Source: http://donbiciclote.blogspot.com.es/2009/02/
Timestamp: 2018-03-17 16:09:44
Document Index: 277593201

Matched Legal Cases: ['Artículo 9', 'artículo 29', 'Artículo 17', 'Artículo 21', 'Artículo 22', 'artículo 28', 'Artículo 25', 'Artículo 27', 'artículo 18', 'Artículo 28', 'artículo 17', 'Artículo 29', 'artículo 28', 'Artículo 31', 'Artículo 33', 'Artículo 34', 'Artículo 35', 'Artículo 36', 'artículo 35', 'Artículo 39', 'artículo 21', 'Artículo 45', 'artículo 8', 'Artículo 53', 'Artículo 54', 'Artículo 55', 'artículo 42', 'Artículo 56']

Estoy tan agobiado de trabajo que doy pena. En Zaragoza se va a implantar una ordenanza sobre los ciclistas puntera y elogiada, que por supuesto ha recibido los ladridos de los de siempre (luego cabalgamos), y no tengo tiempo ni de contarlo o comentarlo aquí.
Por el momento ha recibido la aprobación en el Observatorio de la Bicicleta. Esperemos que se haga oficial tal como está el anteproyecto en breve plazo, y sirva efectivamente para modificar el tipo de ciudad hacia el que se ha tendido en las últimas décadas. He encontrado en ella muchas cosas que vengo diciendo hace tiempo, como mucha otra gente, y que se resumirían en "sentido común, flexibilidad, respeto y tolerancia, porque la prioridad es que haya más bicis, más peatones, y más transporte público".
Por falta de tiempo, pego el texto aquí sin más, y espero que lo podamos ir comentando, y viendo sus efectos positivos.
ACTUALIZACIÓN (22/2): Ahora que acabo de terminar el primer asalto de mi sobredosis de trabajo anual, voy a purgar un poco el texto, para quitar lo más rollo. Sigue quedando largo, pero pienso que merece la pena, y no me ha parecido bien empezar a resaltar o subrayar frases.
CAPÍTULO I. OBJETO, ÁMBITO DE APLICACIÓN Y TERMINOLOGÍA
CAPÍTULO II. SEÑALIZACIÓN DE LAS VÍAS
TÍTULO II. DE LOS PEATONES
CAPÍTULO I. TRÁNSITO PEATONAL
CAPÍTULO II. ZONAS DE PRIORIDAD PEATONAL
CAPÍTULO III. TRÁNSITO CON PATINES Y MONOPATINES
TÍTULO III. DE LAS BICICLETAS
CAPITULO I. CIRCULACIÓN Y USO DE BICICLETAS
CAPITULO II. EL REGISTRO DE BICICLETAS
TITULO IV. CIRCULACIÓN, PARADA, ESTACIONAMIENTO Y ACTUACIONES PUNTUALES EN ZONAS DE PRIORIDAD PEATONAL Y VIAS CICLISTAS
TÍTULO V. SEÑALIZACIÓN Y NORMAS DE CONVIVENCIA CON EL TRANVÍA
El Ayuntamiento de Zaragoza está realizando una apuesta decidida por modificar el tipo de ciudad hacia el que se ha tendido en las últimas décadas, e ir hacia un modelo más amable, sostenible y seguro. Para ello, además de actuar sobre itinerarios peatonales y transporte público, se están llevando a cabo distintas medidas tendentes a fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte. La ejecución de las infraestructuras ciclistas necesarias en las vías principales y la pacificación del tráfico en las vías secundarias son una muestra de dichas medidas cuyo fin último es que los ciclistas puedan desplazarse por la ciudad sin riesgos y sin necesidad de invadir el espacio del peatón.
Con esta premisa el Ayuntamiento trabaja día a día para alcanzar el objetivo de que Zaragoza sea una ciudad ciclable.
El nuevo papel preponderante que se le ha otorgado al peatón, el redescubrimiento y la necesidad de fomento de la bicicleta como modo de transporte, y la prioridad a favor de los vehículos de transporte público, hacen necesaria la elaboración de una ordenanza específica que responda al panorama actual de la movilidad en nuestra ciudad y que tenga en cuenta los cambios que se están produciendo en materia de movilidad con la ejecución de las vías pacificadas, las vías ciclistas y las posibles fricciones que pudieran producirse entre los distintos usuarios de la vía pública, estableciendo las normas y delimitando los derechos y obligaciones de cada uno de ellos.
Todos los usuarios de las vías objeto de esta Ordenanza deben obedecer las señales de circulación existentes en ellas que establezcan una obligación o una prohibición, y deben adaptar su conducta al mensaje del resto de las señales existentes en las vías por las que transiten o circulen.
Artículo 9. Vías pacificadas
El Ayuntamiento podrá establecer calles o zonas pacificadas, debidamente señalizadas, en las que la velocidad permitida no excederá en ningún caso de 30 km/h.
Para favorecer el calmado del tráfico en dichas zonas, el Ayuntamiento podrá aplicar distintas medidas encaminadas a reducir la intensidad y velocidad de los vehículos, favoreciendo el uso de dichas vías en condiciones de seguridad.
