Source: http://terragnijurista.com.ar/doctrina/bases.htm
Timestamp: 2018-07-21 01:58:31
Document Index: 326021174

Matched Legal Cases: ['artículo 1184', 'artículo 1185', 'artículo 2', 'artículo 1184', 'artículo 1323', 'artículo 215']

Bases doctrinales y jurisprudenciales...
Sumario: 1.- Introducción y antecedentes legislativos nacionales. 2.- Bien jurídico protegido. 3.- Aspecto objetivo. 3.1- Venta. 3.2- Gravamen. 3.3- Arrendamiento. 3.4- Bien. 3.5- Ajeno. 3.6- Litigioso. 3.7- Embargado. 3.8- Gravado. 3. 9 - Ardid. 3. 10- “Hurto - defraudación”. 3.11- Encubrimiento y estelionato. 4- Aspecto subjetivo. 5- Consumación y tentativa. 6- Jurisprudencia relacionada.
1.- Introducción y antecedentes legislativos nacionales.
El inc. 9º del extenso Art. 173, castiga con la pena correspondiente a la estafa para: “El que vendiere o gravare como bienes libres, los que fueren litigiosos o estuvieren embargados o gravados; y el que vendiere, gravare o arrendare como propios, bienes ajenos”.-
El Proyecto de 1906 (Art. 188 inc. 9º) sigue los lineamientos del Proyecto de 1891 y pasa al Proyecto de 1917 (art. 173 inc. 9º) y consecuentemente al “Código de 1921”. -
El Proyecto de 1951 (Art. 245 inc. 1º y 2º) lo desdobla en dos incisos: “1º al que vendiere o gravare como bienes libres, los que fueren litigiosos o estuvieren embargados o gravados, disimulando esa condición mediante ardides; 2º al que vendiere, gravare o arrendare bienes ajenos, haciéndolos pasar por propios mediante ardides ...”.-
3.- Aspecto objetivo.
En primer término, se debe dejar en claro que la presente figura tiene un sentido diferente al que se lo trata en el Derecho Civil (Arts. 1174 ([9]), 1178 ([10]) y 1179 ([11])). ABOSO entiende que el Código Civil en el art. 1178 lo define a este delito de una manera más restringida ([12]).-
ETKIN hace una enumeración de lo que considera diferencias entre lo que puede ser abarcado por la ley civil y lo que compete a la ley penal: a) La ley civil se refiere a “todo contrato” sobre cosas ajenas o gravadas, en cambio la ley penal reprime únicamente la “venta” o “gravamen” como libres de bienes litigiosos, embargados o gravados y la “venta”, “gravamen” o “arrendamiento” como propios de bienes ajenos. Por lo tanto cualquier otro contrato como por ejemplo, el comodato, mutuo, depósito, dación en pago, donación, legado, no sería delito por la razón de que en materia penal no puede haber una interpretación analógica; b) El gravamen al que se refiere la ley penal es el “gravamen” real, o sea, derecho reales de garantías o servidumbres – reales o personales ya que estas últimas importan siempre gravamen real a favor de una persona (Arts. 2503, 2807, 2948, 2970 etc. C.C.) – por lo que toda otra afectación de la cosa no constituye delito: la promesa de venta – aunque esto como se verá ut - retro es discutible –, la promesa de prenda o hipoteca, la denuncia a embargo, los actos accesorios a la compraventa (Arts. 1362 y sgtes. C.C.), el privilegio del locador (Art. 3883 C.C.), derecho de explotación de una película cinematográfica, el contrato de mutuo, etc.; c) Debe tratarse de una venta o gravamen válido, tanto del ya constituido o del que constituya el imputado; el constituido no debe haber caducado antes de la nueva venta o gravamen ya que podría estarse ante un delito imposible. Siendo simulados los actos jurídicos no hay delito, aunque si se transfiere simuladamente un bien a una persona y ésta la vende o grava como propia comete el delito de estelionato. No probándose la venta o gravamen tampoco hay delito y la venta al propio dueño constituiría el ilícito del Art. 172; d) En caso de embargo debe haber sido trabado válidamente; e) El condómino que vende la totalidad de la cosa ocultando el condominio, vende cosa ajena y comete este delito; f) La ley se refiere a toda clase de bienes, muebles o inmuebles ([13]).-
Con referencia a los bienes inmuebles pero más precisamente a la “venta” mediante boleto de compraventa, si bien se ha afirmado mayoritariamente que no configuraría el delito de estelionato, quedando como remanente, en todo caso, el tipo básico de estafa, la situación, como lo admiten CREUS - BUOMPADRE, es discutible ([23]).-
A la misma conclusión llegan NAVAS RIAL - ALVERO por la vía de que la palabra “venta”, constituye un elemento normativo de la figura del estelionato y en el sentido de que en la práctica unánime, el boleto de compraventa importa para los contratantes el contrato mismo, sin interesar si ha contratado un lego, un obrero, un sabio o un letrado; sea quien fuere tiene la plena conciencia de que sus obligaciones convencionales nacen de ese instrumento que es el contrato y que han querido celebrar y no otro preparatorio o de distinta naturaleza; es decir, que más allá del mundo de los conceptos hay una expresión de vida innegable, de vivencia jurídica. “En definitiva, esta postura que ahora se reafirma ... puede resumirse en que de acuerdo al normal sentido de las cosas, cuando las partes celebran un boleto de compraventa se sienten compradores y vendedores del bien de que se trate sin perjuicio de aquellos requisitos que para una mayor seguridad jurídica haya podido establecer el legislador como una forma de cumplir con la compraventa nacida de dicho contrato o boleto ... por ende, y para una correcta interpretación del texto legal en estudio, al mencionarse la venta debe estarse a lo que la gente entiende por tal”. Asimismo, dichos autores apelan a la imposibilidad de consumación ante la presencia del escribano ([30]).-
En efecto, ya en el Proyecto de 1960 en el Art. 215 incs. 1º y 2º (estelionato) se hablaba de las circunstancias que se han comentado ut - supra y en las notas se daban la razón de ello ([32]).-
En apoyo de esta corriente interpretativa, razonadamente se ha dicho que la inclusión del boleto de compraventa dentro de la tutela de la figura de desbaratamiento de derechos es incuestionable por varias razones: 1) se ha trasladado al delito de desbaratamientos de derechos acordados una problemática que si bien puede tener cabida en la figura del estelionato, cuando se analiza el significado que debe acordarse al término “venta” no encuentra la misma justificación en el inc. 11, donde expresamente se consigna la frase “aunque no importe enajenación”. Con esta redacción y entendiendo las palabras “enajenación” y “venta” como sinónimo, resulta evidente que la presencia de este último elemento normativo no resulta necesario para la configuración del ilícito, por lo tanto, dicha interpretación permite prescindir del análisis de la naturaleza jurídica del boleto de compraventa que ha traído gran dificultad para la aplicación de la figura, ya que sea que se lo considere como un precontrato o como la venta misma, la conducta del otro contratante que frustre aquel acuerdo será igualmente delito. 2) por otra parte, debe tenerse en cuenta los antecedentes que dieron origen a la cuestión y que fue plasmada, como se ha visto, en el texto del decreto - ley 4778/63 y en el propio inc. 11. 3) se considera inadmisible efectuar una distinción de las obligaciones comprendidas que no surgen del texto mismo de la norma y que no se compadece con los antecedentes, ya que el texto legal alude a “una obligación” sin otro aditamento, por ende no hay una razón de peso que autorice una interpretación restrictiva, donde la ley no lo hace ([36]).-
MILLAN sobre el particular enfatiza que: “Es necesario poner en claro que la necesidad de validez del pacto no llega a requerir que éste se halla perfeccionado cuando para ello deben observarse ciertas formas esenciales. El caso más común es el de la transmisión del dominio de cosas inmuebles que debe hacerse por escritura pública, conforme con el artículo 1184 del Código Civil. Sin embargo, si se pacta en instrumento privado (boleto de compraventa, que es la situación más frecuente y uno de los que especialmente ha tenido en cuenta la ley penal), si bien el contrato no queda concluido como tal, queda concluido como contrato en que las partes se han obligado a hacer escritura pública, artículo 1185 bis, es decir, el enajenante contrae una obligación de hacer. Esto se afirma aún más con la reforma del artículo 2.355 del Código Civil, que establece que “se considera legítima la adquisición de la posesión de inmuebles de buena fe, mediante boleto de compraventa” (conf. Exposición de Motivos de la ley 17.567; Fontán Balestra, Tratado... tomo VI, pág. 129 y Soler, Derecho Penal Argentino, tomo IV, pág. 400). Precisamente el caso del boleto de compraventa es el que determinó la reforma penal del año 1963, por decreto ley 4778 y, con mayor amplitud, la del año 1968. Semejante es el supuesto de las cesiones de otros derechos sobre inmuebles, artículo 1184 del Código Civil. En este caso, como en el caso anterior, la escritura pública será necesaria en definitiva para el perfeccionamiento de lo pactado y la publicidad erga omnes. Pero no lo es para la configuración del delito, pues justamente a raíz del no perfeccionamiento es que se abre la posibilidad del desbaratamiento de lo pactado” ([37]).-
El Decreto 1114/1997 - Régimen Jurídico del Automotor (T.O. 1997). Dec-Ley 6582/58 fija claramente en el Título I la cuestión referida al dominio de los automotores, su trasmisión y su prueba y en el Art. 1 establece: “La transmisión del dominio de los automotores deberá formalizarse por instrumento público o privado y sólo producir efectos entre las partes y con relación a terceros desde la fecha de su inscripción en el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor”. Asimismo el Art. 14 estipula que: “Los contratos de transferencia de automotores que se formalicen por instrumento privado, se inscribirán en el Registro mediante la utilización de las solicitudes tipo mencionadas en el artículo anterior, suscriptos por las partes. Cuando la transferencia se formalice por instrumento público o haya sido dispuesta por orden judicial o administrativa, se presentará para su inscripción junto con el testimonio u oficio correspondiente, la solicitud tipo de inscripción suscripta por el escribano autorizante o por la autoridad judicial o administrativa. En todos los casos se presentará el título de propiedad del automotor. En las transferencias dispuestas por autoridad judicial, se transcribirá textualmente la parte pertinente del auto que la ordena. Un duplicado del contrato de transferencia será presentado por el adquirente ante la Municipalidad del lugar donde quedare radicado el vehículo”.-
3.5- Ajeno.
