Source: http://docplayer.es/1173186-Afdudc-11-2007-641-679.html
Timestamp: 2016-12-04 10:55:13
Document Index: 388098007

Matched Legal Cases: ['artículo 36', 'artículo 36', 'artículo 5', 'artículo 3', 'artículo 84', 'artículo 555', 'artículo 81', 'artículo 25', 'artículo 24', 'artículo 25', 'artículo 24', 'artículo 24', 'artículo 24', 'artículo 25', 'artículo 5', 'artículo 73', 'artículo 28', 'artículo 24', 'ARTÍCULO 17', 'artículo 43', 'artículo 5', 'Artículo 1', 'Artículo 33']

⭐AFDUDC, 11, 2007,
AFDUDC, 11, 2007,
Download "AFDUDC, 11, 2007, 641-679"
Raquel Olivares Plaza
1 641 LAS SANCIONES DISCIPLINARIAS IMPUESTAS POR LOS COLEGIOS DE ABOGADOS : SU REVISIÓN JUDICIAL (UN ANÁLISIS DOCTRINAL A PARTIR DE LOS MOTIVOS MÁS COMUNES DE IMPUGNACIÓN DE UNA SANCIÓN COLEGIAL) José Ricardo Pardo Gato Abogado. Miembro de los Colegios de Abogados de A Coruña, Madrid y Barcelona. Investigador del Área de Derecho Civil (UDC). Profesor de Deontología (EPJ Decano Iglesias Corral). RESUMEN: En el presente estudio se trata de sistematizar la doctrina jurisdiccional emanada tanto de los juzgados como de los tribunales españoles en el orden contencioso-administrativo, así como de nuestro Tribunal Constitucional y de los Tribunales Europeos en cuanto se refiere a los principios, condiciones, regulación y ejercicio de la competencia disciplinaria que, en materia de ética profesional, tienen atribuida los colegios de abogados. Con este propósito, recorre el artículo la doctrina emanada del justiciable en relación con la naturaleza y funciones públicas de tales entes corporativos en materia disciplinaria, la referida a la especial naturaleza de la relación jurídica existente entre éstos y los abogados a ellos adscritos, la que atañe a los principios generales del derecho administrativo sancionador y la dedicada a cuestiones de procedimiento. Palabras clave: abogados colegios de abogados principios y ética profesional deontología jurídica sanciones disciplinarias doctrina jurisprudencial policía de estrados derecho administrativo sancionador procedimiento disciplinario jurisdicción contencioso-administrativa. ABSTRACT: The present study deals with the systematizing of the jurisdictional knowledge stemming from the judicature as much as the Spanish courts of the litigious administrative proceedings system as well as from our Constitutional Court and the European Courts, inasmuch as it refers to the principles, conditions, regulation and exercise of disciplinary jurisdiction that, regarding professional ethics, have been attributed to the lawyer associations. With this aim, the article covers the knowledge stemming from what is actionable in terms of the nature and public duties of the associations in disciplinary matters relating to the special nature of the legal relationship which exists between these and the lawyers appointed to them, which per-2 642 José Ricardo Pardo Gato tains to the general principles of sanctioning administrative law and is dedicated to the questions of procedure. Key words: lawyers lawyer associations principles and professional ethics juridical deontology disciplinary sanctions jurisprudential knowledge court room police sanctioning administrative law disciplinary proceedings litigious administrative jurisdiction.3 Las sanciones disciplinarias impuestas por los colegios de abogados: su revisión judicial (Un análisis doctrinal a partir de los motivos más comunes de impugnación de una sanción colegial)* 643 Sumario: I. Propósito contraído y encaje de la cuestión.- II. Colegios de abogados versus corporaciones de Derecho Público.- III. Las sanciones disciplinarias dictadas por jueces y tribunales y la potestad sancionadora de los Colegios y Consejos de abogados.- IV. Deontología, sujeción especial de los colegiados y sanciones disciplinarias.- V. Principios y derechos fundamentales invocados.- 1. Principio de legalidad y tipicidad.- 2. Principio non bis in idem.- 3. Principio de proporcionalidad.- 4. Principio de presunción de inocencia.- 5. Libertad de expresión y derecho de defensa.- VI. Procedimiento disciplinario sancionador.- 1. Procedimiento y derecho.- 2. Legitimación.- 3. Prescripción y caducidad.- 4. Ejecución de los acuerdos disciplinarios.- 5. Costas procesales.- VII. Conclusiones: decálogo de la doctrina jurisprudencial.- Jurisprudencia Seleccionada.- Bibliografía Citada. I. PROPÓSITO CONTRAÍDO Y ENCAJE DE LA CUESTIÓN Entre las afanosas exigencias técnicas, morales y deontológicas que informan la actuación profesional del abogado, con el inmediato correlato de la confianza externa que debe merecer, se producen actuaciones y conductas por parte de los colegiados contrarias al prestigio y honorabilidad del estamento profesional que, en su curso normal, derivan en la correspondiente e inexcusable sanción disciplinaria. La experiencia multisecular evidencia que los abogados sólo podrán mantener la libertad, la independencia y demás hábitos de conducta que la profesión exige, si se ven asistidos, tutelados, encauzados, orientados, estimulados, apercibidos y, en caso de ser necesario, sancionados por el colegio profesional de adscripción, que en su función de velar por la abogacía estará siempre de vigía a la vera del letrado, luchando en defensa de la defensa 1, frente a posibles injerencias externas, pero también frente a los que, desde dentro, con su inadecuada conducta, la menoscaben. En las páginas que siguen nos ceñiremos, básicamente, a impugnaciones y revisiones judiciales de acuerdos propios de la organización colegial por las que se ponga término a un expediente disciplinario abierto por infracciones de los deberes profesionales o normas éticas de conducta en cuanto afecten a la profesión de abogado, que es el objeto del recurso a que alcanza la jurisdicción contencioso-administrativa, la cual se concreta precisamente en la revisión de actos administrativos, no extensible a declaraciones en materia de responsabilidad civil o penal derivadas de su actuación y conducta (como ocurre, por ejemplo, para el caso de negligencias habidas en el ámbito profesional) 2, y ello aunque el expediente se haya instrumentado por la vía de la designación de oficio inherente a la declaración del beneficio de justicia gratuita. * El presente estudio obtuvo, en su extensión, el Premio nacional SCEVOLA de investigación jurídica para jóvenes abogados (menores de cuarenta años), convocado en su primera edición por la Asociación SCEVOLA para la Ética y la Calidad en la Abogacía y patrocinado por Aon Services y la Confederación Española de Abogados Jóvenes. 1 En expresión de MUÑOZ CAMPOS, J.: El abogado y su colegio, La Ley, , p STS 9 febrero 1993 (RJ 1993\547).4 644 José Ricardo Pardo Gato En este sentido, y al margen de que en el suplico de la demanda respectiva se interese formalmente la nulidad del acto recurrido disciplinario, si lo que en puridad se viene a pedir a la Sala es que ordene el dictado de una nueva resolución cuyo pronunciamiento no sea ya estricta y exclusivamente disciplinario, sino declaratorio además de responsabilidad civil 3, lo cierto es que sobre tal extremo ni los colegios profesionales pueden entrar a resolver, por ser potestad exclusiva de los tribunales de justicia, ni los órganos judiciales de lo contencioso-administrativo revisar, ratione materiae, por tratarse de cuestión sometida a la jurisdicción ordinaria. Ateniéndonos, pues, al enunciado de nuestro cometido, su rúbrica también nos avanza que el propósito contraído no pasa tampoco, necesariamente, por la revisión de las sanciones disciplinarias dictadas por los jueces y tribunales en el proceso, cuestión, por otro lado, sobre la cual ya ha tenido oportunidad de pronunciarse en numerosas ocasiones tanto la doctrina como la jurisprudencia 4. El presente estudio, más huérfano de específicos apoyos científico-doctrinales, no así jurisprudenciales, descansa, ni más ni menos, sobre la revisión jurisdiccional de las sanciones disciplinarias impuestas por los colegios de abogados o, en su caso, por el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) o los respectivos consejos autonómicos en los que se organiza y estructura nuestra abogacía actual. Para afrontar con garantías esta ambiciosa propuesta deberemos profundizar, haciendo uso de una gran dosis de síntesis, en torno a la jurisprudencia hasta el momento vertida al efecto, y en particular sobre aquellos aspectos en los que la misma más ha incidido a lo largo del tiempo, algunas veces llegando incluso a la redundancia y en otras participando giros y cambios de criterio a tener en cuenta, todo ello con el empeño y la finalidad por extraer de dichos postulados judiciales los parámetros jurídicos, teóricos y prácticos, sobre los que movernos. II. COLEGIOS DE ABOGADOS VERSUS CORPORACIONES DE DERECHO PÚBLICO Sabido es que el legislador español, tomando como fundamento el artículo 36 de la Constitución Española (CE) 5, configuró los colegios profesionales como corporacio- 3 Vid., por ejemplo, STSJ Cantabria 3 abril 1998 (RJCA 1998\1735), en la que se precisa que si por la vía deontológica hubiera alguna posibilidad de conducir la negligencia profesional, al menos en sus más graves manifestaciones, al terreno disciplinario, ésta debe quedar, en principio, descartada (FJ 6º). 