Source: https://drivasmayett.wordpress.com/2014/01/27/la-cedula-de-identidad-electronica/
Timestamp: 2017-10-23 16:46:13
Document Index: 136036526

Matched Legal Cases: ['artículo 200', 'Artículo 97', 'Artículo 98', 'Artículo 99', 'Artículo 100', 'Artículo 101', 'Artículo 102', 'Artículo 103', 'Artículo 104', 'Artículo 105', 'Artículo 106', 'Artículo 107', 'Artículo 108', 'Artículo 109', 'Artículo 110', 'Artículo 111', 'Artículo 112', 'artículo 22', 'Artículo 22', 'artículo 85', 'artículo 86', 'artículo 87', 'artículo 91', 'artículo 106', 'artículo 111']

LA CÉDULA DE IDENTIDAD ELECTRÓNICA | Diana Rivas Mayett
LA CÉDULA DE IDENTIDAD ELECTRÓNICA
El primer lugar en donde surgió la aplicación de la Cédula de Identidad Electrónica en Latinoamérica, fue en la provincia de San Luis en Argentina, con el propósito de poder realizar todo tipo de trámites del Estado.
Tramix Tarjeta Inteligente es el sistema que la compañía implementó para la solución, integrando tecnologías biométricas y de firma digital.
La elección estuvo a cargo del Ministerio del Progreso de la Provincia de San Luis, de quien depende la denominada Cédula de Identidad Provincial Electrónica (CIPE) y que firmó el contrato de adjudicación.
La CIPE es un documento provincial que acredita en forma física y digital la identidad de cada habitante de la provincia de San Luis (alrededor de 400 mil) y les permitirá utilizar la firma digital para toda clase de documentos electrónicos en el ámbito provincial con la misma validez jurídica que la firma manuscrita. Incluye en un mismo soporte, la cédula y la licencia de conducir (LC).
La apariencia de la CIPE es similar a la de una tarjeta de crédito o una tarjeta de identificación del tipo plástica, pero de mayor durabilidad. También cuenta con un chip electrónico incorporado con los datos básicos para acreditar en forma electrónica la identidad del titular y permitirá la firma de documentos electrónicos.
Su implementación permite que el ciudadano posea su identidad digital e identificarse en Internet con absoluta seguridad para realizar todo tipo de trámites administrativos y comerciales.
En ese sentido, tenemos que la denominación que se le da al documento que acredita la identidad y ciudadanía de un individuo, varía de acuerdo al país que la expida, por ejemplo en Argentina, España y Perú se le llama Documento Nacional de Identidad (DNI); en Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, Nicaragua, Uruguay y Venezuela recibe el nombre de []Cédula de Identidad (CI); en Brasil se conoce como Carteira de Identidade o Registro Geral (RG); en Colombia, Cédula de Ciudadanía (CC); en El Salvador, Documento Único de Identidad (DUI); en Guatemala se le denomina Documento Personal de Identificación (DPI); otro país centroamericano, en Honduras conocido como Tarjeta de Identidad; en Panamá Cédula de Identidad Personal; en Paraguay Cédula de Identidad Civil y en República Dominicana llamada Cédula de Identidad y Electoral (CIE).
Mientras que en el otro lado del mundo citaremos que en Alemania se le conoce como Personalausweis; en Bélgica, Carte d’identité; en Francia, Carte nationale d’identité; en Italia recibe el nombre de Carta d’Identità; en Polonia es llamada Dowód osobisty; y en Portugal se designa como Cartão de Cidadão.
En nuestro país tenemos la Clave Única de Registro de Población (CURP) y la Credencial para votar o Credencial de Elector. La Clave Única del Registro de Población es el documento de identidad oficial, y cuenta con ella la mayor parte de la población. Ésta, sin embargo, no cuenta con una tarjeta con fotografía, sino que consiste solamente en una constancia de inscripción con los datos del ciudadano. La clave se inscribe después en diversos documentos como el pasaporte o el acta de nacimiento, la credencial de elector, la credencial del seguro social y la licencia de conducir. La constancia del CURP no cuenta con fotografía y en la vida diaria no se utiliza como identificación oficial, pues no tiene una función útil.
En cambio, la credencial para votar (credencial de elector o del IFE) sí tiene fotografía y es expedida por el Instituto Federal Electoral (IFE), un organismo público autónomo. Ésta hace las funciones de un documento de identidad. La credencial para votar del IFE, al ser requerida para participar en las elecciones, es ampliamente aceptada y requerida obligatoriamente como documento para identificarse por parte de entidades públicas y privadas.
La credencial para votar también se utiliza para demostrar la mayoría de edad (18 años) e incluye, además de la foto del propietario, la huella dactilar, una imagen holográfica para impedir falsificaciones, y los datos necesarios para cumplir su función electoral, como son el distrito y un registro de las elecciones en que se ha participado.
El pasado 23 de enero, se dio a conocer en los medios de comunicación que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, resolvió por unanimidad, confirmar la decisión del IFE sobre preguntar al elector si quería que su domicilio saliera impreso en su credencial de forma visible, o bien prefería que éste saliera de forma encriptado.
Esto obedeció al estudio que se hizo al ponderar sobre los derechos humanos y la protección de los datos personales, además que cabe resaltar que en ningún momento se está incumpliendo con el artículo 200 del Código Electoral en el que se establece el domicilio como uno de los requisitos que tiene que estar contenido en la citada credencial.
En el proyecto de sentencia aprobado, se declara que encriptar datos del domicilio del ciudadano no viola principios constitucionales y en cambio, con esa solución, el Consejo General logró salvaguardar al mismo tiempo la función registral electoral de la credencial y la protección de datos personales.
