Source: https://www.scribd.com/document/187701730/La-Delincuencia-Juvenil
Timestamp: 2019-02-21 04:11:25
Document Index: 256983872

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LA DELINCUENCIA JUVENIL 1.
Introducción Sin lugar a dudas, la delincuencia juvenil es un fenómeno muy representativo desde el siglo pasado, la delincuencia juvenil es uno de los problemas criminológicos que crece cada día más, no solo en nuestro país, sino también en el mundo entero; es una de las acciones socialmente negativas que va a lo contrario fijado por la ley y a las buenas costumbres creadas y aceptadas por la sociedad. La delincuencia juvenil es un fenómeno social que pone en riesgo la seguridad p blica de la sociedad, así mismo va contra las buenas costumbres ya establecidas por la sociedad. La delincuencia juvenil es un fenómeno de ámbito mundial, pues se e!tiende desde los rincones más alejados de la ciudad industriali"ada #asta los suburbios de las grandes ciudades, desde las familias ricas o acomodadas #asta las más pobres, es un problema que se da en todas las capas sociales y en cualquier rincón de nuestra civili"ación. 2. Antecedentes históricos$ % pesar de no tener ninguna duda sobre la e!istencia de un derec#o penal precolombino, como por ejemplo el de los pueblos %"tecas, &ayas, 'ncas o de &esoamérica, desconocemos si e!istía alguna regulación especial, o particular para ni(os o jóvenes que cometieran alg n )delito). Lo mismo que se desconocen las regulaciones de esta situación en el llamado derec#o colonial americano. *l inicio legislativo de la )cuestión criminal) surge en el período republicano, luego de la independencia de las colonias europeas. %unque a finales del siglo +'+ la mayoría de los países latinoamericanos tenían una basta codificación, especialmente en ,onstituciones -olíticas y ,ódigos -enales, la regulación de la criminalidad juvenil no era objeto de atención particular. *s a principios de este siglo en que se ubica la preocupación por la infancia en ./0 países de nuestra región. *sto es el resultado, por un lado, de la internacionali"ación de las ideas que se inician en el Siglo ++, primeramente con la *scuela -ositiva y luego con la *scuela de la 1efensa Social, y por el otro lado, es el resultado de la imitación latinoamericana de las preocupaciones europeas y de los *stados 2nidos de %mérica por la infancia, lo cual se vio reflejado en varios congresos internacionales sobre el tema de la infancia. La primera legislación específica que se conoce fue la argentina, promulgada en .3.3. -ero fue en décadas posteriores en donde se promulgaron la mayoría de las primeras legislaciones, por ejemplo ,olombia en .34/, 5rasil en .34., 2ruguay en .367 y 8ene"uela en .363. 1urante este período y #asta los a(os 9/, podemos afirmar que el derec#o penal de menores se desarrolló intensamente, en su ámbito penal, fundamentado en las doctrinas positivistas:antropológicas. *n la década de los 9/, con e!cepción de -anamá que promulgó su primer ley específica en .30. y ;ep blica 1ominicana en .307, se presenta un auge del derec#o penal de menores en el ámbito legislativo, con la promulgación y reformas de leyes especiales, por ejemplo, en los siguientes países$ -er en .394, ,osta ;ica en .396, ,#ile en .39<, ,olombia en .39=, >uatemala en .393 y ?onduras también en .393. *n la década de los </, se promulgan las
siguientes legislaciones$ &é!ico en .3<6, @icaragua en .3<6, *l Salvador en .3<6, 5olivia en .3<0, 8ene"uela en .3<0, *cuador en .3<0 y ,uba en .3<3. *n todo este período, se caracteri"a el derec#o penal de menores con una ideología defensista de la sociedad, basada en las concepciones de peligrosidad y las teorías de las subculturas criminales. Las concepciones ideológicas del positivismo y de la *scuela de 1efensa Social, fueron incorporadas en todas las legislaciones y sin duda influyeron en la codificación penal. -ero en donde estas ideas encontraron su má!ima e!presión, fue en el derec#o penal de menores. -ostulado básico fue sacar al menor delincuente del derec#o penal com n, con ello alteraron todo el sistema de garantías reconocido generalmente para adultos. ,onvirtieron el derec#o penal de menores en un derec#o penal de autor, sustituyendo el principio fundamental de culpabilidad, por el de peligrosidad. *sto llevó a establecer reglas especiales en el derec#o penal de menores, tanto en el ámbito sustantivo como formal, como por ejemplo, la conducta predelictiva, la situación irregular y la sentencia indeterminada. -rincipios que #an servido, y a n #oy se encuentran vigentes en varias legislaciones latinoamericanas, para negar derec#os #umanos a los menores infractores, como la presunción de inocencia, el principio de culpabilidad, el derec#o de defensa, etc. 2n #ito en el desarrollo #istórico del derec#o de menores lo marcó la promulgación de la ,onvención >eneral de los 1erec#os del @i(o en .3=3. Luego de la entrada en vigencia de esta convención, se #a iniciado en los a(os 3/ un proceso de reforma y ajuste legislativo en varios países de la región, específicamente en ,olombia, 5rasil, *cuador, 5olivia, -er , &é!ico y ,osta ;ica. 2.1 Panorama Actual de la delincuencia juvenil. La delincuencia juvenil #a aumentado de forma alarmante en los ltimos tiempos, pasando a ser un problema que cada ve" genera mayor preocupación social, tanto por su incremento cuantitativo, como por su progresiva peligrosidad cualitativa. La delincuencia juvenil es además una característica de sociedades que #an alcan"ado un cierto nivel de prosperidad y, seg n análisis autori"ados, más #abitual en los países anglosajones y nórdicos que en los euro mediterráneos y en las naciones en vías de desarrollo. *s decir, en las sociedades menos desarrolladas la incidencia de la delincuencia juvenil en el conjunto del mundo del delito es menor que en las comunidades más avan"adas en el plano económico. *n las grandes ciudades latinoamericanas, la delincuencia juvenil está ligada a la obtención AdelictivaA de bienes suntuarios de consumo y por lo general no practican la violencia por la violencia misma sino como medio de obtener sus objetivos materiales. Los estudios criminológicos sobre la delincuencia juvenil se(alan el carácter multicausal del fenómeno, pero a pesar de ello, se pueden se(alar algunos factores que parecen decisivos en el aumento de la delincuencia juvenil desde la '' >uerra &undial. %sí, son factores que se encuentran en la base de la delincuencia juvenil la imposibilidad de grandes capas de la juventud de integrarse en el sistema y en los valores que éste promociona como nicos y verdaderos Ben el orden material y social, por ejemploC y la propia subcultura que genera la delincuencia que se transmite de pandilla en pandilla, de modo
que cada nuevo adepto trata de emular, y si es posible superar, las acciones violentas reali"adas por los miembros anteriores del grupo. 3. La violencia ,onsiste en la presión ejercida sobre la voluntad de una persona, ya sea por medio de fuer"as materiales, ya acudiendo a amena"as, para obligarla a consentir en un acto jurídico. La violencia es un elemento que se encuentra com nmente en la delincuencia juvenil y es uno de los factores que influyen a los jóvenes a cometer actos ilícitos llevados por la violencia. Causas de la Violencia *l fenómeno de la violencia es muy complejo. ?ay muc#as causas, y están íntimamente relacionadas unas con otras y conllevan a la delincuencia de menores. *n general se agrupan en biológicas, psicológicas, sociales y familiares. Dan sólo por citar algunos ejemplos dentro de cada grupo, tenemos$ Causas Biológicas Se #a mencionado al síndrome de déficit de atención con #iperactividad B1S& '8 6.7.EF',1./ G3/.EC como causa de problemas de conducta, que sumados a la impulsividad característica del síndrome, pueden producir violencia. 2n estudio con ni(os #iperquinéticos mostró que sólo aquellos que tienen problemas de conducta están en mayor riesgo de convertirse en adolescentes y adultos violentos. La conclusión es que #ay que #acer un esfuer"o para aportar a aquellos ni(os #iperquinéticos con problemas de conducta recursos terapéuticos más oportunos e intensivos. Los trastornos #ormonales también pueden relacionarse con la violencia$ en las mujeres, el síndrome disfórico de la fase luteínica se describió a raí" de los problemas de violencia presentes alrededor de la menstruación, específicamente en los días . a 7 y 40 a 4= del ciclo menstrual, pero el síndrome no se #a validado con estudios bien controlados, aunque se #a reportado que #asta el 7/ por ciento de las mujeres tienen alg n rasgo del síndrome y que entre el 4 y ./ por ciento cumplen con todos los criterios descritos para éste. 1e 0/ mujeres que cometieron crímenes violentos, 77 por ciento lo #i"o durante los días cercanos a la menstruación, mientras que casi no #ubo delitos en las fases ovulatoria y postovulatoria del ciclo menstrual 7. ,on frecuencia, el diagnóstico de síndrome disfórico de la fase luteínica está asociado con depresión clínica, que puede en algunos casos e!plicar su asociación con la violencia. Causas Psicológicas La violencia se relaciona de manera consistente con un trastorno mental H en realidad de personalidad H en la sociopatía, llamada antes psicopatía y, de acuerdo al 1S&:'8, trastorno antisocial de la personalidad B1S&:'8 6/..<; ',1:./ G9/.4C y su contraparte infantil, el trastorno de la conducta, llamado a#ora disocial B1S&:'8 6.4.=; ',1:./ G3..=C, aunque #ay que aclarar no todos los que padecen este ltimo evolucionan ine!orablemente #acia el primero, y de a#í la importancia de la distinción. *l trastorno antisocial de la personalidad se establece entre los .4 y los .0 a(os, aunque a veces antes, y consiste en comportamiento desviado en el que se violan todos los códigos de conducta impuestos por la familia, el grupo, la escuela, la iglesia, etc. *l individuo act a
bajo el impulso del momento y no muestra arrepentimiento por sus actos. 'nicialmente esta violación persistente de las reglas se manifiesta como vandalismo; crueldad con los animales; inicio preco" de una vida se!ual promiscua, sin cuidado respecto al bienestar de la pareja; incorregibilidad; abuso de sustancias; falta de dirección e incapacidad de conservar trabajos; etc. Salvo que tengan una gran inteligencia o que presenten formas menos graves del trastorno, fracasan en todo tipo de actividades, incluyendo las criminales, ya que carecen de disciplina, lealtad para con sus cómplices, proyección a futuro, y siempre están actuando en respuesta a sus necesidades del momento presente. *l trastorno es cinco a die" veces más frecuente en #ombres que en mujeres. ,omo estos sujetos están más representados en los estratos más pobres, #ubo alguna discusión sobre si la pobre"a induce o potencia estas alteraciones. *sto se #a descartado$ los individuos con trastorno antisocial de la personalidad, por su incapacidad de lograr metas y conservar empleos, tienden a asentarse naturalmente en los estratos de menores ingresos. Causas Sociales La desigualdad económica es causa de que el individuo desarrolle desesperan"a. @o se trata de la simple pobre"a$ #ay algunos países o comunidades muy pobres, como el caso de algunos ejidos en &é!ico, en los que virtualmente desconocen el robo y la violencia de otro tipo. Sin embargo, la gran diferencia entre ricos y pobres y sobre todo la imposibilidad de progresar socialmente sí causa violencia$ la frustración se suma a la evidencia de que no #ay otra alternativa para cambiar el destino personal. &ás importante como causa social es la llamada subcultura delincuente. %unque sus detractores dicen que esta #ipótesis carece de evidencia e!perimental, #ay comunidades, barrios y colonias en donde ni(os y jóvenes saben que para pertenecer al grupo y formar parte de su comunidad necesitan pasar algunos ritos de iniciación, entre los que se encuentran robar, asaltar o qui"á cometer una violación. La falta de medición requiere de estudios, sí, mas no de desestimar lo que obviamente es un factor de formación de conductas y conceptos sociales. ntorno !amiliar *n la familia, los dos factores que con más frecuencia se asocian al desarrollo de violencia es tener familiares directos que también sean violentos yFo que abusen de sustancias. 2n entorno familiar disruptivo potencia las predisposiciones congénitas que algunos individuos tienen frente a la violencia Bi.e. síndrome de alco#ol fetalC y por sí mismo produce individuos que perciben a la violencia como un recurso para #acer valer derec#os dentro de la familia. 2n estudio con ni(os adoptados mostró que los actos que desembocaban en una pena de prisión correlacionaban mejor con el n mero de ingresos a la cárcel de sus padres biológicos que con la conducta de sus padres adoptivos. l Individuo Violento *n los individuos violentos vemos la interacción de los trastornos descritos. -or ejemplo, en los delincuentes crónicos se encuentran varios o todos los siguientes rasgos.
.. 4. 3. 7. 5. 6. <. =.
Sociali"ación pobre como ni(os$ pocos amigos, no los conservaban, sin ligas afectivas profundas, etc. -oco supervisados o maltratados por sus padres$ los dejaban solos, a su libre albedrío, y cuando estaban presentes, los maltrataban. 5uscan sensaciones en forma continua$ desde c#icos son )ni(os problema,) y los mecanismos de control social no tienen gran influencia sobre ellos. &anejan prejuicios como base de su repertorio$ )todos los blancosFnegrosFmujeresF#ombres son así) %busan del alco#ol. @unca #an estado seriamente involucrados en una religión principal. ,arecen de remordimientos, o aprenden a elaborar la culpa y así evitarlos. *vitan asumir la responsabilidad de sus actos$ construyendo casi siempre una pantalla o justificación que suele ser e!itosa para librarlos Bi.e. )es que cuando era ni(o me maltrataban)C.
