Source: http://www.slideshare.net/LissetteCea/resumenpolticainfancia
Timestamp: 2016-02-07 16:22:40
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Matched Legal Cases: ['artículo 4', 'artículo 18', 'artículo 6', 'artículo 3', 'artículo 19', 'artículo 27', 'artículo 2', 'artículo 5', 'artículo 2', 'artículo 23', 'artículo 30', 'artículo 7', 'artículo 8', 'artículo 14', 'artículo 12', 'artículo 13', 'artículo 4', 'artículo 17']

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Lissette Salazar Cea, Estudiante
Política Nacional a favor dela infancia y la adolescencia 2001 – 2010. Chile Estudiante: Lissette Salazar C Profesora: María Elena Mellado Ayudante: Consuelo Aravena Junio, 2012
Resumen Capítulo I JUSTIFICACIÓN El tema de la infancia ha sido relevado en la agenda pública social a partir de 1990,teniendo como marco de referencia los compromisos asumidos por Chile en la “CumbreMundial en favor de la Infancia” en 1990, y a partir de la suscripción de la Convenciónsobre los Derechos de los Niños (CDN), ratificada por nuestro país en ese mismo año. En un estudio desarrollado por el Grupo de Trabajo Interministerial de Infancia yAdolescencia en 1999, se constató la existencia de 93 programas, proyectos, servicios y/obeneficios dirigidos específicamente a los niños, niñas y adolescentes del país,implementados por la administración central del Estado. Desde el punto de vista de su cobertura, sólo un 5,4% de la oferta catastrada es decarácter universal (dirigida a todos los niños, niñas y adolescentes chilenos) y el 94,6%restante es dirigida a grupos de niños, niñas y adolescentes que presentan problemasespecíficos. En general la oferta pública, se orienta a lo que tradicionalmente ha sido la accióndel Estado hacia los niños, niñas y adolescentes, es decir hacia una oferta sectorial centradaen educación, salud y justicia. Cabe señalar en materia de resultados, que esta ofertapública ha sido capaz de mejorar sustancialmente la situación de salud de los niños y niñas,en relación con los indicadores tradicionales de morbimortalidad y de saneamientoambiental, alcanzando niveles equivalentes a los que presentan los países desarrollados. En educación se han logrado niveles de cobertura de casi el 100% en educaciónbásica y en educación media cercana al 87%, no así en la educación parvularia en donde seestima una cobertura de 30% para 1998. Se ha avanzado en la descentralización del diseño de las intervenciones,especialmente en salud y educación. Pero en el resto de los sectores, el diseño programáticose sigue realizando principalmente en el nivel central, sin considerar las particularidadesregionales, ni menos locales, lo que afecta la eficiencia al momento de la ejecución. La Convención sobre los Derechos del Niños (CDN), ha implicado un cambioradical en la concepción de la infancia, transformando al niño y niña de objeto a sujeto dederechos y regulando, desde esta perspectiva, su situación jurídica y sus relaciones con lafamilia, la sociedad y el Estado. La CDN, tal como lo expresa su artículo 4, obliga en forma directa a los Estadospartes a “adoptar todas las medidas administrativas, legislativas y de otra índole que seannecesarias para dar efectividad a los derechos en ella reconocidos”. Es en este marco que el Gobierno de Chile ha considerado fundamental contar conuna política especialmente dirigida a los niños, niñas y adolescentes (todos los chilenos ychilenas menores de 18 años de edad), entendiendo por niño a toda persona menor de 12años y por adolescente aquel que se encuentra entre los 12 y los 18 años de edad.
