Source: https://iurisnow.com/es/delito-hurto/
Timestamp: 2019-04-19 23:11:12
Document Index: 248135841

Matched Legal Cases: ['artículo 234', 'artículo 236', 'artículo 235', 'artículo 235', 'artículo 236', 'artículo 131']

El delito de hurto y sus características según el Código Penal - Iuris NOW
Nuestros padres siempre nos advirtieron de los peligros de “los amigos de lo ajeno”. La ley garantiza la propiedad privada. De esta manera se intenta proteger el patrimonio de las personas, asegurándose de que nadie te pueda quitar lo que es tuyo. Pero hay personas que, ya sea por malicia o por necesidad, vulneran estos preceptos legales para llevar a cabo un apoderamiento ilegítimo de una cosa mueble ajena.
El derecho penal regula los delitos contra el patrimonio y contra el orden socioeconómico en el Título XIII del Código Penal. En concreto, el delito de hurto se recoge en los artículos 234 a 236. Conviene no confundirlo con otras figuras similares, como el delito de robo o del delito de extorsión. A través de todos estos hechos punibles el agresor sustrae o intenta sustraer un bien de titularidad ajena, pero el delito cometido será uno u otro dependiendo de los medios empleados para su ejecución.
En todo caso, en este tipo de delitos siempre se persigue como elemento subjetivo un ánimo de lucro, un beneficio económico o una ventaja patrimonial. Por otro lado, también puede llegar a haber un “ánimo de uso”, pero solamente será castigado por el derecho penal cuando se trata de vehículos a motor. Por su parte, el ánimo de lucro abarca a todas las cosas muebles ajenas hurtadas, como veremos a continuación.
1 Qué conducta es el hurto
1.1 El tipo atenuado del delito de hurto
1.2 El tipo agravado del delito de hurto
2 Ejemplos de hurto
3 Qué pena tiene cometer un hurto
4 Cuándo prescribe el delito de hurto
5 En qué consiste la tentativa de hurto
Qué conducta es el hurto
El artículo 234 del Código Penal define el delito de hurto como la acción consistente en tomar las cosas muebles ajenas sin la voluntad de su dueño y con un ánimo de lucro. Se trata de un apoderamiento ilegítimo. A diferencia del robo, el hurto se realiza sin fuerza en las cosas o violencia en las personas. Es decir, el culpable de hurto no utiliza la fuerza para acceder o huir del lugar donde se encuentran las cosas, ni tampoco la violencia física en las personas o la intimidación. Todo esto implica que el hurto es el tipo básico del apoderamiento injusto de los bienes ajenos.
Además, la pena asociada al delito de hurto será más leve cuando la cuantía de la cosa sustraída no exceda de los 400 euros. Sin embargo, la pena será más grave cuando en la comisión del hecho punible del hurto se hubieran neutralizado, eliminado o inutilizado, por cualquier medio, los dispositivos de alarma o seguridad instalados en las cosas sustraídas.
Por lo general, se entiende que el delito de hurto se consuma en el momento en el que el bien mueble sale del ámbito de custodia de su legítimo dueño. Podría tratarse de un ámbito físico, como una casa, o personal. No obstante, según otras teorías menos aceptadas, el hurto se comete en el momento en que se adquiere un dominio efectivo sobre el bien mueble como si el delincuente fuera su legítimo titular, o bien en el momento en el que se toca la cosa. Sin embargo, esta última teoría es la menos defendida por la doctrina.
El tipo atenuado del delito de hurto
Asimismo, existe también un tipo atenuado del delito de hurto regulado en el artículo 236 del Código Penal. Este precepto se refiere al hurto de posesión. Se trata de un hecho punible muy peculiar, ya que comete el delito es el dueño de la cosa mueble o bien una persona con el consentimiento expreso del dueño del bien. Esto ocurre cuando un tercero tiene la posesión legítima del bien y el titular de ese bien decide sustraerlo. Es decir, el sujeto activo es el dueño de la cosa, mientras que el sujeto pasivo es el poseedor legítimo del bien mueble en ese momento determinado.
El tipo agravado del delito de hurto
Por otro lado, el Código Penal establece una serie de supuestos de especial gravedad. Por lo tanto, se estará cometiendo un delito de hurto en su modalidad agravada cuando se den los siguientes supuestos:
Cuando las cosas sustraídas tengan valor artístico, histórico, cultural o científico.
Si se trata de bienes de primera necesidad y, como consecuencia, se provoca una situación de desabastecimiento.
Si los bienes son conducciones, cableado, equipos o componentes de infraestructuras de suministro eléctrico, de hidrocarburos o de los servicios de telecomunicaciones, o de otras cosas destinadas a la prestación de servicios de interés general y se cause un quebranto grave.
Cuando se trate de productos agrarios o ganaderos, siempre que el delito se cometa en explotaciones agrícolas o ganaderas y se cause un perjuicio grave a las mismas.
Si el hurto es de especial gravedad. Esto se determinará atendiendo al valor de los efectos sustraídos o si se producen perjuicios de especial consideración.
Cuando un hurto ponga a la víctima o a su familia en grave situación económica o se haya realizado abusando de sus circunstancias personales o de su situación de desamparo. También cuando se haya cometido aprovechando la producción de un accidente o la existencia de un riesgo o peligro general para la comunidad que haya debilitado la defensa del ofendido o facilitado la comisión impune del delito.
