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Timestamp: 2019-07-20 21:56:32
Document Index: 312204257

Matched Legal Cases: ['Artículo 24', 'Artículo 25', 'artículo 232', 'artículo 121', 'Artículo\n49', 'Artículo 172', 'artículo 234', 'artículo 236', 'artículo 227', 'artículo 179', 'artículo 190', 'artículo 200', 'Artículo 172', 'Artículo\n172', 'Artículo 227', 'Artículo 227', 'artículo 200', 'Artículo 172', 'artículo 121', 'artículo 200', 'Artículo 126', 'Artículo 126', 'Artículo 126', 'Artículo 23', 'Artículo 13', 'artículo 162', 'artículo 162', 'artículo 231', 'Artículo 126', 'Artículo 23', 'Artículo\n150', 'artículo 126', 'artículo 126', 'Artículo 190', 'artículo 19', 'artículo 190', 'artículo 97', 'artículo 231', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 211', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 121', 'artículo 136', 'artículo 181', 'artículo 193', 'Artículo 190', 'artículo 59', 'artículo 10', 'artículo 2', 'artículo 126', 'artículo 4', 'artículo 8', 'artículo 136', 'artículo 25', 'artículo 29', 'artículo 172', 'artículo 12', 'artículo\n118', 'artículo 49', 'artículo 427', 'artículo 429', 'artículo 75', 'artículo 202', 'artículo 5', 'artículo\n22', 'artículo 232', 'artículo 117', 'artículo 428', 'artículo 126', 'Artículo 162', 'Artículo 90', 'Artículo 126', 'Artículo 215', 'Artículo\n126', 'Artículo 190', 'artículo 126', 'artículo 126', 'artículo 190', 'artículo 126', 'Artículo 10', 'artículo 39']

REVISTA FACULTAD DE DERECHO - Revistas
P'ag.
DOCTRINA Y ESTUDIOS
Sobre las empresas públicas, por M. S. Giannini (Traducción
del Dr. Manuel Simón Egaña) .,.......................
El Sátema Bpaño} de Publicidad Inmobiliaria (continuación)
por el Dr. Angel Cristóbal Montes
La formación de la voluntad de la Administración Pública Nacional en los contratos administratioos, por Allan-Randolph Bre-
Sobre la exclusión de /a respomabilidad contractual y de la responsabilidad por vicios ocultos en la legislación italiana y en la
venezolana, por el Dr. Benito Sanso .. , .... ,.............
LEGlSLACION NACIONAL
Proyecto de Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Mani-
[estaciones ..
Constitución de la República Socialista Federativa de Yugoslttvia
(conclusión) ..
LEGISLACION EXTRANJERA.
Letra de Cambio. Comentario crítico de algunas decisiones reciéntes de la Corte Suprema de Justicia, por el Dr. Hernán Giménez
LA FORMACION DE LA VOLUNTAD DE LA
EN LOS CONTRATOS ADMINISTRATIVOS
Dr. ALLAN·RANDOLPH BREWER C.
Profesor de Derecho Administrativo en la Universidad
Adscrito al Instituto de Derecho Público.
H.-FORMALIDADES PREVIAS A LA CONCLUSION DEL CONTRATO.
l.-Introducción.
2.-La Intervención de Órganos Consultivos.
A.-Noción Previa.
B.-La Consulta Vinculante.
C.-La Consulta No Vinculante.
a.-La. Verificación Presupuestaria: El Control Previo de Compromisos.
A.-La Previsión Legal.
B.-El Control Previo sobre el Compromiso.
C.-Efectos del Control Previo de Compromisos.
4.-La AutorizaciÓn Legislativa.
A.-La Intervención del órgano legislativo.
B.-La Autorización Legislativa.
5.-La Decisión Administrativa de contratar.
A.-Introdueei6n.
B.-La Intervención del Consejo de Ministros en la celebración
de contratos administrativos.
C.-Efectos de la decisión del Consejo de Ministros.
AlLAN·PANDOLPH BREWER
1lI.-LA CONCLUSION DEL CONTRATO.
2.-La Competencia para concluir el contrato.
A.-La celebración y la conclusión del contrato.
B.-La autoridad competente para concluir el contrato administrativo.
C.-La Incompetencia.
3._Los efectos de la conclusión del contrato.
B.-El valor de las relaciones entre las partes previas al acto
e .-Efectos del acto de eonclusión.
IV.-FORMALIDADES POSTERIORES A LA CONCLUSION DEL CONTRATO: LA APROBACION DEL CONTRATO.
l._Introducción.
2._Naturahza Jurídica de la Aprobación Legislativa.
A.-Noci6n previa.
B.-Desde el punto de vista material: Actos Administrativos.
C.-Desde el punto de vista formal: Leyes.
3.-Contratos que requieren la Aprobación Legislativa.
4.~Efectos de la Aprobación Legislativa.
A. -Introducción.
B.-Efectos sobre el contrato.
C.-Efectos respecto a los poderes del Congreso.
D.-Efectos respecto a los terceros.
E.-Efectos de la ausencia de la Aprobación Legislativa.
V.-CONCLUSION: LA CLASIFICACION DE LOS CONTRATOS ADMINISTRATIVOS.
2.-Contratos Administrativos excepcionales.
3.-Contratos Administrativos especiales.
4._Contratos Administrativos ordinarios.
l.-Se ha afirmado que no se conoce en Venezuela "una estructura que regule en materia de contratación administrativa
las actividades del Estado contratante", indicándose además que
"ni siquiera con espíritu interpretativo podría construirse un
régímen en materia de tanta significación y alcance práctico"."
Síebel A. Girón R., "Ausencia de un Régimen Contractual", Revista
Control Fiscal y 'Ieentñeeeíén Administrativa, Contraloría General
de la República, N~ 22, 1961-1962, pág. 10.
Al contrario, nosotros afirmamos que en Venezuela sí existe
base suficiente, legal y Iurisprudencial, para construir un régimen de contratación administrativa. Ya en otro lugar nos hemos
ocupado de esta afirmación en forma exhaustiva al analizar la
Teoría General de los Contratos Administrativos en la legislación y jurisprudencia venezolanas."
Nos ocuparemos sin embargo, en las presentes notas, de
analizar específicamente, el proceso de formación de la voluntad
de, la Administración en la contratación administrativa, tema
que ha dado lugar a diversas conclusiones cuando se han interpretado los dispositivos de la vigente Constitución de 1961, referentes a contratos administrativos.
En este sentido debe decirse que el proceso de formación
de la voluntad administrativa en la celebración de los contratos administrativos comprende la realización de una serie de
formalidades previas y posteriores al acto de conclusión del contrato, que configuran actos complejos."
Analizaremos entonces dicho proceso estudiando separadamente, en primer lugar, las formalidades previas a la conclusión del contrato; en segundo lugar, la conclusión misma del
acto contractual; y en tercer lugar, las formalidades posteriores a la conclusión del contrato y que forman también en ciertos
casos, la voluntad de la Administración en la celebración de
Advertimos en primer lugar que las formalidades que describiremos no necesitan obligatoriamente ser observadas en todos los contratos administrativos, excepto en lo que respecta al
Control Fiscal Previo. Al final de. este estudio, al analizar la
clasificación de los contratos administrativos veremos cuáles de
las otras formalidades deben cumplirse en cada tipo de contrato.
Asimismo advertimos que en todo caso nos referiremos a
dicho proceso de formación de la voluntad administrativa en la
Véase al efecto nuestra Tesis de Grado: "Las Instituciones Fundementales del Derecho Administrativo y la Jurisprudencia Venezclena", Universidad Central de Venezuela, Imprenta Universitaria, septiembre 1964, 496 págs.
Véase asimismo nuestro trabajo "Los contratos administrativos
en la jurisprudencia venezolana" publicado en la Revista de la Facultad de Derecho, Caracas, 1963, N' 26, pág. 127 Y sígts.
Sobre el tema especifico de la formación de la voluntad administrativa en los contratos celebrados por la Administración, véase Forti, "Sulla formazione dei contratti dello Stato", Rivista Italiana di
Science Giuridiehe. 1938; y Coletti, "Salla formazione e manlfestazione della voluntá contrattuaJe dei communi, 11 Foro Admínístratívo", 1959, 1, pág, 660.
ALLAN·RANDQLPH BREWEI/:
Administración Pública Nacional, SiD perjuicio de que sea el
mismo o similar respecto a las Administraciones Autónomas,
Estadal y Municipal de acuerdo con sus respectivas normas ordenadoras. Advertimos también que nos referiremos a dicho
proceso en los Contratos Administrativos, sin perjuicio de que
en los contratos de Derecho Privado de la Administración, deban observarse ciertas de las formalidades que analizaremos,
por el carácter general con que la ley las establece.
n._FORMALIDADES PREVIAS A LA CONCLUSIQN DEL CONTRATO
2. -En múltiples oportunidades la Constitución o las leyes
exigen el cumplimiento de determinadas formalidades en el
proceso de formación de la voluntad administrativa, previas al
acto de conclusión del contrato propiamente dicho. Esto demuestra la complejidad que reviste la manifestación de la voluntad
de la Administración en los contratos administrativos, en contraposición con las reglas que resultan de la contratación de
derecho privado entre particulares.
Esas formalidades previas a la conclusión del contrato administrativo consisten en la intervención, en el proceso formativo de la voluntad administrativa, de diversos órganos de la
Administración central, consultiva o ccntralora, o de órganos del
Poder Legislativo, distintos del órgano administrativo a quien
corresponde la conclusión del contrato.
Analizaremos entonces estas diversas intervenciones de órganos del Estado en el proceso de formación de la voluntad administrativa estudiando sucesivamente, la intervención de órganos consultivos, la intervención de órganos contralores fiscales,
la intervención de las Cámaras Legislativas y la intervención de
ciertas autoridades de la Administración distintas de la que ha
de concluir el contrato.
2) La Intervención de Órganos Consultivos
A.-Noción Previa
3.-Cierta categoría de contratos administrativos implican
la obligación, para la autoridad llamada a concluir el contrato,
de solicitar la opinión previa de determinados órganos consultivos de la Administración Nacional.'
En materia de 6rganos consultivos véase: Eduardo Gama de Entew
tenia, Aspectos de la Administraci6n Consultiva, Instituto de Es-
Debemos distinguir, sin embargo, los casos en que el dictá-
men de la autoridad consultada, sea o no vinculante para la Administración.
B.-La Consulta Vinculante
a.-Nota previa
4.-En diversas oportunidades la Administración no sólo
está obligada a consultar la celebración de determinados contratos administrativos a ciertos órganos consultivos, sino que también está obligada a acatar la opinión que de ellos emane.
Por ello, en múltiples oportunidades es requisito índispensable para la conclusión del contrato que la Administración haya
obtenido la opinión favorable de ciertos órganos consultivos.
Ello sucede, entre otros casos, en los contratos de enajenación de bienes muebles de la República y en los contratos de adquisición de bienes muebles o inmuebles por la misma.
b. -La enajenación de bienes muebles
5 . -Tal como lo indica el Artículo 24 de la Ley Orgánica
de la Hacienda Nacional, para la conclusión de contratos que
tengan por objeto la enajenación de bienes muebles de la República que a juicio de la Administración no sean necesarios
para el servicio público, es necesario que ella obtenga la previa
opinión favorable de la Contraloría General de la República. '
c. -La adquisición de bienes
6.-Asimisrno, tal como lo señala el Artículo 25 de la misma Ley Orgánica de la Hacienda Nacional, la Administración,
para celebrar contratos que tengan por objeto la adquisición
de bienes muebles o inmuebles que sean necesarios para el uso
público o el servicio oficial de la República, está obligada a obtener el previo informe favorable de la Contraloría General de
d.-La sanción de la vinculatorledad
7.-Los contratos concluidos por órganos de la Administración sin haber solicitado la opinión previa de un órgano conaultivo cuando estaba obligada a hacerlo, o sin haber acatado la
tudios Políticos, Madrid, 1958. Asimismo véase el Capítulo "La Administración Consultiva" de la Tesis de Grado de Tomás Polanco
"La Administración Pública", Anales de la Facultad de Derecho, Caracas, 1961, pág. 263 Y sigts.
ALLAN·RANDOLPH BREWER
opimon desfavorable a su celebración cuando estaba obligada a
obtener opinión favorable para contratar, no obligan al Estado.
y ello porque éste. sólo reconoce las obligaciones contraídas por
órganos legitimos del Poder público de acuerdo con las Jeyes,"
Por tanto, los contratos celebrados por autoridades admínístrativas en estas condiciones no producen ningún efecto contra la Administración, y por tanto son nulos, aunque en todo
caso producen responsabilidad individual del funcionario públíCÚ que concluyó el contrato viciadamente, por violación de la
ley.6
En todo caso debe observarse que, si con motivo de la conclusión del contrato viciado por falta de consulta vinculante, el
cocontratante ha ejecutado prestaciones que produzcan un enriquecimiento sin causa en manos de la Administración, ésta por
justicia y equidad debe pagar al cocontratante en la medida de
su enriquecimiento y del empobrecimiento de aquél.'
c.-La Consulta no Vinculante
8. -En otras oportunidades la Administración, si bien está
obligada a obtener el voto consultivo para la celebración de un
contrato administrativo, de ciertos órganos administrativos, no
está obligada a seguir la opinión que éstos indiquen, sino que su
aceptación o no, es facultativa para ella.
Así sucede por ejemplo en los contratos que puede celebrar
la Administración con los deudores de "deudas atrasadas, provenientes de cualquier renta, que hayan pasado a figurar como
El artículo 232 de la Constitución establece al efecto: "El Estado
no reconocerá otras obligaciones que las contraídas por órganos legítimos del Poder Público de acuerdo con las leyes".
Tal como lo establece el artículo 121 de la Constitución. Por otra
parte, la no intervención de los órganos consultivos vicia el proceso
de formación de la voluntad administrativa y por tanto, la conclusión de un contrato con ese vicio no es válido pues no responde a un
verdadero consentimiento. En este sentido la Procuraduría de la Nación ha expresado: "En nuestro Derecho Positivo, los requisitos legales de "previo informe favorable de la Contraloría" para la adquisición de bienes para el patrimonio de la Nación Venezolana, no
son simples formalidades de mero trámite. Al contrario, estima la
Procuraduría que tales requisitos no tienen como única y exclusiva
finalidad verificar, por parte del Organismo Contralor, la sinceridad y legalidad del gasto público, sino, conjuntamente con ella, la de
ser verdaderos elementos constitutivos, entre otros, del "consentimiento legítimamente manifestado" cuando la Administración Nacional es parte en contratos". Véase el Informe de la Fiscalía General de la República al Congreso Nacional, 1960, Caracas, 1961,
pá•• 386.
Respecto a la responsabilidad por enriquecimiento sin causa, véase
N9 20, Nota 30.
CONTRATOS ADM1NISTRATIVüS
saldo de años anteriores" para la remisión, rebaja o bonificación de las mismas o de sus intereses o para la concesión de plazos para su pago, en los cuales, tal como lo señala el Artículo
49 de la Ley Orgánica de la Hacienda Nacional, la Administración debe consultar previamente al Contralor General de la República, y al Procurador General de la República.
En todo caso, los contratos "no podrán llevarse a efecto",
y por tanto no tendrán ningún efecto, si no se cumplen esas formalidades previas.
En el mismo caso se encuentran los contratos que tengan
por objeto operaciones de Crédito Público. En efecto, el Articulo
27 de la Ley de Crédito Público del 12 de agosto de 1959, establece que "las operaciones de Crédito Público, cualquiera sea su
cuantía, que proyecte celebrar la Nación, deberán ser coneul..
tadas previamente por el Ejecutivo Nacional con el Banco Central de Venezuela y deberán ser enviadas al Congreso Nacional
por el Ejecutivo Nacional al solicitar la correspondiente autorización para la operación proyectada".
