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Timestamp: 2018-07-17 08:32:04
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Matched Legal Cases: ['Artículo 49', 'artículo 6', 'Artículo 25', 'artículo 12', 'artículo 24', 'artículo 12', 'Artículo 33', 'Artículo 34']

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Análisis Global del Seguro de Decesos
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Emilio Ortiz Páez
1 Análisis Global del Seguro de Decesos Estudio realizado por: Francisco Javier Cortés Martínez Tutor: Joan Castells Trius Tesis del Master en Dirección de Entidades Aseguradoras y Financieras Curso
2 Esta tesis es propiedad del autor. No está permitida la reproducción total o parcial de este documento sin mencionar su fuente. 2
3 Mi más profundo y sincero agradecimiento a Joan Castells Trius, Presidente Ejecutivo de Fiatc Seguros, por el tiempo dedicado y por la confianza depositada al haber aceptado ser el Tutor de esta Tesis. Así como el haberme permitido participar en la primera edición del Master de Entidades Aseguradoras y Financieras. También quiero mostrar mi agradecimiento a mi esposa Núria y mis dos hijas, por las horas que no me he podido dedicar a ellas, debido a la preparación de este estudio y la asistencia a las clases del Master. El autor. 3
5 Resumen El presente estudio ofrece un análisis global del Seguro de Decesos, considerando que se trata de un ramo asegurador con una gran penetración social en España. Se contempla este seguro desde sus orígenes hasta su regulación jurídica actual, incluyendo algunos apuntes sobre su futuro más inmediato. Se exponen sus características más importantes sobre su tratamiento como un seguro de prestación de servicios distinto al seguro de vida, que garantiza la cobertura de los gastos y trámites necesarios para el servicio de sepelio en una familia. Además de recoger los datos más significativos de este sector asegurador, se realiza un examen pormenorizado de las garantías que constituyen la póliza y la forma, un tanto singular, que ha tenido su comercialización. Resum El present estudi ofereix una anàlisis global de l assegurança de decessos, considerant que es tracta d un ram assegurador amb una gran penetració social a Espanya. Es contempla aquesta assegurança des dels seus orígens fins la seva regulació jurídica actual, incloent alguns apunts sobre el seu futur més immediat. S exposen les seves característiques més importants sobre el seu tractament com a assegurança de prestació de serveis diferent a l assegurança de vida, la qual garantitza la cobertura de les despeses i tramitacions necessàries per al servei de sepeli en una família. A més de recollir les dades més significatives d aquest sector assegurador, es realitza un examen detallat de les garanties que constitueixen la pòlissa i la forma, un tant singular, que ha tingut la seva comercialització. Summary This study provides a comprehensive analysis of burial insurance, bearing in mind that this branch of insurance is very common in Spain. This kind of insurance is discussed from the beginning to the present-day legal situation. Some notes about the most immediate future are also provided. The most important features of this kind of insurance are described so it can be handled as an insurance service that is different from life insurance in that it guarantees coverage of the expenses and administrative procedures required for the burial service of a family member. Besides describing the most significant data on this branch of insurance, the study provides a detailed examination of the guarantees contained in the policy and the rather unique ways it has been marketed. 5
7 Índice 1. Actualizar y profundizar en los conocimientos del ramo del Seguro de Decesos. 2. Antecedentes del Seguro de Decesos Los orígenes del seguro Evolución histórica. 3. El Concepto del Seguro de Decesos. 4. La regulación jurídica. 5. El seguro como prestación de servicio. 6. Diferencias entre el Seguro de Decesos y el Seguro de Vida. 7. Las bases técnicas del Seguro de Decesos. 7.1 Efectos técnicos de la implantación del Reglamento. 7.2 Tarifa de primas. 7.3 Actualización del capital en el Seguro de Decesos. 7.4 Evolución de la siniestralidad y resultado técnico. 7.5 Cuenta técnica del Seguro de Decesos. 8. Garantías del Seguro de Decesos 8.1 Evolución de las garantías. 8.2 Garantías básicas Garantía de servicio de sepelio Garantía de traslados Garantía de asistencia en viaje Garantía de asesoramiento y tramitación jurídica. 8.3 Garantías complementarias. 8.4 La asistencia personalizada. 8.5 Duración e indisputabilidad. 9. Normas de contratación generales. 10. Volumen de primas en el sector. 11. Distribución de pólizas y primas por provincias. 12. Compañías aseguradoras. 13. Perfil del asegurado. 14. Forma de comercialización. 15. Los proveedores en un seguro de prestación de servicios. 16. El Seguro de Decesos en Europa. Armonización. 17. Necesidad de modificaciones legislativas. 18. Conclusiones. 19. Bibliografía. 7