La Política Nacional a favor de la Infancia y la Adolescencia, pone énfasis enconsiderar a los niños, niñas y adolescentes según sus atributos y sus derechos frente alEstado, la familia y la sociedad, y no en sus carencias. Enfatiza que ser niño, niña oadolescente, no es ser “menos adulto”, ya que la niñez y la adolescencia no son sólo etapasde preparación para la vida adulta, sino que tienen el mismo valor que cualquier otra etapade desarrollo de la vida. Su operacionalización se produce a través de la implementación del Plan de AcciónIntegrado 2001 – 2010, el que considera en sus estrategias de acción todas las orientacionesy contenidos que establece la Política. La Política Nacional a favor de la Infancia y la Adolescencia reconoce comoDERECHOS GENERALES de todos los niños, niñas y adolescentes que vivan en Chile,los siguientes: 1. Derecho intrínseco a la vida. 2. Derecho a un nombre, a adquirir una nacionalidad y a preservar su identidad. 3. Derecho, en la medida de lo posible, a conocer a sus padres y a ser cuidado porellos, y a preservar las relaciones familiares, sin injerencias ilícitas. 4. Derecho a un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual,moral y social. 5. Derecho a beneficiarse de la seguridad social, incluso del seguro social. 6. Derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud y a servicios para eltratamiento de las enfermedades y la rehabilitación de la salud. 7. Derecho a la educación. 8. Derecho al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativaspropias de su edad. 9. Derecho a ser protegido contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental,descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual. 10. Derecho a ser protegido contra el uso ilícito de los estupefacientes y sustanciassicotrópicas enumeradas en los tratados internacionales pertinentes, y para impedir que seutilice a niños en la producción y el tráfico ilícitos de esas sustancias. 11. Derecho a estar protegido contra la explotación económica y contra eldesempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o quesea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social. 12. Derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. 13. Derecho a la protección de la ley contra injerencias arbitrarias o ilegales en suvida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques ilegales a suhonra o a su reputación. 14. Derecho a expresar su opinión libremente, teniéndose debidamente en cuenta lasopiniones del niño, en función de la edad y madurez.
15. Derecho a la libertad de expresión; ese derecho incluirá la libertad de buscar,recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya seaoralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio. 16. Derecho a participar plenamente en la vida cultural y artística. 17. Derecho a la libertad de asociación y libertad de celebrar reuniones pacíficas. 18. Derecho del niño y de sus padres a salir de cualquier país, incluidos el propio yde entrar en su propio país para los efectos de la reunión de la familia. Así mismo, la Política Nacional a favor de la Infancia y la Adolescencia reconocecomo DERECHOS ESPECIALES de los niños, niñas y adolescentes que vivan en Chile,los siguientes: 1. Derecho que esté separado de uno o de ambos padres a mantener relacionespersonales y contacto directo con ambos padres de modo regular. 2. Todo niño cuyos padres residan en Estados diferentes tendrá derecho a mantenerperiódicamente, salvo en circunstancias excepcionales, relaciones personales y contactosdirectos con ambos padres. 3. Los niños cuyos padres trabajan tengan derecho a beneficiarse de los servicios einstalaciones de guarda de niños para los que reúnan las condiciones requeridas. 4. Derecho a la protección y asistencia especiales del Estado, de los niños temporalo permanentemente privados de su medio familiar, o cuyo superior interés exija que nopermanezcan en ese medio. 5. Derecho del niño con discapacidad a recibir cuidados especiales. 6. Derecho del niño que ha sido internado en un establecimiento por las autoridadescompetentes para los fines de atención, protección o tratamiento de su salud física o mentala un examen periódico del tratamiento a que esté sometido y de todas las demáscircunstancias propias de su internación. 7. Derecho del niño indígena o el que pertenece a minorías étnicas, religiosas olingüísticas, a tener su propia vida cultural, a profesar y practicar su propia religión, o aemplear su propio idioma, en común con los demás miembros de su grupo. 8. Todo niño privado de su libertad tendrá derecho a mantener contacto con sufamilia por medio de correspondencia y de visitas, salvo en circunstancias excepcionales. 9. Todo niño privado de libertad tendrá derecho a un pronto acceso a la asistenciajurídica y otra asistencia adecuada, así como derecho a impugnar la legalidad de laprivación de su libertad ante un tribunal u otra autoridad competente, independiente eimparcial y a una pronta decisión sobre dicha acción. 10. Derecho de todo niño de quien se alegue que ha infringido las leyes penales o aquien se acuse o declare culpable de haber infringido esas leyes a ser tratado de maneraacorde, que fortalezca el respeto del niño por los derechos humanos y las libertadesfundamentales de terceros y en la que se tengan en cuenta la edad del niño y la importanciade promover su reintegración y de que éste asuma una función constructiva en la sociedad.