3) La Verificación Presupuestaria: El Control Previo de
A.-La previsión legal
9. -El Artículo 172, Ordinal 11 de la Ley Orgánica de la
Hacienda Nacional establece que es atribución y deber de la
Sala de Control de la Contraloria General de la República "velar
porque en los suministros de toda clase de bienes, en jos servicios
personales prestados a las Administraciones Públicas, Entidades Administrativas e Institutos Autónomos, y en los contratos
en general, se estipulen precios justos y razonables y se presten, según el caso, las garantías que se consideren necesarias;
y verificar si tales suministros, servicios y contratos han sido
efectivamente realizados y cumplidos, de acuerdo con las disposiciones de la Contraloría General de la República. A los fines de
esta atribución la Sala llevará el control de los precios corrientes
y actualizados de los efectos, materiales y demás bienes y servicios regularmente suministrados a las administraciones y entidades antes dichas. Los diversos departamentos del Ejecutivo
Nacional y demás Oficinas nacionales, deberán, antes de proceder a la celebración de contratos y a la adquisición de bienes,
someter los proyectos respectivos a la aprobación de la Sala de
Control, sin la cual aquéllos no tendrán ningún efecto, .salvo lo
dispuesto en el parágrafo primero de este ordinal".
En el Derecho Administrativo y Fiscal Venezolano, esta norma constituye el llamado control previo sobre el compromiso, lo
ALtAN·RANDOLPH 8REWER
que nos obliga a analizar previamente qué se entiende por Control Fiscal Previo.
B. -El Control Previo sobre el Compromisos
a.-Nociones Generales
lO.-Corresponde a la Contrataría General de la República,
como órgano auxiliar del Poder Legislativo, ejercer la función
contralora, inspectora y fiscalizadora de bienes, ingresos y egresos de la República, así como de las operaciones relativas a los
Dicha función la realiza fundamentalmente por medio de
tres modalidades de control: El control previo de erogaciones,
el control concomitante sobre ingresos y egresos y el control
posterior sobre los mismos.
El control de erogaciones se realiza por medio del control
sobre el compromiso y por medio del control sobre el pago.
Respecto al punto que aquí estudiamos, sólo nos interesa
destacar esa forma del control de erogaciones que constituye, el
control previo sobre el compromiso.
b. -El Control sobre el compromiso
a' .-Noción Previa
11. -El control sobre el compromiso conlleva de acuerdo a
nuestro Derecho Fiscal, tre.s aspectos distintos: el control sobre la legalidad del compromiso; el control sobre la dísponíbilídad y el control sobre los precios.
En materia de Control Fiscal Previo, véase: Siebel A. Girón R., "El
Control Previo", Revista Contr~l Fiscal y Teenificaci6n Administrativa, Contraloría General de la República, NQ 16, 1960.1961, pág. 2
Y siguientes. Asimismo, véase la Ponencia presentada por la Contralona General de la República al Primer Congreso Latinoamericano
de Entidades Fiscalizadoras, T~ma N' 1, "El Control Previo en Latinoamérica", Caracas, 1963 (Edición multigrafiada impresa en la
Contraloría General de la República).
A tal efecto, nuestra Constitución establece en su artículo 234 que
"Corresponde a la Contraloría General de la República el control,
vigilancia~ fiscalización de los ingresos, gastos y bienes nacionales,
así como ue las operaciones relativas a los mismos".
Por su parte, el artículo 236 dispone que "La ContraIoría General
de la República es órgano auxiliar- del Congreso en su función de
control sobre la Hacienda PúbUca, y gozará de autonomía funcional
en el ejercicio de sus atribuciones".
CONTRATOS ADMINISTRATNOS
b' . -Control sobre la legalidad del compromiso
12.-EI control sobre la legalidad del compromiso o gasto
proyectado" se realiza al examinar la Contratoría, de. una parte,
la competencia del órgano contratante," y de otra parte, la correcta imputación al crédito presupuestario correspondiente; y
ello, porque tal como lo señala la Constitución, "no se hará del
Tesoro Nacional gasto alguno que no haya sido previsto en la
Ley de Presupuesto", o cubierto por créditos adicionales."
Por tanto, la primera consecuencia del control previo sobre
el compromiso consiste en la verificación de la existencia de un
crédito presupuestario al cual sean imputables los gastos proyectados.
Ello nos conduce a pensar que cuando el profesor Lares
Martínez señala que "el contrato celebrado por una autoridad
administrativa, sin base en una partida presupuestaria o en un
crédito adicional. .. es jurídicamente válido"> parte de un sulO. El articulo 1'70 de la Ley orgánica de la Hacienda Nacional de 17
de marzo de 1961 establece que "corresponde a la Sala de Control
ejereer valiéndose de los datos} informaciones y documentación emanados de las Salas de Centrabzación y de Examen y de los que directamente se procure o le sean comunicados, el control de gastos e
inversiones de fondos y de bienes de todas las oficinas públicas y
entidades administrativas o empleados de carácter nacional, así como
el de las cuentas y operaciones relacionadas con dichos fondos y
bienes, todo ello, no sólo en cuanto a la regularidad y legalidad sino
también en cuanto a la veracidad y sinceridad de la operación, pero
dentro de los límites fijados por esta Ley".
n. El articulo 282 de la Constitución establece al efecto que "El Estado no reconocerá otras obli~eiones que las contraídas por ór-ganos
legítimos del Poder Público, de acuerdo con las leyes".
12. En este sentido, el artículo 227 de la Constitución indica ~e "No
se hará del Tesoro Nacional gasto alguno que no haya sido previsto en la Ley de Presupuesto. Sólo podrán decretarse créditos adicionales al presupuesto, ~ gastos necesarios no previstos o cuyas
partidas resulten tnsuñcíentes y siempre que el Tesoro cuente con
recursos para atender a la respectiva erogaeién, A este efecto se
requerirá previamente el voto favorable del Consejo de Ministros y
la autorización {fe las Cámaras en sesión conjunta, o, en su defecto,
de la Comisión Delegada".
Sobre los créditos adicionales también establece el artículo 179, ordinal 69, que es atribución de la Comisión Delegada del Congreso,
"autorizar al Ejecutivo Nacional para decretar créditos adicionales
al Presupuesto".
Asimismo, el artículo 190, ordinal 14, dispone que es atribución
y deber del Presidente de la República, "Decretar créditos adicionales al Presupuesto! p:revia autorización {fe las Cámaras en sesión
conjunta, o de la Ccmísién Delegada".
Véase también el artículo 200 de la Ley Orgánica de la Hacienda
Nacional en Nota N9 22.
13. Eloy Lares Martínez, "Manual de Derecho Administrativo, Cursos
de Derecho", Universidad Central de Venezuela, Caracas, 1963, págs.
201 y 202.
puesto falso, y es el que en Venezuela pueda la Administración
contratar sin que antes haya un control previo de parte de la
Contraloría General de la República, sobre la imputación del
gasto proyectado a una partida presupuestaria o a un crédito
adicional. Al contrario, hemos visto que sucede lo antagónico. y precisamente, para evitar que se celebren contratos administrativos sin la correspondiente previsión presupuestaria del
gasto, o con una errónea imputación del mismo sobre una partida determinada, es que se ha instaurado el Control fiscal previo
sobre erogaciones.
e' .-Control sobre la disponibilidad del crédito
13.-Complemento necesario del control sobre la legalidad
del compromiso donde se ha verificado la correcta imputación
del gasto proyectado sobre una determinada partida presupuestaria, es el control sobre la disponibilidad, para verificar si el
crédito puede ser afectado con el gasto proyectado.
Ello tiende a evitar que la Administración pueda celebrar
contratos administrativos con cargo a una partida presupuestaría sin disponibilidad.
d". -El eentrel sobre los precios
14.-Pero el control previo realizado por la Sala de Control
de la Contraloría General de la República no solamente busca
controlar la legalidad del compromiso y la disponibilidad de le
partida a la cual se imputa el gasto proyectado, sino que implica
también el control sobre los precios que se proyectan contratar
para evitar que en la inversión no se malversen o defrauden los
dineros públicos,
Por ello dispone el Articulo 172, Ordinal 11 que la Sala velará por que se estipulen en los contratos administrativos precios justos y razonables. A tal efecto, la Sala de Control deberá
nevar el control de los precios corrientes y actualizados de los
efectos, materiales y demás bienes y servicios regularmente suministrados a la Administración.
c. -Ambito del control previo de compromisos
a' .-Según el objeto del contrato
15.-EI control previo de compromisos abarca los contratos
de suministros de toda clase de bienes, de servicios personales
prestados a la Administración Pública y todos los contratos en
general, tal como 10 señala la ley.u
Artículo 172, ordinal 11, de la Ley Orgánica de la Haclanda NecionaI. Véase N9 9.
Por tanto, todos los contratos administrativos que celebre
la Administración e incluso los contratos de derecho privado
que también celebre, están sujetos al cumplimiento del requisito
del Control Fiscal Previo.
Por la reforma de la Ley en 1960, terminó la duda sobre
si los contratos de obras públicas, que las leyes anteriores no
mencionaban por indudable error, estaban o no excluidos del
cumplimiento del control previo."
b' .-Según la cuantía del contrato
16.-Pero si bien es cierto que según el objeto del contrato, todos los contratos administrativos deben ser llevados para
su control previo a la Contraloría General de la República, según
la cuantía no sucede lo mismo. Y ello porque la misma Ley Orgánica de la Hacienda Nacional establece una excepción.
En efecto, el parágrafo primero del Ordinal 11 del Artículo
172 de dicha Ley señala que no obstante lo antes señalado "la
Contraloría General de la República queda facultada para permitir a los Despachos Ejecutivos e Institutos Autónomos hacer
adquisiciones, otorgar contratos y aceptar presupuestos, sin someterlos previamente a su aprobación, pero sin perjuicio del
control a posteriori respecto a la sinceridad y legalidad del gasto. En estos casos, la Contraloría General de. la República, mediante Resolución publicada en la Gaceta Oficial de la República
de Venezuela, establecerá los requisitos que deberán cumplirse,
así como el límite del monto de tales adquisiciones, contratos o
presupuestos, el cual no podrá exceder de cinco mil bolívares".
La Contraloría ha hecho uso de esta facultad y ha fijado en
la cantidad de dos mil bolívares el límite hasta el cual los Despachos Ejecutivos e Institutos Autónomos, podrán contratar sin
la previa aprobación de, la misma, tal como se desprende de la
Resolución NQ 7 del 11 de enero de 1961.18
C. -Efectos del control previo de compromisos
a.-Efeetos tradiclonales del crédito presupuestario
17. -De acuerdo con un principio constítucíonal" no se
puede hacer del Tesoro Nacional gasto alguno que no haya sido
Véase al respecto Gustavo Vegas T., ''El Control Preventivo sobre
los Contratos de Obras de Utilidad Pública", Revista Control Fiscal
y Teeniñcaelén Administrativa, Contraloría General de la República,
N° 11,1960, pág. 9 Y siguientes.
Véase en Gaceta Oficial N° 26.453 de 11 de enero de 1961.
Artículo 227 de la Constitución. Véase en Nota N° 12.
ALlAN·I!ANOOLPH BREWEIl
previsto en la Ley de Presupuesto, 10 que implica que todos los
contratos susceptibles de implicar un egreso del Tesoro Nacional
deben estar cubiertos por los créditos presupuestarios regularmente previstos en la Ley de Presupuesto o en créditos adicionalea."
Tradicionalmente se ha considerado que las autorizaciones
de gastos presupuestarios tienen efecto solamente respecto del
derecho financiero y presupuestario, y por tanto, que las reglas
de derecho presupuestario tienen sus propias consecuencias y
sanciones desligadas totalmente del derecho administrativo."
Esto, de ser absolutamente cierto, conlleva una consecuencia
El contrato concluido por la Administración sin crédito presupuestario o excediendo el crédito aprobado por la Ley de Pre-supuesto, es jurídicamente válido."
Esto es cierto en países como en Francia, donde el contenido del Artículo 227 de nuestra Constitución es un principio general." Pero no en Venezuela, donde la Constitución señala expresamente que "no se hará del Tesoro Nacional gasto alguno
que no haya sido previsto en la Ley de Presupuesto", lo que
implica también que no podrá autorizarse, por ninguna autoridad
pública, gasto alguno no previsto en la Ley de Presupuesto, lo'
que conlleva que el contrato celebrado sin crédito presupuestario previsto no es válido ni produce ningún efecto respecto de
la Administración, produciendo solamente la responsabilidad individual del funcionario público que contrató.n
En Venezuela. menos aún puede darse el caso de contratos
celebrados sin autorización presupuestaria, precisamente, por la
14~ y 179, ordinnl 6' de la Constitución.
Véanse en Nota N" 12.
19. André de Laubadere, Traité Théorique et Pratiqne des Contrata Ad·
ministratifs. Librairie Générale de Droit et Jurisprudence, París,
1956, Tomo 1 pág. 144.
20. En tal sentido véase: André de Laubadere, ob. dt.. Tomo 1, pág. 144;
Gast6n Jeze, Principios Generales de Derecho Administrativo. De
Palma Editor, Buenos Aires, 1947, Tomo IV, pág. 18¡ Eloy Lares
Martínez, ob. ere.. pág. 202.
21. Cfr. André de Laubedere, ob. cit.. Tomo 1, pág. 143.
22. A tal efecto, el articulo 121 de la Constitución establece que "El
ejercicio del Poder Público acarrea responsabilidad individual por
abuso de poder y por violación de la ley".
A su vez, la Ley Or~ánica de la Hacienda Nacional señala en su
artículo 200 que "Ningun servicio o gasto da derecho contra el Te~
soro si no consta que ha sido autorizado en forma legal por el respeetivo Ministro, ya especialmente o ya en virtud de la ejecución
de leyes o de reglamentos. Los Ministros no podrán autorizar ni
disponer gastos para los cuales no exista un crédito legalmente acordado; y tampoco podrán disponer gastes cuyo monto exceda del eréroto disponible al cual deban imputarse".
18. Artículos 227, 190, ordinal
necesidad del requisito previo a la conclusión del contrato consistente en el Control Fiscal Previo que ejerce la Contraloria
b. -Efectos de la formalidad del control previo
a' .-Noci6n Previa
18.-Precisamente, para verificar esa conditio sine qua non
de la validez del contrato administrativo, consistente en la existencia de un crédito presupuestario, es que la Ley Orgánica de
la Hacienda Pública Nacional ha consagrado, de acuerdo con los.
principios constitucionales, el llamado Control Previo de Compromisos como parte del Control Fiscal Previo sobre las erogaciones que hemos estudiado.
Ahora bien, cual es el efecto de esta formalidad que debe
nevar a cabo la Contraloría y sin cuyo cumplimiento los contratos administrativos "no tendrán ningún efecto"."
Veamos estos efectos en primer lugar sobre los contratos que
han cumplido esta formalidad y en segundo lugar, sobre los contratos que no la han cumplido.
b' .-Efectos sobre el futuro contrato
19.-En primer lugar debe decirse, que si bien el requisito
de control fiscal previo es indispensable para que el futuro
contrato produzca efectos jurídicos válidos, no quiere eso decir,
ni mucho menos, que ese requisito perfeccione el contrato.
El control previo de compromisos consiste únicamente en
una verificación de la legalidad y posibilidad del gasto proyectado, pero no implica obligatoriedad para la Administración de
concluir el proyecto del contrato. La Administración puede perfectamente desistir de celebrar el contrato controlado previamente por la Contraloría General de la República. Sin embargo,
un sano sistema contable aconseja que, una vez que se produzca
este desistimiento, la Administración notifique de. ello a la propia Sala de Control de la Contraloría para que desafeete el gasto
anteriormente proyectado del crédito presupuestario correspondiente,"
23. Así lo dispone el articulo 172, ordinal 11, de la Ley Orgánica de la
Hacienda Nacional. Véase Nq 9.
24. A tal efecto, la Procuraduría General de la República ha sostenido
respecto de una orden provisional que "el hecho de que la misma haya sido aprobada por la Contralona General de la Naeíón, no implica ninguna obligaci6n para el Ejecutivo, el cual puede perfectamente desistir de la negociación contenida en la orden provisional
J\LLAN·RANDOLPH BREWER
Pero al hablar de los efectos del control previo debemos
destacar otro supuesto: ¿ Qué efectos tiene sobre el contrato la
ausencia de crédito presupuestario a pesar del cumplimiento de
la formalidad del control previo?
Debemos concluir tal como anteriormente señalamos que el
contrato no puede tener ningún efecto, pero sin embargo el posible error del órgano Contralor acarreará además de la responsabilidad individual del funcionario/á la responsabilidad de la
Administración por el mal funcionamiento del servicio" y ello,
porque si corresponde a la Contrataría General de la República
el control de la legalidad y posibilidad de los gastos proyectados
contractualmente, la equivocación de ella en sus operaciones específicas, se traduce en una falta o mal funcionamiento del servicio que acarreará responsabilidad admínístrativa."
c. -Los efectos de la ausencia de control previo
20.-Tal como lo señala la Ley Orgánica de la Hacienda
Nacional en su Artículo 172, Ordinal 11, los contratos administrativos celebrados por la Administración sin haberse cumplido
el requisito de control fiscal previo "no tendrán ningún efecto"
y por tanto no serán vélídos."
a pesar de la aprobación impartida por la Contralorta de la Nación".
Criterio sustentado por la Procuraduría de la Nación en escrito dirigido a la Corte Federal, con fecha 3 de agosto de 1960, Informe
de la Fiscalía General de la República al Congreso Nacional, 1960,
Caracas, marzo 1961, pág. 313.
Véase W 18.
Véase el artículo 121 de la Constitución en Nota N9 22.
En el articulo 47 de la Constitución se consagra con carácter ¡reneral la Responsabilidad de la Administración por daños y perjuicios.
En efecto, esta disposición establece que "En ningún caso podrán
pretender los venezolanos ni los extranjeros que la República, los
Estados o los Municipios les indemnicen por danos, perjuicios o expropiaciones que no hayan sido causados por autoridades legitimas
en el ejercicio de su función pública".
y no solamente responsabilidad individual del funcionario.
En tal sentido se ha. pronunciado la Proeuraduría General de la República, al expresar que los trámites de Control Previo de la Contralorla "no son simples formalidades de mero trámite, sin relevancia alguna en la vida jurídica de los contratos que celebre la Administración con violación de tales requisitos, bien porque se conaídere
que han de eumplirse exclusivamente en la esfera interna de la Administración, en la cual no tiene, por tanto, participación alguna el
eontratante de la Administración, o bien, porque se les estime como
preceptos del Derecho Presupuestario que sólo obligan a la Administración. Al contrario, estima la Procuraduría que tales requisitos
no tienen como úniea y exclusiva finalidad verificar, por parte del
Organismo Contralor, la sinceridad y legalidad del gasto público, sino eonjuntamente con ella, la de ser verdaderos elementos eonstitutivos, entre otros, del consentimiento legítimamente manifestado"
cuando la Administración Nacional es parte en contratos u otros ac-
Esto nevará a concluir que el trámite de control previo de
la Contraloría General de la República constituye, como 10 estamos estudiando, una etapa primaria en la formación de la voluntad de la Administración para la celebración de contratos administrativos.
Por otra parte, el contrato otorgado sin el cumplimiento del
requisito previo del control fiscal no obliga a la Administración,
ya que el cocontratante no puede. alegar ignorancia de la ley y
por tanto su propia torpeza, al no constatar la legitimidad del
consentimiento de la Administración."
Además, como el contrato celebrado en esas eondícíones no
es válido, la Administración no es responsable de los daños causados al cocontratante, sino que sólo entra en juego la responsabilidad individual del funcionario público de acuerdo con el Ar.tículo 121 de la Constitución.
tos jurídicos. La "aprobación" previa de los mismos, J?or parte de la
Contralorfa, no es, pues, en críterio del Despacho, la simple autorización de un gasto: es más, es también la autorización del contrato o
acto que lo otorga ... Tales consideraciones permiten, pues, a la
Procuraduría afirmar, con el mayor énfasis, que el requisito de la
aprobación previa de la Contralorla a los contratos que pretenda celebrar la Administración Nacional, no constituye sólo la aprobación
del gasto correspondiente, sino la autorización del contrato; y que,
en consecuencia, los contratos celebrados con omisión de tal requisito están afectados de nulidad absoluta". Véase al efecto el Informe de la Procuraduría de la Nación al Congreso Nacional 1959, Caracas, 1960, págs. 629, 630, 935 Y 944.
En este sentido ha establecido la Procuraduría de la Nación: "Pues,
bien, quien contrata con la Administración manifiesta que conviene
en someterse a la posibilidad de que sus prestaciones a la Administración no le den derecho alguno contra el Tesoro, si no consta la
autorización de las mismas "en forma legal por el respectivo Ministro", o si, para el gasto a que ellas den lugar, no existe "un erédito legalmente acordado", o, de existir, el monto de dichas prestaciones exceda de las disponibilidades de éste (tal como se deduce
del artículo 200 de la Ley Orgánica de la Hacienda Nacional). Obsérvese, en fin, cómo en el campo del Derecho Privado, los particulares ponen especial diligencia en cerciorarse, previamente a la
celebración de sus contratos, de la capacidad o habilidad legal de
sus cocontratantea, especialmente en los casos en que éstos son personas naturales incapaces, o personas jurídicas, o están representados por personeros convencionales o legales: sin que el ejemplo implique que se pretenda asimilar -10 cual es imposible- la condición
Jurídica del incapaz a la eondícíén juridica de la Administración, si
es suficiente dicho ejemplo para demostrar que igual diligencia deben prestar quienes pretendan celebrar contratos con ésta en el sentido de verificar previamente la competencia de su funcionario o
agente y el cumplimiento de todos los requisitos y formalidades que
las leyes exijan para considerar válidamente obligada a la Administración". Véase a tal efecto el Informe de la Procuraduría de la
Nación al Congreso Nacional 1959, Caracas, 1960, págs. 631 y 632.
Sin embargo, si a pesar de la invalidez del contrato al cocontratante ha realizado prestaciones a la Administración que
producen un enriquecimiento sin causa en sus manos, ella debe
indemnizar al cocontratante en la medida de su enriquecimiento
y del empobrecimiento de aquél."
4) La Autorización Legislativa
A.-La intervención del Organo Legislativo en la Contratación Administrativa.
21.-Nuestro derecho positivo, debido a la importancia de
determinados contratos para la vida del Estado, requiere. como
eonditio sine qua non para que un contrato administrativo produzca efectos, la intervención de los órganos legislativos en la
formación de la voluntad administrativa.
Esta intervención puede ser previa mediante autorización
o posterior mediante aprobación.
Si se analiza el Artículo 126 de la Constitución" podría pensarse que hay una incongruencia al decir textualmente que "sin
la aprobación del Congreso, no podrá celebrarse ningún contrato
En tal sentido la Procuraduría General de la República ha sostenido
que "Es evidente, en criterio de este Despacho, que el contrato de
venta -que toda adquisición de efectos y materiales eonfígurac--, no
ha podido perfeccionarse legalmente. Pero, habiendo constancia auténtica de que los bienes, cuyo precio se reclama, fueron efectivamente suministrados a la Administración, sería injusto que éste se
negase a pagarlos: al contrario, ella resulta obligada a su pago,
mas la fuente de su obligación no está en contrato alguno, sino en
el enriquecimiento sin causa. Dada la cuantía del valor de tales bíenes, no considera arbitraria la Procuraduría que se le pague a la
reclamante, a ese título, la suma reclamada por ella y convenida, en
principio, con la Administración". Véase al respecto el Informe de la
Fiscalía General de la República al Congreso 1960, Caracas, marzo
1961, pág. 386.
El articulo 126 de la Constitución dispone:
"Sin la aprobación del Congreso, no podrá celebrarse ningún contrato de interés nacional, salvo los que fueren necesarios para el
normal desarrollo de la administración pública o los que permita la
ley. No podrá en ningún caso procederse al otorgamiento de nuevas
concesiones de hidrocarburos m de otros recursos naturales que determine la ley, sin que las Cámaras en sesión conjunta, debidamente
informadas por el Ejecutivo Nacional de todas las circunstancias pertinentes, 10 autoricen, dentro de las condiciones que fijen y sin que
eITo dispense del cumplimiento de las formalidades legales".
"Tampoco podrá celebrarse ningún contrato de interés público nacional, estada! o municipal con Estados o entidades oficiales extranjeros, ni con sociedades no domiciliadas en Venezuela, ni traspasarse
a ellos sin la aprobación del Congreso".
"La ley puede exigir determinadas condiciones de nacionalidad,
domlcilío o de otro orden, o requerir especiales garantías, en los
contratos de interés público".
de interés nacional", pues esta frase parece decir que el acto de
celebración es posterior a la aprobación por el Congreso, y que
por tanto, que la aprobación debe entenderse siempre como autorización. Sin embargo, esto no es más que una aparente incongruencia como bien lo indica el profesor Lares Martines," y nosotros consideramos que sí distingue la Constitución en materia
de formación de la voluntad contractual de la Administración,
la intervención administrativa previa o autorización, de la intervención administrativa posterior o aprobación.
y ello, porque la Constitución si bien es la norma suprema
del Estado, tal como lo ha declarado la jurisprudencia de nuestro máximo Tribunal," no puede ser interpretada aisladamente.
En efecto, la interpretación de las normas constitucionales como de toda norma jurídico-positiva, debe ser hecha atribuyéndole
a la disposición el sentido que aparece evidente del significado
propio de las palabras, según la conexión de ellas entre sí y la
intención del Constituyente en <concordancia con todo el orden
jurídico-positivo. Y en este sentido, ha sido el propio Constituyente quien ha distinguido en el texto constitucional los procedimientos de aprobación posterior y autorización previa de contratos. En efecto, es la propia Constitución quien distingue: en su
Artículo 126, primera parte, habla de "aprobación del Congreso";
en el mismo Artículo 126, aparte segundo, habla de autorización;
y también habla de autorización en su Artículo 23V~
Por tanto, nosotros creemos que si distingue la Constitución entre aprobación de un contrato por el Congreso y la autorí,
zación de un contrato por el Congreso, a pesar de una aparente
Dicha distinción, por otra parte está consagrada tradicionalmente en nuestra legislación, y repetimos, la Constitución no
Eloy Lares Mar-tinez, ob. cit.. pág. 205, donde señala que "si la
Ccnstttucíén impone el requisito de la aprobación legislativa ... debe
entenderse que se trata de una formalidad ulterior a la celebración
del contrato, y no anterior a la misma".
Lamentable confusión, por otra parte, hace Siebel A. Girón R. al
confundir la autorización con la aprobación: Véase, "Ausencia de
un Régimen Contractual", lugar citado, pág. 13.
Así se ha establecido en senteneia de la Corte Federal y de Casaci6n de 23 de abril de 1942, Memoria 1943, Tomo 1, pág. 295, Y en
Sentencia de la Corte Suprema de Justicia en Sala Político-Administrativa de 14 de mano de 1962 (CSJ-PA-24-1, según sigla del Instituto de Codificación y Jurisprudencia, Ministerio de Justicia, Ca-
racas).
El articulo 231 de la Constitución establece al erecto: "No se contratarán empréstitos sino para obras reproductivas, excepto en caso
de evidente necesidad o conveniencia nacional. Las operaeionea de
crédito público requerirán, para su validez, una ley especial que las
autorice, salvo las excepciones que establezca la Ley Orgánica".
ALLAN.RANDOlPH BREWER
puede interpretarse aisladamente sino en relación a todo el orden jurídico, más aún cuando éste no la contradice como sueede en el caso estudiado."
La diferencia entre aprobación posterior y autorización previa de un contrato se destaca por otra parte, de la Exposición
de Motivos de la Constitución."
Nos referimos en este lugar a la intervención legislativa
previa a la conclusión del contrato administrativo llamada autorización legislativa, dejando el análisis de la intervención legislativa posterior llamada aprobación, para cuando estudiemos las
formalidades posteriores a la conclusión del contrato admínia-
tratívo."
S5. Respecto a la eprobaclón legislativa véase N9 49 Y siguientes.
En efecto, en el Título IV del Poder Público la Exposición de Moti·
vos expresa:
"De gran importancia es el artículo referente a los contratos de
interés nacional. El principio de que debe aprobarlos el Congreso es
tradicional, pero se ha modificado el sistema según el cual se eximía
de este requisito, en el propio texto constitucional, el otorgamiento
de las concesiones de hidrocarburos y mineras en general, o de tierras baldías. En cuanto a las tierras baldías, la Ley Agraria ha modificado radicalmente el anterior régimen; en cuanto a las coneesíones, se han exceptuado del requisito, eóto aquellas que permita la
Ley. Para aclarar mejor la intención del Constituyente en asunto de
tanta importancia se dispone que el Ejecutivo Nacional no podrá
proceder al otorgamiento de nuevas concesiones sin previa autorización del Congreso, debidamente informado de todas las elrcunstancías pertinentes, y dentro de las condiciones que él mismo fije. Se
hace clara mención de que esta autorización no dispensa del eumplimiento de las formalidades legales. La mente del Proyecto, en es·
te aspecto, debe quedar claramente entendida: ella es la de que antes
de proceder al otorgamiento de dichas concesiones, el Gobierno debe solicitar del Congreso una especie de autorización general".
"En esta autorización que equivaldria a una definición de la politica a seguir en la materia, el Congreso puede limitar concretamente las formas de las concesiones, el precio y condiciones de las
mismas y las demás condiciones que juzgue necesarias. Tratándose
de una autorización no sería meuester una ley especial, sino un simple acuerdo adoptado por las Cámaras en sesión conjunta, y es por
ello por lo que se dice que después de dada la autorización, el Ejecutivo se someterá, en cada uno de los actos respectivos a las tormalidades que la ley establece".
"También se hace mención expresa de que ningún contrato de interés público podrá celebrarse con Estados o entidades oficiales extranjeras o con sociedades no domiciliadas en Venezuela (ni traspasarse a las referidas personas) sin la aprobación del Congreso:
esta disposición rige cualquiera que sea el sujeto de Derecho Público Venezolano que realice el acto".
"Los contratos normalmente necesarios para el desarrollo de la
Administración Pública quedan exentos de los requisitos de la apeobación por el Poder Legislativo".
37. Véase N· 49 Y siguientes.
B.-La Autorización Legislativa
22.-La autorización legislativa para contratar tiene una
fundamental explicación: evitar que el Poder Ejecutivo tome medidas de interés general y vital para el Estado, sea financiero o
econémíco-social, sin la intervención del Poder Legislativo.
Esta autorización puede ser concedida por ley formal o por
simple acuerdo del Congreso.
b. -Formas de la autorización legislativa
a'. -Autorización por ley formal
23.-Ciertos contratos administrativos requieren para su
validez una autorización legislativa previa a su conclusión, dada
por ley especial; teniéndose en cuenta que ley, en el derecho venezolano es ley formal, tal como lo ha declarado la [uriaprudencia38 y tal como se desprende de la Constitución al definirla como "acto que emana de las Cámaras Legislativas actuando como cuerpos de legisladores"."
Tal es el caso, por ejemplo, de la contratación de empréstitos y operaciones de crédito público que requieren "para su validez, una ley especial que las autorice"." Así lo dispone el Artículo 13 de la Ley de Crédito Público al señalar que "El Ejecutivo Nacional no podrá contratar ningún empréstito u operación de crédito público, sino en virtud de autorización expresa
que acuerde el Congreso Nacional, de conformidad con las dísposiciones de esta ley".
