Source: https://www.administracionpublica.com/aerogeneradores-parques-solares-e-icio/
Timestamp: 2019-09-17 18:52:45
Document Index: 371599487

Matched Legal Cases: ['artículo 89', 'artículo 100', 'artículo 102', 'artículo 103', 'artículo 101', 'artículo 2', 'artículo 8', 'artículo 8']

Aerogeneradores, Parques Solares e ICIO | esPublicoBlog
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La Subdirección General de Tributos Locales resuelve una consulta vinculante de una Sociedad dedicada a la promoción y mantenimiento de parques solares en todo el territorio nacional. La entidad realiza importantes inversiones tanto en adaptación del terreno como de instalación de los equipos necesarios para la captación de la energía solar. Los equipos (módulos fotovoltaicos, seguidores e inversores) son fabricados por empresas especializadas y posteriormente montados en los terrenos, una vez que éstos han sido adaptados y acondicionados. La adaptación y acondicionamiento del terreno consiste fundamentalmente en su nivelación, excavación y relleno de zanjas y la cimentación. Sobre la cimentación se fijan los equipos. Este proceso de colocación o, en su caso, remoción de los equipos, no precisa de la obtención de licencia urbanística o de obras. La Entidad desea saber si el coste de los equipos debe incluirse o no en la base imponible del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras. Se trae a lectura esta Consulta porque nos da respuesta a una pregunta que de forma reiterada se está planteando en el día a día de nuestra gestión municipal, especialmente durante los últimos años en los que las energías solar y eólica han proliferado por toda nuestra geografía.
La respuesta de la Subdirección General de Tributos locales tiene efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, y en conclusión, considera que forma parte de la base imponible del ICIO el coste de los equipos necesarios para la captación de la energía solar que cumplan los requisitos indicados anteriormente, como parte integrante del coste real y efectivo de la construcción, instalación u obra. Su respuesta se fundamenta en la siguiente argumentación:
El Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) se regula en los artículos 100 a 103 del texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (TRLRHL), aprobado por Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo:
– El artículo 100, en su apartado 1, define al ICIO como “un tributo indirecto cuyo hecho imponible está constituido por la realización, dentro del término municipal, de cualquier construcción, instalación u obra para la que se exija obtención de la correspondiente licencia de obras o urbanística, se haya obtenido o no dicha licencia, siempre que su expedición corresponda al ayuntamiento de la imposición”.
– El artículo 102.1 del TRLRHL regula la base imponible del impuesto estableciendo que: “1. La base imponible del impuesto está constituida por el coste real y efectivo de la construcción, instalación u obra, y se entiende por tal, a estos efectos, el coste de ejecución material de aquélla. No forman parte de la base imponible el Impuesto sobre el Valor Añadido y demás impuestos análogos propios de regímenes especiales, las tasas, precios públicos y demás prestaciones patrimoniales de carácter público local relacionadas, en su caso, con la construcción, instalación u obra, ni tampoco los honorarios de profesionales, el beneficio empresarial del contratista ni cualquier otro concepto que no integre, estrictamente, el coste de ejecución material.”
1.- La sentencia de 17 de noviembre de 2005 que, en su fundamento quinto, señala que “el concepto tributario de coste real y efectivo de la obra, en el ICIO, es un concepto estricto del que no forman parte, conforme a reiterada jurisprudencia de la que se hacía eco la sentencia recurrida, los gastos generales, el beneficio industrial y el IVA. Pero, además, entre las partidas que determinan el coste de ejecución material de la obra no se incluyen tampoco el coste de la maquinaria e instalaciones mecánicas (sí el coste de su instalación o colocación); tampoco se incluye el coste de las instalaciones sobre la obra civil… En consecuencia, debe estimarse parcialmente la demanda, anulando el acuerdo dictado en reposición por el Ayuntamiento de … y, consiguientemente, la controvertida liquidación, exclusivamente en cuanto a la exclusión de la base imponible del ICIO del coste de la maquinaria e instalaciones mecánicas –salvo su instalación- que por sí mismas no necesiten licencia urbanística, aunque precisen alguna otra autorización administrativa…”
2.- La sentencia de 5 de octubre de 2004 que, en su fundamento cuarto, indica que: “es evidente que, para la inclusión del importe de los aparatos elevadores o ascensores en la base imponible del ICIO, basta que, además de lo declarado con una clara precisión técnico jurídica en la sentencia aquí recurrida, lo esencial es que tales instalaciones, aparte de inseparables de la obra (de las viviendas, en este caso), figuren en el mismo proyecto de ejecución que sirvió de base para obtener la licencia de obras (como en este supuesto de hecho acontece), pues no puede reducirse la obra sometida al ICIO a la que integran las partidas de albañilería (cimentación, estructura, muros perimetrales, forjados, cubiertas, tabiquería, etc.) sino que alcanza también a aquellas instalaciones, como las de electricidad, fontanería, saneamiento, calefacción, aire acondicionado centralizado, ascensores y cuantas normalmente discurren por conducciones empotradas, y sirven, además, para proveer a la construcción de servicios esenciales para su habitabilidad o utilización”. Este mismo criterio se recoge en la sentencia de dicho Tribunal de 16 de diciembre de 2003.
