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Timestamp: 2019-08-19 12:11:23
Document Index: 211793396

Matched Legal Cases: ['artículo 5', 'artículo 30', 'artículo 69', 'artículo 70', 'artículo 3', 'artículo 22', 'artículo 5', 'artículo 9', 'artículo 3', 'artículo 70', 'artículo 33', 'artículo 5', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 19', 'artículo 3']

Senador Aravena Acuña, Carmen Gloria
Senador Órdenes Neira, Ximena
Senador Sandoval Plaza, David
Senador Pugh Olavarría, Kenneth
Senador Prohens Espinosa, Rafael
Senador Elizalde Soto, Álvaro
Sesión 35ª, en martes 23 de julio de 2019
(De 16:23 a 19:29)
PRESIDENCIA DE SEÑORES JAIME QUINTANA LEAL, PRESIDENTE;
ALFONSO DE URRESTI LONGTON, VICEPRESIDENTE, Y JUAN PABLO
LETELIER MOREL, PRESIDENTE ACCIDENTAL
SECRETARIO, EL SEÑOR RAÚL GUZMÁN URIBE, TITULAR
El señor QUINTANA (Presidente).- Proyecto de ley, en primer trámite constitucional, que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, con segundo informe de la Comisión de Medio Ambiente y Bienes Nacionales; informe de la Comisión de Hacienda, e informe complementario de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, y urgencia calificada de "suma".
Medio Ambiente y Bienes Nacionales (segundo): sesión 1ª, en 12 de marzo de 2019.
Hacienda: sesión 1ª, en 12 de marzo de 2019.
Trabajo y Previsión Social (complementario): sesión 34ª, en 17 de julio de 2019.
Sesión 95ª, en 4 de marzo de 2015 (se aprueba en general).
El señor GUZMÁN (Secretario General).- Cabe señalar que la Sala del Senado, en sesión del día 20 de marzo de 2019, acordó enviar el proyecto -que se encontraba en tabla con un segundo informe de la Comisión de Medio Ambiente y Bienes Nacionales y con informe de la Comisión de Hacienda- a la Comisión de Trabajo y Previsión Social para tratar las normas laborales contenidas en su articulado, en específico, los artículos 11 a 22 permanentes y primero transitorio. Esa Comisión, por la unanimidad de sus miembros presentes, Senadoras señoras Goic y Muñoz y Senadores señores Allamand y Durana, formuló comentarios, prevenciones y recomendaciones para la protección de los derechos de los trabajadores.
Las Comisiones de Medio Ambiente y Bienes Nacionales y de Hacienda dejan constancia, para los efectos reglamentarios, de que los artículos 7o, 9o, 89, 90, 110, 111 y 119 permanentes y los artículos segundo y tercero transitorios no fueron objeto de indicaciones ni de modificaciones. Estas disposiciones deben darse por aprobadas, salvo que alguna señora Senadora o algún señor Senador, con acuerdo unánime de los presentes, solicite su discusión y votación.
La Comisión de Medio Ambiente y Bienes Nacionales efectuó diversas enmiendas al texto aprobado en general, algunas de las cuales fueron aprobadas por unanimidad y otras por mayoría de votos.
La Comisión de Hacienda, por su parte, se pronunció acerca de las normas de su competencia, e introdujo enmiendas en la letra e) del artículo 5o, en los artículos 12, 14, 22 (que fue rechazado), en los actuales artículos 26, 73, 74, 85, 86, 107, 108, 156, todos permanentes; y en el artículo primero transitorio, incorporando, además, un artículo undécimo transitorio, nuevo, respecto del texto que propone la Comisión de Medio Ambiente y Bienes Nacionales en su segundo informe.
Hay que recordar que las enmiendas unánimes deben ser votadas sin debate, salvo que alguna señora Senadora o algún señor Senador manifiesten su intención de impugnar la proposición de la Comisión respecto de alguna de ellas o existieren indicaciones renovadas. De las enmiendas unánimes, las recaídas en los artículos 11; 12; 13; 14; 15; 16; 17; 18; 19; 20; 21; 22; 55, inciso final; 85; 86; 127, inciso final; 136; 141, y 146, numeral 8), requieren para su aprobación 25 votos favorables, por incidir en normas de rango orgánico constitucional.
Cabe señalar, Sus Señorías, que las enmiendas unánimes se deben votar sin debate. Sin embargo, se hace presente que la Senadora señora Von Baer y el Senador señor Sandoval han solicitado votaciones separadas, que en la mayoría de los casos recaen en enmiendas unánimes.
Las modificaciones recaídas en el artículo 30, incisos segundo y final; en el artículo 69, inciso final, y en el artículo 70 deben ser aprobadas también con el carácter de rango orgánico constitucional, y fueron aprobadas solo por mayoría, por lo que serán puestas en discusión y en votación en su oportunidad.
Sus Señorías tienen a la vista un boletín comparado que transcribe el texto aprobado en general, las enmiendas realizadas por la Comisión de Medio Ambiente y Bienes Nacionales, las modificaciones introducidas por la Comisión de Hacienda y el texto como quedaría de aprobarse aquellas.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- En discusión en particular el proyecto.
Vamos a otorgarles la palabra a los Presidentes de cada una de las Comisiones que han intervenido.
La señora RINCÓN.- Señor Presidente, nosotros queremos pedir -no sé si como Comité- votación separada de los artículos 37 y 52.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Conforme.
Tiene la palabra la Senadora señora Adriana Muñoz.
La señora MUÑOZ.- Señor Presidente, los integrantes de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, que asumimos la tarea encomendada por la Comisión de Medio Ambiente y Bienes Nacionales y nos hicimos cargo de los artículos correspondientes a las normas laborales, tenemos una recomendación para la Sala.
Hemos presentado indicaciones firmadas por los cinco integrantes de la Comisión, consultadas con la señora Ministra y respaldadas por ella, y queremos pedir votación separada de los artículos 19 y 5° permanentes y del numeral 3) del artículo primero transitorio.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- ¿Están ingresadas esas indicaciones?
La señora MUÑOZ.- No, señor Presidente.
Quiero pedir la unanimidad de la Sala para ingresar dichas indicaciones, dado que la tarea que tenemos como Comisión es entregar observaciones y recomendaciones. Para ello nos hemos puesto de acuerdo sus cinco integrantes, como relaté recién.
Consultamos a la Ministra señora Schmidt. Ella está de acuerdo, y es por eso que ahora queremos solicitar votación separada y que se autorice la presentación de las indicaciones.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- ¿Habría acuerdo para autorizar la presentación de las indicaciones?
La señora ALLENDE.- ¡Sí!
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Acordado.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, nosotros pedimos una serie de votaciones separadas, que entregamos a Secretaría.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Me señala el Secretario que se dejó constancia de ello.
Sería importante, de todas maneras, que se acercara a la Mesa para revisar que efectivamente estén consideradas.
El Secretario indica que están presentes.
El senador LATORRE.- Señor Presidente, quiero formular la misma solicitud que la Senadora Ximena Rincón: votación separada de los artículos 37 y 52.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Habría acuerdo.
Para comenzar la discusión de este proyecto, escucharemos a los Presidentes de cada una de las Comisiones que intervinieron.
Tiene la palabra el Senador señor Girardi, Presidente de la Comisión de Medio Ambiente.
El señor GIRARDI.- Señor Presidente, esta es una iniciativa muy anhelada, muy importante.
Pero antes de ahondar en ella, quisiera hacer un reconocimiento al rol que ha tenido la Conaf en Chile. Porque si hay una institución prestigiada, que ha desarrollado una política ecológica de sustentabilidad que todo el país aprecia, enfocada en la protección de nuestro ecosistema y de nuestros parques nacionales más allá del combate contra incendios y lo relacionado con la política forestal, es la Corporación Nacional Forestal.
¿Y por qué digo esto? Porque incluso sin tener personalidad jurídica de servicio público sino que de derecho privado, en estas décadas se ha transformado en una institución destacada incluso a nivel internacional entre las más relevantes y comprometidas con la protección del medio ambiente y de los ecosistemas.
Pero estamos de acuerdo en que, a pesar de eso, necesitamos modernizar nuestras instituciones, y Chile se merece contar con un Servicio de Biodiversidad.
Este es un proyecto que inició la Presidenta Bachelet, y que ha tenido un largo debate y un largo trámite.
Quiero valorar el esfuerzo que hizo la Presidenta Bachelet, que fue muy importante en esta materia, y también reconocer a la Ministra Schmidt, que también ha sido un gran aporte al llevar adelante este proyecto. Asimismo, valoro a todos los parlamentarios y parlamentarias que han trabajado en esto. Me tocó hacerlo con la Senadora Isabel Allende, quien también fue clave para este avance.
¿Por qué es importante esto? Porque el cambio climático tendrá dos grandes efectos en el planeta. Uno de los más evidentes será el aumento de la temperatura.
Ya estamos condenados: la temperatura se incrementará más de un grado y medio, es lo más probable. Ya no se cumplieron las expectativas de la COP de París. Puede que aumente entre dos a tres grados, lo que provocará un cataclismo climático, un cataclismo ambiental. Y la consecuencia de eso no solamente será la falta del agua, que será un síntoma, sino un efecto más dramático: la pérdida de biodiversidad.
Naciones Unidas señalaba hace un tiempo que es posible que desaparezca el 10 por ciento de todas las especies en los próximos 20 años. Eso es equivalente a una de las extinciones masivas que ocurrieron en el pasado cuando por razones de caída de asteroides, de volcanismo, desapareció el 85 por ciento de todas las especies. Incluso, se habla de que hasta la especie humana podría estar amenazada.
Por lo tanto, la protección de nuestra biodiversidad se transforma en un enclave estratégico para el futuro. Estratégico desde el punto de vista de intentar conservar esta biodiversidad, porque la posibilidad, por ejemplo, de tener agua, de tener lluvia, pasa por la reforestación o por la mantención de los bosques nativos, particularmente los bosques nativos templados.
Existe un modelo, la teoría biótica, que ha demostrado, por ejemplo, que reforestando la zona de secano, la zona marítima, se puede recuperar lluvia. Ello porque los árboles evaporan agua, y el vapor se condensa generando una baja de presión, la cual provoca que masas de aire húmedo del mar se desplacen hacia el continente y generen lluvia. Por lo tanto, debemos confiar, justamente, en la biodiversidad para resolver problemas.
La posibilidad de preservar nuestros recursos de agua limpia pasa por la preservación de los humedales.
Y así, por ejemplo, 35 por ciento de los alimentos que consumimos tienen que ver con la polinización. Y hoy día están desapareciendo de manera dramática los polinizadores, como las abejas, destruidos no solamente por el cambio climático, sino también por la aplicación de plaguicidas.
También hay que conservar los glaciares. Estos también son parte de nuestra biodiversidad y están siendo afectados por el cambio climático, pero también por la acción humana. Y no solamente por la minería, sino además por el material particulado que emitimos en las ciudades que están cerca de los glaciares, como la Región Metropolitana. Este PM2,5 se desplaza y se deposita sobre aquellos, los tiñe de gris y hace que el sol ya no se refleje en ellos, sino que empiecen a absorber calor y disminuya el efecto albedo, lo que aumenta el derretimiento de glaciares, por efecto antrópico, por efecto de los seres humanos.
Lo que busca este proyecto es generar instrumentos para la protección: uno para la gestión de estos recursos naturales, que serán los más escasos, de los cuales dependerá el agua, la vida...
¿Me da un minuto más, señor Presidente?
El señor LAGOS.- Todos los que sean necesarios.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene un minuto más, señor Senador.
Así, se crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, un comité científico, fondos especiales y se establecen políticas de conservación.
Y se ratifica algo que creo esencial: los parques nacionales solo se pueden desafectar por ley, como lo dice la Convención de Washington. ¿Por qué? Porque tienen que ser un patrimonio por conservar para el conjunto de la humanidad.
En síntesis, me he comprometido con la Ministra, a pesar de que considero que este proyecto no es todo lo que queremos, porque protege fundamentalmente la biodiversidad correspondiente al Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas público y privado, pero no interviene particular y eficazmente en todos aquellos espacios de biodiversidad, que son los grandes territorios nacionales, la mayor parte del país que no está dentro de las áreas silvestres protegidas.
Pero igualmente me parece que es un gran avance. Y yo, por lo menos, sin ser oficialista, he comprometido mi apoyo al Gobierno y a la Ministra, porque creo que ha realizado una buena gestión y que este es un buen proyecto para Chile. Por tanto, votaré todos los artículos tal y como los aprobó la Comisión.
Creo que es un avance, a pesar de que no es todo lo que necesitamos. Tenemos que ir mucho más allá en la protección de nuestras vidas, porque estas dependen de la vida de los otros seres vivos. Y si no entendemos eso, vamos a experimentar una crisis que será mucho más dramática que la situación a que ya estamos condenados.
Y, por lo tanto, lo que estamos haciendo es establecer una protección mínima, un estándar mínimo de resguardo a aquellos ecosistemas que serán fundamentales para el futuro.
