Source: https://aldiaargentina.microjuris.com/2019/02/12/acceso-a-una-universidad-publica-y-gratuita-como-derecho-derivado-de-nuestra-constitucion-nacional-analisis-de-etapas-historicas-hasta-el-presente-tercera-parte/
Timestamp: 2019-02-16 21:27:05
Document Index: 18071061

Matched Legal Cases: ['artículo 37', 'artículo 28', 'artículo 37', 'artículo 75', 'artículo 46', 'artículo 43', 'artículo 75']

Acceso a una Universidad pública y gratuita como derecho derivado de nuestra Constitución Nacional. Análisis de etapas históricas hasta el presente. Tercera parte – AL DÍA | ARGENTINA
Autor: Perez del Viso, Adela – Ver más Artículos del autor
Cita: MJ-DOC-13743-AR | MJD13743
I. Etapa de los años 1918-1983. I.1. Vector «Realidad». Desde 1918 a 1943. Años 1943-1955 Gobierno de Perón. Años 1955 a 1983. Las Universidades privadas. La llamada «época de oro» de la Universidad argentina. En particular, desde el año 1966 a 1976. En particular: Año 1976 a 1983. I.2. Vector «valores». I.3. Vector «Normas». I.4. Vector «conducta transformadora» de 1918 a 1983. II. Años 1983 hasta el presente. II.1. Vector realidad. II.2. Vector valores. II.3. Vector Normas. II.4. Conducta transformadora. III. Conclusión.
I. ETAPA DE LOS AÑOS 1918-1983:
Los sesenta y cinco años posteriores a la «Reforma del 18» son un largo período, muy variado en sus hechos históricos, pero caracterizado por una circunstancia que lo unifica: una sucesión de golpes de Estado y gobiernos de facto, interrumpida por la etapa de las dos presidencias de Juan D. Perón. Cabe preguntarse entonces si durante esta etapa mejoró o tuvo un retroceso, el derecho o acceso a la educación superior, de los habitantes de nuestro país.
I.1. VECTOR «REALIDAD»:
En el período 1918- 1943 se observa el golpe de estado cívico militar que derroca a Hipólito Yrigoyen. «Todos los factores adversos al gobierno coincidieron y desencadenaron un levantamiento militar… (Con) penetración del ideario fascista entre algunos de los conjurados… encabezaba el movimiento el general José F. Uriburu, antiguo diputado conservador convertido luego en defensor del corporativismo. El 6 de septiembre de 1930 llegó «la hora de la espada» que había profetizado el poeta Leopoldo Lugones» (1)
En particular desde 1930 a 1943: En este período se cristaliza un fenómeno que en realidad ya venía desarrollándose desde la época del gobierno de Yrigoyen, y consiste en el cambio de la fisonomía social de Argentina. Se fue constituyendo «una vigorosa clase media de empleados, de pequeños propietarios y comerciantes, de profesionales que, concentrada en las ciudades, imponía cada vez más al país su propio carácter ignorando a las nostálgicas minorías tradicionales. Esa clase media era la que había ascendido al poder con el radicalismo y, tímidamente, proponía una nueva orientación para la vida argentina.Precisamente contra ella se dirigió la política de los sectores conservadores de viejo y nuevo cuño, que se apoderaron del gobierno en septiembre de 1930, en pleno desarrollo de la crisis mundial que había estallado el año anterior» (2).
Este período de 1930 a 1943 fue también llamado «la década infame». Comienza con el derrocamiento de Hipólito Yrigoyen y terminó el 4 de junio de 1943 con el derrocamiento del presidente Ramón Castillo (3).
– «En esta época se llevó a cabo el IV Congreso de Sociedades populares de Educación, convocado por la Liga Nacional de Educación, al que concurrieron librepensadores, anarquistas, socialistas, partidarios de la escuela activa, vecinos, trabajadores y sindicalistas docentes. Se acordó promover la lucha contra el analfabetismo, promover el cooperativismo escolar, las escuelas populares de puertas abiertas, “la acción de las instituciones culturales en la vida deportiva, la educación de los adultos en los buques que traían inmigrantes y la capacitación laboral” (.) Aquel congreso fue una muestra del desarrollo de proyectos de cooperación social en plena crisis de 1930; al mismo tiempo florecía un fuerte individualismo que sólo buscaba el ascenso social»(4).
