Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/1997?documento=legcol&contexto=legcol_759920417698f034e0430a010151f034&vista=STD-PC
Timestamp: 2019-10-18 07:32:42
Document Index: 33955780

Matched Legal Cases: ['artículo 30', 'artículo 30', 'artículo 35', 'artículo 122', 'artículo 20', 'artículo 4', 'artículo 6', 'artículo 869', 'artículo 30', 'artículo 35', 'artículo 122', 'artículo 2', 'artículo 30', 'artículo 28', 'artículo 28', 'artículo 28', 'artículo 261', 'artículo 30', 'artículo 30', 'artículo 261', 'artículo 27', 'artículo 261', 'artículo 261', 'artículo 28', 'artículo 30', 'artículo 261', 'artículo 260', 'artículo 26', 'artículo 260', 'artículo 261', 'artículo 27', 'artículo 35', 'artículo 122', 'artículo 2', 'artículo 28', 'artículo 261', 'artículo 27', 'artículo 28', 'artículo 29', 'artículo 262', 'artículo 148', 'artículo 35', 'artículo 122', 'artículo 35']

﻿ CIRCULAR EXTERNA 30 DE NOVIEMBRE 26 DE 1997
CIRCULAR EXTERNA 30 DE 26 DE NOVIEMBRE DE 1997
CONTENIDO:SOCIEDADES COMERCIALES. CRITERIOS GENERALES PARA LA APLICACIÓN DEL RÉGIMEN LEGAL DE LAS MATRICES, SUBORDINADAS, SITUACIONES DE CONTROL Y GRUPOS EMPRESARIALES Y ESTADOS FINANCIEROS CONSOLIDADOS.
CIRCULAR EXTERNA 30 DE 1997
Ref.: Criterios generales para la aplicación del régimen legal de las matrices, subordinadas, situaciones de control y grupos empresariales y estados financieros consolidados.
Se recogen en esta circular los criterios más recientes que han sido expresados por la entidad, en el tema de los conglomerados y que han tenido un reciente desarrollo dentro del derecho societario, los cuales, sin perjuicio de las reglamentaciones que se requieren para este y otros temas de nuestra ley mercantil, resultan de interés para todas las personas involucradas en el tema de las relaciones que se verifican en las sociedades comerciales, para ofrecer apoyo al sector empresarial en el cabal entendimiento de la ley por la divulgación de las doctrinas expresadas por esta superintendencia se está dando respuesta a las inquietudes de los ciudadanos y los particulares, sobre el tema de las matrices, la subordinación de sociedades y los estados financieros consolidados de acuerdo con las previsiones de la Ley 222 de 1995 y el Decreto 1080 de 1996.
1. Las sociedades extranjeras matrices o controlantes-criterios de la Superintendencia de Sociedades.
Considerando el Oficio 1060 de fecha 10 de diciembre de 1996, proferido por la Superintendencia Bancaria y relacionado con la interpretación del artículo 30 de la Ley 222 de 1995 sobre la obligación de inscripción en el registro mercantil de la situación de control o grupo empresarial: ¿se puede entender que existe unidad de criterios en cuanto a la interpretación y aplicación de la ley comercial se refiere (L. 222/95, art. 30), entre la Superintendencia Bancaria y la Superintendencia de Sociedades?.
La Superintendencia de Sociedades, con todo respeto, se aparta de la interpretación ofrecida por la Superintendencia Bancaria en el Oficio 1060 de fecha 10 de diciembre de 1996, en cuanto se refiere al alcance que debe darse a la obligación consagrada en el artículo 30 de la Ley 222 de 1995; pero sí comparte el criterio señalado en el referido oficio, relacionado con la consolidación de estados financieros, señalada en el artículo 35 de la Ley 222 de 1995 y el artículo 122 del Decreto 2649 de 1993.
Se exponen a continuación las razones que fundamentan el criterio de este despacho, frente a la obligación de inscripción en el registro mercantil y la consolidación de estados financieros, para las matrices o controlantes extranjeras:
1.1. Obligación de inscripción en el registro mercantil de la situación de control o grupo empresarial para matrices o controlantes extranjeras. Al respecto, se debe anotar, que la Ley 222 de 1995 introdujo una serie de obligaciones a cargo de las matrices o controlantes en los casos de situaciones de control o de grupo empresarial.
1.1.1. La aplicación de la ley en el espacio-estatuto real. El derecho privado colombiano establece las reglas relativas a la aplicación de las leyes en el territorio de la República, y la manera como se regulan los bienes y contratos que se ejecutan en el país.
