Source: https://es.scribd.com/document/107064911/Negocio-Juridico-Jorge-Raul
Timestamp: 2016-10-24 16:47:44
Document Index: 353418825

Matched Legal Cases: ['artículo 28', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 62', 'artículo 210', 'artículo 1324', 'artículo 1324', 'artículo 1324', 'artículo 140', 'Artículo 185', 'Artículo 295', 'Artículo 1448', 'Artículo 1447', 'Artículo 282', 'artículo 140', 'artículo 219']

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Pg. Revitalización del Negocio Jurídico. El Negocio Jurídico en el Código Civil del Perú de 1984 3.
INTRODUCCIÓN CAPÍTULO I EL NEGOCIO JURÍDICO
CAPÍTULO II LA CAUSA DEL NEGOCIO JURÍDICO CAPÍTULO III LA IMPORTANCIA DE LA NOCION DE CAUSA DEL NEGOCIO JURIDICO CAPÍTULO IV TEORIAS SOBRE LA NOCION DE CAUSA CONCLUSIONES RECOMENDACIONES BIBLIOGRAFÍA
. Conceptos de Negocio Jurídico 2.
al que el derecho atribuye el nacimiento. El negocio contiene un precepto de autonomía privada que “es destinado a tener eficacia constitutiva. para esta teoría. la autonomía privada. es una actividad y una potestad de autorregulación de intereses y relaciones propias y es reconocida como presupuesto y fuente generadora de relaciones jurídicas ya reguladas. a desarrollar inmediatamente los efectos correspondientes a la vida en relación” . El Alumno. por las normas de orden público: “La manifestación principal de esta autonomía es el negocio jurídico. es decir. Entonces. en abstracto y en general. El cual es precisamente concebido como acto de autonomía privada. lo que lo convierte en un tema cuyo conocimiento es indispensable en nuestra formación profesional. a él se le vinculan el hecho jurídico hipotético necesario y suficiente”. las cuales asumen como presupuesto de hecho el acto de autonomía privada. se sumamente importante pues nos muestra la superación de la Teoría del Negocio Jurídico además de su importancia en nuestro sistema jurídico.INTRODUCCIÓN
El negocio jurídico se define como el “acto que. al cual el derecho atribuye efectos más conformes a la función económico-social que caracteriza el tipo”. la modificación y la extinción de relaciones jurídicas entre privado y privado. Tales efectos jurídicos se producen en cuanto son dispuestos por normas. Como se aprecia el presente tema titulado “Negocio Jurídico”. El precepto de la autonomía privada “es inmediatamente operativo de los efectos jurídicos correspondientes a su función económico-social” .
Madrid. el concepto de un
JOSE LUIS DE LOS MOZOS. Nombraremos de la algunos.
. 1987. Conceptos de Negocio Jurídico
“El negocio jurídico debe ser analizado entre las circunstancias de hecho de la vida y la norma. el concepto de un acto programático (concepción programática). el concepto del acto vinculante de privada reglamentación de intereses (concepción axiológica). el concepto de la autorreglamentación de intereses declaracionista ordenamiento privado autónomo (concepción institucional).”
Los conceptos de negocio jurídico pueden clasificarse de diferentes maneras. No cabe mirar al negocio como un dato fuera del derecho ni tampoco como un dato exclusivamente dentro del derecho1. el concepto de la norma jurídica privada (concepción normativa). “El Negocio Jurídico”. El concepto sobre la o del manifestación (concepción voluntad o (concepción preceptiva). 32. S. Editorial Montecorvo. La inducción y la deducción serán dos actos necesarios para comprender el negocio jurídico. el voluntarista concepto
antropológica).CAPÍTULO I EL NEGOCIO JURÍDICO
1. el concepto de la declaración de vigencia (concepción de la validez). pg..A. el concepto de un sistema móvil o combinatorio (concepción combinatoria).
Como veremos al describir algunos conceptos de negocio jurídico. Pero este fundamento se combinó con un fundamento psicológico: “Los representantes de la teoría de la voluntad. Por el contrario. el concepto de un acto complejo de dos libertades (concepción de las libertades) y el concepto de punto de conexión (concepción ecléctica). Para Savigny. se agregan otros conceptos para definir y estudiar al negocio jurídico como el interés. modificar o extinguir las relaciones jurídicas. de acuerdo con el ambiente positivista de entonces. En 1892. De la teoría de la voluntad de inspiración ético-filosófica
. Este concepto tuvo indudablemente un fundamento ético-filosófico iusnaturalista y kantiano. Joseph Unger dijo: “ambos juntos. perdiéndose. el problema de la voluntad y el nexo de ésta con los efectos jurídicos” . El fundamento de vinculación negocial está en la declaración de voluntad («Willenserklärung») que supone necesariamente la existencia del elemento volitivo concordante con la declaración.acto performativo (concepción comunicativa). la referencia directa a la originaria idea de voluntad como modo de realización de la autonomía ética de cada uno. la voluntad es omitida por la doctrina ulterior como presupuesto del concepto de negocio jurídico. designadamente a partir de la «investigación psicológico-jurídica» (18799 de Zitelmann reducen la voluntad a un dato naturalístico-psicológico. son los que hacen el negocio jurídico”. “la base de toda la declaración de voluntad es la existencia de voluntad”. fundado sobre la voluntad común y simultánea de los contratantes”. Se ha afirmado que “el problema del negocio jurídico sigue siendo. El primer concepto de negocio jurídico es entendido como declaración de voluntad (willenserklärung) dirigida a crear. una voluntad que es declarada. una declaración que corresponde a la voluntad. hoy como hace 300 años. Kant describió “la estructura del consentimiento contractual como transferencia de un derecho a otra parte. regular. o pasando a segundo plano.
Así quien ejercita una opción dicta una ley a sí mismo y también a la contraparte. las mutaciones de los derechos son abstracciones de segundo grado. y también son ideas. Autonomía es “el poder de crear una mutación jurídica al interior de aquel ordenamiento” y comporta “ejercicio de un poder normativo. esto es. Auto-nomía significa «poder normativo propio». En cambio. el negocio es “una declaración. como participación de este programa”. por tanto. La declaración expresa la voluntad de una mutación jurídica”. e implica una declaración que objetivamente suena como propósito (intento9 de que exista una determinada mutación de una relación jurídica” . luego el concepto voluntarista de negocio jurídico cambió a una visión antropológica. una voluntad normativa y preceptiva. El negocio aparece “como declaración. No significa reglamentación de relaciones propias. «el análisis psicológico del proceso de la acción»”. Donde hay una idea consciente y la capacidad de expresar con palabras las abstracciones. no significa «poder normativo sobre la esfera propia»”. como programa. Los derechos son creaciones del pensamiento humano. El segundo concepto más conocido de negocio es el definido como un acto de autonomía privada en el sentido de actos de
. para esta concepción antropológica. cuyo fundamento será. la concepción antropológica junta parcialmente las concepciones normativa y la programática.iusracionalista y kantiana. implica Este un “maravilloso instrumento llamado negocio
comportamiento (dominado por la voluntad). son ideas. que encontramos también en Savigny e inmediatos sucesores. Como posteriormente se comparará. a una teoría de la voluntad psicologizante. según Zitelmann. La “voluntad de quien declara es voluntad de una mutación de relación jurídica. Sin embargo. se pasó. El negocio como “declaración programa óptimamente las mutaciones de derechos o de otras situaciones jurídicas. las mutaciones tienen un nombre”. que puede establecer deberes y derechos de otras personas” .
tanto de carácter específico (por ejemplo. El negocio contiene un precepto de autonomía privada que “es destinado a tener eficacia constitutiva. La sanción de derecho se presenta como algo añadido y lógicamente posterior: precisamente como un reconocimiento de autonomía. a desarrollar inmediatamente los efectos correspondientes a la vida en relación”. a fin de dar vida y desarrollo a las relaciones entre ellos: y por tanto permanecen siempre siendo actos de autonomía privada”. pérdida o disminución del crédito social. como una regla de conducta que exige ser cumplida y que. sino como un criterio vinculante. es una actividad y una potestad de autorregulación de intereses y relaciones propias y es reconocida como presupuesto y fuente generadora de relaciones jurídicas ya
. se acompaña en la vida social. con la consiguiente imposibilidad o dificultad de celebrar nuevos negocios). El negocio jurídico se define como el “acto que. al cual el derecho atribuye efectos más conformes a la función económico-social que caracteriza el tipo”.autodeterminación o de autorregulación de los intereses propios entre los mismos interesados: “Autorregulación que en la conciencia social es ya considerada como compromisoria para las partes. En virtud de tal reconocimiento los negocios de la vida privada asumen la dignidad de negocios jurídicos y se convierten en instrumentos que el derecho mismo pone a disposición de los privados para dar orden a sus intereses en la vida de relación. para esta teoría. de sanciones más o menos enérgicas o seguras. El precepto de la autonomía privada “es inmediatamente operativo de los efectos jurídicos correspondientes a su función económico-social”. como de carácter genérico (por ejemplo. medidas de retorsión y de autotutela). es decir. en caso de inobservancia. no como programa puro y simple al que las partes quedan libres de cumplir o no (como podría ser un propósito individual formado en el interior de la conciencia). antes aún de que el acto ascienda a la dignidad de negocio jurídico: es considerado. la autonomía privada. Entonces.
Tienen de común que son parte de una realidad extrajurídica. Lima – Perú. por lo anotado. “LA CAUSA DEL NEGOCIO JURÍDICO”. en la perspectiva de la voluntad como en aquella de la autonomía. entre la calificación jurídica abstracta del hecho y la realización de los efectos se interpone el reconocimiento de la esencia real del negocio. Tales efectos jurídicos se producen en cuanto son dispuestos por normas. la modificación y la extinción de relaciones jurídicas entre privado y privado. de la peculiar naturaleza de ellos”. de “reconocimiento en sentido técnico”. por las normas de orden público: “La manifestación principal de esta autonomía es el negocio jurídico. Editorial Grijley. El cual es precisamente concebido como acto de autonomía privada. La diferencia es que uno es un acto de voluntad y el otro es un acto de auto-regulación de interés. en abstracto y en general. como acto de autonomía que da razón. Así. 29. le atribuye también efectos jurídicos que corresponden grosso modo a las disposiciones tomadas por las partes. Aquí.
. al que el derecho atribuye el nacimiento. las cuales asumen como presupuesto de hecho el acto de autonomía privada. luego de atribuir relevancia jurídica al negocio. Esta concepción preceptiva es desarrollada por otra que concibe al negocio jurídico como acto de autonomía privada jurídicamente relevante: “Sólo adoptando la fórmula propuesta. 1996. el negocio.
