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Timestamp: 2017-09-25 03:19:56
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Matched Legal Cases: ['Artículo 246', 'Artículo 289', 'Artículo 14', 'Artículo 863', 'Artículo 871', 'ARTÍCULO 192', 'Artículo 196']

Fraude en seguros. Una aproximación al caso colombiano - PDF
Fraude en seguros. Una aproximación al caso colombiano
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Emilio Maldonado Ojeda
1 Fraude en seguros Una aproximación al caso colombiano Carolina de la Espriella Febrero 2012
3 Fraude en seguros 1. Introducción La lucha contra el fraude se ha convertido en uno de los principales retos de la industria aseguradora mundial. El costo que implica para las compañías de seguros y para la sociedad no solo se representa en la pérdida monetaria por el hecho fraudulento, sino también en la adopción de mecanismos de auditoría y detección, lo que convierte a este fenómeno en un tema trascendental para el sector asegurador. Teniendo en cuenta que dichos costos podrían ser transferidos al valor de la prima, el consumidor honesto es quien asume el sobrecosto y se convierte también en una víctima de este delito. John Beadle 1 sostiene que el valor de la prima se puede incrementar en un 5% a causa del fraude. La literatura que aborda esta materia se ha enfocado principalmente en la cuantificación del fraude y en la medición de la efectividad de las estrategias de lucha contra comportamientos deshonestos (Cummins y Tennyson 1996; Crocker y Tennyson 2002; Graham 2005; Hoyt et al. 2006), y en el desarrollo de herramientas técnicas dirigidas a la detección de siniestros fraudulentos (Weisberg y Derrig 1998; Artís, Ayuso y Guillén 2002; Viane et al. 2002); los modelos de elección discreta han sido ampliamente utilizados para estimar la probabilidad de fraude (Artís, Ayuso y Guillén 1999). Por otro lado, Derrig y Weisberg (1998) utilizaron un modelo de regresión lineal multivariada para encontrar la relación entre la sospecha de fraude y ciertos indicadores. Derrig y Ostaszewski (1995) han utilizado teoría de conjuntos difusos, mientras que Brockett, Xia y Derrig (1995) implementaron redes neuronales para modelar el fraude. Así mismo, dada la frecuente ocurrencia de comportamientos fraudulentos en el seguro automovilístico, numerosas investigaciones se han centrado en el estudio de este flagelo en dicho seguro (Holton 2009, Derrig & Weisberg 2004, Ayuso & Guillén 2000). Otras indagaciones han resaltado la importancia de que las compañías de seguros se comprometan a implementar mecanismos de auditoría con el fin de desincentivar a los defraudadores de cometer delitos (Schiller 2002, Fagart &Picard 1999, Boyer 2000). Por su parte, Schiller (2002) demuestra cómo el fraude en seguros y los casos asociados a este se reducirían al haber un tercero, diferente a las compañías de seguros, que provea un modelo de detección de fraude. Picard (1996) explica cómo la creación de una agencia especializada en investigación de fraude minimizaría los costos de las aseguradoras. En Colombia, el Instituto Nacional de Investigación y Prevención de Fraude (INIF), creado por las compañías aseguradoras en el año 2003, se ha encargado de gestionar po- 1 En calidad de director del Insurance Fraud Bureau (IFB), del Reino Unido y director de la Operación Mundial Antifraude de la compañía RSA. El Fraude a los Seguros como un Problema de Seguridad Pública: Alianza y Estrategias de Prevención (2009). VI Seminario Internacional de Prevención de Fraude en Seguros. Universidad Externado de Colombia. Bogotá, Colombia
4 líticas antifraude que buscan generar estrategias de prevención de este flagelo. Entre sus principales objetivos se encuentra la construcción de modelos de detección de fraude que eviten el pago de indemnizaciones injustificadas. Basándose en la propuesta de Artís, Ayuso & Guillén (1999), el Instituto desarrolló un modelo de regresión logística de predicción de fraude en siniestros de automóviles para el amparo de pérdida total hurto (PTH) 2. El objetivo de este documento consiste en identificar el origen del fraude en seguros, su definición, consecuencias y evolución, y el tratamiento que la industria aseguradora le ha dado. De igual manera, se ilustran estadísticas preliminares de lo que podría ser el fraude en el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), en Colombia. El presente trabajo consta de ocho secciones incluyendo esta introducción. La segunda sección, ahonda en la relación existente entre las asimetrías de la información del contrato de seguros, manifestada en el riesgo moral y la selección adversa; la tercera, hace referencia a la ambigüedad que ha prevalecido en la definición del fraude en seguros y las consideraciones jurídicas de éste. Así mismo, se hace una revisión de los tipos de defraudadores, clasificaciones y modalidades de comportamientos fraudulentos; la cuarta, muestra cómo el trade-off entre los costos de auditoría y las asimetrías de información se convierte en el principal determinante del tratamiento que les dan las compañías al fraude. En el apartado siguiente, se enfatiza en la propuesta de crear un tercer agente especializado en la prevención y detección del fenómeno, se consideran los beneficios expuestos por algunos autores, y algunos casos de éxito. La sexta parte, expone algunas cifras de lo que podría significar el fraude en seguros; la séptima continúa con un análisis del SOAT en Colombia y los resultados de una encuesta que ofrecen una primera aproximación de posible intento de fraude para este seguro. Finalmente, la última sección propone ciertas recomendaciones y retos de la industria aseguradora con respecto a la prevención y detección del fraude. 2. Asimetrías de la información: riesgo moral y selección adversa El fraude en seguros se deriva de la existencia del riesgo moral y de la selección adversa como producto de la asimetría de la información. La teoría económica se ha encargado de estudiar los efectos de esta situación y ha resaltado las distorsiones significativas que se introducen en la economía. Joseph Stiglitz ha realizado numerosas investigaciones concer- 2 Fernández, Laude. (2008). Estado de la Prevención del Fraude en Colombia: Primer Modelo Científico. Revista Fasecolda. No.127, pp
