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Timestamp: 2017-03-24 10:09:31
Document Index: 375780589

Matched Legal Cases: ['artículo 1392', 'artículo 77', 'artículo 1393', 'artículo 1393', 'artículo 1394', 'artículo 1408']

nombre epígraf: 28
Títol epígraf: Sociedad de gananciales II. Disolución de la sociedad de gananciales
Idea general El Código civil regula la Disolución y Liquidación de la Sociedad de gananciales, en el Capítulo IV, Sección 5ª, artículos 1392-1410.
En los ordenamientos de Derecho Civil especial: Disolución, Liquidación y división del consorcio arts. 244-270 CDF Aragón; Disolución del régimen de comunicación de bienes arts. 140-146. Ley 5/2015, de Derecho Civil del País Vasco.
A efectos expositivos, pueden distinguirse varias fases del proceso de disolución del régimen de gananciales: 1) La disolución. 2) Fase de interinidad una vez producida la disolución 3) Operaciones de liquidación (inventario, liquidación del pasivo). 4) Determinación del haber líquido y adjudicación de bienes.
I. DISOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD DE GANANCIALES 1.	CAUSAS DE DISOLUCIÓN Las causas de disolución de la sociedad de gananciales pueden clasificarse en dos tipos: A) Las causas por las que se produce la disolución automáticamente o de pleno derecho (art. 1392 CC). B) La causas que operan por decisión judicial, a petición de uno de los cónyuges (art. 1393 CC).
A) El artículo 1392 CC enumera las causas de disolución automática de la sociedad de gananciales: "La sociedad de gananciales concluirá de pleno derecho: 1º cuando se disuelva el matrimonio, 2º cuando sea declarado nulo, 3º cuando se acuerde legalmente la separación de los cónyuges, 4º cuando los cónyuges convengan un régimen económico distinto en la forma prevenida en este Código".
Veamos separadamente dichas causas de disolución automática: 1ºCuando se disuelva el matrimonio.
La disolución del matrimonio por muerte o declaración de fallecimiento o por divorcio, produce la disolución de la sociedad de gananciales.
El momento de la disolución del matrimonio que produce la disolución de la sociedad de gananciales depende de la causa. Si el matrimonio se disuelve por muerte de un cónyuge, desde la fecha de ésta; si es por declaración de fallecimiento desde la fecha a partir de la cual se entienda sucedida la muerte (art. 195, 2 CC); y si la disolución se produce por divorcio, desde la firmeza de la sentencia o decreto que así lo declare o desde la manifestación del consentimiento de los cónyuges otorgado en escritura pública conforme a lo dispuesto en el art. 87 CC (art. 89, primera parte CC modificado por la Ley 5/2015 de la Jurisdicción Voluntaria).
2ºCuando sea declarado nulo.
En caso de nulidad del matrimonio, el legislador regula la hipótesis en la que uno de los cónyuges hubiera obrado de mala fe (artículos 1395 y 95 CC) Art. 1395 CC: "Cuando la sociedad de gananciales se disuelva por nulidad del matrimonio y uno de los cónyuges hubiera sido declarado de mala fe, podrá el otro optar por la liquidación del régimen matrimonial según las normas de esta Sección o por las disposiciones relativas al régimen de participación, y el contrayente de mala fe no tendrá derecho a participar en las ganancias obtenidas por su consorte".
3ºCuando se acuerde la separación legal de los cónyuges.
El citado art. 1392.3 CC ha sido modificado por Ley 15/2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria (vigencia: 23 julio 2015), en concordancia con la posibilidad de separación y divorcio ante Letrado de la Administración de Justicia o ante Notario (artículos 82, 87 CC).
En efecto, la separación no tiene que ser necesariamente judicial como disponía el art. 1392.3 CC en su redacción anterior (cuando judicialmente se decrete la separación de los cónyuges).
