Source: https://psicolog.org/situacion-sociofamiliar-de-las-mujeres-separadas-en-galicia.html
Timestamp: 2020-07-04 05:43:43
Document Index: 34009174

Matched Legal Cases: ['artículo 32', 'artículo 27', 'artículo 32', 'artículo 22', 'artículo 80', 'artículo 104', 'artículo 81', 'artículo 90', 'artículo 81', 'artículo 105', 'artículo 82', 'artículo 86', 'artículo 82', 'artículo 487', 'artículo 84']

Carmen Bianchi Valcarce Directora General Servicio Galego de Igualdade INDICE
II.- OBJETIVOS Y METODOLOGIA II.1.- Objetivos y fundamentación.
II.2.- Delimitación del universo y metodología aplicada.
III.- LA RUPTURA MATRIMONIAL EN ESPAÑA. III.1.- Las disposiciones legales.
III.1.1.- La separación conyugal.
"SITUACION SOCIOFAMILIAR DE LAS MUJERES SEPARADAS EN GALICIA”
Director: Gerardo Hernández Rodríguez
Equipo colaborador: Jorge Fente Balsa
Primitivo Hernández Rodríguez
Laura Dana Zirpoli Tesouro
Depósito Legal: C-127/96
I.S.B.N.: 84-453-1594-3
Teléf.: 981/56.40.79 * Fax: 981/57.08.24
Constituye para mi una especial satisfacción la publicación por parte del Servicio galego de Igualdade, del estudio de la "Situación socio-familiar de las mujeres separadas en Galicia, que pretende acercarse con rigor a un grupo social muy significativo y poco conocido en cuanto a sus necesidades especiales respecto del conjunto de la población femenina.
Analizar y diagnosticar una problemática tan específica y de tanta incidencia social como la que afecta a las mujeres separadas y/o divorciadas, precisaba de una aproximación a los datos objetivos, reales y científicos, como la que este trabajo aporta.
El hecho mismo de que este estudio fuera realizado por el Departamento de Sociología de la Universidad de A Coruña, significa la pretensión, por parte del SGI, de proporcionarle el preciso contenido de carácter científico y objetivo para poder coordinar las acciones y soluciones adecuadas a la solución social que generan las familias monoparentales como circunstancia nueva y creciente.
La dimensión cuantitativa del problema y su distribución territorial, constituyen datos imprescindibles para ese enfoque institucional y para el tratamiento adecuado que la mujer gallega y sus familias necesitan. Todo eso desde el profundo respeto a la libertad individual en los términos reconocidos por nuestra Constitución y por el conjunto de la legislación vigente.
La atención a los colectivos específicos, como el que representan en este caso las mujeres separadas o divorciadas es buen ejemplo de la política integradora que se viene realizando respecto del conjunto de intereses y problemas que afectan a las mujeres gallegas.
De este modo, el Servicio Galego de Igualdade cumple su objetivo fundacional de convertirse en un instrumento dinamizador a favor de la igualdad entre los sexos y de promoción de la mujer, incidiendo en quellos colectivos más desfavorecidos.
Conselleira de Familia Muller e Xuventude
El grupo de familias monoparentales aumento considerablemente en toda España y, por supuesto, en Galicia como consecuencia del notable incremento de las familias formadas por personas divorciadas o separadas que conviven con sus hijos.
Es ahora importante resaltar la circunstancia, ya conocida, de que la mayor parte de estas familias están encabezadas por mujeres, incluyendo entre ellas a las madres solteras y viudas, hasta el punto de que el porcentaje de estas familias que están a cargo de una mujer era, en el año 1992, del 83,8%.
Estos datos y, naturalmente, muchos otros surgen del trabajo "Situación sociofamiliar de las mujeres separadas en Galicia", que el SERVICIO GALEGO DE IGUALDADE, que tengo el honor de dirigir, encargó a la Facultad de Sociología de la Universidad de A Coruña.
Un organismo autónomo como este Servicio, que tiene como misión específica la promoción de la igualdad entre ambos sexos, necesita conocer, objetivamente, situaciones laborales o profesionales, relaciones afectivas y formas y modos de subsistencia o de dependencia económica referidas a las mujeres divorciadas o separadas.
