Source: https://www.juntadeandalucia.es/boja/2011/137/1
Timestamp: 2018-08-16 13:07:44
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Matched Legal Cases: ['artículo 52', 'artículo 53', 'artículo 54', 'artículo 58', 'artículo 10', 'artículo 21', 'artículo 37', 'artículo 157', 'artículo 38', 'artículo 53', 'artículo 16', 'artículo 5', 'artículo 27', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'artículo 2', 'artículo 38', 'artículo 10', 'artículo 37', 'artículo 2', 'artículo 38', 'artículo 53', 'artículo 16', 'artículo 25']

Decreto 219/2011, de 28 de junio, por el que se aprueba el Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía.
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Boletín Oficial de la Junta de Andalucía - Histórico del BOJA Boletín número 137 de 14/07/2011
El Gobierno Andaluz es consciente de la importancia social y económica que para la Comunidad Autónoma tiene la implantación del espíritu emprendedor y la cultura emprendedora.
Es por ello que el 9 de junio de 2010, en el debate sobre el Estado de la Comunidad, celebrado en dicha fecha en el Parlamento Andaluz, es lanzada la iniciativa por el Presidente de la Junta de Andalucía, como uno de los motores esenciales para la mejora de nuestro modelo productivo y el crecimiento económico. En consecuencia, al día siguiente, 6 de junio, el Parlamento Andaluz, a propuesta del Grupo Socialista, aprueba por unanimidad una Resolución por la cual se insta al Consejo de Gobierno a potenciar el espíritu emprendedor en el sistema educativo andaluz mediante la puesta en marcha de un Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora.
Posteriormente, el Gobierno Andaluz, por Acuerdo del 14 de septiembre de 2010, aprueba la formulación del Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía.
Desde la Consejería de Educación, la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia y la Consejería de Empleo, se han llevado a la práctica iniciativas, acciones y programas para promover la cultura, las actitudes y las capacidades que vinculan el espíritu empresarial y emprendedor en el Sistema Educativo Público de Andalucía. No obstante, es preciso que el sistema educativo vaya más allá en el fomento de la cultura emprendedora y, en el marco de «El programa europeo a favor del espíritu empresarial», desarrolle una política educativa y de formación capaz de dotar a niños, niñas, jóvenes y personas adultas de Andalucía de las actitudes y capacidades que distinguen a la persona emprendedora.
Las Consejerías citadas, partiendo del análisis y la constatación de la situación actual, han definido una estrategia encaminada a la consecución de una serie de objetivos, grandes líneas estratégicas de actuación y programas, ligadas al fomento de la cultura emprendedora en los ámbitos de la educación y la formación, con acciones concretas, medidas específicas y orientaciones metodológicas, dirigidas a los centros educativos y formativos y al ámbito universitario, con el objetivo final de redactar un Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía.
Dicho Plan tiene como finalidad fundamental promover los valores de la cultura emprendedora, especialmente la innovación, la creatividad, la responsabilidad y el emprendimiento, en todos los niveles educativos de Andalucía: enseñanza primaria, educación secundaria obligatoria, bachillerato, formación profesional, formación para el empleo y enseñanzas universitarias, con el concurso de toda la sociedad. Se pretende dinamizar la sociedad andaluza, a través de todos sus agentes, para promover la cultura emprendedora en todos los ámbitos formativos, y facilitar y apoyar en ellos las iniciativas emprendedoras, propiciando una mejora permanente del modelo de educación andaluz por el cual crear, innovar y emprender sea consecuencia inherente a los procesos educativos en todos los niveles, tanto en el aprendizaje del alumnado, como en la labor del profesorado. Todo ello con el fin último de aumentar a medio plazo la presencia de los valores, iniciativas y capacidades propias de la cultura emprendedora y en concreto de la actividad empresarial en el conjunto de la sociedad andaluza.
La elaboración del Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía se ha realizado conforme a las determinaciones previstas en el Acuerdo del Consejo de Gobierno, anteriormente citado. En el apartado Quinto se incluye la realización de un proyecto experimental que se ha desarrollado durante el curso académico 2010-2011 en veinte centros de Educación Primaria, Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional. El Plan se fundamenta, entre otras fuentes, en esta experimentación, así como de las buenas prácticas adquiridas a través de una amplia gama de programas y actuaciones que ya se vienen realizando en Andalucía en los distintos sectores implicados. Esta medida, junto a la colaboración de equipos de expertos en los distintos ámbitos, el consenso desarrollado con los agentes económicos y sociales, las aportaciones de una amplia variedad de entidades y organizaciones vinculadas a los distintos ámbitos y el análisis de buenas prácticas y tendencias nacionales e internacionales han permitido incorporar procesos, métodos y recursos didácticos que ya se vienen experimentando sobre la cultura emprendedora en todas las etapas formativas.
Para la formulación del Plan ha sido referencia ineludible el Estatuto de Autonomía para Andalucía, que en su Título II reconoce a la Comunidad Autónoma Andaluza competencias en materia de educación (artículo 52); de universidades (artículo 53); de investigación, desarrollo e innovación tecnológica (artículo 54) o de fomento de la actividad económica (artículo 58). Igualmente, en el artículo 10.2.11.º proclama como objetivo básico de la Comunidad Autónoma: «El desarrollo industrial y tecnológico basado en la innovación, la investigación científica, las iniciativas emprendedoras públicas y privadas, la suficiencia energética y la evaluación de la calidad, como fundamento del crecimiento armónico de Andalucía». Este objetivo se concreta, por lo que hace al ámbito educativo, en el artículo 21.8 del Estatuto, que establece que: «El sistema educativo andaluz fomentará la capacidad emprendedora de los alumnos». El artículo 37.1.13.ª del Estatuto, a su vez, contempla como principio rector de las políticas públicas en Andalucía: «El fomento de la capacidad emprendedora, la investigación y la innovación. Se reconoce en estos ámbitos la necesidad de impulsar la labor de las universidades andaluzas». Como precepto más concretamente referido a la actividad económica, el artículo 157.4 del Estatuto contempla que: «La política económica de Andalucía promoverá la capacidad emprendedora y de las iniciativas empresariales, incentivando especialmente la pequeña y mediana empresa, la actividad de la economía social y de los emprendedores autónomos, la formación permanente de los trabajadores, la seguridad y la salud laboral, las relaciones entre la investigación, la Universidad y el sector productivo, y la proyección internacional de las empresas andaluzas».
Junto a ello han sido referencias del Plan la Carta de Bolonia firmada en la Primera Conferencia de Ministros Responsables de Pequeña y Mediana Empresa en junio de 2000, el Marco Estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación (ET 2020), que persigue incrementar la creatividad y la innovación, el espíritu empresarial, en todos los niveles de la educación y la formación, así como el «Libro Verde. El Espíritu Empresarial en Europa» y el «Plan de acción: El programa europeo a favor del espíritu empresarial» de la Comisión de las Comunidades Europeas.
En el ámbito normativo andaluz, también ha sido referencia el artículo 38 de la Ley 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía, que recoge entre las competencias básicas del currículo de las enseñanzas obligatorias, la competencia para la autonomía e iniciativa personal, que incluye la posibilidad de optar con criterio propio y espíritu crítico y llevar a cabo las iniciativas necesarias para desarrollar la opción elegida y hacerse responsable de ella. Asimismo, incluye la capacidad emprendedora para idear, planificar, desarrollar y evaluar un proyecto. También el Eje 2 del VII Acuerdo de Concertación Social de Andalucía, firmado el 24 de noviembre de 2009, el Modelo de Financiación de las Universidades Públicas de Andalucía para el periodo 2007-2011, la Ley 15/2003, de 22 de diciembre, Andaluza de Universidades, que en su artículo 53 establece que las universidades andaluzas fomentarán el estudio, la docencia y la investigación universitaria como actividades encaminadas a lograr la formación integral de los estudiantes, la continua transmisión de conocimientos desde la institución universitaria, la creación de conocimiento y el desarrollo del espíritu crítico y emprendedor en todos los ámbitos de la actividad social y, por último, la Ley 16/2007, de 3 de diciembre, Andaluza de la Ciencia y el Conocimiento, que propone instrumentos que ayuden al aprovechamiento compartido del conocimiento, al impulso de la cultura emprendedora, al reforzamiento de la cooperación entre la industria del conocimiento y el entorno empresarial a través de redes, y a facilitar la relación del Sistema Andaluz del Conocimiento, especialmente las universidades, con el entorno local, estatal y europeo, proponiendo además en su artículo 16 el impulso de la cultura emprendedora e innovadora en todos los agentes del Sistema Andaluz del Conocimiento.
Este conjunto de referencias se ha interpretado en la confección del Plan de acuerdo a lo establecido en la Ley 12/2007, de 26 de noviembre, para la promoción de la igualdad de género en Andalucía, siendo por lo tanto un compromiso y una finalidad ineludible del mismo la incorporación de manera transversal del principio de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
Redactada la propuesta del Plan por la Comisión de Redacción, se ha dado cumplimiento al preceptivo trámite de audiencia pública y se ha consensuado con los agentes sociales y económicos en el marco de la Concertación Social. Igualmente, se ha remitido a la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia para su análisis y evaluación desde la perspectiva de la planificación económica regional. Para las actuaciones relativas al ámbito universitario se ha recabado la aprobación por el Consejo Andaluz de Universidades y las mismas se orientarán respetando el principio de autonomía universitaria.
Por último, finalizado el periodo de audiencia pública, así como emitidos los informes favorables en las materias de planificación económica y presupuestos, se ha sometido al análisis de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos, conforme a lo dispuesto en el artículo 5.3 del Decreto 281/2010, de 4 de mayo, por el que se regula la composición y funciones de las Comisiones Delegadas del Gobierno.
En su virtud, a propuesta de los Consejeros de Educación, de Economía, Innovación y Ciencia, y de Empleo, conforme a lo dispuesto en el artículo 27.13 de la Ley 6/2006, de 24 de octubre, del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía, previa deliberación del Consejo de Gobierno en su reunión del día 28 de junio de 2011,
Artículo 1. Aprobación del Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía.
1. Se aprueba el Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía, cuyo texto se inserta a continuación.
2. El texto del Plan estará disponible, asimismo, en el sitio web oficial de la Junta de Andalucía www.juntadeandalucia.es/economiainnovacionyciencia.
Artículo 2. Consejo de la Cultura Emprendedora de Andalucía.
Se crea el Consejo de la Cultura Emprendedora de Andalucía como órgano consultivo y de participación social del Plan. Su finalidad es la de servir como espacio de encuentro entre todos los agentes implicados en el desarrollo del Plan, informar a través de los mismos al conjunto de la sociedad andaluza y recibir propuestas de mejora. Formarán parte del mismo todas aquellas Consejerías implicadas en el Plan y cuantos agentes, entidades e instituciones participantes en el Plan se considere oportuno. Su composición, funciones y régimen de funcionamiento serán determinados por orden conjunta de las Consejerías de Educación, de Economía, Innovación y Ciencia y de Empleo.
Artículo 3. Comisión Interdepartamental para la Cultura Emprendedora.
Se crea la Comisión Interdepartamental para la Cultura Emprendedora, como órgano de coordinación entre las Consejerías implicadas en el Plan, adscrita a la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia y funcionalmente a la Comisión Delegada para Asuntos Económicos. Su finalidad será garantizar el pleno desarrollo y coordinación interdepartamental de todos los contenidos y actuaciones del Plan, así como, en general, el impulso de la cultura emprendedora en Andalucía. Formarán parte de la misma las Consejerías con competencias en Educación, Economía, Innovación, Ciencia, Empleo y todas aquellas otras que tengan una especial implicación en el desarrollo del Plan. La Comisión estará constituida por dos niveles de funcionamiento interno: a) La Comisión Directiva, compuesta por altos cargos de las Consejerías competentes en materia de Educación, Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, y b) La Comisión Técnica, compuesta por personal directivo técnico de dichas Consejerías y otras que se considere oportuno. La presidencia de la Comisión y sus dos niveles será ejercida por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia. Su funcionamiento será regulado por orden conjunta de las Consejerías de Educación, de Economía, Innovación y Ciencia y de Empleo.
Artículo 4. Comisión de Seguimiento y Coordinación Permanente del Plan.
Se crea la Comisión de Seguimiento y Coordinación Permanente del Plan, integrada por las Consejerías competentes en materias de Educación, Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, junto con los Agentes Económicos y Sociales participantes en la Concertación Social: Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO). Su composición, funciones y régimen de funcionamiento serán determinados por orden conjunta de las tres Consejerías citadas, previo acuerdo con los Agentes anteriormente reseñados.
Se faculta a los Consejeros de Educación, de Economía, Innovación y Ciencia y de Empleo para, dentro del ámbito de sus respectivas competencias, dictar las disposiciones necesarias para el desarrollo y ejecución del presente Decreto.
Disposición final segunda. Modificación del Decreto 281/2010, de 4 de mayo, por el que se regula la composición y funciones de las Comisiones Delegadas del Gobierno.
Se modifica el Anexo del Decreto 281/2010, de 4 de mayo, por el que se regula la composición y funciones de las Comisiones Delegadas del Gobierno, añadiendo a la Comisión Delegada para Asuntos Económicos la adscripción funcional de la Comisión Interdepartamental para la Cultura Emprendedora.
Disposición final tercera. Modificación del Decreto 134/2010, de 13 de abril, por el que se regula la estructura orgánica de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia.
Se modifica el Decreto 134/2010, de 13 de abril, por el que se regula la estructura orgánica de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, modificado por Decreto 93/2011, de 19 de abril, y por Decreto 152/2011, de 10 de mayo, añadiendo en su artículo 2.5, la adscripción de la Comisión Interdepartamental para la Cultura Emprendedora, del Consejo de la Cultura Emprendedora de Andalucía y de la Comisión de Seguimiento y Coordinación Permanente del Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía.
Sevilla, 28 de junio de 2011
(«La pasión por crear, innovar y emprender»)
1. Justificación del Plan.
1.2. Contexto actual de la Cultura Emprendedora en Andalucía.
2. Fundamentos para el Plan.
2.2. Bases Conceptuales.
3. Finalidades del Plan.
3.1. Visión 2020.
4.1. Encuadre Metodológico.
4.2. Batería de Acciones del Plan.
5.2. Diseño, Programación y Ejecución de las Acciones.
5.3. Seguimiento y Evaluación.
5.4. Promoción y Difusión.
5.5. Coordinación.
6. Financiación del Plan.
«Pasar de la idea a la propuesta innovadora; de ésta al emprendimiento necesario para hacerla avanzar hasta transformarla en una oferta que nos añada valor a los demás. Asumir el fracaso como experiencia y digerir el éxito con humildad. No resignarse, etc.»
«Me costó años de esfuerzo comprender que había que aprender a emprender; me desespera que no veamos, como cultura, el valor decisivo de la innovación, y que por ello nuestra sociedad siga sin arriesgarse a valorarla, a impulsarla y apoyarla.»
«Insistimos mucho en la necesidad de mejorar la educación, la formación profesional, la investigación, el desarrollo y la innovación, pero nos resistimos a ver el obstáculo clave: hemos adquirido conocimientos –en cantidad y calidad adecuadas–, pero ¿alguien nos entrenó durante el proceso para transformar ese conocimiento en ofertas que añadan valor a los demás?»
Felipe González Márquez (25 de enero de 2011)
Epílogo de la obra «Está todo por hacer», de Pau Garcia-Milà.
El emprendimiento posee un significativo valor social para el entorno en el que tiene lugar, que no es únicamente de naturaleza económica. Un apropiado emprendimiento es una fuente de desarrollo económico, de cohesión social y de respuesta a los retos sociales y medioambientales. Para que el emprendimiento se produzca de manera efectiva, es necesario que se den determinadas condiciones sociales, económicas y políticas en la sociedad.
En este sentido, existen múltiples y diversos antecedentes que muestran el valor crítico que para el futuro de nuestra Comunidad tiene el lanzamiento de un plan global para el fomento de la cultura emprendedora en todos los niveles educativos, que se convierta en el instrumento propiciatorio para alcanzar una sociedad andaluza más próspera, más avanzada, más cohesionada, más sostenible y más solidaria.
