Source: http://transparencianotarial.es/uno-de-los-nuestros-que-esta-pasando-en-la-mutualidad-notarial/
Timestamp: 2018-04-24 01:57:03
Document Index: 65508570

Matched Legal Cases: ['artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 20']

UNO DE LOS NUESTROS (Qué está pasando en la Mutualidad Notarial) | Transparencia Notarial
La situación actual de la Mutualidad Notarial (MN), que como tantas otras cuestiones relativa a nuestra profesión es bastante poco conocida por la mayoría de los notarios, es en síntesis la siguiente:
– El 1 de enero de 2004, todos los notarios (salvo los procedentes del cuerpo de corredores de comercio) quedamos integrados en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos (RETA). Para ello la MN hizo un pago a la Seguridad Social que cubría las cuotas que deberían haber abonado todos los notarios para estar cubiertos por la prestación máxima que se pagaba por entonces como pensión de jubilación.
-Tras dicho pago, quedó un remanente, planteándose la cuestión de qué hacer con él. Hubo un intento de liquidar la Mutualidad mediante un Real Decreto, que básicamente subrogaba al CGN en todas las obligaciones de la MN que quedaban subsistentes, a cambio de traspasarle todo su patrimonio, en definitiva, que el CGN se quedaba con los cuantiosos fondos de la MN.
– La solución, que resultaba claramente injusta, quedó paralizada, en parte gracias al demoledor dictamen 730/2005 del Consejo de Estado, que dejó muy claro que el patrimonio sobrante debía quedar adscrito a dar cumplimiento a la finalidad de previsión, complementaria del RETA, y “únicamente en relación con los miembros del antiguo Cuerpo de Notarios y demás beneficiarios de la acción de la Mutualidad Notarial, pues sólo ellos constituyen la base física generadora y beneficiaria del patrimonio mutual”, es decir, los notarios ingresados en el cuerpo antes del 1 de enero de 2004 y los jubilados y sus conyugues viudos.
Desde entonces hasta hoy, la MN ha estado en una situación de práctica paralización por la inacción de los sucesivos Patronatos, que han sido incapaces de dar solución al problema, a pesar de las continuas solicitudes de las Asociaciones de Mutualistas, rechazando todas las propuestas de acuerdo presentadas por ellas.
Recientemente hemos tenido noticias extrañas de la Mutualidad Notarial (MN). Por un lado, todos los notarios hemos recibido esta carta del Consejo General del Notariado (CGN) en la que el Pleno da su apoyo a uno de los miembros de la Junta del Patronato de la Mutualidad Notarial (JPMN), concretamente a Felipe Pou Ampuero que, como decano del Colegio Notarial de Navarra, es también miembro del CGN. Por otro, en el SIC “El Consejo informa” de dos acuerdos relativos a la MN adoptados en el pleno del pasado 30 de septiembre de 2014.
Pues bien, hemos podido saber que los increíbles acontecimientos que han dado lugar a los acuerdos y a la carta del CGN, son los siguientes:
1.- La JPMN adoptó el 15 de julio (por 7 votos a favor, ninguno en contra y con la ausencia de dos de sus vocales) diversos acuerdos. Uno de ellos, es el de externalizar el pago de un complemento de la pensión, contratando con una compañía de seguros que pague periódicamente a los mutualistas y a sus viudas/os una cantidad que complemente la pensión que ya reciben de la Seguridad Social, dando así salida a la situación de bloqueo en que se encuentran los fondos de la MN.
2.- Entre los acuerdos había otro, sin duda no menos importante para los compañeros que ya están jubilados, que disponía que se empezase a pagar con carácter inmediato a cada mutualista/viuda una cantidad a cuenta de las sumas adeudadas, con efectos retroactivos desde enero de 2004, sumas que se habían dejado de pagar por culpa de la inacción de los anteriores Patronatos, alrededor de 10 millones de euros en total.
3.- A finales del mes de julio, Felipe Pou Ampuero interpuso un recurso de alzada, por dos motivos:
a) Uno de fondo, que afecta únicamente al acuerdo del apartado 1 anterior. EL motivo: estima Felipe Pou que el baremo en base al cual se debe fijar la cantidad a percibir por cada mutualista/cónyugue viudo debe ser el que establece el artículo 20 del Estatuto de la Mutualidad Notarial (EMN) y no el adoptado por la JPMN, que se basa en el que usa la Seguridad Social para pagar las pensiones de jubilación.
b) Y otro de forma, que afecta a todos los acuerdos adoptados en dicha JPMN: que en la votación intervino y votó el secretario de la JPMN, como ha venido sucediendo desde que se creó la MN.
4.- No contento con recurrir, Felipe Pou solicita la suspensión cautelar de la ejecución de los acuerdos impugnados, “Por los efectos de la disposición de los bienes de la MN y de las consecuencias que de ello se derivarían y del perjuicio irreparable que llevaría consigo…” (sic) Es decir para que no se paguen los atrasos a jubilados y viudas.
5.- Estos hechos han suscitado, que sepamos, dos reacciones de lo que el CGN denomina, en su carta “las Asociaciones de Jubilados Mutualistas y algunos compañeros a título particular”.
a) La Asociación de Notarios Españoles Jubilados (ANEJ) y la Asociación de Notarios Mutualistas Españoles (ANEM) (esta última no sólo de jubilados, ya que incluye en sus filas a muchos notarios en activo), difundieron este comunicado. En él se narran los hechos antes expuestos y, en su penúltimo párrafo, se hace una valoración del recurso presentado por Felipe Pou, que es lo que el CGN en su carta debe considerar “ataque, presión, descalificación personal o desconsideración hacia un Decano”.
b) En cuanto a los “compañeros a título particular”, que sepamos, únicamente ha habido esta carta, dirigida por José María y Miguel Ángel Segura Zurbano, ambos notarios jubilados y decanos en su día del Colegio Notarial de Navarra. La carta fue enviada a los notarios-mutualistas del Colegio de Navarra, en la que difunden el comunicado de las asociaciones y hacen constar su indignación por el comportamiento del Decano de Navarra, “que actuando con un egoísmo particularista evidente perjudica a la situación actual de muchos Mutualistas que … están pasando momentos de clara escasez”.
Desconocemos, aunque nos parece altamente improbable, si, además de las dos cartas mencionadas, Felipe Pou está sufriendo el escrache de algunos mutualistas jubilados que, inflamados por tamaños “ataques y desconsideraciones”, le esperan al llegar a su despacho, a su casa o, quizás, al Consejo, con pancartas con lemas que puedan ser considerados como “desconsideración a un Decano”.
Lo cierto es que el CGN ha considerado las anteriores acciones como un ataque a uno de los suyos y ha puesto en marcha su maquinaria de defensa, dando lugar a un doble acuerdo (Los acuerdos se pueden ver aquí)
El primer acuerdo es el que manifiesta el apoyo del Consejo a Felipe Pou, encomendando a los decanos de Aragón y Valencia la redacción de la carta que todos hemos recibido. En ella considera el CGN que en la actuación de Felipe Pou “no ha concurrido elemento alguno de mala fe o temeridad, ni aun voluntad alguna de producir un retraso en el reparto del capital de la Mutualidad a sus legítimos beneficiarios”.
Pero lo cierto es que, teniendo en cuenta la impugnación presentada por una cuestión de forma y la solicitud de suspensión de la ejecución de todos los acuerdos, nos preguntamos:
¿Qué finalidad persigue un miembro de un órgano colegiado al impugnar todos los acuerdos adoptados en una sesión del mismo, por una cuestión de forma que, además, de aceptarse, invalidaría todos los acuerdos adoptados por ese órgano desde que existe?
¿Es que no ve que los acuerdos, adoptados por 7 a 0, pueden ser adoptados otra vez por el mismo órgano por 6 a 0 o por 6 a 2 en el mejor de los casos, sin necesidad del voto del secretario?
¿Por qué no ha impugnado Felipe Pou los acuerdos adoptados por la JPMN, no ya desde el principio de los tiempos, sino desde que él es miembro del órgano en lo que ha votado el secretario de la MN?.
A falta de que el recurrente nos haga partícipes de cuáles fueron sus intenciones, de los hechos relatados sólo se desprende una finalidad, que es precisamente la que el CGN niega en su carta: pretende retrasar la ejecución de los acuerdos. No sabemos si pretende también perjudicar a alguien, pero está claro que de su actitud se deriva un perjuicio evidente para un conjunto de mutualistas muy definido: los compañeros jubilados y sus cónyuges viudos.
Por otro lado, nos preguntamos: ¿Por qué dirán las asociaciones en su carta que el recurrente está “intentando enfrentar a unos notarios con otros, los activos con los jubilados y cónyuges viudos,”? ¿Será que han tenido acceso a la carta que el propio Felipe Pou dirigió a todos sus compañeros decanos, comunicándoles que había interpuesto el recurso? En esa carta trata de dar argumentos a favor de sus tesis con explicaciones como las siguientes:
“La cuestión es muy sencilla de explicar: con el baremo de la SS se atiende exclusivamente a la antigüedad en el escalafón y cobran más pensión los más antiguos, es decir, los jubilados. Los mutualistas en activo tienen menos antigüedad que los jubilados y por tanto cobrarán menos pensión. Como las pensiones se cobran de un fondo que ya no tiene ingresos, quiere esto decir que si una parte cobra más la otra parte cobrará menos y viceversa.
Es así que la aplicación del baremo de la SS supone beneficiar claramente a los mutualistas jubilados en perjuicio de los mutualistas en activo, mientras que aplicar el baremo del EMN supone continuar aplicando el baremo establecido por la ley y aplicado hasta el día de hoy sin ninguna excepción.”
Según parece esta afirmación de Felipe Pou es falsa. No es un problema de jubilados contra activos, desde el momento que el baremo adoptado por la JPMN resulta beneficioso para más de un 60% de los mutualistas, jubilados o en activo, y para más del 90% de las viudas/os.
Termina Felipe Pou su carta con la siguiente arenga:
“Estimados compañeros: estamos ante una situación en la que se ha vulnerado el derecho de información de los miembros del JPMN, se ha vulnerado el acuerdo del Pleno del CGN y se ha desoído el informe del Gabinete y todo ello en beneficio de los jubilados y en perjuicio de los mutualistas en activo. Yo no lo voy a consentir ¿y vosotros?”.
¿No suena esto a búsqueda de enfrentamiento?
Respecto al segundo acuerdo adoptado por el pleno del CGN en relación a este tema, se dice que se va a solicitar de la JPMN que modifique el acuerdo del 9 de septiembre, en el que se aprueba el informe solicitado por la DGRN y que ya se ha presentado en el que se solicita que se obligue al recurrente a afianzar los perjuicios que se causen a los mutualistas por la suspensión de la ejecución de los acuerdos, sin duda esto es lo que más le debe doler al recurrente.
¿Qué pretende ahora el CGN?: ¿Que la JPMN tome un nuevo acuerdo, modificando el informe ya presentado en perjuicio de los mutualistas cuyos intereses está obligada a defender? ¿Es que la Ley de Procedimiento Administrativo permite hacer esto, cambiar un informe ya emitido y presentado? ¿Y la justificación cuál es? ¿Que lo pide (en defensa de uno de los suyos) el CGN cuya única competencia en esta materia es la de nombrar y separar a los miembros de la JPMN? ¿Cuáles son los intereses cuya custodia tiene encomendada la JPMN: los del bolsillo de quien impugna sus acuerdos (y por eso quiere el CGN que se suprima la solicitud de fianza) o los de los más de 1.000 mutualistas y viudas que resultan perjudicados por dicha impugnación? ¿Cuántos mutualistas y viudas más van a fallecer sin llegar a percibir lo que legítimamente les corresponde?
Esperemos que los miembros de la JPMN tengan mejor juicio que los del CGN y no cedan a esa solicitud. Que no pongan los intereses de uno de sus miembros por encima de los intereses de la generalidad.
Cabría preguntarse finalmente:
¿Actuarán igual los decanos el día que Felipe Pou impugne un acuerdo de los que adopta el CGN con el que no esté de acuerdo?
¿Y que cuál ha sido el voto en este punto de los otros cuatro decanos que forman parte de la JPMN, tres de los cuales votaron a favor de los acuerdos ahora recurridos?
Sin lugar a dudas este acuerdo del Consejo da cobertura a quien lo que merecería es su reprobación, pero ya se sabe, un decano es un decano y con uno de los nuestros siempre a muerte, haga lo que haga, aunque cause un grave perjuicio a los jubilados, total los jubilados y la viudas no votan y se van muriendo sin cobrar.
La conclusión que sacamos de todo esto es que en la JPMN se reproduce una batalla de la guerra que, más o menos abiertamente, se libra en el CGN.
81 Responses to "UNO DE LOS NUESTROS (Qué está pasando en la Mutualidad Notarial)"
16 octubre, 2014 - 21:51 Reply
¿Quién es el responsable de los daños y perjuicios si así se estimaran por los retrasos?, ¿un Órgano, las personas físicas que la han integrado y la integran?, ¿las bases?, ¿los mutualistas, los jubilados y viudos/as?, ¿nadie?
Ahora sabemos un poco más, porque hasta ahora el tema era complejo o no se sabía nada
Antonio Francés de Mateo
18 octubre, 2014 - 14:21 Reply
Acabo de tener conocimiento del artículo que encabeza esta página. Me satisface enormemente el tono del escrito y querría, como presidente de la Asociación de Notarios Españoles Jubilados, añadir algunas reflexiones.
La primera, respecto al artículo en sí. Estoy de acuerdo en todo, como ya he dicho. Sí quiero puntualizar que efectivamente en el año 2004 se intentó que el patrimonio íntegro remanente de la M.N. pasase, sin más, al Consejo General del Notariado, con destino a sus finalidades corporativas (entre las que, por supuesto, no estaba nada relacionado con el sistema de Previsión Social del Notariado) mediante un proyecto de R.D. que conseguimos paralizar pidiendo audiencia ANEJ al Consejo de Estado (último trámite para todo R.D.), que nos la concedió. ANEJ era la única asociación entonces existente, puesto que ANEM, que agrupa a mutualistas en general, sean notarios activos o jubilados, fue constituida después, en el otoño de 2005 y, presidida ya por mi, contó con la colaboración decisiva de Antonio Pérez Sanz, que luego presidió ANEM durante los últimos nueve años. No voy a narrar las vicisitudes -en las que estuve personal y profundamente implicado- del asunto, pero lo importante es que efectivamente, el Dictamen del C. de E. resultó decisivo para el aborto absoluto del proyecto de R.D. Sólo una acotación más: el intento de apropiación del patrimonio residual de la M.N. encaja plenamente en el título del artículo que estoy comentando.
La segunda, que el tema del decano de Navarra Pou está perfectamente reflejado en el artículo. Pro voy a transcribir, simplemente, el escrito que dirigí al Presidente del C.G.N. cuando tuve conocimiento de la lamentable circular de apoyo al Sr. Pou. La transcripción que sigue habla por sí misma, y si la hago aquí es porque no he recibido acuse de recibo de mi escrito, por lo que pienso que tal vez no haya llegado a su destino y decido extenderla a todos los que lean estas líneas.
“Me dirijo a ti básicamente en el terreno personal, como compañero y amigo, pero sin poder prescindir de mi carácter de presidente de una Asociación, la de Notarios Españoles Jubilados, que considero de suficiente importancia y prestigio, y, por tanto, de nuestros contactos en relación con el asunto al que me voy a referir, que es el del comunicado que recientemente el Consejo del Notariado de tu presidencia ha dirigido no sé exactamente si a todos los notarios o sólo a algunos de ellos.
Te destaco los errores en que, desde mi punto de vista, incurre en ese comunicado el Consejo que presides, lo que numero para más claridad en la exposición.
1.	Hablar de “proceso de liquidación de la Mutualidad Notarial”. Que yo sepa, y me he reunido varias veces con miembros de la Junta de Patronato de la M.N. y tengo, por lo tanto, motivos fundados para saber exactamente de qué de estoy hablando, no existe ningún proceso dirigido a la liquidación (es de suponer que previa disolución) de la M.N. sino de un proceso dirigido a que la J. de P. adopte los acuerdos que considere oportunos en relación con la aplicación de la parte necesaria del patrimonio remanente de la M.N. a prestaciones –complementarias de la Seguridad Social– en favor de los mutualistas y de sus cónyuges viudos. Si existe ese peculiar “proceso de liquidación” deberían haber sido notificados todos los mutualistas, sean notarios en activo o jubilados, y los demás beneficiarios, lo que no ha ocurrido. Y en ese peculiar proceso lo primero que habría que determinar es la procedencia (que en el año 2004 pareció razonable al Ministerio de Economía y Hacienda y que no contradijo, por cierto, el Dictamen del Consejo de Estado de 28 de julio de 2005, tema sobre el que estoy dispuesto a debatir con cualesquiera miembros del Consejo o de la Junta) de liquidar mediante el reparto del patrimonio remanente o mediante la creación y el establecimiento de pensiones.
2.	Manifestar (subrayando incluso con mayúsculas) el apoyo al Notario Sr. Pou Ampuero. Por más que se trate de matizar, a continuación de esas mayúsculas, en las consideraciones de que el Sr. Pou no ha actuado con mala fe ni temeridad ni con voluntad de “producir un retraso en el reparto del capital” (curiosa –casi se podría calificar de freudiana– esa referencia al reparto del capital), la realidad es que el énfasis –hasta tipográfico– de la manifestación de apoyo produce en el lector del comunicado la sensación de que se trata de un respaldo general a la actuación del Sr. Pou.
3.	La frase “la calificación sobre la legalidad del cambio propuesto será competencia del Órgano al que administrativamente le corresponda” da por supuesto que el tema de la “liquidación de la MN” es de competencia administrativa, lo que es perfectamente discutible. Una eventual reclamación de cantidad consecuente a la liquidación de un patrimonio remanente puede tener carácter civil y estar sujeta a la jurisdicción civil ordinaria. Tal vez habría sido más adecuado haberse hablado en términos generales y precisando que aquella calificación sea realizada por quien resulte ser competente para ello. En definitiva, se incide en el error de suponer tal vez que esa célebre “heteronomía” de la Mutualidad Notarial supone un cambio en la naturaleza de una persona jurídica, lo que es absolutamente falso y resulta jurídicamente ridículo.
4.	Hablar de las decisiones que adopte (el Sr. Pou) un Decano en el “ejercicio de su actividad corporativa”. Este es, tal vez, el error fundamental del comunicado. El Sr. Pou no ha actuado, en el tema que da origen a ese comunicado –el recurso contra un acuerdo de la Junta de Patronato–, como Decano ni en el ejercicio de su actividad corporativa (es decir, en el ejercicio de su actividad de Decano, ni representando en absoluto al Colegio Notarial que preside): ha actuado como miembro de la Junta de Patronato de la Mutualidad Notarial, y hay componentes de ella que no son decanos. No ha actuado, pues, como Decano ni en el ejercicio de su actividad de tal.
