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Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 45', 'ARTÍCULO 56', 'ARTÍCULO 52', 'artículo 46', 'Artículo 56', 'ARTÍCULO 44', 'ARTÍCULO 45', 'ARTÍCULO 46', 'ARTÍCULO 47', 'ARTÍCULO 48', 'ARTÍCULO 49', 'ARTÍCULO 50', 'ARTÍCULO 51', 'ARTÍCULO 52', 'ARTÍCULO 53', 'ARTÍCULO 54', 'ARTÍCULO 55', 'ARTÍCULO 56', 'ARTÍCULO 57', 'ARTÍCULO 58', 'ARTÍCULO 59', 'ARTÍCULO 49', 'ARTÍCULO 50', 'ARTÍCULO 52', 'ARTÍCULO 53', 'artículo 2', 'Artículo 1309', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 40', 'artículo 3', 'Artículo 3', 'artículo 3', 'Artículo 2', 'artículo 3']

bolivia | HACIA UNA TÉCNICA NOTARIAL DEL SIGLO XXI EN BOLIVIA
Publicado en 5 de agosto de 2015 por ivanrosales
I. Evolución.-
El protocolo notarial actual, supone una larga evolución hasta llegar a lo que es éste documento.
Según el tratadista Nuñez Lagos y con él remontándonos a la evolución del principio de la rogación o requerimiento que hemos visto anteriormente, cuando al recibir el encargo el Notario, ponía nota en el dorso del pergamino, redactando el contrato en el anverso y por último entregando el documento, sin que nada guardará para sí, posteriormente el Contrato fue escrito por el Notario en un pergamino de su propiedad que retenía en su poder, que hoy día constituiría la minuta.
En España, la pragmática de Alcalá de 1503 de Isabel la Católica dispuso que los documentos se inscribieran in extenso con las expresiones y requisitos que detalla.
Cada Notario debía tener un libro de protocolos encuadernado, debiendo ser diligente en guardar los libros de registros y protocolos.
La ley del Notariado Plurinacional en su Art. 45 establece lo que debemos comprender como protocolo notarial:
ARTÍCULO 45. (PROTOCOLO NOTARIAL).-
I. El protocolo notarial es la compilación ordenada cronológicamente de las matrices, a partir de los cuales la notaria o el notario extiende los instrumentos públicos protocolares de acuerdo a la presente Ley y su reglamentación.
IIForman el protocolo notarial los registros de: a. Escrituras públicas; b. Testamentos; c. Actas protocolares u otros tipos de documentos que por su naturaleza necesiten de protocolización; d. Protestos de letras de cambio; e. Poderes generales, especiales o colectivos; f. Certificaciones de firmas y rúbricas; g. Otros establecidos por Ley. (Ley Notariado, 2014)
Y respecto de la continuidad, y otros el reglamento a la anotada ley notarial imperativamente señala:
ARTÍCULO 56. (REDACCIÓN).
I. Las escrituras públicas se redactarán o asentarán en idioma castellano, con estilo y letra clara y sin abreviaturas, excepto en caso que la abreviación sea de uso oficial, con caracteres perfectamente legibles, pudiendo escribirse manualmente o mecánicamente, cuidando que los tipos resulten marcados en el papel notarial en forma indeleble. Sólo se usarán guarismos o números siempre y cuando la misma cantidad aparezca en literal. Los blancos o vacíos de cada línea serán rellenados con el carácter “-“ o línea si es manuscrito. Están prohibidas las enmiendas o raspaduras, cualquier subsanación de errores de forma deberá ser claramente detallada mediante notas marginales, siempre que se traten de errores de forma y sean evidentes. Las notas marginales forman parte de la escritura pública.
II. Sólo se utilizarán palabras en idioma distinto al castellano cuando éstas sean generalmente usadas corno los términos científicos, de arte, determinados o de uso común en otro idioma oficial reconocido por el Estado Plurinacional de Bolivia.IV
III. Para transcribir una minuta que se encuentre en idioma distinto al castellano, ésta debe previamente ser traducida por un traductor oficial autorizado. (Reglamento, Ley Notariado)
II. Concepto notarial de protocolo
“Protokolum”, voz del griego tardío que denomina la primera hoja que envolvía un rollo de papiro. Con mayor o menor fundamentación se puede afirmar que el vocablo señalaba, más bien, el material sobre el cual podría escribirse. En el latín medieval “protocolum”, significaba acta original o primer ejemplar de un documento.
En cuanto al concepto, Escriche dice “esta palabra viene de la voz griega “protos” que significa primero en su línea, y de la latina “collium” o “collatio” que significa comparación o cotejo.
Entre nosotros “protocolo” significa “el libro encuadernado de pliego de papel entero, en que el Escribano pone y guarda por su orden las escrituras o instrumentos que pasan ante él, para sacar y dar en cualquier tiempo las copias que necesiten los interesados y confrontar y comprobar las que ya se hubieren dado en caso de dudarse de la verdad de su contenido”. El protocolo se llama también “Registro notarial” o Registro de instrumentos”.
El tratadista Pelosi, a propósito, advierte que los protocolos notariales no son libros, porque no son volúmenes cerrados y citándolo a VillalbaWelsh, pide que tampoco se confunda el protocolo con el registro notarial, que implica una habilitación legal para ejercer funciones fedatarias.
Protocolo es, entonces, una colección anual de matrices encuadernadas en un libro de documentos principales, en nuestro medio, escrituras públicas y escrituras de poderes, y a la vez conjunto de documentos originales con los que el cotejo ha de practicarse para probar la autenticidad de los documentos que expida el Notario. En sentido estricto se emplea como sinónimo de colección de instrumentos públicos u originales de estos, es decir, cuerpo matriz o lugar donde se conservan las relaciones jurídicas privadas constituidas por particulares bajo la fe del Notario.
La necesidad de conservar los actos autorizados por los oficiales públicos en forma permanente y con absoluta seguridad, la reproducción con testimonios de dichos actos y el posible fin de publicidad que emerge de dichas recopilaciones documentales, señalan por sí solos la evidente e inexcusable necesidad de la existencia de los protocolos.
El protocolo se forma no sólo con la extensión de escrituras, sino también de otros documentos protocolares de rango inferior que pueden denominarse accesorios o complementarios.
Protocolizar o protocolar no significa la mera trascripción o inserción, es necesario que el documento entre a formar parte del protocolo, por su introducción en el mismo físicamente.
