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Timestamp: 2017-08-18 07:39:53
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PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ ESCUELA DE POSGRADO EL COMPROMISO DE CONTRATAR Y SU ACCESO AL REGISTRO DE PROPIEDAD INMUEBLE - PDF
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ ESCUELA DE POSGRADO EL COMPROMISO DE CONTRATAR Y SU ACCESO AL REGISTRO DE PROPIEDAD INMUEBLE
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Laura Bustos Murillo
1 1 PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ ESCUELA DE POSGRADO EL COMPROMISO DE CONTRATAR Y SU ACCESO AL REGISTRO DE PROPIEDAD INMUEBLE Tesis para optar el grado de Magíster en Derecho Civil, que presenta el alumno: CARLOS MANUEL, MISARI ARGANDOÑA ASESOR: Magíster en Derecho con Mención en Derecho Civil RENE ELMER MARTIN, ORTIZ CABALLERO. JURADO: PRESIDENTE: Rómulo Martin, Morales Hervias. TERCER MIEMBRO: Gunther Hernán, Gonzales Barrón. Pando, 2013
2 2 A mi esposa e hijas: Karina, Karla, Andrea y Abigail.
3 3 ÍNDICE 03 INTRODUCCIÓN 05 CAPÍTULO I EL CONTRATO PREPARATORIO 1.1. La autonomía privada Aspectos doctrinales del Contrato Preparatorio Precisión terminológica Objeto del Contrato Preparatorio Características del Contrato Preparatorio Típico Autónomo Provisional De ejecución diferida Utilidad práctica del Contrato Preparatorio Capacidad de las partes 30 CAPÍTULO II EL CONTRATO PREPARATORIO DE COMPROMISO DE CONTRATAR EN EL CÓDIGO CIVIL PERUANO DE Antecedentes nacionales El Código Civil de El Código Civil de El Código Civil de El Contrato de Compromiso de Contratar en el Código Civil peruano de Seguridad jurídica de los Contratos Preparatorios 43 CAPÍTULO III PUBLICIDAD Y OPONIBILIDAD REGISTRAL: LA INSCRIPCIÓN DE LOS ACTOS Y DEL CONTRATO PREPARATORIO DE COMPROMISO DE CONTRATAR EN EL CÓDIGO CIVIL VIGENTE 3.1. Los principios registrales Los principios Registrales en el Derecho Registral y Derecho Civil Peruano. 49
4 Publicidad material, publicidad formal y principio de publicidad Principio de tracto sucesivo Principio de legitimación Principio de fe pública registral Principio de prioridad preferente Principio de prioridad excluyente. 55 CAPÍTULO IV REGISTRABILIDAD DEL CONTRATO PREPARATORIO DE COMPROMISO DE CONTRATAR 4.1. La registrabilidad de los actos jurídicos: el artículo 2019 del Código Civil La regla general del artículo 2019 del Código Civil Los Supuestos de la Regla General El artículo 2019 del Código Civil, la Calificación del Tribunal Registral y el Contrato de Compromiso de Contratar El Registro de cláusulas, pactos y contratos en el Código Civil Tiene sustento el diferente tratamiento dispensado por el Código Civil sobre el acceso al registro del Compromiso de Contratar y el Contrato de Opción? El Contrato de Compromiso y el Contrato de Opción Registrabilidad del Contrato Preparatorio de Compromiso de Contratar. 79 CONCLUSIONES 82 BIBLIOGRAFÍA 84
5 5 INTRODUCCIÓN No cabe duda que el Código Civil peruano de 1984, introdujo una serie de modificaciones de la mayor relevancia en materia contractual, bajo una manifiesta influencia del Código Civil italiano de Dichas modificaciones no sólo significaron una mejor sistematización de diversos tópicos en la parte general del Libro VII, Fuentes de las Obligaciones, sino también la introducción de aspectos que modernizaron diversos temas no legislados en el Código Civil de Entre aquellos aspectos que regula el Libro de Contratos correspondiente a la Parte General, el legislador resolvió incluir la relativa a los llamados Contratos Preparatorios, que conforman un acápite especial dentro de la parte general. De esta manera, nuestro Código vigente desde el 14 de noviembre de 1984, regula normativamente los denominados Contratos Preparatorios, y a su vez, y de manera especial regula las clases del Contrato Preparatorio: el Contrato de Compromiso de Contratar y el Contrato de Opción, en sus artículos 1414 al El legislador al optar por incluir a los llamados Contratos Preparatorios, vio por conveniente regular como contratos especiales o típicos, a aquellos acuerdos a través de los cuales las partes quedaban comprometidas de a celebrar otro contrato llamado definitivo, que por alguna razón, no resultaba posible de ser celebrado de inmediato. La justificación que encontró el legislador probablemente radicó en su deseo de resolver una serie de situaciones que representaban los acuerdos u ofertas previas o preparatorias, que merecían tutela dada la ausencia de regulación normativa, que no sancionaba de ninguna forma el incumplimiento de tales acuerdos, desalentando su uso e incentivando su incumplimiento. En cada tipo contractual preparatorio asistimos a figuras que dada la temporalidad que gobierna a este tipo de contratos, generan situaciones de pendencia entre su celebración y la celebración del contrato definitivo que desplegarán efectos que merecerán tutela frente a terceros. Y es que una vez celebrado un contrato preparatorio, es posible dado el carácter obligatorio de los contratos en nuestro código civil que antes de la conclusión del contrato definitivo alguna de las partes se obligue con terceros respecto del mismo objeto del contrato, o disponga del bien materia de la prestación con las consecuencias que esto supone. Para este fin, la oponibilidad que el ordenamiento le pudiera dispensar a los contratos preparatorios frente a terceros, podría resultar fundamental a fin de tutelar su cumplimiento y evitar escenarios de concurrencia o la frustración de las expectativas de la parte perjudicada con su incumplimiento.
