Source: https://custodiapaterna.jimdo.com/sentencias/tribunal-supremo/
Timestamp: 2017-10-21 13:50:54
Document Index: 94820659

Matched Legal Cases: ['artículo 39', 'artículo 92', 'artículo 92', 'artículo 70', 'artículo 68', 'artículo 101', 'artículo 92']

TRIBUNAL SUPREMO Sentencias - custodiapaternas jimdo page!
TRIBUNAL SUPREMO Sentencias
86/2016 de 19 de febrero. CUSTODIA COMPARTIDA y CONCILIACIÓN LABORAL
..... El Tribunal considera que los cambios que hace el padre en la empresa no son sustanciales y se interpretan los hechos en interés del menor, desarrollado en la Ley Orgánica 8/2015 de 22 de julio, extrapolable como canon hermenéutico.
184/2016 de 18de Marzo Cesan los alimentos por pobreza extrema
esta obligación cesa "Cuando la fortuna del obligado a darlos se hubiere reducido hasta el punto de no poder satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades y las de su familia", que es lo que ocurre en este caso respecto al padre. Estamos, en suma, ante un escenario de pobreza absoluta que exigiría desarrollar aquellas acciones que resulten necesarias para asegurar el cumplimiento del mandato constitucional expresado en el artículo 39 CE y que permita proveer a los hijos de las presentes y futuras necesidades alimenticias hasta que se procure una solución al problema por parte de quienes están en principio obligados a ofrecerla, como son los padres.
133/2016 de 4 de marzo, respeto mutuo para la custodia compartida
“Las malas relaciones de los progenitores son, hasta cierto punto, la consecuencia de la ruptura afectiva de la pareja, no pudiendo exigirse que las relaciones sean de armónico diálogo (siempre deseable). Por ello no puede ser causa exclusiva (salvo notoria gravedad) de la negación de un reparto equitativo del tiempo de estancia de los menores”.
130/2016 de 3 de marzo. Necesidad de plan contradictorio de crianza
“Obligación de los padres es no solo interesar este sistema de guarda, bajo el principio de contradicción, sino concretar la forma y contenido de su ejercicio a través de un plan contradictorio ajustado a las necesidades y disponibilidad de las partes implicadas que integre con hechos y pruebas los distintos criterios y la ventajas que va a tener para los hijos una vez producida la crisis de la pareja, lo que no tiene que ver únicamente con la permanencia o no de los hijos en un domicilio estable, sino con otros aspectos referidos a la toma de decisiones sobre su educación, salud, educación y cuidado; deberes referentes a la guarda y custodia, periodos de convivencia con cada progenitor; relación y comunicación con ellos y régimen de relaciones con sus hermanos, abuelos u otros parientes y personas allegadas, algunas de ellas más próximas al cuidado de los hijos que los propios progenitores".
115/2016 de 1 de marzo Imposible la CC por la distancia
SE AVALA LA CUSTODIA COMPARTIDA INCLUSO CUANDO ES DENEGADA
“Realmente la distancia no solo dificulta sino que hace inviable la adopción del sistema de custodia compartida con estancias semanales, dada la distorsión que ello puede provocar y las alteraciones en el régimen de vida del menor máxime cuando está próxima su escolarización obligatoria, razones todas ella que motivan la denegación del sistema de custodia compartida”, para señalar a continuación que “Ciertamente el recurrente se comprometió a trasladar su domicilio, pero alabando la buena voluntad del mismo, ello no depende solo de su propio impulso sino que requiere la consolidación del cambio residencial, pues no se aprecia una clara posibilidad de obtención de trabajo en Granada, por lo que estaríamos ante una mera expectativa, cuando menos, incierta”.
55/2016 de 11 de febrero custodia compartida y pensión de alimentos
“Esta Sala debe declarar que la custodia compartida no exime del pago de alimentos, cuando exista desproporción entre los ingresos de ambos cónyuges, o como en este caso, cuando la progenitora no percibe salario o rendimiento alguno (art. 146 CC), ya que la cuantía de los alimentos será proporcional a las necesidades del que los recibe, pero también al caudal o medios de quien los da”
52/2016 de 11 de febrero Salvo Custodia Compartida siempre salvo perjuicio a los menores
recuerda cuál es la regla general a aplicar, tal cual es la guarda conjunta, guarda conjunta para la que no existía en la litis más posición en contra que la de la progenitora ya que incluso el mismo Ministerio Fiscal se adhirió al recurso de casación del padre. Así, respecto a la voluntad del menor y esa “comodidad” referida, indica el TS que “es claro el interés del menor en el sentido de que se adopte el sistema de custodia compartida, pues así le conviene por razones de localización, lo que hay que tener en cuenta pues aunque no se trate de un criterio que predetermine la resolución judicial, sí ha de concedérsele especial relevancia cuando no concurren otros datos que hagan pensar en que la custodia compartida llevará consigo algún efecto negativo para dicho menor”.
