Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/88688
Timestamp: 2019-12-14 17:05:36
Document Index: 175751434

Matched Legal Cases: ['artículo 3', 'artículo 26', 'artículo 1', 'Artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 1', 'artículo 42', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 2', 'artículo 3', 'Artículo 3', 'artículo 3']

Gaceta: LXIV/1PPR-73/88688
De la Sen. Cora Cecilia Pinedo Alonso y del Sen. Alejandro González Yáñez, del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, con proyecto por el que se crea el salario estudiantil.
SE TURNó A LAS COMISIONES UNIDAS DE PUNTOS CONSTITUCIONALES; DE JUVENTUD Y DEPORTE; Y DE ESTUDIOS LEGISLATIVOS.
La iniciativa propone que las y los jóvenes residentes en la República Mexicana, que estudien en instituciones públicas y privadas de educación media superior dentro del Territorio Nacional, tengan derecho a recibir una cantidad económica del Gobierno Federal, por concepto de remuneración al estudio denominada “Salario Estudiantil”, con prioridad a los más necesitados, a las regiones con mayor rezago social y/o educativo del país.
Asimismo, establece los requisitos para acceder al Salario Estudiantil.
Dicho salario estará determinado en el Presupuesto de Egresos de la Federación y será la Secretaría de Educación Pública quien estará a cargo de la operación del programa “Salario Estudiantil”.
Iniciativa que crea el salario estudiantil, a cargo de las senadoras y senadores del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo.
De las Senadoras y Senadores integrantes del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo de la LXIV Legislatura del Honorable Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por los Artículos 71, Fracción II y 135 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y 8, fracción I, 164, 169, 171, fracción I, y 172, párrafo 1 del Reglamento del Senado de la República, someto a consideración de esta Asamblea la siguiente Iniciativa con proyecto de decreto por el que se adiciona un segundo párrafo a la fracción IV del artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de Salario Estudiantil, de conformidad con los siguientes:
La Declaración Universal de los Derechos Humanos es el documento fundamental que estableció el paradigma de defensa y protección de los derechos humanos en el mundo. Fue elaborada por representantes de todas las regiones del mundo, quienes aceptando las diferencias en sus antecedentes jurídicos y culturales trabajaron incansablemente para redactar este importante documento. La Declaración fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948 en su Resolución 217 A (III), como un ideal común para todos los pueblos y naciones. La Declaración estableció, por primera vez, los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo entero y ha sido traducida en más de 500 idiomas.
En su artículo 26 la Declaración Universal de los Derechos Humanos señala lo siguiente:
Declaración Mundial sobre Educación para Todos: Satisfacción de las Necesidades Básicas de Aprendizaje.
En el año de 1990, a más de 40 años de que en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, las naciones de la tierra afirmaran que “toda persona tiene derecho a la educación”, a pesar de los importantes esfuerzos realizados por los países a lo largo del mundo entero para asegurar el derecho a la educación para todos, persistía una profunda desigualdad en el acceso a la educación en diversas partes del mundo. en las siguientes realidades.
En dicho contexto se llevó a cabo la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos, que reunió a representantes de países de todas partes del mundo en Jomtien, Tailandia, desde el 5 al 9 de marzo de 1990, quienes recordando que la educación es un derecho para todas las personas, hombres y mujeres, de todas las edades, a través de todo el mundo; comprendiendo que la educación es capaz de ayudar a garantizar un mundo más seguro, más sano, más próspero y ambientalmente más puro y que simultáneamente contribuye al progreso social, económico y cultural, a la tolerancia, y a la cooperación internacional; sabiendo que la educación es una condición indispensable, aunque no suficiente, para el desarrollo personal y el mejoramiento social; reconociendo que el saber tradicional y el patrimonio cultural autóctono tienen un valor y una validez por sí mismos y la capacidad tanto de definir como de promover el desarrollo; percibiendo que, en términos generales, el actual servicio de educación es gravemente deficiente, que debe ser más pertinente, mejorar cualitativamente y ser utilizado universalmente; reconociendo que una educación básica sólida es fundamental para fortalecer los niveles superiores de la enseñanza y la comprensión y la capacidad científicas y tecnológicas, y, por consiguiente, para alcanzar un desarrollo autónomo; reconociendo la necesidad de dar a las generaciones presentes y venideras una visión ampliada y un renovado compromiso con la educación básica para todos, que expresen el grado y la complejidad del desafío. Proclamaron la Declaración Mundial sobre Educación para Todos: la Satisfacción de las Necesidades Básicas de Aprendizaje.
Este documento señala en su artículo 1, sobre la satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje, que cada persona, niño, joven o adulto, deberá estar en condiciones de aprovechar las oportunidades educativas ofrecidas para satisfacer sus necesidades básicas de aprendizaje. Estas necesidades abarcan tanto las herramientas esenciales para el aprendizaje (como la lectura y las escritura, la expresión oral, el cálculo, la solución de problemas) como los contenidos básicos del aprendizaje (conocimientos teóricos y prácticos, valores y actitudes) necesarios para que los seres humanos puedan sobrevivir, desarrollar plenamente sus capacidades, vivir y trabajar con dignidad, participar plenamente en el desarrollo, mejorar la calidad de su vida, tomar decisiones fundamentadas y continuar aprendiendo. La amplitud de las necesidades básicas de aprendizaje y la manera de satisfacerlas varían según cada país y cada cultura y cambian inevitablemente con el transcurso del tiempo
Artículo 1 Satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje:
Cada persona, niño, joven o adulto, deberá estar en condiciones de aprovechar las oportunidades educativas ofrecidas para satisfacer sus necesidades básicas de aprendizaje. Estas necesidades abarcan tanto las herramientas esenciales para el aprendizaje (como la lectura y las escritura, la expresión oral, el cálculo, la solución de problemas) como los contenidos básicos del aprendizaje (conocimientos teóricos y prácticos, valores y actitudes) necesarios para que los seres humanos puedan sobrevivir, desarrollar plenamente sus capacidades, vivir y trabajar con dignidad, participar plenamente en el desarrollo, mejorar la calidad de su vida, tomar decisiones fundamentadas y continuar aprendiendo. La amplitud de las necesidades básicas de aprendizaje y la manera de satisfacerlas varían según cada país y cada cultura y cambian inevitablemente con el transcurso del tiempo
La satisfacción de estas necesidades confiere a los miembros de una sociedad la posibilidad y a la vez la responsabilidad de respetar y enriquecer su herencia cultural, lingüística y espiritual común, de promover la educación de los demás, defender la causa de la justicia social, de proteger el medio ambiente y de ser tolerante con los sistemas sociales, políticos y religiosos que difieren de los propios, velando por el respecto de los valores humanistas y de los derechos humanos comúnmente aceptados, así como de trabajar por la paz y la solidaridad internacionales.
