Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/39120
Timestamp: 2019-10-24 02:37:37
Document Index: 343780238

Matched Legal Cases: ['artículo 71', 'artículo 4', 'artículo 25', 'artículo 27', 'Artículo 9', 'Artículo 119', 'artículo 25', 'artículo 4', 'artículo 25', 'ARTÍCULO 4']

Ir a la Gaceta del día Jueves 14 de febrero de 2013
Gaceta: LXII/1SPO-86/39120
Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables.
La que suscribe Diva Hadamira Gastélum Bajo, Senadora de la República, con fundamento en lo establecido en los artículo 71 Fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como los artículos 8 numeral uno, fracción I, 164 y 169 del Reglamento del Senado de la República, someto a consideración de esta soberanía la presente Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforman las fracciones III a la XLVII y la L y LI, adicionándose once fracciones y recorriéndose las subsecuentes del artículo 4°, así mismo se adiciona un artículo 25 Bis, a la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables, con la finalidad de incluir el fomento de la Maricultura en el sector pesquero y acuícola de México, al tenor de la siguiente:
Actualmente la República Mexicana cuenta con 11,592 kilómetros de costas, de los cuales 8,475 corresponden al Litoral del Pacífico y 3,117 al Golfo de México, Mar Caribe e Islas; su plataforma continental es de aproximadamente 394,603 km², siendo mayor en el Golfo de México.
Una de las principales actividades primarias con las que cuenta nuestro país es la pesca, de la cual se obtienen alimentos de calidad para su comercialización. A esta actividad se suma una no tan renombrada pero que tiene un gran potencial económico en el litoral del país, esta actividad es la acuacultura marina o Maricultra. Hoy en día en la actividad pesquera se emplean aproximadamente 293 mil 803 pescadores que se dedican a la pesca y la acuacultura de manera directa, y de manera indirecta dependen alrededor de 1.5 millones de personas. Si bien la cifra es menor comparada con el universo de la población económicamente activa, no deja de tener relevancia por lo que hace al aporte de las actividades pesqueras y acuícolas en términos de la producción de alimentos y de generación de empleos y divisas en México y el mundo.
La acuacultura es una de las alternativas para el sector pesquero, la que puede generar mayores recursos, dentro de zonas marinas que cuenten con aptitud o potencial acuícola, para las comunidades pesqueras en México. La producción acuícola juega un papel cada vez más importante en la alimentación de nuestro país y es parte fundamental de la política nacional. La acuacultura tiene el suficiente potencial para poder realizar una significativa contribución a la producción de alimentos, atendiendo de manera efectiva, la demanda de la población, lo que no ha sucedió con la Maricultura, debido a que aun no se ha dado el apoyo y enfoque a su funcionamiento y operación.
Debido a que el desarrollo de esta actividad se intensifica en el país, dado el interés de inversionistas, se requiere de una renovación que permita producir nuevas especies y crear nuevos sistemas y prácticas de producción siendo la acuacultura marina o maricultura, una alternativa para producir alimentos de alta calidad dentro de nuestras zonas marinas con aptitud de maricultura.
La maricultura se define como una subclasificación de la acuacultura, tomando en cuenta el medio en donde se desarrolla, en este caso, se hace referencia al cultivo acuícola desarrollado en un medio marino.
El cultivo de peces exclusivamente marinos a nivel mundial está alcanzando una importancia cada vez más relevante; cultivándose especies de alto valor económico y en altas producciones, en países como Japón, Corea, Noruega, España, Gran Bretaña y Chile, por citar solo algunos de ellos. Estas producciones, se unen a la engorda de especies como el atún azul en instalaciones denominadas “ranchos marinos” y que se incluyen dentro de la actividad de Maricultura.
Esta se presenta entonces como una actividad productiva, misma que brinda importantes beneficios, tales como:
I. Calidad de Nutrición: Es indiscutible que la obesidad representa, hoy en día, uno de los mayores problemas de salud pública en nuestro país. La mayor ingesta de alimentos refinados con altos porcentajes de grasas, con un aporte calórico excesivo, junto con el sedentarismo característico de nuestro medio, ha hecho de la obesidad un grave problema.
Se sabe que la obesidad se asocia a una mayor prevalencia de enfermedades como las cardiovasculares, diabetes tipo II y problemas osteoarticulaciones entre otras. México gasta el 15% del presupuesto total de salud, solo en enfermos de diabetes. La salud pública es también un asunto de seguridad nacional y es una causa de fuertes crisis económicas en los países desarrollados.
Las dietas ricas en pescado se asocia con la reducción de contraer enfermedades como Alzheimer, enfermedades cardiacas, arterosclerosis e incrementa los niveles cognitivos.
II. Socio-económicos: Durante el largo período que se extiende de 1911 a 1992 se entregaron a los campesinos más de 100 millones de hectáreas de tierras, equivalentes a la mitad del territorio de México y cerca de las dos terceras partes de la propiedad rústica total del país. Según las Resoluciones Presidenciales de dotación de tierras, se establecieron unos 30,000 ejidos y comunidades que incluyeron 3.1 millones de jefes de familia.
Este reparto fue señalado en las reformas de 1992, con las modificaciones hechas al artículo 27 de la Constitución Mexicana, en la que se estableció que ya no hay más tierra que repartir y que debe iniciarse el ordenamiento de las mismas.
El reparto de tierras y sus proyectos, han sido prioritarios para la política del país, y es más que obvio que ésta política agrarista ha relegado al sector pequero y acuícola, así como el aprovechamiento de mares y costas.
