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Timestamp: 2019-04-23 12:26:55
Document Index: 205149870

Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 159', 'artículo 134', 'artículo 134', 'artículo 81', 'artículo 135', 'artículo 135', 'artículo 134']

﻿ Sentencia 2008-00027 de agosto 8 de 2013
SENTENCIA 2008-00027 DE 08 DE AGOSTO DE 2013
CONTENIDO:REGISTRO MARCARIO. CUANDO EL TITULAR DEL SIGNO CUESTIONADO, NO DEMUESTRA QUE LA UTILIZACIÓN DE LAS FRASES O ELEMENTOS (LOGOS) QUE CONSTAN EN LA ESTRUCTURA DE DICHO SIGNO ES EXPLICATIVO O INFORMATIVO AL HACER REFERENCIA A OTRAS MARCAS, LA ADMINISTRACIÓN NO PUEDE REGISTRAR TAL SIGNO, PUES, A LOS ACTORES EN EL MERCADO SE LES PRIVARÍA DE CONOCER A CIENCIA CIERTA CÓMO SE UTILIZARÍA LA MARCA EN EL COMERCIO. EN OTRAS PALABRAS, SI SE HUBIERA CONCEDIDO, OMITIENDO TAL ASPECTO, SE ESTARÍA DESPROTEGIENDO A LOS ACTORES EN EL COMERCIO DE BIENES Y SERVICIO, ES DECIR, TANTO A LOS CONSUMIDORES COMO A LA COMPETENCIA, YA QUE CORRERÍAN EL RIESGO DE CONFUNDIR INDIRECTAMENTE EL ORIGEN EMPRESARIAL DEL ALUDIDO SIGNO. SE ESTUDIAN LOS REQUISITOS CONTEMPLADOS EN EL ARTÍCULO 159 DE LA DECISIÓN 486, PARA LA PROCEDENCIA DE UN ACUERDO DE COEXISTENCIA MARCARIA.
TEMAS ESPECÍFICOS:ACCIÓN DE NULIDAD Y RESTABLECIMIENTO DEL DERECHO, SUPERINTENDENCIA DE INDUSTRIA Y COMERCIO, SOCIEDAD, REGISTRO DE LA MARCA
Sentencia 2008-00027 de agosto 8 de 2013
Ref.: Expediente 2008 00027
Actora: EPS Famisanar Ltda.
Bogotá, D. C., ocho de agosto de dos mil trece.
“PRIMERO: El juez consultante debe analizar si el signo Famisanar (mixta), cumplen con los requisitos de registrabilidad establecidos en el artículo 134 de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina y si no se encuentran incursos dentro de las causales de irregistrabilidad previstas en los artículos 135 y 136 de la misma decisión.
SEGUNDO: No son registrables como marcas los signos cuyo uso en el comercio afectara el derecho de un tercero y que, en relación con este, el signo que se pretenda registrar, sea idéntico o se asemeje a una marca ya registrada o a un signo anteriormente solicitado para registro, para los mismos productos o servicios, o para productos o servicios respecto de los cuales el uso de la marca pueda inducir al público a error, de donde resulta que no es necesario que el signo solicitado para registro induzca a confusión a los consumidores sino que es suficiente la existencia del riesgo de confusión y/o de asociación para que se configure la prohibición de irregistrabilidad.
TERCERO: Corresponde a la administración y, en su caso, al juzgador determinar el riesgo de confusión y/o de asociación con base a principios y reglas elaborados por la doctrina y la jurisprudencia señalados en la presente interpretación prejudicial y que se refieren básicamente a la identidad o a la semejanza que pudieran existir entre los signos y entre los productos y/o servicios que estos amparan.
CUARTO: En el análisis de registrabilidad de un signo, se debe tener en cuenta la totalidad de los elementos que lo integran y, al tratarse de signos mixtos, comparados con un signo denominativo y otro signo mixto, es necesario conservar la unidad gráfica y fonética del mismo, sin ser posible descomponerlo. Sin embargo, al efectuar el examen de registrabilidad del signo, se debe identificar cuál de sus elementos prevalece y tiene mayor influencia en la mente del consumidor, si el denominativo o el gráfico y proceder en consecuencia.
