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Timestamp: 2019-01-17 00:02:14
Document Index: 371830395

Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 1', 'ARTÍCULO 2', 'ARTÍCULO 3', 'ARTÍCULO 4', 'ARTÍCULO 5', 'ARTÍCULO 6', 'ARTÍCULO 7', 'ARTÍCULO 8', 'ARTÍCULO 9', 'ARTÍCULO 10', 'Artículo 4']

Expediente 8675-D-2016
Sumario: PROGRAMA FEDERAL DE FERIAS DE LA ECONOMIA POPULAR "MONSEÑOR ENRIQUE ANGELELLI". CREACION EN EL AMBITO DEL MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL DE LA NACION.
ARTÍCULO 1°: CREACIÓN. Creáse el Programa Federal de Ferias de la Economía Popular “Monseñor Enrique Angelelli” bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
ARTÍCULO 2°: OBJETIVOS. El Programa Federal de Ferias de la Economía Popular “Monseñor Enrique Angelelli” tiene por objetivos:
a)	Incentivar la soberanía alimentaria y el desarrollo del mercado interno
b)	Proteger la actividad productiva y transformadora de los pequeños productores de agroalimentos y de la actividad agropecuaria y frutihortícola de carácter familiar, campesina y/o periurbana
c)	Proteger la actividad productiva y creativa de los artesanos
d)	Promover la producción y el desarrollo de la economía popular y las economías regionales
e)	Fomentar la comercialización directa y el consumo de los productos de la economía popular y las economías regionales
f)	Contribuir a la sustentabilidad económica en el tiempo de las unidades productivas de la economía popular y las economías regionales
g)	Mejorar la competitividad y productividad de las unidades productivas de la economía popular y las economías regionales, ahorrando costos de transacción, comercialización y logística
h)	Promover la organización y regulación de Ferias de la Economía Popular que, merced a su inmediatez geográfica, abastezcan a los consumidores locales y aledaños con productos agroalimentarios, frutihortícolas y artesanales de calidad
i)	Fomentar el desarrollo de buenas prácticas agropecuarias y artesanales basadas en el respeto al sistema socio-ecológico regional
j)	Promover a la capacitación y asistencia técnica permanente en todo lo relacionado a la producción, comercialización, organización de ferias y cumplimiento de las normas bromatológicas, de los pequeños productores, familias productoras y artesanos
k)	Fomentar la transferencia e incorporación de nuevas tecnologías, con respeto a la tradición, la cultura y el sistema socio-ecológico regional
l)	Promover la compra, por parte de organismos públicos, de productos provenientes de las Ferias de la Economía Popular, que tendrán carácter de proveedores del Estado
m)	Garantizar el acceso al crédito a los pequeños productores de agroalimentos y de la actividad agropecuaria y frutihortícola de carácter familiar, campesina y/o periurbana
n)	Contribuir a la organización, cooperación y asociación de los pequeños productores, familias productoras y artesanos
o)	Propiciar la articulación entre las diferentes Ferias de la Economía Popular de las distintas localidades del país
p)	Contribuir al desarrollo de la actividad turística a través de la difusión de la cultura, las tradiciones, las artesanías y los alimentos típicos de cada localidad y región
q)	Contribuir a la protección y difusión del patrimonio cultural de cada localidad y región
ARTÍCULO 3°: FUNCIONES. El Programa Federal de Ferias de la Economía Popular “Monseñor Enrique Angelelli” tiene por funciones:
a)	Administrar el Fondo Federal de Ferias de la Economía Popular (FEP)
b)	Administrar un Registro Único de Feriantes de la Economía Popular (RUFEP)
c)	Crear y velar por el cumplimiento de un Marco Regulatorio de las Ferias de la Economía Popular (MARFEP)
d)	Difundir la marca “Producto de Feria de la Economía Popular” (PROFEP)
e)	Organizar y poner a disposición todos los medios materiales y los recursos humanos, de infraestructura y de logística necesarios para que, de manera articulada con cada Provincia y sus respectivos Municipios o Departamentos, se logren establecer ámbitos físicos destinados a la instalación de Ferias de la Economía Popular, debiéndose contemplar los perfiles productivos de cada región, y las características de los productos y la logística conducente a su transporte, acondicionamiento y comercialización directa, así como las necesidades alimentarias de cada región
