Source: http://consejosdederecho.com.ar/77.htm
Timestamp: 2019-08-25 13:49:16
Document Index: 292126875

Matched Legal Cases: ['artículo 80', 'artículo 80', 'artículo 80', 'artículo 79', 'artículo 80', 'artículo 80', 'artículo 80']

EL HOMICIDIO SIMPLE Y LOS AGRAVADOS - SUS ARISTAS. DESCARGA EN AUDIO TEXTO IMPLICA QUE LO PUEDE ESCUCHAR AL TEMA POR INTERNET O DESCARGAR ESTE CONTENIDO EN AUDIO EN SU PC.
HAGA CLIC EN CUALQUIERA DE ESTOS TEMAS, SI NO DESEA UNA LECTURA COMPLETA, LA QUE RECOMIENDO.
¿Es el homicidio una figura residual y básica a la que luego se le agregan otros condimentos, como agravantes, calificantes, y otros tipos de homicidio?
¿Cuáles pueden ser esas otras circunstancias o modelos que modifican al delito “homicidio básico?.
¿Qué consideramos en el derecho actual como “muerte”?
¿Qué tipo de delito es el que estamos comentando?
¿Sigue existiendo el delito de infanticidio?. ¿Qué era?.
¿Cómo puede cometerse un homicidio por omisión?
¿Cuándo podemos decir que un homicidio se comete con dolo eventual?
¿Qué pasa con los dispositivos eléctricos colocados en un terreno o en una casa para impedir que entren ladrones a la misma?
Homicidio y Concausa
¿Qué es lo que se llama “error in persona”?
¿Qué es el “aberratio ictus” o “error en el golpe”?
¿Qué sucede con la tentativa en el delito de homicidio?.
¿Qué sucede si se dispara sobre un cadáver, pensando que la persona está viva?.
¿Cómo se aplica la teoría de la “causalidad adecuada” en el delito de homicidio?
¿Cuáles son los homicidios agravados?
¿Qué dice el párrafo final del artículo 80?
El artículo establece reclusión o prisión perpetua. ¿Es esto constitucional?.
Parricidio y homicidios agravados por el vínculo.
¿Quiénes son los comprendidos en el parricidio?
¿Por qué dice el artículo 80 del Código Penal “sabiendo que lo son”?. Esto es ascendientes, descendientes y cónyuge.
¿Quedan comprendidos en esta calificante los hermanos?
Participación criminal en los delitos agravados. Requisitos.
¿Cuáles pueden ser las circunstancias extraordinarias de atenuación que menciona el art. 80 en su última parte?.
Calificante de Ensañamiento
¿Cómo se define esta agravante del delito de homicidio?
¿El asesino que se oculta físicamente y ataca a la víctima comete homicidio con alevosía?
Veneno u otro procedimiento insidioso
¿Cuáles pueden ser esos “otros procedimientos insidiosos” que el Código Penal establece y que no son propiamente el veneno?
¿Si el veneno se suministra por la fuerza, es homicidio simple u homicidio calificado?
Precio o promesa remuneratoria
¿Cómo tiene que ser el pacto que ha hecho “el asesino”, con un tercero, que es el que le encomienda el asesinato?
¿Cómo es la responsabilidad de ambos, el que “encarga” el homicidio y el que lo “ejecuta”?.
Homicidio por medios idóneos para crear un peligro común
Homicidio conexo a otro problema: “CRIMINIS CAUSA”. La vinculación del homicidio con otro delito.
¿El homicidio agravado por el art. 80, inciso 7mo. tiene que ser doloso?
Diferencias con el latrocinio del art. 165 del Código Penal
El homicidio se encuentra entre los “DELITOS CONTRA LA VIDA”, a su vez ubicado en el Código dentro del título “DELITOS CONTRA LAS PERSONAS”.
Se encuentra el homicidio específicamente en el art. 79, homicidio simple, que dice así:
“SE APLICARA RECLUSIÓN O PRISIÓN DE OCHO A VEINTICINCO AÑOS AL QUE MATARE A OTRO, SIEMPRE QUE EN ESTE CÓDIGO NO SE ESTABLECIERE OTRA PENA”.
Sin la vida (sustrato biológico) no se puede disfrutar de ningún otro bien o satisfacer ningún interés.
