Source: https://it.scribd.com/document/48346269/ADIESTRADOR-CANINO-Profesion-Mediatizada
Timestamp: 2020-08-12 00:52:21
Document Index: 262408964

Matched Legal Cases: ['artículo 7', 'Artículo 7', 'Artículo 5', 'Artículo 2', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'artículo 4', 'artículo 23', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 5', 'artículo 2', 'artículo 5', 'Artículo 2', 'Artículo 5', 'artículo 5']

ADIESTRADOR CANINO: Profesión Mediatizada | Perros | Etología
SalvaSalva ADIESTRADOR CANINO: Profesión Mediatizada per dopo
AADDIIEESSTTRRAADDOORR CCAANNIINNOO::
PPrrooffeessiióónn MMeeddiiaattiizzaaddaa
DEONTOLOGÍA Y VETERINARIA LEGAL
El presente trabajo recoge la legislación vigente que regula la profesión de adiestrador canino en Cataluña y España, y se realiza un análisis sobre los efectos que pueden causar a la sociedad ciertos programas televisivos sobre adiestramiento canino, teniendo en cuenta la seguridad de las personas a la hora de tratar con perros, y desde el punto de vista de bienestar animal.
La autora de este trabajo declara que el presente documento se ha elaborado en base a la bibliografía presentada, extraída de fuentes fiables, y asegura la originalidad del trabajo.
2.1. Estudiosos del comportamiento de los perros
2.2.1. Etimológica
2.2.2. Aplicadas
3.1. Regulación
3.1.2. normativa catalana
3.1.3. comunidades autónomas con normativa específica
3.1.3.1.Aragón
3.1.3.2.Valencia
3.2. Intrusismo profesional
4. ADIESTRADOR CANINO: PROFESIÓN MEDIATIZADA: Efectos para la sociedad y para el bienestar animal de los programas de televisión sobre adiestramiento y las
técnicas que se muestran
4.1. Bienestar animal: Legislación
4.1.1. catalana
4.1.2. internacional
4.2. Programes de televisión
4.2.1. El Encantador de Perros (Cesar Millan)
4.2.2. Malas Pulgas (Borja Capponi)
4.3. Análisis de los programes
4.4. La opinión de los profesionales
4.4.1. Grupo de Etología Clínica de la Asociación de Veterinarios Españoles de Pequeños animales i de la Facultad de Veterinaria de la UAB …………… 27
4.4.2. American Veterinary Society of Animal Behavior ………………………29
4.4.3. Otros profesionales, comunicados de prensa, etc
5.1. ENCUESTA
5.1.1. Objetivos de la encuesta
5.1.2. Formulario de la encuesta
5.1.3. Vaciado de las encuestas
5.1.4. Análisis de datos
11 IINNTTRROODDUUCCCCIIÓÓNN
""PPaarraa ddiissffrruuttaarr eenn vveerrddaadd ddee uunn ppeerrrroo,, nnoo ssee ddeebbee ttrraattaarr ddee eennttrreennaarrlloo ppaarraa qquuee sseeaa sseemmiihhuummaannoo EEll ppuunnttoo eess aabbrriirrssee uunnoo,, aa llaa ppoossiibbiilliiddaadd ddee sseerr mmááss ppeerrrroo""
Eduard Hoagland (1932 -)
Para entender el significado de este trabajo dentro de la veterinaria legal y la deontología, me gustaría exponer los motivos personales para llevarlo a cabo. Como la gran mayoría de estudiantes de veterinaria, he tenido la suerte de disfrutar del contacto con animales (especialmente perros) desde edades tempranas. Siempre me llamó la atención su comportamiento, y con 16 años empecé a adentrarme en el mundo del adiestramiento y a formarme en este aspecto. A la hora de decidir qué estudios universitarios cursaría me decanté por la veterinaria, sin saber muy bien qué haría con mi auténtica pasión. Pero una cosa tenía clara, si quería trabajar con perros, lo primero que debía hacer era ganarme la credibilidad de los propietarios. Y, desde mi punto de vista, de todos los profesionales relacionados con el mundo del perro, quien tenía un papel más importante por los propietarios era el veterinario.
No obstante, viendo la poca importancia que se le atribuye durante la licenciatura a la especialidad de comportamiento animal (la etología), me vi obligada a continuar formándome fuera de la universidad. Sobre este aspecto, querría tomarme la licencia de destacar que, a pesar de haber realizado numerosos seminarios y cursos por etólogos reconocidos, en ningún momento se me ha dado la oportunidad de convalidar esta formación por créditos de libre elección. En este aspecto, se hace difícil para una estudiante (tanto por tiempo como por motivos económicos) especializarse en una doctrina concreta si la universidad no ofrece ningún tipo de formación al respeto ni facilita la convalidación de cursos que se den en otros organismos reconocidos. Dejando aparte la suposición de que las razones son económicas, querría entender como en la licenciatura de veterinaria un curso de iniciación al tenis o a la escalada puede convalidarse por créditos de libre elección, y en cambio una conferencia al Colegio Oficial de Veterinarios de Barcelona con los veterinarios etólogos Daniel Mijos y Kendal Shepherd sobre agresividad canina no da derecho a ningún reconocimiento (ni tanto sólo un descuento para estudiantes).
Volviendo al tema del trabajo, después de varios años formándome tomé la decisión de empezar a ejercer como educadora canina. Los primeros casos los realicé prácticamente de manera altruista, y a medida que iba ganando experiencia y confianza, mi trabajo también pasó a estar mejor remunerado.
Actualmente combino los estudios de veterinaria con el trabajo de educadora canina, y tengo la suerte de poder aplicar la perspectiva científica que me aporta la carrera a las actividades de adiestramiento canino. Es este uno de los motivos que me han llevado a realizar este trabajo. La carencia de regulación del sector por parte de las autoridades competentes hace que los profesionales nos encontremos perdidos a la hora de continuar formándonos, al igual que los propietarios de perros que buscan un adiestrador fiable. También he conocido de primera mano la controversia que existe entre etólogos y adiestradores caninos; unos se amparan en que son veterinarios, los otros en que tienen más conocimientos prácticos. He conocido buenos y males profesionales de ambos campos, adiestradores que poseían muchas más habilidades a la hora de trabajar con perros, etólogos que se apoyaban demasiado a los psicofármacos, adiestradores que directamente practicaban actos de tortura contra los animales, y etólogos que con sus estudios están creando un mundo mucho mejor para los perros.
Existe tanta variedad de profesionales, de técnicas de trabajo, de actividades relacionadas con el comportamiento canino, que he creído muy interesante realizar en el presente documento una definición de los principales profesionales que se dedican al comportamiento canino, una revisión de la legislación catalana y española de este sector, y un intento de definir hipotéticas situaciones de intrusismo en una profesión no regulada.
Además, he querido desarrollar una sección relacionada con las diferentes técnicas de adiestramiento desde un punto de vista de bienestar animal y opinión social, teniendo en mente la aparición reciente de diferentes programas televisivos que muestran como se tratan los problemas de comportamiento de los perros.
El trabajo cuenta también con un apartado donde se comentarán los resultados de una encuesta que la autora a realizado para conocer si la profesión de adiestrador canino es realmente, como indica el título del trabajo, una profesión mediatizada, y conoceremos la opinión al respecto de dos profesionales, en concreto un etólogo clínico veterinario y un educador y adiestrador canino.
22 DDEEFFIINNIICCIIOONNEESS
LLaa vveerrddaadd eenn cciieenncciiaa ppuueeddee sseerr ddeeffiinniiddaa ccoommoo llaa hhiippóótteessiiss ddee ttrraabbaajjoo qquuee mmeejjoorr ssee aajjuussttaa ppaarraa aabbrriirr eell ccaammiinnoo aa llaa ssiigguuiieennttee mmeejjoorr aajjuussttaaddaa
EESSTTUUDDIIOOSSOOSS
CCOOMMPPOORRTTAAMMIIEENNTTOO
PPEERRRROOSS
Existen una amplía variedad de especialistas interesados en el comportamiento de los perros: pueden ser etólogos, ecólogos de la conducta, psicólogos cognitivos, neurocientíficos, antropólogos biológicos, biólogos evolutivos y conductistas (Coppinger&Coppinger, 2004).
