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Timestamp: 2018-11-18 11:29:30
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Matched Legal Cases: ['artículo 27', 'Artículo 27', 'artículo 27', 'artículo 27', 'Artículo 27', 'Artículo 46', 'artículo 45', 'Artículo 80', 'Artículo 80', 'Artículo 80', 'Artículo 80', 'artículo 56', 'Artículo 27']

Sergio Cano Toro
1 S E R I E desarrollo productivo 110 E l mercado de tierras en México Roberto Escalante Red de Desarrollo Agropecuario Unidad de Desarrollo Agrícola División de Desarrollo Productivo y Empresarial Santiago de Chile, noviembre de 2001
2 Este documento fue preparado por Roberto Escalante, profesor e investigador de la División de Estudios de Postgrado de la Universidad Nacional Autónoma de México. Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a revisión editorial, son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden no coincidir con las de la Organización. Publicación de las Naciones Unidas LC/L.1604-P ISBN: ISSN: Copyright Naciones Unidas, noviembre de Todos los derechos reservados N de venta: S.01.II.G.144 Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al Secretario de la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York, N. Y , Estados Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se les solicita que mencionen la fuente e informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.
3 CEPAL- SERIE Desarrollo productivo Nº 110 Índice Resumen... 7 I. Análisis de los cambios en la legislación agraria y desarrollo...9 A. Las reformas al artículo 27 constitucional mexicano y la nueva Ley Agraria... 9 a) El desarrollo del PROCEDE b) La problemática jurídica y administrativa de la certificación II. Tipologías, categorías de clasificación; criterios de registro de arrendamiento y venta de tierras ejidales A. Antecedentes de la evolución del arrendatario y venta de derechos agrarios B. El mercado de tierras ejidal, abierto e informal a partir de la Ley Agraria de C. Dominio pleno y títulos de propiedad a partir de la Ley Agraria de III. Aspectos socioeconómicos de los mercados de tierras A. Transacciones y arreglos predominantes a nivel estatal B. Repercusiones en la estructura de la organización ejidal C. Estudios de casos IV. Veracruz A. Aspectos generales B Características de la zona de estudio C. Desarrollo y tendencias de los mercados de tierras
4 El mercado de tierras en México D. Arrendamiento, aparcería y otros derechos indirectos E. Venta de tierras ejidales...42 F Dominio pleno G. Eficiencia de los arreglos institucionales, plazos y costos de transacción V. Chihuahua...49 A. Aspectos generales B. Desarrollo y tendencias de los mercados de tierras C. Arrendamiento, mediería y aparcería D. Venta de tierras ejidales...53 E. Dominio pleno F. Eficiencia de los arreglos institucionales, plazos y costos de transacción VI. Conclusiones y recomendaciones Bibliografía Serie Desarrollo productivo: números publicados Índice de cuadros Cuadro 1 Avance del Procede a diciembre de Cuadro 2 Ejidarios, posesionarios y avencindados por sexo y grupos quinquenales de edad que han recibido certificados de tierras ejidales y títulos de solares urbanos Cuadro 3 Problemática agraria detectada con el Procede enero de Cuadro 4 Total de ejidos que adoptaron el dominio pleno (1993 a febrero de 1997) Cuadro 5 Principales características de las clasificaciones sobre las transacciones con tierras ejidales Cuadro 6 Número y superficie de unidades económicas ejidales (por rango de hectáreas) Cuadro 7 Ingreso familiar ejidal Cuadro 8 México: superficie ejidal rentada, en préstamo y aparcería principales Estados (1991) Cuadro 9 Núcleos agrarios con operaciones de aparcería, mediería y renta: 1993 enero de Cuadro 10 Contratos y convenios de asociación, usufructo, aparcería y arrendamiento Cuadro 11 Contratos y convenios de venta de parcelas ejidales y en dominio pleno conforme a los artículos 80 y 84 de la ley agraria Cuadro 12 Transacciones indirectas, venta de derechos parcelarios y expedientes de dominio pleno Cuadro 13 Superficie cosechada, volumen y valor de la producción de los principales cultivos municipo de Martínez de la Torre (1992) Cuadro 14 Ejidos y certificados parcelarios expedidos en los municipios de Martínez de la Torre, Misantla y Tlapacoyan Cuadro 15 Resumen de las principales características del arrendamiento y venta de tierras en la zona Martínez de la Torre, Veracruz Cuadro 16 Chihuahua, superficie sembrada y cosechada Cuadro 17 Chihuahua: certificados y títulos parcelarios expedidos (año ) Cuadro 18 Chihuahua: venta y cesión de derechos parcelarios...53 Cuadro 19 Resumen de las principales características del arrendamiento y venta de tierras en la zona Camargo, Chihuahua Cuadro 20 Principales características de las transacciones y participantes en los mercados regionales de tierras
5 CEPAL- SERIE Desarrollo productivo Nº 110 Índice de gráficos Gráfico 1 Contratos de enajenación y arrendamiento Martínez de la Torre ( ) Gráfico 2 Contratos de enajenación y arrendamiento Martínez de la Torre ( ) Índice de mapas Mapa 1 Zona de estudio: Veracruz Mapa 2 Zona de estudio: Chihuahua
7 CEPAL- SERIE Desarrollo productivo Nº 110 Resumen El presente trabajo tiene como objetivo general estudiar el mercado de tierras a partir de las reformas al Artículo 27 de la Constitución Política de México, así como el desarrollo del marco jurídico e institucional que sustenta los cambios en la tenencia de la tierra ejidal. En este sentido, se mantiene una línea de continuidad con el análisis de estudios de caso propiciados por la FAO a principios de la década y en los cuales se tratan con detalle las transacciones informales de tierras. Sin embargo, considerando aquellos resultados como un punto de partida necesario, el tiempo transcurrido y el desarrollo de los programas oficiales pertinentes, principalmente del Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares Urbanos (PROCEDE), la fundación de la Procuraduría Agraria y el Registro Agrario Nacional, permiten ahora un mayor avance en el análisis a nivel nacional, estatal y regional, aunque persisten importantes lagunas informativas acerca de transacciones libres de registro e informales que continúan significando serios límites y retos para una caracterización más profunda de los mercados de tierras. No obstante, puede afirmarse que aún cuando la certificación y titulación de la tenencia de la tierra ejidal es ya un hecho en más de la mitad de los ejidos y comunidades de México, esto no ha dado lugar a las expectativas oficiales de una transparencia generalizada en las transacciones con tierras ni a un cambio notable en el uso eficiente del suelo y el mejoramiento económico del sector rural, resultados que parecen ser comunes a las experiencias de este tipo en algunos países de América Latina. 1 1 Como se presenta en los trabajos de Hendrix, S y Jaramillo, C
