Source: http://www.clpv-ele.com/codigo-etico
Timestamp: 2017-09-21 01:32:13
Document Index: 378592364

Matched Legal Cases: ['artículo 6', 'Artículo 1', 'Artículo 1', 'Artículo 1', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 4', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 5', 'Artículo 5', 'Artículo 5', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 7', 'Artículo 7', 'Artículo 7', 'Artículo 7', 'Artículo 7', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 9', 'Artículo 9', 'Artículo 9', 'Artículo 9', 'Artículo 9', 'Artículo 9', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 10', 'Artículo 10', 'Artículo 10', 'Artículo 10', 'Artículo 10']

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La comisión redactora del Código de Ética Profesional del CLPV agradece a:
Al CLC
Edita: Colegio de logopedas del País Vasco
No se autoriza la reproducción total o parcial de esta publicación.
El Código de Ética manifiesta las principales obligaciones que se derivan del ejercicio profesional y lo hace mediante principios y normas que el profesional ha de seguir. Estos principios expresan las líneas generales de la conducta profesional; las normas constituyen las obligaciones que ha de tener en cuenta toda persona que quiera pertenecer al colectivo profesional.
Un código ético es una tarjeta de presentación del grupo profesional que lo propugna, ya que establece sus señas de identidad, hace explícitos sus objetivos y valores y enuncia su manera de hacer y de relacionarse. Queremos que sea concebido como un instrumento orientador de criterios de conducta y no como un precepto rígido que deba ser aplicado en cualquier circunstancia.
Como profesionales de la logopedia tenemos deberes tanto hacia el usuario como hacia la sociedad y también ante nuestra profesión: la logopedia. Si el Código de Ética se presenta como un instrumento que orienta la acción, sin duda será muy útil en la práctica diaria, a la hora de resolver conflictos que puedan surgir con relación a esos deberes. El discurso ético es el discurso del diálogo. Tener a nuestra disposición un Código de Ética Profesional supone la necesidad de dialogar para consensuar las respuestas a las situaciones más conflictivas.
La ética profesional se desarrolla cuando somos conscientes del servicio que prestamos como profesionales a la sociedad de la que formamos parte y cuando conocemos los principios fundamentales que orientan nuestra actividad, así como las normas concretas que la rigen. Deseamos que el Código de Ética Profesional del CLPV sea un instrumento que favorezca la confianza mutua y signifique una garantía de calidad para el usuario de la logopedia. Antonio Clemente, decano del CLPV.
3. Responsabilidad personal
4. Responsabilidad hacia los pacientes
5. Responsabilidad hacia los demás logopedas
6. Responsabilidad hacia otras profesiones
7. Ejercicio y conducta personal
9. Falsedad
10. Bienestar del paciente /cliente
11. Derechos y deberes del colegio y de los colegiados
12. Directrices éticas para la investigación
13. Publicidad profesional y actuación comercial
14. Respecto a la propiedad intelectual
15. Anuncios y servicios
16. Honorarios profesionales
Son funciones propias del Colegio de Logopedas del País Vasco (CLPV) velar por la ética profesional y por el respeto a los derechos de los ciudadanos, exigiendo de los colegiados el cumplimiento de las obligaciones legales y estatutarias.
Es necesario garantizar un alto nivel de ética profesional, tanto por el bien del usuario como por la dignificación y notoriedad de la profesión.
El ejercicio profesional de la logopedia se rige por las normas deontológicas de este código. Por lo tanto, los logopedas quedan obligados a seguirlo fielmente y a hacer respetar sus principios. El CLPV tiene la competencia de velar por el cumplimiento de sus principios.
Las infracciones a este código quedan sujetas a las normas disciplinarias previstas por la ley.
1. El logopeda se ocupa del estudio del proceso comunicativo y de la prevención, el diagnóstico logopédico, el pronóstico y el tratamiento de sus trastornos, en los ámbitos sanitario, social y educativo.
2. El respeto estricto de los derechos humanos y sociales del individuo es el principio básico de la actuación del logopeda, y en ninguna circunstancia interferirán motivaciones religiosas, ideológicas, políticas, económicas, de raza, sexo, nacionalidad, condición social o personal, del usuario.
3. El logopeda ha de respetar a las personas y todos sus derechos, y nunca podrá emplear sus conocimientos, ni siquiera de manera indirecta, en ninguna actividad que suponga la conculcación de los derechos humanos, la manipulación de las conciencias, la represión física o psíquica de las personas ni el menosprecio de su dignidad.
4. Ningún logopeda podrá ser discriminado ni rechazado por razones relacionadas con sus condiciones o convicciones personales o por motivos diferentes de la ética y de su capacidad profesional.
5. El logopeda ha de conocer los límites de su actuación profesional y ha de actuar en consecuencia.
6 El logopeda ha de ejercer su profesión con competencia, buenas condiciones de trabajo, justa remuneración y cumpliendo el código ético; sólo así representará dignamente la profesión y cumplirá con su servicio a la sociedad.
1. Para ejercer la profesión en el ámbito territorial del Colegio es recomendable estar colegiado.
2. El logopeda ha de tener un nivel de competencia suficiente en su expresión oral y escrita, en la lengua que utilice profesionalmente.
3. El logopeda deberá realizar una formación continuada para actualizar sus conocimientos.
4. El logopeda deberá utilizar de manera adecuada los progresos técnicos y científicos, en beneficio del usuario y del avance de la profesión.
5. El logopeda deberá limitar o interrumpir su actividad profesional cuando cualquier alteración temporal de su competencia profesional pueda tener consecuencias perjudiciales para los usuarios o para la profesión.
6. El logopeda ha de respetar los principios sociales, morales y legales de la sociedad en la que está inmerso, evitando cualquier acción que pueda desacreditarle a él mismo o a la profesión.
1. La responsabilidad esencial del logopeda es ayudar a mejorar el bienestar de sus pacientes
2. El logopeda no ha de fomentar falsas expectativas de recuperación.
3. Durante la intervención, el logopeda no ha de establecer ninguna relación personal con los pacientes que pueda poner en riesgo el tratamiento terapéutico.