9 Análisis Global del Seguro de Decesos 1. Actualizar y profundizar en los conocimientos del ramo del Seguro de Decesos. El ramo de Decesos es una modalidad de seguro con identidad propia y que supera una antigüedad de 80 años. Se puede afirmar que el Seguro de Decesos es el de mayor penetración en la cultura aseguradora de España, pues más de 23 millones de españoles lo tienen contratado. Siendo, por tanto, el más popular de todos los seguros privados comercializados actualmente. Se puede decir que el primer contacto que han tenido un gran número de españoles con el mundo del seguro se ha producido a través de una póliza de decesos. Este seguro, cuya forma de contratación suele ser la familiar, garantiza al Asegurado la cobertura de los gastos y trámites necesarios para el servicio de sepelio como consecuencia de un fallecimiento. Con respecto al volumen de primas, los datos de 2003 afirman que superan los millones de euros, en la que existe una enorme concentración en tres entidades aseguradoras que copan casi el 70% del mercado, quedando el resto repartido entre unas 76 entidades aseguradoras. La reciente reforma del sector funerario, la competencia existente entre las entidades de seguros y las nuevas necesidades y exigencias de los asegurados constituyen los tres vértices del triángulo en el que podríamos encuadrar la actual situación del Seguro de Decesos. La integración de España en la Unión Europea ha acelerado la implantación de reformas en casi todos los ámbitos de la economía, especialmente en el sector servicios, tradicionalmente protegido por una legislación restrictiva, pero en la actualidad con tendencia hacia la libre competencia. La progresiva liberalización del sector funerario está provocando una profunda transformación de las condiciones del mercado, que desembocan en la configuración de un nuevo escenario y en el establecimiento de unas reglas de juego completamente diferentes a las del pasado. 9
10 Estas transformaciones en el sector funerario están exigiendo a las entidades de seguros de decesos realizar una reorganización global de la prestación de sus servicios. Por otro lado, dentro del concentrado existe una amplia oferta y una fuerte competencia, lo que obliga a una constante y permanente mejora en la cobertura de las pólizas y en el servicio prestado por las compañías de seguros. Ante este panorama planteado por la proliferación de competidores y la fragmentación del mercado aumenta el poder de negociación de los asegurados, que exigen una mayor sofisticación de los productos y servicios, además de una atención con la máxima calidad. Asimismo, ha fortalecido su naturaleza jurídica con su clasificación como ramo número 19 dentro de la clasificación administrativa de ramos contenida en la Disposición Adicional Primera de la Ley 30/1995, de 8 de Noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados y su Reglamento de desarrollo -ROSSP-, aprobado por el Real Decreto 2486/98, de 20 de Noviembre, que establece las exigencias de la dotación de sus provisiones y bases técnicas con técnica análoga al Seguro de Vida, todo ello para mayor garantía y protección de los asegurados. Esta regulación jurídica va a propiciar una mayor solvencia y fortaleza, y pone fin a una etapa de incertidumbre en las entidades aseguradoras que operaban en este ramo. La alta concentración en las tres primeras compañías, como hemos mencionado anteriormente, que acaparan el 70 % del mercado, mientras que el resto no llega a reunir el 5% individualmente, las nuevas provisiones pueden provocar la salida de algunas de estas entidades de menor volumen. Uno de cada dos españoles está cubierto por una póliza de Seguro de Decesos. Este dato nos debe dar idea de la dimensión adecuada de un ramo muy específico del mercado español, cuyas cifras de recaudación no compiten con los grandes componentes del mercado del seguro pero sí suponen una gran penetración social y capacidad de respuesta. Aunque no da la impresión de haber tantos asegurados, porque a la gente no le gusta hablar de ello y por la connotación que tiene su esencia, más de la mitad de los españoles tiene un Seguro de Decesos. El Seguro de Decesos ha demostrado su pertinencia como producto, y ahí está su demanda para demostrarlo. Este estudio pretende contener las respuestas a todas las preguntas que puedan hacerse sobre el Seguro de Decesos. Se ha marcado como objetivo desmenuzar todos los aspectos técnicos, jurídicos y comerciales que conforman este tipo de seguros. 10
