Source: http://noticias.juridicas.com/base_datos/CCAA/593316-d-23-2017-de-24-feb-ca-valenciana-protocolo-de-gestion-de-emergencias-alimentarias.html
Timestamp: 2017-09-26 05:50:49
Document Index: 220250525

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'artículo 43', 'artículo 18', 'artículo 49', 'artículo 33', 'artículo 25', 'artículo 28', 'artículo 4']

Decreto 23/2017, de 24 de febrero, del Consell, por el que se aprueba el protocolo de gestión de emergencias alimentarias en la Comunitat Valenciana y se regulan sus órganos de gestión
Publicado en DOCV núm. 8001 de 16 de Marzo de 2017
Artículo 1 Aprobación del Protocolo de Gestión
Artículo 3 Competencia para la declaración de emergencia
Artículo 4 Comité Interno de Coordinación
Artículo 5 Efectos de la declaración de situación de emergencia alimentaria
La Constitución Española de 1978, en su artículo 43 reconoce el derecho a la protección de la salud, encomendando a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de la prestación de los servicios necesarios. De este mandato constitucional se hace eco la Ley 14/1986, de 25 de abril, general de sanidad, en cuyo artículo 18.10 impone a las administraciones públicas el control sanitario y la prevención de riesgos para la salud derivados de los productos alimentarios.
El artículo 49.3 del Estatuto de Autonomía reconoce la competencia exclusiva de la Generalitat para la defensa contra fraudes, calidad y seguridad agroalimentaria. Por otra parte el artículo 33 de la Ley 10/2014, de 29 de diciembre, de la Generalitat, de salud de la Comunitat Valenciana establece que la Generalitat asegurará la actuación coordinada de los distintos departamentos con funciones en seguridad alimentaria, contando, en todo caso, con la participación activa de los agentes económicos, de los consumidores y de la comunidad científica, con la finalidad de conseguir una acción eficaz en la seguridad de los alimentos.
Con el objetivo de proteger la salud humana y poder gestionar los riesgos alimentarios para la salud de los consumidores, la Ley 17/2011, de 5 de julio, de seguridad alimentaria y nutrición contempla en su artículo 25, la creación de un Sistema Nacional Coordinado de Alertas Alimentarias, denominado Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), cuyos principios de actuación y funcionamiento se basan en lo establecido en los artículos 50 a 57, del Reglamento (CE) núm. 178/2002, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 28 de enero de 2002, por el que se establecen los principios y los requisitos generales de la legislación alimentaria y se crea la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y se fijan procedimientos relativos a la seguridad alimentaria, mediante el cual se establece el sistema de alerta rápida comunitario, gestión de crisis y situaciones de emergencias y en el Reglamento (UE) núm. 16/2011, de la Comisión, de 10 de enero de 2011, por el que se establecen medidas de ejecución del Sistema de Alerta Rápida para los Productos Alimenticios y los Alimentos para Animales.
El SCIRI, estructurado en forma de red, está destinado a facilitar una comunicación e intercambio rápido de información, de aquellas actuaciones que se lleven a cabo por parte de las autoridades competentes, en caso de riesgos graves para la salud humana, derivados del consumo de alimentos y piensos.
El Reglamento (CE) 178/2002, establece la actuación de la Comisión Europea en situaciones de emergencia cuando exista la probabilidad de que un alimento o un pienso constituya un riesgo grave para la salud de las personas, los animales o el medio ambiente, y dicho riesgo no pueda controlares satisfactoriamente mediante la adopción de medidas por parte de los estados miembros afectados. A su vez dispone la creación de un plan general para la gestión de crisis, en el ámbito de la seguridad de los alimentos y los piensos para aquellas situaciones que probablemente no puedan prevenirse, eliminarse o reducirse a un grado aceptable mediante las medidas ya aplicadas, o que no puedan gestionarse adecuadamente mediante la simple aplicación de medidas de emergencia. El plan general tiene que especificar los tipos de situaciones que entrañen riesgos directos o indirectos para la salud humana derivados de alimentos y piensos y los procesos prácticos necesarios para gestionar una crisis, en especial los principios de transparencia que hayan de aplicarse, así como la estrategia de comunicación que debe seguirse.