“El negocio como “manifestación de voluntad” y como “acto de autorregulación o de autonomía” tienen un dato común: el negocio es fuente extra-legislativa. no es un hecho jurídico. en efecto. a él se le vinculan el hecho jurídico hipotético necesario y suficiente”.2”
LIZARDO TABOADA CORDOVA. se puede explicar.reguladas. cómo es que el ordenamiento. dado que no recibe de la ley su propia energía creadora.
y al mismo tiempo que el negocio es jurídico porque el ordenamiento jurídico recibe la voluntad de querer efectos jurídicos o el precepto de autonomía privada según las normas jurídicas: “Atribución de competencia y reconocimiento de autonomía -donde ella se considera como ejercicio de una potestad no delegada por la ley. portador de una propia lógica y de una intrínseca capacidad reguladora. analizado dinámica sobre del la propia y naturaleza dinámica y sobre el plano jurídico es contradictorio: “Reconocimiento naturaleza negocio determinación legislativa de los efectos aparecen antitéticos. que confiere a los individuos una determinada esfera jurídica.son fenómenos incompatibles: una designa un orden interno al derecho estatal. como acto de autonomía privada jurídicamente de la relevante. la autonomía (en la acepción no romaniana). ya que uno reconduce los efectos de aquella naturaleza dinámica que la otra la niega y la excluye”. Ambas tesis son incompatibles: “(…) o el negocio se reduce al hecho jurídico hipotético entre los hechos jurídicos hipotéticos (utilizables por el legislador en la determinación del contenido de los efectos jurídicos). solamente fuera de él”. También el concepto de negocio jurídico. la otra. o el negocio. Es decir.
. que comparten los conceptos voluntarista y preceptivista. apropiación de una regulación de intereses dictada por los individuos en la esfera pre-jurídica. bien adhiriéndose o bien contraponiéndose con ella ”. se mantiene y enfrenta con la norma. es contradictorio decir el negocio es una declaración o manifestación de voluntad o es una autorregulación de intereses. La competencia. está concebida solamente dentro del derecho estatal. como medida de poder jurídico. se convierte en irremediablemente falsa cuando se la confronta con la tesis de la recepción del negocio por parte del ordenamiento jurídico.La tesis del negocio como realidad extrajurídica.
es fuente de normas. indica el carácter propio de un ordenamiento jurídico que individuos o entes se constituyen para sí. “El negocio antes de ser fuente de derecho subjetivo. En efecto. objetivamente. en contraposición al carácter de los ordenamientos que para ellos son constituidos por otros” . como en los contratos. ella es la potestad de darse un ordenamiento jurídico y. La construcción del negocio como norma tiene también el mérito de dar cuenta de la relevancia del negocio para la configuración de los efectos: la presencia en él del diseño programático está perfectamente en armonía con su naturaleza normativa: tanto que.La concepción institucional define a la autonomía en dos niveles: “subjetivamente. los negocios jurídicos son manifestaciones de autonomía privada. normas subordinadas a aquellas estatales y por eso secundarias y complementarias. leyes: leyes. sino también es un acto calificativo (además de regulador) de los hechos o comportamientos que deben realizarse. Entonces. no públicas”. normas no autoritativas. pero privadas. pero siempre normas y. ella lleva de por sí solamente a hipotetizar la naturaleza normativa del negocio.
. no hay duda que la presencia de un programa de efectos (para producirse) es atribuible más fácilmente a la noción de norma que a la del hecho”. por eso. El negocio jurídico es fuente normativa porque no es un simple hecho o comportamiento. pero vinculadas a ellas. La concepción normativa propone estudiar el negocio jurídico como elemento del proceso productivo del Derecho: “Con la identificación del negocio como norma se explica perfectamente cómo el negocio puede definirse productor de los efectos a diferencia de los actos y de los hechos: éstos últimos en efecto no son normas pero solamente hechos jurídicos hipotéticos [fattispecie]. en manera independiente de la consideración del rol desarrollado por el negocio en la producción de los efectos. al menos con la aceptación de quienes están involucrados como en los testamentos.
poder que. que asume «relevancia» positiva para el ordenamiento estatal cuando los valores de los cuales es portador sean compatibles con los valores expresados por el ordenamiento. expresión del poder (sea originario o derivado) de los privados de crear derecho. No es equivocado sostener que entre la concepción institucional y la concepción normativa tienen en común que construyen un cosmos de niveles exclusivamente jurídicos a diferencia de los conceptos antinormativistas que proponen una visión del negocio desde una naturaleza psicológica o social. o. La Constitución. De ahí que el negocio jurídico “es en último análisis. todas fuentes normativas. Se ha afirmado que la relación entre negocio y ordenamiento estatal.La esencia y el fundamento de la autonomía no es tanto ser manifestación de libertad. del poder de crear. el cual se debe expresar en el ámbito de los límites predeterminados y de los equilibrios que garantizan el funcionamiento de las instituciones”. ordenadas según una jerarquía correspondiente a aquellos varios niveles de identidad y a aquellos varios niveles sistemáticos de referencia: “En resumen. sino “en ser manifestación de «poder» de los privados. normas jurídicas”( ). de este modo. la pluralidad haya su síntesis en el ordenamiento y en el sistema. y más precisamente. afirmar la unidad del ordenamiento y la exigencia del sistema no excluye completamente la consideración de la pluralidad de las fuentes del derecho. en concurrencia con otras fuentes. si se aprecia bien. al igual que otro poder pone en movimiento la vida de las organizaciones y las relaciones sociales.
. las fuentes comunitarias. El negocio es un: “acto vinculante de regulación privada de intereses. si se prefiere. reglas objetivas de conducta. la autonomía privada (y así sucesivamente) son. por definición pluralístico”. la ley. La concepción axiológica establece que el negocio jurídico es un valor contrapuesto a otros valores como aquellos estatales. regla objetiva.
de la relación entre un sistema de valores (el negocio) y expresión y un de intereses de específicos. es decir: un acto que tiene como meta poner en vigor una determinada consecuencia jurídica. de este modo. Revista de Derecho Privado. El negocio jurídico contiene valores propios diferentes a los valores estatales.constituye
(representada por el negocio) y autoridad (expresada por el ordenamiento estatal). es un valor. profundamente diversas.
“La concepción de la validez refiere que la declaración de voluntad jurídico-negocial no contiene únicamente la manifestación de una determinada opinión o intención.3 “
consecuencias jurídicas con ellos primariamente coordinadas”: “La declaración de voluntad se traduce. no ya en la adecuación previa de los valores contenidos en el ordenamiento jurídico. El negocio no es un hecho. sistema
ordenamiento estatal) que es expresión de una visión general y totalizadora de la realidad social. es decir. donde el negocio se inserta como un mínimo fragmento. valores (el circunscritos personales. Teoría General del Negocio Jurídico. declaración de validez. Es la expresión de un autónomo sistema de valores. y este valor encuentra su eficacia o su validez. con aquel expresado por las normas del ordenamiento. 1943. Emilio. por tanto. 45. El sentido del encuentro entre ordenamiento estatal y negocio no es tanto aquel de plegar el valor-negocio a los valores propios del ordenamiento estatal. una «declaración de vigencia» (una
BETTI. Las tareas que se imponen ambos sistemas son. por lo tanto.
. en un acto de «colocar-valer» («in-Geltung-setzen») consecuencias de derecho. siendo. sino más bien aquel de constatar el grado de compatibilidad entre el valor expresado en la regla social. Madrid. “es según su sentido. sino en un análisis ex post de compatibilidad con dichos valores. sea desde un punto de vista cualitativo como desde el punto de vista cuantitativo”.
que el derecho contemple y regule distintamente el acto de la programación. formando un combinatorio en el cual se conjuga. La programación es relevante cuando existan tres condiciones: un tiempo de la programación distinto del tiempo de la realización. El «sentido del acto de promesa» estaría constituido por la idea de conferir validez a un conjunto de consecuencias jurídicas. la protección de la confianza y de la seguridad del tráfico (en sus diversos aspectos) y la justicia o equivalencia contractuales: “Cuando hay más autodeterminación. la cual sería. bien como control aumentado de «equivalencia»”. ciertamente. por tanto. cuyo grado máximo será la declaración sustentada enteramente por la voluntad ponderada y esclarecida (posibilitando una mayor «garantía de justicia» contractual. encuentra su segura colocación entre los
. tanto menos necesario será. el elemento de la seguridad del tráfico o de equivalencia. para el surgimiento de una vinculación. la autonomía privada (autodeterminación). Disminuido el grado de autodeterminación. respecto del acto de la realización. para el surgimiento de una vinculación tiene que existir una intensificada protección de la confianza o de la seguridad del tráfico. igualmente graduable). sino solamente de hacerlos evidentes y de proyectar su realización.«Geltungserklärung». en presencia de un acto programático: “El negocio jurídico. en varias graduaciones posibles. la declaración sirve al valor de autodeterminación de la persona”. La concepción combinatoria establece que el negocio jurídico solamente puede ser comprendido por la consideración de un conjunto de elementos integrados en un “sistema móvil”. Mediante este «acto determinante». La concepción programática establece que el negocio jurídico es un acto programático. Cuando se verifican todas estas tres condiciones se está. por no estar en condición de realizar los intereses jurídicos. que la programación se haga objetivamente evidente mediante un acto diferente del acto de la realización.
diremos que es un acto de derecho privado
. En una fórmula sintética. que recoge las conferencias que Austin pronunció en el año 1955 en la Universidad de Harvard. justamente. creando. fue una figura muy relevante en la filosofía del lenguaje durante la primera mitad del siglo XX. cumplir). El performativo es el lenguaje que ejecuta acciones ("Que se haga la luz"). en la que estaba trabajando. Su obra más conocida se publicó póstumamente (1962) con el título de How to do things with words (Cómo hacer cosas con palabras). se define como acto de derecho privado que produce efectos jurídicos conforme a su significado. constituye la culminación de su teoría de los actos de habla. cuya caracterización radica. realizar. La teoría del lenguaje performativo es utilizada en la teoría del negocio jurídico: “En sentido estricto. catedrático de filosofía moral en Oxford de 1952 a 1960. Austin planteó la existencia de dos tipos de enunciados: constatativos y performativos (de perform. en cuanto negocio jurídico de derecho privado. con los segundos no se constata o describe nada sino que se realiza una acción. Austin sugirió que existen dos tipos de lenguaje: el descriptivo (o constativo) y el performativo. en la predisposición de los modos y de los medios de realización del interés”. esto es. verifica afirmaciones ("Es cierto. John Austin (1911-1960). La concepción comunicativa establece que el negocio jurídico es un acto performativo. Los primeros los utilizamos para describir determinadas cosas.actos programáticos. Este trabajo. El punto de partida de Austin es la crítica a los filósofos que erróneamente supusieron que la única relevancia de un enunciado es describir algún estado de cosas o enunciar algún hecho. y hace realidad una promesa (el "sí quiero" de las bodas). El concepto de acto performativo tiene antecedentes en la filosofía analítica. modificando substancialmente o extinguiendo por medio innovativo situaciones jurídicas de las cuales al menos uno de los sujetos es titular. ha muerto").