En consecuencia, señor Presidente, con mucho entusiasmo apoyo esta iniciativa, porque ha sido muy difícil llegar hasta acá. Me parece que debemos ir mucho más allá a futuro. Este es un punto de partida y no un punto de llegada.
Espero que todos los Senadores y Senadoras cumplamos el compromiso con el Gobierno y apoyemos este proyecto, tal como nos lo ha pedido la Ministra, más allá de las diferencias que tengamos con esta iniciativa en particular o con algunas que podrían ser mucho más robustas, pero que estimamos insuficientes.
Reitero que este es un punto de partida y no de llegada, y queda todo por hacer en esta materia.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- A continuación, tiene la palabra la Presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Senadora señora Muñoz.
La señora MUÑOZ.- Señor Presidente, la Comisión de Trabajo y Previsión Social, conforme al acuerdo adoptado por la Sala con fecha 20 de marzo de 2019, fue autorizada para tratar, en una primera decisión, en dos sesiones las normas relativas a materias laborales de la iniciativa que hoy día estamos discutiendo.
Es necesario recordar que, al mismo tiempo, el referido órgano técnico también se abocó al estudio de las disposiciones laborales del proyecto de ley que establece el Servicio Nacional Forestal, asunto que se halla en directa vinculación con la creación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, puesto que los trabajadores de Conaf van a ser traspasados al Sernafor, y, posteriormente, una parte de ellos se traspasará al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.
Al final, por la complejidad de las materias, en lugar de cuatro sesiones se realizaron seis. Y se recibieron en audiencia a la Federación Nacional de Sindicatos de Conaf; al Sindicato de Trabajadores de Empresa Conaf; al Sindicato Nacional de Profesionales de Conaf; al representante del Consejo Nacional de Guardaparques de Chile; al Sindicato de Conaf de la Región de Valparaíso; a la Ministra del Medio Ambiente, señora Carolina Schmidt, y al Director Ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal, señor José Manuel Rebolledo.
Asimismo, la Comisión tuvo en consideración otros documentos elaborados por las organizaciones sindicales de la Conaf, por representantes del Ejecutivo y por sus propios miembros, información toda que sirvió de base para el acuerdo adoptado por la unanimidad de sus integrantes presentes, Senadoras Goic y Muñoz y Senadores Allamand y Durana.
Dicho acuerdo consiste en proponer a la Sala del Senado comentarios, prevenciones y recomendaciones para la protección de los derechos de los trabajadores en relación con el proyecto de ley que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el Sistema Nacional de Áreas protegidas, que se consignan en las páginas 50 a 56 de su informe complementario.
En forma resumida, señor Presidente, las prevenciones son las que señalaré a continuación.
Si bien el régimen funcionario de carácter mixto que se establece para el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (Código del Trabajo, Estatuto Administrativo y otras normas que atañen al sector público) ya lo han integrado otras reparticiones públicas, la Comisión advierte que este tipo de régimen híbrido -mezcla de Estatuto Administrativo con Código Laboral- resulta complejo y genera innumerables dificultades de interpretación respecto de la normativa aplicable en diversas situaciones.
A su vez, existe reiterada jurisprudencia administrativa de la Contraloría General de la República, que nuestra Comisión comparte, en el sentido de que la circunstancia de que determinados empleados de instituciones estatales estén afectos al Código del Trabajo no significa que pierdan su calidad de servidores públicos.
En materia de recomendaciones, las dos primeras, que inciden en determinados artículos de este proyecto -ya indiqué que se transformaron en indicaciones suscritas por la Comisión- dicen:
1.- Para garantizar en forma explícita, fuera de todo margen de dudas, el cumplimiento de los procedimientos administrativos de los artículos 126 y siguientes del Estatuto Administrativo, se recomienda agregar en los artículos l9 o 20 del proyecto de ley que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas un inciso que remarque que el procedimiento regulado en los citados artículos tendrá lugar sea que dicha responsabilidad derive de una infracción a cualquiera de los cuerpos legales de carácter público aplicables al personal o a las disposiciones del Código del Trabajo, sin perjuicio de las facultades de la Contraloría General de la República respecto de los actos que impongan medidas sancionatorias y del derecho de los afectados a recurrir ante los Tribunales de Justicia.
2.- Con relación al traspaso completo de los funcionarios vinculados a las áreas silvestres protegidas, primero desde la Conaf al Servicio Nacional Forestal y, posteriormente, del Sernafor al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, la redacción del numeral 3) del artículo primero transitorio podría dar lugar a interpretaciones ambiguas, por lo que hemos sugerido eliminar de su texto la frase "el número máximo de personal a traspasar".
Esto se fundamenta en que la referencia al número máximo de personal resulta confusa, pues relativiza la disposición de efectuar un traspaso total. Y, tal como ocurre en el caso del Sernafor, la mención al número resulta innecesaria, toda vez que ella se desprende inequívocamente de la obligación de individualizar al personal traspasado, cuya suma será indefectiblemente el número total.
Asimismo, la circunstancia de que el proceso de traspaso total del personal pueda dar lugar a varios actos administrativos queda suficientemente resguardada con la parte final del numeral 3), sin ser necesaria la frase señalada.
La tercera recomendación expresa que la Comisión espera que las autoridades observen la mayor rigurosidad técnica y jurídica para asegurar a los trabajadores traspasados a Sernafor y a SBAP, y específicamente en el caso de quienes requerirán un doble traspaso, la continuidad de todos y cada uno de sus derechos laborales, condiciones de empleo y remuneraciones, a fin de dar cumplimiento a los compromisos adquiridos en este órgano especialista por las autoridades del Ministerio de Agricultura y del Ministerio del Medio Ambiente.
Finalmente, señor Presidente, las observaciones de la Comisión de Trabajo y Previsión Social son las que pasaré a reseñar.
En primer lugar, de las Senadoras señoras Goic y Muñoz y del Senador señor Letelier, para dejar constancia de que, a su juicio, el cambio de vinculación y régimen jurídico aplicable a los trabajadores y, particularmente, al estamento de guardaparques, no podrá significar una merma remuneracional de ninguna clase.
En específico, manifestamos que la asignación especial de aislamiento a que hace referencia el numeral 6 del artículo segundo transitorio del proyecto de ley que crea el Servicio Nacional Forestal no debe entenderse que reemplaza o subsume la contenida en el artículo 3° de la ley N° 20.300, la cual regula los estímulos al desempeño del personal de Conaf.
En segundo lugar, las Senadoras Goic y Muñoz y los Senadores Allamand y Durana han señalado que los futuros trabajadores del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, al pertenecer a un servicio público, podrán constituir asociaciones de funcionarios de conformidad con lo dispuesto en la ley N° 19.296.
A su vez, estos mismos parlamentarios manifiestan la necesidad de que tanto el traspaso de trabajadores entre los diferentes servicios mencionados como la contratación de nuevo personal en ellos se efectúe con respeto a la totalidad de las normas que garantizan el derecho a sindicalización contenidas en las disposiciones de los diferentes acuerdos internacionales ratificados por Chile, en especial los Convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo.
Por último, las Senadoras Goic y Muñoz y los Senadores Allamand y Durana indicaron que en materia de negociación colectiva y huelga, por tratarse de un servicio público, las relaciones colectivas de los trabajadores están reguladas por las normas aplicables a las asociaciones de funcionarios, y que, por lo tanto, no es aplicable el Libro IV del Código del Trabajo, que regula la negociación colectiva.
Es todo lo que puedo informar, señor Presidente.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Presidente de la Comisión de Hacienda, Senador señor Lagos.
El señor LAGOS.- Señor Presidente, esta iniciativa de ley fue conocida por la Comisión de Hacienda para analizar y pronunciarse solamente respecto de las normas propias de su competencia.
Me voy a saltar el objetivo de este proyecto, que ha sido descrito con antelación por los Senadores Girardi y Muñoz, para señalar que sobre la discusión de las referidas disposiciones se hace presente que en su mayoría fueron aprobadas por la unanimidad de sus integrantes.
Al respecto, quiero hacer los siguientes alcances.
Primero, los miembros de la Comisión sostuvimos un largo debate acerca de la estructura orgánica del nuevo Servicio, que en gran parte corresponde a personal vinculado mediante contrato de trabajo y, sobre todo, por el mecanismo de traspaso de los actuales trabajadores de Conaf a los nuevos Servicios de Biodiversidad y Forestal.
Sobre el particular, si bien no se introdujeron mayores modificaciones en la materia, el Ejecutivo se comprometió a presentar una indicación a la iniciativa que crea el Servicio Nacional Forestal, conocido como "Sernafor", para traspasar todas las áreas protegidas al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.
Eso fue lo que destrabó, si usted quiere, la discusión en el órgano especialista.
Segundo, algunos miembros de la Comisión de Hacienda fueron partidarios de la necesidad de contemplar tal vez dos servicios: uno dedicado exclusivamente a la gestión y administración de las áreas protegidas y otro abocado únicamente a la biodiversidad.
Y, tercero, la modificación más relevante que introdujo el referido órgano técnico fue el rechazo unánime del artículo 22, que había sido aprobado por la Comisión de Medio Ambiente y Bienes Nacionales del Senado, el que disponía que una resolución dictada por el Servicio, visada por la Dirección de Presupuestos, establecería en forma anual la estructura de la dotación de trabajadores del Servicio, indicando el número máximo de trabajadores que podría ocupar cada estamento y el grado correspondiente de la escala única de remuneraciones.
Entre los motivos -o quizás el principal- para el rechazo unánime del mencionado artículo aprobado por la Comisión de Medio Ambiente se tuvo en cuenta que esa era una decisión que se adoptaba anualmente en la Ley de Presupuestos y que, además, la dotación y el grado que corresponde a cada funcionario son cuestiones permanentes, pues lo único anual es la dotación máxima. Por eso parecía que había que rechazar esa disposición y recurrir a aquella normativa.
Finalmente, también se objetó -para ser bien franco- el escaso presupuesto asignado al nuevo Servicio, atendido el número de funciones que este proyecto le encarga ha dicho organismo.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Hemos escuchado los informes de los Presidentes de las Comisiones de Hacienda, de Trabajo y Previsión Social y de Medio Ambiente.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, entiendo que se pidió votación separada del artículo 5°. Cuando corresponda, quiero referirme a esa norma.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Perfecto.
Para ordenar la votación -lo estamos viendo con la Secretaría-, se darían por aprobados los artículos que no fueron objeto de indicaciones.
El señor GUZMÁN (Secretario General).- Señor Presidente, tal como explicité durante la relación que hice al comienzo de la discusión particular del proyecto, las Comisiones de Medio Ambiente y Bienes Nacionales y de Hacienda dejan constancia de que los artículos 7°, 9°, 89, 90, 110, 111 y 119 permanentes y los artículos segundo y tercero transitorios no fueron objeto de indicaciones ni de modificaciones.
En consecuencia, estas disposiciones deben darse por aprobadas, salvo que alguna señora Senadora o algún señor Senador solicite su discusión y votación. Dentro de ellas, el artículo 9° es de rango orgánico constitucional, por lo que para su aprobación se requieren 25 votos favorables.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Entonces, esas normas se darían por aprobadas.
¿Tenemos el quorum necesario?
El señor BIANCHI.- "Si le parece", señor Presidente.
El señor INSULZA.- "Si le parece".
El señor LETELIER.- ¡Que se vote!
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Hay 25 Senadores en la Sala.
--Se aprueban, dejándose constancia de que se cumple el quorum constitucional exigido (28 Senadores presentes).
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Letelier.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, pedí votación.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Según me señala la Secretaría, reglamentariamente esas normas no se votan.
El señor LETELIER.- Para completar el quorum sí.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Se tiene que dejar constancia del quorum simplemente, señor Senador.
Es lo que me está indicando la Secretaría.
El señor LETELIER.- Cualquiera de nosotros puede pedir la votación, señor Presidente.
Me parece cuestionable que se me impida ese derecho.
El señor LAGOS.- Ya está votado.
El señor BIANCHI.- Ya se votó.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Señor Senador, le reitero que eso es lo que me ha expresado la Secretaría. Pero si se quiere proceder a la votación, lo haremos.
El señor GUZMÁN (Secretario General).- Señor Presidente, para los efectos de someter a discusión y votación los artículos que no fueron objeto de modificaciones ni de indicaciones, se requiere el acuerdo unánime de la Sala.
En consecuencia, si no hay acuerdo unánime, ella no procede. Además, dichas disposiciones ya se dieron por aprobadas.
El señor LETELIER.- Cuando un Senador sale de la Sala deja sin quorum para aprobar. Uno siempre tiene derecho a pedir la votación.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Senador señor Letelier, tenemos varias votaciones más. El proyecto es extenso. Yo le pediría contribución en esto. Son artículos que no fueron objeto de indicaciones ni de modificaciones. Démoslos por aprobados y sigamos con las normas que deben discutirse y votarse.
Continuamos, entonces, con la...
