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Timestamp: 2018-11-16 00:27:19
Document Index: 257809290

Matched Legal Cases: ['artículo 90', 'artículo 187', 'artículo 93', 'Artículo 102', 'artículo 13', 'artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 30']

CONCURSO DE ENSAYOS PARA INGRESANTES - PDF
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Sergio Soto Sevilla
1 CONCURSO DE ENSAYOS PARA INGRESANTES REQUISITOS PARA SER CONGRESISTA EN EL PERÚ: EN TORNO AL PROBLEMA DE LA EDUCACIÓN CÍVICA. Diana Barazorda Alarcón Marzo 2015 Lima - Perú 1
2 REQUISITOS PARA SER CONGRESISTA EN EL PERU : EN TORNO AL PROBLEMA DE LA EDUCACIO N CI VICA Son las 07: 00 horas y en la esquina un grupo de personas -mientras desayunan- escuchan el noticiero donde se descubren actos de corrupción, asesores fantasmas e ineficiencia política por parte de nuestro tan desprestigiado Congreso de la República. La gente renegando de los congresistas, que dicho sea de paso ellos mismos eligieron, los señalan de corruptos y se preguntan para qué han llegado al Congreso. Si comenzamos analizando cómo han llegado al Congreso encontraremos que tenemos los congresistas que hemos elegido, ya que en nuestra democracia indirecta, a través del sufragio, somos nosotros los que elegimos a nuestros representantes; por ende, si renegamos de los congresistas también deberíamos renegar de nuestra mala elección. Ahora bien, responder a la pregunta para qué han llegado al Congreso resulta interesante; ya que implica preguntarse sobre la finalidad de nuestro Congreso de la República. Al respecto, el artículo 90 de la Constitución Política de 1993 comienza estableciendo como definición básica del Congreso el ser detentador del Poder Legislativo, esto es, del poder de hacer las normas con rango de ley. Rubio, M. (1999) con respecto a dicha definición señala que es poco clara y distinta. No es distinta porque el Poder Legislativo reside principalmente en el Congreso, pero no únicamente en él, ya que también el Poder Ejecutivo dicta normas con rango de ley mediante los decretos de urgencia, por ejemplo. Es poco clara porque el Congreso no es sólo la sede del Poder Legislativo en los términos señalados en el párrafo anterior, sino porque tiene otra función tan o más importante en la teoría y en los hechos: la de control político de la vida del país, para lo cual tiene instrumentos de control inter órgano muy importantes y también facultades de investigación sobre cualquier asunto de interés público. (T IV. p.52) Ahora bien, algo que sí tiene que ser claro y distinto para todos es que el Congreso tiene, desde los orígenes del órgano legislativo, la importantísima función de representación de la sociedad política por excelencia, en la medida que está conformado de manera plural para representar en su seno todas las posiciones políticas significativas del país. El Congreso representa a la sociedad política porque está estructurado pluralmente en base al principio de representación proporcional establecido en el artículo 187 de la propia Constitución de A su vez el artículo 93 comienza señalando que Los Congresistas representan a la Nación. La suma de estas dos disposiciones hace que al Congreso lleguen todas aquellas fuerzas políticas que tengan respaldo popular razonable y 2
3 que los elegidos puedan desempeñar adecuadamente su rol de representantes, no de quienes votaron por ellos, sino de la nación en su conjunto y en igualdad de condiciones cada uno en relación a los demás Sin embargo, concebir al Congreso como representante de la sociedad política no es tarea fácil, ya que implica preguntarnos sobre cuáles son los criterios para asegurar la representación efectiva del Congreso y quiénes están llamados a ocupar dichos cargos de representación. Si volvemos a revisar el art. 90 de nuestra Constitución encontraremos que se establece un número finito de 120 congresistas en el Parlamento para representar a la sociedad política, e inmediatamente surge la pregunta si a partir de dicha cantidad se puede asegurar la finalidad del Congreso, teniendo en cuanta que somos un promedio de 23 millones de personas y más de 12 millones de ciudadanos y si a ello le sumamos que la población está en constante crecimiento y cambio, entonces tendremos que volver a preguntarnos cuáles son los criterios que aseguran o al menos intentan asegurar una representación efectiva del Congreso. Al respecto, Bernales, E. (1996) sostiene que en realidad son cada vez menos las constituciones que fijan tan arbitrariamente, como la de 1993, el número de representantes. Debe tenerse presente que el número está directamente vinculado al censo electoral y al grado de representación efectiva que el electorado debe tener en el Parlamento, sea éste unicameral o bicameral. Si la representación es el criterio que está en la base del Parlamento, resulta inaceptable prescindir de esta idea invocando razones insuficientes, como por ejemplo el que un número menor agiliza el trabajo legislativo (p. 382) En ese sentido, para establecer un número de representantes se puede establecer como criterios: a) el censo electoral y b) el grado de representación efectiva que el electorado debe tener en el Parlamento. Ahora bien, pensemos en el criterio b) y preguntémonos cuándo se puede afirmar que existe una representación efectiva de la sociedad por parte del Congreso. La respuesta a esta pregunta pasa por el cumplimiento de las atribuciones que le competen al Congreso en tanto ente legislador y representante de la sociedad política. Veamos cuáles son. Artículo 102: Son atribuciones del Congreso. 1. Dar leyes y resoluciones legislativas así como interpretar modificar o derogar las existentes 2. Velar por el respeto de la Constitución y de las leyes y disponer lo conveniente para hacer efectiva la responsabilidad de los infractores. 3. Aprobar los tratados de conformidad con la Constitución 4. Aprobar el Presupuesto y la Cuenta General 5. Autorizar empréstitos conforme a la Constitución 6. Ejercer el derecho de amnistía 7. Aprobar la demarcación Territorial que proponga el Poder Ejecutivo 8. Prestar consentimiento para el ingreso de tropas extranjeras en el territorio de la República siempre que no afecte en forma alguna la soberanía nacional 9. Autorizar al Presidente de la República para salir del país 3
4 10. Ejercer las demás atribuciones que le señala la Constitución y las que son propias de la función legislativa. Entonces, si el Congreso cumple con sus atribuciones, la sociedad debería sentirse representada. Sin embargo, la realidad es otra. Pensemos en las dos primeras atribuciones, y tratemos de recordar cuántas leyes han sido legisladas por el Congreso de tal manera que garanticen el bien común o cuantas veces no se ha faltado el respeto a la Constitución con actos de corrupción. Vergara A. (2013) sobre la confianza paupérrima de los peruanos hacia sus instituciones, hacia la ley o entre ellos mismos señala que: Los peruanos detestan el Congreso que los representa; ricos y pobres desconfían mutuamente de ellos; la educación incumple su papel de integrar a la comunidad política, perduran distintas formas de discriminación, carecemos de canales que permitan que Estado y sociedad se escuchen y cada vez que enfrentamos conflictos sociales (Bagua, Conga, etc.) o cuando nuestros procesos electorales visibilizan a los sectores frustrados de nuestro país, entonces el fracaso republicano nos explota en la cara y se nos aparece transparentemente eso que no somos: una comunidad política legítima de ciudadanos iguales( p. 24) Lo anterior solo nos genera más preguntas, no solo con respecto a la finalidad del Congreso, sino a su vez, sobre la conformación de éste. Es decir, quiénes estas asumiendo los cargos de representación en el Congreso y bajo qué condiciones lo están haciendo? Hablar de los representantes al Congreso es hablar de los 120 congresistas que lo conforman según la Constitución del 93. Sin embargo, cuáles son los requisitos para ostentar una curul en el Parlamento. El art. 90 señala lo siguiente: Ser peruano de nacimiento Haber cumplido veinticinco años y Gozar del derecho de sufragio Así mismo, señala: Los