Source: https://www.iberley.es/resoluciones/resolucion-vinculante-dgt-v3269-18-26-12-2018-1479376
Timestamp: 2020-04-03 08:38:20
Document Index: 116527727

Matched Legal Cases: ['artículo 7', 'artículo 9', 'artículo 2', 'artículo 9', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 17', 'artículo 17', 'artículo 7', 'artículo 19', 'artículo 5', 'artículo 6', 'artículo 19', 'artículo 19']

Resolución Vinculante de DGT, V3269-18, 26-12-2018 | Iberley
Resolución Vinculante de Dirección General de Tributos, V3269-18 de 26 de Diciembre de 2018
Núm. Resolución: V3269-18
LIRPF, 35/2006, Arts. 7 p, 9, 19.
RIRPF, RD 439/2007, Art. 6
Residencia fiscal de la consultante en el período impositivo 2017.
En caso de ser residente fiscal en España, si le resulta de aplicación la exención regulada en el artículo 7 p) de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, y forma de cálculo de la renta exenta. En concreto, si, para proceder al reparto proporcional, debe tomar como base los 194 días que trabajó durante el año 2017 o la totalidad de días del año.
En caso de resultar aplicable la exención, si las cotizaciones a la Seguridad Social por el convenio especial serían deducibles en su totalidad o solamente en la parte correspondiente a las rentas que no resultaran exentas.
La consultante, ciudadana española, trabaja en un buque de una compañía. Indica que su vinculación con dicho buque es a través de una agencia de colocación con sede en Escocia (aporta un modelo de contrato con una compañía registrada en Escocia denominado 'Acuerdo para la prestación de servicios de consultoría').
Desarrolla su trabajo en rotaciones de 28 días naturales embarcando y desembarcando en diversas localizaciones. Reside en territorio español mientras no está embarcada para la realización de dicho trabajo. Su retribución la percibe el día 11 de cada mes en función del número de días que ha estado embarcada en el mes anterior. Según indica, ha tenido tantos contratos como embarques realizados durante el año 2017, siendo la duración de cada contrato el período embarcado.
Asimismo, tiene suscrito, con la Seguridad Social, el convenio especial regulado en el Real Decreto 996/1986, de 25 de abril, por el que se regula la suscripción de Convenio especial de los emigrantes e hijos de emigrantes.
En la medida en que se dé cualquiera de las circunstancias previstas en el artículo 9.1 de la LIRPF, la consultante será considerada contribuyente del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y tributará en este impuesto por su renta mundial, con independencia del lugar donde se hayan producido las rentas y cualquiera que sea la residencia del pagador de las mismas, según se deriva del artículo 2 de la LIRPF, sin perjuicio de las particularidades que, para cada tipo de renta, se establezcan en los Convenios para evitar la doble imposición que, en su caso, sean aplicables.
Según manifiesta en su escrito, la consultante reside en España y trabaja a bordo de un buque en rotaciones de 28 días y en diversas localizaciones, por lo que sería considerada contribuyente por el IRPF de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 9.1.a) de la LIRPF, en donde se establece que, para determinar el período de permanencia más de 183 días en territorio español dentro del año natural, se computan las ausencias esporádicas, salvo que se acredite la residencia fiscal en otro país.
En relación con la segunda cuestión, el artículo 7 p) de la LIRPF establece que estarán exentos:
Según ha señalado este Centro Directivo, esta exención no resulta aplicable a todos los rendimientos del trabajo. La expresión “trabajos” que figura en el artículo 7 p) debe entenderse referida a los rendimientos del trabajo definidos en el artículo 17.1 de la LIRPF, es decir, los rendimientos del trabajo derivados de una relación laboral o estatutaria, así como a determinados supuestos contemplados en el artículo 17.2 de la LIRPF (como sería el caso de las relaciones laborales de carácter especial).
La calificación de un contrato como laboral es una cuestión ajena al ámbito tributario.
No obstante, en el modelo de contrato aportado, denominado “Acuerdo para la prestación de servicios de consultoría”, figura (apartado 2.1) que: Estos términos constituyen un contrato de servicios entre el consultor y la compañía registrada en Escocia.
