Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2015-0186_ES.html
Timestamp: 2019-11-13 14:38:34
Document Index: 313401801

Matched Legal Cases: ['artículo 290', 'artículo 290', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 7', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 7', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 290', 'artículo 290', 'artículo 10', 'artículo 4', 'artículo 3', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 290', 'artículo 4', 'Artículo 3', 'artículo 3']

INFORME sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifica el Reglamento (CE) n° 1007/2009 sobre el comercio de productos derivados de la foca
489k 374k
sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifica el Reglamento (CE) n° 1007/2009 sobre el comercio de productos derivados de la foca
Ponente: Cristian-Silviu Bușoi
(2) Al mismo tiempo, la caza de focas constituye una parte integrante de la cultura e identidad de la población inuit y otras comunidades indígenas y contribuye de manera significativa a su subsistencia. Por esas razones, la caza tradicional de focas practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas no suscita la misma preocupación moral pública que la caza practicada principalmente con fines comerciales. Además, existe la opinión generalizada de que los intereses sociales y fundamentales de la población inuit y otras comunidades indígenas no deben verse perjudicados, de conformidad con la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas y otros instrumentos internacionales pertinentes. Por esas razones, el Reglamento (CE) nº 1007/2009 autoriza, excepcionalmente, la comercialización de los productos derivados de la foca procedentes de la caza tradicional realizada por la población inuit y otras comunidades indígenas y que contribuye a su subsistencia.
(2) Al mismo tiempo, la caza de focas constituye una parte integrante de la cultura e identidad de la población inuit y otras comunidades indígenas, contribuyendo de manera significativa a su subsistencia, proporcionando alimento e ingresos para favorecer la vida y el sustento sostenible de la comunidad, preservando y continuando la existencia tradicional de la comunidad y el patrimonio cultural del trueque. Por esas razones, la caza tradicional de focas practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas, que se considera sostenible y no atenta contra la salud de las poblaciones de focas, no suscita la misma preocupación moral pública que la caza practicada principalmente con fines comerciales. Además, existe la opinión generalizada de que los intereses sociales y económicos fundamentales de la población inuit y otras comunidades indígenas no deben verse perjudicados, de conformidad con la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas y otros instrumentos internacionales pertinentes y es necesario tener debidamente en cuenta su derecho a ejercer actividades económicas y al desarrollo. Por esas razones, el Reglamento (CE) nº 1007/2009 autoriza, excepcionalmente, la comercialización de los productos derivados de la foca procedentes de la caza tradicional realizada por la población inuit y otras comunidades indígenas para su subsistencia y que contribuye a la misma.
(2 bis) De conformidad con el Convenio C169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, adoptado por la Organización Internacional del Trabajo en 1989, la comunidad inuit y otras comunidades indígenas tienen derecho a la conciencia de su propia identidad y, en virtud de este derecho, buscan libremente su propio desarrollo económico, social y cultural. Este derecho debe salvaguardarse.
(2 ter) Teniendo presente que el Reglamento (CE) nº 1007/2009 se adoptó tras años de campañas generalizadas basadas en una percepción equivocada de la caza de focas practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas, y que los colegisladores se comprometieron específicamente a evitar cualesquiera posibles efectos negativos para dicha población y comunidades, y teniendo en cuenta los derechos de la población inuit y de otras comunidades indígenas en virtud del Derecho internacional, así como el objetivo establecido en el Reglamento (CE) nº 1007/2009 de restablecer la confianza de los consumidores en los productos derivados de la foca comercializados en la Unión y procedentes de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas, la Comisión, junto con los Estados miembros, debe llevar a cabo campañas de sensibilización y tomar otras medidas adecuadas, a fin de garantizar la plena y efectiva aplicación de la excepción a la prohibición general de comerciar con los productos derivados de la foca. Esas medidas podrán incluir, entre otras, medidas dirigidas a restablecer la confianza de los consumidores en los productos derivados de la foca procedentes de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas de conformidad con el Reglamento (CE) nº 1007/2009, así como información específica destinada al comercio al por menor para contrarrestar la imagen negativa generalizada, la estigmatización y la percepción equivocada existentes a este respecto, proporcionando información objetiva sobre la caza de focas practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas. Esto podría asimismo contribuir a crear un clima de confianza mutua entre los pueblos de Europa y del Ártico, y a reforzar la posición de la Unión como socio fiable en la región del Ártico.
(3) Un método de sacrificio realmente humano no puede aplicarse de manera efectiva y coherente en la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas, al igual que en otros tipos de caza de focas. No obstante, a la luz del objetivo perseguido por el Reglamento (CE) nº 1007/2009, conviene supeditar la comercialización en la Unión de productos obtenidos de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas a la condición de que esa caza se practique con métodos que reduzcan en la medida de lo posible el dolor, la angustia, el miedo u otras formas de sufrimiento de los animales objeto de la caza, teniendo en cuenta la forma tradicional de vida y las necesidades de subsistencia de la población inuit y otras comunidades indígenas. La excepción concedida a los productos derivados de la foca procedentes de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas debe limitarse a la caza que contribuya a las necesidades de subsistencia de esas comunidades y, por tanto, no realizada principalmente con fines comerciales. Así pues, debe permitirse que la Comisión limite, en su caso, la cantidad de productos derivados de la foca comercializados en virtud de esa excepción para evitar que esta se utilice para productos obtenidos de la caza practicada principalmente con fines comerciales.