El 60% del territorio nacional es mar, sin embargo su uso y aprovechamiento sobre todo en la generación de alimento es sumamente limitado. Los mares y costas de México, son una parte fundamental del territorio mexicano para la seguridad, soberanía y el desarrollo sustentable del país.
Estas regiones poseen una gran riqueza natural, que debe ser conservada y gestionada de manera sustentable, utilizando la mejor y mayor información científica y tecnológica disponible, y promoviendo su desarrollo dirigido al bienestar de sus poblaciones, el arraigo de las nuevas generaciones, así como para brindarles a las generaciones futuras la posibilidad de usarlas y aprovecharlas con un mejor sentido de responsabilidad y equidad.
Se prevé que para el año 2025 el 75% de la población mundial podría habitar en las zonas costeras y se visualiza que la población mundial se duplicará en menos de un siglo, alcanzando unos 10, 000 millones de habitantes.
De acuerdo con las cifras de las Naciones Unidas un 75% de ellos, con la tasa máxima de crecimiento, ocuparán una franja estrecha de unos 60 km de ancho a lo largo del litoral de los continentes, lo que pone de manifiesto que la repercusión de las actividades humanas, cada vez será mayor en el ecosistema mundial más productivos: las zonas someras de aguas marinas y salobres.
La explotación de los recursos costeros y de su hábitat, está en función del tamaño de la población humana y de su grado de desarrollo socioeconómico. Ante este nuevo escenario la acuacultura y en especifico la maricultura, podría llegar a ser generadora de empleos, que ha de jugar un papel fundamental en el futuro de estas poblaciones como garante de la calidad de los productos pesqueros y que además, ha de hacerlo realizando la actividad desde un punto de vista económico viable, socialmente justo y ambientalmente sustentable.
La práctica de la maricultura deberá ser llevada a cabo como una componente integral del desarrollo, contribuyendo hacia el bienestar sustentable para el sector social, promoviendo el desarrollo humano y potenciando la seguridad social, y con una gran probabilidad de ser un punto de impulso para la mejora de la calidad de vida, planteando un mejor uso y conservación de los recursos naturales.
III. Ambiental: No se puede basar la proveeduría de proteína animal para la alimentación, solamente en la producción agropecuaria, se debe también producir proteína de primera calidad como la de pescados y mariscos con un menor impacto ambiental.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) explica que actualmente el sector ganadero usa el 30% de la superficie terrestre del planeta en pastizales y un 33% de la superficie cultivable para producir forraje, lo cual es responsable del 9% del dióxido de carbono (CO2). La ganadería también es responsable del 37% de todo el metano producido, originado en su mayor parte en el sistema digestivo de los rumiantes.
Pero el porcentaje es más elevado cuando se incluyen los gases con efecto invernadero, y más peligrosos como el óxido nitroso, que procede del estiércol y es 296 veces más perjudicial que el CO2.
En un mundo inmerso en una vertiginosa escalada de cambios de todo tipo, es necesario adoptar una mentalidad flexible también en relación con la producción de alimentos.
Por lo que la maricultura no es sólo un complemento de la actividad de la pesca, o una actividad de reconversión de ciertos sectores: es la ganadería acuícola con mayor proyección a futuro, que tiene a su favor la disposición de los mares que ocupa el 70% de la superficie del planeta tierra (muy poco utilizada hasta el momento), la cual no requiere del consumo de agua dulce y utiliza animales con una mejor eficiencia en su conversión alimenticia, a diferencia de los vertebrados terrestres. Esto último significa que un organismo acuático, producen más carne por kilo de alimento, que la que produce un vertebrado terrestre.
Se considera que casi el 30% de las poblaciones de peces están sobreexplotadas, alrededor del 57% se encuentran totalmente explotadas o cerca de su producción máxima sostenible y únicamente el 13% no están todavía en ese nivel
Es menester destacar que desde el año 1992, la sobre pesca (que es la acción de pescar más allá de los límites a los cuales los cardúmenes de peces pueden recuperarse a través de la reproducción natural), se ha convertido en una de las mayores preocupaciones en el mundo industrializado así como en los países en desarrollo.
En el ambiente marino, la degradación de los ecosistemas y la sobreexplotación, son las principales causas de la declinación de las poblaciones de organismos marinos.
A lo anterior se une la falta de planeación y manejo inadecuado de las regiones marino-costeras. En este sentido, la conservación de los recursos pesqueros depende de un sistema integral en el cual coexistan diferentes factores contextuales, los cuales pueden englobarse en varias dimensiones, tales como: la económica, ecológica social y tecnológica.
La maricultura entonces representaría para nuestro país no solo poder producir, sino también comercializar más productos acuícolas, mediante una producción redituable y sustentable para México y sus especies marinas.
La maricultura es una alternativa de producción de alimento de calidad, es una actividad importante a desarrollar en los mares del país, la cual debe ser estratégicamente planeada para generar crecimiento y riqueza en las zonas costeras y marítimas del país.
El Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO, hace el reconocimiento implícito de la Gobernanza en la acuacultura, y subraya lo siguiente:
Artículo 9.1.1:
Se exige a los Estados establecer, mantener y desarrollar un marco jurídico y administrativo adecuado que facilite el desarrollo de una acuicultura responsable», incluyendo especialmente a la Maricultura, dado el importante potencial del uso de los océanos y las aguas costeras a inicios de este milenio.