El 4 de junio de 1943 un movimiento militar pone fin a la sucesión de gobiernos conservadores que se habían sucedido desde la presidencia de Agustín Justo hasta Ramón Castillo.Este nuevo movimiento impulsó una definición nacionalista y autoritaria del orden social.
En el ámbito universitario se «intervinieron universidades nacionales», lo cual llevó a una gran resistencia de los claustros, que finalizó con la separación de la cátedra de numerosos docentes, y la expulsión de estudiantes de militancia política opositora.
En las universidades se decidió que volvieran a regir los estatutos universitarios previos a 1943 y se produjera una «normalización».
El país se dividió en dos grandes polos, los que apoyaban al gobierno y los que lo denostaban -y hasta aborrecían- absolutamente (5).
Y, sin embargo, entre los historiadores se alzan ahora algunas voces que intentan desbrozar tanta inquina y división y «analizar qué ocurrió realmente con la Universidad en la época de las dos presidencias de Juan D. Perón».
Por ejemplo, la Dra. Lucía Lionetti, en una publicación de 2012 en la Universidad Nacional del Centro de Provincia de Buenos Aires (UNICEN), enfatiza cómo algunas expresiones fueron «sacadas de contexto», tales como la famosa frase «Alpargatas sí, libros no», supuestamente una consigna enunciada por trabajadores el día del 17 de octubre de 1945. Así, afirma Lionetti: «Queda a los investigadores desandar esos lugares comunes.»(6)
En lo que aquí más nos interesa, es decir, «analizar el Acceso a la Educación Universitaria», se observó que «bajo el prisma de la justicia social, la política del régimen consiguió ampliar la capacidad de extensión y cobertura del sistema educativo.Según el Departamento de Estadística Educativa, en el caso específico de la matrícula universitaria, pasó de 40.284 alumnos en 1945 a 138.871 en 1955 (cabe aclarar que este crecimiento sostenido se continuó en la próxima década ya que en 1965 concurrían 206.032 alumnos a las universidades, según la misma fuente). Similares índices de crecimiento se observan tanto en lo que hace al presupuesto de las Universidades Nacionales como en la cantidad de profesores.» (7)
En 1955 se produjo un golpe de Estado, por una coalición cívico- militar- religiosa, que se autodenominó «Revolución Libertadora».
«Los sectores más liberales de las Fuerzas Armadas junto a los partidos políticos integrados en la denominada Junta Consultiva que presidía el vicepresidente Isaac Rojas, sellaron un «pacto de proscripción» (Romero, 2006: 149) que buscaba «desperonizar» el país, reduciendo las pautas político culturales de lo que se designaba entonces como el «régimen depuesto». Las Universidades públicas fueron un campo propicio para ensayar esta fórmula política. Totalmente enfrentada al peronismo, la tradición de la Reforma Universitaria volvió a imponer su impronta.» (8)
– Se «restableció la autonomía universitaria», aunque con la proscripción de todo lo que significara Peronismo, Justicialismo, y hasta la simple mención de esos nombres o los de Juan D. Perón o Eva Perón.
– Se intervienen casas de estudio y se «normalizan instituciones».
– Se separaron de sus cargos a académicos que hubiese participado de la experiencia peronista.
– Se ponen «en comisión» a todos los profesores.
– Se convocan nuevos concursos de oposición y antecedentes en las cátedras; concursos que en realidad estaban teñidos de parcialidad ya que ningún profesor que hubiese participado de alguna manera en las ideas del anterior gobierno podría ser designado.- Asume Arturo Frondizi, con su idea de «desarrollismo». En algún punto, ello implica que se debe llevar a cabo «un nuevo acuerdo social que se exprese políticamente superando los partidos políticos tradicionales». (9)
– Se crea EUDEBA, Editorial de la Universidad de Buenos Aires.
En 1962 se crea el Consejo de Rectores de Universidades Privadas.(10)
La llamada «época de oro» de la Universidad argentina.
Para la época de Frondizi, se habla de una «época de oro» de la Universidad. Sin embargo, este progreso va a perder fuerzas y a ser amenazado por las pujas al interior de las Casas de Estudio y por la inestabilidad de la política argentina pos peronista, que no logra gobernabilidad. En 1962 se produce un nuevo golpe de Estado y los militares reemplazan a Frondizi por quien era entonces el presidente provisional del senado, José María Guido.
