Source: https://it.scribd.com/document/129592101/La-Servidumbre-de-Medianera
Timestamp: 2020-08-15 18:13:44
Document Index: 112885733

Matched Legal Cases: ['artículo 909', 'artículo 912', 'artículo 910', 'artículo 910', 'artículo 912', 'artículo 910', 'artículo 912', 'artículo 911', 'artículo 912', 'artículo 879', 'artículo 914', 'artículo\n1890']

La Servidumbre de Medianera | Propiedad | Dominio eminente
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y CIENCIAH
NA<"~IO~¡\.I.
POI"l'l'IOAS
Recrtor de fa Facrultad:
Doctor Antonio !Jose Ca dauid.
Doctor Antonio !José Uribe.
Doctor Félix Cortés.
Doctor !José maría González \7alencia. Doctor !Juan '3. TrujiHo Arroyo.
ORIGEN, FUNDAMENTO y DEFINICION
las unas que miran al interés
de 13 ley son de dos cla-
y las ótras que
Civíl coloca
de los particulares. la medianería
las servi-
legales que miran
al interés privado
de los par-
no sólo mira a este
interés: entraña también
un cuasícontrato
por Pothier
«cuasicontrato
de vecindad»
nes de vecindad,
las que con esta
se regulan, relaciones
de las más delicadas
por su misma
dan ocasión
a los más frecuentes
tigios.
cios, se convierte
eso, con razón, ser una fuente
ha dicho Lacre:
de vinculas
"La vecindad
y goces amigables,
de que-
jas y pleitos»_ En su misión
ya nombrado,
nería va en provecho so que se le permite
mente muerto e impf('ductivo,
construcción lo en donde
del dueño del cerramiento,
dado ca-
para él total-
cual es el invertido
del mismo cerramiento, aql1él está edificado.
y en el valor del sue-
Aprovecha también, en
vecino que adquiere la medianería,
que éste consigue
por la mitad del valor,
suyo, a no existir
de orden público, solucionado
por la me-
dianeria,
es el que ha hecho surgir la civilización
cierto del aumente) de valor que ella ha traído
lativamente moderna, puesto que relativamente moderna es la civilizaciÓn.
raíz. La medianería
en la medianería
se halla doblemen-
te interesado:
dios estén debidamente
predios, atributo
concede enorme importancia
a que los pre-
ligado con la medianería
ta última institución
truír el cerramiento
y. por ello, en las fuentes
forzar a su vecino
el dominio para que el
a cons- ° a cederle
a expensas de su pared.
y romana no regla-
mentaron la institución jurídica
hoy por los
Códigos modernos «servidumbre
de medianería·>.
de las Doce Tablas
ordenaba a cada
dejar ro-
deado su edificio por una faja de tierra de una anchura equi-
valente a dos pies y medio y a veces de doce a quince pies,
(SpJliurn Jegitimul1l), lo que daba
de islas separadas
llamado Amóitlls. Prohibida
de las edificaciones,
era de todo punto
im;Jo-
sible que surgieran
se veía el caso de que los
pisos de un edificio pertenecieran a distintos propietarios y, por ello, también descuidaron los jurisconsultos roma- nos aplicar la sutileza de su ingenio a la solución de los
problemas, numerosísimos
las paredes que hoy tan a menudo se presentan.
de rarísima excepción
hoy, que tal estado de cosas
ofrece. Las ínsulas de los romanos hacían
existencia del muro medianero. Pero ello era, en alto grado, perjudicial
pública. El valor que tiene la propiedad raíz no se com-
padece con la pérdida de suelo que la ley de las Doce Tablas producía y obligar a los propietarios colindantes a levantar dos cerramientos contiguos, bastando uno solo,
representa una pérdida
por las ri-
que directo a la riqueza pública representada
quezas de los particulares. Este interés económico planteó,
tiempos, un problema de derecho público;
entre el interés del Estado y el derecho natural de pro- piedad, y la colisión misma recibiÓ su solucíón adecuada
haciendo prevalecer el interés social y. como consecuen-
cia necesaria, surgió la concepción
pucblos regidos por leyes consuetudinarias. La costumbre
mejor que el análisis jurídico
La medianería, que en Roma sólo se conoció como ser- vidumbre voluntaria, alcanzó en las COlllumcs de París y
de Orlcans la categoría de servidu mbre legal. Fue entonces cuando el derecho público apareció, clIal debiera, priman- do sobre el derecho privado.
