Source: http://espanito.com/honorable-camara.html?part=8
Timestamp: 2018-08-18 08:05:41
Document Index: 330611325

Matched Legal Cases: ['artículo 477', 'artículo 314', 'artículo 12', 'artículo 12', 'artículo 5', 'artículo 10', 'artículo 22']

Honorable camara - Página 8
Judicialización de los conflictos laborales en el marco de un sistema lento.
Opinión común entre los representantes escuchados, y cuyo tenor se puede estudiar en el texto adjunto al presente informe, y que se puede reducir a lo expresado por don Cristián López, de la Federación de Trabajadores de Johnson’s, quien señaló que “lo que queremos e instamos es que la judicatura sea más expedita, que los juicios sean orales y no que duren dos o tres años, pues es oneroso para el trabajador interponer una demanda y esperar que salga la resolución y cuando sale, ha sucedido que algunos compañeros ya están jubilados. Han salido jubilados porque la justicia ha demorado dos o tres años, incluso, en algunos casos, un poco más si hay derecho a apelación. Es una cosa mediática a corto plazo, y precisamente a corto plazo necesitamos la judicatura de juzgados laborales que sean más expeditos, con jueces especializados en la materia y con la derogación o la no tramitación de los proyectos sobre flexibilidad laboral y horaria y de subcontratación de mano de obra.”
Bajo monto de las multas en materia de infracciones laborales.
Leandro Cortéz, de la Federación de Trabajadores de Ripley, manifestó que “el artículo 477, que habla de las sanciones o multas. En este artículo se detallan las cantidades, en UTM, con las que se puede sancionar a una empresa o establecimiento, dependiendo del número de trabajadores que tengan contratados. Si estos son más de doscientos, las multas pueden ir de 20 a 60 UTM. En la actualidad, la multa a esas empresas con más de 200 trabajadores no pasan más allá de las 30 UTM, las que, además, bajan, porque la empresa tiene el derecho de apelar.
“La pregunta es: ¿por qué no se pasa el máximo de multa por infracción? o ¿por qué no se considera cuando las faltas son reiterativas?
“Si queremos terminar con los abusos y lograr que el diálogo del trabajo tenga una real validez, debemos partir por exigir el máximo de sanción por cada infracción cometida y así terminar con la frase recurrente de la empresa en la cual nos dicen que le es más fácil pagar la multa baja que apegarse a la ley laboral.” Es una realidad.
Todos sabemos que siempre los empresarios nos desafían y nos dicen: “Pero multen. Fiscalicen, si total yo pago la multa.”.
Número abusivo de convenios colectivos.
Fenómeno reiterativo que se graficó en lo señalado por don Leandro Cortéz al manifestar que “respecto de la negociación colectiva, a través del artículo 314 bis se faculta al empleador y a los trabajadores para que en conjunto puedan presentar un proyecto, cuyo resultado se va a llamar convenio colectivo.
Claro, se vio que era un gran logro para los trabajadores, pero estos trabajadores no están sindicalizados. Entonces, ¿qué hace la empresa? Se aprovecha. Antes de que se organicen, le incorporan un convenio, cumplen con todos los requisitos legales, con las comisiones, con la votación secreta, y los amarran por cuatro años.
Creo que esto para nada ha favorecido al movimiento sindical, menos a las negociaciones.”
El mismo expositor señaló respecto del artículo 12 del Código del Trabajo que cree que es un artículo muerto “ya que en la actualidad basta con que la empresa haga firmar el día anterior al trabajador un anexo de contrato para que esto constituya un mutuo acuerdo. No se cumple con los 30 días que hace mención este artículo y, lo que es aun peor, estos anexos son firmados por los trabajadores bajo amenaza de despido, con lo cual el trabajador queda en desigualdad frente a su empleador y se ve forzado, por su necesidad económica, a conservar el empleo y aceptar todo tipo de condiciones. ¿Por qué no se obliga a que se cumpla este artículo en forma íntegra, con o sin acuerdo de las partes? De ser así, se podría disponer de mejor forma nuestro descanso y nos evitaríamos humillaciones y malos ratos por parte de los empleadores.
