Source: http://www.fuentesfidedignas.com.mx/portal2015/index.php/hemeroteca/politica-publica/20113-politicapublica160117
Timestamp: 2018-01-18 00:03:07
Document Index: 135830945

Matched Legal Cases: ['Artículo 3', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 8', 'Artículo 11', 'Artículo 37', 'Artículo 143', 'Artículo 59']

A “Chuchita” la bolsearon
Miércoles 17 de Enero del 2018 | 17:03
Publicado: Lunes, 16 Enero 2017 00:00
El pasado martes 10 de enero fue publicado en el Periódico Oficial del Estado de Sinaloa el “Decreto que establece las medidas de disciplina del gasto en el ejercicio presupuestal, así como para el uso ordenado, eficiente y transparente de los recursos públicos, aplicables a todas las Dependencias y Entidades de la Administración Pública Estatal de Sinaloa”, título tan rimbombante y ambicioso como los objetivos que declara: modernización y simplificación administrativa, lograr un uso eficiente, eficaz y transparente de los recursos públicos, un apego irrestricto a los principios de austeridad, racionalidad, honestidad y transparencia y, -enchílame otra- que el desempeño de los servidores públicos muestre una auténtica vocación de servicio. Sin embargo, palabras más, palabras menos, ello declaraba también el decreto de austeridad promovido por la administración de Mario López Valdez, el cual fue publicado el día martes 5 de febrero de 2013.
En tal documento, que puede ser consultado en la siguiente dirección web: (http://www.transparenciasinaloa.gob.mx/po_files/2013/febrero/POE-05-02-2013-016-EE.pdf) pueden encontrarse muchas de las “novedosas” propuestas con las cuales, ahora sí, el nuevo gobierno estatal pretende ofrecerle a los sinaloenses un gobierno eficaz, eficiente, honesto y transparente. Ahí estaban ya, empolvadas desde hace casi cuatro años, la prohibición de contratación de seguros médicos particulares y un compromiso de disminución de sueldos a mandos superiores (Artículo 3), la limitación en la impresión de libros y otras publicaciones, la reducción de gastos en servicios generales (telefonía, luz, internet, agua), el que sólo ciertos funcionarios pudieran gozar de escolta de seguridad, la instrumentación de tecnologías de información para optimizar y modernizar procesos y trámites gubernamentales (Artículo 5), la exigencia de realizar compras consolidadas (en un solo paquete) de materiales, suministros y demás materiales, con el fin de disminuir costos (Artículo 6), la propuesta de vender los bienes ociosos (muebles e inmuebles) en propiedad del estado (Artículo 8), y la incumplida promesa de sancionar a todos aquellos servidores públicos que no se apegaran al decreto de austeridad (Artículo 11).
Pero es necesario decirlo, existen importantes diferencias entre el decreto de austeridad de 2013 y el de 2017, una de ellas es que el primero no invadió la esfera de atribuciones del Poder Legislativo. Si fue la prisa con la que fue elaborado tal documento, como lo sugiere el que se encuentre plagado de errores de redacción, o bien si muestra la intención de Quirino Ordaz Coppel de gobernar por decreto y fuera del ámbito de sus atribuciones constitucionales, es algo que ignoramos. Lo que sí podemos asegurarle es que este decreto no puede facultar que una misma persona pueda desempeñar dos cargos y cobrar dos salarios, como lo propone en su Artículo 37, al encontrarse esto prohibido, tajante y categóricamente –salvo la docencia- por el Artículo 143 de la Constitución local, así como que es completamente indebido el que “legisle” en materias que son competencia del Congreso del Estado, tales como licitación de obra pública, transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad administrativa, en las cuales el gobernador sólo cuenta con facultad para reglamentar. Eso sí, aunque no nos oponemos en principio a la prohibición de utilizar parrillas eléctricas y otros dispositivos de uso gastronómico en las oficinas gubernamentales (ver Artículo 59 Fracción III), ahí sí que pueden encontrar verdadera resistencia en la implementación de tan traídas y llevadas propuestas de “austeridad”.
Si el personal de confianza, tanto del gobierno estatal como de los municipios, vive con el alma en vilo ante el temor de ser despedidos en cualquier momento, Reyna Valdez Castro ostenta la titularidad de dos dependencias públicas: la dirección de programas preventivos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal y el Instituto Municipal de la Juventud de Ahome, cargo este último conferido por Álvaro Ruelas Echave, a pesar de que a la fecha no ha logrado cumplir las exigencias de la bi-funcionaria, el que le sea entregada una camioneta Chevrolet Captiva a la puerta y se le garantice un pago mensual de, al menos, treinta mil pesos mensuales. Habrá que recordarle al nuevo alcalde que lo bueno cuesta, por lo que no le recomendamos tan mala adquisición.
Como nuevo estudiante de la Universidad de Occidente en el Doctorado en Gobiernos Locales y Desarrollo Regional, programa de calidad coordinado por el doctor Guadalupe Robles Hernández, considero un gran honor la designación como nuestra nueva rectora de la doctora Silvia Paz Díaz Camacho a quien la Universidad Autónoma de Sinaloa debe el que gran parte de sus programas de licenciatura fueran acreditados y sus programas de posgrado ingresaran al padrón de calidad de Concyt, esto cuando fungió como Secretaria Académica Universitaria en el rectorado de Héctor Cuén Ojeda. ¡Enhorabuena!