Source: http://www.asesoriayempresas.es/legislacion/JURIDICO/30534/codigo-civil-libro-ii-de-los-bienes-de-la-propiedad-y-de-sus-modificaciones-articulos-333-al-608
Timestamp: 2018-07-23 11:58:21
Document Index: 51172728

Matched Legal Cases: ['Artículo 333', 'Artículo 334', 'Artículo 335', 'Artículo 336', 'Artículo 337', 'Artículo 338', 'Artículo 339', 'Artículo 340', 'Artículo 341', 'Artículo 342', 'Artículo 343', 'Artículo 344', 'Artículo 345', 'Artículo 346', 'Artículo 347', 'Artículo 348', 'Artículo 349', 'Artículo 350', 'Artículo 351', 'Artículo 352', 'Artículo 353', 'Artículo 354', 'Artículo 355', 'Artículo 356', 'Artículo 357', 'Artículo 358', 'Artículo 359', 'Artículo 360', 'Artículo 361', 'Artículo 362', 'Artículo 363', 'Artículo 364', 'Artículo 365', 'Artículo 366', 'Artículo 367', 'Artículo 368', 'Artículo 369', 'Artículo 370', 'Artículo 371', 'Artículo 372', 'Artículo 373', 'Artículo 374', 'Artículo 375', 'Artículo 376', 'Artículo 377', 'Artículo 378', 'Artículo 379', 'Artículo 380', 'Artículo 381', 'Artículo 382', 'Artículo 383', 'Artículo 384', 'Artículo 385', 'Artículo 386', 'Artículo 387', 'Artículo 388', 'Artículo 389', 'Artículo 391', 'Artículo 392', 'Artículo 393', 'Artículo 394', 'Artículo 395', 'Artículo 396', 'artículo 396', 'Artículo 396', 'Artículo 396', 'Artículo 396', 'Artículo 397', 'Artículo 398', 'Artículo 399', 'Artículo 400', 'Artículo 401', 'Artículo 401', 'Artículo 402', 'Artículo 403', 'Artículo 404', 'Artículo 405', 'Artículo 406', 'Artículo 407', 'Artículo 408', 'Artículo 409', 'Artículo 410', 'Artículo 411', 'Artículo 412', 'Artículo 413', 'Artículo 414', 'Artículo 415', 'Artículo 416', 'Artículo 417', 'Artículo 418', 'Artículo 419', 'Artículo 420', 'Artículo 421', 'Artículo 422', 'Artículo 423', 'Artículo 424', 'Artículo 425', 'Artículo 426', 'Artículo 427', 'Artículo 428', 'Artículo 429', 'Artículo 430', 'Artículo 431', 'Artículo 432', 'Artículo 433', 'Artículo 434', 'Artículo 435', 'Artículo 436', 'Artículo 437', 'Artículo 438', 'Artículo 439', 'Artículo 440', 'Artículo 441', 'Artículo 442', 'Artículo 443', 'Artículo 444', 'Artículo 445', 'Artículo 446', 'Artículo 447', 'Artículo 448', 'Artículo 449', 'Artículo 450', 'Artículo 451', 'Artículo 452', 'Artículo 453', 'Artículo 454', 'Artículo 455', 'Artículo 456', 'Artículo 457', 'Artículo 458', 'Artículo 459', 'Artículo 460', 'Artículo 461', 'Artículo 462', 'Artículo 463', 'Artículo 464', 'Artículo 465', 'Artículo 466', 'Artículo 467', 'Artículo 468', 'Artículo 469', 'Artículo 470', 'Artículo 471', 'Artículo 472', 'Artículo 473', 'Artículo 474', 'Artículo 475', 'Artículo 476', 'Artículo 477', 'Artículo 478', 'Artículo 479', 'Artículo 480', 'Artículo 481', 'Artículo 482', 'Artículo 483', 'Artículo 484', 'Artículo 485', 'Artículo 486', 'Artículo 487', 'Artículo 488', 'Artículo 489', 'Artículo 490', 'Artículo 491', 'Artículo 492', 'artículo 492', 'Artículo 492', 'Artículo 492', 'Artículo 493', 'Artículo 494', 'Artículo 495', 'Artículo 496', 'Artículo 497', 'Artículo 498', 'Artículo 499', 'Artículo 500', 'Artículo 501', 'Artículo 502', 'Artículo 503', 'Artículo 504', 'Artículo 505', 'Artículo 506', 'Artículo 507', 'Artículo 508', 'Artículo 509', 'Artículo 510', 'Artículo 511', 'Artículo 512', 'Artículo 513', 'Artículo 514', 'Artículo 515', 'Artículo 516', 'Artículo 517', 'Artículo 518', 'Artículo 519', 'Artículo 520', 'Artículo 521', 'Artículo 522', 'Artículo 523', 'Artículo 524', 'Artículo 525', 'Artículo 526', 'Artículo 527', 'Artículo 528', 'Artículo 529', 'Artículo 530', 'Artículo 531', 'Artículo 532', 'Artículo 533', 'Artículo 534', 'Artículo 535', 'Artículo 536', 'Artículo 537', 'Artículo 538', 'Artículo 539', 'Artículo 540', 'Artículo 541', 'Artículo 542', 'Artículo 543', 'Artículo 544', 'Artículo 545', 'Artículo 546', 'Artículo 547', 'Artículo 548', 'Artículo 549', 'Artículo 550', 'Artículo 551', 'Artículo 552', 'Artículo 553', 'Artículo 554', 'Artículo 555', 'Artículo 556', 'Artículo 557', 'Artículo 558', 'Artículo 559', 'Artículo 560', 'Artículo 561', 'Artículo 562', 'Artículo 563', 'Artículo 564', 'Artículo 565', 'Artículo 566', 'Artículo 567', 'Artículo 568', 'Artículo 569', 'Artículo 570', 'Artículo 571', 'Artículo 572', 'Artículo 573', 'Artículo 574', 'Artículo 575', 'Artículo 576', 'Artículo 577', 'Artículo 578', 'Artículo 579', 'Artículo 580', 'Artículo 581', 'Artículo 582', 'Artículo 583', 'Artículo 584', 'artículo 582', 'Artículo 585', 'artículo 583', 'Artículo 586', 'Artículo 587', 'Artículo 588', 'Artículo 589', 'Artículo 590', 'Artículo 591', 'Artículo 592', 'Artículo 593', 'Artículo 594', 'Artículo 595', 'Artículo 596', 'Artículo 597', 'Artículo 598', 'Artículo 599', 'Artículo 600', 'Artículo 601', 'Artículo 602', 'Artículo 603', 'Artículo 604', 'Artículo 605', 'Artículo 606', 'Artículo 607', 'Artículo 608']

Código Civil. Libro II, de los bienes, de la propiedad y de sus modificaciones (artículos 333 al 608) - Portal Asesoría y Empresas Thomson Reuters
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Libro II. De los bienes, de la propiedad y de sus modificaciones (Arts. 333 a 608)
Título I. De la clasificación de los bienes (Arts. 333 a 347)
Art. 333. Consideración de bienes muebles o inmuebles
Capítulo I. De los bienes inmuebles (Art. 334)
Art. 334. Consideración de bienes inmuebles
Art. 335. Definición de bienes muebles
Art. 336. Consideración de las rentas, pensiones, contratos sobre servicios públicos y títulos representativos de préstamos hipotecarios como bienes muebles
Art. 337. Clasificación de los bienes muebles en fungibles o no fungibles
Capítulo III. De los bienes según las personas a que pertenecen (Arts. 338 a 345)
Art. 338. Distinción de los bienes según las personas a que pertenezcan
Art. 339. Bienes considerados de dominio público
Art. 340. Bienes pertenecientes al Estado que tienen el carácter de propiedad privada
Art. 341. Circunstancias en que los bienes de dominio público pasan a formar parte de los bienes de propiedad del Estado
Art. 342. Normativa por la que se rigen los bienes del Patrimonio Real
Art. 343. División de los bienes de las provincias y de los pueblos
Art. 344. Consideración de los bienes de uso público y de los patrimoniales, en las provincias y los pueblos
Art. 345. Otros bienes considerados de propiedad privada, además de los patrimoniales del Estado, de la Provincia y del Municipio
Disposiciones comúnes a los tres capítulos anteriores (Arts. 346 y 347)
Art. 346. Términos que comprende la expresión de cosas o bienes inmuebles, o de cosas o bienes muebles
Art. 347. Bienes que no se consideran incluidos dentro de la referencia hecha a cosas muebles o inmuebles dentro de la venta, legado o donación u otra disposición que suponga una transmisión
Capítulo I. De la propiedad en general (Arts. 348 a 352)
Art. 348. Concepto de propiedad y acciones que corresponden al propietario
Art. 349. Causas de privación de la propiedad
Art. 350. Facultades del propietario de un terreno
Art. 351. Propiedad del tesoro oculto
Art. 352. Concepto de tesoro
Art. 353. Derecho de accesión a que da derecho la propiedad de los bienes
Sección 1.ª Del derecho de accesión respecto al producto de los bienes (Arts. 354 a 357)
Art. 354. Productos de los bienes que pertenecen al propietario de los mismos
Art. 355. Contenido de los frutos naturales, industriales y civiles que pertenecen al propietario
Art. 356. Obligaciones del que percibe los frutos
Art. 357. Frutos que no se reputan naturales o industriales
Sección 2.ª Del derecho de accesión respecto a los bienes inmuebles (Arts. 358 a 374)
Art. 358. Propiedad de lo edificado, plantado o sembrado en predios ajenos
Art. 359. Presunción respecto a la autoría y pago de las obras, siembras y plantaciones
Art. 360. Obligación que atañe al propietario del suelo que emplee materiales ajenos en plantaciones, construcciones u obras, y derecho del dueño de los mismos
Art. 361. Derecho que corresponde al dueño del terreno en que se edificare, sembrare o plantare de buena fe
Art. 362. Consecuencias para el que edifica, planta o siembra de mala fe en terreno ajeno
Art. 363. Derechos que asisten al dueño del terreno en que se haya edificado, plantado o sembrado con mala fe
Art. 364. Derechos del que edifica, siembra o planta en terreno ajeno y del propietario del mismo cuando ambos procedan con mala fe
Art. 365. Responsabilidad subsidiaria del dueño del terreno cuando los materiales, plantas o semillas pertenezcan a un tercero que no haya procedido de mala fe
Art. 366. Derecho de los dueños de las heredades confinantes con las riberas de los ríos
Art. 367. Derechos de los dueños de las heredades confinantes con estanques o lagunas
Art. 368. Propiedad de la porción de terreno segregada de una heredad por la corriente de un río, arroyo o torrente
Art. 369. Propiedad de los árboles arrancados y transportados por la corriente de las aguas
Art. 370. Propiedad de los cauces de los ríos, que quedan abandonados por variar naturalmente el curso de las aguas
Art. 371. Propiedad de las islas que se forman en los mares adyacentes a las costas de España y en los ríos navegables y flotables
Art. 372. Dominio público del nuevo cauce abierto en heredad privada como consecuencia de la variación natural de la dirección de un río navegable y flotable
Art. 373. Propiedad de las islas que por sucesiva acumulación de arrastres superiores se van formando en los ríos
Art. 374. Propiedad de una heredad cuando se divide en brazos la corriente del río, dejandola aislada en todo o en parte
Sección 3.ª Del derecho de accesión respecto a los bienes muebles (Arts. 375 a 383)
Art. 375. Derecho de accesión cuando dos cosas muebles, pertenecientes a distintos dueños, se unen de tal manera que vienen a formar una sola sin que intervenga mala fe
Art. 376. Distinción entre dos cosas incorporadas, aquella a la que se considera principal
Art. 377. Otras reglas para distinguir entre dos cosas incorporadas, la considerada accesoria y la considerada principal
Art. 378. Derechos que asisten a los propietarios de las cosas unidas, respecto a su separación
Art. 379. Derechos respectivos que asisten a los dueños de las cosas principal y accesoria, cuando ha mediado mala fe por parte del otro en la incorporación de las mismas
Art. 380. Indemnización a que tiene derecho el dueño de la materia empleada sin su consentimiento
Art. 381. Derecho proporcional que corresponde sobre dos cosas mezcladas de igual o diferente especie por voluntad de sus dueños, o si la mezcla se verifica por casualidad cuando las cosas no son separables sin detrimentos
Art. 382. Derecho proporcional que corresponde sobre dos cosas mezcladas de igual o diferente especie por voluntad de uno solo de sus dueños mediando buena fe, y obligaciones del mismo si obró de mala fe
Art. 383. Reglas y requisitos para determinar la propiedad de la obra de nueva especie creada mediante el empleo de materia ajena y dependiendo de la buena o mala fe que medie en su formación
Art. 384. Derecho a deslindar que poseen el propietario y aquellos que tengan derechos reales
Art. 385. Títulos conforme a los que se efectuará el deslinde
Art. 386. Forma de realizar el deslinde a falta de títulos u otros medios de prueba
Art. 387. Distribución proporcional del aumento o falta de espacio determinado por los títulos de los predios colindantes
Art. 388. Derecho que corresponde a todo propietario a cerrar o cercar sus heredades
Art. 389. Obligación que corresponde al propietario sobre los edificios ruinosos
Art. 390. Obligación que corresponde al usuario sobre los árboles que amenacen caerse
Art. 391. Responsabilidad en que incurren los propietarios respecto al edificio o árbol que se derrumbe
Art. 392. Casos en que se considera que existe comunidad de bienes y disposiciones por las que se rige
Art. 393. Proporción de los beneficios y cargas correspondientes a los partícipes de la comunidad de bienes
Art. 394. Usos de las cosas comunes por los partícipes de una comunidad de bienes
Art. 395. Obligación de los partícipes a contribuir a los gastos de conservación de la cosa o derecho común
Art. 396. Derecho de copropiedad correspondiente a los propietarios de los diferentes pisos o locales sobre los demás elementos del edificio necesarios para su adecuado uso
Art. 397. Prohibición a los condueños de hacer alteraciones en la cosa común
Art. 398. Requisitos respecto a la adopción de los acuerdos necesarios para la administración y mejor disfrute de la cosa común
Art. 399. Derechos del condueño respecto a su parte y efectos de la enajenación o de la hipoteca con relación a los otros condueños
Art. 400. Posibilidad de dividir la cosa común y validez del pacto de conservar la cosa indivisa por tiempo determinado
Art. 401. Prohibición para los copropietarios de exigir la división de la cosa común, cuando de hacerla resulte inservible para el uso a que se destina y forma de realizarla cuando las características del edificio lo permitan