La vida de los animales y la vida vegetal no resultan indiferentes al derecho penal, pero su tutela no ha sido la prevista en ninguna de las figuras contenidas en el capítulo que comentaremos seguidamente.
La vida vegetal y animal están contempladas en otro s títulos del Código ( delito de daño) o contra la seguridad común.
Este bien supremo, vida humana es protegido por la ley con la creación de dos tipos fundamentales: el homicidio y el aborto.
Si, porque el art. 79 que comentamos dice: “siempre que en este Código no se estableciera otra pena”, entonces es aplicable de manera residual, que quiere decir que se aplica esta pena, siempre que en otros artículos del código no haya otros “circunstancias”, para decirlo de alguna manera que hagan que se aplique una pena mayor o una pena menor (según haya agravantes, atenuantes u otro tipo de homicidio que tienen otra pena).
1.- Cuando concurren circunstancias que agravan el delito.
2.- Cuando las circunstancias que concurren lo atenúan (art. 81, inciso 1º, a).
3.- Cuando la muerte es un resultado preterintencional.( art,. 81, inciso 1ro. B).
4. – Culposo (art. 84)
5. – Cuando la ley establece la muerte como circunstancia o resultado no querido ni previsto por el autor, que agrava su delincuencia.
Según Omar Breglia Arias, autor del Código Penal Anotado, comentado y concordado de Editorial Astrea, el homicidio preterintencional no es una forma de homicidio sino un delito autónomo, pero esto es un tema aparte.
Se ha definido antiguamente a la muerte como la extinción de la última de las funciones corporales principales, (cardiaca, respiratoria, cerebral y termoreguladora).
El concepto de muerte cerebral es diferente al de cese total e irreversible de las funciones cerebrales.
La ley de transplantes, ley 21.544, 23.464 y 24.193 utilizan ese concepto.
Laje Anaya dice que sólo es válido en cuento se trata de actuar según esas leyes. Pero algunos autores se resisten a pensar que haya “dos momentos de la muerte”.
Luttger destaca que la muerte cerebral es la destrucción anatómica gruesa o estructural del cerebro, en su totalidad.
Jiménez Huerta dice que la muerte tisular, biológica, definitiva e integral es la que se debe considerar para afirmar que se ha concluido la vida.
Rechazan el criterio de muerte cerebral, Do Pico, Bonnet, Terán Lomas, Herrera y Buompadre.
La ley 24.193 (1993) de trasplantes de órganos, y materiales anatómicos, en su art. 23 dispone: “El fallecimiento de una persona se considerará tal cuando se verifiquen de modo acumulativo los siguientes signos, que deberán persistir ininterrumpidamente seis horas después de su constatación conjunta: A) ausencia irreversible de respuesta cerebral con perdida absoluta de conciencia, b) ausencia de respiración espontánea, c) ausencia de reflejos corroborada por medios técnicos y/o instrumentos adecuados a las diversas situaciones clínicas, cuya nómina será periódicamente actualizada por el Ministerio de Salud y Acción Social, con el asesoramiento del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante ( Incucai). La verificación de los signos referidos en el inciso d) no será necesaria en caso de paro cardiaco respiratorio total e irreversible.
Un delito de resultado, que admite tanto la comisión por acción como por omisión.
El delito de infanticidio era cuando se mataba al bebé después de cortado el cordón umbilical.
En nuestro derecho ya no existe, por lo tanto el homicidio se pude cometer ya en el momento del parto.
Algunos sostienen que se comete con los primeros dolores del parto, otros con la cesárea.
Para nosotros el homicidio se comete recién con la aparición en el exterior del cuerpo del bebé. Si se lo mata, ya no es infanticidio porque no existe ese delito, ni su pena consiguiente, por lo tanto, si se lo mata se comete el delito del art. 79 que comentamos, homicidio simple.
En el caso del delito de abandono de persona, por ejemplo. U otro ejemplo lo podemos dar con un caso de jurisprudencia muy interesante., La Cámara del Crimen de la Capital volvió a utilizar la comisión por omisión (del homicidio) en el caso del marido que después de convenir circunstanciadamente con su amante, el asesinato de su mujer legítima, desiste del hecho antes de comenzar su ejecución, y cuando la amante, por sí sola (presentándose en la casa de los esposos y tocando el timbre) lleva a cabo la agresión contra la esposa, matándola, el marido omite avisarle a su esposa que la amante llegaría, y no impidiendo, por tanto el ataque de la amante, que se produce al abrir la puerta la esposa.
