Source: https://prl.ceoe.es/informacion/prl-en-el-mundo/marruecos/
Timestamp: 2018-12-10 22:13:08
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Matched Legal Cases: ['artículo 327', 'artículo 310', 'Artículo 287', 'Artículo 289', 'Artículo 290', 'Artículo 294', 'Artículo 304', 'artículo 293', 'artículo 342', 'artículo 289', 'artículo 336', 'artículo 304', 'artículo 327', 'artículo 317', 'artículo 58', 'artículo 1', 'artículo 495', 'artículo 1', 'artículo 181', 'artículo 281', 'artículo 11', 'artículo 282', 'artículo 282', 'artículo 287', 'Artículo 36', 'artículo 34', 'artículo 284', 'artículo 289', 'artículo 14', 'artículo 15', 'artículo 16', 'artículo 321']

Marruecos – Prevención de Riesgos Laborales – CEOE
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En Marruecos, las características generales del sistema de prevención de riesgos laborales instaurado en el país vienen recogidas y reguladas en el Código de Trabajo, el cual representa el principal texto legislativo regulador de las relaciones laborales en Marruecos.
Además, el ordenamiento jurídico marroquí en materia de seguridad y salud en el trabajo dispone de una serie de regulaciones específicas que contribuyen a configurar el marco normativo sobre el que viene legislada la seguridad y salud laboral en el país. Estas regulaciones se basan en buena medida en los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en materia de prevención de riesgos laborales.
Se detalla a continuación un listado de la principal legislación de Marruecos en materia de seguridad y salud en el trabajo:
• Ley nº 65-99, por la que se establece el Código de Trabajo: Su título IV hace referencia exclusiva a la seguridad y salud en el trabajo. Establece las disposiciones generales del sistema, obligaciones y prohibiciones atribuibles al empresario y al colectivo de trabajadores, disposiciones referentes a los lugares de trabajo, equipos de trabajo, sustancias peligrosas, atribución de funciones de los servicios médicos del trabajo y disposiciones en materia de participación y consulta de los trabajadores en temas relacionados con la seguridad y salud.
• Decreto 93-08 del 12 de mayo de 2008 que fija las medidas de aplicación generales y particulares relativas a las disposiciones contempladas en los artículos 281-291 del Código de Trabajo.
• Decreto n° 2-05-751, de 13 de julio de 2005, para la aplicación de las disposiciones de los artículos 315 y 316 de la Ley nº 65-99 sobre el Código del Trabajo. Dispone el número mínimo de efectivos y la categoría profesional de los profesionales que integran el servicio médico del trabajo, en función del número de trabajadores.
• Decreto n° 2-09-197, de 22 de marzo de 2010, por el que se establece el modelo de informe anual que debe ser elaborado por el Comité de Seguridad e Higiene (CSH).
• Decreto nº 2-10-183, de 16 de noviembre de 2010, por el que se dispone la lista de trabajos que no pueden desempeñar ciertas categorías de personas. En concreto, dispone una serie de actividades que no pueden ser ejercidas por empleados menores de 18 años, mujeres en estado de embarazo o lactancia y trabajadores con algún tipo de discapacidad.
• Decreto nº 2-12-236 del 25 de noviembre de 2013, fijando las condiciones de utilización de aparatos y máquinas susceptibles de afectar negativamente a la salud y seguridad de los empleados.
• Orden del Ministerio de Empleo y Formación Profesional nº 3124-10, de 22 de noviembre de 2010, para la aplicación de las disposiciones de los artículos 305 y 330 de la Ley nº 65-99 sobre el Código del Trabajo. Regula las dimensiones y equipamiento mínimo con el que deberán contar los servicios médicos del trabajo para la realización de los reconocimientos médicos según el número de trabajadores con el que cuente la organización.
• Orden del Ministerio de Empleo y Formación Profesional nº 3125-10, de 22 de noviembre de 2010, sobre el modelo de informe anual a presentar por parte del responsable del servicio médico. En dicho documento se reflejan aspectos como la organización, funcionamiento y gestión contable del servicio, tomando como referencia los datos del año anterior.
• Orden del Ministerio de Empleo y Formación Profesional nº 3126-10, de 22 de noviembre de 2010, por el cual se regula el tiempo mínimo de dedicación del servicio médico del trabajo. Entre otras variables, el tiempo mínimo de dedicación viene pautado por el tipo de actividad que desarrolla la empresa, en función de si ésta conlleva riesgos especiales, para la seguridad y salud de los empleados, estén expuestos o no.
• Orden del Ministerio de Empleo y Formación Profesional nº 2625-12, de 16 de julio de 2012, por la que se establecen las modalidades de aplicación de las disposiciones del artículo 327 de la Ley nº 65-99 sobre el Código del Trabajo (referentes a los exámenes de salud).
• Orden del Ministerio de Empleo y Formación Profesional nº 93-08, de 12 de mayo de 2008, que dispone las medidas generales y particulares de aplicación en relación con los principios enunciados en los artículos 281 a 291 del Código del Trabajo. Los mencionados artículos hacen referencia a las disposiciones mínimas con las que deben cumplir los locales de trabajo.
• Decisión nº 05-345 del 9 de febrero de 2005, por el que se regulan los Comités de Seguridad e Higiene.
Requisitos exigidos a los profesionales de la prevención
En el Código de Trabajo no se habla en ningún momento de técnicos de prevención, sino de médicos del trabajo, si bien éstos desarrollan entre sus funciones tareas análogas a las desempeñadas por un técnico de prevención de riesgos laborales en nuestro país.
Tampoco la normativa marroquí hace referencia a los servicios de prevención, sino de servicios médicos del trabajo (en el que se desarrollan también, eso sí, funciones propias de un servicio de prevención). Los servicios de prevención ajenos no existen como tales en Marruecos.
Las características que definen el rol que desempeña el médico del trabajo vienen reguladas por el artículo 310 y siguientes del Código de Trabajo, siendo éstas las principales:
• El médico del trabajo debe ostentar un diploma que acredite que es especialista en medicina del trabajo. Deberá además estar registrado en el Colegio de Médicos y tener permiso para ejercer la medicina.
• El médico de trabajo está ligado al empresario mediante la formalización de un contrato laboral.
• El médico de trabajo debe tener plena autonomía e independencia en el ejercicio de sus funciones, no pudiendo ser influenciado ni por el empresario ni por los trabajadores o su representación.
• El médico del trabajo ejerce también una función asesora, debiendo ser consultado en todas las cuestiones de organización técnica del trabajo, sobre las nuevas técnicas de producción y sobre las sustancias y productos utilizados o que está previsto emplear.
• Debe ser informado sobre la composición de los productos químicos utilizados en el proceso productivo.
• El médico del trabajo debe preservar el principio de confidencialidad en relación a los dispositivos industriales y técnicas empleadas por la empresa, así como de la composición de los productos y sustancias usados.
En Marruecos, la principal referencia normativa en cuanto a la protección de la seguridad y salud de los trabajadores viene regulada por la Ley 65-99, por la que se aprueba el Código de Trabajo.
Quedan incluidos dentro del ámbito de esta ley los colectivos que se exponen a continuación:
• Trabajadores que hayan establecido un vínculo contractual o haya celebrado un contrato de trabajo con un establecimiento industrial, comercial, artesanal, explotación agrícola o forestal.
• Personas empleadas en algún gobierno estatal o local, cooperativa, sociedad civil, organización sindical, asociaciones y colectivos de cualquier tipo.
• Cualquier persona vinculada a un contrato de trabajo en una organización diferente a las comentadas anteriormente.
De igual modo, quedan sujetos a las disposiciones establecidas en la norma:
• Personas que, en una empresa, son retribuidos directamente por el jefe de negocios, a efectos de conseguir nuevos clientes y beneficios para la organización.
• Personas que prestan un servicio de distribución y venta del producto de una empresa en un local puesto a disposición por ésta última, la cual establece el precio de venta del producto. (Concepto similar al de una franquicia).
• Trabajadores que realizan su actividad desde su domicilio privado (teletrabajo).
Por otro lado, el Código de Trabajo aplica de forma subsidiaria a determinadas organizaciones cuando éstas no dispongan de estatuto propio que regule las relaciones laborales de sus integrantes. En ningún caso dichos estatutos podrán presentar condiciones menos ventajosas que lo dispuesto en el Código de Trabajo. Aquellas organizaciones que no dispongan de estatuto propio, serán regidas directamente por la norma laboral. Los colectivos a los que se hace referencia son:
• Empleados de empresas públicas e instituciones en el marco del Estado y autoridades locales: En su caso, será de aplicación el Código de Trabajo siempre que no cuenten con estatutos internos o bien una regulación laboral específica aplicable a dicha institución pública.
• Marineros.
• Empleados de las empresas mineras.
• Profesionales del mundo del periodismo.
• Trabajadores de la industria cinematográfica.
• Conserjes de edificios de apartamentos.
En Marruecos, las definiciones en cuanto a los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales vienen tipificada en el ordenamiento jurídico marroquí por el Decreto (dahir) Nº 1-60-223.
En cuanto a la definición de accidente de trabajo, dicha norma entiende por accidentes laborales aquéllos sufridos como consecuencia del trabajo por parte de las personas pertenecientes a las categorías definidas en los artículos 7 a 12 del Dahir. Concretamente, los accidentes sufridos por los trabajadores, empleados o supervisores que desarrollan su trabajo en las organizaciones siguientes:
• Explotaciones agrícolas y forestales.
• Las empresas industriales (tales como fábricas, sitios de construcción, industria de la construcción y obras públicas, las empresas de transporte terrestre, el agua o el aire, empresas de en las que realicen operaciones de carga o descarga, almacenes públicos, minas, canteras).
• Empresas dedicadas al comercio de bienes o servicios.
• Empresas que tengan por objeto el cuidado personal (peluquerías, baños, duchas, hidroterapia, pedicura, manicura y cuidado de la belleza en general).
• Empleadores de profesionales liberales, notarios, sociedades civiles, cooperativas, sindicatos, asociaciones o grupos de cualquier naturaleza; instituciones de culto, congregaciones, instituciones religiosas, hospitales; instituciones asistencia o de caridad; empresas, asociaciones o establecimientos para el deporte, la gimnasia o la cultura física.
En cuanto a las enfermedades profesionales, la misma norma establece que serán consideradas como enfermedades profesionales las contraídas como consecuencia del desarrollo del trabajo y que figuren en la lista de enfermedades profesionales establecida en la regulación específica. En concreto, dicha lista viene establecida en la Orden nº 919-99 del 23 de diciembre de 1999.
Como nota final, comentar que el Decreto (dahir) N º 1-60-223 no solo establece las definiciones de accidente laboral y enfermedad profesional, sino también la gestión posterior de dichas contingencias, cuya responsabilidad recae sobre la figura del empresario. Dichas obligaciones son detalladas en el punto 19 de la presente ficha.
En Marruecos, las obligaciones generales atribuidas a la figura del empresario no presentan diferencias de gran significación con las que se exigen en los países miembros de la Unión Europea.
Entre otros factores, esta semejanza se da por la voluntad del Reino de Marruecos de hacer del estado de derecho una realidad, en cumplimiento del acuerdo euro-mediterráneo firmado entre la Unión Europea y el Reino de Marruecos. Este compromiso viene reflejado, entre otras fuentes, en la asignación de responsabilidades en materia de prevención de riesgos laborales, contempladas en el Código de Trabajo y, en concreto, en las disposiciones que hacen referencia a la seguridad y salud en el trabajo.
