosas que pueden ser vendidas pueden ser donadas. 1800. Las donaciones no pueden comprender, sino los bienes presentes del donante, y si comprenden tambi�n bienes futuros, ser�n nulas a este respecto. Las donaciones de todos los bienes presentes subsistir�n si los donantes se reservaren el usufructo, o una porci�n conveniente para subvenir a sus necesidades, y salvo los derechos de sus acreedores y de sus herederos, descendientes, o ascendientes leg�timos.
Nota de Vélez al 1800: "Cód. Francés, artículo 943 - Napolitano, 867 - Holandés, 1704. La L. 8,Tít. 4, Part. 5� supone válidas las donaciones de todos los bienes; lo mismo la L. 35,Tít. 54, Lib. 8, (*) Cód. Romano. La L. 7,Tít. 12, Lib. 3, Fuero Real, no permite la donación de todos los bienes - La L. 2,Tít.7, Lib.10 de la Nov. Rec., prohibió la donación de todos los bienes. - Véase Savigny, Derecho Romano, tomo IV, desde la página 146 - Demolombe, tomo XX, n° 409 (**). - Por el artículo queda prohibida la donación de los bienes futuros, porque el donante no puede desprenderse de la propiedad de unos bienes que no tiene, ni hacer tradición de ellos. Regularmente los escritores llaman bienes presentes aquellos sobre los cuales hay acción para adquirirlos, o que son producto de los bienes presentes, como el parto de los animales; pero aun la donación de estos sólo sería una promesa, pues que no había tradición por parte del donante, ni posesión actual por parte del donatario". Comentario: (*) Goyena cita, el 598 de Vaud; 944 austr�aco, 10 de Baviera, que dice: "la donacion de todos los bienes no est� prohibida, pero el donatario queda responsable en todo a los acreedores y herederos legitimos (del donador) por sus cr�ditos y por la reserva legal, adem�s contrae la obligación de proveer a la manutenci�n del donador"; artículo 1484, de Luisiana; 1139, Sardo; L. 35, §§ 4 y 5, Tít. 54, Lib. 8, Cód. Romano. (**) Demolombe remite, a su vez, al tomo XX, n° 337.
1801. El donante puede reservarse a su favor, o disponer en favor de un tercero del usufructo de los bienes donados. 1802. El donante puede imponer a la donaci�n las condiciones que juzgue convenientes, con tal que sean posibles y l�citas. No podr�, sin embargo, bajo pena de nulidad de la donaci�n, subordinarla a una condici�n suspensiva o resolutoria, que le deje directa o indirectamente el poder de revocarla, de neutralizar o de restringir sus efectos.
Nota de Vélez al 1802: "Cód. Francés, artículo 944 - Demolombe, tomo XX, n° 416 (*) - Toda obligación contraída bajo una condición que Ia haga depender de la voluntad del que se obliga es sin duda nula; pero sin embargo es permitido a las partes estipular que la convención podía en ciertos casos resolverse unilateralmente, como también subordinarse a una condición cuyo cumplimiento dependa de la voluntad de una de las partes. No existe al parecer en teoría ninguna razón para apartarse en materia de donaciones de esos principios que especialmente, debían ser aplicables a actos de pura liberalidad como el Derecho Romano los aplicaba a las donaciones (L. 37, Digesto (**) De legatis). Pothier da la razón del principio que copiamos en el artículo "Nuestras leyes, dice, han conservado a los particulares el derecho de hacer donaciones entre vivos, pero han querido hacer más difícil el ejercicio de esta facultad. Por esto han ordenado que no se pudiese donar sino abandonando la posesión y propiedad de la cosa, privándose de la facultad de disponer de ella de modo alguno para que la afección a las cosas propias les quitara la idea de hacer donaciones".- Donat. Sec. 2°, art. 2 - Troplong, Donat. n° 1206 y sgtes. - Toullier, tomo V, n° 218 y sgtes. - Aubry y Rau, § 699 y las notas 5 y 7".
Comentario: (*) Demolombe, remite al número 272 (error tipográfico) cuando, acordes con el tema, resultan los n°s. 372 y 373. (**) Aubry y Rau se refieren a la L. 37, § 3, De legatis (3). Además, de este articulo y del art. 1810 inc. 2�, surge la donaci�n a plazo, a que hace referencia la nota de V�lez al art�culo 2070. Dado a ello, son las disposiciones relativas a tal tipo de donaci�n, las que rigen la especie de la renta vitalicia gratuita, aunque no dejan de serle de aplicaci�n las normas de la especie onerosa, en tanto no contrar�en lo previsto, espec�ficamente, en las primeras.
Derecho comparado: el artículo 1403 del C�d. Chileno, id�ntico al art�culo 1460 del C�digo Colombiano, la nombra expresamente: "La donaci�n a plazo o bajo condici�n no producir� efecto alguno, si no constare por escritura privada o p�blica en que se exprese la condici�n o plazo; y ser�n necesarias en ella la escritura p�blica y la insinuaci�n e inscripci�n en los mismos t�rminos que para las donaciones de presente".
A su vez, el artículo 2278 del C�d. Chileno, id�ntico al art�culo 2301 del C�digo Colombiano, dice "Cuando se constituye una renta vitalicia gratuitamente no hay contrato aleatorio. Se sujetar�, por tanto, a las reglas de las donaciones y legados, sin perjuicio de regirse por los art�culos precedentes en cuanto le fueren aplicables".