STS 17 marzo de 2010. Como afirma la sentencia de 18 marzo 2008, sentencia firme es aquella contra la que no procede recurso alguno, ya sea por su propia naturaleza, ya sea por haberlo consentido las partes (arts. 369 LECiv en relación con el art. 245.3 LOPJ) y en el presente litigio, ambas partes consintieron las decisiones de la sentencia de 1ª Instancia relativas a la causa de separación y a la disolución del régimen económico matrimonial, porque solo se recurrió lo relativo a la pensión compensatoria y a la atribución del uso de la vivienda conyugal. Devino firme, por tanto, la declaración de disolución del régimen como consecuencia de la separación (art. 95 CC) y a partir de aquel momento los bienes adquiridos por cualquiera de los cónyuges no gozaban de la presunción de ganancialidad del art. 1361 CC Por ello, la esposa demandante y ahora recurrida debería haber probado que los bienes cuya ganancialidad reclama, fueron adquiridos con dinero ganancial y al no haberlo hecho, corresponde declarar privativos del marido los apartamentos cuya ganancialidad se reclama. (SSTS 20 enero 2004, 27 febrero 2007, 18 marzo y 28 mayo 2008).
El art. 95.1 CC modificado por ley 15/2015 se refiere "a la sentencia firme, el decreto firme o la escritura pública que formalicen el convenio regulador...".
La disolución del régimen de gananciales por capitulaciones matrimoniales otorgadas por los cónyuges es consecuencia del principio de mutabilidad del régimen económico matrimonial (art. 1317 CC y concordantes de los Derechos Civiles especiales, vid. supra Capítulo V, II Principios básicos de los regímenes económicos matrimoniales).
En algunas de las causas de disolución automática del citado art. 1392 CC, por ejemplo, por separación, divorcio o nulidad del matrimonio, hay también pronunciamiento judicial a solicitud de un cónyuge, pero en estos casos, el fin no es la disolución del régimen de gananciales, sino la disolución del matrimonio. Habrá que entender que la disolución se produce desde que la sentencia es firme [STS 17 marzo 2010 (Tol 1808689)].
B) El art. 1393 CC enumera varias causas que dan lugar a la disolución del régimen de gananciales a instancia de uno de los cónyuges, en los siguientes términos: "También concluirá por decisión judicial la sociedad de gananciales, a petición de uno de los cónyuges, en alguno de los casos siguientes: 1ºHaber sido el otro cónyuge judicialmente incapacitado, declarado pródigo, ausente o en quiebra o concurso de acreedores, o condenado por abandono de familia.
Para que el Juez acuerde la disolución bastará que el cónyuge que la pidiere presente la correspondiente resolución judicial".
La expresión "quiebra o concurso de acreedores" debería haberse sustituido por "declarado en concurso" conforme a la Ley Concursal de 9 de julio 2003.
El artículo 77 LC Bienes conyugales dispone: 1. En caso de concurso de persona casada, la masa activa comprenderá los bienes y derechos propios o privativos del concursado.
2ºVenir el otro cónyuge realizando por sí solo actos dispositivos o de gestión patrimonial que entrañen fraude, daño o peligro para los derechos del otro en la sociedad.
La gestión perjudicial no requiere necesariamente intencionalidad o deslealtad, basta el dato objetivo de poner en peligro el patrimonio conyugal. En todo caso, la disolución de la sociedad de gananciales parece que debe adoptarse cuando dicho actos tengan la entidad o gravedad suficiente que justifique dicha medida.
3ºLlevar separado de hecho más de un año por acuerdo mutuo o por abandono del hogar.
STS 6 mayo de 2015 (Tol 5190899), doctrina jurisprudencial sobre el artículo 1393,3 CC.
STS 6 mayo 2015. Ponente Orduña Moreno: FJ 3 En este sentido, no se desconoce que tras la Ley 14/1975, de 2 de mayo, que posibilitó pactar la disolución del régimen de gananciales, y particularmente a partir de la Reforma de 1981, que desarrolló el régimen de las causas de disolución en función de las diversas vicisitudes que pueden darse en la relación conyugal, esta Sala procedió a una paulatina interpretación flexible del artículo 1393.3 del Código Civil que mitigara el rigor de su interpretación literal en aquellos supuestos en donde se había producido una definitiva y prolongada ruptura de la convivencia conyugal. De forma, que con la libre separación de hecho se quiebra el fundamento consorcial que anida en el lucro común de los gananciales y que sólo se justifica en función de una lógica comunidad de vida. Del mismo modo que entender la libre separación de otro modo, esto es, contrariamente al reconocimiento del propio hecho de la separación puede constituir un acto contrario a la buena fe, con manifiesto abuso de derecho, al ejercitar un aparente derecho más allá de sus límites éticos. Por lo que, en suma, acreditada una ruptura seria y prolongada de la relación conyugal no se exige, por innecesario, el requisito previo de la declaración judicial para declarar extinguida la sociedad de gananciales. No obstante, y esto es lo relevante en el presente caso, la doctrina jurisprudencial expuesta tampoco puede aplicarse, tal y como pretende el recurrente, de un modo dogmático o absoluto, desprovista del necesario análisis de las circunstancias del caso y del respecto al fundamento último que informa a la norma. ....Cuestión que comportaría, entre otros extremos, una injustificada aplicación de esta doctrina en aquellos supuestos en que pese a existir una separación de hecho, no obstante, no hay o no se constata, una voluntad efectiva e inequívoca de romper la relación conyugal a estos efectos, bien por razones de índole económica, o bien por razones afectivas.
