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Timestamp: 2017-08-16 15:50:48
Document Index: 6190261

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Solicitud de acceso a la información y tutela de los datos personales de un tercero - PDF
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María Rosario Lozano Marín
1 Revista de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso XLI (Valparaíso, Chile, 2013, 2 do Semestre) [pp ] Solicitud de acceso a la información y tutela de los datos personales de un tercero [Access to Information Request and Personal Data Protection of a Third Party] Francisco Javier Sanz Salguero* Resumen A partir de la entrada en vigencia de la Ley de transparencia, ha sido constante la tensión en la labor de conciliación entre el acceso a la información pública y la protección de los datos de carácter personal (particularmente, los datos nominativos de terceros). En este documento, explicamos cuál es el estado de la cuestión dentro de esa labor en el contexto jurídico chileno, abarcando su tratamiento doctrinal, legal y jurisprudencial, con énfasis en las decisiones del Consejo para la Transparencia. Palabras clave Transparencia - Acceso a la información pública Datos personales. Abstract Since the Transparency Act came into force, the tension in the conciliation task between the access to public information and the protection of personal data (particularly, of third-party nominative data) has been continuous. This document explains how things stand within this task is in the Chilean legal context, including its doctrinal, legal and jurisprudential treatment, focused on the decisions of the Counsel for Transparency. Keywords Transparency Access to public information Personal Data. Recibido el 11 de septiembre y aceptado el 9 de diciembre de 2013 * Candidato a doctor en Derecho por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Licenciado por Universidad Externado de Colombia. Dirección postal: Avenida Brasil 2950, Valparaíso, Chile. Dirección electrónica: El autor agradece al Prof. Dr. Alan Bronfman Vargas, por los aportes realizados durante el desarrollo de este trabajo.
2 458 Revista de Derecho XLI (2 do Semestre de 2013) Francisco Javier Sanz Salguero I. Introducción Con casi una década de diferencia, los legisladores chilenos aprobaron la Ley Nº de 1999, encargada de regular la protección de datos personales, y la Ley Nº del 2008, encargada de normar el régimen de acceso a la información pública. Ambos cuerpos legales regulan la información, pero desde diversas aristas: el primero resguarda la información que concierne a personas naturales identificadas o identificables (es decir, los datos personales) buscando garantizar que sus titulares sean quienes decidan sobre su uso; entretanto, el ámbito del segundo es la información que obra en poder de los órganos del Estado (la que puede incluir datos de carácter personal) con la pretensión de favorecer su conocimiento por parte de los ciudadanos. La protección de los datos personales ampara la intimidad y la autodeterminación informativa; la transparencia administrativa favorece la probidad y potencia la participación ciudadana. Todos ellos son bienes jurídicos reconocidos por la Constitución y, por ende, potencialmente antagónicos, divergencia demostrada (entre otros factores) con el gran número de decisiones de amparo emitidas por el Consejo para la Transparencia desde su creación, y originadas dentro del trabajo de armonización entre dos derechos: el acceso a la información pública y la protección de los datos de carácter personal 1. La necesidad de superar el conflicto entre derechos, exige dar respuesta a diversas interrogantes: Qué principio debe aplicarse cuando nos enfrentemos a esta intersección? El deber de resguardar la confidencialidad de los datos personales o el derecho de las personas a acceder a la información pública? A qué mecanismos debe acudirse para superar ésta tensión? Cuál sería la solución institucional más adecuada para resolver el conflicto: la existencia de un solo organismo encargado de resolver ambos temas, o de entidades perfectamente diferenciadas? Acaso éstas tensiones deben ser resueltas por los tribunales de justicia? El esfuerzo asumido desde su creación por el organismo encargado de la 1 El Consejo para la Transparencia ha debido ejercer la atribución consagrada en el artículo 33 letra m) de la Ley de transparencia, aprobada por el artículo 1 de la Ley Nº de 2008, consistente en velar por el debido cumplimiento de la Ley Nº , sobre protección de datos de carácter personal por parte de los órganos de la Administración del Estado. A este respecto y dentro de su labor jurisprudencial, observamos por ejemplo que entre agosto de 2010 y marzo de 2011, el número de decisiones de fondo que aplicaron precisamente la citada Ley sobre protección de datos fue de 132, representando más del 27% de la totalidad de las providencias de fondo proferidas por este organismo. Ésta estadística confirma la importancia que ha tenido el trabajo de conciliación entre la transparencia y la tutela de los datos de carácter personal para el Consejo. Véase: Protección de datos personales (Santiago, Consejo para la Transparencia 2011), p. 38.
3 Solicitud de acceso a la información y tutela de los datos personales 459 transparencia y la obligación de establecer los instrumentos que faciliten el cumplimiento de los objetivos generadores de la normativa sobre transparencia (mejorar sustancialmente el funcionamiento del Estado a partir de su escrutinio constante por parte de la ciudadanía, precaver la corrupción y terminar con el secretismo) confirma la necesidad de responder en la realidad jurídica chilena los interrogantes planteados. Las anteriores preguntas también se han presentado en los ordenamientos jurídicos que han llegado a regular estas instituciones. Si bien es cierto cada Estado debe construir una solución a la medida de su realidad social y jurídica, es pertinente ver algunos ejemplos en el derecho comparado: i) Para el caso español, Piñar Mañas considera imprescindible aclarar la relación existente entre transparencia y protección de datos, subrayando la importancia capital de la primera para el desarrollo de una sociedad abierta y democrática, y la necesidad de no considerar el respeto a la protección de datos como un obstáculo al derecho de acceso a la información. Lo anterior, sin olvidar que una de las excepciones que puede invocarse al ejercer el derecho de acceso, es la derivada de la protección de datos, o de la existencia de información o documentos que afecten a la intimidad de las personas. Igualmente, para Piñar Mañas ni la transparencia ni la protección de datos son absolutos, siendo preciso conseguir un equilibrio entre ambos derechos. El mismo autor recuerda cómo el grupo de trabajo previsto en el artículo 29 de la Directiva N 95/46/CE (Grupo de protección de las personas en lo que respecta al tratamiento de datos personales), en su Dictamen N 3/99, relativo a información del sector público y protección de datos personales (WP 20), aprobado el 3 de mayo de 2003, estima que el carácter público de un dato de carácter personal, resulte de una normativa o de la voluntad de la propia persona a la que alude el dato, no priva ipso facto y para siempre a dicha persona de la protección que le garantiza la ley en virtud de los principios fundamentales de defensa de la identidad humana 2 ; en sintonía con ésta afirmación, el mencionado Grupo de Trabajo plantea los aspectos a tener en cuenta a afecto de conciliar el respeto del derecho a la intimidad y a la protección de los datos personales de los ciudadanos, con el derecho a acceder a la información del sector público. ii) En el caso uruguayo, Delpiazzo afirma que siendo la persona un ser individual y a la vez social, confluyen en ella la perspectiva tutelar de lo íntimo y el afán de acceder cada vez a más información, especialmente aquella en poder de Administraciones públicas y que contiene muchas veces datos personales propios y ajenos. Así, este autor en aras de la adecuada ponde- 2 Piñar Mañas, José Luis, Seguridad, transparencia y protección de datos: El futuro de un necesario e incierto equilibrio (Madrid, Fundación Alternativas, 2009), p. 64.