El C�digo Civil Espa�ol en su art�culo 1807 dispone: "El que constituye a t�tulo gratuito una renta sobre sus bienes, puede disponer, al tiempo del otorgamiento, que no estar� sujeta dicha renta a embargo por obligaciones del pensionista"
Donaciones "Mortis Causa" en el Derecho Romano
Código Romano
En el Derecho Español
1803. No se reconocen otras donaciones por causa de muerte, que las que se hacen bajo las condiciones siguientes:
1º) Que el donatario restituirá los bienes donados, si el donante no falleciere en un lance previsto;
2º) Que las cosas donadas se restituirán al donante, si éste sobreviviere al donatario. (*)
Comentario: (*) Véase el artículo 1175 y artículo 1790 y lo resuelto por la Corte Suprema de Justicia, en autos: "Kodama, María c/ Ferrari, Osvaldo Augusto y otro s/ nulidad de escritura". Consultar en "La Ley", La Donación "Mortis Causa", 27 de octubre de 2009, con su referencia al Prof. español Manuel Albaladejo. Véase artículo 1175, del Cód. Civil. Goyena considera, a las donaciones mortis causa, una especie de monstruo entre los contratos y últimas voluntades. El Código Civil Español, apartándose de sus antecedentes romanos, en su actualizado artículo 620, refiere: "Las donaciones que hayan de producir sus efectos por muerte del donante participan de la naturaleza de las disposiciones de última voluntad, y se regirán por las reglas establecidas en el capítulo de la sucesión testamentaria". Conf. Jurisprudencia del Tribunal Supremo Español. El Cód. Civil Chileno, en su artículo 1415, establece: "El derecho de transmisión establecido para la sucesión por causa de muerte en el artículo 957, no se extiende a las donaciones entre vivos".
1804. Tienen capacidad para hacer y aceptar donaciones, los que pueden contratar, salvo los casos en que expresamente las leyes dispusiesen lo contrario. 1805. El padre y la madre, o ambos juntos, pueden hacer donaciones a sus hijos de cualquier edad que �stos sean. Cuando no se expresare a qu� cuenta debe imputarse la donaci�n, enti�ndese que es hecho como un adelanto de la leg�tima.
1806. No puede hacerse donaci�n a persona que no exista civil, o naturalmente. Puede, sin embargo, hacerse a corporaciones que no tengan el car�cter de personas jur�dicas, cuando se hiciere con el fin de fundarlas, y requerir despu�s la competente autorizaci�n.
Nota de Vélez al 1806: "Las incapacidades, para hacer o aceptar donaciones, son absolutas o relativas. Las incapacidades relativas, resultan de la calidad respectiva de las partes, y se aplican a la vez a la facultad de disponer por una de ellas, y a la facultad de recibir por la otra. Desde que el menor, por ejemplo, es incapaz para hacer una donaci�n a su tutor, es claro que el tutor es incapaz para recibirla. No es esto decir que las incapacidades, aunque s�lo sean relativas, sean siempre rec�procas. Hay personas que son absolutamente incapaces para hacer una donaci�n, y que sin embargo son capaces para recibirla, como los menores; y hay personas como los padres naturales, que no son capaces de dar cuanto quieran a sus hijos, y que son capaces de recibir de ellos en los l�mites prescriptos para que la donaci�n no sea inoficiosa. Demolombe ha destinado el tomo XVIII de su grande obra a s�lo tratar de las incapacidades absolutas y relativas para dar y recibir por t�tulos gratuitos. All� se hallar� extensamente tratada cada una de las incapacidades de los art�culos siguientes". Nulidad de Donación Futura
Donaciones matrimoniales en el Derecho Romano
No pueden hacer ni aceptar donaciones 1807. No pueden hacer donaciones: 1º) Los esposos el uno al otro durante el matrimonio, ni uno de los cónyuges a los hijos que el otro cónyuge tenga de diverso matrimonio, o las personas de quien éste sea heredero presunto al tiempo de la donación;
2º) El marido, sin el consentimiento de la mujer, o autorización suplementaria del juez, de los bienes raíces del matrimonio; (ahora ver Ley 26.618).
3º) Los padres, de los bienes de los hijos que están bajo su patria potestad, sin expresa autorización judicial;
4º) Los tutores, de los bienes de sus pupilos, sino en los casos designados en el artículo 450, número 5;
5º) Los curadores, de los bienes confiados a su administraci�n;
6º) Los mandatarios, sin poder especial para el caso, con designación de los bienes determinados que puedan donar;
7º) Los hijos de familia, sin licencia de los padres. Pueden sin embargo, hacer donaciones de lo que adquieran por el ejercicio de alguna profesión o industria.
1808. No pueden aceptar donaciones:
1º) La mujer casada, sin licencia del marido o del juez;
2º) Los tutores, en nombre de sus pupilos, sin autorización expresa del juez;
3º) Los curadores, en nombre de las personas que tienen a su cargo, sin autorización judicial;
4º) Los tutores y curadores de los bienes de las personas que han tenido a su cargo, antes de la rendici�n de cuentas, y del pago del saldo que contra ellos resultare;
5º) Los mandatarios, sin poder especial para el caso, o general para aceptar donaciones.
1809. La capacidad del donante debe ser juzgada respecto al momento en que la donaci�n se prometi� o se entreg� la cosa. La capacidad del donatario, debe ser juzgada respecto al momento en que la donaci�n fue aceptada. Si la donaci�n fuese bajo una condici�n suspensiva, en relaci�n al d�a en que la condici�n se cumpliese.
Nota de Vélez al 1809: "Demolombe, tomo XVIII, nºs. 695 y sgtes.".
1810. Deben ser hechas ante escribano público, en la forma ordinaria de los contratos, bajo pena de nulidad:
1 - Las donaciones de bienes inmuebles;
2 - Las donaciones de prestaciones peri�dicas o vitalicias.
Respecto de los casos previstos en este art�culo no regir� el art�culo 1185.
Las donaciones al Estado podr�n acreditarse con las constancias de actuaciones administrativas.
Nota de Vélez al 1810: "Véase el título 16, Lib. 10, Nov. Rec.".