El artículo 20 del Código Civil dispone la aplicación del llamado estatuto real, según el cual, "los bienes situados en los territorios, (...), están sujetos a las disposiciones de este código aun cuando sus dueños sean extranjeros y residan fuera de Colombia".
1.1.2. El Derecho internacional privado-el estatuto real. En cuanto al derecho internacional privado, nuestra legislación adoptó con la Ley 33 de 1992 el Tratado de Derecho Comercial Internacional de Montevideo del 12 de febrero de 1889, el cual desarrolla en los artículos 4º al 7º las reglas aplicables a las sociedades.
Según el artículo 4º del Tratado de Montevideo "el contrato social se rige tanto en su forma, como respecto a las relaciones jurídicas entre los socios, y entre la sociedad y los terceros, por la ley del país en que ésta tiene su domicilio comercial".
Respecto de las sucursales se afirma en el artículo 6º del tratado, que "las sucursales o agencias constituidas en un Estado por una sociedad radicada en otro, se considerarán domiciliadas en el lugar en que funcionan y sujetas a la jurisdicción de las autoridades locales, en lo concerniente a las operaciones que practiquen".
A este respecto comenta por el profesor Marco Gerardo Monroy Cabra, que, el Tratado de Montevideo "dispone que la ley del lugar donde los contratos deben cumplirse rige su existencia, naturaleza, validez, efectos consecuencias, ejecución, y en general, todo en cuanto concierne a los contratos por cualquier aspecto que sea. La misma ley decide si es necesario que se hagan por escrito y la calidad del documento correspondiente". (Cfr. Monroy Cabra, Marco Gerardo. Tratado de Derecho Internacional Privado Temis 1995. pág. 290). Este tratado ha sido elevado a ley de la República y por tanto es aplicable para regular los aspectos allí señalados con los efectos correspondientes.
1.1.3. Los contratos en el Código de Comercio. Adicionalmente, en cuanto a la ley de los contratos el Código de Comercio ratifica el sometimiento a la ley nacional para los contratos que deben cumplirse en Colombia, incluso aclarando que también precede para aquellos celebrados en el exterior. De esta forma lo expresa el artículo 869 del Código de Comercio: "la ejecución de los contratos celebrados en el exterior, que deben cumplirse en el país, se regirá por la ley colombiana".
Considerando que los bienes representados en las inversiones extranjeras de capital o las participaciones contractuales con sociedades domiciliadas en el país, establecen para el inversionista extranjero el sometimiento a las previsiones legales que regulan sus bienes en el país, las consecuencias jurídicas de acuerdo con el principio de igualdad en el trato (Conpes, Res. 51/91, art. 3º) también le son aplicables.
1.1.4. Conclusión. Los sujetos extranjeros que realizan actividades de carácter contractual, o poseen bienes o derechos reales en el territorio colombiano, participan en sociedades y actúan en las mismas dentro de los presupuestos legales del control o grupo empresarial, deben someterse a las consecuencias jurídicas que las leyes colombianas prevén; atendiendo claro está, la naturaleza y características propias de la relación jurídica y del sujeto obligado, y en cuanto a las operaciones que mantienen y realizan en el país, las cuales se someten al derecho interno colombiano para estos efectos.
Lo mismo se predica de los vinculados domiciliados en el país en cuanto al incumplimiento de su obligación de presentar para su inscripción el documento privado, en el registro mercantil correspondiente a su circunscripción, en el plazo de 30 días siguientes a la configuración del control o grupo empresarial puesto que al tenor de lo dispuesto por el parágrafo 2º del artículo 30 de la Ley 222 de 1995, corresponde a los vinculados inscribir en el registro mercantil toda modificación de la situación de control o grupo empresarial.
1.2. Obligación de consolidar estados financieros. La obligación de preparar y difundir estados financieros de propósito general consolidados en los términos del artículo 35 de la Ley 222 de 1995, en concordancia con el artículo 122 del Decreto 2649 de 1993, se predica de las matrices o controlantes quienes de conformidad con el artículo 2º del mismo decreto, están obligadas, de acuerdo con la ley, a llevar contabilidad en Colombia.
Las entidades matrices o controlantes domiciliadas en el exterior que no se encuentran obligadas a llevar contabilidad en Colombia, no están sometidas en este aspecto a la ley colombiana.
Sin embargo, vale la pena precisar, que si la entidad extranjera desarrolla actividades permanentes en Colombia a través de una sucursal, en los términos del título VIII del libro segundo del Código de Comercio, la sucursal estará obligada a presentar los estados financieros individuales y los estados financieros consolidados, con los de las sociedades subordinadas en el país, en los términos prescritos en la ley colombiana, toda vez que estos antes económicos se encuentran sometidos a la ley contable colombiana.