6 6 Sin embargo, la regulación sobre el registro de los contratos o acuerdos de naturaleza contractual, no ha sido del todo pacífica en la normatividad registral, que ha sido desarrollada a partir de las disposiciones contenidas en el Código Civil y que se encuentran en la actualidad, también en normas especiales y en criterios jurisprudenciales que no siempre han privilegiado su acceso al registro. Para empezar, tenemos que el Código Civil destacando la importancia y trascendencia del Registro, reguló en el Libro IX las normas relativas a los Registros Públicos, a fin de incluir una serie de disposiciones que regularan los principios y aspectos más sustantivos y generales relativos a los diversos registros. Estas disposiciones constituyen sin lugar a dudas, normas de la mayor importancia desde que el Código Civil le asigna un rol muchas veces gravitante a la inscripción registral. Tal es el caso, por citar algunos ejemplos, del carácter constitutivo de la inscripción de las personas jurídicas, las normas sobre la oponibilidad de la propiedad de bienes inmuebles, la normas sobre la oponibilidad de los pactos o cláusulas de naturaleza contractual, las normas y efectos sobre los actos inscribibles en el registro personal, de sucesiones intestadas, de testamentos, entre otros. Bajo este esquema, se ha construido una vinculación entre las disposiciones sustantivas o materiales que regulan diversas instituciones del derecho civil, y las normas registrales que gobiernan las reglas que permiten y/o habilitan su acceso al registro, y por ende, a los efectos que éstos otorgan de acuerdo a ley. A partir de esta lectura, podemos advertir que existen diversos derechos o actos relativos a los contratos que despliegan una vocación de registrabilidad de cara a obtener los efectos y consecuencias que supone la publicidad y oponibilidad que concede el registro. Por esta razón, el presente trabajo tiene por objeto realizar una reflexión de carácter general sobre la registrabilidad de los contratos en el Código Civil, analizando el caso especial de los llamados Contratos Preparatorios. Es decir, una revisión de los criterios, principios, normas y decisiones jurisprudenciales que se pronuncian sobre esta interacción entre las figuras o tipos contractuales regulados en el Código Civil y su acceso al registro, para considerar su importancia y estado actual, ocupándonos del caso especial del contrato de Compromiso de Contratar y su aparente irregistrabilidad dada la opción del legislador de no incluirlo de manera especial como uno de los contratos registrables en el artículo 2019 del Código Civil. Advertida la diferencia anotada en cuanto al despliegue registral entre el Compromiso de Contratar y el Contrato de Opción, surgió el interés por investigar este tema vinculando el aspecto general del acceso al registro de los contratos o acuerdos de naturaleza contractual previstos en nuestro Código Civil, tratando de responder a la siguiente interrogante: Por qué el Contrato de Opción figura como inscribible en el libro de Registros Públicos y por qué no el Contrato de Compromiso de Contratar?
7 7 De entrada resulta poco coherente la redacción sobre el acceso al registro que nuestro Código Civil le ha dispensado a los Contratos Preparatorios, pues por un lado, el artículo 2019 incluye específicamente como inscribible al Contrato de Opción y de otro lado, no incluye al Contrato de Compromiso, sugiriendo para muchos que este último no sería inscribible. Sin embargo, podría tratarse de una incoherencia aparente, fruto de la defectuosa técnica legislativa empleada por el legislador, puesto que el mismo artículo 2019 citado, señala en su fórmula general que son inscribibles en el registro de propiedad inmueble (...) los actos y contratos que constituyen, declaren, transmitan, extingan, modifiquen o limiten los derechos reales sobre inmuebles. Y es que para empezar, esta fórmula general está regulada como un supuesto más de los nueve supuestos de actos o contratos que regula el citado artículo, cuando lo más apropiado hubiese sido incluir una fórmula general en párrafo aparte para luego ocuparse de los casos especiales, salvo que para el legislador esta técnica hubiese tenido por finalidad precisamente excluir a los tipos o actos no comprendidos en el referido listado, como es el caso del contrato de Compromiso de Contratar. Esta simple cuestión, como veremos a lo largo del capítulo correspondiente, va a ser la piedra de toque para la interpretación cada vez, más restrictiva, que ha venido desarrollando la calificación registral vista desde su jurisprudencia para limitar el acceso al registro de aquellos actos o contratos no incluidos en la referida lista del artículo 2019 del Código Civil. Pues buena parte de la reflexión se centrará en adoptar una posición en torno a estos aspectos y su repercusión en el análisis de la registrabilidad del contrato de Compromiso de Contratar. El primer capítulo titulado: El Contrato Preparatorio, está referido a la revisión y repaso de las características generales del Contrato Preparatorio en la doctrina. Además, se analizan las tesis que tratan de explicar la noción de Contrato Preparatorio, y desde luego, estableceremos a qué posición se adhiere nuestro Código Civil vigente. Nótese que determinar a qué tesis se adhiere el Código Civil vigente, es de suma importancia, puesto que la adopción de la Tesis Tradicional nos permite afirmar que se trata de un contrato autónomo, perfecto y acabado, por lo cual este tenga derecho al igual que el resto de contratos al resguardo registral cada vez que este recaiga en derechos reales de inmuebles, tal como lo explicaremos a detalle en el desarrollo del presente trabajo de investigación. Un segundo capítulo se ocupa del Contrato Preparatorio de Compromiso de Contratar regulado en el Código Civil vigente, repasando no sólo sus aspectos y rasgos fundamentales y distintivos, sino también evaluando su importancia económica y su necesidad de publicidad para oponer sus efectos frente a terceros. El tercer capítulo está destinado a revisar y analizar los principios registrales que se ocupan del registro de los actos jurídicos o contratos de compromiso de contratar y que en nuestro entender estos deben ser inscritos en registros públicos. Asimismo, es menester entender que nuestra tesis es una que combina
8 8 al Derecho Civil con el Derecho Registral y precisamente aquí se presenta el problema entre estos dos campos, en el momento en el que los contratantes pretenden inscribir el Contrato de Compromiso de Contratar que han celebrado, pues si bien es cierto se les es permitida la presentación del Título, lo cierto es que este no llega a ser calificado, pues el llevar el nombre de Compromiso de Contratar hace que inmediatamente sea considerado como acto no inscribible. El último capítulo denominado como: Registrabilidad del Contrato Preparatorio de Compromiso de Contratar, desarrolla las conclusiones derivadas del balance resultante de contrastar las normas registrales y el acceso al registro del Contrato de Compromiso de Contratar, proponiendo una interpretación del estado de su regulación y concluyendo con la registrabilidad de dicho tipo contractual dada su naturaleza y necesidad de generar oponibilidad frente a terceros en el tráfico, sin perjuicio de cuestionar el criterio restrictivo que la calificación registral le viene dando en la práctica registral. Finalmente es preciso señalar que esta investigación intenta dilucidar pues, el planteamiento del problema propuesto. Por tanto se considera como relevante para la comunidad jurídica que se inclina por el conocimiento relacionado con esta materia. Del mismo modo se pretende que sea de conocimiento de los legisladores, miembros del Tribunal Registral y Registradores en general, para que modifiquen el criterio que tienen al respecto, y se llegue, a registrar al Contrato de Compromiso de Contratar. El método que se ha aplicado en el trabajo para el cumplimiento de los objetivos propuestos es el exegético, dogmático e inductivo.
