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Timestamp: 2019-01-20 05:32:48
Document Index: 383504392

Matched Legal Cases: ['artículo 1096', 'artículo 89', 'artículo1096', 'artículo 1096', 'artículo 1666', 'artículo 1667', 'artículo 1668', 'artículo 1045', 'artículo 1626', 'artículo 1096', 'artículo 1080', 'artículo 1096', 'artículo 27', 'artículo 1096', 'artículo 1096', 'artículo 1627', 'artículo 1096']

﻿ LAUDO EN DERECHO SURAMERICANA DE SEGUROS S.A. VS TELESENTINEL LTDA. ABRIL 25 DE 2000
LAUDO EN DERECHO DE 25 DE ABRIL DE 2000
CONTENIDO:• Subrogacion en favor de asegurador/resposabilidad contractual.• Se interpone recurso de reposición por parte del apoderado de la parte convocada, bajo el argumento de que la subrogación que operó frente a la sociedad convocante no da lugar a que esta resulte vinculada por la cláusula compromisoria contenida en el contrato suscrito entre Telesentinel Ltda. y la Sociedad Triunfo Tex Ltda. Todo lo cual conduciría a que el tribunal de arbitramento no resultara competente para conocer del presente asunto.• Con base en lo anterior encuentra en este caso el tribunal que la Compañía Suramericana de Seguros S.A. se ha presentado como subrogataria, con fundamento en el artículo 1096 del Código de Comercio que dispone: "El asegurador que pague una indemnización se subrogará por ministerio de la ley y hasta concurrencia de su importe, en los derechos del asegurado contra las personas responsables del siniestro". • Haciendo un estudio sobre la figura de la subrogación, concluye el tribunal que solo es viable entrar a analizar si cabe o no responsabilidad a quien se ha demandado en este proceso, una vez verificados los requisitos que la jurisprudencia y la doctrina han encontrado necesario para incoar la acción subrogatoria cuales son: a) la existencia de un contrato de segurob) un pago válidoc) que el daño producido por el tercero sea de los cubiertos o amparados por la póliza, y d) que una vez ocurrido el siniestro surja para el asegurado una acción contra el responsable.
ÁRBITROS:Melba Arias Londoño, Rafael Gómez Rodríguez, Álvaro Rojas Tejada
DEMANDANTE:Suramericana de Seguros S.A.
NORMAS ANALIZADAS:Código Civil, arts. 1666, 1667, 2144 Código de Comercio, art. 1096
Sociedad Telesentinel Ltda.
Mediante escrito presentado ante el Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara de Comercio de Bogotá, el 25 de abril del 2000, la Compañía Suramericana de Seguros S.A. solicitó la convocatoria de un tribunal de arbitramento para que resolviera a través de un proceso arbitral las pretensiones contenidas en la demanda formulada contra la Sociedad Telesentinel Ltda.
En el presente caso el pacto arbitral se encuentra contenido en la cláusula séptima del contrato de prestación de servicios celebrado entre las sociedades Triunfotex Ltda. y Telesentinel Ltda. que obra a folios 128 y 129 del cuaderno de pruebas número 1 del expediente.
1.3. Etapa prearbitral.
1.3.1. Trámite inicial.
Posteriormente, mediante escrito presentado el 19 de julio del 2000, la convocada dio contestación a la demanda a través de su apoderado, el doctor José D. Delgado Bernal, quien se pronunció sobre los hechos y las pretensiones, propuso excepciones y pidió pruebas, según se mencionará más adelante.
Días después y en estando en término, la convocante mediante escrito radicado el 28 de julio del 2000, procedió a reformar la solicitud de convocatoria del tribunal en algunos aspectos probatorios, el Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá, procedió a admitir la reforma y a correr traslado a la parte convocada, en los términos del artículo 89 del Código de Procedimiento Civil, mediante providencia de fecha 3 de agosto de 2000, notificada en el estado 054 del 9 de agosto del mismo año. La convocada no presentó escrito alguno durante el término de traslado de la modificación de la solicitud.
1.3.2. Nombramiento de los árbitros.
La junta directiva de la cámara, en reunión celebrada 19 de septiembre de 2000, nombró como árbitros principales a los doctores Rafael Gómez Rodríguez, Melba Arias Londoño y Álvaro Rojas Tejada, a quienes se les comunicó su designación mediante cartas con fecha del mismo 19 de septiembre, la cual fue aceptada por ellos.
1.3.3. Instalación del tribunal.
En la fecha y hora señaladas se inició la audiencia de instalación a la cual asistieron los apoderados de las partes y los doctores Álvaro Rojas Tejada, Melba Arias Londoño y Rafael Gómez Rodríguez. En dicha audiencia el tribunal nombró como presidente del mismo a la doctora Melba Arias Londoño, y como secretaria a la doctora Anne Marie Mürrle Rojas, declaró legalmente instalado el tribunal y fijó las sumas a cargo de las partes por concepto de honorarios para los árbitros, y la secretaria, gastos de funcionamiento y administración a favor de la Cámara de Comercio de Bogotá y protocolización y registro y otros, para ser canceladas por las partes dentro del término legal.
