Source: https://www.scribd.com/document/57388047/Los-Pueblos-Indigenas-Aislados-o-Con-Poco-Contacto-en-Venezuela
Timestamp: 2018-05-26 14:18:56
Document Index: 224483684

Matched Legal Cases: ['Artículo 119', 'Artículo 120', 'Artículo 121', 'Artículo 122', 'Artículo 123', 'Artículo 5', 'Artículo 28', 'Artículo 4', 'Artículo 8']

Description: Los Pueblos Indigenas Aislados o Con Poco Contacto en Venezuela
Informe IWGIA: AproxImAcIon A lA SItuAcIon de loS puebloS IndIGenAS AISlAdoS o con poco contActo en VenezuelA
Copyright: Luis Jesús Bello, Wataniba y el Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA) - 2010 Producción editorial: Alejandro Parellada Diseño gráfico: Jorge Monrás Fotografías: Foto de tapa: Hotis en Caño Iguana - Eglee López de Zent y Stanford Zent Pág. 26 y 27: Hotis en Caño Mosquito: Gustavo Politi Pág. 31: Yanomamis del Alto Orinoco: Nelson Briceño Esta publicación ha sido financiada por la Agencia de Cooperación Española, AECID
Título: La Situación de los Pueblos Indígenas Aislados o con Poco Contacto en Venezuela Autor: Luis Jesús Bello Número de páginas: 48 ISBN: 978-87-91563-82-9 Idioma: castellano Index: 1 Pueblos Indígenas – 2. Pueblo Hoti, Yanomami, Piaroa – 3. Pueblos indígenas en situación de aislamiento y contacto inicial. Área geográfica: América Latina, Venezuela Fecha de publicación: septiembre de 2010
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Introducción .................................................................................................................... 6 Ubicación de los pueblos indígenas en aislamiento o con poco contacto según los estudios realizados ....................................................... 9 Grupos o comunidades del pueblo Hoti ......................................................................... 9 Grupos o comunidades del pueblo Yanomami ............................................................. 10 Grupos o comunidades del pueblo Piaroa ................................................................... 12 Historia del contacto de los pueblos en aislamiento o con poco contacto en Venezuela ............................................................................... 15 El contacto del pueblo Hoti ........................................................................................... 15 El contacto del pueblo Yanomami ................................................................................. 17 El contacto del pueblo Piaroa ....................................................................................... 21 Amenazas y situación actual de los pueblos indígenas con poco contacto en Venezuela .................................................................................. 25 Situación del pueblo Hoti .............................................................................................. 25 Situación del pueblo Yanomami .................................................................................... 30 Situación del pueblo Piaroa .......................................................................................... 36 Propuestas para la protección integral de los pueblos indígenas en aislamiento relativo o poco contacto en Venezuela ................................................. 39 Implementación de las medidas legislativas adoptadas por el Estado venezolano para la protección de los pueblos indígenas ............................. 39 Políticas públicas tendientes a garantizar la vida colectiva de los grupos de pueblos indígenas con poco contacto en Venezuela ............................. 42 Medidas administrativas ............................................................................................... 43 Acciones de información hacia las instituciones del Estado ........................................ 44 Notas ............................................................................................................................ 46 Bibliografía ................................................................................................................... 48
Según la información recopilada y verificada para este trabajo, los grupos de pueblos indígenas que se encuentran en un cierto aislamiento relativo o poco contacto con la sociedad dominante serían los Hoti o Jodï, ubicados entre los estados Bolívar y Amazonas (Serranía de Maigualida y Alto río Parucito); los Piaroa del Alto río Cuao, en el estado Amazonas y los Yanomami de varias zonas como el Alto río Siapa, las áreas entre el Cerro Delgado Chalbaud y la Sierra Parima, en ambos lados de la frontera con Brasil (Yanoman), en los Altos ríos Ocamo y Matacuni, del estado Amazonas y en el Alto Río Paragua (Yanam) del estado Bolívar.
El área del pueblo Hoti, está enclavada en la parte noroeste del Estado Amazonas y límites con el Estado Bolívar, comprendiendo un amplio territorio entre estas dos entidades federales, delimitado al norte por el río Kaima, al este por la serranía de Maigualida, al sur por el río Asita y el Caño Majagua y al oeste por los ríos Parucito y Cuchivero. Sobre este pueblo indígena y su territorio, los estudios más autorizados han señalado en relación a su contexto sociocultural y ambiental que: “Los Jodi fueron el último pueblo indígena de Venezuela en establecer contacto con las poblaciones aledañas no indígenas y, como consecuencia, son considerados uno de los pueblos menos conocidos. Son alrededor de 900 personas que se asientan de manera flexible y dispersa en ambientes ecológica y culturalmente diversos (piedemontes y valles intermontanos) de la Sierra de Maigualida, en el extremo nororiental del Estado Amazonas y el suroccidental del estado Bolívar, en la Guayana venezolana. Esta región montañosa, de unos 7.000 km2… se extiende por 300 km y está cubierta por montes altos y densos…” 9 Los datos de los dos últimos censos oficiales hacen referencia a un total aproximado de 900 personas del pueblo Hoti, agrupadas en torno a 25 comunidades, dos de ellas bastante grandes, originadas a partir del asentamiento de misiones religiosas en su territorio; estas son San José de Kayamá (Estado Bolívar) al norte de su hábitat y Caño Iguana (Estado Amazonas) al sur de su territorio. El resto de comunidades se encuentran dispersas en pequeños grupos en la totalidad del territorio habitado por este pueblo indígena, y en las cuales se concentrarían los grupos más aislados o con poco contacto a los cuales hace referencia este trabajo. Inicialmente el censo indígena
Los Yanomami habitan un extenso territorio selvático en la frontera entre Venezuela y Brasil. Del lado venezolano se encuentran específicamente en un área de aproximadamente 83.000 km2 comprendida entre el estado Amazonas por las cabeceras del río Orinoco y sus afluentes; el Mavaca, el Ocamo, el Padamo, el Matacuni; el Alto
El pueblo Piaroa, es uno de los pueblos indígenas más importantes de Venezuela en términos numéricos y del amplio territorio que ocupan entre los estados Amazonas y Bolívar, al sur del país, en el extremo occidental del Escudo Guayanés. Los Piaroa ocupan en la actualidad diferentes espacios territoriales sobre todo de selva húmeda tropical (hábitat), comprendidos por las cuencas de los ríos Sipapo, Cuao, Autana, Marieta, Camani, Parhuaza, Cataniapo, Samariapo, Paria Grande y Paria Chiquito, Parhueña, margen derecha del Manapiare, Guaviarito hasta Wanay, el Suapure y el Chivapure. Los Piaroa también se encuentran asentados desde hace décadas a lo largo de los ejes carreteros norte y sur de Puerto Ayacucho, estado Amazonas, en la margen derecha del Orinoco, entre la desembocadura del Ventuari y Samariapo, y en el Alto Orinoco, en la zona de Tama-Tama. También hay Piaroa en territorio colombiano, en el departamento del Vichada, concretamente en los ríos Zama, Inírida, Matavén y Guaviare. Todo esto indica que los Piaroa, han expandido considerablemente su territorio en las últimas décadas hacia diferentes zonas que con anterioridad, no ocupaban; debido a la confluencia de diferentes factores según lo investigado por varios expertos en este pueblo indígena. En un importante estudio sobre el territorio de los Piaroa, uno de los más destacados expertos sobre su vida y cultura, el profesor Alexander Mansutti Rodríguez, de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG), señala que “Los Pia-