Esto último nos lleva a una consideración esencial: el hecho, puramente anecdótico porque no es sustancial, de que la Presidencia y la Vicepresidencia de la J. de P. recaigan en quienes sean Presidente y Vicepresidente del Consejo General del Notariado, no significa que ambos organismos se refundan en uno solo ni, mucho menos, que uno de los organismos esté sujeto a la disciplina corporativa del otro. ¿O es que vamos también aquí a tergiversar la naturaleza de las personas jurídicas? La Junta de Patronato no está sujeta al Consejo General ni tiene que obrar a su dictado: está sujeta, y no de manera absoluta sino en determinadas materias y situaciones, a la Dirección General de los Registros y del Notariado y, en último extremo, al Ministerio de Justicia de España.
Y termino, José Manuel, con una reflexión preocupante: ¿En qué situación queda, en este momento y ante ese comunicado, el informe de la Junta de Patronato a la Dirección General en el recurso interpuesto por el “apoyado” Sr. Pou?
Federico Paredero del Bosque
23 octubre, 2014 - 10:09 Reply
Estoy completamente de acuerdo con lo expuesto anteriormente. Si lo que pretende D. Felipe Pou es que todos los notarios jubilados y sus viudas vayan muriendo sin cobrar un centimo para asi beneficiarse el y los suyos, no lo conseguira. Lucharemos hasta el final. Es vergonzoso jugar con el dinero de unas personas que al no estar en activo lo necesitan mas que el Sr. decano de Navarra. Hasta cuando va a seguir con su irresponsabilidad. Cuando yo entre’ en el Notariado todos eramos mas solidarios. Que pena dan estos individuos.
17 octubre, 2014 - 12:02 Reply
El recurrente Señor Pou obtuvo en las elecciones de 2012 el respaldo de 24 notarios.El número de notarios activos con derecho a voto en tal fecha era de 2912.
El Señor Pou está democraticamente legitimado para defender los intereses de los Notarios en activo, pues representa el no desdeñable porcentaje del 0,82% del notariado.
Señores Transparentes, un respeto, por favor, que no solo la razón, sino también el pueblo respaldan las pretensiones del recurrente!!!!
Fermín Jemin Güey
17 octubre, 2014 - 14:08 Reply
Absoluta y totalmente de acuerdo con el comentario anterior.Y añado o incorporo al debate o discusión una pregunta.¿cómo es eso de pedir al Decano recurrente que responda personalmente de sus actos?¿acaso el desinterés y la gratuidad con la que ejerce su digno cargo no son garantía suficiente de la beneficencia de sus actos?Dejemos a quien conoce estas cosas que velen por los intereses colectivos,que tan duras decisiones les duelen más a ellos que a nosotros.
Una cosa mas: no confundáis democracia con verdad,pues la mayoría es un criterio de elección de lo accesorio,porque lo bueno,lo justo y lo veraz ya esta determinado,existe por si mismo y algunos tienen,por su previa meditación y por su revelada clarividencia,claro el criterio.
17 octubre, 2014 - 22:27 Reply
Si queréis saber las ideas de Felipe Pou no tenéis mas que entrar en su blog para haceros una idea http://cauce.blogspot.com.es. Por otro lado es conocida su opinión, por ejemplo, sobre Jornadas de Malaga, de las que piensa que son un grupúsculo al que no hay que hacerle el menor caso (apenas si representan el 8% del total de notarios activos); él sin embargo es un Decano regional que representa a unas pocas decenas de notarios de Navarra, pero su colegio tiene mucha historia y por añadidura mucha representatividad ( a mi esto me suena algo a democracia orgánica); en suma que nos encontramos ante un personaje que tiene tan particular sentido de la democracia que intenta convencernos que es legítimo impugnar un acuerdo de un órgano adoptado por unanimidad y del que el mismo forma parte. Lo malo es que parece haber convencido a los demás Decanos que esto es así…e incluso el Pleno se permite pedir a la Junta de Patronato que rectifique un acuerdo legítimamente adoptado para beneficiar al mismo Decano Pou !vaya a ser perjudicado en vía administrativa! En fin de aquellos polvos estos lodos, porque no hay que olvidar las mezquinas posiciones de anteriores Presidentes como Marqueño, Ojeda y otros en este desgraciado asunto que tanto esta perjudicando las legítimas expectativas de nuestros jubilados, las viudas de Notarios fallecidos e incluso los notarios en activo mutualistas entre los que se encuentra el Sr. Pou que por lo visto su único interés es el suyo personal.
17 octubre, 2014 - 23:30 Reply
Pues lo siento por Pou, pero hay colegios con más historia. Uno de los argumentos que suele utilizar César Belda, venga o no a cuento (normalmente no viene) es que “el Colegio de Valencia es el más antiguo de España y uno de los más antiguos de Europa”.
JOSE-JAVIER CUEVAS
17 octubre, 2014 - 23:34 Reply
Para completar la información hay que decir que durante dos años los jubilados han cobrado “a cuenta” 500 euros mensuales, lo que me parece positivo y realista, aunque luego haya devenido discriminatorio para los nuevos y futuros jubilados. Creo que fueron López Pardiñas y Ollé los que tuvieron una sensibilidad que ni antes ni después de ellos ha existido: antes por los claros intentos de apropiación indebida por parte del Consejo; después por marear la perdiz a ver si nos vamos muriendo todos y nuestras viudas (o viudos) de Derecho o “”de hecho”, y así los fondos constituirán un “patrimonio sin sujeto” expuesto cada mañana al bombazo del BOE.
El tema, después del dictamen del Consejo de Estado, no tiene vuelta de hoja. Hay una retención (¿o apropiación?) indebida, que con el recurso de Pou se trata de prolongar, no sé con que aviesas intenciones, a vista, ciencia y paciencia de unos que ocupan y otros que okupan los puestos de mando.
A lo peor esto termina (otra vez) en un Juzgado de Guardia.
Quede constancia de mi agradecimiento, entre otros, a ANTONIO PEREZ SANZ, ANTONIO FRANCÉS Y DE MATEO, LOS HERMANOS SEGURA y los demás impulsores de las dos asociaciones que, de momento, han impedido un latrocinio..
18 octubre, 2014 - 00:02 Reply
Javier, el tema de Pardiñas y Ollé no lo veo como tu.
Lo que tenían que haber hecho , mientras estaban al mando, es asumir su responsabilidad y liberar los fondos de la Mutualidad del secuestro en que ahora se encuentran. Pero han sido unos timoratos y han preferido no hacer nada. La técnica del “quietos paraos” que estableció algún predecesor suyo en el Consejo.
La prueba de que hay solución la tenemos ahora, aunque a Pou no le guste y nos quiera seguir fastidiando retrasando el pago todo lo que pueda. Seguro que si él estuviera ya jubilado y pudiera cobrar no impugnaba nada.
Por cierto, no se pagaron 500 euros al mes, sino que se hicieron dos pagos de 6000€ cada uno en junio de 2012 y enero de 2013 y dado que han estado más de 10 años sin pagarnos ni un duro, lo que hemos recibido son 100 míseros euros al mes y no 500 Javier, eso los que todavía vivimos, porque muchos han fallecido sin ver ni un duro gracias, entre otros, a los “generosos” de López Pardiñas y Ollé. Cuando estimamos que deberíamos haber percibido más de 25 millones de euros cuyo pago parecía inminente y que van a seguir secuestrados gracias al Sr. Pou.
Es muy fácil, cuando ves que te vas, dar dinero a todo el mundo, para que te recuerden con cariño, aunque dejes la patata caliente para los que vengan detrás.
18 octubre, 2014 - 12:04 Reply
Haciendo honor al título del post -uno de los nuestros- con ánimo de refrendarlo, escribo este breve comentario que, en realidad, encierra unas cuantas preguntas sin respuesta. Estas son. ¿Hacia dónde va el notariado, cuál es el rumbo a seguir, quién lo marca, qué objetivo persigue? ¿Seguimos siendo un cuerpo fuerte, privilegiado, prestigiado, con una formación única en el campo del derecho, o por devaluación, nos hemos convertido en un simple colectivo, que navega sin rumbo bajo la tormenta, buscando el puerto que no está en el mapa? ¿Qué podemos pensar de un cuerpo o colectivo- que cada cual haga su elección- que ni defiende, alienta e incorpora con la menor dilación a los “suyos”, jóvenes y nuevos notarios, ni respeta los derechos adquiridos, y por cierto pagados, por los “suyos”, mayores jubilados, de cuyos valores heredados se ha servido para alcanzar el prestigio del que pocas instituciones pueden presumir? ¿A quién beneficia esta situación ? ¿ Es posible que la fe pública, estandarte de nuestra razón de ser, se esté diluyendo poco a poco y sea remplazada por un poderoso negocio manejado y dirigido por unos pocos? ¿Estamos entrando en una espiral donde el trabajo, nuestro trabajo, va perdiendo su dignidad, para convertirse simplemente en una mercancía? Los que leáis estas líneas comprobareis fácilmente que esto no es un comentario,es una reflexión propia o mejor, un desahogo personal. Yo lo acabo de hacer. Levantad vuestras plumas y pensad en ello un momento. Un momento nada más.
18 octubre, 2014 - 13:33 Reply
Querido compañero también jubilado:
Las matemáticas admiten juegos y combinaciones entreténidos: 500 X12 son 6000 y 6000 X 2 son 12,000, es decir unos 2.000.000 de las pesetas de nuestros tiempos. Son maneras distintas de contar-decir los mismos números, las mismas cosas .
Luego vienen las lecturas politicas y ahí es donde empiezan nuestras diferencias. También los números tienen lecturas politcas (véanse las distintas lecturas de los datos del paro, del deficit, de la deuda, del PIB , de las noches electorales etc. etc.)
Y ahí es donde empezamos a discrepar.
Yo pienso que 6.000 euros anuales , o 12.000 por bienio o 500 por mes …es MAS QUE NADA y NADA, ABSOLUTAMENTE NADA es lo que los demás, de antes y de después del binomio PARDIÑAS-OLLÉ , han hecho para evitar o reducir el latrocinio del que somos victimas.
Lo malo no es que POU se eche al monte, sino que todos o la mayoría de los demás también nos quieran hacer conmulgar con ruedas de molino y se solidaricen con quien intrnta retener (¡vaya usted a saber por y para qué!) lo que no es suyo, ni de ellos, sino NUESTRO , BIEN NUESTRO y SOLO NUESTRO (Consejo de Estado dixit).
18 octubre, 2014 - 14:33 Reply
A riesgo de hacerme pesado, y como último comentario -relacionado ahora con el fondo del asunto que preocupa lo suficiente al Sr. Pou como para organizar lo que con el enorme respaldo de su porcentaje del 0,82 %- transcribo lo que remití a varios miembros de la Junta de Patronato va haciendo ya casi seis meses:
Un notario clásico, supongo que poco conocido ya por los jóvenes pero que siempre consideré un maestro y por el que tuve, en el terreno jurídico, auténtica veneración, y me refiero a José González Palomino, decía que el Derecho debe estar fundamentado, absolutamente siempre, en el sentido común. Si no, deja de ser Derecho y se convierte en legalismo arbitrario. Yo añadiría que esa forma de contemplar el Derecho es propia de leguleyos y rábulas pero nunca de notarios.
Una Mutualidad de reparto es, ante todo, una institución jurídica fundamentada en una idea esencial: se constituye como medio de satisfacer necesidades de sus asociados, los mutualistas. Cuando se crea una mutualidad de otro estilo, de consumo, de disfrute de bienes, de lo que se te ocurra, puede tener como objetivo la mera utilidad, pero no la necesidad. Como está dominada, por su propia naturaleza (es decir, porque se trata mediante ella de cubrir necesidades), por la idea matriz de la solidaridad, la consecuencia indefectible es que las cargas, es decir, el coste de las necesidades, son objeto de reparto entre todos los mutualistas, y ese reparto no puede ser proporcional a las aportaciones (si fuese así la mutualidad sería una figura ridícula, ya que presupondría que quien más aporta es el que tiene más necesidades, y al final se aportaría para recuperar luego lo aportado) sino objeto de reparto, generalmente igualitario, aunque podría no serlo.
Mientras la Mutualidad Notarial era el vehículo único de satisfacer las necesidades de previsión social del Notariado, estaba en su razón de ser el establecimiento de unos baremos o escalas que favoreciesen especialmente a quienes siendo notarios no hubiesen cotizado lo suficiente para ver sus necesidades esenciales cubiertas, caso de producirse las contingencias – muerte, incapacitación, penuria por escasez de ingresos (como ocurría con la institución, afortunadamente desaparecida, de la congrua) – indeseadas, por un criterio de estricta antigüedad.
Pero vamos con el sentido común, que es la esencia del Derecho. Cuando las necesidades están cubiertas por otro medio, especialmente si es general (la Seguridad Social) todo baremo que no sea la estricta antigüedad en el mutualismo es absolutamente inicuo. La Mutualidad ha dejado de tener su carácter esencial de reparto, porque ya no hay que aplicar ningún principio de solidaridad, que ya está ínsito en el medio general de previsión. Por si interesa el dato, te diré que eso es exactamente lo que ha ocurrido con la mutualidad General de previsión de la Abogacía, que agrupa a cientos de miles de abogados.
Y esa es exactamente la situación actual de la Mutualidad Notarial. Guste o no, lo que resta de la MN es un patrimonio residual, y ese patrimonio residual tiene que ser objeto de restituciones a los mutualistas…
18 octubre, 2014 - 23:32 Reply
Suscribo totalmente el contenido del artículo . Es hora de que en el Notariado se diga “alto y claro ” las cosas que han ocurrido y están ocurriendo en relación al pago de una prestación complementaria a los mutualistas a cargo de los fondos residuales de la Mutualidad Notarial .Que se sepa que en 2004 la Junta de Patronato en connivencia con el Consejo General del Notariado tuvo una pretensión que entraba dentro del Código Penal . Esta JP y las sucesivas hasta la actual no quisieron o no supieron resolver una situación que otras mutualidades sí lo hicieron .
Pero lo que resulta preocupante es que ningún miembro de la JP ni del CG fuera discrepante de lo que parece fue la postura de sus Presidentes .
Los acuerdos adoptados por la JP el 15 de julio de 2014 resolvían el problema y las Asociaciones comunicaron que los respaldaban .
La sorpresa ha sido que un vocal de la JP , Felipe Pou Ampuero , el 29 de julio recurrió los acuerdos ante la Dirección General pidiendo además su suspensión .Según se dice en el artículo al sentirse atacado por las Asociaciones y por los Notarios que se han dirigido a él a título particular ha recibido el respaldo del CG.
Respetando la postura de la Decanos , que son muy libres de tomar acuerdos , quiero llamar la atención que es muy triste que en ese Órgano supremo del Notariado no haya habido , al parecer , ninguna voz discrepante que le haga ver al recurrente que su postura no es compartida ni por los jubilados ni por muchos ( por no decir todos ) de los activos que forman parte de las Asociaciones ; que esa postura rompe , lamentablemente , el principio de solidaridad que ha presidido la MN desde su origen ; que no tiene en cuenta las razones de justicia y equidad que se encuentran en la base de las propuestas de las Asociaciones ; que los coeficientes multiplicadores ( gracias a los cuales el fondo de la MN llegó a las cifras que alcanzó ) estuvieron vigentes de 1990 a 2004 ; y que los Notarios que más soportaron esos pagos no son los ahora activos o por lo menos todos ellos .
Todas esas razones no tienen la mayor importancia para Felipe Pou y el resto de los Decanos que se consideran atacados en la figura de su compañero con lo que demuestran que de pensar , nada ; que de espíritu crítico , nada ; que los conceptos de justicia y de equidad , son para otros , no para ellos ; que ellos están a lo que están , cosa que nadie sabe con certeza visto el rumbo que llevan y los espectáculos lamentables de dimisiones , cartas , intrigas y demás que están salpicando su actuación .
19 octubre, 2014 - 01:57 Reply
Añado al último comentario de Antonio Francés: La Mutualidad FUE inicialmente de reparto (presupuesto anual de gastos, a cubrir por las aportaciones de los notarios en activo), pero alguno de nuestros cerebros malpensantes, adulteró esa finalidad fundacional de “reparto” convirtiéndola en instrumento para otros fines extraños a los contemplados en las normas fundacionales; esas nuevas finalidades (castigar a las denominadas macronotarías- que no es mi caso- o a quienes autorizasen macro-escrituras) proporcionaron a la Mutualidad unos ingresos extras desorbitados, obtenidos coactivamente a nuestra costa. A eso se añade que dadas las normas existentes, no podían emplearse ni siquiera en mejorar las pensiones de los ya jubilados, y ocurrió que el capital de la Mutualidad siguió in crescendo hasta convertirse en ese capitalito de nada, embalsado sine die en el limbo y objeto de oscuros deseos, sobre el que mas de cuatro gatos andarán ideando alguna ingeniería financiera para hacerlo desaparecer del mundo de lo real, lo cual no sería sino un caso más para añadir a la larga lista de las prestidigitaciones financieras que ya conocemos.
Parece mentira que precisamente quienes nos hemos pasado la vida en tales operaciones, no seamos capaces de disolver y liquidar de una vez esa herencia de la ya extinta Mutualidad, formada y engordada a nuestra exclusiva costa. Ya es hora de que la MN sea verdaderamente de “reparto”. Si para ello hay que ir al juzgado, incluido el de guardia, ya estamos tardando: dentro de treinta años, no quedamos ninguno. ¿O es eso a lo que esperan?
19 octubre, 2014 - 19:20 Reply
Es que no me he explicado bien. Lo que quería decir es que a los que llevamos más de 10 años jubilados, los 12.000 euros que hemos recibido en esos 10 años, salen a una media de 100€ al mes, no a 500. Esos dos pagos (bienvenidos sean) no fueron sino una propina entregada por los integrantes de la Junta del Patronato de la Mutualidad al dejar el cargo. Mejor hubiera estado si hubieran resuelto el problema de fondo. Y mejor, también, si se lo hubieran pensado un poquito y hubieran pagado en proporción al tiempo de jubilación, ya que la misma cantidad se pagó a los que llevaban 1 año jubilados (no está mal 12.000€ por un año de jubilñación) que a los que llevábamos 10. Se ve que no había tiempo para hacer los cálculos.