1811. Las donaciones designadas en el art�culo anterior, deben ser aceptadas por el donatario en la misma escritura. Si estuviese ausente, por otra escritura de aceptaci�n. Comentario: Freitas, en el artículo 2151 de su Esbo�o establec�a: "La escritura p�blica de donaci�n no se reputar� aceptada por haberla aceptado el escribano que la extendiere a nombre del donatario ausente. Si no interviniere en ella el mismo donatario, o su leg�timo representante, la aceptaci�n, so pena de nulidad, no puede ser hecha sino por otra escritura p�blica" (conf. Bueres, Alberto, Highton, Elena, "C�digo Civil", Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2003, tomo 4 D, p�g. 77).
1812. Las donaciones designadas, no se juzgarán probadas sin la exhibición de la correspondiente escritura en que se hubiesen hecho. 1813. En todos los otros casos, si en juicio se demandase la entrega de los bienes donados, la donación cualquiera que sea su valor, no se juzgará probada, sino por instrumento público o privado, o por confesión judicial del donante. 1814. El instrumento público no es suficiente para probar la donación, si no se probase por los medios indicados la aceptación de ella por el donatario, salvo en caso en que la donación fuese por causa de matrimonio, la cual se presume aceptada desde que el matrimonio se hubiese celebrado. 1815. La donación de cosas muebles o de títulos al portador puede ser hecha sin un acto escrito, por la sola entrega de la cosa o del título al donatario.
Nota de Vélez al 1815: "El Cód. de Holanda, artículo 1724, dice: "Los dones manuales de objetos muebles corporales y de efectos al portador, serán válidos sin escritura y por la sola entrega hecha al donatario". Por Derecho Romano, no era necesaria la escritura, pero sí la insinuación o la aprobación judicial cuando la donación excedía de 500 sueldos de oro. L. 25, Tít, 3, Lib. 32, Digesto (*). La L. 9,Tít. 4, Part. 5ª, es copia o epílogo de las diversas leyes romanos. Si un ome, dice, quisiere dar a otro, puédelo fazer sin carta fazta quinientos maravedis de oro. Mas si quisiese fazer mayor donación no valdría, fueras ende, si lo ficiese con carta, e con sabiduría del mayor juzgador del lugar. Goyena, artículo 952, nos dice: que la comisión de legislación discutió el artículo citado del Código de Holanda, y por las razones que expone limitó las donaciones de cosas muebles que se pudiesen hacer sin escritura, al valor de 100 ducados.
Nosotros hemos creído que se debe dejar libre a todos la disposición de sus bienes; que para imponer la aprobación judicial del acto sería preciso dar reglas ciertas a los jueces y no dejar las cosas a su arbitrio, como sucedía por la ley española. Juzgamos también que la cantidad donada no podía fijarse en la Iey. Pues lo quo para un hombre rico es insignificante, para un pobre podría importar una parte muy considarable de sus bienes. Los excesos que en tal materia pueda haber se corrigen declarando inoficiosas las donaciones que pasen de una parte determinada de los bienes que el donante posea. Las disposiciones a este respecto forman uno de los Capítulos de este título. Sobre las donaciones manuales, Demolombe, tomo XX, nºs. 58 y sgtes. - Troplong, Donat., nºs. 1041 y sgtes.".
Comentario: (*) La L. 25, Tít, 3, Lib.32 del Digesto, tomada por Vélez de Goyena, no aparece en los textos modernos. Pothier en sus Pandectae, tomo III, pag. 601, cita textos del Cód. de Teodosio: L. 1, Tít. 3, Lib. 5 y L. 8, Tít. 3, Lib. 5. - L. 34,Tít. 54, Lib. 8, Cód. Romano, L. 36, § 3,Tít. 54, Lib. 8, Cód. Romano, como de las novelas de Justiniano: Nov. LII, Cap. II y Nov. CXXVII, Cap. II; por lo que resulta improbable que existieran textos del Digesto, que se refirieran a la insinuación y Pothier no los hubiera recogido. (Conf. "En Defensa de la Insinuatio Donationis" por Hernán Corral Talciani, Revista Chilena de Derecho, pag. 5, nota 14). Por otra parte, Mackeldey advierte que los Libros 30, 31 y 32, del Digesto, no están divididos en títulos, sino en libros 1, 2 y 3, De legatis.
A su vez, Jerónimo Gali, en su Opera Artis Notariae, del año 1681, al tratar las donaciones, en las que se requiere la insinuación, cita los casos en que no es necesaria aquélla, aunque supere los 500 áureos, y que serían las hechas: "contemplatione matrimonii" o "propter nuptias", "mortis causa", "in redemptionem captivorum", "in refectione domus",·etc. etc., (véase Derecho Canónico Hispano Indiano y a Mackeldey), refiriéndose, luego, a "vel remittire usumfructum in adventitis", por lo que el padre, no requerirá venia judicial para donar lo que, por usufructo, le corresponde del peculio de su hijo. En igual sentido, se expide Antonio Gómez en su Compendio.
Además, la L. 2, Tit. 7, Lib. 2 de las Instituta, trata el tema de la insinuación, o aprobación judicial, en las donaciones y, Pothier, no la refiere. Goyena, cita también, la L. 7,Tít. 5, Lib. 39, Digesto y L. 27,Tít. 54, Lib. 8, Cód. Romano.
1816. Para que valgan las donaciones manuales es preciso que ellas presenten los caracteres esenciales del contrato, y que la tradición que las constituye sea en sí misma una tradición verdadera.
Nota de Vélez al 1816: "Es decir, que el donante se desprenda actual o irrevocablemente de la cosa dada en favor del donatario y que éste la acepte; que la tradición sea de presente y que el donatario tome posesión de la cosa. La donación manual se hace sin tradición si el donatario está en posesión de la cosa por otro título. La sola declaración del donante basta para cambiar la causa de la posesión anterior. La donación se cumple entonces sin tradición, mas no sin la posesión del donatario".
