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Timestamp: 2018-03-23 16:30:57
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1961 Convocatoria. Conferencia Latinoamericana por la Soberanía Nacional, la Emancipación económica y la paz.
Conferencia Latinoamericana por la Soberanía Nacional, la Emancipación Económica y la Paz.
Un intenso proceso de cambio conmueve hoy a los pueblos en diversas partes del mundo. Conquistar la libertad y el goce de los derechos democráticos, defender la soberanía e impulsar la independencia y el desarrollo económico, satisfacer las ansias de educación y cultura, son objetivos que movilizan a gran parte de la humanidad.
Como denominador común de estos pueblos, la conquista de una paz permanente emerge con mayor fuerza en momentos en que el inmenso poder destructivo de las armas modernas perturba y limita los esfuerzos creadores con el temor a una catástrofe global.
América Latina no es ajena a este cuadro ni a esta inquietud. Sus pueblos no quieren seguir viviendo en la miseria, la ignorancia y la insalubridad. Rechazan admitir como fatales situaciones de dependencia, expoliación extranjera, empleo tiránico del poder. En una era de ciencia y técnica superiores, sus grandes masas de población reclaman condiciones humanas de vida junto al disfrute de la libertad, el progreso económico, los beneficios de la cultura.
La legítima aspiración de los pueblos a decidir sus propios destinos no puede ejercitarse plenamente en las condiciones que imperan en algunos de nuestros países. A sus más sentidas aspiraciones se responde con una política que condiciona el ejercicio de la soberanía, restringe las libertades, viola derechos, obstruye la emancipación económica, ahoga las expresiones culturales, aísla a nuestros pueblos entre sí y del resto del mundo.
La expresión más genuina del anhelo de justicia, libertad y paz, común a 200 millones de latinoamericanos, ha surgido con el vigoroso movimiento revolucionario del pueblo cubano. Por eso Cuba y su gobierno revolucionario han encontrado el más cálido apoyo popular y suscitado un poderoso y espontáneo movimiento continental y mundial de solidaridad. Comprendemos que la defensa de Cuba es la defensa de Latinoamérica y que las agresiones sistemáticas a Cuba, tanto como las violaciones de los espacios aéreos, terrestres y marítimos de cualquiera de nuestros países, representa un grave atentado a la soberanía nacional de nuestros pueblos, la seguridad de América y la paz del mundo.
Ninguno de nuestros problemas ─y el caso de Cuba lo ha demostrado─, puede sustraerse del cuadro del acontecer mundial. Con meridiana claridad se refleja sobre intereses vitales de nuestros pueblos las tensiones internacionales de la guerra fría, la carrera de armamentos, el armamentismo nuclear. De ahí que nuestras reivindicaciones nacionales sean inseparables de las cuestiones del desarme, el fin del colonialismo, la convivencia pacífica, la paz mundial, sin las cuales no es posible el progreso económico, social y cultural de nuestros pueblos.
La urgencia de examinar todos estos problemas con espíritu sereno y firme, resuelto y constructivo, nos mueve a llamar a todas las fuerzas patrióticas, democráticas y pacifistas, ligadas a los verdaderos intereses nacionales, para que por conducto de sus auténticos representantes se reúnan en la ciudad de México, en la CONFERENCIA LATINOAMERICANA POR LA SOBERANÍA NACIONAL, LA EMANCIPACIÓN ECONÓMICA Y LA PAZ, del 5 al 8 de marzo de 1961, deliberen y den una vigorosa expresión continental de nuestra realidad en esta hora.
La Conferencia estará abierta a todas las organizaciones, movimientos y sectores de la vida pública de América Latina, para discutir los problemas que exigen soluciones inmediatas y eficaces y contribuir a asegurar la paz mundial, sin la cual todo lo construido hasta hoy por el esfuerzo humano, a lo largo de los siglos, podría destruirse.
Es ésta una responsabilidad impostergable que invitamos a compartir y que nosotros, latinoamericanos, debemos asumir coordinadamente ante nuestros propios pueblos y ante el mundo.
México, D. F., 17 de enero de 1961*
Lázaro Cárdenas Dip. Lic. Domingo Vellasco (México) (Brasil) Ing. Alberto T. Casella
Establecer una política común, que lleve a los pueblos de América Latina a desempeñar, para sí y para la humanidad, el papel que les corresponde en esta hora del mundo.
