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Timestamp: 2018-07-15 23:37:50
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Matched Legal Cases: ['artículo 62', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 336', 'artículo 62', 'artículo 43', 'artículo 336', 'artículo 75']

Orden de 28 de marzo de 2014, por la que se aprueba la estrategia para la erradicación del uso ilegal de veneno en el medio no urbano de Canarias.
Publicado en BOIC núm. 70 de 09 de Abril de 2014
ANEXO . ESTRATEGIA PARA LA ERRADICACIÓN DEL USO ILEGAL DE VENENO EN EL MEDIO NO URBANO DE CANARIAS (Estrategia Canaria contra el Veneno)
3. MARCO LEGAL. FUNDAMENTOS JURÍDICOS.
4. FINALIDAD DE LA ESTRATEGIA.
5. ÁMBITO DE APLICACIÓN Y COMPETENCIAS.
6. OBJETIVOS Y LÍNEAS ESTRATÉGICAS.
7. EVALUACIÓN DE LA ESTRATEGIA.
8. VIGENCIA Y REVISIONES.
PROTOCOLO I DE ACTUACIÓN DE LOS AGENTES DE LA AUTORIDAD EN LA VIGILANCIA Y ACCIÓN PREVENTIVA CONTRA LA UTILIZACIÓN DE VENENOS EN EL MEDIO NATURAL
PROTOCOLO II DE ACTUACIÓN PARA AGENTES DE LA AUTORIDAD EN LA RECOGIDA DE FAUNA O CEBOS PRESUNTAMENTE ENVENENADOS Y DE INVESTIGACIÓN PRELIMINAR DEL DELITO.
PROTOCOLO JURÍDICO III GENÉRICO DE ACTUACIONES ADMINISTRATIVAS Y DE COORDINACIÓN CON LA VÍA PENAL DERIVADAS DEL USO DE CEBOS ENVENENADOS EN EL MEDIO NATURAL.
PROTOCOLO TÉCNICO IV DE ACTUACIÓN EN CASOS DE ENVENENAMIENTO DE LOS CENTROS DE RECUPERACIÓN Y LOS LABORATORIOS TOXICOLÓGICOS.
Primero.- La utilización de cebos envenenados en el medio natural constituye una de las prácticas más lesivas para los ecosistemas en general y para determinadas especies de fauna amenazada en particular. Esta circunstancia justifica que se adopten medidas dirigidas a la erradicación de esta práctica, prohibida por la Ley 42/2007, de Patrimonio Natural y Biodiversidad, que establece en su artículo 62.3 la prohibición de la posesión, utilización y comercialización de todos los procedimientos masivos o no selectivos para la captura o muerte de animales, entre los cuales se encuentra el veneno, según la enumeración recogida en el anexo VII de la misma Ley; por otra parte, la iniciativa se ve reforzada por el hecho de que esta práctica se encuentra tipificada como delito por la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, en su redacción dada por la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.
Segundo.- La lucha contra el uso del veneno en el medio natural requiere de técnicas y procedimientos especializados, siendo imprescindible para la obtención de resultados positivos la dedicación de medios humanos y materiales específicos, y la coordinación de los distintos agentes y Administraciones con competencias en la materia.
Tercero.- En el marco definido en la «Estrategia nacional contra el uso ilegal de cebos envenenados en el medio natural», aprobada por la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza el 23 de septiembre de 2004, y considerando la información disponible sobre factores de amenaza para las especies incluidas en el Catálogo Español de Especies Amenazadas y en el Catálogo Canario de Especies Protegidas, se ha elaborado la "Estrategia para la erradicación del uso ilegal de veneno en el medio no urbano de Canarias" (Estrategia canaria contra el veneno), con el fin de contribuir a su erradicación.
Primera.- De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 3 del Decreto 86/2011, de 8 de julio, del Presidente, por el que se determinan el número, denominación y competencias de las Consejerías (BOC no 135, de 11 de julio de 2011), la actual Consejería de Educación, Universidades y Sostenibilidad ha asumido las competencias que en materia de medio ambiente corresponden a la Comunidad Autónoma de Canarias. Asimismo, en virtud de lo establecido en la disposición transitoria primera del Decreto 170/2011, de 12 de julio, por el que se determina la estructura central y periférica, así como las sedes de las Consejerías del Gobierno de Canarias (BOC no 138, de 14 de julio de 2011), continúa vigente el antes citado Reglamento Orgánico de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial hasta tanto se apruebe el correspondiente al actual Departamento.
Segunda.- De acuerdo con la previsión contenida en el artículo 3.8 del Decreto 20/2004, de 2 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico de la entonces Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial (BOC no 52, de 16 de marzo de 2004), entre las funciones de carácter general, corresponden al Consejero, entre otras, todas aquellas funciones en materia de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística, así como de medio ambiente que estatutariamente corresponden a la Administración de la Comunidad Autónoma de Canarias y que no residan en otros órganos.
En consecuencia, con base en las citadas consideraciones,
Primero.- Aprobar la «Estrategia para la erradicación del uso ilegal de veneno en el medio no urbano de Canarias» que figura en el Anexo de la presente orden.