4 Valgan como cita los trabajos de REBOLLO PUIG, M.: A propósito de la potestad disciplinaria de los jueces sobre abogados y procuradores. Comentario a la Sentencia del Tribunal Constitucional 38/1988, de 9 de marzo, Revista del Poder Judicial, núm. 10, junio 1988, pp ; LAFUENTE BENACHES, M.: La responsabilidad disciplinaria de los abogados, Revista del Poder Judicial, núm. 29, marzo 1993, pp ; DEL GUAYO CASTIELLA, I.: El control jurisdiccional de la potestad sancionadora de la Administración Judicial, La protección jurídica del ciudadano, MARTÍN-RETORTILLO BAQUER, L. (coord.), tomo III, Madrid, 1993, pp ; ZABIA DE LA MATA, J.: Sanciones judiciales a letrados. Comentario a la Sentencia nº 29/1993, de 25 de enero, del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Revista Jurídica de Cataluña, núm. 3, 1993, pp. 203 y 204; o el estudio de SÁNCHEZ, R.J.: La impugnación de las sanciones disciplinarias impuestas a abogados y procuradores por jueces y magistrados. Una auténtica jurisdicción disciplinaria?, La Ley, , D-2, pp , así como la abundante jurisprudencia en este último analizada, entre ellas las SSTC 38/1988, de 9 marzo (RTC 1998\38), 11/1990, de 18 junio (RTC 1998\11), 190/1991, de 14 octubre (RTC 1991\190), 205/1994, de 11 julio (RTC 1994\205), 92/1995, de 19 junio (RTC 1995\92), y 148/1997, de 29 septiembre (RTC 1997\148), la STS 3 diciembre 1990 (RJ 1990\10028; La Ley, , p. 299), o los AATS 20 mayo 1991 (La Ley, , p. 259) y 20 septiembre 1994 (RJ 1994\8062), reiterados posteriormente en la STS 19 julio 1996 (La Ley, 1996, 10151). 5 Acerca de la regulación y de la doctrina constitucional de los colegios profesionales, vid. ARIÑO ORTIZ, G., y SOUVIRON, J.Mª.: Constitución y colegios profesionales, Unión Editorial, 1984; AA.VV.: Los5 Las sanciones disciplinarias impuestas por los colegios de abogados 645 nes de derecho público, por lo que tanto la Ley de Colegios Profesionales (LCP) 6 como la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) 7 prestan habilitación suficiente a los colegios, entre ellos los de abogados, para determinar limitaciones deontológicas a la libertad del ejercicio profesional de sus colegiados, sin perjuicio de la lógica remisión a normas reglamentarias 8, como el Real Decreto 658/2001, de 22 de junio, por el que se aprueba el Estatuto General de la Abogacía Española (EGA) y, pese a no tener entidad de norma legal, el Reglamento de Procedimiento Disciplinario aprobado por el Pleno del CGAE en fecha 25 de junio de 2004 (RPD). Por lo demás, y aunque quizás pueda considerarse un tanto superfluo, por sobradamente pacífico, se hace obligado mencionar también en este momento que el ejercicio de las potestades disciplinarias del que disfrutan estas corporaciones, como manifestaciones del ius puniendi, deberá garantizar los derechos y garantías inherentes a la potestad sancionadora en general 9, contenidos en el título IX de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (LRJPAC) 10. Sin olvidar la naturaleza de corporaciones sectoriales de base privada que presentan los colegios de abogados, en calidad de organizaciones que ostentan las funciones de tutelar, regular y ordenar el correcto ejercicio de la profesión, éstos asumen de igual forma funciones esencialmente públicas 11, dentro de la con mayúsculas noto- colegios profesionales a la luz de la Constitución, MARTÍN-RETORTILLO BAQUER, L. (coord.), Civitas, Madrid, 1996; PÓMEZ SÁNCHEZ, L.: Doctrina constitucional sobre la administración corporativa, Los colegios profesionales. Administración corporativa, Cuadernos de Derecho Judicial, 1/2001, pp ; LESMES SERRANO, C.: La tutela de la administración corporativa, en la misma publicación que el estudio anterior, pp En relación con la abogacía, GARCÍA-ROMANILLOS, J.: Los abogados en el proceso constituyente, Expansión-La Ley, 9 diciembre 2003; RODRÍGUEZ-PIÑEIRO Y BRAVO-FERRER, M.: La Constitución Española y la abogacía, La Ley, , D-272, pp , donde manifiesta que la jurisprudencia constitucional ha elaborado una peculiar doctrina legal sobre la interpretación y aplicación de la legislación procesal, siendo en materia de acceso a los recursos donde dicha jurisprudencia ha tratado de rectificar los excesos de rigor en la exigencia del cumplimiento de los requisitos procesales (p. 1935). En particular, sobre la exégesis del artículo 36 CE, MARTÍN BERNAL, J.M.: Abogados y jueces ante la Comunidad Europea, Colex, Madrid, 1990, en especial pp Los colegios profesionales se encuentran regulados por la Ley 2/1974, de 13 febrero, modificada por la Ley 74/1978, de 26 diciembre. En cuanto a la configuración inicial de los colegios profesionales, su evolución legislativa y la jurisprudencia recaída, vid. los trabajos de BAENA DEL ALCÁZAR, M.: El régimen jurídico de los colegios profesionales, Montecorvo, Madrid, 1968; Una primera aproximación a la nueva Ley de Colegios Profesionales, Revista de Administración Pública, núm. 74, mayo-agosto 1974, pp. 55 y ss.; y La potestad disciplinaria de los colegios profesionales en la jurisprudencia del Tribunal Supremo, Los colegios profesionales. Administración corporativa, Cuadernos de Derecho Judicial, 1/2001, pp ; DEL SANZ, S.: Los colegios profesionales, Marcial Pons, Madrid, 1996; CALVO SÁNCHEZ: Régimen jurídico de los colegios profesionales, Civitas, Madrid, Ley Orgánica 19/2003, de 23 de diciembre, de modificación de la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio. 8 La reserva legal no excluye la posibilidad de que las leyes contengan remisiones a normas reglamentarias, pero sí al hecho de que tales remisiones puedan facilitar una regulación independiente y no claramente subordinada a la ley (STC 21 diciembre 1989, SSTS 29 febrero 1988 o 16 marzo RJ 1989\2089-). 9 Aunque probablemente resulte innecesario efectuar concretas citas jurisprudenciales en apoyatura de esta afirmación, vid. STS 5 mayo 1988 o la STSJ Canarias, Las Palmas, de 21 junio 1999 (RJCA 1999\2456). 10 Modificada por la Ley 4/1999, de 13 enero. Por tanto, tendremos que tener presente también lo dispuesto en la Ley 29/1998, de 13 julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa (LJCA), así como el Real Decreto 1398/1993, de 4 agosto, por el que se aprueba el Reglamento del Procedimiento para el ejercicio de la Potestad Sancionadora. 11 Sobre el servicio público de la abogacía, vid. PONENCIA II DEL VIII CONGRESO DE LA ABOGACÍA ESPAÑOLA: La abogacía y el servicio público de la Administración de Justicia, Libro del VIII Congreso de la Abogacía Española. Ponencias y comunicaciones (Salamanca, octubre 2003), DE PAULA CAMINAL BAÍA, F. (ponente), Aranzadi, Navarra, 2003, pp ; y en cuanto a la relevancia pública de la abogacía desde la historia, vid. MARTÍ MINGARRO, L.: El abogado en la historia. Un defensor de la razón y de la civilización, Discurso de ingreso en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, Madrid, 2001, en particular pp6 646 José Ricardo Pardo Gato ria función social que el estamento representa y a la que tantas veces se refirió BELTRÁN GAMBIER 12, entre las que se encuentra la de velar por la deontología y la disciplina del ejercicio profesional (artículo 5 LCP), lo que deriva en la susodicha aplicación legislativa. Y es, precisamente, en este ámbito competencial de preservación del correcto desarrollo de la profesión mediante el ejercicio de la potestad disciplinaria de sus miembros donde actúan potestades públicas en régimen de exclusividad 13, de forma que en el espectro disciplinario interno, en la infracción de la normativa profesional, sólo a los colegios corresponde el enjuiciamiento de las conductas de los profesionales a ellos adscritos 14. Si únicamente se puede ejercer la profesión letrada previa incorporación al colegio de abogados respectivo (artículo 3.2 LCP), cabría estimar que a partir del acto de jura sólo a éste le compete dilucidar las eventuales infracciones en el quehacer diario de sus colegiados 15. Así como la incorporación de un licenciado en derecho a un colegio de abogados conlleva acceder a todos los privilegios que ello implica, simultáneamente dicha decisión supone el acatamiento de todos los deberes que corresponden al ejercicio de la abogacía, entre los que resalta el sometimiento a la potestad disciplinaria de ámbito colegial (con independencia de la demarcación territorial) 16, sobre todo ante la certeza de que la función social ejercida impone que las normas deontológicas que regulan su desarrollo sean exigidas con mayor rigor que al resto de profesiones. A mayor abundamiento, cuando, por ejemplo, el vigente EGA, en su artículo 84.c), alude a la expresión ejercicio de la profesión, en el contexto de la calificación como infracción muy grave de la comisión de delitos dolosos como consecuencia de dicha actividad profesional, no debe considerarse que con ese juego de palabras el precepto se refiera exclusivamente al caso concreto de los delitos contra la Administración de Justicia contemplados en el Código Penal (título XX, libro II, CP), como si los abogados únicamente desempeñasen sus funciones en el ámbito de los tribunales de justicia, o como si en las actuaciones que sí tengan relación con el justiciable sólo resultase 12 BELTRÁN GAMBIER, D.: El nuevo rol del abogado en la sociedad, Justicia para todos. Políticas de consenso para la recuperación de la justicia argentina, KRECKLER, T. y CAVIGLIA, F. (compiladores), Ariel, Buenos Aires, 2000, pp. 50 y ss; El interés público busca abogado, Nova Traditio, Madrid, 2002, p. 8; El rol social del abogado. El compromiso de la abogacía con la defensa del interés público, comunicación incorporada a la Ponencia I del VIII Congreso de la Abogacía Española, Libro del VIII Congreso..., ob. cit., p En este último trabajo el autor actúa de precursor en la mejora del rol social de los abogados, llegando a instar la creación de registros en los colegios para facilitar la inscripción de los letrados que deseen trabajar ad honorem en causas vinculadas con el interés público. 