Source: http://laborparlamentaria.bcn.cl/wsgi/consulta/verDiarioDeSesion.py?id=663830
Timestamp: 2019-05-21 07:37:38
Document Index: 162003276

Matched Legal Cases: ['artículo 269', 'artículo 268', 'artículo 75', 'artículo 494', 'artículo 2', 'artículo 1', 'artículo 391', 'artículo 398', 'artículo 1', 'artículo 12', 'artículo 1', 'artículo 269', 'artículo 1']

INTEGRACIÓN DE COMISIÓN MIXTA SOBRE PROYECTO DE NUEVO CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO PENAL.
V . TABLA
SEGURIDAD PARA LABOR DE BOMBEROS DE CHILE. Primer trámite constitucional.
INTERVENCIÓN : Juan Efrain Ojeda Ojeda
Sesión 24ª, en martes 8 de agosto de 2000
Especial, de 16.03 a 18.02 horas)
III. Actas11
IV. Cuenta11
Integración de comisión mixta sobre proyecto de nuevo Código de Procedimiento Penal12
V. Tabla.
Seguridad para labor de Bomberos de Chile. Primer trámite constitucional12
1. Mensaje de S.E. el Presidente de la República, mediante el cual da inicio a la tramitación de un proyecto que aprueba el Acuerdo sobre el contrato de transporte y la responsabilidad civil del porteador en el transporte internacional de mercancías por carretera, entre la República de Bolivia, la República Federativa del Brasil, la República de Chile, la República del Paraguay, la República del Perú y la República Oriental del Uruguay, adoptado en Montevideo, Uruguay, el 16 de agosto de 1995 (boletín Nº 2560-10)33
2. Oficio del Senado, por el cual comunica que ha aprobado, en los mismos términos que la Cámara de Diputados, el proyecto de acuerdo sobre aprobación del Convenio entre el Gobierno de la República de Chile y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe para regular el ejercicio de las actividades remuneradas de los cónyuges de los funcionarios de dicho organismo internacional (boletín Nº 2493-10)35
Oficios del Senado, por los cuales comunica que ha aprobado los proyectos de acuerdo sobre exención de visa para los titulares de pasaportes diplomáticos, oficiales y especiales, entre los países que a continuación se indican:
3. Entre la República de Chile y el Reino Hachemita de Jordania, suscrito en Amman, el 18 de junio de 1997 (boletín Nº 2527-10) (S); 35
4. Entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de la República de Honduras, suscrito en Santiago, el 1º de julio de 1999 (boletín Nº 2528-10) (S); 37
5. Entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de Ucrania, suscrito en Kiev, el 26 de marzo de 1997 (boletín Nº 2529-10) (S); 39
6. Entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de la República de Lituania, suscrito en Santiago, el 19 de mayo de 1999 (boletín Nº 2530-10) (S), y 41
7. Entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de la República de Albania, suscrito en Santiago, el 18 de diciembre de 1996 (boletín Nº 2531-10) (S) 42
Oficios del Senado por los cuales comunica que ha aprobado los siguientes proyectos de acuerdo sobre trabajo remunerado de familiares dependientes del personal diplomático, consular, administrativo y técnico de las misiones diplomáticas y consulares de los países que a continuación se indican:
8. Entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno del Reino de Dinamarca (boletín Nº 2538-10) (S); 44
9. Entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de la República de Finlandia (boletín Nº 2539-10) (S); 49
10. Entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de la República del Paraguay, suscrito en Santiago el 24 de abril de 1997 (boletín Nº 2540-10) (S); 54
11. Entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de Rumania (boletín Nº 2541-10) (S), y56
12. Entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de Nueva Zelanda, suscrito en Wellington, Nueva Zelanda, el 14 de octubre de 1996 (boletín Nº 2542-10) (S)60
13. Segundo informe de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social, recaído en el proyecto, con urgencia calificada de “simple”, que establece un seguro de cesantía (boletín Nº 2494-13)63
14. Segundo informe de la Comisión de Hacienda recaído en el proyecto, con urgencia calificada de “simple”, que establece un seguro de cesantía (boletín Nº 2494-13)94
Informes de la Comisión de Educación, Cultura, Deportes y Recreación recaídos en los siguientes proyectos:
15. Autoriza la construcción de monumentos en Puerto Cisnes, Coihaique y la Isla de Chiloé, y crea el Museo y Archivo en la Región de Aisén en memoria del misionero de la Obra don Guarella R.P. Antonio Ronchi (boletín Nº 2156-04) (S) 98
16. Autoriza la construcción de monumentos en Puerto Aisén y Coihaique y crea el museo y archivo del explorador Augusto Grosse (boletín Nº 2157-04) (S) 104
17. Informe de la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones recaído en el proyecto que regula la instalación de antenas de telefonía móvil (boletín Nº 2532-15)110
18. Informe de la Comisión de Agricultura, Silvicultura y Pesca recaído en el proyecto que autoriza la subdivisión de un predio rústico en favor de las personas que indica (boletín Nº 2223-01) (S) 126
Del diputado señor Urrutia, quien, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 57 de la Constitución Política de la República y 35 del Reglamento de la Corporación, solicita autorización para ausentarse del país por un plazo superior a 30 días a contar del 4 de agosto en curso, para dirigirse a Bolivia.
Del diputado señor Bustos, don Juan, quien, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 57 de la Constitución Política de la República y 35 del Reglamento de la Corporación, solicita autorización para ausentarse del país por un plazo superior a 30 días, a contar del 8 de agosto en curso, para dirigirse a Perú.
De la Comisión de Educación, Cultura, Deportes y Recreación, por el cual solicita el acuerdo de la Corporación para sesionar simultáneamente con la Sala el día miércoles 9 de agosto en curso, de 11 a 13 horas, con el objeto de continuar el análisis de las causas que han motivado la prolongada paralización de actividades en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.
De los diputados señores Rojas, Kuschel, Fossa y diputada señora Cristi, investigación en municipalidad de Antofagasta respecto de recursos asignados a proyectos de absorción de mano de obra.
Del diputado señor Encina, auditoría practicada en municipalidad de Coquimbo en relación con el casino de juegos y la construcción de la Cruz del Tercer Milenio.
Del diputado señor Delmastro, construcción de sistema colector de aguas lluvia para calle Koening, sector Errázuriz, comuna de Valdivia.
De los diputados señores Rojas, Krauss, Valenzuela, Velasco y Moreira, posición conjunta con gobierno de la República de Bolivia respecto al paso por fronteras comunes de sustancias destinadas a la fabricación de pasta base de cocaína.
De los diputados señores García, don José, y Kuschel, costos con motivo de adopción de nueva imagen corporativa del Gobierno.
De los diputados señores Bertolino y Fossa, informe sobre créditos hipotecarios otorgados bajo modalidad de venta de letras hipotecarias, en la bolsa de comercio.
Del diputado señor Galilea, don Pablo, información sobre materias educacionales de la Undécima Región.
De los diputados señores Letelier, don Felipe; Ojeda, Luksic, Seguel, Ascencio, Rocha, Jaramillo, Velasco, Navarro, Acuña, Ortiz, Hernández, Núñez y de la diputada señora Caraball, consumo de productos del agro nacional en unidades penales.
Del diputado señor Ojeda, construcción de edificio para Servicio Médico Legal de Osorno.
Del diputado señor Lorenzini, proyecto de ley para establecer cuerpo de vigilantes con preparación especial para la atención de menores.
Del diputado señor García, don José, situación actual de contrato denominado Melipeuco-Icalma, Novena Región.
De los diputados señores Navarro, Jeame Barrueto, Mulet y Ortiz, reposición muro de contención de la caleta de pescadores de Cerro Verde Bajo, comuna de Penco.
De los diputados señores Ulloa, Jaramillo, Seguel, Ortiz, Elgueta, Pareto, Ojeda, Palma, don Osvaldo; Fossa, Vilches, Jeame Barrueto, Mora y de la diputada señora Caraball, fondos para la mantención de canales primarios y secundarios de la comuna de Talcahuano.
Del diputado señor Navarro, unidad investigadora de incendios forestales.
Del diputado señor Jaramillo, efectos causados en la Décima Región por las lluvias del mes de junio recién pasado.
De los diputados señores Krauss y Seguel, proyecto para rebajar número de semanas exigido para jubilar a imponentes del ex Servicio de Seguro Social.
De la diputada señora Muñoz, doña Adriana, empleados públicos actualmente afiliados al sistema de pensiones regulado por el D.L. Nº 3.500, de 1980.
De los diputados señores Bertolino, Sánchez, Urrutia, Jaramillo, Moreira, Jarpa, Vilches, Mora y de la diputada señora Rozas, situación de profesores municipalizados en la ciudad de Coquimbo.
Del diputado señor García, don José, costos de edición de documento.
De la diputada señora Soto, modificación de normativa del Fondo Nacional de Capacitación.
De los diputados señores Navarro y Mora, convenio venta de bonos de Fonasa.
Del diputado señor Hales, fiscalización a instalación de artefactos de telecomunicaciones.
Del diputado señor Huenchumilla, plan maestro de evacuación y drenaje de aguas lluvia de Temuco y Padre Las Casas.
Del diputado señor Navarro, antenas de telefonía móvil en Talcahuano.
De la Corporación, calificación de urgencia a proyecto que posibilita la elección indefinida de dirigentes de organizaciones comunitarias.
Del diputado señor Kuschel, torres de agua potable.
Del diputado señor Encina, creación de junta inscriptora en localidad de Tierras Blancas, comuna de Coquimbo.
Con permiso constitucional estuvieron ausentes los diputados señores Juan Bustos y Salvador Urrutia.
Se abrió la sesión a las 16.03 horas.
