Source: http://www.slideshare.net/nelillo/teoria-general-del-acto-juridico-14216210
Timestamp: 2016-05-25 19:53:59
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Matched Legal Cases: ['artículo 1444', 'artículo 1445', 'artículo 1445', 'artículo 1802', 'artículo 1444', 'artículo 1437', 'artículo 1438']

Teoria acto juridico
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catalinavrecabarren
Colaborador Judicial, Docencia Universitaria, alumni in Máster en Derecho Internacional de la Empresa
TEORIA GENERALDEL ACTO JURIDICO QUINTA EDICION ACTUALIZADA E. DI T O RIAL JURiDjÇ DE CHILE
9	.-i LL4bB ISH 956.10.1488-2Con singular maestría, rigor científico y lucidez el profesorVíctor Vial aborda en esta obra —ya en su quinta ediciónactualizada y aumentada— una materia de importanciafundamental para la ciencia del Derecho y para la formacionjurídica de los abogados. A través de los años y por numerosas razones, esta obraha tenido una notable acogida entre profesores y estudiantes.Entre ellas, cabe destacar particularmente la objetividad delos planteamientos del autor expuesta en los diversos capí-tulos, como asimismo la abundante y renovada bibliografíade que da cuenta, la que, sin duda, ofrece al lector unimportante y enriquecedor apoyo. La voluntad, el obleto, la causa, los efectos, la ¡neicaciay las modalidades de los actos jurídicos son temas clásicosdesarrollados desde una perspectiva original. Una obra de extraordinaria utilidad e importancia para laformación de los estudiantes de derecho, y texto de consultade profesores, abogados y jueces. 5 00N k EDITORIAL 1 !UR1DICA DE CHILE
Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida,almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico, químico, mecánico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editor. © VICTOR VIAL DEL RIO © EDITORIAL JURIDIGk DE CHILE Carmen 8, 40 piso, Santiago Registro de Propiedad Intelectual Inscripción N° 133.965, año 2003 Santiago Chile Se terminó de reimprimir esta quinta edición de 500 ejemplares en el roes de marzo de 2006 IMPRESORES: Imprenta Salesianos S. A. IMPRESO EN CHILE / PRINTED IN CHILE ISBN 956-10-1488-2
VICTOR VIAL DEL RIO Profesor de Derecho Civil (le la Faev liad (le Derecho (le las Universidades de Chile, Católica (le Chile y Andrés Belio TEORIA GENERALDEL ACTO JURIDICO Quinta edición actualizada y aumentada EDITORIAL JURIDICA DE CHILE
PRESENTACIONLa teoría de los actos jurídicos es, quizás, una de las materiasmejor estructuradas y sistematizadas del Derecho Civil. Ella gra-vita en todas las demás ramas del Derecho, dando coherencia aconceptos básicos que recorren los diversos ámbitos de las cien-cias jurídicas. Su aporte a la formación del abogado, por lo mis-mo, ha sido inestimable. La Teoría General del Acto jurídico de Víctor Vial del Río, norequiere presentación. Basta con destacar la sola circunstanciade ser ésta su quinta edición —aumentada y actualizada—, lo cuales muy infrecuente en nuestro medio. Ella ha encontrado en elcampo académico y profesional una notable acogida, consecuen-cia del rigor con que el autor trata cada capítulo de la obra, lasobriedad de su estilo, la objetividad de sus planteamientos y elapoyo bibliográfico de que da cuenta. Entre nosotros sólo don Avelino León Hurtado —hace yamedio siglo— en su célebre trilogía sobre la voluntad, el objetoy la causa y, ahora, Víctor Vial, han abordado con tanta profun-didad y rigor esta temática. Es cierto que varios otros han escri-to y estudiado la materia, pero siempre con una perspectiva másdidáctica que científica. De aquí que aplaudamos esta nueva edición como un pasoimportante hacia la innovación y actualización de conceptos cu-yas raíces se remontan a muchos siglos, y que perduran por serun modelo de equidad y de equilibrio. Víctor Vial de! Río —partidario de reconocer a la "inexisten-cia" jurídica como sanción civil— advierte que nuestro ordena-miento no contiene disposición alguna que aluda expresamente 7
TEORLA GENERAL. DEL AíTOftIRIDICOa los elementos de "existencia" y de "validez" en los actos jurídi-cos. Sin embargo, esta distinción fluye claramente de varias nor-mas, en todas las cuales subyace su presencia, fundando, de estamanera, todo el andamiaje en que se sustenta la teoría. Alude, en múltiples ocasiones., a las diversas interpretacionesque suscita la aplicación de esta normativa, transcribiendo lasdiversas posiciones, de modo que sea el lector quien evalúe sumérito y arribe a una conclusión, sin por ello dejar de tomarpartido en cada caso. Se abordan en esta obra, con originalidad, materias ardoro-samente controvertidas y nada fáciles, tales como la causa. Abo-ga el autor a su respecto por una solución novedosa, según lacual la causa incide en el contrato (subjetivamente) y en la obli-gación (objetivamente), superando, de esta manera, la vieja dis-cusión de si la causa es un elemento del contrato o un elementode la obligación, y sobre si ella está referida a la causa final (idén-tica en todo acto o contrato de la misma naturaleza) o a la causaocasional (motivo sicológico que induce a contratar). Asimismo,se abordan materias que, como el "fraude a la ley" y la "conver-sión del acto nulo", enriquecen notablemente el análisis tradi-cional de esta teoría. A su reconocido prestigio académico agrega Víctor Vial unesfuerzo constante por entregar a alumnos, profesores, aboga-dos y jueces1 un rico material científico que servirá para fortale-cer el conocimiento de un capítulo esencial en la formación delhombre de Derecho. Los actos jurídicos son el instrumento a través del cual sedespliega en toda su extensión la "autonomía privada", potes-tad que permite a los particulares regular jurídicamente sus re-laciones y generar, en el marco del derecho normativo, su propioestatuto convencional Celebramos la aparición de la quinta edición de esta obra,en la convicción de que, como las ediciones anteriores, consti-tuye un material indispensable en el estudio y profundizaciónde una materia tan fundamental. PA1Lo RODRÍGUEZ GREz
CAPITULO 1 LA TEORIA DEL ACTO JURIDICO 1. GENERALIDADES1. CONCEPTOS GENERALESDesde tiempos remotos se ha procurado encontrar el elementocomún vinculante de las diversas instituciones del derecho pri-vado, labor ardua y difícil si se considera que las diferencias en-tre ellas parecen ser más notorias que una eventual o hipotéticasemejanza. En efecto ¿qué podría tener en común el testamento con elpago de una obligación, si el primero es un acto por el cual unapersona dispone de sus bienes para que tenga pleno efecto des-pués de sus días, y el segundo es el cumplimiento de la presta-ción debida? ¿O el acto por el cual un hombre y una mujer seunen en matrimonio con el contrato de compraventa? A primera vista, lo único que relaciona a los actos mencio-nados es que surgen como consecuencia de la voluntad del hom-bre; conclusión tan amplia y vaga que mal podría justificar unaconstrucción jurídica sobre la base de este único elemento comovinculante. Sin embargo, partiendo de dicho elemento común es posibleencontrar otros: en primer lugar, tales actos surgen de una mani-festación de voluntad hecha con un propósito determinado —dis-posición de bienes en el testamento; extinción de una obligaciónen el pago; necesidad de formar una familia en el matrimonio;necesidad de intercambiar bienes en la compraventa— propósitoque inspira a Ja parte o partes que intervienen en su celebración; 9
TWRIA GENERAL DEl. ACTOJURIDICOy en segundo lugar, dichos actos producen efectos jurídicos, puescrean, modifican o extinguen una relación jurídica. A estos actos voluntarios que realiza el hombre con un pro-pósito definido y característico y que producen efectos de dere-cho, se da en doctrina la denominación de "actos jurídicos".Todas las instituciones del derecho privado que hemos mencio-nado como ejemplo presentan la circunstancia común de seractos jurídicos. Sobre la base de lo anterior, los juristas han tratado de esta-blecer las reglas o principios generales aplicables a todos los ac-tos jurídicos, sea cual fuere su especie, surgiendo así la TeoríaGeneral del Acto jurídico. El problema sin embargo subsiste, pues si bien en abstractoes posible formular ciertos principios generales, éstos suelen pre-sentarse en las distintas especies de actos jurídicos con conno-taciones o características totalmente diversas. Por ejemplo, un principio general que la doctrina declaraaplicable a todos los actos jurídicos es que éstos deben realizar-se por personas capaces. Empero la edad que determina la ple-na capacidad varía de una situación a otra: y. gr., para celebrarcontratos de contenido patrimonial es plenamente capaz la per-sona mayor de dieciocho años; para contraer matrimonio y paratestar, en cambio, es capaz el hombre mayor de catorce años yla mujer mayor de doce. Sin perjuicio del reparo anotado, la Teoría General del ActoJurídico representa un esfuerzo notable de sistematización, quese ha plasmado en el derecho positivo y que se mantiene en vi-gor hasta el día de hoy.2. FUNDAMENTO HISTÓRICO DE LA TEORÍA GENERAL DF1 Acio JURÍDICOEn el siglo XVIII, y a la luz de los principios filosóficos de la Ilus-tración, se consagra y reafirma que el hombre es libre en todoel ámbito de su actuar. Como supremo juez de sus actos, el hom-bre se vincula con otros y compromete su libertad personal sólosi así lo quiere. En el campo jurídico este concepto tan amplio de la liber-tad personal se manifiesta en el denominado principio de la 10
LA tF)R1A I)FL A(1)JLR1DI(:)autonomía de la voluntad, en virtud del cual se considera queel hombre se relaciona y se obliga con otros porque tal ha sidosu voluntad. De esta manera, se entiende que las personas tie-nen plena libertad para realizar los actos jurídicos que estimenadecuados para la satisfacción de sus intereses, pudiendo, asi-mismo, determinar el contenido y los efectos de dichos actos. Esta facultad de las personas para celebrar los actos jurídi-cos a través de los cuales puedan crear, modificar o extinguirderechos subjetivos, es la que reconoce el principio de la auto-nomía de la voluntad o de la libertad contractual, como tam-bién se le denomina. Dicho principio, entendido y aplicado aultranza, a extremos que algunos le atribuyen el carácter de dog-ma, constituye el fundamento o piedra angular sobre el cual des-cansa la Teoría General del Acto Jurídico.3. LA TEORÍA DEL ACTO JURÍDICO EN EL CÓDIGO CIVIL CHILENOEl Código Civil chileno no acoge ni regula expresamente unafigura general del acto jurídico. Desconoce incluso el término. Sin embargo, y tal como lo señala un jurista italiano que ob-serva un vacío similar en el código civil de su país, "sobre loselementos que las normas del código facilitan al regular tipossimilares de negocios —así testamentos, contratos, etc.— se pue-de construir por abstracción una figura unitaria, cosa hoy díaya realizada por la doctrina con el apoyo, además, de la juris-pruden cia" 2 El Libro IV del Código Civil chileno, titulado "De las Obli-gaciones en General y de los Contratos", contiene numerosasnormas que, por su carácter general, pueden aplicarse no sóloa los contratos, sino que también a los actos jurídicos que noparticipan de esa calidad. Hay consenso, tanto en la doctrina como en la jurispruden-cia, que todos los actosjurídicos se rigen por las mencionadas nor- Lo mismo se advierte en la mayoría de los códigos modernos. El CódigoCivil chileno no habla de actusjurídicos. Utiliza los términos "actos", "convencio-nes", "declaraciones de voluntad". Giuseppe Stolfi: Ioría del negocio jurídeo, Madrid, Editorial Revista de Dere-cho Privado, l edición, ano 199, pág. XXV. 11
