Source: https://electropelba.com/plazo-clausula-suelo/
Timestamp: 2020-07-06 18:07:49
Document Index: 29006829

Matched Legal Cases: ['artículo 1301', 'artículo 1301', 'artículo 1301', 'e contrario', 'artículo 1301', 'artículo 1300', 'artículo 8', 'artículo 10', 'artículo 1301', 'artículo 1301', 'artículo 1', 'artículo 6']

¿Cómo saber si me aplican y si tengo derecho a reclamar la cláusula suelo de una hipoteca?
ARGUMENTOS DE LOS BANCOS: HIPOTECAS CANCELADAS
CUALQUIER AFECTADO POR CLÁUSULA SUELO O GASTO PUEDE RECLAMAR AUNQUE LA HIPOTECA ESTÉ CANCELADA
MOTIVOS DADOS POR EL TRIBUNAL SUPREMO PARA LA RECLAMACIÓN EN HIPOTECAS CANCELADAS
MOTIVO 1: NINGÚN PRECEPTO LEGAL IMPIDE RECLAMAR LA NULIDAD DE CLÁUSULAS ABUSIVAS EN CONTRATOS CANCELADOS O ACABADOS
MOTIVO 2: LOS AFECTADOS TIENEN INTERÉS LEGÍTIMO EN RECUPERAR SU DINERO
MOTIVO 3: EN LOS CONTRATOS DE TRACTO SUCESIVO, EL PLAZO INICIAL PARA RECLAMAR SE CUENTA DESDE QUE SE ACABA EL CONTRATO
MOTIVO 4: APLICACIÓN DIRECTA DE LA NORMATIVA EUROPEA
CONCLUSIÓN: LOS AFECTADOS EN HIPOTECAS CANCELADAS, PUEDEN RECLAMAR
B) EXISTIRÁ UN PLAZO DE CUATRO AÑOS para demandar la nulidad de la cláusula suelo si la demanda se fundamenta en un «error o vicio del consentimiento», siendo aplicable en este caso el artículo 1301 del Código Civil (nulidad relativa o anulabilidad).
Estos 4 años de plazo para reclamar la nulidad de la cláusula suelo COMENZARÁN desde la «consumación del contrato», es decir, desde que hayan terminado los efectos de la hipoteca y no desde que se formalizó la escritura como alegan los Bancos en las contestaciones a las demandas judiciales.
Si el Banco y el cliente firmaron un acuerdo en documento privado donde se rebajaba la cláusula suelo o donde se renunciaba al cobro de cantidades derivadas de la aplicación de dicha cláusula, ¿son nulos dichos acuerdos o tienen eficacia jurídica?
Te recomendamos la lectura de nuestro artículo » Nulidad del acuerdo de rebajar la cláusula suelo».
» Opone en primer lugar el Banco la caducidad de la acción en la medida en que han transcurrido más de cuatro años desde la firma del contrato de préstamo el 29.06.2007.
Lo explica la Sentencia del Tribunal Supremo de 18.10.2005, que indica «tanto la jurisprudencia como la doctrina coinciden unánimemente en interpretar que el artículo 1301 del Código Civil se aplica a la anulabilidad y no a la nulidad, que es definitiva y no puede sanarse por el paso del tiempo, habiendo declarado la sentencia de 4 de noviembre de 1996, que «la nulidad es perpetua e insubsanable, el contrato viciado de nulidad absoluta en ningún caso podrá ser objeto de confirmación ni de prescripción» (en el mismo sentido la sentencia de 14 de marzo de 2000, entre muchas otras)».
Por tanto, el plazo de cuatro años del artículo 1301 del Código Civil no es de aplicación, porque no nos encontramos ante error, dolo o falsedad de la causa, pero además la entidad demandada parte de una base errónea, como es computar ese plazo desde el otorgamiento de la escritura pública, cuando en todo caso habría de computarse desde la consumación del contrato, que no coincide con el momento de la perfección.»
» Partiendo de la licitud de las cláusulas limitativas de la variación del tipo de interés, Unicaja Banco, S.A., alega como excepción a la acción ejercitada de contrario la caducidad de la acción de nulidad habida cuenta que a la fecha de interposición de la demanda (19 de febrero de 2014) había transcurrido con creces el plazo de cuatro años que para su ejercicio prevé el artículo 1301 Código Civil, pues la escritura de ampliación de la hipoteca se suscribió el 7 de mayo de 2007, fecha de inicio para el ejercicio de la acción de anulabilidad de la cláusula, delimitación temporal que se sustenta en el principio de seguridad jurídica que rige las relaciones contractuales entre las partes.
