Source: https://www.iberley.es/resoluciones/resolucion-teaf-navarra-990389-18-02-2003-105471
Timestamp: 2020-08-05 16:31:28
Document Index: 153390607

Matched Legal Cases: ['artículo 15', 'artículo 14', 'artículo 35', 'artículo 14', 'artículo 15', 'artículo 18', 'artículo 14', 'artículo 15', 'artículo 15', 'artículo 14', 'artículo 103', 'artículo 49', 'artículo 4', 'artículo 4']

Resolución de TEAF Navarra, 990389, 18-02-2003 | Iberley
Resolución de Tribunal Economico Administrativo Comunidad Foral de Navarra, 990389 de 18 de Febrero de 2003
Núm. Resolución: 990389
Se señala que los rendimientos obtenidos por el ejercicio del cargo de juez de paz no pueden considerarse rendimientos de trabajo, ya que no existe relación laboral, no figuran entre los supuestos especiales que sí se consideran, y su finalidad es compensar los gastos del desempeño del puesto. Se desestima el recurso. Aun sin poderse considerar como una actividad por cuenta ajena, la ley no define los rendimientos de trabajo como los estrictamente procedentes del trabajo por cuenta ajena, sino como contraprestaciones derivadas del trabajo personal del sujeto pasivo, integrándose en dicho concepto, con independencia de que no figuren específicamente como tales en el elenco ejemplificativo. Y no consta ni hay pruebas de que los importes abonados lo fueran a título de dietas por gastos.
Naturaleza de los rendimientos obtenidos por el ejercicio del cargo de Juez de Paz.
Visto escrito presentado por Don (...), con D.N.I. número (...) y domicilio, a efectos de notificaciones, en (...) (Navarra), en relación con liquidación provisional girada por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas correspondiente al año 1995.
PRIMERO.- El ahora recurrente presentó su reglamentaria declaración-liquidación (número (...)/1995) por el Impuesto y año referidos el (...) de mayo de 1996, resultando de la misma una cantidad a pagar de 18.950 pesetas.
SEGUNDO.- Practicada liquidación provisional modificativa de dicha declaración-liquidación y tras alguna vicisitud impugnatoria que dio lugar a su rechazo por los órganos de gestión del Impuesto, viene ahora el interesado a interponer reclamación económico-administrativa ante este Tribunal Económico-Administrativo Foral, mediante escrito con fecha de entrada en el Departamento de Economía y Hacienda de (...) de mayo de 1999, señalando que los emolumentos que percibió como consecuencia del ejercicio del cargo de Juez de Paz no pueden considerarse rendimientos del trabajo ya que, por un lado, no existe relación laboral, y por otro, en el artículo 15 de la Ley Foral 6/1992, de 14 de mayo, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, no figuran entre los ?supuestos especiales que sí se consideran rendimientos del trabajo? los obtenidos por los Jueces de Paz, cosa que ?debería haberse hecho expresamente dentro de este artículo? si se hubiesen querido incluir como tales rendimientos; asimismo afirmaba en dicho escrito que la cantidad percibida tenía ?como finalidad compensar los gastos que el desempeño? de dicho cargo pudiera ocasionarle, con lo cual quedaba aún más desvirtuado su carácter salarial y, por tanto, no deberían computarse como rendimientos gravados. Solicita, pues, sea rectificada la liquidación provisional girada en el sentido de haber de quedar conforme él en su día formuló su declaración-liquidación.
SEGUNDO.- La primera de las cuestiones a la que es inexcusable referirse al examinar la petición realizada por el interesado en su escrito de recurso es aquella relativa a la naturaleza de los rendimientos percibidos por el precitado concepto. A juicio de este Tribunal, aun cuando no puede considerarse que la actividad que realiza un Juez de Paz sea asimilable a la actividad laboral de un empleado por cuenta ajena, no podemos olvidar que tampoco la Ley Foral 6/1992, de 14 de mayo, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, define en su artículo 14.1 los rendimientos del trabajo como los estrictamente procedentes del trabajo por cuenta ajena (esto es, los derivados de una relación regida por el Estatuto de los Trabajadores o de cualquiera de los estatutos funcionariales vigentes) sino como contraprestaciones derivadas del trabajo personal del sujeto pasivo, por oposición a aquellos otros rendimientos que provienen de actividades empresariales o profesionales. Es decir, al definir los rendimientos del trabajo la norma los opone a aquellos otros que derivan de ?la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios? (artículo 35.1 de la Ley Foral 6/1992). Es evidente, entonces, que las contraprestaciones que percibe un Juez de Paz en razón de la actividad o esfuerzo personal que realiza en el ejercicio de su función pública se integran en ese amplio concepto que define el artículo 14.1 de dicha Ley Foral, con independencia de que no figuren específicamente como tales rendimientos del trabajo en el elenco ejemplificativo (carácter éste que debe ser subrayado con el fin de rebatir una de las alegaciones del interesado, que considera, por el contrario, que si el legislador hubiese querido que dichas contraprestaciones tuviesen la consideración de