Source: https://iusport.com/not/50655/-p-align-center-i-b-p-align-center-b-puede-villar-defenderse-en-la-asamblea-de-la-mocion-de-censura-b-p-b-i-p-/
Timestamp: 2018-02-18 18:13:53
Document Index: 69283849

Matched Legal Cases: ['artículo 12', 'artículo 17', 'artículo 3', 'artículo 19', 'Artículo 19', 'artículo 9', 'artículo 10', 'artículo 12']

Villar y la asamblea de la moción de censura: presencia o alternativas — IUSPORT: EL OTRO LADO DEL DEPORTE
La posible presencia (o no) de Ángel Villar en la Asamblea General que pueda conocer de la moción de censura está dando bastante de qué hablar. La regulación exige la presencia, la inhabilitación afecta a su condición de presidente. El debate está servido.
Flaco favor está haciendo la RFEF a la tradicional exigencia de autonomía auto organizatoria de las Federaciones deportivas, en calidad de entidades de base privada que son. El "megacaos" en que nos encontramos desde mayo sólo aporta argumentos a favor de la conveniencia de un incremento del nivel de intervención pública, regulando absolutamente todo (aunque parte quede en nivel supletorio) con unas potestades inspectoras y revocatorias mayores. O eso, o lo contrario: cortar la vinculación y que se gestionen de manera absolutamente privada, pero "absolutamente", sin acudir a las Administraciones Públicas cuando hay problemas.
Lo cierto es que generalmente quienes aspiran a dirigir una Federación acuden al Consejo Superior de Deportes denunciando las corruptelas del presidente actual, solicitando la tutela del proceso electoral, reuniones... y una vez ocupan la silla cualquier atisbo de inspección o control es una injerencia. Es así.
El lío actual, aparte de la mayoría necesaria para que prospere la moción de censura (en la Orden Ministerial, mayoría absoluta; en el Reglamento electoral remitido y aprobado por la RFEF, mayoría absoluta; en los estatutos, de mayor rango que el Reglamento electoral, dos tercios; tras la Sentencia de la Audiencia Nacional, mayoría absoluta; si hubiera suspensión cautelar de sus efectos, conflicto ante la dicotomía premeditada que preparó la RFEF, si bien aparentemente resuelto por la existencia de una Orden Ministerial que seguiría vigente y regula la materia previendo mayoría absoluta) es si Villar puede intervenir en la moción de censura. Porque el presidente es Villar, no es Larrea; Larrea actúa como presidente por la inhabilitación de aquél, pero contra Larrea no cabe una moción de censura, debe ser contra Villar. Les recomiendo que lean la Sentencia del TAD que anuló la sanción a Escañuela, presidente de la Federación española de tenis, y comprueben cómo se define el juego de competencias entre el presidente y el vicepresidente, estando el primero de baja por paternidad (una Sentencia muy, muy discutible, que degrada la falta de responsabilidad al momento de materialización de la paternidad ante la Seguridad Social con independencia de la diligencia de un "relevo" con directrices adecuadas hacia el Vicepresidente).
Volviendo al tema que nos ocupa, si acudimos al marco regulatorio, vemos que:
1) La Ley 10/1990, de 15 de octubre, del deporte, no prevé nada.
2) El Real Decreto 1835/1991, de 20 de diciembre, sobre Federaciones deportivas españolas, en el artículo 12.j) dispone que los Estatutos federativos deben contener el procedimiento para presentar la moción de censura y el artículo 17.2 que el presidente de la Federación cesa, entre otras causas, por prosperar una moción de censura.
3) La Orden Ministerial ECD/2764/2015, de 18 de diciembre, por la que se regulan los procesos electorales en las Federaciones deportivas españolas, realmente "lo clava" en su parte introductoria, al indicar que "La presente Orden mantiene la estructura de la Orden ECI/3567/2007, de 4 de diciembre, preservando la sistemática de la regulación anterior e introduciendo las oportunas modificaciones al articulado allí donde se estima necesario. Con el fin de reforzar la transparencia de los procesos electorales, se establecen obligaciones adicionales en materia de publicidad y difusión de las convocatorias y la información electoral, estableciendo de forma expresa la necesidad de insertar esta información en las páginas web de cada Federación lo que, de hecho, es práctica habitual en la mayoría de Federaciones deportivas españolas. La mejora de los procesos de gobernanza exige incidir sobre ciertos aspectos de los procesos electorales que atribuyen un excesivo margen de discrecionalidad a los rectores o dirigentes de las Federaciones, que disponen de amplias facultades para concretar o precisar cuestiones que son determinantes para la composición o conformación de las Asambleas Generales, como la horquilla del porcentaje de representantes asignados a cada estamento, la determinación de las circunscripciones electorales o la regulación de la moción de censura. A estos efectos se prevé que la composición y distribución de la Asamblea General sea detallada en el Reglamento Electoral, y no en la convocatoria, o que en la regulación de la moción de censura no se establezcan mayorías cualificadas que no se exigen para la elección de Presidente."
Y es que se habían detectado Federaciones en las que para ser presidente (para entrar) basta la mayoría absoluta (lo normal), pero para cesar por moción de censura (para salir) se exigían mayorías más amplias, como por ejemplo de dos tercios, algo prácticamente imposible de conseguir. El ejemplo lo tenemos cerca.
Y en el artículo 3.2.h) dispone que el reglamento electoral debe contener las previsiones relativas al desarrollo de la moción de censura, dedicando el artículo 19 a su regulación con el tenor literal siguiente:
"Artículo 19. Moción de censura.
i) Las decisiones que adopten los órganos federativos en relación con la presentación, admisión, tramitación y votación de mociones de censura, o de mociones alternativas, podrán recurrirse ante el Tribunal Administrativo del Deporte en el plazo de cinco días hábiles."
La famosa Sentencia de la Audiencia Nacional, en el tradicional conflicto entre Ley y Reglamento (¿desarrolla o contradice?) ha dicho que contradice, criterio que no compartimos. Puede admitirse que indicar que deba ser en el reglamento general donde se haga constar la moción de censura, y no en los Estatutos, vulnere el principio de jerarquía normativa y por tanto no haya habilitación legal respecto de dicha ubicación formal (es decir, que la regulación deba estar en los Estatutos), pero nada impide a nuestro entender que en desarrollo del Real Decreto se dicte una Orden Ministerial que establezca la mayoría en absoluta y no en dos tercios.
Descendemos ya al Reglamento General de la RFEF, que regula la moción de censura con detalle en el Título II (de la moción de censura al presidente de la RFEF) del Libro I, artículos 8 a 12.
Tras establecer que el quórum mínimo es de dos tercios de los miembros de pleno Derecho que la integran (art. 9.1), y que la mesa será la misma que la de la Asamblea que eligió al presidente vigente (artículo 9.2), es el artículo 10 el que nos interesa ("debate"). Pero antes no me resisto a hacer referencia a la redacción del artículo 12, que exige que para que triunfe la moción de censura voten a favor dos tercios... porque no son dos tercios de los presentes, es decir, dos tercios de dos tercios... sino dos tercios de los miembros de pleno Derecho.
1. Comprobada la identidad de los asistentes, y si concurre el quórum que prevé el artículo anterior, el Presidente de la Mesa declarará abierta la sesión, y dará una breve explicación del asunto a tratar.
2. A continuación, concederá el uso de la palabra a uno de los proponentes del voto de censura, previamente designado al efecto por y entre ellos mismos, el cuál, en tiempo no superior a treinta minutos, hará una exposición de los motivos de la moción.
4. Tras ambas exposiciones, se procederá inmediatamente a la votación, que se llevará a efecto con carácter de secreta, mediante papeleta de modelo oficial, que los asistentes irán entregando a la Mesa a medida que sean llamados para ello por el Secretario, por orden alfabético, ante el cuál deberán identificarse mediante la exhibición de su Documento Nacional de Identidad, pasaporte, permiso de conducción o documento que legalmente le identifique.
El presidente está inhabilitado, pero no por eso está exento de ser censurado; no puede desempeñar sus funciones y por lo tanto no puede formar parte de la Asamblea en calidad de tal (si no estoy equivocado, no se presentó a miembro de la Asamblea, lo que posibilitaría estar presente pero no como presidente, así que tampoco). Pero es evidente que está prevista una intervención del censurado, que parece obvia y que entroncaría con el derecho de defensa, o más bien con el principio de contradicción. Lo importante es que la regulación no exige la presencia personal del interesado, sino que admite la delegación. Siendo ello así, las opciones que asisten a la Junta Electoral y a la mesa son variadas, toda vez que es perfectamente posible conjugar la inhabilitación con el derecho de intervención: basta con que hable por él la persona que designe (que no tiene porqué ser miembro del pleno). Otras opciones imaginativas viables son que, aprovechando las nuevas tecnologías, esa persona no hablara por él sino que solicitara la reproducción de un audio o que lea un discurso elaborado por Ángel Villar.