4 460 Revista de Derecho XLI (2 do Semestre de 2013) Francisco Javier Sanz Salguero ración, estudia las dos visiones (visión desde la privacidad y visión desde el acceso) y los derechos fundamentales que involucran 3. II. Protección de los datos personales y derecho de acceso a la información pública: derechos fundamentales con relevancia equivalente? El estudio de la relación entre la protección de los datos personales y el derecho de acceso a la información pública, plantea un interrogante inicial: estos son derechos fundamentales con relevancia equivalente? En primer lugar, y dentro del trabajo de respuesta a la pregunta sugerida, es necesario determinar cuál es la noción de d e r e c h o f u n d a m e n t a l. Teniendo en cuenta la actual pluralidad de sentidos para la expresión d e r e - chos fundamentales 4, una solución ante esa pluralidad sugiere distinguir entre un aspecto formal y un aspecto material del carácter fundamental de tales derechos. El aspecto formal del carácter fundamental se encontraría asociado a su constitucionalización lo que implicaría, en palabras de Gomes Canotilho: i) que los preceptos que consagran derechos fundamentales, en cuanto preceptos fundamentales, gozan de una posición de supremacía en el ordenamiento jurídico; ii) que en cuanto a preceptos constitucionales, se ven afectados por los requisitos especiales de la reforma constitucional; iii) que como preceptos que dan origen a normas vinculantes, constituyen exigencias materiales del ejercicio de las competencias de los órganos públicos. El aspecto material del carácter fundamental alude a la naturaleza de ciertos derechos como elementos constitutivos del orden político, se encuentren 3 Delpiazzo, Carlos E., A la búsqueda del equilibrio entre privacidad y acceso [visible en internet: consultado el 8 de enero del 2013]. 4 Al respecto, se plantean tres alternativas para definir la expresión derechos fundamentales : i) en un sentido general (y, de hecho, el más difundido) la citada expresión se usa para aludir aquellos derechos de la persona que han recibido consagración positiva, en particular, a nivel constitucional; ii) otra postura, identifica estos derechos como aquellos de los que es titular el hombre, no por graciosa concesión de las normas positivas, sino con anterioridad e independientemente de ellas y por el mero hecho de ser hombre, tratándose entonces de aquellos atributos vinculados directamente a la dignidad humana y que constituyen un conjunto limitado en su extensión sólo a aquellos que son condición para la satisfacción de las necesidades inherentes a una vida digna; y iii) como tercera alternativa, se sugiere identificar estos derechos fundamentales como aquellos derechos subjetivos que corresponden universalmente a todos los seres humanos, al poseer el status de personas con capacidad de obrar, de ciudadanos. Véase: Aldunate Lizana, Eduardo, Derechos fundamentales, (Santiago, Legal Publishing, 2008), pp. 47 s.
5 Solicitud de acceso a la información y tutela de los datos personales 461 o no consagrados en el texto constitucional; en este orden de ideas, cuando estos derechos fundamentales en sentido material se encuentran insertos en el texto constitucional, a partir de ellos se puede construir una teoría de límites implícitos al poder constituyente derivado; al contrario, cuando estos no se encuentran consagrados en una carta política, la idea de derechos fundamentales en sentido material justifica la denominada c l á u s u l a a b i e r t a de los derechos fundamentales, haciendo referencia a la apertura de fuentes para considerar, como parte del ordenamiento constitucional, tales derechos aun cuando no incorporados en el texto de la constitución. Es pertinente aclarar que la noción de cláusula abierta no implica una habilitación ilimitada al intérprete u órgano de la jurisdicción constitucional, para revelar un catálogo de derechos fundamentales implícitos en un texto normativo: solamente derechos cuya materialidad fundamental sea demostrable, pueden poseer tal calidad 5. En segundo lugar, concretamente en lo relativo a la protección de los datos de carácter personal, la tutela de este tipo de información es considerada como una derivación del derecho a la intimidad 6 ; para la doctrina, ésta protección es un derecho de tercera generación 7, dotado de autonomía 8. No se trataría entonces del puro derecho a ser dejado solo, en la formulación decimonónica del derecho a la intimidad ( the right to be let alone ), sino del derecho a la autodeterminación informativa, esto es, el derecho de las personas a controlar sus datos personales, incluso si éstos no se refieren a su intimidad 9. Para el caso chileno, durante el trabajo de consagración del derecho a la vida privada (dentro del proceso de redacción de la Carta Política de 1980 y la reforma constitucional del 2005) se discutió la adopción de expresiones como intimidad o privacidad, estableciéndose finalmente el actual artículo 19 N 4º CPol. que se reconoce expresamente el respeto y protección a la vida privada y a la honra de la persona y su familia 10. Ya a nivel 5 Ibíd., p Rajevic Mosler, Enrique, Protección de datos y transparencia en la Administración Pública chilena: Inevitable y deseable ponderación, ponencia dictada en el 26 de noviembre del 2010 en el taller Chile y la protección de datos personales de la Corporación Expansiva, publicada en diciembre del 2010 por ella misma, p 4. 7 Delpiazzo, Carlos E., cit. (n. 3), p Canales Gil, Álvaro, La protección de datos personales como derecho fundamental, en Anuario Derecho Informático, 4 (Montevideo, Fundación de Cultura Universitaria, 2004), pp. 264 s. 9 Rajevic Mosler, Enrique, cit. (n. 6), pp. 4 s. 10 Sobre el particular y para tener en cuenta Anguita Ramírez, Pedro, La protección de datos personales y el derecho a la vida privada, régimen jurídico, jurisprudencia y derecho comparado (Santiago, Editorial Jurídica de Chile, 2007), pp , quien analiza el proceso de redacción del actual artículo 19 numeral 4º de la Constitución, in-