El señor LETELIER.- Tengo derecho a garantizar el quorum, señor Presidente.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Ello ha sido garantizado por la Secretaría: se certificó el número de Senadores presentes.
El señor LETELIER.- ¡De aquí en adelante...!
El señor GUZMÁN (Secretario General).- Señores Senadores, habiéndose solicitado votaciones separadas, vamos a proceder conforme al orden de los artículos en que estas recaen.
En consecuencia, conforme a lo planteado por la Senadora señora Von Baer, correspondería votar separadamente los numerales 12) y 13) del artículo 3° del proyecto, los cuales establecen, respectivamente, las definiciones de "ecosistema amenazado" y de "ecosistema degradado". Estos números, que figuran en la página 11 del comparado, fueron aprobados en forma unánime, pero -reitero- se pidió votarlos separadamente.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra la Senadora señora Von Baer.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, esta iniciativa de ley, que todos nosotros celebramos, busca generar un Servicio que se haga cargo de las áreas silvestres protegidas.
Sin embargo, también le da a aquel algunas atribuciones fuera de las áreas silvestres protegidas. Y ello lo hace en el caso de dos tipos de ecosistemas, que define como "ecosistema amenazado" y "ecosistema degradado".
Lo que sucede acá es que en ese tipo de ecosistemas se le entrega al Servicio la posibilidad de establecer planes de manejo, los cuales pueden recaer -porque los define el propio Servicio- sobre bosques nativos, mar u otros tipos de acuíferos, bosques, en fin. En realidad, es factible que ellos se elaboren respecto de cualquier lugar.
El problema, entonces, es que el nuevo Servicio entra en contradicción con otros servicios que también tienen tuición sobre esas áreas. En este caso, por ejemplo, lo haría con los planes de manejo que establece la ley sobre bosque nativo cuando los ecosistemas degradados sean bosque nativo.
Por lo tanto, la pregunta sería quiénes establecen los planes de manejo con relación a los bosques nativos. ¿Seguirá siendo (no recuerdo cómo se llama el nuevo Servicio) Conaf? En el caso del mar, la Ley de Pesca y Acuicultura deja entregado aquello a la Subsecretaría de Pesca. ¿Será el Servicio Agrícola y Ganadero? Porque, por ejemplo, en el caso de la Ley de Caza y lo tocante a los animales asilvestrados, esto le corresponde al SAG.
En las áreas que establece la ley en proyecto, que corresponden a los dos tipos de ecosistemas que mencioné, el nuevo Servicio tiene tuición no solo sobre las áreas silvestres protegidas, sino también respecto de otra clase de lugares fuera de ellas. Y ahí vamos a tener choque de atribuciones entre instituciones que hoy día son las encargadas de fiscalizar dichas áreas.
Por lo tanto, señor Presidente, nuestro llamado -y son esas las votaciones separadas que en general pedimos- es a que la fiscalización fuera de las áreas silvestres protegidas se la dejemos a las instituciones que hoy día la realizan y a que la fiscalización dentro de las áreas silvestres protegidas (ya mencioné las leyes relacionadas) la efectúe este nuevo Servicio; es decir, que fuera de las áreas silvestres protegidas Sernapesca se encargue de lo relativo a la pesca; que los casos de las especies asilvestradas o de las que no son endémicas queden a cargo del SAG; que lo tocante a los planes de manejo de los bosques nativos esté a cargo de la Conaf.
Porque de otra manera vamos a generar una superposición de instituciones a cargo de los planes de manejo, pues aquí hay dos tipos de ecosistemas y, por lo tanto, tendremos dos tipos de planes de manejo en los bosques nativos. Los propietarios de bosques nativos van a tener que pedir el plan de manejo de Conaf y otro plan de manejo respecto del que no entiendo muy bien cuál va a ser la diferencia, porque lo que busca la Ley del Bosque Nativo es, justamente, proteger al bosque nativo.
Entonces, señor Presidente, nuestro llamado es a votar en contra de estas normas -y nosotros lo vamos a ir reflejando en todas las otras disposiciones-, porque es aquí donde empieza la problemática, pues se le entregan a este servicio tareas en áreas que están fuera de las áreas silvestres protegidas, lo cual genera superposición con otros servicios que hoy fiscalizan los planes de manejo en las distintas áreas.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra la Senadora Isabel Allende.
La señora ALLENDE.- Señor Presidente, yo estaba inscrita para otro tema.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador Moreira.
El señor MOREIRA.- Señor Presidente, más allá de lo puntual, quiero señalar que este proyecto es un avance. Tuvo su inicio en el primer Gobierno del Presidente Piñera. Luego llegó la Administración de la Presidenta Bachelet, con la Nueva Mayoría, y, la verdad, lo trataron de cambiar íntegramente.
Pero ¿qué es lo importante? Que a partir del Gobierno anterior quienes integrábamos la Comisión de Medio Ambiente buscamos alguna fórmula para llevar adelante todo el proceso relacionado con un proyecto que el país necesitaba, más allá de las diferencias, porque se trata de una iniciativa compleja.
El proyecto sobre creación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas significó casi un año de trabajo en la Comisión de Medio Ambiente, de la que formé parte desde noviembre de 2016 hasta octubre de 2017, para la discusión en particular.
Se presentaron más de 1.250 indicaciones. Y el informe respectivo cuenta con más de mil páginas. El actual proyecto se inició en el año 2014.
Sé que la Comisión de Medio Ambiente, la Comisión de Hacienda y, recientemente, la Comisión de Trabajo han puesto sus mejores esfuerzos para sacar adelante esta titánica tarea.
Aquí nosotros no necesitamos discursos rimbombantes, ni hacer filosofía, ni pensar en el futuro. Tenemos que preocuparnos de cómo vamos a llevar adelante este proyecto que Chile necesita.
Y como suele ocurrir con toda obra humana, el resultado también ha contenido errores, ha habido omisiones, inconsistencias que ameritan que se voten en forma separada ciertos artículos. Pero aun así, este es un esfuerzo monumental, de verdad.
Durante toda la discusión del proyecto -quiero dejar constancia de esto-, y en especial durante la revisión de las indicaciones, he buscado tres cosas de manera especial: la protección de los humedales; la protección de los trabajadores que debían ser traspasados de Conaf a este nuevo organismo y la protección LEGAL de los parques nacionales, impidiendo que ellos puedan ser desafectados mediante decreto supremo, ya que ello debe hacerse en los términos de la Convención de Washington: mediante una ley.
La definición, categorización, protección y uso responsable de los recursos provenientes de los humedales, así como su inventario nacional, constituye un avance significativo.
Se puede hablar mucho de este proyecto, de varias particularidades, pero en el fondo, en cinco minutos, uno tiene que destacar la preocupación que a lo menos uno tuvo como legislador en esta materia. Por eso he señalado tres puntos.
Quizás los trabajadores esperaban más, porque tampoco quedaron conformes, pero de alguna manera se hizo un esfuerzo.
Dimos una ardua pelea para lograr que los parques nacionales fueran respetados y tratados con la importancia que merecen. Así, el nuevo artículo 70 establece que las áreas protegidas serán declaradas y dejadas sin efecto mediante decreto supremo, con excepción de los parques nacionales, que requieren una ley. Dimos una dura batalla -Izquierda, Derecha y Centro-, y al menos en este tema recibimos una respuesta positiva.
Respecto de la defensa de los derechos de los trabajadores, el proyecto establece, en general, el cumplimiento de los requisitos esenciales solicitados por sus representantes, esto es, estabilidad laboral, quedar regidos por el Código del Trabajo, lo que les permite tener acceso a la indemnización sustitutiva de aviso previo y a la indemnización por años de servicio.
Es cierto que no todos los aspectos que ellos plantearon pudieron ser resueltos, pero creo que ha habido un esfuerzo fructífero.
Aun así, señor Presidente -si me da treinta segundos más-, quedan aspectos que pueden y deben ser clarificados. La superposición de funciones entre la actual Conaf y el futuro Sernafor; la regulación de ecosistemas amenazados y degradados, y cómo se puede afectar la propiedad privada son temas que debemos revisar con mucha detención. La imposición de gravámenes al ejercicio de la propiedad tiene que ser tratada con la debida atención y rigurosidad.
Este proyecto es relevante para Chile y el futuro de nuestras áreas protegidas. Ya ha pasado mucho tiempo esta iniciativa en el Congreso Nacional. Es hora de votar, de votar a favor.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- A continuación, tiene la palabra la Senadora Carmen Gloria Aravena.
La señora ARAVENA.- Señor Presidente, voy a tratar de ser bien breve.
Solo quiero mencionar que la Comisión de Agricultura tuvo el privilegio de conocer en detalle este proyecto, principalmente en los aspectos vinculados con el personal, como bien dijo el Senador que me antecedió en el uso de la palabra, porque hoy día los guardaparques están incluidos en este nuevo texto.
Asimismo, agradezco la disposición de la Comisión de Trabajo para destrabar un tema que es muy complejo. En la Conaf hay más de siete sindicatos, no era fácil transferir trabajadores de un lugar a otro y darles también la dignidad que muchas veces falta en el trabajo.
Yo espero que el presupuesto aumente absolutamente, porque hoy día tenemos parques nacionales que requieren recursos no solo para quienes los visitan, sino también para quienes laboran, para quienes trabajan ahí.
Los miembros de la Comisión de Agricultura tuvimos la oportunidad de visitar el parque nacional Torres del Paine a fines del año pasado y, en verdad, las condiciones son muy precarias. Se está mejorando, pero no puede ser que algunos parques nacionales sostengan, como ocurre en este caso, a todos los parques nacionales de Chile. Hoy día tiene que haber recursos para invertir, sobre todo para mejorar las condiciones de alojamiento, de habitabilidad y también los aspectos laborales de los trabajadores que cuidan y han cuidado por tantos años un recurso tan importante como los bosques.
Al ver la legislación internacional, somos un país atrasado respecto de una institucionalidad que hoy día albergue a más de cinco entidades vinculadas a biodiversidad.
Nos costó mucho, como Comisión de Agricultura, desprendernos de lo que había y entender que esta nueva institucionalidad es necesaria. Se agradece a Conaf tantos años de esfuerzo destinado al cuidado de este patrimonio, pero hoy requerimos como país una institucionalidad que resguarde los bosques, la tierra y también el mar.
Esperamos que a partir de este proyecto de ley podamos preservar este patrimonio para las futuras generaciones.
Quiero terminar diciendo que también deseo que podamos abrirnos a la posibilidad de evaluar algunos artículos. Ya lo mencionó la Senadora Von Baer. Yo me referiré solo al artículo 33, que tiene que ver con los planes de restauración ecológica. Dicho precepto señala que el Servicio podrá declarar ciertas áreas determinadas como ecosistemas degradados y establecer planes de restauración ecológica para poder recuperarlas.
En dicha disposición no se precisa si eso será de carácter obligatorio o voluntario. Creo que ese es un tema no menor a analizar. No se considera suficientemente la coordinación con otros instrumentos presentes en el territorio ni tampoco una mirada intersectorial.
Entonces, dada la importancia que tiene el proyecto y en atención a que, efectivamente -ya lo manifestaron varios Senadores-, fueron tantos años de trabajo, vale la pena darle vueltas a algunos pequeños detalles, porque hoy día tenemos la posibilidad de acercarnos no solo a lo público, sino también a lo privado. Por eso, hay que trabajar de manera coordinada y muy específica a la hora de interpretar la ley a fin de no generar trabas que, de alguna manera, la población pueda ver como un retraso, sino todo lo contrario. Para eso tiene que estar muy claro y definido el articulado.
Por lo tanto, también solicito que podamos analizar las normas que quedaron pendientes.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- A continuación, tiene la palabra la Senadora Ximena Órdenes.
La señora ÓRDENES.- Señor Presidente, la protección de la biodiversidad, el cuidado de los ecosistemas terrestres y marinos, la lucha contra el cambio climático -cuya expresión es el calentamiento global-, el acceso al recurso hídrico y la pérdida de la biodiversidad están siendo las principales preocupaciones de la ciudadanía en el país y en el mundo. A mi juicio, se trata del principal desafío global que enfrentamos, más todavía siendo un país muy sensible a los efectos del cambio climático.
En Chile casi el 25 por ciento de las especies descritas son endémicas, lo que le confiere a nuestro país especial relevancia para la conservación de la biodiversidad del planeta. Destacan por su alto endemismo grupos como los anfibios, en que el 65 por ciento de las especies son exclusivas de Chile; los reptiles, con un 63 por ciento de endemismo; los peces de aguas continentales, con un 55 por ciento de especies endémicas; y las plantas, con la mitad de las especies exclusivas de nuestro territorio.
Estamos enfrentando un proceso de extinción masiva, y obviamente se requiere una institucionalidad para abordarlo.
A nivel global, causa profunda preocupación lo señalado en el último reporte de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos, presentado en París el 6 de mayo recién pasado, en que se evidencia que el problema es de tal magnitud que un millón de especies de animales y plantas están en peligro de desaparecer en las próximas décadas, en un planeta que presenta las tres cuartas partes de su medio ambiente terrestre deteriorado y aproximadamente el 66 por ciento de los océanos alterados de manera significativa.
