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Timestamp: 2019-09-20 05:58:11
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Matched Legal Cases: ['Artículo 3', 'Artículo 37', 'ARTÍCULO 5', 'ARTÍCULO 6', 'ARTÍCULO 7', 'Artículo 7', 'Artículo 7', 'ARTÍCULO 8', 'Artículo 8', 'ARTÍCULO 10', 'ARTÍCULO 11', 'ARTÍCULO 12', 'Artículo 12', 'Artículo 10', 'Artículo 12', 'Artículo 12', 'Artículo 12', 'ARTÍCULO 15', 'ARTÍCULO 16', 'ARTÍCULO 17', 'ARTÍCULO 18', 'ARTÍCULO 19', 'ARTÍCULO 20', 'ARTÍCULO 20', 'artículo 108', 'Artículo 20', 'ARTÍCULO 21', 'artículo 73', 'Artículo 21', 'Artículo 21', 'ARTÍCULO 22', 'ARTÍCULO 23', 'ARTÍCULO 24', 'ARTÍCULO 25', 'ARTÍCULO 26', 'artículo 28', 'ARTÍCULO 27', 'ARTÍCULO 28', 'Artículo 28', 'Artículo 28', 'ARTÍCULO 29', 'ARTÍCULO 30', 'ARTÍCULO 31', 'ARTÍCULO 32', 'ARTÍCULO 33', 'ARTÍCULO 34', 'ARTÍCULO 35', 'ARTÍCULO 36', 'Artículo 37', 'ARTÍCULO 37', 'Artículo 38', 'ARTÍCULO 38', 'Artículo 39', 'Artículo 40', 'ARTÍCULO 40', 'Artículo 41', 'ARTÍCULO 41', 'artículo 65', 'Artículo 41', 'Artículo 41', 'ARTÍCULO 42', 'artículo 65', 'Artículo 42', 'Artículo 42', 'Artículo 42', 'Artículo 42', 'ARTÍCULO 42', 'artículo 44', 'artículo 40', 'Artículo 42', 'ARTÍCULO 43', 'Artículo 43', 'ARTÍCULO 44', 'ARTÍCULO 45', 'ARTÍCULO 46', 'ARTÍCULO 47', 'ARTÍCULO 48', 'Artículo 49', 'ARTÍCULO 49', 'Artículo 50', 'ARTÍCULO 50', 'ARTÍCULO 51', 'ARTÍCULO 52', 'ARTÍCULO 53', 'ARTÍCULO 54', 'Artículo 54', 'ARTÍCULO 55', 'ARTÍCULO 56', 'Artículo 56', 'Artículo 56', 'ARTÍCULO 57', 'Artículo 57', 'ARTÍCULO 58', 'ARTÍCULO 59', 'ARTÍCULO 60', 'Artículo 60', 'Artículo 61', 'ARTÍCULO 61', 'Artículo 61', 'ARTÍCULO 62', 'ARTÍCULO 63', 'ARTÍCULO 64', 'ARTÍCULO 65', 'Artículo 65', 'Artículo 65', 'ARTÍCULO 66', 'artículo 65', 'Artículo 66', 'Artículo 66', 'ARTÍCULO 67', 'ARTÍCULO 68', 'Artículo 68', 'ARTÍCULO 69', 'ARTÍCULO 70', 'ARTÍCULO 71', 'artículo 44', 'ARTÍCULO 73', 'Artículo 74', 'artículo 30', 'artículo 31', 'artículo 33', 'artículo 28', 'artículo 43', 'artículo 47', 'artículo 49', 'artículo 54', 'artículo 59', 'artículo 59', 'artículo 56', 'artículo 70', 'artículo 71', 'artículo 43', 'artículo 43', 'artículo 10', 'artículo 14', 'artículo 22', 'artículo 57', 'artículo 60', 'Artículo 76', 'ARTÍCULO 77', 'artículo 74', 'Artículo 77', 'Artículo 77', 'Artículo 77', 'Artículo 77', 'Artículo 77', 'Artículo 77', 'ARTÍCULO 78', 'Artículo 78', 'Artículo 79', 'ARTÍCULO 80', 'ARTÍCULO 81', 'ARTÍCULO 82', 'artículo 68', 'Artículo 82', 'Artículo 82', 'ARTÍCULO 83', 'ARTÍCULO 84', 'ARTÍCULO 85', 'artículo 78', 'artículo 77', 'artículo 16', 'artículo 16', 'artículo 35', 'artículo 21']

Ley de Caza de Castilla y León (Ley 4/1996, de 12 de julio) - Normativa de Castilla y León - Legislación - VLEX 73445565
Publicado en: BO Castilla y León de 22 de Julio 1996
TÍTULO II. De las especies y piezas de caza
CAPÍTULO I. De las especies cinegéticas - arts. 7 y 8
CAPÍTULO II. De las piezas de caza - arts. 9 a 12
TÍTULO III. Del cazador - arts. 13 a 17
TÍTULO IV. De los terrenos
CAPÍTULO I. Terrenos cinegéticos - arts. 19 a 25
CAPÍTULO II. Terrenos no cinegéticos - arts. 26 a 29
TÍTULO V. Del ejercicio de la caza
CAPÍTULO I. De los medios de caza - arts. 30 a 34
CAPÍTULO II. De las modalidades de caza - arts. 35 y 36
CAPÍTULO III. De las competiciones - art. 37
CAPÍTULO IV. De la caza con fines científicos - art. 38
CAPÍTULO V. De la seguridad en las cacerías - art. 39
TÍTULO VI. De la planificación y ordenación cinegética
CAPÍTULO I. De los planes cinegéticos - art. 40
CAPÍTULO II. Del Plan General de Caza de Castilla y León - art. 41
TÍTULO VII. De la protección y fomento de la caza
CAPÍTULO I. De las limitaciones en beneficio de la caza - arts. 42 a 44
CAPÍTULO II. De la mejora del hábitat cinegético - arts. 45 a 48
CAPÍTULO III. De los aspectos sanitarios de la caza - art. 49
CAPÍTULO IV. Del control de predadores - art. 50
CAPÍTULO V. De otras medidas de fomento e investigación de la caza - arts. 51 a 53
TÍTULO VIII. De la explotación industrial, del traslado, y de la comercialización de la caza
CAPÍTULO I. De las explotaciones industriales - arts. 54 a 57
CAPÍTULO II. De la comercialización y traslado de la caza - arts. 58 a 60
CAPÍTULO III. De la taxidermia - art. 61
TÍTULO IX. De la administración de la caza
CAPÍTULO I. De la administración - arts. 62 a 64
CAPÍTULO II. De los órganos asesores - arts. 65 a 67
TÍTULO X. De la vigilancia - arts. 68 a 71
TÍTULO XI. De las infracciones y sanciones
CAPÍTULO I. De las infracciones - arts. 72 a 76
CAPÍTULO II. De las sanciones - arts. 77 a 79
CAPÍTULO III. De las indemnizaciones - arts. 80 y 81
CAPÍTULO IV. Del procedimiento sancionador - arts. 82 a 85
ANEXO II. PERÍODOS Y DÍAS HÁBILES
Norma citada en: 1451 sentencias, 29 artículos doctrinales, 56 disposiciones normativas, un tema práctico, 1150 resoluciones administrativas, 33 noticias
Ley desarrollada por la Orden 1747/2005, de 23 diciembre, publicada en el BO Castilla y León del 27 de Diciembre de 2005.
Ley desarrollada por la Orden 63/2006, de 18 enero, publicada en el BO Castilla y León del 27 de Enero de 2006.
Si en sus orígenes la caza se configuraba como una actividad de supervivencia abastecedera de alimentos, a lo largo de la historia esta finalidad ha ido perdiendo importancia y en la actualidad la caza se presenta como una actividad de ocio que debe ejercitarse de manera racional y ordenada, de tal manera que se garantice la existencia permanente del propio recurso y la estabilidad de los procesos y equilibrios naturales.
La Ley se estructura en once títulos, con veinticinco capítulos, ochenta y seis artículos, tres disposiciones adicionales, doce disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y dos disposiciones finales.
El Título V contempla las normas que hay que respetar durante la práctica de la caza, haciendo especial énfasis en los medios y modalidades de caza permitidos o prohibidos. Asimismo se regulan las competiciones, la caza científica y las normas de seguridad que deben respetarse en las cacerías.
Artículo citado en: 63 sentencias, 2 disposiciones normativas
Artículo 3 modificado por Artículo 37 de la Ley 13/2003, de 23 diciembre, de Medidas de Castilla y León 2004, publicada en el BO Castilla y León del 30 de Diciembre de 2003.
ARTÍCULO 5 Del ordenado aprovechamiento.
ARTÍCULO 6 De la conservación del patrimonio genético.
TÍTULO II De las especies y piezas de caza Artículos 7 a 12
CAPÍTULO I De las especies cinegéticas Artículos 7 y 8
ARTÍCULO 7 Especies cinegéticas y cazables.
Tienen la condición de especies cinegéticas las definidas como tales en el Anexo I de esta Ley, clasificándose en especies de caza menor y de caza mayor.
Son especies cazables todas las cinegéticas, salvo las que pudieran excluirse en el Plan General de Caza de Castilla y León en atención a la mejor información técnica disponible que aconsejase su exclusión temporal de la actividad cinegética.
Artículo 7 desarrollado por el Decreto 172/1998, de 3 septiembre, publicado en el BO Castilla y León del 9 de Septiembre de 1998.
Artículo 7, modificado por la Ley 9/2019, de 28 de marzo, de modificación de la Ley 4/1996, de 12 de julio, de Caza en la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
Artículo citado en: 16 sentencias, un artículo doctrinal, una disposición normativa, una resolución administrativa
ARTÍCULO 8 De la descatalogación.
Artículo 8 desarrollado por el Decreto 79/2002, de 20 junio, publicado en el BO Castilla y León del 26 de Junio de 2002.
CAPÍTULO II De las piezas de caza Artículos 9 a 12
Se entiende por pieza de caza cualquier ejemplar de las especies declaradas cazables en las Ordenes Anuales de Caza.
Los animales domésticos asilvestrados no tendrán la consideración de piezas de caza. No obstante, podrán ser abatidos o capturados por razones sanitarias, de daños, o de equilibrio ecológico, conforme al procedimiento que se establezca reglamentariamente previo informe del Servicio Territorial.
ARTÍCULO 10 Propiedad de las piezas de caza.
Cuando la acción de cazar se ajuste a las prescripciones de esta Ley, el cazador adquirirá la propiedad de las piezas de caza mediante su ocupación. Se entenderán ocupadas las piezas de caza desde el momento de su muerte o captura.
En la acción de cazar, cuando haya dudas respecto de la propiedad de las piezas de caza, se aplicarán los usos y costumbres del lugar. En su defecto, el derecho de propiedad sobre la pieza cobrada corresponderá al cazador que le hubiera dado muerte, si se trata de piezas de caza menor, y al autor de la primera sangre, cuando se trate de piezas de caza mayor. En el caso de especies voladoras el derecho de propiedad corresponderá a quien las abate.
ARTÍCULO 11 Piezas de caza en cautividad.
La tenencia de piezas de caza en cautividad requerirá la autorización de la Consejería.
Las piezas de caza que se hallen en el interior de terrenos cinegéticos cercados legalmente autorizados no se considerarán en cautividad.
ARTÍCULO 12 Daños producidos por las piezas de caza.
La responsabilidad por los daños producidos por las piezas de caza en los terrenos cinegéticos, en los refugios de fauna y en las zonas de seguridad se determinará conforme a lo establecido en la legislación estatal que resulte de aplicación. La responsabilidad por los accidentes de tráfico provocados por las especies cinegéticas se determinará conforme a la normativa sobre tráfico y seguridad vial vigente.
La responsabilidad por los daños producidos por las piezas de caza, excepto cuando el daño sea debido a culpa o negligencia del perjudicado o de un tercero, corresponderá en los terrenos vedados a sus propietarios.
Se entiende, a los efectos de esta ley, que el titular cinegético o arrendatario en su caso, cumple los requisitos de debida diligencia en la conservación de los terrenos cinegéticos acotados cuando tenga aprobado el correspondiente instrumento de planificación cinegética y su actividad cinegética se ajuste a lo establecido en éste.