13 A título de ejemplo, SSTSJ Madrid 38/2002, de 17 enero (RJCA 2002\820), y País Vasco 50/2003, de 4 febrero (JUR 2003\115684). 14 Al margen, claro está, de las derivaciones que tales infracciones deontológicas puedan sufrir en el ámbito civil o penal. 15 Es esta peculiaridad la que ha llevado al TS a sostener un entendimiento amplio de la potestad disciplinaria de los colegios profesionales. Destaca, en este sentido, lo señalado por la STS 11 noviembre 1992 (RJ 1992\8667): En cuanto al entendimiento o interpretación restrictivos de la potestad disciplinaria -de los colegios profesionales- dicha interpretación habría que considerarla antisocial y por tanto contraria a todas las reglas que inspiran nuestro ordenamiento, al ser la citada potestad la única ejercida sobre los profesionales liberales para la vigilancia y mejor cumplimiento de sus deberes en cuanto tales (...) dicha potestad disciplinaria debe entenderse de modo amplio, de manera que suponga un robustecimiento de los poderes públicos del Colegio profesional (en esta misma línea, STS 8 marzo RJ 1996\2267-). 16 Como sostiene la STSJ Madrid 38/2002, de 17 enero -FJ 4º- (RJCA 2002\820), de entenderse que los colegios de abogados sólo son competentes para enjuiciar y sancionar las conductas de sus colegiados realizadas dentro del ámbito territorial del colegio en cuestión, bastaría con que el colegiado realizara conductas contrarias a las normas deontológicas fuera de ese ámbito territorial para conseguir una absoluta impunidad, y tal impunidad resulta incompatible con la atribución a los colegios profesionales, en régimen de exclusividad o monopolio, de la potestad pública de depuración de las conductas contrarias a las normas que regulan la profesión de que se trate y, en concreto, en este caso, la Abogacía.7 Las sanciones disciplinarias impuestas por los colegios de abogados 647 factible cometer los delitos comprendidos en este marco legal. El ejercicio de la profesión es un concepto mucho más amplio que, como afirma la STSJ Castilla-La Mancha 10054/2005, de 28 abril 17, incluye el caso de cualquier delito cometido en el seno de la actividad profesional del letrado, razón por la cual el tipo administrativo lo que protege es el buen nombre y prestigio de la profesión, la necesidad de evitar que quienes se dedican a la aplicación del derecho en calidad de colaboradores de la Administración de Justicia incurran en cualquier delito doloso en el desempeño de esta función. III. LAS SANCIONES DISCIPLINARIAS DICTADAS POR JUECES Y TRIBUNALES Y LA POTESTAD SANCIONADORA DE LOS COLEGIOS Y CONSEJOS DE ABOGADOS Nadie pone en duda que los abogados puedan ser corregidos disciplinariamente por su actuación ante los juzgados y tribunales, como así lo atestiguan los artículos 552 a 557 LOPJ, y que tales correcciones corresponde imponerlas en los propios autos o en procedimiento aparte a la autoridad judicial ante la que se sigan las actuaciones (artículo 555 LOPJ); ahora bien, como ha venido a corroborar la jurisprudencia 18, tal potestad, conocida tradicionalmente como policía de estrados 19, no es obstáculo para que el colegio o consejos profesionales ejerzan sus reconocidas competencias disciplinarias respecto de los abogados cuando proceda conforme a sus Estatutos 20, sin que por ello se conculque el principio non bis in idem. Claro es que, dada su configuración en origen, la policía de estrados ostenta una finalidad completamente distinta de la potestad disciplinaria atribuida desde la legalidad constitucional a los colegios profesionales 21, pues mientras aquélla se centra y tiende a preservar el orden en el proceso como simple instrumento para hacer viable su función, razón por la cual viene atribuida con carácter de exclusividad al justiciable ante el que se tramita 22, la potestad disciplinaria de la organización colegial tiende, por su parte, a la salvaguarda y amparo de la ética y del buen hacer en el oficio de la defensa y el asesoramiento jurídico. Estas afirmaciones tuvieron su correlato en sede también jurisprudencial, pues tales extremos fueron fielmente asumidos por el Tribunal Supremo (TS), llegando a sostener en la sentencia de 16 de diciembre de que la policía de estrados constituye 17 JUR 2005\ Entre otras, SSTS 24 octubre 1989 (RJ 1989\7480) y 30 diciembre 2000 (RJ 2001\597); STSJ Castilla y León, Burgos, 159/2002, de 24 mayo (RJCA 2002\703). 19 En torno a los problemas conceptuales de la policía de estrados, vid. CELEMÍN SANTOS, V.: Responsabilidad judicial disciplinaria de los abogados y repercusión en su independencia profesional, comunicación incorporada a la Ponencia IV del VIII Congreso de la Abogacía Española - La independencia del abogado y las incompatibilidades en el ejercicio de la abogacía, GARCÍA-ROMANILLOS VALVERDE, J. (ponente)-, Libro del VIII Congreso..., ob. cit., pp La potestad sancionadora de los colegios profesionales no ha sufrido restricción alguna después de la vigencia de la CE, según resulta, entre otras, de las SSTC 2 febrero y 8 abril 1981 y de las SSTS 7 julio 1983, 1 abril 1986, 26 mayo 1987 y 27 septiembre 1988 (RJ 1998\7269). 21 Al respecto, vid. GARCÍA MACHO, R.: La potestad disciplinaria de los colegios profesionales, Libro homenaje a Clavero Arévalo, tomo I, Civitas, Madrid, 1994, pp La STS 9 febrero 1993 (RJ 1993\547), apoyándose en el EGA, explica que las facultades disciplinarias de la autoridad judicial sobre los abogados se ajustarán a las leyes procesales, de lo que se deduce la competencia exclusiva para sancionar las infracciones que los colegiados cometan en los procedimientos judiciales mediante los actos procesales que vulneren las normas de cualquier naturaleza. 23 RJ 1993\10053.8 648 José Ricardo Pardo Gato un mero instrumento en manos de los jueces para hacer posible que el proceso cumpla su función, mientras que en el ámbito colegial las sanciones operan con la finalidad de contribuir al mantenimiento de un cierto nivel ético en la profesión letrada y la procura, por lo que ya una sentencia anterior de fecha 3 abril había asumido sin reparos que en este último caso la sanción debería corresponderle al colegio de abogados aunque la infracción se hubiera cometido en el curso de un proceso. Sin embargo, no debemos desconocer tampoco la doble finalidad a la que responde la potestad disciplinaria atribuida a los órganos jurisdiccionales sobre los abogados y procuradores en el contexto del proceso 25 : por un lado, la de garantizar el correcto desarrollo de aquél y el debido cumplimiento de los deberes procesales de las partes, y, por otro, evitar que la libertad de expresión del abogado en la defensa de su cliente quede supeditada al criterio de la organización colegial, si se considerara que la misma es ajena al proceso; de lo que pudiera desprenderse, en principio, el carácter preferente de tal potestad, lo cual lógicamente no significa que cuando la conducta exceda del campo puramente procesal, adquiriendo relevancia disciplinaria profesional, no pueda o deba -mejor dicho- ser objeto de consideración en el ámbito propio de los colegios de abogados. Y es que, como se puso de manifiesto en el VIII Congreso de la Abogacía Española, la policía de estrados es utilizada en ocasiones para coartar injustamente los derechos de los abogados, al impedir, con diferente criterio congresual, que la defensa se desarrolle con total libertad, pues no cabe duda que el letrado se verá impelido a encauzar su estrategia defensiva conforme a los conocidos dictados del juzgado en el que haya correspondido la sustanciación del pleito 26. Tal aserto, al margen de las posibles conclusiones generales que del mismo se puedan extraer, fiel reflejo del devenir diario de la profesión 27, constituye un sólido argumento más a sumar a favor de la competencia disciplinaria colegial. Por tanto, si la potestad disciplinaria profesional del letrado ha sido comúnmente atribuida en nuestro ordenamiento jurídico a los órganos jurisdiccionales, pero también a los colegios de abogados 28, básicamente la cuestión que se plantea es el deslinde de competencias, dada la posibilidad de que una conducta pueda resultar subsumible tanto en los tipos trazados por el EGA como en los previstos en las leyes procesales. De todas las ideas expuestas deriva ya un primer criterio delimitador, a saber: la potestad disciplinaria, con carácter general, corresponde a los colegios, si bien cuando la infracción tiene lugar en el curso de un proceso tal potestad devendrá en principio en titularidad jurisdiccional. Sin embargo, como precisa la citada STS de 3 de abril de 1990, este criterio ha de ser matizado: si tenemos en cuenta que la potestad disciplinaria de los órganos judiciales en el terreno que se examina aspira a garantizar el buen desarrollo del pro- 24 RJ 1990\ Doble finalidad a la que se refiere expresamente el FJ 3º de la STSJ Aragón 627/2002, de 23 julio (JUR 2003\146626). Asimismo, siendo objeto de examen la exigencia de colegiación obligatoria de abogados y procuradores en la STC 56/1990, de 29 marzo (RTC 1990\56), en ella se afirma que la exigencia de colegiación de los indicados profesionales tiene una clara dimensión procesal, presentándose como uno de los requisitos formales de los actos realizados por las partes en el proceso. 26 La Ponencia II llega a aseverar que el procedimiento disciplinario previsto en la LOPJ (la mal llamada policía de estrados), plantea serias dudas de adecuación al sistema constitucional (PONENCIA II DEL VIII CONGRESO DE LA ABOGACÍA ESPAÑOLA: La abogacía y el servicio público..., cit., p. 396). 