En este trabajo, nos centraremos en los denominados etólogos clínicos veterinarios, adiestradores caninos y educadores caninos.
DDEEFFIINNIICCIIOONNEESS
DDEEFFIINNIICCIIOONNEESS EETTIIMMOOLLÓÓGGIICCAASS
Etología: (de los sustantivos griegos “ethos, -eos” = costumbre, hábito, y “lógos, - ou” = estudio, tratado). Rama de la biología que estudia el comportamiento de los animales, en condiciones del hábitat natural, y los mecanismos que determinan el comportamiento.
Adiestrar: comunicar (a alguien) validez, destreza, en algún arte, en algún trabajo. Domar a un animal.
Educar: (del latín “educare”). Formar (a alguien) desarrollando y dirigiendo sus facultades físicas, morales e intelectuales.
DDEEFFIINNIICCIIOONNEESS AAPPLLIICCAADDEESS
Etología clínica veterinaria: término utilizado por primera vez en 1969, en un artículo publicado a la revista British Veterinary Journal. El autor utilizaba este término para referirse al estudio de los cambios de conducta que son consecuencia de enfermedades. Desde entonces, la importancia de la etología en el ejercicio de la veterinaria se ha hecho cada vez más patente, al mismo tiempo que los objetivos de la etología clínica veterinaria se han ampliado.
Actualmente, el diagnóstico, prevención y tratamiento de los problemas de comportamiento de los animales de compañía constituyen el principal objetivo de la etología clínica (Manteca 2003).
Adiestramiento (del perro y de cualquiera otro animal): fundamentado en el condicionamiento operante (la frecuencia de una determinada conducta aumenta o disminuye en función de sus consecuencias).
El adiestramiento es una parte fundamental del tratamiento de la mayoría de problemas de comportamiento en el caso del perro (Manteca 2003).
Educación canina (la autora, ante la imposibilidad de obtener bibliografía que defina este concepto, se ve obligada a definir, según su propia experiencia, este término):
El término educación se define como el proceso de socialización formal de los individuos de una sociedad. A través de la educación, las nuevas generaciones asimilan y aprenden conocimientos y normas de conducta. Uno de los objetivos es estimular los hábitos de integración social, de convivencia grupal, solidaridad y cooperación.
Si aplicamos este concepto en la relación entre personas y perros, podríamos concluir que la educación canina es el proceso que facilita la integración de los perros a la sociedad, a partir de la enseñanza de normas de conducta que permitan al animal convivir entre personas y prevenir problemas de comportamiento.
La educación canina es un concepto relativamente nuevo, que intenta alejarse de los objetivos y técnicas que tradicionalmente se asocian al adiestramiento canino, como la obediencia estricta del perro con un estilo similar al militar, y técnicas de adiestramiento a menudo basadas en el castigo positivo.
33 MMAARRCCOO LLEEGGAALL
""LLaa ggrraannddeezzaa ddee uunnaa nnaacciióónn yy ssuu pprrooggrreessoo mmoorraall ppuueeddeenn sseerr jjuuzzggaaddooss ppoorr llaa mmaanneerraa eenn qquuee ttrraattaa aa ssuuss aanniimmaalleess""
RREEGGUULLAACCIIÓÓNN
NNOORRMMAATTIIVVAA EESSTTAATTAALL
No existe ninguna normativa a nivel estatal que regule la capacitación de adiestradores caninos en general.
No obstante, la normativa específica sobre el régimen jurídico de la tenencia de animales potencialmente peligrosos, concretada en la Ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el Régimen Jurídico de Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos, desarrollada, en parte, por el Real decreto 287/2002, de 22 de marzo, introduce, en el artículo 7 de aquella, la obligación de obtener un certificado de capacitación a los adiestradores de estos tipos de animales, con orientación expresa de atenuar las características agresivas de su carácter, disminuyendo su peligro.
Sobre este aspecto, la disposición adicional segunda de la Ley 50/1999 atribuye a las Comunidades Autónomas la competencia para determinar pruebas, cursos o acreditativo de la experiencia necesarios para la obtención del certificado de capacitación de adiestrador.
Artículo 7: Adiestramiento
2. El adiestramiento para guarda y defensa deberá efectuarse por adiestradores que estén en posesión de un certificado de capacitación expedido u homologado por la autoridad administrativa competente. 1. El certificado de capacitación será otorgado por las Administraciones autonómicas, teniendo en cuenta, al menos, los siguientes aspectos:
d. Capacitación adecuada de los adiestradores en consideración a los requisitos o titulaciones que se puedan establecer oficialmente.
Articulo 13. Infracciones i sanciones
NNOORRMMAATTIIVVAA CCAATTAALLAANNAA
En Cataluña no se ha realizado ninguna determinación de las pruebas, cursos o acreditativo de experiencia necesario para la obtención del certificado de capacitación de adiestrador, tal y como disponía la Ley 50/1999 sobre el Régimen Jurídico de la Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos, a pesar de que esta ley del año 1999 daba un plazo de 6 meses a las comunidades autónomas para llevar a cabo esta tarea.
No obstante, si que se menciona en la siguiente ley catalana algunos aspectos sobre el adiestramiento canino:
Artículo 5: Regulación del adiestramiento.
Las actividades relacionadas con el adiestramiento de perros sólo pueden ser realizadas en los centros o las instalaciones legalmente autorizados y por profesionales que tengan la formación y los conocimientos necesarios avalados por la titulación reconocida oficialmente.
Son infracciones graves: hacer actividades de adiestramiento sin acreditativo profesional oficial.
En esta ley, y a diferencia del estatal comentada anteriormente, se requiere a todos los profesionales del adiestramiento canino (independientemente de la raza del perro con quien trabaje) poseer una titulación reconocida oficialmente, y se considera infracción grave llevar a cabo actividades de adiestramiento sin este acreditativo profesional oficial.
En este caso, la citada ley catalana prevé un requisito para las actividades de adiestramiento canino que no está debidamente reglamentado, al no existir ninguna titulación reconocida oficialmente. Podríamos concluir que existe un vacío legal en la regulación del adiestramiento en Cataluña.
Según la mencionada ley 19/2009, del 26 de noviembre, hay que llevar a cabo la regulación de las actividades de adiestramiento y cuidado de los perros de asistencia, que no existe actualmente, y también la de los centros de adiestramiento. En cuanto al procedimiento de autorización de los centros de adiestramiento de perros de asistencia, la desestimación por silencio administrativo se fundamenta en la responsabilidad que conlleva el adiestramiento de estos perros y en las graves consecuencias que un adiestramiento deficiente podría tener para los usuarios y terceras personas.
La ley también recoge la necesidad que figure el adiestramiento de perros de asistencia como profesión en el Catálogo de calificaciones profesionales de Cataluña y regula la creación de una calificación profesional.
Artículo 2: definiciones Centros de adiestramiento: los establecimientos, reconocidos oficialmente, que disponen de los profesionales, las condiciones técnicas, las instalaciones y los servicios adecuados para el adiestramiento, el seguimiento y el control de los perros de asistencia.
Adiestrador o adiestradora de perros de asistencia: la persona con la calificación profesional adecuada que educa y adiestra un perro de asistencia para el desempeño de las diferentes tareas que tiene que llevar a cabo para dar el servicio adecuado al usuario o usuaria.
Corresponde al departamento competente en materia de servicios sociales la autorización oficial de los centros de adiestramiento de perros de asistencia.
Segunda Registro de centros de adiestramiento y unidades de vinculación.
1. Se crea el Registro de centros de adiestramiento y unidades de vinculación, que se adscribe al departamento competente en materia de servicios sociales, sin perjuicio
del Registro general de animales de compañía, adscrito al departamento competente en materia de protección de los animales.