Artículo 12 apartado 2 modificado por Artículo 10 de la Ley 14/2001, de 28 diciembre, de Medidas de Castilla y León 2002, publicada en el BO Castilla y León del 31 de Diciembre de 2001.
Artículo 12 modificado por Disposición final 4 de la Ley 13/2005, de 27 diciembre, de Medidas de Castilla y León 2006, publicada en el BO Castilla y León del 29 de Diciembre de 2005.
Artículo 12 apartado 1 modificado por Disposición final 3 de la Ley 10/2009, de 17 diciembre, de Medidas de Castilla y León de 2010, publicada en el BO Castilla y León del 18 de Diciembre de 2009.
Artículo 12 apartado 3 añadido por Disposición Final Octava de la Ley 19/2010, de 22 de diciembre, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 23 de Diciembre de 2010.
Artículo citado en: 567 sentencias, 6 artículos doctrinales, 9 disposiciones normativas, 1054 resoluciones administrativas, 2 noticias
TÍTULO III Del cazador Artículos 13 a 17
No tendrán la consideración de cazadores quienes asistan a las cacerías en calidad de auxiliares, con excepción de los perreros conductores de rehalas.
Para ejercitar la caza en Castilla y León, el cazador deberá estar en posesión de los siguientes documentos:
Licencia de caza válida en vigor.
Documento acreditativo de su personalidad.
En el caso de utilizar armas, los permisos y guías requeridos por la legislación vigente en la materia.
En el caso de utilizar otros medios de caza que precisen autorización, los correspondientes permisos.
Tarjeta de filiación al coto, autorización escrita del Titular cinegético, arrendatario, o la persona que ostente su representación, salvo que el mismo esté presente durante la acción de cazar.
Seguro de responsabilidad civil del cazador, en vigor.
Los demás documentos, permisos o autorizaciones exigidos en esta Ley y disposiciones concordantes.
Los cazadores menores de dieciocho años, para poder cazar con armas autorizadas, deberán ir acompañados de otro cazador mayor de edad.
ARTÍCULO 15 Licencia de caza.
La licencia de caza de la Comunidad Autónoma es el documento personal e intransferible que acredita la habilitación de su titular para practicar la caza en Castilla y León.
Para obtener la licencia de caza, el menor de edad no emancipado necesitará autorización escrita de sus padres, tutores o de quienes estén encargados de su custodia.
Las Licencias serán expedidas por la Consejería. Reglamentariamente se establecerán los distintos tipos de Licencias, su plazo de validez y los procedimientos de expedición de las mismas.
Los peticionarios de licencia de caza que hubieran sido sancionados como infractores a la legislación cinegética por sentencia judicial o resolución administrativa que sean firmes, no podrán obtener o renovar dicha licencia sin acreditar previamente que han cumplido la pena o que han satisfecho la sanción que les haya sido impuesta.
La Junta, en el ejercicio de sus competencias, deberá establecer convenios con las administraciones de otras Comunidades Autónomas, a fin de arbitrar procedimientos que faciliten la obtención de las respectivas licencias de caza.
Los convenios de reciprocidad con otras Comunidades Autónomas para la obtención de licencias, se basarán en la equivalencia de los requisitos necesarios.
ARTÍCULO 16 Examen.
Para obtener la licencia de caza será requisito indispensable haber superado las pruebas de aptitud que se establezcan reglamentariamente, salvo lo dispuesto en el punto 5.º de este artículo y en la Disposición Transitoria Primera de esta Ley.
Las citadas pruebas versarán sobre el conocimiento de la legislación de caza, la distinción de las especies que se pueden cazar legalmente y el correcto uso de las armas y otros medios de caza.
El contenido de los temas, el número de preguntas del cuestionario, la periodicidad de las convocatorias, la composición de los tribunales de examen y cuantas cuestiones sea preciso contemplar para la correcta realización de las pruebas, se regularán reglamentariamente.
Los certificados de aptitud serán expedidos por la Consejería a las personas que hayan superado las pruebas.
Se reconocerán como válidos para la obtención de licencias de caza en Castilla y León los certificados de aptitud expedidos por otras Comunidades Autónomas, bajo el principio de reciprocidad, así como la documentación de caza equivalente a los cazadores extranjeros, en los términos que reglamentariamente se determine.
ARTÍCULO 17 Daños producidos por los cazadores.
Todo cazador estará obligado a indemnizar los daños que cause cazando, excepto cuando el hecho sea debido a culpa o negligencia del perjudicado. En la práctica de la caza, si no consta el autor del daño causado, responderán solidariamente todos los miembros de la partida.
No podrá practicarse la caza sin autorización escrita de los propietarios de los predios sin cosechar.
Para evitar daños la Consejería podrá prohibir el ejercicio de la caza durante determinadas épocas.
TÍTULO IV De los terrenos Artículos 18 a 29
Título IV desarrollado por parte dispositiva del Decreto 83/1998, de 30 abril, publicado en el BO Castilla y León del 6 de Mayo de 1998.
ARTÍCULO 18 De la clasificación.
CAPÍTULO I Terrenos cinegéticos Artículos 19 a 25
ARTÍCULO 19 Terrenos Cinegéticos.
Las Zonas de Caza Controlada
El ejercicio de la caza sólo podrá ser realizado por el Titular cinegético o por las personas por él autorizadas. En el caso de arrendamiento del aprovechamiento cinegético, estas facultades recaerán en el arrendatario.
ARTÍCULO 20 Reservas Regionales de Caza.
Se entiende por Reserva Regional de Caza aquellos terrenos declarados como tales, mediante Ley de las Cortes de Castilla y León.
La titularidad cinegética de las Reservas Regionales de Caza corresponderá a la Junta.
La administración de las Reservas Regionales de Caza corresponde a la Consejería.
ARTÍCULO 20 BIS Fondo de Gestión de las reservas regionales de caza.
Con la finalidad de garantizar la adecuada gestión y mejora de las reservas regionales de caza, se crea, en cada reserva regional, un Fondo de Gestión en el que se ingresarán el quince por ciento del importe de los aprovechamientos cinegéticos.
Los propietarios de los terrenos que integran la reserva podrán acordar voluntariamente incrementar el porcentaje del importe de los aprovechamientos a ingresar en el Fondo de Gestión.
Para la realización actuaciones de interés general para el conjunto de las reservas regionales de Castilla y León, se destinará del Fondo de Gestión una parte que no podrá ser inferior a un diez por ciento ni exceder del veinticinco por ciento.
El Fondo de Gestión será administrado por la consejería con competencias en materia de caza.
Cuando el aprovechamiento cinegético corresponda a un monte de utilidad pública integrado en la reserva regional de caza, el ingreso en el Fondo de Mejoras regulado en el artículo 108 de la Ley 3/2009, de 6 de abril, de Montes de Castilla y León, del porcentaje previsto en el apartado 1 de este artículo dispensará del ingreso en el Fondo de Gestión de la reserva.
Artículo 20 bis, añadido por la Ley 9/2012, de 21 de diciembre, de Medidas Tributarias y Administrativas, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 28 de Diciembre de 2012.
ARTÍCULO 21 Cotos de Caza.
Se denomina Coto de Caza toda superficie continua de terreno susceptible de aprovechamiento cinegético que haya sido declarada y reconocida como tal, mediante resolución del órgano competente.
No se considera interrumpida la continuidad de los terrenos susceptibles de constituirse en Cotos de Caza por la existencia de ríos, arroyos, canales, vías o caminos de uso público, vías pecuarias, vías férreas o cualquier otra instalación de características semejantes.
Los terrenos integrados en los Cotos de Caza podrán pertenecer a uno o varios propietarios o titulares de otros derechos reales o personales que conlleven el uso y disfrute del aprovechamiento cinegético, siempre que sean colindantes.
La solicitud para constituir un Coto de Caza o ser titular del mismo podrá realizarla cualquier persona física o jurídica que acredite, de manera legal suficiente, su derecho al disfrute cinegético en al menos el 75% de la superficie que se pretende acotar, bien como propietario de los terrenos o como titular de otros derechos reales o personales que conlleven el uso y disfrute del aprovechamiento cinegético, o bien como arrendatario o cesionario de los derechos de caza en aquéllos.
Se considerarán incluidos en un coto de caza aquellos predios enclavados en el mismo cuyos propietarios o titulares de otros derechos reales o personales que conlleven el uso y disfrute del aprovechamiento cinegético no se manifiesten expresamente en contrario una vez que les haya sido notificada personalmente. Cuando los citados propietarios o titulares sean desconocidos, se ignore el lugar de la notificación, o bien, intentada ésta no se hubiese podido llevar a efecto, la notificación se hará en la forma prevista en la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Común. Se considerarán enclavadas aquellas parcelas cuyo perímetro linde en más de sus tres cuartas partes con el Coto.
Resolución administrativa firme, recaída en expediente sancionador.
Petición justificada de los propietarios de terrenos que correspondan al menos al 75% de la superficie del coto, cualquiera que sea su número.
En los casos de pérdida por parte del Titular de la condición de propietario o titular de los derechos reales o personales que conlleven al aprovechamiento cinegético, o de vencimiento de los plazos fijados en los contratos de arrendamiento o cesión de los derechos cinegéticos, o en otros casos de ausencia sobrevenida de otros requisitos exigidos para la constitución de un Coto de Caza, éste se extinguirá automáticamente.
Cuando se produzca la anulación o extinción de un Coto de Caza, los terrenos que lo integran pasarán automáticamente a tener la consideración de Vedados, quedando obligado el anterior Titular a la retirada de la señalización. Transcurrido el plazo que se fije reglamentariamente, con independencia de la incoación del correspondiente expediente sancionador, la Consejería procederá a la ejecución subsidiaria de dicha obligación, corriendo los gastos a cuenta del anterior Titular en los casos b) y c), a los nuevos titulares en el a) y a los responsables de la extinción del coto en el d), todos estos apartados del punto 5 de este artículo.
Para el otorgamiento de una nueva titularidad de un Coto de Caza, sobre los terrenos a los que se refiere el punto anterior, será necesario cumplir el procedimiento establecido en los puntos 1 y 4 de este artículo. No obstante, en los casos en que sea posible, se aplicará el trámite de acumulación previsto en el artículo 73 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Común.
La superficie mínima para constituir Cotos de Caza será de 500 hectáreas. Cuando esté constituida por terrenos de un solo titular, la superficie mínima se reducirá a la mitad. Una superficie continua susceptible de aprovechamiento cinegético y perteneciente a varios titulares que no alcance 500 hectáreas, podrá ser declarada Coto de Caza si a uno de ellos le pertenecen, al menos, 250 hectáreas.
La declaración de Coto de Caza lleva inherente la reserva del derecho de caza de todas las especies cinegéticas que existan en el coto, si bien su aprovechamiento deberá estar recogido en el correspondiente Plan Cinegético.
La Consejería facilitará el número de matrícula acreditativa de los Cotos de Caza.
La tasa de matriculación por hectárea de terreno acotado se establecerá de acuerdo con las posibilidades cinegéticas.
La matrícula tendrá vigencia para un periodo comprendido entre el 1 de abril y el 31 de marzo del año siguiente, salvo que se formalice de una sola vez por todo el periodo de vigencia del Plan Cinegético correspondiente.
El impago de la tasa anual de matriculación, transcurrido el plazo que reglamentariamente se determine, dará lugar a la suspensión del aprovechamiento cinegético del Coto de Caza, pudiendo incluso llegarse a la anulación del mismo.
Cuando la constitución de un Coto de Caza pueda lesionar otros intereses, públicos o privados, la Consejería, oídos el Consejo Territorial de Caza y los afectados, podrá denegar la autorización para constituir el acotado.
Los Cotos de Caza, atendiendo a sus fines y a su titularidad, se clasifican en:
Cotos Federativos.
Cotos Regionales.
Artículo 21 apartado 9 modificado por Artículo único.1 de la Ley 4/2006, de 25 mayo, publicada en el BO Castilla y León del 8 de Junio de 2006.
Artículo 21 apartado 10 modificado por Artículo único.1 de la Ley 4/2006, de 25 mayo, publicada en el BO Castilla y León del 8 de Junio de 2006.