un valor jurídico” y se añade que se “trata de una declaración de voluntad o de un conjunto de declaraciones preceptivas. luego de merituarla. según hablemos de negocio unilateral o plurilateral. al añadirle su propia protección. como acto vinculante de regulación privada de intereses. el vínculo que se deriva de tales negocios. en atención a su función económico-social. fuera de la injerencia de ningún ordenamiento positivo. preceptivo. normativista y axiológico: “La autonomía de la voluntad se refiere a la capacidad residual que permite a las personas regular sus intereses y relaciones
. en la que el negocio se inserta. el Derecho recoge una pretensión social y económica establecida por los agentes y le atribuye. lo refuerza. asume relevancia para el ordenamiento cuando los valores de los cuales es portador son compatibles con los valores expresados en el ordenamiento. ha mezclado los conceptos voluntarista. por delegación del ordenamiento”. La relación entre negocio y ordenamiento. Exp. lo hace más seguro. Por último. entre libertad y autoridad. El negocio. Las tareas que se imponen a ambos sistemas son diversas y solo ocasionalmente coinciden”. Es decir. 047-2004-AI/TC. con potestad para crear o incidir en relaciones jurídicas (y subsidiariamente económicas y familiares).tales
prácticos queridos y regular relaciones jurídicas de derecho subjetivo. Otros confunden las concepciones preceptiva. fundamento 44. El derecho no hace otra cosa que reconocer. normativa y axiológica: “Los particulares se procuran medios idóneos: los negocios jurídicos mediante los cuales disponen para el futuro una relación vinculante de intereses para cumplir variadas funciones económico-sociales. es la relación entre sistema de valores específicos y personales y un sistema de valores que expresan una visión totalizadora de la realidad social. el Tribunal Constitucional en el Caso Gobierno Regional de San Martín.
A su turno. tendente a la creación de una norma jurídica con interés particular.coexistenciales de conformidad con su propia voluntad. al expresar la autonomía de la voluntad como fuente de derecho tiene su fundamento en las siguientes disposiciones constitucionales. las disposiciones constitucionales citadas confirman la tesis de que el contrato también es una fuente de derecho que tiene reconocimiento constitucional. sino también por normas particulares e individualizadas. El contrato. N. el inciso 3 del artículo 28 de la Constitución dispone que: «La convención colectiva tiene fuerza vinculante en el ámbito de los concertado». siempre que no se contravengan leyes de orden público». Al respecto. este colegiado ha señalado: «La noción de contrato en el marco del Estado constitucional de derecho se remite al principio de autonomía de la voluntad. sino dentro de los valores y principios constitucionales (Caso Fernando Cantuarias Salaverry. Como puede inferirse. Los términos contractuales no pueden ser modificados por leyes u otras disposiciones de cualquier clase». Por su parte. fundamentos 16 y 17). previsto en el artículo 2. El inciso 14 del artículo 2 de la Constitución prescribe que toda persona tiene derecho: «A contratar con fines lícitos. inciso 24. el artículo 62 de la Constitución establece que: «La libertad de contratar garantiza que las partes pueden pactar válidamente según las normas vigentes al tiempo del contrato. literal a de la Constitución el principio de autonomía de la voluntad no debe ser entendido de manera absoluta. Es la expresión de la volición. admitiendo que la experiencia jurídica no solamente es regida por normas legales de carácter genérico. Exp.º 6167-2005-PHC/TC. A nivel de la doctrina nacional (Marcial Rubio) como extranjera [Miguel Reale] se ha resaltado la importancia del negocio jurídico como fuerza generadora de normas jurídicas.
Declaración de voluntad es manifestación de voluntad calificada. análogas a las de la ley. Por ejemplo. sino acto que expresa declaración de voluntad. Ningún otro instituto jurídico expresa. que puede ser unilateral y bilateral. carácter normativo. solamente. las personas tienen la posibilidad de declarar sus voluntades. b) Forma de querer que no contradiga la exigida por ley”. funcionando como lex privata. lo que caracteriza a la fuente negocial es la convergencia de los siguientes elementos: a) Manifestación de voluntad de las personas legitimadas para hacerlo. siempre destacado. como decimos. a la auto-reglamentación de intereses privados” (…). debemos poner en realce un aspecto fundamental del negocio jurídico. la libertad humana como el negocio jurídico. dando sentido concreto (o concretizado. como prefiere el maestro Miguel Reale) y efectos prácticos a la autonomía de la voluntad. no es incoherente combinar el concepto de acto vinculante de privada reglamentación de intereses a los conceptos de acto programático
. Aquí se confunden los conceptos voluntaristas. A través del negocio jurídico. No obstante lo expuesto no estamos negando que se pueden combinar coherentemente algunos conceptos. preceptivos y normativos como si todos en su conjunto pudieran decirnos un significado claro del negocio jurídico. por tanto. tienen. Para muestra una opinión: “Negocio jurídico no es. dando contenido normativo. y dentro de los límites de la ley. como merece: él formula reglas de conducta entre los particulares. “En este sentido. destinada a producir efectos jurídicos. auto-reglamentando sus intereses. con tanta nitidez. El Tribunal Constitucional cita la obra de Miguel Reale sin saber que la doctrina brasileña navega en un mar de confusiones en cuanto al concepto de negocio jurídico. acto voluntario. fuerza normativa a lo que reglamentan”.Para Reale.
Nuevas Perspectivas del Negocio Jurídico.”
En el Perú sucedieron dos casos donde se aplicó analógicamente las normas del Libro II del CC al reconocimiento de un hijo.
. La Sala Civil Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República consideró en la Casación Nº 2092-2003-Huara que nadie está obligado a hacerlo que la ley no manda ni impedido de hacer lo que ella no prohíbe. con quién también aquella mantuvo relaciones sexuales desde el año 1995. En un caso. por habérselo comunicado así la madre del menor Zonia Delfina Reyes Alarcón. con quien el actor venía manteniendo relaciones extramatrimoniales desde el año 1992. 2005. Lima-Perú. a quien reconoció como hijo suyo en la creencia que sí lo era. por lo que solicitó la nulidad en aplicación del artículo 210 del CC.y de acto performativo y de autosuficiencia estructural. Es decir. Demetrio Blas Tocas Figueroa solicitó que se declare la nulidad del reconocimiento que contenía la partida de nacimiento del menor Rodrigo Sebastián Tocas Reyes. Editorial de la PUCP. pues la misma madre del menor expresó ante las autoridades que el verdadero padre era el señor César Gallegos Solís. Pero combinar los conceptos preceptivo y normativo es un acto de incoherencia lógica. 41. pg. ocurrido el 6 de abril de 1991. en consecuencia. si el ordenamiento procesal y sustantivo no prohíbe que el reconociente pueda demandar la invalidez
Rómulo Morales Hervias. pero es el caso que sostuvo haber sido engañado dolosamente.
2. ¿el CC ha regulado el modelo legislativo del negocio jurídico? Parece una pregunta redundante pero en realidad no lo es5. El Negocio Jurídico en el Código Civil del Perú de 1984
“Después de 22 años de vigencia del CC es preciso preguntarse si el ordenamiento jurídico peruano ha regulado el modelo legislativo del negocio jurídico como el Código Civil alemán u otros códigos civiles.
mantenía relaciones infieles con Pedro Obregón Zambrano. la pretensión contenida en la demanda tiene un petitorio jurídicamente posible. Indicó que la conducta dolosa de la demanda consistió en haberle hecho creer que el menor era su hijo. por lo tanto. Rosa Elvira Hernández Trujillano. se trata de un caso justiciable. En Italia se ha dicho que la teoría del negocio “no es más el centro del sistema y sobre todo que ella no puede dar cuenta de una
. pues de haber conocido la infidelidad no lo hubiera reconocido.atinentes al “acto” jurídico. no obstante que desde su nacimiento presentó características psicobiológicas totalmente diferentes a la de sus otros hijos. máxime cuando la pretensión contenida en la demanda guarda relación con los hechos invocados por el actor y contiene un petitorio jurídicamente posible. ignorando el actor el panorama de infidelidad. Otro caso parecido se dio cuando Pompeyo Requejo Mego interpuso demanda para que se declare la anulabilidad de la partida de nacimiento del menor Boris Alberto Sebastián Requejo Hernández. siendo que el dolo empleado ha sido de tal naturaleza que ha determinado que reconozca la paternidad del menor. luego de someterse a las pruebas de ADN hasta en dos oportunidades. en el extremo que aparece inscrito el reconocimiento de aquél como hijo del recurrente. siendo que por investigaciones privadas posteriores llegó a determinar que su conviviente y madre del menor. en éstas se estableció que no era el padre biológico del menor. cuyo rechazo resultaría arbitrario. Sostuvo que declaró al menor como hijo suyo en la creencia que sí lo era. así como también. que se reflejaban hasta en el color de la piel. La Sala Civil Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República determinó reconociente en la Casación y demandar Nº la 2274-2004-Lima no prohíben o invalidez que que los el del ordenamientos procesal sustantivo
reconocimiento practicado invocando normas atinentes al “acto” jurídico. y subsecuentemente se trata de un caso justiciable.
el matrimonio y. pero debe entenderse que el legislador había utilizado esta terminología sólo al fin de tomar posición en mérito a la posibilidad de dar vida a la categoría negocial. matrimonio y testamento. en verdad. con el criterio de la compatibilidad. dado que la disciplina concreta de los vicios del consentimiento es diferente según se trate de contrato matrimonio o testamento”. En tal sentido decisivo está lo dispuesto en el artículo 1324 . El problema que tienen los italianos con la interpretación del artículo 1324 de su código civil es un problema inaplicable porque no el CC no importó tal norma. más en general.realidad económica extremadamente modificada respecto a las ideas ochocentistas. copió
. Por ejemplo sería del todo inútil elaborar una teoría general de los vicios del consentimiento. de otro lado. negocio unilateral y plurilateral) pero solamente a aquellas intrínsecamente homogéneas. de acto y no de negocio. la disciplina del contrato al negocio unilateral inter vivos con contenido patrimonial. que extiende. cuando luego la regulación concreta de varios institutos no admite generalizaciones así extensas. por ejemplo. contrato. Se dice por eso que en “doctrina es en efecto mucho más difundida la convicción acerca de la inutilidad de crear conceptos o categorías omnicomprensivas. excluyendo así. es utilizado como un “concepto analógico” y la verdad es que los civilistas italianos hablan actualmente del negocio jurídico. Pero. Otro sector ha manifestado que el concepto de negocio jurídico. más por hábito lingüistico que por convicción conceptual. El artículo 1324 habla. Acto es por lo tanto sinónimo de negocio unilateral”. comprensiva del contrato. En los ordenamientos jurídicos como el italiano la teoría del negocio jurídico ha disminuido en su importancia. en sus aplicaciones prácticas. matrimonio. Por ello no puede aplicarse a cualquier manifestación de autonomía privada (testamento. de un lado al testamento y. los negocios de derecho familiar.