4ºIncumplir grave y reiteradamente el deber de informar sobre la marcha y rendimientos de sus actividades económicas.
En cuanto a la disolución de la sociedad por el embargo de la parte de uno de los cónyuges por deudas propias, se estará a lo especialmente dispuesto en este Código (artículos 1373 y 1374 vid. supra).
El art. 245 CDF Aragón añade como causa de disolución f) Haber optado por la disolución del consorcio en caso de concurso de acreedores del otro cónyuge con inclusión de los bienes comunes en la masa activa, conforme a la legislación concursal.
En cuanto al momento de eficacia de la disolución del régimen de gananciales, en los casos en que la disolución es de pleno derecho, se producirá desde que concurra la causa en cuestión, en los casos en que se produce por decisión judicial la materia está regulada en el artículo 1394 CC: "Los efectos de la disolución prevista en el artículo anterior se producirán desde la fecha en que se acuerde. De seguirse pleito sobre la concurrencia de la causa de disolución, iniciada la tramitación del mismo, se practicará el inventario, y el Juez adoptará las medidas necesarias para la administración del caudal, requiriéndose licencia judicial para todos los actos que excedan de la administración ordinaria".
Es decir, los efectos de la disolución se producen a partir del pronunciamiento judicial ("ha de entenderse que ha de ser firme tal decisión" DÍEZ-PICAZO) hasta entonces subsiste la sociedad de gananciales si bien se prevé la práctica de inventario y la licencia judicial para los actos que excedan de la administración ordinaria.
Según LACRUZ la solución más equitativa sería la retroacción del cese del régimen al día de la presentación de la demanda, y acaso se pueda extraer esta conclusión, sobre la base de la finalidad de la norma y la voluntad del legislador en los textos citados.
Aunque pueda ser una solución equitativa (para algunas causas de disolución), no parece que pueda inferirse dicha interpretación de la citada norma, salvo que se modifique su tenor.
En dicho sentido, el art. 247. 2. CDF Aragón señala expresamente: "En los casos de nulidad, separación o divorcio y en los de disolución de la comunidad conyugal por decisión judicial, el Juez podrá retrotraer los efectos de la disolución hasta el momento de admisión a trámite de la demanda, pero quedarán a salvo los derechos adquiridos por terceros".
2.	RÉGIMEN JURÍDICO DE LA SOCIEDAD DE GANANCIALES DISUELTA LA COMUNIDAD POSTGANANCIAL Entre la disolución y la liquidación de la sociedad de gananciales, se abre un periodo en el que subsiste la comunidad postganancial en fase de liquidación. La masa común sigue existiendo siendo los titulares, los cónyuges o, en lugar del premuerto, sus herederos.
La fase de interinidad de dicha comunidad puede prolongarse en el tiempo y, sin embargo, no tiene prevista regulación en el Código Civil.
Contrasta frente al silencio del Código civil y otras legislaciones forales, el amplio tratamiento de la materia en el Código de Derecho Foral Aragonés dentro del Cap. IV, Sección segunda: La comunidad que continua tras la disolución del régimen de gananciales (arts. 251-257).
La doctrina y la jurisprudencia han debatido en torno a la naturaleza jurídica y régimen de la comunidad postganancial.
La doctrina (DÍEZ-PICAZO y GULLÓN, PEÑA, LACRUZ) entiende que, en principio, el régimen del patrimonio ganancial en liquidación es muy similar a la comunidad hereditaria antes de la partición (arg., entre otros, arts. 1402, 1410 CC relativos a la liquidación de gananciales, se remiten a la partición y liquidación de herencia); STS 28 noviembre 2007 (Tol 1213868), aplicación del art. 1061 CC en la liquidación de gananciales, STS 16 de junio de 2015 (Tol 5199608) Liquidación de sociedad de gananciales, remisión a la partición de herencia, rescisión por lesión art. 1074 CC).