Historia del contacto de los pueblos en aislamiento o con poco contacto en Venezuela
El contacto del pueblo Hoti Diferentes autores coinciden en que el pueblo Hoti fue uno de los últimos pueblos indígenas en Venezuela, en establecer contacto con la sociedad criolla dominante y sobre todo con agentes del Estado venezolano. Los estudios al respecto, dan cuenta de que solo en la segunda mitad del siglo pasado, a partir de los años sesenta, comienzan algunos contactos esporádicos de grupos Hoti con personas no indígenas en diferentes partes de su territorio. El experto Walter Coppens, en la publicación de 1983 ya citada, señala que los estudios e investigaciones etnográficas sobre los Hoti son escasos y recientes, por lo cual se desconocen muchos aspectos de la historia y la vida de este pueblo indígena. También señala, que estos indígenas habían tenido muy poco contacto debido al difícil acceso de la geografía de su territorio. Al respecto, el autor insiste en que “Sabemos que la zona Hoti es selvática y que no dispone de acceso fluvial navegable. Estas características puede que hayan impedido que el área fuera penetrada en gran escala por recolectores criollos dedicados a la comercialización de los recursos naturales que ofrece la región… Las áreas adyacentes al territorio Hoti sobre las cuales disponemos de información directa son las de los E´ñepá del Alto Cuchivero y la de los Yawarana del Parucito. En el transcurso de la primera mitad de este siglo el pendare, el balatá, el chicle… y la sarrapia de la zona E´ñepá fueron explotados intensamente por los criollos… Desde el principio de este siglo se hizo sentir en el área Yawarana la presencia de numerosos contingentes de caucheros que se dedicaban a la recolección de pendare… A pesar de la proximidad de las fuentes de penetración económica, la recolección de los recursos naturales con fines comerciales probablemente no llegó hasta la zona Hoti, y tampoco parecen haberse entablado relaciones directas y frecuentes entre los Hoti y criollos caucheros… Por lo que respecta a los Hoti del sur, tenernos algunas referencias en torno a encuentros ocasionales y relativamente recientes con criollos”. 21 Con estos encuentros, Coppens se refería a los contactos esporádicos que tuvieron grupos Hoti con la población de San Juan de Manapiare, fundada en 1945, por un criollo de nombre Melicio Pérez con un grupo de indígenas de diferentes etnias. A partir de ese año se consolidó dicha localidad con población mixta criolla-indígena. Hasta ese entonces en la cuenca del Manapiare-Parucito, no había asentamientos permanentes con población criolla. Hay referencias de que con la fundación de esta población y desde ese tiempo, comenzaron algunos contactos ocasionales de indígenas Hoti del Alto Parucito-Majagua (llamados por Coppens los Hoti del sur) con población no indígena que tenía movilidad en la zona. Esto quizás promovido por los indígenas Yawarana, habitantes del río Parucito, quienes si mantenían algunos contactos con los Hoti y relaciones abiertas con la sociedad criolla asentada en San Juan de Manapiare para ese tiempo. En la actualidad, esos contactos se mantienen por la constante relación que mantienen los grupos Hoti del río Parucito-Majagua con los Yawarana de la zona y a través de estos con la población criolla de Manapiare. Incluso, según varios informantes, pequeños grupos de Hoti de esa zona, bajan
Amenazas y situación actual de los pueblos indígenas con poco contacto en Venezuela Situación del pueblo Hoti
La situación actual del pueblo Hoti, está marcada por los diferentes factores y actores que confluyen en este momento en diferentes partes de su territorio. En el caso de los Hoti del norte, estos mantienen contactos abiertos y permanentes con la misión católica de San José de Kayamá (Estado Bolívar) dirigida por las Hermanas Lauritas, donde tienen acceso a servicios de salud permanentes (ambulatorio médico) y un proceso de educación intercultural bilingüe formal, que incluye la formación de maestros Hoti para impartir clases en su propio idioma y desde sus patrones culturales. En el caso de los Hoti del sur (Estado Amazonas), es necesario distinguir entre los Hoti que se encuentran en la anterior misión evangélica de Caño Iguana, hoy ocupada por personal del Centro Cívico Militar y otras instituciones como el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Tierras, los cuales han implementado una serie de planes socio-productivos y sanitarios en la zona; y los Hoti que se encuentran hacia el Alto Parucito y la Sierra de Maigualida, donde se encuentran las comunidades de relativo aislamiento, y que en la actualidad es un área cada vez más penetrada por mineros ilegales provenien-
•	Supuestos	abusos	y	atropellos	hacia	la	comunidad	Hoti	de	“Caño	Iguana” En cuanto a la presencia del Centro Cívico Militar de Caño Iguana, del Plan Estratégico Nacional para la Defensa, Desarrollo y Consolidación del Sur, dependiente del Ministerio de la Defensa y coordinado en dicha comunidad Hoti por la Armada venezolana, no se han reportado casos graves sobre intervenciones forzadas hacia los indígenas por parte de militares o instituciones públicas en la zona. Sin embargo, a comienzos del año 2008, se realizó una denuncia sobre supuestos abusos y atropellos cometidos por algunos funcionarios militares en contra de indígenas Hoti de dicha comunidad, y la falta de traslados médicos frente a emergencias sanitarias vividas por la población indígena del lugar. Esta denuncia motivó la intervención de la Defensoría del Pueblo en el Estado Amazonas y la Fiscalía del Ministerio Público con Competencia en materia indígena, quienes abrieron casos e investigaciones al respecto, y se trasladaron al lugar de los hechos para verificar la situación. En efecto, en fecha 11 de febrero de 2008, la Defensoría Delegada de Amazonas recibió comunicación firmada por dos ciudadanas, en la cual señalaban que los indígenas Hoti, de la comunidad “Caño Iguana” y un grupo de funcionarios y médicos presentes en el área, estarían sufriendo un conjunto de atropellos por parte de los efectivos militares presentes en el Centro Cívico Militar del lugar, dependiente del Plan de Desarrollo y Consolidación del Sur del Ministerio de la Defensa. Según las denunciantes, los supuestos atropellos estaban referidos a muertes de niños por falta de traslados médicos, abusos relativos a la imposición de fumar a los indígenas por los militares, presuntas violaciones de mujeres, no entrega de comida a médicos y funcionarios públicos del lugar, humillaciones, imposición de decisiones, no habilitación de la planta eléctrica para emergencias médicas, irrespeto a niñas y mujeres, groserías y otros. El mismo día se abrió un caso,39 se tramitó la denuncia, y se sostuvo reunión con el Comandante de la 52 Brigada de Infantería del Ejército y Guarnición Militar de Puerto Ayacucho y representantes de la Brigada Fluvial Fronteriza “General Franz Risquez Iribarren”, que están a cargo del Centro Cívico Militar “Caño Iguana”, a los cuales se presentaron los supuestos hechos y se les solicitó una investigación sobre