A tal efecto, la Corte Suprema de Justicia en Corte Plena (Sentencia de 15-3·62) ha sostenido: "El artículo 162 de la Constitución
define como ley: los actos que sancionen las Cámaras como cuerpos
colegisladores. Según este criterio, que es también el expresado en
anteriores constituciones, la orientación constitucional venezolana se
ha apartado, en este punto, de toda doctrina que consagre otros requisitos, como el de generalidad y carácter abstracto, para determínar el concepto de Ley. Acoge sólo la Constitución esa forma simple pero precisa para tipificar dicho concepto, lo que significa que
la mera circunstancia de que una norma sea sancionada por las Cámaras como Cuerpos Colegtsladores, basta para que figure como Ley
dentro de nuestro ordenamiento jurídico". (CSJ-CP·27-1, según sigla
del Instituto de Codificación y Jurisprudencia, Ministerio de Justicia, Caracas).
Tal como lo establece el artículo 162 de la Constitución.
Así lo señala el artículo 231 de la Constitución. Véase en Nota NQ 34.
Véase también el articulo 3 de la Ley de Crédito Público en Nota
NQ 53. Véase Nota N·1M.
b' .-Autorización por medio de Acuerdo
24.-Pero no en todos los casos es necesaria una ley formal que autorice la celebración del contrato, sino que en algunas
oportunidades basta un Acuerdo del Congreso, es decir, un acto
emanado de las Cámaras Legislativas actuando en sesión CODjunta."
Tal es el caso, por ejemplo, del otorgamiento de nuevas concesiones de hidrocarburos y recursos naturales. A tal efecto, el
Artículo 126 de la Constitución sostiene que "No podrá en ningún caso procederse al otorgamiento de nuevas concesiones de
hidrocarburos ni de otros recursos naturales que determine la
ley, sin que las Cámaras en sesión conjunta, debidamente informadas por el Ejecutivo Nacional de todas las circunstancias
pertinentes, 10 autoricen, dentro de las condiciones que fijen y
sin que ello dispense, del cumplimiento de las formalidades le-
galés".
Otro caso en que es necesaria la autorización del Congreso
Nacional es en la enajenación de bienes inmuebles patrimoniales
de la República. A tal efecto la Ley Orgánica de la Hacienda
Nacional dispone en su Artículo 23 que "los bienes inmuebles
pertenecientes a la Nación no pueden ser enajenados sin previa
y expresa autorización del Congreso Nacional, dada con conocimiento de causa", aunque la Constitución actual en su Artículo
150, Ordinal 2Q , ha atribuido al Senado la facultad de conceder
estas autorizaciones.
c.-Naturaleza de la Autorización Legislativa
25.-La autorización legislativa, sea dada por ley o por
acuerdo, es un acto legislativo en su fondo y en su forma, que
habilita a la Administración para ejercer el poder jurídico de contratar,
El acto de autorización legislativa, como todo acto legislativo
es unilateral y se dicta a instancia de la Administración, Por ello
la ley habla de la autorización "dada con conocimiento de causa"
o dada por las Cámaras Legislativas "debidamente informadas
por el Ejecutivo Nacional de todas las circunstancias pertlnen-
tea"."
Por otra parte, ya se ha dicho que la autorización es previa
a la conclusión del contrato y ello la diferencia de la aprobación
que es posterior."
Véase el artículo 126 de la Constitución en Nota N~ 31. Véase la Ex·
posición de Motivos al respecto, en Nota N~ 36.
Véase el articulo 23 de la Ley Orgánica de la Hacienda Nacional y el
artículo 126 de la Constitución.
VéaseN~21ysig.,yN·49ysig.
Las Cámaras Legislativas, en virtud de este poder de autorizar la celebración de contratos, puede apreciar discrecionalmente la legalidad y la oportunidad o conveniencia del contrato.
Con este fin es que la ley o la Constitución exigen la intervención previa de las Cámaras Legislativas. Por otra parte, la autorización legislativa puede contener determinaciones sobre "Las
oportunidades, formas y condiciones que considere más convenientes a los intereses de la Nación, dentro de los límites fijados por el Congreso Nacional"," para que la Administración con,
d. -Efectos de la autorización
a' .-Efectos sobre el futuro contrato
26.-La autorización legislativa, al igual Que el cumplimiento de la formalidad de control fiscal previo," no perfecciona, ni mucho menos, el contrato.
La autorización legislativa para contratar ni siquiera obliga a la Administración a hacerlo, sino que es sólo la condición
habilitante indispensable para que pueda hacerlo.
Por tanto, una vez concedida la autorización, la Administración en ejercicio del derecho de apreciar la oportunidad y
conveniencia de sus actos, queda en libertad de decidir si contratará o no." Esto hace diferir la autorización legislativa de la
decisión de contratar que ciertos órganos administrativos realizan y a la cual están sometidos los órganos encargados de otorgar el contrato.n
La sola autorización legislativa por tanto, no obliga contractualmente a la Administración.
b' .-Los efectos de la ausencia de autorización
27.-La autorización legislativa, por configurar como parte
de un acto mixto y complejo, una etapa en la formación de la
voluntad administrativa para contratar, es necesaria para la validez del futuro contrato.
Asi lo establece el articulo 15 de la Ley de Crédito Público.
Véase N~ 9 y siguientes.
Cfr. André de Laubadére, ob. etr., pág. 147; Eloy Lares Martínez,
ob. elr., pág. 202; Georgea Vedel, Droit Administratit, Pressas Uníversítaíres de France, París, Tomo 11, 1959, pág. 596.
Véase el N~ 28 y siguientes.
El contrato concluido por la Administración, sin la previa
autorización legislativa cuando debía obtenerla, es nulo." Por
otra parte, el funcionario público que contrató por la Administración sin el requisito de la autorización legislativa cuando era
necesaria, incurre en responsabilidad individual por abuso de
poder y violación de ley.
La Administración, por no estar ligada contractualmente,
s610 responde -si lo hay- del enriquecimiento sin causa que ha
experimentado por la ejecución de prestaciones por parte del cocontratante. y en la medida de dicho enriquecimiento y del empobrecimiento del cocontratante.".
5) La Decisión Administrativa de contratar
A. -Introducción
28.-Ciertos contratos administrativos requieren para su
conclusión, una decisión previa de una autoridad administrativa,
que los autorice y ordene.
Estas decisiones administrativas de contratar tienen la característica de que obligan a la autoridad administrativa competente a contratar y no solamente la faculta para hacerlo.
En la Administración Pública Nacional estas decisiones se
producen respecto de cierto tipo de contratos por el Consejo de
Ministros, debido a la importancia de las operaciones implícitas
Veamos entonces la intervención del Consejo de Ministros
en la formación de la voluntad administrativa en los contratos
Cfr. André de Laubadére, oh. cit., pág. 147; Eloy Lares Martínez,
eb, cit., pág. 202; Enrique Sayagues Laso, Tratado de Derecho Ad_
ministrativo, Montevideo, Tomo 1, 1953, pág, 416.
A tal efecto, la Procuraduría de la Nación sostuvo: "Obsérvese, en
efecto, cómo es de doctrina administrativa unánime qua las "autorizaciones" que de acuerdo con la Constitución o las leyes, los funcionarios o agentes de la Administración requieren para otorgar o
producir determinados actos jurídicos, constituyen un elemento constitutivo y necesario del "consentimiento"; por tanto, la omisión de
la autorización no es que vicie el consentimiento, sino que lo impide,
obsta para su manifestación legítima; y siendo el consentimiento
elemento esencial a la existencia del acto, omitido aquél, éste tampoco existe jurídicamente hablando", Véase esta opinión en el Informe de la Procuradurla de la Nación al Congreso Nacional 1959, Caracas, 1960, pág. 624.
Véase N' 20, Nota N' 30.
B.-La Intervención del Consejo de Ministros en la celebración de contratos administrativos
a.-La Previsión Constitucional
29. -Establece el Artículo 190, Ordinal 15'1 de la Constitución, que es atribución del Presidente de la República en Consejo
de Ministros "Celebrar los contratos de interés nacional permitidos por la Constitución y las Leyes".
Es decir que de acuerdo con esta norma, el Consejo de Ministros debe decidir la conclusión de un contrato admlnístratívc"
cuando una norma constitucional o una ley se lo atribuya expresamente.
Ante todo es necesario aclarar que la palabra "permitir"
utilizada en esta disposición equivale en Derecho Público a tener una facultad o una competencia, que necesariamente debe
ser atribuida a alguien. Esta permisión debe entenderse en el
sentido de atribución de competencia al Presidente de la República en Consejo de Ministros por parte de la Constitución o la
Por tanto, la interpretación lógica y racional de este dispositivo no es la de que siempre y en todo caso el Presidente de la
República en Consejo de Ministros debe celebrar todos los contratos de interés nacional o administrativos que consagre la
Constitución o cualquier ley, sino solamente con carácter obligatorio aquellos contratos que la Constitución o una ley le permita o atribuya expresamente al Presidente de la República en
Por tanto, sólo requieren la decisión previa de concluirse por
el Consejo de Ministros, los contratos administrativos que la
Constitución y la ley le atribuyan expresamente.
b. -Contratos administrativos que necesariamente
deben ser decididos por el Consejo de Ministros
30.-Tal como hemos dicho, sólo los contratos administrativos que la Constitución O la ley permitan o atribuyan expresamente al Presidente de la República en Consejo de Ministros deben ser decididos por este organismo para su conclusión.
Veamos en nuestro sistema jurídico-positivo los contratos
administrativos que requieren la intervención decisora del Consejo de Ministros.
Cfr. Eloy Lares Martínez, ob. cit., pág. 203.
ALlAN·RANDOLPH 8REWER
b' . -COntratos permitidos por la Constitución
31.-La Constitución atribuye expresamente ciertos contratos, en cuanto a su decisión previa para concluirse, al Consejo
de Ministros. Tal es el caso de los Empréstitos Públicos, cuya
negociación debe ser hecha por el Presidente de la República en
Consejo de Ministros."
Una posible permisión de orden Constitucional es también
la consagrada en los artículos 97 y 231 de la Constitución. Estas
disposiciones remiten a la ley, y ésta puede establecer la permíaién, la atribución expresa al Presidente de la República en Consejo de Ministros para celebrar o dec1dir la conclusión del con-
trato. G2
e' .-Contratos permitidos por la l..ey
32.-Un caso de contratos administrativos, atribuidos expresamente en lo que respecta a su decisión previa para concluirse, al Consejo de Ministros, es el contemplado en el Decreto-Ley
N9 76 del 8 de marzo de 1958 de la Junta de Gobierno de la República de Venezuela. El artículo 19 de dicho Decreto-Ley" es51.
A tal efecto, el artículo 190, ordinal 139 de la Constitución establece
que es atribución del Presidente de la República en Consejo de Ministros "negociar los empréstitos nacionales".
El artículo 97 de la Constitución establece que "no se permitirán
monopolios. Sólo podrán otorgarse, en conformidad con la ley, concesiones con carácter de exclusividad, y por tiempo limitado, para el
establecimiento y la explotación de obras y servicios de interés público ... "
Véase el artículo 231 de la Constitución en Nota N" 34.
El articulo 3 de la Ley de Crédito Público al efecto establece: "Los
contratos de la Nación, Estados, Municipalidades e Institutos o Estableeimientos Autónomos, que originen obligaciones cuyo pago tetal o parcial por el respectivo ente público se haya previsto en el
transcurso de uno o más ejercicios fiscales, posteriores al ejercicio
vigente se considerarán como operaciones de crédito público para los
erectos de esta ley y quedarán sujetos a las formalidades y requisitos que establece la misma",
"Parágrafo ~rimero: Se exceptúan del cumplimiento de las formalidades y requisitos de esta ley, los contratos cuya ejecución se extiende más allá de un ejercicio presupuestario, en los cuales el pago
se haga a medida que se ejecuten las obras, sin que el ente público
concluidas éstas, quede afecto a obligación alguna, pero siempre que
los pagos a efectuarse en ejercicios posteriores al vigente para la
firma del contrato, no excedan en total del dos }' medio por ciento
(2Vz%) del presupuesto de ingresos del ente público contratante",
"Parágrafo segundo: Asimismo quedan exceptuados de tales requisitos y formalidades los contratos de gestión ordinaria, destina-
tablece que "los contratos de la Nación cuyo monto exceda de las
previsiones presupuestarias, así como aquellos cuyo pago se haya
previsto en partes, en el transcurso de más de un ejercicio fiscal, y las obligaciones de los Institutos Autónomos y demás personas jurídicas que hayan de ser garantizadas por la Nación, deberán ser sometidos, antes de su otorgamiento, a la aprobación
del Consejo de Ministros, sin perjuicio de cualquier otro requisito establecido en la Constitución y leyes de la República".
Por tanto, este tipo de contratos administrativos, por previsión legal, deben ser llevados "antes de su otorgamiento, a la
aprobación (sic) del Consejo de Ministros". A pesar del mal uso
de la palabra "aprobación" claramente se deduce que la intervención del Consejo de Ministros es previa a la conclusión del
contrato y consiste, en puridad, en la decisión de contratar tal
como se reafirma en el artículo 2 del Decreto. u
Si se observa el artículo 3 de la Ley de Crédito Público, se
llega a la conclusión que parte de ios contratos referidos en el
señalado Decreto N~ 76 están considerados como operaciones de
crédito público. En efecto, dicho artículo dispone: "Los contratos
de la Nación, Estados, Municipalidades e Institutos o Establecimientos Autónomos, que originen obligaciones cuyo pago total
o parcial por el respectivo ente público se haya previsto en el
transcurso de uno o más ejercicios fiscales, posteriores al ejercicio vigente, se considerarán como operaciones de crédito público para los efectos de esta ley y quedarán sujetos a las formalidades y requisitos que establece la misma".
El parágrafo primero del antes transcrito artículo 3 de la
Ley de Crédito Público establece sin embargo, que "se exceptúan del cumplimiento de las formalidades y requisitos de esta
ley, los contratos cuya ejecución se extienda más allá de un
ejercicio presupuestario, en los cuales el pago se haga a medida
que se ejecuten las obras, sin que el ente público concluidas
dos a satisfacer los requerimientos normales del funcionamiento de
la Administración".
El artículo 211 de la Ley, Orgánica de la Hacienda Nacional, por
otra parte, establece que: 'En los contratos de interés nacional para
obras, suministros o servicios, que celebre el Ejecutivo Nacional, podrá estipularse que el pago se efectúe por partes, en el transcurso
de varios ejercicios fiscales debiendo incluirse en las sucesivas leyes
de Presupuesto de Rentas y Gastos Públicos las partidas correspondientes a los pagos anuales que se hayan pactado".
54. El artículo 2 de este decreto (Gaceta Oficial, NO 25.605 de 8 de
marzo de 1958), establece que: "En la Direcci6n General del Presupuesto del Ministerio de Hacienda se llevará un registro de compromisos donde se asentarán ordenadamente y de acuerdo con las normas que al efecto estatuya el mismo Despacho, los compromisos del
Estado a que se refiere el artículo anterior.
éstas, quede afecto a obligación alguna, pero siempre que los
pagos a efectuarse en ejercicios posteriores al vigente para la
firma del contrato, no excedan en total del dos y medio por ciento (2V2 %) del presupuesto de ingresos del ente público contra-
tante".
Por tanto. los contratos que tengan por objeto operaciones
de crédito público, y los contratos de obra pública incursos en
la excepción legal antes señalada, de conformidad con el Decreto NQ 76 del 8 de marzo de 1958 deben ser decididos por el Con-
c.-Contratos administrativos que pueden ser decididos por el Consejo de Ministros
33. -Aparte de los contratos administrativos anteriormente analizados que deben necesariamente ser decididos por el Consejo de Ministros, todos los contratos administrativos pueden ser
llevados a él, para su decisión, en virtud de la facultad que tiene
el Presidente de la República de acuerdo con el Estatuto Orgánico
de Ministerios, de llevar al Consejo de Ministros "cuando lo juzgue conveniente". los contratos administrativos ordinarios. ss
Sin embargo, ésta es una atribución o facultad del Presidente y no una obligación jurídica.
