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Timestamp: 2020-06-03 22:01:36
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El artículo 27 - Doctrina y praxis constitucional - Antología del Centenario de la Constitución de 1917. Tomo IV - Libros y Revistas - VLEX 676629777
Autor: Lucio Mendieta y Núñez
Páginas: 363-391
I. La forma del artículo 27
II. El articulo 27 como garantía individual
III. El derecho de propiedad en el articulo 27 interpretación auténtica-interpretación doctrinal
El sistema agrario constitucional, 2º ed., México, Librería de Porrúa Hnos., 1940
I La forma del artículo 27
Defectos de redacción.-Confusión entre párrafos y fracciones.-Nueva ordenación. -Advertencia preliminar.
El artículo 27 constitucional adolece de una defectuosa organización de las materias que contiene. Empieza refiriéndose a la propiedad territorial, en sus tres primeros párrafos y enseguida se abandona el tema y se trata de la propiedad minera y de la propiedad de las aguas, para reanudar inmediatamente después, los mandamientos relativos a la propiedad de la tierra y a la reforma agraria que constituyen la mayor parte de su contenido.14Esta defectuosa redacción fue complicada deplorablemente al ser reformado el artículo durante el gobierno del General Rodríguez, porque al párrafo VII que se refiere a la capacidad para adquirir las tierras y aguas de la Nación, que en el texto primitivo constaba de siete fracciones, todas ellas referentes a la capacidad aludida, se le agregaron once fracciones más que nada tienen que ver con el objeto del párrafo, pues no se refieren a capacidad y por lo mismo, estas fracciones, de la novena en adelante, con excepción de la décima, no pueden ser consideradas como subdivisiones del párrafo VII, sino como verdaderos párrafos que tratan, cada uno, temas en cierto modo autónomos, aun cuando como fácilmente se comprende, fundamentalmente unidos.
Algunas de las fracciones mencionadas, en realidad, no fueron aumentadas por la reforma, existían ya en el texto primitivo del artículo 27; pero sin numeración, como párrafos independientes de la materia tratada en el párrafo VII, lo único que hicieron los reformadores, con extraordinario descuido, fue numerarlos convirtiéndolos así en fracciones de un párrafo con el cual no tienen nexo alguno inmediato.
Como varias de las fracciones del artículo 27 constan de incisos, la confusión se hace más notable y dificulta la referencia precisa en todo trabajo de exégesis.
Por esta razón nosotros hemos adoptado una numeración especial de los diversos párrafos del artículo 27, considerando como tales, toda división marcada en el texto con punto y aparte y que desarrolla íntegramente un aspecto especial de la materia.
A fin de evitar confusiones, insertamos en el apéndice, el artículo 27 Constitucional vigente, con nuestra numeración al margen y desde luego hacemos la advertencia de que, en el desarrollo de este estudio, nos referimos constante e invariablemente a la numeración marginal.
II El articulo 27 como garantía individual
Garantía individual y garantía social.-Importancia de la colocación y redacción de los preceptos en un ordenamiento legal.-El artículo 27 como síntesis de dos tendencias sociales.
El artículo 27 está en el capítulo de las garantías individuales; pero en realidad, atendiendo al espíritu de sus postulados no representa en todos ellos garantía para el individuo, más bien aparece vigorosamente delineada la garantía en favor de la sociedad. Técnicamente sería más exacto colocar este artículo en un capítulo especial de "derechos y deberes de los individuos" dentro de cuyo rubro se comprenderían mejor las numerosas limitaciones que establece o bien bajo el título de "garantías económico-sociales" siguiendo la corriente que se nota en las modernas constituciones de algunos países. En la Constitución Alemana, por ejemplo, todo lo relativo a la propiedad se encuentra en el capítulo V. "De la Vida Económica"; en la Constitución de Portugal en el título VIII. "Del Orden Económico y Social"; en la Constitución de Polonia, dentro del capítulo V. "Derechos y Deberes Generales de los Ciudadanos" y en la Constitución Servia, en el título III. "Disposiciones Sociales y Económicas". Estas consideraciones iniciales sobre el artículo podrán parecer nimias a primera vista; pero si se piensa que de la claridad de los preceptos y de su colocación dentro de un Código, depende en gran parte su interpretación y aplicación real y por consiguiente el efecto que van a producir, se comprenderá la necesidad urgente de adoptar en todo caso de construcción legal, una técnica rigurosa.
En este sentido, la crítica debe tender a impedir la degeneración en el estilo de la ley, porque conduce a la anarquía en la interpretación.
Por último, la redacción de una ley, si es clara y bien meditada contribuye a prestigiarla y viceversa.
Se ven en el artículo 27, una serie de negaciones. No se comprende en dónde está la garantía individual de la propiedad. Esa garantía, no obstante, existe; pero con limitaciones que constituyen deberes para el individuo y que son, vistas desde otro plano, garantías para la sociedad. Por eso creemos que bajo otro rubro y en otro capítulo, sin dejar de ser garantía, se comprenderían mejor los preceptos que contiene.