Estoy convencida que constituye un trabajo, hasta ahora inédito, que por su ámbito de referencia precisará de mayores amplitudes investigadoras que perfeccionarán esta importante iniciativa, incluyendo en el futuro, también, a las mujeres que viven en el mundo rural.
Era necesario, partiendo de un recuerdo actualizado de las disposiciones legales referentes al divorcio, patria potestad, guarda y custodia, conocer los efectos económicos, psicológicos y de todo tipo que afectan a cuantos protagonistas intervienen en esta nueva situación: los cónyuges, los hijos, sus respectivas familias, y en general, el grado de aceptación o de rechazo que se produce en el entorno social más próximo.
Al mismo tiempo, las cifras que arrojan los datos estadísticos así como sus tendencias, nos van a revelar magnitudes reales de su problemática. El conocimiento cierto de estas magnitudes es necesario a la hora de planificar políticas concretas.
Nuestras ayudas y directrices a las Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas en Galicia para que promuevan el apoyo tendente a suavizar los problemas que se susciten así como a favorecer las relaciones armónicas, y a veces traumáticas, de todos esos protagonistas, partirán de un conocimiento estadístico ordenado y científico que se obtenga de éste y otros trabajos de investigación sociológica, una vez analizados concienzudamente.
Estoy segura, sin triunfalismos, de que nos encontramos en el camino acertado de continuación de una política acertada, que aplicando criterios realistas trata de solucionar los conflictos de situaciones que nacen de los nuevos tiempos.
En esta seguridad me congratulo de haber participado en esta iniciativa.
II.- Objetivos y metodología 2
II.1. Objetivos y fundamentación 2
II.2. Delimitación del universo y metodología aplicada 3
III.- La ruptura matrimonial en España 5
III.1. Las disposiciones legales 5
III.1.1. La separación conyugal 6
III.1.2. El divorcio 10
III.1.3. Los hijos. Patria potestad, guarda y custodia 11
III.2. Tensiones y conflictos. Desorganización y desintegración familiar 15
III.3. La monoparentalidad. Actualización de un fenómeno sociológico 19
III.4. Los datos estadísticos. Evolución de las separaciones y divorcios
en España y en Galicia 25
III.4.1. Las cifras y su evolución 25
III.4.2. Procedimientos y causas 28
III.4.3. La situación en Galicia. Los datos en el Censo de 1.991. 33
IV.- El asociacionismo de las mujeres separadas y divorciadas en Galicia 46
V.- Investigación sobre la realidad sociofamiliar de las mujeres separadas
y divorciadas en Galicia 54
V.1. Población encuestada 54
V.2. Características 55
V.2.1. Edad, lugar de residencia y estado civil 55
V.2.2. Duración de los matrimonios 56
V.2.3. Edad al contraer matrimonio y al separarse 59
V.3. Número de hijos y custodia de los mismos 61
V.4. Causas de separación y de divorcio 66
V.5. Actividad, ocupación y fuentes de ingresos 72
V.6. Cumplimiento de las sentencias 76
V.7. Las relaciones con los ex-maridos y de los hijos con los padres 80
V.8. Las nuevas relaciones de pareja 85
V.9. Actitudes familiares ante la separación y el divorcio 89
VI.- Bibliografía 91
En la sociedad española, el grupo de familias denominadas monoparentales -con un solo progenitor-, que siempre han existido, se ve ahora notablemente incrementado con las familias formadas por personas separadas y divorciadas con las que conviven sus hijos. En España hemos pasado de 10 separaciones y 9,8 divorcios por cada 100 matrimonios en 1.983, a 30,2 y 18,6, respectivamente, en el año 2.000. En Galicia, estas cifras eran de 7,4 separaciones y 7,8 divorcios por 100 matrimonios en el año 1.983 y de 29,4 separaciones y 17,5 divorcios por cada 100 matrimonios celebrados en el 2.000.
Como es sobradamente sabido, la mayor parte de estas familias están encabezadas por mujeres (viudas, separadas, divorciadas o madres solteras), cuya situación social, afectiva y económica no siempre es la más satisfactoria. En España el porcentaje de familias monoparentales que en 1.992 estaban a cargo de una mujer era del 87 por 100, tras haber experimentado en los últimos años un notable incremento ya que, sólo tres años antes, en 1.989, esta proporción era del 83,8 por 100.