3.1 Agresión" agresividad" violencia # delito. *l término agresión procede del latín IJ/;@1IJ/;ni que posee dos acepciones, la primera significa )acercarse a alguien en busca de consejo); y la segunda, )ir contra alguien con la intención de producirle un da(o). *n ambos la palabra agresión #ace referencia a un acto efectivo. Luego se introdujo el término agresividad que, aunque conserva el mismo significado se refiere no a un acto efectivo, sino, a una tendencia o disposición. %sí, la agresividad puede manifestarse como una capacidad relacionada con la creatividad y la solución pacífica de los conflictos. 8ista de éste modo la agresividad es un potencial que puede ser puesto al servicio de distintas funciones #umanas y su fenómeno contrapuesto se #allaría en el rango de acciones de aislamiento, retroceso, incomunicación y falta de contacto. Grente a esta agresividad que podríamos llamar benigna, e!iste una forma perversa o maligna$ La violencia. ,on esto queda claro que no se puede equiparar todo acto agresivo con la violencia. *sta queda limitada a aquellos actos agresivos que se distinguen por su malignidad y tendencia ofensiva contra la integridad física, psíquica o moral de un ser #umano. *n otras palabras, desde nuestro punto de vista no constituye violencia la descarga de un ca"ador contra el animal que desea ca"ar con la finalidad de saciar el #ambre o mantener el equilibrio ecológico. -or otra parte, siempre constituirá violencia, como su nombre lo indica, el acto de violación se!ual. *sto nos permite introducir otros elementos para reconocer al acto violento$ su falta de justificación, su ilegitimidad yFo su ilegalidad. 'legítimo por la ausencia de aprobación social, ilegal por estar sancionado por las leyes. La agresividad puede ser detectada en toda la escala animal, no así la violencia, casi e!clusiva del ser #umano. ,omo es sabido, es sumamente raro que un animal inferior, ataque a otro de especie diferente, si no es con el fin de alimentarse, o que luc#e contra otro de su misma especie si no es con el objeto de defender su territorio, la #embra, la cría o el alimento. 'nclusive, cuando la luc#a se presenta su mayor componente es ritual; rito que va en sentido de demostrar cuál es más grande o luc#a de
aquellos animales viejos o muy jóvenes, así como, animales de se!o diferente yFo ejemplares que se conocen entre sí. 1esde la ni(e" tenemos la e!periencia de #aber observado la luc#a por territorio o alimento entre dos lagartos$ cambian de color, aumentan a su tama(o e!tendiendo sus espículas cartilaginosas, etc.. Si ninguno abandona se llega al contacto físico en forma de mordida, una luc#a breve que termina con el abandono del más débil sin que el otro lo persiga para darle muerte. -or otro lado, los elementos de ausencia de aprobación social e ilegalidad de la violencia vienen, en nuestro caso, de la óptica jurídica romano:germánica, el derec#o francés, en el que se plantea una gran clasificación de la violencia en moral y física. 1e un modo general IJ/;@1IJ/;ni sostiene que la )infracción es un #ec#o ordenado o pro#ibido por la ley anticipadamente, bajo la sanción de una pena propiamente dic#a y que no se justifica por el ejercicio de un derec#o). -or su parte, Kiméne" de %" a refiere que )el delito es un acto típicamente antijurídico, culpable, sometido a veces a condiciones objetivas de penalidad, imputable a un #ombre y sometido a una sanción penal). *n la vocación práctica la diferencia entre delito y crimen, es en ltima instancia de orden gradual, cuantitativo$ el delito es de tipo correccional B#asta 0 a(os de reclusiónC y el crimen, como su nombre lo indica, es criminal B0,.L,.0 y 4/ a(os de reclusión y de 4/:6/ si es con agravanteC. La relación entre violencia y delito o crimen resulta obvia a partir de sus definiciones. *n resumen$ agresión es un acto efectivo que implica acercarse a alguien en busca de consejo o con la intención de producir da(o. @o así la agresividad, que no se refiere a un acto efectivo, sino, a una tendencia o disposición que se #alla bajo los designios de la creatividad y la solución pacífica de conflictos. 8iolencia es una forma perversa o maligna de agresividad que ejerce un individuo contra otro de su misma especie y que se caracteri"a por su carencia de justificación, tendencia ofensiva, ilegitimidad yFo ilegalidad. $. Conce%to de delincuencia. &elincuencia, conjunto de infracciones de fuerte incidencia social cometidas contra el orden p blico. *sta definición permite distinguir entre delincuencia Bcuyo estudio, a partir de una definición dada de legalidad, considera la frecuencia y la naturale"a de los delitos cometidosC y criminología Bque considera la personalidad, las motivaciones y las capacidades de reinserción del delincuenteC. $.1 &e'inición de &elincuencia (uvenil &elincuencia, conjunto de infracciones de fuerte incidencia social cometidas contra el orden p blico. *sta definición permite distinguir entre delincuencia Bcuyo estudio, a partir de una definición dada de legalidad, considera la frecuencia y la naturale"a de los delitos cometidosC y criminología Bque considera la personalidad, las motivaciones y las capacidades de reinserción del delincuenteC. 8isto el concepto de delincuencia, resulta necesario delimitar el adjetivo de juvenil, es decir, Mcuándo la delincuencia es juvenilN 8aya por delante que no
podemos emplear al objeto de este trabajo el significado etimológico de tal adjetivo, pues desde este punto de vista, quiere decir lo relacionado con la juventud. O no es aplicable, decimos, este concepto etimológico, porque dentro del campo de las ciencias penales viene entendiéndose por delincuencia juvenil la llevada a cabo por personas que no #an alcan"ado a n la mayoría de edad , mayoría de edad evidentemente penal. ). La delincuencia (uvenil %puntábamos en páginas anteriores que el término delincuencia juvenil no tienes el mismo significado para todos los criminólogos. 1ifieren básicamente en dos puntos
*l primero en determinar la edad a partir de la cual se puede #ablar de delincuente juvenil y *l segundo, que radica en determinar cuáles deben ser las conductas que dan lugar a calificar a un joven como delincuente.
-or cuanto #ace a la edad en que podemos referirnos a la delincuencia juvenil, participamos del criterio de estimar como tales a los que cuentan con más de .7 a(os de edad. *l menor infractor lo podrá ser #asta los .7 a(os de edad, a partir de este límite, deberá ser considerado como delincuente juvenil con los grados de responsabilidad ya apuntados, los que desde luego no tienen pretensión de definitividad, pues dependerá de los estudios que en lo futuro se realicen y que permitan conocer los fenómenos físicos y psíquicos del adolescente que puedan obligar a variar los límites de edad ya se(alados, los que están apoyados en los estudios más aceptados #asta la fec#a. *l anterior punto de vista, no es actualmente el que aceptan la mayoría de los ,ódigos penales de la ;ep blica, pues por ejemplo el ,ódigo del 1istrito Gederal y el estado de &é!ico, fijan como límite para la responsabilidad penal la edad de .= a(os, el ,ódigo -enal de 1urango se inclina por el límite de .9 a(os y en igual sentido el de Damaulipas y otros *stados. ).1 La delincuencia juvenil # entorno social. *l estudio de la criminalidad juvenil constituye un tema de actualidad, no sólo del derec#o penal, sino también de la criminología y de las ciencias cone!as. *l constante aumento de los conflictos sociales, y con ellos el de la delincuencia, #a incrementado el interés por el tema, tanto en los países industriali"ados o centrales, como también en los llamados países periféricos, como son los de %mérica Latina. -ara comprender el interés por el análisis y la b squeda de soluciones para la delincuencia juvenil, es necesario ubicar este fenómeno dentro de la problemática de la sociedad actual. La estructura social en que les #a tocado vivir a los ni(os y jóvenes de #oy, está caracteri"ada por una complejidad cada ve" mayor, donde la b squeda de soluciones no depende ni de fórmulas tradicionales, ni de líderes carismáticos. La delincuencia juvenil se ubica, por lo menos en %mérica Latina, dentro de un conte!to social caracteri"ado por grupos de ni(os y adolescentes ubicados dentro de niveles de miseria o pobre"a, desempleo, narcotráfico, concentración
urbana, baja escolaridad o analfabetismo, agresiones se!uales y desintegración familiar. % estos grupos sociales se les #a negado todos los derec#os #umanos, tales como el derec#o a la vida, la salud, la educación, la vivienda, en fin, el derec#o al desarrollo. Sumado a este conte!to, #ay que agregar que la sociedad actual se caracteri"a por un debilitamiento de los sistemas tradicionales de apoyo para el desarrollo de la ni(e" y de la adolescencia. Puisiéramos mencionar, por lo menos, tres medios de apoyo que con los cambios sociales, se #an debilitado como para dar una respuesta efectiva al desarrollo de la ni(e" y de los adolescentes. *n primer lugar tenemos que mencionar a La !amilia. Los medios de comunicación, sobre todo la televisión, #an suprimido la jerarquía y #egemonía que la familia tenía como formadora de costumbres sociales. %demás, la incorporación de la mujer al sistema laboral, por necesidad u oportunidades de desarrollo, y otros cambios en la estructura familiar, como la ausencia generali"ada del padre, replantean las relaciones del ni(o y del joven. La scuela, por su parte, se caracteri"a por un marcado énfasis academicista y por la competitividad fero", borrando el sentido comunitario y la promoción del desarrollo integral de los jóvenes. %demás, los Sistemas de Asistencia # *ecreación, como apoyos alternativos, son mínimos y siempre insuficientes para la satisfacción de las necesidades de la población juvenil. -or ltimo, quisiéramos manifestar que la delincuencia juvenil es el resultado de la combinación de diversos factores de riesgo y respuesta social. Se presenta en toda sociedad, en donde los antivalores de violencia, agresividad, competencia salvaje, consumo, se imponen a los valores supremos de la sociedad, como la tolerancia, la solidaridad y la justicia. +. Las %andillas # su regulari,ación ante la le# -.u/ es una %andilla0 2na pandilla es un grupo de adolescentes yFo jóvenes que se juntan para participar en actividades violentas y delictivas. Las pandillas están constituidas com nmente entre ni(os yFo jóvenes de .6 a 4/ a(os. % través del tiempo este fenómeno social #a ido evolucionando y creciendo cada día más, por eso, los legisladores se vieron en la necesidad de agregar esta figura como agravante en nuestro ,ódigo -enal, las pandillas #oy en día están constituidas por la mayoría de jóvenes que llegan a delinquir en alg n momento, la pandilla puede ser un causante para que los jóvenes delinquen y vallan contra las buenas costumbres establecidas y aceptadas por la sociedad. % continuación anali"aremos el concepto de pandilla y la diferencia con la delincuencia organi"ada. Los problemas del pandillismo o pandillerismo juvenil urbano dieron lugar a la reforma del ,ódigo -enal que introdujo dic#a figura como agravante en la comisión de cualquier delito$ #asta una mitad más de la pena aplicable a este. -or pandilla se entiende )la reunión #abitual, ocasional o transitoria de tres o más persona que sin estar organi"adas como fines delictuosos, cometen en com n alg n delito) B%rt. .97:bisC. *!iste una agravante de la agravante, a saber, el caso en que alg n miembro de la pandilla sea o #aya sido servidor p blico de cualquier corporación policíaca B'bedemC.
La jurisprudencia se #a ocupado en distinguir la pandilla de otras figuras penales y establecer el carácter #eterónomo de aquella de aquella. *n cuanto al primer asunta, se afirma$
?ay notas distintivas entre el llamado pandillerismo y la asociación delictuosa. *n el primero se trata de una reunión #abitual, ocasional o transitoria de tres o más personas, que sin estar organi"adas con fines delictuosos cometen comunitariamente alg n ilícito; en cambio, la asociación delictuosa se integra también al tomar participación en una banda, tres o más personas pero precisa que aquella H la banda y los cierra) esta organi"ada para delinquir. %quí de advierte la primera distinción entre una y otra de las figuras anali"adas$ la consistente en que el pandillerismo, no #ay organi"ación con fines delictuosos, y en la asociación si la #ay. -ero todavía más. *n esta segunda figura se requiere un régimen determinado con el propósito de estar delinquiendo, aceptado previamente por los componentes del grupo o banda; es decir, que debe de #aber jerarquía entre los miembros que la forman, con el reconocimiento de la autoridad sobre de ello el que manda, quién tiene medio o manera de imponer su voluntad B%.1. 76<3:<4, &arcelo %lejandro 8erdugo ,eni"o 4= de febrero de .3<6 unanimidad de 7 votos, componentes$ *rnesto %guilar Qlvare"C.