(3) A la luz del objetivo perseguido por el Reglamento (CE) nº 1007/2009, conviene supeditar la comercialización en la Unión de productos obtenidos de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas teniendo debidamente en cuenta el bienestar de los animales, con métodos que reduzcan todo dolor, angustia, miedo u otras formas de sufrimiento evitable de los animales objeto de la caza, teniendo en cuenta la forma tradicional de vida y las necesidades de subsistencia de la población inuit y otras comunidades indígenas. Por consiguiente, la excepción concedida a los productos derivados de la foca procedentes de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas debe limitarse a la caza que contribuya a las necesidades de subsistencia de esas comunidades.
(5) Para establecer disposiciones de aplicación sobre la comercialización de productos derivados de la foca, deben delegarse en la Comisión los poderes para adoptar actos con arreglo al artículo 290 del Tratado. Es especialmente importante que la Comisión lleve a cabo las consultas oportunas, en particular con expertos. Al preparar y elaborar actos delegados, la Comisión debe garantizar que los documentos pertinentes se transmitan al Parlamento Europeo y al Consejo de manera simultánea, oportuna y adecuada.
(5) Para establecer disposiciones de aplicación sobre la comercialización de productos derivados de la foca de conformidad con las condiciones establecidas en el presente Reglamento, y con el fin de impedir el uso de la excepción de la población inuit y otras comunidades indígenas para los productos obtenidos de la caza que no ha sido practicada para fines de subsistencia, sino principalmente para fines comerciales, deben delegarse en la Comisión los poderes para adoptar actos con arreglo al artículo 290 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea para que establezca las normas en materia de comercialización de productos derivados de la foca y limitar o prohibir, si fuera necesario y únicamente cuando se presenten pruebas evidentes, la comercialización y la cantidad de productos derivados de la foca obtenidos de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas. Reviste especial importancia que la Comisión lleve a cabo las consultas oportunas durante su trabajo preparatorio con los países de origen en cuestión y las partes interesadas pertinentes, en particular con expertos. Al preparar y elaborar actos delegados, la Comisión debe garantizar que los documentos pertinentes se transmitan al Parlamento Europeo y al Consejo de manera simultánea, oportuna y adecuada.
a) la caza ha sido tradicionalmente practicada por la comunidad;
a) la caza ha sido tradicionalmente practicada por la comunidad y sigue siendo parte de la cultura y la identidad de dicha comunidad;
Artículo 3 – apartado 1 – párrafo 1 – letra b
b) la caza contribuye a la subsistencia de la comunidad y no se practica principalmente por motivos comerciales;
b) la caza la practica la comunidad y contribuye a la subsistencia de la misma, en particular, para proporcionar alimento e ingresos que favorecen la vida y el sustento sostenible, y no se practica principalmente por motivos comerciales;
Artículo 3 – apartado 1 – párrafo 1 – letra c
c) la caza se practica con métodos que reducen en la medida de lo posible el dolor, la angustia, el miedo u otras formas de sufrimiento de los animales objeto de caza, teniendo en cuenta la forma tradicional de vida y las necesidades de subsistencia de la comunidad.
c) la caza se practica con métodos que tienen debidamente en cuenta el bienestar de los animales así como la forma tradicional de vida y las necesidades de subsistencia de la comunidad.
Las condiciones indicadas se aplicarán en el momento o lugar de importación de los productos importados.
Las condiciones indicadas en el párrafo primero se aplicarán en el momento o lugar de importación de los productos derivados de la foca importados.
5. En caso de que el número de focas objeto de caza, la cantidad de productos derivados de la foca comercializados con arreglo al apartado 1 u otras circunstancias indiquen que la caza se practica principalmente con fines comerciales, la Comisión estará facultada para adoptar actos delegados de conformidad con el artículo 4 a fin de limitar la cantidad de productos derivados de la caza que pueden comercializarse.
5. La Comisión podrá adoptar medidas, basándose en pruebas, en caso de que no se cumplan las condiciones para la comercialización de los productos derivados de la foca en la Unión, por ejemplo si la caza de focas no se realiza para fines de subsistencia y se hace principalmente con fines comerciales. La Comisión estará facultada para adoptar actos delegados de conformidad con el artículo 4 bis a fin de limitar o prohibir la comercialización y la cantidad de productos derivados de dicha caza.
1. La Comisión velará por que, a un coste razonable y proporcionado, se informe a los ciudadanos de que los productos derivados de la foca que se comercialicen habiendo sido obtenidos de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas de conformidad con el artículo 3, apartado 1, cumplen las normas jurídicas aplicables.
2. La Comisión velará por que las campañas de sensibilización a que se refiere el apartado 1 del presente artículo también se realicen en el marco del objetivo II establecido en el artículo 3, apartado 1, letra b), del Reglamento (UE) nº 254/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo*.
* Reglamento (UE) nº 254/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de febrero de 2014, sobre el Programa plurianual de Consumidores para el período 2014-2020 y por el que se deroga la Decisión nº 1926/2006/CE (DO L 84 de 20.3.2014, p. 42).».
3 ter) El artículo 7 se sustituye por el texto siguiente:
1. A más tardar el 31 de diciembre de 2016, y a continuación una vez cada cuatro años, los Estados miembros remitirán a la Comisión un informe en el que se describan las medidas adoptadas para la ejecución del presente Reglamento.
2. La Comisión remitirá al Parlamento Europeo y al Consejo un informe sobre la aplicación del presente Reglamento en los doce meses siguientes al final de cada período de informe a que se refiere el apartado 1. El primer informe se presentará a más tardar el 31 de diciembre de 2017.
