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Timestamp: 2019-01-24 07:47:42
Document Index: 369321353

Matched Legal Cases: ['artículo 3', 'artículo 1', 'artículo 43', 'artículo 43', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 265', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 68']

Cristóbal Agustín Naranjo Maldonado
1 Poder Judicial de la Nación CAMARA CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO FEDERAL- SALA V /2013 TRIPICCHIO LUIS JORGE c/ EN-PEN-BCRA-AFIP-RESOL 3210/11 s/amparo LEY ///nos Aires, de mayo de AUTOS Y VISTOS: Los Sres. Jueces de Cámara, Dres. Guillermo F. Treacy y Jorge Federico Alemany dicen: I-Que, el señor Luis José Trapicchio, promovió la presente acción de amparo contra el Estado Nacional, la Administración Federal de Ingresos Públicos, y el Banco Central de la República Argentina, con el objeto que se declarase la inconstitucionalidad y la consecuente inaplicabilidad de la Resoluciones A.F.I.P nº 3210/11 y sus modificatorias, y de la Comunicación B.C.R.A nº 5318, y de sus normas modificatorias y complementarias, mediante las cuales se establecieron restricciones para la compra de divisas en el mercado oficial de cambios. En el escrito de demanda, señaló que es de nacionalidad argentina pero reside en la ciudad de Miami, Estados Unidos de Norteamérica, desde el año 2000, en virtud de haber sido trasladado a ese lugar por la empresa Aerolíneas Argentinas, en la que entonces se desempeñaba en calidad de Jefe de Mantenimiento. Expresó que el 15 de abril de 2013 suscribió con esa empresa un acuerdo conciliatorio en el marco de una causa laboral por despido indirecto, caratulada Tripichio Luis Jorge c/ Aerolíneas Argentinas SA s/despido, tramitada en el Juzgado Laboral nº 32, bajo el número /11, por medio de la cual la empresa demandada se había obligado a abonarle la suma de pesos en concepto de indemnización por despido. Precisa que el dólar es la moneda de curso legal del lugar donde reside, esto es, la ciudad de Miami, razón por la cual le solicitó al Banco de la Nación Argentina, que le transfiriera la totalidad de los fondos correspondientes a la mencionada indemnización por despido, que por orden del juzgado habían sido
2 depositados a su nombre en una caja de ahorro en pesos abierta en el Banco de la Nación Argentina, de la Ciudad de Buenos Aires, a una determinada cuenta en dólares en la ciudad donde reside. Sostuvo que la entidad bancaria, le denegó el pedido de transferencia con fundamento en lo dispuesto al respecto en la nueva normativa que regulaba la venta de divisas, es decir, el régimen establecido en la Resolución AFIP nº 3210/11 y sus modificatorias, y de la Comunicación BCRA A nº Por otro lado, relató que también se vio impedido de comprar dólares estadounidenses en una casa de cambio de la Ciudad de Buenos Aires, en virtud de que la nueva normativa sólo permitía la compra de esa moneda a quienes hubieran obtenido a tal efecto, la correspondiente autorización de la A.F.I.P. Por tales razones, solicitó la declaración de inconstitucionalidad de las normas referidas, por considerarlas violatorias de los principios constitucionales de legalidad y razonabilidad, por cuanto considera que establecen una restricción irrazonable de los derechos consagrados en la Constitución Nacional en tanto le impiden disponer de una parte de su patrimonio. II-Que, a fs. 129/131vta la jueza de primera instancia rechazó la demanda de amparo deducida por el actor por considerar que en el caso no se advertía que las disposiciones contenidas las Resoluciones AFIP nº 3210/11 y sus modificatorias, y en la Comunicación BCRA nº 5318, lesionaran, con arbitrariedad o ilegalidad manifiesta, los derechos constitucionales invocados por el demandante. Concretamente, expresó que de acuerdo al regimen aplicable al caso, al actor le estaba permitido, luego de haber cumplido con lo requisitos exigidos por la reglamentación pertinente, comprar los dólares que pretende en la demanda, sin restricción alguna, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 3.12 de la Comunicación A 5318, y el artículo 1.15 de la Comunicación A 4662, incorporado por la Comunicación A 4692, todas ellas del Banco Central de la República Argentina. Impuso las costas en el orden causado en virtud de las particularidades del caso en examen.