Desde el año 1966 a 1976:
En junio de 1966 es depuesto Illia por el General Juan C. Onganía. Se rompe directamente el orden constitucional. Se instaura un «modelo burocrático autoritario», mientras que en la sociedad se daba una movilización revolucionaria en el que convergieron amplios sectores del peronismo leal a Perón, sectores radicalizados de izquierda, e incipientes organizaciones político militares.
El debate universitario en ese contexto se cerrará abruptamente y buena parte de sus figuras representativas directamente emigran. La política universitaria del gobierno militar es inaugurada con la intervención militar a las casas de estudio.Se produce la «Noche de los bastones largos» (29 de junio de 1966), producido luego de que el rector de la Universidad de Buenos Aires, Hilario Fernández Long, pronunciara públicamente su repudio al golpe de estado.
Los militares consideran que deben producir (en una analogía con las actividades del nazismo en la década del 40) el «fin de la cuestión universitaria».
El general Onganía declaro suprimida por tiempo indefinido la actividad político-partidaria. Suprimió el Parlamento y anunció un largo proceso de cambios en tres tiempos: un tiempo económico, un tiempo social, y finalmente un tiempo político, sin fechas, pues, indicaba para la «Revolución Argentina, no hay tiempos, sino tareas».
Año 1976 a 1983:
Acerca de esta época podemos hablar en primera persona y por experiencia propia.
El profesor de derecho constitucional era un aviador de la fuerza, alto y con aspecto anglosajón, que había estudiado abogacía. En vez de enseñar la Constitución, en esa materia (Derecho Constitucional) se enseñaba el «Estatuto del Proceso de reorganización nacional», que tenía más valor que la carta magna.
No se podía poner carteles en la facultad ni participar en «partidos» o facciones.
Las fechas de exámenes eran sólo en tres momentos del año. Los programas estaban «dados», «pre aprobados», y el docente no podía tener en ellos ninguna injerencia creativa.
El ingreso a la universidad era muy restringido y controlado: En 1982 había que cursar todo el verano y aprobar, para entrar en la carrera de abogacía, dos materias, Historia y Filosofía.El cupo de ingreso era de sólo trescientas personas, y quedaban afuera innumerables aspirantes a estudiar abogacía. Se pagaba un arancel mensual -moderado- por concurrir a la universidad pública.
I.2. VECTOR «VALORES»:
Sin embargo, a partir del año 1930 vemos que es preponderante la idea liberal de que cada uno debe «aprovechar las oportunidades», y que la educación «depende de cada uno».
Son pocas las instancias en que se observa un valor «Solidaridad», o «fomento al que menos tiene para que vea impulsada su educación».
En cambio, en las dos presidencias de Perón, se impulsó que los sectores populares recibieran becas e incentivos, y posibilidades de estudiar en las escuelas técnicas y en la Universidad. Sólo que, en este caso, existía otro «valor «en juego, cual era, la necesidad de que el candidato participara ideológica y prácticamente en el alineamiento del Gobierno.
Se prohibió la participación activa en un determinado partido (ni la mención siquiera de sus líderes). Y se promovió la «desperonizacion». Provocando así una enorme escisión en la sociedad argentina ya que a la mitad de sus habitantes por lo menos se les impedía pensar y expresarse.
Esto continuó y se profundizó durante la década de 1976 a 1983, donde rigieron valores individualistas tales como afirmar que a la Universidad se va para estudiar y no para hacer ningún tipo de política; o valores tales como afirmar que «no hay que meterse» en lo que el otro lleva a cabo. («No te metás»).
I.3. VECTOR «NORMAS» EN ESTA ETAPA:
– La Nº 13.031, en 1947, denominada ley Guardo, en honor al diputado justicialista creador de su articulado.Esta legislación puso punto final a la larga vigencia de los cuatro artículos de la reducida Ley Nº 1.597 de 1885 «Ley Avellaneda»- Dispone: designación de los docentes queda en manos de los Consejos Directivos de las Facultades, y el Consejo Universitario (equivalente al Consejo Superior actual) actúa de órgano de alzada. La designación de profesores y el pago de sus sueldos siguen a cargo del P.E.N.
– Decretos de intervención (año 1946) a las seis universidades existentes en ese momento (Córdoba, UBA, La Plata, UNL, Tucumán y UN Cuyo) para «adaptarlas al primer plan quinquenal.»
