Source: https://doctrina-administrativa.vlex.es/vid/resolucion-17-febrero-2017-671057125
Timestamp: 2017-05-28 22:09:38
Document Index: 303563237

Matched Legal Cases: ['artículo 3', 'artículo 133', 'artículo 28', 'artículo 3', 'artículo 230', 'artículo 7', 'artículo 10', 'artículo 11']

Resolución de 17 de febrero de 2017, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto contra la nota de calificación extendida por la registradora de la propiedad de Almería n.º 3, por la que no practica las anotaciones preventivas de prórroga de embargo ordenadas. - Doctrina Administrativa - VLEX 671057125
Órgano recurrido:Registro de la Propiedad
Fecha de Resolución:17 de Febrero de 2017
Publicado en:BOE, 10 de Marzo de 2017
DOCUMENTO JUDICIAL ELECTRONICO: presentada copia en soporte papel del documento judicial electrónico firmado con firma electrónica reconocida que incorpora código seguro de verificación, no existe problema alguno de autenticidad una vez que el registrador lleve a cabo la verificación oportuna.
En el recurso interpuesto por don J. G. M., procurador de los tribunales, en nombre y representación de la entidad «Caixabank, S.A.», contra la nota de calificación extendida por la registradora de la Propiedad de Almería número 3, doña Isabel María Maldonado Vilela, por la que no practica las anotaciones preventivas de prórroga de embargo ordenadas en el mandamiento presentado.
En el Juzgado de Primera Instancia número 5 de Almería se siguen autos de ejecución de títulos no judiciales número 2409/2008 de los que resulta la diligencia de ordenación de la letrada de la Administración de Justicia, doña M. G. L., de fecha 21 de octubre de 2016, por la que se acordaba la prórroga, durante cuatro años, de las anotaciones preventivas de embargo sobre determinados bienes, expidiendo mandamiento dirigido al Registro de la Propiedad de Almería número 3, en la misma fecha, firmado con firma electrónica.
Presentada la referida documentación en el Registro de la Propiedad de Almería número 3, fue objeto de la siguiente nota de calificación: «Registro de la Propiedad de Almería número tres Acuerdo recaído en este Registro de la Propiedad número tres de Almería, sobre la calificación del documento autorizado en Almería por el Juzgado de Primera Instancia n.º 5 de Almería –antiguo mixto n.º 8–, el día veintiuno de octubre de dos mil dieciséis, con firma electrónica de igual fecha, presentado en este Registro el día tres de noviembre del año dos mil dieciséis, con el asiento 1399 del Diario 61. Procedimiento: ejecución de títulos no judiciales 2409/2008. Hechos I El día tres de noviembre del año dos mil dieciséis, con el asiento 1399 del diario 61, fue presentado por duplicado el mandamiento referido en el encabezamiento. II. Con esta fecha y en relación al contenido del mandamiento que resulta afectado por la calificación en los términos que se reflejan en los fundamentos de Derecho siguientes y que en este lugar se dan por reproducidas en evitación de repeticiones, recae el siguiente acuerdo: El documento que se califica está firmado electrónicamente y no tiene ningún signo externo que permita asegurar que es auténtico y no una mera fotocopia. Es decir, se duda si la reproducción del documento electrónico es auténtica (artículo 3 Ley Hipotecaria y Resoluciones de la DGRyN de fechas 19 de abril de 1972 y 11 de julio de 2011 y 16 de julio de 2012). No obstante lo expuesto se hace constar que en relación a la finca número 28215 del término de Níjar, no podrá practicarse la prórroga que se interesa en el precedente mandamiento por aparecer cancelada la anotación objeto de la misma, en virtud de un mandamiento expedido por el juzgado de Primera Instancia Número 4 de Almería, el siete de septiembre de dos mil quince, dimanante de procedimiento Ejecución de Títulos No Judiciales número 2376/2008, inscrito con fecha diecisiete de noviembre de dos mil quince, según la inscripción 2.ª, al folio 202 del tomo 1579, libro 349 de Níjar; siendo la carga que lo motivó, anterior a la anotación de embargo que se pretende prorrogar. Conforme a lo dispuesto en el artículo 133 del Reglamento Hipotecario, queda archivado en el legajo de esta oficina ejemplar del mandamiento. Fundamentos de Derecho Los anteriormente expresados. Acuerdo No se practica la anotación de prórroga ordenada, en virtud de los fundamentos de Derecho antes expresados. Contra la anterior calificación (...) Almería, a veinticuatro de noviembre del año dos mil dieciséis. La Registradora (firma ilegible) Fdo. Isabel María Maldonado Vilela».