3 Poder Judicial de la Nación CAMARA CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO FEDERAL- SALA V III- Que, contra ese pronunciamiento apelaron ambas partes, la actora que apeló y expresó agravios a fs. 133/134vta., contestados a fs. 166/168; y la demandada que apeló y expresó agravios a fs. 137/139vta., contestados a fs. 163/164. En cuanto interesa, la actora sostiene que su agravio está dado por la imposibilidad de comprar con la suma de dinero en pesos percibida en el marco de la mencionada causa n º47.708/11 Tripichio Luis Jorge c/ Aerolíneas Argentinas SA s/despido, los dólares estadounidenes necesarios para utilizarlos en el país donde vive. Al respecto, alega que la aplicación de las disposiones impugnadas desnaturaliza la sustancia misma de ese crédito laboral de carácter alimentario, y señala que en reiteradas ocasiones le solicitó al Banco de la Nación Argentina que le transfiriera la totalidad de los fondos a una cuenta en dólares a su nombre en la ciudad de Miami, y el banco le respondió que no era posible efectuar de manera legítima la trasnferencia solicitada, en violación a lo establecido en la Comunicación BCRA A Concretamente, solicita que se ordene Banco de la Nación Argentina que le transfiera la suma liquidada en el marco de la causa judicial antes referida, a una cuenta a su nombre en el domicilio donde reside. Por su parte, la demandada se agravia de la forma en que fueron impuestas las costas y solicita que sean impuestas a la actora que fue totalmente vencida en la anterior instancia, por aplicación del principio objetivo de la derrota. IV- Que, a fs. 155 se le dio la correspondiente intervención al Fiscal General de Cámara, que dictaminó a fs. 156/157vta. V- Que, el amparo es un proceso sumamente simplificado en sus dimensiones temporales y formales, pues la finalidad fundamental de la pretensión que constituye su objeto consiste en reparar, con la mayor premura, la lesión de un derecho reconocido en la Constitución Nacional, un Instrumento Internacional o una ley (v. Palacio, Lino Enrique, Derecho Procesal Civil, tomo VII, Buenos Aires, Abeledo- Perrot, 2005, pág. 137). Sentado ello, es dable señalar que esta garantía
4 constitucional está prevista en el artículo 43 de la Ley Fundamental. Este precepto establece, en referencia a este tipo de proceso, que solamente resulta admisible cuando la defensa del derecho lesionado sea susceptible de reparación por la vía de otro medio judicial que resulte más idónea; circunstancia que obliga al juez a ponderar la configuración de los recaudos que habilitan el empleo de ese remedio excepcional. La razón de este requerimiento fue explicado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el precedente Kot (Fallos: 241:302), donde se sostuvo que los jueces deben extremar la ponderación y la prudencia lo mismo que sucede en muchas otras cuestiones de su alto ministerio- a fin de no decidir, por el sumarísimo procedimiento de esta garantía constitucional cuestiones susceptibles de mayor debate y que corresponda resolver de acuerdo a los procedimientos ordinarios. Por lo tanto, el artículo 43 citado debe ser interpretado de manera razonable, sin desproteger los derechos esenciales pero tampoco consagrando el amparo como única vía judicial. Ello así, debido a que la garantía prevista por el constituyente, no viene a suplantar los otros procesos previstos en el código de rito, ni significa que ciertos derechos vulnerados no puedan lograr su satisfacción mediante el uso de los procedimientos ordinarios. En este sentido, el Alto Tribunal tiene dicho que la acción de amparo no es la única apta para la salvaguarda de los derechos y garantías constitucionales o legales (Fallos: 310:877). Ahora bien, dada la celeridad que es propia del juicio de amparo, y de conformidad con lo establecido en el artículo 1º de la ley , la arbitrariedad o ilegalidad alegada debe presentarse sin necesidad de mayor debate y prueba. Es decir, el juez debe advertir sin asomo de duda que se encuentra frente a una situación manifiestamente ilegal o arbitraria. Lo expuesto no significa que no pueda producirse actividad probatoria, sino que ella debe ser compatible con el carácter sumarísimo que es propio del amparo, dado que éste se encuentra al servicio de la urgencia del caso y, por tanto, ha sido previsto para situaciones que no admiten demora. VI-Que, en el caso no se advierte la configuración de un supuesto de ilegalidad o arbitrariedad manifiesta, en la medida en que el régimen de las normas de cambio vigentes incluye a la Comunicación