Entendemos al protocolo como al conjunto anual de folios habilitados, de documentos notariales o no, autorizados o intervenidos por el oficial público, que según normas legales deben ser coleccionados para conservarlos, resguardando los derechos que registran y facilitando su reproducción.
El concepto de protocolo se construye en torno a la idea de colección o conjunto ordenado de documentos notariales matrices.
La finalidad es la conservación de esos documentos, que permite a la vez el juego armónico de la circulación de la copia en el tráfico jurídico estableciendo un orden cronológico que es la pauta dominante para la acumulación.
El protocolo se integra con los siguientes elementos:
a) Los folios originariamente movibles, habilitados (rubricados) para el uso exclusivo de cada registro y numerados correlativamente en cada año calendario.
b) El conjunto de documentos escritos en aquellos folios durante el lapso mencionado, aunque no hayan sido firmados.
c) Las diligencias, notas y constancia complementarias o de referencia consignadas a continuación o al margen de los documentos matrices, y en su caso, las de apertura, cierre u otras circunstancias.
d) Los documentos que se integran e incorporan por imperio de las leyes o a requerimiento expreso o implícito de los comparecientes o por disposición del Notario.-
e) Los índices que deben unirse.
En suma, el protocolo consiste en una universalidad jurídica formada por diversos elementos que se describen en el texto, cuya función final es la de conservar ordenadamente los documentos notariales, resguardando los derechos que por ellos se crean, modifican, transmiten o extinguen y facilitando su reproducción.
Sobre este particular el Reglamento a la Ley Notarial dispone:
ARTÍCULO 52.- (COMPILACIÓN DEL PROTOCOLO NOTARIAL). Para efectos de la aplicación de los Artículos 45 y 59 de la Ley N° 483, la compilación comprende el conjunto de los documentos que dieron lugar, al protocolo original y su matriz, registrados cronológicamente y organizados según el tipo o clase de trámite notarial. (Reglamento, Ley Notariado)
III. Apertura cierre y continuidad.
Con un acta de apertura se da inicio cada gestión el protocolo y finaliza con otra acta de cierre, por supuesto en cada país se constituye dichas actas bajo determinado entorno legal.-
En Bolivia la Ley del Notariado Plurinacional tiene normada la apertura y cierre nombrados en su artículo 46: “(AUTORIZACIÓN Y CIERRE DE REGISTRO).- Los registros serán autorizados por la Dirección Departamental al inicio de cada gestión y a la conclusión de la misma.”(Ley Notariado, 2014)
Asimismo, los actos y contratos deben emitirse en el protocolo de manera continua e ininterrumpida, y en letra clara, sin dejar blancos ni intervalos. No se escribirá cosa alguna por abreviaciones, ni se pondrá fecha ni cantidad en cifras, ni nombre o apellido en iniciales, sino cada palabra con todas sus letras, esto está imperativamente establecido en el Artículo 56 de la Ley del Notariado Plurinacional.-
El protocolo anual debe encuadernarse en tomos, los mismos que contienen las matrices escriturarias en formularios notariales, que constituyen el archivo notarial, los que en caso de muerte del Notario o cambio del mismo, deben ser entregados al sustituto,al notario siguiente o a la notaria más cercana.(Art. 84 LNP.)
El protocolo tiene una principal finalidad, estampar en él, las primeras y originales manifestaciones de voluntad humana creadora de intereses jurídicos, desde este punto de vista el protocolo siempre ha estado ligado a la idea de escritura matriz.
IV. Factores cualitarios.
El protocolo ha sufrido una mutación derivada del propio proceso evolutivo del derecho, es así como el tratadista Sanahuja y Soler, dice, que es un instrumento habilitado por el Estado para el ejercicio de la función notarial, por virtud de tres factores inapreciables que son: 1) La garantía de perdurabilidad.- 2) La garantía de autenticidad, y 3) El medio de publicidad. En éste sentido, el protocolo entraña un valor incomparable porque: a) No basta la certificación de certeza, de autenticidad de los actos y contratos, es necesario perpetuarlos a través del tiempo, matrizándolos en el protocolo, para esto sirve este mecanismo.- b) La formación y custodia del protocolo, hace difícil la suplantación de los instrumentos autorizados, así como la intercalación de algún otro documento entre los ya ordenados numeralmente y fechados cronológicamente y c) Como medio de publicidad que permite la realización de otros destinos accesorios de la vida pública notarial, pues es fuente de expedición, renovación y reposición de copias, testimonios, etc,, sirve también para la comparación y cotejo, finalmente es el medio de inspección para las autoridades jerárquicas superiores.
En definitiva, por tener una legitimidad consagrada por la experiencia a través de un profundo pasado histórico, por ser un elemento inmutable de forzosa necesidad para el ejercicio de la función pública, por las evidentes ventajas que reporta la garantía y seguridad jurídica, por la fe pública y eficacia probatoria que trasuntan las escrituras matrizadas, por la adopción universal de que ha sido objeto, el protocolo se juzga un excepcional principio del Derecho Notarial.
Casi en todos los países, por disposición legal o por interpretación extensiva de algunas disposiciones sueltas, con relación al protocolo en particular o al notariado en general, se establece que el Notario, formará el registro, con la colección ordenada de las escrituras matrices autorizadas durante el año haciendo uno o más tomos foliados. (Arts. 45 y 54 LNP)
Así como en varios países, por disposición legal, las escrituras sólo forman parte del protocolo una vez firmadas, antes de ello constituyen en lo que a su aspecto físico concierne, pliegos sueltos. A las escrituras después del otorgamiento y autorización, convertidas ya en instrumentos públicos, se les da la numeración y foliatura correspondiente y se une al protocolo, ésta es la razón por la cual el protocolo se forma con la acumulación ordenada de los instrumentos por orden riguroso de su autorización. Necesario es considerar la formación del protocolo a posterior (que es la colección endógena) que se constituye con la matriz (sin perjuicio que lo integren otros documentos), es decir que el protocolo bajo este sistema se forma por la escritura pública en un proceso de formación que va de adentro hacia fuera de la actividad funcional del Notario, encaminada hacia su colección, a menudo confundimos la matriz de una escritura con el protocolo, la escritura sólo se convierte en protocolo cuando es coleccionada ya firmada por las partes, autorizada por el Notario con su respectiva encuadernación para los fines indicados, previa numeración y foliación.
En cambio, el protocolo se forma a priori (colección exógena) cuando el protocolo ya existe antes de ser extendidos otorgados y autorizados los documentos en los libros o en los folios y hojas movibles rubricadas, autenticadas, registradas y habilitadas.