Muere la esposa por la agresión, como lo dijimos. El caso presenta un típico ejemplo de homicidio por omisión (omitió avisarle a la esposa, lo que sucedería si abría la puerta de la casa).
La acción por omisión existe cuando:
a) Cuando exista una especial obligación de actuar.
b) Cuando el comitente haya creado una ocasión de riesgo para el bien jurídicamente protegido mediante una acción u omisión.
El dolo eventual es un “encogimiento de hombros”, saber perfectamente que algo puede suceder y sin embargo no darle la debida importancia.
Veamos jurisprudencia de dolo eventual:
“Si quienes golpearon a la víctima no podían razonablemente dejar de advertir que esa violencia podría causarle la muerte, esto es si actuaron con desaprensión aten la representación que tuvieron de la probabilidad de la muerte, debe concluirse en que actuaron con dolo eventual. (TFedOralCrim Neuquén, 31/1/96, L.L. 1996-A 398, y DJ, 1996-1-446).
Los dispositivos utilizados para matar a los invasores de un predio (caso Takahasi, en Rosario, dieron lugar a que se considerase homicidio con exceso en el legítima defensa, para lo cual considera el inciso 6to. del mismo art. 34 “Se entenderá que concurren estas circunstancias ( los elementos de la legítima defensa) respecto de aquel que durante la noche rechazare el escalamiento o fractura de los cercados, pares o entradas de su casa, o departamento habitado o de sus dependencias, cualquiera que sea el daño ocasionado al agresor.
El tiempo que pasa entre las lesiones y la muerte. Debe existir una relación causal entre la acción u omisión del sujeto activo y el resultado “muerte”. El problema se plantea respecto a si, después de pasado algún tiempo, las lesiones recibidas pueden ser consideradas suficientes para producir el resultado letal. El problema se plantea respecto a sí, después de pasado algún tiempo, las lesiones recibidas pueden ser consideradas suficientes para producir el resultado letal o no.
Determinar si el hecho ha constituido el antecedente causal concreto para producir la muerte puede significar una cuestión a discutir.
Como sostiene Núñez debe tenerse presente el caso especial de lesiones causantes de una enfermedad incurable, de la cual finalmente derive la muerte de la víctima, siempre que medie el tiempo suficiente para estabilizar y darle autonomía al estado de enfermedad (mental o corporal) cierta o probablemente incurable, ya que la ley prevé de manera independiente esa agravante de las lesiones, cuyo normal desenvolvimiento puede terminar con la muerte, con lo que implícitamente excluye la figura del homicidio.
Este tema se vincula al instituto de la concausa que es cuando una distinta cadena causal, independiente de la concreción del autor, contribuye a la producción del resultado.
¿Qué es lo que se llama “error in persona”?.
La persona denominada, como ejemplo, A, quiere matar a B. pero lo confunde, dispara contra quien cree que es B y resulta que es C.
¿Qué es el “aberratio ictus” o “error en el golpe”?.
A quiere matar a B, pero como tiene mala puntería mata a C.
En cambio, habrá un concurso de delitos si A dispara sobre B y la bala, atraviesa el brazo de éste, y mata a C.
Se tratará de un concurso de delitos entre lesiones dolosas y homicidio culposo, en este segundo caso, son todos casos de concursos de delitos.
Por ejemplo en el caso de que A tire un tiro contra B y se mate a C, que estaba cerca de aquel, un prestigioso autor Varela dice que se tiene un “homicidio en grado de tentativa y un homicidio culposo en daño del ter4cero, y que no debe resolverse en el sentido de un solo homicidio doloso.
Sobre esto ha habido mucha discusión doctrinaria.
La tentativa, para cualquier delito está contemplada en el art. 42 del Código Penal, que dice que se aplicará determinada pena si el hecho no se cometiere por causas ajenas a la voluntad del autor.
El dolo de matar a otra persona no se presume, debe probarse en el proceso que se le hace al imputado, a la persona detenida por homicidio.
No se puede presumir que tuvo intención de matar (dolo directo).
Hubo casos donde se descartó el dolo ( cuando el arma de fuego fue utilizada como cachiporra y la persona murió), se descartó el dolo porque en el juicio se probó que la persona no quiso matar a la otra, sino solo herirla.