Los Constituyentes del 17 quisieron respetar, en lo posible, la estructura de la carta política de 57, y aún más, transaron con el espíritu individualista de ese Código. Sólo así se comprende que dentro de un capítulo de preceptos individualistas, en su mayoría, se haya colocado este artículo 27 que acusa tendencias innegables de socialización del derecho.15
III El derecho de propiedad en el articulo 27 interpretación auténtica-interpretación doctrinal
El concepto de Nación.-Exposición de motivos de la iniciativa del artículo 27.-La propiedad de los reyes españoles sobre las tierras de indias.-Teoría patrimonialista del estado.-Crítica de la tesis sostenida por los autores del artículo 27.-Tesis del licenciado Wistano.-Luis Orozco.-Crítica.-Las constituciones de México y la garantía de la propiedad.-Interpretación doctrinal.- La propiedad como función social.-Teoría de los fines del Estado.-Antecedentes de la teoría de la propiedad como función social.-La iglesia y la propiedad.- La Reforma Agraria en algunos países de Europa.-El derecho de propiedad en algunas constituciones de Europa.
En el primer párrafo del artículo 27 Constitucional se dice:
"La propiedad de las tierras yaguas comprendidas dentro de los límites del territorio nacional, corresponde originariamente a la Nación, la cual ha tenido y tiene el derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad privada". Como se ve, lejos de constituir este párrafo en garantía de la propiedad, parece más bien que niega radicalmente la existencia misma de la propiedad privada en el sentido clásico de ésta, pues atribuye la propiedad de tierras yaguas exclusivamente a la Nación la cual sólo trasmite a los particulares el dominio, constituyendo la propiedad privada; pero desde luego una propiedad privada sui géneris que consiste exclusivamente en el dominio de la cosa poseída y que no tiene ya los tres atributos del derecho romano, con los cuales había pasado a nuestro derecho civil.
Antes de entrar en el análisis crítico de este postulado, debemos hacer algunas consideraciones sobre el sujeto del amplísimo derecho de propiedad que estatuye: la Nación.
Desde el punto de vista técnico la Nación es concepto sociológico de índole eminentemente subjetiva. No puede concretarse en ninguna cualidad especial, es, como afirma Jellinek, una formación de carácter histórico-social. Desde luego la Nación está formada por un grupo de hombres entre los cuales existen diversos lazos que los unen: el lenguaje, la raza, la religión, el territorio, pero ni cada uno de estos lazos ni todos ellos agrupados bastan para determinar a una Nación, porque hay naciones, como la judía, que carecen de territorio, otras en las cuales el lenguaje no es uno mismo en todos los grupos de población que las constituyen y en cuanto a la raza y a la religión, casi todas las naciones modernas se encuentran constituídas por hombres de diferentes razas y de distinta religión.
La bella definición de Renan: "Una Nación es una alma, un principio espiritual",16pondera la esencia subjetiva del concepto.
"Una nación, dice este autor, es una gran solidaridad constituida por el sentimiento de los sacrificios que se han hecho y de los que se está dispuesto a hacer todavía. Supone un pasado; se resume sin embargo, en el presente, por un hecho tangible: el consentimiento, el deseo claramente expresado de continuar la comunidad de vida".
"La existencia de una Nación es, perdonadme esta metáfora, un plebiscito de todos los días, como la existencia del hombre es una afirmación perpetua de vida".
"Una gran agregación de hombres, sana de espíritu y ardiente de corazón, crea una conciencia moral que se llama una Nación".17Jellinek siguiendo a Renan define a la Nación diciendo que es "una variedad de hombres entre los cuales existe una serie de elementos culturales propios, comunes a todos y un pasado histórico común, mediante el cual llegan a advertir su diferencia con todos los demás grupos".18Desde este punto de vista estrictamente científico, nuestra República Mexicana está constituida por diferentes naciones: cada uno de los grupos indígenas que viven dentro de ella, separados por su lenguaje, por su raza, por sus tradiciones, por su propia cultura, de la población de cultura europea, es una Nación y por lo mismo, es un error atribuir un derecho a lo que no existe.
La palabra Nación, en el artículo 27 Constitucional, debe tomarse, (aun cuando técnicamente no lo es) como sinónimo de Estado. Sólo al Estado Mexicano, sujeto de derechos, puede atribuirse la propiedad de las tierras yaguas a que alude el primer párrafo que analizamos y si se dice Nación, es sólo prolongando un viejo error O una ficción de nuestra literatura jurídica.
Entendido así el Estado, como sujeto del derecho de propiedad atribuido sobre todas las tierras y aguas, es necesario entrar en el estudio de ese derecho, de sus fundamentos y de su contenido.