5 Fraude en seguros nientes a la teoría económica de la información asimétrica; de igual forma, Rothschild & Stiglitz (1976) y Arnott & Stiglitz (1988) abarcan la relación de dichas asimetrías con el mercado de seguros. Entre sus hallazgos encontraron la imposibilidad de estimar el riesgo, dadas ciertas variables inobservables del agente, en este caso, el asegurado. La existencia del contrato de seguros genera la presencia del riesgo moral, en la medida en la que el tomador se ve incentivado a asumir riesgos que no habría asumido sin la formalización del contrato. En palabras de Paul Krugman, el riesgo moral es cualquier situación donde una persona decide cuánto riesgo tomar mientras que alguien más paga el costo si las cosas salen mal 3. El riesgo moral proviene de la incapacidad de las compañías de observar las decisiones de asumir riesgos de sus asegurados y de la propensión de estos a consumir servicios sin necesitarlos. Arkelof (1970) 4 también infiere que el riesgo moral: aun siendo observable, no es verificable; la no verificabilidad del esfuerzo tiene como consecuencia inmediata que éste no puede ser incluido en los términos del contrato, ya que, en caso de conflicto ningún tribunal podría pronunciarse sobre si el contrato fue satisfecho o no. Es importante distinguir entre el riesgo moral ex ante y el ex post. El primero, se refiere a la desmotivación en la prevención que genera la existencia del contrato. Dado que el nivel de riqueza del asegurado no varía si sucede o no un siniestro, éste no percibe los costos y beneficios de prevención 5. Así mismo, el comportamiento inobservable del asegurado impide que las compañías de seguros fijen la prima de acuerdo con el riesgo real asumido, por lo que los clientes con aversión al riesgo terminan pagando un costo mayor a la prima pura de riesgo 6, dada la dificultad de las compañías de reconocerlos. En resumen, el riesgo moral ex ante genera un aumento en la frecuencia de siniestros y un valor de la prima mayor. 3 Krugman, Paul (2009). The Return of Depression Economics and the Crisis of W.W. Norton Company Limited. 4 Akerlof, George. (1970). The Market for Lemons, Quality Uncertainty and the Market Mechanism.The Quarterly Journal of Economics, vol. 84, issue 3, pp Bardey, David. Asimetrías de la información en los Mercados de Seguros: Teoría y Evidencia. Revista Fasecolda No. 125, pp La prima pura de riesgo se refiere básicamente a los costos esperados, que corresponden únicamente a los siniestros. La prima pura corresponde al producto de la frecuencia, entendida como la razón del número de reclamaciones sobre el número de expuestos, y la severidad, entendida como el costo promedio por reclamación. (Lancheros, Diana (2011). Tarifación: Elemento Central de la Actividad Aseguradora. Aplicación a los Seguros Generales. La Industria Aseguradora en Colombia. Tomo 1, pp )
6 El riesgo moral expost, entendido como la incapacidad de las compañías de observar el comportamiento de sus asegurados después de ocurrido el siniestro, ha sido considerado el determinante principal de la existencia de hechos delictivos. Crocker & Morgan (1998), Crocker & Tennyson (1999) y Picard (2000), entre otros, han asociado este tipo de riesgo moral con el fraude. La posibilidad que tiene el asegurado de inflar el costo del accidente o de declarar varios daños en un mismo incidente, convierten al riesgo moral ex post en una de las distorsiones más problemáticas. Según Bardey (2008) el riesgo moral ex post captura la idea de que el reembolso pueda aumentar una vez ocurrido el daño, cuando los asegurados se benefician de una cobertura. Por otro lado, la selección adversa es definida como la situación en la que el asegurado posee información que, de ser conocida por el asegurador, afectaría las reglas del contrato o, incluso, la realización del mismo. Según Ayuso & Guillén (2000), la selección adversa consiste en la desviación que se concreta debido a que el asegurado posee más información que el asegurador de forma previa a la formalización del contrato ; mientras que el riesgo moral se refiere a aquellas desviaciones generadas porque, posterior a la formalización del contrato, el asegurado dispone de un mayor conocimiento sobre factores que afectan directamente a la cobertura contratada. La selección adversa proviene de la incapacidad del asegurador de clasificar el tipo de riesgo asociado con el asegurado y de la ventaja que posee este último en cuanto al conocimiento de sus propias características. Este tipo de asimetría de información se traduce en que los asegurados no paguen por el riesgo que representan: las personas con características de bajo riesgo percibirán una prima costosa, mientras que aquellos con riesgos altos encontrarán insuficiente la cobertura. Las ineficiencias de las asimetrías de la información, propias de la existencia del contrato de seguros, convierten la selección del riesgo en un aspecto clave del funcionamiento de la industria aseguradora y en la herramienta ex ante de prevención de fraude (Ayuso y Guillén, 2000). Paralelamente, las compañías aseguradoras han ido implementando estrategias de auditoría como medidas ex post de prevención de fraude. La incertidumbre que se deriva del riesgo moral y la selección adversa obliga a las compañías de seguros a tomar medidas encaminadas hacia el control de estas dos situaciones, pues eliminarlas por completo no es posible dado que la asimetría de información es una situación inherente al contrato de seguros. La literatura ha estudiado las diferentes estrategias para controlar este problema potencial de la información. Dionne (2000), afirma que la industria aseguradora ha implementado mecanismos eficientes para reducir las ineficiencias originadas por los problemas de información residual
7 Fraude en seguros En cuanto al riesgo moral exante, Shavell (1979) sugiere que el deducible es una herramienta eficiente que reduce las distorsiones del mercado, pues el asegurado es consciente de que podría tener que asumir costos en caso de accidente. En lo que se relaciona al riesgo moral ex post, los sistemas de auditoría y los mecanismos de prevención y detección de fraude se convierten en una herramienta indispensable para las compañías de seguros. Este documento hará especial énfasis en este tipo de herramientas, dada su relación con el fraude en seguros. Por otro lado, las aseguradoras tienen la posibilidad de ofrecer menús de contrato con niveles de coberturas de acuerdo con las características del tomador, para controlar la selección adversa. Vale la pena destacar el caso del SOAT en Colombia, el cual es de expedición y adquisición obligatoria, y tiene tarifas reguladas y coberturas fijas. Si bien la selección adversa existe en la medida en la que la compañía está expuesta a la heterogeneidad de los riesgos de los asegurados, la obligatoriedad y uniformidad de las coberturas no le permite al asegurador ofrecer menús de contrato distintos para disminuir las ineficiencias. El riesgo moral ex ante tampoco es controlable dadas las tarifas reguladas por la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC). Sin embargo, el riesgo moral ex post, la principal amenaza de posibilidad de fraude y la prohibición de imponer un deducible, son posibles de controlar mediante la auditoría y los sistemas de detección y prevención de fraude. 