51/2016 de 11 de febrero Solo respeto para la Custodia Compartida
“Para la adopción del sistema de custodia compartida no se exige un acuerdo sin fisuras, sino una actitud razonable y eficiente en orden al desarrollo del menor, así como unas habilidades para el diálogo que se han de suponer existentes en los litigantes, al no constar lo contrario”, indicando a renglón seguido que “Esta Sala debe declarar que la custodia compartida conlleva como premisa la necesidad de que entre los padres exista una relación de mutuo respeto que permita la adopción actitudes y conductas que beneficien al menor, que no perturben su desarrollo emocional y que pese a la ruptura afectiva de los progenitores se mantenga un marco familiar de referencia que sustente un crecimiento armónico de su personalidad”
36/2016 de 4 de febrero deniega la Custodia Compartida por condena de amenazas
“una cosa es la lógica conflictividad que puede existir entre los progenitores como consecuencia de la ruptura, y otra distinta que ese marco de relaciones se vea tachado por una injustificable condena por un delito de violencia de género que aparta al padre del entorno familiar y de la comunicación con la madre, lo que va a imposibilitar el ejercicio compartido de la función parental adecuado al interés de sus dos hijos”
753/2016 de 30 de diciembre La corta edad no obstaculiza la custodia compartida
"La sentencia recurrida petrifica la situación del menor, en razón a su escasa edad, pese a lo cual establece un amplio régimen de visitas, impidiendo la normalización de relaciones con ambos progenitores con los que, a partir de un sistema de guarda y custodia compartido, crecerá en igualdad de condiciones, matizada lógicamente por la ruptura matrimonial de sus padres."
9/2016 de 28 de enero Custodias prexistentes no impiden ni perjudica para dictar la custodia compartida
Dice el TS que aunque una guarda monoparental pudiera haber funcionado con anterioridad, el hecho de no acordarse la guarda conjunta supone “petrificar la estabilidad del menor”, estabilidad que como mejor se garantiza es con la custodia compartida.
STS 585/2015, DE 21 DE OCTUBRE, La edad del menos no es obstaculo para la Custodia Compartida
“En la resolución recurrida se menciona la corta edad de los menores, para justificar que no se adopte el sistema de custodia compartida, pero al tiempo reconoce que el sistema adoptado tiene un tan amplio régimen de visitas que es prácticamente similar al de custodia compartida. Es decir, si la edad de los menores no desincentiva tan amplio régimen de visitas tampoco debe ser la causa de excluir el sistema de custodia compartida”.
571/2015 de 14 de octubre, Custodia Compartida
"...se acepta que ambos progenitores poseen capacidad
para la educación de su hijo y, de hecho, mantiene la ampliación del sistema
de visitas, aproximándolo al de custodia compartida, pero sin adoptarlo, sin
causa que lo justifique y sin riesgo objetivable.
Esta Sala no puede aceptar que la salida civilizada de uno de los
progenitores de la vivienda familiar (propiedad de ella) pueda calificarse
jurídicamente como aceptación de la guarda y custodia por el otro
progenitor...."
465/2015 de 9 de septiembre, Custodia compartida.
Del comentario de nuestra Asesoría Jurídica
"considera el TS que los pactos que pudieron alcanzarse en su día, en los que no se acordara entre las partes la guarda conjunta, no considerarse más que como un elemento de negociación: “mientras no se acepte por las partes solo es un elemento de negociación que puede ser ratificado o no, sin que de ello puedan derivarse consecuencias perjudiciales para quien no lo firmó (art.1261 CC)”. La afirmación del TS al respecto es también muy importante, ya que durante años se ha considerado que la voluntad prestada por uno de los progenitores en un momento determinado, en un contexto concreto, podía suponer la renuncia a la guarda conjunta. Sin embargo, con la 465/2015 el TS recuerda, siquiera entre líneas, lo que resolvió en la STS 368/2014, que a groso modo decía que los pactos alcanzados en un momento determinado y que, generalmente, se alcanzaban en pos de la “paz familiar”, no suponían obstáculo alguno para la fijación de la guarda conjunta".