Lamentablemente, el artículo 12, conocido como el ius variandi, garantiza al empleador alterar en forma unilateral las condiciones que establece el contrato, ya sea en materia de jornada, de la naturaleza de los servicios o el lugar o sitio del trabajo. Pero la ley establece también ciertos requisitos, por ejemplo, que cualquier cambio se debe avisar con 30 días de anticipación. Eso nunca se hace.
Algo se comentó acá respecto de los eventos nocturnos. Como federación, denunciamos este tema, porque se están realizando eventos nocturnos constantemente. Además, el tema coincidió con el Primero de Mayo, por lo que hubo doble infracción. Fuimos categóricos en denunciar este tema y, afortunadamente, la Dirección del Trabajo acogió nuestra denuncia y se hizo una fiscalización a nivel nacional. ¿Tenemos que llegar a eso siempre?”
Despidos en base a antecedentes comerciales.
Al respecto, y sin ser un elemento común de denuncia, llamó la atención el testimonio de Cristian López, de la Federación de Trabajadores de Johnson’s, quien hizo presente una de las situaciones puntuales que están ocurriendo en las empresas del comercio, debido a su alto endeudamiento y a su excesiva multifuncionalidad, como es la de la contratación o el despido del personal en base a los antecedentes de Dicom.
Desde hace un tiempo, en estas empresas se estaban utilizando los antecedentes comerciales de Dicom como un subterfugio para contratar y para despedir al personal. ¿Cómo una persona puede salir de su endeudamiento si no tiene trabajo? De esa manera se le está coartando la posibilidad de pagar sus deudas y de tener un trabajo como corresponde a cada ciudadano del país.”
Incumplimiento a la ley de la silla.
La señora Elizabeth Rojas, del Sindicato de Empresas Maicao, señaló –respecto de las condiciones en las que trabajan sus asociados- que en la empresa “no existe la Ley de la Silla, lo que significa que debemos estar ocho a diez horas de pie.”.
Prohibición de ingreso a la empresa a dirigentes sindicales.
El representante de los trabajadores de las Librerías Lápiz López, don Marcel Coronado, señaló que “el sindicato se constituyó el 3 de junio. Todos ustedes ya están conformados y tienen experiencia en este ámbito, en cambio yo estoy recién empezando. En la actualidad, siendo presidente del sindicato y estando con fuero laboral, no puedo ingresar a la empresa. El día 8 presenté todos los documentos a la Inspección del Trabajo, pero aún así no puedo ingresar a la empresa. No sé si eso se puede llamar práctica antisindical.
En este momento, las pocas personas que formamos parte del sindicato debemos hablar a escondidas y juntarnos a ciertas horas en cualquier otro lugar desconocido, evitando que me sigan, para no ser sancionados y no tener presión psicológica, la cual se ejerce a cada momento. Lo único que pedimos al momento de constituir el sindicato fue que el trabajo fuera digno.”.
Contratación por obra o plazo fijo.
En el marco de las relaciones de trabajo vinculadas al mundo de las comunicaciones se señaló que “los problemas dicen relación con baja de las condiciones laborales, precarización, baja de remuneraciones y uso de formas de contratación diversa, legales e ilegales, que van reemplazando paulatinamente al contrato indefinido”, “cada vez hay menos trabajadores con contratos indefinidos, pero cada vez más en una situación que hemos denominado “temporeros permanentes”, porque se empieza a usar formas de contratación que están hechas para situaciones transitorias y que luego se mantienen por años. Antiguamente teníamos a mucha gente contratada a plazo fijo y por años, siendo que el contrato fijo tiene una limitación de tres contratos o no más allá de un año, pero pasaban cinco o siete años y la gente seguía en las mismas condiciones.
En la actualidad se recurre a la contratación por obras. Por ejemplo, en Canal 13, que es de donde tengo más detalles, existía una masa laboral de 1.0000 trabajadores, de los cuales hace 4 años 750 tenían contrato indefinido y hoy son casi 600. Además de eso, lográbamos tenerlos a todos sindicalizados, pero ahora ya no. Nuestro sindicato, el año 2000 llegó a tener 730 asociados, el 2002 bajó a 600 y en este momento tiene 490. Y es sindicato único.”. (Leonel Cajas, presidente del sindicato de trabajadores de Canal 13 y vicepresidente de la federación que agrupa a los trabajadores de los canales de televisión).