1.3.4. Sumas a cargo de las partes.
Según se mencionó antes, en la audiencia de instalación el tribunal fijaron las sumas necesarias para sufragar los gastos de funcionamiento. La sociedad demandante consignó oportunamente las sumas a su cargo y en vista de que la sociedad convocada no canceló dentro de la oportunidad legal las sumas que a ella correspondía, la convocante procedió también a pagar dichas sumas dentro del término que concede la ley.
Posteriormente, la convocada reintegró a la convocante las sumas a su cargo pagadas por ella, según consta en escrito radicado el 5 de febrero de 2001, que obra en el cuaderno principal número 1 del expediente.
Demandante: es la Sociedad Compañía Suramericana de Seguros S.A., según consta en el certificado expedido por la (*) NOTA: A partir del 26 de noviembre del 2005, fecha de la publicación del Decreto 4327 del 2005, se fusionan la Superintendencia Bancaria en la de Valores, la cual en adelante se denominará Superintendencia Financiera de Colombia. Superintendencia Bancaria, que obra a folio 19 del cuaderno principal del expediente. Se trata de una sociedad comercial, constituida por escritura pública 4438 de la Notaría Segunda de Medellín de fecha 12 de diciembre de 1944, con domicilio principal en la ciudad de Medellín, cuyo representante legal es entre otros, el señor Juan Sebastián Betancur.
Demandada: es la sociedad Telesentinel Limitada, según consta en el certificado de existencia y representación legal expedido por la Cámara de Comercio de Bogotá, que obra a folio 27 del cuaderno de principal del expediente. Es una sociedad comercial, constituida por escritura pública 1764 de la Notaría 30 del Círculo de Bogotá de fecha 4 de agosto de 1987, aclarada por escritura pública 2048 de la misma notaría, de fecha 1º de septiembre de 1987, cuyo representante legal es el señor Eitan Koren Wakashi.
“2.2. El documento reseñado como contrato 05894 contiene dos tipos de contratos, un contrato de compraventa y uno de prestación de servicios”.
“2.6. De acuerdo con la cláusula segunda del contrato de prestación de servicios “El servicio de monitoría opera así: la señal enviada por las unidades remotas al centro de operaciones, será respondida por Telesentinel, con las siguientes acciones: a) Verificación telefónica b) A criterio de Telesentinel, envío de un funcionario a fin de verificar en el lugar protegido, la causa de la señal c) Comunicación con el usuario o con sus dependientes en los teléfonos suministrados para tal fin d) De ser necesario aviso registrado a organismos como: bomberos, policía, servicios médicos, etc. De acuerdo con el reporte recibido”.
“2.7. El día 21 de mayo de 1999, estando vigente el contrato de prestación de servicios, fue descubierto el hurto perpetrado en las instalaciones de la sociedad Triunfo Tex, ubicadas en la calle 13 Nº 20-31 de la ciudad de Santafé de Bogotá, D.C.”.
“2.10. En comunicación de 10 de junio de 1999, dirigida por Telesentinel a Triunfo Tex, el señor Pierre Anthony Sánchez, actuando como gerente general de Telesentinel, afirma, en relación con el hurto sufrido por Triunfo Tex, que ‘el infrarrojo que se encontraba en la gerencia (sitio por el cual ingresaron), sí generó una alarma’”.
“2.16. La cuantía de la perdida sufrida por Triunfo Tex ascendió a la suma de noventa y dos millones setecientos noventa y seis mil seiscientos cuarenta y seis pesos ($ 92.796.646) moneda legal colombiana, de acuerdo con los informes presentados por Controles Aeromarítimos Ltda. a la Compañía Suramericana de Seguros S.A., suma que se discrimina de la siguiente manera:
2.16.1. Ochenta y cinco millones trescientos sesenta y seis mil ciento cuarenta y seis pesos ($ 85.366.146) moneda legal colombiana, como consecuencia de los hechos relacionados con el siniestro identificado con el número 8415211.
2.16.2. Siete millones cuatrocientos treinta mil quinientos pesos ($ 7.430.500) moneda legal colombiana, como consecuencia de los hechos relacionados en el siniestro identificado con el número 8409216”.
“2.17. Trinfo(sic) Tex presentó reclamación formal a la Compañía Suramericana de Seguros S.A. para obtener el pago de la indemnización por la ocurrencia de los siniestros identificados con los números 8415211 (correspondiente a la póliza 101873) y 8409216 (correspondiente a la póliza 57845)”.