Otro objetivo no menos esencial, del desarrollo de la educación es la transmisión y el enriquecimiento de los valores culturales y morales comunes, en esos valores se asienta la sociedad, su identidad y su dignidad.
La educación básica es más que un fin en sí misma. Es la base para un aprendizaje y un desarrollo humano permanentes sobre el cual los países pueden construir sistemáticamente nuevos niveles y nuevos tipos de educación y capacitación.
Asimismo, en su artículo 2, perfila la visión de la educación básica, señalando que para responder a las necesidades básicas de aprendizaje se exige más que una renovación del compromiso con la educación básica en su estado actual. Sino que se requiere de una “visión ampliada”, que sobrepase los niveles de los recursos vigentes, las estructuras institucionales, programas de estudios, y los sistemas convencionales de servicio y se vaya construyendo paralelamente sobre lo mejor de las prácticas en uso. Esta visión ampliada de la educación para todos comprende:
Universalizar el acceso y promover la equidad;
Concentrar la atención en el aprendizaje;
Ampliar los medios y la perspectiva de la educación básica;
Valorizar el ambiente para el aprendizaje;
Fortalecer la concertación de acciones.
Esto con el objetivo de convertir en realidad el enorme potencial existente para el progreso y las posibilidades humanas depende de que la gente sea capaz de adquirir la educación y el impulso necesario para utilizar el conjunto, siempre en expansión, de conocimientos adecuados y los nuevos medios para compartir esos conocimientos.
En su artículo 3, hace hincapié en la necesidad de universalizar el acceso a la Educación y Fomentar la Equidad, señala que:
La educación básica debe proporcionarse a todos los niños jóvenes y adultos. Con tal fin que aumentar los servicios educativos de calidad y tomar medidas coherentes para reducir las desigualdades.
Para que la educación básica resulte equitativa, debe ofrecerse a todos los niños, jóvenes y adultos la oportunidad de alcanzar y mantener un nivel aceptable de aprendizaje.
La prioridad más urgente es garantizar el acceso y mejorar la calidad de la educación para los niños y mujeres y en suprimir cuantos obstáculos se opongan a su participación activa. Deben eliminarse de la educación todos los estereotipos en torno a los sexos.
Hay que empeñarse activamente en modificar las desigualdades en materia de educación y suprimir las discriminaciones en las posibilidades de aprendizaje de los grupos desasistidos: los pobres, los niños de la calle y los niños que trabajan, las poblaciones de las zonas remotas y rurales, los nómadas y los trabajadores migrantes, los pueblos indígenas, las minorías étnicas, raciales y lingüísticas, los refugiados, los desplazados por la guerra y los pueblos sometidos a un régimen de ocupación.
Las necesidades básicas de aprendizaje de las personas impedidas precisan especial atención. Es necesario tomar medidas para garantizar a esas personas en sus diversas categorías, la igualdad de acceso a la educación como parte integrante del sistema educativo.
Durante el Foro Mundial sobre la Educación, celebrado del 26 al 28 de abril del año 2000 se adoptó el Marco de Acción de Dakar, denominado: Educación para Todos: cumplir nuestros compromisos comunes. Los participantes de este Foro reiteraron su acuerdo con la perspectiva de la Declaración Mundial sobre Educación para Todos adoptada en el año de 1990 en la ciudad de Jomtien en Tailandia. Con el mismo espíritu de la Declaración Mundial sobre Educación para Todos, el Marco de Acción de Dakar señalo los avances realizados durante la década de los 1990´s, así como las áreas de oportunidad en las cuales era necesario trabajar para avanzar en los esfuerzos para universalizar el acceso a la educación para todos.
El Marco de Acción de Dakar define la educación básica como la satisfacción de las necesidades de aprendizaje para la vida, que incluyen conocimientos, habilidades, valores y actitudes para que las personas desarrollen sus capacidades, vivan y trabajen con dignidad, participen integralmente en el desarrollo y mejoramiento de su calidad de vida, tomen decisiones con información suficiente, y continúen aprendiendo durante toda la vida.
Dadas las particularidades de los retos que enfrenta la educación en las distintas regiones y países el mundo, el Marco de Acción de Dakar, contempló la proposición y firma de marcos de acción regionales. En el caso de los países de América Latina y el Caribe, los países se comprometieron a:
Sostener y ampliar las posibilidades de acceso a la educación básica ya alcanzadas, asegurar que éstas no disminuyan en situaciones de emergencia originadas por desastres naturales o por grave deterioro de las condiciones económicas y sociales.
Identificar los grupos aún excluidos de la educación básica por razones individuales, de género, geográficas o culturales y diseñar e implementar programas flexibles, pertinentes e intersectoriales que respondan a sus condiciones y necesidades específicas.
Priorizar las políticas y estrategias que tiendan a disminuir la repetición y la deserción, y aseguren la permanencia, la progresión y el éxito de las niñas, niños y adolescentes en los sistemas y programas de educación básica, hasta completar los niveles exigidos como básicos en cada país
En México la educación forma parte de los derechos que se reconocen y garantizan dentro del texto constitucional que rige nuestra vida como país. Con la reforma constitucional en materia de derechos humanos, publicada en el Diario Oficial de la Federación del 10 de junio de 2011, se modificó de manera profunda la forma de concebir, interpretar y aplicar tales derechos en nuestro país.
Con esta reforma el Capítulo I del Título Primero de la Constitución fue modificado dejando de lado el concepto de “garantías individuales”, y adquiriendo la denominación de “De los derechos humanos y sus garantías”. Esta expresión refleja el enfoque moderno e inclusivo de la reforma constitucional.
Un aspecto importante que destacar es que con esta reforma constitucional el artículo primero de nuestra carta magna, ya no “otorga” los derechos vinculados a las garantías individuales, sino que simplemente reconoce derechos intrínsecos a las personas. A partir de la reforma se reconoce que toda persona “goza” de los derechos y de los mecanismos de garantía reconocidos tanto por la Constitución como por los tratados internacionales.
En este sentido el artículo 3° constitucional que señala el derecho de toda persona de recibir educación, queda efectivamente alineado con lo expuesto en el artículo 3° de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y con todos los tratados internacionales en la materia que han sido firmados de manera subsecuente.