No se omite un solo dato electoral para poder ejercer el derecho de voto y tampoco incumple el dato del domicilio como lugar de ubicación de una persona para el ejercicio de sus derechos o el cumplimiento de sus deberes, en el término en el que tradicionalmente defina la legislación civil como atributo de la personalidad donde están todos los datos, que cualquier persona los pueda leer porque aparece así.
Impugnaron esta resolución del IFE el Partido de la Revolución Democrática y el Partido del Trabajo, sin embargo los magistrados que componen este tribunal, estiman que no les asiste razón, toda vez que el encriptar ese dato no es eliminarlo de la mica.
Ciertamente esta disposición busca brindar una mayor seguridad al ciudadano y garantizar sus derechos sin violar ninguna norma constitucional o secundaria. Pero queremos hacer señalación en un punto que en nuestra opinión, de la misma forma se debió considerar al momento de realizar este análisis.
Por ejemplo, si se sufre un robo de bolsa o cartera, el delincuente ya tiene a su disposición el documento donde consta el domicilio de su víctima y podría planear un ilícito de mayor magnitud, como robo o secuestro (sin descartar que pudieran surgir otros en ese momento). Pero el domicilio no es el único dato contenido en la mica y que es vulnerable a cualquier mal uso, pues todos nuestros datos están ahí, como nombre completo, CURP, edad, estado civil y firma. En ese sentido… ¿qué tan útil es la encriptación y protección del dominio público únicamente de nuestro domicilio?, ¿los demás datos no pueden convertirnos en víctimas de un robo de identidad?
Por su parte la Cédula de Ciudadanía es un documento público que contiene datos de identificación personal, emitido por un organismo público con la autoridad competente para permitir la identificación personal e inequívoca de los ciudadanos.
Su naturaleza pública se debe a que, además de haber sido emitida por un organismo público competente, este documento le permite al ciudadano identificarse en todos los escenarios o ámbitos de relacionamiento dentro de la sociedad.
No todos los países emiten documentos de identidad, aunque la extensión de la práctica acompañó el establecimiento de sistemas nacionales de registro de la población y la elaboración de los medios de control administrativo del Estado. La posesión de un documento de identidad es obligatoria en la mayoría de los países europeos e iberoamericanos, mientras que es rara en los que poseen un sistema jurídico basado en el Derecho Anglosajón. Es menester recordar que el sistema jurídico mexicano se encuentra basado en el Derecho Romano, entonces ¿la credencial expedida por el Instituto Federal Electoral hace las veces de la Cédula de Identidad o Ciudadanía?
La firma digital es más segura en muchos aspectos que la hológrafa, destacándose su seguridad en cuanto al no repudio y permite ser utilizada sin la propia presencia física, ya que puede usarse a través de Internet. Por lo tanto permite la ubicuidad de su uso. Además, autocontiene en su certificado la correspondiente a identidad y cargo que se expresa en el acto que se está firmando, es decir no requiere de escribanía pública.
En nuestra legislación los numerales 97 a 112 de la Ley General Población regulan lo relativo al Registro Nacional de Ciudadanos y a la cédula de Identidad Ciudadana, los cuales establecen lo siguiente…
Registro nacional de ciudadanos y cédula de identidad ciudadana
Artículo 97.- El Registro Nacional de Ciudadanos y la expedición de la Cédula de Identidad Ciudadana son servicios de interés público que presta el Estado, a través de la Secretaría de Gobernación.
Artículo 98.- Los ciudadanos mexicanos tienen la obligación de inscribirse en el Registro Nacional de Ciudadanos y obtener su Cédula de Identidad Ciudadana.
El Registro Nacional de Ciudadanos contará con el apoyo de un Comité Técnico Consultivo, en los términos que establezca el Reglamento.
Artículo 99.- Para cumplir con la obligación establecida en el artículo anterior los ciudadanos deben satisfacer los siguientes requisitos:
I. Presentar la solicitud de inscripción correspondiente; y
II. Entregar copia certificada del acta de nacimiento o, en su caso, del certificado de nacionalidad o de la carta de naturalización.
Artículo 100.- En los casos en que por causas fundadas el ciudadano no pudiera entregar la copia certificada del acta de nacimiento, podrá ser sustituida por los documentos que garanticen fehacientemente la veracidad de los datos personales del interesado, conforme lo disponga el reglamento de esta ley.
Artículo 101.- La Secretaría de Gobernación podrá verificar los datos relativos a la identidad de las personas, mediante la confrontación de los datos aportados por los ciudadanos con los que consten en los archivos correspondientes de dependencias y entidades de la administración pública federal que, para el ejercicio de sus funciones, tengan establecidos procedimientos de identificación personal.
Las dependencias y entidades que se encuentren en el supuesto anterior estarán obligadas a proporcionar la información que para este efecto solicite la Secretaría de Gobernación.
Artículo 102.- Cuando la Secretaría de Gobernación encuentre alguna irregularidad en los documentos presentados por el interesado, suspenderá el registro correspondiente e informará por escrito las causas por las cuales no procede su trámite.
Los ciudadanos que estén en el supuesto anterior, podrán solicitar ante la Secretaría de Gobernación la aclaración respectiva, en los términos establecidos en el reglamento correspondiente
Artículo 103.- Una vez cumplidos los requisitos establecidos, la Secretaría de Gobernación deberá expedir y poner a disposición del ciudadano la respectiva Cédula de Identidad Ciudadana.
Artículo 104.- La Cédula de Identidad Ciudadana es el documento oficial de identificación, que hace prueba plena sobre los datos de identidad que contiene en relación con su titular.
Artículo 105.- La Cédula de Identidad Ciudadana tendrá valor como medio de identificación personal ante todas las autoridades mexicanas ya sea en el país o en el extranjero, y las personas físicas y morales con domicilio en el país.
Artículo 106.- Ninguna persona podrá ser sancionada por la no portación de la Cédula de Identificación Ciudadana.