“2.18. La Compañía Suramericana de Seguros S.A. procedió a pagar a Triunfo Tex el 15 de julio de 1999, la suma de sesenta millones setecientos ochenta y cinco mil ochocientos ochenta y cuatro pesos ($ 60.785.884) moneda legal colombiana, por causa del siniestro de la póliza 101873, tal como consta en el recibo de egreso 9011175, pues se descontó por causa de infraseguro del 16.48% la suma de catorce millones sesenta y ocho mil trescientos cuarenta y un pesos ($ 14.068.341) moneda legal colombiana y por razón de un deducible del 15% se descontó la suma de diez millones setecientos veintiseis mil novecientos veintiun pesos ($ 10.726.921) moneda legal colombiana”.
“2.22. En la cláusula séptima del contrato de prestación de servicios las partes acordaron que ‘Toda controversia o diferencia relativa a la interpretación o ejecución de este contrato, será resuelta por un tribunal de arbitramento el cual decidirá en derecho y estará integrado por tres árbitros, dicho tribunal funcionará y será designado por el centro de arbitraje de la Cámara de Comercio de Bogotá’”.
“2.1. Es cierto, pero aclarando que en las copias de traslado de convocatoria o de demanda el contrato 05894 no está firmado por el representante legal del Triunfotex Ltda.”.
“2.5. Es cierto, pero aclarando que el servicio de monitoría se presta cuando el sistema está en funcionamiento, y, este funcionamiento corre por cuenta del usuario en este caso Triunfotex Ltda., es decir el sistema de prendido y apagado de alarmas lo maneja directamente el usuario, cuando este se encuentra laborando el sistema es apagado y cuando el sitio o espacios monitoriados se encuentran sin funcionarios de la respectiva empresa el encendido del sistema debe operarlo el usuario, estos procedimientos son obvios por cuanto si el sistema se deja conectado las 24 horas, las 24 horas estaría el centro de operaciones de Telesentinel Ltda. recibiendo señales de alarma lo que haría imposible la efectividad del sistema”.
“2.6. Es cierto, que Telesentinel Ltda., responde con las acciones consagra la cláusula segunda del contrato de prestación de servicios, pero especificando y aclarándose en forma determinante que la respuesta de Telesentinel Ltda. se dará en la medida en que el centro de operaciones reciba la señal de alarma enviada por las unidades remotas instaladas en Triunfotex Ltda. situación que no se dio, por que Telesentinel Ltda. no recibió ninguna señal de alarma desde las instalaciones de Triunfotex Ltda. el día del siniestro, porque los delincuentes cortaron en el exterior del edificio o sea en la calle, los cables de energía eléctrica y las líneas telefónicas e igualmente el cableado de alarmas. En estas condiciones señores árbitros era imposible dar cumplimiento a la cláusula segunda del contrato de prestación de servicios 05894, por que la señal de alarma funciona en su transmisión desde el punto de Triunfotex Ltda. al centro de operaciones de Telesentinel Ltda. a través de radio o teléfono es decir a través de energía eléctrica o vía telefónica y si estas conexiones fueron cortadas en el exterior del edificio resultaba imposible para Telesentinel Ltda. darle cumplimiento a la cláusula segunda por que desde Triunfotex Ltda. no se envió ninguna señal y por lo tanto mi mandante no podía recibir ninguna señal.
Triunfotex Ltda. a través de su representante legal estaba informada desde el inicio del contrato 05894 del tenor de la cláusula octava que en la parte pertinente dice: “…Telesentinel queda eximida de toda responsabilidad en la prestación del servicio, siempre y cuando medie alguna de las siguientes situaciones: a) corte del servicio de energía eléctrica en el inmueble en el cual o en los cuales se han instalado los equipos…”. Así mismo “…b) por daños locativos en el inmueble que causen deterioro en los equipos y/o instalaciones…” y esto fue lo que exactamente sucedió señores árbitros”.
“2.8. No es cierto, no se generó ninguna señal por las razones expuestas al hecho 2.6”.
“2.10. Es cierto y en la misiva mi poderdante aclara que el infrarrojo sí generó una alarma pero quedó ahí, es decir no llegó ninguna señal al centro de operaciones de Telesentinal(sic) Ltda. por las mismas razones explicadas al hecho 2.6 y lo dice la comunicación “…porque cortaron los cables telefónicos y el sistema de comunicación vía radio…” y es que señores árbitros el señor Eduardo Ríos Giraldo socio de la Empresa Triunfotex Ltda. le dijo a la policía en su denuncio eso, que los delincuentes habían destrozado el sistema de alarma y esta prueba está en autos y fue aportada por la actora”.