409/2015 de 17 de julio Custodia Compartida
...La mención del TS al art. 752 de la LEC parece, dicho con todo el respeto, un "aviso para navegantes" dirigido a jueces y magistrados. No es extraño que una tramitación judicial se demore en demasía en el tiempo por los más variopintos factores (necesidad de practicar informes, oficios , saturación judicial, otros intangibles, etc.) lo que, en cierto modo, puede coartar las posibilidades de defensa. Es evidente que con el paso del tiempo pueden darse, dentro del mismo procedimiento, nuevas circunstancias a todos los niveles (pe0rsonales, materiales, legales, etc.), por lo que teniendo en cuenta lo delicado de la materia, el juez debe contar con todos los elementos de valor precisos para dictar la resolución que mejor proteja el "favor filii". De ahí esa mención al art. 752 de la LEC, al hecho de que no puede dejarse de tener en cuenta todo lo que se alegue dentro del procedimiento, obviamente siempre que se respeten las normas básicas de las litis......
6º.- Se reitera como doctrina la siguiente: "la interpretación de los artículos 92, 5, 6 y 7 CC debe estar fundada en el interés de los menores que van a quedar afectados por la medida que se deba tomar, que se acordará cuando concurran criterios tales como la práctica anterior de los progenitores en sus relaciones con el menor y sus aptitudes personales; los deseos manifestados por los menores competentes; el número de hijos; el cumplimiento por parte de los progenitores de sus deberes en relación con los hijos y el respeto mutuo en sus relaciones personales; el resultado de los informes exigidos legalmente, y, en definitiva, cualquier otro que permita a los menores una vida adecuada, aunque en la práctica pueda ser más compleja que la que se lleva a cabo cuando los progenitores conviven. Señalando que la redacción del artículo 92 no permite concluir que se trate de una medida excepcional, sino que al contrario, habrá de considerarse normal e incluso deseable, porque permite que sea efectivo el derecho que los hijos tienen a relacionarse con ambos progenitores, aun en situaciones de crisis, siempre que ello sea posible y en tanto en cuanto lo sea".......
va nuestro Alto Tribunal un paso más allá a la hora de definir el concepto “relaciones entre progenitores”. Y reitera su doctrina al respecto, manifestando que no basta con decir que se tiene “mala relación” (algo francamente habitual como estrategia procesal), sino que debe acreditarse en qué perjudica esa mala relación al menor. Así, el TS nos deja entrever que en toda separación el conflicto o las diferencias entre las partes son inherentes a la misma (obvio, ya que de no existir conflicto no habría ruptura). Pero que, en sí mismas, esas diferencias no son obstáculos insalvable para fijar la custodia compartida, sino que habrá de apelarse al, en muchas ocasiones, complicado sentido común para limar esas asperezas.
"Se reitera como doctrina jurisprudencial la siguiente: la interpretación de los artículos 92,5 ,6 y 7 CC debe estar fundada en el interés de los menores que van a quedar afectados por la medida que se deba tomar, que se acordará cuando concurran criterios tales como la práctica anterior de los progenitores en sus relaciones con el menor y sus aptitudes personales; los deseos manifestados por los menores; el número de hijos; el cumplimiento por parte de los progenitores de sus deberes en relación con los hijos y el respeto mutuo en sus relaciones personales; el resultado de los informes exigidos legalmente, y, en definitiva, cualquier otro que permita a los menores una vida adecuada, aunque en la práctica pueda ser más compleja que la que se lleva a cabo cuando los progenitores conviven. Señalando que la redacción del artículo 92 no permite concluir que se trate de una medida excepcionalísima sino que, al contrario, habrá de considerarse normal e incluso deseable, porque permite que sea efectivo el derecho que los hijos tienen a relacionarse con ambos progenitores, aun en situaciones de crisis, siempre que ello sea posible y en tanto en cuanto lo sea".
47/2015 de 13 de febrero Custodia familia paterna frente a abuelos maternos
"El entorno con los abuelos en ningún caso garantiza que el menor establezca un sentimiento de lealtad hacia una de las familias en contra de la otra, lo que es lógico y previsible, al menos durante un tiempo, dadas las graves circunstancias que se han producido y de las que ha sido testigo directo. Tampoco ofrece garantías de estabilidad y no se justifica ningún cambio sustancial de las circunstancias para acordarlo, salvo el interés de los abuelos de hacerse cargo en exclusiva de la custodia".
413/2014 deber de explorar a los hijos menores
"La aparente contradicción entre el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil, viene a ser aclarada por la Ley del Menor y por el Convenio sobre Derechos del Niño, en el sentido de que cuando la edad y madurez del menor hagan presumir que tiene suficiente juicio y, en todo caso, los mayores de 12 años, habrán de ser oídos en los procedimientos judiciales en los que se resuelva sobre su guarda y custodia, sin que la parte pueda renunciar a la proposición de dicha prueba, debiendo acordarla, en su caso, el juez de oficio. En este mismo sentido la sentencia del Tribunal Constitucional de 6 de junio de 2005. Para que el juez o tribunal pueda decidir no practicar la audición, en aras al interés del menor, será preciso que lo resuelva de forma motivada".
