Source: https://www.legalik.com/abogados/penal/delitos-contra-la-seguridad-vial.e176/preguntas-faq.f29332
Timestamp: 2019-02-16 03:02:13
Document Index: 224188147

Matched Legal Cases: ['artículo 379', 'artículo 379', 'artículo 383', 'artículo 384', 'artículo 65', 'artículo 383', 'artículo 379', 'artículo 117']

Delitos contra la seguridad vial. Preguntas FAQ
¿En qué manera pueden adecuarse la privación del permiso de conducir para aquellas personas a las que les afecten especialmente, por ser el vehículo su fuente de ingresos? (Ejemplo: taxistas, mensajeros, camioneros)
¿Son todas las conductas contra la seguridad vial constitutivas de delito?
La comisión de un delito contra la seguridad vial, ¿puede implicar la pérdida de puntos en el permiso de conducir?
¿En qué casos se entenderá que podrá existir reincidencia por delitos contra la seguridad vial?
La posible pena de privación del derecho a conducir, si se ha cometido con un vehículo a motor, ¿incluye también la prohibición de conducir ciclomotores? ¿Y viceversa?
¿Cómo se materializa el pago de la responsabilidad civil en caso de delito contra la seguridad vial?
¿Quién está obligado a contratar el seguro de responsabilidad civil obligatorio? ¿es constitutivo de delito carecer del mismo?
¿Qué cubre realmente el seguro de responsabilidad civil obligatorio? ¿Cubre también daños a bienes públicos?
¿Qué sucede en el caso de que con un vehículo con seguro de responsabilidad civil obligatorio tras haber sido robado, cometa un delito que genere responsabilidad civil?
La Audiencia Provincial de Madrid en la Sentencia 931/2012 de 5 de diciembre, sentó jurisprudencia en este sentido, al permitir el fraccionamiento de esta prohibición para el caso de un condenado a privación del derecho a conducir que se ganaba la vida con su motocicleta, siendo ésta su única fuente de ingresos.
La respuesta es negativa. Si bien las conductas típicas son muy similares a las de un posible tipo delictivo (conducción con exceso de velocidad, bajo los efectos de determinadas sustancias...etc), en la mayoría de las ocasiones, únicamente se nos podrá imponer una mera sanción administrativa de multa o pérdida de "puntos" dentro de nuestra licencia de conducción.
Así, partiendo de 8 puntos, transcurridos los dos primeros años desde haber obtenido nuestro permiso de conducir obtenemos 12 puntos y en los tres años siguientes llegaremos a 15, siendo éste el máximo de puntos posible. Estos puntos, se van perdiendo a medida que se cometen infracciones, con un máximo de 8 por día por cada infracción cometida.
La principal diferencia entre la comisión de una infracción administrativa y la comisión de un tipo delictivo radica en la intensidad y el riesgo generado por estos últimos frente a la infracción administrativa. Así, por ejemplo:
a) Un exceso de velocidad siempre podrá ser sancionado administrativamente, pero sólo será constitutivo del delito tipificado en el artículo 379.1 del Código Penal, si la velocidad reglamentaria se supera en 60 kilómetros por hora en vía urbana o en 80 kilómetros en vía interurbana.
b) La conducción bajo los efectos del alcohol con unas tasas superiores a 0,5 miligramos de alcohol por litro de aire espirado o de 0,3 para conductores profesionales o noveles (menos de dos años con el carnet de conducir) se castiga administrativamente con la pérdida de de 6 puntos y si la tasa es superior a 0,25 hasta 0,5 o superior a 0,15 hasta 0,3 para conductores profesionales o noveles con 4 puntos. No obstante, únicamente se considerará como delito el hecho de tener una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,6 miligramos por litro (artículo 379.2 del Código Penal). La conducción con drogas en el organismo puede penarse con la pérdida de hasta 6 puntos en el permiso de conducir y multa de 1000 euros, Si se demuestra que influyó en la conducción podrá ser considerada como delito.
c) En cuanto a la negación a someterse a pruebas de alcoholemia o drogas prevista en el artículo 383 del Código Penal, la jurisprudencia ha entendido que sólo habrá una mera infracción administrativa (pérdida de 6 puntos en el permiso de conducir), cuando la negativa se produzca sin que los agentes aprecien síntomas de intoxicación, manifestándoselo en caso contrario al conductor, siempre y cuando no concurran los requisitos que establece el Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico (accidente, fundada sospecha de conducir bajo los efectos de alcohol o drogas, denuncia previa o controles preventivos).
Por otro lado, constituye infracción administrativa pero no delito la negativa a someterse a una segunda prueba habiéndose ya practicado adecuadamente una primera. (Sentencias del Tribunal Supremo de 22 de marzo de 2002 y del Tribunal Constitucional de 2 de octubre de 1997)
Igualmente, el Supremo ha declarado que esta figura delictiva sólo se comete cuando el conductor requerido por la autoridad se encuentre en alguno de los dos supuestos previstos en el Reglamento General de Circulación:
- 1) Estar directamente implicado como posible responsable en un accidente de circulación.
- 2) Conducir son síntomas evidentes de que lo hace bajo la influencia de bebidas alcohólicas o drogas
No se comete el delito de negativa a someterse a pruebas de alcoholemia o drogas, cuando la negativa se produce en un control preventivo de alcoholemia o con motivo de la infracción de alguna norma reglamentaria en materia de conducción, en cuyo caso, la conducta quedaría fuera del ámbito de aplicación del Código Penal y sería constitutivo de infracción administrativa.
d) La conducción temeraria, castigada en los artículos 380 y 381 del Código Penal, sólo se considerará como tal cuando sea manifiesta y ponga en concreto peligro la vida o la integridad de las personas, o con un manifiesto desprecio a éstas. La jurisprudencia ha entendido que ello se produce cuando hay un total y reiterado desprecio por tanto, de las normas de circulación, de manera patente, notoria y evidente para el observador medio.