Artículo citado en: 65 sentencias, un artículo doctrinal, 2 disposiciones normativas, 2 resoluciones administrativas
ARTÍCULO 22 Cotos Privados de Caza.
Son aquellos que hayan sido declarados como tales mediante resolución del Servicio Territorial, de acuerdo con lo regulado en el artículo anterior.
El arriendo, la cesión, el encargo de gestión, o cualquier otro negocio jurídico con similares efectos, de los aprovechamientos cinegéticos por los Titulares de los Cotos Privados de Caza, no eximirá a éstos de su responsabilidad, como tales Titulares, a los efectos de lo dispuesto en esta Ley, salvo acuerdo entre las partes.
En los casos de nuevos arrendamientos, y para favorecer y fomentar la continuidad de la gestión cinegética, se establecen los derechos de tanteo y retracto a favor de los arrendatarios preexistentes, en los términos y con las condiciones que reglamentariamente se determinen.
La tasa de matriculación será reducida en un 50% cuando se trate de un Coto Privado de Caza cuyo Titular sea una Asociación legalmente constituida de los propietarios de los terrenos, en número superior a 25.
ARTÍCULO 23 Cotos Federativos de Caza.
Tendrán la consideración de Cotos Federativos de Caza los que, constituidos con idénticos requisitos a los establecidos para los Cotos Privados de Caza, sean de titularidad federativa.
Su régimen de funcionamiento será similar al de los Cotos Privados, si bien vendrán obligados a establecer una zona de reserva, de superficie continua y con una permanencia mínima de dos años, excluida del aprovechamiento cinegético, al menos sobre el 15% de la superficie del Coto. Dichas Zonas de Reserva deberán señalizarse conforme a lo que reglamentariamente se determine.
La tasa de matriculación anual será reducida al 50% de la establecida para un Coto Privado de características similares.
Idéntico tratamiento tendrán aquellos Cotos Privados de Caza que estén arrendados por las Federaciones.
ARTÍCULO 24 Cotos Regionales de Caza.
Se denominan Cotos Regionales de Caza los que se constituyan para facilitar la caza a quienes estén en posesión de la correspondiente licencia de caza.
El establecimiento de estos Cotos podrá realizarse sobre terrenos propiedad de la Junta, y sobre los que adquiera los derechos cinegéticos, y serán declarados por Orden de la Consejería.
La administración, gestión y vigilancia de los Cotos Regionales corresponde a la Consejería.
Reglamentariamente se regularán las modalidades de caza, el procedimiento de expedición de permisos, el número de piezas, su importe, así como la cuantía de los cupos reservados por temporada cinegética a cazadores locales y regionales, que en su conjunto no podrán superar el 80% del total.
En estos cotos, se establecerá una Zona de Reserva de superficie continua no inferior al 15% de la total del Coto, con una permanencia mínima de dos años, y que se realizarán de la forma que reglamentariamente se determine.
La Consejería, con la finalidad de aumentar la oferta de jornadas cinegéticas en las mismas condiciones que las establecidas para los Cotos Regionales, podrá establecer conciertos con los Titulares de Cotos Privados de Caza.
ARTÍCULO 25 Zonas de Caza Controlada.
Serán Zonas de Caza Controlada aquellas constituidas mediante Orden de la Consejería sobre terrenos Vedados o sobre las Zonas de Seguridad, en los que se considere conveniente establecer un plan de regulación y disfrute de su aprovechamiento cinegético, que será realizado y aprobado por la Dirección General.
La gestión del aprovechamiento cinegético de estas Zonas será ejercida por la Consejería, directamente o mediante concesión administrativa a través de pública licitación a Sociedades de Cazadores, conforme a las normas y procedimientos que se determinen reglamentariamente.
La Consejería, o la sociedad de cazadores concesionaria, deberán abonar a los propietarios de los terrenos, proporcionalmente a la superficie aportada, una renta cinegética que se calculará en función de la media de los Cotos de Caza de su entorno.
La señalización de las Zonas de Caza Controlada, conforme a las características que reglamentariamente se determinen, correrá a cargo de la entidad que gestione el disfrute cinegético de las mismas.
La vigencia de una Zona de Caza Controlada finalizará por Orden motivada de la Consejería.
Cuando se trate de una Zona de Caza Controlada gestionada mediante concesión a una Sociedad de Cazadores, continuará en vigor mientras no termine el periodo de vigencia de dicha concesión.
CAPÍTULO II Terrenos no cinegéticos Artículos 26 a 29
ARTÍCULO 26 Terrenos No Cinegéticos.
Son Terrenos No Cinegéticos, a los efectos de lo expresado en esta Ley:
Los Vedados.
En dichos terrenos, la práctica de la caza está prohibida.
La Consejería, por sí o mediante autorización a las personas indicadas en el punto 4 de este artículo, podrá efectuar controles de especies cinegéticas en dichos terrenos, para los siguientes fines:
Prevenir efectos perjudiciales para la salud y seguridad de las personas.
Prevenir efectos perjudiciales sobre especies catalogadas.
Prevenir perjuicios importantes a los cultivos, el ganado, los bosques, la caza y la pesca.
Prevenir accidentes en relación con la seguridad aérea.
Prevenir accidentes en relación con la seguridad vial.
Prevenir daños a instalaciones, infraestructuras o servicios de uso o interés público o privado.
Prevenir o combatir epizootias y zoonosis.
Dar cumplimiento a lo dispuesto sobre Zonas de Seguridad en el artículo 28 de esta Ley.
Por razones de índole biológica, técnica o científica.
Dicha autorización podrá ser solicitada por los propietarios de los terrenos, o en su caso, por cualquier otra persona física o jurídica que se considere afectada, y así lo justifique, por alguna de las circunstancias expresadas en el punto anterior.
La autorización administrativa a que se refiere el punto anterior, deberá ser motivada y especificar, al menos: las especies a que se refiera; los medios, sistemas o métodos a emplear; las circunstancias de tiempo y lugar; los controles que se ejercerán, en su caso, y el objetivo o razón de la acción.
ARTÍCULO 27 Refugios de Fauna.
La Junta, mediante Decreto, podrá constituir Refugios Regionales de Fauna, para preservar y conservar las especies catalogadas singularmente amenazadas en la Comunidad.
La Consejería, mediante Orden, podrá constituir Refugios de Fauna Temporales o Estacionales para la protección y fomento de determinadas especies de fauna silvestre, por un plazo máximo de 5 años, prorrogables por resolución motivada.
Podrán promover el establecimiento de Refugios de Fauna, la Consejería de oficio, o las entidades públicas o privadas que en sus estatutos contemplen objetivos acordes con la finalidad de aquéllos.
La administración y gestión de los Refugios de Fauna corresponde a la Consejería, que podrá firmar convenios de colaboración con las entidades promotoras.
Los titulares de derechos cinegéticos efectivamente existentes en los terrenos sobre los que se constituya un Refugio de Fauna, tendrán derecho a ser indemnizados por la privación de aquellos, conforme a la legislación vigente.
Los Refugios de Fauna se señalizarán conforme se determine reglamentariamente.
ARTÍCULO 28 Zonas de seguridad.
En los embalses, islas, lagunas y terrenos de dominio público que los rodean no podrá practicarse la caza, salvo que sea Zona de Caza Controlada.
Queda prohibido el uso de armas de caza en el interior de los núcleos urbanos y rurales y otras zonas habitadas hasta el límite que alcancen las últimas edificaciones o instalaciones habitables, ampliado en una franja de cien metros en todas las direcciones.
En el caso de núcleos habitados, edificios habitables aislados, recintos deportivos, jardines y parques destinados al uso público, áreas recreativas y zonas de acampada, el límite de la prohibición será el de los propios terrenos donde se encuentren instalados, ampliado en una franja de cien metros.
Se prohíbe el uso de armas de caza, en el caso de autopistas, autovías, carreteras nacionales, comarcales o locales, en una franja de cincuenta metros de anchura a ambos lado de la Zona de Seguridad. Esta franja será de veinticinco metros en el caso de otros caminos de uso público y de las vías férreas.
Los titulares cinegéticos interesados que pretendan realizar el ejercicio de la caza en las vías y caminos de uso público, en las vías pecuarias, así como en los cauces y márgenes de los ríos, arroyos y canales que atraviesen terrenos cinegéticos o constituyan el límite entre los mismos, deberán comunicarlo o solicitar la oportuna autorización administrativa al servicio territorial correspondiente con carácter previo, en los términos que mediante orden de la consejería competente en materia de caza se determinen.
Cualquier persona física o jurídica, pública o privada, podrá solicitar, fundadamente, de la Dirección General, la declaración como Zona de Seguridad de un determinado lugar. Dichas Zonas, en el caso de ser así declaradas, deberán ser señalizadas por el peticionario conforme se determine reglamentariamente.
Artículo 28 Apartado 4 corregido por Corrección de errores a la Ley 4/1996, de 12 de julio, de Caza de Castilla y León, publicada en el BO Castilla y León del 6 de Agosto de 1996.
Artículo 28 Apartado 7, modificado por la Ley 5/2014, de 11 de septiembre, de medidas para la reforma de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 19 de Septiembre de 2014.
Artículo citado en: 60 sentencias, un artículo doctrinal, 2 disposiciones normativas, 3 resoluciones administrativas
ARTÍCULO 29 Vedados.
Son Vedados los terrenos no adscritos a alguna de las categorías incluidas en los artículos 19, 26.1.a y 26.1.b de la esta Ley.
Su señalización se realizará por sus propietarios conforme a las normas que se determinen reglamentariamente.
TÍTULO V Del ejercicio de la caza Artículos 30 a 39
CAPÍTULO I De los medios de caza Artículos 30 a 34
ARTÍCULO 30 Armas, dispositivos auxiliares, municiones y calibres.
Se permite el ejercicio de la caza en Castilla y León con las armas legales, con las siguientes excepciones:
Armas accionadas por aire u otros gases comprimidos.
Armas de fuego largas rayadas de calibre 5, 6 mm. (.22 americano) de percusión anular.
Las armas de guerra.
Se permite el ejercicio de la caza en Castilla y León con las municiones legales, con las siguientes limitaciones:
La tenencia y empleo de cartuchos de postas en la caza. Se entenderá por postas aquellos proyectiles introducidos en los cartuchos en número de dos o más y cuyo peso unitario sea igual o superior a 2, 5 gramos.
El abandono en el monte de cartuchos usados.
Dispositivos de mira de los que forme parte un convertidor o un amplificador de imagen electrónico, así como cualquier tipo de intensificador de luz.
ARTÍCULO 31 Otros medios y procedimientos de caza prohibidos.
Se prohíben los medios y procedimientos siguientes:
La Dirección General podrá autorizar aquellos medios o métodos para los que, aun estando incluidos en alguno de los enumerados en el punto 1 de este artículo, se haya comprobado su carácter selectivo y no masivo.
ARTÍCULO 32 Perros.
Los perros sólo podrán ser utilizados para el ejercicio de la caza en los lugares y épocas en que sus propietarios, o personas que vayan a su cuidado, estén facultados para hacerlo. Dichas personas serán responsables de las acciones de estos animales en cuanto infrinjan los preceptos establecidos en esta Ley o en las disposiciones que la desarrollen.
El tránsito de perros por cualquier tipo de terreno y en toda época, exigirá como único requisito que el animal esté controlado por su cuidador.
Durante la época de reproducción y crianza de la fauna deberán extremarse las precauciones para que los perros estén siempre al alcance de sus dueños o cuidadores.
En terrenos cinegéticos, la Dirección General podrá autorizar zonas de adiestramiento o entrenamiento de perros en las condiciones que reglamentariamente se determinen.
Se entiende por rehala toda agrupación compuesta por un mínimo de 20 perros y un máximo de 30.
ARTÍCULO 33 Aves de Cetrería.
ARTÍCULO 34 Hurones.
CAPÍTULO II De las modalidades de caza Artículos 35 y 36
ARTÍCULO 35 Modalidades tradicionales de caza.
ARTÍCULO 36 Otras modalidades de caza.
La Dirección General podrá autorizar, previa regulación reglamentaria, la práctica de modalidades no tradicionales de caza, siempre que no sean perjudiciales para la conservación de la fauna ni entrañen crueldad.