Por lo demás, he aprovechado para hacer un recorrido por esta página, que no conocía, y después de leer los diversos artículos publicados en ella, me resulta curioso comprobar que los actuales integrantes del Consejo General del Notariado, han conseguido algo muy difícil, como es poner de acuerdo a casi todos los compañeros.
– Tienen fastidiados a los COMPAÑEROS que todavía no han entrado, los opositores recién aprobados, puesto que en vez de apoyarlos decididamente solicitando desde el principio a la DGRN la convocatoria del concurso, les ningunean, posponiendo sus legítimas expectativas de empezar a trabajar a la efectividad de la demarcación notarial.
– Tienen fastidiados también a los compañeros en activo, que les solicitan transparencia, les piden la convocatoria de un Congreso Notarial, les ruegan que acaben de una vez con las peleas infantiles y las camarillas que hay en dicho órgano y que se dediquen a trabajar todos a una en bien del notariado. Peticiones todas ellas desatendidas.
– Y finalmente desprecian a los (también COMPAÑEROS) que ya hemos dejado el cuerpo, por habernos jubilado o por haber fallecido prematuramente (y no olvidemos a las viudas y viudos), negándonos el cobro de unas sumas (que sin duda pueden parecer despreciables a los que estáis en activo, pero que no lo son para los que ya no tenemos esa fuente de ingresos que era la notaría). Y esto último lo hacen apoyando a uno de sus miembros que lo que ha hecho es impugnar un acuerdo adoptado por otros COMPAÑEROS por unanimidad (y creo que sin ni siquiera su asistencia o delegación de voto).
(Las palabras COMPAÑEROS del primer y del último párrafo las pongo en mayúsculas para recordarles que también lo son/somos.)
Esa actitud (del Consejo) me parece mezquina. En vez de llamar al orden al decano que impugna e instarle para que retire el recurso, lo que hacen es ponerse de su lado. Eso sí, parece que están totalmente legitimados por los votos de sus respectivos colegiados.
Otro mutualista en activo
19 octubre, 2014 - 23:31 Reply
O que no se ha sido justo con la representatividad real de Felipe Pou. Obtuvo un raspado 50% de los votos siendo su candidatura la única. Por segunda vez. Quizás ahí esté el problema.
20 octubre, 2014 - 01:04 Reply
Al menos entre los partidarios de transparencia y usuarios de “TRANSPARENCIA”, parece existir consenso en rechazar la actitud de Pou, cuyo porcentaje de representatividad corporativa nos importa un pito a quienes soportamos su genialidad, su ocurrencia o su finura jurídica, digna de mejor causa.
En cuanto al Consejo baste con instarle, como magistralmente ha hecho Antonio de Francés, para que ni se apropie de funciones que no le corresponden, puesto que no es la Junta de Patrronato, ni debe considerarse obligado a respaldar a un Decano por mera solidaridad inter próceres mal entendida (y que, por ciero, no han practicvado mucho en los últimos años). No deja de ser curioso que se hayan guardado sus unanimidades para respaldar algo que precisamente cuenta con el rechazo unánime de quienes somos sus protagonistas y no títeres de esta feria.
A esto se le llama olfato político.
Sería deseable (aunque no esperable) que uno y otros dieran marcha atrás y se preocupasen al menos de no estorbar, para que (a ser posible mientras quedemos vivo alguno de los beneficiarios) se resuelva el enigma histórico de cuando, como, donde y cuanto se nos va a devolver de nuestro fondo indebidamente retenido.
José María Cano Reverte
20 octubre, 2014 - 18:27 Reply
En primer lugar gracias a Antonio Ruiz Clavijo por su carta que me ha hecho conocer las páginas de Transparencia Notarial. Un abrazo Antonio
De verdad que me gustaría conocer las razones de : primero, el apoyo unánime del CGN a uno de sus miembros, el Sr. Pou, olvidando que dejan en muy mal lugar a sus otros dos compañeros Decanos que, en su día, votaron en favor del acuerdo ahora recurrido por el Sr. Pou. Por cierto que choca ahora esa unanimidad cuando parece no existe tanta entre sus miembros en otras cuestiones recientes, con dimisiones etc que no dan un gran ejemplo.
Y segundo: ¿cuáles son las verdaderas razones que llevaron al Sr. Pou a interponer su recurso? Es que no acierto a comprenderlas porque siempre consideré que el Notariado del que me siento orgulloso de pertenecer, pues aunque jubilado sigo siendo notario, era un cuerpo en el que primaban los principios de justicia, equidad y solidaridad (recuerdo aquellos casos en que primaba la ayuda de la esposa e hijos del notario prematuramente fallecido). Y ahora se nos quiere despojar de una propiedad (si, José Javier Cuevas, es una apropiación indebida lo que se ve al final del camino) olvidando aquellos principios.
Temo que nuestro querido cuerpo se esté impregnando de las nuevas tendencias en que se ignoran tales principios en aras de una pretendida legalidad, creada ad hoc en no pocas ocasiones, y una igualdad que tapa todas las injusticias, y por ello se opte por dejar pasar el tiempo hasta que no queden mutualistas ni viudas/viudos. A estos se les quiere aplicar una especial de eutanasia pasiva privándoles de unos derechos legítimamente adquiridos acudiendo, para demorar le “liquidación” a toda clase de zancadillas olvidando que, incluso puede llegar el día, un gobierno opte por apropiarse de un patrimonio existente que parece no tiene dueño notorio (cosas más gordas se han visto).
Jesús Domínguez Rubira
20 octubre, 2014 - 17:14 Reply
El Sr. Pou al interponer su recurso actúa como portavoz y continuador del propósito de que el Consejo se apropie del patrimonio de la Mutualidad.
Fracasada la primera intentona se optó por dejar pasar el tiempo sin pagar ni adoptar acuerdo alguno estableciendo la prestación correspondiente a jubilados a viudas. Con ello quizá se pensaba que ,como los mutualistas irían falleciendo, al final se podría conseguir que el patrimonio fuera a parar al Consejo. Esta actitud se amparaba en la ridícula idea de que la Junta de Patronato, siempre dominada por el Consejo, carecía de facultades para resolver el destino de aquel patrimonio.
Cuando se convenció a la Junta de Patronato que no era precisa norma alguna habilitante, como pretendió siempre el Sr, Ollé, y que no solo tenía facultades sino que estaba incumpliendo la obligación de aplicar el patrimonio al pago de prestaciones de previsión social a favor de los mutualistas y beneficiarios, las dilaciones se justificaban en la búsqueda del criterio para fijar el importa de las prestaciones.
El pasado julio la Junta de Patronato fijó el sistema para determinar el importe de las prestaciones y para pagarlo a sus destinatarios con efectos a 1 de enero de 2004. Ya estaba en vías de solución el problema de la MN, pero entonces surge el Sr. Pou con su recurso, cuya definitiva resolución puede prolongarse unos cuantos años, durante los cuales seguirán falleciendo mutualistas y viudas y cada vez quedarán menos personas, que por la edad y el cansancio, puedan seguir haciendo oir sus derechos ante un notariado cada vez más ajeno a los problemas de la Mutualidad (no se olvide que no forman parte de lla los procedentes del cuerpo de Corredores y los ingresados desde 2.004).
Un indicio claro de la postura del Consejo nos lo ofrece no solo el respaldo que ahora presta a Pou, sino su propósito nunca negado de instalarse en el edificio de la Plaza de la Independencia de Madrid, propiedad de la Mutualidad. Recientemente ha encargado a Don Felipe Pou Ampuero, Decano del Colegio de Pamplona y nombrado por el Consejo miembro de la Junta de Patronato, que se ocupara de tramitar la adquisición de ese edificio para el Consejo.
Juan Romero-Girón
20 octubre, 2014 - 19:23 Reply
Se están reproduciendo en esta página las ideas y comentarios, repetidos también en Asambleas y Juntas Directivas de la ANEM y la ANEJ, que nos ido llegando o circulando, más los resultantes de la novedad protagonizada por el Decano Sr. Pou, pero que abundan en lo mismo, la falta de ejecución del destino del patrimonio sobrante de la MN, destino que conocemos desde el Dictamen del Consejo de Estado. Seguiremos repitiéndolos en lo sucesivo y ya van más de diez años. Y seguirán falleciendo beneficiarios sin haber percibido cantidad alguna.
Cuando, con los acuerdos de julio 2014, parecía que al fin la JPMN vencía la resistencia, propia y heredada de otras Juntas, aparece este extraño suceso, providencial para los partidarios de la resistencia, que va a convertirse en nueva causa de dilación.
En mi opinión, se han acabado definitivamente los tiempos de la confianza en la resolución voluntaria de esta cuestión por parte de sus responsables. En realidad, se acabaron hace mucho tiempo, y se ha esperado o confiado inútil e ingenuamente. Ha llegado la hora de plantear esta cuestión en la única sede que puede solucionarlo, la judicial. Ha llegado la hora de movilizarnos. Si la Asociaciones no tienen legitimación para interponer la demanda, deben organizarse para solicitar poderes para pleitos individuales y provisión de fondos para encomendar la demanda a un Abogado competente.
Carmen Pérez Alvarez
20 octubre, 2014 - 22:03 Reply
Viuda de Notario
Suscribo todo lo expuesto por las asociaciones ANEJ y ANEM, con respecto a las retribuciones que
debe pagarnos la MUTUALIDAD NOTARIAL a Notarios jubilados y viudas.
Todo lo que últimamente está sucediendo parece una cortina de humo para ir posponiendo los pagos y
que vayamos desapareciendo los destinatarios.
Pediría que lo que ES JUSTO se haga cuanto antes: la MN fue constituída por aquellos mutualistas como
seguro de ayuda a la vejez o a la desgracia. Tengamos ésto en cuenta y seamos generosos.
El Sr POU y demás notarios llegarán a esa solución que todos deseamos: la justicia y la solidaridad es
inherente al Notariado, nunca lo dudé. Tengo esperanza de que acabemos todos satisfechos.
Muchas gracias a ANEM y ANEJ por su interés y trabajo en pro de los más necesitados.
20 octubre, 2014 - 22:47 Reply
Intervengo desde la sensibilidadd de tener un madre viuda de Notario que viene cobrando desde hace años una exigua pensión de 18.000 euros al año, a pesar de las cotizaiones que su marido (mi padre) realizó a la Mutualidad que sin duda superarán en mucho lo que ella pueda percibir por muchos años que viva. Resulta doloroso que nuestros dirigentes hayan sido tan insensibles en estos diez largos años, teniendo en cuenta por ejemplo los sustanciosos sueldos que ganan los empleados del Consejo y de muchos Colegios Notariales (muy por encima de los sueldos de convenio sin ninguna justificación) y que contrastan de manera grosera con las prestaciones que NO reciben nuestros jubilados y viudas de la Mutualidad Notarial teniendo un clamoroso derecho a ello. ¡Acabemos de una vez con esta indignidad!
En cuanto al unánime apoyo del CGN a Felipe Pou no salgo de mi sorpresa: ¿Como puede entenderse democráticamente valida la postura de impugnar el acuerdo de un órgano corporativo adoptado por unanimidad y defendiendo una posición que beneficia los propios derechos del recurrente? No puede entenderse, tampoco, la encendida defensa del Decano frente a las cartas de las Asociaciones de Mutualistas y de algunos exDecanos que simplemente se han limitado a criticar su postura. Desgraciadamente llevamos mucho tiempo bajo las tesis del “pensamiento unico” que significa que una vez celebradas las elecciones hay que plegarse a las decisones de la mayoría, sin rechistar, y que criticar o no compartir un criterio es insultar o intentar subvertir el orden democrático. Tambien resulta sonrojante la solicitud del CGN a la JPMN que revoque el acuerdo de solicitar la recurrente fianza por los posibles perjuicios que su recurso pueda ocasionar…¡Como si no fuera responsable de sus actos!
20 octubre, 2014 - 23:05 Reply
Como viuda de notario desde el año 1994, he ido recibiendo las distintas noticias que en estos años han enviado,en alguna ocasión pidiendo un poder notarial y en otras la conformidad para algunas gestiones, también los dos ingresos de 6000€ cada uno que llegaron en un momento un poco apurado, como el de ahora. Confió que sí tenemos algún derecho sobre las cantidades de le MN, lo hagan en el menor tiempo posible, tengo 80 años, no se cuánto me quedara pero me gustaría poder dar las gracias al cuerpo de Notarios al que mi marido con mucho orgullo perteneció
21 octubre, 2014 - 01:43 Reply
Lo siento pero tengo que repetir. Me veo obligado a hacerlo después de mi comentario del sábado y a la vista de los posteriores. Y como las teclas de mi ordenador no van al compás de mis pensamientos, que son muy rápidos, tengo que adaptarme a uno y otros para decir lo que quiero acudiendo a un simple esquema literario con las trampas propias de un escritor novato. Vaya por delante que no estoy suficientemente informado del tema de la mutualidad, pero es lo de menos, porque creo que el presente post y los comentarios que le acompañan ponen por primera vez de manifiesto las miserias del notariado actual. Por ello, yo sigo haciendo preguntas:
-¿qué y quiénes impiden aplicar durante tanto tiempo,10 años que prometen continuidad, el patrimonio de la mutualidad a sus destinatarios, notarios, claro, sean quienes sean.?
-¿a que cantidad asciende ese patrimonio, en que consiste ,parece que inmuebles, cuentas corrientes ;quien administra aquéllos y donde están depositadas éstas, quien se encarga de su gestión?
-¿Por qué Felipe Pou Ampuero vota en contra ,en solitario ,con razones de fondo, supongo, pero también de forma, como la del secretario, que induce a confusión y recuerda prácticas dilatorias de un abogado experimentado.?
-¿Por qué el Consejo, Presidente al frente, con la celeridad debida, apoya a uno de los suyos, en temas ajenos a su cometido ,como es la Mutualidad, y no acusa recibo del escrito dirigido por ” uno de los nuestros”, afectado directamente por la misma situación.?
Y tres consideraciones:
-Mi respeto y felicitación a Antonio, por estar aquí ,por su lucidez, por la claridad y sencillez de su ex posición , que para si quisiéramos muchos de los ejercientes.
-Vergüenza me da como notario, que compañeros jubilados, con muchos años de ejercicio, con la tranquilidad y satisfacción del deber cumplido, tengan que recurrir a este blog para explicar, justificar y pedir lo que ,de la forma que sea o quieran, legítimamente les corresponde.
– Por último,estamos en tiempos de cambio, de dificultades, pero también de responsabilidades. A quién corresponda.
alfonso zapata zapata
21 octubre, 2014 - 10:04 Reply
Estoy de acuerdo con los términos del artículo. Se supone que ya es hora de resolver este situación en beneficio de los jubilados y sus cónyuges viudos.
Angel Velasco Ballesteros
21 octubre, 2014 - 11:44 Reply
Soy notario en activo desde 1.981,hijo de Notario,fallecido,por lo que la pejudicada es su viuda,osea mi madre.Creoque todos estos recursos por parte del Decano de Navarra no es mas que una maniobra para demorar el pago de algo que pertenece a los Notarios que contribuyeron a su formación y que por ley de vida cada vez son menos.Propongo que la cuestión se resuelva, si es necesario ,en los Tribunales.,con la máxima urgencia.
21 octubre, 2014 - 12:01 Reply
Soy viuda de notario desde 1991 en que murió Joaquín prematuramente. Hace cuatro años sufrí un infarto cerebral que hace que necesite atención constante.
Mi marido pagó religiosamente a la Mutualidad, y no creo que pensara que yo me iba a ver en esta situación, en la que me tengo que pagar hasta el seguro de salud.
Ahora desgraciadamente requiero una atención constante que es muy onerosa, precisando varias personas que me asisten a todas horas y que me tengo que pagar de mi peculio.
A veces pienso que la Mutualidad lo que está haciendo es dilatar los plazos esperando que yo (tengo 80 años) y otros mutualistas fallezcamos.
Señor Pou, creo que los mutualistas, y en concreto las viudas y viudos de notario no nos merecemos esto. Mi marido falleció con 56 años, haga usted los cálculos.
Quiero dar las gracias a todos los notarios jubilados o no que nos están ayudando a las viudas que somos el eslabón más débil en esta cadena, y en concreto a Antonio Francés por su cariño.
21 octubre, 2014 - 12:36 Reply
Abuso aquí de esta página de Transparencia Notarial para transcribir una carta que envío a todos mis compañeros, notarios en activo y jubilados.
La carta que, al parecer, el Decano del Colegio Notarial de Pamplona Felipe Pou ha enviado a modo de circular a todos los Decanos de España no sería merecedora, atendiendo al tono vulgar y un tanto chulesco que la impregna, más que del desprecio más absoluto. Sin embargo, dado que en esa lamentable pieza literaria se alude en términos desconsiderados a los notarios jubilados, no me parece inconveniente, en mi calidad de presidente de ANEJ, hacer al Sr. Pou algunas puntualizaciones, que enumero.
1.	Dice el Sr. Pou que la Junta de Patronato había acordado el 19 de abril de 2014 externalizar el pago de pensiones, que consistía –dice– “en esencia” en que el baremo a aplicar para el pago de pensiones era el establecido en el artículo 20 del Estatuto de la Mutualidad Notarial y no el de la Seguridad Social, acuerdo que según él fue “ratificado por el CGN en el Pleno de 31 de mayo de 2014”. Al respecto, cabe indicar lo siguiente:
a)	No se entiende que un acuerdo de la Junta de Patronato necesite de la “ratificación” (tal vez el Sr. Pou utiliza el concepto en sentido vulgar y no jurídico) del Consejo. La J. de P., por si el Sr. Pou lo ignora pese a formar parte de ella, adopta con plena autonomía los acuerdos que versan sobre materias de su competencia, sin que precise de aprobación o refrendo (no “ratificación”) del Consejo General. Posiblemente incurre el Sr. Pou en una cierta confusión, derivada del hecho de que Presidente y Vicepresidente del Consejo ostenten simultáneamente los mismos cargos en la J. de P. Pero no acierta al entender que la Junta de la que forma parte deba actuar lacayunamente respecto del Consejo General. Es posible que su error se deba al recuerdo de la entusiasta acogida que en el año 2004 tuvo en la Junta de Patronato de aquel momento el intento (abortado gracias al tesón de la Asociación de Jubilados y al Dictamen del Consejo de Estado de 28 de julio de 2005) de un Consejo General del Notariado de infausta memoria que intentó el expolio, por vía de Real Decreto, del patrimonio de la Mutualidad Notarial. Ese mismo patrimonio que hoy pretende el Sr. Pou que beneficie a algunos notarios en activo en perjuicio de jubilados y, lo que es más sangrante, de viudas de notarios (¿compañeros del Sr. Pou?) fallecidos.
b)	¿Cómo explica el Sr. Pou su asistencia, en el mes de mayo de este año, a dos reuniones –con intervención de los representantes de las Asociaciones ANEJ y ANEM, entre ellos quien suscribe estas notas– en que se trató precisamente del baremo a aplicar si ya la J. de P. (con la “ratificación” posterior del Consejo) había adoptado en abril el acuerdo firme de aplicar el del artículo 20 del Estatuto? ¿Habrá que pensar que el Sr. Pou estaba gastando una broma a las Asociaciones de Mutualistas acudiendo a las reuniones a debatir algo que ya se había decidido de antemano?