•	Minería	ilegal	en	territorio	Hoti En cuanto a la minería hay información de que al menos tres focos mineros se encuentran de manera cíclica en territorio habitado por los Hoti, estos son Caño Majagua y Caño Mosquito afluentes del Parucito, y Caño Asita, afluente del Ventuari, al sur del territorio étnico. No hay reportes de hechos violentos cometidos por mineros ilegales contra población Hoti. Sin embargo, hay denuncias por contaminación y destrucción de su hábitat por la actividad minera, cuestión confirmada por varias investigaciones realizadas en la zona, haciendo referencia al asentamiento Hoti de Caño Mosquito. Los investigadores anteriormente citados destacan que: “Mosquito: es un grupo muy pequeño (12 Personas), seminómada, habita una zona interfluvial en la cuenca alta del Caño Mosquito, afluente del río Parucito, estado Amazonas. El terreno es muy montañoso y cubierto por bosques submontanos que son altos, densos y siempre verdes. Tienen contactos muy esporádicos con los Yabarana del Parucito y con mineros itinerantes de quienes obtienen ropa y herramientas occidentales (normalmente de baja calidad)”.40 Cabe mencionar la denuncia formulada ante la Defensoría del Pueblo del Estado Amazonas, por representantes indígenas Yabarana del río Parucito, agrupados en la organización “Organización Indígena Yabarana del Parucito Medio” (OIYAPAM), quienes plantearon el impacto ambiental que está teniendo la actividad de los mineros en las comunidades Hoti del Caño Mosquito, afluente del Parucito. En efecto, en septiembre de 2008, un grupo de Yabarana de Majagua denunciaron ante la Defensoría del Pueblo que representantes de algunas comunidades indígenas del Municipio Manapiare habían observado la penetración de ciudadanos colombianos para explotar oro en minas ubicadas en tierras de las Comunidades Caño Mosquito 1 y Caño Mosquito 2, habitadas por el pueblo indígena Hoti. En tal oportunidad los Yabarana manifestaron que esta actividad se estaba realizando sin ningún tipo de control e intervención de las autoridades competentes, que se habían observado maquinarias para la explotación minera (motobombas) que causan graves daños ambientales, afectando de esta forma los caños existentes en la zona y causando un impacto socio-cultural a los habitantes de la etnia Hoti. La Defensoría del Pueblo abrió un caso por estas denuncias,41 solicitó la apertura de investigaciones y la adopción de medidas urgentes para controlar el problema, al Comando Regional Nº 9 de la Guardia Nacional en Amazonas, a la Fiscalía Séptima con Competencia Ambiental y a la Dirección Estadal del Ministerio del Ambiente en la región. La Fiscalía Séptima Ambiental respondió que, desde el año 2006, había abierto una investigación sobre estos hechos, ordenándose la práctica de varias diligencias, a fin de investigar los hechos y el daño ambiental ocasionado, pero que debido a la ubicación geográfica, el difícil acceso y logística los órganos auxiliares no habían podido realizar la inspección ocular en la zona, sin embargo, se estaba a la espera de los resultados de la misma, ya que por la última información recibida, efectivos adscritos a la Guardia Nacional se habían trasladado al lugar.42 Por su parte, en noviembre de 2008, el Ministerio del Ambiente respondió dos meses después que ese despacho no había podido atender dicha solicitud, en virtud de que se carecía de los recursos necesarios para el traslado de una comisión a la zona, pero que sin embargo, se estaban haciendo los contactos necesarios con las autoridades militares y municipales de Manapiare para atender la misma.43 En ambos casos se observa una cierta falta de acción de las autoridades competentes, para intervenir y buscar alternativas de solución al problema, desalo-
En la actualidad, el pueblo Yanomami vive un conjunto de situaciones y de relaciones con la sociedad venezolana marcadas por la intensificación de los procesos de contacto que han vivido durante los últimos 25 años. En sus diferentes aspectos, el proceso ha sido verdaderamente avasallante e intenso: invasión cíclica de parte de su territorio por miles de mineros ilegales provenientes de Brasil (garimpeiros) con agresiones directas hacia la población Yanomami y destrucción de su hábitat; presencia de contingentes militares y establecimiento de bases operacionales en la zona; utilización política de las comunidades Yanomami a partir de la creación del Municipio Alto Orinoco con la aprobación de la Ley de División Político Territorial del Estado Amazonas en el año 1994 y las actividades político-partidistas; introducción de políticas públicas ajenas a la realidad Yanomami como construcción de viviendas al estilo urbano y distribución gratuita de comida generando dependencia y abandono de la agricultura tradicional; aumento de los problemas epidemiológicos, de la morbilidad y la mortalidad sobre todo infantil debido a la introducción de nuevas enfermedades y las deficiencias en el sistema de salud regional; concentración poblacional alrededor de determinadas comunidades con facilidad para el intercambio de bienes y el acceso a los servicios; permanente movilidad de grupos Yanomami hacia Puerto Ayacucho y otras ciudades del país con consecuencias nefastas en términos de la adquisición de nuevos hábitos de consumo y trasmisión de enfermedades; y algunos enfrentamientos religiosos por el estilo fundamentalista adoptado por algunas comunidades vinculadas la Misión Nuevas Tribus y la Misión Padamo, sobre todo por prohibición de actividades culturales (chamanismo, rituales funerarios, uso del tabaco y el yopo). El conjunto de esta situación y la dinámica institucional vivida en la zona, particularmente por la presencia de bases militares, han introducido verdaderos cambios socioculturales y nuevos patrones de comportamiento en las comunidades Yanomami ubicadas sobre todo en áreas de fácil acceso (Eje fluvial del Orinoco y eje aéreo hacia Parima). Al hacer referencia a la situación actual vivida por el pueblo Yanomami, una de las investigaciones más recientes enfatiza que la dispersión de las comunidades Yanomami sumada a la realidad de cada una de ellas, está muy relacionada con la variedad de experiencias que los Yanomami han tenido y mantienen con la sociedad dominante. Al respecto: “Se debe considerar, por ejemplo, los diversos tipos de relaciones
•	Mineros	ilegales	brasileños	en	territorio	Yanomami En este contexto, la presencia cíclica y en algunos casos permanente de garimpeiros en territorio Yanomami, ha estado marcada en primer término por la manifiesta incapacidad del los Gobiernos de Venezuela y Brasil de controlar el problema a través de acciones estructurada de vigilancia efectiva, y en segundo lugar, por las agresiones violentas directas hacia los Yanomami por parte de los mineros, junto con la destrucción ambiental de su hábitat, que afecta sus posibilidades de vida en la zona por contaminación y trasmisión de enfermedades. En este sentido, en los últimos años y en la actualidad, hay reportes de actividades mineras evidentes en ambos lados de la frontera entre Venezuela y Brasil, específicamente en las áreas cercanas al Alto Siapa, el Cerro Delgado Chalbaud-Parima, el Alto Ocamo-Putaco-Matacuni, en el Estado Amazonas y en el Alto Caura y Alto Paragua, en el Estado Bolívar, que son precisamente las áreas donde se encuentran las comunidades Yanomami con menos contacto y en un cierto aislamiento relativo. Esta presencia minera incontrolada, producto de la inacción de ambos gobiernos y de la falta de coordinación bilateral para evitar la entrada de mineros y la consecuente destrucción ambiental, es la que ha ocasionado ataques violentos hacia los indígenas como la masacre de los Yanomami de Haximú, en el año 1993, en la cual fueron asesinadas 16 personas; caso en el cual la investigación judicial quedó a medias en Venezuela y no se adoptaron medidas de control permanente sobre la actividad garimpeira en la zona. Para el año 2010, ha habido nuevos reportes de agresiones de mineros hacia los Yanomami de la zona norte de Parima (entre Venezuela y Brasil) referidos a supuestas muertes de nueve indígenas de la comunidad Momoi-Theri por contaminación mercurial y acción violenta (03 niños, 02 mujeres y sus 02 recién nacidos, 01 adulto y 01 joven) 08 muertes aparentemente con derrames nasales de sangre y 01 muerte violenta del joven. En el mes de abril de 2010, un grupo de Yanomami de Parima “B”, presentaron denuncias en varias instituciones de Puerto Ayacucho, según las cuales habrían muerto un grupo de Yanomami del shabono-comunidad de Momoi (comunidad o grupo en aislamiento relativo en zona de selva), por la acción directa de los garimpeiros en las áreas de influencia de esta comunidad. Al respecto, insti-