9 9 CAPÍTULO I EL CONTRATO PREPARATORIO 1.1. LA AUTONOMÍA PRIVADA Consideramos preciso iniciar este capítulo haciendo referencia al tema de la Autonomía Privada, pues si bien es cierto el presente trabajo de investigación se avoca en este y el resto de capítulos al estudio de la Registrabilidad del Contrato Preparatorio de Compromiso de Contratar del Código Civil de 1984, resulta relevante comprender que todo contrato tiene su origen o nacimiento en la voluntad de las personas para decidir la celebración de los mismos, y poniendo en funcionamiento la actividad negocial que empieza en la Autonomía Privada que vincula a las partes con las particularidades que trae consigo el Compromiso de Contratar y no obstante ello, despliega sus efectos en un tráfico jurídico frente a terceros. Entre los efectos más relevantes que ostentan las personas gracias a la Autonomía Privada tenemos: a la libertad de contratar o de no contratar (artículo 2, inciso 14 de la Constitución 1 ); son libres para determinar la forma del contrato, salvo en el caso de los contratos solemnes (artículos 143 y 1352 del Código Civil 2 ); la potestad de elegir la ley aplicable a las obligaciones contractuales (artículo 2095 del Código Civil 3 ); asimismo determinar libremente el contenido del contrato, salvo lo dispuesto por las normas imperativas (artículo 1354 del Código Civil 4 ), los contratos sólo producen efecto entre las partes que los celebran 1 Articulo 2.- Toda persona tiene derecho a: ( ) 14. Contratar con fines lícitos, siempre que no se contravengan leyes de orden público; ( ) 2 Artículo Principio de libertad de forma. Cuando la ley no designe una forma específica para un acto jurídico, los interesados pueden usar la que juzguen conveniente. Artículo Principio de consensualidad Los contratos se perfeccionan por el consentimiento de las partes, excepto aquéllos que, además, deben observar la forma señalada por ley bajo sanción de nulidad. 3 Artículo Obligaciones contractuales Las obligaciones contractuales se rigen por la ley expresamente elegida por las partes y, en su defecto, por la ley del lugar de su cumplimiento. Empero, si deben cumplirse en países distintos, se rigen por la ley de la obligación principal y, en caso de no poder ser determinada ésta, por la ley del lugar de celebración. Si el lugar del cumplimiento no está expresamente determinado o no resulta inequívocamente de la naturaleza de la obligación, se aplica la ley del lugar de celebración. 4 Artículo Libertad contractual
10 10 (artículo 1363 del Código Civil 5 ); los contratos obligan a las partes que los han celebrado (artículo 1361 del Código Civil 6 ) 1.2. ASPECTOS DOCTRINALES DEL CONTRATO PREPARATORIO Teniendo en cuenta que no siempre ha resultado y resulta aún ahora, sencillo abordar y comprender la verdadera naturaleza jurídica de los denominados Contratos Preparatorios, la doctrina ensayó varias tesis orientadas a esclarecer su verdadera naturaleza y función. No podemos olvidar, que este tipo contractual puede ser observado a simple vista como una fase del contrato definitivo o bien como un contrato autónomo, incluyendo o no los términos del definitivo. Por lo que el tema se torna complejo si repasamos las posiciones intermedias y eclécticas que han estudiado este tipo de contrato. Es necesario indicar que en la doctrina se conocen tres tesis primordiales que tratan de ilustrar la noción de Contrato Preparatorio, la primera denominada Tesis Tradicional, la segunda asignada como Teoría de la Base del Contrato y una tercera como la Tesis del Contrato Preliminar. La primera tesis denominada Tesis Tradicional que es respaldada principalmente por CASTAN, COVIELLO, DE DIEGO y MESSINEO. CASTAN al definir al Contrato Preparatorio señala: es pues en esencia, el contrato preliminar un contrato perfecto y obligatorio que tiene por fin asegurar la celebración de un determinado contrato futuro 7. Del mismo modo, COVIELLO define al Contrato Preparatorio como: un contrato 8 que tiene por objeto un futuro contrato obligatorio. En la misma línea de ideas se halla la postura de MESSINEO, para quien, el contrato preliminar constituye un ulterior aspecto del fenómeno de la formación progresiva del contrato; dicho aspecto es tal en el sentido especial de que, mediante el preliminar, los efectos jurídicos normales del contrato no se producen todos inmediatamente, se producen tan sólo algunos, porque las partes lo quieren Las partes pueden determinar libremente el contenido del contrato, siempre que no sea contrario a norma legal de carácter imperativo. 5 Artículo Efectos relativos de los contratos Los contratos sólo producen efectos entre las partes que los otorgan y sus herederos, salvo en cuanto a éstos si se trata de derechos y obligaciones no transmisibles. 6 Artículo Fuerza vinculatoria del contrato Los contratos son obligatorios en cuanto se haya expresado en ellos. Se presume que la declaración expresada en el contrato responde a la voluntad común de las partes y quien niegue esa coincidencia debe probarla. 7 CASTAN TOBEÑAS, José. (1944). Derecho civil español, común y foral (volumen III). Madrid: Editorial Reus, pág Ibídem, pág. 331.