las modalidades. Sección II (De la acción revocatoria) del Libro VI (De la tutela de los derechos). El Libro II del CC tiene una gran influencia de
. en los libros sobre el derecho de familia y el derecho de sucesiones hay tantas excepciones a las reglas de la Parte general. Haciendo una mirada panorámica de la teoría del negocio jurídico en el CC podemos decir que en realidad ha regulado. la nulidad. de las causas de prelación y de la conservación de las garantías patrimoniales). la representación. la interpretación. y que casi todas las reglas de la teoría del negocio jurídico fueron concebidas en primer plano para regular situaciones contractuales. la anulabilidad y la confirmación. los vicios de la voluntad. En Italia se ha expresado con justificación que el negocio jurídico “sobrevive como simple categoría historiográfica: es instrumento útil para reconstruir una fase de la doctrina jurídica italiana” y por eso se ha concluido que “es preferible colocar el negocio en una página de la historia. Capítulo V (De los medios de conservación de la garantía patrimonial). la teoría del contrato desde el punto de vista del derecho civil italiano. que cabe la pregunta sobre el valor que tiene el establecimiento de reglas generales si ellas luego tienen que ser modificadas cada dos por tres”. El tema del fraude de los acreedores también es una copia de este código pero está regulado en el Título III (De la responsabilidad patrimonial. la simulación. en términos generales. las normas sobre la forma.fragmentariamente. del Título II (De los contratos en general) del Libro IV (De las obligaciones) del Código Civil italiano. y prepararse a construir instrumentos de defensa más modernos y eficaces” . en el Derecho alemán por ejemplo. Esto se puede ver también en el hecho de que. En Alemania se manifiesta que “los partidarios del negocio jurídico tienen que reconocer que el «contrato» es un concepto menos abstracto y menos artificial que el del «negocio jurídico».
paradójicamente. El capítulo tercero de la Parte general (Allgemeiner Teil) lleva el título “Von den Rechtsgeschäften” (de los negocios jurídicos). se prefirió mantener el esquema del Código italiano. sino también a la transmisión de la propiedad de un inmueble. porque es el único capítulo dentro de ella que realmente aspira a contener reglas para todos los cuatro libros de la parte especial (obligaciones. familia. De resultas. cosas. de inspiración italiana (sólo que en Italia no se cree en el negocio jurídico) y un libro sobre la prescripción y caducidad incomunicado del resto de las disposiciones generales”. las normas sobre el negocio jurídico se aplican no sólo a un contrato de compraventa. en la «parte general» del Código Civil. Este capítulo debe ser visto como el corazón de la Parte general. Sin apreciar que el legislador alemán regula los contratos en general. un libro sobre el acto jurídico. Entonces. si revisamos las causales de nulidad y anulabilidad del matrimonio (artículos 274 al 286) y del testamento (artículos 808 al 814) y la comparamos con las causales de nulidad y de anulabilidad del “negocio jurídico” (artículos 219 y 221) podemos
. ¿el contrato será la categoría jurídica genérica de regulación jurídica supletoria de otros actos jurídicos en general? Por ejemplo. al matrimonio y al otorgamiento de un testamento. el del acto jurídico y el de prescripción y caducidad.la cultura jurídica italiana pero no ha regulado propiamente una Parte General como el Código Civil alemán: “En el BGB el término “Rechtsgeschäft” [negocio jurídico] recibió un lugar muy preeminente. como es lógico. En consecuencia. donde el negocio jurídico fue objeto de inapelable repudio. tenemos una «parte general» –para quien así quiera identificarla– que no tiene ninguna relación con el esquema original alemán: un libro de personas cuyo lugar verdadero lugar es la Constitución. De ahí que concordamos con la siguiente afirmación: “El legislador peruano desmembró la «parte general» en sendos libros: el de personas. para citar algunos ejemplos”. sucesiones).
Conforme a ello la teoría del negocio jurídico facilita el estudio y la comprensión de todos los fenómenos que integran el mundo jurídico. no hay que confundir la categoría lógica del negocio jurídico con su categoría legislativa en un código civil. es decir los actos con que se ejercita aquella especial libertad de los privados de regular por si mismos sus propios intereses” y “reconocer una cierta homogeneidad de problemas en el campo de los actos de autonomía. el concepto de negocio es útil para “individualizar y clasificar en una sola categoría los diversos instrumentos de la autonomía negocial. En cambio. y aprovechar la interpretación sistemática y la analogía para resolverlos” . otra cosa es la categoría legislativa del negocio jurídico que es peligrosa “si se intercambia el concepto por un hecho jurídico hipotético [fattispecie] único efectivamente regulado en nuestro derecho y se cree que tiene una regulación rigurosamente unitaria”. En efecto. Por eso. Pero mis argumentos contrarios a la admisión del negocio jurídico pueden ser objetados por tres cosas objetivamente puestas en el CC. constituye un concepto general abstracto que abarca en su extensión todos los contratos y todos los negocios jurídicos unilaterales .concluir que la teoría del contrato no tiene aplicación en esos temas. como categoría lógica. El libro II es un libro autónomo y podría ser considerado una parte general. Estas objeciones son infundadas. así como el sistema normativo e institucional que forman el Derecho privado en general. La definición legal del artículo 140 y algunas instituciones del negocio jurídico reguladas en el CC también podrían hacer pensar que el negocio jurídico ha sido admitido como categoría legislativa. en los dos casos detallados no se entiende la aplicación de las normas del Libro II del CC al reconocimiento de un hijo. El negocio jurídico.
Islandia (1936).. se aplican. En este modelo. Portugal (1966). el uso de los preceptos legales sobre los negocios jurídicos. el negocio jurídico adquiere la calidad de una categoría unitaria como en los códigos civiles de Suecia (1915). con la base de un criterio de negociabilidad que constituirá la premisa latente de la analogía y la ratio de las adaptaciones que serán posiblemente necesarias”( ).A los actos jurídicos lícitos. El Código de Brasil de 2003 sigue el modelo portugués: “Artículo 185. El Código Civil de Portugal de 1966 aplica la analogía: “Artículo 295. Dinamarca (1917). en qué medida se justifica. Noruega (1918). en lo que corresponda. El uso de la analogía exige un juicio de semejanza y de diferencia entre el acto jurídico concreto y el negocio jurídico: “Verificadas las semejanzas y las diferencias. las disposiciones del Título anterior”.Disposiciones reguladoras. las disposiciones del capítulo precedente [Negocio jurídico]”. Existen dos códigos civiles que privilegian la aplicación de las reglas del negocio jurídico a los actos jurídicos unilaterales. Tailandia (19251935)( ). Holanda (1992) y Brasil (2003). En conclusión. que presupone discernir la semejanza y la diferencia. Se trata de un proceso analógico. China (en 1987 mediante la ley sobre principios generales de derecho civil). desde nuestro punto de vista la teoría del negocio jurídico no tiene aplicación legislativa en el CC porque no se legisló según el modelo general del Código Civil alemán.
. Finlandia (1926). Grecia (1940). en la medida que la analogía de las situaciones lo justifique. entonces se deberá verificar en qué medida existe analogía. y con qué adaptaciones.. A los actos jurídicos que no sean negocios jurídicos son aplicables.La categoría legislativa del negocio jurídico proviene del modelo del negocio jurídico formulado por el Código Civil alemán de 1900. que no sean negocios jurídicos.
a cambio de una prestación. la autorización. la ligereza o la inexperiencia de otro.Se ha expresado que una teoría general de los contratos debe tener como complemento una teoría general de los actos jurídicos unilaterales que deberá estudiar algunos actos como la promesa pública. que según las circunstancias expresan un manifiesta
. que según las circunstancias estén en manifiesta desproporción con dicha prestación” En efecto. la confirmación. entre otros. explotando la necesidad. los actos cambiarios (aceptación. se hace prometer o se procura para sí o para un tercero. Es en especial nulo un negocio jurídico por el cual alguien. 1575 y 1579 del CC). es probable que el negocio jurídico pierda su capacidad de aplicación general. la representación. unas ventajas patrimoniales que sobrepasen de tal forma el valor de la prestación. la oposición. Un ejemplo relevante es la importación del remedio de la lesión enorme que se confunde con el de la rescisión (Artículos 1447. la renuncia. la ratificación. la revocación. el negocio con lesión enorme es aquel negocio jurídico por el cual alguien. endoso. a cambio de una prestación. la disolución. notificación. El CC no sigue el modelo del negocio jurídico como los códigos civiles portugués y brasileño. Si no se desarrolla una teoría de los actos jurídicos unilaterales. El modelo alemán establece como efecto jurídico la nulidad de un negocio jurídico con lesión enorme con características más específicas: “Parágrafo 138 del Código Civil alemán: Un negocio jurídico que atente contra las buenas costumbres es nulo. la resolución. interpelación. unas ventajas patrimoniales que sobrepasen de tal forma el valor de la prestación. Por otro lado. explotando la necesidad. 1541. 1540. 1539. el CC tampoco ha importado conceptos e institutos importantes del modelo general del negocio jurídico. aval). la ligereza o la inexperiencia de otro. se haga prometer o se procure para sí o para un tercero.