Si le parece a la Sala, se accederá a la petición de la Comisión de Educación para sesionar en forma simultánea con la Sala el miércoles 9 de agosto a partir de las 11 horas. También ha solicitado hacerlo durante esta sesión.
Varios señores DIPUTADOS.- ¡No!
El señor LEÓN (Vicepresidente).- No hay acuerdo.
Si le parece a la Sala, se accederá a los permisos constitucionales solicitados por los diputados señores Urrutia y Bustos para ausentarse del país a contar del 4 de agosto.
Solicito nuevamente la unanimidad de la Sala para otorgar los permisos constitucionales solicitados.
Por lo tanto, corresponde votarlos.
Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 56 votos; por la negativa, 1 voto. No hubo abstenciones.
Aguiló, Alessandri, Alvarado, Allende (doña Isabel), Ascencio, Ávila, Rozas (doña María), Caminondo, Caraball (doña Eliana), Delmastro, Elgueta, Encina, Galilea (don Pablo), García (don René Manuel), Gutiérrez, Hales, Hernández, Jaramillo, Jarpa, Jocelyn-Holt, Krauss, Kuschel, Leal, León, Letelier (don Juan Pablo), Letelier (don Felipe), Lorenzini, Martínez (don Rosauro), Mesías, Monge, Montes, Muñoz (don Pedro), Muñoz (doña Adriana), Naranjo, Núñez, Ojeda, Ortiz , Ovalle (doña María Victoria), Palma (don Andrés), Palma (don Joaquín), Pareto, Pérez (don José), Pérez (don Aníbal), Pollarolo (doña Fanny), Reyes, Rincón, Riveros, Rocha, Saa (doña María Antonieta), Salas, Sánchez, Seguel, Tuma, Valenzuela, Velasco y Villouta.
Votó por la negativa el diputado señor Vilches.
El señor LEÓN Propongo a la Sala la siguiente nómina de diputadas y de diputados para integrar la comisión mixta encargada de resolver las discrepancias con el Senado surgidas en la tramitación del proyecto de ley que establece un nuevo Código de Procedimiento Penal: señores Juan Bustos, Juan Antonio Coloma, Sergio Elgueta, señora Pía Guzmán y señor Zarko Luksic ¿Habría acuerdo? Acordado.
Señor Presidente, solicito que recabe la autorización de la Sala para que la Comisión de Educación sesione hoy simultáneamente con la Sala.
Señora diputada, como usted ve, no hay acuerdo.
Señor Van Rysselberghe , ¿no le interesa la educación? ¿Por qué no autoriza que sesione conjuntamente con la Sala? Por lo demás, usted no es miembro de la Comisión.
Diputada señora Saa , le ruego evitar los diálogos.
Señor Presidente, me gusta dialogar.
Pero no en este minuto, señora diputada. Si quiere, puede hacerlo en otra ocasión; pero usted formuló una petición y no hubo acuerdo.
A continuación, corresponde conocer, en primer trámite constitucional, el proyecto de ley que establece normas para proteger la seguridad de los voluntarios de los Cuerpos de Bomberos de Chile en actos de servicio.
Diputado informante de la Comisión especial de Bomberos es el señor Enrique Krauss.
Moción, boletín Nº 2471-06, sesión 28ª, en 8 de marzo de 2000. Documentos de la Cuenta Nº 6.
Informe de la Comisión especial de Bomberos, sesión 17ª, en 18 de julio de 2000. Documentos de la Cuenta Nº 8.
Tiene la palabra el honorable diputado señor Enrique Krauss.
Señor Presidente, la honorable Cámara de Diputados aprobó un proyecto de acuerdo el 14 de julio de 1999, en virtud del cual estableció una Comisión especial dedicada a proponer a esta Corporación las medidas legales y administrativas que facilitaran la labor que desarrolla Bomberos de Chile.
La Comisión, que preside nuestro colega Jorge Ulloa , ha desarrollado un extenso trabajo tendiente a revisar especialmente la normativa que dice relación con los beneficios que pueden obtener los voluntarios y sus familiares en los casos en que los primeros experimenten lesiones e, incluso, la muerte en actos de servicio. Esta normativa, establecida en el decreto ley Nº 1.757, de 1977, ha sido revisada y se ha convenido con el Gobierno, específicamente con el señor ministro del Interior, entregar los acuerdos adoptados para que él proceda a otorgar, si correspondiere, el patrocinio del Ejecutivo.
Sin embargo, la Comisión no sólo se ha dedicado a tratar esa materia, sino que también ha recogido una serie de antecedentes sobre denuncias de situaciones que apuntan a las características con el que Cuerpo de Bomberos cumple su misión a lo largo de todo el país. Específicamente, se ha acogido la denuncia de que en numerosos casos, como consecuencia de acciones irresponsables de sectores desquiciados, se producen agresiones físicas en contra de los voluntarios que cumplen con sus funciones, así como actuaciones que tienden a impedir o a perturbar la labor que desarrolla Bomberos en los siniestros que atienden.
Por otra parte, se estableció que Bomberos recibe una serie de falsas alarmas de siniestros o emergencias que ponen en riesgo el material y la seguridad de los voluntarios y del personal de las compañías.
Este conjunto de situaciones aisladamente pueden ser consideradas dentro de distintos tipos de nuestra normativa penal. Sin embargo, parecía que por la entidad, por la importancia, por el grado de sacrificio, de sentido solidario que implica la labor de Bomberos, era conveniente que el legislador estableciese una normativa especial que sancionara específicamente estas conductas.
Por ese motivo se elaboró, en conjunto con el secretario de la Comisión, el señor Federico Vallejos , un anteproyecto, que fue firmado prácticamente por la totalidad de los miembros de la Comisión, es decir, los diputados señores Sergio Ojeda , Baldo Prokurica , Gustavo Alessandri , Carlos Abel Jarpa, José Miguel Ortiz , Jaime Naranjo , Salvador Urrutia , Francisco Encina y Jorge Ulloa , presidente de la Comisión, con la excepción de nuestro colega Iván Moreira , que se orienta a establecer en cada una de las situaciones descritas, el aumento en un grado de la penalidad asignada a los actos o hechos que allí se establecen, específicamente respecto de las agresiones físicas a voluntarios en actos de servicio, para las que se establecen las penas de homicidio simple o calificado y las de las lesiones en las distintas gradualidades que corresponden.
En el caso de que se turbare la actuación de los voluntarios en actos de servicio o mientras se dirigen a una emergencia, se establecen las sanciones asignadas al tipo de los desórdenes públicos, específicamente las del artículo 269 del Código Penal.
En el caso de la falsa alarma de incendio, emergencia o calamidad pública, se asignan las penas del artículo 268 del Código Penal, relacionadas con el tumulto o la exaltación al desorden en el despacho de una autoridad o corporación pública.
Algunos han sostenido que esta solución legislativa podría ser sustituida por la aplicación de las normas del concurso ideal, recogido en nuestro ordenamiento en el artículo 75 del Código Penal, cuando un solo hecho constituye dos o más delitos o cuando uno de ellos sea el necesario para cometer el otro (aquí nos referimos al delito de incendio). Sin embargo, aparte de la complejidad de la definición jurisdiccional del delito por la vía del concurso, es conveniente tener en cuenta que actualmente los bomberos no sólo atienden los siniestros de incendio, sino, además, un conjunto de otras situaciones no comprendidas dentro de esta descripción.
Por eso la Comisión, por la unanimidad de sus miembros, aprobó en general y en particular la propuesta que hoy somete a la consideración de la Cámara.
Creemos que, de esta manera, el Poder Legislativo está resaltando y respaldando la gestión de los bomberos voluntarios. Ellos cumplen una sacrificada labor, perturbada por la realización de actos acerca de los cuales estimamos pertinente que exista una adecuada sanción.
El informe se ha distribuido a los señores diputados, de manera que corresponde omitir su lectura, y me parece que con estas consideraciones el contenido de la iniciativa queda suficientemente establecido.
Señor Presidente, ha resultado una experiencia saludable y constructiva trabajar en la Comisión especial de Bomberos, en la cual todos sus integrantes, con la colaboración eficaz de su secretario, don Federico Vallejos , pudimos abocarnos a buscar soluciones efectivas para algunas de las múltiples vicisitudes de los bomberos chilenos.
Sus necesidades son de la más variada índole, no obstante contar con la acertada dirección de Octavio Hinzpeter , presidente de la Junta Nacional de Bomberos de Chile, quien, con sus colaboradores, ha impulsado magistralmente un nuevo perfil para nuestros cuerpos de bomberos, dotándolos de material técnico adecuado y de una fuerza espiritual realmente admirable, que los lleva a luchar hasta el riesgo de sus vidas por preservar la integridad física y los bienes materiales de nuestros conciudadanos.
Esta entrega sin parangón, además de los riesgos propios del combate contra el fuego, en oportunidades debe sufrir el ataque artero de criminales, que va desde la agresión física, como lo señalaba el diputado informante, hasta la alarma engañosa, tratando de impedir o desvirtuar el trabajo eficiente de los bomberos de Chile.
¡Cuántas veces han sido apedreados por salvajes los carros de bomberos! ¡Cuántas veces, incluso, alguna autoridad ha pretendido impedir su rápido accionar! ¡Cuántas veces un chistoso o desconformado mental ha dado una falsa alarma!
Son estas las situaciones que pretendemos paralizar y penalizar con el proyecto que, como todos los acuerdos de vuestra Comisión, fueron acordados por unanimidad, la misma unanimidad que reclamamos esta tarde para su rápido despacho.
Señor Presidente, en nombre de mi bancada expreso la aprobación de la moción que establece normas para proteger la seguridad de los voluntarios de bomberos en actos de servicio.