6 462 Revista de Derecho XLI (2 do Semestre de 2013) Francisco Javier Sanz Salguero normativo, la Ley Nº aparece titulada como: Ley sobre protección de la vida privada, además de Ley sobre protección de datos de carácter personal. En lo referente al derecho de acceso a la información pública, éste viene a ser reconocido en Chile por la Ley Nº de 1999 sobre probidad administrativa, estatuto que además de consagrar como regla general la publicidad de los actos administrativos, restringió la reserva a un listado basado en cuatro causales que podía ser desarrollado por vía reglamentaria y admitiendo una impugnación en sede judicial 11. Sin embargo, un giro al respecto se presentó en septiembre del 2006 con la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Claude Reyes y otros contra Chile, la cual declaró que el sistema de acceso a la información chileno infringía el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José, pues éste garantizaba el derecho que tiene toda persona a solicitar el acceso a la información bajo el control del Estado (párrafo 77). De tal manera que, para la Corte, con base en el artículo 5 de la Carta Política chilena (norma que exige a los órganos del Estado respetar y promover los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana garantizados por los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes, incluido el Pacto de San José ) éste derecho de acceso se habría incorporado en la Carta Fundamental 12. Sin embargo, la cuestión sobre la posición constitucional de los derechos reconocidos por los tratados internacionales, ha sido un tema materia de controversia en Chile en el último tiempo, tal como lo recuerda Aldunate Lizana 13. En este sentido, observamos dos posiciones al respecto: por un lado, un sector de la doctrina considera que a partir de la reforma introducida al señalado artículo 5 CPol. 14, se había elevado a rango constitucional los tratados internacionales (ratificados y vigentes) en materia de derechos humanos (anotándose incluso una variante a esta opinión según la cual, lo que se había incorporado a la Constitución y a su jerarquía no eran los tratados, sino los derechos contenidos en ellos), opinión adoptada por autores como Pinochet Elorza, Jara Castro y Medina Quiroga 15. Al contrario, otro sector estima inadmisible la tesis de elevación de jerarquía normativa de los tratados, a partir de la modificación del citado artículo 5, siendo de esta opinión cluyendo las razones de la proposición de expresiones como intimidad y privacidad, hasta llegar a la definitiva vida privada. 11 Artículo 14, Ley Nº de Rajevic Mosler, Enrique, cit. (n. 6), p Aldunate Lizana, Eduardo, cit. (n. 4), pp Modificación introducida por la Ley Nº de 1989 que reformó la Constitución. 15 Aldunate Lizana, Eduardo, cit. (n. 4), p. 338.
7 Solicitud de acceso a la información y tutela de los datos personales 463 autores como Saenger Gianoni 16, idea compartida incluso por el Tribunal Constitucional en su jurisprudencia 17. Finalmente, llama la atención que el mismo Tribunal, en sintonía con lo dispuesto por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, declaró mediante sentencia del nueve de agosto del 2007 el reconocimiento tácito en la Constitución del derecho de acceso a la información pública, estimando que el derecho a acceder a las informaciones que obran en poder de los órganos del Estado forma parte de la libertad de expresión que, entre nosotros, se encuentra consagrada en el artículo 19 Nº 12 de la Carta Fundamental, que asegura a toda persona la libertad de emitir opinión y la de informar [...], agregando la máxima instancia constitucional que la libertad de informar incluye el derecho a recibir informaciones 18. Realizada la exposición anterior, observamos la vigencia del interrogante propuesto, pregunta cuya respuesta solo será posible ejecutando un estudio sistemático de la materia. Así las cosas, para determinar si la protección de los datos personales y el derecho de acceso a la información pública son derechos fundamentales con relevancia equivalente, acaso debemos otorgar al segundo el carácter de derecho fundamental en los términos propuestos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos?, el acceso a la información pública simplemente ya está reconocido tácitamente en el artículo 19 Nº 12 CPol., según lo estima la jurisprudencia del Tribunal Constitucional? La discusión queda abierta. III. Estado de la cuestión en el Derecho chileno La posibilidad de establecer concretamente hasta dónde el particular debe soportar el esfuerzo en aras del acceso a la información pública (limitándonos a una información puntual: los datos de carácter personal) dentro del marco de aplicación de la Ley de transparencia, se encuentra restringida principalmente en la actual estructura jurídica nacional a los siguientes tópicos: i) Al reconocimiento del deber del Estado de entregar la información. ii) Al tratamiento de un tipo de información especialmente resguardada, representada por los d a t o s p e r s o n a l e s, desde la óptica de la transparencia. iii) A las decisiones de amparo del Consejo para la Transparencia y las sentencias proferidas por las altas instancias del poder judicial (por ejemplo, las Cortes de Apelaciones y el Tribunal Constitucional) en las cuales son tratados los enunciados datos personales. 16 Ibíd., p , Sentencia del Tribunal Constitucional, rol Nº 346/2002, de 8 de abril de , Sentencia del Tribunal Constitucional, rol Nº 634/2006, de 9 de agosto de 2007, Considerando 9º.
8 464 Revista de Derecho XLI (2 do Semestre de 2013) Francisco Javier Sanz Salguero El estudio de los aspectos anteriores, nos permitirá identificar en la realidad jurídica interna dos temas concretos: i) Cómo se estructura el deber del Estado de entregar la información (teniendo en cuenta las bases legales de este deber, las excepciones al mismo, y las características más importantes del organismo creado por la Ley de transparencia y encargado de velar por el cumplimiento de esta obligación). ii) Cuál es el tratamiento de los derechos del particular cuya información se encuentra en poder del Estado (observando en este punto, el tratamiento de los datos personales en el ámbito legal y jurisprudencial desde la óptica de la transparencia). Entonces a continuación, y para tener una noción del estado de la cuestión, estudiaremos los tópicos enunciados. 1. Tratamiento del deber del Estado de entregar información La facultad del ciudadano de acceder a la información pública, representa el reconocimiento de dos condiciones esenciales para el desenvolvimiento sano de la democracia y el desarrollo del país: los principios de probidad y transparencia; estos se encuentran estrechamente ligados entre si ya que, de la aplicación exitosa del segundo, dependerá en gran medida la vigencia del primero. La comprensión del anterior argumento, exige el conocimiento de tales garantías. Para comenzar, observamos que el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua identifica el término p r o b i d a d con h o n r a d e z y define ésta, a su vez, como rectitud de ánimo, integridad en el obrar, ya desde el punto de vista legal, el principio de probidad administrativa consiste en observar una conducta funcionaria intachable y un desempeño honesto y leal de la función o cargo, con preeminencia del interés general sobre el particular, según lo estipula el artículo 54 inciso 2º de la Ley Nº : Orgánica constitucional de bases generales de la Administración del Estado. Ahora bien, para permitir que éste principio se haga realidad, la Ley orgánica adopta diversas medidas: establece inhabilidades e incompatibilidades para los servidores públicos (artículos 56, 57 y 58) y describe conductas que contravienen especialmente el principio de la probidad administrativa (artículo 64). Además, estipula deberes positivos derivados de la probidad, como la necesidad de prestar ciertas declaraciones para acceder a cargos públicos, incluidas las declaraciones de intereses y de patrimonio de las altas autoridades. En este orden de ideas, el mismo Diccionario afirma que algo es transparente cuando a través de él pueden verse los objetos claramente. En efecto, a consecuencia de los casos de corrupción en el sector público chileno ocurridos con posterioridad del retorno a la democracia, se fijaron normas con la pretensión de permitir a la ciudadanía conocer por qué, como actúa