Ajeno: a los efectos del inciso en cuestión, el bien es ajeno no sólo si su dominio corresponde a otra persona, sino también cuando es parcial por condominio o comunidad hereditaria, ya que las enajenaciones, gravámenes o arriendos de las porciones de los copropietarios o coherederos realizadas como si el bien fuera propio pueden constituir actos que no son aprobados por la ley (Arts. 2682 ([59]) y 3451 ([60]) del C.C.). No es un bien ajeno aquél sobre el que el autor tiene un dominio revocable (Art. 2661 del C.C. ([61])), en este caso la venta o gravamen ocultando dicha condición, puede recaer en la estafa genérica del Art. 172 ([62]). “... es ajeno el bien cuya tradición fue hecha por su dueño con arreglo a la ley, aunque en los registros públicos figure a su nombre. Al revés, no es ajeno el bien vendido de acuerdo a la ley, pero cuya tradición no se ha realizado (Arts. 577 ([63]), 1371 inc. 2º ([64]) y 3265 ([65]) del C.C); ni es ajeno el bien cuya tradición se ha hecho en otra forma que la dispuesta por la ley” ([66]).-
Gravado: reviste tal condición el bien cuando pesa sobre el mismo un derecho real de garantía – según se ha visto ut - supra – constituido de acuerdo a las formalidades requeridas por la ley a los efectos de que aquél pueda ser opuesto contra terceros.-
Nuevamente hay que remontarse a los antecedentes del texto actual. En efecto, SOLER en la nota al Art. 215 inc. 1º – precedente del inc. 9º – aducía: “Preferimos esta forma, porque con ella se destaca que en tales casos existe el deber de decir la verdad y que, en consecuencia, no se requiere un ardid positivo, como lo podría dar a entender la expresión empleada por la ley vigente: “como bienes libres”. En este caso, a diferencia del siguiente, se protege al comprador o contratante último para el caso de que exista contra él un derecho preferente anterior, cuyo ejercicio lo despojará de la cosa o disminuirá el valor o la garantía sobre los cuales contratará. Conf. art. 45 a, ley 12.962 (decreto 15.348/1946)”. La ley de facto 17.567 que incluye la expresión “callando u ocultando la condición en que se encuentran” explicaba en la Exposición de Motivos que: “... La idea central del nuevo texto consiste en exigir en el sujeto activo el deber positivo de informar la condición en que una cosa se encuentra, cuando recibe una contraprestación por el trato que a ella se refiere. El silencio y la ocultación juegan, pues como el ardid propio de una estafa, ya que son directamente determinantes de un pago que no se haría si se supiera la verdad. La estafa queda consumada entonces, por que se transmite sólo la apariencia de un derecho. El sujeto activo o bien no podrá entregar lo vendido, o bien podrá hacerlo, pero le será quitado a la víctima, que en ese momento descubrirá que ha sido burlada”.-
NÚÑEZ parece ubicarse en esta última postura, aunque se aprecian algunos matices. “...No cabe duda de que la demanda de un ardid como fraude en el inciso 9º, no puede fundarse en una exhumación, consciente o insconciente, de la distinción entre el fraude civil (C.C, arts. 1178 y 1179) y el penal; ni puede afirmarse en una teoría del ardid requerida por el tipo general de nuestra estafa (Art. 172), ya que este tipo admite como fraude tanto el ardid como el engaño y éste, a su vez, también puede ser un silencio calificado; ni esa demanda puede apoyarse en la idea de que el “fingimiento” requerido por la fórmula “como propios”, exija el ardid, pues no sólo finge el que aparenta objetivamente algo, sino, igualmente, el que se limita a dar a entender lo que no es cierto; y mucho menos, la demanda del ardid puede basarse en doctrinas extranjeras que no prevén el estelionato como tipo especial, sino que lo incluyen en la figura general de la estafa. Claro que para negar la necesidad del ardid, no es necesario llegar a negar que el estelionato es una estafa. Las fuentes no admiten esta idea, pero concebían un estelionato sin engaño ardidoso, como era el cometido por silencio ([71]). Se trata de una cuestión de hecho, que corresponde a la consideración probatoria, la de si en el caso concreto el autor ha dispuesto el bien “como propio” o “como libre” de una manera idónea para engañar al tercero de buena fe o si, por el contrario, éste obró de mala fe” ([72]) y agrega que el estelionato es una estafa porque es una ofensa a la propiedad ajena mediante engaño. De allí que para el autor mediterráneo el engaño está en la simulación o apariencia de que el bien es propio o de que está libre ([73]).-
CREUS - BUOMPADRE sostienen que empece haber sido eliminada la expresión “callando u ocultando la condición en que se encuentran” el ardid en este caso se conforma no sólo con el mero engaño sino hasta con el silencio, “... puesto que, además de los argumentos deducibles de la misma estructura normativa por la interpretación sistemática de la ley, se tiene que concluir en que éste es uno de los casos en que es exigible el deber de decir la verdad (Art. 1179, Cód. Civil), con lo que estamos en un supuesto de silencio calificado, configurador de defraudación por omisión” ([75]).-
3. 10- “Hurto - defraudación”.