1.3. Cancelación de la inscripción de la situación de control o grupo empresarial. Como consecuencia de una subordinación ejercida por una matriz extranjera, ¿podría solicitarse a la cámara de comercio correspondiente, la cancelación de la inscripción de la situación de control entre una matriz extranjera y su subordinada en Colombia, con fundamento en el concepto proferido por la Superintendencia Bancaria?
La única circunstancia en la cual procede realizar un cambio en el registro mercantil, es la modificación de la situación de control o grupo empresarial, en los términos señalados por el parágrafo 2º del artículo 30 de la Ley 222 de 1995.
El concepto proferido por la Superintendencia Bancaria tiene el alcance que le otorga la ley (CCA, art. 25) y por tanto no es obligatorio, ni puede en sí mismo modificar la situación de control de hecho, y sus efectos jurídicos cuando se configura la subordinación entre la matriz extranjera y la sociedad subordinada domiciliada en el país.
2. La unidad de propósito y dirección en los grupos empresariales.
El artículo 28 de la Ley 222 de 1995 prescribe que "habrá grupo empresarial cuando además de vínculo de subordinación, exista entre las entidades unidad de propósito y dirección. Si bien el inciso 2º señala en qué casos se entiende que existe tal unidad de propósito y dirección, los términos utilizados son excesivamente amplios, resultaría conveniente entonces, ya sea precisar los términos utilizados, o por vía de ejemplo señalar los eventos en que se configuren la unidad de propósito y dirección.
Se ha consultado a este despacho acerca del concepto de la unidad de propósito y dirección y la manera como debe entenderse su sentido y alcance. Al respecto y con el propósito de efectuar un análisis adecuado de las cuestiones planteadas es preciso transcribir el artículo 28 de la Ley 222 de 1995, el cual reza:
"ART. 28.—Grupo empresarial. Habrá grupo empresarial cuando además del vínculo de subordinación, exista entre las entidades unidad de propósito y dirección.
Corresponderá a la Superintendencia de Sociedades, o en su caso a la de Valores o Bancaria, determinar la existencia del grupo empresarial cuando exista discrepancia sobre los supuestos a que lo originan".
1. Existencia de un vínculo de subordinación, el cual es descrito en los artículos 26 y 27 de la Ley 222 de 1995 que modificaron los artículos 260 y 261 del Código de Comercio.
2. Que exista entre las entidades unidad de propósito y dirección.
En relación con este último presupuesto de la situación de grupo empresarial, sea lo primero señalar que el mismo no puede limitarse única y exclusivamente a unas hipótesis cerradas definidas previamente por el legislador, por cuanto obedecen a fenómenos de carácter económico y como tal variables, razón por la cual la descripción prevista en la norma de "perseguir la consecución de un objetivo determinado por la matriz o controlante", como respuesta a la noción de "unidad de propósito y dirección", es lo suficientemente amplia, por lo que se comprenden las diferentes hipótesis que puedan presentarse en la realidad empresarial.
En este aspecto la ley describe los supuestos del grupo empresarial ampliando el criterio propio del control o subordinación, y exige en forma adicional, que independientemente del desarrollo individual del objeto social por cada una de las compañías, se configure una marcada injerencia o intervención de la matriz o controlante en procura de la obtención de un beneficio general o exclusivo del grupo entendido como un todo u de alguna parte específica del mismo. Así las cosas, no habrá lugar a considerar la figura del "grupo empresarial". Por el simple hecho de que la matriz persiga que sus subordinadas sean rentables, salvo que dicho objetivo se encuentre acompañado de una injerencia de aquélla en cuanto a la disposición planificada y sistemática de objetivos determinados, que han de ejecutarse por los sujetos que conforman el grupo, al tiempo que deben someterse a su evaluación y control directo o indirecto estableciendo una clase de relación de interdependencia.
Para complementar el análisis de la norma referida resulta pertinente también acudir a uno los métodos de interpretación de la ley que se encuentra establecido por el Código Civil, en el artículo 28, que establece: "las palabras de la ley se entenderán en su sentido natural y obvio, según el uso general de las mismas...". Por ello, es válido acudir a las definiciones que sobre las expresiones unidad", "propósito" y "dirección" brinda el Diccionario de la Lengua Española editado por la Real Academia Española:
"Unidad. Propiedad de todo ser, en virtud de la cual no puede dividirse sin que su esencia se destruya o se altera. II3. Unión o conformidad.