4. El logopeda ha de evaluar la eficacia de su trabajo y ha de proponer finalizar el tratamiento cuando sea evidente que el paciente no aprovecha la intervención.
5. El logopeda asumirá la responsabilidad del tratamiento, y no lo dejará ejecutar ni a estudiantes de logopedia ni a personal no cualificado, sin su supervisión. Cuando por razones de formación, el logopeda autorice a un estudiante a realizar una terapia a un paciente, éste y/o sus familiares deberán estar informados y podrán negarse.
6. El logopeda facilitará al paciente y/o a su familia/representante legal la información necesaria para comprender la naturaleza del trastorno y el alcance del tratamiento que se le propone, así como el desarrollo de sus efectos, para que pueda tomar una decisión autónoma y con conocimiento de causa.
7. Es el cliente quien debe dar permiso para la grabación de su entrevista, e empleo de material de la entrevista para publicaciones y la observación de la entrevista por otras personas.
8. Con medios propios o mediante seguros, todo logopeda ha de tener cubiertos los riesgos en que pueda incurrir en concepto de responsabilidad profesional.
1. El logopeda no debe ofrecer servicios profesionales a una persona que esté recibiendo tratamiento con otro logopeda, excepto de acuerdo con el otro profesional o después de terminar la relación del cliente/paciente con el otro profesional.
2. Un logopeda no ha de desacreditar a un compañero, ni causarle ningún mal personal o profesional: las relaciones han de estar presididas por el respeto mutuo y la consideración recíproca y nunca han de comportar un desprestigio público.
3. Las discrepancias profesionales deberán ser siempre discutidas entre logopedas y en el foro del Colegio o de otros organismos o colectivos profesionales. Sólo cuando estas vías estén agotadas, se podrá recurrir a otras instancias.
4. El logopeda, por encima de toda consideración jerárquica, ha de tener en cuenta que cualquier otro logopeda es un compañero y por lo tanto ha de atender las solicitudes de ayuda, de colaboración o de consejo procedentes de compañeros que tengan necesidad.
5. Si por alguna razón un paciente cambia de terapeuta, es deseable una comunicación entre profesionales, salvo que el paciente no lo desee.
6. En el caso que se realicen otras terapias del lenguaje, es necesario que se establezca y se mantenga un entendimiento entre los profesionales que intervengan, si el paciente no es contrario a ello.
7. En caso de que la actitud profesional de algún compañero sea decididamente contraria a los principios y a la ética que inspiran este código, el logopeda está obligado a comunicarlo al Colegio, teniendo siempre cuidado que no transcienda a los pacientes o al resto de colegiados.
8. El logopeda ha de esforzarse en hacer progresar los conocimientos de la profesión y en compartir sus experiencias con el fin de investigación.
6. RESPONSABILIDAD HACIA OTRAS PROFESIONES Y ORGANISMOS PROFESIONALES
1. El profesional logopeda ha de esforzarse en informar al público en general sobre la comunicación y sus patologías, asegurándose de la veracidad de esta información.
2. El logopeda como profesional integrante del sistema de salud, aporta, desde la autonomía de sus conocimientos, su propio criterio profesional en la asistencia que le es atribuida.
3. La colaboración con otros profesionales ha de estar presidida por el respeto recíproco.
4. El logopeda tiene la obligación de promover la cualificación de la logopedia y de evitar el intrusismo. Por lo tanto, ha de comunicar al Colegio los hechos y sugerencias correspondientes a este propósito, aportando pruebas y denunciando las situaciones que permitan el ejercicio de la logopedia por parte de personas que no sean logopedas o no estén debidamente habilitadas.
7. EJERCICIO Y CONDUCTA PROFESIONAL
1. El logopeda ha de representar dignamente su profesión, cumpliendo el código de ética que el CLPV establece para el ejercicio profesional.
2. El logopeda tiene el deber de dar la mejor atención posible a sus pacientes, evitando sobrepasar sus competencias y solicitando la intervención de otros profesionales, si la situación así lo requiere.
3. Aunque la intervención profesional del logopeda no reviste carácter de urgencia, en el sentido de inmediatez respecto de un riesgo vital, su condición de profesional de la sanidad, implica la disponibilidad para ofrecer y aplicar los conocimientos profesionales en las situaciones de urgencia en las que sea requerida su actuación.
4. El logopeda realizará un diagnóstico previo a la intervención terapéutica. Si el caso lo requiere también se tendrán en cuenta los informes complementarios y el diagnóstico de otros profesionales.
5. El logopeda ha de poner siempre al alcance del paciente los recursos adecuados a cada caso y la mejor disposición posible, con el fin de procurar el objetivo terapéutico de su actuación. Siempre que su actuación profesional pueda haber sido causa directa o indirecta de cualquier perjuicio, el logopeda ha de asumir su responsabilidad profesional y disponer todo lo necesario para restablecer la situación anterior.
6. En la medida de sus posibilidades, el logopeda ha de contribuir en la formación profesional de los estudiantes de logopedia, ofreciendo su experiencia y sus conocimientos a las necesidades de aprendizaje.
7. En la derivación de pacientes, en ningún caso el logopeda lo hará con la única finalidad de la ganancia lucrativa personal.
8. El logopeda que trabaje en una institución pública o privada no derivará pacientes hacia su propia práctica privada, para ofrecer atenciones similares a las que pueda recibir de dicha institución.
9. El logopeda ha de denunciar las normas, reglamentos o prácticas de las instituciones –públicas o privadas- en las que trabaje, cuando éstas sean indignas o perjudiciales para el usuario o para la salud pública y colectiva.
10. El logopeda no ha de colaborar ni intervenir en prácticas de técnicas ilegales o inadecuadas.
11. El logopeda no debe fomentar ni permitir que un cliente tenga ideas desproporcionadas referentes a la eficacia de sus servicios. Las afirmaciones hechas a los clientes sobre la eficacia de sus servicios no deben ir más allá de las que el logopeda estaría dispuesto a someter al juicio profesional publicando sus resultados en una revista profesional.