Hago especial mención a la importancia adquirida por la Comisión especial, que se constituyó para establecer medidas administrativas o legales que beneficien a los voluntarios de los cuerpos de bomberos, las que han sido de gran utilidad y cuya aprobación ha sido un real y evidente homenaje a estos esforzados y grandes “caballeros del fuego”, como se llama a los voluntarios de cuerpos de bomberos. No es casualidad, entonces, que esta tarde estemos en presencia de un nuevo cuerpo legal que está siendo sometido a la consideración de los honorables diputados.
La ley no siempre logra agotarse en la reglamentación que hace de los diversos actos que el hombre realiza dentro de la interrelación humana en la sociedad. Los actos humanos son variados; son múltiples los comportamientos y actitudes que el hombre manifiesta en esta interrelación y en su vida cotidiana. Pero no todos los actos que éste realiza son positivos. A veces, incurre en conductas lesivas que no siempre la ley abarca o regula en proporción al daño o a sus efectos dañinos. Quedan vacíos, hechos no previstos o actos que, no obstante acarrear consecuencias graves, no son suficientes para ser considerados figuras penales.
Es lo que ocurre con el proyecto que establece normas para proteger la seguridad de los voluntarios de bomberos en actos de servicio y que pretende regular lo no regulado o los que se regulan por analogía, en virtud de disposiciones análogas.
Existe un vacío legal que debe ser colmado e integrado con una verdadera, real y eficaz figura jurídica de carácter penal. La que existe es benigna y se aplica por analogía, porque no hay norma expresa ni explícita; no hay una disposición especial, como lo señala el informe en sus considerandos. No tiene, entonces, el efecto de sancionar o de impedir la comisión de actos graves que lesionan los bienes jurídicos que deben protegerse, como es el caso presente. El número 5 del artículo 494 del Código Penal sólo establece una sanción suave dentro de la tabla de las faltas, al sancionar los actos que provocan lesiones leves con una multa de una a cuatro unidades tributarias mensuales.
Los hechos están sucediendo, los medios de comunicación o la práctica en la realidad nos demuestran que están ocurriendo casos que implican perturbar o poner en evidente riesgo la integridad o el trabajo de los voluntarios que acuden a sus actos de servicio. Un trabajo sacrificado, esforzado, que hacen voluntariamente y aun a riesgo de su propia vida e integridad física.
Hay entonces un peligro evidente para la integridad y la vida de los bomberos; hay una necesidad de acción rápida para sofocar siniestros o atender otras emergencias que son coartadas o impedidas por personas o grupos, para el solo efecto de provocar desórdenes o aprovecharse de las consecuencias del momento, y hay personas malintencionadas que hacen falsas llamadas, que son inconvenientes y peligrosas porque arriesgan inútilmente la integridad física y la vida de los voluntarios.
La complejidad de la sociedad moderna, que se torna cada vez más agresiva, permite desbordes y conductas individuales ilícitas que indudablemente hay que reprimir, controlar, regular y sancionar.
Por ello, queremos transformar en figuras penales, con castigos severos y en la forma que señala la moción, los delitos establecidos en el Código Penal, aumentados en un grado: al que mate, hiera o agreda de hecho a un voluntario del cuerpo de bomberos; al que turbare la actuación de estos voluntarios en actos de servicio o mientras se dirigen a una emergencia, como también al que entregue falsa alarma de incendio, emergencia o calamidad pública. Estos son hechos típicos que lesionan, causan daño y atentan contra bienes jurídicos valiosos, determinados, protegidos y sancionados en la ley penal, los cuales no están previstos en la ley.
Entonces, estos actos serán sancionados con las penas señaladas en el Código Penal de la manera como se propone. Es incomprensible que se atente contra los voluntarios cuando se dirigen a un acto de servicio; se perturbe o impida su trabajo, en circunstancias que la acción de estos “caballeros del fuego” apunta, precisamente, a ayudar. Ellos están haciendo un trabajo voluntario y merecen el apoyo, la colaboración y el reconocimiento de la comunidad. Quienes configuran con su conducta los tipos penales que se proponen por este proyecto de ley, deben ser sancionados en nombre de la sociedad y como reproche social a su incomprendida y dolosa conducta.
La perturbación atrasa la acción del cuerpo de bomberos, como también aumenta el peligro y los riesgos, ya que se impide cumplir la función salvadora o de protección. Asimismo, la falsa alarma ocasiona un daño económico y patrimonial, y un gasto inútil, como se señala en el informe. Por ello, las figuras penales propuestas constituyen, más que una sanción, un elemento preventivo para que tales situaciones no ocurran.
Finalmente, los servicios de urgencia deben merecer el más absoluto apoyo y facilitase su trabajo en las vías públicas, para lo cual los pobladores y la sociedad toda debieran prestar su mayor colaboración.
Este proyecto de ley, entonces, constituye un verdadero reconocimiento y facilita el trabajo de los cuerpos de bomberos, lo cual, sin duda, también debe ser garantizado en forma adecuada por los organismos públicos correspondientes.
Vamos a aprobar esta iniciativa porque la consideramos útil desde todo punto de vista.
Tiene la palabra el diputado Jaime Naranjo.
Señor Presidente, me ha correspondido, junto con el diputado Francisco Encina , representar a la bancada del Partido Socialista en la Comisión especial que la honorable Cámara designó para abordar medidas legales y administrativas en favor de los cuerpos de bomberos, a fin de que pudieran desarrollar de manera mucho más eficaz su labor.
Debo señalar que esta iniciativa legislativa es una respuesta concreta a las medidas que la honorable Cámara nos planteó en el proyecto de acuerdo aprobado por ella. En ese sentido, esta moción parlamentaria, que vamos a respaldar entusiastamente los diputados socialistas, llena un vacío legal, por cuanto en nuestro país no existe una disposición legal específica que sancione a aquellas personas que perturban el accionar de los cuerpos de bomberos o agreden a sus integrantes.
Por consiguiente, teniendo en consideración lo señalado en la Comisión por el general director de Carabineros, como asimismo la presencia permanente del superintendente nacional del cuerpo de bomberos, señor Octavio Hinzpeter , los diputados socialistas aprobaremos esta iniciativa, que ha contado con el apoyo unánime de todos los miembros de la Comisión.
Señor Presidente, hace un año y un mes que esta Corporación, a petición de un conjunto de diputados, rindió un merecido y muy justo homenaje a los bomberos de Chile, a esos miles de hombres y mujeres que, poniendo en riesgo su vida incluso, ofreciéndola para salvar la de otros y los bienes y propiedad ajenos, han hecho que nuestro país sea único en el mundo en el sentido de contar para las emergencias nacionales con una institucionalidad que, correspondiéndole al Estado, éste jamás la ha asumido. Por el contrario, un grupo de más de 35 mil hombres y mujeres decidieron, curiosamente, subsidiar al Estado en una materia tan importante, propia y privativa de su función, cual es ofrecer seguridad ciudadana. Los bomberos en Chile son parte de la seguridad ciudadana, del triángulo ABC ambulancias, bomberos y carabineros y los únicos que en su actividad voluntaria incluso llegan hasta la entrega de su vida, no cuentan con la protección que existe para otras instituciones.
Desde esa perspectiva, me siento orgulloso de que, por primera vez, una parte del Congreso, la Cámara de Diputados, asuma un tema real, cual es proporcionar no sólo un reconocimiento, sino una institucionalidad mejorada para que esos miles de hombres y mujeres puedan entregar su aporte a la comunidad con un mayor grado de confianza.
En esta oportunidad, siento satisfacción por presidir una Comisión en la que, a pesar de que participan en ella diputados de distintas bancadas, no hemos tenido jamás una diferencia respecto de este tema. Aún más, estando integrada por trece miembros, debo rendir homenaje a tres diputados que no firmaron el proyecto porque el Reglamento señala que no más de diez deben suscribirlo. En ese sentido, considero de particular interés nombrar, por ejemplo, al diputado Iván Moreira , quien me dijo: “No importa que no aparezca firmando, ya que lo relevante es formar parte de esta Comisión”. Es decir, nos encontramos frente a hombres que anteponen sus legítimas aspiraciones en beneficio de un proyecto que, por mandato de esta Corporación, debe elaborar disposiciones sobre la base de ideas positivas entre las cuales destacan las del señor diputado y amigo Enrique Krauss que favorezcan a quienes usamos orgullosamente, durante muchos años, el casco y la cotona del bombero voluntario.
No sólo nos ha correspondido vivir el drama de los gastos en que incurren los bomberos voluntarios cuando deben concurrir a atender llamadas falsas, sino que ahora último, lo más grave, en Santiago y en la provincia de Concepción, nos hemos impuesto a través de la prensa, de cómo gente sin moral ni justificación alguna ha atacado con arma blanca a bomberos voluntarios en el ejercicio de su tan loable función.
Quiero ejemplificar, como muy bien lo hace el mensaje, que con entusiasmo llamamos a aprobar por unanimidad este proyecto, sin introducirle agregados, porque es para facilitar la función de los bomberos voluntarios.
Algunas personas me hacían presente la importancia y su legítima aspiración de incluir en la iniciativa a otras instituciones, pero, a mi juicio, eso desnaturalizaría la idea esencial del proyecto, que pretende beneficiar sólo a los bomberos voluntarios.