Art. 402. Personas encargadas de realizar la división de la cosa común y forma de llevarla a cabo
Art. 403. Personas con capacidad para concurrir a la división de la cosa común y oponerse a la que se verifique sin su concurso, e imposibilidad de impugnar la división consumada
Art. 404. Solución a adoptar cuando la cosa fuere esencialmente indivisible
Art. 405. Permanencia de los derechos de hipoteca, servidumbre u otros derechos reales de un tercero, que le pertenecieran antes de hacer la partición, así como de los derechos personales que tuviere contra la comunidad
Art. 406. Aplicabilidad a la división entre los partícipes en la comunidad, de las reglas concernientes a la división de la herencia
Capítulo I. De las aguas (Arts. 407 a 425)
Sección 1.ª Del dominio de las aguas (Arts. 407 y 408)
Art. 407. Consideración de dominio público
Art. 408. Consideración de dominio privado
Sección 2.ª Del aprovechamiento de las aguas públicas (Arts. 409 a 411)
Art. 409. Formas de adquisición del aprovechamiento de las aguas públicas
Art. 410. Concesión del aprovechamiento de aguas sin perjuicio de tercero
Art. 411. Extinción del derecho al aprovechamiento de aguas públicas
Sección 3.ª Del aprovechamiento de las aguas de dominio privado (Arts. 412 a 416)
Art. 412. Aprovechamiento de las aguas por el dueño de un predio en que nace un manantial o arroyo
Art. 413. Alcance del dominio privado de los álveos de aguas pluviales
Art. 414. Necesidad de licencia de los propietarios para penetrar en propiedad privada en busca de aguas o hacer uso de ellas
Art. 415. Respeto a los derechos que hayan adquirido los predios inferiores para el aprovechamiento de las aguas, dominio del dueño del predio en que nacen
Art. 416. Facultad que tiene todo dueño de un predio de construir dentro de su propiedad depósitos para conservar las aguas pluviales
Sección 4.ª De las aguas subterráneas (Arts. 417 a 419)
Art. 417. Potestad para investigar las aguas subterráneas
Art. 418. Propiedad de las aguas alumbradas
Art. 419. Dominio público de las aguas alumbradas cuyo dueño las dejare abandonadas
Sección 5.ª Disposiciones generales (Arts. 420 a 425)
Art. 420. Obligaciones del dueño de un predio en que existan obras defensivas para contener el agua, o en que por la variación de su curso sea necesario construirlas de nuevo
Art. 421. Obligaciones del dueño de un predio cuando sea necesario retirar las materias cuya acumulación o caída impida el curso de las aguas con daño o peligro de tercero
Art. 422. Propietarios que están obligados a contribuir a los gastos de ejecución de las obras defensivas o para retirar las materias acumuladas que impidan el curso de las aguas
Art. 423. Ley a que está sujeta la propiedad y uso de las aguas pertenecientes a corporaciones o particulares
Art. 424. Respeto a los derechos adquiridos con anterioridad, y al dominio privado que tienen los propietarios de aguas de acequias, fuentes o manantiales
Art. 425. Ley aplicable en todo lo que no esté expresamente prevenido por las disposiciones de este capítulo
Art. 426. Derecho a hacer en terreno de dominio público calicatas o excavaciones para descubrir minerales y permiso necesario para realizarlas en terrenos de propiedad privada
Art. 427. Ley que establece los límites del derecho a realizar calicatas o excavaciones
Art. 428. Derecho que tiene el autor de una obra literaria, científica o artística
Art. 429. Ley que regula el derecho a explotar y disponer de las obras literarias, científicas o artísticas
Capítulo I. De la posesión y sus especies (Arts. 430 a 437)
Art. 430. Distinción entre posesión natural y posesión civil
Art. 431. Personas que ejercen la posesión
Art. 432. Distinción entre dueño y tenedor de la cosa o derecho
Art. 433. Consideración de la buena o mala fe con que se posee la cosa o derecho
Art. 434. Presunción de la buena fe en la posesión
Art. 435. Pérdida de la posesión adquirida de buena fe
Art. 436. Presunción respecto al disfrute de la posesión en el mismo concepto en que se adquirió
Art. 437. Bienes objeto de posesión
Art. 438. Formas de adquirir la posesión
Art. 439. Persona que puede adquirir la posesión
Art. 440. Transmisión de la posesión de los bienes hereditarios
Art. 441. Prohibición de adquirir violentamente la posesión mientras exista un poseedor que se oponga a ello
Art. 442. Forma en que afecta al que suceda por título hereditario las consecuencias de una posesión viciosa de su causante
Art. 443. Adquisición por los menores y los incapacitados de la posesión de las cosas y requisitos para hacer uso de los derechos que nazcan a su favor
Art. 444. Actos que no afectan a la posesión
Art. 445. Reglas para determinar la posesión
Art. 446. Protección que ampara al poseedor
Art. 447. Posesión que sirve de título para adquirir el dominio
Art. 448. Presunción legal que ampara al poseedor en concepto de dueño
Art. 449. Alcance de la posesión de una cosa raíz
Art. 450. Derecho que corresponde a cada uno de los partícipes de una cosa que se posea en común
Art. 451. Frutos que se consideran percibidos por el poseedor de buena fe
Art. 452. Derechos del poseedor cuando al cesar la buena fe se hallaren pendientes algunos frutos naturales o industriales
Art. 453. Abono de los gastos necesarios y de los gastos útiles a los poseedores
Art. 454. Abono de los gastos de puro lujo o mero recreo a los poseedores
Art. 455. Obligaciones y derechos del poseedor de mala fe
Art. 456. Cesión de las mejoras porvenientes de la naturaleza o del tiempo
Art. 457. Responsabilidades de los poseedores de buena o mala fe, respecto al deterioro o pérdida de la cosa poseída
Art. 458. No obligación para el que obtenga la posesión, de abonar mejoras que hayan dejado de existir
Art. 459. Presunción en favor del poseedor actual que demuestre su posesión en época anterior
Art. 460. Causas de pérdida de la posesión
Art. 461. Pérdida de la posesión de la cosa mueble
Art. 462. Pérdida de la posesión de las cosas inmuebles y de los derechos reales
Art. 463. Vinculación del dueño a los actos relativos a la posesión, ejecutados o consentidos por el que posee una cosa ajena como mero tenedor para disfrutarla o retenerla en cualquier concepto
Art. 464. Restitución al propietario de la cosa mueble perdida o de la que haya sido privado ilegalmente, y que sea adquirida por otro, de buena fe, en venta pública, Bolsa, feria, mercado, o empeñada
Art. 465. Posesión de los animales fieros y de los domesticados o amansados
Art. 466. Presunción en favor de quien recupera, conforme a derecho, la posesión indebidamente perdida
Capítulo I. Del usufructo (Arts. 467 a 522)
Sección 1.ª Del usufructo en general (Arts. 467 a 470)
Art. 467. Derecho a que da lugar el usufructo
Art. 468. Constitución del usufructo
Art. 469. Contenido del usufructo, beneficiarios, término, sometimiento del mismo a condición, y requisitos para constituirlo sobre un derecho
Art. 470. Derechos y obligaciones del usufructuario
Sección 2.ª De los derechos del usufructuario (Arts. 471 a 490)
Art. 471. Derechos del usufructuario
Art. 472. Propiedad de los frutos durante el usufructo
Art. 473. Parte proporcional de la renta que corresponde al usufructuario cuando acabe el usufructo antes de terminar el arriendo
Art. 474. Derecho del usufructuario a los frutos civiles
Art. 475. Consideración como frutos civiles de los beneficios del usufructo constituido sobre el derecho a percibir una renta o una pensión periódica o del que consiste en el goce de los beneficios de una participación industrial o mercantil
Art. 476. Productos que corresponden al usufructuario de un predio donde existan minas
Art. 477. Poder dado en el usufructo legal al usufructuario para explotar las minas denunciadas, concedidas o en laboreo, y proporción de las utilidades y gastos que le corresponden
Art. 478. Derecho del usufructuario a denunciar y obtener la concesión de las minas que existan en los predios usufructuados
Art. 479. Derecho del usufructuario a disfrutar del aumento que reciba por accesión la cosa usufructuada, de las servidumbres, y de todos los beneficios inherentes a la misma
Art. 480. Resolución de todos los contratos que celebre el usufructuario como tal, al fin del usufructo, salvo el arrendamiento de las fincas rústicas
Art. 481. Derecho del usufructuario a servirse de aquellas cosas que comprenda el usufructo que sin consumirse se deterioren por el uso y obligaciones respecto al propietario
Art. 482. Derecho del usufructuario a servirse de aquellas cosas que comprenda el usufructo que no puedan ser usadas sin consumirse y obligaciones respecto al propietario
Art. 483. Derechos y obligaciones del usufructuario de viñas, olivares u otros árboles o arbustos
Art. 484. Facultad del usufructuario cuando no fuera posible o resultase demasiado gravosa la reposición de las viñas, olivares u otros árboles o arbustos, desaparecidos a consecuencia de un siniestro
Art. 485. Derechos del usufructuario de un monte respecto a los aprovechamientos y restricción a los mismos
Art. 486. Derechos del usufructuario de una acción para reclamar un predio o derecho real, o un bien mueble
Art. 487. Mejoras que el usufructuario podrá hacer en los bienes objetos del usufructo
Art. 488. Compensación por el usufructuario de los desperfectos causados en los bienes
Art. 489. Facultades del propietario de bienes en que otro tenga el usufructo
Art. 490. Derechos que corresponden al usufructuario de parte de una cosa poseída en común y usufructo que le corresponde en caso de división
Sección 3.ª De las obligaciones del usufructuario (Arts. 491 a 512)
Art. 491. Obligaciones del usufructuario antes de entrar en el goce de los bienes
Art. 492. Usufructuarios que no están obligados antes de entrar en el goce de sus bienes a prestar fianza, comprometiéndose a cumplir las obligaciones que les correspondan
Art. 493. Dispensa al usufructuario de la obligación de hacer inventario o de prestar fianza, cualquiera que sea el título del usufructo
Art. 494. Facultades del propietario cuando el usufructuario no preste la fianza en los casos en que deba darla
Art. 495. Reclamaciones del usufructuario que no haya prestado fianza, bajo caución juratoria
Art. 496. Productos a que tiene derecho el usufructuario una vez prestada la fianza
Art. 497. Deber con que el usufructuario debe cuidar las cosas dadas
Art. 498. Responsabilidad del usufructuario que enajenare o diere en arrendamiento su derecho en usufructo
Art. 499. Obligaciones del usufructuario si el usufructo se constituye sobre un rebaño o piara de ganados
Art. 500. Obligaciones del usufructuario respecto a la realización de las reparaciones ordinarias que necesiten las cosas dadas en usufructo
Art. 501. Obligaciones del usufructuario respecto a la realización de las reparaciones extraordinarias que necesiten las cosas dadas en usufructo
Art. 502. Derechos que corresponden al propietario y al usufructuario que realicen respectivamente las reparaciones extraordinarias y las indispensables para la subsistencia de la cosa
Art. 503. Obras y mejoras realizables por el propietario en la finca usufructuada
Art. 504. Pago de las cargas y contribuciones anuales y el de las que se consideran gravámenes de los frutos, durante el usufructo
Art. 505. Pago de las contribuciones que durante el usufructo se impongan directamente sobre el capital
Art. 506. Constitución del usufructo sobre la totalidad de un patrimonio, cuando al constituirse tuviere deudas el propietario
Art. 507. Reclamación por el usufructuario de los créditos vencidos que formen parte del usufructo y destino que ha de dar al capital que realice
Art. 508. Pago por el usufructuario del legado de renta vitalicia o pensión de alimentos
Art. 509. Obligaciones del propietario y del usufructuario de una finca hipotecada
Art. 510. Anticipo por el usufructuario de las sumas que para el pago de las deudas hereditarias correspondan a los bienes usufructuados
Art. 511. Obligación para el usufructuario de poner en conocimiento del propietario cualquier acto de un tercero, de que tenga noticia, que sea capaz de lesionar los derechos de propiedad
Art. 512. Gastos que corresponden al usufructuario, respecto a los pleitos sostenidos sobre el usufructo
Sección 4.ª De los modos de extinguirse el usufructo (Arts. 513 a 522)
Art. 513. Causas de extinción del usufructo
Art. 514. Mantenimiento del usufructo cuando la cosa objeto del mismo se pierda en parte
Art. 515. Límite temporal del usufructo constituido en favor de un pueblo o Corporación o Sociedad
Art. 516. Subsistencia del usufructo concedido por el tiempo que tarde un tercero en llegar a cierta edad
Art. 517. Derecho del usufructuario cuando el usufructo estuviera constituido sobre una finca de la que forme parte un edificio, o solamente sobre un edificio, y éste llegare a perecer