Artículo 107.- La Cédula de Identidad Ciudadana contendrá cuando menos los siguientes datos y elementos de identificación:
III. Fotografía del titular;
Artículo 108.- Corresponde al titular de la Cédula de Identidad Ciudadana su custodia y conservación.
Artículo 109.- La Cédula de Identidad Ciudadana deberá renovarse;
I. A más tardar, noventa días antes de que concluya su vigencia; la cual no podrá exceder de 15 años;
II. Cuando esté deteriorada por su uso; y
III. Cuando los rasgos físicos de una persona cambien de tal suerte que no se correspondan con los de la fotografía que porta la cédula.
En todos los casos, el portador deberá devolver la Cédula de Identidad Ciudadana anterior al momento de recoger la nueva.
Artículo 110.- Cuando a un ciudadano se le extravíe o destruya su Cédula de Identidad Ciudadana deberá dar aviso a la Secretaría de Gobernación, dentro de los 30 días siguientes a que esto suceda, y tramitar su reposición.
Artículo 111.- La Secretaría de Gobernación podrá expedir un documento de identificación a los mexicanos menores de 18 años, en los términos establecidos por el reglamento de esta ley.
Artículo 112.- La Secretaría de Gobernación proporcionará al Instituto Federal Electoral, la información del Registro Nacional de Ciudadanos que sea necesaria para la integración de los instrumentos electorales, en los términos previstos por la ley. Igualmente podrá proporcionarla a las demás dependencias y entidades públicas que la requieran para el ejercicio de sus atribuciones.
A su vez este organismo de acuerdo al artículo 22 del Reglamento Interior de la Secretaría de Gobernación, tiene las siguientes funciones…
Artículo 22.- La Dirección General del Registro Nacional de Población e Identificación Personal tendrá las siguientes atribuciones:
1. Organizar y operar el Registro Nacional de Población, inscribiendo en él a los individuos nacionales y extranjeros residentes en el país;
2. Llevar el registro de los mexicanos residentes en el extranjero;
3. Asignar y depurar la Clave Única de Registro de Población a todas las personas residentes en el país, así como a los mexicanos que residan en el extranjero, para cuyos efectos se expedirán los lineamientos de operación para su asignación y uso, que deberán ser publicados en el Diario Oficial de la Federación
4. Proponer al Subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos la celebración de acuerdos de coordinación y de anexos técnicos de ejecución, de asignación o de transferencia de recursos federales con los gobiernos de las entidades federativas, el sector social y privado para la adopción y uso de la Clave Única de Registro de Población en los registros de personas que competen al ámbito estatal, y en general respecto de cualquier asunto que corresponda a su ámbito de competencia;
5. Acreditar y registrar la identidad de todas las personas residentes en el país y de los nacionales que residan en el extranjero y expedir la Cédula de Identidad Ciudadana, así como la Cédula de Identidad Personal a los mexicanos menores de 18 años, a que se refiere la Ley General de Población y su Reglamento;
6. Emitir con base en los convenios de coordinación que se suscriban con las entidades federativas, los lineamientos para que los registros civiles asignen la Clave Única de Registro de Población en las actas del estado civil de las personas, y verificar su correcta aplicación, así como establecer con base en dichos convenios los mecanismos, acciones, normas, métodos y procedimientos para la simplificación administrativa en el registro de personas que correspondan a los registros civiles, y diseñar y ejecutar acciones para la interconexión de los registros civiles con el Registro Nacional de Población, que permita una operación eficiente y contenidos actualizados;
7. Establecer las normas, métodos y procedimientos técnicos del Registro Nacional de Población, que deberán ser publicados en el Diario Oficial de la Federación, así como coordinar los métodos de registro e identificación en las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal;
8. Actuar como órgano técnico normativo y de consulta de las actividades que realizan las oficialías y juzgados del Registro Civil, de conformidad con los acuerdos que al efecto se suscriban;
9. Analizar la información que, en relación con sus funciones, le proporcionen las oficialías y juzgados del Registro Civil en el país, y las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, estatal y municipal, y producir los informes que se requieran, y.
10. Aplicar las sanciones establecidas en la Ley General de Población en materia de registro de población e identificación personal.
La Secretaría de Gobernación del gobierno mexicano tiene previsto establecer que esta cédula de identidad integre un sistema contenido en el Registro Nacional de Población en un lapso de tres años a partir del 2011. Éste queda recogido como el compromiso XII del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad.
Instituto Federal Electoral y la Secretaría de Gobernación
El artículo 85 de la Ley General de Población, establece que la Secretaría de Gobernación es la encargada del “registro y la acreditación de la identidad de todas las personas en el país y de los nacionales que residan en el extranjero”. A su vez, conforme al artículo 86 de la misma ley, se prevé un Registro Nacional de Población con la finalidad de “registrar a cada una de las personas que integran la población del país, con los datos que permitan certificar y acreditar fehacientemente su identidad”. Asimismo, el artículo 87 dispone que en dicho Registro se inscribirá a los mexicanos (en dos registros distintivos: un Registro Nacional de Ciudadanos y un Registro de Menores de Edad) y a los extranjeros (en un Catálogo de los Extranjeros Residentes en la República Mexicana).
El Registro Nacional de Población ya existe parcialmente y la clave asignada para la identificación de personas es la CURP (Clave única de Registro de Población) de conformidad con el artículo 91 de la ley invocada. Sin embargo, las cuestiones que por segunda ocasión en menos de dos años mantienen confrontados a diversos actores políticos y funcionarios del gobierno federal, conciernen, en primer lugar, al Registro de Menores de Edad (que se conforma con los datos recabados a través de los registros civiles) y, particularmente, al modo como habrán de lograr su acreditación mediante documento idóneo; en segundo lugar, al Registro Nacional de Ciudadanos, del que se desprende la posibilidad de expedir la Cédula de Identidad Ciudadana.