27 Casi todos los abogados podemos acogernos a la experiencia profesional y enumerar ejemplos donde el reparto y el turno aleatorio de una demanda o de un recurso condiciona el desarrollo que de la causa hacemos como letrados (CELEMÍN SANTOS, V.: Responsabilidad judicial disciplinaria..., cit., p. 670.) 28 Se ha llegado a hablar incluso del amparo colegial, figura promovida por DEL ROSAL, R.: De la deontología profesional al amparo colegial: un nuevo impulso a la dignidad de la defensa, ponencia presentada en el Congreso de la UIBA del año 2002.9 Las sanciones disciplinarias impuestas por los colegios de abogados 649 ceso, podría entenderse que las infracciones a sancionar por los jueces son de tono menor, esto es, que las sanciones que pueden imponer tales órganos tienen menor entidad que las que resultan viables a los colegios. No obstante, es de reconocer, según interpreta la STS de 11 de noviembre de , que la policía de estrados a día de hoy ostenta una vis atractiva mayor que la potestad sancionadora de los colegios de abogados, por lo que, ante la duda, la actuación disciplinaria le correspondería a los juzgados y tribunales. La incardinación o separación, por tanto, no puede hacerse depender exclusivamente del momento, procesal o no, en que la conducta tiene lugar, sino sobre todo de la índole de la actuación, de suerte que cuando se trate de la mera perturbación del buen orden del proceso o del simple incumplimiento de deberes procesales, será el juez o tribunal el llamando a sancionar, mientras que si la conducta trasciende del ámbito estrictamente procesal, para instalarse de lleno en el plano más general propio de los deberes profesionales, el respectivo colegio de abogados, previo conocimiento de la expresada conducta por comunicación de la autoridad judicial o denuncia, podrá iniciar el oportuno procedimiento sancionador 30. Consiguientemente, podríamos concluir, con la STS de 12 de diciembre de , que no existe en principio incompatibilidad o exclusión alguna de potestades, sino que, antes bien, una y otra coexisten dada su diferente finalidad expresamente reconocida por la LOPJ, razón por la cual un colegio o consejo profesional podría entrar a conocer y sancionar unos hechos acaecidos ante un tribunal, siempre y cuando vinieran referidos a las cuestiones deontológicas que presiden la profesión letrada. Por otra parte, a título de curiosidad, en alguna ocasión se ha planteado si la potestad disciplinaria colegial puede extenderse no sólo a aquellos miembros que integran la corporación, sino a otros colaboradores o empleados de éstos; es el caso, por ejemplo, de los oficiales de los procuradores calificados como su alter ego por alguna sentencia 32. Pues bien, pese a no hallar posicionamientos claros al respecto, estimo en clave negativa la posibilidad de que la potestad disciplinaria pueda extenderse a tales personas, ajenas a la íntima relación de pertenencia al grupo profesional, de modo que la represión de las conductas incorrectas de los empleados o ayudantes, no pertenecientes al gremio, le corresponderá en su caso al titular de la oficina 33, con la subsiguiente aplicación de las normas laborales oportunas. IV. DEONTOLOGÍA, SUJECIÓN ESPECIAL DE LOS COLEGIA- DOS Y SANCIONES DISCIPLINARIAS Para comprender en su justa medida las razones de la existencia de la potestad disciplinaria que le asiste a los colegios y consejos profesionales, debemos referirnos 29 RJ 1992\ Vid. las SSTS 24 octubre 1989 (RJ 1989\7480), 3 abril 1990 (RJ 1990\3578), 16 diciembre 1993 (RJ 1993\10053), 24 marzo y 21 abril 1998, 30 diciembre 2000 (RJ 2001\597), etc. Así, aunque la manifestación incorrecta hubiese sido vertida en un pleito, si lo que se atenta es contra la conducta profesional, por ejemplo poniendo en tela de juicio la dignidad personal y profesional de un colega (STSJ Murcia 728/2002, de 17 julio -JUR 2002\ ), no cabe duda de que lo que se trata es de una corrección disciplinaria, cuya competencia ha de venir atribuida a los colegios de abogados. 31 EDJ 2000/ STSJ Madrid 31 marzo De la misma opinión, ORTEGA MARTÍN, E.: Las potestades administrativas de las corporaciones públicas, Los colegios profesionales. Administración corporativa, Cuadernos de Derecho Judicial, 1/2001,10 650 José Ricardo Pardo Gato ineludiblemente, por tanto, a la deontología que rige y ensalza nuestra profesión y a esa especial interrelación que guardan los miembros de la corporación, unidos todos ellos bajo el respeto a las mismas reglas de actuación. Como se ha cuidado en señalar el Tribunal Constitucional (TC), a modo de postulado general, las normas deontológicas de la profesión, aprobadas por los colegios profesionales, no son simples tratados de deberes morales sin consecuencia en el orden disciplinario, pues tales reglas determinan obligaciones de necesario cumplimiento para los colegiados y responden a las potestades públicas que la ley delega en favor de las corporaciones, de manera que las transgresiones de las normas de deontología profesional constituyen, como se ha advertido, el presupuesto del ejercicio de facultades disciplinarias dentro del ámbito de los colegios profesionales. Así se desprende de la tantas veces repetida STC de 21 de diciembre de , lo que no se comprendería sin tener en cuenta la relación especial o corporativa en que se encuentra el abogado con su colegio, al igual que ocurre en cualquier otra relación especial donde la propia reserva de ley pierde parte de su fundamentación material 35, en cuanto expresión de una capacidad administrativa de autoordenación que la distingue del ius puniendi del Estado 36. En este ámbito específico de las relaciones especiales de sujeción de orden profesional y colegial, la remisión a los acuerdos de las juntas definidoras de los deberes relacionados con la profesión ha de considerarse, pues, totalmente admisible. Y es que el abogado, como cual colegiado, no está libre, en caso alguno, de incurrir en responsabilidad disciplinaria (capítulo II, del título VIII, artículos 88 a 93, EGA), siendo competencia del decano o de las juntas de gobierno el ejercicio de la jurisdicción de tal naturaleza en los supuestos de infracciones de deberes profesionales o normas éticas de conducta en cuanto afecten a la profesión (artículo 81 y preceptos concordantes EGA). La falta por la que se sancione a un letrado ha de tomar como presupuesto actos y omisiones que constituyan ofensa grave a la dignidad de la profesión y a las reglas éticas que la gobiernan 37, dentro del ámbito específico de las relaciones especiales de sujeción de orden profesional y colegial, ya que la remisión a las reglas éticas que rigen una profesión titulada y tutelada debe entenderse efectuada a las normas deontológicas vigentes en ese momento. 34 Referencias a esta sentencia pueden encontrarse en GARCÍA MACHO, R.: Las relaciones de especial sujeción en la Constitución Española, Tecnos, Madrid, 1992, pp ; NIETO, A.: Derecho administrativo sancionador, Tecnos, Madrid, 1993, pp. 269 y ss. Muchas son también las sentencias que traen a colación, en aras a su fundamentación jurídica, la argumentación dispensada por el TC en este fallo, haciéndose eco del mismo: SSTC 20 marzo 1990, 10 diciembre 1991, 11 junio 1992, 26 abril 1993 o 28 febrero 1994; SSTSJ Extremadura 1054/1998, de 23 noviembre (RJCA 1998\4146); Madrid 162/2000, de 18 febrero (JUR 2000\182570), 360/2000, de 7 abril (JUR 2000\190873), 585/2000, de 27 mayo (JUR 2000\282185), 636/2000, de 8 junio (JUR 2000\282952), o 801/2000, de 21 julio (JUR 2001\57712). 35 La reserva de ley no excluye la posibilidad de que los textos legales contengan remisiones a normas reglamentarias, pero sí que tales remisiones hagan posible una regulación independiente y no claramente subordinada a la ley (STS 27 diciembre RJ 1994\10657-). En este sentido, no debe desconocerse que existe una corriente doctrinal tendente a reducir las relaciones de sujeción especial, sobre todo aquellas que son fruto de una organización colegial profesional, entre cuyos máximos exponentes se encuentra el profesor GARCÍA DE ENTERRÍA, E.: La batalla por las medidas cautelares, Civitas, Madrid, SSTC 21 enero y 7 abril Por su parte, la STS 8 marzo 1996 (RJ 1996\2267) se manifiesta en el sentido de que la relación del abogado con su colegio no es la habitual que consiste en una situación general de supremacía a la que corresponde una situación general de sujeción, sino la que se caracteriza por la doctrina como una relación de supremacía especial con la que se corresponde una relación especial de sujeción (extremo reflejado también en la STSJ Galicia 472/2001, de 15 marzo -JUR 2001\ ). 