Otro items conflictivo, sobre el cual la doctrina y consecuentemente la jurisprudencia, tienen opiniones encontradas, es el caso referido al ladrón que vende a un tercero de buena fe la cosa espuria ocultando su verdadero origen o condición. Esta es una figura denominada “hurto - defraudación”.-
SOLER consigna al abordar esta cuestión que: “Pocas disposiciones penales han dado lugar, entre nosotros, a más encontrados comentarios y resoluciones, sobre todo por el hecho de que esta disposición ha sido reiteradamente aplicada con la del hurto, creándose la figura compleja del hurto - defraudación, construcción de la cual resultan castigados por defraudación la mayoría de los autores de hurto, ya que la venta de lo hurtado es el proceder casi constante del ladrón... Se trata de una ingeniosa manera indirecta de castigar a los ladrones que en vez de consumir la cosa (tornando irreparable el mal) la enajenan (haciendo posible la reivindicación) de manera que el hurto con consumo tiene pena máxima de dos años y el hurto con venta, la de ocho, pena que se aplicó hasta en el caso en que el comprador había consumido por mezcla la cosa comprada y beneficiado vendiendo el producto...” ([77]). Ya al hablar de las acciones anteriores y posteriores analiza esta cuestión presentando los siguientes criterios: a) la acción de vender el objeto robado desplaza al Art. 173 inc. 9º, pero no al Art. 172; luego cuando haya ardid habrá estafa autónoma (SCHWARTZ, URE ([78]), GAVIER); b) no es aplicable dicho tipo del Art. 173 inc. 9º, porque aún el poseedor vicioso tiene la presunción simple de buena fe (Art. 2362 del C.C) (BARBERIS ([79])); o porque el Art. 173 inc. 9º, se refería sólo a inmuebles (SANTA COLOMA ([80])); c) no es aplicable, porque la consumación del delito del Art. 173 inc. 9º, dependía de hechos posteriores realizados por el tercer adquirente – guardar, consumir, vender, destruir – (SANTA COLOMA); d) no es aplicable porque la ley civil no ampara al comprador irregular (BERUTI ([81])); e) el Art. 173 inc. 9º no era considerado absorbido por el Art. 162 ni desplazado por el Art. 277 inc. 3º, en la jurisprudencia de las Cámaras de Apelaciones de Córdoba y Buenos Aires ([82]).-
La cuestión tratada por SOLER gira en torno a cómo se insertan las disposiciones del Código Civil con respecto a la adquisición de cosas ajenas en caso de mediar mala fe o buena fe ([83]). Así considera que no obstante la existencia del Art. 173 inc. 9º le caben serias dudas de que ella pudiera ser aplicada como una infracción concurrente con el delito de hurto, pues es necesario tener en cuenta las particularidades de la legislación civil que impiden la aplicación de teorías alemanas en que se han fundado los pocos pronunciamientos que en tal sentido se invocan y debe ponerse atención en la manera en que juegan a los efectos de la buena fe con respecto a la reivindicación, al rescate y al precio de la cosa. Llama a la situación del Art. 2768 del C.C. como de optima fides, para distinguirla de la simple buena fe ya que la redacción negativa de este artículo puede llevar a confusiones pues parece distinguir dos clases de buena fe, pero advierte que nuestra ley civil, a diferencia de la ley alemana, ninguna de las dos categorías de compradores de buena fe debe al propietario el precio de la cosa. Así la diferencia entre una y otra consiste en que la optima fides tiene el llamado derecho de rescate consistente en ser reembolsado por el reivindicante del precio pagado por la cosa, pero las hipótesis de esta buena fe privilegiada son taxativas: comprar la cosa en venta pública, en casa de venta de objetos semejantes o que la cosa se venda con otras iguales. En estos casos es evidente que la consumación del delito de estafa al comprador no resulta del sólo hecho del pago del precio y lo peor que puede ocurrirle es que le reivindiquen la cosa; pero esta última posibilidad está ex ante calificada por la ley como no generadora posible de perjuicio, porque el objeto no puede ser retirado sin rescate y no parece, que en el pago del precio se comprenda ni siquiera un perjuicio potencial para el comprador normal. Considera que el que compró creyendo comprar en una casa de comercio es comprador de optima fides, aunque se tratase de una falsa casa de comercio, por lo tanto esa verdadera presunción de buena fe está cubierta desde la compra en todos los lugares de venta hasta la modesta operación que realiza la dueña de casa con el más rudimentario comercio ambulante. Pero ante el texto del Art. 2768 del C.C. se pregunta cuál es esa buena fe restante a que se refiere y dice que dicha norma ha sido textualmente tomada del Art. 2280 del Código francés reproduciendo los argumentos de PLANIOL. En el análisis estima, que ante nuestro derecho, la posibilidad de considerar víctimas de defraudación solamente se daría con respecto a los compradores de simple buena fe y a los de mala fe, si se descarta esta última, en la cual la ley civil, punitivamente, pone el daño a cargo del comprador, sin rescate y con pago de precio y daños (Arts. 2784 y sgtes C.C.) resulta evidente que en este caso, no puede haber estafa, ya que no hay error de comprador. Ahora si un comprador de buena fe compró fuera de donde se debe comprar, puede suceder que el comprador consuma o destruya la cosa y entonces, no parece que se haya perjudicado porque él no debe el precio de la cosa consumida al propietario. De modo, que la única posibilidad restante de considerar existente la defraudación, estaría dada por el caso de que el comprador de simple buena fe conservara la cosa y se la reivindicaran. “Obsérvese de inmediato la irregularidad de que en un caso en que ha cesado la protección civil, se pretende hacer intervenir la protección penal. Pero, prescindiendo de ello, que es en sí una razón decisiva, no parece que se examine con detención que tampoco en este caso media un error acerca de las condiciones en que la cosa se adquiere. Porque una cosa es tener buena fe genérica acerca de la compra y otra cosa es saber positivamente que se compra en condiciones de irreivindicabilidad, porque estas últimas condiciones son específicas en la ley. Si el comprador ha sido engañado acerca de esas condiciones, ya hemos dicho que es comprador de buena fe perfecta, y la cosa no le puede ser recuperada sin rescate por el dueño. Pero si no ha sido engañado acerca de esas condiciones, el comprador, a pesar de su buena fe (?) sabía que compraba en condiciones que no lo ponían a cubierto de la reivindicación sin rescate. De manera que no hubo error sobre esa circunstancia, que es la única que interesa, porque la estafa no consiste en determinar cualquier error, sino precisamente aquel error en que el perjuicio se identifica... sí le reivindican la cosa, éste [el deudor del propietario] no tiene derecho al precio que pagó, si la consume, debe indemnizaciones por enriquecimiento ilícito. La estafa, en este caso, puede efectivamente considerarse consumada por el pago del precio al ladrón, por el cual éste no hace ninguna contraprestación valiosa... Son infinitas, en cambio, las confusiones que se generan con respecto a la idea del delito de estelionato, cuando el perjuicio no consiste en el acto mismo del pago del precio, porque entonces... La consumación del delito depende de hechos absolutamente accidentales, realizados por el comprador”. Concluye, en que: “Lo que consuma una estafa es el acto mismo de disposición patrimonial, y no lo que puede ocurrir posteriormente. Si así fuera, la defraudación sería un hecho realmente dependiente de la producción de un suceso, para usar la terminología de FINZI... La venta de la cosa robada no constituye, pues, una defraudación concurrente con el robo ([84]). En general, debemos considerar consumido por la figura principal todo aquello que, en cuanto a acción (anterior o posterior) está concebido por la ley como explícitamente o implícitamente necesario; como así también aquello que dentro del sentido de una figura constituya quod plerumque accidit. Ahora bien, el acto posterior será impune solamente cuando con toda estrictez pueda ser considerado como tal, es decir, que sea un verdadero acto posterior y no una acción autónoma ejecutada en otra dirección, lo cual no se caracteriza solamente por el hecho que recaiga en otra persona, sino por la naturaleza del nuevo hecho cometido con relación al poder “de absorción” de la figura anterior” ([85]).-
NÚÑEZ coincide en varios aspectos con SOLER – salvo en lo que ut - retro se hará la salvedad –. En efecto, considera que la disposición de la propiedad en el caso de la venta de un bien ajeno como propio es el precio pagado por el comprador para adquirir su dominio y no la pérdida de éste sobre ella por parte de su propietario que de acuerdo a las condiciones en que se hizo la venta no la puede reivindicar. Dicha pérdida, si bien se produce en virtud de la operación de compraventa lograda engañosamente por el vendedor de la cosa ajena, no constituye en rigor, la “propiedad” de la que dispone la víctima del engaño a favor del autor, sino que ella es otra consecuencia jurídica perjudicial para un tercero que no surge de un estelionato civil (Art. 1178 del C.C), sino de otro delito civil (Art. 1072 ([87]) del C.C) ([88]). Posteriormente, analiza que el estelionato por venta de cosa ajena se consuma en el momento de la entrega del precio en el que deben concurrir las condiciones que hacen que el pago del precio resulte perjudicial para el comprador y ello acontece – tal como en el estelionato civil – cuando el vendedor no hace tradición de la cosa (Art. 1078 del C.C.) y el problema aparece cuando el vendedor ha hecho dicha tradición, entonces si lo vendido es un inmueble, el pago del precio significa siempre un perjuicio para el comprador de buena fe, porque no adquiere el dominio de la cosa (arts. 2603 ([89]) y 3270 ([90]) del C.C) que puede ser reivindicada por su dueño (Art. 2777 del C.C ([91])). De esta forma el perjuicio no se excluye por la circunstancia de que el dueño no haya ejercido todavía su derecho, ya que el comprador pagó el precio para adquirir un derecho que no tuvo lugar dado que la posesión del inmueble no equivale a su dominio.-
5- Consumación y tentativa.
Este tipo se consuma – delito de resultado material – como en tantos otros, cuando el sujeto activo o un tercero por él recibe la contraprestación, esto es, cuando se ocasiona el perjuicio patrimonial. Situaciones que se operan en los distintos casos que se han visto ut - supra.-
1. En el caso del art. 173 inc. 9no. del C. P., cuando el legislador incrimina al que "vendiere" utiliza una expresión cuyo significado debe buscarse en las normas que regulan la compraventa en el C. C., y allí la compraventa de inmuebles tiene su regulación expresa que no deja lugar a dudas, como surge del art. 1185 y siguientes. Resulta entonces, que cualquiera fueren las expresiones usadas en el boleto de compraventa, la venta no se realiza cuando no se formaliza el contrato mediante escritura pública.
Cám.Pen., La Plata, Sala I, 23/08/1984, "E.,V. s/ Defraudación y otros", RSD-97-84 S, www.jusbuenosaires.gov.ar
Cám.Pen., Azul, 17/11/1987, "L.,A. s/ Hurto", RSD-215-87 S, www.jusbuenosaires.gov.ar
Cám.Pen., Pergamino, 30/09/1996, "L.,D. s/ Hurto", RSD-121-96 S, www.jusbuenosaires.gov.ar.
4. La permuta, no forma parte del tipo contenido en la figura penal prevista en el art. 173 inc. 9º del C. P. P., el cual en su redacción actual vigente, la excluye como modo de perpetración del delito de que se trata, ello sin perjuicio de que la conducta del agente pueda ser encuadrada en la figura de estafa genérica prevista en el art. 172 del C. P.. - (Del voto del Juez BRESILLARD (SD).
