Source: http://docplayer.es/2659464-Revista-espanola-de-derecho-constitucional.html
Timestamp: 2017-11-24 17:36:26
Document Index: 239714817

Matched Legal Cases: ['artículo 9', 'artículo 20', 'artículo 17', 'artículo 147', 'artículo 138', 'artículo 10', 'artículo 147', 'artículo 147']

REVISTA ESPAÑOLA DE Derecho Constitucional - PDF
Download "REVISTA ESPAÑOLA DE Derecho Constitucional"
Elena Vidal Martin
1 REVISTA ESPAÑOLA DE Derecho Constitucional CENTRO DE ESTUDIOS POLÍTICOS Y CONSTITUCIONALES MANUEL ARAGÓN REYES La reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional PIERRE BON La Constitución de la V República cumple cincuenta años LUIS AGUIAR DE LUQUE Una nueva reflexión sobre la prorogatio de los órganos constitucionales. Una discrepancia y algunas puntualizaciones a J. A. Santamaría RICARDO CHUECA El marco constitucional del final de la propia vida ANA FERNÁNDEZ CORONADO Matrimonio islámico, orden público y función promocional de los derechos fundamentales 85 AÑO 29 enero/abril 2009 ESTUDIOS NOTAS JURISPRUDENCIA CRÍTICA DE LIBROS RESEÑA BIBLIOGRÁFICA Revista Española de Derecho Constitucional Madrid, ISSN: Núm. 85, enero-abril 2009
2 Consejo de Redacción Director: FRANCISCO RUBIO LLORENTE, Universidad Complutense de Madrid Secretario: JUAN LUIS REQUEJO PAGÉS, Tribunal Constitucional Vocales: MANUEL ARAGÓN REYES, Universidad Autónoma de Madrid FRANCISCO BALAGUER CALLEJON, Universidad de Granada PALOMA BIGLINO CAMPOS, Universidad de Valladolid FRANCESC DE CARRERAS SERRA, Universidad Autónoma de Barcelona FRANCISCO JAVIER CORCUERA ATIENZA, Universidad del País Vasco JAVIER JIMÉNEZ CAMPO, Tribunal Constitucional MANUEL MEDINA GUERRERO, Universidad de Sevilla Consejo Asesor LUIS AGUIAR DE LUQUE, Universidad Carlos III de Madrid ELISEO AJA FERNÁNDEZ, Universidad de Barcelona ENOCH ALBERTÍ ROVIRA, Universidad de Barcelona ENRIQUE ÁLVAREZ CONDE, Universidad Rey Juan Carlos de Madrid ÓSCAR ALZAGA VILLAAMIL, Universidad Nacional de Educación a Distancia MIGUEL Á. APARICIO PÉREZ, Universidad de Barcelona FRANCISCO BASTIDA FREIJEDO, Universidad de Oviedo ROBERTO BLANCO VALDÉS, Universidad de Santiago de Compostela CARLOS DE CABO MARTÍN, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Granada JOSÉ LUIS CASCAJO CASTRO, Universidad de Salamanca JOSÉ CAZORLA PÉREZ, Universidad de Granada MANUEL CONTRERAS CASADO, Universidad de Zaragoza PEDRO CRUZ VILLALÓN, Universidad Autónoma de Madrid LUIS MARÍA DÍEZ-PICAZO GIMÉNEZ, Magistrado del Tribunal Supremo EDUARDO ESPÍN TEMPLADO, Magistrado del Tribunal Supremo JORGE DE ESTEBAN ALONSO, Universidad Complutense de Madrid ALFONSO FERNÁNDEZ-MIRANDA CAMPOAMOR, Universidad Complutense de Madrid FRANCISCO FERNÁNDEZ-SEGADO, Universidad Complutense de Madrid MANUEL FRAGA IRIBARNE, Universidad Complutense de Madrid MARIANO GARCÍA CANALES, Universidad de Murcia EDUARDO GARCÍA DE ENTERRÍA, Universidad Complutense de Madrid ÁNGEL GARRORENA MORALES, Universidad de Murcia JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ CASANOVA, Universidad de Barcelona GURUTZ JÁUREGUI BERECIARTU, Universidad del País Vasco MANUEL JIMÉNEZ DE PARGA, Universidad Complutense de Madrid LUIS LÓPEZ GUERRA, Universidad Carlos III de Madrid ANTONIO LÓPEZ PINA, Universidad Complutense de Madrid PABLO LUCAS VERDÚ, Universidad Complutense de Madrid MIGUEL MARTÍNEZ CUADRADO, Universidad Complutense de Madrid ISIDRE MOLAS BATLLORI, Universidad Autónoma de Barcelona RAÚL MORODO LEONCIO, Universidad Complutense de Madrid JAVIER PÉREZ ROYO, Universidad de Sevilla ALFONSO PADILLA SIERRA, Universidad Autónoma de Madrid NICOLÁS PÉREZ-SERRANO JÁUREGUI, Cortes Generales PABLO PÉREZ TREMPS, Universidad Carlos III de Madrid JOSÉ A. PORTERO MOLINA, Universidad de A Coruña RAMÓN PUNSET BLANCO, Universidad de Oviedo MANUEL RAMÍREZ JIMÉNEZ, Universidad de Zaragoza JULIÁN SANTAMARÍA OSSORIO, Universidad Complutense de Madrid JORDI SOLÉ TURA, Universidad de Barcelona JUAN JOSÉ SOLOZÁBAL ECHAVARRÍA, Universidad Autónoma de Madrid ANTONIO TORRES DEL MORAL, Universidad Nacional de Educación a Distancia JOAQUÍN VARELA SUANZES-CARPEGNA, Universidad de Oviedo PEDRO DE VEGA GARCÍA, Universidad Complutense de Madrid CARLES VIVER PI-SUNYER, Universidad Pompeu Fabra, Barcelona El Centro de Estudios Políticos y Constitucionales no se identifica necesariamente con los juicios de los autores de esta Revista
3 La ha sido seleccionada para su cobertura entre los servicios de alerta y búsqueda de información sobre productos de Thomson Reuters. A partir del V. 27 (79) 2007 se encuentra indexada y resumida en el Social Sciences Citation Index, en el Social Scisearch, y en el Journal Citation Reports/ Social Sciences Edition. The has been selected for coverage in Thomson Reuters products and custom information services. Beginning with V. 27 (79) 2007, it is indexed and abstracted in the Social Sciences Citation Index, the Social Scisearch and the Journal Citation Reports/Social Sciences Edition.