3. Entendiendo la definición del fraude La ambigüedad de la definición del fraude ha sido motivo de discusión entre diversos autores. La falta de consenso entre los expertos ha generado diferencias en las estimaciones y modelos empleados (Doig et al., 1999). Según Picard (1998), el fraude es el intento de obtener una compensación como consecuencia de un daño que nunca pasó o que no estaba relacionado con el accidente. Derrig (2002) considera que el fraude debe ser entendido como un intento voluntario, ilegal, que persigue una ganancia monetaria, involucrando la falsificación. Mientras que Gill, Woolley y Gill (1994), definen el fraude como la realización intencional de una reclamación ficticia, que busca inflar el valor o agregar costos extras, o actuar deshonestamente con la intención de obtener más de lo legítimamente estipulado. A diferencia de estas, el Instituto Nacional de Investigación de Lucha y Prevención del Fraude (INIF), declara el fraude como todo acto u omisión tendiente a obtener ilegalmente un beneficio proveniente de un contrato de seguros. 7 La 7 Manual de Indicadores Cualitativos del Fraude (2005). Instituto Nacional de Investigación de Lucha y Prevención del Fraude INIF
8 unificación entorno a la definición del fraude es indispensable para el desarrollo de técnicas y términos comunes de lucha contra el mismo. La literatura se ha referido al fraude ocasional y al fraude organizado. El primero, también conocido como fraude suave, consiste en el aprovechamiento de un siniestro real con el fin de inflar el costo de una reclamación (build up), es decir, es decir, el asegurado sobrestima intencionalmente el valor. El asegurado podría también incurrir en fraude suave cuando incluye daños preexistentes (opportunistic fraud). En este caso, el individuo simula daños,post hoc al accidente, con el fin de obtener una ganancia económica. Por otro lado, el fraude duro, más asociado al hecho delictivo, se refiere a la planeación de la estafa, a la comisión de un hecho ilegal (planned fraud). Existen dos tipos de fraude organizado: el creado, que consiste en simular un accidente con el fin de cobrar la respectiva indemnización; y el inducido, el cual se basa en la ocurrencia efectiva del accidente pero solo con el objetivo de involucrar a un tercero inocente y reclamar la indemnización. Si bien existe un acuerdo en que el fraude suave es más común y costoso que el duro, este último también es significativo. Según la Oficina del Fiscal de Fraude en Seguros del Estado de Nueva Jersey, en los Estados Unidos al menos el 20% de los fraudes en seguros de vehículos son realizados por bandas organizadas especializadas en el cobro de indemnizaciones por lesiones personales 8. El INIF categoriza el fraude en seguros en dos tipos generales: en la suscripción o contratación, y en el siniestro. El primero, ocurre cuando un asegurado retiene o deliberadamente omite revelar a la compañía de seguros hechos materialmente relevantes del riesgo al momento de la aplicación, con la idea de obtener un beneficio económico. Se conocen como hechos materialmente relevantes aquellos que se contraponen a las condiciones y términos de la póliza al momento de la suscripción o la renovación 9. Por otra parte, el fraude en el siniestro, puede ser ficticio, planeado, y/o reticencia material o exageración del daño, como se mencionó anteriormente. Clarke (1998) distingue entre tres tipos de defraudadores: el oportunista, el amateur y el profesional. El primero es aquel que sin haber concebido la posibilidad de cometer fraude, se aprovecha del accidente y con conocimiento de ello, lo comete. El amateur co- 8 Reporte Anual de la Oficina del Fiscal de Fraude del Estado de Nueva Jersey (2008). Oficina del Fiscal General del Estado de Nueva Jersey, presentado al Fiscal General en marzo 1 de En Cabrera Jaramillo, J. (2011). Fraude en Seguros (artículo no publicado). 9 Ibidem
9 Fraude en seguros mienza con acciones oportunistas, pero realiza otro tipo de hechos delictivos. Por ejemplo, participa en una colusión o confabulación de dos o más individuos para cometer el fraude. El profesional se involucra en el fraude sistemático, ya sea individualmente o por medio del crimen organizado, este personaje se ingenia estrategias para elaborar un plan de estafa. Por otro lado, Beadle (2009) define tres tipos de defraudadores: el jugador, el vengativo y el especulador. El primero, es aquel que decide burlar al sistema de seguros y considera el fraude como un juego; el vengativo, es el personaje que ha tenido una mala experiencia con las compañías aseguradoras y por ende decide cometer fraude con el fin de hacerlas pagar; por último, el especulador es quien analiza la situación con el fin de intentar hacer fraude. Existen diferentes modalidades de fraude que han sido identificadas, que varían de acuerdo con el momento de la comisión, el tipo de defraudador, y el ramo de seguros, entre otros. El INIF ha identificado las diferentes formas que reviste el delito: La preparación del fraude al seguro en la misma fase de estructurar el contrato: - Fijar abusivamente la suma asegurada o certificar falsamente. - Doble seguro. - Ocultación de circunstancias preexistentes a la celebración del contrato. La conversión de un daño no amparado en un siniestro de seguro. Simulación de un siniestro que no ha ocurrido. Provocación intencionada del siniestro asegurado. Fraude en el ajuste del siniestro que consiste en inflar los costos del mismo. Fraude al asegurador de una tercera persona. Ahora bien, la concepción jurídica del fraude en seguros también difiere con las legislaciones. La mayoría de los Estados Americanos han creado el delito específico del fraude en seguros y por ende han implementado penas privativas de libertad exclusivas para esta conducta. Argentina y Costa Rica también reconocen al fraude en seguros como un tipo penal autónomo 10. Mientras que países como el Reino Unido, Canadá y Colombia han utilizado el delito general del fraude para encausarlo como un tipo penal. Sin embargo, en el año 2006, el Reino Unido creó la ley antifraude y tipificó los delitos de falsa declaración y el no revelar información cuando la persona tiene el deber legal de hacerlo en un contrato de seguros, lo que se considera un abuso de poder de posición Bernal, Jaime. (2005). Fraude en Seguros y Conexos. En II Seminario Internacional de Fraude en Seguros. Universidad Externado de Colombia. Bogotá, Colombia. 11 Beadle, John,(2009). El Fraude a los Seguros como un Problema de Seguridad Pública: Alianza y Estrategias de Prevención. VI Seminario Internacional de Prevención de Fraude en Seguros). Universidad Externado de Colombia. Bogotá, Colombia