619/2014 de 30 de octubre Relación mutuo respeto para la CC
Con comentario de nuestra Jurídica.
576/2014 de 22 de ocutubre domicilio y C. Compartida
Con el sistema de custodia compartida se fomenta la integración del menor con ambos padres, evitando desequilibrios en los tiempos de presencia; se evita el sentimiento de pérdida; no se cuestiona la idoneidad de los progenitores; y se estimula la cooperación de los padres
579/2014 de 16 de octubre Gastos escolares son ordinarios
536/2014 de 20 de octubre cambio comicilio a Brasil
STS 413/2014 de 20 de octubre obliga a escuchar a los hijos
El Supremo obliga a escuchar a dos menores para resolver sobre el régimen de custodia de los hijos
“La guarda y custodia de los menores deriva de la patria potestad y de la patria potestad, entre otras cosas, deriva la fijación del domicilio familiar, según dispone el artículo 70 del Código Civil, para dar cumplimiento a lo previsto en el artículo 68 del Código Civil, respecto de la obligación de vivir juntos. La ruptura matrimonial deja sin efecto la convivencia y obliga a los progenitores a ponerse de acuerdo para el ejercicio de alguna de estas facultades que traen causa de la patria potestad, entre otra la de fijar el nuevo domicilio y, como consecuencia, el de los hijos que se integran dentro del grupo familiar afectado por la ruptura coincidente por lo general con el de quien ostenta la guarda y custodia”
564/2014 de 14 de octubre, ingreso en prisión y pensiones
Cambio domicilio hijos 515/2014
"..........el cambio de residencia a los intereses de la menor, que deben de ser preferentemente tutelados, podría conllevar, un cambio de la guarda y custodia".
Y si la determinación del domicilio de los menores debe estar presidida por el principio de protección que todos ellos merecen, en el marco del proceso matrimonial, la sentencia recurrida debe mantenerse por sus propios términos
COMENTARIO ASESORÍA JURÍDICA de CUSTODIA PATERNA “En todas partes, cuecen habas”. Nuestro refranero es muy sabio y se refiere a realidades que están a la orden del día. Así, no resulta extraño que en toda existan desencuentros, llegándose incluso a situaciones en que los hijos pierden todo contacto con sus padres (uno o los dos) durante su vida, hasta que fallecen… Entonces sí, los hijos se cargan de razones para reclamar lo que consideran suyo por herencia, pese a que durante años hayan llegado incluso a renegar de sus fallecidos progenitores… Teniendo que adaptarse a las situaciones que van surgiendo, el Tribunal Supremo vuelve a fijar doctrina en aspectos del Derecho de Familia. Y, en la sentencia que hoy nos ocupa, llega a una conclusión muy clara: el maltrato psicológico de los hijos hacia los padres puede ser considerado causa de desheredación. Esa “causa justa” que alega el TS deriva del abandono al que unos hijos sometieron a su padre durante los últimos años de vida de éste. Y el progenitor, sin duda desengañado por la actitud de sus hijos, les desheredó en su testamento, testamento que pretendieron los hijos anular pero que, tras el razonamiento de nuestro Alto Tribunal, no consiguieron.
Extinción de la Pención Compensatoria por percepción de Herencia 133./2014 de 17 de marzo
Con comentario de nuestra Asesoría Jurídica
“Se declara como doctrina jurisprudencial en la interpretación de los artículos 100 y 101 del Código Civil que el hecho de recibir una herencia es una circunstancia en principio no previsible, sino sobrevenida, susceptible de incidir favorablemente en la situación económica del beneficiario o acreedor de la pensión y como tal determinante de su modificación o extinción”
“[…] la demanda de modificación de medidas se ampara en la existencia de una herencia recibida por la esposa, porque así lo autoriza el artículo 101 del Código Civil, por lo que la carga de la prueba concerniente a la parte actora para hacer efectivo su derecho era acreditar la existencia de esa herencia adquirida por su esposa, lo que no se niega por esta, mientras que la prueba de los pormenores y detalles de la herencia, obstativos al éxito de la acción entablada, correspondía a la demandada que los alega al tratarse de hechos que impedirían la eficacia jurídica de los hechos constitutivos de la acción […]”
679/2013, de 20 de noviembre
Se otorga la guarda y custodia en favor de quien impugnó la paternidad de sus hijos, por la necesidad de proteger el interés del menor
“para el desarrollo afectivo y la estabilidad emocional de los menores es deseable un entorno más armónico posible, que garantice el derecho de los hijos a contar con una madre y un padre afianzando los vínculos de afecto y apego con ambos progenitores” y lo que se refiere a continuación, cuando dice que “La solución aplicada en la resolución recurrida ha tenido en cuenta un solo parámetro, y no otros que aparecen como hechos probados, "imprescindibles para determinar el régimen de custodia aplicable, que pueda asegurar el adecuado desarrollo evolutivo, estabilidad emocional y formación integral del menor" y, en definitiva, para aproximarlo al modelo de convivencia existente antes de la ruptura matrimonial y garantizar al tiempo a sus padres la posibilidad de seguir ejerciendo los derechos y obligaciones inherentes a la potestad o responsabilidad parental y de participar en igualdad de condiciones en el desarrollo y crecimiento de sus hijos, lo que sin duda parece también lo más beneficioso para ellos”.
