Source: https://es.scribd.com/document/102697817/Vacu-Nacion
Timestamp: 2020-08-05 22:38:48
Document Index: 79912168

Matched Legal Cases: ['artículo 8', 'artículo10', 'artículo 38', 'artículo 38', 'Artículo 7', 'Artículo 4']

Vacu Nacion | Vacunas | Salud pública
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SUPLEMENTO AL PROTOCOLO DE V.S.E. FRENTE A RIESGOS BIOLÓGICOS
Sección de Salud Laboral Servicio de Seguridad Alimentaria y Salud Medioambiental Dirección General de Consumo y Salud Comunitaria Consejería de Sanidad y Consumo
Desde el punto de vista de la Salud Pública es importante vigilar y promocionar la inmunización de la población adulta, y muy especialmente la población trabajadora.
Es necesario tener en cuenta las características especiales de algunos colectivos de trabajadores que están expuestos de una manera específica a riesgos biológicos en su puesto de trabajo, existiendo además para estos casos, una legislación que hace referencia, de una manera concreta, a la vacunación del trabajador como una de las medidas preventivas que deben poner los empresarios a su disposición y que se llevarán a cabo por los profesionales sanitarios de los servicios de prevención.
También debemos tener en cuenta que la población trabajadora puede estar incluida en determinadas actuaciones de inmunizaciones previstas en las estrategias de vacunación del adulto en nuestra Comunidad Autónoma y que son llevadas a cabo a través de los profesionales del Servicio Extremeño de Salud, sin olvidar la necesidad de revacunaciones en este periodo para alguna de las vacunas administradas en el calendario de vacunación infantil. Es importante por tanto, conocer que pueden confluir las actuaciones de dos grupos de profesionales sanitarios en este grupo de población activa, y que por tanto requiere coordinación entre ambos grupos.
Esta publicación tiene como objetivo fundamental servir de guía de actuación para los profesionales sanitarios de los servicios de prevención en el tema de la inmunización del adulto, teniendo en cuenta su situación privilegiada de cercanía a la población trabajadora, sin olvidar la necesaria colaboración y coordinación entre los diferentes grupos de profesionales que puedan intervenir en este colectivo, y todo ello en beneficio de un aumento de la protección frente a enfermedades infecciosas de los extremeños a través de las vacunaciones.
2. Clasificación de las vacunas
Vivas Atenuadas Muertas o inactivadas
Sistemáticas No sistemáticas
3. Normas Generales para la administración de vacunas
Pautas Vacunales
4. Estabilidad y Conservación de las vacunas
Interrupción de la cadena de frío.
5. Vacunas colectivas en el medio laboral
Guías de vacunación por tipo de actividad del trabajador y por tipo de vacuna
Vacunaciones más frecuentes:
Tétanos-Difteria Sarampión – Rubéola – Parotiditis Gripe Hepatitis A Hepatitis B
Vacunación de grupos especiales
Trabajadora embarazada Trabajadores inmigrantes Exposiciones accidentales con riesgo biológico Trabajadores con Inmunosupresión
7. Vacunas individualizadas en el medio laboral
Rabia Fiebre Amarilla Fiebre Tifoidea Poliomielitis Infección Meningocócica Varicela
a. Anafilaxia
b. Comunicación de Reacciones Adversas
9.- Funciones del servicio de prevención
Modelo Consentimiento / Negativa a la vacunación
Modelo Orientativo de Cartilla de Vacunación
Modelo de hoja para el control de existencias
Modelo de hoja para el control de la temperatura
Dentro de las estrategias de inmunización de la población, tiene especial interés el de la población adulta y dentro de ella, la población trabajadora que abarca desde los 16 hasta los 65/70 años.
La forma de enfocar la vacunación en el trabajador, más allá de los conceptos de Salud Pública hacia la población general, está también condicionado por la legislación vigente en materia de prevención de riesgos laborales, hasta el punto que, en la legislación actual, se hace referencia de una manera concreta a ella. Así, en el artículo 8 del Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo, al tratar la Vigilancia de la salud de los trabajadores, en el punto 3 cita literalmente:
“Cuando exista riesgo por exposición a agentes biológicos para los que haya vacunas eficaces, éstas deberán ponerse a disposición de los trabajadores, informándoles de las ventajas e inconvenientes de la vacunación. Cuando los empresarios ofrezcan las vacunas deberán tener en cuenta las recomendaciones prácticas contenidas en el anexo VI de este Real Decreto. Lo dispuesto en el párrafo anterior será también de aplicación en relación con otras medidas de preexposición eficaz que permitan realizar una adecuada prevención primaria. El ofrecimiento al trabajador de la medida correspondiente, y su aceptación de la misma, deberán constar por escrito”.
Por tanto, la vacunación en la población trabajadora es la estrategia más efectiva y eficiente de prevención primaria para aquellas enfermedades infecciosas asociadas a determinadas actividades profesionales, tanto por exposición específica en su puesto de trabajo, por ejemplo, el personal sanitario expuesto a la Hepatitis B, o por la exposición de tipo general que todos los trabajadores tenemos frente al tétanos. Estas medidas de prevención primaria deben realizarse desde los servicios de prevención:
• En la legislación actual se hace referencia a los derechos de los trabajadores a realización de una vigilancia de la salud específica dependiendo del riesgo a los que esté expuesto el trabajador. En esta Vigilancia de la Salud que se desarrolle se valorará, no solo la actividad laboral, sino la promoción de la salud integral del trabajador, como señala el artículo10 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, a través de la Vigilancia de la Salud que deben de ejercer los Servicios de Prevención.
• La legislación en Salud Laboral también establece unas actuaciones concretas y unos recursos (tanto humanos como materiales) para llevarlas a cabo que permiten actuar preventivamente sobre la población trabajadora. Están definidos en el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención y el Real Decreto 664/1997 antes comentado.
2.- CLASIFICACIÓN DE LAS VACUNAS
Existen múltiples clasificaciones de las vacunas, pero nos vamos a centrar en dos tipos de clasificación consideradas básicas: en función de sus características microbiológicas (clasificación biológica) y atendiendo a las estrategias y objetivos epidemiológicos de la Salud Pública (clasificación sanitaria).
2.1.- CLASIFICACIÓN MICROBIOLÓGICA
Según su composición y forma se clasifican las vacunas en víricas y bacterianas, que a su vez pueden ser vivas atenuadas o muertas inactivadas.
2.1.1 Vacunas vivas atenuadas.
Se componen de microorganismos mutados que han perdido su virulencia, generalmente mediante pases sucesivos en diferentes medios de cultivos y/o huéspedes animales, y conservando su capacidad inmunógena. Esta inmunidad es intensa y duradera, aunque algo inferior a la infección natural del agente “salvaje”. Normalmente se produce inmunidad con una sola dosis, salvo que se administre por vía oral (vacuna de Poliomielitis tipo Sabin) o a edades muy tempranas.
El nivel protector se adquiere a través de reinfecciones naturales o por la administración de dosis de recuerdo.
2.1.2 Vacunas muertas o inactivadas
Se obtienen inactivando los microorganismos por medios físicos o químicos Pueden ser:
• Virus o bacterias enteros o totales.
• Fracciones víricas (antígeno de superficie hepatitis B) o bacterianas (polisacáridos capsulares).
• Toxoides o anatoxinas
Estas vacunas presentan las siguientes características:
• Se necesitan varias dosis para la primovacunación y para mantener el nivel adecuado de anticuerpos.
• Tienden a ser más estables.
• Muy a menudo requieren adyuvantes.
• Normalmente se administran por vía parenteral.
• Al no replicarse en el organismo, no producen enfermedad al sujeto ni posibilidad de transmisión al conviviente.
Tabla 1.- Clasificación microbiológica de las vacunas utilizables en nuestro medio
BCG, Cólera (oral), Fiebre Tifoidea (Ty21 oral)
Pertusis de células enteras (Pw) Cólera (parenteral), Fiebre Tifoidea (parenteral)
Meningococo A-C Neumococo 23 valente Meningococo A, C, Y, W135
Haemophilus influenzae tipo b. C. Meningococo C Neumococo 7 valente
Pertusis acelular (Pa)
Sarampión, Rubéola, Parotiditis, Varicela, Fiebre. Amarilla, Polio Oral (VPO)
Gripe, Polio (parenteral), Rabia, Hepatitis A, Encefalitis Japonesa
Gripe (virus fraccionado), Hepatitis B (plasma o recombinación genética)
2.2 CLASIFICACIÓN SANITARIA. Según los objetivos epidemiológicos de Salud Pública se pueden dividir en Sistemáticas y No Sistemáticas:
2.2.1 Sistemáticas. Son aquellas que tienen interés individual y comunitario y se aplican a toda la población, dentro de los programas de Salud Pública (calendarios vacunales). Para el adulto existen recomendaciones de vacunación, como la recientemente publicada en la web del Ministerio de Sanidad y Consumo, pero no se ha llegado a elaborar un calendario de vacunación consensuado. Cuando esto se lleve a cabo, la población trabajadora tendrá el acceso a estas vacunas, siendo en estos
casos fundamental la colaboración del Sistema Sanitario Público y los sanitarios de los servicios de prevención, como ya se indica en el artículo 38 del Real Decreto 39/1997 por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.
2.2.2 No sistemáticas. La indicación de estas vacunas es de carácter individual, o derivadas de situaciones concretas como la aparición de brotes epidémicos. Este tipo de vacunas, por estar dirigidas a grupos concretos y no a la población general, son las que van a ser administradas en el medio laboral, basadas en la evaluación individual de riesgos en el puesto de trabajo.
A pesar de no ser sistemáticas, desde el punto de vista de Salud Laboral, podemos hablar de vacunas dirigidas a colectivos de trabajadores con factores de riesgo en el puesto de trabajo comunes (por ejemplo, la vacuna frente a la hepatitis B en personal sanitario y de atención social) y vacunas que deben ser prescritas de forma individualizada, bien porque se trate de trabajadores especialmente sensibles, de trabajadoras embarazadas u otras situaciones especiales.
3.- Normas generales para la administración de las vacunas en el adulto
Toda persona que administra vacunas debe conocer aquellos aspectos de interés en relación a la manipulación, administración y contraindicación de los productos inmunobiológicos.
No es necesario el uso rutinario de guantes, salvo que se sufran lesiones abiertas
en manos o exista peligro de contactos con fluidos orgánicos. Utilizar para cada inyección jeringas y agujas distintas.
Comprobar que los viales no han precipitado durante su almacenamiento. Deben agitarse enérgicamente antes de su administración y comprobar la homogeneidad del contenido.
Para la desinfección de la zona de punción, es preferible utilizar povidona yodada
clorhexidina, esperando a que se sequen. No se debe utilizar el alcohol porque puede inactivar algún tipo de vacunas (por ejemplo, las vacunas de virus atenuados).