3.- La sentencia de 31 de mayo de 2003 que, en su fundamento tercero, indica que:” el coste real y efectivo de la construcción no está constituido, como la simple expresión gramatical del precitado art. 103.1 de la Ley de Haciendas Locales pudiera inducir a suponer, por todos los desembolsos efectuados por los dueños de la obra y que la reconozcan como causa de su realización, sino sólo por los que se integran en el presupuesto presentado por los interesados para su visado en el Colegio Oficial correspondiente, pues a dicho proyecto se refiere claramente el art. 104 de la propia norma –la Ley de Haciendas Locales, se entiende-, tanto si fue presentado para su visado como si no lo fue, y ese proyecto se compone de las partidas que determinan el coste de ejecución material de la obra, en el que no se incluyen los gastos generales contemplados en el art. 68.a) del Reglamento General de la Contratación del Estado, aprobado por Decreto 3410/1975, de 25 de noviembre, compuestos por una heterogénea serie de elementos que sólo de un modo indirecto lo incrementan, ni tampoco el porcentaje calculado como beneficio industrial del contratista, cuyo gravamen significaría sujetar a tributación tanto la riqueza representada por la obra como el volumen de negocio del constructor, ni los honorarios profesionales, ni el IVA repercutido al propietario por el constructor. A estas exclusiones, y por obedecer a la misma causa, ha de adicionarse la de los importes correspondientes a equipos, maquinaria e instalaciones construidos por terceros fuera de la obra e incorporados a ella, en el sentido de no computar el valor de lo instalado aunque sí el coste de su instalación…”. Este mismo criterio se recoge en las sentencias de dicho Tribunal de 30 de marzo de 2002, de 30 de abril de 2001, 15 de abril de 2000 y de 24 de julio de 1999.
4.- La sentencia de 21 de junio de 1999 señala que “en el coste real y efectivo de la obra que se pretende realizar, deben comprenderse, para definir la base imponible del ICIO y, en su caso, también (con las modulaciones correspondientes) de la Tasa por Licencia de Obras, las partidas correspondientes a los equipos, maquinaria e instalaciones que se construyen, coloquen o efectúan –como elementos técnicos inseparables de la propia obra e integrantes del mismo proyecto que sirvió para solicitar y obtener la correspondiente licencia- en el conjunto constructivo de lo que, según el caso de autos, va a constituir o constituye, a modo de un solo todo, la Estación Transformadora proyectada”.
5.- La sentencia de 28 de junio de 1996 considera que “tratándose de instalaciones, aun cuando el artículo 103.1 de la Ley de Haciendas Locales (LHL) parezca considerar como base imponible del ICIO, el coste de las mismas, el concepto ha de depurarse en atención a la definición del hecho imponible, puesto que la base imponible no puede comprender la valoración de una manifestación de capacidad contributiva no incluida en la determinación de aquél, y lo que el artículo 101 LHL sujeta al ICIO es la realización de instalaciones siempre que para ello se exija la correspondiente licencia de obras o urbanística….el objeto del ICIO no está constituido por el valor de lo instalado sino por el coste de su instalación”.
6.- La sentencia de 3 de abril de 1996 indica que: “…por lo que se refiere a la maquinaria instalada en un establecimiento industrial, insistiendo en la línea ya marcada por nuestra S. 15 de marzo de 1995, ha de señalarse que el objeto del tributo no está constituido por el valor de lo instalado sino por el coste de sus instalación, puesto que son las transformaciones del terreno necesarias para la implantación de la industria las que precisan de una licencia previa de obras o urbanística, aunque luego el ejercicio de la actividad requiera de otras autorizaciones posteriores, por lo que es acertada la decisión de la sentencia de instancia, de incluir en la base imponible el coste del montaje del equipo industrial que había de colocarse en la planta proyectada y excluir, en cambio, las partidas correspondientes al precio de adquisición de ese equipo…”
El primer término del hecho imponible es la realización de “construcciones”, es decir, fabricar, edificar, levantar o erigir algo propio de la arquitectura o la ingeniería.