El Consejo Europeo de Lisboa, en sus conclusiones presidenciales, de 23-24 de marzo de 2000, marcó un nuevo objetivo estratégico para la Unión Europea: llegar a ser «la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de tener un crecimiento económico sostenible con más y mejores trabajos y con una mayor cohesión social». Para lograr esto, los sistemas de educación y formación debían adaptarse a las demandas de la sociedad del conocimiento y a la necesidad de mejorar el nivel y la calidad del trabajo. Uno de los componentes básicos de esta propuesta era la promoción de destrezas básicas, entre las que debía incluirse las TIC, la cultura tecnológica, las lenguas extranjeras, el espíritu emprendedor y las habilidades sociales.
Así, en dichas conclusiones, el espíritu emprendedor se define como una competencia que tiene un componente activo y pasivo: la capacidad para provocar cambios y la habilidad para aceptar y apoyar cambios producidos por factores externos. El espíritu emprendedor incluye la aceptación del cambio, asumiendo la responsabilidad de las propias acciones (positivas o negativas) marcando objetivos y alcanzándolos y teniendo motivación para lograr el éxito. Dicha competencia incluye conocimientos: de oportunidades existentes con el fin de identificar aquellos más aptos para los proyectos personales, profesionales y/o de negocios; destrezas: para planificar, organizar, analizar, comunicar, hacer, informar, evaluar y anotar, para el desarrollo e implementación de proyectos, para trabajar de forma cooperativa y flexible como parte de un equipo, para identificar las virtudes y defectos de uno mismo, para actuar con decisión y responder de forma positiva ante los cambios y para evaluar y arriesgarse en la medida de lo necesario; y actitudes: de disposición para mostrar iniciativas propias, positivas hacia el cambio y la innovación y de disposición para identificar áreas en las cuales la persona pueda demostrar la totalidad de capacidades emprendedoras- por ejemplo en el hogar, en el trabajo y en la comunidad.
Igualmente, en la definición que se da como competencia básica en el documento «Propuesta de recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente», Bruselas, 10 de noviembre 2005, se dice: «Por espíritu emprendedor se entiende la habilidad de la persona para transformar las ideas en actos. Está relacionado con la creatividad, la innovación y la asunción de riesgos, así como con la habilidad para planificar y gestionar proyectos con el fin de alcanzar objetivos. En esta competencia se apoyan todas las personas en la vida cotidiana, en casa y en la sociedad (las personas asa­lariadas al ser conscientes del contexto en el que se desarrolla su trabajo y ser capaces de aprovechar las oportunidades), y es el cimiento de otras capacidades y conocimientos más especí­ficos que precisan las personas empresarias al establecer una actividad social o comercial».
En la misma línea, el Consejo de Ministros de Educación de la Unión Europea, celebrado en febrero de 2001, señaló entre los objetivos futuros de los sistemas educativos, el refuerzo de los vínculos entre instituciones educativas y empresas, así como el desarrollo del espíritu de empresa en la educación y en la formación.
La Carta de Bolonia, firmada en la Primera Conferencia de Ministros Responsables de Pequeña y Mediana Empresa en junio de 2000, reconoce que la competitividad de las empresas será favorecida por la creación de políticas de educación y de gestión de los recursos humanos que fomenten la cultura de innovación y de empresa.
El Espacio Europeo de Educación Superior abre una oportunidad de mejora del Sistema Universitario Andaluz al establecer un mecanismo de reconocimiento europeo de titulaciones basado en la calidad, incorporando otros valores como el fomento de la cultura emprendedora. El Modelo de Financiación de las Universidades Públicas de Andalucía para el período 2007-2011 establece como prioridad la estimulación de una mentalidad emprendedora entre los universitarios y universitarias: «...los programas universitarios deben estructurarse de manera que se mejore directamente la empleabilidad de los licenciados. (...) Incluso se pretende ir más allá de las necesidades del mercado de trabajo y estimular una mentalidad emprendedora entre los alumnos.»
La Comisión de las Comunidades Europeas, en su «Libro Verde. El Espíritu Empresarial en Europa» y en su Comunicación de febrero de 2004 «Plan de acción: El programa europeo en favor del espíritu empresarial», destaca que el espíritu emprendedor y empresarial se conforma como el motor principal de la innovación, la competitividad y el crecimiento europeo, que el emprendedor está llamado a desempeñar un papel fundamental en el desarrollo de la economía europea y que la convergencia en el PIB per cápita con los Estados Unidos pasa por el desarrollo emprendedor y el potencial empresarial europeo.
El Informe de la Comisión de las Comunidades Europeas sobre el Procedimiento Best, determina que el empleo, la mejora de la competitividad y el crecimiento económico en Europa pasa necesariamente por el fomento de la cultura de la actividad emprendedora, constatándose, en consecuencia, la necesidad de disponer de un marco nacional-regional para la educación en la cultura emprendedora.
La Ley 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía, en su artículo 38, recoge entre las competencias básicas del currículo de las enseñanzas obligatorias, la competencia para la autonomía e iniciativa personal, que incluye la posibilidad de optar con criterio propio y espíritu crítico y llevar a cabo las iniciativas necesarias para desarrollar la opción elegida y hacerse responsable de ella. Asimismo, incluye la capacidad emprendedora para idear, planificar, desarrollar y evaluar un proyecto.
En el marco de estas directrices, desde la Consejería de Educación, la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia y la Consejería de Empleo, se han llevado a la práctica iniciativas, acciones y programas para promover la cultura, las actitudes y las capacidades emprendedoras en el Sistema Educativo Público de Andalucía.
No obstante, destacando la importancia de estas y otras iniciativas pioneras, es preciso que el sistema educativo vaya más allá en el fomento de la cultura emprendedora, para promover en la juventud andaluza las actitudes y capacidades que distinguen a la persona emprendedora.
En este sentido, el VII Acuerdo de Concertación Social de Andalucía, firmado el 24 de noviembre de 2009 entre la Junta de Andalucía y los Agentes Económicos y Sociales más representativos en la Comunidad Autónoma, establece, dentro del Eje 2 «Desarrollo Empresarial y Emprendedores», entre sus objetivos generales «Estimular la capacidad emprendedora como instrumento de orientación y de diversificación de nuestro modelo productivo, de tal forma que propicie el cambio de modelo de crecimiento económico y que potencie el desarrollo endógeno de los territorios», y como objetivos específicos: «impulsar la capacidad de emprender e innovar en el conjunto de la sociedad andaluza; fomentar, promocionar e impulsar la cultura emprendedora y el autoempleo, extendiendo su difusión y conocimiento entre los diferentes niveles educativos; incluir en la oferta educativa de todas las universidades andaluzas asignaturas especializadas en creación de empresas, para inculcar el espíritu emprendedor y la mentalidad empresarial, coadyuvando a la creación de empresas basadas en el conocimiento y el compromiso con los valores de la responsabilidad social de la empresa, fomentando la estabilidad, la calidad y la igualdad en el empleo.
Como consecuencia de todo lo expuesto, la Consejería de Educación, la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia y la Consejería de Empleo, partiendo del análisis y la constatación de la situación actual, han definido una estrategia encaminada a la consecución de una serie de objetivos, grandes líneas estratégicas de actuación y programas, ligadas al fomento de la cultura emprendedora en los ámbitos de la educación y la formación, con acciones concretas, medidas específicas y orientaciones metodológicas, dirigidas a los centros educativos, con el objetivo final de redactar un Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía.
Así, por Acuerdo del Consejo de Gobierno de 14 de septiembre de 2010, se aprueba la formulación del Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía.
El Plan que se formula en este Acuerdo tiene por objeto definir, estructurar e incorporar, en el marco del Sistema Educativo Público de Andalucía, un conjunto de competencias, actitudes, aptitudes y prácticas, para desarrollar la cultura y la actividad emprendedora en las enseñanzas de Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional y de las Universidades Públicas de Andalucía, con respeto al principio de autonomía universitaria, y con el fin de aumentar a medio plazo la actividad emprendedora en su más amplio sentido.
En los últimos años la Comunidad ha tomado plena conciencia de la importancia del emprendimiento de las nuevas generaciones como base para el desarrollo del modelo social y económico andaluz. En concreto, hace años que la Junta de Andalucía, a través de su sistema educativo, sus universidades y la formación para el empleo, ha apreciado la importancia de los procesos educativos y formativos orientados al desarrollo de las actitudes y capacidades que se vinculan al espíritu emprendedor, y ha adoptado medidas y llevado a la práctica acciones dirigidas al alumnado que cursa los diferentes ciclos formativos educativos y universitarios.
Son diversos los programas y proyectos sobre el fomento del espíritu emprendedor que se han venido gestionando en Andalucía en el marco de su sistema educativo (escuelas y universidades): proyecto «Carabela», iniciativa «Emprender en mi escuela», los programas «ICARO», «Jóvenes emprendedores solidarios», «Empresa joven europea», «Emprende Joven», «Concurso de empresas virtuales», «Creando empresas», «Emprender en Europa», programa «SEFED», simulación de empresas con fines educativos, «Music hero», o «Emprende tu reto», además de una infinidad de proyectos, programas y diversas iniciativas que han adoptado las distintas universidades andaluzas. También se destaca el conjunto de proyectos de fomento del emprendimiento gestionados por las Administraciones Locales y por los Agentes Económicos y Sociales, entre los que cabe citar por su carácter pionero, el «Programa de Fomento de Vocaciones Empresariales» (1986), el «Programa Universidad Emprende» (1999) y la Unidad Didáctica «Plan de Empresa Módulo Profesional Empresa e iniciativa Emprendedora» para el profesorado y cuadernillo de ejercicios para el alumnado, todo ello en colaboración con la Junta de Andalucía. Del mismo modo, en la última década se han desarrollado en Andalucía una amplia gama de programas dirigidos a fomentar de forma genérica la cultura innovadora en la infancia y la juventud.
Dando valor a todas estas experiencias previas, el proceso de maduración de las mismas impulsa a promover una visión global del emprendimiento en el Sistema Educativo de Andalucía que garantice el efecto global y que promueva la continuidad de las medidas de fomento a largo plazo, asegurando que la cultura emprendedora quede integrada en el ADN del sistema educativo andaluz, desde la educación primaria hasta la educación superior, desde sus inicios y a lo largo de toda la vida.
En la población andaluza no escasean las personas creativas, innovadoras y emprendedoras. De hecho, el propio desarrollo social y económico de la región es fruto de la capacidad de transformación de una ciudadanía activa, participativa y dinámica. Junto a ello se generan unos indicadores de actividad y dinámica empresarial aceptables en el contexto español y europeo en el que se sitúa Andalucía. Sin embargo, existen todavía importantes lagunas y carencias que impiden aceptar la complacencia. No se puede olvidar que las nuevas iniciativas emprendedoras que finalmente desembocan en la creación de empresas, son responsables de la mayor parte de la creación de empleo neto en las economías de referencia en el mundo, y que son determinantes para el crecimiento económico y la innovación. Además, las prospectivas indican que la capacidad de emprendimiento de las personas en las sociedades del conocimiento será esencial para mantener el progreso y elevar su calidad de vida.
Recientemente la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico en Europa (OCDE) ha evaluado el vigor de la iniciativa empresarial en Andalucía, y ha concluido que el nivel cultural empresarial de la región es bajo pero que está en un proceso continuo de mejora. Una de sus principales recomendaciones ha sido la de que es necesario fomentar la cultura empresarial desde las escuelas.
«The Global Entrepreneurship Monitor» (GEM de 2009, elaborado por la Universidad de Cádiz), analiza las características del entorno del emprendimiento en Andalucía, y como condiciones favorables, a juicio de los expertos, destaca: el acceso a la infraestructura física, el interés de los consumidores por la innovación, el apoyo a la mujer, el apoyo al crecimiento empresarial, las políticas, programas y medidas gubernamentales de apoyo (todas ellas valoradas por encima del año anterior) y el interés de las empresas por la innovación.
Asimismo, en Andalucía y según el citado informe, la educación y la formación en emprendimiento son mejorables, aún cuando la promoción del espíritu emprendedor, los conocimientos de economía de mercado y el estímulo de la creatividad y de la iniciativa personal en la enseñanza primaria y secundaria han mejorado.
Para el Informe GEM los patrones sociales y culturales en Andalucía no estimulan la asunción de riesgos empresariales, ni tampoco sirven como acicate para la creatividad y la innovación, perdiendo valoración respecto al informe del año anterior.
Por último, cabe mencionar del Informe que la capacidad para emprender de la ciudadanía andaluza no ha mejorado en los últimos siete años. Según la opinión de los expertos del Informe, en Andalucía se suspende en la capacidad para crear una empresa de rápido crecimiento, en experiencia, en capacidad de reacción ante oportunidades de negocio y en capacidad de organización.
Recientemente, en noviembre de 2010, y a invitación de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, un grupo de especialistas del Massachusetts Institute of Technology (MIT) han analizado el sistema de emprendimiento de Andalucía, desde la óptica de la creación de empresas, y sus valoraciones respecto al fomento de la cultura innovadora del sistema andaluz de emprendimiento son las siguientes:
- En Andalucía existe un nivel de emprendimiento aceptable, el tercero de España, pero se detecta una baja incidencia del factor innovador, aquél que genera ventajas competitivas y empleo de calidad, y que representa el modelo de emprendimiento adecuado para impulsar el crecimiento económico. En Andalucía predomina la persona emprendedora autónoma y los negocios locales, y escasean personas emprendedoras e innovadoras con visión global.
- El principal obstáculo al emprendimiento lo representan el bajo nivel de cultura empresarial en la Comunidad, así como el escaso reconocimiento social que reciben quienes emprenden. Las personas innovadoras no son suficientemente reconocidas ni valoradas socialmente, no llegan a constituirse en modelos de referencia para la sociedad.
- Existe un insuficiente grado de capacitación, organización y estructuración de las iniciativas emprendedoras en el sistema regional de innovación, y débiles mecanismos de interrelación para fomentar el emprendimiento innovador. En el caso de las universidades andaluzas, la innovación se centra fundamentalmente en la generación de nuevo conocimiento, correspondiendo a otras instancias la aplicación de dicho conocimiento.
Finalmente, a pesar de que su alcance es estatal, por su aplicabilidad al contexto andaluz cabe destacar algunos resultados obtenidos en la investigación sobre la cultura de la innovación de la juventud española en el marco europeo, realizada por la Fundación COTEC (2010, pág. 154). En dicha investigación se confirma la asociación significativa entre los rasgos culturales de una sociedad y su capacidad de innovar y emprender. Los factores culturales que priman en la sociedad española apuntan a la existencia de ritmos de cambio lentos. No es extraño por tanto que la convergencia en materia de innovación de España con los países punteros haya sido lenta, y para alterar este régimen se necesita aplicar un enfoque global y de largo plazo. Igualmente es necesario adoptar decisiones estratégicas que centren el camino «en reforzar, a la vez, el cimiento del cultivo de la inteligencia, el de la confianza en uno mismo y la ecuanimidad, el de la confianza generalizada y el sentido de lo común». Integrar estas competencias en la cultura del alumnado contribuirá a fortalecer su capacidad de innovación y emprendimiento.
Con todo lo expuesto en este apartado sobre el contexto actual de la cultura emprendedora en Andalucía, puede concluirse de forma sintética que los principales elementos que inciden negativamente en la cultura emprendedora en Andalucía son:
- Algunas tendencias de carácter cultural: la cultura predominante en nuestra comunidad presenta rasgos que no favorecen el espíritu emprendedor, son patrones y normas sociales y culturales muy dinámicos y creativos, pero poco propicios al emprendimiento; existe un exceso de expectativa profesional hacia el sector público; la recompensa para el éxito en la innovación y el emprendimiento es escasa; existe poca tolerancia al fracaso y poca predisposición a considerarlo un factor u oportunidad de aprendizaje; un concepto erróneo del riesgo y sus implicaciones; resistencias al cambio; etc. Estas tendencias actúan como freno tanto en lo personal y familiar, como en lo profesional y en el propio ámbito empresarial.