4 Revista ESPAÑOLA de Derecho Constitucional 85 Año 29 enero/abril 2009 CENTRO DE ESTUDIOS POLÍTICOS Y CONSTITUCIONALES Plaza de la Marina Española, Madrid
5 CENTRO DE ESTUDIOS POLÍTICOS Y CONSTITUCIONALES La correspondencia con la debe dirigirse a la Secretaría de la misma: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales Plaza de la Marina Española, Madrid - Teléfonos y Ext Fax e.mail: Catálogo General de Publicaciones Oficiales Suscripciones, venta directa y pedidos por correo de números sueltos: CENTRO DE ESTUDIOS POLÍTICOS Y CONSTITUCIONALES Plaza de la Marina Española, Madrid (España) Teléfonos (34) (34) Fax (34) Contabilidad y pagos: Teléfonos (34) (34) PRECIOS AÑO 2009 EN PAPEL SUSCRIPCIÓN ANUAL ELECTRÓNICA EN PAPEL Y ELECTRÓNICA NÚMERO SUELTO 49,00 Euros 49,00 Euros 79,00 Euros 18,00 Euros Diseño: Área Gráfica Roberto Turégano ISSN: (papel) Depósito legal: M NIPO: (papel) ISSN: (electrónico) NIPO: (electrónico) Closas-Orcoyen, S. L. Ctra. de Belvis, km. 0,500 - Políg. Ind. «Igarsa» Paracuellos de Jarama - Madrid
6 SUMARIO Año 29. Núm. 85, enero-abril 2009 ESTUDIOS Páginas Manuel ARAGÓN REYES: La reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional Pierre BON: La Constitución de la V República cumple cincuenta años Luis AGUIAR DE LUQUE: Una nueva reflexión sobre la prorogatio de los órganos constitucionales. Una discrepancia y algunas puntualizaciones a J. A. Santamaría Ricardo CHUECA: El marco constitucional del final de la propia vida Ana FERNÁNDEZ CORONADO: Matrimonio islámico, orden público y función promocional de los derechos fundamentales NOTAS Miguel Azpitarte: Crónica política y legislativa del año Bartolomé Clavero: Nota sobre el sistema de autonomías en la Constitución de Bolivia Fernando Santaolalla López: El voto de calidad del Presidente del Tribunal Constitucional
7 Páginas JURISPRUDENCIA Actividad del Tribunal Constitucional: relación de sentencias dictadas durante el tercer cuatrimestre de 2008 (Departamento de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid) Doctrina del Tribunal Constitucional durante el tercer cuatrimestre de Estudios críticos Gregorio Cámara Villar: Los derechos estatutarios no han sido tomados en serio (a propósito de la stc 247/2007, de 12 de diciembre, sobre el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana) Juan María Bilbao Ubillos: La negación de un genocidio no es una conducta punible (comentario de la STC 235/2007) M.ª del Camino Vidal Fueyo: La jurisprudencia del Tribunal Constitucional en materia de derechos fundamentales de los extranjeros a la luz de la STC 236/ CRÍTICA DE LIBROS Abraham Barrero Ortega: El veto del Senado, Pólvora mojada? RESEÑA BIBLIOGRÁFICA Noticias de libros COLABORAN EN ESTE NÚMERO
8 TABLE OF CONTENTS Year 29, Issue 85, January-April STUDIES Pages Manuel ARAGÓN REYES: The reform of the Organic Act on the Constitutional Court Pierre BON: The Fifth Republic constitution celebrates fifty years Luis AGUIAR DE LUQUE: Further reflection on the extension of terms for constitutional bodies. A discrepancy and some points of difference with J. A. Santamaría Ricardo CHUECA: The constitutional framework for the end of its own life Ana FERNÁNDEZ CORONADO: Islamic marriage, public order and the promotional function of fundamental rights NOTES Miguel Azpitarte: Political and legislative chronicle of Bartolomé Clavero: Note on the system of autonomous regions under the Bolivia constitution Fernando Santaolalla López: The casting vote of the President of the Constitutional Court
9 Pages JURISPRUDENCE Activity of the Constitutional Court: l ist of sentences handed down during the third four-month term of 2008 (Constitutional Law Department of Universidad Carl os III, Madrid) Doctrine of the Constitutional Court during the third four-month term Critical Studies Gregorio Cámara Villar: Statutory rights have not been taken seriously (in view of stc 247/2007, 12th December, on the Autonomy Charter of Comunidad Valenciana) Juan María Bilbao Ubillos: Denial of a genocide is not a punishable offence (commentary on STC 235/2007) M.ª del Camino Vidal Fueyo: The jurisprudence of the Constitutional Court regarding the fundamental rights of foreigners in the light of STC 236/ BOOK REVIEWS Abraham Barrero Ortega: The Senate s veto. A damp squib? BIBLIOGRAPHY Book news CONTRIBUTORS
