Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/B-8-2016-0051_ES.html
Timestamp: 2019-11-22 13:02:50
Document Index: 26998072

Matched Legal Cases: ['artículo 51', 'artículo 42', 'artículo 51', 'artículo 51', 'artículo 42', 'artículo 42', 'artículo 32', 'artículo 42', 'artículo 222', 'artículo 42', 'artículo 10']

Ciclo relativo al documento : B8-0051/2016
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Véase también la propuesta de resolución común RC-B8-0043/2016
Ioan Mircea Paşcu, Knut Fleckenstein, Richard Howitt, Victor Boştinaru, Gilles Pargneaux, Vincent Peillon, Ana Gomes, Afzal Khan, Tonino Picula, Neena Gill, Liisa Jaakonsaari, Sorin Moisă, Victor Negrescu, Boris Zala en nombre del Grupo S&D
– Vistos los artículos 2, apartado 4, y 222 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE),
– Vista la Carta de las Naciones Unidas, y en particular las disposiciones del capítulo VII y el artículo 51 de la misma,
– Vista la declaración efectuada por el presidente de la República Francesa ante el Congreso, el 16 de noviembre del 2015, en el sentido de que Francia se encontraba en guerra,
– Vistas las conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores (de Ministros de Defensa), de 17 de noviembre de 2015,
A. Considerando que el 13 de noviembre de 2015 se perpetraron en París varios atentados terroristas que se cobraron las vidas de como mínimo 130 personas originarias de más de 26 países;
B. Considerando que, tras los atentados terroristas perpetrados en París el 13 de noviembre de 2015, el Gobierno francés invocó oficialmente la cláusula de defensa mutua prevista en el artículo 42, apartado 7, del TUE;
C. Considerando que tras la invocación por Francia de la cláusula de defensa mutua los demás Estados miembros están obligados a prestarle toda la ayuda y asistencia que les sea posible, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas;
D. Considerando que el uso de fuerza por parte de la UE o de sus Estados miembros solo es admisible si está justificado legalmente sobre la base de la Carta de las Naciones Unidas; señalando que, en este sentido, existe en virtud del artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas un derecho inmanente de legítima defensa, individual o colectiva; destacando que es preferible prevenir los conflictos y ataques que hacer frente a sus consecuencias;
E. Considerando que la solidaridad y la ayuda y la asistencia mutuas entre los Estados miembros, de forma que pueda contemplarse el recurso a los medios de la UE, se cuentas entre los valores fundacionales de la Unión Europea; considerando que la seguridad de los Estados miembros es indivisible y que todos los ciudadanos europeos deben disfrutar de las mismas garantías de seguridad y del mismo nivel de protección frente a las amenazas tanto convencionales como no convencionales, incluido el terrorismo, así como frente a los ataques de agentes tanto estatales como no estatales
F. Considerando que la lucha contra el terrorismo internacional constituye una prioridad para la Unión y que la aplicación del principio de solidaridad requiere una actuación tanto dentro de la UE como fuera de sus fronteras, en consonancia con el Derecho internacional; que las dimensiones interna y externa de la seguridad de la UE están estrecha y necesariamente ligadas entre sí;
G. Considerando que no se ha aplicado plenamente la arquitectura de seguridad y defensa prevista en los Tratados; que el Tratado de Lisboa establece una cooperación reforzada en el ámbito de la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD), entre otros medios a través de la asignación de tareas y misiones específicas a grupos de Estados y del concepto de una cooperación estructurada permanente en asuntos militares; y que los Estados miembros son responsables de conseguir avances en el sector de la seguridad y la defensa de la Unión;
H. Considerando que el artículo 42, apartado 6, del TUE sobre la cooperación estructurada y permanente debería activarse entre aquellos Estados miembros que desean establecer una estrecha cooperación;
I. Considerando que la UE debe reforzar su cooperación con la OTAN para que las políticas de seguridad y defensa establecidas en ambos marcos sean cada vez más compatibles entre sí, en particular cuando un Estado miembro sea objeto de una agresión armada en su territorio, lo cual incluye los ataques terroristas;
J. Considerando que las instituciones de la UE deben ser más activas en la política de seguridad y defensa y promover la aplicación de todas las disposiciones relativas a la política de seguridad y defensa establecidas en los Tratados, incluidas aquellas referentes al cometido especial que incumbe a la OTAN en la seguridad y la defensa en los ámbitos europeo y transatlántico; que es preciso reforzar la asociación estratégica UE-OTAN; que las instituciones de la UE deben prestar apoyo a todos los Estados miembros en su esfuerzo por aplicar plenamente las disposiciones mencionadas;
1. Acoge con gran satisfacción el apoyo pleno y unánime prestado a Francia por todos los Estados miembros; celebra, en particular, la voluntad de todos los Estados miembros de prestar toda la ayuda y la asistencia necesarias;
2 Señala que el uso de la fuerza debe atenerse a las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas, a la legislación internacional sobre derechos humanos y al Derecho internacional humanitario;
3. Recuerda que se ha invocado por primera vez la cláusula de defensa mutua; considera que este caso sentará un precedente para la futura utilización de la cláusula de defensa mutua y que debería también servir para reforzar la seguridad y la defensa europeas;
4. Constata con gran satisfacción que, a raíz de la invocación por Francia de la cláusula de defensa mutua, se han aportado recursos adicionales a la lucha contra el terrorismo; alienta a todos los Estados miembros a mantener sus contribuciones todo el tiempo que sea necesario; celebra la función catalizadora asumida por Francia en este empeño común; alienta a las instituciones competentes de la UE a que presten y mantengan todo el apoyo necesario;