- Necesidades de mejora del Sistema Educativo: La educación andaluza, en sus distintos ámbitos y niveles, necesita adoptar un papel más activo en la promoción del espíritu emprendedor, de forma que se fomente adecuadamente una actitud proactiva y una perspectiva global desde las edades más tempranas, así como las cualidades personales propias del espíritu emprendedor, aglutinadas en conocimientos, habilidades y actitudes, constituyendo competencias como creatividad, iniciativa, innovación, capacidad para asumir riesgos… de tal manera que se reduzcan las barreras y frenos que puedan producirse actualmente y se aumente y mejore cualitativa y cuantitativamente su decisiva contribución a la construcción de una sociedad más dinámica, formada por una ciudadanía creativa, innovadora, responsable y emprendedora.
- Las debilidades del Ecosistema: Otro aspecto que dificulta la cultura emprendedora es la escasa conexión e interrelación existente entre todos los agentes y organismos involucrados en el fomento de la innovación y el emprendimiento en sus distintas manifestaciones, que produce una oferta de recursos fragmentada, una mayor burocracia, políticas de financiación escasas o poco aprovechadas y una todavía insuficiente transferencia de la I+D, por citar algunos aspectos. Son debilidades que hacen que el entorno no sea todo lo facilitador que Andalucía necesita y no ayudan a que se produzcan las correspondientes sinergias y nuevas oportunidades de valor.
Por todo ello, el panorama para el emprendimiento en Andalucía necesita un importante impulso, y el lanzamiento de un plan global para el fomento de la cultura emprendedora en todos los niveles del sistema educativo puede suponer un verdadero revulsivo para la sociedad andaluza, que acelere la construcción sostenible de los cimientos de la Andalucía del futuro.
Desde el punto de vista normativo, una serie de disposiciones demandan el fomento de la cultura emprendedora en el sistema educativo:
a) El Estatuto de Autonomía, en su artículo 10.3.11, establece como uno de los objetivos básicos de la Comunidad Autónoma «... las iniciativas emprendedoras ... como fundamento del crecimiento armónico de Andalucía». Igualmente, el artículo 37.1.13 establece el fomento de la capacidad emprendedora, la investigación y la innovación como uno de los principios rectores de las políticas públicas.
b) La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en su propio preámbulo fija el objetivo de abrir el sistema educativo al mundo exterior, lo que exige reforzar los lazos con la vida laboral, con la investigación y con la sociedad en general, desarrollar el espíritu emprendedor, mejorar el aprendizaje de idiomas extranjeros, aumentar la movilidad y los intercambios y reforzar la cooperación europea.
Y entre sus fines, en el artículo 2 comprende: «El desarrollo de la capacidad de los alumnos para regular su propio aprendizaje, confiar en sus aptitudes y conocimientos, así como para desarrollar la creatividad, la iniciativa personal y el espíritu emprendedor».
Del mismo modo, en cada uno de los niveles educativos aparece el espíritu emprendedor entre los objetivos de la etapa: a) Educación Primaria (art. 17.b); b) Educación secundaria obligatoria (art. 23.); Bachillerato (art. 33), y Formación Profesional (art. 40).
c) La Ley Orgánica 5/2002, de 19 de junio, de las Cualificaciones y de la Formación Profesional, establece como uno de los fines del Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional, incorporar a la oferta formativa aquellas acciones de formación que capaciten para el desempeño de actividades empresariales por cuenta propia, así como para el fomento de las iniciativas empresariales y del espíritu emprendedor, que contemplará todas las formas de constitución y organización de las empresas, ya sean éstas individuales o colectivas y en especial las de economía social.
d) La Ley 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía, que en su artículo 38 al referir las competencias básicas de las enseñanzas obligatorias, incluye, entre otras, las siguientes: «g) Competencia y actitudes para seguir aprendiendo de forma autónoma a lo largo de la vida; y h) Competencia para la autonomía e iniciativa personal, que incluye la posibilidad de optar con criterio propio y espíritu crítico y llevar a cabo las iniciativas necesarias para desarrollar la opción elegida y hacerse responsable de ella. Incluye la capacidad emprendedora para idear, planificar, desarrollar y evaluar un proyecto».
e) La Ley 15/2003, de 22 de diciembre, de Universidades de Andalucía, de conformidad con el artículo 53, establece que «Las universidades andaluzas fomentarán el estudio, la docencia y la investigación universitaria como actividades encaminadas a lograr la formación integral de los estudiantes, la continua transmisión de conocimientos desde la institución universitaria, la creación de conocimiento y el desarrollo del espíritu crítico y emprendedor en todos los ámbitos de la actividad social».
f) La Ley 16/2007, de 3 de diciembre, Andaluz de la Ciencia y el Conocimiento en Andalucía, propone instrumentos que ayuden al aprovechamiento compartido del conocimiento, al impulso de la cultura emprendedora, al reforzamiento de la cooperación entre la industria del conocimiento y el entorno empresarial a través de redes, y a facilitar la relación del Sistema Andaluz del Conocimiento, especialmente las universidades, con el entorno local, estatal y europeo.
Además el artículo 16 de la Ley promueve el impulso de la cultura emprendedora e innovadora en los agentes del Sistema Andaluz del Conocimiento: «La Administración de la Junta de Andalucía activará el impulso emprendedor a través de la formación innovadora en esta materia en las universidades y otros centros de generación del conocimiento».
g) La Ley 12/2007, de 26 de noviembre, para la Promoción de la Igualdad de Género en Andalucía, establece medidas para promover la igualdad de género en la educación. Cabe mencionar que en la Sección 1.ª del Título II del Capítulo I de dicha Ley, que se refiere a la enseñanza no universitaria, entre los artículos 14 al 19 se especifican la importancia de potenciar la participación de mujeres y hombres en la administración educativa, de promover la igualdad de género en los centro educativos, de garantizar que los materiales curriculares y libros de texto no contengan prejuicios culturales o estereotipos sexistas, que la formación del profesorado cuente con una preparación en materia de igualdad de oportunidades de mujeres y hombres, entre otros. En la Sección 2.ª del Título II de dicha Ley se refiere específicamente a la enseñanza universitaria, refiriéndose así entre sus artículos 20 y 21, que el sistema universitario andaluz deberá adoptar las medidas necesarias para fomentar la igualdad de oportunidades de mujeres y hombres tanto en el ámbito de sus competencias, como en los planes de estudios universitarios, en la composición de los órganos colegiados; y en los proyectos de investigación.
h) El VII Acuerdo de Concertación Social de Andalucía, firmado el 24 de noviembre de 2009, por otro lado, en el Capítulo II, «De la Igualdad en el Empleo», el artículo 25 acerca de la Promoción empresarial recoge que «Los poderes públicos de Andalucía, en el marco de sus políticas de fomento empresarial, contemplarán ayudas específicas a mujeres para la creación de empresas o ayudas al autoempleo. Asimismo, establecerán medidas de formación, asesoramiento y seguimiento que permitan la consolidación de los proyectos empresariales».
a) Las nuevas necesidades educativas de un mundo en transformación.
El siglo XXI viene precedido por un período de grandes cambios y transformaciones en el modelo de desarrollo, así como de nuevos condicionamientos económicos y sociales, que están alterando notablemente las dinámicas productivas tradicionales y trasladando las ventajas competitivas a las actividades basadas en el conocimiento y la capacidad de innovación. Los cambios estructurales propiciados por la globalización de la economía, la revolución tecnológica y la emergencia de la sociedad del conocimiento exigen nuevos valores estratégicos de los sistemas productivos: la cultura emprendedora, la cualificación profesional de la población, la calidad de los centros de enseñanza y de formación, las sinergias de los sistemas de innovación, las infraestructuras de investigación y desarrollo y de las tecnologías de la información y de las comunicaciones, el potencial creativo de las personas, y la capacidad de iniciativa empresarial, entre otros.
La tendencia parece confirmar y acentuar la necesidad de cambios, lo que plantea un desafío ineludible: la necesidad de garantizar un modelo social y económico, que desarrolle los medios para apoyar y defender los valores e intereses de Andalucía en el contexto global. La economía mundial experimenta un cambio radical en la naturaleza y en la organización del mundo del trabajo y de las empresas, con profundas consecuencias para el futuro de la sociedad. En la era de las tecnologías y de la sociedad del conocimiento la noción del empleo y del trabajo tradicional está viviendo una verdadera revolución, en la que incluso los empleos más cualificados son cada vez más vulnerables al desplazamiento tecnológico. Por ello el trabajo como fuente de desarrollo personal y profesional, debe ser reforzado ahora más que nunca incorporando nuevos valores como el talento, la creatividad, la innovación, y la capacidad personal de emprendimiento y acción ante la resolución de los problemas que se presentan. Esta situación supone nuevos riesgos, pero también enormes oportunidades, y es necesario organizarse ante el cambio y comenzar el camino para asegurar que la sociedad andaluza sea más competitiva, productiva y responsable, y al tiempo más inclusiva, solidaria y sostenible.
El mejor camino para conseguir una sociedad más próspera y justa es aprovechar el potencial de cada ciudadano y ciudadana para contribuir a la creación de riqueza. Se trataría de desarrollar constantemente las competencias y capacidades de la ciudadanía para emprender y trabajar de forma más productiva, a favor de un crecimiento inteligente y ecológico. Invertir en las personas, a través de la educación y la formación, es la herramienta esencial para lograr el bienestar y la inclusión social. La educación y la formación configuran el itinerario más seguro para avanzar y para dotar a las personas de los conocimientos y las capacidades necesarias para aprovechar las oportunidades que ofrece la sociedad. En la economía globalizada e hipercompetitiva de hoy en día, es necesario un esfuerzo emprendedor permanente, y el único camino posible es tratar de garantizar los medios adecuados para que las personas puedan desarrollar su talento, su creatividad y su capacidad de innovación; competencias que posibilitarán a la ciudadanía acceder al aprovechamiento de las oportunidades.
Esta nueva sociedad demanda nuevas formas de educar, de afrontar la formación a lo largo de toda la vida y la consolidación en el modelo educativo, de estrategias capaz de dotar al alumnado de los valores, habilidades y conocimientos que les permitan afrontar el futuro.
b) Los valores de la cultura emprendedora.
El espíritu emprendedor o, de forma más general, la cultura emprendedora, no se concibe en este Plan como un valor limitado sólo al entorno empresarial. El emprendimiento es un valor con alcance e impacto en todos los órdenes de la vida, desde el ámbito social al productivo y al personal.
La cultura emprendedora supone un conjunto de valores y comportamientos individuales y colectivos, relacionados con determinadas competencias (conocimientos, habilidades y actitudes) susceptibles de ser aprendidas y entrenadas y, como consecuencia de dicho adiestramiento, orientarse, mejorarse y fomentarse en una determinada sociedad, en un determinado momento histórico.
De entre esas capacidades, sin descartar otras que también se tendrán en cuenta, este Plan contempla básicamente cuatro: la creatividad, la innovación, la responsabilidad y el emprendimiento (o iniciativa emprendedora). Para una mejor comprensión de cara a su utilización como referencia en el conjunto del Plan, esta comprensión se expresa gráficamente:
Desde esta concepción se entiende el emprendimiento como una manera de pensar y actuar (iniciativa) orientada tanto hacia el desarrollo personal (para hacer realidad el propio proyecto de vida de forma activa), como social (para desarrollar iniciativas que contribuyan a la calidad de vida, la solidaridad y el bienestar de la sociedad) y productivo (para la creación de riquezas y prosperidad para sí y para los demás en un marco sostenible e inteligente). Esta visión del emprendimiento exige formar personas con capacidad de innovar, que sean creativas, metódicas, éticas, responsables y efectivas, y que ejerzan distintos niveles de liderazgo para lograr su propósito. Formar en las capacidades y valores del emprendimiento significa insertar el gusto por emprender en la dinámica de vida de los y las más jóvenes, concebirlo como un proceso, no solo como un producto o resultado, y en definitiva construir un andamiaje estructural que forma parte de un cambio de cultura. En conclusión, los valores y capacidades del emprendimiento deben ocupar de forma integral una parte importante del proceso de formación de cada alumno y alumna, contemplando las distintas opciones o modalidades del emprendimiento (personal, social y productivo). Gráficamente se puede expresar así:
Por último, para mejor explicitar esta idea integral y multidimensional de la cultura emprendedora, desde este Plan se entiende que el emprendimiento productivo se desarrolla y sostiene en base a tres elementos constitutivos: la iniciativa empresarial (creación y fomento de empresas), la optimización y mejora del capital humano y las condiciones de un entorno facilitador de la innovación, la competitividad y el valor empresarial añadido. Gráficamente expresado como sigue:
Como consecuencia de este marco conceptual, el Plan tiene en cuenta todas las dimensiones y manifestaciones de la cultura emprendedora como capacidades y valores susceptibles de ser fomentados a través de la educación en todos los tramos de la misma. No obstante, dos razones explican que el emprendimiento productivo y concretamente el fomento de las iniciativas empresariales tengan en el Plan un tratamiento preferente y muchas veces diferenciado: a) el enfoque integral tiene una traducción práctica de carácter gradual, por la cual, conforme se avanza en los niveles del Sistema Educativo, se concretan de forma mas intensa y específica las capacidades relacionadas con el emprendimiento y, de este, su modalidad productiva empresarial; y b) la actual situación económica justifica un especial impulso a las iniciativas emprendedoras de carácter empresarial. Esta preferencia no impide en absoluto que la creatividad, la innovación, la responsabilidad y las iniciativas emprendedoras vitales y sociales se sigan fomentando en la educación a lo largo de toda la vida.
c) La cultura emprendedora en el sistema educativo.
Andalucía necesita un modelo de educación que permita desarrollar todo el potencial y todo el talento de cada persona, dotándola de la capacidad de tomar iniciativas, de afrontar riesgos, de aprovechar las nuevas oportunidades de forma proactiva, y en definitiva, para afrontar los nuevos retos al máximo nivel en una sociedad cada vez más compleja.
Las exigencias actuales y futuras del mercado laboral demandan a toda la ciudadanía actuar como personas emprendedoras, cualquiera que sea su ámbito de actuación profesional en sus distintos roles (empresarial, trabajador o de cualquier otro índole). La sociedad y el mercado de trabajo actual exigen desarrollar un alto nivel de emprendimiento en todas sus facetas, especialmente en cuanto a iniciativas de carácter empresarial para afrontar los retos profesionales y empresariales que impone el entorno al objeto de reforzar el sistema social y de bienestar, basándose en el conocimiento y compromiso con los valores de la responsabilidad social empresarial. Por ello, debe potenciarse y multiplicarse la capacidad crítica en las nuevas generaciones de andaluces y andaluzas.
Es esencial promocionar el emprendimiento como una estrategia fundamental en la formación de las personas a lo largo de toda su vida (aprendizaje permanente) y, especialmente, en la infancia y la juventud. Los poderes públicos tienen la obligación de comprometerse firmemente en crear las bases de una nueva generación de niños, niñas y jóvenes con capacidad emprendedora, que tengan iniciativa en todos los órdenes de la vida para afrontar retos y alcanzar grandes metas.
Por todo ello, se debe garantizar que el sistema educativo, en todos sus niveles y ámbitos, impulse las capacidades emprendedoras a lo largo de todo el proceso formativo, incluyendo:
- La definición de las variables y competencias (conocimientos, habilidades, actitudes y valores) que definen el espíritu emprendedor y los niveles básicos que deberán alcanzarse, en el marco de las competencias para la autonomía e iniciativa personal.
- Las fórmulas y metodologías necesarias que permitan valorar estas variables para cada nivel escolar y universitario, tal como se ha hecho en el Espacio Europeo de Educación Superior.
- Los métodos de promoción de las cualidades personales que se consideran relevantes para emprender, tales como creatividad, autoestima, iniciativa, capacidad de trabajar en equipo, aprendizaje cooperativo, conciencia social y ambiental, capacidad crítica, afrontar riesgos, responsabilidad, independencia, decisión, esfuerzo, constancia, etc.