11 ESTUDIOS CRÍTICOS LOS DERECHOS ESTATUTARIOS NO HAN SIDO TOMADOS EN SERIO (A PROPÓSITO DE LA STC 247/2007, DE 12 DE DICIEMBRE, SOBRE EL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA) Gregorio Cámara Villar 1. Introducción. 2. ACERCA DE LA RESERVA CONSTITUCIONAL DEL CONTENIDO DE LOS ESTATUTOS DE AUTONOMÍA. 3. LOS DERECHOS ESTATUTARIOS ANTE LAS EXIGENCIAS CONS- TITUCIONALES DE LA IGUALDAD. LA IGUALDAD «INTEGRADORA DE LA AUTONOMÍA». 4. LOS ESTATUTOS PUEDEN CONTENER DERECHOS, PERO CUÁLES DE ELLOS SON VERDADERA Y PROPIA- MENTE TALES, ESTO ES, DERECHOS SUBJETIVOS? 5. TOMAR LOS DERECHOS ESTATUTARIOS EN SERIO. 1. INTRODUCCIÓN El Estado autonómico es el fruto de una larga, compleja y original evolución, todavía abierta, que en la actualidad está conociendo un fundamental momento de inflexión debido a las reformas estatutarias ya aprobadas o en curso de elaboración, emprendidas tras un amplio debate nacional desarrollado desde 2002 en torno, por un lado, a las carencias e imperfecciones del «modelo» tanto en su diseño como en su funcionamiento y, por otro, en relación con las nuevas exigencias y demandas institucionales y sociales que se han generado en el transcurso de casi un tercio de siglo. En este proceso evolutivo, en el que ha jugado un papel central la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, una vez superado el corsé interpretativo de carácter minimalista del Estado autonómico que imperó en la etapa de gestación de los Estatutos y en sus primeros desarrollos, se ha venido denunciando como defecto congénito una notoria escasez de la calidad de la autonomía política, subrayándose además la ausencia 259
12 en los Estatutos de los fundamentales elementos configuradores de la relación entre los poderes autonómicos y la ciudadanía en el ejercicio de sus potestades y competencias. Así, dejando a salvo las referencias genéricas a los derechos fundamentales constitucionalmente reconocidos, la incorporación casi literal de la cláusula del artículo 9.2 CE, las normas relativas a los derechos de participación en el ámbito autonómico (sufragio e iniciativa legislativa popular), los derechos lingüísticos en las Comunidades con lengua propia distinta del castellano, la previsión de defensores del pueblo autonómicos y, en algunos casos, de principios rectores (en especial, Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura), los Estatutos de la primera etapa se formularon conforme a un paradigma institucionalista regulando, fundamentalmente, las instituciones propias y las competencias de la Comunidad y orillando la formulación de derechos en su ámbito, situándose de esta manera por decirlo con grafismo «de espaldas» a la ciudadanía, con independencia de que el reconocimiento y formulación de derechos se realizara progresivamente mediante la legislación autonómica. En este marco y en este último aspecto, como es bien conocido, las reformas se han adentrado con particular intensidad, como manifestación de un nuevo pacto social, en el establecimiento de disposiciones que prefiguran la incorporación de una carta de derechos de carácter predominantemente social junto con otros derechos del ámbito institucional y un conjunto de principios rectores y de deberes, conformando así una suerte de «parte dogmática» del Estatuto, aproximándose a una organización y enunciado textual de notoria semejanza con una Constitución. Es éste, sin duda, uno de los elementos nuevos y centrales que singularizan a las reformas, en tanto que de esta manera inciden en el desarrollo y perfeccionamiento de la dimensión participativa y prestacional que se venía cumpliendo y organizando normativamente con cierta amplitud en las Comunidades Autónomas en el nivel legislativo y reglamentario, bien de modo directo, bien a través del entramado de una multiplicidad de normas del más variado tipo (1). Paradigmáticamente son los nuevos Estatutos reformados de Cataluña y Andalucía los que llevan a cabo en este sentido una configuración más amplia, precisa y acabada, distinguiendo en un mismo título entre derechos y principios rectores reflejando una organización de cierto parecido con el Título I CE y estableciendo las garantías específicas para unos y otros, si bien (1) Vid. sobre este aspecto F. López Menudo, «Los derechos sociales en los Estatutos de Autonomía». Ponencia presentada en el IV Congreso de la Asociación de Profesores de Derecho Administrativo (AEPDA), Valladolid, 6 y 7 de febrero de 2009, págs. 7 y sigs. del texto original. Agradezco al autor que me haya brindado la oportunidad de consultar este importante trabajo unos días antes de poner punto final al presente comentario (puede consultarse en es/ceuropeos/aepda/actividades/congresos/congresoiv/ponencias.asp). 260
13 la distinción sistemática que formalmente se registra de derechos y principios no aparece clara en algunos casos tanto desde una perspectiva material como formal, esto es, tanto por lo que se refiere al contenido como a la estructura de las normas que los contienen (2). En el Estatuto de Cataluña tales derechos y deberes se regulan quizás de manera en exceso prolija en referencia a diferentes ámbitos, ya sea por razón del sujeto, ya por razones funcionales, esto es, por el objeto o el contexto sobre el que se proyectan, y con cierto abigarramiento, remitiendo además, para hacer más compleja y complicada la cuestión, a su desarrollo básico mediante una Carta de Derechos y deberes de los ciudadanos de Cataluña art En el Estatuto andaluz la formulación de la carta de derechos es más sencilla, sin que sea aparentemente visible una particular sistemática material, pero responde en el fondo a un modelo similar al catalán. Como similar podría decirse que es igualmente el planteamiento de la reforma