11 En un ramo de seguro en que se ha escrito muy poco y los estudios realizados sobre el mismo son mínimos, se ha marcado como primer objetivo el recoger en un sólo documento todos los aspectos que de una forma u otra pueden afectar a esta modalidad de seguro. En este documento se pretende exponer desde los orígenes de este seguro hasta las premisas que pueden marcar el futuro del mismo, tanto en su corto como a medio plazo, como pueden ser nuevos segmentos de asegurados o su armonización en la Unión Europea. Sin descuidar, por ello, temas de gran importancia como definir su naturaleza jurídica, donde se han producido cambios de gran calado, profundizar sobre las bases técnicas en que está compuesto, pasando por el análisis pormenorizado de sus garantías. Asimismo también se ha reservado una parte importante para reflejar la situación del mercado de este seguro desde su punto de vista comercial, sin olvidar de recoger todos los datos que conforman la situación del ramo y su evolución reciente. Se ha considerado que este trabajo no estaría del todo completo y que le faltaría un punto de apoyo, si no abordásemos en un seguro que se fundamenta en la prestación de un servicio, la situación del sector funerario español que tan íntimamente está ligado al mismo, como proveedores de estos servicios y parte fundamental en la evolución del ramo. Dada la escasa literatura existente sobre el ramo, como metodología de trabajo se ha empleado básicamente los datos aportados por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, las organizaciones de UNESPA, ICEA, el estudio pormenorizado del mercado español, de la legislación vigente, prensa especializada y la aportación personal en cuanto a la dedicación profesional al sector asegurador durante más de diez años. 2. Antecedentes del Seguro de Decesos Los orígenes del seguro. Existen varias teorías sobre los orígenes del Seguro de Decesos. En este estudio nos limitaremos a exponer aquellas que más seguidores tienen. Hay defensores de la teoría que remonta el origen del actual Seguro de Decesos hasta las catacumbas cristianas de los tiempos de Nerón y Diocleciano. Estamos en el año 64 después de Jesucristo, cuando Nerón incendió la ciudad de Roma y acusó de la catástrofe a los cristianos. La solidaridad entre los perseguidos hacía que cuando alguna persona moría, sus compañeros aportaran lo que podían para proceder a un entierro digno. Esto debía ser bastante común en aquellos tiempos en los que, según narra Tácito en sus anales XV/44 se empezó por prender a los que se confesaban cristianos y, después, sobre sus declaraciones, a una inmensa multitud, menos convicta de haber incendiado Roma que de odiar al género humano. A sus suplicios se añadían las burlas: se les envolvía en pieles de animales para que los perros les devorasen, se les crucificaba o se les embadurnaba el cuerpo con resina para usarles de noche como antorchas de alumbrado. 11
12 Pero Nerón no fue el más sanguinario con los cristianos. Luego llegó Domiciano (95 después de Cristo) y su gobierno permitió un siglo de tolerancia en el que prosperó el cristianismo. Tras haber sido la religión de los esclavos y de los pobres, llegó a las clases altas, los altos funcionarios y a los oficiales superiores. Esto, no obstante, no podía consentirse en la Roma imperial y empezó una nueva depuración sistemática ya con otro emperador, Diocleciano, en el año 302. Éste obligó a los cristianos a practicar sus cultos en las catacumbas, lugares subterráneos donde se practicaban las ceremonias del culto y en donde se enterraba a los muertos. Al parecer, según los defensores de esta teoría, durante todo este tiempo de persecución, torturas y matanzas de cristianos las distintas organizaciones que convivían y mantenían los cultos aumentaron su presencia y ya sufragaban, de alguna manera algo más organizada, los gastos propios de los enterramientos de los compañeros fallecidos. Es decir, podría interpretarse que ya en las catacumbas se pagaban los entierros con el cobro parcial a muchas personas de forma solidaria y se utilizaba un lugar común para sepultar el cuerpo. De esta manera, la familia del fallecido podía soportar algo mejor, anímica y económicamente, la pérdida del ser querido. Pero hay una segunda teoría que nos sitúa en la Edad Media, en la protección de los señores feudales, en el nacimiento de las órdenes mendicantes y en el