Source: http://blog.elzaburu.es/2014/01/
Timestamp: 2017-04-24 03:25:53
Document Index: 101078256

Matched Legal Cases: ['artículo 401', 'artículo 197', 'artículo 264', 'artículo 248', 'artículo 197', 'artículo 263', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5']

ELZABURU, Propiedad Industrial e Intelectual.: enero 2014
título “Mira más allá”, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) acaba
de lanzar el pasado 14 de enero una
campaña de concienciación ciudadana orientada a dar a conocer la estrecha
relación que guarda la lacra de la piratería y la falsificación de productos
con el crimen organizado a nivel mundial. La campaña se materializa en un spot publicitario estrenado en la pantalla NASDAQ de Times Square de Nueva York y destinado a
retransmitirse a través de los medios de comunicación más influyentes en los
más de diez idiomas a los que ha sido traducido. A través de inversiones como ésta, la ONU demuestra que cada vez es más consciente del peligro que entraña
la piratería y la falsificación de productos así como de los perjuicios que
acarrean estos fenómenos a la sociedad y a sus miembros.
las falsificaciones mueve al año miles de millones de dólares alrededor del
mundo, dato que no pasa desapercibido para las redes de crimen organizado
internacional. Son numerosas las organizaciones delincuenciales que han sido
relacionadas con este tipo de tráfico comercial ilícito y cuya vinculación con
éste ha sido constatada. Basta citar que los grupos italianos la Cosa Nostra o
la Camorra Napolitana, así como la Mafia Rusa, han sido relacionados con
el tráfico de productos falsificados en operaciones realizadas por INTERPOL en
América Latina y por Europol en el Viejo Continente. En Asia, donde la
fabricación de productos de ínfima calidad que incorporan signos distintivos
ajenos es asombrosamente sencilla de llevar a cabo por su menor coste de
producción, grupos como los Yakuza japoneses o las Tríadas chinas dominan estos procesos de
producción y distribución con capacidad de extenderse por todo el planeta.
INTERPOL han alertado de que el mercado de falsificaciones tiene detrás, en no
pocas ocasiones, la tela de araña de una organización criminal internacional y
la financiación, a través de las ganancias que se obtienen por este tipo de
comercio ilícito, de muchos otros delitos como el tráfico de personas, el
blanqueo de dinero o el tráfico de drogas. Las reducidas penas aparejadas a los
delitos contra la propiedad industrial no hacen más que favorecer la
participación en ellos del crimen organizado, que encuentran un mercado
millonario (que incluso podría superar en beneficios al tráfico de drogas) y
para el que el castigo penal en caso de ser condenados se revela como ridículo
comparado con el lucro que les proporciona.
De Frank Schwichtenberg Vía Wikimedia
productos falsificados mantiene una estrecha vinculación con los siguientes
delitos: · Blanqueo de capitales. Los criminales encuentran en la falsificación una
manera de lavar el dinero negro obtenido a través de sus diferentes actividades
delictivas. Mediante la introducción de dichos productos en las cadenas de
distribución ordinarias, haciéndolos pasar por originales a través de empresas
supuestamente legales, consiguen que el beneficio obtenido llegue limpio a los
jefes de dichos grupos.
· Explotación laboral. Como se menciona en el spot de esta campaña, las
mafias dedicadas a la falsificación aprovechan la coyuntura de países
subdesarrollados para producir este tipo de mercaderías. Trabajar en
condiciones más que precarias, por sueldos ridículos o inexistentes y durante
interminables jornadas de trabajo es el pan de cada día de las miles de
personas (muchas de ellas menores) que sufren la explotación en las fábricas
por parte de estos grupos criminales.