f)	Celebrar y suscribir convenios con las distintas Provincias y Municipios o Departamentos del país bajo los objetivos del Programa Federal de Ferias de la Economía Popular “Monseñor Enrique Angelelli”, en particular los referidos al cumplimiento del Marco Regulatorio, el cumplimiento de las normas bromatológicas, las transferencias tecnológicas, el aporte de infraestructura, entre otros. En tales convenios se regularán las responsabilidades asumidas por cada parte, el plazo de duración de la relación participativa y el aporte a materializarse por el Programa
g)	Celebrar y suscribir convenios con otros organismos públicos nacionales, organizaciones supra-estatales e inter-estatales, empresas con participación estatal mayoritaria, Universidades Públicas, bancos estatales a los fines de cumplimentar con los objetivos del Programa Federal de Ferias de la Economía Popular “Monseñor Enrique Angelelli”, en particular, en lo referido a la capacitación y asistencia técnica y el acceso al crédito y a nuevas tecnologías, entre otros. En tales convenios se regularán las responsabilidades asumidas por cada parte, el plazo de duración de la relación participativa y el aporte a materializarse por el Programa
r)	Articular acciones conjuntas con las organizaciones sociales y territoriales de pequeños productores de agroalimentos y de la actividad agropecuaria y frutihortícola de carácter familiar, campesina y/o periurbana, a los fines de garantizar la accesibilidad de todos los actores mencionados y todas las Ferias de la Economía Popular a los beneficios del Programa Federal de Ferias de la Economía Popular “Monseñor Enrique Angelelli”
ARTÍCULO 4°: FONDO FEDERAL. Créase el Fondo Federal de Ferias de la Economía Popular (FEP) con recursos provenientes del Tesoro Nacional y que tiene como finalidad:
a)	Aportar los recursos para el funcionamiento de las Ferias de la Economía Popular en materia de infraestructura, logística y servicios.
b)	Asignar subsidios no reintegrables y créditos a tasas subsidiadas para los beneficiarios del Programa
c)	Aportar los recursos para la capacitación y asistencia técnica dirigida hacia los beneficiarios del Programa
d)	Aportar los recursos para la difusión de la marcha “PROFEP” Producto de Feria de Economía Popular.
ARTÍCULO 5°: REGISTRO ÚNICO. Créase el Registro Único de Feriantes de la Economía Popular (RUFEP), que se constituirá en la base de datos única y actualizada en la que, obligatoriamente, deberán inscribirse todas las ferias y feriantes de la economía popular y economías regionales. El registro deberá contener, al menos, datos personales, régimen tributario, situación socio-económica y habitacional, información sobre la unidad productiva en relación a la producción, distribución, comercialización y utilización de tecnología.
Los pequeños productores-comercializadores inscritos en el Registro Único de Feriantes de la Economía Popular tienen acceso a los siguientes beneficios:
a)	Utilizar la marca PROFEP (Producto de Feria de Economía Popular)
b)	Acceder al Monotributo Social y Monotributo Social Agropecuario
c)	Acceder a Créditos a tasas subsidiadas destinados a garantizar el desarrollo económico sustentable de las unidades productivas, la adquisición de bienes de capital, y la construcción infraestructura e incorporación de nuevas tecnologías de acuerdo a las tradiciones y cultura regionales
d)	Acceder a Subsidios no reintegrables destinados a facilitar el cumplimiento de los requerimientos del MARFEP y los estándares bromatológicos, ecológicos y de calidad exigidos por las normas nacionales, provinciales y municipales
e)	Acceder a Capacitación y asistencia técnica gratuita y permanente en materia de producción y comercialización de acuerdo a los estándares bromatológicos, ecológicos y de calidad exigidos por el MARFEP y las normas nacionales, provinciales y municipales, y contemplando las tradiciones y cultura regionales
f)	Acceder a Programas sociales, agrícolas y productivos orientados a microemprendimientos y pequeños productores
ARTÍCULO 6°: MARCA PROFEP. Créase la marca “Producto de Feria de Economía Popular – PROFEP”, como sello distintivo que destaque el valor agregado de los productos comercializados en las Ferias, reflejando los atributos de la Economía Popular, a saber, producción artesanal, socialmente justa, sustentable, ecológica y tradicional.