1817. Si el que transmitió la cosa alegase que el poseedor de ella no la tiene por título de donación, sino por dep�sito, préstamo, etcétera, debe probar que la donación no ha existido. Toda clase de prueba es admitida en tal caso. Nota de Vélez al 1817 "Troplong, Donat., nº 1043 y sgtes. - La tradición de una cosa mueble puede efectivamente ser determinada por diferentes causas. - Puede tener lugar a título de donación, pero también a título de préstamo, de depósito, de mandato, etc. Desde entonces es un hecho equívoco. Puede decirse que la primera regla es: que el que posee un mueble tiene título legal para poseerlo, y que puede cubrirse con él y no entrar al juicio. Pero esa regla no es absoluta: no es aplicable en las relaciones del poseedor respecto de terceros, mas no rige las relaciones del poseedor de bienes muebles respecto del que, atacando la causa misma de su posesión, sostiene que está obligado a restituirle esos muebles en virtud do una obligación personal, resultante do un delito o de un contrato. Si esa obligación personal es probada, él debe cumplirla y hacer restitución de la cosa".
1818. La donación no se presume sino en los casos siguientes:
1° Cuando se hubiere dado una cosa a persona a quien hubiese algún deber de beneficiar; 2° Cuando fuese a un hermano o descendiente de uno u otro;
3° Cuando se hubiese dado a pobres, cosas de poco valor;
4° Cuando se hubiese dado a establecimientos de caridad.
1819. Las donaciones mutuas son aquellas que dos o más personas se hacen recíprocamente en un solo y mismo acto 1820. Las donaciones mutuas no son permitidas entre esposos.
Nota de Vélez al 1820: "Cód. Francés, artículo 1097 - Pothier, Donat, Sec. 3ª, art. 2, § 1, y nº 2 - Grenier, Donat., tomo I, nº 187 - Duranton, tomo VIII, nº 590 (*) - Aubry y Rau, § 703".
Comentario: (*) Duranton, cita a Jean M. Ricard, "Traité des donations".
1821. La anulación por vicio de forma, o de valor de la cosa donada, o por efecto de incapacidad en uno de los donantes, causa la nulidad de la donación hecha por la otra parte; pero la revocación de una de las donaciones por causa de ingratitud, o por inejecución de las condiciones impuestas, no trae la nulidad de la otra. Donaciones remuneratorias C�digo Civil 1822. Las donaciones remuneratorias son aquellas que se hacen en recompensa de servicios prestados al donante por el donatario, estimables en dinero, y por los cuales éste podía pedir judicialmente el pago al donante. 1823. Si del instrumento de la donación no constare designadamente lo que se tiene en mira remunerar, el contrato se juzgará como donación gratuita.
1824. Las donaciones hecha por un deber moral de gratitud, por servicios que no dan acción a cobrar judicialmente su valor en dinero, aunque lleven el nombre de remuneratorias, deben considerarse como donaciones gratuitas.
Nota de Vélez al 1822, 1823 y 1824: "Zachariae, § 478".
1825. Las donaciones remuneratorias deben considerarse como actos a título oneroso, mientras no excedan una equitativa remuneración de servicios recibidos.
Nota de Vélez al 1825: "Por lo tanto, el donante debe garantir la evicción de la cosa donada. - Zachariae, § citado, nota 2 - Grenier, nº 97 - Si el acto es una daci�n en pago por servicios apreciables en dinero puede dispensarse, dice Troplong, de las formalidades de las donaciones; mas si la donación no presenta el carácter de una dación en pago que constituye el verdadero contrato oneroso, si no tiene por causa más que un sentimiento de reconocimiento, no es sino una donación ordinaria que debe revestir formas solemnes - Donat., n°s. 1073 y 1074". Donaciones con cargo Doctrina Nacional
Prescripci�n Doctrina Nacional 1826. La donaci�n puede hacerse con cargos que sean en el inter�s del donante, o de un tercero, sea el cargo relativo al empleo o al destino que debe darse al objeto donado, sea que consista en una prestaci�n cuyo cumplimiento se ha impuesto al donatario.
Nota de Vélez al 1826: "Aubry y Rau, § 701, explican las diferencias entre el cargo y la condición de que también ya hablamos en otra sección. - Véase Zachariae § 476".
1827. Las donaciones con cargo de prestaciones apreciables en dinero, son regidas por las reglas relativas a los actos a t�tulo oneroso, en cuanto a la porci�n de los bienes dados, cuyo valor sea representado o absorbido por los cargos; y por las reglas relativas a las disposiciones por t�tulo gratuito, en cuanto al excedente del valor de los bienes, respecto a los cargos.
1828. Cuando la importancia de los cargos sea m�s o menos igual al valor de los objetos trasmitidos por la donaci�n, �sta no est� sujeta a ninguna de las condiciones de las donaciones gratuitas.
1829. Los terceros, a cuyo beneficio el donatario ha sido cargado con prestaciones apreciables en dinero, tienen acci�n contra �l para obligarle al cumplimiento de esas prestaciones; pero el donante y sus herederos no tienen acci�n respecto a las cargas establecidas a favor de terceros. Nota de Vélez al 1829: "Aubry y Rau, § 701. Sobre todos los artículos de este Capítulo, Savigny, Derecho Romano, § CLXXV". Donaciones inoficiosas Doctrina Nacional
Doctrina Nacional C�digo Civil 1830. Rep�tase donaci�n inoficiosa aquella cuyo valor excede en la parte de que el donante pod�a disponer; y a este respecto se proceder� conforme a lo determinado en el Libro IV de este c�digo.