Por otro lado, en la Evaluación de Desempeño Ambiental de Chile 2016 (también la del año 2005), desarrollada por la OCDE, se estableció dentro de sus recomendaciones: "Aprobar el proyecto de ley de creación del Servicio de Diversidad Biológica y Áreas Protegidas y acelerar su implementación; asegurar que el servicio propuesto disponga de recursos financieros y humanos adecuados para el cumplimiento de su mandato", agregando una serie de mejoras necesarias para su implementación.
De allí la importancia de contar con un Servicio de Biodiversidad y Áreas Silvestres Protegidas.
Algunos de quienes me antecedieron han planteado -por eso creo que es un punto de partida- el tema del financiamiento. Chile asigna menos de un dólar por hectárea a sus áreas protegidas, lo que equivale a menos del 6 por ciento del financiamiento por hectárea que les otorga Costa Rica a sus áreas protegidas (16,5 dólares por hectárea) y solo al 11 y 22 por ciento de lo que les asignan Argentina y Uruguay, respectivamente.
En efecto, se ha aumentado el presupuesto para las áreas silvestres protegidas, pero no es suficiente para el número de funciones que hemos establecido en este proyecto de ley.
En este punto, quiero hacer un reconocimiento público a los guardaparques, trabajadores de la Conaf, que diría que son unos de los servidores públicos más "camiseteados", que han mantenido a flote y puestas en valor las áreas silvestres protegidas de Chile.
Nuestro país tiene que contar hoy día con una institucionalidad y un financiamiento que garanticen que el centro es la conservación de su biodiversidad.
Por último, permítanme una reflexión desde la Región de Aysén, donde más de la mitad del territorio es área silvestre protegida, una Región que en su visión de desarrollo entiende que es una reserva de vida. Pero, efectivamente, si no la ponemos en valor y no contamos con el financiamiento adecuado, corremos el riesgo de que se fracase en esa línea.
El Parque Nacional Queulat recibe a 50 mil visitantes. Es el parque con mayor número de visitas en la Región de Aysén, y cuenta apenas con infraestructura habilitante.
Por lo tanto, parte de los desafíos apuntan no solo a lo que hagan los funcionarios de Conaf, sino también a cómo financiamos infraestructura que ponga en valor las áreas silvestres para la ciencia, para el turismo y para el desarrollo local de las comunidades aledañas.
Estamos en riesgo de perder humedales, turberas, glaciares, en fin. Hoy día debemos tener una mirada de conservación, sobre todo ad portas de la COP25, en tanto se abre una oportunidad y también nuevos desafíos.
Quiero valorar este proyecto de ley, señor Presidente. Es una deuda que tiene Chile con la ciudadanía y con los desafíos que enfrentamos a nivel global.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- A continuación, tiene la palabra la Senadora Isabel Allende.
La señora ALLENDE.- Señor Presidente, quiero partir reconociendo que, efectivamente, este es un proyecto complejo. Su tratamiento ha tardado muchos años; no ha sido fácil; se presentaron sobre mil indicaciones.
Pero tampoco era fácil por la situación de los trabajadores de Conaf, a quienes todos hemos reconocido el tremendo trabajo que han desarrollado, con poco presupuesto, con grandes sacrificios y, sobre todo, con una camiseta muy puesta para proteger las áreas silvestres, como se llaman hasta ahora.
En verdad, no era fácil hacer ver que era importante dar un salto, que nuestro país lo necesita, y que requerimos un servicio único que coordine distintas instancias y que tenga la mirada de la biodiversidad para proteger tanto a las áreas protegidas como a las áreas fuera de protección. No podemos olvidar que el 80 por ciento no está bajo la calificación de área protegida.
Y es muy importante que tengamos una mirada ecosistémica porque, además, debemos decir algo muy dramático: hoy día, tal como lo expresó la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos, el 75 por ciento del ambiente terrestre se ha degradado. Esto significa que se han ido perdiendo crecientemente nuestros ecosistemas, y resulta que son el corazón de nuestro ambiente, permiten la regulación del clima, la polinización y, en algunos casos, evitan las expresiones más extremas del cambio climático.
Por eso, esta es una sola institución que tiene la mirada de la biodiversidad. Y nosotros apuntamos a conservar esa biodiversidad. Cuando existe una institucionalidad fraccionada, como aquí algunos plantearon, no se logra una buena conservación, ni menos una buena fiscalización. Y, justamente, es lo que este servicio intenta resolver.
Ya lo decíamos: el 80 por ciento del territorio no está bajo áreas protegidas. Y no se trata solo de zonas terrestres, también son marítimas. No hablamos únicamente de las áreas protegidas, sino también de las que no están bajo protección. Nos referimos a áreas públicas y privadas.
Y debemos reconocer que, lamentablemente, ese apenas 20 por ciento que se encuentra en condición de área silvestre protegida se ha cuidado con gran esfuerzo por parte de los trabajadores de Conaf con presupuestos miserables. Aquí se indicó que se destinaba menos de un dólar por hectárea para resguardar un parque, lo que es absurdo.
Nosotros necesitamos, de una vez, crear un servicio que cuente con todas las condiciones que aquí se están entregando. Requerimos un servicio que no tenga la mirada solo sectorial, sino, por el contrario, debe tener la mirada integral para que cumpla los objetivos que buscamos.
Hoy día existe esta dispersión del Estado, y nos ha hecho mal, como le ha hecho mal al recurso hídrico. Cada vez que mencionamos la mala gestión del Estado respecto del recurso hídrico hacemos presente que, entre otras cosas, existen cuarenta instituciones que poseen distintas funciones. ¡Es imposible tener una mirada que permita hacer lo que se debe hacer!
Necesitamos, entonces, la mirada de la ecología; no la mirada parcial, económica, de un servicio, o productiva, sino la mirada en conjunto de la ecología, de la protección de los ecosistemas.
Y esto se hace de manera coordinada. Uno de los principios del nuevo Servicio, entre otros, es el de la coordinación, además de la no regresión, de la jerarquía, de la participación, de la precaución, de la responsabilidad, etcétera.
Y es sumamente importante que se establezcan planes de manejo para la conservación de ecosistemas degradados. Estas son herramientas que permiten conservar la biodiversidad fuera de las áreas protegidas, que es precisamente donde está la gran mayoría de la biodiversidad de nuestro ecosistema.
Por lo tanto, debemos tener ese Servicio -lo actual es poco representativo, para qué decir de la zona central- de Biodiversidad que cumpla el propósito de proteger.
Estas herramientas no impiden el funcionamiento de proyectos que tienen resolución de calificación ambiental aprobada. Pero es importante que entendamos la esencia de este Servicio.
Hasta ahora habíamos logrado establecer una Ley sobre Bases del Medio Ambiente, una superintendencia, los tribunales ambientales, y nos faltaba este pilar fundamental, que es el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, recomendado por la OCDE, el cual debe ponernos al día y permitirnos realizar las funciones indispensables. No podemos seguir haciéndolo como hasta ahora, de manera tan precaria, voluntarista, con gran dedicación y compromiso, como hemos reconocido en los trabajadores, pero sin las condiciones, las herramientas que serán fundamentales de aquí en adelante.
Entonces, quiero pedir, señor Presidente, que tratemos de mirar lo que realmente nos proponemos hacer con este Servicio y, sobre todo, preservar nuestros ecosistemas. Si no los preservamos, estaremos impidiendo que lleguen sus beneficios, los servicios que prestan a la humanidad: tener aire, agua y todo en condiciones de mejor calidad.
Quería señalar esto porque no sé por cuánto tiempo más tendremos que tramitar este proyecto, que nos ha tomado bastantes horas de trabajo y en el que hemos tratado, evidentemente, de generar las mejores condiciones.
Termino mi intervención reconociendo el trabajo que ha hecho la Ministra, que no era fácil. Creo que hicimos un esfuerzo bastante grande por lograr lo mejor posible.
Por supuesto, este proyecto se podrá perfeccionar en el segundo trámite. Pero hoy día nosotros queremos avanzar con la creación de este Servicio, que es fundamental, que nos está haciendo falta y que necesitamos. Ello, sin entrar en los detalles del Servicio en sí mismo, que no son pocos, sino muchísimos: sus funciones, sus principios, su Consejo Asesor Científico, etcétera.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene a continuación la palabra la Senadora señora Rincón.
La señora RINCÓN.- Señor Presidente, no cabe duda de que hemos avanzado con esta legislación.
Voy a referirme después, en las votaciones en particular, en aquellas que hemos podido separar, a los puntos que preocupan.
Ahora solo quiero decir que hay un gran tema que inquieta, y algunos ya lo han mencionado.
Este proyecto de ley, que crea el Servicio de Biodiversidad y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, que fue efectivamente ingresado en una primera etapa el 2011 por el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, y que luego tuvo una segunda versión de la Presidenta Bachelet, adolece de un problema que no es menor, el cual dice relación con los recursos, con el financiamiento.
La iniciativa considera un presupuesto en régimen de 38.811 millones, y dado que se trata de un Servicio desconcentrado y con una elevada carga operacional, sus costos de administración serán de un 30 por ciento, lo que deja un monto disponible para que opere el Servicio bastante inferior a las estimaciones hechas por quienes han revisado esto.
Por lo tanto, ese es un tema que obviamente nos preocupa, y no podemos dejar de señalarlo.
Lo decía el Senador Sandoval en el debate del proyecto de ley anterior: si queremos de verdad abordar estas discusiones tenemos que poner recursos para que estos servicios cumplan su objetivo.
El segundo tema que nos causa preocupación tiene que ver con lo que dijo la Senadora Von Baer: cómo hacer cumplir la ley si estamos superponiendo funciones, haciendo que el Servicio vaya más allá de lo que la ley le encomienda.
Esas son preocupaciones que se reflejaron en la discusión del Servicio Nacional Forestal y que, lógicamente, hacen ruido.
Espero que en la práctica esto pueda ser superado, porque, lamentablemente, no veo espacio para cambiarlo, pese a que se hizo presente.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra la Senadora Adriana Muñoz.
La señora MUÑOZ.- No haré uso de la palabra, señor Presidente.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Bien.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, la Senadora Von Baer hizo un planteamiento sustantivo. Ella dijo que no le gusta el diseño del servicio que se crea. Lo planteó al momento de las definiciones.
Yo voy a limitarme solo a aquello. Después daré mi opinión sobre el diseño institucional, con el cual también discrepo, pero quizá por razones muy distintas a las de la Senadora.
Lo anuncio: yo soy contrario a que las áreas silvestres protegidas estén dentro del Servicio de Biodiversidad. Eso me parece un despropósito de diseño institucional. He mantenido esta posición hoy y ayer, desde que la Ministra del Medio Ambiente de la época planteara este diseño. Y me refiero a una Ministra que era de mi coalición.
Como digo, no soy partidario de que las áreas silvestres protegidas estén dentro del Servicio de Biodiversidad. Creo que eso es un tremendo error. Este debería ser un servicio público separado, autónomo. Si se quiere, deberían haber quedado en el Ministerio de Agricultura o, en el peor de los casos, como un servicio nacional, un servicio público dependiente del Presidente, o en el Ministerio del Medio Ambiente, pero nunca metidas en el Servicio de Biodiversidad.
El Servicio de Biodiversidad tiene la responsabilidad de actuar sobre el conjunto del territorio nacional, no solo sobre las áreas silvestres protegidas.
Esa mirada, a mi juicio, es de las más erróneas que puede haber.
En ningún momento las definiciones ni las atribuciones, que están en el artículo 5°, se sobreponen a las facultades que tienen servicios fiscalizadores, sea el SAG o el Sernafor futuro, en materia de planes de manejo. Estas últimas instituciones seguirán plenamente con sus atribuciones, lo cual no significa que estarán a cargo de los planes de recuperación, en sus diferentes denominaciones. Se trata de que finalmente alguien le pueda decir al SAG qué agrotóxicos no se pueden usar porque dañan la biodiversidad. Porque lo que tenemos en el sistema nacional, en el caso del Servicio Agrícola y Ganadero, es que ellos autorizan desde una lógica productiva -y se entiende- el uso de ciertos agrotóxicos, pero nadie le dice a ese servicio o al Ministerio de Agricultura que esa lógica productivista está destruyendo la biodiversidad en nuestro país. Y nadie le dice a la industria forestal, que es muy relevante en Chile, que hay ciertos agrotóxicos que, más allá de los planes de manejo, no se pueden usar porque dañan la biodiversidad.
Ese es el sentido de esta institución, ¡ese es el sentido! No se trata de condicionar los planes de manejo, pero sí de fijar determinados parámetros y, por cierto, de poder encabezar planes de recuperación, que son necesarios cuando hay situaciones de ecosistemas amenazados -que es la primera definición que le preocupó a la Senadora Von Baer- o de ecosistemas degradados.
Y aquello tiene que ser en el conjunto del territorio, señor Presidente.