2.	En cuanto al fondo de la cuestión –el célebre baremo del artículo 20– el Sr. Pou se empecina (esgrimiendo el apoyo de no sé qué Gabinete jurídico que, al parecer, necesita una Junta integrada, se supone, por juristas prestigiosos) en aplicar a una situación determinada (el pago, a cargo del patrimonio remanente de la Mutualidad Notarial, a sus legítimos titulares –los mutualistas– de prestaciones complementarias) una norma dictada para una situación completamente distinta, a saber, la creación de pensiones que se estableció cuando la Mutualidad era el sistema único de previsión que existía en el Notariado, función que desde hace más de diez años desempeña la Seguridad Social. Pero de ese problema de base (que el Sr. Pou no tuvo inconveniente en debatir en reuniones oficiales cuando, según dice ahora, estaba ya resuelto y decidido) es de suponer que recibirá cumplida contestación de la propia Junta de Patronato en el recurso que el Sr. Pou se ha atrevido a presentar ante la Dirección General.
3.	Sí, no obstante, se puede hacer ver simplemente que la Asociación de Notarios Jubilados no ha optado (y podría haberlo hecho) por
a)	Solicitar la disolución y liquidación de la Mutualidad Notarial exigiendo el pago directo del patrimonio a los mutualistas en proporción a las aportaciones estricta y personalmente realizadas por cada uno, procedimiento más o menos complejo pero cuya justicia reconoció el Consejo de Estado en el dictamen antes aludido.
b)	Exigir, por la misma vía de disolución y liquidación, el pago a los mutualistas en proporción estricta a la suma de años totales de cotización de quienes hoy son notarios en activo y los que están ya jubilados, lo que no parece ilógico ni injusto, pero que arroja resultados muchísimo más beneficiosos para los jubilados que la aplicación del baremo de la Seguridad Social. Pero eso implicaría poner en contra a los activos y a los jubilados, lo que a Pou parece no importarle pero que a la Asociación de Notarios Jubilados le repugna.
c)	Admitir el pago de prestaciones complementarias en forma de pensión (lo que conlleva el grave perjuicio de que los jubilados y las viudas cobrarán esa pensión muy pocos años, o meses en muchos casos) pero por lo menos aplicando los criterios de proporcionalidad expuestos en las dos letras anteriores y no el baremo de la Seguridad Social.
4.	Pues bien: la Asociación de Jubilados (ANEJ), lo mismo que la Asociación de Mutualistas (ANEM)
a)	Han aceptado sustituir un cobro de cantidades –a lo que tendrían perfecto derecho– por el de unas pensiones que al ser vitalicias van a tener, para jubilados y viudas, muy poco recorrido y, en definitiva, muy poca cuantía total.
b)	Han aceptado el baremo de la Seguridad Social, muy inferior al de sumas de años de cotización efectiva.
c)	Están dispuestas a aceptar un índice de revalorización anual de un uno por ciento, en lugar del que defendían en principio, el del 0,25 % que aplica la Seguridad Social a todos los españoles. Y esa revalorización anual la van a cobrar muy pocos años, o tal vez muy pocos meses, los notarios jubilados y las viudas que tengan en estos momentos avanzada edad.
d)	Se han negado, porque ello significaría añadir a la injuria el escarnio, a admitir un baremo –el célebre del artículo 20 del Estatuto, norma absolutamente inaplicable al caso como queda dicho– que daría a un notario en activo que ha cotizado un solo mes un 25 % de la pensión máxima, a otro con ocho años de cotización un 40 % o a quien haya cotizado 24 años un 100 %.
5.	El Sr. Pou –que, incidentalmente, se refiere a la actuación de la Junta de que forma parte como “mayor desatino”– recuerda, en su carta, al alguacil alguacilado, puesto que esa triste misiva es un puro desatino, de la cruz a la fecha. Por ejemplo:
a)	Dice que con el baremo de la S.S. se atiende exclusivamente a la antigüedad en el escalafón (es falso: se atiende a la antigüedad en los años de cotización efectiva a la Mutualidad, que no es lo mismo aunque no atine a comprenderlo el Sr. Pou.) por lo que cobran más pensión los más antiguos, es decir, los jubilados. Dejemos aparte que sin duda hay algunos jubilados que no habrán cotizado para tener la pensión máxima y activos que han cotizado los años suficientes para tener derecho a ella. Pero en cambio al Sr. Pou no le parece un desatino pretender que cobren más, o igual, muchos que muy poco, a veces prácticamente nada, han contribuido a crear el patrimonio de la Mutualidad.
b)	El párrafo que comienza “Es así que la aplicación del baremo…” y concluye con “aplicado hasta el día de hoy sin ninguna excepción” es un puro desatino de principio a fin. El baremo de la S.S. –dice– supone beneficiar a los jubilados en perjuicio de los activos; no le parece a Pou, por lo visto, que aplicar el del famoso artículo 20 suponga beneficiar a algunos activos (entre los que él se cuenta, no faltaría más) que a los jubilados. Aplicar el baremo del Estatuto –sostiene– supone “continuar aplicando” el baremo “aplicado hasta el día de hoy sin ninguna excepción”. Aquí ya el desatino recuerda el teatro del absurdo; porque el baremo del estatuto no se continúa aplicando a ninguna pensión, ni se aplica “hasta el día de hoy sin ninguna excepción”, sencillamente porque el día de hoy las pensiones las paga la Seguridad Social, que no aplica tal baremo. ¿Quién es el que desatina?
c)	El desatino en cuanto al tema del voto del Secretario es tan grave como pretender que todos, absolutamente todos, los acuerdos adoptados desde siempre por la Junta de Patronato son radicalmente nulos. Y, por cierto, nunca el Sr. Pou, hasta este momento histórico, que se sepa, se quejó de que el Secretario de la Mutualidad votase en la adopción de los acuerdos. Se conoce que súbitamente se le ha hecho la luz. Pero pedir al Sr. Pou que se informe acerca de cómo y por qué se regula el eventual voto de los Secretarios desde la normativa, por ejemplo, del Consejo de Gobierno del Banco de España hasta la práctica de cualquier sociedad civil o mercantil, tal vez sería demasiado pedir.
6.	Y termina la triste carta con una parrafada, agresiva e injuriosa para sus compañeros de Junta y de Consejo, y con las palabras finales, propias de señorito de casino de pueblo, amo de vidas y haciendas: “Yo no lo voy a consentir ¿y vosotros?”.
En fin, esa es la situación. El Sr. Pou consigue boicotear la solución a un problema que dura bastante más de diez años y que ha visto morir a doscientos veinte Notarios jubilados y a un importante número de viudas de compañeros. Y a todo esto ¿tal vez planea en el horizonte la aspiración de algunos de conseguir para el Notariado, y a buen precio, el edificio de la plaza de la Independencia?
21 octubre, 2014 - 13:53 Reply
Interesante post que cada vez está perdiendo más las formas, menos mal que, contados, los editores son siete u ocho, que son los mismos que invitan a cañas en otros lugares..
21 octubre, 2014 - 14:16 Reply
Llevo algunos días leyendo el presente post y los subsiguientes comentarios.
Reconozco que el asunto de la Mutualidad Notarial me ha resultado oscuro, enrevesado, polémico e inabarcable. Ahora, gracias a los compañeros, se algo más del asunto, aunque todavía quedan bastantes puntos en la penumbra, al menos para mí.
En su último comentario Tomás Michelena formula algunas preguntas cuyas respuestas resultan básicas para terminar de comprender el problema de la Mutualidad. Permitidme que las reformule:
En España consideramos de mal gusto hablar de cifras concretas. De lo que estamos tratando aquí es de dinero, por tanto, parece básico saber a cuanto asciende el patrimonio de la Mutualidad. ¿Alguno lo sabe?. Asimismo, es fundamental saber a cuanto ascendía en 2004 y cuanto queda en 2014. Si ha disminuido ese patrimonio durante ese tiempo, saber como se justifica. ¿Alguien puede explicarlo sin recurrir a elipsis?. Si no se puede explicar es más que probable que ya estemos ante un caso de apropiación indebida que podría justificar las dilaciones e inoperancias de las que se ha hablado. Y que, por supuesto, justificaría acciones judiciales.
También es fundamental saber por quienes, como se gestiona y se ha gestionado ese patrimonio. Sencillamente porque son los responsables del mismo. ¿Cuales son los gastos corrientes de esa gestión?; ¿existen empleados de la Mutualidad?; ¿cuántos?; ¿se perciben primas, dietas, etc. por los miembros del Patronato?; ¿por qué cuantías?; ¿son cifras vergonzosas?; ¿se han asignado tarjetas para gastos de representación?. No parece una tontería responder a estas cuestiones, que podrían aclarar algunas conductas y posiciones.
A mi también me parece básico entender las distintas posturas, expuestas con claridad. Corregidme si me equivoco:
a) Quienes abogan porque ese patrimonio se vaya consumiendo en atender a jubilados o sus viudas hasta que se acabe. Otra cuestión es determinar con qué cuantías, lo que haría variar la duración de las prestaciones, pero al final se consume el tesoro. Parece justo para quienes han aportado durante toda su vida, injusto para quien, habiéndolo hecho casi toda su vida profesional (yo, por ejemplo, desde 1984), no percibirá nada cuando llegue su momento. Solamente queda el triste consuelo de pensar que durante los diez últimos años no hemos tenido que aportar.
b) Otros consideran como lo mas apropiado liquidar ese patrimonio y repartirlo entre los que aportamos para su constitución. Supongo que ese reparto sería en proporción a lo aportado, de tal manera que quienes mas recibirían serían los actualmente jubilados. Parece algo mas justo. Una vez hecho, se acabaría el problema.
c) Transmitir ese patrimonio al Consejo General del Notariado. Yo me pregunto: ¿para que?. ¿Acaso no recibe ya a través de las cuotas colegiales y de ANCERT (esa es otra) suficiente para su mantenimiento?. Si es para comprar una sede nueva ….¡en fin!.
Si lo he expuesto con escasa sofisticación jurídica, pido disculpas por mi reduccionismo. Si lo que ocurre es que no lo entiendo bien, ¿puede alguien señalar en qué me he equivocado?.
23 octubre, 2014 - 23:15 Reply
Querida Clara Campoamor. Me gustaría contestar algunas de las preguntas que planteas sobre la Mutualidad
¿A cuánto asciende el patrimonio de la Mutualidad? ¿Alguno lo sabe?
Lo puede saber cualquiera que se interese por ello. La Mutualidad audita sus cuentas todos los años y remite el informe de auditoría a los colegios notariales para que los pongan a disposición de sus colegiados. El Colegio de Madrid, al que yo pertenezco, envía a todos los colegiados (o quizás sólo a los mutualistas) un correo electrónico entre los meses de agosto y septiembre de cada año comunicándoles que tienen a su disposición dicho informe de auditoría para su examen o remisión. Entiendo que los demás colegios notariales harán lo mismo y si no lo hacen, preguntad, porque seguro que lo tienen
En cualquier caso, para adelantarte algún dato, el patrimonio de la Mutualidad se compone de dos grandes bloques.
Por un lado tiene dinero, invertido en diversos activos financieros. No te voy a poner cifras aquí, pero te animo a que pidas a tu Colegio el informe de auditoría y, si no lo consigues, dímelo y te lo enviaré (me temo que para ello tendrás que darme un nombre y una dirección reales). Por otro lado tiene dos inmuebles: el edificio de la Plaza de la Independencia 6 de Madrid y las oficinas de la calle Martínez Campos.
El edificio de la “Puerta de Alcalá”, es íntegramente propiedad de la Mutualidad. Tiene siete plantas de oficinas sobre rasante, una entreplanta y una planta baja con dos locales comerciales. Tiene además tres plantas de sótano con unas 110 plazas de garaje. En total 11.440 m2 de superficie.
Estuvo alquilado hasta diciembre de 2013 a la Comunidad de Madrid y antes a Telefónica. El alquiler daba para pagar los gastos corrientes y las prestaciones que todavía tiene a su cargo la Mutualidad y sobraba dinero. La Comunidad dejó el edificio en enero de 2013 y, previendo que se iba a vender a corto plazo, no se ha buscado un nuevo inquilino. Sólo queda un local en planta baja y unas instalaciones en la planta séptima alquilados a una empresa de Telefónica. Evidentemente este edificio no tiene actualmente el mismo valor que en el año 2007, antes de la crisis, aunque es un activo muy importante.
Las oficinas de Martínez Campos constan de tres plantas, alquiladas al Consejo, salvo una parte que ocupa la propia Mutualidad y (hablando de memoria) creo que son unas 70 plazas de aparcamiento en los sótanos, la mayoría de ellas alquiladas.
No cabe duda que es un patrimonio importante. Creo que no llega a la suma qu dice Antonio Francés en alguno de sus comentarios. Además está destinado a distribuirse entre más de 3.000 personas, por lo que no tocamos a mucho por barba.
Es fundamental saber a cuánto ascendía en 2004 y cuanto queda en 2014. Llevo sólo desde enero en la JPMN y no he mirado hacia atrás, pero estoy seguro que la Mutualidad tiene más patrimonio hoy que en 2004 (con la salvedad probablemente del valor de los inmuebles).
¿Por quiénes y cómo se gestiona y se ha gestionado ese patrimonio? La gestión del patrimonio corresponde a la Junta de Patronato. La gestión es muy conservadora, está invertido en activos muy seguros, en su mayoría a plazo fijo. La JPMN no se dedica a jugar con él para ganar plusvalías.
¿Cuáles son los gastos corrientes de esa gestión? Pide en tu Colegio el informe de auditoría para ver las cifras.
¿Existen empleados de la Mutualidad? La Mutualidad tiene dos empleadas en nómina. Las dos se llaman Macarena y seguro que muchos de los que lean estas líneas las conocen y pueden dar fe de su buen hacer y amabilidad. Llevan más de 20 años trabajando para los mutualistas con total honradez y dedicación.
¿Se perciben primas, dietas, etc. por los miembros del Patronato? No. Te diré que la JPMN no le cuesta mucho dinero a la Mutualidad. Únicamente se reembolsan los gastos del billete de tren o de avión de los miembros del Patronato que viven fuera de Madrid cuando vienen a las reuniones. Además, como las reuniones se procuran aproximar a las del Consejo, sólo se paga el billete de los miembros de la JPMN que no son decanos, ya que a éstos aprovechan el viaje, por lo que lo hacen a coste cero para la Mutualidad.
¿Se han asignado tarjetas para gastos de representación? No. La Mutualidad sólo tiene una tarjeta de crédito, a nombre de una de las Macarenas, que se usa únicamente para hacer determinados pagos sin ir al banco a sacar dinero, ya que ellas no tienen firma en las cuentas (gastos del tipo de sellos de correos, etc) Creo que el gasto total durante el año 2013 rondó los 400€. Ni un euro gastado en viajes o comidas.
21 octubre, 2014 - 15:02 Reply
Es absurda la situación creada. La Mutualidad tiene una finalidad y es asombroso que después de tantos años, sigamos como estamos. Apoyo a la JUnta, y espero que todo se resuelva sin acudir a los tribunales. Al final, puede ser que todo pase a la SS.
Rafael Leña
21 octubre, 2014 - 18:01 Reply
De acuerdo con el artículo. Pero el señor (no le llamo compañero) Pou, puede estar tranquilo. Los jubilados que cotizamos en su día y las viudas nos iremos muriendo. Es decir, la naturaleza le hará el resto del trabajo sucio. ¡Qué vergüenza! ¡A qué extremos está llegando “nuestro” notariado!
22 octubre, 2014 - 00:05 Reply
Escribo como notario en activo, ingresado en el cuerpo en el año 2005 (y por tanto sin que me afecte personalmente este problema), pero sobre todo como hijo de notario fallecido hace ya muchos años. Agradezco enormemente a los editores de esta pagina, asi como a todos los compañeros en activo, compañeros jubilados, viudas e hijos de notarios fallecidos, que hayan arrojado un poco de luz al oscuro asunto de la mutualidad y que sobre todo lo hayan hecho publico para el conocimiento general. Parece que todos estamos de acuerdo: la injusta situacion de muchos notarios jubilados y viuda/os, que tienen derecho a algo que se les niega desde hace 10 años. Espero que el sentido comun se imponga a este desproposito y que pronto se llegue a una solucion que no debe ser otra que el pago de los atrasos debidos. Desgraciadamente, algunos ya no lo podran ver y otros no lo podran disfrutar
22 octubre, 2014 - 00:54 Reply
¡Hola Rafael!. Me alegra oirte (o leerte) después de tantos años.
Ya ves en que lio nos ha metido el buen señor, no se si por egoiso, por ganas de llamar la atención, por ignorancia, por imprudencia, por incomprensibles tardíos y sobrevenido escrúpulos de leguleyo picapleitos o, simplemente, por j….
No podemos esperar a la respuesta judicial del desafortunado y seguramente tendencioso y malintencionado recurso. Por desgracia para muchos ya no llergaría a tiempo
Alguien tiene que convencer (o vencer) al buen señor para que de grado o por fuerza (me refiero a la fuerza de la razón ya que “la otra”, aun siendo deseable, no sería correcta)retire el recurso:
– Los demás Decanos por dignidad, por vergüenza torera, por mostrarse mínimamente representativos y parecer justos y benéficos a los ojos de quienes tenemos serias dudas al respecto..
– Los notarios de Navarra por solidaridad con las victimas, por hacerse perdonar el haberlo elegido y reelegido, por no haber sido consultados por su teórico representante que, al menos en esto, va de por libre, hace “mangas y capirotes” y se considera decano por la gracia de Dios, y es miembro (incumplidor por cierto) de la Junta de Patronato por …una “gracia” de Dios.
Perdónale Señor porque es imposible que sepa lo que hace.
Raul Vall Vilardell
22 octubre, 2014 - 12:33 Reply
En primer lugar debemos agradecer a Antonio Francés el enorme esfuerzo que ha realizado durante más de 10 años en defensa de los Mutualistas tanto jubilados como activos que tantos sinsabores le han producido y que ha respondido con su finura jurídica y con su cortesía y señorío que le son habituales.