La jurisprudencia ha dicho que “para establecer si un hecho determinado constituye tentativa de homicidio, es preciso atender primordialmente al hecho subjetivo, antes que al objetivo, dado que actos en apariencia muy semejantes pueden responder a motivaciones muy diversas” (CNCrimCorr, Sala IV, 21/12/78, LL, 1979-A-3447).
“La tentativa de homicidio exige la intención inequívoca de producir la muerte del sujeto pasivo, pues en nuestro derecho no puede construirse dicho intento con dolo indirecto o eventual, así se desprende de la letra del art. 42 del Código Penal “(SCBA, 30/4/85, LL, 1987-A-661, 327.524-S y DJBA, 129-847).
En contra del fallo anterior:
“El haber intentado dar muerte al cónyuge a título de dolo eventual no obsta a la punición como tentativa” (CNCrimCorr, Sala I, 2/4/87, LL, 1987-E-465, 37.-748 S con voto del Dr. Costa).
Ha sucedido, en este caso se trata de una acción atípica, quiere decir que no encuadra dentro de ningún artículo del Código Penal. Esta es la opinión de Núñez, otros autores están en contra,. Varela, Della Vedoba.
La aplicación de la teoría de causalidad adecuada en el homicidio conduce directamente a un criterio de probabilidad.
Así existe nexo causal entre el golpe productor de la muerte, que se dio la víctima contra un poste telefónico, y el anterior puñetazo del victimario, por el cual, al ser esquivado, se originó el primero, o sea el golpe productor de la muerte del sujeto.
El art. 80 del Código Penal establece:
Se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua, pudiendo aplicarse lo dispuesto en el art. 52, al que matare:
1) A su ascendiente, descendiente o cónyuge, sabiendo que lo son.
2) Con ensañamiento, alevosía, veneno u otro procedimiento insidioso.
3) Por precio o promesa remuneratoria.
4) Por placer, codicia, odio racial o religioso.
5) Por un medio idóneo para crear un peligro común.
6) Con el concurso premeditado de dos o más personas.
7) Para preparar, facilitar, consumar, u ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o procura la impunidad para sí o para otro o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito.
Cuando en el caso del inciso 1ro.de este artículo mediaren circunstancias extraordinarias de atenuación, el Juez podrá aplicar prisión o reclusión de ocho a veinticinco años.
El artículo que tratamos, de los homicidios calificados trata homicidios que son calificados por distintos motivos:
a) por el vínculo.( inciso 1ro.).
b) por el modo de comisión ( incisos 2 y 6).
c) Por los móviles ( incisos 3 y 4)
d) Por los medios utilizados (inciso 5to.).
e) Por los fines (inciso 6to.).
Habla de que si el Juez una vez que encontró en el caso alguna agravante para aplicar el artículo 80, y no el /9, (básico de homicidio), si a su vez encuentras circunstancias extraordinarias de atenuación, la pena a aplicar será de 8 a 25 años, como lo establece el artículo 79 y no el 80.
Sí, lo es, porque ninguno de los Tratados Internacionales (art. 75, inciso 22) a los cuales nuestro país se suscribió, prohíbe la pena de prisión perpetua.
Lo que prohíbe nuestra Constitución en su art. 18 es la aplicación de penas degradantes, crueles o inhumanas.
Vínculos comprendidos: Este inciso agrava el homicidio si el autor y la víctima están ligados por una relación de parentesco de ascendencia o descendencia, o por matrimonio (llamado “uxoricidio”)..
En este sentido, se sentenció que “es autora de homicidio calificado por el vínculo, la mujer que intensificando los castigos contra al pequeña le aplica un fuerte golpe que le ocasiona la rotura del parénquima hepático con masiva hemorragia intraabdominal y la consecuente muerte a las pocas horas, contando, como en oros hechos anteriores, con la pasividad del padre de la criatura. Es autor del mismo delito, el padre aludido en razón de su pasiva, tolerante y cómplice presencia, que tuvo conocimiento directo de los castigos previos y del acto final que determinó la muerte de la niña, y se limitaba a pedirle a su concubina que la dejara o la entrara a su vivienda, pero nunca procuró detener los crueles ataques mencionados (CCrim. Corr Morón, Sala II, 18/11/93, JPBA, 86-50).
Padres, abuelos y bisabuelos.
Ya sea que el vínculo nazca de una relación matrimonial o extramatrimonial.