5 Poder Judicial de la Nación CAMARA CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO FEDERAL- SALA V B.C.R.A A 4662, en cuyo artículo 1.15, introducido por la Comunicación B.C.R.A A 4692, se establece que: No será necesario el requisito de conformidad previa del Banco Central para la compra de divisas para su transferencia al exterior, cuando las operaciones sean realizadas por o correspondan a cobros en el país de, según corresponda, en los siguientes casos: indemnizaciones decididas por tribunales locales a favor de no residentes. En ese contexto, es preciso indicar que la parte actora no formula una crítica suficiente de los fundamentos en virtud de los cuales la Jueza de la anterior instancia concluyó que en el caso no se habían acreditado los extremos requeridos en la ley para admitir el amparo. Al respecto, el demandante se limita a manifestar que el Banco de la Nación Argentina debió convertir a dólares los pesos que tenía depositados en esa entidad bancaria de manera previa a que se efectuara la transferencia de esas sumas a la cuenta abierta en la sucursal del Banco de la Nación Argentina en Miami. Sin embargo, no explica de manera clara en qué medida la normativa aplicable a su caso, esto es la Comunicación B.C.R.A A 4662, modificada por la Comunicación B.C.R.A A 4692, le hubiera impedido la compra de la moneda requerida, ni aporta elemento alguno que acredite concretamente el rechazo por parte de esa u otra entidad bancaria situada en el territorio nacional, de la solicitud de compra de los dólares por las razones que expresa en el escrito de fs. 133/134vta, es decir, por no contar con la correspondiente autorización a tal efecto. Tampoco explica en qué condiciones formuló las invocadas solicitudes de compra de dólares que dice haber presentado ante el Banco de la Nación Argentina, ni aclara si le hizo constar que el monto en cuestión correspondía a la indemnización por despido, su lugar de residencia actual, y todos los restantes elementos necesarios para que el banco pudiera apreciar que su caso se hallaba comprendido en la Comunicación A 4662 y sus modificatorias. Al respecto, cabe recordar que en virtud de lo dispuesto por el artículo 265 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, la expresión de agravios debe contener el análisis crítico y razonado de los fundamentos de la sentencia apelada y debe ser idóneo para demostrar la errónea aplicación del derecho o la injusta valoración de las pruebas producidas. En tal sentido, no alcanza con una mera
6 discrepancia con lo resuelto, sino que exige el examen de los razonamientos del juzgador, y la demostración de que las deducciones, inducciones y demás consideraciones sobre las cuestiones resueltas son equivocadas. (cfr Cám. Cont Adm. Fed, Sala II en autos "Blanco Arturo Antonio c/ UBA s/ Amparo por mora", expediente nº 8.523/01, sentencia del 24 de febrero de 2011). VII- Que, por lo demás, no es exacto lo alegado por la actora en el sentido de que el Banco de la Nación Argentina incumplió con lo ordenado por el juez a cargo del juzgado nº 32 del fuero laboral en la causa nº47.708/11 Tripichio Luis Jorge c/ Aerolíneas Argentinas SA s/despido, en cuanto dispuso que le transfiera los fondos en pesos depositados en esa entidad bancaria a una cuenta a nombre del actor en la ciudad en que reside. Ello es así pues, de las constancias de esa causa se desprende que el magistrado dispuso que se librara un oficio al Banco de la Nación Argentina a fin de que procediera a la apertura de una cuenta a nombre exclusivo del