ESTRATEGIA PARA LA ERRADICACIÓN DEL USO ILEGAL DE VENENO EN EL MEDIO NO URBANO DE CANARIAS (Estrategia Canaria contra el Veneno)
El uso de cebos envenenados en el medio no urbano constituye en la actualidad una de las prácticas más lesivas para los ecosistemas en general y para determinadas especies de fauna amenazada en particular. La lucha contra este problema requiere de técnicas y procedimientos especializados, siendo imprescindible para la obtención de resultados positivos marcar una serie de objetivos, llevar a cabo acciones eficaces, así como la dedicación de medios humanos y materiales específicos, y la coordinación de los distintos agentes y Administraciones con competencias en la materia.
Por todo ello, en el marco definido en la «Estrategia nacional contra el uso ilegal de cebos envenenados en el medio natural», aprobada por la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza el 23 de septiembre de 2004, y con la finalidad de contribuir a la erradicación del uso ilegal de venenos en el medio no urbano de Canarias, la Consejería de Educación, Universidades y Sostenibilidad competente en materia de medio ambiente ha elaborado la presente estrategia. Para alcanzar este fin es necesario ampliar y mejorar la información disponible, incidir en la prevención, disuasión y vigilancia del uso ilegal de venenos (especialmente cebos envenenados), incrementar la eficacia de las acciones dirigidas a la persecución del delito, controlar la venta de sustancias altamente tóxicas, y las susceptibles de ser usadas para la preparación de los cebos y facilitar y mejorar los mecanismos de coordinación entre todos los colectivos involucrados en la lucha contra el veneno en el medio no urbano, constituyendo todo ello los objetivos de esta estrategia.
Además, se hace necesario desarrollar medidas y protocolos de actuación adecuados para una mejora en la eficacia en la lucha contra el veneno por parte de todos los actores involucrados en su persecución. Para ello se han elaborado cuatro protocolos dirigidos a la vigilancia y el control, a la recogida de las muestras de casos donde presuntamente se halle veneno, al análisis toxicológico de las mismas y a las actuaciones legales que se puedan llevar a cabo en cada caso.
La competencia para las labores derivadas de la presente estrategia corresponderá a la Consejería competente en materia de medio ambiente del Gobierno de Canarias, correspondiéndole la instrucción e impulso de las medidas al Centro Directivo que dicha Consejería designe.
Este diagnóstico ha sido efectuado a partir de los casos detectados de utilización ilegal de veneno entre los años 2006 a 2011, en base a las actuaciones del Servicio para la Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, y de los datos facilitados por el Laboratorio de Toxicología de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). No obstante, el número de casos que se conocen es casi con seguridad inferior al número de casos que realmente se deben haber producido, ya que los datos que a continuación se contemplan se refieren a casos detectados y analizados, sin que sea posible afirmar que se refieren a todos los episodios de envenenamiento producidos en territorio canario en el periodo señalado.
Por otra parte, la detección de los episodios de envenenamiento está relacionada con las labores de inspección y vigilancia, de tal forma que una mayor eficacia en las acciones encaminadas a la persecución de esta práctica ilegal, da como resultado una mayor aproximación a los casos reales de envenenamiento. Actualmente las prácticas de detección de casos de envenenamiento están bastante desarrolladas en la comunidad canaria y durante los años 2010 y 2011 se han desarrollado algunas medidas dirigidas a reducir esta práctica. Así, se han puesto en marcha protocolos específicos (el más detallado es el relacionado con la recogida de cadáveres y cadena de custodia), se ha impartido información especializada a agentes de medio ambiente y se han efectuado más de un centenar de necropsias y análisis toxicológicos, con el fin de hacer un diagnóstico previo de la dimensión del problema en la comunidad autónoma.
En términos generales los episodios de veneno registrados en Canarias tienen clara relación con conflictos entre fauna y determinadas actividades humanas (caza, agricultura, ganadería y otros sectores).
Las muestras encontradas han sido sometidas a análisis toxicológico en el Laboratorio de Toxicología de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). A este laboratorio han llegado durante el año 2011 un total de 50 animales, principalmente aves, 47 ejemplares frente a 3 mamíferos, de los que 26 han dado positivo por envenenamiento. Esto representa un 52% del total de animales recibidos. Esta cifra probablemente no represente la realidad, dado que en muchos casos la muestra recibida en los laboratorios está en avanzado estado de descomposición o incluso momificación, hecho que puede dificultar la detección del veneno por degradación del mismo. En cuanto a los cebos encontrados estos solo han sido 5 casos, suponiendo un porcentaje muy bajo dentro de la casuística global. De estos, 4 fueron confirmados como positivo.
De los análisis realizados se desprende que la sustancia utilizada como veneno en el territorio de Canarias es, en la gran mayoría de los casos, el carbofurano, seguido de la bromadiolona, el brodifacoum y el difenacoum, que se contienen en rodenticidas anticoagulantes de segunda generación. En algún caso se ha detectado la presencia de organofosforados como el tricloronato y el clorpirifós, piretrinas como la cipermetrina metomilo o el fungicida ortofenilfenol.
Aunque las cifras son pequeñas, cabe destacar la afección a especies catalogadas "en peligro de extinción", como el guirre, el cuervo canario o el halcón tagarote, además de otras especies amenazadas como la garza real, el charrán común, el halcón peregrino o el búho chico.
La baja detección de episodios y la no existencia, hasta ahora, de una estrategia y protocolos definidos para un seguimiento y control de esta práctica no permite hacer un análisis exhaustivo sobre la distribución territorial del veneno en Canarias.
