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Timestamp: 2018-09-24 04:31:05
Document Index: 125660348

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'Artículo 15', 'Artículo 16', 'Artículo 17', 'Artículo 18', 'Artículo 19', 'Artículo 20', 'Artículo 21', 'Artículo 22', 'Artículo 23', 'Artículo 24', 'Artículo 25', 'Artículo 26', 'Artículo 27', 'Artículo 28', 'Artículo 29', 'Artículo 30', 'Artículo 31', 'Artículo 32', 'Artículo 33', 'Artículo 34', 'Artículo 35', 'Artículo 36', 'Artículo 37', 'Artículo 38', 'Artículo 39', 'artículo 1', 'artículo 5', 'artículo 19', 'artículo 18', 'artículo 19', 'artículo 149']

BOE.es - Documento consolidado BOE-A-1991-628
Documento consolidado BOE-A-1991-628
Publicado en: «BOE» núm. 10, de 11/01/1991.
Referencia: BOE-A-1991-628
Seleccionar redacción: Última actualización publicada el 28/03/2014 Modificación publicada el 31/12/2009 Modificación publicada el 21/11/2003 Modificación publicada el 08/01/2000 Modificación publicada el 29/12/1999 Texto original publicado el 11/01/1991
Ir a: [Preámbulo] CAPÍTULO PRIMERO Artículo 1 Artículo 2 Artículo 3 CAPÍTULO II Artículo 4 Artículo 5 Artículo 6 Artículo 7 Artículo 8 Artículo 9 Artículo 10 Artículo 11 Artículo 12 Artículo 13 Artículo 14 Artículo 15 Artículo 16 Artículo 17 Artículo 18 CAPITULO III Artículo 19 Artículo 20 Artículo 21 Artículo 22 Artículo 23 Artículo 24 Artículo 25 Artículo 26 Artículo 27 Artículo 28 Artículo 29 Artículo 30 Artículo 31 CAPÍTULO IV Artículo 32 Artículo 33 Artículo 34 Artículo 35 Artículo 36 CAPÍTULO V Artículo 37 Artículo 38 Artículo 39 DISPOSICIÓN ADICIONAL DISPOSICIÓN TRANSITORIA DISPOSICIÓN DEROGATORIA [Firma]
I. La competencia desleal, aun constituyendo una pieza legislativa de importancia capital dentro del sistema del Derecho mercantil, ha sido un sector del que tradicionalmente ha estado ausente el legislador. Esta circunstancia, parcialmente remediada por la reciente aprobación de las Leyes 32/1988, de 10 de noviembre de Marcas, y 34/1988 de 11 de noviembre General de Publicidad, había propiciado la formación de una disciplina discontinua y fragmentaria que muy pronto habría de revelarse obsoleta y de quedar, en la realidad de los hechos, desprovista de fuerza. En efecto, las normas que tradicionalmente han nutrido dicha disciplina se encontraban dispersas en leyes de distinta edad y procedencia; contemplaban únicamente aspectos parciales (y a menudo meramente marginales) de esa vasta realidad que es la competencia desleal; respondían a modelos de regulación desfasados, que en la actualidad -según ha mostrado nuestra más reciente y atenta doctrina- carecen de parangón en el Derecho comparado e incluso de anclaje en la evolución general del propio; y, en fin, eran normas que ni siquiera dentro de sus limitaciones podían considerarse eficaces, debido a la escasa calidad y flexibilidad de su aparato sancionador. El régimen de la competencia desleal se había convertido así en un escenario normativo languideciente, al amparo del cual pudieron proliferar prácticas concurrenciales incorrectas que en no pocas ocasiones han ocasionado un grave deterioro de nuestro tráfico mercantil.
II. La presente Ley, completando y, en ocasiones, refundiendo los esfuerzos de la racionalización sectoriales iniciados por las ya recordadas leyes de Marcas y Publicidad, aspira a poner término a la tradicional situación de incertidumbre y desamparo que ha vivido el sector, creando un marco jurídico cierto y efectivo, que sea capaz de dar cauce a la cada vez más enérgica y sofisticada lucha concurrencial. Varias circunstancias hacían inexcusable esta iniciativa.
III. Las circunstancias antes señaladas, al tiempo que ponen de manifiesto la oportunidad de la Ley, dan razón de los criterios y objetivos que han presidido su elaboración; a saber: generalidad, modernidad e institucionalidad. El propósito que ha guiado al legislador ha sido, en efecto, el de elaborar una Ley general, capaz de satisfacer la heterogénea demanda social que registra el sector desde la perspectiva unitaria del fenómeno concurrencial; una Ley moderna, inspirada en los modelos de regulación más avanzados y susceptible de situar a nuestro ordenamiento de la competencia en la órbita del Derecho europeo del momento; una Ley, en fin, de corte institucional, apta para garantizar o asegurar una ordenación del juego competitivo acorde con la escala de valores e intereses que ha cristalizado en nuestra constitución económica.