C. -Efectos de la decisión del Consejo de Ministros
a.-Efectos sobre el futuro contrato
34.-Al igual que las formalidades previas a la conclusión
del contrato antes estudiadas, la decisión de contratar del Con,
seío de Ministros tampoco perfecciona el contrato. El contrato
no puede, considerarse concluido por la sola decisión de contra-
tar.«
Sin embargo, contrariamente a los que sucede respecto a la
autorización legislativa," la decisión administrativa del Consejo
de Ministros, de contratar, obliga al órgano competente para
concluirlo, a otorgar el contrato, y no solamente para otorgarlo
pura y simplemente, sino de acuerdo a las condiciones señaladas
por la autoridad deciaora,"
66. A tal efecto, el Estatuto Orgánico del Ministerio establece en su
artículo 3 que: "El Presidente de la República convocará al Consejo de Ministros en los casos en que la materia que haya de tratarse
lo requiera. o cuando lo juzgue conveniente".
Cfr. André de Laubadere, ob. eu., Tomo 1, pág. 159.
Véase N' 26.
Cfr. Eloy Lares Martinez, ob. en., pág. 203.
CONTRATOS ADMIN1STRATlVOS
En todo caso la decisión de contratar no obliga a la Administración si no se ha otorgado el contrato. En todo caso la negativa
a contratar, sin que se revoque la decisión por el propio Consejo de Ministros. acarreará responsabilidad de la Administración
y del funcionario que se negó a obedecer la decisión.so
b. -Efectos de la ausencia de decisión de contratar
35.-La decisión de contratar por el Consejo de Ministros
constituye también una etapa en la formación de la voluntad
administrativa y por tanto, la ausencia de decisión de contratar
en los casos en que la Constitución y la ley la exijan, produce
la invalidez del contrato y su consecuente nulidad.w
Por otra parte, el funcionario público que celebró el contrato sin que su conclusión haya sido autorizada y decidida por
el Consejo de Ministros, incurre en responsabilidad individual
por abuso de poder y violación de la ley de acuerdo a lo establecido en el artículo 121 de la Constitución.
lll.-LA CONCLUSION DEL CONTRATO
1) 1ntroducción
36. -La conclusión del contrato resulta del acuerdo de vo-luntades entre la Administración y su coeontratante.
El momento de conclusión del contrato constituye el momento de la manifestación del consentimiento de la Administración, es decir, de la manifestación de la voluntad administrativa
formada de acuerdo con el procedimiento y las formalidades antes analizadas, previas al acto de conclusión.
Como el fin de este estudio es el análisis de la formación de
la voluntad de la Administradón Pública Nacional en la contratación administrativa, y su consecuencíal manifestación, no en,
traremos en esta oportunidad a analizar los problemas de eecogencía del cocontratante ni su capacidad.
Sólo hemos estudiado los requisitos que deben cumplirse previamente a la conclusión del contrato por parte de la Administración, para que haya "consentimiento legítimamente manifestado". Nos corresponde. ahora estudiar el momento mismo de la
conclusión del contrato y sus efectos, con el dato ímportantísímo
de la intervención del funcionario competente para contratar, requisito indispensable, también para que haya "consentimiento
legítimamente manifestado",
Artículos 47 y 121 de la Constituci6n. Véanse en Notas Nos. 22 y 26.
Cfr. André de Laubadere, oh. eír.. Tomo I, pág. 160,
Cfr. Gast6n Jese, ob. ett .. Tomo IV, pág. 58.
ALLAN·RANpOLPH BREWER
Formas y competencia entonces. son los requisitos necesarios para la existencia del consentimiento legítimamente manifestado.
En este sentido ha señalado la jurisprudencia de la Corte
Suprema de Justicia que "mediando en un asunto la intervención
del Estado su declaración de voluntad y el consentimiento que
de ella emana, se expresan dentro de un proceso formativo que se
desarrolla de acuerdo con la ley y con fundamento en la observancia de ciertas formalidades por parte de quien pueda cumplirlas en ejercicio de la función pública, porque tenga capacidad para obrar e intervenir en el acuerdo o convenio como sujeto
de derecho. Según este principie., nc pooc\Yá haoor efecto ecasensual por manifestación legítima cuando dejan de cumplirse las
formas requeridas para aceptar o imponer condiciones dentro
del contrato, o cuando se han cumplido de manera irregular o
distinta, porque el consentimiento así prestado no responde a la
verdadera voluntad de los contratantes que es su fuente jurídica
más ímportante".o
2) La competencia para concluir el contrato
A. -La Celebración y la Conclusión del contrato
37.-Debemos distinguir, como punto. previo, la diferencia
conceptual entre la celebración y conclusión del contrato. La
celebración del contrato se refiere fundamentalmente. al proce,
dímíento, al derecho adjetivo necesario para que pueda llevarse
a cabo en forma perfecta la conclusión. Esta en cambio, es el
acto sustantivo que si bien necesita como conditio sine qua non
el cumplimiento de las formalidades procedimentales previas, es
perfectamente desligable de ellas en teoría. La conclusión viene
entonces a identificarse al perfeccionamiento del contrato, al
acuerdo de voluntades, al otorgamiento del contrato.
Ahora bien, esta distinción nos obliga a intentar determinar
la naturaleza de las formalidades previas a la conclusión del
contrato estudiadas anteriormente, ya que algunas de ellas no
pueden desligarse del acto de conclusión.
Veamos- por ejemplo: la formalidad previa de la consulta
obligatoria, vinculante o no, y la formalidad del control fiscal
previo constituyen -aunque la segunda pertenezca principalmente al Derecho Presupueatarío-c- meros procedimientos sin
ninguna influencia decisiva sobre la conclusión del contrato.
Sentencia de la Corte Suprema de Justicia en Sala Político-Administrativa de 14 de diciembre de 1961 (CSJ-PA-97-1, según sigla
del Instituto de Codificaci6n y Jurisprudencia, Ministerio de Justicia,
CONTRATOS ADMINISH!ATlVOS
¿ Pero podríamos decir lo mismo respecto a las autorizaciones
legislativas en materia de operaciones de crédito público, o respecto a la decisión administrativa de contratar emanada del
Consejo de Ministros?
Ciertamente que no, y ello, porque estas dos formalidades
previas tienen un contenido sustantivo que no pueden desligarse
del acto de conclusión del contrato. En efecto. cuando el Congreso
autoriza una operación de crédito público, hemos dicho," puede
determinar que esa operación se realice, se concluya, "en Ias
oportunidades, formas y condiciones que considere más convenientes a Jos intereses de Ja Naclén"."
Asimismo, la decisión administrativa de contratar que realiza el Consejo de Minístros'" incluye todas las determinaciones
sobre la conclusión del contrato, en el cual el Ministro respectivo
o el órgano competente para realizar la conclusión material, es
un mero ejecutor de la decisión del máximo órgano de la Admínistración Pública.
Por tanto, al referirnos nosotros en este capítulo al órgano
competente para la conclusión del contrato, estudiaremos al funcionario llamado a concluir materialmente, a otorgar el contrato, aún cuando anteriores formalidades e intervenciones de autoridades públicas no puedan desligarse completamente del acto
de conclusión del contrato en sentido propio.
B.-La autoridad competente para concluir el contrato
s.-Noción Previa
88. -Al estudiar las autoridades de la Administración Pública Nacional competentes para suscribir o concluir los contratos administrativos estudiaremos separadamente el Presidente
de la República, los Ministros, el Procurador General de la República y otros funcionarios públicos.
b. -El Presidente de la República
39.-EI Presidente de la República como Jefe del Ejecutivo
Nacional y como órgano que ejerce el Poder Ejecutivo Nacional"
y por tanto con las competencias que le son atribuidas al Poder
Nacional Ejecutivo de acuerdo con el artículo 136 de la Constitución Nacional, puede concluir todos los contratos administrati62. Véase W 25.
63. EI.artlculo 15 de la Ley de Crédito Público as[ lo establece.
M. Véase NO 29 y siguiente.
Como lo establece el artículo 181 de la Constituci6n.
AlLAN.RANDQlPH 8REWER
vos de la competencia del Poder Nacional, cuando no estén atrihuidos expresamente a algún otro funcionario de los que, junto
con el Presidente de la República ejercen el Poder Ejecutivo,
por la Constitución y las leyes."
Sin embargo, esta facultad o poder no constituye una obligación jurídica, ya que el Presidente de la República puede perfectamente concluir los contratos administrativos por sus érganos directos, los Ministros o por los funcionarios que determine
Distinto es el caso, sin embargo, cuando la Constitución o
la ley atribuyen expresamente al Presidente de la República la
facultad de negociar determinados contratos como es el caso de
los contratos de empréstito público." En estos casos es el Presidente de la República quien debe suscribir el contrato excepto
el caso de que la ley que autoriza el empréstito faculte también
al Ejecutivo Nacional, en Consejo de Ministros, para designar al
funcionario que suscribirá el contrato," en cuyo caso puede designarse otra autoridad distinta del Presidente de la República.
c.-Los Ministros
a' .-Principio General
40.-De acuerdo con el artículo 193 de la Constitución, los
Ministros son los órganos directos del Presidente de la República, y por tanto, ejercen junto con éste, el Poder Ejecutivo Nacíonal." Es atribución primordial de los Ministros tal como lo
establece el Estatuto Orgánico de Ministerios, "suscribir los actos del Despacho a su cargo"."
Articulo 181 de la Constitución.
Artículo 190, ordinal 139 y 159 de la Constituci6n.
Por ejemplo, la Ley que autoriza al Ejecutivo Nacional para contratar un crédito externo :por la cantidad de 100.000.000 de dólares
de los Estados Unidos equivalente a 333.500.000 de bolívares con el
Banco de Importad6n y Exportación de los Estados Unidos, de 25
de julio de 1961 (Gaceta Oñcíel W 26.610 de 25 de junio de 1961),
artículo 59 Véase en Nota N9 89.
Artículos 181 y 193 de la Constitución. Véase Nota N9144,
Así lo establece el artículo 10, ordinal 9' del Estatuto Orgánico de
Al respecto, véase el Informe de la Procuradurla General de la
República al Congreso 1960, Caracas, 1961, pág. 367.
En este mismo sentido, el artículo 2, ordinal 59, del Reglamento
Interno del Ministerio de Hacienda establece que el Ministro de Hacienda tiene la siguiente facultad: "Representar al Poder Ejecutivo
en la celebraci6n y otorgamiento de contratos ... "
A su vez, el Reglamento Interno del Ministerio de Agricultura y
Cría, en su articulo 2, -establece que- "El Ministro de Agricul-
La Constitución no señala en ninguna de sus disposiciones
que todos los contratos administrativos deben cumplirse obligatoriamente por el Presidente de la República, tal como alguna
vez se ha afirmado."
La Constitución en cambio señala que no requerirán la aprobación legislativa aquellos contratos "permitidos por la Jey".12 Y
esta permisión, tal como se ha dicho" significa atribución de
competencia que necesariamente debe ser dada a algún órgano
administrativo. Y en esta forma es que la ley en innumerables
oportunidades atribuye al Ministro respectivo la facultad de
concluir los contratos administrativos relativos a su Despacho,
además de la atribución general consagrada en el citado Estatuto Orgánico de Ministerios.
Tal es el caso, por ejemplo, de los contratos especiales que
puede celebrar el Ministro de Minas e Hidrocarburos previstos
en los artículos 4 y 8 de la Ley de Minas y reglamentados en los
artículos 7 y 8 del Reglamento de la Ley de Minas.u
En el mismo caso se encontrarían los contratos de venta y
arrendamiento de terrenos baldíos consagrados en el Capítulo
IV de la Ley de Tierras Baldías y Ejidos y atribuidos al Ministerio de Agricultura y Cría como órgano directo del Presidente
de la Repüblíea."
Sucede lo mismo en los contratos que tengan por objeto la
enajenación de bienes muebles innecesarios y de productos manufacturados establecidos por la Ley Orgánica de la Hacienda
Pública Nacional, los cuales están atribuidos al Ministro de
Hacienda ;16 en los contratos de arrendámiento de bienes naciotara y Cría, como órgano directo del Presidente de la República, además de las funciones que le atribuyan las leyes y otros Reglamentos, representará al Ejecutivo Nacional en todos los asuntos y materias que fueren de la competencia del Despacho".
'11. Siebel A. Girón R., Ausencia de un Régimen Contractual, lugar citado, pág. 12.
72. Véase el artículo 126 de la Constitución en Nota W 3l.
73. Véase N~ 29.
74. El artículo 4 de la Ley de Minas señala que: "Los yacimientos de
urao (sesquicarbonato de sodio y carbonato de soda), ozoquerdta y
helio se explotarán según los contratos especiales que celebre el
Ejecutivo Federal, quien tendrá siempre en cuenta, como prop6sito,
el fomento de la explotación de esas materias".
Por su parle, el artículo 8~ de la Ley de Minas dispone que: "El
Ejecutivo Federal podrá otor¡!:ar por medio de eentrates, concesiones
para la explotación de las piedras y demás sustancias a que se refiere el artículo anterior, cuando se hallen en terrenos baldíos ... "
'15. Véase al efecto el artículo 136, ordinal 10, de la Constitución.
'16. Véase N~ 6.
AlLAN·RANQOtPH 6REWER
neles:" Y en los contratos de suministros y adquisiciones de
bienes."
En igual sentido se encuentran disposiciones en ínnumerablea textos legales como la Ley Forestal de Bosques y Aguas,"
el Decreto Reglamentario de Obras Públicas Nacionales," etc.,
que señalan a los Ministros como funcionarios que ejercen el
Poder Ejecutivo Nacional como órganos directos del Presidente
Corresponde también al Ministro respectivo, en los ramos
de la competencia de su Despacho, celebrar contratos admínístrativos de servicio, fundamentalmente porque su régimen de
conclusión lo relega la ley a preceptos reglamentarios como SU~
cede en el artículo 25, párrafo segundo de la Ley Orgánica de la
Hacienda Nacíonal. Algunos casos de contratación de servicios,
sin embargo, están atribuidos directamente al Ministro respectivo como sucede en el caso contemplado en el articulo lO, ordinal 159 del Estatuto Orgánico de Ministerios respecto a la
contratación de servicios de profesionales o técnicos extraños
al Despacho respectivo, cuando fuere necesario.
Por último determinados contratos administrativos deben
ser celebrados por el Ministro respectivo como órgano directo
del Presidente de la República porque el procedimiento previsto
para la contratación excluye tácitamente la intervención del
Jefe del Ejecutivo Nacional. Así ocurre en los casos de remate
de deudas atrasadas ;81 en los casos de licitaciones en contratos
El artículo 29 de la Ley Orgánica de la Hacienda Nacional establece
que: "En los casos de arrendamiento de los bienes de la Nación, los
arrendatarios pueden ser autorizados por Resoluciones especiales del
Ejecutivo Nacional para ejercer, en detenninados actos y para ciertos efectos, la personería del Fisco Nacional en defensa de derechos
reletlvoa a los bienes dados en arrendamiento".
Véase el artículo 172, ordinal 11, en el N~ 9.
El artículo 12 de la Ley Forestal de Suelos y Aguas, establece que
"la explotación por particulares de productos forestales en terrenos
baldíos, se hará mediante concesiones por licitaci6n, contratos o
permisos que otorgue el Ejecutivo Nacional, por intermedio del Mi~
nístro de Agricultura y Cría, de conformidad con las disposiciones
de esta ley y su Reglamento ... "
El artículo l q del Decreto Reglamentario de las Obras Públicas establece que: "Las obras públicas se harán por Administración o por
contratos debidamente autorizados por el Ejecutivo Federal. .. ",
quedando el Ministro de Obras Públtcas, de acuerdo con el artículo
118 del mismo, "encargado de la ejecucíén de este Decreto".
El artículo 49 de la Ley Orgánica de la Hacienda Nacional dispone:
"Pueden sacarse a remate público o contratarse con particulares, a
juicio del Ejecutivo Nacional, las deudas atrasadas provenientes de
eualquler renta que hayan pasado a figurar como saldos de años enteriores ... "
de servicios" y de obras" y suministros ;8~ y en los casos de adjudicaciones en remates públícoe."
