Source: http://mercadoasegurador.com.ar/backup/adetail.asp?id=1573
Timestamp: 2019-08-17 23:27:24
Document Index: 112804818

Matched Legal Cases: ['artículo 35', 'artículo 35', 'artículo 35', 'artículo 35', 'artículo 32', 'artículo 2', 'artículo 86']

>> ESTADISTICAS - ARGENTINA
Carlos Gallo Nuevos Indicadores del Mercado Asegurador
Mediante Comunicación N° 794 del 14 de diciembre de 2004, la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) publicó información sobre un conjunto de indicadores patrimoniales, financieros y de gestión correspondientes a cada una de las aseguradoras del mercado, que surgen de los balances cerrados al 30 de junio de 2004. Complementariamente se agregan comentarios del Cdor. Carlos Gallo, consultor de empresas y ex funcionario de la SSN.
La Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) en noviembre de 2004 (Comunicación N° 776) inició la difusión de esta nueva serie de Comunicaciones conteniendo una batería de indicadores del mercado asegurador, con el fin declarado de “continuar con la política de dar mayor transparencia y mejorar el suministro de información relativo a las entidades que lo conforman”.
A esos dos objetivos, con la difusión de los indicadores correspondientes a junio de 2004, se agrega además el de disponer de datos actualizados y correspondientes a un ejercicio anual completo, ya que la información utilizada ha sido extraída de los balances presentados al 30 de junio de 2004, momento en el cual la mayoría de las aseguradoras cierran sus balances anuales.
Como en todos los casos, las cifras que se exponen en esos estados contables fueron proporcionadas por las entidades y cuentan con las firmas del auditor externo y de los órganos de administración y fiscalización. Esta aclaración trata de recalcar que la responsabilidad por el contenido de los balances corresponde a los mismos, según lo dispongan las normas profesionales o la legislación aplicable a cada caso. En rigor a la verdad, debieran incluirse también los Actuarios, en tanto son los que certifican tanto la suficiencia de los compromisos técnicos -riesgos en curso y reserva técnica por insuficiencia de prima- como de los siniestros ocurridos pero no reportados (IBNR), todo ello según lo requiere el punto 39.12.3 del Reglamento General de la Actividad Aseguradora (RGAA), rubros éstos que tienen gran significación en la cuantía del pasivo de las entidades.
El informe contiene un conjunto de indicadores mediante los cuales se muestran diversas facetas de cada una de las compañías, tanto con relación a su solvencia y patrimonio, como en los aspectos que muestran el estado de la gestión financiera, técnica y administrativa.
Los 14 indicadores incluidos cubren una amplia variedad de aspectos, desde cifras absolutas o relativas que muestran la importancia de cada aseguradora en determinados rubro (por ejemplo, porcentaje de la producción y cantidad de juicios), hasta relaciones simples o compuestas elaboradas con dos o más cuentas de sus balances. Paralelamente con la publicación de estos nuevos indicadores, la SSN ha dejado de incluir, en las Comunicaciones referidas a las cifras de los Estados Contables, los tres que eran elaborados por la Sub Gerencia de Evaluación, y que contenían valores de referencia para cada uno de ellos.
Si bien no se indican valores de referencia como lo hacía con los tres indicadores, se detallan los valores promedio totales y por segmentos del mercado. Este nuevo aporte de la SSN constituye una valiosa herramienta para evaluar, con el agregado de otros datos de comportamiento, la gestión y solvencia de las aseguradoras.
Comentarios del Cdor. Carlos Gallo
Una diferencia muy importante en lo que respecta a dichos indicadores y a los que ahora se publican, es que en los primeros se efectuaban las depuraciones de activos no admitidos, en especial para el cálculo del Indicador N° 2 (Disponibilidades más Inversiones / Deudas con Asegurados) y N° 3 (Disponibilidades más Inversiones más Inmuebles / Deudas con Asegurados más Compromisos Técnicos), en tanto que los que elabora la Gerencia de Estudios se extraen de los datos proporcionados por las aseguradoras en los correspondientes formularios del Balance Analítico. En el caso del Indicador Nº 1, anteriormente se excluían los Créditos por Reaseguros.