Según la ley mencionada, dicha Cédula “tendrá valor como medio de identificación personal” (artículos 104 y 105), aunque ninguna persona podrá ser sancionada por omisión de portación (artículo 106), y “contendrá cuando menos los siguientes datos y elementos de identificación:
VI. Firma y huella dactilar
Puede advertirse que en ninguna parte de la ley se establecen otros datos y elementos de identificación. Y esta es precisamente la cuestión de fondo: el operador de la ley, al cual se le da la facultad de reglamentar lo conveniente, pero nunca para adicionar requisitos o elementos, si la ley no se lo permite de manera expresa, ¿puede establecer reglamentariamente que la Cédula de Identidad podrá contener también, por ejemplo, datos biométricos? La respuesta contundente es NO. Para que ello fuera posible, dicho dato debería estar establecido expresamente en la ley o, en su caso, facultar a la autoridad competente a incluir otros datos o requisitos que considere pertinentes para dar eficacia a la ley y a las propias políticas relativas a la población.
Cabe mencionar que el artículo 111 de la ley señalada dispone que “la Secretaría de Gobernación podrá expedir un documento de identificación a los mexicanos menores de 18 años, en los términos establecidos por el reglamento de esta ley”, y aquí sí es claro que la ley faculta a la autoridad competente a establecer una serie de requisitos y datos de identificación que bien pudiera juzgar convenientes o necesarios en virtud del interés público. El miércoles 19 de enero de 2011 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto del ejecutivo federal por el cual se reforman disposiciones relativas al Reglamento de la Ley General de Población para incluir, además de los datos de identidad jurídica, algunos datos de identificación biométrica (del iris y diez huellas dactilares), y establecer medidas de protección de datos personales concernientes a los menores de edad.
Por cierto, se puede presumir que si esa reforma reglamentaria, que incluye otro tipo de datos no previstos expresamente en la ley mencionada, se hiciera extensiva a los datos de las personas mayores de dieciocho años, se haría visible una posible invasión de competencias legislativas que son propias del poder legislativo federal, concretamente las de aprobar leyes generales que otorgan derechos fundamentales, establecen requisitos mínimos para su ejercicio y determinan competencias y facultades a los órganos y organismos del Estado. Ya se verá en el transcurso de 2011 si alguna de las Cámaras del Congreso de la Unión promueve o no una controversia constitucional al respecto, porque el poder ejecutivo federal parece ir más lejos de lo que la propia ley de la materia le autoriza.
De la lectura sistemática de lo dispuesto por la Constitución Política, por la Ley General de Población y por el Reglamento administrativo para operar las normas generales relativas a la población, se puede desprender que, en efecto, el registro de población y la expedición de medios de identificación de las personas son una necesidad de Estado para dar certeza, confianza y agilidad, por ejemplo, a la tramitación de servicios públicos y gestiones privadas, pero, ante todo, para propiciar la garantía de derechos fundamentales de los mexicanos relativos a múltiples beneficios públicos y, tal vez, a la personalidad y a la imagen propias.
No obstante, también se observa que, como se encuentra actualmente, la configuración legal de las disposiciones constitucionales es deficiente, lo cual conlleva el riesgo de hacer ineficaz el propósito del Estado de derecho para garantizar la proporcionalidad de derechos. Además, es preocupante que tal deficiencia anticipe conflictos de competencias, duplicidad de funciones y un intercambio de opiniones diversas que presuntamente apuntan a tratar de buscar un buen acuerdo entre órganos y organismos del Estado para aprovechar los productos del Instituto Federal Electoral (IFE) y dar una salida elegante a una de las funciones de la Secretaría de Gobernación.
Cuando la ley es deficiente, oscura o ambigua, y esto no se advierte como fuente de los desacuerdos y de los conflictos de competencias, estamos ante una situación grave en la que unos y otros sólo pretenden hacer valer su propia esfera competencial y de funciones.
Es cierto que, por puro sentido común y por racionalidad económica, conviene no duplicar documentos que acrediten la identidad de las personas. También es necesario evitar confusiones entre los ciudadanos en tiempos electorales que podrían tener repercusión en el proceso electoral federal de 2011-2012. De modo que lo recomendable es que entre los actores y funcionarios directamente involucrados se integre una mesa ad hoc para proponer reformas a la Constitución Política Federal, la Ley General de Población y el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, con la finalidad de establecer las bases, las reglas y los procedimientos necesarios para crear un documento único de identificación y de participación política (en elecciones populares, plebiscitos, referéndum,…) de las personas según los derechos fundamentales que pueden ejercitar en determinados momentos.
Si bien es razonable que conviene un solo documento de identificación por persona, también cabe recordar que la credencial para votar que expide el Registro Federal de Electores no cumple constitucional y legalmente con esa función, aunque en la práctica cotidiana se utilice también con esa función, y así se acepta, por ejemplo, en múltiples transacciones entre particulares y también en numerosos trámites ante las administraciones públicas.
La propuesta de un solo documento de identificación por persona (en la edad que sea) con datos jurídicos, holográficos y biométricos, y no dos o más como sería el caso de que el Registro Federal de Electores y la Secretaría de Gobernación expidieran cada cual un documento de uso distinto, es altamente plausible, pues ello tendría la ventaja de ahorrar recursos públicos y dar certeza a la misma función pública que debe encargarse del control de las identidades personales.
En efecto, un documento único de identificación y de uso en el ejercicio de derechos político-electorales exigiría efectuar algunas reformas constitucionales y modificar las leyes de población y electoral. Pero, ¿debería ser el IFE la entidad en quien recaiga la responsabilidad del manejo del registro total de personas y ciudadanos? Si así fuera, el IFE ya no sería sólo una institución encargada de la función electoral, sino también del control de datos de naturaleza distinta a la político-electoral; más claro: un super-instituto de control de todos los datos de la población de cualquier edad. ¿Por qué los consejeros del Consejo General del IFE no han visualizado este conflicto en otro escenario y, en su caso, ofrecen soluciones plausibles al mismo, en lugar de sólo exigir que la Secretaría de Gobernación suspenda –como ya lo hizo– la expedición de la Cédula de Identidad Ciudadana? ¡Claro que dicha Secretaría tampoco debería ser una instancia privilegiada de Estado para el control panóptico, aunque así parece quererlo, sobre todo en las circunstancias actuales de inseguridad pública que se vive en el país!