La educación básica es importante para que los individuos desarrollen conocimientos, habilidades y competencias de manera integral tanto para continuar su vida escolar como para integrarse en la sociedad . El reconocimiento de la importancia de la educación en la sociedad mexicana se ha reflejado en los cambios normativos en materia de educación. Ha habido una gradual transformación del artículo 3° constitucional que ha ampliado los objetivos nacionales, lo que se muestra en la modificación de la población objetivo de la educación obligatoria; el derecho social a la educación comenzó con la obligatoriedad de la educación primaria terminada (1934), y después se amplió a la educación secundaria (1993) y a la educación preescolar (2004-2008). A partir de 2012, con el decreto de obligatoriedad de la educación media superior el Estado planteó la universalización gradual de este tipo educativo para el ciclo escolar 2021- 2022 .
El artículo 3° constitucional señala expresamente la obligación del Estado en sus diversos órdenes de gobierno (Federación, Entidades federativas y Municipios), de impartir educación preescolar, primaria, secundaria y media superior. Y señala que la educación preescolar, primaria y secundaria conforman la educación básica; ésta y la media superior serán obligatorias.
Considerando que el marco legal constitucional contempla a la educación como un derecho humano, que es de fundamental importancia para los mexicanos, y que el Estado mexicano debe implementar las políticas públicas necesarias para hacer del texto constitucional la realidad de un derecho exigible, es importante hacer una revisión sobre el panorama actual de la educación en México, y en específico de la educación media superior.
Contexto de la educación en México
Para obtener una visión general del estatus de la educación media superior en nuestro país, revisamos información del informe del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación denominado “Panorama Educativo en México: Indicadores del sistema Educativo Nacional 2017. Educación básica y media superior”, presenta información sobre la educación en México con base en los indicadores de resultados de los programas a su cargo. Entre otros temas, este informe presenta un panorama del estado que guarda el derecho a la educación en México, exponiendo el grado y el nivel de escolarización, así como la magnitud del analfabetismo en el país. Esto lo hace a través de cuatro indicadores, que buscan dar cuenta de la medida en que el sistema educativo nacional ubre la necesidad social de educación, a saber:
CS03a Escolaridad media de la población (2016): Permite observar el avance educativo de la población, en una sola cifra, y permite darle seguimiento a lo largo del tiempo.
CS03b.1 Porcentaje de población de 20 a 24 años con al menos educación básica y con al menos educación media superior completa (2016): Permite dimensionar la brecha en la universalización de la educación básica, así como dar seguimiento del avance hacia la universalización de la EMS, objetivo planteado para el ciclo escolar 2021-2022 (Decreto, DOF, 2012, 9 de febrero).
CS03b.2 Porcentaje de población de 30 a 34 años con al menos licenciatura completa (2016): informa sobre el avance en el incremento del número de personas con el más elevado capital humano, es decir, con un nivel alto de cualificación.
CS03c Porcentaje de población analfabeta (2016): ayuda a identificar a la población en rezago extremo, es decir, que no posee las habilidades mínimas de para leer y escribir, lo que puede obstaculizar el ejercicio de sus derechos básicos; esta población representa la magnitud de la deuda social que tiene el Estado para otorgar la mínima formación educativa, pues es su obligación proveerla. Además, este indicador permite dar seguimiento a la meta propuesta en el Marco de Acción de Dakar,6 en el que se planteó reducir el analfabetismo a un nivel de 3.5% (UNESCO, 2015).
Analizaremos a mayor detalle los primeros dos indicadores de esta lista, ya que como señala el INEE la desagregación de los indicadores en subgrupos ayuda a identificar a aquellos grupos poblacionales que presentan condiciones de desventaja, las cuales limitan el acceso a los servicios educativos de los grupos menos favorecidos de nuestra sociedad. Estos son factores que de no atenderse pueden incrementar las brechas de desigualdad y por ende se constituyen como los retos más importantes para las autoridades educativas; en suma, son indicadores que resaltan las áreas en las que es fundamental realizar esfuerzos para garantizar el derecho a la educación de manera equitativa.
Indicador CS03a Escolaridad media de la población (2016).
El INEE señala en su informe que el análisis de los datos de censos, conteos y encuestas nacionales, indica que en los últimos 46 años la escolaridad de la población del país se ha incrementado 5.8 años, al pasando de 3.4 años en 1970 a 9.2 años en 2016, lo que representó un aumento de 0.13 años de escolaridad por año. Esto indica que para el año 2016 en promedio la población tiene la educación básica completa. De seguir esta tendencia se requerirían aproximadamente 22 años a partir de 2016 para que la población mexicana alcanzara, en promedio, la escolaridad equivalente a la educación media superior.
Los datos de la ENIGH 2016, indican que para la población de 25 años y más su grado de escolaridad es de casi la secundaria completa (8.8 años de escolaridad). Ahora bien, al segmentar por grupos poblacionales se observa lo siguiente: la escolaridad media de la población joven de 15 a 24 años es equivalente al primer grado de la educación media superior (10.3 años de escolaridad); en grupo poblacional de 25 a 34 años tienen un promedio cercano al segundo año de bachillerato (10.7 años de escolaridad); el grupo poblacional de 55 a 64 años tiene un promedio de escolaridad equivalente al primer grado de educación secundaria (7.4 años de escolaridad). En el periodo de 2008 a 2016 los datos de la ENIGH muestran que independientemente del grupo de edad seleccionado, en general, la población incrementó su nivel de escolaridad de manera significativa.
Asimismo, la ENIGH 2016 reveló que la escolaridad media de la población de 15 años o más en 18 entidades federativas se encontraba por encima de la media nacional : la Ciudad de México y Sonora encabezaron la lista con el mayor grado de escolaridad: 11.1 y 10 años, cada una. En contraparte, 11 entidades estuvieron por debajo de la media nacional, de las cuales Oaxaca y Chiapas presentaron los menores años de escolaridad: 7.5 y 7.6 años, respectivamente. En general, el promedio de años escolares de estas dos entidades es equivalente al promedio nacional registrado en el 2000 para todo el país (7.5 años de escolaridad).