del Estatuto de Castilla y León, si bien la concepción de la carta de derechos es en él algo más limitada, así como la regulación de su régimen de garantías. La reforma del Estatuto de Aragón, pese al establecimiento de un título específico en el que se regulan separadamente derechos y principios, no establece un correlativo sistema de garantías, remitiendo genéricamente a la actividad promotora de los poderes públicos aragoneses para la adopción de las medidas necesarias en orden a garantizar de forma efectiva el ejercicio de estos derechos, por lo que en realidad vienen a tener tanto el contenido como la estructura de principios rectores y no de específicos derechos en sentido propio. En los casos de los Estatutos de Valencia y Baleares la sistemática seguida consiste en referirse con carácter general a los «derechos sociales de los ciudadanos», remitiendo a una Ley del Parlamento la elabora- (2) Para un estudio comparativo de las distintas reformas estatutarias en materia de derechos remitimos al texto final con los resultados del Proyecto de Investigación DCHD3.07/088: «Derechos, deberes y principios rectores en el nuevo Estatuto de Autonomía para Andalucía», G. Cámara Villar (IP), F. Balaguer Callejón, J. A. Montilla y Á. Rodríguez, Fundación Centro de Estudios Andaluces, Junta de Andalucía, 2008, pág. 17. Puede consultarse en la siguiente dirección: Un desarrollo más amplio, comparando tanto la concepción general como los derechos concretos, puede encontrarse en F. Balaguer Callejón (dir.), L. Ortega Álvarez, G. Cámara Villar y J. A. Montilla (coords.), Reformas estatutarias y Declaraciones de Derechos, Sevilla, Junta de Andalucía, Consejería de Justicia y Administración Pública, Instituto Andaluz de Administración Pública, Vid. también M. Á. Aparicio (ed.), J. M. Castellá y E. Expósito (coords.), Derechos y principios rectores en los Estatutos de Autonomía, Barcelona, Atelier, 2008, donde se abordan las cuestiones generales y, monográficamente, el sistema resultante de cada reforma estatutaria culminada hasta la fecha. Para una perspectiva constitucional comparativa más amplia remitimos a M. Á. Aparicio (ed.), J. M. Castellá y E. Expósito (coords.), Derechos y libertades en los Estados compuestos, Barcelona, Atelier,
14 ción de una «Carta de Derechos Sociales de la Comunidad Autónoma», determinando los ámbitos en los que la actuación de las Administraciones Públicas de la Comunidad habrán de centrarse primordialmente, reconociendo y garantizando además una serie de derechos, con una u otra expresión (en algunos casos, según formulaciones y contextos normativos más propios de principios rectores y, en otros, reproduciendo derechos constitucionales). Sobre la titularidad de los derechos, los nuevos Estatutos, en algunos casos con cierta confusión conceptual e inadecuación normativa, los reconocen distinguiendo aquellos de los que son titulares todas las personas, determinadas personas en una específica situación o condición, y los ciudadanos de la Comunidad Autónoma (3). Este era, a muy grandes rasgos, el panorama normativo estatutario existente en este concreto aspecto cuando se dicta la STC 247/2007, de 12 de diciembre, recaída en el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Aragón contra el artículo 20 de la Ley Orgánica 1/2006, de 10 de abril, de Reforma de la Ley Orgánica 5/1982, de 1 de julio, de Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, por el que se da nueva redacción a su artículo 17.1, en el que se garantizan los derechos de los valencianos y valencianas a disponer de abastecimiento suficiente de agua de calidad, a la redistribución de los sobrantes de aguas de cuencas excedentarias y a gozar de una cantidad de agua de calidad, suficiente y segura, para atender a sus necesidades de consumo humano y para poder desarrollar sus actividades económicas y sociales de acuerdo con la Ley (4). En el horizonte, por otra parte, pende desde su interposición en el mes de julio de 2006 más de un año antes de dictarse la Sentencia la resolución del recurso de inconstitucionalidad presentado por más de cincuenta diputados del Grupo Parlamentario Popular contra un numeroso grupo de preceptos del nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña, entre los que se encuentran muchos (3) Sobre este aspecto, vid. G. Cámara Villar, «Titulares de los derechos y destinatarios de las políticas públicas», en F. Balaguer Callejón (dir.), L. Ortega Álvarez, G. Cámara Villar y J. A. Montilla (coords.), Reformas estatutarias y Declaraciones de Derechos, op. cit., págs ; N. M. Garrido Cuenca, «La titularidad de los derechos sociales y de ciudadanía en los nuevos Estatutos de autonomía, y en particular del extranjero», ponencia presentada en el IV Congreso de la Asociación de Profesores de Derecho Administrativo (AEPDA), Valladolid, 6 y 7 de febrero de 2009 (puede consultarse en (4) Por su parte, la STC 249/2007, con remisión total al contenido doctrinal de la Sentencia 247/2007, resuelve el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el Consejo de Gobierno de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha contra el mismo precepto de Ley Orgánica 1/2006, de 10 de abril, de reforma de la Ley Orgánica 5/1982, de 1 de julio, de Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana. 262