•	La	grave	situación	de	salud	de	los	Yanomami	Otra grave situación vivida por los Yanomami desde hace varias décadas, es la referida a los graves problemas de salud vividos en la zona, por la presencia de enfermedades endémicas y epidémicas que afectan a numerosas comunidades, y que han producido aumentos de la morbilidad y la mortalidad de este pueblo indígena sobre todo en áreas de difícil acceso. La situación se caracteriza por la presencia de enfermedades endémicas como el paludismo (malaria), que en algunos lugares del Alto Orinoco es hiperendémico; por el aumento de enfermedades respiratorias agudas y graves; la hepatitis en sus diferentes tipos: varios brotes de oncocercosis; las diarreas en población infantil; las enfermedades de la piel y la desnutrición severa de niños y adultos. A esta situación se suman los problemas de funcionamiento del Distrito Sanitario del Alto Orinoco, como deficiencias en la infraestructura médica, dotación de equipos y medicinas, apoyo logístico permanente (carencia de combustible para el trasporte fluvial y apoyos aéreos), y dificultades para el acceso a comunidades remotas, vacunaciones y cadenas de frío. Esto ha generado que, en determinados momentos los servicios médicos y el acceso a la salud de los yanomami haya sido
•	El	plan	de	salud	Yanomami	y	las	comunidades	aisladas El Plan de Salud Yanomami se comenzó a ejecutar en el año 2005, y en los años siguientes, se han profundizado las acciones y actividades tendientes a controlar la grave situación de salud en el área, con la llegada de los recursos presupuestarios extraordinarios manejados a través de un fideicomiso por parte del Ministerio de Salud. Una vez agotados los recursos extraordinarios, la Dirección de Salud Indígena del Ministerio del Poder Popular para la Salud logró que, en los presupuestos ordinarios anuales, se incluyeran partidas expresas para el Plan de Salud Yanomami; de manera que, en los últimos años se ha garantizado un presupuesto permanente, aunque reducido por la crisis fiscal en términos de los montos asignados. La Dirección General de Salud Indígena reconoce que: “El Plan de Salud Yanomami es una estrategia del Ministerio de salud que busca expandir de manera sustentable y culturalmente adaptada los servicios de salud al 80 % de la población yanomami que ha estado históricamente sub-atendida o completamente desasistida… En el 2004, el Ministerio de Salud creó la Coordinación de Salud Indígena, instancia que tendría a su cargo el diseño e implementación de estrategias de salud para pueblos indígenas y la transversalización de un enfoque intercultural a todos los planes y programas del MS aplicados a comunidades indígenas. En enero de 2005 se constituye en Puerto Ayacucho una Oficina de Coordinación del Plan de salud Yanomami (PSY) desde donde se dio mayor contundencia a los objetivos del documento del 2000 y se plantearon cuatro líneas de acción, volviendo más manejable la gran tarea que supone la consolidación del Distrito Sanitario y la expansión de los servicios… La Oficina de Coordinación del PSY es multidisciplinaria. Se combina la antropología y la salud pública a través del personal calificado y conocedor de la sociedad Yanomami y la historia del sistema de salud entre ellos…” 48 (Subrayado nuestro) Este plan persigue garantizar el derecho a la salud del pueblo Yanomami, y se ha propuesto como objetivos la reducción de la mortalidad en general y particularmente la infantil, la reducción de las principales causas de morbilidad, el fortaleci-
miento del sistema de vigilancia epidemiológica, el establecimiento de un diálogo intercultural continuo con el pueblo Yanomami, el incremento de la participación Yanomami efectiva en el nivel operativo y la planificación del sistema de salud y la implementación de un sistema de referencia que garantice una asistencia oportuna y adecuada. Tiene tres ejes principales de actuación: la recuperación y expansión de los servicios de salud para la población Yanomami sobre todo a las áreas de comunidades de difícil acceso sin cobertura de servicios de salud, la mejora de la calidad en el funcionamiento de los servicios del Distrito Sanitario Nº 4 y la formación de personal local de salud y de personal profesional no indígena para atender a la población Yanomami, sobre todo de comunidades aisladas. A través de la coordinación del plan se ha rescatado el funcionamiento del Distrito Sanitario del Alto Orinoco, lo que permite un mayor control epidemiológico, se han abierto nuevas	presencias	médicas para atender a la población Yanomami ubicada en áreas remotas (Koyowetheri, Watamo, y Mavaquita) y se ha reforzado la presencia médica en los ambulatorios tradicionales de La Esmeralda, Ocamo, Mavaca, Platanal, y Parima “B”. Además es importante destacar que el plan ha permitido llegar a comunidades Yanomami en áreas de difícil acceso para campañas	de	vacunación	masiva	y	control	de	enfermedades	endémicas	y	epidémicas, con apoyo de helicópteros de la Fuerza Armada Nacional. Durante el año 2006, se llegó por primera vez a la comunidad de Haximú, lugar de la masacre Yanomami de 1993, y se realizaron actividades de control endémico y vacunación. Durante los años 2007, 2008 y 2009, se han continuado con estas visitas a través de planes por zonas e intervenciones en casos concretos como el de la comunidad Momoi en abril-mayo de 2010. Un aspecto fundamental dentro del plan es la formación-capacitación de personal local para la atención primaria en salud en las diferentes comunidades sobre todo las más lejanas y con dificultades para el acceso a los servicios de salud (80%). Se ha culminado un primer curso de formación de agentes de salud Yanomami en el cual participaron 25 promotores, y que tiene varios módulos de formación teórico-prácticos tanto en Puerto Ayacucho como en el Distrito Sanitario del Alto Orinoco. En todas las acciones de control epidemiológico (control de la malaria, vacunaciones, evacuaciones de emergencia etc.) y en el marco de las actividades programadas por el plan, el apoyo aéreo de la Fuerza Armada Nacional ha sido decisivo (Comando de Apoyo Aéreo de la Guardia Nacional y Grupo de Apoyo Aéreo N° 9), sobre todo a través de vuelos con aviones para transporte de materiales, medicinas y personal médico y de helicópteros para llegar a comunidades alejadas que no habían tenido acceso a los servicios de salud por parte del Estado. En La Esmeralda, capital del Municipio Alto Orinoco, se construyó un Centro de Diagnóstico Integral (CDI) para atender a la población local y evitar los traslados de población indígena al Hospital de Puerto Ayacucho, y a través de la Dirección Nacional de Salud Indígena del Ministerio de Salud, se ha creado la Oficina de Salud Indígena en el Estado Amazonas la cual adquirió una casa en Puerto Ayacucho donde funciona la Coordinación del Plan de Salud Yanomami y sirve como residencia para pacientes Yanomami dados de alta en el Hospital de Puerto Ayacucho. Esta casa también se utiliza para los cursos de formación de los agentes de salud Yanomami. La Defensoría del Pueblo desde sus comienzos, ha apoyado en la formulación originaria del plan, ha realizado seguimiento a la aprobación de los recursos presupuestarios por parte del Ministerio de Salud, colabora en la actualidad con la formación de los agentes de salud Yanomami (talleres sobre derechos humanos, derecho a la salud y derechos de los pueblos indígenas), impulsa la perspectiva reivindicativa de derechos del plan, y realiza actividades de coordinación a través del Consejo Regional de Salud, para garantizar la efectividad de esta importante iniciativa que pretende llevar más vida a este pueblo indígena de nuestro país.