9 Solicitud de acceso a la información y tutela de los datos personales 465 y que decisiones adopta la Administración del Estado, reconociéndose plenamente la importancia del principio de la transparencia en las actuaciones de sus funcionarios. Así, cualquier ciudadano podría evaluar y fiscalizar directamente el respeto al principio de probidad, participando de paso de la gestión pública. Por otra parte, la publicidad que permite la transparencia inhibe las conductas contrarias a la probidad, pues los servidores públicos no querrían verse expuestos a las posibles sanciones y a la censura social que generará la difusión de tales conductas. Establecida entonces la naturaleza del vínculo entre dos garantías (probidad y transparencia) corresponde ilustrar cuales son las bases legales del deber del Estado de entregar la información, las excepciones a ese deber, y las características más importantes (funciones, naturaleza jurídica y atribuciones principales) del organismo creado por la Ley de transparencia, encargado de velar por el cumplimiento de esta obligación: el Consejo para la Transparencia. A continuación, se identifican tales aspectos. a) Fundamentos legales del deber del Estado de entregar información. La Ley de transparencia se encargó de sistematizar en un solo cuerpo legal las normas sobre acceso a la información y transparencia activa, creando además un nuevo organismo autónomo, el Consejo para la Transparencia, responsable de fiscalizar la aplicación del principio de transparencia. Se observa entonces, que la normativa identifica dos facetas en este deber de proporcionar información: en primer lugar tenemos la transparencia activa, que consiste en la acción positiva del Estado de poner información a disposición permanente del público sin mediar requerimiento formal, acudiendo para ello a herramientas tales como los sitios web que los servicios públicos mantienen o a las Oficinas de Información, Reclamos y Sugerencias (artículos 7, 8 y 9). En segundo término (y tal como lo consagra el artículo 10 y siguientes de la Ley en estudio) destacamos la transparencia pasiva o derecho de acceso a la información en poder del Estado, garantía que implica la entrega de la información que no está sujeta al régimen anterior, por parte de la Administración Pública a los ciudadanos que la requieran, a través de los mecanismos especialmente dispuestos para ello (el mecanismo consiste en solicitar la información al propio organismo público). Precisamente, como ya lo enunciamos en materia de acceso a la información en poder del Estado, la regla general en Chile es la publicidad de los actos, sus fundamentos y los procedimientos empleados al adoptarlos, siendo la excepción su reserva o secreto 19. El artículo 21 de la Ley de transparencia 19 Sobre este punto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha enfatizado
10 466 Revista de Derecho XLI (2 do Semestre de 2013) Francisco Javier Sanz Salguero establece casos concretos en que concurren estas circunstancias 20, algunas de las cuales abren campo a la aplicación de la Ley Nº de 1999, encargada del tratamiento de los datos de carácter personal en registros o bancos de datos por organismos públicos o por particulares. En este contexto, nos interesa en especial lo anotado en el numeral 2º del mencionado artículo 21, el cual establece como causal de reserva o secreto para entregar la información, cuando su publicidad, comunicación o conocimiento afecte los derechos de las personas. La Ley puede estipular que estos últimos prevalezcan sobre la transparencia, ya que incluso la Constitución asegura a todas los individuos el respeto y protección de su vida privada (artículo 19 N 4º) y consagra que derechos como éste sean acatados y promovidos por los órganos públicos (artículo 5 inciso 2º). El precepto legal establece que la afectación de los derechos de las personas es una causal legítima de reserva o secreto, incluyendo particularmente en esta protección 21 : i) la información referida a la seguridad de las personas, lo que supondría, por ejemplo, que datos como la dirección personal no pueda ser entregada a terceros sin el consentimiento de su titular; ii) la información referida a la salud de las personas, física y psíquica, lo que por ejemplo se aplicaría a las fichas o expedientes médicos o sanitarios; iii) la información referida a la esfera de la vida privada de las personas 22 ; iv) la información referida a derechos de carácter comercial o económico de las personas. En este rubro, deben incluirse los antecedentes que manejan instituciones fiscalizadoras como las Superintendencias o el Servicio de Impuestos Internos, al igual otros que pueda conocer una institución pública que la restricción de la publicidad sólo puede fundarse en motivos muy calificados, a efecto de no multiplicar las excepciones. Véase la sentencia de aquella Corte en el caso Caso Claude Reyes y otros contra Chile, de 19 de septiembre de 2006, párrafos 88 a En resumen, el artículo 21 de la Ley de transparencia establece como únicas causales de secreto o reserva, en cuya virtud se podrá denegar total o parcialmente el acceso a la información, cuando su publicidad, comunicación o conocimiento afecte: el debido cumplimiento de las funciones del órgano, los derechos de las personas, la seguridad de la nación y el interés nacional. Estas excepciones también incluyen los documentos, datos o informaciones que una ley de quórum calificado les otorgue el carácter de secretos o reservados 21 Manual de transparencia y probidad de la Administración del Estado (Santiago, Ministerio Secretaría General de la Presidencia, Dirección Nacional del Servicio Civil, 2009), pp. 72 s. 22 Sobre este punto, el artículo 30 inciso final de la Ley Nº sobre libertades de opinión e información y ejercicio del periodismo, considera como pertinentes a la esfera privada de las personas los hechos relativos a su vida sexual, conyugal, familiar o doméstica, salvo que ellos fueren constitutivos de delito.
