Source: https://www.slideshare.net/TxemaFuente/4-cgt-derechos-y-libertades-para-la-lucha-social-y-sindical-guia-antirrepresiva
Timestamp: 2017-12-11 20:08:58
Document Index: 92817639

Matched Legal Cases: ['artículo20', 'Artículo 556', 'artículo530', 'artículo 9', 'artículo 368', 'artículo 19', 'artículo 17', 'artículo 1', 'artículo 5', 'artículo 17', 'artículo 520', 'artículo 496', 'artículo 520', 'artículo 520', 'artículo 10', 'artículo 5', 'artículo 9', 'artículo 15', 'Artículo 18', 'Artículo 204', 'artículo 18', 'artículo 18', 'artículo 18', 'artículo 55', 'artículo 571', 'artículo503', 'artículo 315', 'artículo 21', 'artículo 3', 'artículo 10', 'artículo122', 'artículo 4', 'artículo 5', 'artículo 9', 'artículo 9', 'artículo 1']

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4. cgt - derechos y libertades para la lucha social y sindical. guia antirrepresiva
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1. Derechos y libertadespara la lucha social y sindical Guía Antirrepresiva
2. Coordina:Secretaría de Acción Social - Secretaria de JurídicaEscribe:Gabinete Jurídico ConfederalRevisa:Área de FormaciónIlustración portada e interiores:Alejandro RomeraDiseño:Belo7Edita:Secretaría de ComunicaciónCGTc/ Sagunto, 15, 1º28010 - Madridspcc.cgt@cgt.es - 902 19 33 98
3. Derechos y libertadespara la lucha social y sindical Guía Antirrepresiva
4. INDICE:presentación 8I ACTUACIONES REPRESIVAS EN LA CALLE	10 1.A IDENTIFICACION:	11 •	¿Dónde se regula?	11 •	¿Qué sujetos pueden llevar a cabo nuestra identificación?	11 •	¿Qué actitud debemos adoptar ante esta situación?	11 •	¿Podemos negarnos a ser identificados/as?	12 1.B RETENCION:	12 1.B.1 ¿DÓNDE ME PUEDE OCURRIR ESTO?	12 •	En la vía pública:	12 •	En dependencias policiales:	14 1.B.2 ¿CUÁNTO PUEDE DURAR NUESTRA RETENCIÓN?	14 1.C REGISTRO PERSONAL O CACHEO:	15 •	¿Cuál es el alcance del registro?	15 •	¿Si soy mujer, me puede cachear un policía de sexo masculino?	15 •	¿Pueden registrar nuestras pertenencias?	15 1.D INCAUTACION:	16 •	¿De qué se trata?	16 •	¿Qué objetos pueden ser incautados por la policía?	16II DETENCIONES “ORDINARIAS”	18 2.A INTRODUCCIÓN.	19 •	¿Dónde se regula?	19 •	¿Y el Derecho Internacional?	20 2.B LOS SUPUESTOS DE DETENCIÓN:	20 •	¿Cuándo me pueden detener?	20 2.C PLAZOS:	20 •	¿Durante cuanto tiempo puedo estar detenido?	20 2.D ¿QUÉ OCURRE DURANTE EL TIEMPO DE DETENCIÓN?	22 2.D.1 DECLARACIÓN DEL DETENIDO Y ACTUACIÓN DE LOS/AS LETRADOS/AS	22 •	¿Puedo declarar sin que esté delante un/a Abogado/a?	22 •	¿Y si no quiero declarar ante la policía?	22 •	¿Y si me interrogan?	23 2.D.2 DERECHOS DE LA PERSONA DETENIDA	23 •	¿Cuáles son mis derechos durante la detención?	23 2.E CONSEJOS PRÁCTICOS EN CASO DE DETENCIÓN	24 2.F EL REGISTRO DE DOMICILIOS Y LOCALES	25 2.F.1 REGISTRO DE DOMICILIO:	25 •	¿Es inviolable el domicilio?	25 •	¿Qué es exactamente el “domicilio”?	25
5. •	¿Qué garantías tenemos a la hora de que se produzca el registro en nuestro domicilio?	26 2.F.2 REGISTRO DE LOCALES:	27 •	¿Y el local de nuestra organización?	27IIi LA LEGISLACIÓN ANTITERRORISTA	28 3.A INTRODUCCIÓN	29 3.B ¿A QUIÉN SE LE APLICA?	29 3.C ¿QUÉ SUPONE LA APLICACIÓN DE LA LEGISLACIÓN ANTITERRORISTA?	30 3.D LA TORTURA	32 3.D. 1 ¿QUÉ SE ENTIENDE POR “TORTURA”?	32 3.D. 2 ¿DÓNDE SE REGULA?	33 3. D. 3 ¿QUÉ HACER?	33IV CONSEJOS PRÁCTICOS EN RELACIÓN CON LA REPRESIÓN	34 4. A PREPARACIÓN DE UNA ACCIÓN (P.EJ. UN PIQUETE DE HUELGA)	35 4. B REALIZACIÓN DE CONCENTRACIONES Y MANIFESTACIONES.	36 4.B.1 ¿HAY QUE PEDIR PERMISO PARA MANIFESTARNOS O CONCENTRARNOS?	36 •	¿Si prohíben la manifestación, no podremos realizarla?	38 •	¿Cuándo puede intervenir la policía en la manifestación?	38 4.B.2 NOTIFICACIÓN DE LA CONCENTRACIÓN O MANIFESTACIÓN:	38 •	¿Cuál es el Procedimiento de Notificación?	38 •	¿Qué ocurre si no notificamos una concentración?	39 •	¿Quién es responsable de la concentración o la manifestación?	39 •	¿Y si nadie ha convocado la concentración o manifestación?	40 4. B. 3 OTRAS CUESTIONES DE INTERÉS	40 4.C ¿QUÉ HACER EN CASO DE DETENCIÓN DE UN/A COMPAÑERO/A?	41 4. C. 1 CONSEJOS PRÁCTICOS EN CASO DE DETENCIÓN	41 4. C. 2 EL PROCEDIMIENTO DE HABEAS CORPUS	42 4.D LA VIDEOVIGILANCIA	43V EL PROCESO JUDICIAL	44 5. A ESTRUCTURA DEL PROCESO PENAL	45 5.A.1 INSTRUCCIÓN:	45 5.A.2 FASE INTERMEDIA:	45 5.A.3 JUICIO ORAL:	46 5.A.4 SENTENCIA:	46 5.A.5 FASE DE RECURSO:	46 5. B OTROS PROCESOS JUDICIALES, EL JUICIO DE FALTAS	46 5. C NUESTROS DERECHOS EN UN PROCESO PENAL	48 5. D DELITOS DE LOS QUE HABITUALMENTE NOS INTENTAN IMPUTAR	48 5. D. 1 DELITO DE USURPACIÓN	49 •	¿Dónde se regula?	49
6. •	¿Qué se entiende por usurpación?	49 •	¿Qué se pretende proteger?	49 5. D. 2 DELITOS DE ATENTADO, RESISTENCIA Y DESOBEDIENCIA A LA AUTORIDAD	50 •	¿De qué se trata?	50 •	¿Dónde se regula?	50 •	¿Cuándo incurrimos en delito de desobediencia?	50 5. D. 3 DELITO DE DESÓRDENES PÚBLICOS	51 •	¿Qué es y dónde se regula?	51 •	¿Qué requisitos tiene?	51 5. D. 4 DELITO DE DAÑOS	51 •	¿Qué es y dónde se regula?	51 •	¿Qué requisitos y penas tiene?	52 5. E ¿QUÉ OCURRE SI NOS CONDENAN?	52 •	Suspensión de la pena:	52 •	Sustitución de la pena:	52 •	Indulto:	53 5. F ¿PODEMOS DENUNCIAR NOSOTROS/AS A LA POLICÍA?	53 5. G EL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO SANCIONADOR	54VI LA PRIVACIÓN DE LIBERTAD	56 6. A LOS CENTROS DE INTERNAMIENTO DE EXTRANJEROS (CIES)	57 6. B LOS “CENTROS DE MENORES”	58 6. C LAS CÁRCELES	58epílogo	62
8. “Derechos y libertades para la lucha social y sindical. Guía Antirrepresiva” pretende ser una he-rramienta de información, formación y consulta para todas las personas militantes, de colectivos ymovimientos sociales y, por supuesto, de la CGT, que luchan dentro y fuera de las empresas, y quese ven sometidas a las múltiples cortapisas que los cuerpos de seguridad del estado, gobiernos civiles,jueces y fiscales, e incluso ayuntamientos y policías municipales, imponen de facto al libre ejerciciode los derechos civiles, políticos y sindicales.Contra las declaraciones formales de las libertades de reunión, asociación, manifestación, huelga,opinión, etc. está la persistente realidad de las legislaciones limitadores de estos derechos y sobretodo la acción obstruccionista, cuando no directamente represiva, de la fuerza pública contra ma-nifestantes, piquetes, okupas, inmigrantes, sindicalistas y militantes sociales que luchan por el me-joramiento y la transformación social en pro de mayores cuotas de igualdad, justicia y solidaridad.Obviamente estos valores no son los dominantes y por lo tanto no serán nunca materia de especialprotección por el estado.En un contexto de crisis global, que se profundiza y generaliza, las luchas sociales tienden a ser mástensas, más conflictivas y virulentas, en buena medida por que el estado despliega toda su violenciainstitucional para intentar frenar, paralizar, encauzar o eliminar las respuestas de los grupos y secto-res descontentos y críticos con el caos socio-económico en el que se encuentra el mundo.Represión siempre ha habido, de un modo más sutil o puntual, individualizando los casos, crimi-nalizando las opciones alternativas y divergentes, culpabilizando a sectores excluidos y marginadosde la inseguridad general, extendiendo e interiorizando el miedo como medio para la anomia y laparálisis de la sociedad. La represión tiene múltiples caras, y las leyes y actuaciones policiales nuncaprotegen por igual a ricos y pobres, a dóciles y díscolos, a conformistas y a rebeldes.Esta Guía Antirrepresiva se dirige pues a quienes nos declaramos en rebeldía con el orden socialdominante, para saber cómo actuar frente a la represión, para conocer los entresijos legales, las po-sibilidades y los riesgos.El Gabinete Jurídico Confederal de la CGT ha realizado el esfuerzo de ordenar la información, ha-cerla inteligible y proponer situaciones habituales en las que podemos encontrarnos frente a ciertogrado de represión. Desde las actuaciones represivas en la calle (capítulo I), se describe y analiza lasituación de detención y registro de domicilios y locales (capítulo II), se advierte de la vigencia de lalegislación antiterrorista y del uso de la tortura (capítulo III), se ofrecen consejos prácticos para lassituaciones de piquetes, manifestaciones y concentraciones (capítulo IV), se repasa los que sucedeen un proceso judicial (capítulo V) y finalmente recordamos las distintas instituciones de privaciónde libertad prolongada.Como epílogo incorporamos las reflexiones en torno a la represión del compañero Ermengol Gassiot,quien ha contribuido relevantemente a mejorar esta Guía Antirrepresiva.Esperamos que este documento sirva realmente en el quehacer de las luchas.Antonio CarreteroSecretaría de Acción Social - CGT 9 GUÍA ANTIRREPRESIVA
9. I actuaciones represivas en la calle
10. 1.a IDENTIFICACION:¿Dónde se regula?	La Ley Orgánica 1/1992, de 21 de Febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciuda-dana, (también conocida como Ley Corcuera o Ley de “la patada en la puerta”), en sus artículos19.2 y 20.1 autoriza a los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a requerir laidentificación de cualquier persona, ya sea en la vía pública o en cualquier otro lugar donde se pro-duzca el requerimiento.¿Qué sujetos pueden llevar a cabo nuestra identificación?Hay que tener en cuenta qué sujetos están facultados para requerir que nos identifiquemos. Según laley debemos identificarnos ante cualquier miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Esta-do que así lo requiera. En ningún caso existe la obligación legal de identificarse ante un guardiade seguridad privado, (salvo que sea un control de identidad en el acceso a un edificio custodiadopor estos sujetos) o un militar, excepto en casos de declaración de Estados de Sitio o Excepción.En caso de que los sujetos que requieran nuestra identificación no vistan uniforme, o no se identi-fiquen como miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tendremos derecho asolicitar su identificación como miembros de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad, lo cual, es unaobligación para ellos. Debemos matizar no obstante, que si bien es cierto que existe esta obligación,lo más probable es que no lo hagan o se identifiquen con el número del operativo, como “Puma 12”o nomenclaturas similares. Hay que ser conscientes de que solicitar la identificación de los agentes,puede tener consecuencias negativas, como una denuncia falsa, aunque lo más recomendable essolicitarla, siempre que pueda hacerse en condiciones de seguridad. En cualquier caso, hay que pro-curar conseguir todos los datos posibles para poder identificar a los agentes, habrá que fijarse en eluniforme, en el número de placa que conste en el mismo, o en caso de no llevarlo, como en el caso delos “antidisturbios”, habrá que fijarse en las características del uniforme y otros rasgos personales.¿Qué actitud debemos adoptar ante esta situación?Desde un punto de vista estrictamente legal, debemos aceptar tal procedimiento y presentar nuestroDocumento Nacional de Identidad o nuestro pasaporte. Ningún otro documento nos va a servir,en sentido estricto, para determinar nuestra identidad; sin embargo, normalmente se suelen dar porválidos otros documentos como el abono transporte, carnés universitarios, etc, dependiendo de lasituación concreta en la que nos encontremos y el grado de tensión de la misma.Pese a que la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana parece no permitir una identificación arbitraria,puesto que restringe este supuesto al “ejercicio de las funciones de indagación y prevención” y siem-pre que fuese necesario para “el ejercicio de las funciones de protección de la seguridad” (art.20.1), la 11 GUÍA ANTIRREPRESIVA
