Source: http://lasillaquevuela.blogspot.com/2012/03/
Timestamp: 2017-05-30 09:06:50
Document Index: 262561267

Matched Legal Cases: ['artículo 218', 'artículo 41', 'artículo 41', 'Artículo 1', 'artículo 152', 'Artículo 1']

Hernando y la Silla: marzo 2012
Marzo 29, 2012.* con un profundo agradecimiento a mis alumnos de Partidos Políticos y Sistemas Electorales de este semestre, quienes me ayudaron a construir la argumentación que aquí se presenta. Consejero Presidente Consejeros Ciudadanos Representantes de los Partidos Políticos Vocales y funcionarios del Distrito 01 del Instituto Federal Electoral Ciudadanos que nos acompañan. El día que tomé protesta frente a ustedes prometí guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes que de ella emanen. En este momento como Consejero tengo la oportunidad de respetar eso o mostrar indiferencia ante una clara violación a los derechos fundamentales de cuatro ciudadanos con el punto de acuerdo que estamos por votar. Había muchas razones para la aspiración a formar parte de este Consejo Ciudadano, pero la más importante de ellas fue ser un digno representante de la ciudadanía del Distrito 01. El honor que la Junta Local me dio al considerarme dentro de este Consejo es muy grande, y en ese sentido quiero corresponder en mis decisiones. Lo que está en juego no solo es nuestra función jurídica de cumplir con las leyes y los reglamentos que por supuesto tiene una importancia enorme, sino también nuestra función representativa de una ciudadanía con la que hemos luchado durante años por estos espacios. Quiero recalcarlo: nuestra función aquí no es únicamente procedimental sino también sustancial. El debate no debe centrarse solo en los fundamentos legales, sino en el espíritu detrás de ellos. Quiero fundamentar mi voto en una razón procedimental y una sustancial. El punto de acuerdo que estamos por votar contiene en la fracción IV de los Antecedentes la solicitud de registro de Pedro Augusto Novo Mercado propietario, Carlos Augusto Novo Olivas suplente, y de Sandra Lozano Valdés propietaria y Lucía Treviño Hernández suplente, aspirando a ser considerados candidatos a la diputación federal de este Distrito. También contiene la respuesta negativa a esta solicitud por considerarse improcedente en base al artículo 218 del COFIPE, mismo que sustenta en el 41 constitucional, equivocadamente a mi juicio. El citado artículo establece en su fracción primera que los partidos políticos tienen como fin hacer posible el acceso de los ciudadanos al ejercicio del poder público, pero no dice de manera explícita que este acceso sea de manera exclusiva. Desde la reunión de trabajo previa solicité que se retirara del punto de acuerdo la mención al artículo 41 constitucional pues éste no justificaba el rechazo de las candidaturas. La razón para la negativa que me dio la Secretaria de este Consejo es que en base al principio de prelación, este punto de acuerdo debía mencionar a la Constitución. Hice una revisión de los oficios y minutas que nos han entregado por parte del Distrito 01 del IFE desde diciembre de 2011 y encontré que en ninguno de ellos se hace mención a la Constitución en sus fundamentos, sino únicamente se menciona al COFIPE y al Reglamento de Sesiones de los Consejos Locales y Distritales del Instituto Federal Electoral, o en sus casos a la Estrategia de Capacitación y Asistencia Electoral para el Proceso Electoral Federal 2011-2012. Considero por lo tanto que esta justificación no es suficiente para sustentar la necesidad de que explícitamente se haga mención del artículo 41 Constitucional, o de lo contrario todos los documentos que hemos recibido desde el día que tomamos protesta carecerían de una fundamentación suficiente. En base a esto considero que existían razones procedimentales suficientes para haber tomado en cuenta mi sugerencia de no mencionar un artículo constitucional que no está fundamentando el rechazo del registro de los ciudadanos antes mencionados. También quiero fundamentar mi voto de manera sustancial. En junio de 2011 se aprobó una reforma al Artículo 1 de nuestra Constitución y quiero resaltar la fecha en que esto sucedió para fundamentar el resto de mis razonamientos: Junio de 2011. Esta reforma establece en un hecho histórico que “todas las personas gozarán de los