TEORIA GENERAL DEI. ACTOjURIDIC()mas, "a menos que el tenor de la disposición o la naturaleza delas cosas las limiten solamente a las convenciones o contratos")4. Los HECHOS JURÍDICOS. CONCEPTOS GENERALESAntes de entrar al estudio de los actos jurídicos es menester de- tenerse en el concepto de hecho. El término hecho, tomado en un sentido amplio, es com- prensivo de todo tipo de acontecimientos, actuaciones, sucesos o situaciones. Son hechos, por ejemplo, la lluvia, la muerte y, en general, cualquier fenómeno de la naturaleza. Asimismo, tie- nen la calidad de hechos todos los actos que realiza el hombre, sea cual fuere la finalidad perseguida con ellos. Surge de lo expuesto una primera clasificación de los hechos: naturales y del hombre. La lluvia, que poníamos como ejemplo, es un hecho natural o de la naturaleza. Y los actos que ejecute el hombre, como son comer, caminar, casarse, comprar, testar, etc., son hechos humanos o del hombre. No todos las hechos interesan al derecho, pues algunos sonjurídicamente irrelevantes e indiferentes, por lo mismo, a aquél. Sólo importan al derecho los denominados "hechos jurídicos", esto es, hechos que tienen relevancia y que producen efectosju- rídicos. Fluye, entonces, una segunda clasificación de los hechos: ju- rídicos y no jurídicos. Sólo los primeros tienen relevancia jurí- dica. Los segundos, llamados también hechos simples o materiales, escapan al ámbito del derecho. Se afirma en doctrina que un hecho está dotado de relevan- cia jurídica cuando su acaecimiento permite cambiar una reali- dad preexistente, creándose nuevas situaciones que van a tener una distinta calificación jurídica. Por ejemplo, el matrimonio es un hecho jurídicamente relevante. Dándose los supuestos esta- blecidos por el legislador para que un hombre y una mujer se unan en matrimonio, se produce, de inmediato, un cambio en la situación de los contrayentes, que del estado civil de solteros pasan a tener el de casados, creándose entre los cónyuges una Avelino León Hurtado: La voluntad y la capacidad en los Actos jurídicos, San-tiago, Editorial irídka de Chile, 1 edición, año 1952, pág. 19. 12
LA TV.ORTA I)E1, A( :I011IRlI)1corelación jurídica que les impone derechos y obligaciones recí-procos. Se define el hecho jurídico como el acontecimiento de lanaturaleza o del hombre que produce efectos jurídicos±5 La producción de efectos jurídicos es lo que caracteriza a loshechos relevantes. Para la doctrina tradicional los efectos jurí-dicos consisten en la adquisición, modificación o extinción dederechos subjetivos. Hay autores que tienen una concepción más amplia: los efec-tos jurídicos dicen relación con el nacimiento, modificación oextinción de una relación jurídica.5. SUPUESTO JURÍDICO Para que un hecho jurídico produzca consecuencias de derecho es menester que la ley le haya atribuido tal virtud. En doctrina se da la denominación de supuesto de hecho o supuesto jurídico a los hechos y circunstancias que la norma legal prevé y a los cuales atribuye la producción de efectos jurídicos. Como señala un autor, "los hechos concretos para ser hechosjurídicos deben, en consecuencia, poder ser subsumidos en el Roberto H. Brcbbia 1.: 1-lechos y actos jurídicos. Comentarios de los artículos 896a 943 del Código Civil, Doctrina y jurisprudencia, Buenos Aires, Editorial Astrea, 1 edi- ción, año 1979, pág. 11, cita a Savigny, que define los hechos jurídicos corno los acontecimientos en virtud de los cuales las relaciones de derecho nacen y termi- flan". F. Santoro Passarelli: Doctrinas generales del Derecho Civil, Madrid, Editorial Revista de Derecho Privado, ia edición, año 1964, pág. 109, dice que hechos jurí- dicos son "los productores de un acontecimientojurídico consistente, en particu- lar, en la constitución, en la modificación o en la extinción de una relaciónjurídica, o bien en la sustitución de una relación por otra relación jurídica nue- va; o también en otro caso en la cualificación de una persona, de una cosa o de un hecho". Emilio Betti Teoría General del Negocio jurídico, Madrid, Editorial Revista de Derecho Privado, 14 edición, s/a. Enneccerus, Kipp y Wolff: I. Tratado de Derecho Civil, Buenos Aires, Edito- rial Bosch, año 1948, pág. 5, refiriéndose al supuesto de hecho, dicen que "el conjunto de requisitos, a que el ordenamiento jurídico condiciona un efectojurídico, o sea, el nacimiento, la extinción o la modificación de una relaciónjurídica, se llama supuesto de hecho de este efecto jurídico"; en igual sentido Heinrich Lehniann: 1. Tratado de Derecho Civil, Madrid, Editorial Revista de Dere- cho Privado, año 1956, pág. 195.
TEORIA GENERAL DEL A(T( )UR!L)I( otipo construido por la norma, produciéndose así un fenómenosimilar al que ocurre cuando se trata de constatar si un hechoencuadra en algunas de las figuras descritas como delito en laley penal, para saber si se configura o no un delito criminal". El supuesto puede ser simple o complejo, según si para quese produzca el efecto previsto por la norma basta un solo hechoo se requiere, por el contrario, más de uno. El término de la exis-tencia de las personas naturales se produce como consecuenciade un supuesto simple: la muerte. En cambio, para que se pro-duzcan los efectos propios del matrimonio es necesario que con-curran dos hechos: por una parte, las declaraciones de loscontrayentes; y por otra, la actividad del oficial del registro civil.6. ClAsIFIcAcIÓN DE LOS H ECHOS JURÍI)ICOSA) Hechos jurídicos naturales y hechos jurídicos voluntañosLos hechos jurídicos naturales consisten en un acontecimientode la naturaleza. Los hechos jurídicos voluntarios consisten enun acto del hombre. Entre los hechos jurídicos naturales o propiamente tales,como también se les llama, merecen destacarse por su relevan-cia los siguientes: P. El nacimiento, porque con el hecho natural del naci-miento la criatura que estaba en el vientre materno adquiere lacalidad de persona que la habilita para ser titular de derechossubjetivos; T. La muerte, porque este hecho pone fin a la existenciade las personas, produciéndose la transmisión de los derechosy obligaciones transmisibles del causante a sus herederos; Y. La demencia, porque es un hecho natural que priva aldemente de la capacidad de ejercer por sí mismo los derechosciviles; V. La mayoría de edad, porque el solo transcurso del tiem-po hace que la persona que cumple dieciocho años de edad ad-quiera la plena capacidad para ejercer por sí misma los derechos R. H. archhia, op. cit., pág. 3. Santoro Passarelli, O. cii., pág. 115. 14
lA iE( )RIA DEL A( FO JURIDICOciviles (salvo, naturalmente, que la afecte alguna causal de inca-pacidad legal). Ejemplos de hechos jurídicos voluntarios son el contrato decompraventa, el matrimonio, la comisión de un delito, etc. Se ha criticado por algunos esta clasificación aduciéndoseque existen ciertos hechos en los cuales participa, por una par-te, la naturaleza y, por otra, la voluntad del hombre, lo que re-velaría que la clasificación es equivocada o artificial. Como ejemplo de uno de estos hechos "híbridos", por asíllamarlos, se cita la muerte de una persona como consecuenciade un suicidio y se dice que, si bien la muerte es un hecho na-tural, no puede desconocerse que se produjo por un acto vo-luntario del suicida. No compartimos esta crítica, pues pensamos que si bien escierto que existen ciertos hechos naturales en los cuales se ad-vierte algún grado de participación de la voluntad del hombre,no lo es menos que dicha participación aparece como secunda-ria o irrelevante, toda vez que se van a producir los efectos delhecho natural, sin que se considere para nada el acto volunta-rio. Tal cosa ocurre, por ejemplo, en hechos naturales tales cornola concepción, el nacimiento y la muerte. Santoro Passarelli dice que el criterio de distinción entre loshechos de la naturaleza y los actos humanos debe "centrarse enla trascendencia de la voluntad humana del hecho". Y agregaque "el hecho, incluso el realizado en concreto por un hombrey voluntario respecto de éste, no deja de ser un hecho (natu-ral) en sentido estricto si al hacer depender de él consecuen-cias jurídicas el ordenamiento prescinde de las circunstancias deque provenga o no del hombre o de que, proviniendo del hom-bre, sea o no voluntario"."B) Hechos jurídicos positivos y hechos jurídicos negativosLos efectos jurídicos pueden producirse como consecuencia deque ocurra algo —un acontecimiento de la naturaleza o un actohumano— o corno consecuencia de que no ocurra algo. En elPriluer caso se habla (le hechos jurídicos positivos, y de hechosjurídicos negativos en el segundo. Saiioro Passarelli, op. cit., pág. 115. 15
TEORIA GENERAL DEL ACTO JURIDI(x) En verdad, tal corno se observa en doctrina, cada vez que laley atribuye consecuencias jurídicas a los hechos negativos esporque éstos se encuentran juntos con hechos positivos, inte-grando un supuesto complejo. Pensemos por ejemplo en el si-guiente hecho negativo: no pago de un deudor de su obligación.El hecho negativo produce importantes consecuencias jurídicas,como son la, constitución en mora del deudor y la responsabili-dad por los perjuicios que deben indemnizarse al acreedor. Sinembargo, para que se produzcan los efectos propios de ese he-cho negativo, el supuesto legal parte de la base de que existenhechos positivos, como son la existencia de la obligación y la exi-gibilidad de la misma." Algo similar ocurre con la prescripción extintiva, que supo-ne un hecho negativo: la inacción o inactividad del acreedor queno exige el cumplimiento (le la obligación. Pero para que la pres-cripción opere sus efectos es menester que al hecho negativovaya unido un hecho positivo: el transcurso del tiempo.C) Hechos jurídicos constitutivos, hechos jurídicos extintivos y hechos jurídicos impeditivosSe llaman hechos jurídicos constitutivos aquellos que tienencomo consecuencia la adquisición de un derecho subjetivo. Porejemplo, es un hecho constitutivo el acuerdo de voluntades queda nacimiento a un contrato, que es fuente de derechos subje-tivos. Hechos jurídicos extintivos son aquellos que ponen fin a unarelación jurídica. Por ejemplo, el pago de una obligación; la re-vocación de un poder. Hechos jurídicos impeditivos son aquellos que obstan a laeficacia de los hechos jurídicos constitutivos."-" Su existenciaimpide que el hecho constitutivo produzca sus efectos o impideque dichos efectos se produzcan en forma estable. Por ejemplo,la existencia de un vicio de nulidad, y. gr., la incapacidad de unade las partes o el objeto ilícito. R. H. Brebbia, op. cit., pág. 18. 2 Ihíd., pág. 43. Luigi Cariuta Ferrara: El negocio jurídico, Madrid, Agudar, 14 edición, año1956, pág. 7. 16
lA 1F.()RIA 1)iL. AGI)FURI1)I(X) La clasificación precedente tiene importancia en materia pro- batoria: quien alega la existencia del hecho jurídico constituti- vo, extintivo o impeditivo debe, por regla general, probar el hecho respectivo. Por ejemplo, la persona que pretende tener un derecho sub- jetivo para exigir de otra una determinada prestación debe pro- bar la existencia del hecho constitutivo de donde emana su derecho. Ahora bien, si el deudor demandado se defiende ale- gando que su obligación se extinguió por alguno de los modos de extinguir las obligaciones, deberá probar la ocurrencia del hecho extintivo. Lo mismo si alegare la ineficacia de la relaciónjurídica por existir un vicio de nulidad, deberá probar la exis- tencia del hecho impeditivo.7. CONSECUENCIAS DE LOS HECHOS JURÍDICOSHemos mencionado que los hechos jurídicos producen la ad-quisición, modificación o extinción de un derecho subjetivo ode una relación jurídica, entendida ésta en un sentido amplio»A) AdquisiciónSe adquiere una relación jurídica cuando la ley la atribuye a unsujeto determinado como consecuencia de un hechojurídico. Así,por ejemplo, los herederos adquieren el dominio de los bienesque pertenecían al causante porque la ley considera que, comoconsecuencia de la muerte de éste (hecho jurídico), opera elmodo de adquirir denominado sucesión por causa de muerte; oel comprador adquiere el derecho personal para exigir la tradi-ción de la cosa al vendedor porque la ley le atribuye dicho dere-cho como consecuencia de la compraventa (hecho jurídico). En doctrina se prefiere hablar de adquisición de un dere-cho o relación jurídica más que de nacimiento del mismo, porser aquella expresión más amplia que ésta. En efecto, cuando 4 Un sector de la doctrina prefiere hablar de "relaciones o situaciones jurí-dicas", porque tos hechos jurídicos pueden producir la adquisición, modificacióno extinción tic potestades o poderes que no son propiamente derechos subjeti-vos, o incidir en deberes u obligaciones que no son propiamente obligaciones.En este sentido, Carioca Ferrara y otros autores citados por R.H. Brebhia, op. cit.,pág. 23.