1. La igualdad jurídica. Los principios de la autodeterminación de los pueblos y de la no intervención. Tratados, acuerdos y convenciones que menoscaban estos principios.
2. La integridad territorial y los compromisos, pactos y bases militares.
3. La liberación de los territorios coloniales y la desaparición de las diferentes formas de la dependencia colonial y semicolonial existentes en América Latina.
4. Las intervenciones imperialistas en América Latina. La agresión a Cuba.
5. Necesidad para los países de América Latina de una política exterior independiente y relaciones con todos los países del mundo. Actuación de América Latina en la Organización de Estados Americanos, Junta Interamericana de Defensa, Organización de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales.
1. La expoliación extranjera y el subdesarrollo en América Latina. El hambre y la miseria, los problemas de salud y de la vivienda, el desempleo y el analfabetismo. La elevación del nivel de vida material y cultural. Los problemas de la niñez, la juventud, la mujer y la ancianidad. Presupuestos militares, frente a las necesidades populares.
2. La Reforma Agraria en América Latina y el desarrollo económico.
3. Los derechos de los trabajadores, libertad, autonomía y democracia sindicales.
4. Dominio inalienable sobre los yacimientos petrolíferos y demás recursos naturales, y derecho a su explotación directa por parte de los Estados. Nacionalizaciones.
5. El desarrollo y la asistencia técnica y económica que necesita América Latina. La planeación económica. Las inversiones extranjeras. Mercados y precios de las materias primas. Intercambios comerciales.
América Latina y la Paz Mundial
1. Efectos de la guerra fría en la vida de América Latina.
2. Contribución de nuestros países al logro del desarme general y la convivencia pacífica.
3. La defensa de Cuba como condición de la paz mundial.
4. Factores de perturbación de la paz en América Latina y en el mundo: tiranías, discriminación racial, propaganda de guerra. Necesidad de la defensa de los derechos humanos y de su libre ejercicio.
5. Defensa y desarrollo de las culturas nacionales. Política educativa e intercambios culturales.
La Acción Común de los Pueblos de América Latina en la Lucha por la Soberanía Nacional, la Emancipación Económica y la Paz
1. Organización de la solidaridad con Cuba
2. Iniciativas comunes de las fuerzas de paz, económicas, políticas, sindicales, culturales, etc.
3. Solidaridad y ayuda mutua entre los pueblos de América Latina, en sus luchas liberadoras.
4. Colaboración con todos los hombres y mujeres del mundo que defienden y luchan por aspiraciones similares.
ORGANIZACIÓN, REGLAMENTO
1. La Conferencia tendrá lugar en la ciudad de México, los días 5, 6, 7 y 8 de marzo de 1961. El 5 de marzo en la mañana se efectuará la sesión preparatoria, y durante la tarde del mismo día tendrá lugar la sesión inaugural. Los días 6 y 7, por la mañana y por la tarde, estarán dedicados a los trabajos de las comisiones y, por la noche, a asambleas plenarias, en caso de que existan ya proposiciones para su debate. El día 8 en la mañana se efectuará una asamblea plenaria, y por la tarde la sesión de clausura.
2. Los participantes en la Conferencia deberán acreditarse ante la Comisión de Admisión, la cual les extenderá las credenciales respectivas. Todos los problemas relativos a las delegaciones serán resueltos a través de esta Comisión, y en caso necesario serán decididos en definitiva por la Asamblea Plenaria.
3. Las ponencias deberán ser presentadas por escrito, incluyendo proposiciones resolutivas, ante la Comisión de Ponencias. Se recomienda que se redacten en la forma más breve posible y que, cuando sea indispensable que tengan un desarrollo mayor de dos cuartillas, se haga también un resumen de esa extensión. Asimismo que las ponencias sean enviadas con anticipación a la comisión correspondiente. Las ponencias que sean recibidas antes del I9 de marzo podrán ser impresas en resumen y distribuidas entre los delegados al iniciarse la Conferencia.
4. La Presidencia convocante, organizadora de la Conferencia, designará un relator para cada una de las comisiones de trabajo previstas, el cual se encargará de reunir y coordinar las ponencias correspondientes a dicha comisión y después, durante la realización de la Conferencia, formará parte de la Mesa Directiva de la Comisión y tendrá las funciones establecidas en el Reglamento.