– Constitución de 1949: disponía en el art. 37 que «el Trabajador tenía derecho a capacitarse». Y en el artículo 37 punto IV disponía: «De la educación y la cultura. Se establece a la familia como la entidad responsable. El Estado y las instituciones de enseñanza colaboran.
– Enseñanza primaria obligatoria y gratuita. Creación de escuelas rurales. Servicio de orientación profesional
– Autonomía universitaria. Ubicación de la universidad como centro del desarrollo de las regiones
-Protección estatal para la ciencia y el arte. La investigación a cargo de las academias.
– Becas para todos los niveles
– Protección estatal del patrimonio cultural de la Nación»
– Año 1954: ley 14.297 Se incorporan algunos otros postulados de la Reforma Universitaria, como la definición de la «extensión universitaria»; y la «participación directa de los estudiantes». El primer caso, se desprende de la voluntad de que las universidades se liguen directamente a las necesidades sociales y económicas concretas del país y resulta una consecuencia del texto de la Constitución de 1949, que además divide al país en Regiones Universitarias. Además, y a diferencia de la ley de 1947, esta ley profundiza la participación estudiantil en el gobierno de las Facultades, otorgándoles el derecho al voto. (11)
– Decreto de Juan D.Perón 29.337 de «Gratuidad de la enseñanza universitaria» y de «Ingreso irrestricto». Tal como lo sostuvieron algunos protagonistas de ese acontecimiento en materia de educación, se esperaba que con aquella iniciativa se consiguiera avanzar en la formación de la «conciencia nacional de la juventud». La Universidad sería un ámbito de encuentro donde la juventud antiperonista conocería los dramas de la población real al convivir con los hijos de los trabajadores. (12)
– Paso de la idea de «Universidad de elites» a la «Universidad de masas»(13) El artículo 28 del Decreto 6403 habilitó a la iniciativa privada para crear «universidades libres con capacidad para expedir diplomas y títulos habilitantes».
– Decreto-Ley 477/55 que restituye por un breve lapso la Ley Avellaneda.
– Decreto 6403/56 que, reemplazando al anterior, amplía los márgenes de la autonomía: supuestamente ahora las autoridades universitarias designarían a los docentes, se darían sus propias estructuras de organización, aprobarían sus planes de estudio, y administrarían sus patrimonios y recursos. De esta manera se introducía en la legislación universitaria, junto a la idea de autonomía, la de autarquía administrativa.
– Luego de 1955: Constitución re- instaurada luego de la Revolución que derrocó a Perón: la Constitución de 1853 que sólo disponía el «derecho de enseñar y aprender» y eliminaba todo lo anteriormente expuesto de la C.N. De 1949.
– Ley 14.557 Régimen de universidades privadas (B. O. 24/X/58). Dispone que la iniciativa privada podrá crear universidades con capacidad para expedir títulos y/o diplomas académicos. La habilitación para el ejercicio profesional será otorgada por el Estado Nacional. Los exámenes que habiliten para el ejercicio de las distintas profesiones serán públicos y estarán a cargo de los organismos que designe el Estado Nacional.Dichas universidades no podrán recibir recursos estatales y deberán someter sus estatutos, programas y planes de estudio a la aprobación previa de la autoridad administrativa, la que reglamentará las de m á s c o n d i c i o n e s p a r a s u funcionamiento.
– Ley 17245. Ley orgánica de Universidades nacionales. 1967. (14)
– Ley 20.654 o Ley Orgánica de Universidades. Deroga la anterior. Sancionada en marzo de 1974 que imaginaba a las Universidades al «servicio del proceso de liberación nacional». La responsabilidad en la designación de los profesores quedaba totalmente en manos de los Consejos Superiores mientras que los salarios continuaban fijándose desde el Poder Ejecutivo Nacional. Sin embargo, las sucesivas intervenciones de las universidades volvieron prácticamente impracticable la aplicación de esta ley.(15)
– Durante el gobierno militar de 1976 a 1983 el gobierno impuso nuevamente la ley previa, 17245. (16)
– Durante 1976-1983, rigió por la fuerza el «Estatuto de Reorganización nacional» que ponía en suspenso los derechos establecidos en la constitución Nacional vigente. (Texto de 1853-1860).
