Source: https://www.slideshare.net/Coljuristas/informe-de-seguimiento-al-cumplimiento-de-las-recomendaciones-formuladas-al-estado-colombiano-por-el-grupo-de-trabajo-sobre-desapariciones-forzadas-o-involuntarias-durante-su-visita-a-colombia-en-el-ao-2005-doc-ecn4200656add1
Timestamp: 2017-04-23 20:22:38
Document Index: 333222363

Matched Legal Cases: ['artículo 13', 'artículo 339', 'artículo 3', 'artículo 1', 'artículo 4', 'artículo 5', 'artículo 37', 'artículo 30', 'artículo 33', 'artículo 37', 'artículo 45', 'artículo 5', 'artículo 16', 'Artículo 15', 'artículo 19', 'artículo 24', 'artículo 2', 'artículo 24', 'Artículo 2', 'artículo 165', 'artículo 3', 'artículo 96', 'artículo 649', 'artículo 5', 'artículo 6', 'artículo 20', 'artículo 19', 'artículo 13', 'artículo 13', 'artículo 13']

Informe de seguimiento al cumplimiento de las recomendaciones formul…
Informe de seguimiento al cumplimiento de las recomendaciones formuladas al Estado colombiano por el Grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas o involuntarias durante su visita a Colombia en el año 2005 (doc. E/CN.4/2006/56/Add.1) El presente informe pretende recoger lo sucedido en Colombia en relación con el tema de la desaparición forzada durante los últimos seis años. Para ello toma como base las recomendaciones que el Grupo de Trabajo sobre desapariciones forzadas formuló al Estado tras su visita en el mes de julio de 2005. A continuación se examina el cumplimiento de cada una de las recomendaciones, organizadas de la siguiente manera a través del documento: PÁRRAFO 92. El Gobierno de Colombia debería dejar de negar el conflicto armado interno que asola el país y las condiciones que lo sostienen. Este franco reconocimiento es necesario para que el Gobierno pueda emprender un diagnóstico adecuado de las raíces estructurales y de los factores que predisponen al conflicto, que lo han suscitado y mantienen, y para idear estrategias de cambio apropiadas. __________4 PÁRRAFO 93. Es igualmente importante que el Gobierno aborde, y no niegue, las realidades de los vínculos que han mantenido los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional con grupos paramilitares. Esto significa aceptar, y no tratar de eludir, la responsabilidad por la interpretación, desde hace varios años ya, del marco jurídico que los encubría; por su uso desproporcionado del armamento que les proporcionaba; y por no adoptar las medidas necesarias para prohibir, prevenir y castigar debidamente sus actividades penales (como lo ha establecido la Corte Interamericana de Derechos Humanos, citando el informe de la misión anterior de este órgano sobre el proceso de desmovilización en Colombia, realizada en el marco de los servicios de asesoramiento a la Misión para Apoyar el Proceso de Paz en Colombia). _____6 PÁRRAFO 94. El Gobierno debería entender por qué en la mayoría de los casos comunicados al Grupo de Trabajo, se ha seguido señalando como responsables de los sucesos a los paramilitares, que actúan con la presunta aprobación de ciertos elementos del ejército y las fuerzas de seguridad. El Gobierno ha alegado que en esos casos no ha habido pruebas o documentación adecuadas para los fines de un enjuiciamiento o procesamiento judicial. Más aún, con sólo declarar a los paramilitares y grupos guerrilleros "grupos armados ilegales" no se consigue poner fin a las desapariciones. El Gobierno debe adoptar visiblemente medidas concretas para investigar los vínculos que presuntamente todavía existen entre los grupos paramilitares y las fuerzas militares del Estado o elementos de éstas y su contribución al fenómeno de las desapariciones hasta la fecha. Deberán deshacerse los vínculos y deberá castigarse a los responsables de su presunta subsistencia. 8 PÁRRAFO 97. El Grupo de Trabajo insta a las autoridades colombianas a que hagan todo lo posible por garantizar la seguridad de los familiares y testigos, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 3 del artículo 13 de la Declaración. _________________________________________________ 25 PÁRRAFO 98. No obstante los progresos hechos por Colombia en la elaboración de un impresionante Marco constitucional, jurídico o institucional para hacer frente a los casos de desapariciones, la aplicación efectiva del marco ha dejado mucho que desear. Evidentemente, el establecimiento de esos mecanismos no puede sustituir a la acción política. El Gobierno debe demostrar que tiene suficiente voluntad política y determinación para abordar la cuestión de la tipificación de las desapariciones como delitos con arreglo a la Constitución y el Código Penal. ________________________________________________ 26 PÁRRAFO 99. El Gobierno debe adoptar medidas creíbles para cortar los vínculos existentes entre los militares y los grupos paramilitares, para ayudar a sacar al país del círculo vicioso de terror y temor. ___ 30Calle 72 # 12 – 65 piso 7 | www.coljuristas.org | info@coljuristas.org | teléfono: (+571) 7449333| fax: (+571) 7432643 | Bogotá, Colombia 2.
PÁRRAFO 100. El Grupo de Trabajo insta al Gobierno a que adopte las medidas necesarias paraponer fin a todas las formas de desaparición, incluida la perpetración de actos realizados en combinación conotras formas de violaciones flagrantes como la "limpieza social", las ejecuciones, los desplazamientosforzados, la violación y otras formas de violencia sexual y el reclutamiento forzado de menores. _______ 31PÁRRAFO 101. El Gobierno debe comprender que sin garantizar el derecho a la verdad, a la justicia ya la reparación, con el consiguiente respaldo de una ingente inversión en desarrollo humano, será difícillograr o sostener la tan deseada meta de la pacificación y reconciliación de la sociedad colombiana. _____ 35PÁRRAFO 102. El Grupo de Trabajo encomia la labor tan valiente e imparcial que viene realizandola Corte Constitucional en su calidad de más alta instancia del sistema de justicia de Colombia, y hace suyauna de las recomendaciones de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DerechosHumanos en que ésta insta al Gobierno y al Congreso a que no introduzcan cambios en lasreglamentaciones que debiliten el control que ejerce la Corte Constitucional sobre las acciones del Estado oque limiten la acción de tutela. ________________________________________________ 44PÁRRAFO 103. Es necesario fortalecer el marco de la cooperación interinstitucional, para reducir a unmínimo la incidencia de conflictos debidos a la existencia simultánea de demasiadas instituciones yorganismos, cada uno con sus propios programas, dentro y entre las diferentes ramas del gobierno, con lasconsiguientes riñas sobre a cuáles instituciones u organismos incumbe tal o cual misión o el control sobretales o cuales aspectos del programa general de protección y prevención de Colombia. ______________ 45PÁRRAFO 104. Deberán adaptarse medidas concretas y apropiadas para velar por que la ComisiónNacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas pueda realizar sus laudables funciones, en particular elmecanismo de búsqueda urgente. _______________________________________________ 45PÁRRAFO 105. Son encomiables las medidas tentativas adoptadas para crear un Registro Nacional dePersonas Desaparecidas, y debe impartirse a los demás organismos del Gobierno poseedores de sendas basesde datos sobre desapariciones el mandato de integrar dichas bases de datos en el Registro Nacional. ____ 45PÁRRAFO 106. El Ministerio del Interior y Justicia debe subdividirse, porque la administración dejusticia y los asuntos internos son dos funciones de orientación muy diferente, con frecuencia incompatibles.48PÁRRAFO 107. La oficina del Procurador General y del Fiscal General no pueden alegardesconocimiento de que los magros resultados de los procesamientos y sanciones a que se ha sometido hastaahora a los perpetradores de desapariciones forzadas no se deben a la escasez de casos pendientes deinvestigación. El Procurador General debe hacer frente a los desafíos de la oficina. Se le debe asistir en elcumplimiento de la tarea fundamental de investigar y sentenciar todos los actos criminales, incluidas lasdesapariciones. ___________________________________________________________ 49PÁRRAFO 108. Deberá proporcionarse más recursos humanos, técnicos y jurídicos a la oficina delProcurador General (o del Defensor del Pueblo), así como a los personeros municipales y a las defensoríasdel pueblo locales, para ayudarlos a cumplir sus funciones críticas de proteger los derechos humanos y ejercerun control disciplinario sobre los agentes estatales. ____________________________________ 49PÁRRAFO 109. Todos los bienes, propiedades, tierras y efectos adquiridos por la fuerza e ilegalmenteocupados por personas que hayan participado anteriormente en operaciones paramilitares deberán serdecomisados y entregados a sus propietarios legales, de conformidad con la Ley sobre la extinción de dominioo cualesquiera otras disposiciones jurídicas aplicables.__________________________________ 53PÁRRAFO 110. Toda persona vinculada con los grupos paramilitares o con sus actividades, o que sesepa que haya ayudado o apoyado a esos grupos, deberá ser investigada y, de ser necesario, enjuiciada encalidad de cómplice en actividades penales, y, de ser hallada culpable, castigada conforme a la ley. En casode haber políticos implicados, se les deberá suspende del cargo o se les declarará no aptos para la reelección. ____________________________________________________________________ 56 2 3.
PÁRRAFO 112. El Gobierno debe comenzar a tratar a los grupos de la sociedad civil, de derechoshumanos y otras ONG como asociados para el progreso, no como enemigos, y trabajar con ellos desde esaperspectiva positiva, adoptando medidas concretas para poner fin al acoso verbal y físico de las asociacionesde familiares de desaparecidos o de sus distintos miembros. ______________________________ 61PÁRRAFO 113. El Gobierno deberá adoptar medidas efectivas para proteger a las familias de lasvíctimas, a sus abogados y testigos y para rescatarlos del ambiente de temor, terror y acoso en el que lamayoría de ellos vive constantemente. ____________________________________________ 61PÁRRAFO 114. Es necesario proteger las múltiples tumbas individuales y las fosas comunes existentes,según se afirma, en todo el territorio del país, habida cuenta de su importancia para contribuir a lainvestigación de los casos de desapariciones. ________________________________________ 66PÁRRAFO 115. Deberá considerarse la posibilidad de construir monumentos conmemorativosapropiados en lugares adecuados, siempre que esos monumentos ayuden a las familias de las víctimas arecuperarse del trauma de la pérdida de sus seres queridos y a toda la nación a reconciliarse con el pasado. ____________________________________________________________________ 72PÁRRAFO 117. El Gobierno debe considerar seriamente la posibilidad de crear una ComisiónNacional de la Verdad, la Reconciliación y la Reparación. ______________________________ 76CONCLUSIONES ____________________________________________________ 77 3 4.