IEORIA GENERAL DEL A( TOjUR1D1(X)se dice que para una persona nace un derecho, se está signifi-cando que dicho derecho no existía antes; sea porque no habíaaún nacido, sea porque se había extinguido, dejando de perte-necer a su titular. En cambio, cuando se dice que una persona adquirió un de-recho se está significando no sólo que incorporó para sí un de-recho que no existía antes —derecho nuevo, como algunos lollaman—, sino también que pasó a ser titular de un derecho exis-tente, que antes detentaba otra persona.B) ModificaciónComo consecuencia de ciertos hechos jurídicos es posible queuna relación jurídica sufra cambios que, sin hacerla perder suidentidad, la hagan sustancialmente diferente de la relación ad-quirida, ya sea porque cambia su contenido o los sujetos de larelación. Las modificaciones de las relaciones jurídicas pueden pro-ducirse por disposición de la ley o por la voluntad del hombre. Por ejemplo, la destrucción de la especie debida por culpadel deudor es un hecho jurídico que modifica la relación de obli-gación por disposición de la ley. En efecto, si bien la relación de obligación entre acreedor y deudor subsiste, ésta experimenta un cambio sustancial como consecuencia de que se modifica el objeto de la obligación, que no va a ser la especie que el deu- dor debía dar o entregar, sino que el precio de la misma más la indemnización de perjuicios. También la tradición es un hechojurídico que modifica una relación jurídica, pero en este caso por voluntad de las partes: el dominio sobre una cosa del cual era titular el tradente, se va a traspasar a la persona del adqui- rente. El dominio, en cuanto potestad o poder sobre una cosa, sigue siendo el mismo que antes existía. Pero se produce una modificación sustancial de la relación jurídica anterior, pues ha cambiado el titular del derecho.C) ExtinciónExtinción de un derecho es sinónimo de muerte del mismo.Como dice un autor, "la extinción es la desaparición del dere- R. II. Riehbia, op. cit., pág. 38, cita a Von Thur y Oigaz. 18
LA II-X)RIA I)F1 At 1(JluRII)1(X)cho subjetivo. Este desaparece de la realidad jurídica, acaba,muere", 16 Se distingue en doctrina entre extinción y pérdida de un de-recho. Esta última no conlleva la muerte del derecho, pues éstesubsiste, cambiando sólo su titular. La extinción de un derecho puede ocurrir por disposiciónde la ley o por la voluntad del hombre. Por ejemplo, la ley determina que la prescripción extintivaopera la extinción de un derecho. O bien ci titular de un derecho puede, por su sola volun-tad, renunciar al mismo, operando su extinción. 178. DESDE QUÉ MOMENTO SE PRODUCEN LOS EFECTOS DE LOS HECIIOSJURÍI)ICOSHemos visto que tanto la adquisición corno la modificación o extin-ción de derechos subjetivos encuentran su causa —entendida cornoantecedente generador del efecto— en hechos jurídicos, considera-dos por la ley idóneos o eficaces para producir dichos efectos. Desde el momento en que se cumplen todos los requisitosprevistos por el supuesto legal, ci hecho jurídico produce losefectos que le son propios. Es interesante observar —como lo hacen varios autores—8 quecuando el supuesto es complejo es posible que los hechos poraquél previstos no se realicen en el mismo momento, y que, aunmis, deban necesariamente realizarse en tiempos distintos. Corno es lógico, sólo una vez que han ocurrido todos losacontecimientos previstos por el supuesto complejo operan losefectos propios del hecho jurídico. Por ejemplo, la prescripción adquisitiva es un supuesto com-plejo que requiere, por una parte, la posesión del prescribientey la inercia del dueño; y, por otra, transcurso del tiempo. L. Caricia Ferrara, op. e¡ t,, pág. 15. L. Caricia Ferrara, op. cii., pág. 15, observa que la renuncia de un dere-cho opera necesariamente la extinción del mismo y no su sola pérdida para elreJ)uricianle y consecuencia] adquisición por otra persona. El aun por el cual tinapersona voluntariamente se desprende de un derecho para traspasarlo a otra noconstituye renuncia, sino una enajenación. 1.. Cariota Ferrara, op. cit., pág. 8; L. Saistoro Passarclli, op. cit. pág. 111R. H. Brehhia, op. di., pág. 24. 19
TEORIA GENERAl, DEL ACTO LURIDICO Mientras no se den todos los elementos determinados porla norma, el prescribiente no adquiere el dominio, encontrán-dose en un estado o situación de incertidumbre, pues no es po-sible saber si por el tiempo de posesión que le falta para adquirirpor prescripción se va a mantener o no la inercia del dueño, ysi se van a cumplir o no los restantes requisitos legales. La doctrina denomina "estado de pendencia" a la situaciónde incertidumbre que se produce mientras no se han verifica-do todos los hechos que configuran al supuesto complejo. Lo anterior puede advertirse con nitidez en los hechos jurí-dicos sujetos a condición. Pensemos, por ejemplo, en un contrato de donación, en vir-tud del cual A y B convienen que el primero entregará al segun-do $ 100 si se cumple una determinada condición. Para que se produzcan los efectos propios de la donación esmenester la ocurrencia de dos hechos: por una parte, el acuer-do de voluntades que dio origen al contrato; y, por otra, el cum-plimiento de la condición. Formado el consentimiento de las partes, es decir, realizadoel primer hecho previsto, se va a producir un estado de penden-cia, caracterizado por la incertidumbre en que se encuentra elacreedor mientras pende la condición. Sin embargo, en este tipo de hechos jurídicos es posible que,aun faltando uno o más de los elementos previstos por el supues-to —y cuya ausencia obsta, como hemos dicho, a que el acto pro-duzca plenos efectos—, se den en el estado de pendencia algunosefectos menores, o "prodrómicos", como los llaman algunos au-tores." Así el acreedor bajo condición suspensiva, pese a que sólotiene un germen de derecho, podrá impetrar providencias con-servativas.9. RETROACTIVIDAI DE LOS EFECTOS DE UN HECHO JURÍDICODecíamos en el número anterior que el hecho jurídico produ-ce todos sus efectos una vez que se realicen los acontecimientosprevistos por el supuesto. Entre ouos, L. Cariota Ferrara, op. cit., pág. S. 20
lA IEORIA DEL A:IO JURIDI( () Lo normal —y que constituye la regla general— es que dichosefectos operen sólo para el futuro. Sin embargo, por excepción, los efectos del hecho jurídicopueden producirse retroactivamente. La retroactividad puede tener su fuente en la ley o en la vo-luntad de las partes. En la retroactividad legal, por una ficcióndel legislador, se supone que "efectos que no habían tenido lu-gar en un determinado momento se consideran más tarde rea-lizados desde entonces" .211 La retroactividad legal opera, por regla general, en los su-puestos complejos. Esto es, realizados todos los hechos previs-tos por la norma, por una ficción de la ley se supone que laplenitud de los efectos del hecho jurídico se produjo desde quese verificó el primer acontecimiento, y no después de haberserealizado el último. En los supuestos simples puede, también, existir retroactivi-dad legal. Ello ocurre, por regla general, en los hechos jurídi-cos que sólo tienen valor subsidiário en relación con otroshechos," como es el caso, por ejemplo, de la ratificación quehace el dueño de la venta de cosa ajena o de la ratificación quehace el mandante de lo obrado por un mandatario que no te-nía poder suficiente o de la confirmación de un acto que ado-lecía de un vicio de nulidad relativa.10. HEcHos JURÍDICOs DEL HOMBRE (ACTOS HUMANOS)Hay autores —y legislaciones, como la argentina-22 que clasificanlos hechos del hombre en actos voluntarios y en actos involun-tarios, atendiendo para ello a que el sujeto pudo o no darsecuenta del acto y apreciar sus consecuencias. Sin embargo, estimamos que esta distinción carece de tras-cendencia, si se considera que cada vez que se habla de hechoso actos del hombre debe entenderse que tienen la calidad detales sólo aquellos que el sujeto ha ejecutado voluntariamente, L. Cariota Ferrara, op. cit., pág. S. 21 1,. Gaviota Ferrara, op, cit., pág. 9. R. H. Brebbia, op, cit., pág. 44. 21
rEoltiA (;ENERAI, 1)E1, AGIO JURIDI(X)es decir, dotado de la aptitud para darse cuenta del acto y apre-ciar sus conseci.iencias.221 Los actos involuntarios se asimilan a los hechos jurídicos na-turales o propiamente tales, al igual que los hechos en que, dealguna manera, ha intervenido la voluntad del hombre, pero enforma secundaria o irrelevante ,2511. CLASIFICACIONES DE LOS ACTOS HUMANOSLos actos humanos —a cuyo respecto, como hemos dicho, separte de la base que son voluntarios— admiten diversas clasifi-caciones: E. Betti, op. cit., pág. 51, expresa que, frente a los actos humanos, ci orde-namiento jurídico puede actuar de tres maneras: a) no juzgando su función dig-na o necesitada de tutela, por carecer de i rase ende ncia jurídica, en cuyo caso losabandona a sí mismos, quedando desprovistos de atención; b) considerando sufunción como socialmente trascendente y digna de tutela jurídica, y entonces lo recoge y coloca bajo su protección; c) estimando la función reprobable, en cuyocaso el acto produce efectos contrarios al fin perseguido (acto ilícito). Y agrega: "sólo en la segunda hipótesis consignada es elevado a la dignidad de negocio ju- rídico el acto de autonomía privada; entonces el derecho le concede los efectosjurídicos destinados a asegurar el cumplimiento de la función que caracteriza a su tipo y le da vida del modo más ajustado posible". 24 Heinrich Lehmann, op. cit., pág. 196, dice que "Acto es una conducta vo- luntaria y externa. El acto en sentido jurídico no debe ser equiparado al movi- miento corporal. En sentido propio se entiende como acto sólo el movimiento corporal querido, el hacer. Sin embargo, la ciencia del derecho se vio obligada hace tiempo a ampliar el concepto de acto, comprendiendo también las omisio- nes dolosas y culposas. A ello obliga ya la propia manipulación de las leyes. Si la omisión se comprende en el concepto de acto, tendremos las características esen- ciales siguientes: el acto es una conducta externa querida, o, más exactamente, una conducta externa que ha de reconducirse a una voluntad consciente, a una situación anímica consciente. La conducta puede ser activa (positiva) —acto en Sen- tido estricto— o inactiva (negativa) —omisión—." Agrega que "a pesar de esta ani- pliación del concepto de acto, no son lelos: 1) los procesos internos, por ejemplo, el pensar en la determinación que ha de adoptarse. 2) la conducta externa que se produce inconscientemente —el enfermo altiidído iiicbaia el cuchillo al inédi- co—, y 3) la conducta no originada por una deieiiiiinula voluntad, sino (orzada por vía absoluta." En este mismo sentido, Ennecccrus, Ki1p y Wolff señalan que acto es la realización querida o, al menos, previsible (It un iesiiltado externa-" (op. cit., pág. 8.). 2 F. Santoro Passarelli, op. cit., pág. 114. 22