Definir el término instalación es una labor más complicada porque se trata de una palabra cuyo uso se ha extendido hasta tal punto que se emplea para designar lo que en propiedad es un edificio o una construcción, así se habla de instalaciones industriales cuando lo que se quiere decir es fábrica, se utiliza el término de instalaciones portuarias como sinónimo de puertos o dársenas. El Diccionario de la Real Academia Española indica que “instalación” es “la acción o efecto de instalar” y, a su vez, que “instalar” es “poner o colocar en el lugar debido a alguien o algo” y también, más específicamente, “colocar en un lugar o edificio los enseres y servicios que en él se hayan de utilizar, como en una fábrica, los conductos de agua, aparatos para la luz, etc.”
Cuando el TRLRHL menciona el término ”obra”, se entiende que se refiere a cualquier acto, operación o trabajo, en un sentido distinto y más amplio o genérico que el de “construcción”. Con ello se pretende incluir en el hecho imponible del ICIO no solamente el proceso constructivo (lo que se entiende usualmente como nueva planta), sino cualesquiera otras actuaciones de uso del suelo o la edificación (rehabilitación, reforma, acondicionamiento, etc.), para abarcar y comprender los distintos términos que se utilizan por las legislaciones urbanísticas.
En cuanto a los actos sujetos a licencia de obras o urbanística, las Comunidades Autónomas han asumido competencias en materia urbanística y han dictado sus propias normas (…)
Las sentencias citadas del Tribunal Supremo excluyen de la base imponible del ICIO el coste de la maquinaria e instalaciones mecánicas -salvo el coste de su instalación- construidos por terceros fuera de la obra e incorporados a la misma y que por sí mismas no necesiten licencia urbanística. Sin embargo, el Tribunal Supremo matiza lo anterior señalando que sí que se incluyen en la base imponible del ICIO las instalaciones que sirven para proveer a la construcción de servicios esenciales para su habitabilidad o utilización (como son las instalaciones de fontanería, electricidad, calefacción, saneamiento, aire acondicionado centralizado, ascensores en la construcción de un edificio de viviendas), es decir, incluye el coste de los equipos, maquinaria e instalaciones que se construyen, colocan o efectúan como elementos técnicos inseparables de la propia obra e integrantes del mismo proyecto que sirvió para solicitar y obtener la correspondiente licencia.
– Si quedan integrados en la unidad de obra de que se trate o son necesarios para su ejecución.
– Si sirven para proveer a la construcción, instalación u obra de servicios esenciales para su habitabilidad o utilización.
A esta misma conclusión debe llegarse en el caso de instalaciones de parques de energía eólica o solar, en los que los aerogeneradores o las placas solares, respectivamente, son materiales que quedan integrados en la respectiva central energética y son esenciales para la existencia y funcionamiento de la misma, pues sin ellos no se podría alcanzar el objetivo a cuyo fin se construyen, es decir, la obtención de energía. Estos equipos, maquinaria o instalaciones se colocan o instalan como elementos inseparables de la obra y son integrantes del mismo proyecto que sirvió para solicitar y obtener la correspondiente licencia y se integran en el conjunto constructivo como “un todo”.
Hay que tener en cuenta la definición de los parques eólicos o solares en la normativa tanto estatal como autonómica que regula la producción de energía. Así, en el Real Decreto 1663/2000, de 29 de septiembre, sobre conexión de instalaciones fotovoltaicas a la red de baja tensión, se define en el apartado 1 del artículo 2: “Instalaciones fotovoltaicas: aquellas que disponen de módulos fotovoltaicos (FV) para la conversión directa de la radiación solar en energía eléctrica, sin ningún tipo de paso intermedio.”
En términos similares se expresa la normativa autonómica, que en Aragón y para impulsar el desarrollo de las instalaciones de producción eléctrica mediante energía solar fotovoltaica conectadas a la red, dentro de los objetivos establecidos en el Plan Energético de Aragón 2005-2012, gira principalmente en torno a las sucesivas órdenes del Departamento de Industria, Comercio y Turismo de 7 de noviembre de 2005 y 7 de noviembre de 2006 y finalmente la Orden de 5 de febrero de 2008 por la que se establecen normas complementarias para la tramitación de expedientes de instalaciones de energía solar fotovoltaica conectadas a la red eléctrica. Añadiendo al este listado, sin animo de ser exhaustivos, la Orden de 25 de junio de 2004, del Departamento de Industria, Comercio y Turismo, sobre el procedimiento administrativo aplicable a las instalaciones de energía solar fotovoltaica conectadas a la red eléctrica.