2 bis. En el informe remitido con arreglo al apartado 2, la Comisión evaluará el funcionamiento y la eficacia del presente Reglamento en la consecución de sus objetivos. La Comisión tendrá en cuenta en su evaluación, en particular, el desarrollo socioeconómico, la nutrición, la cultura y la identidad de la población inuit y de otras comunidades indígenas, así como los efectos medioambientales y socioeconómicos de su Reglamento en los ámbitos en los que la caza de focas es practicada por las comunidades costeras como parte de la gestión de recursos marinos.
En 2009, tras una propuesta presentada por la Comisión Europea el 23 de julio de 2008, el Parlamento Europeo y el Consejo adoptaron el Reglamento (CE) n° 1007/2009 sobre el comercio de productos derivados de la foca, que prohibía el comercio de este tipo de productos en la Unión Europea. El Reglamento es aplicable tanto a los productos derivados de la foca producidos en la UE como a los productos importados. La UE optó por una prohibición total con dos excepciones principales: los productos obtenidos de la caza que practican la población inuit y otras comunidades indígenas (la denominada «excepción CI») y los productos obtenidos de la caza practicada con el único objetivo de la gestión sostenible de los recursos marinos a pequeña escala y sin ánimo de lucro (la denominada «excepción GRM»). El Reglamento tiene por objeto garantizar que los productos que procedan de focas cazadas con fines comerciales ya no puedan comercializarse en el mercado de la UE.
El Reglamento sobre los productos derivados de la foca y su acto de ejecución (Reglamento de la Comisión (UE) n° 737/2010) fue impugnado por Canadá y Noruega en la Organización Mundial del Comercio (OMC). El 18 de junio de 2014, el Órgano de Solución de Diferencias (OSD) de la OMC adoptó las resoluciones definitivas del grupo especial y del Órgano de Apelación de la OMC. Estas confirmaron la prohibición general de los productos derivados de la foca, al considerar que puede estar justificada por motivos de índole moral en relación con el bienestar animal, pero censuraron las dos excepciones. El 5 de septiembre de 2014, Canadá y la Unión Europea informaron al OSD de que habían acordado que dieciséis meses, a contar desde la fecha de adopción del informe del grupo especial, sería un plazo razonable para que la Unión Europea aplicase las recomendaciones y resoluciones del OSD. Por tanto, el plazo razonable expirará el 18 de octubre de 2015. Pese al escaso tiempo disponible, la Comisión Europea no adoptó su propuesta de modificación del actual Reglamento sobre el comercio de productos derivados de la foca hasta el 6 de febrero de 2015.
El objetivo de la presente propuesta legislativa es aplicar las recomendaciones y resoluciones del OSD en lo que respecta al Reglamento de base de 2009 sobre el comercio de productos derivados de la foca. Asimismo, ofrece la base jurídica para ajustar el Reglamento (UE) nº 737/2010 a dichas resoluciones. El Reglamento de 2010 establecía las disposiciones de aplicación del Reglamento de 2009.
La Comisión ha presentado una propuesta acorde con las recomendaciones y resoluciones de la OMC modificando los siguientes aspectos del acto de base:
a) Por lo que respecta a la excepción CI, opta por ciertas modificaciones a la redacción inicial de la excepción. En particular, el artículo 3, apartado 1, permite la comercialización de productos derivados de la foca siempre y cuando procedan de una actividad de caza que cumpla cinco condiciones:
1. la caza ha sido practicada por la población inuit u otras comunidades indígenas (parte introductoria del apartado);
2. la caza ha sido tradicionalmente practicada por la comunidad (letra a);
3. la caza contribuye a la subsistencia de la comunidad (letra b);
4. la caza no se practica principalmente por motivos comerciales (letra b); y
5. la caza se practica con métodos que reducen en la medida de lo posible el dolor, la angustia, el miedo u otras formas de sufrimiento de los animales objeto de caza (letra c).
b) Elimina completamente la excepción GRM del Reglamento, ya que la OMC, en su resolución, la consideraba injustificada. Según las resoluciones de este organismo, no es posible distinguir la caza GRM de la caza comercial, y prohibir solo esta última constituiría discriminación.
En virtud del artículo 3, apartado 5, la Comisión podrá adoptar actos delegados a fin de limitar la cantidad de productos derivados de la foca procedentes de ciertos tipos de caza que pueden comercializarse. Dicha limitación a los productos de la foca puede imponerse únicamente cuando existan pruebas de que la caza en cuestión «se practica principalmente con fines comerciales». Estas pruebas pueden referirse al número de focas objeto de caza, a la cantidad de productos derivados de la foca comercializados, o a otras circunstancias que determine la Comisión.
El ponente acoge con satisfacción la propuesta de la Comisión de adaptar la legislación actual a las resoluciones y recomendaciones de la OMC, aunque considera que la Comisión ha presentado su propuesta con un ligero retraso. Además, dado que no se ha llevado a cabo una evaluación de impacto del Reglamento de base ni tampoco se han presentado los informes de aplicación que exigía el artículo 7 del Reglamento en vigor, el ponente lamenta que el proceso de adopción de decisiones relativo al nuevo Reglamento no vaya a estar basado en un fundamento sólido y documentado.