Evitar pérdidas posible el cerramiento
legislador. Se comprenderá
de los predios, :50/1 ¡as miras del
inútil, un gasto superfluo, un ata-
dc la medianería
es la fuente de las leyes.
a la riqueza pública, fomentar lo más
ahora muy bien por qué de-
cíamos que el orden público se hallaba doblemente
resado en todo lo que atañe a la mediancría. El artículo 909 da una definición meramente descripti-
va de la servidumbre que estudiamos, porque no se defi-
ne una institución juridica
titución prod uce. El Código francéS, del cual son tomadas las disposi-
ciones del Código colombiano sobre medianería con acer- tadas pero pocas reformas, fue el primero que reglamen- tó la medianería entre las servidumbres legales, consíde-
rándola como una verdadera servidumbre
Debemos estudiar la razfÍn que tuvo el legislador para ha-
cerla asi; con ello penetraremos muy
turaleza de la medianería
dico nos condllce a conclusiones
das en esta materia por nuestra ley slIstantiva. Los expositores franceses estudian la servidumbre de
dad, porque creen que la medianería no es otra cosa que
una copropiedad con indivisión forzada. Consecuentes con este modo de pensar, al definirla lo han hecho diciendo que es la «comunidad de un cerramiento situado en los
confines de los predios» o «la copropiedad,
por los efectos que dicha ins-
bien la íntima na- si el análisis jurí-
distintas de las acepta-
en el capitulo que destinan
a la copropie-
por porcio-
de una pared, de un foso o de una cerca,
sirve de separación
y de límite a dos heredades con-
tiguas» (I). No creen los autores franceses
cir que la medianería constituye una servidumbre;
ceden, si, que es una restricción
no toda restricción del dominio entraña una servidumbre,
firmado diciendo que la medianería es un estado general
en su estado normal y general, esté sujeta a servidum-
que sea exacto el de-
del dominio, pero como
está en este último caso. Lo cual creen con-
la propiedad, y que es inconcebible que la propiedad,
bre, cuando lo cierto es que la propiedad,
las heredades.
en su estado normal y por regla general,
son i¡bres.
(1) V. Mareel Planio!. Traile élementaire de droil civil. G. Baudry-Lacantine- rie. Preciso Aubry el Rau-Laurent. Prlncipes.
OptnlO!1. Uno de los ca-
racteres que distinguen
dicha de cualquie-
ra otra,
milable,
es 10 forzado
expropiaciÚn
cn el fondo,
a la vez pública
y privada, expropiación
del vecino aunque
el due-
ño se aprovecha
879 define la servi-
dumbre, en genera!,
"es un gravamen
de otro predio
de distin-
to dueño,;
de la mediancría,
la (~bligación
que sea, de
de Sil pared,
indemnizaciÚn
es un gravamen
crecmos poder resolver claramente
la cues-
ti6n definiendo
antes la medianería
4ue le son propios.
Hay en ella dos que
la ha-
cen distinguir
nerales;
de la medianeria
deben te-
ner cabida, puesto
que son de su esencia:
y lo perpetuo,
por 10 que nosotros
que trae Chacón, comentador
chileno, cuan-
la definicilín do dice que
«1a servidumbre
es un grava- divisoria, abligán-
a enajenarla
y a voluntad
dueño del predio vecino, estableciendo
nidad e indivisión irresolubles».
la cuestiÓn arriba propuesta,
bién rectamente
en ella una comu-
discutir que entrar de la servi-
que la definición
que nos preocupa,
con 10 cual
NATURALEZA DE LA SERVIDUMBRE DE MEDlANERIA
De lo forzado
La medianeria,
de la comunidad de la indivisiÓn.
y de lo irresoluble
madres só-
lo la conocieron
con este carácter.