Se considerarán vías pacificadas, entre otras, y se señalizarán como tales con la correspondiente limitación de velocidad, todas aquellas calzadas de la ciudad que dispongan de un único carril de circulación, independientemente de que existan bandas de aparcamiento en una o ambas márgenes de la calzada.
Las bicicletas tendrán prioridad, conforme a lo establecido en el artículo 29 de esta Ordenanza, cuando circulen por las vías pacificadas. La señalización correspondiente en dichas vías podrá indicar esta prioridad.
Por razones de seguridad de tráfico y de tránsito peatonal, los pasos de cebra podrán ser construidos a cota superior a la de la calzada siempre que cumplan los requisitos de accesibilidad. En todo caso, se atenderá a la continuidad física y formal de los itinerarios peatonales, sobre todo en la confluencia de las bocacalles con viales de primer y segundo orden, así como en la totalidad de las áreas residenciales.
El Ayuntamiento podrá autorizar la implantación de dispositivos y/o señalización específica que contribuyan a la seguridad y comodidad de los ciclistas, tanto en calles de tráfico mixto como en calles que disponen de vía ciclista, como los siguientes:
- Vías ciclistas en dirección opuesta a la del tráfico motorizado.
- Zonas avanzadas de espera en intersecciones.
- Semáforos específicos para bicicletas, cuya indicación pueda ser diferente a la de los vehículos a motor para ajustarse a las distintas necesidades de las bicicletas.
Los peatones circularán por las aceras, paseos, parques y resto de zonas peatonales y áreas de prioridad peatonal. Atravesarán las calzadas y las vías ciclistas por los pasos señalizados.
Los ciclistas que transitan a pie arrastrando su bicicleta se consideran peatones a todos los efectos.
Las personas con movilidad reducida que circulen en sillas o triciclos tendrán prioridad sobre el resto de los peatones y podrán circular, además de por los lugares destinados al resto de los peatones, por las vías ciclistas, siempre que éstas se encuentren segregadas del tráfico motorizado, donde también dispondrán de prioridad.
Las personas que se desplacen con patines, monopatines, patinetes o aparatos similares se consideran peatones con las restricciones impuestas en los artículos 22 y 23 de esta Ordenanza.
Artículo 17. Tipos de zonas de prioridad peatonal
A efectos de esta Ordenanza se considerarán los siguientes tipos de zonas de prioridad peatonal sobre los vehículos:
-Zonas 30: Zonas especialmente acondicionadas y señalizadas en las que, la velocidad máxima en la banda de circulación es de 30 km/h. En estas vías, los peatones podrán atravesar la calzada fuera de las zonas señalizadas, para lo cual, deberán cerciorarse de que pueden hacerlo sin riesgo ni entorpecimiento indebido.
-Calles o Zonas Residenciales: Zonas especialmente acondicionadas y señalizadas en las que, aunque se permite la circulación de vehículos, están destinadas en primer lugar a los peatones, pudiendo utilizar éstos últimos toda la zona de circulación. La velocidad máxima de los vehículos está fijada en 20 km/h.
-Zonas Peatonales: Son zonas de acceso restringido en las que únicamente se permite el acceso, circulación y estacionamiento a aquellos vehículos que cuenten con la autorización municipal expresa o que se encuentren excluidos de la prohibición general conforme a los artículos 19 y 21 de esta Ordenanza. La velocidad máxima está fijada en 10 km/h.
Se consideran zonas peatonales las aceras, los paseos centrales, los parques y las vías verdes o sendas ciclables.
Artículo 21. Autorizaciones
Las limitaciones de circulación que se establezcan en las zonas de prioridad peatonal no afectarán a los siguientes vehículos:
a) A los del servicio de extinción de incendios, fuerzas y cuerpos de seguridad, y ambulancias, que se hallen prestando servicio y los vehículos que presten otros servicios públicos.
b) A los que trasladan personas enfermas con domicilio o atención dentro de la zona.
c) A los que accedan o salgan de garajes y estacionamientos autorizados.
d) A los que sean conducidos por personas con movilidad reducida o transporten a personas con movilidad reducida y se dirijan al interior o salgan de la zona.
e) A los que cuenten con autorización municipal expresa.
f) A los que trasladan a las personas alojadas en los establecimientos hoteleros situados dentro de la zona.
En los supuestos recogidos en los apartados a) al e), se permitirá la parada del vehículo por el tiempo estrictamente necesario para satisfacer la causa que haya motivado la entrada en la zona de prioridad peatonal.
En el supuesto recogido en el apartado f), se permitirá la parada por el tiempo estrictamente necesario para acceso y bajada de viajeros y carga o descarga de equipajes, que no podrá sobrepasar los diez minutos.
CAPÍTULO III: TRÁNSITO CON PATINES Y MONOPATINES
Artículo 22. Circulación
Los patines, monopatines, patinetes o aparatos similares transitarán por vías ciclistas segregadas, zonas de prioridad peatonal y aceras, no pudiendo invadir carriles de circulación de vehículos a motor, salvo para cruzar la calzada. En su tránsito los patinadores deberán acomodar su marcha a la de las bicicletas, si circulan por vías ciclistas o a los peatones en el resto de los casos, evitando en todo momento causar molestias o crear peligro.