CAPÍTULO III De las competiciones Artículo 37
ARTÍCULO 37 Competiciones y exhibiciones.
La organización de competiciones deportivas de caza queda reservada a la Federación de Caza de Castilla y León o a la Federación Castellanoleonesa de Galgos.
Las competiciones podrán realizarse en los Cotos Federativos de Caza, en las Zonas de Caza Controlada gestionadas por sociedades federadas, o en aquellos Cotos Privados de Caza en que así se acuerde entre las partes.
En los cotos autorizados para caza intensiva, la Dirección General podrá permitir la celebración de competiciones en época de veda, por causas justificadas y en las condiciones que reglamentariamente se determinen.
Se podrá autorizar la celebración de exhibiciones de perros o aves de cetrería, en las condiciones que reglamentariamente se fijen.
CAPÍTULO IV De la caza con fines científicos Artículo 38
ARTÍCULO 38 Caza con fines científicos.
La Dirección General podrá autorizar, con fines científicos, la caza y captura de especies cinegéticas, en lugares y épocas prohibidos, y la recogida de huevos, pollos o crías.
Dichas autorizaciones se otorgarán a título personal e intransferible, y deberán venir avaladas por una institución directamente relacionada con la actividad científica o investigadora del peticionario, la cual será responsable subsidiaria de cualquier infracción que cometiera el mismo.
CAPÍTULO V De la seguridad en las cacerías Artículo 39
En las monterías, ganchos o batidas se colocarán los puestos de forma que queden siempre desenfilados o protegidos de los disparos de los demás cazadores. Tratándose de armadas en cortaderos u otros lugares donde varios puestos queden a la vista, deberán permanecer siempre alineados, pegados al monte que se montea y guardando la distancia mínima que reglamentariamente se determine, quedando obligado en todo caso cada cazador a establecer acuerdo visual y verbal con los más próximos para señalar su posición.
Se prohíbe el cambio o abandono de los puestos por los cazadores y sus auxiliares durante la cacería, haciéndolo solamente con autorización del organizador de la misma o de sus representantes debidamente autorizados.
El organizador de la cacería colectiva deberá adoptar las medidas de seguridad indicadas y cualquier otra complementaria a las anteriores que se derive de la especificidad del lugar o cacería concretos, debiendo poner las mismas en conocimiento de todos los participantes.
Con independencia de las medidas precautorias que deban adoptarse, cada cazador será responsable de los daños que, por incumplimiento de las mismas, imprudencia o accidente imputables a él, ocasione a los participantes en la cacería.
Queda prohibido cazar cuando las condiciones metereológicas o cualquiera otra causa reduzcan la visibilidad de forma tal que pueda producirse peligro para las personas o animales.
TÍTULO VI De la planificación y ordenación cinegética Artículos 40 y 41
CAPÍTULO I De los planes cinegéticos Artículo 40
ARTÍCULO 40 Planes cinegéticos.
En los terrenos cinegéticos, la caza será protegida y fomentada aprovechándose de forma ordenada. La Dirección General exigirá a sus Titulares la confección de Planes Cinegéticos, cuya aprobación será requisito imprescindible para la constitución de un nuevo Coto de Caza, o para poder cazar en uno ya constituido.
El Titular del Coto, será responsable del cumplimiento del Plan Cinegético, y si observara desviaciones o pretendiera introducir modificaciones, deberá revisarlo y someterlo nuevamente a la aprobación de la Dirección General. Esta podrá realizar en cualquier momento los controles de campo que considere convenientes, y exigir al Titular cinegético la presentación de los datos e informes que estime oportunos sobre el desarrollo del Plan.
Reglamentariamente se determinarán los Planes Cinegéticos, que deberán estar suscritos por técnico competente y que contendrán, al menos, los periodos de vigencia, la situación poblacional de las distintas especies, las modalidades de caza, la previsión del número de cazadores que podrán cazar simultáneamente en el acotado, la cuantía de las capturas previstas, y un plan de mejora del hábitat cinegético.
La Dirección General elaborará Planes Cinegéticos Comarcales que constituirán el marco de los Planes de cada terreno cinegético concreto. En las Comarcas de tradición galguera se regulará de forma especial la caza de la liebre.
CAPÍTULO II Del Plan General de Caza de Castilla y León Artículo 41
Capítulo II, rúbrica modificada por la Ley 9/2019, de 28 de marzo, de modificación de la Ley 4/1996, de 12 de julio, de Caza en la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
ARTÍCULO 41 Plan General de Caza de Castilla y León.
En el marco de la presente Ley, y con la finalidad de mantener el adecuado equilibrio ecológico que garantice el estado de conservación de las especies cazables y su utilización razonable, mediante orden de la consejería competente en materia de caza, oído el órgano colegiado previsto en el artículo 65 de esta ley, se aprobará el Plan General de Caza de Castilla y León.
El Plan General de Caza de Castilla y León contendrá, al menos:
Las modalidades de caza permitidas para cada especie.
Las medidas de protección temporales complementarias a las establecidas en la presente ley o, en su caso, en las normas que la desarrollen.
Las modificaciones de los periodos y días hábiles establecidos en el Anexo II, cuando proceda.
El Plan General de Caza de Castilla y León tendrá una vigencia máxima de 5 años. No obstante, podrá ser objeto de modificación, por razones de protección de las especies cazables o por otras causas de interés general.
Artículo 41, modificado por la Ley 5/2014, de 11 de septiembre, de medidas para la reforma de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 19 de Septiembre de 2014.
Artículo 41, modificado por la Ley 9/2019, de 28 de marzo, de modificación de la Ley 4/1996, de 12 de julio, de Caza en la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
TÍTULO VII De la protección y fomento de la caza Artículos 42 a 53
CAPÍTULO I De las limitaciones en beneficio de la caza Artículos 42 a 44
ARTÍCULO 42 Limitación de los periodos hábiles de caza.
La caza solo se podrá efectuar durante los periodos y días hábiles establecidos en el Anexo II. No obstante, el Plan General de Caza de Castilla y León, de forma justificada, podrá modificar dichos periodos y días, si bien en ningún caso las especies de aves, tanto sedentarias como migratorias, podrán ser cazadas durante su período de reproducción y las especies de aves migratorias tampoco podrán ser cazadas durante su período de migración prenupcial.
Excepcionalmente, en los planes cinegéticos que se aprueben podrán figurar períodos hábiles de caza distintos a los señalados en Plan General de Caza de Castilla y León, siendo necesario, en estos casos, la justificación técnica de la medida pretendida y su aprobación por la dirección general competente en materia de caza.
Toda extracción autorizada fuera de los períodos considerados en los apartados 1 y 2 del presente artículo será considerada control poblacional.
Cuando, en determinadas zonas, existan razones que así lo justifiquen, la consejería competente en materia de caza, oído el órgano colegiado previsto en el artículo 65 de esta ley, podrá reducir los períodos hábiles de las distintas especies de caza o establecer la veda total o parcial.
Artículo 42 apartado 3 suprimido por Artículo único.2 de la Ley 4/2006, de 25 mayo, publicada en el BO Castilla y León del 8 de Junio de 2006.
Artículo 42 apartado 4 renumerado por Artículo único.2 de la Ley 4/2006, de 25 mayo, publicada en el BO Castilla y León del 8 de Junio de 2006.
Artículo 42 apartado 3, modificado por la Ley 5/2014, de 11 de septiembre, de medidas para la reforma de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 19 de Septiembre de 2014.
Artículo 42, modificado por la Ley 9/2019, de 28 de marzo, de modificación de la Ley 4/1996, de 12 de julio, de Caza en la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
ARTÍCULO 42 BIS Otras medidas de protección de las especies cazables.
Salvo por razones de control poblacional, en aplicación de lo establecido en el artículo 44, no se podrán superar los cupos de extracción contemplados en el plan cinegético aprobado para cada terreno cinegético.
Para determinadas especies cazables podrán establecerse cupos diarios por cazador y horarios de caza en el Plan General de Caza de Castilla y León y en los planes cinegéticos de cada terreno.
Las modalidades de monterías y ganchos/batidas que se pretendan realizar en los cotos de caza estarán sometidas al régimen de comunicación, salvo que en el Plan General de Caza de Castilla y León se establezca otro régimen de intervención administrativa.
Durante las monterías y los ganchos/batidas, el organizador deberá adoptar las medidas oportunas que garanticen que no se abatan más animales que los autorizados o, en el caso de especies cinegéticas sujetas a precintado, precintos disponibles.
En el Plan General de Caza de Castilla y León se podrán determinar las superficies mínimas exigibles para el desarrollo de monterías y ganchos/batidas.
La caza del lobo en los terrenos donde tenga la consideración de especie cinegética se realizará conforme a lo previsto en los planes de aprovechamiento comarcales aprobados por la dirección general competente en materia de caza, en virtud de lo dispuesto en el apartado 4 del artículo 40, y que actuarán de marco de los planes de los diferentes acotados. Las modalidades autorizadas serán las previstas para otras especies de caza mayor y requerirán autorización expresa. 7. En la modalidad de caza de la liebre con galgo todos los perros participantes deberán permanecer sujetos hasta el inicio de una carrera, no pudiendo iniciarse una nueva carrera hasta que todos los perros vuelvan a estar sujetos. 8. La caza de la becada podrá practicarse únicamente en las modalidades de al salto o a rabo y en mano. 9. Durante el ejercicio de modalidades de caza mayor no se permite la tenencia ni empleo de cartuchos de perdigones. 10. Se considerará que las armas están listas para su uso cuando, estando o no desenfundadas, presentan munición en la recámara o en el almacén o en el cargador. En el caso de cargadores extraíbles se considerará que el arma está lista para su uso solo cuando el cargador municionado se encuentre insertado en la misma.
Artículo 42 bis, añadido por la Ley 9/2019, de 28 de marzo, de modificación de la Ley 4/1996, de 12 de julio, de Caza en la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
ARTÍCULO 43 Otras limitaciones y prohibiciones.
Se prohíbe cazar en los periodos de veda o fuera de los días hábiles señalados en la Orden Anual de Caza, salvo lo dispuesto en los Planes Cinegéticos.
Se prohíbe cazar fuera del periodo comprendido entre una hora antes de la salida del sol y una hora después de su puesta. Esta prohibición no será de aplicación en los aguardos o esperas, tiradas de aves acuáticas y otras modalidades de caza expresamente autorizadas.
Se prohíbe cazar en los llamados días de fortuna, es decir, en aquellos en los que como consecuencia de incendios, inundaciones, sequías, epizootias u otras causas, los animales se ven privados de sus facultades normales de defensa u obligados a concentrarse en determinados lugares.
Se prohíbe cazar en días de nieve, cuando ésta cubra de forma continua el suelo. Esta prohibición no será aplicable a la caza de aves acuáticas, ni a la de palomas en pasos tradicionales, ni a la de otras aves migratorias cazables en sus vuelos de desplazamiento.
Cuando en el Plan Cinegético se justifique, podrán ser objeto de caza las hembras adultas y crías de ambos sexos en sus dos primeras edades, de las especies de caza mayor definidas en la Orden Anual de Caza.
Se prohíbe disparar sobre las hembras de jabalí seguidas de rayones y sobre tales rayones.
En la práctica de la caza a rececho solamente se autorizará el empleo de perros para el cobro de piezas heridas y siempre que su suelta se efectúe después del lance.
Se prohíbe tirar a las palomas y tórtolas en sus bebederos habituales ni a menos de mil metros de palomares industriales en explotación.
Se prohíbe disparar a las palomas mensajeras y a las deportivas o buchonas y en un radio de 200 metros de los palomares tradicionales en explotación.
Se prohíbe la recogida en la naturaleza, de huevos, pollos o crías de las especies de caza.
Se prohíbe la alteración, deterioro o destrucción de los vivares, nidos, madrigueras y otros lugares de cría o refugio de las especies.
Se prohíbe en la caza de la liebre con galgo, la utilización de otras razas de perros, así como el uso de armas de fuego y la acción combinada de dos o más grupos de cazadores.
Se prohíbe disparar sobre la liebre cuando ésta vaya perseguida por galgos así como sacarla posteriormente de sus perdederos o refugios para dispararla.