Diferentes circunstancias como son el tipo de relaciones que mantienen con su anterior cónyuge (si son satisfactorias o no), ingresos económicos que perciben, sistema y régimen de custodia y de visitas de los hijos, grado de aceptación de la situación tanto por parte de las propias familias de origen como por su entorno social más inmediato, etc. influyen notablemente en la situación y equilibrio sociofamiliar de estas personas y de sus hijos.
Este trabajo se ha llevado a cabo con el apoyo del Servicio Gallego de Igualdad, de la Xunta de Galicia, con el fin de conocer y analizar todos los aspectos mencionados anteriormente y algunos otros como la situación laboral o profesional, formas y modos de subsistencia o de dependencia económica, nuevas relaciones afectivas, etc. referidas a mujeres separadas y divorciadas en La Coruña y Lugo.
II.- OBJETIVOS Y METODOLOGIA
II.1.- Objetivos y fundamentación.
La fundamentación del estudio se basa, primordialmente, en los siguientes puntos:
- Llevar a cabo una aproximación al conocimiento de la realidad sociofamiliar de las mujeres separadas y divorciadas en La Coruña y Lugo, abriendo con ello las puertas y sentando las bases para otras posibles investigaciones sociológicas que abarquen una mayor amplitud del conjunto de personas separadas y divorciadas -hombres y mujeres- en Galicia, llegando hasta otros ámbitos (ciudades tan significativas como Ferrol, Santiago de Compostela y Vigo, rurales del interior y de la costa, etc.) ahora no contemplados.
- Ofrecer los resultados y conclusiones obtenidos a las entidades e instituciones tanto públicas como privadas, comenzando por el propio Servicio Gallego de Igualdad, que ha hecho suyo este trabajo, a fin de que, en su caso, puedan ser acometidas las acciones pertinentes para afrontar la problemática de todo tipo que afecta a los hombres y mujeres separados y divorciados y a sus hijos.
- Obtener y ofrecer una información suficientemente ilustrativa y significativa para que puedan ser planificados, por parte de las propias Asociaciones, los posibles sistemas o medios de ayuda, promoción y apoyo para paliar y, en su caso, superar las necesidades y carencias de sus asociadas y asociados en los órdenes legal, psicológico, material, laboral o afectivo, entre otros.
- Sugerir que sean buscados y aplicados los recursos más idóneos para ofrecer a los hombres y mujeres separados y divorciados una relaciones lo más armónicas y los menos traumáticas posibles con sus hijos, sus anteriores cónyuges, sus familias de origen y su entorno social y que sea aprovechada la información obtenida para llevar a cabo la planificación y puesta en marcha de una política de atención, servicio y utilidad tanto en cuanto a la prevención como al tratamiento en sus efectos y consecuencias de un fenómeno que, como veremos en su momento al considerar los aspectos cuantitativos, se incrementa constantemente en nuestra sociedad.
El universo objeto de este estudio ha sido limitado a las 360 mujeres separadas y divorciadas, en las ciudades de La Coruña Ferrol y Lugo, tres poblaciones distintas, diferenciadas y con identidades específicas y peculiaridades propias, a través de una muestra elegida al efecto.
Desde el punto de vista técnico, la encuesta llevada a cabo para esta investigación se caracteriza por su carácter estratégico. Ello quiere decir que su fundamento muestral reside, principalmente, en el conocimiento del terreno con que cuenta el investigador. El criterio clave de selección de las unidades de muestreo consiste en lo que Antonio Izquierdo denomina la heterogeneidad ilustrada. El procedimiento muestral no es probabilístico, y se asemeja al muestreo por cuotas. No cabe hablar, propiamente, de errores muestrales, dado que el azar en sentido estricto no ha intervenido. La validez de los resultados, sin embargo, no queda por ello anulada; y depende, sobre todo, de la documentación existente sobre el universo muestreado (registros estadísticos de carácter censal o de otro tipo) y de la observación directa de la realidad con que cuente el investigador.