De acuerdo con las competencias que establece el Decreto 156/2015, por el que se aprueba el Reglamento orgánico y funcional de la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública, y el Decreto 158/2015, por el que se aprueba el Reglamento orgánico y funcional de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, la Dirección General de Salud Pública, conjuntamente con la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Pesca, han elaborado este protocolo de gestión que recoge las actuaciones básicas para las situaciones de emergencia alimentaria, en el ámbito de la Comunitat Valenciana, atendiendo a tres pilares básicos como son i) el conocimiento científico actualizado, ii) la máxima transparencia y iii) la coordinación entre las autoridades competentes implicadas, con el fin de optimizar la gestión de la emergencia, establecer la información necesaria para el consumidor y minimizar en lo posible el impacto sanitario y económico.
Por todo ello, de conformidad con el artículo 28.c de la Ley 5/1983, de 30 de diciembre, de la Generalitat, del Consell, a propuesta de la consellera de Sanidad Universal y Salud Pública y la de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, conforme con el Consell Jurídic Consultiu de la Comunitat Valenciana, el Consell, previa deliberación, en la reunión de 24 de febrero de 2017, Decreto
Se aprueba el Protocolo de Gestión de las Emergencias Alimentarias en la Comunitat Valenciana que se incorpora como anexo del presente decreto.
Este protocolo establece las actuaciones de las autoridades competentes implicadas ante situaciones de emergencia alimentaria que afecten exclusivamente al territorio de la Comunitat Valenciana y dentro de su ámbito competencial.
La declaración de la situación de emergencia alimentaria corresponde únicamente a la persona titular de la conselleria con competencias en sanidad.
1. Una vez declarada la situación de emergencia alimentaria, la persona titular de la conselleria con competencias en sanidad ordenará la creación del Comité Interno de Coordinación (CIC), que será el órgano responsable de la gestión, comunicación y evaluación de la emergencia.
2. El Comité Interno de Coordinación tendrá la siguiente composición:
a) Dirección: la persona titular de la conselleria con competencias en sanidad. Le corresponde la toma de decisiones estratégicas y la coordinación de actuaciones durante el tiempo que se prolongue la situación, hasta la resolución de la misma. Actuará como portavoz única y podrá delegar en otros miembros del CIC.
b) Coordinación: las personas que ostenten la titularidad de las secretarías autonómicas competentes en materia de salud pública y seguridad alimentaria y agricultura, producción primaria y cadena alimentaria. Les corresponde coordinar la toma de decisiones operativas incluyendo la creación de comités ad hoc de apoyo y coordinación del trabajo desarrollado por los mismos y las acciones en el marco de la emergencia. Realizarán las acciones necesarias para garantizar que se dispone de suficientes medios técnicos, económicos y materiales. Asimismo se encargarán de mantener informado a la Dirección del CIC. Cuando la emergencia afecte exclusivamente a la seguridad alimentaria en fases posteriores a la producción primaria, la persona titular de la secretaría autonómica competente en materia de sanidad podrá tomar las decisiones y acciones en el marco de la emergencia.
c) Coordinaciones adjuntas: las personas que ostenten la titularidad de las direcciones generales competentes en materia de salud pública y seguridad alimentaria, y seguridad alimentaria en la producción primaria. Colaborarán con personas titulares de las coordinaciones en la gestión de la emergencia.
d) Personal técnico responsable: la persona que ocupe la unidad administrativa con funciones en seguridad alimentaria de la conselleria competente en materia de sanidad.
El personal técnico responsable realizará las siguientes funciones:
– Gestionar la información disponible, concentrar la recogida de datos y el seguimiento de las fuentes de información pertinentes, para la elaboración del dosier de información (apéndice I del anexo) y los modelos cronológicos de recogida de información (apéndice II del anexo).
– Servir de punto de contacto e interlocución con los departamentos de salud, unidades administrativas con funciones epidemiología, otros organismos de la Administración autonómica valenciana y la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición.
– Secretaría del Comité Interno de Coordinación.
– Coordinar la evaluación de riesgos y el apoyo analítico necesario.
– Proponer al CIC indicadores para evaluar la gestión de la emergencia.