15 de los referidos a derechos, planteando articuladamente la extralimitación de la función regulatoria atribuida por la Constitución a los Estatutos de Autonomía al mantenerse en el recurso la existencia de un concepto estricto y excluyente de reserva estatutaria en la Constitución (5). También el Defensor del Pueblo planteó en este mismo año un recurso de inconstitucionalidad (6) contra determinados preceptos de este mismo Estatuto y, en concreto, contra el Título I (arts. 15 a 54), en el que sostiene que la inclusión en el Estatuto de «un extenso listado de derechos y deberes» sobrepasa las funciones que debe tener una norma autonómica con la pretensión de darle «una apariencia de Constitución». A su juicio, tanto la inclusión de derechos como principios en el Estatuto vulnera la reserva contenida en el artículo CE en tanto que no pueden integrar su contenido propio, subrayando entre otros aspectos que los únicos legisladores de los derechos son el orgánico y el ordinario, pero no el estatutario, así como que ni los Estatutos son Constitución, ni el Estado Autonómico es un Estado Federal; considera así que los Estatutos, al regular derechos, crean y fomentan desigualdades entre los españoles, obstaculizándose la libertad del legislador estatal como legislador de los derechos. Innecesario es subrayar la especial trascendencia que tanto desde el punto de vista político como jurídico tendrá la decisión que el Tribunal adopte sobre estos recursos para la configuración y el decurso futuro de nuestro modelo de Estado autonómico, aunque esta decisión haya de venir ya muy condicionada por la doctrina sentada en la Sentencia que comentamos. Entre aquel panorama y este horizonte se ha producido antes, durante y después de la Sentencia sobre el Estatuto de la Comunidad Valenciana un intenso debate tanto en ámbitos políticos como académicos sobre si está constitucionalmente justificada o no una tal operación de inclusión y regulación de una «carta de derechos» en el Estatuto, atendidas la específica naturaleza, el contenido y la posición de esta norma en el bloque de la constitucionalidad, en tanto que «norma institucional básica de la Comunidad Autónoma». Del mismo modo, suscita un alto nivel de discusión la cuestión de los límites constitucionales existentes para la regulación de los derechos por el Estatuto (a excepción de los relativos a la participación política en el propio ámbito de autonomía y otros relacionados con configuraciones institucionales y lingüísticas en las Comunidades con lengua propia distinta del castellano), tanto desde la perspectiva de su relación con la regulación de los derechos fundamentales (arts y 81.1), como desde la que proporciona el principio de igualdad en su dimensión territorial tal como se (5) Recurso número 8045/2006 (BOE, núm. 241, 9 de octubre de 2006). (6) Recurso número 8675/2006 (BOE, núm. 248, 17 de octubre de 2006). 263
16 manifiesta, desde dos perspectivas diversas, una principial y otra competencial, en los artículos y de la Constitución, respectivamente (7). Así las cosas, no participo de aquellas críticas que liminarmente se vienen planteando a esta Sentencia en el sentido de que vaya mucho más allá, innecesariamente, de lo que exigía el objeto del recurso, abordando cuestiones y materias con carácter general en las que no era preciso entrar para resolver la tan concreta impugnación planteada (8). Muy al contrario, considero que se trata de un aspecto ciertamente positivo y en buena medida necesario el que el TC haya realizado aquí, con un implícito designio provisorio, una Sentencia que haciendo una recapitulación doctrinal sobre la construcción progresiva del Estado autonómico y sus pilares estructurales, siente las bases para abordar con un fundamento claro y sistemáticamente integrado el entonces previsible panorama de posibles impugnaciones sucesivas de reformas estatutarias. Además de otras importantes impugnaciones planteadas con un alcance más concreto (9), ya estaban planteados en cualquier caso, como se ha dicho, los recursos del Defensor del Pueblo y de más de cincuenta Diputados del Grupo Popular del Congreso al nuevo Estatuto catalán, debido al alto grado de conflictividad ya prefigurada por aquel debate político y académico, aunque, sorprendentemente, (7) Debate cuyos fundamentales elementos quedaron paradigmáticamente plasmados en la polémica sostenida por L. M. Díez-Picazo y Francisco Caamaño en la Revista Española de Derecho Constitucional a raíz de la publicación por el primero en el núm. 78, 2006, págs , del artículo «Pueden los Estatutos de Autonomía declarar derechos, deberes y principios?» y la contestación del segundo en el núm. 79, 2007, págs , mediante el artículo «Sí, pueden (declaraciones de derechos y Estatutos de