Source: http://ar.china-embassy.org/esp/jrzg/t1381118.htm
Timestamp: 2017-05-24 02:16:33
Document Index: 219617121

Matched Legal Cases: ['artículo 8', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 280', 'Artículo 281', 'Artículo 298', 'Artículo 298']

Prefacio I. Las islas del Mar Meridional de China son territorio inherente de China II. Origen de las Disputas Relevantes entre China y Filipinas en el Mar Meridional de China III. China y Filipinas han alcanzado el consenso sobre la solución de las disputas en el Mar Meridional de China IV. Filipinas ha tomado una y otra vez acciones conducentes a complicar las disputas V. La política de China para con la cuestión del Mar Meridional de China Prefacio
10. Un gran número de obras históricas chinas registran las actividades del pueblo chino en el Mar Meridional de China. Entre estos libros figuran Yi Wu Zhi (Anales de Cosas Extrañas) de la dinastía Han del Este (25-220), Fu Nan Zhuan (Anales de Funan) del periodo de los Tres Reinos (220-280), Meng Liang Lu (Registro de un Soñador) y Ling Wai Dai Da (Notas de Lingnan) de la dinastía Song (960-1279), Dao Yi Zhi Lue (Registro de las Islas) de la dinastía Yuan (1271-1368), Dong Xi Yang Kao (Estudios sobre los Océanos Oriental y Occidental) y Shun Feng Xiang Song (Vientos Favoritos para Escolta) de la dinastía Ming (1368-1644), Zhi Nan Zheng Fa (Direcciones de la Brújula) y Hai Guo Wen Jian Lu (Registros de Cosas Vistas y Oídas sobre las Regiones Costeras) de la dinastía Qing (1644-1911). Estos libros describen también las localizaciones geográficas y rasgos geomorfológicos de las islas del Mar Meridional de China y las condiciones hidrográficas y meteorológicas del Mar Meridional de China. En los libros se ven los nombres vívidos que los chinos dieron a las islas del Mar Meridional de China, tales como “Zhanghaiqitou” (atolones retorcidos en la subida de la marea), “Shanhuzhou” (cayo de coral), “Jiuruluozhou” (nueve islotes de cauri), “Shitang” (arrecife rocoso), “Qianlishitang” (arrecife rocoso de mil li), “Wanlishitang” (arrecife rocoso de diez mil li), “Changsha” (cayo de arena largo), “Qianlichangsha” (cayo de arena largo de mil li), y “Wanlichangsha” (cayo de arena largo de diez mil li).
11. Los pescadores chinos establecieron un sistema de denominación relativamente fijo durante el largo proceso de exploración y explotación de las islas del Mar Meridional de China. Ellos denominaban a las islas y los bancos de arena como “zhi”, a los arrecifes como “chan”, “xian” o “sha”, a los atolones como “kuang”, “quan” o “tang”, y a los bajos oceánicos como “shapai”. Geng Lu Bu (Manual de Rutas Marítimas), creado en las dinastías Ming y Qing, es un libro guía de navegación marítima para orientar a los pescadores chinos en sus recorridos entre las zonas costeras de la parte continental de China y las islas del Mar Meridional de China. Sus manuscritos de diversas versiones fueron difundidos y siguen utilizándose hasta ahora. El referido libro registra la vida del pueblo chino en las islas del Mar Meridional de China y las actividades de producción y exploración que ellos hicieron, así como los nombres que dieron a estas islas. Entre estos nombres, más de 70 fueron de las islas, arrecifes, bancos de arena y cayos del archipiélago Nansha. Algunos fueron denominados según las direcciones de la brújula, tales como Chouwei (arrecife Zhubi) y Dongtou Yixin (banco océano Pengbo); algunos según productos acuáticos locales, como Chigua Xian (arrecife Chigua, “chigua” significa “pepino de mar rojo”) y Mogua Xian (arrecife Nanping, “mogua” significa “pepino de mar negro”); algunos según sus formas, como Niaochuan (arrecife Xian’e, “niaochuan” significa “cuerda de pájaros”) y Shuangdan (arrecife Xinyi, “shuangdan” significa “yugo”); algunos según objetos físicos, como Guogai Zhi (banco de arena Anbo, “guogai” significa “tapa de olla”) y Chenggou (isla Jinghong, “chenggou” significa “gancho de romana”); y algunos según vías fluviales, como Liumen Sha (arrecife Liumen, “liumen” significa “seis puertas”).
12. Parte de los nombres que el pueblo chino dio a las islas del Mar Meridional de China fueron citados por los navegadores occidentales y marcados en algunas guías y mapas de navegación autorizados publicados en los siglos XIX y XX. Por ejemplo, Namyit (isla Hongxiu), Sin Cowe (isla Jinghong) y Subi (isla Zhubi) se originaron de “Nanyi”, “Chenggou” y “Chouwei” con su pronunciación en el dialecto de Hainan.
15. El Directorio del Mar de China, publicado en 1868 por la Junta del Almirantazgo del Reino Unido, al mencionar los arrecifes Zhenghe del archipiélago Nansha, dice: “Los pescadores de Hainan, que se ganaban la vida recogiendo pepinos de mar y caparazones de tortuga, dejaron huellas en todas las islas, y algunos de ellos permanecerían en estas islas durante años”. Además, “Los pescadores que residían en la isla Itu-Aba (isla Taiping) tenían una vida más cómoda que la de los demás. El agua de dicha isla era también mucho mejor que la de otras islas”. El Directorio del Mar de China publicado en 1906 y las ediciones de 1912, 1923 y 1937 del Piloto del Mar de China muestran explícitamente en varias partes las actividades de vida y trabajos cotidianos de los pescadores chinos en el archipiélago Nansha.