actor, consignándose todos los datos personales y con domicilio en 7848 SW 35 de Miami, Florida, y le transfiriera la misma la suma de pesos que se encontraban depositados en la cuenta de esos autos conforme el saldo bancario de fs. 779, en concepto de capital e intereses no imponibles provenientes de un crédito laboral (cfr. fs. 804 de la causa laboral referida). Del oficio agregado a fs. 820 de esa causa laboral, surge que la diligencia fue debidamente cumplida por la entidad bancaria y tal actuación fue consentida por el señor Tripicchio. VIII- Que, en síntesis, de las circustancias ya expuestas resulta que en el caso no aparecen configurados los requisitos de arbitrariedad o ilegalidad manifiesta del acto lesivo a los que se refiere el artículo 1º de la ley (cfr. doctrina de Fallos 310:576 y 2740; 311:612, 1974 y 2319; 314:1686; 317:1128; 323:1825 y 2097, entre muchos otros). Más aún teniendo en cuenta que la parte actora pudo validamente retirar los fondos depositados en pesos y presentarse en cualquier entidad bancaria, a efectos de solicitar la venta de la moneda requerida, acreditando debidamente ante la entidad bancaria las
7 Poder Judicial de la Nación CAMARA CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO FEDERAL- SALA V exigencias establecidas en la Comunicación B.C.R.A A 4662, en cuyo artículo 1.15, introducido por la Comunicación B.C.R.A A 4692, como ya se dijo, se regula concretamente el supuesto de compra de divisas por no residentes y se hace referencia a los fondos provenientes de indemnizaciones. IX- Que, con relación al recurso interpuesto por la parte demandada contra la forma en que fueron impuestas las costas de la anterior instancia, cabe confirmar lo decidido al respecto, y también imponer las de esta instancia en el orden causado, toda vez que la parte actora actuó sobre la base de una convicción razonable acerca del derecho invocado en el litigio, circunstancia que pudo llevarla a creerse asistida de mejor derecho (cfr. esta Sala, Samina SA c/ EN-BCRA-AFIP- Resol 3210/11 s/ amparo ley , del 19 de noviembre de 2013; y en igual sentido, Sala IV in re: Waldhausen Daniel Carlos c/ EN-Mº Economía-Resol 3210/ /12 s/ amparo ley , del 6 de agosto de 2013; Sala I in re: Christian Felipe Juárez y otro c/ EN-AFIP-Resol 3333/ /12 s/ amparo ley , del 19 de marzo de 2013, y Elliot Pablo c/ EN-AFIP-DGI-Resol 3210/11 s/ amparo ley , del 23 de abril de 2013; y Sala IV in re: Rabal Marcelo Horacio c/ EN-AFIP- BCRA-Resol 3210/11 y otros s/ amparo ley , del 29 de agosto de 2013). ASÍ VOTAMOS. El Sr. Juez de Cámara, Dr. Pablo Gallegos Fedriani dice: I-Que en cuanto al relato de los hechos me remito a lo expuesto en los considerandos I a IV del voto que antecede. II- Que, el amparo es un proceso excepcional, utilizable en delicadas y extremas situaciones en las que, por carencia de otras vías aptas, peligra la salvaguarda de derechos fundamentales, y exige circunstancias muy particulares caracterizadas por la presencia de arbitrariedad o ilegalidad manifiestas que, ante la ineficacia de los procedimientos ordinarios, originan un daño concreto y grave, sólo eventualmente reparable por esta vía urgente y expeditiva (Fallos:
8 310:576 y 2740; 311:612, 1974 y 2319; 314:1686; 317:1128; 323:1825 y 2097, entre muchos otros). El Máximo Tribunal precisó -desde Fallos: 239:459- ese carácter excepcional de la acción y exigió, como uno de los requisitos inexcusables para su viabilidad, la inexistencia de otras vías legales idóneas para la protección del derecho lesionado, o que la remisión a ellas produzca un gravamen serio insusceptible de reparación ulterior (doctrina de Fallos:263:371, considerando 6 ; 270:176; 274:13; 293:580; 294:452; 295:132; 301:801; 303:419 y 2056, entre otros). Esta doctrina sobre el alcance de la acción de amparo y su carácter de vía procesal excepcional no ha sido alterada, sin más, por la inclusión en la reforma constitucional de 1994 del art. 43. Esta norma, al disponer que toda persona puede interponer acción expedita y rápida de amparo, siempre que no exista otro