10 En Colombia se utiliza la estafa 12 para referirse a la configuración de esta conducta. Paralelamente, el delito de falsedad en documento privado 13, podría configurarse al hacer uso de documentos requeridos por las aseguradoras y/o pólizas falsas. Delitos conexos como fraude procesal, concierto para delinquir, lesiones personales, lavado de activos y falsedad en testimonio también se podrían ver involucrados en casos de fraude en seguros 14. Es importante aclarar que la concepción jurídica tiene dos aproximaciones: la penal y la civil. La primera, se refiere al fraude como delito o crimen, y lo concibe como una acción que debe ser castigada. Las disposiciones civiles, en cambio, consideran el fraude como un cuasi-delito 15. El Código de Comercio de Colombia contempla este tipo de disposiciones: reticencia, el cambio material en el estado de riesgo, el aviso del siniestro y seguros coexistentes. Todo lo anterior se sustenta en el entendido que un acuerdo legal entre el asegurado y el asegurador se basa en el principio de uberrimae bona fidei 16, lo que obliga a las partes a revelar la información que podría influir en los términos del contrato, así no esté explícito. Dado que la carga de la prueba recae sobre el asegurador, éste debe contar con elementos probatorios que evidencien que el asegurado actuó de mala fe 17. Picard (2009) afirma que el principio de buena fe es el pilar principal del contrato de seguros. Mediante un estudio económico, el autor demuestra que incluso en un escenario en donde el asegurador no puede 12 Artículo 246. Estafa. El que obtenga provecho ilícito para sí o para un tercero, con perjuicio ajeno, induciendo o manteniendo a otro en error por medio de artificios o engaños, incurrirá en prisión de treinta y dos (32) a ciento cuarenta y cuatro (144) meses y multa de sesenta y seis punto sesenta y seis (66.66) a mil quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes. Código Penal de Colombia. 13 Artículo 289. Falsedad en Documento Privado. Penas aumentadas por el Artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir del 1o. de enero de El texto con las penas aumentadas es el siguiente: El que falsifique documento privado que pueda servir de prueba, incurrirá, si lo usa, en prisión de dieciséis (16) a ciento ocho (108) meses. Código Penal de Colombia. 14 El 7 de septiembre de 2011 el Juzgado Cuarto Penal del Circuito con Funciones de Conocimientos de Cartagena de Indias D.T. y C condenó a dos personas, el propietario de la Clínica Rockwood y otra persona, por fraude procesal, concierto para delinquir y falsedad de testimonio, debido a que cometieron delitos consistentes en simular accidentes de tránsito para reclamar el pago del SOAT a diferentes empresas de seguro y si estas no cancelaban presentaban demanda ejecutiva contra la aseguradora por la supuesta atención. 15 Cabrera Jaramillo, J. (2011). Fraude en Seguros (artículo no publicado). 16 Artículo 863. Buena Fe en el Período Precontractual. Las partes deberán proceder de buena fue exenta de culpa en el período precontractual, so pena de indemnizar los perjuicios que se causen. Artículo 871. Principio de Buena Fe. Los contratos deberán celebrarse y ejecutarse de buena fe y, en consecuencia, obligarán no sólo a lo pactado expresamente en ellos, sino a todo lo que corresponda a la naturaleza de los mismos, según la ley, la costumbre o la equidad natural. Código de Comercio de Colombia. 17 ICEA (1997). Manual de Medidas contra el fraude en los Seguros de Riesgos Diversos., pág
11 Fraude en seguros comprometerse previamente a implementar estrategias de verificación de riesgo, el principio de buena fe sirve como herramienta para mejorar las ineficiencias del mercado de seguros. A pesar de las diferencias existentes en el tratamiento del fraude de los distintos sistemas legales, existe el común acuerdo de considerar el fraude en seguros como una acción incorrecta que origina una pérdida financiera de grandes proporciones para la industria aseguradora y la sociedad. No obstante, la percepción del fraude varía entre compañías y países. Como lo describe Cabrera (2011), existen dos categorías de la concepción moral del fraude: la projudicial y la prosolución directa al fenómeno. La primera consiste en el compromiso de las compañías de seguros de utilizar el procedimiento civil y penal en busca de un castigo. Por el otro lado, hay compañías que prefieren solucionar los litigios por medio de iniciativas privadas de conciliación directas entre el asegurado y el asegurador. Como se mostrará más adelante, la literatura ha demostrado que el compromiso de la industria aseguradora en la lucha contra el fraude es un elemento fundamental que sirve para disuadir a un potencial defraudador 18. La aprobación de leyes específicas de fraude en seguros podría tener un impacto directo en la conciencia pública y en la credibilidad de las compañías aseguradoras. Para fomentar la concepción projudicial del fraude es necesario que el Estado fortalezca la respectiva legislación e introduzca penas creíbles que tengan un efecto disuasivo. Por ejemplo, la Coalición contra el Fraude en Seguros de Estados Unidos promovió una ley modelo que le exige a las compañías de seguros el deber de informar a la autoridad competente frente a sospechas de fraude 19. El laxo tratamiento legal también está acompañado de la falta de atención de los fiscales, pues no ven este delito como una prioridad debido a su dificultad probatoria y a la atención de la comisión de otro tipo de delitos 20. Sin embargo, en contraposición, Badle (2009) afirma que la razón principal que induce a que una persona desista de cometer el delito de fraude en seguros es la posibilidad de no ser cubierto por el seguro en el futuro, y no precisamente la amenaza de ir a la cárcel. Por último, el fraude en seguros parece tener una aceptación social general, pues la conducta no es considerada grave. La ausencia de estigmatización social hacia los delincuentes que cometen fraude en seguros se debe, entre otras cosas, a la mala imagen que percibe el público de las compañías. Ball et al. (2006) afirman que las circunstancias personales y 18 Tennyson & Salsas-Forn (2002), insisten en el rol de prevención de las estrategias de auditoría. 19 Jay, Dennis. (2009). Experiencia en el Diseño y la Implementación de una Ley Antifraude en Estados Unidos. En VI Seminario Internacional de Prevención de Fraude en Seguros (2009). Universidad Externado de Colombia. Bogotá, Colombia. 20 Cabrera, Jorge. (2008). Retos en la Lucha contra el Fraude y el Valor Agregado de Tercerizar el Riesgo de Fraude. En V Seminario Internacional de Prevención del Fraude en Seguros. Universidad Externado de Colombia. Bogotá, Colombia. Pág