11. amplitud de los supuestos que pueden abarcar estas previsiones hace que prácticamente cualquiersituación pueda integrarse en ellos.¿Podemos negarnos a ser identificados/as?Si nos negamos a ser identificados/as podremos ser sancionados según lo establecido en el artículo20.4 de la Ley Sobre Protección de la Seguridad Ciudadana. Así mismo, si nos negamos o nosresistimos a la identificación; en ese caso, podremos estar incurriendo en un delito de Desobedienciaa la Autoridad, penado en el Artículo 556 del Código Penal.En cualquier caso, siempre que nos neguemos a ser identificados/as o la identificación no puedallevarse a cabo (por ejemplo, por falta de un documento de identidad válido), podremos ser con-ducidos/as a dependencias policiales para llevar a cabo la misma. El Tribunal Constitucional haseñalado que “la privación de libertad con fines de identificación sólo podrá afectar a personas noidentificadas de las que razonable y fundadamente pueda presumirse que se hallan en disposiciónde cometer un ilícito penal o sobre aquellas personas que hayan incurrido ya en un a infracción ad-ministrativa” (STC 341/1993), aunque dicha garantía es lo suficientemente vaga para permitir unamplio grado de arbitrariedad. Esto no quiere decir que estemos detenidos/as. En el siguiente puntoveremos los supuestos de retención con más detalle.1.b RETENCION:Se trata de la situación en la que nos encontramos mientras la policía procede a nuestro registro,identificación, comprobación de datos y antecedentes y en general, a toda situación en la que este-mos en poder de la policía previamente a que nos liberen o nos comuniquen nuestra detención.Mientras estemos en esta situación no tendremos derecho a ser asistidos/as por un/a Abogado/a.Un supuesto distinto es el que se da ante retenciones practicadas por vigilantes de seguridad. Enteoría, según la Ley de Seguridad Privada, estos sujetos están facultados, como colaboradores de lasFuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a “velar por la seguridad” de los lugares en los cuales es-tán habilitados, teniendo una obligación superior al resto de los/as ciudadanos/as, pero sin que susderechos sean significativamente distintos. De esta manera podrán proceder a detenciones (comocualquier persona, la llamada “detención ciudadana”) en los casos en que el/la detenido/a haya in-currido en un delito o sea un prófugo de la justicia, debiendo llevar al detenido/a ante la policía sindilaciones indebidas. Si incumplen esta última obligación injustificadamente o se extralimitan ensus habilitaciones, estarán incurriendo en un delito de detención ilegal.1.b.1 ¿Dónde me puede ocurrir esto?•En la vía pública:Es la más habitual y se suele producir cuando la policía procede a solicitar nuestra identificacióny cacheo. Debemos tener en cuenta que esta situación técnicamente no es una detención, aunquetampoco tengamos libertad de movimientos, por lo que no estamos amparados por los derechoslegales que nos corresponden durante la detención.GUÍA ANTIRREPRESIVA 12
12. En teoría podemos preguntar por el motivo de la identificación y por los números de identificaciónde los policías intervinientes; por lo general los policías no se identificarán, por lo que se recomiendafijarse en todos aquellos detalles que puedan facilitar la identificación de los agentes ante posiblesvulneraciones de nuestros derechos legales, como puede ser su tipo de uniforme si lo llevan, así comolos datos del vehículo policial, fijándonos en la dirección y hora exacta en al que se ha producido laretención para la posterior identificación de los policías si esto fuera necesario.•En dependencias policiales:Como hemos señalado, seremos trasladados/as a dependencias policiales para nuestra identificaciónen caso de que no llevemos encima ningún documento por el que hayamos podido acreditar nuestraidentidad o los documentos que mostremos sean sospechosos de ser falsos, así como en caso deresistirnos a nuestra identificación.En principio si no se estamos buscados por alguna causa judicial abierta, la retención debe durarestrictamente el tiempo necesario para proceder a nuestra identificación, no pudiéndose exten-der por más tiempo. Si se produjese este retraso indebido, se podrá interpretar que se ha producidoun delito de detención ilegal. En caso de que estemos buscados/as por causas anteriores o exista unadenuncia previa contra nosotros/as, se procederá a nuestra detención inmediata.En este sentido debemos tener en cuenta que se castiga con penas de cuatro a ocho años (artículo530 del Código Penal) a la autoridad o funcionario público que practique una detención violandolos plazos o cualquiera de las demás garantías previstas para el detenido.En caso de que no se tenga ninguno de los documentos antes referidos, o que nos neguemos aser identificados/as, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están autorizados legalmentepara trasladarnos a dependencias policiales para proceder a nuestra identificación. Si nos negamosa acudir a las dependencias policiales para la identificación, pueden imputarnos también por unafalta de desobediencia; si además mostramos resistencia a la retención, podemos ser “detenidos/as”e imputados/as por un delito de desobediencia o resistencia.Respecto a la identificación en las dependencias policiales, debemos tener en cuenta que se reservapara personas que de forma “razonable y fundada” pueda presumirse que se hallan en disposición decometer un ilícito (así lo ve la Sentencia del Tribunal Constitucional 341/1993)En este sentido debemos señalar la existencia de lo que se denomina “Libro de Identificaciones”,que existe en todas las comisarías y donde quedan reflejadas este tipo de actuaciones.1.b.2 ¿Cuánto puede durar nuestra retención?En caso de que seamos trasladados/as a comisaría para nuestra identificación, nos encontraremosen situación de “Retención”, figura jurídica que no puede extenderse en el tiempo más de lo estric-tamente necesario a los meros efectos de identificación. Aun así, la situación de retención se puedeextender en la práctica durante unas horas. Sin embargo, el artículo 9.3 de la Ley sobre Protecciónde la Seguridad Ciudadana señala expresamente que “la Policía solo podrá indagar acerca de losGUÍA ANTIRREPRESIVA 14
13. datos de nuestro DNI”, es decir, los datos de filiación, pudiéndonos negar a contestar a cualquierotro tipo de indagación.1.c REGISTRO PERSONAL O CACHEO:	Continuando con el punto anterior, puede que, a la vez que nos identifiquen, las Fuerzas y Cuerposde Seguridad del Estado procedan a nuestro cacheo o registro personal. Esta función también estácontemplada en la ya mencionada Ley Sobre Protección de la Seguridad Ciudadana. De todasmaneras, debemos realizar determinadas matizaciones:Se trata de un registro personal externo y superficial. En cada caso habrá que valorar el preguntar el motivodel cacheo.¿Cuál es el alcance del registro?En ningún caso el cacheo en la vía pública (en sentido amplio, comprendidos aquí lugares como unfurgón policial o cualquier otro que no sea una dependencia policial) podrá suponer que nos des-prendamos de ninguno de los elementos de nuestra vestimenta (nos referimos a camisa, pantalones,zapatos,....) ni, por supuesto, que suponga un cacheo en profundidad, esto es, inspección de orificioscorporales, por ejemplo, supuestos para los que, en cualquier caso, necesitan una orden judicial. Encaso de no existir dicha orden, debemos negarnos a que se realicen ese tipo de actuaciones.¿Si soy mujer, me puede cachear un policía de sexo masculino?La primera matización es que en caso de “cacheo”, no podrá realizarlo un policía del otro sexo.Es decir, el cacheo a una mujer necesariamente deberá realizarla una mujer policía, y si en el operati-vo policial no se encuentra ninguna mujer, deberemos negarnos a ser cacheadas por un policía desexo masculino, pues constituiría un atentado contra nuestra integridad física y moral.¿Pueden registrar nuestras pertenencias?Aparte del cacheo personal al que seremos sometidos/as, las Fuerzas y cuerpos de Seguridad delEstado también están habilitados para registrar los bolsos o mochilas que llevemos, o cualquier otroelemento similar, incluidas agendas, cuadernos, etc. En busca de algún objeto cuya tenencia estéprohibida, aunque en teoría no podrían acceder al contenido escrito de esas agendas o cuadernos (esdecir, nombres, direcciones, citas,..)Si en el cacheo nos encuentran algún objeto que se considere peligroso pueden incautarlo (un armablanca, estupefacientes, etc). Tenemos derecho a que se haga un inventario de lo que nos quitan ysolicitar una copia del atestado (el informe que realiza el policía sobre el hecho y en el cual vendráreflejado lo que nos han incautado), aunque en la práctica no se suele hacer.Deberemos estar muy atentos a las notificaciones que lleguen sobre estas cuestiones y ponerlascuanto antes en conocimiento de los servicios jurídicos, pues en muchos casos la defensa se realizará 15 GUÍA ANTIRREPRESIVA