Las principales asignaciones atribuidas a la figura del empresario en materia de seguridad y salud en el trabajo vienen contempladas en el Capítulo Primero, Título IV, Libro II, del Código de Trabajo de Marruecos y son las que se reflejan a continuación:
• Art. 281: El empresario debe velar por que los locales de trabajo se encuentran en buen estado y presenten las condiciones de higiene y de salubridad necesarias para garantizar la salud de los empleados, especialmente en los que concierne a la protección contra incendios, iluminación, calefacción, ventilación, renovación de aire, insonorización e instalaciones destinadas a la higiene personal de los trabajadores. Deberá además garantizar el abastecimiento de agua potable.
• Artículo 287: Información y formación de los empleados. El empleador debe informar a los empleados de las disposiciones legales sobre la protección de los peligros que pueden derivar del uso de máquinas. Deberá disponer en un lugar visible dentro del centro de trabajo la indicación de un aviso de fácil lectura de los peligros derivados de la utilización de la maquinaria y las precauciones a tener en cuenta.
• Artículo 289: Queda prohibido el uso de una máquina sin los dispositivos de seguridad adecuados o cuando éstos no estén en perfecto estado.
• Artículo 290: El empresario deberá velar por que se realice un reconocimiento médico de admisión y periódicos para aquellos trabajos en los que es exigida la realización de exámenes médicos de salud.
• Artículo 294: Velar por que se cumplan las condiciones de seguridad, establecidas mediante reglamento, en aquellos establecimientos o centros de trabajo que presenten riesgos específicos y, más concretamente, en minas, canteras, e instalaciones químicas.
• Artículo 304: Para aquellos establecimientos con más de 50 empleados, organizar un servicio de Medicina del trabajo, cuyo responsable deberá ofrecer asesoramiento sobre las condiciones de higiene de la empresa, adaptación del lugar de trabajo a efectos de garantizar la seguridad y salud de los trabajadores y mejora en términos generales de las condiciones de trabajo. El médico del trabajo debe ser consultado sobre las siguientes materias:
o Cuestiones relativas a la organización técnica de los servicios de salud ocupacional
o Nuevas técnicas de producción
o Sustancias y nuevos productos.
Además de las obligaciones aquí descritas, existen otras responsabilidades en materia de seguridad y salud atribuibles a la figura del empresario y que dependerán del tipo de actividad que realice la empresa y sus riesgos asociados. Estas obligaciones adicionales vienen dadas por legislación complementaria y serán reflejadas en otros puntos de la presente guía.
Las obligaciones en materia de seguridad y salud atribuidas a la figura del trabajador vienen incluidas en el Capítulo Primero del Título IV, Libro II, del Código de Trabajo de Marruecos, en el que se contemplan las disposiciones generales relativas a la seguridad e higiene en el trabajo.
Dentro de las responsabilidades asignadas a los trabajadores en materia de seguridad y salud se contemplan las siguientes:
• Respetar las disposiciones legales y reglamentarias en materia de seguridad y salud en el trabajo.
• Cumplir con la normativa interna de la empresa y, en especial, en la aplicación de los métodos de trabajo y medidas de seguridad e higiene aplicables a su puesto de trabajo y adoptadas por la organización.
• Velar por el mantenimiento y buen uso de los equipos de trabajo de los que debe hacer uso en el desempeño de sus labores, incluyendo en esta consideración los equipos de protección individual.
• Utilizar y mantener en buen estado los quipos de protección individual.
• Someterse de forma obligatoria a los reconocimientos de salud organizados por el Servicio de Medicina del Trabajo.
• Participar de forma activa en las actividades de prevención organizadas por la empresa.
• Cumplir con los requisitos específicos de seguridad e higiene en relación a la ejecución de trabajos peligrosos.
Los trabajadores son responsables de cumplir con las obligaciones que les asigna la legislación marroquí en materia de seguridad y salud, pudiendo ser sancionados por el incumplimiento de las mismas.
A modo de ejemplo, el artículo 293 del Código de Trabajo establece que el incumplimiento de los requisitos específicos de seguridad e higiene en trabajos peligrosos por parte de los trabajadores acarrea una falta grave que puede acarrear, el despido sin previo aviso ni indemnización.
Por otro lado, el Código de Trabajo de Marruecos también reconoce al colectivo de empleados el derecho a que se garantice su seguridad y salud en el trabajo, además de otros derechos laborales reconocidos a lo largo de la norma como el descanso mínimo semanal (artículos 205 y 206), retribución, permisos, negociación colectiva, protección especial a determinados colectivos, etc.
En Marruecos no existe una disposición legal que contenga de forma explícita la obligación de llevar a cabo una evaluación de los riesgos presentes en la empresa, así como tampoco los términos sobre los que debe ser elaborada la planificación de la actividad preventiva.
Sin embargo, el Código de Trabajo de Marruecos incorpora las siguientes obligaciones:
• Detectar los riesgos laborales a los que estén expuestos los trabajadores de la empresa.
• Promover iniciativas en materia de prevención de riesgos laborales, incluyendo los métodos y procesos de trabajo, la elección de los equipos, la maquinaria y las herramientas necesarias y adecuadas para el trabajo.
• Elaborar un informe anual al final de cada año sobre la evolución de los riesgos laborales en la empresa.
Estas actividades son parte de las atribuciones que la norma impone a los integrantes del comité de Seguridad e Higiene con el que cuente la empresa. Aun así, no se establece una metodología concreta en cuanto a la detección y valoración de los riesgos previamente identificados.
Tal y como establece el artículo 342 del Código de Trabajo de Marruecos, el Comité de Seguridad e Higiene deberá elaborar un informe anual en el que deberá constar ese trabajo de detección y valoración de los riesgos presentes en la empresa o centro de trabajo. Este documento debe presentarse por parte de la empresa al agente responsable de la Inspección de Trabajo y al médico a cargo de la Inspección de Trabajo, en un periodo no superior a los 90 días a contar desde la fecha de finalización del año.
Este informe deberá además ser objeto de registro documental y conservarse en las instalaciones o centro de trabajo en el que sea aplicable, a efectos de poder ser puesto a disposición de la autoridad laboral durante el transcurso de una visita de inspección.
La legislación marroquí en materia de seguridad y salud en el trabajo no dispone la obligación explícita de establecer una planificación de la actividad preventiva.
Dicho esto, el Comité de Seguridad e Higiene tiene como una de las funciones legalmente asignadas la elaboración de un informe anual sobre la evolución de los riesgos profesionales presentes en la empresa, el cual deberá ser aprobado por el empresario e incluye las medidas preventivas a adoptar y el establecimiento de prioridades a tales fines.
Dicho esto, la normativa de Marruecos no establece en ninguna de sus disposiciones que estas medidas y prioridades deban ir acompañadas de una asignación de recursos, plazo de aplicación y responsables de su ejecución.
En Marruecos, el empresario es requerido por la normativa nacional a organizar la prevención de riesgos laborales en el seno de su organización. Ahora bien, los requisitos relativos a dicha organización difieren en gran medida del modelo español.
En primer lugar, en Marruecos no se habilita al empresario a asumir de forma personal la gestión de la prevención, independientemente de que cuente con una plantilla de trabajadores reducida. Por otro lado, tampoco se contemplan los servicios de prevención ajenos como una de las modalidades de organización preventiva.
Así pues, la organización de la prevención en Marruecos pasa por la constitución de un servicio médico del trabajo (“services médicaux du travail”), el cual deberá ser constituido siguiendo lo dispuesto en el Capítulo III del Título IV del Libro II del Código de Trabajo de Marruecos.
En Marruecos, existen dos modalidades de organización preventiva:
• Servicio médico propio: integrado en la estructura de la organización.
• Servicio médico inter-empresas: en este caso, el servicio médico ejerce su actividad para diferentes empresas, las cuales pueden estar asociadas por sector de actividad, proximidad geográfica…etc.
La adopción de una modalidad u otra depende de dos factores: el volumen de la plantilla de trabajadores y la peligrosidad de los riesgos derivados de la actividad de la empresa.
• Servicio médico propio: Están obligadas a incorporar un servicio médico interno aquellas empresas que cuenten con un volumen de plantilla superior a 50 trabajadores o bien aquellas organizaciones que, independientemente del número de trabajadores que tengan, realizan una actividad considerada legalmente como de especial riesgo.
• Servicio médico inter-empresas: El resto de empresas, las cuales pueden optar por cualquiera de las dos modalidades.
En cuanto al número mínimo y categoría profesional de los integrantes que deberán componer los servicios médicos, ambos aspectos vienen regulados por lo dispuesto en el Decreto n° 2-05-751, de 13 de julio de 2005:
Establecimiento Volumen de plantilla Integrantes del Servicio Medico
comerciales o de artesanía (sin riesgos especiales) 0-500 Médico del trabajo
501-1000 Médico del trabajo + 1 enfermero/a
1.001 – 1.500 Médico del trabajo + 2 enfermeros/as
> 1.500 Por cada 1.500 empleados adicionales, se incorporará 1 asistente social y 1 enfermero/a
Empresas o establecimientos industriales, explotaciones agrícolas, explotaciones forestales y empresas o establecimientos que no presentan riesgos especiales 0-200 Médico del trabajo
201-800 Médico del trabajo + 1 enfermero/a
801-2.000 Médico del trabajo + 1 asistente social
y 2 enfermeros /as
> 2.000 Por cada 1.500 empleados adicionales, se incorporará 1 asistente social y 1 enfermero/a
Para el concierto de un servicio médico, debe disponerse previamente de un certificado de conformidad expedido por la autoridad laboral, el cual deberá renovarse cada 5 años.
A las organizaciones establecidas en Marruecos no se les requiere llevar a cabo auditorías de sus sistemas de gestión de la prevención de riesgos laborales, quedando la elaboración de éstas a un acto potestativo al que puede optar el empresario.
En caso de que las empresas decidan auditar sus sistemas de gestión en PRL, tampoco se contempla una disposición legal que requiera del seguimiento de una directriz o estándar concreto. En este sentido, las dos normas relativas a las auditorías que más aceptación están teniendo en Marruecos son principalmente dos:
• OIT-OSH: 2001, elaborada por la Organización Internacional del Trabajo.
• Norma N.M.005.801: Esta norma representa una adaptación de las directrices establecidas en la norma OHSAS 18.001:2007 al ámbito de Marruecos.
El Código de Trabajo de Marruecos presenta escasas menciones a los requisitos de formar e informar a los trabajadores sobre los riesgos presentes en su puesto de trabajo.
En cuanto al deber de formación, se establece en la norma que en aquellos centros de trabajo o empresas en las que se desarrollen trabajos peligrosos, el empresario deberá formar al menos a dos de los empleados en materia de primeros auxilios y medidas ante situaciones de emergencia.
Del mismo modo que ocurre con el deber de formación, las disposiciones legales relativas a la información en materia de prevención de riesgos laborales en Marruecos son escasas.
En cuanto al deber de información, el empresario, por el Código de Trabajo de Marruecos, debe proporcionar información, a sus trabajadores, relativa a la prevención de accidentes.
Tal y como dispone el artículo 289 de la mencionada norma, el empresario deberá informar a los trabajadores de las disposiciones legales referentes a la protección contra los riesgos en el uso de máquinas y equipos de trabajo. Además, se establece que se mostrará en el centro de trabajo, en un lugar generalmente frecuentado por los trabajadores, un aviso de indicación, fácilmente legible, de los peligros que resultan de la utilización de la maquinaria y de las precauciones a tener en cuenta.
