Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2014/as201421023L.html
Timestamp: 2019-03-20 07:15:49
Document Index: 236331259

Matched Legal Cases: ['artículo 120', 'artículo 554', 'artículo 549', 'artículo 549', 'artículo 549', 'artículo 272', 'artículo 262', 'artículo 253', 'artículo 253', 'artículo 258']

A.S. Nº 023
Expediente: LP – 108 – 11 – S
Partes: Felix Gutierrez P. c/ Lorenzo Quispe y otro
1.- El recurso de nulidad y de casación en el fondo, interpuesto por Leonardo Salomón Flores Pocoaca, en representación de Lorenzo Quispe Quispe, y por Edson Miguel Copa Humerez, ambos de fojas 263 a 267 de obrados, contra el Auto de Vista Nº 200 de 10 de junio de 2011, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior de Justicia de La Paz, en el proceso ordinario doble sobre nulidad de escritura pública, seguido por Félix Gutiérrez Poma y Victoria Alicia Quispe de Gutiérrez en contra de los recurrentes, la contestación, los antecedentes y;
2.1. Antecedentes del Proceso.- Que, mediante sentencia de fojas 193 a 196 de obrados, pronunciado por el Juez de Partido Décimo en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, se declaró probada la demanda de fojas 26, y en consecuencia se declaró nulo de pleno derecho por inexistente la Escritura Pública Nº 392/07 de 5 de abril de 2007 y se mantiene vigentes las matrículas de los demandantes, y también se declara improbada la reconvención de nulidad de las Escrituras Públicas Nº 164/2005 y 165/2005 de fecha 26 de abril de 2005, sin costas.
Que, en grado de apelación, interpuesto por Edson Miguel Copa Humerez, de fojas 206 a 210 vuelta, la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior de Justicia de La Paz, por Auto de Vista Nº 200 de 10 de junio de 2011, se confirmó la sentencia de fojas 193 a 196 vuelta, con costas, y por Auto de fecha 27 de julio de 2011, se denegó la solicitud de enmienda.
Contra el referido Auto de Vista, por memorial cursante de fojas 263 a 267 vuelta, Leonardo Salomón Flores Pocoaca, en representación de Lorenzo Quispe Quispe, y por Edson Miguel Copa Humerez, interponen recurso de nulidad y de casación en el fondo, que a continuación se compendia.
3.1. Denuncias del Recurso de Casación.- En el recurso de nulidad, respecto del recurrente Lorenzo Quispe Quispe, se denuncia que los demandantes ( que son su hija y yerno respectivamente) han violado el artículo 120 del Código de Procedimiento Civil al citarle mediante edictos, cuando es imposible que no hayan conocido su domicilio, que desde hace 5 años es en la calle “D” entre avenida Achocalla y calle 7 Nº 92, zona Santa Rosa de la ciudad de El Alto, en cuyo mérito piden que se anule obrados hasta el vicio más antiguo.
En el recurso de casación en el fondo se denuncia la violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, alegando que en el presente caso estaríamos ante un caso de anulabilidad, de conformidad con el artículo 554 del Código Civil y no así de la nulidad prevista en el artículo 549 numeral I) del mismo Código Sustantivo; añade que dicho aspecto no ha sido demostrado; sin embargo la autoridad jurisdiccional no ha declarado la nulidad del contrato por dicha causa sino que se ha declarado la nulidad de conformidad con lo prescrito por el artículo 549-1) del Código Civil, por inexistencia de la escritura pública. Finalmente piden que se anule obrados y alternativamente que se case el Auto de Vista.
3.2. Contestación al Recurso de Casación.- Mediante escrito de fojas 279 a 281 de obrados, Félix Gutiérrez Poma y Victoria Alicia Quispe de Gutiérrez, contestan al recurso de casación observando que en nuestra economía procesal no existe el recurso de nulidad con alternativa de casación; que se desconocía su paradero porque Lorenzo Quispe desapareció por completo; que estos aspectos no fueron reclamados en primera instancia; que la sentencia y el Auto de Vista son claros al declarar la nulidad por la causal 1) del artículo 549 del Código Civil. Finalmente pide que se declare improcedente o infundado el recurso.