PÁRRAFO 92. El Gobierno de Colombia debería dejar de negar el conflicto armadointerno que asola el país y las condiciones que lo sostienen. Este francoreconocimiento es necesario para que el Gobierno pueda emprender un diagnósticoadecuado de las raíces estructurales y de los factores que predisponen al conflicto,que lo han suscitado y mantienen, y para idear estrategias de cambio apropiadas.Después de varios años de incomprensible negación, el 4 de mayo de 2011 en Tumaco(Nariño), durante el lanzamiento del Plan Troya1, el presidente colombiano Juan ManuelSantos reconoció que “Hace rato hay conflicto armado en este país” y no una amenazaterrorista, expresión utilizada por el expresidente Uribe.Este reconocimiento tuvo lugar en el marco final del trámite de la Ley de víctimas (hoy ley1448 de 2011) en el Congreso. Después de varias reuniones entre el primer mandatario ylos voceros de los partidos de la Unidad Nacional, se decidió incluir este reconocimiento enel articulado que se tramitaba, con el argumento de que así se evitaría que las víctimas de ladelincuencia común pudieran acceder a las medidas de reparación que esta ley ofrece2. Ellodio lugar a las declaraciones del Presidente pocos días después.Desafortunadamente, este reconocimiento no ha significado un cambio en la posturagubernamental frente a las causas y la realidad del conflicto y la manera de superarlo.Ejemplo de esto es el Plan Nacional de Desarrollo (PND)3 del actual gobierno, el cual secaracteriza por hacer muy pocas referencias al conflicto armado interno y por no identificarcomo un reto la superación del mismo.Por una parte, en varios de sus capítulos, el Plan se refiere a la “consolidación” de laseguridad y la paz4. El uso del término consolidación por parte del Gobierno implica que,según su forma de entender la realidad, la seguridad y la paz son objetivos ya alcanzados yque, por consiguiente, el papel del Estado es afianzarlos.Dicha concepción es un punto de partida equivocado para lograr la paz y la seguridad en elpaís. En primer lugar porque, lejos de haber alcanzado la paz, en Colombia persiste unconflicto armado interno con consecuencias funestas para la población civil. Y en segundolugar, porque implica que el presidente Juan Manuel Santos comparte la perspectiva deseguridad desarrollada durante el Gobierno del presidente Álvaro Uribe, que se caracterizópor el desconocimiento de principios básicos en materia de derechos humanos y dederecho humanitario que llevaron al país a una profunda crisis y al resquebrajamiento delEstado de derecho5. La concepción de paz y seguridad del actual gobierno, contenida en elPND, se materializa en medidas que, de ser aplicadas, continuarán degradando el conflictoarmado interno y vulnerando los derechos de la población civil. Los elementos máspreocupantes del Plan en esta materia son: a) Persistencia de estrategias militaristas que han1 Iniciativa gubernamental de lucha contra los grupos guerrilleros y las llamadas Bandas Criminales en varias regiones delpaís.2 “Santos reconoce conflicto armado y Uribe lo controvierte”, en Elespectador.com, 4 de mayo de 2011,http://www.elespectador.com/noticias/politica/articulo-267421-santos-reconoce-conflicto-armado-y-uribe-controvierte,y “¿Qué significa el reconocimiento del conflicto armado por parte del Gobierno?”, en Semana.com, 4 de mayo de 2011,http://www.semana.com/nacion/significa-reconocimiento-del-conflicto-armado-parte-del-gobierno/156180-3.aspx .3 El Plan Nacional de Desarrollo (2010-2014) “Prosperidad para todos” constituye el plan de gobierno del actualpresidente Juan Manuel Santos, documento que pasó por el Congreso colombiano y fue aprobado a través de la ley 1450del 16 de junio de 2011.4 Ver por ejemplo: Departamento Nacional de Planeación, Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2010 -2014:Prosperidad para todos, págs. 20, 22, 261.5 Ver: Comisión Colombiana de Juristas y Coordinación Colombia Europa-Estados Unidos, Informe Alternativo al sextoInforme periódico presentado por el Estado de Colombia al Comité de Derechos Humanos, junio de 2010, en:www.coljuristas.org. 4 5.
tenido efectos adversos sobre los derechos de la población; b) Medidas de involucramientode la población civil en el conflicto armado interno; y c) Medidas que favorecen laconformación y contribuyen al fortalecimiento de grupos paramilitares.Por otra parte, las bases del PND reconocen la existencia actual de los grupos guerrillerosFARC y ELN y de las llamadas Bandas Criminales. Pero el Plan, al igual que el Gobierno,niega que dichas “bandas” sean en realidad grupos paramilitares. Este último asunto revisteespecial gravedad, por lo menos por dos razones: la primera, porque es falso que los gruposparamilitares se hayan desmantelado efectivamente, falsedad que ha sido advertida, entreotros, por la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos6; y lasegunda, porque pretende negar la existencia de una de las partes que interviene de maneraactiva en el conflicto armado interno en Colombia, atacando permanentemente a lapoblación civil en muchas oportunidades bajo la omisión, tolerancia, o aquiescencia deagentes del Estado. La negación del paramilitarismo en el Plan Nacional de Desarrollo,documento que debe establecer “las metas y prioridades de la acción estatal a mediano plazo”7,tiene como consecuencia que no se adoptarán medidas eficaces para la superación delproblema en Colombia, y que, por el contrario, se degradará aún más el conflicto armadointerno y se repetirán las violaciones a los derechos humanos. Estos aspectos se desarrollanmás ampliamente en los siguientes apartados.El artículo primero del proyecto de ley del PND indica que “consolidar la paz” implica“asegurar el respeto y la garantía de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario”. Si elGobierno tiene un interés genuino en este propósito, tiene la obligación de revisar elcontenido de su política de militarización, de involucramiento de la población civil en elconflicto armado y de generación de nuevas formas de paramilitarismo, a la luz de losprincipios y normas que rigen la materia y teniendo en cuenta la experiencia lamentable queha vivido el país por causa del desconocimiento de las mismas.6 “(…) Estos grupos están fuertemente armados, tienen organización militar y mandos responsables y disponen decapacidad para ejercer control territorial y adelantar acciones militares contra otros actores armados. Son un factor activoen la intensidad del conflicto armado, con consecuencias directas y graves para la población civil. Se ha recibidoinformación que sugiere nexos, aquiescencia o tolerancia de algunos miembros de la fuerza pública en acciones atribuidasa algunos de estos grupos. El país enfrenta importantes retos para consolidar el proceso de desmovilización por elsurgimiento de nuevos grupos armados ilegales. Las estructuras, intereses y modus operandi de estos grupos no sonhomogéneos y el uso de términos idénticos para calificarlos a veces no logra dar cuenta de su gama de actividades,objetivos y alianzas. Sin embargo, independientemente de su denominación, constituyen fuente de legítima preocupaciónporque continúan ejerciendo violencia contra la población civil”. Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidaspara los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia, Doc. A/HRC/7/39, 28 de febrerode 2008, párr. 39 y 40.7 Constitución Política de Colombia, artículo 339. 5 6.
PÁRRAFO 93. Es igualmente importante que el Gobierno aborde, y no niegue, lasrealidades de los vínculos que han mantenido los miembros de las FuerzasArmadas y de la Policía Nacional con grupos paramilitares. Esto significa aceptar,y no tratar de eludir, la responsabilidad por la interpretación, desde hace variosaños ya, del marco jurídico que los encubría; por su uso desproporcionado delarmamento que les proporcionaba; y por no adoptar las medidas necesarias paraprohibir, prevenir y castigar debidamente sus actividades penales (como lo haestablecido la Corte Interamericana de Derechos Humanos, citando el informe dela misión anterior de este órgano sobre el proceso de desmovilización en Colombia,realizada en el marco de los servicios de asesoramiento a la Misión para Apoyar elProceso de Paz en Colombia).En términos generales el Estado colombiano ha insistido en negar los nexos que unían alos grupos paramilitares y a miembros de la Fuerza pública en el pasado, salvo en aquelloscasos donde estos han sido demostrados en estrados judiciales. A pesar de las declaracionesde varios jefes paramilitares en los procesos de la ley 975, de los resultados de los procesosde la llamada “parapolítica”, o de los escándalos como los casos de los mal llamados “falsospositivos” o el de las “chuzadas” del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), elEstado insiste en señalar que se trata de casos aislados y no de un grave fenómeno querequiere medidas estructurales para ser solucionado.Hasta el momento no ha habido la decisión de establecer una verdadera política dedepuración administrativa al interior del Estado colombiano que permita sanear las Fuerzasmilitares y demás cuerpos de seguridad, y que dé lugar a la remoción de aquellosfuncionarios implicados en actividades paramilitares. Los pocos avances registrados en estecampo son excepcionales y se deben, en la mayoría de los casos, a la actividad judicial.Las llamadas “chuzadas del DAS” – en realizad crimen de lesa humanidad de persecuciónpor motivos políticos – y los anuncios de supresión del DAS y la constitución de una nuevaagencia de inteligencia del Estado son un claro ejemplo de la ausencia de dicha política. Apesar de que han transcurrido más de dos años desde que se destapara el escándalo, enningún momento se ha planteado por parte del Gobierno hacer un proceso de depuraciónadministrativa del DAS. Tampoco se ha propuesto la realización de un proceso deescrutinio (“Vetting process”) de los funcionarios de esta entidad, antes de que comoconsecuencia de la liquidación del DAS pasen a formar parte de la nueva agencia deinteligencia del Estado o de otros cuerpos estatales como la Policía Nacional, FiscalíaGeneral de la Nación, etc. De hecho, tal y como se creía, los decretos que eliminan el DASy crean la nueva Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), contienen disposicionesdetalladas sobre el traslado directo de la planta de personal del antiguo DAS a lasinstituciones mencionadas y a otras, sin que medie otro filtro que los escasos procesosjudiciales abiertos contra unos pocos miembros del DAS8.Tampoco en el caso de las instituciones de elección popular, como el Congreso de laRepública, las Gobernaciones o Alcandías, se han adoptado medidas serias para evitar quepersonas vinculadas con los grupos paramilitares sigan ocupando los principales cargos enlos niveles local y nacional, como lo demuestran los resultados de las elecciones legislativasdel años 2010 o las recientes elecciones locales en el pasado mes de octubre de 20119.8Decretos 4057 a 4070, y 4179 y 4180 del 3 de noviembre de 2011.9Al respecto ver: http://moe.org.co/webmoe/index.php?option=com_content&view=article&id=134&Itemid=131, ohttp://www.nuevoarcoiris.org.co/sac/?q=frontpage&page=1. 6 7.