11 11 así. En todo lo demás, el preliminar es un contrato común; y como tal, exige que concurran todos los requisitos de los contratos 9. La segunda tesis comprendida como la Tesis de la Base del Contrato respaldada por ROCA SASTRE quien argumenta: en el precontrato (contrato de promesa) existe ya todo el contrato principal o definitivo, pero sólo en germen, en síntesis, en sus directrices o elementos básicos, agregando que, por ello, el llamado contrato futuro es el mismo precontrato, pero desenvuelto, concretado y 10 desarrollado. La tercera, entendida como la tesis del Contrato Preliminar, sustentada por DE CASTRO, DÍEZ PICAZO Y SPOTA. Al respecto, DE CASTRO, argumenta que: en la relación contractual pueden distinguirse, dos momentos o dos fases distintas: 1 La primera fase es la promesa de contrato, en la que se conviene el contrato proyectado y se crea y se atribuye a las partes la facultad de exigirlo. 2 La segunda fase es la que comienza con la exigencia del cumplimiento de la promesa, mediante el ejercicio de la facultad de exigir por la parte a quien tal facultad le haya sido atribuida o por cualquiera de las partes, si se ha atribuido a ambas indistintamente. El ejercicio de la facultad de exigir determina 11 la vigencia o la entrada en vigor del contrato, que había sido proyectado. DÍEZ PICAZO sostiene por su parte: La promesa de contrato o precontrato, aparece como una etapa preparatoria de un inter negocial complejo de formación sucesiva. La relación contractual se abre ya entre las partes desde el momento mismo en que el precontrato queda celebrado. Lo que ocurre es que las partes se reservan, bien ambas o bien una sola de ellas, la facultad de exigir en un momento posterior la puesta en vigor el contrato proyectado. Lo que caracteriza la promesa de contrato es que en ella se deja o queda al arbitrio de una de las partes o bien de ambas, la posibilidad de determinar a su voluntad el momento de la exigibilidad 12 o de la puesta en vigor del contrato prometido o proyectado. SPOTA señala que: El precontrato es insistimos en ello un contrato perfecto, y el ulterior contrato apunta al cumplimiento de las obligaciones convenidas en aquél, lo cual se torna necesario, sea para satisfacer requisitos de forma, sea 9 MESSINEO, FRANCESCO. (2007). Doctrina general del contrato. Lima: Ara Editores, pág DIEZ PICAZO, Luis. (1988). Fundamentos del derecho civil patrimonial. (Volumen I). Madrid: Editorial Tecnos, pág Citado por Diez Picazo, Luis. (1988). Fundamentos del derecho civil patrimonial. (Volumen I). Madrid: Editorial Tecnos, pág DIEZ PICAZO, Luis. (1988). Fundamentos del derecho civil patrimonial. (Volumen I). Madrid: Editorial Tecnos, pág. 221.
12 12 porque las partes difieren la ejecución de las obligaciones, sea porque se requiere una posterior cooperación a la cual se comprometieron las partes 13. Agrega también SPOTA que: En resumen: con el precontrato las partes no se obligan a celebrar el mismo contrato objeto de aquel precontrato; este último tiene propia sustantividad jurídica: obliga a exigir el cumplimiento de lo pactado, o sea, celebrar el contrato de segundo grado o contrato de cumplimiento, sin requerirse, para ello, renovar ningún consentimiento contractual, ya que el acuerdo atinente al contrato de segundo grado se refiere a la ejecución de todo aquello que se torna necesario para que las partes alcancen el propósito económico-social propio del negocio jurídico teniendo en miras al celebrar el precontrato. En pocas palabras: el precontrato tiene un objeto-fin individual propio que lo distingue del contrato hacia el cual apunta, así como del contrato de cumplimiento de segundo grado. Se trata de un contrato preliminar que integra todo el proceso negocial que conducirá al 14 otorgamiento del contrato de cumplimiento. En ese contexto, para explicar, la noción de Contrato Preparatorio, la Exposición 15 de Motivos del Código Civil de 1984 sostiene: Estos contratos carecen de un fin económico propio inmediato y constituyen, según se dijo, un medio de asegurar la celebración o la aplicación futura de otros, que serán definitivos. Pero como en el acto preparatorio se dan un conjunto de elementos, tales como el concierto de voluntades, el objeto, etc., se trata realmente de verdaderos contratos y no es exacto, por consiguiente, que sean una simple fase de su formación. Asimismo añade al respecto: Es dentro de este propósito que el Código contiene una sistemática legal destinada a que los contratos preparatorios puedan aplicarse a cualquier contrato, se trate de una compraventa, mutuo, arrendamiento o cualquier otro típico o atípico. De todo lo expuesto, y sin ánimo de adelantar el análisis de la regulación que nuestro Código Civil de 1984 le ha provisto a los llamados Contratos Preparatorios, podemos decir que el legislador optó por la Tesis Tradicional, al momento de regular los Contratos Preparatorios, mediante el Título V, Sección Primera del Libro VII, del referido Código, en la cual, reconoce dos clases de Contratos Preparatorios, estos son: el Contrato de Compromiso de Contratar y el Contrato de Opción. Tomando en consideración que el Código Civil de 1984 reconoce solo dos clases de Contratos Preparatorios, y que estas guardan algunas diferencias entre sí, es permitido conceptualizar al contrato preparatorio como una institución jurídica válida, para entender al Contrato de Compromiso de Contratar y al Contrato de Opción. 13 SPOTA, Alberto G. (1982). Instituciones de derecho civil. (Volumen II). Buenos Aires: Ediciones DEPALMA, pág Ibídem, pág Compiladora: REVOREDO DE DEBAKEY, Delia. (1985). Código Civil Exposición de Motivos y Comentarios (tomo VI). Lima: OKURA Editores, pág.74.