La cuestión pendiente en este ámbito es que, a diferencia de la pesca, los actuales principios aplicables del derecho internacional público y las disposiciones de los tratados internacionales proporcionan poca orientación sobre la realización de las operaciones de la Maricultura, aun cuando los expertos coinciden, en que la mayor parte de la expansión futura de la acuicultura se producirá en los mares y océanos, sin duda más mar adentro, tal vez incluso en alta mar.
La actividad acuícola ha tenido una tasa de crecimiento promedio anual del 9% desde principios de los años 80’s. Se considera que la producción de la maricultura del mundo, responden solo al 3% de los volúmenes totales producidos en peces (sin contar moluscos y algas), pero en Latino América representa un 0,02 % del total producido.
Si la demanda de peces de mar es cada vez mayor en los mercados ¿Por qué es prácticamente inexistente su producción en la región de América Latina?
Según la Organización de las Naciones Unidas la población mundial alcanzará 9,000 millones de habitantes en 2050 y los alimentos serán escasos.
Además, la Organización Mundial de la Salud fomenta el consumo del pescado, y sugiere que una persona debe comer al menos 26.4 libras (11.95 kg) de esta carne al año. Estas perspectivas convierten a la maricultura en un negocio con gran potencial.
En el 2011, la pesca de captura y la acuicultura mundial suministraron un total de 154 millones de toneladas de pescado y mariscos, de los cuales se 130.8 toneladas se destinaron al consumo humano.
El examen mundial de la pesca reveló que el comercio de pescado constituye una fuente notable de ingresos en divisas. Genera además empleo y fortalece la seguridad alimentaria.
Se puede afirmar que, en Latino América hasta ahora, la maricultura no ha sido tomada en consideración como sector en su globalidad y se desconoce en su totalidad por los Países, el importante papel que puede desempeñar en los ámbitos económico y social, una vez que se disfrutara concretamente de toda su potencialidad. Ésta implicaría un desarrollo representativo en el sector pesquero y acuícola de aquellas naciones que decidieran fomentar y aplicar la Maricultura en sus mares.
A ello se suma el hecho de que muchos de los países del área, carecen de normas administrativas y jurídicas para el desarrollo de esta actividad.
Bajo esta tesitura México no es la excepción, pues aun no contempla y considera a la maricultura como una actividad productiva que puede convertirse en un distintivo geográfico rentable, ofreciendo elementos competitivos a diferentes sectores del país, particularmente al pesquero, que indiscutiblemente, sobrevive el siglo XXI en condiciones poco favorables.
México tiene grandes ventajas potenciales para tener un buen desarrollo de la maricultura debido a su amplia zona costera, diversidad de especies de alto valor comercial, diversidad de climas, y mercados, locales, regionales y nacionales para los pescados y mariscos que sean producidos por esta actividad.
Pese a ello la maricultura en nuestro país es pequeña y no crece como lo ha sucedido en los últimos años en otros países, como Chile, España, Noruega, Australia y recientemente Ecuador, por mencionar algunos que desde hace algunos años, comenzaron a implementar en sus ordenamientos jurídicos, la práctica y fomento de la Maricultura como un método de producción de recursos pesqueros y no solo de su explotación como lo hace la actividad pesquera. Una de las razones más importantes es el poco y favorable ambiente jurídico que se ha otorgado a esta actividad productiva, además de la falta de visión y estrategia para promover su desarrollo sostenible en nuestros mares nacionales.
El hecho de que la extracción de pesca natural se mantenga y no registre un crecimiento progresivo, preocupa. Ante ello, muchos países han visto en la maricultura la oportunidad para fomentar los recursos marinos que requiere el mercado. Además, representa una de las soluciones más efectivas para garantizar la soberanía alimenticia y la sostenibilidad de sus mares.
Actualmente la maricultura en nuestro país ha sido una actividad productiva poco fomentada y desarrollada, por lo que al ser una actividad relativamente novedosa en nuestro país, ésta no puede demostrar sus beneficios y es más fácil exagerar sus riesgos.
En contraste, no hay una tradición de propiedad privada en los mares, o flora y fauna marina de nuestro país. Muchos ciudadanos se oponen al uso privado exclusivo o derecho de explotación de las costas, el agua o las poblaciones de organismos marinos. La tradición de que los organismos y aguas marinos sean recursos públicos impone una carga adicional al desarrollo de la acuacultura. Antes de que se pueda comenzar a detonar seriamente la actividad productiva (y no extractiva) de la maricultura en el país, se debe considerar la creación de nuevos mecanismos para su desarrollo dando certeza jurídica y legal de uso de la zona para la actividad en aguas marinas.
Los esfuerzos para implementar regímenes de administración para pesquerías, como las cuotas individuales de pesca, enfrentan la misma resistencia filosófica.
Sin embargo, conforme los regímenes vayan siendo implementados, la actitud pública podría cambiar al ser más evidentes la lógica económica y las ventajas de los derechos exclusivos de uso de las aguas. El mismo proceso podría ocurrir con la maricultura, pero probablemente tomará tiempo lograrlo.
Para poder cambiar esta situación en nuestra zona costera y mares con aptitud para la maricultura, es necesario establecer una estrategia de integración de la actividad dentro de estas zonas, de forma tal que promueva el desarrollo sostenible, la equidad y la capacidad de recuperación de los sistemas socio-ecológicos interconectados.