Tal como sucede con las Comunicaciones relativas a los Estados Contables y al Estado de Cobertura de Compromisos Exigibles y Siniestros Liquidados a Pagar, los datos contenidos se hallan clasificados según el tipo de cobertura en que operen las entidades en:
	Seguros Generales.
	Seguros de Vida (Incluye Seguro Colectivo de Invalidez y Fallecimiento y Sepelio).
	Seguros de Retiro.
	Riesgos del Trabajo (solo las cifras de las que operan en forma exclusiva. Las que hicieron uso de la Cuarta Disposición Adicional de la Ley N° 24.557 se hallan incluidas dentro de Seguros Generales).
	Mutuales de Transporte Público de Pasajeros (las dos sociedades anónimas que operan en la cobertura -La Economía Comercial y Trainmet- se incluyen en Seguros Generales).
Dentro de cada apertura, se agrupan asimismo en Sociedades Anónimas, Cooperativas y Mutualidades, Sucursales de Empresas Extranjeras y Organismos Oficiales. Recuérdese que de conformidad con lo que indica el punto 2.3.1. del RGAA, tienen el carácter de argentinas, las entidades constituidas y domiciliadas en el territorio de la República Argentina, con personería jurídica otorgada por las autoridades del país, con prescindencia de la nacionalidad del accionista.
Los resultados de totales y subtotales están efectuados por el sistema de promedio ponderado, por lo que puede presentarse algún tipo diferencia menor en relación con el procesamiento de la información que surja de los importes volcados en las Comunicaciones sobre los Estados Contables.
Respecto de los indicadores que se publican en la actualidad, la SSN aclara que el ordenamiento de las aseguradoras es por estricto orden alfabético, y que en los casos en los que los cálculos arrojen resultados incongruentes, se ha consignado “cero” en la respectiva columna.
Los Indicadores han sido separados en tres grupos: Generales, Patrimoniales y Financieros, y de Gestión.
En relación con los mismos, cabe efectuar los siguientes comentarios:
a)	(Primas y Recargos Emitidos en cada entidad / Primas y Recargos Emitidos en el Total del Mercado) x 100
Muestra el “tamaño” de la Producción de la entidad, en relación a la Producción Total de todo el Mercado Asegurador (en %).
Si bien es importante conocer ese Indicador, el mismo debe ser asimismo analizado conjuntamente con los datos que surgen de los Boletines Estadísticos, en especial para analizar la posición de cada aseguradora en los respectivos ramos.
Por otro lado, también sería conveniente calcular la participación de cada aseguradora no sobre el total del mercado, sino respecto del agrupamiento que le corresponde (Seguros Generales, Retiro, etc.), dada las características diversas de los mismos.
Debe tenerse presente que este indicador no pondera la retención propia de cada aseguradora, en función de su programa de reaseguro, un análisis adicional que puede resultar de utilidad (tanto por totales como por ramo), es el que surja de las primas emitidas netas de cesiones al reasegurador (Anexo 9 del Balance Analítico, Planilla I Columnas 1 + 2 –3).
b)	Cantidad de Juicios en Trámite (Número de casos)
Para llegar a determinar tendencias, debieran compararse con años anteriores, con el fin de verificar la evolución, así como la relación que han tenido con el primaje devengado y con la cantidad de Vehículos Expuestos a Riesgo.
Por otro lado puede obtenerse el porcentaje de juicios que posee la entidad respecto de los totales del mercado para el agrupamiento, con el fin de analizar la importancia relativa de la cantidad de juicios ante estructuras similares de cartera.
Atento que la casi totalidad de los juicios de las empresas de seguros patrimoniales corresponde al ramo automotores, y que los siniestros pendientes administrativos no son, por lo general, relevantes en cuanto a los importes involucrados, puede llegar a determinarse un importe promedio por juicio, con el fin de compararlo con el promedio de mercado o de otras aseguradoras que interactúan en el mismo sector.
No obstante debe tenerse presente que los resultados pueden estar influenciados por las políticas de reaseguro y, adicionalmente, por los sistema de ajuste de primas de reinstalación o “burning cost” de los respectivos contratos, que pueden generar una baja en los siniestros pendientes netos de reaseguro y un incremento (en algunos casos sustancial) en deudas con reaseguradores.
a)	(Créditos / Activo) x 100
Los valores son determinados en base a los importes que surgen del Anexo Nº 4 y del Anexo 5, Planillas I, II y III, considerando las cifras netas de los intereses a devengar y de las previsiones por incobrabilidad que haya constituido la aseguradora.