En segundo lugar cualquier jurista con un poco de sentido común se tiene que dar cuenta que el artículo 20 del Estatuto de la Mutualidad es totalmente inaplicable al haber pasado todos los notarios al régimen de la Seguridad Social. Muchas gracias Sr. Pou.
En tercer lugar es intolerable que el Consejo Superior del Notariado pretenda usurpar lo que es el edificio emblemático propiedad de la Mutualidad, de ninguna manera lo podemos ni tolerar ni consentir.
Por último ya sería hora de pensar seriamente en interponer acciones penales por la retención ilícita que han hecho las Juntas del Patronato de los fondos mutualistas, prescindiendo de las amplias facultades que el Estatuto de la Mutualidad les confiere.
natalia moreno ibañez
22 octubre, 2014 - 13:24 Reply
Soy incapaz de expresar mejor que Tomás Michelena todo lo que este asunto de la Mutualidad me sugiere, todo lo que pienso y todo lo que siento; Tomás, sin conocerte y como Notario de a pie me adhiero por completo a tus reflexiones en voz alta, magníficas en el fondo y en la forma. Me apena profundamente que tantas familias de compañeros jubilados se vean en una situación así, en un momento tan duro como el de hoy. Me indigna que esto suceda. Me temo que como Cuerpo cada día más nos vamos mereciendo nuestro ¿insoslayable? destino. Todo mi apoyo a quienes no están recibiendo lo que de justicia es suyo. Me avergüenza que haya personas que dejen este mundo sin – ellos o los suyos – recibirlo. Todo mi aliento a quienes estáis luchando por tan noble causa. Desde el corto horizonte de unas pequeñas miras no hay lugar para la solidaridad y la justicia con los más necesitados. Con la que está cayendo en nuestra sociedad no podemos ser cómplices con nuestro silencio de este comportamiento tan desleal e injusto con quienes no lo merecen. No podemos dar la espalda a esta realidad. Hagamos de la nuestra una profesión digna.
22 octubre, 2014 - 14:10 Reply
Valero Soler: de nuevo el parece que “todos” estamos de acuerdo… de nuevo falta la identifiación de todos… de nuevo no se sabe quiénes sois “todos”… todos a los que se permite incluiros en este post, ya que no se han añadido los comentarios que yo he enviado…
ay la forma aristoténica de hacer las cosas… ay la propaganda…
… y ay la forma de hablar de siempre de Cuevas Castaño, qué falta de templanza en sus expresiones, de color verde oscuro y negro (es una metáfora) como la organización en la que escribía… un ataque ad hominem, ya que no a los argumentos… y eso que él (Cuevas Castaño) se ha prejubilado anticipadamente, habría que estudiar si cabe que le asignen su parte y cuál sería esa, a lo mejor yo también me prejubilo y pido que me contrate algún Colegio Notarial… hay que ver lo que puede pasar… asombroso.
22 octubre, 2014 - 16:11 Reply
Estimado Juan: hablas en plural de comentarios que has enviado y que no han sido añadidos; y sin embargo solo hay un comentario tuyo que los editores no hemos considerado oportuno aprobar. Quizá es porque utilizas también otro u otros seudónimos y no recuerdas bien lo que escribes con cada uno. En cualquier caso, si el comentario realizado con este nombre no ha sido aprobado, no es porque sostuviera un criterio contrario a lo que se expone en este post, como quieres dar a entender. Ni en este caso ni en ningún otro (en los meses que lleva la página de rodaje los comentarios no aprobados apenas superan la decena sobre un total de casi seiscientos) la aprobación de un comentario se decide en función de la postura que el comentarista adopte respecto de cualquiera de los asuntos que se plantean. Muy al contrario, este blog ha nacido con la voluntad, que hemos expresado reiteradamente, de dar voz y cabida a todos los planteamientos sobre los temas que nos atañen a los notarios, por críticos y discrepantes que puedan ser con lo que al respecto aquí se defiende. Tu comentario previo no ha sido aprobado simplemente porque nada aportaba al debate. Y para que cada cual pueda valorarlo, lo hemos aprobado junto con éste y ahora puede leerse más arriba.
Supongo por el tono de ambos comentarios que eres notario (o notaria); no se si mutualista o no; pero, en cualquier caso, algo tendrás que decir sobre el tema de la mutualidad. ¿O no? Porque en tus comentarios pecas precisamente de aquello que denuncias (“un ataque ad hominem, ya que no a los argumentos”). Te animamos a exponer, con tu nombre o con cualquiera de tus seudónimos, lo que pienses respecto a la manera en que debe procederse con el patrimonio de la mutualidad y la actuación del Consejo en esta materia. Y date por invitado/a a unas cañas.
22 octubre, 2014 - 19:35 Reply
Apreciado Juan: Me llama la atención, por no decir otra cosa, que utilices precisamente este post para atacar no se qué forma de hacer las cosas. Ya veo que no “todos”, pero al menos “casi todos” los que han escrito en el mismo gozan de una mínima sensibilidad en un tema tan delicado como éste. Solo se que mi madre, viuda y enferma, se merece parte (aunque sea ínfima) de lo que mi padre aportó a la mutualidad durante toda su vida profesional
22 octubre, 2014 - 14:45 Reply
Vaya por delante todo mi apoyo y solidaridad con los compañeros jubilados y sus familias. Sin embargo, ello no debe hacer olvidar otro asunto en el que los compañeros que ingresamos alrededor de los años 90 fuimos extraordinariamente solidarios con los hoy jubilados.
Se trata de la liquidación del PMNEN. Como consecuencia de la desidia anterior, consistente en unas cotizaciones sustitutivas de las del régimen general de la Seguridad Social muy inferiores a las necesarias para cubrir las prestaciones a que estaba obligada, la mutualidad de empleados incurrió en quiebra técnica y hubo de negociarse la integración de los empleados de las notarías en el régimen general de la Seguridad Social. Como consecuencia de esa integración, todos los notarios, incluyendo los que nunca habíamos tenido empleados sujetos a tal régimen ya extinguido al ingresar, tuvimos que soportar unas cotizaciones complementarias a la Seguridad Social que prácticamente duplicaban la cuota empresarial ordinaria, sin que los compañeros más antiguos hubieran soportado ninguna de ellas en el pasado. De modo que los recién ingresados, que en algunos casos tardaron años en conseguir su primera notaría de entrada, fuimos extraordinariamente generosos y solidarios con quienes por ser más antiguos tenían una situación económica incomparablemente mejor.
Cuando los que mandaban hicieron el reparto del coste de integración, hicieron tabla rasa y todos tuvimos que contribuir a paliar un desaguisado en el que no tuvimos arte ni parte, pagando lo que sin duda no nos correspondía, sin un sólo recurso administrativo o judicial en contra.
Por tanto, siendo de justicia reconocer que jubilados/as y viudos/as tienen derecho a recibir en el plazo más breve posible las cantidades que les correspondan como complementos de pensión más, adicionalmente, las que resulten de la liquidación del patrimonio de la Mutualidad (como los activos en este último caso), no lo es menos recordar y traer a colación lo que pasó con la liquidación del PMNEN en la que unos cuantos que no éramos precisamente los más pudientes del cuerpo pagamos durante muchos años el pato de una mala gestión de otros.
Obviamente los errores o injusticias del pasado no justifican los del presente ni los del futuro cuando se argumenta que compañeros jubilados o sus familiares están atravesando situaciones económicas duras debería tenerse presente la solidaridad inversa forzosa que se nos impuso a una gran cantidad de notarios en momentos en que mientras unos vivían en la abundancia, otros sobrevivían a duras penas en sus magras e incluso incóngruas notarías de entrada.
Y por supuesto, que la crisis no hace distingos con jubilados y activos.
22 octubre, 2014 - 17:31 Reply
Querido Fernando: el encabezamiento de este post no hace honor al señorío que tenemos la mayoría de los Notarios. Es impresentable que se inicie este post con un cartel que incluye una palabra negativa que no deseo ni escribir: no tengo intención de utilizar cargas que descalifican al propio que las emite.
Cargas lo suficientemente suaves como para eludir un control judicial
pero lo suficientemente fuertes como para afectar a todos los que tienen entendimiento sobre el tema
lo suficientemente burdas para que las personas ajenas a esta profesión se asombren de porqué se está utilizando esta forma de comunicación pública negativa (propaganda al fin y al cabo) que daña a la propia institución, y que justifica después que se pueda evadir el respeto que la institución siempre ha tenido y que se merece.
Y lo suficientemente agrias como para desintegrar, con propaganda, con descalificaciones, las proteínicas relaciones que siempre se presumían.
Con un contenido que pueda merecer (o no) justificación, pero dentro de un vehículo con un cartel, o una parte de su carga, destructivos.
Una forma de actuar propagandística muy conocida en los últimos años, que no debería tener lugar.
Post data: si en el cartel se ponen “tres décadas de vida en (palabra innombrable)” pudiera interpretarse que quizá desee extenderse esa expresión a los que han estado tres décadas, alcanzando a lo que dice Oñate… pero eso no tiene sentido, el encabezamiento de este tema, por mucho que se discuta su contenido, y la forma de plantearlo, en mi opinión, es completamente impropio de quienes sois y de lo que representáis: tituladlo de otra manera, no utilicéis palabras malsonantes, y no hagáis esos ataques ad hominem que jamás se habían hecho, no rompáis otra barrera del respeto.
Juan Fernandez Rodríguez
22 octubre, 2014 - 20:14 Reply
Apreciado Valero: la forma de hacer las cosas a la que me refiero es el encabezamiento de este post, el cartel puesto, los ataques ad hominem, en especial el de Cuevas Castaño,y, en mucha menor medida, la generalización del “todos” con que “algunos” intervienen.
No he dicho (que yo recuerde) nada acerca del contenido, el cual dicho sea de paso, admite diversas soluciones: Lo que me parece, personalmente, muy mal llevadas son las formas, y una calificación que daña a la institución: lee el cartel de la película, aunque si lo lees bien, lo extiende a treinta años atrás: me parece una “forma” de actuar no apropiada, con independencia del “fondo” que contiene: se podría haber utilizado cualquier otra conexión visual más señorial, y no el cartel de propaganda que se ha colocado.
Y hace un rato también envié un comentario al respecto que no se ha publicado. Son las formas, que hay que cuidarlas. Lo dice el Reglamento Notarial.
22 octubre, 2014 - 20:23 Reply
¿Por qué no utilizas tu verdadero nombre y apellidos para hacer los comentarios? ¿Quizá porque de conocerse tu verdadera identidad toda esa sana indignación de notario/a de base con que vibran tus comentarios quedaría puesta en entredicho?
Denuncias lo que es impropio de lo que los notarios son y representan, hablas del menoscabo al respeto que la institución notarial siempre ha tenido y se merece, de actuaciones que no hacen honor al señorío de los notarios, y que desintegran las proteínicas relaciones que entre notarios siempre se presumían.
Cualquiera pensaría que te estás refiriendo precisamente a la manera en que se ha conducido durante estos diez años el Consejo General del Notariado en el tema de la Mutualidad (y que ya ha sido calificada en términos lo suficientemente elocuentes en los comentarios que preceden por los notarios jubilados y viudas de notarios que la padecen).
Pero resulta que no, que sobre ese tema parece que no tienes nada que decir, ni a favor ni en contra, y que a lo que te estás refiriendo es a la imagen que acompaña al post. Mira tú.
Insisto: defiende las actuaciones corporativas de estos años que consideres defendibles, y deja de salirte por la tangente.
22 octubre, 2014 - 21:09 Reply
Por favor, un tantum de cordura. Casimiro Garcia, un jubilado más.
Quede patente nuestro particular interés hacia los comentarios que anda pro-piciando el tan oportuno como bien documentado toque de atención que, bajo el titulo “Uno de los nuestros”, ha visto la luz en el blog de TRANSPARENCIA NOTARIAL a propósito de los vaivenes a que se ve sometida la penosa liquidación del remanente de fondos mutualistas que sobrevivió a la absorción del cuerpo notarial por la S.S. En dichos comentarios, como en botica, hay de todo: mesurados, agresivos, insinuantes… Y en algún caso aislado, hasta resignados. Increible.
Dado que así se gestan muchos procesos que rematan en una indeseable reso-nancia, con el consiguiente daño para el buen nombre de alguna o de todas las partes implicadas, no parece extemporáneo formular desde aquí una modesta llamada al orden corporativo, ya que los jubilados y sus viudas o viudos seguimos, erre que erre, dando la tabarra con nuestra particular batallita. Bastantes de ellos, en más ocasiones de las que se piensa, padeciendo estoicamente las secuelas de la crisis.
¿Se ha parado alguien a considerar que todos los notarios, activos y pasivos, in-tegramos un solo Cuerpo porque quien tuvo retuvo y el ejercicio profesional imprime un carácter que nos marca de por vida? Si es, o debería ser, así, ¿pueden y deben los miembros de un mismo cuerpo enzarzarse entre ellos como verduleras? ¿Es sensato que un pie, por ejemplo, la emprenda a puntapiés con el otro, sin que se resienta el equi-librio del organismo entero? ¿O que una mano pellizque con saña a la otra, dejándola maltrecha? ¿A dónde iría a parar el bien ganado prestigio del Notariado, con las ganas que muchos nos tienen?
De una parte, las amenazas vertidas por ciertos compañeros de precipitarse en los Juzgados de Guardia reclamando justicia, aun estando realmente justificadas porque la demora en la liquidación del patrimonio mutual relicto pudiese terminar dotando de contenido a aquél Cuento de nunca acabar, que nunca jamás supimos a qué demonio de cuento se refería, pueden volverse en contra de sus adalides ya que, vista la edad de los fogosos querellantes, se antoja utópico que alcancen a disfrutar en vida de los frutos de sus ansias liquidatorias.
Y, visto desde la parte contraria, que por lo antes dicho no parece que sea tan contraria, ¿no sería lo más deseable para el CGN y su brazo ejecutor, la JPMN, zanjar la cuestión de una vez por todas, respetando lo recientemente acordado y propiciando la retirada del recurso que ha dado lugar a la gresca que a todos preocupa? Como advierte el refrán, demasiados cocineros estropean la sopa. Que la cuestión se resuelva dentro de casa, que fuera de ella seguro que surgen turbulencias.
Tengamos la fiesta en paz. Un abrazo a cuantos ostentan actualmente o han os-tentado la -toquemos madera- prestigiada condición de notario.
22 octubre, 2014 - 21:21 Reply
Es muy dificil discutir con fantasmas (dicho sea en las dos acepciones mas usuales del término).
Para complacer al que nos ha tocado en suerte sugiero a los editores que cambien el afiche que abre plaza por otro, también muy elocuente, de una magnífica pelicula titulada EL GOLPE por si hubiera o hubiese alguna analogía o evocación, por remotísima que fueraa o fuese con el tema que nos ocupa.
Y bromas aparte, volvamos al asunto. ¿Quien arregla este desaguisado*?.
*Si mi terminología parece demasiado populista y dura para oidos y ojos particularmente castos o delicados, puede sustituirse “desaguisado” por “despropósito” , o por “desavenencia”, o “discrepancia” o quizás “planteamiento disonante” o “disenso” o simplemente “metedura de pata” (perdón: “de pierna”)
23 octubre, 2014 - 00:44 Reply
ALGUNAS CONTESTACIONES PARA ALGUNAS PREGUNTAS (las que formula “Clara Campoamor”).
1.	La contestación a todas tus preguntas se encuentra a tu disposición en las asociaciones, ANEM o ANEJ, en cuyas Asambleas anuales se ha tratado en profundidad de todas ellas, sin excepción. Es lástima que habiendo ingresado en el notariado hace ya treinta años no hayas estado informada del tema de la Mutualidad, pero en ANEM (ANEJ, que yo presido, es la asociación que agrupa a los jubilados y a las viudas, mientras que ANEM abarca a los notarios en activo) te informarán de todo. Sólo te doy un dato para que veas la magnitud del trabajo que a lo largo de más de diez años se ha realizado: el número de escritos dirigidos al Consejo General del Notariado y a la Junta de Patronato probablemente pasa de los dos centenares, sin contar los informes de todo tipo (al Consejo de Estado en 2004, a esos dos organismos notariales y mutualistas, a los abogados que han llevado una demanda ante la Jurisdicción civil y dos ante la contencioso administrativa), en una mayoría abrumadora sin contestación, reuniones –muy escasas hasta hace tres años; antes, a lo largo de siete, se nos habrá recibido por Bolás y Marqueño cuatro o cinco veces en total; la situación cambió bajo las presidencias del CGN de López Pardiñas y García Collantes–, celebración de Asambleas anuales y Juntas Directivas de las Asociaciones. En fin, más de diez años de trabajo sin descanso… y sin dietas ni tarjetas opacas. ¿En qué estaríamos pensando?
2.	En cuanto a lo demás, telegráficamente: el patrimonio de la Mutualidad, afectado por la crisis y especialmente por la baja del valor de los inmuebles, pienso que puede alcanzar los 180 o 190 millones de euros. Las cuentas de la M.N. se auditan y publican y las dos asociaciones, ANEM y ANEJ, las conocen aunque no tienen (como es sabido la Mutualidad no cuenta con representación alguna de los mutualistas como tales ni, a pesar de la gran cantidad de escritos en que se ha solicitado, se ha podido obtener nunca) el menor control sobre ellas. El patrimonio se gestiona por la Junta de Patronato. Que yo sepa, sus miembros no perciben remuneraciones, y si existen dietas en ningún caso pueden considerarse excesivas ni mucho menos vergonzosas. Que yo sepa, no existen tarjetas más o menos opacas, ni para gastos de representación. Pero, insisto, las asociaciones no tienen el mínimo control sobre esos eventuales gastos.
3.	Las tres opciones que detallas no son exactas. La a) no existe ni ha existido nunca: en 2011 se hicieron dos pagos, a jubilados y a viudas, de 6.000 euros; y no se ha hecho más, y menos desde el torpedeamiento del Sr. Pou. Parece, por tanto, que el patrimonio no se va a ir consumiendo atendiendo a jubilados y a viudas; los únicos que llevan camino de consumir lo único que tienen, que son sus vidas, sin llegar a percibir ni un céntimo, son las viudas y los jubilados. La opción b) (liquidar el patrimonio y repartirlo) no es que sea la más justa sino que es la única justa; aunque lo lógico sería lo que apuntas (repartir en proporción a lo aportado) las Asociaciones han considerado justo participar en proporción a la antigüedad en la Mutualidad, prescindiendo de si se aportó más o menos; por lo tanto, no recibiríamos más los jubilados. También se ha aceptado que no se liquide y se reparta el dinero sino que se perciban complementos vitalicios de pensión: ¿te imaginas cuantos años voy a cobrar yo de pensión cuando tengo bien cumplidos los 81? Y la tercera opción, transmitir el patrimonio al notariado (beneficiando, pequeño dato, a quienes como los procedentes de Corredores de Comercio, no aportaron ni un céntimo) es lo que estuvo a punto de ocurrir en el año 2004 (por cierto, tú estabas en el notariado desde hacía ya 20 años) y lo que pudimos abortar con enorme esfuerzo, en mi caso –como siempre– implicándome personalmente en términos que no asumirían “ni jartos de vino” quienes tengan las espaldas menos anchas que yo.