5. Considera que la invocación de las cláusulas de defensa mutua y de solidaridad con arreglo a los Tratados es, ante todo, una cuestión política; señala que, cuando se invocan estas cláusulas, el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo constituyen los foros adecuados para el debate político;
6. Recuerda su petición a la Vicepresidenta de la Comisión/Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, formulada en anteriores resoluciones, de que proponga una serie de orientaciones y medidas prácticas para garantizar una respuesta eficaz en caso de invocación por un Estado miembro de la cláusula de defensa mutua, así como un análisis del papel de las instituciones de la UE en tal caso; lamenta, no obstante, que en el momento de activación por vez primera de la citada cláusula no existiera análisis ni orientación algunos, con lo que la actual situación exige recurrir a medidas ad hoc, gestión ad hoc y cooperación ad hoc;
7. Considera que la instauración de orientaciones medidas y prácticas para la futura activación de la cláusula de defensa mutua sigue siendo una prioridad urgente; destaca que la elaboración de dichas orientaciones debería tener en cuenta las lecciones aprendidas a raíz de la primera activación el artículo 42, apartado 7; se reafirma en su opinión de que la obligación de prestar ayuda y asistencia, expresando solidaridad política entre los Estados miembros, debe garantizar una decisión rápida en el Consejo en apoyo del Estado miembro atacado; considera que unas consultas en consonancia con lo dispuesto en el artículo 32 del TUE servirían para este propósito, sin perjuicio del derecho de cada Estado miembro a garantizar, mientras tanto, su autodefensa;
8. Manifiesta su preocupación por el hecho de que la gestión de la ayuda y la asistencia en virtud de la cláusula de defensa mutua sobre una base bilateral —como en este caso— no será posible para todos los Estados miembros, y pide, por tanto, al Consejo Europeo que imprima un nuevo impulso al progresivo desarrollo de la cláusula de defensa mutua y refuerce el papel de las instituciones pertinentes de la UE como facilitadoras de este proceso;
9. Pide que se efectúe un seguimiento del proceso derivado de la activación del artículo 42, apartado 7 del TUE, mediante algún mecanismo como por ejemplo, las reuniones de consulta comunes;
10. Señala que la cláusula de solidaridad del artículo 222 del TFUE permitiría poner todos los medios pertinentes de la UE a disposición de Francia y de otros Estados miembros directamente implicados en la lucha contra el terrorismo;
11. Pide una mejor coordinación entre las agencias responsables de la gestión de fronteras, las fuerzas policiales, los órganos judiciales y los servicios de inteligencia, y pide un intercambio de información más eficaz y estructurado entre todos ellos; destaca la necesidad de un mecanismo de coordinación y asistencia mutua entre los Estados miembros en las operaciones policiales especiales de gran escala;
12. Pide que la UE adopte una política exterior común sobre el futuro de Siria y el conjunto de la región del Oriente Próximo, en coordinación con todos los actores relevantes; considera que esta política debería ser parte integrante de la futura Estrategia Global de la UE; constata que la coordinación entre los Estados miembros que han estado contribuyendo a la lucha contra el terrorismo en la región debería haberse mejorado; constata que el apoyo militar a la coalición que intenta frenar el avance del Dáesh (EIIL) en Irak, Siria y Libia no ha aprovechado el potencial de un planteamiento europeo integrado debido a una organización y coordinación insuficientes;
13. Considera que la actual activación del artículo 42, apartado 7, del TUE debería ser el catalizador para desplegar el potencial de todas las disposiciones del Tratado relacionadas con la seguridad y la defensa, que en ningún caso pueden quedar en letra muerta; recuerda en este sentido la importancia de aplicar correcta y plenamente el llamado paquete de defensa, que incluye las Directivas 2009/81/CE, sobre contratos públicos de defensa, y 2009/43/CE sobre transferencias intracomunitarias;
14. Pide que se aplique en su integridad el Reglamento (UE) n.º 258/2012 del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se aplica el artículo 10 del Protocolo de las Naciones Unidas contra la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, que tiene por finalidad controlar de manera eficaz la transferencia de armas de fuego de uso civil; acoge con satisfacción la revisión de la legislación de la UE sobre armas de fuego (incluida la legislación sobre desactivación, sanciones administrativas y armas de señalización), así como la intención de reforzar la cooperación policial con los países vecinos en relación con el contrabando de armas; pide, por consiguiente, a la Comisión que incremente las capacidades de Europol en este terreno;
15. Considera que la activación de la cláusula de defensa mutua, especialmente frente a la amenaza del terrorismo contra los Estados miembros y el nivel de conflicto en la región, pone también de manifiesto la necesidad de que la UE disponga de voz en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; opina que la UE debe hacer todo lo posible en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para promover una nueva concepción del Derecho internacional humanitario que refleje tanto las actuales amenazas armadas no convencionales como las planteadas por agentes no estatales —como por ejemplo los grupos terroristas—, y que garantice que dichas amenazas queden adecuadamente cubiertas por el Derecho internacional aplicable; entiende que la UE debe promover el principio de derechos humanos y seguridad internacional conocido como «responsabilidad de Proteger» (R2P) para la prevención de emergencias humanitarias y respuesta frente a las mismas, de conformidad con el Derecho internacional;
16. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Presidente del Consejo Europeo, al Presidente de la Comisión Europea, a la Vicepresidenta de la Comisión/Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Secretario General de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, al Secretario General de las Naciones Unidas, al Presidente de los Estados Unidos de América y al Secretario de Defensa de los Estados Unidos de América.