“2.11. Ha este hecho se responde lo mismo que al hecho 2.6 teniendo en cuenta lo dicho por Controles Aeromarítimos Ltda. que corrobora lo que hemos venido explicando, en efecto se lee en esta prueba documental aportada por el actor y que solicita a ustedes señores árbitros sea tenida como prueba, y, yo estoy de acuerdo con la petición, decía se lee lo siguiente en informe a la Compañía Suramericana de Seguros S.A.” … Circunstancias del siniestro de acuerdo con la información suministrada por el señor Eduardo Ríos Giraldo, socio de la empresa “…Al llegar al segundo piso encontraron una ventosa en un muro que da a las escaleras que conducen al tercer piso, cuyas oficinas se encuentran desocupadas en la actualidad de otra parte detectaron que los cables de la energía eléctrica habían sido cortados desde la parte exterior del edificio, así como también la de las líneas telefónicas y de la alarma…”. Entonces señores árbitros se está respondiendo este hecho con las mismas pruebas que aportó el actor y que exonera de toda responsabilidad a mi representada con relación a la cláusula segunda del contrato de marras”.
“2.20. No es cierto, sería necesario insistir que el aplicación esta en aplicación del artículo1096 del Código de Comercio. Y no puede sufrir perjuicio económico en la aceptación jurídica de la palabra. Y no puede sufrirlo porque la indemnización del pago al asegurado tiene un origen contractual, y porque ha recibido con la prima la contraprestación correspondiente a su obligación y porque opera en función del cálculo de probabilidades, y además por que la ley dice que “hasta concurrencia del importe”.
“2.21. No es un hecho es la copia del artículo 1096 del Código de Comercio. En forma parcial y con una interpretación muy suigeneris de la parte actora”.
“a) Que Telesentinel Ltda. debe ser absuelto de toda responsabilidad y tal como lo establece la cláusula octava del contrato 05894, por cuanto se dieron los eximentes de responsabilidad de que trata dicha cláusula de acuerdo a como sucedieron los hechos.
“... ART. 1530.—Es obligación condicional la que depende de una condición, esto es, de un acontecimiento futuro, que puede suceder o no...” resulta pues, que esta modalidad tiene dos notas esenciales a saber:
Arturo Alessandri, tratando el tema dice:
que sea un acontecimiento o suceso futuro y que sea un acontecimiento o suceso incierto. Que sea futuro quiere decir que debe verificarse o realizarse con posterioridad a la estipulación de la obligación, es decir, en el tiempo que está por venir. Que el hecho sea incierto significa que hay dudas sobre su realización que sea de problemática ocurrencia y que dentro de los cálculos humanos pueda acaecer o no...”.
“... ART. 1536.—La condición se llama suspensiva si, mientras no se cumple, suspende la adquisición de un derecho...”.
1. El acreedor condicional, (Triufotex Ltda.) mientras pende la condición no puede exigir el cumplimiento de la obligación, no puede exigir al deudor que realice la prestación debida.
Todo lo que se hubiere pagado antes de efectuarse la condición suspensiva, podrá repetirse mientras no se hubiere cumplido...”.
“Señores árbitros las cláusulas segunda y octava del contrato de prestación de servicios 05894 arrimado por la demandante o convocante son de naturaleza condicional, es decir las obligaciones nacen para Telesentinel Ltda. en la medida en que la sociedad reciba las señales de alarma por ser hechos futuros e inciertos y en esta medida el derecho no nace para el acreedor (Triunfotex Ltda.) mientras la condición suspensiva no se cumple. Está probado con las mismas pruebas aportadas por la demandante, prueba documental Controles Aeromarítimos Ltda. que la señal de alarma no podía llegar porque los ladrones cortaron todos los cables y en estas circunstancias la condición no se dio y la cláusula octava del contrato 05894 cobra toda su vigencia en su mandato literal, por todo lo explicado se impone la absolución total de cualquier responsabilidad de la empresa que represento como mandatario judicial”.
1.6. Primera audiencia de trámite.
El día 18 de diciembre de 2000 se inició la primera audiencia de trámite la cual fue suspendida a efectos de que el representante legal de la sociedad convocante reconociese, ratificara y suscribiera el contrato 05894 pues este no se encontraba suscrito por él.
1.7.1. Interrogatorios de parte.
1.7.2. Testimonios.
1.7.3. Dictámenes periciales.
1.8. Análisis de las pruebas.
1.8.1. Interrogatorio al representante legal de Telesentinel.
a) Cortar el cable.
Luego se demostró, que era imposible que esto ocurriera, que con posterioridad a generarse la alarma, se quitara la antena de radio o se cortara el cable, para evitar que la señal llegara al centro de monitoreo. También informó que Telesentinel fue la encargada de determinar el sitio de ubicación de los sensores, dada su condición de experto en sistemas de seguridad. En consecuencia, si se hubiera retirado la antena o cortado el cable antes de generarse la alarma pudiendo ingresarse por un sitio que los infrarojos no detectaran, es responsabilidad de quien señaló los sitios de instalación.