-or lo que toca el segundo tema mencionado, la jurisprudencia #a manifestado reiteradamente que la pandilla no constituye un delito autónomo, sino que solo una circunstancia agravante del delito o los delitos acreditado en el proceso; se trata, pues de una calificativa #eterónoma, seg n #a dic#o H por ejemplo H *l segundo Dribunal del Se!to ,ircuito$
*l artículo .<7 bis del código unitivo del distrito federal, así como los demás ordenamientos de las entidades de la rep blica que contienen la misma disposición, no establece el pandillerismo como delito autónomo, sino como una circunstancia agravante de las infracciones que por naturale"a la admiten, pues su te!to establece que se aplicara a los que intervengan )además de las penas que les correspondan por el o por los delitos cometidosR) Lo que solo incrementan la sanción en relación directa con los ilícitos cometidos )en pandillas) B%.;. 9/3:30, %delfo -oblano -e(a, 47 de enero de .339C.
La figura penal de la pandilla fue más lejos de lo que se quiso originalmente. Se trato entonces de agravar la sanción aplicable a los miembros de grupos reunidos, con fines diferentes de la comisión de delito. ,omo se(ale, estos grupos se constituían #a menudo con personas jóvenes, que aprovec#aban su numero y la circunstancia de la reunión para incurrir en conductas ilícitas. -or supuesto, en estos agrupamientos, también intervenían #e intervienen maleantes, vagabundos, individuos que se re nen )sin oficio ni beneficio), como se suele decir. % despec#o de lo anterior que e!igía una precisa formulación de la figura de pandilla, la e!tensa descripción de esta en el artículo .97:bis permite que bajo este concepto queden abarcados prácticamente todos los casos de cuautoria y participación delictuosas, cuando los coautores o participantes son tres o más. -or ejemplo, si un sujeto comete un fraude mediante operaciones con títulos de crédito y para esto efecto cuanta con el au!ilio de dos individuos, será aplicable la agravante de pandilla. Sbviamente este caso no corresponde en lo absoluto al problema que tuvieron a la vista los legisladores que incorporaron la agravante de pandilla en el ,ódigo punitivo.
Los e!cesos que pudieran ocurrir en este ámbito se modera bajo la referencia que contiene el artículo .97:bis a la circunstancia en que operan los infractores$ para que #aya pandilla se requiere que e!ista una )reunión #abitual, ocasional o transitoria), no una mera reunión o concertación. La reunión impone una idea de espacio, lugar, ámbito en el que se #ayan y act an quienes están reunidos; no podría tratarse por ende, de individuos unidos en un fin delictuoso H #abitual, ocasional o transitoriamente), pero distantes uno de otros. *l 1iccionario de la ;eal %cademia se(ala que reunión es )acción y efecto de reunir o reunirse), o bien )conjunto de personas reunidas); y reunir es )volver a unir), o bien, )juntar, congregar, amontonar). ;esulta lógica la precisión que intento el segundo tribunal ,olegiado de Se!to ,ircuito, en el %.;. 9/3:30, que antes mencione, invocando la aplicación de la calificativa con respecto a los delitos que por su naturale"a BRC admite) aquella. Sin embargo, esa acotación tiene que ver más bien con el propósito del legislador en función de los requerimientos que movieron a establecer la calificativa, que con la naturale"a misma de las infracciones. 1ifícilmente se podría rec#a"ar la aplicación de la calificativa en virtud de la naturale"a del delito, a n cuando el derec#o punible se aleje considerablemente de la preocupación del legislador. Si éste )pensó) en el #omicidio, lesiones, robo, violación, atentados al pudor o abusos des#onestos privación de libertad y otros semejantes, no fue eso lo que )dijo). Domando en cuenta en cuenta la fórmula legal, no resulta imposible aplicar la calificativa a delitos tales como difamación o calumnia, violación de correspondencia, quebrantamiento de sellos, peligro de contagio, ultrajes a la moral, rebelión de secretos , variación del nombre o del domicilio y varios otros que pudieran #allarse a gran distancia del origen y el propósito de la norma. La primera e!presión de la delincuencia organi"ada, a la que adelante me refiere, se apro!imó apreciablemente a la idea de pandilla, en cuanto no se considero que dic#a organi"ación constituyese por sí misma un delito, no así en los efectos jurídicos inmediatos del agrupamiento. Sustantivo en el caso de la pandilla y sólo adjetivos H de carácter precautorio o cautelar, asociados con la retenciónAen el supuesto de delincuencia organi"ada. +. 1 (uris%rudencia so1re la %andilla. 2ovena 3%oca Instancia4 Primera Sala !uente4 Semanario (udicial de la !ederación # su 5aceta 6omo4 7VI" Agosto de 2882 6esis4 19.:(. 3$:2882 P;gina4 <+ PA2&ILLA. PA*A LA C=2!I5>*ACI?2 & S6A CALI!ICA6IVA 2= S 2 C SA*I= .> S @AAA2 * ALIBA&= AC6=S VI=L 26=S 2 LA ( C>CI?2 & L & LI6= BCSIC=. 1e la interpretación gramatical de lo dispuesto en el artículo .97 bis del ,ódigo -enal para el 1istrito Gederal se desprende que el pandillerismo es una mera
circunstancia calificativa en la comisión de #ec#os delictuosos, en virtud de la cual se aumentan las sanciones de los delitos cometidos por tres o más personas que se re nen de manera #abitual, ocasional o transitoria, aunque no estén organi"adas para delinquir ni tengan como fin propio la comisión de delitos, sanción que se eleva seg n la calidad del sujeto activo, bien sea o #aya sido miembro de alguna corporación policíaca, por lo que para su configuración no es necesaria la circunstancia de que en la ejecución del delito básico se #ayan reali"ado actos violentos. Lo anterior es así, porque dic#o numeral califica, en ra"ón de la pandilla, la comisión de otros delitos, pues su naturale"a funcional es la de un dispositivo móvil, no vinculado en abstracto con tipo alguno, de manera que puede ser conectado, en concreto, con todas las figuras delictivas del ,ódigo -enal, se ejecuten o no con violencia, siempre y cuando #aya compatibilidad con la estructura típica de aquéllas, produciéndose así el fenómeno jurídico, en el que, a la sanción principal del delito de que se trate, se sobrepone la sanción accesoria de la agravante en cuestión; por lo cual, dic#a compatibilidad no está referida a los delitos que se cometan o no con violencia, sino a la incompatibilidad que pudiera darse de tal calificativa con el tipo básico de que depende; por ejemplo, no puede darse la calificativa mencionada en los delitos que se cometan en complicidad correspectiva, prevista en la fracción 8''' del artículo .6 del código se(alado, por tres o más personas, porque entonces se estaría recalificando una conducta en contravención al principio jurídico non bis in idem que consagra el artículo 46 de la ,onstitución -olítica de los *stados 2nidos &e!icanos; asimismo, la agravante de las penas para los delitos de abuso se!ual y violación a que se refiere el artículo 499 bis, fracción ', del código en mención, cuando es cometido con la intervención directa o inmediata de tres o más personas, así como el delito de privación ilegal de la libertad a que alude el diverso artículo 699, fracción '', inciso cC, de dic#o ordenamiento, cuando se lleva a cabo por un grupo de tres o más sujetos, no presentan la característica de compatibilidad de la calificativa de pandilla con el tipo básico, pues en ambos casos, y otros análogos, se estaría sancionando doblemente una misma conducta. ,ontradicción de tesis 40F4//.:-S. *ntre las sustentadas por los Dribunales ,olegiados -rimero y Puinto en &ateria -enal del -rimer ,ircuito. 44 de mayo de 4//4. ,inco votos. -onente$ ?umberto ;omán -alacios. Secretario$ *ligio @icolás Lerma &oreno. Desis de jurisprudencia 67F4//4. %probada por la -rimera Sala de este %lto Dribunal, en sesión de veintidós de mayo de dos mil dos, por unanimidad de cinco votos de los se(ores &inistros$ presidente Kuan @. Silva &e"a, Kuventino 8. ,astro y ,astro, ?umberto ;omán -alacios, Kosé de Kes s >udi(o -elayo y Slga Sánc#e" ,ordero de >arcía 8illegas. S/%tima 3%oca
Instancia4 6*IB>2AL C=L 5IA&= & L &3CID= CI*C>I6=. !uente4 A%/ndice de 1EE) 6omo4 6omo II" Parte 6CC 6esis4 +21 P;gina4 3<+ PA2&ILL *ISD=. 2= 6I 2 L & & LI6= A>6?2=D=. FL 5ISLACI=2 S & L=S S6A&=S & 6ABASC=G. *n lo que toca al pandillerismo, cabe decir que en la particular construcción del precepto que lo define, a pesar de estar incluido dentro del Dítulo de %sociación 1elictuosa, no origina ning n tipo legal autónomo, porque no describe conducta o #ec#o concreto a los cuales relacione la sanción, sino constituye una simple circunstancia agravadora de la penalidad por la calidad de la ejecución de uno o más delitos, cometidos por pandilla. D;'52@%L ,SL*>'%1S 1*L 1T,'&S ,';,2'DS. Séptima Tpoca$ %mparo en revisión <.F<6. -edro ,órdova Dosca y coags. .4 de abril de .3<6. 2nanimidad de votos. %mparo en revisión 469F<7. Kes s IJ/;@1IJ/;nimo Uavala. 46 de septiembre de .3<7. 2nanimidad de votos. %mparo en revisión 436F<7. Kuan 8entura de 1ios. .6 de mar"o de .3<0. 2nanimidad de votos. %mparo en revisión 60F<0. >abriel 1orantes Srti". 47 de abril de .3<0. 2nanimidad de votos. %mparo en revisión 34F<0. ,arlos ;amón %cu(a &artín. 47 de abril de .3<0. 2nanimidad de votos H. Denores in'ractores 1eterminar la minoría de edad para los efectos de la responsabilidad ante la Ley penal, es un tema debatido, y e!iste una gran variedad de criterios para fijar la edad límite en que una persona pueda considerarse como menor. *n términos generales se considera menor de edad a quien por su desarrollo físico y psíquico no tiene )La capacidad de autodeterminación del #ombre, para actuar conforme con el sentido, teniendo la facultad, reconocida normativamente, de comprender la antijuricidad de su conducta). *n el ámbito jurídico:penal la capacidad de autodeterminación recibe el nombre de imputabilidad de a#í que quien no satisfaga el límite de edad que se(ala la ley, se le considerara un inimputable. 1e acuerdo a la dogmática del delito, éste sólo se puede cometer, si los elementos del mismo se integran en su totalidad en cada caso concreto. )@o es posible en este trabajo a#ondar en el estudio jurídico del delito, y sus elementos, tema cuya profundidad indiscutible y sobre el cual se está muy lejos
de llegar a conclusiones definitivas; para *dmundo &e"ger$ )*l delito es la acción típicamente antijurídica y culpable)). La definición del tratadista alemán no #ace referencia alguna a la imputabilidad, concepto que la opinión más generali"ada la estima como un presupuesto del elemento culpabilidad La imputabilidad #a sido definida por el ,ódigo -enal italiano como la capacidad de entender y de querer, capacidad que requiere satisfacer un límite físico, o sea la mayoría de edad que se(ala la propia ley, y un límite psíquico que consiste en la posibilidad de valorar la propia conducta en relación a la norma jurídica. *n otras palabras, el menor de edad, no tiene de acuerdo a la ley la suficiente capacidad de entender y querer, por una evidente falta de madure" física, que también, lo es psíquica. *l menor de edad podrá llevar a acabo actos u omisiones típicos, pero no culpables, pues para que se le pueda reproc#ar su conducta, a título doloso o culposo el menor deberá tener la capacidad de entender y querer su conducta, de tal suerte que no se puede formular el reproc#e que entra(a la culpabilidad por falta de base o sustentación mencionada. Lo anterior nos lleva a concluir que el menor no es, no puede ser delincuente, simple y sencillamente porque su conducta no puede llegar a integrar todos los elementos del delito, pues es un sujeto inimputable y ésta es condición esencial para que pueda integrarse el elemento de la culpabilidad. <. Denores in'ractores de la 'rontera sur 1entro de la conferencia magistral pronunciada por el Lic. &arco %ntonio 1ía" de León #ace referencia que al menor que reali"a una conducta delictiva no debe llamársele delincuente, si no mas bien, menor infractor de reglamentos administrativos. 1ebemos #acer mención de la definición del concepto 'nfractor a lo cual se dice que es aquella persona menor de edad, la cual reali"a una conducta que es tipificada en un tipo penal, entendiéndose esto, como el encuadramiento de una conducta en alg n 1elito establecido en el ,ódigo sustantivo. *n las grandes urbes cada día son más los ni(os y jóvenes que, al verse imposibilitados para satisfacer sus necesidades en forma adecuada y socialmente aceptada, asumen comportamientos irregulares que les llevan a transgredir las leyes promulgadas para proteger el bien com n de la sociedad, convirtiéndose así en menores infractores. *l consejo de menores es competente para conocer de la conducta tipificada por las leyes penales del estado, de las personas mayores de .. a(os y menores de .= a(os de edad. La ,omisión @acional de 1erec#os ?umanos BIJ/;@1C detectó casos graves de violaciones a las garantías básicas en la mayoría de los ,entros para &enores 'nfractores del país, sobre todo respecto a sobrepoblación, abusos Hgolpes y malos tratos:, #acinamiento, pues en lugar de dormitorios se les envía a celdas que tienen como paredes mallas metálicas que semejan )jaulas para animales).