Los hermanos, unilaterales o bilaterales
Entre el adoptante y el adoptado, no.
¿Por qué dice el artículo 80 del Código Penal “sabiendo que lo son”?. Esto es ascendientes, descendientes y cónyuge
A la ley no le importa que la víctima sea ascendiente, descendiente o cónyuge, del autor. Exige También que éste lo sepa.
López Bolado, prestigioso autor a quien tuve el gusto de conocer personalmente, dijo que esta expresión parece innecesaria, pues si el autor ignora el vínculo familiar que lo une con el sujeto pasivo, por aplicación de los principios generales del derecho penal, no puede responder por una circunstancia agravante, en efecto el error y la ignorancia son causas de inculpabilidad por el art. 34, inciso 1 del Código Penal.
Yo creo que el artículo, destacando las palabras “sabiendo que lo son”, es una fórmula muy inteligente, que deja menos dudas al respecto.
No, no quedan comprendidos en la calificante los hermanos, unilaterales o bilaterales. Tampoco se incluye a quienes se dispensen trato de ascendientes y descendientes, ni aún mediando lazos adoptivos.
No existe agravante si los cónyuges están divorciados o si el matrimonio es nulo.
Aunque si se califica si el matrimonio es anulable.
La jurisprudencia ha dicho “ Configura el delito de homicidio simple y violación de domicilio en concurso real, el esposo separado de su cónyuge que penetró clandestinamente al domicilio de ésta, quien se encontraba acostada al lado de su amante, mientras sus tres hijos –todos matrimoniales- dormían en otra dependencia de la casa, circunstancia que era desconocida por el justiciable, quien disparó dos veces contra el amante de su esposa sin alcanzarlo, pero el proyectil de su segundo disparo penetró por el ojo derecho de una de sus hijas, que permanecía acostada, causándole la lesión cerebral determinante de su muerte “
(CVCrimCórdoba, 26/10/93, JA, 1994-II-103, secc. Índice)
Tampoco se califica en el caso del ausente, con presunción de fallecimiento reaparecido después de declarada su ausencia con presunción de fallecimiento.
El autor, cómplice o instigador que desconoce el vínculo responde a título de parricidio (art. 48). Si desconoce tal circunstancia, responderá por homicidio simple.
Pero de todos modos la cuestión no es pacífica.
Para abordar esta cuestión se sostuvieron dos hipótesis.
La primera es cuando el autor material es intranets y concurre un extraneus como partícipe, y la segunda cuando el autor material es un extraneus y el intraneus es un partícipe.
En el primer caso, a los partícipes se les imputa el delito agravado sólo si saben con certeza la circunstancia agravante (art. 48 Código Penal). La duda elimina el agravante. La solución se da habida cuenta de que el partícipe se sube al hecho típico y antijurídico de otro, motivo por el cual, en este caso, el cómplice, que sabe que se mató al padre del autor será abarcado por la agravante.
La última parte del artículo 80 dice: “Cuando en el caso del inciso primero de este artículo mediaren circunstancias extraordinarias de atenuación, el juez podrá aplicar prisión o reclusión de ocho a veinticinco años”.
O sea que el homicidio es simple y no calificado, cuando ha habido ofensas, provocaciones, sorpresa de flagrante adulterio, malos tratos a los hijos menores, vejámenes públicos, etc.).
Son una “circunstancia especial” que lleva al codificador a mencionarla como una excepción a los homicidios calificados, o sea que aquí el homicidio vuelve a ser simple.
Vale hacer una aclaración, si hay dos calificantes del artículo 80, no podrán mencionarse las circunstancias extraordinarias de atenuación.
Es la forma cruel de matar.
Una fórmula caracteriza esto: “hacer sentir la venida de la muerte”.
Uno de los aspectos más problemáticos es su costado que tiene con otra cosa; la in imputabilidad del art. 34, el trastorno mental transitorio, enajenación mental incompleta.
El que mata tiene que haber logrado que quien murió sufra, y su intención tiene que haber estado dirigida a ello.
Esa dirección tiene que estar probada, ese es el lado subjetivo de la conducta.
El lado objetivo es la prolongación de la agonía y los dolores extraordinarios mayores que los corrientes (elemento objetivo), pero ello no basta cuando aquel elemento subjetivo no está presente
El número de heridas o la extensión de ellas no configura la agravante.