En consecuencia, se ha de señalar que, en caso de inexistencia de una relación laboral, no resultaría aplicable la exención prevista en la letra p) del artículo 7 de la LIRPF.
Según lo manifestado en su escrito, la consultante habría prestado servicios tanto en territorio español como fuera del mismo, por lo que –partiendo de la hipótesis de que se cumpliera la condición anterior de existencia de una relación laboral- podrá entenderse cumplido este requisito en relación con los trabajos realizados durante los días que haya estado desplazada en el extranjero. Por el contrario, este requisito no se cumplirá cuando el trabajo se haya realizado en España.
De los datos aportados, se deduce que la consultante habría prestado servicios de consultoría para un “Cliente”. Al no aportarse datos suficientes sobre dicho “Cliente”, únicamente, cabe señalar que en la medida en que los servicios prestados por la consultante tuvieran como destinataria o beneficiaria última a una empresa o entidad no residente en España, o un establecimiento permanente radicado en el extranjero, dicho requisito podría entenderse cumplido.
Respecto de si es necesario que los rendimientos del trabajo hayan tributado en el extranjero, debe señalarse que el precepto únicamente exige que en el territorio en que se realicen los trabajos se aplique un impuesto de naturaleza idéntica o análoga a la de este Impuesto y no se trate de un país o territorio que haya sido calificado reglamentariamente como paraíso fiscal, no que sean gravados de manera efectiva en el mismo, considerándose cumplido en particular este requisito cuando el país o territorio en el que se realicen los trabajos tenga suscrito con España un convenio para evitar la doble imposición internacional que contenga cláusula de intercambio de información.
Si los trabajos se realizan en varios países, habrá que analizar el cumplimiento de este requisito en cada uno de los países a los que se desplaza el trabajador, de tal forma que la exención será aplicable respecto de las retribuciones que correspondan a aquellos países en los que se cumpla el citado requisito.
Asimismo, a las retribuciones específicas que satisfaga la empresa al trabajador como consecuencia del desplazamiento les resultará de aplicación la exención.
En relación con la última cuestión planteada, el artículo 19 de la LIRPF establece lo siguiente:
La regulación del Convenio Especial con la Seguridad Social se encuentra recogida en la actualidad en la Orden TAS/2865/2003, de 13 de octubre de 2003 (BOE de 18 de octubre). El artículo 5.1 de la citada Orden establece: 'Las personas que suscriban el convenio especial con la Seguridad Social en cualquiera de sus modalidades se considerarán en situación de alta o asimilada a la de alta en el Régimen o, en su caso, en los Regímenes de la Seguridad Social en que se haya suscrito, respecto de las contingencias y en las condiciones que se establecen en esta Orden desde la fecha de efectos del mismo.”
Por su parte, el artículo 6.1 de dicha Orden dispone: “En la situación de convenio especial, la cotización a la Seguridad Social será obligatoria desde la fecha de efectos del convenio y mientras se mantenga la vigencia del mismo.'
De lo anterior se desprende que la cotización a la Seguridad Social por Convenio Especial, mientras se mantenga la suscripción al mismo, será obligatoria.
La determinación de los gastos deducibles de los rendimientos íntegros del trabajo se recoge, como se ha visto, en el artículo 19.2 de la LIRPF, el cual, entre otros, dispone que tendrán la consideración de gastos deducibles: “a) Las cotizaciones a la Seguridad Social o a mutualidades generales obligatorias de funcionarios.”.
En consecuencia, las cotizaciones al Convenio Especial con la Seguridad Social tienen el tratamiento de gastos fiscalmente deducibles de los rendimientos del trabajo, pudiendo resultar el rendimiento neto negativo si el contribuyente no obtiene por este concepto ingresos íntegros sujetos y no exentos de tributación.
Por el contrario, en relación con los 2.000 euros anuales, en concepto de otros gastos distintos de los anteriores (letra f) del artículo 19.2 de la LIRPF), se deberá tener en cuenta el límite previsto en el último párrafo de dicha letra: “Los gastos deducibles a que se refiere esta letra f) tendrán como límite el rendimiento íntegro del trabajo una vez minorado por el resto de gastos deducibles previstos en este apartado.”.