Con relación al recurso deducido por Lorenzo Quispe.- Según la doctrina procesal, el recurso extraordinario de casación tiene doble función, de un lado unificar la jurisprudencia nacional; y, del otro la de proveer la realización del derecho objetivo, función que en la doctrina se ha denominado nomofiláctica o de protección de la ley. Se trata de una demanda nueva de puro derecho, que tiene por objeto el enjuiciamiento de la sentencia de segunda instancia.
Por disposición del artículo 272-1) del Código de Procedimiento Civil, el recurso de casación es improcedente en los casos previstos por el artículo 262 del mismo Código Adjetivo Civil. Por su parte el articulo 262 -2) Ídem, dispone que el Tribunal de segundo grado tiene el deber de negar la concesión del recurso de casación y declarar la ejecutoria de la sentencia o auto recurrido, entre otros, cuando el recurrente pudiendo haber apelado no hubiere hecho uso de este recurso ordinario. Ello implica que el Tribunal de casación previamente debe efectuar un juicio de admisibilidad o de procedencia del recurso, pues la apertura de la competencia del Tribunal de casación, para ingresar a resolver sobre el fondo del recurso, depende de que el recurso supere dicho juicio.
En el caso en examen, el recurrente Lorenzo Quispe Quispe, no ha interpuesto recurso de apelación, por consiguiente no puede recurrir de casación, pues en la legislación civil boliviana no se encuentra permitido el salto de instancia, razón por lo cual el recurso deducido por dicho recurrente deviene en improcedente.
Respecto al recurso de casación en el fondo.- Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes y menos del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley ( error sobre el alcance de la norma), mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella ( error de subsunción), imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente o cuál la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga o las reglas de la sana crítica quebrantadas, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres incisos.
Por mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, en el recurso de casación no solo se debe citar en términos claros, concretos y precisos la sentencia o auto del que se recurre, su folio, la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, sino que también se debe especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, ya se trate del recurso de casación en el fondo, en la forma o en ambos. A esto debe añadirse que dentro del recurso de casación en el fondo no puede denunciarse causales de casación en la forma o viceversa.
En el caso en examen, el recurrente, luego de efectuar referencias sobre la demanda, la sentencia y la decisión del Tribunal ad quem, concluye denunciando la violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, sin concretizar siquiera las normas legales a las que se refiere; y si bien es cierto que menciona los artículos 554 y 549-I) del Código Civil, sin embargo no concretiza con relación a que norma acusa, ya sea la violación, la interpretación errónea o aplicación indebida; pues, como se tiene precisado; se trata de tres situaciones distintas. Es más, se hace alusión a la incongruencia y contradicción de la sentencia respecto a que el hecho esgrimido en la demanda habría sido una falsificación de firmas, que constituiría causal de anulabilidad y no de nulidad y que sin embargo se habría decretado la nulidad por inexistencia de la escritura pública; es decir al parecer se cuestiona la congruencia de los fallos de instancia respecto a los hechos y peticiones de la demanda; extremo éste que no puede ser examinado dentro del recurso de casación en el fondo, dado que la incongruencia de los fallos constituye un defecto de forma de los mismos y que consiguientemente correspondía ser denunciado dentro del recurso de casación en la forma y de ninguna manera dentro del recurso de casación en el fondo.
4.1.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición Transitoria Octava, los artículos 41 y 42-I-1) de la Ley del Órgano Judicial, y los artículos 271-1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de nulidad y de casación en el fondo, cursante de fojas 263 a 267 de obrados, interpuesto por Leonardo Salomón Flores Pocoaca, en representación de Lorenzo Quispe Quispe y por Edson Miguel Copa Humerez, con costas.
4.3.- Se apercibe al Tribunal ad quem por no haber negado el recurso interpuesto por Lorenzo Quispe Quispe.
Libro de Tomas de Razón 23/2014