11 Solicitud de acceso a la información y tutela de los datos personales 467 (por ejemplo, en el marco de una licitación) si se vinculan con asuntos de propiedad intelectual o industrial o de competitividad en el mercado. Continuando con esta causal, existen otras leyes que establecen casos de reserva o secreto basados en los derechos de las personas. De estas, nos interesa en particular la Ley Nº , normativa que obliga a quienes trabajan en el tratamiento de datos personales (sea en organismos públicos o privados) a guardar secreto sobre los mismos, cuando provengan o hayan sido recolectados de fuentes no accesibles al público. En páginas posteriores, y dentro de esa labor para establecer hasta dónde el particular debe soportar el esfuerzo en facilitar el acceso a la información pública (limitándonos a los datos de carácter personal) repasaremos los aspectos más relevantes del texto legal enunciado. b) El Consejo para la Transparencia. Esbozadas las bases legales al deber del Estado de entregar información, y las excepciones a ese deber, es pertinente anotar las características más importantes (funciones, naturaleza jurídica y atribuciones principales) del organismo creado por la Ley de transparencia y encargado de velar por el cumplimiento de esta obligación: el Consejo para la Transparencia. Las funciones otorgadas por la señalada Ley a éste Consejo, son las de promover la transparencia de la función pública, fiscalizar el cumplimiento de las normas sobre transparencia y publicidad de la información de los órganos de la Administración del Estado y garantizar el derecho de acceso a la información (artículo 32). En cuanto a su naturaleza jurídica, se trata de una corporación autónoma de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propio, que no depende de ningún Ministerio para preservar su independencia. De entre las diversas atribuciones y funciones que la Ley de transparencia otorga al Consejo, todas ellas consignadas en su artículo 33, para efectos de nuestro estudio destacamos una: velar por el adecuado cumplimiento de la Ley Nº , de protección de datos de carácter personal, por parte de los órganos de la Administración del Estado [artículo 33 letra m)] 23. Esta función 23 Recordando cómo la primera parte del artículo 22 de la Ley Nº establece que: El Servicio Civil e Identificación llevará un registro de los bancos de datos personales a cargo de los organismos públicos, para el profesor Jijena Leiva, Renato, Tratamiento de datos personales al interior de la Administración del Estado como restricción a la Ley sobre Transparencia y acceso a la información de los Servicios Públicos, informe en Derecho elaborado a petición del Consejo para la Transparencia en diciembre del 2009, texto no publicado, p. 34, en lo que concerniente a la competencia del Consejo para la Transparencia, este organismo debiera instruir a los servicios públicos para que den cumplimiento a la obligación de registro, en los términos establecidos por el Decreto Supremo N 779 que reglamenta este artículo 22. De tal manera que, el Consejo
12 468 Revista de Derecho XLI (2 do Semestre de 2013) Francisco Javier Sanz Salguero otorga al Consejo para la Transparencia la facultad de proponer b u e n a s p r á c t i c a s complementarias de las normas obligatorias contenidas en la Ley Nº (buenas prácticas que observan el carácter de r e c o m e n d a - ciones) cuyo objeto es facilitar la comprensión y orientar para un mejor cumplimiento de las obligaciones que el señalado cuerpo legal impone a los órganos de la Administración del Estado, en materia de protección de datos personales 24. Sin embargo, actualmente el Consejo no posee un rol fiscalizador en el cumplimiento de las normas sobre tratamiento y protección de datos nominativos. Anotando que cursa en el Congreso de Chile, un proyecto de ley que pretende otorgar al Consejo para la Transparencia la facultad de fiscalizar el cumplimiento de las normas sobre tratamiento y protección de datos personales (proyecto que estudiaremos en páginas posteriores), dentro de algunas experiencias en el ámbito del derecho comparado, observamos la tendencia al establecimiento de organismos que asumen la doble funcionalidad de promover el acceso público a la información oficial y proteger la información personal. A este respecto, tenemos los casos México con el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos, y Reino Unido con la Oficina del Comisionado de Información (Information Commissioner s Office). Hasta este punto, hemos ilustrado cómo se estructura de manera general en el derecho chileno, el deber del Estado de entregar la información. A continuación, y dentro de esa tentativa por armonizar el derecho de acceso y la protección de los datos de naturaleza personal desarrollado por la doctrina y la jurisprudencia nacional, expondremos los dos últimos tópicos planteados, a saber: el tratamiento de un tipo de información especialmente resguardada, representada por los d a t o s p e r s o n a l e s, desde la óptica de la transparencia; y el contenido de las decisiones de amparo del Consejo para la Transparencia y algunas sentencias proferidas por las altas instancias del poder judicial, referidas a datos personales, desde el punto de vista de la transparencia. 2. Tratamiento de los derechos del particular cuya información se encuentra en poder del Estado. a) Solicitud de acceso a la información pública y los datos personales del tercero: tratamiento legal. Al estar en presencia de la solicitud de entrega de información pública que puede afectar los derechos no puede asumir como propias las competencias que la ley Nº asigna al Registro Civil. 24 Recomendaciones del Consejo para la Transparencia sobre protección de datos personales por parte de los órganos de la Administración de Estado, p. 2, publicadas en el Diario Oficial el 14 de septiembre del 2011.
13 Solicitud de acceso a la información y tutela de los datos personales 469 de un tercero, debemos considerar un segmento especialmente protegido a nivel normativo, y cuya divulgación solo será posible en situaciones limitadas. Esta información estaría conformada por los datos personales, es decir, aquella concerniente a una persona física identificada o identificable, sea que se trate de información numérica, alfabética, gráfica, fotográfica, acústica o de cualquier otro tipo 25 o, en otras palabras, aquellos que nominada e individualmente permiten determinar con precisión los antecedentes personales de los ciudadanos, como por ejemplo el rol único tributario, nombre, dirección, comuna, teléfono, entre otros 26. En relación con lo explicado, se entiende por identificable a toda persona cuya identidad puede determinarse, directa o indirectamente, por ejemplo, mediante un número de identificación o uno o varios elementos específicos característicos de su identidad física, fisiológica, psíquica, económica, cultural o social (verbi gratia: rol único tributario, número de cuenta corriente bancaria, etc.); en este orden de ideas, no se consideraría identificable si es necesario realizar actividades desproporcionadas o en plazos excesivos para lograr la identificación de una persona 27. Dentro de la anterior categoría de información, tenemos un grupo de datos relativos al fuero interno de los individuos y de escaso tratamiento público, representado por los datos sensibles. En el ámbito del derecho comparado, y principalmente a partir de la Directiva N 95/46/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de Europa, estos datos sensibles tanto en el texto de la Directiva, al igual que en algunos ordenamientos latinoamericanos (incluido el chileno) son objeto de enumeración taxativa, abarcándose conceptos como el origen étnico o racial, el domicilio, el patrimonio, el número telefónico, la ideología o las preferencias sexuales 28. Los datos de carácter personal, también incluyen información relativa al historial laboral, educativo, judicial, la identidad digital, entre otras materias. Recientemente, legislaciones como la italiana (concretamente en el artículo 4 del Codice in materia di protezione dei dati personali 29 ) identifican los datos personales a nivel general, y establecen algunas de sus manifestaciones a saber: datos identificatorios (los cuales permiten la identificación directa 25 Ibíd. 26 Jijena Leiva, Renato, cit. (n. 23), p Recomendaciones del Consejo para la Transparencia, cit. (n. 24). 28 Gregorio, Carlos, Los nombres de las partes en los documentos judiciales: vías de acceso a la información, publicidad, y protección de la intimidad (Buenos Aires, Instituto de Investigaciones para la Justicia, 2005), pp. 5 s. 29 Esta normativa fue publicada en la Gazzetta Ufficiale, el 29 de julio del año 2003 [visible en internet:http://www.camera.it/parlam/leggi/deleghe/testi/03196dl.htm, consultado el 15 de marzo del 2010].