Si tienes gana de hablar del asunto más largamente, estoy a tu disposición.
29 octubre, 2014 - 14:08 Reply
Te agradezco enormemente que aclares las cuestiones que planteé.
Te extraña que con el tiempo que llevo como notaria no esté al tanto de cosas que a ti –por tu evidente implicación en el tema- te resultan muy básicas.
La explicación es muy sencilla. Ingresé muy jóven en el cuerpo. A esas edades se piensa poco en la jubilación, se piensa mucho más en el dinero que obligatoriamente tenía que aportar a esa mutualidad cuyos posibles beneficios resultaban tan lejanos. A ello se sumó el coste de la integración de los empleados en la Seguridad Social, fortunas sentidas como pesadas cargas. Cuando en 2004 nos integramos los notarios, lo cierto es que me sentí liberada de una pesada carga, pues siempre he tenido muy poca fe en los sistemas de previsión “obligatorios” y prefiero escoger entre los que ofrece el mercado. Lo aportado hasta entonces lo di por perdido; de ahí mi desinterés por lo que sucediese en los restos de la mutualidad, pues supuse que nunca llegaría a percibir nada de la misma, que lo que quedase se consumiría antes de que me llegase el turno.
Como soy fiel seguidora de “Transparencia Notarial”, leí el presente post y me despertó la curiosidad, aunque su lectura me resultaba algo turbia porque se notaba mucho que se hablaba para quienes ya conocían con bastante profundidad el tema. Esto no me impidió colegir que aún existía alguna posibilidad de recuperar parte de lo que aporté en su día, cosa que no me ha supuesto un disgusto, como puedes suponer.
He buscado en internet la web de ANEM y en ella he encontrado documentos muy precisos y aclaratorios que reflejan el importante trabajo que estáis realizando ambas asociaciones, esos centenares de escritos e informes, demandas civiles y contenciosas e innumerables reuniones. Seguramente todo ello es lo que ha hecho que diez años después aún no se haya alcanzado una solución, lo cual no me parece mal si por lo que se ha luchado es por la solución más justa. Si, además, los que en ello habéis estado habéis sido ejemplo de honradez, rectitud y austeridad, solo cabe felicitaros y agradecer el esfuerzo.
23 octubre, 2014 - 01:08 Reply
Repasando los comentarios del día, me llama la atención el de un tal Juan Fernández Rodríguez, que empieza con dudas sobre el número de editores -pestañita correspondiente- ,continúa haciendo una interpretación minuciosa y retorcida de la foto cabecera del post – de Scorsese ,que no nuestra- , y por último ,lo mas grave, no se ha enterado del contenido del mismo-la Mutualidad Notarial-tema importante si los hay. En cuanto a las cañas, sin comentarios. Y una aclaración: de momento los blogs ,por suerte, no están incluidos en el Reglamento Notarial.
Por cierto yo soy Tomás Michelena .Y tú?
23 octubre, 2014 - 10:25 Reply
Escribo en calidad de hijo de viuda de Notario.
Mi madre, Angeles, de 87 años es viuda de notario, C.F. que ejercio desde finales de noviembre de 1.942, hasta primeros de mayo de 1.988, es decir, practicamente unos 45 años y medio.
Desde el 2004, como es sabido, viene cobrando su pension de la SS, y ha tenido que ir abonando los recibos del seguro médico concertado, que desde entonces asciende, en su caso, a 19.391’97.- €uros.
Desde aqui queremos agradecer a la ANEM, ANEJ, y sus colaboradores, toda la tarea ejercida durante estos años, de la que a veces, las viudas, al recibir una minima informacion de las mismas, no llegan a ser conscientes. Se ha leido en este hilo lo publicado por D. A.Francés, y desde luego no queda mas que manifestarle nuestro mas sentido y profundo agradecimiento, a él y a todos los miembros de ambas asociaciones y colaboradores.
Dicho esto quisiera trasladesen al CGN y al PMN la pregunta que nos hacemos ¿ recibirá algo en vida mi madre, o cuando se decidan a abonar lo que corresponda le enviaran la transferencia al cementerio ?. O, en ese caso, ni ello ?
Son ya diez años con este tema y, aparte de temas legales (incluidos los de responsabilidad civil y quizas penal, de los cargos de las diferentes JPMN y/o CGN), parece que desde alli, algunos, aun habiendo pasado practicamente DIEZ años desde que deberian haber estudiado e inmediatamente ejecutado el reparto – en la forma que se considerase – del patrimonio subsistente en la MN, se lo toman, se diria, como un entretenimiento, si es que no se lo toman a guasa.
Si esto no es una tomadura de pelo, ya me diran …
P.D. – Mi madre, a la par que algún notario entonces jubilado al que les unía relación de amistad, envió dos burofaxes tanto al Colegio, (hacia finales de abril 2004, semanas después tras recibir, hacia finales de enero-04, desde la MN una copia parcial del RD 1505/2003, de integración en el Reta sin mayor explicación) como otro a la MN a mediados de Mayo-2004, al no haber recibido respuesta al mismo. Copia de ambos, y sus respuestas, con fecha de emisión finales y principios de julio-04, están en poder de la Anej.
Los Burofaxes, en nuestro caso, reclamaban el mantenimiento del Seguro Medico, ya que a sus entonces 77 años, mi madre, por edad carecía de toda posibilidad de contratar una póliza nueva. Además, estábamos seguros y así lo dijimos, que mientras estuvo activo su marido, mi padre, aportó cantidades especificas para el mantenimiento de la póliza, en su jubilación y para su viuda, si se daba el caso, fondo distinto al aportado para la jubilación. Según teníamos entendido, NO todos los notarios cotizantes aportaron a dicho fondo distinto al de la jubilación
23 octubre, 2014 - 11:03 Reply
El 23 de octubre de 1996 falleció mi marido. Hace 18 años que nuestros 3 hijos y yo vivimos esta realidad.
Durante 30 años hizo aportaciones a la MN,con la convicciòn de que era la mejor previsión para notarios y familias. Hoy, en su memoria y por su fe ciega en el buen hacer del notariado, pediría que se nos retribuya lo que nos corresponda cuanto antes.
Tengo la esperanza de que el Sr Pou y demás notarios darán vìa libre a la JP de la MN para llegar al mejor acuerdo.
23 octubre, 2014 - 12:52 Reply
En mi anterior comentario olvidé manifestar nuestro agradecimiento y admiración por la labor de ANEJ y ANEM sin cuya intervención y firme oposición a los manejosdel CGN en 2004 los mutualistas nos hubieramos quedado sin nada.
De otra parte no estoy en absoluto de acuerdo con el comentario de Javier Oñate (saludos Javier) mezclando el asunto de la liquidación de la Mutualidad de Empleados; aquel fue un tema que se resolvió satisfactoriamente con un coste muy asumible para todos y a pesar de su complejidad; y no es ciertra la afirmacion que los Notarios nuevos nada tenian que ver con aquello pues lo cierto es que en gran parte tenian empleados que provenian de notarios anteriores y estos tambien debian intergrarse en la Seguridad Social. En aquel, caso como en este, el principal problema fue el retraso en acometer la integracion pues ya la establecía como obligatoria la Ley de Seguridad Social de 1982.
23 octubre, 2014 - 12:59 Reply
Comentario a SEUDONIMO.
La realidad es que la excusa de “luchar contra las macronotarías” (lucha espuria, perdida de antemano, y puedo dar ejemplos a montones, aunque creo que no es necesario) fue sólo eso, una excusa que se vendía bien. La capitalización de la Mutualidad era imprescindible en el momento en que, súbitamente, el recorte de la edad de jubilación en cinco años echó sobre la M.N. una carga imposible de soportar. Es cierto que los coeficiente multiplicadores fueron excesivos, pero afortunadamente no gravaron drásticamente a las notarías de ingresos moderados. Y hablo con conocimiento de causa: por una parte llegué (perdonad la pedantería: es un simple dato) a notaría de primera clase muy joven, lo que significa que me he tirado cuarenta años pagando a fondo; y por otra, porque viví el momento desde dentro de una Junta Directiva del Colegio de Barcelona, en aquel momento el más importante de España. No me quejo (aunque no soy ningún potentado; vivo de un par de inversiones que no salieron mal) y apoyo el “reparto” por antigüedad, no por volumen de aportaciones. Esa capitalización se incrementó enormemente por la revalorización de las inversiones (especialmente inmobiliarias) que debemos –no es justo olvidarlo– a quienes en aquellos años rigieron la Junta de Decanos y la Mutualidad. ¡Qué ejemplo el de aquellos Presidentes que iban al aeropuerto a recoger –en su coche particular, por supuesto– a los compañeros que acudían a la Junta! Y supieron capitalizar la Mutualidad. Diferencia con quienes en 2003 quisieron apropiarse del patrimonio mutual… Y si esto último no gusta a “Juan Fernández Rodríguez”, le puedo proporcionar datos concluyentes.
Jose Maria San Roman
23 octubre, 2014 - 13:09 Reply
En todo “suceso” siempre hay que preguntarse a quien aprovecha. En la impugnación del señor Pou Ampuero tambien hay que preguntarse ¿a quien aprovecha? . Todos sabemos que no es a los jubilados, viudas y huerfanos, ya que de lo que se trata es de que éstos no reciban nada de lo que por derecho es suyo. A estos que aprovecha, como malos gestores de un patrimonio ajeno, pretenden levantarse con el santo y la limosna, Y llegado a este punto, no puedo menos que recordan las palabras del profeta Isaias, en la biblia, cuando decia “ay de los que dictan leyes inustas……………………………………para despojar a las viudas y robar a los huerfanos,
JOSE VENTURA-TRAVESET BOSCH
23 octubre, 2014 - 18:32 Reply
Soy hijo de Antonio Ventura-Traveset Hernández, Notario que participó como todos los mutualistas durante muchos años en la creación de ese fondo Notarial. Desgraciadamente en octubre del año 2012, como bien sabéis todos falleció inesperadamente, por lo que dejó de percibir el segundo pago que se convino en aquella época.
En su día nos dirigimos a la Mutualidad en dos sentidos, uno para reclamar ese pago que ya había sido acordado en julio del año 2012; y dos para dar conocimiento de que los seis hijos somos los sucesores de vuestro compañero mutualista.
Tanto una cuestión como la otra, no fueron atendidas. La primera porque ya había fallecido y por lo tanto solo era aplicable a los notarios vivos (¿?) y respecto a la segunda cuestión, no acabamos de entender la contestación, pero parecía que quedábamos de lado.
No estamos de acuerdo con la contestación recibida y no acabamos de entender que un fondo creado por un grupo determinado de Notarios no pueda tener una sucesión en los herederos. Ahorro profundizar en la cuestión pues considero, como es lógico, que este cuerpo dispone de una sobrada inteligencia sobre posibles derechos sucesorios.
Por ello y con la prudencia que nos caracteriza, aprovecho el foro para trasladar este pesar; esperando que de la misma manera que en su día mi padre participó activamente en la creación de este fondo, queden resueltas estas cuestiones de forma favorable.
No parece razonable ni de sentido común que este fondo acumulado quede en manos de los vivos, dejando al margen a los sucesores legales de dicho derecho.
Aprovecho la ocasión para darle las gracias a Antonio Frances por toda su dedicación e impagable esfuerzo y espero que entre todos encontremos la solución mas correcta, respetando eso sí a los beneficiarios reales de dicha mutualidad, entre los que nos consideramos participes.
23 octubre, 2014 - 20:44 Reply
Esto es una maravilla, el Notariado debatiendo sin tapujos ni complejos. Es que nadie ha visto las discusiones del Parlamento Británico por la tv?
A pagar de una, ya!
23 octubre, 2014 - 22:11 Reply
Me resisto a participar en un foro con tan lamentable imagen de encabezamiento por mucho que sea el coraje que me da el proceder del fuego amigo.
23 octubre, 2014 - 22:27 Reply
Saludos a ti también Javier Manrique.
Discrepo de tu opinión. El coste fue muy favorable y asumible para algunos. Otros vagabamos por notarías rurales defendiendo las esencias del notariado (o al menos esos nos decían) y aunque con tratábamos empleados que nunca habían pertenecido a la MNEN nos tocó pagar como a los demás. Y no hubo coeficientes correctores ni antigüedad ni de empleados ni de notarios.
En todo caso, me gustaría que alguien explicase las consecuencias para los mutualistas, activos, jubilados y viudos que tendría la aplicación del baremo de la Seguridad Social o del artículo 20 del estatuto de la Mutualidad Notarial, para saber de qué estamos hablando.
24 octubre, 2014 - 00:19 Reply
Javier, por el conocimiento que tengo del asunto en mi condición de secretario de la Mutualidad, y contestando a tu solicitud de las consecuencias de uno y otro baremo, voy a intentar explicártelas.
Primero, lo más claro es transcribir uno y otro baremo:
A——-B——–C———-A———B———-C———A——–B———–C–
1—–8%——25%……..13—–44%—–60%……..25—–80%—–100%
2—–11%—–25%……..14—–47%—–60%……..26—–82%—–100%
3—–14%—–25%……..15—–50%—–60%……..27—–84%—–100%
4—–17%—–25%……..16—–53%—–60%……..28—–86%—–100%
5—–20%—–25%……..17—–56%—–80%……..29—–88%—–100%
6—–20%—–25%……..18—–59%—–80%……..30—–90%—–100%
7—–26%—–30%……..19—–62%—–80%……..31—–92%—–100%
8—–29%—–40%……..20—–65%—–80%……..32—–94%—–100%
9—–32%—–40%……..21—–68%—–80%……..33—–96%—–100%
10—-35%—–40%……..22—–71%—–80%……..34—–98%—–100%
11—-38%—–40%……..23—–74%—–100%…….35—100%—–100%
12—-41%—–60%……..24—–77%—–100%
En la la columna A están los años de cotización a la Mutualidad. En la columna B el porcentaje de la pensión máxima que obtendría el mutualista con esa antigüedad. En la columna C lo mismo, pero aplicando el baremo del art. 20 del Estatuto de la Mutualidad.
El problema está en que globalmente el baremo del art. 20 sale más caro a la Mutualidad: entre un 19% y un 24% más caro. Este encarecimiento lo que supone es que a igualdad de patrimonio entregado para pagar la prima, si usas el baremo más caro, la pensión máxima es más baja.
Por usar números redondos, si aportamos a la compañia un patrimonio de 100 millones de euros, se calcula que la pensión máxima sería de 3.927,58 € con el baremo del art.20 y de 4.761,51 €, con el baremo de la Seguridad Social. Por cierto, estamos hablando de una pensión ANUAL. A partir de ahí, aplica los coeficientes de uno y otro baremo y sabrás lo que cada uno correspondería cobrar en un caso y en otro.
Indudablemente el baremo del art.20 a los que perjudica en todo caso es a los que más tiempo han cotizado. A todos ellos les perjudica. En cambio el baremo de la SS no beneficia o perjudica a unos más que a otros. Como con este baremo la pensión máxima es más alta, aun aplicando un porcentaje más bajo hay promociones de mutualistas más modernos que cobran más con este baremo.
Si nos fijamos en el punto de vista individual, el baremo de la SS es más beneficioso para para 1.645 mutualistas y el del artículo 20 del EMN lo es para 1.034. En cuanto a los cónyuges viudos de mutualistas fallecidos, el baremo de la Seguridad Social es más beneficioso para 380 y el del artículo 20 del EMN lo es para 26.
– A un 61,40% de los mutualistas (activos y jubilados) les resulta más beneficioso el baremo de la
– A un 93,60% de las viudas/os les resulta más beneficioso el baremo de la Seguridad Social.
– A un 65,64% del total, sumando el número de mutualistas y viudas/os, les resulta más
beneficioso el baremo de la Seguridad Social.
El baremo del art. 20 tiene además un efecto que da lugar a lo que yo entiendo que es una enorme injusticia. A un mutualista que ha cotizado sólo un mes (y hay bastantes en la promoción de 2003 que ingresaron en noviembre de ese año) le da derecho a cobrar una pensión anual del 25% de la máxima. Tomando el ejemplo de antes, 981 € anuales hasta que fallezcan a cambio de no haber aportado nada. El baremo de la SS le atrubiye un porcentaje del 8%, unos 380 € anuales. Tampoco está tan mal a cambio de no haber aportado nada o casi nada. Este mismo efecto, aunque en menor medida, también se da en los mutualistas que tomaron posesión en los años anteriores.
El baremo de la SS, que es por el que optó la JPMN el 15 de julio tiene la belleza de que le da a cada uno lo suyo, lo que le corresponde (recordáis lo de “suum cuique tribuere”), es pura justicia. Es un baremo lineal (sube un 3% por cada año de antigüedad hasta llegar al 80% y un 2% por cada año a partir de ahí hasta llegar al 100%), sin los saltos que tiene la escala del art.20. Con arreglo a este baremo tantos años de antigüedad tienes, tanto cobras. No creo que ningún notario, que tenga en estima la justicia pueda entender que tiene derecho a más de lo que le corresponde en función de los años cotizados.
No sé si me explico bien, porque la materia es compleja y nunca fui buen docente. Hay muchos más argumentos, todos los cuales se hicieron constar en él informe que la JPMN remitió a la DGRN en contestación a la impugnación presentada.
Como miembro de la JPMN la situación que se ha creado me resulta muy desagradable. Estábamos ante una oportunidad única para resolver un problema que lleva dando vueltas y cabreando a los jubilados desde hace ya más de 10 años. Y es cierto que ya son mas de 300 (no 200 como se dice) los mutualistas que han fallecido sin verlo solucionado. Llegar a un acuerdo por unanimidad (aunque fuera con la ausencia en la reunión de dos de los miembros de la JPMN) fue para mí una enorme satisfacción.