Propósito. Ánimo o intención de hacer o no hacer una cosa. 11 2. Objeto, mira. 11 3. Materia de que se trata o en que se está entendiendo.
Dirección. Acción y efecto de dirigir o dirigirse. II2. Camino o rumbo que un cuerpo sigue en su momento. II4. Conjunto de personas encargadas de dirigir una sociedad, II establecimiento, explotación, etc.".
"... Pretender hacer una enumeración taxativa con el objeto de determinar las innumerables formas mediante las cuales se puede conseguir el control económico, financiero o administrativo es una tarea innecesaria y esencialmente mutable y dependiente de circunstancias y conveniencias no susceptibles de señalar a priori. Por eso el Código de Comercio, en su artículo 261 como simple enunciación, menciona algunas alternativas.
Formas sutiles de "control económico" se pueden presentar en la medida en que los intereses económicos surgidos entre varias (al menos dos) unidades, produzcan una vinculación de tal grado que el cabal proceso productivo de una se encuentre condicionado a alguna decisión de otra (suministro de materias primas, dependencia tecnológica, canales de distribución etc.).
Por último, las precisiones anteriores no permiten, como sería lo ideal, una generalización tal que fije reglas mediante las cuales se determine objetivamente la presencia de vinculación o subordinación entre varias unidades. Cada caso individual implica su estudio y análisis particular basado, claro está, en las definiciones conceptuales establecidas en los párrafos anteriores". (Oficio 0A/18184 del 10 de septiembre de 1980).
En este orden de ideas, existe unidad de dirección cuando las empresas que conforman el grupo están dominadas o subordinadas a la expresión del poder de la controlante, que tiene la facultad de decisión, y ello con el propósito de que todas actúen no sólo bajo la misma dirección, como es lógico, sino bajo los mismos parámetros, sean ellos explícitos o no.
Será el estudio de las condiciones y las relaciones que se verifican entre los sujetos en cada caso en particular, el que determinará la existencia del grupo empresarial. En el evento de presentarse discrepancia en cuanto a los supuestos del grupo empresarial, será la respectiva autoridad administrativa competente, quien lo definirá, de oficio o a petición de los interesados efectuando el análisis particular de cada caso. (L. 222/95, art. 30, inc. 2º).
3. Dónde debe cumplirse con la obligación de inscripción del documento privado
El artículo 30 establece la obligación de inscribir en el registro mercantil correspondiente a la circunscripción de cada una de las sociedades vinculadas, un documento en donde se acredite la situación de control existente la inquietud que se plantea es si al referirse la norma a "circunscripción" elude exclusivamente al domicilio principal de la sociedad vinculada o abarca también el de sus sucursales o agencias.
Respecto a este planteamiento, se considera, que cuando el referido artículo 30 de la Ley 222 de 1995, dice que el documento respectivo "deberá presentarse para su inscripción en el registro correspondiente a la circunscripción de cada uno de los vinculados", no quiso significar nada diferente a que la inscripción en el registro mercantil deberá efectuarse en la cámara de comercio del domicilio de la matriz o controlante y de cada una de sus subordinadas, en el territorio nacional.
4. La vinculación de sociedades en la Ley 222 de 1995
¿Qué alcance ha de dársele a expresión "vinculación" cuando es utilizada en forma reiterada en varios artículos del nuevo texto de la Ley 222 de 1995?
En cuanto al alcance del concepto de "vinculación", en los artículos 30 y 31 de la Ley 222 de 1995, debe afirmarse que el mismo corresponde a un concepto genérico que comprende, tanto las relaciones de subordinación que pueden existir entre las entidades, como, los casos de vinculación económica sea por participación o cualquiera otra causa que determine las relaciones entre las sociedades.
5. La aplicación de los presupuestos de subordinación
5.1. Presupuestos de subordinación o control. El artículo 261 del Código de Comercio, modificado por el artículo 27 de la Ley 222 de 1995, establece los supuestos de subordinación. El numeral primero se refiere al caso del denominado control interno por participación patrimonial, en el caso de que "más del cincuenta por ciento (50%) del capital pertenezca a la matriz directamente o por intermedio o con el concurso de sus subordinadas o de las subordinadas de éstas. Para tal efecto no se computarán las acciones con dividendo preferencial y sin derecho a voto".
La participación patrimonial señalada, permite establecer que entre las personas naturales o jurídicas respecto de las sociedades se verifica uno de los supuestos de subordinación señalado en el numeral 1º del artículo 261 del Código de Comercio.