posterior nacimiento de la burguesía y los gremios en las ciudades. Los miembros de las órdenes mendicantes que surgieron durante la Edad Media también pueden considerarse como beneficiarios de una póliza verbal de Seguro de Decesos. Con el desarrollo de las ciudades y nuevos usos comerciales, también fueron surgiendo gentes dispuestas a sostener con sus limosnas a los religiosos. Estas donaciones tenían una doble finalidad: que los religiosos no necesitaran patrimonios vinculados para su mantenimiento y que no tuvieran otra preocupación que la predicación y el ministerio sacerdotal. Siguiendo este razonamiento, es lógico pensar que las personas que mantenían estas órdenes mendicantes no lo hacían solamente en vida, sino que, debido al culto que existía a la muerte, también se preocuparan de costear el entierro de estos religiosos. Pero conforme progresaba la civilización van apareciendo nuevos usos y costumbres. Desaparece la esclavitud, pero no los siervos, que reciben del caballero la extensión de tierra que cultivan a cambio de compensaciones al propietario con servicios y un canon. Podía estar incluido en este canon el coste del entierro del siervo y de sus familiares? Esta es una posibilidad a tener en cuenta según expertos en el tema, máxime cuando todos los campesinos, cualesquiera que fuese su condición jurídica y económica, estaban sujetos al poder del señor feudal que les imponía pagos para el mantenimiento del castillo, para los transportes en carro y para el sostenimiento del horno y del molino, entre otras cosas. 12
13 Pero no son sólo los campesinos y sus obligaciones pecuniarias para con los señores lo que hace creer en el nacimiento de algún pago por realizar cultos y enterramientos en la Edad Media. Poco a poco, con la unión de personas que ejercían los mismos oficios, van naciendo las corporaciones y aparecen con gran ímpetu colectivos que se comienzan a organizar en agrupaciones o gremios. Este es el caso de los estibadores del puerto de Barcelona, que tras crear su primer gremio graban su escudo en las puertas de la Iglesia de Santa María del Mar. Si el aspecto religioso ya iba tan unido entre los miembros de estos colectivos, resulta lógico pensar que entre sus acuerdos figuraría uno para que el entierro de uno de sus miembros fuera sufragado por los demás que seguían con vida para aliviar los problemas económicos de los familiares supervivientes. Existe una tercera teoría que dicen los que más saben del Seguro de Decesos que todo se debe a las buenas maneras de un carpintero gallego. Al parecer, el inventor de este producto tan típicamente español trabajaba en alguna localidad de la Galicia de principios de siglo. Era reconocido como un carpintero muy mañoso que no renunciaba a fabricar ataúdes cuando sus convecinos dejaban este mundo. El carpintero fabricaba féretros por encargo y, con el tiempo, sus buenas condiciones económicas y su buen hacer fueron rodando de boca en boca por las localidades colindantes, hasta tal punto que el carpintero se convirtió, casi exclusivamente, en fabricante de ataúdes. En algún momento de la demanda debió de ser tan importante que pudo hacer pensar al carpintero que no sólo podía fabricar las cajas en el momento del fallecimiento de la persona que lo habría de usar. Consideró que la necesidad era de tal calibre y tan segura que podía permitirse vender el ataúd previamente a la muerte de su usuario y por pequeñas cantidades, con lo que sus apreciados féretros serían además disfrutados por personas de cualquier clase social. Puede que el precedente más cercano del origen del Seguro de Decesos se encuentre en el fabricante de ataúdes gallego y el pago a plazos y por adelantado de la caja por los parroquianos. La solidaridad entre las personas que han convivido en especiales y duras circunstancias puede ser el verdadero origen de asegurar un entierro digno a cualquier persona. En todo caso, se considera como dato más relevante que en el siglo XIX y principios del siglo XX había igualas de pago semanal para los gastos de entierro. Las primeras compañías de seguros de decesos que se conocen datan de alrededor del año 1920, teniendo como principales causas de su nacimiento una sociedad muy poco desarrollada y necesitada de cubrir los servicios más esenciales, como el entierro, que se trataba de un servicio sólo accesible para unos pocos previlegiados. 13