12 el resentimiento hacia las compañías de seguros son determinantes al realizar el fraude. De otra parte, Cummins y Tennyson (1996), y Tennyson (1997), encuentran que las actitudes individuales son influenciadas por las normas, la ética y las condiciones socioeconómicas, y por ende la aprobación del fraude se manifiesta, con mayor frecuencia, en individuos con una percepción negativa de las instituciones de seguros. Según una encuesta realizada por el INIF en el año , los colombianos tienen una alta tolerancia frente al fraude, entre otras, porque de las víctimas de un siniestro: El 25,6% cometería fraude si los daños no son cubiertos en su totalidad por la póliza, el 16,5% cometería fraude si las circunstancias se lo permiten o si una situación personal lo justifica, el 13,4% alteraría la información sobre el estado de su vehículo en el momento de asegurarlo, el 17,1% cometería un fraude a los seguros de automóviles. 4. Análisis costo-beneficio de mecanismos antifraude Tanto las compañías de seguros, como la sociedad, se ven afectadas por el fraude. En su intento por combatir esta problemática, las compañías de seguros asumen costos relacionados con nuevas unidades investigativas y capital humano especializado en auditar las reclamaciones, lo que es costoso en términos de salarios e insumos. Así mismo, las aseguradoras han implementado sistemas de alta tecnología que representan una inversión significativa en términos monetarios. Cada peso invertido en mecanismos de detección y prevención impacta directamente las utilidades de las aseguradoras (Holton, 2009). Por otra parte, los asegurados honestos podrían asumir un mayor precio de la prima a causa del traslado de los costos de auditoría. En palabras de Jairo Parra Quijano 22 cuando el fraude aumenta y tiene éxito, se encarece el seguro y por consiguiente muchas gentes que tienen necesidad de él no pueden acceder y quedan expuestos a un desastre económico. Igualmente, el proceso de indemnización se podría retrasar a la espera de que las compañías de seguros verifiquen los hechos del siniestro. 21 Encuesta de percepción en Bogotá, Cali y Medellín, aplicada a 679 asegurados que estaban presentando la reclamación de un siniestro en los centros de atención de siniestros o en los talleres autorizados por las compañías. 22 Parra, Jairo. (2005). Aspectos Probatorios del Fraude en Seguros. En V Seminario Internacional de Prevención del Fraude en Seguros. Universidad Externado de Colombia. Bogotá, Colombia
13 Fraude en seguros El fraude no se extingue, se controla 23, esta realidad cobra relevancia en la medida en que la imposibilidad de eliminar el fraude por completo se convierte en la principal amenaza. El problema del principal agente persiste por la falta de credibilidad dada por la dificultad de implementar estrategias de auditoría que eliminen totalmente el fraude y por los altos costos de las herramientas antifraude. Así mismo, el aumento del valor de la prima de traslado por el asegurador crea un descontento por parte del asegurado y aumenta la probabilidad de que éste, por percibir injusto el precio, cometa acciones fraudulentas. Boyer (1999), demuestra que el impedimento de las compañías para comprometerse a herramientas de auditoría genera una pérdida en el bienestar de los agentes, pues los costos de auditoría se trasladan al precio de la prima. La asimetría de la información crea la necesidad de estudiar al asegurado, agente informado, en función del costo de falsificación y el de verificación. El análisis del estudio de falsificación, atribuido a Lacker y Weiberg, consiste en asumir la inexistencia de algún mecanismo que permita monitorear la información asimétrica. En este caso, el asegurado podría cometer acciones fraudulentas solo mientras incurra en ciertos gastos. Visto de esta manera, la estrategia óptima a establecer refleja necesariamente la tensión entre la intención del asegurador de desincentivar al asegurado de cometer fraude a través de una subcompensación, y de evitar los costos asociados a los litigios de dicha subcompensación 24. En otras palabras, al suponer que la auditoría no es capaz de detectar el fraude, el asegurador debe reducir la indemnización al margen como función del valor de la reclamación, con el objetivo de mitigar el incentivo del asegurado de asumir nuevos costos para defraudar. Sin embargo, reducirla introduce costos de negociación y de litigios y se producen consecuencias en caso de demostrar que el asegurador incurrió en mala fe. Townsend (1979) 25 se ha enfocado en estudiar el paradigma del costo de verificación que consiste en que el asegurador solo puede observar la magnitud de la pérdida si se somete a costos de monitoreo. Es decir, el asegurador podría eliminar la asimetría de la información generada por el riesgo moral ex post, incurriendo en ciertos costos. Básicamente, en este tipo de escenarios el fraude en seguros nunca ocurre dado que se asume que el principal puede comprometerse ex ante a identificar defraudadores con cualquier probabilidad; sin embargo, este escenario es poco creíble, dado que las compañías de seguros revisan los hechos luego de ocurridos. La imposibilidad de comprometerse a estrategias de verificación ex ante, generan, según Schiller (2002), un único equilibrio posible: un equilibrio bayesiano de Nash con estrategias mixtas, en donde el tomador de la póliza defrauda y las compañías auditan aleatoriamente. 23 Cabrera Jaramillo, J. (2011). Fraude en Seguros (artículo no publicado). 24 Rejesus, R. (2003). Ex Post Moral Hazard in Crop Insurance: Costly State Verificaction or Falsification? Economic Issues, Vol. 8, Part Townsend (1979). Otros estudios que analizan este análisis son: Kaplow (1994), Bond & Crocker (1997), Picard (2009)
