Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/58105
Timestamp: 2019-10-17 18:09:44
Document Index: 328615494

Matched Legal Cases: ['artículo 333', 'artículo 333', 'artículo 331', 'artículo 333', 'Artículo 333', 'artículo 333', 'ARTÍCULO 333', 'artículo 333', 'Artículo 333']

Gaceta: LXIII/1PPO-20/58105
De los Senadores Jesús Casillas Romero y Roberto Albores Gleason, del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, con proyecto de decreto por el que se reforma el artículo 333 de la Ley General de Salud.
Propone suprimir las restricciones innecesarias, como lo es, el limitar la donación y trasplantes de órganos a personas con parentesco entre sí.
Remove unnecessary restrictions proposed, as is, to limit the donation and transplantation of organs from persons related to each other.
El suscrito, Senador Jesús Casillas Romero, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional en esta LXIII Legislatura del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, con fundamento en los artículos 4, 8, fracción I y 164 del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta honorable Cámara de Senadores, Iniciativa con Proyecto de Decreto que reforma el artículo 333 de la Ley General de Salud, para suprimir limitantes en la donación de órganos entre vivos,de conformidad a la siguiente:
La vida es el principal valor del ser humano; y aun más, es el valor supremo al cual se subordinan todos los demás. Si la vida no existiese, no lo sería nada más.
Quizá por eso, la medicina y la ciencia relacionada con ella es tan antigua como la especie humana misma. Pues la preservación de la vida ha sido y será el motor central de las investigaciones científicas.
Por ello, que la salud sea uno de los elementos más relevantes para el desarrollo de una vida larga y cualitativa. Estriba en permitir que el organismo de una persona, mantenga buenos estándares de funcionamiento y pueda realizar las diferentes actividades que están en su rutina diaria. Así, al hablar de su importancia, necesariamente se refiere al valor que la salud tiene para que una persona pueda llevar una buena calidad de vida en todos sus diversos aspectos.
Los descubrimientos y avances de la ciencia para preservar la vida son innumerables, pero uno de los más grandes y trascendentales es sin duda la posibilidad de trasplantar órganos. Se trata de la sustitución de un órgano o tejido que ya no funciona como debiera, con el objetivo de restituir las funciones perdidas, que para muchos pacientes, se trata de la única alternativa que puede salvarle la vida y recuperar la calidad de la misma.
De conformidad al artículo 331 de la Ley General de Salud, la procuración y extracción órganos para trasplantes se hará preferentemente de personas en las que se haya comprobado la pérdida de la vida, sin embargo, también es posible entre personas vivas cuando no se afecten las funciones que requiere el organismo para mantener un buen estado de salud; por lo que la donación de órganos puede ser en ambas hipótesis.
Para el caso del trasplante de órganos entre personas vivas, es de destacar lo que para ello dispone el artículo 333 de la invocada Ley General de Salud, que para facilidad de consulta se transcribe:
“Artículo 333.- Para realizar trasplantes entre vivos, deberán cumplirse los siguientes requisitos respecto del donante:
V. Haber otorgado su consentimiento en forma expresa, en términos de los artículos 322 y 323 de esta Ley, y
VI.- Los trasplantes se realizarán, de preferencia, entre personas que tengan parentesco por consanguinidad, civil o de afinidad. Sin embargo, cuando no exista un donador relacionado por algún tipo de parentesco, será posible realizar una donación, siempre y cuando se cumpla con los siguientes requisitos:
Asimismo, para realizar trasplantes entre vivos, cuando el receptor y/o el donador sean extranjeros, deberá además de cumplir lo previsto en el presente artículo y demás disposiciones aplicables, acreditar su legal estancia en el país con la calidad migratoria específica que corresponda, y el establecimiento en el que se vaya a realizar el trasplante, deberá inscribir al paciente al Registro Nacional de Trasplantes con una antelación de al menos quince días hábiles si se trata de un trasplante entre familiares por consanguinidad, civil o de afinidad hasta el cuarto grado.
Cuando no exista el parentesco a que se refiere el párrafo anterior, el receptor del órgano deberá tener un historial clínico en el país de al menos seis meses.
Los establecimientos de salud en los que se realicen trasplantes a los que se refieren los dos párrafos anteriores deberán constatar que no existan circunstancias que hagan presumir una simulación jurídica o comercio de órganos y tejidos.”