Cám. Apel. y Garantías, Trenque Lauquen, Buenos Aires. 4-6-1991 V.,R. s/ Encubrimiento - Hurto calificado " Defraudación. 924 RSD-23-6. JUBA B2250036.
C.N.Crim. y Correc., Sala II, 14/09/1990, "Cuppiraggi, José y otros" Causa Nº 35.712. (pjn.gov.ar).
6. "Al recibir el imputado en préstamo una máquina hormigonera de una tercera persona, no devolverla cuando ello le es requerido por su propietario y finalmente venderla, es decir disponer como si fuera dueño y afirmando esta circunstancia ante quien se la adquiriera, ha consumado los delitos de Defraudación por apropiación indebida y Estelionato en concurso ideal -artículos 173 incisos 2 y 9 del Código Penal, en calidad de autor".
C. Crim. 1º, Sala II, Paraná, Entre Ríos, 13/02/1991, "R., C. A. s/ defraudación por retención indebida y estelionato en concurso ideal", 102 1857 001857 S. J (www.jusentrerios.gov.ar).
SCBA, 05/03/1985, "C.,C. s/ Estafa", P 32930 S, www.jusbuenosaires.gov.ar
8. Si se ha acreditado que el imputado sustrajo el vehículo del damnificado del interior de un garaje y luego procedió a transferirlo a un tercero, valiéndose para ello de un poder firmado por su madre "titular registral del vehículo a pedido de su verdadero propietario, el aquí damnificado" quien no se encontraba en condiciones psíquicas de hacerlo pues padecía una disminución psíquica que le debilitaba su capacidad judicativa y no tenía capacidad para disponer de sus bienes, debe confirmarse su procesamiento en orden al delito de hurto de automóvil en concurso real con estelionato (arts. 163, inc. 6º y 173, inc. 9º del C. P.). En virtud del estado psíquico de la poderdante, debe considerarse falso el contenido del acto, por cuanto la escribana que extendió el referido instrumento público no podía desconocer su estado de salud y, por ello, corresponde homologar su procesamiento en orden al delito de falsificación ideológica de documento público en calidad de autora en concurso real con defraudación por estelionato como partícipe necesaria (arts. 45, 55, 292, primer párrafo y 173, inc. 9º del C. P.).
C. Crim. y Correc., sala I, c. 19.795, "Bergonzi, Alejandro", 25-3-2003, BCNCyC Nº 2/2003.
9. Son acciones preparatorias aquellas actividades que por sí mismas son insuficientes para poner en peligro efectivo a un bien jurídico determinado y para mostrar su vinculación con el propósito de ejecutar un delito también determinado. Si la imputada colocó un cartel de venta en la fachada del inmueble que no es de su propiedad, demostró su vinculación directa con el propósito de defraudar (art. 173, inc. 9º del C. P.) y, ante el claro peligro hacia el bien jurídico propiedad, lógico resulta concluir en que la tentativa ha comenzado.
Por tanto, corresponde revocar el auto mediante el cual se sobreseyó a la imputada en orden al delito de defraudación por estelionato.
C.N.Crim. y Correc.,Sala V, 27/11/2003," Portillo, Ana María", c. 23.058. (www.pjn.gov.ar).
C.N. Crim. y Correc., Sala IV, 17/10/1995, "Fernández, Hugo H." Causa Nº 44.871. (pjn.gov.ar).
C.N.Crim. y Correc., Sala V, c. 18.660, "Bocedi, Mauricio Domingo", 17-5-2002, www.rubinzal.com.ar
C.N. Crim. y Correc., Sala VII, 27/11/1984, "Gallardo, Celia" Causa Nº 4.314. (pjn.gov.ar).
C.N.Crim y Correc., sala VII, 5-11-2002, "C., S.A.", c. 19.928, BJCNCC Nº 4-2002.
C.N. Crim. y Correc., Sala III, 15/02/1983, "Cigno, Roberto C." Causa Nº 15.873. (pjn.gov.ar).
15. Comete el delito de defraudación por estelionato (art. 173, inc. 9 del Código Penal), en grado de tentativa, el imputado que entregó para su cobro unos bonex, haciéndose pasar por su titular, a quien le habían sido sustraídos anteriormente, maniobra que no llegó a concretarse toda vez que la consulta realizada por la empresa receptora a la sociedad anónima "Caja de Valores", para verificar la titularidad de los documentos, permitió impedir que la transacción se materializara.
T.O. Crim. Cap. Fed. Nro. 7, "Fernández, Roberto Daniel", Rta. 27/6/00, c. 869.
16. La venta de cosa ajena como delito penal aprehendido por el art. 173 inc. 9º C. P. requiere cierta consumación estafatoria, en la que la afirmación de propiedad en el que vende contenga elementos engañosos suficientes para inducir en error al que compra, haciéndole creer en la virtualidad de la operación que realiza, que no le acarreara consecuencias perjudiciales, extremos de dados en el caso de autos, ya que al deponer el comprador ­supuesta víctima­ manifestó no recordar si el vendedor había dicho que los efectos no le pertenecían, aunque "cree que dijo que eran de un amigo". En consecuencia, no puede afirmarse que haya existido la venta de una cosa ajena "como propia" como lo exige la norma penal de referencia y con la interpretación que debe otorgársele de constituir una especie de estafa.
C.N. Crim. y Correc., Sala VI, 26/02/1988, "Equioiz" Causa Nº 15.321. (pjn.gov.ar).
C.N.Crim. y Correc., Sala VII, 05/1172002, "Campobasso S.A..", c. 19.928. (www.pjn.gov.ar).
18. Una corriente de opinión sostuvo la imposibilidad de que, "el silencio" y, consecuentemente, la comisión por omisión puedan adquirir el carácter de un medio defraudatorio engañoso. Tal concepción, empero, ha partido de una vieja jurisprudencia defendida por Juan P. Ramos, recogiendo de manera acrítica la doctrina francesa elaborada en torno al art. 405 del Código de 1810, donde la expresión "manoeuvres frauduleses" ha gravitado sensiblemente (confr. Ricardo C. Nuñez, "Tratado de Derecho Penal", Tº IV, pág. 299, nota nº 52). En este sentido, se ha entendido que el art. 172 del Código Penal enumera medios positivos y que se requiere una "maquinación". Dicho criterio no puede ser compartido, pues como señala Enrique Bacigalupo: "La falta de consistencia de este argumento es perceptible de inmediato al comprobarse que " salvo los casos de delitos puros de omisión " gran parte de los delitos del Código Penal se estructuran de la misma manera y, en principio, pueden cometerse por omisión cuando el autor omitente era garante frente al orden jurídico para evitar la producción del resultado" (cfr. "Estafa, estelionato y silencio en la reciente reforma penal", en: "Estudios Jurídico " penales sobre insolvencia y delito", Edit. Depalma, Bs. As., 1970, pág. 45)(del voto del Dr. Armando Luis Vidal, por la minoría, pero en este punto en concordancia con la mayoría).
Trib. Sup. Justicia de Neuquén, "Diaz, Juan Carlos", Rta. 28/3/00, Acuerdo Nº7/2000, expte. Nro. 361-año 1999, www.rubinzal.com.ar.
C.N. Crim. y Correc., Sala VI, 18/05/1982, "Martínez, G." Causa Nº 8.360. (pjn.gov.ar).
C.N.Crim. y Correc., Sala V, 25/08/2005, "Kibudi, Alberto Daniel y otro s/ defraudación por estelionato". Causa Nº 27.290, www.rubinzal.com.ar
C.N. Crim. y Correc., Sala III, 20/02/1986, "Seno Díaz, Horacio" Causa Nº 19.728. (pjn.gov.ar).
22. Si se encuentra comprobado que el imputado simultáneamente a la compra de un inmueble constituyó una hipoteca, y ese mismo día y en el mismo lugar, enajenó el bien mediante la firma de los correspondientes boletos de compra venta de los que se desprendía que se vendía libre de gravámenes en todo concepto, se advierte la existencia de dolo coetáneo: el dueño hace creer al comprador que el bien era libre cuando en realidad soportaba un gravamen real de garantía (art. 173, inc. 9º del C. P.). El objeto material en el tipo de estelionato de bien aparentemente libre, debe ser, conforme fuera entendido pacíficamente por la doctrina, propio y además es presupuesto que sea litigioso, embargado o gravado. El carácter de propio del bien, exigido implícitamente por el tipo, es justamente el que remarca la especialidad de la figura en análisis: sujeto activo y objeto, en la especie, no son intercambiables. La acción de agresión al bien jurídico -los derechos patrimoniales- sólo puede realizarla el sujeto que ostente la calidad de dueño, porque sólo el, salvo supuestos especiales, puede ejercer actos de disposición respecto del bien del que es propietario. Por ello, autor del ilícito investigado sólo puede ser quien, en virtud de la escritura de compra venta, ostentaba, previamente a la firma de los boletos en cuestión, el carácter de dueño. Si, además, otro imputado estaba al tanto de todos los negocios jurídicos llevados a cabo por aquel (su yerno), y por ende, conocía de la falsedad de lo asentado en los boletos de compra venta respecto que el inmueble se vendía libre de gravámenes en todo concepto, su participación es indiscutida y, en el caso, reúne la calidad de inductor, por cuanto habría hecho que el autor del ilícito adopte la resolución de voluntad de llevar a cabo una acción típica y antijurídica. Es decir, ha conseguido, "prima facie", que el autor realice la acción delictiva, mediante influencia psíquica, la que consistió en la promesa de conseguir un beneficio económico a raíz del dinero por él invertido. Por ello, debe confirmarse el procesamiento dictado a los imputados en orden al delito de estelionato, con la aclaración que se los considera "prima facie" autor e instigador, respectivamente (arts. 45 y 173, inc. 9º del C. P.).