9 CEPAL- SERIE Desarrollo productivo Nº 110 I. Análisis de los cambios en la legislación agraria y desarrollo A. Las reformas al artículo 27 constitucional mexicano y la nueva ley agraria Históricamente en el artículo 27 de la Constitución mexicana de 1917 se establecieron las bases para el fraccionamiento de los latifundios, el desarrollo de la pequeña propiedad, la dotación y el acceso a la tierra para los núcleos de población 2 que lo solicitasen, así como la restitución de los bienes enajenados o cedidos por comunidades y pueblos desde la segunda mitad del siglo XIX. Sin embargo, debido a las vicisitudes políticas de la reforma agraria, reflejadas en algunas reglamentaciones restrictivas, como la supresión del procedimiento de dotación provisional ( ), la imposición a los ejidatarios del compromiso de pagar las parcelas ( ) y el intento de dar término al reparto de tierras en el ámbito estatal (Morelos, 1927), la consolidación del ejido sólo se logra entre los años veinte y la década de los treinta. En 1921 se establece el concepto de que la parcela ejidal es indivisible por herencia y se prohibe rentarla o transferirla, así como alquilar pastos y montes, concepto que se perfecciona en la ley reglamentaria sobre reparto de tierras ejidales de 1925, mientras que por decreto de julio de ese mismo año se prohiben la celebración de contratos de arrendamiento, aparcería y de cualquier acto jurídico que 2 Entidades con personalidad jurídica y patrimonio propio. 9
10 El mercado de tierras en México tienda a la explotación indirecta o por terceros de los terrenos ejidales comunales, incorporándose estos preceptos en los códigos agrarios de1934 y En esta época se plantean diversos criterios sobre la superficie mínima de dotación, que generalmente distaron siempre del enunciado de que la parcela fuese suficiente para cubrir las necesidades del ejidatario y su familia. Perduró, sin embargo, el planteamiento de que la dimensión mínima debía ser de 10 hectáreas de riego o 20 de temporal, superficie muy inferior a la de la pequeña propiedad, cuyo límite serían 100 has. de riego o humedad o sus equivalentes en otras clases de tierras. En la Ley Federal de Reforma Agraria de 1971 se confirma que los derechos sobre bienes agrarios que adquieran los núcleos de población serán inalienables, imprescriptibles, inembargables e intransmisibles y, por tanto, no podrían en ningún caso ni en forma alguna, enajenarse, cederse, transmitirse, arrendarse, hipotecarse o gravarse, todo o en parte. En consecuencia, las tierras cultivables que de acuerdo con la ley podían ser objeto de adjudicación individual entre los miembros del ejido, "en ningún momento dejarán de ser propiedad del núcleo de población ejidal" (Art. 52), quedando prohibida la celebración de contratos de arrendamiento, aparcería y de cualquier acto jurídico que tienda a la "explotación indirecta o por terceros de los terrenos ejidales y comunales" (Art.55), excluyéndose también el empleo de trabajo asalariado, excepto en los casos señalados por la misma Ley (Art.76). Asimismo, se prohibía "el acaparamiento de unidades de dotación por una persona", así como la adjudicación de derechos a quienes ya dispusieran de parcela o unidad de dotación, siendo tal acaparamiento causa de la pérdida de derechos agrarios. 3 Las reformas de diciembre de 1991 al Artículo 27 de la Constitución mexicana abandonaron esta concepción patrimonial de la tenencia de la tierra ejidal, cancelaron el compromiso estatal de distribución de tierras y legitimaron la venta y las transacciones en torno a los derechos agrarios, prácticas que, como se menciona más adelante, surgieron de manera informal desde los primeros tiempos del reparto agrario. En particular, las reformas implicaron la supresión del derecho de los núcleos de población a la dotación de tierras y aguas 4 la legalización de las operaciones de venta, renta y aparcería de tierras ejidales, así como la opción al dominio pleno y la privatización de tierras ejidales, la eliminación de algunas instancias tradicionales de autoridad estatal superpuestas a la organización ejidal, como las comisiones agrarias mixtas, y la legalización de la propiedad de la tierra por sociedades mercantiles por acciones. La nueva Ley Agraria 5 de 1992 estableceun nuevo contexto institucional, social y económico sobre el régimen ejidal de tenencia de la tierra en México. Esta reglamenta las atribuciones de las autoridades agrarias, las transacciones sobre uso y usufructo de la parcela (renta, aparcería, asociación), y venta de derechos 6 agrarios; incluyendo el usufructo como garantía crediticia, 7, el acceso al dominio pleno 8 y propiedad privada y la constitución de sociedades mercantiles por acciones, creándose organismos como la Procuraduría Agraria y los Tribunales Agrarios para participar, junto con la Secretaría de la Reforma Agraria y el Registro Agrario Nacional, en la aplicación e instrumentación del marco legal. A diferencia de los cambios sustantivos que con la En rigor, el término derechos agrarios comprende los "certificados y títulos de derechos agrarios". El título implica de manera expresa la superficie, colindancia y número de la parcela adjudicada, mientras que el certificado se define como un documento transitorio que garantiza el disfrute de una parcela. Sólo se mantiene el procedimiento de restitución Que sustituye a la Ley Federal de Reforma Agraria de En este documento se usan dos conceptos que es necesario distinguir. En primer lugar, el de venta de derechos parcelarios que se refiere a la venta de parcelas ejidales que ya han sido certificadas por el PROCEDE, y que deben ser notificadas al Registro Agrario Nacional, aunque en muchos casos esto no sucede. El segundo, venta de parcelas, que comprende tanto a las primeras como a aquellas aún no certificadas por el PROCEDE y que se consideran transacciones informales porque están sujetas a las prácticas que se desarrollaron al amparo de la Ley Federal de Reforma Agraria de En caso de incumplimiento de la obligación garantizada, el acreedor, por resolución del tribunal agrario podrá hacer efectiva las garantías de las tierras hasta por el plazo pactado, a cuyo vencimiento volverá el usufructo al núcleo de población ejidal o al ejidatario, según sea el caso. Artículo 46, Ley Agraria. Con derecho a venderse a terceros que no sean ejidatarios ni avecindados del ejido. 10