En todos estos ceses, corresponde la conclusión del contrato
al Ministro respectivo.
b' .-La delegación de firmas
41.-EI ordinal 99 del articulo 10 del Estatuto Orgánico de
Ministerios hemos dicho, establece que "corresponde a cada Mínistro en los ramos de la competencia de su Despacho. .. suscribir los actos del Despacho a su cargo". La misma disposición
prevé que el Ministro "podrá autorizar a altos funcionarios del
Ministerio para que firmen por él, conforme se determine. en el
Reglamento de este Estatuto". Ahora bien, ¿quiere significar
esto último que el Ministro puede delegar en altos funcionarios
de su Despacho la atribución de suscribir los contratos administrativos de su competencia 'l
Consideramos que la respuesta es negativa." En efecto, la
delegación de firmas contemplada en el Estatuto Orgánico de
82. El articulo 427 de la Ley Orgánica de la Hacienda Nacional dispone
que: "En cuanto sea posible. los contratos para construcción de obras
y los de suministros y servicios, que se propongan celebrar los Despachos de! Ejecutivo, serán objeto de licitaciones. Se exceptúan los
contratos en que esté interesada la defensa nacional, los relativos a
servicios técnicos y aquellos cuyo monto no exceda de diez mil bolívares"; estableciéndose en el articulo 428 el procedimiento respectivo.
Véase lo dispuesto en el artículo 427 de la Ley Orgánica de la Hacienda Nacional en la Nota N' 82. En este mismo sentido, la Resolución NO 8 del Ministerio de Obras Públicas de 8 de marzo de 1947
sobre licitaciones para obras públicas establece que "en interés del
Fisco y con el propósito de favorecer la industria privada y promover la constitución o mayor desarrollo de empresas especializadas
en grandes trabajos, la construcción de las obras que este Despacho
resuelva no ejecutar directamente, se confiará, mediante contratos, a
personas o empresas particulares, los cuales deberán obtenerse por
licltaeión pública sometida a' las pautas que más adelante se establezcan ... "
Véase el ya citado articulo 427 de la Ley Orgánica de la Hacienda
Nacional en la Nota N' 82. Asimismo respecto a contratos de suministros, la Resolución N9 1.400 del Ministerio de Minas e Hidrocarburos de 8 de octubre de 1958 por el cual se dicta el Reglamento de
Compras de ese Ministerio, estableCe la obligatoriedad del procedimiento de tíeítaeíén. Al efecto, indica su artículo S' que: "Todas las
adquisiciones del Ministerio serán hechas por Itettecíenes públieas".
Véase 10 dispuesto en el artículo 429 de la Ley Orgánica de la Hacienda Nacional.
Véase al respecto el Informe de la Procuraduría de la Nación al
Congreso Nacional, 1960J Caracas, 1961, pág. 307 Y el Informe de la
Procuradurla de la Nacion al Congreso Nacional, 1959, Caracas, 1960,
págs. 547 Y 648.
AllAN·RANOOlPH BREWER
Ministerios está autorizada por éste "conforme lo determine el
Reglamento". Y el .Reglamento de la Ley de Ministerios aún vigente por defecto del Reglamento anunciado en el Estatuto Orgánico señala taxativamente en las letras a, b y e del ordinal 5Q
de su artículo 75, cuáles son los actos y los documentos que los
Directores de los Ministerios pueden firmar "mediante Resolución del Despacho, por delegación del Ministro y previa consulta
con éste". Estos actos y documentos son: "a-c-Laa circulares y
comunicaciones de las Oficinas dependientes del Ministerio;
b.-La correspondencia dirigida a los funcionarios subalternos
administrativos, judiciales o municipales de los Estados, del
Distrito Federal y de los Territorios Federales, que por razón de
las leyes o reglamentos deben dirigirse al Ministerio; c-e-La correspondencia postal, telegráfica o radiotelegráfica en contestación a las solicitudes dirigidas al Despacho por particulares".
Corno puede observarse, la ley, ni el Reglamento, autorizan a
ningún Ministro para delegar en ningún Director o alto funcionario del Ministerio a su cargo, la atribución de suscribir contratos a nombre de la República, que tenga el Ministro, sino la
de firmar la correspondencia ordinaria y rutinaria, por así decirlo, dirigida a los funcionarios subalternos o a los particulares, y
ni siquiera la dirigida a los altos funcionarios de la República,
como son los demás Ministros, el Procurador General de la República, el Contralor General de la República, el Presidente del
Congreso Nacional y el de cualquiera de sus Cámaras, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, etc.
Por tanto, siendo la interpretación restrictiva la facultad
de delegar el ejercicio de determinada atribución legal, no es
admisible, desde luego, la analogía, y menos aún frente a un
texto reglamentario expreso, por 10 que, en nuestro sistema vigente, el Ministro no puede delegar la suscripción de contratos
administrativos que le corresponden, en altos funcionarios o Directores de su Despacho.at
d. -El Procurador General de la República
42.-Como representante de los intereses patrimoniales de
la República," el Procurador General de la misma puede, euande
así lo ordene el Ejecutivo Nacional, suscribir o concluir contratos administrativos.
Hay algunos Directores de Ministerios con situación especial, tal
como sucede respecto al Director General del Ministerio de Hacienda,
cargo creado por Decreto-Ley N' 77 de 8 de marzo de 1958 (Gaceta
Oficial No 25.605 de 8 de marzo de 1958).
88. Corresponde a la Procuraduría General de la República de acuerdo
eon el artículo 202 de la Constitución "Representar y defender fu-
Además, cuando una ley dispone que el Presidente de la República en Consejo de Ministros puede designar el funcionario
que suscribirá el contrato autorizado," perfectamente puede ser
designado el Procurador General de la República, para auscríbirlo en representación del Ejecutivo Nacional.
e.-Otros funcionarios
43.-Pero no solamente los Ministros están facultados para
celebrar contratos sino que también, como en el caso señalado
anteriormente, pueden ser designados para concluirlos otros funcionarios públicos.
De esta manera, la ley o el reglamento, pueden designar
otros funcionarios distintos del Ministro, para celebrar contratos
administrativos. Tal es el caso, por ejemplo, de ciertos contratos
de suministros del Ministerio de Minas e Hidrocarburos que
pueden ser celebrados por un funcionario subalterno de ese Minísterío."
C.-La incompetencia
44.-EI consentimiento legítimamente manifestado hay que
referirlo de manera especial al concepto de competencia, de apdicial o extrajudicialmente los intereses patrimoniales de la República" .
A tal efecto, la Procuraduría de la Nación, ha señalado que "no
es absolutamente exacto. a su juicio, que: "La única persona eutcrízada y facultada para firmar contratos a nombre de la Nación es el
Ministro respectivo", toda vez que el Procurador de la Nación es un
funcionario competente, de acuerdo con la Ley de la Institución a
su cargo, para celebrar contratos a nombre de la Nación veneeolana y del Fisco Nacional, conforme a las instrucciones que le ímparta el Ejecutivo Nacional"; Informe de la Procuraduría de la Naci6n al Congreso Nacional, 1959, Caracas, 1960, págs. 547 Y 548. '
99. Tal es el caso señalado en la ley que autoriza al Ejecutivo Necio-
nal para contratar un crédito externo por la cantidad de 100.000.000
de d6lares de los Estados Unidos equivalente a 333.500.000 de bolívares con el Banco de Importación y Exportación de los Estados
Unidos de 25 de julio de 1961 (Gaceta Oficial NO 26.610 de 25 de
julio de 1961), que dispone en su artículo 5· que: "El Ejecutivo Nacional queda facultado para designar, en Consejo de Ministros el
funcionario que suscribirá el contrato de crédito a que se refiere
esta ley ... "
VéaSe al efecto el Reglamento de Compras del Ministerio de Minas
e Hidrocarburos de 8 de octubre de 1958, que establece en su artículo
22: "Las compras de vigencia de materiales cuyo precio no exceda de
quinientos bolívares podrán ser efectuadas por la sección de Adquisiciones, previa solicitud de la Direcci6n respectiva, debidamente conformada por el Director de Administración".
títud de obrar del funcionario." Por tanto, no puede haber consentimiento legítimamente manifestado, y en consecuencia nopuede existir contrato administrativo, cuando éste ha sido concluido por un funcionario incompetente; y ello, porque de acuerdo
con el artículo 232 de la Constitución, el Estado no reconoce
otras obligaciones que las contraídas de acuerdo con las leyes,
por órganos legítimos del Poder Público; y son las leyes quienes
atribuyen la competencia y atribuciones de los órganos del Po-der Público; "y a ellas debe sujetarse su ejercicio" de acuerdo
con el artículo 117 de la Constitución. Por tanto, el Estado no
reconoce obligaciones contraídas por órganos legítimos del Po,
der Público incompetentes para contraerlas, o lo que es lo mismo,
en el contrato concluido por un órgano incompetente, no hay manifestación legítima de voluntad, no hay consentimiento y como
consecuencia, no hay ni existe contrato.w
3) Los efectos de la conclusión del contrato
45.-La intervención de la autoridad administrativa competente en la conclusión del contrato administrativo constituye
la manifestación de la voluntad de la Administración cuando ha
sido formada de acuerdo con las formalidades previas estudiadas."
Por tanto, y aquí se destaca el formalismo de la contratación
administrativa por contraposición al consensualísmo de la contratación de derecho privado, la manifestación de voluntad de
la Administración en la conclusión del contrato debe ser expresa
por lo que no puede concebirse una manifestación de la voluntad
administrativa en forma tácita por el silencio admínístratívo."
Este ha sido criterio tradicional de la Procuraduría: Véase al efecto
el Informe de la Procuraduría de la Nación al Congreso Nacional,
1959, Caracas, 1960, pág. 645. Asimismo, el Informe de la Procuraduría de la Nación, 1960, Caracas, 1961, pág. 307.
Puede verse también la Doctrina de la Procuraduría de la Naeíén 1953·1954, Caracas, 1957, pág. 7 Y siguientes.
92. André de Laubadere, ob. ett., pág. 172, scetrene en cambio que se
trata de una nulidad. La Procuraduría General de la República ha
dictaminado, al contrarío, lo siguiente: "El posible contrato cele~
brado entre el reclamante, sin estar investido de la representación
suficiente, y terceras personas, al cual se ha hecho referencia, no
obliga, jurídicamente, a la Nación", Informe de la Procuraduría de
la Naci6n al Congreso Nacional, 1957-1958, Caracas, 1959, pág. 550.
9S. Véase N" 2 Y siguientes.
Cfr. André de Laubadere, ob. clr., Tomo 1, pág. 173.
94. Cfr. André de Laubadere, eh. cit., Tomo 1, pág. 174; Enrique Seyasues Laso, ob. eü., Tomo l. pág. 543.
Interesa al hablar de los efectos de la conclusión del contrato, estudiar por una parte el valor de las relaciones entre la
administración y el cocontratante antes del acto de conclusión,
y por otra parte, los efectos mismos del acto de conclusión.
B.-El valor de las relaciones entre las partes previas al
acto de conclusión
46.-Es interesante destacar, cuál es el valor de la publicación de licitación, ¿ Es una verdadera oferta o una simple invitación a tratar TU El interés de esta distinción es importante:
si existe una verdadera oferta, una aceptación por parte del licitante de ese ofrecimiento perfecciona el contrato, y el autor de
la oferta se haya obligado a cumplir.
Sin embargo, la publicación de licitación por parte de la Administración, no es una oferta, sino simplemente una invitación
a tratar o una simple invitación a los particulares para que
ofrezcan condiciones de contratar a la Administración. Por tanto, la verdadera oferta en la licitación es la propuesta" del particular. La aceptación de la oferta por la Administración se hace
concediendo la buena pro por la adjudicación; pudiendo, sin embargo, declarar desierta la licitación si juzga que las propuestas
no llenan los requisitos exígtdcs." Por tanto, la Administración
por el hecho de haber publicado la licitación no se obliga a aceptar la mejor propuesta, sino que su aceptación es libre.liS
Por ello es que el articulo 199, letra a, ordinal 2 q de la Ley Or$'á~
nica de la Hacienda Nacional señala que "los gastos de adqulsleíén
y arrendamiento, ejecución de trabajos por cuenta de la Nación,
suministros de materiales y efectos para los servicios públicos y todos los demás gastos ocasionados por el servicio público nacional, se
justifican: por copla del ado [urldiee que autoriza la negociación o
ejecución del servicio y del eetc que provea a su ejeeueión".
Véase la distinción en Mazeaud, Lecciones de Derecho Civil, Editerial Ejea, segunda parte. Vol. 1, Buenos Aires, 1960, pág. 158.
Sobre la propuesta en la licitación véase el articulo 428, ordinal S·,
de la Ley Orgánica -de la Hacienda Nacional.
Al efecto, véase el artículo 428, ordinal 6Q, de la Ley Orgánica de la
En este sentido, la Procuraduría de la Nación ha señalado: "Es por
eso que mientras la Administraci6n no haya aprobado expresamente
la oferta a través del acto de otorgamiento que es el contrato, no
existe vinculación entre ella y el particular interesado, puesto que
los actos previos que realiza la administración son meros trámites
administrativos que no otorgan derecho alguno a los interesados, ya
que su único objeto es el de freparar la realización del acto admínistrativo contractual que es e otorgamiento de la concesión, y hasta
que la administraci6n no haya manifestado su voluntad a través de
dicho acto, no han nacido obligaciones ni derechos para las partes
contratantes". Véase en el Informe de la Fiscalía General de la Re~
pública al Congreso Nacional, 1960, Caracas, 1961, pág. 311.
AlLAN·!1ANOOLPH BREWER
De esta manera, y aun en ausencia de lícítacíón, las relaciones previas a la conclusión del contrato entre la Administración
y los particulares, no obligarán a aquélla, y hasta que la Admi-
nistración no haya manifestado su voluntad a través del acto
de conclusión del contrato, no han nacido obligaciones ni derechos para las partes contratantes."
En este mismo sentido, las llamadas "órdenes provisionales"
pueden considerarse como contratos creadores de cblígacíones entre las partes o como instrumentos contractuales que obli-
guen a la República.'?"
c. -Efectos del aeto de conclusión
a. -Efectos sobre el contrato
47.--Consecuencia obligada de lo anteriormente expuesto
es que mientras la Administración no haya manifestado su voluntad y consentimiento en el acto de conclusión del contrato,
no existe vinculación alguna entre ella y el particular interesado,
puesto que los actos previos que realiza la Administración son
simples trámites administrativos que no otorgan derecho alguno
a los interesados, ya que su único objeto es el de preparar la
realización del acto contractual de otorgamiento del contrato, y
repetimos, hasta que la Administración no haya manifestado su
voluntad a través de dicho acto, no han nacido obligaciones ni
derechos para las partes contratantes.w'
Por tanto, el momento de la conclusión del contrato es el
momento del perfeccionamiento del mismo.
Sin embargo, no en todo caso, el perfeccionamiento del contrato por el acto de conclusión del mismo, lo hace definitivo y
Véase Nota anterior N~ 98.
A tal efecto, la Procuraduría de la Nación ha sostenido: "Se expuso en la contestación de la demanda y en estos informes se ratifica, que la orden provisional, como su nombre lo indica es meramente
"provisional", es pura y simplemente una proposición de compra, sujeta a la tramitación administrativa consiguiente, que, como tal, mal
puede obligar por sí sola a la Nación Venezolana ya que la misma no
es un contrato; el hecho de que la misma haya sido aprobada por la
Contralorla General de la Nación, no implica ninguna obligación para
el Ejecutivo, el cual puede perfectamente desistir de la negociación
contenida en la "orden provisional" a pesar de la aprobación impartida por la Contraloría de la Nación. No siendo la "orden provisional"
un contrato 9ue crea obligaciones entre las partes, mal puede prosperar la accion por eumpfimiento de contratos que sobre ella se hace,
como en el caso de autos. Informe de la Fiscalía General de la República al Congreso Nacional, 1960, Caracas, 1961, pág. 818.