Además se deberá tomar en cuenta que dos de los signos sobre la base de los cuales se niega el registro en su parte denominativa están (sic) son compuestos.
QUINTO: La licencia de la marca, se encuentra regulada en capítulo IV del título VI de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina. El instrumento por medio del cual se plasma la licencia, es el contrato de licencia, mediante el cual una persona llamada licenciante cede el derecho de uso de su marca a otra denominada licenciatario; este último, se obliga al pago de una remuneración, la regalía. El licenciante conserva la titularidad sobre la marca.
SEXTO: La coexistencia marcaria de derecho para que tenga relevancia jurídica debe cumplir con los siguientes requisitos: (i) la existencia en la subregión de registros de marcas idénticas o similares; (ii) la existencia de un acuerdo entre las partes; (iii) la adopción por parte de estas de las previsiones necesarias para evitar la confusión del público, así como, proporcionar la debida información sobre el origen de los productos o servicios; (iv) el respeto de las normas sobre prácticas comerciales y promoción de la competencia; y, (v) la inscripción del acuerdo en la oficina nacional competente.
La Autoridad Nacional Competente, es la llamada a revisar los acuerdos de coexistencia marcaria suscritos entre las partes y determinar si estos cumplen con las exigencias mencionadas, precautelando siempre el interés de los consumidores finales, es decir, deberá determinar si los signos sobre los cuales se suscribió el acuerdo no son objeto de producir confusión en el público consumidor.
SÉPTIMO: En el caso de que no se hubiesen presentado oposiciones, la oficina nacional competente, de igual manera, procederá a realizar el examen de registrabilidad, de donde resulta que el mismo es obligatorio y debe llevarse a cabo aún en el caso de que no se hubiesen presentado oposiciones. Por lo tanto, la oficina nacional competente en ningún caso queda eximida de realizar el examen de fondo para conceder o negar el registro.
OCTAVO: Además de los criterios sobre la comparación entre signos, es necesario tener en cuenta los criterios relacionados con la conexión competitiva entre los productos o servicios. En el presente caso, al referirse los signos en cuestión a diferentes servicios de la clase 35 y 41, el consultante deberá analizar si se trata en efecto de un caso de conexión competitiva, con base en los criterios señalados en la presente interpretación prejudicial” (fls. 326 a 329).
El Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina en la interpretación prejudicial 171-IP-2012, solicitada por esta corporación, señaló que es procedente la interpretación de los artículos 136 literales a) y 157 de la Decisión 486, y de oficio los artículo 134 literales a) y b), 150, 159 y 162 de la misma decisión.
“Acuerdos de coexistencia marcaria son instrumentos de que se valen los empresarios que compiten en el mercado para determinar que ciertas marcas idénticas o semejantes entre sí puedan cumplir su función sin dar lugar a conflictos de intereses entre sus titulares. Tales acuerdos, sin embargo, aunque resuelven el conflicto entre los particulares titulares de los signos, deben, para que tengan eficacia y aceptación por parte de las oficinas nacionales competentes, dejar a salvo el interés general de los consumidores, respecto de los cuales deberán eliminar el riesgo de confusión derivado de la identidad o semejanza”. (Proceso 104-IP-2003, publicado en la G.O.A.C. Nº 1015, del 27 de noviembre del mismo año, caso “BSCH mixta”).
El tribunal ha señalado al respecto que “No obstante estos acuerdos entre partes, la autoridad nacional competente deberá salvaguardar el interés general evitando que el consumidor se vea inducido a error (...). En este sentido la suscripción de acuerdos no es un presupuesto automático para que opere la coexistencia marcaria, puesto que siempre habrá de predominar el bien común sobre el interés particular”. (Proceso 50-IP-2001, publicado en la G.O.A.C. Nº 739 de 3 de diciembre de 2001, marca: Allegra), de donde se desprende que la autoridad nacional competente debe hacer la evaluación correspondiente, toda vez que la marca protege por igual a sus titulares y en especial al público consumidor, teniendo en cuenta que en la marca existe una verdadera complementariedad donde además de considerarse los elementos del signo y del producto o servicio que a través de la marca se interrelacionan, se debe tener presente fundamentalmente al destinatario final que es el público consumidor” (fls. 322 a 323).