2. El departamento competente en materia de servicios sociales tiene que establecer por reglamento la regulación del Registro de centros de adiestramiento y unidades de vinculación.
Cuarta Creación de la calificación profesional de adiestramiento de perros de asistencia
1. El departamento competente en materia de calificaciones profesionales tiene que crear la calificación profesional de adiestramiento de perros de asistencia, y también la formación por módulos asociada, en el plazo de dos años a contar de la entrada en vigor de esta ley.
ORDRE: ASC/573/2010, de 3 de diciembre, de despliegue parcial de la Ley 19/2009, de 26 de diciembre, del acceso al entorno de las personas acompañadas de perros de asistencia
Artículo 1: El objeto de esta Orden es la regulación del carné y del distintivo identificativo del perro de asistencia de carácter oficial, así como del Registro de centros de adiestramiento y unidades de vinculación, en desarrollo parcial de la Ley 19/2009, de 26 de noviembre, del acceso en el entorno de las personas acompañadas de perros de asistencia.
Artículo 2: Órgano competente para acreditar los perros de asistencia y autorizar los centros de adiestramiento
2.1 En conformidad con el que establece el artículo 4.1 de la Ley 19/2009, de 26 de noviembre, se encomienda al instituto Catalán de Asistencia y servicios sociales (iCAss) el acreditativo de los perros de asistencia.
2.2 El mismo organismo se encarga de la autorización de los centros de adiestramiento de perros de asistencia, según el que prevé el artículo 23.2 de la misma Ley.
EESSPPEECCÍÍFFIICCAA
NNOORRMMAATTIIVVAA
AAUUTTÓÓNNOOMMAASS
AARRAAGGÓÓ
animales de la especie canina, independientemente de que se trate o no de animales potencialmente peligrosos, en atención a que un adiestramiento inadecuado puede estimular los rasgos agresivos de animales que en principio no lo sean. Se considera oportuno, por tanto, dar un tratamiento unificado a todos los adiestradores de animales de la especie canina, cualquiera que sea la raza y orientación de los animales.
resulta conveniente unificar los programas de formación de los adiestradores de
ANEXO IV PROGRAMAS DEL MÓDULO DE ACTIVIDADES ESPECÍFICAS
VI. PROGRAMA PARA ADIESTRADORES DE ANIMALES DE COMPAÑÍA Y DE ANIMALES POTENCIALMENTE PELIGROSOS.
1. Razas caninas y etología animal.
2. Legislación básica. Ley 50/1999 y el Real Decreto 287/2002. Ley 11/2003, de protección animal en la Comunidad Autónoma de Aragón.
3. Mecanismos de control de la conducta: motivación y conflictos motivacionales. Técnicas de adiestramiento.
5. Aprendizaje y desarrollo de la conducta.
6. Problemas de conducta y de agresividad. Conducta alimentaria, sexual, maternal y social.
7. Técnicas de apaciguamiento, control y dominio.
8. Bienestar animal, situaciones de estrés y comportamientos estereotipados.
9. Miedos y fobias.
11. Prácticas (duración mínima de 180 horas).
VVAALLÈÈNNCCIIAA
a) El contenido del curso deberá estar dirigido a prácticas de trabajo, deportivas y ejercicios de obediencia. De acuerdo con lo establecido en el art.7.1 de la Ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el Régimen Jurídico de la Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos y el Decreto 145/2000, de 26 de septiembre, del Consell, por el que se regula, en la Comunitat Valenciana, la tenencia de animales potencialmente peligrosos, se prohibe el adiestramiento de animales para
el ataque o cualquier otro, dirigido a potenciar o acrecentar su agresividad, salvo el desarrollado por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
b) El programa en el que se base la enseñanza específica impartida, deberá incluir
como contenidos específicos las siguientes materias:
Normativa de la Comunitat Valenciana que regula la tenencia y bienestar de los animales de compañía. Normativa de la Comunitat Valenciana que regula la tenencia de animales potencialmente peligrosos Etnología de las diferentes razas caninas. Aspectos anatómicos y fisiológicos de carnívoros, en especial de razas caninas. Reglas básicas del adiestramiento canino. Corrección de conductas agresivas e inadecuadas en perros. Reeducación y resocialización de animales de la especie canina. En su caso, reglas básicas del adiestramiento de perros de servicio, vigilancia y control.
c) La formación acreditada deberá sumar, en su conjunto, un mínimo de 150 horas
lectivas, que podrán distribuirse en diferentes cursos o diferentes módulos dentro de un mismo curso d) El profesorado deberá estar en posesión de la titulación y de la formación suficiente, debidamente acreditada en la materia o grupo de materias, atendiendo al tipo de módulo en el que se inserte la materia objeto de docencia, así como a la especificidad de ésta. Deberá acreditarse los conocimientos específicos en la materia a impartir y presentar un proyecto docente suficiente para garantizar la adecuada formación del alumnado.
1. Aquellos adiestradores caninos que quieran obtener la inscripción en el Registro de Adiestradores Caninos Capacitados de la Comunitat Valenciana, previo cumplimiento de los requisitos establecidos en la normativa básica estatal y autonómica sobre animales potencialmente peligrosos, deberán presentar su solicitud preferentemente en el Registro General de la Conselleria competente en materia de animales de compañía.
a) Certificados, compromisos y demás documentación que acredite el cumplimiento de los requisitos establecidos en la normativa bàsica estatal por la que se regula la capacitación como adiestrador canino y la tenencia de animales potencialmente peligrosos, art.7 de la Ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el Régimen Jurídico de la Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos, así como en la normativa autonómica que regula la creación del Registro de Adiestradores Caninos Capacitados y los requisitos para practicar la inscripción.
b) La acreditación del cumplimiento de una de las siguientes condiciones establecidas en la normativa autonómica que regula la inscripción en el
Registro de Adiestradores Caninos Capacitados y la tenencia de animales potencialmente peligrosos:
La enseñanza específica recibida en centros, organismos o asociaciones reconocidos oficialmente. Se entenderá por centros u organismos reconocidos oficialmente, las universidades y los centros públicos de formación, así como los cursos que puedan impartir las diferentes administraciones públicas. Cuando la formación haya sido impartida por otros centros, se exigirá que se trate de cursos previamente homologados por la Conselleria competente en materia de animales potencialmente peligrosos, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo anterior. En todo caso, dicha enseñanza se acreditará mediante la aportación del título o certificado que acredite la superación del curso o los cursos correspondientes. La experiencia como adiestrador por un período no inferior a cinco años, en la forma justificada y establecida en la normativa autonómica por la que se regula el Registro de Adiestradores Caninos Capacitados.
IINNTTRRUUSSIISSMMOO PPRROOFFEESSIIOONNAALL
En Cataluña, según el artículo 11 de la Ley 7/2006, de 31 de mayo, del ejercicio de profesiones tituladas y de los colegios profesionales, es intrusismo la realización de actuaciones profesionales sin cumplir los requisitos establecidos legalmente para el ejercicio de la profesión, y es actuación profesional irregular la que vulnera las normas deontológicas, se ejerce sin la diligencia profesional debida o incurre en competencia desleal.
En el mismo artículo se menciona que los actos de intrusismo y las actuaciones profesionales irregulares tienen que ser puestos en conocimiento de la Administración de la Generalitat o, en el caso de profesiones colegiadas, del colegio profesional pertinente, a efectos de adoptar las medidas pertinentes.
En Cataluña, el adiestramiento canino está regulado por la ley 19/2009 del 26 de noviembre en cuanto al adiestramiento de perros de asistencia, la ley 10/1999 del 30 de julio, en cuanto a perros considerados potencialmente peligrosos, y lo no expresamente regulado en estas leyes, nos acogeríamos a la ley estatal 50/1999, y en su defecto el Código Civil.