lA IE( )RIA DEL ACi( )ILJRIDI(X)A) Atendiendo a que el acto puede o no conformarse con el derecho: actos lícitos y actos ilícitos Los actos lícitos son aquellos que se conforman con el derecho. Los ilícitos, en cambio, son aquellos que contravienen al derecho. Esta clasificación de los actos humanos tiene importancia, pues sólo los lícitos están protegidos por el derecho y producen,consecuencialmente, los efectos queridos por el autor o por las partes. Los actos ilícitos "aparte de la eventual aplicación de normas penales, producen consecuencias contrarias a los fines persegui- dos por el autor: el ordenamiento jurídico impide que el actoproduzca los efectos que pretendía (como ocurre, por ejemplo, en la hipótesis del contrato nulo) o constriñe a su autor a repa- rar la lesión causada a Otro, como ocurre, por ejemplo, en la hipótesis de la culpa aquiliana.2b El ordenamiento jurídico reacciona en contra de los actos ilícitos de alguna de estas dos maneras: impidiendo que el acto produzca los efectos queridos por el autor o por las partes u or- denando reparar los daños causados. Pensemos, por ejemplo, en un contrato en el cual el consen- timiento de una de las partes fue obtenido por fuerza. Dicho con- trato es un acto ilícito, pues contraviene lo que el ordenamientojurídico quiere: que el consentimiento se preste en forma libre y espontánea. El legislador reacciona otorgando a la víctima de la fuerza la posibilidad de pedir la nulidad del contrato, con lo cual, y declarada judicialmente la nulidad, se impide que el contrato produzca efectos. También son actos ilícitos el incumplimiento del deudor de una obligación o la comisión de cualquier delito o cuasidelito civil. El ordenamiento jurídico, en estos casos, no puede impe- dir que se produzca un daño para la víctima del acto ilícito; pero reacciona obligando al que cometió el daño a reparar los per- juicios causados. U. Stolti, op. ciL, pág. 2. 23
TEORIA GENERAL DEL ACTOJURII)IGOB) Atendiendo a que los efectos del acto pueden o no surgir como consecuencia inmediata y directa de la manifestación de voluntad: negocios jurídicos y actos jurídicasLa doctrina alemana e italiana distingue, dentro de los actos vo-luntarios del hombre, los negocios jurídicos y los actosjurídicos. Caracteriza al negocio jurídico el hecho de que los efectospor él producidos son los queridos por su autor o por las par-tes, de tal modo que dichos efectos surgen como consecuenciainmediata y directa de la voluntadY En cambio, en el acto jurídico los efectos que éste produce"no van necesariamente adheridos a la voluntad de sus autoresy, muchas veces, son independientes de ella".` Por ejemplo, negocio jurídico sería un contrato de compra-venta y acto jurídico sería la construcción de un edificio en te-rreno ajeno sin conocimiento del dueño. El constructor ejecutaun acto voluntario que va a producir efectos jurídicos: el dueñodel terreno se hace dueño del edificio, efecto que indudable-mente no es el querido por el constructor y surge como inde-pendiente de su voluntad. La mencionada clasificación es desconocida por nuestra le-gislación y la doctrina tradicional. Esta última distingue entrelos actos voluntarios realizados con la intención de producir efec-tos jurídicos y los actos voluntarios realizados sin dicha inten-ción, denominando actos jurídicos sólo a los primeros. De esta manera se reconoce que los efectos jurídicos de unacto del hombre pueden haber sido buscados por el autor o porlas partes que lo ejecutan con esa precisa intención, o que pue- " Luigi Ferri: La autonomía prvada, Madrid, Editorial Revista de Derecho Pri-vado, 1"; edición, año 1969, pág. 61, señala que esta distinción es didácticainentceficaz pero inconsistente, pues "no se puede ignorar su intrínseca debilidad quele viene de estar basada en un elemento subjetivo, como es la intención de laspartes", y agrega que si un delito se cometiera por sus consecuencias Jurídicas,sería negocio jurídico, lo que este autor estinia absurdo. Para Ferri en los nego-cios jurídicos existe lo que llama una "voluntad tuiri uva", que es la de "crearnormas jurídicas con un efecto que vincula a las palles"; voluntad distinta a lareal o psicológica. Los efectos de los negocios uríclkos riRileifilali su taiisa efi-ciente en esta voluntad normativa. En los hechos hiinianos que no son negociosJurídicos, es decir, en aquellos que no hay voluntad norimitiva, los lcÍos iiríçli-cos encuentran su causa inmediata y directa en la ley (op (-¡t., pg. 75). O. Stolfi, op. cit., pág. 3. 24
LA TEORIA [)EL. ACTO IIJ Rl DkX)den producirse con absoluta prescindencia de la intención dequien ejecuta el acto. Los efectos jurídicos que producen los delitos o cuasidelitosy los cuasicontratos no son ciertamente buscados, ni presumi-blemente queridos por la persona que realizó el hecho. Porejemplo, la persona que comete un delito civil contrae la obli-gación de reparar el daño causado a través de la correspondienteindemnización de perjuicios. Es indudable que dicho efecto noes el buscado ni querido por el autor del daño. Algo similar ocurre con los cuasicontratos, que también sonfuente de obligaciones. Piénsese, por ejemplo, en el pago de lono debido. El obligado, que es quien recibió el pago, debe res-tituir lo que recibió indebidamente, obligación que no tuvo in-tención de crear.12. A(-,Tos JURIDICOS Y NEGOCIOS JURíDICOS. UN PROBLEMA DE TERMINOLOGÍA La denominación de negocio jurídico para los actos realizados con la intención de producir efectos jurídicos no ha tenido for- tuna en la doctrina nacional, que continúa apegada al nombre tradicional de actos jurídicos. Para evitar equívocos, reiteramos que la doctrina moderna lla- ma actos jurídicos a los actos voluntarios del hombre, distinguien- do, dentro de éstos, una especie constituida por los negociosjurídicos. En el curso de esta obra mantenemos la nomenclatu- ra tradicional. Si en alguna cita utilizamos el término negociojurídico debe entenderse que nos referimos a los actos jurídi- cos, según el concepto clásico de los mismos.1. CLASIFICACIÓN DE LOS HECHOS JURÍDICOS. CUADRO SINÓPTICOA) Atendiendo a si consisten en que ocurra un acontecimiento o en que no ocurra un acontecimiento: hechos jurídicos positivos y hechos jurídicos negativosB) Atendiendo a si consisten en un acontecimiento de la naturaleza o del hombre: hechos jurídicos naturales o propiamente tales y hechos jurídicos del hombre o voluntariosLos hechosjurídicos del hombre o actos voluntarios pueden ser 1°. Lícitos o ilícitos; 25
TEORIA GENERAL DEL ACTO jtJR1 D1(X) T. Negocios jurídicos o actos jurídicos; o si se quiere, con-servando la denominación tradicional, ejecutados con la inten-ción de producir efectos jurídicos (actos jurídicos) o realizadossin la intención de producir efectos jurídicos. II. NOCION DEL ACTO JURIDICO14. CONCEPTO DEL ACTO JURÍDICOSe define el acto jurídico como la manifestación de voluntad he-cha con el propósito de crear, modificar o extinguir derechos, yque produce los efectos queridos por su autor o por las partes,porque el derecho sanciona dicha manifestación de voluntad. Este es el concepto clásico o tradicional del acto jurídico. La doctrina moderna postula distintas definiciones: "Mani-festación de voluntad dirigida a un fin práctico tutelado por elordenamiento jurídico";` "manifestación de voluntad que se di-rige a un fin práctico y que el ordenamiento jurídico tutela te-niendo en cuenta la responsabilidad del o los autores y laconfianza de los demás";" "es un acto de la autonomía privadaencaminado a un fin que el ordenamiento considera merece-dor de tutela";` "es el acto con el cual el individuo regula porsí los intereses propios en las relaciones con otro (acto de auto-nomía privada) y al que el derecho enlaza los efectos más con-formes a la función económico-social que caracteriza su tipo (típica en este sentido)".` L. Cariota Ferrara, op. cit. pág. 43. Ibíd. F. Santoro Passarelli, op. ch ., pág. 140. E. Beui, op. cit., pág. 52. Dice BeUi que la definición plantea tres cuestio-nes: 1° cómo es formalmente el negocio .jurídico (forma); 20 qué cosa es (conte-nido), y 3° por qué es (causa). Responde el autor a la primera interrogantediciendo que formalmente es un acto consistente, ora en una declaración, oraen un simple comportamiento", a la segunda, señalando que contiene y da vidaa una disposición, a un precepto de autonomía privada en orden a concretos in-tereses de quien lo formula; precepto destinado a tener eficacia constitutiva, esdecir, a desplegar inmediatamente los efectos correspondientes", y a la tercera,diciendo que cada tipo de negocio sirve a una función económico-social carac-terística suya"... 26
LA T1ORIA DEL AC ro lJRIDI(X) Winscheid lo define como la declaración de voluntad privadadirigida al nacimiento, extinción o modificación de derechos.33 El análisis de la definición nos obliga a detenernos en lossiguientes aspectos:A) El acto jurídico es una manifestación de voluntadTodo acto jurídico requiere, en primer término, una manifesta-ción de voluntad.34 Es decir, no basta con la existencia de la vo-luntad interna o psicológica, que es, por esencia, variable, sinoque es necesario que la voluntad del autor o de las partes se ex-teriorice por medio de una declaración o de un comportamientoque permita conocerla. Por eso, y como acertadamente lo indica un autor, el actoJurídico supone "el concurso de dos elementos diversos: uno in-terno, la voluntad, y otro externo, su manifestación por mediossensibles que la hagan patente al otro interesado". Ambos elementos, es decir, la voluntad interna y la manifes-tación, considerados por separado, ño son idóneos para dar ori-gen a un actojurídico. En efecto, la sola intención de celebrar un acto jurídico quese mantiene oculta en el fuero interno no produce consecuen-cia alguna para el derecho; como tampoco la produce la meramanifestación que no obedece a una intención, es decir, al pro-pósito real y serio de realizar un acto jurídico.B) La manifestación de voluntad debe perseguir un propósito específico y determinadoLo distintivo del actojurídico es que la parte o partes que inter-vienen en su celebración manifiestan su voluntad con un fin opropósito determinado. 1.. Ferri, op. cit., pág. 43, cita a Winscheid. E. Betti, op. cit., pág. 54, dice que la definición del acto jurídico Corno "de-claración" o "manifestación" de voluntad, proviene de los pandectistas alemanesdel siglo XIX (de Savigny a Winschcid, seguidores del dogma de la voluntad) yque constituye "el resultado de una elaboración un tanto arbitraria de las fuentesromanas operada, con la tendencia y con el sentido de aquel dogma, sobre el te-rreno del derecho común". G. Stolfl, op. e¡ t., pág. S. 27