14 470 Revista de Derecho XLI (2 do Semestre de 2013) Francisco Javier Sanz Salguero del interesado); datos sensibles (objeto de una precisa enumeración) y datos judiciales (datos fundamentalmente de carácter penal). La protección de los datos personales, es una garantía de resguardo y control de la propia información, contenida en bases de datos u otros sistemas, lo cual permite controlar su exactitud, corregirla, eliminarla y, en definitiva, disponer de ella. Hoy en día, estas bases de datos están informatizadas y disponibles para aquellos elementos del conglomerado social que estén dispuestos y puedan pagar por ellas, y por tanto existe la posibilidad de cruzar información y de tomar decisiones en base a esta, circunstancia que puede eventualmente afectar la vida de las personas. Tradicionalmente, se ha vinculado al derecho constitucional de respeto y protección a la vida privada, contenido en el artículo 19 N 4º CPol. 30. En este punto, y para efectos de nuestro análisis, es pertinente observar el tratamiento otorgado a los datos personales, tanto en la Ley Nº sobre protección de la vida privada, como en la Ley de transparencia. A continuación, desarrollaremos este trabajo. b) Tratamiento otorgado a los datos personales en la Ley Nº sobre protección de la vida privada. Como introducción a este tema, pensamos que el conocimiento de los aspectos más relevantes de la Ley Nº , es esencial para comprender el estado de la cuestión en la relación entre el derecho de acceso a la información pública y la protección de los datos de carácter personal. De tal manera que, en esta parte del documento, repasaremos aspectos puntuales referidos al contenido de la norma en estudio, como su ámbito de aplicación, los sujetos regulados, las situaciones en las que no se requiere autorización para el tratamiento de datos que provengan o se recolecten de fuentes accesibles al público y los derechos de los titulares de los datos de carácter personal. Igualmente, y dada la insuficiencia detectada en la aplicación de la Ley Nº (que se resume en que esta sólo regula el tratamiento de datos, y no el derecho de los titulares a controlar los mismos) repasaremos los contenidos de un proyecto de ley que cursa actualmente en el Congreso (Boletín Nº ) y que constituye, hasta la fecha, la iniciativa más importante en aras de una mejor protección de los datos nominativos de personas naturales y jurídicas 31, observando en este punto sus fundamentos, objetivos 30 Recordemos que el artículo 19 N 4 CPol., asegura a todas las personas El respeto y protección a la vida privada y a la honra de la persona y su familia. 31 Tan relevante es la propuesta de reforma, que el Consejo para la Transparencia contrató con la Universidad de Chile un estudio a efecto de investigar las implicancias organizacionales y de recursos que, eventualmente, representaría la entrada en funcionamiento de las nuevas competencias en materia de datos personales para la institución, estudio cuyos resultados fueron publicados en mayo del año Véase: Diseño
15 Solicitud de acceso a la información y tutela de los datos personales 471 y, en especial, el rol que la propuesta legislativa otorga al C o n s e j o p a r a la Transparencia y Protección de Datos Personales (incluyendo en este acápite las competencias atribuidas a este organismo de control y el análisis y recomendaciones que ya se han formulado en relación con estas nuevas competencias). i) En segundo lugar, y en lo relativo al á m b i t o d e a p l i c a c i ó n d e l a L e y N º , esta se encarga del tratamiento de los datos de carácter personal en registros o bancos de datos por organismos públicos o por particulares (siendo de interés para efectos del estudio aquí desarrollado, lo referido a las bases de datos en organismos públicos) definiendo los datos personales como aquellos relativos a cualquier información concerniente a personas naturales (quedando así excluida de la protección de la normativa las personas jurídicas) identificadas o identificables [artículo 2º letra f)] 32. A su vez, el estatuto legal reconoce los denominados d a t o s s e n s i b l e s, comprensivos de informaciones relativas al fuero interno de los sujetos y de limitado tratamiento público, como aquel grupo de datos personales que se refieren a las características físicas o morales de las personas, o a hechos o circunstancias de su vida privada o intimidad, tales como los hábitos personales, el origen racial, las ideologías y opiniones políticas, las creencias o convicciones religiosas, los estados de salud físicos o psíquicos y la vida sexual [artículo 2, letra g)]. En concordancia con lo anterior, la norma proscribe el tratamiento de estos datos sensibles, salvo que el régimen legal lo autorice, exista consentimiento del titular o se trate de datos necesarios para la determinación u otorgamiento de beneficios de salud que correspondan a sus titulares (artículo 10) 33. La Ley en estudio, además de definir el concepto de dato personal de un modelo organizacional del Consejo para la Transparencia en su nueva función de protección de datos personales (Santiago, Centro de Sistemas Públicos, Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile, 2010), p Anotando que la Ley no excluye ningún tipo de base o registro de datos personales, quedarían sujetos a dicha norma incluso los que elaboran personas naturales en el ejercicio de sus actividades personales o domésticas. La legislación europea en esta materia, exceptúa de la aplicación de las leyes de datos este tipo de bases, dada la dificultad de fiscalizarlas y el escaso riesgo potencial a los derechos fundamentales de los ciudadanos. Véase: Anguita Ramírez, Pedro, cit. (n. 10), pp. 291 s. 33 En efecto, los datos relativos a la salud de las personas, podrían ser tratados en aquellos casos en que los pacientes o enfermos lo consientan o los datos personales sean necesarios para la identificación u otorgamiento de beneficios de salud; lo anterior, en atención a la importancia para los profesionales de esta área en la prevención y diagnóstico adecuado de sus pacientes, incluso sin la autorización de estos últimos en los casos en que se encuentren jurídicamente imposibilitados para dar su consentimiento: Ibíd., p. 302.