· Extorsión y soborno. Para posibilitar el flujo de artículos
defraudadores entre los distintos países, estas organizaciones recurren
habitualmente a los sobornos y la corrupción de cuantos individuos fueran
necesarios. Asimismo, la extorsión y las amenazas a distribuidores y
comerciantes que no quisieran “cooperar” entran también en juego en los delitos
contra la propiedad industrial. · Delitos tributarios (fraude fiscal).- Según los datos
proporcionados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el valor de la mercancía
falsificada con la que se comercia alrededor del mundo en un año es de
alrededor de 250.000 millones de dólares, cifra que escapa al control de los
erarios públicos y llega íntegramente a las organizaciones criminales. Aunque el
delito contra la propiedad industrial aún sigue contando con cierto grado de
tolerancia social y sea considerado como un delito “menor”, hay que
señalar que puede conllevar un gravísimo riesgo para la salud del consumidor.
La compra de falsificaciones no constituye un simple ahorro para el bolsillo
particular inocua para el resto de la sociedad sino que se colabora activamente
con la financiación del crimen organizado, se fomenta que continúe la
explotación de esclavos en las fábricas y se siguen engordando los bolsillos de
los “capos”. A diferencia del resto de actividades de las mafias
internacionales, la falsificación de productos tiene la ventaja de que
multiplica exponencialmente los consumidores potenciales, ya que sus
actividades no se dirigen a un puñado de pobres diablos, tampoco a señores de
la guerra africanos, ni a grupos terroristas. Se dirigen a personas
perfectamente normales y absolutamente ajenas a cualquier tipo de actividad
delictiva, aprovechando su desconocimiento acerca del daño que ocasiona el
adquirir uno de estos artículos tanto a ellos mismos como al conjunto de
víctimas que hay detrás. Resulta, por tanto, necesario concienciar a la
población de todo lo que hay detrás y mirar, de nuevo, más allá. Autores: Francisco Marín, Juan José Caselles
1/29/2014 12:56:00 p. m.
Los tópicos por los que se conoce a España han ido
cambiando a lo largo de los años. Actualmente, hemos cambiado el “sol y playa”,
las sevillanas y el toro, por Rafa Nadal, los grandes grupos de moda textil,
los equipos de fútbol españoles y, en otros contextos, nuestra normativa de
protección de datos reforzada.
Hoy, Día de la Protección de Datos, resulta conveniente abordar algunos riesgos y retos con
los que habitualmente nos encontramos en esta materia, y abogar por la toma de
conciencia y formación en el uso de nuestra información y de nuestros datos.
tecnología supone una gran oportunidad que lleva implícita una pronunciada
necesidad de aprendizaje, no sólo para conocer cómo funcionan las nuevas
aplicaciones (que en muchos casos facilitan nuestra vida, permitiendo el acceso
a más información, de forma más rápida y a menor coste, etc.), sino para tomar
conciencia de los riesgos que el uso de dicha tecnología lleva aparejados,
saber que están ahí y qué medidas debemos de tomar para hacerles frente.
Cuando mis alumnos o
clientes conocen la información que se puede llegar a saber de ellos, cuando
hacemos búsquedas a través de especialistas de marketing en redes sociales,
simplemente se sobrecogen, se asustan, deciden borrar su información… ¡que la
misma desaparezca!... aunque lamentablemente ya no es posible. Y esto es así
porque, en muchas ocasiones, la información que se sube o comparte en una red
social/ aplicación ya no le pertenece al usuario, pasando a ser propiedad de
dicho medio y/o aplicación; en todo caso, no tenemos ningún control de dónde
estará tal información.
Hoy en día, películas
como “Enemigo Público” o “Minority Report” se han visto superadas por los
acontecimientos que están sucediendo y la velocidad del avance tecnológico. Los principales retos
a los que nos enfrentamos por el uso de la tecnología son, a título meramente
enunciativo y no limitativo, los siguientes:
de las tecnologías de la información y las comunicaciones: Internet social y
móvil, dispositivos móviles, aplicaciones, tabletas, “wearable gadgets”, etc.
rápida, pública, fácilmente accesible para todos a través de Internet. Todos nosotros somos fácilmente “trazables”.