14 Se buscaba en definitiva el simple servicio de entierro y no un seguro para su utilización como tal, de la misma forma que lo entendemos hoy en día. Los argumentos de venta, en aquellos años, eran tan sencillos y simples como el argumento de eludir al elevado coste del servicio de entierro. En la publicidad se utilizaba la técnica del boca a boca, llegando de tal manera a un altísimo enraizamiento en la costumbre de la sociedad. Estos primeros productos contenían una cobertura que consistía en exclusiva en el servicio de entierro Evolución histórica. Es en las primeras décadas del siglo XX cuando los seguros de prestación de servicios como es el caso de decesos comienzan a evolucionar con mayor celeridad. Así, se consolidan las Igualas o Igualatorios, verdadero antecedente de estos seguros, al igual que lo fueron los seguros de Asistencia Sanitaria, fundadas por médicos particulares. Este mismo sistema de Igualas es el antecedente del Seguro de Decesos. En la década de los 50 comienza a otorgarse categoría de seguro suponiendo el gran despegue del Seguro de Decesos, generado por una población poco desarrollada y con la necesidad de tener garantizado la prestación de un servicio de entierro, en la que existían dificultades económicas. En la década de los años 60 y 70 se produce un incremento notable en el volumen de primas. Época en la que nacen nuevas formas de comercialización de las pólizas a través de una red de agentes especialistas y sus cobradores, que en muchos casos se trata de los propios funerarios. Es en esta década cuando el Seguro de Decesos, a diferencia de la capilaridad del mercado, se concentra en muy pocas compañías que disponen de un volumen alto de primas, que coexisten con otras entidades de menor volumen, en su mayor parte con cobertura a nivel local. En la década de los años 80 y 90 el ramo sigue nutriéndose básicamente por una red de agentes especialistas y cobradores que de forma mayoritariamente mensual pasan por los domicilios de los asegurados. Se incorporan al Seguro de Decesos otras garantías que permiten tanto obtener mayores márgenes comerciales, como empezar a hablar de ampliar coberturas como pueden ser traslados, asistencia en viaje, accidentes, responsabilidad civil familiar, etc. Es a partir del siglo XXI, es decir, nuestros días cuando se empieza hablar del sepelio en otras pólizas de seguros, como por ejemplo, gastos de sepelio en accidentes, seguros de vida con gestión de decesos, seguros de hogar con cobertura de asistencia al sepelio, etc. En la actualidad el consumidor tiene sus necesidades básicas cubiertas lo que tiende a buscar productos más sofisticados orientados al servicio y no sólo a cubrir costes. El consumidor ya no tiene temor por el coste de un servicio funerario por varios motivos, pero sobre todo por una mayor capacidad de 14
15 ahorro. Ahora, la sociedad está inmersa en el mundo de los seguros de prestación de servicios, como sucede en otros ramos. Las entidades aseguradoras replantean sus desarrollos técnicos tras la entrada en vigor del nuevo Reglamento y las nuevas dotaciones necesarias, lo que se enfrenta con los planteamientos costumbristas del desarrollo inicial del seguro. La distribución sigue en manos de los Agentes clásicos pero están empezando a entrar en la comercialización nuevos distribuidores. 3. El Concepto del Seguro de Decesos. El Seguro de Decesos tiene como objetivo garantizar los gastos y trámites inmediatos y necesarios, en caso de fallecimiento de las personas aseguradas. Se garantiza la prestación de un servicio fúnebre cualquiera que fuere la causa de fallecimiento. Es bien conocido que el fallecimiento, además de una carga económica, implica un conjunto de trámites y procesos para llevar a cabo la inhumación o incineración de la persona fallecida que, en general, son complejos, molestos y costosos. La ley 30/1995, de 8 de Noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, en su Disposición Adicional Primera, donde realiza la clasificación de los riesgos por ramos, le otorga el número de ramo 19, y lo define de la siguiente forma: 19. Decesos. Incluye operaciones de seguro que garanticen únicamente prestaciones en caso de muerte, cuando estas prestaciones se satisfagan en especie o cuando el importe de las mismas no exceda del valor medio de los gastos funerarios por un fallecimiento. Por tanto, de la legislación se desprende que el Seguro de Decesos es de prestación de servicio, prestación en especie, que se aprecia por los asegurados, cuando mediante una simple llamada telefónica, una Entidad lleva a cabo todas las gestiones, coordina los servicios necesarios y se hace cargo del coste del servicio fúnebre. Un servicio fúnebre es el conjunto de elementos y servicios necesarios para efectuar el sepelio del Asegurado fallecido, que corresponden al servicio y capital contratado. Este servicio fúnebre, a título general podría estar formado por los siguientes elementos: - Arca. - Conducción fúnebre y acompañamiento. - Personal para la prestación del servicio. - Preparación y presentación del cadáver. - Capilla ardiente o Sala de Tanatorio. - Tramitación de la documentación necesaria para el servicio. - Certificado médico de defunción e inscripción en el Registro Civil. - Servicios religiosos. 15
