Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/penal/penal-II/2011/as201112229.htm
Timestamp: 2020-03-30 09:23:58
Document Index: 159719823

Matched Legal Cases: ['artículo 15', 'artículo 55', 'artículo 98', 'artículo 133', 'artículo 135', 'artículo 307']

201109-Sala Penal Segunda-2-229
Auto Supremo Nº 229 Sucre, 16 de septiembre de 2011
Expediente: Cochabamba 203/2006
Partes: Ministerio Público C/ René Llanos Romero.
VISTOS: el recurso de casación presentado por Emilio Peláez Ortiz, Defensor de Oficio del procesado René Llanos Romero, el 21 de agosto de 2006 (fojas 168 a 169) contra el Auto de Vista de 10 de abril de 2006 emitido por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba (fojas 165 a 166), en el proceso penal seguido por el Ministerio Público contra René Llanos Romero, con imputación por comisión del delito de transporte de sustancias controladas.
1. En fecha 16 de febrero de 2001 una patrulla de UMOPAR efectuó registro y control de vehículos por inmediaciones del Puente Ichoa, lugar al que aproximadamente a horas 18:45 llegó un vehículo motorizado tipo vagoneta que se detuvo a cien metros del puesto de control de cuyo interior y estando aún en movimiento el vehículo bajó una persona que llevaba una mochila e intentó darse a la fuga pero fue aprehendido por policías de UMOPAR quienes después de la requisa de la mochila se percataron que en su interior llevaba una bolsa nylon de color blanco que contenía una sustancia blanquecina con olor característico a cocaína, acción policial que dio origen a la investigación del hecho a cuya conclusión y previo requerimiento del Ministerio Público, se dispuso la organización de proceso penal en contra de René Llanos Romero, por el delito de transporte de sustancias controladas conforme se evidencia del Auto de Apertura de Proceso (fojas 34).
Luego de la etapa del plenario la causa concluyó con Sentencia de 24 de julio de 2003, que declaró a René Llanos Romero, autor del delito de transporte de sustancias controladas y por ello fue condenado a la pena de ocho años de presidio.
2. El procesado presentó recurso de apelación contra la sentencia de primera instancia, que fue resuelto por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, mediante Auto de Vista de 10 de abril de 2006, resolución que confirmó la sentencia impugnada con la simple complementación del recinto penal donde cumplirá el procesado la condena impuesta.
3. René Llanos Romero, presentó recurso de casación contra el Auto de Vista, motivo de examen y resolución argumentando que en el caso de autos se infringió el principio de presunción de inocencia previsto en el artículo 15-I de la anterior Constitución Política del Estado pues consideró que la condena se encuentra basada únicamente en informes policiales que no fueron ratificados en el plenario.
Acusó la infracción del artículo 55 de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas pues no existe prueba concluyente de que el procesado tenía conocimiento que estaba transportando cocaína.
Infracción del artículo 98 de la Ley 1008 al considerar que hasta la presentación del recurso no se procedió a la incineración de la supuesta droga incautada y que tampoco remitieron los resultados de laboratorio que establezca que la muestra remitida corresponda a cocaína.
Denunció también la infracción de los artículos 133, 135 y 243 del Código de Procedimiento Penal al no existir prueba indubitable de que el procesado haya sido el propietario de la droga incautada, no habiendo los Tribunales de grado procedido a una correcta valoración de la prueba.
CONSIDERANDO: que así expuestos los fundamentos del recurso de casación, analizados y contrastados con los fundamentos del Auto de Vista y la actividad probatoria desarrollada en autos se puede evidenciar lo siguiente:
1. Que en fecha 16 de febrero de 2001 una patrulla de UMOPAR en inmediaciones del puente de Ichoa, constituyó una tranca móvil con la finalidad de efectuar el registro y control de vehículos, lugar al que aproximadamente a horas 18:45 arribó procedente de la localidad de Río Blanco, un vehículo vagoneta de color blanco, marca Toyota Corolla, el mismo que se detuvo a unos cien metros del puesto de control del cual bajó antes de detenerse el vehículo una persona de sexo masculino que llevaba una mochila e intentó huir del lugar, sin embargo la oportuna intervención de los policías frustró dicho intento, siendo aprehendido a diez metros de la carretera. Una vez que realizaron la requisa en la mochila que llevaba René Llanos Romero, encontraron en su interior una bolsa nylon blanca que contenía una sustancia con olor característico a cocaína, sustancia que una vez sometida a prueba de narco test, dio positivo para cocaína con un peso total de 1530 gramos de cocaína base en estado húmedo.
2. De los informes correspondientes y testimonio del conductor del vehículo Bernardino Portillo Hurtado, el procesado bajó del vehículo antes de detenerse en el puesto de control e intentó escapar del lugar siendo aprehendido en ese afán por policías de UMOPAR circunstancia por la cual se deduce indudablemente que René Llanos Romero, conocía perfectamente que llevaba en la mochila sustancias ilícitas, quedando así acreditado el elemento subjetivo del tipo penal de transporte de sustancias controladas.