– Decreto ley 22.207 que establecía que los Rectores serían designados por el Poder Ejecutivo a partir de la propuesta del Ministerio de Educación, mientras que los Decanos serían designados por el Ministerio de Educación a partir de la propuesta de los Rectores. Restablecía las Asambleas Universitarias, Consejos Superiores y Consejos Académicos, con representación de las autoridades y del claustro de profesores. Al mismo tiempo, la norma establecía la convocatoria a concursos docentes prohibiendo la participación de los mismos en agrupaciones políticas o sindicales.(17)
I.4. VECTOR «CONDUCTA TRANSFORMADORA»:
El artículo 37 de la C.N. de 1949 apartado IV establecía:«El Estado encomienda a las universidades la enseñanza en el grado superior, que prepare a la juventud para el cultivo de las ciencias al servicio de los fines espirituales y del engrandecimiento de la Nación y para el ejercicio de las profesiones y de las artes técnicas, en función del bien de la colectividad. Las universidades tienen el derecho de gobernarse con autonomía, dentro de los límites establecidos por una ley especial que reglamentará su organización y funcionamiento. Una ley dividirá el territorio nacional en regiones universitarias, dentro de cada una de las cuales ejercerá sus funciones la respectiva universidad. Cada una de las universidades, además de organizar los conocimientos universales cuya enseñanza le incumbe, tenderá a profundizar el estudio de la literatura, historia y folklore de su zona de influencia cultural, así como a promover las artes técnicas y las ciencias aplicadas, con vistas a la explotación de las riquezas y al incremento de las actividades económicas regionales. Las universidades establecerán cursos obligatorios y comunes destinados a los estudiantes de todas las facultades para su formación política, con el propósito de que cada alumno conozca la esencia de lo argentino, la realidad espiritual, económica, social y política de su país, la ev olución y la misión histórica de la República Argentina, y para que adquiera conciencia de la responsabilidad que debe asumir en la empresa de lograr y afianzar los fines reconocidos y fijados en esta Constitución». (18)
Asimismo, en la constitución de 1949 se disponía «becas» para los estudiantes, lo cual implicaba fomentar la idea de la necesidad de dar más oportunidades reales (menos declamadas) a las personas de menores recursos, y, sobre todo, personas que en la terminología de Pierre Félix Bourdieu, carecían de «suficiente capital cultural». (19) Personas que necesitaban ese apoyo extra, que no debe provenir de la «caridad», sino del esfuerzo sostenido y organizado del Estado.Por otra parte, era muy positiva la idea de pasar «de la universidad de Elites a la Universidad de Masas»(20), dando la posibilidad de estudio también a los sectores populares y trabajadores, que forman parte importantísima de nuestro entramado social.
En la época de Frondizi existió una cierta actitud de «conducta transformadora» en tanto se buscó la excelencia científica de las universidades.
Aquí también cabe decir que ello se tiñó de persecución ideológica dado que se buscó despolitizar a las Universidades y se prohibió la participación política de sus actores. «La universidad pública transita un fuerte proceso de debate que impulsa una modernización no sólo de sus estructuras edilicias, sino, fundamentalmente, las académicas. Se institucionaliza la figura del docente investigador y se materializan, básicamente en la Universidad de Buenos Aires, innumerables programas de extensión universitaria. Uno de los proyectos de mayor impacto público en la industria cultural argentina es la creación de la EUDEBA, la editorial de la Universidad de Buenos Aires» (21)
Los años 1976-1983 directamente fueron años de resistencia de quienes tenían «ideas y conducta transformadora». La resistencia en determinado punto consistía en seguir vivo para guardar y transmitir esa conducta transformadora para un futuro cercano.
II. AÑOS 1983 HASTA EL PRESENTE:
II.1. VECTOR REALIDAD:
Luego de la derrota en la corta, sangrienta y traumática guerra de Malvinas, en 1982, nuevos aires de cambio comienzan a producirse en el país. Se forma la multipartidaria y las personas «se animan» a manifestarse. Muchos que estaban exiliados (incluidos profesores universitarios) vuelven al país.
En 1989 se produce una gran hiperinflación.Asume Carlos Saúl Menem, con el voto popular, dando a toda la promesa de un salariazo y un cambio en pos de los intereses populares; sin embargo, su gobierno haría todo lo contrario: llevaría adelante una política liberal, y de flexibilización laboral e ideológica.
