Source: https://religious-freedom-report.org/es/report-es/?report=1341
Timestamp: 2020-02-21 05:14:18
Document Index: 217129450

Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'artículo 5', 'artículo 14', 'artículo 27', 'artículo 51', 'artículo 54']

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1.284.000 Km2Área
Según la Constitución del 14 de abril de 1996 (revisada en 2005)[1], basada en el modelo francés, Chad es una república presidencial con un sistema multipartidista, a la vez que con unas características fuertemente autocráticas[2]. La Constitución fue redactada por la Conférence Nationale Souveraine (CNS; ‘Conferencia Nacional Soberana’) durante un período de transición de tres años. El 31 de enero de 1996 fue ratificada en referéndum con el 61,5 % de los votos. No obstante, la labor que realizó la CNS sobre la Constitución resultó enormemente complicada porque tuvo que empezar reconciliándose con un pasado marcado por los conflictos violentos.
Más tarde, en el año 2000, el Mouvement Patriotique du Salut (MPS; ‘Movimiento Patriótico de Salvación’) intentó introducir cambios en la Constitución para eliminar la limitación de dos mandatos presidenciales. El líder del MPS, Idriss Déby, que además actualmente es el presidente, lleva gobernando el país de forma ininterrumpida desde 1990. En las últimas elecciones presidenciales de 2016 volvió a salir reelegido, con cerca de 60 % de los votos[3]. Prácticamente todos los partidos de la oposición firmaron una declaración conjunta contra él.
La enmienda a la Constitución fue aprobada en referéndum por el Parlamento en mayo de 2004 y ratificada el 6 de junio de 2005. Durante todo el proceso del referéndum se lanzaron repetidas acusaciones de fraude electoral, que han continuado mucho después.
Esta enmienda constitucional ha dejado a los chadianos y a la oposición sin la menor esperanza de un cambio de régimen. Desde entonces, se han producido varios intentos de golpe de Estado contra el Gobierno, incluso desde sus propias filas. Pero hasta el momento, Déby, que se considera a sí mismo el único garante de la estabilidad y el desarrollo, ha conseguido contrarrestarlos. Tiene previsto seguir gobernando Chad, junto con su partido, de forma indefinida. En 2016, Déby se volvió a presentar a la reelección tras 25 años en el cargo. A diferencia de lo ocurrido en las elecciones de 2011, esta vez la gran mayoría de la oposición no boicoteó las elecciones.
El artículo 1 de la Constitución establece el principio de laicidad y de separación entre el Estado y la religión. El artículo 5 prohíbe todo tipo de propaganda dirigida a perturbar «la unidad nacional o la laicidad del Estado», incluyendo cualquier expresión de «… índole confesional». En el artículo 14, el Estado garantiza a todos los ciudadanos «igualdad ante la ley sin distinción de origen, raza, sexo, religión, opinión política o clase social». El artículo 27 menciona la libertad de religión como una de las libertades que solo se deben limitar para preservar las libertades y los derechos de los demás, y por la necesidad de salvaguardar el orden y la moral públicos. El artículo 51 establece el servicio militar obligatorio, mientras el artículo 54 dispone que «nadie puede invocar creencias religiosas u opiniones políticas para eludir una obligación impuesta por el interés de la nación». Por lo tanto, no se admiten las objeciones de conciencia al servicio militar por razones de conciencia.
Conforme al principio de laicidad del Estado, la educación religiosa está prohibida en la escuela pública. Sin embargo, los grupos religiosos pueden gestionar colegios propios. Está prohibido llevar burkas o cualquier tocado religioso que cubra todo el rostro[4].
Los grupos religiosos de Chad disfrutan desde siempre de buenas relaciones, sobre todo en el sur del país. Periódicamente, delegaciones de musulmanes asisten a las celebraciones de las festividades de los cristianos, y a la inversa[5].
Sin embargo, hay dos problemas sociales que han provocado la aparición de tensiones, violencia o derramamiento de sangre. En primer lugar, en el seno de la población musulmana de Chad existen grupos islamistas y, en segundo lugar, en el país han entrado combatientes yihadistas extranjeros que pretenden desestabilizar el país[6]. Debido a esto, y tras una serie de graves atentados cometidos por grupos islamistas en años anteriores, la situación de la libertad religiosa de Chad no ha mejorado durante el período estudiado en este informe[7].
