Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/aproximacion-al-tratamiento-fiscal-y-contable-de-la?documento=rimpuestos&contexto=rimpuestos_5f1d865f56b44e5d846bd2bfb262bfc5&vista=STD-PC
Timestamp: 2019-06-25 06:16:14
Document Index: 66492883

Matched Legal Cases: ['artículo 290', 'artículo 123', 'artículo 60', 'artículo 61', 'artículo 4', 'artículo 21', 'artículo 69', 'artículo 69', 'artículo 128', 'artículo 127', 'artículo 134', 'artículo 131', 'artículo 137', 'artículo 137', 'artículo 137', 'artículo 137', 'artículo 135', 'artículo 69', 'artículo 107', 'artículo 129', 'artículo 772', 'artículo 137']

﻿ APROXIMACIÓN AL TRATAMIENTO FISCAL Y CONTABLE DE LA PROPIEDAD, PLANTA Y EQUIPO
CONTENIDO:ANÁLISIS DE LOS EFECTOS DE LA DEPRECIACIÓN DE LOS ACTIVOS FIJOS.
TEMAS ESPECÍFICOS:DEPRECIACIÓN, DEDUCCIÓN POR DEPRECIACIÓN, CUOTA DE DEPRECIACIÓN, DEPRECIACIÓN DE ACTIVOS DE MENOR CUANTÍA, DEPRECIACIÓN DE ACTIVOS
TÍTULO:APROXIMACIÓN AL TRATAMIENTO FISCAL Y CONTABLE DE LA PROPIEDAD, PLANTA Y EQUIPO
REVISTA IMPUESTOS N°:203, SEP.-OCT./2017, PÁGS. 10-15
Aproximación al tratamiento fiscal y contable de la propiedad, planta y equipo
Análisis de los efectos de la depreciación de los activos fijos
Socio de Jiménez Higuita Rodriguez & Asociados - JHRcorp.
En este análisis se debe tener en cuenta que, para efectos fiscales el tratamiento de los activos se dividió en dos, los activos fijos adquiridos hasta el 31 de diciembre del 2016 y los adquiridos a partir del 1º de enero del 2017. Para los primeros, el artículo 290 del estatuto tributario numeral 2º, adicionado por el artículo 123 de la Ley 1819 del 2016 establece que se terminarán de depreciar durante la vida útil fiscal remanente del activo fijo, de conformidad con lo previsto en las normas anteriores y por los sistemas de cálculos de depreciación que son: línea recta, reducción de saldos u otro sistema de reconocido valor técnico que se encuentre debidamente autorizado por la DIAN antes de la entrada de vigencia de ley.
Lo anterior trae al menos dos consecuencias de orden práctico: i) necesariamente se van a tener que controlar las diferencias que se presenten entre el valor contable y el fiscal hasta el final de la vida útil del bien; y ii) se plantea la discusión de si es posible, como herramienta de planeación, cambiar el sistema de depreciación de los activos que a 31 de diciembre del 2016 se venían depreciando por línea recta, al sistema de reducción de saldos, con el fin de obtener un mayor gasto a partir del periodo gravable 2017. Respecto de esta última posibilidad, creemos que la norma ya mencionada no la restringe dado que no obliga a utilizar el mismo sistema de depreciación sino los que estaban vigentes con las normas anteriores y con las condiciones allí establecidas.
Respecto del segundo tratamiento, esto es, para los activos adquiridos con posterioridad al 1º de enero del 2017 por parte de los contribuyentes del impuesto de renta obligados a llevar contabilidad, se les deberán aplicar los sistemas de reconocimiento y medición, de conformidad con los marcos técnicos normativos contables vigentes en Colombia establecidos para cada contribuyente dependiendo el grupo al cual pertenezcan (grupo 1, 2 o 3).
No obstante lo anterior, para el reconocimiento y medición contables de estos activos se deberán tener en cuenta las reglas generales de interacción entre lo contable y lo fiscal. Según estas reglas: i) la norma fiscal puede hacer una remisión directa al tratamiento contable, como en el caso del artículo 60 del E.T. según el cual, los activos fijos corresponden a todos aquellos activos diferentes a los inventarios y se clasificarán de acuerdo con los nuevos marcos técnicos normativos, tales como propiedad, planta y equipo, propiedades de inversión y activos no corrientes mantenidos para la venta; ii) también se aplicará la norma contable cuando la norma tributaria no regule la materia, como en el caso del artículo 61 del E.T. que establece que el costo de los activos corresponde al precio de adquisición, más los costos directamente atribuibles al activo hasta que se encuentre disponible para su uso o venta, entonces como no hay remisión directa ni tampoco definición directa de cuáles son los costos atribuibles a los activos, nos podremos apoyar en la contabilidad; y iii) la norma se reserva el derecho de disponer de forma expresa un tratamiento diferente, de conformidad con el artículo 4º de la Ley 1314 del 2009, como en el caso de la depreciación de propiedades de inversión que explicaremos más adelante. Con base en estas reglas de interpretación, haremos nuestro análisis.