El uso de veneno es un método masivo y no selectivo de eliminación de depredadores, que está tipificado como delito en el artículo 336 del Código Penal, en su redacción dada por el apartado nonagésimo octavo de la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal. Esta norma establece que, el que, sin estar legalmente autorizado, emplee para la caza o pesca veneno, medios explosivos u otros instrumentos o artes de similar eficacia destructiva o no selectiva para la fauna, será castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses y, en cualquier caso, la de inhabilitación especial para profesión u oficio e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho a cazar o pescar por tiempo de uno a tres años. Si el daño causado fuera de notoria importancia, se impondrá la pena de prisión antes mencionada en su mitad superior.
Por otra parte, el uso de veneno o cualquier otro método de destrucción masiva o no selectiva como método de control de predadores o con cualquier otro fin, está expresamente prohibido por la Directiva 2009/147/CEE, de la Unión Europea (artº. 8) relativa a la conservación de las aves silvestres, y la Directiva 92/43/CEE (artº. 15) relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres y por el Convenio de Berna relativo a la Conservación de la Vida Silvestre y el Medio Natural en Europa, convenio suscrito por el Estado español.
La transposición de la normativa comunitaria que prohíbe el uso de veneno para la captura o muerte de animales se encuentra en la Ley 42/2007, de Patrimonio Natural y Biodiversidad, que establece en su artículo 62.3 la prohibición de la tenencia, utilización y comercialización de todos los procedimientos masivos o no selectivos para la captura o muerte de animales, enumerando en su anexo VII al veneno como uno de estos métodos.
Por otro lado, en el año 2004 fue aprobada por la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza, con un amplio consenso, la Estrategia Nacional contra el Uso ilegal de Cebos Envenenados en el Medio Natural en España, que contiene los criterios orientadores para acabar con el problema. Se estructura en tres grandes objetivos: información y mejora del conocimiento; prevención y disuasión y persecución del delito. Para cada uno de ellos establece una serie de criterios orientadores dirigidos a la erradicación del uso ilegal de cebos envenenados.
Dentro de la legislación autonómica, el artículo 43 de la Ley 7/1998, de 6 de julio, de Caza de Canarias, prohíbe, con carácter general, la utilización de todos los procedimientos masivos o no selectivos para la captura o muerte de animales, en particular venenos. En el apartado segundo de este mismo artículo se prohíben los cebos, gases o sustancias venenosas, paralizantes, tranquilizantes, atrayentes o repelentes como medios para cazar. La utilización de estos medios prohibidos y el envenenamiento intencionado de perros de caza se considera por la Ley 7/1998 como una infracción muy grave.
La finalidad de la presente Estrategia es la erradicación del uso ilegal de venenos en el medio no urbano de Canarias, y la adopción de medidas para reducir los efectos de esta práctica.
La Estrategia para la erradicación del uso ilegal de veneno será de aplicación en todo el territorio de la Comunidad Autónoma de Canarias.
Respecto a las competencias, corresponde a los órganos que se designen como responsables en materia de medio ambiente por el Gobierno de Canarias, la aprobación, desarrollo y coordinación de la presente Estrategia, excepto en lo referente a las actuaciones propias de la jurisdicción penal y la policía judicial.
La ejecución de la presente Estrategia así como la integración y adaptación de los diferentes protocolos que en ella se recogen corresponderá a los Cabildos Insulares. En este caso, los responsables del Gobierno de Canarias y de los Cabildos Insulares establecerán los mecanismos de coordinación y cooperación necesarios.
Desde el punto de vista municipal, aquellos envenenamientos producidos en los ámbitos urbanos deberían contar con mecanismos de coordinación establecidos desde los cabildos.
Se establecen los siguientes objetivos, que llevan asociadas una serie de líneas estratégicas:
Objetivo 1: ampliar y mejorar la información disponible sobre el uso de cebos envenenados y sus consecuencias.
Las líneas estratégicas (LE) y acciones encaminadas a la consecución del presente objetivo tienen por objeto la recopilación de la información de los casos de envenenamiento habidos en Canarias, el intercambio de información entre actores implicados o la profundización en las causas que motivan el uso ilegal del veneno.
Línea estratégica 1.1. Crear una base de datos y mapa de riesgos.
Acción 1.1.1. La base de datos contendrá todos los casos de envenenamiento de especies de fauna, especificando con precisión todos los datos disponibles: localización, circunstancias del hallazgo, resultados de las necropsias y análisis toxicológicos, actuaciones legales emprendidas, etc.
Acción 1.1.2. La base de datos contendrá información relativa a los cotos de caza y las explotaciones agrícolas y ganaderas, en especial su titularidad, arrendatarios, los contenidos de los planes técnicos de caza, solicitudes de control de depredadores, solicitudes de pago de daños, ataques por parte de fauna silvestre a bienes agrícolas y ganaderos, y cuanta información relevante se disponga de ellos.
Acción 1.1.3. La base de datos se actualizará y mejorará permanentemente y constituirá en sí misma un mapa de riesgos, que servirá para orientar las labores de búsqueda, vigilancia e investigación.
Línea estratégica 1.2. Coordinar la transmisión de información. Se establecerán mecanismos para garantizar el rápido intercambio de información entre todos los implicados en este plan.
Acción 1.2.1. Identificar los actores implicados en los casos, de forma que haya un acceso directo a todos ellos y un rápido intercambio de la información.
