Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/sentencia-2002-04614-de-julio-16-de-2009?documento=jurcol&contexto=jurcol_759ecca5fcb7a044e0430a010151a044&vista=STD-PC
Timestamp: 2019-03-26 00:49:08
Document Index: 268979146

Matched Legal Cases: ['artículo 140', 'artículo 502', 'artículo 128', 'artículo 231', 'artículo 502', 'artículo 128', 'artículo 128', 'artículo 128']

﻿ SENTENCIA 2002-04614 DE JULIO 16 DE 2009
SENTENCIA 2002-04614 DE 16 DE JULIO DE 2009
CONTENIDO:DECOMISO DE MERCANCÍA. EL HECHO DE QUE LA IMPORTACIÓN DE LA MERCANCÍA SE HAYA REALIZADO BAJO EL PLAN VALLEJO NO HACE ILEGAL EL DECOMISO ORDENADO POR LA DIAN, SI SE TIENE EN CUENTA QUE LA MERCANCÍA DECLARADA NO COINCIDE CON LA FÍSICAMENTE IMPORTADA
TEMAS ESPECÍFICOS:DIAN, DECOMISO DE MERCANCÍA, PLAN VALLEJO, IMPORTACIÓN DE MERCANCÍA
Sentencia 2002-04614 de julio 16 de 2009
Ref.: Expediente 76001233100200204614-01
Actora: CI LTC de Colombia Ltda.
Bogotá, D.C., dieciséis de julio del dos mil nueve.
Sea lo primero precisar que mediante auto del 27 de febrero del 2009 se ordenó poner en conocimiento de Confianza S.A. la causal de nulidad contemplada en el artículo 140, numeral 9º del Código de Procedimiento Civil, compañía que expidió la póliza de cumplimiento de disposiciones legales CDL01 19 1436317 del 9 de enero del 2002 por valor de $ 40’444.068.00, que los actos acusados ordenaron hacer efectiva, aseguradora que al guardar silencio permite proceder a dictar sentencia.
En cuanto al requerimiento especial aduanero 95 del 28 de enero del 2002 la Sala se inhibirá de hacer un pronunciamiento de fondo, pues el mismo constituye un simple acto de trámite que no puso fin a la actuación administrativa, como sí lo hicieron las resoluciones 499 del 24 de abril y 1016 del 21 de agosto del 2002, a las cuales se circunscribirá el análisis.
Los hechos dan cuenta de que mediante los actos acusados la DIAN ordenó el decomiso de 5223,96 metros (86 rollos) de “tejido de urdimbre y trama 70% filamentos continuos de poliéster y 30% fibra discontinua de poliéster, con gramaje de 173,21 g/m 2 , ancho 1,50 mts. Grado de elaboración hilados de distintos colores, tipo de acabado aprestados”, por considerar que la mercancía se encontraba incursa en la causal contenida en el artículo 502, numeral 1.6.6 del Decreto 2685 de 1999 que establece:
“ART. 502.—Causales de aprehensión y decomiso de mercancías. Dará lugar a la aprehensión y decomiso de mercancías la ocurrencia de cualquiera de los siguientes eventos:
“1. En el régimen de importación:
“1.1. (...).
“1.6. Cuando la mercancía no se encuentre amparada en una declaración de importación, o no corresponda con la descripción declarada, o se encuentre una cantidad superior a la señalada en la declaración de importación, o se haya incurrido en errores u omisiones en su descripción, salvo que se configuren los eventos previstos en los numerales 4º y 7º del artículo 128 y en los parágrafos primero y segundo del artículo 231 del presente decreto, en cuyo caso no habrá lugar a la aprehensión”.
La demandante describió la mercancía en la declaración de importación como “tejido de algodón con un contenido de algodón inferior a 85% en Peso de Gramaje superior a 200 g/m 2 , con hilados de distintos colores, tejidos denominados Denim Tramo y Urdimbre ancho 1.32 mts”, descripción que no coincide con la mercancía físicamente importada, lo cual, por demás, no controvierte la actora.
La DIAN citó como fundamento de su decisión, además del artículo 502, numeral 1.6 del Decreto 2685 de 1999, entre otros, el artículos 232-1, ibídem, que establece:
“ART. 232-1.—Se entenderá que la mercancía no ha sido declarada a la autoridad aduanera cuando:
“a) No se encuentre amparada por una declaración de importación;
“b) No corresponda con la descripción declarada;
“c) En la declaración de importación se haya incurrido en errores u omisiones en la descripción de la mercancía, o
“d) La cantidad encontrada sea superior a la señalada en la declaración de importación.
“Sin perjuicio de lo establecido en los numerales 4º y 7º del artículo 128 del presente decreto, siempre que se configure cualquiera de los eventos señalados en el presente artículo, procederá la aprehensión y decomiso de las mercancías. Cuando la cantidad encontrada sea superior a la señalada en la declaración, la aprehensión procederá sólo respecto de las mercancías encontradas en exceso.