En ningún caso se permite que sean arrastrados por otros vehículos.
CAPÍTULO I: CIRCULACIÓN Y USO DE BICICLETAS
Las bicicletas circularán por la calzada. Cuando exista algún tipo de vía ciclista, circularán preferiblemente por ella, pudiendo utilizar la calzada siempre que no circulen a una velocidad anormalmente reducida.
En las calzadas en las que no exista vía ciclista, las bicicletas pueden circular a velocidad anormalmente reducida.
Las bicicletas podrán circular por las zonas 30 y las zonas residenciales excepto en momentos de aglomeración o salvo prohibición expresa, en cuyo caso el ciclista deberá apearse de la bici, y siempre y cuando no se realicen maniobras negligentes o temerarias que puedan afectar a la seguridad de los peatones o incomodar su circulación.
Para la circulación de bicicletas en zonas peatonales rigen las condiciones más restrictivas definidas en el artículo 28 de esta Ordenanza.
A la hora de efectuar un cruce de calzada, siempre que no existan pasos específicos para bicicletas, los ciclistas podrán utilizar los pasos de cebra, en los cuales tendrán prioridad sobre los vehículos a motor aunque deberán ceder, en todo caso, el paso a los peatones.
Artículo 25. Circulación en vías ciclistas o ciclables
Los carriles bici no segregados del tráfico motorizado serán utilizados únicamente por ciclistas. La limitación de velocidad coincidirá con la del resto del vial en el que se ubiquen.
El resto de vías ciclistas podrán ser utilizadas para la circulación en bicicleta, bicicleta eléctrica, sillas y triciclos de personas con movilidad reducida, patines, monopatines y similares. Los usuarios de tales vías deberán mantener una velocidad moderada, sin perjuicio de mantener la debida precaución y cuidado durante la circulación.
Si el ciclista circula sobre un tramo de vía ciclista o ciclable a cota de acera debe circular con precaución ante una posible invasión del carril bici por otros usuarios de la vía pública, evitando en todo momento las maniobras bruscas.
Si se trata de acera bici el ciclista deberá mantener una velocidad moderada y respetar la prioridad de paso de los peatones en los cruces señalizados.
Si se trata de acera bici sugerida, el ciclista deberá mantener una velocidad moderada y respetar la prioridad de paso de los peatones en todo su recorrido.
En la calzada, las bicicletas circularán preferiblemente por el carril de la derecha, pudiendo ocupar la parte central de éste.
De existir carriles reservados a otros vehículos circularán por el carril contiguo al reservado en las mismas condiciones. Del mismo modo podrán circular por el carril de la izquierda, cuando las características de la vía no permitan hacerlo por el carril de la derecha o por tener que girar a la izquierda.
Con carácter excepcional, el Ayuntamiento podrá permitir, mediante la señalización debida, la circulación de bicicletas en el carril reservado para el transporte público, pasando a ser un carril bus-bici. En este tipo de carril, las bicicletas circularán por la parte derecha del mismo.
Asimismo el Ayuntamiento podrá permitir, siempre que esté expresamente señalizado, la utilización puntual del carril-bus a las bicicletas para la realización de determinados movimientos prohibidos al resto de los vehículos.
Con carácter excepcional y, en viales de un solo sentido de circulación, el Ayuntamiento podrá permitir, debidamente señalizada, la circulación ciclista en el sentido contrario.
Los adelantamientos a bicicletas por parte de vehículos motorizados se realizarán siempre habilitando un espacio, entre éste y la bicicleta, de al menos metro y medio de longitud, pudiéndose reducir a un metro si se reduce la velocidad para no mermar la seguridad del ciclista.
Artículo 27. Circulación en zonas 30 y zonas residenciales
Al transitar por las zonas 30 o zonas residenciales, los ciclistas deberán circular con precaución ante una posible invasión de la vía por otros usuarios, respetando los límites de velocidad establecidos y el resto de restricciones del artículo 18 de esta Ordenanza.
Artículo 28. Circulación en zonas peatonales
Excepto en momentos de aglomeración o salvo prohibición expresa, en cuyo caso el ciclista deberá apearse de la bici, se permite la circulación en bicicleta por los parques públicos, paseos centrales y resto de zonas peatonales descritas en el artículo 17 de esta Ordenanza, siempre que se respete la prioridad del peatón, se adecúe la velocidad a la de los viandantes, sin sobrepasar nunca los 10 Km/h, y no se realicen maniobras negligentes o temerarias que puedan afectar a la seguridad de los peatones o incomodar su circulación.
Esta velocidad se podrá rebasar en parques públicos y sendas ciclables, siempre que se cumplan el resto de restricciones impuestas en este artículo.
El Ayuntamiento podrá establecer zonas de tránsito compartido entre peatones y bicicletas señalizadas. En estas zonas, las bicicletas deberán atenerse a todas las restricciones anteriormente impuestas para las zonas peatonales.