1.8.2. Testimonio de Eduardo Ríos, representante legal de Triunfo Tex.
Confirmó lo dicho por el representante legal de Telesentinel: que este determinó la ubicación de los sistemas de alarma y monitoreo, y realizó su instalación.
Los delincuentes ingresaron por una oficina (del señor Eduardo Ríos), en donde abrieron un gran boquete a menos de dos metros de uno de los sensores infrarojos, y de lógica debió producirse una alarma puesto que aquel sensor cubría todo el espacio de la oficina.
1.8.3. Peritazgo en alarmas.
1.9. Audiencia de conciliación.
1.10. Término del proceso.
1. La subrogación y sus efectos.
En relación con la figura de la subrogación, dispone el artículo 1666 del Código Civil que “Es la trasmisión de los derechos del acreedor a un tercero que le paga”, en tanto que el artículo 1667 establece que “Se subroga un tercero en los derechos del acreedor, o en virtud de la ley o en virtud de una convención del acreedor” y continúa el artículo 1668 explicando que “Se efectúa la subrogación por el ministerio de la ley, y aun contra la voluntad del acreedor, en todos los casos señalados por las leyes …”.
Así pues, conviene anotar que la jurisprudencia ha entendido la subrogación en materia del contrato de seguro como “un derecho en virtud del cual el asegurador ocupa el lugar del asegurado con respecto al tercero responsable del siniestro ya indemnizado, hasta concurrencia del valor de la indemnización” (1) Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil. Magistrado Ponente: Dr. Humberto Murcia Ballén. Sentencia de 4 de marzo de 1977. .
De acuerdo con lo anterior, el tribunal estima que solo es viable entrar a analizar si cabe o no responsabilidad a quien se ha demandado en este proceso, una vez verificados los requisitos que la jurisprudencia y la doctrina han encontrado necesarios para incoar la acción subrogatoria cuales son: a) La existencia de un contrato de seguro; b) un pago válido; c) que el daño producido por el tercero sea de los cubiertos o amparados por la póliza, y d) que una vez ocurrido el siniestro surja para el asegurado una acción contra el responsable (2) Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil. Magistrado Ponente: Dr. Horacio Montoya Gil. Sentencia de 6 de agosto de 1985. .
1.2. Requisitos de la subrogación.
1.2.1. La existencia de un contrato de seguro.
El tribunal observa que a folio 130 y siguientes del cuaderno de pruebas del expediente obra una “póliza de seguro de sustracción establecimientos y recibo de prima” número 101873, expedida por la demandante, con vigencia desde el 18 de marzo de 1999 hasta el 18 de marzo del año 2000, y en la cual aparece como tomador la Sociedad Triunfotex Ltda.
Así mismo, a folios 136 y siguientes del cuaderno de pruebas del expediente aparece una “póliza de seguro para equipos de baja tensión y recibo de prima” número 57845, también expedida por la Compañía Suramericana de Seguros, con la misma vigencia de la póliza antes mencionada, y en la que aparece como asegurado y beneficiario la Sociedad Triunfotex Ltda.
Revisado el contenido de los documentos anteriores, y de la prueba documental que obra en el expediente, todo a la luz de las normas que rigen este tipo de contratos, y, en particular verificados los elementos a que alude el artículo 1045 del Código de Comercio (3) Código de Comercio. “ART. 1045.—Son elementos esenciales del contrato de seguro: 1. El interés asegurable; 2. El riesgo asegurable; 3. La prima o precio del seguro; 4. La obligación condicional del asegurador. En defecto de cualquiera de estos elementos, el contrato de seguro no producirá efecto alguno”. , el tribunal concluye que se trata de contratos de seguro existentes y válidos.
Observa el tribunal que a folio 144 del cuaderno de pruebas del expediente obra un documento denominado “solicitud de indemnización”, suscrito por el representante legal de Triufotex Ltda. (Distribuidora Textil Triunfo Ltda.) en el que se solicita “como única y total indemnización la suma de sesenta millones setecientos ochenta y cinco mil ochocientos ochenta y cuatro pesos m/cte. ($ 60.785.884), por el hurto calificado de mercancías, ocurrido el 20 de mayo de 1999 en nuestras instalaciones de la Calle 13 Nº 20-31 de Santafé de Bogotá”.
Y a folio 145 del mismo cuaderno obra un documento, también suscrito por el representante legal de Triunfotex Ltda. en el que se lee lo siguiente: “Por medio del presente documento declaro: que recibo de la Compañía Suramericana de Seguros S.A. la suma del cuadro valor neto…” y en dicho cuadro aparece la suma de sesenta millones setecientos ochenta y cinco mil ochocientos ochenta y cuatro pesos ($ 60.785.884).