- La mejora del conocimiento del alumnado acerca del mundo del trabajo, de las empresas y sus responsabilidades sociales, la orientación vocacional y el propio desarrollo profesional.
- La divulgación de la imagen de las personas emprendedoras como creadoras de riqueza económica y social, que ejercen una importante función social en la promoción del bienestar colectivo.
La misión es promover la conciencia emprendedora en todas sus vertientes (social, cultural y empresarial) entre niños, niñas y jóvenes, y establecer los programas y dispositivos básicos para el ejercicio del emprendimiento desde edades tempranas. Las acciones previstas en el Plan permitirán reconocer a las personas innovadoras y emprendedoras visualizando sus comportamientos y actitudes frente a los problemas: la audacia para dar soluciones creativas, el ánimo por innovar y mejorar, la capacidad de decisión, la valentía de afrontar riesgos, el aprendizaje a partir de los fracasos y el afán por la superación personal y social.
Entre las nuevas generaciones se deben intensificar las energías para fomentar el ejercicio de la creatividad, la innovación, la responsabilidad y el emprendimiento, tanto productivo, como personal o social. Será conveniente encauzar las vocaciones de las personas más emprendedoras, que destaquen por su afán de ofrecer soluciones innovadoras y por su capacidad de resolución, responsabilidad e independencia. Se deberá atender desde edad temprana, la emergencia de las vocaciones más activas para el desarrollo productivo y social, y posibilitar su desarrollo y potenciación. Corresponde apoyar a todo el capital humano, incluyendo también a las personas emprendedoras, ya que serán en el futuro quienes contribuirán a generar riqueza y prosperidad en la comunidad.
La Junta de Andalucía cree firmemente en la educación como eje de articulación social y desarrollo económico, para lo que se debe preparar al alumnado con conocimientos, actitudes, capacidades y competencias emprendedoras, para afrontar los retos sociales y de un mercado laboral cambiante y en permanente evolución, especialmente creando espacios para estimular perfiles de emprendedores y emprendedoras juveniles.
De esta forma, se propone reforzar en el diseño del modelo educativo el impulso de la cultura emprendedora en todos los niveles y ámbitos de la educación y la formación durante toda la vida y que incorpore a toda la ciudadanía. Los cinco pilares básicos para integrar la cultura emprendedora en el modelo educativo y que se proponen en este Plan son los siguien
i. Una educación que promueva la cultura emprendedora, como unión de cuatro grandes competencias: la creatividad, la innovación, la responsabilidad y el emprendimiento.
ii. Una educación que potencie la cultura emprendedora en todos los niveles, desde la infancia y durante toda la vida.
iii. Una educación que impulse el emprendimiento tanto personal, como social y productivo, en el que se garanticen los valores sociales de la cultura emprendedora.
iv. Una educación y un sistema educativo, en sus distintos ámbitos y niveles, interconectada con el sistema productivo y con el conjunto de la sociedad, donde las personas emprendedoras, en sus variadas formas y expresiones, sean una referencia a tener en cuenta para el alumnado.
v. Una educación favorecedora de la participación y de la capacitación específica del profesorado en los valores y competencias de la cultura emprendedora, a fin de que contribuya a inculcar en el alumnado nuevas formas de aprender, en sí mismas creativas, innovadoras y emprendedoras.
A continuación se desarrollan en detalle estos cinco pilares básicos, que son los cimientos sobre los que se construye el Plan, y los cinco valores críticos que sustentan el desarrollo de las acciones del mismo.
Impulsar la capacidad emprendedora de la ciudadanía no es suficiente. Este plan apuesta de forma decidida por impulsar una cultura emprendedora entendida como la confluencia entre cuatro elementos fundamentales: la creatividad, la innovación, la responsabilidad y el emprendimiento. Dichos elementos, sin ser exclusivos, se destacan entre el conjunto de competencias que supone la cultura emprendedora, así como también la iniciativa, la asunción y control de riesgos, etc.
Andalucía no puede competir en el actual escenario basándose exclusivamente en sus recursos endógenos, por lo que hay que realizar una apuesta clara por los valores y competencias de la cultura emprendedora. De la capacidad andaluza de innovación y emprendimiento dependerá su crecimiento y su lugar en la competencia mundial. Promocionar la creatividad, la innovación, la responsabilidad y el emprendimiento desde la infancia se convierte en elemento esencial para progresar y garantizar el sistema de bienestar de Andalucía.
La Unión Europea ha reconocido que la educación y la formación son esenciales para el desarrollo de la actual sociedad del conocimiento y la economía. En el «Marco Estratégico para la cooperación europea en la educación y la formación. (ET 2020)», la Unión Europea establece como objetivo estratégico a largo plazo «incrementar la creatividad y la innovación, incluido el espíritu empresarial, en todos los niveles de la educación y la formación».
De este modo, la capacidad de emprender de las personas debe asentarse sobre tres capacidades básicas: la creatividad, la innovación y la responsabilidad. En un sentido estricto las iniciativas emprendedoras que generan mayor riqueza a la comunidad son aquellas que a través de la creatividad aportan innovación y un valor social añadido, fomentando la propia responsabilidad e iniciativa. Por ello, se necesita educar y formar potenciando la creatividad y la innovación, y fomentando la pasión por el emprendimiento; éstos son los nuevos valores sobre los que construir la Andalucía del futuro.
Es necesario desarrollar el potencial del alumnado creativo e innovador. La creatividad es una forma de creación de conocimiento disponible para todas las personas, que cada cual puede desarrollar y que, por lo tanto, puede ser promovida o, asimismo, inhibida. Los actores educativos tienen el poder para promocionar una «aprendizaje creativo» y potenciar una «enseñanza innovadora».
La creatividad es aquella cualidad humana que genera un producto o proceso que muestra un balance entre la originalidad y el valor. Representa la capacidad de establecer conexiones imprevistas y para generar el aprendizaje de ideas nuevas. Implica una comprensión y toma de conciencia nueva, que permite a alumnos y alumnas ir más allá de la adquisición teórica, y está basada en el refuerzo progresivo de la capacidad de cada estudiante para implicarse y dirigir su propio proceso formativo.
Los nuevos escenarios sociales y económicos son un desafío para encontrar nuevas fórmulas de pensar y actuar. La creatividad y la innovación son dos elementos claves para conducir a la prosperidad de la sociedad. Justamente, la Unión Europea anima a cultivar la creatividad en un proceso de aprendizaje permanente, en el que teoría y práctica se desarrollen paralelamente, así como a convertir las escuelas y las universidades en lugares donde alumnado y profesorado se comprometan en el pensamiento y conocimiento creativo y en el aprendizaje por medio de la práctica. Una praxis que en la medida en que avanzan los niveles del sistema se fundamenta en una sólida formación teórica. Para ello es necesario fomentar la educación, capacitando al profesorado y comprometiendo a padres y madres y al conjunto de la sociedad, de forma que puedan contribuir en la creación de un sistema educativo que desarrolle los conocimientos, las habilidades y las actitudes necesarias para promover el pensamiento crítico, la resolución de los problemas y los proyectos creativos, poniendo un fuerte énfasis en la incorporación de un aprendizaje creativo y una enseñanza innovadora, base del emprendimiento personal, social y productivo.
Andalucía necesita reforzar el sistema educativo desde las escuelas, los centros y las universidades en el sentido de promover entre profesorado y estudiantes el pensamiento creativo, la innovación, la responsabilidad y el espíritu emprendedor.
La educación es capital para el progreso de la Humanidad en la nueva sociedad del conocimiento, en la que el aprendizaje continuo es el cimiento mismo de la sociedad. Resulta evidente que es esencial que todo el alumnado adquiera conocimiento y comprensión a través de todos los niveles educativos. «La educación a lo largo de la vida se basa en cuatro pilares: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser» (La educación encierra un tesoro, Informe a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI. UNESCO, pág. 35).
Siguiendo esta línea, el modelo educativo andaluz deberá incorporar estrategias capaces de impulsar la cultura emprendedora desde estos cuatro pilares que propone la UNESCO. Para ello es necesario su direccionamiento hacia un sistema educativo capaz de establecer un aprendizaje caracterizado por cuatro nuevos enfoques que lo acercan a la gestión educativa desde una perspectiva de la inteligencia emocional, de una educación conectada con la propia experiencia:
- Aprender a conocer, conociendo. Implica priorizar las capacidades frente al conocimiento, sin negar este, apostando por el desarrollo práctico de herramientas e instrumentos que favorezcan habilidades y capacidades impulsoras de la cultura emprendedora.
- Aprender a ser, siendo. Es esencial fomentar y desarrollar el autoconcepto y la autoestima del alumnado a través de sus influencias y referentes, y poder demostrar desde ahí concepciones erróneas. Es importante aprovechar la educación para contribuir al desarrollo de la personalidad de los y las estudiantes, haciéndoles conocedores de sus potencialidades como persona. Es importante que desde los centros educativos se aprenda a ser siendo cada día, analizando comportamientos propios y ajenos, visualizando a las personas emprendedoras. De esta forma el alumnado se irá impregnando de cultura emprendedora, pues esta debe ser asumida como parte de dicha personalidad.
- Aprender a hacer, haciendo. Es necesario que los centros docentes representen un lugar de prueba y ensayo en el que se capacite al individuo para hacer, experimentando frente a gran número de situaciones diferentes, tales como trabajar en equipo, hablar en público, diseño y defensa de proyectos, el valor del esfuerzo, planteamiento de alternativas ante situaciones problemáticas, etc.
- Aprender a convivir, conviviendo. Es necesario potenciar el respeto y la defensa de los derechos individuales y colectivos, mostrando formas de convivencia en la que pueda ser partícipe el alumnado, tratando de insertar un compromiso de Sociedad a través de su comprensión y conocimiento, aproximándolos a conceptos como solidaridad, igualdad, justicia y responsabilidad social que deben ser clave en el emprendimiento individual y colectivo. Diversas investigaciones han demostrado que las situaciones de aprendizaje utilizando el trabajo en grupos heterogéneos, la ayuda mutua, la solidaridad, el intercambio, la solución de problemas complejos, etc, son más “eficaces” en el aprendizaje social y económico que las situaciones de aprendizaje meramente competitivo o individual.
Una prioridad es conseguir que el sistema educativo de Andalucía sea más global, inclusivo y excelente, y que garantice que todo el alumnado, en todos los niveles, tenga todas las oportunidades posibles para lograr el mejor desarrollo formativo. Los empleos futuros exigirán de forma creciente un nivel de educación más elevado y una formación profesional y práctica de alto nivel. En consecuencia, los sistemas de educación y de formación deben orientarse a proporcionar las habilidades, competencias y conocimientos necesarios que, junto a las nuevas demandas sociales, exige el mercado de trabajo, y a garantizar una transición suave de los centros de formación, los centros docentes y las universidades hacia la vida laboral y el ejercicio profesional. La educación deberá preparar mejor a la futura ciudadanía andaluza en su transición hacia la vida laboral, social y productiva, pues su integración laboral y social dependerá en alto grado de la adecuada adquisición de las competencias propias de la cultura emprendedora.
Para avanzar en el modelo económico y social de Andalucía hay que promover en el alumnado, desde el inicio temprano de su formación, el fomento de la cultura emprendedora y de un espíritu empresarial con responsabilidad social. La necesidad de promover el cambio de mentalidad desde la infancia es un primer paso imprescindible en el itinerario del fortalecimiento del espíritu emprendedor. Las inquietudes y la disciplina para el desarrollo de estas actitudes no se manifiestan instantáneamente o tras un curso de formación en etapas formativas ya cercanas a la vida laboral. Las personas emprendedoras se forman a lo largo de toda la vida, empezando desde las edades muy tempranas, que es cuando está despierto el afán de creatividad e innovación que moviliza el emprendimiento, y cuando puede potenciarse en cada persona su capacidad de autoestima, esfuerzo, constancia, seguridad y responsabilidad.
De esta forma, el sistema educativo debe impulsar y fomentar la cultura emprendedora en todos y cada uno de los niveles y ámbitos, de forma que en cada uno de ellos se prepare a alumnos y alumnas para adquirir un perfil emprendedor, innovador y creativo independientemente del nivel máximo de estudios que alcance.
Así pues, el presente Plan propondrá toda una batería de acciones que se desplegarán a lo largo de todos los niveles del sistema educativo, incluyendo Primaria, Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional, Universidad y Formación para el Empleo. De esta forma, los diferentes alumnos y alumnas, a medida que finalicen sus diferentes niveles de estudios habrán tenido la oportunidad de avanzar en el desarrollo de sus capacidades de innovación, creatividad, iniciativa y espíritu emprendedor en todas sus expresiones.
El sistema educativo debe impulsar y fomentar la cultura emprendedora en todos y cada uno de los niveles (Primaria, Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional, Universidad y Formación para el Empleo), como un todo continuo y global, de forma que todo alumnado adquiera un perfil emprendedor, innovador y creativo independientemente del nivel máximo de estudios que alcance.
El sistema educativo debe facilitar la capacitación al alumnado en la autonomía y la responsabilidad individual y colectiva, a utilizar apropiadamente el conocimiento, el lenguaje y las tecnologías, a cuidar y respetar el medio ambiente, y asimismo, a diseñar y llevar a cabo planes y proyectos personales. El fomento de la cultura emprendedora es el medio para promocionar personas con actitudes positivas, con capacidad creativa e innovadora y con espíritu de liderazgo, para impulsar su proyecto de vida a través del desarrollo de nuevos conocimientos (aprender a conocer, conociendo), habilidades y competencias (aprender a hacer, haciendo) y actitudes y valores (aprender a ser, siendo).
Es imprescindible que alumnos y alumnas perciban la sociedad en su conjunto, que desarrollen capacidades para una participación social proactiva (aprender a convivir, conviviendo), que se doten de los métodos empresariales que impulsan el desarrollo económico, social y sostenible y que asuman la responsabilidad y el liderazgo de su propia vida.
De este modo, la tarea de fomentar la cultura emprendedora en el alumnado responde no sólo a la necesidad formativa básica para el desarrollo personal, sino que se constituye en pieza angular del mantenimiento y desarrollo del propio sistema social y de bienestar. Del emprendimiento que practiquen las nuevas generaciones dependerá la sostenibilidad del desarrollo y prosperidad de Andalucía. La sociedad andaluza necesita personas creativas, innovadoras y emprendedoras que afronten los nuevos retos y desafíos que la nueva realidad de la economía global impone. Para la comunidad andaluza es capital guiar a quiénes se están formando para ayudarles a convertirse en actores responsables, que sepan cómo encarar los desafíos, que aprendan a obtener y utilizar información sobre la sociedad y la vida económica de forma crítica, que aprendan a influir activamente y a apreciar el valor del trabajo, que se instruyan sobre los fundamentos de la iniciativa empresarial socialmente responsable y que comprendan su importancia como fuente de una sociedad de bienestar. Además, el sistema educativo debe formarles para que sean capaces de adaptarse a una realidad cambiante y dinámica, y ofrecerle recursos y habilidades para reinventarse de forma permanente.
El Sistema Educativo de Andalucía debe facilitar a las personas las bases sobre las que construir y hacer realidad su proyecto de vida, ejercer una ciudadanía proactiva, explorar y desarrollar sus talentos y potencialidades en el espacio productivo y social, y consolidar su autonomía e identidad personal (emprendimiento vital, social y productivo).
iv. Una educación y un sistema educativo, en sus distintos ámbitos y niveles, interconectada con el sistema productivo y con el conjunto de la sociedad, donde las personas emprendedoras, en sus variadas formas y expresiones, sean una referencia a tener en cuenta para el alumnado
La promoción de la cultura emprendedora en el sistema educativo no supone que las actuaciones se registren tan sólo en los escenarios educativos, sino que deberá movilizarse la implicación del conjunto de la sociedad, incluyendo empresas, trabajadoras y trabajadores, sus organizaciones, agentes e instituciones económicas y sociales, medios de comunicación y los diversos actores que interactúan en el ecosistema del emprendimiento, tanto en lo regional como en lo local. Ciertamente, el fomento de la cultura emprendedora es un eje capital para toda la sociedad, que debe implicarse en su conjunto.