No utilizar ninguna vacuna fuera de su fecha de caducidad. Cuando solo aparece
mes, se considerará hasta el último día del mes como fecha aceptada.
Debe registrarse la vacuna en la cartilla y en la historia clínico-laboral que del
trabajador tiene el servicio de prevención. Recogida sistemática del documento de aceptación/negativa a la vacunación (Consultar el apartado 9 de esta guía en la que se adjunta un modelo).
3.1 Técnicas de administración de las vacunas.
Siempre se debe utilizar la vía de administración recomendada por el fabricante, ya
que si se utiliza otra distinta puede reducir la eficacia vacunal y/o aumentar las reacciones adversas locales. Usar dosis menores de las recomendadas puede generar una protección inadecuada y la persona afectada debería ser revacunada.
Administración Oral.- Se administran por esta vía una serie de vacunas que pueden estar indicada en trabajadores que viajen al extranjero. Entre ellas se encuentran:
Polio oral, fiebre tifoidea Ty21a, cólera oral y diarrea del viajero (forma líquida).
• No deben administrarse con las comidas.
• En caso de regurgitación o vómitos en los primeros 5-10 minutos después de la administración, se aconseja administrar una nueva dosis. Si también vomitara esta dosis, se pospondría la vacunación para otra visita.
• No deben administrarse conjuntamente con antibióticos.
Administración Intramuscular:- La gran mayoría de las vacunas utilizan esta vía y supone la administración en masa muscular profunda de un producto biológico. El lugar de preferencia es el músculo deltoides.
• No debe usarse el glúteo por riesgo de dañar el nervio ciático y por la absorción irregular debido al abundante tejido graso de la zona. Algunas vacunas (rabia, hepatitis B) se asocian a una pérdida de inmunogenicidad.
• Hay que asegurarse que la administración es correcta, pues de lo contrario, el efecto inmunógeno no será el deseado y además puede aumentar el riesgo de reacciones adversas.
• Las personas con hemofilia deben evitar esta vía, para disminuir la aparición de hematomas; si no se pudiera se utilizaría aguja muy fina y se mantendría una presión continua (sin frotar) durante 2 minutos.
Administración subcutánea o hipodérmica. Se utiliza esta vía en el caso en que se necesite que el producto tenga una absorción lenta. La zona anatómica es la misma que la vía intramuscular, el músculo deltoides. La vacuna debe inyectarse lentamente y, al finalizar, retirarla con un movimiento rápido, secar y hacer un ligero masaje con movimientos circulatorios.
Administración intradérmica.- Consiste en la introducción dentro de la dermis de una pequeña cantidad (0,01 ml a 0,1 ml) de un producto biológico que será absorbido de forma lenta y local. Hay que evitar que se administre vía subcutánea, pues la respuesta sería subóptima. Se utiliza esta vía para las vacunas de la tuberculosis (BCG) y rabia (VCDH). Generalmente se utiliza la cara anterolateral del brazo, aunque en la VCDH produce reacciones severas y es mejor utilizar el tercio superior del deltoides. La inyección debe ser lenta y si es correcta la administración debe aparecer una ampolla de unos 3-5 mm que desaparecerá en unos 15-30 minutos.
3.2 Pautas Vacunales
Una cuestión muy a tener en cuenta en la administración de vacunas es el intervalo de tiempo que debe separar a las distintas vacunas o productos inmunobiológicos. Debemos tener en cuenta las siguientes circunstancias:
• Todas las vacunas deben administrarse según la pauta vacunal recomendada por el fabricante para que la protección que confieren sea máxima.
• La administración simultánea de las vacunas vivas e inactivadas en lugares anatómicos diferentes y jeringas diferentes no produce respuestas inmunes disminuidas ni aumenta la incidencia de reacciones adversas, en general.
• Las vacunas inactivadas, en general no interfieren en la respuesta inmune de otras vacunas, ya sean inactivadas o vivas, cuando su administración es simultánea. Sin embargo, cuando se administran dos vacunas de virus vivos inyectables (por ejemplo, triple vírica y varicela-zoster) con 28 ó menos días de separación, sí pueden interferir la respuesta inmune, siendo ésta menor. Por ello, se aconseja una separación mínima de 4 semanas. Por otra parte, las vacunas vivas orales (VPO, fiebre tifoidea) o intranasal (gripe) no interfieren entre sí, ni tampoco con las vivas inyectables, pudiéndose administrar en cualquier momento.
• Cuando se requiere la administración de varias dosis para obtener una respuesta inmune óptima, es importante respetar los intervalos recomendados entre las distintas dosis. Así, cuando se aumenta el intervalo entre dosis la eficacia no disminuye sustancialmente, aunque la protección no se alcanzará hasta que se complete la pauta recomendada. Por ello, ante cualquier interrupción, no hay que reiniciar la vacunación, basta simplemente continuar con la pauta establecida.
• Sin embargo, una disminución del tiempo entre las dosis sí puede interferir la respuesta inmune y ver disminuida la eficacia de la vacuna. De forma que, si la disminución es de 5 ó más días que el mínimo recomendado, se debe repetir su administración, pero esta vez sí debemos respetar el intervalo de tiempo recomendado entre la nueva dosis y la anterior (que es la que se ha anticipado).
• Ciertas vacunas pueden producir un aumento de reacciones locales o sistémicas cuando se administran demasiado frecuentemente (Difteria y Tétanos) como resultado de reacciones alérgicas de tipo III (retardada, tipo Arthus generalizada). Por tanto, es aconsejable registrar las dosis administradas al trabajador y entregarle un justificante de dicha actuación por si es atendido en servicios de urgencias fuera del entorno laboral.
• Administración de vacunas y derivados sanguíneos. La presencia de anticuerpos circulantes puede reducir o eliminar por completo la respuesta inmune a la vacuna. El grado de interferencia depende del tipo de vacuna administrada y de la cantidad de anticuerpos circulantes. Esta contraindicación no afecta a la administración simultánea de vacunas inactivadas, (Toxoides, subunidades o polisacáridas) y los anticuerpos circulantes de las inmunoglobulinas, ni entre éstos y su correspondiente vacuna, por ejemplo, hepatitis A y B, rabia y tétanos.
• Sin embargo, y como regla general, no deben administrarse simultáneamente vacunas de virus vivos e inmunoglobulinas, salvo la polio oral, la fiebre amarilla y la vacuna oral de la fiebre tifoidea Ty21a.
La justificación de esta regla se basa en el hecho de que las vacunas vivas requieren la replicación del microorganismo vacunal atenuado y los anticuerpos circulantes pueden interferir esta replicación. Por tanto, si se administra una vacuna viva (triple vírica, varicela-zoster) hay que esperar al menos 2 semanas antes de administrar los anticuerpos. Si antes de este tiempo se administraran los anticuerpos, hay que estudiar la inmunidad de la vacuna o repetir una nueva dosis.
Si administramos primero los anticuerpos (inmunoglobulinas u otros productos sanguíneos) y posteriormente queremos administrar una dosis de vacuna viva, debemos esperar a que el nivel de anticuerpos disminuya, este periodo normalmente es de un mínimo de 6 semanas siendo preferible los 3 meses.
Sin embargo, la vacuna antipoliomielítica oral y la antitifoidea Ty21a no son interferidas por la administración de inmunoglobulinas, la explicación es porque estas vacunas se replican en el tracto digestivo y parecen estar protegidas de los anticuerpos específicos circulantes.
3.3 Interacciones / precauciones con otros tratamientos
Antipalúdicos: administrar la vacuna antitifoidea oral al menos 24 horas antes o después de la mefloquina. La vacuna antirrábica deberá aplicarse por vía intramuscular si se va a administrar simultáneamente con fosfato de cloroquina o mefloquina, puesto que aquel preparado tiene un margen de seguridad con estos fármacos que no tiene la presentación que se administra intradérmicamente.
Antibióticos : si se administran simultáneamente con la vacuna antitifoidea oral ésta podría inactivarse, por lo que se recomienda un intervalo mínimo de 48 horas entre la administración de ambos.
Corticoides: no contraindican la administración de vacunas vivas si se aplican durante menos de 2 semanas, si son dosis bajas o moderadas (menos de 2 mg/kg peso/día de prednisona o el equivalente de otros esteroides), si es un tratamiento largo pero en días alternos y con preparados de corta actividad, si son dosis fisiológicas de mantenimiento (como la corticoterapia sustitutiva de las insuficiencias suprarrenales), o si la administración de corticoides es por aerosol, vía tópica (en ojos o piel) o inyección intraarticular. Si las dosis de esteroides o el plazo de administración son mayores que los citados, debe esperarse al menos 1 mes antes de administrar vacunas vivas.
inmunosupresora (quimioterapia, radioterapia, etc.) o en las 2 semanas previas al comienzo de ésta deben considerarse no inmunizados, y deberían revacunarse al
menos 3 meses después de finalizar el tratamiento inmunosupresor.
3.4 Gestión de Residuos
Todo el personal que maneje y administre vacunas tiene que conocer y observar las normas de retirada y eliminación de productos biológicos. La legislación que lo regula parte de la Ley 10/1998, de 21 de abril, de Residuos y en nuestra Comunidad Autónoma está recogido en el Decreto 141/1998, de 1 de diciembre, por el que se dictan normas de gestión, tratamiento y eliminación de residuos sanitarios y biocontaminados. (DOE nº 141, de 10-12-98). Una vez finalizada la vacunación, los productos biológicos vivos o inactivados, así como todo el material utilizado, debe ser desechado adecuadamente pera evitar exposiciones accidentales. Según este Decreto, las vacunas vivas y atenuadas o los restos de su administración que sean objetos cortantes y punzantes (jeringas y agujas) son considerados del Grupo III “Residuos sanitarios contaminados o biopeligrosos” por presentar un riesgo para los trabajadores, la salud pública o el medio ambiente y por ello precisan medidas de prevención tanto en la gestión interna como externa del residuo.
Las características que deben reunir los recipientes para envasar los residuos del grupo III son:
• Rígidos no recuperables (de un solo uso)
• Opacidad a la vista
• Resistencia a la carga, perforación y rotura
• Asepsia total en su exterior
• Ausencia total en su exterior de elementos sólidos punzantes o cortantes
• Volumen máximo de 70 litros, en función de su resistencia a la carga
• Cierre hermético adecuado, sin posibilidad de apertura una vez cerrado
• Confeccionados
Con carácter general, se prohíbe acumular en un mismo recipiente residuos de grupos diferentes. No obstante, se podrán depositar en un mismo recipiente los residuos del Grupo II juntamente con los del III siempre que cumplan los requisitos de etiquetado y técnica de eliminación previstos para los residuos clasificados en el grupo mayor.
A efectos del control y registro de la producción de los residuos III y IV se distinguen dos tipos de centros productores:
• Pequeños productores: aquellos que demuestre a la administración ambiental que en el año anterior a su declaración no ha producido más de 2 toneladas de residuos en los grupos II, III y IV (Decreto 141/1998).