TEORIA GENERAL. DEL ACTO TURIfICo Dicho propósito, en concepto de la doctrina tradicional,debe necesariamente ser jurídico, lo que significa que el autoro las partes pretenden producir efectos de derecho, esto es,crear, modificar o extinguir derechos subjetivos. Sin embargo, para la doctrina moderna la manifestación devoluntad persigue sólo un fin práctico, denominado propósitoempírico o práctico. Quienes sustentan esta posición piensanque las personas que celebran un acto jurídico lo hacen con unfin eminentemente práctico, sin conocer, muchas veces, los efec- tos jurídicos que determina la ley, los cuales se verifican, inclu-so, en esta hipótesis. En nuestra opinión es posible conciliar ambas interpretaciones,que en el fondo dicen lo mismo, pero con enfoques distintos. Unocorresponde a cómo el derecho ve el propósito perseguido por la parte o partes; y otro, a cómo éstas o aquél se representan dicho propósito. El ordenamiento jurídico, al regular los efectos de los actosjurídicos, observa, como es natural, la realidad y "traduce", por así decirlo, en términos jurídicos, lo que la mayoría de las per- sonas, lo que el hombre medio, el "bonus vir", pretende obte- ner con su celebración. Así, por ejemplo, el propósito que G. Stolfi, op, cit. pág. 7, dice que sólo los efectos jurídicos son amparadospor el derecho y es por ello que para que el autor o las partes de un acto jurídicopuedan reclamar o beneficiarse del amparo de la norma el ordenamiento jurídi-co contempla una serie de requisitos, más o menos onerosos. El autor o las par-tes deben, en consecuencia, perseguir efectos jurídicos, lo que no significa quedeban conocer minuciosamente todos los efectos que el acto produce, los queson determinados por la ley. En este sentido, entre otros, L. Cariota Ferrara, op. cit., pág. 50, y E. Betti,op. cit., pág. 75. Este último dice que el acto jurídico se concluye con un propósi-to práctico, y que es errado exigir una intención dirigida a los efectos jurídicosque determina exclusivamente la ley. Las partes sólo podrían excluir alguno deesos efectos. Heinrich Lehmann, op. cit., pág. 219, se pronuncia en igual senti-do, cuando manifiesta que "la voluntad de negocio es la intención dirigida a ob-tener un resultado económico determinado, jurídicamente protegido".Enneccerus, Kipp y Wolif, op. cit., pág. 54, citan a varios autores alemanes "queexigen sólo un querer (o más exactamente un declarar un algo querido) de sig-nificación económica o social", y expresan que "por regla general, al querer unresultado económico o social se quiere también como medio para conseguir estefin la consecuencia jurídica correspondiente; el resultado es querido como resul-tado jurídico". Agregan que este fin empírico o práctico establecido para el dere-cho común no está de acuerdo con las fuentes romanas. 28
lA rIc)RIA i»:i, A( l() URI[Jl(X) persigue el vendedor es obtener dinero a cambio de una cosa que entrega al comprador; y el de éste, recibir una cosa que ne- cesita a cambio del dinero que da, lo que coincide con la regla- mentación legal de la compraventa, que determina que las principales obligaciones que surgen corno efecto del citado con- trato son, para el vendedor, dar la cosa; y para el comprador, pagar el precio. Creemos que en la práctica no es usual que la persona que celebra un acto jurídico se represente la finalidad del mismo bajo una perspectiva estrictamentejurídica. Por ejemplo, no es común que las personas que celebran un contrato de compraventa ten- gan conocimiento del contenido jurídico de las obligaciones que asumen. Lo corriente, en cambio, es que la persona o personas que celebran un acto o contrato lo hagan con un fin o propósito eminentemente práctico, y que no es otro que la satisfacción de una necesidad. El estímulo para la celebración del acto se en- cuentra en una sensación de necesidad que, para ser satisfecha, requiere de una operación jurídica, de una regulación de inte- reses. "Desde el punto de vista individual —dice un autor— el actojurídico se presenta como un instrumento reconocido por el derecho para que el sujeto pueda crear la situación jurídica apro- piada para satisfacer su necesidad, tanto en el supuesto de que el bien apto para la satisfacción pertenezca a otras personas, como en el caso de que la satisfacción de necesidad se consiga directamente con la propia regulación de intereses... ". En mérito de lo expuesto pensamos que el propósito perse- guido, tal como lo ven el autor o las partes de un acto jurídico, es eminentemente práctico. El derecho, por su parte, toma precisamente en cuenta ese propósito o fin práctico para regular los efectos jurídicos de la respectiva institución. Vittorino Pietrobon El error en la doctrina del negocio jurídico, Madrid, Edito-rial Revista de Derecho Privado, 1 edición, año 1971, pág. 473. 29
LL()R1A GENERAl, DEL ACTO jURII)1(Á)C) La manifestación de voluntad produce los efectos queridos por el autor o por las partes, porque el derecho la sancionaEn relación con la causa eficiente de los efectos jurídicos o an-tecedente generador de los mismos, la doctrina se encuentra di-vidida. Para los seguidores del dogma de la voluntad los efectosju-rídicos del acto encuentran dicho antecedente en la sola volun-tad del autor o de las partes. Para otros, el antecedente generador y único de los efectosdel acto jurídico es el ordenamiento jurídico. "La voluntad noes soberana ni independiente para producir efectos, pites otravoluntad, la de la ley —que sí es soberana e independiente—, au-toriza para celebrar actos jurídicos, produciéndose los que elladetermina". Quienes sustentan esta opinión estiman que la voluntad delas partes es indispensable únicamente para que se dé en la prác-tica el supuesto de hecho, que sirve de fundamento a la normaque atribuye a dicho supuesto la capacidad de engendrar efec-tos jurídicos.4° Pensarnos que la controversia no puede resolverse en térmi-nos absolutos atribuyendo exclusivamente, sea a la voluntad seaal ordenamiento jurídico, la calidad de fuente de los efectos queel acto jurídico produce. Los actos jurídicos producen los efectos que les son propios,porque el autor o las partes así lo han querido y porque el dere-cho lo permite o autoriza. O sea, nos inclinamos por una posiciónintermedia entre las dos anteriores, que atribuye conjuntamentea la voluntad y al ordenamiento jurídico la producción de los efec-tos mencionados.41 F. Santoro Passarelli, op. cit. 10 En contra, G. Stolfi; ver nota pág. XXIV de la Introducción en op. cit. 11 H. Lehmann, op. cit., pág. 210, dice que "el significado y efectos del nego-cio jurídico descansan en la voluntad de las partes. Los efectos jurídicos se pro-ducen porque han sido queridos. Como el ordenamiento jurídico no puede teneren cuenta la voluntad interna, no exteriorizada, la voluntad sólo entrará en con-sideración Ci] tanto haya sido exteriorizada. Cabe decir más exactamente: los efec-tos se producen a consecuencia de la exteriorización de la voluntad dirigida haciaellos". Y agrega: "La voluntad de las partes puede producir únicamente los efec-tos que el ordenamiento jurídico reconoce, y éstos solamente cuando cumpla los 30
I.A rK)RIA DEI At 10 lti}k11)1C0 Señala un autor que lo que debe tenerse en consideraciónes que "la ley autoriza la autonomía privada, haciendo posibleque el negocio produzca por sí solo efectos jurídicos, al dotarlode eficacia"," En otras palabras, los efectos del actojurídico derivan en for-ma inmediata de la voluntad del autor o de las partes, y en for-ma mediata de la ley, que permite la libertad jurídica, cuyaexpresión es el poder jurídico, esto es, la facultad de los parti-culares para crear las relaciones jurídicas.15 ESTRUCTURA DEL ACTO JURÍDICOEn lo relativo a la estructura del acto jurídico es tradicional ladistinción entre elementos de la esencia (o esenciales), elemen-tos de la naturaleza (o naturales) y elementos accidentales.45A) Elementos esenciales del acto jurídicoElementos esenciales son, en opinión de Stolfi, los necesarios ysuficientes para la constitución de un actojurídico. "Necesarios,porque la falta de uno de ellos excluye la existencia del nego-cio; suficientes, porque ellos se bastan para darle esa existenciay, por consiguiente, su concurrencia constituye el contenido mí-nimo del acto."presupuestos que aquél impone para un acuerdo social válido". Es decir, la pro-ducción de los efectos jurídicos requiere tanto de la manifestación de voluntadCOMO de la autorización o reconocimiento del ordenamiento jurídico. Ver, entre otros, a L. Cariota Ferrara, nl). cit., pág. 48. Biagio Brugi: Instituciones de Derecho civil con aplirw.ión especial a todo el Deir-rho Privado, México, Unión Tipográfica Editorial Hispano-Americana, año 1946,habla de requisitos o caracteres de los actos jurídicos, y señala que es muy útiltodavía la tripartición que hacen los romanistas de dichos requisitos o caracteresconsiderados individualmente, no ya para distinguirlos entre sí, sino para deter-minar el momento de su conclusión". Agrega que "caracteres esenciales de unacto son aquellos gracias a los cuales el acto posee figura propia y se diferenciade cualquier otro (isen,iiaiia negolii) ; naturales, los que dimanan lógicamente dela índole del negocio en estudio (naturalia nego/ii); accidentales (a.ccidentale(1 ncgo-Iii), llamados ai.tolimitacione.s o determinaciones accesorias, son las modalidadescompatibles COfl la sustancia del acto mismo" (pág. 106). G. StolIi, op. cit., pág. 15. -° Nicolás Coviello: ¡)oí-trina General. Del De,ec/ro Civil, México, Unión Tipográ-fica Editorial Hispano-Americana, 1938, pág. 354, define los elementos esencia- 31