A propósito de este tema, quiero traer a colación un ejemplo de falsa alarma pública producida el 18 de abril de 1999, en Puerto Varas, por cuatro individuos que alertaron a bomberos, hospitales y carabineros sobre el volcamiento de una camioneta, con resultado de muerte para seis personas en el sector de Fresia. Las operaciones de auxilio y rescate efectuadas por el cuerpo de bomberos de Puerto Varas movilizaron a voluntarios y carrobombas desde las 21.30 horas del 18 de abril hasta las 4.00 horas del día siguiente, en tres salidas a terreno. En la primera, participó un comandante y ocho voluntarios; en la segunda, un comandante y veinticinco voluntarios, dos móviles y dos automóviles que recorrieron 138 kilómetros en la búsqueda de las presuntas víctimas mencionadas en una llamada que resultó ser falsa, y una tercera, con seis voluntarios y dos automóviles. Todo esto provocó un gasto total de 612 mil pesos al cuerpo de bomberos de Puerto Varas.
Muchas veces hemos comprobado que las falsas alarmas han significado accidentes de graves consecuencias para los bomberos. También hemos sido testigos de agresiones cuando están cumpliendo su función. Por lo tanto, para los trece diputados que conformamos esta comisión especial encargada de proponer medidas legales y/o administrativas en favor de Bomberos de Chile, es un orgullo presentar este proyecto para su aprobación. Tengo claro que resume el sentir de los treinta y tantos mil bomberos voluntarios que existen, y que el Poder Legislativo, representado en este caso por la Cámara de Diputados, con esta proposición entra directamente a preocuparse del tema.
Por otra parte, deseo anticipar que en las próximas semanas ingresará, con trámite de urgencia, el proyecto que modifica el decreto ley Nº 1.757, para mejorar las indemnizaciones en actos de servicio y en caso de fallecimiento de los bomberos voluntarios. Asimismo, pensamos pedir urgencia para un proyecto aprobado aquí, por unanimidad, hace más de seis años entre otras con mi firma y que se encuentra detenido en el Senado, cual es el que exige certificados de seguridad en la construcción de edificaciones de altura de más de tres pisos y de centros comerciales. Esta norma de seguridad, en manos de los especialistas correspondientes Bomberos de Chile, evitará muchas muertes.
Por ello, con entusiasmo, reitero, nuestra bancada dará su aprobación a esta iniciativa, en la esperanza de que lo será por la unanimidad de la Sala, máxime si se toma en cuenta quienes son sus beneficiarios.
Puede hacer uso de la palabra el diputado señor Villouta.
Señor Presidente, no cabe la menor duda de que este proyecto merece toda nuestra preocupación, por lo cual lo votaremos favorablemente.
Sin embargo, quiero consultarle al diputado informante si se trató la indicación que formulé, la cual se encuentra en poder de la Mesa, para agregar en el artículo 2º, entre las expresiones “emergencia” e “incurrirá”, la frase “con uniforme o casco de servicio o distintivo notorio”, pues se trata de sancionar a quien turbare la actuación del voluntario. ¿Pero cómo saber si se trata de un bombero cuando no se identifica con los distintivos clásicos de los voluntarios? Podría tratarse de una persona conocida, pero no todo el mundo tiene la obligación de saber que ese hombre que va en bicicleta o en auto, apurado, es voluntario, damnificado o pariente de algunos de los accidentados.
Si no se analizó el tema, sería bueno hacerlo. En caso contrario, después en los juzgados el inculpado se defenderá diciendo que el voluntario no llevaba el distintivo o alguna característica que lo identificara como tal.
Señor Presidente, pocas actividades de servicio público son tan expresivas como la desarrollada por el bombero, la que en cualquier parte del mundo constituye un gran desafío y una prueba de servicio público, nobleza y compromiso. En Chile, quizás sea una de las más destacadas.
El proyecto en debate, resultado del trabajo de la Comisión especial conformada para este efecto, tiene por objeto hacer más eficaz la labor bomberil en las distintas ciudades y pueblos del país donde los voluntarios desarrollan abnegadamente su misión, muchas veces en condiciones adversas, con material obsoleto y con falta de financiamiento adecuado. Por ello, no debemos tolerar a los grupos de bandoleros o de personas con actitudes incomprensibles, que agreden a los bomberos que van a salvar la vida, integridad física y bienes materiales de otras personas.
Por eso, quienes integramos dicha comisión, hemos querido otorgar mediante esta moción un resguardo legal a la actuación de los voluntarios en los diversos siniestros o en otras funciones en beneficio de la comunidad. En tal virtud, se ha considerado la necesidad de penalizar con fuertes sanciones la actuación dolosa de quienes agredan, con resultado de muerte o lesiones, a los voluntarios; de quienes turben su actuación en actos de servicio o cuando concurran a una emergencia, y de quienes entreguen falsa alarma de incendio, emergencia o calamidad pública. Para tal efecto, redactamos tres disposiciones que consignan estos ilícitos y sus respectivas penas: las equivalentes a los artículos 391, 396, 397, 398 y 399 del Código Penal.
Esperamos que el proyecto sea aprobado, ya que permitirá a los bomberos desarrollar una labor efectiva y salvar vidas y bienes, sin estar expuestos a riesgos innecesarios.
Asimismo, quiero hacer mención a los dos proyectos que el diputado señor Ulloa , presidente de la Comisión, anticipó que entrarán a tramitación en la Cámara. Sus objetivos son loables, pues concretan beneficios para las viudas de bomberos que mueren en actos de servicio y otros ganados con justa razón por los “caballeros del fuego”.
Puede hacer uso de la palabra el diputado señor Ortiz.
Señor Presidente, en los diez años y meses que me corresponde representar al distrito de Concepción, Chiguayante y San Pedro de la Paz, pocas veces he visto algo tan consensuado y que ha dejado de lado los legítimos intereses político-partidarios en función de un denominador común: el especial reconocimiento a una institución de servicio público, como es Bomberos de Chile.
El 14 de julio del año recién pasado, se aprobó un proyecto de acuerdo en que se pidió el estudio de las medidas legales y/o administrativas para propiciar o sugerir un proyecto de ley que permitiera a los voluntarios desempeñar con seguridad su labor, en la cual han demostrado eficacia, abnegación, dedicación y esfuerzo. Por eso, en primer lugar, en la Comisión se hizo un reconocimiento. De los trece parlamentarios que la integran, sólo tres tienen el privilegio de ser miembros del cuerpo de bomberos en sus respectivos distritos: don Jorge Ulloa, don Enrique Krauss y don Gustavo Alessandri. Tal vez, habría uno más. De todos modos, no quiero pecar por omisión.
Así, por unanimidad, se nombró presidente de la Comisión al diputado señor Ulloa , militante de la UDI, e informante del proyecto en debate al diputado señor Krauss , militante de la Democracia Cristiana. Como quedan dos proyectos que informar, no me cabe la menor duda que el próximo informante será el diputado señor Gustavo Alessandri. Por lo menos, anuncio que lo propondré, no porque agarre vuelo de lo que dice el colega Carlos Kuschel, quien tiene un sentido del humor muy especial. Seguramente les rinde homenaje a los bomberos en su distrito, pero ahora está haciendo mofa de algo tan importante como son los bomberos de Chile.
Debo reconocer el trabajo del secretario de la Comisión, don Federico Vallejos , funcionario antiguo de la Corporación, ya que en el resumen que hizo de las iniciativas parlamentarias sobre los bomberos, tanto en la Cámara como en el Senado, nos dio la sorpresa de que ninguna moción había llegado a feliz término. Es decir, algunos proyectos han sido aprobados aquí, pero han quedado detenidos en el Senado de la República, y es bueno que se conozca la realidad legislativa.
Por eso, la Comisión se fijó objetivos muy claros, con los cuales ninguno de sus integrantes persigue el protagonismo. Y al respecto, voy a contar una anécdota en tono muy positivo.
De los diputados que representamos a la Octava Región, miembros titulares de la Comisión de bomberos somos Jorge Ulloa , de la UDI; Carlos Abel Jarpa , del Partido Radical Social Demócrata, y José Miguel Ortiz , de la Democracia Cristiana. Ninguno de los tres dimos a conocer en forma escrita los adelantos que había tenido el proyecto. Sin embargo, según se supo el día del bombero, a cuyo acto oficial todos tratamos de asistir, un parlamentario que nunca participó en el trabajo nuestro había mandado copias de algo que no corresponde a la realidad.
No diré el nombre, sino que sólo mencionaré el hecho para que alguna vez se actúe en forma seria, porque esa actitud hace daño a este Poder del Estado.
El 14 de septiembre del año pasado, sucedió un hecho desgraciado en San Miguel. Con motivo de la concurrencia a la extinción de un siniestro, un voluntario del cuerpo de bomberos de esa comuna fue víctima de una agresión, la que sirvió de base del proyecto.
Las necesidades se han ido viendo con el transcurso del tiempo. En especial, con la asesoría del secretario y demás funcionarios de la Comisión, se logró plasmar el texto que tienen los colegas parlamentarios en su poder. Consta de sólo tres artículos, pero muy de fondo, porque con ellos se sanciona a los responsables de las agresiones físicas a voluntarios de cuerpos de bomberos en actos de servicio, a quienes impidan o entorpezcan sus tareas de combate de un siniestro o emergencia y a los que entreguen falsas alarmas de los mismos.
El diputado informante, distinguido abogado Enrique Krauss , ex Vicepresidente de la República, ex ministro del Interior, entre otros cargos, ha dado a conocer en forma extensa el alcance de los tres artículos.
Por eso, pido que este proyecto, que es consecuencia de la moción de diez diputados, que entregamos varias horas de trabajo y que hemos hecho el máximo de esfuerzo, se apruebe por unanimidad, en general y en particular, como salió de la Comisión, de manera que cumpla a la brevedad el primer trámite constitucional.
En segundo término, no puedo dejar de expresar lo agradable que ha sido el trabajo en la Comisión. En todas sus sesiones ha participado el presidente de los cuerpos de bomberos de Chile, don Octavio Hinzpeter , que en octubre próximo, vale decir, en dos meses más, cumple treinta años en ese cargo, lo que demuestra que una institución no se detiene por el hecho de que alguien la sirva por muchos años, y esto se ve en los materiales y medios que se han entregado para que cumpla su misión en la mejor forma posible.