Por otro lado, en el caso de que se requiera la realización de un examen médico para determinadas actividades o trabajos, el empresario deberá informar de ello a sus empleados, así como de la obligación de realizar revisiones periódicamente.
En Marruecos, el derecho a la participación y consulta en materia de prevención de riesgos laborales viene recogido en el artículo 336 y siguientes del código de Trabajo.
Este derecho se articula principalmente mediante la constitución de un Comité de Seguridad e Higiene, el cual deberá constituirse en aquellas empresas o establecimientos industriales, comerciales y de artesanía, así como en explotaciones agrarias y forestales con un volumen de plantilla igual o superior a 50 trabajadores.
Dicho órgano interno deberá estar formado por los siguientes integrantes:
• El empresario, o una persona que actúe en su representación, en calidad de presidente.
• Jefe de Servicio de Seguridad. En caso de no disponer de este servicio, su puesto dentro del comité deberá ocuparse por un ingeniero técnico con estudios superiores.
• Médico del trabajo de la empresa, cuando se requiera disponer de él.
• Dos delegados de los trabajadores en materia de seguridad y salud.
• Uno o dos representantes sindicales.
En Marruecos, el Comité de Seguridad e Higiene desempeña un papel relevante dentro del sistema de gestión de la prevención en la empresa, puesto que desempeña un gran número de funciones que a continuación se detallan:
• Garantizar el cumplimiento de las leyes y reglamentos marroquís en materia de prevención de riesgos laborales.
• Identificar los riesgos profesionales presentes en el centro de trabajo y a los que están expuestos los trabajadores.
• Garantizar que los equipos de protección colectiva e individual se mantienen en buen estado.
• Asesorar sobre el funcionamiento y papel que desempeña el servicio médico de la empresa.
• Garantizar la protección del medio ambiente dentro y fuera de las dependencias de la empresa.
• Promover iniciativas en materia de PRL (elección de equipos y máquinas, propuestas relativas a la adopción de métodos y procedimientos de trabajo, etc.)
• Formular medidas orientadas a la adaptación del puesto de trabajo de personas con algún tipo de discapacidad.
• Promover la cultura preventiva dentro de la organización.
• Investigar los accidentes y enfermedades profesionales originadas en la empresa. Esta investigación deberá llevarse a cabo por dos miembros: uno en representación de los trabajadores y otro en nombre de la empresa.
• Proceder a la elaboración del informe anual sobre la evolución de los riesgos profesionales en la empresa, el cual deberá persentarse en un plazo no superior a 90 días al oficial y al médico del trabajo de la autoridad laboral. En este informe deberá incluirse también una relación de los accidentes laborales acaecidos durante el año.
En cuanto al régimen de reuniones mínimas que deberán celebrar los integrantes del Comité de Seguridad e Higiene, deberá organizarse al menos una reunión cada 3 meses. Adicionalmente, el Comité deberá reunirse siempre que se produzca un accidente laboral grave o bien un incidente que pudiera haber acarreado graves consecuencias para la seguridad y salud de uno o más empleados. Deberán disponer de un local o instalación para la organización de dichas reuniones.
En Marruecos, las obligaciones relativas a la vigilancia de la salud de los trabajadores, así como los requisitos en cuanto a la composición de los servicios médicos vienen recogidas en el artículo 304 y siguientes del Código de Trabajo.
Todas aquellas empresas del sector industrial, comercial, artesanía, explotaciones agrícolas o forestales que ocupen a más de 50 empleados en plantilla o bien que desarrollen trabajos peligrosos dentro de su proceso productivo deberán contar con un Servicio Médico Propio.
El resto de organizaciones puede recurrir a un servicio médico interempresas, a través del asociacionismo con otros empresarios del mismo sector o zona geográfica. En estos casos, la competencia territorial y profesional de los servicios médicos es aprobada por el Delegado Provincial del Trabajo, quien emite un certificado en el que deja constancia del tiempo mínimo de dedicación del servicio interempresas respecto a la empresa cliente para la que presta el servicio.
El servicio médico interempresas será administrado por un médico del trabajo, que será el encargado de enviar cada año un informe sobre la organización, funcionamiento y gestión financiera del servicio durante el año anterior. El informe se enviará al funcionario competente de la Inspección de Trabajo, al médico encargado de la Inspección de Trabajo y a los delegados de los trabajadores y, cuando proceda, a los representantes sindicales de la empresa.
En cuanto a los reconocimientos médicos, el empresario estará obligado a ofrecerlos al conjunto de su plantilla en el caso de que disponga de un servicio médico independiente o bien si la empresa desarrolla trabajo peligrosos.
La regulación específica de los reconocimientos médicos viene recogida en el artículo 327 del Código de Trabajo de Marruecos, en el cual se distinguen los diferentes tipos de examen:
• Examen de aptitud: Se realizan como norma general antes de la contratación del empleado o, en caso de no ser así, antes de que finalice el periodo de prueba del empleado como fecha límite.
• Reconocimientos periódicos: Como norma general, los reconocimientos médicos deberán repetirse una vez al año como máximo. En caso de que el empleado sea menor de 18 años, la periodicidad del examen será semestral. En el caso de mujeres en estado de embarazo, personas con discapacidad o trabajadores que ejercen trabajos peligrosos, la periodicidad de los exámenes la marcará el médico del trabajo, según lo dispuesto en la Orden del Ministerio de Empleo y Formación Profesional nº 2625-12, de 16 de julio de 2012 (Anexo I).
• Reconocimiento tras ausencia prolongada: Este tipo de exámenes se realizan cuando el trabajador vuelve tras una ausencia provocada por contingencia profesional, después de una ausencia superior a 3 semanas con motivo de un accidente o enfermedad no profesional (contingencia común) o bien cuando el trabajador se ausente repetidamente por razones de salud.
• Otros reconocimientos: Además de los citados, el médico de trabajo puede considerar que existe la necesidad de llevar a cabo un examen médico a efectos de determinar y detectar enfermedades profesionales o contagiosas.
El servicio médico interempresarial estará administrado por un responsable médico, que será el encargado de enviar cada año un informe sobre la organización, el funcionamiento y la gestión financiera del servicio durante el año anterior. El informe se enviará al funcionario competente de la Inspección de Trabajo, al médico encargado de la Inspección de Trabajo y a los delegados de los trabajadores y, cuando proceda, a los representantes sindicales de la empresa.
El Comité de Seguridad e Higiene deberá elaborar un informe anual al final de cada año sobre desarrollo de los riesgos laborales en la empresa. Este informe debe ser entregado por el empleador al responsable de la Inspección del Trabajo, a más tardar dentro de los 90 primeros días del año para el que se ha establecido.
En Marruecos, las empresas deben contar con una estructura interna organizada para actuar en caso de riesgo grave e inminente o emergencia. Además, el empresario debe establecer los elementos y dispositivos de seguridad necesarios en caso de situación de emergencia: señalización, equipos de lucha contra incendios, sistemas de evacuación…etc.
Tal y como establece el artículo 317 del código de Trabajo de Marruecos, aquellas empresas en las que se llevan a cabo trabajos peligrosos deben contar por lo menos con dos empleados debidamente formados en materia de primeros auxilios y gestión de situaciones de emergencia.
Por otro lado, los requisitos en cuanto a las medidas de emergencia a tener en cuenta por parte de las empresas que dispongan de materiales combustibles o inflamables son ampliamente desarrollados en el Capítulo V de la Orden N º 93-08 de 12 de mayo de 2008.
En los locales donde se almacenen o manipulen materiales combustibles o inflamables, ningún puesto de trabajo deberá estar ubicado a más de 10 metros de una salida. En cuanto a las ventanas, en caso de ser éstas dotadas de rejas o rejillas, deberán poder abrirse fácilmente del interior al exterior.
Por otro lado, queda terminantemente prohibido dejar materiales inflamables o productos en escaleras, pasillos, corredores y cerca de las salidas de emergencia y otros accesos dentro de la instalación.
En cuanto a la disposición de este tipo de locales, deberán contar con espacios libres que permitan una evacuación rápida y segura de la plantilla. Las vías de evacuación deberán estar siempre libres de objetos, bienes o equipos que impidan o dificulten la evacuación de los trabajadores.
En cuanto al número de salidas, los locales deberán disponer como mínimo de dos salidas cuando el número de personas a evacuar sea igual o mayor de 100. Por cada 500 personas adicionales, el mínimo de accesos destinados a la evacuación se incrementa en uno.
La anchura de los pasillos y recorridos de evacuación no podrá ser inferior a 80 centímetros. Esta distancia mínima se amplía en el caso de que el número de personas a evacuar se prevea superior a 21 e inferior a 100. Para la evacuación de un número de personas entre 101 y 300, la anchura mínima deberá ser de 2 metros. Para la evacuación de 301 a 500 personas, la anchura mínima legalmente establecida es de 2,50 metros y, para la evacuación de más personas, la achura de los pasillos deberá constar de 0,50 metros más por cada 500 personas adicionales que deban evacuar. Cabe decir que para este cómputo se tiene en cuenta el número de personas que se prevé que figuren en el local, independientemente de que exista vínculo contractual o no con la empresa titular del centro.
Tanto las vías de evacuación como las salidas de emergencia deberán estar señalizadas, siendo las indicaciones fácilmente visibles. Además, ambos elementos deberán contar con un iluminado de emergencia que permita la evacuación de personas también cuando se produce un corte del suministro eléctrico.
Por último, el empresario es responsable también de garantizar que un número suficiente de equipos de extinción de incendios. Se consultará al departamento de bomberos de la localidad donde esté el local, en cuanto al número y categoría de extintores. Los equipos de lucha contra incendios deberán mantenerse en buen estado, estar bien repartidos por las dependencias del centro, ser de fácil acceso y facilitar un fácil uso de los mismos.
El incumplimiento de las obligaciones establecidas en el ordenamiento jurídico de Marruecos en materia de prevención de riesgos laborales por parte del empresario acarrea una serie de sanciones y responsabilidades a él atribuibles. Dicho régimen sancionador viene regulado por el Código de Trabajo marroquí y, más específicamente, por los artículos 296-301.
A lo largo de estos artículos se confecciona el régimen de sanciones administrativas, con diversas cuantías en función de la gravedad de la infracción cometida. Estas sanciones son las que se indican a continuación:
De 2.000 a 5.000 dirhams: Sanción impuesta por el incumplimiento de las disposiciones legales relativas a la adecuación de los lugares de trabajo, conforme a los artículos 281 y 282 del Código de Trabajo (condiciones ambientales en el lugar de trabajo, agua potable, letrinas, eliminación de aguas residuales, polvo y humos, vestuarios, aseos y dormitorios empleados, agua potable, maquinaria, equipos de transmisión, alumbrado, herramientas y equipos de trabajo).
De 10.000 a 20.000 dirhams: Estas cuantías están previstas para los actos que suponen el incumplimiento de los requisitos presentes en los artículos 283, 288, 289, 290 y 291 del Código de Trabajo (modificación de máquinas, etiquetado y envasado de productos químicos, señalización de riesgos de la maquinaria, realización de reconocimientos médicos periódicos, inclusión del tiempo requerido para la higiene personal después del trabajo dentro de la jornada laboral).
La citada cuantía se convierte en el doble de la que inicialmente se fijó si se reitera dicho comportamiento o similar en los dos años siguientes al establecimiento de la sanción.