Se prohíbe cazar en retranca. A tales efectos, se considera retranca cazar a menos de 250 metros de la línea más próxima de escopetas en los ojeos de caza menor y a menos de 500 metros en las cacerías de caza mayor, salvo en la práctica de caza intensiva debidamente autorizada.
Se prohíbe atraer o espantar la caza existente en terrenos ajenos, salvo autorización expresa del órgano competente.
Los ojeadores, batidores o perreros que asistan en calidad de tales a las cacerías, no podrán portar ningún tipo de armas de fuego.
Se prohíbe transportar armas de caza cargadas y/o desenfundadas, u otros medios de caza listos para su uso, en época de veda o fuera del horario hábil para la caza, y en cualquier época cuando se trate de terrenos donde no se esté autorizado para cazar.
Se prohíbe cazar cuando el lugar desde donde se realicen los disparos o la acción concreta de cazar lo constituyan aeronaves, vehículos terrestres o embarcaciones, salvo que éstas constituyan puestos fijos.
Se prohíbe cazar sirviéndose de animales o cualquier clase de vehículo como medios de ocultación, salvo autorización expresa para técnicas concretas.
Se prohíbe transportar armas, aun cuando estén enfundadas, en tractores o cualquier otro tipo de maquinaria agrícola empleada durante la realización de las labores del campo, así como durante los desplazamientos hasta los lugares donde se realicen las mismas.
Se prohíbe cazar durante el pastoreo.
Se prohíbe cazar la perdiz con reclamo, salvo cuando dicha modalidad sea expresamente autorizada dentro del ejercicio de la caza intensiva.
Artículo 43 apartado 17 suprimido por Artículo único.3 de la Ley 4/2006, de 25 mayo, publicada en el BO Castilla y León del 8 de Junio de 2006.
ARTÍCULO 44 De las autorizaciones excepcionales.
Podrán quedar sin efecto las prohibiciones expresadas en los artículos 30, 31, 42 y 43, cuando concurran alguna de las circunstancias o condiciones siguientes:
Cuando de su aplicación se derivaran efectos perjudiciales para especies catalogadas de la flora silvestre o para especies de la fauna no cinegética.
Para prevenir perjuicios importantes a los cultivos, el ganado, los bosques, la fauna terrestre y acuática y la calidad de las aguas.
Cuando sea necesario por razones de investigación, educación, repoblación o reintroducción, o cuando se precise para procesos de cría en cautividad autorizados.
Para prevenir accidentes en relación con la seguridad vial.
Para prevenir daños a instalaciones, infraestructuras o servicios de uso o interés público.
Para la realización de las tareas propias de los Cotos Industriales de Caza.
Se requerirá autorización administrativa expresa del Servicio Territorial, que deberá ser motivada y singularizada y especificar: las especies a que se refiera, los medios, los sistemas o métodos a emplear y sus límites, el personal necesario, su cualificación, las condiciones de riesgo y las circunstancias de tiempo y lugar, los controles que se ejercerán y el objetivo o razón de la acción.
CAPÍTULO II De la mejora del hábitat cinegético Artículos 45 a 48
ARTÍCULO 45 De la evaluación de impacto ambiental.
ARTÍCULO 46 Ayudas y subvenciones.
La Consejería podrá colaborar con los Titulares de Cotos de Caza o asociaciones de éstos, o con los gestores de los mismos, en la ejecución de obras y actuaciones de mejora del medio natural, siempre que figuren en el Plan Cinegético.
ARTÍCULO 47 Cerramientos.
El cerramiento del perímetro exterior de un coto de caza o el establecimiento de cercados, parciales o totales, en su interior, requerirá la autorización de la Dirección General, siempre que pretendan instalarse con fines cinegéticos. La Dirección General impondrá las condiciones que deba reunir cada cerramiento, así como las medidas precautorias que deban adoptarse durante la colocación del mismo, a fin de no lesionar los intereses cinegéticos de los cotos colindantes. No se autorizarán cerramientos electrificados.
En el interior de cercas instaladas con fines no cinegéticos, y que impidan el tránsito de las especies de caza mayor, no podrá practicarse ésta sin autorización de la Dirección General.
La dimensión de las superficies objeto de cerramiento se determinarán reglamentariamente.
ARTÍCULO 48 Zonas de Reserva.
Son Zonas de Reserva aquellas superficies excluidas del ejercicio cinegético al menos durante los años determinados reglamentariamente, y que abarquen, como mínimo, el 15% del total acotado. Los cotos privados tendrán una reducción en la tasa de matriculación equivalente al porcentaje reservado.
CAPÍTULO III De los aspectos sanitarios de la caza Artículo 49
ARTÍCULO 49 Enfermedades y epizootias.
Las autoridades municipales, los Titulares de terrenos cinegéticos y sus vigilantes, los titulares de explotaciones cinegéticas industriales y los poseedores de especies cinegéticas en cautividad, deberán notificar al Servicio Territorial la aparición de cualquier síntoma de epizootia en la fauna silvestre, el cual lo pondrá en conocimiento del Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería, al objeto de adoptar las medidas conjuntas oportunas.
Diagnosticada la enfermedad y determinada la zona afectada, los Titulares de terrenos cinegéticos incluidos en la misma vendrán obligados a cumplimentar las medidas dictadas por la Administración para conseguir la erradicación de la epizootia.
Cuando la investigación de las epizootias así lo exija, los Servicios Oficiales competentes podrán acceder, en cualquier clase de terrenos, a la captura de especies, vivas o muertas, para recoger las muestras necesarias.
CAPÍTULO IV Del control de predadores Artículo 50
ARTÍCULO 50 Control de predadores.
Para controlar las poblaciones de las especies cinegéticas predadoras, el Servicio Territorial, en aquellos supuestos y condiciones que se determinen reglamentariamente, podrá autorizar la caza de dichas especies en época de veda así como dejar sin efecto algunas de las prohibiciones contenidas en los artículos 30, 31, 42 y 43 de esta Ley.
La Dirección General expedirá certificados de Especialista en Control de Predadores a aquellas personas que superen las pruebas de aptitud que reglamentariamente se establezcan.
El control poblacional sobre determinadas especies no cinegéticas, sólo podrán ser autorizados a los Agentes Forestales, Celadores del Medio Ambiente, Guardas Particulares de Campo y Especialistas en Control de Predadores.
CAPÍTULO V De otras medidas de fomento e investigación de la caza Artículos 51 a 53
ARTÍCULO 51 Censos y estadísticas.
La Dirección General realizará periódicamente censos o estudios para conocer el estado de las poblaciones de especies cinegéticas en el territorio de la Comunidad.
Al término de la temporada, y antes del 30 de marzo, los Titulares de Cotos de Caza comunicarán al Servicio Territorial el número de jornadas cinegéticas, el número de cazadores por jornada, el total de piezas cobradas por especies y la comparación de sus poblaciones con la temporada anterior.
El incumplimiento de lo dispuesto en el apartado anterior o el falseamiento de los datos, dará lugar al correspondiente expediente del que se derivarán las sanciones pertinentes.
La Dirección General podrá convenir con otras Comunidades Autónomas a fin de conocer los comportamientos de las especies migratorias.
ARTÍCULO 52 Investigación, experimentación y divulgación.
ARTÍCULO 53 Ayudas al fomento, investigación y divulgación cinegéticos.
TÍTULO VIII De la explotación industrial, del traslado, y de la comercialización de la caza Artículos 54 a 61
CAPÍTULO I De las explotaciones industriales Artículos 54 a 57
ARTÍCULO 54 Granjas cinegéticas.
Se considera granja cinegética todo establecimiento cuya finalidad sea la producción intensiva de especies cinegéticas para su comercialización vivas o muertas, independientemente de que en el mismo se desarrolle completamente su ciclo biológico o sólo alguna de sus fases.
Se crea el Registro de granjas cinegéticas de Castilla y León. Su regulación se establecerá reglamentariamente.
Los titulares de granjas cinegéticas, con carácter previo a la puesta en marcha de su actividad, deberán presentar al Registro de granjas cinegéticas de Castilla y León una declaración responsable manifestando, bajo su responsabilidad, que cumplen con los requisitos establecidos en la normativa vigente para el ejercicio de la actividad y especialmente los que se establecen en el apartado siguiente, que disponen de la documentación que así lo acredita y que se comprometen a mantener su cumplimiento durante la vigencia de la actividad. Del mismo modo deberá procederse en el caso de traslado, ampliación, modificación sustancial y cese de las instalaciones o cambio de los objetivos de producción.
La inscripción en el Registro se realizará de oficio por la Administración. No obstante, la declaración responsable habilita desde el día de su presentación para el desarrollo de la actividad con una duración indefinida, sin perjuicio de lo establecido en otras normas de carácter sectorial aplicables.
El régimen de funcionamiento se establecerá reglamentariamente y en todo caso:
Las Consejerías con competencias en materia de medio natural y en materia de agricultura y ganadería establecerán un programa de inspección y control de granjas cinegéticas, para asegurar las condiciones higiénico-sanitarias y la pureza genética adecuadas.
La inexactitud, falsedad u omisión, de carácter esencial, en cualquier dato o manifestación o documento que conste o acompañe a la declaración responsable o su no presentación determinará la imposibilidad de poner en marcha o, en su caso, continuar con el ejercicio de la actividad desde el momento en que se tenga constancia de tales hechos, sin perjuicio de las responsabilidades penales, civiles o administrativas a que hubiera lugar.
Artículo 54, modificado por el Decreto-ley 3/2009, de 23 de diciembre, de Medidas de Impulso de las Actividades de Servicios en Castilla y León, publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 26 de diciembre de 2009.
ARTÍCULO 55 Cotos Industriales de Caza.
Son Cotos Industriales de Caza los Cotos Privados en los que se realice la captura en vivo de especies cinegéticas para su comercialización.
Su régimen de autorización y funcionamiento se establecerá reglamentariamente. En todo caso:
Los Cotos Industriales de Caza deberán contar con un Plan Cinegético en el que se haga constar el cupo máximo de capturas por especies, la época en que éstas podrán realizarse, los métodos autorizados para ello, y las instalaciones necesarias.
Sus titulares deberán comunicar a los Servicios Territoriales competentes, de forma inmediata, todo síntoma de enfermedad detectado, para que aquel pueda tomar las medidas necesarias, incluida la prohibición cautelar de la actividad comercial.
Los Titulares de Cotos Industriales de Caza estarán obligados a llevar un Libro de Registro en el que se harán figurar todas las incidencias que reglamentariamente se determinen.
Se crea el Registro de Cotos Industriales de Caza de Castilla y León que se desarrollará reglamentariamente.
ARTÍCULO 56 De la caza intensiva.
Se entiende por caza intensiva la ejercitada sobre piezas de caza procedentes de explotaciones industriales, liberadas en terrenos cinegéticos con la intención de su captura inmediata.
Su régimen de funcionamiento se establecerá reglamentariamente. En todo caso:
Artículo 56, modificado por el Decreto-ley 3/2009, de 23 de diciembre, de Medidas de Impulso de las Actividades de Servicios en Castilla y León, publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 26 de diciembre de 2009.
Artículo 56, apartado 2.b.1), modificado por la Ley 4/2015, de 24 de marzo, del Patrimonio Natural de Castilla y León, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 30 de Marzo de 2015.
ARTÍCULO 57 Palomares.
Los palomares industriales estarán sometidos al mismo régimen de registro y funcionamiento de las granjas cinegéticas, y se ubicarán a más de 500 metros de cualquier terreno cinegético, salvo autorización expresa de sus titulares.
No se podrán cazar las palomas zurita y bravía a menos de 500 metros de palomares industriales en explotación.
No se podrán cazar a las palomas zuritas y bravías a menos de 200 metros de distancia del resto de los palomares.
Los daños producidos por las palomas en los cultivos existentes en un radio de 500 metros alrededor de un palomar industrial serán responsabilidad del propietario del mismo.
Artículo 57, modificado por el Decreto-ley 3/2009, de 23 de diciembre, de Medidas de Impulso de las Actividades de Servicios en Castilla y León, publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 26 de diciembre de 2009.
CAPÍTULO II De la comercialización y traslado de la caza Artículos 58 a 60
ARTÍCULO 58 Especies de caza comercializables.