1. Por lo que se refiere al principio de los planos mencionados, la Ley introduce un cambio radical en la concepción tradicional del Derecho de la competencia desleal. Este deja de concebirse como un ordenamiento primariamente dirigido a resolver los conflictos entre los competidores para convertirse en un instrumento de ordenación y control de las conductas en el mercado. La institución de la competencia pasa a ser así el objeto directo de protección. Significativo a este respecto es, entre otros muchos, el artículo 1. También, y muy especialmente, el artículo 5 en el que, implícitamente al menos, se consagra la noción de abuso de la competencia. Esta nueva orientación de la disciplina trae consigo una apertura de la misma hacia la tutela de intereses que tradicionalmente habían escapado a la atención del legislador mercantil. La nueva Ley, en efecto, se hace portadora no sólo de los intereses privados de los empresarios en conflicto, sino también de los intereses colectivos del consumo. Esta ampliación y reordenación de los intereses protegidos está presente a lo largo de todos los preceptos de la Ley. Particularmente ilustrativo resulta el artículo 19, que atribuye legitimación activa para el ejercicio de las acciones derivadas de la competencia desleal a los consumidores (individual y colectivamente considerados).
2. En lo que atañe a la configuración sustantiva de la disciplina, las novedades no son menos importantes. A este respecto resultan especialmente destacables los dos primeros capítulos de la Ley, en los que, respectivamente, se incardinan la parte general y la parte especial de la disciplina.
3. La Ley se esfuerza, finalmente, por establecer mecanismos sustantivos y procesales suficientemente eficaces para una adecuada realización de la disciplina. Al respecto resultan relevantes los Capítulos III y IV. En el primero de ellos se regulan con detalle las acciones derivadas del acto de competencia desleal. Los extremos más significativos se hallan contemplados por los artículos 18 y 19. El artículo 18 realiza un censo completo de tales acciones (declarativa, de cesación, de remoción, de rectificación, de resarcimiento de daños y perjuicios y de enriquecimiento injusto), poniendo a disposición de los interesados un amplio abanico de posibilidades para una eficaz persecución del ilícito concurrencial. El artículo 19 disciplina en términos muy avanzados la legitimación activa para el ejercicio de las acciones anteriormente mencionadas. La novedad reside en la previsión, junto a la tradicional legitimación privada (que se amplía al consumidor perjudicado), de una legitimación colectiva (atribuida a las asociaciones profesionales y de consumidores). De este modo se pretende armonizar este sector de la normativa con la orientación general de la Ley y al mismo tiempo multiplicar la probabilidad de que las conductas incorrectas no queden sin sanción.
IV. Finalmente ha de hacerse una referencia a la oportunidad de la presente Ley desde el punto de vista de la distribución territorial de competencias. La premisa de la que se ha partido es que la «competencia desleal» constituye una materia reservada a la competencia del Estado. Esta es, en efecto, la conclusión a la que se arriba en aplicación del artículo 149 número 1 de la Constitución, tanto en sus apartados 6 y 8 que atribuyen al Estado la competencia exclusiva sobre la «legislación mercantil» y las «bases de las obligaciones contractuales» como, en cierto modo, en su apartado 13, que reserva al Estado las «bases y coordinación de la planificación general de la actividad económica». Este punto de vista se refuerza apelando a la doctrina del Tribunal Constitucional a tenor de la cual el límite implícito de la competencia autonómica ha de situarse en la necesidad de garantizar la «unidad de mercado» en el territorio nacional.
Se modifica por el art. 1.1 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Texto original, publicado el 11/01/1991, en vigor a partir del 31/01/1991.
Se añade el apartado 3 por el art. 1.2 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Se modifica el apartado 1 por el art. 1.3 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
[Bloque 8: #a4-2]
Se modifica por el art. 1.4 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Se modifica el apartado 1.f) por la disposición final 1 de la Ley 3/2014, de 27 de marzo. Ref. BOE-A-2014-3329.
Se modifica por el art. 1.5 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Se modifica por el art. 1.6 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Se modifica por el art. 1.7 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Se modifica por el art. 1.8 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Se modifica por el art. 1.9 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Se añade el apartado 3 por el art. 5 de la Ley Orgánica 14/2003, de 20 de noviembre. Ref. BOE-A-2003-21187
Última actualización, publicada el 21/11/2003, en vigor a partir del 21/12/2003.
Se modifica por la disposición adicional 3 de la Ley 52/1999, de 28 de diciembre. Ref. BOE-A-1999-24706
Última actualización, publicada el 29/12/1999, en vigor a partir del 29/03/2000.
Se modifica por el art. 1.10 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
[Bloque 24: #ciii-2]
Se modifica por el art. 1.11 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Se modifica por la disposición final 4 de la Ley 1/2000, de 7 de enero. Ref. BOE-A-2000-323
Se deroga por la disposición derogatoria única.2.11 de la Ley 1/2000, de 7 de enero. Ref. BOE-A-2000-323
Se añade por el art. 1.11 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Se añade por el art. 1.12 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Disposición adicional única. Definición de publicidad.
Se añade por el art. 1.13 de la Ley 29/2009, de 30 de diciembre. Ref. BOE-A-2009-21162
Madrid, 10 de enero de 1991.