Por lo tanto, en Cataluña no podríamos considerar que en la profesión de adiestrador canino en general existe el intrusismo profesional (entendido cómo dispone el artículo 11 de la Ley 7/2006), debido al vacío legal que anteriormente se ha comentado sobre el artículo 5 de la ley 10/1999 del 30 de julio, donde se regula el adiestramiento canino con el requerimiento de una titulación reconocida oficialmente que en la actualidad no existe.
En el caso de los etólogos clínicos veterinarios, la asociación de etólogos más importante del país (GrETCA) y la principal asociación de veterinarios de pequeños animales española (AVEPA), considera que los problemas de conducta de los animales domésticos tienen que ser tratados como cualquier otra patología médica, es decir,
basando sus diagnósticos, tratamientos y técnicas de prevención en el conocimiento científico. Según ellos, todos los caminos que se distancian de la metodología científica tendrían que ser considerados como un acto de intrusismo profesional.
Existen muchos adiestradores y educadores caninos que en su ejercicio tratan los problemas de conducta de los perros. No obstante, no hay una regulación que establezca que los problemas de conducta tienen que ser tratados exclusivamente por veterinarios etólogos clínicos. Un caso similar se refleja en un artículo del Diario Médico (07/01/2009) donde el Tribunal Constitucional se pronunció sobre el intrusismo en la profesión sanitaria. La doctrina acordada por los magistrados manifiesta que no hay intrusismo sin la determinación de los actos concretos que integran cada especialidad.
Por lo tanto, en el supuesto de que legalmente se determinaran los actos concretos que integran a los diferentes profesionales que se dedican al comportamiento canino, nos tendríamos que plantear dos casos diferentes de intrusismo:
Adiestradores y educadores frente a veterinarios etólogos clínicos, en cuanto a sí es lícito el tratamiento de problemas de conducta por parte de los primeros sin la ayuda de un veterinario, teniendo en cuenta que los problemas de comportamiento se tienen que diagnosticar y tratar como cualquier otra patología médica.
De veterinarios frente a veterinarios especializados en etología, teniendo en cuenta que la formación de los segundos es especializada a conocer el comportamiento de los animales y al diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la conducta.
El caso más claro de intrusismo profesional sería la prescripción de psicofármacos por parte de un profesional no veterinario para tratar problemas de comportamiento.
Hay que tener en cuenta el artículo 2 de la misma LEY 7/2006, de 31 de mayo, del ejercicio de profesiones tituladas y de los colegios profesionales, son profesiones tituladas las que se caracterizan por la aplicación de conocimientos y técnicas para el ejercicio de las cuales hay que tener un título académico universitario, acreditativo de la completa superación de un plan de estudios, que habilite para el ejercicio profesional de acuerdo con la normativa vigente y, si procede, para cumplir las otras condiciones establecidas por ley.
Considerando esta ley, se podría discutir si el adiestramiento canino puede ser una profesión titulada en Cataluña teniendo en cuenta que universidades como la Universidad Autónoma de Barcelona ofrecen cursos de adiestramiento canino.
Se debería definir si un adiestrador canino con esta titulación equivaldría al certificado de capacitación de adiestrador canino que se refiere la ley estatal 50/1999 del 23 de diciembre, o a la titulación oficial que menciona el artículo 5 de la ley 10/1999 sobre la tenencia de perros considerados potencialmente peligrosos.
44 AADDIIEESSTTRRAADDOORR CCAANNIINNOO::
EEffeeccttooss ppaarraa llaa ssoocciieeddaadd yy ppaarraa eell bbiieenneessttaarr aanniimmaall ddee llooss pprrooggrraammaass ddee tteelleevviissiióónn ssoobbrree aaddiieessttrraammiieennttoo yy llaass ttééccnniiccaass qquuee eess mmuueessttrraann
““DDeecciirr --qquuiieerroo aapprreennddeerr aa iinntteerraaccttuuaarr ccoonn mmii ppeerrrroo,, aassíí qquuee vvooyy aa aapprreennddeerr ddee llooss
lloobbooss-- ttiieennee ttaannttoo sseennttiiddoo ccoommoo ddeecciirr ––qquuiieerroo mmeejjoorraarr ccoommoo ppaaddrree,, ¡¡vvooyy aa vveerr ccoommoo lloo hhaacceenn llooss cchhiimmppaannccééss!!--””
BBIIEENNEESSTTAARR AANNIIMMAALL:: LLEEGGIISSLLAACCIIÓÓNN
CCAATTAALLAANNAA
Artículo 2 (disposiciones generales): Finalidad y principios Los animales son seres vivos dotados de sensibilidad física y psíquica, y también de movimiento voluntario, los cuales tienen que recibir el trato que, atendiendo básicamente las necesidades etológicas, procure el bienestar.
Nadie tiene que provocar sufrimientos o maltratos a los animales o causarlos estados de ansiedad o miedo.
Artículo 5: Prohibiciones Restan prohibidas las actuaciones siguientes respecto a los animales:
Maltratarlos, agredirlos físicamente o someterlos a cualquier otra práctica que los produzca sufrimientos o daños físicos o psicológicos.
r) Maltratar animales, si no los produce resultados lesivos.
l) Maltratar o agredir físicamente los animales si los comportan consecuencias
graves para la salud.
Maltratar o agredir físicamente los animales, si los comporta consecuencias muy graves para la salud.
(1) La autoridad nacional competente puede expedir, así como revisar de vez en cuando, códigos de prácticas con el fin de proporcionar orientación práctica respecto de cualquier disposición hecha por o en virtud de esta ley.
El propósito del Código es proporcionar una guía práctica para ayudar a cumplir con las disposiciones de la Sección 9 de la ley (Animal Welfare Act 2006). No especifica como tener cuidado de un perro, pero se resumen hechos importantes que se tienen que considerar al tomar decisiones sobre la mejor manera de tener cuidado de su perro.
Sección 3 del Code of Practice for the Welfare of Dogs: La necesidad de poder exhibir los patrones normales de comportamiento. Asegurarse que su perro se comporta normalmente.
Adiestrar un perro es importante para ayudarlo a aprender la manera apropiada de comportarse y hacer más sencillo mantenerlo bajo control. Un buen adiestramiento puede mejorar la calidad de vida del perro, mientras que castigar un perro puede causarle dolor y sufrimiento.
Todos los perros tendrían que ser adiestrados para comportarse bien, idealmente desde edades tempranas. Utilizad únicamente adiestramiento positivo basado en recompensas. Evite los métodos de adiestramiento crueles, potencialmente dolorosos o aterradores para los perros.
PPRROOGGRRAAMMAASS DDEE TTEELLEEVVIISSIIÓÓNN
EELL EENNCCAANNTTAADDOORR DDEE PPEERRRROOSS ((CCEESSAARR MMIILLLLAANN))
“El Encantador de Perros” (Dog Whisperer) es un programa producido por National Geographic Channel sobre adiestramiento de perros. En España se emite por el canal Cuatro.
El conductor del programa es Cesar Millan. Según su página web oficial, viajó a Estados Unidos para volcarse en su don (una comunión primaria con la naturaleza). Sobre él se menciona que estudió libros de psicología canina apasionadamente, y que a través de su propia observación, apreciación y experiencia directa Cesar fue destilando fórmulas propias que mantenían a los perros equilibrados, tranquilos y sumisos.
Según la misma web, su método se basa en su hábitat natural, la supervivencia de un perro depende de una manada fuerte, estable y organizada, donde cada miembro conoce su lugar y sigue las normas establecidas por el líder de la manada. Cesar Millan enseña que, para poder satisfacer a nuestro perro y a nosotros mismos, nos tenemos que convertir en un líder de manada tranquilo y firme.
MMAALLAASS PPUULLGGAASS ((BBOORRJJAA CCAAPPPPOONNII))
El programa Malas Pulgas también es un programa sobre adiestramiento de perros, producido por BocaBoca y presentado por Borja Capponi. Se emite, como “El Encantador de Perros”, en la cadena Cuatro.
Según la página web oficial de Cuatro, Borja Capponi ha demostrado en sus años de experiencia (15 años) tener un talento innato para comunicarse con los animales. Según la misma web, Borja Capponi habla el lenguaje de los animales y tiene una misión:
conseguir que perros y propietarios vivan en armonía.