11 CEPAL- SERIE Desarrollo productivo Nº 110 Nueva Ley Agraria experimenta la tenencia de la tierra ejidal, en el caso de los avecindados 9 y posesionarios 10, la regularización de su condición, ya sea de ser reconocidos como ejidatarios o de permanecer en su estatus de posesionarios, sigue dependiendo, como en el pasado, de la asamblea ejidal. Sin embargo, es muy importante mencionar que la nueva ley les otorga reconocimiento jurídico de su estatus para la defensa de sus intereses (la propiedad de su solar urbano y de la tierra bajo su propiedad). Así mismo, en la Nueva Ley Agraria, se establece que en los aspectos no tratados en esta ley, tendrán vigencia las disposiciones del Código Civil y las leyes mercantiles vigentes. La Procuraduría Agraria tiene funciones de servicio social y está encargada de la defensa de los derechos de los ejidatarios, comuneros, sucesores de ejidatarios o comuneros, ejidos, comunidades, pequeños propietarios, avecindados y jornaleros agrícolas, cuando así lo soliciten o de oficio (Art.135). Los tribunales agrarios comprenden el Tribunal Superior Agrario y los Tribunales Unitarios Agrarios. El Tribunal Superior tiene su sede en el Distrito Federal y entre sus funciones más importantes están las de fijar el número y límite territorial de los distritos en que se divide la república mexicana para los efectos de la ley, así como establecer el número y sede de los Tribunales Unitarios, ejercer el recurso de revisión de las sentencias de los Tribunales Unitarios y de los conflictos entre estos. Los Tribunales Unitarios, por su parte, son competentes para conocer sobre las controversias por límites de tierras y de la restitución de tierras, bosques y aguas a los núcleos de población o a sus integrantes, contra actos de autoridades administrativas o judiciales o contra actos de particulares. De inicio, se configuraron 34 distritos, cinco de carácter interestatal (Aguascalientes- Zacatecas, Jalisco-Colima, San Luis Potosí-Querétaro, Sinaloa-Baja California Sur, y Campeche- Quintana Roo.), mientras que el estado de México cuenta con tres, y Oaxaca, Jalisco y Chiapas con dos distritos, respectivamente. Cada distrito atiende un número muy diverso de municipios, siendo el más reducido el distrito 2, que comprende sólo los de Baja California (4) y el más extenso el 21, con sede en la ciudad de Oaxaca y que cubre más de 400 municipios. En suma, a diferencia del pasado, la Nueva Ley Agraria le ha permitido, a los ejidatarios, tener certidumbre acerca de las tierras que les pertenecen a través de la obtención de un certificado; lo mismo con respecto a los posesionarios y avecindados y, también, no menos importante, tener un registro de la propiedad agraria en México. Aunque permitido, la nueva legalidad agraria en México no ha generado, como algunos esperaban que ocurriera, la venta masiva de tierras ejidales mediante su privatización y si ha dinamizado diversos tipos de transacciones indirectas con la tierra, como son el arrendamiento y otros. Como se analizará en detalle en este estudio, estas transacciones indirectas ahora reconocidas legalmente por la ley le ha otorgado a los ejidatarios mayor flexibilidad para usar ese activo de acuerdo a sus necesidades y estrategias, y a quienes no tienen tierra, tener acceso a ella. Para lograr los objetivos de la Nueva Ley Agraria, también a diferencia del pasado, se creó un nuevo marco jurídico e institucional para su aplicación Mayores de edad que han residido por un año o más en las tierras del núcleo de población ejidal y que han sido reconocidos como tales por la asamblea ejidal o el tribunal agrario competente. Mayores de edad que han residido por un año o más en las tierras del núcleo de población ejidal y que han sido reconocidos como tales por la asamblea ejidal o el tribunal agrario competente. 11
12 El mercado de tierras en México a) El desarrollo del PROCEDE Como aspecto central de las reformas, en 1993 surge el Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares Urbanos (PROCEDE), bajo la coordinación de la Secretaría de la Reforma Agraria, la Procuraduría Agraria, el Registro Agrario Nacional y el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, y cuya característica esencial radica en la incorporación voluntaria de los núcleos ejidales al proceso de certificación de sus parcelas ejidales. Hasta entonces, se estimaba que el número de ejidos con alguna forma de certificación de derechos agrarios, era de alrededor de 600 en todo México. 11 De acuerdo con datos oficiales, hasta diciembre de 1997, el PROCEDE había certificado 15,894 ejidos, lo que representa el 53.5% del total nacional (ejidos y comunidades). No obstante, considerando el desempeño por entidad, como se observa en el cuadro 1, éste fue muy desigual, pues mientras que estados como Tlaxcala, Colima y Aguascalientes presentan un avance del 84 al 94% de los ejidos existentes, estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero se encuentran muy por abajo de la media, alcanzando entre el 22% y el 37% de los ejidos. Sin embargo, debido a que la información desagregada más reciente corresponde a enero de 1997, los datos considerados a continuación se refieren generalmente a esta fecha, en la que se habían certificado un total de 13,021 ejidos y 1.8 millones de parcelas que involucraban a cerca de 1.5 millones de titulares de 26.5 millones de hectáreas 12 de las cuales 8 millones correspondían a tierras parceladas y 18 millones al uso común. 