La sensibilización y formación en actitudes y competencias para el emprendimiento afecta a toda la comunidad en su integridad, y especialmente a las familias y los agentes económicos y sociales. Se persigue generar conciencia sobre la importancia de formar a cada alumno y alumna hacia el reconocimiento de las necesidades sociales y económicas de la Comunidad, motivándoles hacia la participación e implicación en los asuntos y problemas sociales y en la generación de ideas e iniciativas innovadoras que aporten valor al crecimiento y desarrollo de su contexto social. Con esta visión global del emprendimiento es esencial crear unos fuertes vínculos de unión del sistema educativo con los sectores productivos, trasladando a las escuelas las experiencias y buenas prácticas que se producen en el seno de las empresas y que generan valor añadido.
El valor y el reconocimiento social de las personas emprendedoras es capital para afianzar la fortaleza de la sociedad, y corresponde a toda la ciudadanía fomentar el respeto por aquellas que tienen la capacidad de poner en marcha sus ideas innovadoras y generar riqueza en sus distintas expresiones. Es necesario crear un clima y una cultura dentro de la sociedad andaluza de reconocimiento y valoración de esta figura y de la función social y económica que el emprendimiento representa.
Es esencial para un futuro con cultura emprendedora ser capaz de transmitir que el riesgo al emprender puede controlarse hasta minimizarlo, perdiendo el miedo al fracaso, porque el aprendizaje que surge de ello es clave. En sociedades con alta capacidad emprendedora el fracaso se suele contemplar como una parte más del proceso de aprendizaje, y de hecho, como una fase necesaria para aprender y avanzar. Es necesario por tanto, llevar a las aulas esta posibilidad, una mayor vocación por probar cosas nuevas y una mayor aceptación del fracaso de cualquier iniciativa como parte obligatoria del aprendizaje y del avance como seres humanos y como profesionales. La sociedad andaluza en su conjunto debe aprender a aceptar que el único fracaso es no intentar, no probar, no experimentar, no poner todo el esfuerzo para alcanzar una meta. Asimismo, se debe enseñar al alumnado técnicas para medir, entender, analizar y asimilar situaciones de riesgo, para así poder superarlas.
En este sentido, un objetivo prioritario deberá ser convertir a las personas emprendedoras en referentes a tener en cuenta por los niños, niñas y jóvenes andaluces, haciéndoles capaces de descubrir en sus trayectorias profesionales, empresariales y vitales, valores como el esfuerzo, la creatividad, la perseverancia, la capacidad de afrontar riesgos y la adaptación al cambio. Del mismo modo, deberán generarse espacios de interactividad que permitan a la juventud aprender de los procesos productivos, y compartir el tiempo y las ilusiones en emprender ideas innovadoras. Es crítico fomentar el encuentro sostenido entre el sistema educativo y el sistema productivo, y crear vínculos estables que garanticen la presencia de la cultura emprendedora en las escuelas y universidades, y la participación de los y las jóvenes en el conocimiento de las experiencias y buenas prácticas que se generan en el seno de las empresas, estableciendo un marco adecuado de garantía tutelada y de interrelación entre la formación especializada y el mundo laboral, lo que generará mayor valor añadido.
Para la consecución de un clima de reconocimiento a la función social del emprendimiento hay que empezar a actuar desde la infancia y desde los centros educativos, fomentando en los procesos formativos el respeto y la valoración por las personas que emprenden en sus distintas formas y modalidades.
El sistema educativo andaluz tiene que estar interrelacionado con las diferentes formas y tipos de empresas, y con las personas emprendedoras, como referentes a tener en cuenta por las nuevas generaciones de andaluces y andaluzas.
v. Una educación favorecedora de la participación y capacitación específica del profesorado en los valores y competencias de la cultura emprendedora, a fin de que contribuya a inculcar en el alumnado nuevas formas de aprender, en sí mismas creativas, innovadoras y emprendedoras
En el desarrollo y mejora del sistema educativo, profesoras y profesores no son un elemento secundario, sino que constituyen, junto con el alumnado, uno de los factores clave para dicha mejora. El profesorado es uno de los elementos básicos para que el espíritu emprendedor, la innovación y la creatividad se conviertan en los pilares de la educación de los niños, niñas, jóvenes y personas adultas de Andalucía. Por ello, deben establecerse recursos y dispositivos específicos de apoyo al personal docente, para fomentar en el mismo el talento, la excelencia emprendedora y la creatividad, como fundamentos de su labor educativa.
Igualmente será necesaria la adecuación de los contenidos educativos y de las metodologías de enseñanza, de forma que a través de las mismas se potencie la transmisión de los valores de la iniciativa, la innovación, la responsabilidad y la creatividad. Para ello, la única vía posible es el desarrollo e implantación de metodologías de enseñanza innovadoras y creativas. Para transmitir los nuevos conocimientos, habilidades y valores pretendidos es necesario utilizar preferentemente metodologías de enseñanzas activas, dinámicas y multidireccionales.
Inculcar los valores de la cultura emprendedora en la educación requiere que quienes forman, enseñan y orientan al alumnado mejoren y actualicen permanentemente también su capacidad y condiciones para ello. Por tanto, se debe evolucionar, incidiendo en la forma en que se enseña, se motiva y se implica al propio profesorado en cada uno de los subsistemas. Es preciso incluir en los planes formativos específicos para el personal docente, acciones que fomenten los valores de la cultura emprendedora (en la innovación, la iniciativa, la responsabilidad y la creatividad) desde un marco compartido por todos los agentes implicados en el sistema educativo y su entorno.
Andalucía debe potenciar la figura del profesorado y su implicación activa en la transmisión y adquisición por el alumnado de los valores y competencias propios de la cultura emprendedora.
Todo plan de carácter estratégico debe ser parte de la visión global que un gobierno tenga de la sociedad en la que desarrolla su liderazgo. Una visión que, como en este caso, puede ser compartida con los agentes sociales y económicos.
Con la mirada puesta en la sociedad andaluza a la que se aspira y que se pretende desde una actitud de evolución y mejora permanente, se esbozan aquí algunos rasgos de los que constituyen la visión de la Andalucía 2020 y lo que se espera que sea la cultura emprendedora en esta Comunidad en esa década. Es una visión de la Andalucía del futuro caracterizada por:
- Una sociedad sensible y abierta a los valores de la cultura emprendedora (tanto en la esfera de lo vital o personal, como en el terreno de lo social, en la producción o en los negocios) en la que la iniciativa, la creatividad, la innovación, la responsabilidad y el espíritu emprendedor son algo común y cotidiano.
- Un contexto global, favorecedor de la creatividad, la innovación, la responsabilidad y el emprendimiento, en el que existe un clima de reconocimiento y valoración de la figura de las personas emprendedoras, y que tiene un adecuado reflejo en los procesos de formación en todos los niveles del sistema educativo. En el que se posibilita el crear empresas innovadoras y de alto crecimiento, que fomentan el empleo de calidad, la igualdad y la participación y en el que se da un gran potencial de emprendimiento innovador y sostenible social, cultural, ambiental y económicamente.
- Un modelo educativo con unas metodologías y recursos que permiten potenciar la creatividad, la innovación y el emprendimiento y donde se incentiva la capacidad del profesorado y alumnado para generar iniciativas y la vocación y el gusto por innovar y emprender. En el que se refuerzan las competencias, conocimientos, actitudes y habilidades del alumnado para desarrollar su capacidad de emprendimiento vital, social y productivo; que se traduce en unos contenidos que promueven el pensamiento crítico, la resolución de problemas y los proyectos creativos; y que se desarrollan en unos espacios y recursos, tanto físicos como virtuales, que estimulan los valores de la cultura emprendedora.
- Un profesorado constituido en factor clave del aprendizaje activo y del fomento del potencial creativo, innovador, responsable y emprendedor del alumnado, que orienta su proceso de conocimiento y experimentación, promoviendo los cuatro pilares de la educación a lo largo de la vida: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser. Y que está abierto a apoyar y estimular tanto el desarrollo de todo el alumnado, como de incentivar acciones de calidad y proyectos de excelencia.
- Un alumnado motivado, ilusionado y concienciado respecto de los valores de la cultura emprendedora que, de acuerdo a los distintos niveles educativos, cuenta con una inquietud y pasión por crear, innovar y emprender iniciativas. Que posee un adecuado conocimiento del mundo laboral y de la empresa, con una orientación vocacional y profesional de calidad, y que se educa desde la propia iniciativa y experiencia, combinándolas con el cultivo del pensamiento y conocimiento creativos.
- Un entorno concebido como ecosistema dinámico e interactivo, en el que se integran y cooperan con fluidez redes de agentes sociales y económicos, la propia administración y la ciudadanía en su conjunto, se fortalecen específicamente los vínculos entre el mundo de la empresa y el sistema educativo. Ello incluye un empresariado implicado en el esfuerzo por transmitir las buenas prácticas y el valor de su actividad y que colabora con los distintos niveles educativos en fomentar actitudes creativas, innovadoras y emprendedoras, siendo por tanto referentes a tener en cuenta en la formación de la ciudadanía.
Una Andalucía, en fin, en la que la ciudadanía, especialmente a partir del entorno familiar, vive como algo natural y cotidiano que sus mujeres y hombres, desde la infancia, mantengan comportamientos creativos, innovadores y emprendedores, que contribuyen a desarrollar una sociedad próspera, avanzada, justa, solidaria, moderna, competitiva y sostenible.
Esta visión de futuro orienta el Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía, siendo conscientes de que no serán solo las medidas en él contempladas las que contribuirán a ese horizonte, sino el esfuerzo combinado de toda la ciudadanía andaluza, colaborando en el fortalecimiento y mejora del modelo de educación, que incorpora un nuevo paradigma social identificado con los valores de la cultura emprendedora y con el progreso económico y social de Andalucía.
Las finalidades y objetivos del plan surgen de la confrontación entre la visión, las bases conceptuales, el marco normativo y el análisis del contexto, así como de la experiencia acumulada en estos últimos años.
De dicha reflexión surge el convencimiento de que el horizonte temporal de una transformación de la sociedad andaluza como la que se propone, requiere para su implantación efectiva y un adecuado seguimiento y valoración de impacto, al menos del periodo completo de un proceso educativo tipo, es decir quince o veinte años.
No obstante, esa misma experiencia indica que se deben ir cubriendo las distintas etapas. De ahí que este plan se concreta en una programación a cinco años, de cuyos resultados y valoración puedan desprenderse nuevos planes que le den continuidad y consoliden los pasos que se vayan dando, teniendo en cuenta tanto la experiencia y el impacto del propio plan como la evolución del contexto.
Contando con estas premisas el objetivo primordial del plan es promover los valores de la cultura emprendedora, especialmente la innovación, la creatividad, la responsabilidad y el emprendimiento, en todos los niveles educativos de Andalucía, con el concurso de toda la sociedad andaluza, que se plasma en dos grandes finalidades:
1. Dinamizar la sociedad andaluza, a través de todos sus agentes, para promover la cultura emprendedora en los procesos formativos, y facilitar y apoyar en ellos las iniciativas emprendedoras.
2. Propiciar una mejora permanente del sistema educativo andaluz en el que crear, innovar y emprender sea consecuencia inherente a los procesos educativos en todos los niveles, tanto en el aprendizaje del alumnado, como en la labor del profesorado.
Unas finalidades que se concretan en la consecución de dos grandes resultados:
1. Una generalización cultural de los valores y comportamientos propios de una sociedad creativa, innovadora y emprendedora.
2. Un importante aumento cuantitativo y cualitativo de las iniciativas emprendedoras, en sus distintas modalidades (vital, social y productiva), tanto en la creación de los distintos tipos de empresas como en el trabajo autónomo.
Estas grandes finalidades u objetivos estratégicos se concretan en los Objetivos Generales del Plan:
1. Promover la innovación, la creatividad, la responsabilidad y el emprendimiento, como valores destacados dentro del conjunto de valores de la cultura emprendedora, en todos los niveles educativos de Andalucía.
2. Impulsar los centros docentes y formativos y las universidades como lugares donde profesoras, profesores y estudiantes se impliquen en el pensamiento y el conocimiento creativo, la innovación, la responsabilidad y las iniciativas emprendedoras durante toda la vida.
3. Favorecer el papel del profesorado como factor clave del aprendizaje, impulsando su propia capacidad de emprender e innovar, incorporando metodologías y recursos educativos innovadores.
4. Facilitar al alumnado las competencias para construir y hacer realidad su proyecto de vida, ejercer la ciudadanía proactiva, explorar y desarrollar sus talentos y potencialidades en el espacio productivo y social, consolidando su autonomía e identidad personal (emprendimiento vital, social y productivo).
5. Reconocer y valorar las vocaciones de emprendimiento más relevantes, a las personas y proyectos más creativos e innovadores, estableciendo dispositivos de apoyo específico al talento y la calidad emprendedora, dentro de un modelo en el que todo el alumnado tenga garantizada la oportunidad de desarrollar sus potencialidades y valores propios de la cultura emprendedora.
6. Crear cauces estables y firmes de interconexión entre el sistema educativo y el sistema productivo, propiciando que las personas emprendedoras se conviertan en referentes a tener en cuenta para las nuevas generaciones de andaluces y andaluzas.
7. Crear un marco de diálogo y cooperación entre entidades e instituciones que, contando con los agentes sociales y económicos, permita fomentar y desarrollar una cultura emprendedora, que fomente las distintas formas de emprendimiento, potencie y facilite la creación de empresas y el trabajo autónomo, e incluya y refuerce los valores propios de la responsabilidad social empresarial.
8. Implicar al conjunto de la sociedad, incorporando con especial intensidad a la familia, los medios de comunicación y las corporaciones locales, para que contribuyan a fomentar una cultura de la creatividad, la innovación, la responsabilidad y el emprendimiento en Andalucía.
Cada uno de los Objetivos Generales se entiende como parte de un esfuerzo general por integrar de manera transversal al Plan, el principio de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, superando toda discriminación por razón de sexo en cualquiera de los ámbitos de actuación del mismo. Así mismo el desarrollo de estos Objetivos y de las acciones del Plan se orientará teniendo en cuenta la adaptación de las medidas e instrumentos formativos a los colectivos en situación o riesgo de exclusión social.
Estos Objetivos Generales se operativizan a través de Objetivos Específicos, que desarrollan cada una de las líneas o áreas estratégicas del plan constituyendo el armazón que da soporte a la Batería de Acciones para los distintos niveles educativos.
Este Plan, en coherencia con el encargo realizado por el Gobierno Andaluz por el ya citado Acuerdo de 14 de septiembre de 2010, se basa en sus grandes líneas metodológicas y programáticas en las buenas prácticas y la experiencia del propio sistema educativo y sus distintos agentes. Así, se han integrado en sus acciones aquellas experiencia que ya están en marcha con éxito, las nuevas apuestas que se van formulando en los diferentes niveles del propio sistema, y aquellas mejores prácticas nacionales e internacionales que se han identificado como de gran valor por el análisis de tendencias y buenas prácticas en otros entornos similares al de Andalucía.
Junto a estas fuentes, se ha contado con la aportación de diferentes personas expertas provenientes de los distintos niveles del proceso formativo, tanto en la propia Administración como del entorno del sistema, que han aportado sugerencias y propuestas.
Asimismo, se ha tenido en cuenta la experiencia planificadora de distintas Consejerías y organismos de la Administración Andaluza y otras implantaciones, para adoptar la mejor estructura, diseño y formulación del documento.
Una vez formulada la visión de futuro que inspira el Plan en el escenario de la década 2020 y definidos los Objetivos Generales a alcanzar con el mismo, se procede a determinar la estrategia precisa y las acciones para la consecución de dichos objetivos. Con esta finalidad, para la definición de los contenidos programáticos del Plan se establece un conjunto de variables que permiten ordenar de forma sistemática las acciones, medidas e iniciativas a desarrollar para una ejecución efectiva del Plan.
Además de los Objetivos Generales, las cinco variables que estructuran la programación del Plan son:
- Perfiles/Niveles.