Protocolizado un documento, forma parte del protocolo, no es otra razón que da sentido al término protocolizar. En sentido material, protocolar significa poner o incluir en el protocolo y en sentido jurídico es formar parte del mismo para completar la escritura.
El significado técnico de protocolización, es el de agregar o introducir al protocolo un documento.
En cuanto al secreto del protocolo, en casi todos los países se ha establecido, que la exhibición del protocolo procederá, cuando medie orden de juez competente o a requerimiento de quien tenga interés legitimo con relación a determinados documentos, o se hallen investidos de tal derecho, los otorgantes o sus representantes y sucesores universales o singulares.
La exhibición del protocolo no es extensible a aquellos documentos que por su naturaleza son considerados secretos por el responsable de su guarda, salvo que se actuare en representación de los otorgantes o de sus sucesores universales, facultados especialmente a tal fin.
El secreto del protocolo esencialmente se halla fuera de él, existe la idea de que dicho secreto debe extenderse sobre todo a aquellos actos y detalles que han acontecido con motivo del otorgamiento y comprende no sólo al Notario, sino también a sus empleados.
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EL PROTOCOLO EN NUESTRA LEGISLACIÓN
DOCUMENTOS PROTOCOLARES
ARTÍCULO 44. (DOCUMENTOS PROTOCOLARES).- Los documentos protocolares son las escrituras originales o matrices de los actos, hechos y negocios jurídicos, compilados y archivados en un protocolo.
ARTÍCULO 45. (PROTOCOLO NOTARIAL).- I. El protocolo notarial es la compilación ordenada cronológicamente de las matrices, a partir de los cuales la notaria o el notario extiende los instrumentos públicos protocolares de acuerdo a la presente Ley y su reglamentación. II. Forman el protocolo notarial los registros de: a. Escrituras públicas; b. Testamentos; c. Actas protocolares u otros tipos de documentos que por su naturaleza necesiten de protocolización; d. Protestos de letras de cambio; e. Poderes generales, especiales o colectivos; f. Certificaciones de firmas y rúbricas; g. Otros establecidos por Ley.
ARTÍCULO 46. (AUTORIZACIÓN Y CIERRE DE REGISTRO).- Los registros serán autorizados por la Dirección Departamental al inicio de cada gestión y a la conclusión de la misma.
ARTÍCULO 47. (ORDEN CRONOLÓGICO).- Los instrumentos públicos protocolares se extenderán observando el riguroso orden cronológico y se consignará el número que les corresponda sucesivamente.
ARTÍCULO 48. (SUBSANACIÓN DE ERRORES).- I. Los errores materiales, las omisiones, los defectos de forma y los errores de redacción en los documentos notariales sólo podrán ser subsanados por la notaria o el notario, con el consentimiento de las y los interesados, hasta antes de constituirse en instrumento público. II. Al margen del documento subsanado, se asentarán la fecha, los datos y la aceptación firmada de las y los interesados y de la notaria o el notario.
ARTÍCULO 49. (ACLARACIONES, ADICIONES, MODIFICACIONES O CANCELACIONES).- El instrumento público protocolar podrá ser objeto de aclaración, adición, modificación o cancelación, mediante otro instrumento público protocolar, debiendo asentarse constancia de tal extremo en el primigenio.
ARTÍCULO 50. (REPOSICIÓN DEL DOCUMENTO PROTOCOLAR).- La reposición por destrucción, pérdida, deterioro o sustracción parcial o total de un instrumento público protocolar, procederá previa autorización de la Dirección Departamental, conforme al reglamento.
ARTÍCULO 51. (EXTENSIÓN DE LOS DOCUMENTOS PROTOCOLARES).- Del registro de los documentos protocolares, se extenderán las escrituras, testimonios, protocolizaciones y actas que la presente Ley determina, conforme a su reglamentación.
ARTÍCULO 52. (DOCUMENTO MATRIZ O ESCRITURA PÚBLICA).- I. La escritura pública es el documento matriz notarial incorporado al protocolo, referente a actos y contratos establecidos en la Ley, el cual refleja la creación, modificación o extinción de derechos u obligaciones existentes. II. Las escrituras públicas antes de ser autorizadas serán leídas íntegramente a las o los interesados o por otros medios que garanticen su pleno conocimiento de acuerdo a reglamentación.
ARTÍCULO 53. (PARTES DE LA ESCRITURA PÚBLICA).- El contenido de la escritura pública comprende el encabezamiento, el cuerpo y la conclusión.
ARTÍCULO 54. (ENCABEZAMIENTO DE LA ESCRITURA PÚBLICA).- El encabezamiento de la escritura pública expresará: a. Lugar, fecha y hora de extensión del instrumento; b. Nombre de la notaria o el notario; c. Nombre, nacionalidad, estado civil, profesión u ocupación de las o los interesados y domicilio seguidos de la indicación que proceden por su propio derecho; d. Los documentos de identidad de las y los interesados y otros que sean necesarios; e. La circunstancia de comparecer una persona en representación de otra, con indicación del documento que la autoriza; f. La circunstancia de intervenir un intérprete, en el caso de que alguna de las y los interesados ignore el idioma en el que se redacta el instrumento; g. La circunstancia de que la o el interesado o interviniente, sea analfabeto o tenga discapacidad que no le permita firmar y el hecho de haberlo realizado mediante huella dactilar; h. La capacidad, libertad y consentimiento con que se obligan las y los interesados; i. La indicación de extenderse el instrumento con minuta o sin ella; j. Cualquier dato requerido por Ley o que sea pertinente.
ARTÍCULO 55. (CUERPO DE LA ESCRITURA PÚBLICA).- El cuerpo de la escritura pública contendrá: a. La declaración de voluntad de las y los interesados, contenida en el documento elaborado por la notaria o el notario o contenida en la minuta, que se insertará de manera literal; b. La incorporación de comprobantes que acrediten la personería y la representación, cuando sea necesario; c. La incorporación de documentos que por disposición legal sean exigibles o pertinentes.
ARTÍCULO 56. (CONCLUSIÓN DE LA ESCRITURA PÚBLICA).- La conclusión de la escritura pública expresará: a. La fe de haberse leído el instrumento por la notaria o el notario; b. La ratificación, modificación o indicaciones que las y los interesados hagan, que también serán leídas; c. La fe de entrega de bienes que se estipulen en el acto jurídico, cuando corresponda; d. La transcripción literal de normas legales, cuando en el cuerpo de la escritura se citen sin indicación de su contenido y estén referidas a actos de disposición u otorgamiento de facultades; e. La transcripción de cualquier documento que sea necesario y que se hubiera omitido en el cuerpo de la escritura; f. Las omisiones que a criterio de la notaria o el notario deban subsanarse para obtener la inscripción de los actos jurídicos objeto del instrumento y que las y los interesados no hubieran advertido; g. Firma de las y los interesados y de la notaria o el notario, con la indicación de la fecha en que se concluye el proceso de firmas del instrumento.