Art. 518. Derechos del propietario y del usufructuario en caso de siniestro, dependiendo de si contribuyen conjuntamente en el seguro del predio, o de si lo hace sólo uno u otro
Art. 519. Obligaciones del propietario si la cosa usufructuada fuere expropiada por causa de utilidad pública
Art. 520. Entrega de la cosa objeto del usufructo al propietario, por el abuso del usufructuario
Art. 521. Extinción del usufructo constituido en provecho de varias personas vivas al tiempo de su constitución
Art. 522. Entrega al propietario de la cosa usufructuada, una vez terminado el usufructo, salvo el derecho de retención que compete al usufructuario o a sus herederos
Art. 523. Regulación de las facultades y obligaciones del usuario y del que tiene derecho de habitación
Art. 524. Contenido de los derechos de uso y habitación
Art. 525. Imposibilidad de arrendar o traspasar los derechos de uso y habitación
Art. 526. Aprovechamiento permitido a quien tuviere el uso de un rebaño o piara de ganado
Art. 527. Gastos a los que estará obligado el usuario que consuma todos los frutos de la cosa ajena, o el que teniendo derecho de habitación ocupe toda la casa
Art. 528. Aplicación a los derechos de uso y habitación de las disposiciones establecidas para el usufructo
Art. 529. Causas de extinción de los derechos de uso y habitación
Capítulo I. De las servidumbres en general (Arts. 530 a 548)
Sección 1.ª De las diferentes clases de servidumbres que pueden establecerse sobre las fincas (Arts. 530 a 536)
Art. 530. Concepto de servidumbre y distinción entre predio dominante y predio sirviente
Art. 531. Posibilidad de establecer servidumbres en provecho de una o más personas, o de una comunidad
Art. 532. Distinción entre servidumbres continuas o discontinuas, aparentes o no aparentes
Art. 533. Distinción entre servidumbres positivas o negativas
Art. 534. Unión entre la servidumbre y la finca a que pertenece
Art. 535. Indivisibilidad de las servidumbres
Art. 536. Distinción entre servidumbres legales y voluntarias
Sección 2.ª De los modos de adquirir las servidumbres (Arts. 537 a 542)
Art. 537. Adquisición de las servidumbres continuas y aparentes
Art. 538. Requisitos para adquirir por prescripción las servidumbres continuas y aparentes
Art. 539. Forma de adquirir las servidumbres continuas no aparentes, y las discontinuas
Art. 540. Sustitución del título constitutivo de las servidumbres que no pueden adquirirse por prescripción
Art. 541. Utilidad del signo aparente de servidumbre entre dos fincas, establecido por el propietario de ambas
Art. 542. Concesión, al establecerse una servidumbre, de todos los derechos necesarios para su uso
Sección 3.ª Derechos y obligaciones de los propietarios de los predios dominante y sirviente (Arts. 543 a 545)
Art. 543. Obras que pueden ser realizadas por el dueño del predio dominante, a su costa, en el predio sirviente
Art. 544. Contribución de los dueños de los predios dominantes y del predio sirviente a los gastos de las obras necesarias para el uso y conservación de la servidumbre
Art. 545. Variación de la servidumbre permitida al dueño del predio sirviente
Sección 4.ª De los modos de extinguirse las servidumbres (Arts. 546 a 548)
Art. 546. Causas de extinción de las servidumbres
Art. 547. Fijación de la forma de prestar la servidumbre
Art. 548. Prescripción de la servidumbre por falta de uso, cuando el predio dominante pertenezca a varios en común
Sección 1.ª Disposiciones generales (Arts. 549 a 551)
Art. 549. Objeto de las servidumbres impuestas por la Ley
Art. 550. Normativa que rige todo lo concerniente a las servidumbres establecidas para utilidad pública o comunal
Art. 551. Normativa que rige las servidumbres que impone la Ley en interés de los particulares, o por causa de utilidad privada
Sección 2.ª De las servidumbres en materia de aguas (Arts. 552 a 563)
Art. 552. Servidumbre de los predios inferiores respecto a las aguas y material arrastrado, que desciendan naturalmente de los predios superiores
Art. 553. Servidumbre a que están sujetas las riberas de los ríos, aun cuando sean de dominio privado y los predios contiguos a las riberas de los ríos navegables o flotables
Art. 554. Establecimiento de una servidumbre de estribo de presa
Art. 555. Causa por la que puede imponerse la servidumbre forzosa de saca de agua y de abrevadero
Art. 556. Obligación a que están sujetos los predios sirvientes respecto a la servidumbre de saca de agua y de abrevadero
Art. 557. Derechos y obligaciones respecto a los predios intermedios que tienen quienes quieran servirse del agua de que puedan disponer para una finca suya
Art. 558. Obligaciones que tiene todo el que quiera servirse del agua de que puede disponer para una finca suya
Art. 559. Limitaciones a la imposición de la servidumbre de acueducto, para objeto de interés privado
Art. 560. Prerrogativas del dueño del predio sirviente respecto a la servidumbre de acueducto
Art. 561. Consideración de la servidumbre de acueducto como continua y aparente a efectos legales
Art. 562. Derechos y obligaciones de quien, para dar riego a su heredad o mejorarla, necesite construir parada o partidor en el cauce
Art. 563. Normativa que rige el establecimiento, extensión, forma y condiciones de las servidumbres de aguas
Sección 3.ª De la servidumbre de paso (Arts. 564 a 570)
Art. 564. Derecho del propietario de una finca o heredad, enclavada entre otras ajenas y sin salida a camino público e indemnizaciones que habrá de pagar
Art. 565. Reglas para el establecimiento de la servidumbre de paso
Art. 566. Determinación de la anchura de la servidumbre de paso
Art. 567. Obligación de dar paso sin indemnización cuando una finca quedare enclavada entre otras por venta, permuta o partición
Art. 568. Extinción de la servidumbre cuando el paso concedido a una finca enclavada entre otras deja de ser necesario
Art. 569. Obligación del dueño del predio ajeno a dejar pasar los materiales indispensable para construir o reparar algún edificio
Art. 570. Normativa que rige las servidumbres existentes de paso para ganados, conocidas con los nombres de cañada, cordel, vereda o cualquier otro, y las de abrevadero, descansadero y majada
Sección 4.ª De la servidumbre de medianería (Arts. 571 a 579)
Art. 571. Normativa que rige la servidumbre de medianería
Art. 572. Presunción de la existencia de servidumbre de medianería
Art. 573. Existencia de signo exterior, contrario a la servidumbre de medianería
Art. 574. Interpretación de las zanjas o acequias abiertas entre las heredades como medianeras y de otros signos contrarios a la medianería
Art. 575. Contribución proporcional a la reparación y construcción de las paredes medianeras y el mantenimiento de los vallados, setos vivos, zanjas y acequias, también medianeros
Art. 576. Obligación a que está sujeto el propietario de un edificio que se apoya en una pared medianera, cuando quiera derribarlo
Art. 577. Obligaciones del propietario que quiera alzar la pared medianera
Art. 578. Adquisición de los derechos de medianería por los propietarios que no hayan contribuido a dar más elevación, profundidad o espesor a la pared
Art. 579. Uso proporcional que corresponde a cada propietario de la pared medianera
Sección 5.ª De la servidumbre de luces y vistas (Arts. 580 a 585)
Art. 580. Prohibición de abrir en pared medianera ventana ni hueco alguno, sin consentimiento
Art. 581. Características de las ventanas o huecos que el dueño de una pared no medianera contigua a finca ajena, puede abrir para recibir luces y posibilidad de cerrar los ya existentes
Art. 582. Distancias mínimas que impiden abrir ventanas con ciertas características sobre la finca del vecino
Art. 583. Reglas para la medición de las distancias mínimas que impiden abrir ventanas con ciertas características sobre la finca del vecino
Art. 584. No aplicación a los edificios separados por una vía pública de las distancias mínimas que impiden abrir ventanas con ciertas características sobre la finca del vecino
Art. 585. Distancia que ha de ser respetada por el dueño del predio sirviente en la edificación, cuando se haya adquirido derecho a tener vistas directas, balcones o miradores sobre la propiedad colindante
Sección 6.ª Del desagüe de los edificios (Arts. 586 a 588)
Art. 586. Obligaciones del propietario de un edificio respecto a la vertiente de sus tejados o cubiertas
Art. 587. Precauciones que han de ser observadas en la construcción realizada por el dueño del predio que sufre la servidumbre de vertiente de los tejados
Art. 588. Establecimiento de la servidumbre de desagüe cuando el corral o patio de una casa se halle enclavado entre otras
Sección 7.ª De las distancias y obras intermedias para ciertas construcciones y plantaciones (Arts. 589 a 593)
Art. 589. Restricción a la posibilidad de edificar o hacer plantaciones cerca de las plazas fuertes o fortalezas
Art. 590. Construcciones prohibidas cerca de una pared ajena o medianera y precauciones que han de ser adoptadas
Art. 591. Distancias que han de ser respetadas al plantar árboles cerca de una heredad ajena
Art. 592. Derecho que tiene el dueño de una heredad a reclamar que se corten las ramas o raices que se extiendan sobre su propiedad
Art. 593. Consideración como medianeros de los árboles existentes en un seto vivo medianero y excepción de los árboles que sirvan de mojones
Art. 594. Servidumbres voluntarias que pueden ser establecidas por todo propietario de una finca
Art. 595. Imposición de servidumbres sobre una finca por el propietario de la misma, cuando usufructo pertenezca a otro
Art. 596. Consentimiento necesario para el establecimiento de una servidumbre voluntaria perpetua, sobre una finca cuyo dominio directo y útil pertenecen a distintas personas
Art. 597. Consentimiento necesario para imponer una servidumbre sobre un fundo indiviso
Art. 598. Determinación de los derechos del predio dominante y de las obligaciones del sirviente
Art. 599. Liberación de las cargas a las que se hubiere obligado el dueño del predio sirviente en el momento de constituirse la servidumbre
Art. 600. Condiciones para el establecimiento de la comunidad de pastos
Art. 601. Normativa por la que se rige la comunidad de pastos en terrenos públicos
Art. 602. Subsistencia de las demás servidumbres y liberación de la comunidad de pastos para el propietario que cercare con tapia o seto una finca
Art. 603. Liberación de la carga correspondiente a los terrenos gravados con la servidumbre de pastos
Art. 604. Liberación de las cargas que corresponden a las servidumbres establecidas para el aprovechamiento de leñas y demás productos de los montes de propiedad particular
Art. 605. Objeto del Registro de la propiedad
Art. 606. Efectos para terceros de los títulos de dominio, o de otros derechos reales sobre bienes inmuebles, que no estén debidamente inscritos o anotados en el Registro de la propiedad
Art. 607. Acceso a los datos del Registro de la propiedad
Art. 608. Ley por la que se determinan los títulos sujetos a inscripción o anotación, la forma, efectos y extinción de las mismas, la manera de llevar el Registro y el valor de los asientos de sus libros
Artículo 333.—Todas las cosas que son o pueden ser objeto de apropiación se consideran como bienes muebles o inmuebles.
Artículo 334.—Son bienes inmuebles:
2.º Los árboles y plantas y los frutos pendientes, mientras estuvieran unidos a la tierra o formaren parte integrante de un inmueble.
Artículo 335.—Se reputan bienes muebles los susceptibles de apropiación no comprendidos en el capítulo anterior y en general todos los que se pueden transportar de un punto a otro sin menoscabo de la cosa inmueble a que estuvieren unidos.
Artículo 336.—Tienen también la consideración de cosas muebles las rentas o pensiones, sean vitalicias o hereditarias, afectas a una persona o familia, siempre que no graven con carga real una cosa inmueble, los oficios enajenados, los contratos sobre servicios públicos y las cédulas y títulos representativos de préstamos hipotecarios.
Artículo 337.—Los bienes muebles son fungibles o no fungibles.
Artículo 338.—Los bienes son de dominio público o de propiedad privada.
Artículo 339.—Son bienes de dominio público:
Artículo 340.—Todos los demás bienes pertenecientes al Estado, en que no concurran las circunstancias expresadas en el art. anterior tienen el carácter de propiedad privada.
Artículo 341.—Los bienes de dominio público, cuando dejen de estar destinados al uso general o a las necesidades de la defensa del territorio, pasan a formar parte de los bienes de propiedad del Estado.
Artículo 342.—Los bienes del Patrimonio Real se rigen por su ley especial; y, en lo que en ella no se halle previsto, por las disposiciones generales que sobre la propiedad particular se establecen en este Código.