14 El trade-off al monitorear los costos y las asimetrías de información entre el principal y el agente es el core del análisis de la auditoría (Dionne et al., 2003). En ocasiones, los valores que acarrea la misma auditoría son más elevados que el costo del delito, y por lo tanto, denunciar al defraudador resulta muchas veces más costoso para las compañías de seguros, que investigarlos. Las aseguradoras tienen el dilema de invertir recursos millonarios en auditoría o pasar por alto el delito, afectando la credibilidad de sus propias estrategias antifraude. El asegurador se ve entonces inducido a escoger la herramienta de auditoría que minimice el costo total del abuso, pues se encuentra sujeto a una restricción presupuestal. Sin embargo, el costo total del abuso también incluye la auditoría a todas las reclamaciones (independientemente de si fueron detectadas), y el costo del abuso no detectado. Según Tennyson & Salsas-Forn (2002), el asegurador audita en la medida en que el costo marginal esperado sea igual al ahorro marginal esperado. Las compañías de seguros se han visto obligadas a crear unidades investigativas y de auditoría, y a implementar mecanismos de detección y prevención con el fin de combatir este flagelo. Estos tipos de unidades investigativas varían de acuerdo con la empresa: algunas han desarrollado un área interna que se encarga de la investigación de los siniestros, mientras que otras han optado por tercerizar la actividad antifraude. Más adelante se explicarán los beneficios de contar con terceros especializados en la lucha contra el fraude. En cuanto a la implementación de medidas dentro de la misma organización, las compañías aseguradoras deben contar con un equipo especializado en detectar y prevenir el fraude, que guie a los ajustadores de siniestros en la investigación de las reclamaciones. Muchos estudios han enfatizado en los diferentes roles de las estrategias de auditoría. Tennyson & Salsas-Forn (2002) sostienen que el rol principal de la auditoría es disuadir a los defraudadores de cometer el delito, y no de detectarlo. Los mismos autores afirman que la eficiencia de dichos mecanismos se podría ver reducida si el único objetivo es la detección, ya que la auditoría es aleatoria. La probabilidad de auditar una reclamación es menor a uno, por lo cual se presentarían obligatoriamente casos de abuso no detectado. Al tener también en cuenta el rol de prevenir, los castigos de aquellos casos detectados sirven como una señal anticipada de las consecuencias de cometer fraude. Ahora bien, el beneficio potencial de auditar es mayor para las reclamaciones de alto valor que para las de bajo, por lo que la probabilidad de auditar está positivamente relacionada con la cuantía de la indemnización. Boyer (1999) encuentra que el asegurador sobrecompensa (subcompensa) al asegurado, en aquellos casos en los que se haya tratado de un accidente de alta (baja) severidad, concluyendo que cuando la pérdida es significativa (baja), la indemnización recibida por el agente es mayor (menor). Por lo tanto, las estrategias de auditoría se concentran en aquellas reclamaciones de alto valor monetario. Las llamadas banderas rojas son una herramienta utilizada frecuentemente en las compañías que consisten en señales de alerta que utiliza el personal especializado para la
15 Fraude en seguros detección de sospechas de fraude. Generalmente, las aseguradoras han identificado una lista de indicadores relacionados directamente con la posibilidad de fraude, en los cuales se basan para investigar o no una reclamación. Autores como Weiberg & Derrig (1995), Artís, Ayuso y Guillén (1999), Belhadji et al. (2000), entre otros, han analizado modelos de detección de fraude mediante la utilización de indicadores del mismo. El problema que surge con este tipo de herramientas es que son estáticas. Mientras que el fraude es un fenómeno dinámico, caracterizado por diferentes y nuevas tipologías, los indicadores son definidos en un momento del tiempo y de acuerdo con cierto entorno. Así mismo, los modelos de detección de fraude suelen darle el mismo peso a todos los indicadores, cuando la realidad demuestra que existen ciertas características que tienen una mayor influencia en la probabilidad de ocurrencia del delito. Este tipo de problemas llevaron a Ball, Morley & Ormerod (2006) a concluir que el uso de indicadores estáticos de fraude dificultan la detección de nuevas variables; incluso, sugieren que la misma existencia de dichos indicadores empeoran la situación. Además de los costos salariales fundamentados en el equipo y en las unidades investigativas de detectar el fraude, la auditoría necesariamente implica costos tecnológicos. Con el fin de detectar el fraude, las compañías han implementado sistemas de base de datos que permiten verificar la información ofrecida por el reclamante, la historia de reclamaciones sospechosas, y en caso de integración, provee información de los historiales entre las distintas aseguradoras. El desarrollo de software y procesos de tecnología que soporten la documentación y comunicación de las anomalías identificadas es una práctica casi obligatoria para la detección del fraude. 5. Tercerización de la prevención y detección Dada la falta de credibilidad causada por la incapacidad de las compañías de seguros para implementar mecanismos de auditoría eficientes, la creación de un tercer organismo regulador del fraude es una propuesta que mitigaría las ineficiencias de las asimetrías de información. Picard (1996) sugiere que la existencia de una agencia especializada en la detección del fraude y conformada por recursos de las compañías podría reducir la probabilidad de éste. Schiller (2002) también infiere que un tercero eliminaría los costos de un sistema de detección del fraude, pues además de reducir los costos fijos del sistema, la auditoría estaría condicionada a señales y no a una probabilidad asignada. Por otro lado, los beneficios económicos que conseguirían las entidades aseguradoras al poderse enfocar en el negocio de seguros y no desgastarse en la especialización que requiere la detección de hechos fraudulentos, se traducirían en un ahorro de recursos y de tiempo
