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Timestamp: 2019-06-17 22:41:41
Document Index: 254087424

Matched Legal Cases: ['artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 4', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 13', 'artículo 10', 'artículo 13', 'artículo 11', 'artículo 12', 'artículo 15', 'artículo 47', 'Artículo 47', 'artículo 47', 'artículo 48', 'artículo 48', 'artículo 49', 'artículo 60']

Contrato terrestre mercancías abogado. Derecho Mercantil
El transporte de mercancías al que alude la Ley Contrato Transporte Terrestre de Mercancías. Es el que se lleva a cabo por medios mecánicos con capacidad de tracción propia (artículo 1).
Por esta norma se regularán:
-el transporte por carretera o por ferrocarril
-el transporte fluvial
-el traslado de mercancías realizado con ocasión de un transporte de viajeros y
-el transporte realizado con bicicleta, mientras no haya una regulación específica que los regule (según las disposiciones adicionales 1ª, 2ª y 5ª).
En cuanto al transporte postal
Solo se le aplica lo establecido en esta ley con carácter subsidiario respecto de la legislación ordenadora del servicio postal (disposición adicional 3ª).
La Ley de Transporte Terrestre no se aplica al transporte de personas.
Concepto y régimen jurídico del transporte terrestre
El contrato de transporte terrestre de mercancías es aquel contrato por el que una de las partes (porteador) se obliga, a cambio de un precio, a portear, desplazar, una determinada mercancía de un lugar a otro. Prestando con ello un servicio a la persona que contrata ese envío de mercancías (cargador o remitente). Entregándosela a la persona designada en el contrato (el propio cargador o un tercero: destinatario). En este sentido el artículo 2 de la Ley de Transporte Terrestre.
Su regulación fundamental se recoge en la Ley 15/2009
De 11 de noviembre, del contrato de transporte terrestre de mercancías.
Señala en el apartado segundo de su artículo 2:
«El contrato de transporte terrestre de mercancías se regirá por los Tratados internacionales vigentes en España de acuerdo con su ámbito respectivo, las normas de la Unión Europea y las disposiciones de esta Ley. En lo no previsto serán de aplicación las normas relativas a la contratación mercantil».
Junto con esta norma, cabe tener en cuenta y citar, asimismo, la Ley 16/1987, de 30 de julio, de Ordenación de los Transportes Terrestres. Con sus posteriores modificaciones legislativas.
A nivel de derecho internacional
Deberá atenderse al Convenio de Ginebra de 19 de mayo de 1956 relativo al contrato de transporte internacional de mercancías por carretera.
Sujetos intervinientes en el transporte terrestre
En el contrato terrestre de mercancías, de acuerdo con lo previsto en el artículo 4 de la Ley de Transporte Terrestre, podemos distinguir a los siguientes sujetos intervinientes:
El cargador o remitente.
Es quien contrata en nombre propio la realización de un transporte y frente al cual el porteador se obliga a efectuarlo.
El porteador o transportista.
Es quien presta el servicio o realiza la actividad de transporte de la mercancía de un lugar a otro.
Asume la obligación de realizar el transporte en nombre propio con independencia de que lo ejecute por sus propios medios o contrate su realización con otros sujetos.
Los requisitos para poder ejercer la actividad profesional de porteador (como empresario o trabajador autónomo) se recogen en los artículos 42 a 46 de la Ley de Transporte Terrestre.
El destinatario o consignatario de la mercancía
Es quien recibe la mercancía transportada por el porteador. Es la persona a quien el porteador ha de entregar las mercancías en el lugar de destino.
Puede ser el mismo cargador o un tercero.
En algunos casos concurre también la figura del expedidor
Que es el tercero que por cuenta del cargador haga entrega de las mercancías al transportista en el lugar de recepción de la mercancía.
Empresas auxiliares intervinientes
Junto con estos sujetos (fundamentalmente los tres primeros) en torno a la actividad de transporte actúan otras empresas auxiliares. Realizando tareas accesorias de gestión, información, organización, seguridad, distribución, depósito y almacenaje, mediando entre cargadores y porteadores.
Presunción: contrato en nombre propio
Como regla general, los contratos se presumen hechos en nombre propio. Solo se romperá esta presunción cuando expresamente se acredite que en el momento de contratar el transporte se actuaba en nombre de otro porteador. Que ha de estar identificado, y que la intermediación se realizó con carácter gratuito (artículo 5.1).
Obligación de contratar en nombre propio
No obstante lo anterior, quienes habitualmente contraten transportes o intermedien habitualmente en su contratación. Estos están obligados a contratar en nombre propio (artículo 5.2 de la Ley de Transporte Terrestre). Son aquellos como empresarios transportistas, los operadores y agencias de transporte, cooperativas de trabajo asociado dedicadas al transporte u operadores logísticos, entre otros.
La carta de porte es el elemento formal del contrato. Puede definirse como un documento jurídico de carácter declarativo, cuya finalidad es probar la existencia de un contrato de transporte (artículo 14 de la Ley de Transporte Terrestre).
Si bien, dado el carácter consensual del contrato de transporte, no es obligatoria, se prevé la emisión de una carta de porte para cada envío.
Sobre su fuerza probatoria, el artículo 14 de la Ley de Transporte Terrestre dispone que la carta de porte firmada por ambas partes dará fe de la conclusión y del contenido del contrato. Así como de la recepción de las mercancías por el porteador, salvo prueba en contrario.