El CGN me invitó a su reunión del día 20 para que explicara los números que aquí he resumido y así lo hice con la mejor de mis intenciones, pensando que es un tan tema claro (con un montón de argumentos a favor de la postura de la JPMN y sólo uno, muy fácilmente desmontable a favor del art.20), que quizás podría reconducir la situación y el Consejo podría influir sobre Felipe Pou para que retirar el recurso.
Los dos acuerdos y la carta que resultaron de aquella reunión fueron totalmente descorazonadores para mí. Aun así, me gustaría apelar a Felipe para que reconsidere su postura. Las cosas se van tensando y llega un momento en que se rompen. Aquí todavía no se ha roto nada y estamos a tiempo de reconducir la situación. También apelaría a los miembros del Consejo (no al CGN en grupo sino a todos y cada uno de los notarios que lo componen) para que mediten sobre el tema e intenten influir en Felipe. Sería un buen regalo para los jubilados. Y para las viudas/os. Y, por que no, para los activos también.
No sé si sabéis que la Mutualidad concede una ayuda al fallecer un mutualista para sufragar los gastos de entierro. Casi cada mes, cuando firmo las transferencias de las pocas pensiones que todavía paga la MN, firmo una transferencia por una de estas ayudas. Y siempre pienso. lo mismo: Otro compañero que no ha cobrado un dinero que le correspondía.
No mutualista
24 octubre, 2014 - 12:20 Reply
Soy Notario, pero no pertenezco a la mutualidad, ni he cotizado a ella. Pero este post, como otros de este fantástico blog, lo he seguido igualmente con atención. y hasta el último comentario de Vicente de Prada no había conseguido hacerme una composición de lugar. Haciendo algún cálculo, utilizando la tabla que enlaza el citado comentario puede alcanzarse a ver la magnitud dineraria del problema.
Hay dos bases sobre las que aplicar los porcentajes. Si se mira la tabla, la mayor diferencia entre porcentajes en uno y otro caso se da en los que cotizaron 17 años a la mutualidad, pues con el baremo de la Seguridad Social es del 56 por ciento y con el del artículo 20 tendrían derecho al 80 por ciento. Pero la base es diferente.
En el supuesto de un año de cotización, aplicando las tablas , la diferencia es de 50 euros al mes. Pero, claro, en este caso, parece justo que hay diferencia, porque como se comenta en el post, los de una año apenas aportaron.
En el caso de 17 años d cotización hay una diferencia porcentual del 24 por ciento (la máxima de la tabla). Y aquí no se les puede achacar a los activos que cotizaron que nada aportaron. Pero, según las respectivas bases, la diferencia es de 39 euros al mes.
Yo no se si es mucho o es poco cuando uno está jubilado. Pero paralizar los pagos por una cuestión que como mucho va a suponer 40/50 euros al mes, a lo mejor exige preguntar a los interesados, para que por mayoría deciden si es preferible aplicar ese criterio de la Seguridad Social, aunque suponga perder algo, por poner por delante la solidaridad con los más mayores del cuerpo. Tampoco hay que olvidar quienes conocieron los gloriosos años del boom y quienes no. Y que la solidaridad intergeneracional es cosa importante. Yo no me atrevo a opinar en cualquier caso que está bien y que está mal, o que es lo más justo y correcto, porque no conozco bien el tema, pero estas cifras que he puesto me parecen reveladoras de la importancia de la cuestión, y de que no se trata solo de una cuestión de legalidad formal o de aritmética, a lo mejor se trata de algo distinto, no cuantificable, valorativo.
24 octubre, 2014 - 12:41 Reply
Muchas gracias Vicente por tu esfuerzo en poner negro sobre blanco los números que hay detrás de este asunto que sólo conozco de forma extremadamente superficial, creo que como la inmensa mayoría de los notarios.
Ciertamente todo lo que rodea la Mutualidad Notarial desde el comienzo del “período transitorio” me parece esperpéntico. No entraré en el debate sobre la idoneidad o no del (ab)uso de la Mutualidad como mecanismo corrector del fenómeno de las macronotarías
En todo caso es ciertamente llamativo que tres decanos votaran a favor de un acuerdo en la JPMN y luego de alguna manera se desdijeran de lo dicho en el, pleno del CGN, asumiendo el decano de Navarra el papel de malo oficial, lo que justificaría el inusitado apoyo por escrito de los demás.
Independientemente de a quién asista la razón de fondo, más allá de la solidaridad personal con los más directamente afectados, es evidente que en el asunto de la Mutualidad confluyen demasiados sentimientos heridos como para que la racionalidad se abra paso. De no ser así, no habrían pasado casi 12 años con el problema enquistado.
En todo caso me llama poderosamente la atención que la cuestión no haya sido planteada en sede judicial o si lo ha sido no se haya producido una respuesta en uno u otro sentido.Animo (no se interprete como puyita, por favor) a que se inicie un proceso de mediación entre las distintas partes afectadas a ver si es posible llegar a un acuerdo que desbloquee este tema de una vez por todas y podamos dedicar todas nuestras fuerzas a cuestiones mucho más importantes para el presente y futuro del Notariado.
24 octubre, 2014 - 19:18 Reply
Me parece que la postura adoptada por ANEJ y ANEM es totalmente correcta.
Si el Sr. Pou tiene una actuación pública, ha de admitir, le guste o no, las críticas que susciten su actuación. La carta del Consejo tal y como ha salido, aunque su intención fuese otra, es inaceptable.
Si además esa actuación (Sr. Pou) es, como lo ha sido, penosa, lo extraño sería que no hubiera sido criticado.
Leyendo sus razonamientos pretendidamente jurídicos uno se pregunta ¿cómo ha podido llegar a ser Decano del Colegio de Navarra?, Bueno yo me pregunto ¿cómo puede seguir ejerciendo de notario? Yo propondría su cese como notario “ex nunc” y no “ex tunc” (que algún miembro de su junta le explique el por qué de ello)
25 octubre, 2014 - 16:25 Reply
Quisiera añadir a mi anterior mesaje, agradeciendo la posibilidad de hacerlo, y a los moderadores su ayuda, ya que han rectificado a solicitud mia algun detalle, de la “P.D” lo siguiente:
En el Burofax que se cita enla P.D. de mi mensaje, de finales de abril-2004, copia del borrador obra en nuestro poder, remitido al Colegio por el notario amigo, hoy fallecido, se decia literalmente, refiriendose al Seguro medico voluntario :
Esta asistencia entiendo que es un derecho adquirido, sostenido por un Fondo Dinerario, ADSCRITO A TAL FIN, y constituido por aportaciones voluntarias de los Notarios beneficiarios exclusivamente (Y de la que no participan quienes se hayan excluido y no han aportado al Fondo).
Releyendo estos dias esa documentacion nos confirma que algunos notarios – los que aportaron para ello y por lo tanto sus viudas – aportaron un Fondo Dinerario especifico para tener cubierto el seguro Medico Privado de por vida. Se trataba pues un Fondo Dinerario distinto a l de la Jubilacion. A pesar de ello, se llevan abonados, desde primeros de julio 2004 por mi madre mas de 19.000 €uros. por ese concepto, importe que no debiera tenido que haber aportado por lo anteriormente indicado
Quizas, aunque lo desconozco, sea algo especifico del Colegio al que perteneció, en donde se estableció ese seguro medico asistencial en lso años 50 y que luego fue extendiendose por toda España. En todo caso habrá otros notarios en la misma situacion que algo podrian aclarar, si tienen interes en hacerlo.
Creiamos y creemos que, quienes no aportaron para ello, debieron contratar en su juventud sus polizas privadas de manera individual a un coste mas economico que no el satisfecho por aquellso que se decidieron por la via colectiva, y estos, los que aportaron como es mi madre a traves de su esposo, estuvieron a punto de quedarse sin seguro privado, desde primero de julio de 2004 …
Como quiera que NO se habla del seguro medico, ni de ese particular “Fondo Dinerario”, para ese “especifico fin”, me atrevo a comentarlo por si a alguien se le ha escapado. Si existió ese Fondo distinto al de la jubilacion, ¿ que ha sido de él ? ¿ por que se tiene que pagar, desde julio-04, el seguro medico cuando se aportó para ello ? ¿ se ha unido al Fondo general de la Mutualidad sin notificarlo a quienes lo formaron ? De ser asi. ¿ cuando ? Que importe ? Se ha utilizado para pagar seguro privado a quienes NO aportaron para ello ? Si fuese así, bajo que razonamiento se ha satisfecho con esos fondos los importes de ese seguro privado durante algunos años, de quienes no aportaron, con dinero de los que SI aportaron ?
Son preguntas que me hago y de las que no se requiere respuesta. Quizas quienes si aportaron a ese particular fondo hayan recibido informacion de lo mism, o quizas ellso si deseen recibir esa información. Mi padre, que falleció en el julio de 1995 NO fue informado. El notario amigo que remitió a la par que mi madre el Buro-Fax al Colegio, hacia finales de abril 2004, tampoco debió haber recibido esa información, segun el borrador de ese escrito.
Ruego sepais disculpar mi intromision en este foro, pero es que si realmente existió ese fondo dinerario con esa finalidad especifica, todavia se entiende menos la situacion actual. No deberia haberse tenido que abonar nada por los que lo formaron, y no deberia tener que abonarse nada en futuros vencimientos, el proximo a primeros de enero de 2015. Es mas, deberia devolverse inmediatamente los importes satisfechos por ese concepto a los que SI aportaron, Todo ello siin necesidad a esperar la eventual resolucion del expediente planteado por el Sr Decano del Colegio de Navarra.
Por ultimo, agradecer nuevamente a Sr D. A Francés, a lso miembros de ambas asociaciones y a los que han colaborado con ellos.
26 octubre, 2014 - 19:37 Reply
El espectaculo que está ofreciendo el notariado me produce profunda tristeza. Lamento la desconsideracíon a los jubilados, especialmente a las viudas. Gracias a Antonio Francés por sus desvelos y trabajos para lograr un solución justa
Eduardo García Duarte Acha
28 octubre, 2014 - 18:18 Reply
Javier: eres un poco ingenuo. La paga extra no fue por sensibilidad de nadie. En mi opinión se debió a que se jubilaba ” uno de los nuestros “, y había que tener un detalle con el. Limitarlo a el solo hubiera resultado un poco ” cantoso” y de rebote nos beneficio a todos los vivos.
Me produce vergüenza ajena la actuación del ” compañero” Pou y más aún el amparo unánime del Consejo. ¿Cómo es posible que no haya una voz discrepante.?
Agradezco sinceramente las prudentes palabras de Vicente de Prada. Resulta reconfortante que haya en el seno de la J de P una opinión así.
.? Porqué el cuidado de nuestros intereses está encomendado a aquellos que están demostrando hasta el aburrimiento que que les interesa lo contrario?
Quiero dejar patente mi ( nuestro) agradecimiento a los tres Antonios sin cuya colaboración, probablemente, ya no tendríamos patrimonio.
UN JUBILADO MÁS
29 octubre, 2014 - 20:18 Reply
Querido Eduardo, curiosa la teoría del detalle con el expresidente del CGN saliente. Siempre me pareció un disparate la forma en que se pagaron esas cantidades, que fueron abonadas por igual a todos los jubilados sin tener en cuenta el tiempo que llevaban jubilados y, por lo tanto, las cantidades a las que podrían tener derecho, por lo que para algunos fue el pago de un atraso y para otros, como el Decano saliente, un adelanto de jubilación.
Ahora con tu teoría me lo explico. Pero estate tranquilo que seguro que si cobró más de lo que le correspondía lo devolverá rápidamente, como, sin duda hará, con las “compensaciones institucionales” que el TS ha declarado nulas, si no lo ha hecho ya, tal y como se comprometió por escrito.
30 octubre, 2014 - 22:12 Reply
En primer lugar, quiero dar las gracias a todos los que estáis luchando en defensa de los derechos de los notarios jubilados y de las viudas de los mismos, muy especialmente Antonio Sanz, Antonio Francés, los hermanos Segura y Antonio Ruiz Clavijo que compartisteis muchas horas como de decanos con Ildefonso en unos tiempos en los que los notarios era auténticos profesionales y amigos. Ciertamente todo ha cambiado como lo estamos viendo con la postura de Felipe Pou Ampuero, Ildefonso entro en el notariado con 25 años por Santiago y aquí permaneci treinta y cinco años hasta su fallecimiento en 1998 y creo que esté donde esté no es ya la profesión que tanto amo y a la que mucho aportó y eso lo sabeis todos los que le conocisteis, por eso quiero apoyaros para que sigais luchando no sólo para que nos devuelvan lo que por justicia nos corresponde, sino porque el notariado vuelva a ser lo que fue.
3 noviembre, 2014 - 20:02 Reply
Voy al fondo del asunto y someto mi opinión a cualquier otra mejor fundada.
Paso de la desvergonzada carta del Consejo de defensa a ultranza del doncel que no fue violado sino criticado por sus pobres y ¿torcidos? argumentos.
Ocurre que el recurrente y , lo que es peor, el Consejo, vuelven a la idea de apropiación, disfrazada de disponibilidad , de los dineros de otros :los que fuimos mutualistas de la desaparecida mutualidad notarial. Todos sabemos que el último estatuto es letra muerta porque el contenido material del mismo fue trasvasado a la Seguridad Social que desde entonces. Cierto que no se derogó formalmente el estatuto; Subsiste su carcasa vacía de contenido. ¿es o no derogación material?. Que resuelvan sabios juristas. Lo que no cabe duda es que la carcasa vacía fue inmediatamente aprovechada por el Concejo de entonces-espero no dañar al actual- en un intento memorable de quedarse con el dinero de otros. Todo lo ha explicado Antonio Francés.
Fracasado el intento empieza una etapa negra en la elección y funcionamiento del Concejo. Se acabó la democracia en LA ELECCION DE LOS DECANOS, EN EL FUNCIONAMIENTO DEL ORGANO Y EN LA RETRIBUCION DEOS PRESIDENTES Y VICEPRESIDENTES Y DE LOS SUSTITUTOS DE UNOS Y OTROS.
Se acabaron las elecciones puras y empezó la cooptación: el Presidente dadivoso con los nuevos notarios y grandes hospedajes a los decanos y familiares, las juntas cada vez en una provincia y gran hotel distinto. Y la consecuencia: no había ya necesidad de que los aspirantes a la presidencia presentaren sus propuestas y debate previo a la elección. Los recién elegidos decanos se comprometían por carta a elegir al cooptado. Así se hizo al menos tres veces que recuerde.
Las compensaciones no eran tales. Eran retribuciones ilegales y nulas y había que devolver. Lo dijo en sentencia el Tribunal superior de Justicia de Madrid. El Concejo- erre que erre- recurrió y el Tribunal Supremo rechazó el recurso y es firme desde hace mucho y Concejo no pide la ejecución forzosa y tiene la obligación de hacerlo. ¿Pero que es esto, como es posible que el Concejo incumpla las sentencias del mas alto tribunal de a Comunidad y del mas alto tribual de la nación?´
Ha vuelto la idea de la apropiación y que Dios nos coja confesados. Madrid 3 de noviembre de 2014
José Antonio Rivero Morales
3 noviembre, 2014 - 18:57 Reply
Lo que aquí digo, no tiene mas intencionalidad que la de aportar una idea a todos los interesados en el tema de la devolución del cuantioso remanente del fondo mutualista tras la entrega obligada para entrar en el sistema de la Seguridad Social, dado que tras los últimos intentos de acuerdos entre la Junta de Patronato, las Asociaciones de Mutualistas y el Consejo General, se ha producido últimamente una situación de paralización sine die que prolonga la ya inaguantable espera de diez años. La situación, dado el prestigio social del Cuerpo de Notarios, es impresentable. Hasta el momento, del citado remanente no se han producido más que dos repartos insignificantes. De la gestión no se proporciona información alguna para los interesados. Yo no he recibido jamás, en este punto, noticias por medio de ningún Colegio ni de la Junta. Quizás algunos dispondrán de algún tipo de comunicación, pero no conozco a ningún mutualista, qué preguntado, me informe que la recibe por escrito. Solamente, de las Asociaciones antes citadas, pero sin ninguna precisión de cifras o cuantías.
Debemos y tenemos derecho a dar por concluidas las peticiones de soluciones a través de nuestras Asociaciones y de lamentar lo que está ocurriendo. Los mutualistas jubilados todavía supervivientes, mas las viudas de los ya fallecidos, mas los que están en activo pero también fueron mutualistas, si los responsables no resuelven en plazo que debe ser muy breve esta situación insostenible, informaríamos a la sociedad española por todos los medios de comunicación sociales que pudiéramos utilizar (informáticos, periódicos, televisión, radios y asociaciones profesionales o políticas que estudian y se ocupan de estos temas sociales o profesionales de extraños funcionamientos) de nuestra injusta problemática. Con toda seguridad, si desde ya, los que deben tomar una solución mantienen su actuación, conseguiríamos nuestros propósitos que no pueden ser mas justos y de obligado cumplimiento.
Un jurista excepcional del Derecho, creo que fue Carnelutti, expresó que el Derecho era el sistema regulador de las relaciones en su aspecto personal y económico y su contenido y el molde que lo conformaba debía imprescindiblemente ser ético.
FRANCISCO MATAS PAREJA
5 noviembre, 2014 - 21:52 Reply
Después de todo lo leído, yo llego a las siguientes conclusiones:
a) Por lo que tengo oído (especialmente en la ultima asamblea) no es la primera vez que, después de haber llegado a un acuerdo, surge una excusa rocambolesca para dejarlo en agua de borrajas. Yo creía pertenecer a una profesión de personas inteligentes, serías y fiables pero los hechos me han demostrado mi equivocación. ¿Cómo es posible que, después de haber votado en un sentido, ahora se defienda vehementemente otra cosa? ¿Cuándo fingían: antes o ahora? Si fingieron antes, son unos bella….; y, si fingen ahora defendiendo tan vehementemente al ausente, son unos farsantes. Y unos egoístas que no les importa la situación de algunos compañeros jubilados y, especialmente, las viudas, algunas de ellas en situación angustiosa. A mi se me cae el alma a los pies cuando pienso en ellas, especialmente las que no cotizaron a la Seguridad Social y cuyos maridos y compañeros nuestros no pudieron reunir un patrimonio suficiente. Esto, al menos, entiendo que hay que solucionarlo ya.
b) Yo entiendo que la Mutualidad debería seguir viva en interés de todos y, especialmente, de los Notarios en activo ya que, con las perspectivas que se tienen, las pensiones, que para nosotros son realmente cortas, para los compañeros jóvenes, serán de pura subsistencia y bien les vendría un complemento. Esto lo estamos viendo en nosotros mismos (por eso estamos luchando); así que, cuando las barbas del vecino veas cortar ……….