La metodología de trabajo del presente Plan para el diseño y desarrollo de sus acciones se articula en base al siguiente árbol relacional:
Conforme a esta estructura se definen ahora las distintas variables que constituyen la misma, a partir de los Objetivos Generales perfilados en el apartado 3:
Las líneas estratégicas comprenden los grandes campos o áreas en las que se agrupan las acciones e iniciativas, dirigidas a situar y concretar los objetivos generales y específicos. Se definen seis líneas estratégicas, las cuales se orientan básicamente hacia enriquecer y estimular el binomio alumnado-profesorado y el proceso de aprendizaje, aunque incluyen también la implicación del conjunto de la comunidad educativa y los agentes sociales. Específicamente, para explicitar la convicción de que «cultura emprendedora» incluye a todos y a todas, se incluye una Línea dirigida a dinamizar el entorno del Sistema, el Ecosistema. Las seis líneas son las siguientes:
1. Línea estratégica de Creatividad, Innovación y Responsabilidad. Dirigida a promover la creatividad, la innovación y la responsabilidad, como competencias transversales, a lo largo de todas las etapas y niveles del sistema educativo. Incluye acciones encaminadas a crear un ambiente propicio al emprendimiento, partiendo conceptualmente de que, siendo conjuntos de competencias con sentido propio, son el caldo de cultivo necesario para posibilitar que, sobre todo en las últimas etapas del proceso, puedan surgir iniciativas emprendedoras.
2. Línea estratégica de Concienciación. Dirigida a impulsar las funciones de información, sensibilización y motivación del espíritu emprendedor. Incluye acciones propias de la comunicación cuya finalidad es crear conciencia, responsabilidad social y unas nuevas bases culturales favorables al emprendimiento en sus distintas modalidades.
3. Línea estratégica de Capacitación. Dirigida a desarrollar los conocimientos y las capacidades para emprender e innovar. Incluye acciones cuya finalidad es posibilitar el logro de las competencias propias de la cultura emprendedora, haciendo posible que el alumnado culmine los distintos procesos alcanzando los perfiles establecidos en cada nivel o grupo de niveles, y que el profesorado esté formado y preparado para facilitar y orientar dichos procesos.
4. Línea estratégica de Experimentación. Dirigida a ejercitar la aplicación práctica de los conocimientos y habilidades adquiridas en emprendimiento (innovación, creatividad, iniciativa, responsabilidad …). Son acciones orientadas a hacer realidad práctica las competencias que se están adquiriendo, afianzando y consolidando las mismas desde la experiencia.
5. Línea estratégica de Aplicación y Creación de Empresas. Dirigida a la materialización de las experiencias de emprendimiento en la efectiva creación de distintas formas de empresas (sociedades de distinto tipo, cooperativas, autoempleo …). Estas acciones convierten en realidad las iniciativas emprendedoras surgidas de los distintos procesos educativos, siendo ya parte de la salida de los mismos, a caballo entre el sistema educativo, la sociedad y el sistema productivo.
6. Línea estratégica de Ecosistema. Dirigida a incorporar al entorno del Sistema Educativo y a todos los agentes complementarios y externos del mismo, en un marco dinámico e interrelacional que contribuya al emprendimiento, aprovechando sinergias y produciendo valor añadido en el fomento de la cultura emprendedora en Andalucía. Las acciones que incluye esta línea se dirigen al conjunto de la sociedad e incorporan de forma activa a aquellos otros agentes que puedan estar implicados en el proceso educativo: familia, agentes económicos y sociales, medios de comunicación, entes locales ... Los agentes complementarios del Sistema Educativo interactúan con este en la creación de cultura emprendedora. Asimismo la Administración Pública Andaluza se constituye en el gran agente dinamizador y facilitador del Plan, propiciando entre todos un ecosistema que favorece la cultura emprendedora en Andalucía.
Como forma de garantizar la efectiva realización y seguimiento de todas sus actuaciones, se incluye al final del documento un capítulo dedicado al Desarrollo del Plan, que incorpora un conjunto de medidas dirigidas al diseño, divulgación y coordinación del mismo, así como a su proceso de seguimiento y evaluación.
En el gráfico siguiente se visualizan las 6 líneas estratégicas y el desarrollo del Plan
Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público Andaluz
Para facilitar la elaboración de la programación del Plan y distribuir de forma más coherente la Batería de Acciones, al amparo de los objetivos generales del mismo, se definen a continuación una serie de objetivos específicos para cada una de las seis líneas estratégicas.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS PARA CADA LÍNEA ESTRATÉGICA
1. Línea estratégica de creatividad, innovación y responsabilidad:
Objetivo 1. Fomentar la creatividad desde la infancia.
Objetivo 2. Promover el afán por la innovación.
Objetivo 3. Valorizar la creatividad y la innovación en los contextos educativos.
Objetivo 4. Emprender innovando.
Objetivo 5. Investigar para la Innovación
2. Línea estratégica de concienciación:
Objetivo 6. Difundir los valores de la cultura emprendedora.
Objetivo 7. Sensibilizar y motivar sobre el emprendimiento en sus distintas modalidades.
3. Línea estratégica de capacitación:
Objetivo 8. Desarrollar metodologías para el aprendizaje de la creatividad, la innovación, la responsabilidad y el emprendimiento.
Objetivo 9. Incrementar la formación y el aprendizaje sobre creatividad, innovación, responsabilidad y emprendimiento.
Objetivo 10. Potenciar el aprendizaje a lo largo de la vida sobre los valores de la cultura emprendedora.
4. Línea estratégica de experimentación:
Objetivo 11. Fortalecer la aplicación del conocimiento para innovar y emprender
Objetivo 12. Impulsar la experimentación del emprendimiento compartiendo y haciendo.
Objetivo 13. Innovación basada en la aplicación del conocimiento.
5. Línea estratégica de aplicación y creación de empresas:
Objetivo 14. Generar un entorno favorable a la creación de distintos tipos y formas de empresas.
Objetivo 15. Facilitar los primeros pasos de las ideas empresariales, en sus distintas modalidades.
6. Línea estratégica de ecosistema:
Objetivo 16. Potenciar las relaciones del sistema educativo con sus entornos económicos y sociales.
Objetivo 17. Intensificar la interconexión del sistema educativo con el sistema productivo.
La programación de las acciones concretas del Plan se ha elaborado agrupando las mismas por líneas estratégicas y, dentro de las mismas, por objetivos específicos. De esta forma, cada acción del Plan tiene por finalidad alcanzar un objetivo específico dentro de cada línea estratégica, inspirándose en su conjunto en los Objetivos Generales.
c) Perfiles en los distintos niveles
Se propone el establecimiento de una serie de «perfiles emprendedores» de salida de los diferentes niveles educativos. Cada «perfil emprendedor» se corresponderá con una serie de competencias (conocimientos, habilidades, actitudes y valores), que deberán haberse desarrollado durante cada nivel o ciclo formativo o de capacitación, según las características propias de cada Subsistema.
El desarrollo de la capacidad emprendedora es un proceso competencial que se inicia en los primeros años de la infancia, cuando se disfruta de mayor capacidad y predisposición para la creatividad y la innovación. Este proceso deberá mantenerse a lo largo de toda la vida activa y, como mínimo, hasta el momento en que la persona finaliza su etapa formativa y comienza su vida laboral y profesional. Este extenso periodo temporal permite definir etapas intermedias, y por tanto concretar varios perfiles intermedios, adaptados siempre a los diferentes niveles y etapas del sistema educativo.
La planificación propuesta atiende a una serie de niveles educativos o formativos en los que se definen perfiles mediante los cuales se identifica la situación de salida del alumnado y su potencial emprendedor en cada uno de ellos.
Como hipótesis de trabajo, al objeto de agrupar las acciones del Plan, en consonancia con las características propias de cada subsistema, se contemplan los siguientes niveles, agrupados por perfiles finales o de salida:
1. Formación reglada hasta final de Bachillerato, que incluye los niveles siguientes:
2. Ciclos de Formación Profesional (Medio y Superior)
4. Formación para el Empleo y a lo largo de la vida
En cada uno de ellos se pretende desarrollar con distinta intensidad, pero con un enfoque integral y progresivo, cada una de las dimensiones de la Cultura Emprendedora que incluye el Plan: creatividad, innovación, responsabilidad y emprendimiento. Este último entendido en sus tres modalidades: vital, social y productivo.
De tal forma que en cada perfil se acentuarán en distinto grado, pero se abordarán cada una de dichas dimensiones.
Es decir, el peso de las acciones sobre creatividad, por ejemplo, será mayor en Primaria, pero seguirá siendo una actividad y una cualidad a seguir impulsando toda la vida. Del mismo modo, las personas adultas en Formación para el Empleo o en Posgrado Universitario, recibirán preferentemente propuestas de acción más intensamente dirigidas a estimular y reforzar iniciativas de los distintos tipos de emprendimiento, sin menoscabo de que las primeras experiencias emprendedoras puedan comenzar ya desde la infancia.
Este equilibrio se reflejará en la definición de los perfiles de salida de cada nivel o grupo de niveles, que se completará junto con el despliegue de la Batería de Acciones. El conjunto de niveles identificados con perfiles que participan en el Plan, junto a la leyenda de colores y sus siglas que se incorporará a la Batería de Acciones, es el siguiente:
Color/Siglas Perfil/Nivel
P Educación Primaria
S Educación Secundaria Obligatoria
B Bachillerato
FP Ciclos de Formación Profesional
U Universidad
FE Formación para el Empleo
Los destinatarios son los distintos colectivos a los que se dirigen las acciones del Plan, que en multitud de ocasiones son también agentes dinamizadores del mismo. Como es natural los alumnos y las alumnas comprendidos en los distintos niveles del Sistema Educativo Público de Andalucía son los principales colectivos destinatarios del desarrollo del Plan. En todo el sistema de forma diferenciada, y más intensamente en las primeras etapas y niveles, profesorado y personal formador, son quienes deben garantizar que las condiciones, los estilos y las técnicas sean coherentes con esta cultura a desarrollar y estas nuevas exigencias del aprendizaje. Ambos colectivos, profesorado y alumnado, interactúan con otra serie de agentes y grupos de interés que inciden directamente en el fomento de la creatividad, la innovación y el espíritu emprendedor. Entre ellos destacamos a la familia, a las empresas, a los medios de comunicación, a los agentes sociales, a las entidades locales, a la propia administración autonómica y la sociedad en su conjunto. Los destinatarios representan el conjunto de actores que participan en el desarrollo del Plan y que deben ser atendidos para asegurar la eficacia sistémica del mismo.
El conjunto de destinatarios que participan en el Plan, junto a la leyenda de colores y siglas que se incorporará a la Batería de Acciones, es el siguiente:
Color/Siglas Colectivos Destinatarios
AAA Alumnado de P, S, B y FP
AAG Alumnado de Grado
APG Alumnado de Postgrado
AFE Alumnado de Formación para el Empleo
PPF Profesorado y otro Personal Formador
PAS Personal de Administración y Servicios
CEF Centro educativo o formativo
UU Universidades
CE Comunidad educativa
SOC Sociedad en su conjunto
PAO Personal no educativo /asesor/ orientador
PD Personas desempleadas
PA Personas autónomas
La idea de responsabilidad como clave en la estructura de programación del Plan está íntimamente ligada a la necesidad de garantizar la efectiva implementación y seguimiento del mismo, así como al compromiso de fomentar la cooperación entre los distintos agentes del sistema y su entorno (Ecosistema).
De esta forma cada una de las acciones, más allá del perfil/nivel y destinatarios en que se desarrolle, cuenta con distintos grados de implicación de los diferentes actores que contribuyan a ella. Se pretende garantizar que en cada acción se explicite un organismo como responsable o referente, además de identificar en cada una de ellas a todos aquellos agentes colaboradores, públicos o privados, administración o agentes sociales, que se impliquen en la misma, incluyen el apecto financiero.
Como se explicitará en el Capítulo 5, la idea de la cooperación, inherente a la nueva sociedad de las redes, la innovación y el conocimiento, deberá provocar en el desarrollo del Plan cuantos espacios sean necesarios para trabajar de forma conjunta el fomento de la cultura emprendedora entre todos aquellos agentes que la puedan propiciar en nuestra Comunidad.
A continuación se presentan, siguiendo la agrupación indicada por líneas estratégicas y objetivos específicos, las 154 acciones del Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía. Para facilitar su ubicación se ha incluido en este listado la referencia al perfil/nivel. Las acciones se presentan solo con su enunciado básico. Una definición más completa, así como el resto de los detalles que implica el diseño y la programación de cada una de las acciones (destinatarios, responsables, etc.) se encuentran recogidos en el Anexo I, con formato de Ficha para cada acción.
PROGRAMACIÓN: BATERÍA DE ACCIONES
1. Línea estratégica de creatividad, innovación y responsabilidad
Núm. Título Perfil/Nivel
1 Programa ComunicAcción. P S B
2 Proyecto: «Huracán de Sueños». P S
3 Desarrollar el «Concurso de Jóvenes Inventores», dentro del Programa Profundiza. P S B
4 Poner en marcha un Foro y Mercado de las ideas, dentro del Programa Profundiza. P S B
5 Red social de Creación Artística. P S B
6 Resolución de retos de problemas futuros. B FP
7 Hacer de las aulas de educación primaria existentes espacios que faciliten el trabajo de la creatividad. P
8 Programa de dotación de recursos educativos para desarrollar la creatividad. P
9 La innovación a través del juego. P S B
10 Promoción de la cultura emprendedora en los proyectos de investigación e innovación educativa y de elaboración de materiales curriculares. P S B FP
11 Creación de las aulas de excelencia en matemáticas, ciencia y tecnología, contempladas dentro del Programa Profundiza P S B
12 Creación de un banco de técnicas de creatividad en el sistema educativo. P S B FP
13 Establecimiento de un sistema de reconocimiento y premio para el alumnado, docentes y centros educativos creativos e innovadores P S B FP
14 Incorporar la creatividad y la innovación en los sistemas de evaluación de los centros educativos P S B FP
15 Organización de actividades de fomento sobre la creatividad e innovación. U
16 Promoción de concursos de ideas creativas e innovadoras. U
17 Ofrecer en el Campus Andaluz Virtual herramientas interactivas en técnicas de creatividad e innovación. U
18 Fomentar la participación creativa e innovadora en las tareas de aprendizaje en el aula. U
19 Promoción del reciclaje profesional que fomente la creatividad y la innovación. FE
20 Impulsar la formación específica de las personas que inician una actividad económica. FE
21 Promover la innovación metodológica en la formación para emprender. FE
22 Red de centros emprendedores. P S B FP
23 Implantación de los «bancos del tiempo». S B FP
24 Creación de una Red social para el emprendimiento en los centros educativos S B FP
25 Incorporar un repositorio de buenas prácticas en emprendimiento. U
26 Diseño de simuladores empresariales virtuales. FE
27 Creación de entornos virtuales de trabajo. FE
28 Intensificar los programas de movilidad transnacional e interregional. FE
29 Creación de un centro de conocimiento virtual. FE
30 Fortalecer la formación en TIC. FE
31 Talleres de pensamiento crítico en educación primaria. P
32 Impulsar la innovación derivada de los resultados de los proyectos de investigación. U
33 Incorporar en los Premios Andalucía de Investigación una modalidad de premio a la mejor iniciativa emprendedora e innovadora. U
34 Investigar sobre las nuevas necesidades y demandas del territorio y de los sectores productivos. FE
2. Línea estratégica de concienciación
35 Transmitir en las jornadas de recepción de alumnos y alumnas la importancia de adquirir actitudes emprendedoras. U
36 Programar coloquios con personas expertas creativas e innovadoras para transmitir sus conocimientos. U
37 Incorporar en la Memoria Anual y en la de responsabilidad social de la Universidad las actividades realizadas en emprendimiento. U
38 Fomentar la configuración de Unidades Integradas de Gestión para impulsar la cultura emprendedora. U
39 Fortalecer la visibilidad en el Portal Web de cada universidad de la información, actividades y conocimientos relacionados con el emprendimiento. U
40 Elaborar un manual compartido de orientación sobre emprendimiento. U
41 Informar sobre cultura emprendedora en las jornadas de puertas abiertas al futuro alumnado. U
42 Difusión de la creación de empresas basadas en resultados de investigación con participación de alumnos y alumnas. U
43 Informar sobre las oportunidades de autoempleo. FE
44 Sensibilizar, impulsar y difundir la cultura emprendedora y el autoempleo. FE
45 Potenciar la preparación de las personas asesoras en materia de trabajo autónomo. FE
46 Proyecto: «Nuestra memoria emprendedora». P S B FP
47 Videocreaciones. P S B FP
48 Ferias del emprendimiento. P S B FP
49 Fomento de actividades complementarias y extraescolares sobre emprendimiento. B FP
50 Proyecto: «Conociendo nuestras empresas». S B FP
51 Iniciativa Cicerones. FP
52 Realizar jornadas para universitarios donde se les muestren ideas y productos novedosos en su ámbito. U
53 Incorporar stands en ferias de empleo. U
54 Crear un programa de seguimiento de la actividad profesional de las alumnas y alumnos egresados. U
55 Incorporar parámetros de innovación en metodología docente en el marco de reconocimiento de la evaluación de la actividad del profesorado universitario. U