%demás, se mantiene en los mismos lugares a ni(os de < a(os con jóvenes de .9 y .< a(os, y ni(as embara"adas. La IJ/;@1 aseguró que el peor centro para menores se ubica en ,#iapas, donde se constató )la estancia de dos menores infractoras con sus #ijos, quienes se encontraban en condiciones precarias. *n 8eracru" se ubica el segundo peor centro para la atención de los menores. %#í se encontraron recluidos a dos menores de < a(os, uno de ellos acusado de allanamiento de morada y otro de robo, quienes conviven con jóvenes de .= a(os). *n la mayoría de esos centros las condiciones de vida son deplorables, pues #ay fugas de agua, corrosión en instalaciones sanitarias, eléctricas, puertas y ventanas; duermen en planc#as de concreto sin colc#ón, y otros en el piso; no se les clasifica y separa. *n el caso de los ni(os recluidos en Dijuana, se les levanta a las 7 de la ma(ana para elaborar diariamente mil 0// Vilos de tortillas para el penal Korge 1uarte ,astillo). Stras de las irregularidades constatadas durante 4//4 en las visitas a los centros para menores del país son )la escase" de medicamentos; ausencia de médicos, sicólogos y especialistas que los atiendan, y que las ni(as y adolescentes no cuenten con espacios construidos e!clusivamente para albergarlas. *sta situación #a obligado a que cocinas sean transformadas en dormitorios), destacó ayer el presidente de la IJ/;@1, Kosé Luis Soberanes Gernánde", al presentar el 'nforme especial sobre la situación de los derec#os #umanos de los internos en los centros de menores de la ;ep blica &e!icana. )La situación en que viven los menores infractores del país podría mejorarse muc#ísimo si #ubiera voluntad política del *jecutivo y de los gobiernos estatales. Si ellos quisieran, en 6 a(os les aseguro que cambiaría muc#o la situación, pues no es una gran inversión la que se requiere), subrayó Soberanes Gernánde". *n el país, dijo el titular de la @1, e!isten 07 centros de internamiento para menores. *n 4//4, fec#a en que se elaboró el informe, albergaban una población de 7 mil <06 internos. 1e ellos, 7 mil 739 eran varones y 40< mujeres; .46 indígenas, 4/ e!tranjeros; .6 ni(as se encontraban en estado de gravide"; )7 internas tenían a sus #ijos viviendo con ellas en el establecimiento correspondiente. La edad promedio de los varones internos era de .< a(os y la de mujeres de .0). 1urante los recorridos por esos centros, los visitadores reali"aron una encuesta respecto a la utili"ación de sustancias tó!icas. Se detectó que 00 por ciento de ellos :4 mil 94/: #an utili"ado sustancias tó!icas en alg n momento. ?a consumido alco#ol 7=.< por ciento, mari#uana 60.< por ciento, cocaína 44 por ciento, solventes .< por ciento, pastillas psicotrópicas =.= por ciento, narcóticos conocidos como cristal 9 por ciento y piedra 7.0 por ciento. La mayoría de los internos cometieron infracciones del fuero com n$ robo en todas sus modalidades, 4 mil 979 varones y .// mujeres; violación, 0/9 varones y 4 mujeres; #omicidio, 70< varones y 43 mujeres; y lesiones, 4/9 varones y .. mujeres. 1e acuerdo con las entrevistas reali"adas por los visitadores de la IJ/;@1, la mayoría de los directores de esos centros refirieron que el robo está directamente relacionado con el consumo de sustancias psicotrópicas; inclusive
algunos ni(os adictos al narcótico conocido como piedra manifestaron que cuando empe"aban a usarlo ya no podían parar, por lo que tenían que robar para seguir drogándose. Dambién se advirtió que en <. por ciento de los casos los padres de los menores eran adictos a sustancias tó!icas, 69 por ciento tenía familiares presos, 6< por ciento se #abían fugado de sus casas, 40 por ciento formaban parte de pandillas, y .= por ciento fue víctima de violencia intrafamiliar. <.1 Sistema jurIdico. 1entro de nuestro sistema jurídico que regula estas cuestiones de, infracciones de los menores podemos citar, lo que corresponde el marco jurídico, en el cual encontramos$
,S@SD'D2,'W@ -SLXD',% 1* LS*S *SD%1SS 2@'1SS &*+',%@SS ,S@8*@,'W@ SS5;* LSS 1*;*,?SS 1* LSS @'YSS L*O -%;% *L D;%D%&'*@DS 1* LSS &*@S;*S '@G;%,DS;*S L*O SS5;* LSS 1*;*,?SS 1* L%S @'Y%S, LSS @'YSS O LSS %1SL*S,*@D*S ,W1'>S 1* -;S,*1'&'*@DSS -*@%L*S. L*O 1* D2D*L% O %S'SD*@,'% SS,'%L -%;% &*@S;*S '@G;%,DS;*S 1*L *SD%1S 1* >2*;;*;S.
1entro de la ,onstitución -olítica encontramos en el %rt., 43, fracciones '+, sobre la competencia del ,ongreso de la 2nión, que dice$ )Legislar sobre el establecimiento de instituciones para el tratamiento de los menores infractores y la organi"ación del sistema penitenciario sobre la base del trabajo, la capacitación para el mismo y la educación como medios para la readaptación social del delincuente). La Ley -ara La -rotección O *l Dratamiento 1e &enores 'nfractores -ara *l *stado 1e ,#iapas en su articulo .Z dice$ La presente ley tiene por objeto reglamentar la función del estado en la protección de los derec#os e integridad de los menores, así como en la adaptación social de aquellos cuya conducta se encuentra tipificada en las leyes penales del estado. Los menores que cometan infracciones a las normas administrativas o bandos de policía o buen gobierno solo les será e!igible la reparación del da(o yFo la sanción que corresponda, con e!cepción del arresto, a través de las personas que ejer"an la patria potestad o de quien los tenga bajo su guarda o custodia de conformidad con la ley civil. *sta disposición se #ará efectiva directamente por la autoridad administrativa que corresponda, sin que se instruya procedimiento ante los órganos del consejo de menores. 1. Las di'erencias en las legislaciones
*n nuestro país no #ay uniformidad en las leyes que fijan la edad mínima para considerar a un ni(o menor infractor y tampoco para establecer la edad penal. *n Damaulipas un ni(o es menor infractor a los 9 a(os; en %guascalientes a los <; en San Luis -otosí y Dabasco a los =; en ,oa#uila a los ./; en 5aja ,alifornia, ,ampec#e, ,#iapas, ,#i#ua#ua, 1istrito Gederal, estado de &é!ico, >uanajuato, &orelos, @ayarit, Sa!aca, Puerétaro, Sonora, Dla!cala y Oucatán, a
los .. a(os, y en 5aja ,alifornia Sur, 1urango, ?idalgo y @uevo León a los .4 a(os. &encionaba el Lic. &arco %ntonio 1ía" de León que en nuestra legislación, se considera menor #asta los .< a(os .. meses *n tanto, la edad penal es considerado a partir de los .9 a(os en .7 entidades, a los .< a(os en Dabasco, y a los .= a(os en .< estados. Soberanes Gernánde" destacó que el término menor infractor )sólo debe aplicarse a aquellos que #an infringido las normas penales, por lo que los ni(os que se encuentren en otros supuestos, y que necesiten de la intervención preventiva del *stado, deben ser atendidos por instituciones de asistencia social). *l informe se(ala que la mayoría de los estados no cumple con lo estipulado en la ,onstitución respecto a la protección y respeto a los derec#os #umanos de los menores infractores, y tampoco se respetan los ordenamientos internacionales. %simismo e!presa la conveniencia de que se #omologuen las legislaciones estatales en cuanto a edad penal y al uso del término menor infractor, aplicando la jurisdicción internacional y la Ley para la -rotección de los 1erec#os de las @i(as, @i(os y %dolescentes, en la que se precisa que menor es todo el que no #a cumplido los .= a(os. La justicia de menores infractores en &é!ico, se integra de una le y federal y 6. leyes locales. 1e acuerdo con dic#os te!tos normativos, se destaca los siguientes aspectos$
*n relación a la edad mínima y má!ima, en .7 estados se establece como mínima l a de 3 a .. a(os, lo que representa un 76.< [; en < entidades de .4 a .7 a(os, lo que #ace un 44.3 [; y los restantes se encuentran en un rango de 9 a = a(os.
;especto de la edad má!ima, en .= entidades se fija a los .= a(os, en otras .4 a los .9 a(os; tabasco se(ala a los .< a(os y &ic#oacán no especifica. 18. Consejos 6utelares *n nuestro país, como en muc#os otros, se #an establecido métodos e instituciones e!clusivos para la atención de los menores de edad, tanto en instancia judiciales como correccionales. *l 44 de abril de .=7., se crearon en el 1istrito Gederal los tribunales de &enores; en .3<6 éstos fueron declarados obsoletos y sustituidos por los ,onsejos Dutelares. *l .9 de mayo de .3<=, se promulgó en el estado de Damaulipas, la ley que permitió crear los ,onsejos Dutelares. -or efecto de esta ley, las personas mayores de 9 a(os y menores de .= no podrán ser perseguidas penalmente al incurrir en conductas previstas por las leyes penales como delictuosas; quedarán en este caso bajo la protección directa del *stado. Los menores que requieren la protección asistencial por #aber cometido infracciones contra los reglamentos administrativos, o por incurrir en conductas que manifiesten su inclinación a causar da(o a la sociedad, a su familia o a sí mismo, deben ser atendidos, de acuerdo con esta ley, por el Sistema para el 1esarrollo integral de la Gamilia B1'GC de Damaulipas.
Los ,onsejos Dutelares tienen como base el principio de que la conducta antisocial de los menores de edad no necesita castigo, sino tratamiento; de esta manera se modifica de raí" la idea de punibilidad e imputabilidad de los delitos cuando se trata de ni(os o adolescentes. Los menores infractores #an sido del 1erec#o -enal porque si inmadure" mental les impide conocer la trascendencia de sus acciones, aun cuando éstas se encuentren previstas en las leyes penales como delictuosas, debiendo intervenir el *stado nicamente en la función tutelar y represiva. La ley también establece que los ,onsejos deben tener los promotores necesarios para vigilar la observación de las disposiciones sobre los menores y promover la revisión de los casos cuando sea necesario. 11. (uris%rudencia de D/Jico so1re4 l menor in'ractor" la %andilla # la im%uta1ilidad. 2ovena 3%oca Instancia4 S 5>2&= 6*IB>2AL C=L 5IA&= 2 DA6 *IA P 2AL & L S 76= CI*C>I6=. !uente4 Semanario (udicial de la !ederación # su 5aceta 6omo4 7VI" =ctu1re de 2882 6esis4 VI.2o.P.3< P P;gina4 1$22 P* SC*IPCI?2 & LAS I2!*ACCI=2 S & LAS L A S P 2AL S = & & ! 2SA S=CIAL. S>BSIS6 2 LA L A & L C=2S (= 6>6 LA* PA*A D 2=* S I2!*AC6=* S & L S6A&= & P> BLA. *s cierto que en esta legislación no aparece disposición relativa a la prescripción, sin embargo, tomando en consideración que una de las conductas de que puede conocer el consejo tutelar, respecto de los menores de dieciséis a(os de edad, son las infracciones a las leyes penales o de defensa social Bartículo 4o., fracción ', de la propia leyC, incluso, por el injusto o injustos relativos se(alados como tales en el ,ódigo de 1efensa Social, deriva su competencia, y se cita al menor, en su caso, entonces se está en presencia de una laguna, dado que no sería posible desvincular la prescripción del delito cuando se trate del caso en que del #ec#o deba conocer el consejo tutelar por #aberlo cometido un menor de dieciséis a(os, que cuando conocen de él los tribunales ordinarios, porque ello llevaría al absurdo de que tratándose de coacusados, en donde uno de ellos fuera imputable y el otro inimputable Bpor minoría de dieciséis a(osC, y el delito estuviera prescrito, el primero go"aría de la libertad, mientras el segundo enfrentaría la represalia del aparato estatal, lo que obviamente no corresponde a la política criminal que el *stado observa desde que instituye la figura de la prescripción; de allí que la laguna anotada deba integrarse conforme al artículo .7 constitucional, en el entendido de que este vacío radica en la falta de regulación en la Ley del ,onsejo Dutelar acerca de la figura de la prescripción, por lo que atendiendo al principio de analogía, conforme al cual donde e!iste la misma ra"ón debe aplicarse igual disposición, cabe concluir que la prescripción debe operar en la forma que el legislador #a se(alado en el ,ódigo de 1efensa Social para el #ec#o delictuoso, cuya competencia deriva en la intervención del consejo tutelar.