Es decir que, ni siquiera ante el fenómeno de infiltración y de vínculos entre gruposparamilitares y funcionarios de cuerpos de seguridad que se evidenció con este caso, o elinvolucramiento de las principales autoridades y partidos políticos en diferentes regiones enla llamada “parapolítica”, el Estado consideró necesario el establecimiento de una políticade revisión depuración y escrutinio al interior de sus instituciones. Simplemente traslada alas personas de un lugar a otro, o permite su permanencia en los principales cargos deelección popular, dando lugar a que las actividades delictivas continúen realizándose, ygarantizando la impunidad con el simple cambio de nombre de las instituciones corruptas.Con respecto a la preocupación del Grupo de Trabajo sobre la efectiva sanción penal de lasconductas criminales cometidas por los miembros de los grupos paramilitares, esimportante resaltar aprobación por el Congreso de la ley 1312 de 2009, que permitía aplicarla figura del “principio de oportunidad” a los desmovilizados que no estuvieran siendoprocesados por la ley 975 de 2005, o ley de “justicia y paz”. Esta ley 1312 fue declaradainexequible el 23 de noviembre de 2010 por la Corte Constitucional, por considerar que elprincipio de oportunidad regulado por la mencionada ley propiciaba un escenario deimpunidad respecto de posibles perpetradores de violaciones de derechos humanos, yademás no contribuía a la realización de los derechos a la verdad ni a la reparación de lasvíctimas10.Como consecuencia de la declaración de inexequibilidad de la ampliación del principio deoportunidad, el Gobierno nacional presentó ante el Congreso el proyecto de ley 202 de2010 Senado – 149 de 2010 Cámara, que pretendía dar una nueva salida jurídica a lasituación en la que se encontraban varios miles de desmovilizados de grupos armados almargen de la ley que no habían sido sometidos a la ley 975 de 2005, denominada de“Justicia y Paz”11. Este proyecto fue tramitado con mensaje de urgencia, lo que permitióque apenas un mes después de declarada inconstitucional la ley 1312 de 2009, se sanciona laley 1424 de 201012, que contiene una serie de beneficios penales para ser aplicados a losdesmovilizados de grupos armados al margen de la ley que cumplan algunas condicionesseñaladas en dicha norma. Esta nueva ley, que ya fue favorablemente revisada por la CorteConstitucional en el mes de octubre de 2011, se caracteriza una vez más por limitar laobligación del Estado de investigar las violaciones a los derechos humanos que hubieranpodido cometer los desmovilizados, constituyéndose en un nuevo mecanismo deimpunidad. El contenido concreto de esta ley sus posibles consecuencias está desarrolladomás adelante, frente a la recomendación del párrafo 110.10 Corte Constitucional, sentencia C-936 del 23 de noviembre de 2010, M. P. Luis Ernesto Vargas Silva (comunicado deprensa No. 59 de 2010).11 Según los datos señalados en la exposición de motivos al proyecto de ley, serían alrededor de 30.000 los desmovilizadosa los que se les aplicaría la ley 1424 de 2010.12 Ley 1424 de 2010, Por la cual se dictan disposiciones de justicia transicional que garanticen verdad, justicia y reparacióna las víctimas de desmovilizados de grupos organizados al margen de la ley, se conceden beneficios jurídicos y se dictanotras disposiciones. 7 8.
PÁRRAFO 94. El Gobierno debería entender por qué en la mayoría de los casoscomunicados al Grupo de Trabajo, se ha seguido señalando como responsables delos sucesos a los paramilitares, que actúan con la presunta aprobación de ciertoselementos del ejército y las fuerzas de seguridad. El Gobierno ha alegado que enesos casos no ha habido pruebas o documentación adecuadas para los fines de unenjuiciamiento o procesamiento judicial. Más aún, con sólo declarar a losparamilitares y grupos guerrilleros "grupos armados ilegales" no se consigue ponerfin a las desapariciones. El Gobierno debe adoptar visiblemente medidas concretaspara investigar los vínculos que presuntamente todavía existen entre los gruposparamilitares y las fuerzas militares del Estado o elementos de éstas y sucontribución al fenómeno de las desapariciones hasta la fecha. Deberán deshacerselos vínculos y deberá castigarse a los responsables de su presunta subsistencia.La comisión de graves violaciones a los derechos humanos, entre ellas la desapariciónforzada de personas, continúa ocurriendo en Colombia al día de hoy. Su comisión seatribuye en una importante proporción a los que históricamente se han conocido comogrupos paramilitares, quienes actúan con la presunta tolerancia o aquiescencia de miembrosde la Fuerza pública o de otros agentes estatales. A pesar de lo anterior, y comoconsecuencia de la aplicación de mecanismos de justicia transicional en Colombia, ahora elEstado niega la existencia de estos grupos armados, y considera sus acciones como delitosrelacionados con el terrorismo o el narcotráfico.Pero adicionalmente, desconociendo la responsabilidad que le ha correspondido en lacreación y consolidación del fenómeno paramilitar en Colombia, ahora el nuevo Gobiernoanuncia una serie de medidas que de nuevo promueven la creación de este tipo deagrupaciones y/o que favorecen la comisión de violaciones a los derechos humanos comola desaparición forzada.En este apartado se estudian estos dos temas.Persistencia de Grupos paramilitares y falta de una política gubernamental para sudesmantelamientoComo se mencionó en el seguimiento a la recomendación del párrafo 92, a partir del fin delproceso de negociaciones con las AUC en el año 2005, el Estado colombiano niega laexistencia de los grupos paramilitares en Colombia.Las autoridades señalan que el único actor armado ilegal en el conflicto armado actual es laguerrilla, y reconocen, al margen, la existencia de lo que llama “Bandas criminales”(BACRIM), como parte de la violencia organizada y vinculada al narcotráfico. A pesar deeste planteamiento por parte del Estado, varios elementos permiten afirmar que enColombia no han sido desmantelados los grupos paramilitares. Aunque el Gobierno losdenomina de otra manera, en el territorio nacional continúan operando grupos armadosque por su conformación, su connivencia con agentes estatales, sus relaciones con lapolítica y la persistencia en patrones de violaciones de derechos humanos, puedencaracterizarse como paramilitares. Como se desprende del siguiente análisis, es una realidadque estos grupos continúan operando y que no han sido desmanteladas las estructuraspolíticas, militares y económicas que sirven al paramilitarismo.Según la Fiscalía General de la Nación: 8 9.
“Las organizaciones criminales, surgidas después de la desmovilización de las AUC, se crearon como unanueva forma de paramilitarismo, considerada como la tercera generación de los grupos paramilitares enColombia y cuyo propósito inicial era la conservación del dominio territorial que había sido dejado por losfrentes de las AUC. El principal objetivo de estas estructuras ha sido el de retomar el control, no sóloterritorial, sino económico, logístico y social en las zonas de influencia en donde venían delinquiendo lasAUC, además de buscar su expansión a otras regiones, en las que tuvieron injerencia otros frentesparamilitares (…)”13.Según la ONG INDEPAZ, dichos grupos hacen actualmente presencia en 360 municipios,en 32 departamentos del país14. Podría afirmarse, entonces, que se trata de grupos quecumplen los criterios para ser considerados como grupos armados que participan en lashostilidades, de acuerdo con el artículo primero del Protocolo II adicional a los Conveniosde Ginebra15. Es decir, tienen control territorial, mandos militares responsables y capacidadbélica. Características que les imponen el cumplimiento de los mandatos del derechohumanitario16.Frente a la composición de estos grupos, la ONG internacional Human Rigths Watch haafirmado que “casi todos los líderes de los grupos sucesores [de los paramilitares] son jefes de las AUC derango medio que nunca se desmovilizaron o que continuaron participando en actividades delictivas pese aque aparentaron haberse sumado a la desmovilización”17. Según el diario El Tiempo, “Cuatro de loscinco grupos más fuertes –‘Urabeños’, Erpac, ‘Renacer’, y ‘Paisas’- nacieron con ex ‘paras’ a la cabeza ysiguen en manos de antiguos integrantes de las autodefensas (…). En la lista de jefes de bandas tambiénhay hijos de ex jefes de las Auc” 18. De tal suerte que las estructuras de los grupos paramilitaresse mantienen y lo que ha habido parece ser, más que una desmovilización y/oreconfiguración, una especie de trasmisión de mando.Frente a la connivencia con agentes del Estado, la Oficina de la Alta Comisionada de lasNaciones Unidas para los Derechos Humanos, en su informe sobre la situación enColombia en 2010, afirma que“En la comisión de esta violencia, estos grupos cuentan en ocasiones conla aquiescencia, tolerancia e incluso connivencia, ya sea por corrupción o amenazas, de algunos miembros dela fuerza pública, incluida la Policía Nacional, como demuestran casos observados en Antioquia, Córdobay Meta”19. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en su Informe de 2010,destacó: “los desmovilizados estarían siendo empleados en operativos militares y de inteligencia calificadoscomo actividades de cooperación con la Fuerza Pública, sujetas a pago de bonificaciones económicas”20.13 Fiscalía General de la Nación, Informe de Gestión, agosto de 2009- noviembre de 2010, Bogotá, 2011. Consultado enhttp://fgn.fiscalia.gov.co:8080/Fiscalia/archivos/InformedeGestion/infogestion2009-2010.pdf14 Camilo González Posso, Datos sobre presencia de grupos narcoparamilitares 2010, V Informe sobre narcoparamilitaresen 2010, Bogotá, 2011. Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz INDEPAZ.15 “El presente Protocolo, que desarrolla y completa el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de1949, sin modificar sus actuales condiciones de aplicación, se aplicará a todos los conflictos armados que no esténcubiertos por el artículo 1 del Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a laprotección de las víctimas de los conflictos armados internacionales (Protocolo I) y que se desarrollen en el territorio deuna Alta Parte contratante entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes o grupos armados organizados que,bajo la dirección de un mando responsable, ejerzan sobre una parte de dicho territorio un control tal que les permitarealizar operaciones militares sostenidas y concertadas y aplicar el presente Protocolo”. Protocolo adicional a losConvenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados sincarácter internacional (Protocolo II).16 Ver más al respecto en: Comisión Colombiana de Juristas, Colombia: La metáfora del desmantelamiento de los gruposparamilitares, Segundo informe de balance sobre la aplicación de la ley 975 de 2005, Bogotá, marzo de 2010 y Colombia:El espejismo de la justicia y la paz, Balance sobre la aplicación de la ley 975 de 2005, Bogotá, noviembre de 2007.17 Human Rigths Watch, Herederos de los paramilitares, febrero 3 de 2010, pág. 10. Disponible en:http://www.hrw.org/es/reports/2010/02/03/herederos-de-los-paramilitares.18 “Ex ‘paras’ mandan en 4 de los 5 grupos más poderosos, diario El Tiempo, 27 de febrero de 2011, pág. 3.19 ONU, Consejo de Derechos Humanos, Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los derechoshumanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia, 3 de febrero de 2011, doc. A/HCR/16/22, pág. 8.20 Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 2010, párr. 9. 9 10.