Se dicta la «Ley de Educación Superior», basada en las llamadas «Políticas de evaluación», y de alguna manera en el «Cuestionamiento de la legitimidad de las instituciones». Se discute la equidad del arancelamiento o el no arancelamiento de la educación de grado y el modelo de acceso.
II.2. VECTOR VALORES:
Sin embargo, puede decirse que desde la violenta represión de la década 70/80, ha quedado introducido en el imaginario popular, que «lo político» está teñido de malo, interesado y corrupto. (Nuevo dis valor, introducido a fuerza de torturas y persecución a quienes participaron de un ideario anteriormente).
Otro valor que sigue en pie es la idea liberal de que cada uno debe labrar su propio destino (y que el país «te da las oportunidades» bastando con ello que la educación sea pública), sin necesidad de apoyo de ninguna naturaleza. Cuando, como hemos dicho antes, no todos nacen y se hacen con el mismo «Capital cultural» (en la terminología de Bourdieu).
II.3. VECTOR NORMAS:
– Diciembre de 1983: decreto 154/83. Las Universidades Nacionales fueron intervenidas y los delegados normalizadores que en cada caso designó el Poder Ejecutivo tenían el mandato de normalizar las instituciones. Debía existir una amplia convocatoria a concursos docentes públicos de oposición y antecedentes, los cuales, habiendo alcanzado un porcentaje superior al 50% en las respectivas universidades, procederían a elegir a las autoridades que reemplazarían a los delegados normalizadores mediante el mecanismo de Asamblea Universitaria.Las universidades cuyos Estatutos hubieran sido aprobados con anterioridad a 1966 se regirían por los mismos, en tanto que allí donde no se diera esta situación, los delegados normalizadores debían proceder a dictar los Estatutos correspondientes.
– En el mismo decreto se dejaron sin efecto gran parte de los concursos sustanciados a finales del Proceso, se eliminó el arancel, los cupos, y en la mayoría de las universidades se reimplantó el ingreso irrestricto.
– Ley 23068: Normalización de Universidades Nacionales. 13 de junio de 1984.
– Ley 23.151 y 23.569: nuevo régimen económico financiero para las Casas de Estudio. La nueva norma se propuso descentralizar la política de compras y contrataciones de cada universidad y eliminar las trabas que se consideraban burocráticas para la asignación y distribución presupuestaria, al igual que para la generación de nuevos recursos de las Instituciones Universitarias.
– Año 1994: Se produce la reforma de la Constitución Nacional:
Se introduce en la Constitución la cláusula del artículo 75 inc. 19 , a veces llamada «nueva cláusula del progreso». Este inciso dispone:
«Corresponde al Congreso:…Proveer lo conducente al desarrollo humano, al progreso económico con justicia social, a la productividad de la economía nacional, a la generación del empleo, «a la formación profesional de los trabajadores,. a la investigación y al desarrollo científico y tecnológico, su difusión y aprovechamiento». . Sancionar leyes de organización y de base de la educación que consoliden la unidad nacional respetando las particularidades provinciales y locales: que aseguren la responsabilidad indelegable del Estado, la participación de la familia y la sociedad, la promoción de los valores democráticos y la igualdad de oportunidades y posibilidades sin discriminación alguna; y que garanticen los principios de gratuidad y equidad de la educación pública estatal y «la autonomía y autarquía de las universidades nacionales».
– Año 1995:Ley 24521 Ley de educación superior, haciendo hincapié en la Evaluación de los alumnos, y Evaluación de la Calidad educativa; como también en asegurar la legitimidad de las autoridades universitarias. Se genera la comisión nacional de evaluación y acreditación universitaria CONEAU- y se perfecciona, liberaliza y promueve con mayor énfasis que en 1958 el sistema privado de educación superior.
– Año 1995: Creación de la CONEAU: conforme el artículo 46 de la ley 24.521 de Educación superior.
– Año 1995: Ley 24.521 artículo 43 : La Coneau tiene por función acreditar carreras de grado, como también carreras de posgrado en cualquier ámbito, y conf. Los estándares del Ministerio de Cultura y Educación en consulta con el Consejo de Universidades.