– Realizar el seguimiento de las medidas de gestión adoptadas para valorar la efectividad y eficacia de las mismas, mediante la realización de informes periódicos de situación hasta la finalización del incidente.
e) Personal responsable técnico adjunto: la persona que ostente la persona que ocupe la unidad administrativa con funciones en seguridad alimentaria en el ámbito de la producción primaria. Colaborará con el personal responsable técnico, sobre todo en el ámbito de la producción primaria.
La declaración de la situación de emergencia alimentaria solo tiene los efectos de activación del protocolo de gestión y la creación de los correspondientes órganos de gestión de la misma.
La aplicación y el desarrollo de este decreto, no podrá tener incidencia alguna en los capítulos de gasto de la Generalitat.
1. Se faculta a las personas titulares de las consellerias con competencias en materia de sanidad y agricultura, para adoptar las medidas necesarias para el desarrollo y ejecución de este decreto.
2. Se habilita asimismo a las personas titulares de las consellerias con competencias en materia de sanidad y agricultura, para modificar el protocolo del anexo mediante orden.
1. Introducción La experiencia adquirida en los últimos años en la Unión Europea evidencia que las emergencias alimentarias y las situaciones de crisis y conllevan unas graves y negativas consecuencias, ya que ponen en riesgo la salud de los consumidores, producen alarma social, exigen la reasignación de recursos de inspección e impactan negativamente en la economía de los operadores de la industria alimentaria.
Con carácter general, los incidentes alimentarios las alertas, toxiinfecciones alimentarias, etc. se gestionan de forma rutinaria con las herramientas ya existentes, como el Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI). Sin embargo, excepcionalmente pueden confluir determinados factores que pueden llevar a la progresión de los mismos hasta una situación de emergencia.
El protocolo de gestión de Emergencias Alimentarias en la Comunitat Valenciana (en adelante Protocolo) establece la actuación básica a seguir ante situaciones de emergencia alimentaria, con el objeto de optimizar su gestión, facilitando la adecuada información al consumidor y minimizando, en la medida de lo posible, el impacto sanitario y económico.
En el ámbito nacional, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) ha elaborado un procedimiento de gestión de incidentes graves y situaciones de emergencia alimentaria que se aplicará cuando se vean afectadas varias comunidades autónomas.
2. Objeto Es objeto de este protocolo:
– Definir los incidentes alimentarios y su progresión a situaciones de emergencia.
– Establecer el reparto de responsabilidades de las autoridades competentes, para garantizar la unidad de acción y agilizar la toma de decisiones.
– Optimizar la participación y la cooperación entre autoridades competentes para responder de forma coordinada y eficaz frente a emergencias alimentarias.
– Establecer los sistemas de flujo de comunicación necesarios, que garanticen que la información llega a todas las partes implicadas de manera ágil, rápida y eficaz.
– Proporcionar unas directrices básicas para la comunicación de estas situaciones a la ciudadanía en general que garanticen la transparencia
– Instaurar los mecanismos necesarios para efectuar el seguimiento y revisión de los hechos acaecidos, durante la emergencia y a la finalización de la misma.
3. Definiciones básicas a efectos de este protocolo La mayor parte de la terminología a utilizar en el marco de este protocolo está ya legalmente definida. A efectos del mismo se utilizarán las definiciones recogidas en el Reglamento (CE) 178/2002 para los términos alimento, riesgo análisis del riesgo, determinación del riesgo, gestión del riesgo, comunicación del riesgo y trazabilidad.
Se incluyen también las siguientes definiciones:
– Incidente alimentario Cualquier circunstancia donde en base a la información disponible, exista o se sospeche la existencia de implicaciones en seguridad alimentaria que requiera o puedan requerir la intervención de las autoridades competentes para proteger la salud de los consumidores.
– Emergencia alimentaria Aquellos incidentes alimentarios, con importantes efectos para la salud pública, que implican hospitalización e incluso muertes, existe percepción del riesgo medio o alto y hay impacto en los medios de comunicación, con repercusiones económicas y comerciales. Estas emergencias no pueden resolverse con los instrumentos disponibles para resolver los incidentes alimentarios de forma habitual y requieren la utilización de herramientas específicamente creadas para ello, de tipo interdepartamental.