Según el mismo Borja Capponi, "las bases para tener un perro equilibrado son la genética, sus dueños y el entorno en el que vive" y que “por lo tanto, la raza no se el único elemento decisivo que marca el comportamiento del animal, sino la estructura jerárquica que sus dueños le aportan".
AANNÁÁLLIISSIISS DDEE LLOOSS PPRROOGGRRAAMMAASS
Primeramente, la autora querría señalar el hecho que, tanto en el caso de Cesar Millan cómo Borja Capponi, los dos profesionales se consideran como poseedores de un don para comunicarse con los animales. En ningún momento señalan haber recibido algún tipo de formación en este sentido, como haber realizado algún master en comportamiento animal en alguna universidad, o haber recibido formación de algún profesional reconocido, etc.
La reflexión es que si el adiestramiento canino se quiere consolidar como una profesión reconocida oficialmente, los profesionales que se dediquen tienen que estar debidamente formados y poseer los conocimientos y la experiencia necesarios para ejercer la profesión. Difícilmente la profesión será creíble si quién la ejerce se califica místicamente como poseedor de un don para comunicarse con los animales.
Otro punto que se quiere recalcar es el hecho de que asociaciones como GrETCA (Grupo de Etología Clínica de la Asociación de Veterinarios Españoles de Pequeños animales), la American Veterinary Society of Animal Behavior (AVSAB), y el Código de Prácticas por el Bienestar de los Perros inglés, recomienden el adiestramiento en positivo (basado recompensas) como método de adiestramiento. Desaconsejan la aplicación de método aversivos así como basar las modificaciones de conducta con la teoría de la dominancia. Tanto en el programa “El Encantador de Perros” como en “Malas Pulgas” se utilizan métodos aversivos (castigos positivos), y en muchos casos las modificaciones de conducta se basan en la teoría de la dominancia.
El uso de fuerza física para reprimir conductas, ya sea mediante golpes con las
empujones, patadas, gritos,
manos, objetos (por ejemplo raquetas de tenis, escobas correcciones, forzarlo a tumbarse en tierra
Los métodos que utilizan la confrontación a la hora de educar o modificar la conducta de un perro (como los mencionadas anteriormente), cuando son aplicados por el propietario, se han asociado al aumento de respuestas agresivas por parte del perro (Herron et. al., 2009).
En otros estudios también se ha observado que el castigo puede aumentar la predisposición a comportamientos agresivos en numerosas especies. Los animales en que el castigo no ha suprimido inmediatamente un comportamiento pueden aumentar sus esfuerzos para evitar el castigo hasta el punto de volverse agresivos. Los que ya mostraban comportamientos agresivos pueden exhibir más intensidad y agresividad (Azrin et. al., 1968; Hutchinson, 1977). Algunos castigos pueden parecer poco severos, al no causar daño físico. No obstante, pueden provocar que el animal se vuelva miedoso, y este miedo se pued e generalizar a otros contextos (AVSAB, 2007).
El uso de collares estranguladores, de castigo (pinchos), así como la aplicación de correcciones con la correa utilizando estos collares (se da un tirón con la correa para que la presión del collar en el cuello provoque dolor al animal).
En el caso del collar de ahogo (estrangulador), también se ha utilizado en algunos capítulos como su nombre indica: se trata de levantar la correa para que las patas anteriores del animal no toquen el suelo. El animal queda colgado y se ahoga hasta que lo dejan volver a apoyarse al suelo. Podemos encontrar un ejemplo de este tipo de uso en el episodio de “El Encantador de perros: Shadow, Jake & Riley y Norton”, concretamente con el cruzado de Alaska Malamute Shadow.
Los collares estranguladores pueden dañar la tráquea, especialmente en perros con colapso de tráquea o tráquea hipoplásica. También pueden causar ocasionalmente el síndrome de Horner (daño en la inervación del ojo). Algunos perros, especialmente razas braquiocefálicas (Boxer, Bulldog, etc.), han desarrollado repentinamente edemas pulmonares muy peligrosos, debido a la obstrucción repentina de las vías aéreas altas que comporta una rápida oscilación de la presión intratorácica (Drobatz et. al., 1995). Perros propensos a sufrir glaucomas son más susceptibles a los collares estranguladores alrededor del cuello que pueden hacer aumentar la presión intraocular (Pauli et. al., 2006).
Estas prácticas vulneran el artículo 5 el Decreto Legislativo 2/2008, de 15 de abril de la Ley de protección de los animales, donde se prohíbe maltratar, agredir físicamente o someter a cualquier otra práctica que produzca sufrimientos o daños físicos o psicológicos
A pesar de que podemos obtener ideas del tipo de comportamiento a estudiar en los perros
basadas en el conocimiento sobre los lobos, el mejor modelo para entender a los perros
domésticos es el perro doméstico. Los perros han divergido significativamente de los lobos en los últimos 15.000 años. Los lobos ancestrales han evolucionado como cazadores
y ahora viven en mandadas formadas la mayoría a veces por los miembros de la familia
(Mech 1999). Los miembros de la mandada cooperan en la caza y cría de la descendencia. En un año, normalmente sólo el macho alpha y la hembra alpha criarán, por lo tanto todas las fuerzas de la mandada se pueden centrar en una suela camada.
Los perros, por otro lado, han evolucionado como basureros en vez de cazadores (Coppinger&Coppinger 2004). Aquellos que eran menos asustadizos, comparados con sus parientes lobos, eran más capaces de sobrevivir entre la basura de los humanos y reproducirse en este entorno. Actualmente, los perros vagabundos viven en pequeños grupos en lugar de mandadas, y en algunos casos pasan la mayor parte de su tiempo solos (MacDonald&Carr, 1995). Generalmente no cooperan para cazar o para
criar su descendencia, y casi todos los machos y hembras tienen la oportunidad de emparejarse (Boitani et. al., 1995). Las diferencias existentes entre el sistema social de lobos y el de los perros conducen inevitablemente a diferencias notables en el comportamiento social.
Algunos autores consideran que los expertos en conducta canina que establecen analogías del tipo “los lobos forman mandadas, por lo tanto, si quieres enseñarle un truco a un perro tienes que ser el líder de la manada, ser el lobo alpha” no tienen ningún tipo de rigor científico (Coppinger&Coppinger, 2004)
En los dos programas se repite frecuentemente el concepto “manada”, con todas las implicaciones erróneas que comporta.
En un sistema social animal, la dominancia se define como la relación entre dos o más individuos que se establece por la fuerza, la agresión y la sumisión, para ganar prioridad de acceso a los recursos (Bernisten 1981; Drews 1993).
Muchos de los comportamientos indeseados de los perros suceden no por que deseen ganar una posición más elevada en el rango (en la jerarquía), sino simplemente por que la conducta se ha reforzado. Por ejemplo, robar comida cuando los humanos no los están mirando no es un intento de elevarse en el rango. En la naturaleza, los animales en posiciones bajas al rango roban recursos a los de posiciones superiores cuando estos no los están guardando. Se trata de una estrategia alternativa para obtener los recursos que quieren. Aquellos animales que son reforzados seguidamente por este comportamiento son más propensos a continuar robando (AVSAB, 2008).
En el episodio segundo de “Malas Pulgas”, Borja Capponi provoca a Kenzo, un Beagle, poniendo comida en el suelo y corrigiéndolo cuando se quiere acercar. Justifica que el perro quiera coger la comida por que tiene, textualmente “mucho dominio”. En otra ocasión, Kenzo se encuentra en la cocina y quiere lamer los restos de comida de los platos del lavaplatos. Borja Capponi lo justifica explicando que “quiere dominar la cocina”. Vemos unas imágenes de este caso, y de la manera como Borja Capponi manipula al animal:
La bibliografía sugiere que la mayoría de niños son mordidos por el perro de la familia después de haber interactuado con él (De Keuster et. al., 2006).
