Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/penal/penal-II/2012/as201212150.htm
Timestamp: 2019-03-21 01:47:58
Document Index: 8269011

Matched Legal Cases: ['artículo 12', 'artículo 16', 'artículo 1', 'artículo 16', 'artículo 389', 'artículo 413']

201207-Sala Penal Segunda-2-150
AUTO SUPREMO Nº 150/2012-RRC
Sucre, 5 de julio de 2012
Expediente : La Paz 57/2012
Parte acusadora : Ministerio Público y Defensoría de la Niñez y
Parte imputada : Nicolás Quilla Ramos
El recurso de casación interpuesto por Nicolás Quilla Ramos cursante de fs. 392 a 394, mediante el cual impugna el Auto de Vista 09/2012 de 16 de febrero, que cursa de fs. 380 a 385, pronunciado por la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público y la Defensoría de la Niñez y Adolescencia contra el ahora recurrente, por la comisión del delito de Violación, previsto y sancionado por el art. 308 del Código Penal (CP).
1.- Elías Bueno Saavedra, Fiscal de Materia, por Resolución cursante de fs. 1 a 3, presentó acusación contra Nicolás Quilla Ramos, por la comisión del delito de Violación; por su parte la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, presentó acusación particular en representación de la víctima adolescente, por la comisión del delito de Violación de Niño, Niña o Adolescente previsto y sancionado por el art. 308 Bis del CP. A consecuencia de los hechos descritos en la acusación, el Tribunal Primero de Sentencia del Distrito Judicial de La Paz, desarrolló el juicio oral, público y contradictorio, instancia que pronunció la Sentencia condenatoria 35/2010 de 13 de agosto, cursante de fs. 307 a 330, declarando al imputado, autor de la comisión del delito de Violación previsto y sancionado por el art. 308 del CP, imponiéndole la pena de quince años de presidio, y declarándolo absuelto de la comisión del delito de Violación de Niño, Niña o Adolescente y su agravante.
2.- Contra la citada Sentencia, el imputado Nicolás Quilla Ramos, por memorial cursante de fs. 341 a 344, interpuso recurso de apelación restringida; remitido el proceso ante el ad quem, ese Tribunal dictó el Auto de Vista 09/2012, mediante el cual declaró IMPROCEDENTE el recurso de apelación restringida, consiguientemente confirmó la Sentencia condenatoria.
I.2 Motivos del recurso
Del memorial del recurso de casación interpuesto por el recurrente que cursa de fs. 392 a 394, como del Auto Supremo 117/2012-RA de 12 de junio, se extraen como motivos a ser analizados en la presente Resolución, los siguientes:
Con la mención de que interpone el presente recurso por la falta de análisis de los cuatro defectos de Sentencia mencionados en apelación restringida, señaló los siguientes motivos a ser analizados en la presente Resolución:
1. Denuncia que el Tribunal de apelación, no observó el art. 160 del CPP, en cuanto a la introducción ilegal del dictamen pericial de laboratorio de genética forense, que dispone que todas las actuaciones procesales necesariamente tienen que ser conocidas por las partes, en su caso, nunca supo dónde y cuándo se tomó muestras de sangre a la menor con las que fue elaborado el dictamen pericial, prueba que fue principal elemento para que sea condenado como autor del delito de Violación, aspecto sobre el cual señala que invocó el precedente contradictorio contenido en el Auto Supremo 26 de 26 de enero de 2007.
2. Denuncia que las pruebas no han sido valoradas en su conjunto y que por ello no existe prueba plena en su contra, señalando que también adjuntó el Auto Supremo 537 de 17 de noviembre de 2006, referido a que los Jueces y Tribunales de Sentencia son los que reciben las pruebas de manera directa y determinan los hechos, poniendo en aplicación principios de experiencia, conocimiento, legalidad y lógica.
3. Finalmente, indica que adjuntó el Auto Supremo 17 de 26 de enero de 2007, "que es contrario a la Sentencia dictada en el presente caso, porque dicho Auto en una situación similar, donde hubo valoración defectuosa de la prueba, anuló la Sentencia y ordenó reposición del juicio" (sic).
Con fundamento en el art. 419 del CPP, solicitó se deje sin efecto el Auto de Vista recurrido, y se dicte una "nueva resolución conforme a la doctrina legal aplicable, por existir contradicción con los precedentes invocados" (sic)
Mediante Auto Supremo 117/2012-RA de 12 de junio, este Tribunal declaró ADMISIBLE el recurso de casación interpuesto por los recurrentes, en relación a los motivos expuestos precedentemente.