– Comunicado Información oficial sobre una emergencia emitida a la población en cualquier formato establecido por las autoridades competentes.
– Impacto económico Efecto que una emergencia, tenga o pueda tener, sobre las ventas reales o potenciales en el comercio, de un producto o productos relacionados porque la propagación del riesgo afecta a una considerable parte de la cadena alimentaria o a un número elevado de establecimientos o alimentos.
– Percepción del riesgo Juicio que la población en general pueda tener sobre las características o severidad de un riesgo concreto de un alimento.
4. Desarrollo De forma general, las emergencias alimentarias se desarrollan en tres fases: preemergencia, emergencia y finalización.
A continuación se definen las distintas fases y las actuaciones a llevar a cabo en cada una de ellas.
4.1. Preemergencia alimentaria Es la fase en que las autoridades sanitarias son conocedores de la existencia de un incidente alimentario que puede derivar, en caso de no poderse controlar con los medios existentes y la información obtenida así lo aconseje, en una situación de emergencia.
La primera información recibida sobre un incidente alimentario puede proceder de muy diversas fuentes:
– Notificaciones efectuadas a través del SCIRI.
– Información recibida a través del sistema establecido por el Decreto 70/2011, de 10 de junio, del Consell por el que se crea el Sistema de Información en Seguridad Alimentaria de la Comunitat Valenciana.
– Información facilitada por la autoridad competente de una comunidad autónoma, u cualquier organismo de esta administración autonómica.
– Información facilitada por los departamentos de salud pública de la Comunitat Valenciana.
– Información facilitada por los servicios de control oficial en seguridad alimentaria de la Comunitat Valenciana.
– Información procedente de la red de vigilancia epidemiológica de la Comunitat Valenciana.
– Información procedente de los operadores económicos o sus asociaciones.
– Información procedente de los consumidores o de las asociaciones de consumidores y usuarios etc.
Estas fuentes aportan información inicial de interés sobre cualquier incidente relacionado con la seguridad alimentaria, que deberá ir completándose de forma sistemática a lo largo de la duración del incidente. Los hechos que concurren pueden hacer necesario que o bien desde la dirección general con competencias en salud pública o a petición de otra autoridad competente, se decida activar este protocolo e iniciar la elaboración del dosier de información. Este dosier se elabora para poder clasificar de forma objetiva el incidente y facilitar la decisión a la hora de aplicar las medidas de gestión apropiadas y proporcionales a la situación, recopilando la máxima información de todas las fuentes posibles (apéndice I).
Esta información permitirá, principalmente, evaluar el riesgo como aspecto determinante para la gestión, pero también debe posibilitar acceder a todo tipo de datos que puedan ayudar a clasificar el incidente tanto a su inicio como en su progresión y elaborar el informe final de lecciones aprendidas.
Los criterios de progresión de los incidentes se recogen en la tabla del apéndice III. Sin embargo no es necesaria la concurrencia de todos ellos para la progresión en la gravedad de un incidente.
4.2. Emergencia alimentaria Si con la evaluación del riesgo y la valoración de toda la información disponible sobre el incidente, se determina que este tiene el potencial de derivar en una situación de emergencia, y el ámbito se circunscribe a la Comunitat Valenciana, la persona que ocupe la unidad administrativa con funciones en seguridad alimentaria, elevará propuesta de resolución para declarar la situación de emergencia a la persona titular con competencias en salud pública y esta a la persona titular con competencias en sanidad y a la persona con competencias en agricultura, ganadería y pesca, quien a su vez lo trasladará a la persona titular de su conselleria. La propuesta se acompañará del dosier de información (apéndice I) y se informarán de los datos relevantes por orden cronológico (apéndice II), con el fin de obtener una información secuencial de los hechos.
La persona titular con competencias en sanidad declarará la situación de emergencia alimentaria mediante resolución administrativa y, a la vez, ordenará la creación del Comité Interno de Coordinación.
4.2.1. Comité Interno de Coordinación (CIC) El CIC se constituye tras la declaración de la situación de emergencia alimentaria para su gestión, comunicación y evaluación.
Además de las funciones encomendadas a los distintos componentes del CIC, este se constituye como un grupo de trabajo con un mandato específico y se concibe como una herramienta interna y como unidad centralizada para el diálogo, la coordinación y la colaboración eficaz con todas las partes involucradas en el incidente.