La mayoría de problemas de comportamiento de los perros (incluida la agresividad) son ocasionados (al menos al principio) por conductas totalmente normales y funcionales para los perros (Mills, 2003). Por ejemplo, manipular el perro de una forma aversiva (como la que observamos en la imagen de la derecha, donde aparece Kenzo y el niño que convive con él) causa una gran proporción de casos de mordiscos (Bamberger & Houpt, 2006; Fatjó te al 2007).
Cómo se ha comentado anteriormente, la causa de agresión más frecuente en los perros es el miedo. Empujar un perro hacia el suelo cuando está asustado no solucionará la causa de este miedo. Por el contrario, puede aumentar la intensidad de la agresión.
El estudio de Herron et. al., (2008) mencionado anteriormente demuestra que actuar como “rol alpha” (o “macho dominante”), forzar al perro a tumbarse y enseñar el abdomen, frecuentemente causa una respuesta agresiva del perro. La agresión se puede re-direccionar hacia objetos inanimados u otros animales y personas que se encuentren alrededor del propietario. Incluso el castigo no físico, como los gritos o las correcciones, o señalar al perro con el dedo, pueden llevar al perro a una agresión defensiva si se siente amenazado.
LLAA OOPPIINNIIÓÓNN DDEE LLOOSS PPRROOFFEESSIIOONNAALLEESS
GGRRUUPPOO DDEE EETTOOLLOOGGÍÍAA CCLLÍÍNNIICCAA DDEE LLAA AASSOOCCIIAACCIIÓÓNN DDEE
VVEETTEERRIINNAARRIIOOSS EESSPPAAÑÑOOLLEESS DDEE PPEEQQUUEEÑÑOOSS AANNIIMMAALLEESS II DDEE LLAA FFAACCUULLTTAADD DDEE VVEETTEERRIINNÀÀRRIIAA DDEE LLAA UUAABB
El 18/06/2010, expertos del Grupo GrETCA (AVEPA) y de la Facultad de Veterinaria de la UAB han denunciado que programas de televisión como "El encantador de perros" o "Malas Pulgas", del canal de televisión Cuatro, divulgan técnicas sin base científica que conllevan serios peligros tanto para los animales como para los propietarios. Según los veterinarios, el nulo rigor de los diagnósticos y tratamientos planteados en el programa provocan una falta de bienestar de los animales debido a que induce efectos negativos (miedo, dolor, conflicto o frustración). Esto deriva en un aumento del riesgo de mordeduras hacia los humanos que, además, puede afectar especialmente a los menores.
Según los denunciantes, estos programas presentan:
En la mayoría de los casos presentados en los programas, sea cual sea el problema principal, aunque no haya un problema de agresividad inicialmente (cómo, por ejemplo, el caso de Kenzo y Rufo, los dos emitidos en el segundo programa de "Malas Pulgas"), se plantea como diagnóstico "la carencia de liderazgo de la familia hacia el perro". Ésta visión simplista de las relaciones de dominación-sumisión hace mucho tiempo que fue desestimada por la comunidad científica. Por otro lado, más allá del problema de que no exista un diagnóstico correcto, los tratamientos aplicados no tienen apoyo científico.
Las incorrecciones mencionadas a lo largo de los capítulos son muchas y transmiten una visión completamente falsa del comportamiento normal canino (comportamiento social, lenguaje corporal, etc.). Por ejemplo, en el caso de Lucky, un perro con fobias a pasar por las puertas, Borja Capponi, conductor del programa, asegura que "la energía de otro perro que convive con él -Bahía- influye totalmente al cerebro de Lucky porque el perro ‘dominante' tiene más energía que el 'seguidor' y hace que éste siga al ‘dominante'". Esta afirmación no tiene base científica; el perro presuntamente ‘seguidor' está atado con una cuerda al otro perro, que es el que realmente atraviesa la puerta. Lucky -‘seguidor'- se ve literalmente arrastrado por Bahía -‘dominante'-.
Los animales no tendrían que experimentar miedo, dolor, frustración, conflictos o cualquiera otro estado emocional negativo, al menos de manera crónica o muy intensa. Muchos de los animales tratados por Capponi ven comprometido su estado de bienestar dado que reiteradamente observamos situaciones de miedo intenso y situaciones que generan conflicto o frustración.
Es el caso, por ejemplo, de la aplicación constante de castigo activo. Para aplicar un castigo correctamente, tiene que aplicarse el estímulo punitivo siempre que aparece la conducta, tiene que ser suficientemente fuerte para que el animal deje de hacerla, tiene que ser breve y tiene que terminar justo cuando acaba la conducta que queremos eliminar. En
el programa, constantemente se violan las reglas de aplicación del castigo: se aplica cuando el animal no muestra ninguna conducta incorrecta, incluso se aplica, con mucha intensidad, cuando el animal muestra conductas de apaciguamiento, y no siempre se aplica cuando aparece la conducta que se quiere eliminar. Capponi, por ejemplo, afirma que "se tiene que bloquear el perro antes de que empiece a ladrar".
Todo esto se traduce en un castigo inconsistente: el animal es incapaz de anticipar las consecuencias que tendrán sus acciones y, por lo tanto, aparecen estados de conflicto y frustración que comprometen el bienestar del animal. En consecuencia, el castigo mal aplicado puede aumentar el miedo, la agresividad y el estrés o, incluso, generarlos, además de no tratar el origen de los problemas.
Por otro lado, desde el punto de vista ético, es preferible no utilizar el castigo como herramienta de tratamiento de los problemas de conducta. Si, para solucionar un problema de conducta, existen varias técnicas y una de ellas disminuye el bienestar del animal, se tendría que evitar en beneficio de las que no lo hacen.
Independientemente de su implicación sobre el bienestar animal, recomendar el uso de técnicas basadas en el castigo, la autoridad o la agresión supone aumentar el riesgo de ataque del perro hacia los propietarios. De hecho, en varios capítulos, se observa como animales no agresivos inicialmente muestran conductas agresivas a lo largo del programa y como consecuencia del tratamiento.
Los niños son el principal grupo de riesgo en cuanto a ataques de perros: tienen un riesgo entre 3 y 4 veces más grande de sufrir mordiscos por parte de un perro que un adulto debido a las condiciones físicas y a la incapacidad para reconocer las señales de alarma que los animales nos muestran. Además, los mordiscos a los niños se dirigen mayoritariamente a la cara, cuello y brazos y, por lo tanto, los daños ocasionados son más grandes que en los adultos. Los métodos empleados hoy en día para disminuir las tragedias producidas por perros hacia niños se basan en técnicas de no confrontación y de evitación de conflictos al domicilio, es decir, todo el contrario del que se muestra en el programa.
El mes de marzo pasado, el GrETCA envió a la cadena de televisión Cuatro una carta informativa sobre los programas emitidos en este canal que tratan la etología. En ella se ponía de manifiesto la preocupación por algunos de los contenidos que se emitían en el programa "El encantador de perros" y, de manera desinteresada, GrETCA se ofrecía para revisar la idoneidad de los contenidos del programa "Malas pulgas", entonces todavía para estrenar, dónde Borja Capponi trata problemas de conducta de los animales de compañía.
La carta no dio los resultados que se esperaba.
AANNIIMMAALL
BBEEHHAAVVIIOORR
El American Veterinary Society of Animal Behavior (AVSAB) es un grupo de veterinarios e investigadores profesionales que comparten el interés de entender el comportamiento de los animales.
AAMMEERRIICCAANN
VVEETTEERRIINNAARRYY
Mediante la cooperación de sus miembros, el *AVSAB a elaborado una serie de declaraciones que reflejan la opinión de la asociación en varios tópicos relacionados con el campo del comportamiento animal.