Aspectos contables y fiscales de los “activos fijos”
Tradicionalmente se ha considerado a la propiedad, planta y equipo como activo fijo y la norma tributaria mantiene esta clasificación, indicando que se consideran activos fijos aquellos diferentes a los activos movibles y que se clasifican de acuerdo con los marcos normativos de información financiera, según sean, propiedad planta y equipo, propiedades de inversión y activos no corrientes mantenidos para la venta. Por tanto, conviene revisar el proceso contable y las normas a esta clase de activos para el grupo 1 y 2
2. Reconocimiento inicial
Revelaciones (todo el proceso)
Normas contables clasificación de los activos Grupo 1 Grupo 2
Propiedad planta y equipo NIC 16 Sección 17
Contabilización de las subvenciones del Gobierno NIC 20 Sección 24
Costos por préstamos NIC 23 Sección 25
Deterioro del valor de los activos NIC 36 Sección 27 y las normas que remitan a ella
Medición al valor razonable NIIF 13 Sección 11 y las normas que remitan a ella
Propiedades de inversión NIC 40 Sección 16
Activos no corrientes mantenidos para la venta NIIF 5 No Aplica
De acuerdo con lo anterior, analizaremos los aspectos fiscales de la propiedad planta y equipo siguiendo el proceso contable antes descrito.
Para efectos fiscales de acuerdo con los 60 del estatuto tributario los activos fijos corresponden a todos aquellos activos diferentes a los inventarios y se clasificarán de acuerdo con los nuevos marcos técnicos normativos, tales como propiedad, planta y equipo, propiedades de inversión, activos no corrientes mantenidos para la venta, en este escrito nos vamos a centrar en la propiedad, planta y equipo y algunos comentarios sobre las propiedades de inversión.
Para el caso de la propiedad, planta y equipo, la clasificación y el reconocimiento inicial dependerá si el elemento cumple con la definición establecida en el la NIC 16, según la cual las propiedades, planta y equipo son activos tangibles que:
• Posee una entidad para su uso en la producción o suministro de bienes y servicios, para arrendarlos a terceros o para propósitos administrativos; y
• Se esperan usar durante más de un periodo
Es importante tener en cuenta que al arriendo sobre inmuebles se aplica la NIC 40 propiedades de inversión y no como propiedad planta y equipo. Igualmente, es necesario tener en cuenta que algunos activos intangibles pueden ser susceptibles de ser clasificados como propiedad planta y equipo, por tanto, la entidad realizará el oportuno juicio para evaluar cuál de los dos elementos (tangibles e intangibles) tiene un peso más significativo y así hacer la respectiva clasificación.
Ahora bien, en cuanto a lo que antes de la vigencia de la Ley 1819 del 2016 considerábamos para efectos fiscales como activos menores y que se podían depreciar en el mismo año, si no superaban la suma de 50 UVT, ahora dicho criterio deberá obedecer a razones estrictamente contables de acuerdo con lo establecido en el artículo 21-1 del estatuto tributario, para estos efectos la NIC 16 no establece la unidad de medición para propósitos de reconocimiento, por ejemplo, no dice en qué consiste una partida de propiedades, planta y equipo. Por ello, se requiere la realización de juicios para aplicar los criterios de reconocimiento a las circunstancias específicas de la entidad (1).
La DIAN mediante concepto 17548 del 5 de julio del 2017, señala que a partir del año gravable 2017 no procede la depreciación en un solo año de los activos fijos cuyo costo sea inferior a 50 UVT.