16 - Servicios complementarios tales como coronas, recordatorios, esquelas, etc. - Derechos de entrada al cementerio. - Nicho o Incineración. - Gastos de inhumación en nicho. - Los traslados dentro de la población de fallecimiento. La descripción precedente es en términos generales como elementos básicos de cualquier servicio funerario, ya que éste puede variar, en función de las costumbres de cada zona con una serie de elementos típicos y exclusivos a la población dónde tenga lugar. En los últimos tiempos, se han incorporado a las pólizas una serie de coberturas que ya van estrechamente ligadas a la garantía de decesos, como pueden ser el traslado Nacional e Internacional, la libre elección del lugar de inhumación en territorio español, o toda una serie de cascada de coberturas englobadas en lo que se conoce como Asistencia en Viaje. 4. La Regulación jurídica. La regulación jurídica del Seguro de Decesos viene determinada por una serie de disposiciones legislativas, que a continuación enumeramos y que en los posteriores capítulos se irán desglosando y comentando: - En la Ley 50/1980, de 8 de Octubre, de Contrato de Seguro no se encuentra ninguna mención a este ramo de seguro, con lo que no se encuentra específicamente regulada. Los preceptos de dicha Ley le serán de aplicación de conformidad con los distintos aspectos del aseguramiento que en cada caso se deban aplicar. - En la Ley 30/1995, de 8 de Noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados: Disposición Adicional Primera dice textualmente: 1. En el seguro directo distinto del seguro de vida la clasificación de los riesgos por ramos, así como la denominación de la autorización concedida simultáneamente para varios ramos y, finalmente, la conceptuación de riesgos accesorios se ajustará a lo siguiente: Clasificación de los riesgos por ramos.... Decesos. Incluye operaciones de seguro que garanticen únicamente prestaciones en caso de muerte, cuando estas prestaciones se satisfagan en especie o cuando el importe de las mismas no exceda del valor medio de los gastos funerarios por un fallecimiento. 16
17 Artículo 49. Entidades aseguradoras autorizadas. Las entidades aseguradoras españolas que hayan obtenido la autorización válida en todo el Espacio Económico Europeo con arreglo al artículo 6 podrán ejercer, en los mismos términos de la autorización concedida, sus actividades en régimen de derecho de establecimiento o en régimen de libre prestación de servicios en todo el territorio del Espacio Económico Europeo. No será de aplicación lo dispuesto en el número anterior a: Las operaciones de seguro cuando los riesgos sean cubiertos por el Consorcio de Compensación de Seguros. Las siguientes operaciones de seguro de vida: 1º. Las realizadas por mutuas de seguro que, al mismo tiempo, prevean en sus estatutos la posibilidad de proceder a descuentos por contribución adicional, o de reducir las prestaciones, o de solicitar la ayuda de otras personas que hayan asumido un compromiso con este fin, y perciban un importe anual de las contribuciones con arreglo a la previsión de riesgos sobre la vida que durante tres años consecutivos no exceda de ecus. 2º. Las de las entidades de previsión y de asistencia que concedan prestaciones variables según los recursos disponibles y determinen a tanto alzado la contribución de sus socios o partícipes. Las siguientes operaciones de seguro distinto al de vida: 1º. Las realizadas por entidades de previsión cuyas prestaciones varíen en función de los recursos disponibles y en las que la contribución de los miembros se determine a tanto alzado. 2º. Las efectuadas por organizaciones sin personalidad jurídica que tengan por objeto la garantía mutua de sus miembros, sin dar lugar al pago de primas ni a la constitución de provisiones técnicas. 3º. Las realizadas por mutuas de seguros en las que concurran simultáneamente las siguientes condiciones: Que sus estatutos prevean la posibilidad de realizar derramas de cuotas o reducir las prestaciones, que su actividad no cubra los riesgos de responsabilidad civil, salvo que constituya riesgo accesorio, ni los riesgos de crédito y caución; b) que el importe anual de las cotizaciones percibidas por razón de operaciones de seguro no supere ecus, y c) finalmente, que la mitad, por lo menos, de tales cotizaciones provengan de personas afiliadas a la mutua. 4º. Las realizadas por mutuas de seguros que hayan concertado con otra mutua un acuerdo sobre el reaseguro íntegro de los contratos de seguro que hayan suscrito o la sustitución de la mutua cesionaria por la cedente para la ejecución de los compromisos resultantes de dichos contratos. 5º. Las de seguro de crédito a la exportación por cuenta o con el apoyo del Estado. 17