Leonel Cajas, presidente del sindicato de trabajadores de Canal 13 y vicepresidente de la federación que agrupa a los trabajadores de los canales de televisión, señaló –al referirse a esta realidad en su lugar de trabajo- que “en 4 años, el Canal 13 ha despedido a 150 funcionarios, de los cuales esa misma fuerza de trabajo vuelve, pero lo hace por otras vías, ya sea por contratos por hora o a través de lo que también ha crecido mucho, que es la tercerización. Se trata de una figura triangular donde hay una empresa externa que toma los mismos trabajadores despedidos y los contrata a través de un intermediario.
Incluso el sistema se creó al interior de la empresa, de tal forma que se llamó a los mismos trabajadores que estaban siendo despedidos para que formaran empresas. El mismo Canal, los mismo ejecutivos del Canal asesoran a los trabajadores en constituir una sociedad, hacer una escrituración de una figura de derecho para tener personalidad jurídica y así empezar a suministrar trabajadores.
Por esta vía del suministro, en Canal 13 tenemos 3 empresas suministradoras que fueron detectadas el año pasado a raíz de una fiscalización que nosotros pedimos, lo cual está en un informe.
Ello se hizo porque el sindicato, al ver el problema de deterioro de las condiciones de trabajo que se estaban produciendo, pidió una fiscalización a la Inspección del Trabajo y ahí se dio un catastro específico. O sea, se llegó a detectar a 301 personas suministradas en todas las áreas, donde lo que se hace es llamar a un camarógrafo y después de decirle que está despedido se le ofrece la posibilidad de que haga una empresa y contrate a sus colegas y ex compañeros. Es así como ahora existe una empresa para contratar camarógrafos; otra, iluminadores; sonidistas; vestuaristas, en fin. Existe un sinnúmero de empresas distintas a través de cuyo sistema se fragmenta la masa laboral, de tal forma que esos trabajadores pierden absolutamente la posibilidad de asociarse al sindicato. Por el hecho de que la negociación colectiva en nuestro país se da bajo la figura de sindicato de empresa y es requisito ser contratado por la misma empresa para pertenecer a un sindicato y poder negociar colectivamente juntos, de esta forma se rompe la negociación colectiva y todos estas personas dejan de negociar y de un día para otro pierden todos los beneficios colectivos. O sea, dejan de ser trabajadores con contrato directo con la empresa y al otro día vuelven con un contrato indirecto perdiendo todos los beneficios colectivos, además con la mitad de la remuneración.”
Contratos de renta variable, con sueldo base mínimo -$10.000-.
El mismo dirigente, en materia de salario, denuncio la existencia de una práctica consistente “en contratos de trabajo individuales sin sueldo base mínimo; es decir, toda la remuneración está estructurada en una base variable y lo que gana la persona es en base a las horas que trabaja sin renta mínima. En algunos casos se fija en los contratos de trabajo un sueldo base de 10 mil pesos y en otros, simplemente, no se pone nada. Además, los contratos están hechos de tal forma en que el trabajador tiene las mismas obligaciones que tenía antes con la empresa, pero ahora sin ningún derecho. O sea, las mismas obligaciones hasta el extremo de que el contrato tiene cláusulas de exclusividad, en cuanto a que ese trabajador se compromete a trabajar sólo para el Canal y no para la competencia. Entonces, a través de estos contratos las empresas se reservan todos los derechos que benefician a los trabajadores.
Con este sistema, los trabajadores no tienen derecho a vacaciones ni a nada. Hay quienes trabajan uno o dos años, de lunes a domingo, sin tener un solo día libre. El trabajador que no cumple horas no cobra sueldo. Entonces, como ellos trabajan por horas, deben hacerlo todos los días para sumar más horas y estructurar así un sueldo más o menos decente.”