La situación es de tal magnitud que, según el Ministerio de Defensa, han sido retirados 350militares por sospechas de vínculos con las “bandas criminales”, y desde 2008 en la Policíase han realizado 319 investigaciones contra 888 de sus miembros, producto de las cuales287 funcionarios fueron retirados y denunciados penalmente por sus vínculos con estosgrupos21.Por su parte, la ONG Corporación Nuevo Arco Iris afirma que“Las quejas de acciones conjuntas entre unidades de fuerzas militares y grupos de desmovilizados de lasAUC que hacen parte de las Bacrim es persistente. Chocó es uno de los departamentos en donde estadenuncia ha sido continua, pero no es el único. En estos casos el término neoparamilitar es de lejos másadecuado que el propuesto por el Ministerio de Defensa”22.Adicionalmente, de acuerdo con otras fuentes, “ya van más de mil funcionarios, policías, fiscales ymilitares investigados o retirados por nexos con bandas. Y hay alertas sobre el riesgo de que terminenponiendo alcaldes y concejales en los comicios de octubre”23. Así las cosas, la influencia delparamilitarismo en la política nacional permanece. Respecto a las votaciones de octubre de2011, la Misión de Observación Electoral (MOE) advierte sobre el interés de los gruposneoparamilitares en interferir en las elecciones como una forma de reforzar el controlterritorial que ejercen en las zonas donde hacen presencia a partir de su poder económico:“En los Llanos Orientales, específicamente en los departamentos de Meta, Casanare, Guaviare y Vichada,se concentra la presencia armada del ERPAC y los sucesores de la estructura armada de Pedro OliverioGuerrero alias “Cuchillo”. Para estas elecciones, se percibe que la interferencia por parte de este grupo yotros narcotraficantes, se realizará por medio de la financiación ilegal de candidatos en las alcaldías dealgunos municipios como Puerto Gaitán, Granada, y en las gobernaciones de Vichada y Guaviare”24.La persistencia del paramilitarismo se demuestra también con la continuación deviolaciones a los derechos humanos de la población civil. La Comisión Colombiana deJuristas ha registrado que entre el 1º de diciembre de 2002 y el 30 de junio de 2009 por lomenos 4.820 personas han perdido la vida por fuera de combate por causa de gruposparamilitares, en el marco del prometido cese de hostilidades25.En un informe de la Corporación Nuevo Arco Iris, se indica que entre 2009 y 2010 lasviolaciones de derechos humanos de los grupos neoparamilitares consistenfundamentalmente en amenazas y homicidios:“Las intimidaciones y amenazas representan la tercera parte de las acciones, seguida por los homicidios ylas masacres. Éstas sumaron 19 en el período considerado, homicidio colectivo que se suponía era un21 “Más de mil hombres de la Fuerza Pública, investigados”, diario El Tiempo, 27 de febrero de 2010, pág. 3.22 Corporación Nuevo Arco Iris, A diez años del inicio del Plan Colombia: los herederos de las AUC, la geografía delnarcotráfico y la amenaza de nuevos carteles, pág. 8. Disponible en:http://www.nuevoarcoiris.org.co/sac/files/arcanos/arcanos16_abril_2011_files/plan_colombia_nuevos_carteles_web.pdf.23 “Bandas, la gran amenaza”, diario El Tiempo, 27 de febrero de 2011, p. 2.24 Corporación Nuevo Arcoiris, Neoparamilitares-Bacrim: Acciones de interferencia para las Elecciones Locales de 2011,pág. 253. Disponible en: http://www.moe.org.co/home/doc/moe_mre/2011/mre2011/14_NeoparamilitaresBacrim.pdf25 Base de datos de violencia sociopolítica de la Comisión Colombiana de Juristas. Ver al respecto: CCJ, ¿Cómo procesasu información la Comisión Colombiana de Juristas? En:http://www.coljuristas.org/documentos/libros_e_informes/como_procesa_su_informacion_la_ccj.html 10 11.
fenómeno característico de la expansión sangrienta de las AUC a comienzos de la década pasada, y quetendía a desaparecer”26.De acuerdo con un informe de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz Colombia de la OEA(MAPP-OEA):“En regiones como el sur de Córdoba, la costa nariñense, el departamento de Antioquia y másrecientemente la costa de Córdoba, se ha evidenciado la continuación de masacres en las que resultanafectados núcleos familiares completos, cuya relación con los entornos delincuenciales se limita a la vecindad oparentesco con integrantes de estos grupos”27.Refiriéndose a dichos grupos, bajo la denominación de “bandas criminales”, “el director de laPolicía Nacional, general Naranjo, anunció que son la mayor amenaza para la seguridad, y el ministro deDefensa, Rodrigo Rivera, reconoció que fueron responsables del 47% de los homicidios ocurridos en el2010, es decir, algo más de siete mil”28.Cabe destacar, en el marco de la continuidad de las violaciones, la persistencia de unasituación de ataque sistemático y generalizado contra líderes sociales, defensoras ydefensores de derechos humanos, pueblos indígenas y comunidades afrocolombianas, entreotros sectores, tal como lo constató la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para losDerechos Humanos en su informe sobre 201029.Por otra parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), manifestó el 8de marzo de 2011 su preocupación por las amenazas de las denominadas “Águilas Negras”contra organizaciones que se dedican a la defensa de los derechos humanos. De acuerdocon la CIDH, docenas de organizaciones de derechos humanos recibieron una amenazaque señala: “llegó la hora de exterminar y aniquilar a todas las personas y organizaciones que se hacenpasar por defensoras de derechos humanos”30.Han sido continuas las amenazas contra líderes de procesos de restitución de tierras: “larespuesta a los intentos de restitución de tierras en Córdoba, Sucre, Urabá y el resto de Antioquia, pormencionar algunos casos, ha sido contundente en contra de los líderes de organizaciones”31. Según algunos26 Corporación Nuevo Arcoiris, A diez años del inicio del Plan Colombia: los herederos de las AUC, la geografía delnarcotráfico y la amenaza de nuevos carteles. Disponible en:http://www.nuevoarcoiris.org.co/sac/files/arcanos/arcanos16_abril_2011_files/plan_colombia_nuevos_carteles_web.pdf.pag. 10.27 Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de Estados Americanos (MAPP-OEA), “Décimo quintoinforme trimestral del Secretario General al Consejo Permanente sobre la misión de apoyo al proceso de paz en Colombia(MAPP-OEA)”, OEA/Ser.G CP/INF. 6225/11, 15 de abril 2011.28 El Tiempo, sección de Justicia, 25 de enero de 2011, citado en: Romero, Mauricio y Arias, Angélica. “A diez años delinicio del Plan Colombia: los herederos de las AUC, la geografía del narcotráfico y la amenaza de nuevos carteles”, pag. 8.Corporación Nuevo Arcoiris. Observatorio del Conflicto Armado, Corporación Nuevo Arcoiris. Disponible en:http://www.nuevoarcoiris.org.co/sac/files/arcanos/arcanos16_abril_2011_files/plan_colombia_nuevos_carteles_web.pdf29 “Entre las víctimas de estos grupos se encuentran líderes y lideresas sociales, defensores y defensoras de derechoshumanos y funcionarios y funcionarias públicos, que en el ejercicio de su función se oponen a dichos grupos, así comopueblos indígenas y comunidades afrocolombianas”. ONU, Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas paralos Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia, 3 de febrero de 2011, doc.A/HRC/16/22, pág. 8.30 Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Comunicado de Prensa N° 19/11, CIDH expresapreocupación por amenazas contra organizaciones de derechos humanos en Colombia. Disponible en:http://cidh.org/Comunicados/Spanish/2011/19-11sp.htm31 Corporación Nuevo Arco Iris, A diez años del inicio del Plan Colombia: los herederos de las AUC, la geografía delnarcotráfico y la amenaza de nuevos carteles, pág. 24. Disponible en:http://www.nuevoarcoiris.org.co/sac/files/arcanos/arcanos16_abril_2011_files/plan_colombia_nuevos_carteles_web.pdf. 11 12.
estudios, “La presión violenta en contra de los líderes de las víctimas que buscan la restitución de sustierras y de otros movimientos sociales” es la forma en la que los grupos neoparamilitaresmantienen lo que los paramilitares lograron32.Adicionalmente, la MAPP OEA:“mantiene su preocupación por la forma en que resulta involucrada la población civil en las dinámicasviolentas impuestas por los grupos post desmovilización, tal como lo ha manifestado desde su Sexto InformeTrimestral presentado al Consejo Permanente. Los enfrentamientos que se producen entre estos grupos enzonas rurales de municipios del sur de Córdoba, Bajo Cauca, Chocó, y en la costa nariñense, han generadodesplazamientos de comunidades afro-colombianas e indígenas que quedan en medio de lasconfrontaciones”33.En el mismo sentido, la Comisión Colombiana de Juristas ha registrado que, entre losmeses de enero y mayo de 2010, grupos paramilitares como Los Rastrojos y Las ÁguilasNegras han ocasionado el desplazamiento forzado de por lo menos 410 personas en losdepartamentos de Antioquia y Nariño34.Los grupos paramilitares también continúan reclutando niñas y niños. El SecretarioGeneral de la OEA manifestó, en su informe sobre la Misión de Apoyo al Proceso de Pazen Colombia,“su preocupación por las situaciones de reclutamiento de niños, niñas y adolescentes que se presentan enmuchas áreas rurales del país, como las que se evidencian en áreas urbanas de Medellín (Antioquia),Bogotá y Cúcuta (Norte de Santander). Asimismo, señala la grave situación de reclutamiento de NNAque se viene dando en los últimos meses en el Chocó (subregión del Bajo Baudó) y en la cordillera deldepartamento de Nariño (Policarpa, áreas rurales de Rosario y Leyva). De igual manera, llama laatención el incremento en la afectación que vienen sufriendo las poblaciones indígenas y afrocolombianas"35.En el mismo sentido, el Informe del Secretario General de Naciones Unidas, destaca:“Además, según la Defensoría del Pueblo, en 2010 los grupos armados ilegales “Águilas Negras”,“Ejército revolucionario popular comunista de Colombia”, “Los Rastrojos”, “Los Paisas” y “LosUrabeños” siguieron reclutando y utilizando a niños. La Oficina de la Defensoría detectó también, enCórdoba y Chocó, situaciones en que se utilizaba a niños con fines de inteligencia y de explotaciónsexual”36.Esta política de ataques es propia de las formas de operar de grupos paramilitares, que sehan ocupado durante años de perseguir a la población civil, y en particular a quienes seorganizan para exigir sus derechos y a las personas socialmente marginadas. Al respecto, laAlta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en su informe32 Jorge Restrepo, Juan David González y Alonso Tobón, Paramilitarismo: la amenaza sigue viva. En:www.razonpublica.com, 7 de marzo de 2011.33 Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de Estados Americanos (MAPP-OEA), “Décimo quintoinforme trimestral del Secretario General al Consejo Permanente sobre la misión de apoyo al proceso de paz en Colombia(MAPP-OEA)”, OEA/Ser.G CP/INF. 6225/11, 15 de abril 2011, pag. 3.34 Ver: Comisión Colombiana de Juristas. Listado de casos de desplazamiento forzado masivo en Colombia entre el 1º dejunio de 2008 y el 30 de junio de 2010, en: www.coljuristas.org.35 Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de Estados Americanos (MAPP-OEA), “Décimo quintoinforme trimestral del Secretario General al Consejo Permanente sobre la misión de apoyo al proceso de paz en Colombia(MAPP-OEA)”, OEA/Ser.G CP/INF. 6225/11, 15 de abril 2011. Pág 9.36 ONU, Informe del Secretario General de Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados, 23 de abril de2011, doc. A/65/820–S/2011/250, párrafo 155, pág. 41 12 13.
correspondiente a 2010 señala que, como se puede deducir de los casos presentados, “lapresencia de grupos armados ilegales surgidos de la desmovilización de organizaciones paramilitares esmotivo de preocupación por su expansión y por la intensidad de los actos de violencia que han cometidocontra la población”37.La Corporación Nuevo Arco Iris ha sostenido:“(…) el Estado tiene que hacer un esfuerzo mayor de seguimiento sistemático y constante a la evolución deestos grupos, divulgar sus análisis, intercambiar con los centros de análisis, y estar abierto a nuevosenfoques. Sólo luego de la recolección de una buena información, un análisis agudo, y una discusión amplia,se tendrá un buen diagnóstico y unas acertadas políticas de seguridad para contrarrestar a estos grupos”38.Amenazas contra defensoras y defensores de paz y de derechos humanos,presuntamente por el grupo paramilitar Águilas Negras en BogotáEl 6 de septiembre de 2011, Ana Teresa Bernal y Luis Emil Zanabria, de la Red Nacionalde Iniciativas por la Paz y contra la Guerra (Redepaz); Carmen Palencia y Gerardo Vega,de la Asociación de Víctimas para la Restitución de Tierras y Bienes (Asovirestibi); y JesúsMario Orozco, de la Fundación Humanitaria Nuevo Amanecer (Funumana), líderes deorganizaciones que están vinculadas a procesos de restitución de tierras, recibieronamenazas de muerte a través de un panfleto del llamado Bloque Urabá Antioqueño delgrupo paramilitar Águilas Negras en Bogotá: "Les declaramos la guerra directa y frontal con elobjetivo de exterminar a estas organizaciones y a sus dirigentes" 39.37 ONU, Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de losderechos humanos en Colombia, 3 de febrero de 2011, doc. A/HRC/16/22, pág.24.38 Corporación Nuevo Arcoiris, A diez años del inicio del Plan Colombia: los herederos de las AUC, la geografía delnarcotráfico y la amenaza de nuevos carteles, pág. 27. Disponible en:http://www.nuevoarcoiris.org.co/sac/files/arcanos/arcanos16_abril_2011_files/plan_colombia_nuevos_carteles_web.pdf39 “Amenazan de muerte a líderes de tres ONG que trabajan con víctimas”, diario El Tiempo, 6 de septiembre de 2011,versión electrónica. 13 14.
