Source: https://www.senado.gob.mx/64/intervenciones/1077/15700
Timestamp: 2020-02-27 23:30:26
Document Index: 355992806

Matched Legal Cases: ['artículo 4', 'Artículo 4', 'artículo 8', 'artículo 4', 'artículo 4', 'Artículo 4']

El Senador Martí Batres Guadarrama: Muchas gracias, Presidente.
Actualmente la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, dice en la primera línea, del primer párrafo, del artículo 4, lo siguiente: “Artículo 4. El varón y la mujer son iguales ante la ley”.
A través de esta iniciativa que presentamos el día de hoy, proponemos que esa primera línea sea sustituida por otra que diga: “La mujer y el hombre son iguales ante la ley”.
Esta línea se introdujo a finales de 1974, en el preámbulo del “Año Internacional de la Mujer”, celebrado en México en 1975.
La frase: “El varón y la mujer son iguales ante la ley”, pretendía precisamente establecer el principio de igualdad de hombre y mujer ante la ley.
En la propia exposición de motivos se señala de manera paradójica, que existen formas sutiles de discriminación de las mujeres.
Sin embargo, en la línea que reza: “El varón y la mujer son iguales ante la ley”, hay precisamente una forma sutil de discriminación. En lugar de decir “hombre”, la Constitución, dice: “varón”.
Las definiciones que hay sobre “varón” son diversas, algunas parecen neutras.
Por ejemplo, hay definiciones que dicen: “Varón: Ser humano de sexo masculino”.
Hay otras que dicen: “Varón: Persona de sexo masculino que ha llegado a la edad adulta”.
También otra definición, dice: “Varón: Hombre respetado y de buena fama”.
Y otra más señala lo siguiente: “Varón: Derivado del latín varo, valiente y esforzado”.
Estamos entonces aquí, además, ante un término que fonéticamente coincide y evoca un título nobiliario, aún y cuando el título nobiliario “barón” se escribe con “b” labial o “b” grande y la denominación de la Constitución “varón” se escribe con “v” chica y con “v” chica o labiodental, no obstante fonéticamente se evoca una figura que constituye un título nobiliario.
Encontramos entonces, como decía, paradójicamente aquí una forma muy sutil de discriminación.
La Constitución debería hablar de hombre y mujer o mujer y hombre, pues al hablarse de “varón” se agrega al hombre virtudes y cualidades que son señaladas en diversas definiciones que no se agregan de igual manera para la mención de las mujeres.
Y se deja la palabra “hombre”, por cierto, al uso de la definición de la especie humana en su conjunto, cuando la especie humana está conformada por hombres y mujeres.
El lenguaje es una de las vías principales de reproducción de prejuicios y estereotipos discriminatorios.
Por eso, para contribuir a una plena igualdad, debe cambiar el lenguaje y ese lenguaje jurídico, uno de los que requiere mayor transformación, pues es uno de los que se conserva generalmente en su estado más antiguo.
Por eso, al señalar que esta es una forma sutil de discriminación, es que proponemos que se dé la modificación correspondiente para que la Constitución diga lo siguiente: “La mujer y el hombre son iguales ante la ley”. En lugar de la frase que dice: “El varón y la mujer son iguales ante la ley”.
En virtud de lo anterior, con fundamento en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y del artículo 8°, numeral 1, fracción II, del Reglamento del Senado de la República, someto a consideración de esta soberanía la presente iniciativa con proyecto de decreto, que reforma el párrafo primero, del artículo 4, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Con base en lo expuesto y fundado, se somete a la consideración de esta soberanía, en consecuencia, el siguiente Decreto: Se reforma el párrafo primero, del artículo 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que actualmente dice: “El varón y la mujer son iguales ante la ley”, para quedar como sigue: “Artículo 4. La mujer y el hombre son iguales ante la ley”.
Se adhieren a esta iniciativa las Senadoras Malú Micher y la Senadora Mónica Fernández.