Source: https://iurisnow.com/es/articulos/ventajas-desventajas-separacion-bienes/
Timestamp: 2020-08-10 19:21:03
Document Index: 330801215

Matched Legal Cases: ['artículo 1437', 'artículo 1440', 'artículo 1319', 'artículo 1441', 'artículo 1315', 'artículo 1327']

Ventajas y desventajas de la separación de bienes – Iuris NOW
Las ventajas y desventajas de una separación de bienes es una pregunta que se realizan muchas parejas antes y durante el matrimonio, por lo que, en el presente artículo vamos a resolver las principales cuestiones entorno a esta figura:
Para apreciar los beneficios de este régimen resulta muy útil partir de la definición que el propio Código Civil dá del mismo. Según el artículo 1437 de dicho texto este sistema económico supone que cada cónyuge mantiene la propiedad de los bienes y derechos que le pertenecen antes del matrimonio y después del mismo, así como la administración, disfrute y libre disposición de todos estos bienes.
Por tanto, como ventaja principal la propiedad al 100% de los bienes y derechos de los que se era titular antes de contraer matrimonio, así como de todos los que se adquieran vigente matrimonio ya sea a título oneroso o a título gratuito, así como los frutos o rentas de los anteriores, los productos del trabajo o industria; sin que el otro cónyuge tenga participación alguna sobre los mismos.
Otro beneficio considerable de este régimen es la libertad de administración y disposición de los bienes de los que se es titular, sin necesidad de recabar consentimiento o aceptación del otro, ni rendir cuentas de la operación realizada ya sea enajenación, arrendamiento etc.
En lo concerniente al pasivo, es decir a las deudas, con este sistema es necesario diferenciar entre las deudas propias de cada cónyuge y las que se asuman para afrontar las cargas matrimoniales. En cuanto a las deudas propias dispone el artículo 1440 del Código Civil que asume la responsabilidad en exclusiva de sus deudas cada cónyuge, incluso si se tratase de obligaciones contraídas entre ambos cónyuges en separación de bienes, se trataría de igual forma que si fueran extraños, sería una deuda mancomunada con pluralidad de deudores, a diferencia de lo que sucede en el régimen de gananciales en que existe un solo deudo: la sociedad así creada.
En lo que respecta a las deudas que se asumen para el ejercicio de la potestad doméstica, o lo que es lo mismo aquellos actos dirigidos a hacer frente a las necesidades propias de la familia, de tales deudas responderán en primer lugar los bienes del cónyuge que asumió la obligación y subsidiariamente, si no fueran suficientes los del otro cónyuge, tal y como dispone el artículo 1319 del Código Civil; estableciéndose un matiz al respecto cuando tales gastos responden al sostenimiento de las cargas del matrimonio, en cuyo caso habrá de estarse a la proporcionalidad establecida previamente para su pago.
Por tanto, a modo de resumen podemos decir que este es un régimen económico ideal para los matrimonios compuestos por dos personas con pareja situación laboral, profesional o económica en general, ya que dota de una independencia absoluta en todo lo concerniente al goce, disposición y administración de los bienes propios. En cambio para casos en los que sea evidente un desequilibrio entre los cónyuges, en lo que a ingresos o deudas se refiere, no es aconsejable por que la misma autonomía que antes estimábamos como una ventaja se convierte ahora en un muro infranqueable que impide la participación en el enriquecimiento del otro, así como contar con el respaldo de su patrimonio para hacer frente a deudas.
En resumen de todo lo anterior, tendríamos:
Régimen de separación de bienes antes del matrimonio y después de casarse
La diferencia es esencial, pensemos en una pareja que decide contraer matrimonio sin tener en cuenta esta parte tan poco romántica de su unión y sin decidir nada sobre su patrimonio presente y futuro. Situación muy frecuente.
Como ya hemos dicho a falta de capitulaciones matrimoniales ad initium se aplicaría por defecto el régimen de sociedad de gananciales. Con tal situación ya se ha iniciado una plena confusión de patrimonios, insisto activo y pasivo. Del mismo modo se aplicarán las presunciones propias de la ganancialidad, claro ejemplo de ello es la prevista en el artículo 1441 del Código Civil, según el cual cuando no se pueda acreditar a cual de los cónyuges pertenece un bien o derecho se entenderá que pertenece a ambos por mitad.
Si posteriormente quisiéramos establecer el régimen de separación de bienes sería preciso efectuar una liquidación previa del régimen anterior, poniendo fin a la comunidad generada, para lo cual será preciso regularizar esta situación ante notario mediante la pertinente escritura pública que ponga fin al sistema anterior y dé inicio al nuevo régimen. En todo caso habrá de respetarse los derechos de terceras personas que pudieran verse afectadas por la modificación.
¿Cómo solicitar la separación de bienes?
Como avanzamos al inicio de este artículo, estamos dentro del ámbito del principio de autonomía de la voluntad contemplado en el artículo 1315 del Código Civil, tanto en lo concerniente al momento de adoptar este u otro régimen económico, que podrá ser antes de la celebración o en un momento posterior, y tantas veces como se estime oportuno; como en lo concerniente a su contenido.
La única limitación radicará en respetar en dicho régimen la legalidad, las buenas costumbres, y el necesario equilibrio en los derechos que han de corresponder a cada cónyuge.
Por tanto existiendo una voluntad común de ambos cónyuges o futuros contrayentes, se podrá adoptar este régimen.
El requisito formal de acudir a un notario para dotar de carácter público al documento que recoja este u otro sistema, dando lugar a las capitulaciones matrimoniales, viene estipulado en el artículo 1327 del texto citado; dicha escritura se anotará marginalmente junto a la inscripción del matrimonio en el Registro Civil, con el objeto de dotarlo de publicidad.