Homicidio y tortura de tres personas, en el Sur de Bolívar, presuntamente porparamilitares40El 17 de agosto de 2011, en el municipio de Montecristo (Bolívar), Iván Serrano, LuisAlbeiro Ropero y Pedro Sierra, fueron torturados y asesinados, presuntamente porparamilitares identificados como “Águilas Negras”. Iván era un reconocido tendero, LuisAlberto era un minero de 18 años de edad y Pedro era un agricultor. En los hechosquedó herido Carlos Palencia, agrominero de la región.Los hechos se presentaron a las 7:00 p.m., cuando un grupo de aproximadamente 20hombres armados y uniformados incursionó en la comunidad, en compañía de unhombre llamado Javier, alias “El Enano”, reconocido por la población como“desmovilizado”Según la fuente, el grupo armado, que se identificó ante la comunidad como “ÁguilasNegras”, reunió a toda la población y señaló a las víctimas, quienes fueron amarradas.Los hombres armados ingirieron licor y posteriormente asesinaron a Pedro delante de lacomunidad. Luego torturaron a Iván y a Luis Albeiro, les cortaron la lengua y losasesinaron.Al parecer el grupo armado tiene una base paramilitar en el municipio de Tiquisio(Bolívar). Además indica la fuente: “Es importante señalar que en el corregimiento El Dorado,hace presencia el Batallón de Infantería Mecanizado n.°4, Gr. Antonio Nariño, adscrito a la SegundaBrigada del Ejército Nacional, con sede en Malambo, Atlántico. De acuerdo a versiones de lacomunidad, el Ejército se encontraba acantonado en el corregimiento El Dorado, justo desde el díaanterior (16 de agosto), a una distancia de tan solo 20 minutos en carro del sitio donde ocurrió lamasacre. De la misma manera, el ejército se encuentra en la vereda La Victoria, del municipio deNorosí, a tres (3) horas de donde ocurrieron los hechos”.Es necesario que el Estado reconozca que no se han desmantelado los grupos paramilitaresen Colombia, así como las graves implicaciones que conlleva el incumplimiento de lasgarantías de no repetición de los crímenes y que cumpla con las múltiples recomendacionesinternacionales en el sentido de romper los nexos de agentes del Estado con tales grupos.Existencia de otras medidas que contribuyen a la conformación y fortalecimientode grupos paramilitaresEl resurgimiento y fortalecimiento del accionar paramilitar no solamente se ve reforzadocon la conformación de nuevos grupos en todo el territorio nacional. También elinvolucramiento de personas civiles en actividades propias de la Fuerza Pública es unapráctica recurrente en Colombia que contribuye a la conformación de grupos paramilitares.Este hecho ha sido reconocido por las instancias de protección de los derechos humanos41y por los propios jefes paramilitares42. En ese sentido, es muy preocupante la siguiente40 Comisión Intereclesial de Justicia y Paz. 18 de agosto de 2011. http://justiciaypazcolombia.com/Masacre-en-el-sur-de-Bolivar-en41 Ver al respecto: Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso de la masacre de 19 comerciantes vs. Colombia,sentencia de 5 de julio de 2004; Caso de la masacre de La Rochela vs. Colombia, sentencia de 11 de mayo de 2007.42 Ver al respecto: reseña de la Audiencia de versión libre del postulado Salvatore Mancuso, alias “Triple Cero”, Medellín,15 de mayo de 2007, en: Comisión Colombiana de Juristas, Colombia: la metáfora del desmantelamiento de los gruposparamilitares, Bogotá, Marzo de 2010, pág. 150. Disponible en: www.coljuristas.org 14 15.
medida contemplada en el Plan de Desarrollo 2010-2014, propuesto por el Presidente JuanManuel Santos:“Consolidar las ‘Redes de Apoyo y Solidaridad Ciudadana’ a través de la coordinación entre la PolicíaNacional y la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, [lo que] permitirá aprovechar lainformación suministrada por los más de 190.000 guardias de seguridad y los medios técnicos de losservicios de vigilancia, existentes en el país. Para lograrlo, se mantendrá el marco institucional existentepara la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, que garantiza su funcionamiento”43.Las “Redes de Apoyo y Solidaridad Ciudadana” se crearon a partir del decreto 3222 del 27de diciembre de 200244, y tienen como propósito:“enlazar los servicios de vigilancia y seguridad privada con la Policía Nacional, como estrategia paraprevenir y evitar la comisión de delitos (…). Se trata de que los más de 190 mil vigilantes en todo elterritorio nacional, ayuden no sólo con la vigilancia del edificio, el establecimiento o la zona que se les hayaasignado para su custodia, sino que también vigilen su entorno, de puertas para afuera”45.El actual Gobierno está proponiendo, no solo revitalizar estas redes, sino complementarlascon “un plan especial de incentivos y reconocimientos, ya sean académicos o de promoción laboral” 46. Esindispensable que las instancias nacionales e internacionales de protección observen, conespecial atención, el desarrollo de esta medida que involucra a personas civiles armadas enel conflicto y que, por consiguiente, mantiene abierta la compuerta a nuevas formas deparamilitarismo en Colombia.Además de todo lo anterior, es muy importante resaltar el hecho de que varios manuales decontra insurgencia del Ejército, que ordenan crear grupos paramilitares, amenazar yvictimizar la población civil, etc., siguen estando vigentes. La importancia de esto radica en,1. el contenido de las normas mismas, que promueven la creación de grupos paramilitares yfacilitan la comisión de violaciones a los derechos humanos e infracciones al derechohumanitario; y 2. en que el Estado colombiano niega su vigencia y su aplicación hoy en día.Este es el caso, por ejemplo, del manual EJC-J-10 adoptado por Disposición No. 005 de 9de abril de 1969 del Comando General de las FF.MM, el cual según sentencia del TribunalAdministrativo de Cundinamarca (de 24 de junio de 2008, expediente 2008-02240, Mag.ponente Hugo Fernado Bastidas Bárcenas) y confirmada por el Consejo de Estado(sentencia de 5 de febrero 2009, Consejera ponente María Claudia Rojas Lasso, Exp.11001-03-15-000-2008-01400-1) continúa siendo aplicado, pues “contienen reglas y normasgenerales que sirven de base para las operaciones y maniobras militares que actualmenteadelanta el Ejército Nacional”.Como quedó demostrado en esta sección del documento, la recomendación ha sidoincumplida por el Estado colombiano. Este incumplimiento se refleja en: 1) La ausencia deresultados en materia de justicia, bajo la aplicación de la ley 975 de 2005; 2) Las posteriorespropuestas legislativas (ley 1312 de 2009, ley 1424 de 2010) continúan vulnerando losderechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación; 3) Los grupos paramilitarescontinúan actuando y vulnerando los derechos de la población civil, aunque el gobierno nohaya aceptado esta realidad.43 Departamento Nacional de Planeación, Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2010 -2014: Prosperidad para todos, pág.398.44 Decreto 3222 del 27 de diciembre de 2002, Por el cual se reglamenta parcialmente el Estatuto de Vigilancia y SeguridadPrivada contenido en el Decreto Ley 356 del 11 de febrero de 1994, y se dictan otras disposiciones.45 Ver al respecto: http://www.supervigilancia.gov.co/?idcategoria=107146 Ibídem. 15 16.
Ausencia de mecanismos efectivos de control sobre las actividades de inteligencia ycontrainteligenciaRecientemente, el Congreso de la República aprobó un proyecto de ley sobre inteligencia ycontrainteligencia, el cual tendrá que ser revisado por la Corte Constitucional antes de queempiece a regir. En ese proyecto se incluyen disposiciones valiosas para la protección de losderechos humanos y para prevenir la comisión de desapariciones forzadas. Al respecto, seestablece que las actividades de inteligencia y contrainteligencia estarán limitadas por elrespeto de los derechos humanos, la Constitución y el derecho internacional humanitario(artículo 4). Se establece también que todas las actividades de inteligencia deberán respetarlos principios de adecuación, necesidad y proporcionalidad (artículo 5). Además, se señalaque la excepción al deber de reserva que se establece a favor de los funcionarios deinteligencia y contrainteligencia no aplicará para graves violaciones de derechos humanos,incluyendo la desaparición forzada (artículo 37).No obstante, esta ley también tiene serias deficiencias que podrían menoscabar laprotección de los derechos de quienes sean sujetos de actividades de inteligencia. Así,existen obstáculos que dificultarían el acceso a información de inteligencia, mediante loscuales se podría acceder a información relevante sobre desapariciones forzadas, entre elloslos siguientes: primero, el órgano encargado de la depuración de datos será el mismoGobierno nacional (artículo 30), sin participación de organismos externos, ni mucho menosde la sociedad civil; se aumenta el término de reserva de la información, la cual será demáximo 45 años, e incluso se deja abierta la posibilidad de que se aplique una reservaindefinida a ciertos documentos (artículo 33); y tercero, no se regulan expresamente losniveles de información de las actividades de inteligencia (artículo 37). Sumado a lo anterior,conviene mencionar que el proyecto de ley penaliza la relevación de información reservadapor parte de particulares, sin importar el contenido de la información revelada, lo cualdebilita el control ciudadano sobre las actividades de inteligencia y contrainteligencia(artículo 45).De toda esta sección se puede concluir que el Estado colombiano no ha establecidomedidas serias que permitan avanzar las investigaciones sobre nexos entre los gruposparamilitares y agentes estatales. Pero adicionalmente se muestra la manera en que elmismo Estado se niega re conocer y enfrentar el fenómeno del paramilitarismo y por elcontrario incurre incluso en la adopción de medidas que promueven la creación de nuevosgrupos de este tipo, al tiempo que garantiza, mediante iniciativas legislativas que eliminan odebilitan los controles, que las acciones de funcionarios públicos relacionadas con estosgrupos puedan continuar realizándose. 16 17.