Un solo ejemplo. El viernes recién pasado fui invitado a un acto en Coelemu, que no es parte del distrito que represento, pero que está en la provincia de Concepción. Quedé muy impresionado. El pueblo estaba todo en las calles a la espera del segundo carro-bomba de esa comuna, un vehículo nuevo, excelente y dotado de los elementos más modernos, respecto del cual todo el pueblo reconocía su utilidad futura. Ahí tenemos un ejemplo claro y preciso de la labor de Bomberos en nuestro país.
Hemos terminado la presentación de indicaciones a un segundo proyecto, patrocinado por los mismos diez parlamentarios que firmaron la moción y que figuran en el informe de la Comisión especial, en la cual se aprobó en general y en particular y que en los próximos días se dará a conocer en la Sala, relacionado con algo vital para la mujer o el familiar más directo del bombero que sufre un accidente o fallece en acto de servicio.
Dicha iniciativa mejorará y actualizará las indemnizaciones y beneficios que, en justicia, tienen derecho a recibir por los accidentes que sufran y las enfermedades que contraigan en actos de servicio.
Con el proyecto en estudio se cumple un gran objetivo, pues como representantes populares estamos legislando en forma preferente en favor de instituciones como Bomberos de Chile.
Señor Presidente, si alguien cree que con este proyecto estamos haciendo un favor a los bomberos, está absolutamente equivocado.
Digo esto por lo siguiente: el diputado señor Gustavo Alessandri me recomendó conversar con los voluntarios de las compañías de bomberos de mi distrito acerca del proyecto. Así lo hice y cuando se lo mostré a los bomberos de Cunco, Curarrehue , Pucón , Villarrica , Loncoche , Gorbea y Toltén , me dijeron que agradecían nuestra preocupación, pues, sin duda, los favorecerá en algunas cosas, pero que más los alegraba el hecho de que quienes los agreden ya no podrán impedirles salvar los bienes de las víctimas de un siniestro. O sea, agradecen la iniciativa, porque podrán seguir cumpliendo con la misión que se les ha encomendado, sin sufrir agresiones por parte de personas que no les permitían trabajar, lo que dejaba un saldo de casas quemadas y pérdidas de vidas humanas. Esa era su mayor preocupación, lo cual retrata de cuerpo entero a los voluntarios de bomberos. Jamás piensan en ellos mismos ni en lo que les puede pasar cuando acuden a apagar un incendio, sino en el bien que hacen a las personas, en las vidas que salvan, en las casas que evitan quemarse y en la gente que quedará sin hogar, con las consecuencias que ello acarrea.
Eso retrata de cuerpo entero a Bomberos de Chile, quienes con sacrificio logran que algunas municipalidades y particulares los ayuden con bencina y otros elementos para realizar sus labores.
Como dijo el diputado señor Ortiz , éste es un primer paso. Esperamos obtener muchos más beneficios para Bomberos. ¿Quién en la vida no ha tenido un gesto amable de ellos?
Felicito a la Comisión, pues ha hecho un buen trabajo y persigue un principio muy noble; pero con la misma fuerza quiero destacar que, más que preocuparse de su protección, los voluntarios agradecen la iniciativa, porque les permitirá salvar en mejor forma los bienes de las personas en casos de siniestros.
¡Eso es Bomberos de Chile! ¡Única institución de esta índole en el mundo que no es remunerada y que funciona solamente con voluntarios! Por eso, no me cabe duda alguna de que al ver el ejemplo que constituyen para la patria, la Sala apoyará y aprobará por unanimidad el proyecto.
Señor Presidente, resulta satisfactorio discutir una iniciativa que tiene su origen en un proyecto de acuerdo de la Cámara y que refleja el trabajo serio y responsable que vienen realizando desde hace un año a la fecha los integrantes de la Comisión. La gran mayoría de ellos integra o ha integrado alguna Compañía de Bomberos de nuestro país.
Esta situación tiene doble importancia, porque estamos legislando para solucionar problemas reales y concretos de la comunidad, como los que enfrentan los voluntarios de las Compañías de Bomberos cuando salen a cumplir con su deber ante una emergencia.
A través de esta iniciativa se les está dando la tranquilidad y la certeza de que cuando el deber los llame a servir a su comunidad, los actos de violencia en su contra o que alteren su normal desempeño profesional, tendrán un castigo. Muchas veces, personas de mala fe abusan de la confianza y voluntad de los bomberos y hacen falsas llamadas de emergencia, las cuales, junto con alertar a la comunidad también los hace incurrir en un alto costo operacional.
Todos somos testigos de las dificultades económicas que enfrentan y de las múltiples actividades y esfuerzos que realizan para recolectar fondos. En la discusión del proyecto de ley de Presupuestos, generalmente tenemos problemas para conseguir lo que necesitan como mínimo para funcionar.
Comparto plenamente los objetivos de la iniciativa. Espero que la Comisión especial de esta Cámara, cuya labor está dando sus primeros resultados, proponga otras iniciativas que faciliten, promuevan e incentiven la labor de nuestros voluntarios de bomberos a lo largo del país.
Señor Presidente, una muy breve reflexión: no sé si se trata de una ironía de la vida, de una paradoja de la historia o, simplemente, de una coincidencia el hecho de que hoy, cuando se desata un fuego que ataca el alma y la convivencia nacionales estemos abocados a analizar un proyecto destinado a proteger la seguridad de Bomberos de Chile. La ironía de la vida también nos obliga a cumplir con nuestro deber esta tarde, que para mí y para millones de chilenos es muy triste. Pero hay que cumplir la tarea y lo haremos.
En verdad, el proyecto en estudio se suma a otros de esta Corporación, en particular de la Comisión especial, tanto para defender la integridad como la seguridad previsional de los voluntarios. Pero sabemos que el camino no sólo se inicia con iniciativas de esta naturaleza; también están de por medio los recursos que, esperamos, se incrementen cada vez más a través del presupuesto nacional y de otros mecanismos que les permitan sobrevivir, porque las necesidades son siempre mayores que los recursos que ellos generan y los que el Estado les entrega.
Los parlamentarios que me antecedieron en el uso de la palabra se refirieron en detalle a tales proyectos, en especial al que nos convoca esta tarde.
Sin embargo, quiero resaltar la importancia de la Comisión especial, que va mucho más allá de la iniciativa legal que nos ocupa: está relacionada con la búsqueda de medidas en favor de Bomberos de Chile, quienes desarrollan una labor desinteresada, loable y generosa.
Agradezco al presidente de la Comisión, el diputado señor Ulloa , su trabajo incansable por lograr el éxito en la tarea encomendada, debido a que no sólo lo hizo porque viste la casaca de bombero, sino por su vocación de servicio público. En él quiero destacar el aporte de la Oposición al proyecto. También debo hacer notar la colaboración y el mismo espíritu del diputado señor Krauss , quien contribuyó generosamente a lograr acuerdos con el objeto de encontrar soluciones concretas en favor de Bomberos de Chile. Espero que éste sea el comienzo de la preocupación que se les debe brindar, entregándoles medios y otorgándoles la dignidad que se merecen.
Señor Presidente, por las intervenciones anteriores, considero inoficioso que rinda homenaje a Bomberos de Chile, hombres de paz, valientes, que sirven al prójimo. Sin embargo, debo decir que soy muy amigo de los bomberos, pero también de la técnica legislativa y de los principios del derecho.
Aun cuando aprobaré la idea de legislar, formularé algunas observaciones al proyecto.
En primer lugar, resulta difícil aceptar que se produzca un cierto grado de discriminación respecto de otras instituciones o personas que también desempeñan labores voluntarias y han tenido gestos heroicos, como la Cruz Roja, la Defensa Civil y otras.
El artículo 1º señala lo siguiente: “El que mate, hiera o agreda de hecho a un Voluntario de Cuerpos de Bomberos en acto de servicio incurrirá en las penas de los artículos 391, 396, 397, 398 ó 399 del Código Penal, aumentadas en un grado, según corresponda”. Es necesario hacer un breve comentario respecto de cada una de estas normas.
Por ejemplo, el artículo 391 del Código Penal contempla dos clases de homicidios: el calificado, que se comete en determinadas circunstancias, con premeditación, con alevosía, con ensañamiento y cuya pena llega a presidio perpetuo. Si penalmente fuera posible agregarle una agravante, se llegaría a la pena de muerte, o sea, la agravante no tendría ningún objeto y operaría sólo respecto del homicidio simple, porque en este caso la pena va de cinco años y un día a 15 años, y, con la agravante, puede llegar hasta 20 años. Aun cuando es algo bastante excepcional, puede ocurrir que en un incendio una persona que actúa con dolo provoque la mutilación de un voluntario.
Por otra parte, pienso que el artículo 398 del Código Penal no corresponde porque dice: “Las penas del artículo anterior son aplicables respectivamente al que causare a otro alguna lesión grave, ya sea administrándole a sabiendas sustancias o bebidas nocivas o abusando de su credulidad o flaqueza de espíritu”. Considero difícil que en alguna oportunidad se pueda dar esta situación.
Como el artículo 1º tiene una serie de deficiencias técnicas, incluso no están descritos los tipos penales, presenté una indicación, con el objeto de agregar una agravante en el numeral 13º del artículo 12 del Código Penal, que señala: “13º Ejecutarlo en desprecio o con ofensa de la autoridad o en el lugar en que se halle ejerciendo sus funciones”.