Teniendo en cuenta que el objetivo del nuevo Reglamento es aplicar las recomendaciones y resoluciones de la OMC en lo que respecta al Reglamento de base de 2009 sobre el comercio de los productos derivados de la foca, el ponente está de acuerdo con la eliminación de la excepción GRM y modifica la propuesta en lo que respecta a la excepción CI, tomando en consideración, en particular, el derecho de autodeterminación de la comunidad inuit o de otras comunidades indígenas.
El ponente, asimismo, elimina la incoherencia existente entre los apartados 1 y 5 del artículo 3 en el texto original de la propuesta de la Comisión. Esta incoherencia consiste en que la caza practicada principalmente por motivos comerciales no cumple el requisito que se establece en el artículo 3, apartado 1, letra b). Por lo tanto, la excepción CI no es aplicable a este tipo de caza y no puede comercializarse ningún producto derivado de la foca que haya sido obtenido de este modo. Esto significa que el límite máximo es necesariamente cero. Cuando existan pruebas de que un cierto tipo de caza se está practicando por motivos comerciales, en lugar de establecer un límite máximo, lo esperable es que se tomen medidas para garantizar el cumplimiento de la prohibición contemplada en el artículo 3, apartado 1.
Así, el ponente ha modificado la propuesta a fin de insistir en que la caza de focas constituye una parte integrante de la cultura e identidad de la población inuit y otras comunidades indígenas, contribuyendo de manera significativa a su subsistencia, proporcionando alimento e ingresos para mantener la vida y el sustento sostenible de la comunidad, preservando y continuando la existencia tradicional de la comunidad y el patrimonio cultural del trueque. El ponente hace hincapié, asimismo, en que la Comisión estará facultada para adoptar actos delegados a fin de limitar la cantidad de productos derivados de la caza que pueden comercializarse solo cuando existan pruebas pertinentes de que el número de focas objeto de caza o la cantidad de productos derivados de la foca comercializados que demuestren que la caza se practica principalmente con fines comerciales.
El ponente añade un artículo nuevo que hace referencia a la necesidad de informar adecuadamente a los ciudadanos de que el origen de los productos derivados de la foca que se comercializan en la UE y proceden de la caza practicada por la comunidad inuit u otras comunidades indígenas es legal. Las campañas de sensibilización destinadas a informar al público sobre este asunto podrían llevarse a cabo en el marco del Objetivo II del Reglamento sobre el Programa de Consumidores.
Por último, el ponente considera que el proceso de presentación de informes no era lo suficientemente transparente y no cumplía con los criterios establecidos en el artículo 7 del Reglamento en vigor. Las enmiendas al artículo 7 introducidas por el ponente fijan nuevos plazos que la Comisión y también los Estados miembros deben cumplir sin demora alguna. El ponente considera que, en el informe definitivo, la Comisión debe evaluar, en particular, el impacto del Reglamento en los intereses fundamentales y sociales de la comunidad inuit y otras comunidades indígenas, incluido su derecho a alimentos e ingresos para mantener la vida y el sustento sostenible de la comunidad.
OPINIÓN de la Comisión de Comercio Internacional (11.5.2015)
sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifica el Reglamento (CE) nº 1007/2009, sobre el comercio de productos derivados de la foca
El sistema de solución de diferencias de la OMC es un elemento esencial para aportar seguridad y previsibilidad al sistema multilateral de comercio y sus decisiones (sentencia del Órgano de Apelación de la OMC en el caso de las focas (DS 400/401)) han de respetarse.
El ponente considera que la resolución de la OMC puede adaptarse respetando al mismo tiempo el compromiso alcanzado entre el Parlamento y el Consejo en 2009 con el Reglamento (CE) nº 1007/2009, que estableció dos excepciones a la prohibición relativa a las focas: una relativa al derecho de los inuit y de los pueblos indígenas a la autodeterminación y a la utilización de los recursos (excepción CI); la otra, en relación con la gestión de los recursos marinos (excepción GRM) en el mar Báltico.
Por consiguiente, el ponente propone que se vuelva a introducir la excepción relativa a la gestión de los recursos marinos (excepción GRM). La excepción GRM actualmente en vigor no establece suficientemente la distinción entre la caza comercial y el comercio a gran escala sobre la base del objetivo declarado, es decir, la protección de la moralidad pública (artículo XX, letra a), del Acuerdo del GATT). Por lo tanto, puede reformularse la excepción GRM para evitar la práctica del mero descarte de las canales resultantes de la gestión normal de la pesca a pequeña escala. Se trataría de una nueva segunda excepción, aplicable únicamente bajo condiciones muy concretas, lo que también se basaría en una tradición de producción artesanal y manual, particularmente en especialidades locales. En general, ello permitiría la protección de la biodiversidad natural y la sostenibilidad bioeconómica de la región del mar Báltico.
Por otra parte, además de permitir el cumplimiento de la decisión de la OMC, la modificación del Reglamento de la UE aclarará mejor uno de los demás objetivos del Reglamento, es decir, la gestión de los recursos marítimos de conformidad con el artículo XX, letra g) del GATT, relativo a la conservación de los «recursos naturales agotables».
En cuanto a la excepción relativa a la población inuit, la OMC dictaminó que, a pesar de ser legítima, algunos de sus elementos, así como su diseño y aplicación, constituían una discriminación arbitraria e injustificable. Así pues, la propuesta de la Comisión colma estas lagunas estableciendo un límite para la comercialización de productos derivados de la foca y reforzando el objetivo del bienestar animal en el Reglamento mediante la introducción de un nuevo artículo relativo a la excepción CI.