Acción 1.2.2. Colaborar con las clínicas veterinarias para informar sobre los casos de posibles envenenamientos a cada uno de los coordinadores insulares, al coordinador regional y los agentes de la autoridad.
Acción 1.2.3. Transmitir rápidamente la información desde el área responsable en la conservación de la fauna silvestre de cada cabildo insular (Centros de recuperación, técnicos en biodiversidad, en espacios naturales, en caza, etc.) a los coordinadores insulares de la estrategia, al coordinador regional, y a los agentes de la autoridad, de tal manera que permita la adopción inmediata de las medidas necesarias.
Acción 1.2.4. Transmitir rápidamente los resultados de las necropsias y análisis toxicológicos, con el objetivo de tomar las medidas oportunas a tiempo, de forma que no sea necesario esperar al informe definitivo para difundir los resultados.
Acción 1.2.5. Intercambiar de forma fluida la información con la Fiscalía, con el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil y, cuando sea necesario, con otras administraciones y con organizaciones no gubernamentales, con el objetivo de coordinar las actuaciones.
Acción 1.2.6. Poner a disposición de asociaciones relacionadas con la conservación de la naturaleza, asociaciones relacionadas con la caza, organizaciones agrarias, y la sociedad en general, la información que permita conocer tanto los casos de veneno en la región como las actuaciones llevadas a cabo para su erradicación.
Línea estratégica 1.3. Mejorar el conocimiento sobre el origen y efectos del veneno.
Acción 1.3.1. Mejorar el conocimiento de las motivaciones o causas que provocan la utilización de cebos envenenados.
Acción 1.3.2. Profundizar en el estudio del impacto que el uso ilegal de venenos provoca sobre especies amenazadas.
Objetivo 2: incidir en la prevención, disuasión y vigilancia del uso ilegal de cebos envenenados.
Las líneas estratégicas (LE) y acciones contempladas a continuación tienen como finalidad evitar el uso ilegal de veneno en el medio natural, y se basan en la prevención, disuasión y vigilancia de los casos de envenenamiento, además de la sensibilización de la población, principalmente de los sectores o colectivos en los que el uso de veneno es más habitual.
Línea estratégica 2.1. Potenciar la adopción de medidas preventivas.
Acción 2.1.1. Estudiar y analizar la posible aplicación de medidas de desarrollo rural y de ayudas directas a las fincas y explotaciones agrícolas y ganaderas que promuevan la aplicación de actuaciones para la prevención de daños de la fauna silvestre.
Acción 2.1.2. Asesorar y colaborar con los agricultores y ganaderos para que usen métodos de control y disuasión que minimicen los daños producidos por ratas, conejos, perdices, mirlos, etc., y que no tengan efectos perniciosos sobre la fauna silvestre.
Línea estratégica 2.2. Potenciar la adopción de medidas disuasorias.
Acción 2.2.1. Fomentar el rechazo del veneno tanto por parte de los potenciales usuarios, como por la población local, ya sea por convicción de que su uso es innecesario, por los graves efectos negativos ambientales y sobre las personas que pueden producir, o por las consecuencias sancionadoras de su empleo.
Acción 2.2.2. Incluir en los planes insulares de caza, y en los técnicos de caza, una cláusula de compromiso dirigida a salvaguardar el medio de la presencia o aparición de venenos, especialmente en los acotados (cotos privados de caza, cotos intensivos, campos de entrenamiento, etc.).
Acción 2.2.3. Fomentar con las consejerías (tanto del Gobierno de Canarias como de los Cabildos) competentes en materia de ganadería, agricultura, o caza que en la evaluación de las concesiones de ayudas a la caza, ganadería y agricultura, sirvan como valoración positiva aquellos terrenos o explotaciones que no hayan presentado episodios de envenenamientos.
Línea estratégica 2.3. Potenciar la adopción de medidas de formación y sensibilización.
Acción 2.3.1. Divulgar e informar a los sectores implicados sobre las actuaciones de vigilancia y las sanciones y condenas que se logren en relación con el uso ilegal de cebos envenenados.
Acción 2.3.2. Divulgar e informar a los sectores implicados sobre la importante función ecológica que desarrollan los depredadores en los ecosistemas.
Acción 2.3.3. Fomentar la formación del personal jurídico, técnico y de los agentes de la autoridad, de los departamentos que participan en los procedimientos, así como la del personal de otras administraciones relacionadas con ello.
Acción 2.3.4. Informar y concienciar de forma específica a colectivos relacionados con las actividades cinegética, agrícola y ganadera, a través de los cauces de comunicación de la administración con estos colectivos (envío de las órdenes de caza, circulares, autorizaciones, permisos, reuniones, etc.) y de mecanismos de participación, incluyendo información sobre la legislación vigente, así como sobre las consecuencias del uso de cebos envenenados sobre la salud y el medio ambiente.
Acción 2.3.5. Mejorar la información a las explotaciones agropecuarias de las obligaciones de la condicionalidad de la Política Agraria Común en cuanto al uso del veneno, involucrando a los sindicatos agrarios y asociaciones profesionales en la difusión de la información.
Acción 2.3.6. Realizar una campaña de divulgación en los puntos de venta de los productos, especialmente los que se utilizan para preparar los cebos, para informar sobre los riesgos que conlleva su uso indebido para la salud y para el medio ambiente, además de sus consecuencias legales.