• Grandes productores, el resto.
Una vez que los contenedores se deben eliminar, y hasta su recogida por una empresa debidamente autorizada (gestión externa), los recipientes se depositan en un almacén de residuos, que podrá contener los generados en un periodo máximo de 72 horas. En el caso de que disponga de un sistema de refrigeración que garantice una temperatura constante de 4º C, el periodo de almacenamiento podrá ser de una semana. Cuando se trate de pequeños productores el periodo máximo de almacenamiento sin refrigeración será de 1 semana, y en caso de refrigeración de 2 semanas.
Los residuos tipo I (asimilables a los urbanos) y tipo II (residuos sanitarios no específicos), no precisan este tipo de almacenamiento y serán evacuados directamente a los contenedores de recogida de los residuos urbanos o municipales, salvo que en el centro se disponga de un almacén específico para ellos.
Todos los centros que produzcan residuos de los grupos III y IV deberán poseer y llevar al día un Libro Oficial de Control que estará a disposición de los funcionarios y autoridades competentes. El libro se ajustará al modelo oficial que estableció la entonces Consejería de Medio Ambiente, Urbanismo y Turismo, actualmente Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Extremadura y se solicita a la Dirección General de Medio Ambiente (Avd. de Portugal s/n, Mérida).
Los residuos de los grupos I y II serán retirados igual que la recogida de residuos domiciliarios, según la normativa de las Corporaciones locales. Los residuos del grupo III y IV se cederán a una empresa debidamente autorizada, para su eliminación, quien suscribirá el Documento de Aceptación regulado en el Reglamento aprobado por el Real Decreto 833/1988, de 20 de julio, de Residuos tóxicos y peligrosos, modificado en parte por el Real Decreto 952/1997, de 20 de junio.
4.- Estabilidad y conservación de las vacunas
Las vacunas constituyen un grupo de medicamentos especiales en los que el concepto de estabilidad es clave para garantizar el éxito del programa de vacunación.
La ESTABILIDAD de una vacuna se define como la capacidad de resistir la degradación física o química sin sufrir alteración de su capacidad para producir una respuesta inmunitaria adecuada y esperada.
Los factores que afectan a la estabilidad de las vacunas pueden ser intrínsecos (tipos de cepa, técnicas de liofilización, estabilizantes y/o conservantes) y factores ambientales (externos).
Entre los factores externos o ambientales se encuentran:
Exposición a la luz, tanto la radiación ultravioleta y luz fluorescente pueden provocar la inactivación de las vacunas vivas atenuadas. Por ello todas las vacunas deben conservarse en condiciones de oscuridad y protegidas de la luz.
El tiempo de caducidad nos indica el momento a partir del cual la pérdida natural de la actividad inmunógena alcanza el límite aceptable para su empleo clínico. Este es indicado por el fabricante e indicado en el envase de la vacuna.
La temperatura, es sin duda el factor que más puede afectar a la estabilidad de las vacunas. Normalmente se aconseja que las vacunas se conserven entre 2ºC y 8ºC, para mantener su capacidad inmunizante, que puede verse alterada si la exposición es por encima o por debajo de estos valores y durante un tiempo excesivo.
El daño producido por la exposición a la luz o a temperaturas fuera del intervalo adecuado, es acumulativo.
Es necesario que todo el personal sanitario implicado en el transporte, almacenamiento y administración de las vacunas sea consciente de la importancia de la estabilidad de las vacunas, siendo el principal elemento el mantenimiento de la cadena de frío.
Se define ésta como el complejo sistema por el cual, desde que la vacuna es almacenada hasta la administración al paciente, ha sido mantenida en condiciones adecuadas de temperatura con el objetivo de garantizar su inmunogenicidad.
Cuando se deban desplazar las vacunas fuera del centro de trabajo, éstas se transportarán en neveras portátiles y se acompañarán de acumuladores de frío en número suficiente para mantener la temperatura de conservación de las mismas.
No es aconsejable que el acumulador esté en contacto con la vacuna, pues podría congelar el producto y perder inmunogenicidad.
Antes de administrar la vacuna, ésta debe estar a temperatura ambiente, con el fin de evitar reacciones adversas en el músculo, entre ellas el dolor.
En la cadena de frío participan una serie de elementos para llevar a buen fin el cometido:
1. Elementos de la cadena de frío
1.1 Recursos humanos Es necesario que en todos los centros haya una persona que sea la responsable de las vacunas, un profesional sanitario que se encargue de todos los aspectos relacionados con el mantenimiento de la cadena de frío y las fechas de caducidad y temperaturas (ver fichas en el apartado 9 “Funciones del servicio de prevención”)
1.2 Recursos materiales Desde el punto de vista material, la cadena de frío está constituida por dos componentes: la cadena fija, cuyo objetivo es el almacenamiento y la cadena móvil, para el transporte y la distribución.
En la cadena fija, para nuestro Servicio de Prevención, lo constituirá el frigorífico que debe cumplir las siguientes características:
• Capacidad para mantener la temperatura entre 0º y 8º C. La temperatura será controlada por un termómetro de máxima y mínima.
• Instalación directa a la red de suministro eléctrico.
• Sistema de descongelación automática.
• Deberá ubicarse el frigorífico en una zona alejada de toda fuente de calor.
• Su uso será exclusivamente sanitario. Por lo tanto no se almacenará ningún tipo de comida ni bebida.
• Tendrá una parte de congelador, donde se introducirán los acumuladores de frío, que en caso de corte de luz pueden mantener la temperatura en el interior del frigorífico durante 6-12 horas.
• Las vacunas deben ocupar la mitad del espacio del frigorífico, con el fin de que circule el aire. Estas se colocarán en las bandejas centrales, evitando colocarlas en las puertas que es donde se producen mayores oscilaciones de la temperatura (ver imagen) .
Almacenar las vacunas en los
estantes medios y superiores,
dejando espacio libre alrededor
En caso de corte de energía, mantenga
cerrado el frigorífico
Acumuladores de frío en el congelador
Termómetro de máxima y mínima para registro de la temperatura:
Superior + 8º
No colocar vacunas en los estantes de la puerta
No introducir bebidas o comida
Guardar botellas de agua con sal para mantener baja la temperatura en caso de corte de energía
Para la cadena móvil utilizaremos preferentemente las neveras portátiles, donde se introducirán acumuladores de frío en número suficiente que garantice una temperatura de al menos 10º C. También podemos utilizar las cajas isotérmicas, que están fabricadas en poliuretano y tienen una autonomía de unas 50 horas.
2. Interrupción de la cadena de frío
Puede que con todas las precauciones, en cualquier momento puede ocurrir alguna incidencia que interrumpa la cadena de frío (falta de suministro de energía o un aumento del frío) siendo necesario establecer una serie de consideraciones:
• Averiguar la causa que ha originado la anomalía térmica y su duración.
• Comprobar y anotar la temperatura máxima o mínima que han soportado las vacunas (ver hoja de control de temperatura en el apartado 9).
• Comprobar el aspecto físico de las vacunas, marcarlas para evitar su uso hasta que se compruebe que no han sido afectadas.
• Si sospechamos que han podido estar congeladas, debemos realizar de forma adecuada el test de agitación de toxoides.
Test de agitación de toxoides, consiste en agitar enérgicamente un vial de toxoide presuntamente congelado y colocarlo a continuación sobre una superficie plana y ante la luz. Se repite la operación con otro vial que no haya sido congelado, de la misma vacuna y del mismo fabricante, y se comparan. En el mismo momento de la realización de la prueba, la vacuna no congelada aparece lisa y turbia, mientras que la congelada presenta gránulos o flóculos y menos turbidez. Esta diferencia es más evidente a medida que pasa el tiempo, 15-30 minutos. Después de 30 minutos, la vacuna no congelada empieza a aclararse, pero no tiene sedimento mientras que la vacuna congelada es prácticamente clara y presenta un sedimento denso. Por último, si se observan los viales al cabo de 1 hora, la vacuna no congelada se mantiene medio clara, con un sedimento turbio y espeso que se mueve cuando se inclina el frasco, mientras que la vacuna congelada aparece completamente sedimentada con un sedimento que apenas se mueve al inclinar el frasco.
• Dependiendo de la temperatura a la que han estado expuestas las vacunas se decidirá sobre su uso o desecho, apoyándonos en los datos detallados en la tabla 2.
Tabla 2. Condiciones de conservación de las vacunas
0ºC- 8ºC
22ºC-25ºC
35ºC-37ºC
Toxoide Tetánico y Diftérico tanto monovalente como combinada
45ªC: estable durante 2 semanas. 53ºC: pierde potencia después de pocos días. 60-65ºC: pierde potencia después de pocas horas
durante 3-7
Durante 1 mes puede retener
Retiene potencia durante una semana, pero puede perder el 20-50 % de potencia
41ºC: pérdida de potencia en 2-3 días.
Su factor limitante es el
potencia de hasta el 50%
54ºC: pérdida de potencia del 80% tras 1 día
componente sarampión
Administrar inmediatamente tras reconstituirse. Proteger de la luz
45ºC: estable
Pérdida 50% de potencia a los 3-10 meses
Pérdida 5% de potencia a los 10-20 días
Rabia (VCDH)
Antitifoidea oral
ción. Su
to prolongado
Adaptado de la Guía Práctica de vacunaciones 2002, de Juan Picazo y del Manual de vacunas en pediatría, 2ª edición, 2001, Comité Asesor de Vacunas.
5.- Vacunas Colectivas en el Medio Laboral
Todos los trabajadores, en función de su edad, pueden estar comprendidos en grupos que deben estar protegidos frente a determinadas infecciones, independientemente del trabajo o profesión que desempeñen (ver tabla 3), y/o pueden estar encuadrados dentro de los colectivos a los que se dirigen las campañas de vacunación de Salud Pública.
Tabla 3.- Ejemplos de Recomendaciones Generales de Vacunación en el Adulto
Para el adulto existen recomendaciones de vacunación dependiendo de la edad, pero, hasta la fecha, no se ha llegado a elaborar un calendario de vacunación
consensuado. Cuando esto se lleve a cabo, la población trabajadora tendrá el acceso
a estas vacunas, siendo en estos casos fundamental la colaboración del Sistema
Sanitario Público y los sanitarios de los servicios de prevención, como ya se indica en
el artículo 38 del Real Decreto 39/1997 por el que se aprueba el Reglamento de los
Sin embargo, en el medio laboral, las vacunas que adquieren una mayor importancia son las consideradas “No sistemáticas”, por estar dirigidas a grupos concretos y no a la población general, basadas en la evaluación individual de riesgos en el puesto de trabajo.
A pesar de no ser sistemáticas, desde el punto de vista de Salud Laboral, podemos hablar de vacunas dirigidas a colectivos de trabajadores con factores de riesgo en el puesto de trabajo comunes (por ejemplo, la vacuna frente a la hepatitis B en personal sanitario y de atención social) y vacunas que deben ser indicadas de forma individualizada, bien porque se trate de trabajadores especialmente sensibles, de trabajadoras embarazadas u otras situaciones especiales. El medio laboral es el lugar idóneo para la actualización (o revisión) del estado vacunal del adulto.
