Source: http://www.ciudadyderechos.org.ar/derechosbasicos_l.php?id=318&id2=339&id3=937
Timestamp: 2020-06-03 13:38:05
Document Index: 24369333

Matched Legal Cases: ['artículo 9', 'artículo 2', 'artículo 15', 'artículo 40', 'artículo 8', 'in fine']

Registro de Asociaciones Juveniles (RAJ). Creación.
Reglamentación: Decreto Nº 898
Buenos Aires, 7 de julio de 2006
Que como consecuencia de la sanción de la Ley N° 1.865 por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Dirección General de la Juventud dependiente de la Subsecretaría de Promoción e Integración Social del Ministerio de Derechos Humanos y Sociales, solicita se dicte la reglamentación puntual del artículo 9° de la norma, en tanto crea el Registro de Asociaciones Juveniles en el ámbito de la unidad ejecutora de las políticas públicas de juventud de este Poder Ejecutivo
Que los argumentos vertidos por dicha Dirección General, compartidos por las autoridades superiores del Ministerio y que obran en el expediente citado en el visto, resultan razonables y por ello oportuno y conveniente dictar una reglamentación, necesaria como mínimo con relación al artículo citado en el párrafo precedente, a fin de dar inicio a las acciones preparatorias que concluirán con la conformación del Consejo de la Juventud de la Ciudad
Que el Registro previsto en la Ley N° 1.865, sin perjuicio de que no establece detalladamente sus características, encuentra coincidencias y similitudes con la finalidad de la base de datos de organizaciones juveniles creada por Disposición N° 19-DGJ/04 (B.O.C.B.A. N° 2025) en el ámbito de la Dirección General de la Juventud, por lo que, a los efectos de evitar superposiciones y la multiplicación de registros, es que resulta razonable su transformación en el Registro de Asociaciones Juveniles creado por ley, disponiendo las adaptaciones y correcciones de los instrumentos que permitan un adecuado funcionamiento y cumplan con la finalidad de la norma sancionada
Que la ley en análisis no fija dentro de qué franja etaria se enmarca la juventud
Que en este sentido el Poder Ejecutivo viene sosteniendo que, no obstante considerar que el establecimiento de rangos o franjas etarias a fin de caracterizar a un determinado sector de la sociedad es, necesariamente, arbitrario en tanto no responde a razones biológicas exactas (tal el caso de la niñez, la adolescencia, la juventud o la tercera edad), resulta producto de una construcción histórica, social y cultural, de un proceso de socialización en un determinado grupo de individuos que varía con el tiempo y de una sociedad a otra, generando en los sujetos, un conjunto de percepciones y problemas parcialmente compartidos que, al mismo tiempo, contribuyen a la formación de una identidad común y moldea las funciones que desempeñarán en sus comunidades
Que en este sentido, si la Ley Nacional N° 20.744 permite el trabajo a partir de los catorce (14) años de edad con autorización de los padres, y la Ley de la Ciudad N° 937 en su artículo 2°, considera trabajo infantil el que efectúa en forma remunerada o no, visible o no, una persona de menos de quince (15) años de edad, resulta razonable entonces pensar que este mismo adolescente que puede trabajar, puede integrar un organización o asociación juvenil
Que resulta igualmente compleja de definir la conveniencia de establecer un límite o tope relacionado con la edad, a fin de conformar un Consejo de jóvenes para los y las jóvenes, o un Consejo de ciudadanos -jóvenes y no jóvenes- para los y las jóvenes, aspecto que la norma no establece, sin perjuicio de que considerando el estado de avance y desarrollo de la temática de juventud, de las oportunidades de participación de los y las jóvenes, es lógico pensar en la construcción de un Consejo de la Juventud de la Ciudad conformado y dirigido íntegramente por jóvenes, que además provengan de organizaciones no gubernamentales primordialmente integradas y dirigidas por jóvenes, sin perjuicio de que puedan incorporarse asesores, investigadores o colaboradores que no lo sean
Que en consecuencia, atendiendo a los cambios sociales, culturales y económicos producidos en las últimas décadas, y por razones demográficas -aumento de la expectativa de vida, posposición de la autonomización y retardo en la conformación de una familia-, educativas -extensión de los ciclos de formación y mayores exigencias de capacitación-, laborales -el más tardío ingreso al mundo del trabajo- e institucionales -la mayoría de las organizaciones políticas y sociales ubica el límite superior de la juventud en torno a los treinta (30) años de edad-, puede entenderse por juventud al conjunto de ciudadanos entre los quince (15) y los veintinueve (29) años de edad, distinguiendo dentro de éste tres franjas, los adolescentes, los jóvenes propiamente dichos y los jóvenes adultos
Que por ello, sin perjuicio del criterio establecido en el artículo 15, inciso a) de la ley en análisis, con relación a los representantes de las organizaciones miembros del futuro Consejo de la Juventud, resulta conveniente adoptar un criterio general y unificador respecto de qué franja etaria comprende a la juventud, entendiendo este Poder Ejecutivo que debería tenerse por tal, a los ciudadanos y las ciudadanas entre los quince (15) y los veintinueve (29) años de edad como se ha dicho, en pos de las políticas de inclusión que promueve la Constitución de la Ciudad, en especial en su artículo 40 con relación a la temática de juventud
Que sin dejar de observar este criterio, la ley que se reglamenta, en su artículo 8° menciona a los jóvenes "que tengan entre 13 y 30 años" -bien que refiriéndose a jóvenes que no forman parte de ninguna organización- y fundado en este aspecto, la Procuración General sostiene en su dictamen que "pareciera que es la misma norma la que fija las edades entre las que debe considerarse a los jóvenes", razón que lleva a adoptar este criterio -y no el detallado en los considerandos precedentes- a los fines de la operativización del Registro previsto en la ley
Que de este modo se cumplimenta con la reglamentación parcial de la norma, en uno de sus aspectos fundamentales en tanto resulta el paso previo necesario para promover la conformación del Consejo creado por la Ley N° 1.865
Que la Procuración General ha tomado la debida intervención que establece la Ley N° 1.218 (B.O.C.B.A. N° 1850)
Por ello, y en uso de las facultades conferidas en los artículos 102 y 104, inciso 2) de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Copia certificada del Estatuto o documento equivalente
Copia certificada del acta de designación de autoridades con mandato vigente
Constancia de inscripción ante el organismo otorgante de la personería jurídica
Documento que acredite el carácter de asociación sin fines de lucro, en caso que no surja expresamente del estatuto o documento equivalente
Copia del documento en que conste fehacientemente el último domicilio de la asociación, en caso que no surja expresamente del estatuto o documento equivalente
ANEXO DECRETO Nº 898, PUBLICADO EN BOCBA. Nº 2482 DEL 18/07/2006