Acción 2.3.7. Fomentar la cooperación y coordinación entre los diferentes sectores implicados, incluyendo a técnicos de las consejerías (tanto del Gobierno de Canarias como de los Cabildos) competentes en materia de turismo, agricultura, ganadería, medio ambiente y política territorial, fiscales, abogados, agentes de la autoridad, ONG ambientales, asociaciones de caza, agrícolas, medios de comunicación, y en general cualquier asociación deportiva o no cuya actividad se desarrolle en el medio natural, a través de la organización de jornadas técnicas, encuentros periódicos o la creación de foros, etc.
Acción 2.3.8. Impulsar campañas de educación ambiental de ámbito insular dirigidas a colectivos y asociaciones relacionados con la actividad cinegética, agrícola y ganadera con vistas a la erradicación del uso inadecuado e ilegal del veneno. En estas campañas, se hará especial hincapié en la Estrategia contra el veneno, el impacto sobre las especies amenazadas que produce el veneno, y los riesgos sanitarios que puede conllevar, así como en las consecuencias penales y administrativas de su utilización.
Acción 2.3.9. Sensibilizar del problema a la población en general y, en particular, a la población escolar, mediante campañas en los distintos medios de comunicación.
Línea estratégica 2.4. Potenciar la adopción de medidas de vigilancia.
Acción 2.4.1. Potenciar la búsqueda, recogida y análisis de cebos envenenados y de ejemplares de fauna silvestre, asilvestrada o doméstica encontrados muertos en el medio no urbano en circunstancias en que exista sospecha de envenenamiento.
Acción 2.4.2. Avanzar en la investigación y probar la efectividad de nuevos métodos de localización de cebos y detección de tóxicos en cebos y cadáveres.
Acción 2.4.3. Establecer planes de vigilancia insulares anuales, con un nivel de esfuerzo adecuado y sobre los que se realizará una evaluación de resultados. La prospección y vigilancia se realizará en base a estos planes de vigilancia y al Protocolo de actuación de los agentes de la autoridad en la vigilancia y acción preventiva contra la utilización de venenos en el medio natural (Protocolo I).
Acción 2.4.4. Promover la formación especializada de los agentes de la autoridad y de los guardas de caza en las tareas de vigilancia, así como la dotación de medios materiales.
Acción 2.4.5. Establecer instrumentos organizativos y de coordinación con el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil en la búsqueda y la investigación de venenos y, en especial, en caso de que se sospeche de la existencia de redes de comercialización o distribución ilegal de sustancias utilizadas en la elaboración de cebos envenenados.
Acción 2.4.6. Establecer cauces que proporcionen información y faciliten la colaboración ciudadana con los agentes de la autoridad en labores de prevención y detección de venenos, con especial consideración para las ONG del Programa Antídoto y otras que trabajen en la lucha contra el veneno, fundaciones y otras entidades privadas.
Acción 2.4.7. Garantizar un intercambio fluido de información entre las patrullas y los demás actores implicados en la investigación de los casos, como el personal que realiza los estudios anatomo-patológicos y toxicológicos, jurídicos y Fiscalía.
Objetivo 3: potenciar la eficacia de las acciones dirigidas a la persecución del delito.
El empleo no autorizado de venenos en el medio natural está tipificado como delito en el artículo 336 del Código Penal, en su redacción dada por el apartado nonagésimo octavo de la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, correspondiendo a las administraciones públicas la persecución de esta práctica ilegal. Por ello, y con el objeto de evitar la impunidad ante esta actuación ilícita y aumentar su vigilancia y control, a continuación se desarrollan líneas estratégicas encaminadas a optimizar la eficacia de las actuaciones de lucha contra el veneno en la administración autonómica y para la coordinación con la vía penal.
Línea estratégica 3.1. Potenciar la creación de una patrulla especializada de agentes medioambientales en materia de biodiversidad, en aquellas islas donde la dotación de personal así lo permita.
Acción 3.1.1. Como medida global para esta línea estratégica se creará, en aquellas islas donde la dotación de personal así lo permita, una patrulla insular -si es posible móvil, no adscritos a ninguna comarca- especializada en materia de biodiversidad. Esta patrulla estará formada por agentes de medio ambiente y realizarán un trabajo global, entre otros en la lucha contra el veneno y se encargarán específicamente en estos casos de:
- Coordinar y realizar las tareas de vigilancia y detección de uso ilegal de veneno.
- Coordinar, supervisar y, en su caso, realizar el traslado de los cadáveres y cebos. En cualquier caso, garantizar la adecuada recogida y conservación de pruebas y la conservación de la cadena de custodia.
- Coordinar y realizar las tareas de investigación de los casos de uso de veneno.
- Participar en la resolución de conflictos relacionados con la fauna silvestre y los venenos.
- Realizar inspecciones para el control de la venta de los productos empleados para preparar los cebos envenenados.
- Realizar tareas de información y sensibilización a los sectores y a la población en general.
Las tareas de estas patrullas se realizarán de forma coordinada con el resto de agentes de la autoridad. Se dotará a los componentes de formación especializada y del material adecuado para desarrollar sus funciones.
En aquellas islas donde la dotación de personal no permitiera la creación de las mencionadas patrullas, se responsabilizará a uno o dos agentes medioambientales de las mencionadas tareas.
Línea estratégica 3.2. Garantizar una adecuada recogida y custodia de pruebas y cadáveres.