También debemos tener en cuenta que las vacunaciones además de conseguir una protección individual, pueden conseguir una protección colectiva o comunitaria. La inmunidad de grupo permite la protección de algunos individuos no vacunados por contraindicaciones u otras causas. Sería el caso de la vacunación de los trabajadores de centros sanitarios o centros residenciales de ancianos frente a la gripe con varios fines, entre otros: su inmunización impide la introducción de la enfermedad en el centro y por otro lado, y sumamente importante, la inmunización del trabajador impide que la enfermedad que pueda existir en el centro la transmita a su entorno social.
Dentro de las inmunizaciones consideradas individuales, sus indicaciones dependerán de la evaluación de riesgos de cada puesto de trabajo, por tanto, del riesgo real al que esté expuesto el trabajador. En el Tabla 4 se muestran algunas de las indicaciones de inmunización, tanto colectivas como individuales.
T. Vírica
laboratorios General biólogos
lab. que manipula S. Typhi
lab. que trabaja poliovirus
lab. manipula heces
lab. que trabaja virus rábico
Estudiantes medicina y enfermería
Jardineros parques públicos
Manipuladores de alimentos* (cocineros, pasteleros, panaderos )
instituciones deficientes mentales
Ganaderos, matarifes, industria cárnica
Veterinarios, personal zoo, guardas forestales, cazadores.
Pescadores, industria pesquera
Conserjes, oficinistas
* excepto en personas que trabajan en procesos automatizados en que no hay contacto con el alimento.
(1) Solo situaciones especialmente indicadas de alto riesgo.
(3) Existen 2 opciones: a) vacunación preexposición (pauta de 0, 7 y 28 días sin control postvacunal ni dosis de recuerdo) y b) no vacunación, pero ante mordeduras de riesgo, atención inmediata con vacunación postexposición (vacunación con pauta D0, dos dosis, D7 y D21) .
(2) Valorar según tipo de colectivo (si servicio a la comunidad, vacunación indicada).
Tabla 4.- Vacunas Recomendadas en el Medio Laboral por Actividad del Trabajador, adaptado de “Vacunas en el medio laboral. Consejería de Salud. Principado de Asturias” y las Recomendaciones del Centro Nacional de Epidemiología, julio 1999.
Tanto el tétanos como la difteria son enfermedades potencialmente peligrosas, aunque la situación epidemiológica en la actualidad es distinta. La prevalencia de anticuerpos de difteria en la edad infantil se estima del 96,7 % en menores de 10 años. Pero a partir de esta edad disminuyen, siendo muy baja en el tramo de edad de 31-39 años, que solo llega alrededor de un 32 %, no obstante no ha sido declarado ningún caso en los últimos años. El tétanos es especialmente importante en el medio laboral, sobretodo por los accidentes que cursan con heridas potencialmente tetanígenas. Aunque la incidencia es muy baja (24 casos en el año 2003), su letalidad sigue situándose entre el 40-50 % de los casos aún con tratamiento correcto Cada vacuna contiene 40 UI de Toxoide Tetánico y 4 UI de Toxoide Diftérico adsorbidos. El componente de toxoide Diftérico es diferente en las vacunas infantiles que en las de adulto y por tanto no deben confundirse.
1ª dosis ⇒ día inicial. 2ª dosis ⇒ entre 1-2 meses. 3ª dosis ⇒ entre 6-12 meses de la primera. Revacunaciones cada 10 años.
Indicaciones Toda persona en edad laboral, debe de estar vacunada de Td de adultos, pero especialmente los siguientes trabajadores:
• Trabajadores en contacto con animales y tierra.
• Trabajadores en contacto con aguas residuales, depuradoras, basuras ,etc.
• Trabajos susceptibles de producir heridas con frecuencia: minería, bomberos, policía , protección civil, sanitarios.
• Trabajadoras embarazadas en el 2º-3º trimestre del embarazo.
• Trabajadores no inmunizados que viajan a zonas endémicas ( Este de Europa, África , Asia).
Contraindicaciones Hipersensibilidad inmediata o trastornos neurológicos tras la 1ª dosis. En estos casos se empleará la Inmunoglobulina antitetánica. Enfermedad febril grave. Anafilaxia a algún componente de la vacuna. Antecedentes de reacciones graves en algunas de las anteriores. En el embarazo, aunque no constituye una contraindicación, se recomienda retrasar su administración hasta el 2º trimestre.
Efectos Secundarios La vacunación antitetánica presenta, por lo general, buena tolerancia, siendo escasa la incidencia de efectos adversos. Los más frecuentes son reacciones locales que suelen aparecer a las 4-8 horas de la inyección. Se ha relacionado un aumento de este tipo de reacciones con el número de dosis recibidas y una mayor gravedad de las mismas con un nivel elevado de antitoxina circulante. Se recomienda no administrar la vacuna con mayor frecuencia de la sugerida en los protocolos.
Raramente se presentan efectos adversos sistémicos (reacciones febriles, cefaleas, mialgias, anorexia, vómitos).
De forma excepcional, se han descrito reacciones anafilácticas agudas y reacciones neurológicas.
Manejo de la herida Es frecuente que en el medio laboral se produzcan accidentes y heridas y que pueden ser potencialmente peligrosas y siempre cabe la duda de la actuación dependiendo de si el paciente está correctamente inmunizado o no. En la tabla 5 se resume la profilaxis, de forma orientativa, dependiendo de la historia vacunal del trabajador:
Herida potencialmente tetanígena
IGT**
*Heridas mayores o sucias (tierra, polvo, saliva, pérdida de tejidos, quemaduras, etc). ** IGT : Inmunoglobulina (gammaglobulina) Antitetánica. Fuente: Protocolo de Vigilancia Sanitaria Específica frente a riesgos Biológicos
a) Comenzar o completar la vacunación.
b) Administrar una dosis de vacuna si hace más de 10 años de la última dosis documentada.
c) Administrar una dosis de vacuna si hace más de 5 años desde la última dosis documentada.
Tabla 5.- Profilaxis dependiendo de la historia vacunal del trabajador.
SARAMPIÓN, RUBÉOLA, PAROTIDITIS (TRIPLE VÍRICA)
Desde la introducción de la vacuna triple vírica la incidencia de los tres procesos no ha hecho mas que disminuir en nuestro país. Tanto la presentación conjunta como Triple Vírica, como la presentación monovalente, la vacuna es un liofilizado de virus vivos hiperatenuados. Se administra en dosis de 0,5 ml de vacuna reconstituida por vía subcutánea. Debe evitarse su exposición a la luz y una vez reconstituida se administrará antes de 8 horas. Es muy inmunógena, con unos porcentajes de seroconversión del 95-98 % con la primovacunación, pero debe administrarse una segunda dosis para alcanzar el 100% de seroconversión. Esta vacuna contiene proteínas de huevo y antibióticos (neomicina). Para personas alérgicas a estos componentes, se desarrolló en tiempos la vacuna
TRIVIRATEN ®
ha sido retirada del mercado por razones
, estrictamente comerciales.
• Trabajadores sanitarios (tienen un riesgo 13 veces superior a la población general)
• Trabajadores de enseñanza, especialmente los de enseñanza secundaria (ESO) y universidad.
• Trabajadoras en edad fértil, no inmunizadas (especialmente por rubéola).
Alérgico a algún componente de la vacuna (neomicina, kanamicina). Embarazo. Persona que recibe inmunoglobulina o transfusión de hemoderivados Personas alérgicas al huevo.
Efectos Secundarios En líneas generales, la tolerancia es excelente y los efectos secundarios son los propios de cada una de las vacunas que la componen. Generalmente suele producir fiebre mayor de 39,5º entre los 5-12 días de la administración. En algunos casos produce dolores articulares o artritis de carácter transitorio, sobre todo en mujeres postpuberales, debido generalmente al virus de la rubéola.
La gripe es generalmente una enfermedad benigna, pero constituye un importante problema de Salud Pública por la morbilidad y mortalidad que provoca directa e indirectamente. Existen dos tipos de vacunas.
• Vacuna de virus vivos atenuados: no utilizada en España por su mayor reactogenicidad.
• Vacuna de virus inactivados: que son las utilizadas en todo el mundo. Existen varios subtipos de vacunas: de virus enteros, de virus fraccionados o de antígenos de superficie, adyuvadas, virosómicas. La composición antigénica es similar. En el medio laboral se administra una dosis única de 0,5 ml por vía I.M. o subcutánea profunda.
• Trabajadores sanitarios.
• Personal de limpieza y recogida de basuras.
• Personal de establecimientos penitenciarios.
• Personal de Seguridad, policía, bomberos, protección civil.
• Personal de guarderías, residencias geriátricas, centros deficientes mentales.
• Trabajadoras que se encuentren en el 2º-3º trimestre de embarazo durante periodo de riesgo.
• Trabajadores con enfermedades crónicas del aparato respiratorio y/o circulatorio.
• Viajeros al Hemisferio Sur durante los meses de abril-septiembre.
• Reacción grave a alguna dosis antigripal anterior.
• Anafilaxia a algún componente de la vacuna.
• No aconsejable en el primer trimestre del embarazo
Efectos Secundarios Son vacunas bien toleradas. Consisten en reacciones locales, como dolor, inflamación, eritema o induración en la zona de inoculación, autolimitándose a 24-48 horas. Ocurren en un 5% de los vacunados y se presentan con menor frecuencia con la vacuna de virus fraccionados.
La fiebre y otra reacciones sistémicas como escalofríos, malestar, dolor de cabeza y mialgias son poco importantes y ocurren más en niños y en vacunados por primera vez. Las reacciones alérgicas de tipo urticaria, angioedema, asma o anafilaxia son excepcionales. Se deben a hipersensibilidad a los componentes de la vacuna, en especial a las proteínas del huevo. En caso de existir un grave riesgo si padecen la gripe, puede administrarse la vacuna a personas alérgicas a las proteínas del huevo bajo un protocolo específico desarrollado por Murphy y Strunt, que no procede explicar en este texto. Tras la vacunación pueden producirse casos de falsos positivos en la serología del VIH, el HTLV-1 y el virus de la hepatitis C. Esta respuesta es rara, de corta duración y se atribuye a una respuesta inespecífica de Ig M. Se ha estudiado la posibilidad de que aumenten los casos de síndrome de Guillain-Barré, estimándose en un caso por millón de administraciones.