«En este sentido en el surgimiento de las distintas leyes de educación superior se manifiestan las tensiones entre lo nuevo y lo viejo, lo tradicional y lo renovador, las continuidades y rupturas, procesadas a partir de nuevos clivajes y oposiciones, que expresaban algo más complejo: la lucha política y social que desde sus orígenes se articularon en torno a la Universidad y que culminaran en el orden neoliberal que por definición también es provisorio, inestable y transitorio.» (22)
II.4.CONDUCTA TRANSFORMADORA:
Las «conductas transformadoras» que observamos en este período se dieron sobre todo desde 1983 a 1990 en tanto buscaron democratizar a la Universidad, disponer la existencia de autonomía universitaria, de designación de profesores por concurso, y de libertad de cátedra.
Posteriormente, y esto es lamentable, se ha producido una baja en la estima y consideración de la educación universitaria; se la cuestiona a través de los medios masivos de comunicación, instalando la discusión acerca de si no sería mejor restringir el ingreso, introducir cupos, permitir que sólo entren los «más calificados» o los «que estudien», como también hasta existen voces que buscan que se excluya a los no tan numerosos estudiantes que sí residen en Argentina, pero no son nacidos en nuestro territorio.
Este es entonces un tiempo en que es indispensable una verdadera «conducta y actitud transformadora» de defensa de la Universidad y la formación terciaria pública y gratuita.
Un tipo de formación y estudio que ha permitido que durante un siglo las personas mejoren su situación social y económica, y que se acorte en una gran medida la brecha entre los pobres y los poderosos en nuestro país.Existe un Informe sobre el Presupuesto 2018 (antes Informe sobre Proyecto de ley presupuesto 2018) que se denomina «avanza el ajuste a las universidades públicas». (23)
«Se reduce el presupuesto en forma nominal pero también real, porque está prevista una inflación que, a todas luces, va a ser mayor a la que anunció el gobierno. Eso va a generar un desfinanciamiento del sistema universitario, afectando áreas que tienen que ver con la articulación de la universidad con el territorio, la caída de programas y el desarrollo de nuevas carreras o de las creadas recientemente. Por otro lado, puesto en contexto, este ajuste afecta centralmente una premisa fundamental que es el derecho a la universidad para los jóvenes —que hoy ven limitadas sus posibilidades de ingreso— y para el conjunto de la sociedad de beneficiarse con el conocimiento que se produce en las universidades».(24)
Estas serán las conductas transformadoras indispensables de los tiempos futuros, para todos los miembros de la sociedad argentina; las únicas conductas capaces de asegurar y mantener el acceso irrestricto a la Educación (y educación universitaria) para todos nuestros habitantes, y hacer cumplir así la ambiciosa «cláusula del progreso» contenida en nuestra Constitución Nacional en el artículo 75 inc. 19.
(1) ROMERO, José L.: Breve historia de la Argentina, cons. 21-9-2018, pg. 88. Disp.online en
http://escuelasuperior.com.ar/instituto/wp-content/uploads/2017/04/Breve-historia-de-la-Argentina-J
se-Luis-Romero-1.pdf
(2) ROMERO, José L., Op cit, pg. 90.
(3) La denominó «Década infame» el periodista José Luis Torres en su libro publicado en 1945, precisamente llamado «La Década infame». Antes de ello, había publicado otro libro con título sugestivo: «Algunas maneras de vender la patria», en 1940. (Fuente: Jara, Juan Carlos, «José Luis Torres contra la oligarquía maléfica», publicado por el Centro Felipe Varela, cons. 21-9-2018, disp. en http://www.centrofelipevarela.com.ar/img/material/jos_luis_torres_contra_la_oligarqu_a_mal_fica.pdf página 2.)
(4) PUIGGROS, Adriana: Que pasó en la educación argentina, Breve historia desde la conquista hasta el presente, Editorial Galerna, 2002 Pg. 118. Publicado por Instituto Lenguas Vivas.org, cons 21-9-2018, disp. en http://lenguasvivas.org/campus/files/0_1/92536811-Adriana-Puiggros.pdf
(5) Fuente JUARROS, M. Fernanda: Clase cuatro, Republica de masas, pacto proscriptivo y restauración. En la Carrera de Especialización en Docencia en Entornos Virtuales- Seminario: Universidad, Sociedad y Estado- pg. 2
(6) LIONETTI, Lucia: La universidad en los tiempos del peronismo. Gratuidad y acceso irrestricto. UNICEN. Publicado 22-11-12. Cons 21-9-2018. Disp. en https://www.unicen.edu.ar/content/la-universidad-en-los-tiempos-del-primer-peronismo-gratuidad-y-acceso-irres
(7) LIONETTI, Lucia, op cit.