Capítulo II PRINCIPIOS RECTORES Y ORIENTADORES Inspirada en los preceptos y contenidos de la Convención sobre los Derechos delNiño (CDN), la Política Nacional a favor de la Infancia y la Adolescencia, reconoce unconjunto de principios éticos y valóricos rectores y orientadores del diseño, implementacióny evaluación de todos y cada uno de los programas, servicios y beneficios que ponen adisposición de todos los niños, niñas y adolescentes que vivan en Chile. Principios rectores generales El niño sujeto de derecho especial La CDN, no define a los niños por sus necesidades o carencias, por lo que les faltapara ser adultos o lo que impide su desarrollo. Por el contrario, al niño se lo considera ydefine según sus atributos y sus derechos ante el Estado, la familia y la sociedad. El mayor aporte de la CDN en esta materia es que se construye un sujeto de derechoespecialísimo, dotado de una supraprotección o protección complementaria, pues seagregan nuevas garantías a las que corresponden a todas las personas. El niño, niña o adolescente, por encontrarse en un período de especialvulnerabilidad, en donde está en juego el desarrollo pleno de sus potencialidades, debegozar de un sistema de protección especial e integral. La consideración de este principio como rector resulta de particular importanciapara avanzar en un nuevo tipo de relación social (niños-familia, niños-comunidad, niños-sociedad, niños-Estado) y por lo tanto hacia una nueva cultura respecto de los niños, niñasy adolescentes. El interés superior del niño Según este principio, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganoslegislativos, deberá atenderse al interés superior del niño como una consideraciónprimordial. Este principio no está formulado en términos absolutos, sino que el interés superiordel niño es considerado como una “consideración primordial”. En este sentido, el principioes de prioridad y no de exclusión de otros derechos o intereses. El interés superior del niñoes siempre la satisfacción de sus derechos y nunca se puede aducir un interés del niñosuperior a la vigencia efectiva de sus derechos. Por otra parte, el interés superior del niño no puede convertirse en una justificaciónen sí misma para la intervención de las instituciones públicas, especialmente cuando estaintervención supone la separación del niño, niña o adolescente de su familia. Hasta talpunto el interés del niño ha de ser consideración primordial que, incluso aunque existanrazones que justifiquen una intervención por parte de instituciones públicas, ésta no debellevarse a cabo cuando no pueda ofrecerse al niño, niña o adolescente una situación mejorque aquella en la que ya se encuentra, tanto en sus aspectos económicos como psicosocialesy culturales.