Solo podrá comercializarse aquellas especies declaradas como tales en la Orden Anual de Caza.
ARTÍCULO 59 Transporte y comercialización de piezas de caza muertas.
Se prohíbe el transporte y la comercialización de piezas muertas durante el periodo de veda, salvo autorización expresa de la Dirección General, excepto las procedentes de explotaciones industriales debidamente documentadas.
La Consejería podrá exigir, en la forma que reglamentariamente se determine, que los cuerpos o trofeos de las piezas de caza vayan precintados o marcados, así como acompañados, durante su transporte, de un justificante que acredite su legal posesión y origen.
ARTÍCULO 60 Conducción y suelta de piezas de caza vivas.
Toda expedición de piezas de caza viva con destino en Castilla y León, bien sea para su suelta en el medio natural o para su estancia o recría en una explotación cinegética industrial, independientemente de su origen, requerirá comunicación previa al Servicio Territorial con una antelación mínima de 15 días hábiles. En la comunicación se hará constar la explotación de procedencia que deberá estar debidamente autorizada o registrada en Castilla y León, o, en el caso de explotaciones ubicadas en cualquier otra parte del territorio nacional o en otro Estado miembro de la Unión Europea, legalmente establecidas.
Todos los cajones, jaulas o embalajes de cualquier índole que se empleen en este proceso comercial, deberán llevar, en lugar bien visible, etiquetas en las que aparezcan la denominación de la explotación industrial de origen y su número de registro, así como el terreno cinegético o explotación de destino.
Las sueltas de piezas vivas de caza deberán ser comunicadas al Servicio Territorial con una antelación mínima de 15 días hábiles si ésta se encuentra recogida en su plan de ordenación cinegética definitivamente aprobado. En tanto se produzca la aprobación del Plan, la suelta requerirá autorización del Servicio Territorial.
En el caso de que se hayan producido sueltas de piezas de caza sin cumplir los requisitos previstos en este artículo o en sus normas de desarrollo, con independencia de la incoación del correspondiente expediente sancionador, la Consejería adoptará las medidas oportunas para su eliminación, y repercutirá sobre el infractor los gastos correspondientes.
En los aspectos técnico-sanitarios, se estará a lo dispuesto en la legislación sectorial vigente.
Artículo 60, modificado por el Decreto-ley 3/2009, de 23 de diciembre, de Medidas de Impulso de las Actividades de Servicios en Castilla y León, publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 26 de diciembre de 2009.
CAPÍTULO III De la taxidermia Artículo 61
ARTÍCULO 61 Taxidermia.
Artículo 61, derogado por la Ley 4/2015, de 24 de marzo, del Patrimonio Natural de Castilla y León, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 30 de Marzo de 2015.
TÍTULO IX De la administración de la caza Artículos 62 a 67
CAPÍTULO I De la administración Artículos 62 a 64
ARTÍCULO 62 Sobre las competencias de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.
ARTÍCULO 63 De la financiación.
ARTÍCULO 64 Del silencio administrativo.
CAPÍTULO II De los órganos asesores Artículos 65 a 67
ARTÍCULO 65 Órgano colegiado asesor.
En la Administración de la Comunidad de Castilla y León existirá un órgano colegiado con funciones de asesoramiento en materia de caza, adscrito a la consejería competente en la misma.
Artículo 65 desarrollado por parte dispositiva del Decreto 80/2002, de 20 junio, publicado en el BO Castilla y León del 26 de Junio de 2002.
Artículo 65, modificado por la Ley 5/2014, de 11 de septiembre, de medidas para la reforma de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 19 de Septiembre de 2014.
ARTÍCULO 66 Consejos Territoriales de Caza.
Los Consejos Territoriales de Caza son órganos asesores de la Junta en todos los asuntos concernientes a la caza de cada provincia. Estos Consejos podrán ser convocados por su Presidente o a instancias del presidente del órgano colegiado previsto en el artículo 65 de esta ley. Se reunirán para informar sobre la Orden Anual de Caza.
En cada provincia deberá constituirse un Consejo Territorial de Caza. Su composición y régimen de funcionamiento se determinarán reglamentariamente y tendrán representación en cada uno de ellos todos los sectores afectados por la actividad cinegética provincial.
Artículo 66 desarrollado por parte dispositiva del Decreto 80/2002, de 20 junio, publicado en el BO Castilla y León del 26 de Junio de 2002.
Artículo 66, apartado 1, modificado por la Ley 5/2014, de 11 de septiembre, de medidas para la reforma de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 19 de Septiembre de 2014.
ARTÍCULO 67 Comisión de Homologación de Trofeos de Caza de Castilla y León.
La Comisión de Homologación de Trofeos de Caza de Castilla y León, es un órgano adscrito a la Dirección General, cuya función es la homologación de los trofeos de caza, conforme a las fórmulas y baremos establecidos a nivel nacional.
TÍTULO X De la vigilancia Artículos 68 a 71
ARTÍCULO 68 Autoridades competentes.
La vigilancia de la actividad cinegética en Castilla y León será desempeñada por:
Los Agentes Forestales y Celadores de Medio Ambiente de la Junta.
Los Agentes de la Guardia Civil, de otros Cuerpos de Seguridad del Estado competentes, y de las policías locales, de conformidad con su legislación específica.
Los Guardas Particulares de Campo, de acuerdo con lo establecido en la Ley de Seguridad Privada y en esta Ley.
Cualquier otro personal de vigilancia de caza y de protección de la naturaleza, debidamente juramentado de conformidad con su legislación específica.
A los efectos de esta Ley, tienen la condición de Agentes de la Autoridad los grupos comprendidos en los apartados a) y b) del punto 1 de este artículo, y de Agentes Auxiliares de la Autoridad los grupos relacionados en los apartados c)y d) de dicho punto.
Las autoridades competentes están obligadas a velar por el cumplimiento de las disposiciones en materia cinegética, denunciando las infracciones que conozcan y procediendo al decomiso de las piezas y medios de caza empleados para cometerlas, a resultas del expediente sancionador que se incoe.
Los Agentes de la Autoridad tendrán acceso, en el ejercicio de sus funciones, a todo tipo de terrenos e instalaciones existentes en su ámbito territorial de actuación.
Artículo 68 Apartado 3 corregido por Corrección de errores a la Ley 4/1996, de 12 de julio, de Caza de Castilla y León, publicada en el BO Castilla y León del 6 de Agosto de 1996.
ARTÍCULO 69 De los Guardas Particulares de Campo.
Los Guardas Particulares de Campo de la Comunidad de Castilla y León tendrán el mismo uniforme y distintivo de cargo.
Reglamentariamente se determinarán los tipos de uniforme, el distintivo del cargo y el que identifique los terrenos cinegéticos en que prestan sus servicios.
Para el desempeño de sus funciones el Guardia Particular de Campo deberá portar el distintivo que le identifique y el documento que acredite su nombramiento.
En cuanto a la tenencia de armas por parte de los Guardas Particulares de Campo, se estará a lo dispuesto en la legislación sectorial vigente.
Los Guardas Particulares de Campo, en el plazo máximo de 48 horas, deberán denunciar toda infracción a la legislación vigente sobre Caza y Conservación de la Naturaleza que detecten. Las denuncias se formalizarán ante la Administración competente o ante el puesto de la Guardia Civil correspondiente.
De toda incidencia que pueda ser grave o resultar de interés para el mejor conocimiento y conservación de la naturaleza, el Guarda elevará un parte al titular del Coto quien, en su caso, lo pondrá a disposición de la Administración competente.
ARTÍCULO 70 Vigilancia de los Cotos de Caza y Zonas de Caza Controlada.
ARTÍCULO 71 Del ejercicio de la caza por el personal de vigilancia.
Podrán realizar acciones cinegéticas en las situaciones especiales previstas en el artículo 44 de esta Ley o para el control de especies cinegéticas, con autorización expresa y nominal de la Dirección General previa solicitud del Titular del terreno cinegético donde presten servicio.
TÍTULO XI De las infracciones y sanciones Artículos 72 a 85
CAPÍTULO I De las infracciones Artículos 72 a 76
ARTÍCULO 73 Clasificación.
Emplear con fines cinegéticos sin autorización, o incumpliendo los requisitos establecidos en la misma, de venenos y cebos envenenados, gases paralizantes, así como de explosivos, cuando éstos no formen parte de municiones o artificios autorizados con carácter general.
Cazar o transportar armas y otros medios de caza listos para su uso, en refugios de fauna sin la correspondiente autorización, o incumplimiento de los requisitos establecidos en la misma, aun cuando no se haya cobrado pieza alguna.
Instalar cerramientos electrificados con fines cinegéticos.
Criar en las granjas cinegéticas o en los cotos industriales de caza especies alóctonas o híbridos de éstas con especies autóctonas, distintas de las que estén amparadas por su declaración responsable o autorización de funcionamiento respectivamente, o proceder a su liberación, lo que podrá dar lugar a la clausura de las instalaciones o suspensión de las actividades durante un plazo de tres a cinco años.
Comercializar piezas de caza portadoras de enfermedades epizoóticas incumpliendo las medidas establecidas en esta Ley y en la demás legislación vigente en materia de sanidad animal. Puede dar lugar a la clausura de las instalaciones o suspensión de las actividades durante un plazo de tres a cinco años.
Practicar la caza sin tener aprobado el correspondiente plan cinegético.
Artículo 74, modificado por el Decreto-ley 3/2009, de 23 de diciembre, de Medidas de Impulso de las Actividades de Servicios en Castilla y León, publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 26 de diciembre de 2009.
Cazar teniendo retirada la licencia de caza de Castilla y León, o estando inhabilitado para poseerla por sentencia judicial o resolución administrativa firme.
Destruir, retirar o alterar los carteles o señales indicadores de la condición cinegética de un terreno, para inducir a error sobre ella.
Emplear sin autorización, o incumpliendo los requisitos establecidos en la misma, de armas, municiones o dispositivos auxiliares prohibidos en el artículo 30 de esta Ley, cuando el mismo no constituya una infracción tipificada como menos grave.
Emplear sin autorización, o incumpliendo los requisitos establecidos en la misma, de medios, métodos y procedimientos de caza prohibidos en el artículo 31 de esta Ley, cuando el mismo no constituya infracción tipificada como muy grave.
Incumplir las normas especiales que pudieran establecerse para la especial vigilancia de los perros durante la época de reproducción y crianza de especies de fauna, según lo previsto en el artículo 33.4.
Cazar con sistemas no autorizados.
Cazar incumpliendo lo dispuesto en el plan cinegético aprobado, lo que podrá dar lugar a la suspensión del aprovechamiento cinegético durante el tiempo necesario para la recuperación de las poblaciones.
Falsear los datos contenidos en el correspondiente plan cinegético, lo que podrá dar lugar a la suspensión del aprovechamiento cinegético durante un plazo máximo de tres años.
Cazar o transportar armas u otros medios de caza listos para su uso, en terrenos cinegéticos, en terrenos vedados, o en zonas de seguridad, o sus proximidades, conforme a lo dispuesto en el artículo 28 de esta Ley, sin la correspondiente autorización, aun cuando no se haya cobrado pieza alguna.
Cazar las hembras adultas y crías de ambos sexos en sus dos primeras edades, de las especies de caza mayor definidas en la orden anual de caza, excepto en el caso del jabalí en la situación expresada en el artículo 43.6 de esta Ley, salvo que en el plan cinegético aprobado se haya justificado técnicamente la necesidad de sacrificar un número determinado de estos individuos, con objeto de equilibrar sus poblaciones con la capacidad alimenticia del territorio y adaptarlas, en lo posible, a su estructura poblacional ideal.
Recoger en la naturaleza huevos, pollos o crías de las especies de caza, sin la correspondiente autorización, o incumpliendo los requisitos establecidos en la misma.
Destruir, alterar o deteriorar intencionadamente los vivares, nidos, madrigueras y otros lugares de cría o refugio de las especies cinegéticas sin autorización, o incumpliendo los requisitos establecidos en la misma.
Atraer o espantar la caza existente en terrenos ajenos, sin autorización del órgano competente.
Transportar armas y otros medios de caza listos para su uso, en cualquier tipo de vehículo.