La diferencia de este indicador con el que se publicaba anteriormente con los estados patrimoniales, radica en el hecho de que en estos últimos no se incluían los créditos con reaseguradores. Como ya se indicara, la SSN no publica ya los valores de referencia (anteriormente máximo entre el 40 y 50%).
Mide que porcentaje del activo de la sociedad le es adeudado por terceros, en razón de que su transformación en fondos líquidos no ha de depender de decisiones de la aseguradora sino de la voluntad y capacidad de pago de los respectivos deudores.
b)	[(Disponibilidad + Inversiones) / Deudas con Asegurados] x 100
Los valores se obtienen de los Anexo Nº 1 y 2 para el caso del disponible y las inversiones, en tanto que las deudas con asegurados son las que se consignan Planilla I (a), (b) y (c) del Anexo Nº 8, resultando entonces que comprende los Siniestros Ocurridos pero no Reportados (en su caso al valor neto del diferimiento admitido por el articulo 4º de la Resolución Nº 28.904). Los valores se consignan netos de la participación de los reaseguradores.
Anteriormente, para la elaboración de este indicador se excluían las inversiones no admitidas, conforme el estudio que efectuaba la Sub Gerencia de Evaluación. En la confección de los nuevos guarismos se toman en cuenta la totalidad de las cifras que surgen de los estados contables presentados por la aseguradora a la SSN.
No se publican valores de referencia (anteriormente se indicaban que como mínimo el indicador debía ser entre el 60 y el 85%).
Tal como indica la SSN en su Comunicado, para la operatoria de seguros de retiro, por su especial naturaleza, este indicador arroja valores que no tienen significación y por lo tanto no son válidos para la toma de decisiones, razón por la cual no se ha consignado guarismo alguno en la respectiva columna.
c)	[(Disponibilidad + Inversiones + Total de Inmuebles) / Deudas con Asegurados + Compromisos Técnicos] x 100
Los valores se determinan para el numerador sumando los importes de los Anexos 1, 2. 6 y 7 (sólo los importes de Inmuebles de Uso Propio). Para el caso del denominador se toman las cifras del Anexo 8, Planilla I (a), (b) y (c) más las sumas correspondientes al Anexo 8 Planilla III - Compromisos Técnicos.
Atento los rubros que lo conforman, es muy similar a la cobertura del artículo 35 de la Ley Nº 20.091, sin descontar las inversiones no computables o los excesos que puedan registrarse en determinados activos (por ejemplo: en compañías vinculadas, en inmuebles, etc.). No se consideran igualmente en el indicador las Deudas con Reaseguradores, las que han sido incluidas por la SSN en la reglamentación del citado artículo 35.
No se publican valores de referencia, con anterioridad los fijados por la SSN indicaban que como mínimo debía ser de entre el 80 y el 100%.
d)	[(Inversiones + Inmuebles) / Activo] x 100
En el denominador se toman las cifras del Anexo 2, más las del Anexo 6.
No se depuran del indicador ni las inversiones no admitidas ni los excesos a que hace referencia la reglamentación del artículo 35 de la Ley Nº 20.091.
En el caso de los inmuebles, hasta el 31/12/01 la SSN observaba aquellos cuyo valor por m2 superaba los $ 1.400. En virtud del ajuste por inflación, ese valor actualizado es hoy de $ 3.055 (coeficiente 2,1821). Con el fin de verificar las variaciones, deben observarse los valores que, por m2 surgen de los anexos Nº 6 y 7.
(Superávit / Capital Requerido)
El mismo es determinado en función del mayor de los tres parámetros que indica el punto 30.1 del Reglamento General de la Actividad Aseguradora. En el caso de que los capitales sean determinados por ramo, debe tenerse presente que existe una importante diferencia entre las entidades constituidas hasta el 30/09/98 (fecha en la cual se dispuso la apertura del mercado conforme Resolución Nº 25.804) cuyo capital se halla regulado en el punto 30.1.1.A I, y las que se autorizaron luego de esa fecha. Se recuerda que la resolución mencionada dispuso el criterio de especialización (seguros patrimoniales o de personas) y que los capitales a acreditar fueron fijados en $ 5.000.000 para cada agrupamiento, a excepción de automotores para el que se fijó la suma de $ 10.000.000, que autoriza asimismo a operar en los otros riesgos patrimoniales.