PÁRRAFO 95. Los considerables esfuerzos ya realizados y que se realizan aún paraarmonizar las leyes y prácticas nacionales con las obligaciones internacionales deColombia son realmente encomiables. Debe alentarse al Gobierno a seguir en esadirección, y se le debe proporcionar la asistencia necesaria para velar porque elsistema de mecanismos constitucionales, jurídicos e institucionales que elGobierno ha establecido se arraigue firmemente y funcione eficazmente.No obstante los esfuerzos realizados, existen todavía serías lagunas para la efectivaprevención y represión del crimen de desaparición forzada, y en particular para cumplir lasobligaciones que emanan de la Declaración sobre la protección de todas las personas contra lasdesapariciones forzadas ( en adelante “la Declaración”) y que impone la Convención Internacionalpara la protección de todas las personas contra la desaparición forzada (en adelante “la Convención”),ratificada por Colombia.Así, en materia de represión del crimen de desaparición forzada, cabe señalar: la ausenciade un tipo penal de “crimen de lesa humanidad” en la legislación penal colombiana(Preámbulo de la Declaración y artículo 5º de la Convención), aun cuando algunostribunales colombianos han, por vía jurisprudencial, aplicado esta figura; la ausencia denormas legales en la legislación penal sobre la responsabilidad penal individual del superior(Art. 6(1,b) de la Convención); ausencia de una norma en la legislación procesal clara enmateria de prescripción de la acción penal para el delito de desaparición forzada, en lostérminos referidos tanto en la Declaración (art. 17) y en la Convención (art. 8 ,2); y lainsuficiencia de la posibilidades de aplicación extraterritorial de la ley penal colombiana,prevista en el artículo 16 del Código Penal colombiano, en relación con lo establecido porla Convención (art. 9).En materia de investigación, cabe señalar la existencia de varios vacíos legales, en particularen cuanto al efectivo acceso a documentación reservada o de seguridad nacional y a lugarese instalaciones militares (art. 13,2 de la Declaración y art 12,3 de la Convención).Asimismo, en materia de prevención, es importante resaltar la ausencia de salvaguardaslegales en materia de devolución, extradición y expulsión que prevengan la comisión delcrimen de desaparición forzada (art. 8 de la Declaración y art. 16 de la Convención); ladeficitaria regulación de los registros oficiales de detenidos y su acceso por parte defamiliares y representantes legales (art. 10 de la Declaración y art. 17.3 y 18 de laConvención); la ausencia de clara disposiciones legales en materia de protección de datosmédicos y genéticos recaudados en los procesos de búsqueda de desaparecidos (art. 19 dela Convención), y aun cuando mediante la ley 1408 de 20 de agosto de 201047 se hicieronalgunos avances en este campo, el decreto reglamentario de dicha ley aún no ha sidoexpedido, pese a que el Gobierno tenía un plazo de 6 meses para ello48 y desde febrero de2011 cuenta con un proyecto de reglamentación que le fue sometido a consideración por laComisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas49; por último, la ausencia denormas y procedimientos legales en relación a la verificación con certeza de la liberación delas personas detenidas (art. 11 de la Declaración y art. 21 de la Convención).47 Ley 1408 del 20 de agosto de 2010 ““por la cual se rinde homenaje a las víctimas del delito de desaparición forzada y sedictan medidas para su localización e identificación”.48 Artículo 15 de la Ley 1408 de 20 de agosto de 2010, “por la cual se rinde homenaje a las víctimas del delito dedesaparición forzada y se dictan medidas para su localización e identificación”.49 “Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas radica propuesta de reglamentación de la Ley 1408 de 2010”, Comisiónde Búsqueda de Personas Desaparecidas, boletín del 23 de febrero de 2011,http://www.comisiondebusqueda.com/boletin23febrero.php 17 18.
En materia de derechos de las víctimas, además vacíos legales existen varias normas queson incompatibles con los principios generales del derecho internacional y, en particular, elartículo 19 de la Declaración , el artículo 24 de la Convención y los Principios y directricesbásicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechoshumanos y de violaciones graves del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtenerreparaciones, adoptados mediante la Resolución 60/147 de la Asamblea General de lasNaciones Unidas de fecha 16 de diciembre de 2005.En efecto, el artículo 2º de la ley 1408 de 20 de agosto de 2010, “por la cual se rindehomenaje a las víctimas del delito de desaparición forzada y se dictan medidas para sulocalización e identificación”, no incluyó (o sea excluyó) en la definición de víctima directade desaparición forzada a los familiares de crianza ni las parejas del mismo sexo50. Lanorma podría ser interpretada en el sentido que acepta el familiar de crianza como “victimaindirecta” siempre que esta demuestre el daño sufrido, condición que no exige para losdemás familiares “víctimas directas” (“cónyuge, compañero o compañera permanente, yfamiliar en primer grado de consanguinidad, primero civil de la víctima directa dedesaparición forzada”). Ello va además en contravía de lo establecido por la jurisprudencianacional e internacional51, la cual, en materia de familiar de crianza, lo que se exige esacreditar la circunstancia o relación de especial afecto y protección que se adjetiva comofamiliar de crianza. El tema no es irrelevante, dado que por la persistencia por variasdécadas de las violaciones de derechos humanos, el desplazamiento forzado, además de laconfiguración sociológica de las familias en Colombia, el familiar de crianza es una figurade gran presencia en el país.Por otro lado, la Ley 1448 de 10 de junio de 2011, “por la cual se dictan medidas de atención,asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado interno y se dictan otras disposiciones”,conocida como la “ley de víctimas”, excluye expresamente de la definición de víctimas a“los miembros de los grupos armadas organizados al margen de la ley” así como susfamiliares por los daños sufridos por estos52. De esta forma, los miembros de la guerrilla(reales o supuestos) que hayan sido capturados y luego desaparecidos no serían víctimas deldelito de desaparición forzada ni sus familiares tendrían derecho a la reparación y a laverdad.En cuanto a las medidas de salvaguarda de los derechos de los familiares de víctimas dedesaparición forzada (artículo 24, 6 de la Convención), el Estado colombiano aún no ha50 El Artículo 2: “Víctima. La persona que ha sido sometida a desaparición forzada en los términos del artículo 165 de laLey 599 de 2000. También lo serán los familiares de la víctima directa, que incluye al cónyuge, compañero o compañerapermanente, y familiar en primer grado de consanguinidad, primero civil de la víctima directa de desaparición forzada, asícomo otros familiares que hubieren sufrido un daño directo como consecuencia de la desaparición forzada.”.51 Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Sentencia del 19 de julio de 2001,Consejero ponente: Alier E. Hernández Enríquez, expediente 12.078, actor: Luis miguel Monsalve Jiménez y otros Demandados:Nación Colombiana (Ministerio de Defensa – Ejército Nacional); Corte Suprema de Justicia, sentencia de 6 de mayo de 2002,radicado 17607 ; Corte Suprema de Justicia, Sala de casación laboral, sentencia de 14 de agosto de 2007, M.P. IsauraVargas Díaz, Radicación No. 28786 (ver igualmente: CSJ, sentencias 9125 de 13 de diciembre de 1996, y 17607 de 6 demayo de 2002); Corte Constitucional, Tutela de 3 de octubre de 1997, M.P. Carlos Gaviria Díaz, Referencia: ExpedienteT-131.021 (Acción de tutela contra el Ministerio de Defensa Nacional por una presunta amenaza de los derechos de lafamilia, a la vida, a unas condiciones de vida dignas, a la protección especial que se debe a la tercera edad, y a la asistenciapública); y Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Juan Humberto Sánchez Vs. Honduras, Sentencia de 7 de juniode 2003, Serie C No. 99, párrafos 101-103.52 El paragrafo 2 del artículo 3 de la Ley 1448 prescribe que “Los miembros de los grupos armados organizados al margende la ley no serán considerados víctimas, salvo en los casos en los que los niños, niñas o adolescents hubieren sidodesvinculados del grupo armado organizado al margen de la ley siendo menores de edad. Para los efectos de la presenteley, el o la cónyuge, compañero o compañera permanente, o los parientes de los miembros de grupos armadosorganizados al margen de la ley serán considerados como víctimas directas por el daño sufrido en sus derechos en lostérminos del presente artículo, pero no como víctimas indirectas por el daño sufrido por los miembros de dichos grupos.” 18 19.
establecido en la legislación interna la figura de “declaración de ausencia por desapariciónforzada”. A iniciativa de algunos legisladores, en la actualidad cursa un proyecto de ley quebusca facilitar el reconocimiento de la calidad de familiares de una víctima de desapariciónforzada para efectos de trámites judiciales, administrativos, de familia, patrimoniales,laborales, de protección social, de salud o fiscales, sin que ello signifique tener que acudir alas figuras de la Declaración por ausencia y de la Declaración de presunción de muerte por desaparición(artículo 96 y ss del Código Civil y artículo 649 y ss del Código de procedimiento Civil), lascuales no resuelven satisfactoriamente la situación de desprotección legal en que se hallande la víctima del delito de desaparición forzada y de sus familiares53.La sola presentación de esta iniciativa al Congreso es de resaltar, si se tiene en cuanta loseñalado por la Corte Constitucional en el sentido de que “la legislación interna vigente,tanto el secuestro, como la toma de rehenes y la desaparición forzada, ‘se encuentrantipificados como delitos, en tanto conductas que configuran un grave atentado contra lalibertad, la seguridad y la integridad personales’. Sin embargo se aprecia que los desarrolloslegislativos en materia de beneficios para las víctimas de estas tres conductas punibles, “hansido notoriamente asimétricos” (…)54.El proyecto de ley establece un procedimiento judicial, ante el Juez Civil del últimodomicilio del ausente. Se señala como titulares de esta acción al cónyuge, compañero ocompañera permanente o pareja del mismo sexo, cuando es del caso, y los parientes dentrodel tercer (3) grado de consanguinidad, segundo (2) de afinidad o primero civil o elMinisterio Público, dejando por fuera al familiar de crianza. Sería mejor adecuar lapropuesta a los términos en que se plantean en la ley 1408 de 2010. El proyecto proponeun régimen probatorio que debería flexibilizarse en virtud de la naturaleza misma de ladesaparición forzada (artículo 5), establece que la fecha para la declaración de ausencia pordesaparición será a partir del día en que se realizó la solicitud de la Declaración de Ausenciapor Desaparición Forzada y no la de la ocurrencia de la desaparición forzada (artículo 6), yplantea que los efectos de la Declaración de Ausencia por Desaparición Forzada son losmismos que los de la Declaración de Muerte Presunta por Desaparecimiento del CódigoCivil y de Procedimiento Civil, lo cual no debe ser pues esta última conlleva a extinguir lapersonalidad jurídica del desaparecido. También señala la propuesta que en los casos dedesaparición forzada en que se haya proferido sentencia judicial de Muerte Presunta porDesaparecimiento en la jurisdicción civil, esta podrá sustituirse por la Declaración deAusencia por Desaparición Forzada, y que la Declaración de Ausencia por DesapariciónForzada deberá ser inscrita como tal en el Registro Civil de la víctima. Finalmente leproyecto señala que La Declaración de Ausencia por Desaparición Forzada no “deberáimpedir la continuación de las investigaciones dirigidas al esclarecimiento de la verdad, labúsqueda de la víctima y la localización de su paradero en forma permanente hasta tanto noaparezca viva o muerta y haya sido plenamente identificada”. Sería deseable que esta últimadisposición se ampliara a otro tipo de investigaciones y no se aplicara únicamente a laprescripción penal.53 Proyecto de ley N°. 020 de 2010 Cámara "Por medo del cual se crea la figura de la declaración de ausencia pordesaparición forzada " (Gaceta del Congreso, año XX – Nº 593, 11 de agosto de 2011)54 Corte Constitucional, sentencia C-914 de 2010. Así mismo, la Corte señaló en la sentencia C-384 de 2007 que “losdesarrollos legislativos en materia de protección a las víctimas de los delitos de secuestro, desaparición forzada y toma derehenes han sido notoriamente desiguales, en detrimento de las víctimas de estas dos últimas conductas. El ordenamientojurídico, de años atrás, ha privilegiado a los familiares de las víctimas de secuestro frente a los rehenes y los desaparecidos.La brecha así advertida, se ha profundizado aún más a raíz de la expedición de la Ley 986 de 2005 que únicamente incluyóen el completo sistema de protección que consagra, a las familias y personas dependientes económicamente de lasvíctimas del delito de secuestro” 19 20.