Responsabilidad primordial de los padres y la familia en la crianza de sushijos, e igualdad entre la madre y el padre. La CDN, regula la relación jurídica del niño con su familia y el Estado. Parecerelevante precisar que la concepción de familia a la que se refiere este principio es ladefinida por la Comisión Nacional de la Familia en 1994 cuando señala que “se entenderápor familia a todo grupo social, unido por vínculos de consanguinidad, filiación (biológicao adoptiva) y de alianza, incluyendo las uniones de hecho cuando son estables”, incluyendoasí la variedad y diversidad de familias que están presentes en la sociedad chilena. Corresponde a los padres, por sobre cualquier otra institución de la sociedad, laresponsabilidad primordial en el respeto y protección de los derechos del niño. A su vez,padre y madre poseen “obligaciones comunes” respecto a su crianza y a garantizar eldesarrollo del niño y la niña y el respeto de sus derechos. Lo anterior significa que es necesario procurar la permanencia del niño, niña oadolescente en su propia familia siempre que sea posible. El artículo 18 de la CDN señala que “los Estados Partes pondrán el máximo empeñoen garantizar el reconocimiento del principio en que ambos padres tienen obligacionescomunes en lo que respecta a la crianza y al desarrollo del niño. Su preocupaciónfundamental será el interés superior del niño”. El mismo artículo establece que “los EstadosPartes prestarán la asistencia apropiada a los padres y a los representantes legales para eldesempeño de sus funciones en lo que respecta a la crianza del niño y velarán por lacreación de instituciones, instalaciones y servicios para el cuidado de los niños”. Principios orientadores específicos Respeto a la vida y al desarrollo integral del niño en cada una de sus etapas. Este principio está presente en gran parte del articulado de la CDN, consignándosede manera explícita en: • El artículo 6, reconoce que todo niño tiene derecho intrínseco a la vida y losEstados Partes se comprometen a garantizar en la máxima medida posible la supervivenciay desarrollo de los niños. • El artículo 3, dice que los Estados se comprometen a asegurar al niño la proteccióny el cuidado que sean necesarios para su bienestar. • En el artículo 19 los Estados se comprometen a adoptar todas las medidaslegislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contratoda forma de perjuicio o abuso, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de suspadres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo. • Por último, el artículo 27 reconoce el derecho de todo niño a un nivel de vidaadecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social. Igualdad de derechos y de oportunidades Este principio aparece claramente estipulado en el artículo 2 de la CDN.
El Estado está especialmente obligado a garantizar la “igual consideración yrespeto” de todos los niños, niñas y adolescentes, adoptando todas las medidas para darlesefectividad y protección a sus derechos. Es necesario reconocer que existen niños, niñas y adolescentes que se encuentran encondiciones de mayor vulnerabilidad, para quienes resulta imprescindible ser consideradosde manera prioritaria por las políticas públicas, de forma de prevenir la agravación dedichas situaciones de vulneración de derechos. Autonomía progresiva del niño en el ejercicio de sus derechos El artículo 5 de la CDN dispone que el ejercicio de los derechos del niño seaprogresivo en virtud de la evolución de sus facultades, y que a los padres, la familia ydemás responsables les corresponda impartir orientación y dirección apropiada para que elniño ejerza esos derechos. Este principio se fundamenta en que el niño tiene derecho a desarrollarprogresivamente el ejercicio autónomo de sus derechos, superando el argumento tradicionalque indica que los padres tienen poderes sobre los niños, debido a que éstos carecen deautonomía. Las acciones a favor de la infancia y la adolescencia deben considerarexplícitamente el apoyo a los padres y responsables de los niños para el ejercicio de su tareade orientación y dirección en la crianza de sus hijos e hijas. No discriminación y respeto de la propia identidad. Este principio está