candidatos a la presidencia no pueden integrar las listas de candidatos a congresistas. Los candidatos a vicepresidentes pueden ser simultáneamente candidatos a una representación al Congreso. Ahora bien, mucho se ha problematizado con respecto a los requisitos para ser congresista en el Perú. Los que opinan que debe darse una reforma de estos requisitos señalan que los llamados a ser parte del Congreso, y por ende representantes de la sociedad, deben ser personas preparadas, cultas, con vasta experiencia al cargo que pretenden; por otro lado, los que no están de acuerdo con dicha reforma señalan que todos tenemos derecho a elegir y ser elegidos (Const. 93, art.31) aunque no hayamos tenido la oportunidad de recibir una buena educación. Estos últimos apelan a los derechos que nos otorga la Constitución en tanto expresión jurídica democrática. Sin embargo, hay un elemento muy importante, el cual no podemos dejar a un lado, ya que de ello depende también el tipo de candidatos que se presenten al Parlamento, nos 4
5 referimos a los partidos políticos. Así es, los ciudadanos pueden ejercer sus derechos individualmente o través de organizaciones políticas como partidos, movimientos o alianzas conforme a ley. Tales organizaciones concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular. Su inscripción en el registro correspondiente les concede personalidad jurídica (Const. 93, art. 35) No obstante, cuál es el problema de los partidos políticos. A través de los partidos políticos, los ciudadanos participan en elecciones, a fin de alcanzar los cargos públicos sometidos a elección. Sin embargo, cuáles son las condiciones para que un ciudadano ingrese a un partido político. Si revisamos las normas de los partidos políticos actuales entre algunos requisitos se pide que sean militantes, buenos ciudadanos, con trayectoria política y empresarios políticos. La mayoría de los partidos eligen a sus candidatos a través de elecciones internas. Sin embargo, en la práctica, numerosos casos nos han demostrado la formalidad de estas normas, ya que han salido a la luz casos en los cuales los números de lista de un partido son subastados al mejor postor. O en el caso del partido político Fuerza 2011, donde se objetó una supuesta imposición de familiares y amigos en la lista. Los partidos políticos deberían ser los filtros principales para evitar que haya un aprovechamiento indebido de la política para usos personales. Lejos de ello, como señala Alvares M. (2013) Los partidos políticos no cumplieron a plenitud con su función de autorregulación, entre otras razones, por la debilidad orgánica e insuficiente democracia al interior de los mismo (p. 173) Si los partidos políticos son los filtros para ingresar al Congreso, entonces los que pedían una reforma en los requisitos para ser congresista en el Perú aquí tienen una tarea inicial: fortalecer los partidos políticos. Nosotros conscientes de la igualdad de derechos de todos los ciudadanos para asumir un cargo público y de acuerdo con que se necesita personas preparadas y conscientes de las atribuciones que aspiran a desempeñar, creemos que una representación efectiva por parte del Congreso no pasa por la reforma de los requisitos para ser congresista sino por la reforma de la educación cívica ciudadana. Si trabajamos primero en ella, los que eligen y los elegidos serán otros. Así pues, la Constitución de 1993 en su artículo 13 señala que la educación tiene como finalidad el desarrollo integral de la persona humana. En ese sentido, tal como lo señala el artículo 14 de la misma Carta Política, la educación debe promover el conocimiento, el aprendizaje y la práctica de las humanidades, la ciencia, la técnica, las artes, la educación física y el deporte, prepara para la vida y el trabajo y fomenta la solidaridad. Dicha finalidad concuerda con los fines de la educación peruana expuesta en el Diseño Curricular Nacional (DCN), donde además se precisa que uno de los propósitos de la Educación Básica Regular (EBR) al 2021 consiste en generar una educación renovada que ayude a construir, como se plantea en el Proyecto de Educación Nacional (PEN), una sociedad integrada -fundada en el diálogo, el sentido de pertenencia y la solidaridad- y un Estado moderno, democrático y eficiente: posibilitando que el país cuente con ciudadanos 5