S*>2@1S D;'52@%L ,SL*>'%1S *@ &%D*;'% -*@%L 1*L S*+DS ,';,2'DS. %mparo en revisión .<6F4//4. 46 de mayo de 4//4. 2nanimidad de votos. -onente$ 1iógenes ,ru" Gigueroa. Secretaria$ Oolanda Leticia *scandón ,arrillo. 2ovena 3%oca Instancia4 S 5>2&= 6*IB>2AL C=L 5IA&= 2 DA6 *IAS A&DI2IS6*A6IVA A & 6*ABA(= & L S3P6ID= CI*C>I6=. !uente4 Semanario (udicial de la !ederación # su 5aceta 6omo4 7IV" 2oviem1re de 2881 6esis4 VII.2o.A.6.1H K P;gina4 )1H D 2=* S & &A&" ADPA*= P &I&= P=*. S> * P* S 26ACI?2 2 L (>ICI= & ADPA*=. -or regla general, los menores de edad sólo pueden ocurrir al juicio constitucional por conducto de sus representantes legítimos, llámese padres, tutor, curador, albacea, etcétera; sin embargo, de una correcta e!égesis del artículo 9o. de la Ley de %mparo, se advierte que prevé los casos en los que, por e!cepción, el menor puede acudir en forma personal y directa a presentar su demanda de garantías, ya que el primer párrafo se refiere en especial a los menores de catorce a(os, a quienes otorga el derec#o de promover su demanda por sí, cuando su representante o representantes legítimos se encuentren ausentes o impedidos para promover el juicio; en tal caso, el Kue" de 1istrito está obligado a nombrarles un representante especial que intervenga en el juicio a nombre del menor, sin perjuicio de que dicte las medidas necesarias o tome las providencias urgentes, a efecto de determinar tal ausencia o el impedimento del o los representantes legítimos; el segundo párrafo #ace referencia a menores de edad mayores de catorce a(os, a quienes se autori"a para la promoción de la demanda de amparo en forma directa, facultándolos, además, para designar un representante que intervenga y gestione por ellos en el juicio de amparo; en este segundo supuesto, puede suceder que el mayor de catorce a(os no designe representante para efectos del juicio, en tal caso, el Kue" de 1istrito debe nombrarle uno especial, aun cuando sea provisionalmente, pues tratándose de un inimputable, debe estar representado en el juicio. ,onforme con lo anterior, tratándose de menores de edad que no #ayan cumplido catorce a(os, o de mayores de tal edad, que no #ayan designado representante, si el Kue" Gederal elude su obligación de #acer el nombramiento del representante especial, o en el caso de los mayores de catorce a(os que #ayan designado tal representante, no provee en relación con tal designación #ec#a por el menor, tal irregularidad constituye una violación a las normas reguladoras del procedimiento en el juicio de amparo, lo que provoca indefensión al menor quejoso. S*>2@1S D;'52@%L ,SL*>'%1S *@ &%D*;'%S %1&'@'SD;%D'8% O 1* D;%5%KS 1*L ST-D'&S ,';,2'DS. %mparo en revisión BimprocedenciaC 33F4//.. &elina Lagunes 2trera. < de junio de 4//.. 2nanimidad de votos. -onente$ ;amón ;a l %rias &artíne". Secretario$ Kosé %rturo ;amíre" ?ernánde".
8éase$ Semanario Kudicial de la Gederación y su >aceta, @ovena Tpoca, Domo '', septiembre de .330, página 0.9, tesis 8'.4o.9 \, de rubro$ )%&-%;S. -;S&S8'1S O D;%&'D%1S -S; &*@S; 1* ,%DS;,* %YSS, P2* 1*S'>@% ;*-;*S*@D%@D*. 8'SL%,'W@ %L -;S,*1'&'*@DS, ,2%@1S S* S&'D* %,S;1%; %L ;*S-*,DS.). 2ovena 3%oca Instancia4 S 5>2&= 6*IB>2AL C=L 5IA&= 2 DA6 *IA P 2AL & L 6 *C * CI*C>I6=. !uente4 Semanario (udicial de la !ederación # su 5aceta 6omo4 7" =ctu1re de 1EEE 6esis4 III.2o.P.)H P P;gina4 138$ D 2=* S I2!*AC6=* S. 2= S=2 S>( 6=S A LA L A P 2AL" SI2= A P*=C &IDI 26=S SP CIAL S FL 5ISLACI?2 & L S6A&= & (ALISC=G. Los menores infractores no son sujetos a la ley penal, pues de la lectura del artículo .6 del ,ódigo -enal para el *stado de Kalisco, en su capítulo '8, relativo a las causas e!cluyentes de responsabilidad, se desprende que$ )*!cluyen de responsabilidad penal las causas de inimputabilidad, las de inculpabilidad y las de justificación. '. Son causas de inimputabilidad$ aC *l #ec#o de no #aber cumplido diecioc#o a(os de edad, al cometer la infracción penal ...); asimismo el artículo .o. de la Ley de ;eadaptación Kuvenil para la citada entidad, te!tualmente dispone$ )Los infractores menores de diecioc#o a(os, no podrán ser sometidos a proceso ante las autoridades judiciales sino que quedarán sujetos directamente a los organismos especiales a que se refiere la presente ley, para que previa la investigación y observación necesarias, se dicten las medidas conducentes para su educación y adaptación social, así como para combatir la causa o causas determinantes de su infracción ... Se considerarán menores infractores los que teniendo menos de .= a(os de edad, cometan una acción u omisión que las leyes penales sancionen.); por su parte, el numeral 9o. de la referida ley especial, establece$ )Son autoridades y órganos encargados de la aplicación de la presente ley$ '. *l ,onsejo -aternal de la capital del *stado y los que se estable"can en las cabeceras municipales en los términos de ley. ''. La >ranja 'ndustrial Kuvenil de ;ecuperación. '''. Las dependencias del -atronato de la %sistencia Social en el *stado y los #ogares sustitutos.); por otro lado, el precepto .= de la ,onstitución Gederal, en su párrafo cuarto, dispone$ )La Gederación y los gobiernos de los *stados establecerán instituciones especiales para el tratamiento de menores infractores.); con base en lo anterior, debe válidamente sostenerse que los menores de edad infractores no son delincuentes sujetos a la ley penal, y por tanto, no es posible que en el procedimiento administrativo al que se encuentren sujetos, se analice si en su detención medió o no el supuesto de la flagrancia, pues aun cuando el artículo .o. de la ,onstitución -olítica de los *stados 2nidos &e!icanos, se(ala )*n los *stados 2nidos &e!icanos todo individuo go"ará de las garantías que otorga esta ,onstitución ...); sin embargo, tratándose de los infractores menores de diecioc#o a(os, al no poder someterlos a proceso ante las autoridades judiciales competentes, es obvio que quedan sujetos directamente a organismos e instituciones especiales para su
tratamiento, para que a través de ellos y mediante medidas educativas y de adaptación social, procedan a combatir las causas que determinaron su infracción; de donde se desprende que si por disposición de la propia ley, los mencionados menores no pueden ser sujetos a proceso ante las autoridades judiciales, menos es dable observarse la aplicación de preceptos legales que ata(en sólo a la esfera del proceso mismo Binstruible sólo a personas mayores de diecioc#o a(osC, como es el caso dispuesto en el párrafo se!to, del artículo .9 constitucional Bantes de su ltima reforma, publicada en el 1iario Sficial de la Gederación, el día oc#o de mar"o de mil novecientos noventa y nueve, en vigor al día siguienteC, el cual en lo conducente, dice$ )*n casos de urgencia o flagrancia, el Kue" que reciba la consignación del detenido deberá inmediatamente ratificar la detención o decretar la libertad con las reservas de ley.), apartado este, que por aludir al )Kue" que reciba la consignación del detenido), necesariamente se vincula con las restantes garantías que tiene el inculpado en todo proceso del orden penal, que diáfanamente enumera el artículo 4/ de nuestra ,arta &agna; de a#í que no e!ista obligación por parte del presidente del ,onsejo -aternal, para calificar si en la detención de un menor, medió o no el supuesto de la flagrancia. *n tal virtud, si la detención de un menor infractor se lleva a cabo sin que e!ista orden de apre#ensión y no se da el supuesto de flagrancia, ning n perjuicio le irroga, supuesto que, se itera, los menores, por disposición legal, no deben ser sometidos a proceso penal ante autoridades judiciales competentes, y por ende, no deben aplicarse preceptos legales que ata(en a la esfera del proceso mismo Baplicables sólo a mayores de diecioc#o a(osC; por tanto, no es indispensable que para la retención de un menor medie flagrancia u orden de apre#ensión, en virtud de que tal requisito sólo es dable tratándose de personas imputables, respecto de las cuales e!ista denuncia, acusación o querella de un #ec#o determinado que la ley se(ale como delito, sancionado cuando menos con pena privativa de libertad y e!istan datos que acrediten los elementos que integran el tipo penal y la probable responsabilidad del indiciado en su comisión. % mayoría de datos, en el caso los menores de edad, no perpetran delitos, sino que cometen infracciones, por tanto, no pueden ser sometidos a proceso penal ante las autoridades judiciales, ni tratárseles como delincuentes, sino que quedan sujetos a las instituciones y organismos especiales, para su educación y adaptación social, conforme a lo dispuesto en los artículos .= de la ,onstitución -olítica de los *stados 2nidos &e!icanos, .o., 0o., 4., 44, 46 y 47 de la Ley de ;eadaptación Kuvenil para el *stado de Kalisco. S*>2@1S D;'52@%L ,SL*>'%1S *@ &%D*;'% -*@%L 1*L D*;,*; ,';,2'DS. %mparo en revisión 34F33. -residente y Secretario del ,onsejo -aternal para &enores 'nfractores de >uadalajara, Kalisco. 6 de junio de .333. 2nanimidad de votos. -onente$ Wscar 8á"que" &arín. Secretario$ *rnesto %ntonio &artíne" 5arba. 2ovena 3%oca Instancia4 S 5>2&= 6*IB>2AL C=L 5IA&= 2 DA6 *IA P 2AL & L S 5>2&= CI*C>I6=. !uente4 Semanario (udicial de la !ederación # su 5aceta 6omo4 7" =ctu1re de 1EEE
6esis4 II.2o.P.+8 P P;gina4 138$ D 2=* & &A&. VAL=* P*=BA6=*I= & S> C=2! SI?2 DI2IS6 *IAL" C=D= C=AC>SA&= & L P*=C SA&=. La confesión ministerial formulada por un menor de edad como coacusado del procesado, no resta credibilidad a lo por él declarado, independientemente de que #aya o no intervenido su representante o tutor, ya que al no e!istir disposición legal que obligue a ello, no puede estimarse que por ser penalmente inimputable y perder su calidad de coinculpado su dic#o care"ca de valor; pues con independencia de que su conducta deba ser e!aminada por un consejo tutelar para menores, su imputación en contra de otra persona, sin pretender eludir su propia participación delictiva, adquiere fuer"a como indicio y alcan"a plena valide" cuando e!isten elementos que la corroboran. S*>2@1S D;'52@%L ,SL*>'%1S *@ &%D*;'% -*@%L 1*L S*>2@1S ,';,2'DS. %mparo directo .33F33. Si!to -e(a -ére". ./ de junio de .333. 2nanimidad de votos. -onente$ Kaime ;a l Srope"a >arcía. Secretaria$ ,leotilde Kuvenalia &e"a @avarro. 2ovena 3%oca Instancia4 Primera Sala !uente4 Semanario (udicial de la !ederación # su 5aceta 6omo4 VII" Da#o de 1EE< 6esis4 1a. :(. 2):E< P;gina4 382 PA2&ILLA. A5*AVA26 & . S APLICABL A>2 C>A2&= >2= & L=S PA*6ICIPA26 S S A D 2=* & &A&. *l #ec#o de que uno de los que intervienen en un #ec#o configurado como ilícito penal sea menor de edad, y por ende inimputable, en nada afecta o impide que a los participantes mayores de edad les sea aplicada la agravante de pandilla, ya que en términos del artículo .97 bis del ,ódigo -enal para el 1istrito Gederal en &ateria del Guero ,om n, y para toda la ;ep blica en &ateria del Guero Gederal, por pandilla se entiende$ la reunión #abitual, ocasional o transitoria, de tres o más personas que sin estar organi"adas con fines delictuosos cometen en com n alg n ilícito. ,oncepto jurídico respecto del cual sólo se desprende como requisito, en cuanto a quienes la integran, la pluralidad de personas, entendidas éstas como participantes, sin que se(ale e!cepción alguna, de que no se aplicará si uno de éstos resulta ser menor de edad; por tanto, la pandilla se configura aun cuando uno de los que la conformen sea menor de edad; siendo irrelevante que el #ec#o típico de la conducta del menor al infringir las leyes penales, lo #agan acreedor a un tratamiento especial en los consejos para los menores infractores, ya que tal e!tremo sólo ata(e al menor, pero ello no impide que la calificativa pueda ser aplicada a los mayores de edad participantes. 1eterminar lo contrario, bastaría para que dos o más sujetos activos que, sin estar organi"ados con fines delictivos, inviten a un menor a perpetrar un ilícito, ello para garanti"ar que no se les aplicará lo establecido en el primer párrafo del
mencionado artículo .97 bis del ,ódigo -enal; lo que jurídicamente no puede admitirse, pues acreditada la pluralidad de participantes e!igida por el precepto legal en cita, #ace que se configure la agravante. ,ontradicción de tesis 67F3<. *ntre las sustentadas por el -rimero, Segundo y Dercer Dribunales ,olegiados, todos en &ateria -enal del -rimer ,ircuito. 40 de mar"o de .33=. ,inco votos. -onente$ Kuventino 8. ,astro y ,astro. Secretaria$ ;osalba ;odrígue" &ireles. Desis de jurisprudencia 40F3=. %probada por la -rimera Sala de este %lto Dribunal, en sesión de veintidós de abril de mil novecientos noventa y oc#o, por unanimidad de cinco votos de los &inistros presidente ?umberto ;omán -alacios, Kuventino 8. ,astro y ,astro, Kosé de Kes s >udi(o -elayo, Kuan @. Silva &e"a y Slga Sánc#e" ,ordero de >arcía 8illegas. 2ovena 3%oca Instancia4 6 *C * 6*IB>2AL C=L 5IA&= 2 DA6 *IA P 2AL & L P*ID * CI*C>I6=. !uente4 Semanario (udicial de la !ederación # su 5aceta 6omo4 I" (unio de 1EE) 6esis4 I.3o.P. (:2 P;gina4 33) PA2&ILL *ISD=. CALI!ICA6IVA 2= C=2!I5>*A&A. La correcta interpretación del artículo .97 bis del ,ódigo -enal para el 1istrito Gederal, obliga a considerar que, para tener por justificada la calificativa que tal precepto describe, es necesaria )la reunión #abitual, ocasional o transitoria, de tres o más personas que sin estar organi"adas con fines delictuosos, cometen en com n alg n delito), es decir, personas que se encuentren dentro de la esfera del derec#o penal, de tal suerte que si con dos adultos que cometen un delito concurre un menor de edad, tal calificativa no se configura, porque la imputabilidad es el presupuesto necesario para tener por comprobada la culpabilidad y, como el menor de edad es inimputable, no comete delito, pues los #ec#os típicos de su conducta cuando infringe las leyes penales lo #acen acreedor a un tratamiento especial en los ,onsejos Dutelares para &enores 'nfractores del 1istrito Gederal. -or consiguiente, si en el caso concreto concurrió un menor con dos adultos en la comisión de un ilícito, podrá dar lugar a la responsabilidad de estos ltimos, en todo caso, para que se integre el diverso delito corrupción de menores, por inducirlo en la comisión de #ec#os ilícitos, siendo evidente la ine!acta aplicación de la ley penal, cuando se considera tal calificativa justificada y, con base en ello se determina aumento en la penalidad, pues tal proceder, es ilegal, procediendo la concesión del amparo y protección de la Kusticia Gederal, para que se elimine tal calificativa y sus consecuencias. D*;,*; D;'52@%L ,SL*>'%1S *@ &%D*;'% -*@%L 1*L -;'&*; ,';,2'DS. %mparo directo 74=F3.. ;odolfo Glores -once. .4 de septiembre de .33.. 2nanimidad de votos. -onente$ >uillermo 8elasco Géli!. Secretario$ Dereso ;amos ?ernánde".