Concluido el juicio oral y conforme consta en obrados de fs. 307 a 330, el Tribunal Cuarto de Sentencia, declaró a Nicolás Quilla Ramos, autor de la comisión del delito de Violación, previsto y sancionado en el art. 308 del CP, condenándolo a la pena de quince años de presidio, más costas a calificarse en ejecución de Sentencia; asimismo, le absuelve de la comisión de los delitos de violación de Niño, Niña o Adolescente y su agravante.
Notificado con tal determinación, Nicolás Quilla Ramos, planteó apelación restringida (fs. 341 a 344), denunciando:
Defecto absoluto previsto en el art. 169.3) y 4) del CPP, que la prueba consistente en el dictamen pericial de laboratorio de genética forense (0282/10), que fue valorada en Sentencia, fue obtenida sin cumplir (en lo concerniente a la toma de muestra), con lo dispuesto por los arts. 160, 161 y 162 del CPP; es decir falta de notificaciones, por lo que no podía ser introducida al juicio, hasta que sea de su conocimiento de dónde, cuando y de qué manera se tomó la muestra para obtener ese dictamen Fiscal.
Como segundo motivo del recuso de apelación restringida, señaló que dentro del proceso ninguno de los tres testigos ofrecidos por la Fiscalía identificaron plenamente al imputado, por lo que considera vulnerado el art. 370 inc. 2) del CPP, que señala como defecto de la Sentencia que el imputado no esté suficientemente individualizado.
También denuncia como defecto de la Sentencia, que ésta se basó en hechos inexistentes o no acreditados o en valoración defectuosa de la prueba (art. 370 inc. 6) del CPP, por que en su criterio existió contradicción entre las declaraciones de los testigos de parte del Ministerio Público y acusación particular, porque existiría duda respecto a las fechas y ocasiones en que presuntamente hubiera sucedido el hecho, y también respecto a los días en que la menor salía y retornaba de su trabajo.
II.3. Por Auto de Vista 09/2012 de 16 de febrero, declaró improcedente el recurso de apelación restringida y confirmó la Sentencia bajo el siguiente fundamento: 1) El recurrente debe recordar la finalidad del recurso de casación como fue explicado precedentemente, así como la imposibilidad de que el Tribunal de apelación pueda revisar las pruebas, en este caso la declaración de la menor y el certificado médico forense, por cuanto el Tribunal de apelación no se encuentra facultado para revalorizar la prueba, al respecto se remite a la doctrina contenida en el Auto Supremo 353 de 29 de agosto de 2006. "A lo afirmado, se suma el hecho de que la cuestionante del imputado resulta ser una simple conjetura" (sic); 2) Respecto a que no se le hubiera notificado con el actuado de toma de muestra de la menor, y que el peritaje fue elaborado sin cumplir con los requisitos para la toma de muestra de la menor, el Tribunal de apelación consideró que el peritaje fue realizado con el conocimiento pleno de las partes y el Tribunal, por cuanto de fs. 289 a 290 vta., cursa la orden judicial de practicarse la ampliación de pericia, así como los actuados del juramento del perito (fs. 293 a 294), que eran de conocimiento del imputado y su abogado; consiguientemente, atendiendo las características del juicio oral, así como el mandato de la última parte del art. 160 del CPP, mal se puede exigir notificación expresa, por cuanto inclusive el abogado defensor del imputado, accedió al examen complementario al afirmar expresamente: "a lo que dispone su autoridad" (fs. 293 vta.). Sobre el particular el imputado no hace mención a cuales son sus derechos y garantías
vulnerados y cuales los artículos y normas legales violentadas; 3) Sobre el reclamo de falta de individualización del imputado, corresponde afirmar que no es evidente, por cuanto en base a los datos proporcionados por la víctima y los testigos, el Ministerio Público y la Defensoría y el propio Tribunal responsable de emitir la Sentencia, llegaron a individualizar plenamente al imputado como responsable del ilícito de Violación, en dicha labor se llegó a establecer que se trata de Nicolás Quilla Ramos; 4) Sobre la denuncia sustentada el art. 370 inc. 4) del CPP, respecto a que el peritaje se introdujo al juicio sin las notificaciones que debían realizarse al imputado, cabe señalar que como el imputado reconoció dicha determinación se la tomó en audiencia pública y así consta en las actas cursantes a fs. 290 y vta. y de fs. 293 a 294, consiguientemente al haber estado presente en audiencia ya no se requería notificación alguna, acorde a lo que determina el art. 160 del CPP, además en este acápite, el apelante nuevamente incumple con las exigencias del art. 408 del CPP; 5) Sobre la denuncia de que la Sentencia se basó en hechos inexistentes y no acreditados, conviene señalar que tampoco es evidente, por cuanto el ilícito sí se produjo, lo que fue acreditado en las investigaciones y en etapa de juicio; y, 6) En cuanto a los precedentes invocados, el Tribunal de apelación señaló que el Auto Supremo 26 de 26 de enero de 2007, no es aplicable al caso presente, por cuanto no hace mención a los defectos de Sentencia; respecto al Auto Supremo 537 de 17 de noviembre de 2006, señaló que precisamente el Tribunal de alzada en los puntos 1 y 5 del Auto de Vista cumplió al haber constatado vía control que el Tribunal Cuarto de Sentencia ha efectuado una valoración correcta de la prueba acorde a las reglas de la sana crítica; Con relación al Auto Supremo 17 de 26 de enero de 2007, el Tribunal de apelación también determinó que no es aplicable en razón a que no se advirtió en los de la materia una defectuosa valoración de la prueba por parte del Tribunal.
III. VERIFICACIÓN DE LA EXISTENCIA DE CONTRADICCION
III.1. De los precedentes contradictorios citados
El recurrente citó como precedentes contradictorios los Autos Supremos 26 de 26 de enero de 2007; 537 de 17 de noviembre de 2006 y 17 de 26 de enero de 2007, a los que corresponde remitirnos a objeto del análisis establecido en el art. 419 del CPP:
En primera instancia se ingresa al análisis del Auto Supremo 26 de 26 de enero de 2007, que fue citado por el recurrente, para fundamentar su denuncia en sentido de que no conoció cuándo ni dónde se produjo la actuación procesal referida a la muestra de sangre de la víctima; dicho Auto Supremo fue emitido dentro de un proceso seguido por el delito de violación, en el que la Corte Suprema de Justicia, estableció la falta de notificación a la víctima y al Ministerio Público con el Auto de Vista, impidiéndoles conocer los fundamentos de tal Resolución, y en su caso la posibilidad de impugnarla, en base a dicho criterio, estableció doctrina legal que señala que conforme al art. 160 del CPP: "...una vez dictado el Auto de Vista el Tribunal a quo tiene la obligación de notificar debidamente, al imputado o imputados, al Ministerio Público, y al o los querellantes y/o víctimas, preservando la igualdad procesal (artículo 12 Código de Procedimiento Penal), el debido proceso (artículo 16-IV Constitución Política del Estado artículo 1 del Código de Procedimiento Penal), el derecho a la defensa
(artículo 16-II Constitución Política del Estado, artículos 8, 9 Código de Procedimiento Penal), el derecho al recurso (artículo 389 Código de Procedimiento Penal) y el derecho al acceso a la justicia (artículos 11, 77, 398 Código de Procedimiento Penal)", y que en caso de no procederse de esa manera constituye defecto absoluto insubsanable, porque sólo el efectivo conocimiento de las resoluciones judiciales asegura que no se provoque indefensión en la tramitación y resolución de todo proceso.
El recurrente también citó como precedente contradictorio el Auto Supremo 537 de 17 de noviembre de 2006, para sustentar su denuncia referida a que la prueba no fue valorada en su conjunto y que por consiguiente no existiría prueba plena en su contra; Dicho Auto Supremo, fue emitido dentro de un proceso seguido por el delito de despojo, en el que se denunció revalorización de la prueba por parte del Tribunal de alzada, denuncia que evidenciada por la Corte Suprema de Justicia, estableció doctrina legal en sentido de: "...que el Tribunal de Casación mediante líneas jurisprudenciales a uniformado la jurisprudencia, conformando la línea jurisprudencial referido a la valoración de la prueba que es de exclusiva competencia del Juez o Tribunal de Sentencia, porque dichas autoridades son los que perciben cómo se produce la prueba entre la contradicción de las partes; mientras que el nuevo sistema procesal penal no contempla la doble instancia o segunda instancia, razón por el que el Tribunal de Apelación no puede revalorizar la prueba, caso contrario atenta contra el derecho a la defensa, el debido proceso, la seguridad jurídica y la tutela judicial efectiva".