Además de la composición básica señalada en el artículo 4 de este decreto, pueden incorporarse al mismo, por decisión de la Dirección:
– Gabinete de comunicación: su tarea consistirá en canalizar a la Dirección las solicitudes de los diferentes medios de comunicación e instrumentar la estrategia de comunicación propuesta por la persona titular con competencias en sanidad. Se encargará asimismo de elaborar los comunicados y notas de prensa para los medios y los contenidos para la página web. Lo formarán los responsables de las relaciones informativas con los medios de comunicación de la conselleria competente en materia de sanidad y salud pública.
– Gestores departamentales: las direcciones de los centros de salud pública de los departamentos implicados. Serán las encargadas de poner en marcha las medidas de gestión necesarias para la resolución óptima de la emergencia, en sus respectivos departamentos.
– Gestores territoriales: las personas titulares de los servicios territoriales de la conselleria con competencias en materia de agricultura, ganadería y pesca. Serán las encargadas de poner en marcha las medidas de gestión en su ámbito territorial a llevar a cabo por los servicios territoriales y las oficinas comarcales agrarias (OCAPAS) cuando la emergencia alimentaria afecte a la fase de la producción primaria.
– Comité Científico de Emergencia: se encargará de recabar la información necesaria para la evaluación rápida del riesgo. Lo conformarán personas expertas de universidades y centros de investigación con experiencia en el ámbito de la emergencia detectada. En caso de requerir su integración en el CIC, se formalizará mediante el contrato administrativo correspondiente.
– Soporte legal: su labor será proporcionar asesoría normativa y legal a todos los aspectos relacionados con la Emergencia. Este papel se llevará a cabo desde los servicios jurídicos de la conselleria con competencias en sanidad y salud pública.
– Apoyo analítico: se encargará de dar soporte analítico directo, o facilitar información sobre laboratorios disponibles acreditados para la realización de los análisis necesarios. Este papel lo desempeña la Red de Laboratorios de Salud Pública de la Comunitat Valenciana creado mediante Decreto 106/2010, sobre laboratorios de salud pública en el ámbito de la seguridad alimentaria y ambiental. La coordinación del apoyo analítico la realizará la persona responsable de los laboratorios de salud pública.
– Unidad Técnica. Se creará por decisión de la persona técnica responsable y como grupo de apoyo técnico al mismo.
Estará constituida por personal técnico de las diferentes unidades administrativas con funciones en seguridad alimentaria, agricultura, ganadería y pesca, para llevar a cabo las siguientes funciones:
– Efectuar el seguimiento centralizado de la trazabilidad.
– Elaborar los informes de situación.
– Crear en su caso, grupos de trabajo de apoyo analítico y científico.
– Unificar criterios analíticos y de muestreo (elaboración de una propuesta de plan de muestreo).
– Coordinar el trabajo analítico.
– Ejecutar la estrategia de comunicación, con las unidades técnicas de los departamentos de salud pública y el público que efectúe consultas individualmente.
– Elaborar el informe final de gestión con las fortalezas y debilidades detectadas en la ejecución de la emergencia.
– Ejecutar el plan de seguimiento cubriendo todos aquellos aspectos que, siguiendo el mandato del CIC se consideren claves para garantizar la eficacia de las actuaciones.
– Facilitar al CIC los datos suficientes que permitan evaluar la gestión de la emergencia.
– Gestionar la atención de las consultas de los consumidores.
– Elaborar el informe de las dudas e incertidumbres planteadas por la población.
La designación de cada persona miembro de esta Unidad se realizará por la responsable técnica del CIC.
Es necesario que la información disponible en el CIC esté actualizada permanentemente. A tal fin, desde la Unidad Técnica se elaborarán dos partes de situación diarios: el primero debe recoger las incidencias del día anterior y el segundo lo acaecido a lo largo del día.
4.2.2. Herramientas Las herramientas claves para llevar a cabo las tareas encomendadas son:
– Lista actualizada de todos los puntos de contacto departamentales y nacionales para emergencias.
– Relación de laboratorios nacionales acreditados.