C.N.Crim. y Correc.,Sala V., 28/03/2003," Villoldo, Oscar Alfredo.", c. 20.854. (www.pjn.gov.ar)
C.N. Crim. y Correc., Sala I, 28/02/1992, "Cornejo, Juana L." Causa Nº 39.902. (pjn.gov.ar).
C.N.Crim. y Correc.,Sala V, 15/06/2005, " Barrera, Virginia Ercilia y otros", c. 26.964. (www.pjn.gov.ar).
25. La acción de la procesada que comprometió en venta, mediante el correspondiente boleto de compraventa un inmueble como libre de todo gravamen, el que reconocía un embargo y una hipoteca anteriores a la contratación malográndose la escritura en virtud del no levantamiento de los embargos no constituye estelionato (art. 173 inc. 11º C. P.), por cuanto el boleto de compraventa no perfecciona la "venta" del inmueble, sino que tratase de una mera promesa de venta.
C.N. Crim. y Correc., Sala I, 15/06/1987, "Leiva, Isabel" Causa Nº 31.915. (pjn.gov.ar).
Cám.Pen., Pergamino, 09/08/1994, "D.,M. c/ L.,M. s/ Defraudación", RSD-62-94 S, www.jusbuenosaires.gov.ar
C.N. Crim. y Correc., Sala V, 04/05/1995, "Pacheco, Luis A.", Causa Nº 33.124. (pjn.gov.ar).
28. Si comprometido en venta un inmueble, con constancia que se lo hacía sobre la base de "títulos perfectos", resultó que el bien se hallaba gravado con una hipoteca y dos embargos, con lo que se obstaculizaría la escritura de la finca; no se configura el delito de estafa, si el silencio u ocultamiento carecieron en el caso de basamento real para revestirla de verosimilitud, y si el sujeto pasivo no llevó a cabo las diligencias de control, que le eran exigibles para confirmar la veracidad de lo prometido, con lo que parecen intempestivas las reclamaciones intentadas "a posteriori", a menos en sede penal. El incumplimiento no puede configurar el delito de estelionato, pues se produjo "ex­ante" a la instancia escrituraria, pues hasta ese momento, no hubo venta, sólo un boleto de compraventa con los efectos que el mismo habitualmente irroga.
C.N. Crim. y Correc., Sala VII, 02/02/1984, "Goldberg de Aloi" Causa Nº 3.464. (pjn.gov.ar).
29. No puede considerarse configurada la figura descripta por el inc. 9 del art. 173 del Código Penal -que exige para la adecuación típica de la conducta que se trate de vender "como bienes libres, los que fueran litigiosos o estuvieran embargados o gravados"- si de la descripción del cuerpo del delito surge que el comprador, al celebrar la operación inmobiliaria, conocía al menos la existencia de un gravamen sobre el bien, el que le fuera comunicado por el vendedor.
SCBA, 15/09/1998, "M.,J. s/ Defraudación", P 56271 S, Salas www.jusbuenosaires.gov.ar.
30. En el estelionato, como en todo fraude defraudatorio, tiene que estar dirigido a inducir a error al sujeto pasivo sobre la condición del bien del cual contrata. Ello resulta claro cuando se trata de un acto de ocultación, pero también está presente también en el silencio: el agente calla para que el sujeto pasivo no conozca la condición del bien y contrate como si ella no existiera o fuera distinta" (Carlos Creus; Derecho Penal, Parte Especial, Tomo I, Astrea, 1993, pág 525/6). En consecuencia, incurre en el delito de estelionato quien evitó poner en conocimiento del sujeto pasivo que los bienes muebles estaban embargados, para poder lograr su posterior venta.
T. O. Crim. Cap. Fed., Nº 13, 20/8/2008, "Molina, Alberto Horacio", Causa Nº 2699, www.rubinzal.com.ar.
31. El llamado"boleto de compraventa" inmobiliaria es el contrato a que alude el artículo 1323 del C. C., puesto que la escritura pública y la toma de razón registral no son otra cosa que los recaudos de publicidad, autenticidad y fecha cierta que resguardan la adquisición del derecho real, en atención al carácter "erga omnes" que reviste. De ahí que cometa estelionato quien constándole la existencia de gravámenes, asevere en el texto del boleto la libertad del bien. -
Cám.Pen., La Plata, Sala II, 21/06/1988, "C.,R. s/ Estelionato", RSD-55-88 S, www.jusbuenosaires.gov.ar.
C.N. Crim. y Correc., Sala II, 24/02/1981, "Chapela, Héctor" Causa Nº 25.136. (pjn.gov.ar).
T.S.J Córdoba, sala penal - 15/11/2010 - Bagatello, Hugo Roque - LLC 2011, 185 - DJ 18/05/2011, 40.
C.N. Crim. y Correc. - 17/08/2010 - K. del G., B. M. y otros - La Ley Online
35. No incurre en el delito de estelionato quien vende un reloj ajeno si, por el contexto en el que se llevo a cabo la venta —en la vía pública, de noche y de manera meramente circunstancial—, cabe concluir que el comprador tenía conocimiento del origen delictivo del objeto vendido ya que, cuando se constata la ausencia de buena fe del comprador, hay imposibilidad de engaño.
T.S.J Córdoba, sala penal - 29/04/2009 - Ferreyra, Leonardo David y otro - LLC 2009, 1170 con nota de José Antonio Freytes.
C.N Crim. y Correc. Federal, sala I - 24/02/2009 - J., C. E. y otros - La Ley Online.
C. Acus. Salta, sala III - 02/06/2008 - Strizich, Oscar José y otros - LLNOA 2008, 796.
C. Crim. 2a Nominación Catamarca - 06/03/2008 - Gallo, Rodolfo Ernesto - La Ley Online.
C. Apel. Río Grande, sala Penal - 26/11/2007 - Eiriz, Cristian - LLPatagonia 2008, 206.
C. Crim. 1º Nominación Catamarca - 14/11/2005 - Villagra, Luis R. - LLNOA 2006, 245 con nota de Adolfo Javier Christen.
C.N. Crim. y Correc., sala VII - 30/04/2003 - Mussa, Juan R. y otro - DJ 2004-1 , 955.
C.N. Crim. y Correc., sala VI - 25/04/2002 - Weich, Enrique - LL 2002-F , 94 - DJ 2002-3 , 418.
C.S.J.N.- 10/10/2000 - Traico, Juan Ramón - JA 2001-III, 95.
C. Crim. y Correc. Mercedes, sala I - 09/10/1997 - Domínguez, Noemí C. - LLBA 1998 , 242
C.N. Crim. y Correc., sala VI - 08/03/1996 - Barletti, Martín - DJ 1996-2 , 1198.
C. 2º Crim. y Correc. Bahía Blanca, sala II - 28/02/1994 - Pastene, Angela O. y otros - LLBA 1994 , 558.
C.N. Crim. y Correc., en pleno - 01/10/1946 - Branstein - La Ley Online
C.Apel. Penal Santa Fe, sala I - M., E. J. - 15/09/1978 La Ley Online.
49. Respecto a la venta de bienes gravados como libres, es de destacar que "la venta" aludida en el art. 173 inc. 9° del Cód. Penal sólo se perfecciona, tratándose de inmuebles, con la escritura pública respectiva (art. 1184 inc. 1°, Cód. Civil), por lo que, el mero consenso de partes (art. 1323, Cód. Civil), no constituye la "venta" necesaria para la realización del tipo penal imputado.
C.N. Crim. y Correc., sala VII - Vacas, Alfredo y otros - 12/12/1980- La Ley Online.