Cuando al delinquir el culpable hubiera sido condenado ejecutoriamente al menos por tres delitos comprendidos el Título XIII, siempre que sean de la misma naturaleza.
En los casos en los que para cometer el hurto se utilice a menores de dieciséis años.
Si el culpable participa en los hechos como miembro de una organización o grupo criminal que se dedique a la comisión de delitos comprendidos en el Título XIII, siempre que sean de la misma naturaleza.
Ejemplos de hurto
El robo y el hurto son algunos de los delitos más antiguos de la historia de la humanidad. Por ello los ejemplos asociados con ellos son numerosos. Un caso habitual sucede cuando un tercero extrae el teléfono móvil del bolso de una persona sin que medie violencia física en las personas o fuerza en las cosas. Es decir, si se quiere sustraer un teléfono móvil del interior de un bolso y este se le quita a su legítimo dueño con un tirón de la correa ya se está produciendo violencia y fuerza en las cosas, por lo que no sería hurto, sino robo. La clave para que este supuesto se considere hurto para el derecho penal es que se sustraiga el bien mueble metiendo la mano en el bolso de la víctima sin que esta se dé cuenta y sin realizar fuerza en el bolso o violencia en las personas.
También se consideraría hurto y no robo según los preceptos del Código Penal si al salir de casa te dejas la puerta abierta y alguien se aprovecha de ese momento para entrar y sustraer tus posesiones del interior de la vivienda. Como no se ha tenido que forzar la puerta o la cerradura, se trataría de un hurto y no de un robo.
Otro caso típico del delito de hurto se comete cuando el culpable acude a una tienda o a un centro comercial para sustraer bienes ilegítimamente, como por ejemplo prendas de ropa, equipos informáticos o productos de alimentación. Aquí el infractor no emplea fuerza para acceder al local, ya que se trata de un establecimiento abierto al público. Tampoco ejerce violencia en las personas, sino que simplemente se lleva un bien mueble que no es suyo sin autorización de su legítimo titular.
Qué pena tiene cometer un hurto
Como se ha señalado anteriormente, el delito de hurto lleva asociada una pena u otra en función de la gravedad del hecho punible. Por lo tanto, el castigo que se impone por cometer un delito de hurto será el siguiente:
El tipo básico del delito de hurto conlleva una pena de prisión de seis a 18 meses, siempre que lo sustraído exceda de 400 euros. Si la cuantía del bien mueble es inferior a 400 euros se impondrá una pena de multa de uno a tres meses, salvo si concurre alguna de las circunstancias de especial gravedad previstas en el artículo 235 del Código Penal. Además, la pena será impuesta en su mitad superior si para la comisión del hurto se neutralizan, eliminan o inutilizan por cualquier medio, los dispositivos de alarma o seguridad instalados en las cosas sustraídas.
El tipo agravado del artículo 235 implica una pena de prisión de uno a tres años. Si concurren dos o más de las circunstancias previstas en este artículo la pena asociada a ese hurto será más grave.
Por último, el tipo leve del delito de hurto, previsto en el artículo 236, se castiga con multa de tres a 12 meses. Sin embargo, si el valor del bien mueble es inferior a 400 euros, en este caso se impondrá una pena de multa de uno a tres meses.
Cuándo prescribe el delito de hurto
El Código Penal establece una serie de plazos de prescripción de los delitos en función de la pena que llevan asociada. Por lo tanto, si queremos saber cuándo prescribe un delito de hurto tendremos que conocer el castigo que se impone por su comisión y consultar el plazo indicado en el artículo 131 del Código Penal. Por lo tanto, según el tipo de hurto perpetrado, los plazos de prescripción serían los siguientes:
El tipo básico y el tipo agravado del delito de hurto prescribirán a los cinco años, englobándose dentro de la categoría de “demás delitos”, contemplada en el mencionado artículo.
El tipo leve del delito de hurto, es decir, aquellos cuyo bien sustraído no supera los 400 euros, será considerado como un delito leve, por lo que su plazo de prescripción será de un año.
El cómputo del plazo de prescripción se empieza a contar en el momento inicial de la comisión del delito. Por lo tanto, es importante saber cuándo se entiende cometido el delito de hurto.
En qué consiste la tentativa de hurto
La gran mayoría de delitos se pueden consumar o bien cometerse en grado de tentativa. La diferencia principal entre ambas figuras es que llevan aparejada una pena distinta. Lo mismo ocurre con el delito de hurto. Es muy frecuente que se produzca un hurto en grado de tentativa cuando se pilla al delincuente in fraganti en posesión del bien mueble sustraído ilegítimamente. También se da un delito de hurto en grado de tentativa cuando se persigue al culpable inmediatamente después de que se cometa el hecho punible. Para ello la persecución ha de realizarse sin solución de continuidad hasta dar alcance al delincuente, sin que en ningún momento este haya podido disponer de lo sustraído.
En estos supuestos, el castigo a imponer por un delito de hurto en grado de tentativa serán los previstos en los artículos 234 a 236, imponiéndose una pena inferior en uno o dos grados, en función de lo que el juez estime adecuado. Por lo tanto, como es de suponer, un delito de hurto en grado de tentativa implica un castigo menor que el de un hurto consumado.
Conceptos fundamentales para interponer un recurso potestativo de reposición con garantías
El principio de buena fe de los administradores societarios
Descubre las principales diferencias entre el homicidio y el asesinato
Entrega la vivienda para saldar la hipoteca
El recurso extraordinario de revisión como última vía para reclamar