La excepción ha sido desestimada en primera instancia al considerar que el plazo de los cuatro años para el ejercicio de la acción de nulidad del art. 1301 Código Civil no habría comenzado a la fecha de presentarse la demanda, pues el contrato estaba todavía vigente y frente a esta interpretación se interpone recurso de apelación por la entidad demandada para insistir en que el » dies a quo » para el ejercicio de la acción de nulidad sería la fecha de suscripción o perfeccionamiento del contrato de préstamo hipotecario.
Argumento que no compartimos porque no estamos ante en ninguno de los supuestos de nulidad del contrato que contempla el artículo 1300 Código Civil consentimiento prestado por error, violencia, intimidación o dolo; por menores o incapaces; o por uno de los cónyuges sin el consentimiento del otro cuando fuera necesario), sino ante una nulidad de pleno derecho del artículo 8 de la Ley Condiciones Generales Contratación (LCGC): «1.Serán nulas de pleno derecho las condiciones generales que contradigan en perjuicio del adherente lo dispuesto en esta ley o en cualquier otra norma imperativa o prohibitiva, salvo que en ellas se establezca un efecto distinto para el caso de contravención. 2. En particular, serán nulas las condiciones generales que sean abusivas, cuando el contrato se haya celebrado con un consumidor, entendiendo por tales en todo caso las definidas en el art. 10 bis y disposición adicional de la Ley 26/1984 General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios», vigente a la fecha de suscribirse el contrato.
Nulidad de pleno derecho que así declaraba el artículo 10.bis.2 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios al decir «2. Serán nulas de pleno derecho y se tendrán por no puestas las cláusulas abusivas» y reproduce el actual art. 83 del Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los consumidores y Usuarios de 2007: «Las cláusulas abusivas serán nulas de pleno derecho y se tendrán por no puestas. A estos efectos, el Juez, previa audiencia de las partes, declarará la nulidad de las cláusulas abusivas incluidas en el contrato, el cual, no obstante, seguirá siendo obligatorio para las partes en los mismos términos, siempre que pueda subsistir sin dichas cláusulas».
En este mismo sentido la AP de Burgos sección 3, sentencia de 17 de abril de 2015 (Recurso: 56/2015) » Conviene precisar que este precepto (art. 1301 C. Civil) , y el plazo que establece, es inaplicable al supuesto procesal, pues la doctrina y la jurisprudencia es acorde en considerar que la «acción de nulidad», y plazo a que se refiere este artículo es para caso de anulación o anulabilidad, de modo que no se aplica a la nulidad de pleno derecho».
Que no estamos ante un supuesto de vicio en el consentimiento así lo explica el TS en la sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013 en el apartado 142: » El conocimiento de una cláusula -sea o no condición general o condición particular- es un requisito previo al consentimiento y es necesario para su incorporación al contrato, ya que, en otro caso, sin perjuicio de otras posibles consecuencias – singularmente para el imponente- no obligaría a ninguna de las partes. No excluye la naturaleza de condición general de la contratación el cumplimiento por el empresario de los deberes de información exigidos por la regulación sectorial».
En todo caso, el plazo de 4 años para el ejercicio de la acción de anulabilidad de los contratos previsto en el artículo 1301 Código Civil empezaría a correr desde la consumación del contrato que se produce cuando se han realizado todas las obligaciones y no puede confundirse el momento de la perfección del contrato con el de consumación que ocurre cuando están completamente cumplidas las prestaciones de ambas partes y en este sentido se ha pronunciado la jurisprudencia del TS recogida en la sentencia del Pleno de 12 de enero de 2015.»
Nuestro objetivo se encuentra «habitualmente» dentro de las cláusulas financieras de la escritura. Más concretamente dentro del grupo de cláusulas destinadas a hablar de los intereses.
Pueden adoptar múltiples denominaciones, como por ejemplo, «límites a la aplicación del interés variable», «limite de la variabilidad» o «pacto de estabilización», pero en ningún momento aparecerá como CLAUSULA SUELO.
La sentencia 662/2019 del 12 de Diciembre del Pleno del Tribunal Supremo abre las puertas completamente a la reclamación por cláusula suelo, gastos de hipoteca y, en general, por cualquier cláusula abusiva, a todos los afectados, aunque su hipoteca estén ya canceladas o pagadas.
Hasta ahora, en los procedimientos judiciales por gastos o cláusula suelo, los bancos alegaban que los clientes no podían reclamar por estos gastos o cláusula suelo cuando la hipoteca se encontraba cancelada ya que el contrato había acabado.
Ciertamente había discrepancia entre los Juzgados: unos establecían que el cliente podía reclamar todo aunque la hipoteca estuviese cancelada; otros que solo se podía reclamar en el plazo de prescripción de 5 años desde la cancelación; otros desde el plazo de caducidad de 4 años; y una minoría que no se podía reclamar en hipotecas canceladas.