14. en base al incumplimiento de los plazos legales.1. d INCAUTACION:¿De qué se trata?Esta figura se refiere al acto realizado por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado cuando,tras un registro, ya sea personal, domiciliario, de vehículo o de local, proceden a la confiscación dedeterminados objetos que consideren sospechosos o delictivos.¿Qué objetos pueden ser incautados por la policía?A este nivel los agentes cuentan con una gran libertad a la hora de incautar objetos encontrados du-rante la realización de un registro. En los registros personales, los objetos más comunes que suelenser incautados son aquellos que puedan ser considerados como “arma blanca”, aunque realmente seanutilizados cotidianamente en determinados trabajos, como por ejemplo, una navaja multiusos (latípica navaja “HILTI”), una herramienta de trabajo de aspecto punzante o afilado, etc.En general se nos incautarán por se “peligrosos” (art. 23 de la Ley 1/1992): armas prohibidas oexplosivos no catalogados y armas reglamentarias o explosivos catalogados sin documentación oautorización para llevarlos o fuera de los límites de las mismas.Por lo que si las fuerzas de Seguridad intervienen un objeto que pueda ser considerado como “arma”,la mera tenencia puede dar lugar al inicio de un procedimiento sancionador.También puede ocurrir que durante el registro las fuerzas de seguridad incauten algún tipo de sus-tancia considerada estupefaciente, “droga tóxica” o sustancia psicotrópica, aunque no esté destinadaal tráfico.La incautación de cualquier sustancia estupefaciente legalmente da lugar a la incoación de un proce-dimiento sancionador que debe regirse por las normas al efecto.En este sentido, hay que recordar que, pese a que el consumo de drogas está despenalizado (es decir,no acarrea sanciones penales, sino sólo, caso de realizarse en la vía pública, administrativas) se hacreado por parte de la jurisprudencia la presunción de que la tenencia de una determinada cantidadde una sustancia (variante según la sustancia, pero en todo caso no muy importante) indica que serealiza “cultivo, elaboración o tráfico de la misma”, lo que según el artículo 368 del Código Penal aca-rrearía una pena de uno a tres años de cárcel para las denominadas “drogas blandas” y de tres a seispara las “drogas duras”. Esto no quiere decir que la mera posesión de cantidad significativa indiqueque nos vayan a condenar, pero será uno de los elementos a tener en cuenta en el proceso judicialsubsiguiente.En cualquiera de estos casos de incautación debemos estar muy pendientes de las notificacionesque se reciban en nuestro domicilio, o en el domicilio que hayamos dado a las fuerzas de seguridadactuantes, pues el conocimiento del procedimiento sancionador desde el inicio nos puede servir paraGUÍA ANTIRREPRESIVA 16
15. preparar una defensa adecuada.Sin embargo debemos tener en cuenta que tenemos las siguientes garantías.•	En los casos de registro domiciliario o de locales, es necesario una ORDEN JUDICIAL figurando la habilitación para incautar objetos o documentación.•	En cualquier tipo de registro, tenemos derecho a que se levante ACTA DE TODO AQUELLO QUE INCAUTEN, acta que deberemos firmar en caso de estemos de acuerdo con su contenido. Nota: no siempre se levanta acta en las incautaciones producidas tras los registros personales en vía pública.•	Tenemos DERECHO A QUE SE DEVUELVAN LOS OBJETOS INCAUTADOS una vez que ter- mine el Proceso judicial en el que se hayan utilizado (si éste se llega a producir) o sin necesidad de esperar hasta el final del proceso, tendremos derecho a la devolución de los objetos que se hayan considerado irrelevantes y por lo tanto no utilizables en el Procedimiento. Este derecho no se suele llevar a la práctica, porque o bien se entiende que el valor del objeto incautado com- pensa la realización de la infracción o el procedimiento prescribe, casos en los cuales habría que iniciar un procedimiento judicial para reclamar los objetos, lo cual puede ser más costoso que el valor mismo del objeto. 17 GUÍA ANTIRREPRESIVA
16. II detenciones “ordinarias”
17. Se trata, desde luego, de la figura más importante a analizar. En todos los apartados anteriores se hamencionado como posible corolario de las situaciones antes descritas y es, con mucho, la situaciónque mayores repercusiones para nosotros/as puede tener, ya sea desde los antecedentes policiales,hasta la prisión, sin olvidar claro, todo lo que nos puede ocurrir en ese proceso.En este bloque y en el siguiente, veremos las dos tipologías generales de detenciones que se dan en elordenamiento jurídico español: la ordinaria y la que deriva de aplicación de la legislación antiterro-rista, para supuestos concretos (que desarrollaremos en el Bloque IV), en la cual las garantías de losdetenidos (así como otras facetas posteriores del proceso) son más débiles.Pasamos, por tanto, a describir las características de la detención “ordinaria”, que funcionarán comoreglas generales para todo tipo de detención cuando no haya una norma específica antiterrorista quelas modifique.2.A INTRODUCCIÓN.¿Dónde se regula?Aun cuando la libertad ambulatoria está expresamente reconocida en el artículo 19 de la Constitu-ción, regulador de la libertad de circulación y residencia, es el artículo 17 el que la protege frente alas detenciones en los siguientes términos:“ 1. Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad. Nadie podrá ser privado de su libertad, sinocon la observancia de lo establecido en este artículo y en los casos y en la forma previstos por la Ley.2. La detención preventiva no podrá durar más del tiempo necesario para la realización de las averi-guaciones tendentes al esclarecimiento de los hechos y, en todo caso, en el plazo máximo de 72 horas, eldetenido deberá ser puesto en libertad o a disposición de la autoridad judicial.3. Toda persona detenida deberá ser informada de forma inmediata, y de modo que le sea comprensible, desus derechos y de las razones de su detención, no pudiendo ser obligada a declarar. Se garantiza la asisten-cia de abogado al detenido en las diligencias policiales y judiciales, en los términos que la Ley establezca.4. La ley regulará un procedimiento de “habeas corpus” para producir la inmediata puesta a disposiciónjudicial de toda persona detenida ilegalmente. Asimismo, por ley se determinará el plazo máximo deduración de la prisión provisional”.Esta regulación, puesta en relación con lo establecido en el artículo 1º.1 de la Constitución, nosdebe hacer destacar la siguiente consideración: la detención no debe ser la regla general, ni siquieraen los supuestos en que exista sospecha de delito o de delincuente, pues solo procederá cuandoexistiendo indicios racionales de criminalidad, existan también indicios de intención de sustraccióna la acción de la justicia.¿Y el Derecho Internacional?Todos estos supuestos están recogidos en el artículo 5º.1 del Convenio de Protección de los Dere- 19 GUÍA ANTIRREPRESIVA
18. chos Humanos, efectivamente ratificado por España, por lo que debe ser necesario instrumento deinterpretación de todas las normas de ámbito nacional que regulen acerca de estas materias.2.b LOS SUPUESTOS DE DETENCIÓN:¿Cuándo me pueden detener?Encontramos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal las distintas tipologías de la detención, que engeneral podemos calificar en:1.	Por mandato judicial: Esto es, que el Juez ordene la detención de una o varias personas a la vista de las investigaciones por él dirigidas en el sumario del procedimiento.2.	Sin mandato judicial: Se trataría de los casos en que es la propia policía o el Ministerio Fiscal, los que proceden a la detención del sujeto y posteriormente lo ponen a disposición judicial.De esta manera, los supuestos en los que, según las leyes, es posible la privación de libertad, son:•Para cumplir una pena en virtud de sentencia.•Por desobediencia a una orden judicial o para asegurar el cumplimiento de una obligación legal.•Para hacer comparecer a una persona ante la autoridad judicial porque: a) Existen indicios racionales de haber cometido una infracción penal (en ningún caso administrativa) b)Se estime necesario para impedir que se cometa una infracción penal. c)O para impedir que huya tras haberla cometido•Por exigencias de educación o detención de un menor para presentarlo a la autoridad competente.•Además de estas, respecto personas extranjeras: - Para impedir la entrada ilegal en el país. - Para asegurar la posible expulsión o extradición2.C PLAZOS:¿Durante cuanto tiempo puedo estar detenido?	Efectivamente el artículo 17.2 de la Constitución determina un plazo máximo de 72 horas paraponer en libertad al detenido o bien a disposición judicial. El Código Penal por su parte, tambiénfija el plazo de 72 horas para castigar la no puesta a disposición judicial del detenido. Pero ya en elámbito de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y aun cuando el artículo el artículo 520.1 reitere elplazo de 72 horas, el artículo 496 sigue manteniendo el de veinticuatro para efectuar la entrega alJuez o poner al detenido en libertad. Así las cosas podemos señalar las siguientes precisiones, sobrela base de lo señalado anteriormente:•	Que la detención durará el tiempo imprescindible para la averiguación de los hechos.•	Antes de que transcurran las 24 horas se debe poner en conocimiento del juez la detención.•	En ningún caso la detención policial podrá durar más de 72 horas.GUÍA ANTIRREPRESIVA 20
19. Si de faltas se tratase, esto es, ilícitos penales que atendiendo escasa entidad no alcanzan la califica-ción de delitos, la detención es, en general, inviable. Incluso si el autor no tuviese domicilio conocidoy esto motivase su detención para evitar la sustracción del mismo a la acción de la Justicia, podráobviarse o interrumpirse dicha detención mediante la prestación de fianza bastante.La ley también emplaza al Juez o Tribunal para dejar sin efecto la detención o elevarla a prisión,siendo dicho plazo de 72 horas desde que le fue entregado/a el/la detenido/a o él mismo acordódetenerlo.2.D ¿QUÉ OCURRE DURANTE EL TIEMPO DE DETENCIÓN?2.d.1 Declaración del detenido y actuación de los/as letrados/asEl ordenamiento jurídico establece unas determinadas garantías para las personas detenidas (artí-culo 17.3 de la Constitución y 520 de la Ley Enjuiciamiento Criminal); de esta manera, el/laAbogado/a tendrá derecho a estar presente durante la declaración del/a detenido/a ante la policía,si esta se produjese.¿Puedo declarar sin que esté delante un/a Abogado/a?Por regla general, existen dos tipos de declaración, ante la Policía y ante el Juez; así, entendemos quesuele ser preferible declarar ante un Juez que ante la policía, lo cual puede permitirnos contar mástiempo para que un/a Abogado/a pueda estudiar con más detenimiento los hechos y las posiblesimputaciones que pesen sobre nosotros/as. En todo caso, el/la Abogado/a, si ha sido válidamentedesignado debe estar presente en el acto de la declaración, siendo contrario a la Ley el que no seprodujera así, pudiendo dar lugar a una invalidación de la declaración.En este sentido, es reseñable que la autoridad o funcionario público que impida u obstaculice el de-recho a la asistencia de un abogado (bien impidiendo la comunicación con el abogado, bien favore-ciendo que el detenido renuncie al derecho a la misma) o no le informe de sus derechos y del motivode su detención podrá ser sancionado con pena de multa de cuatro a diez meses e inhabilitaciónprofesional de dos a cuatro año (art. 537 del Código Penal).¿Y si no quiero declarar ante la policía?En todo caso debemos recordar que nos ampara el derecho a no declarar y sobre todo a no decla-rarnos culpables o auto inculparnos.Si la declaración ha sido conseguida en comisaría bajo presiones, tanto psicológicas como físicas,deberemos manifestar ante el/la Juez/a que no reconocemos lo escrito en la declaración ante lapolicía.Una vez que se haya producido la declaración, podremos solicitar a la policía que nos permita re-unirnos a solas y brevemente con el/la Abogado/a, debiendo tener presente que la policía no puederegistrar al/la Abogado/a.GUÍA ANTIRREPRESIVA 22
