Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321193L.html
Timestamp: 2019-03-26 08:19:54
Document Index: 231848102

Matched Legal Cases: ['artículo 327', 'artículo 250', 'artículo 253', 'artículo 254', 'artículo 258', 'artículo 254', 'artículo 42']

as201321193L
Expediente: LP-37-08-S
Proceso: Doble de nulidad de escritura pública.
Partes: Irma Santa Cruz Bonilla c/Pedro Cruz Mayta.
1.- El recurso de casación en el fondo, interpuesto por Irma Santa Cruz Bonilla de fojas 349 a 356, contra el Auto de Vista Nº 372 de 9 de octubre de 2007, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, en el proceso ordinario doble de nulidad de escritura pública seguido por Irma Santa Cruz Bonilla en contra de Pedro Cruz Mayta, los antecedentes, y;
2.1. Antecedentes del proceso.- Que, mediante sentencia de fojas 282 a 288 de obrados, pronunciado por el Juez de Partido Segundo en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, se declaró probada la demanda de fojas 5-6, en consecuencia dispuso la nulidad de la escritura pública Nº 645 de fecha 27 de diciembre de 1967 y ordena que se proceda a la cancelación de la partida computarizada Nº 0358134 de 5 de enero de 1968 y matrícula Nº 2010990099623 en el registro de derechos reales, e improbada la reconvención de usucapión decenal y de daños y perjuicios de fojas 59 a 61, sin costas.
Que, en grado de apelación, interpuesto por Pedro Cruz Mayta, de fojas 292 a 294 vuelta, la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, por Auto de Vista Nº 372 de 9 de octubre de 2007, anuló obrados, hasta fojas 7 inclusive.
Contra el referido Auto de Vista, por memorial cursante de fojas 349 a 356, Irma Santa Cruz Bonilla, interpone recurso de casación en el fondo, que se compendia a continuación.
3.1.- Recurso de casación.- El recurrente, en su recurso de casación en el fondo, luego de efectuar una relación de antecedentes señala que el Auto de Vista impugnado le agravia sus intereses, viola su derecho a la tutela judicial demandada y aplica erróneamente el artículo 327 del Código de Procedimiento Civil, que contiene disposiciones contradictorias y que no se aprecia las pruebas en su verdadera calidad, que no es justo que se le obligue a demandar a un centenar de personas inexistentes de la supuesta “Unión de Adjudicatarios de Villa Fátima” y que el Auto de Vista no aprecia la prueba que evidencia la no existencia de la nombrada “Unión de Adjudicatarios de Villa Fátima”, y que no entiende como puede ser el fundamento de la nulidad de obrados una reconvención declarada improbada.
Concluye pidiendo que se revoque el Auto de Vista anulador y se confirme la sentencia, con doble costas.
Tenida cuenta que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que tiene por objeto el enjuiciamiento de la sentencia de segunda instancia;en reiterados fallos, verbi gratia el Auto Supremo Nº 70 de 11 de febrero de 2003, entre otros, que marcan línea jurisprudencial, la entonces Corte Suprema de Justicia, ha dejado delineado que el recurso de casación, según el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, podrá ser en el fondo y en la forma; el primero está reservado para los casos enumerados en el artículo 253 del mismo cuerpo legal, en tanto que el segundo procede por violación de las formas esenciales del proceso, cuando la sentencia o auto de vista recurrido hubiere sido dictado en los casos previstos en el artículo 254 del mismo adjetivo. Por mandato del artículo 258-2) del igual procedimiento, el recurso no solo debe citar en términos claros, concretos y precisos la sentencia o auto del que se recurre, su folio, la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, sino también especificar en qué consiste la violación, falsedad o error ya se trate del recurso de casación en el fondo, en la forma o en ambos.
En razón a que la casación en el fondo y en la forma emergen de dos realidades distintas, la fundamentación y la petición del recurrente deben guardar estricta correspondencia; es decir si se denuncia errores in judicando se interpondrá recurso de casación en el fondo y se pedirá casar el Auto de Vista; en cambio sí se acusa de errores in procedendo se interpondrá recurso de casación en la forma y se pedirá la nulidad de obrados o la nulidad llanamente;por consiguiente no se puede recurrir de casación en el fondo alegando errores in procedendo y menos contra un auto de vista anulatorio; pues en tal caso la impericia del recurrente impide que se abra la competencia del Tribunal Supremo.
Ahora bien, en el caso en examen, el recurso de casación es manifiestamente deficiente, pues la recurrente interpone recurso de casación en el fondo contra un Auto de Vista anulatorio, lo cual es incorrecto, pues si la recurrente consideraba que la decisión de anular obrados asumida por el Tribunal ad quem, es incorrecta, correspondía que interponga recurso de casación en la forma, invocando alguna de las causales previstas por el artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, pues dado que el Tribunal de apelación no se ha pronunciado sobre el fondo del asunto, es decir no ha aplicado normas de derecho civil sustantivo, no procede la casación en el fondo. Es tan deficiente el recurso de casación en el fondo que la recurrente concluye pidiendo nada menos que el Tribunal de casación revoque el Auto de Vista anulador y se confirme la sentencia, olvidando tanto que el recurso de casación no es una tercera instancia como que no se halla permitido el per saltum, pues entre tanto el tribunal de apelación no se pronuncie sobre el fondo del asunto, el tribunal de casación no lo puede hacer.
4.1.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación de lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo, de fojas 349 a 356, interpuesto por Irma Santa Cruz Bonilla, con costas.
Libro Tomas de Razón 193/2013