¿Cuánta información de nuestras vidas está disponible en Internet? ¿Cuántos de
nuestros datos son accesibles a un extraño? ¿Hasta dónde somos conscientes de
ello?. Anonimización, pseudoanonimización y reidentificación.
de transacciones de pago mediante tarjetas de débito o crédito y similares.
de la información. "Datos Sin Fronteras". Big Data, minería de datos
(“Data mining”) y voracidad comercial basada en la geolocalización.
de las cosas. Smart grid. Smart
meters. Información en la nube, o cloud.
actividad digital en redes sociales y facilidad de transmisión de la
información. Reputación online. Viralización de la información y pérdida de
información, dato, fotografía que publiquemos o subamos a la red es susceptible
de propagarse viralmente sin que tengamos ningún control sobre dicha
información (dónde está, quién la puede publicar o usar y con qué fin).
7. Sobreexposición
de los menores a la red: Oversharing. Acoso de menores en las redes.
común compartir información de nuestros hijos menores en redes, creando
identidades digitales de nuestros hijos en redes al tiempo que desconocemos el
uso que se podrá hacer de dicha información en el futuro, vulnerando sus
derechos fundamentales sin siquiera ser conscientes de ello.
de comunicaciones, tanto por parte del Estado (y otras instancias
gubernamentales) como de las operadoras y corporaciones privadas.
online y técnicas de trazabilidad de usuarios de forma avanzada
(identificadores únicos de dispositivos, fingerprinting...).
de emociones por parte de los aparatos domésticos de forma que reconozcan el
estado de ánimo para ofrecer o prestar servicios: “selección emocional
patentada”. Los sensores conectados a pantallas, cámaras y monitores permitirán
acceder a datos emocionales mucho más útiles para los anunciantes que las
pistas textuales que los gigantes de Internet obtienen de nuestra navegación.
Activación de las cámaras de nuestros ordenadores para obtener información.
de los datos de los nativos digitales, a través del rastro y de la polarización
de gustos, tendencias, aficiones y "sentimientos" y, lo que es más
grave, la educación o manipulación y direccionamiento de los mismos.
jurisdicciones y distintos niveles de protección. Diferentes niveles de
sensibilidad sobre la privacidad.
ejemplo, podemos citar los problemas y diferencias que están surgiendo entre
las regulaciones europeas y norteamericanas en materia de protección de datos,
que se traducen en el debate entre negocio, competitividad y privacidad.
de nuestro historial clínico. Recetas electrónicas. Genética.
ciberseguridad. Todo y todos somos susceptibles de ser atacados: nuestro
ordenador, nuestro teléfono móvil, centrales nucleares, centrales eléctricas,
redes y sistemas de transporte de masas (metro), etc.
The Internet Messenger de Buky SchwartzVía Wikimedia
Ante este panorama no
creemos que negar la realidad o no formar parte de Internet sea la solución,
puesto que todos estamos expuestos y formamos parte de la misma, salvo
que decidamos aislarnos en una isla como Robinson Crusoe. Tampoco creo que
normativas o políticas excesivamente duras o punitivas sirvan para minorar,
impedir o parar los riesgos. Entendemos que la solución consiste en:
conciencia de qué hacemos con nuestros datos, dónde y a
quién los entregamos, cuáles son los peligros, en qué red social queremos qué
estén nuestros hijos y qué medidas de seguridad nos ofrecen;
- informar y alertar
a nuestros allegados de las consecuencias de su vida en línea, en lo que a
protección de datos se refiere;
- decidir el nivel de
riesgo que estamos dispuestos a asumir a la hora de realizar transacciones en
- formarnos, informarnos y,
una vez conocedores del medio en el que nos movemos, elegir de forma
como se señala en el video “We All Want To
Be Young”, elaborado por la firma de
investigación de tendencias en el comportamiento y del consumo BOX1824, esta forma
de proceder tiene premio, ya que “entender
la evolución del mundo es una búsqueda que nos mantiene “jóvenes” y “vivos”
para “siempre”.
1/28/2014 04:06:00 p. m.
En esta segunda entrega del artículo “No eres tú, soy yo”, entramos a analizar los mecanismos de defensa que el orden jurisdiccional penal
pone a disposición de los afectados por suplantación o usurpación.