Artículo 1448. de salvarse a sí misma o a otro del peligro inminente de un daño grave a la persona. y si la desproporción ha dependido de la situación de necesidad de una parte. del cual la otra se ha aprovechado para obtener ventaja. La acción de rescisión no es
. Si el negocio jurídico tiene tales características.Si existe desproporción entre la prestación de una parte y la de la otra. No pueden rescindirse por causa de lesión los contratos aleatorios. La lesión debe mantenerse hasta el momento en que la demanda se interpone. puede ser rescindido mediante demanda de la parte que se ha obligado. La solución propuesta da realce a la intrínseca inmoralidad del desproporcionado aprovechamiento. por la obra prestada.desproporción con dicha prestación.El contrato con el cual una parte ha asumido obligaciones bajo condiciones inicuas. de salvarse a sí misma o a otro del peligro inminente de un daño grave a la persona. la parte damnificada puede demandar la rescisión del contrato. El modelo italiano.. definió al contrato rescindible según el cual una parte asume obligaciones bajo condiciones inicuas. debido a necesidad conocida por la contraparte. al dictaminar la rescisión. según las circunstancias. es nulo porque viola las normas de buenas costumbres. El modelo italiano solamente protege a quien sufre un aprovechamiento de un estado de necesidad y de peligro: “Artículo 1447. debido a necesidad conocida por la contraparte. puede. El juez. La acción no es admisible si la lesión no excede de la mitad del valor que la prestación realizada o prometida por la parte damnificada tenía al momento del contrato. Acción general de rescisión por lesión.. influenciado por la doctrina escolástica. Quedan a salvo las disposiciones relativas a la rescisión de la partición hereditaria”. asignar una compensación equitativa a la otra parte. Contrato celebrado en estado de peligro.
cuando alguien.admisible si la lesión no excede de la mitad del valor que la prestación realizada o prometida por la parte damnificada tenía al momento del contrato. dependencia. cuando alguien. “Artículo 282 del Código Civil de Portugal de 1966. explotando la situación de necesidad. Entonces. de sufrir un daño grave. Y el modelo italiano indica que el contrato con lesión enorme es
. el modelo portugués privilegia la regulación al abuso de la voluntad y por eso incluye al negocio jurídico con lesión enorme como cuarto vicio de la declaración de voluntad. el negocio jurídico. explotando la situación de necesidad. obtiene de este. ligereza. por usura. Entonces. la promesa o la concesión de beneficios excesivos e injustificados.Negocios usurarios 1. inexperiencia. estado mental o debilidad del carácter de otro. El modelo portugués establece la anulabilidad del negocio jurídico con lesión enorme por una patología en la voluntad (vicio de la declaración de la voluntad). Por el contrario. ligereza.. existen tres modelos legislativos sobre el negocio jurídico o el contrato con lesión enorme. un contrato es rescindible cuando una parte lo celebra bajo condiciones desequilibradas. Además del estado de necesidad o del estado de peligro se requiere el aprovechamiento injustificado. es decir. Es anulable. para si o para tercero. dependencia. inexperiencia. El modelo portugués establece que un negocio jurídico es anulable por usura. la promesa o la concesión de beneficios excesivos e injustificados”. para si o para tercero. El modelo alemán regula la nulidad del negocio jurídico con lesión enorme por violar las normas de buenas costumbres. la ventaja obtenida mediante el abuso o la explotación. estado mental o debilidad del carácter de otro. obtiene de este. debido a un estado de necesidad conocido por la contraparte o a un estado de peligro inminente al cual se encuentra expuesto la propia parte o un tercero.
El CC se apartó de los modelos alemán y portugués que protegen eficazmente a la parte perjudicada de un negocio jurídico con lesión enorme. institutos e instituciones. Desde nuestro punto de vista la teoría del negocio jurídico no tiene aplicación legislativa en el CC porque no ha regulado el modelo legislativo del negocio jurídico.
3. Se ha expresado que “para bien o para mal. 33
. En realidad lo que ha hecho es importar. fundamentalmente. Revitalización del Negocio Jurídico. En realidad lo que ha hecho es legislar el texto del Código Civil italiano de 1942 en materia de Derecho de los contratos. El legislador peruano eligió el modelo italiano el cual es el más confuso y fundamentalmente el menos protector.
La respuesta a la pregunta inicial es que el CC de 1984 no ha regulado el modelo legislativo del negocio jurídico. reglas. analítica y hermenéutica para la verificación y estabilización de las normas jurídicas. La voluntad cumple diferentes roles en los tres modelos.rescindible. que el CC solamente regula la lesión enorme para el caso de aprovechamiento malintencionado de un estado de necesidad y cuando cumpla con un elemento objetivo. contamos con mayor legitimidad que los autores italianos y españoles para estudiar el negocio jurídico”. El CC debe tener una lectura dogmática o sistemática por parte de los operadores del Derecho pero la responsabilidad principal recae en la doctrina que debe cumplir una función descriptiva. El viernes 14 de noviembre de 2006 el CC de 1984 cumplió 22 años desde que entró en vigencia. el texto del Código Civil italiano de 1942 en materia de Derecho de los contratos. de conceptos. De ahí. Hay todo un camino por recorrer por parte de todos nosotros para lograr mantener la idea que el Código Civil sigue siendo la base normativa coherente de la convivencia pacífica de los privados siempre y cuando usemos a la dogmática adecuadamente.
El CC ha dejado de existir para el legislador y desde el 14 de noviembre de 1984 empezó a existir para los demás.
. Ya dejó de vivir en el pensamiento del legislador y es tarea de todos releer creativamente el texto del código para otorgar una respuesta adecuada y clara a los problemas de los particulares otorgando sentido coherente a las normas según su contenido.
“El Negocio Jurídico”. fuera del marco de dichos contratos. pero serían intrascendentes en el resto de negocios jurídicos. posiciones doctrinales que afirman que en el fondo la causa se confunde con el propio contenido del negocio o con la misma voluntad negocial.A. pues. Por otra parte. 1987. La causa sería. el por qué y para qué que sirve de base al acto de autonomía privada. la causa ha sido objeto de desarrollo en contratos y consecuentemente algunos autores preconizan que. por lo que resultaría innecesario hablar de la causa como elemento esencial del negocio. Pp.CAPÍTULO II LA CAUSA DEL NEGOCIO JURÍDICO
Los derechos y obligaciones dimanantes de cualquier negocio jurídico deben de encontrar justificación y fundamento no sólo en la existencia de elementos negociales sino sobre todo en el hecho de que el negocio se celebre por razones que el ordenamiento jurídico considere admisibles y dignas de protección. siendo elemento negocial de gran calado. 155
. los contratos). La causa. deja de tener sentido hablar de causa. S.6
JOSE LUIS DE LOS MOZOS. suscita. elemento esencial de los acuerdos de voluntad con contenido patrimonial (esto es. legal y doctrinalmente se identifican con la causa del negocio jurídico. Editorial Montecorvo. sin embargo. Estas razones. Madrid..
pero haciendo abstracción de matices y pequeñas diferencias entre los autores. la esencialidad de la causa resulta generalizable y por tanto extensible al conjunto de los negocios jurídicos una vez aceptada la instrumentalidad de la categoría. que ha dado diversidad concepciones en las doctrinas de los diversos sistemas jurídicos causalistas. primeros comentaristas del Código Civil francés. Lima – Perú. en el tiempo y también en importancia hasta hace muy pocos años. habiéndose originado un importante. es la denominada Teoría Clásica de la Causa que. La doctrina de la causa constituye uno de los aspectos más importantes. La primera de ellas. elaboración cuestionados. y aún no culminado debate entre los autores y especialistas franceses sobre la naturaleza y la función de la causa del contrato. podemos señalar que en la doctrina francesa se han elaborado tres grandes concepciones sobre la causa.7
LIZARDO TABOADA CORDOVA. En efecto. Dentro de este debate han surgido múltiples orientaciones sobre el significado de la causa del contrato. de una debatidos. como su nombre lo indica. de generales teorías y y abstractos de la teoría general del negocio jurídico. la doctrina francesa se ha preguntado con insistencia cuál es el significado del elemento contractual denominado “causa” por el legislador francés. la trascendencia de la causa como elemento esencial habrá de limitarse al ámbito contractual. fue obra y creación de los autores clásicos franceses. 1996. “LA CAUSA DEL NEGOCIO JURÍDICO”. cada una de las cuales se disputa ardorosamente con las demás el mérito de explicar adecuadamente el concepto y la función de la noción de causa en los negocios jurídicos y contratos como actos de la autonomía privada. lugar a la complicados.
. Sin embargo. que incorporó la causa dentro de los elementos esenciales del contrato. Editorial Grijley.Atendiendo a los datos normativos del Código Civil. desde la aparición del Código civil francés.
podemos decir que de todas las teorías elaboradas sobre la causa del contrato y del negocio jurídico en los diferentes
. siguiendo el modelo francés. por obra y gracia de la magnífica y poderosa influencia de la concepción neocausalista. debido al prestigio de los autores clásicos. ha tenido una notable influencia. aunque parcialmente. luego de la promulgación del Código civil italiano de 1942. que estudiaremos a profundidad en el segundo capítulo. debido a la gran importancia y enorme prestigio de la doctrina italiana en la actualidad. la teoría clásica ha sido prácticamente abandonada. que estudiaremos también a partir del cuarto capítulo del presente trabajo. en los contratos reales y en los contratos a título gratuito. típico. y por el hecho de haber sido la primera teoría sobre la causa. Según la visión clásica. En los demás sistemas jurídicos causalistas. han introducido también la causa dentro de los elementos del contrato y que. la causa es el fin inmediato y directo por el cual el deudor contrae su obligación. al celebrar un contrato. es su carácter abstracto y desvinculado totalmente de la personalidad de las partes contratantes. se llega a decir que la causa es el motivo abstracto. sino también en los otros sistemas jurídicos que. No obstante esto. cediendo paso a las concepciones objetivas de la causa del negocio jurídico. no sólo en Francia. Sin embargo. De esta forma. por ello mismo. es la distinción entre la causa de la obligación como elemento del contrato de los motivos que han determinado a las partes a celebrar el contrato y de la noción romana de causa civilis.El punto de partida de esta concepción clásica. como consecuencia lógica. Esta influencia se mantiene aún hoy en Francia. señaladas por los clásicos. La teoría clásica. el común denominador de la causa en las tres categorías contractuales. extraído o impuesto por la naturaleza del contrato y. y por ende se distingue la causa de la obligación en los contratos sinalagmáticos. denominamos sistemas jurídicos causalistas. completamente distinto de los motivos 'concretos y determinantes que han impulsado y decidido a las partes a celebrar el contrato.