Autonomía)», al que siguió respuesta de Díez-Picazo, «De nuevo sobre las declaraciones estatutarias de derechos: respuesta a Francisco Caamaño», núm. 81, 2007, págs Importantes en este mismo sentido fueron los trabajos de Paloma Biglino, Víctor Ferreres y Marc Carrillo realizados con ocasión de un debate sobre el tema en el CEPC y publicados en el libro Derechos, deberes y principios en el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña, Madrid, CEPC, 2006, al que remitimos. (8) Así, Germán Fernández Farreres, Hacia una nueva doctrina constitucional del Estado autonómico? (Comentario a la STC 247/2007, de 12 de diciembre, sobre el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana), Cizur Menor (Navarra), Thomson-Civitas, 2008, págs. 18, 39 y passim; M. Á. Cabellos Espiérrez, «La relación Derechos-Estado autonómico en la Sentencia sobre el Estatuto valenciano», Revista d Estudis Autonòmics i Federals, núm. 7, octubre de 2008, pág. 106; J. Tornos Mas, «La STC 247/2007 y el sistema constitucional de distribución de competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas», Revista d Estudis Autonòmics i Federals, núm. 7, octubre de 2008, pág (9) Las formuladas por los Gobiernos autonómicos de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (recurso núm. 8829/2006), de la Comunidad Autónoma de La Rioja (recurso núm. 9330/2006), de la Diputación General de Aragón (recurso núm. 9491/2006), de la Comunidad Valenciana (recurso núm. 9501/2006) y de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears (recurso núm. 9568/2006). 264
17 no han sido recurridos otros Estatutos, si se toma en consideración su similitud en lo relativo al reconocimiento de derechos y en otras materias [de manera destacada la del andaluz (10)]. El centro de este debate ha sido, sin duda, el contenido posible de los Estatutos de Autonomía, cuya respuesta requiere inexcusablemente perfilar con trazo amplio y claro el modelo de Estado complejo al que evolutivamente y de manera abierta conforme al principio dispositivo ha dado curso nuestra Constitución y en el que van a operar las referidas reformas. Así las cosas, el Tribunal se ha adelantado, en la primera ocasión en la que ha tenido que resolver sobre la impugnación de una de estas reformas estatutarias, a elaborar los elementos articulares de la doctrina sobre la que fundamentar ulteriores argumentaciones y decisiones (11), de forma especialmente destacada la referida al Estatuto de Cataluña, por la cantidad y cualidad de los preceptos impugnados y por el alcance y la relevancia constitucional de sus efectos. Lo que se plantea básicamente en el recurso que resuelve esta Sentencia es que la regulación estatutaria del derecho al agua llevada a efecto por el Estatuto de la Comunidad Valenciana excede del contenido constitucionalmente reservado al Estatuto de Autonomía en virtud de lo dispuesto en el artículo 147 CE y, de manera correlativa y relacionada, que vulnera del mismo modo los artículos y CE, en la medida en que estos preceptos se interpretan en dicha alegación como una exigencia de unidad e igualdad en la regulación de los derechos de todos los españoles (12). Para situar doctrinalmente la respuestas a estas alegaciones, el Tribunal estima necesario realizar unas extensas consideraciones generales con carácter previo al enjuiciamiento del concreto precepto (10) Dejando a salvo, evidentemente, el recurso de inconstitucionalidad presentado por el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura al considerar que el texto estatutario andaluz vulnera la Constitución por arrogarse competencias de explotación y aprovechamiento hidráulico sobre el río Guadalquivir cuando éstas corresponden al Estado. Formulado contra los artículos 43, 50.1.a), 50.2 y 51 de la Ley Orgánica 2/2007, de 19 de marzo, de reforma del Estatuto de Autonomía para Andalucía (BOE, núm. 170, de 17 de julio de 2007). (11) Cfr. Á. Garrorena Morales y A. Fanlo Loras, La constitucionalidad de los nuevos Estatutos en materia de aguas, Murcia, Fundación Instituto Euromediterráneo del Agua, 2008, pág. 53. Vid. igualmente el comentario de M. Carrillo, H. López Bofill y A. Torres a esta Sentencia en «Jurisprudencia constitucional 2007», Informe Comunidades Autónomas 2007, Barcelona, Instituto de Derecho Público, 2007, págs. 650 y ss. (12) Además de alegar la vulneración del artículo 138.2, de manera subsidiaria también se alega la conculcación de las competencias estatales en materia de aguas (art CE ) y la garantía institucional del dominio público hidráulico (art. 132.CE), con la consiguiente quiebra de los principios de equilibrio territorial (arts y CE) y de solidaridad (art CE). Y junto a ello, se sostiene que el mencionado precepto afecta a diversas competencias de la Comunidad Autónoma de Aragón. Finalmente, se aduce que el artículo 10.2 no ampara la formulación de tal derecho en el Estatuto. 265