Artículo 343.—Los bienes de las provincias y de los pueblos se dividen en bienes de uso público y bienes patrimoniales.
Artículo 344.—Son bienes de uso público, en las provincias y los pueblos, los caminos provinciales y los vecinales, las plazas, calles, fuentes y aguas públicas, los paseos y las obras públicas de servicio general, costeadas por los mismos pueblos o provincias.
Artículo 345.—Son bienes de propiedad privada, además de los patrimoniales del Estado, de la Provincia y del Municipio, los pertenecientes a particulares, individual o colectivamente.
Artículo 346.—Cuando por disposición de la ley, o por declaración individual, se use la expresión de cosas o bienes inmuebles, o de cosas o bienes muebles, se entenderán comprendidas en ella respectivamente los enumerados en el capítulo 1 y en el capítulo 2.
Artículo 347.—Cuando en venta, legado, donación u otra disposición en que se haga referencia a cosas muebles o inmuebles, se transmita su posesión o propiedad con todo lo que en ellas se halle, no se entenderán comprendidos en la transmisión el metálico, valores, créditos y acciones cuyos documentos se hallen en la cosa transmitida, a no ser que conste claramente la voluntad de extender la transmisión a tales valores y derechos.
Artículo 348.—La propiedad es el derecho de gozar y disponer de una cosa, sin más limitaciones que las establecidas en las leyes.
Artículo 349.—Nadie podrá ser privado de su propiedad sino por Autoridad competente y por causa justificada de utilidad pública, previa siempre la correspondiente indemnización. Si no precediere este requisito, los Jueces ampararán y, en su caso, reintegrarán en la posesión al expropiado.
Artículo 350.—El propietario de un terreno es dueño de su superficie y de lo que está debajo de ella, y puede hacer en él las obras, plantaciones y excavaciones que le convengan, salvas las servidumbres, y con sujeción a lo dispuesto en las leyes sobre Minas y Aguas y en los reglamentos de policía.
Artículo 351.—El tesoro oculto pertenece al dueño del terreno en que se hallare.
Artículo 352.—Se entiende por tesoro, para los efectos de la ley, el depósito oculto e ignorado de dinero, aIhajas u otros objetos preciosos, cuya legítima pertenencia no conste.
Artículo 353.—La propiedad de los bienes da derecho por accesión a todo lo que ellos producen, o se les une o incorpora, natural o artificialmente.
Artículo 354.—Pertenecen al propietario:
Artículo 355.—Son frutos naturales las producciones espontáneas de la tierra, y las crías y demás productos de los animales.
Artículo 356.—El que percibe los frutos tiene la obligación de abonar los gastos hechos por un tercero para su producción, recolección y conservación.
Artículo 357.—No se reputan frutos naturales, o industriales, sino los que están manifiestos o nacidos.
Artículo 358.—Lo edificado, plantado o sembrado en predios ajenos, y las mejoras o reparaciones hechas en ellos, pertenecen al dueño de los mismos con sujeción a lo que se dispone en los artículos siguientes.
Artículo 359.—Todas las obras, siembras y plantaciones se presumen hechas por el propietario y a su costa, mientras no se pruebe lo contrario.
Artículo 360.—El propietario del suelo que hiciere en él, por sí o por otro, plantaciones, construcciones u obras con materiales ajenos, debe abonar su valor; y, si hubiere obrado de mala fe, estará, además, obligado al resarcimiento de daños y perjuicios. El dueño de los materiales tendrá derecho a retirarlos sólo en el caso de que pueda hacerlo sin menoscabo de la obra construida, o sin que por ello perezcan las plantaciones, construcciones u obras ejecutadas.
Artículo 361.—El dueño del terreno en que se edificare, sembrare o plantare de buena fe, tendrá derecho a hacer suya la obra, siembra o plantación, previa la indemnización establecida en los artículos 453y 454 o a obligar al que fabricó o plantó a pagarle el precio del terreno, y al que sembró, la renta correspondiente.
Artículo 362.—El que edifica, planta o siembra de mala fe en terreno ajeno, pierde lo edificado, plantado o sembrado sin derecho a indemnización.
Artículo 363.—El dueño del terreno en que se haya edificado, plantado o sembrado con mala fe puede exigir la demolición de la obra o que se arranque la plantación y siembra, reponiendo las cosas a su estado primitivo a costa del que edificó, plantó o sembró.
Artículo 364.—Cuando haya habido mala fe, no sólo por parte del que edifica, siembra o planta en terreno ajeno, sino también por parte del dueño de éste, los derechos de uno y otro serán los mismos que tendrían si hubieran procedido ambos de buena fe.
Artículo 365.—Si los materiales, plantas o semillas pertenecen a un tercero que no haya procedido de mala fe, el dueño del terreno deberá responder de su valor subsidiariamente y en el solo caso de que el que los empleó no tenga bienes con qué pagar.
Artículo 366.—Pertenece a los dueños de las heredades confinantes con las riberas de los ríos el acrecentamiento que aquéllas reciben paulatinamente por efecto de la corriente de las aguas.
Artículo 367.—Los dueños de las heredades confinantes con estanques o lagunas no adquieren el terreno descubierto por la disminución natural de las aguas, ni pierden el que éstas inundan en las crecidas extraordinarias.
Artículo 368.—Cuando la corriente de un río, arroyo o torrente segrega de una heredad de su ribera una porción conocida de terreno y lo transporta a otra heredad, el dueño de la finca a que pertenecía la parte segregada conserva la propiedad de ésta.
Artículo 369.—Los árboles arrancados y transportados por la corriente de las aguas pertenecen al propietario del terreno adonde vayan a parar, si no los reclaman dentro de un mes los antiguos dueños. Si éstos los reclaman, deberán abonar los gastos ocasionados en recogerlos o ponerlos en lugar seguro.
Artículo 370.—Los cauces de los ríos, que quedan abandonados por variar naturalmente el curso de las aguas, pertenecen a los dueños de los terrenos ribereños en toda la longitud respectiva a cada uno. Si el cauce abandonado separaba heredades de distintos dueños, la nueva línea divisoria correrá equidistante de unas y otras.
Artículo 371.—Las islas que se forman en los mares adyacentes a las costas de España y en los ríos navegables y flotables, pertenecen al Estado.
Artículo 372.—Cuando en un río navegable y flotable, variando naturalmente de dirección, se abre un nuevo cauce en heredad privada, este cauce entrará en el dominio público. El dueño de la heredad lo recobrará siempre que las aguas vuelvan a dejarlo en seco, ya naturalmente, ya por trabajos legalmente autorizados al efecto.
Artículo 373.—Las islas que por sucesiva acumulación de arrastres superiores se van formando en los ríos, pertenecen a los dueños de las márgenes u orillas más cercanas a cada una, o a los de ambas márgenes si la isla se hallase en medio del río, dividiéndose entonces longitudinalmente por mitad. Si una sola isla así formada distase de una margen más que de otra, será por completo dueño de ella el de la margen más cercana.
Artículo 374.—Cuando se divide en brazos la corriente del río, dejando aislada una heredad o parte de ella, el dueño de la misma conserva su propiedad. Igualmente la conserva si queda separada de la heredad por la corriente una porción de terreno.
Artículo 375.—Cuando dos cosas muebles, pertenecientes a distintos dueños, se unen de tal manera que vienen a formar una sola sin que intervenga mala fe, el propietario de la principal adquiere la accesoria, indemnizando su valor al anterior dueño.
Artículo 376.—Se reputa principal, entre dos cosas incorporadas, aquella a que se ha unido otra por adorno, o para su uso o perfección.
Artículo 377.—Si no puede determinarse por la regla del artículo anterior cuál de las dos cosas incorporadas es la principal, se reputará tal el objeto de más valor, y entre dos objetos de igual valor, el de mayor volumen.
En la pintura y escultura, en los escritos, impresos, grabados y litografías, se considerará accesoria la tabla, el metal, el lienzo, el papel o el pergamino.
Artículo 378.—Cuando las cosas unidas pueden separarse sin detrimento, los dueños respectivos pueden exigir la separación.
Artículo 379.—Cuando el dueño de la cosa accesoria ha hecho su incorporación de mala fe, pierde la cosa incorporada y tiene la obligación de indemnizar al propietario de la principal los perjuicios que haya sufrido.
Si el que ha procedido de mala fe es el dueño de la cosa principal, el que lo sea de la accesoria tendrá derecho a optar entre que aquél le pague su valor o que la cosa de su pertenencia se separe, aunque para ello haya de destruir la principal; y en ambos casos, además, habrá lugar a la indemnización de daños y perjuicios.
Artículo 380.—Siempre que el dueño de la materia empleada sin su consentimiento tenga derecho a indemnización, puede exigir que ésta consista en la entrega de una cosa igual en especie y valor, y en todas sus circunstancias, a la empleada, o bien en el precio de ella, según tasación pericial.
Artículo 381.—Si por voluntad de sus dueños se mezclan dos cosas de igual o diferente especie, o si la mezcla se verifica por casualidad, y en este último caso las cosas no son separables sin detrimento, cada propietario adquirirá un derecho proporcional a la parte que le corresponda atendido el valor de las cosas mezcladas o confundidas.
Artículo 382.—Si por voluntad de uno solo, pero con buena fe, se mezclan o confunden dos cosas de igual o diferente especie, los derechos de los propietarios se determinarán por lo dispuesto en el art. anterior.
Artículo 383.—El que de buena fe empleó materia ajena en todo o en parte para formar una obra de nueva especie, hará suya la obra, indemnizando el valor de la materia al dueño de ésta.
Artículo 384.—Todo propietario tiene derecho a deslindar su propiedad, con citación de los dueños de los predios colindantes.
Artículo 385.—El deslinde se hará en conformidad con los títulos de cada propietario, y, a falta de títulos suficientes, por lo que resultare de la posesión en que estuvieren los colindantes.
Artículo 386.—Si los títulos no determinasen el límite o área perteneciente a cada propietario, y la cuestión no pudiera resolverse por la posesión o por otro medio de prueba, el deslinde se hará distribuyendo el terreno objeto de la contienda en partes iguales.
Artículo 387.—Si los títulos de los colindantes indicasen un espacio mayor o menor del que comprende la totalidad del terreno, el aumento o la falta se distribuirá proporcionalmente.
Artículo 388.—Todo propietario podrá cerrar o cercar sus heredades por medio de paredes, zanjas, setos vivos o muertos, o de cualquiera otro modo, sin perjuicio de las servidumbres constituidas sobre las mismas.
Artículo 389.—Si un edificio, pared, columna o cualquiera otra construcción amenazase ruina, el propietario estará obligado a su demolición, o a ejecutar las obras necesarias para evitar su caída.
Artículo 391.—En los casos de los dos artículos anteriores si el edificio o árbol se cayere, se estará a lo dispuesto en los
Código Civil. Libro IV. De las obligaciones y contratos (Arts. 1088 a 1976)
Art. 1.907. Responsabilidad del propietario de un edificio sobre los daños que resultaren por falta de las reparaciones necesarias
Art. 1.908. Supuestos de responsabilidad de los propietarios por daños causados
artículos 1907 y 1908 .
Artículo 392.—Hay comunidad cuando la propiedad de una cosa o de un derecho pertenece pro indiviso a varias personas.
Artículo 393.—El concurso de los partícipes, tanto en los beneficios como en las cargas, será proporcional a sus respectivas cuotas.
Artículo 394.—Cada partícipe podrá servirse de las cosas comunes, siempre que disponga de ellas conforme a su destino y de manera que no perjudique el interés de la comunidad, ni impida a los copartícipes utilizarlas según su derecho.
Artículo 395.—Todo copropietario tendrá derecho para obligar a los partícipes a contribuir a los gastos de conservación de la cosa o derecho común. Sólo podrá eximirse de esta obligación el que renuncie a la parte que le pertenece en el dominio.
Artículo 396.— Los diferentes pisos o locales de un edificio o las partes de ellos susceptibles de aprovechamiento independiente por tener salida propia a un elemento común de aquél o a la vía pública podrán ser objeto de propiedad separada, que llevará inherente un derecho de copropiedad sobre los elementos comunes del edificio, que son todos los necesarios para su adecuado uso y disfrute, tales como el suelo, vuelo, cimentaciones y cubiertas; elementos estructurales y entre ellos los pilares, vigas, forjados y muros de carga; las fachadas, con los revestimientos exteriores de terrazas, balcones y ventanas, incluyendo su imagen o configuración, los elementos de cierre que las conforman y sus revestimientos exteriores; el portal, las escaleras, porterías, corredores, pasos, muros, fosos, patios, pozos y los recintos destinados a ascensores, depósitos, contadores, telefonías o a otros servicios o instalaciones comunes, incluso aquéllos que fueren de uso privativo; los ascensores y las instalaciones, conducciones y canalizaciones para el desagüe y para el suministro de agua, gas o electricidad, incluso las de aprovechamiento de energía solar; las de agua caliente sanitaria, calefacción, aire acondicionado, ventilación o evacuación de humos; las de detección y prevención de incendios; las de portero electrónico y otras de seguridad del edificio, así como las de antenas colectivas y demás instalaciones para los servicios audiovisuales o de telecomunicación, todas ellas hasta la entrada al espacio privativo; las servidumbres y cualesquiera otros elementos materiales o jurídicos que por su naturaleza o destino resulten indivisibles.