Por lo demás, hay que recordar que varios países ya cuentan con Cédulas de Identificación personal con datos ordinarios jurídicos y de tipo holográfico y biométrico, entre ellos Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Bolivia, España, Perú. A su vez, Suiza y Bélgica cuentan con cédulas de identidad bilingüe, y Alemania abre 2011 con el uso generalizado de este tipo de documento.
El documento de identidad electrónico, que tendrá el mismo formato de las tarjetas de crédito y contará con un chip, sustituirá a la credencial que hasta ahora portan los alemanes para identificarse: micas rectangulares con elementos holográficos.
El Ministerio del Interior de Alemania informó que una de las características más destacadas de la nueva cédula de identidad es que a través de ésta “se incrementará la seguridad y el confort de gestiones de negocios y administrativas”.
La utilidad de la cédula de identidad, que hasta ahora sólo se usa como identificación oficial ante las autoridades y ante la contraparte de un acuerdo legal, o para poder votar y abrir una cuenta bancaria, se incrementará a campos del Internet.
El Ministerio del Interior precisó en un comunicado que los datos de la cédula de identidad que hasta ahora son legibles a simple vista, se almacenarán en un chip con el objetivo de que el usuario pueda identificarse a través de internet.
Esta identificación a través de la red se refiere a gestiones ante las oficinas gubernamentales, así como frente a empresas privadas que ofrecen sus productos y servicios en internet, tales como instituciones bancarias o agencias de eventos.
La misma Unión Europea lleva a cabo acciones orientadas a garantizar la seguridad de sus naciones. A efecto de mostrar lo mencionado anteriormente, señalamos el sitio: http://ec.europa.eu/research/research-for-europe/science-eco-bite_es.html: “Los avances en biometría son resultado de la globalización. El comercio, las migraciones y los intercambios de todo tipo de información con garantías de seguridad se han convertido en algo cotidiano a nivel mundial. Las diversas transacciones y la movilidad han aumentado la necesidad de las personas tanto de probar su identidad como de estar seguros de la identidad de otros. Estos factores han hecho necesario el desarrollo de métodos de identificación más eficaces”.
A ello hay que agregar que los documentos de identidad con características biométricas tienen la indiscutible ventaja de prevenir el fraude de identidad (suplantación, duplicidad o invención de identidad), porque en el mundo no hay dos personas con iguales características físicas estáticas (retina, iris, venas de la mano, huellas dactilares…). Al respecto hay experiencias y testimonios en países europeos, con Suiza como pionero; aunque también en países de América Central y de Sudamérica ha crecido el interés por adoptar las nuevas tecnologías aplicables a registros poblacionales y de ciudadanos.
En fin, si se trata de evitar conflictos de competencias, dispendio presupuestal y conflictos de intereses políticos, además de favorecer la seguridad de los mexicanos y la certeza personal para obtener bienes públicos diversos, es mejor comenzar por revisar el diseño de la norma jurídica.
Como lo mencionamos en nuestro libro CIBERCRIMINALIDAD EN MÉXICO©, este término no nos parece el más adecuado, toda vez que es la sociedad la que usa la información con el incremento incesante de los medios que la procesan y le dan forma… más no esta última es la que le da forma a la primera. La llegada de la cédula se enmarca en una política de largo plazo del Gobierno.
La meta fundamental del plan es la inclusión digital de todos los habitantes. Los cimientos son esta red de comunicación única en el país y la capacitación de toda la población en el uso y la interacción con las tecnologías de la información y la comunicación.
Desarrollada sobre un tendido de fibra óptica y radio enlaces propios, la autopista de la información es una plataforma de infraestructura de telecomunicaciones y servicios de acceso común y por ella circula gran cantidad de información para uso del público en general.
El uso de las TIC’s como ya lo hemos comentado en otros textos es múltiple, constante e incesante. Si decimos múltiple, es toda vez que cada vez se incluyen más cosas de la actividad humana que pueden ser realizadas a través de las TIC’s de forma más rápida, segura y efectiva; al referirnos a sus características de constancia e incesante, queremos recordar el que cambian y avanzan a cada segundo a una velocidad impresionante y que nunca deparan ni detienen su avance.
Efectivamente, es importante que nuestra identidad quede registrada fehacientemente ante la autoridad para estar así en posibilidad de defenderla erga omnes en todo acto o hecho jurídico en el que ella se vea involucrada. La inclusión de medidas biométricas combinadas con los datos e información recolectada por medio de las TIC’s, permiten dar una mayor protección y seguridad a este derecho humano. Sin embargo, no debemos olvidar los alcances que tienen las tecnologías de la información en actos de phishing o cracking por ejemplo, que aún con las medidas tomadas para la integración de esta cédula, de todas maneras puede verse vulnerada.
La credencial de elector emitida por el Instituto Federal Electoral, si bien es cierto ha adoptado los medios para proteger su autenticidad, también lo es que como se ha mencionado precedentemente, las imágenes o sellos holográficos NO son totalmente seguros. Tal vez ese sea otro argumento entre la cédula de identidad emitida por la Secretaría de Gobernación y la credencial para votar expedida por el IFE como identificación oficial.