16 Según Cabrera (2008) 26 dentro de las ventajas competitivas de tercerizar la investigación de fraude se encuentran: la reducción de costos, mayor experiencia, y tecnología de punta. Como se mencionó anteriormente, crear una unidad especializada en la lucha contra el fraude implica costos salariales, entrenamiento, recursos para tecnología, entre otros. Evidentemente, un tercero requeriría de recursos para sus operaciones de ajuste de siniestros y de investigación de campo; sin embargo, los costos se reducirían en la medida en que se trate de un ente especializado que recibe recursos de varias aseguradoras. Por otro lado, Caron & Dionne (1997), y Ball, Morley & Ormerod (2006) han resaltado las dificultades originadas en la falta de experiencia de las unidades de investigación al interior de la compañía, por lo cual un tercer agente, con experticia, reduciría dichas ineficiencias. Así mismo, una entidad especializada en fraude tendría un mejor manejo con las autoridades competentes y conocimiento de los procesos judiciales. Con el fin de combatir el fraude en seguros es indispensable tener una base de datos que consolide la información de todas las aseguradoras; compartir el historial de los clientes entre las diferentes entidades de seguros se convierte en una necesidad que evitaría casos de concurrencia y de pagos duplicados. Estas alianzas entre empresas son una barrera fundamental que sirve para prevenir el traslado de los defraudadores de una compañía a otra. Los Países Bajos, por ejemplo, han venido trabajando en el proyecto Stichting Central Informities System Schade, que consiste en una base de datos central en donde se registren todos los siniestros. Igualmente, el software de minerías de datos y la tecnología sofisticada se han convertido en pieza fundamental de detección y prevención del fraude. Estas herramientas tecnológicas tienen un comportamiento dinámico que requiere de un grupo de personas con conocimiento técnico que tenga como única misión estar al día ante cualquier desarrollo. Son muchos los países que han adoptado la práctica de tercerizar la investigación antifraude. En 1993, se fundó la Coalición contra el Fraude en Seguros,en Estados Unidos, con el objetivo de participar en la redacción de la legislación antifraude, sensibilizar al público acerca de las consecuencias del fenómeno y realizar investigaciones acerca de las modalidades y herramientas de lucha contra todo tipo de estafa. De igual forma, estados como Massachusetts cuentan con un ente especializado antifraude, el Insurance Fraud Bureau of Massachusetts, creado en 1990 por las compañías aseguradoras, con el propósito de eliminar transacciones fraudulentas en la industria. En 2006, la industria aseguradora del Reino Unido creó el Insurance Fraud Bureau, entidad sin ánimo de lucro especializada 26 Cabrera, Jorge. (2008). Retos en la Lucha contra el Fraude y el Valor Agregado de Tercerizar el Riesgo de Fraude. En V Seminario Internacional de Prevención del Fraude en Seguros. Universidad Externado de Colombia. Bogotá Colombia. pág
17 Fraude en seguros en la prevención y detección del fraude planeado y entre compañías. En Australia también existe una entidad especializada en la lucha contra el fraude en todas sus formas 27 ; en Noruega se constituyó una comisión contra el fraude en seguros cuyo objetivo principal es administrar una base de datos común de todos los siniestros en algunos ramos de seguros. En 2003, el INIF nació en Colombia por iniciativa de las aseguradoras en su afán de combatir a los defraudadores. Al inicio, las actividades estaban dirigidas exclusivamente al ramo de autos, pero con el tiempo se asignaron personas responsables de otros ramos de seguros. La misión principal del Instituto es prevenir el fraude mediante el manejo de información que envían las aseguradoras. Dada su experiencia en el sector de automóviles, el INIF también ha desarrollado la propuesta del modelo de regresión logística utilizada por Artís, Ayuso y Guillén para el amparo de pérdida total por hurto. El Instituto cuenta con un área estadística, encargada de analizar cifras y de investigar, y con la experiencia necesaria para manejar los procesos judiciales con las autoridades competentes. 6. La dimensión del fraude Las consecuencias del fraude en la sociedad y en la industria aseguradora han conllevado al desarrollo de herramientas estadísticas que permiten registrar el comportamiento delictivo de defraudadores de seguros e identificar los patrones utilizados. Las estadísticas evidencian que la Industria no es ajena a esta problemática y que la mayoría de países son víctimas de estos hechos delictivos. Sin embargo, las repercusiones no solo se traducen en altos costos monetarios para la Industria, sino también en pérdidas de ahorro de la sociedad, incremento de primas de seguros, desconfianza en el seguro mismo y por ende, en desprotección de la sociedad. El esfuerzo de las unidades de estadísticas por cuantificar el delito, muchas veces no detectable, ha generado una alerta sobre la necesidad de implementar estrategias antifraude y de crear entidades especializadas exclusivamente en esta materia. La dificultad de medición del fenómeno no ha sido impedimento para concluir que se trata de un comportamiento generalizado, el cual involucra altas sumas de dinero. Las estadísticas mundiales indican que entre el 10% y el 20% de las reclamaciones son falsas o presentan características de falsedad 28. Según las últimas cifras disponibles de la Asociación de Aseguradores Británicos (ABI), el fraude no detectado en el Reino 27 Insurance Fraud Bureau of Australia. 28 Manual de Indicadores Cualitativos del Fraude. (2005). Instituto Nacional de Investigación de Lucha y Prevención del Fraude (INIF)
18 Unido se calcula alrededor de 2.1 billones de libras esterlinas al año, sumando en promedio 50 anuales de los costos en los que debe incurrir el tomador de la póliza. Así mismo, la Asociación estima que alrededor de 350 millones de libras esterlinas al año corresponden a reclamaciones fraudulentas organizadas del ramo de autos 29. Al remontarnos unos años atrás, se estima que en 2008 la pérdida en el Reino Unido por actividades delictivas fue de 1.6 millones de libras esterlinas al año. Por otra parte, en 2007 se evitó el pago de 557 millones de libras por indemnizaciones consideradas como fraudulentas. Por otro lado, la Coalición contra el Fraude en Estados Unidos estima que el costo del fraude asciende los $80 mil millones de dólares al año, de los cuales alrededor del 50% corresponden a fraude en el ramo de vehículos; por su parte, el fraude de seguros médicos le cuesta alrededor de $ millones de dólares a los estadounidenses. De igual manera, según un estudio realizado por el Rand Institute for Civil Justice más de un tercio de las personas heridas en un choque exagera sus lesiones, lo cual agrega entre $13 y $18 mil millones a la cuenta de seguro anual de Estados Unidos 