Existen diferencias estadísticamente significativas entre hombres y mujeres en los grupos de edad seleccionados. En la población de 15 años o más, la escolaridad de los hombres (9.3 años de escolaridad) es ligeramente mayor que la de las mujeres (9 años de escolaridad), sin embargo, las mujeres presentan una sutil ventaja en sus años de escolaridad en el grupo de edad de 15 a 24 años (las mujeres tienen 10.4 años de escolaridad y los hombres 10.2 años de escolaridad); y en el grupo de edad de 25 a 34 años (las mujeres tienen 10.4 años de escolaridad y los hombres 10.2 años de escolaridad). Este fenómeno observado en las generaciones jóvenes se podría atribuir a varios factores, por ejemplo: la lucha por la igualdad de género, los beneficios económicos que conlleva alcanzar una mayor escolaridad y la promoción de apoyos para impulsar la asistencia a la escuela, entre otros .
Indicador CS03b.1 Porcentaje de población de 20 a 24 años con al menos educación básica y con al menos educación media superior completa (2016).
A nivel nacional, existe un incremento gradual en la proporción de población de 20 a 24 años con al menos educación básica y con al menos educación media superior completa, para el periodo comprendido entre el 2008 y hasta el 2016. La proporción de personas con al menos educación básica se incrementó en 9.5% de 2008 a 2016. Los datos de la ENIGH 2016, muestran que 86.1% de esta población contaba con al menos la educación básica completa, por lo tanto, casi 14% aún no contaba con este grado de instrucción.
Ahora bien, el porcentaje de población de 20 a 24 años que cuenta, al menos, con la educación media superior se incrementó 9% entre 2008 y 2016. Para el 2016, el 53.5% de la población de 20 a 24 años de edad contaba con el nivel de bachillerato completo, mientras que el 46.5% de este grupo poblacional no lo tenía. Estos resultados nos muestran la gran deuda social que se tiene con los jóvenes, y la necesidad e importancia de incrementar los esfuerzos en el marco del Sistema Educativo Nacional para lograr que toda la población alcance a concluir con la educación obligatoria que marco nuestro texto constitucional.
El análisis de las entidades federativas del país muestra marcadas diferencias, en el acceso a la educación. En el caso de la educación básica (primaria y secundaria), la Ciudad de México y Nuevo León están por encima de la media nacional, ya que en etas entidades, el 94.1% y 93.7% respectivamente, de la población de 20 a 24 años de edad, tiene al menos educación básica completa; mientras que entidades como Michoacán y Chiapas están por debajo del promedio, con el 73% y 74.1% de la población de 20 a 24 años de edad respectivamente. Estos datos indican que existen entidades donde poco más de una cuarta parte de su población no cuenta con el nivel básico completo.
En el caso de la educación media superior entidades como Sinaloa y la Ciudad de México, con el 66.6% y 65.9% de la población entre 20 y 24 años de edad con al menos educación media superior completa, se encuentran por encima del promedio nacional, que es del 53.5%. Esto significa que aproximadamente una tercera parte de su población no cuenta con al menos la educación obligatoria completa. Además, existen entidades por debajo de la media nacional, tales como Coahuila (46.1%), Guanajuato (44.3%), Nuevo León (50.6%), se encuentran por debajo de la media nacional. El informe del INEE señala que, en los casos de entidades federativas como Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Veracruz y Zacatecas, no se tienen suficientes datos para calcular el promedio de la población de 20 a 24 años de edad que cuenta con al menos la educación media superior completa.
El informe el INEE mostró que, en 2016, para el grupo de edad de 20 a 24 años, existen diferencias estadísticamente significativas en casi todas las subpoblaciones seleccionadas tanto para aquellos que contaban con al menos educación básica como para aquellos con al menos educación media superior.
En el caso de población con al menos la educación básica completa:
El 86.1% de la población tiene la educación básica completa
La diferencia entre hombres y mujeres con educación primaria es de 1.6%, mujeres 86.9% y los hombres 85.3%.
La diferencia por el tamaño de la localidad es de 15%, en zona rural 75.1%, semiurbana 84.5% y urbana 90.1%.
La diferencia por condición étnica es de 12.4%, el 74.9% de la población indígena en comparación con el 87.3% del resto de la población.
Por condición de marginación existe una diferencia de 17.3%, la población en condición de alta marginación el 71% y la población con baja marginación el 88.3%.
Por quintil de ingreso existe una diferencia de 25.6% entre la población en el quintil I de ingreso, con el 70.2%, y aquella en el quintil V de ingreso, con el 95.8%.
En el caso de población con al menos la educación media superior completa:
El 53.5% de la población tiene la educación media superior completa
No existen diferencias estadísticamente significativas entre los hombres y mujeres con educación media superior completa.
La diferencia por el tamaño de localidad es de 25.4%, en zona rural 34.7%, semiurbana 51.6% y urbana 60.1%.
La diferencia por condición étnica es de 14.9%, el 40% de la población indígena en comparación con el 54.9% del resto de la población.
Por condición de marginación existe una diferencia de 24.4%, la población en condición de alta marginación el 36.8% y la población con baja marginación el 55.9%.
Por quintil de ingreso existe una diferencia de 46.8% entre la población en el quintil I de ingreso, con el 31%, y aquella en el quintil V de ingreso, con el 77.8%.
Asimismo, el informe “Estudio Diagnostico del Derecho a la Educación 2018” elaborado por el CONEVAL, señala que las y los jóvenes se enfrentan a diversos factores, principalmente económicos, que limitan su acceso a la Educación Media Superior:
Existen poco más de un millón de personas entre tres y 17 años que viven en hogares por debajo de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI) y no asisten a la educación obligatoria, lo que representa 13.2 por ciento de los niños y jóvenes en edad escolar en hogares por debajo de la LPEI (ENIGH, 2016). Entre los jóvenes de 15 a 17 es el 35.2 por ciento.
Existen profundas diferencias en el acceso a la Educación Media Superior asociadas al nivel de ingreso de los hogares: la tasa de asistencia neta a la educación Media Superior es del 45.7% entre los jóvenes cuyos hogares pertenece al decil I de ingreso; en comparación con el 83.1% entre los jóvenes de hogares pertenecientes al decil X de ingresos.
La población hablante de alguna lengua indígena presenta un menor nivel de accesibilidad física y económica y un sistema educativo que no ofrece servicios integrales con pertinencia cultural en el nivel de Educación Media Superior.
Existen diferencias en el acceso a la educación para la población rural cuenta con un menor acceso a la educación, menor disponibilidad y una menor calidad de los servicios educativos.
Como puede observarse existen graves brechas de desigualdad en el acceso a la educación media superior vinculadas a las características socioeconómicas de la población, mismas que evidencian las carencias y deudas que aún tiene el sistema educativo nacional. Y que hacen necesario buscar alternativas para que, aquellas personas que forman parte de grupos poblacionales en situación de marginación puedan obtener los recursos para integrarse a la educación media superior y con ello adquieran las herramientas para obtener un mayor desarrollo personal y profesional, mismo que redunde en mejores condiciones de vida.