Documentos de Identidad en otros países
En Argentina el DNI es el único instrumento de identificación personal, y es obligatorio; su formato y uso están reglamentados por la Ley N° 17671 de Identificación, Registro y Clasificación del Potencial Humano Nacional, dictada en 1968, por la cual reemplazó a las Libretas de Enrolamiento que se expedían para los hombres en ocasión del servicio militar obligatorio y las Libretas Cívicas que recibían las mujeres al cumplir 18 años. Se emite para todos los nacidos en el país desde su respectiva fecha de nacimiento, y para todos los extranjeros que realicen el trámite de radicación (registro legal como residente en Argentina) desde el momento que la Dirección Nacional de Migraciones considera que ha cumplido los requisitos mínimos para tal fin.
Según esta ley, el DNI no puede ser suplido por ningún otro documento a efectos legales; es obligatorio para ejercer el derecho al voto y para la identificación ante la autoridad judicial. El DNI argentino es requerido también para efectuar trámites ante las autoridades estatales, y también habilita al portador para trabajar legalmente dentro del país (sometido a las leyes laborales nacionales, las cuales prohíben el trabajo de niños y adolescentes).
Desde el 4 de noviembre del 2009 como parte de un proceso de modernización y digitalización de los documentos nacionales comenzó a confeccionarse un nuevo tipo de DNI, que consta de dos partes: una libreta y una tarjeta. Su uso diario es indistinto, pero para votar se debe utilizar la libreta.
El DNI libreta presentaba una tapa de color celeste con impresiones láser para la numeración única del ciudadano y con estampas de color plata para el resto de la presentación. Por dentro presenta un diseño idéntico al del formato de tarjeta pero además contiene espacios que permiten agregar datos de estado civil, cambios de domicilio, donaciones de órganos y el sellado del DNI luego de votar en las elecciones nacionales. El DNI tarjeta es totalmente plastificado y contiene todos los datos que representa a la persona, con una fotografía e impresión de dígito dactilar derecho.
A partir del año 2011 el DNI volvió a cambiar, la libreta se eliminó, y la tarjeta se cambió por una de distinto modelo, plástica de mayor calidad, y que se usará para todo, si bien a comienzos de 2013, aún no se ha implementado el sistema que deberá usarse para registrar que cada ciudadano (mayor de 18 años) ha emitido su voto y que evite el voto múltiple.
A partir del 1 de enero de 2015, el DNI tarjeta será el único documento de identidad con validez.
El documento de identidad en Brasil es conocido como Documento Nacional de Identificação Civil, Carteira de Identidade o Registro Geral (RG); contiene número del Registro Geral, fecha de nacimiento, fecha de emisión, nacionalidad (ciudad y estado de nacimiento) nombres y apellidos de los padres, foto, firma e impresión digital del pulgar derecho del titular.
Su emisión es responsabilidad de los estados federales y tiene validez en todo el territorio nacional. Es interesante hacer notar que no existen restricciones legales para solicitar otra cédula en otro estado de la Federación, bastando ir a la oficina emisora y llevar la documentación necesaria y solicitarla.
Los documentos necesarios para pedir la emisión de este documento dependen del estado civil del solicitante. Para los solteros se requiere el certificado de nacimiento original (o una copia autentificada ante notario). Para los casados se solicita un certificado de matrimonio original (o una copia autentificada ante notario). Para todos los casos anteriores, además, se solicitan tres fotos en formato de 3 por 4 centímetros.
La cédula de identidad, también conocida como carné o carnet de identidad, es un documento de identificación que debe estar en posesión de toda persona mayor de 18 años residente en el país. La Cédula de Identidad tiene un Rol Único Nacional (RUN), compartido con el Rol Único Tributario (RUT) asignado a toda persona (nacional o extranjera) que está inscrita en el Registro Civil y el mismo que el número de pasaporte chileno.
La entrega de la Cédula de Identidad depende del Servicio de Registro Civil e Identificación. Sus características físicas incluyen una lámina de plástico única de polímero e impresión láser. Entre sus bondades resaltan la resistencia al doblado, a altas temperaturas, a químicos y al agua. Además, no permite la adulteración sin que se dañe el documento, lo cual es visible ante una inspección.
Luego de que en 2002 se implantara la nueva tecnología de estándar mundial a las Cédulas de Identidad, se destacan entre sus características el bloqueo automático de la cédula en caso de robo, hurto o extravío por medio de Internet o telefónicamente, la lectura electrónica, debido al código de barras que posee, y el uso como pasaporte, puesto que permite a una persona ingresar a los siguientes países suscritos al libre paso mediante cédula: Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Parguay, Uruguay, Perú, Bolivia y Venezuela.
Con motivo del rediseño que experimentará la cédula a partir del 2 de septiembre de 2013, el Servicio de Registro Civil e Identificación organizó en mayo de 2012 un concurso para que los usuarios votaran a través de Internet por los cuatro símbolos más representativos de Chile de un total de veinte alternativas. Los iconos preferidos por los 246 824 votantes fueron el cóndor andino, el escudo de Chile, la cordillera de los Andes y la bandera de Chile.
Validación del dígito verificador
Con el fin de guardar la integridad del documento de identificación y evitar su duplicidad o errores de digitación, se utiliza un algoritmo de verificación que permite obtener el dígito verificador. Este modelo, conocido como cálculo en módulo base 11, se encuentra en el sitio del Servicio de Registro Civil e Identificación de Chile.[6]
El documento de identidad es llamado Cédula de Ciudadanía o C.C., para el caso de los ciudadanos colombianos mayores de edad. Éste es el único documento de identificación válido para todos los actos civiles, políticos, administrativos y judiciales según la ley 39 de 1961. Se expide para los ciudadanos colombianos al cumplir los 18 años de edad (mayoría de edad en Colombia). El organismo encargado para realizar las tareas de expedición de cédulas es la República Nacional del Estado Civil de Colombia.