13 13 Por ello, se sustenta en este trabajo que el Contrato Preparatorio, implica un acuerdo de voluntades de parte de los contratantes, por el cual, una o ambas partes se obligan a celebrar un contrato definitivo en el devenir de un tiempo determinado, y que este contrato definitivo debe contar con las disposiciones que emana de los artículos y del Código Civil de 1984, por tanto, podemos afirmar que el objeto de este contrato ulterior o definitivo será: crear, regular, modificar o extinguir una relación jurídica obligacional, enfoque que coincide con la posición del doctor DE LA PUENTE, cuando señala: Para estudiar este tema se va a partir del presupuesto de que el Código Civil de 1984 ha adoptado, como se ha visto anteriormente, la tesis tradicional del contrato preparatorio, considerándolo como un acuerdo de declaraciones de voluntad en virtud del cual los declarantes se obligan a celebrar en el futuro un contrato, que tenga las características establecidas en los articulo 1351 y 1402 de dicho Código, o sea un contrato que crea, regula, modifica o extingue una relación jurídica obligacional PRECISIÓN TERMINOLÓGICA Uno de los obstáculos ordinarios en el universo del Derecho es el uso de un sinnúmero de términos para significar a una sola figura jurídica. El acierto terminológico no es una cuestión insignificante, por el contrario, la precisión terminológica resulta fundamental sobre la institución jurídica de la que se está afirmando, ya que de no ser así se induciría al caos, produciéndose, con ello, innecesarios dilemas. La terminología que se suele emplear para aludir al Contrato Preparatorio es muy diversa, siendo que las legislaciones y la doctrina utilizan distintas terminologías tales como: contrato preliminar, contrato de promesa, promesa de contrato, precontrato, antecontrato, contrato preparatorio, entre otros, todos ellos para describir, al contrato por el cual las partes se obligan a celebrar en el futuro un contrato definitivo. Particularmente, la legislación peruana Código Civil de 1984, emplea el término Contratos Preparatorios, regulados en el Titulo V del Libro VII: Fuentes de las Obligaciones, artículos del 1414 al 1425, término semejante, al empleado por la legislación mexicana, Código Civil mexicano que regula los Contratos Preparatorios en el Libro IV, Segunda Parte, Título Primero, artículos del 2243 al 16 Artículo Definición El contrato es el acuerdo de dos o más partes para crear, regular, modificar o extinguir una relación jurídica patrimonial. 17 Artículo Objeto del contrato El objeto del contrato consiste en crear, regular, modificar o extinguir obligaciones. 18 DE LA PUENTE Y LAVALLE, Manuel. El Contrato en General. Comentarios a la sección Primera del Libro VII del Código Civil. Tomo II. Palestra Editores. Segunda Edición. Lima. 2003, pág. 165.
14 Similar denominación que reconocidos juristas utilizan para referirse a este tipo jurídico, como es el caso de Castan, Coviello, De Diego, De La Puente y Lavalle y Arias Schreiber. Por su parte, la legislación italiana 19, Código Civil italiano utiliza la terminología: Contrato Preliminar, que a decir de Luigi Ferri 20, se trata de una función preparatoria o instrumental mediante el cual los contratantes se obligan a celebrar un futuro contrato, por lo que los contratantes asumen el deber de contratar, que no es otra cosa que una obligación de hacer. De otro lado, la legislación chilena Código Civil de 1855, hace referencia en su 21 artículo 1554 al término Promesa de Celebrar un Contrato, el mismo que se encuentra dentro de la sección destinada a las Obligaciones de Hacer, término que ha sido definido por su jurisprudencia como aquel por el cual las partes se obligan a celebrar un contrato determinado en cierto plazo o en el evento de cierta condición. En cuanto a las legislaciones Ecuatoriana con su Código Civil de 1860, y Colombiana con su Código Civil de 1873, podemos afirmar que siguen el mismo estilo, denominación y hasta redacción del Código Civil Chileno, pues la terminología utilizada por ambos dispositivos legales es también la de Promesa de Celebrar un Contrato, así tenemos que el Código Civil de Ecuador prescribe 22 en su artículo 1597 la regulación de esta figura jurídica, mientras que el texto Colombiano que inicialmente preveía en su artículo 1611 que la Promesa de Celebrar un Contrato no produce ningún caso obligación alguna, fue modificado 19 Código Civil Italiano Artículo El contrato preliminar será nulo si no se hiciere en la misma forma que la ley prescribe para el contrato definitivo. 20 FERRI, Luigi. Lecciones Sobre el Contrato. Curso de Derecho Civil. Traducción de Nelvar Carreteros Torres. 1ra Edición. Editorial Grijley E.I.R.L., Lima Perú. 2004, pág Código Civil Chileno Articulo La promesa de celebrar un contrato no produce obligación alguna, salvo que concurran las circunstancias siguientes: 1. que la promesa conste por escrito; 2. Que el contrato prometido no sea de aquellos que las leyes declaran ineficaces; 3. Que la promesa contenga un plazo o condición que fije la época de la celebración del contrato; 4. Que en ella se especifique de tal manera el contrato prometido que solo falten para que sea perfecto la tradición de la cosa o las solemnidades que las leyes prescriban. Concurriendo estas circunstancias habrá lugar a lo prevenido en el artículo precedente. 22 Código Civil Ecuatoriano Articulo La promesa de celebrar un contrato no produce obligación alguna, salvo que concurran las circunstancias siguientes: 1. Que la promesa conste por escrito y por Escritura Pública cuando el contrato proyectado requiera tal solemnidad, según las normas de este cuerpo legislativo; 2. Que el contrato prometido no sea de aquellos que las leyes declaran ineficaces; 3. Que la promesa contenga un plazo o condición que fije la época de la celebración del contrato; 4. Que en ella se especifique de tal manera el contrato prometido que solo falten para que sea perfecto la tradición de la cosa o las solemnidades que las leyes prescriban. Concurriendo estas circunstancias habrá lugar a lo prevenido en el artículo precedente.