16. En la revista francesa Le Monde Colonial Illustré publicada en septiembre de 1933 aparece lo siguiente: Los chinos (nativos de Hainan) eran los únicos que vivían en las nueve islas del archipiélago Nansha, allí no había nadie de otro país. Siete personas vivían en la isla Nanzi (cayo Suroeste), dos de los cuales eran niños; cinco en la isla Zhongye (isla Thitu), cuatro en la isla Nanwei (isla Spratly), con una persona más que en 1930. En la isla Nanyao (isla Loaita) se encontraban sitios de veneración, barracas y pozos dejados por los chinos. En la isla Taiping (isla Itu-Aba), aunque no se observaron habitantes, se descubrieron lápidas con caracteres chinos tallados en los que decían: “Yo, Ti Mung, patrón de junco, he venido aquí durante la luna llena de marzo para traeros alimentos. No he encontrado a nadie. Por ello, dejo el arroz al abrigo de unas rocas y marcho”. En las demás islas también se encontraban por todas partes huellas de los pescadores. Dicha revista registra también que las islas Taiping, Zhongye y Nanwei estaban cubiertas por una vegetación frondosa y contaban con el agua potable. Allí se encontraban árboles de coco, plátano y papayo, piñas, verduras, patatas y animales domésticos, por lo que eran lugares habitables.
19. Por ejemplo, durante la dinastía Song, China estableció el puesto de Jing Lue An Fu Shi (enviado imperial para dirección y pacificación) en las regiones de Guangdong y Guangxi, para gobernar el sur de su territorio; en su obra Wu Jing Zong Yao (Esquema de Registro de Asuntos Militares), Zeng Gongliang mencionó que a fin de fortalecer la defensa en el Mar Meridional de China, el país estableció marinas para las patrullas navales. Durante la dinastía Qing, Qiongzhou Fu Zhi (Anales de la Prefectura de Qiongzhou) escrito por Ming Yi y Yazhou Zhi (Anales de Yazhou) escrito por Zhong Yuandi incluyeron “Shitang” y “Changsha” en los ítems de la “defensa marítima”.
20. Muchos registros oficiales locales de China como Guangdong Tong Zhi (Anales Generales de Guangdong), Qiongzhou Fu Zhi (Anales de la Prefectura de Qiongzhou) y Wanzhou Zhi (Anales de Wanzhou), en sus secciones de “territorio” o “geografía, montañas y aguas” recogen que “Wanzhou abarca ‘Qianlichangsha’ y ‘Wanlishitang’” y registros semejantes.
24. En 1933, Francia invadió algunas islas y arrecifes del archipiélago Nansha declarando la “ocupación” de los mismos en un comunicado gubernamental, lo que se conoce como el “Incidente de los Nueve Islotes”. Los diversos lugares y círculos sociales de China reaccionaron enérgicamente y los habitantes se levantaron en protesta contra la invasión de los franceses. Los pescadores chinos que residían en el archipiélago Nansha, igualmente se levantaron en resistencia contra la invasión francesa. Fu Hongguang, Ke Jiayu, Zheng Landing y otros pescadores chinos cortaron las astas con la bandera nacional francesa en las islas Taiping, Beizi, Nanwei, Zhongye y otros islotes.
25. Luego del “Incidente de los Nueve Islotes”, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China manifestó: “Los pescadores chinos son los únicos que viven en las islas del archipiélago Nansha, y éstas han sido reconocidas como territorio chino por la comunidad internacional”. El gobierno chino hizo serias gestiones con el gobierno francés contra su invasión. Al mismo tiempo, y en respuesta al intento de los agresores franceses de engañar a los pescadores chinos para que colgaran la bandera nacional francesa, el gobierno de la provincia de Guangdong ordenó a los jefes de todos sus distritos prohibir la colocación de cualquier bandera extranjera en las embarcaciones chinas que operaban en las islas del Mar Meridional de China y sus aguas adyacentes y distribuir a los pescadores la bandera nacional de China exigiéndoles colgarla en sus barcos.
27. Japón invadió y ocupó ilegalmente las islas del Mar Meridional de China durante su guerra de agresión a China. El pueblo chino resistió heroicamente contra los agresores japoneses. Con el avance de la Guerra Antifascista Mundial y la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Invasión Japonesa, China, los EE.UU. y el Reino Unido demandaron solemnemente en la Declaración de El Cairo, publicada en diciembre de 1943, que Japón tuviera que devolver a China todo territorio que le había robado. En julio de 1945, los tres países publicaron juntos la Declaración de Potsdam, estableciendo con claridad en el artículo 8: “Todas las exigencias en la Declaración de El Cairo serán cumplidas”.
33. En agosto de 1951, Zhou Enlai, ministro de Relaciones Exteriores de China, señaló en su Declaración sobre el Borrador del Tratado EE.UU.-Reino Unido de Paz con Japón y sobre la Conferencia de San Francisco: “El archipiélago Xisha y la isla Nanwei (isla Spratly), al igual que el archipiélago Nansha, el archipiélago Zhongsha y el archipiélago Dongsha, han sido siempre territorio chino. Fueron ocupados por el imperialismo japonés durante su guerra de invasión, pero después de la rendición de Japón el entonces gobierno chino las recuperó todas”. “La soberanía inviolable de la República Popular China sobre la isla Nanwei y el archipiélago Xisha, sin importar que el Borrador del Tratado EE.UU.-Reino Unido de Paz con el Japón establezca o no provisiones al respecto y cómo las establece, no será afectada de modo alguno”.