18 impugnado tomando en cuenta, como subraya, la relevancia de las cuestiones que se suscitan y el hecho de que lo sean en relación con una norma que ocupa una muy singular posición y función en nuestro sistema de fuentes, como es un Estatuto de Autonomía. De esta manera aborda la consideración, a la luz de su propia doctrina, de los principios constitucionales estructurales de la organización territorial del Estado (unidad y autonomía y sus relaciones; solidaridad e igualdad y lealtad constitucional), la posición y función de los Estatutos de Autonomía en el sistema de fuentes, la delimitación general de las competencias del Estado y de las Comunidades Autónomas, desembocando en la posibilidad de que los Estatutos de Autonomía regulen derechos de los ciudadanos. Cada uno de estos temas merecería, de por sí, un comentario específico, toda vez que este modo de proceder del Tribunal ha suscitado en algunos casos una muy severa crítica en la doctrina académica, llegando a afirmarse que no estamos ante una sentencia tan meditada y trabada como se había mantenido en algún comentario de primera valoración positiva, no ya sólo por la propia metodología de la argumentación, que se llega a considerar innecesariamente compleja, extensa, circular y farragosa, sino porque incorpora muchas novedades de gran trascendencia que si se consolidaran vendrían a suponer un «cambio radical en el entendimiento mismo de los fundamentos constitucionales del Estado Autonómico y con ello su propia configuración y articulación» (13). Sin duda, un diagnóstico tan dramático que no compartimos de la doctrina contenida en esta Sentencia efectuado por uno de los más prestigiosos analistas de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre el Estado autonómico invita a considerar cada una de las materias en las que esos denunciados cambios radicales o importantes matices se producen (14). Sin embargo, esto (13) G. Fernández Farreres, op. cit., págs El comentario que critica es el publicado por J. J. Solozábal en el diario El País el día 27 de diciembre de 2007 con el título «La autonomía en serio», en el que valora muy positivamente esta Sentencia que califica de fundamental y considera que el Tribunal actúa mediante la misma con «plena autoridad y contundencia en el actual momento político», aprovechando la ocasión para «para revisar toda su doctrina sobre el sistema autonómico, profundizando en sus planteamientos acerca de los principios de nuestra forma territorial», revelando la solidez del «modelo», inspirado «por principios de organización como son la autonomía y el autogobierno, pero también por los de la unidad, la igualdad y la solidaridad». (14) Así, el mencionado autor se refiere, entre otros, al «principio dispositivo», «los criterios de articulación del reparto de competencias a partir del presupuesto de la desconstitucionalización de los mismos», «la capacidad de los Estatutos para incidir en las competencias directa y expresamente reservadas al Estado por el artículo de la Constitución», «la posibilidad de reconocer y mantener la validez de normas estatutarias ineficaces», «la doctrina relativa a las limitaciones de las leyes interpretativas del texto constitucional», «el contenido constitucionalmente posible de los Estatutos» y «la relación ordinamental entre los Estatutos de Autonomía y las demás Leyes 266
19 no sería razonablemente posible en el marco del espacio disponible para este comentario, como tampoco lo sería analizar todas y cada una de las materias a las que el recurso se extiende. Dejando de lado por el momento otras cuestiones abordadas en la Sentencia sobre doctrina general del Estado autonómico, salvo en aquello que pudieran estar directamente relacionadas con la cuestión nuclear y principal, así como las alegaciones del recurso de alcance subsidiario, este comentario se centra precisamente en aquella cuestión nuclear, esto es, en la configuración constitucional de la regulación de los derechos en el Estado autonómico, en la posibilidad de que los Estatutos, como normas institucionales básicas de las Comunidades Autónomas (art. 147 CE), contengan regulaciones de derechos en sentido propio y el papel que en esta dimensión juegan el principio establecido en el artículo y la competencia estatal exclusiva enunciada en el artículo ACERCA DE LA RESERVA CONSTITUCIONAL DEL CONTENIDO DE LOS ESTATUTOS DE AUTONOMÍA Tras considerar la naturaleza y funciones de los Estatutos de Autonomía y, por ende, su posición en nuestro sistema de fuentes, el Tribunal se adentra en el fundamento jurídico 11 en el análisis relativo a su contenido constitucionalmente legítimo a la luz de lo dispuesto en el artículo 147 CE, verdadero presupuesto de la posibilidad misma de que los Estatutos puedan contener regulaciones de derechos, ya sea articulando una carta sobre los mismos, ya incorporando tan sólo disposiciones específicas al respecto. Como es manifiesto y el propio Tribunal recuerda, se trata de una cuestión nunca abordada precedentemente en su jurisprudencia con carácter general. De ahí el interés y la importancia de esta Sentencia, que viene a zanjar una cuestión de tanta envergadura como es la reserva