Las cifras surgen de los estados presentados por las entidades. La situación particular de cada aseguradora puede ser consultada adquiriendo en la SSN el correspondiente diskette a que hace referencia la Circular Nº 3.758.
Es importante ponderar cuál es el encuadre de las entidades, de no aplicarse las normas de excepción coyunturales que influyen en el cálculo de los capitales mínimos como ser:
1)	Incremento del capital computable por las cuentas Utilidad Canje Decreto Nº 1387/01 a devengar y Utilidad Conversión Decreto Nº 471/02 a devengar.
2)	Para las entidades de seguros de vida y de retiro que hubiesen adherido a las normas de la Resolución Nº 28.905, las quitas por rescates esperadas.
3)	Diferimiento del impacto de la constitución del IBNR en el ramo automotores.
4)	Exceso de inversiones a regularizar, según los planes presentados por las aseguradoras en función de lo admitido por el punto 35.9 del RGAA según redacción otorgada por la Resolución Nº 29.211.
5)	Otras normas de excepción otorgadas por la SSN que puedan surgir de las notas a los estados contables.
e)	[(Disponibilidades + Inversiones) / Compromisos Exigibles]
Representa la capacidad de pago de la aseguradora con sus bienes de inmediata disponibilidad, ante el posible reclamo de todas las deudas y compromisos vencidos e impagos (cantidad de veces), más los siniestros liquidados a pagar, es decir aquellos cuya tramitación se halla concluida y sólo resta abonar, más los juicios con sentencia firme impagos.
Se trata de un índice de liquidez ácido, que sólo tiene en cuenta activos (caja, cuentas a la vista e inversiones) de libre disponibilidad, con vencimiento dentro de los ciento veinte días de la situación. Un déficit en este indicador es considerado por la SSN como una situación similar a la cesación de pagos, y puede dar lugar a la revocatoria de la autorización para operar. Esta interpretación ha sido en forma reiterada confirmada por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, a partir del Fallo Concordia.
Su cálculo surge de las cifras del Estado de Cobertura de Compromisos Exigibles y Siniestros Liquidados a pagar (punto 39.9 del RGAA). Se recuerda que a partir del 30/09/03 (según modificaciones de la Resolución Nº 29.430) la SSN admite incluir en este Estado las inversiones en el exterior, dentro de los límites fijados por la reglamentación del artículo 35.
El análisis debe complementarse analizando de la lectura de las notas a los estados contables si las entidades han adherido a regímenes de facilidades de pago por deudas fiscales y sociales, y en caso afirmativo por que monto y si existe cumplimiento regular de los mismos.
Por otra parte debe tenerse presente que los Préstamos Garantizados no pueden ser incluidos dentro del Disponible, admitiendo la SSN que se tomen en cuenta a los fines del cálculo de la retención (artículo 32 de la Ley Nº 20.091).
a)	(Primas Cedidas / Primas Emitidas) x 100
Expresa la proporción de la Producción que es cedida a las reaseguradoras para la cobertura de sus riesgos (en %).
En la elaboración de este indicador no se han tenido en cuenta los recargos que, en la República Argentina, representan una parte sustancial del primaje. Consecuentemente pueden darse distorsiones entre aseguradoras, de acuerdo a la política aplicada por las mismas en cuanto a facturar a los tomadores del seguro los conceptos como primas o como recargos. Los valores se obtienen del Anexo 9, Planilla I Columnas 3 y 1.
Según cuál sea la distribución de cartera en los distintos ramos los porcentajes pueden presentar variaciones de significación. Para ponderar mejor esas políticas de retención, un análisis más depurado debiera considerar este indicador por ramo.
b)	(Siniestros Netos Devengados / Primas Netas Devengadas) x 100
Los valores corresponden exclusivamente a la producción directa, es decir no se tienen en cuenta los reaseguros activos. La siniestralidad surge del Anexo 10, Planilla II Columna 11, y el primaje devengado del Anexo 9, Planilla II, Columna 10.