Es una enfermedad de distribución mundial. El virus se replica en el hígado y se elimina en grandes cantidades por las heces, siendo su principal vía de transmisión la fecal-oral, tanto por contacto directo entre personas como a través de agua contaminada o por alimentos regados con agua contaminada (verduras, mariscos, pescados), produciendo brotes epidémicos. Este patrón epidemiológico está muy relacionado con las condiciones higiénico-sanitarias de su entorno. La primera vacuna de la Hepatitis A (Havrix 1440® ) es una vacuna de virus inactivados, obtenido de cultivo de células diploides humanas e inactivado con formaldehído y adsorbidos de aluminio. Existen otras vacunas disponibles, como Vaqta ® y Avaxim ® , ambas de MSD. También muy utilizada en nuestra comunidad es la vacuna EPAXAL Berna ® que emplea virosomas como adyuvante. Ambas vacunas se administran a partir de los 19 años por vía I.M en el deltoides (1 ml suspensión), consiguiendo con la primera dosis una seroconversión del 95 % aunque se aconseja administrar una 2ª dosis entre los 6-12 meses para mantener el nivel de anticuerpos protectores durante 15-20 años. Existe una presentación conjunta de la Hepatitis A y B que se denomina TWINRIX ® , que contiene 720 UE de VHA y 20 mg de proteína recombinante del HbsAg del VHB.
• Trabajadores que viajen a países de alta endemia.
• Trabajadores hemofílicos.
• Personal del ejército que se desplaza a otros países.
• Personal de instituciones de enfermos mentales y guarderías.
• Trabajadores de depuradoras y aguas residuales.
• Personal sanitario y no sanitario de hospitales y centros de día.
• Personal de laboratorio que manipule virus de la Hepatitis A o que trabaje con primates infectados.
• Las generales de las vacunas inactivadas:
Alergia o hipersensibilidad a algún componente de la vacuna o la vacuna en sí misma.
Efectos Secundarios Los efectos secundarios de la vacuna son escasos, leves y, generalmente, de duración tan breve como 24 horas. Es muy bien tolerada, limitándose a producir dolor mínimo y enrojecimiento en el lugar de la inyección. Las reacciones generales (fiebre, malestar, anorexia, etc.) se presentan en menos del 10% de los vacunados.
La hepatitis B es una infección de distribución universal, calculándose que el 5% de la población mundial está infectada. El virus se encuentra presente en la sangre, en los fluidos y líquidos corporales, saliva y lágrimas de las personas portadoras tanto asintomática como con infección aguda o crónica. En el medio laboral la problemática mas importante es la transmisión a través de la inoculación o el contacto de la piel o mucosas, de material contaminado con sangre, hemoderivados o fluidos corporales de portadores de virus. En España la Hepatitis B se considera enfermedad profesional (RD 1995/1978, 12 de mayo). La vacuna que se utiliza en España, es la primera vacuna desarrollada por ingeniería genética, a partir de células de la levadura de cerveza. Las vacunas están constituidas por 20 µg/ml de HbsAg para adultos y se administra por vía I. M. en el deltoides.
• Pauta general – 0-1-6 meses o también 0-2-6 meses.
• Pauta rápida , 0-1-2 meses y una dosis de recuerdo a los 12 meses.
Tras la aplicación de la pauta general se detectan niveles protectores de anticuerpos (AntiHbs >10 mUI/ml) en el 90% de los adultos, aunque la inmunogenicidad es menor en inmunodeprimidos. No se aconseja realizar control serológico de rutina, salvo indicación expresa. Si fuera necesario se realizará a los 2 meses de la última dosis. Si no se alcanzara el nivel protector de anticuerpos, se debe volver a repetir otra pauta de vacunación completa con tres dosis y posteriormente volver a realizar el control serológico. Si aún así no se llega al nivel mínimo de protección, lo que ocurre en el 4-5 % de las personas, no se repetirán nuevas dosis y estos trabajadores deben extremar las precauciones para evitar el contagio.
No hay actualmente ningún caso comunicado de hepatitis B clínicamente manifiesta ni de portadores del virus de la hepatitis B, en individuos que se hayan vacunado satisfactoriamente frente a la enfermedad (> 10UI/l anti HBs). La memoria inmunológica parece inducir una rápida respuesta en individuos expuestos. Según estos datos, la administración sistemática de dosis de recuerdo en programas de vacunación colectiva no está recomendada, habrá que individualizar en caso de exposiciones accidentales de origen laboral.
• Trabajadores en programas de hemodiálisis o transplantes.
• Trabajadores que viajan a países endémicos con alta infección del VHB.
• Trabajadores no sanitarios con profesiones de riesgo:
Instituciones penitenciarias, Seguridad, Policías, Forenses.
Trabajadores de ambulancias.
Trabajadores de funerarias.
Personal de limpieza de parques y jardines.
Personal docente y de guarderías.
Instituciones para deficientes mentales.
Trabajadores que convivan con portadores de HbsAg o enfermos agudos por el VHB.
Trabajadores de centros de medicina alternativa (acupuntura,
• Anafilaxia a alguno de los componentes de la vacuna.
Efectos Secundarios Los efectos secundarios de las vacunas recombinantes son escasos. El efecto adverso más frecuente es el eritema y dolor en el lugar de inoculación. Menos del 2% de los vacunados experimentan enrojecimiento local y el 5-20% presentan efectos sistémicos leves, con fiebre moderada, cefalea, astenia y náuseas. Estas manifestaciones tienden a disminuir a las 24-48 horas. Son menores en niños y adolescentes que en adultos. Se han comunicado algunas reacciones de
probablemente debido al
hipersensibilidad (urticaria, prurito, edema, asma
conservante tiomersal. Manifestaciones más graves como eritema nudoso, uveítis, glomerulonefritis o síntomas extrahepáticos de la hepatitis B son excepcionales.
Recientemente se ha sugerido que la vacuna de hepatitis B podría causar o precipitar enfermedades desmielinizantes del sistema nervioso central, incluida esclerosis múltiple, pero los datos disponibles en este momento, aunque limitados, no demuestran asociación causal entre la vacuna y la aparición de este tipo de patologías. (Halsey NA et al on behalf of the VHPB. Hepatitis B vaccine and central nervous system demyelinating disseases. Pediatr infect Dis J 1999; 18:34-4).
6.- Vacunación de grupos especiales
6.1 Trabajadora embarazada
La vacunación de una trabajadora embarazada debe plantearse en función de la respuesta a tres preguntas fundamentales:
1. ¿Cuál es la probabilidad de exposición al agente causal de la enfermedad inmunoprevenible?
2. ¿Qué riesgo supone la enfermedad para la mujer o su feto?
3. ¿Qué riesgos pueden derivarse de la administración de la vacuna en esa situación?
El riesgo que puede tener una vacuna durante el embarazo es, sobretodo, teórico y generalmente el de la vacunación sobrepasa el riesgo de la exposición a la enfermedad y de sus consecuencias al poder padecerla. Como regla general, las vacunas de virus vivos están contraindicadas en el embarazo por el riesgo teórico de transmisión del microorganismo vacunal al feto. La administración de vacunas inactivadas o atenuadas es segura en el embarazo, pero es más aconsejable esperar al segundo y tercer trimestre.
En la tabla 6 se resumen las indicaciones y contraindicaciones de vacunación en la trabajadora embarazada.
En algunos casos la inmunización materna puede potenciar la inmunidad pasiva del recién nacido frente a distintos patógenos. La inmunidad fisiológica del neonato es compensada por la transmisión transplacentaria activamente, sobretodo a partir de las 34-36 semanas de gestación. Son vacunas potencialmente beneficiosas, el toxoide tetánico, gripe.
Cólera viva
Cólera inactivada
Selectiva en mujeres de alto riesgo
Polio inactivada (2) Tifoidea inactivada Hepatitis A Encefalitis japonesa
Gripe inactivada (3) Encefalitis por garrapata
(1) Es preferible la administración de las vacunas a partir del segundo trimestre de embarazo.
(2) Evitarlas en lo posible en el primer trimestre.
(3) Dado el elevado riesgo de gripe materna grave durante el 3 er trimestre de embarazo y puerperio precoz, es recomendable la vacunación, durante la estación "gripal", de las mujeres en estado de gestación de ≥ 14 semanas
Fuente: Adaptado de Arístegui y CDC Ocupational
Tabla 6.- Resumen de las vacunas indicadas y contraindicadas en la trabajadora embarazada.
La lactancia materna no representa un obstáculo ni inconveniente alguno para recibir cualquier tipo de vacuna por la madre. Aunque los virus vacunales vivos pueden
multiplicarse en el organismo materno, la mayoría de los mismos no se excretan por la leche. El virus de la rubéola ha sido detectado en cantidades tan escasas que no representa ningún peligro para el niño. El resto de las vacunas, inactivadas, recombinantes, polisacáridas, conjugadas y toxoides no suponen ningún peligro para la madre ni para el niño.
6.2 Trabajador Inmigrante
Algunas vacunas precisan la administración de varias dosis para obtener una respuesta inmunológica adecuada. Generalmente, la interrupción de la pauta vacunal no implica la reiniciación de la serie vacunal primaria, siendo suficiente continuar con las dosis pendientes en la forma e intervalo especificados para cada vacuna (“vacuna administrada, vacuna contada”). Actualmente España es un país de acogida y de destino para muchas personas que vienen de países en vías de desarrollo o subdesarrollados que tienen unos sistemas de Salud Pública muy débiles por lo que hay que hacer un esfuerzo para integrarlos en nuestro sistema. En la tabla 5 adjunta se expone el calendario para adultos inmigrantes que no aporten certificado de vacunación alguno.
En la tabla 7 se indica la actitud a seguir ante un adulto con calendario de vacunación inexistente o incompleto, teniendo en cuenta que son pautas orientativas, y que será el profesional sanitario quien valore cada caso de forma individual.
(6 a 12 meses de la 2ª visita)
Tétanos-difteria adultos
3ª dosis 4
1 En la tercera dosis puede usarse la vacuna frente a tétanos –difteria-tos ferina tipo adulto (Tdpa).
2 Para los que provengan de India, Paquistán, Níger, Nigeria, Egipto y Afganistán.
3 En personas negativas para HBsAg.
4 La tercera dosis a los 6 meses de la primera.
Tabla 7.- Vacunas recomendadas para adultos inmigrantes
6.3 Exposiciones Accidentales con Riesgo Biológico
En el Protocolo de Vigilancia Sanitaria específica frente a Riesgos Biológicos se hace referencia, de forma genérica, a unas profilaxis postexposición, que por su claridad detallamos en la tabla 8.
En ningún caso se debe obviar la notificación de la Exposición accidental en el Sistema de Notificación ARBio. En los protocolos elaborados para este sistema de notificación puede encontrar más información sobre las pautas inmediatas a realizar, las determinaciones analíticas necesarias y los seguimientos serológicos para el control de una posible Seroconversión.
PATÓGENO INFECCIOSO
I.G.inespecifica + Vacuna VHA
I.G.especifica + Vacuna VHB
I.G.inespecifica + Vacuna
I.G.inespecifica
Varicela / Zóster diseminado
I.G. Varicela-zóster
I.G.especifica humana + Vacuna
Ver protocolo especifico
Tabla 8.- algunas opciones de profilaxis postexposición de trabajadores susceptibles. Del Protocolo de vigilancia sanitaria específica frente a Riesgos Biológicos.