37 En términos de la STC 93/1992 (RTC 1992\93), se ha de tratar de una definición acabada y autosuficiente (STC 218/1989 (RTC 1989\21), STS 27 diciembre 1994 (RJ 1994\10657), STSJ Cataluña 881/1996, de 9 octubre (RJCA 1996\1912)).11 Las sanciones disciplinarias impuestas por los colegios de abogados 651 En este sentido, los preceptos, legales o reglamentarios, que tipifiquen las infracciones deben definir con la mayor precisión posible los actos, omisiones o conductas sancionables, y el hecho de que por tales normas se emplee, en general, el concepto disciplinaria, como contraste al vocablo sancionadora, trae causa justamente de la aludida relación de sujeción especial. Sin embargo, según declaró la STC 69/ , la regulación de estos supuestos ilícitos mediante conceptos jurídicos indeterminados no vulnera la exigencia de lex certa, siempre que su concreción resulte razonablemente factible en virtud de criterios lógicos, técnicos o de experiencia y permitan prever, con suficiente seguridad, la naturaleza y las características primordiales de las conductas constitutivas de la infracción tipificada. Al respecto, singular atención, susceptible de aplicación, presentan las normas éticas que para el ejercicio de la abogacía recoge nuestro Código Deontológico (CD) 39, sobre todo si tenemos en cuenta que, en primer lugar, la revisión judicial de la sanción colegial le corresponde a los juzgados y tribunales de la jurisdicción contencioso-administrativa, en donde se toma dicho texto articulado como norma primaria a la hora de evaluar la conformidad o disconformidad a derecho de la conducta disciplinariamente sancionada, pero incluso, en segundo término, bajo la perspectiva civil o penal (en donde se enjuicia la responsabilidad del profesional de cada uno de estos órdenes), el mismo actúa en calidad de norma secundaria o de cobertura en relación a los conceptos jurídicamente indeterminados utilizados desde las leyes 40. Además, a la hora de enjuiciar las posibles conductas infractoras contenidas en el CD 41, u otras que en el futuro pasen a engrosar el contenido de otros textos de similar cariz -como las que adecuadamente se recogen en el Anteproyecto de Código Deontológico de Jueces y Abogados impulsado por la Asociación SCEVOLA 42 -, puede 38 RTC 1989\ Aprobado por el Pleno del Consejo General de la Abogacía Española el 27 de septiembre de 2002, y modificado por el mismo Pleno corporativo en fecha 10 de diciembre de A modo de comparación, vid. GARCÍA MAS, F.J.: El Código de Deontología de la CNUE. (Conferencia de los Notariados de la Unión Europea), Revista Jurídica del Notariado, núm. 48, 2003, pp Con carácter jurídico general, vid. MARTÍNEZ VAL, J.Mª.: Acrósticos de deontología jurídica, Revista de Derecho Procesal, núm. 2, 1997, pp. 403 y ss. 40 De igual parecer, pero en referencia a la deontología médica, VILLAR PALASÍ, J.L.: Deontología en la sociedad actual, Bioética y justicia (Actas del seminario conjunto sobre bioética y justicia celebrado en Madrid del 6 al 8 de octubre de 1999), Cuadernos de Derecho Judicial, 29/2000, pp Por ejemplo, respecto a la obligación de rendición de cuentas [(SSTS 9 enero y 2 marzo 1991 (RJ 1991\292 y 1710, respectivamente), 6 junio 1992 (RJ 1992\5007), 15 junio 1993 (RJ 1993\4834) y 17 diciembre 2001 (RJ 2001\10142), o la SSTSJ Extremadura 1054/1998, de 23 noviembre (RJCA 1998\4146)]. Presentada la minuta de honorarios, y efectuada la entrega en su caso del remanente, se da plena satisfacción a dicha obligación, siendo indiferente a efectos deontológicos el posible desacuerdo del cliente con su importe total o parcial (SSTSJ Madrid 706/2001, de 20 junio -JUR 2001\ ). Además, debe advertirse que la no rendición de cuentas al cliente, especialmente cuando existe provisión de fondos recibida y reconocida, es claramente contraria a cualquier deontología profesional (STSJ Cataluña 759/2001, de 18 julio -JUR 2001\ ). Junto a las anteriores, podríamos añadir aquí la falta de liquidación de cuentas, relativa a la recepción de más dinero del que se reconoce y la no formalización por parte del letrado del respectivo recurso al que se había comprometido (STSJ Madrid 778/2000, de 19 julio -JUR 2001\57627-), o la que hace referencia al pacto de cuota litis y la falta de respeto a los componentes de la junta de gobierno de un colegio de abogados en el ejercicio de sus funciones (STSJ Navarra 550/2002, de 6 junio -JUR 2002\ ). 42 Anteproyecto nacido a raíz de los problemas encontrados entre la magistratura y la abogacía, texto con afán de consenso por ambas profesiones en aras a evitar y resolver las tensiones existentes (http://www.scevola.org). Espejo de esta problemática han sido las voces que han puesto en la picota los conflictos de tono ético que de la misma se desprenden, entre otros, MARTÍ MINGARRO, L.: Reclamamos respeto, Otrosí, julio 2004; ponente del citado Anteproyecto, CID CEBRIÁN, M.: Jueces y abogados: Condenados a entenderse?, Abogacía Española, CGAE, núm. 34, julio/septiembre, 2005, pp. 54 y 55; PARDO GATO, J.R.: Relaciones entre abogados y jueces, Abogacía Española, CGAE, núm. 36, enero 2006, p. 4 (en la carta dirigida al director de la revista).12 652 José Ricardo Pardo Gato resultar que lo que se sancione no sea tampoco, en realidad, una falta perfectamente tipificada, pues consideramos extensible la posibilidad de sancionar una manifestación de las genéricamente previstas en el Estatuto colegial, siempre y cuando guarde la expresividad y suficiencia de los preceptos afectantes a la deontología profesional, nunca susceptible de específica catalogación en numerus clausus 43. A los efectos, también deberemos tener presente que todas las expresiones proferidas habrán de ser tenidas en cuenta en su conjunto, debidamente contextualizadas, e interpretar así su sentido por el contexto que rodea cada una de las declaraciones, como lo han venido a confirmar diversas sentencias de la Sala Primera del TS 44, que insisten en la importancia de atenernos siempre a las circunstancias particulares de cada caso en el momento de entrar a valorar una posible infracción deontológica. V. PRINCIPIOS Y DERECHOS FUNDAMENTALES INVOCADOS A continuación, someramente expondremos, pasando a vuelapluma sobre los contornos constitucionales, los principios y derechos fundamentales sobre los que con más asiduidad suelen articularse los fundamentos que los colegiados atesoran en su defensa ante un expediente abierto por razones disciplinarias 45, en función de los criterios seguidos en su revisión judicial, dado que cuando abogados y jueces se enfrentan con la comprometida tarea de aplicar las leyes y desbrozar sus propósitos, harán bien -como afirma SOTO NIETO- poniendo en conexión su tarea interpretativa con normas superiores a cuya luz todo puede entenderse y sublimarse Principio de legalidad y tipicidad Parcialmente comentado, el principio de legalidad incorporado en el artículo 25.1 CE supone la imperiosa necesidad de predeterminación normativa de conductas infractoras y sanciones correspondientes, exigiéndose la concurrencia de preceptos jurídicos que permitan predecir con suficiente grado de certeza las conductas que después determinan la consiguiente responsabilidad y sanción 47, en respuesta a la tradicional exigencia de ley previa y ley cierta STS 23 septiembre 1988 (RJ 1988\7252). 44 SSTS 9 enero y 2 marzo 1991 (RJ 1991\292 y 1710, respectivamente), 6 junio 1992 (RJ 1992\5007), o 15 junio 1993 (RJ 1993\4834). De tribunales superiores autonómicos, vid. la STSJ Extremadura 1054/1998, de 23 noviembre (FJ 3º - RJCA 1998\4146-). 45 Sobre los principios generales del ordenamiento punitivo del Estado y su aplicación en el ámbito del derecho disciplinario también se detuvo ARROJO MARTÍNEZ, J.Mª.: Derecho disciplinario, Función Pública, Cuadernos de Derecho Judicial, 7/1993, pp ; y en relación al derecho comunitario, GONZÁLEZ BAYÓN, E.R.: Los principios del derecho comunitario y su aplicación al procedimiento disciplinario, El acto y el procedimiento, Cuadernos de Derecho Judicial, 7/1993, pp Cfr. Jueces y Abogados. Miscelánea sobre sus condiciones y deberes, La Ley, , p SSTC 9/1992, de 11 junio (RTC 1992\9), y 4/1993, de 26 abril (RTC 1993\4). De igual manera, la STS 27 diciembre 1994 (RJ 1994\10657) concreta que el principio nullum crimen, nulla poena, sine lege es de absoluta aplicación en el ámbito administrativo sancionador, estando vedada la interpretación extensiva o analógica de dicho precepto, sin que quepa entender el alcance de un precepto sancionador a supuestos no estrictamente comprendidos en el mismo (FJ 5º). 48 Lo que ha llevado a algún autor a postular la adecuación del ejercicio de la potestad disciplinaria al mandato constitucional de tipicidad en sus tres manifestaciones: lex previa, lex scripta y lex certa (MARTÍNEZ DE AZAGRA RIPA, N.: La potestad sancionadora de los colegios profesionales: cambiar algo para que todo siga igual. Comentario a la STS de 8 de marzo de 1994, La Ley, , p. 721). En torno al principio de legalidad y su cumplimiento por la abogacía, vid., igualmente, BELTRÁN GAMBIER,13 Las sanciones disciplinarias impuestas por los colegios de abogados 653 No obstante, como hemos comprobado, ello debe entenderse sin perjuicio de la especialidad que presenta en esta materia el ejercicio de la potestad disciplinaria, singularidad por la que se relaja en buena medida el principio de legalidad en atención a la relación de sujeción especial existente, y que a la postre se traduce en la posibilidad de que sean las normas reglamentarias, estatutarias, e incluso de deontología profesional (agrupadas en el código o códigos de aplicación, en su caso), las que establezcan las tipificaciones, con la aludida posibilidad de sancionar por ende una manifestación de las genéricamente prevenidas 49, que deberá guardar a su vez plena fidelidad con las reglas deontológicas aprobadas por los órganos corporativos 50. En el ámbito de la extensión de la tutela judicial efectiva, resulta llamativa la STC 42/1989, de 16 de febrero 51, cuando afirma que las garantías del artículo 24 de la Constitución referidas a la tutela judicial efectiva no pueden trasladarse sin más a las actuaciones administrativas, salvo que éstas tengan una naturaleza sancionadora equivalente materialmente a las actuaciones propiamente penales 52, de lo que se colige que en función del tipo de indefensión que se cause al particular en un procedimiento, éste se verá o no amparado por un derecho fundamental, con las distintas repercusiones que ello pudiere traer consigo, lo que no ha impedido reconocer que el derecho a un proceso justo incluye dentro de sí el derecho a la defensa letrada, no sólo en el proceso penal sino en toda clase de juicios 53. D.: Civismo y amparo. Derecho de los ciudadanos a la vigencia del principio de legalidad, La Ley, Suplemento de Jurisprudencia de Derecho Administrativo, de 3 abril 2000; Las acciones judiciales en defensa del principio de legalidad: Un replanteo en torno a la legitimación de los ciudadanos, El procedimiento administrativo y el control judicial de la Administración Pública, Instituto de Administración Pública, Madrid, 2001, pp. 39 y ss. 49 Ciertamente, el artículo 25 CE admite la existencia de una potestad sancionadora de la Administración, aunque sometida a las cautelas que garanticen los derechos de los ciudadanos, que constituyen verdaderos derechos subjetivos, y se condensan en último extremo en no sufrir sanciones sino en los casos legalmente prevenidos y de autoridades que legalmente puedan imponerlas (STS 29 enero 1994, recogiendo una línea jurisprudencial consolidada, tanto del TC -SSTC 8 junio 1981 y 3 octubre como del propio TS -SSTS 26 abril y 17 julio 1982-). 