Cazar desde aeronaves, vehículos terrestres, o embarcaciones como lugar desde donde realizar los disparos, salvo que éstos constituyan puestos fijos.
Incumplir lo dispuesto en el artículo 47 de esta Ley sobre cerramientos no electrificados de terrenos cinegéticos.
Cazar sin autorización, o incumpliendo los requisitos establecidos en la misma, dentro de cercas electrificadas instaladas con fines no cinegéticos.
Cazar dentro de las zonas de reserva establecidas en los planes cinegéticos de los cotos de caza.
Incumplir lo dispuesto en el artículo 49 sobre notificación de enfermedades y epizootias de la fauna silvestre.
Incumplir las medidas dictadas por la Administración para prevenir o combatir las epizootias y zoonosis.
La puesta en marcha de granjas cinegéticas o su traslado, ampliación, modificación sustancial o cambio de los objetivos de producción sin cumplir los requisitos exigidos en el artículo 54.5 de esta Ley o sin haber realizado la previa declaración responsable, lo que podrá dar lugar a la clausura de las instalaciones o suspensión de las actividades, por un plazo máximo de tres años.
Bis. La inexactitud, falsedad u omisión de cualquier dato, o manifestación, de carácter esencial, sobre el cumplimiento de los requisitos exigidos señalados en la declaración responsable previa al inicio de la puesta en marcha de las granjas cinegéticas lo que podrá dar lugar a la clausura de las instalaciones o suspensión de las actividades, por un plazo máximo de tres años.
Criar especies autóctonas distintas a las declaradas, en el caso de las granjas cinegéticas o autorizadas, en el caso de los Cotos Industriales de Caza, lo que podrá dar lugar a la clausura de las instalaciones o suspensión de las actividades, por un plazo máximo de tres años.
Capturar en vivo especies cinegéticas para su comercialización, sin que el coto de caza esté autorizado como coto industrial de caza, o incumpliendo los requisitos establecidos en la autorización.
Transportar y comercializar especies incumpliendo lo establecido en el artículo 59 de esta Ley.
Transportar piezas de caza muertas o partes identificables de las mismas sin que vayan acompañadas de los precintos, marcas y justificantes que acrediten su origen, cuando así sea exigido en virtud de lo previsto en el artículo 59.3 de esta Ley, así como la falsificación o reutilización no autorizada de los mismos.
Soltar en el medio natural piezas de caza incumpliendo lo establecido en el artículo 56 y 60.3 de esta Ley.
Impedir a los Agentes de la Autoridad, o sus Agentes Auxiliares, el acceso a todo tipo de instalaciones cinegéticas, talleres de taxidermia o terrenos, en el ejercicio de sus funciones.
Carecer de servicio de vigilancia o guardería a que se refiere el artículo 70 de esta Ley, para los cotos de caza y las zonas de caza controladas.
Cazar el personal de vigilancia o guardería, incumpliendo lo dispuesto en el artículo 71 de esta Ley.
No señalizar los cotos de caza, las zonas de caza controlada, las zonas de reserva y los vedados, según lo establecido reglamentariamente.
Cazar con liga o similares.
Cazar o transportar armas u otros medios de caza listos para su uso, en días señalados como hábiles, dentro de los períodos hábiles, sin la correspondiente autorización, aun cuando no se haya cobrado pieza alguna.
Cazar contraviniendo lo dispuesto en el artículo 43.4 de esta Ley.
Transportar armas u otros medios de caza no listos para su uso, en época, días y horario no hábiles de caza, dentro de un terreno cinegético, un refugio de fauna o un vedado, salvo autorización.
Disparar sobre las hembras de jabalí seguidas de rayones y sobre tales rayones.
Cazar en retranca.
Incumplir lo dispuesto en el artículo 43.16 de esta Ley.
Artículo citado en: 317 sentencias, un artículo doctrinal
Cobrar una pieza contraviniendo lo dispuesto en el artículo 10.4 de esta Ley.
Cazar contraviniendo lo dispuesto en el artículo 14.2 de esta Ley.
No controlar los perros, según lo dispuesto en el Art. 32 de esta Ley.
Incumplir lo dispuesto en el Art. 51.2 de esta Ley.
Incumplir cualquier otro precepto o limitación establecido en esta Ley y normas que la desarrollen.
Entrar a cobrar una pieza de caza en terrenos de titularidad ajena, cuando aquélla no sea visible desde la linde, sin autorización del propietario del terreno no cinegético o Titular del terreno cinegético.
Negarse a entregar por parte del Titular o propietario de los terrenos la pieza de caza herida o muerta, cuando se deniega la autorización al cazador para entrar a cobrarla, siempre que fuere hallada o pudiere ser aprehendida.
Tener piezas de caza en cautividad sin autorización o incumpliendo los requisitos de la misma.
Cazar sin poseer licencia de caza.
Cazar con armas u otros medios de caza permitidos, sin poseer los permisos, guías o autorizaciones legalmente establecidos.
Cazar no teniendo contratado y vigente el seguro obligatorio de responsabilidad civil del cazador.
Falsear los datos precisos al solicitar la licencia de caza.
No retirar la señalización de un Coto de Caza cuando haya sido anulado o se haya extinguido.
No pagar la tasa anual de matriculación de los Cotos de Caza. Dicho impago dará lugar a la suspensión del aprovechamiento cinegético del acotado, pudiendo llegarse a su anulación, transcurrido el plazo que reglamentariamente se determine.
Incumplir lo dispuesto en el artículo 22.2 de esta Ley, sobre la cesión, arrendamiento u otros negocios jurídicos relativos al aprovechamiento cinegético, y demás acuerdos entre las partes.
Incumplir las medidas de seguridad establecidas en esta Ley.
Cazar palomas en sus bebederos habituales o infringiendo lo dispuesto en el artículo 57 de esta Ley.
Disparar sobre palomas mensajeras, deportivas y buchonas que ostenten las marcas reglamentarias.
Cazar durante las labores de pastoreo.
Transportar y comercializar ejemplares vivos o muertos, o de sus restos, de especies cinegéticas no declaradas como comercializables.
Incumplir lo dispuesto en el artículo 60 de esta Ley, sobre conducción de piezas de caza viva.
Incumplir lo dispuesto en el Art. 61 de esta Ley cuando el hecho no esté tipificado como infracción grave.
El incumplimiento de lo dispuesto en el Art. 69 de esta Ley.
Artículo 76 apartado 22 suprimido por Artículo único.4 de la Ley 4/2006, de 25 mayo, publicada en el BO Castilla y León del 8 de Junio de 2006.
CAPÍTULO II De las sanciones Artículos 77 a 79
ARTÍCULO 77 Sanciones.
- Multa de 100,00 € a 1.000,00 €.
- Posibilidad de retirada de la licencia de caza e inhabilitación para obtenerla durante el plazo máximo de un año.
- Multa de 1.000,01 € a 5.000 €.
- Posibilidad de retirada de la licencia de caza e inhabilitación para obtenerla durante un plazo comprendido entre uno y tres años.
- Multa de 5.000,01 € a 78.077,48 €.
- Retirada de la licencia de caza e inhabilitación para obtenerla durante un plazo comprendido entre tres y cinco años.
- Inhabilitación de tres a cinco años para desarrollar las actividades a las que hacen referencia los apartados 4 y 5 del artículo 74 de esta ley.
Artículo 77 letra a) modificado por Artículo único del Decreto 65/2003, de 29 mayo, publicado en el BO Castilla y León del 4 de Junio de 2003.
Artículo 77 letra c) modificado por Artículo único del Decreto 65/2003, de 29 mayo, publicado en el BO Castilla y León del 4 de Junio de 2003.
Artículo 77 letra b) modificado por Artículo único del Decreto 65/2003, de 29 mayo, publicado en el BO Castilla y León del 4 de Junio de 2003.
Artículo 77 modificado por Artículo único de la Decreto 65/2006, de 14 septiembre, publicado en el BO Castilla y León del 20 de Septiembre de 2006.
Artículo 77 modificado por el Decreto 65/2011, de 23 de noviembre, por el que se regula la conservación de las especies cinegéticas de Castilla y León, su aprovechamiento sostenible y el control poblacional de la fauna silvestre, publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León, el 24 de Noviembre de 2011.
Artículo 77 modificado por la Ley 2/2017, de 4 de julio, de Medidas Tributarias y Administrativas.
Artículo citado en: 39 sentencias, 6 disposiciones normativas
ARTÍCULO 78 Circunstancias a tener en cuenta en la graduación de las sanciones.
La trascendencia social y/o el perjuicio causado a la fauna y a sus hábitats.
La concurrencia de infracciones.
La reincidencia por comisión en el término de un año de más de una infracción de la misma naturaleza cuando así haya sido declarado por resolución firme en vía administrativa.
Cuando un solo hecho constituya dos o más infracciones administrativas de caza, se impondrá la sanción correspondiente a la de mayor gravedad.
Las sanciones serán compatibles con la exigencia al infractor de la reposición, en su caso, de la situación alterada por el mismo en su estado originario.
En el caso de reincidencia siempre el importe de la sanción que corresponda imponer se incrementará en un 50% de su cuantía y si se reincide más veces el incremento será del 100%.
Artículo 78, apartado 1, letra e), modificada por la Ley 2/2017, de 4 de julio, de Medidas Tributarias y Administrativas.
Artículo 79, modificado por la Ley 2/2017, de 4 de julio, de Medidas Tributarias y Administrativas.
CAPÍTULO III De las indemnizaciones Artículos 80 y 81
ARTÍCULO 80 Percepción y destino.
La indemnización por daños ocasionados a las especies cinegéticas se exigirá al infractor y deberá ser percibida por la persona o entidad titular de los terrenos cinegéticos donde se cometió la infracción, salvo que la misma sea el propio infractor o haya tenido participación probada en los hechos constitutivos de la infracción, en cuyo caso la percepción de la indemnización se hará en favor de la Junta.
Cuando la infracción se cometa en terrenos no cinegéticos, la percepción de la indemnización se hará en favor de la Junta, en el caso de los Refugios de Fauna y Zonas de Seguridad, y del propietario de los terrenos, en el caso de Vedados.
ARTÍCULO 81 Valoración de las piezas de caza.
CAPÍTULO IV Del procedimiento sancionador Artículos 82 a 85
ARTÍCULO 82 Competencia y procedimiento.
Al Delegado Territorial de la Junta en cada provincia para las infracciones leves.
Al Director General del Medio Natural para las graves.
Al Consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio para las muy graves.
La acción para denunciar las infracciones a que se refiere esta Ley es pública y caduca a los dos meses, contados a partir de la fecha en que fueron cometidas, o desde que se tuviera conocimiento de la misma.
En cualquier momento de la tramitación de un procedimiento sancionador, el órgano que esté conociendo del mismo podrá adoptar mediante acuerdo motivado, las medidas de carácter provisional que sean necesarias para asegurar la eficacia de la resolución final que pudiera recaer o que sean precisas para salvaguardar el interés público tutelado por esta Ley.
Los hechos constatados por funcionarios a los que se reconoce la condición de Agentes de la Autoridad, así como por aquellas otras personas a quienes se atribuya la condición de Agentes Auxiliares de la Autoridad, conforme a lo previsto en el artículo 68 de esta Ley, y que se formalicen en documento público, tendrán valor probatorio, sin perjuicio de las pruebas que en defensa de los respectivos derechos o intereses puedan aportar los sujetos denunciados.
En los procedimientos sancionadores que se inicien como consecuencia de la comisión de las infracciones previstas en esta ley, el plazo máximo para resolver y notificar la resolución será de un año, contado a partir de la iniciación del procedimiento. La resolución que ponga fin al procedimiento sancionador deberá contener, además de todos los elementos previstos en la ley reguladora del procedimiento administrativo común de las Administraciones Públicas, mención expresa de la continuidad o no de las medidas provisionales adoptadas para garantizar la eficacia de la resolución o, en su caso, el establecimiento de aquellas otras disposiciones cautelares precisas para garantizar la eficacia de las mismas, en tanto no sea ejecutiva, así como el destino que se haya de dar a las piezas de caza ocupadas y/o instrumentos o artes decomisados.