ARTÍCULO 7°: MARCO REGULATORIO. El Marco Regulatorio de las Ferias de la Economía Popular (MARFEP) contempla y respeta los siguientes puntos:
a)	Es responsabilidad exclusiva y excluyente de cada jurisdicción en los términos de la normativa nacional, provincial y municipal vigente, el adecuado contralor y fiscalización de las Ferias de la Economía Popular y los productores-comercializadores, en lo referente al cumplimiento de las normas de higiene, sanidad, calidad e identificación comercial de los productos;
b)	Las autoridades nacionales, provinciales y/o municipales, según corresponda, intervendrán a los efectos del cumplimiento de normas bromatológicas a las que deberán ajustarse los puestos, alimentos y feriantes, atendiendo a las tradiciones, la cultura y las características particulares de la producción en microescala o método de elaboración casero de cada región;
c)	La solicitud para obtener puestos en la Feria de la Economía Popular deberá presentarse ante la autoridad local correspondiente, cumplimentando los requisitos del Marco Regulatorio de Ferias de la Economía Popular y sus norma y/o resoluciones complementarias;
d)	Los permisos se otorgan por un plazo máximo de un (1) año con posibilidad de renovación. Bajo ningún concepto pueden otorgarse permisos transitorios;
e)	Los feriantes podrán ser titulares de un (1) puesto de forma absolutamente gratuita, pudiendo la autoridad local correspondiente otorgarle hasta uno (1) más en carácter de adicional, por el que deberá abonar una tasa mensual en concepto de inspección, explotación y limpieza cuyo monto será establecido por la autoridad local correspondiente;
f)	Los puestos son atendidos personalmente por su titular y en caso de no poder concurrir podrán ser atendidos por su cónyuge, progenitores, hermanos y/o hijos mayores de dieciséis (16) años, previa notificación a la autoridad local correspondiente;
g)	Cuando algún puesto quedara momentáneamente vacío por licencia, enfermedad u otras razones, no podrá ser ocupado por ningún otro feriante, estando obligada la autoridad local correspondiente a comunicar las faltas a quien corresponda de forma inmediata;
h)	Una vez aprobada la autorización al feriante por los rubros que se haya registrado para comercializar, no se le permitirá la venta de otro tipo de productos sin autorización previa de la autoridad local correspondiente;
i)	Los precios de los productos comercializados en las Ferias de la Economía Popular deben ser racionales, equilibrados y justos, debiendo valorizarse las características distintivas de los productos de la economía popular, y priorizarse la accesibilidad a los mismos por parte de los consumidores locales;
ARTÍCULO 8°: RED FEDERAL. Las Provincias y Municipios adherentes podrán nombrar referentes del Programa Federal de Ferias de la Economía Popular “Monseñor Enrique Angelelli”, que estarán a cargo de los Poderes Ejecutivos provinciales y municipales. El conjunto de referentes conformará la “Red Federal de Ferias de la Economía Popular” (REFEP) coordinada por el responsable del Programa. Los referentes serán capacitados por el equipo del Programa y tendrán como funciones principales:
a)	Contribuir a la difusión y adhesión al Programa en cada localidad y Provincia;
b)	Articular en el territorio la organización y realización de las Ferias;
c)	Asesorar a los beneficiarios del Programa acerca del acceso a los puestos en las Ferias;
d)	Canalizar las demandas y necesidades de los beneficiarios de cada localidad o Provincia;
e)	Asesorar a los beneficiarios del Programa acerca de todos los beneficios del Programa;
f)	Coordinar la capacitación de todo el personal local y provincial que interviene en la planificación, ejecución, evaluación y contralor del Programa;
ARTÍCULO 9°: Se invita a las Provincias y los Municipios a adherir a la presente Ley.
ARTÍCULO 10°: Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.