Estas mujeres, elementos de esta muestra, están distribuidas como sigue: Doscientas cincuenta en la ciudad de La Coruña y localidades residenciales próximas (Santa Cristina, Santa Cruz o Perillo) en las que tienen fijado su domicilio, aunque su actividad profesional y su vida de relación la desarrollan en La Coruña. Estas mujeres representan el 9,3 por 100 de las separadas y divorciadas de la capital. En Ferrol, veinte, que representan el 2,6 por 100 y en Lugo fueron 90, que suponen el 19,5 por 100, de las separadas y divorciadas de dichas poblaciones, respectivamente. Por consiguiente, la investigación se aplica a mujeres que viven en un medio urbano, no incluyendo a mujeres del mundo rural.
La metodología aplicada ha consistido en el empleo de los sistemas de encuesta mediante cuestionario, entrevistas personales y encuentros en grupos de discusión.
Los cuestionarios, anónimos, fueron remitidos por correo, facilitando los medios para su devolución, una vez cumplimentados, sin coste alguno para las remitentes.
En La Coruña se obtuvo un nivel de respuesta del 24 por 100, en Ferrol del 8 y en Lugo del 34 por 100.
Asímismo, se llevaron a cabo diversas entrevistas personales y encuentros en grupos de discusión con componentes de la muestra, suficientemente representativas en cuanto a sus circunstancias, características y actitudes, a fin de obtener una visión lo más amplia posible de la realidad del universo considerado en aspectos, inquietudes, carácter, etc., los cuales no quedaban tan explícitamente reflejados en el cuestionario.
Tanto la recogida de datos como la tabulación y análisis de los mismos, así como la participación en las entrevistas y en los grupos de discusión y la elaboración de las conclusiones y del informe final, ha sido llevado a cabo por los componentes del equipo, miembros de la Facultad de Sociología de la Universidad de La Coruña o en colaboración con los mismos, en virtud de la especialidad de cada uno y de los cometidos establecidos y asignados en la planificación y desarollo de la investigación. En cualquier caso, es preciso dejar constancia de que el trabajo ha sido efectuado con el rigor científico que el caso requería y que los medios de que se ha dispuesto permitieron.
Los temas incluídos en el cuestionario tienen un carácter limitado, debido a que respondían a unos intereses de conocimiento y análisis muy concretos y puntuales y a que, al ser remitidos por correo y conocerse la tendencia a dejar sin respuesta las encuestas consideradas por el receptor como complejas, excesivamente extensas o prolijas, se decidió reducir las posibilidades de información en aras de un nivel de respuesta lo más alto posible.
Los recursos con los que ha contado el equipo investigador, han sido los mínimamente adecuados como para acometer un trabajo de esta naturaleza. Otro de mayor envergadura permitiría obtener una información más amplia, más pormenorizada, más compleja de las mujeres separadas y divorciadas -y de los hombres, en su caso- en Galicia, tanto en el medio urbano como en el rural.
III.- LA RUPTURA MATRIMONIAL EN ESPAÑA.
III.1.- Las disposiciones legales.
La nueva regulación del matrimonio está prevista en la Constitución española de 1.978, en su artículo 32, cuyo texto especifica: 1º.- El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica. 2º.- La ley regulará las formas de matrimonio, la edad y la capacidad para contraerlo, los derechos y deberes de los cónyuges, las causas de separación y disolución y sus efectos" y que dio pié a la reforma del Código Civil en Julio de 1.981, contempla la posibilidad de disolver el matrimonio por medio del divorcio y la separación legal.
Indudablemente, y como señala Yolanda Gómez(1), una de las pugnas dialécticas más importantes que tuvieron lugar durante la elaboración del artículo 27 del Anteproyecto de Constitución (artículo 32 de la Constitución) fue la motivada por la inclusión o no de la disolución del vínculo matrimonial. Las causas de separación ya estaban contempladas en el Código Civil y aunque su actual regulación es distinta de aquélla no fue éste el factor más conflictivo sino la disolución matrimonial. Aceptada ésta en el texto constitucional, ha vuelto al ordenamiento jurídico español la figura del divorcio, entroncando con la Ley de Divorcio de Marzo de 1.932, durante la Segunda República española, y tras permanecer vigente, desde 1.945, el artículo 22 del Fuero de los Españoles, que definía el matrimonio como una unidad indisoluble.