rendimientos del trabajo las hubiese hecho constar en dicho elenco) que contiene el artículo 15 de la misma Ley Foral 6/1992; o sea, en realidad se trata de una relación completamente abierta de contraprestaciones o utilidades que deben ser consideradas en todo caso como rendimientos del trabajo, ya que no se utiliza un sistema de ?numerus clausus? a la hora de su regulación, cosa que sí ocurre con la contenida en el artículo 18 de dicha Ley Foral referente a los gastos deducibles del importe íntegro de los referidos rendimientos. Así pues, el legislador comienza definiendo los rendimientos del trabajo de modo omnicomprensivo (artículo 14 de la Ley Foral del Impuesto), para pasar a continuación a enumerar las contraprestaciones o utilidades incluidas en dicha definición o concepto, poniendo especial énfasis en recoger aquellos supuestos (artículo 15 de la Ley Foral del Impuesto) que, en todo caso, tienen la consideración de rendimientos del trabajo, con objeto de poner fin a cierta inseguridad jurídica provocada por discusiones de carácter tanto doctrinal como jurisprudencial en orden a la calificación y tratamiento fiscal de ciertas percepciones; pero ello no es óbice para estimar (como así hace el recurrente) que si determinadas retribuciones (entre ellas, las percibidas por él por el ejercicio del cargo de Juez de Paz) no se encuentran recogidas en el elenco del citado artículo 15 de la citada Ley Foral se puede presuponer que no tienen la ya referida consideración de rendimientos del trabajo, ya que lo verdaderamente determinante es que las citadas cantidades puedan incluirse en el concepto omnicomprensivo del artículo 14 de la Ley Foral del Impuesto.
TERCERO.- Entre las alegaciones que efectúa el interesado en defensa de sus pretensiones se encuentra también la de que las cantidades por él percibidas como consecuencia del ejercicio del cargo de Juez de Paz tienen como finalidad la compensación de los gastos ?que el desempeño de dicha actividad? le pudiera ocasionar, con lo cual lo que en definitiva solicita, como consecuencia lógica de la citada alegación, es la consideración de dichas rentas como no sujetas al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
Si efectivamente dichas cantidades tuviesen como finalidad la de compensar un gasto efectivamente soportado por su perceptor ciertamente nos encontraríamos ante unos importes abonados en concepto de ?indemnización?, o más bien, de dieta, pero en el presente caso no existe ningún dato o prueba, ni tan siquiera indiciaria, en el expediente administrativo, que acredite que se hayan tenido que soportar gastos como consecuencia del ejercicio por el recurrente del cargo de Juez de Paz, ya sean de desplazamiento, manutención o estancia (alojamiento) que permitan considerar como ?indemnización? o dieta las cantidades objeto de discusión.
Pero es más, tanto la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial, en su artículo 103.1, como la Ley 358/1988, de 28 de diciembre, de Demarcación y de Planta Judicial, en su artículo 49.1, se refieren a las cantidades que perciben los Jueces de Paz como ?retribuciones?, lo cual evidentemente no puede confundirse con los conceptos de ?indemnización? o dieta. Dichas retribuciones, salvo prueba en contrario, son perfectamente compatibles con la percepción de una ?indemnización? o de unas dietas destinadas a resarcir gastos efectivamente realizados, por lo que para considerar que tienen este último carácter se precisaría de la prueba que así lo acredite.
En conclusión, la única posibilidad de acoger la pretensión del interesado residiría en que dichas retribuciones se le hubiesen abonado en concepto de dietas y asignaciones para gastos de viaje (en concreto, como gastos de locomoción, manutención y estancia) y que, por dicho motivo y cumpliendo determinadas condiciones, pudiesen ser excluidas de gravamen por la vía del artículo 4º del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por Decreto Foral 209/1992, de 8 de junio. De lo anterior se desprende que únicamente si se le hubiese asignado un determinado importe retributivo para gastos, éste podría haber gozado de la exclusión de gravamen de dichos ingresos en aplicación de la regulación contenida en dicho artículo 4º del Reglamento del Impuesto, y dado que no consta que se le asignase cantidad alguna tendente a paliar los gastos en que hubiese incurrido el interesado en el ejercicio de su cargo, no cabría aplicar la exclusión de gravamen prevista en el citado artículo. Así que, ajustándose la liquidación provisional practicada a las prescripciones legales antes expuestas, cabe declararla ajustada a Derecho.
Y, en consecuencia, este Tribunal, en sesión celebrada en el día de la fecha arriba indicada, acuerda desestimar la reclamación económico-administrativa interpuesta por Don (...) contra liquidación provisional practicada por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas correspondiente al año 1995, confirmándose dicha liquidación en sus propios términos.
Resolución de TEAF Navarra, 930221, 28-11-1997
Órgano: Tribunal Economico Administrativo Comunidad Foral De Navarra Fecha: 28/11/1997 Núm. Resolución: 930221