Esto logrará consolidarla Maricultura a los ordenamientos de nuestro país, debido a que el principal objetivo de la maricultura es aprovechar de manera inteligente los recursos potenciales disponibles en las zonas costeras.
Por lo anterior, es preocupante el aun vacío normativo para la maricultura que posee nuestro país en su actual Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables(LGPAS), publicada el 24 de julio del 2007 en el Diario Oficial de la Federación.
Por lo que pese a que la LGPAS en su Capítulo IV, Artículo 119 BIS, fracción V, hace mención de las instalaciones que serán inspeccionadas por la autoridad, entre ellas las establecidas en zonas de producción por Maricultura, este término no se define en la LGPAS, mucho menos se incluye la forma en que las autoridades deberán fomentar la actividad en los mares mexicanos, solo alude a que se trata de una actividad de producción.
Siendo menester que se enuncie dentro del ordenamiento en comento cual es el concepto de la Maricultura, así como delimitar el apoyo que otorgaran las autoridades para su fomento y desarrollo.
En ese tenor propongo reformar el Artículo Cuarto, referente a las definiciones empleadas en el sector pesquero y acuícola por la LGPAS, con el fin de incorporar aquellos que sean aplicables en la materia tales como: Acuacultura Epicontinental, Aptitud Acuícola, Área de reserva para la Maricultura, Distrito de Maricultura, Lonja Acuícola y Pesquera, Maricultura, entre otros, las cuales son necesarias para conocer los conceptos que serán empleados dentro de esta actividad.
Así mismo se propone adicionar un artículo 25 Bis, otorgando un soporte jurídico para el fomento y desarrollo de la actividad de Maricultura en las zonas costeras de México.
Teniendo como resultado que aquellos sectores que estén interesados en operar el fomento de esta actividad y la hagan una realidad, tendrán la certeza jurídica a su inversión, lo cual podrá generar y significar también una fuente de empleos, un desarrollo económico viable en las zonas con aptitud de maricultura en el litoral, servicios y riqueza en diferentes comunidades pesqueras del país, disminuyendo los incides de desarraigo, migración y pobreza, cambiándolos por un desarrollo social y calidad de vida para las familias de estas zonas.
Por los argumentos vertidos con anterioridad, someto a consideración de ésta H. Soberanía la siguiente Iniciativa con:
Único.- Se reforman las fracciones III a la XLVII y la L y LI, adicionándose once fracciones y recorriéndose las subsecuentes del artículo 4°, así mismo se adiciona un artículo 25 Bis, a la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables, con la finalidad de incluir el fomento de la Maricultura en el sector pesquero y acuícola de México, para quedar como sigue:
ARTÍCULO 4°.- Para los efectos de esta Ley, se entiende por:
I. Acuacultura: Es el conjunto de actividades dirigidas a la reproducción controlada, preengorda y engorda de especies de la fauna y flora realizadas en instalaciones ubicadas en aguas dulces, marinas o salobres, por medio de técnicas de cría o cultivo, que sean susceptibles de explotación comercial, ornamental o recreativa;
II. Acuacultura comercial: Es la que se realiza con el propósito de obtener beneficios económicos;
III. Acuacultura de fomento: Es la que tiene como propósito el estudio, la investigación científica y la experimentación en cuerpos de agua de jurisdicción federal, orientada al desarrollo de biotecnologías o a la incorporación de algún tipo de innovación tecnológica, así como la adopción o transferencia de tecnología, en alguna etapa del cultivo de especies de la flora y fauna, cuyo medio de vida total o parcial sea el agua;
IV. Acuacultura didáctica: Es la que se realiza con fines de capacitación y enseñanza de las personas que en cualquier forma intervengan en la acuacultura en cuerpos de agua de jurisdicción federal;
V. Arte de pesca: Es el instrumento, equipo o estructura con que se realiza la captura o extracción de especies de flora y fauna acuáticas;
VI. Aviso de arribo: Es el documento en el que se reporta a la autoridad competente los volúmenes de captura obtenidos por especie durante una jornada o viaje de pesca;
VII. Aviso de cosecha: Es el documento en el que se reporta a la autoridad competente la producción obtenida en unidades de producción acuícolas;
VIII. Aviso de producción: Es el documento en el que se reporta a la autoridad competente, la producción obtenida en laboratorios acuícolas;
IX. Aviso de recolección: Es el documento en el que se reporta a la autoridad competente el número de organismos colectados del medio natural, al amparo de un permiso;
X. Aviso de siembra: Es el documento en el que se reporta a la autoridad competente las especies a cultivar, la cantidad de organismos, las fechas de siembra y las medidas sanitarias aplicadas previamente al cultivo;
XI. Barco-fábrica: Es la embarcación pesquera autopropulsada que disponga de equipos para la industrialización de la materia prima resultado de su captura y/o de las capturas realizadas por otras embarcaciones;
XII. Bitácora de pesca: Es el documento de registro y control del quehacer pesquero a bordo de una embarcación, por medio del cual la autoridad competente recibe del pescador el reporte de la actividad que se le ha concesionado o permitido;
XIII. Captura incidental: La extracción de cualquier especie no comprendida en la concesión o permiso respectivo, ocurrida de manera fortuita;
XIV. Certificado de sanidad acuícola: Documento oficial expedido por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, o a través de laboratorios acreditados y aprobados en los términos de esta Ley y de la Ley Federal sobre Metrología y Normalización, en el que se hace constar que las especies acuícolas o las instalaciones en las que se producen se encuentran libres de patógenos causantes de enfermedades;