Puedes acceder a la primera entrega aquí 2. MECANISMOS DE
DEFENSA FRENTE A SUPLANTADORES Y USURPADORES
El ordenamiento jurídico español pone a disposición del
afectado diversos medios de tutela en los órdenes penal, civil y
administrativo, principalmente.
Generalmente en España,
la primera vía de defensa frente a la usurpación o suplantación de personalidad
que se plantea es la penal.
Esto se debe en primer
lugar, a que la usurpación y la suplantación son percibidas como conductas
especialmente graves por las personas afectadas, al atacar frontalmente un bien
jurídico tan valioso como la personalidad. En segundo lugar, el
delito de usurpación del estado civil está regulado en el artículo 401 del
Código Penal. Ni doctrinal ni jurisprudencialmente existe un consenso sobre qué
ha de entenderse por “usurpación del estado civil”, toda vez que personalidad o
identidad no parecen tener encaje, prima facie, en este concepto.
No queremos dejar de resaltar que la calificación de la infracción es
importante a la hora de perseguir este tipo de conductas.
Además, es frecuente la usurpación de la identidad de un tercero para, bien
calumniar o injuriar a éste o a terceros. Los artículos 205 a 210 del Código
Penal tipifican los delitos de calumnias e injurias. Brevemente, constituye una
temerario desprecio a la verdad. Por su parte, la injuria es una acción
o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o
La Audiencia Provincial de Segovia (Sección 1ª), en su sentencia núm.32/2011 de 24 mayo, aprecia la existencia de usurpación, interpretando este
concepto de forma restrictiva. No obstante, los órganos judiciales aceptan con
facilidad la existencia de un delito o falta de injurias. En este caso, unas
menores crearon en Tuenti un perfil falso a nombre de la víctima, donde
colgaron fotos ridiculizándola y criticando a amigos, con el consiguiente
perjuicio en sus relaciones sociales. Según la sentencia, la usurpación tiene que trasladar sus efectos al mundo
analógico, ya que “no comete el delito quien se limita a una ficción
esporádica” sino que exige que se produzca “con una cierta continuidad y
trascendencia” y que la usurpación sea “total”. Esta interpretación ignora los
efectos (muchas veces perdurables) de una usurpación en la red como la
ocurrida.
En este contexto, no son inusuales que exparejas despechadas creen perfiles
con datos sensibles de carácter personal y fotografías y/o vídeos íntimos.
Dentro de la casuística española sobre este tema, tenemos el conocido caso de
Olvido Hormigos (que dio pie a una propuesta de modificación en el proyecto de
reforma del Código Penal).
Aunque comúnmente estas conductas se manifiestan por medio de la creación
de perfiles nuevos usando la información preexistente de la víctima, otra forma
de usurpar la personalidad de un tercero consiste en acceder a los perfiles o
cuentas de correo que éste ya tiene creadas, para, desde ellas, operar como si
fuese el usurpado.
(a) Hacking: Se define como la acción de irrumpir o entrar de forma forzada
a un sistema o red informática. El acceso a una cuenta ajena mediante esta
técnica podría considerarse una forma de descubrimiento y revelación de
secretos, de acuerdo con el artículo 197 del Código Penal.
En España, en 2012, con motivo del derby Real Madrid-F.C. Barcelona, un
hacker atacó los perfiles de Twitter de los futbolistas Daniel Alves, Rafael
Márquez, entre otros. En el curso del
ataque dedicaron mensajes de amor a Cristiano Ronaldo, quien ha recibido
recientemente el balón de oro, y alabaron al propio hacker.
(b) Cracking: En el caso de que para acceder a la cuenta o perfil de un
tercero se provoquen daños a sistemas informáticos para saltarse o conseguir
claves y contraseñas, estaríamos ante un delito tipificado en el artículo 264
del Código Penal, “daños a redes, soportes o sistemas informáticos”.
