Source: https://www.diputados.gov.ar/proyectos/proyectoTP.jsp?exp=5076-D-2018
Timestamp: 2019-12-07 14:39:28
Document Index: 136781374

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 2', 'artículo 1', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6']

Expediente 5076-D-2018
Sumario: DECLARAR LA EMERGENCIA LABORAL EN LA "DIRECCION GENERAL DE FABRICACIONES MILITARES", POR EL TERMINO DE 24 MESES.
LEY DE EMERGENCIA LABORAL DE LA DIRECCION GENERAL DE FABRICACIONES MILITARES.
Artículo 1°. Declarase la EMERGENCIA LABORAL EN LA DIRECCION GENERAL DE FABRICACIONES MILITARES, organismo dependiente del Ministerio de Defensa de la Nación.
Se prohíbe por veinticuatro (24) meses, despedir sin justa causa o suspender a cualquier trabajador en el ámbito de aplicación de la presente ley. La prohibición se aplicará a todos los trabajadores, cualquiera fuera su forma contractual. A fin de determinar si los mismos se ajustan a esta normativa.
Artículo 2°. Durante el plazo previsto en el artículo 1°, los actos administrativos que tengan por objeto la desvinculación de empleados públicos dentro de la Dirección General de Fabricaciones Militares, cualquiera sea la naturaleza jurídica de su vinculación o denominación que se le asigne, y cualquiera sea la jurisdicción o poder del estado que lo disponga, serán nulos de nulidad absoluta.
Artículo 3°. La Dirección General de Fabricaciones Militares reincorporara a la totalidad de los trabajadores que hayan sido contratados por Art. 9 de la ley 25.164 durante los últimos 4 ejercicios fiscales, cuyos contratos no hayan sido renovados durante los últimos 3 ejercicios fiscales, cuando estos se encuentran a disposición y aceptan retornar con beneficios similares, estas reincorporaciones se realizan en su totalidad a los noventa (90) días de la sanción de esta ley.
Asimismo, reincorpora a cualquier otro trabajador, que fuera parte de la planta de trabajadores de la Dirección General de Fabricaciones Militares durante los últimos 4 ejercicios fiscales, que haya sido despedido sin justa causa o cuyo contrato no haya sido renovado por cierre de proyectos.
Artículo 4°. Ejecútese la reapertura y reactivación de la planta dependiente de la Dirección General Nacional de Fabricaciones Militares ubicada en la localidad de Azul, Provincia de Buenos Aires.
Artículo 5°. La autoridad de aplicación debe arbitrar los medios para que en el plazo de seis (6) meses desde la sanción de esta norma se reactiven las siguientes líneas de trabajo dentro de la DGFM.
a. Reapertura del Proyecto Vagones de la Fabrica Rio Tercero.
b. Reactivación del Proyecto Radares en Convenio con INVAP.
c. Reactivación del Convenio con YCRT para la fabricación de arcos para contención de galerías y tubos de aireación para la ventilación (fabricación de bridas y abrazaderas).
d. Generación de convenios y contratos que generen sustento para el funcionamiento de las plantas de explosivos y municiones, tanto con el sector público como privado.
e. Reactivación de los proyectos conjuntos con el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa que hayan sido suspendidos o abandonados desde el 10 de diciembre de 2015.
Artículo 6°. Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.
El presente proyecto de Ley tiene como objeto, la defensa de los trabajadores que se encuentran comprendidos en la Dirección General de Fabricaciones Militares, dependiente del Ministerio de Defensa de la Nación, así como declarar la Emergencia Laboral en la misma a modo de poner un punto final a la depredación y desmantelamiento de la misma.
Este proyecto se realiza sobre todo entendiendo que la protección de la fuente laboral es en sí mismo la protección de la Industria de la Defensa Nacional, industria estratégica y símbolo de la soberanía de nuestro país, que está sufriendo el vaciamiento por las políticas neoliberales llevadas adelantes por el Poder Ejecutivo Nacional ejercido por el ingeniero Mauricio Macri,
Durante el Gobierno de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en 2009, en el marco de un proceso de recuperación luego del cierre, descentralización o privatización de una gran parte del patrimonio que alguna vez administro la Dirección General de Fabricaciones Militares durante el largo periodo neoliberal (1976-2001), se elaboraron por parte del Gobierno Nacional distintos proyectos que apuntaron a quitarle a las empresas incluidas en la Dirección la figura de “Sujetas a Privatización”. En 2014, se regularizó la situación laboral-salarial de los trabajadores de Fabricaciones Militares, con el blanqueo total del salario, la re-categorización, la creación de una escala salarial y el aumento de los sueldos. Esto benefició a los trabajadores activos y a aquellos que se habían jubilados los dos años previos.