Custodia Compartida 257/2013 de 29 de abril
Esencial su lectura como base de una doctrina jurisprudencial en pro de la custodia compartida
“DERECHO QUE LOS HIJOS TIENEN A RELACIONARSE CON AMBOS PROGENITORES, AÚN EN SITUACIONES DE CRISIS, SIEMPRE QUE ELLO SEA POSIBLE Y EN CUANTO LO SEA”
Cambio domicilio del menor al extranjero
Siendo compartida la patria potestad sobre una menor, no es conforme a derecho dejar sólo a la elección de la madre la decisión de mudarse con su hija a los Estados Unidos
Custodia e incumplimiento régimen de visitas
COMENTARIO DE LA ASOCIACIÓN CUSTODIA PATERNA
INTERÉS DEL MENOR: ¿PROTEGIDO POR EL TRIBUNAL SUPREMO?
El Tribunal Supremo es nuestro órgano judicial máximo encargado de interpretar las normas jurídicas que rigen nuestra sociedad, de forma que los justiciables sepan a qué atenerse en cada situación. Labor francamente difícil y que requiere de unas dosis ingentes de conocimiento jurídico con las que, faltaría más, cuentan los magistrados integrantes de dicho Tribunal.
Sin embargo, en determinadas ocasiones, las resoluciones de nuestro Alto Tribunal resultan, cuanto menos, desconcertantes. De sobra es conocido que la lógica más elemental nada tiene que ver con la lógica jurídica y, por ello justamente, nos encontramos con resoluciones no sólo del Tribunal Supremo sino cualquiera de nuestros juzgados y tribunales, ciertamente difíciles de comprender para el lego en derecho. Esto último es lo que sucedió con la Sentencia dictada por el Tribunal Supremo el día 31 de enero de este año, nº 823/2012.
Para intentar comprender, siquiera mínimamente, el porqué genera dicha resolución desconcierto al ciudadano de a pie debe hacerse necesariamente un pequeño plano de situación. Así, un matrimonio se rompe en el año 2003, con un niño de apenas un año de edad, cuya custodia es atribuida a la madre y, a la par, se autoriza su establecimiento en Estados Unidos, con el correspondiente régimen de visitas y comunicaciones a favor del padre y que no se cumplió por la actitud de la madre. Ante lo reiterado de los incumplimientos por parte de la madre, el padre. Interpuso demanda de modificación de medidas en el año 2005, siéndole atribuida la guarda y custodia del pequeño tanto en primera como en segunda instancia. Y, a comienzos del presente año, resolvió nuestro Alto Tribunal que, aún reconociendo el incumplimiento por parte de la madre, la guarda y custodia del pequeño debe seguir ostentándola la progenitora.
La lógica más elemental, el sentido común creemos que llevaría a pensar a cualquier ciudadano de a pie que si alguien no cumple la ley debe ser castigado. Pero no, la lógica más elemental salta hecha pedazos cuando pasamos a la lógica jurídica, donde todo resulta interpretable, lo que termina generando la zozobra más absoluta. Por ello, no podemos sino preguntarnos: ¿protege el Tribunal Supremo a los niños, protege el tan manido "favor filii"? Pues bien, sin llegar al nivel de conocimiento jurídico e intelectual de nuestros magistrados entendemos que no, "dicho sea con los debidos respetos y en estrictos términos de defensa".
De la lectura de la sentencia de 31 de enero cabrían extraerse varias conclusiones. Una de ellas podría ser, a la vista de como se resuelve la controversia, ¿puede incumplirse una resolución judicial sin consecuencia alguna para el que incumple? La respuesta es que SI, ya que el mismo Tribunal Supremo reconoce como "hecho probado" que la progenitora ha incumplido "totalmente" (también lo reconoce el Ministerio Fiscal, que se opuso al recurso de la progenitora) el régimen de visitas fijado a favor del padre. Por tanto, la inseguridad jurídica que, a priori, genera la resolución es mayúscula: ¿qué sentido tiene una norma jurídica si el órgano judicial encargado de interpretarla dice, casi sIn tapujos, que puede incumplirse?