•	Las	nuevas	presencias	del	Estado	en	territorio	Yanomami En los últimos cinco años, y sobre todo a partir de la expulsión del territorio nacional de la Misión Nuevas Tribus en el año 2005, se ha observado un proceso de intensificación de la presencia del Estado en general (Plan de Sustitución de la Misión Nuevas Tribus) y de diferentes cuerpos militares en particular en el área Yanomami, con indicadores positivos como el aumento de la capacidad logística del sistema de salud para realizar operaciones en las áreas de más difícil acceso geográfico (expansión del sistema de salud) y en las posibilidades de vigilancia y control permanente sobre la entrada de mineros ilegales a territorio venezolano. En un sentido menos positivo, estarían los impactos socio-culturales hacia el pueblo Yanomami debido a la presencia de personal de diferentes instituciones, sobre todo las militares, no entrenadas para relacionarse en un marco de respeto cultural con los pueblos indígenas, lo cual ha producido hasta el momento varios choques o enfrentamientos no violentos en varias comunidades. Lo cierto es que, como se afirma en el estudio citado: “Venezuela está en este momento atravesando un período de expansión de su aparato estatal al interior de su territorio, y esto es particularmente notorio en el Estado Amazonas. Por ello predecimos que se avecina la intensificación de la presencia estatal (escuelas, puestos de salud, pelotones de frontera) y de los programas sociales (misiones) entre los Yanomami, y en particular entre las comunidades con menor grado de intercambio con el mundo criollo... Es difícil predecir si esta expansión de inclinará hacia nuevas formas de colonialismo interno o hacia la inclusión social con respeto por la diferencia…” 49
La situación actual del pueblo Piaroa está marcada por la permanente relación que mantienen con la sociedad venezolana en su conjunto, en sus diferentes ámbitos económicos, comerciales, educativos, religiosos y políticos, pero manteniendo un fuerte sentido étnico y cultural. La mayoría de las comunidades Piaroa (comunidades de la periferia) están ubicadas en áreas cercanas a las ciudades y pueblos del estado Amazonas (puerto Ayacucho, Isla ratón, Manapiare, Atabapo) y el estado Bolívar (Pijiguaos, Caicara) lo cual les permite una inserción permanente en la dinámica propia del país, pero conservando sus patrones socio-culturales de vida comunitaria. Estas comunidades, si bien han asistido a un fuerte proceso de cambio cultural en los últimos cuarenta años, sobre todo por la introducción de la educación formal y religiosa occidental en sus comunidades, la adopción de nuevos patrones socio-económicos y de trabajo asalariado, y la presencia creciente del Estado en sus territorios, conservan en mayor o menos medida los principales aspectos de su vida cultural. Esto es diferente en el caso de las denominadas comunidades Piaroa de tierra adentro (grupos en aislamiento relativo o poco contacto), las cuales conservan en buena medida la totalidad de los aspectos de su vida cultural y material (vida comunitaria, chamanismo y vida religiosa, economía de subsistencia propia, relaciones espirituales con su hábitat, etc.), debido a que se han encontrado en áreas de muy difícil acceso geográfico y protegidas por este aislamiento. Con relación a los nuevos patrones de asentamiento y expansión de las comunidades Piaroa, se ha observado que: “En las comunidades de la periferia, en cambio, la tendencia es a residir en comunidades cada vez más grandes, de más de 100 habitantes, donde cohabitan varias familias extendidas, o facciones, que cooperan entre sí para realizar aquellas actividades que sobrepasan la capacidad de trabajo de la familia nuclear. Estas tienden a establecerse como centros poblados duraderos, muchos de los cuales ahora tienen más de 30 años, debido a que
Propuestas para la protección integral de los pueblos indígenas en aislamiento relativo o poco contacto en Venezuela
Implementación	de	las	medidas	legislativas	adoptadas	por	el	Estado	venezolano	para la protección de los pueblos indígenas En el ámbito legislativo, destacan un conjunto de normas adoptadas por el ordenamiento jurídico venezolano para la protección integral de los pueblos indígenas y su vida colectiva en general, pero que también sirven para la adopción de medidas específicas para la protección y el resguardo de grupos de los pueblos indígenas que en Venezuela, mantienen un cierto aislamiento relativo o poco contacto en los términos definidos en este trabajo, es decir, los grupos de los pueblos Hoti, Yanomami y Piaroa que habitan al sur de Venezuela. En consecuencia, si bien no existe una legislación específica sobre los pueblos indígenas en condiciones de aislamiento o contacto inicial como en otros países de América Latina, si existen abundantes disposiciones que pueden ser implementadas para la lograr la protección de la vida amenazada de estos grupos. En tal sentido, se propone a las instituciones públicas venezolanas la implementación y el desarrollo de las medidas previstas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y las leyes indígenas vigentes, como mecanismo para lograr la supervivencia física y cultural de estos grupos. Se presentan a continuación las principales normas en cada uno de los instrumentos jurídicos:
•	Constitución	de	la	República	Bolivariana	de	Venezuela Artículo 119 El Estado reconocerá la existencia de los pueblos y comunidades indígenas, su organización social, política y económica, sus culturas, usos y costumbres, idiomas y religiones, así como su hábitat y derechos originarios sobre las tierras que ancestral y tradicionalmente ocupan y que son necesarias para desarrollar y garantizar sus formas de vida. Corresponderá al Ejecutivo Nacional, con la participación de los pueblos indígenas, demarcar y garantizar el derecho a la propiedad colectiva de sus tierras, las cuales serán inalienables, imprescriptibles, inembargables e intransferibles de acuerdo con lo establecido en esta Constitución y la ley. Artículo 120 El aprovechamiento de los recursos naturales en los hábitat indígenas por parte del Estado se hará sin lesionar la integridad cultural, social y económica de los mismos e, igualmente, está sujeto a previa información y consulta a las comunidades indígenas respectivas. Artículo 121 Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y desarrollar su identidad étnica y cultural, cosmovisión, valores, espiritualidad y sus lugares sagrados y de culto. El Estado fomentará la valoración y difusión de las manifestaciones culturales de los pueblos
indígenas, los cuales tienen derecho a una educación propia y a un régimen educativo de carácter intercultural y bilingüe, atendiendo a sus particularidades socioculturales, valores y tradiciones. Artículo 122 Los pueblos indígenas tienen derecho a una salud integral que considere sus prácticas y culturas. El Estado reconocerá su medicina tradicional y las terapias complementarias, con sujeción a principios bioéticos. Artículo 123 Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y promover sus propias prácticas económicas basadas en la reciprocidad, la solidaridad y el intercambio; sus actividades productivas tradicionales, su participación en la economía nacional y a definir sus prioridades.