Una vez clasificado el bien se procederá a su reconocimiento inicial, el cual se hará si se cumplen las siguientes condiciones (a) es probable que la entidad obtenga los beneficios económicos futuros derivados del mismo; y (b) el costo del elemento puede medirse con fiabilidad, y cumpla con la definición de activo que la Ley 1819 del 2016 introduce a la norma fiscal en los mismos términos contables, así: “se entenderá como activo los recursos controla- dos por la entidad como resultado de eventos pasados y de los cuales se espera que fluyan beneficios económicos futuros para la entidad (2)”…
De acuerdo con lo anterior se reconocerá como un elemento de la propiedad planta y equipo si se espera usar por más de un ejercicio y cuyo costo sea mayor a un monto mínimo establecido en las políticas contables, los activos que no superen dicho valor irán al resultado.
El siguiente paso siguiendo el proceso contable indicado en la tabla, será la medición inicial.De conformidad con la norma contable(3) todo elemento de la propiedad planta y equipo que cumpla con las condiciones para su reconocimiento como activo, se valorará inicialmente por su costo, al igual que para efectos fiscales según lo dispuesto por el artículo 69 del E.T. el cual indica que para los contribuyentes que estén obligados a llevar contabilidad, será el precio de adquisición más los costos directamente atribuibles hasta que el activo esté disponible para su uso, salvo la estimación inicial de los costos de desmantelamiento y retiro del elemento, así como la rehabilitación del lugar sobre el que se asienta, en el caso que le sea aplicable.
La norma igualmente indica que harán parte del costo del activo las mejoras, reparaciones mayores e inspecciones, que deban ser capitalizadas, de conformidad con la técnica contable por lo que deja este tema subordinado al tratamiento contable, si hacemos una comparación entre los elementos que hacen parte de la medición inicial podríamos encontrar las siguientes coincidencias y diferencias.
Hacen parte del costo contable Tratamiento Fiscal
Su precio de adquisición, incluidos los aranceles de importación y los impuestos indirectos no recuperables* que recaigan sobre la adquisición, después de deducir cualquier descuento o rebaja del precio. El tratamiento es similar excepto en la deducción del IVA en el impuesto sobre la renta(4) para los contribuyentes que produzcan bienes o presten servicios quienes podrán llevar dicho impuesto como deducción y para efectos contables será mayor valor del activo (al respecto concepto 506 del 23 de agosto del 2017 del CTCP), igualmente consideramos que los descuentos así sean posteriores a la compra se deben llevar como menor valor del activo y no como ingreso tanto contable como fiscalmente.
Todos los costos directamente atribuibles a la ubicación del activo en el lugar y en las condiciones necesarias para que pueda operar de la forma prevista por la gerencia Similar tratamiento
La estimación inicial de los costos de desmantelamiento y retiro del elemento, así como la rehabilitación del lugar sobre el que se asienta, la obligación en que incurre una entidad cuando adquiere el elemento o como consecuencia de haber utilizado dicho elemento durante un determinado periodo, con propósitos distintos al de producción de inventarios durante tal periodo. La estimación inicial no se tendrá en cuenta para efectos fiscales
*NOTA: Consideramos que un impuesto es recuperable en los términos de nuestra regulación fiscal, cuando ser permite llevarlo como descuento tributario en el impuesto sobre la renta o como descontable en el impuesto sobre las ventas. En los mismos términos se ha pronunciado el Consejo Técnico de la Contaduría Pública, en concepto 125 del 24 de abril del 2017.
La norma fiscal indica que se tendrán en cuenta los costos atribuibles directamente, sin mencionarlos. Por ello, tal como se anotó anteriormente, nos debemos apoyar en la norma contable que precisa como ejemplos de costos atribuibles, los siguientes:
• Los costos de beneficios a los empleados (según se definen en la NIC 19 Beneficios a los empleados) que procedan directamente de la construcción o adquisición de un elemento de propiedades, planta y equipo;
• Los costos de preparación del emplazamiento físico;
• Los costos de entrega inicial y los de manipulación o transporte posterior;
• Los costos de instalación y montaje;
• Los costos de comprobación de que el activo funciona adecuadamente, después de deducir los importes netos de la venta de cualesquiera elementos producidos durante el proceso de instalación y puesta a punto del activo (tales como muestras producidas mientras se probaba el equipo);
• Los honorarios profesionales.
Una vez hecho el reconocimiento inicial, un elemento de la propiedad planta y equipo se deberá medir contablemente al costo o utilizar el modelo de la revaluación de acuerdo con la política contable que la entidad elija.