De manera excepcional, se permitirá la circulación de bicicletas por aceras en calles con calzada no pacificada, en las que no exista vía ciclista o ciclable señalizada, únicamente cuando la intensidad del tráfico en calzada disuada de la utilización de la misma y siempre que en la acera se cumplan las siguientes condiciones: que la acera disponga de cuatro metros de anchura total, que al menos tres metros de anchura estén libres de elementos de mobiliario urbano y que no exista aglomeración de viandantes. Si no concurren todas estas condiciones, el ciclista deberá bajarse de la bicicleta o circular por la calzada. Los ciclistas que circulen por las aceras deberán cumplir además con el resto de restricciones impuestas para las zonas peatonales.
Siempre que el ciclista circule por una zona peatonal en la que haya edificios, deberá mantener una distancia de aproximadamente un metro con la fachada de los mismos.
Asimismo el ciclista deberá mantener una distancia de aproximadamente un metro con los peatones en las operaciones de adelantamiento o cruce.
Se recomienda mantener una distancia de seguridad adecuada en los tramos de acera anexos a carriles de aparcamiento o curvas muy pronunciadas.
Se permite la circulación en bicicleta por la acera, aún cuando no se den todas las circunstancias anteriormente definidas, a los niños menores de 12 años siempre que vayan acompañados por adultos y siempre que no se sobrepasen los 10 km/h. Es recomendable la utilización de casco protector.
En las zonas y calles peatonales, como calles comerciales, podrá fijarse una prohibición total de circulación de bicicletas en horario previamente establecido o cuando así lo indique la autoridad competente.
Artículo 29. Prioridades
Los ciclistas tendrán prioridad sobre los peatones cuando circulen por las vías ciclistas, y sobre los vehículos a motor en todas las calzadas y zonas de prioridad peatonal. En los cruces y pasos de cebra la prioridad se rige por la señalización y normativa generales sobre Circulación y Tráfico.
Independientemente de que los ciclistas tengan o no la prioridad, deberán respetar siempre la señalización general y la normativa sobre circulación y tráfico, así como aquella otra que se pueda establecer expresamente al efecto por las autoridades municipales con competencia en la materia.
Aún cuando no se haya señalizado una zona avanzada de espera específica para los ciclistas, éstos podrán, sin incomodar en ningún caso el paso de los peatones, adelantarse a los pasos de cebra y esperar la luz verde del semáforo o, en caso de no existir éste, cruzar la intersección cuando sea posible.
Cuando, en las condiciones del artículo 28, circulen por zonas peatonales no dispondrán de prioridad, ya que ésta corresponde al peatón.
De conformidad con el Reglamento General de Circulación:
- No se podrá conducir una bicicleta, ni ningún otro vehículo, utilizando cascos o auriculares conectados a aparatos receptores o reproductores de sonido.
- No se podrá conducir una bicicleta, ni ningún otro vehículo, utilizando manualmente el teléfono móvil o cualquier otro dispositivo incompatible con la obligatoria atención permanente a la conducción.
- Los ciclistas, en lo que se refiere a conducir habiendo consumido bebidas alcohólicas, estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes u otras sustancias análogas, tienen las mismas obligaciones y restricciones que el resto de conductores.
Artículo 31. Infraestructuras ciclistas
Las infraestructuras y elementos específicamente diseñados para el aparcamiento de bicicletas en las vías urbanas serán de uso exclusivo para éstas.
El diseño y la construcción de las infraestructuras ciclistas de la ciudad, tanto vías como estacionamientos, seguirá los criterios determinados en el Plan Director de la Bicicleta, respetando en todo momento los principios de continuidad y seguridad vial.
Las autoridades competentes velarán por el mantenimiento y mejora de las distintas infraestructuras ciclistas a fin de evitar su progresivo deterioro. Si alguna de las infraestructuras ciclistas objeto de esta normativa resultase afectada por cualquier tipo de intervención, derivada de actuaciones públicas o privadas, el agente responsable de la intervención deberá reponerlas a su ser y estado originario.
Las bicicletas se estacionarán en los espacios específicamente acondicionados para tal fin, debidamente aseguradas en las parrillas habilitadas al efecto. En los supuestos de no existir tales estacionamientos en un radio de 75 metros, las bicicletas podrán ser amarradas a árboles o elementos del mobiliario urbano durante un plazo que en ningún caso podrá superar las 24 horas, siempre que con ello no se realice ningún daño al elemento de mobiliario urbano, ni se perjudique la salud del árbol, no se vea alterada la función de la señalización, ni se entorpezca el tránsito peatonal ni la circulación de vehículos.
En cualquier caso no podrán estacionarse bicicletas en aceras con anchura total inferior a 1,5 metros.
Artículo 33. Inmovilización de bicicletas
Los agentes de la autoridad encargados de la vigilancia del tráfico podrán proceder a la inmovilización de la bicicleta cuando, como consecuencia del incumplimiento de los preceptos de esta Ordenanza, de su utilización pueda derivarse un riesgo grave para la circulación, las personas o los bienes.
Artículo 34. Retirada de bicicletas
Las autoridades competentes podrán proceder, si el obligado a ello no lo hiciera, a la retirada de la bicicleta de la vía pública cuando, no estando ésta aparcada en uno de los espacios específicamente acondicionados para tal fin, transcurran más de 24 horas, cuando la bicicleta se considere abandonada o cuando procediendo legalmente la inmovilización del vehículo no hubiere lugar adecuado para practicar la misma.