50 STS 23 septiembre 1988 (FJ 6º). Sobre ello también, entre otras, SSTS 16 y 27 diciembre 1993, 25 febrero 1998, 4 marzo 1998 y 21 diciembre 1998; SSTSJ Madrid 636/2000, de 8 junio, Madrid 585/2000, de 27 mayo. La exigencia de rango de ley ordinaria predicable del principio de legalidad la encontramos, por ejemplo, en las SSTC 15/1981, 25/1984 y 140/1986; no obstante, este principio no impide que una norma reglamentaria pueda realizar dicha tipificación, argumento fundado en razones que atañen al modelo constitucional de distribución de las potestades públicas y en el carácter en cierto modo insuprimible de la potestad reglamentaria en ciertas materias (SSTC 42/1987 y 83/1990). 51 RTC 1989\ Argumento esgrimido, por ejemplo, en la STSJ Galicia 105/2005, de 3 junio. Asimismo, la sentencia del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de 21 febrero 1984 precisa que las contravenciones administrativas participan de la naturaleza de las penales. 53 STC 47/1987, de 22 abril (RTC 1987\47). En cualquier caso, la indefensión, en el marco del artículo 24.1 CE, significa, conforme a una abundante jurisprudencia constitucional (SSTC 98/1987 -RTC 1987\98- y 26/1993 -RTC 1993\26-, entre otras), una limitación de los medios de defensa producida por una indebida actuación de los órganos judiciales, consistente en un impedimento del derecho a alegar y demostrar en el proceso los propios derechos y, en su manifestación más trascendente, en la situación en que se impide a una parte, por el órgano judicial, en el curso del proceso, el ejercicio del derecho de defensa... (STC 86/1989 -RTC 1989\86-). Es más, indefinición no es cualquier tipo de violación, caso de existir, de normas procesales, sino una privación de los medios de defensa, que no sea además imputable al sujeto (ATC 518/1984 -RTC 1984\518-). Sea como fuere, es indudable que el artículo 24.2 CE nos reserva no sólo la asistencia a la defensa, sino que entiendo está implícitamente contenida la asistencia a la autodefensa, aunque tenga, como señala CARLOS CARNICER, un cauce extraordinariamente estrecho en nuestra sociedad (CARNICER DÍEZ, C.: Abogacía: una función social imprescindible, conferencia pronunciada en el Club Siglo XXI, dentro del ciclo Poderes públicos y ciudadanía, el 26 de mayo de 2003).14 654 José Ricardo Pardo Gato Así, por ejemplo, cabría apuntar, ya en el aspecto procedimental, que el hecho de no haberse recibido a prueba el expediente administrativo tras la solicitud formulada por el interesado en el correspondiente escrito de alegaciones, no vulneraría por sí sólo el derecho fundamental contenido en el artículo 24.2 CE a utilizar los medios probatorios pertinentes para su defensa Principio non bis in idem Trayendo en este momento a colación lo dicho al referirnos a las sanciones disciplinarias dictadas por jueces y tribunales respecto de la mal llamada policía de estrados o de vistas 55, debemos detenernos ahora en el principio non bis in idem, que pese a no estar expresamente recogido en nuestra Carta Magna puede deducirse, en razón a su íntima relación, del propio principio de legalidad y tipicidad sancionadora 56. Sobradamente conocida es la exigencia que envuelve a este principio de la no imposición a un mismo sujeto de una dualidad de sanciones, penal una y administrativa y disciplinaria otra, cuando entre ambas concurra identidad de sujeto, objeto y fundamento; si bien esta regla general encuentra salvedad en los supuestos de supremacía especial, como es la que une al letrado con su colegio, y en los que resulta factible la imposición de una sanción ulterior a la penal 57, siempre que tenga su fundamento en la lesión de los bienes jurídicos que subyacen a dicha relación y al ejercicio de la profesión 58. En efecto, dejando claro que no toda comisión de un delito por parte de un abogado supone el incurrir en infracción de tipo disciplinario, cuando se trata de alegar la potestad sancionadora disciplinaria de hechos objeto de una condena en un proceso penal que resulta procedente en virtud del vínculo y sujeción especial entre el abogado y su colegio 59, es evidente que la responsabilidad disciplinaria se origina, en su caso, a partir de la firmeza de las sentencias condenatorias, y nunca en base a los hechos objeto de condena generadores de responsabilidad penal, sino respecto de la exigibilidad que concierne a los colegiados por hechos tipificados en el EGA 60. Estaríamos, por tanto, ante dos infracciones distintas: la derivada, por un lado, de actos merecedores de una sanción penal por incumplimiento del mandato negativo del 54 STSJ Madrid 308/1999, de 12 mayo (RJCA 1999\2198), conforme la cual, en anuencia con el RPD en su día adaptado a la LRJPAC, la proposición de medios de prueba concretos no necesita de una previa petición de recibimiento a prueba y de una resolución en que así se acuerde este trámite, sino que aquéllos deben solicitarse en el mismo escrito de contestación, a lo que añade que el juicio de pertinencia se atribuye al instructor cuando entienda que son adecuadas para determinar hechos y responsabilidades. 55 Por su relación con el principio non bis in idem, cabe reseñar el trabajo de REBOLLO PUIG, M.: A propósito de la potestad disciplinaria..., ob. cit., pp ; así como, por su carácter más específico, aunque en referencia al funcionariado, SÁNCHEZ SÁNCHEZ, A.: El principio non bis in idem en el régimen disciplinario de los funcionarios, El acto y el procedimiento, Cuadernos de Derecho Judicial, 7/1993, pp SSTC 2/1981, de 30 enero (RTC 1981\2); 77/1983, de 3 octubre (RTC 1983\77); 159/1985, de 27 noviembre (RTC 1985\159); 66/1986, de 23 mayo (RTC 1986\66); 94/1986, de 8 julio (RTC 1986\94); etc. 57 La sustanciación procesal penal de unos hechos susceptibles de infracción disciplinaria para su esclarecimiento y, en su caso, enjuiciamiento, demanda la suspensión del procedimiento disciplinario colegial hasta tanto no concluya dicho proceso penal (STSJ Madrid 1166/2001, de 27 diciembre (FJ 4º - JUR 2002\ ). 58 Así, por ejemplo, la STC 180/2004, de 2 noviembre (RTC 2004\180), el ATC 141/2004, de 26 abril (RTC 2004\141), o la STSJ Castilla-La Mancha 10054/2005, de 28 abril (JUR 2005\128961). Tanto el auto como la sentencia del TSJ vienen referidos al caso de una sanción disciplinaria colegial a un abogado como consecuencia de la comisión de un delito doloso. 59 Es decir, cabría incluir los delitos cometidos en el ejercicio profesional y aquellos otros que, siendo ajenos a ese ejercicio, se refieran a hechos que puedan causar vergüenza o deshonra de la profesión. 60 STS 17 marzo 1992 (RJ 1992\2985).15 Las sanciones disciplinarias impuestas por los colegios de abogados 655 precepto de esa naturaleza; por otro, la referida a los deberes propios del colegiado ejerciente de una profesión liberal corporativa, por lo que esta última sanción no supondría vulneración alguna del principio non bis in idem, puesto que entendemos que no puede existir infracción del mismo ante la concurrencia de una sanción penal por un ilícito propiamente penal y una sanción administrativa por una infracción corporativa 61, aunque ambos injustos arrancasen de un mismo hecho, cometido por idéntico sujeto. 3. Principio de proporcionalidad Ligado al anterior, se entiende, en general, que el carácter reglado de la potestad sancionadora (artículo 25.1 CE) obsta el que la Administración pueda disponer de libertad para elegir soluciones distintas pero igualmente justas -indiferentes jurídicamente-, puesto que no es de sentido jurídico entender que dos sanciones diferentes puedan ser igualmente justas. La jurisprudencia del TS ha incidido sobre este extremo, poniendo de relieve que los principios penales de individualización de la sanción para adaptarla a la gravedad del hecho y a la personalidad del autor, coincidente con el principio de proporcionalidad, hacen de la determinación de la sanción una actividad reglada 62. En función a este principio, han recaído fallos judiciales que ante la actitud y voluntad positiva del infractor 63, por falta de motivación suficiente para la imposición de la sanción 64, o en atención a la situación y estado de salud del recurrente 65, han procedido a la moderación de la sanción inicialmente impuesta, reduciendo el tiempo de suspensión del ejercicio profesional. Si nos situamos en el mencionado supuesto prototípico de infracción penal y disciplinaria, en el expediente administrativo sancionador por infracciones objeto de condena penal no podrían modificarse los supuestos fácticos estimados por el tribunal como probados en orden a aminorar en vía administrativa la responsabilidad derivada de hechos tipificados en el CP. A mayores, habría que tener en cuenta que la responsabilidad disciplinaria ejercida a consecuencia de sentencias dictadas por la jurisdicción penal pueden incardinarse dentro de los límites del ius puniendi de los colegios de abogados según las circunstancias concurrentes en un supuesto determinado, a cuyo efecto la jurisdicción contencioso-administrativa podrá valorar el criterio seguido por el colegio en orden a la gravedad de la sanción si se aportan elementos de juicio de los que se deduzca que pueda ser efectivamente reducida o aminorada, sin que pueda formularse pleito nuevo acerca de los hechos castigados por el Tribunal Penal Principio de presunción de inocencia Especialmente concebida, en principio, como garantía del proceso penal, la presunción de inocencia es aplicable, más allá del mismo, a todo acto del poder público, sea administrativo o judicial, mediante el cual se castiga una conducta personal infrac- 61 Por ejemplo, STSJ Madrid 759/2001, de 4 julio (RJCA 2001\1345). 