Lacre, antiguo
sitor francés,
ya hemos citado,
hace notar que en
sino con el consentimiento
del vecino;
tendría el propietario
qllC construir
otro muro con-
era colocar
con!ames, las que origi-
naron las disposiciones
trario, la imponían
del C(¡di~o francés,
Nuestra ley sustantiva,
de la ley francesa,
desechti por completo
taria para la reglamentación
este carát:ter,
de la medianería. en el orden cronológico,
bién el primero y cierto;
en el orden muy natural
IÚgico. es, y muy IÚgico, que
de heredades
con celosa constan-
cia en tenerlas
902 concede
raíz un derecho
e intoca-
y cercar
derechos de terceros legítimamente
fío en cerrar
su heredad,
le procura
real su exclusividad
ese precioso atributo
puesto que el cerramiento
la ley. Y la ley misma,
a la vez, de manera
que un buen cerramiento
le es posible,
a las propiedades,
904 va mucho
Ya no se limita
el cerra-
al vecino judi-
su contingente,
a la cons-
del cerramiento,
como la medianería,
Sil funda-
go. En efecto:
privado y el interés
y en el interés económico
en jue-
no concediera
para obligarlo
y moroso,
al descuidado,
persona enriquecerse
se halla también interesado.
entero el cerramiento que ello aprovechará
con el caudal
de su predio,
al vecino gratuitamente
él. No lo construye,
cae por su base,
y con ello la prosperidad
cial sufre menoscabo.
No se cultiva,
el predio desprovisto
lo lógico entre propietarios
unidos por la mancomunidad
SIlS intereses
e impul-
es que en-
tre si celebren
deterntÍnantc
de la furma
llno de ellos a la
realizaciÚn del cerramiento.
Dc:saparecen
con ello las dis-
cordias, las paredes divisorias
n~sllltan construidas
tenidas a expensas
Y ¿¡sí. cr¡mo
acuerdo que consulta
dianería
como una servidumbre
piensa el legislador
del modo dicho,
ha de regular
celebrado en-
tre los vecinos
reciba confirmaciÚn
ell el tiempo
y cOllcilie
sus dereclws
ello so-
mete el cerramiento
a la servi-
dumbre de medianería,
es el régimen
3.° del articulo
lo e x presa El acuerdo
así. de que hablamos
pnede constar,
acuerdo constituye
es el ob-
articulo 910, concordante
con el in-
904 ya citado.
En 01 la ley
para la constitnción
de medianería:
de que hablábamos
o por alguna
ñal aparece,
será medianero.
es que la ser-
vidumbre
de medianeria
SÓlo en ausencia
la haga aparecer
C0l110 el fruto de una reunión
de esfuer-
zos, acude
911, que luégo
--- 12 -
rio, de una marca cierta y absoluta, de una señal inequí- voca de dominio, concede la facultad extraordinaria que caracteriza la medianería, que determína su índole espe-
cíal, consignada
en el artículo 912.
El título, pues, es el soberano que decíde la cuestión.
Tales son las ideas que el legislador
grar en el artículo 910, pero la servidumbre de
nería es una servidumbre
ha querido consa-
legal. Ello quiere decir que no
de un título, sino más todavía, en pre-
raleza no es la que le señala el artículo 910, sino la que le asigna el artículo 912, en donde la ley, ya lo hemos
sencia de un título contrario, la servidumbre
por la ley; luego su verdadera
aun en presencia
En resumen: el C6digo Civil reglamenta la mediane-
ría distinguiendo tres casos muy claramente especifica-
dos; el primero,
cerramiento es construido a expensas comunes. El cerra- miento será medianero como consecuencia del acuerdo
cuando existe la constancia
constancia ni señal alguna de que sea medianero
que no lo sea, y entonces se presume medianero hasta
consta que el cerramiento
y el último caso tiene lugar cuando
es de propiedad
exclusiva, y
gravar con la servidumbre
el vecino lo puede
De estos tres casos hemos explicado suficientemente
del primero, o sea la razón de ser, el ob-
jeto del artículo 910. Entraremos ahora a examinar el caso tercero de los presentados, o sea determinar el fundamen-
to jurídico del artículo 912; finalmente estudiaremos
caso contemplado
por razón de buen mé-
contenida en el ar-
en el artículo 911. Cambiamos
orden seguido por el legislador,
todo, toda vez que en la disposición
912 se determina
y el capítulo
o cerca divisoria
dad; ambos colindantes
de medianería,
una copropie-
de esa pared,
y uerecllOs
de los mp.diane-
ros. La copropiedad
es. pues,
de la mediane-
ría. Esta copropieliad
es de una indok
lo son, comuneros
hos vecinos, pudieran,
de esa copropiedad,
limitar su dominio
decir, dividir
por una línca
im~ginaria
Sil largo
la partiera
cual hasta
y abste-
que correspondió
A, en la hipÓtesis
en que nos co-
locamos,
no podría pretender
cino. Hacer
esto sería perfectamente
Pero no; la comunidad
produce la medianería
sa que conoce
es la única absolutamcnte
Sólo se la puede
acierto, él la comunidad
cujus y la partición
en eSe interregno,
cimos, existe
a la quc produce
de medíanería.
