Source: http://derechocomercial.edu.uy/RespTV60.htm
Timestamp: 2017-08-19 22:31:31
Document Index: 140201356

Matched Legal Cases: ['artículo 125', 'artículo 1019', 'artículo 26', 'artículo 1019', 'artículo 1606', 'artículo 1606', 'artículo 116', 'artículo 116']

¿Cuáles son las diferencias entre el vale, la letra y el cheque?
I. Naturaleza jurídica y contenido obligacional
El vale es un título valor que contiene la promesa de quien lo suscribe de pagar una suma de dinero.
El cheque contiene una orden de pago, pues el librador ordena al banco pagar un importe de dinero. El banco cumplirá la orden impartida, porque se ha obligado a ello por el contrato de cuenta corriente y debitará su importe de la cuenta del librador[1].
Esta orden es pura y simple, lo que significa que el librador no puede condicionar su orden, lo que es coherente con los atributos de autonomía y abstracción que dominan a todos los títulos valores. Además el art. 32 del Decreto Ley 14.701, de 12 de setiembre de 1977, de Títulos Valores (DLTV), establece que esta orden es irrevocable, es decir no puede ser revocada una vez impartida.
El Decreto Ley 14.412, de 8 de agosto de 1975, de Cheques (DLCh) exige que la cuenta corriente tenga provisión de fondos. El librador no sólo debe haber celebrado un contrato de cuenta corriente sino que, también, debe haberlo perfeccionado realizando o un depósito o solicitando la apertura de determinado crédito. En ello justamente consiste la provisión de fondos: el derecho de disponer de lo depositado, o el derecho de disponer del crédito concedido.
En materia de letras de cambio, el DLTV no se refiere a la provisión de fondos. La provisión de fondos resulta de una relación extracartular entre librador y girado que el legislador no disciplina, en razón del rasgo de abstracción que caracteriza a las letras de cambio.
La diferencia más notoria de la letra con el vale son los elementos personales que figuran en ella.
A. Sujetos en el vale
En el vale, básicamente, encontramos dos personas: el librador y el beneficiario. El librador (o creador) que es quien se obliga a pagar y el beneficiario (o tomador) es la persona que ha de recibir el pago.
El librador se obliga a pagar una cantidad de dinero a la persona designada como beneficiaria, si es a la orden de una persona determinada, o al portador (en el caso que no establezca nombre alguno). Sólo es obligado cambiario el librador del vale. El beneficiario sólo lo será si coloca su firma en el título (endoso).
B. Sujetos en la letra
C. Sujetos en el cheque
El banco girado no se comporta como el girado de una letra de cambio. No acepta el cheque y, por lo tanto, no se constituye en deudor de su importe. El art. 11 del DLCh establece:
"El cheque no puede ser aceptado. Toda mención de aceptación puesta en el cheque se reputa como no escrita."
Como se advierte de la simple lectura del art. 120, no basta que la denominación “vale, conforme o pagaré” aparezca en cualquier lugar del documento. Alguna de esas denominaciones debe figurar “inserta en el texto del mismo documento”[2]. Decía Pérez Fontana en su manual sobre títulos valores:
“El nombre fuera del cuerpo del escrito o sea antes de empezar su redacción o debajo de la firma del creador o en alguno de sus márgenes, es un simple rótulo por lo que procediendo así no se cumple con lo que exige la ley y, en consecuencia, un título redactado en esa forma no es un vale, pagaré o conforme.”[3]
Advertimos que la inserción del nombre del título valor “en el texto” del documento, existe como exigencia legal sólo en materia de vales, conformes y pagarés[4]. En materia de títulos valores en general, lo único que el DLTV exige es que aparezca el nombre del título valor, sin especificar en qué lugar del documento debe aparecer.
La Ley prevé que se pueda estipular en el vale el pago de intereses corrientes o moratorios (art. 125).
Sólo pueden contener una estipulación de intereses corrientes las letras a la vista o a cierto plazo vista (art. 59). En las letras con vencimientos fijos se tiene por no escrita. En estos casos, en la práctica, se hace el cálculo de los intereses por el término del vencimiento y se suma al capital. Como tal estimación no se puede hacer en las letras a la vista o a cierto plazo vista, porque por anticipado no se conoce la fecha del vencimiento, se autoriza a estipular una tasa de interés. Luego, cuando se paga, se liquida el interés por el tiempo que efectivamente haya transcurrido entre el libramiento y el pago.
C. Vencimiento
El DLTV prevé, para la letra, distintas modalidades de vencimiento en el art. 78, que establece:
Las letras de cambio que indiquen otros vencimientos o vencimientos sucesivos se considerarán pagaderas a la vista.”
El art. 125 del DLTV, en su redacción actual, autoriza que los vales se extiendan a la vista, a cierto plazo desde su fecha y a fecha fija. También, autoriza que se pacten vencimientos sucesivos y, para tal caso, se admite que se estipule que la falta de pago de una o más cuotas sucesivas hará exigible el pago de toda la suma adeudada.