18 6º. Las del ramo de decesos. 7º. Las efectuadas por entidades que operen únicamente en el ramo de asistencia, cuando su actividad se limite a parte del territorio nacional, sus prestaciones sean en especie y su importe anual de ingresos no supere ecus. - El Real Decreto 2486/1998, de 20 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, que desarrolla la norma anterior, le dedica los siguientes artículos: Artículo 25. Peculiaridades del programa de actividades en los ramos 2, 17, 18 y 19 de la clasificación de ramos del seguro distinto del seguro de vida contenida en la disposición adicional primera de la Ley de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados. 1. En los ramos de enfermedad, de defensa jurídica, de asistencia y de decesos, en los que la entidad aseguradora se propone garantizar la prestación de una asistencia, el programa de actividades deberá contener, además de lo previsto en el artículo 12 de la Ley y en el artículo 24 de este Reglamento, indicaciones y justificaciones relativas a la capacidad para prestar los servicios a los que se comprometa en los contratos. A estos efectos deberán presentar, en su caso, los siguientes documentos: a) Memoria explicativa de la infraestructura de la entidad, en la que se detallen los medios materiales y organizativos con que cuenta para la prestación a realizar. Deberá detallarse, igualmente, si los medios a emplear son propiedad de la entidad o de un tercero que no tenga la consideración de asegurador, acompañando copia del acuerdo en virtud del cual actúe. b) Contrato de reaseguro de prestación de servicios con una entidad aseguradora debidamente autorizada para operar en el Espacio Económico Europeo y que haya justificado ante la Dirección General de Seguros o ante la autoridad de control de su domicilio social si éste radica en el Espacio Económico Europeo, la capacidad para prestar los servicios. 2. En el ramo de enfermedad, cuando se otorguen prestaciones de asistencia sanitaria, será preceptivo el informe favorable de las autoridades sanitarias, a que se refiere el artículo 12.2 de la Ley. El informe se emitirá por el Ministerio de Sanidad y Consumo o autoridad autonómica competente. En todo caso, la solicitud será cursada por la Dirección General de Seguros al Ministerio citado, a fin de asegurar la necesaria coordinación con la autoridad sanitaria informante. 3. En el ramo de defensa jurídica las entidades que operen en varios ramos deberán optar por una de las modalidades de gestión previstas en la disposición adicional tercera de la Ley, especificando en el programa de actividades la modalidad elegida. 18
19 Artículo 33. Tipo de interés aplicable para el cálculo de la provisión de seguros de vida. 1. El tipo de interés aplicable para el cálculo de la provisión de seguros de vida no podrá ser superior a los siguientes límites: a) En los seguros expresados en moneda nacional, el 60 por 100 de la media aritmética ponderada de los tres últimos años de los tipos de interés medios del último trimestre de cada ejercicio de los empréstitos materializados en bonos y obligaciones del Estado a cinco o más años. La ponderación a efectuar será del 50 por 100 para el dato del último año, del 30 por 100 para el del anterior y del 20 por 100 para el primero de la serie Dicho tipo de interés será de aplicación a lo largo del ejercicio siguiente al último que se haya tenido en cuenta para el referido cálculo. La Dirección General de Seguros publicará anualmente el tipo de interés resultante de la aplicación de los criterios anteriores. b) En los seguros expresados en divisas, el 60 por 100 de la media aritmética ponderada de los tres últimos años de los tipos de interés medios del último trimestre de cada ejercicio de los empréstitos materializados en bonos y obligaciones del respectivo Estado a cinco o más años, realizándose la ponderación en los mismos términos del párrafo anterior. Dicho tipo de interés será de aplicación a lo largo del ejercicio siguiente al último que se haya tenido en cuenta para el referido cálculo. Si el rendimiento real obtenido en un ejercicio de las inversiones afectas a la cobertura de las provisiones de seguros de vida, excluidas las específicamente asignadas a determinadas operaciones de seguro que se ajustarán a lo previsto en el apartado 2 de este artículo, fuera inferior al tipo de interés técnico medio utilizado en operaciones sin la citada asignación específica, la provisión de seguros de vida correspondiente se calculará aplicando un tipo de interés igual al rendimiento realmente obtenido. Lo anterior no resultará de aplicación cuando la entidad haya acreditado previamente ante la Dirección General de Seguros que el rendimiento a obtener en el ejercicio en curso y sucesivos será suficiente para garantizar los compromisos asumidos. 