Se cree que hasta el 10 % de los musulmanes tienen tendencias islamistas y profesan el salafismo o wahabismo, interpretación estricta del Corán originaria de Arabia Saudí[8]. Estos musulmanes rigurosos suelen entrar en conflicto con los musulmanes moderados[9]. La ausencia de salafíes en el Consejo Supremo para Asuntos Islámicos, creado por el Gobierno, supone un problema para la comunidad islámica[10].
Varias veces al año se convoca el Foro Regional para el Diálogo Interreligioso, compuesto por representantes de la comunidad islámica, las Iglesias protestantes y la Iglesia católica, para fomentar la tolerancia religiosa y luchar contra los prejuicios contra personas de otros credos[11].
Se han producido continuos enfrentamientos armados en los que está implicada la organización terrorista Boko Haram, que se desplaza desde Nigeria hasta la zona que rodea el lago Chad. Esta región está situada estratégicamente entre cuatro países: Chad, Nigeria, Níger y Camerún. Aquí Boko Haram tiene muy fácil retirarse y esconderse[12]. Sus combatientes actúan en la zona fronteriza, pero viven en las islas del lado nigeriano; penetran en los países vecinos e invaden pueblos para luego retirarse de nuevo a las islas[13]. Habitantes de Nigeria, Níger, Camerún y Chad han acabado en esta región huyendo de la pobreza o de Boko Haram. Se dice que actualmente viven allí unos 2,3 millones de personas[14].
Chad y otros tres países africanos (Níger, Nigeria y Camerún) están militarmente comprometidos contra Boko Haram, y han desplegado una fuerza total de 9000 soldados[[15]. Esta lucha se cobra vidas con frecuencia[16]. El Ejército chadiano informó de una operación llevada a cabo a finales de junio de 2017 por sus tropas contra el grupo terrorista en cinco islas nigerianas del lago Chad. El enfrentamiento con Boko Haram se saldó con la muerte de ocho soldados chadianos y 162 combatientes del grupo terrorista.
El 23 de marzo de 2018, 20 combatientes de Boko Haram murieron en la batalla contra los soldados chadianos[17]. Según el Ejército de Chad, la lucha tuvo lugar en una isla del lago Chad. Un soldado chadiano resultó muerto y otros cinco heridos.
El padre Franco Martellozzo, jesuita que lleva más de cincuenta años viviendo en Chad, afirma que, aunque Boko Haram no haya conseguido establecer una base en el país, el extremismo militante es una fuente de preocupaciones[18]. La difusión del terrorismo islamista transfronterizo constituye una amenaza especial para los cristianos que viven en la zona. En la crisis actual, comenta el misionero, la comunidad católica sigue esperanzada y ofrece ayuda humana, espiritual y material «para cubrir las necesidades de las personas, sobre todo de las más débiles y necesitadas»[19].
La amenaza del yihadismo islamista no es el único factor que dificulta a los habitantes de Chad el ejercicio de su derecho a la libertad religiosa sin restricciones. Su situación está agravada por la pobreza extrema. De hecho, según los obispos católicos de Chad, el país se halla inmerso en auténticas dificultades económicas y sociales[20].
A nivel político, los obispos denuncian una «falta de diálogo» entre el Gobierno, la oposición, las instituciones y la población civil, lo que constituye una «grave amenaza a la democracia». Y a nivel económico, como país productor de petróleo, Chad depende de los ingresos por las exportaciones; los obispos católicos señalan que esto significa que «el país ha perdido su vocación agrícola y ganadera»[21]. La mala gestión de los ingresos del petróleo y «la brutal caída de los precios del crudo» han puesto de manifiesto, «como era de esperar, la fragilidad de la economía». La falta de interés en el sector agrícola, unida a la creciente desertificación, han llevado a muchos «conflictos sangrientos entre pastores y agricultores, ocasionando pérdidas humanas y materiales»[22].
A principios de 2018, los principales sindicatos del país convocaron una huelga indefinida contra la austeridad del Gobierno y los recortes de los salarios de los empleados públicos a consecuencia de la bajada de los ingresos por el petróleo[23]. Los sindicatos no solo denunciaban el recorte en los sueldos, sino la prohibición y represión, por parte de las autoridades, de las iniciativas pacíficas (por ejemplo, el uso de gases lacrimógenos cuando la policía dispersó las manifestaciones de estudiantes en la capital de Chad, Yamena). En ese incidente arrestaron a unos cien manifestantes[24].
En esta situación de fuertes tensiones sociales y políticas, la Iglesia católica de Chad ha hecho un llamamiento a la población y a las autoridades para que «contribuyan al bien común y superen la crisis sin sucumbir a la tentación de la violencia o la desesperación», dijo el padre Martellozzo[25].