estatutaria contenida en la norma fundamental. Conforme el proceso de elaboración y aprobación de las reformas estatutarias se iba desarrollando, el intenso debate académico reflejaba de manera articulada los siguientes elementos centrales como impedimentos a la regulación estatutaria de derechos: por un lado, una interpretación muy estricta del Orgánicas»; cuestiones todas ellas sobre las que considera que el Tribunal introduce correcciones o matices de su doctrina que «pueden resultar decisivos para la confirmación de la viabilidad constitucional de la reconfiguración del Estado autonómico que se ha iniciado con la aprobación del Estatuto catalán» (op. cit., págs. 17 y 18). Para una perspectiva también muy crítica con la Sentencia, con referencia a algunos de los aspectos mencionados, remitimos igualmente al estudio citado de Á. Garrorena y A. Fanlo Loras. 267
20 artículo 147, del que se deduce por su tenor una reserva estatutaria que se pretende tasada y, por tanto, de contenido exclusivo y excluyente que no ampararía por ello la posibilidad de regular derechos en esta fuente (15); y, por otro, que presupuesto que el legislador autonómico sí puede regular derechos en las materias de competencia de la correspondiente Comunidad y con respeto a los límites constitucionales, aquél no puede verse limitado en el ejercicio de las competencias asumidas por una norma estatal como es el Estatuto, dotada de una especial rigidez, en tanto que la preservación del principio democrático obligaría a considerar que el legislador autonómico no puede quedar constreñido en esta materia por regulaciones estatutarias que pudieran impedir su libertad de configuración, manifestación central e imprescindible del pluralismo político (16). Ambas perspectivas también fueron objeto de teorizaciones que pudieran tenerse en cierto modo por «integradoras», en cuanto que partiendo de la consideración de que las declaraciones de derechos no se encontrarían dentro del contenido que es propio de los Estatutos de acuerdo con la Constitución, se venía a considerar, sin embargo, que es posible que éstos incluyan formalmente y de manera conexa materias que no le están reservadas en la medida en que fuesen un «complemento necesario» para la mejor inteligencia de su núcleo orgánico, con la consecuencia en este caso, según dicha construcción teórica, de que el valor de esos preceptos, como se desprende de la doctrina del Tribunal Constitucional sobre las materias conexas de las Leyes Orgánicas (así, SSTC 137/1986 y 124/2003), no sería ya el del Estatuto, sino el de la Ley de la Comunidad Autónoma (17). En buena medida, aquellos análisis que mantienen la necesidad de un contenido estatutario exclusivamente atenido a las materias relacionadas con el cumplimiento de las exigencias institucionales y competenciales mencionadas expresamente en el texto constitucional, estrictamente entendidas, lo que traslucen (15) Vid., por todos, L. M. Díez-Picazo, «Pueden los Estatutos de Autonomía declarar derechos, deberes y principios?», cit., págs. 65 y sigs. No obstante, este autor rechaza por completo los argumentos consistentes en que las normas estatutarias declarativas de derechos sean contrarias a los artículos y de la Constitución. (16) Vid., por todos, además del trabajo precedentemente citado de L. M. Díez-Picazo, V. Ferreres Comella, «Derechos, deberes y principios en el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña», en Paloma Biglino Campos, Víctor Ferreres Comella y Marc Carrillo, Derechos, deberes y principios en el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña, cit., págs. 18 y sigs. (se cita la versión electrónica que puede consultarse en la Web del CEPC). (17) Vid. en este sentido R. Gómez-Ferrer Morant, «Los principios de unidad y autonomía en el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana», en J. M. Baño León (dir.), Comentario al Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, Cizur Menor (Navarra), Thomson-Civitas, 2007, págs. 28 y sigs. 268
Revista española de Derecho Constitucional CENTRO DE ESTUDIOS POLÍTICOS Y CONSTITUCIONALES MANUEL GERPE LANDÍN Y MIGUEL ÁNGEL CABELLOS ESPIÉRREZ La reforma permanente: el Consejo General del Poder Judicial
Gregorio Cámara Villar Francisco Balaguer Callejón Universidad de Granada. Ángel Rodríguez-Vergara Díaz Universidad de Málaga
DERECHOS, DEBERES Y PRINCIPIOS RECTORES EN EL NUEVO ESTATUTO DE AUTONOMÍA PARA ANDALUCÍA. PERSPECTIVA COMPARADA Gregorio Cámara Villar Francisco Balaguer Callejón Universidad de Granada Ángel Rodríguez-Vergara
Revista española de Derecho Constitucional CENTRO DE ESTUDIOS POLÍTICOS Y CONSTITUCIONALES MIGUEL ÁNGEL PRESNO LINERA Régimen electoral («maquiavélico») y sistema de partidos (con sesgo mayoritario) ÓSCAR
EN el contexto de unas jornadas cuyo objeto de exposición y debate se sitúa bajo
UNA VEZ MÁS SOBRE LAS DECLARACIONES DE DERECHOS (Y OTRAS REGULACIONES MATERIALES) EN LOS ESTATUTOS DE AUTONOMÍA José María RODRÍGUEZ DE SANTIAGO I. PRESENTACIÓN EN el contexto de unas jornadas cuyo objeto