Presunción de estado de las mercancías
Es el caso de estar en ausencia de anotación en la carta de porte, o en documento separado firmado por el porteador y el cargador o expedidor, de las reservas suficientemente motivadas del porteador. Se presumirá que las mercancías y su embalaje están en el estado descrito en la carta de porte y con los signos y señales en ella indicados.
Carta de porte y la traditio
Pero, además, la carta de porte tiene una función traditoria. Es decir, como título de transmisión de la mercancía. De modo que quien tenga la carta de porte se entiende propietario de la mercancía. Lo que implica que podrá transmitirse la mercancía con la transmisión de la carta de porte.
Otras funciones de la carta de porte
Además, la carta de porte informa acerca de los acuerdos.
Sirve habitualmente para transferir el riesgo de la cosa transportada y, en casos, puede exigirse por la autoridad si se precisa hacer una comprobación.
Desde luego, sirve como recibo de la mercancía por parte del transportista y es esencial cuando se trata de probar su responsabilidad.
Si falta la carta de porte o presenta irregularidades
No afecta ni a la existencia ni a la validez del contrato de transporte, dada la naturaleza de este. En este sentido, el artículo 13 de la Ley de Transporte Terrestre.
Aun así, ante la negativa de una parte a la formalización de la carta de porte cuando así fuere requerido por la otra parte, podrá esta considerar a la otra desistida del contrato. Ello con las consecuencias indemnizatorias establecidas en los artículos 18.2 y 19.1 de la Ley de Transporte Terrestre.
El artículo 10 de la Ley de Transporte Terrestre regula de forma minuciosa su contenido (se recomienda su lectura).
La omisión de alguna de las menciones previstas en ese artículo no privará de eficacia a la carta de porte en cuanto a las incluidas (artículo 13.2 de la Ley de Transporte Terrestre).
La carta de porte se expide en tres ejemplares originales
Que firmarán el cargador y el porteador.
El primer ejemplar se entregará al cargador. El segundo ejemplar acompañará a las mercancías transportadas. Y el tercero quedará en poder del porteador (artículo 11 Ley de Transporte Terrestre).
El segundo ejemplar se entregará al destinatario junto con las mercancías, cuando este último así lo exigiese.
Además el porteador puede exigir al destinatario que, bien en el tercer ejemplar de la carta de porte, bien en documento independiente firmado por ambos, acuse el recibo de las mercancías (artículo 12 Ley de Transporte Terrestre).
Cuarto ejemplar de carta de porte
Incluso, es frecuente en la práctica el expedir un cuarto ejemplar de carta de porte. Práctica recomendada para los supuestos en los que, como prueba de la entrega de la mercancía y reclamación del pago del transporte al cargador, el porteador remite a este ese cuarto ejemplar de carta de porte. Normalmente firmado por el destinatario o consignatario en prueba de recepción de la mercancía.
Emisión electrónica de la carta de porte
Por otro lado, la Ley de Transporte Terrestre permite que la carta de porte pueda emitirse electrónicamente (artículo 15 Ley de Transporte Terrestre).
Todo lo relacionado con la documentación del contrato se contiene en el Capítulo II, artículos 10 a 16 cuya lectura se recomienda.
El porteador responderá
De la pérdida total o parcial de las mercancías, así como de las averías que sufran.
Ello desde el momento de su recepción para el transporte hasta el de su entrega en destino.
Asimismo, el porteador responderá de los daños derivados del retraso en la ejecución del transporte conforme a lo previsto en la Ley de Transporte Terrestre.
E igualmente responderá el porteador de los actos y omisiones de los auxiliares. Dependientes o independientes, a cuyos servicios recurra para el cumplimiento de sus obligaciones (artículo 47 Ley de Transporte Terrestre).
Artículo 47 de la Ley de Transporte
El porteador deberá asumir la responsabilidad en esos casos previstos en el artículo 47 Ley de Transporte Terrestre. Ello salvo que pruebe que concurrieron alguna de las circunstancias de exoneración previstas en el artículo 48 de la Ley de Transporte Terrestre.
Es al porteador a quien le incumbe la carga de probar que concurrieron esas causas que le exoneran de responsabilidad. Ello de acuerdo con lo previsto en ese artículo 48 de la Ley de Transporte Terrestre. Existiendo al respecto previstas en el artículo 49 de la Ley de Transporte Terrestre ciertas situaciones de presunción de exoneración de responsabilidad.
Inspección y examen de la carga
Dada la responsabilidad que asume el porteador, resultan lógicas las facultades reconocidas al porteador en los artículos 25 a 27 de la Ley de Transporte Terrestre de inspección y examen de la carga.
Y de hacer constar sus objeciones a los bultos antes de iniciar el transporte por entender que ya tienen algún daño o avería previos.
El destinatario deberá manifestar por escrito sus reservas
Al porteador o a sus auxiliares describiendo de forma general la pérdida o avería en el momento de la entrega.
En caso de averías y pérdidas no manifiestas
Las reservas deberán formularse dentro de los siguientes siete días naturales a la entrega.
La reserva no será necesaria cuando el porteador y el destinatario hayan examinado la mercancía conjuntamente. Y estuvieran de acuerdo sobre su estado y las causas que lo motivan (artículo 60 de la Ley de Transporte Terrestre).
A esa responsabilidad viene ligada la obligación de abono de una indemnización en los términos y con los límites previstos en los artículos 52 a 63 de la Ley de Transporte Terrestre, a cuya lectura nos remitimos.