Por último, el recurrente invocó el Auto Supremo 17 de 26 de enero de 2007, para fundamentar su denuncia de valoración defectuosa de la prueba; el mencionado Auto Supremo fue emitido dentro de una acción penal seguida por un delito de acción privada (calumnia), en que los imputados denuncian que el Tribunal de apelación revocó la Sentencia que los absolvía de culpa y pena, y revalorizando prueba emitió nueva Sentencia condenatoria en su contra, denuncia ante la cual, la Corte Suprema de Justicia, estableció que efectivamente hubo una valoración de la prueba, por lo que sentó doctrina legal aplicable que en parte pertinente señaló: "El Tribunal de alzada no se encuentra facultado para valorar total o parcialmente la prueba; debiendo circunscribir sus actos a los motivos que fueron objeto de la apelación restringida, el artículo 413 del Código de Procedimiento Penal establece que: "Cuando no sea posible reparar directamente la inobservancia de la ley y/o su errónea aplicación, el Tribunal de alzada anulará total o parcialmente la sentencia y ordenará la reposición del juicio por otro Juez o Tribunal". "...a efecto de garantizar que las partes en conflicto, puedan someter nuevamente el conocimiento, discusión y valoración de la prueba, ante otro juez o Tribunal quien observando los principios de inmediación y contradicción, que rigen el proceso y el circuito probatorio, dicte nueva resolución en base a un nuevo criterio de valor emergente de la correcta aplicación de las reglas de la sana crítica".
Con los antecedentes hasta ahora citados, conviene remitirse a lo fundamentado por el Tribunal de apelación al emitir el Auto de Vista ahora impugnado y si tales
fundamentos son contradictorios o no a los precedentes supra referidos, análisis a efectuar, no obstante que el recurrente se limitó a señalar que adjuntó dichos precedentes al recurso de apelación restringida, cuando lo que correspondía realizar era una explicación y fundamentación del por qué considera contradictorio el Auto de Vista impugnado, así señaló:
Sobre la denuncia efectuada por el recurrente en sentido de que no conoció cuándo ni dónde se produjo la actuación procesal referida a la muestra de sangre de la víctima, el Tribunal de apelación al emitir el Auto de Vista ahora impugnado, argumentó que el peritaje fue realizado con el conocimiento pleno de las partes y el Tribunal, y que en razón a las características del juicio oral, y al mandato de la última parte del art. 160 del CPP, que habla de las resoluciones y notificaciones efectuadas en audiencia, por lo que mal podía exigir el imputado notificación expresa; por cuanto, inclusive el abogado defensor del imputado, accedió al examen complementario al afirmar expresamente "a lo que dispone su autoridad"; al margen del fundamento expuesto, el Tribunal de apelación señaló de manera precisa los actuados de los que emergió esta conclusión, por lo que desestimó tal denuncia; asimismo, consideró que el Auto Supremo 26 de 26 de enero de 2007, citado como precedente contradictorio, no era aplicable al caso presente, toda vez que se trata de una Resolución que orienta en lo referido a la notificación a las partes con el Auto de Vista para garantizar el derecho de impugnación vía recurso de casación, y efectivamente, el origen de la doctrina legal establecida en dicho Auto Supremo, se remonta a que la Corte Suprema de Justicia, determinó la falta de notificación con el Auto de Vista impugnado a la víctima y al Ministerio Público, lo que a decir del Auto Supremo, vulneró su derecho a recurrir constituyendo dicho acto, un defecto absoluto, por lo que dejó sin efecto la remisión del expediente a objeto de que se cumpla con la doctrina legal establecida, sustentando su resolución en la facultad de revisión de oficio contenida en el art. 15 de la Ley de Organización Judicial, consecuentemente, este Tribunal considera que no se trata de una situación de hecho similar, al margen de que el Tribunal de apelación absolvió la denuncia efectuada por el imputado de manera fundamentada, razones suficientes para sostener que el Auto de Vista ahora impugnado no resulta contradictorio al precedente invocado.