16 472 Revista de Derecho XLI (2 do Semestre de 2013) Francisco Javier Sanz Salguero propiamente dicho, y de dato personal sensible distingue otras categorías como el dato estadístico (aquel que en su origen, o como consecuencia de su tratamiento, no puede ser asociado a un titular identificado o identificable) y el dato caduco (no verdadero, no pertinente o no necesario). ii) Continuando con la exposición, respecto a los su j e t o s r e g u l a d o s p o r l a L e y N º tenemos, en primer término, al r e s p o n - sable de un registro, base o banco de datos (que puede ser una entidad particular natural o jurídica, o un servicio público), responsable que realiza el tratamiento de ellos; en segundo término, a la p e r s o n a natural titular de los datos; y en tercer término, al Servicio del Registro Civil y de Identificación, al cual la normativa en comento atribuye la labor de creación de un registro que incluya todos los bancos de datos personales en poder de organismos públicos, estipulando además el carácter público de dicho registro, y el fundamento jurídico, finalidad, tipos de datos almacenados y descripción del ámbito de personas que comprende, respecto de cada uno de los bancos de datos (artículo 22); sobre esta temática, y en aras de la efectiva protección de los datos personales, el legislador debería proponer un registro similar aplicable a bancos de bases de datos administradas por particulares. iii) Siguiendo con el estudio de la Ley Nº , se sugiere un interrogante: cuándo es posible el tratamiento de los datos pers o n a l e s? Sobre este particular, el señalado Estatuto limita el tratamiento de los datos personales a dos eventos: cuando esta u otra ley lo autorice, o cuando el titular lo consienta expresamente, regulando además el trámite de autorización. En la medida que un particular permita o una norma legal establezca que ciertos datos o antecedentes personales sean susceptibles de conocerse, éstos pasarán a formar parte de una esfera social. Excepcionalmente, el tratamiento es posible sin que sea necesaria la autorización del titular, cuando estos provengan o se recolecten de fuentes accesibles al público (artículo 4º); igualmente, y al tenor del artículo 20 de la Ley en estudio, se establece que dicho tratamiento sólo podrá efectuarse respecto de las materias de su competencia y con sujeción a las reglas precedentes, condiciones en las cuales no necesitará el consentimiento del titular. Así, en la práctica la regla general es la competencia del órgano de naturaleza pública, no exigiéndose la autorización del titular, privilegiándose de parte del legislador las funciones fiscalizadoras o de administración del Estado por sobre la vida privada de las personas. En el evento en que el tratamiento de los datos personales sea consecuencia de una autorización legal (básicamente la Ley Nº en sus artículos 2, 4 y 20, los instructivos presidenciales de Gobierno Electrónico, las leyes orgánicas de cada servicio, las normas especiales, y la Ley de bases generales
17 Solicitud de acceso a la información y tutela de los datos personales 473 de la Administración del Estado), esta autorización vendría a remplazar la voluntad o el consentimiento de los ciudadanos. A este respecto, Jijena Leiva opina que no existe fundamento jurídico para entender que lo dispuesto en los artículos 5 y 10 de la Ley de transparencia, constituye una de aquellas autorizaciones legales para tratar los datos personales con prescindencia de la voluntad de su titular, a que alude la regla general del artículo 4 de la Ley Nº En consecuencia y según esta opinión, solicitados por un tercero sin expresión de causa o motivo y denegados de entregarse por un órgano del Estado, en sede del amparo al derecho de acceso del artículo 24 de la Ley de transparencia, el Consejo para la Transparencia debería abstenerse de fallar ordenando su entrega, cesión o comunicación 34. En lo relativo al tratamiento de los datos personales en registros o bancos de datos, la legislación chilena hace aplicable en esta materia sus disposiciones tanto a los registros llevados por organismo privados como públicos (subsistiendo eso si, diferencias en el tratamiento normativo entre unos y otros 35 ). Sobre este particular, el Consejo para la Transparencia enumera como ejemplos de registro o bancos de datos los registros de una institución (que pueden tener un carácter automatizado o no), los de datos de clientes, 34 Jijena Leiva, Renato, cit. (n. 23), pp. 38 s. 35 Como consecuencia de los avances en materia informática, se ha interrogado sobre el tratamiento de los datos personales almacenados en bases de datos de particulares; en este contexto, surgen diversos interrogantes: qué ocurre con las opiniones vertidas en las r e d e s s o c i a l e s? Cuál es el grado de protección para sus titulares, respecto de los datos personales recolectados en estos medio de comunicación social? En respuesta a las anteriores preguntas, en el ámbito normativo actual el tratamiento de los datos de carácter personal almacenados en bancos de datos de particulares es perfectamente posible, e incluso relativamente fácil. precisamente, si bien es cierto con base en el artículo 4 de la Ley Nº , el tratamiento de los datos personales requiere la autorización por escrito del titular de los mismos, el propio artículo 4 establece que no requiere autorización el tratamiento de datos personales que provengan o que se recolecten de fuentes accesibles al público, cuando sean de carácter económico, financiero, bancario o comercial entre otros. Ahora bien, según el artículo 2º letra i) de la misma Ley, se definen como fuentes accesibles al público: los registros o recopilaciones de datos personales públicos o privados, de acceso no restringido o reservado a los solicitantes. Por tanto, y aplicando las definiciones y excepciones de la normativa chilena vigente, la redes sociales, y en general la información inserta en internet, es considerada una información accesible al público, por lo que el acceso a la información obtenida por esta vía no es ilegal, siendo viable el tratamiento de los datos obtenidos por estos medios. Por último, y con el objeto de aclarar y complementar el concepto de f u e n t e s a c c e s i b l e s a l p ú b l i c o, actualmente cursa en el Congreso de Chile un Proyecto de Ley (Boletín Nº que exponemos en páginas posteriores) que pretende incluir entre estas fuentes los medios de comunicación social, adaptando el modelo español sobre la materia.
18 474 Revista de Derecho XLI (2 do Semestre de 2013) Francisco Javier Sanz Salguero los de datos de beneficiarios de subsidios, los de proveedores, un documento o tabla en Excel en el que se incluyan distintos nombres y direcciones de participantes de un evento, un conjunto de currículos en forma digital insertos en una carpeta catalogada por nombre, etc. 36. iv) Estrechamente ligado al interrogante anterior (es decir, cuándo es posible el tratamiento de los datos personales), es pertinente comentar en que situaciones no se requiere autorización para el tratamiento de datos por provenir o ser recolectados de fuentes a c c e s i b l e s a l p ú b l i c o. Sobre este punto en particular, los incisos 5º y 6º del artículo 4 de la Ley Nº , establecen diversas excepciones en relación a la autorización del titular requerida para el tratamiento de los datos. En efecto, la norma estipula que en determinados casos no requiere autorización el tratamiento de datos personales que provengan o que se recolecten de fuentes accesibles al público, estipulándose en concreto las siguientes situaciones de excepción: primero, cuando los datos personales sean de carácter económico, financiero, bancario o comercial, incluyendo en esta categoría los datos patrimoniales negativos, es decir, los referidos a insolvencia, mora y protestos, en concordancia con lo estipulado en los artículos 17, 18 y 19 de la Ley Nº ; segundo, cuando los datos personales se contengan en listados relativos a una categoría de personas que se limiten a indicar antecedentes, tales como la pertenencia del individuo a ese grupo, su profesión o actividad, sus títulos educativos, dirección o fecha de nacimiento, observando que la expresión t a l e s c o m o demuestra el carácter de ejemplo de la señalada enumeración y, tercero, cuando los datos personales sean necesarios para comunicaciones comerciales de respuesta directa o comercialización o venta directa de bienes o servicios, excepción que en últimas legaliza, con mínimas limitaciones, el marketing directo. En este contexto, y partiendo de la base, según la cual el artículo 2 letra i) de la Ley Nº define las fuentes accesibles al público, como los registros o recopilaciones de datos personales públicos o privados, de acceso no restringido o reservado a los solicitantes, es pertinente establecer si las bases o bancos de datos personales o nominativos que mantienen los servicios públicos deben ser consideradas legalmente como fuentes de acceso público o como fuentes de acceso reservado o secreto. Para el profesor Jijena Leiva la respuesta a este interrogante sólo puede determinarse considerando la especial naturaleza del dato personal tratado, anotando que por regla general los sistemas de tratamiento de datos personales del sector público, no deben ser considerados fuentes accesibles al público o fuentes públicas de información nominativa, 36 Recomendaciones del Consejo para la Transparencia, cit. (n. 24)..
