Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/96662
Timestamp: 2019-09-15 20:44:41
Document Index: 57801344

Matched Legal Cases: ['artículo 4', 'Artículo 7', 'artículo 3', 'Artículo 7', 'artículo 4', 'Artículo 116', 'artículo 50', 'Artículo 137', 'artículo 50']

Gaceta: LXIV/1SPR-15/96662
Iniciativa que garantiza los desayunos escolares de las alumnas y alumnos de educación prescolar y primaria en las escuelas públicas
De senadora Cora Cecilia Pinedo Alonso a nombre propio y del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo de la LXIV Legislatura del Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 71, fracción II y 135 de la de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 56 y 57 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos; y 8, numeral 1, fracción I y 164 del Reglamento del Senado de la República; someto a consideración de esta Asamblea la presente iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforma el Art. 38 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, Art. 7 y 33 de la Ley General de Educación, Art. 50, 116 y 137 de la Ley General de los Derechos de los Niños, Art. 3 de la Ley General de Salud.
Cada etapa de la niñez tiene particularidades evolutivas que conciernen a la velocidad de incremento corporal y al desarrollo evolutivo de sus potencialidades neurobiológicas. En condiciones de salud, el crecimiento y el desarrollo se manifiestan de manera armónica y se da el cultivo gradual de la cultura y las normas propias de la sociedad a la que los niños pertenecen. En ausencia de enfermedad el crecimiento del niño y la progresiva adquisición de funciones que caracterizan su desarrollo, prosperan de acuerdo a sus capacidades genéticas y conforme al cultivo de sus habilidades y normas establecidas de convivencia social.
Si se ubican estos conceptos en la etapa del escolar y se asume que la evolución previa ha acontecido satisfactoriamente, en este lapso de la vida, padres, médicos y maestros comparten la responsabilidad de procurar que los niños continúen dentro de los linderos de la normalidad. Para un pediatra no es difícil comprender que los elementos implícitos en el crecimiento y el desarrollo normal, suelen ser la base para emitir juicios acerca de la salud de los niños; tampoco desconoce que los fenómenos de crecimiento y desarrollo están supeditados a una buena nutrición por lo que la alimentación es premisa necesaria para que los niños gocen de salud. Tales conceptos adquieren singular relevancia en países como México, donde alrededor de 12% de la población aproximada a 120 millones de habitantes se encuentra en esta etapa del ciclo de vida y gran parte de ella está afectada por la desnutrición, por ello es conveniente reflexionar acerca de la alimentación y nutrición en el rendimiento escolar de estos niños. De manera convencional se identifica la edad escolar entre los 6 y 12 años de la vida; en esta etapa la velocidad del crecimiento corporal sigue una progresión aritmética: el incremento anual en peso y talla es de 2 a 3 kg de peso y se sitúa entre 5 y 6 cm de estatura.
A un lado de la demanda nutricional que ejerce el crecimiento corporal, la intensa actividad que desarrollan los escolares exige el consumo de una dieta generosa; por esto entre los 7 y 10 años se recomienda en los escolares el consumo diario 2,000 Kcal y 28 g de proteínas.
Sin embargo, para cubrir estas recomendaciones, con frecuencia los niños se enfrentan a influencias negativas que ejercen diversos factores relacionados con el patrón dietético familiar y el ambiente emocional que prevalece durante el consumo de los alimentos, por efecto de la interacción de los niños con otros escolares y sus familias, y por la influencia que ejercen los medios de comunicación. Como consecuencia de estos factores, sea por exceso o por deficiencias, la dieta de los niños suele alejarse de las recomendaciones.
De los tiempos destinados a la alimentación diaria, el desayuno tiene especial significación en los escolares: en los niños norteamericanos, entre 5 y 12 años, se ha observado que el desayuno aporta 20% de las recomendaciones diarias de energía y un tercio de las proteínas.
Aunque esta observación es sólo parcialmente válida para estimar lo que acontece en los escolares mexicanos, donde por experiencia personal en trabajos de investigación realizados en escuelas muchos asisten por las mañanas a ellas sin haber tomado alimentos, cabe reconocer que en niños de familias con recursos económicos holgados es probable que su patrón de vida coincida con lo observado en Estados Unidos de América (EUA).