Derechos Humanos reconocidos en esta Constitución y en los Tratados Internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte”. Más adelante también ordena que “Las normas relativas a los Derechos Humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los Tratados Internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia”. Finalmente menciona que “Todas las autoridades” y quiero resaltar que al mencionar a todas las autoridades también nos incluye como servidores públicos que somos en este Distrito, “Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los Derechos Humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad”. Esto no significa sobrepasar las facultades que el propio COFIPE nos otorga en el artículo 152. En base a lo que este mismo artículo dicta, el inciso e) nos concede la atribución de registrar las fórmulas de candidatos a diputados por el principio de mayoría relativa. Esto debe hacerse bajo los principios que rigen al Instituto Federal Electoral: Certeza, Legalidad, Independencia, Imparcialidad y Objetividad. La interpretación tanto del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación como de la Suprema Corte de Justicia de la Nación son anteriores a esta reforma al Artículo 1 de la Constitución. El fallo de la Suprema Corte fue en 2005 y el del Tribunal Electoral fue en 2006 como puede apreciarse en el proyecto de acuerdo que nos hizo llegar la Secretaria de este Distrito. La reforma al 1 constitucional es junio de 2011 por lo que no puede utilizarse como justificación para violar lo que esta misma Constitución nos ordena como autoridad. La Constitución pero sobre todo las Garantías Individuales están por encima de los fallos de las instancias judiciales cuando éstos fueron hechos antes a la Constitución vigente. No es únicamente la cronología de los hechos sino también la primacía de la Carta Magna lo que me hace razonar mi voto. En base a estos fundamentos considero que el proyecto de acuerdo que estamos por votar en el punto Cuatro viola no solo la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sino también la protesta que hicimos de guardarla y hacerla guardar. Respeto el posicionamiento y el voto de todos mis compañeros consejeros, pero consideré importante que conocieran lo que hay detrás de mi voto en contra. Agradezco mucho su atención. Ricardo A. Martínez Espinosa Consejero Ciudadano
Los soldados cortando el horizonte contra un cielo anaranjado y rosa que se va perdiendo en la oscuridad. Las armas brillantes apuntando a un blanco que no alcanzamos a ver, la voz en off diciéndonos que todo esto es para que nuestros hijos puedan salir a jugar. Al mismo tiempo la noticia de que la DEA lava dinero al Chapo [Oceanía], trafica con armas y se hace millonario con nuestras guerras. Esta vez se escapó pero qué cerca estuvimos de atraparlo. La semana siguiente será el gran comandante de los Zetas [Estasia] que fue atrapado en su domicilio sin lanzarse una sola granada, una sola bala. Todo fue producto de la denuncia valiente de un ciudadano anónimo. Gracias a ti nuestra seguridad va construyéndose poco a poco. La semana siguiente la guerra contra Sinaloa ya será producto del olvido, pues ahora estamos enfrascados en una lucha sin cuartel contra los hermanos Valencia [Eurasia], principales productores de pseudoefedrina en el país y causantes del envenenamiento de miles de niños en las secundarias del Distrito Federal. La siguiente seguramente encontraremos un cargamento muy peculiar: cascos templarios de luchadores de Michoacán [¿Oceanía otra vez?] Contra todos el Gobierno Federal se enfrenta con música de guerra y miles de millones de pesos presupuestados en el escenario que se ha vuelto nuestra rutina. Para complementar tenemos a cientos de periodistas y decenas de editorialistas que un día sí y el otro también dedican sus espacios a narrar la historia de terror, las balas, la sangre, los descabezados, las mantas. En ese frenesí de historias hemos perdido el foco. En esa batalla que solo nos narran los partes de la SEDENA y los infomerciales del gobierno federal nos hemos quedado atrapados sin siquiera cuestionar lo más básico. ¿Quién realmente está librando esta batalla? ¿Quién está detrás? Y la pregunta más elemental de cualquier conflicto ¿Quién está ganando con esta guerra?