Finalmente, respecto de las adopciones de menores nacidos durante el cautiverio de sumadre desaparecidas o de niños desaparecidos forzadamente, existe un déficit de normasexpresas en la materia para el cumplimiento de lo estipulado en el artículo 20 (2) de laDeclaración y (25) de la Convención.Fuero militar y Justicia penal militarA pesar de la exclusión del crimen de desaparición forzada de los Códigos Penales Militaresde 1999 (art. 3) y 2011 (art. 3) del ámbito de competencia de la jurisdicción penal militar,los tribunales militares siguen conociendo de un gran número de casos de desapariciónforzada, en particular en los casos de “falsos positivos” (desaparición forzada seguida de laejecución extrajudicial disfrazada de muerte en combate).El Ministerio de Defensa presentó el pasado mes de junio quince medidas para “lucharcontra la impunidad y contribuir a una recta administración de justicia”55. Es importante destacaralgunos puntos sobre los cuales el informe presentado por el Estado colombiano no dacuenta56 y que son relevantes en aras de evaluar los alcances de esta propuesta frente a laprevención e investigación efectiva de violaciones de derechos humanos cometida poragentes del Estado:La independencia en el trámite de las quejas y la investigación de las denuncias no sepropicia con ninguna de las medidas, puesto que se deja en manos de personal de lasfuerzas armadas la recepción de las denuncias y quejas y la investigación y el monitoreo delas mismas. El monitoreo de casos donde se ha presentado queja se le asigna a la DirecciónEjecutiva de las Fuerzas Militares (medida 1) y el monitoreo a unidades militares y policialesdonde se hayan presentado quejas o denuncias se deja en manos de los inspectoresgenerales del Comando General, de las fuerzas militares y de la policía nacional (medida 7),al igual que el monitoreo a los miembros de la fuerza pública (medida 8). El monitoreo a larecepción y el trámite de quejas es responsabilidad de los Inspectores Generales (medida 9),y el comité de verificación de los informes y el estado de las quejas está conformado por elMinistro de Defensa, el Comandante de las Fuerzas Militares, los Comandantes de fuerza yel Director general de la Policía Nacional (medida 12). Adicionalmente, no se establecencon claridad parámetros para el desarrollo de las labores de verificación, seguimiento ymonitoreo mencionadas anteriormente.Sumado a lo anterior, no se fortalece la capacidad de la Procuraduría General de la Naciónni de la Fiscalía General de la Nación en la investigación y el seguimiento preventivo de lasviolaciones cometidas por miembros de las Fuerzas Militares. Ninguna de ellas es incluidaen las comisiones ni en los procedimientos de monitoreo y verificación propuestos en lasquince medidas.Los casos que se monitorean y sobre los que se aplican correctivos son los que han sidopuestos en debate a partir de una queja o denuncia, pero no se habla de medidaspreventivas para evitar la violación de los derechos humanos y las infracciones al derechointernacional humanitario. Si bien, según el Gobierno, la estrategia “tiene como base la políticainstitucional de no aceptar ninguna tolerancia con la violación de los derechos humanos o infracciones alDIH y la obligación permanente de adoptar al interior de las Fuerzas Militares y de Policía las medidas55Documento disponible en:http://www.mindefensa.gov.co/irj/go/km/docs/Mindefensa/Documentos/descargas/Prensa/Documentos/medidas_impunidad.pdf56 En el informe sólo se enuncian las 15 medidas. Ver:http://www2.ohchr.org/english/bodies/hrc/docs/CCPR.C.COL.CO.6.Add.1_sp.pdf, pág. 12-14. 20 21.
internas para evitar y prevenir que se presenten este tipo de conductas”57, no existen planes deprevención temprana, que permitan adelantarse a las posibles violaciones de DDHH einfracciones al DIH. Por el contrario, la prevención depende en gran parte de la existenciade una queja anterior, la cual dará lugar a un monitoreo especial por parte de las FuerzasMilitares.No hay referencias acerca de la posibilidad de las organizaciones no estatales de participaren el diseño y en el control de la política. En todo caso, es importante que se indique que sevinculará a la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los DerechosHumanos y al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), aunque no es claro en quémedida participarán tales entidades.Adicionalmente, podría ser importante que los particulares pudieran participar en losejercicios de lecciones aprendidas junto con el CICR, y que en algunos casos pudieranhacer parte de comisiones de veeduría del cumplimiento de las reglas operacionales de lasFuerzas Militares.Otro motivo de preocupación frente a las medidas es que se mantiene la prerrogativa de losmiembros de las Fuerzas Militares de estar recluidos en centros de reclusión militares.Adicionalmente, se propone la promoción en el Congreso de la República de la aprobaciónde una legislación que garantice la defensa técnica y especializada de los miembros de laFuerza Pública. Si bien los militares, como cualquier ciudadano, tienen el derecho a undebido proceso y a la garantía del derecho de defensa, es necesario detenerse en laconformación de esta defensa y tener en cuenta los hechos que han rodeado las acciones dela Defensoría Militar (DEMIL), la cual se ha encargado de la representación judicial de losmilitares hasta ahora. Al respecto, conviene tener en cuenta la advertencia hecha pordefensoras y defensores de derechos humanos, a través de la Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos:“La conformación de una estructura corporativa al interior de las Fuerzas Armadas, conocida comoDefensoría Militar (DEMIL), bajo la orientación y dirección de altos mandos del Ejército, que con elpretexto de la defensa judicial de los militares en estos crímenes sistemáticos, ha venido obstaculizandomediante prácticas dilatorias y estrategias abusivas el avance de los procesos, ha sido señalada, inclusive porautoridades judiciales, de ser uno de los principales factores de la impunidad en que se encuentran gran partede los procesos que se siguen por estos crímenes que se perpetraron de manera generalizada y sistemática enlos últimos 8 años”58.De manera similar, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los DerechosHumanos ha advertido que“Existen indicios de que la DEMIL antepone algunos intereses institucionales de las Fuerzas Militaressobre los derechos de los procesados. Así, por ejemplo, se obstaculiza que los acusados se acojan a sentenciaanticipada o realicen declaraciones individuales sobre los niveles de participación en los hechos que pudieronhaber tenido otros miembros del Ejército”59.57 “¡Que no haya un solo crimen que quede impune!: Mindefensa”, revista Semana, 13 de junio de 2011, versiónelectrónica.58 Observatorio de la Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos, La reactivación de la práctica de las ejecucionesextrajudiciales en el año 2010, Bogotá, mimeo, septiembre de 2011.59 ONU, Informe de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre lasituación de los derechos humanos en Colombia, 3 de febrero de 2011, doc. A/HCR/16/22, pág. 7 (párrafo 29). 21 22.
Una muestra fehaciente de las prácticas llevadas a cabo por DEMIL es lo ocurrido en elcaso del subteniente Raúl Muñoz Linares, quien se encuentra procesado por la violaciónsexual de dos niñas menores de edad y el posterior asesinato de una de ellas y sus doshermanos, de 9 y 6 años, en octubre de 2010, en el municipio de Tame (Arauca). En elreferido proceso el abogado defensor fue cambiado en siete ocasiones diferentes, “con elefecto de suspender permanentemente las audiencias y obligar a conceder plazos reiterados para que la nuevadefensa judicial pueda asumir el estudio del caso, dilatando de manera intencional el proceso”60.Persistencia de la ubicación de fiscales dentro de instalaciones militaresRespecto a esta problemática, la Fiscal General de la Nación, Viviane Morales se manifestóen una carta dirigida al presidente del Consejo Superior de la Judicatura en la que “pidió quese investiguen las constantes dilaciones de las que han sido objeto procesos como los falsos positivos y elasesinato de los niños de Arauca”61. Es necesario señalar, además, que la jueza Gloria ConstanzaGaona Rangel, quien tenía a su cargo el caso referido, había advertido sobre estas aparentesmaniobras dilatorias por parte de la defensa llevada a cabo por abogados de DEMIL paraconseguir la libertad, por vencimiento de términos, del único detenido, antes de serasesinada el 22 de marzo de 201162. Además de lo anterior, los representantes de lasvíctimas dentro de dicho proceso han denunciado hostigamientos e intimidaciones apotenciales testigos y a habitantes de las veredas en las que se cometieron los crímenesseñalados63.Así las cosas, es evidente la ausencia de medidas para proteger a familiares de víctimas,testigos, fiscales y jueces64 y la necesidad de exhortar al Estado colombiano para quepromueva medidas de protección más eficientes y concertadas tanto con los familiarescomo con los fiscales, jueces y demás funcionarios intervinientes en los procesos judicialesy disciplinarios en los que se investigan hechos relacionados con ejecuciones extrajudiciales.Otro aspecto que impide garantizar la imparcialidad en el desarrollo de investigacionestiene que ver con la persistencia de la ubicación de Fiscalías dentro de instalacionesMilitares. De acuerdo con información suministrada por la Dirección Nacional de Fiscalías,para el mes de abril de 2011, se encuentran ubicadas dentro de instalaciones militares onceFiscalías: seis pertenecientes a la Unidad Nacional contra el Terrorismo y cinco vinculadas ala Unidad Nacional contra el Secuestro y la Extorsión65.La misma entidad reportó que, desde 2009, hasta este momento se ha realizado “el desmontede tres fiscalías, dos adscritas a la Unidad Nacional contra el Secuestro y la Extorsión y una adscrita a laUnidad Nacional contra el Terrorismo, esta última funcionaba en la Central de Inteligencia Militar(CIME) y fue retirada a partir del 26 de marzo del año que avanza”66.60 Observatorio de la Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos, La reactivación de la práctica de las ejecucionesextrajudiciales en el año 2010, Bogotá, mimeo, septiembre de 2011.61 “No me quiero morir sin ver que se hizo justicia”, revista Semana, 3 de junio de 2011, versión electrónica.62 Coalición colombiana contra la tortura. Informe de seguimiento a las recomendaciones del Comité contra la Tortura yotros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes de Naciones Unidas, Colombia 2009-2010. Bogotá, Agosto de2011, págs. p. 44-45.63 Humanidad Vigente, Interrogatorios ilegales intimidan a comunidad rural de Tame, febrero 23 de 2011. Disponible en:http://www.humanidadvigente.net/index.php?option=com_content&view=article&id=200:interrogatorios-ilegales-y-falsos-testimonios-intimidan-a-comunidad-rural-de-tame&catid=26:comunicados&Itemid=3464 CINEP, Informe Especial ´Falsos Positivos´ 2010: clamor por la verdad y la justicia, mayo de 2011. Disponible en:http://www.cinep.org.co/sites/cinep.cinep.org.co/files/Falsos%20Positivos%202010%20Clamor%20por%20la%20vida%20y%20la%20justicia_%20CINEP%20PPP.pdf65 Dirección Nacional de Fiscalías. Respuesta a un derecho de petición presentado por la Comisión Colombiana deJuristas, Ref. DNF. 08734, Bogotá, 27 de abril de 2011.66 Ibídem. 22 23.