13 De la población beneficiada con los 8 millones de tierras parceladas (948,000 sujetos agrarios) 14, dos terceras partes eran ejidatarios, poco más de una cuarta parte avecindados y alrededor de 115,000 eran posesionarios. 15 La diferencia entre el número de titulares y beneficiados se explica porque más de la mitad de los ejidatarios poseen más de dos títulos parcelarios (por cada parcela se emite un título parcelario). Atendiendo al uso del suelo, el 58% de los núcleos certificados cuenta con tierras parceladas de uso común y de asentamientos humanos; 32 % de los núcleos tiene tierras parceladas; el 9% únicamente tierras de uso común y el 1 % se integra sólo por solares. Estos últimos se localizan en zonas conurbadas. En promedio, el ejido típico certificado representa una superficie de 2,000 hectáreas., de las cuales dos terceras partes son de tierras de uso común y una tercera parte de tierra parcelada. La distribución promedio es de 74 ejidatarios por ejido y 9 posesionarios que comparten el asentamiento urbano con 29 avecindados. El ejido promedio tiene 142 parcelas y el ejidatario promedio también cuenta con 9.2 has. de tierra en dos parcelas, y le corresponden 28 hectáreas de uso común Steven E. Hendrix, Innovaciones a la legislación agraria en América Latina, ABID. Bolivia 1994 Sector Agrario, La transformación agraria, SRA. México, Vol. II p Superficie de pastos, bosques y montes que se distribuye en partes iguales entre los ejidatarios. Esta superficie de uso común puede, sin embargo, asignarse individualmente si la asamblea de ejidatarios así lo decidiera. Cualquiera de las alternativas adoptadas queda registrada en el proceso de certificación. El concepto comprende a ejidatarios, avecindados y posesionarios que poseen o pueden poseer parcelas ejidales. Sector Agrario. La transformación agraria, SRA. México, Vol. cuadro 2, p De los ejidos certificados, el 40 % tiene una superficie de hasta 500 has.; el 21% tiene entre 501 y 1,000 has; el otro 21% la superficie oscila entre 1,001 y 2,500 has. y finalmente el 18% tiene extensiones superiores a las 2,500 has. En cuanto al número de ejidatarios, el 51% de los ejidos certificados tiene hasta 50 ejidatarios; el 29% cuenta entre 51 y 100 ejidatarios y sólo el 20% incluye a más de 100 personas. 12
13 CEPAL- SERIE Desarrollo productivo Nº 110 Estado Aguascalientes Baja California Baja California Sur Campeche Coahuila Colima Chiapas Chihuahua Distrito Federal Durango Guanajuato Guerrero Hidalgo Jalisco México Michoacán Morelos Nayarit Nuevo León Oaxaca Puebla Querétaro Quintana Roo San Luis Potosí Sinaloa Sonora Tabasco Tamaulipas Tlaxcala Veracruz Yucatán Zacatecas Ejidos y comunidades , ,084 1,423 1,218 1,155 1,416 1,256 1, ,559 1, ,262 1, , , Con diagnóstico favorable , , , , , , Cuadro 1 AVANCE DEL PROCEDE A DICIEMBRE DE 1997 Con diagnóstico desfavorable Anuencia del núcleo , , , , Rechazo del núcleo Ejidos certificados , Total 29,681 23,235 4,711 21, ,894 Fuente: Arreglo con base en Procuraduría Agraria PROCEDE. Avance en cifras y gráficas al 31 de diciembre de 1997 De los 842,000 ejidatarios que ya tienen certificados agrarios, 147,000 son mujeres. En conjunto con otras 28,000 mujeres de ejidos no certificados, disponen de 311,000 parcelas, con una superficie cercana a 1.3 millones de hectáreas. Del total de ejidatarios del país (3.2 millones), la mitad tiene más de 50 años de edad y el 20%, que suman cerca de 650,000, más de 65 años. De este último grupo, el 33.% (217,542 ejidatarios) han recibido certificados agrarios. Si se pretendiera culminar el proceso de regularización de la tenencia de la tierra ejidal en el 2,000, como se lo ha propuesto el gobierno mexicano, la sucesión de derechos agrarios 17 de aquellos con más de 65 años (con o sin certificado agrario), se tendría que resolver a un ritmo de más de 160,000 sucesiones anuales, particularmente en los estados de México, Veracruz, Puebla, Sinaloa, Durango, San Luis Potosí, Zacatecas, Sonora y Tlaxcala, estados que presentan los índices más altos de ejidatarios de edad avanzada (ver cuadro 2). 17 Esta sucesión de derechos se refiere a la facultad legal del ejidatario de designar a quien debe sucederle, al fallecer, en sus derechos sobre la parcela para lo cual bastará que el ejidatario formule una lista de sucesión que deberá ser depositada en el Registro Agrario Nacional o formalizada ante fedatario público (ver artículos 17, 18 y 20 de la Ley Agraria, 1992). Este concepto de sucesión se diferencia del de transmisión de derechos porque el primero corresponde al derecho de heredar por parte del ejidatario y el segundo a un acto de los Tribunales Agrarios cuando el ejidatario no hubiera designado sucesores. La cesión de derechos agrarios se refiere al acto de ceder, de manera gratuita u onerosa, sus derechos, en este caso sobre la parcela ejidal. 13
14 El mercado de tierras en México Cuadro 2 EJIDATARIOS, POSESIONARIOS Y AVECINDADOS POR SEXO Y GRUPOS QUINQUENALES DE EDAD QUE HAN RECIBIDO CERTIFICADOS DE TIERRAS EJIDALES Y TÍTULOS DE SOLARES URBANOS 18 Grupo de edad Ejidatarios Posesionarios Avecindados Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Hasta 18 3, ,544 Mas de 18 hasta 20 11, ,767 2,937 1,178 10,751 Mas de 20 hasta 25 37,552 1,649 9,100 10,718 3,939 37,244 Mas de 25 hasta 30 54,973 2,500 12,096 15,139 6,451 45,244 Mas de 30 hasta 35 67,873 3,252 13,706 17,187 9,252 43,205 Mas de 35 hasta 40 79,065 3,498 13,241 15,747 12,454 35,383 Mas de 40 hasta 45 82,155 3,347 11,281 12,882 14,013 26,887 Mas de 45 hasta 50 84,208 2,939 9,135 10,292 15,903 20,051 Mas de 50 hasta 55 84,322 2,605 7,188 8,400 17,929 14,814 Mas de 55 hasta 60 80,203 2,080 5,295 6,628 18,980 10,986 Mas de 60 hasta 65 70,344 1,624 3,895 5,320 19,370 8,105 Mas de ,273 2,253 4,837 8,283 48,698 13,198 Fuente: RAN; datos al 31 de enero de Sector Agrario, La Transformación Agraria. SRA. México, Vol. II * Estos datos incluyen tierras parceladas, de uso común, de destino específico y solares urbanos. En cuanto a la superficie parcelada y certificada, en promedio los ejidatarios poseen dos parcelas, pero el 50% tiene sólo una, el 26% dos, el 12.