Si además el suplantador, una vez ha accedido, se hace pasar por el titular
o propietario del perfil o cuenta, nos encontraríamos ante un delito de
BanküberfallVía Wikipedia
(c) Phishing: Es una forma de engañar a
los usuarios para que revelen información personal o financiera mediante el
envío de un mensaje de correo electrónico en los que se pide al cliente de una
determinada entidad bancaria, principalmente, que teclee sus claves de acceso
(ej: número de tarjeta bancaria y pin) en una página web fraudulenta que
reproduce la apariencia, diseño, lenguaje corporativo, etc, de la entidad
legítima. El fin que persiguen es tener acceso a las cuentas privadas y
lucrarse.
El Phishing es
una actividad tipificada por el artículo 248.2 del Código Penal y
constitutiva de estafa. En la medida en que las comunicaciones comerciales de la
víctima están siendo captadas por un tercero sin autorización expresa para
ello, logrando así, información confidencial y secreta; puede implicar un
delito de descubrimiento y revelación de secretos del artículo 197
Si se producen daños derivados de las actividades de los
estafadores, podría incurrirse en un delito de daños tipificado en
el artículo 263 y siguientes del Código Penal.
Entidades como Bankia o BBVA han sido víctimas de
este tipo de suplantación corporativa, que se traduce en pérdidas económicas
para los clientes, descrédito para la entidad y sus sistemas de información,
así como la necesidad de recurrir a la jurisdicción penal, junto al cliente,
para la persecución de este tipo de conductas. En este caso las víctimas afectadas
son dos: el cliente que ha sido engañado y la entidad bancaria.
Además, de la mano de las aseguradoras, las
entidades suelen restituir a los clientes las cantidades detraídas de sus
cuentas bancarias afectadas, siempre que conste que han denunciado el engaño y
se comprometan a colaborar con el banco en la persecución de los usurpadores.
Lejos de desaparecer, este es un fenómeno de largo recorrido y altamente
adaptable. En el último semestre hemos asistido a varias oleadas de correos
fraudulentos que haciéndose pasar por “Caja España”, “MasterCard”, diversas
ONG’s que supuestamente recaudan fondos para las victimas de desastres
naturales (como el sucedido recientemente en Filipinas), e incluso por la
organización de los “Nelson Mandela Humanitarian Awards”, reclaman datos de naturaleza personal y fundamentalmente
bancaria. En la próxima entrega trataremos de los medios civiles a disposición de los
afectados para hacer frente a las conductas que venimos estudiando.
Día Internacional de la Mediación: su relación con la propiedad industrial e intelectual Por Ferran Cornellà
Siendo hoy el Día Internacional de la Mediación, me ha parecido bueno hacer algunas reflexiones sobre el papel que este medio de resolución de conflictos puede jugar en el campo de la propiedad industrial e intelectual (PI). La mediación ha sido antaño identificada en España con la resolución de
conflictos en materia familiar y laboral. Y esto ha sido más o menos así hasta
que la Directiva de 2008 descubrió para muchos que la mediación podía servir
también para la resolución de conflictos de naturaleza civil y mercantil.
Hemos asistido desde entonces a un proceso legislativo que culminó hace
unos meses con la aprobación del Real Decreto que desarrolla la Ley de Mediación
de 2012. Aun queda mucho por hacer en este campo pero vamos avanzando, incluso
se puede decir que el tema está en plena ebullición.
Pero en este día quiero recordar a aquellos que, antes de que se hablase
mucho de la mediación en PI, ya estaban haciendo por ella. Es obligatorio comenzar citando al Centro de Mediación y Arbitraje de la OMPI, que cumple 20 años de existencia
en 2014. El Centro ha mostrado su eficacia en la resolución de conflictos en
materia de nombres de dominio, pero ha extendido su actividad mucho más allá,
convirtiéndose en un actor destacado en la promoción e implantación de la
mediación en materia de PI.
El Centro ha actuado no sólo en un plano general de la PI sino que ha
buscado medios específicos para la resolución de conflictos en los sectores de
Film & Media, TIC, I+D y transferencia de tecnología. La mediación OMPI
figura ya como una alternativa para la resolución de conflictos en los
contratos DESCA sobre proyectos de I+D en la UE, se está trabajando en su
utilización en las licencias FRAND y tanto AGICOA como EGEDA han usado sus
recursos para establecer sus sistemas. Además las Oficinas de Marcas de
Singapur y de Brasil han implantado sistemas de mediación en cooperación con el
Centro OMPI.
