Source: https://www.slideshare.net/oscarfloresrocha/libro-el-nuevo-sistema-de-justicia-penal-acusatorio-scjn
Timestamp: 2017-08-17 00:01:58
Document Index: 234081246

Matched Legal Cases: ['artículo 73', 'artículo 115', 'artículo 123', 'artículo 20', 'e contrario', 'ARTÍCULO 14', 'artículo 14', 'artículo 20', 'artículo 19', 'artículo 9']

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CintHya LoPriveR , Abogada en no hay informacion at no hay informacion
Caarlitos Wayne
Jesús Gilberto González Chávez , Abogado at Ethos Corporativo Juridico, S.C.
1. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde laPerspectiva Constitucional
2. Nota aclaratoria: la presente publicación constituye una recopilación de las ponencias o exposiciones queformaron parte del Diplomado El Nuevo Sistema Penal Acusatorio en México desde la Perspectiva Constitucionalimpartido de manera presencial y a través de sistemas de videoconferencia y canal judicial, a nivel nacional,con aprobación de la Secretaría Técnica del Consejo de Coordinación para la Implementación del SistemaPenal y con la coordinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Consejo de la JudicaturaFederal a través de sus representantes y el Consejo Asesor interno. Dicho Diplomado se celebró entre losmeses de marzo y septiembre de 2011 y las ponencias aquí presentadas fueron condensadas y remitidas porcada uno de los participantes, por lo que tanto, las opiniones y contenidos de cada uno de los trabajos seentiende bajo la responsabilidad exclusiva de los propios autores.Primera edición, México, 2011D.R. 2011, Consejo de la Judicatura FederalPoder Judicial de la FederaciónISBN 978-607-9013-01-1Queda prohibida la reproducción parcial o total de esta obrapor cualquier medio, incluidos los electrónicos, sin permisoescrito por parte de los titulares de los derechos.Impreso y hecho en México
3. ÍNDICEPrólogo 11Presentación 21CAPITULO 1Introducción y Características Generales del Nuevo Sistema de Justicia Penal 25José Nieves Luna CastroPrincipios rectores del nuevo proceso penal, aplicaciones e implicaciones: 53oralidad, inmediación, contradicción, concentraciónRafael Zamudio AriasPresunción de inocencia 73Miguel Ángel Aguilar LópezLos límites y controles institucionales en el Nuevo Sistema de Justicia 97Penal MexicanoPedro Rubén Torres EstradaEl Consejo de Coordinación y su Secretaría Técnica como Entes 125Coordinadores y Coadyuvantes de la ImplementaciónFelipe Borrego EstradaLa actuación de los operadores en el sistema acusatorio adversarial 145Rogelio Rueda de León OrdoñezEl Sistema Acusatorio Penal y la Protección de Derechos Fundamentales 159Rubén Arturo Sánchez ValenciaCAPITULO 2Alternatividad y Oportunidad en el Sistema Penal Acusatorio 185Juan José Olvera LópezConciliación y mediación penal; mecanismos alternos de solución de conflictos 211Irma Rivero OrtizLa acción penal privada en la Reforma Constitucional 235y formas anticipadas de terminación de los procesos penalesFernando Andrés Ortiz Cruz
4. CAPITULO 3El Procedimiento Penal 269Sandra Alicia García GarcíaInvestigación. Primera fase procesal de proceso penal acusatorio y oral 291Fernando Córdova del ValleEtapas de los diversos sistemas de justicia penal: juicio oral 313Héctor Lara GonzálezReinserción social y función de la pena 331Jorge Ojeda VelázquezProyección de las reglas de reinserción desde la perspectiva social en México 355Juan José Olea ValenciaEl Juez de Ejecución de Sanciones Penales 381José Heriberto Pérez GarcíaEl Sistema Acusatorio en los Códigos de Procedimientos Penales en México 397José Leovigildo Martínez HidalgoProyecto de Código Federal de Procedimientos Penales que presenta la SETEC 429Rodrigo A. Ozuna Solsona
5. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva ConstitucionalPRÓLOGOEl 18 de junio de 2008 fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el Decretopor el que se reforman los artículos 16, 17, 18, 19, 20, 21 y 22; las fracciones XXIy XXIII del artículo 73; la fracción VII del artículo 115 y la fracción XIII delapartado B del artículo 123, todos de la Constitución Política de los Estados UnidosMexicanos. La envergadura de la reforma constitucional en materia penal representa no sóloun parteaguas en los sistemas de procuración e impartición de justicia, sino un verdaderocambio de paradigma que todos los actores que conforman un Estado democrático deDerecho debemos asumir con responsabilidad y compromiso. Los artículos transitorios segundo y tercero del Decreto mencionado establecenlos lineamientos temporales para la entrada en vigor en nuestro país del sistemaprocesal penal acusatorio, que ocurrirá cuando lo establezca la legislación secundariacorrespondiente, sin exceder el plazo de ocho años. En consecuencia, la Federación,los Estados y el Distrito Federal, en el ámbito de sus respectivas competencias, deberánexpedir y poner en vigor las modificaciones u ordenamientos legales que sean necesariosa fin de incorporar el sistema procesal penal acusatorio. Mediante la reforma constitucional, el procedimiento penal transita delprocedimiento semi-inquisitorio al acusatorio y oral, cuyos principios (publicidad,contradicción, concentración, continuidad e inmediación) recoge el artículo 20constitucional. Como es sabido, el sistema acusatorio, en esencia dialéctico, es un modelocontrapuesto al inquisitivo, que tiene su base en el principio de autoridad. Remitiéndonosa autores clásicos como Stübel, Feuerbach y a más recientes como Lang-Hinrichsen, yKai Ambos, recordamos que el sistema inquisitivo partía, precisamente, en inquisicióngeneral del delito, para después aproximarse a la figura del autor, al cual se le debíaimputar el delito en inquisición especial. En consecuencia, el juez inquisitivo, cuyas funciones eran las de investigar yenjuiciar, tenía que confirmar, en primer lugar, la comisión del delito en su manifestaciónexterna, para poder dirigirse con posterioridad al auctor delicti. Esa antítesis entre el hecho y la autoría sólo podía resolverse, por regla general, através de la confesión del reo, dado que la constatación de la culpabilidad requería, almenos, la confirmación por dos testigos, que rara vez conseguía ser presentada. Esta concepción del proceso fue abandonada con la adopción de un nuevomodelo procesal regido por el principio acusatorio. En éste, se separaban las fases deinstrucción y enjuiciamiento y, por ello, el juez encargado de juzgar ya no se ocupabade la investigación del delito y del autor, sino que esa función estaba encomendada alinstructor que debía definir al autor del delito por lo averiguado. Así, se dejaba al juez lalabor de subsunción de los hechos acusados en el tipo. El juez inquisitivo debe encontrar al autor de los hechos. El juez de sentenciaacusatorio, recibe al acusado ya identificado como tal por otro juez. Al respecto, en una conferencia dictada en el Ciclo Proceso y Democracia en 11
6. febrero de 1952 en la Universidad Nacional Autónoma de México, el gran juristaPiero Calamandrei cinceló el espíritu que contrasta a ambos paradigmas: “en el procesodialéctico la sentencia es la consecuencia, incierta hasta el final, del desarrollo del proceso;en el proceso totalitario el desarrollo del proceso es la consecuencia de la sentencia yaacertada desde el principio”. Por su parte, la oralidad es el medio por excelencia para poner en marcha losprincipios rectores del sistema acusatorio. Así, el proceso penal estará presidido porla idea de debate, de controversia, de contradicción, de lucha de contrarios y será lasíntesis dialéctica de la actividad de las partes encaminada a velar por los intereses querepresentan. El proceso será un diálogo abierto entre los diversos actores que confrontaránpor el predominio de lo que consideran es la verdad procesal. Gracias a la reforma,la trascendencia de la labor de los jueces tendrá una preeminencia sin precedentes enMéxico. El cambio de paradigma, cada vez más cercano en el horizonte, de un sistemainquisitivo a otro acusatorio, es revolucionario y equivalente al que se dio en la ciencia,al transitar de las férreas y monológicas leyes de la física clásica a los principios, másdialógicos, interactivos y tolerantes de la física cuántica. La Memoria del curso “El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio desdela Perspectiva Constitucional” recaba las reflexiones de distinguidos especialistas queanalizan los diversos tópicos que entraña el nuevo sistema de justicia penal. Como atinadamente acota el Magistrado José Nieves Luna Castro en su estudiointroductorio, al tratarse del establecimiento de una serie de principios rectores más alláde las diferencias que puedan establecerse de carácter local, el sistema acusatorio penalque se pretende en México es único, y esa uniformidad requiere de un esfuerzo a nivelnacional en el que estamos involucrados todos los operadores del sistema y la sociedadmisma. El curso cuya Memoria se presenta, constituye un importante precedente decapacitación sobre el sistema acusatorio en México —entre otras razones— porquefue organizado de manera conjunta por la Suprema Corte de Justicia de la Nación yel Consejo de la Judicatura Federal, uniendo esfuerzos con la Secretaría Técnica delConsejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal.Concomitantemente, fue impartido a nivel nacional, de manera presencial en elauditorio del Instituto de la Judicatura Federal, y por el sistema de videoconferencias através de las 40 extensiones del propio Instituto, así como de las 45 casas de la culturajurídica en todas las entidades del país. El curso puede seguirse en cualquier momento y desde cualquier lugar del Mundoen la página de Internet de nuestro tribunal constitucional. Desde la promulgación de la reforma constitucional de junio de 2008, el PoderJudicial de la Federación ha tenido una participación destacada, lo que da muestra delenorme interés que representa para nosotros la instauración del sistema acusatorio. Así,desde octubre de 2008 el Poder Judicial es parte integrante del Consejo de Coordinaciónpara la Implementación del Sistema de Justicia Penal, instancia constituida para establecerla política y la coordinación nacionales necesarias para implementar, en los tres órdenes 12
7. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva Constitucionalde gobierno, el sistema de justicia penal en los términos previstos en la ConstituciónPolítica de los Estados Unidos Mexicanos. Asimismo, en agosto de 2009 firmamos el Acuerdo al que concurren los tresPoderes de los Unión para dar cumplimiento al mandato constitucional para instalarla instancia de coordinación prevista en el artículo Noveno Transitorio del Decreto dereforma constitucional publicado el 18 de junio de 2008. Y el 17 de junio de 2011 fuepublicado en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo General 22/2011 del Plenodel Consejo de la Judicatura Federal, que establece la competencia de la función deejecución penal y crea los Juzgados de Distrito Especializados en Ejecución de Penas. Adicionalmente, el Poder Judicial de la Federación ha adoptado las medidasnecesarias para recibir la reforma e instrumentarla, con los menores contratiemposposibles. A la fecha, han sido creados siete juzgados especializados en cateos, arraigos eintervención de comunicaciones; que trabajan las 24 horas los 365 días del año. En materia de capacitación, nuestros esfuerzos no son nuevos ni responden a unaacción aislada. Desde 2008 a la fecha, el Poder Judicial de la Federación ha realizado cercade 400 actividades de capacitación en el nuevo sistema, en el que han participado comoalumnos decenas de miles de profesionales del derecho, entre ellos magistrados, jueces,secretarios, actuarios y oficiales administrativos, así como abogados del foro jurídico. Finalmente, hemos integrado consejos asesores y consultivos y aprobamos lainstalación de un circuito piloto para poner a ensayo las nuevas exigencias. Hemoscapacitado y certificado a los próximos jueces de ejecución. En cuanto al quehacer jurisdiccional, también ha habido pronunciamientosrelevantes, como lo evidencian las siguientes tesis emitidas por los tribunales federales, ypor la propia Suprema Corte:SISTEMA PROCESAL PENAL ACUSATORIO. SU APLICACIÓN SOBREACTOS PROCESALES A PARTIR DE SU ENTRADA EN VIGOR, NOVIOLA EL ARTÍCULO 14 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOSESTADOS UNIDOS MEXICANOS.La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que en materia procesal noopera la aplicación retroactiva de la ley si se considera que la ley procesal está formada,entre otras, por normas que otorgan facultades jurídicas a una persona para participaren cada una de las etapas que conforman el procedimiento, y al estar éstas regidas por lasdisposiciones vigentes en la época en que van naciendo, no puede existir retroactividadmientras no se le prive de una facultad con la que contaba. Esto, porque es en lasustanciación de un juicio regido por la norma legal adjetiva donde tiene lugar la secuelade actos concatenados que constituyen el procedimiento, los que no se realizan ni sedesarrollan en un solo instante, sino que se suceden en el tiempo, y es al diferentemomento de realización de los actos procesales al que debe atenderse para determinarla ley adjetiva que debe regir el acto respectivo. Por tanto, si antes de actualizarse unaetapa del procedimiento el legislador modifica su tramitación, suprime un recurso, 13
8. amplía un término, modifica la valoración de las pruebas o el procedimiento mismo, noexiste retroactividad de la ley, ya que las facultades que dan la posibilidad de participaren cualquier etapa del procedimiento, al no haberse actualizado ésta, no se afectan.Además, tratándose de leyes procesales, existe el principio doctrinario de que las nuevasson aplicables a todos los hechos posteriores a su promulgación, pues rigen para elfuturo y no para el pasado, por lo que la abrogación o derogación de la ley antigua esinstantánea, y en lo sucesivo debe aplicarse la nueva. En consecuencia, la aplicacióndel ordenamiento legal que establece el nuevo sistema procesal penal acusatorio sobreactos procesales acontecidos a partir de su entrada en vigor, no viola el artículo 14 de laConstitución Política de los Estados Unidos Mexicanos1.CONFLICTO COMPETENCIAL SUSCITADO ENTRE JUECES DEPROCESO DE DISTINTAS ENTIDADES FEDERATIVAS, CON MOTIVODE LA INCORPORACIÓN A LA LEGISLACIÓN ORDINARIA DEALGUNO DE ELLOS DEL SISTEMA PROCESAL PENAL ACUSATORIO.DEBE CONOCER DEL ASUNTO EL JUEZ DE CONTROL Y JUICIOSORALES SI SE ACTUALIZA A SU FAVOR ALGUNA DE LAS REGLASESENCIALES DE COMPETENCIA QUE RIGEN A LOS JUECES PARACONOCER DE ÉSTE.Si en el territorio donde ejerce jurisdicción uno de los Jueces contendientes, ellegislador secundario incorporó al código adjetivo el sistema procesal penal acusatorio,en acatamiento a las reformas y adiciones a los artículos 16, 17, 19, 20 y 21 de laConstitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicadas en el Diario Oficialde la Federación el 18 de junio de 2008, pero dejó intocadas las reglas esenciales querigen la competencia de los Jueces para conocer de los asuntos, a saber, aquel: a) del lugardonde se consuma el delito; b) que previno cuando se ejecute en distintos territorios delEstado, siempre y cuando se actualice concurso de ellos; c) que previno en tratándose delos delitos denominados continuados, permanentes, conexos; y d) que previno para losdiversos delitos que se imputen a una misma persona, aunque no sean conexos (o bajo ladenominación hecho considerado como delito), sin adicionar como caso de excepcióna esas reglas la circunstancia de que el proceso declinado se tramitó al tenor del sistemapenal tradicional vigente antes de la reforma constitucional en cita; por tanto, cuandose actualice alguna de aquellas reglas de competencia a favor del juzgador de control yjuicios orales, resulta inconcuso que será éste el competente para conocer del asunto, yaque las cuestiones relativas al proceso, al tenor de lo expuesto, no inciden en los temascompetenciales2.1 Amparo en revisión 860/2010. 2 de febrero de 2011. Unanimidad de cuatro votos. Ponente: Olga Sánchez Cordero de García Vil-legas. Secretaria: Beatriz J. Jaimes Ramos.2 NOVENO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO. Competencia 21/2010. Suscitada entreel Juez de Control y Juicio Oral Penal de Primera Instancia del Distrito Judicial de Nezahualcóyotl, Estado de México y el JuezQuincuagésimo Noveno Penal del Distrito Federal. 20 de enero de 2011. Unanimidad de votos. Ponente: Humberto Manuel RománFranco. Secretario: José Inés Aguilar Vidal. 14
9. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva ConstitucionalSISTEMA PROCESAL PENAL ACUSATORIO. FORMA EN QUE DEBEREALIZARSE EL ANÁLISIS CONSTITUCIONAL DE UNA DISPOSICIÓNDEL CÓDIGO PROCESAL PENAL PARA EL ESTADO DE OAXACASEGÚN SE IMPUGNE CON ANTERIORIDAD O POSTERIORIDAD ALA DECLARATORIA DE INCORPORACIÓN A QUE SE REFIERE ELARTÍCULO TERCERO TRANSITORIO DEL DECRETO DE REFORMASA LA CONSTITUCIÓN FEDERAL PUBLICADO EN EL DIARIOOFICIAL DE LA FEDERACIÓN EL 18 DE JUNIO DE 2008.La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en sesión de tres dediciembre de dos mil ocho, al conocer del amparo en revisión 334/2008, sostuvo que,respecto de la entrada en vigor de las reformas constitucionales publicadas en el DiarioOficial de la Federación el 18 de junio de 2008, que atañen al sistema procesal penalacusatorio previsto en los artículos 16, párrafos segundo y decimotercero; 17, párrafostercero, cuarto y sexto; 19, 20 y 21, párrafo séptimo, de la Constitución Federal, elConstituyente estableció dos supuestos que se contemplan en los artículos segundo ytercero transitorios del decreto de reformas relativo. El citado artículo segundo señalaque el referido sistema entrará en vigor cuando lo establezca la legislación secundariarespectiva, sin exceder el plazo de ocho años, contado a partir del día siguiente de lapublicación de dicho decreto. También dispone que en el momento en que se publiquenlos ordenamientos legales que sean necesarios para incorporar aquel sistema, los poderesu órganos legislativos competentes deberán emitir una declaratoria que se publicará enlos órganos de difusión oficiales, en la que se señale expresamente que el sistema ha sidoincorporado en esos ordenamientos. Por su parte, el artículo tercero mencionado precisaque dicho sistema entrará en vigor al día siguiente de su publicación del propio decretoen el Diario Oficial de la Federación, en las entidades federativas que ya lo hubierenincorporado en sus ordenamientos legales vigentes y que, para tal efecto, también debehacerse la declaratoria señalada. Al respecto, la Primera Sala puntualizó: “Se trata denormas preconstitucionales; es decir, emitidas antes de la reforma constitucional. Noobstante que el Constituyente haya determinado que, en tal supuesto, el sistema procesalentra en vigor al día siguiente de la publicación del decreto de reformas constitucionales,lo cierto es que la entrada en vigencia de las mencionadas reformas constitucionales, estátambién condicionada a la emisión de la declaratoria respectiva, pues en el último párrafodel citado transitorio, expresamente estableció dicha condicionante, en los siguientestérminos: ‘Para tal efecto, deberán hacer la declaratoria prevista en el artículo transitoriosegundo’. En ese orden de ideas, si la legislatura, no obstante haber legislado en materiadel sistema procesal acusatorio y haberlo incorporado en su legislación adjetiva penal,con antelación a la reforma constitucional, no ha emitido la declaratoria correspondiente,entonces las reformas constitucionales relativas no tienen todavía aplicación en elEstado, pues la condicionante establecida para su vigencia no ha quedado superada. Enese sentido, si la impugnación del precepto se hace con posterioridad a la declaratoria aque se refiere el artículo segundo transitorio, indudablemente que la confrontación deltexto impugnado debe hacerse contra el nuevo texto constitucional. Por otro lado, si la 15
10. impugnación del precepto legal se hace con anterioridad a la mencionada declaratoria,entonces la confrontación debe hacerse a la luz del texto constitucional reformado”.Ahora bien, el Estado de Oaxaca incorporó en su Código Procesal Penal el sistemaprocesal penal acusatorio, mediante el Decreto Número 308, publicado en el PeriódicoOficial del Gobierno del Estado el 9 de septiembre de dos mil seis, el cual entraría envigor, según su artículo primero transitorio, doce meses después de su publicación en elreferido medio de difusión oficial, sucesivamente, en las siete regiones que componen elEstado de Oaxaca; asimismo, la Legislatura Local efectuó, en el mencionado PeriódicoOficial de 15 de noviembre de 2008, la declaratoria de incorporación relativa. Delo anterior se concluye que el análisis constitucional de una disposición del CódigoProcesal Penal para el Estado de Oaxaca, que se rige por el nuevo sistema acusatorio-oral,debe hacerse en confrontación con el nuevo texto constitucional, si la correspondienteimpugnación se hace con posterioridad a la referida declaratoria y, en confrontación conel texto constitucional anterior a la reforma, si la impugnación del precepto legal se hacecon anterioridad a la mencionada declaratoria3.SISTEMA PROCESAL PENAL ACUSATORIO. LA ENTRADA EN VIGORDEL DECRETO DE REFORMAS CONSTITUCIONALES PUBLICADOEN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN EL 18 DE JUNIO DE 2008TAMBIÉN DEPENDE DE LA EMISIÓN DE LA DECLARATORIA A QUEALUDEN LOS ARTÍCULOS SEGUNDO Y TERCERO TRANSITORIOSDEL PROPIO DECRETO, LO CUAL ES DETERMINANTE PARA ELESTUDIO DE CONSTITUCIONALIDAD RELATIVO.El artículo tercero transitorio del Decreto por el que se reforman y adicionan diversasdisposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicadoen el Diario Oficial de la Federación el 18 de junio de 2008, establece que el sistemaprocesal penal acusatorio entrará en vigor al día siguiente al de la publicación del propioDecreto en el medio oficial mencionado, en las entidades federativas que ya lo hubierenincorporado en sus ordenamientos legales vigentes; sin embargo, la vigencia de las citadasreformas también se condicionó a lo previsto en los artículos segundo y tercero transitoriosdel indicado Decreto, en el sentido de que los poderes legislativos deben emitir unadeclaratoria que se publicará en los órganos de difusión oficiales y en la cual se señalaráexpresamente que el sistema mencionado se ha incorporado a los aludidos ordenamientosy, en consecuencia, que las garantías consagradas en la Constitución Federal empezarán aregular la sustanciación de los procedimientos penales. En ese sentido, si un precepto legalrelativo al sistema procesal penal acusatorio se impugna después de la declaratoria referida,es indudable que su confrontación debe hacerse contra el nuevo texto constitucional,pero si la impugnación se realiza con anterioridad a tal declaratoria, la confrontación será3 TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS PENAL Y ADMINISTRATIVA DEL DÉCIMO TERCER CIRCUITO. Amparo enrevisión 444/2008. 14 de mayo de 2009. Unanimidad de votos. Ponente: Javier Leonel Santiago Martínez. Secretario: Juan CarlosHerrera García. 16
11. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva Constitucionala la luz del texto constitucional vigente antes de ser reformado, pues de esa manera todoslos actos de autoridad quedan sujetos a control constitucional4. Entre los aspectos más destacados en el nuevo sistema de justicia penal acusatorioestá la instauración de los jueces de control, cuya existencia se estimó necesaria paravigilar las actuaciones ministeriales y policiacas durante la investigación de los delitos ypara resolver las medidas provisionales que específicamente requieran de control judicial. El Ministerio Público mantendrá la responsabilidad de retener a los detenidos,hasta que sean presentados ante el juez de la causa con motivo de la acusación. Así, en consonancia con los derechos de toda persona imputada y los de la víctimao del ofendido que enuncia el artículo 20 constitucional, corresponderá a los jueces decontrol vigilar, controlar, avalar y, en su caso, descalificar las acciones llevadas a cabo enla etapa de investigación a fin de que se sujeten a reglas más exigentes desde el punto devista jurídico, lógico y de respeto a los derechos humanos. Esto es de suma importancia, porque el contenido, interpretación y alcances de lareforma constitucional en materia penal no pueden ser disociados, en absoluto de otrasdos reformas constitucionales promulgadas a mediados del presente año en materia deamparo y derechos humanos. Gracias a la reforma a los artículos 94, 103 y 107 constitucionales publicadas elpasado 6 de junio, el juicio de amparo se actualizará, siendo más ágil y accesible para losindividuos, y esto le permitirá recobrar su esencia, es decir, evitar los abusos de poder ygarantizar el régimen de libertades. Del mismo modo, y estrechamente ligada con la anterior, es la reforma quemodifica la denominación del Capítulo I del Título Primero y reforma diversos artículosconstitucionales, y que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el pasado 10 dejunio. Mediante la armonización de nuestra “ley de leyes” con los tratados internacionalesen materia de derechos humanos se ha logrado disipar cualquier duda. Todas las autoridades, incluyendo por supuesto a los juzgadores federales, estánobligadas a promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, debiendotomar en cuenta los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad yprogresividad. En suma, la Ley Fundamental existe y se reforma, prioritariamente, paraque nada esté por encima de la protección a los derechos humanos. Debemos reiterar que nuestros esfuerzos, deben acompañarse por el trabajo de losotros poderes de la Unión y los demás niveles de gobierno. Y si bien ya son nueve las entidades federativas que presentan avances en laimplementación del nuevo sistema de justicia penal, el tiempo avanza inexorablementepor lo que debe ratificarse y redoblarse el compromiso en las demás entidades federativaspara ir a la par en este trabajo de importancia histórica para el ordenamiento jurídico denuestro país. El ordenamiento jurídico en los albores del siglo XXI debe ser sensible yperceptivo a las nuevas coyunturas. Por tanto, la Constitución, como documentovivo y dinámico, muestra su congruencia temporal y consistencia al ir acorde con las4 Amparo en revisión 334/2008. 3 de diciembre de 2008. Cinco votos. Ponente: Sergio A. Valls Hernández. Secretario: Juan Carlosde la Barrera Vite. 17
12. características cambiantes de la sociedad y al ir de la mano de las nuevas realidades. La reforma al sistema de justicia penal no puede anquilosarse en el idealismo, sinoque, siguiendo a Hesbert Benavente, como sistema que descansa en la realidad social,la justicia penal y el proceso penal, debe humanizarse, tomando en cuenta que lo quese le pone a su conocimiento es un conflicto intersubjetivo a raíz de la comisión de unilícito penal donde los involucrados esperan un marco de discusión y respuesta eficientey protectora, para sus intereses o expectativas. Dentro de la amplia gama de temas que integran la agenda de la reforma judicial,la justicia penal ocupa un lugar destacado, y propicia un amplio y enriquecedor debate,no sólo en los ámbitos académico y legislativo, sino, principalmente, en la sociedad. La justicia penal le importa a la gente, y al ser uno de los elementos más delicadospara la articulación del sistema de justica, la calidad de su funcionamiento incidedecididamente en la percepción ciudadana sobre el Estado de Derecho. No podemos sino estar de acuerdo con el señor Ministro Sergio Valls, representantede la Suprema Corte de Justicia de la Nación ante el Consejo de Coordinación para laImplementación del Sistema de Justicia Penal Acusatorio, cuando dice que el reto denuevo sistema de Justicia Penal Acusatorio en México es dar mayor transparencia a losprocesos judiciales, garantizar la reparación del daño a la víctima u ofendido, enfatizarel respeto a los derechos humanos y dotar de más y mejores instrumentos para combatira la delincuencia. Reitero al señor Ministro Valls, mi reconocimiento por su infatigable labor entorno a la difusión e impulso a la reforma penal. Del mismo modo, este reconocimiento es extensivo al señor Consejero de laJudicatura Federal, magistrado Oscar Vázquez Marín, representante del Consejo antela propia instancia de Coordinación de la Implementación de la Reforma en MateriaPenal, quien hace un oportuno llamado a promover entre todos los actores jurídicosel conocimietno de los nuevos valores, principios, conceptos e instituciones jurídicasque les permita adquirir los conocimientos, habilidades y actitudes necesarias paradesempeñar adecuadamente el rol que nos corresponda. Estamos frente a un proceso irreversible. Nuestro país ha abierto sus puertas aun nuevo sistema que apunta a la oralidad en los juicios y todo lo que ello implica deacuerdo a los principios que lo rigen. Todos los que estamos inmersos en el sistema de justicia, tenemos unaresponsabilidad compartida para dar cumplimiento a los postulados constitucionales. La reforma implica un cambio de paradigma que los jueces federales estamosdispuestos a entender y asumir, por lo que hemos dado inicio a una etapa más en lacapacitación de los jueces de Distrito y magistrados de Circuito, a fin de auxiliarlos aadquirir nuevas habilidades y consolidar su preparación profesional, en aras de que lareforma penal cristalice.Ministro Juan N. Silva MezaPresidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nacióny del Consejo de la Judicatura Federal 18
13. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva ConstitucionalPRESENTACIÓNLa Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Consejo de la Judicatura Federal,en coordinación con la Secretaría Técnica del Consejo de Coordinación para laImplementación del Sistema de Justicia Penal (SETEC), a través de la Dirección Generalde Casas de la Cultura Jurídica y del Instituto de la Judicatura Federal, programaronla realización del Diplomado denominado: El Nuevo Sistema Penal Acusatorioen México desde la Perspectiva Constitucional, con el afán de dar continuidad alproceso de implementación de la reforma constitucional en materia penal de 18 dejunio de 2008 en el sistema jurídico mexicano, evento que se llevó a cabo del 22 demarzo al 5 de septiembre del año en curso, mediante cuarenta sesiones impartidas en elauditorio principal del Instituto de la Judicatura Federal: Escuela Judicial, trasmitidassimultáneamente a nivel nacional a 40 extensiones del propio Instituto, así como a 45Casas de la Cultura Jurídica; sesiones que a su vez fueron retransmitidas a través delCanal Judicial. Dicho Diplomado contó con el aval académico de la SETEC, y estuvo dirigido amagistrados de Circuito, jueces de Distrito, secretarios de Estudio y Cuenta, secretariosde Tribunal, secretarios de Juzgado, Defensores Públicos Federales, Asesores JurídicosFederales, actuarios judiciales, oficiales administrativos y demás servidores públicos delPoder Judicial de la Federación; así como a servidores públicos de los Poderes Ejecutivo,Legislativo y Judicial de las Entidades Federativas, abogados postulantes, Barras yColegios de Abogados, docentes y estudiantes de Derecho en general. En esta actividad académica de alcance nacional, se contó con la valiosa participaciónde treinta ponentes relacionados con la materia, quienes abordaron distintos temas quederivan de la reforma al sistema de Justica Penal, a los cuales les fue extendida una cordialinvitación para presentar una versión escrita del tema expuesto, con la finalidad deintegrar un documento en el que se plasmaran sus interesantes exposiciones. En ese contexto, la presente obra recopila los trabajos de los dieciocho ponentesque atendieron la invitación, misma que fue editada por el Consejo de la JudicaturaFederal, lo anterior, con el objeto de aportar un elemento más que contribuya adifundir y construir las bases del conocimiento sobre los conceptos, instituciones yprocedimientos claves del nuevo sistema de justicia penal, que puedan ser de utilidada los diversos actores del sistema jurídico interesados en dichos temas, así como a lasociedad en general. Asimismo, las treinta videograbaciones que conforman el total delas ponencias del diplomado están a la disposición de quien las quiera consultar en laspáginas de internet tanto de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (www.scjn.gob.mx)como del Consejo de la Judicatura Federal (www.cjf.gob.mx). MINISTRO CONSEJERO LICENCIADO SERGIO A. VALLS HERNÁNDEZ ÓSCAR VÁZQUEZ MARÍN FELIPE BORREGO ESTRADAREPRESENTANTE DE LA SUPREMA CORTE REPRESENTANTE DEL CONSEJO SECRETARIO TÉCNICO DEL DE JUSTICIA DE LA NACIÓN, DE LA JUDICATURA FEDERAL, CONSEJO DE COORDINACIÓN EN EL CONSEJO DE COORDINACIÓN EN EL CONSEJO DE COORDINACIÓN PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL SISTEMA DE JUSTICIA PENAL SISTEMA DE JUSTICIA PENAL SISTEMA DE JUSTICIA PENAL 21
14. CAPITULO 1Introducción y Características Generales del Nuevo Sistema de Justicia Penal
15. Introducción y Características Generales del Nuevo Sistema de Justicia Penal José Nieves Luna Castro
16. MAGISTRADOJosé Nieves Luna CastroCatedrático de Derecho Penal y Constitucional; magistrado integrante del SegundoTribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito.Es egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Guadalajara y cuenta conel título de Doctor en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México, asícomo por la Universidad de Sevilla, España.Ha sido docente en universidades nacionales e internacionales y es autor de los libros:“El concepto del Tipo Penal en México”, “La Suprema Corte como Órgano de legalidady Tribunal Constitucional”, “Los derechos de la víctima y su protección en los sistemaspenales contemporáneos mediante el juicio de amparo”, “La aplicación de las penas enMéxico” y “El delito Ecológico de efectos transnacionales”.Se ha desempeñado como Agente del Ministerio Público en el Estado de Jalisco; JuezOctavo de Distrito en Materia Penal en el Estado de Jalisco y actualmente es Magistradodel Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito, en Toluca,Estado de México.
17. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva ConstitucionalPRIMERA PARTEIntroducción al estudio y análisis del Sistema Acusatorio AdversarialI. Justificación e introducciónLa reforma del año dos mil ocho generó diversas actuaciones por parte del PoderJudicial de la Federación; ha habido también reformas de carácter local, donde seimplementaron sistemas distintos, algunos incursionando en la oralidad pero sin serjuicios acusatorios en el sentido estricto; en algunos casos, por ejemplo, se hablaba dejuicios “predominantemente orales”1, en los que, por cierto, en ocasiones simplementese trataba de una especie de juicio sumarísimo a partir del auto constitucional, pasandode manera opcional a un procedimiento de tipo verbal o a un procedimiento de tipoescrito. Esto ni se asemeja a lo que en un sentido estricto sería un juicio acusatorio,lo que revela uno de los primeros problemas que podríamos advertir, como es el deidentificar la oralidad con el juicio acusatorio oral y, a su vez, confundir la etapa de juicioacusatorio oral con lo que es en realidad un sistema acusatorio integral. Pues bien, estetipo de realidad problemática es lo que lleva a justificar un mecanismo de coordinaciónque podría, por primera vez a nivel nacional, sentar las bases elementales, los principiosesenciales de lo que la reforma constitucional de junio de dos mil ocho pretende. La reforma constitucional aspira a la integralidad de un nuevo sistema de justiciaen México, más allá de posibles interpretaciones de carácter local o de divergencias quepodrían surgir de interpretaciones contradictorias. Por eso es que en este curso se habla del “Nuevo Sistema Penal Acusatorio enMéxico desde la Perspectiva Constitucional”, pues se atiende el común denominadorde esta reforma, que es el carácter general que deriva de su programación desde laConstitución Política de los Estados Unidos Mexicanos2, de tal manera que al tratarsedel establecimiento de una serie de principios rectores más allá de las diferencias quepuedan establecerse de carácter local, el sistema acusatorio penal que se pretende enMéxico es único y esa uniformidad requiere de un esfuerzo a nivel nacional en el queobviamente estemos involucrados todos los operadores del sistema y la sociedad misma,de manera que lo que persigue el curso es precisamente iniciar desde la delineaciónde fundamentos esenciales y desde la explicación sencilla del porqué de la reformaconstitucional. Este curso no es para especialistas, se ha abierto de manera muy amplia,de modo que su finalidad es homologar la introducción a un conocimiento con términosbásicos y fundamentales a partir de los cuales la construcción de ese nuevo sistema se iráelaborando, se irá logrando día a día. Como introducción general habría que partir de la aludida justificación, referenteal porqué del curso y por qué diseñarlo desde la perspectiva constitucional. Ahora bien, al margen de que existan algunas entidades de la República que están1 Uno de los procedimientos modificados de características similares fue el del Estado de México, de vigencia intermedia y previa ala más reciente modificación de 2010.2 Según decreto de reforma publicado en el Diario Oficial de la Federación el 18 de junio de 2008. 27
18. aplicando ya sistemas acusatorios más o menos allegados a los contenidos de un modelopuro, el caso es que al final de cuentas el sistema acusatorio que se pretende tendrá queser redefinido desde la perspectiva constitucional, exigible para todo el sistema mexicano,esto es, adaptado a nuestra estructura constitucional. Existen países latinoamericanos quehan hecho esta transformación de llevar a sus sistemas la implementación de los juiciosorales o sistemas de corte acusatorio, pero algunos tienen determinadas instituciones quenosotros no tenemos, así como nosotros tenemos otras que ellos no tienen. Es el caso del juicio de amparo, por ejemplo, que no existe en la mayoría de losotros países objeto de comparación, o al menos no existe como en México; y habría unaprimera pregunta sobre esto: ¿la implementación de juicios acusatorios y orales debellevar a la supresión del juicio de amparo? ¿El llamado juez de garantías debe entendersecomo una sustitución a lo que hoy en día es un juez de Distrito en Materia de AmparoPenal? Este tipo de planteamientos fueron comunes en un principio y puede haberquienes sigan teniendo esas dudas respecto de cuál es el alcance que va a tener elsistema acusatorio en relación con el amparo y respecto de las denominaciones y lostérminos que se utilicen. Pues bien, la justificación del curso estriba precisamente enque sólo desde la perspectiva constitucional se puede realmente empezar la búsqueda deun sistema acusatorio mexicano con identidad propia, un sistema acusatorio ad hoc ocontextualizado a la estructura constitucional que subsiste en el país y que no puede serignorado por las legislaturas ordinarias (de carácter federal o local). Así, en respuesta a las preguntas anteriores debe recordarse que el amparo no hadesaparecido ni se advierte en condiciones de desaparición, lo cual significa que el nuevoproceso acusatorio debe de funcionar de tal forma que ambas instituciones operen demanera funcional, y esa es precisamente la complejidad que probablemente nuestrosistema representa para académicos u observadores de otras latitudes, pero que en el casonuestro es consecuencia indiscutible de la conformación constitucional que nos rige. Otro ejemplo de esta situación peculiar es el tema del “auto de vinculación aproceso”, que tampoco existe en las etapas estructurales características de los sistemasacusatorios de corte tradicional pero sí existe en México, porque nuestro Constituyentelo mantiene como una intencional prolongación de la garantía prevista en el artículo 19constitucional. En mi opinión esto revela una exigencia adicional en cuanto a un contenidomínimo de acreditación probatoria para involucrar a una persona en un proceso penal.El que esta exigencia exista en México y no en otro país no significa necesariamenteque sea mejor o sea peor, significa que es acorde a la actualización que el Constituyentemexicano le ha querido dar a este nuevo sistema de justicia. Respecto de aquellos que opinan que el juicio de amparo no debiese existir enfunción de la operatividad del sistema acusatorio3, yo diría lo siguiente: El juicio deamparo es un mecanismo de protección, es una “garantía” dentro del contexto del3 Esto se quiere dejar sólo como un planteamiento anticipado para justificar la existencia misma del curso. 28
19. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva ConstitucionalDerecho Procesal Constitucional para garantizar determinado sector de vulneración delos derechos constitucionales, es una “garantía” para restituir en el goce de derechosfundamentales dentro del contexto al que el maestro Fix-Zamudio llama la “defensa de laConstitución”4; bueno, si esto es así, y si esto ya existe así en México, y además criticamosel sistema tradicional penal por ausencia de suficientes garantías, por deficiencias en elrespeto a los derechos fundamentales y por ciertos abusos por parte de las autoridadesde investigación o instrucción, y se opta por incorporar otro sistema que se dice másgarantista en aras de mejorar, ¿acaso tendríamos que dejar a un lado lo que ya de porsí constituye un mecanismo de protección en el tema de los derechos fundamentales?Creemos que no, pues a lo que se aspira en este caso es a la existencia de un nuevosistema acusatorio penal sin necesidad de renunciar a las instancias de garantías que yatenemos, sino buscando una forma en que puedan funcionar de manera eficiente; no setrata, claro, de que el amparo obstaculice el sistema penal, pero tampoco significa que elsistema acusatorio deba carecer de control constitucional para que las autoridades haganlo que les plazca so pretexto de la reforma. No, no debe aceptarse tal interpretación, almenos de acuerdo con lo que en nuestra Constitución se sigue plasmando hoy por hoy. En México, el nuevo sistema no se ha depurado aún, sin embargo, lo que seha hecho en algunas entidades es algo digno de reconocer y, en muchos casos, derecomendable seguimiento porque contiene disposiciones adecuadas y suficientementeviables, a pesar de que en otros supuestos, tal vez de acuerdo con los criterios rectoresde la Constitución, puedan existir deficiencias o incongruencias, pero eso estará pordefinirse. Este curso, pues, pretenderá aclarar qué es lo que al respecto nuestra Constituciónestablece; claro que esto generará debate, pero se trata de contribuir en la búsquedaconstante para el mejor desarrollo de todo el sistema de justicia, y ese sistema sólo sepodrá ir conformando en la medida en que la sociedad en su conjunto, y en especiallos operadores del sistema, realmente le den la seriedad e importancia que le atañe. Larazón fundamental por la que este curso tiene esta sede e interviene el Poder Judicialde la Federación es porque, necesariamente, en un país de corte federal como Méxicola Corte Suprema está llamada a protagonizar el liderazgo necesario para que el sistemapueda implementarse a nivel nacional fortaleciendo la seguridad jurídica como derechofundamental.5 En México la seguridad jurídica tiene como uno de sus fundamentales pilareslos criterios de jurisprudencia, pues la diversidad de códigos e interpretaciones en elsistema mexicano suele requerir de su indispensable acotamiento a través de los criteriosjurisprudenciales que la Suprema Corte de Justicia de la Nación emite como MáximoTribunal constitucional, de esa manera se garantiza por igual el acceso al debido procesopenal en toda la República. El tema de los derechos fundamentales dentro de un debido4 Fix-Zamudio, Héctor, Introducción al Estudio de la Defensa de la Constitución en el Ordenamiento Mexicano, 2ª edic., México, ed.Cuadernos Constitucionales México-Centroamérica, UNAM-Corte de Constitucionalidad de Guatemala, 1998, pp. 19 y ss.5 En cuanto a la importancia superlativa que estimamos corresponde a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el caso deMéxico, para garantizar la seguridad jurídica en el sistema de justicia de todo el país, cfr. Luna Castro José Nieves, La Suprema Cortecomo órgano de legalidad y Tribunal Constitucional. Análisis de sus funciones y de la trayectoria de su transformación. Porrúa,México, 2006, pp. 83 y ss. 29