Por eso he pedido la palabra. Porque en esta discusión particular es bien importante entender que tenemos visiones institucionales distintas, pero por razones diferentes.
En lo que respecta a los bosques nativos, algunos estarán en las áreas silvestres protegidas o fuera de estas, pero el Servicio de Biodiversidad deberá actuar con el mismo parámetro en uno y otro caso.
Este proyecto, señor Presidente, que crea el Servicio de Biodiversidad, ¡es muy importante! Mi objeción es respecto del tremendo error, el error institucional garrafal que significa meter las áreas silvestres protegidas como subordinadas al Servicio de Biodiversidad. Este necesita su autonomía, su integridad, su planteamiento. Pero las áreas silvestres -las vamos a tener de diferente naturaleza: parques, reservas, entornos marítimos-, donde hay distintos tipos de actividad y donde habrá diversos tipos de intervenciones, deberían tener una autonomía absoluta acerca de quiénes van a plantear los planes de recuperación, aquellos que estarán fijando pautas.
Porque vamos a tener en el Ministerio del Medio Ambiente un órgano que será juez y parte a la vez en lo que respecta a las áreas silvestres protegidas. Y eso es muy nocivo, muy negativo. Vamos a ver conflictos institucionales a futuro por estar generando una institucionalidad respecto de las áreas silvestres protegidas, donde hay cientos de trabajadores, una gran infraestructura, una gran dimensión, una historia, un bagaje tremendo, que estará metida en el Ministerio del Medio Ambiente, que tiene otros propósitos.
En definitiva, señor Presidente, tengo una discrepancia con la Senadora Von Baer en cuanto a esta definición, de dónde se tiene que aplicar. No creo que se produzca un conflicto institucional entre el Servicio de Biodiversidad y otros servicios fiscalizadores. Pero, en lo referente al diseño institucional, después voy a profundizar en el porqué de mi objeción.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- A continuación, tiene la palabra el Senador señor Sandoval.
El señor SANDOVAL.- Señor Presidente, creo que vamos a tener que ordenar el proceso de votación, porque estamos discutiendo sobre un artículo en particular y nos hemos referido todos a los aspectos generales del proyecto. Por lo tanto, difícilmente vamos a avanzar.
A consecuencia de eso, me veo en la obligación de hacer también algunas precisiones generales, ¡desgraciadamente! Sugiero, sí, a la Mesa que se corrija el procedimiento.
Contrario a todo lo que piensa quien me antecedía en el uso de la palabra, el Senador Letelier, considero que Chile sí necesita una institucionalidad nueva.
Reconocemos que Conaf, a lo largo de sus años, ha realizado un esfuerzo meritorio, destacable por lograr mantener el sistema de áreas silvestres protegidas.
¡Pero eso ya tocó techo, ya no es suficiente!
Conaf no tiene los medios ni los recursos. El presupuesto para las áreas silvestres protegidas del año 2019 es inferior a los 16 mil millones de pesos.
Se ha señalado que Costa Rica invierte 42 dólares por hectárea en sistemas protegidos -¡42 dólares!-; Chile, un dólar.
A lo largo de todo nuestro territorio encontramos diversidad biológica, desde el Parque Nacional Lauca en la Región de Arica y Parinacota hasta el monumento natural Laguna de los Cisnes en la Región de Magallanes, a la que representa mi amigo, vecino y colega Carlos Bianchi.
¡Son 15 millones de hectáreas a lo largo de todo nuestro país!
De esos 15 millones, la mitad, ¡la mitad!, se encuentra en mi Región de Aysén. Esto sin considerar, incluso, el Parque Bernardo O'Higgins, que compartimos con Magallanes. Es más, existen áreas silvestres marinas -más de un millón de kilómetros cuadrados- cuya superficie es mayor que todo Chile continental.
Por lo tanto, ¡cómo vamos a seguir teniendo este enorme patrimonio ambiental en manos de una institución que es una corporación -ni siquiera es un servicio público-, con todas las limitaciones que eso conlleva!
Destaco el esfuerzo y el trabajo de la Conaf, como bien se ha señalado acá.
Incluso recibí por parte del Sindicato de Trabajadores de la Conaf de mi Región de Aysén un documento en el cual nos llamaban a rechazar este proyecto.
Creo que es un error. Los trabajadores deben estar tranquilos porque sus principios, sus derechos, sus logros y sus conquistas han quedado absoluta y totalmente resguardados en la tramitación de esta propuesta legislativa.
Tanto es así que se requirió que este proyecto pasara a la Comisión de Trabajo para ser analizado, y existe una senda presentación, un informe del referido órgano técnico del cual se dio cuenta recientemente.
Considero que nosotros evidentemente necesitamos pasar a una nueva etapa. Los desafíos actuales nos imponen una nueva mirada con relación a las áreas silvestres protegidas.
En la institucionalidad ambiental de nuestro país tenemos el Servicio de Evaluación Ambiental, la Superintendencia del Medio Ambiente, los tribunales ambientales, recientemente creados, que son tres (Antofagasta, Santiago y Valdivia); solo falta el Servicio de la Biodiversidad y Áreas Protegidas.
Con eso completamos dicha institucionalidad, esa estructura para realizar una adecuada gestión desde el punto de vista ambiental, del resguardo, del manejo de este tremendo patrimonio que posee nuestro país. Por lo demás, nos sentimos orgullosos de muchos de los logros que se han alcanzado, del tremendo rol y papel que debemos cumplir en este ámbito para las generaciones actuales y, obviamente, para las futuras.
Por eso, señor Presidente, entendemos que existen algunos aspectos que habrá que afinarlos, acotarlos.
Valoramos enormemente lo que dice relación con las áreas protegidas privadas, algo que no estaba incorporado en la normativa en estudio. En forma evidente, esta requiere algunas revisiones, detalles, y esperamos que en la tramitación pendiente, tal cual como lo ha planteado el Ejecutivo, sean resueltos.
Sin embargo, con todo el avance que hoy día tenemos en esta materia, no podemos pensar que no necesitamos contar con una institucionalidad que se haga cargo de la situación de manera eficiente, con los medios y recursos con que cuenta. Probablemente vamos discutir el monto de los recursos; nunca van a ser suficientes, a pesar de los incrementos que tienen. Pero, sin duda, necesitamos dar un paso significativo para mejorar la institucionalidad, para mejorar nuestras estructuras; más aun en regiones como las nuestras, en la zona austral, donde -lo sabe mi amigo Bianchi- tenemos prácticamente todo nuestro país contenido en esas áreas protegidas.
Señor Presidente, nosotros estamos dando aquí un paso necesario al construir esta estructura legal que viene desde el año 2010: ¡nueve años tramitando una normativa que requiere avanzar de manera sustantiva con la mayor brevedad posible!
Por eso, debemos aprobar este proyecto, con todo lo que ello significa; y procurar, a lo mejor en el segundo trámite en la Cámara, realizar algunas correcciones en materias que han sido observadas, que me parecen válidas. Pero esencialmente el fondo, lo profundo, lo más importante es que necesitamos un Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas que sea eficiente en la gestión y la administración de este enorme patrimonio ambiental natural que tenemos, que no es solo de nuestras regiones, de nuestro país, sino de toda la humanidad.
Y eso evidentemente pasa por avanzar en esta institucionalidad, señor Presidente.
Creo que debemos votar y no me cabe la menor duda de que este proyecto lo vamos a aprobar el día de hoy.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- A continuación, tiene la palabra el Senador señor Quinteros.
El señor QUINTEROS.- Señor Presidente, a pesar de que estamos en la discusión particular de la iniciativa, voy a hacer lo mismo que han hecho todos aquí.
Sin duda, el paso que estamos dando al aprobar este proyecto de ley es de gran trascendencia para nuestra institucionalidad ambiental.
Es tan evidente que Chile necesita contar con un servicio que se haga cargo de manera integral de la conservación de su biodiversidad, que es difícil de comprender la tardanza en su tramitación, como acá se ha dicho.
Han sido muchos años. ¡Quizá, demasiados!
¿Cómo explicar que, a estas alturas del siglo XXI, todavía no tengamos un servicio destinado prioritariamente a la protección de nuestro patrimonio ambiental?
¿Cómo entender que, cuando existe consenso, a nivel mundial, en que el cambio climático constituye la principal amenaza global en la actualidad, aún no contemos con todas las herramientas necesarias para enfrentarlo?
Son muchas las señales que nos está enviando el planeta.
Los efectos de la contaminación se manifiestan en todos los ambientes, en todas las regiones, como acá se ha dicho.
Hace tiempo que nuestra biodiversidad se encuentra en crisis, principalmente a causa de la expansión urbana y de un modelo de desarrollo que se basa casi exclusivamente en el aumento constante de la producción y el consumo.
Sin embargo, todavía se escuchan voces que cuestionan el rol insustituible del Estado en la conservación de nuestro patrimonio ambiental.
Todavía hay quienes creen que la biodiversidad se asegura solo dentro de los límites de un parque nacional.
Todavía hay quienes se niegan a que la acción de conservación y protección de la naturaleza ingrese a sus terrenos, como si las aves distinguieran bienes fiscales y particulares, como si el polen arrastrado por el viento solo circulara en las vías públicas.
Es inaceptable que, para algunos, sigan primando intereses económicos de una empresa o de una actividad determinada, en desmedro del interés general; que tenga más valor la propiedad que la sustentabilidad.
Tarde se darán cuenta de que su propiedad perderá valor con el deterioro ambiental; de que preservar puede ser incluso más rentable que explotar.
Nuestra tierra, mar y aire, nuestra flora y nuestra fauna están enfermos.
Este nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas velará por su recuperación y su rehabilitación, al igual que la red de hospitales y consultorios vela por la salud de las personas.
Señor Presidente, entre otras funciones, este Servicio estará a cargo de administrar nuestros parques nacionales, y Santiago es la única región del país que no cuenta con uno de ellos.
Ojalá lo tenga. Pero es evidente que este Servicio cumplirá la mayoría de sus tareas en regiones. Por lo tanto, su presencia principal debe ser también en regiones e incluso, por qué no, podría tener su dirección nacional fuera de la Capital.
Creo que son señales que el Estado debe dar.
De la misma manera, espero que en la creación de este nuevo Servicio se establezcan las bases para una relación moderna y justa con sus funcionarios, quienes cumplirán claramente un rol público más allá del estatuto aplicable.
Voto a favor, señor Presidente, y espero que el proyecto pueda culminar su tramitación prontamente, más aun considerando que Chile será sede este año de la Cumbre Mundial sobre Cambio Climático.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Antes de seguir dando la palabra, les quiero recordar a Sus Señorías que estamos votando el artículo 3°, números 12) y 13), sobre los cuales se ha pedido votación separada.
Yo les pido que hagan referencia a los numerales que están en votación.
Tiene la palabra el Senador Francisco Huenchumilla.
El señor HUENCHUMILLA.- Señor Presidente, había pedido la palabra para una cuestión de reglamento hace un rato, pero eso ya pasó.
Tiene la palabra el Senador...
El señor BIANCHI.- ¿Puede abrir la votación, señor Presidente?
El señor SANDOVAL.- Sí, ábrala.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- ¿Habría acuerdo?
En votación los números 12) y 13) del artículo 3º del proyecto.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Girardi.
El señor GIRARDI.- Señor Presidente, quiero puntualizar algunos argumentos para tranquilizar un poco a quienes quieren votar por separado dichos numerales, porque no les parece la intervención del Servicio de Biodiversidad cuando hay ecosistemas amenazados y degradados.
Lo primero que quiero plantear es que a estos ecosistemas uno los podría llamar "enfermos", por estar en peligro de extinción o en riesgo de mayor degradación.
Cuando un ecosistema está degradado, se daña integralmente, no solo los árboles, por ejemplo, si se trata de un bosque nativo. Todas las especies que viven y habitan en su interior se encuentran en un proceso de degradación y, por tanto, requieren un tratamiento, un enfoque.
La intervención de la que habla la modificación en comento no es para afectar la propiedad, sino para permitir que un ente científico, técnico, que ha realizado evaluaciones de monitoreo y científicas, proponga alternativas, por ejemplo, para recuperar ese ecosistema.
Tenemos ecosistemas que están siendo degradados o amenazados en razón de una grave carencia o alteración de las especies de polinizadores. Tal vez en este caso el Servicio de Biodiversidad propondrá de qué manera recuperar ese ecosistema, que es fundamental para la vida -insisto: no se trata de intervenciones en materia de propiedad-, o ese bosque nativo.
Es cierto que otras instituciones pueden tener la tuición sobre los ecosistemas, pero tales servicios no lograron contener la amenaza o degradación ni reparar el daño.
Esto es igual que una persona: a veces sufre problemas de salud y debe ir al médico, pero eso no significa que entra en contradicción con los otros ámbitos de su vida.