12. El logopeda no ha de entregar, vender o prestar material diagnóstico o terapéutico a personas no cualificadas.
13. El logopeda ha de ser solidario con los movimientos de defensa de la dignidad profesional, ya sea por condiciones de trabajo, como por ejercicio ético profesional, perfeccionamiento técnico científico, razones remunerativas, o cualquier otro motivo que el colectivo profesional considere oportuno.
1. El logopeda tiene el deber de mantener en secreto todo aquello que conoce del paciente en cualquier ámbito del ejercicio de su profesión, durante su intervención y también después, con excepción de los siguientes casos:
1.1 Si existe un consentimiento escrito del paciente o de su representante legal.
1.2 En caso de incapacitación, cuando sea necesario comunicar informaciones en interés suyo, a uno de sus familiares / tutores/ responsables legales.
1.3 Cuando actúe en calidad de perito.
2. La información recibida en secreto solo puede revelarse tras la más cuidadosa consideración, cuando existe un peligro claro e inminente para un individuo o la sociedad y en este caso solo a los profesionales adecuados o a las autoridades pertinentes.
3. Los datos personales de casos clínicos y de otro tipo, solo se emplearán en las publicaciones cuando se haya ocultado adecuadamente la identidad de dichas personas.
4. El logopeda tiene el deber de mantener actualizados los dossiers de sus pacientes y dispondrá los medios necesarios para que su contenido permanezca confidencial, respetando las leyes de protección de datos.
1. El logopeda debe denunciar a los que falsean sus calificaciones o afiliaciones profesionales.
2. El logopeda no utiliza su colegiación para finalidades que no están en consonancia con las finalidades expresas del Colegio.
3. Un logopeda no debe permitir que se emplee su nombre en conexión con cualquier servicio o producto de forma que los desfigure, falsee el grado de su responsabilidad con respecto a ellos o al Colegio.
10. BIENESTAR DEL PACIENTE/CLIENTE
1. Cuando existe un conflicto entre profesionales, el logopeda se preocupa ante todo, del bienestar de cualquier paciente/cliente implicado, y secundariamente, de su propio interés.
2. El logopeda dará fin a un tratamiento cuando ve con suficiente claridad que el paciente/cliente no se está beneficiando de él.
1. El logopeda, en su práctica profesional, debe mostrar un atento respeto hacia los códigos sociales y las costumbres morales de la comunidad en la que trabaja, reconociendo que el incumplimiento de dichas normas morales y legales admitidas puedan implicar a sus pacientes /clientes y colegas en conflictos personales perjudiciales y arrojar dudas sobre su propio nombre y la reputación del CLPV y su profesión.
2. El logopeda sea cual sea su situación profesional, jerárquica o social tiene el deber de comparecer al llamado que se le haga desde el CLPV, independientemente que su actividad sea pública o privada.
3. El logopeda tiene el deber de atender con diligencia las citaciones y comunicaciones del Colegio, y de contribuir económicamente con las cargas correspondientes.
4. El logopeda está obligado a realizar un perfeccionamiento profesional constante. Tanto el profesional como el CLPV han de procurar que eso sea posible, ya sea en instituciones públicas como privadas.
5. El logopeda tiene el deber de denunciar al CLPV a quien no siendo logopeda ejerza actividades logopédicas. Nunca ha de colaborar con personal no cualificado debidamente. Pondrá en conocimiento del CLPV a quien recomienda tratamientos no basados en la eficacia clínica o que se hagan exclusivamente con fines lucrativos.
6. El CLPV ha de velar por la buena calidad de la enseñanza de la logopedia y además ha de poner todos los medios a su alcance para conseguir que los logopedas puedan lograr una formación continuada idónea.
7. El CLPV ha de procurar la enseñanza obligatoria de la ética profesional para que sea incorporada a los estudios de logopedia, y tiene el deber de exigir el conocimiento y el cumplimiento de estas normas a todos los logopedas desde el momento de su incorporación a la profesión.
8. El CLPV no solamente ha de esforzarse para que sean anuladas todas las imposiciones legales de cualquier orden que se opongan a estas normas, sino que ha de procurar que éstas estén protegidas por la ley.
9. El CLPV, en todas las circunstancias, tiene el deber ineludible de defender con todos los medios que tenga a su alcance, al logopeda que se vea perjudicado a causa del cumplimiento de estas normas.
10. El CLPV velará para que se evite la publicidad en casos de denuncia contra algún logopeda, si no se ha demostrado culpabilidad.
11. El CLPV velará para que los logopedas asalariados puedan desarrollar su tarea dentro de la institución o empresa en condiciones de trabajo debidas y dignas.
12. La interpretación y la aplicación de los principios contenidos en este código han de evolucionar y han de ajustarse a la realidad social en la cual están insertos y , por lo tanto, han de permitir su adecuación según evolucione la logopedia y ,en general, la actividad logopédica.
1. El logopeda investigador requerirá, en todos los casos, el conocimiento lúcido y el consentimiento libre y explícito de la persona sobre la cual se realice la experiencia. En caso que no fuese posible, el de las personas responsables. Previamente se deberá informar sobre la experimentación y ésta ha de tener como objetivo mínimo el beneficio de la persona.
2. Cuando existe una posibilidad razonable de efectos posteriores perjudiciales, únicamente se realiza la investigación si los sujetos o personas responsables están plenamente informados de esta posibilidad y sin embargo, aceptan tomar parte.
3. El otorgamiento del consentimiento deberá ser preferentemente por escrito, firmado por el propio sujeto o por las personas que le representen.
4. El logopeda interrumpirá la investigación si durante su curso se detecta un posible peligro o si es la persona quien lo solicita, ya que el sujeto tiene en todo momento el derecho a interrumpir su participación en la investigación.
5. El logopeda tiene el deber de difundir por los medios habituales de comunicación científica los resultados relevantes de sus investigaciones, tanto si son positivos como negativos y de abstenerse a participar en aquellas investigaciones, de las cuales no tenga garantía que podrá publicar los resultados obtenidos, sea cual sea su signo. El logopeda y el CLPV velarán para que el interés científico esté siempre presente en los intereses particulares y económicos de quienes promueven la investigación.