XV. Concesión: Es el Título que en ejercicio de sus facultades otorga la Secretaría, a personas físicas o morales para llevar a cabo la pesca comercial de los recursos de la flora y fauna acuáticas en aguas de jurisdicción nacional, así como para la acuacultura, durante un periodo determinado en función de los resultados que prevean los estudios técnicos, económicos y sociales que presente el solicitante, de la naturaleza de las actividades a realizar, de la cuantía de las inversiones necesarias para ello y de su recuperación económica;
XVI. Cuarentena: El tiempo que determine la autoridad competente para mantener en observación los organismos acuáticos, para determinar su calidad sanitaria, mediante normas oficiales mexicanas u otras regulaciones que emita el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria;
XVII. Embarcación menor: Unidad de pesca con o sin motor fuera de borda y con eslora máxima total de 10.5 metros; con o sin sistema de conservación de la captura a base de hielo y con una autonomía de 3 días como máximo;
XVIII. Embarcación pesquera: Es toda construcción de cualquier forma o tamaño, que se utilice para la realización de actividades de pesca, capaz de mantenerse a flote o surcar la superficie de las aguas;
XIX. Esfuerzo pesquero: El número de individuos, embarcaciones o artes de pesca, que son aplicados en la captura o extracción de una o varias especies en una zona y periodo determinados;
XX. Guía de pesca: Es el documento que ampara el transporte por vía terrestre, marítima o aérea de productos pesqueros vivos, frescos, enhielados o congelados, provenientes de la acuacultura o de la pesca;
XXI. INAPESCA: Instituto Nacional de Pesca, órgano público descentralizado sectorizado con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación.
XXII. Inocuidad: Es la garantía de que el consumo de los recursos pesqueros y acuícolas no cause daño en la salud de los consumidores;
XXIII. Introducción de especies: Actividad que se refiere a aquellas especies que no se distribuyen naturalmente existentes en el cuerpo de agua en el que se pretenden introducir;
XXIV. Normas: Las normas expedidas de conformidad con la Ley Federal sobre Metrología y Normalización y esta Ley;
XXV. Ordenamiento pesquero: Conjunto de instrumentos cuyo objeto es regular y administrar las actividades pesqueras, induciendo el aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros y acuícolas, basado en la disponibilidad de los recursos pesqueros, información histórica de niveles de extracción, usos y potencialidades de desarrollo de actividades, capacidad pesquera o acuícola, puntos de referencia para el manejo de las pesquerías y en forma congruente con el ordenamiento ecológico del territorio;
XXVI. Permiso: Es el documento que otorga la Secretaría, a las personas físicas o morales, para llevar a cabo las actividades de pesca y acuacultura que se señalan en la presente Ley;
XXVII. Pesca: Es el acto de extraer, capturar o recolectar, por cualquier método o procedimiento, especies biológicas o elementos biogénicos, cuyo medio de vida total, parcial o temporal, sea el agua;
XXVIII. Pesca Comercial: La captura y extracción que se efectúa con propósitos de beneficio económico;
XXIX. Pesca deportivo-recreativa: La que se practica con fines de esparcimiento o recreación con las artes de pesca previamente autorizadas por esta Ley, reglamentos y las normas oficiales vigentes;
XXX. Pesca didáctica: Es la que realizan las instituciones de educación, reconocidas oficialmente, para llevar a cabo sus programas de capacitación y enseñanza;
XXXI. Pesca de consumo doméstico: Es la captura y extracción que se efectúa sin propósito de lucro y con el único objeto de obtener alimento para quien la realice y de sus dependientes, por tanto no podrá ser objeto de comercialización;
XXXII. Pesca de fomento: Es la que se realiza con fines de investigación, exploración, experimentación, conservación, evaluación de los recursos acuáticos, creación, mantenimiento y reposición de colecciones científicas y desarrollo de nuevas tecnologías;
XXXIII. Pesquería: Conjunto de sistemas de producción pesquera, que comprenden en todo o en parte las fases sucesivas de la actividad pesquera como actividad económica, y que pueden comprender la captura, el manejo y el procesamiento de un recurso o grupo de recursos afines y cuyos medios de producción, estructura organizativa y relaciones de producción ocurren en un ámbito geográfico y temporal definido;
XXXIV. Pesquería en recuperación: Es aquella pesquería que se encuentra en deterioro y sujeta a un conjunto de medidas con el propósito de su recuperación;
XXXV. Pesquería sobreexplotada: Es la pesquería que se encuentra explotada por encima de su límite de recuperación;
XXXVI. Plan de manejo pesquero: El conjunto de acciones encaminadas al desarrollo de la actividad pesquera de forma equilibrada, integral y sustentable; basadas en el conocimiento actualizado de los aspectos biológicos, ecológicos, pesqueros, ambientales, económicos, culturales y sociales que se tengan de ella;
XXXVII. Procesamiento Primario: Proceso basado exclusivamente en la conservación del producto por la acción del frío, enhielado y congelado, y que no se le aplican métodos de cocción o calor en ninguna forma, incluyendo actividades de empacado, eviscerado, descabezado, fileteado o desangrado;
XXXVIII. Recursos Acuícolas: Las especies acuáticas susceptibles de cultivo, sus productos y subproductos;
XXXIX. Recursos Pesqueros: Las especies acuáticas, sus productos y subproductos, obtenidos mediante su cultivo o extracción o captura, en su estado natural;
XL. Registro: El Registro Nacional de Pesca y Acuacultura;
XLI. Repoblación: Es el acto de introducir organismos acuáticos vivos nativos en cualquiera de los estados de su ciclo de vida, en cuerpos de agua de jurisdicción federal con fines de mantener, recuperar o incrementar las poblaciones naturales pesqueras;
XLII. Sanidad acuícola: Es el conjunto de prácticas y medidas establecidas en normas oficiales, encaminadas a la prevención, diagnóstico y control de las plagas, y enfermedades que afectan a dichas especies;
XLIII. Secretaría: La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, a través de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca, con excepción de aquellos casos en los que sea a través de SENASICA;
XLIV. SEMARNAT: La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales;