%mparo directo 47/.F34. 1avid %lvarado &edina. .< de mar"o de .336. 2nanimidad de votos. -onente$ ,arlos de >ortari Kiméne". Secretaria$ &arina *lvira 8elásque" %rias. %mparo directo .40F36. Leonardo Glores ,ru". 6/ de abril de .336. 2nanimidad de votos. -onente$ >uillermo 8elasco Géli!. Secretario$ Dereso ;amos ?ernánde". %mparo directo 4/4<F37. Gederico ;amíre" -ortes. .< de enero de .330. 2nanimidad de votos. -onente$ &anuel &orales ,ru". Secretario$ 8. Sscar &artíne" &endo"a. %mparo directo 663F30. *nrique >uerrero 8argas y otro. 6/ de mar"o de .330. 2nanimidad de votos. -onente$ &anuel &orales ,ru". Secretario$ 8. Sscar &artíne" &endo"a. 8éase$ Semanario Kudicial de la Gederación y su >aceta, @ovena Tpoca, Domo 8'', mayo de .33=, página 6/4, tesis por contradicción .a. FK. 40F3= de rubro )-%@1'LL%. %>;%8%@D* 1*. *S %-L',%5L* %2@ ,2%@1S 2@S 1* LSS -%;D','-%@D*S S*% &*@S; 1* *1%1.). =ctava 3%oca Instancia4 S 5>2&= 6*IB>2AL C=L 5IA&= 2 DA6 *IAS P 2AL A A&DI2IS6*A6IVA & L S 5>2&= CI*C>I6=. !uente4 Semanario (udicial de la !ederación 6omo4 7VLII" !e1rero de 1EE) 6esis4 II.2o.P.A.2+2 P P;gina4 3H8 I2IDP>6ABILI&A&. & L=S D 2=* S I2!*AC6=* S. Si en el momento en que sucedieron los #ec#os, el inculpado era menor de edad y por ello no puede ser castigado conforme al artículo 7o. del código punitivo del *stado de &é!ico, ya que para que el menor de edad sea ju"gado por este ordenamiento, es presupuesto sine qua non que sea culpable y para ello es necesario que primero sea imputable es decir, para que cono"ca la ilicitud de su acto y quiera reali"arlo debe tener capacidad de entender y de querer, y un menor carece de esta capacidad, por ello resulta inimputable, y toda ve" que la imputabilidad es un presupuesto necesario para la culpabilidad elemento del delito, faltando ésta, la conducta asumida no puede ser considerada como tal, por lo que el menor se encuentra e!ento de la aplicabilidad de las normas penales, pues la corrección de su conducta se encuentra sujeta a instituciones especiales como el ,onsejo Dutelar para &enores, por lo tanto si el inculpado al desplegar la conducta definida como delito era menor de edad; debe decirse que no e!iste el supuesto jurídico necesario para que las leyes penales le sean aplicables y para que un jue" de instancia tenga jurisdicción para ju"garlo, ni aun cuando en la fec#a en que fue librada la orden de apre#ensión que se impugna éste #ubiera cumplido la mayoría de edad, en virtud de que lo que debe tomarse en cuenta es la edad del activo en el momento de la comisión de sus actos, no en la época posterior a su reali"ación. S*>2@1S D;'52@%L ,SL*>'%1S *@ &%D*;'%S -*@%L O %1&'@'SD;%D'8% 1*L S*>2@1S ,';,2'DS.
%mparo en revisión 46/F37. Sscar Salgado %rriaga. .6 de octubre de .337. 2nanimidad de votos. -onente$ Kuan &anuel 8ega Sánc#e". Secretaria$ Luisa >arcía ;omero. =ctava 3%oca Instancia4 S 5>2&= 6*IB>2AL C=L 5IA&= & L C>A*6= CI*C>I6=. !uente4 Semanario (udicial de la !ederación 6omo4 7II" (ulio de 1EE3 P;gina4 213 VASI?2 & P* S=S" & LI6= & " D 2=* S I2!*AC6=* S. Si bien es cierto que la figura delictiva prevista por el artículo .99 del ,ódigo -enal del *stado de @uevo León, se denomina )*vasión de presos), también lo es que ello sólo constituye su denominación semántica que de ninguna manera influye en el n cleo del tipo, pues para su materiali"ación no es requisito indispensable de que las personas fugadas tengan el carácter de presos, pues lo verdaderamente importante es que se trate de individuos que se encuentren privados de su libertad, situación jurídica que guardan los menores infractores que se encuentran a disposición del ,onsejo Dutelar para &enores, en el centro de observación e investigación con que cuenta al efecto para lograr su readaptación social, ya que la guarda temporal del menor en dic#a institución se traduce en una detención de índole administrativa, suficiente para colmar las e!igencias de la figura típica que nos ocupa. S*>2@1S D;'52@%L ,SL*>'%1S 1*L ,2%;DS ,';,2'DS. %mparo directo 404F36. Kes s ;oc#a de León. .4 de mayo de .336. 2nanimidad de votos. -onente$ *nrique %ri"pe @arro. Secretario$ Kosé >ar"a ;ui". S/%tima 3%oca Instancia4 Pleno !uente4 Semanario (udicial de la !ederación 6omo4 1<1L1<+ Primera Parte P;gina4 12E D 2=* S I2!*AC6=* S" C=2S (= 6>6 LA* PA*A" & L &IS6*I6= ! & *AL. C=DP 6 A >2 (> B & &IS6*I6= 2 DA6 *IA P 2AL C=2=C * & S>S AC6=S C>A2&= A! C6 2 LA LIB *6A& P *S=2AL & L .> (=S=. 2na resolución pronunciada por alguna de las Salas del ,onsejo Dutelar para &enores 'nfractores del 1istrito Gederal, en la que se ordena la internación de un menor en las instituciones que correspondan, para su readaptación social, no obstante que no puede considerarse como la imposición de una pena, sí afecta la libertad personal del menor, por lo que, conforme a lo dispuesto por la segunda parte de la fracción ''' del artículo 7. de la Ley Srgánica del -oder Kudicial de la Gederación, compete el conocimiento de la demanda de amparo interpuesta en contra de dic#o acto al correspondiente Kue" de 1istrito en &ateria -enal.
,ompetencia 4<3F=4. Suscitada entre los Kueces Sctavo de 1istrito en el 1istrito Gederal en &ateria -enal y Sctavo de 1istrito en el 1istrito Gederal en &ateria %dministrativa. .0 de mayo .3=7. 2nanimidad de diecioc#o votos con los puntos resolutivos del proyecto y por mayoría de once votos Bver consideracionesC. 1isidentes$ Lópe" %paricio, Granco ;odrígue", ,uevas &antecón, ,astellanos Dena, Langle &artíne", Gernánde" 1oblado, -avón 8asconcelos, ;odrígue" ;oldán, -alacios 8argas y ,alleja >arcía. -onente$ K. ;amón -alacios 8argas. Secretaria$ &aría del ,armen Sánc#e" ?idalgo. @ota$ *n el 'nforme de .3=7, la tesis aparece bajo el rubro ),S@S*KS D2D*L%; -%;% &*@S;*S '@G;%,DS;*S 1*L 1'SD;'DS G*1*;%L. ,S&-*D* % 2@ K2*U 1* 1'SD;'DS *@ &%D*;'% -*@%L ,S@S,*; 1* S2S %,DSS ,2%@1S %G*,D*@ L% L'5*;D%1 -*;SS@%L 1*L P2*KSSS.). S/%tima 3%oca Instancia4 6*IB>2AL C=L 5IA&= 2 DA6 *IA P 2AL & L P*ID * CI*C>I6=. !uente4 Semanario (udicial de la !ederación 6omo4 183L18< SeJta Parte P;gina4 $8 A>6= & !=*DAL P*ISI?2. C SA2 S>S ! C6=S. SI L (> B & L P*=C S= & CLI2A S> C=DP 6 2CIA 2 !AV=* & L=S C=2S (=S 6>6 LA* S PA*A D 2=* S I2!*AC6=* S & L &IS6*I6= ! & *AL. *l auto de formal prisión tiene, entre otras finalidades, que el procesado quede sujeto a la jurisdicción de la autoridad judicial para la prosecución del proceso, en los términos de la ley procesal penal, pero estos efectos desaparecen si declina el Kue" del proceso su competencia en favor del ,onsejo Dutelar para &enores 'nfractores del 1istrito Gederal, el que no se rige por las formalidades de la ley procesal penal, sino conforme a las normas de la ley que crea los ,onsejos Dutelares para &enores 'nfractores del 1istrito Gederal, cuando los menores de diecioc#o a(os infrinjan las leyes penales o los reglamentos de policía y buen gobierno, con la finalidad de promover su readaptación social. D;'52@%L ,SL*>'%1S *@ &%D*;'% -*@%L 1*L -;'&*; ,';,2'DS. %mparo en revisión 9/F<<. 1emetrio ;eyna &oreno. 6. de agosto de .3<<. 2nanimidad de votos. -onente$ %ulo >elio Lara *rosa. Secretaria$ Slivia ?eiras ;entería. 12. Precocidad &elictiva. 'gualmente se predijo una mayor precocidad en el acceso a la vida criminal, los ni(os, los adolescentes y los jóvenes accederían a estas actividades en edades cada ve más temprana, del mismo modo que ingresarían pronto a las tareas económicas. *n realidad, aquí es necesario tomar en cuenta la frecuente participación de los ni(os y adolescentes en el mundo irregular, el universo de la )mala vida); de ello #an dado testimonio de crónicas de la delincuencia e inclusive muy pocas obras, la mejor literatura %bundan los )la"arillos) y )periquillos) en la picaresca.