AVSAB se refiere a la reciente reaparición de la teoría de la dominancia para forzar a los perros y otros animales a la sumisión para prevenir y corregir problemas de conducta. Durante décadas, algunos métodos de adiestramiento tradicional se han basado en la teoría de la dominación y han asumido que los animales que se portan mal, lo hacen principalmente por que están buscando una posición más elevada en el rango social. Esta idea conlleva que algunos adiestradores piensen que se tiene que utilizar la fuerza y la coerción para modificar comportamientos no deseados del animal. En las últimas décadas, nuestra comprensión de la teoría de la dominancia y del comportamiento de los animales domésticos ha crecido considerablemente, lo que conlleva una actualización de los puntos de vista.
Las personas que creen en la teoría de la dominancia a la hora de adiestrar sus animales necesitan utilizar regularmente la amenaza, mostrarse agresivos e incluso utilizar la fuerza física. Por el contrario, los animales sujetos a amenazas o a la fuerza no ofrecerán comportamientos de sumisión. De hecho, muchos de ellos reaccionarán con la agresión, no por que estén intentando ser dominantes, si no por que la persona los está amenazando y se sienten asustados.
En general, la aplicación de la teoría de la dominancia a la hora de entender las interacciones humanos-animales conduce a una relación antagónica entre propietarios y sus mascotas.
AVSAB recomienda a los veterinarios no referir clientes a adiestradores o consultores de comportamiento que practiquen y defiendan la teoría de la jerarquía y dominancia, y los subsecuentes métodos de adiestramiento basados en la confrontación que siguen a estas teorías. AVSAB recalca que el adiestramiento de animales, las estrategias de prevención de problemas de comportamiento, y los programas de modificación de conducta, tendrían que aplicarse siguiendo las directrices científicas del reforzamiento positivo, el acondicionamiento operante, el acondicionamiento clásico, la desensibilización y el contracondicionamento. AVSAB recomienda a los veterinarios referir clientes únicamente a adiestradores y consultores de comportamiento que entiendan los principios de la teoría del aprendizaje, y que se centren en reforzar comportamientos deseados y en retirar el reforzamiento de los comportamientos indeseados.
modificación de conducta de los animales (2007)
La posición de la declaración de la AVSAB es que el castigo (p.ej. collares estranguladores, de pinchos, y eléctricos) no tendrían que ser utilizados en primera línea o al inicio del tratamiento de problemas de comportamiento. Esto es debido de a los efectos adversos potenciales que incluyen: inhibición del aprendizaje, aumento de comportamientos agresivos y de miedos, daños a los animales y a las personas que interactúan con los animales.
AVSAB recomienda que el adiestramiento se debe basar en reforzar comportamientos deseados, retirar el reforzamiento de los comportamientos inapropiados, y cambiar el estado emocional y las condiciones ambientales que han llevado al animal a hacer el comportamiento indeseado. Este enfoque promueve una mejor comprensión del comportamiento del animal y la sensibilización de como los humanos inconscientemente hemos contribuido al desarrollo de las conductas indeseables. El castigo sólo se tendría que utilizar cuando todo lo anterior no ha funcionado a pesar de un largo periodo de adiestramiento o de un programa de modificación de conducta que incorporara reforzamientos para los comportamientos adecuados y el cambio de la causa subyacente al problema de conducta.
El castigo puede ser efectivo en casos específicos, pero se tiene que utilizar con cautela debido a las dificultades de llevarlo a cabo correctamente si lo comparamos con los reforzamientos positivos, y por los potenciales efectos adversos que comporta. Sigue una descripción de las dificultades y de los efectos adversos que tendríamos que conocer a la hora de utilizar castigos (aversivos).
1. Es difícil castigar en el momento adecuado. Para que el animal entienda qué está haciendo mal, el castigo se tiene que hacer en el momento preciso: en el momento que el animal hace el comportamiento o con menos de 1 segundo de retraso, o esperar a que vuelva a realizar el comportamiento.
2. El castigo puede fortalecer el comportamiento indeseado. Para que el castigo tenga un efecto duradero, hay que castigar el comportamiento indeseado cada vez que pase. Si el animal no es castigado cada vez, en la ocasión que haga el comportamiento y no sea castigado, en el fondo, está siendo premiado. Además, estos "premios" actúan como en un programa de reforzamiento variable, que harán aumentar el comportamiento no deseado. Los programas de reforzamiento variable son muy poderosos y se utilizan para mantener en el tiempo comportamientos aprendidos mediante técnicas de adiestramiento en positivo. Los animales saben que obtendrán una recompensa pero no saben cuando, y continúan realizando el comportamiento esperando el premio. Los animales se vuelven como jugadores de máquinas tragaperras.
3. La intensidad del castigo tiene que ser suficientemente elevada. Para que el castigo sea efectivo, tiene que ser suficientemente fuerte la primera vez. Si la intensidad no es suficiente, el animal se acostumbrará y aquella intensidad de castigo ya no será útil. Entonces, el propietario tiene que aumentar la intensidad para que el castigo sea efectivo. Sin tener en cuenta cuando se utiliza, el castigo puede causar daño físico o miedo para que se produzca en la intensidad adecuada.
4. El castigo puede causar daño físico cuando se administra a alta intensidad.
5. Independientemente de la intensidad, el castigo puede causar que algunos individuos se vuelvan extremadamente miedosos, y este miedo se puede generalizar en otros contextos.
6. El castigo puede facilitar o incluso causar comportamientos agresivos.
7. El castigo puede suprimir comportamientos, incluidos aquellos que nos avisan que el animal tiene intención de morder. Cuando se utiliza eficientemente, el castigo puede suprimir los comportamientos agresivos, pero no cambia la asociación subyacente al comportamiento. De hecho, no resuelve el problema. Por ejemplo, si el animal es agresivo por miedo, la utilización de la fuerza para parar la reacción del animal puede volverlo más miedoso y al mismo tiempo puede suprimir o enmascarar las señales que muestran que el animal tiene miedo. Aparte de que el animal no supera su motivo para estar asustado, se vuelve más agresivo y realiza menos señales. En otras palabras, ahora ataca sin avisar.
8. El castigo puede conducir hacia una mala asociación. Independientemente de la fuerza del castigo, este puede provocar que el animal desarrolle una asociación negativa con la persona que lo está aplicando o con el ambiente en el cual se utiliza el castigo. Por ejemplo, cuando se utiliza el castigo para adiestrar a los perros a venir cuando se los llama, los perros suelen venir trotando o andando (o dan la vuelta cuando ya están cerca del propietario), mientras que los perros que disfrutan volviendo hacia su propietario lo hacen rápidamente y corriendo.
9. El castigo no enseña comportamientos correctos. Uno de los problemas más importantes del castigo es que no aborda el hecho que el comportamiento indeseado se produce por que se ha reforzado, ya sea de manera intencionada o no. El propietario puede castigar el comportamiento incorrecto una vez, mientras que inadvertidamente se refuerza el comportamiento incorrecto el resto a veces. Desde el punto de vista del perro, el propietario es inconsistente e imprevisible o coercitivo. Estas características pueden obstaculizar el vínculo mascota/humano.
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Paul Owens, el Dog Whisperer (Encantador de Perros) original
El año 1999, 5 años antes del programa de Cesar Millan, un adiestrador canino en positivo (término utilizado para describir el adiestramiento basado en el reforzamiento positivo) ya utilizaba el nombre de “dog whisperer”.
Paul Owens, el encantador de perros original, publicó en 1999 el libro “The Dog Whisperer” y “The Puppy Whisperer”. Los libros se han reeditado el 2007 con el subtítulo “A Compassionate Nonviolent Approach to Dog Training”. Paul es miembro del Association of Pet Dog Trainers (APDT) y tiene la aprobación de The National Association of Dog Obedience Instructors (NADOI).
Según Paul Owens, el significado original del término "Dog Whisperer", fue el tratamiento de cualquier tipo de animal con amabilidad, con respeto (en otras palabras físicamente sin obligarlos a hacer nada). En El Encantador de Perros (Dog Whisperer), de la televisión Nacional Geographic (en España la cadena Cuatro), Cesar Millan, muestra una filosofía de entrenamiento mucho más agresiva y belicosa que la metodología de Owens. Millán asume que los perros son más propensos a seguir el líder y la energía de un propietario agresivo ante un pasivo, de acuerdo con Owens.