Este proyecto de Ley busca implementar y apoyar medidas que favorezcan el abastecimiento local de productos de la Economía Popular. En este sentido, es preciso remarcar la existencia de la Ley Nacional N° 27.118 de “Reparación Histórica de la Agricultura Familiar para la construcción de una nueva ruralidad en la Argentina” que menciona en el Título I “De los fines, objetivos, definiciones y alcances”, en su Artículo 4°, Inciso e y l:
e) “Asegurar el abastecimiento de alimentos saludables y a precio justo aportando estratégicamente a la sustentabilidad energética y a la preservación del ingreso.”
l) “Desarrollo de Políticas de comercialización que garanticen la colocación de la producción local en mercados más amplios.”
Así como también, la Resolución 900/2012 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación que creó el “Programa Nacional de Ferias para el Desarrollo Local”, y que representa el principal antecedente normativo del presente proyecto de Ley.
El fenómeno de las Ferias de la Economía Popular no para de crecer a nivel nacional e internacional. Es la expresión de que muchos mercados convencionales están presentando limitaciones para las formas de producción e intercambio de productos de amplios sectores de la población. Pero, además, el surgimiento de las Ferias expone la existencia de un potencial social que permite a sectores de bajos recursos producir, subsistir y construir nuevas y mejores formas de intercambio e inserción socioeconómica.
Desde la Economía Popular hace mucho tiempo se vienen desarrollando diversos canales de comercialización directos entre el productor y el consumidor, con el objetivo de posicionar los productos de elaboración propia, artesanal y local, garantizando un precio justo para ambas partes y así lograr mejoras en los ingresos de los productores. A su vez, con esta modalidad los consumidores acceden a determinados productos por medio del abastecimiento local.
La Economía Popular en nuestro país ha llegado a representar un sector de gran importancia en relación con la producción de alimentos, artesanías y otros productos de las economías regionales, además de generar empleo. Se desarrollaron más de 5 mil Ferias y Mercados Populares de venta directa entre el productor y el consumidor en todo el país, según un relevamiento de la Dirección de Ferias Francas y Comercialización de la Secretaria de Agricultura Familiar dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
Las Ferias de la Economía Popular están ubicadas mayormente en poblaciones o agrupamientos de menos de 50.000 habitantes, y se montan en espacios públicos cedidos por los respectivos municipios o dependencias afines, como plazas o locales.
La multiplicación de estos espacios a lo largo y ancho del todo el territorio nacional pone de manifiesto la relevancia de las Ferias de la Economía Popular como canales alternativos no asimétricos, destinados al consumo interno. A la vez contribuyen a afianzar la soberanía alimentaria, diversifican la comercialización y aportan al desarrollo de las economías regionales.
El contexto en el que se gestaron las Ferias de la Economía Popular estuvo signado por un período de políticas neoliberales y un proceso de desindustrialización iniciados durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983). A partir del año 1989, estos procesos continuaron profundizándose y se agudizaron aún más los rasgos de dependencia que caracterizan la estructura del país. A la situación de altísimo desempleo, pobreza y exclusión, se respondió con más políticas de ajuste, privatización, enajenación del patrimonio nacional, flexibilización laboral y eliminación de las conquistas históricas de los trabajadores.
El escenario de precarización, pobreza y falta de infraestructura - especialmente para poblaciones alejadas - se agudizó con la reforma del Estado, que transfirió servicios educativos, sanitarios y previsionales a las administraciones provinciales, mientras redujo su participación federal en los impuestos nacionales. El proceso de privatización, la transnacionalización monopólica y la concentración latifundista agravaron la crisis productiva y social.
La introducción masiva de la soja genéticamente modificada desde la década de 1970 significó un cambio muy importante en las formas de producir, en la utilización del suelo y en los resultados económicos de la producción agrícola. Fue aquí cuando a una gran cantidad de productores el tamaño de sus explotaciones les resultó insuficiente para alcanzar niveles mínimos de rentabilidad.
La expansión de la frontera agrícola desplazó a muchos pequeños agricultores rurales a las zonas urbanas y periurbanas. Entre 1991 y 2001, de acuerdo con los censos nacionales de esos años, se produjo una disminución del 8,4% en la participación de la población rural en todo el país.
Durante el período 1991-2001 surgieron numerosas experiencias que se transformaron en las claves fundacionales para el proceso de formación de las Ferias de la Economía Popular, una de las varias estrategias que el sector desarrolló para superar la situación de exclusión en el que estaba inmerso. Estas experiencias contribuyeron a generar aprendizajes organizativos, de intercambio y de comercialización, y a encarar procesos para mejorar la calidad de los productos.