El ponente solo pretende formular algunas sugerencias de cambios a la propuesta de la Comisión por lo que se refiere a la excepción CI. Sin embargo, el ponente subraya que la excepción de 2009 relativa a los inuit tenía por objeto garantizar que la prohibición no tuviera efectos negativos en las comunidades inuit. El ponente lamenta que la Comisión Europea no haya realizado una evaluación de impacto para que resulte posible la toma de decisiones de forma informada y adecuada. Los datos relativos a Groenlandia indican que la prohibición de la comercialización de productos derivados de la foca ha tenido sin duda un importante efecto negativo en las comunidades, a pesar de prever la inclusión de la excepción en el Reglamento (CE) nº 1007/2009, lo que es contrario a la intención del Parlamento Europeo y del Consejo.
En opinión del ponente, el principal argumento a favor del comercio de productos derivados de la foca en esas condiciones es la sostenibilidad tanto en términos de biodiversidad como de bioeconomía, así como la sostenibilidad de las comunidades indígenas afectadas por la prohibición.
La población de focas en Groenlandia es numerosa. Solo se permite la caza de tres especies (focas de Groenlandia, focas anilladas y focas de capucha), y únicamente a los cazadores que poseen licencia. En Groenlandia se cazan las focas por disparos de rifle, a menos que no haya suficiente luminosidad para este tipo de caza, en cuyo caso se atrapan mediante redes. Está prohibida la caza de crías de foca y la de hembras en período de lactancia.
Siempre ha existido la caza de la foca en Groenlandia, donde los recursos escasean. La carne de foca se utiliza para el consumo humano y para alimentar a los perros de trineo, mientras que las pieles se utilizan para ropa y, en determinadas zonas remotas, pueden ser el recurso más importante. Las focas son, por consiguiente, fundamentales desde el punto de vista cultural y socioeconómico. Aproximadamente 7 000 habitantes de Groenlandia (el 12 % de la población) poseen licencia para la caza de focas, de los que 2 000 poseen licencia de caza a tiempo completo y 5 000 practican la caza recreativa. En el período 2009-2010 la media anual de capturas de focas de Groenlandia, focas anilladas y focas de capucha ascendió a 23 por cada cazador. Desde 2009 únicamente los cazadores a tiempo completo pueden vender las pieles de foca a «Great Greenland», curtiduría de propiedad estatal. Las exportaciones a la UE han disminuido drásticamente —en 2005, la curtiduría «Great Greenland» realizó un volumen de negocios de 9 millones de euros, mientras que en 2013 solo fueron 2 millones de euros— . «Great Greenland» se encontró con 135 000 pieles sobrantes.
Esta situación sugiere que la excepción CI no está funcionando conforme a la finalidad con que se estableció, definida en el Reglamento (CE) nº 1007/2009. Por consiguiente, el ponente ha añadido una cláusula de presentación de informe para que la Comisión analice las consecuencias del Reglamento de la UE y pondere posibles medidas de respuesta.
(1) El Reglamento (CE) nº 1007/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo2 se adoptó con el fin de eliminar los obstáculos al funcionamiento del mercado interior, debido a la disparidad de las medidas nacionales que regulan el comercio de los productos derivados de la foca. Esas medidas se adoptaron en respuesta a la preocupación moral de los ciudadanos por los aspectos del bienestar animal relacionados con el sacrificio de focas y la posible presencia en el mercado de productos obtenidos de animales sacrificados con métodos que producen dolor, angustia, miedo excesivos y otras formas de sufrimiento. Esa preocupación fue respaldada por datos científicos según los cuales ningún método de sacrificio realmente humano podía aplicarse y ejecutarse de forma coherente y eficaz en las condiciones específicas en las que tiene lugar la caza de focas. Para alcanzar este objetivo, el Reglamento (CE) nº 1007/2009 estableció, como norma general, la prohibición de la comercialización de productos derivados de la foca.
(1) El Reglamento (CE) nº 1007/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo2 se adoptó con el fin de eliminar los obstáculos al funcionamiento del mercado interior, debido a la disparidad de las medidas nacionales que regulan el comercio de los productos derivados de la foca. Esas medidas se adoptaron en respuesta a la preocupación moral de los ciudadanos por los aspectos del bienestar animal relacionados con el sacrificio de focas y la posible presencia en el mercado de productos obtenidos de animales sacrificados con métodos que producen dolor, angustia, miedo excesivos y otras formas de sufrimiento. Para alcanzar este objetivo, el Reglamento (CE) nº 1007/2009 estableció, como norma general, la prohibición de la comercialización de productos derivados de la foca.
2 Reglamento (CE) nº 1007/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de septiembre de 2009, sobre el comercio de productos derivados de la foca (DO L 286 de 31.10.2009, p. 36).
(2) Al mismo tiempo, la caza de focas constituye una parte integrante de la cultura, socioeconomía e identidad de la población inuit y otras comunidades indígenas, contribuye de manera significativa a su subsistencia y se considera sostenible. Por esas razones, la caza tradicional de focas practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas no suscita la misma preocupación moral pública que la caza practicada principalmente con fines comerciales. Además, existe la opinión generalizada de que los intereses económicos y sociales fundamentales de la población inuit y otras comunidades indígenas no deben verse perjudicados, de conformidad con la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas y otros instrumentos internacionales pertinentes, en particular el Convenio nº 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, adoptado por la Organización Internacional del Trabajo en 1989, por el que la población inuit y otras comunidades indígenas tienen derecho a la conciencia de su propia identidad y, en virtud de este derecho, a buscar libremente su propio desarrollo económico, social y cultural. Por esas razones, el Reglamento (CE) nº 1007/2009 autoriza, excepcionalmente, la comercialización de los productos derivados de la foca procedentes de la caza tradicional y sostenible realizada por la población inuit y otras comunidades indígenas y que contribuye a su subsistencia. La Comisión debe estudiar qué medidas pueden adoptarse para contrarrestar los posibles efectos negativos sobre las comunidades inuit de la prohibición de la comercialización de productos derivados de la foca, así como para informar al público en general sobre las comunidades indígenas europeas.