Además de las mencionadas multas económicas, también se prevé la posibilidad de que se actúe por vía judicial en caso de vulnerar una o más de las disposiciones contenidas en los artículos 281, 282, 285 y 286 (condiciones ambientales en el lugar de trabajo, agua potable y gestión de aguas residuales, resguardos de las partes móviles de los equipos de trabajo).
Como límite temporal, se establece que los trabajos necesarios para la resolución de los incumplimientos de la norma no pueden superar los 6 meses a partir de la fecha del juicio, no permitiéndose ninguna infracción del mismo tipo durante ese tiempo.
En caso de incumplimiento de las condiciones legislativas o reglamentarias relativas a la seguridad e higiene, el tribunal puede además, pronunciar una condena combinada de cierre temporal del establecimiento con una duración no inferior a 10 días ni superior a 6 meses. Durante ese cierre temporal el empresario debe seguir pagando a sus asalariados todo el salario que se les viniese abonando y se les debiese antes de la fecha del cierre.
En Marruecos, los accidentes de trabajo se rigen principalmente por el Decreto (Dahir) nº 1-60-223 del 6 de febrero del 1963, el cual define obligaciones y responsabilidades derivadas de la materialización de un accidente de trabajo. Posteriormente, esta norma fue desarrollada en 2003 por el Decreto nº 1-03-167, el cual aporta algunas modificaciones en cuanto a la compensación económica a percibir por parte del trabajador que haya sufrido un accidente de trabajo.
Comunicación del AT
Cuando un trabajador es víctima de una lesión en su trabajo, debe informar al empresario de la materialización de la misma antes de las 24 horas posteriores al accidente (salvo circunstancias de fuerza mayor que retrasen la comunicación al empresario).
Por su parte, el empresario dispone de 48 horas para informar a la autoridad laboral local o, en caso de no existir ésta, al sargento o jefe de policía de la localidad en la que se encuentra la empresa.
La declaración que debe realizar el empresario deberá contener el nombre del trabajador, nombre, dirección y ubicación exacta de la empresa, tiempo y naturaleza del accidente, circunstancias que produjeron el accidente, naturaleza de las lesiones, y nombres y dirección de los testigos.
Una vez hecha la declaración, si pasan 15 días del accidente y el trabajador aún no se ha reincorporado al puesto de trabajo, el empresario deberá remitir un informe médico del empleado a la autoridad donde comunicó el accidente, en el que figure el estado de la víctima, consecuencias del accidente y, en caso de que éstas se desconozcan, secuelas probables que tendrá el trabajador. En caso de que el accidente de trabajo hubiera tenido consecuencias fatales, el certificado médico deberá ir acompañado del informe forense que certifique el fallecimiento del operario.
Investigación del AT
Una vez la autoridad laboral local recibe la declaración del accidente, remite al juzgado de paz competente el informe del accidente y el certificado médico, si procede. Esto se realiza como máximo a los 15 días desde la fecha de remisión de la documentación por parte de la empresa.
La normativa marroquí establece que las autoridades competentes podrán llevar a cabo una investigación cuando:
• El accidente de trabajo conlleva el fallecimiento de la víctima.
• El certificado médico indica que la lesión parece probable de provocar la muerte, incapacidad permanente total o bien incapacidad permanente parcial del trabajador.
La investigación tiene por objeto determinar las causas que motivaron el accidente de trabajo. Ésta se iniciará como mínimo a los 5 días a contar desde la fecha en la que la autoridad laboral tiene conocimiento del suceso, pudiendo dilatarse dicha fecha hasta un máximo de 20 días.
Además, el tribunal procederá a un acto de conciliación judicial, que tiene como objetivo hacer una propuesta de indemnización a la víctima. En caso de acuerdo, se procede a la liquidación de la indemnización. De lo contrario, se entabla una acción ante el Tribunal de Primera Instancia de la Corte de Apelaciones y la Corte Suprema, donde se acatarán las resoluciones judiciales.
En caso de accidente en el trabajo, el empresario está obligado a pagar una indemnización al empleado. De acuerdo con el artículo 58 del Código de Trabajo, estas compensaciones se dividen en tres categorías. En primer lugar, una indemnización diaria pagada a la víctima durante el período de incapacidad temporal. Se paga como de costumbre en la nómina del empleador y sin distinción entre días laborables y los días de descanso semanal. El cálculo de la indemnización es igual a dos tercios de la remuneración diaria desde el primer día después del accidente o de la revelación de la enfermedad profesional. Además, el trabajador recibirá una pensión compensatoria cuya cuantía dependerá de la categoría de la incapacidad a consecuencia del accidente.
La tercera vía compensatoria la constituye una prestación remitida a los herederos del trabajador, en caso de que hubiera fallecido con motivo del mismo.
Cabe tener en cuenta además que, desde 2002, el empresario está obligado a contratar un seguro que dé cobertura a los empleados frente a las consecuencias derivadas de contingencias profesionales (accidente laboral y enfermedad profesional). Este deber viene regulado por el Decreto nº 2003-05 del 17 de octubre de 2005.
En Marruecos, cualquier empresa, independientemente de su naturaleza y volumen de plantilla, tiene la obligación de contratar un seguro de accidentes que dé cobertura a los trabajadores frente a las consecuencias del accidente. Este contrato cubre las consecuencias financieras de la responsabilidad legal del empresario en caso de accidentes de sus empleados durante su trabajo, incluyendo los riesgos del viaje.
En Marruecos, el empleo de menores viene principalmente legislado por los artículos 143-151 del Código de Trabajo, siendo la edad mínima para poder trabajar en el país de 15 años.
El oficial a cargo de la Inspección de Trabajo (inspector de trabajo), en cualquier momento, tiene el derecho a solicitar un examen por un médico en un hospital dependiente del Ministerio de Salud Pública de todos los empleados menores de la edad de dieciocho años y todos los empleados discapacitados, con el fin de comprobar si las exigencias del trabajo son acordes a la capacidad que presenta el menor para afrontarlas.
Una vez obtenidos los resultados de dicho reconocimiento médico, el oficial a cargo de la Inspección de Trabajo puede ordenar el retiro de los menores sin previo aviso en el caso de asentimiento del médico y a petición de su revisión a los padres.
Ningún niño/a menor de 18 años podrá, sin la autorización escrita previamente propuesta por el oficial a cargo de la inspección del trabajo para cada menor y después de consultar con su tutor, trabajar como empleado o como actor en los espectáculos públicos realizados por empresas cuya lista se determina por regulación.
Está prohibido utilizar a cualquier menor de edad en publicidad impropia referente a la profesión artística y poner de relieve la naturaleza lucrativa.
Es ilegal ordenar a cualquier persona menor de 18 años la realización de trucos de fuerza peligrosos, acrobacias, contorsionamos o trabajos peligrosos para su vida, su salud o la moral pública.
También es ilegal el empleo de menores de 16 años por parte de dueños de circo, personas que practican acrobáticas o espectáculos con animales.
Cualquier persona que participe en una ocupación que se refiere el artículo anterior debe tener certificados de nacimiento o documento nacional de identidad de los menores de edad bajo su mando y acreditar su identidad ante el requerimiento del oficial encargado de la inspección de trabajo o de las autoridades administrativas locales.
Además de estas prohibiciones relativas al empleo, el artículo 1 del Decreto nº2-10-183 incorpora una lista de trabajos específicos en los que está de igual modo prohibido el empleo de menores.
En Marruecos, el contrato de trabajo puede ser de duración indefinida, de duración determinada o bien por obra o servicio. Además de estos tipos de contrato principales, también se contempla el contrato para interinos y para el trabajo a tiempo parcial. Las variables y características que configuran los diferentes tipos de contratos en Marruecos los encontramos en los artículos 13-85 del Código de Trabajo.
En cuanto a la contratación de trabajadores por tiempo determinado, sus características principales son las que a continuación se detallan:
• El periodo de prueba no podrá ir más allá de los 15 días para los contratos de hasta 6 meses y no podrá exceder 1 mes para los contratos cuya duración exceda los 6 meses.
• Una vez superado el periodo de prueba, la extinción del contrato necesitará de aviso previo, a no ser que la extinción sea a causa de una falta grave cometida por el empleado.
• Solo podrán establecerse contratos de duración determinada cuando concurra una de las siguientes causas:
o Sustitución de otro trabajador por suspensión del contrato (salvo que la causa de suspensión sea el ejercicio del derecho de huelga).
o Aumento temporal de la actividad de la empresa.
o Trabajos de temporada.
o Inicio de la actividad de la empresa
• El contrato de duración determinada que supere el año se entenderá a parti de esa fecha como indefinido.
• La ruptura de un contrato de duración determinada por causa distinta a falta grave o fuerza mayor da lugar a una indemnización que equivale al montante de los salarios correspondientes al periodo entre la fecha de la ruptura y la finalización fijada en el contrato.
Por otro lado, el artículo 495 y siguientes del Código de Trabajo regula el empleo de trabajadores puestos a disposición por parte de una empresa de contratación temporal. El empresario podrá incorporar a su plantilla a empleados de este colectivo solo si se produce una de las siguientes causas:
• Reemplazar a un empleado por otro en su ausencia o en caso de suspensión del contrato de trabajo, siempre que ésta no se haya producido por el ejercicio del derecho de huelga del trabajador.
• Aumento temporal de negocios de la compañía.
• Ejecución del trabajo por estacionalidad.
• Ejecución de un trabajo en el que la contratación de un trabajador indefinido carece de sentido por la naturaleza del trabajo.
En Marruecos, las condiciones generales relativas al empleo de mujeres en estado de embarazo vienen reguladas principalmente por los artículos 153-162 del Código de Trabajo.
Una empleada con un embarazo médicamente certificado dispone de una licencia de maternidad de catorce semanas, extensible en caso de que el contrato de trabajo, convenio colectivo o reglamento interno establezca un periodo mayor.
Durante la duración del embarazo, el empresario es requerido a llevar a cabo las medidas que sean necesarias a efectos de aliviar la carga de trabajo de la mujer embarazada y proteger su salud y la del niño.
Además, la trabajadora que estuviera desarrollando en su puesto de trabajo alguna de las tareas listadas en el artículo 1 del Decreto nº 2-10-183, deberá dejar de llevarlas a cabo, teniendo el empresario que adaptar su puesto a efectos de evitar el ejercicio de dichas tareas legalmente tipificadas como prohibidas para el colectivo de mujeres embarazadas.
La empleada tiene el derecho de suspender el contrato de trabajo siete semanas antes de la fecha prevista del parto y siete semanas después de la fecha del mismo. Ahora bien, si el certificado médico aconseja la ampliación del período de suspensión de contrato, la licencia de maternidad se incrementa a un máximo de ocho semanas antes de la fecha prevista para el parto y catorce semanas después de la fecha del mismo.
Cuando el parto se produce antes de la fecha prevista, el período de suspensión el contrato de trabajo podrá ser ampliado más de las catorce semanas de suspensión del contrato a la que tiene derecho.
Para criar a su hijo, la empleada podrá abstenerse de reanudar el empleo al término de las siete semanas del parto. No obstante, deberá notificarlo al empresario dejando un margen de al menos 15 días antes de que finalice el período de licencia por maternidad. En este caso, la suspensión del contrato no podrá ser superior a noventa días.
Por otro lado, la madre trabajadora puede, previo acuerdo con el empresario, ausentarse del trabajo sin goce de sueldo durante un año a contar desde la fecha del parto a efectos de poder cuidar del bebé.
En ningún caso el disfrute de la licencia de maternidad podrá acarrear un detrimento de las condiciones contractuales que la trabajadora ostentaba antes del inicio del permiso.