20. ¿Y si me interrogan?Mención aparte debe recibir el interrogatorio, al que podemos ser sometidos/as una vez en comisa-ría así, en teoría, debería realizarse siempre en presencia de un/a Abogado/a, pero en la realidad, lapolicía puede intentar realizarlo, pasadas 8 horas sin que haya aparecido nuestro/a Abogado/a.En todo caso debemos tener claro una vez más que estamos asistidos/as por el derecho a no decla-rar y sobre todo a no declararnos culpables, por ello, no debemos reconocer en ningún caso quehemos participado en un hecho delictivo.Tampoco debemos firmar nada que no sea nuestra hoja de derechos, y debemos señalar que solodeclararemos ante un juez y en presencia de nuestro/a Abogado/a.Otro dato a tener en cuenta es el siguiente: La policía no puede preguntarnos por nuestras ideaspolíticas o religiosas, por lo que si lo hacen debemos señalarlo en la primera ocasión que tengamosa nuestro/a Abogado/a.2.d.2 Derechos de la persona detenida¿Cuáles son mis derechos durante la detención?El primer requisito o derecho del/la detenido/a (artículo 520.2 de la Ley de Enjuiciamiento Cri-minal), es ser informado/a, de modo que le sea comprensible y de forma inmediata, de los siguientesextremos:	a) Derecho a guardar silencio no declarando si no quiere, a no contestar alguna o algunasde las preguntas que le formulen, o a manifestar que sólo declarará ante el Juez.	b) Derecho a no declarar contra sí mismo/a y a no confesarse culpable.	c) Derecho a designar Abogado y a solicitar su presencia para que asista a las diligen-cias policiales y judiciales de declaración e intervenga en todo reconocimiento de identidad de quesea objeto. Si el/la detenido/a o preso/a no designara Abogado/a, se procederá a la designación deoficio. Debemos tener en cuenta que el Sindicato cuenta con abogados/as, por lo que si no tenemosuno/a de confianza deberemos acudir a estos/as.	d) Derecho a que se ponga en conocimiento del familiar o persona que desee, el hechode la detención y el lugar de custodia en que se halle en cada momento. Los/as extranjeros/as ten-drán derecho a que las circunstancias anteriores se comuniquen a la Oficina Consular de su país.	e) Derecho a ser asistido gratuitamente por un intérprete, cuando se trate de extranjeroque no comprenda o no hable el castellano.	f ) Derecho a ser reconocido/a por el médico forense o su sustituto legal y, en su defecto,por el de la Institución en que se encuentre, o por cualquier otro dependiente del Estado o de otrasAdministraciones Públicas.Otros derechos no contemplados en el artículo 520 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. 23 GUÍA ANTIRREPRESIVA
21. 1.	Derecho a solicitar que se inicie un procedimiento de “Habeas Corpus” según artículos 17.2 de la Constitución y 520.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.2.	Derecho a recibir indemnización en caso de detención indebida según establece el artículo 10 de la Constitución y el artículo 5º.5 del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de la Libertades Fundamentales y artículo 9º.5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.3.	Derecho a la vida y a la integridad física y moral (artículo 15 de la Constitución)2.E CONSEJOS PRÁCTICOS EN CASO DE DETENCIÓN	a) No declarar ante la policía: siempre es mejor hacerlo ante un juez, que va a tener másrespeto por los derechos procesales de los detenidos y, en ningún caso, va a dejar que la declaraciónse realice sin un letrado presente. En muchas ocasiones la policía nos amenazará con que si no decla-ramos nos llevarán ante el juez. Esta medida de presión tiene sentido porque se intentan aprovecharde la mayor seriedad y capacidad de impresión que tiene un tribunal. No debemos caer en esa “ame-naza”. En cualquier caso acabaremos (si los actos tienen una cierta entidad) declarando ante el juezy siempre es mejor hacerlo cuanto antes para salir de la comisaría.	b) No tocar nada que te ofrezca la policía: puede tratarse de objetos relacionados o quequieran relacionar con nuestra detención, de cara a usarlos con posterioridad para agravar los cargoscontra nosotros.	c) Leer la declaración detenidamente: si hemos declarado debemos pedir leer por no-sotros mismos la declaración (si no nos la leerán en voz alta). Podemos solicitar que la modifiquensi no estamos de acuerdo. Es importante que la declaración se ajuste a nuestras palabras, pues eshabitual que los agentes de la policía modifiquen aspectos aparentemente sin importancia, pero quepueden empeorar nuestra situación.Una vez leída y conforme, firmaremos la declaración justo cuando se acabe el texto, sin dejar espaciosentre medias (para evitar que puedan introducir con posterioridad cosas distintas a las que hemosdicho). Si hubiera espacios en blanco en la declaración (no debería haberlos) sería recomendablerellenarlos con el bolígrafo para evitar inclusiones de cosas que no hemos dicho, siempre y cuandoesto pueda hacerse con seguridad.	d) Vigilar nuestros efectos personales: se han dado casos repetidos de introducción deobjetos (bengalas, armas blancas, etc) dentro de las mochilas o bolsos de los detenidos para poste-riormente agravar las acusaciones contra ellos. Es importante prestar atención a quién se hace cargode nuestras mochilas e intentar que, en caso de detención, no pasen a poder de la policía.	e) Solicitar ver a un médico: en los casos de maltrato policial es interesante que obten-gamos un parte médico para luego poder alegarlo. Nos asiste el derecho a que nos vea un médico.Normalmente los partes obtenidos en comisaría nunca suelen ser concluyentes, pero siempre esmejor tenerlos que no. Posteriormente deberemos obtener otro en el ambulatorio o centro de saludmás cercano, sin indicar cual es el origen de los daños sufridos.GUÍA ANTIRREPRESIVA 24
22. 2.f EL REGISTRO DE DOMICILIOS Y LOCALESIncluimos esta cuestión en este bloque debido a la interconexión que suele existir entre la detenciónde una persona y la aplicación de estas medidas, cuando los hechos que se le imputan son de ciertaentidad.2.f.1 Registro de domicilio:¿Es inviolable el domicilio?Para empezar señalaremos lo dispuesto en el Artículo 18.2 CE:“El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin el consentimiento deltitular o resolución judicial, salvo caso de flagrante delito.” (ver Ley de Protección de la SeguridadCiudadana en lo referido a delitos flagrantes)Así mismo el Artículo 204 del Código Penal dispone lo siguiente:“La autoridad o funcionario público que, fuera de los casos permitidos por la Ley y sin mediar causa legalpor delito, cometiere cualquiera de los hechos descritos en los artículo anteriores [El particular que, sinhabitar en ella, entrare en morada ajena o se mantuviere en la misma contra la voluntad de su morador]será castigado con la pena prevista respectivamente en los mismos, en su mitad superior, e inhabilitaciónabsoluta de seis a doce años”.¿Qué es exactamente el “domicilio”?Es un término que precisa ser delimitado: desde la perspectiva constitucional y gozando por tantode las mayores garantías del ordenamiento, se considera domicilio todo lugar que el individuoelige para el desarrollo de su vida íntima y privada, duradera o transitoriamente, y con capa-cidad para excluir de él a cualesquiera otras personas y a la autoridad pública. El domicilio aque se refiere el artículo 18.2º de la Constitución tiene, como se ve, una dimensión que excede deltradicional concepto de vivienda o morada, de ahí que la jurisprudencia considere incluidas enla categoría de domicilio los siguientes:1.	Las habitaciones que en una pensión, residencia u hotel ocupa una familia o persona legítimamen- te.2.	Las chabolas y viviendas de análoga significación.3.	Las tiendas de campaña, los domicilios móviles, bien remolcados (roulottes), bien autotransportados (autocaravanas) en lo que se refiere ala zona de habitación, quedando excluida la zona de conduc- ción.4.	Los despachos u oficinas mercantiles, las sedes de las personas jurídicas y los despachos profesiona- les.Por el contrario no tiene la consideración de domicilio:1.	Los pisos deshabitados y sin muebles.2.	Los trasteros de las viviendas, los garajes, los portales y los cobertizos.3.	La cocina o almacén de un bar., las cafeterías, los bares, restaurantes y establecimientos públicos en 25 GUÍA ANTIRREPRESIVA
23. general e, incluso, las habitaciones reservadas de un club.4.	Las celdas de los/as internos/as en un establecimiento penitenciario.La facultad de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para acceder a nuestro domicilio estárecogida la Ley sobre Protección de Seguridad Ciudadana, y solo se podrá realizar una interven-ción de este tipo cuando se persiga a un/a “delincuente” hasta su domicilio o existan claros síntomasde comisión de un delito en ese mismo momento en el interior de la vivienda o local. En cualquierotro caso, para que un policía franquee la puerta de nuestro domicilio, debe, o bien recibir nuestraautorización o bien tener una orden judicial para acceder al inmueble y proceder a su registro, puestal y como se recoge en el artículo 18.2 de la C. E.: El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registropodrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito.¿Qué garantías tenemos a la hora de que se produzca el registro en nuestrodomicilio?La garantía básica se recoge en el artículo 18.2 de la CE al requerir nuestro consentimiento o “reso-lución judicial”, es decir, la garantía que se señala como primordial es la supervisión de la actividad delas fuerzas de seguridad por un Juez. La resolución del Juez autorizando la entrada en el domiciliodebe ir firmada por el mismo y debe aparecer en la Orden claramente delimitado el contenido y elalcance del registro. Lo que quiere decir, en principio, que la policía tiene limitada su actividad alcontenido de la orden. La Orden judicial que autoriza la entrada en el domicilio para proceder a unregistro debe ser original, nunca una fotocopia.Tenemos derecho a comprobar la Orden de Registro o a que lo haga nuestro abogado.Una vez que comprobamos que la autorización judicial es correcta, tenemos derecho a estar presentesdurante el registro. Si no estamos presentes nosotros/as mismos/as o nuestros/as representantes, no sepuede llevar a cabo el registro o el acta que se levante del mismo será perfectamente impugnable ante elJuzgado.También tenemos derecho a que se desplace un/a abogado/a de nuestra confianza al lugar en que tengalugar el registro, así como dos testigos, todo ello encaminado a supervisar la actuación de las fuerzas deseguridad.La policía debe levantarse un acta donde figuren los números de identificación de los agentes que realizanel registro y las incidencias del mismo.Por otro lado encontramos en el Código Penal que se considera delito, tanto la entrada sin consen-timiento como la permanencia sin consentimiento en domicilio por parte de un funcionario públicoo por la Autoridad.GUÍA ANTIRREPRESIVA 26