% tres y un 12.% tiene más de tres parcelas. Estos últimos, en promedio, tienen 5.2 parcelas cada uno. La mitad de los ejidatarios tienen predios de 5 hectáreas o menos y controlan el 15% de la superficie certificada. La extensión promedio de sus es de 2.8 has. En el otro extremo, el 4% de los ejidatarios tienen predios mayores de 25 has. Con una superficie promedio de 60 hectáreas, lo que representa el 26.% de la superficie ejidal certificada y parcelada. Estas cifras indican el nivel de concentración de la tierra ejidal ya certificada y parcelada. A nivel estatal, los índices más bajos de concentración corresponden a estados en los que predomina la fragmentación de la tierra o el minifundio, como en los casos de los estados de México, Morelos, Hidalgo y Tlaxcala, mientras que en los estados con mayor superficie media por ejidatario, el contraste es más grande. En cuanto a la superficie de uso común, los 18 millones de hectáreas certificadas pertenecen a 640,000 ejidatarios y posesionarios. Como resultado de la certificación, se han titulado 868,000 solares urbanos. Finalmente, se han certificado más de 42,000 parcelas con destino específico 19 o social; más de la mitad de éstas a favor del ejido. El 38 % corresponde a parcelas escolares y el 10% a las asociaciones para actividades agrícola-industriales de la mujer Este cuadro se refiere a los ejidatarios, posesionarios y avecindados que han recibido certificados y títulos por el PROCEDE. La suma de los ejidatarios beneficiados no corresponde al total de los ejidatarios de México (3.2 millones), debido a que el PROCEDE aún no certifica la totalidad de los ejdios. Asignadas al patrimonio del ejido, escuelas y la Unidad Agrícola Industrial de la Mujer. 14
15 CEPAL- SERIE Desarrollo productivo Nº 110 b) La problemática jurídica y administrativa de la certificación El desarrollo del PROCEDE se rige fundamentalmente por el Reglamento de la Ley Agraria en materia de certificación de derechos ejidales y titulación de solares. Con los certificados las tierras continúan siendo ejidales y no causan impuestos. El propósito fundamental de la certificación es el de lograr una mayor eficiencia en el control y certeza "de la tenencia de la tierra y la seguridad documental" (Art.148, Ley Agraria), aspectos que se consideran esenciales para celebrar libremente contratos de asociación, transmisión, renta, aparcería o mediería, así como para obtener el dominio pleno y la privatización, previa autorización de la asamblea de los ejidatarios. Los títulos de solares urbanos, por ser propiedad privada, están sujetos a las disposiciones de los estados y municipios en materia de impuestos y contribuciones. Como punto de partida se consideran tierras formalmente parceladas las que han sido asignadas individualmente a los ejidatarios mediante resolución agraria administrativa, jurisdiccional o por decisión de asamblea ejidal (Art.3 Ley Agraria). Ninguna persona puede adjudicarse más del 5% de las tierras de un ejido ni exceder los límites de la pequeña propiedad. En el caso de la existencia de derechos parcelarios que excedan los límites de la superficie legal, la Secretaría de la Reforma Agraria, previa opinión del Registro Agrario Nacional, debe ordenar al ejidatario que enajene la tierra excedente en el plazo de un año y de no hacerlo, la misma Secretaría está facultada para ello, debiendo entregar al afectado el pago convenido en la subasta de dichos excedentes. El marco legal establece la certificación de los derechos parcelarios y la titulación de los solares del asentamiento urbano, mediante la identificación de los núcleos agrarios, la realización de diagnósticos sobre su situación y la respuesta de los ejidatarios. En la operación del PROCEDE se considera una primera etapa en la que se elabora un diagnóstico que permite identificar los principales problemas existentes en el núcleo agrario 20, para determinar si es posible llevar adelante la certificación de derechos. En particular, se debe constatar que no existe rezago agrario 21, problemas de límites o conflictos internos graves que impidan la regularización del núcleo ejidal. De manera simultánea a la elaboración del diagnóstico, los visitadores de la Procuraduría Agraria realizan la tarea de convencer a los integrantes de los órganos de representación y a la asamblea ejidal de la importancia y conveniencia de que su núcleo se incorpore al PROCEDE. Al aceptar el programa, los ejidatarios adquieren el compromiso de formar una Comisión Auxiliar para participar en los trabajos y recorridos para definir los límites de sus ejidos, obtener la conformidad de sus vecinos colindantes, delimitar las áreas internas, definir la ubicación y límites de sus parcelas y elaborar el padrón de los sujetos de derecho de cada núcleo. Las tareas que requieren de mayor tiempo son las que corresponden a la Comisión Auxiliar. Entre otras, debe realizar los recorridos de los linderos externos, plantar mojoneras 22, obtener la conformidad expresa de los colindantes y participar en la elaboración del croquis "a mano alzada" (provisional). Con ayuda de los demás miembros del núcleo deben delimitarse las parcelas individuales de los ejidatarios, las parcelas de destino específico o social, el área de uso común y el área del asentamiento humano, así como los solares 23. Por último, la comisión también debe elaborar la lista de los sujetos de derecho, con las identificaciones de cada uno de ellos Núcleo agrario o de población se refiere a núcleos de pobladores rurales que tienen patrimonio propio y que están reconocidos por la Ley. Cf. Art.9 de la Ley Agraria de Ejidos en rezago agrario son aquellos que a pesar de habérseles otorgado la dotación de tierras por parte del Estado, la entrega de tierras no se ha hecho efectivo como resultado de problemas legales no resueltos. Estos generalmente se refieren inexistencia de superficies repartibles, a demandas interpuestas ante las autoridades por parte de aquellos que se podrían ser afectados por la distribución de tierras. Ver cuadro 3. Estacas o señales divisorias de los predios Terrenos para casa-habitación. 15
