Source: http://direct.aciprensa.com/iglesia/conclave/preguntas.htm
Timestamp: 2020-02-20 01:33:27
Document Index: 342685613

Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'artículo 33', 'artículo 36', 'artículo 41', 'artículo 63', 'artículo 64']

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Constitución Apostólica sobre la vacante de la Sede Apostólica y la elección del Romano Pontífice "Universi Dominici Gregis"
En el curso de los siglos muchos Papas han considerado su deber regular con oportunas normas la elección del Sucesor de Pedro. Hasta 1996 estaba en vigor la Constitución Apostólica Romano Pontifici Eligendo del 1 de octubre de 1975. Bajo el imperio de esta Constitución se procedió a la elección de Juan Pablo I y Juan Pablo II, en agosto y octubre de 1978 respectivamente.
Actualmente está en vigor la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, sobre la vacante de la Sede Apostólica y la elección del Romano Pontífice, del 22 de febrero 1996. Sus artículos están precedidos por la experiencia de muchos siglos y bastantes de ellos proceden de las leyes anteriores sobre la elección del Romano Pontífice. Algunas de sus normas se remontan al siglo XI. Las siguientes son sus normas principales.
El artículo 1 señala que "el Colegio de los Cardenales no tiene ninguna potestad o jurisdicción sobre las cuestiones que corresponden al Sumo Pontífice en vida o en el ejercicio de las funciones de su misión; todas estas cuestiones deben quedar reservadas exclusivamente al futuro Pontífice".
El artículo 33 indica que "el derecho de elegir al Romano Pontífice corresponde únicamente a los Cardenales de la Santa Iglesia Romana, con excepción de aquellos que, antes del día de la muerte del Sumo Pontífice o del día en el cual la Sede Apostólica quede vacante, hayan cumplido 80 años de edad": por lo tanto, si un Cardenal cumple 80 años después de producirse la vacante -antes incluso de que comience el Cónclave- tiene derecho a elegir al Papa.
El canon 351 - 2 indica que "los Cardenales son creados por decreto del Romano Pontífice, que se hace público en presencia del Colegio Cardenalicio; a partir del momento de la publicación, tienen los deberes y derechos determinados por la ley". Por su parte, el artículo 36 de la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis añade que "un Cardenal de la Santa Iglesia Romana, que haya sido creado y publicado en Consistorio, tiene por eso mismo el derecho a elegir al Pontífice según el n. 33 de la presente Constitución, aunque no se le hubiera impuesto la birreta, entregado el anillo, ni hubiera prestado juramento. En cambio, no tienen este derecho los Cardenales depuestos canónicamente o que hayan renunciado, con el consentimiento del Romano Pontífice, a la dignidad cardenalicia. Además, durante la Sede vacante, el Colegio de los Cardenales no puede readmitir o rehabilitar a éstos".
El artículo 41 señala que "el Cónclave para la elección del Sumo Pontífice se desarrollará dentro del territorio de la Ciudad del Vaticano, en lugares y edificios determinados, cerrados a los extraños, de modo que se garantice una conveniente acomodación y permanencia de los Cardenales electores y de quienes, por título legítimo, están llamados a colaborar al normal desarrollo de la elección misma".
En el siglo XIX, los Cónclaves se celebraron en el Palacio del Quirinal en Roma. El último cónclave celebrado fuera de Roma se desarrolló en Venecia, entonces bajo la soberanía de Austria, en marzo de 1800, a la muerte de Pío VI. Este Papa falleció en Valence (Francia) en agosto de 1799, prisionero de Napoleón Bonaparte. Estando Roma ocupada por las tropas napoleónicas, parecía prudente celebrar el cónclave fuera del alcance del ejército francés. Pío VI desde la prisión había dado las normas necesarias para que se pudiera celebrar el cónclave "en cualquier lugar de cualquier príncipe católico". En el cónclave de Venecia fue elegido Pío VII.
"En el momento establecido para el comienzo del proceso de la elección del Sumo Pontífice, todos los Cardenales electores deberán haber recibido y tomado una conveniente acomodación en la llamada Domus Sanctae Marthae, construida recientemente en la Ciudad del Vaticano".
El Papa era elegido por aclamación o inspiración si los Cardenales electores, "como iluminados por el Espíritu Santo, libre y espontáneamente, proclaman a uno, por unanimidad y de viva voz, Sumo Pontífice" (Constitución Apostólica Romano Pontifici Eligendo, artículo 63). La elección por compromiso tenía lugar si "en determinadas circunstancias particulares, los Cardenales electores encomiendan a un grupo de ellos el poder de elegir, en lugar de todos, al Pastor de la Iglesia Católica" (Constitución Apostólica Romano Pontifici Eligendo, artículo 64).