No estamos en este caso hablando de un incumplimiento puntual o de una diferencia de interpretación entre los progenitores sobre un aspecto puntual de la sentencia. Estamos hablando de un implemento reiterado y prolongado a lo largo de los años, y con un océano, en su sentido literal, de por medio. La madre se marchó a Estados Unidos (con autorización, cierto), pero desde que se estableció allí el padre dejo de tener contacto con su hijo pese a tener derecho a ello, "PRIVÁNDOLE DE MANERA ABSOLUTA DE LA FIGURA PATERNA" , según refiere el primero Tribunal Supremo en el Fundamento Jurídico Primero de la sentencia.
Partiendo de la base de que el propio Tribunal Supremo reconoce el incumplimiento reiterado, continuado, consciente y contrario a derecho por parte de la progenitora, que "priva de manera absoluta de la figura paterna" al niño, podemos llegar a la conclusión de que, para los magistrados de nuestro Alto Tribunal, el valor de las normas jurídicas que ellos mismos deben interpretar es, simple y llanamente, nulo. Es nulo porque, a lo que parece, resulta indiferente cumplir o no con las normas jurídicas si la consecuencia de dicho incumplimiento para quien incumplimiento no existe. Y, en el presente caso, en que el propio Tribunal Supremo reconoce el incumplimiento pero, a la par, avala la actitud de la madre al no proceder al cambio de guarda y custodia del menor y, con ello, perpetuar la "privación de la manera más absoluta de la figura paterna" para el niño y puede suponer una suerte de maltrato institucional hacia el menor. Supone, en la práctica y salvando las distancias obvias, situar a un secuestrado en manos de su secuestrador a perpetuidad, justificando la decisión en que el menor, con un evidente "síndrome de Estocolmo" tras años en manos de ese secuestrador. Todo ello, "dicho sea con los debidos respetos y en estrictos términos de defensa".
Hablar de "síndrome de Estocolmo" y establecer paralelismos entre la sentencia que nos ocupa y un secuestro no es ni mucho menos arriesgados cuando se lee la resolución que nos ocupa. El voto particular de la misma es más que elocuente al respecto, ya que reconoce la actitud obstruccionista de la madre en relación al cumplimiento de las visitas a favor del padre, pero como existe un fuerte vínculo afectivo con la madre (obvio, el menor no ha conocido otra realidad) y el menor se encuentra integrado a la vida en USA, pues no se accede al cambio de guarda y custodia. Nos preguntamos si, recurriendo nuevamente al paralelismo con un secuestro, si a cualquier persona le gustaría estar privar de libertad por el capricho de alguien y, con los años, se avalara la actitud del secuestrador por haberse el secuestrado acostumbrado a su privación de libertad. Tal vez debiera preguntarse al respecto al Sr. Ortega Lara, secuestrado durante más de 500 días...
Justificar que no se accede al cambio de custodia por "no haberse agotado todos los medios disponibles para tratar de conseguir un efectivo cumplimiento del régimen de visitas" es, nuevamente dicho con los respetos que merece nuestro Alto Tribunal, un auténtico despropósito. ¿Qué mejor mecanismo que la interposición de una demanda de modificación de medidas? ¿Qué pretendían nuestros magistrados, que el padre cogiese un avión, viajase a USA y se trajera al niño de vuelta a España, contraviniendo una sentencia judicial? ¿Nos pueden garantizar los magistrados de nuestro Alto Tribunal que sí padre hubiese acudido a la vía penal, cuya característica fundamental es su principio de intervención mínima, que el resultado hubiese variado? La respuesta es un NO rotundo, ya que estamos convencidos que se habría tachado al padre de querellante por haber acudido a los mecanismos penales y no haber empleado la vía civil. El argumento del Tribunal Supremo resulta, simple y llanamente, increíble.
La pregunta clave que nos hacemos con la sentencia de marras es: ¿protege eficazmente el Tribunal Supremo a los menores? En el presente caso, no, en absoluto. Para comprenderlo, hemos de irnos al Fundamento Jurídico Segundo: "La revisión en casación de los casos de guarda y custodia sólo puede realizarse si el juez a quo ha aplicado incorrectamente el principio de protección del interés del menor a la vista de los hechos probados en la sentencia que se recurre". Pues bien, reconociéndose el incumplimiento reiterado de la progenitora del régimen relacional entre padre e hijo, que ha llevado al niño "A LA PRIVACIÓN DE MANERA ABSOLUTA DE LA FIGURA PATERNA", incumplimiento que incluso que la propia madre reconoce en su escrito de casación, ¿puede hablarse de incorrecta aplicación del principio de protección del menor por parte del órgano de instancia y del de apelación? ¿PREFIERE NUESTRO ALTO TRIBUNAL QUE UN MENOR CREZCA SIN UNO DE SUS REFERENTES ANTES QUE CAMBIAR LA SITUACIÓN?