C. Penal Morón, sala II - Solfori, Luis R. - 27/07/1989 - DJ 1989-2, 1090.
[6] La nota al artículo 215, en cuanto al inciso 1º dice: “Preferimos esta forma, porque con ella se destaca que en tales casos existe el deber de decir la verdad y que, en consecuencia no se requiere una ardid positivo, como lo podría dar a entender la expresión empleada por la ley vigente: “como bienes libres”. En este caso, a diferencia del siguiente, se protege al comprador o contratante último para el caso de que exista contra él un derecho preferente anterior, cuyo ejercicio lo despojará de la cosa o disminuirá el valor o la garantía sobre los cuales contratara. Conf. art. 45 a), ley 12.962 (decreto 15348/1946)”. (Cfme. ZAFFARONI Eugenio - ARNEDO Miguel “Digesto de Codificación Penal Argentina” t. VI, Ed. AZ editora, Madrid, 1996, p. 470).
[9] Art. 1174 C.C.: “Pueden ser objetos de los contratos las cosas litigiosas, las dadas en prenda, o en anticresis, hipotecadas o embargadas, salvo el deber de satisfacer el perjuicio, que del contrato resultare a terceros”. “La validez del contrato sobre cosas que están bajo gravamen (litigio, embargo, hipoteca, prenda o anticresis), depende del conocimiento de esa situación que tengan los contratantes (Art. 1179). Ello aparte, si no hay advertencia en el contrato sobre la condición en que está la cosa, al producirse por su celebración un perjuicio a terceros (embargante, acreedor), el contrato entre los celebrantes es válido, pero incurre en responsabilidad el promitente, sea o no de buena fe, frente a ese tercero si se le ocasiona algún perjuicio, tanto por el hecho propio como por el de otra parte” (Cfme. CIFUENTES Santos (director), SAGARNA Fernando (coordinador) “Código Civil, comentado y anotado”, t. II, Ed. La Ley, Buenos Aires, 2003, p. 37). El Proyecto de Código Civil y Comercial de la Nación en el art. 1009 establece: “Los bienes litigiosos, gravados, o sujetos a medidas cautelares, pueden ser objeto de los contratos, sin perjuicio de los derechos de terceros. Quien de mala fe contrata sobre esos bienes como si estuviesen libres debe reparar los daños causados a la otra parte si ésta ha obrado de buena fe”.
[13] ETKIN Alberto “Estelionato” JA 1958 - III - 178.
[15] GAVIER Ernesto - RIVERA Euclides “Delitos contra la propiedad consistentes en defraudaciones. Abusos de situación. Apoderamiento de inmuebles y daños” en “Derecho Penal. Parte especial I. Dogmática (interpretación)” BALCARCE Fabián (director), Ed. Lerner, Córdoba, 2007, p. 432.
[16] Art. 1323 C.C.: “Habrá compra y venta cuando una de las partes le obliga transferir la propiedad de una cosa, y ésta se obligue a recibirla y a pagar un precio cierto en dinero”. “Las obligaciones y derechos que se crean entre las partes a partir de la celebración de este contrato son: el vendedor la obligación de transferir a la otra parte la propiedad de una cosa, lo cual trae aparejado la obligación de entregársela, y correlativamente, el derecho por parte del comprador de exigir la entrega; por su lado, el comprador la obligación de recibirla y pagar un precio cierto en dinero, de lo cual correlativamente emerge el derecho del vendedor de obligarlo a que reciba la cosa o, en su caso, puede efectuar el depósito judicial y de obtener el pago del precio cierto en dinero, con la respectiva obligación suya de recibirlo”. (Cfme. CIFUENTES Santos t. II ob. cit. p. 172). Se trata de un contrato bilateral pues existen obligaciones recíprocas. Es oneroso porque las ventajas de una de las partes están relacionadas con la contraprestación de la otra. Es consensual ya que la creación de las obligaciones se producen desde que se ha prestado el consentimiento. Es conmutativo debido a que las ventajas – en principio – y sacrificios son determinadas y conocidas por las partes ab initio. Es nominado o típico porque tiene nombre asignado y regulación legal y es en principio no formal (Arts. 974 a 977 del C.C.) con excepción de que el objeto sean bienes inmuebles. El Proyecto de Código Civil y Comercial de la Nación no difiere con el actual Código en la definición de lo que es el contrato de compraventa puesto que el art. 1123 dispone: “Hay compraventa si una de las partes se obliga a transferir la propiedad de una cosa y la otra a pagar un precio en dinero”. El art. 1124 del mentado Proyecto dice: “Las normas de este capítulo se aplican supletoriamente a los contratos por los cuales una parte se obliga a: a) transferir a la otra derechos reales de condominio, propiedad horizontal, superficie, usufructo o uso, o a constituir los derechos reales de condominio, superficie, usufructo, uso, habitación, conjuntos inmobiliarios o servidumbre, y dicha parte, a pagar un precio en dinero; b) transferir la titularidad de títulos, valores por un precio en dinero”.
[17] Art. 1184 C.C.: “Deben ser hechos en escritura pública, con excepción de los que fuesen celebrados en subasta pública: 1º Los contratos que tuvieren por objeto la transmisión de bienes inmuebles en propiedad o usufructo, o alguna obligación o gravamen sobre los mismos, o traspaso de derechos reales sobres inmuebles de otro; ...”. Este inciso hace referencia a los contratos sobre inmuebles en los que hay traspaso de derechos reales (propiedad, usufructo, gravámenes, servidumbres, etc.). “En ciertos casos la formalidad es ad solemnitatem o formalidad absoluta, en otros ad probationem o relativa, y ello depende del contrato que se celebre y la aplicación de las respectivas disposiciones, que estatuyen el carácter de la formalidad impuesta bajo pena o no de nulidad” (Cfme. Idem. t. II ob. cit. ps. 41/42). El Proyecto de Código Civil y Comercial de la Nación en su art. 1017 establece que: “Deben ser otorgados por escritura pública: a) los contratos que tienen por objeto la adquisición, modificación o extinción de derechos reales sobre inmuebles. Quedan exceptuados los casos en que el acto es realizado mediante subasta proveniente de ejecución judicial o administrativa; b) los contratos que tienen por objeto derechos dudosos o litigiosos sobre inmuebles; c) todos los actos que sean accesorios de otros contratos otorgados en escritura pública; d) los demás contratos que, por acuerdo de partes o disposición de la ley deben ser otorgados en escritura pública”.
[20] Art. 577 C.C.: “Antes de la tradición de la cosa, el acreedor no adquiere sobre ella ningún derecho real”. “Para la constitución de derechos reales por acto entre vivos, salvo en materia de hipoteca, es necesario que ocurran dos hechos: el título y el modo. El título es el acto jurídico en el que se declara la voluntad de enajenación y la correlativa voluntad de adquisición de la otra parte. El modo es la tradición de la cosa o hecho material de entrega, que voluntariamente realiza el tradens, y de recepción igualmente voluntaria, por parte del accipiens que la recibe (Art. 2377). Sin tradición el título resulta insuficiente para transmitir el derecho real. Sin el título respectivo, la entrega tampoco transfiere a quien recibe la cosa del derecho real” (Cfme. CIFUENTES Santos t. I ob. cit. ps. 428/429).
[21] CREUS Carlos - BUOMPADRE Jorge “Derecho Penal. Parte especial”, t. I, 7ª edición actualizada y ampliada, Ed. Astrea, Buenos Aires, 2007, p. 543; DONNA Edgardo (ob. cit. p. 493); BUOMPADRE Jorge “Estafas...” (ob. cit. p. 133); ABOSO Gustavo (ob. cit. p. 920)
[23] CREUS Carlos - BUOMPADRE Jorge (ob. cit. p. 542).
[24] CN Crim y Correc. Sala IV, 24/09/87 J.A. 1988 III - 82.
[25] C 3º Crim. y Correc. La Plata, Sala II, 21/06/1988, R.S.D 55 - 88.
[28] Art. 2355 C.C.: “... Se considera legítima adquisición de la posesión de inmuebles de buena fe, mediando boleto de compraventa”. “Es posesión legítima y oponible al vendedor, a los terceros, y a los acreedores si se tratare de un inmueble destinado a la vivienda” (Cfme. CIFUENTES Santos, t. III ob. cit. p. 192).
[30] NAVAS RIAL Claudio - ALVERO Marcelo “El elemento normativo venta en el delito de estelionato” en “Revista de Derecho Penal. Estafas y otras defraudaciones” II, 2000- 2, DONNA Edgardo (director), Ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2001, p. 193 citando el fallo de la C.N Casación Penal, Sala I, 28/12/94, “Ferreira R. C” causa 255, en J.P.B.A. 89 - 233 y GOMEZ Eusebio (ob. cit. p. 279) “Generalmente en la venta de inmuebles el engaño es insusceptible de producirse”.
[33] C.Crim. y Correc. Capital Federal - Cusel - JA 1966 - IV - 177.
[34] C.Crim. y Correc. Capital Federal - Barredo - JA 1967 - IV - 366.