1icVens ilustró los tropie"os de la infancia, que ponen en movimiento el aparato de la justicia penal. %#ora bien, es necesario que los ni(os y adolescentes suelen figurar en algunos grupos de infractores, organi"ados o presididos por adultos, como también lo es :: con frecuencia deplorable::que aquéllos son a menudo las víctimas directas de la conducta de la conducta delictuosa$ el llamado tráfico de menores es una e!presión bien conocida de la delincuencia organi"ada; también lo es el tráfico de órganos #umanos, sustraídos a menores de edad; y en este mismo ámbito cuenta la proliferación de la prostitución infantil o la pornografía infantil que se vale de los ni(os. 13. *educción de la edad %enal Guncionarios gubernamentales y representantes populares #an vuelto a tocar el tema de la reducción de la edad penal, desde la óptica de reducirla a los .9 o bien aplicar la imputabilidad casuística. *n la actualidad en el 1istrito Gederal es ésta la edad en que se puede responsabili"ar a una persona . *n .3=<, el entonces -rocurador >eneral de Kusticia del 1.G., ;enato Sales >asque, recomendó el establecimiento de una imputabilidad casuística; es decir, de una imputabilidad que iría de acuerdo a la capacidad de discernimiento o no de los menores entre .9 y .= a(os, así como la gravedad o reiterancia del ilícito. La consecuencia$ que el menor fuese consignado al ,onsejo Dutelar, en caso de considerarse inimputable, o al sistema carcelario para adultos, en caso de probarse su imputabilidad. ,ircunstancia que violaría el derec#o de igualdad, seguridad jurídica y legalidad de los jóvenes en cuestión. %sí también el .= de julio de .337, en conferencia de prensa la e!. %sambleísta, ,armen Segura, presentó un documento a la '' %samblea de ;epresentantes del 1istrito Gederal, en el #abla de tres criterios legales, respecto al tema$ el biológico que considera que la falta de madure" impide al sujeto la reali"ación de un juicio acertado y por tanto de compresión; el psicológico que dice que necesita un mínimo de salud mental para entender lo antijurídico del acto, y el mi!to adoptado por nuestro ,ódigo -enal, en el cual se considera imputable al sujeto a partir de los .= a(os. La Lic. Segura argumenta) un individuo menor de edad puede #aber alcan"ado tal grado de desarrollo que le permita conocer lo ilícito de su conducta u actuar en forma sumamente peligrosa porque se sabe ajeno a la posible comisión de delitos, pues se considera que sólo los adultos son capaces de delinquir). 2na de las propuestas para reducir la edad -enal$ Kunio de .337, basada, supuestamente en el aumento de peligrosidad de los menores Bal igual que #oyC y proveniente de un grupo de asambleístas y respaldada por el -rocurador >eneral de Kusticia del 1.G., y por la 5arra &e!icana de %bogados. *n ese entonces como a#ora, resulta sorprendente y cabría preguntarnos MPué sucedió con uno de los resolutivos del -rimer Daller Sobre &enores 'nfractores organi"ado por la ,omisión nacional de 1erec#os ?umanos y la Secretaría de >obernación B&ayo ]37C en donde se acordó #omologar las legislaciones estatales para considerar la edad penal a los .= a(os en todo el territorio nacional, de acuerdo con la ,onvención de los 1erec#os del ni(oN 13.1 -.u/ im%licaciones traerIa esta decisión de reducir la edad %enal0
Si alguna persona menor de esta edad comete un #ec#o que la ley se(ala como delito se le considera infractor y lo sujeta a un procedimiento suigeneris, en el que el menor prácticamente se le ju"ga como si fuera adulto. La diferencia radica en que al menor se le sujeta a tratamiento )por ser inimputable) casi discrecional por parte de las autoridades encargadas de las instituciones gubernamentales. *l procedimiento tutelar del estado #a llevado a la doctrina a se(alar que los menores están sujetos a un régimen especial en el cual no se les castiga sino que se les brinda tratamiento, dic#a normatividad se encuentra regulada en la Ley para el Dratamiento de &enores 'nfractores del 1istrito Gederal. 1ic#a ley cuando entro en vigor en febrero de .334, provocó grandes controversias, cito por ejemplo a Salomón %ugusto Sánc#e" Sandoval, en un artículo del Qrea Kurídica de la ,omisión &e!icana de 1efensa y -romoción de los 1erec#os ?umanos, en la que decía$ ^..._ la nueva Ley para el Dratamiento de &enores 'nfractores, quita la potestad de )perseguir delitos), en el artículo 4. constitucional, al &inisterio - blico y se la otorga a la )2nidad encargada de la -revención y Dratamiento de &enores) Bartículo 60, @ueva LeyC. *l *jecutivo pues, persigue, atrapa, presenta pruebas, ju"ga y decide la pena que el menor deberá cumplir, sin poder recurrir a apelación ante autoridades judiciales puesto que el ,onsejo de &enores, al ser un órgano administrativo Bartículos .6, .0, 8'; .9, '+; 4/, 8''' de la @ueva LeyC, no forma parte del -oder Kudicial, y legalmente no tiene base constitucional para administrar justicia, ya que el ejercicio del -oder Kudicial de la Gederación está depositado en la Suprema ,orte de Kusticia Bartículo 37 de la ,onstituciónC. -lantea que el )estudio bio:psico:social) Bartículo 6=, @ueva LeyC determina el grado de peligrosidad del menor, cuando a n no se #a probado su responsabilidad o su participación en los #ec#os, viola el )-rincipio de 'nocencia) de la ,onvención sobre los 1erec#os del @i(o Bartículos 7/, 4C bC iC y 8''C, 7/, 4 aC, donde se dice que el menor sólo será acusado por actos u omisiones contenidos en las leyes nacionales e internacionales, y no con base en estudios que determinan carencias bio:psico:sociales reali"ados antes de saber si el sujeto es culpable o no y que, además, pueden condenar o agravar la pena del mismo. *sto, dice, crea estereotipos de )peligrosidad social) al etiquetar a los menores como tales y castiga doblemente, )pues impone una pena por la responsabilidad del )acto) cometido, y otra pena por la responsabilidad del )autor), es decir, por ser biológica, psicológica y socialmente como es). 1olosamente las autoridades gubernamentales #an #ec#o creer a la opinión p blica, que al menor no se le castiga cuando comete un delito y que #an ido en aumento la comisión de delitos graves cometidos por menores. -or ello la opinión p blica oficial #a impulsado una campa(a en donde trata de simboli"ar la conducta de un menor que comete un delito abominable, y lo presenta como un ejemplo falso de que la generalidad de los jóvenes son delincuentes peligrosos que deben ser castigados como adultos . % los menores de edad, si se les castiga, puesto que las leyes para menores infractores de todos los estados de la ;ep blica, independientemente de la denominación que se les otorgue, consideran en general sujetos de aplicación a dic#as leyes a menores a partir de los .. a(os por lo general. O las condiciones de privación de libertad son las mismas que para los adultos, como sucede en el
1.G. donde se establece que tendrán la libertad bajo fian"a en los términos se(alados por el ,ódigo de -rocedimientos -enales. Seg n datos proporcionados por la misma -rocuraduría >eneral de Kusticia del 1.G. se observa que el principal delito cometido por menores eran por robo o da(os en propiedad ajena, seguidos por lesiones, #omicidio; sosteniendo dic#a dependencia que en promedio el 96[ de los menores infractores son de peligrosidad baja y el .<[ de alta peligrosidad. Stra cuestión no abordada por los autores de la propuesta de reducir la edad penal es la de no atender la realidad que pernea en los ,entros de 'nternación para &enores; falta de organi"ación, de capacitación por lo que los maltratos, abuso de autoridad, segregación, entre otras violaciones a los derec#os #umanos son la cotidianeidad ; así como el viacrucis que padecen cuando son detenidos, enviados a la agencia especiali"ada y posteriormente al ,onsejo, con las concernientes #oras de espera por falta de personal o ve#ículos para el traslado y Malguien se ocupa de suministrarle alimentos o de abrigarleN. Dampoco se #a atendido por las autoridades el ambiente cadenciado del menor, que un elemento que #ace proclive a los menores a cometer infracciones. *s com n que los ni(os que presentan problemas con la ley procedan de familias desintegradas y de escasos recursos. La crisis económica que desde #ace a(os golpea a nuestro país afecta básicamente a las grandes mayorías marginadas, tanto urbanas como rurales. Los ni(os infractores tienen baja escolaridad y un importante porcentaje de ellos se ocupa en actividades diversas$ *mpleados; comercio ambulante, subempleo Blimpia:parabrisas, lava coc#es, boleritos, etc.C y estudiantes. ,uriosamente a la idea de vagancia y malvivencia que se tiene de los menores, casi la mitad que cometen infracciones están dedicados al trabajo, y por ende, viviendo una situación de responsabilidad y conflictos que no corresponde a su edad. ?ay también un elevado índice de reincidentes. -or todo lo anterior nosotros sostenemos que los menores de .= a(os en general deben seguir siendo )inimputables), ya que está en juego tanto la capacidad de entender, que tanto se se(ala para justificar la reducción de la edad penal, como la libre voluntad de acción. @o se trata ya que el individuo sea capa" de comprender que una conducta es ilícita, sino se esté en condiciones, sabiendo que es contrario a 1erec#o de actuar o no por sí mismo, en absoluto ejercicio y dominio de su libertad de acción para reali"ar una determinada conducta. %demás, diversos autores definen a la imputabilidad como ) la capacidad condicionada por la madure" y salud mentales, de comprender al acto antijurídico de la propia acción u omisión y determinarse de acuerdo a esa comprensión. *n otras palabras la responsabilidad penal está ligada tanto a la capacidad intelectual como a la actitud de actuar con base en esa comprensión, en completo dominio de los propios actos. Puienes sostienen que debe reducirse la edad penal, argumentan que los jóvenes actualmente maduran demasiado rápido, ya comprenden el alcance de sus actos . Sin embargo, no consideran que los adolescentes se encuentran en proceso de maduración orgánica, psicológica y social, sujetos a un proceso de sociali"ación a través del cual irán adquiriendo las normas y valores a los que ajustarán su conducta social; por lo tanto, todavía no #an alcan"ado la plena organi"ación de su personalidad para estar en condiciones de un comportamiento que les pueda ser plenamente atribuido. 1e a#í lo incorrecto
del argumento de la necesidad de reducir la edad penal debido a que los jóvenes ya entienden a esa edad Bla que consideran conveniente para reducirC por que actualmente maduran muy rápido. La reducción de la edad penal constituiría una flagrante violación a los derec#os de los menores y, consecuentemente el incumplimiento de tratados y convenios internacionales ratificados por &é!ico y que conforme al artículo .66 constitucional son obligatorios con carácter de ley suprema al igual que la constitución. *l gobierno me!icano tiene la obligación de cumplir con estas convenciones internacionales pues ratificó también la ,onvención de 8iena sobre el 1erec#o de los Dratados que dispone en sus artículos 49, 4<, 43, 74.4, que todo *stado parte de un tratado Bacuerdo entre *stadosC no puede suspender su aplicación, ni invocar derec#o interno en contrario una ve" que se #a comprometido. 13. 2 Argumentaciones jurIdicas en contra de la reducción de la edad %enal 1e lo anterior se desprende lo siguiente$
Se violaría el artículo 7 constitucional que protege la familia y los menores; ,ontraría el artículo .6 constitucional que rige el principio de igualdad ante la ley, así como los artículos .7 y .9 de la misma constitución que regulan las garantías de legalidad y seguridad jurídica de toda persona. %sí como los artículos ., <,./ y .. de la 1eclaración 2niversal de los 1erec#os ?umanos que establece la igualdad de todos los seres #umanos en dignidad y derec#os, la igualdad ante la ley y a ser escuc#ados p blicamente ante un tribunal independiente y el derec#o a presunción de inocencia. Los artículos 4,3,.7,y .< del -acto 'nternacional de 1erec#os ,iviles y -olíticos que se(alan los derec#os de libertad y seguridad personales; no poder ser privados de la libertad salvo por causas fijadas en la ley y mediante un procedimiento; derec#o de igualdad ante la ley y no sufrir injerencias arbitrarias ni ataques a la #onra y reputación. Los artículos =,3 y .< de la ,onvención %mericana Sobre los 1erec#os ?umanos que consagran los derec#os de presunción de inocencia, de un juicio mediante procedimiento fijado de antemano por la ley; de igualdad y protección de la familia. Las ;eglas &ínimas de la S@2 para la %dministración de Kusticia de &enores B ;eglas de 5eijingC y las ;eglas de la S@2 para la protección de los menores privados de su libertad, que reafirman el derec#o de los jóvenes de ser tratados en base al principio de inocencia, y sostienen que la privación de la libertad debe ser el ltimo recurso pues antes deben #acerse todos los esfuer"os para aplicar medidas alternativas y políticas, programas y medidas preventivas eficaces tendientes a eliminar el involucramiento y e!plotación de los jóvenes en actividades criminales. 1irectrices de la S@2 para la -revención de la 1elincuencia Kuvenil B1irectrices de ;iadC, que contemplan la creación de oportunidades, especialmente educativas, para atender las diversas necesidades de los jóvenes estableciendo un marco de apoyo para velar el desarrollo personal de todos los jóvenes, en particular, los que están en peligro o situaciones de riesgo social. debiendo formularse doctrinas y criterios cuya finalidad sea reducir los motivos, la necesidad y las oportunidades de comisión de
infracciones o las condiciones que las propicien. *stablecen, así mismo, la importancia de reconocer el #ec#o de que el comportamiento o la conducta de los jóvenes que no se ajustan a los valores y normas generales de la sociedad, son, con frecuencia, parte del proceso de maduración y crecimiento. -or ltimo, también parten de la necesidad de crear conciencia de que calificar a los jóvenes como ) e!traviados), )delincuentes), contribuye a que desarrollen pautas permanentes de comportamiento indeseable. La ,onvención Sobre los 1erec#os del @i(o, que entiende por ni(o a todo ser #umano menor de .= a(os. Se(ala la obligación de todos los *stados parte de la ,onvención de aplicar ésta a cada ni(o sujeto a su jurisdicción sin distinción alguna, protegiendo de injerencias arbitrarias o discriminación, mediante la ley, a todos los ni(os. Dambién se especifica que la privación de la libertad debe ser un ltimo recurso y durante el periodo más breve que proceda, y considerarse otras posibilidades alternativas a la internación en instituciones para asegurar que los ni(os sean tratados de manera apropiada para su bienestar y que guarde proporción tanto con sus circunstancias como con la infracción.