La situación extrema de deterioro de la salud y el panorama de enfermedad que se ha alcanzado en México durante los dos últimos siglos, particularmente desde la segunda mitad del siglo XX, obliga además a revisar lo perdido, y que se oculta de la memoria nacional para confinarlo a un conveniente olvido. En México, durante el siglo XX, antes de la globalización de los Estados nacionales, fuimos autosuficientes en distintos aspectos del desarrollo tecnológico y la atención a la población a partir de hacer válido el derecho de los trabajadores a la salud con la instrumentalización de un sistema público de solidaridad social que se constituyó en “orgullo nacional”.
México produjo sus medicamentos y vacunas de acuerdo con las necesidades de las mayorías en la población; contamos una vez con laboratorios, centros de diagnóstico e instituciones como el Instituto de Higiene y el Instituto de Salubridad y Enfermedades Tropicales, para contender con los problemas epidémicos y endémicos; contamos con brigadistas y sanitaristas de cuño nacional, a los que aún en la actualidad en las comunidades rurales recuerdan los más antiguos; desarrollamos una tradición médica que, aunque no visible a las nuevas generaciones, aún se encuentra en la concepción de un Instituto Nacional de la Nutrición abocado en sus orígenes al estudio de la desnutrición generada por la pobreza o un Hospital Infantil de México que atendió y estudió los problemas comunes y graves de los niños y niñas mexicanos; se llevó la cardiología mexicana a los foros internacionales además de lograr un estatuto honroso para la enfermería; en México se concibió el servicio social como responsabilidad de los jóvenes ante los problemas de la población, entre otros avances nacionales.
Hacia el olvido transitan también los logros en materia constitucional, el derecho a la salud logrado también en el siglo XX en México o los logros de la comunidad internacional al legislar sobre derechos humanos, derechos de los niños, de las mujeres, de las naciones autóctonas o los de la madre tierra; transitan al olvido puesto que son inconvenientes a los proyectos neoliberales excluyentes y autoritarios.
La Convención de las Naciones Unidas establece el Derecho de las niñas y los niños a la alimentación, por lo que preocupados por el atraso que aún tenemos en el incumplimiento de este Derecho que se contrapone a lo dispuesto en nuestra Constitución federal y tratados internacionales suscritos por México, toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad; y además, que en todas las decisiones y actuaciones del Estado velará y se cumplirá el principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus derechos. "Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral"; Derecho Humano que tiene como fundamento el artículo 4o de nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Hablar del derecho a la alimentación adecuada es hablar del derecho fundamental por antonomasia, pues, en la medida en que una persona no es capaz de consumir el agua y los alimentos suficientes y adecuados para el correcto funcionamiento de su ser físico y psíquico, es imposible que esté en la capacidad real de ejercer y hacer valer sus demás derechos frente al Estado o frente a los demás individuos. A pesar de este hecho tan evidente, en México alrededor de 24.6 millones de personas carecían de acceso a alimentación adecuada en 2016 (CONEVAL 2016).
Este aumento de los niveles de pobreza alimentaria obedece a razones de diversa índole. Entre ellas, destacan cuatro: i) la crisis financiera del 2008, que redujo 6.5% el Producto Interno Bruto en 2009 (Banco de México 2010, p. 12) y elevó las tasas de desocupación laboral (CONEVAL 2011, p. 14); el aumento de los precios internacionales de los alimentos; el estancamiento del salario real y del crecimiento económico a largo plazo; y la ineficiencia de los programas sociales.
De acuerdo con el Programa de Alimentación Escolar de México, presentamos la siguiente tabla con la ingesta calórica y nutricional recomendada para las niñas y niños.
De acuerdo a la población de estudiantes de educación preescolar y primaria en el país, el presupuesto aproximado que se necesitaría para solventar este mencionado programa escolar se detalla en el siguiente cuadro.
Cantidad de alumnos en educación preescolar y primaria 2016-2017
Costo unitario aproximado por desayuno
Presupuesto total requerido
Preescolar: 4,931,986
Primaria: 14,137,862
TOTAL, DE NIÑOS: 19,069,848
Fuente: Programa de desayunos escolares de la CdMx
$330,289,767
Trescientos treinta millones, doscientos ochenta y nueve mil, setecientos sesenta y siete.
Con esta iniciativa se pretende garantizarle a todas las niñas y niños en educación preescolar y primaria pública desayunos escolares con una dieta suficiente, equilibrada y nutritiva para poder desarrollarse física e intelectualmente de manera adecuada.
Para explicar el sentido y alcance de la reforma propuesta, se presenta un cuadro comparativo entre la legislación vigente y la presente propuesta que reforma la Ley orgánica de la administración pública Federal, Ley General de Educación, Ley general de los derechos de los niños, Ley General de Salud.
Art. 38 - A la Secretaría de Educación Pública corresponde el despacho de los siguientes asuntos:
d) La enseñanza agrícola, con la cooperación de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación; Inciso reformado DOF 30-11-2000
g) Los alimentos suficientes, nutritivos y de calidad a las alumnas y alumnos de educación preescolar y primaria.
Artículo 7o.- La educación que impartan el Estado, sus organismos descentralizados y los particulares con autorización o con reconocimiento de validez oficial de estudios tendrá, además de los fines establecidos en el segundo párrafo del artículo 3o. de la Constitución Política de los Estados Unidos
I al VIII (…)
I al XVII.- (…)
Artículo 7o.- (…)
IX.- Fomentar la educación en materia de nutrición a través de un Sistema Nacional de Alimentación y estimular la educación física y la práctica del deporte;
XVIII.- Desarrollará y pondrá en marcha el Sistema Nacional de Alimentación que garantice el cumplimiento del párrafo tercero del artículo 4º. Constitucional para una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad a las alumnas y alumnos de educación prescolar y primaria de las instituciones públicas.
VIII. Combatir la desnutrición crónica y aguda, sobrepeso y obesidad, así como otros trastornos de conducta alimentaria garantizando la alimentación a las alumnas y alumnos de prescolar y primaria de las escuelas públicas de todos los estados, municipios y demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, mediante un programa permanente de alimentación equilibrada, el consumo de agua potable, el fomento del ejercicio físico, e impulsar programas de prevención e información sobre estos temas;
Artículo 116. (…)
XIV. Garantizar que todos los sectores de la sociedad tengan acceso a educación y asistencia en materia de principios básicos de salud y nutrición; garantizando lo establecido por el artículo 50 fracc. VIII, así como las ventajas de la lactancia materna, así como la prevención de embarazos, higiene, medidas de prevención de accidentes y demás aspectos relacionados con la salud de niñas, niños y adolescentes;
Artículo 137. (…)
VIII. Garantizar la transversalidad de la perspectiva de derechos de la infancia y la adolescencia en la elaboración de programas, así como en las políticas y acciones para la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes; así mismo garantizar el cumplimiento del programa permanente de alimentación para niños de prescolar y primaria establecido en el artículo 50 fracción VIII de esta ley.
XIV bis. Emitir los lineamientos en materia de nutrición escolar.
Decreto por el que se reforma el Art. 38 de la Ley orgánica de la administración pública Federal, Art. 7 y 33 de la Ley General de Educación, Art. 50, 116 y 137 de la Ley General de los Derechos de los Niños, Art. 3 de la Ley General de Salud.
ARTÍCULO ÚNICO. – Se reforman los artículos de las leyes mencionadas para quedar como sigue:
Art. 38 - A la Secretaría de Educación Pública corresponde el despacho de los siguientes asuntos: I.- Organizar, vigilar y desarrollar en las escuelas oficiales, incorporadas o reconocidas;
I-XVII (…)
Tercero. - Para la puesta en marcha de esta reforma se contemplarán los recursos en la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos 2020 y años subsecuentes.
Dado en el Salón de la Comisión Permanente del H. Congreso de la Unión a los diecisiete días del mes de junio de dos mil diecinueve.
Leopoldo Vega Franco “El desayuno en la nutrición y el rendimiento del escolar” Revista Mexicana de Pediatría
Ma. del Consuelo Chapela Mendoza, Ma. Elena Contreras Garfias “LA SALUD EN MÉXICO” Universidad Autónoma Metropolitana
https://alianzasalud.org.mx/derechos-de-la-infancia/
La ineficacia de los programas sociales es el resultado de una combinación compleja de factores. Especial mención merecen los siguientes: mala focalización de gasto público social y políticas regresivas de redistribución de la riqueza (PNUD 2011), multiplicidad innecesaria de programas sociales que atienden carencias similares y falta de comunicación y coordinación entre los diversos órdenes de gobierno (CONEVAL 2011).