ARTÍCULO 57. (ACTA DE PROTOCOLIZACIÓN).- El acta de protocolización contendrá: 1. Lugar, fecha y nombre de la notaria o el notario; 2. Materia del documento; 3. El nombre y documento de identidad de las y los interesados; 4. El número de fojas; 5. En caso de orden judicial, el nombre de la autoridad judicial que ordena la protocolización y nombre del secretario, mencionando la resolución que ordena la protocolización con la indicación de estar consentida, ejecutoriada y con denominación de la entidad que solicita la protocolización.
ARTÍCULO 58. (OTROS DOCUMENTOS).- La notaria o el notario agregará los documentos materia de la protocolización al final del tomo del protocolo notarial, donde se encuentra registrada el acta de protocolización. Los documentos protocolizados no podrán separarse del registro de escrituras públicas por ningún motivo.
ARTÍCULO 59. (OTRAS ESCRITURAS PÚBLICAS).- Son también escrituras públicas las siguientes: a. Nombramiento de tutor y curador de persona mayor de edad; b. Adopción de persona mayor de edad; c. Autorización para el matrimonio de persona menor de edad, otorgada por quienes ejercen la autoridad de padres; d. Aceptación expresa o renuncia de herencia; e. Otros establecidos por Ley.
Reglamento a la Ley del Notariado Plurinacional
ARTÍCULO 49.- (REGISTROS NOTARIALES). Los registros notariales que conforma la notaria o el notario de fe pública, comprenden el archivo de los documentos notariales a los que da fe pública, que abarcan los protocolares en el protocolo notarial y los no protocolares en otros registros notariales clasificados conforme la Ley N° 483 y el presente Decreto Supremo.
ARTÍCULO 50.- (PROPIEDAD Y CUSTODIA DE LOS REGISTROS NOTARIALES).
I. Los registros notariales son de propiedad del Estado Plurinacional de Bolivia y su custodia se ejercerá conforme las disposiciones establecidas en el presente Decreto Supremo.
II. Las notarias y los notarios de fe pública son responsables por la custodia de los registros notariales a su cargo, deberán precautelar su conservación e integridad documental y además de dar cumplimiento a otras disposiciones establecidas por la Dirección del Notariado Plurinacional.
III. El archivo del protocolo notarial, los registros de documentos extra protocolares y todo otro registro deben estar depositados en el archivo notarial correspondiente,estando prohibido cualquier traslado a otro lugar salvo las excepciones establecidas en el presente Decreto Supremo. –
ARTICULO 51- (ENTREGA DE LIBROS NOTARIALES)
La entrega de libros notariales de una notaria o un notario de fe pública saliente al nuevo, deberá ser realizada en el plazo de noventa (90) días, bajo inventario por cada gestión anual y hasta el último día de su actuado notarial, así como el correspondiente ordenamiento del archivo protocolar y del archivo extra protocolar.
ARTÍCULO 52.- (COMPILACIÓN DEL PROTOCOLO NOTARIAL). Para efectos dela aplicación de los Artículos 45 y 59 de la Ley N° 483, la compilación comprendeel conjunto de los documentos que dieron lugar, al protocolo original y su matriz,registrados cronológicamente y organizados según el tipo o clase de trámitenotarial.
ARTÍCULO 53.- (ORGANIZACIÓN DE LOS ARCHIVOS DE LA OFICINA NOTARIAL).
I. El Archivo de la oficina notarial es el conjunto de los documentos protocolares y extra protocolares, en originales o matrices, ordenados cronológicamente. En cadatipo de documentos, el orden cronológico genera un número de orden secuencialcomenzando del 1, en cada gestión anual. Los tomos se conforman aproximadamente por cada quinientas (500) hojas velando que el registro se agregue en forma íntegra en el tomo respectivo.
II. Por cada tomo se debe elaborar un Anexo Índice con los más importantes datos de cada escritura pública como ser su número, identificación de las partes y trámite notarial. Este Anexo debe remitirse a la Dirección del NotariadoPlurinacional en formato impreso y digital, cada vez que se concluya con un tomo,lo que permitirá ejercer la supervisión y el control del servicio notarial.
ARTÍCULÓ 54 (ARCHIVO DE LAS ESCRITURAS PÚBLICAS). Todas las escrituras públicas según su tipo como ser testimonios, poderes, trámites voluntarios, reconocimientos de firmas y otros serán archivadas en el protocolo.
CABANELLAS DE TORRES, GUILLERMO, Diccionario jurídico elemental, Editorial Heliasta S.R.L. Undecima Edición 1993.
(Dicc. Jur. Cabanellas)
GONZÁLEZ, CARLOS EMÉRITO. Teoría General del Instrumento Público. Ediar, Buenos Aires, Argentina. 1953.
(Teoría Gral. Gonzales)
GUZMÁN, FARFAN, SAUL, Apuntes De Derecho Notarial, Tomo I, II, III, Editorial Nuevo Horizonte, 2004.
(Apuntes, Guzman Farfan)
LARRAUD, RUFINO, Curso de Derecho Notarial, Ediciones Depalma, 1966. Montevideo, Uruguay.
(Larraud, Curso Derecho Not)
LEY DEL NOTARIADO PLURINACIONAL, promulgado el 25 de enero de 2014.-
(Ley Notariado, 2014)
REGLAMENTO A LA LEY DEL NOTARIADO PLURINACIONAL D.S. 2189
(Reglamento, Ley Notariado)
MARIACA VALVERDE, JUANA AIDEE, Teoría y técnica notarial, La Paz, Bolivia, Editorial Artes Gráficas “Sagitario” Año 2006.
(Teoría y Técnica Not. Mariaca)
MENDOZA ARZABE, FERNANDO, Tratado de Derecho Notarial, Editorial Jurídica Conosur Ltda., Santiago de Chile 1993.
(Tratado, D. Not. Mendoza)
NERI, ARGENTINO I., Tratado Teórico-Práctico de Derecho Notarial, Editorial Depalma, República Argentina, 1976.
(Trat. D. Not. Neri)
PELOSI, CARLOS, El Documento Notarial. Editorial Astrea. Buenos Aires, Argentina, 2006. 4° Reimpresión.