6. El logopeda no podrá emplear en las publicaciones científicas escritas, orales o visuales ningún nombre o detalle que permita la identificación del sujeto de la experimentación, salvo que, en caso que no pueda obviarse, el interesado, después de una cuidadosa información, otorgue su explícito consentimiento.
7. En la difusión de los resultados de experimentación, el logopeda ha de evitar la creación de falsas expectativas en los pacientes, sobre todo en aquellos afectados por alteraciones para las cuales no se haya encontrado una solución probadamente eficaz.
8. Es necesario tener cuidado en la aplicación de nuevas técnicas terapéuticas, de las cuales no se haya probado la eficacia científica.
13.PUBLICIDAD PROFESIONAL Y ACTUACIÓN COMERCIAL
1. El logopeda no podrá utilizar medios o mensajes publicitarios que menosprecien la dignidad de la profesión o tengan afán de lucro.
2. El logopeda podrá comunicar a la prensa y a otros medios de comunicación y difusión, no necesariamente dirigidos a logopedas, información sobre sus actividades profesionales, siempre y cuando esta información sea coherente, (verídica, medida y prudente) discreta y comprensible. El logopeda que promueva públicamente la divulgación de sus actuaciones deberá hacerlo con exactitud, rigor y dignidad.
3. Los anuncios:
3.1 Los anuncios, placas o impresos han de ser discretos en la forma y ceñirse a:
a) El nombre, titulación profesional y número de colegiado/da
b) Las áreas de actuación
c) Los títulos de formación académica más significativos respecto a la profesión
d) La dirección, teléfono, horario de trabajo, convenios.
3.2. Estarán permitidos anuncios sobre la divulgación de cursos, jornadas, seminarios y sobre temas afines a la logopedia.
3.3. En las entrevistas con cualquier medio de comunicación, el logopeda ha de velar por la promoción de la profesión y no la promoción personal, garantizando el carácter exclusivamente informativo y educativo a la población.
3.4. El logopeda podrá responder consultas a través de los medios de comunicación de masas, siempre que sea dentro del marco de la difusión general.
4. El logopeda:
4.1 No ha de permitir que su título profesional sea utilizado para promover la venta de equipamientos o productos relacionados con otro campo profesional.
4.2. No ha de anunciar la prestación de servicios gratuitos o a un precio muy inferior a los honorarios orientativos del colectivo profesional, preservando la calidad y dignidad de la actuación logopédica.
4.3. No ha de incluir fotografías, nombres, direcciones u otro elemento que identifique al paciente, sin su previa autorización.
4.4 No ha de hacer promesas sobre resultados terapéuticos en anuncios a medios de comunicación, promoviendo publicidad engañosa o abusiva de la buena fe del paciente.
4.5. No ha de divulgar o hacer uso de cargos y funciones en entidades u organismos públicos o privados, verbalmente o en impresos diversos, para la promoción personal o comercial.
5. El logopeda que participe en la promoción y el desarrollo de materiales, libros o instrumentos relacionados con las alteraciones de la comunicación, deberá presentarlos desde una vertiente profesional, sin hacer prevalecer el provecho personal delante de su responsabilidad.
14. RESPETO A LA PROPIEDAD INTELECTUAL
1. Se ha de citar debidamente a quienes han contribuido a una publicación en proporción a su contribución.
2. Las contribuciones más importantes de carácter profesional, hechas por varias personas a un proyecto común, se reconocen en forma de paternidad literaria conjunta. El experimentador o el autor que ha contribuido de forma principal a una publicación se coloca el primero de la lista de los autores.
3. Las contribuciones menos importantes de carácter profesional, la amplia ayuda de secretariado o una labor semejante no profesional y otras contribuciones menores, se agradecen en notas al pie de página o en una declaración introductoria.
4. Se agradece a través de citas específicas el material inédito o publicado que ha influido directamente en la investigación o la redacción.
15. ANUNCIO DE SERVICIOS
1. Un logopeda que anuncia servicios profesionales, puede emplear folletos que describan, pero no valoren, los servicios que prestan. Pueden enviarse a profesionales, escuelas, organismos gubernamentales y otras organizaciones similares.
2. El empleo de un folleto con “Testimonios de clientes satisfechos” es inaceptable. Resulta inadmisible el ofrecimiento de una prueba de servicios gratuita si esto de cualquier manera origina una falsa interpretación sobre la naturaleza o eficacia de los servicios ofrecidos por el logopeda. Solo se afirmará que el logopeda posee habilidades o instrumentos únicos en su género y que no poseen otros en la profesión, si se ha demostrado con pruebas aceptables científicamente la eficacia especial de estas habilidades o aparatos únicos en su género.
1. El logopeda tiene el derecho a cobrar los honorarios que correspondan con motivo de su intervención, valorándolos según corresponda y le pertenezca de acuerdo a los criterios orientativos que dicte el CLPV.
2. Los honorarios han de ser fijados para que representen una justa retribución por los servicios prestados y sean accesibles al usuario, pero en cualquier caso, el logopeda ha de tener en cuenta la dignidad de la profesión.
3. Es un derecho del logopeda presentar sus honorarios de forma independiente, en relación a la atención de un paciente en el tratamiento de cual participen otros profesionales.
4. El trabajo logopédico prestado a instituciones filantrópicas o sin ánimo de lucro puede ser gratuito.
5. El logopeda no ha de firmar cualquier contrato de asistencia logopédica que subordine los honorarios al resultado del tratamiento o a la curación del paciente.
6. El logopeda no ha de recibir remuneración adicional del usuario como complemento del sueldo o de los honorarios preestablecidos.
7. El logopeda no ha de malversar los medios puestos a su alcance, públicos o no, pero nunca privará al paciente de aquello que sea necesario para la buena calidad de la asistencia.
Código ético C.G.C.L.
Proyecto de Código Deontológico del Consejo General de Colegios de Logopedas
El Consejo General de Colegios de Logopedas (de ahora en adelante “CGCL”), en ejercicio de sus funciones, considera necesario garantizar un alto nivel de ética profesional de los profesionales logopedas, no sólo por la dignificación y notoriedad de la profesión, sino también por la defensa de los derechos de los usuarios de logopedia.