Un claro ejemplo sería conducir a 200 kilómetros por hora con maniobras bruscas y continuas de cambio de carril, de forma zigzagueante, frenando y acelerando de manera repentina y ocupando el arcén (Sentencia del Tribunal Supremo 2251/2001).
e) La obstaculización y no restablecimiento de la seguridad vial sólo será constitutiva de delito cuando se cree un riesgo grave para la circulación.
f) La conducción sin licencia o con licencia no vigente penada por el artículo 384, también se castiga como un ilícito administrativo (artículo 65.5.k) del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico). Esto podría dar lugar a una vulneración de un principio jurídico denominado "non bis in idem", es decir, que no puede castigarse la misma infracción doblemente.
Para dar solución a esta cuestión, el Tribunal Constitucional, en Sentencia 24/2004 de 24 de febrero, para una cuestión similar, estableció la no aplicación del delito, debiéndose optar por la solución menos grave, en virtud de otros principios penales, como el de proporcionalidad o el de intervención mínima del derecho penal.
Se entendería cometida por tanto una infracción administrativa, en aquellos casos en los que no se haya generado un riesgo grave, que merezca la aplicación del 384 del Código Penal (Sentencias de la Audiencia Provincial de Toledo 10/2013 o de la Audiencia Provincial de Zamora 12/2013).
La pérdida de puntos es una sanción de carácter administrativo, y en virtud del principio "non bis in idem", unos mismos hechos no pueden ser sancionados doblemente. Ello implica que tendrá siempre preferencia la aplicación del tipo penal, por lo que no se quitarán puntos del permiso de conducir.
La jurisprudencia (Audiencia Provincial de Barcelona en Acuerdos no jurisdiccionales de 19 de octubre de 2012), entiende que únicamente podrá apreciarse la agravante de reincidencia entre los delitos de los artículos 379 (conducción a velocidad excesiva o bajo los efectos del alcohol o drogas) con los de los artículos 380 y 381 (conducción temeraria). Sin embargo, no podrá apreciarse reincidencia entre los delitos anteriores con los del artículo 383 (negativa a someterse a pruebas de alcoholemia o drogas) o el 384 (conducción sin permiso o licencia), ni entre éstos entre sí. En el mismo sentido se ha pronunciado la Fiscalía General del Estado en la Circular 10/2011 de 17 de noviembre.
Por ejemplo, se considerará como reincidente a una persona que tras haber sido condenada por conducción temeraria, comete un delito de conducción a velocidad excesiva, pero no se apreciará reincidencia si el segundo delito es por ejemplo negarse a practicar una prueba de alcoholemia.
Según la Fiscalía General del Estado, la respuesta es afirmativa en ambos casos. Según la Consulta 4/1998 de 14 de julio, en sus conclusiones:
"La pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores que impone el artículo 379 del Código Penal comprende ambos derechos: el derecho a conducir vehículos a motor y el derecho a conducir ciclomotores ya se haya cometido el delito con un vehículo a motor o con un ciclomotor. En el caso de que un Juez o Tribunal imponga solamente la privación de uno u otro derecho se interpondrá el correspondiente recurso para que la privación del derecho a conducir comprenda a los vehículos a motor y a los ciclomotores."
Deberemos poner en conocimiento de la aseguradora que se ha producido un accidente en el plazo de siete días. El perjudicado por el delito tiene acción directa para reclamar a la aseguradora de quien ha cometido el delito la responsabilidad civil, pero posteriormente, la aseguradora podrá reclamar lo pagado al acusado, en función de lo estipulado en las clausulas de la póliza del seguro.
El seguro de responsabilidad civil obligatorio deberá ser contratado por el titular del vehículo asegurado. El incumplimiento de contar con el correspondiente seguro de responsabilidad civil obligatorio, se sanciona administrativamente con la prohibición de circular por el territorio nacional con un vehículo no asegurado, el depósito o inmovilización del mismo y con multa de 601 a 3005 euros.
El artículo 117 del Código Penal establece que las aseguradoras sólo serán responsables por lo pactado con el asegurado o por el límite legalmente establecido. Ello implica que sólo responderán del importe establecido en la correspondiente póliza.
El Reglamento de Circulación obliga a tener contratado como mínimo un seguro de responsabilidad civil frente a terceros. Ello implica que únicamente nos va a cubrir los daños a terceros tanto corporales como materiales, derivados de un hecho de circulación, siempre que sean cuantificables. Si se han producido daños a bienes públicos (vallas, farolas u otro tipo de mobiliario urbano) ello también se incluye dentro de la llamada responsabilidad civil, siendo el reclamante el correspondiente Ayuntamiento.
No se incluyen dentro de este seguro de responsabilidad civil obligatorio, las posibles multas derivadas de una sanción penal o administrativa que puedan imponerse, ni los daños en el vehículo asegurado, o en los bienes que se encontraran en su interior en el momento del accidente.
Para que este tipo de daños puedan verse cubiertos, deberemos contratar otro tipo de seguros más amplios, los cuales serán siempre de carácter voluntario. Los más habituales son el seguro de responsabilidad civil complementario, o el seguro a todo riesgo. Éstos cubren además de la responsabilidad civil del conductor, otro tipo de gastos como robos, defensa jurídica o daños en el vehículo.
En estos casos, las compañías aseguradoras no están obligados al pago de la responsabilidad civil. El responsable civil será la persona que robó el vehículo, sin que su responsabilidad pueda quedar cubierta por el seguro contratado por el verdadero propietario del vehículo.