@o podemos negar, que la delincuencia organi"ada cada ve" más a recurrido a utili"ar a menores para la comisión de ilícitos, sin embargo decisiones que ojalá nuestros legisladores tengan la suficiente sensibilidad para no aprobar propuestas como estas que solo atacarían las causas y no los efectos. -or tal motivo, debemos pugnar por que nuestras autoridades encargadas de la administración y procuración de justicia, apliquen las disposiciones previstas en el ,ódigo -enal, donde se sanciona quienes utilicen a menores para delinquir. *n resumen, debemos orientar nuestros esfuer"os en tres líneas estratégicas como son$
La promoción y fortalecimiento de una cultura de conciencia y sensibilidad social. 1ise(o, instrumentación y evaluación de políticas p blicas dirigidas al sector y,
-ropuestas legislativas tendientes a modificar el actual marco jurídico, recordemos, que tenemos a n como asignatura pendiente, la construcción de un verdadero sistema de justicia para jóvenes, sin olvidarnos de la asistencia y medidas compensatorias para ellos. -or su parte el 1r., Sergio Lópe" Dirado, desde el punto de vista psiquiátrico, el sujeto es responsable penalmente, si posee la capacidad psíquica del delito; dic#a capacidad a su ve", esta formada por dos elementos$ aC 2na ,apacidad de discernimiento, que conviene a las funciones intelectuales y que permite al individuo comprender el conte!to normativo que le obliga y bC 2na capacidad de ajustar su conducta en el sentido que le obliga esa normatividad. 13.3 *educir la edad %enal" -%or Mu/" %ara Mu/0 ),on las carencias y problemas actuales que enfrentan los centros penitenciarios Mse quiere aumentar su poblaciónN MPué lógica está detrás de esta propuestaN Los que apoyan la reducción de la edad penal tienen posturas semejantes a las de aquellos que, frente al aumento de la violencia, en ve" de proponer combatir la grandes fallas sociales que la alimentan Bdesempleo, carencia de servicios de
salud, educación, de políticas sociales básicas, etc.C o bien, de adaptar a los individuos a vivir en tales condiciones, por absurdo que pare"ca, proponen como solución la pena de muerte. *s evidente que la reducción de la edad penal se enfoca a combatir el efecto en lugar de dirigirse a eliminar las causas, postura que reduce lo complejo del universo social a sus efectos. -ostura por demás reduccionista que resulta absurda, ilógica, de un olvido y negación enorme de lo que sucede en el sistema penal o de readaptación social My qué es lo que sucede a#íN 2n enorme fracaso en la función original de los llamados centros de readaptación. Si estos centros fuesen efectivos y cumplieran su labor, tal ve" podría considerar la posibilidad de la reducción de la edad penal. Oa &ic#ael Goucault e!pone claras y certeras críticas a estas instituciones en su libro 8igilar y ,astigar, cuyo subtítulo, olvidado con frecuencia es$ #istoria de la violencia en las prisiones. Los sistemas de privación de libertad se #an mostrado sumamente ineficaces pues M#asta qué punto repara el da(o causado por el criminalN 2na ve" que queda probado, claro, por la justicia que alguien cometió un crimen M#asta qué punto lo resociali"a y reintegra a la sociedadN M?asta qué punto esos centros protegen a la sociedad y no simplemente castiga a los que carecen de medios para defenderseN MPué sucede dentro de ellas y )dentro) de las personas que )caen) a#íN M%caso desconocemos la sobrepoblación de internos, la ociosidad perniciosa a la que se ven sometidos, al ambiente criminógeno que priva en ellas, a la falta de oportunidades de trabajo, de estudio y mil etcéteras másN 2n sistema de atención a personas, cualquiera que ésta sea, si es caro e ineficiente, debe de ser cuestionado, por lo menos. Siendo así Mqué argumento #abría para reducir la edad penal, es decir, para aumentar el n mero de personas que ingresa a estos centros, si ni siquiera pueden con la población actualN MPuieren aumentar la faja etérea de sus atendidosN M-ara quéN M-ara iniciarlos a más temprana edad en la carrera delincuencial, para que cono"can desde más jóvenes cómo es dura la vida en cautiverioN M-ara qué someterlos a un sistema de violencia, si a muc#os de los jóvenes que )caen) ya se les #a violentado, negándoles oportunidades de recreación, educación, deporte, salud, alimentaciónN Puiere decir que aquellos ni(os y jóvenes que #an crecido en un ambiente de maltrato y carencias #ay que #acerlos entrar en cintura )por la mala), siendo que )por la buena) poco o nada se #a #ec#o con ellos. Puiere decir que como sociedad vamos Mpara dóndeN ;educir la edad penal Mpor quéN M-ara quéN MPué lógica está detrás de esa propuestaN 1$. -.u/ tan am%lia es la %artici%ación de niNos # adolescentes en actos delictivos0 *n &é!ico estamos lejos de que las estadísticas muestren de manera contundente el aumento de infracciones en la población menor de .= a(os. Los responsables de proponer medidas como la baja de la edad penal deberían antes
de ofrecer datos confiables al respecto, mismos que tendrían que ser comparados con otro períodos específicos en el país como para estar ciertos de e!iste tal aumento. *n los *stados 2nidos por ejemplo, pese a la vigencia de la pena de muerte y la cadena perpetua en adolescentes, todas las estadísticas muestran que la criminalidad no se detiene y de forma contrastante las prisiones están llena de las minorías con poca capacidad económica Bnegros y latinos principalmenteC. Los .0 *stados de la ;ep blica &e!icana que #an reducido la edad penal a los .9 a(os tampoco #an mostrado estadísticas que afirmen que esa medida #a ayudado a la disminución de delincuencia durante períodos sostenidos. 2@',*G plantea que el #ec#o de que los medios de comunicación presten tanta atención a los casos de esta naturale"a debería considerarse más como una prueba de su rare"a que de su incidencia creciente B2@',*G, .33<C. Llama la atención por ejemplo, que las propuestas de reducir la edad penal apare"can nuevamente en un momento en el que recientemente una comunidad en Dlalpan, al sur de la ,iudad de &é!ico linc#ó a un presunto profanador de imágenes religiosas. ,uando en una sociedad cobran fuer"a las propuestas para que a una más temprana edad un sujeto se incorpore a un sistema penal como el descrito antes : y a n a sabiendas de que de ninguna forma logrará re#abilitar, es difícil encontrar otra ra"ón de sustento que el deseo de vengan"a en un conte!to de profunda inseguridad y de una precaria procuración de justicia. -areciera también que ciertos medios de comunicación #an encontrado una especial fuente de ventas en casos que alarman a la sociedad, sin que ello se fundamente en estadísticas reales, como ocurre cuando se #abla del incremento de la delincuencia juvenil. -ero además los estudios en países en donde e!isten sistemas de información apropiados muestran que e!iste una correspondencia entre el aumento de la criminalidad Btanto de adultos como de infracciones en el caso de adolescentesC con la aplicación de medidas económicas determinadas que ponen a las familias en condiciones de e!trema vulnerabilidad. *l principio del interés superior del ni(o, establecido en la ,onvención de los 1erec#os del @i(o en su artículo 6L implica la obligación de los *stados a considerar el impacto que las políticas económicas y sociales tendrán en la infancia, antes de ser llevadas a cabo. %sí, los gobiernos deberían de prever entre otras cosas la forma en que una decisión facilite que los ni(os y adolescentes se vean confrontados con la ley. 2n apropiado sistema de justicia tendría que incluir, por tanto, sanciones para quienes al tomar una decisión pongan en riesgo a miles de ni(os, ni(as y adolescentes de verse confrontados con la justicia. %sí mismo una reforma penal debería de aumentar las penas para quienes usen a menores de edad para cometer actos delincuenciales. 1). ->n niNo o adolescente Mue comete un acto de 1rutalidad de1e de Muedar im%une0
1e ninguna forma. 'ncluso es posible se(alar que en ninguno de los tratados internacionales sobre adolescentes y jóvenes en conflicto con la ley e!iste pretensión alguna de promover la impunidad o la indulgencia. Dodo lo contrario el derec#o internacional en esta materia establece una figura superior$ #acer responsables a los adolescentes de la reparación del da(o. Sin embargo, e!iste un aspecto en el cual se pone particular insistencia$ la re#abilitación. *ste es un tema fundamental en cualquier sistema penal, pero cobra mayor fuer"a para el caso de ni(os y adolescentes, porque se considera que e!isten a n más posibilidades de re:educación al encontrarse éstos en un período en el que a n no se #an configurado completamente los procesos de pensamiento y sociali"ación, como muestran la mayor parte de los estudios. Dodo indica que entre menos edad se tiene, mayores posibilidades e!isten de modificar determinados comportamientos que ponen a un ni(o o a un adolescente en conflicto con la ley. -ero esto sólo es posible si e!iste un sistema apropiado que debe de ser diferente al de los adultos. *sa noción #a dado paso a lo que se conoce internacionalmente como )sistema de justicia juvenil). 2n sistema de justicia juvenil trata de responder a la necesidad de justicia demandada por una sociedad pero sin violar los derec#os del ni(o. Puienes proponen crear un sistema de justicia juvenil sostienen que los menores de .= a(os deben de ser penalmente inimputables H es decir, no ser sometidos a un proceso penal como los adultos, pero aquellos que se ubican entre los .9 y los .= a(os deben de ser legalmente responsables, es decir, incorporarse a un sistema en el que afronten la responsabilidad de sus actos pero go"ando de las garantías que incluso los adultos go"an #asta en los casos más severos Bcomo la posibilidad de contar con una defensa, de ser informado de los cargos, de que se presuma su inocencia #asta que se demuestre lo contrario, etc.C. %sí se evitaría procedimientos arbitrarios #acia los grupos más vulnerables Bcomo pueden ser ni(os de la calle o indígenasC sólo porque pare"can )sospec#osos) y nadie vigile sus derec#os. 2n sistema de este tipo destaca la importancia de que el encarcelamiento sea considerada una medida de ltimo recurso, es decir, que se destine para los casos más e!tremos H que por otro lado siguen siendo los menos comunes. %demás se busca que el personal dedicado a centros de re#abilitación o re: educación cuente con la capacitación apropiada para desarrollar programas que lejos de alienar, verdaderamente re#abiliten. %demás, como se(ala @igel ,ant`ell: especialista en el tema B.33<C una política de justicia juvenil no es una política si no incluye la prevención. La reducción de la edad penal sirve como una cortina de #umo para que los gobiernos no se sientan obligados a fortalecer las medidas para prevenir la incidencia de conflictos de adolescentes con la ley. *n otras palabras las propuestas para reducir la edad penal parecen una medida barata ante el #ec#o innegable de que la reducción real de la criminalidad sólo es posible en la medida de que se garanticen plenamente el acceso a servicios de salud y de educación de calidad; de que se amplíe la oportunidad de acceder a espacios de recreación, esparcimiento o formación para el trabajo; de que el
*stado cumpla con la obligación que le marca la ,onvención de los 1erec#os del @i(o, de desarrollar programas para apoyar a la familia y la comunidad en el cumplimiento de sus funciones referidas a criar y educar a sus #ijos en un ambiente de confian"a y comprensión. 2n sistema de justicia tanto juvenil como penal, así como medidas de prevención apropiadas sólo son posibles si los gobiernos asignan mayores recursos para que los programas sean realmente eficientes. %unque en el corto pla"o pareciera que es más barata la reclusión que la prevención, estudios recientes de criminólogos en los *stados 2nidos muestran que en el largo pla"o los costos que tiene el dejar de invertir en el cumplimiento de los derec#os tendrán un mayor impacto económico, además del social y político. -or ello las propuestas de reducción a la edad penal son violatorias de una gran cantidad de tratados internacionales establecidos para proteger los derec#os del ni(o en la medida de que ocurren en un marco en el que no se plantea la reforma del sistema penal para que cumpla con la función de re#abilitar, alimenta los deseos de vengan"a frente a los de justicia y esconde la responsabilidad de las políticas económicas y sociales en la formación de la criminalidad. 1e a#í que es necesario aprovec#ar el debate que se #a generado en torno a la reducción de la edad penal, para insistir en$
;eali"ar una profunda reforma a los sistemas penales para que cumplan con la función de re#abilitar. ,rear un sistema de justicia juvenil que #aga verdaderamente responsables a los adolescentes de sus actos, pero que no los condene a la marginación. Gortalecer las leyes vigentes a fin de garanti"ar el pleno goce y cumplimiento de los derec#os por parte de millones de ni(as. @i(os y adolescentes e!cluidos del desarrollo. *l pleno respeto y cumplimiento de Dratados 'nternacionales en materia de 1erec#os del @i(o por parte del *stado &e!icano, sobre todo en los adquiridos en la pasada Sesión *special de la S@2 sobre 'nfancia celebrado en @ueva OorV.
PRINCIPIO DE INIMPUTABILIDAD ART. 305 CÒDIGO ORGÀNICO NIÑEZ Y ADOLESCENCIA
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