24. 2.f.2 Registro de locales:¿Y el local de nuestra organización?En primer lugar, el ordenamiento jurídico (art. 203.1 del Código Penal) sanciona a quien entre con-tra la voluntad de su titular en el domicilio e una persona jurídica o en un establecimiento mercantilo abierto al público fuera de sus horas de apertura.Se deben tener en cuenta en este aspecto las mismas salvedades señaladas en el punto de regis-tro domiciliario, con la única diferencia de que es conveniente que este/n presente/s el/los/asresponsable/s de la/s organización/es que utilicen el local. En todo caso, una vez más debemosseñalar que deberemos estar al caso concreto de cara a determinar nuestra conducta en estos casos. 27 GUÍA ANTIRREPRESIVA
25. IiI la legislación antiterrorista
26. 3A INTRODUCCIÓN	Todo lo expuesto en los bloques anteriores estaba orientado a la actuación del estado antedelitos comunes o actividades ciudadanas de ejercicio de derechos cívicos (manifestación, etc). Juntocon esto, en el estado español convive la legislación antiterrorista, que le permite al estado aumentarsus potestades en supuestos que, a priori, son considerados excepcionales, con una mayor (y casisiempre abusiva e injustificada) limitación de los derechos individuales.Estas medidas tienen su base en el artículo 55.2 de la Constitución Española:	“Una Ley Orgánica podrá determinar la forma y los casos en los que, de forma individual ycon la necesaria intervención judicial y el adecuado control parlamentario, los derechos reconocidos en losartículos 17, apartado 2, y 18, apartados 2 y 3, pueden ser suspendidos para personas determinadas, enrelación con las investigaciones correspondientes a la actuación de bandas armadas o elementos terroris-tas.”Esta norma se refiere, a la posibilidad de que el legislador, en esos supuestos, pueda modificar eltiempo máximo de detención, la inviolabilidad del domicilio y el secreto de las comunicaciones querigen con carácter general. Como veremos, las leyes orgánicas que han desarrollado este artículo hanido mucho más lejos de lo que la propia norma constitucional les permitía.Se han desarrollado sucesivas leyes en desarrollo de la norma constitucional (Decreto Ley de Se-guridad Ciudadana de 1979, la LO 9/84, la LO 3/88), que en algunos casos han tenido que sermodificadas por mandato del Tribunal Constitucional, que ha considerado que sus previsiones seexcedían lo que la Constitución les permitía. La regulación presente (que se puede encontrar en lasversiones consolidadas del Código Penal y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal) es la que desarro-llaremos en los siguientes epígrafes.3B ¿A QUIÉN SE LE APLICA?Si nos atenemos a lo que dice textualmente el Código Penal en su artículo 571, serían consideradosterroristas:“Los que perteneciendo, actuando al servicio o colaborando con bandas armadas, organizaciones o gruposcuya finalidad sea la de subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública…”Sin embargo, la jurisprudencia y las sucesivas reformas legales han ampliado el ámbito de aplicaciónde las normas antiterroristas a otros muchas personas, así surge la figura del terrorista individualque no pertenece a grupo alguno (art. 577 CP), o todas las aplicaciones concretas de la legislaciónantiterrorista a casos que claramente entran dentro del ámbito de la desobediencia civil, de respaldomoral o ideológico o de mera coincidencia con fines políticos de algún grupo armado o sin necesidadde vínculo alguno, aplicándose estas medidas a un importante número de actividades relacionadascon el activismo social y el enfrentamiento con el estado en cualquiera de sus formas (incluyendo lasmás pacíficas imaginables). 29 GUÍA ANTIRREPRESIVA
27. Así nos encontramos con casos como el de Eduardo García, al que se le fabricó una acusación ad hocsin pruebas ni indicios de actividad delictiva alguna, simplemente por su actividad solidaria con elcolectivos de presos y presas, los tres jóvenes de Torá a los que se les imputó la pertenencia a ”una or-ganización terrorista de índole anarquista”, a los “3 de Gràcia”, a los que se acusó de pertenecer a ungrupo de las mismas características alegando su participación en un Casal Popular de su localidad,el caso de Nuria, acusada de prestar apoyo a “peligrosos terroristas anarquistas italianos” o los sindi-calistas Cándido y Morala, que por los actos realizados por otros trabajadores durante una huelga enla Naval de Gijón, se les aplicó el mismo tratamiento que a la llamada “Kale Borroka”.Por lo tanto, no está de más que conozcamos, para nuestra actividad sindical o activista, las conse-cuencias generales que, a nivel del proceso, se siguen de que se nos considere reos de un delito deterrorismo.3.C ¿QUÉ SUPONE LA APLICACIÓN DE LA LEGISLACIÓN ANTITERRORISTA?	1º El periodo de detención puede durar 48 horas más de las 72 habituales para cualquierdetención (es decir, el plazo máximo sin llevar al detenido ante el juez es de cinco días). Para ellola policía que tiene detenido al sujeto sólo tiene que solicitar una autorización al juez durante lasprimeras 48 horas de detención que este tendrá que contestar afirmativamente en las siguientes 24.Este plazo llegó a ser de hasta 7 días hasta la sentencia 199/1987 del Tribunal Constitucional.	2º Los/as detenidos/as estarán en un sistema de “incomunicación” (también tiene que serautorizado por el juez, aunque la autoridad gubernativa puede decretarla siendo o no ratificada porel poder judicial en las siguientes 24 horas), en el cual no podrán solicitar que se comunique a susfamiliares ni a una tercera persona el hecho de su detención ni el lugar donde se encuentra.	3º Las personas detenidas bajo este régimen no podrán ser asistidas por un abogado desu elección, sino que obligatoriamente se les designará uno de oficio para todos los trámites (decla-ración, etc) que se hagan durante el periodo de detención.De la misma forma los detenidos carecen del derecho que sí asiste en el resto de los supuestos dedetención de reunirse en privado con su abogado después de la práctica del acto de la declaración.	4º En estos casos el juzgado competente no será el de instrucción del lugar donde se hayarealizado la detención, sino que en todo caso serán los Juzgados Centrales de Instrucción, con sedeen Madrid y dependientes de la Audiencia Nacional (el tribunal que sustituyó al Tribunal de OrdenPúblico franquista).	5º En caso de que se decrete la libertad provisional del procesado, de acuerdo al artículo503 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, el juez podrá suspender esta medida automáticamentesólo con que el Ministerio Fiscal recurra la decisión.	6º En casos de “excepcional o urgente necesidad” puede procederse a al registro del domiciliodonde se oculten las personas detenidas por terrorismo y la ocupación de los efectos que en ellos se halleny guarden relación con la actividad delictiva, sin necesidad de que medie una orden judicial para realizar-la. Pese a ello, nada exime a la policía de respetar todas las garantías que rigen para los casos de registrodomiciliario a las que ya nos hemos referido en el Bloque III, pero en la práctica estas garantías no suelenser tenidas en cuenta. En ocasiones, respaldándose en este supuesto, se han producido los llamados “pei-nados de zona” con registros indiscriminados de viviendas en un cierto barrio o perímetro de la ciudad.GUÍA ANTIRREPRESIVA 30
28. GUÍA ANTIRREPRESIVA 31
29. 7º Desde la LO 4/1988, se permite que, sin necesidad de intervención judicial (el juez sólopodrá ratificar o suprimir la medida en el plazo de 72 horas desde que fue decretada), el MinisterioFiscal o la Autoridad Gubernativa, decrete la observación postal, telegráfica y telefónica de los pro-cesados, restringiendo así el derecho fundamental al secreto de las comunicaciones. La peculiaridadde esta situación es que en este caso cabe intervenir tanto la correspondencia o comunicaciones delos procesados como aquellos de los que “se sirvan para sus fines delictivos (por ejemplo, el teléfonode un bar desde el que llamaron o la correspondencia de personas que se relacionen con el procesa-do) siendo posible que esta medida afecte a personas que ni tan siquiera están acusadas de actividaddelictiva alguna.3. D LA TORTURAPese a la condición del estado español de parte en diversos instrumentos internacionales de preven-ción y persecución de la tortura, numerosas organizaciones tanto no gubernamentales (AmnistíaInternacional), como de carácter intergubernamental han manifestado en repetidas ocasiones queexiste una práctica generalizada de aplicación de torturas en los centros de detención y penitencia-rios del estado español.El largo plazo de detención, unida a la situación de incomunicación que se dan en el marco de laaplicación de la Legislación Antiterrorista, son un marco idóneo para la aplicación, por parte delas Fuerzas de Seguridad del Estado de prácticas de tortura sobre los/as detenidos/as y, de hecho,parece lógico que determinadas normas de las que hemos relatado anteriormente, que facilitan la“averiguación del delito” por parte de la policía estén precisamente pensadas para flexibilizar loscontroles (asistencia de letrado de confianza, p. ej.) que suponen un obstáculo para este tipo deprácticas.En este sentido es reseñable el Informe del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Uni-das de 31 de octubre de 2008, que establece una serie de recomendaciones al estado español con elfin de prevenir la este tipo de prácticas (supresión de la incomunicación de los detenidos, limitacióndel plazo de detención, restricción del concepto de terrorismo, etc), todas estrechamente relacio-nadas con la Legislación Antiterrorista. El comité hace suyas las conclusiones de la Coordinadorapara la Prevención de la Tortura que, agrupa a 44 organizaciones de todo el ámbito estatal y quecifra en 5032 casos de tortura en el periodo 2001-2007 (durante los gobiernos del PSOE y el PP),a razón de casi 720 casos al año. Por su parte el gobierno de Zapatero no reconoce una incidenciamayor de tres casos anuales.	3. d. 1.- ¿Qué se entiende por “tortura”?La Convención Internacional contra la Tortura de 1984, definía ésta como “todo acto por el cualse inflija intencionadamente a un persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales,con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un actoque haya cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basadaen cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un fun-cionario público u otra persona en el ejercicio de sus funciones públicas, a instigación suya, o con suconsentimiento o aquiescencia”GUÍA ANTIRREPRESIVA 32
30. Como es natural, el Ordenamiento Jurídico del Estado español condena en diversos apartados estetipo de conductas, y, pese a que es el propio estado el sujeto que, por definición, practica la tortura,es relevante que conozcamos la regulación concreta de estos supuestos.3. d. 2.- ¿Dónde se regula?	Encontramos la tortura en los artículos 174 y 175 del Código Penal. En ellos se castiga la actividadde las autoridades o funcionarios públicos que abusen de su cargo provocando sufrimientos físicos omentales o disminuyan sus facultades de conocimiento, discernimiento o decisión, atentando contrasu integridad moral, para obtener una confesión o información de una persona o castigarla por cual-quier hecho. Se incluyen expresamente en este supuesto los funcionarios de prisiones o de centrosde menores que lleven a cabo estas conductas (se entiende que es igualmente aplicable a los Centrosde Internamiento de Extranjeros)3. d. 3.- ¿Qué hacer?Una vez seamos puestos/as en libertad o tengamos posibilidad de hablar con nuestro/a Abogado/ao seamos puestos/as a disposición judicial, deberemos denunciar los hechos inmediatamente. Sihemos sido puestos/as en libertad después de haber sido torturado/a, deberemos acudir inmediata-mente a un Centro de Salud para solicitar un parte de lesiones, no señalar que las lesiones han sidoproducidas por miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.Como hemos señalado anteriormente uno de lo derechos que nos asiste cuando estamos detenidos/as esel de ser asistidos por un médico forense, cosa que podemos solicitar en cualquier momento, ya que,como se ha dicho, se trata de uno de los derechos que nos asisten durante la detención; sin embargo,una vez más, debemos señalar que en la práctica es muy complicado que la policía nos traslade deforma inmediata una vez solicitado el reconocimiento médico y la espera se podrá dilatar en funciónde los intereses de la Policía. Por otro lado, en caso de que preveamos que vamos a sufrir malostratos en comisaría, es conveniente que nos examine el médico forense para poder acreditar queno teníamos lesiones antes de entrar a disposición policial. Con posterioridad a nuestra salidade dependencias policiales, deberemos procurar que nos examine un médico no vinculado con lasFuerzas de Seguridad del Estado, sin comunicarle cómo nos hemos hecho las lesiones para obtenerun informe objetivo.Si nos encontramos en una situación de tortura y malos tratos, ya sean físicos y psicológicos, debe-mos tener en cuenta que lo que se busca, en general, con estas conductas, es destrozarnos moral yfísicamente, acabar con nuestra integridad y desvirtuar nuestra condición de persona.Por ello debemos tratar de mantener la cabeza fría y no caer en situaciones de pánico. Así mismo debe-mos tratar de no perder la noción del tiempo ni de la realidad y, sobre todo, tener en cuenta que todo,antes o después, va acabar, para tratar así de darnos ánimos para poder afrontar la tortura. Es fácildecir todo esto sin estar sufriéndolo, pero es el único consejo sensato al que podemos aferrarnos. 33 GUÍA ANTIRREPRESIVA
31. iv consejos prácticos enrelación con la represión
32. En este bloque vamos a aportar una serie de consejos sobre como actuar en diversas ac-tividades sindicales o militantes donde se pueden dar situaciones problemáticas con las fuerzas delorden. Sin embargo, los supuestos particulares pueden ser casi infinitos, así que habrá que consultarcon los servicios jurídicos del sindicato cuando estemos planificando una actividad.4. A PREPARACIÓN DE UNA ACCIÓN (P.EJ. UN PIQUETE DE HUELGA)Cuando se vaya a llevar cabo una acción concreta es necesario, para la seguridad de todos/as los/ascompañeros/as participantes, seguir una serie de consejos prácticos:	1º Consultar con un/a abogado/a las posibles consecuencias legales que puede tener laacción concreta que hemos decidido hacer y cuál es la forma más segura, desde el punto de vistalegal, de llevarla a cabo.	2º Poner en conocimiento de todos/as los/as participantes el teléfono de una personaque en todo momento puedan usar para comunicarse sobre lo que ocurra en la acción y tomar lasmedidas que sean precisas con la mayor rapidez posible.	3º Que todos/as los/as participantes conozcan el nombre y apellidos del abogado que seva a encargar del seguimiento de la acción. En caso de que ocurra una detención el/la abogado/a enteoría sólo podrá realizar la asistencia al detenido si éste le designa como su letrado, no basta conque el abogado se persone en el lugar de la detención, puesto que a falta de designación, no le dejaránllevar a cabo la asistencia y se pondrá un abogado de oficio, aunque en la práctica, dependiendo delas situaciones se ha aceptado la prestación de asistencia por abogado/a personado/a en el lugar dedetención y no designado.La designación también sirve para que el/la letrado/a, sea informado/a de la concreta localizaciónde la persona detenida.	4º Para acciones que se vayan a realizar en la vía pública, antes del día de la acción debere-mos, a ser posible, visitar el lugar y hacernos una idea de sus características generales (salidas posibles,transportes públicos más cercanos, etc) para prever las acciones a seguir en caso de que se de una cargapolicial, actuación de esquiroles, de matones o de provocadores al servicio de la patronal, ….En el caso concreto de los piquetes de huelga hay que tener en cuenta que el artículo 315.3 del códi-go penal, prevé penas de prisión de 3 a 4 años y nueve meses a quienes coaccionen (es decir, utilicenla violencia física) para hacer que otros inicien o continúen una huelga, siempre que lo hagan engrupo o de acuerdo con otros (la pertenencia a una organización sindical o a un comité de huelgapuede ser un indicio en este sentido).No hay que olvidar, en este sentido, que el mismo artículo del Código Penal, impone penas de seis 35 GUÍA ANTIRREPRESIVA
33. meses a tres años (o de tres años cuatro años y nueve meses si media fuerza, violencia o intimidación)a aquellos (singularmente las empresas) que, con engaño o abuso de situación de necesidad, impidano limiten el ejercicio del derecho de huelga.4. B REALIZACIÓN DE CONCENTRACIONES Y MANIFESTACIONES.El derecho a manifestarnos viene recogido en el artículo 21 de la Constitución, enunciado comoderecho a reunirse pacíficamente y sin armas. Lo desarrolla la Ley 9/1983, de quince de julio.4.b.1 ¿Hay que pedir permiso para manifestarnos o concentrarnos?	En ningún caso las reuniones en lugares públicos tienen como requisito la autorización administra-tiva, como dice el artículo 3.1 de la ley:“1. Ninguna reunión estará sometida al régimen de previa autorización.”Sin embargo, si se realizan en lugares de tránsito público (ya sean manifestaciones o concentracio-nes) será preceptivo comunicarlas previamente a la autoridad gubernativa correspondiente (ya sea laComunidad Autónoma o la Delegación del Gobierno), en teoría sólo a los efectos de que se tomenlas medidas oportunas (cortes de tráfico, dispositivo policial) para que la misma se lleve a cabo.Sin embargo, esta “comunicación” se ha convertido, de hecho, en una petición de permiso, gracias aluso que hace la administración de la habilitación del artículo 10 de la ley y el 21.2 de la Constituciónque autoriza a prohibir o proponer una modificación del lugar de celebración o del recorrido de laconcentración o manifestación, siempre y cuando “puedan producirse alteraciones del orden públi-co, con peligro para personas o bienes”, que se usa sistemáticamente para impedir la realización demanifestaciones que, por cuestiones políticas no interesa permitir (por ejemplo, manifestación del20-N de 2007 en Madrid). Ante esta resolución cabe interponer una acción de tutela del derechofundamental de reunión ante el Tribunal Superior de Justicia de la comunidad autónoma compe-tente, que deberá resolver el mismo antes de la fecha para la que estaba convocada la concentracióno manifestación.Asimismo, existe un procedimiento de urgencia, en el que deberemos invocar la imposibilidad derealizar la comunicación en los plazos señalados por la Ley y mediante el cual se puede convocar lamanifestación fuera de los indicados plazos, con una antelación mínima de 24 horas que exige la Ley,debiendo, eso sí, seguir el resto de los requisitos establecidos.La Autoridad Administrativa se pondrá en contacto con los convocantes y deberá explicar claramen-te cuales son los argumentos que emplea para denegar o cambiar el recorrido planteado, decisión yargumentación que podrán ser recurridas y discutidas por nuestra parte. De esa manera, el artículo122 de la Ley de la Jurisdicción Contencioso Administrativa establece la posibilidad de recurrir ladecisión de la Autoridad ante el Tribunal competente en el plazo de 48 horas. Se trata de un proce-dimiento basado en la celeridad, que se resolverá en unos pocos días, debiendo dictarse resolución,siempre antes de la fecha prevista para la manifestación. Se realizará una vista oral en la que laspartes expondrán sus motivos y se podrán practicar las pruebas pertinentes. Contra la Resoluciónque se dicte no cabe recurso alguno.GUÍA ANTIRREPRESIVA 36
34. GUÍA ANTIRREPRESIVA 37
35. En caso de que las Autoridades pertinentes no realicen oposición alguna a lo notificado, al igualque en el caso de la concentración, deberá acudir a la manifestación la persona que comunicó lalegalización de la misma con la copia de la notificación. Esta persona, en compañía de alguien más,deberá estar en contacto en todo momento con el Jefe del Operativo Policial y el Responsable de laDelegación de Gobierno.¿Si prohíben la manifestación, no podremos realizarla?En caso de que la manifestación o concentración no haya sido autorizada, el número de asistentes deter-minará si el mando policial accederá o no a la realización de la concentración o manifestación; si acudemucha gente deberemos imponer nuestro criterio al Mando policial, negociando con él el recorrido y laduración de la manifestación, sin que esto convierta la manifestación en legal; se trata de un arreglo defacto pactado verbalmente.¿Cuándo puede intervenir la policía en la manifestación?Con carácter general son los/as convocantes (artículo 4 de la ley) de la manifestación o concentra-ción los responsables de mantener el buen orden de la misma. Por lo tanto la policía sólo podráintervenir en casos muy precisos, previstos en el artículo 5 de la misma: a) Cuando sean ilícitas, esto es, que hayan sido prohibidas. b) Cuando se altere el Orden Público con peligro para personas o bienes. c) Cuando se haga uso de uniformes paramilitares entre los manifestantes.En estos casos la policía podrá alegar estas circunstancias para disolver la manifestación, previa co-municación de esta medida a los convocantes (este último requisito no suele cumplirse, alegándosela existencia de una necesidad urgente de disolución). En muchas ocasiones la disolución se lleva acabo sin alegar en ningún momento circunstancia alguna, o con posterioridad se reconduce la accióna “alteraciones del orden público” supuesto amplio que permite una gran arbitrariedad.En caso de disolución de la concentración o manifestación, podremos interponer acciones contralas fuerzas policiales por vulneración de nuestro derecho de reunión, donde serán muy relevanteshechos como la proporcionalidad de la acción policial.4.b.2 Notificación de la concentración o manifestación:¿Cuál es el Procedimiento de Notificación?No existe ningún modelo de notificación de carácter oficial, y el que se propone es fruto de las mo-dificaciones efectuadas añadiendo los diversos requisitos que por vía jurisprudencial se han venidoestableciendo y está principalmente dirigido a concentraciones que se realicen en ciudades grandes.Los requisitos de contenido mínimo vienen establecidos en el artículo 9 de la Ley Orgánica 9/1983,de 15 de julio, reguladora del derecho de reunión. De esta manera el contenido propuesto es elsiguiente:GUÍA ANTIRREPRESIVA 38