•	Ley	Orgánica	de	Pueblos	y	Comunidades	Indígenas Artículo 5 Los pueblos y comunidades indígenas tienen el derecho a decidir y asumir de modo autónomo el control de sus propias instituciones y formas de vida, sus prácticas económicas, su identidad, cultura, derecho, usos y costumbres, educación, salud, cosmovisión, protección de sus conocimientos tradicionales, uso, protección y defensa de su hábitat y tierras y, en general, de la gestión cotidiana de su vida comunitaria dentro de sus tierras para mantener y fortalecer su identidad cultural. Los pueblos y comunidades indígenas tienen el derecho de participar en la administración, conservación y utilización del ambiente y de los recursos naturales existentes en su hábitat y tierras. Toda actividad susceptible de afectar directa o indirectamente a los pueblos y comunidades indígenas, deberá ser consultada con los pueblos y comunidades indígenas involucrados. La consulta será de buena fe, tomando en cuenta los idiomas y la espiritualidad, respetando la organización propia, las autoridades legítimas y los sistemas de comunicación e información de los integrantes de los pueblos y comunidades indígenas involucrados, conforme al procedimiento establecido en esta Ley. Toda actividad de aprovechamiento de recursos naturales y cualquier tipo de proyectos de desarrollo a ejecutarse en hábitat y tierras indígenas, estará sujeta al procedimiento de información y consulta previa, conforme a la presente Ley. Se prohíbe la ejecución de actividades en el hábitat y tierras de los pueblos y comunidades indígenas que afecten grave o irreparablemente la integridad cultural, social, económica, ambiental o de cualquier otra índole de dichos pueblos o comunidades. El Estado reconoce y garantiza el derecho originario de los pueblos y comunidades indígenas a su hábitat y a la propiedad colectiva de las tierras que ancestral y tradicionalmente ocupan. El Poder Ejecutivo, conjuntamente con los pueblos y comunidades indígenas, realizará la demarcación de su hábitat y tierras a los fines de su
titulación de acuerdo con los principios y al procedimiento establecido en la presente Ley. Para la demarcación y titulación serán de obligatoria observación las realidades culturales, etnológicas, ecológicas, geográficas, históricas y la toponimia indígena, los cuales deberán reflejarse en los documentos correspondientes. Artículo 28 Los pueblos y comunidades indígenas tienen derecho al uso, goce, aprovechamiento y a participar en la administración de su hábitat y tierras, a los fines de mantener sus formas de vida, promover sus prácticas económicas y definir su participación en la economía nacional. Los pueblos y comunidades indígenas tienen el derecho al uso y aprovechamiento sustentable y a la administración, conservación, preservación del ambiente y de la biodiversidad. Las aguas, la flora, la fauna y todos los recursos naturales que se encuentran en su hábitat y tierras, podrán ser aprovechados por los pueblos y comunidades indígenas para su desarrollo y actividades tradicionales. En casos de invasión, ocupación ilegal o perturbaciones del hábitat y tierras indígenas por terceros, los pueblos y comunidades indígenas ejercerán las acciones que consagran las leyes sobre la materia, a los fines de la restitución de sus tierras y el cese inmediato de la perturbación. El Estado, a través del ente ejecutor, velará y garantizará la protección y resguardo de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas sobre su hábitat y tierras. El Estado garantiza a los pueblos y comunidades indígenas el derecho a su educación propia como proceso de socialización y a un régimen educativo de carácter intercultural bilingüe, atendiendo a sus particularidades socioculturales, valores, tradiciones y necesidades. El Estado reconoce y garantiza el derecho que cada pueblo y comunidad indígena tiene al ejercicio de su cultura propia, expresando, practicando y desarrollando libremente sus formas de vida y manifestaciones culturales, fortaleciendo su identidad propia, promoviendo la vitalidad lingüística de su idioma, preservando su propia visión del mundo, profesando sus religiones, creencias y cultos, así como conservando y protegiendo sus lugares sagrados y de culto.
•	Ley	de	Demarcación	y	Garantía	del	Hábitat	y	Tierras	de los Pueblos Indígenas Artículo 4 El proceso de demarcación del hábitat y tierras de los pueblos y comunidades indígenas será realizado por el Ejecutivo Nacional,
por órgano del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales, conjuntamente con los pueblos, comunidades y organizaciones indígenas legalmente constituidas. Artículo 8 Para garantizar los derechos originarios de los pueblos y comunidades indígenas sobre su hábitat y tierras, el Proceso Nacional de Demarcación se llevará a cabo tomando en cuenta la consulta y participación directa de los pueblos y comunidades indígenas, las realidades ecológicas, geográficas, toponímicas, poblacionales, sociales, culturales, religiosas, políticas e históricas de los mismos.
Políticas públicas tendientes a garantizar la vida colectiva de los grupos de pueblos indígenas con poco contacto en Venezuela
En Venezuela, si bien existe actualmente un órgano con competencia expresa en el tema indígena, el Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas -creado en el año 2007, y encargado de la formulación de políticas públicas destinadas a proteger y promover la implementación de los derechos de los pueblos indígenas- el mismo no ha desarrollado políticas públicas claras y efectivas para implementar los derechos indígenas reconocidos en la Constitución. Diversos sectores indígenas e indigenistas, han hecho fuertes críticas con relación a la conducción de esta instancia pública, sobre todo por la aplicación de medidas paternalistas y asistencialistas en sus actividades y la utilización política de los indígenas de estilo clientelar, que profundizan esquemas de dependencia y sumisión ideológica en los pueblos y comunidades indígenas; caracterizadas por la inversión de grandes sumas de dinero orientadas a la entrega directa de comida, ropa y materiales para la construcción de viviendas, organización de operativos médicos coyunturales y distribución de medicinas, sin coordinación con los órganos del Ministerio de la Salud, construcción de viviendas ajenas a los patrones tradicionales, y organización de centros shamánicos sin utilidad real y práctica. Los cuestionamientos a este Ministerio y a la propia Ministra Nicia Maldonado, indígena Ye´kuana del Estado Amazonas, no sólo se refieren al asistencialismo promovido desde esa instancia, sino a la falta de ejecución real de programas destinados a implementar los derechos constitucionales de los pueblos indígenas en áreas tan importantes como la demarcación de hábitat y tierras, la salud intercultural, la identidad cultural, la protección de lugares sagrados y las actividades tradicionales de subsistencia. En este contexto, es evidente que el Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas no tiene políticas expresas para proteger a los grupos de los pueblos indígenas que se encuentran en condiciones de poco contacto o aislamiento relativo. Por el contrario, se evidencia en esa instancia un total desconocimiento e ignorancia sobre el tema. Al respecto, cabe mencionar una comunicación del Ministerio de Pueblos Indígenas dirigida a la Cancillería venezolana en el año 2009, frente a una solicitud de información de esta instancia, en la cual el ministerio con competencia indígena niega la existencia en Venezuela de pueblos indígenas en aislamiento, porque los mismos ya se han integrado a la vida de la Nación. Dicha comunicación señala expresamente que se acusa recibo de la correspondencia recibida: “… informando sobre la primera reunión realizada en Ginebra, acerca de la elaboración de las Directrices para la Protección de los Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario y Contacto Inicial en la región amazónica y el gran Chaco… Al respecto es importante aclarar que el concepto de Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario… No entra en el marco constitucional de la
Más allá de que el órgano competente del Estado no tenga políticas públicas expresas dirigidas a proteger a los grupos de los pueblos indígenas que se encuentran en situación de poco contacto y aislamiento relativo en Venezuela y de que la legislación no establece mecanismos concretos para pueblos en aislamiento; es necesario formular algunas propuestas en las áreas que representan mayor amenaza para estos pueblos indígenas: •	Salud:	se propone seguimiento epidemiológico permanente en las áreas ocupadas por estos tres grupos de pueblos indígenas y planes de salud interculturales en sus territorios, que permitan labores preventivas (planes preventivos) como las inmunizaciones a través de actividades de vacunación, y el seguimiento a situaciones de salud graves como epidemias y endemias con intervenciones puntuales. El Plan de Salud Yanomami en ejecución en el Alto Orinoco, es un ejemplo positivo a seguir, para la atención en salud a los otros pueblos en las condiciones. El Plan de Salud Yanomami debe reforzar acciones para llegar de forma permanente a comunidades de difícil acceso. En el caso de los Hoti, es necesario reforzar la atención de la población en los ambulatorios de Caño Iguana (estado Amazonas) y San José de Kayamá (estado Bolívar), realizar un diagnóstico más preciso de la situación actual de salud, y la adopción de medidas preventivas en el caso de las comunidades en aislamiento relativo en la Serranía de Maigualida y Alto Parucito. En el caso Piaroa también es necesario una actualización de la información sobre situación de las comunidades aisladas en el Alto Cuao y eventuales actividades de control epidemiológico. •	Territorios:	se propone la protección integral del territorio de estos tres pueblos indígenas a través de la ejecución y finalización del proceso de demarcación de hábitat y tierras, ya iniciado por los órganos del Estado, previa solicitud de las organizaciones indígenas. En este aspecto, destacan las solicitudes de demarcación del pueblo Hoti del año 2007, y del pueblo Piaroa del año 2008, las cuales se están tramitando (expedientes) por la Comisión Regional de Demarcación del Estado Amazonas, coordinada por el Ministerio del Ambiente en la región. En el caso de los Yanomami todavía no hay una solicitud expresa y un expediente formal de demarcación de sus hábitats y tierras, según lo dispuesto en la Ley Orgánica de Pueblos Indígenas y Ley de Demarcación. Se comienzan a dar algunos pasos organizativos para solicitar la demarcación del territorio del pueblo Yanomami. En el caso de los Piaroa del
Luis Jesús Bello es abogado graduado Cum Laude en la Universidad Católica de Caracas en 1991. Miembro Fundador y Coordinador de la Oficina de Derechos Humanos del Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho, Amazonas, (19922000). Defensor del Pueblo del Estado Amazonas (2000-2010) y Asesor de la Organización Regional de Pueblos Indígenas de Amazonas (ORPIA) desde su creación en 1993. Asesor de la Comisión de Pueblos Indígenas de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999. Tiene varias publicaciones sobre los Derechos de los Pueblos indígenas en Venezuela y el nuevo orden constitucional.