sexto y octavo del presente trabajo. habiendo desplazado desde hace mucho tiempo en importancia a la visión clásica. son la Teoría Clásica de la Causa y la Teoría de la Función Económico Social del Negocio Jurídico. que plantea y sugiere un nuevo enfoque del tema. las más importantes. la concepción neocausalista. negando la necesidad de la causa como elemento de existencia del contrato.sistemas jurídicos causalistas. Esta última es la de mayor aceptación en la actualidad. A diferencia de la tesis clásica. impuesto por la naturaleza del contrato. como reacción a la teoría clásica de la causa. como el motivo o móvil abstracto. que determina al deudor a contraer su obligación. Pues bien. o típico. que han dado lugar justamente a tres diferentes orientaciones neocausalistas. en la misma doctrina francesa se elaboraron como respuesta dos nuevas concepciones sobre la causa. La causa objetiva la entienden dentro de dicha orientación en los mismos términos que la tesis clásica. según el neocausalismo. se plantea en tres formas distintas. razón por la cual la trataremos a profundidad en los capítulos cuarto. que no llegó a explicar satisfactoriamente el significado y el rol de la causa en la temática contractual. y que es la predominante actualmente en la doctrina francesa. entiende que la causa no se puede entender adecuadamente alejada de los motivos o móviles concretos y determinantes de la celebración de los contratos. plantea por el contrario la eliminación de la causa como elemento del contrato en los diferentes sistemas jurídicos causalistas. La aproximación de la causa a los motivos. que prefiriendo desentenderse de los problemas y confusiones que originaba la doctrina clásica. La primera orientación neocausalista que nosotros denominamos concepción neocausalista dual. plantea la necesidad de dos distintos conceptos de causa: la causa objetiva y la causa subjetiva. es decir. y la segunda orientación denominada Concepción anticausalista. La primera de ellas. en cuanto a la influencia que han tenido sobre los autores. quinto. mientras que la causa
. denominada Neocausalista. de acuerdo a lo dispuesto en el mismo Código Civil francés.
y que es la que menos seguidores ha tenido no sólo en Francia. a diferencia del neocausalismo dual. aun cuando resulta cómoda en su aplicación. una fundamental importancia y enorme aceptación. sugiere la idea que la causa debe identificarse plenamente con el motivo impulsivo y determinante de la celebración del contrato. razón por la cual muchos autores franceses la han rechazado.subjetiva es concebida como el motivo con reto. Esta concepción neocausalista dual. por lo general común a las dos partes contratantes que han decidido la celebración del contrato. impulsivo
determinante. Por su parte. y tiene ahora aún más. con el fin precisamente de poder sancionar con nulidad los supuestos de causa ilícita y permitir la aplicación de las normas del Código civil francés sobre esta materia. desvinculado de la personalidad de las partes contratantes. la tercera orientación que nosotros denominamos Concepción neocausalista integral. la incorporación de los motivos concretos y determinantes de las partes contratantes. presentando y elaborando otras dos versiones neocausalistas. pero no como teoría que debe explicar en su totalidad el fenómeno causalista en contratos y negocios
. sin embargo. tiene como gran inconveniente el que plantea la existencia de dos nociones distintas de causa. en algunos supuestos. Sin embargo. sino en los demás sistemas causalistas. de forma tal que se pueda llegar a sancionar con nulidad los contratos que tengan una causa ilícita. A pesar que en Francia la concepción neocausalista predominante es la dual. el neocausalismo integral ha tenido. La segunda orientación neocausalista es la que nosotros denominamos Concepción neocausalista pura. la concepción integral ha tenido bastante éxito también. determinaba prácticamente la imposibilidad de encontrar supuestos de causa ilícita y por ende la no aplicación de las normas del Código Civil francés sobre causa ilícita. permite. al señalar que la causa es un motivo abstracto. señala que la causa es siempre el motivo abstracto y típico pero que. en los demás sistemas jurídicos causalistas. lo cual resultaba imposible con la teoría clásica que.
según la cual es preferible desentenderse de la noción de causa como elemento del contrato para evitar confusiones en la disciplina contractual. han decidido en gran número y cada vez con más fuerza. no sólo se elaboraron en Francia las tres orientaciones que conforman la concepción neocausalista. ha perdido totalmente vigencia frente a las concepciones objetivas de la causa del negocio jurídico. que una visión totalmente objetiva de la causa del negocio jurídico y del contrato no permite una visión total y adecuada del fenómeno causalista. De las tres concepciones neocausalistas la que menor éxito ha tenido es sin duda el neocausalismo puro. Se dice por estos autores. Más aún. que la causa. Como reacción a la teoría clásica. pues se entiende por todos los autores que en todo contrato o negocio jurídico habrá siempre un motivo concreto y determinante de la celebración de los mismos. Esta concepción anticausalista tuvo éxito únicamente respecto de la teoría clásica de la causa. los autores que se adhieren a las concepciones objetivas como la de la función económico social y la de la función jurídica. sino que surgió también la concepción o doctrina anticausalista. su origen fue justamente el combatir la noción clásica de causa de la obligación como elemento del contrato. se reconoce por todos que el gran mérito de la misma ha sido justamente el contribuir decididamente al progresivo
. sino también como el propósito práctico de alcanzar u obtener dicha función social o jurídica. no sólo debe ser entendida como la función económico social o función jurídica del negocio. De esta forma. no sólo por identificar totalmente la causa con los motivos. Sin embargo.
satisfactoriamente y a cabalidad el aspecto subjetivo de la causa. y es por ello que en la actualidad se consideran como doctrinas completamente superadas y sin ningún valor respecto del fenómeno causalista. No obstante lo cual.jurídicos. sino porque hace imposible la aplicación de las normas sobre la ausencia de causa. que estudiaremos a profundidad en el capítulo sétimo del presente trabajo.
T. pues se entiende que sólo lo son los que están dirigidos al logro o consecución de una función socialmente relevante. 1943. V. Como se podrá deducir. EMILIO BETTI8. Revista de Derecho Privado. a partir de las ideas de VITTORIO SCIALOJA 9sobre la función socialmente útil del contrato. Según esta doctrina la causa es una noción eminentemente social y se constituye en la razón justificadora del reconocimiento jurídico del negocio. a la satisfacción de una necesidad general de todos los miembros de una determinada comunidad.
neocausalismo en su concepción dual e integral. en Revista de Derecho Privado. construyó y consagró definitivamente la noción de causa como función económico social del negocio jurídico. pudiendo definirse como la función económico social del negocio representada por la síntesis funcional de sus elementos esenciales. A esta confusión y encarnizado debate ha contribuido también el nacimiento. En los planteamientos de esta doctrina es imposible decir que todo acuerdo de voluntades es un contrato. el debate entre causalistas clásicos. 9 SCIALOJA. Emilio. que responda a un interés social. Madrid. trascendente.abandono
. en la doctrina francesa dio lugar a que el mismo sea transportado y alcance a la totalidad de las en doctrinas mayor o de los diferentes medida. en un momento histórico y político particular. anticausalistas y neocausalistas en sus tres direcciones. fruto de la doctrina italiana. Teoría General del Negocio Jurídico.. menor con consiguiente
oscurecimiento del panorama doctrinario sobre la causa del contrato y del negocio jurídico. “La reforma de los códigos de derecho privado en Italia”. significó asimismo que se acentuara el grado de
BETTI. es decir. Función que por ser socialmente útil es recepcionada por el ordenamiento jurídico como causa de los diferentes negocios jurídicos. Como se podrá ir comprendiendo. X. y enorme difusión actual en los diferentes sistemas jurídicos causalistas. la difusión de esta doctrina sobre la causa del negocio jurídico. 1923. sistemas el jurídicos causalistas. de las concepciones objetivas sobre la causa del negocio jurídico. Madrid. Así.
pero dejando de lado cualquier significado social de la misma. planteando de esta manera un sistema de control de la autonomía
Ob. naciendo así la teoría de la función jurídica del negocio jurídico. La teoría de la función jurídica destaca fundamentalmente la función ordenadora del Derecho en el campo de los negocios jurídicos y contratos. pues se trataba de una noción completamente distinta a las orientaciones francesas. de forma tal que se deba entender la causa solamente como la función jurídica. pues se entendió que resultaba muy peligroso hacer de la causa un mecanismo de control de los fines perseguidos por los particulares al celebrar negocios jurídicos y contratos. sino que se encontraba en el mismo negocio jurídico como operación económica. que postulaba un control distinto sobre los actos de autonomía privada. pues además de la licitud. se siguió hablando de causa como función económico social. y como reacción a esta teoría sobre la causa. a un interés general..confusión y oscurecimiento de la doctrina de la causa dentro del marco de la teoría general del contrato y del negocio jurídico. que correspondía al aspecto psicológico de los contratantes. en el sentido que sólo son vinculantes jurídicamente aquellas conductas previstas en el ordenamiento jurídico como tales. pero dándole un contenido distinto al planteado por dicho autor. condenándolos siempre a la búsqueda de fines o funciones socialmente útiles. pero ya no como una función que responda a un interés social. La doctrina italiana posterior a BETII10 recepcionó el concepto de causa como función económico social. debía imponerse como límite el de la utilidad social para el reconocimiento jurídico de los mismos. para ocuparse única y exclusivamente del aspecto jurídico. Del mismo modo. en un aspecto completamente externo a las motivaciones de los particulares. En este sentido. es decir. y que entendía que la causa no era un motivo abstracto o concreto. Cit. Betti
. surgió en la misma doctrina italiana una concepción que señala que se debe mantener la noción de causa como función.
como se podrá apreciar. Adicionalmente. debatido y confuso. Acentuado también por el hecho que entre los mismos autores que siguen las diferentes concepciones objetivas. y su conocimiento implica conocer a profundidad cada una de las diferentes concepciones sobre la causa que han sido elaboradas. que han tenido mucho eco en las doctrinas de los diferentes sistemas jurídicos causalistas. a través del análisis profundo de las opiniones de los autores más representativos. como lo hemos mencionado brevemente en la parte introductoria. hay quienes piensan que la causa debe ser únicamente una noción de carácter objetivo. se suman también las críticas de que han sido objeto las mismas por parte de importantísimos juristas italianos. Por ello. Se diferenciaban ambas concepciones italianas. que han postulado casi siempre una concepción neocausalista de la causa del contrato y del negocio jurídico.privada más riguroso que el delineado incluso por la teoría de la función económico social como fue entendida por EMILIO BETII. originándose un arduo debate en la doctrina. de las doctrinas francesas que no plantean en absoluto ningún límite adicional al de la licitud de los contratos. conocer las semejanzas y diferencias entre las mismas y sus puntos débiles y virtudes. en el presente trabajo. el panorama doctrinario sobre la causa del negocio jurídico y del contrato es uno sumamente amplio. De esta manera. A estas tres nuevas concepciones sobre la causa de carácter objetivo. de la permanente comparación de las mismas y de los diferentes matices y
. serán analizadas todas y cada una de las diferentes concepciones sobre la causa. sin ninguna vinculación con los motivos concretos y hay otros que consideran que debe darse cabida a las motivaciones concretas y particulares para entender a cabalidad el fenómeno causalista. Esto implica a su vez conocer el exacto sentido de 'las opiniones de los autores cuyas obras han sido la base teórica de cada una de ellas. debe tenerse también en cuenta la doctrina de los Tribunales.