íntimamente relacionado con el principio de la igualdad dederechos y oportunidades, desarrollado anteriormente, y señalado de forma expresa en elartículo 2 de la CDN, en su segunda parte. En su artículo 23, la CDN reconoce que “el niño mental o físicamente impedidodeberá disfrutar de una vida plena y decente en condiciones que aseguren su dignidad, lepermitan llegar a bastarse a sí mismo y faciliten la participación activa del niño en lacomunidad”. Reconoce también el derecho de los niños, niñas y adolescentesdiscapacitados a “recibir cuidados especiales”, para lo que los Estados Partes secomprometen a “alentar y asegurar, con sujeción a los recursos disponibles, la prestación decuidados especiales al niño que reúna las condiciones requeridas y a los responsables de sucuidado de la asistencia que se solicite y que sea adecuada al estado del niño y a lascircunstancias de sus padres o de otras personas que cuiden de él”. Por su parte, el artículo 30 de la CDN señala que “, no se negará a un niño quepertenezca a minorías étnicas o que sea indígena el derecho que le corresponde, en comúncon los demás miembros de su grupo, a tener su propia vida cultural, a profesar y practicarsu propia religión, o a emplear su propio idioma”. Con respecto al respeto de la identidad, la CDN en su artículo 7 señala que “el niñoserá inscrito inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho desde que nace aun nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la medida de lo posible, a conocer a sus
padres y a ser cuidado por ellos”. En el artículo 8 señala que “los Estados Partes secomprometen a respetar el derecho del niño a preservar su identidad, incluidos lanacionalidad, el nombre y las relaciones familiares de conformidad con la ley, sininjerencias ilícitas”. Libertad de pensamiento y de expresión Son tres los artículos de la Convención sobre los Derechos del Niño, quefundamentan definir la libertad de pensamiento y de expresión como un principioorientador de la Política Nacional a favor de la Infancia y la Adolescencia. El artículo 14 señala que “los Estados Partes respetarán el derecho del niño a lalibertad de pensamiento, de conciencia y de religión”. El artículo 12 establece que “los Estados Partes garantizarán al niño que esté encondiciones de formarse un juicio propio el derecho de expresar su opinión libremente entodos los asuntos que afectan al niño, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones delniño, en función de su edad y madurez”. Por último, en su artículo 13, se expresa que “el niño tendrá derecho a la libertad deexpresión”. El Estado garantiza, promueve, asiste, y repara los derechos de los niños, niñasy adolescentes, mirando el interés superior del niño. La CDN interpela a los Estados Partes a generar todos los mecanismos necesarios(legales, administrativos y sociales) que permitan a los niños, niñas y adolescentes tenergarantías para el respeto y cumplimiento efectivo de sus derechos. Al mismo tiempo, leimpone a los Estados la tarea de promocionar en toda la sociedad los derechos de lainfancia y la adolescencia sobre la premisa de que el respeto y cumplimiento efectivo dedichos derechos es responsabilidad de todos los actores de la sociedad, incluidos lospropios niños, niñas y adolescentes. Por otra parte, el Estado debe entregar la asistencia necesaria a los niños, niñas yadolescentes y a sus familias para que puedan ejercer efectivamente sus derechos ydesarrollarse de manera integral en una sociedad que los acoge y los protege. El Estado tiene la obligación de dar ayuda y apoyo a la familia cuando ésta lorequiere. Sólo cuando ésta se torna incapaz de cumplir su rol de garante de los derechos delniño, el Estado tiene la obligación de intervenir en la vida familiar. Efectividad en la aplicación de los derechos del niño Este principio aparece claramente explicitado en el artículo 4 de la CDN y tiene porpropósito, que los Estados que la ratifican hagan efectiva aplicación de la misma.Textualmente señala “los Estados Partes adoptarán todas las medidas administrativas,