Se requiere serenidad, sangre fría del malvado, dominio sobre sí mismo, nada de aturdimiento.
Dice Antón Oncea:
“El ensañamiento no es solo ferocidad brutal, sino crueldad reflexiva, no la brutalidad alocada de un momento emotivo ( ver Fernández Albor, Homicidio y Asesinato, p. 193).
Un fallo dice:
“Configura homicidio calificado por ensañamiento la muerte dada a un menor, previo hacerle sufrir una serie de padecimientos (mediante tormentos, agresiones físicas, ahorcamiento, laceraciones, vejámenes) prolongando de esa manera la agonía, a sabiendas que los mecanismos implementados para castigar la actitud que pretendía escarmentarse, como los elementos empleados a ese efecto, demostraban su idoneidad para desencadenar el luctuoso final" (CNCrimCorr, Sala I, 8/7/94, JPBA, 96-283).-
No se requiere que el dolor sea físico, por el contrario, habrá de apreciarse si se incrementa el sufrimiento del ofendido mediante la tortura psíquica.
Cualquiera que sea el método posterior a la muerte como el descuartizamiento, no puede considerarse ensañamiento.
Haber quemado viva a la víctima, constituye muerte por ensañamiento.
En la muerte por sevicias, estas van sucediendo en el tiempo, Privar a un menor de alimentos sería una muerte por sevicias, por ejemplo.
En el ensañamiento, todo sucede en el acto de matar, en un momento cronológico.
La alevosía es un aprovechamiento insidioso de la indefensión de una persona. El agente hace algo que no hubiera hecho si otras hubiesen sido las circunstancias.
El simple aprovecharse de la indefensión, si no se aduna a él la insidia, permite calificar la conducta de homicidio simple (dice Omar Breglia Arias, en su Código Comentado,. Anotado y Concordado de Editorial Astrea, pagina 679).
Laje Anaya dice que hay ausencia de una noción dogmática de la alevosía, la doctrina (los autores de derecho) mas o menos han resuelto la cuestión, mientras que la jurisprudencia mantiene un verdadero problema por la gran cantidad de fallos enfrentados.
Ha entendido la jurisprudencia que sucede se puede entender por alevosía cuando la víctima estaba maniatada, cuando estaba durmiendo, cuando conducía un automóvil, cuando estaba aturdida, cuando ingresaba desprevenida a un ascensor y estaba impedida de huir o intentar defensa.
Si, el que está oculto, espera a su víctima y la apuñala cuando ésta pasa, comete un homicidio alevoso.
Un ejemplo es cuando se invita a una fiesta a la víctima, pero en su lugar lo conduce a una fiesta donde actuará sobre seguro.
El Código Penal, en su versión original, hablaba de “veneno”, como medio para matar agravadamente.
La fórmula actual habla de “veneno u otro procedimiento insidioso”. Con esto queda claro que el veneno es un procedimiento insidioso.
Son trampas mortales, mecanismo ocultos, animales venenosos
Insidioso quiere decir en forma subrepticia u oculta.
Son las sustancias que actúan en el cuerpo con efectos físicos y bioquímicos.
Técnicamente por “veneno” ha de entenderse toda sustancia animal, vegetal o mineral, sólida, líquida o gaseosa que introducida en el cuerpo humano, mata cambiando su naturaleza por acción química o bioquímica.
Las sustancias que actúan en el cuerpo por medios físicos, mecánicos o térmicos, y que por ello, incluso, pueden matar, o son venenos, así por ejemplo el vidrio molido no es veneno.
La nueva fórmula permite 3 posibilidades:
1) Las muertes provocadas por sustancias que actúan químicamente en el cuerpo humano y han sido propinadas ocultamente, configuran homicidio agravado por veneno.
2) Toda otra sustancia con carácter letal, va a parar a la expresión “u otro procedimiento insidioso”.
3) Si cualquier sustancia dañina es introducida en el cuerpo de la víctima con violencia, se tratará de un homicidio simple
Como el artículo habla de procedimiento insidioso, el veneno debe ser suministrado de esa forma, si es suministrado por la fuerza, no estaríamos hablando de un homicidio calificado, sino de uno con un homicidio simple.
Como esta agravante de “veneno u otro procedimiento insidioso” es como una forma de la alevosía, se ha sugerido su eliminación en el contexto del Código Penal y que solo quede la alevosía.