Los miembros de esta asociación ayudan a tratar y modificar problemas de comportamiento, mejorando la calidad de vida de mascotas y propietarios.
El año 2006, esta asociación escribe una carta a National Geographic sobre el programa “El Encantador de perros”, para mostrar su preocupación en cuanto a que el programa puede inducir a los niños a realizar comportamientos inseguros.
Según esta asociación, a pesar de que el programa muestra una advertencia que indica al espectador que no tiene que intentar replicar las técnicas de Millan, los niños pequeños no entienden esta advertencia. Las técnicas representadas en el programa pueden provocar lesiones. De hecho, el propio Millan es mordido en varios episodios.
Además, en varios episodios se observan niños que realizan actividades que les podrían producir lesiones, como por ejemplo:
A un niño de 10 años se le enseña a pasear un Rottweiler de 150 libras (68kg). Se pide a un niño subir sobre un patinete cerca de un bulldog con historial de ataques a patinetes. Se pide a un niño estirarse bajo un obstáculo de agility mientras un pastor australiano con historial de comportamientos temerosos hacia los niños le salta por encima.
Según la asociación, los niños que miran el programa pueden intentar las mismas técnicas con sus mascotas y podrían producirse lesiones.
El septiembre de 2006, AHA (organización americana para la protección de niños y animales) manda una carta a National Geographic Channel donde denuncia que las técnicas del programa “Dog Whisperer” son inhumanas, obsoletas e inadecuadas.
Según la asociación se muestran varios casos de tratamientos crueles y peligrosos, promovidos por Millan como métodos de adiestramiento aceptable. Se destaca el caso de un perro que es asfixiado durante un episodio. En este caso, el perro “rebelde” se levantaba del tierra por el cuello mediante un collar estrangulador. El objetivo de Millan (someter al animal rebelde) se llevó a cabo parcialmente cortando el suministro de sangre al cerebro del animal.
Society of Veterinary Behavior Technicians (SVBT), American College of
Technicians (AVBT), i AVSAB
El 15 de Junio 2009, el American College of Veterinary Behaviorists hace un comunicado anunciando la decepción que les crea el acuerdo de marketing de la farmacéutica Merial con un concreto personaje televisivo que adiestra perros, para promover sus productos Frontline y Heartgard. El acuerdo de marketing consiste en la distribución de vídeos donde este conocido adiestrador muestra sus técnicas de adiestramiento.
(ACVB),
El 16 de Junio de 2009 la SVBT también publica un comunicado de las mismas características.
El ACVB, la SVBT, la AVSAB, y la AVBT alientan a los clínicos a no tomar parte la promoción de Merial y no distribuir los vídeos de este adiestrador, y a derivar a sus clientes a materiales de adiestramiento basados en métodos científicos de reforzamiento positivo.
Jean Donaldson es directora de Academy for Dog Trainers, y autora del libro Culture Clash (traducido al español, Choque de Culturas).
Septiembre 2006, artículo publicado a The Woofer Times:
“Prácticas como la confrontación física con perros agresivos y el uso de collares estranguladores en perros atemorizados son indignantes incluso por los niveles de formación de adiestramiento más básicos Una profesión que lleva realizando mejoras constantes en su profesionalidad, sofisticación técnica y normas humanitarias ha hecho un gran paso atrás. Llevo mucho tiempo preocupada por el hecho que la popularidad del señor Millan traiga a la gente a imitar sus técnicas. Denominarse “susurrador” (traducción literal de “whisperer”, que en España se ha traducido como “encantador”) cuando se utilizan prácticas arcanas, violentas y poco sólidas es inconcebible.”
A 16/12/2009, APBC se une a las organizaciones internacionales sobre bienestar y
comportamiento animal para condenar algunas de las técnicas de Cesar Millan.
Otros profesionales veterinarios y adiestradores muestran su desacuerdo con el programa
de Cesar Millan en sus páginas web, blogs, entrevistas, etc.
Andrew Luescher (DVM, Ph.D, DACVB), Barry Eaton, Janis Bradley (Instructora de la San Francisco SPCA Academy for Dog Trainers), Kendal Shepherd (BVSc MRCVS CCAB), Nicholas Dodman (Profesor and Head Section of Animal Behavior, Director of Behavior Clinic, Tufts University Cummings School of Veterinary Medicine), Suzanne Hetts (Certified Applied Animal Behaviorist)
55 EESSTTUUDDIIOOSS DDEE CCAAMMPPOO
""NNoo mmee iimmppoorrttaa ssaabbeerr ssii uunn aanniimmaall ppuueeddee rraazzoonnaarr SSoolloo sséé qquuee eess ccaappaazz ddee ssuuffrriirr yy ppoorr eelllloo lloo ccoonnssiiddeerroo mmii pprróójjiimmoo""
OOBBJJEECCTTIIVVOOSS DDEE LLAA EENNCCUUEESSTTAA
El objetivo de la encuesta es analizar el conocimiento de la población general sobre la profesión de adiestrador canino, sea propietario de perro o no, y la opinión general sobre los programas de televisión “El Encantador de Perros” y “Malas Pulgas”.
En el supuesto de que los encuestados hubieran contratado los servicios de un adiestrador, educador o etólogo, la encuesta on-line desplegaba varías preguntas destinadas a conocer si las personas contratantes se informaron sobre la formación y los métodos de adiestramiento del profesional.
FFOORRMMUULLAARRIIOO DDEE LLAA EENNCCUUEESSTTAA
1. ¿Es o a sido propietario de uno o más perros? Sí No
2. ¿Sabía de la existencia de profesionales que se dedican a la educación, adiestramiento y/o tratamiento de problemas de comportamiento de los perros? Sí No
3. ¿Cómo conoció esta profesión? Por el veterinario Programas de televisión Por la tienda de animales Libros/revistas Internet Otro (por favor, especifique)
4. ¿Ha contratado los servicios de un adiestrador, educador canino y/o etólogo alguna vez? Sí No
5. ¿Cómo se definía el profesional? Educador canino Adiestrador canino Etólogo Otro (por favor, especifique)
6. ¿Qué titulación poseía dicho profesional? Licenciado en veterinaria Otras licenciaturas (biología, psicología ) Titulación de etólogo por empresa privada Ns/Nc Otro (por favor, especifique)
7. ¿Qué titulación le acreditaba como Adiestrador Canino? Titulación de Adiestrador Canino por empresa privada Titulación oficial de Adiestrador Canino de la comunidad autónoma Sin titulación pero con mucha experiencia Ns/Nc Otro (por favor, especifique)
8. ¿Qué titulación le acreditaba como Educador Canino? Titulación de Educador Canino por empresa privada Sin titulación pero con mucha experiencia Ns/Nc Otro (por favor, especifique)
9. ¿Qué metodología de trabajo utilizaba dicho profesional? Técnicas basadas en refuerzos positivos y premios Técnicas basadas en premios y castigos Técnicas basadas en castigos Técnicas basadas en la teoría de la dominància – sumisión Ns/Nc Otro (por favor, especifique)
¿Conocía las
contratar sus
Sí
No
11. ¿Las técnicas de adiestramiento fue un requisito previo para contratar al profesional? Sí No
12. ¿Dónde se realizó el adiestramiento A domicilio (y lugares públicos cercanos) En un campo de adiestramiento En un campo de adiestramiento dejando al perro de residencia durante un tiempo En una consulta veterinaria Otro (por favor, especifique)
13. ¿Utiliza para su perro alguno de estos collares? Collar Halti / Gentle Leader Collar de ahogo Collar de castigo (de pinchos) Collar de impulsos Collar con spray Otro (por favor, especifique)
14. ¿Quién le recomendó el collar? Veterinario Un conocido Adiestrador Un programa de televisión Libro/revista Nadie, lo descubrí yo Otro (por favor, especifique)
Casi todos los capítulos
Borja Capponi es un gran profesional