Notificada la interposición del recurso al Juzgado de Primera Instancia número 5 de Almería, la letrada de la Administración de Justicia de dicho Juzgado, doña M. G. L., realizó las siguientes alegaciones: «En relación a la firma electrónica de la que recientemente han sido dotados los órganos jurisdiccionales la misma es válida sin necesidad de ser adicionada con sellos o firmas manuscritas y ello por ser conforme a lo establecido en la Ley 18/2011, de 5 de julio, reguladora del uso de las tecnologías de la información y la comunicación en la Administración de Justicia y, en particular de acuerdo con lo establecido en el artículo 28 que expresamente establece «1. Las copias realizadas por medios electrónicos de documentos electrónicos emitidos por el propio interesado o por las oficinas judiciales, manteniéndose o no el formato original, tendrán inmediatamente la consideración de copias auténticas con la eficacia prevista en las leyes procesales, siempre que el documento electrónico original se encuentre en poder de la oficina judicial donde haya sido originado o incorporado y que la información de firma electrónica y, en su caso, de sellado de tiempo permitan comprobar la coincidencia con dicho documento. Si se alterase el formato original, deberá incluirse en los metadatos la condición de copia. 2. Las copias realizadas por las oficinas judiciales, utilizando medios electrónicos, de documentos emitidos originalmente por ellas en soporte papel tendrán la consideración de copias auténticas…» De tal modo que, el concepto de Documento electrónico implica que la autenticidad del mismo no se materializa en el papel, sino que ha de verificarse la firma electrónica y el documento como tal, desde cualquier lugar de Internet. La verificación se realiza a través del sistema Verifirma, integrado en el esquema de Administración Electrónica de la Junta de Andalucía y a este sistema deberá acudir la Sra. Registradora de la Propiedad para solventar las dudas que sobre su autenticidad le pudiera plantear el documento presentado».
Vistos los artículos 230 de la Ley Orgánica 6/1985, de 1 julio, del Poder Judicial; 319, 320 y 326 de la Ley de Enjuiciamiento Civil; 3, 18, 21 y 326 de la Ley Hipotecaria; 100 del Reglamento Hipotecario; 3 de la Ley 59/2003, de 19 de diciembre, de firma electrónica; 107 y 112 de la Ley 24/2001, de 27 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social; 2, 10, 18, 19 y 30 de la Ley 11/2007, de 22 de junio, de acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos; 1, 4.2, 6.2, 7, 8, 10, 11.2, 12, 19.1, 26, 27 y 28.5 de la Ley 18/2011, de 5 de julio, reguladora del uso de las tecnologías de la información y la comunicación en la Administración de Justicia, y las Resoluciones de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 14 de enero, 6 de marzo y 16 de julio de 2012 y 13 de enero (1.ª) y 11 (1.ª, 2.ª, 3.ª y 4.ª) y 16 de febrero de 2016.
De los dos defectos señalados en la nota de la registradora, el escrito de recurso sólo hace referencia al que se refiere a la autenticidad del documento presentado por lo que el objeto de la presente ha de ceñirse en exclusiva al mismo.
Establecido lo anterior, generado electrónicamente un mandamiento de prórroga de anotaciones preventivas de embargo en el ámbito de un procedimiento de ejecución, y remitido del mismo modo al procurador de la parte actora, éste procede a su traslado a soporte papel y a su presentación en el Registro de la Propiedad. El documento presentado presenta al pie de su único folio código seguro de verificación (CSV), la advertencia de que permite la verificación de la integridad de la copia del documento electrónico en determinada dirección, la afirmación de que el documento incorpora firma electrónica reconocida de conformidad con la Ley 59/2013, de 19 de diciembre, de firma electrónica, así como la identidad del firmante, fecha y hora. Finalmente, el documento incorpora en su pie código de barras correspondiente al código seguro de verificación.