Este artículo 396 ha sido redactado por la Ley 8/1999, de 6 de abril (BOE del 8), de Reforma de la Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre Propiedad Horizontal.
— REDACCIÓN ANTERIOR POR LA LEY 49/1960, DE 21 DE JULIO (BOE DEL 23). MODIFICACIÓN DEL ARTÍCULO.
VIGENTE DE 12 DE AGOSTO DE 1960 A 27 DE ABRIL DE 1999
Artículo 396.—Los diferentes pisos o locales de un edificio o las partes de ellos susceptibles de aprovechamiento independiente por tener salida propia a un elemento común de aquél o a la vía pública, podrán ser objeto de propiedad separada, que llevará inherente un derecho de copropiedad sobre los demás elementos del edificio necesarios para su adecuado uso y disfrute, tales como el suelo, vuelo, cimentaciones, pasos, muros, fosos, patios, pozos, escaleras, porterías, ascensores, corredores, cubiertas, canalizaciones y servidumbres.
— REDACCIÓN ANTERIOR POR LA LEY DE 26 DE OCTUBRE DE 1939 (BOE DEL 28). MODIFICACIÓN DEL ARTÍCULO.
VIGENTE DE 17 DE NOVIEMBRE DE 1939 A 11 DE AGOSTO DE 1960.
Artículo 396.—Si los diferentes pisos de un edificio o las partes de piso susceptibles de aprovechamiento independiente por tener salida propia a un elemento común de aquel o a la vía pública, pertenecen a distintos propietarios, cada uno de éstos tendrá un derecho singular y exclusivo de propiedad sobre su piso o parte de él, y, además, un derecho conjunto de copropiedad sobre los otros elementos del edificio necesarios para su adecuado uso y disfrute, tales como el suelo, fundaciones, sótanos, muros, fosos, patios, pozos, escaleras, ascensores, pasos, corredores, cubiertas, canalizaciones, desagües, servidumbres, etc.
Los gastos de reparación y conservación de los elementos comunes del edificio serán satisfechos, también salvo pacto, a prorrata por todos los interesados, según el valor de su parte privativa, y esta misma norma girará para la adopción, por mayoría, de los acuerdos.
Si el propietario de un piso o parte de él, susceptible de aprovechamiento independiente, trate de venderlo, deberá comunicarlo, con expresión de precio, a los demás propietarios en el edificio, los cuales tendrán, respecto de extraños, preferencia para su adquisición, si dentro de los diez días siguientes al de la notificación formal del aviso, comunicasen al vendedor su voluntad de adquirir.
Ningún propietario podrá variar, esencialmente, el destino o la estructura de su piso sin previo acuerdo de la mayoría de los otros interesados.
VIGENTE DE 16 DE AGOSTO DE 1889 A 16 DE NOVIEMBRE DE 1939
Artículo 396.—Cuando los diferentes pisos de una casa pertenezcan a distintos propietarios, si los títulos de propiedad no establecen los términos en que deban contribuir a las obras necesarias y no existe pacto sobre ello, se observarán las reglas siguientes:
1.º Las paredes maestras y medianeras, el tejado y las demás cosas de uso común, estarán a cargo de todos los propietarios en proporción al valor de su piso.
2.º Cada propietario costeará el suelo de su piso. El pavimento del portal, puerta de entrada, patio común y obras de policía comunes a todos, se costearán a prorrata por todos los propietarios.
3.º La escalera que desde el portal conduce al piso primero se costeará a prorrata entre todos, excepto el dueño del piso bajo; la que desde el primer piso conduce al segundo se costeará por todos, excepto los dueños de los pisos bajo y primero, y así sucesivamente.
Artículo 397.—Ninguno de los condueños podrá, sin consentimiento de los demás, hacer alteraciones en la cosa común, aunque de ellas pudieran resultar ventajas para todos.
Artículo 398.—Para la administración y mejor disfrute de la cosa común serán obligatorios los acuerdos de la mayoría de los partícipes.
Artículo 399.—Todo condueño tendrá la plena propiedad de su parte y la de los frutos y utilidades que le correspondan, pudiendo en su consecuencia enajenarla, cederla o hipotecarla, y aun sustituir otro en su aprovechamiento, salvo si se tratare de derechos personales. Pero el efecto de la enajenación o de la hipoteca con relación a los condueños estará limitado a la porción que se le adjudique en la división al cesar la comunidad.
Artículo 400.—Ningún copropietario estará obligado a permanecer en la comunidad. Cada uno de ellos podrá pedir en cualquier tiempo que se divida la cosa común.
Artículo 401.— Sin embargo de lo dispuesto en el artículo anterior, los copropietarios no podrán exigir la división de la cosa común, cuando de hacerla resulte inservible para el uso a que se destina.
Este segundo párrafo ha sido añadido por la Ley 49/1960, de 21 de julio (BOE del 23), de Propiedad Horizontal.
VIGENTE DE 16 DE AGOSTO DE 1889 A 12 DE AGOSTO DE 1960.
Artículo 401.—Sin embargo de lo dispuesto en el artículo anterior, los copropietarios no podrán exigir la división de la cosa común, cuando de hacerla resulte inservible para el uso a que se destina.
Artículo 402.—La división de la cosa común podrá hacerse por los interesados, o por árbitros o amigables componedores nombrados a voluntad de los partícipes.
Artículo 403.—Los acreedores o cesionarios de los partícipes podrán concurrir a la división de la cosa común y oponerse a la que se verifique sin su concurso. Pero no podrán impugnar la división consumada, excepto en caso de fraude, o en el de haberse verificado no obstante la oposición formalmente interpuesta para impedirla, y salvo siempre los derechos del deudor o del cedente para sostener su validez.
Artículo 404.—Cuando la cosa fuere esencialmente indivisible, y los condueños no convinieren en que se adjudique a uno de ellos indemnizando a los demás, se venderá y repartirá su precio.
Artículo 405.—La división de una cosa común no perjudicará a tercero, el cual conservará los derechos de hipoteca, servidumbre u otros derechos reales que le pertenecieran antes de hacer la partición. Conservarán igualmente su fuerza, no obstante la división, los derechos personales que pertenezcan a un tercero contra la comunidad.
Artículo 406.—Serán aplicables a la división entre los partícipes en la comunidad las reglas concernientes a la división de la herencia.
Artículo 407.—Son de dominio público:
Artículo 408.—Son de dominio privado:
2.º Los lagos y lagunas y su álveos, formados por la naturaleza en dichos predios.
Artículo 409.—El aprovechamiento de las aguas públicas se adquiere:
Artículo 410.—Toda concesión de aprovechamiento de aguas se entiende sin perjuicio de tercero.
Artículo 411.—El derecho al aprovechamiento de aguas públicas se extingue por la caducidad de la concesión y por el no uso durante veinte años.
Artículo 412.—El dueño de un predio en que nace un manantial o arroyo, continuo o discontinuo, puede aprovechar sus aguas mientras discurran por él; pero las sobrantes entran en la condición de públicas, y su aprovechamiento se rige por la Ley Especial de Aguas.
Artículo 413.—El dominio privado de los álveos de aguas pluviales no autoriza para hacer labores u obras que varíen su curso en perjuicio de tercero, ni tampoco aquellas cuya destrucción, por la fuerza de las avenidas, pueda causarlo.
Artículo 414.—Nadie puede penetrar en propiedad privada para buscar aguas o usar de ellas sin licencia de los propietarios.
Artículo 415.—El dominio del dueño de un predio sobre las aguas que nacen en él no perjudica los derechos que legítimamente hayan podido adquirir a su aprovechamiento los de los predios inferiores.
Artículo 416.—Todo dueño de un predio tiene la facultad de construir dentro de su propiedad depósitos para conservar las aguas pluviales, con tal que no cause perjuicio al público ni a tercero.
Artículo 417.—Sólo el propietario de un predio u otra persona con su licencia puede investigar en él aguas subterráneas.
Artículo 418.—Las aguas alumbradas conforme a la Ley especial de Aguas pertenecen al que las alumbró.
Artículo 419.—Si el dueño de aguas alumbradas las dejare abandonadas a su curso natural, serán de dominio público.
Artículo 420.—El dueño de un predio en que existan obras defensivas para contener el agua, o en que por la variación de su curso sea necesario construirlas de nuevo, está obligado, a su elección, a hacer los reparos o construcciones necesarias o a tolerar que, sin perjuicio suyo, las hagan los dueños de los predios que experimenten o estén manifiestamente expuestos a experimentar daños.
Artículo 421.—Lo dispuesto en el artículo anterior es aplicable al caso en que sea necesario desembarazar algún predio de las materias cuya acumulación o caída impida el curso de las aguas con daño o peligro de tercero.
Artículo 422.—Todos los propietarios que participen del beneficio proveniente de las obras de que tratan los dos artículos anteriores están obligados a contribuir a los gastos de su ejecución en proporción a su interés. Los que por su culpa hubiesen ocasionado el daño serán responsables de los gastos.
Artículo 423.—La propiedad y uso de las aguas pertenecientes a corporaciones o particulares están sujetos a la Ley de Expropiación por causa de utilidad pública.
Artículo 424.—Las disposiciones de este título no perjudican los derechos adquiridos con anterioridad, ni tampoco al dominio privado que tienen los propietarios de aguas, de acequias, fuentes o manantiales, en virtud del cual las aprovechan, venden o permutan como propiedad particular.
Artículo 425.—En todo lo que no esté expresamente prevenido por las disposiciones de este capítulo se estará a lo mandado por la Ley especial de Aguas.
Artículo 426.—Todo español o extranjero podrá hacer libremente en terreno de dominio público calicatas o excavaciones que no excedan de diez metros de extensión en longitud o profundidad con objeto de descubrir minerales; pero deberá dar aviso previamente a la Autoridad local. En terrenos de propiedad privada no se podrán abrir calicatas sin que preceda permiso del dueño o del que le represente.
Artículo 427.—Los límites del derecho mencionado en el artículo anterior las formalidades previas y condiciones para su ejercicio, la designación de las materias que deben considerarse como minerales, y la determinación de los derechos que corresponden al dueño del suelo y a los descubridores de los minerales en el caso de concesión, se regirán por la Ley especial de Minería.
Artículo 428.—El autor de una obra literaria, científica o artística, tiene el derecho de explotarla y disponer de ella a su voluntad.
Artículo 429.—La ley sobre propiedad intelectual determina las personas a quienes pertenece ese derecho, la forma de su ejercicio y el tiempo de su duración. En casos no previstos ni resueltos por dicha ley especial se aplicarán las reglas generales establecidas en este Código sobre la propiedad.
Artículo 430.—Posesión natural es la tenencia de una cosa o el disfrute de un derecho por una persona. Posesión civil es esa misma tenencia o disfrute unidos a la intención de haber la cosa o derecho como suyos.
Artículo 431.—La posesión se ejerce en las cosas o en los derechos por la misma persona que los tiene y los disfruta, o por otra en su nombre.
Artículo 432.—La posesión en los bienes y derechos puede tenerse en uno de dos conceptos: o en el de dueño, o en el de tenedor de la cosa o derecho para conservarlos o disfrutarlos, perteneciendo el dominio a otra persona.
Artículo 433.—Se reputa poseedor de buena fe al que ignora que en su título o modo de adquirir exista vicio que lo invalide.
Artículo 434.—La buena fe se presume siempre, y al que afirma la mala fe de un poseedor corresponde la prueba.
Artículo 435.—La posesión adquirida de buena fe no pierde este carácter sino en el caso y desde el momento en que existan actos que acrediten que el poseedor no ignora que posee la cosa indebidamente.
Artículo 436.—Se presume que la posesión se sigue disfrutando en el mismo concepto en que se adquirió, mientras no se pruebe lo contrario.
Artículo 437.—Sólo pueden ser objeto de posesión las cosas y derechos que sean susceptibles de apropiación.
Artículo 438.—La posesión se adquiere por la ocupación material de la cosa o derecho poseído, o por el hecho de quedar éstos sujetos a la acción de nuestra voluntad, o por los actos propios y formalidades legales establecidas para adquirir tal derecho.
Artículo 439.—Puede adquirirse la posesión por la misma persona que va a disfrutarla, por su representante legal, por su mandatario y por un tercero sin mandato alguno; pero en este último caso no se entenderá adquirida la posesión hasta que la persona en cuyo nombre se haya verificado el acto posesorio lo ratifique.
Artículo 440.—La posesión de los bienes hereditarios se entiende transmitida al heredero sin interrupción y desde el momento de la muerte del causante, en el caso de que llegue a adirse la herencia.
Artículo 441.—En ningún caso puede adquirirse violentamente la posesión mientras exista un poseedor que se oponga a ello. El que se crea con acción o derecho para privar a otro de la tenencia de una cosa, siempre que el tenedor resista la entrega, deberá solicitar el auxilio de la Autoridad competente.
Artículo 442.—El que suceda por título hereditario no sufrirá las consecuencias de una posesión viciosa de su causante, si no se demuestra que tenía conocimiento de los vicios que la afectaban; pero los efectos de la posesión de buena fe no le aprovecharán sino desde la fecha de la muerte del causante.
Artículo 443.—Los menores y los incapacitados pueden adquirir la posesión de las cosas; pero necesitan de la asistencia de sus representantes legítimos para usar de los derechos que de la posesión nazcan a su favor.
Artículo 444.—Los actos meramente tolerados, y los ejecutados clandestinamente y sin conocimiento del poseedor de una cosa, o con violencia, no afectan a la posesión.
Artículo 445.—La posesión, como hecho, no puede reconocerse en dos personalidades distintas, fuera de los casos de indivisión. Si surgiere contienda sobre el hecho de la posesión, será preferido el poseedor actual; si resultaren dos poseedores, el más antiguo; si las fechas de las posesiones fueren las mismas, el que presente título; y, si todas estas condiciones fuesen iguales, se constituirá en depósito o guarda judicial la cosa, mientras se decide sobre su posesión o propiedad por los trámites correspondientes.
Artículo 446.—Todo poseedor tiene derecho a ser respetado en su posesión; y, si fuere inquietado en ella, deberá ser amparado o restituido en dicha posesión por los medios que las leyes de procedimiento establecen.
Artículo 447.—Sólo la posesión que se adquiere y se disfruta en concepto de dueño puede servir de título para adquirir el dominio.
Artículo 448.—El poseedor en concepto de dueño tiene a su favor la presunción legal de que posee con justo título, y no se le puede obligar a exhibirlo.
Artículo 449.—La posesión de una cosa raíz supone la de los muebles y objetos que se hallen dentro de ella, mientras no conste o se acredite que deben ser excluidos.
Artículo 450.—Cada uno de los partícipes de una cosa que se posea en común, se entenderá que ha poseído exclusivamente la parte que al dividirse le cupiere durante todo el tiempo que duró la indivisión. La interrupción en la posesión del todo o parte de una cosa poseída en común perjudicará por igual a todos.
Artículo 451.—El poseedor de buena fe hace suyos los frutos percibidos mientras no sea interrumpida legalmente la posesión.
Artículo 452.—Si al tiempo en que cesare la buena fe se hallaren pendientes algunos frutos naturales o industriales, tendrá el poseedor derecho a los gastos que hubiese hecho para su producción, y además a la parte del producto líquido de la cosecha proporcional al tiempo de su posesión.
Artículo 453.—Los gastos necesarios se abonan a todo poseedor; pero sólo el de buena fe podrá retener la cosa hasta que se le satisfagan.
Artículo 454.—Los gastos de puro lujo o mero recreo no son abonables al poseedor de buena fe; pero podrá llevarse los adornos con que hubiese embellecido la cosa principal si no sufriere deterioro, y si el sucesor en la posesión no prefiere abonar el importe de lo gastado.
Artículo 455.—El poseedor de mala fe abonará los frutos percibidos y los que el poseedor legítimo hubiera podido percibir, y sólo tendrá derecho a ser reintegrado de los gastos necesarios hechos para la conservación de la cosa. Los gastos hechos en mejoras de lujo y recreo no se abonarán al poseedor de mala fe; pero podrá éste llevarse los objetos en que esos gastos se hayan invertido, siempre que la cosa no sufra deterioro, y el poseedor legítimo no prefiera quedarse con ellos abonando el valor que tengan en el momento de entrar en la posesión.
Artículo 456.—Las mejoras provenientes de la naturaleza o del tiempo ceden siempre en beneficio del que haya vencido en la posesión.
Artículo 457.—El poseedor de buena fe no responde del deterioro o pérdida de la cosa poseída, fuera de los casos en que se justifique haber procedido con dolo. El poseedor de mala fe responde del deterioro o pérdida en todo caso, y aun de los ocasionados por fuerza mayor cuando maliciosamente haya retrasado la entrega de la cosa a su poseedor legítimo.
Artículo 458.—El que obtenga la posesión no está obligado a abonar mejoras que hayan dejado de existir al adquirir la cosa.
Artículo 459.—El poseedor actual que demuestre su posesión en época anterior, se presume que ha poseído también durante el tiempo intermedio, mientras no se pruebe lo contrario.
Artículo 460.—El poseedor puede perder su posesión:
Artículo 461.—La posesión de la cosa mueble no se entiende perdida mientras se halle bajo el poder del poseedor, aunque éste ignore accidentalmente su paradero.
Artículo 462.—La posesión de las cosas inmuebles y de los derechos reales no se entiende perdida, ni transmitida para los efectos de la prescripción en perjuicio de tercero, sino con sujeción a lo dispuesto en la Ley Hipotecaria.
Artículo 463.—Los actos relativos a la posesión, ejecutados o consentidos por el que posee una cosa ajena como mero tenedor para disfrutarla o retenerla en cualquier concepto, no obligan ni perjudican al dueño, a no ser que éste hubiese otorgado a aquél facultades expresas para ejecutarlos o los ratificare con posterioridad.
Artículo 464.—La posesión de los bienes muebles, adquirida de buena fe, equivale al título. Sin embargo, el que hubiese perdido una cosa mueble o hubiese sido privado de ella ilegalmente, podrá reivindicarla de quien la posea.
Artículo 465.—Los animales fieros sólo se poseen mientras se hallen en nuestro poder; los domesticados o amansados se asimilan a los mansos o domésticos, si conservan la costumbre de volver a la casa del poseedor.
Artículo 466.—El que recupera, conforme a derecho, la posesión indebidamente perdida, se entiende para todos los efectos que puedan redundar en su beneficio que la ha disfrutado sin interrupción.
Artículo 467.—El usufructo da derecho a disfrutar los bienes ajenos con la obligación de conservar su forma y sustancia, a no ser que el título de su constitución o la ley autoricen otra cosa.
Artículo 468.—El usufructo se constituye por la ley, por la voluntad de los particulares manifestada en actos entre vivos o en última voluntad, y por prescripción.
Artículo 469.—Podrá constituirse el usufructo en todo o parte de los frutos de la cosa, a favor de una o varias personas, simultánea o sucesivamente, y en todo caso desde o hasta cierto día, puramente o bajo condición. También puede constituirse sobre un derecho, siempre que no sea personalísimo o intransmisible.
Artículo 470.—Los derechos y las obligaciones del usufructuario serán los que determine el título constitutivo del usufructo; en su defecto, o por insuficiencia de éste, se observarán las disposiciones contenidas en las dos secciones siguientes.
Artículo 471.—El usufructuario tendrá derecho a percibir todos los frutos naturales, industriales y civiles, de los bienes usufructuados. Respecto de los tesoros que se hallaren en la finca será considerado como extraño.
Artículo 472.—Los frutos naturales o industriales, pendientes al tiempo de comenzar el usufructo, pertenecen al usufructuario.
Artículo 473.—Si el usufructuario hubiere arrendado las tierras o heredades dadas en usufructo, y acabare éste antes de terminar el arriendo, sólo percibirán él o sus herederos y sucesores la parte proporcional de la renta que debiere pagar el arrendatario.
Artículo 474.—Los frutos civiles se entienden percibidos día por día, y pertenecen al usufructuario en proporción al tiempo que dure el usufructo.
Artículo 475.—Si el usufructo se constituye sobre el derecho a percibir una renta o una pensión periódica, bien consista en metálico, bien en frutos, o los intereses de obligaciones o títulos al portador, se considerará cada vencimiento como productos o frutos de aquel derecho.
Artículo 476.—No corresponden al usufructuario de un predio en que existen minas los productos de las denunciadas, concedidas o que se hallen en laboreo al principiar el usufructo, a no ser que expresamente se le concedan en el título constitutivo de éste, o que sea universal.
Artículo 477.—Sin embargo de lo dispuesto en el artículo anterior, en el usufructo legal podrá el usufructuario explotar las minas denunciadas, concedidas o en laboreo, existentes en el predio, haciendo suya la mitad de las utilidades que resulten después de rebajar los gastos, que satisfará por mitad con el propietario.
Artículo 478.—La calidad de usufructuario no priva al que la tiene del derecho que a todos concede la Ley de Minas para denunciar y obtener la concesión de las que existan en los predios usufructuados, en la forma y condiciones que la misma ley establece.
Artículo 479.—El usufructuario tendrá el derecho de disfrutar del aumento que reciba por accesión la cosa usufructuada, de las servidumbres que tenga a su favor, y en general de todos los beneficios inherentes a la misma.
Artículo 480.—Podrá el usufructuario aprovechar por sí mismo la cosa usufructuada, arrendarla a otro y enajenar su derecho de usufructo, aunque sea a título gratuito, pero todos los contratos que celebre como tal usufructuario se resolverán al fin del usufructo, salvo el arrendamiento de las fincas rústicas, el cual se considerará subsistente durante el año agrícola.
Artículo 481.—Si el usufructo comprendiera cosas que sin consumirse se deteriorasen poco a poco por el uso, el usufructuario tendrá derecho a servirse de ellas empleándolas según su destino, y no estará obligado a restituirlas al concluir el usufructo sino en el estado en que se encuentren; pero con la obligación de indemnizar al propietario del deterioro que hubieran sufrido por su dolo o negligencia.
Artículo 482.—Si el usufructo comprendiera cosas que no se puedan usar sin consumirlas, el usufructuario tendrá derecho a servirse de ellas con la obligación de pagar el importe de su avalúo al terminar el usufructo, si se hubiesen dado estimadas. Cuando no se hubiesen estimado, tendrá el derecho de restituirlas en igual cantidad y calidad, o pagar su precio corriente al tiempo de cesar el usufructo.
Artículo 483.—El usufructuario de viñas, olivares u otros árboles o arbustos podrá aprovecharse de los pies muertos, y aun de los tronchados o arrancados por accidente, con la obligación de reemplazarlos por otros.
Artículo 484.—Si, a consecuencia de un siniestro o caso extraordinario, las viñas, olivares u otros árboles o arbustos hubieran desaparecido en número tan considerable que no fuese posible o resultase demasiado gravosa la reposición, el usufructuario podrá dejar los pies muertos, caídos o tronchados a disposición del propietario, y exigir de éste que los retire y deje el suelo expedito.
Artículo 485.—El usufructuario de un monte disfrutará todos los aprovechamientos que pueda éste producir según su naturaleza.
Artículo 486.—El usufructuario de una acción para reclamar un predio o derecho real, o un bien mueble, tiene derecho a ejercitarla y obligar al propietario de la acción a que le ceda para este fin su representación y le facilite los elementos de prueba de que disponga. Si por consecuencia del ejercicio de la acción adquiriese la cosa reclamada, el usufructo se limitará a sólo los frutos, quedando el dominio para el propietario.
Artículo 487.—El usufructuario podrá hacer en los bienes objeto del usufructo las mejoras útiles o de recreo que tuviere por conveniente, con tal que no altere su forma o su sustancia; pero no tendrá por ello derecho a indemnización. Podrá, no obstante, retirar dichas mejoras, si fuere posible hacerlo sin detrimento de los bienes.
Artículo 488.—El usufructuario podrá compensar los desperfectos de los bienes con las mejoras que en ellos hubiese hecho.
Artículo 489.—El propietario de bienes en que otro tenga el usufructo, podrá enajenarlos, pero no alterar su forma ni sustancia, ni hacer en ellos nada que perjudique al usufructuario.
Artículo 490.—El usufructuario de parte de una cosa poseída en común ejercerá todos los derechos que correspondan al propietario de ella referentes a la administración y a la percepción de frutos o intereses. Si cesare la comunidad por dividirse la cosa poseída en común, corresponderá al usufructuario el usufructo de la parte que se adjudicare al propietario o condueño.
Artículo 491.—El usufructuario, antes de entrar en el goce de los bienes, está obligado:
Artículo 492.— La disposición contenida en el número segundo del precedente artículo no es aplicable al vendedor o donante que se hubiere reservado el usufructo de los bienes vendidos o donados, ni a los padres usufructuarios de los bienes de los hijos, ni al cónyuge sobreviviente respecto de la cuota legal usufructuaria si no contrajeren los padres o el cónyuge ulterior matrimonio.
Este artículo 492 ha sido redactado por la Ley 11/1981, de 13 de mayo (BOE del 19), de modificación del Código Civil en materia de filiación, patria potestad y régimen económico del matrimonio.
— REDACCIÓN ANTERIOR POR LA LEY DE 24 DE ABRIL DE 1958. MODIFICACIÓN DEL ARTÍCULO
VIGENTE DE 15 DE MAYO DE 1958 A 7 DE JUNIO DE 1981
Artículo 492.—"La disposición contenida en el número 2.º del precedente artículo, no es aplicable al vendedor o donante que se hubiese reservado el usufructo de los bienes vendidos o donados, ni tampoco a los padres usufructuarios de los bienes de sus hijos, ni al cónyuge sobreviviente respecto a la cuota hereditaria que le conceden los artículos 834, 837 y 838, sino en el caso de que los padres o el cónyuge contrajeren segundo matrimonio".
VIGENTE DE 16 DE AGOSTO DE 1889 A 14 DE MAYO DE 1958
Artículo 492.—La disposición contenida en el número 2.º del precedente artículo, no es aplicable al vendedor o donante que se hubiese reservado el usufructo de los bienes vendidos o donados, ni tampoco a los padres usufructuarios de los bienes de sus hijos, ni al cónyuge sobreviviente respecto a la cuota hereditaria que le conceden los artículos 834, 836 y 837, sino en el caso de que los padres o el cónyuge contrajeren segundo matrimonio.