62 STS 23 enero 1989 (RJ 1989\421). 63 En la STS 24 octubre 1989 (RJ 1989\7480), aunque resulta poco explicable la conducta del recurrente en cuanto a la duplicidad de querellas, parece -según se señala en el FJ 5º- que algo hizo por rectificar lo actuado, aunque ello fuera a destiempo y cuando ya la falta se hallaba consumada, lo cual hace que sea pertinente moderar la sanción impuesta reduciendo la sanción a dos meses. 64 STSJ Madrid 908/1998, de 14 octubre (RJCA 1998\3679). 65 Así, STS 18 enero 2000 (RJ 2000\555) o STSJ Cataluña 203/2001, de 2 marzo (JUR 2001\207725); por citar alguna. 66 Tal y como se sostiene en la STS 17 marzo 1992 (FJ 3º - RJ 1992\2985-).16 656 José Ricardo Pardo Gato tora del ordenamiento jurídico 67, lo que el TS viene aplicando, de manera constante, a los expedientes tramitados por los entes colegiales de la abogacía en el ejercicio de su reconocida potestad disciplinaria 68, y a lo que alude en primer término el artículo 5 RPD al relacionar la presunción de inocencia con los derechos de los imputados respecto de quienes se sigan procedimientos disciplinarios. Este principio fundamental supone una presunción iuris tantum, con admisión de prueba en contrario 69, lo que garantiza el derecho a no sufrir pena o sanción que no encuentre fundamento en una previa actividad probatoria sobre la que el órgano competente pueda fundamentar juicio razonable de culpabilidad 70. Por consiguiente, el derecho a la presunción de inocencia, proclamado desde la CE, encuentra igualmente cabida en nuestro ámbito disciplinario, en el sentido de suponer la carga probatoria de los hechos presuntamente constitutivos de infracción disciplinaria, por cuanto la imposición de una sanción al colegiado únicamente se podrá llevar a término cuando en el expediente administrativo correspondiente se haya desarrollado dicha actividad probatoria de cargo, practicada con total garantías para aquél, determinante de una infracción y sanción legalmente tipificadas 71. En consecuencia, el comentado principio de tipicidad exige también para su correcta aplicación la plena concordancia de los hechos imputados en las previsiones prácticas aplicables al caso. Dentro de la asunción de la presunción de inocencia, y ante la posibilidad de la adopción de medidas cautelares en procedimientos disciplinarios 72, por ejemplo para imponer una suspensión provisional en el ejercicio de la profesión letrada 73, debe cons- 67 SSTC 13/1982 (RTC 1982\13), 212/1990 (RTC 1990\212) y 138/1990 (RTC 1990\138). 68 STS 5 mayo 1998 (RJ 1998\4624). 69 En este sentido, es de tener presente que la prueba de los documentos públicos no es superior a otras [(SSTS 10 octubre 1988 (RJ 1988\7402), 23 julio 1993 (RJ 1993\6285), 4 febrero 1994 (RJ 1994\975), 24 enero 1995 (RJ 1995\163), 8 febrero 1995 (RJ 1995\1628), 17 marzo 1997 (RJ 1997\1718), 4 septiembre 1997 (RJ 1997\6383), 14 mayo 2003 (RJ 2003\4850), 24 mayo 2003 (RJ 2003\7152), etc.)]. Por su parte, la STS 10 abril 2003 (RJ 2003\2981) se reafirma en que el documento público no tiene prevalencia sobre otras pruebas, y añade que por sí solo no basta para enervar una valoración probatoria conjunta vinculando al juez tan sólo respecto al hecho de su otorgamiento y la fecha del mismo. 70 STC 138/1990 (RTC 1990\138). 71 SSTC 31/1986 (RTC 1986\31) y 341/1993 (RTC 1993\341). En este sentido, las SSTC 93/1994 (RTC 1994\93), 24/1997 (RTC 1997\24), 220/1998 (RTC 1998\220), 91/1999 (RTC 1999\91) o 44/2000 (RTC 2000\44) han proclamado que la prueba indiciaria puede constituir prueba de cargo suficiente para destruir la presunción de inocencia, si bien debe reunir dos condiciones básicas para que pueda ser considerada auténtica prueba y no meras sospechas: partir de hechos plenamente probados y que los hechos que integran la infracción se deduzcan de tales indicios a través de un proceso mental razonado, debidamente explicitado y acorde con las reglas del criterio humano. Por su parte, existe también abundante jurisprudencia del TS sobre la no existencia de la presunción de inocencia cuando concurre prueba en contrario y lo correcto de sancionar a un letrado si incumple sus deberes deontológicos con sus clientes: SSTS 17 y 21 diciembre 1998 (RJ 1998\10377 y 10226, respectivamente), 15 junio 1999 (RJ 1999\5709), 9 julio 2001 (RJ 2001\8005); también, SSTSJ Madrid 1624/2000, de 5 diciembre (JUR 2001\110882), y 1257/2002, de 20 noviembre (JUR 2003\139150). 72 Que, como precisa la STC 7 febrero 1996, no vulneran derechos constitucionales, siempre que exista una norma jurídica que permita su adopción. 73 Como sucede en los casos enjuiciados por las SSTSJ Canarias, Las Palmas, 857/1999, de 21 junio (RJCA 1999\2456); Andalucía, Granada, 203/2000, de 14 febrero (RJCA 2000\143), y 1406/2000, de 23 octubre (RJCA 2000\2786). En este último fallo se matiza que la medida cautelar de suspensión, de ejecutarse en tanto se sustancia el recurso, haría perder la legitimidad del mismo (FJ 3º). Respecto a la doctrina, y en relación al orden contencioso-administrativo, vid., por ejemplo, AYUSO RUIZ-TOLEDO, M.: Las medidas cautelares positivas en el orden contencioso-administrativo. (El auto de la Sala Jurisdiccional del TSJ de la Comunidad Valenciana de 3 de enero de 1992), El acto y el procedimiento, Cuadernos de Derecho Judicial, 7/1993, pp17 Las sanciones disciplinarias impuestas por los colegios de abogados 657 tatarse que la misma es compatible con la aplicación de medidas cautelares en el procedimiento sancionador, siempre que se adopten por resolución fundada en derecho, que cuando no es rechazada se ha de basar en un juicio de racionalidad acerca de la finalidad perseguida y las circunstancias concurrentes, pues una medida desproporcionada por irracionable no será propiamente cautelar, sino que tendría carácter punitivo en cuanto al exceso Libertad de expresión y derecho de defensa Por tratarse de dos derechos fundamentales ampliamente arraigados en la cultura democrática y de evidente reconocimiento constitucional, muchas han sido las ocasiones en las que nuestros tribunales han hecho expresa mención y ensalzamiento de la libertad de expresión y del derecho de defensa 75, algunas veces en referencia a los mismos por separado, tratándolos individualizadamente, y otras en su conjunto, sin faltar tampoco comentarios en los que dichos principios se entrecruzan claramente con la deontología profesional del abogado en su labor de defensa jurídica. Con pretensión de resumir la doctrina jurisprudencial sobre tales extremos, las SSTS de 13 de julio y 5 de octubre de , con un texto prácticamente idéntico en su redacción, proclaman abiertamente que la libertad de expresión, por consistir en formulación de opiniones, juicios o creencias personales que no aspiran a sentar hechos o a afirmar datos objetivos, tiene como límite la ausencia de expresiones inequívocamente injuriosas o vejatorias, sin relación con las ideas u opiniones que se expresan y que resultan necesarias para la exposición de las mismas 77. Por tanto, el hecho de ostentar la profesión letrada no puede ser motivo impeditivo ni limitativo del ejercicio de libre expresión del pensamiento, sin perjuicio de que tal derecho, como es lógico, lleve aparejadas, más o menos implícitamente, ciertas limitaciones impuestas insoslayables, basadas en la propia generalidad de la norma fundamental de respeto al honor y libertad de expresión de los demás ciudadanos, con independencia de que ostenten o no la misma profesión. Al hilo de esto último, la declaración jurisprudencial reseñada ha sido también matizada por otras afirmaciones provinientes del mismo Tribunal, que entienden que la libertad de expresión y el derecho de defensa no puede ser el vehículo intelectual de la difamación y de la lesión a la dignidad personal (STS de 10 de junio de ), en tanto que la libertad de expresión no puede estar protegida cuando falta a la verdad, realiza ataques innecesarios o utiliza expresiones insultantes (STSJ Extremadura 1054/1998, de 23 de noviembre 79 ). 74 STC 26 noviembre El propio Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas no ha dudado en señalar que el derecho de defensa debe respetarse en los procedimientos, incluso administrativos, de carácter sancionador [(SSTSJCE Hoffman La Roche v. Comisión de 13 febrero 1979 (85/1976); y Musique Diffusion Franìoise v. Comisión de 7 junio 1983)]. Por lo que se refiere a la doctrina, baste la cita del trabajo de CASADO COCA, P.M.: Abogacía y deontología de la indefensión, Revista General de Derecho, núm. 523, 1988, pp y ss. 76 RJ 1992\6286 y 7526, respectivamente. 