1 Aguilar,	Vladimir	y	Linda	Bustillos,	2006:	Pueblos Aislados y en Contacto Inicial: Caso Venezuela. En Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario y Contacto Inicial en la Amazonía y el Gran Chaco. Actas del Seminario de Santa Cruz de la Sierra, 20-22 de noviembre de 2006. Copenhague. Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA). P. 164. Se trata de un documento borrador mimeografiado denominado “Directrices de Protección para los Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario y en Contacto Inicial de la Región Amazónica y el Gran Chaco” preparado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Fernández	Noly	y	José	Antonio	Kelly, 2006: La Política de Salud en Venezuela para Pueblos en Aislamiento. En Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario y Contacto Inicial en la Amazonía y el Gran Chaco. Actas del Seminario de Santa Cruz de la Sierra, 20-22 de noviembre de 2006. Op. Cit. P. 174 y 175. Rivas	Toledo,	Alex:	Los Pueblos Indígenas en Aislamiento: Emergencia, Vulnerabilidad y Necesidad de Protección. En Publicación: Cultura y Representaciones Sociales, año 1, no. 2. IIS, Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM. México. Marzo. 2007. Coppens, Walter, 1983: Los Sapé. En Los Aborígenes de Venezuela. Etnología Contemporánea. Volumen II. Caracas. Fundación La Salle de Ciencias Naturales. P. 385-386. Coppens, Walter: Op. Cit. P. 388-404. Medina,	Francia,	2008:	Los Sapé. Notas sobre su Situación Presente y Actualización Bibliográfica. En Los Aborígenes de Venezuela. Etnología Contemporánea. Volumen II. Segunda Edición. Caracas. Fundación La Salle de Ciencias Naturales. P. 739-740. Ibídem. P. 741. Zent	Egleé	L.	y	Stanford	Zent,	2007:	Los Jodï (Hotï). En Salud Indígena en Venezuela. Volumen I. Caracas. Dirección General de Salud Indígena del Ministerio del Poder Popular para la Salud. P. 81. Oficina Central de Estadística e Informática (OCEI). Censo Indígena de Venezuela 1992. Población Indígena de Venezuela por Entidad y Etnia. Instituto Nacional de Estadística (INE). XIII Censo de Población y Vivienda. Población y Pueblos Indígenas. Anexo Estadístico. Caracas. Octubre de 2003. P. 30. Zent	Egleé	L.	y	Stanford	Zent:	Op. Cit. P. 85-86. Ibídem. P. 85. Entrevista	con	Basilio	Márquez	Moreno. Indígena Piaroa habitante del río Parucito, Municipio Manapiare. Estado Amazonas. Hablante de la lengua Hoti. 2008. Lizot	Jacques,	José	Antonio	Kelly	y	otros,	2007:	Los Yanomami. En Salud Indígena en Venezuela. Volumen I. Caracas. Dirección General de Salud Indígena del Ministerio del Poder Popular para la Salud. P. 267. Mansutti	Rodríguez,	Alexander,	1990:	Los Piaroa y su Territorio. Documento de Trabajo Nº 8. Caracas. Centro Venezolano de Investigaciones en Antropología y Población (CEVIAP). P. 3-5. Ibídem. P. 57-58. Freire	Germán	y	Stanford	Zent,	2007:	Los Piaroa. En Salud Indígena en Venezuela. Volumen I. Caracas. Dirección General de Salud Indígena del Ministerio del Poder Popular para la Salud. P. 137. Ibídem. P. 139-140. Entrevista	con	Guillermo	Arana. Indígena Piaroa habitante de la comunidad Caño Grulla, Municipio Autana. Estado Amazonas. Mayo de 2010. Coppens, Walter, 1983: Los Hoti. En Los Aborígenes de Venezuela. Etnología Contemporánea. Volumen II. Caracas. Fundación La Salle de Ciencias Naturales. P. 253-254. Ibídem. P. 294-295. Zent	Egleé	L.	y	Stanford	Zent:	Op. Cit. P. 81-82-83. Kelly,	José	Antonio	y	Javier	Carrera,	2007:	Los Yanomami. En Salud Indígena en Venezuela. Volumen I. Caracas. Dirección General de Salud Indígena del Ministerio del Poder Popular para la Salud. P. 326. Ibídem. P. 327. Anduce Pablo, 1958: Shailili-ko. Relato de una Naturalista que también llegó a las Fuentes del Río Orinoco. En Pablo Anduce en Amazonas. Obras Selectas. Tomo I. Puerto Ayacucho. Gobernación del Estado Amazonas. P. 160-188-189-190. Cocco,	Luis,	1973:	Iyëwei-teri. Quince Años entre los Yanomamos. Caracas. Librería Editorial Salesiana. Segunda Edición. P. 6. Colchester	Marcus,	1991: Economías y Patrones de Uso de la Tierra en los Yanomami. En La Iglesia en Amazonas. Conferencia Internacional sobre el Hábitat y la Cultura Yanomami. I Parte. Nº 53. Puerto Ayacucho, Estado Amazonas. Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho. P. 11. Overing	Joanna	y	M.R.	Kaplan,	1988: Los Wóthuha (Piaroa). En Los Aborígenes de Venezuela. Etnología Contemporánea. Volumen III. Caracas. Fundación La Salle de Ciencias Naturales. P. 321-322. Ibídem. P. 323 Mansutti	Rodríguez,	Alexander:	Op. Cit. P. 10-13. Ibídem. P. 25-26.