La Constitución de 1.978 ha sido el motor de la reforma del Derecho de Familia. En ella se recogieron los principios fundamentales que abrían las puertas a este cambio, y no hizo más que dar rango de ley a lo que a nivel de calle era ya una realidad sociológica, a diferencia de lo que ocurrió en 1.931, cuando la Constitución que pretendía ser muy avanzada, intentó cambiar la sociedad a golpe de decreto.
(1). Gómez, Y.: "Familia y matrimonio en la Constitución española de 1.978". Pág. 224-225. Ed. Congreso de los Diputados. Madrid 1.990.
A partir de 1.970, en casi todo el ámbito europeo (Francia, Gran Bretaña, Italia, República Federal de Alemania, etc.) tiene lugar una reforma radical en el Derecho de Familia, teniendo como punto de referencia la legislación internacional existente sobre el tema. Básicamente la normativa siguiente:
a).- Declaración universal de los Derechos del Hombre (1948)
"Los hombres y las mujeres a partir de la edad núbil, tienen derecho, sinrestricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio, y en caso de disolución del matrimonio".
b).- El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966)
Se reconoce el derecho del hombre y la mujer a fundar una familia y contraer matrimonio si tienen edad para ello, así como la igualdad de ambos esposos en el matrimonio.
c).- Declaración de los Derechos del niño (1959)
Los niños tienen derecho a crecer en un ambiente de afecto y seguridad, bajo el amparo y la responsabilidad directa de sus padres, siempre que sea posible.
d).- Declaración sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer (1967)
"Deberán adoptarse todas las medidas apropiadas para asegurar el principio de la igualdad de condición del marido y de la esposa..."
El Código Civil de 1.889, que estuvo en vigor en España casi un centenar de años, distinguía en cuanto a separación conyugal se refiere, tanto en normativa como en instrumentos competentes de jurisdicción, según la modalidad del matrimonio: civil o canónico.
Así se especifica en el artículo 80 donde se establecía que "el conocimiento de los pleitos sobre nulidad y divorcio de los matrimonios canónicos corresponde a los tribunales eclesiásticos". Es menester señalar en este punto, como lo hacen Miguel Juárez y otros(2), que el concepto de divorcio está mal utilizado ya que según el artículo 104 "el divorcio sólo produce la suspensión de la vida en común de los casados", es decir, lo que realmente se entiende por separación ya que el vínculo matrimonial no podía ser disuelto. En la reforma del Código Civil de 1.958 la palabra "divorcio" desaparece pasando a denominarse "separación personal".
En cambio era materia reservada a los Tribunales del Estado regular y ejecutar los efectos que en el ámbito civil producía la separación canónica (artículos 81 y 82).
En España, tradicionalmente, la separación era considerada como un castigo frente a una conducta calificada como culpable de uno de los cónyuges, de manera que quedaba limitada exclusivamente al cónyuge inocente la posibilidad de solicitar la separación (artículos 105 y 106 del Código Civil de 1.889).
Frente a esta concepción actualmente se argumenta que "la culpa si la hay, en el fracaso del matrimonio, suele tener raíces más profundas que las meras manifestaciones en que aquel fracaso se traduce: infidelidad, abandono, etc. Además, resulta no ser siempre lo más justo declarar culpable al cónyuge que incida en cualquiera de estas conductas y por consiguiente sancionarle, ya que, en un proceso es muy difícil, dada la índole de la relación matrimonial, determinar con certeza quien es realmente responsable de la crisis del matrimonio"(3).
La separación conyugal puede ser por mutuo acuerdo o por causa legal.
(2). Juárez Gallego, M. y otros: "Política social de familia e infancia en el municipio de Madrid". Pág. 32. Edit. Excmo. Ayuntamiento de Madrid y Universidad Pontificia Comillas. Madrid 1.993.
(3). Lorente Barragán, Mª del C.: "La idea de la culpabilidad en la nueva regulación de la separación y el divorcio en el Código Civil" en "La reforma del derecho de familia". Universidad Hispalense. 1.982.