(Doc. Notarial, Pelosi)
PÉREZ FERNÁNDEZ DEL CASTILLO BERNARDO, Derecho Notarial , Editorial Porrua, Mexico D.F. 1983
(Notarial, Peréz Fernández)
VILLARROEL, RAMIRO, Fundamentos de Derecho Notarial, Editorial Nuevo Horizonte, 2004.
(Fundam. D. Not. Villarroel)
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Publicado en 10 de octubre de 2014 por ivanrosales
I.- PRINCIPIOS NOTARIALES.
Una vez que tenemos asumido el Derecho Notarial como disciplina independiente del Derecho, que ostenta preceptos, conceptos y doctrinas instituidas en torno a la actividad del Notario y el instrumento público, siempre hablando dentro el Sistema Notarial Latino del que Bolivia participa, será importante analizar el conjunto de sus principios: por cuanto constituyen fundamentos, ideas rectoras, directrices y punto de partida fundamentales.-
Pero será menester establecer que todo principio se sustenta en la racionalidad del pensamiento humano y los fundamentos filosóficos que determinan “el deber ser” (el imperativo Categórico Kantiano sustenta la vigencia real del deber ser).
El deber ser, no es sino la representación lógico-racional como reflejo de la realidad; el “ser” es lo representado, la realidad, el objeto.
Desde la concepción de la modernidad y la racionalidad del siglo XVIII existe un divorcio entre el deber ser y el ser, sin embargo, el deber ser determina la razón de ser de una institución orientando su destino, por lo tanto, su propia naturaleza determina los principios que rigen la implementación de su accionar. Por esto la vigencia de cualquier institución es a los principios que la sustentan. La función, en la parte operativa debe reflejar los principios que hacen su propia naturaleza y tiene como objetivo retroalimentar la institución para su estabilidad y efectividad y sobre su vigencia imprescindible; razón por cual, se debe adoptar valores para una adecuada actividad que responda a los objetivos o principios con los cuales se ha institucionalizado.
El Derecho Notarial en su sistematización, contiene preceptos, conceptos y doctrinas organizadas en torno a la histórica actividad de la función notarial, y de los cuales se suscitan principios válidos, con sentido didáctico y objetivo. En este nuestro particular trabajo si bien dentro el sistema notarial latino, vamos analizarlos relacionándolos con la legislación positiva vigente de nuestro país.
1.1.- PRINCIPIOS QUE ESTABLECE LA LEY DEL NOTARIADO PLURINACIONAL.-
Inicialmente veamos que la Ley del Notariado Plurinacional (LNP) establece sus principios y fines cuando en su artículo 2 dice:
“I. Los principios que rigen la presente Ley son:
1. Interculturalidad: El servicio notarial se sustenta en el reconocimiento, la expresión y la convivencia de la diversidad cultural, institucional, normativa y lingüística y el ejercicio de los derechos individuales y colectivos garantizados en la Constitución Política del Estado, conformando una sociedad basada en el respeto y la igualdad entre todos, para Vivir Bien;
2. Servicio a la sociedad: El desempeño del servicio notarial se realiza en el marco de la atención a la población con calidad y calidez, además de respetar y preservar el interés colectivo;
3. Integridad: Por el que se asumen y promueven los principios ético-morales de la sociedad plural e intercultural boliviana ama qhilla, ama llulla, ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso y no seas ladrón), suma qamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), tekokavi (vida buena), ivimaraei (tierra sin mal), y qhapajñan (camino o vida noble);
4. Neutralidad: El asesoramiento y la actividad notarial tiene como finalidad mantener la igualdad de las y los interesados por lo que su intervención es neutral, evitando todo género de discriminación;
5. Legalidad: Por el que las actuaciones del Notariado Plurinacional están sometidas plenamente a la Constitución Política del Estado y la Ley, se presumen legítimas, salvo expresa declaración judicial en contrario;
6. Rogación: La actuación de la notaria o el notario se activa siempre a partir de la solicitud de las o los interesados;
7. Inmediación: Es el contacto directo e inmediato entre las y los interesados, con la notaria o el notario y el documento o acto jurídico;
8. Cultura de paz: El servicio notarial contribuye a la cultura de paz mediante el acuerdo sobre la modificación y extinción de relaciones jurídicas sin intervención jurisdiccional.”
Dejemos claro que estos son, como su mismo texto dice “Principios que rige la presente Ley”, que como veremos la mayoría son parte del mismo Sistema Notarial Latino del cual Bolivia es participe, y algunos se asumen como implícitos de ese mismo sistema.
1.2.- CLASIFICACIÓN DE LOS PRINCIPIOS NOTARIALES.-
Dentro el Sistema Notarial Latino, se dan variados principios, que a efecto de un metódico análisis, convengamos en clasificar estos principios con criterios que se asumirán: en función al instrumento, a la actuación del Notario y al acto notarial:
A).- Clasificación en función al instrumento; B).- Clasificación relacionada a la actuación de Notario; y C).- Clasificación en relación al acto notarial.
A).- CLASIFICACIÓN EN FUNCIÓN AL INSTRUMENTO:
1.- Principio de Forma.
El principio de forma, supone en la implicación del instrumento, que el notario debe conocer con fidelidad, cómo se debe exteriorizar la voluntad de los participes, guardando un concreto cuidado en los requisitos de validez de cada una de las figuras jurídicas. Es responsabilidad de él por lo tanto la formalización y el conocimiento de estas.
Figurémonos, se cerniría una colosal inseguridad jurídica si el notario “pudiera dar fe como quisiera”.
Este principio, la forma, contemplándola de manera general, comprende las múltiples solemnidades legales del instrumento público, aún las que no afectan a su validez. Pero en todo caso se traduce en la obligación de ajustarse a preceptos legales y formalidades expresas; su finalidad es lograr el perfeccionamiento del documento notarial sin observaciones, ni sujeto a nulidades o anulabilidades.
En nuestra legislación se encuentra establecido en:
LNP Art. 11 Parag. I;
Código Civil: Artículos 491, 492, 493, y 667.
2.- Principio de La Escritura
Este principio se traduce en la necesaria materialización en papel de los actos y hechos que notarialmente se tome conocimiento a través del lenguaje escrito, garantizando de esta manera su existencia y contenido.
Nuestro ordenamiento establece que la Escritura debe contener: el encabezamiento, el cuerpo y la conclusión.
Ley del Notariado Plurinacional: artículos 3 inciso 4); Arts. 52 al 56
Código Civil: 1287 al 1295
3.- Principio de Reproducción.