36. •	Fecha y hora prevista para la concentración.•	Número estimado de personas que van a acudir a la concentración.•	Tiempo que previsiblemente va a durar la concentración.•	Notificar en el escrito de comunicación que se va a contar con un servicio de orden y se van a adoptar las medidas de seguridad adecuadas a las dimensiones de la concentración comu- nicada,•	Comunicar si vamos a utilizar algún dispositivo de sonido de envergadura (por ejemplo un equipo de sonido en una camioneta o vamos a colocar un escenario), y las características del mismo. Esta materia es competencia de los ayuntamientos, pero aunque la ley prevé que es la autoridad gubernativa (estatal o autonómica) quien se lo tiene que comunicar, es preferible que remitamos otro escrito al ayuntamiento informando (nunca pidiendo permiso) de que lo vamos a llevar, adjuntando una copia de la notificación de la concentración o manifestación.•	Motivo/s de la convocatoria de la concentración.•	Lemas de la concentraciónDebemos señalar que, el artículo 9 de la LO 9/1983, no hace referencia expresa a la necesidad deincluir en la comunicación nada acerca de los lemas del evento; sin embargo se considera necesarioincluirlos ya que, en un momento dado la autoridad gubernativa puede llegar a prohibir la realiza-ción del acto en base a los lemas del mismo, por lo que debemos ser cuidadosos/as en este sentido.•	La notificación deberá estar firmada por una persona física, que se hará responsable de la misma, aunque se haga en nombre de una organización.•	Recorrido en el que se va a realizar la manifestación o ubicación de la concentración. Junto al recorrido (o ubicación) principal es conveniente señalar dos recorridos alternativos.Si no se quiere correr el riesgo de que se deniegue el recorrido principal y se autorice uno de lossecundarios (si estos no son de nuestro agrado) deberemos solicitar como espacios secundarios,lugares que puedan crear mayores dificultades de cara a la circulación y el tránsito de la ciudad.¿Qué ocurre si no notificamos una concentración?En caso de que no se realice la mencionada notificación en una concentración que no obstaculice eltránsito, debería poder realizarse la misma, sin embargo, si acuden más de 20 personas a la concen-tración, hay una pancarta, se corean consignas, etc.., las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estadotienen habilitación legal suficiente para disolverla y tomar la filiación de todos los participantes,llegando incluso a poder detener a todas las personas que se encuentren en dicho acto, por partici-pación en concentración ilegal, además de las respectivas sanciones administrativas.¿Quién es responsable de la concentración o la manifestación?El convocante de la concentración o manifestación (persona física que ha proporcionado sus datosen la notificación de la concentración) debe estar en la concentración con la copia de la notifica-ción. Esta persona es la que en todo momento debe dirigirse al Mando del operativo policial, si 39 GUÍA ANTIRREPRESIVA
37. existe tal operativo. Nunca debemos dirigirnos a los meros agentes integrantes del operativopolicial, pues no tienen la condición de interlocutor válido para adoptar decisión alguna respectode la concentración.Si se producen dificultades o altercados durante la concentración, el/la convocante será directa-mente responsable de los daños producidos, ya que como convocante se hace responsable de lo quepueda suceder durante el transcurso de la concentración. Si la concentración es solicitada por elSindicato, será responsable el mismo, y en su nombre la persona física que la haya solicitado.¿Y si nadie ha convocado la concentración o manifestación?En caso de que no haya convocante de la concentración, las Autoridades harán responsables de lasposibles consecuencias que se puedan derivar de la misma, a las personas que hayan sido identifi-cadas antes, durante o después de la concentración, en las inmediaciones del lugar donde se realizómisma.4. b. 3 Otras cuestiones de interésEn todo caso, al acudir a una concentración o manifestación debemos tener en cuenta las siguientesconsideraciones:	a) Ley Orgánica 4/1997, de 4 de Agosto (Ley de video vigilancia): Debemos ser cons-cientes de que nos pueden estar grabando en todo momento y que posteriormente esas imágenespodrán ser utilizadas, como así lo recoge la Ley, para demostrar la participación en los hechos objetode grabación. Por ello no debemos ir vestidos/as de forma muy llamativa, o llamar en exceso la aten-ción.Toda persona interesada podrá ejercer los derechos de acceso y cancelación de las grabaciones en lasque razonablemente crea que figura.	b) Posibles sujetos provocadores: Otro dato a tener en cuenta son los posibles agentes depolicía o provocadores que, haciéndose pasar por manifestantes, traten de provocar situaciones detensión innecesaria y posteriormente se dediquen a detener a las personas a las que han conseguido“engañar”. No debemos dejarnos llevar a situaciones que no tengamos claras y si lo hacemos, debe-mos estar en compañía de gente conocida en todo momento.	c) Grabación o fotos a la policía: Si algún manifestante esta llevando a cabo una gra-bación o ha sacado alguna fotografía, la policía puede solicitarle que le de la cámara de fotos ovideocámara para comprobar si en la grabación son identificables policías. Usualmente la policíasuele incautar el carrete íntegro o borrar o retirar la memoria de la cámara para eliminar estas imá-genes. Es recomendable que las grabaciones se realicen con la mayor discreción posible y que, anteel peligro de que nos retiren el instrumento de grabación o la cámara de fotos, (típicamente en unacarga policial) intentemos ocultarlo o, cuanto menos, le cambiemos el carrete, la cinta o la tarjeta dememoria, puesto que las imágenes pueden ser útiles con posterioridad.GUÍA ANTIRREPRESIVA 40
38. 4.c ¿QUÉ HACER EN CASO DE DETENCIÓN DE UN/A COMPAÑERO/A?Cuando se produzca la detención de un/a compañero/a, la actitud de las personas que no han sidodetenidas puede ser de mucha utilidad para evitar problemas al/la detenido/a. En primer lugar plan-tearemos la posibilidad de interponer un Habeas Corpus y luego daremos unas pautas generales decomportamiento para estos casos.4. c. 1 Consejos prácticos en caso de detención	Cuando presenciemos una detención habrá una serie de elementos que debemos tener en cuenta:1º Cerciorarnos de que el/la detenido/a sabe quién es el/la abogado/a: Si la detención se produ-ce durante una acción en la que tenemos un/a letrado/a haciendo seguimiento de la misma debere-mos intentar comunicar a la persona detenida el nombre y apellidos del/la mismo/a en condicionesde seguridad. Recordemos que si no media designación la asistencia letrada la llevará a cabo unprofesional del turno de oficio.2º Averiguar a qué dependencias policiales ha sido conducido/a: en ocasiones, si la detención larealizan los antidisturbios, la persona detenida no será llevada a la comisaría de la zona sino a un cen-tro especial de detención (p. ej. en Madrid el Centro de Detenidos de Moratalaz). El conocimientodel lugar de detención puede ser importante de cara a la pronta personación del/la abogado/a paraintentar reducir el tiempo de detención lo más posible. Si la situación no está tensionada podremospreguntárselo a algún miembro del dispositivo policial.3º Poner en conocimiento del/a abogado/a la detención: reiteramos que lo realmente importantees que la persona detenida conozca el nombre y apellidos del/la letrado/a, pero es aconsejable queno esperemos para comunicar al/la abogado/a la detención para que esté atento/a y pueda darnosalguna indicación en el momento, para lo cual deberemos intentar exponerle lo ocurrido con lamayor cantidad de datos posible.4º Comunicar a los/as allegados/as de la persona detenida la circunstancia de su detención: Loacabará haciendo la policía, pero siempre es mejor que se entere por nosotros/as. Como es naturaldeberemos intentar transmitirles tranquilidad y el hecho de que estamos trabajando para que lapersona detenida sea puesta en libertad lo antes posible, sin necesidad de entrar en los pormenoresdel suceso.5º Vigilancia de los efectos personales de la persona detenida: si el/la detenido/a llevaba un bolsoo mochila debemos vigilar lo que ocurre con los mismos y, en caso de que puede hacerse con seguri-dad si la policía no ha reparado en ellos, recogerlos y guardarlos, para evitar su uso posterior.6º Campañas de apoyo: Una vez pasados los primeros momentos, cuando tengamos todos los da-tos necesarios y bajo el consejo y supervisión de un/a abogado/a, podremos iniciar una campaña deapoyo a la persona detenida, más importante cuanto más se prolongue la detención. No olvidemosque la acusación a la que se va a enfrentar el/la detenido/a (salvo que exista una acusación particu-lar) va a ser determinada exclusivamente por el Ministerio Fiscal (no por la policía), que dependeen última instancia del Gobierno, por lo que hay que mostrar que una acusación grave va a tener uncoste político. Dentro de esta materia distinguiremos: 41 GUÍA ANTIRREPRESIVA