Otras agravantes :
Sus circunstancias se resumen en lo siguiente: reside en la alarma social que provoca un sujeto, que sin odio, motivo o pasión, y solo en razón de una ganancia pactada con un tercero, se ha decidido a terminar con la vida de un ser humano.
Es una suma de dinero o la entrega de un bien susceptible de apreciación económica. `por el homicidio que se encarga cometer.
Para que se aplique esta agravante tiene que haber un pacto que no requiere formalidades, es suficiente que una persona piense que se la va a compensar económicamente y cometa el homicidio, para que esta agravante se aplique.
Tiene que ser explícito en este sentido (si se encarga que se mate a una persona y se mata a otra persona (error in personam o error en el golpe) igualmente se aplica esta figura.
La responsabilidad de ambos en el pacto es equivalente.
Aunque esto de que sea la misma, ha sido criticado por muchos autores,
El que ha recibido el encargo puede actuar en colaboración con otros, si sabían del pacto, entran en la calificante, si no sabían no entran.
Para el autor de obras de derecho, Núñez, lo insignificante de la ganancia no hace desaparecer la agravante de la codicia.
En su anterior redacción enumeraba el Código: “incendio, inundación, descarrilamiento, explosión o cualquier otro medio capaz de causar grandes estragos”..
La actual utilización des más amplia, contempla medios que no causan estragos, pero sí un peligro común, gases venenosos, en pequeña escala, radioactividad , veneno en el agua.
¿Qué es la pluralidad de Agentes?.
Los que concurren pueden actuar como cómplices necesarios, secundarios o coautores.
El homicidio criminis causae, es una figura agravada con pena de prisión o reclusión perpetua, cuya agravación se basa en la conexidad del homicidio con otro delito.
Las expresiones “para y por” son las que dan la pauta de la circulación.
El agente actúa “para preparar, facilitar, consumar, ocultar otro delito o para segurar sus resultados o procurar la impunidad para sí o para otro.” (por ejemplo el asesino por no poder violar a una mujer, la mata).
Se llama “delito de cortado resultado”, se perpetra un delito para cometer otro delito distinto, como el art. 258 del Código Penal.
Puede estar dirigido a un delito ya cometido, en ejecución o a uno por cometerse. Pero aún cuando sea disparatada la idea de que se está logrando impunidad ( matar a un testigo cuando hay muchos del hecho)
Se sentenció en la jurisprudencia:
“Existe homicidio agravado (art. 80, inciso 7, Cód. Penal) o criminis causa cuando el ladrón lo vincula ideológicamente con otro delito –en este caso robo-, sea como emdio para cometerlo, ocultarlo, asegurar sus resultados o su impunidad, o bien como manifestación de despecho” (STChaco, Sala Crimy Corr, 4/5/00, LLLit, 2000-118, del fallo de segunda instancia).
Si, con dolo directo, indirecto o eventual.
El homicidio preterintencional y el culposo están excluidos.
Señalamos lo anterior, pese a la obviedad, porque en la figura del latrocinio, que en muchos aspectos cuesta separar de este homicidio criminis causa, ha habido más posibilidad de confusión, y de hecho se ha confundido un hecho de latrocinio con un auténtico caso fortuito (el caso de la mujer, que asaltada, sale al balcón para solicitar auxilio y cae casualmente sobre su cabeza una maceta desde un piso superior.)
En este ilícito existe conexión hacia delante o hacia atrás, pero existe siempre conexión y ha sido prevista específicamente.
En cambio en el latrocinio, la muerte ocurre como un resultado ocasional que califica al robo, por eso la ubicación del latrocinio está el capítulo del delito de robo.
“Para responsabilizar al coautor del homicidio criminis causa (art. 80, inciso /mo. Del Código Penal, es irrelevante que no tuviese el propósito de matar, pues basta el simple dolo eventual, ya que aún en el caso de no ser el ejecutor material de las violencias que ocasionaron la muerte, estuvo presente y consintió en el empleo de un medio previsiblemente mortal, la sostenida y fuerte presión del cuello de la víctima”.
Así: “Matar para acallar los gritos de la víctima es precisamente una de las maneras de actuar del victimario para asegurar su impunidad, no siendo menester que la misma quede efectivamente asegurada (SC Mendoza, Sala II, 15/1165, LL, 122-935).