3. Que las evidencias que sustentan el pliego acusatorio del Ministerio Público fueron recogidas durante la investigación del hecho y que cursan en las Diligencias de Policía Judicial, diligencias que al constituir prueba preconstituida fue incorporada al juicio oral mediante el procedimiento probatorio previsto al efecto como es la lectura de la prueba en audiencia pública tal cual se evidencia del acta de fojas 148 y vuelta de obrados, incorporación de prueba que no fue objeto de observación u objeción alguna de parte de la defensa.
4. Que la prueba de descargo se encuentra limitada a abonar la conducta del procesado, en cuyo mérito no enerva menos destruye las evidencias incriminatorias en relación a la conducta ilícita del procesado René Llanos Romero.
Que en función a los hechos probados por el Ministerio Público las Diligencias de Policía Judicial no se reducen a simples informes de los policías de UMOPAR sino que estas se encuentran ratificadas por otras actuaciones como el testimonio brindado por el conductor del vehículo señor Bernardino Portillo Hurtado, así como los resultados de la prueba de campo de narco test, pero además las Diligencias de Policía Judicial fueron incorporados al juicio oral a través del procedimiento establecido por la norma procesal, motivo por el cual no es evidente la infracción del principio de presunción de inocencia como erróneamente infiere el Defensor de Oficio del procesado, por lo cual deviene en infundado el primer motivo del recurso de casación.
Por otra parte el hecho de que en autos no se tenga evidencias que acrediten haberse cumplido con la obligación de incineración de la sustancia controlada como acto administrativo establecido en la ley, no incide de manera alguna con los efectos del proceso penal, es decir, que en autos la obligación del Ministerio Público, se dirige a acreditar la existencia del hecho y la responsabilidad del procesado en el mismo y que las actividades administrativas emergentes del descubrimiento de un hecho penal no dicen relación alguna con los efectos del proceso penal por una parte, por otra parte, si bien el Ministerio Público no presentó los resultados de laboratorio respecto a la sustancia controlada incautada, tampoco quita mérito alguno a los resultados de la prueba de campo de narco test que fue efectuada inmediatamente cuyo resultado da cuenta que la sustancia encontrada dio positivo para cocaína, de donde resulta infundado el segundo motivo del recurso de casación.
Quedó también plenamente acreditado en autos que el procesado conocía perfectamente la ilicitud de su acción, pues sabía que llevaba en la mochila sustancias controladas desde el momento mismo de asentir llevar la mochila hasta la localidad de Entre Ríos, localidad en la que debía entregar la sustancia controlada a una persona de sexo femenino y que por el trabajo iba a recibir una compensación económica tal cual refirió el procesado en sus declaraciones, pero además de acuerdo a los informes que cursan en obrados y el testimonio del conductor del vehículo Bernardino Portillo Hurtado, el procesado antes de detenerse el vehículo en el puesto de control bajó del vehículo e intentó escapara del lugar, hecho que confirma el pliego acusatorio del Ministerio Público en sentido de que el procesado conocía perfectamente de su acción ilícita, de donde resulta infundado el tercer motivo del recurso de casación.
En cuanto al cuarto motivo del recurso de casación, el Ministerio Público, acreditó de manera incontrastable la existencia del hecho que fue calificada en sentencia como transporte de sustancias controladas, así como la responsabilidad del procesado en el hecho motivo de su juzgamiento, por lo que el Tribunal de Instancia al pronunciar la sentencia de primera instancia ha obrado correctamente pues se encuentra plenamente acreditado el cuerpo del delito conforme exige el artículo 133 del Código de Procedimiento Penal y en cuanto a la valoración de la prueba, el Tribunal de Sentencia obró conforme a la facultad que le otorga el artículo 135 del Código de Procedimiento Penal pues el proceso intelectivo fue desarrollado en apego estricto a las reglas de la sana crítica y prudente arbitrio cuya atribución es de exclusiva incumbencia de los Tribunales de grado por tal razón incensurable en casación, consecuencia de ello el Tribunal de Alzada al confirmar la resolución impugnada no ha incurrido en infracción de ninguna disposición legal menos las acusadas por el recurrente, de donde resulta infundado el recurso de casación.
POR TANTO: la Sala Penal Segunda de la Corte Suprema de Justicia, en ejercicio de sus atribuciones, en aplicación del artículo 307 numeral 2) del Código de Procedimiento Penal, de acuerdo con el requerimiento fiscal de fojas 174 a 175 declara INFUNDADO el recurso de casación presentado por René Llanos Romero el 21 de agosto de 2006 contra el Auto de Vista de 10 de abril de 2006 emitido por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, en el proceso penal seguido por el Ministerio Público contra René Llanos Romero, con imputación por comisión del delito de transporte de sustancias controladas.