Por lo tanto, me parece muy importante que, dentro de la dimensión que estamos viviendo como planeta -Chile será uno de los ecosistemas más amenazados en el mundo por el cambio climático, por lo que la biodiversidad va a ser un tema esencial para el futuro-, intentemos contar con un servicio técnico en cuyo seno funcione un comité científico que pueda proponer alternativas y medidas para impedir en algún grado que se degraden más los ecosistemas o para recuperar aquellos que sencillamente se encuentren amenazados.
Estimo que esa visión -insistir en ello- no es de Izquierda ni de Derecha.
La defensa del ecosistema y del planeta, la preservación del medio ambiente en que vivimos y la protección de la biodiversidad son un activo de los servicios ambientales, que orientan sus esfuerzos a todas las personas, indistintamente del color de su piel, de su visión ideológica.
Hago un llamado a que en este tipo de materias logremos una transversalidad, porque -insisto- no existe ningún cuestionamiento a temas relativos a la propiedad, sino un aporte que podrá hacer una entidad técnica para que áreas que son privadas y constituyen ecosistemas valiosos para el país, importantes para un territorio y una región, sean objeto de una orientación con la finalidad de reparar su degradación o impedir su extinción.
En Chile estamos viviendo una extinción de ecosistemas completos.
Por lo tanto, es muy relevante permitir que el Servicio de Biodiversidad también tenga un ámbito de influencia sobre políticas, sobre propuestas, sobre iniciativas que apunten a la recuperación de nuestros ecosistemas.
Desde ya, hay muchas áreas silvestres protegidas que debemos reforestar. ¡Existe un espacio inmenso de reforestación!
Naciones Unidas está planteando reforestar 900 millones de hectáreas en el planeta. Si eso se lograra, se capturarían 205 gigatoneladas de carbono. Cada año se emiten cerca de 36 gigatoneladas de carbono. Solo con esa medida, si fuera eficaz y posible, se evitaría que la temperatura supere los dos grados.
Estuvimos con el Senador Coloma hace algunos días en una gran reunión que se realizó en nuestro país, donde participaron setenta de los científicos y las científicas más importantes, académicos de todas las universidades, y también las grandes industrias forestales. ¿Cuál es el desafío que se planteó? Lo conversamos con el Presidente Piñera: que Chile reforeste dos millones y medio de hectáreas, no solamente con especies exóticas sino también con nativas, porque eso puede producir lluvias donde no las hay; puede recuperar suelo; puede aumentar los servicios ambientales, y puede generar un modelo para el planeta.
¿Dónde reforestar? Justamente en aquellos ecosistemas que están degradados.
¿Dónde reforestar con bosque nativo? En aquellos sistemas que están degradados o amenazados.
¿Y dónde reforestar con especies exóticas? Precisamente en ecosistemas que no tienen ninguna cubierta vegetal, porque ya la perdieron.
¿Cuál es la idea? Hacer de la madera un producto boutique de Chile, un producto estrella, para que todas las viviendas sociales...
El señor QUINTANA (Presidente).- Lo tiene, Su Señoría.
El señor GIRARDI.- Decía que todas las viviendas sociales, todos los edificios públicos, igual que en Suecia, se construyan con madera, pero una de alto nivel tecnológico, no combustible, de larga duración, térmica, para hacer de nuestro país, dada la vocación forestal que tenemos, un nicho central de la más alta tecnología en este ámbito.
Hoy día muy pocos países producen eso.
Chile puede seguir el camino de Suecia.
Chile puede forestar dos millones y medio de hectáreas y cubrir con una parte importante de especies nativas las zonas amenazadas o degradadas.
Chile puede plantar especies exóticas en áreas de secano costero para fortalecer la industria e incorporar no solamente a las grandes empresas forestales, sino también a los pequeños propietarios, que tienen 10 o 20 hectáreas, pues ellos también debieran ser incluidos.
En consecuencia, propongo que tomemos esas iniciativas, porque pueden ser muy útiles para el desarrollo ambiental de nuestro país.
El señor QUINTANA (Presidente).- Tiene la palabra el Senador Juan Ignacio Latorre.
El señor LATORRE.- Señor Presidente, voy a hacer una intervención de todos los puntos para no perder tiempo después en cada una de las votaciones separadas. Quiero dar mi impresión general sobre el proyecto.
Estamos en una época en que la biodiversidad corre un serio riesgo.
Diversos estudios, entre los que destaca el realizado por el profesor Gerardo Ceballos de la Universidad Autónoma de México, nos muestran que estamos en camino hacia un sexto evento de extinción masiva de especies.
El cambio climático, la destrucción de hábitats, la sobrecaza, la polución y la invasión de especies exógenas están acelerando a un ritmo muy alto la pérdida de biodiversidad en el mundo.
Chile se encuentra en deuda en esta materia. La evaluación de desempeño ambiental que realizó la OECD el año 2016 indica que hay dos grandes áreas en que nuestro país se encuentra en deuda en lo que respecta a las regulaciones y los estándares internacionales: la falta de regulación y de medidas contra el cambio climático, por una parte, y sobre biodiversidad, por otra.
Por lo tanto, con este proyecto nos estamos poniendo en línea con los estándares internacionales.
Por eso me parece muy importante que se tramite esta iniciativa, que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
A través de esta normativa, esperamos reducir el impacto que sobre nuestra biodiversidad producen actualmente diferentes proyectos y situaciones no reguladas.
Con todo, quisiera indicar algunos elementos que me parecen igualmente preocupantes y que resulta necesario abordar para que esta iniciativa cree un servicio eficaz y con capacidad real de proteger nuestra biodiversidad.
En primer lugar, me preocupa el financiamiento con el que contará este Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.
El proyecto de ley considera un presupuesto, en régimen, de aproximadamente 38 mil millones de pesos. Dado que se trata de un servicio desconcentrado y con una elevada carga operacional, se estima que sus costos de administración serán de alrededor de un 30 por ciento, es decir, de aproximadamente 11 mil millones de pesos.
Esto deja un monto disponible para operar del orden de los 27 mil millones de pesos. Si a esta cantidad se le descuentan los recursos del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado, que ascienden a 15 mil millones de pesos, queda un saldo operacional de 12 mil millones, de los cuales 2 mil millones serán destinados al Fondo Nacional de Biodiversidad. Así, solo quedan aproximadamente 10 mil millones de pesos para asumir sus funciones, lo que, a todas luces, es insuficiente para las tareas encomendadas, especialmente dado el número y la extensión de áreas protegidas silvestres y marinas en Chile.
En segundo lugar, vemos con preocupación el concepto de compensación en biodiversidad que contiene el proyecto. Más adelante está contemplada la votación separada de los artículos 37 y 52, que establecen mecanismos de compensación e, incluso, un sistema de créditos en biodiversidad. Ello implica que se puede invertir en ciertos proyectos de biodiversidad, permitiendo provocar pérdidas y daños en otro lugar. Dado que en el ámbito de la protección de biodiversidad los daños son difícilmente reparables, consideramos que un mecanismo de tal naturaleza atenta contra el núcleo de lo que el proyecto busca proteger.
Finalmente, quisiera decir que aún restan medidas en materia de protección de biodiversidad: no hemos firmado aún el Acuerdo de Escazú y este proyecto resulta insuficiente para proteger los humedales.
La COP25 se encuentra en camino; es a fin de año.
El proyecto de protección de glaciares se encuentra actualmente en discusión, que es fundamental para no seguir depredando hábitats y reservas de agua dulce en nuestro país.
De la misma manera, esperamos que la Ley Marco de Cambio Climático esté a la altura de la responsabilidad de organizar un evento global como el que realizaremos a fin de año. Espero que no estemos tramitando iniciativas a la rápida para sacarlas y mostrarlas en la COP25, sino que de verdad tengan el propósito de elevar los estándares en materia medioambiental y en protección de la biodiversidad.
En particular, con relación a la votación separada que estamos llevando a cabo en este momento, de los números 12) y 13) del artículo 3°, tal como lo plantea la Comisión, voto a favor, con el fin de proteger los ecosistemas amenazados y degradados.
El señor QUINTANA (Presidente).- Tiene la palabra el Senador Juan Antonio Coloma.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, esta discusión en particular es compleja, porque, a propósito de la votación separada que pidió la Senadora Von Baer respecto a los números 12) y 13) del artículo 3º, existe la tentación de hablar de cualquier cosa, en lugar de hacer referencia a las normas específicas en cuestión.
El señor LETELIER.- Pero usted no lo haga.
El señor COLOMA.- Trataré de ser lo más fiel al espíritu del Reglamento y me referiré solo al punto en votación. Además, mi impresión es que este debate va a ser largo y también útil. ¡No porque sea largo, no va a ser importante! Y quiero que quede en la historia.
Yo oí con detención lo planteado por la Senadora Von Baer cuando fundamentó su solicitud de votación separada. También escuché las intervenciones que se han hecho -algunas fueron en general y otras, en particular-, y le encuentro toda la razón a la Senadora.
Voy a explicarlo con el ejemplo que puso el Senador Girardi al hacer la comparación con un enfermo. Efectivamente, él tiene razón: debemos asumir que un ecosistema amenazado o degradado, para estos efectos, es un ecosistema que está en una situación delicada, como si estuviera enfermo.
Seguiré el mismo ejemplo.
Lo planteado por la Senadora Von Baer me hace todo el sentido. Dice que en aquellos territorios fuera de las áreas protegidas -este punto es bien importante, porque dentro de ellas está claro que hay un fundamento y un sistema que funciona-, no podemos tener dos tratamientos, dos "médicos", dos formas de tratar al mismo enfermo.
Para cada ecosistema, por ejemplo, un bosque nativo -podemos usar otro- o el caso de la pesca, existen organismos definidos por este Parlamento para hacerse cargo de determinados roles. En el caso del bosque nativo, será la Conaf.
Ello, cuando estemos fuera de las áreas protegidas. Esto es bien importante, porque no estamos discutiendo sobre lo que pasa dentro de dichas zonas, sino fuera de ellas.
Entonces, ¿quién tendrá la autoridad de regir el sistema? ¿Va a ser la norma especial del bosque nativo con la Conaf o la disposición de este proyecto?
Aquí no estamos hablando de los buenos y los malos ni de los que quieren o no quieren cuidar la biodiversidad, sino de quién se hace cargo y dónde está la autoridad para enfrentar un problema.
Si aprobamos los numerales tal como están propuestos, lo que sucederá en la práctica es que, ante un ecosistema (fuera de las áreas protegidas) amenazado o degradado -o sea, enfermo-, habrá dos autoridades que sentirán que tienen un rol para enfrentar dicha amenaza o degradación.
Eso, desde el punto de vista de las políticas públicas, no me parece razonable.
Con dicha modificación le estamos quitando facultades a la Conaf respecto del bosque nativo en zonas no protegidas; le estamos quitando facultades a Sernapesca en cuanto a la Ley General de Pesca o al Ministerio de Economía sobre la pesca recreativa o la Ley de Caza.
Entonces, a mí no me calza la solución propuesta en el proyecto versus las políticas públicas aprobadas por el Congreso acerca de este mismo problema.
No podemos tener dos soluciones, en paralelo, para una misma situación. Si es un área protegida, es claro quién debe hacerse cargo. Ese no es el punto. En esas otras zonas es donde me hace mucha fuerza la argumentación que se ha planteado.
Me hago cargo de este artículo. Después podemos debatir -porque tengo algunas objeciones- sobre los sistemas que existen o qué se deduce de esta ley: qué hacer con el ecosistema amenazado o degradado. Esa es otra discusión.
Lo que estamos analizando es quién se hace cargo del problema, y no puede haber dualidad de resoluciones, de sistemas, de "medicinas". Uno está enfermo -todos lo hemos estado alguna vez- y lo único que importa es no seguir tratamientos paralelos. Eso termina en un desastre, porque se contraponen.
Entonces, me parece que votar en contra es de sentido común. No es un asunto ideológico, sino de sentido común. Es tratar que las cosas funcionen de forma adecuada y no generar duplicidades que después serán muy caras de resolver.
El señor QUINTANA (Presidente).- Tiene la palabra el Senador Kenneth Pugh.
El señor PUGH.- Señor Presidente, el origen de la responsabilidad del Estado de proteger las áreas silvestres nace básicamente con la ley Nº 18.362, de 1984, cuando se decide darle forma a este mecanismo. Ojalá pudiéramos contar con un Servicio Nacional de Parques, pero no es el asunto que estamos discutiendo.
Ahora debatimos sobre cómo nos haremos cargo de algo que está afectando a la humanidad, no solo a Chile: combatir los efectos del cambio climático sobre nuestra biodiversidad.
Este es un asunto mayor porque, aunque queramos hacer grandes esfuerzos por evitarlo, probablemente nuestro país se desertificará. Por lo tanto, debemos hacernos cargo de esa realidad y entender que el Estado tendrá que hacer el esfuerzo necesario en aquellos territorios que pueda controlar.
Pero no cabe pedirle al privado que, de forma unilateral y con sus propios recursos, intente hacer frente a efectos que sobrepasan el deterioro que causa el mismo hombre.
Hoy nuestro sistema está siendo afectado. En consecuencia, debemos tomar con mucha prudencia lo que significa establecer una regla que puede no ser justa para todos.