En la actualidad, la DGFM solo cuenta con 4 fábricas y su Sede Central, ubicadas en los siguientes sectores de nuestro país, a saber:
o Córdoba: Fábrica Militar Río Tercero y Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos Villa María.
o Santa Fe: Fábrica Militar Fray Luis Beltrán.
o San Juan: Fábrica de Explosivos San José de Jáchal.
o CABA: Sede Central.
La Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos Azul, ubicada en la Provincia de Buenos Aires fue cerrada por el Gobierno Nacional el 28 de diciembre de 2017, dejando a 267 trabajadores en la calle.
Las nuevas autoridades declararon públicamente que Fabricaciones Militares, sólo se dedicará a producir material balístico. Esto implica la cancelación, interrupción y/o dilación de los principales proyectos productivos y científico-tecnológicos considerados estratégicos en términos de soberanía nacional, en un sector tan sensible como la defensa.
A partir de esta nueva gestión de gobierno, ya se cuentan con más de 500 trabajadores que han sido despedidos o a los que no se les ha renovado contrato. Se promueve desde las mismas, un desmantelamiento funcional progresivo, llevado adelante a través de los despidos sin causa, el vaciamiento presupuestario y la ausencia total de líneas de trabajo, imposibilitando así el normal desarrollo de estas áreas del estado
Los cierres de los distintos proyectos productivos han implicado una caída de facturación de más de $500 millones de pesos, con una pérdida de alrededor de 800 puestos de trabajo indirectos, aún antes del cierre de la planta de Azul.
La incertidumbre se acrecienta aún más desde la filtración de una presentación oficial del Ministerio de Defensa, que estima una drástica reducción de fondos, superior a los 4 mil millones de pesos y una nueva reducción de la planta que alcanzaría al 20% de los trabajadores que aún conservan sus puestos.
El recorte implementado por el Gobierno Nacional rondó los 9 mil millones de pesos durante el periodo 2016-2017. Pero, más importante que el volumen del recorte es hacia dónde se dirige. Por ejemplo, en 2016 el 80,3% del presupuesto reducido recayó sobre las partidas destinadas a Ciencia, Tecnología y Producción para la Defensa. Esto guarda sintonía con el ajuste a nivel general aplicado al sistema científico-tecnológico nacional.
Todo lo que Fabricaciones Militares está dejando de producir ahora se producen y se les compran a empresas multinacionales, muchas de las cuales importan insumos o productos que antes producía del Estado, aumentando el perjuicio a las economías locales y la balanza comercial.
Para ilustrar la importancia de Fabricaciones Militares para las localidades donde se encuentran sus plantas basta ver el ejemplo de Villa María:
- Durante el periodo Enero-Mayo de 2017 los gastos sin orden de compra de la Fábrica Militar de Villa María ascendieron a más de 3,8 millones de pesos que fueron volcados en la ciudad, captando los proveedores locales el 90% de esos gastos, con el efecto dinamizador y multiplicador que esto genera.
- Durante el periodo Enero-Mayo de 2017 los gastos en personal (sin cargas sociales) de la Fábrica Militar de Villa maría ascendieron a poco más de 77 millones de pesos que fueron gastados en la ciudad y alrededores por los trabajadores en los establecimientos comerciales y de servicios, con el efecto dinamizador y multiplicador que esto genera.
Durante 2018 los despidos y los cierres continuaron, ya que más de 130 personas fueron desvinculadas en las plantas de Villa María, Río Tercero y Fray Luis Beltrán.
En la primera sede (Villa María) se produjeron 42 cesantías sobre un total de 375 empleados, mientras que, en la segunda, 59 sobre 439. En cuanto a la fábrica ubicada en Santa Fe, Alberto Labudia, delegado gremial, comunicó "30 despidos".
Entendemos que la defensa de Fabricaciones Militares y de sus trabajadores es la defensa de nuestra industria nacional, de nuestras economías regionales, de las potencialidades de desarrollo científico-tecnológico de nuestro país y, en definitiva, de nuestra soberanía.
Por todas las razones expuestas solicito a mis pares el acompañamiento al presente proyecto de Ley.