De la misma manera, a folio 146 del cuaderno de pruebas del expediente obra otro documento también denominado “solicitud de indemnización” que esta vez se refiere a la suma de cuatro millones ochenta mil cuatrocientos cincuenta y nueve pesos ($ 4.080.459) “como única y total indemnización (…) por el hurto calificado de equipos de cómputo, ocurrido el 21 de mayo de 1999 en nuestras instalaciones de la Calle 13 Nº 20-31 de Santafé de Bogotá” y, en el folio siguiente aparece la constancia de haber recibido esa cantidad, el representante legal de Triunfotex Ltda.
Ahora bien, teniendo en cuenta que, en los términos del artículo 1626 del Código Civil, “El pago efectivo es la prestación de lo que se debe” así como las disposiciones del mismo ordenamiento que se refieren a los requisitos de validez del pago, (entre otras los arts. 1633, 1634, 1636, 1645, 1649,) concluye el tribunal que la demandante realizó un pago válido a favor de la Sociedad Triunfotex Ltda.
1.2.3. La cobertura del daño por las pólizas.
Tal circunstancia dio lugar a las solicitudes de indemnización presentadas por Triunfotex Ltda. a la Compañía Suramericana de Seguros S.A. por el “hurto calificado de mercancías” (fl. 144 del cdno. de pbas.) y por el “hurto calificado de equipos de cómputo” (fl. 146 del cdno. de pbas.).
Se tiene además que el amparo básico en la póliza de seguro de sustracción aportada al proceso (fls. 130 y ss. del cdno. de pbas.) cubre “las pérdidas o daños de los bienes asegurados, contenidos dentro del establecimiento descrito en la carátula, que sean consecuencia directa de sustracción cometida con violencia, según se define adelante y, además, los daños que se causen a los edificios o locales que contengan los bienes asegurados con motivo de tal sustracción o la tentativa de hacerla”.
Así mismo, en la carátula de la póliza de seguro para equipos de baja tensión (fl. 136 del cdno. de pbas.) se señala entre los amparos tomados el de “hurto calificado”.
1.2.4. Existencia de acción contra el tercero causante del daño.
Como es bien conocido, la responsabilidad contractual responde a “la necesidad de reparar los daños causados por el incumplimiento de las obligaciones nacidas de los actos jurídicos (contratos y manifestaciones unilaterales de voluntad)” (4) CUBIDES CAMACHO, Jorge. Obligaciones. Colección Profesores No. 3. Pontificia Universidad Javeriana. Facultad de Ciencias Jurídicas. Tercera edición, complementada y actualizada con la colaboración de Juanita Cubides Delgado. Página 230. .
De tal noción se desprenden los elementos que tradicionalmente se han considerado necesarios para que surja este tipo de responsabilidad cuales son: a) el incumplimiento de una obligación derivada de un contrato válidamente celebrado; b) la imputabilidad al deudor a título de dolo o culpa de dicho incumplimiento, c) el daño derivado del mencionado incumplimiento y d) la relación de causalidad entre el daño y el incumplimiento.
En efecto, se ha admitido que, en tratándose de obligaciones de resultado, la culpa del deudor se presume, de manera que el acreedor no debe probarla, y además aquel solo podrá exonerarse de responsabilidad demostrando una causa extraña que puede ser fuerza mayor o caso fortuito, hecho de un tercero o culpa de la víctima, sin que le sea admisible defenderse acreditando debida prudencia y diligencia. Así mismo, si se trata de una obligación de medio no le basta al acreedor demostrar el incumplimiento, sino que debe demostrar que el deudor incurrió en culpa, quien, por su parte, podrá exonerarse acreditando que actuó diligentemente o que intervino una causa extraña.
Así, afirma Suescun Melo (5) SUESCUN MELO, Jorge. Derecho Privado. Estudios de Derecho Civil y Comercial Contemporáneo. Cámara de Comercio de Bogotá, Universidad de los Andes. Bogotá, 1996. Tomo I. Páginas 504 y 505. que la distinción obedece a una teoría de Demogue según la cual “en las obligaciones de resultado, como su denominación lo indica, el deudor está obligado a cumplir un propósito específico o a llegar a un resultado dado, el cual garantiza, de manera que no le basta al obligado con tomar las medidas enderezadas a lograr el resultado, sino que efectivamente debe lograrlo. En las obligaciones de medio lo que se exige del deudor es que obre con diligencia y acuciosidad y emplee los medios a su disposición para alcanzar también un resultado, pero en este caso sin garantizarlo, por cuanto dicho resultado excede lo que el acreedor podría razonablemente exigir al deudor. En estas obligaciones lo que se exige es un determinado comportamiento del deudor: que obre con la prudencia ordinaria para ejecutar el contrato o que ponga al servicio del acreedor los medios de que dispone. No se compromete a cumplir una meta sino a tratar de cumplirla”.