Es por ese motivo, que la Asamblea General del Consejo General de Colegios de Logopedas, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 6.1b) de sus Estatutos provisionales publicados en el Boletín Oficial del Estado número 155 de 30 de Junio de 2006, aprueba el Código Deontológico del CGCL que debe regir el ejercicio profesional de la logopedia en el Estado español.
Así pues, los logopedas que ejerzan la profesión dentro del ámbito español quedan obligados a seguir fielmente el Código Deontológico y a hacer respetar sus principios.
Artículo P-1.El logopeda se ocupa del estudio, en personas de cualquier edad , del proceso comunicativo y de la prevención, el diagnóstico logopédico, el pronóstico y el tratamiento de sus trastornos, en los ámbitos sanitario, social y educativo.
Artículo P-2.El respeto estricto de los derechos humanos y sociales del individuo es el principio básico de la actuación del logopeda, y en ninguna circunstancia interferirán motivaciones religiosas, ideológicas, políticas, económicas, de raza, sexo, nacionalidad, condición social o personal, del usuario.
Artículo P-3.El logopeda debe respetar a las personas y todos sus derechos, tanto en el ámbito profesional como personal, y nunca podrá emplear sus conocimientos, ni siquiera de manera indirecta, en ninguna actividad que suponga la conculcación de los derechos humanos, la manipulación de las conciencias, la represión física o psíquica de las personas ni el menosprecio de su dignidad.
Artículo P-4.Ningún logopeda podrá ser discriminado ni rechazado por razones relacionadas con sus condiciones o convicciones personales o sociales, o por motivos diferentes de la ética y de su capacidad profesional.
Artículo P-5.El logopeda debe conocer los límites de su actuación profesional, tanto en la evaluación y el diagnóstico como el tratamiento, y debe actuar en consecuencia.
Artículo P-6.El logopeda debe ejercer su profesión con competencia, buenas condiciones de trabajo, justa remuneración y cumpliendo el código ético; sólo así representará dignamente la profesión, cumplirá con su servicio a la sociedad y garantizará el cumplimiento de los derechos de los usuarios en logopedia.
1. Sin perjuicio de lo que disponga la futura Ley de servicios profesionales sobre la colegiación obligatoria, en el momento de entrada en vigor de este Código Ético, para poder ejercer la profesión en el Estado español es requisito indispensable estar colegiado en uno de los colegios profesionales integrantes del CGCL, de conformidad con lo dispuesto en la Disposición Transitoria Cuarta de la Ley 25/2009, de 22 de diciembre, de modificación de diversas leyes para su adaptación a la Ley sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio, sigue vigente el régimen de colegiación fijado por la Ley de Colegios Profesionales (Ley Ómnibus).
2. En este caso bastará colegiarse en uno de los colegios profesionales territoriales, el del domicilio profesional único o principal, para el ejercicio profesional en el territorio estatal.
Artículo 1-2.El logopeda debe tener un nivel de competencia suficiente en su expresión oral y escrita, en las lenguas que utilice profesionalmente.
Artículo 1-3.El logopeda deberá realizar una formación continuada para actualizar permanentemente su competencia profesional, hecho que no sólo repercutirá positivamente en beneficio de los usuarios de la logopedia, sino también en beneficio de la profesión.
Artículo 1-4.El logopeda deberá utilizar de manera adecuada los progresos técnicos y científicos, en beneficio del usuario y del avance de la profesión.
1. El logopeda se abstendrá de ejercer la profesión cuando sus capacidades profesionales se vean mermadas por cualquier circunstancia, ya sea de índole física o psíquica, y aun cuando se trate de situaciones temporales que puedan afectar al impecable ejercicio de la profesión y/o puedan tener consecuencias perjudiciales para los usuarios o para la profesión.
2. Una vez cese la situación causante del deber de abstención previsto en el presente artículo, el logopeda se hallará facultado, de nuevo, para el ejercicio de la profesión, con toda normalidad.
Artículo 1-6.El logopeda debe respetar los principios sociales, morales y legales de la sociedad en la que está inmerso, evitando cualquier acción que pueda desacreditarle a él mismo, a la profesión, o en su caso, a los usuarios.
Artículo 2-1.El logopeda debe representar dignamente la profesión, tanto en el ámbito público como en el privado y en el personal, respetando los principios de este Código para el ejercicio profesional, y promoviendo su cumplimiento.
1. El logopeda tiene el deber de dar la mejor atención posible a sus pacientes, evitando ultrapasar sus competencias y solicitando la intervención de otros profesionales, si la situación así lo requiere.
2. En este caso, se deberá proponer y justificar debidamente ante el paciente los motivos de dicha decisión.
Artículo 2-3.Aunque la intervención profesional del logopeda no reviste carácter de urgencia, en el sentido de inmediatez respecto de un riesgo vital, su condición de profesional sanitario, implica la disponibilidad para ofrecer y aplicar los conocimientos profesionales en las situaciones de urgencia en las que sea requerida su actuación.
1. El logopeda realizará siempre una evaluación y un diagnóstico previo a la intervención terapéutica.
2. Si el caso lo requiere, el logopeda también tendrá en cuenta los informes complementarios y el diagnóstico de otros profesionales; siempre con el fin último de garantizar al paciente el mejor tratamiento posible.
1. Los informes logopédicos deben ser claros, precisos, rigurosos e inteligibles para su destinatario.
2. En cualquier caso, el logopeda será sumamente cauto, prudente y crítico en la redacción de sus informes, evitando el uso de conceptos degradantes y/o discriminatorios que atenten contra el honor de los pacientes.
Artículo 2-6.El logopeda debe poner siempre al alcance del paciente los recursos adecuados a cada caso y la mejor disposición posible, con el fin de procurar el objetivo terapéutico de su actuación.
1. El logopeda debe aplicar las medidas necesarias para prevenir cualesquiera perjuicios a los pacientes y/o a terceras personas.
2. Siempre que su actuación profesional pueda haber sido causa directa o indirecta de cualquier perjuicio, el logopeda debe asumir su responsabilidad profesional y disponer todo lo necesario para restablecer la situación anterior.