El artículo 8 del Texto Refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2004, de 5 de marzo, regula los bienes inmuebles de características especiales, estableciendo que: “1. Los bienes inmuebles de características especiales constituyen un conjunto complejo de uso especializado integrado por suelo, edificios, instalaciones y obras de urbanización y mejora que, por su carácter unitario y por estar ligado de forma definitiva para su funcionamiento, se configura a efectos catastrales como un único bien inmueble. 2. Se consideran bienes inmuebles de características especiales los comprendidos, conforme al apartado anterior, en los siguientes grupos: Los destinados a la producción de energía eléctrica y gas y al refino de petróleo, y las centrales nucleares (…)”
La Ley 16/2007, de 4 de julio, de reforma y adaptación de la legislación mercantil en materia contable para su armonización internacional con base en la normativa de la Unión Europea, en su disposición adicional séptima modifica, con efectos desde el 1 de enero de 2008, el artículo 8 del Texto Refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario incorporando un nuevo apartado 3 con la siguiente redacción: “3. A efectos de la inscripción de estos inmuebles en el Catastro y de su valoración no se excluirá la maquinaria integrada en las instalaciones, ni aquélla que forme parte físicamente de las mismas o que esté vinculada funcionalmente a ellas”.
Los equipos necesarios para la captación de la energía solar y su transformación en energía eléctrica (módulos fotovoltaicos, seguidores e inversores) son indispensables para el funcionamiento del parque solar, ya que sin ellos el parque no podría alcanzar su objetivo que es la producción de energía. Estos equipos forman parte del proyecto para el que se solicita y, en su caso, se obtiene, la licencia de obras o urbanística. De tal manera que es necesario solicitar al ayuntamiento competente la licencia para la construcción e instalación concreta de un parque de energía solar y no cualquier otra construcción, instalación u obra. Los equipos se incorporan a la instalación del parque con vocación de permanencia porque se enclavan en el suelo previamente cimentado.
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Víctor Mendívil 11 de junio de 2008 at 11:18
En Navarra, el TSJN mantiene una postura contraria a la de la autora.
El TSJN en Sentencia de 12-03-2008 manifiesta «la huerta solar está formada por unos elementos móviles susceptibles de ser montados y desmontados y llevarse a otra huerta solar. Tales elementos han sido fabricados previamente por otras empresas y son susceptibles de funcionamiento una vez que son incorporados a la instalación de que se trata, pero que igualmente hubieran sido susceptibles de funcionamiento si se hubieran llevado a otro lugar para instalarse en otra huerta solar, y finalmente estas elementos no reciben nada que no tuvieran antes de la instalación de los mismos, sino que simplemente se incorporan a la instalación, se ensamblan y con el conjunto se conforma el parque o huerta solar».
ignacio delgado 13 de junio de 2008 at 9:31
Interesante documento para debatir sobre el ICIO y la administración Local
Ignacio Rivas 13 de junio de 2008 at 11:50
Según la titular del Juzgado Provincial de lo Contencioso
Begoña 18 de junio de 2008 at 17:52
En relación con la sentencia a la que haces mención del TSJN, sería posible Víctor que me indicaras la dirección donde puedo leer la sentencia completa???me parece muy interesante y me gustaría poder tender acceso a ella. Gracias
Ignacio Martinez 17 de julio de 2008 at 19:34
Estoy interesado en el tema. Si me podeis facilitar las ultimas novedades lo agradecere y prometo contestar
pedro martínez antúnez 8 de septiembre de 2008 at 17:01
Podrías facilitar el link para consultar esta STSJ de Navarra? Gracias
Faeton 18 de octubre de 2008 at 9:29
Hola! Tengo una duda? Dentro de base imponible del ICIO de una obra de urbanizacion, entrarian las farolas? y los sanitarios?, Y las puertas del Edificio? Yo creo que tambien se pueden mover. 😀 😀 😀
maria 13 de mayo de 2009 at 9:05
OTRA SENTENCIA FIRME MAS QUE AVALA LA JURISPRUDENCIA QUE deja claro: el icio se cobra por la instalacion de la obra no por el valor de lo instalado.
Sentencia firme de 25 marzo 2009 140/09 juzgado de Jaen
maria 13 de mayo de 2009 at 9:09
Igualmente señala el ICIO S DEBE COBRAR por el valor de la instalacion. Misma linea que numerosas sentencias del T.S., TSJ Navarra, TSJ Castilla la Mancha.
El objetivo del ICIO ES COBRAR POR EL VALOR DE LA COLOCACION E INSTALACION, NO POR EL VALOR DE LO INSTALADO QUE SON MAQUINARIAS E INVERSORES TOTALMENTE ACABADOS Y susceptibles de colocarse en cualquier huerta solar
Jorge 30 de junio de 2009 at 17:20
En el portal jurídico de http://www.suelosolar.es, podeis ver montones de sentencias del ICIO:
http://www.suelosolar.es/newsolares/newsol.asp?id=647%5Burl%5D%5B/url%5D%5Burl%5D%5B/url%5D%5Burl%5D%5B/url%5D
Jorge 30 de junio de 2009 at 17:21
y el enlace es http://www.suelosolar.es/newsolares/newsol.asp?id=647 [url][/url]
rapo 6 de marzo de 2010 at 10:02
¿Y en un edificio industrial debe incluirse en el ICIO el coste de los montacargas?