legislativas y de otra índole para dar efectividad a los derechos reconocidos en la presenteConvención. En lo que respecta a los derechos económicos, sociales y culturales, losEstados Partes adoptarán esas medidas hasta el máximo de los recursos de que dispongan y,cuando sea necesario, dentro del marco de la cooperación internacional”. El desafío central que pretende Vencer la CDN es pasar del simple reconocimientode derechos y su proclamación, a la protección efectiva de ellos, a su satisfacción real. Capítulo III VISIÓN Y MISIÓN DE LA POLÍTICA NACIONAL A FAVOR DE LAINFANCIA Y LA ADOLESCENCIA Los niños, niñas y adolescentes chilenos del 2010 Muchos chilenos y chilenas que serán niños, niñas y adolescentes el año 2010,debemos asegurarles que nacerán y crecerán en un país que, no sólo los acoge, sino que lesentrega las mejores condiciones posibles y las mayores oportunidades para desarrollarseplenamente e integrarse de manera activa y participativa a la sociedad. Queremos que en nuestro bicentenario como país, el año 2010, los niños, niñas yadolescentes: • Sean sujetos plenos de derechos, conscientes y activos también en el cumplimiento de sus deberes y obligaciones. • Tengan sus derechos fundamentales garantizados por el Estado y por toda la sociedad, independientemente de su condición física, mental, económica, social o cultural. • Estén plenamente integrados a la sociedad que los recibe y los acoge. • Sean niños, niñas y adolescentes queridos, apreciados, valorados y respetados en sus necesidades, en los diversos espacios de convivencia donde les corresponda desenvolverse. • Tengan la posibilidad de desarrollarse al máximo de sus capacidades y potencialidades, como personas con derechos y responsabilidades. • Sean personas saludables. • Vivan en un ambiente familiar que los proteja, los oriente, los guíe y los conduzca a su pleno desarrollo. • Tengan una educación de calidad que genere real igualdad de oportunidades y considere su origen, su familia y su comunidad. • Vivan en ciudades y localidades a escala humana, con acceso garantizado a espacios de recreación, cultura, deporte y vida al aire libre. • Vivan en condiciones de habitabilidad favorables a su bienestar y desarrollo integral.
• Crezcan y se desarrollen en un medio ambiente que reconozca y respete sus diferencias, de manera que ellos a su vez, reconozcan y valoren la diversidad. • Sean protagonistas de su propio desarrollo, con voz para expresar y dar cuenta de sus necesidades, sueños y deseos, en una sociedad que allane, acompañe, abra caminos y posibilidades de realizarlos. La misión de la Política La misión señala qué es lo que la Política Nacional a favor de la Infancia y laAdolescencia se le encomienda para alcanzar las expectativas de largo plazo. La misión,entonces, responde a qué se debe hacer a nivel de la acción pública y particularmente lagubernamental, para alcanzar la visión objetivo planteada, en el marco de los principiosrectores y orientadores formulados en el capítulo anterior. Es posible identificar cuatro componentes centrales de la misión de la PolíticaNacional a favor de la Infancia y la Adolescencia. • Servir de marco orientador de todas y cada una de las iniciativas desarrolladas a favor de los niños, niñas y adolescentes, particularmente aquellas de carácter público. • Generar los mecanismos e instrumentos que garanticen a todos los niños, niñas y adolescentes ser respetados y ejercer plenamente sus derechos. • Generar una institucionalidad propia para la Infancia, la Adolescencia y la Familia, con expresión en los niveles comunal, regional y central de la administración del Estado. • Promover y estimular el desarrollo de planes, programas y servicios sociales, tendientes a asegurar el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes. Capítulo IV ÁREAS ESTRATÉGICAS DE INTERVENCIÓN Para efectos de dar cumplimiento a la Política, se han definido áreas prioritarias deacción pública, estas áreas estratégicas tienen su operacionalización en el Plan de AcciónIntegrado para el período 2001–2010, y en la oferta pública dirigida específicamente a losniños, niñas y adolescentes. Las áreas estratégicas concordadas, corresponden a: Sensibilización, promoción y difusión de los derechos de la infancia y de laadolescencia. Esta se ha definido como un área estratégica de carácter transversal.