Este principio consiste en que, siendo que la matriz se integra y archiva en una colección anual llamada protocolo, el notario expide la reproducción de ésta matriz mediante copias o testimonios a los cuales les otorga el mismo valor que los originales (Vale decir que éstos testimonio o copias gozan de allí de la fe derivativa del protocolo).
Ley del Notariado: artículos 19 Inc. e); Arts. 41, 51, 71 y 72, 76, 78 (Negativa de copia); Art. 79 (Autorización de Copia)
Código Civil: Artículo 1309, 1310 y 1311.
4.- Principio de Publicidad.
En todo caso este principio se refiere al acceso a los instrumentos notariales y su información, cuyo sendero es de plena libertad para los participes del mismo, mas no a terceros, que si bien pueden solicitarlos, empero deben hacerlo previa acreditación de su legitimo interés. En otras palabras ofrece la publicidad del acto que se autorizó o del hecho que se certificó, que debe ser accesible a las partes, pero mantenerse el secreto frente a terceros. Asimismo también se asume por accesión que la calidad de la matriz es única.
LNP: Arts. 3 Inc. 3; 19 inc. e), 20 Inc. a) y f), y Arts. 44, 45, 52,
5.- Principio de conservación.
Por supuesto cuando hablamos de este principio afincado al instrumento, nos referimos a la principal característica de los documentos protocolares que es su preservación, (Documentos protocolares, porque forman parte del protocolo), de cuya matriz el notario tiene el importante deber de conservar en colección anual foliada, encuadernada y con sistemático mantenimiento mostrando dicho dador de fe, la diligencia de un padre de familia. Con este acto de conservación entre otras cosas se ofrece la garantía de autenticidad y perdurabilidad de los actos, hechos, contratos y negocios jurídicos.-
Ley del Notariado Plurinacional: artículos 3 incs. 5), 6); Art. 18 Inc. c); Arts. 83 al 88;
30, 31, 33, 64, 65, 66, 68 y 70
6.- Principio de Matricidad o Protocolo
La matriz es solo una, y por ello el notario debe brindar la suficiente custodia de estos, para su cotejo que puede darse en cualquier momento. Pues bien el conjunto de matrices (que ya dijimos que conforman el protocolo) se guardan, colectan juntamente con los demás documentos habilitantes de las escrituras o sus anexos.
“Matricidad es el principio en cuya virtud el notario retiene y custodia los documentos originales que ha autorizado. Protocolo es el principio por el que el notario ha de custodiar esos instrumentos originales que retiene” (Declaración del Congreso de Buenos Aires de 1948 sobre la función notarial)
Este principio debe ser aplicado por el Notario en documentos protocolares, conservándose la matriz y documentos anexos, (En los documentos protocolares se deben archivar los originales). Lo conforman por tanto, el protocolo compuesto por: minutas, escrituras públicas (matrices), poderes, protestos y actas de notoriedad.
La conservación de las matrices en protocolo encuadernado fue introducida por la Pragmática de Alcalá, dada en España por Isabel la Católica en 1503.
Ley del Notariado Plurinacional: artículos 3 inciso 5); Art. 20 Inc. g) y h) (Prohibición); 12, 30, 31, 33 y 41; y Art. 44 al 51;
B).- CLASIFICACIÓN EN LA APLICACIÓN A LA ACTUACIÓN DE NOTARIO:
7.- Principio de Legalidad
A través de este principio, de manera fehaciente se tipifica la función notarial y en seguida implica la obligación de ajustar todos los actos y contratos que las partes deseen efectuar ante el notario, a los presupuestos de la Ley y a las reglamentaciones establecidas y vigentes.
Tiene por obvio el entendido el que por parte del notario debe editarse un amplio conocimiento de las distintas cuestiones jurídicas vinculadas, directa o indirectamente, con el objeto del acto solicitado. Se corresponde además con la obligación de prestación de servicios notariales que posee.
Una de las funciones indelegables del notario, indica la obligación de adecuar las manifestaciones y voluntades de los requirentes, al ordenamiento jurídico.
La fe pública recae únicamente sobre los actos lícitos, por eso el Derecho Notarial, en este principio, siente asegurados sus presupuestos y su naturaleza intrínseca, ya que los notarios deben, en cumplimiento de sus deberes, ajustar la verdadera voluntad de las partes al Derecho, respetando las categorías jurídicas legales vigentes. Para dar cumplimiento al principio de legalidad, el ministro de fe debe adecuar la voluntad de las partes, necesariamente, a la ley, manteniendo su esencia.
Constitución Política del Estado, Código Civil, Código de Pdto. Civil, Código Penal, Código de Pdto. Penal, Código de Comercio, Código de Familia, Ley No. 843, Ley del Notariado, Ley No. 1817, Reglamentos, Resoluciones y Circulares.
LNP Art. 2 Parag. I., Inc. 5; Art. 11; Art. 19 Inc. c); Arts. 28, 29, 30 y 39;
8.- Principio de Imparcialidad (Neutralidad Art. 2 LNP).-
Este principio es una garantía del orden contractual, los notarios deben actuar en todo momento (Desde la fase del asesoramiento o responderé) con imparcialidad o neutralidad, y en forma objetiva, es decir con profesionalidad y equilibrio, sin favorecer a ninguno de los partícipes que intervengan en los diferentes actos o documentos celebrados o redactados ante él. Asimismo este principio se extiende a no actuar en favor de cónyuges, parientes ni en actos propios.
Ley del Notariado: Artículo 2 Parag. I, Inc. 4) y 6)
Código Civil: artículos 471 y 592.
9.- Principio de Profesionalidad – integridad –
“Solamente el notario profesional puede realizar un control de fondo y conferir al negocio una autenticidad que no sea meramente formal” (Principios Not., Rodriguez A.)
“Los componentes públicos son constitutivos de la función notarial, pero sin mengua de la atención a los intereses privados de los otorgantes. La actuación profesional de los notarios no es meramente organizativa, sino que incide en el mismo acto o negocio documentado. La profesionalidad del notario comprende la llamada adecuación facultativa y sobre todo la que por medio del asesoramiento y del consejo no institucionales penetra en el mismo negocio documentado y colabora a su formación” (Principios Not., Rodriguez A.)
Este principio está referido a que el Notario debe ser un profesional del derecho, con especialización y actualización constantes.
Sumado a esto principal, tiene que ver con la probidad y precisión con la que debe brindar su servicio a las personas que lo requieran, así como brindar asesoramiento jurídico.