Para efectuar comparaciones válidas, la estructura de cartera de las empresas debe ser similar. En realidad lo correcto sería analizar los índices siniestrales por ramo, con el fin de poder inferir conclusiones sobre selección de riesgos y suficiencia de tarifas.
c)	(Gastos de Producción / Primas y Recargos Emitidos) x 100
Expresa el porcentaje de primas y recargos emitidos destinados a cubrir básicamente el costo de intermediación o adquisición, además de otros gastos de producción (en %).
Para su cálculo se utiliza en el numerador las cifras del Anexo 11, Planilla I, columna 3, en tanto que en el denominador se coloca la sumatoria del Anexo 9, Planilla I, Columnas 1 + 2. A diferencia de lo que ocurre con el indicador sobre siniestralidad, el de gastos de producción se halla determinado sobre primas y recargos emitidos. En realidad para comparar los gastos de adquisición reales este cálculo resulta mejor que determinarlo sobre el primaje devengado, pues en este último caso se da la distorsión lógica producida por considerarse por un lado los gastos totales y por el otro el primaje devengado que se halla ponderado por la baja de los gastos de adquisición en el cálculo de los riesgos en curso.
De todas formas, para determinar el resultado técnico, ya sea total o por ramos, resulta necesario que se efectúe también el cálculo de los gastos de producción sobre el mencionado primaje devengado.
d)	(Gastos de Explotación / Primas y Recargos Emitidos) x 100
Para el numerador se utiliza la cifra que surge del Anexo 11, Planilla II. Columna 10.
e)	(Gastos Totales / Primas y Recargos Emitidos) x 100
En el numerador se consignan las cifras que surgen del Anexo 11 Planilla II, Columna 12, es decir no se tienen en cuenta las cifras correspondientes a reaseguros activos.
El importe de este indicador puede no ser la resultante de la sumatoria de los dos anteriores, en función de que el monto de gastos totales tiene la incidencia de los Gastos de Gestión a cargo del reasegurador.
Para llegar a determinar la incidencia de siniestros y gastos sobre el resultado técnico, es necesario que los tres indicadores precedentes se realicen teniendo en cuenta el primaje devengado.
f)	(Resultado del Ejercicio / Primas y Recargos Emitidos) x 100
Este indicador presenta una distorsión en virtud de que el resultado del ejercicio se forma tomando el primaje devengado y no las primas más recargos emitidos. No tiene en cuenta asimismo la cesión de reaseguros, por lo que los guarismos que arroje no son producto de la propia retención de la aseguradora, sino del primaje emitido, pudiéndose dar distorsiones importantes en función de la política de reaseguros de cada entidad.
Lectura y Evaluación de los Indicadores
A los fines de analizar este tipo de indicadores, debe tenerse presente que los mismos son justamente eso: indicadores, y como tales dan una orientación sobre la situación de las empresas sobre determinados puntos de su operatoria, y deben ser usados, junto con otras herramientas, a los fines de efectuar análisis sobre las mismas.
Ya la SSN hacia fines del año 1999 dictó la Resolución Nº 27.198 a través de la cual comunicó a la plaza aseguradora los indicadores de gestión (en este caso con sus respectivos rangos) que eran los que se tendrían en cuenta para la evaluación de la operatoria de las entidades. Es más el artículo 2º de esa norma (vigente al día de la fecha) indicaba que los resultados de cada entidad serían tomados en consideración para elaborar los planes de inspección y, en su caso, se podrían ordenar medidas precautorias cuando se verifiquen aspectos contemplados en el artículo 86 de la Ley.
Por lo general, en doctrina se indica que para que un grupo de indicadores pueda ser utilizado como una herramienta para el control preventivo de las aseguradoras, deben reunir los siguientes requisitos:
•	Ser elaborados en base a estados contables auditados, es decir que reflejen realmente la situación patrimonial de las aseguradoras y los compromisos asumidos por los contratos celebrados, teniendo en cuenta la naturaleza del riesgo. Ello implica la necesidad de evaluar que no existan activos sobrevaluados (por ejemplo: inversiones en deuda del estado, inmuebles, bienes de uso) y que todos los pasivos estén adecuadamente valorizados y no existan omisiones.