TEORIA GENERAL 1)FL A(IOJUR1I)I( O Los elementos de la esencia se clasifican en comunes o ge-nerales y especiales o específicos. Los primeros son aquellos que no pueden faltar en ningúnacto jurídico, sea cual fuere su especie.` Los segundos son aquellos requeridos para cada acto jurídi-co en especial, constituyendo los elementos de la esencia pro-pios y característicos del acto jurídico determinado. No existe uniformidad en doctrina para la enumeración delos elementos de la esencia comunes o generales. Para algunos,elementos esenciales son sólo dos: la declaración de voluntad yla causa. Para otros —anticausalistas— el único elemento esencialcomún a todos los actos jurídicos es la declaración de voluntad.La doctrina tradicional señala, en tal carácter, los siguientes: lavoluntad, el objeto y la causa. El Código Civil chileno dice en elartículo 1444 que son cosas de la esencia de un contrato aque-llas sin las cuales no produce efecto alguno o degenera en otrodistinto, pero no menciona cuáles son. De la disposición citada se hace posible desprender las conse-cuencias que derivan de la omisión de un elemento de la esencia.Si se omite un elemento esencial común o general, el acto no pro-duce ningún efecto; es la nada o inexistenciajurídica. En cambio,la omisión de un elemento esencial propio y específico del acto,si bien impide que se produzcan los efectos de éste, no cierra laposibilidad de que se produzcan los efectos de otro acto jurídico,para cuya existencia fue idónea la manifestación de voluntad. Elemento de la esencia común a todos los actos jurídicos esla voluntad. El acto en que falta la voluntad es jurídicamenteles diciendo que "son todos los que concurren a formar un negocio jurídico engeneral, y los necesarios para tener un determinado tipo de negocio (venta, per-muta, arrendamiento, testamento); de tal modo que la falta de uno de ellos im-plica la falta del mismo negocio jurídico". Y agrega que sólo los elementosesenciales pueden llamarse requisitos del negocio, los otros no". `José Castán Tobeñas: I. Derecho Civil Español común y foral (2), Madrid, Edito-rial, Reus, 9" edición, año 1955, pág. 521, dice que elementos esenciales comunes"son los propios del negocio jurídico como categoría general, y, consiguientemen-te, los que han de concurrir en los diversos tipos de negocios". Y agrega que ele-mentos esenciales especiales "son los específicos de un tipo determinado denegocios: por ejemplo, el precio en la compraventa". 32
A IE( )RIA I)E1. A(fOJUR1D1C()inexistente y no produce efecto alguno. Elemento de la esenciaespecial del contrato de compraventa es que el precio se pacteen dinero. Si las partes estipulan que el comprador, por concep-to de precio, entregará al vendedor tres ovejas o cualquiera otraCosa que no sea dinero, se ha omitido un elemento esencial delcontrato de compraventa, lo que trae como consecuencia que éstano exista. Sin embargo, en la convención que celebraron las par-tes y a la cual dieron la denominación de compraventa, se danlos elementos de la esencia especiales del contrato de permuta.Se dice, entonces, que la compraventa derivó o degeneró en unapermuta, y se producirán los efectos propios de este contrato. El Código Civil enumera en el artículo 1445 los requisitosnecesarios para que una persona se obligue a otra por un actoo declaración de voluntad, sin mencionar cuáles son o no esen-ciales. Si tenemos presente que la omisión de un elemento esen-cial impide que el acto produzca efecto alguno, llegamos a laconclusión de que, entre los requisitos señalados por el artícu-lo 1445, tienen la calidad de esenciales la voluntad, el objeto yla causa. No tienen tal calidad los restantes requisitos enumerados porel artículo 1445, a saber: la capacidad, la voluntad sin vicios, elobjeto lícito y la causa lícita, pues el acto en que incide la inca-pacidad, la voluntad viciada, el objeto ilícito o la causa ilícita pro-duce los efectos que le son propios, pero con un vicio queautoriza su declaración de nulidad. Necesarios y suficientes, en consecuencia, para la constitu-ción de todo acto jurídico son la voluntad, aunque esté viciada;el objeto y la causa, aunque sean ilícitos.R) Ekinentos de la naturaleza o naturalesSto]fi define los llamados elementos (le la naturaleza como "lasconsecuencias del acto que tienen lugar por disposición de laley, en vista del silencio de los interesados; por tanto, no es ne-cesaria la voluntad de éstos para que tengan lugar, pero es in-dispensable para modificarlos o extinguirlos"." 7 G. Siulfi, op. cit., pág. 17. 33
TEORIA GENERAL DEI. A(IOj1JRIL)I(:O La denominación de elementos de la naturaleza es rechaza-da por un sector de la doctrina que considera que mal puedenlas consecuencias de un acto ser elementos del mismo.449 Se observa que, en verdad, no existen elementos naturalesdel acto jurídico. Lo que sí hay son efectos naturales, es decir,aquellos que la ley subentiende y que no requieren, por lo mis-mo, de una declaración de voluntad para existir; pero que laspartes, si quieren, pueden eliminar, sin alterar con ello la esen-cia del acto jurídico. Es interesante advertir que nuestro Código Civil no habla deelementos de la naturaleza, sino que dice que en todo contrato sedistinguen "cosas" de la esencia, de la naturaleza y accidentales. Efectivamente, en todo acto o contrato existen "cosas" y no"elementos" de la naturaleza; siendo tales cosas aquellos efectosque la ley subentiende, sin necesidad de una cláusula especial. Porejemplo, un efecto de la naturaleza de la compraventa es la obli-gación de saneamiento de la evicción y de los vicios redhibitoriosque pesa sobre el vendedor (arts. 1837 y ss. del Código Civil). Esun efecto natural, pues sobre el vendedor pesa dicha obligaciónsin necesidad de una expresa declaración de voluntad, porque laley la subentiende. Sin embargo, por no ser esencial de la com-praventa, nada obsta a que las partes eliminen, si quieren, dichoefecto, y en virtud de una expresa declaración de voluntad acuer-den que el vendedor no contrae tal responsabilidad. De lo dicho fluye que solamente son elementos del acto ju-rídico (en el sentido de partes constitutivas de la esencia o for-ma de una cosa) los esenciales, que son los únicos que jamáspueden faltar. En este sentido, Cariota Ferrara, op. cit., pág. 91. 49J. Castán Tobeñas, op. cit., pág. 522, dice que "la teoría general de los ele-mentos del acto o negocio jurídico —ciertamente muy antigua y generalizada— ado-lece de inconvenientes graves, que justifican haya sido dicha construcciónabandonada por muchos romanistas y civilistas modernos. En realidad, agrupa lateoría clásica conceptos jurídicos profundamente diversos. Los llamados elemen-tos esenciales son de constitución del negocio y merecen la designación de re-quisitos del mismo. Los naturales y accidentales, en cambio, se refieren alcontenido y efectos del negocio: no son otra cosa que las consecuencias que elacto está destinado a producir, sea de pleno derecho, sea a consecuencia de lasconvenciones particulares de las partes". 34
lA T)RIA Di,A. A( 1T)j t RL1JI(X)() Elementos accidentalesElementos, o mejor dicho cosas accidentales de un acto jurídi-co, SOfl aquellas que las partes pueden, en virtud de la autono-mía privada, incorporar a éste sin alterar su naturaleza. Las cosas accidentales que suelen incorporarse a un actoju-rídico se refieren, generalmente, a la existencia de Tos derechosque emanan del acto o a la exigibilidad o a la extinción de losmismos. Así las partes pueden fórmular una declaración expresa devoluntad por la cual agregan a un acto jurídico algo que la ley norequiere como esencial para la existencia del acto y que tampocosubentiende; señalando que su omisión impide que el acto nazcay que produzca efectos. Tal cosa ocurriría, por ejemplo, si en uncontrato de compraventa de bienes muebles —que se perfeccionapor el solo consentimiento de las partes sobre la cosa y el precio—las partes convienen que la venta no se repute perfecta hasta elotorgamiento de escritura pública o privada (art. 1802 del Códi-go Civil). Esta estipulación vendría i ser una cosa accidental delcontrato de compraventa, pero que las partes han elevado al ran-go de esencial, pues del otorgamiento de la escritura pública oprivada dependerá que exista la compraventa. Mientras la escri-tura no se otorgue, las partes entienden que no hay compraven-ta, y por eso el artículo 1802 permite a cualquiera de las partesretractarse mientras no se cumpla la solemnidad. También cons-tituye una cosa accidental de un contrato referida a la existenciadel mismo la estipulación de una condición suspensiva, como ocu-rre, por ejemplo, si las partes del contrato de compraventa esti-pulan que los efectos de éste se producirán sólo en el evento deque se cumpla una determinada condición. Como cláusula que las partes incorporan a un acto jurídicoy que dice relación con la exigibilidad de los derechos que deél emanan, un ejemplo típico lo constituye la estipulación de unplazo para el cumplimiento de la obligación. Por ejemplo, comoefecto natural de la compraventa el vendedor se encuentra obli-gado a la tradición de la cosa vendida inmediatamente despuésdel contrato, lo que determina que el comprador pueda hacerexigible su derecho desde dicho momento; a menos que se hu-biera estipulado que la obligación del vendedor se hará exigi-ble una vez que se haya cumplido un plazo. 35
lEORIAGENERAI. 1)EIA(flOjURLDI(() Por último, las partes pueden incorporar a un acto jurídicouna cláusula que prevea la extinción de los derechos que de ésteemanan, como sería, por ejemplo, la estipulación de una con-dición resolutoria o de un plazo extintivo. Nuestro Código Civil se refiere a las cosas accidentales en elartículo 1444, que dice que tienen tal calidad aquellas que, sinser de la esencia o de la naturaleza, las partes pueden agregar oincorporar al acto jurídico a través de cláusulas especiales.16. REQuisiTos DE LOS ACTOS JURÍDICOSHemos mencionado que todo acto jurídico debe contener cier-tos elementos esenciales para su existencia jurídica. Por otra parte, el acto que nace a la vida del derecho debecumplir con ciertas condiciones para tener una existencia sanay producir sus efectos en forma estable. De lo anterior fluye unadistinción tradicional en doctrina: requisitos de existencia y re-quisitos de validez de los actos jurídicos.A) Requisitos de existenciaLos requisitos de existencia son indispensables para que el actonazca a la vida del derecho, para que exista como tal y produz-ca efectos. Si faltan, el acto es jurídicamente inexistente, por loque no produce efecto alguno. Tienen la calidad de requisitos de existencia los siguientes: lavoluntad, el objeto, la causa y las solemnidades requeridas para laexistencia del acto, como es el caso, por ejemplo, de la escriturapública en el contrato de compraventa de bienes raíces. Algunosomiten las solemnidades, pues consideran que en los actos solem-nes la voluntad debe manifestarse a través de la solemnidad, con locual quedarían éstas comprendidas dentro del requisito voluntad. Hay, en consecuencia, una estrecha relación entre los ele-mentos esenciales de los actos jurídicos y los requisitos de exis-tencia. Lo que constituye un elemento de la esencia es, al mismotiempo, un requisito de existencia del acto jurídico.B) Rí?quisitos de validezLos requisitos de validez del acto jurídico son necesarios paraque éste tenga una Ocla sana y produzca sus efectos en formaestable. 36