34. En septiembre de 1958, China promulgó la Declaración de la República Popular China sobre el Mar Territorial, estableciendo explícitamente que la anchura del mar territorial del país es de 12 millas y que China adopta el método de líneas de base rectas para determinar las líneas de base de su mar territorial. Estos establecimientos son aplicables para todos los territorios de la República Popular China, que incluyen “el archipiélago Dongsha, el archipiélago Xisha, el archipiélago Zhongsha, el archipiélago Nansha y las demás islas pertenecientes a China”.
35. En marzo de 1959, el gobierno chino estableció en la isla Yongxing perteneciente al archipiélago Xisha la “Oficina del Archipiélago Xisha, el Archipiélago Nansha y el Archipiélago Zhongsha”. En marzo de 1969, dicha Oficina cambió el nombre por el “Comité Revolucionario del Archipiélago Xisha, el Archipiélago Nansha y el Archipiélago Zhongsha de la Provincia de Guangdong”. En octubre de 1981, recuperó su nombre original de “Oficina del Archipiélago Xisha, el Archipiélago Nansha y el Archipiélago Zhongsha”.
39. En febrero de 1992, China promulgó la Ley de la República Popular China sobre los Mares Territoriales y sus Zonas Contiguas, definiendo el sistema jurídico fundamental relacionado con los mares territoriales y zonas contiguas y estipulando explícitamente: “El territorio terrestre de la República Popular China abarca [...] el archipiélago Dongsha, el archipiélago Xisha, el archipiélago Zhongsha, el archipiélago Nansha, así como todas las demás islas pertenecientes a la República Popular China”. La XIX Sesión del Comité Permanente de la VIII Asamblea Popular Nacional, que tuvo lugar en mayo de 1996, aprobó la CONVEMAR, a la vez declaró que “la República Popular China reafirma su soberanía sobre las islas listadas en la cláusula 2 de la Ley de la República Popular China sobre los Mares Territoriales y sus Zonas Contiguas que se promulgó el 25 de febrero de 1992”.
41. En junio de 1998, China promulgó la Ley de la República Popular China sobre las Zonas Económicas Exclusivas y la Plataforma Continental, definiendo el sistema jurídico básico al respecto y estipulando con claridad: “Las provisiones establecidas en la presente Ley no afectarán los derechos históricos de los cuales goza la República Popular China”.
48. El 4 de septiembre de 1958, el gobierno chino promulgó la Declaración del Gobierno de la República Popular China sobre Mares Territoriales, proclamando 12 millas como anchura del mar territorial del país y manifestando de manera clara: “Esta provisión es aplicable para todo el territorio de la República Popular China, incluidos [...] el archipiélago Dongsha, el archipiélago Xisha, el archipiélago Zhongsha, el archipiélago Nansha y todas las demás islas pertenecientes a China”. El 14 del mismo mes, el primer ministro Pham Van Dong del gobierno vietnamita envió una nota diplomática a Zhou Enlai, primer ministro del Consejo de Estado de China, en la que manifestó solemnemente: “El gobierno de la República Democrática de Vietnam reconoce y apoya la Declaración del Gobierno de la República Popular China sobre Mares Territoriales publicada el 4 de septiembre de 1958” y “El gobierno de la República Democrática de Vietnam respeta esta decisión”.
50. En diciembre de 1960, el gobierno estadounidense envió una carta a las autoridades de Taiwan de China “solicitando el permiso” para que el personal militar de EE.UU. realizara mediciones in situ sobre los arrecifes Shuangzi, la isla Jinghong y la isla Nanwei pertenecientes al archipiélago Nansha. Las autoridades de Taiwan de China aprobaron, más tarde, esta solicitud.
52. Según informaciones de la agencia de noticias France Presse, el 4 de febrero de 1974, el entonces ministro indonesio de Relaciones Exteriores Adam Malik Batubara manifestó, “Si miramos los mapas publicados, podemos saber que el archipiélago Paracel (archipiélago Xisha) y la isla Spratly (archipiélago Nansha) pertenecen todos a China”. Como reconocemos la existencia de una sola China, “esto significa que para nosotros estos archipiélagos pertenecen todos a la República Popular China”.
58. En los años 50 del siglo XX, Filipinas intentó algunas acciones sobre el archipiélago Nansha de China que pararían eventualmente debido a la firme oposición de China. En mayo de 1956, el filipino Tomás Cloma organizó una expedición privada a algunas islas y arrecifes del archipiélago Nansha que denominó de manera ilegal como “Tierra de la Libertad”. Más adelante, el vicepresidente y ministro del Exterior de Filipinas Carlos García expresó su apoyo a las actividades de Cloma. En respuesta, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China emitió una severa declaración el 29 de mayo, señalando que el archipiélago Nansha “es siempre parte del territorio de China. La República Popular China tiene soberanía legítima irrefutable sobre estas islas y no tolerará nunca la invasión de estas islas por ningún país y bajo ninguna excusa”. Al mismo tiempo, las autoridades de Taiwan de China enviaron buques de guerra para patrullar el archipiélago Nansha y reinstauraron guarnición en la isla Taiping. Después, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Filipinas declaró que el gobierno filipino no estaba al tanto de las actividades de Cloma previamente y que no le había concedido ningún permiso para que realizara tales acciones.
59. En los años 70 del siglo XX, Filipinas comenzó a invadir y ocupar a la fuerza varias islas y arrecifes del archipiélago Nansha de China, formulando reclamaciones territoriales ilegales. Filipinas ocupó ilegalmente las islas Mahuan y Feixin en agosto y septiembre de 1970, las islas Nanyao y Zhongye en abril de 1971, las islas Xiyue y Baizi en julio de 1971, el banco de arena Shuanghuang en marzo de 1978 y el arrecife Siling en julio de 1980. En junio de 1978, el presidente de Filipinas Ferdinand Marcos firmó el Decreto Presidencial N.º 1596, en el que algunas islas y arrecifes del archipiélago Nansha de China y una gran área de sus aguas adyacentes pasaban a denominarse “Conjunto de Islas Kalayaan” (“Libertad” en tagalo es “Kalayaan”), estableció la “Municipalidad de Kalayaan” y los incluyó de forma ilegal en el territorio de Filipinas.