Publicado el sábado 3 de marzo en El NorteLa vida es un conjunto de rutinas. Salir de casa es una de ellas, al igual que asumir que pase lo que pase al final del día podremos volver a ella. Partimos de que todo estará exactamente igual a como lo dejamos y que habrá un Gobierno suficiente para garantizarlo. Por más ridícula que suene hoy esta frase hace algunos años cualquiera la hubiera firmado. Apodaca se ha vuelto un sustantivo conocido a nivel mundial por las peores razones. Los bloqueos que habíamos olvidado regresaron la semana pasada para recordarnos lo frágiles que son los fundamentos que nos hacen despertar cada mañana. Quizás el único hilo de cordura que nos queda es mantener la idea de que todo esto es responsabilidad de un Gobernador y su equipo de incompetentes. Así lo han dicho los organismos intermedios durante semanas, y así los hechos nos lo han evidenciado con toda su fuerza en estos días. Las masacres se vuelven cotidianas y la ausencia del Gobernador la única constante. Éste debe ser un momento de reflexión para nuestra sociedad. Es crucial plantearnos la posibilidad de revisar el contrato que nos ata a un Gobierno que es incapaz de reaccionar al torrente de provocaciones cada vez con menos sorpresa y más cinismo. Hoy cambiamos de Secretario de Seguridad y mañana de Gobernador, ¿qué diferencia? Los acontecimientos se abultan y nos hacen sentir que no hay forma de movernos en otra dirección. El Gobierno como arreglo jurídico capaz de garantizar la seguridad ha perdido su poder. Los recursos y los medios de violencia se han democratizado. Hoy la seguridad es para el mejor postor y el Gobierno es un competidor más. Mantener la ilusión de que es distinto sólo sirve para preservar viva una obra de teatro que se ha quedado sin público. La razón de ser de este organismo, la seguridad, es retada a diario sin que se le vea posibilidad de éxito. Aunque se ha hecho un esfuerzo importante en la estabilización de las fuerzas de seguridad y en la depuración de los elementos policiacos, al menos en el corto plazo no se ve manera de realmente controlar la situación. La solución del Gobierno es crear ruido para que así nos sintamos unidos. El discurso gubernamental intenta por todos los medios vendernos una ilusión de estabilidad y certeza que cada vez sale más caro, literalmente. Pero esto es así porque en parte lo hemos permitido y nos hemos sentado cómodos desde las butacas sin meternos a asumir nuestra responsabilidad. Aquí no se trata de ajusticiamientos sociales, sino de algo más sutil, pero mucho más profundo. Lo que antes dimos como un cheque en blanco, ahora debemos cambiarlo por un nuevo contrato, y la solución debe ir desde las actividades públicas más elementales como salir de casa, hasta aquellas donde nuestro poder colectivo se puede manifestar con toda su fuerza. Vayamos al punto de origen. El Gobierno existe por una delegación que hacemos como sociedad de nuestra soberanía hacia un ente que en teoría tiene más recursos que nosotros para protegernos de amenazas externas e internas. La consecuencia de este argumento es que si el Leviatán ya no es capaz, deberíamos pensar no con qué lo reemplazaremos, sino cómo hacemos para usar sus partes en la construcción de una nueva máquina. ¿Qué nueva forma de convivencia podemos crear para resolver los retos que enfrentamos ante el debilitamiento del aparato gubernamental? El argumento ha sido que el cambio del titular hará que las cosas mejoren. Dudo mucho que esto sea así mientras no asumamos que el contrato social se ha modificado sustancialmente. Más que una delegación debemos pensar en un nuevo estado de coparticipación y corresponsabilidad donde los resultados y sus consecuencias sean de todos los involucrados. La forma más directa y cercana de cambiar esto es a través de las elecciones. En julio estaremos eligiendo a nuestros próximos presidentes municipales y en 2015 a nuestro Gobernador. Es un buen momento para dejar de pensar en nombres y caras para comenzar a pensar en procesos. Donde la pregunta no sea quién nos gobernará sino cómo nos gobernaremos a nosotros mismos. Que salir de casa se vuelva un asunto pleno en nuestra vida. Hora