Como explica magistralmente PEÑA BERNALDO DE QUIRÓS: "En el régimen del patrimonio colectivo separado característico del régimen de gananciales se operan estas modificaciones: 1º El patrimonio sólo subsiste como patrimonio en liquidación (como ocurre con el patrimonio de una persona cuando muere) 2º Los poderes de uno y otro cónyuge (o de sus herederos) sobre el mismo ya no son los correspondientes al régimen de la sociedad de gananciales (cesan las potestades orgánicas típicas de la sociedad) sino que cada uno pasa a tener los poderes ordinarios que corresponden a cualquier comunero en una comunidad, si bien con peculiaridades.
"El régimen jurídico del patrimonio ganancial en liquidación viene integrado: 1º por las normas específicas (cfr. arts. 1395 y ss. CC), 2º Por las reglas sobre partición y liquidación de herencias (arts. 1402 y 1410 CC) 3º En último término, y en cuanto sea compatible con las reglas anteriores, por las reglas ordinarias sobre la comunidad de bienes (art. 392.2 CC)".
La doctrina destaca algunas reglas especiales aplicables a la comunidad postganancial, sin perjuicio de las normas propias de la comunidad hereditaria: 1. La comunidad postganancial no se incrementa con las rentas del trabajo, ni con los bienes privativos ni sus frutos. Si se incluirían los frutos y rendimientos de los bienes comunes.
2. En cuanto a los actos de disposición de los bienes gananciales es necesaria la unanimidad, es decir, el consentimiento de todos los titulares (art. 397 CC, STS 14 febrero de 2000), sin que sea necesario que se haya practicado antes la liquidación de la sociedad de gananciales (Rs DGRN 6 abril 1957, 9 mayo 1988).
3. La administración sigue las reglas de la comunidad ordinaria. El designado por los interesados o la mayoría. Para los actos de administración bastaría la mayoría (art. 398 CC), si bien aquí tratándose de una comunidad de dos participes con derechos iguales, habría que dirimir el posible conflicto.
4. Respecto al régimen aplicable a las adquisiciones realizadas durante el periodo liquidatorio, DÍEZ-PICAZO y GULLÓN exponen dos tesis: La aplicación del régimen de subrogación real, es decir, el bien adquirido entra a formar parte del patrimonio colectivo si la contraprestación procede de él o bien, la sociedad es acreedora simplemente de lo que se dispuso para adquirir, pero el bien adquirido no es suyo. La diferencia entre ambas soluciones puede ser significativa por razón del tiempo o de las crisis económicas. Dichos autores se inclinan por la primera posición, que coincide con la adoptada por el legislador aragonés, y ciertamente, parece la posición más razonable siempre que se demuestre la procedencia de los bienes para que opere la subrogación real.
Como nota importante a partir de la disolución, cesa la presunción de ganancialidad del art. 1361 CC [STS 17 marzo de 2010 (Tol 1808689), FJ 6" Devino firme, por tanto, la declaración de disolución del régimen como consecuencia de la separación (art. 95 CC) y a partir de aquel momento los bienes adquiridos por cualquiera de los cónyuges no gozaban de la presunción de ganancialidad del art. 1361 CC. Por ello, la esposa demandante y ahora recurrida debería haber probado que los bienes cuya ganancialidad reclama, fueron adquiridos con dinero ganancial y al no haberlo hecho, corresponde declarar privativos del marido los apartamentos cuya ganancialidad se reclama. (SSTS 20 enero 2004, 27 febrero 2007, 18 marzo y 28 mayo 2008]." 5. El patrimonio de la comunidad indivisa postganancial sigue respondiendo de sus deudas y obligaciones con los acreedores, y éstos pueden pedir el embargo de la cuota abstracta sobre la masa común, pendiente de posterior división y adjudicación.
6. Durante el periodo liquidatorio y hasta la división, a tenor del artículo 1408 CC: "De la masa común de bienes se darán alimentos a los cónyuges o, en su caso, al sobreviviente y a los hijos mientras se haga la liquidación del caudal inventariado y hasta que se les entregue su haber; pero se les rebajarán de éste en la parte que excedan de los que les hubiese correspondido en razón de frutos y rentas.
7. Defensa de la cosa común, de acuerdo con la doctrina común, cualquier comunero está legitimado para ejercitar derechos de todos en beneficio de la comunidad.