19 Solicitud de acceso a la información y tutela de los datos personales 475 pese a la amplitud de la definición legal del señalado artículo Precisamente, la ambigüedad en esta definición de fuente accesible al público es criticada por Anguita Ramírez, quien considera esta descripción como la más desafortunada de la Ley Nº , en comparación con otras normas similares, como por ejemplo el artículo 3 letra j) de la Ley orgánica de protección de datos de carácter personal de España 38. Esta norma en particular define fuentes accesibles al público, como aquellos ficheros cuya consulta puede ser realizada por cualquier persona, no impedida por una norma limitativa, o sin más exigencia que, en su caso, el abono de una contraprestación, estableciendo además taxativamente que: tienen la consideración de fuentes de acceso público, exclusivamente, el censo promocional, los repertorios telefónicos en los términos previstos por su normativa específica y las listas de personas pertenecientes a grupos de profesionales que contengan únicamente los datos de nombre, título, profesión, actividad, grado académico, dirección e indicación de su pertenencia al grupo. Finaliza el artículo comentando que tienen el carácter de fuentes de acceso público, los Diarios y Boletines oficiales y los medios de comunicación. v) Continuando con el repaso de la Ley Nº , otro aspecto a observar es el tratamiento de los derechos de los titulares de d a t o s p e r s o n a l e s. E n e f e c t o, la normativa analizada concede a los titulares de datos nominativos los derechos de acceso, rectificación, cancelación y bloqueo, al igual que la irrenunciabilidad de los mismos, y garantiza el ejercicio de estos derechos reconociendo la acción, la autoridad competente y las consecuencias frente al acogimiento de la reclamación. En cuanto a las excepciones a las reglas generales de la Ley Nº , es pertinente examinar lo enunciado en su artículo 15, norma que establece la imposibilidad de solicitar información, modificación, cancelación o bloqueo de datos personales, cuando ello impida o entorpezca el debido cumplimiento de las funciones fiscalizadoras del organismo público requerido, o afecte la reserva o secreto establecidos en disposiciones legales o reglamentarias, la seguridad de la Nación o el interés nacional, y que prohíbe además la solicitud de modificación, cancelación o bloqueo de datos personales almacenados por mandato legal, fuera de los casos contemplados en la ley respectiva. Anotamos que, al comparar este tratamiento excepcional, con las causales de reserva y secreto para acceder a información insertas en la Ley de transparencia, el carácter genérico tanto de uno como de otro régimen podría ser utilizado por las autoridades públicas (por ejemplo, acudiendo a la interpretación extensiva de dichas causales) para no prestar la oportuna colaboración al ciudadano ante requerimientos de información. 37 Jijena Leiva, Renato, cit. (n. 23), p Anguita Ramírez, Pedro, cit. (n. 10), pp. 295 s.
20 476 Revista de Derecho XLI (2 do Semestre de 2013) Francisco Javier Sanz Salguero vi) Para concluir el análisis de la Ley Nº , comentaremos la m o - dificación más importante propuesta a la misma, concretamente el Boletín Nº , centrándonos en sus fundamentos y objetivos y el rol que esta iniciativa legislativa otorga al nuevo C o n s e j o p a r a l a Transparencia y Protección de Datos Personales. En cuanto a los fundamentos y objetivos del Boletín N º , reiterando que la Ley Nº regula el tratamiento de datos y no el derecho de los titulares a controlar los mismos, esta premisa es la que se recoge en los fundamentos del señalado proyecto (el que se tramita actualmente en el Congreso) y que constituye, hasta la fecha, la iniciativa más importante en aras de la protección de los datos nominativos de personas naturales y jurídicas. Las razones que sustentan el cambio legislativo propuesto incluyen el carácter insuficiente de la regulación vigente (manifestado en la inexistencia de un registro de responsables privados de bases de datos y de un órgano fiscalizador autónomo; en la no prohibición de la transferencia internacional de datos personales a países carentes de un adecuado sistema de protección; y la no protección a las personas jurídicas, entre otros factores), la ausencia de una auténtica autoridad de control y la necesidad de adaptarse a estándares internacionales. Igualmente, la iniciativa tiene por objeto modificar la Ley de transparencia, buscando (tal como lo expresa el proyecto en su Descripción de la Propuesta ) [...] dar una eficaz respuesta a las exigencias de protección, ya que, por una parte, se mejoran los estándares de protección y resguardo de los derechos de los titulares de datos personales y, por otra, se confieren las competencias y herramientas necesarias a una autoridad autónoma para velar por el adecuado cumplimiento de las normas sobre protección de datos. En sintonía con lo enunciado, la propuesta de reforma tiene como objetivos generales el adecuar la legislación a estándares internacionales 39, establecer un control efectivo y real de las personas sobre sus 39 En materia de protección de datos, se han establecido internacionalmente determinados estándares, siendo de especial interés la Directiva Europea N 46/95/CE, la cual señala que, frente a transmisiones internacionales de datos personales, el país receptor debe tener un n i v e l d e p r o t e c c i ó n a d e c u a d o en la materia. Esta Directiva, además de garantizar el principio de la libre circulación de los datos entre los Estados miembros, pretende garantizar el derecho a la intimidad en el tratamiento de los datos personales de las personas físicas. En concordancia con lo anterior, la expresión protección adecuada, genera a los terceros países las obligaciones de resguardar el conjunto de principios básicos de protección de datos contenido en la Directiva Europea, y de garantizar dichos principios de una manera efectiva. Así las cosas, no sería suficiente que la sola legislación plasme estos principios, siendo necesario el establecimiento de los medios idóneos para el ejercicio de tales derechos, como por ejemplo, la existencia un órgano de control responsable de la protección de datos autónomo e independiente, con un campo de aplicación público y privado y con facultades de fiscalización y sancio-
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