La agravante sería válida para el caso de los bomberos y de toda persona que se encuentre realizando su función en una situación de emergencia. Como dice un tratadista de derecho penal, cualquier persona que actúe en una situación de emergencia realiza una labor muy similar a la de la autoridad pública. Por ejemplo, para Carabineros existe una norma en el Código de Justicia Militar respecto del maltrato de palabra o de obra a uno de sus funcionarios, y las penas dependen del resultado.
Como dice el profesor señor Novoa , el orden social impone el deber de respetar a quienes desempeñan funciones que llevan consigo poder de imperio sobre los ciudadanos. De acuerdo con las normas de organización del Estado, ellos son los que constituyen autoridad pública. Y qué duda cabe de que los voluntarios de los cuerpos de bomberos si se interpreta en forma flexible la norma ejercen una labor muy parecida a la de la autoridad pública en el lugar donde actúan, al señalar espacios, impedir el tránsito, ingresar sin orden judicial para registrar, allanar y actuar frente a un siniestro, sea al apagar un incendio o salvar vidas. En ese sentido, cuando un voluntario de Bomberos o de otra institución actúa en una situación de emergencia, es indudable que quien atenta en su contra en esas circunstancias lo agravia no sólo porque daña su vehículo, lo lesiona o, incluso, lo mata delito penado respecto de cualquier persona, sino porque ofende gravemente a alguien que en ese momento está ejerciendo labores de autoridad pública. A este propósito, recuerdo que Carabineros también ha protagonizado incidentes con Bomberos, porque existe una especie de competencia sobre quién debe actuar en determinadas situaciones de emergencia.
Por eso, presenté una indicación al artículo 1º, con el objeto de incorporar esta circunstancia agravante, pues no contempla el delito de daños, sancionado por nuestro Código Penal. No cabe la menor duda de que el daño causado a un bien utilizado en situaciones de emergencia también debería constituir una agravante.
Respecto de los artículos 2º y 3º, soy partidario de incorporarlos directamente en el Código Penal, como 269 bis y 269 ter, de manera que “el que turbare la actuación de voluntarios de cuerpos de bomberos en actos de servicio o mientras se dirigen a una emergencia incurrirá en las penas mencionadas, pero no aumentadas en un grado, ya que la agravante está incluida en la indicación que presenté.
En cuanto a quien entregue falsa alarma de incendio el diputado señor Moreira me lo trajo a la memoria, cuando dijo que en la historia había paradojas, recodos y hechos similares, nuestro viejo Código Penal consideraba que incurrían en delito de sublevación quienes tocaran o mandaran tocar campanas u otro instrumento cualquiera para incitar al pueblo al alzamiento y los que, con igual fin, dirigieran discursos a la muchedumbre o les repartieran impresos. Si la sublevación llegaba a consumarse, eran castigados con la pena de reclusión menor o de extrañamiento menor en sus grados medios, a no ser que merecieran la calificación de promovedores.
Por coincidencia histórica, esta norma es bastante parecida, pues se refiere al que entregue falsa alarma de incendio. Es prácticamente lo mismo, porque a comienzos del siglo pasado eran las campanas las que producían esa falsa alarma, lo que podía ser considerado como sublevación. De manera que esta norma debería ser incorporada al Código Penal como artículo 269 bis.
Aprobaré la idea de legislar, pero ojalá en esta sesión o en la Comisión especial que está elaborando una serie de proyectos en beneficio de Bomberos hecho que todos celebramos se precise el alcance de dicha norma, de acuerdo con las indicaciones que presenté.
Señor Presidente, es bueno haber escuchado al colega Elgueta , porque creo que no hay ningún parlamentario en esta Sala que no adhiera al reconocimiento del trabajo que llevan a cabo los voluntarios de los cuerpos de bomberos. Pero, más allá de ese reconocimiento, nuestro deber es lograr que los proyectos sean elaborados con la mayor claridad posible, y el colega nos ha señalado que no es suficientemente claro y que, tal vez, las penas son muy elevadas.
En el proyecto se hacen tres propuestas para garantizar el trabajo que desempeñan los bomberos, de manera que no sean objeto de atentados como ha ocurrido o se interpongan obstáculos a su labor. En definitiva, se trata de crear las condiciones que les permitan desenvolverse con la efectividad que requieren las emergencias a las cuales son llamados.
Por lo tanto, me sumo a las inquietudes planteadas por el diputado señor Elgueta , las cuales debemos despejar, aun cuando entiendo que la idea es votar el proyecto en esta sesión. Tal vez, vale la pena revisar bien si corresponde hacer lo indicado por el colega. Eso, sin perjuicio de que estamos absolutamente de acuerdo ya lo manifestó el diputado señor Naranjo en representación de nuestra bancada con los tres puntos básicos del proyecto. Además, me parece muy importante el trabajo realizado por la Comisión, que formula propuestas a futuro, las cuales permitirán perfeccionar un trabajo que aparece cada día más indispensable y necesario.
No puedo dejar de señalar que el sábado en la mañana tuve oportunidad de conversar con el superintendente del cuerpo de bomberos y con el alcalde de la comuna de La Granja. El superintendente me manifestó con mucho entusiasmo y, tal vez, con algo de ingenuidad, hecho que lamento, que habían convocado a la prensa y enviado una nota personal a cada uno de los editores de los medios de comunicación de nuestro país para darles la buena noticia de que gracias a la acción conjunta de tres municipalidades, La Granja, San Ramón y La Pintana comuna pobre del distrito Nº 29, que represento, y con la ayuda de la Superintendencia de Bomberos, se había logrado hacer una inversión de 400 millones de pesos.
¿Qué pasó? No llegó nadie. Como parlamentaria, me sentí satisfecha de asistir a la reunión, pero no concurrió absolutamente nadie más, ni siquiera un medio de comunicación. ¿Por qué? Probablemente, no era noticia informar que la acción conjunta de tres municipalidades permitió una inversión de 400 millones de pesos, lo que significa contar con el carrobomba más moderno que existe en La Pintana y con otros elementos muy útiles para el trabajo de Bomberos.
Señalo esto, porque en la conversación que sostuve con el superintendente, señor Miguel Bau , me manifestó cómo habían ido cambiando las condiciones de trabajo durante estos diez años de gobiernos de la Concertación; recordó las condiciones anteriores, la mala calidad de los cuarteles, las condiciones infrahumanas en que funcionaban, y reconoció que, poco a poco, había ido mejorando su equipamiento, los cuarteles y los instrumentos de trabajo. Considero positivo que se reconozca esto, pues los gobiernos de la Concertación han hecho una gran inversión para mejorar su situación. A pesar de eso, todos reconocemos que falta mucho por hacer y, desde luego, asumimos nuestro compromiso en tal sentido.
Por lo tanto, me sumo a las voces que consideran importante aprobar el proyecto en debate, con los tres puntos señalados, que permitirán garantizar mejores condiciones de trabajo, evitar obstrucciones, agresiones y falsas alarmas, que significan derroche de recursos y de tiempo.
Si las observaciones formuladas por el colega Elgueta son superadas por la vía de las indicaciones, a lo mejor podemos despachar el proyecto en esta sesión. De lo contrario, considero conveniente revisarlo, a fin de que concluya como debe ser, pues se trata de legislar positiva y adecuadamente para garantizar las mejores condiciones de trabajo a los voluntarios de los cuerpos de bomberos, que merecen todo nuestro respeto por la forma solidaria que tanta falta hace al país, en que desarrollan su esencial labor desde y por la comunidad.
Tiene la palabra el honorable diputado señor Enrique Jaramillo.
Señor Presidente, es gratificante destacar las buenas conductas del ser humano. Hoy, la gran mayoría de los diputados que han intervenido han destacado este aspecto, por lo que no podría dejar de dar también mi voto a una iniciativa que apoya la labor tan importante que en nuestra sociedad cumplen Bomberos de Chile.
Hoy no se discute, como hacemos habitualmente; hoy se apoya un proyecto importante para mejorar las condiciones de la labor de los voluntarios en todo el país.
Se trata, como muy bien lo ha expresado el diputado informante, de aumentar las sanciones a quienes interfieren en la labor de los bomberos. Algo que pareciera inconcebible, es una realidad. En efecto, los bomberos sufren el ataque de personas insanas o son objeto de acciones que los obligan a desviar recursos, siempre escasos, como son las alarmas o llamadas falsas, conductas éstas que hasta ahora no están sancionadas en nuestro ordenamiento jurídico.
En este debate no puedo dejar de pensar en los voluntarios de mi distrito; en los voluntarios de la provincia de Valdivia, en especial, en los cadetes. En esa zona, es muy importante la acción y participación de los jóvenes cadetes, a quienes he visto actuar en amagos de incendios declarados en medio de la noche y el frío, con una entrega tan abnegada como la de los mayores. Asimismo, me consta la forma creativa con que reúnen recursos para que Bomberos pueda cumplir sus tareas en servicio de la comunidad. Por eso, me permito, con el respeto que se merece el honorable diputado informante, don Enrique Krauss , consultarle si el proyecto alcanza a los cadetes, que apoyan de la forma indicada la labor bomberil, pero que según los estatutos de Bomberos de Chileno son considerados voluntarios.
Por la naturaleza de la labor bomberil, por el carácter voluntario de sus integrantes y por los escasos recursos de que disponen, considero positiva esta iniciativa, tan valorada en el día de hoy en esta Sala. Asimismo, por supuesto, me adhiero al reconocimiento a la labor de la Comisión especial que, en un corto espacio de tiempo, con mucho estudio y dedicación han logrado el consenso para aprobar el proyecto.
Mi reconocimiento reitero para ellos y con la interrogante expuesta anuncio mi voto favorable.
Tiene la palabra el diputado señor Abel Jarpa.