20. proceso penal es un tema de máxima importancia, es un tema de derechos humanosfundamentales, y si en este país el órgano máximo encargado de resolver sobre derechosfundamentales y sobre constitucionalidad es la Suprema Corte de Justicia de la Nación,no podría entonces desconocerse esa necesaria intervención. Con esto lo que quiero decir es que los contenidos definitivos de lo que vamos aentender en el nuevo proceso, por ejemplo respecto del auto de vinculación a procesoo a cómo se debe comprender un determinado principio, el tema de la prueba o todosaquellos que en lo sucesivo se presenten, tendrán que acotarse con ese contenidouniforme desde la perspectiva constitucional como base de la seguridad jurídica en esamateria y en todo el país. Por lo pronto, evidentemente habremos de vivir una épocade transformación y de pluralidad de criterios que en el sistema mexicano acuden ala vía de la contradicción y resolución potencial de criterios, de ahí lo importante desentar unas bases mínimas a partir de las cuales, desde la perspectiva constitucional, losgobernados del sur, del norte o del centro tengamos un lenguaje común respecto decuáles son nuestros derechos esenciales en materia del debido proceso penal reconocidosen la Constitución. La reforma constitucional de junio de dos mil ocho, en su artículo 9° transitorioestablece la creación de la Secretaría Técnica del Consejo para la Implementación de lareforma y en ese consejo participan diversas instituciones. Por lo que hace al Poder Judicial Federal participan la Suprema Corte y elConsejo de la Judicatura, de manera que este Consejo Técnico es un organismopluriinstitucional que tiene legitimación constitucional para aplicar medidas tendientesa la implementación. No se trata simplemente de observar cómo en cada localidad o en cada ámbito,sea local o federal, se hacen los esfuerzos respectivos y aislados por cumplir con lareforma, sino que la legitimación a la que nos estamos refiriendo exige también elestablecimiento de programas y de actividades específicas para la difusión de criterioshomologados, la capacitación y la certificación posibles, por eso es muy importanteconocer la legitimación constitucional de estos esfuerzos, pues es en ese contexto que lasinstituciones implicadas autorizaron la organización de un curso fundamental sobre losaspectos más esenciales del sistema acusatorio, por ser las bases elementales respecto a lascuales cabrá cualquier tipo de reflexión posterior. La Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Consejo, desde el interior dela institución, han establecido a su vez consejos de carácter asesor en los que se haninvolucrado servidores públicos del fuero federal, representantes de la academia,representantes de la sociedad civil, etcétera. Dentro de esos trabajos, uno de los que seaprobaron el año pasado fue el llamado “Proyecto Fletcher”, que consistió en autorizarel envío de 110 juzgadores, tanto federales como locales, para que fuesen a tres países(Estados Unidos, Colombia y Chile). Fletcher se llama un Instituto de Cambio Culturalque pertenece a la Universidad de Tufts, en Boston, Massachusetts, y tiene un programade cambio cultural que se considera único en el mundo y que es utilizado comosoporte para la implementación de cambios de sistemas jurídicos, de manera que en eseproyecto los jueces que tuvieron la oportunidad de acudir participaron en la finalidad 30
21. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva Constitucionalde comparar vivencialmente la forma en que los tribunales operan en dichos países, quetienen sistemas de corte acusatorio. Obviamente en el caso de Estados Unidos comomodelo más original de corte sajón, y en el caso de Chile y de Colombia por ser paísesmás cercanos a la idiosincrasia latinoamericana y que están experimentando, con unpoco de anticipación respecto de nosotros, la transición al sistema acusatorio y oral. Esto confirma el necesario liderazgo constitucional del Poder Judicial de laFederación como un presupuesto para la implementación de la reforma integral enMéxico, porque los contenidos que constitucionalmente se asignen en cada sistema a cadauno de los temas generadores de debate, van a depender finalmente de la interpretaciónconstitucional de los tribunales facultados para ello en cada país. ¿Es procedente el amparo contra el auto de vinculación a proceso o no lo es? ¿Cuáles la finalidad y el alcance del auto de vinculación a proceso? ¿Cuáles son las exigenciasen cuanto al registro en el sistema de justicia mexicano, debe haber videograbación osólo grabación de audio? Estos son sólo algunos de los debates que ya se suscitan, entremuchos otros. Hay quienes opinan, por ejemplo, que un auténtico sistema acusatorio nodebe tener dos instancias porque la inmediación se rompe con la existencia de recursos,pero en realidad vemos cómo algunos países, no obstante, adoptan su respectivo sistemay establecen mecanismos para tratar de satisfacer, por un lado, el principio de mediación,pero al mismo tiempo otro principio que también es fundamental, el del acceso a losmedios de impugnación. De acuerdo con todo esto, resulta entonces que si en este momento quisiéramosdefinir cómo es el sistema que la reforma constitucional de junio de dos mil ochoimplementó, cómo es el sistema acusatorio en México, la respuesta, en mi opinión,tendría que ser variable, pues dependería de muchas perspectivas diferentes. Si vamos a Oaxaca, al Estado de México, a Nuevo León o a Chihuahua, o acualquier entidad donde se han tomado determinados modelos, la respuesta puede tenerun contenido más o menos definido, pero si lo vemos desde el ángulo constitucionalprobablemente hubiera discrepancias e incorrecciones. Existen Estados de la Repúblicadonde ya está funcionando el sistema, pero otros donde no, y qué pensar de un sistemaque ya está funcionando pero con permanencia aún de disposiciones legislativas que enrealidad ya no son compatibles con este nuevo sistema, y que sin embargo en muchoscódigos prevalecen. ¿No estaremos en presencia de una normatividad inercial dondeúnicamente se imita o traslada el contenido de un sistema acusatorio ajeno, pero sinrevisar todas las implicaciones consecuentes? ¿Cómo podemos hablar de que estamosen un sistema acusatorio cuando uno de sus principios fundamentales es el acceso alos derechos de la defensa y presunción de inocencia y sin embargo en la sentencia,por ejemplo, se dice que por no haber acreditado la buena conducta “positiva” (aúnsin contar con antecedentes) no se tiene derecho a ningún beneficio, imponiéndosela prisión? Además, ¿cómo interpretar esto si el sistema acusatorio pretende evitar eluso abusivo y la saturación de las prisiones y no obstante, con la presencia de normasincongruentes, no se contribuye a ese fin? El sistema prevé otro tipo de instituciones, como el principio de oportunidad,el juicio abreviado, salidas alternas para la solución de conflictos, etcétera, es decir, el 31
22. sistema es mucho más que simplemente los juicios orales e implica la coexistencia deestos criterios y mecanismos con sujeción al control judicial. El fin de la reforma no es simplemente cambiar los juicios escritos en verbales,eso no tendría ningún sentido. La eficacia del sistema abarca la difusión de diversasideas, la educación, así como crecimiento en algo tan elemental como es la cultura de lalegalidad, y esa cultura opera de maneras distintas en los diferentes países. También debe aclararse cuáles son las verdaderas posibilidades y alcances delnuevo sistema, pues una idea tergiversada puede llevar a una incorrecta sensación defracaso o a una expectativa inalcanzable. Se han emitido comentarios de funcionariosde alto nivel que expresan ideas como la siguiente: “Esto de los juicios orales tal vez nofuncione, porque no ha bajado la criminalidad”. ¿Acaso el sistema acusatorio tiene como única o principal finalidad reducirla criminalidad? No, claro que no, es un cambio de las reglas del procesamiento enbeneficio de las expectativas de un Estado de derecho democrático, donde la personaque sea señalada como delincuente (lo sea o no) tenga al menos un proceso justo entérminos de la legalidad; obviamente esto no significa inclinar la balanza a favor dela delincuencia, pero tampoco que el proceso en sí mismo va a solucionar todos losproblemas multifactoriales que generan o incrementan la criminalidad. El curso pretende generar una difusión de la amplitud real del sistema, que vayamás allá de lo estrictamente técnico al problema del planteamiento de la cultura de lalegalidad, y esta parte introductoria, que es probablemente lo más elemental, es tambiénla que nos tiene que llevar a la reflexión subsecuente de lo más importante.II. ¿Por qué y para qué la reforma?Definitivamente no consiste únicamente en convertir lo escrito en verbal, esa no esla finalidad de la reforma, pero ¿cuál es la razón que condujo a ella? Hace varios añosse encargó a un organismo internacional dependiente de la Organización de EstadosAmericanos6 un dictamen sobre la evaluación y diagnóstico del estado de la justicia penalen México, en ese dictamen se determina, en primer lugar, que una de las dificultadespara hablar de un diagnóstico certero sobre el estado de la justicia es el hecho de queno existen datos, no existen estadísticas uniformes, confiables y generalizadas, pero noobstante eso, se puede tener acceso a ciertos datos que, aunque aislados, reflejan unestado crítico, a saber: 1. En cuanto a etapas del procedimiento, el sistema mexicano presentó una marcadacaracterística: la excesiva concentración de facultades en manos del Ministerio Público y6 Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), organismo internacional perteneciente a la Organización de Estados Ameri-canos, a quien por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se encomendó desarrollar un proyecto de investigación paracontribuir a la adecuada implementación de la reforma penal por parte del Poder Judicial de la Federación. Estos resultados se anali-zan detalladamente en la publicación editada por el Máximo Tribunal de constitucionalidad del país, cfr. Suprema Corte de Justicia dela Nación y Consejo de la Judicatura Federal, El Sistema Penal Acusatorio en México: estudio sobre su implementación en el PoderJudicial de la Federación, 2008, pp. 17 y ss. Cfr. también S.C.J.N. El Sistema de Justicia Penal en México. Retos y Perspectivas,México 2008, pp. 599 y ss. 32
23. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva Constitucionalen la etapa de averiguación previa, la cual se considera una fase que algunos denominanel “corazón de la impunidad”7. ¿Por qué?, porque permite, dado esa concentración defacultades reconocidas, que los casos que llegan a los tribunales sean selectivos, sean sóloalgunos y ése es uno de los grandes problemas de la percepción ciudadana de impunidadrespecto a la justicia en México. De cada cinco delitos se dice que se denuncia uno, estamos hablando de 20%; decada cien asuntos penales se logra hacer comparecer al inculpado en 51% de los casos; yde cada cien averiguaciones, sólo veintiséis se concluyen; si sumamos esto, quiere decirque la posibilidad de que un presunto delincuente llegue a ser juzgado y sentenciadoes de 2.7%. Entonces, desde esa perspectiva la averiguación se convierte en un filtrode impunidad porque se frena la posibilidad de acceso a la justicia desde una visiónvictimológica. Según ese dictamen, una de las razones son las cargas de trabajo.8 El otro factor negativo de la averiguación previa que se destaca en el informe9es la ineficiencia en la investigación y, según ese dictamen, algunas de las razones sonla falta de entrenamiento, de capacitación para la investigación, de incentivos para laprofesionalización en la investigación y la corrupción. 2. Según el mismo informe, otra de las cuestiones que se debatieron como parte delproblema del sistema de justicia que llevó a la reforma es el tema de la preinstrucción, puesla averiguación con esas peculiaridades llega en el sistema tradicional al órgano judicial queapertura esa etapa, ¿y qué sucede?, bueno, que el término constitucional es un términoreducido y, en opinión de varios teóricos, esta situación, con todo y la ampliación a lasciento cuarenta y cuatro horas, llevaba a que el juez, en realidad, al resolver el términoconstitucional se basaba también en el contenido de las pruebas de la averiguación. El resto del procedimiento penal se veía caracterizado con cuestiones como lassiguientes: la confusión entre inmediación e inmediatez. La inmediatez en nuestro mediose ha desarrollado jurisprudencialmente como un criterio conforme al cual se le asignamás valor a aquella prueba más cercana en tiempo a los hechos; eso es la inmediatez, untema de temporalidad. La inmediación, en cambio, es un tema de conexión, de cercanía,de autenticidad en cuanto a que el juez perciba directamente la prueba y no a través deintermediarios o delegados. Se dice que este criterio de la inmediatez, aunado al hechode la prevalencia de la averiguación previa y a lo que se conoce como el principio depermanencia de prueba, que es aquél conforme al cual las pruebas inicialmente recabadasperduran con valor obligatorio durante todo el proceso (lo que ocurre en el sistematradicional), dan matiz inquisitivo y crítico al sistema tradicional mexicano. Vale la confesión porque fue obtenida en tiempo, porque no se justificó laretractación; vale la primera declaración del testigo de cargo; vale la primera declaraciónde la víctima, etcétera. Dar validez a la confesión recabada en la averiguación previa es7 Zepeda Lecuona, Guillermo, La investigación y la subversión de los principios del subsistema penal en México, “Project on Re-forming the Administration of Justice in México”, Center for U.S.-México Studies, Universidad de California, San Diego, citado enS.C.J.N. El Sistema Penal Acusatorio en México…, op. cit., p. 20.8 Idem.9 Ibidem., pp. 21 y ss. 33