Para otros, la distinción se funda en “el carácter cierto (obligación de resultado) o aleatorio (obligación de medios) de la prestación prometida” (6) Doctrina francesa citada en el laudo arbitral de fecha 9 de agosto de 2001. tribunal de Arbitramento de Construcciones Ampomar y otros contra Fidubandes S.A. (En liquidación.). Arbitros: Carlos Darío Barrera Tapias, José Alejandro Bonivento Fernández y Antonio José de Irisarri Restrepo. .
Tales distinciones, aparentemente claras en la teoría, resultan de difícil aplicación en la práctica, de forma que coincide el tribunal con Larroumet (7) LARROUMET, Christian. Teoría General del Contrato. Volumen II. Editorial Temis. Bogotá, 1999. Página 60. cuando afirma que “En realidad, no hay ningún criterio satisfactorio para distinguir entre las obligaciones de medios y las obligaciones de resultado. En la medida en que no hay obstáculo para la libertad contractual, corresponde a los contratantes determinar la naturaleza de la obligación de hacer contraída por el deudor. Es cierto que ellos no siempre piensan en ello y en tal caso, corresponderá a los jueces determinar esta naturaleza, procediendo a un análisis de la estructura del contrato”.
2.2. Los elementos de la responsabilidad en el caso sub lite.
2.2.1. El contrato de prestación de servicios celebrado entre Telesentinel Ltda. y Triunfotex Ltda.
2.2.2. El incumplimiento alegado.
En los términos del contrato, dicho servicio consiste “en el envío de señales durante las 24 horas del día todo el año, siempre y cuando no medie caso fortuito, fuerza mayor o aquellas situaciones descritas en la cláusula octava del presente contrato de prestación de servicios” (cláusula primera) y de acuerdo con la cláusula segunda “opera así: La señal enviada por las unidades remotas al centro de operaciones, será respondida por Telesentinel, con las siguientes acciones: a) Verificación telefónica. b) A criterio de Telesentinel, envío de un funcionario a fin de verificar en el lugar protegido, la causa de la señal. c) Comunicación con el usuario o sus dependientes en los teléfonos suministrados para tal fin, d) De ser necesario aviso registrado a organismos como bomberos, policía, servicios médicos, etc. de acuerdo con el reporte recibido”.
En efecto, en el dictamen pericial se establece que entre los equipos instalados en Triunfotex Ltda. se encontraba un “Panel de Control” que “monitorea los sensores de todo tipo del establecimiento y determina (...) si genera una alarma. Además monitorea que no haya pérdidas de fluido eléctrico, de batería o fallas en la línea telefónica”.
En el mismo dictamen pericial se estableció que “El tipo de sistema de alarma instalado en las instalaciones de Triunfotex Ltda. envía constantemente señales de verificación de “buen estado” del enlace o comunicación vía radio al centro de operaciones de Telesentinel Ltda.”.
Además es a tal punto artificiosa la distinción entre obligaciones de medio y obligaciones de resultado que, por vía de ejemplo se tiene que mientras Larroumet encuentra que las prestaciones derivadas de un contrato de prestación de servicios son típicamente de medio, Tamayo Jaramillo manifiesta en relación con tales contratos que “si los servicios no se prestan habría violación de una obligación de resultado, pues todo deudor, sin importar la naturaleza de la obligación, debe dar, hacer o no hacer alguna cosa, lo que implica un resultado mínimo, de manera que la prestación o la abstención solo se cumplen en la medida que el obligado ejecute la conducta a que estaba comprometido” (8) TAMAYO JARAMILLO, Javier. La Culpa Contractual. Citado por JORGE SUESCUN MELO en Derecho Privado. Estudios de Derecho Civil y Comercial Contemporáneo. Cámara de Comercio de Bogotá – Universidad de Los Andes. Bogotá, 1996. Páginas 509-510. .
2.2.3. El perjuicio causado.
Y es precisamente por la condición de subrogataria que tiene Suramericana en el presente proceso, que no le asiste interés para solicitar, como lo hace en la segunda pretensión de la demanda, que se declare a Telesentinel Ltda. responsable “de la totalidad de los perjuicios ocasionados a Triunfo Tex como consecuencia del hurto de que fue víctima” estando legitimada solamente para pedir que se le declare responsable por el valor que aquella desembolsó en favor de su asegurada.
“Que se condene a Telesentinel al pago de la depreciación o pérdida del poder adquisitivo de la moneda padecido por la suma de $ 64.866.343, valor asumido por la Compañía Suramericana de Seguros desde el día 15 de julio de 1999, hasta…”.