•	Deben considerar las variables significativas de cada mercado.
•	La ponderación de los valores de referencia debe tener en cuenta la evolución de esos indicadores en aquellas entidades aseguradoras que han caído en insolvencia.
•	Debe elaborarse una cantidad limitada de índices.
•	Su elaboración debe efectuarse teniendo en cuenta la distinta tipología de las coberturas.
•	Debe efectuarse una revisión periódica de ellos y sus valores de referencia. •	Debe tenerse presente que no constituyen en si mismos una herramienta para detectar posibles insolvencias. Son un indicador más que debe ponderar el regulador o cualquier analista del mercado, con el fin de tomar decisiones respecto de determinada aseguradora.
Aquellos indicadores de la SSN eran similares a los del Insurance Regulatory Information System (IRIS) utilizado por los reguladores de Norteamérica. El propósito de éstos, según indica la National Association of Insurance Supervisor (NAIC) es asistir a los reguladores en detectar, seleccionar y priorizar a las entidades que requieren un futuro análisis o atención especial por parte de los mismos. No intenta ser un sistema de ranking o indicadores absolutos de problemas financieros, pero son una herramienta útil para saber que entidades aseguradoras requieren ser examinadas con prioridad.
Por su parte el Manual de la NAIC sobre el IRIS indica que los Estados no deben tomar estos ratios por si solos como indicadores de necesidades de supervisión, y que decisiones importantes no pueden ser basadas solo en ellos, sino que debe practicarse el análisis o examen de la entidad respectiva.
Para que una entidad sea incluida como de atención prioritaria por parte de los reguladores (grupo 1), debe poseer 3 o más ratios excedidos de los valores estipulados por la NAIC. El NAIC Exploratory Book dice que la designación requiere inmediata atención, no significa necesariamente que una entidad aseguradora esté pasando por una situación financiera adversa. Esta mención es para que el controlador de a tal entidad prioridad en el control. Esto puede dar lugar a una variedad de procesos de verificación que comenzarán con una revisión de los estados contables y los factores que afectaron los ratios, a fin de confirmar si la situación requiere la adopción de medidas por parte del Organismo de Control.
Los criterios para determinar que rangos son considerados normales y cuales no, están basados en la experiencia reciente de entidades que fueron insolventes, pero la propia NAIC manifiesta que pueden no ser válidos para situaciones futuras en diferentes períodos económicos. Por la naturaleza dinámica de los seguros de ramos elementales, los ratios deben ser revisados anualmente o cuando se crea necesario. En general, los ratios standards han sido establecidos para años normales; aproximadamente el 15% de las entidades que se incluyen en el sistema se espera que tengan problemas en 3 o más indicadores.
No obstante debe tenerse presente que los ratios del IRIS según la NAIC resultan ser confidenciales y solo para uso exclusivo de los Organismos de Control. Se sostiene esta postura en el hecho de que, si bien los mismos son orientativos, puede existir un potencial alto de errores en la toma de decisiones porque en general la gente vería a los indicadores como absolutos, lo que crearía problemas para las compañías que el regulador ha de intentar sanear, produciéndose "corridas" que imposibilitarían la viabilidad de salvataje de las mismas.
Esta decisión es seriamente cuestionada en los EE.UU. Existen posturas que sostienen que las fórmulas para computar el IRIS son bien conocidas y que cualquiera que disponga de los estados financieros y equipos de computación puede prepararlos, y de hecho esto es efectuado por las entidades aseguradoras importantes respecto de sus propios estados contables y los de sus competidoras, así como por grandes asegurados a quienes interesa conocer el grado de solvencia de las compañías.
Sostienen entonces quienes están a favor de que los ratios se den a conocer, que todo el mundo tiene esa información, excepto quienes más la necesitan: los pequeños asegurados y los brokers o agentes de seguros que los representan. En los Estados Unidos estos brokers y agentes están sujetos a una creciente obligación legal de colocar los negocios en entidades solventes, lo que implicaría que deben tener acceso a esa información para poder desempeñar con responsabilidad su función.