Como se lee, para el caso de trasplantes entre vivos, la legislación en la materia es bastante peculiar, pues de inicio, se prevé la posibilidad preferencial de que una donación de órganos para trasplante sea realizada entre parientes luego, hasta la hipótesis en la que no exista un donador relacionado con algún tipo de parentesco, será posible la donación entre vivos con personas no emparentadas.
Sin duda esta disposición tiene sus objetivos, entre los cuales está la intención de evitar la comercialización y preponderar el altruismo sobre el ánimo de lucro a fin de no contaminar la loable actividad médica de la donación y trasplante de órganos.
No obstante, también es de reconocer que no todo en esta vida debe partir de pensar en la posibilidad de la mala fe; que para este tipo de casos, las restricciones legales para las donaciones de órganos entre vivos frisan en un mal, más que en un bien; en una flagrante transgresión a los derechos a la vida y a la salud de las personas, al privarlas de un medio apto para prolongar la vida y mejorar su calidad.
Como ya se dijo, el normar el trasplante de órganos entre vivos de manera restringida, se hizo con el propósito de fomentar el altruismo y evitar su comercialización, pero también es cierto que tan drástica limitación no es indispensable para alcanzar dichos objetivos, pues aunque la existencia de una relación der parentesco permite presumir que una persona, ante la enfermedad y el peligro de muerte de un familiar, le done un órgano de manera altruista, de solidaridad y afecto, pero también es cierto que no sólo las relaciones familiares permiten ese ánimo de solidaridad y desinterés de lucro, sino también quienes se profesan amistad, incluso, aún entre desconocidos.
Perspectiva bajo la cual, lo ideal es que cualquier persona que se sujete a los estrictos controles de la ley en cita y tenga compatibilidad con el receptor, sin que se vea amenazada su salud y sea motivada por un ánimo altruista y solidaridad, pueda libremente donar un órgano.
Por ello, la propuesta en concreto consistiría en adecuar el marco normativo, específicamente el contenido del artículo 333 de la Ley General de Salud, a las aspiraciones constitucionales del derecho a la vida y a la salud, suprimiendo restricciones innecesarias, como lo es, el limitar la donación y trasplante de órganos a personas con parentesco entre sí.
Propuesta que para efectos de mantener el objetivo del altruismo y evitar la comercialización de órganos, prevé el conservar mecanismos encaminados a ello, como la información plena del donante, que no se ponga en riesgo su salud, y la certeza del consentimiento desinteresado, pues se conservaría el dispositivo mediante el cual, las instituciones de salud habrán de prever o verificar que no existan circunstancias que hagan presumir una simulación jurídica o comercio de órganos y tejidos.
Se informa que en nuestro país hay cerca de 20 mil pacientes en lista de espera para recibir un órgano. También, que de los trasplantes entre vivos, cuando mucho el 15% se lleva a cabo a partir de personas no relacionadas o emparentadas; por lo que bien vale la pena reflexionar sobre la restricción para la donación de órganos en estas circunstancias, esto es, aquellas en las que no existe parentesco de por medio a fin de incentivarlas o propiciarlas, sin que para ello se desatienda el cuidado para evitar lacomercializacióny el lucro.
Así, por las razones dadases que sesomete a la elevada consideración de esta Honorable Soberanía, es la contenida en la siguiente…
MEDIANTE LA CUAL SE REFORMA EL ARTÍCULO 333 DE LA LEY GENERAL DE SALUD, PARA SUPRIMIR LIMITANTES EN LA DONACIÓN DE ÓRGANOS ENTRE VIVOS.
ARTÍCULO ÚNICO.- Se reforma el artículo 333 de la Ley General de Salud, para quedar como sigue:
Artículo 333.- Para realizar trasplantes entre vivos, deberán cumplirse los siguientes requisitos respecto del donante:
IV. Recibir información completa sobre los riesgos de la operación y las consecuencias de la extracción del órgano o tejido, por un médico distinto de los que intervendrán en el trasplante; y
V. Haber otorgado su consentimiento en forma expresa, en términos de los artículos 322 y 323 de esta Ley, en el que además manifieste que ha recibido información completa sobre el procedimiento por médicos autorizados, así como precisar que el consentimiento es altruista, libre, consciente y sin que medie remuneración alguna. El consentimiento del donante para los trasplantes entre vivos podrá ser revocable en cualquier momento previo al trasplante.
Los establecimientos de salud en los que se realicen trasplantes deberán constatar que no existan circunstancias que hagan presumir una simulación jurídica o comercio de órganos y tejidos.
Dado en el Salón de Sesiones, a los 24 días del mes de septiembre del 2015.