Ley LNP: Art. 2 inciso 3); Art. 11, Parag. I; Art. 18 Inc. b); Art. 20 Inc. b), c) d) e) (Prohibición); Art. 21 al 24;
10.- Principio de Deontología e integridad
Un correcto ejercicio de la función notarial, precisa de la Deontología como elemento esencial indispensable, sin cuya sujeción se imposibilita la misma.
Puntualicemos: resulta ya insostenible seguir equiparando los términos Deontología, ética, moral, axiología donde, al margen de su relación dialéctica goza cada una de autonomía propia.
Una moderna proyección de la deontología notarial, trasciende a la ética y a la moral e incluye el basamento técnico jurídico de la profesión e inclusive incumbe al personal auxiliar de las Notarías. Dentro ese orden deontología notarial también se traduce como el conjunto de competencias profesionales que deben materializarse en la función pública notarial, destacándose: el nivel de interpretación jurídica, la independencia de actuación, el lenguaje técnico jurídico, entre otras habilidades que deben sistematizarse en su actuación fedante en pos de la preservación de la legalidad y la prevención de futuras litis, situación sobrevenida como consecuencia de una mala praxis jurídica.
El notario debe utilizar toda su habilidad y conocimiento deontológico-teórico-práctico para dotar al documento notarial de las garantías debidas y de su suficiente idoneidad.
Lo referido, se corresponde con la lógica formativa profesionalizante que debe distinguir la deontología notarial desde la integración de todos y cada uno de sus componentes esenciales, sin los cuales su función fedataria perdería su naturaleza jurídica.
LNP Artículo 2 Inc. 3)¸ Art. 20 Inc. b), c) d) e) (Prohibición); Art. 21 al 24;
11.- Principio Testimonial
Mediante este principio el Notario, da fe de un documento protocolizable, con el objeto de acreditar la exigencia, contenido, o valor de ciertos documentos, así como asegurar la identidad de una persona o dar fe de un acto determinado, o de autenticar una firma.
Pero, así también este principio se considera válido en la evidencia que la función notarial se refiere también a las actas en contraposición al Principio de Matricidad o protocolo, donde el notario hacer patente su “función de visu”, es decir, testimoniar hechos en forma documental o de presencia, que no van a formar parte de su protocolo. En doctrina, a esta actividad notarial se le denomina testimonios notariales, toda vez que el notario da fe de hechos evidentes ante él, ya por vía documental o por presencia notarial física, ante el hecho testimoniado o percibido por los sentidos.
LNP: Arts. 2 Parag. II inc a); 18 inc. i); 19 incs. d) y e)
Código Civil: Artículo 40.
12.- Principio de Autoría o Redacción
Este principio se expresa como idóneo y propio de la actuación notarial, y consiste en que el documento tiene como autor al notario. Arranca éste principio parte de las mismas definiciones que del documento público tenemos, cuando estos establecen: que son documentos públicos los “autorizados por el notario”.
Documento público es pues, ciertamente el documento que hace el notario, que redacta este, y en el cual narra una serie de hechos. Sin embargo apercibidos de lo dicho por Nuñez Lagos, también debemos apuntar, que, dentro del documento notarial es necesario distinguir dos clases de declaraciones:
Aquellas que formula el notario.-
Aquellas que hacen las personas particulares que intervienen en el documento.-
En mérito a ambas declaraciones, podríamos decir que: los autores del documento son tanto intelectuales: las partes o requirentes, y el autor material: el Notario.
Los primeros manifiestan los objetivos, características y motivos del contenido instrumental, y el segundo es el responsable de la redacción y contenido del documento con las formalidades para su validez.
Empero, el hecho de que en el documento confluyan ambos tipos de declaraciones-autoría, no oscurece la realidad de que el autor del mismo en su totalidad es el notario. Claro que distinguiendo los distintos efectos que tienen las afirmaciones hechas por el notario de las declaraciones de las partes.-
Las afirmaciones que hace el notario, se refieren a hechos que él percibe por sus sentidos, están amparadas por la fe pública, que dota el carácter de prueba legal.-
LNP: artículo 3 inc. 8); Art. 20 inc. p); Arts. 53 al 56; Art. 54 Inc. i); Art. 55 Inc. a); Art. 60.-
Código Civil 287
13.- Principio de Legitimación
En merito a este principio el Notario Público, debe analizar la aptitud y capacidad para participar de los sujetos otorgantes, y que si los derechos que ostentan se encuentran legitimados, es decir, si son sus titulares y no tienen impedimento alguno para realizar actos de disposición.
O en su caso admite la intervención por sí o mediante apoderado de personas físicas en el instrumento notarial, identificando claramente a estos.
LNP Art. 62.
14.- Principio de La Fe Pública
Este principio tiene por substancial base la presunción de veracidad que tiene los actos y contratos faccionados en idóneo apoyo a la seguridad jurídica del estado.
El notario tiene la fe pública para hacer constar y autorizar los actos y contratos en que intervenga por disposiciones de la ley o a requerimiento de la parte.
Este principio significa que la fe pública es personal e intransferible, el Notario no debe delegar la misma, la actuación del Notario es autónoma y no depende del Estado.
LNP: artículos 19 Inc. a) y b); Art. 20 Inc. p) (Prohibición); y Art. 30
15.- Principio de Sanción o Autorización
Bajo este principio, el Notario Público autorizará la escritura preventivamente y en su caso, dentro del término y justificando el cumplimiento de los requisitos legales, la autorizará definitivamente; no basta que las partes firmen la escritura para que la misma produzca todos sus efectos, sino que es necesario para tales fines, que el Notario Público la autorice y sancione con fecha, firma y sello.
El notario, con su firma autentica y da legalidad al instrumento, para que luego se corra con el tráfico jurídico, confiriéndole así la calidad de documento publico autentico y valedero. Es la última operación formal del instrumento que con la firma del Notario se convierte en instrumento público. Para algunos al autorizar el notario contextualmente reitera el principio de autoría (Contextualmente dice entonces: “Soy autor”)
LNP: Arts. 19, 28, 29, 30 y 41
16.- Principio de Interpretación
En función de éste principio el Notario a efectos de la calificación notarial y otros, debe interpretar la intención de las partes, su finalidad, y estos a través del conocimiento de las disposiciones legales, previendo sus alcances, deducir sus efectos jurídicos.
Establecida en normas jurídicas en general.
LNP. Art. 11 Inc. a) 18 Inc. i); Art. 19 Inc. d); Art. 39 Parg. II.