Modelo del costo Modelo de revaluación
Costo de adquisición y demás elementos del reconocimiento inicial Valor razonable en el momento que se aplique el modelo, siempre y cuando el mismo se pueda medir con fiabilidad
(-) La depreciación acumulada (-) la depreciación acumulada
(-) Monto acumulado de las pérdidas por deterioro de su valor (-) Monto acumulado de las pérdidas por deterioro de su valor
En caso de escoger el modelo de la revaluación, las revaluaciones se harán con suficiente regularidad, para asegurar que el importe en libros, en todo momento, no difiera significativamente del que podría determinarse utilizando el valor razonable al final del periodo sobre el que se informa. Igualmente, algunos elementos de propiedades, planta y equipo experimentan cambios significativos y volátiles en su valor razonable, por lo que necesitarán revaluaciones anuales(5)
No obstante lo anterior, por expresa disposición del artículo 69 del estatuto tributario para efectos fiscales en las mediciones posteriores de estos activos se mantendrá el costo y se depreciarán según las reglas establecidas en el artículo 128 de este estatuto. En ese sentido, cuando se utilice en la medición posterior el método de la revaluación, siempre habrá una diferencia temporaria que se tendrá que controlar a través del impuesto diferido.
Teniendo en cuenta que un elemento de la propiedad planta y equipo se espera utilizar durante más de un periodo gravable, los beneficios de dicho elemento se obtienen, generalmente, a través de su uso y no a través de su venta. Así, la entidad debe ir reconociendo el costo al resultado de manera sistemática durante el período que la entidad espera utilizar el bien y por el que tiene expectativas de obtener beneficios económicos futuros. De conformidad con lo anterior, conviene revisar cada uno de los aspectos de la depreciación desde el punto de vista fiscal.
La reforma tributaria no modificó el artículo 127 del estatuto tributario que establece los beneficiarios de la deducción por depreciación para el propietario o el usufructuario del bien. Sin embargo, hace cambios significativos a los artículos 128, 131 y ss. Ibídem indicando los siguientes aspectos:
a) Parece aclarar que quienes tienen derecho a deducir el gasto por depreciación serán los obligados a llevar contabilidad y aquellos que sin estar obligados a llevarla decidan llevarla.
b) Se deprecian los bienes usados en negocios o actividades productoras de renta.
c) El valor que se deprecia es el costo fiscal menos el valor residual.
d) Los bienes se deprecian durante la vida útil de dichos bienes, siempre que los mismos hayan prestado servicio.
e) El valor residual y la vida útil se determinan de acuerdo con la técnica contable.
f) Los métodos de depreciación serán los establecidos por la técnica contable.
De lo anterior conviene revisar varios puntos que en nuestro sistema anterior no se tenían en cuenta o estaban regulados por la norma contable y ahora se deja el tratamiento a la norma fiscal.
Valor residual: Según la NIC 16, el valor residual de un activo es el importe estimado que la entidad podría obtener actualmente por la enajenación o disposición por otra vía del activo, después de deducir los costos estimados por tal enajenación o disposición, si el activo ya hubiera alcanzado la antigüedad y las demás condiciones esperadas al término de su vida útil. Como este valor residual se determina de acuerdo con la técnica contable, en caso de que se determine que un activo no va tener un valor residual al final de su vida útil se podrá depreciar su valor total pero, si por el contrario, se determina un valor residual, este no será objeto de depreciación, con lo que se tendrá un menor gasto de depreciación.
De la forma como quedó redactada la norma, se entiende que en la medida en que no se tenga valor residual o su valor sea inferior, se tendrá un mayor beneficio fiscal, lo que podrá ser utilizado por algunos contribuyentes a su favor, pero esto deberá ser probado de acuerdo con la norma contable.
Con la norma anterior, artículo 134 del estatuto tributario antes de ser modificado por la Ley 1819 del 2016, se había establecido, para el caso del método de depreciación por reducción de saldos, un valor residual del 10% y por línea recta no había valor residual.
Vida útil: Es el periodo durante el cual se espera utilizar el activo por parte de la entidad; o bien el número de unidades de producción o similares que se espera obtener del mismo por parte de la entidad(6).
De acuerdo con el artículo 131 del estatuto tributario, la vida útil se determina de acuerdo con la técnica contable y según el artículo 137 del mismo cuerpo normativo, para efectos del impuesto sobre la renta y complementarios la tasa por depreciación a deducir anualmente será la establecida de conformidad con la técnica contable siempre que no exceda las tasas máximas determinadas por el Gobierno Nacional, quien reglamentará las tasas máximas de depreciación, las cuales oscilarán entre el 2.22% y el 33%. La misma norma establece que, en ausencia de dicho reglamento, se aplicarán las tasas anuales de depreciación establecidas en el artículo 137 del ibidem que van desde el 2.22% hasta el 20%.