.opiniones críticas que se han presentado respecto de ellas en los diferentes sistemas jurídicos causalistas.
pues se trata de un tema cuyo contenido es tan confuso y oscuro como el de la causa. lo constituye el referente a la teoría general del negocio jurídico y fundamentalmente el relativo al concepto mismo del negocio jurídico.CAPÍTULO III LA IMPORTANCIA DE LA NOCION DE CAUSA DEL NEGOCIO JURIDICO
Dentro del derecho civil uno de los temas más abstractos y generales. y debatidos también. Son muchas las corrientes doctrinarias y opiniones sobre el concepto mismo del negocio jurídico. objeto presente trabajo. en concordancia o correspondencia con el propósito de los sujetos. todas las corrientes doctrinarias sobre el negocio jurídico coinciden en que se trata de los comportamientos o conductas del hombre que son capaces de producir consecuencias jurídicas. pero bajo la denominación francesa de Acto Jurídico. que haciendo abstracción de diferentes detalles y matices. Negocio jurídico que en nuestro Código civil actual se encuentra regulado. Propósito que para unos debe ser jurídico. puede decirse. Sin embargo. que es y ha sido sin duda alguna uno de los tema preferidos de la doctrina alemana. italiana y española. derivada de la doctrina clásica francesa. siendo por ende vinculantes jurídicamente. para otros simplemente práctico y para otros
que es el elemento principal del negocio. sin una adecuada concepción sobre la causa. los autores que desarrollan la teoría del negocio jurídico. como consecuencia de la valoración que realiza el ordenamiento jurídico de dichos propósitos. en concordancia con el resultado práctico buscado por el sujeto o sujetos que lo hubieran celebrado. a las motivaciones de los particulares y su respectiva valoración y calificación por parte del sistema jurídico. En nuestra opinión sin una exacta noción sobre la causa es imposible distinguir el negocio jurídico del acto jurídico en sentido estricto. referido. Realmente no se puede entender a cabalidad las manifestaciones de la autonomía privada como actos de voluntad jurídica mente vinculantes dentro del campo de las relaciones económico sociales. además de la declaración o manifestación de voluntad. pues es en base a ese propósito que la norma jurídica atribuye los diferentes efectos jurídicos. Desde nuestro punto de vista. el negocio jurídico es el comportamiento o conducta del sujeto o sujetos que produce efectos jurídicos. Esto se debe a que la doctrina de la causa es justamente el tema que se ocupa del análisis de este aspecto fundamental del negocio jurídico dentro del marco de su teoría general. como ya se ha indicado.práctico pero con conciencia de la protección del ordenamiento jurídico. señalan que. conviene decirlo de inmediato. Vinculación que se manifiesta necesariamente en el rol fundamental que cumple la causa dentro de la construcción del concepto del negocio jurídico.
. Pues bien. distinción que es de carácter fundamental dentro de la doctrina general del negocio jurídico. En otras palabras. el mismo implica un propósito de lo sujetos que lo celebran. la importancia de la doctrina de la causa radica fundamentalmente en la íntima vinculación que existe y ha existido siempre entre la noción de causa y la del negocio jurídico y por ende con la del contrato.
ha traído como consecuencia el que la gran mayoría de estudiosos del negocio jurídico y de los contratos hayan preferido desvincular estas materias y desarrollar en forma independiente su noción de negocio jurídico y de contrato. Para otro gran sector de tratadistas la causa es un elemento objetivo completamente independiente de los motivos. o que existen dos nociones de causa. Algunos otros por el contrario. es consecuencia directa de la gran cantidad de teorías que se han elaborado sobre la misma en los diversos sistemas jurídicos causalistas.
. o la función jurídica. piensan que la causa es un elemento objetivo que permite la incorporación de determinados motivos de las partes. variedad o intrascendencia. según se ha visto antes. algunas de las cuales son relevantes para el ordenamiento jurídico y otras resultan completamente irrelevantes por su intimidad. o la razón justificadora de la eficacia jurídica de determinados comportamientos de los sujetos. la razón de ser. su noción de causa. Desgraciadamente la enorme dificultad teórica que implica el estudio de este aspecto del negocio jurídico. la intención practica típica que ha determinado a una persona a celebrar un determinado negocio jurídico. para otros el móvil concreto. Existen igualmente ciertos autores que consideran que deben haber. La enorme dificultad que se observa al estudiar el concepto de causa y su función en el negocio jurídico. pues se ha entendido desde siempre que no todas las conductas del sujeto en su vida de relación social pueden o merecen producir consecuencias o efectos jurídicos. una causa objetiva y una causa subjetiva. el fundamento. según lo hemos indicado también.No se puede dudar que todo acto voluntario del hombre. impulsivo y determinante. para ciertos especialistas la causa es un motivo abstracto. en el ámbito jurídico o no. Es por ello precisamente que desde el Derecho Romano se ha buscado examinar el origen. o la función económico social del negocio jurídico. Así. es siempre determinado por una serie de motivaciones. viendo en ella la finalidad típica del negocio. y de otro lado.
. enigmático. o en el significado social de cada negocio jurídico. De las múltiples teorías elaboradas sobre la noción de causa del negocio jurídico. o más claro aún. del cual es preferible no hablar para evitar enojosas y absurdas discusiones teóricas. se puede observar con tranquilidad que la causa es uno de las nociones más importantes y simples de la doctrina general del negocio jurídico y del contrato.Toda esta enorme dificultad teórica es real y debe ser enfrentada al estudiar la noción de causa dentro de la teoría general del negocio jurídico. del conjunto de normas dedicadas a la causa en el derecho positivo de los distintos sistemas causalistas. a pesar de la gran dificultad que encierra. Todo lo expuesto anteriormente. Esto significa que si se examina el contenido de cada una de las teorías sobre la causa con sumo cuidado. dado que en su gran mayoría estas teorías nos dan una visión incompleta e insuficiente de la causa. complicadísimo. ya que la causa. Una vez que esa meta se ha logrado. La causa no es pues un concepto puramente teórico. o la base del reconocimiento jurídico y eficacia jurídica del negocio jurídico. son muy pocas las que merecen el calificativo de adecuadas. y es precisamente esta misma dificultad la que ha originado el prejuicio de que la causa es un concepto misterioso. pues para algunas orientaciones la razón justificadora del carácter vinculante de los mismos se encuentra en las simples declaraciones de voluntad realizadas con propósito jurídico y para otras en el tipo legal. no es un concepto difícil de entender y comprender. se podrá avanzar con pie firme. nos revela también que el estudio de la causa no puede realizarse en forma independiente de la concepción legal sobre la misma. Esto último felizmente no es cierto. tal como fue regulada en los códigos civiles de los sistemas causalistas. Consecuencia de este interminable debate sobre la misma noción de causa es el hecho que tampoco existe uniformidad sobre el fundamento jurídico. en la utilidad social. oscuro. hasta llegar a una concepción clara que nos dé una visión completa del rol de la causa en los sistemas jurídicos causalistas.
fue muy frecuente hasta ese momento el referirse a la causa como un tema muy complicado y sofisticado del cual era preferible no decir prácticamente nada. Un último punto que debe ser destacado es el relativo a la vinculación de la causa con otras materias de la teoría general del negocio jurídico. Como consecuencia de ello. habiendo estado debidamente amparados hasta antes de la vigencia del Código Civil de 1984. de las modalidades. para otros constituye uña materia que está íntimamente vinculada no sólo como noción del negocio. Incluso se ha calificado siempre todo intento de estudiar la causa como algo esotérico y excéntrico. En nuestro medio la mayor parte de los especialistas y profesores universitarios de Derecho Civil han preferido desentenderse del tema de la causa. como consecuencia lógica. de la ineficacia funcional. de los negocios anómalos. La mayor parte de estos puntos de vista son exactos.deba ser desarrollado con independencia de las normas legales. se manifiesta también en otras materias del negocio jurídico y de la doctrina general del contrato. etc. no sólo debido a los reducidos esfuerzos de algunos especialistas en nuestra doctrina. de la interpretación de los actos negociales. es un concepto íntimamente vinculado con el derecho positivo de los diversos sistemas causalistas. es consecuencia directa de lo confuso y difícil de su panorama doctrinario. principalmente en el hecho de que el derogado Código Civil de 1936 no incorporó la causa dentro de los elementos del acto jurídico. sino con las teorías de los vicios de la voluntad. Como resulta evidente esta actitud negativa hacia la causa del contrato y del acto jurídico. ni del contrato. de la conversión. sino por el contrario. alejado de la realidad. que no puede conducir a ninguna solución práctica satisfactoria. Para algunos estudiosos la causa es únicamente un aspecto de la construcción negocial o contractual. de la alteración de la relación jurídica negocial. esta equivocada visión está cambiando. sin embargo. Felizmente. y en las aulas
. ello no debe hacer perder la perspectiva en el sentido que el rol fundamental de la causa se manifiesta en la construcción del concepto del negocio jurídico y por ende.
universitarias por las enseñanzas de algunos profesores de Derecho civil. vale la pena insistir que con el nuevo Código Civil la situación ha cambiado radicalmente siendo por ello menos importante estudiar la nación de causa del negocio jurídico. a fin de poder entender adecuadamente la concepción del acto jurídico dentro de nuestro sistema jurídico y en el entendimiento que la figura regulada es la del negocio jurídico. que el estudio de la causa es imprescindible en nuestro sistema jurídico desde el momento que el Código Civil vigente ha establecido en su artículo 140 que para la validez del acto jurídico se requiere un fin lícito. pero que se denomina acto jurídico en respeto a la tradición jurídica nacional. Esto permitirá una aplicación jurisprudencial adecuada. sino fundamentalmente por la circunstancia que el vigente Código Civil ha considerado la causa dentro de los elementos de validez del acto jurídico. Por el contrario. pasando de esta manera a ser la causa no sólo un importante aspecto conceptual que debe ser estudiado y definido. que resulta muy interesante y atractivo aclarar. por la simple razón que dicho código no la consideró dentro los elementos de validez del acto jurídico. La mejor prueba de la gran utilidad práctica de la noción de causa en los diversos sistemas jurídicos causalistas lo constituye el extraordinario desarrollo y aplicación jurisprudencial de este concepto para invalidar negocios jurídicos y contratos por ausencia de causa y
. que a la fecha no tenemos. Sin embargo. En otros términos. no sólo por su importancia doctrina. el problema de la causa no se presentó durante la vigencia del Código Civil de 1936. sino fundamentalmente por su significado legal. el tema de la causa y su construcción doctrinaria es de importancia fundamental en nuestro medio jurídico no sólo por el debate existente. aunque todavía no se tome conciencia exacta de ello. sino fundamentalmente porque se sabe. sino un aspecto legal cuyo significado y función debe ser aclarado. esto a su vez determinó que nos desentendiéramos del estudio de la misma y en muchos casos de cualquier referencia al tema. aplicable al contrato.
fundamentalmente por causa ilícita. En este sentido. consideramos que el primer gran paso para este desenvolvimiento jurisprudencial es la difusión académica de la doctrina de la causa. Esperamos ue el mismo desarrollo práctico de la causa se produzca en el más breve plazo en nuestra jurisprudencia.