Por ello, es importante observar algunos de los mecanismos y programas que se utilizan a nivel internacional para brindar condiciones para un acceso más equitativo a la educación media superior para los jóvenes, especialmente de aquellos en condiciones de precariedad o marginación. Con este objetivo en mente a continuación se presentan cuatro ejemplos dentro del contexto latinoamericano.
Programas de becas para educación media superior en el entorno internacional.
Argentina, Becas Progresar
El gobierno de la República Argentina a través del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología otorga diversas ayudas y becas para estudiantes del nivel educativo de Secundaria (equivalente en México a la educación media superior).
La Beca Progresar brinda un apoyo económico de $1250.00 pesos argentinos para jóvenes que quieran terminar sus estudios primarios o secundarios, el 20% de la beca se cobra al finalizar el ciclo lectivo, si se acredita el pase de año. Es obligatorio aprobar el año que se está cursando para continuar en el programa, y los estudiantes deben acreditar que son alumnos regulares 2 veces al año presentando su certificado en las oficinas de ANSES. La beca progresar está destinada a jóvenes de 18 a 24 años, cuyos ingresos sumados a los de su grupo familiar no debe superar los 3 salarios mínimos, vitales y móviles. Para acceder a la Beca Progresar se debe ser argentino nativo, naturalizado con Documento de Nacional de Identificación (DNI) o acreditar 5 años de residencia y no puede ser titular de un plan social nacional, provincial o municipal.
Asimismo, el gobierno argentino otorga ayudas, como la denominada “Hacemos Futuro”, a través de la cual brinda herramientas para terminar estudios primarios y secundarios, así como para capacitación en oficios con el objetivo de brindar de mayores oportunidades en el mundo del trabajo a los jóvenes.
Chile, Beca de Apoyo a la Retención Escolar
En Chile, cerca de 900.000 jóvenes están cursando alguno de los cursos de la educación media. Estos estudiantes están matriculados en los 3.471 establecimientos del país que imparten este nivel. El principal objetivo de la educación media es que los y las estudiantes expandan y profundicen su formación general y desarrollen conocimientos, habilidades y actitudes que les permitan ejercer una ciudadanía activa e integrarse plenamente a la sociedad. La Educación Media ofrece una formación general común y una formación diferenciada. Esta última puede ser humanista-científica, técnico- profesional o artística. Actualmente la educación media dura 4 años, pero a partir de 2027 durará seis.
Junta Nacional de Auxilio y Becas (JUNAEB), es un organismo de la Administración del Estado, creado en 1964 por la Ley Nº 15.720, responsable de administrar los recursos estatales destinados a velar por los niños, niñas y jóvenes chilenos en condición de vulnerabilidad biopsicosocial, para que ingresen, permanezcan y tengan éxito en el Sistema Educativo. Su misión es acompañar a los estudiantes en condición de desventaja social, económica, psicológica y/o biológica, para contribuir a la igualdad de oportunidades dentro del sistema educacional, a través de la entrega oportuna de bienes y/o servicios.
El gobierno de Chile a través de la JUNAEB, otorga la Beca de Apoyo a la Retención Escolar (BARE), la cual fue creada por Decreto Supremo del Ministerio de Educación N° 312 del año 2012. La BARE tiene como objetivo estimular y apoyar a los y las estudiantes que presentan alto riesgo de abandonar el sistema escolar, para que logren finalizar con éxito su Enseñanza Media. La JUNAEB identifica los liceos que presentan mayores tasas de riesgo de deserción escolar y los presenta como Liceos Focalizados.
A esta beca pueden acceder estudiantes de cualquier nacionalidad que presenten matricula en un liceo focalizado que administre la beca BARE de JUNAEB. Debe estar cursando de 1° a 3° año en educación media científico humanista o educación media técnico profesional. Debe poseer el Registro Social de Hogares y encontrarse entre el tramo 0 hasta el 60% en su calificación socioeconómica. Para acceder a la BARE no puede ser beneficiario de alguna beca de JUNAEB que sea incompatible con Beca BARE: Beca Indígena (BI), Beca Presidente de la República (BPR), Beca Integración Territorial (BIT) Beca Polimetales (BPOL) u otra de similar naturaleza entregada por JUNAEB.
Los beneficiarios de la BARE deben presentar al menos una o más de las siguientes situaciones:
Presentar factores de riesgo de deserción: Sobre edad respecto al nivel cursado, baja asistencia el año inmediatamente anterior en los registros de Mineduc, condición de paternidad o maternidad, condición de embarazo o padres de hijos en gestación.
Estar registrado en un programa de protección del Sename.
Ser beneficiario del Programa de Apoyo a la Retención Escolar (PARE) del Departamento de Salud del Estudiante de JUNAEB.
Presentar una discapacidad acreditada en el Registro Social de Hogares.
Pertenecer a una de las familias registradas en el Subsistema Seguridades y Oportunidades, ex Chile Solidario o Ingreso Ético Familiar.
Estar incorporado en el primer tramo del Registro Social de Hogares (0-40%).
Presentar otros factores de riesgo de deserción acreditados mediante informe socioeducativo emitido por el encargado de la red colaboradora u otro profesional del área social.
La BARE consta de un aporte económico de libre disposición que se estableció en el Decreto 312 del Mineduc del año 2012, mismo que debe ser actualizado anualmente con base en la variación experimentado por el índice de Precios al Consumidor del año anterior del ejercicio presupuestario correspondiente.
Uruguay, Beca Apoyo Económico
El gobierno de Uruguay a través del Ministerio de Educación y Cultura brinda becas para los alumnos de educación media del país. La oficina de becas del MEC tiene la labor de realizar las gestiones pertinentes para la adjudicación de la Beca de Apoyo Económico a todos los estudiantes de Educación Media, pertenecientes a CES, CETP y programas especiales como Aulas Comunitarias, CECAP y escuelas con Ciclo Básico, en todo el territorio nacional. Además, es la oficina encargada de implementar el llamado, recepción, estudio, otorgamiento y seguimiento de los beneficiarios de la beca de posgrado Carlos Quijano; y de gestionar los pagos de los estudiantes beneficiarios del Programa Uruguay Estudia en sus diferentes planes.