Atomización de las empresas –Holding-.
Al respecto, cabe hacer notar lo señalado por don Iván Mezzano, secretario del Sindicato de Trabajadores de Canal 13, quien manifestó que “tampoco existe un estudio donde la realidad de los trabajadores, vía la globalización de los mercados, haga evolucionar las instituciones como sindicatos. Deberían pasar a otra etapa y funcionar de la misma forma que lo hacen las empresas. Si de una u otra forma se están abriendo, a través de los holding, y atomizando las entidades productivas en desmedro de las organizaciones sindicales y de la capacidad de los trabajadores para organizarse, debería existir la voluntad política de hacer un estudio para ver cómo se podrían mezclar los dos estamentos: empresarios y trabajadores.“
Negativa a entregar información a Sindicatos de antecedentes socios por lo dispuesto en el artículo 5 del Código del Trabajo.
Óscar Preuss, secretario del Sindicato Nº 2 de Televisión Nacional de Chile, denuncio que el citado artículo “es invocado por las empresas para no entregar a los sindicatos la información necesaria para llevar a cabo la negociación colectiva. El legislador señaló que hay datos íntimos o de la vida privada de los trabajadores en los contratos. Esto también se menciona en otros artículos acerca de la negociación colectiva. Por lo tanto, cuando los dirigentes sindicales solicitan a la empresa los datos del trabajador, por ejemplo, las planillas de sueldo, que son parte de la información necesaria para llevar a cabo la negociación colectiva, la empresa responde que no pueden entregar esa información, porque forma parte de la vida íntima y privada del trabajador. Incluso, con cierta mofa, han respondido: “consigan la firma de cada uno de los trabajadores, si pueden”. Nos duele mucho que las palabras usadas por el legislador para proteger la intimidad de una persona estén siendo usadas para otros fines. Por lo tanto, les pedimos que corrijan eso y establezcan: “a excepción de las remuneraciones y otros datos necesarios para la negociación colectiva”.
Óscar Preuss, secretario del Sindicato Nº 2 de Televisión Nacional de Chile, hizo presente que la norma del “artículo 10, se señala que el contrato deberá señalar las funciones que debe desarrollar el trabajador. Eso es muy bueno, porque permite al trabajador tener muy claro lo que debe hacer. Pero sucede que después le entregan una Biblia completa de funciones y termina haciendo de todo. En consecuencia, el trabajador ya no ejecuta las labores propias de su especialidad, de sus estudios o de su profesión, sino todas las que le imponen. Es bueno que el trabajador tenga claras las funciones que debe cumplir, por el sueldo que le pagan. Pero si después lo obligan a desempeñar un montón de otras funciones, estará en una situación de desmedro. Pierde, en vez de ser protegido.”
En el mismo orden de cosas el señor Domingo Vargas señaló que “La reforma laboral aprobada en el año 2001 vino a legalizar la práctica empresarial de la polifuncionalidad, en virtud de lo cual un trabajador puede realizar dos o más funciones específicas, en forma alternativa y complementaria. Esto ha hecho que muchos trabajadores pierdan su fuente de trabajo al ser reemplazado por otro en sus funciones.
En el mundo de los medios de comunicación, por ejemplo, un periodista va a reportear cargado de una máquina fotográfica. Esto se da en la zona norte, por si acaso algún periodista de Santiago dice que eso no ocurre. En el norte hoy el periodista va con su máquina fotográfica y tiene que sacar la foto y reportear.
Afortunadamente, ganamos un juicio en el norte en donde el periodista tiene que marcar tarjeta, porque también es un trabajador, pero, lamentablemente, con el correr del tiempo se ha ido diluyendo, primero, porque la empresa ha ido dando incentivos para que no se preocupen de marcar tarjeta y, segundo, porque significaba una jurisprudencia en todo el país, y que eso iba a ser gravísimo para los medios de comunicación en donde muchas veces los periodistas tiene que estar 12, 14 ó 16 horas metidos en la empresa.