Nota de Vélez al 1830: "LL. 4, 8 y 9, Tít. 4, Partida 5ª - 5, Tít. 3, Lib. 10, Nov. Rec. Véase L. 7,Tít. 12, Lib 3, Fuero Real - Cód. Francés. artículo 920 - Napolitano, 837 - Holandés, 960 (*)".
Comentario: (*) Goyena cita, además, la L. 35 § 4,Tit. 54, Lib. 8, del Cód. Romano; y las leyes primera y última, Tit. 29, Lib 3 del Cód. Romano (pág. 363 y 365).
1831. Si por el inventario de los bienes del donante fallecido, se conociere que fueron inoficiosas las donaciones que hab�a hecho, sus herederos necesarios podr�n demandar la reducci�n de ellas, hasta que queden cubiertas sus leg�timas. (*)
Nota de Vélez al 1831: "Véase Cód. Francés, arts. 921 y 923 - Holandés, 971 - Napolitano, 840 - de Luisiana, artículo 1494 (**)".
Comentario: (*) El artículo 3955 del Cód. Civil acuerda, contra los terceros adquirentes, la acci�n reivindicatoria que, consideramos, debe ejercitar el heredero al solo efecto de obtener la reducci�n de la donaci�n hasta la integraci�n de su leg�tima. Por ello: "el demandado puede evitar los efectos de la acci�n desinteresando al reivindicante; esto es, pag�ndole la cantidad necesaria para completar su leg�tima, puesto que, siendo el �nico objeto de la acci�n, no se explicar�a su prosecuci�n, a pesar de ofrecer el pago del perjuicio ocasionado por la donaci�n". Además, serviría de garantía, más que suficiente, la compra de otro inmueble con el producto del bien donado que se enajena; ya que para otros autores "la acci�n de reducci�n se refiere al valor que exceda la parte disponible, sobre el cual proceder�a una acci�n personal", igual a la otorgada entre coherederos por el artículo 3477, para proteger la leg�tima. También, similar a la que detentan el donante y sus herederos, a fin de obtener la ejecución de la donación (artículo 1834, in fine). Borda, se�ala que "no obstante los efectos reipersecutorios de la acci�n de reducci�n, en sustancia, es una acci�n personal, puesto que su objeto es la resoluci�n de un contrato, la donaci�n hecha por el causante, el derecho a perseguir la cosa no es sino un efecto de esa resoluci�n", Sucesiones, t. II, n° 1001, pag. 128; Graciela Medina. Véase el artículo 3601. (**) Goyena cita, además el 581 de Vaud, el 1158 Sardo y a Voet, en sus Pandectas, n° 38, Tít. 5, Lib. 39.
1832. La reducci�n de las donaciones s�lo puede ser demandada:
1� por los herederos forzosos que exist�an en la �poca de la donaci�n; empero si existieren descendientes que tuvieren derecho a ejercer la acci�n, tambi�n competer� el derecho de obtener la reducci�n a los descendientes nacidos despu�s de la donaci�n;
2� si las donaciones fueren gratuitas, y no cuando fuesen remuneratorias o con cargos, salvo en la parte en que sean gratuitas. (Art. sustituido por Ley 17.711).
Derechos y obligaciones del donante y donatario Donaciones a Fundaciones
1833. El donante que no hubiere hecho tradición de la cosa donada, queda obligado a entregarla al donatario con los frutos de ella desde la mora en que se hubiese constituido, no siendo sin embargo considerado como poseedor de mala fe.
Nota de Vélez al 1833: "Porque las donaciones entre vivos se rigen por las disposiciones generales de los contratos y obligaciones, en lo que no se halle especialmente determinado respecto de ellas - L. 4,Tít. 4, Part. 5ª - Demolombe, tomo XX, nºs. 551 y sgtes.".
1834. Independientemente de la acción real que puede según el caso pertenecer al donatario como propietario de los objetos donados, él tiene siempre una acción personal contra el donante y sus herederos, a fin de obtener de ellos la ejecución de la donación.
Nota de Vélez al 1834: "Demolombe, tomo XX, nº 542".
1835. El donante no es responsable por la evicción y vicios redhibitorios de la cosa donada, sino en los casos determinados en los Títulos "De la evicción" y "De los vicios redhibitorios".
1836. Si los bienes donados han perecido por culpa del donante o de su herederos, o después de haberse constituido en mora de entregarlos, el donatario tiene derecho a pedir el valor de ellos.
1837. Cuando la donación es sin cargo, el donatario está obligado a prestar alimentos al donante que no tuviese medios de subsistencia; pero puede librarse de esta obligación devolviendo los bienes donados, o el valor de ellos si los hubiese enajenado.
1838. El donatario debe cumplir con los cargos que el acto de la donación le hubiere impuesto en el interés del donante, o de terceras personas.
1839. El donatario no está obligado a pagar las deudas del donante, si a ello no se hubiese obligado, aunque la donación fuese de una parte determinada de los bienes del donante.
Nota de Vélez al 1839: "La donaci�n de una parte de los bienes presentes no es una transmisi�n a t�tulo universal. El donatario es s�lo un sucesor por t�tulo particular y no est� por lo tanto obligado al pago de las deudas del donante. - Pothier, Donat., Sec. 3�, art. 1, § 2 - Grenier, tomo I, n°s. 86 y sgtes. - Merlin, Rép. verb. Tiers détenteur, n° 8".
1840. Cuando la donación sea de una parte determinada de los bienes presentes del donante, puede éste, antes de ejecutar la donación, retener un valor suficiente para pagar sus deudas, en la proporción de los bienes donados y de los bienes que le quedaban, con las deudas que tenía el día de la donación.