XLV. SENASICA: El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria;
XLVI. Unidad de manejo acuícola: Se integra con las áreas comprendidas en una zona delimitada, en la que se establece un conjunto de unidades de producción con una infraestructura básica y las instalaciones necesarias para su operación y funcionamiento compartido, operada de forma común;
XLVII. Veda: Es el acto administrativo por el que se prohíbe llevar a cabo la pesca en un periodo o zona específica establecido mediante acuerdos o normas oficiales, con el fin de resguardar los procesos de reproducción y reclutamiento de una especie;
L. Zona de escasa prevalencia: Área geográfica determinada en donde se presenta una frecuencia mínima de casos recientes de una enfermedad o plaga de especies acuáticas vivas, en una especie y periodo específicos;
LI. Zona de Refugio: Las áreas delimitadas en las aguas de jurisdicción federal, con la finalidad primordial de conservar y contribuir, natural o artificialmente, al desarrollo de los recursos pesqueros con motivo de su reproducción, crecimiento o reclutamiento, así como preservar y proteger el ambiente que lo rodea.
ARTICULO 4º …..
I.-II……
III. Acuacultura Epicontinental:Es el término utilizado para diferenciar entre la actividad acuícola realizada en aguas sobre la superficie de los continentes, de las que se realizan fuera de esté. Lo anterior teniendo en cuenta que las aguas donde se realizan las actividades acuícolas dentro del continente no son exclusivamente dulces.
IV. Acuacultura de fomento:Es la que tiene como propósito el estudio, la investigación científica y la experimentación en cuerpos de agua de jurisdicción federal, orientada al desarrollo de biotecnologías o a la incorporación de algún tipo de innovación tecnológica, así como la adopción o transferencia de tecnología, en alguna etapa del cultivo de especies de la flora y fauna, cuyo medio de vida total o parcial sea el agua;
V. Acuacultura didáctica: Es la que se realiza con fines de capacitación y enseñanza de las personas que en cualquier forma intervengan en la acuacultura en cuerpos de agua de jurisdicción federal;
VI. Aptitud Acuícola: Es el conjunto de características, físico-químicas, de infraestructura y socio-económicas, que debe reunir un cuerpo de agua epicontinental o marino, que le permitan ser determinada como área idónea para desarrollar la actividad acuícola.
VII. Área de reserva para la Maricultura: Es aquella que cuenta con aptitud para que se desarrolle la maricultura, la cual es reservada para realizar esta actividad y sus servicios de forma sustentable.
VIII. Arrecife Marino Artificial: Son las estructuras hechas con diferentes tipos de materiales inertes y duraderos, de formas distintas, con las que se construyen módulos artificiales, los que son sumergidos, acondicionados e instalados en el fondo marino, con la finalidad de imitar algunas características de los arrecifes naturales, al atraer y concentrar diversos grupos de especies de flora y fauna marina, proveyéndolos de un hábitat y refugio. Estas estructuras presentan una forma de desarrollar una economía en equilibrio con la naturaleza.
IX. Arte de pesca: Es el instrumento, equipo o estructura con que se realiza la captura o extracción de especies de flora y fauna acuáticas;
X. Aviso de arribo: Es el documento en el que se reporta a la autoridad competente los volúmenes de captura obtenidos por especie durante una jornada o viaje de pesca;
XI. Aviso de cosecha: Es el documento en el que se reporta a la autoridad competente la producción obtenida en unidades de producción acuícolas;
XII. Aviso de producción: Es el documento en el que se reporta a la autoridad competente, la producción obtenida en laboratorios acuícolas;
XIII. Aviso de recolección: Es el documento en el que se reporta a la autoridad competente el número de organismos colectados del medio natural, al amparo de un permiso;
XIV. Aviso de siembra: Es el documento en el que se reporta a la autoridad competente las especies a cultivar, la cantidad de organismos, las fechas de siembra y las medidas sanitarias aplicadas previamente al cultivo;
XV. Barco-fábrica: Es la embarcación pesquera autopropulsada que disponga de equipos para la industrialización de la materia prima resultado de su captura y/o de las capturas realizadas por otras embarcaciones;
XVI. Bitácora de pesca: Es el documento de registro y control del quehacer pesquero a bordo de una embarcación, por medio del cual la autoridad competente recibe del pescador el reporte de la actividad que se le ha concesionado o permitido;
XVII. Captura incidental: La extracción de cualquier especie no comprendida en la concesión o permiso respectivo, ocurrida de manera fortuita;
XVIII. Certificado de sanidad acuícola: Documento oficial expedido por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, o a través de laboratorios acreditados y aprobados en los términos de esta Ley y de la Ley Federal sobre Metrología y Normalización, en el que se hace constar que las especies acuícolas o las instalaciones en las que se producen se encuentran libres de patógenos causantes de enfermedades;
XIX. Concesión: Es el Título que en ejercicio de sus facultades otorga la Secretaría, a personas físicas o morales para llevar a cabo la pesca comercial de los recursos de la flora y fauna acuáticas en aguas de jurisdicción nacional, así como para la acuacultura, durante un periodo determinado en función de los resultados que prevean los estudios técnicos, económicos y sociales que presente el solicitante, de la naturaleza de las actividades a realizar, de la cuantía de las inversiones necesarias para ello y de su recuperación económica;
XX. Cuarentena: El tiempo que determine la autoridad competente para mantener en observación los organismos acuáticos, para determinar su calidad sanitaria, mediante normas oficiales mexicanas u otras regulaciones que emita el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria;
XXI. Distrito de Maricultura: Es el área o polígono definido con fines administrativos, donde se llevan a cabo diferentes actividades de la maricultura.