La estrategia de implementación de las Ferias de la Economía Popular emergió entonces en este marco como una posibilidad de diferenciación del sistema que excluyó al sector. Desde sus inicios, se basó en el rescate de las producciones tradicionales, artesanales, orgánicas, en la conservación de los recursos naturales y el uso comunitario de las tierras y espacios, y en la cooperación mutua, el trabajo conjunto, la dignidad y el ingreso sustentable.
Los productores que conformaron las Ferias de la Economía Popular pertenecían a sectores de nuestra sociedad que quedaron excluidos o marginados del modelo neoliberal. La descapitalización, la imposibilidad de vender la fuerza de trabajo, las transformaciones del sector agropecuario y el tamaño de las explotaciones que no permitía alcanzar niveles mínimos de rentabilidad fueron, entre otros, los factores de la exclusión.
Actualmente coexisten Ferias de la Economía Popular que provienen y comparten al menos tres trayectorias socio-económicas e históricas particulares. Por un lado, se encuentran las herederas de las ferias populares originadas a partir de las redes de trueque constituidas durante la crisis de 2001 ante la falta de liquidez monetaria. Por otro lado, están las feriasmunicipales que persiguen la generación de puestos de empleo de tipo comercial y la provisión comunitaria de alimentos a precios ventajosos. Y, por último, se constata la emergencia de ferias de la agricultura familiar caracterizadas por tratarse de mercados agroalimentarios gestionados por productores que establecen una relación directa con el consumidor.
Una explicación sobre su relevancia en la actualidad se basa en el desarrollo de condiciones diferenciales respecto de las que predominan en los mercados agroalimentarios convencionales. Mientras que en los últimos las pautas de funcionamiento resultan cada vez más subordinadas a los intereses económicos de intermediarios comerciales o de agentes que operan desde el mercado global, las pautas de funcionamiento de estos mercados alternativos evidencian una configuración afín a los intereses y la posición de negociación que adquieren los productores-feriantes, los consumidores y el Estado al interior del espacio construido.
La construcción de estos espacios representa un esfuerzo colectivo en el cual intervienen conocimientos técnicos, experiencias organizativas y también habilidades sociales vinculadas con la negociación y generación de acuerdos público-privados. Entre los elementos que motorizan las Ferias de la Economía Popular es importante resaltar el efecto positivo que se desencadena tras la generación del vínculo directo entre productores y consumidores. En este contexto, los términos del intercambio no solo se generan de manera horizontal sino que se enmarcan en acuerdos de calidad y pautas productivas coherentes con las necesidades genuinas del consumo, las capacidades reales de la producción e innovación familiar y los aportes técnico-organizativos que varias instituciones del ámbito regional tienen posibilidad de brindar.
Este proceso ha ido adquiriendo creciente importancia porque constituye una batalla contra aquellos que intentan ganar aumentando los precios de los alimentos en fresco de los sectores populares en detrimento del ingreso real de dichos sectores. Pero además de garantizar precios justos tanto para el productor familiar como para el consumidor que adquiere tales productos, las Ferias de la Economía Popular han abierto una novedad en el fenómeno de la producción y consumo de alimentos frescos y/o artesanales. Se han ido agregando al factor precio otros elementos de suma importancia como, por ejemplo, la calidad del producto y el cultivo o crianza del mismo bajo reglas que minimizan o excluyen el uso de agroquímicos. Esta visión se ha ido convirtiendo en un signo distintivo de la presencia de gran parte de los productores familiares en las Ferias de abastecimiento a la población consumidora de alimentos frescos y/o artesanales.
El concepto de Economía Popular incluye a todas aquellas unidades económicas en las que no existe separación entre propietarios de los medios de producción y los trabajadores, ellos son los que toman las decisiones y los que se apropian de los beneficios obtenidos. Pueden ser unidades unipersonales, familiares, asociativas o comunitarias. Pueden también tener diferentes formas jurídicas: cooperativas, asociaciones civiles, sociedades de hecho. En concordancia con este tipo de relaciones sociales de producción, la lógica de estos actores apunta a reproducir la vida de sus integrantes en las mejores condiciones posibles, a diferencia de las empresas capitalistas, basadas en el trabajo asalariado, cuya lógica es la maximización de la tasa de ganancia a través de la acumulación privada del capital.