24. una forma de legalizar la ausencia de inmediación y tal vez es una forma de imposibilitaral juez de ser realmente lo que debe ser, alguien que juzgue una prueba percibida demanera directa. Estas situaciones, en apretado resumen y conforme al dictamen del que estamoshablando, provocaron la conclusión de que el sistema penal tradicional en México eraun sistema injusto e ineficaz. Ineficaz por los pobres números de aplicación y resolución efectiva de casos.Injusto desde el punto de vista cualitativo, porque la falta de observancia de determinadosprincipios impedía el ejercicio pleno de los derechos, tanto del procesado como, en sucaso, desde la perspectiva de la víctima (presunción de inocencia, defensa adecuada,publicidad, inmediación, etc.). 3. Se deben reconocer también como factores que impulsaron las reformas tanto elcarácter influyente de los compromisos internacionales –pues en Latinoamérica Méxicose estaba quedando rezagado en ese aspecto10– como la necesaria modernización de lossistemas penales en el contexto de las sociedades contemporáneas y conforme a un granlistado de instrumentos internacionales que comprometen a nuestro país desde hacemuchos años, debiéndose tomar en cuenta también las recomendaciones que por partede la Organización de las Naciones Unidas se han emitido.11 4. Restaría mencionar que la opinión de la sociedad es muy importante. Lapercepción que la colectividad tiene sobre el sistema de justicia penal en México noes nada favorable; en esa medida, resulta indudable que también constituye uno de losfactores que influyó en esta reforma. Pero ¿para qué la reforma?, ¿qué es lo que realmente puede pretender? Más alláde las iniciales exposiciones de motivos (de las que únicamente puede tomarse lo queresulte congruente con el texto finalmente aprobado), creemos razonable deducir queesa finalidad se obtiene de la conjunción armoniosa de las instituciones y principiosconstitucionales que programáticamente se asignan al nuevo sistema con un idealde operatividad funcional y sistemática, o, dicho en otras palabras, lo que la reformapretende es lograr la conformación de un sistema integral nacional propio de un Estadode derecho donde se respeten de mejor manera los derechos de todos los involucrados,esto es, el procesado, la víctima y los intereses de la sociedad en su conjunto. Por consiguiente, al tratarse de la Constitución Política de los Estados UnidosMexicanos esa finalidad no puede ser sectorizada, pues es a nivel nacional y persigue unmejor acceso a la garantía del debido proceso con evidentes fines de más igualdad. Se trata de una garantía fundamental y, por lo tanto, conforme al sistema constitucionalmexicano hay una legitimación indiscutible para los tribunales constitucionales en cuantoa definir cuál es el contenido de esa garantía del debido proceso.10 Por cuanto hace a un resumen de la experiencia del sistema acusatorio en América Latina, vid. Sánchez Zepeda, Juan Rodolfo,en Fundamento del Sistema Acusatorio y perspectiva de su implementación desde la experiencia latinoamericana, serie Estudiosjurisprudenciales, número 3, ed. Suprema Corte de Justicia de la Nación, México, 2010, pp. 27 y ss.11 Se han emitido varios informes donde la ONU realiza recomendaciones a nuestro país en materia de justicia (1986, 1988, 1994,1999 y 2010). 34
25. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva Constitucional El sistema al que se aspira, como dice el consejero Vázquez Marín12, no se agotasólo en los juicios orales, lo que pretende nuestra reforma es la implementación deun sistema de justicia y ese sistema abarca medios alternos de solución de conflictos,cultura de legalidad, capacitación de todos los operadores; implica el reconocimientoy operatividad racional de los derechos de la víctima, entre muchos otros aspectospendientes de redimensionar. La finalidad del curso incide en ese gran propósito, al menos en cuanto afincar las bases de los requerimientos de reflexión y capacitación desde la perspectivaconstitucional; es decir, dejar muy en claro el impostergable reconocimiento de lanecesidad de reflexionar sobre la obtención de una estructura sistemática acorde alas necesidades de nuestro país con características propias (ventajas o desventajas,fortalezas o debilidades) y a partir de ahí, la ineludible urgencia de capacitación comobase fundamental de la implementación, una capacitación en la que tenemos que estarinmersos todos, conforme a los contenidos de un nuevo y diferente sistema que día a díase irá conformando.SEGUNDA PARTECultura y sistemas penales, ¿cómo y por qué funcionan en cada país?I. La importancia de la influencia culturalEl segundo de los temas se refiere precisamente a la relación entre cultura y derecho.La trascendencia no sólo en el ámbito estrictamente penal, sino en el sistema jurídicode que se trate, tiene necesaria e ineludible vinculación con el sistema cultural del queemerge y en el que se desarrolla. El problema cultural está inmerso en diferentes ámbitos, no nada más en lojurídico, y particularmente en lo penal; incide también en lo político, económico ysociológico de una determinada sociedad, de manera que hablar de cultura es buscarel fondo del origen de las cosas y de las características que luego se ven reflejadas en losdeterminados sistemas jurídicos. Dicen algunos autores, por ejemplo, Günther Jakobs13,que el sistema penal es como una “tarjeta de presentación de la sociedad”, de maneraque en el sistema de los Estados Unidos de Norteamérica, o de un país europeo, vamosa ver que las instituciones están plasmadas con base en la forma de pensar de la gente queahí se desenvuelve y para la cual está dirigido ese determinado sistema. En el curso del programa “Fletcher”, uno de los profesores, el Dr. MiguelBasañez, hablaba de sus experiencias como estudiante en Europa y de la importancia ycredibilidad que se da a las manifestaciones de las personas, pues queda bajo su respectiva12 Ceremonia de inauguración del Diplomado Sobre el Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio en México desde la PerspectivaConstitucional. Discurso de inauguración, 23 de marzo de 2011.13 Señala como ejemplo que si el sistema penal tipifica y sanciona como delito por lesiones cometidas por brujería, pues ese sistemapenal estará evidenciando el tipo de sociedad de la que proviene y el tipo de cultura que en esa sociedad prevalece. Cfr. Jakobs,Günther, Sociedad, norma y persona en una teoría de un Derecho penal funcional, ed. Cuadernos Cívitas, Madrid, 1996, p. 22. 35
26. responsabilidad. La diferencia está en que hay toda una cuestión cultural detrás de cómoactúan determinadas sociedades, cómo creemos en el otro, cómo confiamos en que elotro nos esté diciendo la verdad o no, o cómo podemos aceptar que alguien sea capaz deseñalar a otra persona como autor de un hecho delictivo, a pesar de saber que no lo es.Desde ahí empieza el cómo tejer el enramado de un sistema jurídico. Los ámbitos de análisis de la cultura pueden ser muy amplios, nosotros vamos a tratar dereferirnos primordialmente a lo vinculado con la cuestión jurídica y hablar de una transformaciónconstitucional que nos conduce a un nuevo sistema de justicia penal en México, lo cual nosdebe llevar a una reflexión al menos genérica sobre los diferentes sistemas que existen14. Se habla de la existencia de cuatro grandes sistemas jurídicos universales: elsistema conocido como “common law”, de corte anglosajón; el sistema de corteromano-germánico o de tradición de Europa continental (el que se dice ha influenciadomucho a la normatividad mexicana); el sistema de los países asiáticos, y los sistemas dederecho derivados de criterios religiosos (como por ejemplo de tipo musulmán). Nose dice que alguno sea mejor que otro, simplemente digo que por lo menos podemoshablar de cuatro grandes sectores de sistematización diferente. Los que nos interesan más para efectos de la comparación entre el sistema en queestamos incursionando y el que se supone estamos tratando de superar son el sistemasajón y el de tradición romano-germánica de Europa continental. En el continente americano, las influencias culturales y jurídicas provienen de lospaíses que generaron la respectiva colonización y consecuente transmisión cultural. Enlas colonias norteamericanas, el derecho que se implantó era un derecho proveniente delsistema sajón inglés, mientras que en los países conquistados por el reino de España el sistemajurídico que se implementó con toda su influencia fue el de corte escrito e inquisitivo,cuyo surgimiento se ubica en la época medieval en Roma y en algunos países en donde sefaculta, bajo criterios de imposición ideológica de los gobernantes, a la investigación y laaplicación férrea de sistemas de justicia. Es claro que sólo trato de hacer una muy apretadasíntesis narrativa, pero el sistema inquisitivo se identifica entonces como el ejercicio de unórgano de Estado que se extiende en representación de quien ejerce el poder, generalmentede carácter monárquico, y por lo tanto se identifica al juzgador como un enviado del rey,como un representante del poder al que se teme por sus excesos y porque bajo esa idea eljuez se convierte en un protagonista de la investigación, que asume además las facultadesde acusación e impone condenas sin la existencia de límites. El sistema de corte anglosajón, por su parte, en la Bretaña, se fue desarrollandocon base en el derecho consuetudinario, particularmente impulsado, en el siglo XII,por un gobernante (Enrique II) que se caracteriza por hacer cosas verdaderamenteimportantes, sentando las bases de lo que hoy en día se conoce como el sistema de losprecedentes (obligatorios o sólo moralmente vinculantes)15, lo que a la larga conlleva a14 Un interesante desarrollo esquematizado de la comparación entre las características de cada uno se contiene en Bardales Lazcano,Erika, Guía para el Estudio del Sistema Acusatorio en México, ed. Magister, México, 2010, pp. 25-41.15 Lo que aquí en México Carlos Arellano García denomina como “la fuerza moral del precedente” por la naturaleza del órgano delque proviene, refiriéndose a la Suprema Corte, cfr. Arellano García Carlos, El juicio de Amparo, ed. Porrúa, 1ª. Edición, México1982. Estos precedentes obligatorios fueron los que a la larga constituyeron el sistema que se traslada a México por cuanto hace alsistema jurisprudencial obligatorio propio del juicio de amparo. 36
27. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva Constitucionaluna gran diferencia desde el punto de vista cultural, pues en este sistema el juez no seidentifica como un representante del Estado, sino como alguien que aplica los criteriospredominantes en la comunidad, donde el carácter consuetudinario se traslada a lalegalización, por parte de los jueces, de lo que la comunidad consideraba correcto; porende, se ve al juez como el que respeta y hace respetar los derechos que la sociedadreconoce. Así, mientras al juez inquisidor se le teme, al juez comunitario que aplicalas normas de convivencia que los ciudadanos consideran válidas se le respeta comoprotector, diferencia que subsiste como base cultural hasta nuestros días, claro, haciendoun gran brinco de lo histórico e irrespetuoso de los detalles, para hacer comprensible ladiferencia de cómo se ve al titular de la judicatura en un país y cómo se ve en otros bajola idea del reconocimiento. Estos son aspectos muy básicos de los sistemas diametralmente considerados,aunque en realidad puede hablarse de un sistema intermedio o mixto. Así, en el inquisitivose tienen todas las facultades sin limitación para investigar, perseguir, acusar y sentenciar,y generalmente es el mismo órgano el que lo hace. No hay división de funciones. Unsistema mixto o acusatorio moderado para algunos sería un sistema ya más característicodel siglo XIX, cuando se logran ciertos avances, como las divisiones que se hacen dela etapa de la averiguación frente a una etapa pública, que es el juicio como tal, peroque mantiene detalles que lo siguen vinculando con aspectos de carácter inquisitivo;el ejemplo más claro, el principio de permanencia de pruebas. Finalmente, el sistemaacusatorio que pretende superar el modelo inquisitivo haciendo nítida la gran divisiónentre quien investiga y quien juzga, buscando el equilibrio de fuerzas entre quien acusay quien se defiende, y acotando la posición imparcial del juez, que no debe inclinarseen beneficio de ninguno de los participantes. Por lo tanto, en un sistema acusatorio lasuplencia de la queja deficiente puede estimarse contradictoria porque suplir en excesolas deficiencias implica desequilibrio, duplicidad por problemas de tiempo, pero, sobretodo, fomenta la incapacitación en el ejercicio de las profesiones. En un sistema acusatorio, en aras de la igualdad de fuerzas, si el órgano técnico deacusación se ejerce por un profesional del derecho, indudablemente que la defensa tieneque ser una defensa adecuada en niveles de capacitación y profesionalización. Estos antecedentes inciden en la problemática para la implementación del sistemaacusatorio, pues es evidente que en un país donde la sociedad está acostumbrada a undeterminado tipo de cultura, será más difícil adaptarse a cuestiones provenientes deculturas distintas.II. ¿Qué vamos a entender por cultura?Existen diversas concepciones de acuerdo con la óptica que se adopte16, yo voy autilizar una definición expuesta por el maestro Basañez, según la cual se entiende como“código de creencias, valores compartidos que se transmiten a través de significados16 Para una revisión amplia e interesante respecto de los diferentes puntos de vista desde los que históricamente se ha tratado dedefinir el concepto “cultura”, véase Pesqueira Leal, Jorge, Cultura y Alienación. Deuda Externa y Sometimiento Económico, ed. PlusUltra, Buenos Aires 1991, pp. 27-31. 37
28. sutiles y subliminales”17. Me parece que contiene un factor fundamental como comúndenominador; la idea de cultura entendida como sistema de valores y creencias que noson estáticos, que son cambiantes, que se transmiten y que se pueden modificar, pues delo contrario, si se parte de la idea de que la cultura fuese inamovible, por ejemplo, notendría sentido hablar de “cambio cultural” y, por ende, de los planteamientos de estecurso. La cultura, pues, no es estática, se desarrolla y modifica, pudiendo ser imitada eincluso impuesta. El maestro Jorge Pesqueira Leal destaca un punto fundamental: el riesgo del“etnocentrismo cultural”18, o sea, la insana creencia de países o sociedades que consideranque sólo su cultura es válida, la mejor, la correcta, adoptando posiciones de negaciónfrente a las demás, pudiendo convertirse en plataforma ideológica para pretenderimponer criterios de dominación cultural (imperialismo cultural) mediante modelos detransformación cultural ajena, a veces bajo intereses de tipo económico transnacional,religioso o de otra clase de rectoría ideológica. Es muy importante aclarar que hablar de cambio cultural sólo implica la recepciónde ideas positivas y convenientes, mas de ningún modo la permisión de llegar a extremosde importar ideologías de tipo etnocentrista. Las culturas son diferentes, por razonesdistintas, y en mucho vale la pena mantener esas diferencias. El que sean diferentes nonecesariamente las hace mejores o peores, pero además, al ser las culturas cambiantes,es perfectamente aceptable imitar a otras culturas aquello que sea objetivamente válido,positivo. El cambio cultural es razonable, pues una cultura inamovible encontraría enesa estatificación su exclusión en el tiempo y en el espacio. Las culturas vivas tienen que evolucionar, pues la dinámica es característica deestos códigos de creencias y valores de los que estamos hablando. Pero esa transformaciónno debe ser producto de la imposición o de tendencias que lleven a desconocer nuestrospropios valores e identidad cultural. Los cambios serán positivos en la medida que loshagamos nosotros mismos por aspiraciones propias, para mejorar nuestra cultura, conmiras a alcanzar mejores niveles de desarrollo y superación como individuos, comosociedad y como nación. Se pueden enfrentar condiciones económicas difíciles y ensituaciones culturales adversas, sin embargo, la modificación en la manera de percibirlos valores o de optar por lo valioso puede transformar no sólo la vida de una persona,sino la de sociedades enteras. Existen estudios que perciben diferencias culturales significativas de acuerdo conlas regiones del mundo y sus factores ambientales, religiosos, históricos y sociopolíticos. Lawrence Harrison, en su libro El subdesarrollo está en la mente19, plasma susestudios comparativos en varios países latinoamericanos evidenciando cómo algunoshan logrado el desarrollo y otros no, y cómo sus tradiciones culturales son distintas puesprovienen de criterios religiosos y económicos que a veces impiden dar verdaderos saltoshacia niveles de crecimiento, tanto individual como de estado-nación.17 Cfr. Basañez O. Miguel, Análisis del desarrollo cultural diferenciado entre los países de América y Europa. Conferencia magistral,Instituto Fletcher, Tufts University, Cambridge Massachusetts, junio de 2010.18 Pesqueira Leal, Jorge, o.u.c. p. 32.19 Harrison, Lawrence E., El subdesarrollo está en la mente, ed. Limusa/Noriega Editores, primera reimpresión, México, 1990, pp. 197 y ss. 38
29. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva Constitucional Cuando hablamos de creencias hablamos de un aspecto cognoscitivo y racional,y cuando hablamos de valores hablamos de cuestiones de carácter emocional, deidentificación subjetiva, pero ambos son compartidos de manera social y se conforman,mediante procesos vivos y cambiantes, a través de significados sutiles, transmitiéndosede varias formas, la más sencilla, el lenguaje; pero hay otras formas más subliminales,como el humor, el doble sentido, los estereotipos, etc. Esas creencias, valores y significados se reflejan en religiones, instituciones ylenguajes, por lo tanto, el aspecto religioso, el institucional y el del lenguaje son, a suvez, mecanismos tanto de transmisión como de potencial modificación cultural. Institucionalizar valores significaría prever un sistema de incentivos, es decir,reconocer lo valioso y castigar lo negativo20. El tema del delito, por ejemplo, implica una consideración de una conductaintolerable, penalmente reprochable, que culturalmente se define como aquello que seconsidera comportamiento negativo en un determinado momento y sociedad; llevándoloal tema concreto de la prisión preventiva, por ejemplo, en algún lugar pudiera verseaparejado de una medida cautelar obligatoria, cuando en otras latitudes eso no sucedede esta manera. Se habla también de dos grandes sistemas de valores que se identifican con elaspecto geográfico, con el aspecto histórico y con las características que la naturalezaha ejercido en el desarrollo de las personas. Así, se han encontrado grandes diferenciasentre los países en los que el clima, históricamente, ha sido más severo (países degrandes inviernos) y aquellos de clima tropical. El tener que trabajar más para prevercómo sobrepasar el invierno que viene es algo que trasciende la naturaleza humana; lopodemos incluso advertir en el propio desarrollo de ciertos organismos animales queactúan en relación con esa influencia, que hibernan, que en una época del año tienenque recolectar para poder vivir aquella otra fase o periodo generalmente cruento ydifícil de supervivencia. Llevado al tema de la cultura humana se encuentran diferenciasde forma de pensar en cuanto al esfuerzo, la importancia del trabajo, del ahorro, laseguridad y la previsión como requisito para estar en condiciones de afrontar lasnecesidades. Las culturas son diferentes, no necesariamente mejores o peores, y el desarrolloen el cambio cultural debe ser en la medida en que la racionalidad nos permita avanzar. De acuerdo con esas observaciones, autores como Harrison afirman que enlos países latinoamericanos de tradición romano-germánica el derecho inquisitivo,trasladado desde los españoles, nos ha llevado a una serie de concepciones culturales(económicas, religiosas y políticas) que nos han frenado en el desarrollo, en comparacióncon otras culturas. Pero no significa que necesariamente toda permanencia ideológicasea mala, pues también puede constituirse como barreras que evitan aceptar todo aquelloque venga de fuera por el simple hecho de ser extranjero.20 Existe una interesante posición que estima a los valores como instrumento útil para la prevención delictiva; en México se tieneconocimiento de estudios en ese sentido, particularmente por lo que hace a la zona del Distrito Federal, cfr. Castro Melgar, Noel,Prevención del delito a través del fortalecimiento de valores, s.e., México, 2007, pp. 109 y ss. 39
30. III. ¿Imitación o contextualización?Tratándose de la implementación de la reforma penal cabe una pregunta: ¿el sistemaacusatorio debe contextualizarse a nuestro país, o es una simple imitación de modelosajenos? Tal vez en otro país funciona de tal o cual forma porque su estructura y su nivelcultural lo hace funcionar con esos contenidos, pero eso no implica que para traerlo aMéxico no debamos hacer un esfuerzo de análisis, de comparación y de contextualización,relativizando los principios en la medida que sean aplicables para nosotros los mexicanosde la mejor manera posible, alcanzando sus beneficios sin renunciar a los aspectos positivosde nuestra estructura jurídica y sin perder de vista nuestras específicas necesidades yposibilidades. Si queremos progresar en la implementación del sistema acusatorio dejusticia debemos también hacer un esfuerzo por tomar de aquellos ámbitos culturales delos que proviene, los aspectos característicos que hacen posible su funcionamiento y quesean de utilidad para nosotros. Si bien nosotros no adoptamos la institución del jurado, eso no significa que nopodamos transitar en pos de un sistema acusatorio más avanzado y equitativo respectodel que actualmente se tiene. Ese proceso de adaptación es fundamental para que esto pueda prosperar. Losprincipios de una mejor cultura de legalidad, al igual que la idea de la conciliación y desolucionar conflictos de manera anticipada, entre otros, se tienen que transmitir desde laeducación elemental para conformar sociedades con esos valores. Los valores adquieren especial significación en tres sectores clave: elcomportamiento en el ámbito económico, en el ámbito político y en el ámbito social. En el primer caso, por ejemplo, se relaciona con el reconocimiento del esfuerzo;si se concibe el valor de las cosas por lo que cuesta conseguirlas, entonces se reconocetambién lo que tienen los demás, lo que se merecen los demás. En el plano político, el valor debe ser hacia el debate, hacia el disenso, haciael convencimiento mediante argumentos válidos para que prosperen las razones enbeneficio de lo que conviene al bien común. En lo social, el valor positivo es el disentimiento asertivo respecto de aquelloque no es bueno y que, por ende, no puede ser impuesto21. Por ejemplo, en cuanto a lalegislación sobre el sistema acusatorio, o cualquier otra, las determinaciones del ejecutivoo legislador no son incontrovertibles ni de imposición caprichosa sobre la sociedad civil.En una cultura donde se disiente, se debate, se discute, el legislador va a tener que mejorarsu ley, porque una ley que no funcione, que no sea racional, no debiera aprobarse, perosi lo hace va a ser criticada por la sociedad y descalificada por los órganos judiciales; si secritica y descalifica va a tener que ser modificada. Una sociedad fortalecida y consciente no debe permitir una condición de“surrealismo normativo” en donde subsistan leyes que dicen una cosa y una realidad21 Por cuanto se refiere a la “obediencia al derecho” y su vinculación a la conciencia, vid. Pérez del Valle, Carlos, ed. Comares,Granada, 1994, pp. 20 y ss. También Malem Seña, Jorge F., Obediencia al Derecho, en Garzón Valdés, Ernesto y Laporta J., Fran-cisco (coords.), El derecho y la Justicia, ed. Trotta, 2ª. Edic. Madrid, 2000, pp. 521 y ss. 40
31. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva Constitucionalque dice otra, leyes que por buenas que parezcan no se cumplan, derechos que no serespeten. La sencillez con la que se imparte, por ahora, el curso, deriva de la importancia defomentar el reconocimiento de su estructura esencial desde la percepción de la sociedadentera, sin requerir altos niveles de especialización técnica22 ni exigir posturas de eruditoso académicos “especialistas” en el funcionamiento de sistemas ajenos. Desde el punto devista cultural, más allá de la opinión de los operadores se requiere la compenetración dela sociedad en su conjunto, porque el éxito de un sistema penal, a final de cuentas, pasapor la aprobación de la propia sociedad, por eso, la implementación del sistema debeacompañarse con el desarrollo de una mayor cultura de la legalidad. Recapitulando sobre la pregunta de por qué funciona o no en un determinadopaís un sistema de ese corte, se tiene que responder admitiendo la presencia de múltiplesfactores diferenciadores, aunados al contexto cultural como plataforma fundamental. Cabría señalar algunas diferencias en relación con puntos concretos: 1. En cuanto a derechos de víctima u ofendidos, por ejemplo, en el caso deEstados Unidos hay movimientos de la sociedad civil que reclaman hoy en día la faltade regulación de los derechos de las víctimas en materia penal. No hay participación dela víctima en el sistema norteamericano, no tiene los derechos que en México se han idodesarrollando. Tampoco en Colombia se le han asignado como se ha hecho en México. 2. Por cuanto a la funcionalidad de mecanismos alternos para evitar la congestióndel sistema, debe aclararse que ya en México, aun antes de esta reforma, en varias partesde la República tenían bastante desarrollo, por ejemplo, las figuras de mediación oconciliación. La negociación, mediación y conciliación son figuras más vinculadas con elderecho privado, por eso cuando hablamos de soluciones anticipadas del proceso penal,en sentido estricto no estamos hablando de ellas. En realidad se trata de las resolucionesanticipadas que prevé el propio sistema cuando, una vez iniciado el proceso penal en lascondiciones legalmente exigidas, se reconoce por parte del inculpado la comisión delhecho y se llega a una forma de acuerdo de cómo restaurar el daño, pudiéndose alcanzaruna suspensión condicionada del proceso o una resolución con efectos atenuados. Y la otra forma tradicionalmente utilizada atañe a los llamados acuerdosreparatorios, que se reservan a cierta clase de delitos, donde los bienes jurídicos songeneralmente disponibles y sólo se afectan los intereses del directamente agraviadoparticular, caso en el que, con la autorización del juez, se puede acudir a un acuerdorestauratorio o reparatorio que se convierte en una salida alternativa del conflicto. Enambos casos los asuntos ya no llegan al juicio oral.22 La profundización técnica habrá de formar parte de niveles avanzados de capacitación necesariamente especializada para cada sec-tor de operación, sobre todo a partir de la aplicación de normatividades específicas, pues por ejemplo, en el ámbito federal no existeaún el Código Federal de Procedimientos y desde la perspectiva constitucional los preceptos ya existentes en las entidades federativasestán siendo materia de análisis disperso o aislado, sin obtener todavía criterios definidos o uniformes que permitan una sistema-tización de contenidos característicos de lo que será finalmente dicho sistema contextualizado a la estructura constitucional del país. 41
32. Un sistema acusatorio de cualquier parte del mundo debe estar diseñado paraocuparse únicamente de un porcentaje reducido de casos en la etapa de juicio oral, losrestantes deben resolverse mediante vías alternas que forman parte esencial del sistema,ya sea en sentido estricto o bien mecanismos previos –como la conciliación, la mediacióny la negociación– que pueden operar también en el sistema penal. La mayor o menor tendencia o costumbre en la aceptación de la sociedad tambiénse influye por las peculiaridades del ámbito cultural respectivo. Las vías de mediación y conciliación se utilizan bastante en aquellas sociedades dondelas personas tienen la costumbre o tienen la cultura de evitar el conflicto, porque sientenque el conflicto les representa afectación en su calidad de vida, en tiempo y costos. La genteentiende que es más conveniente llegar a un acuerdo o buscar un mecanismo alterno. Encambio, en algunas culturas latinoamericanas, donde demagógicamente se dice que “nocuesta nada”, que se puede ir a los juzgados las veces que se quiera e interponer infinidad derecursos, ¿qué incentivo tiene llegar a un acuerdo previo o a una forma anticipada de mediar? 3. En cuanto a flexibilidad en la aplicación del nuevo sistema, se advierte laimportancia asignada al proceso de transformación, sin rigidez excesiva. Incluso en labibliografía respectiva de dichos países se puede encontrar que los autores recomiendanque al inicio se actúe con flexibilidad y tolerancia en las nuevas prácticas23, pues todomundo está recién adentrándose al nuevo sistema y es comprensible que los operadoresestén incursionando en una modalidad distinta a la que estaban acostumbrados, poreso se habla del reconocimiento de un periodo de transición donde no se debe ser tanrígido respecto de las críticas y las consecuencias a la operatividad del sistema, dandooportunidad a su perfeccionamiento. 4. En lo tocante a la percepción social de cambio benéfico por la implementacióndel sistema acusatorio, debe recordarse que Chile y Colombia muestran una peculiaridadmuy marcada, pues transitan de un sistema verdaderamente inquisitorial donde el jueztenía funciones de investigador, acusador y juzgador. Evidentemente que abandonanun sistema inquisitivo absoluto por un sistema de corte acusatorio, donde tienesentido llamarle juez de control de garantías a quien regula la participación del órganoinvestigador en la triada que mantiene el equilibrio procesal pero que sólo regula laaplicación de las reglas del proceso penal ordinario, la legalidad de actuación de laspartes (no es un control de constitucionalidad). 5. Por lo que respecta a la presencia de instituciones diferenciadoras del sistemapuro, u original, en el caso de Estados Unidos, el sistema acusatorio tiene una característicafundamental y es el hecho de que opera a través del jurado; en ese modelo el tema dela publicidad, por ejemplo, y de la apertura y transparencia se satisface en un altísimoporcentaje, pues es un sistema en donde los ciudadanos participan cotidianamente delas decisiones judiciales.23 Horvitz Lennon, María Inés /Julián López Masle, Derecho Procesal Penal Chileno, Tomo I, pp.17 y ss. 42
33. El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, desde la Perspectiva Constitucional En Boston se explicaba24 que, en una familia promedio, en un periodo deaproximadamente tres años un miembro de la familia era designado jurado. Estosignifica que hay un involucramiento bastante considerable y que esa presencia de losciudadanos, cuando deciden sobre una causa, les hace no sólo conocer el sistema, nosólo incrementar el nivel de la cultura jurídica, de la legalidad, sino que les hace confiaren cómo opera el mecanismo del sistema pues ellos mismos participan en él; en estemodelo, por ejemplo, la presencia del jurado hace una diferencia diametral con respectoal nuestro, pues no tenemos jurado; en el caso chileno tampoco se tiene jurado yColombia tampoco lo tiene. ¿Significa que deja de ser acusatorio el sistema por el hechode no tener la institución del jurado? No, lo que pasa es que el sistema se contextualiza alorden jurídico en el que se aplica, por eso es que no existen realmente sistemas absolutospuros de una u otra manera, e incluso los principios pueden ser más o ser menos (deacuerdo con las diferentes posiciones teóricas), pero en todos los sistemas se coincide enreconocer una serie de características fundamentales que hacen a ese sistema diferente delo que sería uno de corte inquisitivo o de corte mixto tradicional. 6. Respecto a las características de sistemas de gobierno, población, policíasde investigación y fiscalías, de manera comparativa citaría el caso chileno, con unapoblación aproximada de 16 millones, código único, sistema centralizado, donde hayuna policía única que se llama “carabineros”, una institución militarizada que data de losaños treinta y que tiene un prestigio elevadísimo; ser un carabinero en aquel país es unorgullo, tienen un alto índice de confiabilidad en la percepción ciudadana. Respecto a lapolicía de Colombia, tiene problemas más similares a los nuestros, pero también es unapolicía única; la población general es de aproximadamente cuarenta y seis millones, esun país centralizado, hay un solo código, hay investigadores con niveles de capacitacióny profesionalización, etc. Este o cualquier sistema obviamente opera mucho mejor cuando el imputadose encuentra sub judice, pero fuera de los casos de flagrancia, ponerse a investigarquién realizó un delito y llevar a los verdaderos responsables ante la justicia exige deinvestigación efectiva y eso depende de que los niveles de capacitación de las policías seansatisfactorios, por eso, para la posibilidad de eficacia del nuevo sistema, es indispensablela capacitación y coordinación efectiva de las policías, porque de lo contrario, el quehagamos las cosas verbales en vez de hacerlas escritas no va a resolver todo el problema deineficiencia para investigar y poder llevar a un imputado ante la justicia, y más aún, paraprobar jurídicamente su responsabilidad en un juicio imparcial y evitar la impunidad. 7. En lo tocante a la publicidad debe atenderse armonizando los derechosfundamentales de las personas involucradas y el juez tiene una gran responsabilidadde cuidar el derecho a la información de la sociedad, pero también el derecho de aquel(víctima o imputado) que puede verse perjudicado por el propio sistema de justicia o a24 Durante las visitas realizadas a los tribunales en Massachusetts, la primera etapa del programa Fletcher de cambio cultural en laUniversidad de Tufts, junio de 2010. 43
Diapositivas juicio oral en materia civil