La Beca de Apoyo Económico (BAE) es una beca para jóvenes que estén cursando o ingresen a Educación Media Básica o Superior de Secundaria o UTU, cuyos ingresos familiares no superen una Base de Prestaciones y Contribuciones per cápita. La Beca de Apoyo Económico constituye una política que tiene como objetivos contribuir mediante el apoyo económico al mantenimiento de los jóvenes que cursan Educación Media, así como facilitar la reinserción de aquellos que se han desvinculado del sistema educativo.
La población objetivo está constituida por jóvenes entre 11 y 25 años, a los cuales se hade una valoración de la situación socio económica del grupo familiar, ya que las becas deben otorgarse a estudiantes con dificultades económicas.
La Beca de Apoyo Económico consta de cuatro pagos bimestrales: abril-mayo, junio-julio, agosto-setiembre y octubre-noviembre, de $2000.00 cada uno. Anualmente implica un monto total de $8.000. Existen plazos para el pago de la beca, los cuales el estudiante siempre debe preguntar en su centro de estudio y que se publican en la página web www.mec.gub.uy/becas.
Panamá, Beca Universal
Un ejemplo importante de una política pública que fomenta la inclusión en materia educativa de los niños y jóvenes ha sido llevada a cabo a través de la Beca Universal es un programa a cargo del gobierno de Panamá que fue creado bajo el amparo de la Ley N° 40 publicada el 23 de agosto de 2010.
La Beca Universal que brinda el gobierno de Panamá, es el ejemplo latinoamericano del mecanismo más amplio para conseguir la equidad en el acceso a la educación básica, ya que plantea el apoyo para los estudiantes en tres distintos niveles educativos (primaria, premedia y media), generando así un camino para la continuación de los estudios hasta llegar a la educación superior.
La Beca Universal que brinda el gobierno de Panamá está a cargo del Instituto para la Formación y el Aprovechamiento de los Recursos Humanos (IFARHU), Institución dedicada al desarrollo de la formación y aprovechamiento del capital humano, mediante programas y proyectos destinados a la comunidad en general, otorgando becas y créditos educativos para contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de la población nacional.
De acuerdo al artículo 1-A de la ley 40, son objetivos de la Beca universal es prevenir y contrarrestar la deserción escolar de estudiantes que presentan problemas socioeconómicos, según evaluación del gabinete psicopedagógico, con el otorgamiento de un apoyo económico que coadyuve en sus necesidades escolares básicas; elevar los índices de inscripción y de asistencia escolar dentro de los procesos educativos; brindar la oportunidad de ser beneficiarios a los estudiantes de educación primaria, premedia y media que durante el año escolar en curso cuenten con el promedio académico requerido por esta Ley.
Los requisitos de acceso al programa son: a) Sea alumno del subsistema regular de educación; b) No cuente con un beneficio educativo estatal; c) Haya aprobado el año escolar anterior al otorgamiento de la beca y cuente con un promedio académico general mínimo de 3.0 o su equivalente, cuando se trate de estudiante de educación primaria; d) No haya reprobado asignaturas en el año escolar anterior al otorgamiento de la beca ni tenga asignaturas pendientes de años anteriores y cuente con un promedio académico mínimo de 3.0 o su equivalente en cada asignatura, cuando se trate de estudiante de educación premedia y media.
El programa brinda una asignación anual de acuerdo con el nivel de enseñanza, por cada estudiante beneficiario:
Doscientos setenta balboas (B/.270.00) para Educación Primaria.
Trescientos sesenta balboas (B/.360.00) para Educación Premedia.
Cuatrocientos cincuenta balboas (B/.450.00) para Educación Media.
En el año 2014 el Ministerio de Economía y Finanzas del gobierno de Panamá publicó el informe “Condiciones de bienestar de los hogares Pobreza e Indigencia en 2014 con beneficiarios por el Programa Beca Universal”, en el cual se mostraron algunos de los resultados del programa vinculados al grado de bienestar de los hogares con beneficiarios del programa de Beca Universal.
El informe mostró que, en el año 2010, el Programa Beca Universal contaba con 214,107 beneficiarios, y que durante los cuatro años posteriores se incrementaron 2.1 veces. El programa se amplió hasta la premedia y media, no solo de colegios oficiales sino también algunos particulares. Para el año 2014 el número total de beneficiarios del programa era de 462,089.
Un dato muy relevante es que para el año 2014, el 21.1% de los ingresos de los hogares ubicados en el primer decil de ingresos lo representó la beca universal, mientras que 73.4% otros ingresos que no eran por trabajos, por ejemplo: pensiones alimenticias, ayudas fuera del hogar, otras transferencias o ayudas del Gobierno. En cuanto a los ingresos de los hogares del segundo decil de ingresos, se observó un comportamiento similar, ya que en conjunto fueron los más beneficiados del programa, ya que el12.7% de los ingresos de estos hogares correspondían a los beneficios de la beca universal. Asimismo, se observó que sólo a partir del cuarto decil de ingreso, los ingresos por trabajo representaron más del 50% del total.
Para el periodo comprendido del mes de enero al mes de junio del año 2018 el número de beneficiarios de la Beca Universal en la república de Panamá era de 663,320, con un monto de 127,431,060.00 balboas.
Programas y proyectos existentes a nivel nacional
Existen diversos programas de becas para el nivel de educación media superior los cuales se brindan tanto por parte del sistema educativo nacional, como a través de los sistemas educativos a cargo de los gobiernos estatales. Para el nivel de educación media superior podemos destacar tres ejemplos significativos para los fines de esta iniciativa:
Beca para la continuación de estudios SEP
La Subsecretaría de Educación Media Superior (SEMS), a través de la Coordinación de Becas de la Subsecretaría de Educación Media Superior (CBSEMS), convoca cada año a alumnos (as) inscritos (as) o que estén por ingresar en instituciones de educación media superior en la modalidad escolarizada o en una Preparatoria Federal por Cooperación (PREFECO) a solicitar la Beca para la Continuación de Estudios. La beca consiste en un apoyo monetario de hasta 4 meses en pago único:
(1er y 2do semestre)
(3er y 4to semestre)
(5to y 6to semestre)
Los requisitos generales para acceder a esta beca son: 1) estar inscrito/a en una Institución de educación media superior (IEMS) en la modalidad escolarizada o en una
PREFECO participante; 2) ser alumno (a) regular (no adeudar materias), de acuerdo a lo establecido por cada instituto de educación media superior; 3) tener CURP y cuenta de correo electrónico vigente; 4) llenar el formato de solicitud de beca, completa, correcta y verazmente a través de la Encuesta Socioeconómica de Estudiantes de Educación Media Superior (ENCSEEMS), disponible en el portal www.becasmediasuperior.sep.gob.mx; 5) e) No contar con algún bene­ficio equivalente de tipo económico o en especie otorgado para el mismo ­n por otro organismo público del Gobierno Federal al momento de solicitar la beca y durante el tiempo en que reciba el bene­ficio.; 6) No haber concluido estudios de Educación Media Superior, ni contar con un certi­ficado de este tipo educativo.