medio judicial más idóneo mantiene el criterio de excluir la acción cuando por las circunstancias del caso concreto se requiere mayor debate y prueba y por tanto no se da el requisito de arbitrariedad o ilegalidad manifiesta en la afectación de los derechos y garantías constitucionales, requisitos cuya demostración es imprescindible para la procedencia de aquélla (Fallos: 275: 320; 296:527; 302:1440; 305:1878; 306:788; 319:2955 y 323:1825 entre otros). III-Que, en primer lugar cabe aclarar que no resultan aplicables al caso de autos las Resoluciones A.F.I.P nº 3210/11 y sus modificatorias, ni la Comunicación B.C.R.A nº 5318, cuestionadas en la demanda, sino la Comunicación B.C.R.A A 4662, modificada por la Comunicación B.C.R.A A 4692, mediante las cuales se permite en los supuestos de indemnizaciones decididas por tribunales locales a favor de no residentes la adquisición de la moneda extranjera requerida por la parte actora para su transferencia al exterior, sin la necesidad de acreditar el requisito de la conformidad previa del Banco Central. IV- Que, sentado ello, en el caso se advierte que la negativa del Banco de la Nación Argentina de transferir las sumas depositadas por orden del juzgado laboral nº nº 32, en el marco de la causa Tripichio Luis Jorge c/ Aerolíneas Argentinas SA s/despido nº /11 del modo solicitado en la demanda, constituye una lesión
9 Poder Judicial de la Nación CAMARA CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO FEDERAL- SALA V directa a su derecho de propiedad. Ello es así, toda vez que el Sr.Tripicchio no puede utilizar el crédito percibido en el lugar en que reside donde la moneda de curso legal es el dólar estadounidense, es decir que, el actor se ve privado del uso de las sumas que legítimamente le corresponden, en virtud del acuerdo conciliatorio firmado en el marco de una causa laboral antes mencionada, por medio del cual la empresa Aerolíneas Argentinas se obligó a abonarle la suma de pesos, en concepto de indemnización por despido. Por tal motivo, a fin de no tornar ilusorio el derecho del recurrente a mantener intangible el valor de las sumas percibidas, y a poder utilizarlas en el país en el que vive, circunstancias en que se encontraría comprometida su subsistencia y la de su familia, corresponde admitir la vía elegida de manera de evitar que el rigor de las formas pueda conducir a la frustración de derechos que cuentan con particular tutela constitucional. En función de lo expuesto y de conformidad con la jurisprudencia que emana del Alto Tribunal en cuanto a que siempre que aparezca de manera clara y manifiesta la ilegitimidad de una restricción cualquiera a los derechos esenciales, así como también el daño grave e irreparable que se causaría remitiendo el examen de la cuestión a los procedimientos administrativos o judiciales, los jueces deberán de inmediato restablecer el derecho restringido (cf. Fallos: 241:291; 280:228, entre otros), es que corresponde revocar el pronunciamiento de fs. 129/131vta., y en consecuencia, hacer lugar a la acción de amparo promovida, ordenando al Banco de la Nación Argentina a que transfiera a una cuenta abierta en el país de residencia del actor, la totalidad de los fondos correspondientes a la mencionada indemnización por despido, que por orden del juzgado habían sido depositados a su nombre en una caja de ahorro en pesos abierta en esa entidad bancaria en la Ciudad de Buenos Aires, previa conversión a dólares estadounidenses. Las costas de ambas instancias se imponen a la parte demandada vencida en virtud del principio objetivo de la derrota en juicio (artículo 68 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación). ASI VOTO.
10 Por ello, SE RESUELVE por mayoría: 1) Desestimar los recursos interpuestos por ambas partes; 2) Confirmar la sentencia apelada; 3) Imponer las costas en el orden causado en atención a lo expresado en el considerando IX del voto de la mayoría. ASI SE DECIDE. Regístrese, notifíquese y devuélvase. Guillermo F. Treacy Jorge Federico Alemany Pablo Gallegos Fedriani (en disidencia)