Eso también ayuda para que personas que en algún momento trabajaron con la linotipia hoy ocupen un computador debido a la modernización. Pero dado que también se han implementado nuevas formas de trabajo, se están usando sistemas donde viene la página confeccionada y el periodista tiene que hacer el trabajo de diseñador o paginador. Por lo tanto, ahí hay un par de puestos de trabajo que también van a quedar sin empleo. Eso es lo que estamos viviendo muy cercanamente algunos de los dirigentes sindicales presentes en esta Sala.
En el mundo de los medios de comunicación, por ejemplo, un periodista ahora va a reportear con una máquina fotográfica, quedando expuesto al desempleo el reportero gráfico. Igualmente, ahora, con la incorporación tecnológica y al no existir una regulación horaria, muchos son los periodistas que deben diseñar sus artículos, de forma que también aparece el fantasma del desempleo para diseñadores y paginadores.
Este sistema, fundamentado en la “optimización de recursos” no es otra cosa que reemplaza de puestos de trabajo decente, y el traslado de esas funciones a trabajadores sobreexplotados, que deben realizar 3 ó 4 funciones diferentes, con el sobreestrés que esto significa y las consecuentes presiones de despido.”
Abuso en el uso de la formula de “exclusiva confianza”.
Otra denuncia formulada por este dirigente es que “el artículo 22 ha causado problemas por la frase que dice: “aquellos que laboran sin fiscalización superior inmediata.” Hay varias cosas que puso el legislador que son vagas y que no son suficientemente concretas para ser utilizadas a favor o en contra de un trabajador. Por consiguiente, gente con una moral distinta a la que se espera puede utilizarlas con otros fines. En TVN se ha llegado a un punto que se puede considera abusivo, pensando que el espíritu es que sólo van a tener esa condición los ejecutivos. Sin embargo, los jefes de departamento y de sección, los ingenieros, los supervisores y los camarógrafos están en esta misma condición. Entonces, en los casos de las empresas con mil trabajadores, como Canal 13, Mega, TVN, El Mercurio y varias otras, ¿quiénes son aquellos que realmente laboran sin fiscalización superior inmediata?
Esto tiene dos problemas. Primero, a esa gente se la libera de la limitación de la jornada y, segundo, se le coloca mañosamente una cláusula en sus contratos individuales que dice: “No negociará colectivamente”. Y esa gente es clave en una posible huelga. Entonces, a los ingenieros, directores, por ejemplo, le pongo en su contrato la cláusula de que no podrá negociar colectivamente. Ahora, si me sale caro que me cobren horas extraordinarias, le pongo en el contrato que no se le pagará la hora sin fiscalización. Entonces, esta frase ha provocado problemas en la negociación colectiva, en los ingresos y en el respeto que merece el trabajador. Si todos –lo vi en Japón- marcaran tarjeta, sin complejos, aunque sea controlada la puntualidad, sería distinta la posición de los administradores respecto de cuánto puede extender la jornada de una persona.”
Escasas atribuciones de la Dirección del Trabajo.
Es posible observar la reiteración de este reclamo en cada una de las audiencias realizadas, la que en esta oportunidad se puede resumir en lo expresado por don Jaime Ramírez, presidente del Sindicato Nacional del Grupo Santander, quien señaló que “Uno de los temas principales es la falta de atribuciones de la Dirección del Trabajo, de la que hemos tenido un excelente apoyo. La señora María Ester Feres nos ha dado todo su apoyo, pero por desgracia sus atribuciones no son suficientes para hacer cumplir la ley. Por eso, cuando el presidente de la Confederación Bancaria dice que aquí no se ha respetado el Estado de derecho, es así.
El sindicato que presido participa en la Comisión Iberoamericana de Sindicatos del Grupo Santander, que recientemente se reunió en Paraguay en su cuarta sesión; se hace una sesión anual. Se denunciaron las prácticas antisindicales del Grupo Santander y se está evaluando presentar una denuncia ante la OIT contra el Estado de Chile por incumplimiento de la normativa laboral.”