101. Véase el Informe de la Procuraduría de la Nación, 1960, Caracas,
1961, pág. 311. Véase Nota N9 98.
l(J{).
productor de todos sus efectos jurídicos. Hay algunos casos en
que es necesario, para que el contrato produzca la plenitud de
sus efectos jurídicos, que sea aprobado por el Poder LegíalatíVO.1 0 2
Estos casos de aprobación, sin embargo, los veremos más
adelante.v"
b. -La ausencia del acto de conclusión
48. -La ausencia del acto de conclusión no produce vínculo
contractual, y por tanto, no produce obligaciones derivadas de
Sin embargo, dado el caso de que el particular, porque haya
hecho tratos previos con la Administración, haya comenzado a
ejecutar una prestación, aunque el contrato no se haya celebrado, la Administración debe indemnizar al particular en la medida en que ella se haya enriquecido por la prestación ejecutada,
sin causa alguna, y en la medida en que el cocontratante se haya
empobrecído.v"
IV.-FORMALIDADES POSTERIORES A LA CONCLUSION DEL
TRATO: LA APROBAClON DEL CONTRATO
49.-Ciertos contratos no producen enteros efectos después
del acto de conclusión, sino una vez que cumplan una formalidad
posterior, que consiste en la aprobación del contrato por parte.
de los órganos legislativos.
Por ello, establece el artículo 126 de la Constitución que
"sin la aprobación del Congreso, no podrá celebrarse ningún con,
trato de interés nacional, salvo los que fueren necesarios para
el normal desarrollo de la Administración Pública, o los permitidos por la ley".
Ya hemos señalado, que a pesar de una aparente incongruencía.v" de este artículo y de otros de la Constitución se
desprende que la aprobación legislativa es posterior a Ja conclusión del contrato. Y también se desprende, dada la peculiar
redacción del dispositivo constitucional, que la regla general teéVéase el articulo 126 de la Constitución en Nota N~ 3l.
Véase N~ 50 Y siguientes.
104. Véase N~ 20, Nota SO.
Asimismo, véase el lnforme de la Procuraduría de la Nación al
Congreso, 1959, Caracas, 1960, págs. 550 y 551.
105. Véase N~ 21.
AlLAN·RANOQlPH BREWfll
rica en nuestro régimen de contratación administrativa es que
los contratos administrativos requieren aprobación legislativa.
Establece, sin embargo, el dispositivo constitucíonal dos excepciones, a esta regla general: no requieren aprobación legislativa
primero, Jos contratos administrativos necesarios para el normal
desarrollo de la Administración Pública; y segundo, los contratos
administrativos "permitidos por la ley" o atribuidos por la ley a
cualquier autoridad pública sin indicación de la intervención del
Poder Legislativo. De ello se desprende que en realidad, en la
práctica, la excepción es la regla general, pues la gran mayoría
de contratos administrativos no requieren la intervención a posteriori del Congreso Nacional, por 10 cual el requisito de
aprobación legislativa es excepcional.
Conviene, al hablar de la aprobación legislativa corno una
formalidad posterior a la conclusión del contrato, estudiar en
primer lugar, la naturaleza jurídica del acto de aprobación, y en
segundo lugar, los efectos jurídicos de la aprobación legislativa
de los contratos administrativos.
2) Naturaleza jurídica de la aprobación legislativa
A.-Noci6n Prevía
50,-Es necesario al estudiar la naturaleza jurídica de la
aprobación legislativa del contrato administrativo, analizarla bajo dos puntos de vista: material y formal.
B. -Desde el punto de vista material: actos admini8'trativos
51.-Desde el punto de vista material o de contenido, el
acto de aprobación legislativa es un acto administrativo.
En efecto, este ha sido criterio tradicional de nuestra jurísprudencia. Así la antigua Corte Federal y de Casación en sentencia de 5 de mayo de 1937 estableció: "Las normas jurídicas
integradas en parte por las leyes, implican un mandato general y
abstracto que impone reglas de conducta válidas para todos y
para casos abstractamente determinados; por lo cual, el Poder
Legislativo, en su función normativa, procede generalizando.
Cuando ejerce esa función elabora leyes en sentido material,
que tienen todas las características de la ley propiamente dicha;
mientras que cuando colabora con el Poder Ejecutivo en la Administración Pública, ejecuta actos administrativos aun cuando
ellos estén revestidos de la forma extrínseca de la ley, y son estos actos los que la doctrina del derecho constitucional denomina
leyes formales. Estas no tienen el contenido de la ley propia..
mente dicha, porque no establecen reglas de conducta para todos, no contienen un mandato general y abstracto, sino que se
refieren a relaciones concretas, a casos particulares: son providencias administrativas o actos de administración pública en
forma de ley, Tal lo que sucede en la llamada ley que aprueba
un contrato o un convenio de interés nacional",loB
Aparte de que cómo veremos más adelante no estamos de
acuerdo con la distinción entre ley formal y ley material que
ahí se hace,':" es importante destacar de esta decisión la doctrina de que los actos de aprobación legislativa son en su contenido
y desde el punto de vista material, actos administrativos, aunque
en su forma sean leyes.lOS
y es que ello no podría ser de otro modo, pues, en derecho
público, y este es un principio esencial de nuestra disciplina, los
actos se determinan por su propia naturaleza y contenido, y no
por el órgano del cual proceden.
Este ha sido un criterio tradicional en nuestra [urísprudencia.
Memoria 1938, Torno 1, pág, 226.
Véase N9 57.
Cfr. E. Sayagues Laso, ob. cit., Tomo 1, pág. 551. Véase también
el voto salvado a la sentencia de la Corte Suprema de Justicia en
Corte Plena de 15 de marzo de 1962 (CSJ·CP·27-1, según sigla del
Instituto de Codificación y Jurisprudencia) que expresa: "La aprobación legislativa recaída en los contratos de interés nacional, celebrados por el Presidente de la República por órgano del Ministro
respectivo, perfecciona y completa la voluntad administrativa que
interviene en la creación del vínculo contractual. La voluntad del
otro contratante, que es generalmente un particular o empresa privada, se forma y manifiesta según las reglas del derecho privado.
El prceeso de formación de la voluntad administrativa comprende varias etapas, una de las cuales es la aprobación impartida por el órgano legislativo",
"Siempre que un contrato requiera la aprobación del Congreso,
el acto aprobatorio emanado de este último constituye una de las
manifestaciones de voluntad del Estado, complementaria de la manifestación anterior, hecha por el órgano ejecutivo. La decisión aprobatoria de las Cámaras, es por su contenido, un acto administrativo
de aprobación, esto es, una declaraci6n de un órgano del Estado, en
ejercicio de la función administrativa, que expresa su conformidad
con una declaración anterior de otro órgano estatal. Las Cámaras,
en efecto, actúan en esa ocasión en ejercicio de la función administrativa. Ambas declaraciones configuran 10 que la doctrina moderna
denomina "acto complejo", o sea, aquel en que la voluntad administrativa se forma mediante la intervención de dos o más órganos
cuyas respectivas manifestaciones pasan a integrarla".
Sobre el concepto de acto administrativo de aprobación véase: Bielee, "Régimen Jurídico de las autorizaciones y aprobaciones adminíatratlves", en Estudios de Derecho Público, 2- Edle., Tomo 1, pág. 429
En efecto. la Corte Federal y de Casación, en sentencia del
30 de octubre de 1952, ha establecido que "los actos de carácter
administrativo como los judiciales, fiscales ... lo son por su
naturaleza, por la cuestión que en ellos se ventila, y no cambia
ese carácter ni suspende ni restringe la facultad del funcionario
a quien la ley le da competencia para conocer y decidir la cir-
cunstancia de que otra autoridad conozca de asunto semejante y
aun conexo con aquél" .109
Por tanto, ha sostenido la misma Corte en sentencia de 4 de
abril de 1951, que "no son los nombres o denominaciones, sino
su naturaleza o contenido 10 que da a los actos tanto de los funcionarios como de los particulares, su verdadero carácter, su sígnlñcacíén o fisonomía propia"Yo
Estos criterios de calificación de los actos administrativos
los hemos visto totalmente confirmados en una reciente sentencía de la Corte Suprema de Justicia en la Sala Polítíco-Adminístrativa de 18 de julio de 1963, donde se expuso que "prevalece
en la doctrina el criterio de que, tratándose de actos del Poder
Público, la condición de acto administrativo no deriva, necesariamente, de la índole del organismo o funcionario que lo realiza,
sino de la función o facultad que éste ejerce al realízarlc.w'
Por tanto, consideramos, que el acto de aprobación legislativa en su contenido y desde el punto de vista material, es un
acto administrativo, que hace posible la ejecución de un contrato perfeccionado por su conclusíén.t"
C. -Desde el punto de vista formal: leyes
52. -Ahora bien, pero si es cierto que en su contenido el
acto de aprobación legislativa es un acto administrativo, por su
forma es un acto legislativo, y más propiamente una ley. Y ley
en nuestro sistema constitucional es la llamada ley en sentido
formal, o sea, "actos que sancionan las Cámaras Legislativas como Cuerpos Colegisladores", como lo destaca el Artículo 162 de
En este sentido ha señalado la Corte Suprema de Justicia
en Pleno, en sentencia de 15 de mano de 1962 que "la orientación constitucional venezolana se ha apartado, en este punto,
CFQ-CP-40·1, según sigla del Instituto de Codificación y .Jurlsprudencia.
CFC·CP-S-1, según sigla del Instituto de Codificación y .Jurispmdencia.
Aún sin sigla en el Instituto de Codificación y Jurisprudencia.
Véase N9 55.
CON1RATOS ADMINlSTRATlVüS
de toda doctrina que consagre otros requisitos como los de generalidad y carácter abstracto, para determinar el concepto de ley.
Acoge sólo la Constitución esa forma simple pero precisa para
tipificar dicho concepto, lo que significa que la mera circunstancia de que una norma sea sancionada por las Cámaras como
Cuerpos Colegisladores, basta para que figure como ley de uueatro ordenamiento jurídico. Este concepto claro y preciso de lo
que la Constitución concibe como ley, no admite ni puede admitir
interpretaciones contrarias a su texto, ni menos aún la asignación de otros requisitos o condiciones que, si bien pueden ser atribuibles o procedentes en otras legislaciones donde el concepto
de ley obdece a otros criterios doctrinales, en manera alguna son
adecuados al que terminantemente se fija en la Constitución venezolana. En este sentido no había lugar a planteamiento doctrinario de distinción entre ley material y ley formal. .. porque
para calificar de ley una norma de derecho, basta únicamente
determinar si es o no un acto sancionado por las Cámaras Legislativas como Cuerpos Colegísladoresv.t"
Por tanto, el acto de aprobación legislativa de un contrato
administrativo, en su forma es una ley con todas las implica,
ciones que este concepto supone.v'
3) Contratos que requieren la aprobación legislativa
53.-Diversos contratos administrativos requieren en Venezuela la aprobación legislativa. En efecto, el Artículo 90 de la
Ley Orgánica de la Hacienda Nacional, establece que "el servicio
para recibir ingresos y hacer pagos por cuenta del Tesoro Nacional, y cualesquiera otros relacionados con dicho servicio, podrán
ser contratados por el Gobierno con un Instituto Bancario, que
indispensablemente habrá de ser nacional, responsable y de recursos suficientes para garantizar el Gobierno un crédito destinado a satisfacer las necesidades del Tesoro. El contrato deberá
someterse a la aprobación del Congreso Nacional".
En materia de concesión para aprovechamiento de aguas del
dominio público, la Ley Forestal de Suelos y Aguas estabiece en
su Articulo 35 que "serán temporales y se regularán por contratos especiales, sujetos, para su validez, a la aprobación posterior del Congreso Nacional".
Hemos escogido estos dos casos de contratos administrativos que requieren la aprobación posterior del Congreso Nacional,
por la distinta redacción que presenta la ley: en el segundo caso
CSJ.PA·27-1, según sigla del Instituto de Codificación y Jurisprudencia.
Véase N~ 57.
AllAN·RAN0Q1PH aREWEII.
se requiere la aprobación como requisito de validez del contrato,
en el primer caso no se indica esta circunstancia ni tampoco en
el dispositivo constitucional 126, que consagra la aprobación de
los contratos administrativos como regla general.
Esta observación DOS será útil para entrar a analizar los
efectos de la aprobación legislativa en los contratos administrativos.
4) Efectos de la aprobación legislativa
A -Introducción
54.-Debemos analizar, al hablar de los efectos de la aprobación legislativa, no sólo éstos respecto al contrato en sí, sino
también respecto a los terceros extraños a la relación contractual, a los poderes del Congreso, y por último, Jos efectos de la
ausencia de aprobación legislativa.
B.-Efectos sobl"f el contrato
55. -El acto de aprobación, en principio, no influye en la
validez del contrato, sino en su eñcacía.w Por ello, la Corte Suprema de Justicia ha seiíalado que es en virtud de la aprobación
legislativa, en virtud de que ha tomado forma de ley el acto
aprobatorio, "que el contrato ha producido la plenitud de efectos jurídicos que no hubieran llegado a originarse sin la intervención de las Cámaras Legislativas",116
Esta es la regla general en materia de aprobación legíslativa de acuerdo con el Artículo 126 de la Constitución: no constituye un requisito de validez del contrato sino un requisito para
que produzca efectos y pueda ejecutarse 117 El contrato administrativo, por tanto, queda perfeccionado con la conclusión.
Sin embargo, hemos observado que algunas disposiciones
legislativas que consagran el requisito de la aprobación legisla116.
Cfr. Guido Zanobini, CIU'80 de Derecse Administrativo, Tomo 1, Edítorlal Arayú, Buenos Aires, 1954, pág. 836,
Sentencia de la Corte Suprema de Justicia de 15 de marzo de 1962
(CSJ~CP~27.1, según sigla del Instituto de Codificación y Jurisprudencia).
Cfr. Onorato Sepe, Contratto della Pubbliea Ammisnistrazione, Enciclopedia del Diritto, Ediúone Specíale per gli Studenti del! uníversita di Roma, Giuffré Editore, Milán, 1960, pág. 164; Massimo Severo Giannini, L'AUivitA Ammlnistrativa O'attivitA Negoziale). Lesioni tenute durante l'anno accedemícc 1961~1962, Jandí Sapi Editori, Roma, 1962, págs. 78 y 79; Eloy Lares Martinez, ob. cit., pág,
204; Georges Vedel, ob. eír., Tomo 11, pág. 596; André de Leubadere, ob. ea., Tomo 1, pág. 88 y siguientes.
tiva,lll lo establecen como condición de "validez" del contrato.
En este caso, que es la excepción de nuestro régimen jurídico, el
contrato sólo se perfecciona cuando se ha producido la aprobación legislativa. 119
C.-Efeetos respecte a los poderes del Congreso
56.-EI principal efecto de. la aprobación legislativa es que
a pesar de su forma de ley, en su contenido es un acto administrativo, y por tanto, dicha ley aprobatoria DO puede ser derogada ni modificada posteriormente por el Congreso.
y ello porque, sea la aprobación un acto necesario para la
ejecución del contrato, o sea necesario para su validez, ella, a
pesar de que es dada libre y discrecionalmente por el Congreso,
forma parte de un acto complejo y mixto, donde entran en juego
actos emanados por el Poder Ejecutivo y Legislativo, que no
puede ser modificada entonces por la sola voluntad de uno de
los Poderes Públicos íntervlníentes.v"
D. -Efeetos respecto a los terceros
57.-Pero esta aprobación legislativa también produce ciertos efectos respecto a los terceros extraños a la relación contractual, y éstos están constituidos por el derecho que tiene todo
administrado interesado de solicitar jurisdiccionalmente, el control de la constitucionalidad de las leyes.
En efecto, la forma de ley que reviste el acto administrativo
de aprobación tiene como consecuencia que cualquier tercero interesado extraño a la relación contractual pueda solicitar ante
el órgano jurisdiccional contralor de la constitucionalidad de las
leyes, la conformidad con la Constitución de las cláusulas del
La jurisprudencia de la antigua Corte Federal y de Casación en algunas decisiones sostuvo erradamente en nuestro concepto, la improcedencia del recurso objetivo de inconstituciona.