Acción 3.2.1. La recogida y custodia de pruebas y cadáveres será realizada siempre por agentes de la autoridad que tengan las funciones de policía judicial (agentes medioambientales o del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil), según el Protocolo de actuación para agentes de la autoridad en la recogida de fauna o cebos presuntamente envenenados y de investigación preliminar (Protocolo II).
Acción 3.2.2. Mejorar y promocionar la formación de todos los agentes de la autoridad y personal que pueda intervenir en los casos de envenenamiento en la recogida y mantenimiento de pruebas.
Acción 3.2.3. Dotar del material necesario para la recogida y mantenimiento de la cadena de custodia a todos los agentes implicados.
Línea estratégica 3.3. Garantizar la validez legal de los peritajes y analítica toxicológica.
Acción 3.3.1. Los peritajes y analíticas toxicológicas se realizarán según el Protocolo técnico de actuación en casos de envenenamiento de los centros de recuperación y los laboratorios toxicológicos (Protocolo IV), con el fin de garantizar que todos ellos tengan validez legal.
Acción 3.3.2. Asegurar una correcta dotación de personal y material para la conservación de las muestras y para la realización de peritajes y analíticas toxicológicas.
Acción 3.3.3. Estrechar la colaboración entre los peritos y los servicios jurídicos y/o el Ministerio Fiscal en la investigación de los casos.
Objetivo 4: desarrollar medidas y protocolos de actuación adecuados para una mejora de la eficacia en la lucha contra el veneno por parte de todos los actores involucrados.
Las diferentes consejerías que tengan las competencias de medio ambiente en cada uno de los Cabildos de la Comunidad Autónoma de Canarias se comprometen a adoptar dentro de sus posibilidades las actuaciones enmarcadas en la presente Estrategia, aplicando en cualquier caso los siguientes protocolos:
4.1. Protocolo de actuación de los agentes de la autoridad en la vigilancia y acción preventiva contra la utilización de venenos en el medio natural (Protocolo I).
4.2. Protocolo de actuación para agentes de la autoridad en la recogida de fauna o cebos presuntamente envenenados y de investigación preliminar (Protocolo II).
4.3. Protocolo jurídico genérico de actuaciones administrativas y de coordinación con la vía penal derivadas del uso de cebos envenenados en el medio natural (Protocolo III).
4.4. Protocolo técnico de actuación en casos de envenenamiento de los centros de recuperación y los laboratorios toxicológicos (Protocolo IV).
Asimismo, los centros directivos competentes en la elaboración y aprobación de planes de recuperación y conservación de especies amenazadas, planes de gestión de espacios (EE.NN., Red Natura 2000, etc.), planes de caza, etc., deben contemplar en la revisión y/o elaboración de dichos planes los objetivos recogidos en esta Estrategia, e incluir en su caso las acciones que se consideren pertinentes, haciendo especial incidencia en aquellos planes de especies o espacios en los que ha sido constatado el veneno como un factor de amenaza.
Objetivo 5: potenciar el control de la venta de sustancias tóxicas, especialmente las susceptibles de ser usadas para la preparación de los cebos envenenados.
Los productos que se utilizan para preparar los cebos son mayoritariamente marcas comerciales de uso agrícola y alta toxicidad. El fácil acceso a estos productos conlleva que sean utilizados de forma ilegal, por lo que es necesaria la adopción de medidas para controlar su venta.
Línea estratégica 5.1. Incrementar el control de sustancias utilizadas como veneno y medidas para dificultar el acceso a las mismas de acuerdo con los departamentos competentes en esta materia, tanto de sanidad como de agricultura.
Acción 5.1.1. Mejorar el control del almacenamiento y comercialización de biocidas y otras sustancias que puedan ser utilizadas para preparar los cebos envenenados, mejorando si es necesario, la normativa autonómica.
Acción 5.1.2. Promover y recomendar, como objetivo final para el control de la comercialización de los productos, la implantación de un sistema de prescripción facultativa obligatoria, con indicación expresa de las cantidades a adquirir para su posterior aplicación.
Acción 5.1.3. Realizar un seguimiento del tipo de productos que se utilizan para preparar los cebos, con el objetivo de detectar nuevas sustancias y poder tomar medidas adecuadas para impedir su uso ilegal.
Acción 5.1.4. Promover investigaciones sobre los efectos que puede producir el uso legal de los productos químicos sobre la fauna silvestre.
Línea estratégica 5.2. Potenciar y recomendar la creación de un Catálogo de Sustancias Tóxicas empleadas como cebos envenenados por la consejería o consejerías competentes en esta materia.
La creación del Catálogo de Sustancias Tóxicas empleadas en los cebos envenenados llevaría consigo la inclusión de dichas sustancias en una de las siguientes categorías:
- Prescindibles: cuando existan en el mercado otras sustancias que cumplan los mismos fines y tengan una menor toxicidad o existan alternativas a su uso.
- Imprescindibles: cuando no existan en el mercado otras sustancias que cumplan los mismos fines y sea necesario su uso para la protección de cultivos o para salud animal.
La inclusión en la categoría de Prescindible conllevará la prohibición de su tenencia, transporte y uso en la Región.
La inclusión en la categoría de Imprescindible conllevará:
a) La obligación de un etiquetado especial que explique la posible comisión de un delito en el caso de mal uso.
b) La necesidad de llevar un registro nominal de venta.
c) La necesidad de inscripción en un registro de los puntos de venta autorizados.
d) Una inspección y revisión por parte de los agentes de la autoridad y de los técnicos de los servicios de plagas de los libros de movimientos de los productos en los puntos de comercialización y uso.