39. •	Denuncias a la policía: en caso de que haya habido algo irregular en la detención, un maltrato o un abuso, deberemos, de acuerdo con lo que expondremos en el Bloque VI, interponer una denuncia contra la policía ante el Juzgado de Guardia o ante el Ministerio Fiscal. Es preciso recabar los datos de las personas que hayan asistido a la detención y que puedan realizar la denuncia (no es necesario que sean la víctima de los maltratos), así como, para aquellos que no hayan sido detenidos, personarnos en el centro médico más próximo de cara a obtener un parte de lesiones que podamos acom- pañar a la denuncia. De la misma manera deberemos fijarnos en todos los elementos (número de identificación si está a la vista, aspecto externo, uniforme, etc) que puedan identificar a los agentes que llevaron a cabo la detención. •	Campaña mediática: dar a conocer por medio de todos los medios a nuestro alcance el hecho de la detención y las irregularidades que en ella hayan concurrido. Debemos ser muy cuidadosos/as para no realizar manifestaciones que puedan agravar la situación de las personas detenidas, y es recomendable que un/a abogado/a revise los comuni- cados públicos a realizar. •	Movilizaciones de apoyo: dependiendo de los casos concretos habrá actividades más o menos recomendables para las circunstancias de la persona detenida. Aquí es precep- tivo, además de conocer con precisión la situación específica del/la detenido/a, contar con un permanente asesoramiento letrado.4. c. 2 El procedimiento de Habeas CorpusDenominamos Habeas Corpus al procedimiento sumario por el cual se solicita que una personadetenida ilegalmente sea puesta a disposición del juez para que tenga en cuenta esta circunstancia decara a la posible puesta en libertad de la misma. A estos efectos tendrá la consideración de personasdetenidas ilegalmente, de acuerdo con el artículo 1º de la Ley Orgánica 6/1984 de 24 de Mayo,reguladora del procedimiento de Habeas Corpus: a)Las que lo fueron por una autoridad, agente de la misma, funcionario público o particular, sin que concurran los supuestos legales, o sin haberse cumplido las formalidades prevenidas y requisitos exigidos por las leyes. b) Las que estén ilícitamente internadas en cualquier establecimiento o lugar. c) Las que lo estuvieran por un plazo superior al señalado por las leyes. d) Las privadas de libertad a quienes no les sean respetados los derechos que la Constitu- ción y la Leyes Procesales garantizan a toda persona detenida.	Este procedimiento puede ser solicitado por el propio detenido/a en la propia comisaría, sus pa-rientes (padre, madre, hijos/as, hermanos/as, pareja), por el representante legal de menores o in-capacitados, Ministerio Fiscal y Defensor del Pueblo, de forma oral o escrita, debiendo constar losdatos del solicitante, del detenido, el lugar de la detención la autoridad que custodia al detenido yel motivo por el que se solicita, en el Juzgado de Instrucción competente por razón de territorioo en cualquiera si no se conociera el paradero de la persona detenida. El Juez debe escuchar al/ladetenido/a, a su abogado/a, al Fiscal y a la Autoridad que llevó a cabo la detención, y practicar laspruebas propuestas en un plazo de 24 horas.	GUÍA ANTIRREPRESIVA 42
40. El Juez debe resolver mediante auto motivado, en el que acuerde la continuación de la detención, lamodificación de las condiciones, la puesta a disposición judicial o la puesta en libertad.	En muchas ocasiones la interposición de un Habeas Corpus puede ser contraproducente, ya que nosupone una puesta en libertad de la persona detenida y, caso de no resolver el juez que la detenciónha sido ilegal (cosa que ocurre en la mayoría de los casos), como supone una acusación de una actua-ción delictiva por parte de la autoridad policial que llevó a cabo la detención, puede provocar conse-cuencias negativas para el/la detenido/a. Sin embargo es un instrumento útil en caso de detencionesque se prolonguen por encima del periodo máximo permitido o en las que existan indicios de quealgún derecho del/la detenido/a (asistencia letrada, p. ej.) no está siendo respetado. En cualquiercaso antes de interponer un Habeas Corpus deberemos consultar a un/a abogado/a.4. D LA VIDEOVIGILANCIAEs necesario recordar que, desde la Ley 4/1997 de videovigilancia (a la que nos hemos referidoantes), la policía está habilitada para colocar cámaras fijas y móviles, en lugares públicos, abiertos (lacalle) o cerrados, pudiendo utilizar las imágenes obtenidas en posteriores procedimientos sancio-nadores (de carácter penal o administrativo). En ningún caso se podrán efectuar filmaciones en elinterior de viviendas o locales sin autorización de su titular.La autorización para la colocación de las cámaras fijas debe provenir del Delegado del Gobierno dela Comunidad Autónoma de la que se trate (o del organismo autonómico en los supuestos de quetenga transferida esta competencia), previo informe de una comisión autonómica presidida por elPresidente del Tribunal Superior de Justicia. No es imperativo autorizar la colocación siempre quese solicite, teniendo que hacer referencia a motivos que lo justifiquen suficientemente (protección deedificios e instalaciones públicas, contrastar infracciones a la seguridad ciudadana, etc), aunque en lapráctica se suele autorizar la colocación de la totalidad de las solicitadas.En el caso de las cámaras móviles el grado de arbitrariedad es mayor. La dirección provincial de lapolicía autoriza unilateralmente su uso, teniendo que dar traslado a la comisión ya citada de la auto-rización en un plazo de 72 horas.	La presencia de cámaras fijas debe ser informado públicamente, aunque no se señale su concretaubicación (“Zona sometida a videovigilancia”).Podremos solicitar que se borren aquellas imágenes en las que aparezcamos, aunque en la prácticaeste derecho no tiene mucha efectividad, porque la autoridad que custodia el soporte físico de lagrabación puede negarse a ello alegando peligro para la Seguridad del Estado.En relación a esto, dependiendo del tipo de acción de que se trate, debemos tener cuidado en vestirropas muy llamativas o fácilmente identificables, en orden a procurar dificultar nuestra posterioridentificación. 43 GUÍA ANTIRREPRESIVA
41. v el proceso judicial
42. 5. A ESTRUCTURA DEL PROCESO PENAL	Si una denuncia contra nosotros/as prospera (es decir, si la policía nos pone a disposicióndel juez y éste considera que hay indicios bastantes de delito) nos veremos ante un proceso judicial.El proceso tiene varias fases:5.a.1 Instrucción:La lleva a cabo un juez especializado (el Juez de Instrucción) que se encarga sólo de realizar las ave-riguaciones necesarias para determinar si ha habido o no delito, quiénes son sus presuntos autores ycuál es la calificación concreta de los mismos. Para ello puede realizar todas las medidas indagatoriasque considere oportunas o que soliciten las partes (inspecciones oculares, declaración de los testigos,declaración de los procesados, etc.) y tiene bajo su mando a la policía judicial.Durante este periodo (donde todavía no se ha realizado el juicio y, por tanto el procesado siguesiendo considerado inocente) se podrá decretar la prisión provisional del/la procesado/a, siempreque se le acuse de hechos que lleven aparejada pena de prisión de más de dos años o de menos deeste tiempo si se tienen antecedentes penales no cancelados (es decir, en los supuestos donde, casode producirse condena, se fuera a ingresar en prisión sin posibilidad de suspensión o sustitución dela pena), haya indicios suficientes para suponer autor/a de los hechos al/la procesado/a y se consigaevitar un “racional indicio de fuga”, la destrucción u ocultación de pruebas o que se dañe algún bienjurídico de la víctima. El tiempo que se pase en prisión provisional (como máximo dos años paradelitos que lleven aparejada pena de más de tres años y uno si es para menos) se descontará de lo quehaya que cumplir en caso de que posteriormente se produzca una sentencia condenatoria.Si no se decreta la prisión provisional, el/la procesado/a estará en una situación de libertad provi-sional, para la que el juez, atendiendo a las características del caso, podrá imponer o no una fianza.Hasta la celebración del juicio la persona en libertad provisional deberá ir periódicamente a firmaral juzgado para comprobar que no se ha producido una fuga.Una vez practicadas las diligencias de indagación oportunas, el Juez de Instrucción, puede o decre-tar el sobreseimiento de la causa (si cree que no hay delito o que la relación del/la procesado/a conel mismo no existe) o bien trasladar las actuaciones al juez o tribunal competente para resolver elasunto (que será siempre distinto del que ha realizado la instrucción, en teoría para garantizar laimparcialidad del juez y que no tenga una opinión prejuzgada sobre el asunto).5.a.2 Fase intermedia:Esta fase se inicia con las calificaciones de las partes (típicamente Ministerio Fiscal, defensa y acu-sación particular si la hubiera), que son escritos donde cada parte especifica qué hechos consideraque han ocurrido y cómo los califica legalmente (qué delito es, qué circunstancias atenuantes y agra- 45 GUÍA ANTIRREPRESIVA
43. vantes concurren, etc), proponiendo medios de prueba que consideran oportunos para demostrar suversión de los hechos. El juzgador admitirá o denegará las pruebas, en función de su las considera ono relevantes para la resolución del proceso, y tomará las medidas oportunas para se practiquen.5.a.3 Juicio Oral:Es un acto público en el cual se practican las pruebas que se han propuesto anteriormente y laspartes realizan las alegaciones que consideren oportunas de cara a conseguir una resolución judicialfavorable, realizando una nueva calificación (coincidente o distinta con la anterior) de los hechos ysolicita que la sentencia tenga un contenido concreto.Las pruebas relevantes para determinar la responsabilidad penal son, con carácter general, única-mente las practicadas durante la fase del juicio oral. Sin embargo hay prácticas judiciales (lectura dedeclaración realizada en las diligencias previas, etc) que pueden hacer que hechos anteriores seanincorporados a la carga probatoria del juicio.5.a.4 Sentencia:Es la resolución judicial que determina de qué hechos se encuentra culpable al/la imputado/a, esta-blece su calificación penal (qué delito es) y se le impone la condena, de cárcel, de multa o de otro tipo.Debe ser congruente con las calificaciones de las partes y sus peticiones definitivas en el juicio oral.5.a.5 Fase de recurso:Cuando alguna de las partes no está conforme con la sentencia, puede interponer, con carácter ge-neral, dos tipos de recursos: ordinario de apelación, donde se busca que otro órgano judicial superiorvuelva a enjuiciar el caso pudiéndose pronunciar sobre todas las cuestiones que se han planteado enel proceso; o extraordinario de casación, que se lleva a cabo ante el Tribunal Supremo, sólo por unascausas tasadas en la ley (típicamente infracción de ley o quebrantamiento de forma), en el cual elTribunal no puede entrar a todas las cuestiones del proceso, sino sólo sobre el motivo alegado.Durante todas estas fases, la persona que esté en una situación de libertad provisional o prisión pro-visional podrá ver revisada su condición cuantas veces sea preciso porque cambien las circunstanciasque motivan la prisión o la libertad. Sólo cuando exista una sentencia firme (es decir, una contra laque no quepa recurso) la prisión provisional pasará a ser cumplimiento de la pena impuesta.5. b. OTROS PROCESOS JUDICIALES, EL JUICIO DE FALTASEste proceso que hemos resumido por encima es el proceso ordinario. Existen otros procesos con al-gunos matices como el abreviado, para delitos que aparejen penas de menos de nueve años de prisióny que tiene algunas especialidades, o el enjuiciamiento rápido de algunos delitos.El más significativo de los procesos más allá del procedimiento ordinario es el juicio de faltas. Lasfaltas son infracciones leves del ordenamiento jurídico que, si bien tienen carácter penal (no comolas infracciones administrativas, que se ventilan ante el poder ejecutivo y no el judicial), tienen pre-GUÍA ANTIRREPRESIVA 46
44. GUÍA ANTIRREPRESIVA 47
La lucha social por una nueva ciudadanía 2012.pdf
Evaluacion del desempeño. Fundamentos conceptuales y procedimientos.