15 15 por la Ley 153 de 1987, en cuyo artículo se dota de una mejor regulación a Promesa de Celebrar un Contrato, sumando algunos requisitos para que esta pueda producir efectos obligatorios entre las partes. Del mismo modo, resulta oportuno precisar que el Código Civil colombiano tuvo una modificación más, la misma que mediante el artículo de la Ley 51 de 1918 adicionó el Contrato de Opción al artículo 1611, siendo esta figura jurídica diferenciada de la Promesa de Celebrar un Contrato, ya que a decir de PEREZ VIVES, citado por MURILLO, es la opción es un contrato en virtud del cual una persona concede a otra, por tiempo fijo y en determinadas condiciones la facultad exclusiva de adquirir o de transferir a un tercero determinada cosa o derecho, obligándose el promitente a mantener, mientras tanto, lo ofrecido en las condiciones pactadas, y quedando libre el estipulante de concluir o no el negocio jurídico OBJETO DEL CONTRATO PREPARATORIO Es necesario subrayar que, para analizar el objeto del Contrato Preparatorio, se debe tener en cuenta que el Código Civil de 1984 ha optado por la Tesis Tradicional al momento de regular dicho acápite; del mismo modo, es preciso señalar que el referido Código, contempla dos clases de Contratos Preparatorios, por un lado el Contrato de Compromiso de Contratar y por otro el Contrato de Opción, que guardan ciertas diferencias entre sí, lo que generó que el nombre del Título V del Libro VII se denomine Contratos Preparatorios, pues ello admitía la posibilidad de regular más de un contrato como es el caso peruano. De otro lado, para entender el objeto del Contrato Preparatorio es pertinente retomar la significación que como punto de partida atribuye el destacado doctor 23 Artículo 89 de la Ley 153 de 1887, que modifica el artículo 1611 del Código Civil Colombiano Articulo 89.- La promesa de celebrar un contrato no produce obligación alguna, salvo que concurran las circunstancias siguientes: 1. que la promesa conste por escrito. 2. Que el contrato a que la promesa se refiere no sea de aquellos que las leyes declaran ineficaces por no concurrir los requisitos que establece el artículo 1511 del Código Civil. 3. Que la promesa contenga un plazo o condición que fije la época en que ha de celebrarse el contrato. 4. Que se determine de tal suerte el contrato que para perfeccionarlo solo falte la tradición de la cosa o las formalidades legales. Los términos de un contrato prometido, solo se aplicaran a la materia sobre la que se ha contratado. Queda derogado el artículo 1611 del Código Civil. 24 Artículo 23 de la Ley 51 de 1918, que modifica el artículo 1611 del Código Civil Colombiano Articulo 23.- La opción impone al que la concede la obligación de cumplir su compromiso. Si la opción no estuviera sometida a un término o a una condición será ineficaz. La condición se tendrá por fallida si tardare más de un ano en cumplirse. Las partes pueden ampliar o restringir este plazo. 25 Citado por MURILLO, María Luisa. Forma y Nulidad del Precontrato. Con Especial Referencia a la Legislación Iberoamericana. 1ra Edición, Ediciones Universidad de Navarra S.A., España 1993, pág
16 16 DE LA PUENTE a dicho tipo contractual, por el cual señala que debe ser considerado como un acuerdo de declaraciones de voluntad en virtud del cual los declarantes se obligan a celebrar en el futuro un contrato que tenga las características establecidas en los artículos 1351 y 1402 de dicho Código, o sea un contrato que crea, regula, modifica o extingue una relación jurídica obligacional 26. Y es que de entrada, podemos considerar como una fórmula general, que en ambos tipos contractuales, las partes se obligan a un hacer. No obstante, que como pasamos a analizar, esto no ha sido, ni es pacífico en la doctrina, sobre todo, en un sector que considera que el caso del Contrato de Opción nos plantea una situación jurídica que no puede ser reducida al esquema de la relación obligatoria por cuanto, cuando las partes celebran el Contrato de Opción, no necesariamente el opcionista queda obligado a ejecutar una prestación en el sentido romano del término, a favor del optante, sino que se genera una relación jurídica de distinta índole que puede ser explicada desde la perspectiva de las situaciones jurídicas comprometidas, en que el optante queda colocado en un situación jurídica de ventaja frente al opcionista que queda sujeto a su declaración. Esto quiere decir, que el objeto del Contrato de Opción no estaría definido por una obligación de hacer, sino, por una situación jurídica nacida de dicho contrato que genera una situación activa en cabeza del optante quien goza de una facultad frente a la situación pasiva del opcionista que correlativamente queda sujeto a su oferta. De hecho, entre nosotros FORNO ha comentado, que en el caso del Código Civil peruano, el Contrato de Opción es un ejemplo de que el contrato es capaz de provocar efectos distintos a los obligatorios, pese a que el Código Civil peruano de 1984, fiel a su tradición, fue redactado bajo el esquema de que el contrato es fundamentalmente el acuerdo de voluntades para crear, regular, modificar o extinguir, relaciones jurídicas con contenido patrimonial, vale decir, para crear 27 obligaciones. Señala el autor que lejos de generar una relación creditoria, el 26 DE LA PUENTE Y LAVALLE, Manuel. El Contrato en General. Comentarios a la Sección Primera del Libro VII del Código Civil. Tomo II. Segunda edición. Palestra Editores. Lima, Pág FORNO FLOREZ, Hugo: Acerca de la Noción de Contrato : Revista de la Gaceta Jurídica, Lima, año 2000, Tomo 78-B, Mayo. En efecto, sobre este particular ha señalado: Veamos ahora un ejemplo de una relación jurídica distinta a la obligación. Hay casos, en que es necesaria la cooperación de un sujeto para lograr la realización del interés del otro, pero esa cooperación no reviste la fisonomía de una conducta o actividad. Se trata de casos en que el interés se realiza mediante la alteración de la realidad jurídica ya no material- con una intensidad tal, que habrá de repercutir en la esfera jurídica del sujeto de cuya cooperación se trata. Entonces, como la realización del interés se logra con una simple alteración jurídica, el ordenamiento otorga al interesado una situación jurídica subjetiva de ventaja que consiste en la facultad de provocar directamente tal modificación, situación que es conocida como derecho potestativo. En consecuencia, la cooperación que prestará el otro sujeto habrá de consistir nada más que en tener que experimentar dicha alteración sin poder oponerse o evitar que ella tenga lugar, de manera que semejante cooperación se hace efectiva mediante la creación de una situación de desventaja que compromete la esfera jurídica de su titular sin importar que, llegado el momento, éste se encuentre