61. Filipinas ha inventado múltiples pretextos para justificar la invasión y ocupación ilegales de algunas islas y arrecifes del archipiélago Nansha de China a fin de alcanzar su ambición territorial, entre otros, el “Conjunto de las Islas Kalayaan” no formaba parte del archipiélago Nansha sino de la terra nullius; el archipiélago Nansha se convirtió en un territorio en fideicomiso después de la Segunda Guerra Mundial; Filipinas ocupó el archipiélago Nansha por su “contigüidad o proximidad” y por las necesidades de su “seguridad nacional”; “parte de las islas y arrecifes del archipiélago Nansha se sitúan en la zona económica exclusiva y plataforma continental de Filipinas”; el “control efectivo” de Filipinas sobre las islas y arrecifes relevantes se ha convertido en un “statu quo” que no se puede cambiar.
63. Primero, el archipiélago Nansha no ha formado nunca parte del territorio de Filipinas. El ámbito territorial de Filipinas ya ha sido definido por una serie de tratados internacionales. Estados Unidos, país gobernador de Filipinas durante la época que nos concierne, era consciente de estos hechos. El 12 de agosto de 1933, Isabelo de los Reyes, ex senador filipino durante la dominación de Estados Unidos, escribió una carta al virrey Frank Murphy pretendiendo que algunas islas del archipiélago Nansha pasaran a formar parte integrante del archipiélago filipino por su proximidad geográfica. Esa carta fue transmitida al Departamento de la Armada y al Departamento de Estado estadounidenses. El 9 de octubre del mismo año, el secretario de Estado de los Estados Unidos dio respuesta a la carta que “Estas islas [...] se encontraban a una distancia considerable fuera de los límites del archipiélago filipino que España entregó en 1898”. En mayo de 1935, George Dern, secretario del Ejército de Estados Unidos, escribió una carta al secretario de Estado Cordell Hull en la que preguntaba la opinión del Departamento de Estado acerca de la “validez y propiedad” de la reclamación territorial de Filipinas sobre algunas islas del archipiélago Nansha. Un memorando de la Oficina de la Consejería de Historia del Departamento de Estado, firmado por S. W. Boggs, indicaba: “Obviamente, Estados Unidos no tiene ningún fundamento para abogar por que las islas relevantes formen parte del archipiélago filipino”. El 20 de agosto, el secretario de Estado Hull remitió una carta de respuesta al secretario del Ejército Dern en la que afirmaba que “Las islas del archipiélago filipino que Estados Unidos adquirió de España por el Tratado de 1898, son solo aquellas ubicadas dentro de los límites establecidos en el Artículo 3”, y que, refiriéndose a las islas relevantes del archipiélago Nansha, “Se puede observar que [...] no se ha encontrado ninguna mención en que España ejerciera su soberanía o estableciera su reivindicación sobre alguna de estas islas”. Todos estos documentos demuestran que el territorio de Filipinas nunca abarcaba parte alguna de las islas del Mar Meridional de China, hecho reconocido por la comunidad internacional, Estados Unidos en particular.
64. Segundo, la afirmación de que el “Conjunto de las Islas Kalayaan” es la “terra nullius” que ha sido descubierta por Filipinas no tiene fundamento alguno. Filipinas reivindica que fueron ciudadanos filipinos los que “descubrieron” estas islas en 1956, y lo utiliza de excusa para separar algunas islas y arrecifes del archipiélago Nansha de China a los que denomina “Conjunto de las Islas Kalayaan”. Este es un intento para crear confusión sobre nombres y conceptos geográficos, y desmembrar el archipiélago Nansha de China. De hecho, el ámbito geográfico del archipiélago Nansha es claro y definido, y el llamado “Conjunto de las Islas Kalayaan” es parte del archipiélago Nansha de China. El archipiélago Nansha, desde hace mucho tiempo, es parte inseparable del territorio de China y en ningún caso puede ser considerado “terra nullius”.
65. Tercero, el archipiélago Nansha tampoco es “territorio en fideicomiso”. Según afirma Filipinas, tras la Segunda Guerra Mundial el archipiélago Nansha se hizo “territorio en fideicomiso”, cuya soberanía estaba sin determinar. Esta afirmación de Filipinas no tiene fundamento ni por ley ni por hecho. Los territorios en fideicomiso tras la Guerra fueron todos claramente enumerados en los correspondientes tratados internacionales o documentos del Consejo de Administración Fiduciaria de las Naciones Unidas. El archipiélago Nansha no apareció nunca en esos documentos por lo que no es, en ningún sentido, un territorio en fideicomiso.
66. Cuarto, el derecho internacional no considera ni la “contigüidad o proximidad” ni la “seguridad nacional” fundamentos para la adquisición de territorio. Muchos países tienen territorios lejos de sus áreas territoriales propiamente dichas, y en algunos casos incluso cerca de las costas de otros países. Durante su dominio colonial sobre Filipinas, Estados Unidos tuvo una disputa con Holanda en relación a la soberanía sobre una isla próxima al archipiélago filipino; la reivindicación de Estados Unidos sobre la base de la “contigüidad geográfica” fue juzgada infundada en el derecho internacional. Asimismo, es aún más absurdo el invadir y ocupar territorio de otro país adhiriéndose a la llamada seguridad nacional.