– Disponer de instalaciones adecuadas para la realización de audio y video conferencias
– Acceso on line a bases de datos de diarios y recopilatorios científicos.
– Canales de comunicación establecidos con las partes implicadas.
Todas ellas deberán tenerse disponibles con carácter general antes de que se produzca cualquier tipo de emergencia.
4.2.3. Otros comités Por parte del CIC valorará y decidirá la necesidad de constituir otros grupos de trabajo específicos de apoyo.
Dependiendo del tipo de producto y de los factores implicados en el mismo, podrá ser necesario contar con el apoyo y colaboración de diferentes unidades de la administración de la Generalitat Valenciana o de la Administración local.
En ocasiones, y para colaborar tanto en la investigación de la emergencia como en la gestión de la misma, puede ser necesario que participen vocales de la Comisión de Seguridad Alimentaria prevista en el Decreto 61/2016, 20 de mayo, del Consell, por el que se regula la elaboración, la aprobación y el seguimiento del Plan de Seguridad Alimentaria de la Comunitat Valenciana
4.2.4. Asignación de recursos La Coordinación del CIC debe realizar las actuaciones necesarias que garanticen, dentro de las consignaciones presupuestarias existentes, que se dispone de suficientes recursos humanos, técnicos y económicos necesarios para llevar a cabo lo establecido en este protocolo.
4.2.5. Seguimiento de la emergencia alimentaria Es preceptivo llevar a cabo un seguimiento de las decisiones y medidas adoptadas en el marco de cualquier emergencia y realizar una valoración objetiva de los resultados para verificar la eficacia de las medidas y decisiones tomadas a lo largo de su gestión.
El CIC debe realizar de manera continua una evaluación de la gestión llevada a cabo, con el objetivo de determinar si es necesario revisar las medidas adoptadas. Para ello, dependiendo de la situación desencadenante, se diseñara una batería de indicadores que cubran todos aquellos aspectos que el propio CIC determine como claves para garantizar la eficacia de las actuaciones.
En el caso de que, a la vista de los indicadores, se concluya que las medidas no han resultado eficaces, será necesario proceder a efectuar una valoración y estudio de las mismas al objeto de reconducirlas o modificarlas si fuese necesario. Si por el contrario, se obtienen resultados satisfactorios, se procederá a mantenerlas hasta la resolución definitiva del incidente que permita proponer la finalización del mismo.
4.2.6. Comunicación a la población Las actividades de comunicación deberán activarse una vez se desencadene la emergencia y las mismas, deberán ser acordadas por el CIC, con base en la estrategia establecida por la Dirección del CIC, siendo esta la portavoz única para evitar mensajes divergentes que puedan generar alarma social o incertidumbre a la población general. Podrá delegar esta tarea a perfiles concretos del CIC.
4.2.6.1. Directrices básicas para la comunicación Dada la importancia de la comunicación en caso de emergencias, es necesario:
– El conocimiento de cómo los mensajes se están recibiendo por parte del consumidor y otras partes implicadas es esencial dentro de la estrategia de comunicación en una situación de emergencia. Los mensajes deben ser transmitidos y comprobar si se han recibido y comprendido adecuadamente. Con el fin de evaluar la eficacia del mensaje se podrían llevar a cabo encuestas a los consumidores.
– Es especialmente importante tener cuidado en la comunicación de las incertidumbres. La falta de evidencia científica o la variabilidad debe ser comunicada junto con el incidente. No está justificado ocultar información si los consumidores están en riesgo y necesitan ser informados.
– En la emergencia es importante, además de efectuar una comunicación inicial, mantener una comunicación regular durante todo el tiempo que se prolonguen estos incidentes y siempre que surja nueva información esencial para la protección de los consumidores. Asimismo se realizará una comunicación del fin de estas situaciones junto con el resultado final, las posibles mejoras y cualquier otra medida adoptada.
4.2.6.2. Contenido del comunicado En caso de emergencias se debe tener un especial cuidado a la hora de la elaboración de los mensajes que vayan destinados a los consumidores o los medios de comunicación. La transparencia y la confidencialidad deben mantenerse en constante equilibrio.
El contenido del comunicado, lejos de crear alarma social, debe servir para concienciar a los consumidores sobre el problema y debe tener suficiente información para permitir al consumidor tomar las decisiones adecuadas.