Para aumentar las dificultades, sigue sin resolverse el problema de los refugiados de la zona oriental de Chad, que comparte frontera con la región de Darfur, en Sudán, azotada por la crisis[26]. Según varios informes, más de 400 000 refugiados vulnerables han encontrado cobijo en 14 campos de esta zona del Sahel (que se cuenta entre las más grandes de África), que dependen de la ayuda humanitaria. Los campos se han convertido en permanentes; gestionados por la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), están financiados casi exclusivamente por la Unión Europea.
A menos que las condiciones económicas y materiales de los habitantes de Chad prosperen, no se espera una mejoría en la situación de la libertad religiosa.
[1] Chad’s Constitution of 1996 with Amendments through 2005 (‘Constitución de Chad de 1996, con enmiendas hasta 2005’). En: Constitute Project, constituteproject.org. [En línea]. Disponible en: <https://www.constituteproject.org/constitution/Chad_2005.pdf?lang=en>. [Consulta: 3 abril 2018]. Todos los artículos ciados de la Constitución chadiana han sido tomados y traducidos de esta fuente.
[2] «Tschad – Geschichte und Staat». En la web: Das Länder – Informations –Portal, Deutschen Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ). [En línea]. Disponible en: <http://liportal.giz.de/tschad/geschichte-staat/>. [Consulta: 3 abril 2018].
[3] «Munzinger Länder: Tschad». En: Munzinger Archiv 2018 (‘Archivo Munzinger 2018’). [En línea]. Disponible en: <www.munziger.de/search/login>. [Consulta: 3 abril 2018].
[4] «Chad». En: oficina de democracia, derechos humanos y trabajo del depto. de estado de los estados unidos, International Religious Freedom Report for 2016 (‘Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo 2016’). [En línea]. Disponible en: <https://www.state.gov/j/drl/rls/irf/2016/>. [Consulta: 3 abril 2018].
[6] «Dutzende Tote bei Selbstmordanschlägen im Tschad». Zeit Online, 11-10-2015. [En línea]. Disponible en: <http://www.zeit.de/politik/ausland/2015-10/boko-haram-anschlag-tschad>. [Consulta: 4 abril 2018].
[7] Véase: «Chad». En: ayuda a la iglesia necesitada, Informe sobre Libertad Religiosa en el Mundo 2016. [En línea]. Disponible en: <http://religious-freedom-report.org/report/chad/>. [Consulta: 4 abril 2018].
[8] Véase: «Tschad – Geschichte und Staat».
[9] Véase: «Chad». En: International Religious Freedom Report for 2016.
[12] Jens Borchers, «Armut, Klimawandel und Terrorismus». Deutschlandfunk, 13-11-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.deutschlandfunk.de/krise-am-tschadsee-armut-klimawandel-und-terrorismus.724.de.html?dram%3Aarticle_id=400512>. [Consulta: 4 abril 2018].
[16] «170 Tote auf Inseln im Tschadsee». En: Tagesschau.de, 27-6-2017. [En línea]. Disponible en: <https://www.tagesschau.de/ausland/tschad-boko-haram-101.html>. [Consulta: 4 abril 2018].
[17] «20 Boko-Haram-Kämpfer im Tschad getötet». Zeit Online, 25-3-2018. [En línea]. Disponible en: <http://www.zeit.de/news/2018-03/25/20-boko-haram-kaempfer-im-tschad-getoetet-180325-99-628017>. [Consulta: 4 abril 2018].
[18] «Soziale und politische Spannungen: Kirche fördert Gemeinwohl». En: Agenzia Fides, 31-1-2018. [En línea]. Disponible en: <http://www.fides.org/de/news/63667-AFRIKA_TSCHAD_Soziale_und_politische_Spannungen_Kirche_foerdert_Gemeinwohl>. [Consulta: 4 abril 2018].
[20] «The Bishops: “The Country is in crisis, but we must resist the temptation of discouragement and violence”». En: Agenzia Fides, 13-1-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.fides.org/en/news/61515-AFRICA_CHAD_The_Bishops_The_Country_is_in_crisis_but_we_must_resist_the_temptation_of_discouragement_and_violence>. [Consulta: 4 abril 2018].
[23] Véase: «Soziale und politische Spannungen: Kirche fördert Gemeinwohl».
[26] Martin Durm, «Hier wird keiner mehr leben wollen». En: Tagesschau.de, 24-3-2018. [En línea]. Disponible en: <https://www.tagesschau.de/ausland/sahel–zone-migranten-101.html>. [Consulta: 4 abril 2018].