Tal como lo señala la CDN en su artículo 17, se reconoce la “importante funciónque desempeñan los medios de comunicación” en que los niños, niñas y adolescentestengan acceso a la información y material que tengan por finalidad promover su bienestarsocial, espiritual y moral, y su salud física y mental. La promoción y difusión a los propios niños, niñas y adolescentes de sus derechos,implica que ellos tomen conciencia de los derechos de los demás, los cuales tambiénpromueven y respetan, asumiendo en plenitud sus responsabilidades en este proceso. Apoyo al fortalecimiento de las familias como principales responsables deldesarrollo integral de sus hijos e hijas. Serán siempre más sostenibles aquellas estrategias de atención que alcancen elrespaldo familiar y comunitario necesario, y que contengan procesos de habilitación de laspropias familias y de la comunidad próxima donde se encuentran insertas, para abordaradecuadamente las necesidades de desarrollo de los niños, niñas y adolescentes. Especial apoyo requieren los padres y madres en la crianza de sus hijos e hijas, asícomo los adultos significativos en el proceso de alcanzar el desarrollo integral de los niños,niñas y adolescentes y su plena integración a la sociedad, en igualdad de derechos yoportunidades. Coordinación y desarrollo de las políticas públicas con perspectiva de derechos. Se requiere, que todas y cada una de las políticas públicas impulsadas ydesarrolladas por el Estado incorpore en su diseño, implementación y evaluación, laperspectiva de los derechos de la infancia y la adolescencia. Los esfuerzos deben encauzarse a que se establezca una coordinación efectiva de laspolíticas públicas, incorporando en ellas la perspectiva de derechos y de las necesidades dedesarrollo de niños, niñas y adolescentes, en cada una de sus etapas de desarrollo evolutivo. Es necesario reconocer y evaluar los servicios que ya existen, de manera dearticularlos adecuadamente, y diseñar y proveer servicios que no estén disponibles y queparezcan adecuados y pertinentes, como respuesta a las necesidades de desarrollo de losniños, niñas y adolescentes, en la perspectiva de garantizar sus derechos fundamentales. Provisión de servicios especiales para la protección integral de los derechos dela infancia y la adolescencia, en los casos de amenaza o vulneración de ellos. De lo que haga la sociedad chilena hoy para reparar el daño causado o paraenfrentar decididamente las amenazas de vulneración de derechos a los que los niños, niñasy adolescentes se ven enfrentados en su vida cotidiana, dependerá en gran parte el tipo desociedad en la que nos desenvolvamos en el futuro. Lo anterior hace referencia específica a: • La situación de pobreza que afecta a miles de familias chilenas. • Al abandono en que se encuentran muchos niños, niñas y adolescentes.
• A la realidad de maltrato infantil y violencia intrafamiliar, que en ocasionesincluye el abuso sexual de los niños por parte de sus propios familiares y otros adultossignificativos. • A la exposición que tienen a la vulneración de su integridad a raíz de laprostitución infantil. • A la necesidad de trabajar para contribuir a la mantención de sus familias. • Al aumento significativo de la drogadicción. • A las muchas veces innecesaria separación de los niños, niñas y adolescentes desus familias y de su comunidad porque ellas no están en condiciones para atender lasnecesidades de cuidado y desarrollo de sus hijos e hijas. • Al aumento de los embarazos en adolescentes. • Al emergente problema del tráfico sexual, especialmente de niñas y adolescentes. • A las múltiples situaciones de discriminación de los niños, niñas y adolescentescon discapacidad y aquellos que pertenecen a nuestros pueblos originarios. Se hace indispensable y urgente emprender todas las acciones necesarias paramodificar la actual legislación de menores a fin de adecuarla a la CDN. Promoción y fomento de la participación infantil La CDN consagra el derecho de todos los niños, niñas y adolescentes a participaractivamente en la comunidad y en la sociedad, haciendo valer sus opiniones yproposiciones, teniendo en consideración su madurez y el desarrollo de sus facultades enlas distintas etapas de su desarrollo evolutivo. Una responsabilidad central en la generación de oportunidades de participacióninfantil la tiene el sistema educativo, principal institución extrafamiliar en la que los niños,niñas y adolescentes se forman y aprenden a enfrentar con éxito los desafíos que lesimpondrá su vida adulta. Promover y fomentar la participación infantil significa, además, potenciar elconcepto de participación integral de todos los involucrados en la vida de los niños, niñas yadolescentes, ya que es también responsabilidad de los adultos significativos para ellos,propiciar y generar espacios efectivos para la participación infantil. Capítulo V MODELO DE GESTIÓN DE LA POLÍTICA NACIONAL A FAVOR DE LAINFANCIA Y LA ADOLESCENCIA Consideraciones generales
