Source: http://www.afimor.com/informe-de-la-ordenanza-anm-2001-26-reguladora--de-la-tenencia-y-proteccion-de-los-animales.html
Timestamp: 2019-05-21 21:48:15
Document Index: 361761841

Matched Legal Cases: ['artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 6', 'artículo 1905', 'artículo 10', 'artículo 12']

INFORME DE LA ORDENANZA ANM 2001 26 REGULADORA DE LA TENENCIA Y PROTECCION DE LOS ANIMALES - Afimor Sl Administración de fincas Afimor Sl Administración de fincas
INFORME DE LA ORDENANZA ANM 2001 26 REGULADORA DE LA TENENCIA Y PROTECCION DE LOS ANIMALES - Afimor Sl Administración de fincas
INFORME DE LA ORDENANZA ANM 2001 26 REGULADORA DE LA TENENCIA Y PROTECCION DE LOS ANIMALES
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El departamento jurídico de la Administración de Fincas Afimor, resume la normativa aplicable al municipio de Madrid, que tiene por objeto establecer aquellos requisitos para la tenencia de animales de compañía. Se comentarán aquellos puntos que consideramos interesantes para las comunidades de propietarios.
En primer lugar encontramos las definiciones establecidas en el artículo 3:
Animal doméstico de compañía, mantenido por el hombre, sin objeto de actividad lucrativa alguna.
Animal doméstico de explotación, adaptado al entorno humano, mantenido por el hombre con fines lucrativos o de otra índole.
Animal silvestre de compañía, perteneciente a la fauna autóctona o foránea, precisa de un período de adaptación, mantenido por el hombre, sin que sea objeto de actividad lucrativa alguna.
Animal vagabundo, no tiene dueño conocido, o circule libremente por la vía pública sin la compañía de persona responsable.
Animal abandonado, con dueño conocido, circula libremente por la vía pública, y sin que se haya denunciado su pérdida o sustracción.
Animal identificado, porta algún sistema de marcaje reconocido como oficial por las autoridades competentes, dado de alta en el registro correspondiente.
Animal potencialmente peligroso, animal domestico o silvestre de compañía que, por sus características morfológicas y raciales tiene capacidad para causar lesiones graves o mortales a las personas. También tendrán esta consideración los animales que hayan tenido episodios de ataques y/o agresiones a personas o animales, los perros adiestrados para el ataque o la defensa, así como los que reglamentariamente se determine.
Perro guía, adiestrado en centros, para el acompañamiento, conducción y auxilio de deficientes visuales.
Perro guardián, mantenido por el hombre con fines de vigilancia y custodia de personas y/o bienes, se considerarán potencialmente peligrosos.
El primer punto relacionado con las comunidades de propietarios es el artículo 4, donde se establecen las condiciones para la tenencia de animales, son consideraciones generales, que se desarrollan un poco más en los artículos posteriores, son obligaciones para los propietarios de los animales “quede garantizada la ausencia de riesgos higiénico-sanitarios para su entorno” y “adoptará las medidas necesarias para evitar que la posesión, tenencia o circulación del mismo pueda infundir temor, suponer peligro o amenaza, u ocasionar molestias a las personas.”, aunque se engloban dentro del sentido común, ya que son generalidades, es importante mencionarlas porque en ocasiones no se respetan. Terminando con este artículo hay que destacar un extracto, que seguramente es más desconocido”en el supuesto de perros y gatos, su número total no podrá superar los cinco animales sin la correspondiente autorización de los servicios competentes del Ayuntamiento.”.
Pasamos al artículo 6, que establece la responsabilidad de los propietarios o tenedores de los animales, en caso que estos produzcan algún daño material o personal, en sí, esta obligación ya se establece en el artículo 1905 Código Civil ”El poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe. Sólo cesará esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa del que lo hubiese sufrido.”. Si es importante la mención expresa que hace a la necesidad de seguro, para la tenencia de animales considerados potencialmente peligrosos.
Muy importante es lo establecido en el artículo 10, “En los espacios públicos o en los privados de uso común, los animales de compañía habrán de circular acompañados y conducidos mediante cadena o cordón resistente que permita su control”, ya que establece el uso de correa dentro de espacios privados de uso común, que se correspondería con los espacios comunes en la comunidad. En cuanto al uso del bozal la Ordenanza indica que “cuando sus antecedentes, temperamento o naturaleza y características así lo aconsejen, y siempre bajo la responsabilidad de su dueño o cuidador”, no estableciendo causas especificas. En relación al paseo de perros en parques y jardines, indicar que permiten el mismo sin correa en unos horarios para verano e invierno, pero no será posible en aquellos destinados al recreo infantil.
Como otras normas de convivencia, detallamos, la prohibición de “el baño de animales en fuentes ornamentales, estanques o similares, así como que estos beban directamente de las fuentes de agua potable para consumo público.”. Además “el suministro de alimentos a animales vagabundos o abandonados, así como a cualquier otro cuando de ello puedan derivarse molestias, daños o focos de insalubridad”. En caso de encontrarnos con este último caso, aconsejamos avisar a las organizaciones especializadas o en su caso a la autoridad competente.
Hay dos normas muy relevantes para las comunidades de propietarios, la primera “Se prohíbe la permanencia continuada de animales en terrazas o patios, debiendo pasar en cualquier caso la noche en el interior de la vivienda. En el supuesto de viviendas unifamiliares, los animales podrán permanecer en los jardines”, este punto gana consistencia en las quejas por ruidos de ladridos, sobretodo en horas nocturnas. Como segunda “Tanto la subida o bajada de animales de compañía en los aparatos elevadores, como su permanencia en espacios comunes de las fincas, se hará siempre no coincidiendo con otras personas, si estas así lo exigieren, salvo en el caso de perros-guía.”
Por último, en el artículo 12 se indica la obligación de los propietarios de los animales con sus deyecciones, específicamente “queden depositadas en cualquier espacio, tanto público como privado de uso común, la persona que conduzca al animal, está obligada a proceder a su limpieza inmediata”