Tendrán la consideración de bicicletas abandonadas, a los efectos de su retirada por las autoridades competentes, aquellos ciclos presentes en la vía pública faltos de ambas ruedas, con el mecanismo de tracción inutilizado o cuyo estado demuestre de manera evidente su abandono.
Antes de la retirada de la vía pública, las autoridades competentes tomarán una foto de la bicicleta afectada, que podrá ser solicitada por quien reclame la bicicleta. Tras la retirada colocarán en dicho lugar el preceptivo aviso para informar al titular de la bicicleta.
El Ayuntamiento establecerá un depósito de bicicletas para favorecer su recuperación por parte del propietario o su entrega a alguna organización.
Artículo 35. Visibilidad
Las bicicletas o los ciclistas que las conducen deberán ser visibles en todo momento. Cuando circulen por la noche o en condiciones de baja visibilidad deberán disponer de luces y/o reflectantes, que las hagan suficientemente visibles para todos los usuarios de la vía pública.
Artículo 36. Elementos accesorios
Por cuestiones de seguridad es recomendable la utilización de casco.
Podrán estar dotadas de timbre, ya que facilitan el tránsito por las vías ciclistas.
Las bicicletas podrán estar dotadas de elementos accesorios adecuados para el transporte diurno y nocturno de menores y de carga tales como sillas acopladas, remolques, semirremolques y resto de dispositivos debidamente certificados u homologados, con las limitaciones de peso que dichos dispositivos estipulen, siempre que se cumplan las condiciones especificadas en el artículo siguiente.
Las bicicletas podrán transportar, cuando el conductor sea mayor de edad y bajo su exclusiva responsabilidad, un menor de hasta siete años en sillas acopladas a las mismas.
La silla deberá contar con elementos reflectantes.
Las bicicletas podrán arrastrar un remolque o semirremolque para el transporte de todo tipo de bultos y niños/as, siempre que el conductor sea mayor de edad y bajo su exclusiva responsabilidad. En caso de circular a velocidad anormalmente reducida, las bicicletas con remolque o semirremolque tendrán prohibida la circulación por la calzada, debiendo circular por vías ciclistas, zonas 30, otras vías pacificadas o zonas peatonales autorizadas.
Dichos remolques deberán ser visibles en las mismas condiciones establecidas para las bicicletas en el artículo 35 de esta Ordenanza.
Se recomienda, en cualquiera de los dos casos, que el menor utilice el correspondiente casco protector.
CAPÍTULO II: EL REGISTRO DE BICICLETAS
El Ayuntamiento creará un registro de bicicletas, de inscripción voluntaria, con la finalidad de evitar los robos o extravíos de las mismas y facilitar su localización.
Podrán registrar sus bicicletas las personas mayores de catorce años, aportando los siguientes datos:
- Número de serie de la bicicleta, en caso de que se disponga del mismo.
- Marca, modelo y color de la bicicleta.
- Características singulares.
En el caso de bicicletas pertenecientes a menores de catorce años, la inscripción se realizará a nombre de sus progenitores o tutores legales.
Al inscribir el vehículo en el Registro, su titular podrá hacer constar si dispone de aseguramiento voluntario.
Las normas de funcionamiento del Registro de Bicicletas serán establecidas mediante la correspondiente resolución.
TITULO IV. CIRCULACIÓN, PARADA, ESTACIONAMIENTO Y ACTUACIONES PUNTUALES EN ZONAS DE PRIORIDAD PEATONAL Y VÍAS CICLISTAS
Artículo 39. Circulación
Como norma general, siempre que una calle disponga de calzada, los vehículos motorizados deberán circular por ella sin superar nunca la velocidad permitida, debiendo conceder prioridad al ciclista en las vías pacificadas salvo en las intersecciones, en las que prevalece la señalización general y la normativa sobre circulación y tráfico, así como aquella otra que se pueda establecer al efecto por las autoridades municipales con competencia en la materia.
Los vehículos motorizados no podrán circular por aceras, zonas peatonales, vías ciclistas, carriles reservados para el transporte público o plataforma del tranvía, salvo que cuenten con autorización expresa o con la autorización establecida en el artículo 21 de esta Ordenanza.
Artículo 45. Prioridad del tranvía.
Con carácter general, la señalización garantizará la prioridad del tranvía sobre los demás vehículos.
En la plataforma del tranvía, la preferencia de paso entre los peatones o ciclistas y el tranvía será en todo caso del tranvía, salvo en los cruces provistos de semáforos en los que prevalecerán las indicaciones del mismo, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 8 de la presente Ordenanza relativo a la prioridad entre las distintas señales de tráfico.
Artículo 53. Infracciones
Se clasifican en leves, graves o muy graves y se sancionarán según lo previsto en la legislación de tráfico, circulación de vehículos y seguridad vial, en función del tipo infractor establecido por aquella normativa en el que se incluyan, teniendo en cuenta la peligrosidad y el posible daño que pueda suponer la infracción cometida.
En la determinación de la correspondiente sanción, se tendrá en cuenta la menor peligrosidad que suponen las infracciones a artículos de esta Ordenanza cometidas por peatones, patinadores y ciclistas con respecto a los vehículos a motor.