30. En España, las cifras demuestran que el país no es ajeno a este fenómeno. Según el Centro de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras, en el 2011 hubo casos de fraude, lo que representa un aumento del 10,5% con respecto al año El ramo de autos es el más afectado con el 73% de los casos, seguido de las pólizas de responsabilidad civil, con un 23% 31. Según la misma fuente, dicho aumento en el fraude de seguros se tradujo en un aumento del 15% de los recursos destinados a la detección y prevención del fraude, lo cual finalmente se transfiere al precio de la póliza de seguros y afecta directamente al asegurado. Se calcula que el fraude representó un costo aproximado de 521,4 millones de euros para los asegurados. En el caso colombiano, según las últimas cifras del INIF 32, se estima que el fraude en seguros supera los $5.000 millones al año en el país. Alrededor del 10% de las reclamaciones son fraudulentas, siendo el SOAT uno de los productos mayoritariamente afectados, con cifras entre el 7 y el 9% de casos de estafa. Sin embargo, el fraude en seguros de vida es el más frecuente, mediante la modalidad de falsificación del certificado de defunción y la complicidad de los supuestos beneficiarios. 29 Insurance Fraud Bureau of United Kingdom. 30 Coalition Against Insurance Fraud. Tomado el primero de febrero de 2013 del portal 31 Cerrillo, L. (2012) El intento de fraude al Seguro sube un 10,5% en INESE. Tomado el día 11 de febrero del 2013 del portal 32 Comunicado de Prensa de RCN Televisión. Publicado el 16 de enero de 2013, tomado el 4 de febrero del portal
19 Fraude en seguros 7. Una aproximación al fraude en seguros en Colombia: el caso del SOAT El Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), creado mediante la Ley 33 de 1986, tiene como objeto cubrir los daños corporales e indemnizar, en caso de muerte, a todas aquellas víctimas de accidentes de tránsito (ya sea conductor, acompañantes o peatones), independientemente de quién tenga la culpa en el evento. Cada víctima de un accidente de tránsito tiene derecho a ser trasladada desde el sitio del accidente al centro de salud más cercano, y a recibir atención médica completa desde la atención inicial de urgencias, hasta la rehabilitación final. En el caso que lo amerite, el SOAT ofrece una cobertura de incapacidad permanente. De igual manera, en caso de fallecimiento de una víctima, los respectivos beneficiarios tienen derecho a una indemnización por muerte y gastos funerarios. El SOAT es un producto particular de obligatoria expedición y adquisición, y con condiciones y coberturas únicas y uniformes. Toda compañía autorizada para la expe- Tabla 1: Coberturas del SOAT Cobertura Gastos de transporte y movilización de las víctimas (GT) Gastos médicos, quirúrgicos, farmacéuticos y hospitalarios (GM) Incapacidad Permanente (IP) Muerte de la Víctima (MU) y Gastos Funerarios (GF) (1) Cuantía 10 SMLDV Hasta 800 SMLDV Hasta 180 SMLDV 750 SMLDV Valor en pesos de 2013 $ $ $ $ (1) A partir de enero de 2012, el Decreto 019 de 2012 (Antitrámites) unificó la cobertura de muerte y gastos funerarios e incrementó la cobertura de gastos médicos de 500 a 800 SMLDV. *Entiéndase por SMLDV salario mínimo legal diario vigente. *Las coberturas del SOAT están atadas al salario mínimo, es decir que cada vez que aumenta este indicador, los beneficios para las víctimas igualmente aumentan. Fuente: Superintendencia Financiera de Colombia
20 dición del seguro está obligada a emitir la póliza. De igual forma, el Estatuto Orgánico Financiero de Colombia 33 establece que todo vehículo está obligado a tener un SOAT vigente; la obligatoriedad del seguro exige que el proceso de indemnización sea regulado y definido por medio de leyes y normas. La Superintendencia Financiera de Colombia es quien establece las tarifas máximas del seguro, de acuerdo con el tipo, cilindraje y edad del vehículo. Tanto las tarifas como las coberturas están atadas al salario mínimo. Dicho lo anterior, en el caso del seguro obligatorio de accidentes de tránsito, el riesgo moral ex post, entendido como la incapacidad de las compañías para observar el comportamiento de sus asegurados después de ocurrido el siniestro, es el determinante de la existencia de hechos delictivos. El reclamante, quien es el agente informado conocedor de los hechos, podría incurrir en comportamientos fraudulentos al declarar la ocurrencia de un accidente de tránsito inexistente, cobrar por servicios no prestados, adquirir una póliza falsa y solicitar la respectiva indemnización, o pretender diversas indemnizaciones por el mismo hecho, entre muchas otras modalidades. Cabe resaltar que tanto los clientes, como los prestadores de servicios (de salud, funerarios, transporte) y los canales de distribución son factores de riesgo. El primero, constituye fraude en la etapa precontractual, al declarar un tipo de vehículo, cilindraje o edad del automotor diferente, con el fin de obtener un menor valor de la prima. Los prestadores de servicios son una amenaza en el momento de la indemnización, pues sobrefacturan los costos o cobran por hechos inexistentes. Por último, los canales de distribución, como las agencias y corredores podrían omitir la transferencia de la venta de una póliza a la compañía. Dadas las coberturas fijas y la regulación de las tarifas, el asegurador no tiene la capacidad de disminuir los efectos de la selección adversa ni del riesgo moral ex ante, pues ofrecer un menú de contratos o de imponer un deducible es improcedente. Es decir, el asegurador está expuesto a la reticencia del cliente al momento de declarar las características del vehículo y a la omisión del cambio de uso que se le da al vehículo. Sin embargo, la implementación de estrategias antifraude mediante mecanismos de auditoría es imprescindible para combatir el fraude que se deriva del riesgo moral ex post. Las instituciones prestadoras de salud son una pieza fundamental en la cadena de valor del SOAT, pues todos los centros de salud están obligados a atender a las víctimas 33 ARTÍCULO 192: Para transitar por el territorio nacional todo vehículo automotor debe estar amparado por un seguro obligatorio vigente que cubra los daños corporales que se causen a las personas en accidentes de tránsito. Quedan comprendidos dentro de lo previsto por este numeral los automotores extranjeros en tránsito por el territorio nacional. Las entidades aseguradoras a que se refiere el Artículo 196 numeral 1o. del presente estatuto estarán obligadas a otorgar este seguro. Estatuto Orgánico Financiero de Colombia