En primer lugar, en cuanto al valor jurídico del documento firmado electrónicamente, ya ha señalado este Centro Directivo en la Resolución de 1 de octubre de 2015 que «en nuestro Ordenamiento no existe duda sobre la equivalencia de valor jurídico de la firma electrónica y la firma manuscrita. En este sentido es clara la disposición del artículo 3.4 de la Ley 59/2003 de Firma Electrónica cuando dispone que la firma electrónica reconocida tendrá respecto de los datos consignados en forma electrónica el mismo valor que la firma manuscrita en relación con los consignados en papel. Se sigue así la Directiva 1999/93/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 13 de diciembre de 1999 por la que se establece un marco comunitario para la firma electrónica. Pero es que además, desde un punto de vista técnico, la utilización de la firma electrónica reconocida tiene ventajas respecto a la manuscrita ya que permite identificar al firmante y asegura la integridad del documento que se firma, ya que detecta cualquier cambio ulterior de los datos firmados y está vinculada al firmante de manera única y a los datos a que se refiere y ha sido creada por medios que el firmante puede utilizar, con un alto nivel de confianza, bajo su exclusivo control basada en un certificado reconocido y generada mediante un dispositivo seguro de creación de firma (artículos 3.3 y 3.4 de la Ley 59/2003 de Firma Electrónica)».
La cuestión planteada en este expediente resulta sustancialmente idéntica a la que dio lugar a la Resolución de este Centro Directivo de fecha 6 de marzo de 2012 por lo que la doctrina entonces formulada, con las debidas adaptaciones al origen judicial del documento ahora presentado, debe ser ahora reiterada.
El registrador, en el ámbito de su competencia, está obligado a llevar a cabo la verificación de la autenticidad del documento presentado mediante el acceso a la sede electrónica correspondiente mediante el código seguro de verificación incorporado al propio documento. Esta obligación es plenamente coherente con la general que impone al registrador calificar la autenticidad y vigencia de la firma electrónica de un documento presentado mediante la oportuna consulta al correspondiente prestador de servicios de certificación o, la calificación de autenticidad de una carta de pago electrónica, o de cualquier otro documento remitido de forma telemática al Registro.
Las consideraciones anteriores son de plena aplicación al supuesto de los documentos judiciales generados electrónicamente y dotados de código seguro de verificación. Dispone el artículo 230 de la Ley Orgánica del Poder Judicial: «1. Los Juzgados y Tribunales y las Fiscalías están obligados a utilizar cualesquiera medios técnicos, electrónicos, informáticos y telemáticos, puestos a su disposición para el desarrollo de su actividad y ejercicio de sus funciones, (…) 2. Los documentos emitidos por los medios anteriores, cualquiera que sea su soporte, gozarán de la validez y eficacia de un documento original siempre que quede garantizada su autenticidad, integridad y el cumplimiento de los requisitos exigidos por las leyes procesales». Por su parte la Ley 18/2011, de 5 de julio, reguladora del uso de las tecnologías de la información y la comunicación en la Administración de Justicia, reitera dicha obligación en sus artículos 1.2, 6.3 y 8, garantizando el derecho tanto de los particulares como de los profesionales que se relacionan con la Administración de Justicia (artículos 4.2 y 6.2 de la propia ley), a obtener copias electrónicas de los documentos electrónicos que formen parte del expediente y a su conservación igualmente electrónica. La utilización del sistema informático, se lleva a cabo por medio de la sede electrónica correspondiente (artículo 7), a través de la que deben llevarse a cabo todas las actuaciones que requieran de autenticación (artículo 10), incluida la «comprobación de la autenticidad e integridad de los documentos emitidos por los órganos u organismos públicos que abarca la sede que hayan sido autenticados mediante código seguro de verificación» (artículo 11.2.h).
A la vista de las consideraciones anteriores el recurso debe prosperar pues presentada copia en soporte papel del documento judicial electrónico firmado con firma electrónica reconocida que incorpora código seguro de verificación, no existe problema alguno de autenticidad una vez que el registrador, en cumplimiento de su competencia, lleve a cabo la verificación oportuna en la sede judicial electrónica señalada al efecto (cuyos certificados de autenticidad pueden y deben ser igualmente verificados por el registrador si alberga dudas al respecto).
Madrid, 17 de febrero de 2017.–El Director General de los Registros y del Notariado, Francisco Javier Gómez Gálligo.