Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/96335
Timestamp: 2019-12-07 00:13:21
Document Index: 296386251

Matched Legal Cases: ['artículo 26', 'ARTÍCULO 26', 'artículo 26', 'artículo 26', 'artículo 26', 'ARTÍCULO 26', 'artículo 26', 'artículo 26']

Gaceta: LXIV/1SPR-13/96335
Del Dip. José Salvador Rosas Quintanilla, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, con proyecto de decreto que reforma el artículo 26 de la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica.
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL ARTÍCULO 26, DE LA LEY DEL SISTEMA NACIONAL DE INFORMACIÓN ESTADÍSTICA Y GEOGRÁFICA
El suscrito, José Salvador Rosas Quintanilla, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional de la LXIV Legislatura del Honorable Congreso de la Unión, con fundamento en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 6, numeral 1, fracción I, 77 y 78 del Reglamento de la Cámara de Diputados, someto a consideración de esta honorable asamblea la presente iniciativa con proyecto de decreto por el que reforma el artículo 26 de la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística Y Geográfica.
La necesidad de grandes repositorios de información es una de las principales funciones estatales en las democracias contemporáneas ante la existencia de valores aceptados como la transparencia y la asignación de responsabilidades. Con ello, la disposición de información que el Estado ha generado en tiempos pasados y presentes, caracterizada hoy en día por su fácil acceso mediante plataformas digitales, cumple con la expectativa de mantener disponibles los medios para una sociedad informada con la capacidad de rebatir o apoyar la toma de decisiones que los representantes públicos realizan en la cotidianidad de su trabajo.
La labor, sumamente importante en materia de transparencia, abona con datos de una diversidad bastante amplia en su contenido y potencial aplicación. Aspectos como la población, las dinámicas demográficas, límites, demarcaciones, datos topográficos, entre otros, son usados como indicadores oficiales y fiables acerca de la realidad mexicana, publicados por una institución pública y respaldados por representantes públicos. Igualmente, el trato que se les da es de mínimos indispensables, ya que la exposición de los datos depende de que estos sean obligatoriamente considerados en la operación y exposición de información del Sistema, según el artículo 26 de la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística Y Geográfica.
Los interesados que se observan haciendo uso de estos repositorios de información, con regularidad pertenecen a los grupos de actores involucrados en la realización de políticas públicas, a la comunidad académica o a organizaciones no gubernamentales. Una labor tan relevante, por lo tanto, requiere de constantes revisiones para saber si los indicadores considerados corresponden a las exigencias que la ciudadanía demanda en el día a día y, como se observa en este argumento, para la realización de sus labores que, en muchos casos, tienden a estar enfocadas a la mejora y desarrollo de las diversas comunidades que componen a nuestro país.
Considerar, por lo tanto, que la revisión de estas fuentes de información deben de ser una labor rutinaria no suena desproporcionado. La existencia de fuentes de información insuficientes o incapaces de sostenerse como argumentos en la realidad, tiene efectos nocivos en el desarrollo de innovaciones con aplicabilidad en los rubros de políticas públicas, producción académica y trabajos comunitarios, por dar algunos ejemplos. Sobre esto, la necesidad de un conjunto de variables mínimas debe de incluir una serie de informaciones relevantes para el tipo de problemáticas que identificamos hoy en día y que aquejan las posibilidades de bienestar de diversos actores y comunidades del país.
Al observar con detenimiento el artículo 26 de la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística Y Geográfica, que establece los datos mínimos de los cuales se hará cargo del Subsistema Nacional de Información Geográfica y del Medio Ambiente, salta a la vista que la existencia de un atlas de riesgo como información obligatoria está ausente. Su carencia es de llamar la atención para las necesidades contemporáneas de la información geográfica, ya que no se carece de los medios o la información relevante, sino que se le sitúa en una categoría de información menos relevante que las indispensables. Esta postura únicamente limita las posibilidades de la institución y su valía o función ante la sociedad mexicana. Situaciones de coyuntura podrían demandar una elaboración de información limitada, donde el atlas pasaría a un plano de exclusión ante su posicionamiento como información no indispensable.
Acerca de esta postura, expongo mi inconformidad. La necesidad de un conocimiento actualizado de los potenciales riesgos a los cuales se somete la población en sus asentamientos y zonas de tránsito requiere ser de disposición pública, con un fácil acceso y herramientas que hagan digerible la información en favor de su comprensión.
En esta altura de la exposición de los considerandos, se podría contrargumentar que la existencia del atlas nacional de riesgos ya se encuentra cubierto por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) , donde este es de libre acceso y cuenta con una serie de tutoriales que facilitan la comprensión de la plataforma. Si bien, nos parece adecuada su existencia y utilidad, mantener aislada la actividad en una sola institución ofusca la posibilidad de mantener una discusión sana respecto a la metodología empleada, la comunicación entre instituciones y su relación con la ciudadanía. La existencia de un subsistema en el Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica con la función de concentrar información de esta clase debería de contar con una producción propia o un enlace directo con el atlas del CENAPRED.
La construcción de un atlas nuevo, en primera instancia, podría derivar en la aplicación de nuevas metodologías que otorguen resultados distintos y ayuden a desarrollar mejores herramientas mediante la discusión y el contraste. Por otra parte, la posibilidad de usar los datos y trabajo de la CENAPRED por parte del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica refuerza la colaboración institucional y representa un acto de eficiencia en términos de presupuesto y facilidad en el acceso a la información.
Sea cual fuere la decisión que se pretenda tomar en torno a este tema, modificar y hacer accesible un atlas nacional de riesgo en las plataformas y medios del Subsistema Nacional de Información Geográfica y del Medio Ambiente, con un rango de indispensable y requisito mínimo en la exposición de información, es un logro en favor de la ciudadanía, ya que ayuda a concentrar la información y facilita su consulta ante situaciones que requieran hacer uso de esos datos, donde la toma de decisiones no carezca de herramientas que permitan tomar la elección que otorgar la mayor cantidad de beneficios a la ciudadanía.
ARTÍCULO 26.- El Subsistema Nacional de Información Geográfica y del Medio Ambiente, en su componente geográfico, generará como mínimo los siguientes grupos de datos: marco de referencia geodésico; atlas nacional de riesgos, límites costeros, internacionales, de las entidades federativas, municipales y las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México; datos de relieve continental, insular y submarino; datos catastrales, topográficos, de recursos naturales y clima, así como nombres geográficos. A este componente también se le denominará Infraestructura de Datos Espaciales de México.
Decreto por el que se reforma el artículo 26 de la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística Y Geográfica
ÚNICO. Se reforma el artículo 26 de la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística Y Geográfica para quedar de la siguiente manera: