Source: https://www.gerencie.com/clasificacion-de-las-personas-naturales-en-el-impuesto-a-la-renta.html
Timestamp: 2018-07-17 05:58:29
Document Index: 82095655

Matched Legal Cases: ['artículo 335', 'artículo 103', 'artículo 103', 'artículo 340', 'artículo 337', 'artículo 342', 'artículo 340']

Clasificación de las personas naturales en el impuesto a la renta | Gerencie.com.
Con la ley 1819 de 2016 desaparecieron las categorías tributarias y clasificaciones que la ley hacía respecto a las personas naturales, de suerte que estas se han unificado y no hay diferencias.
En consecuencia, ya no existen los llamados trabajadores por cuenta propia o asalariados, no el IMAN ni el IMAS, y es irrelevante aquello de trabajadores independientes, de menores ingresos, etc.
Actualmente la renta en las personas naturales se rige por el sistema cedular que divide las rentas en cinco cédulas.
Clasificación de las rentas de las persona naturales
Honorarios como rentas de trabajo
Honorarios como rentas no laborales
Determinación cedular del impuesto a la renta
Las rentas que una persona natural obtiene, se clasifican en las siguientes cédulas:
Una persona puede tener rentas que pertenecen a más de una cédula, y cada cédula se debe liquidar individualmente.
Veamos en detalle cada una de estas cédulas
El artículo 335 del estatuto tributario afirma que las rentas de trabajo son aquellas a las que se refiere el artículo 103 del estatuto tributario.
Esta norma clasifica como renta de trabajo todo ingreso proveniente de salarios, comisiones, honorarios, prestaciones sociales, viáticos, gastos de representación, compensaciones por trabajo asociado, y en fin, todo ingreso o contraprestación por la prestación de servicios personales, ya sea mediante un contrato de trabajo o un contrato de servicios.
Consulte: Rentas de trabajo o rentas laborales.
No obstante, en un intento por complicar las cosas la ley dispuso que ciertas rentas que conceptualmente son de trabajo o rentas laborales, no se consideren como tal, y se trata de los honorarios.
Si bien los honorarios a la luz del artículo 103 del estatuto tributario se clasifican como rentas de trabajo, por disposición del artículo 340 del mismo estatuto, estos no se consideran como rentas de trabajo si para la prestación del servicio contrató a dos o más empleados, durante 90 días o más, sean continuos o discontinuos.
Luego hay que responder las siguientes preguntas:
¿Cuántos trabajadores contrató para realizar la actividad que le generó los honorarios?
¿Cuánto tiempo estuvieron vinculados durante el respectivo año gravable?
Si la primera respuesta es 2 o más, y la segunda es 90 o más, esos honorarios no hacen parte de la cédula rentas de trabajo.
Si el contribuyente contrató 5 trabajadores pero sólo por 30 días, sus honorarios se clasifican como rentas de trabajo.
Si el contribuyente contrató un empleado por todo el año, sus honorarios son rentas de trabajo.
El decreto 1625 de 2017 dispone que hacen parte de la cédula rentas de capital los siguientes conceptos:
«Corresponden a los ingresos provenientes de intereses, rendimientos financieros, arrendamientos, regalías y explotación de la propiedad intelectual.»
No hay mucho que explicar en esta cédula debido a lo taxativo de la norma al definirlas.
El artículo 337 del estatuto tributario señala los conceptos que conforman la cédula de pensiones:
«Son ingresos de esta cédula las pensiones de jubilación, invalidez, vejez, de sobrevivientes y sobre riesgos laborales, así como aquellas provenientes de indemnizaciones sustitutivas de las pensiones o las devoluciones de saldos de ahorro pensional.»
Tampoco hay mucho que explicar. Para profundizar los conceptos que allí se menciona, puede consultar nuestra sección dedicada a las pensiones.
Al respecto señala el artículo 342 del estatuto tributario:
«Son ingresos de esta cédula los recibidos por concepto de dividendos y participaciones, y constituyen renta gravable en cabeza de los socios, accionistas, comuneros, asociados, suscriptores y similares, que sean personas naturales residentes y sucesiones ilíquidas de causantes que al momento de su muerte eran residentes, recibidos de distribuciones provenientes de sociedades y entidades nacionales, y de sociedades y entidades extranjeras»
Básicamente hace referencia a las utilidades que reciben las personas que son dueñas de empresas y sociedades mediante los diferentes mecanismos de inversión que existen.
Los ingresos asociados a esta cédula se determinan por descarte, pues la norma dice que a esta cédula pertenecen los ingresos que no clasifican en ninguna de las otras cédulas.
Adicionalmente, y en concordancia con las rentas de trabajo, algunos honorarios forman parte de las rentas no laborales.
Como afirmamos unas líneas atrás, los honorarios por definición son de naturaleza laboral pues corresponden a la remuneración del trabajo personal, pero la ley crea una ficción que despoja a ciertos honorarios de su naturaleza laboral.
Es así como el inciso dos del artículo 340 el estatuto tributario señala:
«Los honorarios percibidos por las personas naturales que presten servicios y que contraten o vinculen por al menos noventa (90) días continuos o discontinuos, dos (2) o más trabajadores o contratistas asociados a la actividad, serán ingresos de la cédula de rentas no laborales. En este caso, ningún ingreso por honorario podrá ser incluido en la cédula de rentas de trabajo.»
Este tema ya lo habíamos explicado atrás, por lo que antes de clasificar los honorarios hay que responder a las preguntas:
¿Cuántos empleados utilizó?
¿Durante cuánto tiempo los contrató?
Dependiendo de las respuestas a esas preguntas los honorarios se clasificarán en la cédula de rentas de trabajo o en la cédula de rentas no laborales
Cada una de las cédulas tienen sus propios ingresos, y cada cedula se depura con los conceptos que le corresponden, de manera que toca hacer una depuración o determinación de la renta líquida por cada una de las cédulas.
Se precisa que un mismo costo, deducción, ingreso no constitutivo de renta ni ganancia ocasional, o renta exenta no se puede imputar a más de una cédula pues ello implicaría un doble beneficio.
Por ejemplo, no es procedente restar la misma deducción a la cédula rentas de trabajo y luego a la cédula de rentas de capital.
Este tema se abordará con más profundidad en otra nota.