El Segundo precedente contradictorio invocado por el imputado y que corresponde sea analizado por este Tribunal, es el Auto Supremo 537 de 17 de noviembre de 2006, citado para sustentar su denuncia referida a que la prueba no fue valorada en su conjunto y que por consiguiente no existiría prueba plena en su contra; en relación a esta denuncia, el Tribunal de apelación, argumentó que en todo caso cumplió con la doctrina legal establecida en dicho Auto Supremo, cuando en los numerales 1 y 5 fundamentó y explicó al recurrente las razones por las que un Tribunal de alzada no puede revalorizar la prueba producida en juicio, atribución que le corresponder exclusivamente al Tribunal de Sentencia. Sobre el particular, este Tribunal asume definitivamente que la situación de hecho traída en casación difiere totalmente de la situación expuesta en el precedente invocado, ya que en ella, la problemática tiene su origen en una denuncia efectuada en el recurso de casación ante la revalorización de prueba que hubiera efectuado el Tribunal de alzada, y advertida la misma por la Corte Suprema de Justicia, dejó sin efecto el Auto de Vista y dispuso que
la Sala correspondiente dicte nuevo fallo en base la doctrina legal establecida en dicho Auto Supremo; situación que no se dio en el caso presente, ya que el Tribunal de apelación fundamentó que no le era posible revalorizar la prueba mencionada por el recurrente, pues de su recurso se establece que su solicitud, en todo caso estaba orientada a que el Tribunal de alzada proceda a revalorizar la prueba; en concreto, lo que solicitaba en realidad el imputado era la revalorización de la prueba consistente en la declaración de la víctima, que según el recurrente sería contradictoria al Certificado Médico Forense; es decir, el recurrente mediante su recurso de apelación restringida pretendía la revalorización de ambas pruebas bajo simples conjeturas, como lo estableció de manera correcta el Tribunal de apelación, consecuentemente, el Auto de Vista ahora impugnado no es contradictorio al precedente invocado, más al contrario orientó su decisión de manera correcta en la línea de la doctrina legal en él establecida.
En cuanto al tercer precedente invocado por el recurrente, consistente en el Auto Supremo 17 de 26 de enero de 2007, para sustentar su denuncia de valoración defectuosa de la prueba; sobre este aspecto el Tribunal de apelación determinó que la afirmación del recurrente no es evidente, pues de manera fundamentada se determinó que el hecho ilícito fue efectivamente comprobado, así como la autoría del imputado, conclusión arribada luego de la valoración de la totalidad de la prueba aportada por las partes y cumpliendo el mandato del art. 173 del CPP; además, sustentó su resolución remitiéndose al numeral 1 de los fundamentos del Auto de Vista, en sentido de que al Tribunal de alzada, a tiempo de conocer el recurso de apelación restringida, no le está facultado revisar la base fáctica de la Sentencia, sino analizar si esta contradice el silogismo judicial, debiendo circunscribir sus actos a los asuntos que fueron objeto de apelación restringida conforme al art. 413 del CPP; al respecto, este Tribunal concluye que el Auto de Vista impugnado, no es contradictorio al precedente invocado, puesto que la situación de hecho es distinta, ya que en el caso analizado en el Auto Supremo invocado, la doctrina legal está referida a que al Tribunal de alzada no le está facultado valorar total o parcialmente la prueba, y que cuando el ad quem advierte que en el proceso se han producido fallos sustentados en defectuosa valoración de la prueba, vulnerando los arts. 173 y 339 del CPP, constituyendo defecto absoluto, corresponde anular totalmente la Sentencia y disponer el reenvío. Situación distinta al caso analizado, en que el Tribunal de alzada luego de la revisión de la fundamentación de la Sentencia, consideró sin lugar a dudas que el Tribunal de apelación realizó una adecuada valoración de la totalidad de la prueba, lo que le llevó a la convicción de la existencia y comprobación del hecho, así como la autoría del imputado; consecuentemente, el precedente invocado no fue contradicho en absoluto por el Auto de Vista impugnado; pronunciamiento que se emite, no obstante que en el recurso de casación en la parte pertinente en que se invocó el merituado precedente (fs. 393 vta.) no existió una explicación en términos claros y precisos respecto a la presunta contradicción existente entre el Auto de Vista impugnado y el precedente invocado, consiguientemente, no se advierten vicios de Sentencia, no siendo ciertas las denuncias realizadas, como tampoco el Auto
de Vista impugnado es contradictorio a los precedentes invocados por el recurrente.
De acuerdo a lo fundamentado, este Tribunal llega a la conclusión de que el Tribunal de apelación obró correctamente.
La Sala Penal Segunda del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 42.I.1 de la Ley del Órgano Judicial y lo previsto por el art. 419 del CPP, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Nicolás Quilla Ramos.