67. Quinto, Filipinas afirma que algunas islas y arrecifes del archipiélago Nansha de China se localizan dentro de la zona económica exclusiva y de la plataforma continental de Filipinas y por ello pertenecen a Filipinas o pasan a formar parte de su plataforma continental. Esta afirmación pretende utilizar la jurisdicción marítima establecida por la CONVEMAR para denegar la soberanía territorial de China. Esto va en contra del principio del derecho internacional según el cual “la tierra domina el mar”, y totalmente en contra del objetivo y la finalidad de la CONVEMAR, como se estipula en el preámbulo, de “establecer [...] con el respeto a la soberanía de todos los Estados, un orden legal para los mares y océanos”. Por ello, un Estado costero solo puede reclamar jurisdicción marítima bajo la condición previa de respeto a la soberanía de otro Estado, no puede extender su jurisdicción marítima a un área bajo la soberanía de otro Estado ni mucho menos puede usar dicha jurisdicción como excusa para denegar la soberanía de otro Estado o incluso infringir su territorio.
68. Sexto, el llamado control efectivo de Filipinas se estableció sobre la base de una apropiación ilícita y es ilegal e inválido. La comunidad internacional no reconoce el “control efectivo” adquirido mediante la ocupación por la fuerza. El “control efectivo” de Filipinas se trata simple y llanamente de una ocupación por la fuerza de algunas de las islas y arrecifes del archipiélago Nansha de China. Tal ocupación viola la Carta de las Naciones Unidas y las normas básicas que rigen las relaciones internacionales y está claramente prohibida por el derecho internacional. El “control efectivo” de Filipinas establecido sobre la base de la invasión y ocupación ilícitas no puede cambiar el hecho básico de que el archipiélago Nansha es territorio chino. China se opone con firmeza a cualquier intento de considerar la apropiación de las islas y arrecifes del archipiélago Nansha de China como “hecho consumado” o “statu quo” y nunca lo reconocerá.
73. China salvaguarda firmemente su soberanía sobre las islas del Mar Meridional de China, oponiéndose resueltamente a la invasión y la ocupación ilegal de las islas y arrecifes chinos por parte de Filipinas, y rechazando decididamente los actos unilaterales llevados a cabo por Filipinas con el pretexto de realizar sus propias reivindicaciones para infringir los derechos e intereses de China en las aguas bajo la jurisdicción de China. Al mismo tiempo, con el fin de mantener la paz y la estabilidad del Mar Meridional de China, China ha actuado con suma moderación, ha persistido en resolver de forma práctica las disputas con Filipinas en el Mar Meridional de China y ha hecho esfuerzos incansables por ello. China ha realizado consultas con Filipinas sobre la gestión y el control de las diferencias marítimas, la promoción de su cooperación pragmática y otros temas. Ambas partes han llegado a importantes consensos sobre la solución de las disputas relevantes en el Mar Meridional de China por medio de negociaciones y la gestión y el control adecuados de las diferencias correspondientes.
i. Es el consenso y compromiso de China y Filipinas resolver las disputas relevantes en el Mar Meridional de China por medio de negociaciones
76. En realidad, la iniciativa de China de “dejar de lado las disputas y buscar el desarrollo conjunto” respecto a la cuestión del Mar Meridional de China fue dirigida primero a Filipinas. En junio de 1986, durante su reunión con el vicepresidente filipino Salvador Laurel, el líder chino Deng Xiaoping indicó que el archipiélago Nansha pertenece a China, y al referirse a las diferencias correspondientes, dijo: “Esta cuestión la podemos dejar de lado por ahora. Varios años después, podemos sentarnos para buscar con calma una solución aceptable para todos. No permitiremos que este problema obstruya nuestras relaciones de amistad con Filipinas y con otros países”. En abril de 1988, en su entrevista con la presidente filipina Corazón Aquino, Deng reiteró que “En lo referente al problema del archipiélago Nansha, China tiene el mayor derecho a la palabra. El archipiélago Nansha es, históricamente, parte del territorio chino, y nadie puso objeciones a esto durante mucho tiempo” y que “partiendo de las relaciones de amistad entre los dos países, podemos dejar de lado la cuestión por ahora y adoptar el medio de desarrollo conjunto”. Más tarde, en cuanto al tratamiento del problema del Mar Meridional de China y el desarrollo de los lazos bilaterales con otros países alrededor de dicho mar, China ha actuado siempre de acuerdo con la idea de Deng Xiaoping: “La soberanía reside en China, pero podemos dejar de lado las disputas y buscar el desarrollo común”.
77. Desde la década de los 80 del siglo XX, China ha planteado una serie de propuestas e iniciativas destinadas a gestionar y solucionar, mediante negociaciones, las disputas con Filipinas en el Mar Meridional de China y ha reiterado en repetidas ocasiones su soberanía sobre el archipiélago Nansha, su posición de solucionar pacíficamente las disputas relevantes y su iniciativa de “dejar de lado las disputas y buscar el desarrollo conjunto”. China ha expresado su clara oposición a la intervención de fuerzas externas y a la internacionalización de la cuestión del Mar Meridional de China, enfatizando que las disputas relevantes no deben afectar las relaciones entre los dos países.
78. En julio de 1992, la XXV Reunión de Ministros del Exterior de la ANSEA, celebrada en Manila, emitió la Declaración Conjunta de la ANSEA sobre el Mar Meridional de China. China expresó su aprecio por los relevantes principios expuestos en dicha Declaración. Ésta aboga siempre por resolver pacíficamente mediante negociaciones la cuestión territorial relativa a parte de islas y arrecifes del archipiélago Nansha y se opone al uso de la fuerza, y está dispuesta a realizar negociaciones con los países concernientes sobre la implementación del principio de “dejar de lado las disputas y buscar el desarrollo conjunto”, cuando las condiciones son propicias.