La realidad nos muestra en este heterogéneo mundo de la Economía Popular en general, y en particular entre los productores/feriantes, actores con diversos orígenes ocupacionales: campesinos, desocupados fabriles, trabajadores sin ocupaciones estables, cuentapropistas urbanos. También son heterogéneos en sus posibilidades de reproducción y por lo tanto de sostenibilidad económica: con ingresos familiares (monetarios y no monetarios) que permiten una reproducción de sus emprendimientos y de sus vidas de tipo deficitaria, de subsistencia o ampliada (comparados con los parámetros habituales) en relación con el aporte del emprendimiento a sus ingresos totales familiares, en la composición demográfica familiar, en el tiempo que le dedican a la actividad como productores/feriantes y en el tiempo que le dedican a las tareas de cuidado no remuneradas. Varían también entre ellos en sus niveles de escolaridad, en relación con la mayor o menor adopción de prácticas agroecológicas, y en aspectos críticos para operar en los mercados como son el cumplimiento de las normativas vigentes (impositivas, previsionales, bromatológicas, etc.). Y no menor, en sus experiencias organizativas previas, en sus valores y en sus expectativas en relación con sus actividades en las Ferias de la Economía Popular.
Podríamos considerar que la Economía Popular es también solidaria, cuando estas formas de organización del trabajo van acompañadas de valores que apuntan al bien común, la equidad, la reciprocidad y la búsqueda de un mundo mejor para todos no solo en los aspectos económicos, sino también en los sociales, de género, ecológicos, culturales y políticos. Y cuando estas prácticas y valores están dirigidos a promover modificaciones tanto en el ámbito de los emprendimientos y las familias, como en el del territorio en los que se asientan. Para este fin la organización del sector de la Economía Popular como tal constituye una necesidad insoslayable.
Son parte también de la Economía Popular los consumidores que en forma responsable se vinculan con mercados alternativos, porque son conscientes de las formas de trabajar y de los valores que mueven a sus productores. El consumidor responsable que compra productos de la Economía Popular está comprando también una forma de producir, una forma de trabajar. El consumidor responsable es un consumidor crítico, que selecciona sus compras no solo en función de sus ingresos, sino también de sus valores y de sus prácticas sociales en relación con otros actores sociales y con el cuidado del ambiente. Es decir, que no es objeto de la manipulación del marketing empresarial que se maneja mediante asociaciones artificiales o falsas entre ciertos consumos y ciertas cualidades o atributos (belleza, juventud, pertenencia a cierto sector social, etc.). Este tipo de marketing busca instalar y desinstalar modas, como tales efímeras, cuanto más cambiantes mejor, destruir objetos para que se consuman otros nuevos, aun a costa de la mayor porción de la naturaleza que se está consumiendo y sin importar el gasto innecesario que está generando en la población que tiene necesidades.
En la última década se han desarrollado importantes políticas públicas para proteger, acompañar y fortalecer a los productores-comercializadores de las Ferias de la Economía Popular y para fomentar éstas últimas. Sin embargo, construir una política concertada, masiva y planificada es todavía una asignatura pendiente. El presente proyecto de Ley crea el Programa Federal de Ferias de la Economía Popular “Monseñor Enrique Angelelli” como un aporte fundamental para avanzar hacia ese horizonte.
En este sentido la propuesta intenta dar respuesta a las demandas históricas de los pequeños productores-comercializadores que participan de las Ferias de la Economía Popular, como a las necesidades relevadas a lo largo de los últimos años por entidades públicas con trabajo específico en el sector, como el INTA. Entre sus principales puntos se destaca la creación de un Fondo Federal para financiar la organización de las Ferias y los beneficios a los feriantes; la creación de un Registro Único que centralice la información sobre las Ferias y los feriantes de todo el país para facilitar la accesibilidad a sus derechos y beneficios; la creación de un Marco Regulatorio que plantee un piso normativo común para todas las Ferias del país; y la creación de una Marca para promover el consumo de los productos de las Ferias de la Economía Popular.
Por lo expuesto solicito a mis pares la aprobación del presente proyecto de Ley.