Artículo 54. Infracciones leves
Entre otras, se consideran infracciones leves:
- Transitar por aceras sobre patines o aparatos similares sin acomodar la marcha al peatón o con carácter deportivo fuera de las zonas señalizadas en tal sentido.
- Circular en bicicleta por aceras u otras zonas peatonales sin atender a las condiciones de circulación previstas en los artículos 25 y 28 de esta Ordenanza sin provocar peligro para los usuarios de la vía.
- Transitas los peatones de manera continuada por las vías para ciclistas debidamente señalizadas.
- Circular en bicicleta incumpliendo las condiciones de visibilidad establecidas en los artículos 35 y 37 de esta Ordenanza.
- Circular en bicicleta por vías interurbanas de noche sin luz, sin reflectante o sin casco.
Artículo 55. Infracciones graves
Entre otras, se consideran infracciones graves:
- Circular vehículos motorizados por aceras, zonas exclusivas para peatones y vías ciclistas.
- No respetar la prioridad en los pasos de cebra y en los específicos de ciclistas.
- No respetar los vehículos motorizados y las bicicletas la prioridad peatonal en las zonas señalizadas.
- Estacionar vehículos motorizados sobre la acera, salvo los autorizados en el artículo 42 de esta Ordenanza, vías ciclistas, pasos de cebra y pasos específicos para bicicletas.
- Circular en bicicleta por aceras o zonas peatonales superando las velocidades permitidas o realizando maniobras bruscas con grave riesgo para los peatones.
- Transitar por aceras sobre patines o aparatos de forma imprudente o temeraria con grave riesgo para los peatones.
- Modificación o alteración del contenido de las señales o colocación de elementos sobre las mismas que puedan inducir a confusión, reducir su visibilidad o eficacia, deslumbrar a las personas usuarias de la vía o distraer su atención.
- Ocupar los aparcamientos para bicicletas por parte de ciclomotores o motocicletas.
Artículo 56. Infracciones muy graves
Entre otras, se considera infracción muy grave:
- Circular vehículos motorizados por aceras, zonas exclusivas para peatones y vías ciclistas, de forma temeraria.
Acera: Zona longitudinal de la carretera o calle, elevada o no, destinada al tránsito de peatones.
Acera compartida: Espacio compartido por peatones y ciclistas. La preferencia será siempre de los peatones.
Acera-bici sugerida: Vía ciclable sugerida con señalización horizontal o vertical en aceras y resto de zonas peatonales. No se trata específicamente de una vía ciclista, por lo tanto los peatones pueden cruzarla por cualquier punto.
Aglomeración: A los efectos de esta Ordenanza, se entenderá que hay aglomeración cuando no sea posible conservar un metro de distancia entre la bicicleta y los peatones que circulen, o circular en línea recta cinco metros de manera continuada.
Arcén: Franja longitudinal afirmada contigua a la calzada, no destinada al uso de vehículos automóviles, más que en circunstancias excepcionales
Automóvil: Vehículo de motor que sirve, normalmente, para el transporte de personas o de cosas o de ambas a la vez, o para la tracción de otros vehículos con aquel fin. Se excluyen de esta definición los vehículos especiales.
Calzada: Es la parte de la carretera o calle destinada a la circulación de vehículos en general.
Calzada pacificada o con tráfico lento, templado o calmado: Calzada debidamente señalizada en la que se limita la velocidad máxima para que ésta no supere los 30 km/h, pudiendo disponer además de medidas adicionales que favorezcan la reducción de velocidad o intensidad de la circulación. Independientemente de si se trata o no de una zona con prioridad peatonal, en este tipo de calzada tiene prioridad la bicicleta sobre el resto de vehículos, pudiéndose denominar Ciclocalle.
Calmado de tráfico: Conjunto de medidas encaminadas a reducir la intensidad y velocidad de los vehículos hasta conseguir compatibilizar la circulación con las actividades que se desarrollan en la vía sobre la que se aplica.
Carretera: Vía pública pavimentada situada fuera de poblado, salvo los tramos en travesía. En zona urbana se la denomina simplemente Vía Pública o Calle.
Carril (de calzada): Banda longitudinal en que puede estar subdividida la calzada, delimitada o no por marcas viales longitudinales, siempre que tenga una anchura suficiente para permitir la circulación de una fila de automóviles que no sean motocicletas.
Carril Bus-bici: Carril reservado para la circulación exclusiva de autobuses, taxis y bicicletas.
Carril reservado: Carril por el que únicamente se permite la circulación de determinados vehículos en función de la señalización implantada en el mismo.
Ciclo: Vehículo de dos ruedas por lo menos, accionado por el esfuerzo muscular de las personas que lo ocupan, en particular mediante pedales o manivelas. A efectos de esta Ordenanza se considera equivalente a la bicicleta.
Ciclomotor: Tienen la condición de ciclomotor los vehículos que se describen a continuación:
- Vehículo de dos ruedas provistos de un motor de cilindrada no superior a 50 cm3 si es de combustión interna y con una velocidad máxima por construcción no superior a 45 km/h.
- Vehículo de tres ruedas provisto de un motor de cilindrada no superior a 50 cm3 si es de combustión interna y con una velocidad máxima por construcción no superior a 45 km/h.