Nota de Vélez al 1840: "Cuando se trata de una donaci�n hecha en los t�rminos siguientes: doy la mitad o el tercio de mis bienes, el donante puede decir con raz�n que por el t�rmino mis bienes, no ha entendido sino la fortuna que le quedase, deducidas sus deudas: que tal es en el lenguaje ordinario, como en el lenguaje jur�dico, el sentido usual de la palabra bienes, y que por lo tanto debe ser autorizado a retener, del valor de sus bienes, el importe de sus deudas en el d�a de la donación. V�ase Aubry y Rau, § 706, nota 3". Reversi�n de las donaciones C�digo Civil 1841. El donante puede reservarse la reversi�n de las cosas donadas, en caso de muerte del donatario, o del donatario y sus herederos.
Nota de Vélez al 1841: "L. 7,Tít. 4, Part. 5� - Zachariæ, § 475 - El derecho de reversi�n, de que trata este Cap�tulo, depende necesariamente de la condici�n que la muerte del donatario o de sus herederos preceda a la del donante.. Este es el punto caracter�stico del derecho de reversi�n, pues ese derecho puede estar subordinado a otra condici�n, porque las donaciones pueden ser condicionales. As� podr�a estipularse que la cosa donada volviera al dominio del donante "si tal buque Ilegase dentro de seis meses" - V�ase Troplong, Donat., n� 1270".
1842. La reversi�n condicional no puede ser estipulada sino en provecho s�lo del donante. Si se hubiere estipulado copulativamente en provecho del donante y sus herederos, o de un tercero, la cl�usula ser� reputada no escrita respecto a estos �ltimos.
Nota de Vélez al 1842: "C�d. Franc�s, artículo 951 - Napolitano, 875 y 876 - Holandés, 1709 - de Luisiana, artículo 1521 - Zachariæ, lugar citado. En contra, L. 7,Tít. 4, Part. 5�, y el Derecho Romano que ordenaba se cumpliese todo lo que el donante hubiese establecido al hacer donaci�n - L. 9, Tit. 54, Lib. 8, C�d. Romano. (*) - Muchos jurisconsultos dicen que el derecho de reversión en una donación constituyendo una cl�usula resolutoria do la donaci�n a beneficio del donante, �ste puede transmitir ese derecho a sus herederos, aun sin estipulaci�n expresa porque él lo deja en su sucesión como sus otros derechos y acciones, y desde entonces los herederos que representan la persona del difunto entran en la posesi�n del derecho. Aun cuando la donaci�n fuese condicional, el donante tiene la facultad de transmitir el derecho de reversi�n a sus herederos, porque es un principio en los contratos que el acreedor condicional, muriendo antes de llegar la condición, transmite su derecho a sus herederos.
Troplong, Donat., n° 1266, sosteniendo el artículo 951 del C�d. Franc�s, que es el mismo que el nuestro, les contesta que aunque el derecho de reversi�n pactado para los herederos no sea una verdadera substituci�n, lo es en efecto en cuanto a sus afectos: que en tal caso el donatario se hallar�a en la obligaci�n de conservar la cosa para volverla a los herederos; que �l no pod�a enajenar los bienes donados, que estaba obligado a conservarlos inm�viles e inertes para trasmitirlos, no a sus herederos, sino a los herederos del donante, que venían como los substituidos a establecer un nuevo orden de sucesión, contrario a las sucesiones legítimas, presentando los mismos inconvenientes que las substituciones fideicomisarias; que con mira de evitar esto, el pacto el reversión se ha hecho una estipulación puramente personal, que es incomunicable e intransmisible y no pasa a los herederos".
Comentario: (*) Goyena cita, además, la L. 5, T�t. 2, Lib. 5 del Fuero Juzgo ó L. 9, Tit. 12, Lib. 3 del Fuero Real.
1843. El derecho de reversi�n no tiene lugar, sean cuales fueren los caracteres de la donaci�n y las relaciones que existan entre las partes, sino cuando expresamente ha sido reservado por el donante.
Nota de Vélez al 1843: "Aubry y Rau, § 700 - Zachariae, § citado, nota 2 - Troplong, nº 1276. Porque el derecho de reversión como toda condición resolutiva, está en oposición al principio de la irrevocabilidad de las donaciones entre vivos. Cuando llega el caso del derecho de reversión, su cumplimiento tiene todas las consecuencias del cumplimiento de una condición resolutiva, con In sola excepción que los sucesores del donatario conservan los frutos percibidos de la cosa donada. - Zachariae, § 475 - Duranton, tomo VIII, nº 492 - Toullier, tomo V, nº 288". 1844. Cuando el derecho de reversi�n ha sido estipulado para el caso que la muerte del donatario preceda a la del donante, la reversi�n tiene lugar desde la muerte del donatario, aunque le sobrevivan sus hijos. Si el derecho de reversi�n ha sido reservado para el caso de la muerte del donatario, y de sus hijos o descendientes, la reserva no principia para el donante, sino por la muerte de todos los hijos o descendientes del donatario. Pero si el derecho de reserva se hubiese establecido para el caso de la muerte del donatario sin hijos, la existencia de los hijos, a la muerte del donatario, extingue este derecho, que no revive ni aun en caso de la muerte de estos hijos antes de la del donante.
Nota de Vélez al 1844: "Toullier, tomo V, nº 286 - Duranton, tomo VIII, nº 491 - Aubry y Rau, § 700". 1845. El donante puede, antes de llegar el caso de reversi�n renunciar al ejercicio de este derecho.
1846. El consentimiento del donante a la venta de los bienes que forman la donaci�n, causa la renuncia del derecho de reversi�n no s�lo respecto del comprador, sino tambi�n respecto del donatario. Pero el asentimiento del donante a la constituci�n de una hipoteca hecha por el donatario no importa renuncia del derecho de reversi�n sino en favor del acreedor hipotecario.
1847. La reversi�n tiene efecto retroactivo. Hace de ning�n valor la enajenaci�n de las cosas donadas, hecha por el donatario o sus hijos, y los bienes donados vuelven al donante libres de toda carga o hipoteca, tanto respecto al donatario, como respecto de los terceros que los hubiesen adquirido.