(v) el respeto de las normas sobre prácticas comerciales y promoción de la competencia(3).
“… por medio del presente documento autorizo a la sociedad entidad promotora de salud Famisanar Ltda. Cafam Colsubsidio, EPS Famisanar Limitada, de la cual nuestra empresa es social, para utilizar nuestra marca Cafam con los elementos de diseño de nuestra imagen corporativa en sus marcas y enseña comercial.
“… por medio del presente documento autorizo a la sociedad entidad promotora de salud Famisanar Ltda. Cafam Colsubsidio, EPS Famisanar Limitada, de la cual nuestra empresa es social, para utilizar nuestra marca Colsubsidio con los elementos de diseño de nuestra imagen corporativa en sus marcas y enseña comercial.
“Respecto a la coexistencia de hecho, nace sobre la base de la jurisprudencia emitida por este tribunal y surge de la natural convivencia de los signos en el mercado, es decir, surge de la mera coexistencia pacífica de signos o marcas dentro del mercado. Al respecto el tribunal ha manifestado “Se trataría al parecer de una mera ‘coexistencia de hecho’ que no tiene tratamiento específico en la legislación comunitaria, y que no encaja dentro de los supuestos de la coexistencia regulada por aquella norma jurídica, la cual permite la suscripción de convenios privados entre los titulares de las marcas que posibilitan la presencia de ellas en el mercado, pero bajo la condición de que adopten las previsiones necesarias para evitar la confusión en el público respecto del origen de los bienes y servicios (...). La coexistencia de hecho no genera derechos, ni tiene relevancia jurídica en la dirección de inhibir el estudio de registrabilidad, ni de hacer inaplicables los análisis del examinador acerca de la confundibilidad”. (Proceso 15-IP-2003, publicado en la G.O.A.C. Nº 916 de 2 de abril de 2003, marca: TMOBIL)” (fls. 322 a 323).
Respecto a la distintividad, indica el Tribunal de Justicia Andino, lo siguiente:
“En cuanto al requisito de la distintividad, si bien este artículo con relación a lo que disponía el artículo 81 de la Decisión 344 no hace expresa mención a la “suficiente” distintividad, sin embargo para efectos de registro del signo, de conformidad con el literal a) del artículo 135 de la Decisión 486 se exige que “(…) el signo deberá ser apto para identificar y distinguir en el mercado los productos o servicios producidos o comercializados por una persona de otros idénticos o similares, con el objeto de que el consumidor o usuario los valore, diferencie y seleccione, sin riesgo de confusión y/o de asociación en torno a su origen empresarial o a su calidad (…) esta exigencia se expresa también a través de la prohibición contemplada en el artículo 135, literal b, de la decisión en referencia, según la cual no podrán registrarse como marcas los signos que carezcan de distintividad”. (Proceso 205-IP-2005, publicado en la G.O.A.C. Nº 1333, del 25 de abril de 2006, caso “Forma de una bota y sus suelas”).
En consecuencia, el juez consultante debe analizar en el presente caso, si el signo Famisanar (mixto), cumple con los requisitos del artículo 134 de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina, y si no se encuentra dentro de las causales de irregistrabilidad previstas en los artículos 135 y 136 de la referida Decisión” (fls. 310 a 311).
En el cotejo que haga el juez consultante, es necesario determinar los diferentes modos en que pueden asemejarse los signos en disputa e identificar la posible existencia o no de similitud o identidad, entre los signos en conflicto. Además se recomienda al consultante la importancia de determinar la posible existencia o no de una confusión ideológica” (fl. 314).
Así mismo, y teniendo en cuenta que las marcas en comparación son mixtas, las cuales contienen gráficos y frases que acompañan al signo solicitado, el Tribunal de Justicia Andino, señala que debe procederse a cotejarlas, teniendo en cuenta el elemento que predomina en el signo solicitado.