Señor Presidente, tal como lo han expresado en sus intervenciones el diputado informante, don Enrique Krauss , y el presidente de la Comisión de Bomberos, nuestro colega Ulloa , estamos cumpliendo un acuerdo de la Corporación, en orden a buscar en esta oportunidad los mecanismos para que los voluntarios puedan cumplir mejor su función y, más adelante, como aquí ya se ha expresado, mejorar las indemnizaciones y beneficios cuando ellos, por diferentes circunstancias, sufren algún daño en su integridad física.
En nombre del Partido Radical, me es sumamente grato anunciar el voto favorable a esta iniciativa que busca, por un lado, resguardar la integridad física de nuestros voluntarios y, por otro, permitir que puedan ejercer mejor su función en defensa tanto de la vida de las personas como de los bienes y servicios.
También deseo destacar algo que hoy se ha señalado con mucho énfasis: la unidad y esfuerzo con que todos los parlamentarios de la Comisión hemos trabajado; que lo hemos hecho con el solo norte de buscar la mejor forma de concretar esta legislación.
Desde niño supe del trabajo que los voluntarios de Chillán realizaban en el combate de los incendios y siniestros; posteriormente, ya como médico y voluntario de la Cuarta Compañía del Cuerpo de Bomberos de Chillán, me tocó atender, en muchas ocasiones, a voluntarios que resultaban lesionados mientras cumplían su importante labor. Luego, como gobernador de la provincia de Ñuble, pude apreciar en toda su dimensión su labor, especialmente, como aquí ya lo han destacado algunos colegas, esta verdadera trilogía que la componen los sistemas de urgencia de los hospitales, a través de las ambulancias, Carabineros y Bomberos, que en las situaciones de emergencia trata, en primer lugar, de salvar vidas. Lo primero que hacen los voluntarios es luchar por la vida de sus semejantes, aun a riesgo de las suyas. Creo que nuestro afán hoy debe ser que esa misión, que ha sido centenaria en Bomberos de Chile, pueda ser cumplida por los voluntarios no sólo con abnegación y esfuerzo, sino también con gran capacitación y seguridad. Ello porque la importante labor de los voluntarios ya no sólo se circunscribe a combatir incendios, sino que actúan en otras emergencias, como las producidas con elementos inflamables, en los accidentes automovilísticos, en las inundaciones, etcétera.
A través de los tres artículos de esta moción se pretende sancionar a los autores de agresiones que sufren los voluntarios y voluntarias en cumplimiento de sus funciones; a quienes entorpezcan su labor y, por supuesto, a quienes provoquen situaciones que son inentendibles, como son las falsas alarmas.
Por ese motivo, en nombre de la bancada Radical Social Demócrata y del mío propio, anuncio el voto favorable a esta iniciativa legislativa.
Señor Presidente, las disposiciones de este proyecto son simples, sencillas, casi de sentido común, pero, naturalmente, han dado lugar a la rendición de un homenaje al Cuerpo de Bomberos, quizás precisamente por la brevedad de sus disposiciones.
No es malo que surja un verdadero raudal de retórica respecto de una institución tan querida para todos los chilenos. Por lo general, los homenajes siempre tienen una impronta ecuménica. Tratándose de los voluntarios del fuego como les llaman literariamente, este rasgo adquiere una dimensión casi épica.
Es útil atender al planteamiento que hizo hace algunos minutos el diputado señor Elgueta. Se diría que en la Sala él representa “la voz de los códigos”: siempre está atento a formular el llamado preciso para ajustar las disposiciones legales al tema en discusión en un momento determinado. Es una suerte de cancerbero constitucional y legal. Por lo tanto, me parece útil atender a sus recomendaciones.
Sin embargo, quiero concluir estas breves palabras refiriéndome a la metáfora de trazo grueso que hizo el colega Moreira. Él quiso hacer un símil con el fuego, los bomberos y la situación que está viviendo el senador vitalicio, hoy desaforado por nuestra Corte Suprema. No debería olvidar que el voluntario al cual se refiere sufrió la tragedia de que le pisaran la manguera, pero no precisamente alguien que quiso obstruir la labor que estaba llevando a cabo. Lamentablemente, se convirtió en un incendiario de los espíritus. Debido a eso, nuestro máximo tribunal dictaminó en elocuentes guarismos la voz de la justicia vigente en Chile.
Ante eso, no queda más que acatar y ciertamente no cometer la tentación de mezclar aquel tema con una institución tan emblemática como la de Bomberos, porque no sería raro que quien lo intente salga chamuscado.
Señor Presidente, el proyecto en discusión busca facilitar el trabajo bomberil y proteger a los voluntarios cuando cumplen sus servicios profesionales: tiende a sancionar al que dé muerte o lesione a un bombero, al que entorpezca la labor bomberil y a quien dé alarmas falsas. Todas estas sanciones se encuentran justificadas por la trascendencia del trabajo de estos hombres y mujeres de Chile, que voluntariamente acogen un profundo llamado interno de servicio público.
El Partido por la Democracia concurrirá con su voto favorable. Sin embargo, todos sabemos que la demanda fundamental de Bomberos de Chile está determinada por el financiamiento de sus compañías a lo largo del país y por mejorar la cobertura de riesgos para sus voluntarios. Sé que la Comisión especial constituida para analizar la situación de Bomberos de Chile trabaja en una propuesta sobre ello; así aparece en el informe del proyecto.
Por lo anterior, no puedo dejar de mencionar la injusta situación producida por verdaderas leyes de amarre, mediante las cuales el gobierno militar dejó como beneficiarios de la Polla Chilena de Beneficencia y de la Lotería de Concepción, únicas empresas autorizadas para realizar juegos de azar, a ciertas instituciones con poca transparencia y cuya labor no ha podido ser esclarecida desde hace años por deficiencia de control legal y por la escasa voluntad de ciertas autoridades de hacer luz sobre dichas actuaciones.
Me refiero a la denominada Fundación Septiembre y a Cema Chile, supuestas entidades de beneficencia controladas por las Fuerzas Armadas. La primera es administrada en conjunto por las tres ramas de las Fuerzas Armadas y por Carabineros de Chile, y está destinada, según sus estatutos, a otorgar ayudas y becas a los hijos y viudas de militares caídos con ocasión del golpe de Estado de 1973. La segunda entidad ha quedado en manos de la esposa del general Pinochet, fruto de una acción a todas luces ilegítima, pues incluso su presidencia fue restada de la esposa del actual Comandante en Jefe del Ejército.
Pues bien, ambas entidades han percibido sumas exorbitantes durante más de 25 años, que alcanzan a varios miles de millones de pesos, sin existir fundamento alguno que lo justifique, en circunstancias que otras instituciones nobles, útiles y valoradas socialmente, como Bomberos de Chile, deben solicitar recursos en la vía pública, casi mendigarlos, para cumplir sus cometidos de servicio público fundamentales para la seguridad de los chilenos, de sus vidas y de sus patrimonios.
¿Es razonable que de los ingresos que proporciona un porcentaje importante de la Polla Chilena de Beneficencia, Cema Chile se lleve un 20 por ciento y Bomberos sólo un 15 por ciento? ¿Quién presta servicios más útiles para la sociedad? ¿Alguien se atrevería siquiera a defender inequidad tan manifiesta? ¿Por qué Cema Chile percibe un tres por ciento de los ingresos mensuales de Lotería de Concepción y Bomberos ni un solo peso, ni siquiera Bomberos de Concepción, lugar donde está asentada dicha institución?
En cuanto a lo dicho por dos colegas durante una sesión de la semana pasada en relación con mis declaraciones en conjunto con el diputado señor Navarro sobre la institución Voto Nacional O’Higgins, debo señalar que no he propuesto dejar de beneficiar a dicha organización, no obstante estar estudiando tal posibilidad. Entiendo que Voto Nacional O’Higgins realiza una labor de beneficencia pública en la comuna de Maipú, pero, por otra parte, me surgen seriamente dos cuestionamientos: ¿es justo que con recursos de todos los concursantes, creyentes o no, miembros de una u otra denominación religiosa, se financie un templo católico? En segundo lugar, ¿no es acaso razonable que estas instituciones, de manera pública, den cuenta periódica de su acción en favor de la comunidad cuando lo hacen en parte con recursos de terceros? ¿Es mucho pedir esto en aras de la tan manoseada transparencia? ¿Qué se les puede decir a los bomberos de Puerto Aisén, Undécima Región, que represento en la Cámara, que hasta hace pocos meses no tenían dónde guardar un valioso carrobomba, el único en la Undécima Región para sofocar la inflamación de productos químicos? ¿O a los esforzados bomberos de Puerto Cisnes, que no tienen el mínimo equipamiento de ropa para actuar? Me imagino que estas pellejerías no ocurren sólo en la Undécima Región.
Finalmente, hago un llamado a sumar esfuerzos para sanear una situación a todas luces oscura, como la reseñada, y evitar el desvío de recursos de la beneficencia pública hacia entidades que no tienen ni la transparencia ni la importancia relativa y, sin embargo, están legitimadas para percibir tan pingües beneficios.
Tiene la palabra el diputado señor Luis Monge.
Señor Presidente, como diputado, como ciudadano, como admirador de la labor insustituible que desarrolla Bomberos de Chile, quiero manifestar mi beneplácito por la presentación del proyecto y felicitar a sus autores. No podemos hacer menos, y creo de toda justicia mejorar la seguridad, proteger la integridad física de los voluntarios del Cuerpo de Bomberos y amedrentar a los desalmados que los atacan cuando se dirigen a intervenir o a actuar ante una emergencia.