Nota de Vélez al 1847: "Cód. Francés, artículo 952 - Toullier, tomo V, nº 294 - Duranton, tomo VIII, nº 492 - Aubry y Rau, § 700 - Troplong, Donat., desde el nº 1279". Revocaci�n de la donaci�n Revocación del mandato
Revocación del testamento 1848. La donaci�n aceptada, s�lo puede revocarse en los casos de los art�culos siguientes. Nota de Vélez al 1848: "La L. 2,Tít. 12, Lib. 3, del Fuero Real, declara irrevocables las donaciones, a no ser por las causas que las leyes autoricen para hacerlo".
1849. Cuando el donatario ha sido constituido en mora respecto a la ejecuci�n de los cargos o condiciones impuestas a la donaci�n, el donante tiene acci�n para pedir la revocaci�n de la donaci�n.
Nota de Vélez al 1849: "L. 6,Tít. 4, Part. 5� - Cód. Francés, arts. 953 y 954 - Holandés, 1726 - Napolitano, 878 y 879 - Según las LL. 1, Tít. 55, Lib. 8, Cód. Romano y 1, Tít. 56, Lib. 8, Código Romano, el donante puede apremiar al donatario al cumplimiento de la condición o carga de la donación. - Sobre este artículo y los siguientes - Zachariæ, § 483 - Demolombe, tomo XX, n°s. 562 y sgtes.".
1850. El donante puede demandar la revocaci�n de la donaci�n por causa de inejecuci�n de las obligaciones impuestas al donatario, sea cual fuere la causa de la falta de cumplimiento de esas obligaciones, y aunque la ejecuci�n haya llegado a ser imposible a consecuencia de circunstancias completamente independientes de la voluntad del donatario, salvo el caso en que la imposibilidad haya sobrevenido antes que �l se hubiese constituido en mora.
Nota de Vélez al 1850: "LL. 5 y 6,T�t. 4, Partida 5� - Cód. Francés, arts. 953, 954 y 956 - Holandés, 1726 - Napolitano, 879 y 881 - de Luisiana, artículo 1546. Un ejemplo pondr� en claro la disposición del art�culo: - Yo os he dado mi casa que tengo en este pueblo, bajo la condici�n o con el cargo de que dentro de tres meses me dar�is el curso de astronom�a que est�is escribiendo. Si un incendio, sucedido por caso fortuito, ha quemado vuestro manuscrito antes que os hubieseis constituido en mora de entregarlo, yo no podr�a demandar la resoluci�n de Ia donaci�n; mas si el incendio ha sobrevenido despu�s de estar en mora respecto a la entrega del manuscrito, yo podr�a demandar la revocaci�n de la donaci�n, porque el efecto de la mora es poner la cosa estipulada y los peligros a cargo del deudor.- La L. 3, Digesto, De condict. caus. data, pone este ejemplo: Yo os doy 200 sext. (*) a fin de que deis la libertad al esclavo Sticus, si muere antes de que est�is en mora de ejecutarlo, yo no podr�a repetir los 200 sext. (*) - V�ase Troplong, Donat., n° 1298". Comentario: (*) En el Digesto, citado por Vélez, no se hace referencia a monto alguno; sí lo hace Troplong, respecto de la L. 3, § 3,Tít. 4, Lib. 12, del Digesto, designando la suma de 200 Fr. Véase, también, la cita de Troplong a la L. 10, Cód. Romano, De condict. ob caus. dat. (pág. 420). Troplong, cita tambien a Osvaldo Hilligerus en Lib. XIV, cap. 21, n°s. 5, 6 y sgtes., de sus "Notas a H. Doneau".
1851. La revocaci�n por inejecuci�n de las condiciones o cargas, es �nicamente relativa al donatario, y no perjudica a los terceros a cuyo beneficio las condiciones o las cargas hubiesen sido estipuladas por el donante.
Nota de Vélez al 1851: "Demolombe, tomo XX nº 613 (*) - Supóngase que los terceros han aceptado la donación con cargas a su favor: desde entonces vienen a ser indirectamente donatarios por el beneficio de la estipulación hecha a favor de ellos , y no pueden ser privados de él por el hecho personal del donatario principal".
Comentario: (*) Demolombe, cita a Coin Delisle art. 953, n° 20 y a Saintespès-Lescot, tomo III, n° 865.
1852. El derecho de demandar la revocaci�n de una donaci�n por inejecuci�n de las cargas impuestas al donatario, corresponde s�lo al donante y a sus herederos, sea que las cargas est�n impuestas en el inter�s del donante o en el inter�s de terceros, y que consistan ellas o no en prestaciones apreciables en dinero.
1853. Los terceros a beneficio de los cuales las cargas han sido impuestas, s�lo tienen una acción personal contra el donatario para obligarle a cumplirlas.
1854. El donatario responde s�lo del cumplimiento de los cargos con la cosa donada, y no est� obligado personalmente con sus bienes. Puede sustraerse a la ejecuci�n de los cargos, abandonando la cosa donada, si �sta perece por caso fortuito, queda libre de toda obligaci�n.
1855. Cuando la donaci�n ha sido de bienes inmuebles, y en el instrumento p�blico est�n expresadas las cargas impuestas por el donante, la revocaci�n de la donaci�n anula las enajenaciones, servidumbres, e hipotecas consentidas por el donatario.
1856. Cuando la donaci�n ha sido de bienes muebles, su revocaci�n trae la nulidad de la enajenaci�n hecha por el donatario, cuando el adquiriente de los bienes donados conoc�a las cargas impuestas y sab�a que no estaban cumplidas.
1857. Los terceros que hubiesen adquirido los bienes donados, pueden impedir los efectos de la revocaci�n, ofreciendo ejecutar las obligaciones impuestas al donatario, si las cargas no debiesen ser ejecutadas precisa y personalmente por aqu�l.