Al igual que la norma contable para efectos fiscales existe la posibilidad de depreciar. Para el caso fiscal en caso de que el contribuyente realice la depreciación de un elemento de la propiedad, planta y equipo por componentes principales de conformidad con la técnica contable, en este caso la deducción por depreciación para efectos del impuesto sobre la renta y complementarios no podrá ser superior a la depreciación o alícuota permitida el elemento de propiedad, planta y equipo en su totalidad para efectos fiscales.
Así las cosas, si se establece para efectos contables una vida útil superior a la tabla del artículo 137 del estatuto tributario, esa es la que se debe utilizar para efectos fiscales, pero si se establece una vida útil inferior para efectos fiscales, se deberá utilizar la establecida en la tabla. Con el siguiente ejemplo podemos ver el efecto de esta norma.
Compañía A Vida útil según la técnica contable Vida útil fiscal
Compra un vehículo que lo clasifica como propiedad planta y equipo 12 años 12 años
Base de depreciación (se mide al costo) Cuota de depreciación contable Cuota de depreciación fiscal
60,000,000 5,000,000 5,000,000
Compañía B Vida útil según la técnica contable Vida útil fiscal
Compra un vehículo que lo clasifica como propiedad planta y equipo 5 años 10 años
60,000,000 12,000,000 6,000,000
Como se observa, en el primer caso el contribuyente puede verse motivado a disminuir la vida útil contable a 10 años para obtener un mayor beneficio fiscal y no generar diferencias con lo entre lo contable y fiscal, por esto sería como volver al régimen anterior en el que la norma fiscal afectaba la información contable. En el segundo caso algunos contribuyentes podrían verse motivados a igualar las vidas útiles con el fin de generar la menor cantidad de diferencias que controlar, esto último no es sano desde el punto de vista financiero dado que se el gasto por depreciación afecta los resultados de la entidad.
A pesar de la decisión que tome la compañía, se debe tener en cuenta que, para efectos fiscales, la vida útil de los activos depreciables deberá estar soportada, con estudios técnicos, manuales de uso e informes entre otros. También son admisibles, para soportar la vida útil de los activos, documentos probatorios elaborados por un experto en la materia. Por ello, así se utilicen las vidas útiles establecidas en el artículo 137 del estatuto tributario, estas deben estar debidamente soportadas.
Otro aspecto en el que se podría presentar una diferencia entre el tratamiento contable y el fiscal es aquel regulado en la NIC 16 según la cual, la depreciación nunca se suspende a no ser que se utilicen métodos de depreciación en función del uso, el cargo por depreciación podría ser nulo, por tanto, los activos fuera de servicios o productividad continúan depreciándose. Esta situación representa un factor de deterioro; sin embargo, para efectos fiscales si el activo no genera renta no será procedente la depreciación por lo que esta situación, obligatoriamente, generará una diferencia.
Así, a pesar de que la Ley 1819 del 2016 hace un acercamiento entre los conceptos contables y los fiscales, podemos concluir que, en la mayoría de los casos, vamos a encontrar diferencias entre la depreciación contable y la fiscal que se deben contralar mediante el impuesto diferido.
Depreciación de propiedades de inversión
Aunque las propiedades de inversión se rigen para efectos contables por la NIC 40 y solamente cuando se midan al costo se miden por la NIC 16, conviene en este escrito revisar algunos aspectos sobre la depreciación. El artículo 135 del estatuto tributario, señala que para efectos del impuesto sobre la renta y complementarios serán tratados como bienes tangibles depreciables los siguientes: propiedad, planta y equipo, propiedades de inversión y los activos tangibles que se generen en la exploración y evaluación de recursos naturales no renovables, con excepción de los terrenos, que no sean amortizables.
De acuerdo con lo que hemos revisado, la vida útil y la tasa de depreciación se establecen de acuerdo con la técnica contable. Por ello, en principio se podría pensar que cuando las propiedades de inversión se midan al valor razonable no habría lugar a depreciación fiscal, dado que en estos casos no hay depreciación contable.