Existe una cédula de identidad para los menores de 18 años, llamada Tarjeta de Identidad (que carece de validez en los actos para los que sirve la cédula de ciudadanía) usada para fines de identificación, la cual puede ser tramitada a partir de los 7 años de edad. La Cédula de Ciudadanía sólo se puede tramitar una vez cumplidos los 18 años, para lo cual se hace obligatorio la entrega de la Tarjeta de Identidad como requisito indispensable. Una vez hecho el trámite ante cualquier Registraduría, se le entrega al ciudadano una «Contraseña», la cual le sirve como comprobante de que la cédula está en trámite, mas ésta contraseña no tiene validez como documento de identificación.
En el caso de los extranjeros, existe la Cédula de Extranjería que expide Migración Colombiana a manera de documento de identificación, con los mismos efectos que la Cédula de Ciudadanía excepto el derecho a votar.
El 24 de noviembre de 1952 fue expedida la primera Cédula de Ciudadanía al entonces Presidente de la República, Laureano Gómez Castro, con el número 1. Luego, en 1954, pudieron ejercer el derecho de elegir y ser elegidas las mujeres. La primera cédula femenina se expidió el 25 de mayo de 1956 a doña Carola Correa de Rojas Pinilla, esposa del entonces Presidente de la República, General Gustavo Rojas Pinilla, con el número 20´000.001.
Desde mayo de 2000, la Registraduría Nacional del Estado Civil de Colombia está produciendo la cédula de ciudadanía de la última generación con base en un moderno sistema de identificación basado en tecnología AFIS (Automated Fingerprint Identification System), el cual consiste en un hardware y un software especializados que permite la verificación automática de la identidad de las personas a través de la comparación de las huellas dactilares de los ciudadanos y su almacenamiento. Bajo este sistema a una misma persona no se le puede otorgar otra cédula con diferente identidad. Este documento de identificación, posee unas condiciones especiales de seguridad.
Tanto en el anverso como el reverso del nuevo formato de cédula se presentan características físicas y tecnológicas que reducen al mínimo la vulnerabilidad y posibilidad de falsificación. La nueva cédula permite la certeza de una identidad plena y la facilidad de ser verificada y autenticada directamente con el portador de la misma mediante un sistema automático.
Anteriormente, en Colombia, existían tres formatos de cédula, cualquiera de ellos era reconocido como legítimo medio de identificación del ciudadano, pero desde el año 2005, y luego de una serie de inconvenientes burocráticos y técnicos, la Registraduría Nacional del Estado Civil de Colombia, mediante un Decreto, determinó que a partir del 1º de enero del 2010, la única Cédula de Ciudadanía válida será la expedida a partir del año 2000, de fondo amarillo y con hologramas de seguridad. Esta fecha fue aplazada posteriormente para el 31 de julio del 2010.
DNI-e europeo
La Unión Europea trabaja en el desarrollo de un DNI electrónico común y en la búsqueda de un modelo único en la protección de los derechos de propiedad intelectual en Internet.
En España, unos diez millones de españoles llevan ya en su cartera un documento nacional de identidad electrónico, el DNI-e que se implantó hace cuatro años, pero muy pocos utilizan sus posibilidades telemáticas.
El denominado “DNI-e”, que arrancó en marzo de 2006, y en el se invirtieron 129 millones de euros en equipos, permite realizar compras firmadas a través de Internet, hacer trámites completos con las administraciones públicas, transacciones con entidades bancarias, acceder al edificio donde trabaja su titular, utilizar de forma segura la computadora personal y participar en una conversación por Internet con la certeza de que el interlocutor es quién dice ser.
La denominación oficial es documento nacional de identidad (DNI), aunque también se le denomina carné de identidad. Se trata de una tarjeta plastificada o de policarbonato donde se detalla el nombre y apellidos del titular, fecha de nacimiento, dirección, progenitores, sexo, dirección de residencia, localidad y provincia de nacimiento, y contiene una fotografía (tamaño 32 por 26 milímetros, con fondo uniforme blanco y liso, tomada de frente con la cabeza totalmente descubierta y sin gafas de cristales oscuros o cualquier otra prenda que pueda impedir o dificultar la identificación de la persona) y un número de identificación formado por 8 cifras más una letra de control. La foto aparece en color en los DNI expedidos hasta 2006.[7] Desde 1976[8] es obligatorio a partir de los 14 años, aunque puede solicitarse desde la inscripción del menor en el Registro Civil. Generalmente se denomina número de identificación fiscal (NIF) a esta combinación de números y letra, y DNI incorrectamente sólo a los números (pues el NIF y el Número de DNI son el mismo número, y ambos incluyen la letra).
El DNI es suficiente para viajar e inscribirse como residente en los países miembros de la Unión Europea. También sirve para viajar a Islandia, Noruega y Suiza (firmante del Acuerdo de Schengen) y otros países europeos como Andorra, Liechtenstein, Mónaco o San Marino..
El DNI se expide en las oficinas del Cuerpo Nacional de Policía.. Cada oficina de expedición recibe un lote de números que va asignando de forma correlativa a su petición. Cuando este lote se termina recibe un lote nuevo. Otra leyenda urbana, es la cifra que aparece al final de la segunda línea, en la parte posterior del documento, se le vinculaba con el número de personas que tenían mismo nombre y apellidos que su portador, algo totalmente falso, ya que dicha cifra es un dígito de control resultante de un algoritmo utilizado por el sistema informático que crea el documento. Hasta los 30 años, el DNI tiene validez por 5 años. De los 30 a los 70 años, tiene validez por 10 años, siendo permanente a partir de los 70 años.
En cuanto a la unicidad de la numeración de estos documentos la administración encargada de su gestión vela por la asignación de números únicos. No obstante, desde la creación de este documento en España se han producido diferentes situaciones que han derivado en la asignación de un mismo número a múltiples ciudadanos. Así para el año 1992 había en España unos 200.000 ciudadanos con un número de DNI no único. El hecho de que este número no sea único es bien conocido en las profesiones relacionadas con las bases de datos informatizadas, en donde no se utiliza este campo como identificador único pues existen colisiones (números repetidos).