1858. Las donaciones pueden tambi�n ser revocadas por causa de ingratitud del donatario en los tres casos siguientes:
1° Cuando el donatario ha atentado contra la vida del donante;
2° Cuando le ha inferido injurias graves, en su persona o en su honor,
3° Cuando le ha rehusado alimentos.
Nota de Vélez al 1858: "L. 10,Tít. 4, Part. 5� y L. 1, Tít, 12, Lib. 3, Fuero Real - Cód. Francés, artículo 955 - Napolitano, 880 - Holandés, artículo 1725 - de Luisiana, artículo 1547 - de Austria, 948 - L. 10,Tít. 55, Lib. 8, Cód. Romano. - Sobre los tres casos, véase Demolombe, tomo XX, desde el n° 614". 1859. El donatario puede ser considerado que ha atentado contra la vida del donante, aunque no haya sido condenado por el hecho, y aunque sus actos no presenten los caracteres de la tentativa seg�n el derecho criminal. Basta que por esos actos, haya manifestado de una manera indudable la intenci�n de dar muerte al donante.
1860. Los delitos graves contra los bienes del donante pueden, como los delitos contra su persona, motivar la revocaci�n de la donaci�n.
1861. Para que los hechos del donatario contra la persona y bienes del donante den causa para la revocaci�n de la donaci�n deben ser moralmente imputables al donatario: pero la minoridad no puede excusarlo, cuando voluntariamente y con suficiente discernimiento, se ha hecho culpable de hechos de ingratitud contra el donante.
1862. La revocaci�n de la donaci�n tiene tambi�n lugar por causa de ingratitud, cuando el donatario ha dejado de prestar alimentos al donante, no teniendo �ste padres o parientes a los cuales tuviese derecho de pedirlos, o no estando �stos en estados de d�rselos.
1863. Las donaciones onerosas, como las remuneratorias pueden ser revocadas por las mismas causas que las gratuitas, en la parte que aqu�llas tengan el car�cter de �stas.
1864. La revocaci�n de una donaci�n por causa de ingratitud, no puede ser demandada sino por el donante o sus herederos.
1865. La demanda por la revocaci�n de la donaci�n, no puede ser intentada sino contra el donatario, y no contra sus herederos o sucesores; mas cuando ha sido entablada contra el donatario puede continuar contra sus herederos o sucesores.
Nota de Vélez al 1865: "Véase L. 10,Tít. 4, Part. 5� y L. 1, Tít, 12, Lib. 3, Fuero Real - Cód. Francés, artículo 957 - Napolitano, 882 (*) - Holandés, artículo 1725 - de Luisiana, artículo 1547 - de Austria, 948 - L. 10,Tít. 55, Lib. 8, Cód. Romano".
Comentario: (*) Vélez, siguiendo a Goyena, cita el artículo 879 del Cód. Napolitano, pero corresponde el artículo 882 del mismo. Véase a F. A. De Saint-Joseph.
1866. La revocaci�n de la donaci�n por causa de ingratitud, no tiene efecto contra terceros por las enajenaciones hechas por el donatario, ni por las hipotecas y otras cargas reales que hubiese impuesto sobre los bienes donados, antes de serle notificada la demanda.
Nota de Vélez al 1866: "Cód. de Chile, artículo 1432 - Cód. Francés, artículo 958 - Napolitano, 883 - Holandés, 1727 - de Luisiana, artículo 1549 - L. 7,Tít. 56, Lib. 8, Cód. Romano".
1867. Entre donante y donatario, los efectos de la revocaci�n por causa de ingratitud, remontan al d�a de la donaci�n, y el donatario est� obligado no s�lo a restituir todos los bienes donados que �l posea, sino que aun debe bonificar al donante los que hubiese enajenado, e indemnizarlo por las hipotecas y otras cargas reales con que los hubiese gravado, sea por t�tulo oneroso o lucrativo.
Nota de Vélez al 1867: "Cód. Francés, artículo 958 - Napolitano, 883 - Holandés, 1727 - de Luisiana, artículo 1550 (*)". Comentario: (*) Vélez, siguiendo a Goyena, cita el artículo 1951 del Cód. de Luisiana pero, por el texto, corresponde el citado supra, pese a Saint-Joseph, que sindica al artículo 1551. Goyena cita, además, L. 7,Tít. 56, Lib. 8, Cód. Romano y L. 10,Tít. 4, Part. 5�.
1868. Las donaciones no pueden ser revocadas por supernacencia de hijos al donante despu�s de la donaci�n, si expresamente no estuviese estipulada esta condici�n.
Nota de Vélez al 1868: "Cód. de Chile, artículo 1424 - El Código Holandés tampoco admite esta causa de revocación. - En contra L. 8,Tít. 4, Part. 5� - L. 8,Tít. 56, Lib. 8, Cód. Romano - Cód. Francés, artículo 960 - Napolitano, 885 - de Luisiana, artículo 1556 - Véase sobre este punto Savigny, Derecho Romano § 168 . Demolombe, tomo XX, n°s. 715 y sgtes. - Si las donaciones pudiesen revocarse por nacerle hijos al donante, sería más regular decir que el que tenga hijos no puede hacer donaciones, pues el que ha hecho una donación y la revoca por haberle nacido hijos, puede sin embargo dar a otro la misma cosa, o cosa de mayor importancia". (*)
Comentario: (*) Véase "De la revocación de las donaciones por la adopción", por Marcadé, en la Revue Critique de la Jurisprudence.
Donaci�n en fraude de los acreedores Donaci�n de inmueble sin escritura p�blica - artículo 1810 T�tulo de propiedad, validez aun mediando donaci�n T�tulos provenientes de donaciones a herederos forzosos no son observables Derecho Contractual