Sin embargo, no se debe dejar perder de vista que el parágrafo 1º del artículo 69 ibibem. establece que “[l]as propiedades de inversión que se midan contablemente bajo el modelo de valor razonable, para efectos fiscales se medirán al costo”. Por tanto, en nuestra opinión, una propiedad de inversión medida al valor razonable y sin depreciación contable podrá ser objeto de depreciación fiscal y para su cálculo se tomarán los elementos de la técnica contable como si se tratara de un elemento de la propiedad planta y equipo.
De acuerdo con el artículo 107 del estatuto tributario el deterioro del valor de los activos no es deducible del impuesto sobre la renta y complementarios, salvo en el caso de los activos depreciables, el cual lo será al momento de su enajenación o liquidación. Por ello, en el momento en que se devengue contablemente no será deducible.
Para determinar contablemente si un elemento de propiedad, planta y equipo ha visto deteriorado su valor, la entidad aplicará la NIC 36 Deterioro del Valor de los Activos, que conlleva una disminución del valor del activo contra resultados, aunque se debe tener en cuenta que cuando se trata de un activo que contablemente utiliza el modelo de revaluación la pérdida por deterioro debe afectar el ORI en primer momento hasta el monto de la revaluación y luego a resultados. Para estos efectos se debe tener en cuenta que, según la norma contable antes indicada, una pérdida por deterioro es el exceso del importe en libros de un activo sobre su importe recuperable, entendido este, como el mayor entre el valor razonable menos los costos de venta de un activo y su valor en uso. Se considera como valor de uso el valor presente de los flujos de efectivo que la entidad espera recibir por el uso continuado de un activo y por desapropiarse del mismo al término de su vida útil.
Aunque se dijo anteriormente que esta pérdida no es deducible cuando se devenga contablemente, la norma tributaria si trae un caso donde el deterioro de un activo es deducible. Se trata de lo previsto en el artículo 129 del estatuto tributario, que desarrolla el concepto de obsolescencia, Dicho precepto establece que se entiende por obsolescencia: la pérdida por deterioro de valor, el desuso o falta de adaptación de un bien a su función propia, o la inutilidad que pueda preverse como resultado de un cambio de condiciones o circunstancias físicas o económicas, que determinen clara y evidentemente la necesidad de abandonarlo por inadecuado, en una época anterior al vencimiento de su vida útil probable.
Esta norma establece que en las bajas por obsolescencia completa de activos depreciables será deducible el costo fiscal menos las deducciones que le hayan sido aplicadas.
7. Bajas de activos
De acuerdo con la norma contable un elemento de la propiedad, planta y equipo se dará de baja en libros cuando: i) la entidad disponga del mismo; o ii) no se espere obtener beneficios económicos futuros por su uso o desapropiación. La pérdida o ganancia se incluirá en el resultado del periodo. Las ganancias no se clasificarán como ingresos de operación.
Ahora bien, para efectos fiscales se deberán utilizar las normas especiales y generales para la deducción por pérdida y venta de activos para analizar su efecto en el impuesto de renta.
Revisado el tratamiento contable y fiscal de los elementos que conforman la propiedad planta y equipo, podemos concluir que, aunque la Ley 1819 del 2016 trató de recoger muchos de los elementos de la contabilidad, obligatoriamente se tendrán diferencias entre las bases contables y fiscales de los activos y, por ende, en la deducción y gasto por depreciación.
Las anteriores diferencias se deberán controlar a través sistema de control o de conciliaciones en los términos del artículo 772-1 del estatuto tributario y contablemente se deberá realizar el cálculo del impuesto diferido para determinar de manera correcta el gasto por impuesto.
Las modificaciones en las normas de depreciación y clasificación de los activos pueden llevar a que algunos contribuyentes, con el fin de buscar eficiencias tributarias, terminen afectando la información financiera.
Existen aspectos que deben ser objeto de reglamentación, como el caso de las vidas útiles, ya que en ciertas industrias éstas son menores a las establecidas en artículo 137 del estatuto tributario, como en el caso de tecnología.
1. NIC 16, par. 9º.
2. E.T., art. 261, par. 1º
3. NIC 16, par. 15.
4. E.T, art. 115-2.—Deducción especial del impuesto sobre las ventas. A partir del año gravable 2017 los contribuyentes tendrán derecho a deducir para el cálculo de su base gravable del impuesto sobre la renta el valor pagado por concepto del impuesto sobre las ventas por la adquisición o importación de bienes de capital gravados a la tarifa general.
5. NIC 16, par. 31.
6. NIC 16, par. 6.