El Estado debe administrar una parte importante de los recursos naturales del país, pero su biodiversidad está distribuida de manera uniforme.
Afortunadamente se han tomado medidas concretas. Por eso tenemos lugares que incluso son reconocidos por la Unesco y que poseen una biodiversidad tan especial que han sido calificados como "reservas de la biósfera".
Deseo referirme, específicamente, al archipiélago de Juan Fernández.
Necesitamos contar en ciertos territorios con una política pública distinta. Por esa razón, probablemente no solo los estatutos, sino también la forma en que este nuevo servicio ingresa a trabajar permitirán corregir y proteger aquello que es importante.
Sin embargo, hay privados que poseen el control de espacios gigantescos. Algunos de ellos, incluso extranjeros, tuvieron la visión de decir: "Este territorio se puede conservar". Y felicito a quienes, además, fueron capaces de donarlos. Pero no podemos exigirles a todos que tengan la misma capacidad de entrega.
En ese escenario, un ecosistema amenazado es toda la humanidad. En estos momentos enfrentamos una realidad en la que estamos totalmente amenazados. También se están degradando los ecosistemas rápidamente, y ello está ocurriendo en este mismo instante.
El calentamiento global está haciendo que las nieves eternas ahora se derritan y que los glaciares desaparezcan, incluso en la Antártica. No sabemos si aparecerán virus nuevos, como una consecuencia del descongelamiento de esos hielos que son más que milenarios.
Hoy la humanidad enfrenta un desafío, y aplicar la misma regla para todos puede no ser justo. Y por eso debemos tener precaución con la forma en que se va a enfrentar la situación.
Los ecosistemas amenazados son todos: no solo los terrestres, los forestales; también los marinos y los parques marinos. En ellos el Estado decidió hacer un esfuerzo grande, incluso reservando la mitad de la zona económica exclusiva, que tiene valor económico, para precisamente preservarlos y así cuidarlos, protegerlos y, probablemente, obtener de ellos información útil y valiosa. Porque, si preservamos y protegemos y no investigamos, no tendrá sentido el esfuerzo que se haga.
Sinceramente, creo que debemos revisar muy bien qué buscamos proteger y de qué forma, y cómo esta regla se va a aplicar a todos por igual, pues lo peor es darles a todos el mismo tratamiento. En justicia, hay que dar a cada uno lo que merece. Y por eso no se los puede tratar a todos por igual. La vara con que el Estado se quiere medir a sí mismo debe ser quizás la más alta, para dar el ejemplo. Pero, de ahí a que se exijan las mismas demandas a aquellas propiedades en que las personas no tienen la capacidad para cumplirlas, es algo bastante complicado.
El planeta entero enfrenta, entonces, este desafío: cómo proceder para, en forma colectiva, salir adelante. Sin lugar a dudas, los compromisos de sustentabilidad que están previstos al 20/30 son la única manera de llevarlo a cabo.
Me alegra que Chile vaya por ese camino y que este año, en las reuniones mundiales que vienen precisamente para el acuerdo entre las partes, seamos capaces de llegar a un entendimiento.
Sin embargo, el modo en que ha quedado redactada la normativa, la verdad es que puede generar muchos problemas en su interpretación.
Por eso, creo que debemos atender las observaciones formuladas y efectuar las advertencias que, probablemente, apuntan no solo a la definición, sino también a los efectos que ella puede acarrear a personas que no poseen los recursos para poder hacerse cargo de la situación, lo cual puede convertirse en un problema grave.
El señor QUINTANA (Presidente).- Tiene la palabra el Senador Alejandro Navarro.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, quiero recordar que este proyecto fue a la Comisión de Trabajo precisamente porque había problemas y dudas sobre los trabajadores de Conaf, que primero serían traspasados al Sernafor (Servicio Nacional Forestal) y luego al SBAP (Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas). Y la verdad es que resulta necesario tener en cuenta las recomendaciones que ha efectuado dicho órgano técnico, que son eso, recomendaciones, pero que es bueno tener presentes.
En primer lugar, la circunstancia de que determinados empleados de instituciones estatales estén afectos al Código del Trabajo no significa que puedan perder su condición o calidad de servidores públicos.
Las recomendaciones que se hacen son concretas.
Se recomienda agregar, en el artículo 19 o 20 del proyecto, un inciso que remarque que el procedimiento regulado en los artículos 121 y siguientes del Estatuto Administrativo tendrá lugar ya sea que la infracción sea a cuerpos legales de carácter público (Estatuto Administrativo) o a preceptos del Código del Trabajo, para asegurar que los involucrados serán considerados siempre funcionarios públicos.
La Comisión de Trabajo advierte que, si bien existe una disposición del Ejecutivo para realizar un traspaso completo y efectivo de los funcionarios vinculados a las Áreas Silvestres Protegidas, primero de Conaf al Sernafor y luego al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, la redacción de la norma respectiva pudiere dar lugar a situaciones equívocas.
Señor Presidente, todo el mecanismo de traspaso va a depender de decretos que hará el Ministerio del Medio Ambiente, pero las interpretaciones ambiguas que la Comisión de Trabajo advierte debieran considerarse, para que no tengamos sorpresas. Nadie quiere que los trabajadores de Conaf salgan perjudicados por algo que han anhelado desde siempre, por cierto desde que la Contraloría, el 2008 o el 2007, señaló que era inconstitucional este híbrido de ser un servicio privado financiado con fondos públicos.
Por lo tanto, quiero dejar establecido aquí que hay advertencias de la Comisión de Trabajo, y un compromiso del Gobierno. La Ministra lo ha dicho, pero los Ministros duran lo que duran; después se van y los compromisos se disuelven en el aire.
Debe existir certeza de que el establecimiento de las condiciones que los trabajadores han solicitado permanentemente se va a respetar, que habrá continuidad, que tienen derecho a todas sus indemnizaciones, aun cuando esperamos que el mayor número de ellos sea traspasado.
La situación de los guardaparques también tiene que ser analizada. A mí me genera dudas la permanencia de los parques nacionales en el Servicio de Biodiversidad, por las mismas razones que ha señalado el Senador Letelier. Aquí debe haber organismos que fiscalicen y organismos que protejan, y tienen que ser fuertes y autónomos. Y considero que el proyecto no logra dilucidar esta situación, producto de que todavía no vamos al Servicio Nacional Forestal. Estamos realizando anticipadamente el traspaso de funcionarios, que será doble: la gente de Conaf se va a ir, primero, al Servicio Nacional Forestal, y luego, al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas. Este es un tránsito peligroso si no hay certezas, y aquí existen incertezas.
Del mismo modo, quiero recalcar que, por cierto, el Servicio de Biodiversidad es absolutamente necesario. Claramente, Chile tiene mucho que aportar al mundo entero. En sus bosques templados australes, en sus bosques templados húmedos, nuestro país tiene una riqueza extraordinaria. La Conaf ha hecho lo posible con el miserable presupuesto que se le asigna, y con el gran esfuerzo de sus funcionarios ha protegido dichos bosques.
Asimismo, me parece extraordinariamente positivo que el oficialismo -iba a decir "la Oposición"- esté preocupado de los parques y de las áreas de reserva de los privados. Yo espero que cuando llegue el proyecto de ley que otorga la nacionalidad chilena a Douglas Tompkins, este sea aprobado, porque se trata de un privado que donó al Estado de Chile cientos de miles de hectáreas para su preservación, lo que permitió aumentar nuestros parques nacionales y áreas protegidas. Allí deberíamos ser coherentes con esta preocupación por cómo se afecta a los particulares.
Yo voy a votar a favor, señor Presidente, pero quiero señalar que efectivamente tenemos la necesidad de garantizar a los trabajadores sus derechos, así como que el Sernafor sea construido con las capacidades y potencialidades que todos queremos.
El señor QUINTANA (Presidente).- Tiene la palabra la Senadora Ena von Baer.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, quisiera aclarar algunas temáticas que puso sobre la mesa el Senador Girardi.
Yo estaría de acuerdo con Su Señoría si lo que hiciera el nuevo Servicio fuera proponer alternativas para que las ejecutara Conaf o el SAG. Pero eso no es así. Este Servicio no propone; no solamente realiza un plan de manejo, sino que lo ejecuta y -por su intermedio, señor Presidente, se lo digo al Senador Girardi- este plan de manejo no es voluntario, sino obligatorio para las áreas que están fuera de las áreas silvestres protegidas y que son, por lo tanto, privadas.
Yo estaría de acuerdo, y estoy completamente en la misma línea, si cuando habláramos de protección de ecosistemas se tratara de eso, de ecosistemas, y me parecería bien que este Servicio se preocupara de ellos, pero en conjunto con los organismos que tienen a su cargo la conservación de dichas áreas.
Porque el Senador Girardi dice, respecto al bosque nativo: "Acá Conaf fracasó". ¡Okay! Si Conaf fracasó, entonces quitémosle la tuición sobre los bosques nativos; quitémosela y entreguémosela solo a este Servicio. Pero lo que no podemos tener, señor Presidente, son dos doctores para el mismo enfermo, pues, en tal caso, resulta altamente probable que tengamos miradas diferentes para el mismo enfermo.
Luego, se dice que el Servicio propone los planes de recuperación. ¡No, señor Presidente: los ejecuta! ¡Los ejecuta! Por lo tanto, vamos a tener ejecución de Conaf, pero también ejecución del SAG, porque el Senador Letelier señalaba que el SAG propone qué plaguicidas no se pueden usar. Y eso estaría perfecto. Pero no es eso lo que establece el proyecto, sino que este Servicio elabore y ejecute los planes de prevención, control y erradicación.
Entonces, no estamos diciendo que aquí hay un Servicio que elabora los planes y otros que los ejecutan.
Y lo mismo ocurre con la pesca, señor Presidente.
Quisiera llamar la atención de los Senadores de regiones que tienen esta actividad. Hoy, la fiscalización de la masa pesquera, de nuestros recursos pesqueros, la efectúa el Sernapesca. Con este proyecto, si es que se declara un área degradada o un ecosistema degradado, en cualquier sector donde exista pesca vamos a tener al Servicio de Biodiversidad y también al Sernapesca ejecutando planes.
Ese es el problema que se genera con esta iniciativa de la manera en que está redactada.
Señor Presidente, si a nosotros nos parece que lo que debe hacer el SBAP es mirar, con apoyo de científicos, lo que está sucediendo en los ecosistemas y luego proponerle al SAG, al Sernapesca, a la Conaf lo que deben hacer en ciertos sectores, me parecería bien; si es que los planes de manejo fuesen complementarios y voluntarios, me parecería bien (son obligatorios); si, por último, se quitaran estas atribuciones a otros organismos respecto de ecosistemas declarados degradados, también me parecería bien.
Pero, ¿sabe qué va a suceder, señor Presidente? Miremos la situación desde el punto de vista de las regiones del sur. A un pequeño propietario de bosque nativo -que, en general, en Chile están degradados- le cuesta mucho sacar un plan de manejo de Conaf. Esos bosques serían sustentables, como lo son en otras partes del mundo, si nuestros servicios públicos fuesen suficientemente rápidos y diligentes en la aprobación de esos planes de manejo.
El problema de nuestros bosques nativos en el sur de Chile, señor Presidente, es que los planes de manejo no se ejecutan bien, se demoran y, por lo tanto, lo que tenemos acá es no solo una ventanilla, no solo una burocracia para aquel pequeño propietario de, no sé, cinco o diez hectáreas, sino dos ventanillas, dos burocracias y, finalmente, lo que va a suceder es que nuestro bosque nativo quedará ahí, sin manejo. Y hoy un bosque sin manejo, señor Presidente, no es un bosque sustentable; es un bosque degradado, y eso, de verdad, contribuye al calentamiento global, no le ayuda a la mantención de nuestro ecosistema, y menos le ayuda a la preservación de nuestra naturaleza.
El señor QUINTANA (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Elizalde.
El señor ELIZALDE.- ¿Por qué no cierra la votación de este punto, señor Presidente?
Yo quiero hablar en general.
El señor QUINTANA (Presidente).- Pero hay varias palabras solicitadas, señor Senador.
La señora ALLENDE.- Que se cierre la votación respecto de lo que se está votando, señor Presidente.
El señor ELIZALDE.- Yo pedí la palabra para hablar en general. Lo que pasa es que se abrió la votación en particular. Y lo que se está proponiendo ahora es cerrar la votación en curso para dar paso al resto del articulado y ahí poder hablar en general.
El señor QUINTANA (Presidente).- Habría que preguntarles a los otros Senadores inscritos por el mismo tema.
¿Senador Prohens?
¿Senador Girardi?
El señor GIRARDI.- Señor Presidente, solo quiero responder, por su intermedio, a la Senadora Von Baer, quien planteó un asunto muy interesante.
Lo que ella está diciendo es que aquí no hay dos médicos, sino uno solo, porque el otro no es médico; el otro dejó que un ecosistema se degradara y quedara a punto de extinguirse.