Un resumen simple de la sentencia estudiada llevaría a poder concluir que da igual si una sentencia se incumple o no, es indiferente privar a un menor de uno de sus referentes por otra y gracia de la actitud del otro. El Tribunal Supremo prefiere perpetuar una situación que se reconoce como injusta y contraria a derecho antes que darle solución, justificándose en la adaptación del menor a esa situación, a crecer sin padre.
Por todo ello, y en respuesta a la pregunta que encabeza estas líneas, podemos concluir que nuestro Tribunal Supremo no protege a nuestros niños.
Caducidad acción fraude de paternidad
Tribunal Supremo Sala 1ª, S 18-6-2012, nº 404/2012, rec. 1219/2009
El TS desestima el recurso de casación antepuesto por la parte demandante, contra la sentencia dictada por la AP, que declaró prescrita la acción, y confirma dicha resolución. El recurrente reclamó los daños físicos y morales causados como consecuencia de la pérdida de dos hijas criadas como tales, y concebidas por los demandados ocultándole tal realidad. Esta Sala entiende que el recurrente pretende alterar los hechos de la sentencia para fijar a su conveniencia el día a partir del cual se determina el cómputo del año de prescripción previsto para la acción de responsabilidad extracontractual. Por ello, pretende que se fije como “ dies a quo “ para la reclamación del daño moral la fecha de la sentencia que resuelve la impugnación de paternidad, por considerar que a partir de ese momento se produjo la pérdida de las hijas, pero no responde a la realidad, conforme a los hechos probados. Pues en el momento en que se dicta dicha sentencia su estado emocional no sufre ninguna alteración, que fuera reseñado en el informe psicológico. Por tanto, el daño moral que se reclama no trae causa de la pérdida legal de las hijas conocida mediante dicha resolución, sino del engaño sobre la forma de concebir a sus dos hijas y el hecho de que tras el divorcio, se fuera la esposa a vivir con el padre biológico, situación que le sumió “en una depresión”, momento a partir del cual se concretó el daño moral padecido y reclamado.
Falta de motivación para denegar la custodia compartida
No acordar la custodia compartida interesada
El TS ratifica la decisión de no acordar la custodia compartida interesada, por no haber quedado acreditado interés de los menores para que pueda acordarse.
El Supremo confirma la sentencia que denegó la custodia compartida interesada y fue atribuida a la madre, entre otras razonas, porque la imposición de ese régimen compartido obliga a los cónyuges a ponerse de acuerdo forzosamente y sucede en el presente caso que el modo que tienen de comunicarse es a través de notas escritas, demostrando además la situación en que se encuentran que priorizan sus propios intereses sobre los de sus dos hijos menores. Señala la Sala que el texto actualmente vigente del Art. 92.8 CC admite la posibilidad de que el juez establezca como forma de protección de los menores, la guarda y custodia compartida, aun cuando no haya sido pedida por ambos progenitores. Y la excepcionalidad a que se refiere el inicio de ese párrafo, debe interpretarse, en relación con el párrafo cinco del propio artículo que admite que se acuerde la guarda y custodia compartida cuando así lo soliciten ambos progenitores o uno con el acuerdo del otro. Si bien, en los casos de desacuerdo de los progenitores ha de existir interés comprobado del menor para que ésta pueda acordarse En el caso presente la decisión de la Audiencia Provincial se considera correcta, pues se ha examinado si el problema del desacuerdo afecta a los menores, concluyéndose que no conviene al interés primordial de éstos que se tome la medida de acordar la guarda y custodia compartida.
debe aclararse es que la redacción del artículo 92 "no permite concluir" que la custodia compartida "se trate de una medida excepcional", sino que, "al contrario, debería considerarse la más normal, porque permite que sea efectivo el derecho que los hijos tienen a relacionarse con ambos progenitores, aun en situaciones de crisis, siempre que ello sea posible".