Teniendo en cuenta que entre las sociedades se puede determinar el control por el supuesto señalado en el numeral primero del artículo 261 Código de Comercio, será necesario establecer también, si respecto de las mismas, se verifica cualquiera otro de los supuestos legales, los cuales no son excluyentes entre sí. Para ello se deberá indicar por la sociedad matriz, si existe el derecho a emitir votos constitutivos de mayoría mínima decisoria en la asamblea general de accionistas, o junta de socios o se tienen los votos necesarios para elegir mayoría de los miembros de la junta directiva, (C.Co., art. 261, num. 2º) o si se ejerce influencia dominante en las decisiones de los órganos de administración, por virtud de actos o negocios celebrados con la sociedad controlada o con sus socios (C.Co., art. 261, num. 3º).
5.2. Situación de grupo empresarial. Con relación a la determinación de la existencia de la situación de grupo empresarial entre personas naturales o jurídicas y sociedades es preciso considerar la definición establecida por el artículo 28 de la Ley 222 de 1995, según la cual: "Habrá grupo empresarial cuando además del vínculo de subordinación, exista entre las entidades unidad de propósito y dirección".
De acuerdo con esta disposición, el grupo empresarial supone entonces, en primer lugar, la existencia de una situación de subordinación o control. Si se ha verificado esta situación, por la participación mayoritaria en el capital, en la forma que se ha indicado en el numeral anterior procede entonces examinar la existencia del otro de los presupuestos señalados en la ley.
Es preciso acudir a lo expresado en la misma ley donde se define el alcance de este criterio en los siguientes términos: Se entenderá que existe unidad de propósito y dirección cuando la existencia y actividades de todas las entidades persigan la consecución de un objetivo determinado por la matriz o controlante en virtud de la dirección que ejerce sobre el conjunto, sin perjuicio del desarrollo individual del objeto social o actividad de cada una de ellas".
a) El objeto social de las sociedades puede ser semejante en cuanto a su alcance, e incluso también complementario cuando las mismas se dedican a la actividad económica relacionada. Pero su objeto puede ser diverso y verificarse la unidad de propósito y dirección entre los sujetos controlados y la matriz;
b) La composición accionaria de las sociedades se estructura con la participación de los mismos accionistas;
c) La administración de las sociedades está a cargo de una junta directiva, la cual se encuentra en las sociedades vinculadas y subordinadas, conformada en su mayoría por las mismas personas naturales o jurídicas, y
d) La representación legal de las sociedades se encuentra a cargo de las mismas personas que figuran como representantes de las otras sociedades vinculadas.
5.3. Inscripción de la situación de control o grupo empresarial. Tanto la situación de control, como la situación de grupo empresarial, deben ser inscritas ante el registro mercantil de la cámara de comercio de la respectiva circunscripción, dentro de los treinta (30) días siguientes a la configuración de la situación de control o del grupo empresarial. Ello está establecido porque se trata de las dos situaciones particulares definidas por la ley, en las cuales se verifican relaciones entre las matrices o controlantes y las sociedades subordinadas, con efectos y consecuencias jurídicas que son de alguna manera distintas en cada caso.
De acuerdo con lo arriba expresado, la sociedad matriz lo mismo que las sociedades subordinadas en cada caso, deberán proceder a efectuar la inscripción del documento privado ante la cámara de comercio de su circunscripción, dando también cumplimiento a las demás obligaciones que se derivan de su carácter. Entre ellas vale la pena destacar, la preparación y presentación de estados financieros de propósito general consolidados (L. 222/95, art. 35) y la presentación del informe especial para los administradores de las sociedades en grupo empresarial (L. 222/95, art. 29), entre otras.
6. Subordinación por sociedades extranjeras.
"ART. 30.—Obligatoriedad de inscripción en el registro mercantil. Cuando de conformidad con lo previsto en los artículos 260 y 261 del Código de Comercio, se configure situación de control, la sociedad controlante lo hará constar en documento privado que deberá contener el nombre, domicilio, nacionalidad y actividad de los vinculados, así como el presupuesto que da lugar a la situación de control. Dicho documento deberá presentarse para su inscripción en el registro mercantil correspondiente a la circunscripción de cada uno de los vinculados, dentro de los treinta días siguientes a la configuración de la situación de control.
En los casos en que se den los supuestos para que exista grupo empresarial se aplicará la presente disposición. No obstante, cumplido el requisito de inscripción del grupo empresarial en el registro mercantil, no será necesario la inscripción de la situación de control entre las sociedades que lo conforman".