Artículo 493.—El usufructuario, cualquiera que sea el título del usufructo, podrá ser dispensado de la obligación de hacer inventario o de prestar fianza, cuando de ello no resultare perjuicio a nadie.
Artículo 494.—No prestando el usufructuario la fianza en los casos en que deba darla, podrá el propietario exigir que los inmuebles se pongan en administración, que los muebles se vendan, que los efectos públicos, títulos de crédito nominativos o al portador se conviertan en inscripciones o se depositen en un Banco o establecimiento público, y que los capitales o sumas en metálico y el precio de la enajenación de los bienes muebles se inviertan en valores seguros.
Artículo 495.—Si el usufructuario que no haya prestado fianza reclamare, bajo caución juratoria, la entrega de los muebles necesarios para su uso, y que se le asigne habitación para él y su familia en una casa comprendida en el usufructo, podrá el Juez acceder a esta petición, consultadas las circunstancias del caso.
Artículo 496.—Prestada la fianza por el usufructuario, tendrá derecho a todos los productos desde el día en que, conforme al título constitutivo del usufructo, debió comenzar a percibirlos.
Artículo 497.—El usufructuario deberá cuidar las cosas dadas en usufructo como un buen padre de familia.
Artículo 498.—El usufructuario que enajenare o diere en arrendamiento su derecho de usufructo, será responsable del menoscabo que sufran las cosas usufructuadas por culpa o negligencia de la persona que le sustituya.
Artículo 499.—Si el usufructo se constituyere sobre un rebaño o piara de ganados, el usufructuario estará obligado a reemplazar con las crías las cabezas que mueran anual y ordinariamente, o falten por la rapacidad de animales dañinos.
Artículo 500.—El usufructuario está obligado a hacer las reparaciones ordinarias que necesiten las cosas dadas en usufructo.
Artículo 501.—Las reparaciones extraordinarias serán de cuenta del propietario. El usufructuario está obligado a darle aviso cuando fuere urgente la necesidad de hacerlas.
Artículo 502.—Si el propietario hiciere las reparaciones extraordinarias, tendrá derecho a exigir al usufructuario el interés legal de la cantidad invertida en ellas mientras dure el usufructo. Si no las hiciere cuando fuesen indispensables para la subsistencia de la cosa, podrá hacerlas el usufructuario; pero tendrá derecho a exigir del propietario, al concluir el usufructo, el aumento de valor que tuviese la finca por efecto de las mismas obras.
Artículo 503.—El propietario podrá hacer las obras y mejoras de que sea susceptible la finca usufructuada, o nuevas plantaciones en ella si fuere rústica, siempre que por tales actos no resulte disminuido el valor del usufructo, ni se perjudique el derecho del usufructuario.
Artículo 504.—El pago de las cargas y contribuciones anuales y el de las que se consideran gravámenes de los frutos, será de cuenta del usufructuario todo el tiempo que el usufructo dure.
Artículo 505.—Las contribuciones que durante el usufructo se impongan directamente sobre el capital, serán de cargo del propietario.
Artículo 506.—Si se constituyere el usufructo sobre la totalidad de un patrimonio, y al constituirse tuviere deudas el propietario, se aplicará, tanto para la subsistencia del usufructo como para la obligación del usufructuario a satisfacerlas, lo establecido en los
Código Civil. Libro III. De los diferentes modos de adquirir la propiedad (Arts. 609 a 1.087)
Art. 642. Alcance de la donación con clausula de pago de las deudas del donante
Art. 643. Pago del donatario en la donación en fraude de acreedores
artículos 642 y 643 respecto de las donaciones.
Artículo 507.—El usufructuario podrá reclamar por sí los créditos vencidos que formen parte del usufructo si tuviese dada o diere la fianza correspondiente. Si estuviese dispensado de prestar fianza o no hubiese podido constituirla, o la constituida no fuese suficiente, necesitará autorización del propietario, o del Juez en su defecto, para cobrar dichos créditos.
Artículo 508.—El usufructuario universal deberá pagar por entero el legado de renta vitalicia o pensión de alimentos.
Artículo 509.—El usufructuario de una finca hipotecada no estará obligado a pagar las deudas para cuya seguridad se estableció la hipoteca.
Artículo 510.—Si el usufructo fuere de la totalidad o de parte alícuota de una herencia, el usufructuario podrá anticipar las sumas que para el pago de las deudas hereditarias correspondan a los bienes usufructuados, y tendrá derecho a exigir del propietario su restitución, sin interés, al extinguirse el usufructo.
Artículo 511.—El usufructuario estará obligado a poner en conocimiento del propietario cualquier acto de un tercero, de que tenga noticia, que sea capaz de lesionar los derechos de propiedad, y responderá, si no lo hiciere, de los daños y perjuicios, como si hubieran sido ocasionados por su culpa.
Artículo 512.—Serán de cuenta del usufructuario los gastos, costas y condenas de los pleitos sostenidos sobre el usufructo.
Artículo 513.—El usufructo se extingue:
2.º Por expirar el plazo por que se constituyó, o cumplirse la condición resolutoria consignada en el título constitutivo.
Artículo 514.—Si la cosa dada en usufructo se perdiera sólo en parte, continuará este derecho en la parte restante.
Artículo 515.—No podrá constituirse el usufructo a favor de un pueblo o Corporación o Sociedad por más de treinta años. Si se hubiese constituido, y antes de este tiempo el pueblo quedara yermo, o la Corporación o la Sociedad se disolviera, se extinguirá por este hecho el usufructo.
Artículo 516.—El usufructo concedido por el tiempo que tarde un tercero en llegar a cierta edad, subsistirá el número de años prefijado, aunque el tercero muera antes, salvo si dicho usufructo hubiese sido expresamente concedido sólo en atención a la existencia de dicha persona.
Artículo 517.—Si el usufructo estuviera constituido sobre una finca de la que forme parte un edificio, y éste llegare a perecer, de cualquier modo que sea, el usufructuario tendrá derecho a disfrutar del suelo y de los materiales.
Artículo 518.—Si el usufructuario concurriere con el propietario al seguro de un predio dado en usufructo, continuará aquél, en caso de siniestro, en el goce del nuevo edificio si se construyere, o percibirá los intereses del precio del seguro si la reedificación no conviniera al propietario.
Artículo 519.—Si la cosa usufructuada fuere expropiada por causa de utilidad pública, el propietario estará obligado, o bien a subrogarla con otra de igual valor y análogas condiciones, o bien a abonar al usufructuario el interés legal del importe de la indemnización por todo el tiempo que deba durar el usufructo. Si el propietario optare por lo último, deberá afianzar el pago de los réditos.
Artículo 520.—El usufructo no se extingue por el mal uso de la cosa usufructuada; pero, si el abuso infiriese considerable perjuicio al propietario, podrá éste pedir que se le entregue la cosa, obligándose a pagar anualmente al usufructuario el producto líquido de la misma, después de deducir los gastos y el premio que se le asignare por su administración.
Artículo 521.—El usufructo constituido en provecho de varias personas vivas al tiempo de su constitución, no se extinguirá hasta la muerte de la última que sobreviviere.
Artículo 522.—Terminado el usufructo, se entregará al propietario la cosa usufructuada, salvo el derecho de retención que compete al usufructuario o a sus herederos por los desembolsos de que deban ser reintegrados. Verificada la entrega, se cancelará la fianza o hipoteca.
Artículo 523.—Las facultades y obligaciones del usuario y del que tiene derecho de habitación se regularán por el título constitutivo de estos derechos; y, en su defecto, por las disposiciones siguientes.
Artículo 524.—El uso da derecho a percibir de los frutos de la cosa ajena los que basten a las necesidades del usuario y de su familia, aunque ésta se aumente.
Artículo 525.—Los derechos de uso y habitación no se pueden arrendar ni traspasar a otro por ninguna clase de título.
Artículo 526.—El que tuviere el uso de un rebaño o piara de ganado, podrá aprovecharse de las crías, leche y lana en cuanto baste para su consumo y el de su familia, así como también del estiércol necesario para el abono de las tierras que cultive.
Artículo 527.—Si el usuario consumiera todos los frutos de la cosa ajena, o el que tuviere derecho de habitación ocupara toda la casa, estará obligado a los gastos de cultivo, a los reparos ordinarios de conservación y al pago de las contribuciones, del mismo modo que el usufructuario.
Si sólo percibiera parte de los frutos o habitara parte de la casa, no deberá contribuir con nada, siempre que quede al propietario una parte de frutos o aprovechamientos bastantes para cubrir los gastos y las cargas. Si no fueren bastantes, suplirá aquel lo que falte.
Artículo 528.—Las disposiciones establecidas para el usufructo son aplicables a los derechos de uso y habitación, en cuanto no se opongan a lo ordenado en el presente capítulo.
Artículo 529.—Los derechos de uso y habitación se extinguen por las mismas causas que el usufructo y además por abuso grave de la cosa y de la habitación.
Artículo 530.—La servidumbre es un gravamen impuesto sobre un inmueble en beneficio de otro perteneciente a distinto dueño.
Artículo 531.—También pueden establecerse servidumbres en provecho de una o más personas, o de una comunidad, a quienes no pertenezca la finca gravada.
Artículo 532.—Las servidumbres pueden ser continuas o discontinuas, aparentes o no aparentes.
Artículo 533.—Las servidumbres son además positivas o negativas.
Artículo 534.—Las servidumbres son inseparables de la finca a que activa o pasivamente pertenecen.
Artículo 535.—Las servidumbres son indivisibles. Si el predio sirviente se divide entre dos o más, la servidumbre no se modifica y cada uno de ellos tiene que tolerarla en la parte que le corresponda.
Artículo 536.—Las servidumbres se establecen por la ley o por la voluntad de los propietarios. Aquéllas se llaman legales y éstas voluntarias.
Artículo 537.—Las servidumbres continuas y aparentes se adquieren en virtud de título o, por la prescripción de veinte años.
Artículo 538.—Para adquirir por prescripción las servidumbres a que se refiere el artículo anterior, el tiempo de la posesión se contará: en las positivas, desde el día en que el dueño del predio dominante, o el que haya aprovechado la servidumbre, hubiera empezado a ejercerla sobre el predio sirviente; y en las negativas, desde el día en que el dueño del predio dominante hubiera prohibido, por un acto formal, al del sirviente la ejecución del hecho que sería lícito sin la servidumbre.
Artículo 539.—Las servidumbres continuas no aparentes, y las discontinuas, sean o no aparentes, sólo podrán adquirirse en virtud de título.
Artículo 540.—La falta de título constitutivo de las servidumbres que no puede adquirirse por prescripción, únicamente se pueden suplir por la escritura de reconocimiento del dueño del predio sirviente, o por una sentencia firme.
Artículo 541.—La existencia de un signo aparente de servidumbre entre dos fincas, establecido por el propietario de ambas, se considerará, si se enajenare una, como título para que la servidumbre continúe activa y pasivamente, a no ser que, al tiempo de separarse la propiedad de las dos fincas, se exprese lo contrario en el título de enajenación de cualquiera de ellas, o se haga desaparecer aquel signo antes del otorgamiento de la escritura.
Artículo 542.—Al establecerse una servidumbre se entienden concedidos todos los derechos necesarios para su uso.
Artículo 543.—El dueño del predio dominante podrá hacer, a su costa, en el predio sirviente las obras necesarias para el uso y conservación de la servidumbre, pero sin alterarla ni hacerla más gravosa.
Artículo 544.—Si fuesen varios los predios dominantes, los dueños de todos ellos estarán obligados a contribuir a los gastos de que trata el artículo anterior, en proporción al beneficio que a cada cual reporte la obra. El que no quiera contribuir podrá eximirse renunciando a la servidumbre en provecho de los demás.
Artículo 545.—El dueño del predio sirviente no podrá menoscabar de modo alguno el uso de la servidumbre constituida.
Artículo 546.—Las servidumbres se extinguen:
1.º Por reunirse en una misma persona la propiedad del predio dominante y la del sirviente.
Artículo 547.—La forma de prestar la servidumbre puede prescribirse como la servidumbre misma, y de la misma manera.
Artículo 548.—Si el predio dominante perteneciera a varios en común, el uso de la servidumbre hecho por uno impide la prescripción respecto de los demás.
Artículo 549.—Las servidumbres impuestas por la ley tienen por objeto la utilidad pública o el interés de los particulares.
Artículo 550.—Todo lo concerniente a las servidumbres establecidas para utilidad pública o comunal se regirá por las leyes y reglamentos especiales que las determinan y, en su defecto, por las disposiciones del presente título.
Artículo 551.—Las servidumbres que impone la ley en interés de los particulares, o por causa de utilidad privada, se regirán por las disposiciones del presente título, sin perjuicio de lo que dispongan las leyes, reglamentos y ordenanzas generales o locales sobre policía urbana o rural.
Artículo 552.—Los predios inferiores están sujetos a recibir las aguas que naturalmente y sin obra del hombre descienden de los predios superiores, así como la tierra o piedra que arrastran en su curso.
Artículo 553.—Las riberas de los ríos, aun cuando sean de dominio privado, están sujetas en toda su extensión y sus márgenes, en una zona de tres metros, a la servidumbre de uso público en interés general de la navegación, la flotación, la pesca y el salvamento.