XXII. Embarcación menor: Unidad de pesca con o sin motor fuera de borda y con eslora máxima total de 10.5 metros; con o sin sistema de conservación de la captura a base de hielo y con una autonomía de 3 días como máximo;
XXIII. Embarcación pesquera: Es toda construcción de cualquier forma o tamaño, que se utilice para la realización de actividades de pesca, capaz de mantenerse a flote o surcar la superficie de las aguas;
XXIV. Esfuerzo pesquero: El número de individuos, embarcaciones o artes de pesca, que son aplicados en la captura o extracción de una o varias especies en una zona y periodo determinados;
XXV. Guía de pesca: Es el documento que ampara el transporte por vía terrestre, marítima o aérea de productos pesqueros vivos, frescos, enhielados o congelados, provenientes de la acuacultura o de la pesca;
XXVI. INAPESCA: Instituto Nacional de Pesca, órgano público descentralizado sectorizado con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación.
XXVII. Inocuidad: Es la garantía de que el consumo de los recursos pesqueros y acuícolas no cause daño en la salud de los consumidores;
XXVIII. Introducción de especies: Actividad que se refiere a aquellas especies que no se distribuyen naturalmente existentes en el cuerpo de agua en el que se pretenden introducir;
XXIX. Lonja Acuícola y Pesquera: Es la infraestructura donde se comercializan los productos acuícolas y pesqueros al mayoreo. Esta infraestructura cuenta también con el equipamiento adecuado y áreas de almacenaje de alimento, bodegas de frio, planta procesadora de producto para dar un valor agregado al producto, entre otros.
XXX. Maricultura: Se denomina así, a la acuacultura que involucra el cultivo de especies de la fauna y flora desarrollado en cuerpos de agua marina, dentro de estructuras fijas o flotantes diseñadas específicamente para este medio.
XXXI. Normas: Las normas expedidas de conformidad con la Ley Federal sobre Metrología y Normalización y esta Ley;
XXXII. Ordenamiento Acuícola: Es el instrumento de planeación y regulación del crecimiento ordenado de la actividad acuícola nacional, en áreas con aptitud o potencial para desarrollarla, en forma congruente con los ordenamientos territorial y ecológico marino y costero. El ordenamiento acuícola debe de considerar los aspectos biológicos, ecológicos, tecnológicos, ambientales, económicos, culturales y sociales para generar una actividad competitiva y sustentable.
XXXIII. Ordenamiento pesquero: Conjunto de instrumentos cuyo objeto es regular y administrar las actividades pesqueras, induciendo el aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros y acuícolas, basado en la disponibilidad de los recursos pesqueros, información histórica de niveles de extracción, usos y potencialidades de desarrollo de actividades, capacidad pesquera o acuícola, puntos de referencia para el manejo de las pesquerías y en forma congruente con el ordenamiento ecológico del territorio;
XXXIV. Permiso: Es el documento que otorga la Secretaría, a las personas físicas o morales, para llevar a cabo las actividades de pesca y acuacultura que se señalan en la presente Ley;
XXXV. Pesca: Es el acto de extraer, capturar o recolectar, por cualquier método o procedimiento, especies biológicas o elementos biogénicos, cuyo medio de vida total, parcial o temporal, sea el agua;
XXXVI. Pesca Comercial: La captura y extracción que se efectúa con propósitos de beneficio económico;
XXXVII. Pesca deportivo-recreativa: La que se practica con fines de esparcimiento o recreación con las artes de pesca previamente autorizadas por esta Ley, reglamentos y las normas oficiales vigentes;
XXXVIII. Pesca didáctica: Es la que realizan las instituciones de educación, reconocidas oficialmente, para llevar a cabo sus programas de capacitación y enseñanza;
XXXIX. Pesca de consumo doméstico: Es la captura y extracción que se efectúa sin propósito de lucro y con el único objeto de obtener alimento para quien la realice y de sus dependientes, por tanto no podrá ser objeto de comercialización;
XL. Pesca de fomento: Es la que se realiza con fines de investigación, exploración, experimentación, conservación, evaluación de los recursos acuáticos, creación, mantenimiento y reposición de colecciones científicas y desarrollo de nuevas tecnologías;
XLI. Pesquería: Conjunto de sistemas de producción pesquera, que comprenden en todo o en parte las fases sucesivas de la actividad pesquera como actividad económica, y que pueden comprender la captura, el manejo y el procesamiento de un recurso o grupo de recursos afines y cuyos medios de producción,
XLII. Pesquería Acuacultural: Se refiere a la actividad pesquera que captura organismos provenientes de la producción acuícola, mismos que generalmente son utilizados para repoblar o ser sembrados en algún cuerpo de agua.