79. En agosto de 1995, China y Filipinas emitieron la Declaración Conjunta entre la República Popular China y la República de Filipinas respecto a las Consultas sobre el Mar Meridional de China y Otras Áreas de Cooperación, en que ambas acordaban que “las disputas serán resueltas por los países directamente involucrados” y que “se adoptará un proceso gradual y progresivo de cooperación con la intención de negociar finalmente una solución a las disputas bilaterales”. Posteriormente, China y Filipinas construyeron sus consensos en la solución del problema del Mar Meridional de China a través de negociaciones y consultas en una serie de documentos bilaterales, tales como la Declaración Conjunta de la Reunión del Grupo de Expertos de China y Filipinas sobre las Medidas de Construcción de Confianza de marzo de 1999, y la Declaración Conjunta entre el Gobierno de la República Popular China y el Gobierno de la República de Filipinas sobre el Marco de la Cooperación Bilateral en el Siglo XXI del año 2000.
80. En noviembre de 2002, China y diez países miembros de la ANSEA firmaron la DOC con la que los países solemnemente se comprometen a “resolver sus disputas territoriales y jurisdiccionales por medios pacíficos, sin recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza, a través de consultas amistosas y negociaciones entre los Estados soberanos directamente involucrados”, de acuerdo con los principios universalmente reconocidos del derecho internacional, incluida la CONVEMAR, de 1982.
82. Las disposiciones pertinentes en los mencionados instrumentos bilaterales y la DOC encarnan los siguientes consensos y compromisos entre China y Filipinas en la solución de su problema sobre el Mar Meridional de China: Primero, las disputas serán resueltas por los correspondientes Estados soberanos directamente interesados; segundo, las disputas se cerrarán de manera pacífica a través de negociaciones y consultas con base en la igualdad y el respeto mutuo; tercero, los Estados soberanos directamente involucrados “negociarán al final la solución de las disputas bilaterales” conforme a los principios del derecho internacional por todos reconocidos, incluida la CONVEMAR de 1982.
83. Con la reafirmación en repetidas ocasiones de las negociaciones como medios de solución de las disputas relevantes y el énfasis repetido en que las negociaciones deben ser realizadas por los Estados soberanos directamente implicados, las disposiciones arriba mencionadas han producido obviamente el efecto de excluir cualquier otra manera de solución, incluida la participación de terceras partes. En particular, la Declaración Conjunta de 1995 estipula “negociar al final una solución de las disputas bilaterales”. El término “al final” en este contexto sirve con claridad para enfatizar que las “negociaciones” son la única forma de resolver las disputas por la que las partes deben optar y para excluir otras formas incluido el procedimiento de solución de terceras partes. Dichos consensos y compromisos constituyen un acuerdo entre dos Estados que excluye la participación de una tercera parte en la solución de las disputas, lo que es una manera para resolver las disputas relevantes en el Mar Meridional de China entre China y Filipinas. Este acuerdo debe ser observado.
88. En marzo de 1999, China y Filipinas celebraron la Primera Reunión del Grupo de Expertos en las Medidas de Construcción de Confianza en el Mar Meridional de China y las dos partes emitieron un Comunicado Conjunto del Grupo de Trabajo de Medidas de Construcción de Confianza China-Filipinas indicando que “ambas partes se comprometen a dar solución a las disputas mediante consultas pacíficas basándose en los principios del derecho internacional ampliamente aceptados incluida la CONVEMAR [...] ambas partes acuerdan mantener auto-moderación y abstenerse de adoptar acciones que puedan agravar la situación”.
89. La Declaración de Prensa Conjunta de la Tercera Reunión del Grupo de Expertos en las Medidas de Construcción de Confianza, publicada por China y Filipinas en abril de 2001, señaló que “las dos partes han llegado a entender que el mecanismo de consultas bilateral para explorar formas de cooperación en el Mar Meridional de China, establecido por los dos países, es rico en efectos. Una serie de entendimientos y consensos alcanzados por las dos partes han desempeñado un papel constructivo en el mantenimiento del desarrollo sano de las relaciones chino-filipinas y de la paz y la estabilidad de la región del Mar Meridional de China”.
90. En septiembre de 2004, en presencia de los líderes de China y Filipinas, la China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) y la Philippine National Oil Company (PNOC) firmaron el Acuerdo sobre la Realización de Trabajos Sísmicos Conjuntos en Parte de Aguas del Mar Meridional de China. En marzo de 2005, las compañías petroleras nacionales de China, Filipinas y Vietnam firmaron, con la conformidad tanto de China como de Filipinas, el Acuerdo Tripartito sobre la Realización de Trabajos Sísmicos Conjuntos en el Área Acordada en el Mar Meridional de China, definiendo luego de consultas que en el período acordado de tres años, estas compañías petroleras concluyeran los trabajos de recoger y procesar determinada cantidad de líneas de medición sísmica 2D y 3D en el área pactada que cubre unos 143.000 km², reprocesar cierta cantidad de líneas de medición sísmica 2D existentes y estudiar y evaluar el estado de recursos petroleros en el área acordada. La Declaración Conjunta entre la República Popular China y la República de Filipinas de 2007 manifestó que “ambas partes consideran que los trabajos sísmicos conjuntos tripartitos en el Mar Meridional de China sirven como un ejemplo para la cooperación en la región y aprueban que se puede explorar cómo elevar a niveles más altos la cooperación entre las tres partes para fortalecer la buena tendencia del establecimiento de la confianza recíproca en la región”.