Fideicomiso de Educación Garantizada FIDEGAR cuenta con cuatro programas:
En junio de 2007, durante la administración de Marcelo Ebrard, el Gobierno del Distrito Federal creó el fideicomiso público “Fideicomiso de Educación Garantizada del Distrito Federal”, con la finalidad principal de crear un fondo administrado en forma global para proporcionar un apoyo mensual a beneficiarios del programa con el propósito de erradicar el índice de deserción estudiantil a nivel primaria, secundaria y nivel medio superior en la capital del país.
El Fideicomiso de Educación Garantizada (FIDEGAR) tiene como misión otorgar estímulos económicos, en especies y apoyos educativos a todos los estudiantes de las escuelas públicas dentro de la Ciudad de México, fortaleciendo así la equidad y contribuyendo con justicia a la formación integral de los estudiantes, evitando la deserción escolar en todos sus niveles a través de los Programas Sociales encomendados por el Gobierno de la Ciudad de México, garantizando así la consecución de uno de los derechos humanos básicos que es la educación, proporcionando paralelamente, cobertura contra accidentes a los alumnos y docentes.
PREPA SÍ: este programa busca contribuir a que las y los estudiantes residentes en la Ciudad de México que cursan el bachillerato en instituciones públicas ubicadas en dicha entidad, no tengan que abandonar sus estudios por falta de recursos económicos, y hace extensivo el apoyo por un año escolar más, a los beneficiarios del programa que hayan egresado del bachillerato y se encuentren inscritos en el primer año en instituciones de educación superior públicas en la Ciudad de México. Además, promueve la participación de las y los estudiantes beneficiarios en Actividades en Comunidad, para contribuir a su pleno desarrollo y fortalecer su sentido de pertenencia e identidad con su entorno social.
Para acceder a este programa los requisitos son: Vivir en la Ciudad de México, estar inscrito en una escuela pública de educación media superior ubicada en la Ciudad de México, no contar con otra beca o apoyo económico similar y realizar Actividades en Comunidad.
El estímulo económico se otorga en base al promedio de calificaciones de cada beneficiario, conforme a la siguiente tabla:
Monto de estímulo mensual
6.00 a 7.50
7.51 a 9.00
9.01 a 10
Dependiendo de la fecha de inscripción al programa, puede tener una duración máxima de tres años para nivel medio superior (si eres beneficiario desde el primer semestre o primer año) que equivale a 30 depósitos mensuales y un año para nivel superior que representa 10 depósitos mensuales.
Va segur@: El propósito del Programa Seguro Contra Accidentes Personales de Escolares “Va Segur@” es garantizar que 1,900,000 alumnas y alumnos del nivel básico hasta el nivel medio superior que estudian en escuelas públicas de la Ciudad de México, así como 70,000 maestros, servidores públicos y prestadores de servicios que realizan actividades educativas con los estudiantes, cuenten con un servicio de aseguramiento y de atención médica de urgencia en caso de accidente escolar, que les permita afrontar el evento fortuito sin vulnerar la economía de sus familias y de esta manera reducir el riesgo de que abandonen sus estudios, contribuyendo en la protección y el cuidado necesarios para preservar la integridad física, psicológica y social de las y los estudiantes, en cumplimiento con lo dispuesto en el artículo 42 de la Ley General de Educación.
Niñas y Niños con talento: el programa tiene por objetivo asegurar a niños y niñas de 6 y 15 años de edad con aptitudes académicas sobresalientes con calificación mínima de 9.0, que residen y estén inscritos en las escuelas públicas de educación primaria y secundaria de la Ciudad de México, a través de cursos extra escolares, tengan las facilidades para obtener una educación integral, a través del desarrollo y perfeccionamiento de sus habilidades artísticas, culturales, intelectuales y deportivas.
Educación Garantizada: el programa tiene por objetivo garantizar que las niñas, niños y adolescentes de 3 a 18 años que estudien en escuelas públicas de la Ciudad de México, cuenten con la posibilidad de continuar sus estudios hasta el nivel medio superior, o bien hasta que cumplan los 18 años, a fin de abatir el índice de deserción escolar por falta de recursos económicos.
Todos los programas del Fideicomiso de Educación Garantizada se ejercen con recursos propios de la Ciudad de México, y sus montos no dependen de ningún subsidio o gasto federalizado, sino que provienen de los impuestos que los propios capitalinos destinan al gasto directo para garantizar y elevar la calidad de la Educación.
Beca salario del Estado de Morelos
Otro ejemplo muy interesante, a nivel local, con relación a los programas que buscan el acceso equitativo y universal de las y los jóvenes a los programas educativos en el nivel medio superior es el Programa Beca Salario del Estado de Morelos.
El Programa Beca Salario surgió en el Estado de Morelos durante el ciclo escolar 2013-2014. Hasta el mes de enero del año 2018 el gobierno estatal ha beneficiado a 119 mil alumnos con una inversión de dos mil 500 millones de pesos con la Beca Salario.
El programa de Beca Salario a cargo del gobierno del estado de Morelos es una herramienta para la vida y desarrollo de los estudiantes del estado de Morelos, entre sus objetivos de encuentran evitar la deserción de los estudiantes de las Instituciones Educativas por falta de recursos, garantizando su trayecto escolar durante su formación académica; incrementar la calidad educativa y la reconstrucción del tejido social en el Estado, especialmente en uno de sus sectores más importantes como lo es la juventud, considerada como la protagonista principal del futuro de Morelos, y abatir las desigualdades del acceso a la educación existente en dicho Estado.
Para alumnos del nivel de educación media superior, la beca consiste en un apoyo monetario mensual de $500.00 (quinientos pesos moneda nacional) que se cubre durante el ciclo escolar y que tiene una duración de hasta diez meses divididos en dos periodos: por ejemplo, en el caso del ciclo escolar 2017-2018, el primer periodo va de septiembre de 2017 a enero de 2018 y le segundo ciclo va de marzo de 2018 a julio de 2018.