- Vehículo de cuatro ruedas cuya masa en vacío sea inferior a 350 kg, excluida la masa de las baterías en el caso de vehículos eléctricos, cuya velocidad máxima por construcción no sea superior a 45 km/h y con un motor de cilindrada igual o inferior a 50 cm3 para los motores de explosión o cuya potencia máxima neta sea igual o inferior a 4 kw para los demás tipos de motores.
Monopatín: Tabla sobre ruedas que permite deslizarse por un pavimento resistente y uniforme.
Motocicleta: Automóvil de dos ruedas con o sin sidecar, entendiendo como tal el habitáculo adosado lateralmente a la motocicleta y el de tres ruedas.
Patines: Aparatos adaptados a los pies, dotados de ruedas que permiten deslizarse por un pavimento resistente y uniforme.
Peatón: Persona que sin ser conductor transita por las vías o terrenos a que se refiere esta Ordenanza. Son también peatones quienes empujan o arrastran un coche de niño o una silla de ruedas, o cualquier otro vehículo sin motor de pequeñas dimensiones, los que conducen a pie un ciclo o ciclomotor de dos ruedas y las personas que circulan al paso en una silla de ruedas con o sin motor.
Tranvía: Vehículo que marcha por raíles instalados en la vía.
Triciclo: Vehículo de tres ruedas accionado por el esfuerzo muscular mediante pedales o manivelas.
Turismo: Automóvil, distinto del de la motocicleta, especialmente concebido y construido para el transporte de personas y con capacidad hasta 9 plazas, incluido el conductor.
Vehículo: Artefacto o aparato apto para circular por las vías o terrenos a que se refiere esta Ordenanza.
Vehículo de motor: Vehículo provisto de motor para su propulsión. Se excluyen de esta definición los ciclomotores, los tranvías y los vehículos para personas de movilidad reducida.
Vehículo especial: Vehículo, autopropulsado o remolcado, concebido y construido para realizar obras o servicios determinados y que, por sus características, está exceptuado de cumplir alguna de las condiciones técnicas exigidas en este Reglamento o sobrepasa permanentemente los límites establecidos en el mismo para masas o dimensiones, así como la maquinaria agrícola y sus remolques.
Velocidad anormalmente reducida: Velocidad que entorpece la marcha normal del resto de vehículos ya que no supera la velocidad mínima genérica de la vía. Se podrá circular a una velocidad anormalmente reducida en los supuestos de vehículos especiales; circunstancias del tráfico, del vehículo o de la vía y protección o acompañamiento a otros vehículos. Las bicicletas pueden circular a velocidad anormalmente reducida en calzadas en las que no exista vía ciclista.
Velocidad mínima genérica: La mitad de la velocidad máxima permitida para cada tipo de vía.
Vía ciclista: Vía específicamente acondicionada para el tráfico de ciclos con la señalización horizontal y vertical correspondiente y cuyo ancho permite el paso seguro de estos vehículos. Puede ser de varias clases:
-. Pista bici: Vía ciclista independiente del tráfico peatonal y del rodado. Su uso previsto es exclusivo para bicicletas.
-. Carril bici: Vía ciclista que discurre a cota de calzada, en un solo sentido o en doble sentido, pudiendo ser segregado o no:
Sugerido: Se suele señalizar con una línea discontinua en el pavimento indicando que puede ser cruzada por parte de los vehículos motorizados en circunstancias excepcionales y siempre que no haya ciclistas en su proximidad.
Formalizado: Se señaliza, al menos, con una línea continua en el pavimento indicando que no puede ser atravesada por los vehículos más que en situaciones de emergencia.
Protegido o segregado: Consta de algún tipo de protección física frente a la invasión por parte del resto de vehículos.
-. Arcén bici: Arcén de una carretera acondicionado para el uso ciclista.
-. Acera-bici: Vía ciclista señalizada sobre la acera, pudiendo ser segregada o no.
Vía verde o senda ciclable: Se engloba en esta categoría a los caminos peatonales aprovechados por ciclistas o diseñados específicamente para su uso compartido por peatones y ciclistas.
Zona avanzada de espera: Espacio adelantado a una línea de parada de tráfico que tiene como objetivo permitir a las bicicletas iniciar la marcha en cabeza de los vehículos a motor.
Zona de prioridad peatonal: Zona de la vía pública en la que están restringidos total o parcialmente la circulación y el estacionamiento de vehículos, determinando las condiciones concretas en que deberá desarrollarse la circulación en el área afectada.
Zona peatonal: Parte de la vía, elevada o delimitada de otra forma, reservada a la circulación de peatones. Existe una prohibición general de acceso, circulación y estacionamiento de todo tipo de vehículos. Se incluyen en esta definición aceras, los paseos centrales, etc.
Zona o Calle Residencial: Zona especialmente acondicionada y señalizada en la que, aunque se permite la circulación de vehículos está destinada en primer lugar a los peatones, pudiendo utilizar éstos últimos toda la zona de circulación. La velocidad máxima de los vehículos está fijada en 20 km/h.
Zona Treinta (30): Zona especialmente acondicionada y señalizada en la que, la velocidad máxima en la banda de circulación es de 30 km/h. La prioridad en ella corresponde al peatón.