Ibídem. P. 29-30. Ibídem. P. 31. Ibídem. P. 35. Ibídem. P. 41. Anduce Pablo, 1974: Dearuwa: Los Dueños de la Selva. En Pablo Anduce en Amazonas. Obras Selectas. Tomo II. Puerto Ayacucho. Gobernación del Estado Amazonas. P. 915-916. Zent	Egleé	L.	y	Stanford	Zent:	Op. Cit. P. 85. Defensoría Delegada del Estado Amazonas. Caso Nº Expediente P-08-00042. 11/02/2008. Zent	Egleé	L.	y	Stanford	Zent,	2008:	Los Hoti. Notas sobre su Situación Presente y Actualización Bibliográfica. En Los Aborígenes de Venezuela. Etnología Contemporánea. Volumen II. Caracas. Fundación la Salle de Ciencias Naturales. Segunda Edición. P. 507. Defensoría Delegada del Estado Amazonas. Caso Nº Expediente P-08-00265. 10/09/2008. Comunicación de la Fiscalía Séptima Ambiental del Estado Amazonas. 23/09/2008. Expediente Nº P-08-00265. Comunicación del Director del Ministerio del Ambiente en el Estado Amazonas. 28/11/2008. Expediente Nº P-08-00265. Kelly,	José	Antonio	y	Javier	Carrera:	Op. Cit. p. 329.330. Eguillor,	María	Isabel,	1991: La Escuela Yanomami. Modelo de Interculturalidad. En La Iglesia en Amazonas. Conferencia Internacional sobre el Hábitat y la Cultura Yanomami. I Parte. Nº 53. Puerto Ayacucho, Estado Amazonas. Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho. P. 42-43-45. Fuente de Información en Reserva. Kelly,	José	Antonio	y	Javier	Carrera:	Op. Cit. P. 367. Ibídem P. 371-372. Ibídem. P. 376. Freire	Germán	y	Stanford	Zent:	Op. Cit. P. 141. Ibídem. P. 179-181-182 Comunicación Nº DIRI/2009/0047 de la Directora de Integración y Relaciones Internacionales del Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas, al Coordinador de Asuntos Políticos Multilaterales del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, de fecha 20/06/2009.
Aguilar,	Vladimir	y	Linda	Bustillos 2006 Pueblos Aislados y en Contacto Inicial: Caso Venezuela. En Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario y Contacto Inicial en la Amazonía y el Gran Chaco. Actas del Seminario de Santa Cruz de la Sierra, 20-22 de noviembre de 2006. Copenhague. Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA). Anduce Pablo 1958 Shailili-ko. Relato de una Naturalista que también llegó a las Fuentes del Río Orinoco. En Pablo Anduce en Amazonas. Obras Selectas. Tomo I. Puerto Ayacucho. Gobernación del Estado Amazonas. 1974 Dearuwa: Los Dueños de la Selva. En Pablo Anduce en Amazonas. Obras Selectas. Tomo II. Puerto Ayacucho. Gobernación del Estado Amazonas. Cocco,	Luis 1973 Iyëwei-teri. Quince Años entre los Yanomamos. Caracas. Librería Editorial Salesiana. Segunda Edición. Colchester,	Marcus 1991 Economías y Patrones de Uso de la Tierra en los Yanomami. En La Iglesia en Amazonas. Conferencia Internacional sobre el Hábitat y la Cultura Yanomami. I Parte. Nº 53. Puerto Ayacucho, Estado Amazonas. Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho. Coppens, Walter 1983 Los Sapé. En Los Aborígenes de Venezuela. Etnología Contemporánea. Volumen II. Caracas. Fundación La Salle de Ciencias Naturales. Coppens, Walter 1983 Los Hoti. En Los Aborígenes de Venezuela. Etnología Contemporánea. Volumen II. Caracas. Fundación La Salle de Ciencias Naturales. Eguillor,	María	Isabel	1991 La Escuela Yanomami. Modelo de Interculturalidad. En La Iglesia en Amazonas. Conferencia Internacional sobre el Hábitat y la Cultura Yanomami. I Parte. Nº 53. Puerto Ayacucho, Estado Amazonas. Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho. Fernández	Noly	y	José	Antonio	Kelly 2006 La Política de Salud en Venezuela para Pueblos en Aislamiento. En Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario y Contacto Inicial en la Amazonía y el Gran Chaco. Actas del Seminario de Santa Cruz de la Sierra, 20-22 de noviembre de 2006. Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA). Freire	Germán	y	Stanford	Zent 2007 Los Piaroa. En Salud Indígena en Venezuela. Volumen I. Caracas. Dirección General de Salud Indígena del Ministerio del Poder Popular para la Salud. Instituto Nacional de Estadística (INE): XIII Censo de Población y Vivienda. Población y Pueblos Indígenas. Anexo Estadístico. Caracas. Octubre de 2003. Kelly,	José	Antonio	y	Javier	Carrera 2007 Los Yanomami. En Salud Indígena en Venezuela. Volumen I. Caracas. Dirección General de Salud Indígena del Ministerio del Poder Popular para la Salud. Lizot	Jacques,	José	Antonio	Kelly	y	otros 2007 Los Yanomami. En Salud Indígena en Venezuela. Volumen I. Caracas. Dirección General de Salud Indígena del Ministerio del Poder Popular para la Salud. Mansutti	Rodríguez,	Alexander 1990 Los Piaroa y su Territorio. Documento de Trabajo Nº 8. Caracas. Centro Venezolano de Investigaciones en Antropología y Población (CEVIAP). Medina,	Francia 2008 Los Sapé. Notas sobre su Situación Presente y Actualización Bibliográfica. En Los Aborígenes de Venezuela. Etnología Contemporánea. Volumen II. Segunda Edición. Caracas. Fundación La Salle de Ciencias Naturales. Overing	Joanna	y	M.R.	Kaplan 1988 Los Wóthuha (Piaroa). En Los Aborígenes de Venezuela. Etnología Contemporánea. Volumen III. Caracas. Fundación La Salle de Ciencias Naturales. Rivas	Toledo,	Alex 2007 Los Pueblos Indígenas en Aislamiento: Emergencia, Vulnerabilidad y Necesidad de Protección. En Publicación: Cultura y Representaciones Sociales, año 1, no. 2. IIS, Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM. México. Zent	Egleé	L.	y	Stanford	Zent 2007 Los Jodï (Hotï). En Salud Indígena en Venezuela. Volumen I. Caracas. Dirección General de Salud Indígena del Ministerio del Poder Popular para la Salud. Zent	Egleé	L.	y	Stanford	Zent	-	2008:	Los Hoti. Notas sobre su Situación Presente y Actualización Bibliográfica. En Los Aborígenes de Venezuela. Etnología Contemporánea. Volumen II. Caracas. Fundación la Salle de Ciencias Naturales. Segunda Edición.
Este trabajo presenta una visión general de la situación y de la problemática de los pueblos indígenas en aislamiento relativo o con poco contacto en Venezuela. Tal es el caso de grupos de los pueblos indígenas Hoti, Yanomami y Piaroa que habitan en los estados Amazonas y Bolívar, al sur de Venezuela, en zonas de difícil acceso geográfico. En los últimos, años diferentes agentes foráneos -sobre todo mineros ilegales provenientes de Brasil y Colombia- han estado penetrando sistemáticamente estos territorios. La movilidad permanente de los mineros coloca a los grupos con poco contacto de estos pueblos en una situación de fuerte vulnerabilidad, sobre todo por la introducción de enfermedades endémicas y epidémicas, la contaminación y destrucción de su territorio y la reducción del espacio para sus actividades tradicionales de subsistencia. Esto evidencia que los grupos indígenas con poco contacto en Venezuela se encuentran amenazados en su sobrevivencia física y cultural debido a la invasión-destrucción del territorio donde han permanecido y a la ausencia, por parte de los órganos del Estado competentes en materia indígena, de políticas públicas sistemáticas para protegerlos.
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