Según el artículo 81 del Código Civil, los requisitos de la separación de mútuo acuerdo son: Que haya transcurrido el primer año de matrimonio; que consientan ambos cónyuges, sin que sea necesaria la existencia de causa; que acompañen la propuesta de Convenio Regulador. Sin embargo, estos acuerdos pueden ser denegados en caso de que el Juez estime que pueden ser dañosos para los hijos o gravemente perjudiciales para uno de los cónyuges (artículo 90), de ahí que el acuerdo conyugal dependa de la aprobación judicial en todo momento. Este es otro de los aspectos positivos de la reforma toda vez que a diferencia del sistema tradicional, se admite la separación consensuada como legitimación de la separación conyugal sin que para ello haya que airear hechos que corresponden a la estricta intimidad personal, en un proceso judicial.
El artículo 81 del Código Civil regula la separación contenciosa en los siguientes términos: "Se decretará judicialmente la separación, cualquiera que sea la forma de celebración del matrimonio, a petición de uno de los cónyuges cuando el otro esté incurso en causa legal de separación".
Respecto a las causas legales o legítimas de separación, en el Código Civil de 1.889 (artículo 105) se establecían: el adulterio de la mujer o del marido cuando resultara escándalo público, los malos tratos de obra o las injurias graves, la violencia ejercida por el marido hacia la esposa para hacerla cambiar de religión, la propuesta del marido para prostituir a su esposa, el conato de corrupción o prostitución de los descendientes del matrimonio por cualquier cónyuge y la condena a reclusión mayor.
Actualmente las causas legales de separación están reguladas por el artículo 82 del Código Civil y son aquéllas por las cuales un cónyuge puede demandar al otro. Se trata de las relacionadas a continuación:
1ª. El abandono injustificado del hogar, la infidelidad conyugal, la conducta injuriosa o vejatoria y cualquier otra violación grave o reiterada de los deberes conyugales.
2ª. Cualquier violación grave o reiterada de los deberes respecto de los hijos comunes o respecto de los de cualquiera de los cónyuges que convivan en el hogar familiar.
3ª. La condena penal por un tiempo superior a seis años.
4ª. El alcoholismo, la toxicomanía o las perturbaciones mentales siempre que el interés del otro cónyuge o de la familia lo exija.
5ª. El cese de la convivencia conyugal durante seis meses, libremente consentido.
6ª. El cese efectivo de la convivencia conyugal durante un plazo de tres años.
7ª. Cualquier causa que lo sea de divorcio, según los números 3º, 4º y 5º del artículo 86.
Uno de los aspectos innovadores de la reforma legislativa, es el reconocimiento de la llamada separación de hecho, que no estaba contemplada en el ordenamiento jurídico civil anterior. Esta separación puede ser objeto de una decisión unilateral o de un acuerdo del cese de la convivencia, teniendo en cuenta que en el primer caso, es motivo suficiente de separación conyugal (artículo 82) e incluso puede incurrir en el delito de abandono de familia, sancionado por el Código Penal en su artículo 487.
Los principales efectos derivados de una sentencia de separación son: suspensión de la vida en común así como del domicilio conyugal y separación de bienes en caso de régimen de gananciales, regulado esto último por los artículos 95, 1.392, 1.435. 1443 y 1.444 del mismo Código Civil.
Habida cuenta de que la separación no supone la ruptura del vínculo matrimonial siempre existe la posibilidad de una reconciliación de los cónyuges.
El artículo 84 del Código Civil establece que "la reconciliación pone término al procedimiento de separación y deja sin efecto ulterior lo en él resuelto, pero los cónyuges deberán poner aquélla en conocimiento del Juez que entienda o haya entendido el litigio.
Ello no obstante, mediante resolución judicial serán mantenidas o modificadas las medidas adoptadas en relación a los hijos cuando exista causa que lo justifique".
Por consiguiente, es preciso distinguir entre una reconciliación tácita, que tendrá lugar cuando los cónyuges decidan volver a tener una vida en común, y una reconciliación expresa cuando el hecho se ponga en conocimiento del Juez.