Artículo 2-8.La responsabilidad individual del logopeda no queda alterada ni eximida por causa del ejercicio colectivo de la profesión o por formar parte de un grupo/equipo de trabajo.
Artículo 2-9.En la medida de sus posibilidades, el logopeda deberá contribuir en la formación profesional de los estudiantes de logopedia, ofreciendo su experiencia y sus conocimientos a las necesidades de aprendizaje; siempre en beneficio de la profesión.
Artículo 2-10.En la derivación de pacientes, en ningún caso el logopeda lo hará con la única finalidad de la ganancia lucrativa personal.
Artículo 2-11.El logopeda debe denunciar las normas, reglamentos o prácticas de las instituciones –públicas o privadas– en las que trabaje, cuando éstas sean indignas o perjudiciales para el usuario o para la salud pública y colectiva.
Artículo 2-12.El logopeda no debe colaborar ni intervenir en prácticas de técnicas ilegales o inadecuadas.
Artículo 2-13.El logopeda no deberá emitir opiniones y/o juicios sobre cuestiones más allá de su competencia; así como tampoco deberá inventar y/o falsificar datos o plagiar publicaciones de otros logopedas y/u otros autores.
Artículo 2-14.El logopeda no debe entregar, vender o prestar material diagnóstico o terapéutico a personas no cualificadas.
Artículo 2-15.El logopeda debe ser solidario con los movimientos de defensa de la dignidad profesional, ya sea por condiciones de trabajo, como por ejercicio ético profesional, perfeccionamiento técnico científico, razones remunerativas, o cualquier otro motivo que el colectivo profesional considere oportuno.
Título III. RESPONSABILIDAD HACIA LOS PACIENTES
Artículo 3-1.La responsabilidad esencial del logopeda es ayudar a mejorar el bienestar de sus pacientes, comprometiéndose a emplear todos los recursos que tenga a su alcance para la consecución de tal fin.
Artículo 3-2.Durante la intervención, el logopeda no ha de establecer ninguna relación personal con los pacientes que pueda poner en riesgo el tratamiento terapéutico; sin perjuicio de la confianza que debe existir entre el logopeda y el paciente para la actuación logopédica.
1. El logopeda debe evaluar la eficacia de su trabajo y debe proponer finalizar el tratamiento cuando sea evidente que el paciente no aprovecha la intervención.
2. En el mismo sentido, el logopeda no debe prorrogar innecesariamente el tratamiento si se han alcanzado ya los objetivos propuestos al inicio del mismo.
Artículo 3-4.El logopeda debe observar especial cuidado y esmero en abstenerse de generar en los pacientes y/o en sus representantes legales falsas expectativas de imposible consecución.
1. El logopeda asumirá la responsabilidad del tratamiento, y no lo dejará ejecutar ni a estudiantes de logopedia ni a personal no cualificado, sin su supervisión.
2. Cuando por razones de formación, el logopeda autorice a un estudiante a realizar una terapia a un paciente, éste y/o sus familiares deberán estar informados y deberán otorgar su consentimiento, pudiéndose negar tal consentimiento.
Artículo 3-6.El logopeda facilitará al paciente y/o a su familia/representante legal toda la información necesaria para comprender la naturaleza del trastorno y el alcance del tratamiento que se le propone, así como el desarrollo de sus efectos, para que el paciente o su representante legal puedan tomar una decisión autónoma y con conocimiento de causa.
Artículo 3-7.El logopeda debe garantizar que el lugar de trabajo donde se implemente la actuación logopédica sea adecuado a las necesidades del tratamiento y acorde con las circunstancias y el deber de respeto al paciente.
Artículo 3-8.Todo logopeda tiene la obligación de tener cubiertas las indemnizaciones que se puedan derivar de un eventual daño a las personas causado con ocasión del ejercicio profesional, mediante un seguro de responsabilidad civil, un aval u otra garantía financiera que cubra dichas indemnizaciones.
Artículo 3-9.El logopeda no debe malversar los medios puestos a su alcance, públicos o no, pero nunca privará al paciente de aquello que sea necesario para la buena calidad de la asistencia.
Artículo 4-1.El logopeda tiene el deber de mantener en secreto todo aquello que conoce del paciente en cualquier ámbito del ejercicio de su profesión, durante su intervención y también después, con excepción de los siguientes casos:
1. Si existe un consentimiento escrito expreso del paciente o de su representante legal, ya sea total o parcial.
2. En caso de incapacitación, cuando sea necesario comunicar informaciones en interés suyo, a uno de sus familiares / tutores/ responsables legales.
3. Cuando actúe en calidad de perito o por requerimiento judicial.
4. Cuando exista un peligro claro e inminente para un individuo o para la sociedad, afectando así el interés general, se podrá excepcionar el principio de secreto profesional sólo ante los profesionales adecuados o a las autoridades públicas.
Artículo 4-2.El logopeda tiene el deber de mantener actualizados los archivos e historiales clínicos de sus pacientes y deberá disponer de los medios necesarios para que su contenido permanezca confidencial, respetando las leyes de protección de datos de carácter personal vigente.
Artículo 4-3.El logopeda tiene el deber de garantizar, exigiendo a sus colaboradores y a otros logopedas conocedores de los archivos e historiales clínicos de los pacientes, absoluta discreción y observancia escrupulosa del secreto profesional y de la protección de los datos de carácter personal de conformidad con la legislación vigente en dicha materia.
1. Un logopeda no debe desacreditar a un compañero, ni causarle ningún mal personal ni profesional.
2. Las relaciones deben estar presididas por el respeto mutuo y la consideración recíproca, y nunca deben suponer un desprestigio público personal ni profesional.
1. Las discrepancias profesionales deberán ser siempre discutidas entre logopedas y en el sí del Colegio Profesional que corresponda por ámbito territorial, o de otros organismos o colectivos profesionales.
2. Sólo cuando estas vías estén agotadas, se podrá recurrir a otras instancias.
Artículo 5-3.El logopeda, por encima de toda consideración jerárquica, debe tener en cuenta que cualquier otro logopeda es un compañero y por lo tanto, debe atender las solicitudes de ayuda, de colaboración o de consejo procedentes de compañeros que tengan necesidad.