17 17 contrato de opción provoca una situación jurídica que desafía la visión del contrato como sólo productor de obligaciones. Además de ello, pone en evidencia la naturaleza del contrato de opción desde una perspectiva que lo desmarca de toda relación creditoria. Y es que bien visto el objeto que provoca el Contrato de Opción, nos hace caer en cuenta que no queda del todo claro que el objeto de dicho contrato nos lleve al esquema tradicional de una relación obligatoria, pues la prestación de hacer supuestamente creada por este tipo contractual, que dogmáticamente, supone una actuación fáctica y factual del deudor en aras de realizar aquello a que se ha obligado, no está presente en el Contrato de Opción, pues el opcionista tan sólo queda vinculado a su propia voluntad mediante la oferta que se deriva de dicho contrato mientras que el optante, tan sólo queda facultado para decidir o no la conclusión del contrato definitivo con su sola voluntad. Esto quiere decir, no hay nada que ambos tengan que realizar a través de su conducta para obtener aquello a que se han obligado, sino tan sólo afectar su esfera jurídica a través de su sola voluntad. Esta manera de afrontar el verdadero objeto del Contrato de Opción, supone sin embargo, una reconstrucción de la definición de contrato en el Código Civil peruano, para que los efectos de dichos contratos puedan ser admitidos coherentemente en nuestro Código. No olvidemos, que el legislador peruano estuvo convencido de haber culminado una regulación basada en el contrato como creador de obligaciones, y que las objeciones a tal criterio pueden esperarse de aquellos sectores doctrinales basado en la influencia del código italiano que tiene una acepción más amplia para el o no dispuesto a sufrir la alteración de que se trate, colocándolo así en una situación de sujeción. Aquí, la facultad en qué consiste la referida situación de ventaja es sustancialmente diferente de aquella que caracteriza el caso anterior (crédito) en tanto que consiste, como puede fácilmente advertirse, en una pretensión. El derecho de crédito permite a su titular pretender una conducta ajena parea que mediante la actuación de ella se realice el interés presupuesto. En cambio, el derecho potestativo confiere a su titular la facultad de obtener la modificación de la esfera jurídica de otro directamente mediante la actuación de su derecho. Por su parte, la situación de sujeción no impone a su titular la necesidad de actuar que está orientada a realizar el interés del deber, sino que coloca a su titular en la necesidad de recibir la alteración de su esfera jurídica si el titular del derecho decide ejercerlo en el modo previsto. Es importante observar que aquí nuevamente se requiere de una relación jurídica que coordine estas dos situaciones jurídicas subjetivas el derecho potestativo y la sujeción- pero como es obvio, no se trata de una relación de obligación como en el caso anterior, porque sus componentes las situaciones jurídicas subjetivas que vincula- son sustancialmente diferentes. Analicemos un caso específico. Tomemos por ejemplo una relación jurídica de opción, en cuya virtud una de las partes tiene el derecho de decidir mediante su sola declaración de voluntad la celebración de un contrato (en eso consiste en este caso el derecho potestativo), y la otra parte simplemente se encuentra vinculada a esa vicisitud (situación de sujeción), de manera que el contrato se celebra en el momento en que el titular del derecho lo ejerce comunicando a la otra parte su voluntad de formar el contrato. Así, el artículo 1419 del Código Civil señala que por el contrato de opción, una de las partes queda vinculada a su declaración de celebrar en el futuro un contrato definitivo, y la otra tiene el derecho exclusivo de celebrarlo o no.
18 18 objeto del contrato, que incluye entre otros los efectos reales no admitidos por nuestro Código Civil como parte de la opción legislativa. Por ello, FORNO intenta realizar una nueva lectura del Código para atribuirle un objeto más amplio y acaso necesario, al artículo 1351 del Código Civil, que señala que el contrato sólo podría crear relaciones de carácter obligacional. Por nuestra parte consideramos que la posición esgrimida resulta consistente con la doctrina y con la estructura misma que el mismo legislador peruano le ha dispensado al Contrato de Opción haciendo de esta figura un contrato con efectos particulares. Esta lectura, la realiza el citado autor, con ocasión de defender la definición más amplia de la noción de contrato. En este cometido, el citado autor efectúa un repaso de algunas figuras que nos darían las pistas de casos en que el contrato es capaz de provocar efectos distintos a los creditorios 28. Sin embargo, creemos también, que una lectura como esta, podría generar una disfunción considerando que nuestro Código está estructurado sobre la base de la creación de relaciones de carácter obligatorio en forma privativa. Con este mismo criterio, PALACIOS también al comentar el contrato de opción, señala: la relación jurídico patrimonial generada por el contrato de opción sirve a su vez como ejemplo para demostrar lo absurdo de la afirmación, efectuada por algún autor peruano (TORRES VASQUEZ), según el cual la obligación es la única relación de este tipo, puesto que la opción no genera una obligación sino una relación patrimonial distinta compuesta por un derecho potestativo, en el lado activo, y por un estado de sujeción, en el lado pasivo. Es claro que del sujeto optado no depende ni puede depender la satisfacción del interés del optante (sujeto activo), por lo que la actuación se convierte en irrelevante con respecto a la formación del contrato, al cual queda inexorablemente vinculado tan solo por la declaración del optante; desprendiéndose ello de la propia redacción del artículo ahora comentado cuando alude a que una de las partes queda vinculada a su 29 declaración. Incluido este matiz y salvedad, podemos seguir, en la línea tradicional de concebir a ambos tipos en general como generadores de obligaciones, dado a que en ambos casos podemos sostener que se obligan ya sea a emitir una oferta vinculante o ya sea a celebrar el definitivo vía la aceptación de las ofertas que se formulen (compromiso). Con ello no queremos soslayar la verdadera naturaleza de la relación jurídica que crea el citado contrato de opción. En esta línea, el doctor BOLAÑOS VELARDE advierte que los Contratos Preparatorios ( ) son acuerdos por los que se prepara la celebración de los 30 contratos definitivos, por lo que de su afirmación podemos desglosar que el 28 FORNO FLOREZ, Hugo: El Contrato con efectos reales : Hugo Forno Flórez, en Ius et Veritas, Lima, 1993, año IV, Nº 7 29 PALACIOS MARTÍNEZ, Eric. En Código Civil comentado por los Mejores Especialistas. Tomo VII., Editorial Gaceta Jurídica. Lima, Pág BOLAÑOS VELARDE, Víctor. En Código Civil Comentado por los Mejores Especialistas. Tomo VII. Primera Edición. Gaceta Jurídica S.A. Lima, Perú, pág. 446.