de la suce-
sión: tienen
los bie-
sobre algu-
na cosa determinada, sobre la sucesión
dianeros
la hdivisión
son copropietarios
las moléculas que componen
y el sue-
lo sobre
la pared medianera cada uno puede
el cual está construida;
y sin que el comunero
a ello. Cada uno de los copropietarios
red aun sin el consentimiento
del vecino. Esto determina
no pequeña,
dianería.
La ley mira con malos
ojos las comunidades.
mite que ningún coa signatario sea obligado
en la indivisión
aunque los coasignatarjos
hayan estipu-
a todo comunero
dicha cosa. En la servidumbre
por el legislador,
cepción ; excepción extraordinaria den público.
tan cuiJadosamente
a una de disposiciones
de or··
de la medíaneria
la hace perfecta
distinta de la comunidad.
Ella dice cuán
cepcionales
la regulan,
no vacila
en rt'lajar
tación; dice también
rés cientifico
si es indudable
que la medianeria
indivisión,
d~ modo
al legislador
tan radical pensando
dianería,
en la naturaleza hay que reconocer
de la me- aceptarlo
así es indispensable
de inter Hctación.
hay ninguna disposición
l)rdene
a los medianeros
indivisión;
nen claramente
a permane-
cer pro indiviso (artículo
l374),
Y se concede
acción am-
a cada colllunero
tado perjudicial
(Articulo 145, Ley 40de
1907). Estas disposiciones
son terminantes,
y no s~ puede
La dificultad estriba precisamente
en que es muy cier-
to, y ya lo insinuábamos
;\l1tes, que si se prescinde
;¡ la medianeria
algo eSencial, cambiamos
dad ordinaria
sólo se distinguirá
nera de probarla;
sus benéficos efectos, dejamos
sin soluciÓn aquel
problcma
que ya tratam()s.
Porque si admitimos
para un medianero
de Sll férrea
ya habrá cerramientos
puedcn sustraer
mediancri;¡,
ya entollces
objclo
hacer medianero
vecino, se cOllvertirá
nería de servidumbre
con ello la servidumbre
de media-
y enton~es,
si tan indispensable
es a la medianeria
su indivisión
hay que admitirla.
pero ¿será
ridico establecer
a excepcionar
sin texto expreso?
¿Sed aceptable
de la hermenéutica
donde el legislador
no ha distinguido,
que ven-
no ha excepcíonario?
La Corte dicha comprendió
y la explicó
La forzosa y perpetua
su interés recíproco,
no es otra cosa que u na
de indivisión
mutua, No establece
ello ninguna excepciÓn
impone un gravamen limitando
Acertó,
legal recíproca de indivisión.
en nuestra así el fenómeno
ra; en efecto,
cree que la expresada
posible. Laurent
recíproca de indivisión
no es aceptable;
él lo que hay
gal de indivisión,
menos explicable
bre recíproca
de la ley. Pero
no; debemos
admitir la servidum-
que ella proporciona
que examinamos
mutuo impuesto
dada por el legislador
siderarla
dlleñ:l y en su mutuo favor,
y si exactal1l~nte
del molde, dentro
de servidumbres,
¿ por qué 110 con-
admitiéndola,
tal'~ ¿Por qué no evitar,
que el Cáligo
la admite,
caer en soij,¡mas
qu~ ni siquie-
ra tienen
de ser especiosos,
el que se deriva
de la necesi-
en sutilezas
la meJianería
nece5ariamente
dueñc-'. Este
es uno de los carac-
teres esenciales
de toda servidumbre
predial. L'l comuni-
dad ordinaria,
si ver-
sa sobre
Esto dice pri-
y las demás comunidades
primer orden para confirmar
muy grande entre la medianería
opiniÓn de que la per-
petua indivisiÓn es una verdadera
ferencias tan grandes y tan espedfic;:¡s, n<)s haréÍn compren-
y la copropiedad
der muy
su naturalcza.