6.4 Trabajadores con inmunosupresión
En pacientes inmunocomprometidos la vacunación tiene especial interés, ya que presentan con mayor frecuencia y gravedad infecciones inmunoprevenibles. Debido a una menor respuesta inmunogénica, pueden ser necesarias dosis mayores de vacuna (el doble de lo habitual) y controles serológicos seriados para evaluar la necesidad de revacunaciones. La vacunación se debe realizar lo antes posible en el curso de la enfermedad, o antes de que se produzca, si se prevé una alteración de la capacidad de respuesta inmunitaria del paciente (quimioterapia, esplenectomía, etc.). En la tabla 6 se indican las recomendaciones de vacunación en adultos inmunodeprimidos según los siguientes grupos:
Infección VIH Si se detecta la infección en estadios avanzados es preferible retrasar la vacunación hasta conseguir una mejoría de la situación inmunológica mediante tratamiento antirretrovírico altamente eficaz durante al menos cuatro semanas. En este grupo están contraindicadas las vacunas vivas excepto la vacuna triple vírica, que se debe valorar de forma individual. Si la cifra de CD4 es inferior a 200/mm 3 se obtiene una respuesta inmunitaria inferior a la habitual tras la administración de vacunas inactivadas.
Déficit inmunológicos limitados Los pacientes con asplenia, insuficiencia renal, diabetes, cirrosis, alcoholismo, etc., tienen cierta inmunodepresión asociada a su enfermedad de base. En esta categoría no existen contraindicaciones específicas para ninguna vacuna y deberían recibir las vacunaciones de rutina, incluidas las vacunas vivas atenuadas.
Inmunosupresión grave no asociada con infección por VIH Es el caso de personas con inmunodeficiencia congénita, leucemia, linfoma, tumores generalizados, trasplantes de órganos sólidos o terapia con agentes alquilantes, antimetabolitos, radiaciones o corticoesteroides. En este grupo están contraindicadas las vacunas vivas.
7.- Vacunas Individualizadas en el Medio Laboral
Es una enfermedad viral aguda del SNC que puede afectar a todos los mamíferos y que se transmite generalmente por la saliva. Se transmite a través de la mordedura del animal infectado o lamidos sobre heridas o mucosas, por aerosoles (en laboratorios o incluso en cuevas de murciélagos), por ingestión o transplantes de tejidos infectados (córnea). La vacuna que actualmente se comercializa en España es la Vacuna Antirrábica Aventis-Pasteur-Merieux ® , es una vacuna inactivada cultivada en células diploides humanas y conteniendo trazas de neomicina. Esta vacuna es empleada tanto en la prevención de la rabia como en el tratamiento de la infección supuesta o confirmada. Tras la administración de la vacuna se obtienen anticuerpos protectores prácticamente en el 100 % de los vacunados a partir de la 3ª dosis. Estos anticuerpos persisten al menos 2 años. En inmunocomprometidos se debe realizar una determinación de los anticuerpos neutralizantes. Esta vacuna no se encuentra habitualmente en las oficinas de farmacia, por lo que debe solicitarse, en caso de necesidad, a la Dirección de Salud correspondiente.
Pauta de vacunación pre-exposición
• Se administran 3 inyecciones de 1ml los días D0-D7-D28, y una dosis de recuerdo al cabo de 1 año (si es profesión de alto riesgo una dosis cada 6 meses).
Pauta de vacunación post-exposición
• Los individuos no inmunizados deben recibir 5 dosis de 1 ml, los días D0-D3-D7-D14-D28-30. Actualmente se están utilizando un esquema abreviado de 4 dosis de la forma siguiente: DO 2 dosis en distinta zona anatómica, D7 y D21 una sola dosis.
• Si se tiene conocimiento de que el animal tiene rabia, el día D0, además de la vacuna se administrará inmunoglobulina humana específica antirrábica en dosis de 20 UI/kg de peso.
• Personal de laboratorio que trabaja con el virus rábico.
• Trabajadores que viajen a zonas endémica de rabia enzoótica canina.
• Trabajadores que deben introducirse en cuevas donde habiten murciélagos.
• Personas que sean mordidos por murciélagos, perros o cualquier animal desconocido que pueda transmitir la rabia.
• Indicada en personal de zoológicos, guardas forestales, cazadores.
• Alérgico a la neomicina.
• Trabajadores afectados de inmunodeficiencias primarias, secundarias o en tratamiento de larga duración con corticoides, antineoplásicos o radioterapia.
• Anafilaxia a la proteína de huevo.
• Durante los 28 días posvacunación con vacunas de virus vivos.
• Cuadro febril agudo intercurrente.
Una vez iniciada la profilaxis postexposición no debe ser interrumpida ni aplazada a causa de las reacciones locales y/o sistémicas a la vacuna.
Efectos Secundarios Pueden aparecer ligeras reacciones locales (30-75%) a las 24-48 horas de la administración, en forma de dolor, eritema, hinchazón o prurito o suaves reacciones generales como cefaleas, nauseas, dolor abdominal, calambres musculares y disquinesia. Aproximadamente el 6% de las personas que reciben dosis de refuerzo con vacuna tipo HDCV pueden sufrir una reacción mediada por inmunocomplejos, caracterizada por urticaria, prurito y malestar. Se han descrito reacciones sistémicas (20%), como cefeleas, mialgias, vértigo o nauseas. Rara vez Síndrome de Guillain Barré, sin secuelas. Las reacciones anafilácticas son excepcionales, siendo más frecuentes al recibir dosis de recuerdo y a los 2-21 días postvacunales. Otras complicaciones neurológicas se describen con el uso de vacunas de tejido cerebral (no usadas hoy en España). Las de tipo HDCV, rara vez producen reacciones adversas. Las vacunas purificadas por ultracentrifugación zonal son muy poco reactogénicas.
Enfermedad vírica infecciosa aguda que es transmitida al hombre por la picadura de la hembra del mosquito Aedes aegypti. La vacuna disponible en España es la STAMARIL® del laboratorio Aventis- Pasteur, es un liofilizado de un virus vivo atenuado, que ha sido cultivado en embrión de pollo. Tras la reconstitución de la vacuna se administrará por vía subcutánea inmediatamente, y si se va a diferir se mantendrá entre +2º C y +8º C y en oscuridad como máximo una hora. Confiere una inmunidad protectora a partir de los 10 días en el 95 % de las personas después de su administración y la duración de la inmunidad es al menos de 10 años. Es la única vacuna exigida por el Reglamento Sanitario Internacional y solo se administra en los centros reconocidos por la OMS, y en nuestra comunidad solo se dispensa en la Dirección de Salud de Badajoz (924 01 02 00).
• Contacto estrecho con un caso de Fiebre Amarilla coincidente en el mismo viaje.
• Personas afectas de inmunodeficiencias primarias, secundarias (linfomas y SIDA) o con tratamientos de larga duración con corticoides, antineoplásicos o radioterapia.
• Hipersensibilidad o anafilaxia a la proteína de huevo.
• Gestante (salvo lo indicado en tabla 6).
Cualquiera de estas contraindicaciones se tienen que certificar en un documento oficial en un viajero concreto, a un área geográfica endémica, en texto en francés o inglés explicando la razón clínica de la exención, debiendo quedar visado en alguno de los Centros Oficiales de Vacunación Antiamarílica.
Efectos Secundarios En general son muy leves, menos del 5% pueden presentar cefaleas, mialgias o febrícula entre los días 5-12 tras la vacunación. Otras reacciones de hipersensibilidad como urticaria o asma bronquial ocurren en 1/250.000 personas con historia previa de alergia al huevo o a otros componentes de la vacuna. Se han descrito varios casos de enfermedad neurotrópica asociada a la vacuna (ENA) y de enfermedad viscerotrófica asociada a la vacuna (VFA), se cree que pueden ser debidas a factores genéticos del receptor. Por ello, sólo se debe administrar la vacuna de Fiebre Amarilla en personas que se expongan a un alto riesgo, y se debe controlar cualquier reacción adversa en los primeros 30 días, especialmente en mayores de 65 años.
Enfermedad endémica en la mayoría de los países en vías de desarrollo, cuyo agente etiológico es la Salmonella entérica (S. Typhi), patógeno exclusivamente humano. Se transmite por vía fecal-oral. Existen 2 vacunas disponibles actualmente en nuestro país:
• Vacuna viva atenuada, con cepas Ty21a (Vivotif ® ). Se administra vía oral y consta de 3 cápsulas que se toman en días alternos. Dosis de recuerdo cada 2-3 años.
• Vacuna de antígeno capsular Vi altamente purificado, inactivada (Tiphim-Vi ® ). Se administra una sola dosis vía I. M. Dosis de recuerdo cada 2-3 años.
• Trabajadores que viajen a zonas endémicas.
• Personal de laboratorio que manipule regularmente S.Typhi.
• Personas que trabajen en limpieza de cloacas y otros lugares con aguas residuales en zonas donde la enfermedad es endémica.
• Trabajadores en contacto estrecho con portadores cuyo estado no pueda ser erradicado.
Contraindicaciones Aparte de las generales para todas las vacunas (anafilaxia, enfermedad febril aguda, etcétera), varían según el tipo de vacuna a emplear. 1.-Vacuna oral Ty21a
• Trabajador que presente gastroenteritis aguda; enfermedad inflamatoria intestinal.
• Trabajador que siga tratamientos con antibióticos, sulfamidas o proguanil.
2.- Vacuna parenteral ViCPS
• Enfermedades crónicas evolutivas: es aconsejable retardar la inmunización.
Efectos Secundarios En la presentación oral son infrecuentes y leves: fiebre, abdominomialgias, náuseas o vómitos, diarreas. No requieren la interrupción de la vacunación. La forma parenteral es muy bien tolerada con reacciones escasas y transitorias:
locales (dolor y enrojecimiento en el punto de inoculación) y sistémicas (fiebre y cefaleas).
Enfermedad aguda infecciosa que en su forma mas grave afecta al SNC produciendo una parálisis flácida que afecta normalmente a los miembros inferiores. El reservorio único es el hombre y tiene un alto poder de infectividad, hasta tal punto que cuando en una familia se produce un caso, ya todos los miembros están infectados. Existen dos tipos:
1.- Vacuna antipoliomielítica oral (VPO), conocida como vacuna Sabin, es una vacuna de virus vivos atenuados que combina los tres tipos de poliovirus. Se administra en forma de 3 gotas por dosis. Solo se administrará en adultos que ya han recibido alguna dosis oral de pequeño o la inyectable. 2.- Vacuna antipoliomielítica inactivada (VPI), conocida tradicionalmente como vacuna Salk, es una vacuna de virus vivos inactivados por formaldehído, que también contiene los tres poliovirus. Se administra por vía subcutánea o intramuscular.