(2 bis) El Reglamento (CE) nº 1007/2009 debe mantener el equilibrio entre la preservación del bienestar animal y el respeto de la cultura y las tradiciones de la población inuit y otras comunidades indígenas.
(3) A la luz del objetivo perseguido por el Reglamento (CE) nº 1007/2009, conviene supeditar la comercialización en la Unión de productos obtenidos de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas a la condición de que esa caza se practique con métodos sostenibles, teniendo en cuenta la forma tradicional de vida y las necesidades de subsistencia de la población inuit y otras comunidades indígenas. En consecuencia, la Comisión debe tomar medidas para informar al público sobre el objetivo del Reglamento (CE) nº 1007/2009 y la excepción aplicable a los productos procedentes de la caza practicada por las comunidades indígenas, recobrando con ello la confianza de los consumidores. La excepción concedida a los productos derivados de la foca procedentes de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas debe limitarse a la caza que contribuya a las necesidades de subsistencia de esas comunidades y, por tanto, no realizada principalmente con fines comerciales. Así pues, para evitar que esta excepción se utilice para productos obtenidos de la caza practicada principalmente con fines comerciales, deben delegarse en la Comisión los poderes para adoptar actos con arreglo al artículo 290 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea por lo que respecta a la limitación de la cantidad de productos derivados de la foca comercializados en virtud de esa excepción y a la prohibición, en su caso, de la comercialización en virtud de esa excepción de productos derivados de la foca obtenidos de determinados tipos de caza. Dicha delegación debe realizarse únicamente en caso necesario, cuando se presenten pruebas pertinentes y se considere apropiado previa consulta de todas las partes interesadas.
(4 bis) El artículo III, apartado 4, del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio de 1994 dispone que los productos del territorio de toda parte contratante importados en el territorio de cualquier otra parte contratante no deberán recibir un trato menos favorable que el concedido a los productos similares de origen nacional.
(5) Para establecer disposiciones de aplicación sobre la comercialización de productos derivados de la foca, deben delegarse en la Comisión los poderes para adoptar actos con arreglo al artículo 290 del Tratado. Es especialmente importante que la Comisión lleve a cabo las consultas oportunas, en particular con expertos y con la población inuit y otras comunidades indígenas afectadas. Al preparar y elaborar actos delegados, la Comisión debe garantizar que los documentos pertinentes se transmitan al Parlamento Europeo y al Consejo de manera simultánea, oportuna y adecuada.
(5 bis) Antes de aplicar este Reglamento, la Comisión debe realizar una evaluación de impacto para cuantificar y calificar las repercusiones sociales, económicas y culturales de la revisión, a fin de garantizar que cualquier modificación respete el hecho de que la caza de focas forma parte de la identidad cultural de determinadas comunidades, asegurando con ello que no se pone en peligro la subsistencia de las comunidades que residen cerca de las focas y que se respeta la diversidad biológica y cultural de la Unión.
1. Se permitirá la comercialización de productos derivados de la foca únicamente cuando procedan de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas, siempre que se cumplan las condiciones siguientes:
a) la caza ha sido practicada tradicionalmente por la comunidad;
b) la caza contribuye a la subsistencia de la comunidad;
c) la caza es practicada por un miembro de la comunidad con métodos que tienen presente el bienestar animal y reducen, en consecuencia, en la medida de lo posible el dolor, la angustia y el miedo excesivos u otras formas de sufrimiento de los animales objeto de caza, teniendo en cuenta la forma tradicional de vida y la subsistencia de la comunidad.
1 bis. También se permitirá la comercialización de productos derivados de la foca siempre que se cumplan las condiciones siguientes:
a) la persona que comercializa los productos derivados de la foca puede demostrar que, de no ser comercializados, estos productos se devolverían al mar, lo que supondría el incumplimiento del artículo 10 del Convenio sobre la Diversidad Biológica;
b) los productos derivados de la foca proceden de una caza practicada con métodos que reducen en la medida de lo posible el dolor, la angustia y el miedo excesivos u otras formas de sufrimiento y se han respetado los objetivos de bienestar animal recogidos en la legislación nacional;
c) los productos derivados de la foca proceden únicamente de la caza practicada con arreglo a programas nacionales de gestión para la conservación de los recursos naturales no renovables, con vistas a mantener la viabilidad de las poblaciones de focas como un componente de su hábitat natural, incluido el control de enfermedades, o limitar los efectos de la competición interespecífica con especies amenazadas que dependan del mismo hábitat o de los mismos recursos;
d) los productos derivados de la foca proceden exclusivamente de la caza practicada en poblaciones de focas con un estado de conservación favorable.
3. La aplicación de los apartados 1 y 2 no deberá constituir un obstáculo para la consecución del objetivo del presente Reglamento.
3. La aplicación de los apartados 1, 1 bis y 2 no deberá constituir un obstáculo para la consecución del objetivo del presente Reglamento.