[35] La Exposición de Motivos en este aspecto dice: “Inc. 11º) Desbaratamiento de derechos acordados. Nuestro texto parte del P. 1960, cuya extensión había sido considerablemente restringida por el Decreto – Ley 4778/63. Además del caso que específicamente consagra éste, de quien hubiera firmado boleto de compra - venta y después imposibilitara la transferencia del dominio en las condiciones establecidas, se contemplan otros que ocurren en la práctica: retención de lo que por un precio recibido se prometió entregar o devolver, enajenaciones o gravámenes ulteriores a un compromiso de venta, alquiler posterior a un compromiso de entrega, frustración de créditos documentarios mediante operaciones relativas a las mercaderías correspondientes, etc. La disposición consagra, pues, la obligación de abstenerse de realizar ciertos actos, impuesta a quien haya concertado u otorgado por precio algún derecho sobre un bien”.
[36] CARNOVALI Anelise - GOERNER Gustavo “Delito de desbaratamiento de derechos acordados y el boleto de compraventa inmobiliario” LL 1999 - D - 82.
[42] MORELLO Augusto "El boleto de compraventa inmobiliaria", Editora Platense, La Plata, 1965, p. 50 y sgtes.; BORDA Guillermo "Tratado de Derecho Civil", Contratos, t. I, Ed. Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1990, p. 397; MOSSET ITURRASPE Jorge "Compraventa inmobiliaria", Ed. Ediar, Buenos Aires, 1976, p. 100 citados en la causa “Mumbach” C.N. Casación Penal, Sala III, 14/12/1995 LL 1997 -B- 783 (39.283-S) LL 1999-D-83.
[44] Registro Nacional de la Propiedad del Automotor; Registro Nacional de Buques dependiente de la Prefectura Naval Argentina; Registro Nacional de Aeronaves a cargo de la Fuerza Aérea Argentina (Cfme. NAVAS RIAL Claudio - ALVERO Marcelo ob. cit. p. 190 nota nº 8).
[49] Art. 1364 C.C.: “Es prohibida la cláusula de no enajenar la cosa vendida a persona alguna; más no a una persona determinada”. “Cuando la cláusula de no enajenar se extiende a toda persona, cualquiera sea el tiempo de interdicción, tal pacto es inválido, pero no lo es que se imponga al comprador la imposibilidad de enajenar la cosa a ciertas y determinadas personas. En todo caso el juez debe indagar la finalidad de la prohibición de venta, para establecer su validez. En caso de que el pacto fuera inválido, tal nulidad de acto nulo no afecta el contrato. Para una opinión, la venta sería válida, pero habría que indemnizar al vendedor; para otra, la nulidad del pacto implica admitir la validez de la venta y el vendedor carecería de derechos a daños y perjuicios...” (Cfme. Idem t. II ob. cit. p. 215).
[50] NÚÑEZ Ricardo (ob. cit p. 346); CREUS Carlos - BUOMPADRE Jorge (ob. cit. p. 543).
[51] BUOMPADRE Jorge “Estafas...” (ob. cit. p. 133).
[58] “La eliminación de la venta de bienes ajenos como conducta del estelionato operada por la ley 21.338, tuvo origen en la ley 17.567, que, a su vez, respondió al Proyecto de 1960 (Art. 215 inc. 1º), del cual Soler prefirió excluirla, posiblemente a raíz de las dudas erigidas por cierta doctrina que creyó ver en el Art. 173 inc. 9º, la prohibición de la venta de la cosa ajena, por lo menos admitida por la ley comercial y por las complejidades del concurso en los supuestos de venta de cosas hurtadas o robadas. (SOLER Sebastián ob. cit. p. 341). Habíamos señalado que tal exclusión no descartaba la punibilidad de la conducta, ya que ella podía quedar cubierta por el tipo de estafa cuando se diesen sus requisitos. El texto vigente nos hace retornar a la situación que encontramos antes de las modificaciones establecidas por la ley 17.567; la venta de cosa ajena como propia puede constituir la estafa del Art. 172 cuando ha mediado un ardid estafatorio por parte del agente para aparentar ser propietario de una cosa, un engaño ocultador de la condición ajena de ella, o un estelionato cuando el autor se ha limitado a venderla silenciando dicho carácter, incumpliendo su obligación de revelarlo al adquirente” (Cfme. CREUS Carlos - BUOMPADRE Jorge ob. cit. p. 544).
[64] Art. 1371 inc. 2º C.C.: “Cuando la condición fuese resolutoria, la compra y venta tendrá los efectos siguientes: ... 2º Si la condición se cumple, se observará lo dispuesto sobre las obligaciones de restituir las cosas a sus dueños; más el vendedor no volverá a adquirir el dominio de la cosa sino cuando el comprador le haga tradición de ella”. “La segunda parte del Art. 1371, define el régimen que rige cuando, cumplida la condición, el contrato se resuelve habiendo las partes dado ejecución al contrato. Se deben aplicar las disposiciones generales sobre la obligación de restituir una cosa cierta, a la que se refieren los arts. 584 a 591 por el efecto retroactivo de la condición. La cosa se restituye, pues, libre de cargas, servidumbre e hipotecas. En el caso de bienes muebles si los terceros ignoraban la modalidad que afectaba a la compraventa, los derechos de propiedad, uso y usufructo quedarán firmes” (Cfme. Idem t. II ob. cit. p. 221). El Proyecto del Código Civil y Comercial de la Nación destaca en el art. 1169 que: “La compraventa sujeta a condición resolutoria produce los efectos propios del contrato, pero la tradición o, en su caso la inscripción registral, sólo transmite el dominio revocable”.
[67] CREUS Carlos - BUOMPADRE Jorge (ob. cit. p. 544); ESTRELLA Oscar - GODOY LEMOS Roberto “Código Penal. Parte especial. De los delitos en particular”, t. II, 2ª edición, Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2007, p. 588, quienes consideran que una cosa es el embargo y otra su consecuencia que es el secuestro; cuando la ley habla de embargo no exige que sea con secuestro, y no por ello, deja de ser embargo en los términos del inc. 9º del Art. 173.
[68] BREGLIA ARIAS Omar - GAUNA Omar “Código Penal y leyes complementarias. Comentado y concordado”, 6ª edición, actualizada y ampliada, t. II, Ed. Astrea, Buenos Aires, 2007, p. 306.
[71] “... El delito del Art. 173 inc. 9º, se produce no con la simple y sola invocación del carácter de propietario o de libre de la cosa, sino con la exhibición de ésta, con su tenencia, y con la calidad de la persona que no infunda sospechas al adquirente. No debe requerirse mayores ardides, engaños o maniobras, para dar jerarquía legal a dicho inciso, que si bien es ejemplificante del Art. 172, tiene un matiz especial de acuerdo con toda su tradición histórica, y con las necesidades de la política criminal de salvaguardar el derecho de propiedad y los derechos reales o gravámenes sobre cosas propias, al no exigir el despliegue de todos los ardides de la estafa, sino que basta con la invocación y la apariencia de propiedad o de libertad del bien. El simple silencio, cuando es suficiente para equivocar a la víctima es hábil para estructurar este delito” (Cfme. ETKIN Alberto ob. cit. p. 194).
[73] En este sentido parece inclinarse BUOMPADRE al entender que el estelionato es una forma de estafa por lo que debe reunir todos y cada uno de los elementos esenciales de manera que si en el caso particular el engaño fue idóneo para provocar error en el sujeto pasivo, derivándose de ello una disposición patrimonial lesiva para él mismo o para un tercero, es irrelevante que ese engaño se asiente sobre simples mentiras o por verdaderas maniobras objetivas que tienden al mismo fin. (Cfme. BUOMPADRE Jorge “Estafas...” ob. cit. p. 135).
[74] GAVIER Ernesto - RIVERA Euclides “Delitos contra la propiedad consistentes en defraudaciones, abusos de situación, apoderamiento de inmuebles y daños” en “Derecho penal. Parte especial. Dogmática (interpretación)”, BALCARCE Fabián (director), t. I, Ed. Lerner, Córdoba, 2007, ps. 433/434.
[75] CREUS Carlos - BUOMPADRE Jorge (ob. cit. p. 545). “Como todo fraude defraudatorio, el que nos ocupa tiene que estar dirigido a inducir en error al sujeto pasivo sobre la condición del bien respecto del cual se contrata; esto resulta claro cuando se trata de un acto de ocultación: la disimulación no puede tener otra finalidad que el engaño; pero está presenta también en el silencio: el agente calla para que el sujeto pasivo no conozca la condición del bien y contrate como si ella no existiera o fuera distinta” (Idem ob. cit. p. 545). Idéntica postura sustenta DONNA al considerar que el tipo en cuestión, se trata de una forma de estafa y que el sólo silencio alcanza para consumar la misma, dándose el supuesto de estafa por omisión, apoyándose en las enseñanzas de GONZALES RUS (Cfme. DONNA Edgardo ob. cit. p. 434). Así también ABOSO Gustavo (ob. cit. p. 921). SOLER con la redacción propuesta por le ley 17.567 al analizarla entendía que se trataba de un caso en el cual, a diferencia de los demás, media un ardid omisivo. “En realidad, se da en tal caso una combinación de facta concludentia y de mentira, que según dice Welzel con frecuencia se superpone. El sujeto presenta un objeto y recibe por el un precio que corresponde a la calidad jurídica ostensible o presupuesta, ya que la calidad oculta (litigiosa, embargada, gravada) no altera la apariencia de la cosa. En este caso, como en otros muchos de comisión por omisión, existe el deber positivo de decir la verdad, y el silencio es suficiente para constituir ardid” (Cfme. SOLER Sebastián ob. cit. p. 344).