Otros en nuestro país también han apostado hace tiempo por la mediación
como herramienta para la resolución de conflictos en PI. Puedo citar a la
Universidad de Alicante y en concreto a UAIPIT, que bajo la coordinación de la
Profesora Lydia Esteve organiza desde 2009 su famoso Congreso Internacional, en
el que no ha faltado nunca el tratamiento de la mediación en este campo.
También el IE Law School incorpora la mediación en sus programas sobre
propiedad intelectual e industrial y asociaciones de referencia en el sector
del entretenimiento como el DENAE y fundaciones como FIDE, han promovido y
organizado desde hace años muchas sesiones formativas al respecto. Se incorpora
también este año la materia en el Master de la Universidad Autónoma de Madrid.
No faltan por tanto en España defensores, promotores y adalides de la
mediación en este campo. Cito a aquellos que conozco y con los que coopero y
que me perdonen los otros, que seguro habrá mas.
Desde que la descubrí hace unos años, me di cuenta que la mediación es un
medio altamente eficaz para resolver los conflictos en este campo. Con el paso
del tiempo sigo pensando lo mismo y cada vez con más firmeza, después de muchos
años litigando.
Los derechos de propiedad industrial e intelectual tienen una especial
naturaleza y los negocios alrededor de los mismos obligan a una resolución de
conflictos rápida y eficaz, que no deje cicatrices en las relaciones entre las
partes, pues son varios los sectores de
actividad en los que la PI juega un papel vital y cada uno de ellos es un mundo
pequeño en el que sus actores pueden volver a encontrarse.
A pesar de algunas voces que promueven la mediación de amplio espectro,
sigo pensando que es necesaria una especialización, al menos en esta materia. A
mi modo de ver, quien conoce y trabaja con los derechos de propiedad industrial
e intelectual está en mejores condiciones para poder ofrecer a las partes lo
que éstas buscan, un resultado positivo, un acuerdo eficaz. Con el tiempo y una
vez asentada la mediación en España creo que este criterio se irá imponiendo.
En cualquier caso, celebremos este día internacional y promovamos la mediación en nuestra actividad
profesional diaria, todos saldremos beneficiados.
1/21/2014 10:54:00 a. m.
El fenómeno de la suplantación y usurpación de la
personalidad es tan antiguo como la humanidad.
Ya en la Biblia, en Génesis 27, se describe cómo Jacob, en
aras de obtener la bendición de un Isaac ya anciano y ciego, usurpó la
personalidad del primogénito Esaú (el cual era muy velludo), utilizando la piel
de unos cabritos. Ya en este texto se puede ver cómo el fin último de la
suplantación y usurpación no es otro que el obtener un beneficio o causar un
mal a través del engaño:
35. Isaac respondió: «Tu hermano ha
venido, me ha engañado y se ha tomado tu bendición.» 36. Esaú declaró: «Con razón le dieron
el nombre de Jacob, pues me ha suplantado por segunda vez. Primero me
quitó los derechos de primogénito, y ahora me ha quitado la bendición.» Esaú
preguntó: «¿Y no me has reservado alguna bendición?»
Desde un enfoque actual, ¿cómo se habría definido la
conducta de Jacob?
Tanto la suplantación como la
usurpación de identidad suponen una apropiación de derechos y facultades que emanan de la
víctima y que son uso exclusivo suyo, como pueden ser el nombre
y apellidos, datos bancarios, cuentas en redes sociales, fotografías privadas,
La suplantación es
presentarse como la persona suplantada, mientras que la
usurpación se produce cuando quien suplanta comienza a realizar actos
haciendo entender que actúa como si realmente fuese propietario de esos
derechos y facultades que le corresponden al suplantado. Es decir, en la
usurpación siempre hay suplantación, como hemos visto en el texto citado (pese
a la incompleta referencia a “suplantación”).