Publicado el 21.2.09
Perdonad que hoy me exceda en el corta-y-pega, y directamente transcriba un par de artículos del (a mi gusto) mejor periodista de mis tierras, que tiene la virtud adicional de suscitar interesantísimos comentarios de algunos lectores, y provocar los exabruptos de otros. Hasta esos exabruptos son interesantes, pues desvelan crudamente las vergüenzas de un buen número de vecinos, causantes penúltimos, pienso yo, de las cosas que nos pasan en este mundo (¿irremediablemente?) agotado.
Como en otras (contadas) ocasiones, esto (parece que) se sale del tema de este blog... pero es sólo en apariencia. La fidelidad al fondo es completa.
He revisado las cuentas municipales de Zaragoza y veo que determinadas partidas destinadas a salarios de concejales y adyacentes no paran de experimentar incrementos a pesar de la supuesta congelación salarial. Entre los presupuestos del 2007 y los de este año, las cantidades destinadas a los sueldos de jefes y consultores aumentaron casi un millón y cuarto de euros. Respecto del 2008, la subida es de seiscientos mil euros (cien millones de pesetas). Y ahora ya sabemos que no se trata de un error informático, sino de la puritita realidad. Los jefes, por si acaso, se sonríen cuando les preguntas sobre estos misterios aritméticos. ¿No habíamos quedado en que la remuneración del último consejero contratado, Jerónimo Blasco, iba a salirnos gratis? Y para responderte te miran con ese aire de superioridad que ahora se gastan los mandamases. "Qué provincianos sois", replican.
¿Provincianos? Muchos corifeos del poder utilizan dicho término para descalificar a cualquiera que abra el más mínimo debate crítico. Porque quien ose poner alguna pega a la gloriosa consagración del Sistema (en sus vertientes financieras, mediáticas, futboleras o políticas) es sin duda un boinaenroscado, un matraco y un capullo que no entiende el signo de los tiempos. Los presupuestos aproximados, la flexibilidad contable, los artefactos grandes y caros, los proyectos demenciados, los empresarios de cámara que multiplican el valor de las recalificaciones de suelo... Eso sí que es moderno y puesto en razón. Pero la creatividad, la ambición y la autoexigencia, la introducción de conceptos progresistas, el rigor presupuestario, el buen gusto, la visión de futuro y el esfuerzo colectivo son conceptos provincianos, catetos y superados.
Cuando te acostumbras a contratar una obra por treinta y cinco (millones) y te sale por setenta (pero tú, ni inmutarte), cuando obtienes fáciles victorias a base de quemar sin miramiento la pólvora del contribuyente, cuando sólo te relacionas con paniaguados y saludarribazos, cuando, en fin, puedes manipular a los medios mediante el viejo sistema del palo y la zanahoria... pues es normal que te subas a la parra y consideres a los demás unos palurdos y unos tontolabas. Incluso puedes convencer a gente poco informada de que tus iniciativas son geniales. Pero, ¡ay!, más temprano que tarde llega Paco con la rebaja.
Todo lo contrario, queridos. Provinciano es, justamente, contratar como gran atracción arquitectónica un pabellón-puente diseñado para otro río y otra ciudad (donde rechazaron cortesmente la propuesta), meterlo con calzador en el Ebro, acabar pagando por la obra el doble de lo previsto (hablamos de decenas de millones) y, al final, convocar un concurso de ideas para que alguien adivine la utilidad del artefacto. Menuda matracada.
Tal vez no sea provinciano levantar una obra de Foster a orillas del Nervión o montar una pirámide de cristal en los patios del Louvre, pero sí lo es reproducir a posteriori edificios similares queriendo causar idéntico efecto.
Hacer una Expo y dejar la mercadotecnia en manos de una empresa insolvente y obviamente tramposa es de provincianos. Dejarse envolver por los gualtrapas de International Leisure Development (ILD) y creerse la historia de Gran Scala lo es igualmente. Sólo quienes habitan la comarca de Inopia pueden tragarse ciertos cuentos chinos, tan parecidos precisamente a los usados por los listos de las grandes capitales para engatusar a los pringadillos que llegaban... de provincias.
Pretender introducir en el Ebro los criterios de navegabilidad de los ríos-canales y los lagos centroeuropeos, pagar al personal de un equipo de fútbol de segunda sueldos de primerísima, inventar fabulosos e imposibles negocios para el Aragón profundo (no me refiero en este caso a Gran Scala sino a la Ciudad del Motor alcañizana o al presunto Centro Aeronáutico de Caudé), desdeñar el medio ambiente, intentar organizar una economía agraria basada en la cantidad y no en la calidad, urbanizar a lo bestia las montañas, despreciar el tranvía por anticuado... todo esto es esencialmente provinciano e incluso ridículo.
Claro que una ciudad y una región-comunidad deben invertir, abrir nuevos horizontes, romper moldes y generar oportunidades. No cabe dejarlo todo como estaba hace cincuenta años (que, por cierto, estaba muy mal). Pero hay que gastar con criterio, programar con estilo... y tener las cuentas claras.
José Luis Trasobares, en El Periódico de Aragón (7 y 8 de febrero de 2009)
Publicado el 8.2.09
15 comentarios, ¡hazme uno!