“Sin perjuicio de lo previsto en los literales b) y c) del presente artículo, cuando habiéndose incurrido en errores u omisiones en la descripción de la mercancía en la declaración de importación, la autoridad aduanera pueda establecer, con fundamento en el análisis integral de la información consignada en la declaración de importación y en los documentos soporte de la misma, que la mercancía corresponde a la inicialmente declarada, y los errores u omisiones no conlleven que la declaración de importación pueda amparar mercancías diferentes, no habrá lugar a su aprehensión, pudiéndose subsanar los errores u omisiones a través de la presentación de una declaración de legalización sin el pago de rescate”.
Ahora bien, la actora pretende que se anulen los actos acusados y se dé aplicación al artículo 128, numeral 7º del Decreto 2685 de 1999, que preceptúa:
“ART. 128.—La autorización de levante procede cuando ocurra uno de los siguientes eventos:
“7. Cuando practicada inspección aduanera física, se detecten errores u omisiones en la descripción de la mercancía, diferentes a los señalados en el numeral 4º del presente artículo, o se advierta descripción incompleta de la mercancía que impida su individualización y el declarante, dentro de los cinco (5) días siguientes a la práctica de dicha diligencia, presenta declaración de legalización que los subsane, cancelando una sanción del diez por ciento (10%) del valor en aduana de la mercancía por concepto de su rescate”.
Del análisis de las dos normas anteriormente trascritas y con base en el acervo probatorio que obra en el expediente, la Sala concluye que en este caso no se puede hablar de que existió un error u omisión en la descripción de la mercancía o que se presentó una descripción incompleta de la misma, pues es evidente que la descripción que de la tela importada hizo la declarante difiere sustancialmente de la físicamente inspeccionada, tanto así, que las partidas arancelarias de una y otra son diferentes.
En efecto, la subpartida arancelaria que corresponde a la mercancía importada es la número 54.07.93.00.00 y la que la importadora puso en la declaración de importación es la número 52.09.42.00.00, diferencia que se debió, no a que se incurrió en un error en la descripción de la mercancía importada, sino a que se trató de una mercancía diferente, que, si bien es cierto que en uno y otro caso se trataba de una tela o tejido, lo cierto es que la que se declaró corresponde a un tejido de algodón (Denim) y la físicamente inspeccionada corresponde a un tejido con hilados de distintos colores y cuya composición, de acuerdo con el concepto técnico de la DIAN es 100% poliéster, lo cual no fue objeto de controversia alguna.
Ahora bien, esta corporación destaca que la subpartida que puso la demandante en la declaración de importación (5209.42.00.00) corresponde a “Denim”, mercancía a la que igualmente se refieren el registro de importación, el conocimiento de embarque y el certificado de origen, en los cuales se describe la mercancía como “Denim Blue” (1) .
Además, la proveedora de la mercancía, certificó lo siguiente (2) :
“Por medio de la presente certificamos que este ítem, LD 051132 corresponde a un tela de 100% poliéster. La descripción “Denim Blue” corresponde solo al color de la tela despachada más no a la composición de la misma.
“Por un error involuntario por parte nuestra omitimos colocar la descripción técnica y la composición de la tela en nuestra factura comercial y en la guía marítima (BL).
“Aprovechamos esta oportunidad para pedirles disculpas por cualquier inconveniente que este error les pueda haber causado. Permanecemos a espera de nuevos pedidos por parte de ustedes”.
Surge de lo expuesto que la mercancía realmente importada no es la misma que la descrita en la declaración de importación, razón por la cual no es posible, como lo pretende la apelante, que se le dé aplicación al artículo 128, numeral 7º del Decreto 2685 de 1999, pues no se dan las causales previstas para el efecto, además de que aún en el evento de que se hubieran dado tales causales, lo cierto es que fue la misma demandante quien dejó vencer la oportunidad para el efecto, esto es, 5 días después de la diligencia de inspección física de la mercancía, en la que estuvo presente la sociedad de intermediación aduanera (3) .
Por último, la Sala considera que el hecho de que la importación de la mercancía se haya realizado bajo el plan Vallejo en este caso en particular no hace ilegal el decomiso ordenado por la DIAN, si se tiene en cuenta que la mercancía declarada no coincide con la físicamente importada y, además, que ninguno de los documentos soporte se refiere a esta última, lo que evidencia, como se dijo antes, que no se trató de un error en la descripción de la mercancía, caso en el cual tendrían que considerarse otras variables, sino de un verdadero incumplimiento de las normas que regulan operaciones como la analizada, razón por la cual tampoco puede, so pretexto de la violación del principio de la buena fe, pasar por alto que la demandante incumplió con sus obligaciones aduaneras.
En consecuencia, se impone confirmar la sentencia apelada.
En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativa, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley
1. INHÍBESE para fallar de fondo respecto del Requerimiento Especial Aduanero 95 del 28 de enero del 2002.
2. CONFÍRMASE la sentencia del 1º de agosto del 2005, proferida por el Tribunal Administrativo del Valle del Cauca.
(1) Folios 87, 89 y 90 del cuaderno de antecedentes administrativos.
(2) Folio 70 del cuaderno principal.
(3) Folio 5 del cuaderno principal.