Source: https://rodrigoorenday.com/tag/alexander-hamilton/
Timestamp: 2019-10-20 23:46:33
Document Index: 343223177

Matched Legal Cases: ['artículo 16', 'artículo 4', 'artículo 17', 'artículo 234', 'artículo 89', 'artículo 89', 'artículo 17']

Alexander Hamilton | Rodrigo Orenday Serratos
Archivo de la etiqueta: Alexander Hamilton
Reproducción de Moneda en Internet
Es común ver publicidad del sector de servicios financieros ilustrada con imágenes de billetes de cruso legal en el país, o bien notas periodísticas en los diarios en Internet que igualmente usan esos materiales para ilustrar artículos en sus secciones de negocios o finanzas.
Asimismo el púbico tiende a recurrir a la moneda fiduciaria, como producto de la sociedad contemporánea y particularmente a los billetes, como medios de expresiones diversas. Muchos conocerán aquél ejemplar del billete de MXN$20.00 que circuló por Internet en el sexenio pasado con el águila republicana y la efigie de AMLO en vez de la de Benito Juárez, con denominación de “veitijinco pejos”, o la del mismo billete en que el Benemérito de las Américas portaba un cubrebocas, expresión de la contingencia por la influenza AH1N1 vivida en México durante 2009.
Más recientemente vi en Twitter un billete de US$100 que en vez de la efigie de Alexander Hamilton; constitucionalista estadounidense, tenía la del Maestro Yoda y la leyenda “Jedi Master”. Lo anterior motiva la pregunta sobre la legalidad de tales conductas, desde la creación del ejemplar inicial hasta el “post” del mismo en una red social, página Web, blog, “retweet”, etc.
Al respecto la Ley Monetaria de los Estados Unidos Mexicanos prevé lo siguiente:
Para determinar la posiblidad de aplicar la norma citada a los casos referidos es preciso dilucidar el significado de los verbos rectores de la conducta sancionada: “imitar” y/o “reproducir”. En el Diccionario de la Real Academia Española “imitar” es la acción o efecto de “ejecutar algo a ejemplo o semejanza de otra cosa”, y “reproducir” la de “sacar copia, en uno o en muchos ejemplares, de una obra de arte, objeto arqueológico, texto, etc., por procedimientos calcográficos, electrolíticos, fotolitográficos o mecánicos y también mediante el vaciado; o ser copia de un original”.
¿Se llevan a cabo esas conductas cuando se “postea”, “retweetea” o “sube” a una página la imagen de una pieza monetaria, haya o no sido modificada en sus elementos gráficos? La Ley Federal del Derecho de Autor define en su artículo 16, fracción V, la Reproducción como: “la realización de uno o varios ejemplares de una obra, de un fonograma o de un videograma, en cualquier forma tangible, incluyendo cualquier almacenamiento permanente o temporal por medios electrónicos, aunque se trate de la realización bidimensional de una obra tridimensional o viceversa.”
Los billetes, tanto del Banco de México como de otros bancos de emisión, incorporan obras de arte, mismas que son de suyo obras protegidas por la Ley Federal del Derecho de Autor. De tal manera que quien realizara la modificación de los mismos, para empezar, estaría elaborando una obra derivada del billete, que sería la obra primigenia, de acuerdo con el artículo 4, sección C, fracción II de la Ley Federal del Derecho de Autor: “Las obras objeto de protección pueden ser: Derivadas: Aquéllas que resulten de la adaptación, traducción u otra transformación de una obra primigenia”.
De tal manera las modificaciones hechas, incluso en broma a los billetes de banco, podrían constituir infracciones al derecho de autor que el banco emisor detenta sobre sus billetes, pues las obras de arte incorporadas en ellos son producto del trabajo de empleados de estos. Pero además podrían resultar en la infracción de lo previsto en el artículo 17 de la Ley Monetaria. ¿Y los “posts”, “shares”, “retweets”, etc.? Pues depende de la forma de operación de la plataforma a través de la cual sean llevados a cabo. Si el creador del “meme” o “hoax” “subiera” los materiales de su máquina a su página, blog o perfil de red social, por la operación de la computadora necesariamente se harían reproducciones del material, lo cual podría hacer aplicable la norma citada.
En el caso de “shares” o “retweets”, el material quedaría en los servidores de la red social, sin almacenarse en la computadora de quien los hubiera llevado a cabo… con posibles excepciones por la operación de la memoria caché. Naturalmente lo anterior podría tener sus bemoles ante criterios de libertad de expresión, en ciertos casos.
Ahora bien, de ahí a que pudiera devenir aplicable el artículo 234 del Código Penal Federal, que tipifica el delito de falsificación de moneda como la conducta llevada a cabo por quien “… produzca, almacene, distribuya o introduzca al territorio nacional cualquier documento o pieza que contenga imágenes u otros elementos utilizados en las monedas circulantes, y que por ello resulten idóneos para engañar al público, por ser confundibles con monedas emitidas legalmente”.
Jurídicamente los materiales a los que se ha aludido en la presente entrada no constituyen documentos, sino “mensajes de datos”, definidos en el artículo 89 del Código de Comercio como “la información generada, enviada, recibida o archivada por medios electrónicos, ópticos o cualquier otra tecnología”. A causa de la literalidad que debe privar en la aplicación de la legislación penal y no obstante la equivalencia funcional que el artículo 89 Bis de dicho Código prevé para los mensajes de datos respecto de los documentos escritos en papel (“no se negarán efectos jurídicos, validez o fuerza obligatoria a cualquier tipo de información por la sola razón de que esté contenida en un Mensaje de Datos“), el manejo de estos “memes” o “hoaxes” no debería, en principio, hacer aplicables las penas de 5 a 12 ó 4 a 8 años de prisión para quien realizara estas conductas en tanto no realice impresiones de dichos materiales y/o los ponga en circulación o en manos del público.
Finalmente vale la pena mencionar que la multa de MXN$1’000,000.00 establecida en el artículo 17 de la Ley Monetaria sería por MXN$1,000.00, dado que en 1993 la conversión de la unidad monetaria mexicana por la que actualmente tenemos suprimió tres 0s de las cantidades previstas en aquéllas disposiciones promulgadas con antrioridad a ello y que no hubieran sido reformadas para prever dicho cambio.