Hemos omitido
otra bien ca-
raderiz
que luégo examinaremos.
te la exactitud
tua indivisión,
ria. Lo que equivale
visiÓn es una diferencia específica
lÓgica rigurosa.
para creer demostrada
suficicntemen-
que dimos.
la perpe-
en ella como
y l1~m{)s visto
escncial
ordina- de la indi-
y que, por lo tanto, debe
de unJ institución
este elemcnto
en la definiciÓn, segÚn principios
912: "En todos
y aun cuan-
un:l cerca
o pared divisoria
pertenece ex-
a uno de los predios
aun sin el consentimiento
de su vecino,
pagándole
la mitad del valor del terreno
en que ec;tá hecho
el cerramiento,
cuya medianería
pretende».
Esta disposi-
ción es copia exacta
de las ideas hasta ahora
e:; decir, no sólo
661 del C(~digo francés (1). artículo
son un resumen
los casos",
o sea cuando
el título exista,
(1) Artlcutu 6til del Código ¡rancés: "Tout prupriétaíre joignanlllo
ou la !nO; lié J~ J;l v.1lellr de la portioll
qll. iI veut
mur a la ¡a-
mitoycll, l:1l t~HJ(OU en p<lrtic, en r~rnooursaltt au mailre la moi~
c\Jlté de le re'hlr~
tie de sa v¡deur
ne, el la lIIoilié de la ";,Iom du sol sur lequel le mur est
rendn:
miluyclI-
como una servi-
voluntaria, sino también cuando no hay título al-
guno, o mejor, cuando no se sabe si el cerramiento
exclusivo o es medianero;
"y aun cuando conste que
cerca o pared divisoria pertenece exclusivamente
los predios contiguos», para significar que el derecho
medianería existe no solamente en ausencía de titulo,
síno hasta en presencia
consta que el cerramiento es exclusivo.
de un título contrario:
En estas palabras del legislador se nota algo raro: con-
templa el caso de que la pared
pertenezca al
dueño de uno de los predios contiguos,
pero el legisla-
dor ha evitado decirlo así, ha usado otra expresión:
tenece exclusivamente a uno de los predios contiguos»,
no al dueño del pre-
dio. Las cosas, es sabido, no pueden ser sujetos de de-
recho, son siempre objetos del mismo; entonces, ¿ por qué
parece haber creído que el sujeto del dere-
en este caso es el predio y no el due-
tórica tomando
que aludimos sea una elegante mancra dc hablar; no, noso-
tros creemos
nal para recalcar sobre un orden de ideas en que insis-
te mucho el Código francés, del cual
es copia el nu estro.
es decir, que pertenece
al predio,
cho de propiedad
No parece que haya usado de una simple figura re-
una cosa por otra y que la expresión
que la expresión así concebida es intencio-
En la edad media existían las servidumbres persona-
les, Estas eran obligaciones
dueños del señorío, para con los señores feudales,
de los fundos para con los
Esas servidumbres produjeron el efecto de enriquecer
rurales, quienes
sada carga, La condición de propietario
casi depresiva
caer. La Revolución francesa. al dar un último y definíti-
a los señores a costa de los propietarios nunca podían verse libraLlos de tan pe-
raíz llego a ser comenzó a de-
y con ello la agricultura
vo golpe
al feudalismo,
sar de los continuos
real, destruyó
te perjudicial
y t:1 Código Napoleón,
ra asegurar
el progreso alcanzado,
pó por expresar,
que tuvo ocasión
ya no reconocía
esas obligaciones
funuos
con los señores,
dios por oposición
en que antes
pues, completamente
cn la definición
de servidumhres
se comien-
za diciendo:
predia/es o simplemente
vidumbres». No existiendo otras s·.:rvidumbres
dor francés para recalcar
que las pre-
no se hallaría
otra explicacíón
que la redundancia
el m.-¡tivo que tuvo el legisla-
sobre la palahra predio/es, la com-
preJiales
son llna disminución
en favor de otro de distinto
ño, y por esto
decir, aunque
activo del derecho
en las servidumbres
el predio sirviente.