“Cuando el juez consultante, realice el examen de registrabilidad entre signos mixtos deberá identificar cuál de los elementos, el denominativo o el gráfico prevalece y tiene mayor influencia en la mente del consumidor. El tribunal ha reiterado que: “La doctrina se ha inclinado a considerar que, en general, el elemento denominativo de la marca mixta suele ser el más característico o determinante, teniendo en cuenta la fuerza expresiva propia de las palabras, las que por definición son pronunciables, lo que no obsta para que en algunos casos se le reconozca prioridad al elemento gráfico, teniendo en cuenta su tamaño, color y colocación, que en un momento dado pueden ser definitivos. El elemento gráfico suele ser de mayor importancia cuando es figurativo o evocador de conceptos, que cuando consiste simplemente en un dibujo abstracto”. (Proceso 26-IP-98, publicado en la G.O.A.C. Nº 410, de 24 de febrero de 1999, marca: C.A.S.A. (mixta)).
Además, el cotejo entre un signo mixto, que contenga en su parte denominativa elementos compuestos, y otro signo mixto que también contenga elementos compuestos, “(…) hay que fijar cuál es la dimensión más característica que determina la impresión general que (…) suscita en el consumidor (…) debiendo el examinador esforzarse por encontrar esa dimensión, la que con mayor fuerza y profundidad penetra en la mente del consumidor y que, por lo mismo, determina la impresión general que el signo mixto va a suscitar en los consumidores”. (Fernández-Novoa, Carlos, “Fundamentos de Derecho de Marcas”, Editorial Montecorvo S.A., Madrid 1984, pp. 237 a 239)” (fls. 315 a 316).
En el formulario único de registro de signos distintivos, visto a folios 40 a 43, aparecen las siguientes marcas mixtas: Colsubsidio Famisanar EPS Cafam.
“La similitud ortográfica se presenta por la coincidencia de letras en los segmentos a compararse, toda vez que el orden de tales letras, su longitud, o la identidad de sus raíces o terminaciones, pudieran aumentar el riesgo de confusión”.
Colsubsidio Famisanar EPS Cafam: es un signo compuesto que contiene en la primera palabra once letras, cinco vocales y cuatro sílabas, la segunda nueve letras, cuatro vocales y cuatro sílabas, la tercera tres letras y una vocal, y la cuarta cinco letras, dos vocales y dos sílabas.
“La similitud fonética se da entre signos que al ser pronunciados tienen un sonido similar. La determinación de tal similitud depende, entre otros elementos, de la identidad en la sílaba tónica o de la coincidencia en las raíces o terminaciones. Sin embargo, deben tomarse en cuenta las particularidades de cada caso, pues la percepción por los consumidores de las letras que integran los signos, al ser pronunciadas, variará según su estructura gráfica y fonética”.
“La similitud ideológica se produce entre signos que evocan la misma o similar idea, que deriva del mismo contenido o parecido conceptual de los signos. Por tanto, cuando los signos representan o evocan una misma cosa, característica o idea, se estaría impidiendo al consumidor distinguir una de otra”.
En lo atinente, a la conexidad competitiva, es preciso indicar que el signo mixto cuestionado pretende distinguir “educación, formación, esparcimiento, actividades deportivas y culturales”, servicios comprendidos en la clase 41 internacional, mientras que las marcas previamente registradas distinguen “Publicidad; gestión de negocios comerciales; administración comercial; trabajos de oficina”, servicios de la clase 35 internacional, los cuales se relacionan con los anteriores, en la medida que dentro de estos últimos juega papel importante los servicios de publicidad y de gestión de negocios comerciales, que de alguna manera se vislumbran en cada una de las actividades que se desarrollan en la clase 41 de la Clasificación Internacional de Niza.
“ART. 157.—Los terceros podrán, sin consentimiento del titular de la marca registrada, utilizar en el mercado su propio nombre, domicilio o seudónimo, un nombre geográfico o cualquier otra indicación cierta relativa a la especie, calidad, cantidad, destino, valor, lugar de origen o época de producción de sus productos o de la prestación de sus servicios u otras características de éstos; siempre que ello se haga de buena fe, no constituya uso a título de marca, y tal uso se limite a propósitos de identificación o de información y no sea capaz de inducir al público a confusión sobre la procedencia de los productos o servicios.