El Estado argumenta que al mantener Unidades de la Fiscalía al interior de instalacionesmilitares: “(…) se propende por la seguridad de los funcionarios (as) de la Fiscalía y de Policía Judicial,atendiendo la naturaleza y gravedad de los casos que conocen estos despachos fiscales, la entidad de ladelincuencia que se combate y la zona donde se ubican (afectadas por el orden público)”67.Dicha razón no puede considerarse válida, al menos por tres razones: “la ubicación de fiscales,delegados de la Fiscalía General de la Nación, dentro de las instalaciones militares (…) puede comprometerla independencia de su labor (Arts. 2 y 12 de la Convención)”68. Varias organizaciones que realizanlabores de litigio han podido constatar que: “muchos de estos Fiscales se dejan presionar por losmilitares, especialmente por los que trabajan en inteligencia militar, en la orientación de lasinvestigaciones”69.En segundo lugar, miembros de la Fuerza Pública son también sujetos de investigacionespor violaciones a los derechos humanos e infracciones al derecho humanitario. Solamenteen la Unidad de Derechos Humanos y DIH de la Fiscalía, a junio de 2011 habían sidovinculados a investigaciones penales miembros de la Fuerza Pública, así: 271 porejecuciones extrajudiciales, 183 por desapariciones forzadas, 87 por torturas, y 15 porviolencia sexual70. Esto implica que la ubicación de funcionarias y funcionarios de laFiscalía en estos lugares, lejos de garantizar su seguridad, puede estarlos exponiendo aataques por parte de las personas investigadas. Además, en el contexto del conflictoarmado interno, las instalaciones militares están expuestas permanentemente a los ataquesde los grupos guerrilleros, aumentando el riesgo de las funcionarias y funcionarios de lafiscalía.67 Ibídem.68 ONU, Examen de los informes presentados por los Estados Partes en virtud del artículo 19 de la Convención,Observaciones finales del Comité contra la Tortura: Colombia, 43° periodo de sesiones, doc. CAT/C/COL/CO/4, 4 demayo de 2010, párr.13.69 Información suministrada por la Corporación Reiniciar.70 Dirección Nacional de Fiscalías. Respuesta a un derecho de petición presentado por la Comisión Colombiana deJuristas, Ref. DNF. 08734, Bogotá, 27 de abril de 2011. 23 24.
PÁRRAFO 96. El Grupo de Trabajo desea recordar al Gobierno de la permanenteresponsabilidad de realizar investigaciones cabales e imparciales "mientras no sehaya aclarado la suerte de la víctima de una desaparición forzada", a tenor delpárrafo 6 del artículo 13 de la Declaración.Sobre este punto es poco lo que se puede decir. Si bien las investigaciones se mantienenabiertas en la actualidad, es decir que no se archivan, lo cierto es que en la práctica lasautoridades investigadoras y de Fiscalía no adelantan mayor actividad investigativa, y lasactuaciones penales quedan por años y, frecuentemente por décadas, en fase deinvestigación preliminar. No existe una actitud determinada de despliegue de una actividadinvestigativa. 24 25.
PÁRRAFO 97. El Grupo de Trabajo insta a las autoridades colombianas a quehagan todo lo posible por garantizar la seguridad de los familiares y testigos, deconformidad con lo dispuesto en el párrafo 3 del artículo 13 de la Declaración.En la actualidad el mecanismo a través del cual el Estado colombiano ofrece protección alos familiares y testigos en el caso del delito de desaparición forzada es el Programa deprotección de testigos de la Fiscalía General de la Nación. Este Programa, si bien es el quecorresponde para cumplir con las labores previstas en el párrafo 3 del artículo 13 de laDeclaración, adolece de una serie de inconvenientes que hacen que no pueda satisfacer elestándar de la Declaración.En primer lugar, la protección que el programa de la Fiscalía ofrece es de carácter temporal,por lo que solamente ofrece protección a familiares y testigos durante un determinadoperíodo de tiempo, lo que no permite blindar a estas personas de ataques una veztranscurrido el período estipulado por el programa para beneficiarse de las medidas deprotección. Además, por la naturaleza del programa mismo, este no despliega ningunaactividad investigativa que permita conjurar las causas de riesgo para los familiares otestigos, con lo que las personas se ven enfrentadas a los mismos contextos, amenazas yataques, una vez salen del manto de protección del Programa.En segundo lugar, el Programa no asegura adecuadamente, pues se concentra en medidasduras de protección, o en traslados de las personas de un lugar a otro. Como ya semencionó, no se despliegan actividades para conjurar las cusas del riesgo, y tampoco secontemplan medidas de protección e naturaleza política. Adicionalmente, las medidas queel Programa ofrece no contienen un enfoque diferencial, así que por lo general noresponden a las necesidades de protección de las mujeres (principales familiares y testigosen el delito de desaparición forzada), de los grupos familiares, de los miembros decomunidades indígenas o afrocolombianos, o de aquellas personas que desarrollanactividades de liderazgo al interior de sus comunidades.Finalmente, este Programa, como la mayoría de las instituciones de seguridad del Estadocolombiano, puede haber sido objeto de infiltración por parte de los grupos paramilitares ysectores de la criminalidad organizada. Esto afectaría seriamente el desempeño de unPrograma de esta naturaleza, además de minar la credibilidad y confianza de quienesacuden a este, pues resultarían supuestamente protegidos por los mismos de quienesnecesitan protección.Es necesario, como ya se dijo antes, establecer una política de depuración y revisión delpersonal de las instituciones, incluido el programa de protección. Es además deseable quese incorpore un enfoque diferencial a las medidas de Protección que ofrece el Programa, enparticular en los términos de lo ordenado por la Corte Constitucional en la sentencia T-496de 2008. 25 26.
PÁRRAFO 98. No obstante los progresos hechos por Colombia en la elaboraciónde un impresionante Marco constitucional, jurídico o institucional para hacer frentea los casos de desapariciones, la aplicación efectiva del marco ha dejado mucho quedesear. Evidentemente, el establecimiento de esos mecanismos no puede sustituir ala acción política. El Gobierno debe demostrar que tiene suficiente voluntadpolítica y determinación para abordar la cuestión de la tipificación de lasdesapariciones como delitos con arreglo a la Constitución y el Código Penal.El 9 de junio de 2010, Alfonso Plazas Vega, Coronel en retiro del Ejército Nacional, fuecondenado a 30 años de prisión por el Juzgado Tercero Penal Especializado de Bogotá 71por la desaparición forzada de 11 personas que salieron con vida durante la retoma alPalacio de Justicia72. Por estos mismos hechos, el 28 de abril de 2011, el General en retiroJesús Armando Arias Cabrales, Ex Comandante de la Brigada XIII del Ejército, fuecondenado a 35 años de prisión73. Ambos fallos fueron apelados por la defensa y por laProcuraduría General de la Nación y serán decididos por el Tribunal Superior de Bogotá.A raíz de estas sentencias condenatorias, han surgido múltiples pronunciamientos del altogobierno y los mandos militares que descalifican y controvierten las decisiones de lajusticia, así como promueven una reforma que fortalezca la competencia de la Justicia PenalMilitar y amplíe el fuero a los militares.El 10 de junio de 2010, a través de una alocución presidencial televisada en horario estelar,el ex Presidente Álvaro Uribe, acompañado del Ministro de Defensa y los altos mandos delas Fuerzas Armadas del momento, rechazaron la sentencia que fuera emitida contraAlfonso Plazas Vega, manifestando que “genera profundo dolor y desestímulo entre losintegrantes de las fuerzas armadas” y expresando su respaldo “al alto mando militar de laépoca”. El ex jefe de Estado insistió en su propuesta de “pensar en una legislación querodee de garantías a las fuerzas armadas (…) una nueva legislación debe ser rigurosa en laexigencia de probar el dolo para asignar responsabilidad a coautores mediatos tanto poracción como por omisión; también como elemento esencial del concierto para delinquir”74.Con anterioridad, la cúpula militar había emitido un comunicado expresando “su profundodolor por las consecuencias de la sentencia judicial que condenó a un soldado de laPatria”75.Posteriormente, el 13 de septiembre de 2011, Alejandro Navas Ramos, nombradoComandante General de las Fuerzas Militares desde el 5 de septiembre del mismo año,calificó a Alfonso Plazas Vega como un héroe nacional: “es un hombre que defendió lademocracia del país que tiene el apoyo de los militares de Colombia por espíritu de cuerpoy por dignidad". Señaló además que el Ejército tiene “la confianza de que él es inocente, yasí será hasta que no se demuestre lo contrario en los Tribunales de Colombia”76. El71 Juzgado Tercero Penal Especializado de Bogotá, Sentencia del 9 de junio de 2010, Radicado N°11001320700320080002500.72 Se conoce como “retoma” del Palacio de Justicia a la operación conjunta del Ejército y la Policía Nacional pararecuperar el control de la sede del Palacio de Justicia, ubicada en el costado norte de la Plaza de Bolívar de Bogotá, quefuera asaltada el 6 de noviembre de 1985 por un comando especial del grupo guerrillero Movimiento 19 de abril (M-19).La operación de retoma inició el mismo día del asalto y se prolongó hasta el 7 de noviembre, dejando un saldo de 95personas muertas, entre ellos 11 magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y otras 11 personas desaparecidas.73 Juzgado 51 Penal del Circuito de Bogotá, Sentencia del 28 de abril de 2011, Radicado N°. 2009-0203.74 Tomado de “Pensar en una nueva legislación que rodee de garantías a las FF.MM., pidió Uribe”, Revista Semana, 10 dejunio de 2010, www.semana.com.75 “Ministro de Defensa y cúpula militar expresan su dolor por sentencia judicial que condenó a un Soldado de la Patria”,10 de junio de 2010, Ejército Nacional http://www.ejercito.mil.co/?idcategoria=249074.76 Tomado de “‘El coronel Plazas es un héroe nacional: Comandante de las FF. MM.”, Diario El Tiempo, 13 de septiembre de2011, www.eltiempo.com. 26 Recommended