Como curiosidad, la familia real tiene asignados los números del 10 al 99, ya que el 1 fue reservado para Franco. Así el Rey Don Juan Carlos tiene el número 10 y el Príncipe de Asturias el 15, ya que el 13 no ha sido dado a nadie.
Es obligatorio que todos los ciudadanos alemanes de 16 años o más posean un Personalausweis, es decir, un DNI. Aunque la policía tiene el derecho de exigir ver uno de estos documentos, la ley no especifica que se esté obligado a presentarlos en ese mismo momento.
Desde noviembre de 2010, se emplea el documento de identidad electrónico o Elektronischer Personalausweis.
En Bélgica, se emite un documento de identidad para cada residente mayor de 12 años, llamado Carte d’identité (en francés) o identiteitskaart (en holandés), y a la edad de 15 años, es obligatorio llevar esta tarjeta en todo momento. Los extranjeros que residen en Bélgica, deben presentar una Carte pour étrangers (en francés) o Vreemdelingenkaart (en holandés), aunque también pueden hacer uso del pasaporte, un permiso de trabajo o un permiso de residencia (temporal).
Desde 2000, todos los documentos de identidad nuevos tienen un chip (documento de identificación electrónico). Desde principios de 2009, la tarjeta de extranjero antes mencionada también ha sido sustituida por una tarjeta de identificación electrónica. Las tarjetas de identidad electrónica se puede utilizar tanto en el sector público y privado para la identificación y para la creación de la firma electrónica legalmente vinculantes
La Carte nationale d’identité o CNI es el documento oficial de identificación francés. Se expide gratuitamente en los ayuntamientos, oficinas de la Prefectura de policía de París y Consulados para los ciudadanos que residen extranjero[] y es válida por diez años. La posesión de un CNI válido permite viajar dentro de todos los países de la Unión Europea.
Se expide a cualquier persona de nacionalidad francesa que lo solicite, independientemente de su edad. Aunque se encuentre desactualizado, permite a su titular probar su identidad en el territorio nacional, siempre que la fotografía sea visible. Según el Decreto Nº 55-1397 del 22 de octubre 1954, los franceses ya no tienen la obligación de poseer una tarjeta de identidad.
La Carte nationale d’identité informatizada (creada por Decreto del 19 de marzo 1987) sustituye al documento de identidad de cartón. Se entrega en todo el país desde diciembre de 1995 (departamentos metropolitanos y de ultramar). Más pequeño que la tarjeta de cartón, es de plástico duro y al ser computarizada reduce el riesgo de falsificación o imitación fraudulenta.
Todos los ciudadanos italianos pueden solicitar una Carta d’Identità expedida por el municipio en el que viven. Este documento tiene una duración de diez años y es válido para salir del país cuando se viaja a cualquier otro país de la Unión Europea (UE). No es obligatorio que el ciudadano lo lleve consigo, pues las autoridades sólo tienen el derecho de solicitar la identidad de una persona, mas no un documento específico. Sin embargo, si los oficiales de seguridad pública no están convencidos de la identidad declarada, pueden detenerlo hasta que su identidad sea comprobada, aunque el tiempo de arresto está limitado al tiempo necesario en esclarecerla.
Todos los extranjeros en Italia están obligados por ley a tener una identificación en todo momento. Los ciudadanos de países miembros de la UE debe estar siempre listo para mostrar un documento de identidad legalmente emitido por el gobierno en su país. Fuera de la UE, los residentes deben tener su pasaporte con sello de entrada de aduanas o un permiso de residencia expedido por las autoridades italianas, mientras que todos los residentes extranjeros y/o inmigrantes deben tener un permiso de residencia, de lo contrario serían considerados ilegales y afrontarían la deportación.
Los extranjeros procedentes de determinados terceros países que residen en Italia por un periodo limitado de tiempo (por lo general por turismo) puede sólo requerir su pasaporte con el sello de aduana. Además, los extranjeros con residencia permanente puede pedir que se les emita un documento de identidad italiano por las autoridades locales de su ciudad o localidad de residencia.
Países sin documento oficial de identificación
Entre los países que no disponen de un documento oficial de identificación, destacan:
Es preciso anotar que desde el inicio de la llamada guerra contra el terrorismo se han intensificado las propuestas para su adopción en países como Estados Unidos y el Reino Unido, que hasta ahora carecen de él. Estas iniciativas han encontrado una fuerte oposición por parte de los grupos de defensa de la privacidad.
Zepeda, Aurora. “A partir de hoy en credencial del IFE habrá opción de incluir su domicilio”. Nacional. Excelsior. 24 de enero de 2014. Ver en http://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/01/24/940099 [en línea]
Documento de identidad. Wikipedia, la enciclopedia libre. Ver en http://es.wikipedia.org/wiki/Documento_de_identidad [en línea]
Desembarca la primera cédula de identidad electrónica. Taringa. Ver en http://www.taringa.net/posts/info/6349335/Desembarca-la-primera-cedula-de-identidad-electronica.html [en línea]
González Madrid, Miguel. Cédula de Identidad y Registro de Personas en México. IFE versus SEGOB. ABC Noticias Tlaxcala, edición del 3 de febrero de 2011. Ver en http://mgmundoposible.blogspot.mx/2011/02/cedula-de-identidad-y-registro-de_04.html%5Ben línea
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Un pensamiento en “LA CÉDULA DE IDENTIDAD ELECTRÓNICA”
SUSANA TORRES dijo:
septiembre 23, 2015 en 11:38 am
Buenos Días : mi nombre es Susana Torres y estoy a cargo de la CIPE DE SAN LUIS queria ponerme en contacto con usted, mi correo personal es suxt@hotmail.com. dese ya muchas gracias