Artículo 554.—Cuando para la derivación o toma de aguas de un río o arroyo, o para el aprovechamiento de otras corrientes continuas o discontinuas, fuere necesario establecer una presa, y el que haya de hacerlo no sea dueño de las riberas o terrenos en que necesite apoyarla, podrá establecer la servidumbre de estribo de presa, previa la indemnización correspondiente.
Artículo 555.—Las servidumbres forzosas de saca de agua y de abrevadero solamente podrán imponerse por causa de utilidad pública en favor de alguna población o caserío, previa la correspondiente indemnización.
Artículo 556.—Las servidumbres de saca de agua y de abrevadero llevan consigo la obligación en los predios sirvientes de dar paso a personas y ganados hasta el punto donde hayan de utilizarse aquéllas, debiendo ser extensiva a este servicio la indemnización.
Artículo 557.—Todo el que quiera servirse del agua de que puede disponer para una finca suya, tiene derecho a hacerla pasar por los predios intermedios, con obligación de indemnizar a sus dueños, como también a los de los predios inferiores sobre los que se filtren o caigan las aguas.
Artículo 558.—El que pretenda usar del derecho concedido en el artículo anterior está obligado:
Artículo 559.—No puede imponerse la servidumbre de acueducto para objeto de interés privado, sobre edificios, ni sus patios o dependencias, ni sobre jardines o huertas ya existentes.
Artículo 560.—La servidumbre de acueducto no obsta para que el dueño del predio sirviente pueda cerrarlo y cercarlo, así como edificar sobre el mismo acueducto de manera que éste no experimente perjuicio, ni se imposibiliten las reparaciones y limpias necesarias.
Artículo 561.—Para los efectos legales la servidumbre de acueducto será considerada como continua y aparente, aun cuando no sea constante el paso del agua, o su uso dependa de las necesidades del predio dominante, o de un turno establecido por días o por horas.
Artículo 562.—El que para dar riego a su heredad o mejorarla, necesite construir parada o partidor en el cauce por donde haya de recibir el agua, podrá exigir que los dueños de las márgenes permitan su construcción, previo abono de daños y perjuicios, incluso los que se originen de la nueva servidumbre a dichos dueños y a los demás regantes.
Artículo 563.—El establecimiento, extensión, forma y condiciones de las servidumbres de aguas, de que se trata en esta sección, se regirán por la ley especial de la materia en cuanto no se halle previsto en este Código.
Artículo 564.—El propietario de una finca o heredad, enclavada entre otras ajenas y sin salida a camino público, tiene derecho a exigir paso por las heredades vecinas, previa la correspondiente indemnización.
Artículo 565.—La servidumbre de paso debe darse por el punto menos perjudicial al predio sirviente, y, en cuanto fuere conciliable con esta regla, por donde sea menor la distancia del predio dominante al camino público.
Artículo 566.—La anchura de la servidumbre de paso será la que baste a las necesidades del predio dominante.
Artículo 567.—Si, adquirida una finca por venta, permuta o partición, quedare enclavada entre otras del vendedor, permutante o copartícipe, éstos están obligados a dar paso sin indemnización, salvo pacto en contrario.
Artículo 568.—Si el paso concedido a una finca enclavada deja de ser necesario por haberla reunido su dueño a otra que esté contigua al camino público, el dueño del predio sirviente podrá pedir que se extinga la servidumbre, devolviendo lo que hubiera recibido por indemnización.
Artículo 569.—Si fuere indispensable para construir o reparar algún edificio pasar materiales por predio ajeno, o colocar en él andamios u otros objetos para la obra, el dueño de este predio está obligado a consentirlo, recibiendo la indemnización correspondiente al perjuicio que se le irrogue.
Artículo 570.—Las servidumbres existentes de paso para ganados, conocidas con los nombres de cañada, cordel, vereda o cualquier otro, y las de abrevadero, descansadero y majada, se regirán por las ordenanzas y reglamentos del ramo y, en su defecto, por el uso y costumbre del lugar.
Cuando sea necesario establecer la servidumbre forzosa de paso o la de abrevadero para ganados, se observará lo dispuesto en esta sección y en los artículos 555y 556. En este caso la anchura no podrá exceder de 10 metros.
Artículo 571.—La servidumbre de medianería se regirá por las disposiciones de este título y por las ordenanzas y usos locales en cuanto no se opongan a él, o no esté prevenido en el mismo.
Artículo 572.—Se presume la servidumbre de medianería mientras no haya un título, o signo exterior, o prueba en contrario:
Artículo 573.—Se entiende que hay signo exterior, contrario a la servidumbre de medianería:
6.º Cuando la pared divisoria, construida de mampostería, presente, piedras llamadas pasaderas, que de distancia en distancia salgan fuera de la superficie sólo por un lado y no por el otro.
Artículo 574.—Las zanjas o acequias abiertas entre las heredades se presumen también medianeras, si no hay título o signo que demuestre lo contrario.
Artículo 575.—La reparación y construcción de las paredes medianeras y el mantenimiento de los vallados, setos vivos, zanjas y acequias, también medianeros, se costeará por todos los dueños de las fincas que tengan a su favor la medianería, en proporción al derecho de cada uno.
Artículo 576.—Si el propietario de un edificio que se apoya en una pared medianera quisiera derribarlo, podrá igualmente renunciar a la medianería, pero serán de su cuenta todas las reparaciones y obras necesarias para evitar, por aquella vez solamente, los daños que el derribo pueda ocasionar a la pared medianera.
Artículo 577.—Todo propietario puede alzar la pared medianera, haciéndolo a sus expensas e indemnizando los perjuicios que se ocasionen con la obra, aunque sean temporales.
Artículo 578.—Los demás propietarios que no hayan contribuido a dar más elevación, profundidad o espesor a la pared, podrán, sin embargo, adquirir en ella los derechos de medianería, pagando proporcionalmente el importe de la obra y la mitad del valor del terreno sobre el que se le hubiese dado mayor espesor.
Artículo 579.—Cada propietario de una pared medianera podrá usar de ella en proporción al derecho que tenga en la mancomunidad; podrá, por lo tanto, edificar apoyando su obra en la pared medianera, o introduciendo vigas hasta la mitad de su espesor, pero sin impedir el uso común y respectivo de los demás medianeros.
Artículo 580.—Ningún medianero puede sin consentimiento del otro abrir en pared medianera ventana ni hueco alguno.
Artículo 581.—El dueño de una pared no medianera, contigua a finca ajena, puede abrir en ella ventanas o huecos para recibir luces a la altura de las carreras, o inmediatos a los techos, y de las dimensiones de 30 centímetros en cuadro, y, en todo caso, con reja de hierro remetida en la pared y con red de alambre.
Artículo 582.—No se puede abrir ventanas con vistas rectas, ni balcones u otros voladizos semejantes, sobre la finca del vecino, si no hay dos metros de distancia entre la pared en que se construyan y dicha propiedad.
Artículo 583.—Las distancias de que se habla en el artículo anterior se contarán en las vistas rectas desde la línea exterior de la pared en los huecos en que no haya voladizos, desde la línea de éstos donde los haya, y para las oblicuas desde la línea de separación de las dos propiedades.
Artículo 584.—Lo dispuesto en el artículo 582 no es aplicable a los edificios separados por una vía pública.
Artículo 585.—Cuando por cualquier título se hubiere adquirido derecho a tener vistas directas, balcones o miradores sobre la propiedad colindante, el dueño del predio sirviente no podrá edificar a menos de tres metros de distancia, tomándose la medida de la manera indicada en artículo 583.
Artículo 586.—El propietario de un edificio está obligado a construir sus tejados o cubierta de manera que las aguas pluviales caigan sobre su propio suelo o sobre la calle o sitio público, y no sobre el suelo del vecino. Aun cayendo sobre el propio suelo, el propietario está obligado a recoger las aguas de modo que no causen perjuicio al predio contiguo.
Artículo 587.—El dueño del predio que sufre la servidumbre de vertiente de los tejados, podrá edificar recibiendo las aguas sobre su propio tejado o dándoles otra salida conforme a las ordenanzas o costumbres locales, y de modo que no resulte gravamen ni perjuicio alguno para el predio dominante.
Artículo 588.—Cuando el corral o patio de una casa se halle enclavado entre otras, y no sea posible dar salida por la misma casa a las aguas pluviales que en él se recojan, podrá exigirse el establecimiento de la servidumbre de desagüe, dando paso a las aguas por el punto de los predios contiguos en que sea más fácil la salida, y estableciéndose el conducto de desagüe en la forma que menos perjuicios ocasione al predio sirviente, previa la indemnización que corresponda.
Artículo 589.—No se podrá edificar ni hacer plantaciones cerca de las plazas fuertes o fortalezas sin sujetarse a las condiciones exigidas por las leyes, ordenanzas y reglamentos particulares de la materia.
Artículo 590.—Nadie podrá construir cerca de una pared ajena o medianera pozos, cloacas, acueductos, hornos, fraguas, chimeneas, establos, depósitos de materias corrosivas, artefactos que se muevan por el vapor, o fábricas que por sí mismas o por sus productos sean peligrosas o nocivas, sin guardar las distancias prescritas por los reglamentos y usos del lugar, y sin ejecutar las obras de resguardo necesarias, con sujeción, en el modo, a las condiciones que los mismos reglamentos prescriban.
Artículo 591.—No se podrá plantar árboles cerca de una heredad ajena sino a la distancia autorizada por las ordenanzas o la costumbre del lugar, y en su defecto, a la de dos metros de la línea divisoria de las heredades si la plantación se hace de árboles altos, y a la de 50 centímetros si la plantación es de arbustos o árboles bajos.
Artículo 592.—Si las ramas de algunos árboles se extendieren sobre una heredad, jardines o patios vecinos, tendrá el dueño de éstos derecho a reclamar que se corten en cuanto se extiendan sobre su propiedad, y, si fueren las raíces de los árboles vecinos las que se extendiesen en suelo de otro, el dueño del suelo en que se introduzcan podrá cortarlas por sí mismo dentro de su heredad.
Artículo 593.—Los árboles existentes en un seto vivo medianero se presumen también medianeros, y cualquiera de los dueños tiene derecho a exigir su derribo.
Artículo 594.—Todo propietario de una finca puede establecer en ella las servidumbres que tenga por conveniente, y en el modo y forma que bien le pareciere, siempre que no contravenga a las leyes ni al orden público.
Artículo 595.—El que tenga la propiedad de una finca cuyo usufructo pertenezca a otro, podrá imponer sobre ella, sin el consentimiento del usufructuario, las servidumbres que no perjudiquen al derecho del usufructo.
Artículo 596.—Cuando pertenezca a una persona el dominio directo de una finca y a otra el dominio útil, no podrá establecerse sobre ella servidumbre voluntaria perpetua sin el consentimiento de ambos dueños.
Artículo 597.—Para imponer una servidumbre sobre un fundo indiviso se necesita el consentimiento de todos los copropietarios.
Artículo 598.—El título y, en su caso, la posesión de la servidumbre adquirida por prescripción, determinan los derechos del predio dominante y las obligaciones del sirviente. En su defecto, se regirá la servidumbre por las disposiciones del presente título que le sean aplicables.
Artículo 599.—Si el dueño del predio sirviente se hubiere obligado, al constituirse la servidumbre, a costear las obras necesarias para el uso y conservación de la misma, podrá librarse de esta carga abandonando su predio al dueño del dominante.
Artículo 600.—La comunidad de pastos sólo podrá establecerse en lo sucesivo por concesión expresa de los propietarios, que resulte de contrato o de última voluntad, y no a favor de una universalidad de individuos y sobre una universalidad de bienes, sino a favor de determinados individuos y sobre predios también ciertos y determinados.
Artículo 601.—La comunidad de pastos en terrenos públicos, ya pertenezcan a los Municipios, ya al Estado, se regirá por las leyes administrativas.
Artículo 602.—Si entre los vecinos de uno o más pueblos existiere comunidad de pastos, el propietario que cercare con tapia o seto una finca, la hará libre de la comunidad. Quedarán, sin embargo, subsistentes las demás servidumbres que sobre la misma estuviesen establecidas.
Artículo 603.—El dueño de terrenos gravados con la servidumbre de pastos podrá redimir esta carga mediante el pago de su valor a los que tengan derecho a la servidumbre.
Artículo 604.—Lo dispuesto en el artículo anterior es aplicable a las servidumbres establecidas para el aprovechamiento de leñas y demás productos de los montes de propiedad particular.
Artículo 605.—El Registro de la propiedad tiene por objeto la inscripción o anotación de los actos y contratos relativos al dominio y demás derechos reales sobre bienes inmuebles.
Artículo 606.—Los títulos de dominio, o de otros derechos reales sobre bienes inmuebles, que no estén debidamente inscritos o anotados en el Registro de la Propiedad, no perjudican a tercero.
Artículo 607.—El Registro de la propiedad será público para los que tengan interés conocido en averiguar el estado de los bienes inmuebles o derechos reales anotados o inscritos.
Artículo 608.—Para determinar los títulos sujetos a inscripción o anotación, la forma, efectos y extinción de las mismas, la manera de llevar el Registro y el valor de los asientos de sus libros, se estará a lo dispuesto en la Ley Hipotecaria.