93. En la década de los 80 del siglo XX Filipinas comenzó a construir instalaciones militares en las correspondientes islas y arrecifes del archipiélago Nansha de China que había invadido y ocupado ilegalmente. En la década de los 90, Filipinas continuó construyendo aeropuertos y bases de las fuerzas navales y aéreas en esas islas y arrecifes ocupados ilegalmente; teniendo como prioridad la isla Zhongye del archipiélago Nansha de China ilegalmente ocupada, continuó construyendo y renovando en las correspondientes islas y arrecifes aeropuertos, cuarteles militares, muelles y demás instalaciones, para facilitar el despegue y aterrizaje de aviones de transporte pesados, aviones de combate y la capacidad de más y mayores buques. Asimismo, Filipinas hizo deliberadas provocaciones, enviando frecuentemente buques y aviones militares a invadir los arrecifes Wufang, Xian’e, Xinyi, Banyue y Ren’ai del archipiélago Nansha de China destruyendo marcadores topográficos colocados por China.
94. Para agravar la situación, el 9 de mayo de 1999 Filipinas envió BRP Sierra Madre (LT-57), un buque de guerra, a invadir la isla Ren’ai de China encallándolo con el pretexto de “dificultades técnicas”. China inmediatamente hizo gestiones ante Filipinas, demandándole que remolcara la embarcación sin más demora. No obstante, ese país lo rehusó diciendo no contar con métodos como remolcar dicho buque “por falta de componentes y piezas”.
95. Sobre este asunto, China hizo repetidas gestiones ante Filipinas insistiendo en que Filipinas remolcara dicho buque. Por ejemplo, en noviembre de 1999, el embajador chino en Filipinas citó a Domingo Siazon, ministro de Asuntos Exteriores y a Leonora de Jesus, directora de la Oficina del Presidente, de Filipinas, para hacer otra ronda de gestiones acerca del “encallamiento” ilegal de dicho buque en el arrecife Ren’ai de China. Filipinas hizo compromisos repetidos de retirar del arrecife Ren’ai el buque pero nunca los llevó en práctica.
96. En septiembre de 2003, al enterarse de que Filipinas se estaba preparando para construir instalaciones alrededor del buque de guerra ilegalmente “encallado” en el arrecife chino Ren’ai, China hizo de inmediato gestiones. El ministro interino de Asuntos Exteriores de Filipinas, Franklin Ebdalin, respondió que su país no tenía intención alguna de construir instalaciones en el arrecife chino Ren’ai, y que como signatario de la DOC, Filipinas no tenía ningún deseo ni sería el primero en violar la DOC.
97. Sin embargo, Filipinas no cumplió su compromiso de retirar el buque, sino que recurrió a peores provocaciones. En febrero de 2013, Filipinas colocó alrededor del buque “encallado” cables fijos, el personal a bordo actuó con mucha frecuencia, preparándose para colocar instalaciones permanentes. En respuesta a las repetidas gestiones de China, el ministro filipino de Defensa Nacional Voltaire Gazmin manifestó que su país estaba simplemente abasteciendo y reparando el buque y que se comprometió a no construir instalaciones en el arrecife Ren’ai.
98. El 14 de marzo de 2014, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Filipinas emitió una declaración, afirmando abiertamente que antaño Filipinas “encalló” BRP Sierra Madre (LT-57) en el arrecife Ren’ai precisamente con fines de tomar dicho buque de guerra como una instalación permanente del gobierno filipino en el arrecife Ren’ai, intentando tenerlo como pretexto para continuar negándose a cumplir el compromiso de remolcar dicho buque de guerra y luego llegar al objetivo de ocupar el arrecife Ren’ai. 99. En julio de 2015, Filipinas declaró públicamente que estaba realizando el mantenimiento y la consolidación internos de dicho buque de guerra.
100. En resumen, encallando su buque de guerra en el arrecife Ren’ai, y luego prometiendo remolcarlo pero rompiendo su promesa hasta fortificarlo, Filipinas ha demostrado ser el primero en violar deliberadamente la DOC.
109. Antes de 1997, Filipinas nunca había desafiado la soberanía de China sobre la isla Huangyan, ni tampoco había formulado ninguna reivindicación territorial sobre esa isla. El 5 de febrero de 1990, el embajador filipino en Alemania, Bienvenido A. Tan, Jr., afirmó en una carta al radioaficionado alemán Dieter Löffler que “De acuerdo con la Agencia Nacional de Información de Cartografía y Recursos de Filipinas, el Arrecife Scarborough o isla Huangyan no está dentro de la soberanía territorial de Filipinas”.
110. Una “Certificación sobre los Límites Territoriales de la República de Filipinas” emitida por la Agencia Nacional de Información de Cartografía y Recursos de Filipinas, el 28 de octubre de 1994, indicó que “los límites territoriales y la soberanía de la República de Filipinas son establecidos en el Artículo 3 del Tratado de París, firmado el 10 de diciembre de 1898”, y confirmó que los “límites territoriales que se muestran en el Mapa Oficial N.º 25 publicado por el Ministerio de Medioambiente y Recursos Naturales, a través de la Agencia Nacional de Información de Cartografía y Recursos de Filipinas, son totalmente correctos y demuestran el estatus actual”. Como se describe anteriormente, el Tratado de París y otros dos tratados definen los límites territoriales de Filipinas, y la isla Huangyan de China se encuentra claramente fuera de esos límites. El Mapa Oficial N.º 25 de Filipinas refleja este hecho. En una carta fechada el 18 de noviembre de 1994 a la American Radio Relay League, Inc., la Asociación de Radioaficionados de Filipinas escribió que “una importante realidad reside en que la agencia nacional concerniente gubernamental (de Filipinas) había declarado que con base en el Artículo 3 del Tratado de París firmado el 10 de diciembre de 1898, el arrecife Scarborough se ubica justamente fuera de los límites territoriales de Filipinas”.