Entonces, lo que se está planteando acá es que ecosistemas valiosos para el país se extingan, desaparezcan. Y nosotros estamos señalando que un sistema con capacidad científica, que tiene un Servicio y un Comité Técnico, pueda proponer medidas de reparación, de restauración. Y me parece absolutamente pertinente que indique, por ejemplo, qué tipo de plaguicidas se puede usar contra especies exóticas invasivas, porque se trata de un asunto científico-técnico. La mala aplicación de un plaguicida puede generar una catástrofe ecológica; puede destruir y no construir.
Otro ejemplo: tenemos un problema de extracción de algas en todas las plataformas marinas. Claro, la Subsecretaría de Pesca se encarga, pero, ¿qué pasa cuando existe una zona totalmente depredada, como las que tenemos en todas las partes del norte, por sobreexplotación y porque sacan de raíz las algas?
Me parece que es responsabilidad de un Servicio, independientemente de que se trate de una zona protegida, establecer indicaciones para impedir una depredación total.
Estamos yendo hacia una desertificación, hacia una extinción absoluta de los ecosistemas, y la respuesta no puede ser: "Déjelo así, nomás; déjelo encargado a la misma autoridad que permitió o que avaló que eso ocurriera".
En consecuencia, lo que estamos planteando es que haya una institución que tenga en su ámbito intervenir algunos ecosistemas relevantes, de importancia para el país y que se encuentran claramente amenazados o en riesgo de extinción. ¡Me parece del todo coherente! Evidentemente, no los podemos dejar a su suerte, que significaría su extinción.
El señor QUINTANA (Presidente).- Solicito el acuerdo de la Sala para que pase a presidir el Senador Juan Pablo Letelier.
--Pasa a presidir la sesión el Senador señor Letelier, en calidad de Presidente accidental.
El señor LETELIER (Presidente accidental).- La Senadora señora Provoste había pedido la palabra, pero no se encuentra en la Sala en este momento.
Por lo tanto, le correspondería hacer uso de ella al Senador Prohens.
¿Puede hablar a continuación, para poder cerrar esta votación?
El señor PROHENS.- No hay problema, señor Presidente.
El señor LETELIER (Presidente accidental).- Gracias.
El señor LETELIER (Presidente accidental).- Terminada la votación.
--Se aprueban los números 12) y 13) del artículo 3° (22 votos a favor, 15 en contra y 3 abstenciones).
Votaron por la afirmativa las señoras Allende, Goic, Muñoz, Órdenes y Provoste y los señores Chahuán, De Urresti, Elizalde, Girardi, Guillier, Huenchumilla, Insulza, Kast, Lagos, Latorre, Letelier, Montes, Navarro, Ossandón, Quintana, Quinteros y Soria.
Votaron por la negativa las señoras Aravena, Ebensperger, Van Rysselberghe y Von Baer y los señores Allamand, Castro, Coloma, Durana, Galilea, García, García-Huidobro, Moreira, Pérez Varela, Prohens y Pugh.
Se abstuvieron la señora Rincón y los señores Bianchi y Sandoval.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Me ha pedido la palabra el Senador señor García.
El señor GARCÍA.- Señor Presidente, creo que está muy próximo a cumplirse el tiempo destinado al Orden del Día.
La siguiente discusión también se avizora bastante larga, por lo que sugiero dejarla para más adelante.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Elizalde.
El señor ELIZALDE.- Señor Presidente, aunque acojo el planteamiento que acaba de hacer Su Señoría, el Senador Prohens y quien habla pedimos intervenir para referirnos en general al proyecto cuando se abrió la última votación.
Entonces, para ahorrar tiempo, propongo que ambos podamos exponer ahora en general, de tal manera que la próxima sesión sea únicamente para argumentar en particular.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Aún quedan doce minutos y creo que en ese lapso los dos Senadores alcanzarían a exponer sus planteamientos.
Así que, en primer lugar, le voy a dar la palabra al Honorable señor Prohens.
La señora ALLENDE.- Estoy de acuerdo, señor Presidente.
Mi consulta a la Mesa es cuándo continuaría la discusión del proyecto, porque la verdad es que, al ritmo que vamos, es muy difícil que sigamos avanzando. Por tanto, quiero saber si ya se ha adoptado alguna decisión o si se va a convocar a los Comités.
A este paso, el proyecto no va a salir y, en consecuencia, lo que estoy pidiendo es que se nos informe cuál es el procedimiento que se va a seguir.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Señora Senadora, nos vamos a reunir con los Comités y con el Ejecutivo para poder darle a esta iniciativa la mayor celeridad.
Ahora vamos a escuchar a los dos últimos inscritos y luego levantaríamos la sesión.
El señor PROHENS.- Señor Presidente, primero celebro este proyecto, ya que nos permite contar con un servicio público cuyo único objetivo es la conservación de la biodiversidad en todo el territorio de nuestro país y que estará alojado en el Ministerio correspondiente para hacerse cargo de la protección de nuestro patrimonio.
Si bien hoy contamos con organismos como Conaf, que pese a no poseer muchos recursos han cumplido una labor extraordinaria durante todo este tiempo, ellos resultan hoy insuficientes. Por eso, este proyecto viene a ampliar el espectro de funciones.
Otro aspecto que destaco es que logrará generar una estrategia de inversión para el país respecto a la conservación y gestión de nuestra biodiversidad, que producirá mayor bienestar y calidad de vida y potenciará un turismo sustentable, lo cual se transformará en un tremendo motor de desarrollo.
Una nueva institucionalidad ambiental es lo que el país necesita para alcanzar estándares internacionales. Debemos tomar todas las medidas necesarias para proteger nuestro medio ambiente, especialmente nuestra flora y fauna; el desierto florido; las lagunas en la precordillera, donde se pueden encontrar flamencos, guanacos, zorros y pumas, que también son parte del ecosistema y debemos cuidarlos.
Actualmente, el país no cuenta con un servicio público para el cuidado y gestión de la biodiversidad con fuerte presencia en terreno. Una vez creado, a través de él se podrán administrar todas las áreas protegidas públicas, terrestres y marinas, y también apoyar la gestión de las áreas protegidas privadas, todas bajo un mismo sistema nacional.
Sin perjuicio de lo anterior, también quiero hacer hincapié en la necesidad de compatibilizar la protección con el desarrollo sustentable. Debemos avanzar en la adecuada coordinación para que, por ejemplo, nuestros pequeños agricultores y pescadores no se vean afectados con este sistema.
Por último, destaco que la creación del SBAP no es solo un cambio de nombre, pues viene a reformar la lógica de protección que poseemos actualmente a través de la creación de un Sistema Nacional de Áreas Protegidas que integre la gestión de todas las áreas, que hoy están dispersas en cinco ministerios, en una sola institución.
Lamento, eso sí, que la discusión que se ha realizado en esta materia desde que he integrado la Comisión abocada a su análisis siempre se haga desde la zona centro, centrosur y sur del país, pues la biodiversidad existe a lo largo y ancho de todo nuestro país. En el norte también tenemos condiciones distintas, que no pueden quedar ajenas al debate que hoy día estamos dando.
Es por ello, señor Presidente, que así como hablamos de lo territorial, debo decir que tenemos más de un millón de kilómetros cuadrados de mar y solo 15 mil hectáreas de suelo. Pero en este último estamos poniendo todo el énfasis, dejando de lado el millón de kilómetros cuadrados en territorio marítimo que también debemos proteger y cuidar mediante el Sistema de Biodiversidad.
Por tanto, me alegro de tramitar este proyecto, pues es de gran beneficio para el país; y lo votaré a favor, con la finalidad de seguir desarrollando la biodiversidad en nuestro país.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Álvaro Elizalde.
El señor ELIZALDE.- Señor Presidente, el proyecto que hoy discutimos en el Senado tiene una significación múltiple.
En primer lugar, se trata de una obligación establecida en la ley que creó la nueva institucionalidad ambiental, en el sentido de enviar al Congreso Nacional una iniciativa que transforme a la Conaf en un servicio público, y, asimismo, de remitir otra que cree el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, que es precisamente a lo que se refiere este proyecto en particular. ¿Con qué objeto? Con el de separar dos organismos diferentes en funciones relacionadas, en lo grueso, con la política forestal, por una parte, en cuanto al control y la protección ante los incendios forestales, y, por otra, con la protección a la biodiversidad.
En segundo lugar, esta iniciativa no solo traspasa las actuales competencias que posee la Corporación Nacional Forestal respecto del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas, centradas mayormente en bosques y otras áreas protegidas, sino que incorpora nuevas áreas, como las marinas, santuarios de la naturaleza y humedales, que hoy están muy débilmente protegidos.
Posteriormente, haré referencia a la situación de la Conaf o el nuevo Sernafor que se está discutiendo, respecto del cual tengo diferencias con el proyecto, que quisiera hacer explícitas.
Esta iniciativa también incorpora nuevas funciones asociadas a los inventarios de especies y ecosistemas, a los ecosistemas amenazados, a los planes de restauración de ecosistemas degradados y a las atribuciones para intervenir sobre especies exóticas.
Es bien importante remarcar algunos hitos muy relevantes.
Actualmente, más de un millón 300 mil kilómetros cuadrados de nuevas áreas marinas están protegidos, pasando del 4 al 42 por ciento de nuestro mar, así como 4 millones y medio de kilómetros cuadrados de parques nacionales en el extremo sur de Chile. Todo eso se alcanzó en el Gobierno anterior, bajo la dirección de la Presidenta Michelle Bachelet.
Si hemos sido capaces de incrementar la protección de la naturaleza con la magnitud que muestran esos datos, ciertamente que necesitamos instituciones fuertes para que esta protección sea efectiva y no meramente declarativa. Sin embargo, los cambios institucionales deben hacerse bien, de manera que signifiquen un avance, permitan abordar los problemas de competencias y generen instituciones robustas, con atribuciones efectivas y teniendo siempre muy presentes los derechos de los trabajadores.
A mi juicio, aun considerando que esta iniciativa de ley avanza en general en el camino correcto, mantiene falencias que deben ser resueltas, algunas de ellas especialmente importantes.
En primer lugar, y se votará en particular dicho articulado, se incorpora el concepto de compensación en biodiversidad, el que asume la pérdida de la biodiversidad como un hecho y crea mecanismos para compensar esa pérdida, utilizando criterios económicos bastante cuestionables, como son los biobancos o bancos de compensación. Esto no es algo accesorio, se trata de algo complejo, en que subyace una forma de valoración del patrimonio natural y la búsqueda de equivalencias para reemplazar unas especies por otras. Y, por tanto, creo que es un tema que debiera ser debatido con mayor profundidad.
En segundo lugar, este proyecto presenta un severo problema de financiamiento, sobre todo si se considera el aumento de las áreas protegidas. Varios Senadores han hecho referencia al respecto, porque de los 39 mil millones de pesos considerados, solo 11 mil 600 millones estarán destinados a la administración de las áreas protegidas, a su cuidado y a su protección, valga la redundancia. Estamos hablando en total de unos 15 mil 500 millones para este ámbito. Los otros 11 mil 600 millones de pesos serán destinados a la administración.
Por tanto, los recursos no son suficientes, y no tiene sentido crear una institucionalidad cuando no se cuenta con herramientas para que esta funcione adecuadamente.
En tercer lugar, el traspaso de las áreas silvestres protegidas desde la Conaf al nuevo servicio no está resuelto adecuadamente y de manera apropiada, en mi concepto, pues las capacidades institucionales de la Conaf en esta materia son del conjunto de la institución y no solo del equipo específico que aborda este tema. De hecho, cuando se debatió en la Comisión de Agricultura el proyecto de Sernafor en particular, yo voté en contra de una disposición que era coherente con la contenida en este articulado.
Creo que se está tomando una decisión errónea, que puede tener un impacto negativo en cuanto al objetivo perseguido por todos respecto de las áreas protegidas. Me parece que -le pido un minuto más, señor Presidente- la mantención de esta competencia en la Conaf habría tenido más sentido, sobre todo por las capacidades institucionales que hoy día existen. Y, por eso, soy contrario al cambio que se expresa en este proyecto -reitero- en relación con el texto que establece el Sernafor.
No obstante, considero que esta iniciativa debe ser aprobada, y se han solicitado votaciones separadas respecto de ciertos articulados que tendrán que ser debatidos y, por cierto, resueltos en este Congreso, algunos de los cuales obviamente votaré en contra sobre la base de las consideraciones que he señalado anteriormente.
Lo importante aquí es que el estándar ambiental en Chile es cada vez más exigente; hay un cambio cultural que hace que la sociedad esté mucho más alerta en esta materia; existe conciencia sobre el impacto del calentamiento global, y, sobre todo, conciencia respecto de la responsabilidad que a todos nos corresponde en estas áreas. Por eso, la creación de una nueva institucionalidad robusta va en la senda correcta para efectos de que nuestro país haga su trabajo y su contribución a fin de vivir en un planeta al que todos protejamos bajo un modelo de desarrollo sustentable.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Por último, está inscrita la Senadora señora Yasna Provoste.