Cfr. Rafael Bielsa, Compendio de Derecho Administrativo, De Palma, Buenos Aires, 1960, pág. 86; Enrique Sayagues Laso, ob. cit.,
Tomo 1, pág. 551.
A este respecto, en el Voto Salvado a la Sentencia de la Corte Suprema de Justicia en Pleno de 15 de marzo de 1962 se señala: "La
misión de las Cámaras consiste en aprobar o negar, esto es, a aquéllas sólo ineumbe impartir o negar su aprobación; pero en ningún
caso, modificar el contrato. Como consecuencia, la ley aprobatoria
de un contrato de interés nacional no es susceptible de derogatoria,
ni de reforma total o parcial" (CSJ~CP-27-1, según la sigla del Instituto de Codificación y Jurisprudencia). Cfr. Enrique Sayagues Laso, ob. cit., Tomo 1, pág. 551.
lidad contra las llamadas leyes formales o actos legislativos singulares con forma de ley. admitiéndolo únicamente contra las
llamadas leyes materiales, de contenido general y abstracto.v"
Este criterio errado no fue tradicional en la jurisprudencia
de la antigua Corte, y en algunas ocasiones admitió el recurso
de inconstitucionalidad contra actos legislativos singulares con
forma de ley,m
En sentencia de la Corte Suprema de Justicia en Pleno de
15 de marzo de 1962, se confirma en forma clara el criterio de
que el recurso de inconstitucionalidad procede contra los actos
singulares con forma de ley, y más aún, cuando el Artículo 215,
Ordinal 39 de. la Constitución atribuye a la Corte Plena la facultad de declarar la nulidad total o parcial no sólo de las leyes
nacionales, sino también de los demás aetos de los cuerpos legislativos que colidan con la Constítución.t'"
Por tanto, en nuestro actual sistema [urídíco procede el recurso de ínconstítucionalidad contra las leyes aprobatorias de
contratos administrativos. Y ello es lógico: dado el interés nacional y estatal que presentan esos contratos administrativos que
requieren aprobación legislativa, es necesario que todo ciudadano interesado pueda obtener el control de la constitucionalidad
de esas leyes aprobatorias. Así hemos visto recientemente como
la Municipalidad del Distrito Federal, con el carácter de tercero
extraño en el contrato celebrado entre el Ejecutivo Nacional y el
Banco de Venezuela, solicitó ante la Corte Supremo de Justicia en
Pleno, y obtuvo la nulidad, por inconstitucionalidad de la Cláusula 29 de dicho contrato.'>'
E. -Efectos de la ausencia de aprobación legislativa
58. -Cuando se trata de una aprobación legislativa necesaría para la validez del contrato administrativo, mientras ella DO
sea dada al contrato no se perfecciona, y por lo tanto, no tiene
ningún efecto. U5
Sentencia de la Corte Federal y de Casación de 5 de mayo de 1937,
Memoria 1938, Tomo 1, pág. 226.
Sentencias de la Corte Federal y de Casación de 16 de noviembre
de 1937 (Memoria 1938, Tomo 1, pág. 339), de 26 de noviembre de
1937 (Memoria de 1938, Tomo 1, pág. 360) Y de 22 de diciembre de
1937 (Memoria 1938, Tomo 1, pág. 381).
Véase Sentencia de la Corte Suprema de Justicia en Pleno de 15 de
marzo de 1962 (CSJ-CP-27-1, según sigla del Instituto de Codificaci6n y Jurisprudencia).
marzo de 1962 (CSJ~CP-27-1, según sigla del Instituto de Codiñeacíén y Jurisprudencia).
Véase N9 53.
Cuando se trata, como es la regla general, de una aprobación legislativa necesaria para que el contrato administrativo
produzca plenos efectos, mientras ella no sea dada, el contrato
no puede ser ejecutado.v"
En todo caso, el contrato que requiere aprobación legislativa, y no es aprobado, no produce ningún efecto.
Si se han ejecutado prestaciones a favor de la administración, y ésta se ha enriquecido estará obligada a indemnizar
a su cocontratante en la medida de su enriquecimiento y del empobrecimiento de éste. m
V.-CONCLUSION: LA CLASIFICACION DE LOS CONTRATOS AD·
MlNISTRATIVOS
1) Introdueeíén
59. -Como conclusión de las formalidades que ha de cumplir la Administración para la formación de su voluntad en la
contratación administrativa, veremos, de acuerdo a lo antes analizado, la clasificación en Venezuela de los contratos administrativos.
Consideramos que la Constitución Venezolana de 1961 consagra tres categorías distintas de contratos administrativos.
Estas tres categorías son: l.-Los contratos administrativos excepcionales; 2. -Los contratos administrativos especiales;
y S.-Los contratos administrativos ordinarios.
Veamos estos tres tipos de contratos consagrados en nuestro sistema constitucional y administrativo.
2) Contratos administrativos excepcionales
60.-En primer lugar, la Constitución consagra los contratos administrativos que pueden llamarse excepcionales, es decir,
aquellos contratos que requieren para su validez y eficacia la intervención del órgano legislativo.
Esta intervención puede ser de dos tipos: Previa o posterior,
según se trate de autor'ización-" o aprobacíón.tw
A.-La intervención posterior, es la llamada "aprobación"
y que se realiza por medio de ley formal llamada en doctrina
20, Nota N" 80.
21 Y siguientes.
49 Y siguientes.
AtlAN·RANDOLPH ílREWER
"acto singular con forma de ley" o "ley que aprueba un contrato".UIJ
B. -La intervención legislativa. por otra parte, puede ser
previa: Por la llamada "autorización" que el mismo Artículo
126 de la Constitución consagra.
Esta autorización previa para celebrar contratos puede ser
a) Autorización por medio de ley formal.vt
b) Autorización por medio de acuerdo del Congresc.t'"
Respecto de estos contratos que requieren intervención previa o posterior de las Cámaras Legislativas, no hay ninguna
duda en que deben celebrarse por el Presidente de la República
en Consejo de Ministros y suscritos por el Ministro o Ministros
respectivos, porque así lo determina la Constitucién-" o las le.yes.U4 Se trata de contratos en los cuales, por su extraordinaria
importancia, está interesada la vida misma del Estado. m
Pero además de estos contratos administrativos excepcíouales, nuestra Constitución admite otros tipos de contratos administrativos -los especiales y Jos ordinarios- que no requíeren en su celebración la intervención del Poder Legislativo y que
sólo los primeros -los especiales- requieren en su celebración
la opinión decísora del Consejo de Ministros.
Veamos estos otros tipos de contratos administrativos.
8) Contratos administrativos especiales
61.-Además de los contratos administrativos excepcionales anteriormente examinados hay otro tipo de contratos administrativos que pueden llamarse contratos administrativos especiales porque están "permitidos" por la Constitución 1) la ley al
Presidente de la República en Consejo de Ministros en 10 que respecta a su celebración.t"
Véase N" 52.
Véase W 28.
Véase N" 24.
Artículo 190, ordinal 15· de la Constitución en concordancia con los
artículos 231 y 190, ordinal 13" de la misma, para los empréstitos
nacionales. Véase Nota N" 34.
184. El articulo 90 de la Ley Orgánica de la Hacienda Nacional dispone
que: "El servicio para recibir ingresos y hacer pagos por cuenta del
Tesoro Nacional, y cualquiera otros relacionados con dicho servicio,
podrán ser contratados por el Gobierno con un Instituto Bancario,
que indispensablemente habrá de ser nacional, responsable y de recursos suficientes para garantizar al Gobierno un crédito destinado a satisfacer necesidades del Tesoro. El contrato deberá someterse
a la aprobación del Congreso.
135. Véase N9 21 Y siguientes y 49 Ysiguientes.
136. Articulos 126 y 190, ordinal 15" de la Constitución. Véase Nota
N' 31.
CONT~ATOS
AOMINISTRATlVOS
Es decir, la especialidad de estos contratos radica en que están atribuidos expresamente en la decisión de su conclusión al
máximo organismo administrativo de Venezuela: al Presidente
de la República en Consejo de Ministros.
Ya hemos dicho que es necesario aclarar que la palabra
"permitir" utilizada en los artículos 126 y 190, ordinal 159 de
la Constitución equivale en Derecho Público a tener una facultad
o una competencia que necesariamente debe ser atribuida a al.
guíen. m
Cuando el artículo 126 de la Constitución establece que no
requerirán la aprobación legislativa los contratos de interés nacional para el normal desarrollo de la Administración Pública
o los que permita la ley. establece dos tipos de contratos en forma
disyuntiva: a) Los normales para el desarrollo de la Administración Pública; y b) Los permitidos por la ley sin la formalidad de intervención legislativa, a una autoridad pública deter,
Cuando el contrato administrativo es de éstos permitidos
por la ley o más claramente, atribuidos por la ley al Presidente
de la República en Consejo de Ministros,t~ estamos en presencia
de los llamados contratos administrativos especiales.
Esta permisión, también señalemcs.w debe entenderse en
el sentido de atribución de competencia al Presidente en Consejo
de Ministros por parte de. la Constitución o de la ley como dice
textualmente el artículo 126 en concordancia con el artículo 190,
ordínel Iñs de la Constitución.
Estos contratos están condicionados por su estructura, naturaleza o cuantía, según los casos, y aunque en su celebración
puede hacerse intervenir diversos órganos o cuerpos consultivos,
o contratoree.w su decisión corresponde al órgano supremo de
la Administración, o sea, al Presidente de la República en Consejo de Ministros.
Debe tenerse en cuenta, y de ahí la especíalídad de estos
contratos, que ellos deben llevarse al conocimiento del Consejo
de Ministros porque "su importancia y repercusión de la vida
nacional exigen el conocimiento y dictamen de todos los miembros del Gobierno".141
Véase N9 29.
Véase artículos 126 Y 190, ordinal 15~ de la Constitución. Véase "NO=.
ta N~ 31,
139. Véase Nos. 29 y 31.
140. Véase NQ 3 y siguientes.
141. Ctr, Aurelio Guaita, El Consejo de Ministros. Celeectén Estudios
Administrativos, Publicaciones de la Secretaria General Técnica de
la Presidencia del Gobierno, Madrid, 1959, pág. 40.
Alt..AN·RANDOLPH BREWER
Es decir, que el Presidente de la República en Consejo de
Ministros, sólo debe celebrar contratos administrativos cuando
la Constitución o una ley lo faculten expresamente para hacerlo.
De lo contrario la marcha y normal funcionamiento de la Administración Pública se vería entrabada constantemente por la exigencia de tales formalidades que sólo deben ser observadas en
contratos que tienen importancia primordial para el Estado, como son los llamados contratos administrativos excepcionales y
los especiales. H2
Debemos señalar, sin embargo, que los contratos administrativos que denominamos ordinarios y que analizaremos seguidamente y que no requieren la intervención del Consejo de Ministros, en su celebración, pueden, sin embargo, ser llevados a
él por el Presidente de la República "cuando lo juzgue conveniente" tal como lo autoriza el articulo 3" del Estatuto Orgánico
de Ministerios. Pero esto constituye una potestad del Presidente
y no una obligación jurídica.
4) Contratos administrativos ordinarios
62 .-La tercera categoría de contratos administrativos está
configurada por aquellos contratos de interés público que no requieren para su celebración ni la intervención del Poder Legislativo ni la intervención del Consejo de Ministros, sea porque están "permitidos" o más claramente "atribuidos" por la ley a
una autoridad pública distinta del Consejo de Ministros, sea porque son aquellos contratos necesarios para el normal desarrollo
de la Administración Pública contemplados también en el artículo 126 de la Constitución.
La Constitución, hemos dicho,H3 no señala en ninguna de
sus disposiciones que todos los contratos de interés nacional
deben celebrarse obligatoriamente por el Presidente de la República en Consejo de Ministros.
La Constitución no expresa quién debe celebrar estos con:'
tratos ordinarios, pero indudablemente, por no ser de aquellos
que la Constitución o la ley atribuyen expresamente al Presidente de la República en Consejo de Ministros, sea porque la ley
los atribuye a otra autoridad, sea porque son de los necesarios
para el normal desarrollo de la Administración Pública y como
tales implican la intervención de los órganos que ordinaria y
normalmente desarrollan la actividad administrativa, ellos no
deben ir al Consejo de Ministros.
Véase W 29.
Véase N~ 40.
Por tanto, estos contratos administrativos ordinarios son
fundamentalmente de dos órdenes:
A. -Aquellos que la ley atribuye expresamente para su
celebración al Ministro respectivo actuando como órgano directo
del Presidente de la República>" y que deben ser suscritos por
dicho Ministro, H~ y que no pueden, por su naturaleza, considerarse "necesarios para el normal desarrollo de la Administraeión Pública''.H6
B.-Pero además de estos contratos administrativos ordinarios porque deben celebrarse por el Presidente de la República
por intermedio del Ministro respectivo por atribución o permísión expresa de la ley, hay otro tipo de contrato administrativo
ordinario que está constituido por aquellos que son "necesarios
para el normal desarrollo de la Administración Pública".
Estos contratos administrativos ordinarios consisten generalmente en aquellos contratos de estructura simplificada, o aque,
nos contratos de menor importancia por su naturaleza o cuantía,
o aquellos contratos que sin revestir las características anteriores son normales, ordinarios, en el desarrollo de la Administración Pública.
Estos contratos están caracterizados legalmente por la circunstancia de que su celebración corresponde al Presidente de
la República por órgano del Ministro respectivo o del funcionario que señale la Ley, sin necesidad de intervención del Consejo
de Ministros. Esta caracterlzacíón puede resultar por alguna de
estas tres circunstancias:
a) Porque una ley permita expresamente o atribuya competencia expresamente al Ministro para celebrar el contrato.>"
b) Porque la ley relega a preceptos reglamentarios el régimen de celebración de ciertos contratos. Ha
c) Por último, otros contratos administrativos ordinarios
deben ser celebrados por el Ministro respectivo como órgano directo del Presidente de la República y por tanto con exclusión
de la intervención del Consejo de Ministros, porque el procedimiento previsto para la contratación excluye tácitamente la intervención de ese máximo organismo de nuestra Administración Pública. UD
144. El articulo 193 de la Constitución disponer "Los Ministros son los
órganos directos del Presidente de la República, y reunidos integran el Consejo de Ministros ... "
145. Artículo 10, ordinal 9Q del Estatuto Orgánico de Ministerios. Véase
N' 40.
146. Articulo 126 de la Constitución. Véase en Nota N" 3l.
147. Véase N" 40.
148. Véase W 40.
149. Véase N" 40.
ALtAN-RANDOLPH RREWER
En conclusión, los contratos administrativos pertenecientes
a la tercera categoría señalada, o sea, los contratos administrativos ordinarios permitidos por la ley al Ministro respectivo coroo órgano del Presidente de la República o aquellos contratos
administrativos ordinarios necesarios para el normal desarrollo
de la Administración Pública, no requieren en su celebración la
intervención del Presidente de la República en Consejo de Mi·
nístros, sino que pueden ser celebrados por el Ministro respectivo como órgano del Presidente de la República o por los funcionaríos que señalen las leyes. uo
Debe advertirse en todo caso, que si el Presidente de la Re-pública 10 considera conveniente puede llevar el contrato a su
consideración por el Consejo de Ministros en base a la atribución consagrada en el artículo 39 del Estatuto Orgánico de Ministerios, pero en ningún caso, respecto a los contratos administrativos ordinarios, está obligado a hacerlo.
Véanse Nos. 42 y 48.
6.- Material de Adviento Ciclo C
Descargar Archivo - Universidad de Cundinamarca
Tomo 1. - Universität Bonn
El Ministerio Pastoral (1995)
Amos, Oseas, Jonás y Micah
pérmico - Asociación Geológica Argentina
activ_1ºeso - IES GAMONARES
Nthonga Noya Hñähñu