XLIII. Pesquería en recuperación: Es aquella pesquería que se encuentra en deterioro y sujeta a un conjunto de medidas con el propósito de su recuperación;
XLIV. Pesquería sobreexplotada: Es la pesquería que se encuentra explotada por encima de su límite de recuperación;
XLV. Plan de manejo pesquero: El conjunto de acciones encaminadas al desarrollo de la actividad pesquera de forma equilibrada, integral y sustentable; basadas en el conocimiento actualizado de los aspectos biológicos, ecológicos, pesqueros, ambientales, económicos, culturales y sociales que se tengan de ella;
XLVI. Planes de desarrollo de la Maricultura: Son los instrumentos guía para lograr el desarrollo de una maricultura rentable y sustentable, en los que se debe plasmar de modo sistemático las metas establecidas, las acciones programadas con estrategias viables, y teniendo en cuenta la inversión de carácter operativo en plazos previstos.
XLVII. Procesamiento Primario: Proceso basado exclusivamente en la conservación del producto por la acción del frío, enhielado y congelado, y que no se le aplican métodos de cocción o calor en ninguna forma, incluyendo actividades de empacado, eviscerado, descabezado, fileteado o desangrado;
XLVIII. Recursos Acuícolas: Las especies acuáticas susceptibles de cultivo, sus productos y subproductos;
XLIX. Recursos Pesqueros: Las especies acuáticas, sus productos y subproductos, obtenidos mediante su cultivo o extracción o captura, en su estado natural;
L. Registro: El Registro Nacional de Pesca y Acuacultura;
LI. Repoblación: Es el acto de introducir organismos acuáticos vivos nativos en cualquiera de los estados de su ciclo de vida, en cuerpos de agua de jurisdicción federal con fines de mantener, recuperar o incrementar las poblaciones naturales pesqueras;
LII. Sanidad acuícola: Es el conjunto de prácticas y medidas establecidas en normas oficiales, encaminadas a la prevención, diagnóstico y control de las plagas, y enfermedades que afectan a dichas especies;
LIII. Secretaría: La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, a través de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca, con excepción de aquellos casos en los que sea a través de SENASICA;
LIV. SEMARNAT: La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales;
LV. SENASICA: El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria;
LVI. Unidades de capacitación y adiestramiento en Maricultura (UNICAM): Son las Unidades de capacitación en las que se transmiten las técnicas e innovaciones en temas de maricultura, con el propósito de ser adoptadas por los interesados en desarrollar la actividad de forma eficiente.
LVII. Unidad de manejo acuícola: Se integra con las áreas comprendidas en una zona delimitada, en la que se establece un conjunto de unidades de producción con una infraestructura básica y las instalaciones necesarias para su operación y funcionamiento compartido, operada de forma común;
LVIII. Veda: Es el acto administrativo por el que se prohíbe llevar a cabo la pesca en un periodo o zona específica establecido mediante acuerdos o normas oficiales, con el fin de resguardar los procesos de reproducción y reclutamiento de una especie;
LIX. Zona de escasa prevalencia: Área geográfica determinada en donde se presenta una frecuencia mínima de casos recientes de una enfermedad o plaga de especies acuáticas vivas, en una especie y periodo específicos;
LX. Zona de Refugio: Las áreas delimitadas en las aguas de jurisdicción federal, con la finalidad primordial de conservar y contribuir, natural o artificialmente, al desarrollo de los recursos pesqueros con motivo de su reproducción, crecimiento o reclutamiento, así como preservar y proteger el ambiente que lo rodea.
DEL FOMENTO A LA PESCA Y A LA ACUACULTURA
ARTICULO 25 BIS En materia de Maricultura, la Secretaría fomentará la práctica y desarrollo de esta actividad, para lo cual, en coordinación con las dependencias y entidades competentes y con los sectores interesados deberá realizar lo siguiente:
I. Promoverá la formulación de los planes estatales para el desarrollo de la maricultura en las 17 Entidades Federativas que cuenten con litoral.
II. Identificará y definirá las zonas litorales que tengan áreas con aptitud para desarrollar la maricultura.
III. Fomentará la actividad de maricultura en sus diversas modalidades en las diferentes secciones de la columna de agua: Superficial con estructuras flotantes (jaulas flotantes, líneas madre, etc.); Media columna de agua (estructuras sumergibles); Bentónicos con estructuras de fondo (jalas en fondos, arrecifes marinos artificiales, etc.); así como cultivos itinerantes.
IV. Establecerá distritos de Maricultura para el manejo administrativo y ambiental de las zonas con aptitud de maricultura.
V. Otorgará las concesiones, permisos y licencias, mediante la actuación de las entidades Federativas que cuenten con los Planes de Desarrollo de la Maricultura y dentro de las áreas identificadas con aptitud para desarrollo de esta actividad, a personas físicas y morales que cuentan con el cumplimiento de los requisitos de ordenamiento y conservación de los recursos.
VI. Fomentará el desarrollo de infraestructura vinculada a la cadena de valor, como Lonjas acuícolas y pesqueras, laboratorios de producción de cría y Unidades de Capacitación y Adiestramiento en Maricultura (UNICAM).
Dado en el Salón de Sesiones de la H. Cámara de Senadores
a los ocho días del mes de febrero del año 2013.
Diva Hadamira Gastèlum Bajo