LA TIORIA I)ELMTOltJR11)l(X) La omisión de un requisito de validez no impide que el actonazca; que produzca sus efectos. Pero nace enfermo, con un vi-cio que lo expone a morir si es invalidado. Requisitos de validez son: la voluntad no viciada, el objetolícito, la causa lícita y la capacidad. Asimismo, la ley exige enciertos casos una solemnidad como un requisito de validez delacto jurídico, como es, por ejemplo, la presencia de testigos há-biles en el testamento.5°17. CLASIFICACIÓN DE LOS ACTOS JURíDICOSLos actos jurídicos admiten variadas clasificaciones, atendiendoa diversos aspectos o puntos de vista, llamados en doctrina "cri-terios directivos". Los criterios directivos son numerosos. Nos referimos en estetrabajo sólo a los más importantes.A) Atendiendo al número de partes cuya voluntad es necesaria para que el acto jurídico se forme: actos jurídicos unilaterales y actos jurídicos bilateralesActos jurídicos unilaterales son aquellos que para nacer a la vidajurídica requieren solamente la manifestación de voluntad deuna parte. Por ejemplo, el testamento; la oferta; la aceptación;la renuncia de un derecho; la confirmación de un acto nulo; laconcesión de poder de representación; la revocación del poder;la ratificación del mandante al mandatario que se extralimitódel poder; la ratificación del dueño de la venta de una cosa aje-na; la aceptación de la herencia. Actos jurídicos bilaterales son aquellos que para nacer a lavidajurídica requieren la manifestación de voluntad de dos par-tes. Por ejemplo, los contratos; la tradición; el pago efectivo osolución; la novación; el matrimonio. La doctrina designa al acto jurídico bilateral con el nombrede convención. En lo relativo al estudio particular de los requisitos de validez, hacernospresente que en el capítulo ele la voluntad nos referimos a la voluntad viciada; enel capitulo del objeto nos referirnos al objeto lícito, y en el capítulo de la causanos referimos a la causa ilícita. La capacidad la tratamos en la obra i?OrU1 del ActoJnndieo y Personas —volumen II, de la cual somos coautores con el profesor Alber-to Lyon P.—, como un atributo de la personalidad. 37
FEORIA GENERAl. DE!, A(:1nÍURIDIGO Se define la convención como el acuerdo de voluntades dedos partes, con un propósito definido y característico que pro-duce como efectos la adquisición, modificación o extinción dederechos subjetivos. En el acto jurídico bilateral o convención existen dos partes,que tienen intereses diversos, enfocados hacia distintas direccio-nes. Cuando ambas partes llegan a un acuerdo y manifiestan ental sentido su voluntad, nace el acto jurídico bilateral. Lo anterior se advierte claramente en los contratos, en loscuales hay dos partes con intereses contrapuestos, que han bus-cado ese mecanismo jurídico para dar satisfacción a una necesi-dad. Todo contrato es una convención, a través de la cual sepretende crear derechos y obligaciones. La creación de derechosy de obligaciones es el efecto propio de los contratos. También se puede percibir con nitidez en el modo de adqui-rir el dominio tradición, que requiere, para nacer, e] consentimien-to del tradente y del adquirente. Una vez que la tradición adquieraexistencia jurídica va a operar los efectos propios de ésta, que son,por un lado, la transferencia del dominio del tradente al adqui-tente; y por otro, la extinción de la obligación de transferir el do-minio que había adquirido el tradente en virtud de un títulotranslaticio de dominio, efectos dobles que explican que la tradi-ción puede observarse bajo dos perspectivas diferentes, cada unade las cuales pennite asignarle una distinta naturaleza. En efecto,la tradición se presenta como una convención que permite la ad-quisición del dominio, o bien como una convención que extingueuna obligación. Para el adquirente, la tradición es un modo quele permite adquirir el dominio de la cosa que le entrega el traden-te, y bajo esta perspectiva constituye una convención que persigueel traspaso del dominio, o si se quiere, la modificación de un de-recho, toda vez que a través de ella cambia la persona del titulardel dominio; para el tradente, en cambio, la tradición es equiva-lente al modo de extinguir las obligaciones denominado pago efec-tivo o solución, ya que una vez que la efectúa extingue la obligaciónde dar la cosa, y constituye a su respecto una convención que per-sigue como propósito la extinción de una obligación. Hemos dicho que para diferenciar el acto jurídico unilate-ral del bilateral se atiende al número de partes cuya voluntades necesaria para que el acto jurídico se forme. 38
lA rEc )RIA I)EI AclOJURII)I(X) Nótese que no hemos dicho el "número de personas". Y ello porque es posible que numerosas personas manifies-ten una sola voluntad, con lo cual el acto no deja de ser unila-teral. La clasificación de los actos jurídicos en unilaterales y bilate-rales es estrictamente objetiva: atiende sólo al número de partes,independientemente del número de personas que manifiestansu voluntad. Así, por ejemplo, la renuncia de varios usufructua-rios al derecho de usufructo es un acto jurídico unilateral. Endicho acto hay una sola parte, aunque ella está constituida pormás de una persona. En doctrina los actos unilaterales se clasifican, a su vez, ensimples y complejos. Acto unilateral simple es el que emana dela voluntad de una sola persona. Por ejemplo, el testamento. Acto unilateral complejo es aquel que procede de varias per-sonas físicas que, no obstante, están manifestando una voluntadcomún. Por ejemplo, la oferta que hacen varias personas de ven-ta de una casa, de la cual son propietarios en común. Dicha ofer-ta es un acto jurídico unilateral, pues a pesar de existir más deun interesado en su formulación, todos están manifestando unavoluntad común, sin que se observen intereses antagónicos ocontrapuestos.5 Se llama autor a la parte cuya voluntad es necesaria para darnacimiento al acto jurídico unilateral. El término "partes" se reserva para aquellas personas que te-niendo intereses antagónicos o contrapuestos, se ponen deacuerdo para dar nacimiento a un acto jurídico bilateral. Es importante destacar, finalmente, que no altera el carác-ter de unilateral de un acto jurídico la circunstancia de que éste,para producir la plenitud de sus efectos, pueda requerir, en cier-tos casos, la manifestación de voluntad de otra persona que nosea el autor. Tal cosa ocurre, por ejemplo, en el testamento. Lasola voluntad del testador basta para dar vida al acto jurídicounilateral denominado testamento. Sin embargo, para que eseacto jurídico produzca la plenitud de sus efectos será necesario Hay quienes consideran que en el ejemplo propuesto no hay un acto jurf-dice unilateral, sino varios actos jurídicos unilaterales, constituidos, cada uno deellos, por la oferta individual de los comuneros de vender su cuota.
IEORIA (;INERAI, LWI. ACLT)jURIDHz)que el heredero testamentario, una vez muerto el causante, ma-nifieste su voluntad de aceptar la herencia. Queda claro, en todo caso, que el testamento y la aceptaciónde la herencia son dos cosas distintas y que la voluntad del he-redero no se requiere para que el testamento nazca a la vidaju-rídica. Volviendo a los actos jurídicos bilaterales, decíamos que és-tos reciben el nombre de convenciones. El Código Civil, según se desprende de la sola lectura de losartículos 1437 y 1438, hace sinónimos los términos convencióny contrato. Dice el artículo 1437 que las obligaciones nacen ya del con-curso de las voluntades de dos o más personas, como "en los con-tratos o convenciones"...; definiendo el artículo 1438 el contratoo convención. La conjunción "o" utilizada en las disposiciones citadas dejade manifiesto que para el legislador contrato y convención sonuna misma cosa. La doctrina, en cambio, diferencia claramente la convencióndel contrato, estableciendo entre ambos una relación de géne-ro a especie. La convención es el género en tanto que el con-trato es una especie dentro del género convención. Todocontrato es una convención; en cambio, no toda convención esun contrato. Por ejemplo, la tradición es una convención, perono es un contrato. Los efectos de la convención pueden consistir en la creación,modificación o extinción de un derecho. En cambio, los efec-tos del contrato son más reducidos: consisten en los derechos yobligaciones que el contrato crea. Por eso se dice que el contra-to es una convención que crea derechos y obligaciones. Bajo la perspectiva antes mencionada, el Código Civil incu-rre en un error al identificar los términos convención y contra-to, que la doctrina distingue en términos precisos. Sin embargo,la asimilación del contrato a la convención no presenta proble-mas en la práctica, desde el momento que los principios y re-glas generales por los cuales se rigen tanto las convenciones quecrean derechos (contratos) como las que los modifican o extin-guen, son los mismos. La crítica que se hace al Código es, pues,meramente conceptual. 40
Ii. IE(>RIA DEI ACTO IJ Rl L)I(:o Antes de terminar esta clasificación debemos decir algunaspalabras en relación con los actos jurídicos llamados plurilate-rales. La doctrina moderna agrega a la clasificación clásica, quedistingue entre actos jurídicos unilaterales y bilaterales, otra ca-tegoría de actos: los llamados actos jurídicos plurilaterales, queson aquellos que para nacer requieren la manifestación de vo-luntad de más de dos partes. Un ejemplo de acto jurídico plurilateral lo encontramos enla novación por cambio de acreedor, que requiere la manifesta-ción de voluntad de tres partes: del deudor; del tercero que acep-ta la nueva obligación que contrae en su favor el deudor, y delacreedor que consiente en liberar de la obligación primitiva aldeudor (art. 1631 N° 2 del Código Civil).B) Atendiendo a que la producción de los efectos del acto jurídico puede o no encontrarse subordinada a la muerte del autor o de una de las partes actos jurídicos entre vivos y actos jurídicos por causa de muerteActos jurídicos entre vivos son aquellos que para producir losefectos que les son propios no requieren por su misma natura-leza la muerte del autor o de una de las partes. Por regla general, los actos jurídicos son entre vivos; la ex-cepción está constituida por los actos jurídicos por causa demuerte o mortis causa, que son aquellos que por su misma na-turaleza requieren como supuesto necesario e indispensable paraque el acto produzca los efectos que le son propios la muertedel autor o de una de las partes. En esta categoría de actos seencuentran el testamento y el mandato destinado a ejecutarsedespués de la muerte del mandante. La sola definición del testamento que contempla el artícu-lo 999 del Código Civil deja en evidencia el carácter de mortiscausa que tiene dicho acto, cuando dice la ley que la disposi-ción de bienes que hace el testador tendrá pleno efecto despuésde sus días, conservando éste, mientras viva, la facultad de revo-car las disposiciones contenidas en él. En lo relativo al carácter de mortis causa del mandato desti-nado a ejecutarse después de la muerte del mandante, y queconstituye un tipo o especie de mandato, cabe hacer presente 41