56 Promover el espíritu emprendedor entre la población joven desempleada. FE
57 Promover la cultura emprendedora y la valoración social del trabajo autónomo. FE
58 Potenciar el espíritu emprendedor a través de la Red Andalucía Emprende. FE
3. Línea estratégica de capacitación.
59 Elaboración de los materiales educativos sobre emprendimiento para integrarlos en el currículo. P S B FP
60 Difusión de propuestas didácticas sobre emprendimiento. P S B FP
61 Impulsar la creación de módulos formativos e innovadores orientados a la creación de empresas. U
62 Reforzar los módulos transversales de fomento de la cultura emprendedora en la Formación en Alternancia. FE
63 Aportar contenidos modulares transversales en materia de emprendimiento en la Formación Profesional para el Empleo. FE
64 La cultura emprendedora en el currículo S FP
65 Jornadas de formación para capacitación del alumnado. S B FP
66 Formación económica y financiera. P S B FP
67 Catas creativas. P S B FP
68 Formación de la creatividad, la innovación y el emprendimiento entre el profesorado. P S B FP U
69 El emprendimiento con relación a los equipos directivos y los servicios de inspección. P S B FP
70 Proyecto de dirección de centros. P S B FP
71 Complementar el Master de Profesorado de Enseñanza Secundaria con contenidos propios de la Cultura Emprendedora. S B U
72 El emprendimiento y el personal de administración y servicios y de atención educativa complementaria. P S B FP
73 Ofertar Asignaturas para el Fomento de la Cultura Emprendedora (creatividad, innovación y emprendimiento). U
74 Incorporar en el aprendizaje universitario los atributos relativos a la creatividad, la innovación y la cultura emprendedora. U
75 Estimular y potenciar el modelo de «Júnior Empresa». U
76 Organizar conferencias y seminarios impartidos por personas expertas nacionales e internacionales. U
77 Impulsar la realización de coloquios con la participación de jóvenes empresarios y empresarias de éxito. U
78 Impulsar la formación de postgrado en innovación, creatividad y emprendimiento. U
79 Fomentar la formación especializada del personal docente e investigador y del personal de administración y servicios. U
80 Acciones de formación e información en materia de prevención. FE
81 Introducción de contenidos modulares sobre emprendimiento en los Talleres de Empleo. FE
82 Ofertar cursos específicos de emprendimiento. FE
83 Tutorización especializada para emprender. FE
84 Talleres teórico-prácticos sobre creación de negocios. FE
85 Acompañamiento y asesoramiento para el inicio y consolidación de una actividad económica. FE
86 Diseño de planes individuales de formación del personal formador y orientador en materia de emprendimiento. FE
87 Formación de formadores y formadoras sobre el tejido empresarial andaluz. FE
88 Redes virtuales de formadores y formadoras. FE
89 Estándares de calidad en la capacitación del personal formador y asesor. FE
90 Cooperación entre los centros de formación y las empresas. FE
91 Fomentar la participación de las personas trabajadoras autónomas en la Formación para el Empleo. FE
4. Línea estratégica de experimentación.
Objetivo 11. Fortalecer la aplicación del conocimiento para innovar y emprender.
92 Proyecto «INNOPLAY». B FP
93 Competición Skills Andalucía. FP
94 Torneos de robótica. P S B FP
95 Simuladores empresariales. FP
96 Biblioteca virtual de proyectos de empresa. FP
97 Intensificar la conexión Universidad-Empresa basada en el conocimiento. U
98 Concursos de ideas. FE
Objetivo 12. Impulsar el aprendizaje sobre emprendimiento compartiendo y haciendo.
99 Buenas prácticas emprendedoras. P S B FP
100 Organizar campamentos de investigación en los que se realicen talleres de experimentación y exploración. P S B
101 Arte creativo. P S B
102 Deporte creativo. P S B
103 Proyectos de colaboración para la creación de empresas virtuales. FP
104 Encuentros de trabajo FP-Universidad FP
105 Competición de ideas de negocio. B FP
106 Impulsar la participación de mayores de 45 años en proyectos de nuevos yacimientos de empleo. FE
107 Fomentar instrumentos de identificación de resultados de investigación susceptibles de generar un modelo de negocio. U
108 Potenciar la realización de prácticas en empresas. U
109 Favorecer los convenios para la realización de Proyectos Motrices. U
110 Promocionar la interacción con agentes del conocimiento. U
111 Impulsar actividades económicas vinculadas a los nuevos yacimientos de empleo. FE
5. Línea estratégica de aplicación y creación de empresas.
Objetivo 14. Generar un entorno favorable a la creación de distintas formas y tipos de empresas.
112 Proyecto: «Financia mi idea». S B FP
113 Club o redes de Ángeles. FP
114 Mini-empresas educativas. P S B FP
115 Concurso de empresas virtuales. FP
116 Prestación de servicio de análisis de viabilidad de la idea de negocio. U
117 Favorecer la disponibilidad de uso de herramientas virtuales de autodiagnóstico y simulación. U
118 Fomentar el contacto de las nuevas empresas con los grupos de investigación. U
119 Impulsar la cooperación entre jóvenes empresarios y empresarias como instrumento de innovación y competitividad. U
120 Asesorar y apoyar a través del Plan Andaluz de Internacionalización las actividades de negocios emprendedores. U
121 Talleres de Emprendimiento. FE
122 Establecimiento de Unidades Emprendedoras en los centros integrados de formación profesional. FP FE
123 Seguimiento y tutorización de personas trabajadoras autónomas, para fomentar la consolidación de sus negocios. FE
124 Visibilizar socialmente a las personas emprendedoras. FE
125 Servicio de entrenamiento para el emprendimiento. FE
126 Entrenamiento individualizado y tutorización. FE
127 Establecimiento de instrucciones para la derivación de personas hacia una atención especializada en materia de emprendimiento. FE
128 Impulsar la puesta en marcha y consolidación de iniciativas de trabajo autónomo. FE
129 Asesoramiento sobre la disponibilidad de espacios como viveros de empresa. U
130 Prestación de servicio de ayuda para la creación del plan de negocio. U
131 Prestación de servicio de asesoramiento jurídico para tramitar el plan de empresa. U
132 Prestación de servicio de información, asesoramiento y apoyo a la búsqueda de financiación. U
133 Prestación de servicio de consultoría avanzada para la protección legal de las ideas. U
134 Instalación de viveros de empresas en los centros integrados de formación profesional. FP FE
6. Línea estratégica de ecosistema.
135 Nuevas escuelas de padres y madres por la cultura emprendedora. P S B FP
136 Participación de las AMPA. P S B FP
137 Emprendemos en familia. P S B FP
138 Mi municipio emprende. S B FP
139 Nuevos modelos laborales y medidas de prevención de riesgos. S B FP
140 Los medios de comunicación y el emprendimiento. P S B FP
141 Promover la cultura innovadora y emprendedora en redes sociales generales y especializadas. U
142 Interactuar y coordinar con entidades no universitarias del entorno en programas para el Fomento de la Cultura Emprendedora. U
143 Impulsar las relaciones interuniversitarias para la cultura emprendedora. U
144 Red de empresas amigas. S B FP
145 Experiencias de emprendimiento. P S B FP
146 Impulsar las Cátedras de Emprendimiento y de Empresas Innovadoras y Creativas. U
147 Potenciar el papel de las Fundaciones Universidad-Empresa en la formación para la cultura emprendedora. U
148 Potenciar la Cultura Emprendedora en los Campus de Excelencia. U
149 Potenciar la movilidad internacional de jóvenes investigadores en el ámbito formativo y en la práctica profesional. U
150 Programa de madrinazgo. FE
151 Análisis de las nuevas actividades económicas emergentes. FE
152 Fomento de la movilidad para la participación en jornadas y la realización de prácticas laborales. FE
153 Programa «Universidad Emprende e Innova» U
154 Programa Fomento de Vocaciones Empresariales FE
El Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía, una vez aprobado por el Gobierno Andaluz, se desarrollará teniendo en cuenta los principios de responsabilidad, progresión y evaluabilidad, y garantizando una adecuada colaboración interdepartamental e integralidad, por parte de la Junta de Andalucía y de cooperación y consenso con los distintos agentes e instituciones de la sociedad andaluza.
Dado que es un Plan destinado a promover la creatividad, la innovación, la responsabilidad y el emprendimiento, por coherencia con sus objetivos, nace con vocación de ser en sí mismo una apuesta creativa e innovadora, es decir que tanto en su formulación, como en su desarrollo y seguimiento pretende estar impregnado de atributos propios de lo que denominamos cultura emprendedora.
Asimismo, se trata de un Plan destinado al mundo de la educación, enfocado a formar parte de un gran cambio en los procesos de aprendizaje a lo largo de toda la vida. De ahí también surgen importantes exigencias de coherencia. Un Plan dirigido a la educación, debe ser en sí mismo pedagógico y dotarse de una gran carga educativa y didáctica, respetuoso con el proceso educativo e inspirado en este.
Lo anterior tiene grandes implicaciones respecto a la forma, los tiempos y los métodos con los que se desarrolle el Plan. Para ello se incluyen en el propio Plan actuaciones encaminadas en cuatro direcciones:
- Diseño, Programación y Ejecución de las Acciones.
- Coordinación del Plan.
El Plan en su puesta en marcha, lanzamiento y despliegue, obedecerá a los criterios de:
a) implantación progresiva y gradual, tanto en la intensidad de las acciones, como en su extensión, teniendo en cuenta las condiciones de cada centro, su entorno y ámbito territorial.
b) Experimentación y validación por los distintos agentes y colectivos implicados, en todas aquellas acciones susceptibles de mayor éxito e impacto al estar sustentadas en la experiencia; e
c) Integración, para que las acciones guarden la adecuada interconexión, se compartan recursos y se generen sinergias a partir de la cooperación. Todo ello teniendo siempre presentes las competencias específicas de cada órgano participante y, especialmente el carácter de colaboración de las relaciones entre la Administración Andaluza y las distintas universidades de nuestra Comunidad.
Las estrategias y acciones contenidas en el capítulo 4 (Programación) se encuentran definidas en un estado embrionario. Una vez aprobado el Plan, cada agente responsable de las distintas acciones elaborará una Ficha de cada una de ellas, en las que, de acuerdo al modelo que se diseñe, se detallará:
a) Su definición y alcance.
b) El diseño y programación, incluyendo calendarización. Las acciones deberán prever una hoja de ruta con sus procesos de lanzamiento, experimentación, extensión y finalización, de forma gradual y progresiva a lo largo de los años de vigencia del Plan.
c) Si procede, explicitar el pilotaje, experimentación y validación previstos.
d) La estructura de responsabilidad: órgano coordinador, otros órganos y entidades que colaboran, agentes y colectivos implicados, etc., tanto de las administraciones como de colaboración de agentes sociales. En cada acción se determinará el cuadro de responsabilidades señalando los órganos, entidades y agentes sociales y educativos que quedan comprometidos en su ejecución. Concretamente se designará una persona como Coordinadora de la Acción, responsable de impulsar y seguir el desarrollo de la misma.
e) La interdependencia o vinculación con otras acciones del Plan. Las personas responsables de diseñar las acciones identificarán aquellas en que la cooperación con otros pueda mejorar el impacto, permitir un enfoque más integral y aprovechar mejor los recursos.
f) La incorporación de la dimensión de género de forma transversal en todas las actuaciones en que sea pertinente, concretando operativamente esta materia y explicitando la igualdad en los contenidos, utilizando expresiones y lenguaje no sexista ni discriminatorio, condiciones de igualdad en la participación y acceso, etc.
g) Los medios y recursos a utilizar.
h) La financiación en sus distintas etapas y anualidades.
i) La metodología específica para el seguimiento y evaluación de la acción, incluida la valoración de la propia acción como objeto medible y evaluable y la previsión de la medición del impacto de la misma.
Desde los cauces previstos para la coordinación y seguimiento del Plan (apartado 5.5) se sistematizará y coordinará esta implementación, que incluirá:
- La incorporación de los proyectos experimentales y sus evaluaciones.
- La revisión y definición de los perfiles de salida.
- La conexión de las acciones del Plan con otros marcos de planificación de la Junta de Andalucía.
- La incorporación de todas aquellas actuaciones que se estén desarrollando sobre cultura emprendedora que no estén incluidas en la Batería de Acciones.
- La mejora general de la Batería de Acciones.
- El diseño y despliegue de los distintos programas y manuales contemplados en este Apartado.
- Una adecuada inclusión de la dimensión de género en todos los aspectos de desarrollo del Plan, su implementación, seguimiento y evaluación.
- Y todo aquello que ayude a mejor desarrollar y adaptar el Plan a sus finalidades y destinatarios.
Las acciones vinculadas al ámbito universitario serán desarrolladas en el marco de convenios de colaboración entre la Junta de Andalucía y las distintas universidades de la región (Red Andaluza de Universidades Emprendedoras).
Todo ello, junto con las actuaciones derivadas de este capítulo 5, formará parte de un Programa de Implementación del Plan, que servirá de guía para el lanzamiento y puesta en marcha de cada uno de los contenidos del mismo.
Con esta información sistematizada se procederá al lanzamiento del Plan, antes de octubre de 2011, fecha en la que deberán estar constituidas y puestas en marcha todas sus estructuras y desarrollados los convenios de colaboración oportunos.
Los criterios o principios que regirán el seguimiento y evaluación del Plan, teniendo en cuenta el principio de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, como instrumento para integrar la perspectiva de género, son los siguientes:
a) Mejora continua y permanente. La evaluación no es una foto fija de determinados momentos o del final, sino un continuo destinado a la revisión y mejora de la acción, cuya información sirve de forma constante para evolucionar y adaptar el Plan y sus contenidos a la experiencia, los cambios del contexto, los avances en el propio sistema educativo, etc.
b) Acción-Reflexión. La experiencia modificará y enriquecerá el Plan, de forma que su formulación y las acciones que se prevén serán adaptadas a las enseñanzas recibidas en la valoración de la acción de los propios agentes y colectivos implicados, en un proceso permanente de creatividad, innovación y emprendimiento respecto al propio Plan. Este principio incluye la identificación constante de buenas prácticas, que puedan difundirse e incorporar nuevas propuestas de acción. También de esta forma la evaluación se convierte en uno de los principales instrumentos de formación, aprendizaje y capacitación de los agentes que participan en el proceso.
c) Progresividad y gradualidad. Se evitará la generalización indiscriminada de las acciones, buscando su adecuación a los momentos, circunstancias y grado de evolución de cada colectivo destinatario, así como la proporción e interconexión entre las distintas acciones.
De acuerdo con estos principios y como parte del seguimiento y evaluación del Plan se identifican los siguientes instrumentos:
- Evaluación Ex-ante o Inicial: valoración de la consistencia interna y validación de la Programación que acompañará el proceso de diseño previo al lanzamiento. En dicha evaluación se completará el análisis de partida en que se basa el Plan, incluyendo la utilización de indicadores desagregados por sexos que permitan afinar la perspectiva de igualdad entre mujeres y hombres como contenido transversal del Plan.