El Código de Trabajo de Marruecos estipula en su artículo 181 que cualquier empleado que cuente con algún impedimento o discapacidad tiene derecho a que el trabajo sea adaptado a sus capacidades – siempre que sea posible – y atendiendo a la gravedad de la discapacidad y a la naturaleza del trabajo.
Por otro lado, se prohíbe el empleo de este colectivo de trabajadores cuando éste pueda agravar su discapacidad.
El empresario debe someter a un examen médico a los trabajadores discapacitados teniendo en cuenta el empleo. Estos reconocimientos deberán repetirse periódicamente, al menos una vez al año.
En cuanto a la adecuación de los locales de trabajo, el empresario debe disponer las instalaciones necesarias para facilitar la accesibilidad al trabajo de los empleados con discapacidad y facilitarles unas condiciones de higiene y seguridad adecuadas.
En ningún caso, las medidas positivas encaminadas a la igualdad efectiva de oportunidades y de trato entre los trabajadores discapacitados y el resto de empleados se considerarán actos discriminatorios.
Serán castigadas con una multa de 2.000 a 5.000 dírhams las infracciones mencionadas anteriormente.
Adicionalmente a estos preceptos legales, el Decreto 93-08 del 12 de mayo de 2003, establece una serie de requisitos en cuanto al acondicionamiento de los locales de trabajo a efectos de proteger la seguridad y salud de los operarios que en él operan, indicando algunos requisitos en cuanto a las condiciones de accesibilidad de los lugares de trabajo.
En Marruecos, la figura del trabajador autónomo no viene contemplada como tal en el ordenamiento jurídico laboral.
Ahora bien, la legislación laboral marroquí sí que permite el desempeño de un trabajo por cuenta propia, debiendo el trabajador optar a una de las siguientes opciones contempladas en el Código de Trabajo:
• Trabajador a título personal: En este caso, el trabajador opera como persona física. Para poder ejercer mediante esta modalidad, el empleado debe darse de alta en la Dirección General de Impuestos de su circunscripción, dirigirse al tribunal de 1ª Instancia para darse de alta en el Registro de Comercio y solicitar la afiliación a la Caja Nacional de la Seguridad Social.
• Constitución de una sociedad: En este caso, el trabajador ejerce como persona jurídica. El tipo de sociedad más habitual al que suelen recurrir los trabajadores que operen por cuenta propia es la Sociedad de Responsabilidad Limitada. En el caso de que el empleado decida emplearse a sí mismo en dicha sociedad, deberá darse de alta en la Caja Nacional de la Seguridad Social (CNSS).
Los requisitos normativos en cuanto a la disposición de los locales e instalaciones en Marruecos vienen regulados por el artículos 281-291 del Código de Trabajo. A su vez, la Orden N º 93-08 de 12 de mayo de 2008 establece en sus artículos 21, 22, 23, y 24 las disposiciones que desarrollan los requisitos generales contenidos en la norma laboral.
Tal y como dispone el artículo 281 del Código de Trabajo de Marruecos, el empresario deberá garantizar que los locales de trabajo están en buenas condiciones de limpieza y que garantizan la protección de la salud y seguridad de los trabajadores que en ellos operan, especialmente en los que se refiere a las condiciones de iluminación, ventilación, protección frente a incendios, insonorización, eliminación de aguas residuales y e instalaciones destinadas a la higiene personal de los empleados.
Además de estar diseñados para garantizar la seguridad y salud de los trabajadores, los locales de trabajo deberán disponer de los medios necesarios y destinados al acceso de personas con problemas de movilidad.
Por otro lado, el empresario deberá destinar una parte de las instalaciones de su establecimiento como comedor, según lo dispuesto en el reglamento interno de la propia empresa, en aquellos locales donde operen más de 25 empleados. La sala habilitada a tales efectos deberá disponer de un número suficiente de mesas y de un grifo con agua potable por cada 10 empleados. Esta sala deberá por ley estar equipada con un refrigerador para almacenar alimentos y bebidas, así como electrodomésticos destinados a recalentar la comida.
En cuanto a las instalaciones sanitarias, los empleadores deberán poner los medios destinados a la limpieza de los empleados, incluyendo vestuarios y lavabos. Estas instalaciones deberán conservarse en un estado de limpieza constante – los materiales del suelo y paredes deberán ser fáciles de limpiar – y bien ventilados.
Los vestuarios deberán disponer de un número de asientos y taquillas suficiente en relación al personal de la empresa. En cuanto a los lavabos, deberán disponer de agua potable y haber uno por cada 5 empleados. En el caso de los inodoros, deberá haber uno por cada 25 trabajadores
Éstas y otras obligaciones relativas al equipamiento mínimo de los locales de trabajo vienen recogidas a lo largo del contenido de la Orden N º 93-08 de 12 de mayo de 2008.
En Marruecos, los requisitos relativos a las características con las que deben contar los lugares y locales de trabajo vienen regulados mediante normativa específica, más concretamente, por la Orden N º 93-08 del 12 de Mayo 2008.
En la citada Orden se habla de los diferentes aspectos higiénicos que deben guardar los locales de trabajo. Incide en la temperatura, aireación, gases nocivos, iluminación…
También abarca las condiciones de limpieza y e instalaciones sanitarias mínimas con las que deben estar dotados los lugares de trabajo.
En cuanto a la ventilación y calefacción de los locales de trabajo, el artículo 11 de la mencionada Orden dispone que aquellos lugares de trabajo estancos deberán disponer de un sistema de renovación de aire, a efectos de mantener un estado de pureza del aire y evitar el aumento de excesivo de temperatura, olores desagradables o concentraciones de productos nocivos para la salud de los empleados.
En aquellos lugares de trabajo en los que exista presencia de polvo, gases y sustancias insalubres o tóxicas deberán disponer de un sistema de renovación de aire continuo. El sistema deberá incorporar además un dispositivo de aviso en caso de fallo del sistema.
Cuando no sea posible llevar a cabo mediciones sobre los niveles de concentración de las sustancias presentes en el aire, los trabajadores deberán disponer de mascarillas que ofrezcan protección contra el polvo y gases irritantes o tóxicos. El empresario deberá velar por que estos equipos de protección individual sean conservados en perfecto estado.
Por otro lado, los locales de trabajo deberán disponer de sistemas de calefacción que permitan regular la temperatura dentro de sus dependencias en caso de descanso de las temperaturas. Dichos sistemas no podrán generar ningún humo nocivo.
En las obras de construcción, los trabajadores designados para vigilar la obra durante la noche deberán disponer de un pequeño refugio donde poder refugiarse frente al frío.
Además de estos requisitos, la misma norma establece otras pautas de obligado cumplimiento relativas a los niveles de iluminación y a los límites de los niveles de ruido que no deben ser sobrepasados. Estas disposiciones se desarrollan en el punto 37 de la presente guía.
Dentro de la Orden Nº 93-08 del 12 de Mayo 2008, por la que se establecen medidas de aplicación general de los principios establecidos en los artículos 281 a 291 del Código del Trabajo, no solo se disponen requisitos generales aplicables a todos los locales de trabajo, sino que también incorpora disposiciones específicas para aquellos lugares de trabajo en el que se utilicen o almacenen productos combustibles o inflamables.
De conformidad con el artículo 282 del Código de Trabajo de Marruecos, los locales donde se almacenan o manipulan productos altamente inflamables deben estar iluminados sólo por lámparas eléctricas provistas de una doble envoltura aislante.
Dentro del local de trabajo no se podrá tener en ninguna de sus dependencias un equipo, máquina o dispositivo que proyecte un foco de ignición (chispa, llama) durante su funcionamiento normal. Asimismo, los equipos de trabajo presentes en ese tipo de establecimientos no podrán contar con materiales susceptibles de poder arder fácilmente.
Los lugares de trabajo en los que existan sustancias inflamables deberán disponer de un adecuado sistema de ventilación. Estará prohibido fumar siempre dentro de dichas instalaciones, señalizando tal prohibición con una señalización escrita en francés y árabe.
En Marruecos, los requisitos que deberán cumplir las instalaciones eléctricas en los lugares de trabajo se rigen por las disposiciones legales contempladas en las siguientes normas:
• Decreto de 28 de junio 1938, por la protección de los trabajadores de los establecimientos que aplican corrientes eléctricas. Procedimiento para la expedición de licencias para el control de las instalaciones eléctricas.
• Decreto de 28 de junio 1938, por la que se regula la composición del comité de técnicos.
• Decreto de 31 de diciembre 1951 sobre la fijación de la periodicidad de las inspecciones de las instalaciones eléctricas.
• Decreto de 02 de enero 1952 por el que se regulan las condiciones de aprobación de la verificación de las instalaciones eléctricas.
En cuanto al proceso de solicitud de las autorizaciones relativas a las instalaciones eléctricas, éstas deberán ser remitidas al Departamento de Seguridad e Higiene del Ministerio de Energía.
Los registros son examinados por un Comité compuesto por personal técnico en el que, tras el análisis de la solicitud, procederá a entrevistarse con el personal encargado de la verificación de las instalaciones eléctricas. Posteriormente, realizará una visita a la sede de las organizaciones que solicitan la aprobación para comprobar la relación de medios humanos, materiales y documentación relacionada, tras lo cual se notifica a la empresa si cuenta con la acreditación para la puesta a disposición de la instalación.
El ordenamiento jurídico de Marruecos dispone de una serie de regulaciones específicas que normativizan la importación, circulación, uso y distribución de materiales explosivos en el país.
Las primeras normas en este sentido datan de 1914, si bien se han ido siendo desarrollando y enmendando durante el transcurso de los años siguientes, y son las que aquí se detallan:
• Decreto (dahir) del 14 de enero de 1914, que establece el Reglamento sobre importación, circulación y venta de explosivos y fija las condiciones de instalación de depósitos.
• Decreto (dahir) del 14 de abril de 1914, Reglamento sobre la fabricación de explosivos.
• Decreto (dahir) del 30 de enero de 1954 relativo al control de explosivos.
• Decreto (dahir) del 30 de enero de 1954, que modifica y completa el Decreto (dahir) del 14 de enero de 1914, que establece el Reglamento sobre importación, circulación y venta de explosivos y fija las condiciones de instalación de depósitos.
• Orden del 14 de marzo de 1933, relativo al Reglamento de las condiciones de las instalaciones y vigilancia de los locales en los que se almacenan sustancias y productos explosivos.
• Orden del 30 de enero de 1954, mediante el cual se fijan ciertas modalidades de aplicación del Decreto (dahir) del 14 de enero de 1914 (Reglamento sobre importación, circulación, venta de explosivos y condiciones de instalación de depósitos).
En Marruecos, las disposiciones generales y relativas a la protección frente a los riesgos derivados del uso de equipos de trabajo por parte de los empleados se regulan en varios artículos del Capítulo I, Título IV del Libro II del Código de Trabajo, referente a la higiene y seguridad de los empleados.
Tal y como dispone el artículo 282 del Código de Trabajo, las máquinas, equipos de transmisión, sistemas de calefacción e iluminación deben estar equipados con dispositivos de protección de efectividad reconocida y se garantizará su mantenimiento a efectos de que el funcionamiento de dichos equipos y sistemas no representen un peligro para la seguridad de los trabajadores.
Por otro lado, la misma norma prohíbe adquirir o alquilar máquinas o componentes de las mismas que puedan suponer un peligro para los operarios que deban operar con ellas y que no estén equipadas con los medios de protección adecuados y de eficacia reconocida.
Las partes móviles de las máquinas como bielas, volantes de motor, ruedas, sistemas de transmisión, engranajes y otros, deberán estar equipados con dispositivos de protección o con sistemas que aseguren una distancia de seguridad respecto estos elementos y los operarios. Este principio aplica también para los cables o poleas presentes a lo largo del almacén y que estén situados a una altura inferior a 2 metros.
El artículo 287 del Código de Trabajo regula la prohibición impuesta al empresario de poner a disposición de sus empleados aquellos equipos de trabajo, máquinas, sustancias o productos reconocidos por la autoridad laboral marroquí como susceptibles de perjudicar la seguridad y salud de los trabajadores. Del mismo modo, se prohíbe al empleador permitir que sus empleados utilicen productos o sustancias, equipos de trabajo y máquinas que puedan poner en entredicho la seguridad y salud de los trabajadores.
Las cubas, depósitos y tanques deben instalarse de forma que garanticen la seguridad de los empleados, especialmente en cuanto a los riesgos de caída en altura, desbordamiento, salpicaduras y contra peligros de derrames a consecuencia de posibles fisuras en la estructura de los depósitos y tanques que contengan productos susceptibles de causar quemaduras térmicas o químicas.
Las botellas que alberguen gases comprimidos deberán estar debidamente almacenadas. Las botellas vacías deben mantenerse en posición horizontal.
Puede encontrar más información acerca de los requisitos legales aplicables a los equipos a presión consultando las siguientes normas:
• Decreto nº 2-69-323 del 29 Mouharam 1390 (6 de Abril de 1970) Riesgos relacionados con el uso de aire comprimido.
• Artículo 36 de la Orden del 12 de Mayo 2008 Disposición de las botellas que contienen gas comprimido o disoluciones
Las máquinas que el empresario ponga a disposición de los trabajadores para el ejercicio de su actividad deberán cumplir con los requisitos legales especificados en el apartado anterior relativo a los equipos de trabajo.
Adicionalmente, la Orden 93-03 del 12 de mayo establece en su artículo 34 algunas obligaciones a cumplir por parte de las empresas en cuanto al uso seguro de máquinas en los locales de trabajo.
Concretamente, las máquinas y equipos generadores que requieran de una cualificación especial para su manejo, deberán estar accesibles únicamente a los empleados asignados para operar con ellas. Un cartel, escrito en francés y árabe, recordando esta prohibición deberá ubicarse en la puerta de acceso del local.
En el caso de que existan en el mismo área de trabajo dos o más máquinas, el empresario debe velar por que se asegure una zona de paso entre los motores, maquinaria y herramientas impulsadas mecánicamente que no podrá ser inferior a los 80 centímetros de ancho.
Las áreas de trabajo en las que estén instaladas las máquinas y las zonas de paso anteriormente mencionadas deberán disponer de una superficie perfectamente nivelada y carente de irregularidades y salientes en la superficie del suelo.
Además de estas obligaciones incluidas en la Orden 93-08 del 12 de mayo 2008, existen otros requisitos aplicables a determinadas máquinas específicas y peligrosas que vienen reguladas por la Orden “viziriel” del 11 de junio 1949: Protección contra máquinas peligrosas.
Ahora bien, la principal legislación del ordenamiento jurídico de Marruecos en cuanto a las condiciones de utilización de máquinas en el lugar de trabajo la encontramos en el Decreto nº 2-12-236 del 25 de noviembre de 2013, norma ésta que se desglosa en las disposiciones siguientes:
• Capítulo I:Definiciones y disposiciones generales
• Capítulo II: Instalación, utilización y mantenimiento.
• Capítulo III: Instalación, utilización y mantenimiento de las máquinas alimentadas mediante suministro eléctrico.
• Capítulo IV: Órganos de accionamiento y paro de la máquina
• Capítulo V: Medios de protección
• Capítulo VI: Formación e información
En Marruecos, una de las responsabilidades que atribuye el Código de Trabajo a la figura del empresario es la puesta a disposición de los equipos de protección individual (EPIs) a los trabajadores a su cargo. Ésta es una obligación que aparece en distintos artículos del Código de Trabajo y otras regulaciones específicas que aplican a la protección del trabajador frente a riesgos específicos.
A modo de ejemplo, el artículo 284 del código de Trabajo establece que los trabajadores que deban trabajar en pozos, líneas de gas, tanques o cualquier lugar de trabajo que pueda contener gas deberá operar sujeto a un cinturón que asegure al operario, además de otros equipos que sean necesarios como puede ser el uso de mascarillas de protección.
En caso de que se lleven a cabo en el establecimiento trabajos de soldadura, deberán disponerse avisos, escritos en francés y árabe, recordando a los empleados y sus ayudantes la necesidad de utilizar gafas de protección durante la ejecución de estos trabajos. Los empleados que trabajen en la soldadura deberán, durante la ejecución de este trabajo, trabajar con los cristales o pantallas especiales para la vista. Esta obligación viene impuesta por la Orden 93-08 del 12 de mayo de 2008.
Además de estos principios generales en cuanto a la puesta a disposición de los EPIs, pueden existir requisitos ubicados en la legislación específica que apliquen a la empresa en cuestión, en función de la actividad que desarrolle y de los riesgos profesionales a ella asociados.
En cualquier caso, dentro de las obligaciones atribuidas a la figura del trabajador se concibe el uso efectivo y adecuado de los equipos de protección individual brindados por el empresario.
Las menciones que hace el ordenamiento jurídico de Marruecos en cuanto a los riesgos derivados de la manipulación manual de cargas son prácticamente inexistentes.
La única referencia establecida en el Código de Trabajo la encontramos en el artículo 289 de la norma, en la que se dispone que el empresario deberá velar por que sus empleados no manipulen cargas de forma manual cuyo peso pueda suponer un riesgo para su seguridad o salud. Aun así, no se establecen en el texto los pesos máximos de carga.
En Marruecos, las principales disposiciones en cuanto a la gestión preventiva de la exposición de los trabajadores frente a sustancias y productos químicos vienen legalmente contempladas en el Título I del Decreto nº 2-12-431 del 25 de noviembre de 2013, por el que se fijan las condiciones de utilización de las sustancias y preparados susceptibles de afectar la salud e lo empleados y comprometer su seguridad.
Esta norma contiene disposiciones relativas a la evaluación de riesgos, a los medios y medidas de protección, información y formación en PRL y vigilancia del estado de salud de los empleados expuestos.
El mencionado Decreto aplica a todos los productos y sustancias químicas.
Paralelamente a las obligaciones contenidas en el Decreto nº 2-12-431 del 25 de noviembre de 2013, aquellas empresas que utilicen o manipulen sustancias químicas en el proceso productivo pueden ser exigidas para cumplir con los requisitos que aparezcan en otra regulación específica referente a productos y sustancias químicas concretas (plomo, benceno, cemento, manganeso…etc.)
Se detallan a continuación un índice con algunos ejemplos de normativa específica relativa a la protección de la salud de los trabajadores como consecuencia de la exposición a determinadas sustancias químicas:
• Decreto nº 2-70-185 del 22 de julio de 1970: Riesgos en la utilización de plomo y sus compuestos.
• Decreto del 10 de octubre 1968: Riesgos debidos a la utilización del nitroglicol y nitroglicerina.
• Decreto nº 2-12-386: Riesgos debidos a la utilización del benceno.
• Decreto nº 2-56-467 de 18 de Julio 1956 Riesgos debidos a la utilización del manganeso.
• Orden del 25 de agosto de 1952: Riesgos debidos a la utilización del bromuro de metilo.
• Orden del 16 de enero de 1950 Riesgos debidos a la utilización de cemento.
• Orden del 23 de abril 1952: Riesgos debidos a la utilización del carbón.
• Orden del 15 de septiembre 1951: Riesgos debidos a la utilización de arsénico.
En Marruecos, las disposiciones legales relativas a las condiciones que deben presentar los locales de trabajo en relación a la protección de los trabajadores frente a riesgos físicos tales como niveles de ruido o iluminación vienen regulados por el Decreto nº93-08 del 12 de mayo de 2008.
Los niveles mínimos de iluminación que deberán respetarse en los puestos de trabajo vienen definidos en el artículo 14 del mencionado Decreto.
Dicho artículo estipula que los trabajadores que operen en un local de trabajo deben poder ejercer su actividad en el contexto de un nivel de iluminación natural suficiente. Los establecimientos cerrados, las dependencias, incluyendo pasillos y escaleras, deberán contar con una iluminación suficiente para garantizar la seguridad de los trabajadores durante su movilidad por las dependencias del establecimiento, permitiendo además evitar los riesgos de fatiga visual y otras dolencias relacionadas con la vista.
Los niveles de iluminación a la altura del suelo o en el mismo puesto de trabajo que deberán respetarse en los locales de trabajo son los que a continuación se exponen:
Dependencias dentro del lugar de trabajo Valores mínimos de
– Vías de circulación interior 40 Lux
– Escaleras y lugares destinados al almacenamiento de mercancía 60 Lux
– Locales de trabajo, instalaciones sanitarias 120 Lux
– Puntos ciegos ligados a un trabajo permanente 200 Lux
Espacios exteriores Valores mínimos de
– Zonas y vías de circulación exteriores 10 Lux
– Espacios exteriores donde son efectuados
trabajos de carácter permanente. 40 Lux
Su regulación viene recogida en el artículo 15 de la norma antes citada. En dicho artículo se dispone que el empresario deberá tomar las medidas necesarias orientadas a reducir el ruido al nivel más bajo compatible con la salud de los empleados, en particular con respecto a la protección del oído
El empresario debe ordenar la realización de mediciones periódicas de los niveles de ruido presentes en el establecimiento, a efectos de determinar que éstos no supere la media diaria de 85 dB (teniendo un periodo de 8 horas como referencia) y que no se produzcan picos de ruido por encima de los 135dB.
En el caso de que las mediciones pongan de manifiesto que se superan estos valores máximos de exposición, el empresario deberá establecer un programa de medicines posteriores y aplicar las medidas organizativas adecuadas para reducir dichos niveles. Deberá además proveer a la plantilla expuesta de protectores auditivos.
En cuanto a la obligación de realizar mediciones, éstas deberán realizarse al inicio de la actividad de la empresa y, posteriormente, una vez cada 3 años como norma general. Además, siempre que se produzca un cambio sustancial en las condiciones del centro de trabajo o bien en el proceso productivo.
Los resultados de la medición deberán registrarse y, posteriormente, aprobarse por el Comité de Seguridad e Higiene de la empresa o, en su defecto, por los representantes sindicales, delegados de los empleados y siempre por el médico de la empresa. Este registro deberá estar a disposición además del organismo de inspección. El tiempo establecido para el registro es de 10 años.
En Marruecos, las obligaciones relativas a la gestión de la prevención necesaria para la protección de los trabajadores frente a los riesgo derivados de la exposición a agentes biológicos viene principalmente establecía por el Título II del Decreto nº 2-12-431 del 25 de noviembre de 2013.
A lo largo del contenido de la norma, se establece la categorización de los agentes biológicos en función de su peligrosidad para la salud humana y se incorporan además los requisitos específicos en cuanto a la evaluación de riesgos, medidas preventivas y medios de protección, información y formación a los trabajadores, vigilancia de la salud de la plantilla expuesta y la declaración administrativa que deberá tramitarse a la inspección de trabajo cuando se empieza a operar con agentes biológicos.