TEORIA GENERAl. DEL ACTO jURII)D Oque por regla general dicho contrato es entre vivos, pues no re-quiere, por naturaleza, la muerte de una de las partes para pro-ducir los efectos que le son propios; por el contrario, la muertede una de las partes acarrea, por norma general, su extinción.La ley contempla, sin embargo, la posibilidad de que el manda-to suponga, precisamente, la ejecución de un acto que necesa-riamente deba realizarse después de la muerte del mandante,en cuyo caso los efectos propios del mandato están subordina-dos a la muerte de éste (art. 2169 del Código Civil). Lo que hace que un acto sea entre vivos o mortis causa es lanecesidad que éste puede o no tener de que se verifique la muer-te del autor o de una de las partes, para lo cual hay que atendera Ja naturaleza del acto. La compraventa y la generalidad de loscontratos son actos entre vivos, pues todos ellos, por su mismanaturaleza, producen sus efectos sin que sea necesaria Ja muer-te de nadie. Ello no obsta a que las partes otorguen el carácterde mortis causa a un acto que por su naturaleza no lo es, lo queocurriría, por ejemplo, en el contrato de compraventa en quese estipula que la obligación del vendedor de hacer la tradiciónde la cosa vendida o la obligación del comprador de pagar elprecio se hará exigible sólo después de la muerte de uno u otro.C) Atendiendo a la utilidad o beneficio que reporta el acto jurídico para quienes lo ejecutan: actos jurídicos a título gratuito y actos jurídicos a título onerosoActos jurídicos a título gratuito son aquellos que se celebran enbeneficio exclusivo de una persona o de una parte. Por ejemplo,el contrato de donación. Actos jurídicos a título oneroso son aque-llos que se celebran teniendo en consideración la utilidad o be-neficio de ambas partes. Por ejemplo, el contrato de compraventa. En el contrato de donación que poníamos como ejemplo deacto jurídico a título gratuito, el donante, por mera liberalidad,se desprende de un bien en beneficio del donatario, sin que éstedeba darle nada a cambio. Sólo el donatario reporta beneficioo utilidad del contrato. El donante, lejos de obtener utilidad al-guna, se va a empobrecer, pues disminuye su patrimonio. En la compraventa, típico contrato a título oneroso, se tie-ne en consideración la utilidad o beneficio de ambas partes. Elvendedor, si bien se desprende de una cosa, recibe, a cambio, 42
1 A lEORIA DEi. A( T()JURII)1(X.)el precio; y el comprador, a cambio del precio que entrega, va aincorporar a su patrimonio la cosa comprada.D) Atendiendo a que el acto jurídico puede o no producir sus efectos de inmediato y sin limitaciones: actos jurídicos puros y simples y actos jurídicos sujetos a modalidadActos jurídicos puros y simples son aquellos que producen susefectos de inmediato y sin limitaciones, constituyendo la reglageneral. Actos jurídicos sujetos a modalidad son aquellos cuyos efec-tos están subordinados a una modalidad. Se definen las modalidades como las cláusulas que se incor-poran a un acto jurídico con el fin de alterar sus efectos norma-les. Por ejemplo, las partes estipulan una condición de quedependa el nacimiento de un derecho o un plazo para el ejer-cicio del mismo. Las principales modalidades son la condición, el plazo y elmodo. La doctrina agrega la representación y la solidaridad, puesalteran los efectos normales del acto jurídico en que inciden.52E) Atendiendo al contenido de los actos jurídicos: actos juríd kos de familia y actos jurídicos patrimonialesLos actos jurídicos de familia son aquellos que atañen al estadode las personas o a las relaciones del individuo dentro de la fa-milia. Por ejemplo, el matrimonio; el reconocimiento que haceel padre, la madre o ambos de la filiación no matrimonial delhijo; la adopción. Los actos jurídicos patrimoniales son aquellos que tienen porfinalidad la adquisición, modificación o extinción de un dere-cho pecuniario, es decir, de un derecho apreciable en dinero.Por ejemplo, el contrato de mutuo; el pago de una deuda.F) Atendiendo a que el acto jurídico puede o no subsistir por sí mismo: actos jurídicos principales y actos jurídicos accesoriaActos jurídicos principales son aquellos que subsisten por sí mis-mos, sin necesidad de otro acto que les sirva de sustento o de Ver N° 226. 43
lE ORIA GENERAl. DEL M:T0j1Rll)I(n apoyo. Por ejemplo, la compraventa. Actos jurídicos accesorios son aquellos que para poder subsistir necesitan de un acto prin- cipal que les sirva de sustento o de apoyo, al cual acceden. Los actos accesorios se clasifican en actos de garantía y en actos dependientes. Los actos jurídicos de garantía se denomi- nan cauciones. Las cauciones se constituyen para asegurar el cumplimiento de una obligación principal, de tal manera que no pueden subsistir sin ella (art. 46 del Código Civil). Son cau- ciones, por ejemplo, la prenda, la hipoteca, la fianza. Los actos jurídicos dependientes son aquellos que si bien no pueden subsistir sin un acto principal, no persiguen asegurar el cumplimiento de obligación alguna. Por ejemplo, una capitula- ción matrimonial celebrada antes del matrimonio en virtud de la cual los esposos pactan la separación total de bienes. Dicha capitulación no puede subsistir sin el acto principal: el matri- monio. Es oportuno destacar que los actos jurídicos accesorios no pueden subsistir, es decir, mantener la vida o seguir vivien- do sin un actojurídico principal que les sirva de apoyo; pero pueden tener existencia jurídica con anterioridad al acto principal. Normalmente los actos accesorios de garantía o cauciones se constituyen con posterioridad o coetáneamente con el actojurídico principal. Pero es posible que se constituyan antes del acto al cual acceden. Tal cosa puede ocurrir, por ejemplo, en la hipoteca para garantizar obligaciones futuras (art. 2413 del Có- digo Civil). La capitulación matrimonial celebrada antes del matrimo- nio por la cual se pacta la separación total de bienes precede, por su misma naturaleza, al matrimonio que le sirve de apoyo. Es posible, en consecuencia, que el acto accesorio exista antes que el acto principal. Pero es imposible que subsista sin éste. Faltando en definitiva el acto principal, el accesorio caduca, muere.G) Atendiendo a que la ley, puede o no cxigirfonnalidades para su celebración: actos jurídicos solemnes y actos jurídicos no solemnesLos actos jurídicos solemnes son aquellos que están sujetos a laobservancia de ciertas formalidades especiales requeridas, sea 44
LA 1F()RIA 1)KI, A( I)J1JRII)I(X)para la existencia misma del acto, sea para su validez, de talmodo que su omisión trae como consecuencia la inexistenciadel acto o su nulidad. Los actos jurídicos no solemnes son aquellos que no estánsujetos a requisitos externos o formales para su existencia o parasu validez. Un ejemplo de acto jurídico solemne es la compraventa deun bien raíz, que debe otorgarse por escritura pública (art. 1801del Código Civil). La escritura pública se requiere para la exis-tencia misma de la compraventa, constituyendo el único medioa través del cual las partes pueden manifestar su voluntad decomprar y vender, respectivamente.H) Atendiendo a que el acto puede o no encontrarse regulado por la ley: actos jurídicos nominados y actos jurídicos innominadosActos jurídicos nominados o típicos son aquellos que por sutrascendencia socioeconómica se encuentran regulados porla ley, lo que significa que ésta señala el supuesto de hechoal cual atribuye efectos jurídicos y determina éstos. Por ejem-plo, todos los contratos que reglamenta el Código Civil; el tes-tamento. Actos jurídicos innominados o atípicos son aquellos que pesea no estar contemplados por el legislador, pueden adquirir exis-tencia jurídica en aplicación del principio de la autonomía pri-vada, que reconoce a los particulares el poder o facultad de crearrelaciones jurídicas. Los actos innominados o atípicos que noatentan contra la ley, el orden público y las buenas costumbres,producen los efectos queridos por las partes; rigiéndose en lono previsto por ellas por las reglas generales a que se sujetanlos actos y declaraciones de voluntad. han surgido así en la vida jurídica contratos no tipificadospor la ley, como es, por ejemplo, aquel a través del cual se "trans-fiere" a un futbolista profesional de un club a otro. Lo importante de esta clasificación es que los actos nomina-(los producen los efectos establecidos por la ley cuando tipificacI acto, aunque las personas que los celebren no los hayan esti-pulado o, aun más, los ignoren. 45
nORIA GENERAL DII, MrroluRIDI(x) Los actos innominados, en cambio, producen solamente losefectos que las partes han previsto expresamente o que pudie-ran desprenderse de la intención que tuvieron las partes paracelebrar el acto.3 Otras clasificaciones de los actos jurídicos serían las siguientes: Actos jurídi-cos de disposición y actos jurídicos de administración. Los primeros, según la doctrinafrancesa representada por Planiol, son aquellos que comprometen definitivamenteel porvenir de un ente económico. Por ejemplo, las enajenaciones, hipotecas, ser-vidumbres son actos de disposición, pues comprometen definitivamente el por-venir económico de un bien. En cambio, los actos de administración nocomprometen definitivamente el porvenir de un bien, sino por un tiempo corto,y son frecuentemente renovables. Tienen tal carácter, por ejemplo, los arrenda-mientos. Actos jurídicos abstractos y actos jurídicos causales. Los actos jurídicos abs-tractos son aquellos que se caracterizan porque "ni expresan la causa del negocio,ni la llevan incorporada en sí, debiendo buscarse la misma en una relación extra-ña a él. Por ejemplo, los actos jurídicos cambiarios". Los actos jurídicos causales,por la inversa, tienen su eficacia subordinada "a una causa material corno elementotípico del negocio" (Federico Puig Peña: 1. Trotado de Derecho Civil español (2), Ma-drid, Editorial Revista de Derecho Privado, año 1958, págs. 471 y Ss.). 46
CAPITuLo fl LA VOLUNTAD JURIDICA 1. GENERALIDADES18. CONCEPTOS GENERALESHemos visto que el acto jurídico se caracteriza por ser un he-cho voluntario del hombre, lo que lo diferencia de los hechosnaturales o propiamente tales. El primer requisito de existencia del acto jurídico es la vo-luntad. Para que la voluntad produzca efectos jurídicos es menesterque se cumplan dos requisitos copulativos: a) La voluntad debe manifestarse, de modo que se puedaconocer; b) La voluntad debe ser seria, en el sentido de perseguirefectivamente un fin reconocido o tutelado por el derecho.19. LA MANIFESTACIÓN DE VOLUNTADLa manifestación de voluntad puede ser de dos clases: expresay tácita.A) Manifestación de voluntad expresaSe manifiesta o exterioriza la voluntad en forma expresa a tra-vés de una declaración, contenida en palabras (lenguaje habla-do o escrito) o incluso en gestos o indicaciones. A la manifestación expresa de voluntad se la llama tambiénmanifestación explícita o directa.54 Luis Claro Solar: XI Derecho Civil, Santiago, Editorial Nascimento, año 1941, 47
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