El mismo dirigente señaló –respecto de la polifuncionalidad- que “la presión que se hace a los trabajadores, respecto del cumplimiento de notas comerciales, trabajadores que incluso por ley están obligados a cumplir una función específica, como el caso de los vigilantes, que no tienen que dedicarse nada más que a la vigilancia, están siendo obligados a vender seguros, créditos hipotecaros, cuentas corrientes, etcétera.”
Respecto de esta infracción a la normativa laboral, el señor Luis Mesina, tesorero del Sindicato Nacional del Banco Santander, manifestó que “Hace cuatro años los trabajadores del banco BHIF hicieron derecho de un ejercicio consagrado en la ley. ¿Qué hizo el empleador? Contrató trabajadores, en circunstancias de que no podía hacerlo. ¿Qué hicieron los sindicatos? Recurrieron a la Inspección del Trabajo para dar cuenta de estos hechos. ¿Qué hizo la Inspección? Constató, fiscalizó, dictó y ordenó que la institución financiera retirara a estos trabajadores. ¿Qué hizo el banco? Nada; pasó por encima de la ley. Entonces, ¿dónde está el estado de derecho?”.
Agregó posteriormente que “la subcontratación en el sistema financiero de manera grosera es una de sus características. Contradictoriamente, es el sector de más rentabilidad en el último período.”.
El mismo señor Mesina denunció la práctica de conductas de acoso moral en contra de trabajadores bancarios, particularmente mujeres, señalando que “también hay presiones a las mujeres embarazadas para negociar la salida voluntaria.
Esto resulta del todo insólito. Tal como lo señaló uno de los colegas que me antecedió en el uso de la palabra, los trabajadores nos sentimos agredidos cuando observamos a las autoridades políticas de nuestro país, concretamente al ministro del Trabajo, apareciendo en la prensa “linda”, abrazado y entregando premios a las autoridades del banco, distinguiéndolas por esta supuesta política de mayor flexibilidad a las mujeres en estado de gravidez. Pero, qué curioso que está política que favorece a las mujeres que se encuentran en las esferas más altas de la pirámide ocupacional del banco, es decir, a las gerentas y subgerentas, pero cuando una vendedora o una cajera quieren hacer uso del pre o posnatal -consagrados por ley-, son llamadas, violentadas en sus derechos, para ofrecerles renuncia voluntaria.
Si los diputados me piden antecedentes para demostrarles casos como ésos, los finiquitos dicen renuncia voluntaria. Entonces, deberíamos hacer un ejercicio distinto y preguntar a los trabajadores. Afortunadamente, a pesar del temor, del miedo que esta política genera en los trabajadores, muchos de ellos se han atrevido a denunciar estas prácticas y han pagado un precio muy alto por ello: el despido.”
Dudas en la identidad del empleador.
Carlos Alberto Cárdenas, presidente del sindicato del Banco del Desarrollo, manifestó que “Ha habido situaciones judiciales, en los que la Dirección del Trabajo ha pretendido intervenir en reclamaciones por ausencia de contrato, en las que al trabajador no se le reconoce esa condición, por no ser parte en la relación contractual. Ocurre que las personas, sin contrato de trabajo, son fiscalizadas. Cuando se le pregunta al banco empleador o la empresa empleadora sobre esa situación, responde: “Yo no soy el empleador, sino que es la empresa tal o cual”. Y cuando se le pregunta lo mismo a la empresa tal o cual, ésta responde: “Yo soy un intermediario que coloco personas”. En consecuencia, existe una triangulación que vulnera claramente las condiciones de trabajo, los niveles de salarios, y una cuestión fundamental: el empleo. Este tema tiene que ver mucho más con el respeto al cumplimiento de una jornada normal de trabajo, que con el establecimiento de jornadas más extensas, con trabajar fines de semana o con trabajar fuera del contrato de trabajo. Si en la banca se respetaran las jornadas de trabajo, se requerirían más personas para laborar donde hoy sólo labora una. Eso, que parece una locura en relación con el nivel de discusión que tenemos hoy, resulta fundamental, porque también tenemos, como en la mayoría de las empresas bancarias, una vulneración constante del pago de horas extraordinarias y de otro tipo de beneficios que se han logrado ganar luego de años.”
Justicia laboral lenta.