Debe intencionarse una gestión pública centrada en la promoción, protección,universalización y fiscalización del cumplimiento efectivo de los derechos consagrados enla CDN. Lo anterior significa enfrentar algunos desafíos que resulta importante identificar. El desafío de la integralidad, proteger integralmente los derechos de los niños,niñas y adolescentes. La protección integral a la que se hace mención, implica abarcar todaslas dimensiones de la vida y desarrollo de los niños, niñas y adolescentes, reconociendo ladiversidad de las categorías infancia y adolescencia, permitiendo y favoreciendo laexpresión de realidades particulares. El desafío de la equidad, sólo a través de programas y servicios orientados porcriterios de equidad, será posible el ejercicio pleno de los derechos y la igualdad deoportunidades para todos los niños, niñas y adolescentes. El desafío de la pertinencia, debe disponerse de tantas estrategias de intervencióncomo sean necesarias para responder efectivamente a los diferentes contextos en los que losniños, niñas y adolescentes ejercen sus derechos. El desafío de la participación, resulta imprescindible considerar la participaciónactiva de la comunidad, las familias y especialmente de los propios niños, niñas yadolescentes en el proceso de toma de decisiones acerca de asuntos que les afecten, en elmarco de la co-responsabilidad en la aplicación efectiva de los derechos de la infancia y laadolescencia. El modelo de gestión Se entiende por modelo de gestión, el marco regulador y normativo que define lasatribuciones, responsabilidades y competencias de los agentes institucionales que participanen ella, y los mecanismos a través de los cuales debe operar. Es necesario considerar que: a) Es fundamental que el modelo de gestión se corresponda con los principiosrectores y orientadores definidos para la Política Nacional a favor de la Infancia y laAdolescencia b) El modelo de gestión debe garantizar la intersectorialidad de la gestión pública enmateria de infancia y adolescencia. c) Que el modelo de gestión permita combinar efectivamente los esfuerzos de losdiferentes sectores de la gestión pública, de los diferentes niveles de la administración delEstado y de los distintos actores sociales. d) Se requiere sumar y complementar las competencias, los recursos y los ámbitosde acción de cada uno de los actores, lo que permite potenciar las diversas acciones que sedesarrollen a favor de los niños, niñas y adolescentes. e) Se deben generar mecanismos que garanticen una acción coordinada,colaborativa y complementaria.
f) Se requiere priorizar los niveles locales y regionales de la administración delEstado para el diseño y la implementación de las acciones y servicios que se emprendan,dirigidas a la protección integral de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. g) Debe ser la institucionalidad local y regional la que garantice efectivamente lapertinencia de las acciones y servicios dirigidos a la infancia y a la adolescencia, en elmarco de los principios rectores y orientadores que define esta Política. h) Es necesario fortalecer las capacidades de decisión de los gobiernos locales yregionales, tanto para la determinación de metas y estrategias como para la asignación delos recursos necesarios y suficientes para alcanzar dichas metas. i) Los espacios y mecanismos de participación que requiere la Política, deberáconsiderarse que sean provistos prioritariamente por la institucionalidad local con el apoyopermanente del nivel regional y central de la administración del Estado. “Es fundamental el desarrollo de mecanismos que garanticen el trabajo conjunto yla coordinación intersectorial e interinstitucional de todas las instancias gubernamentalesinvolucradas en la ejecución de políticas de promoción del bienestar de la niñez y laadolescencia”9, la Política se coordinará a través de una INSTANCIA PARA ELSEGUIMIENTO DE LA POLÍTICA NACIONAL A FAVOR DE LA INFANCIA Y LAADOLESCENCIA.
Ana Maria Farias Evolución histórica de las políticas de infancia en Chile
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