Con la aparición de Internet este fenómeno se ha hecho más
visible, y en el entorno global en que vivimos, su alcance y efectos se han
multiplicado exponencialmente. Es decir, los Jacobs contemporáneos ahora se
mueven en la red. El
fraude por suplantación de personalidad crece cada año, y desde el año 1990 ha
aumentado un sorprendente 163%. (CIFAS)
1/17/2014 12:49:00 p. m.
El Abogado General Pedro Cruz Villalón presentó ayer, 9 de enero, sus conclusiones en un asunto en el que, de nuevo, se demanda una mayor concreción del ámbito de aplicación de la excepción contenida en el artículo 5.2.b) de la Directiva 2001/29, el llamado límite de "copia privada" (caso C-435/12) (en francés). La demandada en el litigio principal es la Stichting de Thuiskopie, entidad neerlandesa encargada de la recaudación y reparto de la compensación equitativa derivada de la copia privada prevista en el citado artículo de la Directiva. Las demandantes son varias compañías dedicadas a la fabricación e importación de soportes destinados a la reproducción de obras y, por tanto, obligadas al pago de la compensación. La cuestión principal objeto del litigio, y que se plantea ante el Tribunal de Justicia en forma de cuestión prejudicial es si la excepción del artículo 5.2.b) de la Directiva es susceptible de aplicarse también a las copias de obras obtenidas a partir de fuentes ilícitas y si, en consecuencia, estas copias deben ser computadas a la hora de calcular la compensación que han de recibir los titulares de derechos. A diferencia de otras legislaciones, como la española, la Ley neerlandesa de Derecho de Autor no especifica que la excepción haya de aplicarse únicamente a las reproducciones de obras a las que se haya accedido de forma legal. Tampoco hace esta distinción el texto de la Directiva. La entidad de gestión neerlandesa considera, en lo fundamental, que no existiendo medidas tecnológicas eficaces que impidan la reproducción de las obras, la remuneración equitativa prevista para los titulares de derechos por la realización de copias privadas debería contabilizar también las llevadas a cabo a partir de fuentes a las que no se ha accedido legalmente, en especial a través de Internet. De esta manera se conseguiría indemnizar de forma real y eficaz el perjuicio sufrido por los titulares de derechos como consecuencia de la puesta a disposición masiva de obras en la red. La opinión del Abogado General apunta, sin embargo, en una dirección opuesta. Tal y como afirma Pedro Cruz Villalón, sin perjuicio de que una reglamentación como la que propone la entidad demandada pudiera llegar a constituir una respuesta legítima y adecuada a las violaciones al derecho de autor en Internet, resulta indiscutible que el fundamento de la excepción de la copia privada no es el de indemnizar los daños producidos a los titulares por este tipo de piratería. La copia privada, como excepción a los derechos de autor debe ser interpretada conforme a la regla de los tres pasos contenida en el artículo 5.5 de la Directiva y, en consecuencia, ha de ser objeto de una interpretación estricta. No cabe, pues, por esta vía, ampliar el ámbito de aplicación de la excepción a las copias ilícitas, pues ello supondría legalizar una práctica que, desde cualquier punto de vista, es ilícita, por mucho que permitiera a los titulares obtener una compensación posterior. De ello se deriva irremediablemente que la compensación por copia privada ha de tener en cuenta únicamente las reproducciones llevadas a cabo a partir de obras a las que se haya accedido legalmente. Resultan interesantes también estas conclusiones, en lo que a España atañe, porque en ellas se cuestiona nuevamente el nuevo sistema implantado por el Real Decreto 1657/2012, de 7 de diciembre, por el que se establece un sistema de compensación equitativa con cargo a los presupuestos generales del Estado. Tal y como afirma el Abogado general en el Considerando 43 de las Conclusiones, la compensación ha de estar financiada por quien causa el perjuicio, esto es, por las personas físicas que realizan las copias para su uso privado. Parece evidente que un sistema como el nuestro encaja con dificultades dentro de esta línea interpretativa. Autor: Patricia Mariscal