USO DE LA VIVIENDA FAMILIAR; No cabe limitar temporalmente el contenido del art. 96 CC
La Sala estima el recurso de casación interpuesto contra la sentencia que, resolviendo sobre guarda y custodia, y regulación de las relaciones paterno filiales, procedió a acordar las medidas procedentes y atribuyó el uso de la que había sido la vivienda familiar de la pareja, al hijo menor de edad hasta que se decidiera sobre la disolución o división de los bienes comunes. El TS entiende que tal limitación temporal respecto al uso de la vivienda familiar vulnera el art. 96 CC, que establece que en defecto de acuerdo, el uso de la vivienda familiar corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden, y pese a que se refiere a los supuestos de separación y divorcio se aplica, por analogía, a los procedimientos verbales sobre guarda y custodia; motivo por el cual la atribución del uso de la vivienda familiar, que en definitiva es una forma de protección a los hijos menores, debe aplicarse con independencia del régimen del bien acordado por sus propietarios, sin que pueda condicionarse el derecho de uso al tiempo en que los progenitores ostenten la titularidad sobre el bien.
STS 576/2010 de 1 de Octubre; Sala 1ª
El TS decide estimar el recurso de casación y de infracción procesal interpuestos contra la SAP Valencia que no concedió a los padres la custodiacompartida de los hijos, custodia compartida que si fue acordada inicialmente por el Juzgado de Primera Instancia nº 24 de Valencia.
El padre recurrente sostiene que la sentencia debió contener el análisis del informe del gabinete psicosocial que se pidió en segunda instancia, estimando el Tribunal el motivo por entender que dicho informe debió ser considerado como prueba nueva, por lo que al no haber sido tenida en cuenta se produjo indefensión.
Sobre la casación, indica la Sala que el único motivo que aporta el padre recurrente debe ser igualmente estimado debido a que siempre ha de prevalecer el interés del menor. Del caso de autos se desprenden las circunstancias idóneas para ello ya que, salvo casos excepcionales, permanecer con ambos progenitores en la forma más parecida a la que precedió a la ruptura y solo la adopción de esta medida es la manera de proteger adecuadamente el interés citado, siempre que se den los requisitos necesarios para la adopción de este sistema de guardia y custodia.
Además, indica que la custodia compartida debe acordarse siempre en interés del menor, que es el criterio fundamental a tener en cuenta para tomar esta decisión, criterio que es independiente de las opiniones de quien deba adoptar dicha medida y que debe basarse en razones objetivas. (NOTA: desde mi punto de vista, la sentencia limita (por no decir elimina) el criterio personal del juzgador a la hora de adoptar decisiones sobre menores, algo fundamental para que la tutela judicial sea plenamente efectiva)
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Guarda y Custodia Compartida 08 de Octrubre de 2009
La Sala declara que la denegación en la segunda instancia de la realización de pruebas relacionadas con las aptitudes de los padres en la guarda y custodia de sus hijos, teniendo en cuenta las necesidades personales del menor enfermo, vulnera el art. 752 LEC, que permite la posibilidad de alegar e introducir prueba a lo largo del procedimiento cuando éste verse sobre capacidad, filiación, matrimonio y menores. Por ello, el TS anula la sentencia recurrida y ordena que se repongan las actuaciones al momento en que se incurrió en la infracción que produjo la indefensión con la denegación de la prueba pedida por el recurrente.
Falta de ayuda y apoyo mutuo como causa de separación
CONSIDERANDO que el motivo único del recurso formalizado por la mujer denuncia interpretaciónerrónea del precepto citado, ocasionada al no acceder el Tribunal a quo al solicitado término de la vida encomún, a pesar de la ostensible dificultad de su permanencia y de lo reiterado de la situación conflictiva entrelos esposos; alegación que ha de prosperar, pues el elemento sociológico en la interpretación de las normas,acogido como factor hermenéutico en el artículo tres, párrafo primero, del propio Código, no consiente dar unalcance restrictivo al derogado antecedente, sino que ha de conferírsele a la disposición normativa en quese sustentan la demanda y la reconvención una amplitud equivalente a la causa primera del actual artículoochenta y dos, por lo tanto entendiendo que hace intolerable la convivencia (vitam communem nimis duramreddat, en análoga expresión del vigente canon mil ciento cincuenta y tres para el matrimonio canónico) laviolación grave o reiterada de los deberes conyugales, según acontece cuando se origina un permanenteestado de tirantez, desafección y profunda discordia entre los esposos, con flagrante y persistente vulneraciónde los deberes de respeto, ayuda mutua y socorro (artículos sesenta y siete y sesenta y ocho en su actualredacción y anterior cincuenta y seis), y aun de los morales que impone la unidad corporal y espiritual de lapareja, como así lo apuntó ya la sentencia de esta Sala de catorce de julio de mil novecientos ochenta y dos, y es patente que las circunstancias del caso examinado están proclamando que esa conducta reprochable amarido y mujer, con grave menoscabo de los fines del consorcio y dejando de ser el uno ayuda (adiuto-rium)del otro, constituye base legal bastante para acordar la separación, incluso interesada asimismo por el Fiscal.