17.- Principio del Secreto Profesional
Este principio atañe al Notario por ser depositario de la confianza manifestada por las partes. Ya que este funcionario debe cuidar sigilosamente por ética y moral, no sólo sobre el contenido del documento, sino sobre la intimidad de los requisitos. Este principio se extiende a los colaboradores y secretarias.
Estella citado por Marcos Guimera Peraza, respecto del secreto profesional del notario señala que es el “sigilo o reserva de lo que se conoce por razón del ejercicio de una profesión u oficio y cuya publicación pueda ocasionar perjuicios a los bienes o intereses ajenos” (Deontología Notarial)
Marco Guimera Peraza a su vez dice: “puede afirmarse, como regla que debería tener una general observancia, que este deber sería cumplido por todos, y los secretos de los particulares quedarían a salvo: es imprescindible que los actos o contratos otorgados por los particulares sean conocidos por medio de la oficina, registro o funcionario encargado especialmente por la Ley para darlos a conocer a terceros, y no por ningún otro medio.” (Deontologia notarial)
LNP: Artículo 3 inciso 2) (Reserva del Servicio Profesional); Art. 18 Inc. d); Art. 20 Inc. a); art. 20 Inc. f) (Prohibición); Art. 61;
17.- Principio de Asesoramiento
Le corresponde al Notario como profesional del Derecho, asesorar a quienes reclaman su ministerio para que sea redactado el documento notarial que corresponde en cada caso, así como aconsejarles los medios jurídicos para el logro de sus fines lícitos. Este asesoramiento es funcional, vale decir que viene como deber o imposición de la función notarial y por lo tanto no puede cobrar por esta labor, es gratuito.
LNP: artículo 3 inciso 1 (definiciones); Aryt. 11 inc. a) Art. 18 Inc. h) e i); Art. 19 Inc. d)
C).- CLASIFICACIÓN EN RELACIÓN AL ACTO NOTARIAL:
18.- Principio de Inmediación
Este principio se expresa en la necesaria relación de proximidad entre los participes que intervienen en el acto notarial. Se desarrolla entre el Notario, las partes intervinientes y el documento que autoriza, destacándose los aspectos de rogación o requerimiento (ya que el Notario no actúa de oficio); dicha inmediación se objetiva en la fórmula “Ante mí” usada por el dador de fe.-
LNP: Artículo 2 Parag. I, inciso 7);
19.- Principio de Notoriedad
Este principio tiene su base en el juicio que realiza el notario para decidir y dejar constancia en un instrumento público de la notoriedad manifiesta de determinados hechos o extremos, y toma en cuenta, tanto el juicio que emite por su propia apreciación, como aquel que emite a partir de documentos que le son suministrados o declaraciones que le son prestadas por los comparecientes, por los testigos u otros intervinientes.
En otras palabras se establece este principio en los fundamentos de juicio que debe imprimir el Notario. En ese orden convengamos en distinguir tres fases: a).- Juicios sobre la identidad y capacidad de los comparecientes. b).- Juicios basados en el testimonio de las personas, testigos, peritos y traductores. c).- Juicios por medio de los documentos idóneos aportados al instrumento.
LNP: artículo 3 inciso 7)
Código Civil: artículos 1145, 1146, 1147 y otros.
20.- Principio de Unidad De Acto/ Acto Sucesivo
La Unidad de Acto, posee natural ligazón con el principio de inmediación, por cuanto supone la presencia de los sujetos básicos del instrumento notarial en un solo acto, (En una unidad de tiempo). Vale decir que los sujetos y el notario, permanecen de principio a fin “En una unidad de tiempo”; así se dá curso a la lectura íntegra del instrumento, luego firman todos los comparecientes y el Notario. Esta unidad de acto, aun se verifican imperativamente en actos en esencia solemnes, como el Testamento Notarial.
Diversos notarialistas sostienen, que sin que exista interrupción en el cumplimiento del rito instrumental, se permita el desdoblamiento del contrato en forma expresa, siendo las voluntades convergentes, pero que puede desarrollarse en dos actos simultáneos, ni continuos y en diversidad de circunstancias, es decir que en forma separada pueden firmar, por ejemplo, un contrato de compraventa, primero los vendedores y luego los compradores o viceversa, pero ambos siempre en presencia del Notario, aunque sea en actos separados.
El principio de la unidad de acto, en el actual desarrollo de la función notarial ya ha sido superado, ante la imposibilidad de su aplicación práctica, por el principio de acto sucesivo, por lo que su cumplimiento no debiera ser interpretado de una manera estricta y rigurosa por parte de Jueces y Fiscales.
LNP: Art. 56 inc. g)
Código Civil: Arts. 1126 y 1127, 1131, 1132
21.- Principio del entorno Voluntario, cautelar, preventivo y de paz social.
El acto notarial debe desarrollarse siempre en un entorno voluntario, jamás cuando existen vicios de la voluntad, o cuando no existe acuerdo; en dicho evento – el no acuerdo- el notario debe excusar su concurso, y más bien pedir a los participes que concurran a las autoridades jurisdiccionales.-
LNP: Art. 2, Parag. I. Inc. 2), y 8) Parag. II incs. 1),2),3),y 4).
DELGADO DE MIGUEL, JUAN FRANCISCO, “DEONTOLOGÍA NOTARIAL”, Junta de Decanos de los Colegios Notariales de España – Consejo General del Notariado; 20:05 15/07/2014.disponible en http://www.monografias.com/trabajos89/protocolo-y-secreto-del-notario/protocolo-y-secreto-del-notario.shtml#ixzz3FUBnhYrZ
(Deontología Notarial)
MARTINEZ COLON, DENIS D.; PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL NOTARIADO LATINO; [Articulo web]; 17:15 24/08/2014.-disponible en ttp://dennismartinez.net/notarios-puerto-rico/principios-notariado-latino/
(Principios fundamentales Notlatino)
RODRÍGUEZ ADRADOS, ANTONIO; Principios Notariales; Elnotario.es [Artículo web] 10:45 a.m. 08/10/2014 disponible en: http://www.elnotario.es/index.php/123-hemeroteca/revistas/revista-16/2176-el-principio-de-profesionalidad-0-6963758186403437
(Principios Not. Rodriguez A.)
TORRES MANRIQUE, FERNANDO JESÚS; PRINCIPIOS NOTARIALES, Gestiopolis.com; [Articulo web] 11:50 12/07/2014 disponible en http://www.gestiopolis.com/economia-2/principios-notariales.htm
(Principios Notariales)
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