Que “cuando por presentarse el siniestro la compañía aseguradora cubre el valor de la respectiva indemnización, por ministerio de la ley, o sea, sin concurrencia de las partes contratantes, el asegurador se subroga en los derechos del asegurado indemnizado contra el autor del daño, pero solo hasta el valor de la suma pagada (…) Como ha sido rector en materia de seguros que este contrato no puede ser fuente de ganancias y menos de riqueza, sino que se caracteriza por ser indemnizatorio (C. Co., art. 1088) es apenas obvio que circunscriba el derecho del asegurador que ha pagado el valor del seguro a obtener, del autor del daño, apenas el monto de la suma pagada y no una cantidad superior” (Cas.Civ. de 22 de enero de 1981, G.J. CLXVI, pág. 156).
Confirmó y amplió este criterio en 1985 al puntualizar que “en orden a precisar los alcances de la subrogación legal que consagra el artículo 1096 del Código de Comercio, ha de tenerse en cuenta que la indemnización que paga el asegurador estará determinada por el valor del daño derivado del siniestro, evaluado al momento de su ocurrencia e indemnizado en términos del contrato, lo cual excluyen desde luego, los intereses o perjuicios moratorios que el artículo 1080 impone al asegurador, en su caso, pues estos desbordan el concepto de daño asegurado. La suma que limita el derecho del asegurador, “transmitido” ope legis por el asegurado, es la del día del pago de la indemnización, y a esa suma ha de quedar limitada también la responsabilidad del causante del siniestro.
“Si con miras a la correcta interpretación del citado artículo 1096 se consultan sus antecedentes, cuya importancia en este campo reconoce el artículo 27 del Código Civil, será necesario insistir que la expresión “hasta concurrencia del importe” no puede tener alcance distinto al que indica su tenor literal. Ello es así por cuanto, como lo tiene admitido la doctrina general de los autores, el asegurador, a consecuencia de un siniestro indemnizable, no puede sufrir perjuicio en la acepción jurídica de la palabra. Y no puede sufrirlo porque la indemnización que él pagó al asegurado tiene un origen contractual, y porque ha recibido con la prima la contraprestación correspondiente a su obligación y porque opera en función del cálculo de las probabilidades” (Cas.Civ. de 6 de agosto de 1985, G.J.I CLXXX, pág. 239).
“Ha querido el legislador otorgante al pago del seguro con subrogación una naturaleza de orden público, con la imperatividad, obligatoriedad y consecuencias allí indicadas, con cierta autonomía de lo que ha ocurrido cuantitativamente antes o después del pago. En efecto, para determinar el límite cuantitativo del objeto subrogado se toma en cuenta únicamente el valor de lo pagado por el seguro, con independencia del valor de las primas pagadas, o del mayor valor del objeto asegurado o de las circunstancias posteriores al pago, como son un deterioro monetario, improductividad financiera, etc. Luego se trata de un límite cuantitativo fijado por la ley que, a la vez que satisface los intereses privados del asegurador y el asegurado, también se seguridad jurídica al monto exacto a reclamar y garantiza certeramente derechos de terceros y, concretamente, los del autor de daño. Por eso, prescribe el artículo 1096 del Código de Comercio que la subrogación legal del asegurador en los derechos del asegurado contra el tercero responsable, tiene como límite la suma pagada de acuerdo a lo asegurado, que, por su naturaleza debe entenderse restrictivamente para los efectos cuantitativos, porque esa es la clara intención inequívoca del precepto, y que, por lo tanto, no permite extender o completar su sentido del tal manera que desborde dicho límite.
(…). Por consiguiente, reitera la Sala su doctrina en el sentido de la improcedencia de corrección monetaria e intereses sobre el derecho subrogado legalmente y fundado en la suma por concepto del seguro” (Cas. Civ. sep. 23/93, G.J.I. 2464, pág. 567).
Existiendo esta y habiéndose hecho efectiva surge a favor del asegurador, en virtud de la subrogación del artículo 1096 del Código de Comercio, la posibilidad de recuperar lo pagado, pero su ruta legal para hacerlo no es la general del artículo 1627 del Código Civil, sino la excepcional, la de “… lo que en los casos especiales dispongan las leyes” por lo cual nos debemos remitir al artículo 1096 del Código de Comercio.
2.2.4. La relación de causalidad.
Agencias en derecho: $ 1.600.000
Honorarios de las peritos contadoras $ 2.000.000
50% de los honorarios de los peritos expertos en alarmas $ 1.500.000
50% de gastos pagados a los peritos $ 100.000
50% de costos, honorarios y gastos del tribunal $ 3.693.754
Total $ 8.893.754
Ochenta por ciento (80%) del total $ 7.115.003.20
4. No condenar a Telesentinel Ltda al pago de la actualización de la suma mencionada en el numeral anterior.
7. Condenar a la Sociedad Telesentinel Ltda. al pago de las costas del proceso, en la suma de $ 7.115.003.20
Melba Arias Londoño, presidente—Rafael Gómez Rodríguez—Álvaro Rojas Tejada.