Artículo 5-4.Si por alguna razón un paciente cambia de logopeda, es deseable una comunicación entre profesionales en beneficio del propio paciente, salvo que el éste no lo desee.
Artículo 5-5.Si el paciente realiza más de una terapia del lenguaje con distintos profesionales logopedas, es necesario que se establezca y se mantenga un entendimiento entre los profesionales que intervengan, siempre y cuando el paciente no se oponga a dicho entendimiento.
Artículo 5-6.Si el logopeda percibe que la actitud profesional de algún compañero es decididamente contraria a los principios y a la ética que inspiran este código, está obligado a comunicarlo al Colegio Profesional correspondiente, o en su caso, ante este Consejo, teniendo siempre cuidado que no transcienda a los pacientes o al resto de colegiados.
1. El logopeda deberá evitar proceder a la captación desleal y/o deshonesta de pacientes.
2. En cualquier caso, el logopeda no contravendrá la normativa vigente en materia de competencia.
1. En interés del paciente, cuando sea necesario, debe procurarse sustituir a un compañero que no pueda ejercer temporalmente la profesión.
2. En este caso, el logopeda substituido deberá facilitar toda la información necesaria al logopeda substituto para que éste pueda continuar adecuadamente el tratamiento del paciente.
3. Por el contrario, el logopeda substituto no debe atraer para sí los pacientes del compañero substituido.
Artículo 5-9.El logopeda debe esforzarse en hacer progresar los conocimientos de la profesión y en compartir sus conocimientos científicos y sus experiencias con otros compañeros de profesión.
Artículo 6-1.El profesional logopeda debe esforzarse en informar al público en general sobre la comunicación y sus patologías, asegurándose siempre y en todo caso de la veracidad de la información facilitada.
Artículo 6-2.El logopeda como profesional integrante del sistema de salud, aporta, desde la autonomía de sus conocimientos, su propio criterio profesional en la asistencia que le es atribuida.
Artículo 6-3.La colaboración con otros profesionales debe estar presidida siempre por el respeto recíproco, sea cual fuere la relación jerárquica existente entre ellos.
1. Sin perjuicio del deber de colaboración, y de la posibilidad de ampliar conocimientos de otros profesionales afines a la logopedia, el logopeda no delegará en otros profesionales funciones que le son propias y para las cuales no están debidamente capacitados.
2. Consecuentemente, el logopeda respetará las competencias de los otros profesionales, y debe hacerse respetar las suyas propias.
1. El logopeda tiene la obligación de promover la cualificación de la logopedia y de evitar el intrusismo.
2. Consiguientemente, el logopeda debe denunciar ante los Colegios Profesionales las situaciones irregulares donde se permita el ejercicio de la logopedia por parte de personas que no sean logopedas o no estén debidamente habilitadas, aportando pruebas, y sugiriendo medidas para evitar cualquier tipología de intrusismo.
Artículo 7-1.Todo logopeda, en el ejercicio de su profesión, procurará contribuir al progreso de la ciencia y de la profesión investigando en su disciplina, ateniéndose a las reglas y exigencias del trabajo científico y comunicando su saber a estudiantes y otros profesionales según los usos científicos.
1. El logopeda investigador requerirá, en todos los casos, el conocimiento lúcido y el consentimiento libre y explícito de la persona sobre la cual se realice la experiencia; y en caso que no fuese posible, el de las personas responsables.
2. En todo caso, previamente se deberá informar sobre la experimentación al paciente investigado.
3. La investigación debe tener como objetivo mínimo el beneficio de la persona.
Artículo 7-3.El otorgamiento del consentimiento deberá ser preferentemente por escrito, firmado por el propio sujeto o por las personas que le representen.
Artículo 7-4.El logopeda interrumpirá la investigación si durante su curso se detecta un posible peligro o si es la persona quien lo solicita, ya que el sujeto tiene en todo momento el derecho a interrumpir su participación en la investigación.
1. El logopeda tiene el deber de difundir por los medios habituales de comunicación científica los resultados relevantes de sus investigaciones, tanto si son positivos como negativos.
2. En el mismo sentido, el logopeda tiene el derecho de abstenerse a participar en aquellas investigaciones, de las cuales no tenga garantía que podrá publicar los resultados obtenidos, sea cual sea su signo.
Artículo 7-6.Los logopedas, los colegios profesionales y el propio CGCL velarán, en cada uno de sus ámbitos, para que el interés científico esté siempre presente en los intereses particulares y económicos de quienes promueven la investigación logopédica.
Artículo 7-7.El logopeda no podrá emplear en las publicaciones científicas escritas, orales o visuales ningún nombre o detalle que permita la identificación del sujeto de la experimentación, salvo que, en caso que no pueda obviarse, el interesado, después de una cuidadosa información, otorgue su explícito consentimiento.
Artículo 7-8.En la difusión de los resultados de experimentación, el logopeda debe evitar la creación de falsas expectativas en los pacientes, sobre todo en aquellos afectados por alteraciones para las cuales no se haya encontrado una solución probadamente eficaz.
Artículo 7-9.El logopeda debe tener cuidado en la aplicación de nuevas técnicas terapéuticas, de las cuales no se haya probado la eficacia científica.
Artículo 8-1.La conducta de los logopedas en materia de comunicaciones comerciales debe ser ajustada a lo dispuesto en la ley, con la finalidad de salvaguardar la independencia e integridad de la profesión, así como el secreto profesional.
Artículo 8-2.El logopeda no debe fomentar en ningún caso falsas expectativas de recuperación, ni ante los pacientes ni otros profesionales.
Artículo 8-3.El logopeda no podrá utilizar medios o mensajes publicitarios que menosprecien la dignidad de la profesión o de los pacientes; y menos aún si se utilizan esos medios o mensajes publicitarios con afán de lucro personal.
Artículo 8-4.El logopeda podrá comunicar a la prensa y a otros medios de comunicación y difusión, no necesariamente dirigidos a logopedas, información sobre sus actividades profesionales, siempre y cuando esta información sea coherente, (verídica, medida y prudente) discreta y comprensible; y no contradiga lo dispuesto en este Código.