Objetivo 6: facilitar y mejorar los mecanismos de coordinación entre todos los colectivos involucrados en la lucha contra el veneno en el medio natural.
Las acciones que se describen a continuación tienen por objeto aunar esfuerzos en la lucha contra el veneno, procurando la coordinación de las actuaciones llevadas a cabo y de los distintos actores implicados (administraciones regional y de justicia, Guardia Civil, ONG, veterinarios, etc.).
Línea estratégica 6.1. Adoptar medidas en la vía administrativa y de coordinación con la vía penal.
Acción 6.1.1. Las actuaciones en vía administrativa y de coordinación con la vía penal se realizarán según el Protocolo jurídico genérico de actuaciones administrativas y de coordinación con la vía penal derivadas del uso de cebos envenenados en el medio natural (Protocolo III).
Acción 6.1.2. Toda acta de denuncia por el hecho de la utilización de venenos que se reciba en los servicios insulares de medio ambiente dará lugar al inicio de actuaciones encaminadas a la determinación de la responsabilidad sobre los hechos con carácter previo a la incoación del expediente sancionador en la vía administrativa. Este será iniciado tras la acreditación de la existencia de veneno mediante los oportunos informes anatomo-patológicos y/o toxicológicos, con la posterior suspensión del procedimiento en el caso de que los actos puedan ser constitutivos de delito. Incoar el correspondiente expediente a terceros, en caso de que se determine que existen responsabilidades achacables a ellos.
Acción 6.1.3. Realizar la personación de la administración como acusación en los procesos judiciales relacionados con delitos por uso de cebos envenenados, reclamando en su caso el valor de reposición del daño causado en el ecosistema y con el objeto de reiniciar el procedimiento administrativo en el momento en el que finalice la vía penal.
Acción 6.1.4. Fomentar que entidades privadas relacionadas con la lucha contra el uso ilegal del veneno se personen como acusación en procesos penales abiertos por esta causa y procesos sancionadores en vía administrativa.
Acción 6.1.5. Tomar medidas para asegurar, en todo caso, la reparación del daño biológico causado por el uso de veneno, en cumplimiento del artículo 75 de La Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad (LPNB; BOE no 299, de 14.12.07). Para ello, se adoptarán en cualquier momento medidas encaminadas a la recuperación del equilibrio ecológico que ha sido perturbado por el uso de veneno, independientemente de si hubiera un proceso abierto por el caso en la vía penal.
Acción 6.1.6. Como medida específica de reparación, proceder, cuando existan indicios de acciones de colocación de venenos, a la suspensión temporal de la actividad cinegética o a la anulación de la condición de acotado, que asegure la recuperación del medio y las especies afectadas.
Línea estratégica 6.2. Promover o mejorar la cooperación y colaboración con otras administraciones y unidades con intervención en la lucha contra el veneno.
Acción 6.2.1. Realizar reuniones periódicas de coordinación en las que participen los correspondientes centros directivos del Gobierno de Canarias/Cabildo, los coordinadores insulares y regionales de la Estrategia, los coordinadores de los Agentes de la autoridad y técnicos en materia de caza, sanidad, agricultura y ganadería.
Acción 6.2.2. Impulsar la formalización de convenios de colaboración o sistemas de cooperación entre el órgano competente y otras administraciones para la consecución de las actuaciones consideradas en la presente Estrategia, en particular el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil y la Fiscalía de Medio Ambiente.
Acción 6.2.3. Establecer un sistema de colaboración con otros sectores de la sociedad civil involucrados en este problema, como el cinegético, el agrario o las asociaciones de defensa de la naturaleza, a través de la Estrategia Canaria contra el Veneno.
Acción 6.2.4. Establecer instrumentos de cooperación y coordinación con el resto de Consejerías que tengan competencias relacionadas con los problemas derivados del uso del veneno.
Acción 6.2.5. Con el fin de asegurar y facilitar el cumplimiento de las directrices de esta Estrategia, habilitar cauces de coordinación con otras Administraciones con responsabilidad en la gestión de la caza, la actividad agropecuaria y la biodiversidad.
Línea estratégica 6.3. Crear la figura del Coordinador regional de la Estrategia.
El responsable del Centro Directivo donde resida la competencia en materia de biodiversidad, designará un Coordinador regional tras la aprobación de la presente Estrategia, cuyas principales funciones serán:
* Impulsar, coordinar, dirigir y supervisar las actuaciones establecidas en la presente Estrategia, con el apoyo de los coordinadores insulares.
* Proponer las revisiones o correcciones a la Estrategia y los protocolos de actuación que resulten oportunas en relación a su propio desarrollo y al cumplimiento de los objetivos previstos.
* Elaborar anualmente una memoria de evaluación, mapa de riesgo y base de datos pormenorizado de los resultados del ejercicio finalizado y cuantos informes le sean requeridos al respecto de la utilización ilegal de cebos envenenados.
* Elaborar un programa priorizado de las actuaciones a desarrollar en el ejercicio siguiente.
* Estos documentos se enviarán a los máximos responsables del plan y al órgano de participación correspondiente, que podrán proponer nuevas actuaciones.
* La representación del Departamento competente en el Grupo de Trabajo Nacional de Ecotoxicología constituido en el Comité de Flora y Fauna Silvestres de la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
Línea estratégica 6.4. Crear la figura del Coordinador insular de la Estrategia.