19 19 objeto del Contrato Preparatorio radica en una obligación de hacer, pues los acuerdos para preparar el contrato definitivo, implicarían la obligación de suscribir dichos contratos en un futuro pactado por las partes, o en el plazo ofrecido por el ofertante. Objetivo que de alguna manera se adecúa mejor al Contrato de Compromiso de Contratar, en donde las partes se obligan a celebrar el contrato definitivo, en tanto en los Contratos de Opción la decisión de la contratación final recae únicamente en el optante. Asimismo, es preciso tener en cuenta, lo manifestado por DE RUGGIERO, cuando precisa que Todo contrato debe tener un objeto, y si éste falta, aquél carece de valor; es objeto toda prestación consistente en dar, hacer o no hacer, ya sea simple o compleja, ya se realice por una sola de las partes (contratos unilaterales), ya por ambas (bilaterales) 31. Por tanto, el objeto del Contrato Preparatorio tal como expresa MESSINEO es siempre el de dar lugar a una obligación de hacer, o sea, de prestarse a la estipulación del futuro contrato definitivo, esto es, a desarrollar una actividad determinada; por su parte el profesor ROPPO, considera que el objeto inmediato del preliminar es la celebración del definitivo 32 ; mientras que en términos DE RUGGIERO 33, se puede decir que el objeto del Contrato Preparatorio es prestarse a cuanto precise para dar vida al contrato que se promete estipular. De otro lado, el término prestarse a la estipulación para dar vida al contrato, utilizado por DE RUGGIERO, cabe en ambas clases de Contratos Preparatorios pero con matices diferenciados para cada tipo de contrato. Por un lado, en el Contrato de Compromiso de Contratar, la obligación de prestarse a dicha estipulación recae en ambas partes, en tanto las dos se obligan a celebrar en el futuro un contrato definitivo; mientras que por otro lado, en los Contratos de Opción, la obligación de prestarse a dicha estipulación, se traduce en que el ofertante formula y mantiene la oferta, correspondiendo a la otra parte (denominada optante) hacerla efectiva mediante la aceptación, ya que, por el Contrato de Opción, tal como lo prescribe el propio artículo 1419 del Código Civil, una de las partes queda vinculada a su declaración de celebrar en el futuro un contrato definitivo y la otra tiene el derecho exclusivo de celebrarlo o no. Finalmente, consideramos oportuno citar al doctor SEPÚLVEDA SANDOVAL, quien a diferencia de otros autores señala que el objeto del Contrato de Promesa se bifurca en dos aspectos distintos, los cuales se configuran en tener un objeto directo y otro objeto indirecto, al respecto el destacado jurista señala lo siguiente: El acuerdo o convención de las partes en la promesa, o sea, su elemento esencial consentimiento, debe coincidir en la persecución de un objeto física y jurídicamente posible, que debe atender en principio a la naturaleza jurídica misma 31 DE RUGGIERO, Roberto. (1944). Instituciones de Derecho Civil (Tomo II1). Madrid: Instituto Editorial Reus, pág ROPPO, Vincenzo. (2009). El contrato. Lima: Gaceta Jurídica, p DE RUGGIERO, Roberto. (1944). Instituciones de Derecho Civil (Tomo II1). Madrid: Instituto Editorial Reus, pág. 289.
20 20 de este contrato, que permita distinguirlo de otros; que en este caso se traduce en una finalidad consistente en la celebración de un contrato futuro, es decir, debe pretenderse a través de este acto jurídico convencional, en forma general, la preparación o concertación futura de otro contrato, lo cual viene a constituir su objeto directo; en tanto que la determinación de las prestaciones especificas en las que habrá de recaer y el plazo dentro del cual habrá de celebrarse, conforman su objeto indirecto 34. Ahora bien, tomando en consideración las definiciones que se le atribuyen a este tipo de contratos, y sabiendo que en términos generales el Contrato Preparatorio viene a ser el contrato por el cual las partes se obligan a celebrar en el futuro un contrato definitivo, podemos concluir señalando que el objeto del mismo no es otro que una obligación de hacer, en tanto persigue que las partes lleguen a obligarse de celebrar un contrato posterior, que será llamado definitivo. Por otra parte, de sujetarnos al planteamiento del doctor SEPULVEDA SANDOVAL, entenderíamos que el objeto directo es conseguir la celebración del contrato definitivo, mientras que el objeto indirecto se configuraría con las prestaciones especificas pactadas en el Contrato Preparatorio y el plazo que se otorga en este para llegar a la celebración del contrato definitivo CARACTERÍSTICAS DEL CONTRATO PREPARATORIO Dentro de las principales características del Contrato Preparatorio podemos mencionar las siguientes: Es un Contrato Típico: Debido a que la mayoría de legislaciones ha considerado a los Contratos Preparatorios, dentro de sus ordenamientos jurídicos, denominándolos de la manera más conveniente en cada legislación como: contratos preliminares, contratos de promesa, promesa de contrato, precontrato, ante contrato, contrato preparatorio, entre otras denominaciones, por lo que para los países que la contemplan podemos afirmar que se trata de un contrato típico, pues es determinado y regulado por ley, ya que como indica ARIAS SCHREIBER PEZET, el contrato es típico cuando está regido por una determinada 35 disciplina legal. De otro lado, para el caso peruano es sin lugar a dudas un contrato típico, en tanto el Código Civil de 1984 se ocupa de estos en todo el Título V del Libro VII 34 SEPÚLVEDA SANDOVAL, Carlos. Contratos Civiles. Teoría General y Análisis en Particular de sus Diversas Clases. Primera Edición, Editorial Porrúa S.A. México, 2006, pág ARIAS SCHREIBER PEZET, Max. Exégesis del código civil peruano de (Tomo I: Contratos: parte general). Gaceta Jurídica, Lima, 2000, pág. 48.
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