De conformidad con la norma transcrita, todas las personas que en Colombia participen en calidad de matrices o controlantes, en contratos de sociedad que deban cumplirse en el país sean nacionales o extranjeras, deben cumplir con la obligación de preparar un documento privado con las características allí señaladas. Por otra parte, la misma norma contempla en cabeza de cada uno de los vinculados, bien sean entidades matrices o controlantes y las sociedades subordinadas, la obligación de inscribir el documento privado preparado por la matriz o controlante, ante la cámara de comercio de la circunscripción correspondiente a su domicilio, señalando la situación de control o el grupo empresarial que se verifica cada caso.
Esta obligación se predica tanto de las entidades matrices o controlantes y las sociedades subordinadas nacionales como de las matrices o controlantes extranjeras, que tengan vinculados bienes, inversiones o participen en actos jurídicos o contratos de sociedad en Colombia, puesto que la ley colombiana no establece distinción alguna con relación a la nacionalidad de los sujetos que intervienen en las relaciones de subordinación o control.
"Los bienes situados en los territorios, ... están sujetos a las disposiciones de este código aun cuando sus dueños sean extranjeros y residan fuera de Colombia.
Esta disposición se entenderá sin perjuicio de las estipulaciones contenidas en los contratos celebrados válidamente en país extraño. Pero los efectos de dichos contratos, para cumplirse en algún territorio, o en los casos que afecten los derechos e intereses de la Nación, se arreglarán a este código y demás leyes civiles de la unión". (Se subraya).
En consecuencia, la participación en negocios societarios cuyo desarrollo o actividad se realiza en Colombia, o desde Colombia, y de la cual puede predicarse una situación de subordinación o control, o la existencia de un grupo empresarial, debe someterse a las previsiones consagradas en el artículo 30 de la Ley 222 de 1995. De acuerdo con esta disposición corresponde a la matriz o controlante incluir en el documento privado la información relativa al nombre, domicilio, actividad de los vinculados y los presupuestos de subordinación. Igualmente y con el propósito de establecer el origen del control que se ejerce en el país sobre las sociedades comerciales, el legislador dispuso que los antes vinculados indiquen la nacionalidad correspondiente, tanto de la entidad matriz o controlante como de las sociedades subordinadas o controladas.
La subordinación de sociedades extranjeras
En el evento que exista una sociedad colombiana en calidad de matriz y sociedades domiciliadas en el extranjero como subordinadas, ¿debe este hecho registrarse en la Cámara de Comercio del domicilio de la sociedad matriz?
La respuesta a esta cuestión es afirmativa, teniendo en cuenta lo expresado en la presente circular. Sin embargo vale la pena precisar que en esta hipótesis, las entidades matrices nacionales están obligadas a cumplir con todas las normas mercantiles, y contables por virtud del estatuto personal, que somete a todas las personas residentes en el territorio, a las disposiciones de la ley nacional. De esta manera deberá cumplir con las obligaciones correspondientes a su condición de matriz o controlante, efectuar la inscripción en el registro mercantil y prepare'' y difundir los estados financieros consolidados realizando la conversión de los respectivos estados financieros de las subordinadas del exterior, entre otras .
8. Inscripción de situaciones de control y grupo empresarial.
A cerca de los grupos empresariales y las relaciones de subordinación se ha preguntado a este despacho si el documento privado que declare el control además de inscribirse en el registro mercantil de la Cámara de Comercio del domicilio de la subordinada, debe también registrarse en la Cámara de Comercio del domicilio de la matriz.
La manera como la norma establece la obligación de inscripción de la situación de control y del grupo empresarial, está claramente expuesta al disponer que el documento privado debe "presentarse para su inscripción en el registro mercantil correspondiente a la circunscripción de cada uno de los vinculados". Los vinculados en la expresión de la norma, incluyen tanto a la matriz o controlante, como a las diversas entidades subordinadas, que se encuentran matriculadas en las circunscripciones en que se divide el territorio nacional para efectos del registro mercantil.
Por consiguiente, el documento privado elaborado por la entidad matriz o controlante, debe presentarse para su inscripción ante la cámara de la circunscripción del domicilio de la matriz o controlante, y por coda una de las subordinadas ante las cámaras de comercio correspondientes al lugar donde se encuentren domiciliadas la sociedades subordinadas. Lo mismo deberá realizarse en los casos en que se presente modificación en la situación de control o del grupo empresarial. la Cámara de Comercio deberá certificar dicha inscripción en los respectivos certificados de existencia y representación legal que expida.