La Orden 93-08 del 12 de mayo de 2008 establece, en sus artículos 4-9, los requisitos que deberán cumplir las zonas comunes destinadas al aseo personal como aseos o vestuarios en cuanto a la limpieza y desinfección de locales, evacuación de aguas residuales y las disposiciones de higiene.
Aquellos locales donde se utilicen materiales orgánicos perecederos o mutables, donde se manejen trapos y en aquellos en los que el tipo de trabajo propicie una humedad permanente del suelo, deberán estar impermeabilizados y nivelados, teniendo al menos una pendiente de un milímetro por metro, en la dirección de la tubería de descarga del agua de lavado. Además, los empleados deben disponer de un suelo suficientemente alto para evitar que los pies estén en contacto directo con el agua o los líquidos derramados en el suelo. Esta medida no será de obligado cumplimiento en el caso de que los trabajadores cuenten con un calzado de seguridad adecuado y de material impermeable.
Las paredes deben contar con un recubrimiento para facilitar el lavado. Las paredes y el suelo deben lavarse y desinfectarse con la frecuencia necesaria.
En actividades en las que se generen residuos putrescibles, éstos no podrá permanecer en locales reservados para el trabajo, debiendo ser retirados si no se presentan en contenedores metálicos bien cerrados y lavados al menos una vez al día con desinfectante.
Las áreas de descarga de aguas residuales, zonas de lavado y las áreas del local en las que existan cruces con la red de alcantarillado, deben estar debidamente selladas y recubiertas por mampostería resistente al agua. En estos casos, toda comunicación entre el sistema de drenaje y la instalación debe estar equipada con un interceptor hidráulico, que deberá limpiarse periódicamente (mínimo una vez al día).
Los lavamanos deberán construirse con materiales impermeables y deberán presentar
una pendiente en la dirección del tubo de desagüe, además deben estar diseñados de manera que no generen ningún olor. Los empresarios deben disponer unas instalaciones higiénicas adecuadas para garantizar un nivel de higiene y salubridad adecuado en las instalaciones; no solo en las áreas de trabajo sino también en las zonas comunes como aseos y vestuarios.
En Marruecos, son diversas las disposiciones legales que regulan la protección de los trabajadores expuestos a materiales que contengan amianto.
En primer lugar, el Decreto n° 2-98-975 establece las disposiciones legales relativas a la protección frente al riesgo de amianto. En él se establece la prohibición de realizar trabajos que puedan causar la liberación al ambiente de trabajo de fibras de amianto. En este sentido, el empresario deberá disponer los medios necesarios para prevenir y controlar dicha liberación en aquellos locales o zonas de trabajo en los que existan elementos estructurales con presencia de amianto.
Las operaciones a realizar en este tipo de lugares de trabajo solo podrán ser llevadas a cabo por el personal que cuente con una formación específica en la que se haya instruido al operario sobre las medidas de prevención destinadas a evitar la liberación de partículas de amianto en el aire.
En aquellos locales en cuya estructura existan fibras de amianto, el empresario está obligado a organizar mediciones periódicas a efectos de determinar la presencia de este agente en el aire. Estas mediciones deberán llevarse a cabo con una periodicidad máxima de una vez cada 3 meses y por parte de una empresa o laboratorio especializado y debidamente certificado.
Aquellos empresarios que tengan a trabajadores a cargo operando en unas instalaciones en los que exista riesgo de inhalación de partículas de amianto deberán cumplir con las obligaciones impuestas en el artículo 16 de la mencionada norma, siendo éstas las siguientes:
• Proporcionar a los trabajadores una formación en materia de prevención de riesgos laborales en la que se tengan en cuenta los procedimientos seguros de trabajo referentes a la manipulación de materiales que contengan amianto.
• Informar a los trabajadores sobre los riesgos profesionales a los que está expuesto, así como sobre las medidas preventivas destinadas a la eliminación o control de los mismos. El trabajador deberá ser informado también de los resultados de las mediciones higiénicas realizadas.
• Disponer un cartel indicativo, en francés y árabe, en el que se hagan constar los peligros que representa el amianto y las condiciones de seguridad en cuanto a la manipulación de elementos o productos en loa que el amianto esté presente.
Por otro lado, aquellos trabajadores que estén expuestos a la presencia de amianto deberán contar además con una vigilancia reforzada de su estado de salud, cuyos reconocimientos médicos deberán tener en cuenta los siguientes requisitos:
• En el examen inicial, deberá realizarse obligatoriamente una radiografía pulmonar estándar y una espirometría.
• Los exámenes médicos deberán repetirse de forma periódica con una periodicidad máxima de 6 meses.
Además de las obligaciones aquí mencionadas, existen otras normas complementarias relativas a la protección del trabajador frente al riesgo de amianto y que se listan a continuación:
• Decreto 2-12-387, por el cual se desarrollan algunas disposiciones del Decreto n° 2-98-975 del 23 de enero de 2001, relativo a la protección de los trabajadores expuestos a partículas de amianto.
• Orden n° 3352-10 du 26 del 2010, por el que se fijan los valores promedio de exposición a fibras de amianto en el lugar de trabajo.
En cuanto a la protección de los riesgos derivados de la inhalación de polvo y sílice cristalina, la regulación básica marroquí aplicable la encontramos en el Real Decreto nº 719-68 del 20 de Noviembre 1968, relativa a los riesgos debidos a la inhalación de polvo de orígenes industriales. Dicha norma viene ampliada o complementada por las siguientes normas:
• Orden conjunta nº 528-68 del 21 de Noviembre de 1968.
• Orden conjunta nº 527-68 del 21 de Noviembre de 1968.
• Orden conjunta nº 715-68 del 24 de Abril de 1968
En Marruecos, la norma de referencia en cuanto a la protección de la seguridad y salud de los operarios expuestos a radiaciones ionizantes la constituye la Ley nº 005-71 del 12 de octubre de 1971, relativa a la protección contra radiaciones ionizantes.
Sin embargo, es el Decreto del 28 de octubre de 1997, el que desarrolla y dispone los principios de aplicación de las obligaciones impuestas en la Ley nº 005-71, y la que determina a efectos prácticos qué gestión preventiva deberá llevarse a cabo para la eliminación y control de esta tipología de riesgos.
Dicho decreto establece los principios generales de protección contra los riesgos derivados de la exposición a las radiaciones ionizantes y las condiciones en las que deberán llevarse los trabajos en los que dicha exposición estén presentes.
Entre otros aspectos, se establece la prohibición de emplear a un menor de 18 años en un trabajo en el que exista exposición a radiaciones ionizantes. Se incluyen además los límites de exposición para trabajadores aprendices y en formación profesional. También se disponen medidas específicas a tener en cuenta en el caso de que estén presentes en el lugar de trabajo mujeres embarazadas y en periodo de lactancia.
Por otro lado, el mismo decreto estipula los requisitos que deberán cumplir los equipos emisores de radiación, así como el nivel de capacitación del personal que deberá operar con dichos equipos. Existen también especificaciones concretas en cuanto a las pruebas médicas a las que deberán someterse estos trabajadores.
Además de la normativa anteriormente citada, existen otras fuentes jurídicas complementarias que, en función de los equipos utilizados y del tipo de radiación que éstos emiten, pueden ser igualmente aplicables. En concreto:
• Orden del 1 de agosto de 1951, riesgos derivados de sustancias radioactivas y proyección de Rayos X.
• Decreto de 01 de agosto 1951 por el que se establecen los términos de notificación de los peligros de los rayos X en la empresa ala ´órgano competente y las precauciones a tomar al utilizarlos.
• Decreto nº2-97-132 de 25 joumada II 1418 (28 de Octubre 1997).
• Decreto nº2-97-30 de 25 joumada II 1418 (28 de Octubre 1997) – La adición de sustancias radiactivas en la producción de alimentos, cosméticos y productos de uso doméstico o privado.
Como norma general, el incumplimiento de las obligaciones relativas a la protección de los trabajadores frente a la exposición de radiaciones ionizantes viene sancionada con una multa económica que puede ir desde los 2000 a los 50000 dírhams. En caso de reincidencia, el tribunal competente está habilitado a ordenar el cierre del establecimiento por un periodo que en ningún caso podrá superar el año.
Las menciones que establece la normativa marroquí en materia de seguridad y salud en referencia concreta a los riesgos ergonómicos son bastante escasas.
En Marruecos, no existen regulaciones específicas que aborden riesgos ergonómicos como, por ejemplo, la manipulación manual de cargas o el trabajo con pantallas de visualización de datos (PVD).
Cabe decir, no obstante, que el Código de Trabajo sí que establece menciones puntuales que hacen referencia a esta tipología de riesgos. Por ejemplo, el artículo 321 del Código de Trabajo dispone como una de las funciones legalmente atribuibles a la figura del médico de trabajo llevar a cabo las actividades necesarias para la adaptación del trabajo a la persona y el estudio relativo a los ritmos de trabajo.
El ordenamiento jurídico marroquí no incorpora en su contenido especificaciones concretas y relacionadas con uno o más riesgos psicosociales. No constan los riesgos o factores de riesgo psicosociales definidos por la OIT, así como las interacciones entre el contenido, la organización y la gestión del trabajo y las condiciones ambientales, por un lado, y las funciones y necesidades de los trabajadores, por otro.
No se requiere de ninguna vacunación obligatoria para acceder al país por parte de los trabajadores desplazados a Marruecos.
Convenio sobre seguridad social entre España y el Reino de Marruecos, de 8 de noviembre de 1979, modificado por el protocolo adicional al convenio de 27 de enero de 1998. (En vigor desde 1 de octubre de 1982).
El convenio citado anteriormente se aplica a los españoles y marroquíes que trabajen o hayan trabajado en ambos países y a sus familiares. También a quienes tengan la condición de apátridas o de refugiados y están o hayan estado sometidos a la legislación de uno o de ambos países, así como a sus familiares y supervivientes.
• Asistencia sanitaria por maternidad, enfermedad común o profesional y accidentes sean o no de trabajo.
• Prestaciones por incapacidad temporal y maternidad.
• Protección a la familia.
• Reeducación y rehabilitación de inválidos.
• Asistencia social y Servicios sociales.
• La legislación sobre el régimen de Seguridad Social.
• La legislación sobre accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.
• Las disposiciones acordadas por la Autoridad pública relativa a regímenes particulares de Seguridad Social en tanto cubran a asalariados o asimilados y que sean relativas a los riesgos y prestaciones de la legislación sobre los regímenes de Seguridad Social.
• Para adquirir las prestaciones de carácter contributivo previstas en el Convenio se pueden sumar los períodos de seguro cumplidos en España y en Marruecos.
• Las prestaciones económicas de carácter contributivo se podrán percibir con independencia de que el interesado resida o se encuentre en España o en Marruecos.
Para adherirse a las condiciones del convenio y permitir que el trabajador desplazado a Marruecos siga vinculado al régimen español en materia de seguridad y salud en el trabajo,
Si bien Marruecos no se puede catalogar como un país extremadamente peligroso, sí que presenta algunos riesgos en cuanto a seguridad ciudadana que deben ser objeto de una planificación y estimación previa al inicio del desplazamiento de trabajadores al país.
Por un lado, está el riesgo de amenaza terrorista. El 25 de octubre de 2014 las autoridades de Marruecos lanzaron un plan para reforzar la acción de los Servicios del Estado en la protección de los ciudadanos y de los visitantes extranjeros. El plan ha contribuido a mejorar el nivel de seguridad principalmente en aeropuertos, puertos marítimos, puestos fronterizos, instalaciones estratégicas y lugares de interés turístico, así como las principales ciudades de Marruecos.