114. La reclamación de Filipinas sobre la isla Huangyan de China carece de fundamento en virtud del derecho internacional. La reclamación ilegal de que “la isla Huangyan se encuentra en la zona económica exclusiva de 200 millas náuticas de Filipinas, por lo que es territorio filipino” es una distorsión deliberada y absurda del derecho internacional. El hecho de que Filipinas enviara su buque de guerra a penetrar con armas en aguas adyacentes de la isla Huangyan violó seriamente la soberanía territorial de China, la Carta de las Naciones Unidas y los principios básicos del derecho internacional. Al instigar la intrusión a gran escala de sus barcos y personas en aguas de la isla Huangyan, Filipinas violó gravemente la soberanía de China y sus derechos soberanos sobre las aguas de la isla Huangyan. Con la detención ilegal de pescadores chinos dedicados a operaciones normales en aguas de la isla Huangyan y el posterior trato inhumano de gravedad a que sometió a esos pescadores, Filipinas atentó seriamente contra la dignidad personal de los pescadores y pisoteó los derechos humanos.
117. Segundo, el inicio unilateral del arbitraje por parte de Filipinas ha violado el derecho de China a seleccionar por su cuenta formas de solución de disputas como Estado parte de la CONVEMAR. El Artículo 280 en la Parte XV de la CONVEMAR estipula: “Ninguna de las disposiciones de esta Parte afectará el derecho de los Estados Parte a acordar, en cualquier momento, solucionar sus controversias relativas a la interpretación o la aplicación de esta Convención por cualquier medio pacífico de su elección”; el Artículo 281 de la CONVEMAR establece: “Si los Estados Parte que sean sujetos en una controversia relativa a la interpretación o la aplicación de esta Convención han convenido en tratar de resolver por un medio pacífico de su elección, los procedimientos establecidos en esta Parte se aplicarán sólo cuando no se haya llegado a una solución por ese medio y el acuerdo entre las partes no excluya la posibilidad de aplicar otro procedimiento”. Debido a que China y Filipinas han adoptado una opción inequívoca de solucionar las disputas relevantes por medio de negociaciones, los procedimientos obligatorios de solución de controversias de una tercera parte en virtud de la CONVEMAR no son aplicables.
127. Al ratificar la CONVEMAR en 1996, China declaró que “La República Popular China efectuará, mediante consultas, la demarcación del límite de jurisdicción marítima con los Estados con costas opuestas o adyacentes a China, respectivamente, sobre la base del derecho internacional y en concordancia con los principios de equidad”. La Ley de la República Popular China sobre la Zona Económica Exclusiva y la Plataforma Continental de 1998 dejó con mayor claridad la posición de principio de China para dar solución al problema de la demarcación de fronteras marítimas con los países contiguos en el mar, o sea, “La República Popular China determinará la delimitación de su zona económica exclusiva y plataforma continental con respecto a las reclamaciones superpuestas junto con los Estados con costas opuestas o adyacentes, conforme al principio de equidad y sobre la base del derecho internacional”, y “Las disposiciones de esta ley no afectarán los derechos históricos de los que la República Popular China ha gozado desde los días del pasado”.
130. Sobre los problemas relativos a la delimitación territorial y marítima, China no acepta ningún plan de solución impuesta, ni recurso unilateral a soluciones de una tercera parte. El 25 de agosto de 2006, China sometió, en conformidad con el Artículo 298 de la CONVEMAR, al secretario general de la ONU una declaración, indicando que “El Gobierno de la República Popular China no acepta ninguno de los procedimientos previstos en la Sección 2 en la Parte XV de la Convención con respecto a todas las categorías de disputas a que se refieren el párrafo 1 (a), (b) y (c) del Artículo 298 de la Convención”. Esto excluye explícitamente de los procedimientos obligatorios de solución de controversias de la CONVEMAR las disputas relativas a la delimitación marítima, bahías históricas o títulos, actividades militares y de aplicación de la ley, y disputas respecto de las cuales el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ejerce las funciones que le asigne la Carta.
134. China se caracteriza por trabajar siempre con los Estados miembros de la ANSEA para implementar cabal y efectivamente la DOC en su totalidad y promover con entusiasmo la cooperación marítima pragmática. Las partes ya han alcanzado juntas “Medidas de Cosecha Temprana”, entre las que figuran la “Plataforma de la Línea Ardiente de Búsqueda y Salvamento Marítimo entre China y los Estados Miembros de la ANSEA”, la “Plataforma de la Línea Ardiente de Altos Funcionarios en Respuesta a las Emergencias Marítimas entre los Ministerios de Relaciones Exteriores de China y los Estados Miembros de la ANSEA”, así como los “Simulacros Marítimos de Búsqueda y Rescate entre China y los Estados Miembros de la ANSEA”.
135. China siempre persiste en proponer que las partes impulsen activamente las consultas sobre el “Código de Conducta en el Mar Meridional de China” (COC, por sus siglas en inglés) en el marco de implementación cabal y efectiva de la DOC en su totalidad, con miras a llegar cuanto antes a una conclusión sobre la base de los consensos. En aras de gestionar y controlar adecuadamente riesgos en el mar, antes de la conclusión final del COC, China propuso formular las “Medidas Preventivas sobre la Gestión y Control de Riesgos en el Mar”. Esta propuesta ha sido aceptada unánimemente por todos los países miembros de la ANSEA.
143. China continuará haciendo esfuerzos incansables por alcanzar esta meta.