. Con nuestro trabajo esperamos contribuir también en alguna forma a este propósito.
y menos aún puede concebirse como un motivo abstracto o concreto.monografias.CAPÍTULO IV TEORIAS SOBRE LA NOCION DE CAUSA
“Como ya lo hemos advertido. o del contrato. ésta se encuentra referida a la función jurídica o al tipo legal entendido como el esquema formal de la
El Origen de los Negocios Jurídicos en:
http://www. con independencia de la personalidad celebrado11. por el contrario.com/trabajos12/romandos/romandos. Dentro de esta orientación objetiva sobre la causa del negocio jurídico. Para algunas orientaciones doctrinales la causa es el motivo concreto para que ha determinado la celebración del negocio o contrato. pero de naturaleza abstracta y objetiva. de forma tal que en todos los negocios de una misma clase o tipo la causa será siempre la misma. son muchas las teorías que se han elaborado sobre la causa de los actos de la autonomía privada. mientras que para otra corriente la causa es un motivo.” de los sujetos que los hubieran
Para otros.shtml
. la causa no tiene nada de subjetiva. pues debe estar referida a la estructura misma del negocio jurídico y estar completamente desligada de las motivaciones y deseos particulares de los sujetos. ya se trate del negocio jurídico.
en el aspecto psicológico de los declarantes o contratantes. por consiguiente. La causa es. dos grandes teorías: la teoría clásica de la causa. Dentro de las orientaciones subjetivas encontramos. Teorías unitarias Para las teorías subjetivas la causa es un elemento o requisito del negocio o contrato. o al significado social de las conductas que determinan su valor como negocios jurídicos. pues. cuando no debe olvidarse que según la teoría clásica la causa es el motivo impuesto por la naturaleza del contrato. Teorías objetivas 3. dominante en la doctrina española tradicional. dada la gran difusión que tuvo desde su creación por los primeros comentaristas del Código Civil francés hasta nuestros días en menor grado en la moderna doctrina española. pues. dejando por ello mismo de ser simples actos del hombre intrascendentes jurídicamente. o a título gratuito. siempre idéntico en todos los contratos de una misma naturaleza. sino también objetiva. para estas concepciones el elemento psicológico que ha determinado al sujeto o sujetos a declarar su voluntad de celebrar un determinado tipo o clase de negocio jurídico o contrato.operación negocial establecido en la norma jurídica para la validez de determinados negocios jurídicos. real. que será objeto de un estudio profundo y bastante amplio. que se ha adherido mayoritariamente a las concepciones unitarias. Para estos la causa no sólo debe tener aspectos subjetivos. Teorías subjetivas 2. o en un móvil abstracto. La causa se ubica. sino a los sujetos que los han celebrado. pues será diferente según estemos frente a un contrato sinalagmático. y completamente desaparecida en
. subjetivo o psicológico. no es algo que pertenezca al mismo negocio jurídico o contrato. que consiste en un móvil concreto o impulsivo y determinante de la celebración del negocio o contrato. Sin embargo haciendo abstracción de puntos de vista accesorios y secundarios podemos agrupar todas las teorías existen en tres grandes grupos: 1.
que se ubica dentro de la propia naturaleza del negocio jurídico y que es completamente distinguible de los motivos personales de las partes. mientras que el neocausalismo integral sostiene la idea que además del motivo abstracto. Cada negocio jurídico se distingue de los otros por su respectiva causa. sino dentro del mismo negocio jurídico. Las orientaciones neocausalistas tienen como común denominador el plantear una aproximación de la noción de causa del contrato a la noción de motivo concreto y determinante.
. Para todas estas orientaciones. conformada por tres diferentes orientaciones o teorías. la causa es algo completamente objetivo. la causa debe estar también conformada por los motivos concretos. Si no hay causa no habrá negocio jurídico. existirá la posibilidad para su autor de retractarse y de no de verse obligado a cumplir lo prometido. Al estudiar.la doctrina italiana posterior al Código Civil de 1942. las concepciones objetivas estudiaremos la teoría de la finalidad típica del negocio o de la función jurídica y la teoría de la función económico social. que es la predominante en la moderna doctrina italiana. aunque dominante también en la misma doctrina italiana bajo el imperio de su Código Civil de 1865. que fueron elaboradas por juristas franceses sobre la base de los repertorios de jurisprudencia de ese país. La concepción neocausalista dual plantea esta aproximación señalando que deben haber dos nociones de causa: la causa objetiva que corresponde al motivo abstracto y la causa subjetiva que corresponde al motivo concreto. la concepción neocausalista pura plantea la total identificación entre causa y motivo concreto y determinante. La segunda teoría subjetiva es la denominada concepción neocausalista. Por su parte. cuando se constituyan en la razón única y exclusiva de la celebración del contrato. La causa es el elemento del negocio que justifica su naturaleza de acto de voluntad protegido por el Derecho. se tratará de una simple promesa o declaración de voluntad sin fuerza vinculante. por su parte. La causa ya no se ubica dentro del aspecto psicológico de los sujetos.
debido a que permiten una mejor comprensión de la figura del negocio jurídico. el móvil que ha determinado a un sujeto a declarar su voluntad. Sin embargo. a tenor de lo dispuesto en el inciso cuarto de su artículo 219. que supone necesariamente la valoración de los móviles ilícitos incorporados a la estructura del negocio o contrato. y la causa según su normatividad en los diversos sistemas jurídicos causa listas supone la posibilidad de invalidar un negocio o contrato por ilicitud precisamente en la causa.no permite por el contrario la configuración adecuada de un supuesto de ausencia de causa. hipótesis que sí es explicada satisfactoriamente mediante una concepción objetiva de la causa. contemplada también en los códigos causalistas como una causal de nulidad del contrato o negocio. desde hace algún tiempo. han llevado a algunos autores a pensar en la causa de modo distinto. cuando el negocio jurídico de que se trate no reúna los elementos o requisitos necesarios para su función. No debe olvidarse que para el Código civil peruano el fin lícito constituye una de las causal es de nulidad del acto jurídico. que puede explicar adecuadamente el supuesto de causa ilícita -al ser dentro de esta orientación la causa precisamente un motivo. Una concepción subjetiva de la causa. a partir del código civil
. cada vez con más fuerza.Estas concepciones objetivas han merecido mayor atención de la moderna doctrina. considerados por la unanimidad de los autores como irrelevantes jurídicamente. que la noción de causa recogida en los códigos civiles. Estas incongruencias que se traducen en una perspectiva incompleta e inadecuada de la noción la causa desde un punto de vista netamente objetivo o subjetivo. y principalmente por que permiten distinguir nítidamente la causa de los simples motivos. resultará un supuesto de ausencia de causa. en la moderna doctrina se viene señalando. Por ello. principalmente italiana y también española. ya que al ser la causa. como acto de voluntad valorado por el Derecho. para esta orientación. no han posibilitado la configuración adecuada del concepto de causa ilícita. el elemento que distingue un negocio de otro.
no puede ser una noción meramente objetiva o subjetiva. sino una que encierre o que involucre estos dos aspectos.francés. de forma tal que el aspecto objetivo posibilite sancionar la ausencia de causa y el aspecto subjetivo la ilicitud de la causa.
• • El negocio jurídico como categoría legislativa es un conjunto de reglas regulado en una Parte General de un Código Civil. • El concepto de negocio jurídico en el CC no comporta la prohibición de usar otros conceptos. y. asimismo es un acto vinculante de privada reglamentación de intereses (concepción axiológica). Pero también es un acto programático (concepción programática) y un acto de comunicación social (concepción performativa). En sentido diverso. El negocio jurídico como categoría legislativa se aplica a las Partes Especiales de un Código Civil en cuanto sea compatible con su naturaleza jurídica. modifica o extingue normas jurídicas (concepción normativa) que constituye un ordenamiento jurídico (concepción institucional). Ello también se aplica a los confusos conceptos mixtos desarrollados por un sector de la doctrina nacional y por el propio Tribunal Constitucional. Es necesario conocer cada uno de los conceptos a fin de utilizarlos coherentemente. • El CC no ha regulado el negocio jurídico como categoría legislativa aunque contenga un libro autónomo. No basta regular un libro particular porque sus reglas deben tener la fuerza de aplicación general a todos los actos jurídicos.CONCLUSIONES
• El negocio jurídico como categoría lógica es un conjunto de conceptos de aplicación general. • El Libro II del CC es una Parte General para el Derecho de los contratos aplicable a las Partes Especiales de otros contratos y a las legislaciones especiales que regulan otro tipo de contratos. el CC ha regulado el contrato como categoría legislativa. Quizá el negocio jurídico como categoría legislativa se ha convertido en categoría historiográfica porque en la praxis sus normas solamente se aplican al contrato. 57
. La historia jurídica dirá la última palabra. Para nosotros el negocio jurídico es un acto que produce.
El CC eligió el modelo más confuso y menos protector sobre la lesión enorme. La importación del remedio de la rescisión al CC es una prueba del desconocimiento por parte del legislador peruano de la categoría lógica del negocio jurídico.
Un ejemplo de la utilidad del negocio jurídico como categoría lógica es la regulación de la lesión enorme.
El negocio jurídico como categoría lógica es útil para los operadores jurídicos aunque no exista una Parte General de negocio jurídico en el CC.
. En tal sentido se recomienda la adopción de la teoría del negocio jurídico a fin de dar un mejor tratamiento en el Código Civil. en la forma mínima de una prestación de asentimiento y/o consentimiento (salvo naturalmente los conocidos límites del orden público y de la buena costumbre)”.RECOMENDACIONES
El negocio jurídico puede recuperar su especificidad y autonomía respecto al contrato “si se considera las formas de tutela de los valores e intereses constitucionalmente relevantes” y las “formas de tutela preventiva postulando la necesaria participación del sujeto.
Página de Internet: El Origen de los Negocios Jurídicos en: http://www. 1923. Editorial Montecorvo. 1943.. “La reforma de los códigos de derecho privado en Italia”. “El Negocio Jurídico”. T. en Revista de Derecho Privado.A. Editorial de la PUCP.com/trabajos12/romandos/romandos..shtml
. Revista de Derecho Privado. BETTI. Madrid. Rómulo Morales Hervias. V. Editorial Grijley. LIZARDO TABOADA CORDOVA. Lima – Perú. Lima-Perú. Nuevas Perspectivas del Negocio Jurídico.monografias.BIBLIOGRAFÍA
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