Con todo, estimo que la redacción de la iniciativa presenta algunos inconvenientes técnico-jurídicos. Concuerdo plenamente con la docta exposición del diputado señor Elgueta. Considero que se hace imperioso, a fin de evitar problemas en su aplicación, especificar y definir mejor el dolo y precisar la definición del tipo penal que fija el proyecto. De otra forma, el cuerpo legal se transformará en una de esas leyes que los tribunales de justicia jamás aplican por lo exagerado de sus penas.
También se hace necesario evitar lo que señalaba el diputado señor Villouta : la confusión que se puede presentar en algunos casos cuando los voluntarios no llevan puestos sus uniformes. Por tal razón, quien habla y el diputado señor Delmastro , hemos presentado una indicación al artículo 1º, para agregar, a continuación de la frase “El que mate, hiera o agreda” la expresión “a sabiendas”, y clarificar que la penas contempladas para quienes agredan a un voluntario del Cuerpo de Bomberos deben considerar que ese acto se llevó a cabo con la intención de interferir u obstaculizar la labor de aquél. De otra forma, podemos caer en un tipo penal difícil de precisar por los tribunales de justicia, lo que hace dificultosa la aplicación de la ley y el cumplimiento de los objetivos señalados por los legisladores en la iniciativa.
Por otra parte, sería deseable y de justicia por lo demás, así lo señala la indicación incluir en el proyecto otros cuerpos, grupos o brigadas destinados a actuar en situaciones de emergencia. En este contexto, se han señalado los casos de la Defensa Civil, las brigadas de la Cruz Roja, las brigadas forestales y otras, a las que habría que individualizar bajo un término genérico. De mantenerse la redacción del proyecto tal como está, se podría incurrir en problemas de constitucionalidad.
Por último y en atención a la gran cantidad de indicaciones presentadas, solicito que el proyecto vuelva a la Comisión, con el objeto de que sea sometido a un nuevo estudio, de modo que esta instancia presente a consideración de la Sala una nueva redacción.
Señores diputados, hay tres diputados inscritos para intervenir y restan 10 minutos para que concluya el tiempo destinado a la sesión. Si le parece a la Sala, se otorgarán tres minutos a cada uno.
Asimismo, recuerdo a la Sala que se han presentado 6 indicaciones. En tal sentido y luego de escuchadas las exposiciones, sugiero votar el proyecto y remitirlo a la Comisión especial abocada al tema.
Tiene la palabra el honorable diputado señor Felipe Letelier.
Señor Presidente, instituciones como el Cuerpo de Bomberos de Chile bien se merecen el homenaje de toda la ciudadanía. Es cierto que el proyecto contiene apenas tres artículos, pero ellos son de trascendental importancia para el voluntariado del país.
Todos estamos contestes en lo orgulloso que nos sentimos como chilenos de contar con un Cuerpo de Bomberos como el nuestro, el único no remunerado en el mundo. Por eso, aquí no se trata de hacer comparaciones con ciudadanos o instituciones. Los bomberos de Chile son únicos. De manera que si alguien pretende fabricar una metáfora con lo que sucede en estos momentos en el país, ello responde simplemente a un desatino.
Ahora bien, cualquier ayuda que prestemos a los bomberos de nuestro país, ya sea ésta de carácter legislativo, administrativo o material, será bienvenida. Insisto, si bien los artículos contenidos en la iniciativa son simples lo que ha sido destacado en la Sala, ellos tienen gran relevancia. Un ejemplo son las falsas alarmas. Cabe hacer presente que muchos de los cuerpos de bomberos de provincia no cuentan con detectores de llamadas, por lo que muchos de nosotros hemos debido hacer gestiones para que estas instituciones adquieran sistemas que detecten falsas llamadas, las que sólo llevan a que Bomberos genere gastos y esfuerzos innecesarios.
Siempre estaremos a favor de mejorar la situación de los cuerpos de bomberos. En muchas ocasiones el Estado destina recursos a proyectos inoficiosos. Por ello, nos alegramos de que en esta ocasión ellos sean derivados a una institución de tanta importancia como Bomberos.
Por las razones expuestas, anuncio el voto favorable de nuestra bancada al proyecto.
Tiene la palabra la honorable diputada señora Lily Pérez, por tres minutos.
Señor Presidente, extraño de los diputados presentes el hecho de que no hayan recordado a un grupo significativo tal vez no muy numeroso del Cuerpo de Bomberos: las voluntarias. El 4 por ciento de los casi 34 mil bomberos del país son mujeres. Ellas son las que en muchas ocasiones sufren las consecuencias de las falsas alarmas, entre ellas violaciones, agresiones y abusos deshonestos.
Señor Presidente, al parecer el machismo imperante en la Sala es muy fuerte, pues a los señores diputados no les interesa que hable de las voluntarias del Cuerpo de Bomberos.
¡Sólo a algunos no les interesa!
Las condiciones mínimas con que deben contar los voluntarios para efectuar su trabajo también deben hacerse extensivas a las voluntarias.
Hay un tema que no quiero dejar pasar y que fue señalado por un par de diputados de Izquierda.
¡Progresistas, diputada!
Señor diputado, progresistas hay en todas partes.
Aquí se ha cuestionado a muchas instituciones que, según un par de diputados de Izquierda, habrían traído problemas al Fisco. Entre otros hechos señalaron que los dineros destinados a esos organismos pudieron haber sido utilizados en beneficio del Cuerpo de Bomberos. Estoy absolutamente de acuerdo con que existen muchas instituciones que no deberían seguir funcionando. Sin embargo, a los casos señalados, agregaría el de Tribasa, donde el Gobierno se ha farreado gran cantidad de plata; el de los honorarios, en virtud del cual se ha gastado más de 50 millones de dólares en los últimos años.
Señor Presidente, he escuchado a mis colegas con toda atención, por lo que pido que sean más caballeros y demuestren tolerancia hacia el sexo femenino. Por lo visto, parece ser cierto lo señalado por el diputado señor Girardi en cuanto a que en esta Sala existe un 10 por ciento de personas con desviaciones sexuales.
Honorable diputada, le restan 30 segundos para que concluya el tiempo destinado a su intervención.
Señor Presidente, intento terminar mi intervención. Sin embargo, solicito a su Señoría que no cargue a mi tiempo las interrupciones de que he sido objeto por parte de diputados de Izquierda.
A los casos mencionados habría que agregar el escándalo Bilbao , las casas Copeva , etcétera. En lo que compete a mi distrito, el trabajo de Cema Chile, sede La Florida, ha sido ejemplar.
Por último, quiero señalar que no concibo que un proyecto que ha generado transversalidad, una iniciativa apoyada por todos los partidos políticos, se preste hoy para la pequeñez que han demostrado dos diputados de Izquierda el resto lo ha hecho muy bien, porque han mostrado nuevamente la hilacha sacando a relucir al gobierno militar y al senador Pinochet , lo que no tiene nada que ver con el proyecto de los bomberos.
Tiene la palabra el honorable diputado señor Enrique Krauss por tres minutos.
Señor Presidente, la conclusión obvia del debate es el respaldo unánime a la idea de legislar, la que apunta al apoyo de la labor desarrollada por los cuerpos de bomberos. Es probable que otras instituciones cumplan esas funciones y es importante que aspiren a contar con ese respaldo, pero la iniciativa está orientada al objetivo de la competencia que nos asignó la Cámara.
Por otra parte, como se ha dicho, las observaciones formuladas apuntan a aspectos de técnica legislativa y, como tales, son profundamente opinables. La orientación del planteo formulado se inspira en normas existentes, específicamente en el Código de Justicia Militar, respecto del maltrato de obra a Carabineros. Es el mismo padrón jurídico que ahora se traslada a los bomberos voluntarios. Sin perjuicio de ello, es obvio que las proposiciones formuladas podrán ser analizadas, consideradas y entregadas en el segundo informe que reglamentariamente corresponda entregar.
En todo caso, más allá de algunas apreciaciones que puedan existir sobre la coyuntura, cabe reconocer el espíritu generalizado de respaldo de la Cámara a las instituciones bomberiles, lo que evidentemente compromete y ratifica el esfuerzo que ha estado desarrollando nuestra Comisión.
Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 80 votos. No hubo votos por la negativa ni abstenciones.
Tiene la palabra el señor Jiménez para un asunto de Reglamento.
Señor Presidente, considere mi voto, que no apareció en el sistema.
Así se hará; además, se consignarán los votos de los diputados señores Ávila y Navarro.
Acuña, Aguiló, Alessandri, Alvarado, Álvarez-Salamanca, Álvarez, Ávila, Bartolucci, Bertolino, Caminondo, Caraball (doña Eliana), Ceroni, Coloma, Cornejo (don Patricio), Correa, Delmastro, Elgueta, Encina, Espina, Fossa, Galilea (don Pablo), García (don René Manuel), Girardi, González (doña Rosa), Gutiérrez, Guzmán (doña Pía), Hernández, Ibáñez, Jaramillo, Jarpa, Jiménez, Krauss, Leay, Letelier (don Juan Pablo), Letelier (don Felipe), Longueira, Luksic, Martínez (don Rosauro), Masferrer, Mesías, Molina, Monge, Montes, Moreira, Mulet, Muñoz (don Pedro), Muñoz (doña Adriana), Naranjo, Navarro, Núñez, Ojeda, Olivares, Ortiz, Palma (don Osvaldo), Palma (don Andrés), Pareto, Pérez (don José), Pérez (doña Lily), Prokurica, Recondo, Reyes, Rincón, Riveros, Rocha, Rojas, Saa (doña María Antonieta), Salas, Sánchez, Sciaraffia (doña Antonella), Silva, Soria, Soto (doña Laura), Tuma, Ulloa, Valenzuela, Van Rysselberghe, Vargas, Venegas, Vilches y Villouta.
Según lo acordado, el proyecto pasará a Comisión para segundo informe.
Se levantó la sesión a las 18.02 horas.