Entre quienes están a favor de la no publicación, AM Best (una de las principales calificadoras de riesgo) comparte la posición de la NAIC indicando que tales ratios son tentativos y sujetos a interpretación, y cualquier publicación de los mismos podría ser prematura y/o irresponsable. Best entiende que los ratios IRIS deben ser solo usados por los reguladores para el cumplimiento de su actividad, en lo referente a medir la solvencia de las compañías de seguros. Debe tenerse presente no obstante, que esta opinión respecto de la no publicación de los ratios puede llegar a ser interesada ya que los mismos podrían competir con la propia actividad desarrollada por quien la vierte.
Como un dato adicional, se indica que la validez de los resultados de los ratios (en la fase de análisis) depende del juicio y la experiencia propia del analista. Por su parte, la validez de la información estará subordinada a la confiabilidad que tengan las cifras volcadas por las propias aseguradoras en sus estados contables, ya que es de allí de donde se extraen los importes para la confección de los indicadores, dependiendo entonces de tal calidad de la información.
Este último aspecto cobra especial relevancia en la República Argentina, toda vez que las distintas medidas que ha tomado la SSN ante situaciones deficitarias de entidades aseguradoras, lo han sido en su casi totalidad luego de verificaciones “in situ” que detectaron importantes ajustes en las cifras de los estados contables de las aseguradoras. De allí el énfasis que el Organismo de Control ha puesto en la labor de auditores externos y actuarios, en relación con la razonabilidad que deben tener las cifras de los balances que le son presentados. En esa misma línea de idea, además del régimen sancionatorio a tales profesionales, en los últimos tiempos la Superintendencia de Seguros está imputando conductas susceptibles de ser encuadradas en las previsiones de los artículos 58 y 59 de la Ley Nº 20.091 en función de los ajustes practicados a las aseguradoras y a los miembros de los Órganos de Administración y Fiscalización.
A pesar de que la SSN ya no publica valores de referencia, es evidente que para los indicadores que tienen la misma estructura que los que se incluían conjuntamente con las cifras de los estados contables, el público en general seguirá tomando los montos máximos y mínimos que se estipulaban en aquellas. Respecto de los nuevos, los análisis comparativos seguramente han de efectuarse en función de los valores promedio por cada tipo de agrupamiento, desafectando aquellos que puedan ser atípicos. Asimismo, una mejor evaluación se hará segmentando a las aseguradoras según el tamaño y la distribución seccional de la cartera. A los fines indicados precedentemente, resulta de utilidad la información contenida en los Boletines Estadísticos de la SSN.
Existen otros indicadores que pueden ser utilizados para la medición de la marcha del mercado, y sobre todo la tendencia demostrada por las aseguradoras, siendo importante analizar, además de los valores absolutos, cuál es la evolución que tienen los mismos.
Entre ellos pueden enumerarse:
•	Relación PN / Pasivo.
•	Siniestros a cargo de Reaseguradores / Siniestros Pendientes Totales.
•	Variación del Patrimonio Neto en los últimos tres ejercicios.
•	Análisis de Rentabilidad Financiera.
•	Análisis de composición porcentual del activo y su evolución.
•	Idem sobre cartera de inversiones.
•	Indice de inmovilización:
(Préstamos Garantizados + Préstamos Hipotecarios + Inmuebles) / PN.
•	ROE: Resultado del Ejercicio / PN al inicio.
Como los datos que publica la SSN se calculan sobre la base de los estados contables de las aseguradoras según las cifras presentadas por ellas, cobra relevancia a la hora de hacer un estudio más minucioso analizar lo que surja de las notas a los estados contables y de los dictámenes del auditor externo y del actuario, elementos éstos que pueden ser conseguidos en la sede de la SSN requiriendo el diskette que estipula la ya mencionada Circular Nº 3.758.
En el análisis de los resultados, es preciso además ver cuáles son los conceptos que tienen incidencia tanto en Otros Ingresos y Otros Egresos de la Estructura Técnica (Anexo 13) Planilla II, como en la composición del Resultado Financiero (Anexo 12).
Para el caso de las Cooperativas y Mutualidades, como en muchos casos la porción de cuotas sociales sobre el premio es de consideración, para realizar un análisis de los resultados del ejercicio debiera adicionarse al primaje devengado las sumas que por aquellos conceptos surgen del Estado de Evolución del Patrimonio Neto.
INDICADORES PATRIMONIALES JUNIO 2004 webf.xls