5. La sesión preparatoria será dirigida por la Presidencia convocante y en ella se elegirá al presidente de la Conferencia, se darán a conocer los vicepresidentes designados por las delegaciones de los países presentes y se aprobará el Reglamento de la Conferencia. Además, en dicha sesión, cada delegación designará un presidente que coordinará sus actividades con las de la Mesa Presidencial.
Artículo 1º Podrán participar en esta conferencia representantes de organizaciones y también las personas de América Latina que se hayan adherido previamente a la convocatoria de la misma.
Artículo 2° De cada país latinoamericano podrán asistir a la Conferencia cuantos delegados deseen hacerlo. En todo caso, cada país tendrá tres votos.
Artículo 3º También participarán en la Conferencia, en calidad de delegaciones fraternales, con voz pero sin voto, personas y representantes de otros países y de organizaciones internacionales, invitadas por la Presidencia convocante.
De los Órganos de la Conferencia
Artículo 4º El órgano supremo de la Conferencia será la Asamblea Plenaria, constituida por todas las delegaciones acreditadas.
Artículo 5º Las ponencias presentadas serán turnadas para su discusión a la Comisión que corresponda, salvo que la Asamblea Plenaria decida considerarlas directamente.
Artículo 6° La Asamblea Plenaria y las actividades generales de la Conferencia serán dirigidas por una Mesa presidencial, constituida por un presidente y tantos vicepresidentes como países latinoamericanos estén representados en la misma. El presidente será elegido por la Asamblea Plenaria en su sesión preparatoria, y los vicepresidentes serán designados por sus respectivas delegaciones. La Mesa presidencial designará secretarios en el número que estime conveniente.
Artículo 7º El presidente tendrá las siguientes atribuciones:
a) Representar a la Conferencia, presidir la Asamblea Plenaria y dirigir los debates.
b) Decidir sobre las cuestiones de orden y todo aquello que no se encuentre previsto específicamente en este Reglamento, admitiéndose en caso de desacuerdo la apelación ante la Asamblea Plenaria.
c) Coordinar los trabajos de las comisiones, redactar las proposiciones y documentos que considere pertinentes y resolver los problemas de organización que se presenten, valiéndose de los asesores que ella misma designe.
Artículo 8º Los vicepresidentes sustituirán al presidente, con sus mismas atribuciones. Tanto el presidente como los vicepresidentes podrán participar en los debates cuando no estén ejerciendo la función directiva.
Artículo 9º Los secretarios auxiliarán a la Mesa presidencial en todas las labores de la Conferencia.
Artículo 10º Se constituirán cuatro comisiones de trabajo para examinar, respectivamente, las ponencias relativas a la soberanía nacional, la emancipación económica, la paz y la acción común de los pueblos de América Latina.
Artículo 11º Las comisiones de trabajo se integrarán con los delegados que se inscriban en las mismas. En su primera reunión, cada comisión elegirá un presidente, un vicepresidente y un secretario, que conjuntamente con el relator formarán la mesa directiva de la misma. El relator será la misma persona designada previamente por la Presidencia convocante, de acuerdo con las bases de organización.
Del Funcionamiento de las Comisiones y de la Asamblea Plenaria
Artículo 12º El presidente de la comisión someterá a debate las ponencias presentadas y concederá la palabra a los oradores inscritos, los cuales dispondrán de diez minutos cada uno para su exposición. Una vez considerada cada ponencia y las enmiendas suscitadas, el presidente cerrará el debate y procederá a efectuar la votación. Durante la votación no se permitirá hacer uso de la palabra, salvo para cuestiones de orden. La aprobación se hará por simple mayoría de votos de los delegados presentes. Una vez aprobado un proyecto de resolución en el seno de la comisión, el relator lo elevará a la Mesa presidencial junto con un informe que contenga los datos necesarios, para que sea sometido a discusión y aprobado, en su caso, por la Asamblea Plenaria.
México, D. F., 13 de enero de 1961
* [Suplemento de Política, Año I, No. 20, 15 de febrero de 1961] Del archivo del señor Agustín González Mendoza.