Ahora el Tribunal Supremo acaba con toda esta discrepancia y permite reclamar a los afectados de hipotecas canceladas.
El Tribunal Supremo no se pronuncia en esta sentencia sobre el plazo para reclamar en estas hipotecas canceladas, pero por los argumentos dados en la sentencia, y por los antecedentes, estimamos que debemos apoyarnos en el plazo de 4 años desde la cancelación de la hipoteca.
Por lo tanto, en ese plazo se debe presentar la demanda para que no nos aleguen caducidad en la reclamación.
Así lo establece el Tribunal Supremo acabando con la imposibilidad de reclamación de aquellos que habían cancelado su hipoteca, al haber pagado la misma, y se les negaba la reclamación por los bancos y algunos Juzgados, siempre y cuando lo hagan en plazo
No existe fundamento legal para afirmar que la consumación de un contrato impide el ejercicio de la acción de nulidad. De hecho, el artículo 1301 del Código Civil fija la consumación del contrato como término inicial del plazo para ejercitar la acción de nulidad.
Si la acción ejercitada se limita a declarar la nulidad de una cláusula del contrato, sin pedir la devolución de lo pagado indebidamente, se podría cuestionarse que exista un interés legítimo por estar el contrato ya extinguido. Pero si la finalidad es recuperar lo pagado indebidamente al banco por la cláusula suelo o los gastos de la hipoteca, hay un interés demostrado.
La solicitud en la demanda de un pronunciamiento judicial que declarara la nulidad de una cláusula abusiva ha de entenderse como un antecedente necesario para lograr el pronunciamiento que condena a la devolución de lo indebidamente cobrado en aplicación de la cláusula nula.
Son contratos, como un préstamo, en los que, continuamente, el cliente va pagando, mensualmente, las cuotas.
El artículo 1.301 del Código Civil señala que el inicio del plazo se debe contar desde que se acaba esa obligación de pago, por lo que carece de sentido impedir reclamar por contratos cancelados o acabados
El propio Tribunal Supremo, en la sentencia de 16 de octubre de 2019, señala que el artículo 6.1 de la Directiva 93/13/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993, sobre cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores (que establece la no vinculación del consumidor a las cláusulas abusivas) debe ser considerado como una norma equivalente a las disposiciones nacionales que en el ordenamiento jurídico interno tienen rango de normas de orden público.
Por tanto, los que hayan tenido cláusula suelo en hipoteca o hayan pagado los gastos hipotecarios, aunque la hipoteca ya se haya dejado de pagar, pueden reclamar, siempre y cuando lo hagan en plazo.
Y sobre el plazo, la prudencia hace que debamos tener en cuenta 4 años desde la cancelación o pago de la hipoteca.
22/02/2018 05:00 – Actualizado: 22/02/2018 16:32
«A efectos del ejercicio de la acción de nulidad por error, la consumación de los contratos de ‘swaps’ debe entenderse producida en el momento del agotamiento, de la extinción del contrato», concluye la sentencia. «En los contratos de ‘swaps’ o ‘cobertura de hipoteca’ no hay consumación del contrato hasta que no se produce el agotamiento o la extinción de la relación contractual, por ser entonces cuando tiene lugar el cumplimiento de las prestaciones por ambas partes y la efectiva producción de las consecuencias económicas del contrato», añade.
La nueva sentencia, fechada el 19 de febrero y cuya ponente es Mª Ángeles Parra, desmonta esta tesis: «De esta doctrina sentada por la sala no resulta que el cómputo del plazo de ejercicio de la acción deba adelantarse a un momento anterior a la consumación del contrato por el hecho de que el cliente que padece el error pueda tener conocimiento del mismo, lo que iría contra el tenor literal del art. 1301.IV CC, que dice que el tiempo para el ejercicio de la acción empieza a correr ‘desde la consumación del contrato».
Es decir, para establecer el comienzo del plazo de cuatro años para reclamar, se debe tomar el momento de la extinción del contrato firmado con el banco, por mucho que el cliente haya podido percatarse mucho antes del abuso. Esta doctrina es fácilmente extrapolable a otros contratos con vencimiento definido, como una hipoteca con cláusula suelo: interpretándola literalmente, aunque un hipotecado se haya dado cuenta hace mucho de que su letra mensual no reflejaba las bajadas del euríbor, tendría derecho a reclamar hasta cuatro años después del vencimiento de la misma. Otras fuentes jurídicas sostienen que no se aplica a las cláusulas suelo porque, cuando son abusivas, «su nulidad es radical, de pleno de derecho y por lo tanto, esta nulidad, ni la acción para ejercitarla en los tribunales, no está sujeta a ningún plazo de prescripción».