Artículo 8-5.El logopeda que promueva públicamente la divulgación de sus actuaciones deberá hacerlo con exactitud, rigor y dignidad.
Artículo 8-6.En las entrevistas con cualquier medio de comunicación, el logopeda debe velar por la promoción de la profesión y no por la promoción personal, garantizando el carácter exclusivamente informativo y educativo a la población.
Artículo 8-7.El logopeda podrá responder consultas a través de los medios de comunicación de masas, siempre que sea dentro del marco de la difusión general.
1. Los anuncios, placas o impresos deben ser discretos en la forma y en el contenido, puesto que deben deber especificar:
1. El nombre, titulación profesional y número de colegiado/da.
2. Las áreas de actuación.
3. Los títulos de formación académica más significativos respecto a la profesión.
4. La dirección, teléfono, horario de trabajo y convenios.
2. Estarán permitidos anuncios sobre la divulgación de cursos, jornadas, seminarios, en definitiva, sobre temas afines a la logopedia que no contradigan lo dispuesto en este Código.
Artículo 8-9.El logopeda no debe permitir que su título profesional sea utilizado para promover la venta de equipamientos o productos relacionados con otro campo profesional.
Artículo 8-10.El logopeda, salvo por motivos de interés general, no debe anunciar la prestación de servicios anticompetitivos, preservando la calidad y dignidad de la actuación logopédica.
Artículo 8-11.El logopeda no debe incluir fotografías, nombres, direcciones u otro elemento que identifique al paciente, sin su previa autorización; ni revelar directa o indirectamente aquellos datos del paciente amparados por el secreto profesional.
Artículo 8-12.El logopeda no debe hacer promesas sobre resultados terapéuticos en anuncios a medios de comunicación, promoviendo publicidad engañosa o abusiva de la buena fe del paciente.
Artículo 8-13.El logopeda no debe utilizar los anuncios para establecer comparaciones con otros logopedas o con sus actuaciones concretas, con el fin de desprestigiarlos.
Artículo 8-14.El logopeda no debe divulgar o hacer uso de cargos y funciones en entidades u organismos públicos o privados, verbalmente o en impresos diversos, para la promoción personal o comercial.
Artículo 8-15.El logopeda que participe en la promoción y el desarrollo de materiales, libros o instrumentos relacionados con las alteraciones de la comunicación, deberá presentarlos desde una vertiente profesional, sin hacer prevalecer el provecho personal ante el fin profesional, asumiendo en cualquier caso su responsabilidad.
Artículo 9-1.El logopeda tiene el derecho a cobrar los honorarios que correspondan con motivo de su intervención.
Artículo 9-2.Los Colegios Profesionales y el CGCL no podrán fijar criterios orientativos en materia de honorarios y remuneración, salvo que se refieran a los supuestos de tasación de costas.
Artículo 9-3.En el ejercicio libre de la profesión, el logopeda informará previamente al paciente sobre la cuantía de los honorarios por sus actos profesionales.
Artículo 9-4.Es un derecho del logopeda presentar sus honorarios de forma independiente, en relación a la atención de un paciente en el tratamiento del cual participen otros profesionales.
Artículo 9-5.El trabajo logopédico prestado a instituciones filantrópicas o sin ánimo de lucro puede ser gratuito.
Artículo 9-6.El logopeda no debe firmar cualquier contrato de asistencia logopédica que subordine los honorarios al resultado del tratamiento o a la curación del paciente.
Artículo 9-7.El logopeda no debe recibir remuneración adicional del usuario como complemento del sueldo o de los honorarios preestablecidos, salvo pacto en contrario.
Artículo 9-8.El logopeda en ningún caso deberá percibir remuneración alguna relacionada con la derivación de clientes a otros profesionales.
Título X. RELACIÓN ENTRE EL CONSEJO Y LOS COLEGIOS PROFESIONALES DE LOGOPEDAS
Artículo 10-1.El Consejo General de Colegios de Logopedas asume la responsabilidad de preservar la autonomía profesional de los logopedas, velando porque los estándares éticos de la profesión se mantengan actualizados.
Artículo 10-2.El CGCL y los Colegios Profesionales deben prestar continua atención a los derechos, necesidades e intereses legítimos de los profesionales logopedas y de los usuarios/pacientes de los servicios que prestan.
Artículo 10-3.Los Colegios Profesionales integrantes del CGCL deben colaborar y actuar conjuntamente en defensa de la profesión, de los profesionales logopedas y de los usuarios de la logopedia.
Artículo 10-4.El CGCL velará para asegurar el respeto y la colaboración entre los Colegios Profesionales que lo integran, mediando entre ellos ante cualquier conflicto que pudiera existir.
Artículo 10-5.El CGCL facilitará y potenciará la existencia de comunicación y colaboración constante y fluida tanto entre los propios Colegios Profesionales como entre el CGCL y los Colegios Profesionales.
1. El CGCL asume la responsabilidad de velar por el cumplimiento de este Código Deontológico, realizando aquellas tareas que sean pertinentes para conseguir dicho fin.
2. En este sentido, asegurará la difusión de este Código entre todos los colegios profesionales integrantes del CGCL y todos los profesionales logopedas.
3. Así mismo, velará porque estos principios sean objeto de estudio por todos los estudiantes de logopedia en las Universidades, sin perjuicio también de los Códigos Éticos de los colegios territoriales.
Artículo 10-7.Los Colegios Profesionales deben guardar y hacer guardar, en la medida de sus competencias, las directrices recogidas en este Código, sin perjuicio de exigir también el cumplimiento de las directrices contenidas en sus códigos éticos.
Título XI. MODIFICACIÓN DEL CÓDIGO DEONTOLÓGICO
1. El Comité Ejecutivo del CGCL, de oficio a instancia de cualquier Colegio Profesional, podrá iniciar el proceso de revisión de este Código.
2. Previa aprobación del proyecto de modificación del Código Ético para su elevación a la Asamblea General, el Comité Ejecutivo dará trámite de audiencia a todos los Colegios Profesionales para que en un tiempo definido puedan formular alegaciones.