Nota.- La VPO, será próximamente sustituida en el calendario vacunal infantil por la VPI, quedando ésta como única vacuna antipoliomielítica, hasta la certificación de la erradicación de la enfermedad a nivel mundial por la OMS, de esta forma se elimina el riesgo de poliomielitis postvacunal y permite erradicar cualquier tipo de poliovirus, tanto salvajes como vacunales.
• Trabajadores que viajen a países donde esta enfermedad es endémica o si se produce una epidemia.
• Miembros de comunidades donde se hayan producido casos por virus salvaje.
• Trabajadores de laboratorios clínicos que manipulen heces.
• Trabajadores sanitarios no vacunados en estrecho contactos con personas que puedan excretar el virus (guarderías).
• Trabajadores inmigrantes, no vacunados.
• La VPI en personas alérgicas a algún componente de la vacuna (estreptomicina, polimixina B y neomicina).
Efectos Secundarios de la VPI No se han descrito síntomas específicos tales como vómitos y cefaleas como consecuencia de la vacunación. Cualquier trabajador que no esté vacunado, se debe iniciar la primovacunación con la VPI y, si fuera posible, continuar el resto de la vacunación con la misma presentación.
La enfermedad Meningocócica engloba un importante grupo de enfermedades de gravedad variable causadas por la Neisseria Meningitidis. Existen varios serogrupos, aunque los mas conocidos son: A, B, C, D, E, X, Y, Z, W135.
En nuestra comunidad autónoma, el serogrupo que se da con más frecuencia es el B, del que no existe vacuna, aunque también se han producido casos con el
serogrupo”C” y en el año 99 se produjo una epidemia que obligó a vacunar a los niños y adultos de hasta 20 años.
Existen varios grupos de vacunas:
• Vacuna bivalente de polisacáridos capsulares de los serogrupos A y C.
• Vacuna tetravalente de polisacárido bacterianos capsulares de los serogrupos A, C, Y y W135.
• Vacuna conjugada monovalente del serogrupo C, cuya proteína transportadora es la toxina diftérica o tetánica.
• Trabajadores que viajen al “cinturón meningítico” (zona central de África y viajeros a la Meca) con la vacuna A, C, Y, W135.
• Personal de laboratorio que trabaja con N. Meningitidis.
• Trabajadores que estén expuestos a los serogrupos A y C, y no hubieran sido vacunados en la campaña realizada en el año 1999.
Nota.- La vacuna ACYW 135 se obtiene a través de “medicamento extranjero” en los Servicios de Farmacia de las Gerencias del SES de Cáceres y Badajoz. Solicitadas por un médico de atención primaria o especializada, según modelos que se presentan en el anexo de esta guía.
• Enfermedad febril aguda.
• Reacción anafiláctica a la vacuna o a algunos de sus componentes.
• No está contraindicada en embarazadas y se puede utilizar cuando el riesgo de infección es alto.
Efectos Secundarios En la vacuna A-C polisacárida, las reacciones son infrecuentes y transitorias a las 24-48 horas (dolor, eritema e induración). En la forma conjugada, las reacciones son locales en el lugar de la inoculación (eritema, tumefacción y dolor) y generales (fiebre, anorexia, diarrea, cefalea, mialgias ) que se resuelven en 24-72 horas.
El ser humano es el único reservorio del virus varicela-zoster. El contagio de la enfermedad se produce por contacto persona a persona al entrar en contacto con las lesiones vesiculares cutáneas y por transmisión aérea mediante las secreciones respiratorias.
La incidencia de la varicela en España es muy elevada, aunque la mayoría de los casos se declaran en menores de 10 años y el curso evolutivo es benigno. Sin embargo, cuando afecta a los adultos, sobretodo a partir de los 30 años, puede producir complicaciones graves, como neumonías, encefalitis e incluso la muerte y en caso de embarazo afectación fetal.
La vacuna contiene virus varicela-zóster vivos atenuados (cepa Oka) obtenidos por propagación en células diploides humanas MRC5. La vacunación ha demostrado inducir tanto la inmunidad humoral como celular.
La pauta de administración en el adulto son de 2 dosis de 0,5 ml, por vía subcutánea separados de 4-8 semanas. Tras la segunda dosis la seroconversión es del 99%.
• Trabajadoras en edad fértil, no embarazadas.
• Trabajadores que estén en ámbitos donde sea fácil la transmisión (guarderías, escuelas )
• Trabajadores seronegativos que estén en estrecho contacto con trabajadores inmunodeprimidos.
• Trabajadores con tratamiento inmunosupresor.
• Trabajador pendiente de un trasplante de órgano.
• Alérgicos a la neomicina
• Trabajadoras embarazadas o en periodo de lactancia.
• En trabajadores con Tuberculosis activa no tratada.
• Enfermedad febril aguda y grave.
Efectos Secundarios Los efectos locales son dolor, enrojecimiento y lesiones pápulovesiculares en el sitio de la inyección. Los efectos sistémicos en personas sanas consisten en exantemas leves, que aparecen entre los 5–26 días tras la vacunación y fiebre.
Herpes Zoster en personas vacunadas, sanas o
inmunodeprimidas, es inferior a la que se observa tras la infección natural por el virus salvaje de la varicela.
Resumen de las Pautas y vías de administración en el adulto
dosis: 0,1,6-12 meses
dosis cada 10 años
2 dosis separadas al menos 1 mes
dosis: 0, 4-8 semanas
3 dosis: 0,1-2, 6-12 meses a
1 dosis anual en campaña vacunal (de septiembre-marzo)
dosis 0,1,6 m
Rápida:4 dosis: 0,1,2, 12 m
2 dosis:0, 6-12 m
dosis 0,1, 6 m
Rápida: 4 dosis: 0,1,2,12 m
3 dosis: 0, 2, 4 días
Revacunación a los 3-5 años si persiste el riesgo
Revacunación a los 2-3 años si persiste el riesgo
Revacunación a los 5 años en
personas de alto riesgo b
Meningocócica A+C polisacárida
dosis: 0, 7, 21-28 días c
Si riesgo continuado de exposición determinar anticuerpos
dosis: 0, 7, 14- 30 días
1 dosis cada 3 años
3 dosis: 0, 1-3, 9-12 m
Rápida: 3 dosis: 0, 7, 21 días, y refuerzo a -18 m
dosis cada 3-5 años
sc (subcutánea)
id (intradérmica)
a En primovacunación. En adultos con primovacunación en infancia, administrar una sola dosis. b En personas ≥ 65 años (si recibieron la 1º dosis antes de los 65 años). En enfermos con asplenia, leucemia, linfoma, Hodgkin, infección VIH, mieloma, neoplasia, insuficiencia renal crónica, síndrome nefrótico, tratamiento con quimioterapia y trasplantados.
c Vacunación preexposición. La vacunación postexposición se indica en la página 29. d Determinación de anticuerpos neutralizantes cada 6-24 meses y administración de 1 dosis de recuerdo si los títulos son < 1UI/ml por ELISA o < 1/32 por test de RFFIT Fuente: Adaptado de Picazo (Guía práctica de vacunaciones)
8.- Reacciones Adversas
Existe una baja incidencia de reacciones adversas relacionadas causalmente con la vacunación. Las reacciones adversas más frecuentemente descritas pueden ser locales (dolor, eritema, edema, induración, nódulo cutáneo, adenopatía regional, etc.) o sistémicas (fiebre, afectación del estado general, erupciones cutáneas, artralgias, adenopatías).
- Se debe mantener en observación a la persona vacunada al menos durante 30 minutos para poder atender una posible reacción adversa inmediata:
Reacción anafiláctica: es una situación excepcional de urgencia que se debe tratar inmediatamente ante la menor sospecha (tabla 19). En un lugar accesible deben existir protocolos escritos de actuación que sean conocidos por todos los profesionales.
Reacción alérgica: de clínica más leve, presentación algo más tardía y progresión menos explosiva que la reacción anafiláctica. Se trata con corticoides y antihistamínicos.
Lipotimia: reacción vaso-vagal que provoca un síncope con palidez, frialdad, sudoración y pérdida de conocimiento, rara en la anafilaxia, que se recupera espontáneamente en unos minutos.
Toda persona que administra fármacos y en especial productos biológicos debe estar preparada y capacitada para atender cualquier posible eventualidad que suponga un riesgo vital para el paciente.
Tratamiento inicial de la anafilaxia
El tratamiento óptimo de la anafilaxia comienza con la prevención. Por ello se debería incluir en el cribado vacunal una serie de preguntas sobre si tiene alguna alergias a algún componente de la vacuna.
La mayoría de los casos se producen en los siguientes 30 minutos a la administración, por lo que sería conveniente que todas las personas esperaran al menos 15 minutos después de la vacunación. Es muy importante saber diferenciar entre la lipotimia, las crisis de ansiedad y apnea, que solo requieren tratamiento sintomático, de la reacción anafiláctica. Durante una reacción anafiláctica, se producen cambios progresivos durante varios minutos que suelen afectar a múltiples sistemas orgánicos, sobre todo la piel, espiración y circulación:
• Un eritema pruriginoso urticarial
• Un edema progresivo que afecta a cara y boca u otras partes del cuerpo.
• Síntomas respiratorios (estornudos, tos, sibilancias, disfonias o dificultad de
deglutir).
• Hipotensión, que puede degenerar en shock y postración.
Tratamientos en entornos no hospitalarios
La prioridad es la administración pronta de adrenalina (epinefrina), que no deberá retrasarse si los primeros pasos no pueden completarse rápidamente. “ La intervención rápida es de enorme importancia: la imposibilidad de utilizar adrenalina con prontitud es más peligrosa que usarla inadecuadamente”.
La dosis de adrenalina deberá determinarse cuidadosamente. Han de realizarse los cálculos en función del peso corporal del trabajador. Si se aplica una dosis excesiva de adrenalina, puede angustiar más al paciente, causándole palpitaciones, taquicardia, rubor y cefalea.
En algunos casos la absorción de la vacuna puede retrasarse por medios físicos o químicos. Siempre que sea posible se aplicará un compresor por encima del sitio de la vacunación que deberá aflojarse 1 minuto a intervalos de 3 minutos y retirarse a medida que los síntomas disminuyan. Si la vacuna se administró por vía subcutánea, podrá administrarse una inyección adicional de 0.005 ml/Kg (máximo: 0.3 ml) de adrenalina en el sitio de la vacunación. Esta posibilidad solo se utilizará en casos moderados o graves. No es adecuada esta medida si la vacuna fue administrada por vía Intramuscular.
1. Pedir auxilio, incluyendo una ambulancia.
2. Colocar al paciente en decúbito supino, si es posible con los pies elevados.
3. Establecer una vía aérea oral, en caso de necesidad.
4. Administrar con prontitud 0,01 ml/kg (máximo: 0,5 ml) de una solución acuosa de adrenalina al 1:1000 por vía subcutánea o intramuscular, en una extremidad distinta de la utilizada para la vacunación. La vía subcutánea será suficiente en los casos leves o iniciales; en los cuadros graves, es preferible la vía intramuscular. Si fuese necesario, la administración podrá repetirse a intervalos de 20 minutos o menos.
5. Monitorizar las constantes vitales y volver a evaluar la situación frecuentemente, para guiar el curso de la medicación.
6. Contemplar la utilización de medidas complementarias para retrasar la absorción de la vacuna en el sitio de la inyección (por ej., aplicación de un compresor ) o aumentar el efecto de la adrenalina (ver texto).
7. Disponer de un transporte rápido a un servicio de urgencias para continuar el tratamiento. Todos los casos excepto los más leves, requerirán medicación y observación.
Tabla 9. Tratamiento inicial de la anafilaxia en entornos no hospitalarios.
Es posible utilizar otros medicamentos que aumentan o extienden los efectos de la adrenalina pero no son fundamentales en aquellos pacientes que puedan ser derivados a un servicio de urgencias para continuar el tratamiento. Todos los casos de anafilaxia aún los mas leves tienen que ser derivados a un hospital para ser estudiados.
Aunque pueden administrarse otros fármacos como los antihistamínicos no constituyen sustituto de la adrenalina; los corticoides no serán útiles en el tratamiento de la anafilaxia, pero en reacciones moderadas a graves deben ser administrado con prontitud para prevenir síntomas tardíos o recaídas.
8.2 Comunicación de reacciones adversas
En el Real Decreto 711/2002, de 19 de julio por el que se regula la farmacovigilancia de medicamentos de uso humano, en su Artículo 7. indica las Obligaciones de los profesionales sanitarios. Literalmente:
a) Notificar toda sospecha de reacción adversa de las que tengan conocimiento
durante su práctica habitual y enviarla lo más rápidamente posible al órgano competente en materia de farmacovigilancia de la Comunidad Autónoma correspondiente, mediante el formulario de recogida de sospechas de reacciones adversas («tarjeta amarilla»).
b) Conservar la documentación clínica de las sospechas de reacciones adversas a
medicamentos, con el fin de completar o realizar el seguimiento, en caso necesario.
c) Cooperar con los técnicos del Sistema Español de Farmacovigilancia de
medicamentos de uso humano, proporcionando la información necesaria que éstos les
soliciten para ampliar o completar la información sobre la sospecha de reacción adversa.
En nuestra Comunidad Autónoma se encarga de ello el Servicio de Epidemiología de la Dirección General de Consumo y Salud Comunitaria, Consejería de Sanidad y Consumo. Para ello, se pueden solicitar unas fichas de notificación al propio servicio y que recogen los datos que figuran en la ficha que se adjunta y que disponen de franqueo pagado.
Estas fichas se pueden solicitar mediante FAX 924 00 49 46 o por Correo Postal a:
FARMACOVIGILANCIA Servicio de Epidemiología Dirección General de Consumo y Salud Comunitaria C/ Dion Casio nº 4, bajo 06800 Mérida
NOTIFICACIÓN DE REACCIONES ADVERSAS CONFIDENCIAL
Por favor, notifique todas las reacciones a
fármacos recientemente introducidos en el mercado y las reacciones graves o raras de
nombre de los medicamentos sospechosos, si cree que hay más de uno.
Notifique todos los demás fármacos, incluidos
otros fármacos (vacunas, productos estomatológicos y quirúrgicos, DIU, suturas, lentes de contacto y líquidos también deben considerarse medicamentos).
los de automedicación, tomados en los tres meses anteriores. Para las malformaciones congénitas, notifique todos los fármacos tomados durante la gestación.
Notifique en la primera línea el fármaco que
No deje de notificar por desconocer una parte
considere más sospechoso de haber producido la reacción. O bien ponga un asterisco junto al
de la información que le pedimos.
(Con la finalidad de conocer si ha repetido alguna reacción), (Indique también el número de Hª para los pacientes hospitalizados)
Fecha Nacimiento Peso (Kg)
FÁRMACO (S)*
Dosis diaria y vía Adm.
* Para las vacunas indique el número del Lote
(por ej. Recuperado, secuelas, mortal, etc.)
Médico (Especilidad) Farmacéutico Enfermero (Especialidad) Otros (especificar(
Por favor, marque con una cruz sin necesita más tarjetas Por favor, marque con una cruz si necesita más información sobre su notificación
La inmunización activa frente a las enfermedades infecciosas ha demostrado ser, junto con las medidas generales de prevención, uno de los principales medios para proteger
a los trabajadores. La existencia de una vacuna eficaz disponible no exime al empresario de adoptar el resto de medidas preventivas.
Debemos tener presentes, en esta apartado, las recomendaciones prácticas a la vacunación, indicadas en el Anexo VI del Real Decreto 664/1997.
1. Cuando la evaluación de riesgos que se realiza en todos los puestos de trabajo (definida en el Artículo 4 del RD 664/1997) demuestre la existencia de un riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores por exposición a agentes biológicos contra los que existan vacunas eficaces, el empresario deberá ofrecer dicha vacunación.
2. Deberá informarse a los trabajadores sobre las ventajas e inconvenientes tanto de la vacunación como de la no vacunación
3. La vacunación ofrecida a los trabajadores no acarreará a éstos gasto alguno
4. Podrá elaborarse un certificado de vacunación que se expedirá al trabajador referido y, cuando así se solicite, las autoridades sanitarias.
5. Lo dispuesto en los apartados anteriores será también de aplicación con otras medidas de preexposición eficaz que permitan realizar una adecuada prevención primaria.
Los trabajadores deben ser informados sobre los beneficios, ventajas e inconvenientes, tanto de la vacunación como de la no-vacunación. Los costes de la misma deben ser sufragados completamente por la empresa.
Una vez administrada la primera dosis de vacuna, el empleado debe recibir un carné de vacunación que certifique que ha recibido dicha dosis. También deben fijarse fechas para futuras dosis. Esta información debe introducirse en los registros del centro de trabajo y en el carné de vacunación del empleado.
El Servicio de Prevención debe tener previstas las medidas preventivas oportunas que
adoptará con aquellos trabajadores que están recibiendo la vacunación, así como las
medidas a adoptar para los que no desarrollen inmunidad.
Como se ha comentado en el apartado 5, sobre las vacunas colectivas, es importante no olvidar la necesaria colaboración con el Sistema Sanitario Público, bien en las campañas de vacunación a la población que se realicen, como facilitar los datos de vacunación del trabajador necesarios para una correcta atención sanitaria y que impida la administración indiscriminada de dosis por desconocimiento de las ya recibidas (muy frecuente en el tétanos), o la no vacunación de trabajadores incluidos en alguno de los grupos de riesgo de Atención Primaria (hipertensos, broncópatas, etc.)
, ha sido informado de la conveniencia de
realizar la vacunación frente a
ACEPTO la vacunación
RECHAZO la vacunación 1
(1) Considerar la posibilidad de NO APTO
/ Lugar de nacimiento
Vacunación Infantil completa
ALERGIAS CONOCIDAS :
No olvidar la anotación de las vacunas recibidas en la historia clínico-laboral y la comunicación oficial de las reacciones adversas (ver apartado 8 de esta Guía)
HOJA DE CONTROL DE EXISTENCIAS
Responsable de Vacunas (Nombre y Apellidos)
Temperaturaª
GRÁFICO DE CONTROL DE TEMPERATURAS
10.- GLOSARIO-DE TÉRMINOS
Anafilaxia: reacción inmune, habitualmente grave, contra un antígeno mediada por IgE,
y que provoca vasodilatación y la constricción de la musculatura lisa (reacción de hipersensibilidad de tipo Gell y Coombs).
Anticuerpo.: proteína (inmunoglobulina) producida por un organismo en respuesta a la estimulación por un antígeno, y que tiene la propiedad de unirse de forma específica al mismo.
Eficacia: resultados o beneficios de salud de la vacuna aplicada a los individuos en condiciones ideales.
Efectividad vacunal: es el efecto directo de la vacuna más el efecto indirecto aportado por la inmunidad colectiva, aplicada a los individuos en condiciones reales.
Eficiencia: relación entre la efectividad vacunal y los recursos movilizados para realizar
el programa y costo de la vacuna.
Gammaglobulina: proteína plasmática que migra a la región gamma del espectro electroforético. En esta zona migran proteínas con función de anticuerpo (inmunoglobulinas), en particular la IgG y la Ig A.
Gestión: conjunto de actividades orientadas a dar a los residuos el destino final adecuado según sus características, con el fin de garantizar la protección de la salud humana, la defensa del medio ambiente y la preservación de los recursos naturales.
Gestión interna: operaciones de manipulación, clasificación, envasado, etiquetado, recogida, traslado y almacenamiento dentro del centro productor.
Gestión externa: operaciones de recogida, transporte, tratamiento y eliminación de los residuos, una vez retirados del centro generador de los mismos.
Inmunidad de adopción: inmunidad adquirida tras el contacto con un antígeno. En específica para ese antígeno y se genera por la selección clonal de los linfocitos específicos para ese antígeno.
Inmunodeficiencias: grupo heterogéneo de enfermedades, congénitas o adquiridas, en las que algún componente de la respuesta inmune está ausente o es funcionalmente defectuoso. Las inmunodeficiencias primarias, la infección por virus de la inmunodeficiencia humana, las leucemias, los linfomas, las neoplasias diseminadas o tratadas con fármacos alquilantes, antimetabolitos, dosis elevadas de corticosteroides o radioterapia ocasionan una supresión importante de la respuesta inmune que provoca una falta de respuesta adecuada a las inmunizaciones, así como un alto riesgo de complicaciones graves con ciertas vacunas constituidas por microorganismos.
Periodo de incubación: intervalo de tiempo entre la exposición a un agente infeccioso y la aparición del primer signo o síntoma de la enfermedad causada por éste.
Vacuna: producto biológico utilizado para conseguir una inmunización activa artificial.
Vacuna combinada: contiene antígenos de varios agentes infecciosos diferentes (p. ej. Sarampión-rubéola-parotiditis), que se aplican en una sola administración. Existen vacunas combinadas bi, tri, tetra, penta y hexavalente. No debe confundirse con vacunaciones simultáneas.
Vacuna conjugada: vacuna de antígeno polisacárido al que se une (conjugada) un derivado proteico con objeto de aumentar su capacidad inmunógena; el antígeno compuesto por polisacárido y proteína pasa de ser timo-independiente a ser timo- dependiente, lo que permite que desencadene una respuesta inmune secundaria y de memoria adecuada incluso en lactantes pequeños.
Vacuna de microorganismos muertos o inactivados: se obtiene inactivando los microorganismos por procedimientos químicos o físicos. En general, induce una respuesta inmunitaria de menor intensidad y duración que la obtenida con vacunas de