Las infracciones previstas en la presente Ley prescribirán en el plazo de cuatro años, las muy graves; en el de un año, las graves; y en el de cuatro meses, las leves. La prescripción se producirá si el expediente sancionador estuviese paralizado por un periodo de tiempo superior al previsto para cada tipo de infracción por causa no imputable al presunto responsable.
El plazo de prescripción comenzará a contarse desde el día en que la infracción se hubiera cometido o desde que se tuviera conocimiento de la misma.
Interrumpirá la prescripción la iniciación con conocimiento del interesado del procedimiento sancionador.
El plazo de prescripción se interrumpirá también por cualquier otra actividad administrativa que deba realizarse relacionada con el expediente y que figure de forma expresa en el mismo, así como por cualquier actividad judicial que deba realizarse en relación con el expediente.
La condena de la autoridad judicial excluirá la imposición de multa administrativa por los mismos hechos. A estos efectos, el órgano competente para resolver el expediente administrativo acordará, de oficio o a instancia del instructor, el sobreseimiento y archivo del expediente si tiene conocimiento fehaciente de que ya ha recaído sanción penal de carácter firme con el mismo fundamento y sobre los mismos hechos y sujetos.
De no estimarse la existencia de delito o falta, se continuará el expediente administrativo hasta su resolución definitiva con base, en su caso, en los hechos que la jurisdicción competente haya considerado probados.
Cuando en la comisión de la infracción hubiesen intervenido distintas personas y no fuera posible determinar el grado de participación de cada una de ellas, responderán de forma solidaria de las infracciones que se hayan cometido y de las sanciones que, en su caso, se impongan.
Cuando las infracciones a que se refiere esta Ley hayan sido realizadas por un menor, las responsabilidades a que haya lugar serán exigibles a los padres o tutores, o a quienes estén encargados de su custodia, previa audiencia en el expediente.
Artículo 82, apartado 6, modificado por la Ley 2/2017, de 4 de julio, de Medidas Tributarias y Administrativas.
Artículo 82, apartado 10, suprimido, pasando los apartados 11 a 15 a ser apartados 10 a 14, por la Ley 2/2017, de 4 de julio, de Medidas Tributarias y Administrativas.
Artículo citado en: 191 sentencias, un artículo doctrinal, 2 disposiciones normativas
ARTÍCULO 83 Comisos.
Toda infracción administrativa de caza llevará consigo el comiso de la caza viva o muerta que fuere ocupada.
En el caso de ocupación de caza viva, el Agente denunciante procederá a ponerla en libertad si estima que puede continuar con vida, o a depositarla provisionalmente en un lugar adecuado a resultas de lo que se acuerde por el instructor del expediente o en su caso determine la Resolución del mismo.
En el caso de ocupación de caza muerta, el Agente denunciante la entregará a un centro benéfico o en su defecto al Ayuntamiento o Entidad Local que corresponda, con idéntico fin, recabando en todo caso un recibo de entrega que se incorporará al expediente. Tratándose de especies de caza mayor con trofeo, se separará este del cuerpo de la res y se pondrá a disposición del instructor.
Los lazos, redes y artificios empleados para cometer una infracción serán decomisados por el Agente denunciante, quedando a disposición del Instructor del expediente. Cuando dichos medios de caza sean de uso legal podrá ser sustituido el comiso por una fianza cuya cuantía será igual al importe de la sanción presuntamente cometida, a juicio del Instructor. Los que sean de uso ilegal, serán destruidos una vez dictada resolución firme.
Cuando en la comisión de la infracción se hubiesen utilizado aves de cetrería, hurones, reclamos vivos de especies cinegéticas, o vivos o naturalizados de especies no cinegéticas, u otros animales silvestres, cuya legal posesión quede acreditada, el comiso podrá ser sustituido por una fianza, que deberá depositar el infractor en tanto se resuelve el expediente, y cuya cuantía será igual al importe de la sanción correspondiente a la infracción presuntamente cometida, a juicio del Instructor.
Cuando en la comisión de la infracción se hubiesen utilizado aves de cetrería, hurones, reclamos vivos de especies cinegéticas, o vivos o naturalizados de especies no cinegéticas, u otros animales silvestres cuya legal posesión no quede acreditada, serán decomisados por el Agente denunciante, quedando a disposición del instructor del expediente y fijándose su destino definitivo en la Resolución que ponga fin al expediente sancionador.
Cuando en la comisión de la infracción se hubiesen utilizado perros u otros animales domésticos, el comiso podrá ser sustituido por una fianza, que deberá depositar el infractor en tanto se resuelve el expediente, y cuya cuantía será igual al importe de la sanción correspondiente a la infracción presuntamente cometida, a juicio del Instructor.
ARTÍCULO 84 Comiso y rescate de armas.
El Agente denunciante procederá a decomisar las armas sólo en aquellos casos en que hayan sido utilizadas para cometer la infracción, dando recibo de su clase marca y número, así como de la Intervención de Armas en que hayan de ser depositadas.
Las armas decomisadas que sean de uso legal, serán devueltas previo abono de la sanción, siempre que tengan, cuando sean necesarios, las marcas, números y punzones de bancos oficiales de pruebas y sus dueños tengan las licencia y guías de pertenencia en vigor. El comiso podrá ser sustituido por una fianza, cuya cuantía será igual al importe de la sanción correspondiente a la infracción presuntamente cometida, a juicio del Instructor.
Cuando las armas decomisadas carezcan, cuando sean necesarios, de marcas, números o punzones de bancos oficiales de pruebas, o se trate de armas prohibidas, se destruirán en la forma prevista en el Real Decreto 137/1993, de 29 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de Armas.
ARTÍCULO 85 Registro Regional de Infractores.
Se crea el Registro Regional de Infractores, dependiente de la Dirección General, en el que se inscribirán de oficio todas las personas que hayan sido sancionados por resolución firme en expediente incoado como consecuencia del ejercicio de la actividad cinegética con infracción a las disposiciones de esta Ley. En el Registro deberá figurar el tipo de infracción y su calificación, el motivo de la sanción, cuantía de las multas e indemnizaciones, si las hubiere, así como la privación de la licencia de caza y/o inhabilitación, en su caso, para el ejercicio de la actividad cinegética y su duración.
Las inscripciones y variaciones que se produzcan en los asientos del Registro, serán remitidos al Registro Nacional de Infractores de Caza y Pesca.
Los infractores que hayan extinguido su responsabilidad tendrán derecho a la cancelación de sus antecedentes y a ser dados de baja de oficio en el Registro Regional de Infractores, una vez transcurrido el plazo previsto en el artículo 78.1.e, sobre la reincidencia.
La denominación, extensión y linderos de estas Reservas serán los señalados en sus leyes de creación, salvo en la Reserva Regional de Caza de Los Ancares Leoneses, de la que han sido segregados los terrenos pertenecientes al Principado de Asturias por la Ley de Caza de esta Comunidad Autónoma de 6 de junio de 1.989, y la Reserva Regional de Caza de Riaño, en la que quedan integrados los terrenos de la Comunidad Autónoma de Castilla y León incluidos hasta la fecha en la Reserva Nacional de Caza de Picos de Europa.
La misma consideración tendrá la Reserva Nacional de Caza de las Lagunas de Villafáfila, creada por Ley de 31 de marzo de 1.986 de las Cortes de Castilla y León, la cual pasará a denominarse Reserva Regional de Caza de las Lagunas de Villafáfila, con la misma extensión y linderos que los dispuestos en la citada Ley.
Mientras no sea dictada normativa autonómica sobre la materia, será de aplicación a las Reservas Regionales de Caza de Castilla y León toda la normativa vigente relativa a las Reservas Nacionales de Caza.
La cuantía de las sanciones regulada en el artículo 77 de esta Ley, será actualizada cada tres años mediante Decreto de la Junta, de acuerdo con los índices de precios al consumo experimentados en dicho periodo.
Los cazadores que, a la entrada en vigor de la disposición reguladora del Examen del Cazador a que se refiere el artículo 16 de esta Ley, fuesen o hubiesen sido, en cualquier momento de los cinco años inmediatamente anteriores, poseedores de una licencia de caza expedida por cualquier Comunidad Autónoma, les será reconocido, previa justificación documental, el requisito de aptitud para obtener la licencia de caza de Castilla y León, excepto aquellos a los que se refiere el apartado 6 del mencionado artículo.
Los cazadores que deseen practicar la cetrería en Castilla y León, y acrediten haber practicado legalmente esta modalidad de caza en alguno de los cinco años inmediatamente anteriores a la entrada en vigor de la disposición reguladora del Examen del Cazador a que se refiere el artículo 16 de esta Ley, podrán obtener la correspondiente Licencia sin necesidad de superar los anexos especiales que sobre esta materia se establezcan conforme a lo dispuesto en el artículo 35.5.c). de esta Ley.
Las Licencias de Caza expedidas con anterioridad a la entrada en vigor de esta Ley, mantendrán su validez hasta el fin de su periodo de vigencia.
Disposición Transitoria Cuarta derogada por Disposición derogatoria .h) de la Ley 12/2001, de 20 diciembre, de Tasas y Precios Públicos de Castilla y León de 2001, publicada en el BO Castilla y León del 26 de Diciembre de 2001.
Disposición Transitoria Quinta derogada por Disposición derogatoria .h) de la Ley 12/2001, de 20 diciembre, de Tasas y Precios Públicos de Castilla y León de 2001, publicada en el BO Castilla y León del 26 de Diciembre de 2001.
Los Cotos Locales de Caza actualmente constituidos podrán continuar con esa condición hasta que se cumpla el plazo del contrato de arrendamiento del aprovechamiento cinegético actualmente en vigor. En todo caso, se entenderán caducados transcurridos seis años.
* Los Cotos Privados de Caza cuyo número de matrícula esté comprendido entre:
Código Provincial - 10.001 a 10.100: Antes de un año desde la entrada en vigor de esta Ley.
Código Provincial - 10.101 a 10.200: Antes de dos años desde la entrada en vigor de esta Ley.
Código Provincial - 10.201 a 10.300: Antes de tres años desde la entrada en vigor de esta Ley.
Código Provincial - 10.301 a 10.400: Antes de cuatro años desde la entrada en vigor de esta Ley.
Código Provincial - 10.401 a 10.500: Antes de cinco años desde la entrada en vigor de esta Ley.
Código Provincial - 10.501 a 10.600: Antes de seis años desde la entrada en vigor de esta Ley.
Código Provincial - 10.601 a 10.700: Antes de siete años desde la entrada en vigor de esta Ley.
Código Provincial - 10.701 a 10.800: Antes de ocho años desde la entrada en vigor de esta Ley.
Código Provincial - 10.801 a 10.900: Antes de nueve años desde la entrada en vigor de esta Ley.
Código Provincial - 10.901 a 11.000: Antes de diez años desde la entrada en vigor de esta Ley.
Código Provincial - 11.001 en adelante: Antes de once años desde la entrada en vigor de esta Ley.
Los terrenos que se encuentren constituidos en Cotos Privados de Caza a la entrada en vigor de esta Ley, y que no alcancen las superficies mínimas establecidas en el artículo 21.11 de la misma, podrán seguir con igual condición hasta el cumplimiento de la vigencia del Plan Cinegético correspondiente. Cuando se trate de Cotos Privados de Caza cercados, legalmente autorizados, el plazo se amplía a diez años.
Anexo I, añadido por la Ley 9/2019, de 28 de marzo, de modificación de la Ley 4/1996, de 12 de julio, de Caza en la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
ANEXO II PERÍODOS Y DÍAS HÁBILES
Resto de especies y modalidades de caza menor:
Desde el cuarto domingo de octubre hasta el cuarto domingo de enero del año siguiente, además de las fechas que se establecen a continuación para la «media veda». 1.1.2. Media veda.
Anexo II, añadido por la Ley 9/2019, de 28 de marzo, de modificación de la Ley 4/1996, de 12 de julio, de Caza en la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
DECRETO 16/1997, de 4 de febrero, de modificación del Decreto de creación y regulación del 'Gazte-Txartela/Carnet joven' de Euskadi.
Decreto 13/2004, de 6 de febrero, por el que se regula la participación del gobierno de las Illes Balears en la financiación de proyectos destinados a paliar la estacionalidad turística