(…)” (Proceso 56-IP-2010, publicado en la G.O.A.C. Nº 1871 de 31 de agosto de 2010, marca: Agua Pura Cristaryá (sic))”.
De manera que la actora no cumplió con los requisitos que se necesitan(4) para insertar los aludidos elementos (Colsubsidio y Cafam) como explicativos, que son:
Que no se inserten para ser usados a título de marca. En el sub judice, se insertaron tales elementos para ser sometidos a registro con el fin de utilizarlos como marca, es decir, como distintivos de los servicios de la clase 41, sin explicar ni advertir a la Superintendencia de Industria y Comercio, que no se reivindicaba propiedad sobre dichos elementos.
Que se limite al propósito de identificación o información. Tal como está concebido el signo, no genera una información cierta sobre los servicios de la clase 41 que se ofertan en el mercado, impidiendo al público consumidor su libre elección.
Por lo tanto, se evidencia sin dificultad alguna que el signo “Colsubsidio Famisanar EPS Cafam” cuestionado, para amparar los servicios comprendidos en la clase 41 internacional, al utilizar los elementos gráficos y denominativos (logos) de las marcas previamente registradas “Colsubsidio” y “Cafam”, sin cumplir con los requisitos antes enunciados que contempla la normativa andina, no es susceptible de registro, por generar riesgo de confusión indirecta, tal como lo indica la Superintendencia de Industria y Comercio.
Por último, el hecho de que las sociedades Caja de Compensación Familiar Cafam y Caja Colombiana de Subsidio Familiar Colsubsidio, titulares respectivamente de las marcas mixtas previamente registradas Colsubsidio y Cafam, sean a su vez socias y dueñas de la sociedad actora, no es óbice para haber efectuado el estudio de registrabilidad realizado y, el análisis, acerca de los acuerdos de marcas, ya que son tres personas jurídicas distintas, que en materia marcaria se conciben individualmente para garantizar los derechos que radican en cabeza de cada una de dichas sociedades y no en su conjunto. Y que el consentimiento unilateral otorgado por tales cajas a la sociedad demandante para registrar la marca mixta cuestionada, no implica que la entidad demandada deba proceder a su registro, ya que se debe proteger el interés general sobre el particular, salvaguardando al público consumidor y a sus competidores, evitándoles que incurran en riesgo de confusión, que les pueda causar perjuicios, como bien lo anota la sentencia de 11 de febrero de 2010, proferida por esta Sección (Sent. de feb. 11/2010. 2004-00068, C. P. Maria Claudia Rojas Lasso. Actor: The American National Red Cross)(5).
De modo que al existir riesgo de confusión indirecto entre dichas marcas, se considera que estas no pueden coexistir pacíficamente en el mercado.
Así las cosas, al no desvirtuarse la legalidad de los actos administrativos expedidos por la Superintendencia de Industria y Comercio, se denegarán las pretensiones de la demanda, como en efecto se dispondrá en la parte resolutiva de esta providencia.
(3) Proceso 171-IP-2012, de 6 de junio de 2012 del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.
(4) Que se haga de buena fe. La buena fe es un principio general del derecho que debe gobernar todas las actuaciones en el marco de cualquier ordenamiento jurídico. En el campo del derecho de propiedad industrial, los actores del mercado deben actuar sin afectar a los titulares de los derechos intelectuales, al público consumidor y al comercio como tal; la utilización de cualquier signo distintivo, expresión, palabra o frase, no debe hacerse con el objetivo de causar daño o perjuicio. De lo que se trata, entonces, es que el mercado sea transparente y se desenvuelva de manera leal.
(5) Dice esta providencia: “Finalmente, no sobra advertir a la demandante que el consentimiento dado por la sociedad Bayer A.G. para registrar la marca Monarc-M (fl. 215), no implica que la Superintendencia de Industria y Comercio deba proceder a su registro, pues su deber es proteger los intereses del consumidor evitando el registro de marcas que lo induzcan a error y puedan causarle daños y perjuicios irreparables”.