Con la esperanza casi perdida, saludos para todos.
8 noviembre, 2014 - 19:20 Reply
Estoy jubilado hace tiempo, soy hijo de Notario, me considero “timado” por la mutualidad, y rechazo que mi modestísima trayectoria familiar y personal en el notariado sea rebajada hasta llegar al bajo nivel alcanzado por un grupúsculo de ¿compañeros? más o menos decanos.
Antes de llegar a un posicionamiento definitivo, me gustaría formular la siguiente consulta:
–Posibilidad de ceder a terceros el crédito disponible frente a la Mutualidad y su tratamiento fiscal–
Considero la via judicial única solución decente disponible.
Concluyo remitiendo testimonio de mi más sincera gratitud a todos los SACRIFICADOS COMPAÑEROS que por medio de nuestras asociaciones defienden nuestros intereses.
24 noviembre, 2014 - 20:29 Reply
Madrid 24 noviembre 2014.
La unanimidad es hermosa cuando es expresión de un resultado obtenido en ejercicio intelectual sobre asunto serio porque entonces la convergencia es superación de opiniones dispares e independientes. Más cuando los votantes deciden apasionadamente en defensa de “ataques y descalificaciones personales” la unanimidad tiene pies de barro porque al pretender descalificar al contradictor o contradictores muestra fragilidad, cobardía y deslealtad de los votantes unánimes. ! ah fragilidad tienes nombre de mujer!.
Nadie atacó ni descalificó al recurrente :Pou es hombre honrado. De pobres argumentos, de argumentos desconsiderados pero es un hombre honrado. Espero que dimita porque amo al notariado y al Consejo. Hay que lavar la desleal de este en su sagrada tarea. Es necesario que el Consejo rectifique porque debe cumplir con rectitud y veracidad con la ciudadanía. Su veracidad no puede estar en entredicho.
Lamento recordar que un Consejo fué autor , en acuerdo, al que sólo se opuso un consejero, de las compensaciones que nuestra justicia ha declarado ilegales y que el Consejo todavía no se he hecho eco de las sentencias firmes dictadas.
Más : El Consejo en acuerdo del 25 de febrero de 2008, por unanimidad reprobó al Decano de Madrid don Ignacio Solís Villa por demandar transparencia en las cuentas. Don Ignacio Solís está para siempre en el cuadro de honor del notariado como jurista, universitario y notario. Un intento inútil de manchar su nombre y un desdoro para el órgano reprobador.
No puede el Consejo ocultar no disimular la verdad con frágiles unanimidades. Es un imposible. Al servicio de la Nación su tarea es impoluta. Lo ha sido siempre y lo será en el futuro.
Es patética la defensa de la Mutualidad que ya no es desde 1 de enero de 2004 y el desmedido deseo de apropiación de una patrimonio ajeno.
11 diciembre, 2014 - 17:48 Reply
Comprendo muy bien que haya muchos compañeros que –a pesar de que unos pocos llevemos más de diez años trabajando, tal vez, podéis estar seguros, tanto o más que cuando estábamos en activo, a favor de todos los mutualistas (jubilados, activos y viudas)– no sepan, o se vayan enterando ahora, de que hay algún problema con el patrimonio residual de la Mutualidad Notarial. Pero sí digo a todos que es muy difícil que se nos ofrezca un camino que no hayamos transitado a lo largo de esta travesía del desierto. Os pongo unos ejemplos:
1.	Acciones judiciales. Un par de muestras.
–	En julio de 2007 (no fue ayer), ANEJ interpuso demanda ante el Juzgado de Primera Instancia creo recordar que nº 9 de Madrid. La demanda tiene 41 folios, de los que os hago gracia. En síntesis, se pedía que el Juzgado declarase que la Mutualidad Notarial se regía, desde el 1 de enero de 2004, en su configuración jurídica y fines, por normas de Derecho Privado, para cumplir el fin de realizar prestaciones sociales complementarias, a las que está adscrito el remanente de su patrimonio; que declarase que los mutualistas, activos o pasivos, reunidos en asamblea o junta general constituyente, tienen el derecho a decidir el modo de destinar el remanente del patrimonio de la Mutualidad; que el Juez convocase una asamblea de mutualistas, activos y pasivos, de la Mutualidad Notarial, para realizar su liquidación.
–	Pues bien: quienes regían la MN, lejos de aprovechar la ocasión de mostrar un mínimo de elegancia exponiendo sus razones jurídicas y esperando confiadamente en la decisión justa de los Tribunales, interpusieron una excepción perentoria de incompetencia de jurisdicción, alegando que la MN era una figura administrativa y que la única jurisdicción competente era la administrativa. Naturalmente, la jueza aceptó la excepción inmediatamente. El recurso contra el Auto –ante el T.S.J. de Madrid–, que pasó por vicisitudes auténticamente rocambolescas que prefiero no comentar, y después de año y medio (no fueron quince días) no admitió nuestro razonamiento (centrado básicamente en que lo que se pedía radicaba en gran parte en el principio esencial de que la jurisdicción competente era la Civil por lo que para declinar la competencia tenía que estudiarse todos los argumentos y todo el fondo de la demanda (o sea que tenía que producirse, en realidad, una sentencia desestimatoria) y fue rechazado, sin posibilidad procesal de recurso.
–	La vía administrativa había sido ya intentada por ANEM ante el Ministerio de Justicia y quedó denegada, naturalmente por silencio administrativo. Visto esto ¿a qué Jurisdicción hay que acudir? ¿Habrá que ir de nuevo a la vía administrativa y luego al contencioso (tal vez años de espera) perdiendo tiempo y dinero en ingentes cantidades? Se decidió tratar de resolver el asunto por vías más pacíficas, y se estaba consiguiendo después de once años de lucha, hasta que llegó Pou con su recurso.
2.	Al compañero Matas Pareja. La posibilidad de que la MN siga viva fue argumentada por mí hace meses (no fue ayer) en escritos (¿leídos?) a la J. de P. y en que hablaba de que
–	Si se externalizan las pensiones de jubilados y viudas, la MN puede seguir –y además conservando la propiedad de los inmuebles– haciéndose cargo de la sucesiva externalización de las jubilaciones y viudedades a medida que se vayan produciendo.
–	Una visión de futuro de la MN (así denominé mi propuesta). Aparte de que la MN podría, en cualquier momento, transformarse en Mutualidad complementaria de la Seguridad Social, sujeta a la Ley de Seguros Privados, en que está prevista la figura. Sobre todo podría también transformarse en Mutualidad de capitalización, del estilo de la que es hoy la Mutualidad General de Previsión de la Abogacía (la de más afiliados de España). Para los notarios en activo esta posibilidad es muy interesante, ya que desaparecería cualquier temor acerca de la subsistencia o deterioro de la Seguridad Social, estableciéndose planes de pensiones en un colectivo de más de tres mil notarios.
3.	Al compañero José Antonio Rivero Morales (y esto sirve también para el compañero Oñate Cuadros, que habla de conocimiento extremadamente superficial –“como la inmensa mayoría de los Notarios”, dice Javier–). Te quejas de falta de comunicación sobre la situación. Cada año se celebran (desde hace un par conjuntamente) las Asambleas Generales de ANEJ y de ANEM. En ellas se da cumplida información de todo; suele haber poca asistencia pero se remite –a pesar de lo costoso y laborioso que resulta– información a los asociados. Y aparte de eso, nunca yo, por ejemplo, he dejado sin contestar llamadas y preguntas de los compañeros; y no tengo Secretaría…
4.	A “Enrique” (siento no conocer sus apellidos). No existe ningún fondo especial para seguros médicos. La MN asumió sencillamente, por acuerdo de una buena Junta de Patronato, el pago de un seguro médico para los jubilados y las viudas. Pero ese seguro –cuyo mantenimiento fue asumido en un Congreso Notarial a primeros de este siglo (no fue ayer) formal y públicamente como “compromiso de honor” del notariado– se suprimió en el 2004 mediante una carta insultante del entonces Presidente del Consejo en la que se argumentaba que ya teníamos la Seguridad Social y que no íbamos a pretender ser más que la generalidad de los españoles. La carta que dirigí a ese Presidente no mereció –lo contrario habría sido crear un precedente fatal, supongo– ni siquiera acuse de recibo. ¿Qué fue del “honor” del compromiso? Verduras de las eras, como dijo Jorge Manrique…
5.	A los que escriben con seudónimo. No suelo comentar: me gusta dialogar con amigos a cara descubierta. Pero para quien piense, como alguno de los “números ocultos”, que no se puede –o no se debería– hablar claro, diré que estamos -creo– entre compañeros. Y que el notariado, hoy más que nunca, lo que necesita es TRANSPARENCIA. No tenemos mala conciencia porque no tenemos nada que tapar. Ya está bien de ocultismos, de oscuridades, de mirar hacia otro lado. El Notario –así, con mayúsculas– es por esencia transparente o no es Notario.
6.	Y a todos en general. El tema de la Mutualidad no está resuelto. La Dir. Gral. ha puesto en su sitio a Javier Pou pero os recomiendo que leáis atentamente el apartado QUINTO de la resolución y lo analicéis. El tema no está resuelto, repito. Ahora vamos a tener que trabajar –los de siempre o quienes recojan la antorcha– más que nunca.
29 enero, 2015 - 11:55 Reply
16 marzo, 2015 - 02:18 Reply
Comentaré próximamente el escrito de Enrique Font Ausió, con el que en principio coincido pero que creo que puede ser objeto de alguna matización.
Ahora quisiera exponer a todos lo siguiente:
Los acuerdos que adoptó, nada menos que en julio del año pasado, la Junta de Patronato de la Mutualidad, acuerdos que fueron recurridos, como todos sabéis, y que pese a la resolución de la Dirección General –radicalmente desestimatoria del recurso– aún no han sido ejecutados, disponían el pago, con carácter provisional, de unas cantidades (2.000 euros anuales a los jubilados y 1.400 a las viudas) de cuyo montante sólo cabe comentar que el total anual representa aproximadamente un 1 % del valor del patrimonio residual de la Mutualidad, patrimonio del que somos legítimos titulares los mutualistas pero que se retiene desde hace nada más que once años bien cumplidos. De esa cifra total sólo puede decirse que por fuerza ha de ser muy inferior al rendimiento anual de ese patrimonio y que en el caso de que el patrimonio en cuestión estuviese metido debajo de un ladrillo, sin rendir absolutamente nada, podría pagarse durante ¡cien años! hasta agotar el capital. Pero como cabe holgadamente en el mínimo rendimiento anual de cualquier patrimonio, resultará que al final, cuando quede un solo mutualista vivo, se le deberá entregar íntegramente a ese afortunado superviviente el patrimonio total. Esto, por si alguien no ha caído en ello, es convertir la Mutualidad Notarial en una agrupación tontinaria, en una tontina, figura prohibida radicalmente por la legislación de cualquier país mínimamente civilizado. El napolitano Lorenzo de Tonti, que ideó el engendro, estaría orgulloso de ver su invento puesto en práctica en España en el siglo XXI.
Expongo unas ideas que he transmitido, casi literalmente, a algún miembro de la Junta de Patronato, lo que he hecho sencillamente porque tengo la seguridad de que son muchos los notarios que las harán suyas.
“Las sucesivas Juntas de Patronato, desde el 1 de enero de 2004 (es decir, desde hace más de once años) hasta el día de hoy, no han puesto en marcha los mecanismos imprescindibles para solucionar los problemas de los mutualistas, y esa dilación está produciendo unos gravísimos perjuicios a sus legítimos intereses, ya que los mutualistas son, a nuestro juicio (y al de todas las personas y organismos que han tenido conocimiento del asunto) legítimos titulares de los derechos sobre el patrimonio residual de la Mutualidad Notarial.
El notariado tiene problemas muy importantes. Pero yo pienso que el notariado desprecia el más importante de todos ellos, es decir, el del patrimonio de la Mutualidad, el de los derechos de los mutualistas. Y lo explico brevemente: cuando esto salga a la luz pública (y forzosamente saldrá) la gente española, la honrada gente –e incluso la que no lo sea tanto– se verá literalmente abrumada al comprobar que muchos –por desgracia muchos– titulares legítimos de un patrimonio ingente están pasando necesidades; que muchos jubilados que han servido al notariado con el esfuerzo de más de media vida, debido a la actitud pasiva y silente de organismos (integrados por ¡compañeros!) están pasando apuros sin cuento, al final de sus días, y algunos, incluso, sumidos en la depresión; que hay viudas de notarios (¡viudas de compañeros!) que se encuentran bordeando, si no sumergidas de lleno en ella, la miseria. Y resulta que esos jubilados, esas viudas –que son, repito, los legítimos titulares de ese patrimonio ingente– ni siquiera pueden empezar a percibir un subsidio –cuya cuantía prefiero abstenerme de calificar– que puede muy bien pagarse con los simples rendimientos (es fácil hacer la cuenta multiplicando 2.000 euros por 500 jubilados y 1.400 euros por otras tantas viudas), obtenidos por un honrado comerciante y un representante leal, que diría nuestro Código de comercio, de un capital que puede ser cien veces superior al total anual de ese subsidio; y no pueden porque ha sido paralizado durante casi un año (y de seguir las cosas así puede continuar paralizado “ad calendas graecas”) mediante la simple utilización de los recursos burocráticos y procedimentales que el legislador –pensando sin duda en supuestos de mucha más enjundia– ha puesto incautamente a disposición de cualquiera. Y si se puede pagar ese mísero subsidio con unos rendimientos normales –pensará la gente– ¿qué está ocurriendo con el ingente capital?
La gente, la honrada gente, el hombre de la calle, no entiende de las cuestiones relativas al prestigio del notariado (prestigio que desgraciadamente años ha el propio notariado tiene marginado, puesto que su calidad científica, si es que subsiste, apenas se muestra desde hace mucho tiempo en publicaciones técnicas, conferencias o monografías), no entiende del problema de si la calificación de los poderes o de la capacidad negocial corresponde a uno u otro funcionario, no entiende de luchas intestinas, no entiende de peleas corporativas, desconcertantes para los viejos notarios que hemos vivido la vieja hermandad con otros Cuerpos, como el de Registradores de la Propiedad. Pero sí entenderá de que los compañeros vayan muriendo, de que los compañeros ancianos pasen necesidades, de que haya viudas de compañeros que atraviesen por completo el umbral de la miseria. Y por desgracia, así es. Y entonces ocurrirá con los causantes de esa infamia lo que San Juan vaticina en el Apocalipsis de los tibios en el Juicio Final: que la gente, la honrada gente, los vomitará de su boca.”
8 abril, 2015 - 02:01 Reply
Por fin se ve la luz al final del largo túnel de más de doce años. La Dirección General, en reciente resolución, ha aceptado el criterio de la Junta de Patronato y –recogiendo en gran parte los criterios de las Asociaciones– ha puesto en marcha una solución razonable del problema de la Mutualidad. Aunque alguno de los pronunciamientos de la D.G.R.N. puedan ser discutibles, lo importante es que se afronta la necesidad de una solución y se da luz verde al sistema de externalizaciones de patrimonio para realizar prestaciones –complementarias de las de la Seguridad Social– a favor de los mutualistas. Quedan flecos (el más importante, el del tratamiento fiscal de esas prestaciones, sobre el que solicitaremos un dictamen técnico) pero lo importante es que se ha abierto el camino. Ahora, la labor de las Asociaciones será la de trabajar para que la solución se aplique con justicia y la de colaborar con las instancias oficiales para conseguirlo, para lo que más que nunca necesitaremos el apoyo de todos los compañeros. Desde aquí, aunque lo he hecho personalmente, agradezco a los que desde sus cargos han hecho posible este planteamiento ,que a todos va a beneficiar, su esfuerzo, que como bien sabéis no ha estado exento de dificultades y disgustos. Y mi gratitud también a todos los que habéis colaborado en esta tribuna, y muy especialmente a los compañeros que la dirigen.
José Ignacio Félez Gerona
18 mayo, 2015 - 17:49 Reply
Ante todo y en primer lugar reconocer mi agradecimiento a los Sres. Francés y Sanz y todos cuantos han trabajado tanto por la defensa de los intereses del colectivo de los Notarios jubilados durante muchos años.
Y en segundo lugar, y para no incordiar a los demás interesados en este asunto, rogar al Sr. Francés, al que de joven llegué a conocer en Barcelona por su amistad con mi padre, Luis Félez Costea, fallecido hace unos pocos años, si pudiera ponerse en contacto conmigo al mail nfelezg@gmail. com, para comentarle la situación personal en que se encontró mi padre, cuando se abonaron a cuenta 12.000 euros en los años 2012/2013 y que nunca llego a cobrar.
Un abrazo JOSE IGNACIO FELEZ GERONA.
Carmen Pérez Alavarez
14 abril, 2015 - 18:31 Reply
D. Antonio Francés de Mateo; muchas gracias por todos los esfuerzos en pro
de los mutualistas y viudas. A ver si es verdad que el camino está abierto para
la solución de este problema que nos afecta a tantos.
15 abril, 2015 - 09:24 Reply
Simplemente agradecer nuevamente la labor de Antonio Francés y todos los que han colaborado o trabajado para resolver el tema de la presunta confiscacion del patrimonio de la MN
Navegando he encontrado esta publicación de febrero 2009, en lo que fué la revista “neg-ocio”. Ya la conocia, pero habia perdido, al desaparecer la web de la revista, su link
http://www.aireg.es/temor-a-que-los-190-millones-de-patrimonio-se-transmitan-al-consejo-del-notariado/
No se puede agradecer suficientemente un trabajo por Uds realizado en estos ultimos diez, once o doce años.
MARIA DEL PILAR DURBAN MARTINEZ
15 mayo, 2015 - 12:04 Reply
En mi calidad cónyuge viuda de Notario desde el año 1990, rogaría se proporcionara más información sobre el trámite en que se halla el recurso interpuesto, y las gestiones que se estan haciendo, ya que, en mi caso, desde el 10 de Septiembre de 2014, no he vuelto a tener ninguna otra comunicación. Confío y deseo que todo se resuelva con la mayor celeridad, y que pronto se nos entregue lo que nos corresponde. En mi caso, y atendida mi edad, 84 años, no se si llegaré a tiempo, pero os aseguro que en esteos momentos me sería de gran ayuda.
Muchas gracias a todos aquellos que se estan colaborando y esforzándose en encontrar una solución que espero llegue muy pronto.
19 abril, 2016 - 22:23 Reply
18 meses despues, continuamos igual …
Gracias por pensar en nosotros, JPMN
⇐ Los designios para el notariado tras la reforma del Registro Civil: apuntes y comentarios
El Factor Humano ⇒