16 El mercado de tierras en México Al concluir esta tarea se convoca a una segunda asamblea ejidal que dictamina sobre el informe de la Comisión Auxiliar. Para el mes de diciembre de 1997 se habían efectuado 17,499 asambleas de este tipo, equivalentes al 82 % del total de los núcleos agrarios incorporados al PROCEDE. Lograda la aprobación del informe anterior se inicia el trabajo de las brigadas del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), encargadas de medir todas las superficies, para la posterior elaboración de los planos generales e individuales del ejido. Finalmente se convoca a una tercera asamblea que debe de aprobar la delimitación, destino y asignación de la tierra. Para la realización de este evento se requiere que en primera convocatoria haya un quorum legal del 75% de los titulares de derechos, y para que sus acuerdos sean válidos se requiere la aprobación por mayoría calificada de dos terceras partes de los asistentes (Art. 8 del Reglamento del PROCEDE). En esta asamblea deben estar presentes un fedatario público y un representante de la Procuraduría Agraria. Al finalizar la asamblea se integra el expediente del ejido y se entrega al Registro Agrario Nacional, que revisa toda la documentación, realiza las inscripciones correspondientes y emite los certificados de derechos parcelarios, los certificados de derechos de las tierras de uso común y los títulos de los solares urbanos. Este proceso, para diciembre de 1997, había culminado en 15,894 ejidos. Sin embargo, como se observa en el cuadro 3, la problemática de la certificación era particularmente difícil en casi un tercio de los núcleos agrarios en enero de 1997, debido principalmente a controversias de límites, rezago agrario o administrativo y conflictos internos 24. in embargo, como se muestra en el cuadro 1, para diciembre de 1997 esta problemática se había resuelto en 4,698 ejidos incrementando así a aquellos registrados con diagnóstico favorable. Para esa misma fecha el número de ejidos con diagnóstico desfavorable se había reducido a 4,711 ejidos, en los cuales no se había iniciado el PROCEDE. Además, permanecían 871 núcleos ejidales cuyos integrantes rechazaron explícitamente su incorporación al programa. Las controversias de límites se refieren a diferencias entre ejidos colindantes. Una de las etapas del proceso de certificación incluye la medición topográfica de los ejidos que frecuentemente han arrojado superficies diferentes a las asignadas a los ejidos en los planos originales del ejido. El rezago agrario o administrativo se explica por la falta de ejecución de las resoluciones presidenciales que ordenaban la dotación de tierra a ejidos. Estas dotaciones, por diversas circunstancias, no se realizaron pero los potenciales beneficiarios tienen en su poder documentos que amparan la dotación de tierras. Los conflictos internos se refieren a la impugnación por miembros del ejido, respecto a las acciones de alguna autoridad interna o a la división entre los mismos ejidatarios. Con respecto a la primera fuente de conflicto (reacción a alguna autoridad interna - comisario ejidal o asamblea de miembros del ejido), ésta se refiere, por ejemplo, a discrepancias a aceptar el proceso de certificación, la distribución de parcelas u otros de tipo político. La segunda fuente de conflictos se relaciona con desacuerdos entre los ejidatarios acerca de límites de sus parcelas, acceso a infraestructura existente o legitimidad de sus órganos de representación. 24 Sector Agrario, La Transformación Agraria, SRA. México Vol. I. p
17 CEPAL- SERIE Desarrollo productivo Nº 110 Cuadro 3 PROBLEMÁTICA AGRARIA DETECTADA CON EL PROCEDE ENERO DE 1997 Causas Número de núcleos Porcentaje Relativo Controversias con colindantes 2, Rezago agrario o administrativo 1, Conflicto entre órganos ejidales y miembros del núcleo Desconfianza o aspectos socioeconómicos y políticos Por invasión o despojo Ejidos conurbados, costeros, forestales, etc Por división de los ejidatarios Por juicios pendientes de resolución Por división de ejidos, fusión y otros casos Otras trece causas 1, Total 9, Fuente: Sector Agrario, La transformación agraria. SRA. México Vol. I. 17
19 CEPAL- SERIE Desarrollo productivo Nº 110 II. Tipologías, categorías de clasificación; criterios de registro de arrendamiento y venta de tierras ejidales El arrendamiento y la venta de tierras ejidales son fenómenos que preceden a la legislación agraria actual. Aunque prohibidos por la legislación anterior éstas prácticas tenían una amplia difusión y aceptación en el ámbito ejidal. Los censos agrícolas y forestales registran la superficie ejidal en renta y aparcería desde la década pasada. A continuación se ofrece el análisis de las características jurídicas generales de las principales categorías de clasificación sobre el arrendamiento y venta de tierras ejidales, así como las metodologías usadas en diversas investigaciones y su cuantificación censal y de organismos públicos relacionados con la problemática agraria de México. A) Antecedentes de la evolución del arrendamiento y venta de derechos agrarios A pesar del marco jurídico que existió a lo largo de la reforma agraria, ya desde las primeras décadas del reparto agrario se estimaba que las transacciones ilegales con tierras ejidales tenían una extensión importante, tanto a través de la venta como de la llamada explotación indirecta, tendencia que se atribuía tanto a la mala calidad de las 19