9. Aplicación de los presupuestos de subordinación.
Frente a la cuestión planteada de si se considera subordinada la compañía colombiana, con los socios del exterior a pesar de que sólo participan en 50% y no se cumplen las causales 2, 3 y parágrafo 1º del artículo 261 del Código de Comercio, este despacho considera necesario aclarar que la subordinación societaria existe en todos los casos en los cuales el poder de decisión de una sociedad se encuentra sometido a la voluntad de otra u otras personas, y que la ley califica como la matriz o controlante, en los términos del artículo 260 del Código de Comercio, modificado por el artículo 26 de la Ley 222 de 1995.
El carácter de matriz o controlante y el de la subordinada se predica tanto de personas nacionales como de extranjeras, y los efectos que la misma normatividad prevé, se aplicarán atendiendo el alcance de las normas, según que a las mismos, sea por su domicilio, su nacionalidad, por los bienes, actos o negocios jurídicos en que participan, les sea aplicable la ley colombiana.
Pero estas presunciones no son taxativas, ni excluyentes, puesto que la subordinación puede presentarse de diversas maneras, siempre que se configure la situación descrita en el artículo 260 del Código de Comercio: "Una sociedad será subordinada o controlada cuando su poder de decisión se encuentre sometido a la voluntad de otra u otras personas que serán su matriz o controlante" (se subraya).
En la hipótesis propuesta, si no se posee más del 50% de participación en el capital de la sociedad no se daría la subordinación por el caso señalado en el numeral 1 del artículo 261 del Código de Comercio modificado por el artículo 27 de la Ley 222 de 1995. Pero podría verificarse la situación de control por las presunciones señaladas en los numerales 2 ó 3 o los casos contemplados en los parágrafos del mismo artículo.
En todos los casos es necesario un análisis de la situación de hecho particular y concrete de las sociedades, con el propósito de precisar la configuración de la situación de control y establecer las consecuencias jurídicas que la ley le atribuye, tanto a las matrices o controlantes, como a las subordinadas o controladas. Si no se verifica la situación de control en los términos legalmente señalados, no serán exigibles las consecuencias previstas en las normas.
10. Alcance de la obligación de consolidar estados financieros para las situaciones de control o grupos con personas extranjeras
¿Existe la necesidad de consolidar estados financieros de varias compañías que pertenecen a un mismo grupo y a la vez son subordinadas de la casa matriz, cuyo domicilio se encuentra en el Exterior?
La obligación de reparar y difundir estados financieros de propósito general consolidados en los términos del artículo 35 de la Ley 222 de 1995, en concordancia con el artículo 122 del Decreto 2649 de 1993, se predica de las matrices o controlantes quienes de conformidad con el artículo 2º del Decreto 2649 de 1993, están obligadas de acuerdo con la ley a llevar contabilidad en Colombia.
En el ejemplo propuesto de una persona jurídica, cuyo domicilio se encuentra en el exterior y que opera como casa matriz de un grupo de compañías subordinadas domiciliadas en Colombia, la obligación de consolidar sus estados financieros se predica de la persona que tenga el carácter de matriz o controlante, de acuerdo con lo previsto en la ley colombiana, con relación a otra u otras sociedades subordinadas, siempre que la matriz esté obligada a llevar contabilidad o a reportar su información contable, de acuerdo con las normas legales colombianas
11. El grupo empresarial con matrices extranjeras y sus principales obligaciones
Tal como lo establece el artículo 28 de la Ley 222 de 1995, el grupo empresarial se constituye cuando además del vínculo de subordinación, existe entre las entidades, unidad de propósito y dirección
Una vez determinada la subordinación entre las entidades, de acuerdo con los parámetros señalados en el artículo 261 del Código de Comercio, modificado por el artículo 27 de la Ley 222 de 1995, es precise entrar a establecer el presupuesto de unidad de propósito y dirección que configura el concepto de grupo empresarial. Este presupuesto está definido por el artículo 28 de la ley 222 de 1995, así: "Se entenderá que existe unidad de propósito y dirección cuando la existencia y actividades de todas las entidades persigan la consecución de un objetivo determinado por la matriz o controlante en virtud de la dirección que ejerce sobre el conjunto, sin perjuicio del desarrollo individual del objeto social, o actividad de cada una de ellas".
