Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321330L.html
Timestamp: 2019-03-19 03:52:32
Document Index: 387073180

Matched Legal Cases: ['artículo 253', 'artículo 250', 'artículo 258', 'artículo 258', 'artículo 272', 'artículo 253', 'artículo 253', 'artículo 253', 'artículo 254', 'artículo 254', 'artículo 42']

as201321330L
Auto Supremo: Nº 330
Sucre: 29 de julio de 2013
Expediente: LP - 133 -08 – S
Partes: Victoria Quispe de Escobar c/ Adela Riveros Ticona
VISTOS: el recurso de nulidad y/o casación interpuesto por Victoria Quispe de Escobar de fojas 204 a 205, contra el Auto de Vista Nº 292 de 4 de agosto de 2008 pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso sobre usucapión extraordinaria, seguido por la recurrente contra Adela Riveros Ticona, la respuesta de fojas 209 a 210, los antecedentes procesales; y,
CONSIDERANDO: que, el Juez Primero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de El Alto pronunció la Sentencia Nº 510 de 11 de noviembre de 2004 (fojas 89 a 90), declarando probada la demanda, en consecuencia el derecho propietario por usucapión extraordinaria del lote de terreno objeto de litigio a favor de la demandante.
Deducida la apelación por la demandada, la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz mediante Auto de Vista Nº 292 de 4 de agosto de 2008 (fojas 200 a 201 vuelta), anula obrados hasta fojas 56 vuelta inclusive, debiendo el juez a quo observar la demanda.
CONSIDERANDO: que, la demandante Victoria Quispe de Escobar en su recurso nulidad y/o casación de 4 de septiembre de 2008 (fojas 204 a 205), acusa que:
1. Como nulidad. La sentencia fue ejecutoriada, pasando a ser cosa juzgada y causando estado, al efecto anota los artículos 251, 252, 515 numerales 1), 2), 196, 239 del Código de Procedimiento Civil y 154 de la Ley de Organización Judicial.
2. En el fondo. Citando el artículo 253 numerales 1) y 2) del Código de Procedimiento Civil, el auto de vista violó los artículos 15 de la Ley de Organización Judicial, 196 y 90 del Código de Procedimiento Civil.
CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo del recurso nulidad y/o casación se llega a las siguientes conclusiones:
I. Al punto 1. La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
En el contexto establecido precedentemente, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma - nulidad”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del artículo 254 (recurso de casación en la forma) del adjetivo civil citado.
En la especie y sobre este punto, la recurrente omitió distinguir la casación en la forma, es decir, no preciso lo que pretende, habida cuenta que no especificó las causales de casación en la forma, enumeradas en los incisos respectivos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, es más ni siquiera menciona dicho articulado menos sus correspondientes numerales, limitándose a anotar de manera genérica “Recurso de Nulidad”.
El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido la recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, sobre este punto en particular.
II. Al punto 2. En el caso de Autos, la recurrente no comprendió la naturaleza de la resolución de alzada, que al ser anulatorio, como es lógico, no resolvió el fondo del litigio, en cuyo mérito contra esa resolución no es posible plantear recurso de “Casación en el fondo”, toda vez que el Tribunal ad quem al haber anulado obrados no emitió criterio sobre el fondo del asunto, es decir no emitió sentencia de segundo grado, en consecuencia, resulta incoherente que los recurrentes pretendan que este Alto Tribunal case el auto de vista recurrido y se pronuncie sobre el fondo del litigio, pues, ello supondría fallar en per saltum. En forma reiterada y uniforme este Supremo Tribunal, al resolver casos similares, se pronunció en sentido que, al no existir apelación resuelta, no puede caber recurso de casación en el fondo; correspondiendo, contra un auto de vista anulatorio, sólo recurso de casación en la forma. Por las razones expuestas, el recurso de “Casación en el fondo” interpuesto deviene en improcedente.
POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de nulidad y/o casación interpuesto por Victoria Quispe de Escobar de fojas 204 a 205, con costas.
Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.500.- que mandará hacer efectivo el juez inferior.
Libro de Tomas de Razón 330/2013