2. No obstante lo anterior, cuando así se haya previsto en base técnica, las entidades que hayan asignado inversiones a determinadas operaciones de seguro, siempre que aquéllas resulten adecuadas a éstas, podrán determinar la provisión de seguros de vida por aplicación de un tipo de interés determinado en función de la tasa interna de rentabilidad de dichas inversiones, en tanto se cumplan los márgenes y requisitos que establezca el Ministro de Economía y Hacienda y se verifique la bondad de la situación con la periodicidad que la norma de desarrollo de este Reglamento establezca. De todo ello y, en su caso, de los cambios que se produzcan en la asignación inicial, deberá quedar constancia en el registro de inversiones. En particular, la adecuación de las inversiones será objeto de desarrollo por el Ministro de Economía y Hacienda atendiendo, según los casos, a: 19
20 a) Que exista coincidencia suficiente, en tiempo y cuantía, de los flujos de cobro para atender al cumplimiento de las obligaciones derivadas de una póliza o un grupo homogéneo de pólizas, de acuerdo con su escenario previsto. b) Que las relaciones entre los valores actuales de las inversiones y de las obligaciones derivadas de las operaciones a las que aquéllas están asignadas, así como los riesgos inherentes a la operación financiera, incluido el de rescate y su cobertura, estén dentro de los márgenes establecidos al efecto. 3. En seguros con participación en beneficios y en aquellos en los que la provisión de seguros de vida se haya determinado de acuerdo con lo establecido en el párrafo b) del apartado 2 anterior, esta provisión no podrá calcularse a un tipo de interés superior al utilizado para el cálculo de la prima. 4. De incumplirse los requisitos que permiten la aplicación de lo dispuesto en el apartado 2 anterior, el interés técnico a utilizar en el cálculo de la provisión de seguros de vida será el establecido en el apartado 1 del presente artículo. Artículo 34. Tablas de mortalidad, de supervivencia y de invalidez 1. Las tablas de mortalidad, de supervivencia y de invalidez deberán cumplir los siguientes requisitos: a) Estar basadas en experiencia nacional o extranjera, ajustada a tratamientos estadístico-actuariales generalmente aceptados. b) La mortalidad, supervivencia e invalidez reflejadas en las mismas deberán encontrarse dentro de los intervalos de confianza, generalmente admitidos para la experiencia española. c) El final del período de observación considerado para la elaboración de las tablas no podrá ser anterior en más de veinte años a la fecha de cálculo de la provisión. d) Cuando se utilicen tablas basadas en la experiencia propia del colectivo asegurado, la información estadística en la que se basen deberá cumplir los requisitos de homogeneidad y representatividad del riesgo, incluyendo sobre el mismo información suficiente que permita una inferencia estadística e indicando el tamaño de la muestra, el método de obtención de la misma y el período a que se refiere, el cual deberá adecuarse a lo previsto en el párrafo c) anterior. e) En los seguros de supervivencia, deberán incorporar el efecto del tanto de disminución de la mortalidad considerando una evolución desfavorable de la misma, salvo que el mismo haya sido tenido en cuenta en el cómputo del período de observación a que se refiere el párrafo c) anterior. No obstante lo anterior, podrán utilizarse tablas más prudentes que, sin cumplir alguno de los requisitos anteriores, tengan un margen de seguridad superior al que resulta de éstos. 20
21 Análisis Global del Seguro de Decesos Estudio realizado por: Francisco Javier Cortés Martínez Tutor: Joan Castells Trius Tesis del Master en Dirección de Entidades Aseguradoras y Financieras Curso 2003-2004
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ANÁLISIS DE LA REGULACIÓN RELATIVA A LA PROVISIÓN DE SEGUROS DE VIDA ESTABLECIDA EN EL REGLAMENTO DE ORDENACIÓN Y SUPERVISIÓN DE LOS SEGUROS PRIVADOS D. Ricardo Lozano Aragüés Inspector de Seguros del