5. Se otorgan a la Comisión los poderes para adoptar actos delegados con arreglo al artículo 4 bis en lo referente a la limitación o prohibición de la comercialización de productos respecto de los que se haya probado que proceden de una caza practicada principalmente con fines comerciales o que va más allá de lo necesario para los fines de las excepciones previstas en el apartado 1. Para demostrarlo, la Comisión aportará pruebas pertinentes en relación con la cantidad de productos derivados de la foca comercializados con arreglo al apartado 1, tales como el número de focas objeto de caza, o con respecto a otras circunstancias.
La Comisión y los Estados miembros tomarán las medidas adecuadas para informar a las autoridades competentes, incluidos los funcionarios de aduanas de los Estados miembros, y al público en general de que los productos derivados de la foca comercializados que proceden de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas con arreglo al artículo 3, apartado 1, cumplen con la normativa jurídica aplicable.».
3 ter) En el artículo 7, se añade el apartado siguiente:
«2 bis. Además, la Comisión evaluará el impacto del presente Reglamento sobre el desarrollo económico, social y cultural de las comunidades inuit en las regiones afectadas, así como los efectos del presente Reglamento en aquellas comunidades costeras en las que la caza de focas forme parte de la gestión de los recursos marinos. A más tardar el ...*, la Comisión presentará al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones un informe sobre dicho impacto. Este informe incluirá las posibles maneras de mitigar los efectos negativos del presente Reglamento sobre las comunidades inuit.
* DO: insértese la fecha: dos años después de la entrada en vigor del presente Reglamento (modificativo).».
3 quater) Se inserta el artículo siguiente:
En caso de que se considere conveniente sobre la base de la evaluación de impacto a que se refiere el artículo 7, apartado 2 bis, el presente Reglamento se someterá a una revisión cuatro años después de su entrada en vigor. Esta revisión se basará en una evaluación de impacto relativa a los efectos socioeconómicos y culturales del presente Reglamento sobre el desarrollo y la identidad de la población inuit y de otras comunidades indígenas. La revisión también abordará las repercusiones del presente Reglamento en aquellas comunidades costeras en las que la caza de focas forme parte de la gestión de los recursos marinos.
OPINIÓN de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (28.5.2015)
Ponente de opinión: Janusz Wojciechowski
La propuesta de la Comisión tiene por objeto introducir las recomendaciones y decisiones de la OMC en relación con dos excepciones a la prohibición del comercio de productos derivados de la foca contenidas en el Reglamento de base: una autorización para la importación de productos derivados de la foca procedentes de la caza practicada para la gestión sostenible de los recursos marinos y con fines no lucrativos (la «excepción GRM»), y una autorización para la importación de productos derivados de la foca procedentes de la caza tradicional practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas (la «excepción CI»). Teniendo en cuenta las obligaciones en el marco de la OMC, la propuesta de la Comisión sugiere la supresión de la excepción GRM y la adaptación de la excepción CI a los requisitos del Órgano de Solución de Diferencias (OSD), vinculando su utilización con el respeto del bienestar de los animales y limitando el volumen de los productos derivados de la foca que cabe comercializar.
La introducción de restricciones a la importación de productos derivados de la foca viene siendo demandada desde hace tiempo por numerosas organizaciones de defensa de los animales y por buena parte de la opinión pública, que no acepta que se dé muerte a las focas, a menudo de manera brutal, con fines comerciales.
Los estudios científicos demuestran que las focas son animales especialmente inteligentes y sensibles, lo que justifica aún más si cabe la necesidad de protegerlas frente a la crueldad y el sufrimiento. Cabe además señalar que los productos derivados de la foca no tienen para la Unión Europea especial significación económica y que los consumidores europeos pueden prescindir perfectamente de ellos. Al mismo tiempo, es preciso entender la situación particular de los inuit y de otras comunidades indígenas para quienes la caza de focas está vinculada a tradiciones seculares y a la existencia de las propias comunidades, por lo cual la importación de productos derivados de la foca debe quedar limitada a los productos procedentes de la caza practicada por estas comunidades, exigiéndose a éstas que respeten en la mayor medida posible las más estrictas normas humanitarias. En los casos en que estas sean respetadas, la Comisión debería recurrir a medidas no legislativas adicionales con vistas a facilitar la comercialización de los productos en cuestión.
Un elemento fundamental es el control adecuado de los límites aplicables a la importación de los productos derivados de la foca, puesto que dicho control solo será eficaz si el importador está obligado a demostrar que los mismos proceden de la caza practicada por las comunidades anteriormente citadas. Con la introducción de tales requisitos el ponente pretende adoptar una vía compatible con los principios de base del Reglamento, fundamentados sobre consideraciones de orden moral, en lo relativo a la caza de focas con fines comerciales. Entiende asimismo que debería existir la posibilidad de introducir con carácter temporal una prohibición total a nivel europeo de la importación de productos derivados de la foca procedentes de países terceros donde la caza de este animal se practique vulnerando flagrantemente las normas establecidas para mitigar el dolor, el estrés, el miedo y otras formas de sufrimiento del animal.
La Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural pide a la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, competente para el fondo, que tome en consideración las siguientes enmiendas:
(2) Al mismo tiempo, la caza de focas constituye una parte integrante de la cultura e identidad de la población inuit y otras comunidades indígenas y contribuye de manera significativa a su subsistencia, incluido su derecho al desarrollo y a las actividades económicas. Por esas razones, la caza tradicional de focas practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas, que se considera sostenible y no perjudica la salud de la población de focas, no suscita la misma preocupación moral pública que la caza practicada principalmente con fines comerciales. Además, existe la opinión generalizada de que los intereses sociales y económicos fundamentales de la población inuit y otras comunidades indígenas no deben verse perjudicados, de conformidad con la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas y otros instrumentos internacionales pertinentes. Asimismo, el Convenio nº 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales, de 1989, hace hincapié en el derecho de los pueblos indígenas a la autodeterminación y, por tanto, el derecho a procurar libremente su propio desarrollo económico, social y cultural. Por esas razones, el Reglamento (CE) nº 1007/2009 autoriza, excepcionalmente, la comercialización de los productos derivados de la foca procedentes de la caza tradicional realizada por la población inuit y otras comunidades indígenas y que contribuye a su subsistencia.
(3) Un método de sacrificio realmente humano no puede aplicarse de manera efectiva y coherente en la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas, al igual que en otros tipos de caza de focas. No obstante, a la luz del objetivo perseguido por el Reglamento (CE) nº 1007/2009, conviene supeditar la comercialización en la Unión de productos obtenidos de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas a la condición de que esa caza se practique de forma sostenible y con métodos que reduzcan en la medida de lo posible el dolor, la angustia, el miedo u otras formas de sufrimiento de los animales objeto de la caza, teniendo en cuenta la forma tradicional de vida y las necesidades de subsistencia de la población inuit y otras comunidades indígenas, sin poner en peligro su hábitat particular ni su ecosistema en su conjunto. La excepción concedida a los productos derivados de la foca procedentes de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas debe limitarse a la caza que contribuya a las necesidades de subsistencia de esas comunidades y, por tanto, no realizada principalmente con fines comerciales. En este sentido, la Comisión debe tomar medidas para informar al público de lo dispuesto en el presente Reglamento y de la excepción concedida con arreglo al mismo a los productos resultantes de la caza practicada por las comunidades indígenas, con vistas a restaurar la confianza de los consumidores. Así pues, debe permitirse que la Comisión, ante la existencia de pruebas relevantes y previa consulta a las entidades afectadas, prohíba o limite la cantidad de productos derivados de la foca comercializados recurriendo a métodos de caza que infrinjan los principios de esa excepción para evitar que esta se utilice para productos obtenidos de la caza practicada con fines comerciales.
(3 bis) A fin de controlar eficazmente la aplicación del presente Reglamento, conviene establecer el principio según el cual la obligación de demostrar que el producto derivado de la foca introducido en el mercado de la Unión procede de la caza practicada por los inuit u otras comunidades indígenas corresponde al importador de dicho producto.
(3 ter) Los productos derivados de focas cazadas por la población inuit y otras comunidades indígenas solo podrán comercializarse si están amparados por un mecanismo/documento que acredite su origen y conformidad con lo dispuesto en el presente Reglamento. Se podrá crear a tal fin una etiqueta que certifique este tipo de productos resultantes de la caza motivada por las necesidades de subsistencia de dichas comunidades y, por tanto, no practicada con fines principalmente comerciales.
(5) Para establecer disposiciones de aplicación sobre la comercialización de productos derivados de la foca, deben delegarse en la Comisión los poderes para adoptar actos con arreglo al artículo 290 del Tratado. Es especialmente importante que la Comisión lleve a cabo las consultas oportunas, en particular con expertos y con la población inuit y otras comunidades indígenas. Al preparar y elaborar actos delegados, la Comisión debe garantizar que los documentos pertinentes se transmitan al Parlamento Europeo y al Consejo de manera simultánea, oportuna y adecuada.
(5 ter) La Comisión debe poder responder de manera flexible a toda información fiable según la cual la caza de la foca practicada en un país tercero vulnera flagrantemente las normas establecidas para mitigar el dolor, el estrés, el miedo y otras formas de sufrimiento del animal. Si tal es el caso, la Comisión debe poder introducir una limitación o prohibición temporal de la importación de productos derivados de la caza de la foca procedentes del país en cuestión.
Reglamento (CE) n° 1007/2009
1. Se permitirá la comercialización de productos derivados de la foca únicamente cuando el importador presente las pruebas requeridas de que los productos proceden de la caza practicada por la población inuit y otras comunidades indígenas, siempre que se cumplan las condiciones siguientes:
La imposición al importador de la obligación de demostrar que los productos derivados de la foca por él importados proceden de fuentes legítimas permitirá el control más eficaz de la correcta aplicación del presente Reglamento.
5. En caso de que se disponga de pruebas relevantes según las cuales el número de focas objeto de caza, la cantidad de productos derivados de la foca comercializados con arreglo a los apartados 1 y 2 u otras circunstancias acreditan que la caza se practica principalmente con fines comerciales, la Comisión estará facultada, previa consulta a las entidades afectadas, para adoptar actos delegados de conformidad con el artículo 4 a fin de limitar o prohibir la comercialización de los productos derivados de la caza.
Artículo 3 – apartado 1 – punto 3 bis (nuevo)
(3 bis) Se inserta el artículo siguiente:
La Comisión y los Estados miembros tomarán las medidas adecuadas para informar a las autoridades competentes, incluidos los funcionarios de aduanas de los Estados miembros, y al público con respecto al acceso al mercado, de conformidad con la normativa jurídica aplicable, de los productos derivados de la foca obtenidos de la caza practicada por las comunidades indígenas con arreglo al artículo 3, apartado 1.».