Para facilitar la coordinación de actuaciones, la Consejería competente en materia de Medio Ambiente de cada Cabildo Insular designará un Coordinador insular de la Estrategia, cuyas principales funciones serán:
* Planificar la vigilancia con el coordinador de los agentes medioambientales.
* Recopilación, procesado y custodia de la información generada en la aplicación de las actuaciones y transmisión al Coordinador Regional cuando fuera necesario.
* Proponer las revisiones o correcciones al Plan y los protocolos de actuación que resulten oportunas en relación a su propio desarrollo y el cumplimiento de los objetivos previstos.
* Elaboración de los informes técnicos que le requiera la autoridad judicial o instructor.
* Coordinar las actuaciones con los mandos del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil u otras autoridades o instituciones de ámbito insular o inferior en la remisión de las correspondientes actas para el inicio de actuaciones previas, en las actuaciones e informes para el inicio de procedimientos sancionadores y suspensión de la actividad cinegética o anulación del acotado.
* Adaptar la aplicación de los protocolos a la realidad de cada Cabildo para asegurar el correcto envío y remisión de las muestras, mantenimiento de la cadena de custodia, etc.
* Elaborar una memoria anual, que servirá para completar la memoria global que debe redactar el coordinador regional.
Evaluar una Estrategia como la presente, en la que están implicados varios Departamentos de la Administración autonómica, organizaciones, asociaciones y agentes de la autoridad, es una tarea difícil que requiere la aplicación de procedimientos sistemáticos y rigurosos de recogida de información y análisis.
La evaluación del cumplimiento de los objetivos previstos, de la idoneidad y eficacia de las actuaciones puestas en marcha, así como de los resultados obtenidos, lleva implícito establecer unos indicadores tanto cuantitativos, para conocer el desarrollo de las acciones adoptadas, como cualitativos para conocer si los resultados obtenidos son los previstos. Para la obtención de estos indicadores es necesario realizar la memoria de evaluación:
MEMORIA DE EVALUACIÓN:
Al finalizar cada año, se elaborará por el Coordinador Regional de la Estrategia, una memoria de evaluación sobre las acciones realizadas durante el año para la erradicación del uso ilegal de cebos envenenados en el medio no urbano, teniendo en cuenta los objetivos previstos en la Estrategia.
La memoria deberá contener información sobre:
a) Los recursos existentes en la región para luchar contra el uso ilegal de cebos envenenados y para paliar sus efectos en el medio natural, incluidos los medios técnicos puestos a disposición (laboratorios, equipos de seguimiento, etc.), las patrullas especiales de agentes.
En concreto, se analizarán:
- Las actuaciones de sensibilización y prevención sobre el uso de veneno llevadas a cabo, distinguiendo tipo de actuación y población a la cual fue destinada.
- Las actuaciones llevadas a cabo para la detección y vigilancia de la utilización de cebos envenenados, incluyendo el número de controles o actividades de vigilancia programadas y realizadas; las programadas no realizadas y las no programadas realizadas o el número de muestras tomadas.
- Las actuaciones dirigidas a la persecución del delito en vía penal y administrativa, incluyendo el número de procedimientos administrativos sancionadores o penales abiertos por casos de utilización de cebos envenenados y su estado o resolución final.
b) El número de especies afectadas por uso de veneno, así como la especificación de las sustancias empleadas.
c) Información sobre las actuaciones de coordinación llevadas a cabo con y entre los distintos actores implicados (sectores agrícola, ganadero o cinegético, ayuntamientos y demás departamentos autonómicos, autoridad judicial, agentes de la autoridad y otras instituciones).
d) Documentos, procedimientos, programas, planes o protocolos relacionados con la presente Estrategia.
e) Otras medidas administrativas adoptadas: suspensión cinegética en cotos con casos de veneno, número de ayudas afectadas por criterios de condicionalidad de la PAC; número de actuaciones específicas de recuperación; otras medidas.
Esta Estrategia dispondrá de una duración indefinida, determinada en todo caso por el cumplimiento de los objetivos establecidos. Cada año podrá realizarse una revisión de ella, a excepción de que determinadas variaciones sustanciales en parámetros que puedan afectar al cumplimiento de los objetivos del Plan obliguen a su modificación con una periodicidad menor.
PROTOCOLO I: DE ACTUACIÓN DE LOS AGENTES DE LA AUTORIDAD EN LA VIGILANCIA Y ACCIÓN PREVENTIVA CONTRA LA UTILIZACIÓN DE VENENOS EN EL MEDIO NATURAL
PROTOCOLO II: DE ACTUACIÓN PARA AGENTES DE LA AUTORIDAD EN LA RECOGIDA DE FAUNA O CEBOS PRESUNTAMENTE ENVENENADOS Y DE INVESTIGACIÓN PRELIMINAR DEL DELITO.
PROTOCOLO JURÍDICO III: GENÉRICO DE ACTUACIONES ADMINISTRATIVAS Y DE COORDINACIÓN CON LA VÍA PENAL DERIVADAS DEL USO DE CEBOS ENVENENADOS EN EL MEDIO NATURAL.
PROTOCOLO TÉCNICO IV: DE ACTUACIÓN EN CASOS DE ENVENENAMIENTO DE LOS CENTROS DE RECUPERACIÓN Y LOS LABORATORIOS TOXICOLÓGICOS.