es el predio
la ha expresado
predi ates son en favor
de los predios,
de los predios. Acto legislativo
5. n del
nÚmero 3 de ]910,
zación o contribuciÓn
graves motivos
gislador,
32 de la Constitución,
de paz nadie
de Sll propiedad
o indemni-
o apremio,
por el le-
podrá haber enajenación
forzosa mediante man-
damiento judicial, y se indemnizará
piedad antes de verificarse la expropiación».
el valor de la pro-
Es, pues, regla absoluta
que nadie puede ser priva-
do de su propiedad sino por graves motivos de utilidad
912 del Código Civil
obliga a un propietario a ceder parte de su propiedad en
interés del vecino.
bre de constitución forzada de la medianería. Entramos,
sin embargo, el artículo
Tal es lo que se conoce con el nom-
con rela-
ción al derecho público interno. La medianería consuma una fuente de expropiación
en la Carta Fundamental, y esa
expropiación, a nuestro modo de ver, es en utilidad pú-
blica mediata pero inmediatamente
dad del artículo 912, por cuanto establece,
distinta de la consi- No, porque la me-
dianería es la reglamentación que el Estado ha hecho de
la propiedad raíz; la medianería es una servidumbre pre-
dial, el predio es el afecto a la servidumbre
el artículo 879, y no el duefio. No es a esto, pues, a lo que ha querido referirse el legislador constituyente.
otra relajación del derecho co-
mún más caracterizada aún que la constituida
petua indivisión, porque aquí no tratamos ya de estados
distinta de la considerada
pues, a estudiar la naturaleza de la medianería
en utilidad privada.
podrá creer entre nosotros en la inconsiítucionali-
como decía-
mos, una fuente de expropiaciones derada en el artículo constitucional?
dicha, según
Aquí volvemos a encontramos
con otra excepción
por la per-
juridicos que, aunque Iicitos, como la indivisión perpetua, son perjudiciales, sino que encontramos una excepción a una disposición legal, dictada para proteger un derecho natural. Luego las disposiciones reguladoras de la servi- dumbre de medianería, deben recibir una interpretación rigurosamente restrictiva; son de excepción.
Lo forzado de la constitución de la medianería
hace constituir una expropiación por causa de utilidad
mediatamente pública, pues en el orden público se hallan
basadas sus disposiciones, pero inmediatamente privada porque eS el interés del dueño la causa inmediata de ella, hace que para estudiar los efectos que produce se hayan de aplicar los principios que regulan las expropiaciones.
Contra esta opinión
de que la medianeria
una expropiación se pronuncian algunos autores que sos-
tienen que es tina venta; pero como lo observa
lo aceptamos porque es una objeción que
vanece toda duda, tal opinión no resiste el análisis,
de luego que falta el elemento primordial de todo contrato:
el consentimiento, la libertad de los contratantes;
porque uno de ellos está obligado por la ley a verificarlo.
y falta,
Planiol, profesor de la Facultad
de París, cree deter-
minar bien la naturaleza de la m\.'dianeria diciendo que es mixta; que participa de los caracteres de la venta y de la expropiaciÓn; pero nosotros no lo creemos así: es una verdadera expropiación; y si se le aplican, como se le de-
disposiciones de la compraventa, para re-
carácter de la compraventa. sino porque tiene precisamen-
dado caso que a esta úl-
tima también se le aplican las disposiciones
te el carácter de expropiación,
ben aplicar, las gular los casos
no es porque participe
la compraventa en todo aquello en que son compatibles
troduce una idea innecesaria;
expropi:lción para que se le puediln aplicar sin ningún
escrúpulo las disposicioncs
gular la compraventa. Este concepto, el de lo forzaL!o de la constitución
la medianería, merece un estudio extenso dado caso que,
para explicarlo bien,
casi todos los principios
basta sosten\.'r que es una
Planiol, a nuestro modo de ver, in-
que da cl legislador
haciéndolo así, se deben exponer,
en que la instituciÓn se funda.
ocupa es el que la distingue sustancial mente de la venta
Es sabido que l~ste carácter de la institución
o de cualquier otro contrato,
y por ello, su ca-
rácter es más bien, como lo hemos dicho, el de una ex- propiación.