Los requisitos generales para acceder al programa son: 1) estar debidamente inscrito en alguna de las instituciones educativas públicas de educación media superior del estado de Morelos participantes, mismas que se detallan en las convocatorias al programa; 2) No estar recibiendo algún otro beneficio económico para el mismo fin, otorgando por alguna dependencia u organismo del Gobierno Federal, durante el tiempo en que reciba los beneficios de la beca, con excepción a los apoyos del programa Prospera; 3) Proporcionar Clave Única de Registro de Población; 4) Proporcionar dos cuentas de correo electrónico personales y vigentes para la recepción de información relacionada con la beca; Contar con credencial de estudiante vigente o constancia de estudio no mayor a 3 meses; 6) aceptar los términos y condiciones de la beca-salario dentro del portal Beca Salario.
Ejemplos como los programas del Fideicomiso de Educación Garantizada FIDEGAR de la Ciudad de México, así como el programa de Beca Salario del estado de Morelos nos muestran mecanismos para la inclusión en equidad para el acceso a la educación media superior con carácter universal, y que son en sí mismos admirables. Sin embargo, dichos programas están limitados en su naturaleza y actuación al nivel local, de su seno retomamos el ideal de brindar un efectivo derecho a la educación, brindando mayores condiciones de equidad para el acceso universal de los jóvenes a la educación media superior, al tenor de la siguiente:
El derecho a la educación es un derecho humano reconocido a través del artículo 3o. de la Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos., mismo que señala que toda persona tiene derecho a recibir educación. Y que el Estado -Federación, Estados, Ciudad de México y Municipios, son responsables de impartir la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior.
En el segundo párrafo del artículo 3ero de la Constitución, la educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente, todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria, el respeto a los derechos humanos y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia.
Asimismo, en la Ley General de Educación de su artículo 2 establece que todo individuo tiene derecho a recibir educación de calidad en condiciones de equidad, por lo tanto, todos los habitantes del país tienen las mismas oportunidades de acceso, tránsito y permanencia en el sistema educativo nacional, con sólo satisfacer los requisitos que establezcan las disposiciones generales aplicables.
Este es un mandato que a la fecha no se ha cumplido en su totalidad. Aún persisten grandes rezados en el acceso a la educación media superior, principalmente para aquellos cuya condición económica, origen étnico o condición social.
Actualmente, existe una multiplicidad de esfuerzos en materia de becas, a nivel federal y local, sin embargo, no existe un esquema que, de manera uniforme, integral, de largo plazo y con carácter universal contribuya a garantizar el ingreso de las jóvenes y los jóvenes mexicanos, así como su permanencia como estudiantes en el sistema de educación media superior hasta la conclusión de sus estudios en todo el país.
Es por ello, consideramos necesario modificar el artículo 3o de la constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para que se reconozca que las y los jóvenes residentes en la República Mexicana, que estudien en instituciones públicas y privadas de educación media superior dentro del Territorio Nacional, tendrán el derecho a recibir una cantidad económica recibirán del Gobierno Federal, una cantidad por concepto de remuneración al estudio denominada “Salario Estudiantil”, priorizando la atención a los más necesitados, la atención en las regiones con mayor rezago social y/o educativo del país.
El Salario Estudiantil abrirá oportunidades de desarrollo para los jóvenes, brindándole los conocimientos y herramientas básicas para que no se queden sin empleo y sin el derecho a estudiar al menos hasta la educación media superior, nivel educativo garantizado en nuestra constitución.
El Salario Estudiantil es también un reconocimiento al trabajo y esfuerzo que realizan los jóvenes durante el proceso educativo. aun cuando usualmente no sea considerado como un trabajo real puesto que no reciben un sueldo por hacerlo. Los estudiantes realizan múltiples tareas con intensidades variadas y diferentes de labores calificadas y no calificadas. La asistencia en horario regular a las aulas, el estudio regular de los contenidos del plan de estudios de cada asignatura, el desarrollo constante de tareas, exámenes y trabajos de investigación, así como de aquellos propios de las labores asociadas a especialidades técnicas y para la inclusión en la vida laboral.
El concepto de Salario Estudiantil busca fomentar la responsabilidad de los jóvenes respecto de su formación y proceso educativo, ya que para mantener su Salario Estudiantil deberán avanzar en sus planes de estudio cumpliendo con los estándares de desempeño aprobatorios. y en el tiempo establecido para su consecución. Además de ello, el Salario Estudiantil busca generar un sentido de orgullo y pertenencia a la escuela entre los jóvenes estudiantes, romper con el pensamiento que califica la asistencia a la escuela como una mera obligación y fomentar aquel que se desarrolla en el orgullo del trabajo cumplido.
Proponemos que sea la Secretaría de Educación Pública quién opere el programa, esto con el objetivo de asegurar el cumplimiento de los planes y metas pautados, en aras de que estos recursos, más allá de un gasto, se constituyan en el vehículo para el desarrollo personal y profesional de los jóvenes en México.
Análisis comparativo de las reformas al texto constitucional
Texto actual CPEUM
Artículo 3o. …
Sin antecedente previo
Con el objetivo de garantizar condiciones de equidad en el acceso a la educación media superior, reducir la deserción escolar y aumentar la eficiencia terminal en el nivel de educación media superior; las y los jóvenes residentes en la República Mexicana, que estudien en instituciones públicas y privadas de educación media superior dentro del Territorio Nacional, tendrán el derecho a recibir una cantidad económica, por concepto de remuneración al estudio denominada “Salario Estudiantil”, en los términos y bajo los procedimientos que establezca la Ley General de Educación, priorizando la atención a los grupos poblacionales en mayor situación de vulnerabilidad, así como la atención en las regiones con mayor rezago social y/o educativo del país.
Proyecto de Decreto por el que se adiciona un segundo párrafo a la fracción IV del artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de Salario Estudiantil
PRIMERO. El presente decreto entrara en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
SEGUNDO. El Congreso de la Unión deberá realizar las adecuaciones necesarias para dar cumplimiento al presente Decreto, en un plazo no mayor a 180 días naturales, contados a partir de su entrada en vigor.
UNESCO, 2017c, citado en INEE, 2017
(Decreto, DOF, 9 de febrero de 2012, citado en INEE, 2017
La medición de este indicador representa cifras hasta el ejercicio 2016.
La escolaridad de la población de 15 años y más en este periodo creció 0.9 años, que en promedio equivale a un incremento de 0.11 grados escolares por año.
Muntaner, 2000; INMUJERES, 2004; cf. indicador RE02, citados en: INEE, 2017