20 El mercado de tierras en México tierras repartidas, cuyos bajos rendimientos no garantizaban la subsistencia del usufructuario, como a la falta de recursos para el cultivo. Algunos análisis sobre la cuestión del campo a fines de los años veinte, señalaban como problemas centrales del reparto agrario la insuficiencia y mala calidad de las tierras dotadas, en la medida que de la parcela promedio de 9.5 has., la mayor parte eran de agostadero 25 y temporal, significando la dotación media sólo de cerca de 3 hectáreas de labor. 26 Esta situación "hizo depender al campesino del cultivo de una tierra insuficiente o pobre, lo que obligó al 30% de los ejidatarios a vivir primero de otra cosa y al 50% a contratarse como jornaleros en las parcelas de sus compañeros". 27 En la década siguiente, en el sexenio del presidente Lázaro Cárdenas ( ), mejoró la calidad de la tierra repartida a los ejidatarios, pero a la vuelta de algunos años, sobre todo en los casos del ejido colectivo, se difundió la venta y renta de parcelas, práctica que parece intensificarse desde los años En un estudio 29 emprendido en la segunda mitad de los 60 sobre el ejido en ocho regiones del país, se afirma que "el fenómeno de arrendamiento, aparcería y venta de tierras de labor aparece con mucha frecuencia y con una tendencia creciente". Se estimó un porcentaje de arrendamiento de entre el 8% y el 55% de las tierras de los ejidos estudiados, señalando como principales causas de este fenómeno la falta de ahorro, insuficiencia o retiro del crédito por cartera vencida, mejores oportunidades de empleo fuera del ejido y simplemente por falta de iniciativa. Formalmente, el código civil de México define el arrendamiento como un contrato por medio del cual dos partes se obligan recíprocamente, una a conceder el uso y goce temporal de una cosa y la otra a pagar por ese uso o goce a un cierto precio recibiendo dicha contraprestación la denominación de renta. El arrendador se encuentra obligado a entregar al arrendatario la Finca arrendada y en condiciones para servir al uso convenido; a efectuar las reparaciones necesarias tendientes a conservar la cosa arrendada. Con la nueva legislación agraria se autoriza lo que en la legislación anterior era ilegal. El artículo 45 de la Ley Agraria vigente establece la posibilidad de que los arrendamientos de tierras ejidales tengan una vigencia no mayor de 30 años prorrogables, y en los contratos de la Procuraduría Agraria simplemente se estipula que el arrendador entrega al arrendatario las tierras con todas sus pertenencias y en el estado de servir para el uso convenido. Esto, efectivamente, corresponde a una práctica y a una realidad en la que el ejidatario que arrienda la tierra no mantiene con el arrendatario más nexo e interés que el de percibir la renta. Con respecto a la aparcería agrícola, el código civil establece que ésta tiene lugar cuando una persona (física o moral) da a otra persona un predio rústico para que los cultive, a fin de repartirse los frutos o productos en la forma que convengan, correspondiendo al aparcero que participe sólo con su trabajo, por lo menos el 40% de la cosecha. La mediería se considera como una modalidad del contrato de aparcería en la que el aparcero y el propietario se distribuyen los frutos o productos en partes iguales en función de la aportación de trabajo y recursos productivos. Finalmente, el Artículo 80 de la Ley Agraria actual establece que los ejidatarios pueden enajenar sus derechos parcelarios, exclusivamente a otros ejidatarios o avecindados del mismo núcleo de población, manifestando la conformidad por escrito de las partes ante dos testigos y la notificación al Registro Agrario Nacional, otorgándose el derecho del tanto al cónyuge y a los hijos del enajenante por un lapso de 30 días naturales. Sin embargo, como se explica en el apartado de los estudios de caso, esta restricción legal no se observa en la práctica Superficie destinada para estancia del ganado y generalmente de temporal. F. González Casanova, El Radicalismo de las Leyes Agrarias y su Aplicación, en Revista Mexicana de Economía. Tomo I, Nº 4, junio de 1929, p Jean Meyer, Historia de la Revolución Mexicana , La Reconstrucción Económica, Colmex 1978 p 130. Moisés T. de la Peña, El Pueblo y su Tierra. Mito y Realidad de la Reforma Agraria en México, Cuadernos Americanos. México 1964, P. 374 y ss. Sergio Reyes Osorio, et. al. Estructura Agraria y Desarrollo Agrícola en México, FCE 1974, p
21 CEPAL- SERIE Desarrollo productivo Nº 110 Las prácticas de carácter regional y local en torno al arrendamiento y venta de tierras ejidales, sólo se cuantifican oficialmente y a nivel nacional a partir del VI Censo Agrícola Ganadero de De acuerdo con éste, la superficie ejidal rentada, prestada y en aparcería representaba cerca de 500 mil hectáreas, cantidad que se incrementa a 700,000 has. diez años después, fenómeno registrado en el VII censo, equivalentes al 2.1% de las tierras ejidales parceladas a nivel nacional. 30 En particular, el arrendamiento crece al 16.4% anual y el préstamo al 8.7%, mientras que la aparcería declina en 78,000 has. De acuerdo con la interpretación de A. de Janvry, en un estudio colectivo para la Universidad de California 31 basado en una encuesta sobre el sector social rural, también encuentra una tendencia al crecimiento de los derechos indirectos sobre la tierra. En 1990, el 4% del total de explotaciones agrícolas ejidales 32 eran rentadas o prestadas, cifra que se incrementa al 5.3% en Asimismo, según los autores, en dicho periodo los ejidatarios, que también disponían de tierras privadas, habrían pasado del 2.5% al 4.8%, particularmente en el estrato de parcelas de 18 o más hectáreas. Aproximando los criterios arriba mencionados de superficie y número de explotaciones podría considerarse, en función del promedio nacional de tenencia de parcelas ejidales de 1.8 parcelas o explotaciones por ejidatario, que unos 65,000 beneficiarios (ejidatarios y avecindados) tenían el usufructo de las 700,000 hectáreas bajo derechos indirectos reportadas por el último censo. Estas cifras indican que bajo el rubro de derechos indirectos, y según los datos censales de 1991, el 2.3% de la superficie parcelada estaba arrendada o en aparcería y la controlaban el 2% de los ejidatarios, también reportados en el censo mencionado. En otra línea de investigación, sobre núcleos ejidales, el Instituto Nacional de Desarrollo Agrario (INDA), considera que a principios de 1997 la renta de tierras era practicada en el 27.3% de los ejidos, la mediería en el 19.6% y la aparcería en el 11.4%. 