que pagar la mitad del terreno en que está hecho el ce-
rramiento
cerramiento cuya medianeria pretende (artículo 914), debe hacerla en dinero sin que pueda obligar al vecino a re-
partes la libertad del consentimiento,
porque quita a una de las
Es casi superfluo observar
y la mitad del valor actual de la porción
cibir algo que sea distinto de dinero efectivo, pues lo con-
la injusticia, en determinado
que el vecino recibiera menos de lo que la ley fija
como indemnizaciÓn por no saber realizar las especies que
reciba en pago; y porque la obligaciÓn
cumple sino haciéndolo en la moneda legal, que es la que tiene poder Iiberatorio.
de pagar no se
Ya hemos observado
muchas veces que a la media-
nería se le aplican,
regulan la compraventa,
por analogía, las disposiciones
y se ha hecho ver la razÓn ju-
rídica de esto. En el tratado
el legislador concede ciertas acciones al comprador
vendedor, para hacerles efectivos sus derechos; conviene estudiar si esas acciones son aplicables a los medianeros y en qué medida.
que regula la compraventa
los casos dichos,
nada se dice so-
bre ellos, las soluciones
tidas únicamente
cación de los principios.
que regulan la medianería
que se deban dar quedan some-
al buen criterio del juez, a la recta apli-
Y esto, uigámoslo,
que tiene la materia, porque la desviación del criterio ju- rídico, cuando éste tiene tan vasto campo de acción, pue- de llevar a la ejecución de grandes injusticias.
1880 reduce en general a dos las obliga-
ciones del vendedor:
o hacer la tradiciÓn de la
cosa y el saneamiento
De la falta de cum-
ciones se desprenden
que el legislador
y regula expresamente.
medianeria,
A est~ respecto
prevenir el caSo contemplado
1888, porque
pared) asegurar,
por ejemplo, que dícJlO cerramiento
ta de una vara de ancho
de alto;
paga la indemnización
la pared tenía
quirió
así la pared
citado coecede
alli; acción que prescribirá
en un aiío (artículo
1890), contauo
En cuanto al saneamiento,
por evic-
ci<Ín de la cosa
o por vicios redhibítorios
evicciÚn tiene lugar cuando
el com-
por sen-
tencia judicial;
una pcrson1 comprar
uTla casa
de que una de SllS paredes
sea medianera
por sentencia,
sino que pertenece
al vecino, porque
le vendió
le sanée
la evicciÓn,
tablece.
La acción prescribirá
que el Código comprende
y regula
de ;¡cción redhibitoria
l.:ontra el vendedor:
que tiene por objeto rescindir
y que es la acción
y la otra, llamada
quaTlti miTloris,
baja proporcional
del precio. en el Código
y deben aplicarse también
en tratándose de la medianería, lo repetimos, por analo-
gía. Los términos de prescripción los allí establecidos.
serán, como es claro,
50S se fundan en la equidad
la media- en la mis-
ejemplo, estipularse entre el que adquiere y quien se grava
con la servidumbre, un pacto comisario, una retroventa u otro cualquiera? La importancia que entraña esta cuestiÓn a nadie se escapa.
ahora: podrá ser susceptible la institución
nería de pactos que modifiquen
ma manera que todo contrato puede serio? ¿Podrá,
al pacto comisario, como todos aquellos
que se fundan en el no pago del precio, hay que tener
en cuenta que la indemnización, es decir,
el precio de la obsta para que
el caso se presente en ello.
ha de ser previa, lo cual no
si quien cede la mediancría conviene
Para resolver el problema planteado
necesario tener en consideración la verdadera naturaleza
de la medianería.
ción afirmativa porque sólo consideran los intereses par-
Hay quienes se deciden por una solu-
ticulares que están en juego: contemplan
como un contrato cualquiera
el interés de quien
en el cual sólo interviene
la adquiere
de quien la cede. las reglas generales,
Aplicando, con el criterio indicado,
de que pudiéndose derogar (como
el Código) las leyes por convenios particu-
no son de orden público, y renun-
ciarse los derechos cuando sólo miran al interés particular
que regu-
lan la medianería también podrían sufrir las modificacio-
nes que los contratantes
opinión que exponemos) la medianería es un contrato co- mo cualquier otro.
lares cuando
del renunciante,
es claro que las disposiciones