En cuanto al riesgo de ser víctima de situaciones menores de violencia como robos o hurtos, en las ciudades más importantes se aprecia en los últimos años un incremento de robos por los sistemas de descuido y del tirón y se han producido los robos con violencia, mediante el uso de armas blancas, por lo que deben extremarse las precauciones.
En general, se puede afirmar que las condiciones sanitarias en Marruecos son correctas, tal y como se informa desde el propio Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.
En cuanto a las instalaciones destinadas a la asistencia sanitaria, cabe destacar la notable diferencia en cuanto a la calidad de los servicios dentro de las principales ciudades del país y fuera de ellas.
En las principales ciudades del país se puede acceder a clínicas privadas que cuentan con buenos profesionales formados con frecuencia en España o Francia. Los centros asistenciales públicos, no obstante, presentan unos medios sustancialmente menores. Por eso, resulta especialmente recomendable la contratación de un seguro médico de viaje que dé acceso al trabajador desplazado a clínicas privadas y que cubra en su paquete asistencial los gastos devengados de una posible repatriación.
Por otro lado, en aquellas ciudades de menor importancia, y en general en el medio rural, las instalaciones sanitarias son de un nivel muy inferior, poco dotadas y con personal auxiliar escasamente cualificado. En estos casos, conviene recurrir a la hospitalización únicamente en caso de extrema urgencia.
Por su situación geográfica, en Marruecos existe riesgo sísmico. Por ello, conviene seguir las recomendaciones generales de protección en caso de movimiento sísmico: alejarse de muros, ventanas, cristaleras, árboles, carteles y similares, y por el contrario situarse en espacios abiertos o al abrigo bajo un mueble resistente o umbral de puerta, manteniendo la calma en lo posible.
En caso de que sea necesario adentrarse en el desierto y zonas aisladas, conviene ir bien equipados y contratar los servicios de un guía que sea de confianza y que conozca bien la región.
España y Marruecos tienen firmado un acuerdo desde 2004 por el que se garantiza el reconocimiento recíproco de los permisos de conducción.
Una vez caducado el permiso de conducción del país originario, si el ciudadano español sigue residiendo en Marruecos deberá proceder a tramitar el canje del permiso español por el marroquí.
En cuanto al estado de las carreteras del país, la red de autovías es buena y el estado de las mismas aceptable. Hay que pagar peaje en todas las autovías y conviene circular con precaución por la imprudencia generalizada en la práctica de conducción de los habitantes del país. Es habitual el cruce de peatones y animales por las citadas vías.
Las carreteras marroquíes son en general peligrosas, debido al intenso tráfico de las vías principales o bien por el deficiente mantenimiento de las rutas secundarias.
Es esencial ajustarse a la normativa local de tráfico y evitar asimismo la circulación nocturna. En caso de accidente no debe moverse el coche hasta la llegada del personal de la Gendarmería Real (cuerpo de seguridad análogo a la Policía Nacional de nuestro país).
Se exponen a continuación algunas de las variables y parámetros que definen la vida cotidiana en Marruecos, así como sus usos y costumbres:
• Idioma: Los idiomas oficiales a nivel nacional son el árabe marroquí y el bereber.
El francés es la lengua del comercio y la lengua empleada en los estudios superiores.
• Religión y costumbres: Marruecos es un Estado Confesional, y por tanto la religión oficial -el Islam- puede condicionar la conducta de las personas extranjeras que se desplazan a este país. La práctica de otros cultos religiosos está permitida pero el proselitismo (la acción de ganar adeptos para otra religión) está prohibido y es perseguido. De acuerdo con la legislación marroquí vigente, las relaciones homosexuales pueden ser objeto de persecución penal. Si se quiere fotografiar un edificio público, es recomendable solicitar permiso al agente policial más cercano, pues puede que existan restricciones por razones de seguridad en este sentido.
• Moneda: La unidad monetaria nacional de Marruecos es el dirham (DH), que no tiene convertibilidad fuera de Marruecos. Hay que saber dónde cambiar dinero y cuáles son las formas de pago. Importar y exportar moneda marroquí está totalmente prohibido, en cambio, se pueden importar divisas extranjeras sin restricciones. Presentando el resguardo del cambio, podrá cambiar cualquier divisa internacional por dirhams.
Es conveniente consultar a su banco los lugares donde pueda retirar dinero en efectivo con su tarjeta de crédito. En general, las entidades bancarias de las grandes ciudades marroquíes suelen disponer de cajeros automáticos. La mayoría de las compras o servicios se pagan en efectivo.
• Hora local: El Horario local es el GMT durante casi todo el año, lo que implica una diferencia horaria con España de una hora en invierno y dos horas antes y después del verano. Desde 2008 se ha establecido horario de verano desde el 1 de Junio hasta el comienzo del Ramadán lo que hace que durante ese periodo, la diferencia horaria sea de 1 hora.
• Horarios comerciales y laborales:
o Administración: 8.30-16.30 Empresas: 8.30-12.00 h y 14.30-18.30 h.
o Bancos: 8.30-11.30h (viernes 11.15 h) y 14.15 (viernes 14.45 h) -16.30h.
o Comercios: 9.00-12.00 h y 15.00-18.00 h.
o Grandes superficies: 10.00 a 22.00 h. (La venta de alcohol tiene horarios especiales).
o 1 de Enero: Año Nuevo.
o 11 de Enero: Manifiesto de la Independencia
o 1 de Mayo: Fiesta del Trabajo
o 30 de Julio: Fiesta del Trono
o 14 de Agosto: Conmemoración del Oued Eddahab
o 20 de Agosto: Revolución del Rey y del Pueblo
o 21 de Agosto: Fiesta de la Juventud
o 6 de Noviembre: Aniversario de la Marcha Verde
o 18 de Noviembre: Fiesta de la Independencia.
o Festividades religiosas dependen del año:Ramadán (agosto/septiembre), Primero de Muharram, Primer día del año musulmán (noviembre/diciembre), Aïd el-Adha o Aïd el-Kebir, Fiesta del carnero (noviembre), Mulud, Celebración del nacimiento del Profeta (febrero/marzo).
En Marruecos, la legislación relativa a la entrada de ciudadanos extranjeros en el territorio nacional viene principalmente regulada por el Decreto nº 1-03-196 del 11 noviembre de 2003, por el que se promulga la Ley nº 02-03 relativa a la entrada y estancia de extranjeros en el Reino de Marruecos y a la emigración y la inmigración irregulares.
En el caso de los ciudadanos españoles, no se requiere de visado para entrar en el país durante un periodo máximo de 3 meses en calidad de turista. Para la entrada y salida de los trabajadores/as desplazados/as a Marruecos es necesario estar en posesión del Pasaporte Español válido.
Como norma general, los trabajadores desplazados están sometidos a la legislación de Seguridad Social del país en cuyo territorio están ejerciendo su actividad laboral. Ahora bien, si se trata de un traslado temporal pueden mantener la legislación española de Seguridad Social en los términos y requisitos establecidos en el Convenio de Seguridad Social firmado entre España y Marruecos, el contenido del cual se detalla en el punto 44 de la presente guía.
Trabajadores a ser contratados por una empresa de Marruecos
En los casos en los que el trabajador se desplace a Marruecos para ser contratado por una empresa constituida en Marruecos, no obstante, el trabajador quedará sujeto al régimen marroquí de Seguridad Social, pudiendo seguir vinculado al sistema español de forma voluntaria.
En estos casos, el trabajador deberá cumplir con los siguientes requisitos:
Para obtener un contrato laboral, la empresa debe solicitar ante la Delegación Territorial del Ministerio de Empleo y Asuntos Sociales que corresponda a su dirección, el citado permiso de trabajo.
o Solicitud de autorización de contrato en dos ejemplares firmados por el trabajador.
o Cinco ejemplares originales del contrato de trabajo (debe estar en un solo folio a dos caras, no en dos folios).
o Titulación y certificado de la experiencia laboral del trabajador.
o Copia de las primeras páginas del pasaporte.
o En su caso, certificado de la ANAPEC acreditando la ausencia de candidatos nacionales para ocupar el puesto de trabajo para el que se solicita la autorización.
Este último punto es la demostración por parte de dicha empresa de que el perfil de trabajador requerido es difícil de encontrar en el mercado laboral nacional. Para justificar la no existencia del perfil definido en el objeto de la contratación, dentro de los perfiles marroquíes disponibles, todas las solicitudes de perfil deben ser publicadas en la sección de ofertas de empleo (un anuncio en un periódico en francés y otro anuncio en un periódico en árabe).
Certificado de trabajo de la sociedad matriz, con listado de las diferentes funciones atribuidas.
Justificante de expatriación emitido por la sociedad matriz.
Copias compulsadas de los títulos con los que cuente el trabajador.
Certificado emitido por las antiguas empresas por las que estuvo contratado o certificado correspondiente a su última contratación laboral.
Cinco ejemplares del Impreso amarillo o «impreso de contrato de trabajo de extranjero» debidamente cumplimentado por la empresa en Marruecos y firmado por la empresa y el empleado.
2 ejemplares del impreso blanco o “visado de trabajo”, debidamente cumplimentado y firmado por el empleado destinado a Marruecos.
No tienen obligación de conseguir el certificado emitido por la ANAPEC:
Los trabajadores desplazados por una empresa española (el período de destino no puede ser superior a 3 años en estos casos).
Los cónyuges de ciudadanos marroquíes, las personas nacidas o que han residido en Marruecos durante un periodo mínimo de 6 meses, los administradores y los accionistas de las sociedades.
Expertos en el marco de un peritaje técnico.
Profesionales del mundo del arte y el deporte.
Altos cargos ejecutivos, en calidad de presidentes o directores generales de la empresa.
Tras la presentación de la solicitud, la empresa deberá difundir la oferta de empleo en los periódicos de tirada nacional y comunicarle dicha difusión a ANAPEC. El plazo para la recepción de candidaturas será de diez días desde la última de publicación de los anuncios.
En paralelo, la ANAPEC realizará una búsqueda en su base de datos de perfiles que se ajusten a los requisitos de la oferta de empleo de la empresa y publicará la misma en el portal web de la ANAPEC para obtener posibles candidatos.
Tras el análisis de los candidatos presentados la ANAPEC, pueden darse dos situaciones:
Si existen candidatos que se ajusten a la oferta, la ANAPEC presentará una lista a la empresa. Si la empresa entendiera que ninguno de los candidatos se ajusta al perfil solicitado, dicha circunstancia se comunica al Ministerio de Empleo y Asuntos Sociales para que tome la decisión final.
Una vez obtenido el permiso de trabajo, el trabajador ya podrá empezar a tramitar el permiso de estancia o residencia, para la obtención del cual no existe un procedimiento burocrático tan complejo.
Trabajadores desplazados por empresas españolas
Tampoco se fija en la normativa marroquí un margen de tiempo para volver a acceder a Marruecos, por lo que en cualquier momento el trabajador puede volver a entrar al país.
En cualquier caso, y para estancias prolongadas, es recomendable solicitar el permiso de estancia en Marruecos.
Dos impresos de solicitud debidamente cumplimentados.
8 fotos, tamaño carnet.
Un sello fiscal (coste: 60 Dh)
Contrato de trabajo (este contrato deberá estar autorizado)
En el caso de que el trabajador o trabajadora desplazado/a esté casado/a: fotocopia compulsada del libro de familia.