A continuación se incluyen algunos de los aspectos clave que debe contener este comunicado:
– Descripción del riesgo: la naturaleza, características, etc.
– Descripción del producto afectado como imágenes, fotos, números de lote, etiquetas del producto y canales de distribución.
– Descripción de los efectos sobre la salud de los consumidores o usuarios: población de riesgo o grupos involucrados, en su caso, y los posibles efectos en la salud de estos grupos, las fuentes, (por ejemplo, oficiales autoridad nacional, expertos independientes).
– Las medidas ya adoptadas y las previstas para las próximas horas.
– ¿Qué hacer si se dispone del producto?
– ¿Qué hacer si se ha consumido o utilizado el producto?
– Los números de teléfono, página web, correo electrónico, número de fax, etc., para permitir un intercambio adecuado de información general (consultas, documento de referencia...) según sea necesario.
El CIC establecerá la forma y la periodicidad de actualización del comunicado inicial, actualización que tendrá lugar siempre que así lo requiera la demanda social existente o se determine a tenor de las actuaciones y medidas adoptadas.
4.2.6.3. Elaboración y difusión del comunicado El comunicado inicial, y en su caso sus actualizaciones, serán elaborados por el CIC, y difundidos por el gabinete de comunicación. Para el comunicado inicial se pueden utilizar los informes de la unidad técnica u otros comités. Sin embargo, antes de hacerse público, se remitirá el comunicado a la AECOSAN, y siempre que las circunstancias lo permitan, se trasladará a las autoridades de control implicadas de forma directa en la emergencia de los centros de salud pública competentes y a las OCAPAS para su conocimiento y emisión de observaciones, en su caso.
Siempre que las características de la emergencia así lo aconsejen, antes de su publicación, el comunicado será remitido a las asociaciones empresariales y asociaciones de consumidores y usuarios integrantes del Plan de Seguridad Alimentaria.
Se deben considerar también las páginas web de los distintos organismos oficiales y de asociaciones, empresas, etc. que estén relacionadas con el sector (el comunicado inicial, los comunicados de seguimiento y documentos de preguntas y respuestas), uso de las redes sociales, teléfonos de información al consumidor, etc.
Asimismo se debe considerar la opción de contratar un espacio (columna, editorial, …) con carácter temporal al objeto de mantener permanentemente informada a la población mientras persista la situación de crisis y así lo requiera la demanda social existente.
4.3. Finalización de la emergencia alimentaria Sobre la base de la información recogida a lo largo de toda la emergencia (en el dosier de información -apéndice I-, en el modelo cronológico de recogida de información -apéndice II-), el resultado de los indicadores y los informes diarios de situación y el informe final elaborado por la unidad técnica, la coordinación adjunta del CIC podrá proponer la finalización de la situación de emergencia. A tal fin, la Dirección podrá declarar la finalización mediante resolución expresa o continuar con la situación de emergencia. En caso de la finalización, se deberá informar de este hecho a todas las partes implicadas. El CIC será el encargado de llevar a cabo el plan de seguimiento posterior a la situación de emergencia y con la información recabada sobre los indicadores y la eficiencia de las medidas adoptadas elaborará el “Informe final de gestión y lecciones aprendidas del incidente».
En dicho informe se analizarán los siguientes aspectos, para los que se proponen posibles indicadores, dependiendo del tipo de emergencia y alcance:
– Valoración de dosier informativo: se valorará el grado de exactitud de las fuentes de información, disponibilidad de la información en el momento y forma adecuados, si esta ha sido suficiente y cuales han sido los tipos de fuentes de información utilizados.
Posibles indicadores a analizar: notificaciones iniciales incompletas, falta de documentación que avale la notificación (facturas, boletines analíticos,…), retirada de las alertas, trazabilidad errónea e incompleta, …
– Evaluación del riesgo: en este apartado se podrá considerar si se ha dispuesto de suficiente documentación científica sobre el caso, si se han recopilado suficiente información científica para realizar la evaluación de riesgos, si se han recopilado evaluaciones de riesgos realizadas en casos similares.