Por disposición del art. 28 del DLCh, el cheque es pagadero a la vista, esto es, a su presentación. Una mención contraria que se estipule en el cheque se tendrá por no escrita.
En consecuencia, el cheque es siempre pagadero a su presentación. El art. 79 del DLTV – sobre letras de cambio – aplicable a los cheques establece en su primera parte:
"La letra de cambio a la vista será pagadera a su presentación."
El art. 116 DLTV, al establecer los plazos de prescripción de las letras de cambio, tiene en cuenta sus elementos personales específicos. En esta disposición se prevé distintos plazos de prescripción.
B. Prescripción de las acciones emanadas de un vale
El capítulo del DLTV dedicado a los vales, conformes o pagarés no contiene previsiones especiales en materia de prescripción. Correspondería aplicarles, por lo tanto, las normas de prescripción sobre letras de cambio, contenidas en el art. 116, en virtud de la remisión contenida en el art. 125 del mismo DLTV.
Ahora bien, el art. 116, al establecer los plazos de prescripción de las letras de cambio, tiene en cuenta sus elementos personales específicos. En el vale no existe girado ni aceptante.
Por ello, resultaba difícil conciliar el texto del art. 116 con la estructura de los elementos personales de los vales, pagarés o conformes. Se dictó, entonces, la Ley 15.631, cuyo art. 4 es interpretativo del art. 125 del DLTV.
1. Prescripción de las acciones contra el librador
El art. 4 de la Ley 15.631 establece:
"Interprétase el artículo 125 de la ley 14.701, de 12 de setiembre de 1977, a cuyos efectos se declara que toda acción contra el librador, emergente de vales, pagarés o conformes, prescribe a los cuatro años conforme a lo dispuesto por el inciso primero, numeral 1º del artículo 1019 del Código de Comercio.
Los cuatro años se contarán desde el vencimiento".
De acuerdo al texto transcripto, la acción contra el librador de vales, conformes o pagarés prescribe a los 4 años. La norma, también, establece el vencimiento como punto de partida de ese término.
Recientemente, el art. 1019 del Código de Comercio (CCom), ha sido modificado por la Ley 17.292 conocida como Segunda Ley de Urgencia. El artículo 26 de esta Ley dispone lo siguiente:
" Sustitúyese el numeral 1º del artículo 1019 del Código de Comercio, por el siguiente:
'1º. Las acciones provenientes de vales, conformes o pagarés contra el librador, si la deuda no ha sido reconocida por documento separado.
Los cuatro años se contarán desde el vencimiento o desde la fecha de la sentencia de condenación prevista en el artículo 1606 de este Código en su caso'.
En definitiva, el art. 1019 del CCom debe leerse así:
"Se prescriben por cuatro años:
1º. Las acciones provenientes de vales, conformes o pagarés contra el librador, si la deuda no ha sido reconocida por documento separado. Los cuatro años se contarán desde el vencimiento o desde la fecha de la sentencia de condenación prevista en el artículo 1606 de este Código en su caso".
En conclusión: el plazo de prescripción de las acciones contra el librador de un vale es de cuatro años, siempre y cuando la deuda no haya sido reconocida en un documento separado. El plazo de prescripción de las acciones contra los demás obligados queda regido por lo dispuesto en el artículo 116 del Decreto Ley 14.701 en sede de letra de cambio.
2. Prescripción de las acciones del portador contra endosantes y sus avalistas
En cuanto a las acciones del portador contra endosantes de un vale o contra sus avalistas, como la Ley 15.631 nada establece en especial, será de aplicación el artículo 116 del DLTV, en lo que concierne a los endosantes. El DLTV establece un término de un año para la prescripción de la acción de la letra contra endosantes, desde el vencimiento del título.
El endosante que pagó tiene una acción de reembolso. A ésta, también, se ha de aplicar el art. 116, que fija un término de prescripción de seis meses desde el día que el endosante pagó o desde el día en que se le notificó la demanda.
La acción de reembolso del firmante de un mismo acto contra los demás co-signatarios, en cambio, es de carácter ordinario y prescribe a los veinte años. Esto es así, en tanto el art. 14 del DLTV establece lo siguiente:
“... El pago de un título por uno de los signatarios, no confiere a quien paga, respecto a los demás que firmaron el mismo acto, sino los derechos y las acciones que competen al deudor solidario contra los demás obligados...”
[2] Bugallo Montaño sostiene que la jurisprudencia nacional se ha mostrado firme en cuanto a que la omisión de la denominación inserta en el texto del vale conlleva a la inexistencia del documento cambiario (Bugallo Montaño, Títulos valores, p. 187).
[3] Pérez Fontana, Títulos valores, t. 3, Letra de cambio, valores, pagarés, p. 313.
[4] Según el diccionario, la palabra “texto” significa “todo lo que se dice en el cuerpo de la obra manuscrita o impresa, a diferencia de lo que en ella va por separado; como portadas, notas, índices, etc.” (Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, p. 1262).