33 Finalmente, y en función de las acciones de asesoría de la Procuraduría Agraria y la notificación de ventas al Registro Agrario Nacional, se registran 3,927 y 3,642 contratos o convenios, recibidos y concluidos en el periodo respectivamente, en relación a los artículos 45, 46 y 79 de la Ley Agraria, es decir, sobre operaciones de asociación, garantía de usufructo, arrendamiento y aparcería. Para el año de 1997, este tipo de convenios y contratos ascendieron a 1,891. Estas cifras indican que para 1997 se observa un incremento del 45% en la realización de contratos de arrendamiento y asociación, con respecto al promedio anual de contratos celebrados en el periodo B. El mercado de tierras ejidal, abierto e informal a partir de la Ley Agraria de 1992 Como se menciona en el apartado anterior, la venta de derechos parcelarios sólo se admite entre ejidatarios y avecindados del mismo núcleo de población, 34 mientras que la concesión del uso y usufructo de las parcelas, y desde luego las transacciones con tierras en dominio pleno, quedan abiertas al juego de la oferta y la demanda. Es decir, que por lo menos de acuerdo con la Ley Agraria, se mantienen restricciones a la participación del mejor postor en la venta de derechos agrarios, por lo que se definen formalmente un mercado ejidal restringido y otro abierto Cálculo con base en el VII Censo Agrícola Ganadero de 1991, resumen nacional, cuadro 4, p. 22. Alain de Janvry, et.al. Mexico s Second Agrarian Reform, University of California, San Diego 1997, pp. 37, 39. La encuesta se llevó a cabo en el marco del proyecto SARH-CEPAL, para determinar la tipología de productores rurales. Alrededor de 115,000 si se calcula dicho 4% sobre el total de 2.8 millones de unidades de producción ejidales censadas en Sector Agrario, op.cit. Vol. II, p 156. Como se explica en el apartado La problemática jurídica y administrativa de la certificación, ninguna persona puede adjudicarse más del 5% de las tierras de un ejido ni exceder los límites de la pequeña propiedad. Sin embargo, la ley omite establecer límites a la concentración de tierras por una persona en diferentes ejidos, hecho que ocurre en la práctica. 21
22 El mercado de tierras en México Sin embargo, en la práctica surge una contradicción entre la letra del Artículo 80 de la Ley Agraria que pretende preservar las tierras enajenadas en manos de ejidatarios y avecindados del mismo núcleo ejidal y una realidad en la que el mercado se impone a través de transacciones con sujetos externos, así como de carácter encubierto (cesión "gratuita") o informal. La importancia de estas prácticas es evidente en las zonas de estudio, como se verá más adelante en el apartado correspondiente, aunque a nivel estadístico, en la medida que se da por supuesto el procedimiento de venta en términos del Artículo 80 de la Ley Agraria, no se ofrece un registro claramente diferenciado de las adquisiciones de derechos agrarios por sujetos externos a los ejidos, ni bajo la figura de cesión "gratuita". En cuanto a la venta de tierras certificadas, es decir las que cumplirían con el procedimiento de notificación al RAN, la Procuraduría Agraria concluyó la asesoría sobre 7,709 contratos en el periodo (más de 2,500 contratos por año), mientras que para octubre de 1997 se había notificado al RAN la venta de 3,842 derechos parcelarios y de 455 sobre tierras de uso común, en términos del Artículo 80 de la Ley Agraria. Esto significa que en este tipo de contratos (ventas) se registró, en 1997, un incremento de 67% con respecto al promedio anual de contratos registrados en el periodo En general, resulta más difícil estimar la evolución de este tipo de transacciones, debido a la ausencia de registro antes de las reformas a la ley, aunque un indicador indirecto podría ser el del número de ejidatarios que poseen más de dos parcelas y cuya superficie conjunta excediese de la unidad de dotación. En este sentido, es muy probable que la adquisición o el "acaparamiento" de parcelas previo a las reformas y fruto de la venta informal de derechos agrarios, se encuentre sobre todo en un sector de ejidatarios, alrededor de 100 mil, que de acuerdo con el PROCEDE poseen un promedio de cinco parcelas. En cuanto a las ventas informales, es decir, de tierras aún no certificadas, es posible hacer una estimación en términos generales, en función del número de posesionarios reconocidos por las asambleas ejidales y registrados por el PROCEDE. C. Dominio pleno y títulos de propiedad a partir de la Ley Agraria de 1992 El dominio pleno y la titulación (privatización) de la tierra ejidal son las opciones más novedosas de la legislación vigente. Como punto de partida para su consecución, en caso de no existir un parcelamiento formal, el ejido debe llevar a cabo el procedimiento de delimitación, destino y asignación de tierras al interior del núcleo a que se refiere el artículo 56 de la Ley Agraria, a través del Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares (PROCEDE). La estructura de la tenencia de la tierra planteada en el Artículo 27 de la Constitución Mexicana se sustentó en el reconocimiento de la propiedad privada 35 y la de los pueblos, constituida en ejidal y comunal. En el momento de las reformas de 1992, la superficie total comprendida en el primer tipo de tenencia privada sumaba 71.6 millones de hectáreas y la ejidal y comunal 85.1 millones, divididos en 30.2 millones de has. de tierras parceladas y 54.8 millones de uso común. Para adoptar el Dominio Pleno, los ejidatarios tienen que lograr el acuerdo correspondiente a través de la asamblea. Una vez sancionado el acuerdo por la asamblea, los ejidatarios interesados pueden en el momento que lo decidan asumir el dominio pleno sobre sus parcelas. Este consiste esencialmente en sustituir el certificado agrario ejidal por un título de propiedad que 35 El proceso de titulación de una propiedad privada es sustancialmente distinto al que se establece para las tierras ejidales que adoptan ese estatus legal. Es decir que mientras que para privatizar una parcela ejidal hay que seguir el procedimiento establecido por la Ley Agraria y que se describe en este apartado, las propiedades privadas se rigen por lo establecido en el Código Civil. Es decir, un propietario privado adquiere su título de propiedad mediante la escritura pública que emite un fedatario público y que posteriormente se inscribe en el Registro Público de la Propiedad. 22