(8) JUARROS, M. Fernanda: Clase cuatro, Republica de masas, pacto proscriptivo y restauración. En la Carrera de Especialización en Docencia en Entornos Virtuales- Seminario: Universidad, Sociedad y Estado- pg. 2
(9) JUARROS, M. Fernanda, op cit pg. 7.
(10) JUARROS, M. Fernanda, clase 4. Op cit. Pg. 8.
(11) Fuente: A.D.UM. Cuadernos de investigación. Cuaderno número 5. ISSN 1668 9527. Leyes universitarias argentinas, un recorrido histórico. Cons 21-9-2018 Disp. en http://blogs.ffyh.unc.edu.ar/escueladehistoria/files/2015/04/Rev_05_Leyes_UniversitariasADUM.pdf
(12) LIONETTI, Lucia, op cit
(13) Idea expresada por KROTSCH, Pedro:en «Los universitarios como actores de reformas en América Latina: ¿han muerto los movimientos estudiantiles?» Revista de Educación de la UNICEN, llamada «Espacios en Blanco», Serie Indagaciones, número 12, Junio 2002, Tandil. Pg. 19. Citado por Juarros, María, op cit.
(14) Infoleg: http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/verNorma.do%3Bjsessionid=AE69DE250570AA0CC4B29E5B6A33A23D
id=189246 (
(15) Cuadernos de investigación ADUM op cit.
(16) Fuente: Cuadernos de investigación ADUM op cit, pg. 19.
(17) JUARROS, M. Fernanda, clase número 6. Op cit. Pg. 3
(18) Constitución Argentina de 1949, disponible totalmente en pdf en Archivos de la UNAM, en https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/5/2113/21.pdf
(19) Cattaneo, Gloria, La teoría social de Pierre Bourdieu, publicado en la revista de la Universidad de Catamarca, Facultad de Cs jurídicas, políticas y sociales, año 2013, disp. en http://www.unsta.edu.ar/wp-content/uploads/2013/05/Clase-15-La-teor%C3%ADa-social-de-Pierre-Bourdieu.
(20) Como hemos dicho, ésa es una expresión de Krotsch, Pedro, en «Los universitarios como actores de reformas en América Latina: ¿han muerto los movimientos estudiantiles?» Revista de Educación de la UNICEN, llamada «Espacios en Blanco», Serie Indagaciones, número 12, Junio 2002, Tandil. Pg. 19. Citado por Juarros, María, op cit.
(21) JUARROS Ma. Fernanda op cit p 8
(22) SANLLORENTI Pedro y ANDRIOTTI Romanin E.: Leyes Universitarias. Publicación de ADUM. 2005. Cons 21-9-2018. pg. 32. Disp. online en http://blogs.ffyh.unc.edu.ar/escueladehistoria/files/2015/04/Rev_05_Leyes_UniversitariasADUM.pdf
(23) Informe sobre Presupuesto 2018. Avanza el ajuste s/ universidades públicas. Post de Octubre de 2018. Página de CONADU. Cons 21-9-2018. Disp. https://conadu.org.ar/informe-sobre-el-proyecto-de-ley-de-presupuesto-2018-avanza-el-ajuste-a-las-universidad
s-publicas/
(24) CONADU Informe sobre Presupuesto 2018 para la Universidad, op cit. Nota anterior.
(*) Abogada y Notaria (1986- 1988 UNL), Profesora de inglés (I.F.D.C. San Luis 2014), Diplomada en Derecho de las familias (U. Católica de Cuyo sede San Luis, 2017), Profesora en la Universidad Católica de Cuyo sede San Luis (Seminario de Ingles Jurídico I, II y III; coordinadora de la plataforma virtual para el planeado Posgrado en Derecho Procesal civil 2019), becaria Yad Vashem 2008, Especialista en Educación y TIC y Especialista en Educación y D. Humanos (Ministerio de Educación de la Nación- conectar igualdad- I.F.D.C. San Luis 2017).
N. de la R.: El presente trabajo es la adaptación de un Trabajo final (tesina) presentado en la materia «Universidad, Sociedad y Estado», en la Carrera Especialización en Docencia en entornos virtuales, Universidad Nacional de Quilmes, Setiembre 2018.
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