6 participativos, emprendedores, reflexivos, propositivos, con capacidad de liderazgo e innovación (DCN. p. 20) Justamente para posibilitar un Estado democrático con ciudadanos participativos y con capacidad de liderazgo es que el Estado señala en el artículo 14 de la Constitución que la formación ética y cívica y la enseñanza de la Constitución y los derechos humanos son obligatorios en todo el proceso educativo, civil o militar. Sin embargo, aquí viene el problema, si nos fijamos en el DCN, el área de formación cívica y ciudadana -donde se supone se imparte la formación ética y cívica, además del conocimiento de nuestros derechos- hoy en día no se enseña en los colegios nacionales. Dicha área ha quedado reducida a un tema dentro del área de Ciencias Sociales. Por lo tanto, cómo la educación posibilitará que el país cuente con ciudadanos participativos, con capacidad de liderazgo y poder de innovación, si es que desde su formación básica no le da a los estudiantes las herramientas básicas para que luego -como ciudadanos- puedan desarrollar una cultura cívica, que nos permita tener ciudadanos participativos, conscientes e informados de su acontecer político y social. Ahora bien, si entendemos que el poder político ejercido desde el Estado debe estar en manos de personas con capacidad de liderazgo e innovación, entonces el problema se agranda, pues ahora preguntamos cómo la educación, estructurada de tal manera en la práctica, puede generar tales líderes; es decir, gobernantes. Así mismo, si entendemos que es la sociedad quien le otorga el poder político al Estado, entonces la pregunta sería si la educación, tal como se da en la práctica, está preparada para generar ciudadanos participativos con capacidad de elegir el bien común para su país. Hoy en día asistimos a un contexto de inmediatez, de consumismo y de escasez crítica, la democracia es, ante todo, una democracia de espectadores y no de actores protagonistas. Por lo tanto, es necesaria una reforma de la educación cívica ciudadana ya que de ella depende el tipo de ciudadanos y gobernantes que tenga el país. En la Constitución del 93, el artículo 30 se señala que todos los ciudadanos tienen derecho a participar en los asuntos públicos. Tienen derecho a elegir y ser elegidos; sin embargo, cuáles son las condiciones para desempeñar dichos derechos. Creemos que dichos derechos pasan por una educación ciudadana de calidad. Si les enseñamos a las personas la importancia de los derechos constitucionales, la magnitud de ser un representante de la nación, los que eligen y los elegidos serían otros. Por lo tanto, los requisitos para ser congresista en el Perú, tal como se plantea en la Constitución, vendrían a ser esquemas vacíos que deberían ser completados y analizados a través de una formación cívica y ciudadana ejercida en el tiempo. Si queremos que cambien nuestros gobernantes; primero deberíamos cambiar nosotros. No obstante, ello solo sucederá si trabajamos en la formación cívica y ciudadana desde el colegio. Solo la educación 6
7 ciudadana posibilita un Estado democrático, con ciudadanos participativos y con capacidad de liderazgo. Una representación efectiva por parte del Congreso no pasa por la reforma de los requisitos para ser congresista, sino por la reforma de la educación ciudadana. Si queremos ciudadanos participativos, entonces debemos brindarles una formación cívica desde el colegio. Si trabajamos primero el plano educativo, como consecuencia, los electores y elegidos serán otros. ************************** 7
8 BIBLIOGRAFI A Alvares Miranda, Ernesto (2013). Revista peruana de derecho constitucional. Perú: BNP Ministerio de Educación (2008) Diseño Curricular Nacional. Perú: BNP Rubio Correa, Marcial Rubio (1999).Estudio dela constitución política de Perú: FEC Vergara Alberto (2013). Ciudadanos sin república. Perú: planeta. 8