[76] “El estelionato definido en el inc. 9º el Art. 173 no es otra cosa que una forma especial de estafa. Su esencia, como la de la estafa, reside, no en un acto de apoderamiento, como el hurto; ni en un acto abusivo de la entrega en confianza de la cosa, como en la no restitución indebida; sino en un acto de disposición patrimonial por error. La noción de la estafa – no alterada por el Art. 172 de Cód. penal – exige que la defraudación que la constituye, consista en la disposición patrimonial directamente causada por el medio engañoso utilizado por el autor. Por ejemplo, el perjuicio o defraudación constitutivo de la estafa residirá en la cosa de que el ofendido penalmente por la estafa se desprendió, sea por el error en que lo indujo el autor, sea por el error en que éste indujo a otro que dispuso de ese bien. Todo otro perjuicio patrimonial es extraño a la defraudación que integra el corpus criminis de la estafa ...” (Cfme. NÚÑEZ Ricardo“¿Quién. ..?” ob. cit. p. 521).
[78] Este autor considera que no es posible sentar apriorísticamente y como principio invariable, que siempre comete el delito creado en el art. 173, inc. 9º del C.P., quien vende a un tercero de buena fe el objeto material del anterior delito de robo o hurto, sino que la situación debe ser resuelta según las modalidades de hecho que ofrece cada caso particular sometido a decisión judicial, con especial referencia a los elementos constitutivos que exige para su configuración jurídica el delito en cuestión. De modo que con la aplicación de este criterio, cada vez que la conducta del agente reproduzca exactamente el tipo delictuoso descripto en la mencionada norma penal, con todos los elementos esenciales que reclama, habrá que declarar que incurre en estafa quien cumple aquella actividad fraudulenta, pero, en cambio, habrá que declarar la inexistencia del delito no bien se observe la ausencia de un “essentialia”, entre los que se cuenta, por cierto, el ardid o engaño productivo del error en el sujeto pasivo. “... En nuestra opinión, no comete el delito de estafa del Art. 173 inc. 9º, el ladrón que vende la cosa substraída silenciando la condición de la misma, y por ende, sin robustecer el error en que se encontraba el comprador por aplicación del principio consagrado en el Art. 2412 del Cód. Civil, porque ni una cosa ni la otra constituyen el ardid o engaño suficiente que requiere la estafa para su configuración, y porque no creemos razonable suponer que el legislador haya querido introducir una modificación fundamental y revolucionaria en la estructura del delito de estafa, sobre todo cuando no encontramos motivo serio que autoricen tal suposición” (Cfme. URE Ernesto “El delito del Art. 173...” ob. cit. LL 10 - 126; “El engaño...” ob. cit. LL 14 - 42). Posición seguida por GOLDSTEIN Raúl “El llamado hurto-defraudación y la jurisprudencia”, JA 1944-III-535).
[80] “Para el juez SANTA COLOMA no puede compararse jamás el animus doli del ladrón que vende la cosa, con del estafador que realiza el mismo acto; el primero no hace más que confirmar la voluntad criminal puesta en movimiento al sustraer la cosa, o sea, el animus lucrandi, que no varía si la usara o consumiera; el segundo, en cambio, realiza con tal acto su propósito criminal. Además, no hay perjuicio para el comprador de buena fe; y el de mala fe o el negligente no puede ser amparado. De ahí que de este delito no podrán ser objeto las cosas muebles y sí solamente los inmuebles. Además, no hay ardid en la simple invocación de propiedad...” (Cfme. Idem ob. cit. p. 198).
[86] LOPEZ REY - ARROJO Manuel “Consideraciones sobre la venta a un tercero no encubridor de la cosa hurtada o robada” J.A. 1946 - IV - 623.
[88] Ya anteriormente había expuesto con claridad su posición al puntualizar que: “en el estelionato por venta de la cosa ajena como propia, la disposición patrimonial producida directamente por el medio engañoso utilizado por el vendedor, es el pago del precio. No es ni el defecto de la transferencia de un dominio real sobre la cosa que, en verdad, integra el medio engañoso; ni es el derecho de reivindicar sin cargo alguno de poder del vendedor, perdido por el dueño en virtud de la venta a un tercero de buena fe. El dueño de la cosa no es el estafado por el acto de venta, aunque pueda ser un damnificado. La frustración de su derecho a reivindicar o a hacerlo sin cargo, no es el resultado intencional y directamente logrado por el empleo del medio engañoso de que se ha servido el vendedor, sino sólo una consecuencia indirecta de la venta, no vinculada como acto de disposición de alguien al engaño del vendedor”. (Cfme. NÚÑEZ Ricardo“¿Quién ...?” ob. cit. p. 521).
[95] Nota de redacción al fallo “Oliver Rodolfo” CSJN 20/09/48 (ob. cit. LL 55 - 251).
[96] NÚÑEZ Ricardo (ob. cit. p. 354); BUOMPADRE Jorge “Estafas...” (ob. cit. p. 137). “Tampoco es correcto sostener que el ladrón al hurtar y vender realiza una misma acción; por más que el propósito haya sido lucrar materialmente con la cosa, ese propósito de lucro económico, pecuniario, no es de la esencia del delito de hurto, que se consuma con el apoderamiento de la cosa ajena. Su venta o gravación posterior es un hecho autónomo, que configura otra acción delictuosa, independiente de la primera, aún cuando en el fuero interno el agente haya tenido desde que realizó su primer delito, el propósito de consumar el segundo... Por otra parte, el ladrón no adquiere nunca la posesión animus domini de la cosa por cuanto el Art. 2412 funciona en base a la buena fe. Por último, los propósitos de política criminal son ajenos a la figura típica de los delitos, a su ontología, como diría CARRARA” (Cfme. ETKIN Alberto ob. cit. p. 200).
[97] LAJE ANAYA Justo “La estafa y otras defraudaciones en la Doctrina Judicial Argentina”, Ed. Alveroni, Córdoba, 2005, p. 369. “Cuando un sujeto se apodera ilegítimamente de una cosa mueble que otra persona tiene bajo su poder, esta última podrá decir que fue víctima de un hurto o de un robo. Podrá decir que le robaron. Cuando una persona de buena fe compre lo que otro le vende como bien propio cuando ese bien es ajeno, no podrá decir que fue víctima de un hurto o de un robo, sino que dirá que fue estafada. Precisamente ello ocurre cuando el ladrón hurtó la cosa, y luego la vendió como propia a un tercero de buena fe. En tal sentido, dirá que fue estafado por el ladrón que había hurtado con anterioridad la cosa. Dirá, además, que fue despojado de su dinero, porque al fin de cuentas, siempre de buena fe, compró la cosa a quien creía que era el dueño. Y, mientras, la víctima del hurto, dirá, y dirá bien, que a ella le hurtaron la misma cosa que luego fue vendida por el ladrón. Así, parece haber en todo esto, dos víctimas, y dos ofendidos patrimoniales. La víctima del hurto, y la víctima de la estafa; el perjudicado por el hurto, y el perjudicado por la estafa...” (Cfme. Idem ob. cit. p. 393).
[98] NÚÑEZ Ricardo (ob. cit. p. 354); BLASCO FERNÁNDEZ DE MOREDA Francisco Nota al fallo 39.325 LL 83 - 562 quien entiende que es necesario que se trate de bienes muebles o semovientes; que se vendan mediante ardid, no requiriendo el solo encubrimiento ningún ardid; que el comprador experimente un perjuicio patrimonial, mientras que el encubrimiento no exige tal requisito.
[99] LAJE ANAYA Justo “La estafa...” (ob. cit. p. 365).
[102] D´ALESSIO Andrés (ob. cit. p. 493); GAVIER Ernesto - RIVERA Euclides (ob. cit. p. 435).
[103] CREUS Carlos - BUOMPADRE Jorge (ob. cit. p. 546); BUOMPADRE Jorge “Estafas...” (ob. cit p. 137); DONNA Edgardo (ob. cit. p. 496/497); GAVIER Ernesto - RIVERA Euclides (ob. cit. p. 435). Por el dolo eventual se inclinan LAJE ANAYA Justo “La estafa...” (ob. cit. p. 362); D´ALESSIO Andrés (ob. cit. p. 493) “... Dado que aunque el autor no conozca efectivamente la condición del bien, alcanza para configurar el tipo, así como la duda sobre la existencia de un gravamen o la sospecha de algún otro impedimento, siempre que tenga la intención de realizar alguno de los contratos antes enunciados”.
[104] CREUS Carlos - BUOMPADRE Jorge (ob. cit. p. 546).