- Informe Anual de Seguimiento. Anualmente, considerando el periodo lectivo, desde la coordinación del Plan se elaborará un informe de seguimiento en el que se determine el desarrollo y evolución de las acciones y el grado de cumplimiento del Plan indicando los resultados obtenidos de conformidad a la hoja de ruta establecida.
- Evaluación Intermedia.
- Autoevaluación permanente y progresiva. Se construirá un modelo de autoevaluación permanente y progresiva, de carácter dinámico, por el cual cada centro o institución participante en el Plan podrá identificar su evolución como entidad promotora de la cultura emprendedora, teniendo en cuenta el conjunto de objetivos y líneas de actuación y los principales indicadores de medición de la misma. Dicho modelo se basará en la idea de Red de Araña y los perfiles obtenidos a través de la misma. Desde la coordinación del Plan se establecerán mecanismos para la homologación de dichas autoevaluaciones.
- Enfoque experimental y validación de las acciones por los propios colectivos implicados, antes de su extensión al conjunto del sistema. Se trata de que los materiales, recursos y técnicas se verifiquen y mejoren desde la propia práctica educativa y permitan la incorporación de la experiencia antes de su definitiva implantación generalizada.
- Agentes evaluadores. El Plan distingue entre: primero, evaluación del propio Plan y su evolución en las distintas dimensiones (ejecución, resultados e impacto) y, segundo, la evaluación de las competencias adquiridas por el alumnado en creatividad, innovación y emprendimiento en los distintos niveles educativos. Para el primer grupo se contará también con agentes evaluadores externos y con la propia evaluación participativa de todos los actores del Plan. Para el segundo, se contará en cada estamento del Sistema con sus propios agentes evaluadores, adaptando su papel a las condiciones propias de cada uno de ellos. Estos agentes dispondrán de formación y medios para garantizar que la evaluación tenga en cuenta la perspectiva de género.
- Cuadro de indicadores de seguimiento y evaluación. Desde la coordinación del Plan y partiendo de las Fichas de las Acciones, se establecerá un Cuadro de Indicadores de ejecución, resultados e impacto, que orienten la valoración del éxito del mismo, incluyendo sus fuentes de verificación y teniendo en cuenta los distintos agentes y colectivos, distinguiendo los dos grupos que se citan en el punto anterior. Los indicadores deberán propiciar la disposición de datos desagregados por sexos, siempre que sea pertinente, así como permitirán la valoración del impacto de género, en la medida en que el Plan vaya desarrollándose.
Con todo lo expuesto anteriormente se diseñará un Programa de Evaluación del Plan, en el que se ordenarán y desarrollarán cada uno de los instrumentos señalados. Los aspectos relacionados con el desarrollo y seguimiento en el ámbito universitario serán adaptados y especificados en el marco de los convenios de colaboración que se desarrollen entre el Gobierno Andaluz y las distintas universidades (Red Andaluza de Universidades Emprendedoras).
Se confeccionará una Guía o Manual explicativo del propio Plan, para facilitar su uso por parte de los distintos agentes y colectivos destinatarios, especialmente diseñado para orientar de forma didáctica a los y las responsables de las acciones, al profesorado y al resto del personal profesional implicado.
Se establecerán mecanismos para garantizar que al menos en el lanzamiento y los distintos momentos de evaluación y ante las acciones de cierta relevancia se informe al conjunto de la sociedad, buscando la mayor colaboración posible con los medios de comunicación y las redes.
En todas aquellas actuaciones destinadas a la promoción y difusión del Plan se garantizará que la información llegue por igual a mujeres y hombres, que sus contenidos estén libres de estereotipos sexistas o discriminatorios, en cualquiera de sus formatos o modalidades de expresión.
Periódicamente se publicará en el portal de la Junta de Andalucía la evolución del Plan y de su Batería de Acciones, con la finalidad de que los diversos agentes que participan, así como la ciudadanía en su conjunto, dispongan de la totalidad de la información sobre el desarrollo del Plan, asegurando la transparencia y el seguimiento y control por parte de los actores sociales y de la ciudadanía.
Al objeto de ordenar adecuadamente todo lo relativo a la promoción y divulgación del Plan, se elaborará un Programa de Comunicación, que oriente este aspecto, vinculado a la Línea Estratégica de Concienciación.
El Plan de FCESEPA estructurará un sistema de gestión, coordinación, participación y toma de decisiones, que tendrá en cuenta la consideración sistemática de la igualdad de género y que se basará en los siguientes principios:
a) La cooperación tanto entre los distintos departamentos de la Administración Autonómica, como entre estos y los distintos estamentos educativos y, a su vez, con los agentes sociales y económicos de Andalucía, de tal forma que se garantice el enfoque integral y participativo de las distintas acciones, así como el uso compartido de los recursos, el aprovechamiento de sinergias y la generación de valor añadido, especialmente en los bloques más relevantes y estratégicos del Plan. Dado el contenido propio de este Plan se tendrá especial consideración con la participación del tejido empresarial en el mismo.
b) La garantía de desarrollo progresivo de todas y cada una de las acciones contempladas en el Plan que contarán con su correspondiente diseño, ejecución, seguimiento y evaluación, así como su adecuada integración en el conjunto del Plan y el despliegue de cuantas acciones deban integrarse o mejorarse en el mismo durante su implementación.
c) La interconexión entre los contenidos y acciones del Plan con todas aquellas actuaciones de la Junta de Andalucía que se contemplan en sus distintos marcos de planificación, en cuanto tenga relación con la cultura emprendedora.
La envergadura y diversidad de las tareas que se establecen en este Plan, hacen necesaria una estructura interna específica y bien definida para garantizar su viabilidad y un desarrollo eficaz, efectivo y eficiente. Teniendo presente la diversidad de agentes, instituciones y organismos implicados, en la estructuración del Plan se tienen en cuenta tres niveles de implicación en la gestión, coordinación, seguimiento, toma de decisiones y participación:
Nivel 1. Estructura de gestión del Plan.
- La Consejería de Educación será la responsable de la implantación y ejecución del Plan en las enseñanzas de su ámbito contenidas en el mismo: Primaria, Secundaria, Bachillerato y Ciclos de Formación Profesional.
- La Consejería de Empleo será la responsable de la implantación y ejecución del Plan en los espacios formativos de su ámbito: Formación para el Empleo y sus distintas modalidades.
- La Consejería de Economía, Innovación y Ciencia (CEIC) será la responsable de impulsar el desarrollo del Plan en el ámbito universitario, desde la colaboración con las universidades andaluzas, en base a los convenios que se establezcan para ello. Asimismo, esta Consejería colaborará con aquellas acciones del Plan que se correspondan con su ámbito de competencias. Finalmente, será la Consejería de referencia para el seguimiento conjunto del Plan.
• El Centro Directivo referente del Plan es la Secretaría General de Desarrollo Industrial y Energético (SGDIE) de la CEIC. Como órgano administrativo de apoyo al Plan, existirá una Secretaría Técnica formada por personal adscrito a la citada Consejería, y en particular a la Secretaría General de Innovación y Sociedad de la Información, designado por la persona titular de la misma. Esta Secretaría realizará la labor técnica de diseño de cada uno de los documentos incluidos en este Apartado, de dinamización del desarrollo de las acciones, su seguimiento y obtención de información sobre el estado de las mismas, de diseño de los modelos e instrumentos de evaluación, de canalización de la información a través de plataformas digitales y de propuesta de mejoras y actualizaciones de los contenidos del Plan.
Nivel 2. Estructura de coordinación del conjunto del Plan.
- Comisión Interdepartamental para la Cultura Emprendedora, integrada por todas las Consejerías comprometidas con el Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo Público de Andalucía y sus contenidos. Dichas Consejerías, mediante sus propios mecanismos y su implicación en los específicos del Plan, lo impulsan y apoyan por ser un marco de planificación estratégica del Gobierno Andaluz. Dependiendo de dicha Comisión funcionarán dos órganos de coordinación interdepartamental del Plan:
• Comisión Directiva, compuesta por altos cargos de las Consejerías de Educación, de Economía, Innovación y Ciencia y de Empleo.
• Comisión Técnica, compuesta por personal directivo técnico de dichas Consejerías y otras que se considere oportuno.
- Comisión de Seguimiento y Coordinación Permanente del Plan, integrada por los agentes sociales participantes en los Acuerdos de Concertación Social: Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO), y por las Consejerías de Educación, de Economía, Innovación y Ciencia, y de Empleo. Esta comisión realizará funciones de seguimiento, impulso y evaluación del Plan y deberá velar por la eficaz implantación del mismo y por maximizar su impacto en la sociedad andaluza. Mediante esta Comisión y otros grupos de trabajo y comisiones que se incluyen en este Apartado, se introducen elementos de colaboración y cooperación con otros agentes de la sociedad andaluza, tanto en la génesis, como en el desarrollo, implantación, seguimiento y evaluación del Plan, bajo el liderazgo e impulso estratégico del Gobierno Andaluz.
- Consejo de la Cultura Emprendedora de Andalucía, integrado por las Consejerías de Educación, de Economía, Innovación y Ciencia, de Empleo y otras que se estime necesario, así como por los agentes participantes en la Concertación y todas aquellas organizaciones y entidades más representativas de cada sector participante en el Plan. Este Consejo es el órgano consultivo y de participación del Plan, a través del cual se informa directamente a todos los agentes implicados en el mismo y se reciben sus propuestas de mejora.
Nivel 3. Estructuras de desarrollo y seguimiento sectorial y de las acciones.
- Cada entidad y organismo participante en el Plan designará una persona referente del mismo. Así en cada Consejería, en cada Centro Educativo y de Formación, en cada Universidad y en cada entidad colaboradora, se designará un referente o dinamizador del Plan en su ámbito respectivo.
- Responsables de cada una de las acciones. En cada acción del Plan se identificará al órgano directivo o entidad responsable de la misma. Dicha responsabilidad puede ser de distintos órganos, en cuyo caso se determinará cuál de ellos es el referente principal. Asimismo se identificarán otros agentes colaboradores y la función de cada uno de ellos en la acción. Concretamente en cada acción se designará a una persona coordinadora de la misma.
- Comisiones Sectoriales. Se crearán las Comisiones Sectoriales de: Formación del Profesorado, Cooperación Escuela-Empresa y Recursos y Contenidos Digitales, áreas de actuación que el Plan considera inicialmente prioritarias. Asimismo, se podrán crear cuantas Comisiones Sectoriales se consideren oportunas en aras de promover la integralidad de las acciones, su coordinación y la cooperación de entes e instituciones en áreas de mayor relevancia e interés del Plan en las que la colaboración sea garantía de éxito. En estas comisiones participarán tanto las administraciones como las entidades colaboradoras.
En cada uno de estos espacios se tendrá muy en cuenta la participación del profesorado, poniendo en valor las experiencias del mismo y creando formas específicas desde las que vehicular y reforzar su papel central en el proceso educativo y en el desarrollo del propio Plan y sus acciones. En todas aquellas medidas y decisiones que puedan afectar directa o indirectamente al desarrollo normal de la labor docente se adoptarán fórmulas para que sean tratadas con la representación del profesorado en cada ámbito de desarrollo del Plan, así como con la representación de las entidades colaboradoras titulares de los centros respectivos.
En aquellas estructuras en que, por su naturaleza jurídica y sistema de representación, proceda y sea pertinente se tenderá a la representación equilibrada de hombres y mujeres, de acuerdo con la Ley 12/2007, de 26 de noviembre, para la promoción de la igualdad de género en Andalucía, y la Ley 9/2007, de 22 de octubre, de la Administración de la Junta de Andalucía.
En lo que respecta a las universidades andaluzas, su colaboración y participación en las estructuras del Plan, teniendo en consideración el espacio propio del CAU y las competencias de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, se concretará en los convenios de colaboración que se establezcan.
Con toda esta batería de instrumentos de gestión, coordinación y seguimiento del Plan se confeccionará un Organigrama y una Guía de Procedimientos que oriente estas funciones y los distintos papeles de cada agente participante en los mismos, garantizando un enfoque sistémico, dinámico y cooperativo, de acuerdo a los contenidos y principios que inspiran el Plan y garantizando la eficacia, efectividad y eficiencia en el desarrollo del mismo.
PLAN DE FOMENTO DE LA CULTURA EMPRENDEDORA EN LA EDUCACIÓN
(ESCENARIO PRESUPUESTARIO)
ÁMBITO 2011 2012 2013 2014 2015 TOTAL POR ÁMBITOS
(Primaria, Secundaria, F.P.
2.620.000,00 26.596.800,00 24.876.800,00 28.252.800,00 25.832.800,00 108.179.200,00
UNIVERSIDADES 51.133.445,00 35.636.891,00 35.636.891,00 35.636.891,00 35.636.891,00 193.681.009,00
FORMACIÓN PARA EL EMPLEO 36.014.000,00 37.780.750,00 38.557.650,00 38.872.050,00 39.116.050,00 190.340.500,00
TOTAL PLAN FCESEPA 89.767.445,00 100.014.441,00 99.071.341,00 102.761.741,00 100.585.741,00 492.200.709,00
El Modelo de Financiación de las Universidades Públicas de Andalucía establece como prioridad la estimulación de una mentalidad emprendedora entre los universitarios y las universitarias. Es por ello que las acciones contempladas en el Plan se enmarcan dentro de los apartados incluidos en los Contratos-Programa firmados anualmente por las distintas universidades, los cuales condicionan el ingreso, no así el gasto. Para la imputación del gasto en el Plan, se estima en torno al 20% el importe vinculado directamente a los objetivos establecidos en los Contratos-Programa.
ANEXO FINANCIACIÓN UNIVERSIDADES
Explicación del gasto de acuerdo a los conceptos del Modelo
Premios Andalucía Investigación: Acción 33 10.000 10.000 10.000 10.000 10.000
Implantación Plan innovación docente:
Acciones: 18, 25, 55, 74, 75, 78 1.607.758 3.215.516 3.215.516 3.215.516 3.215.516
Actuaciones para la inserción en el tejido socio-económico
Acciones: 15, 35, 36, 38, 39, 53, 54, 61, 76, 77 1.286.207 2.572.413 2.572.413 2.572.413 2.572.413
Creación Empresas de Base Tecnológica
Acciones: 42, 107, 116, 117, 119, 120, 129, 130, 131, 132, 133 1.929.310 3.858.619 3.858.619 3.858.619 3.858.619
Desarrollo de participación digital de alumnos y profesores
Acciones: 17, 40, 141 1.286.207 2.572.413 2.572.413 2.572.413 2.572.413
Participación de docentes e investigadores en redes de movilidad
Acciones: 143, 149 964.655 1.929.310 1.929.310 1.929.310 1.929.310
Conexión con el tejido productivo
Acciones: 97, 110, 118, 146, 147 1.929.310 3.858.620 3.858.620 3.858.620 3.858.620
Apoyo prácticas en empresa: Acción 108 2.120.000
Apoyo prácticas en empresa y otras actuaciones para FCE 2.620.000 2.620.000 2.620.000 2.620.000
Acciones: 16, 37, 41, 52, 73, 79, 108, 142
Acciones: 32, 109 40.000.000 15.000.000 15.000.000 15.000.000 15.000.000
TOTAL 51.133.445 35.636.891 35.636.891 35.636.891 35.636.891
Anexo I: Fichas de las acciones del Plan
Leyendas para las Fichas
Perfil/Nivel
Primaria Secundaria Bachillerato Ciclos Formación Profesional Formación Universitaria Formación para el Empleo
P S B FP U FE
Alumnado de P, S, B y FP Alumnado de Grado Alumnado de Postgrado Alumnado de Formación para el Empleo Profesorado y otro Personal Formador Personal Docente e Investigador Personal de Administración y Servicios Centro educativo o formativo Universidades Comunidad educativa Sociedad en su conjunto Personal no educativo/asesor/ orientador Personas desempleadas Personas autónomas
AAA AAG APG AFE PPF PDI PAS CEF UU CE SOC PAO PD PA
BOJA nº 137 de 14/07/2011