Por lo anteriormente expresado, y atendiendo la hipótesis planteada, si las subordinadas residentes en el país están sujetas a las políticos y procedimientos que imparte la casa matriz en el exterior, se puede concluir que respecto de las mismos se verifican los supuestos de unidad de propósito y dirección señalados en la ley.
a) La elaboración del documento privado y la inscripción del mismo, y de toda modificación, en el registro mercantil de la cámara de comercio correspondiente al domicilio de cada una de las subordinadas;
b) La elaboración y presentación del informe especial de que trata el artículo 29 de la Ley 222 de 1995, para el caso de los grupos empresariales;
c) La obligación de preparar y difundir los estados financieros consolidados de las operaciones en Colombia, cuando la ley contable así lo exija, siempre que la matriz tenga sucursal en Colombia, y mantenga vínculos de subordinación con las sociedades que controla en el país, bien sea directamente, o a través de sus subordinadas. Lo mismo se predica de las sociedades nacionales con inversión extranjera mayoritaria, que se constituyan en las matrices o controlantes para las situaciones de control o del grupo empresarial que se verifican en el país;
d) La prohibición de participación reciproca consagrada en el artículo 262 del Código de Comercio, y
e) La eventual responsabilidad subsidiaria de la matriz o controlante en el proceso concursal de la subordinada, definida por el parágrafo del artículo 148 de la Ley 222 de 1995.
12. La excepción de consolidación de estos financieros para sociedades en liquidación
De acuerdo a la composición accionaria de una compañía se entiende que es subordinada de otra compañía por cuanto esta posee el 95% de inversión. ¿En este caso la última compañía debería consolidar con la compañía subordinada, aun cuando esta última se encuentre en proceso de liquidación?
12.1. En el primer caso, al perderse el control, de suyo, se pierde la subordinación y como tal desaparece la obligación de incluirse a la sociedad en liquidación obligatoria, dentro de los estados financieros consolidados.
12.2. Además, en uno y otro caso, dada la situación de liquidación de las compañías, las bases de valuación de los activos y pasivos cambian, ya que éstos se deben valuar a su valor neto realizable y dentro del proceso de consolidación es indispensable la homogeneización de las políticas y métodos contables, lo cual no podría darse con las sociedades en liquidación, por la razón comentada.
13. Parámetros y procedimientos para la consolidación de estados financieros de sociedades mercantiles.
13.1. Se ha consultado a este despacho, ¿si los parámetros considerados por la Superintendencia Bancaria en la Circular Externa 100 de 1995, respecto a la consolidación de los estados financieros de las sociedades sometidas a su vigilancia y control, aplicarían para una entidad vigilada por la Superintendencia de Sociedades?
a) La Ley 222 de 1995, en el artículo 35 estableció la obligación de prepara y difundir estados financieros de propósito general consolidados, para todas las matrices o controlantes, lo cual quiere decir que amplió el campo de acción para la consolidación de estados financieros, toda vez que con anterioridad a la expedición de esta ley, la obligatoriedad de consolidar estaba contenida en el artículo 122 del Decreto 2649 de 1993, en donde se circunscribía al hecho de poseer más del 50% del capital de otros antes económicos, y
b) Los artículos 260 y 261 del Código de Comercio, modificados por los artículos 26 y 27 de la Ley 222 de 1995, señalan los parámetros de subordinación, los cuales de acuerdo con lo indicado en el literal anterior, deben ser tenidos en cuenta, para definir si se es matriz o controlante.
Cuando el objeto social de las compañías que dependen de una misma matriz no tienen una actividad económica similar, se debe aplicar el método de combinación ó únicamente se consolida en criterios de definición de la actividad económica, bien seguros, servicios financieros o sector real."
Sobre este particular, es necesario afirmar que de acuerdo con la Ley y sin que exista un Decreto reglamentario que regule la materia, la matriz o controlante, deberá preparar y difundir estados financieros de propósito general consolidados con todas sus subordinadas, independientemente de la actividad económica a que se dedique coda una de ellas. Sin embargo, en el evento de que Las subordinadas pertenezcan a diferentes sectores económicos, la matriz o controlante deberá además, preparar estados financieros consolidados con aquellas subordinadas que correspondan a su sector económico.
a) El artículo 35 de la Ley 222 de 1995, en el inciso tercero, señala: "las inversiones en subordinadas deben contabilizarse en Los libros de la matriz o controlante por el método de participación patrimonial", y
b) En la circular conjunta expedida por la Superintendencia de Sociedades (No. 09) y la Superintendencia de Valores (No. 013) el 19 de diciembre de 1996, se estableció, entre otros, que:
N. del D.: Esta circular va dirigida a: Señores representantes legales, apoderados, revisores fiscales y contadores públicos de sociedades comerciales y personas jurídicas matrices y subordinadas.