Posibles indicadores a analizar: evaluaciones científicas discrepantes, cooperación en la evaluación de riesgos, número de publicaciones científicas, …
– Valoración de la gestión del incidente: Se deberá valorar si se ha realizado una clasificación del incidente en el momento adecuado, si la información y el flujo de la misma han sido correctos.
Posibles indicadores: número de pacientes o muertes; impacto mediático; el tiempo necesario para volver a la normalidad, pérdidas económicas, el impacto del comercio, la confianza del consumidor, quejas de las partes interesadas, …
– Valoración de la comunicación a los medios de comunicación y los consumidores: en este sentido se deberán valorar los siguientes aspectos de la comunicación: frecuencia y duración de las actividades de comunicación y si estas han sido adecuadas, coherentes y no dispares; si los mensajes han sido recibidos por el público diana, cual ha sido la cobertura mediática de los mensajes de la organización, exactitud del informe de los medios, siguientes mensajes de la organización.
– Posibles indicadores: si se han producido mensajes divergentes de las autoridades competentes implicadas, la evaluación la percepción del riesgo por parte de la población por medio de encuestas; la evaluación de la percepción de la población acerca del grado y calidad de la información recibida, las respuestas de las partes interesadas en la política de comunicación, diferencias significativas con otras partes interesadas en la información que se comunican, …
– Conclusiones y recomendaciones: una vez evaluadas las diferentes fases anteriormente descritas, se efectuarán las conclusiones y se establecerán las recomendaciones que podrían consistir en algunas de las siguientes:
· La modificación o elaboración de nueva legislación nacional o autonómica.
· Elaboración de guías, recomendaciones, opiniones,…
· Ejercicios de trazabilidad.
· La modificación de los procedimientos internos.
· Ejercicios de simulación prácticos para la gestión de emergencias.
– Retroalimentación; el “informe final de gestión y lecciones aprendidas del incidente» junto con las conclusiones y recomendaciones elaborados por el CIC se remitirán a la unidad técnica para su implementación. Esta unidad técnica difundirá estos documentos al personal que ha intervenido en la emergencia, si así lo dispone el CIC.
Apéndice I. Datos para el dossier de información
Información Datos Fuentes
• Informes hospitalarios
• Datos ECDC,
con funciones en
• Datos del Sistema
• Enfermos/muertos
• Informes laboratoriales
• Opiniones científicas
• Perfiles de percepción
• Quejas a la
• Quejas de los
• Medios y artículos de
• Medios (en papel y
Distribución en la
• RASFF
• SCIRI
• INFOSAN
• Operadores económicos
Extensión/complejidad
• Alimentos/Piensos/ lotes
• Localización (local,
regional nacional,
comunitaria o
• Industrias implicadas
• Organización Mundial
• Información de las
(sector, consumidores,
• Información de casos
similares y acciones
llevadas a cabo en esas
• Informes del sector
• Reclamaciones de los
• Informes previos
emergencia de otros
Factor Progresión
Incidente alimentario Emergencia
Evaluación del riesgo Riesgo bajo Riesgo medio-alto/muy alto
Sin repercusión o leve
hasta requerir acudir a
Efectos medio/alto en la
salud pública o requiere
hospitalización importante
Siglas no definidas en el texto:
ECDC: Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades
RASFF: Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos
TRACES: Sistema informático Veterinario Integrado
INFOSAN: Red Internacional de Autoridades en Materia de Inocuidad de los Alimentos
Apéndice II. Modelo de recogida de información
Fecha Fuente de información Afectados
Medidas de gestión Otras
Apéndice III. Criterios de progresión de incidentes alimentarios
Efectos sobre la salud Sin repercusión o leve hasta requerir acudir a un hospital Efectos medio/alto en la salud pública o requiere hospitalización importante
Afectados Ninguno o muy pocos Numero medio/alto de afectados, hospitalizados o alguna muerte
Percepción del riesgo Escasa o nula Media/alta/muy alta
Impacto mediático Nulo En algunos medios
Productos identificados y localizados/retirada
Productos parcialmente o no identificados/Amplia distribución Trazabilidad incompleta o inexistente/ Presencia en mercado
Producto único/distri- bución única/único o varios operadores eco- nómicos, uno o varios departamentos o una o varias CCAA Producto o lote múltiple/ distribución amplia/varias autoridades competentes implicadas