77 Referida a un caso penal, en parecidos términos se pronuncia la STC 105/1990, de 6 junio (RTC 1990\105), que denegó el amparo al condenado por un delito de desacato, en base al hecho que un periodista comunicó una información veraz a la que incorporó insultos innecesarios para la labor informativa. 78 RJ 1993\ RJCA 1998\4146.18 658 José Ricardo Pardo Gato No obstante, cuando nos encontremos ante un supuesto de evidente igualdad de profesión de los sujetos entrados en colisión 80, en especial cuando se trate de la relación habida entre abogados, resulta en todo caso aconsejable fundamentar las alegaciones de los mentados derechos sobre aquellas disposiciones que hagan referencia específica a la esfera del ejercicio profesional, por cuanto imponen la observancia de determinada conducta en atención precisamente a esa condición, sin perjuicio de que extrañamente pudiere llegar a pensarse en la sola aplicación de esas normas respecto de la actuación ante los tribunales 81, o bien que, por el contrario, estimemos de manera favorable dicha articulación legal a todo lo irradiado que suponga un acto u omisión de un abogado que, teniendo por denominador común el ejercicio del derecho de libertad de expresión, el pensamiento, la idea o la opinión, se proyectara sobre temas relacionados con su actividad, hasta el punto de que, con ocasión de ello, se haga uso del mismo frente a otro compañero para combatir las opiniones, las ideas o los pensamientos de éste o, incluso, para compartirlas, celebrarlas o aplaudirlas, así como en su caso también, bajo idénticas circunstancias, a propósito de defensa o reproche que provenga de cualquier otro profesional o persona ajena a la profesión misma. VI. PROCEDIMIENTO DISCIPLINARIO SANCIONADOR 1. Procedimiento y derecho Habiendo dejado claro que la responsabilidad disciplinaria por una conducta profesional compete declararla a los correspondientes colegios y consejos de abogados conforme a sus normas estatutarias, dichas corporaciones deberán respetar, en todo caso, la garantías de defensa que debe reunir todo procedimiento sancionador 82. Pues bien, el cauce procesal disciplinario a seguir, como anticipamos en el preámbulo, ha de ser, obviamente, la vía administrativa y el uso procedimental del derecho al recurso contencioso-administrativo, de igual manera que, a sensu contrario, la aptitud y competencia profesional del letrado no sería cuestionable en el ámbito de dicho procedimiento, sino en todo caso -una vez agotada la vía administrativa- por medio de la revisión jurisdiccional de la resolución colegial sobre la atribución de negligencia o imprudencia profesional llevada a término en el desarrollo de su actuación en un asunto concreto 83 ; lo que no es óbice para reconocer, cuando proceda, la posibilidad 80 En referencia al derecho de defensa en el seno de las relaciones jueces-abogados y en el discurrir de una Mesa Redonda promovida por la Asociación SCEVOLA dentro del evento que supuso el VIII Congreso de la Abogacía Española, MENDIZÁBAL ALLENDE, R., puso de manifiesto que la tutela judicial, para su existencia, necesita que se produzca sin indefensión, su tacha más grave hasta el punto de volatilizarla. Ello hace que el meollo de ésta se encuentre en el derecho a la defensa (...) Así, la abogacía adquiere rango constitucional en el mismo núcleo del sistema judicial, para concluir con la afirmación de que no puede imaginarse siquiera una judicatura independiente sin una abogacía libre (la transcripción del texto la encontramos en CID CEBRIÁN, M.: Jueces y abogados..., cit., p. 54). 81 Como así ha llegado a ser defendido por la parte -entendemos que erróneamente- en determinados conflictos judiciales, como por ejemplo en la controversia que dio lugar a la STS 3 marzo 1990 (RJ 1990\2133). 82 Por ejemplo, SSTS 26 diciembre 1984 (RJ 1984\6729) y 23 septiembre 1988 (RJ 1988\7244). 83 STSJ Cataluña 360/1997, de 25 abril (RJCA 1997\955). En cuanto al proceso en nuestro ámbito disciplinario, vid. MARTÍNEZ VAL, J.Mª.: Disciplina, deontología y proceso. Comentario a dos sentencias del Tribunal Constitucional, Revista General de Derecho, núm. 500, 1986, pp y ss.19 Las sanciones disciplinarias impuestas por los colegios de abogados 659 del pertinente control casacional sobre cuestiones referentes a imposición de sanciones por colegios de abogados 84. Sentado lo anterior, se antoja evidente que el procedimiento sancionador así considerado debe ofrecer por sí mismo suficientes posibilidades de defensa, de tal manera que, desde su efectividad, se convierta en innecesario el recurso a la vía jurisdiccional, sin obligación taxativa alguna de acceder a la misma 85. A tal efecto, no sólo resulta legalmente factible la acumulación de expedientes disciplinarios (artículo 73 LRJPAC), sino que incluso se trata de una medida aconsejable, ya que la necesidad de individualizar la sanción -principio de proporcionalidad- se ve así respaldada con el mejor conocimiento de la personalidad del expedientado. Por lo demás, para evitar posibles nulidades por defectos de forma de la corrección jurídico-procedimental que cabe predicar del expediente administrativo, éste debe ajustarse, en lo esencial, al cumplimiento de los trámites mínimos requeridos en todo procedimiento disciplinario 86 : pliego de cargos, audiencia, intervención en fases de alegaciones y prueba, propuesta de resolución, etc., sin que, ante el respeto en lo general de dichos requisitos procedimentales 87, pueda seriamente cuestionarse la corrección o regularidad de dicha tramitación y menos aún ampararse en la alegación de la existencia de causa justa que permita justificar una declaración de nulidad formal. Debemos destacar, ante todo, que el derecho administrativo sancionador con que nos toca lidiar viene caracterizado, desde su origen, por la flexibilidad con que lleva a cabo la tipificación de las infracciones y el señalamiento de las sanciones que correspondan, especialmente en el ámbito de la reconocida supremacía especial (STC de 21 de diciembre de 1989), flexibilidad que en modo alguno podemos identificar con discrecionalidad (STS de 3 de abril de ). 2. Legitimación Numerosas también han sido las veces en las que nuestros tribunales se han pronunciado respecto del siempre conflictivo tema de la legitimación procesal 89, aspecto de 84 STS 16 diciembre 2003 (RJ 2005\3604); sin embargo, como afirma esta misma sentencia, tomando a su vez como referencia la STS 20 septiembre 2001 (RJ 2001\8186), no resultaría procedente someter a revisión jurisdiccional el acuerdo sancionador planteando hechos distintos de los que se consideraron en la acusación disciplinaria contenida en el pliego de cargos. 85 Así lo viene poniendo de relieve la jurisprudencia tanto del TC (sentencia 6 febrero 1989) como la del TS (sentencia 20 diciembre 1989), en aplicación de los principios penales al campo de la potestad sancionadora de la Administración. 86 Al respecto, resultan ilustrativas las SSTS 3 y 16 marzo 1989 (RJ 1989\1716 y 2089, respectivamente) y 9 octubre 1989 (FJ 5º - RJ 1989\7339-). 87 Aunque en línea de principio ha de sostenerse el seguimiento riguroso de todos los trámites que el procedimiento disciplinario contempla para la resolución de un expediente, lo cierto es que no necesariamente han de completarse todas las fases del procedimiento, pudiendo ultimarse con anterioridad por devenir innecesaria su continuación (STSJ Cataluña 1272/2001, de 4 diciembre -JUR 2002\ ). 88 RJ 1990\ Así, por ejemplo, la figura jurídica de los colegios profesionales en su reclamación de honorarios debidos a alguno de sus colegiados ha sido merecedora de abundantes disquisiciones jurisprudenciales, que han propiciado construcciones diversas, tales como la legitimación por sustitución, legitimación extraordinaria, desplazamiento de la legitimación o la legitimación representativa (vid., por ejemplo, la STS 24 octubre La Ley, núm. 6372, de 2 diciembre 2005-, relativa a los límites de la contrapretensión del demandado por un colegio profesional en representación de uno de sus colegiados). Más específicamente, también son frecuentes los casos de recurso ante el Consejo General del Poder Judicial del acuerdo de archivo de expediente disciplinario promovido contra un magistrado, donde se pone en tela de juicio la legitimación del letrado denunciante (STS 8 junio La Ley, núm. 6351, de 2 noviembre 2005-).20 660 José Ricardo Pardo Gato controversia al que no ha sido ajena la problemática que nos ocupa, después de haber sufrido diversos vaivenes jurisprudenciales de obligada mención. El propio TS ha analizado reiteradamente la cuestión relativa a la falta de legitimación activa de la parte recurrente y a su vez denunciante en procedimientos sancionadores, lo que había sido resuelto, en principio, señalándose que el denunciante se encontraba legitimado con arreglo al artículo 28.1.a) de la antigua LJCA de 1956, en conexión con el artículo 24 CE, para obtener una respuesta del tribunal; más al abordarse nuevamente la cuestión resultó preciso un re-examen que ha venido a justificar en otros casos una solución diferente 90. Así, el mismo Tribunal, partiendo de que la respuesta al problema de la legitimación debe ser casuística -no siendo aconsejable ni una afirmación ni una negación indiferenciadas para todos los casos-, entiende que la existencia de la legitimación viene íntimamente ligada a la de un interés legítimo de la parte, a cuya satisfacción sirva el proceso 91, lo que de partida sitúa el análisis en la búsqueda y determinación de dicho interés, cuya alegación y prueba, cuando resulte cuestionado, es carga que incumbe indefectiblemente a la parte que se lo arroga. Así las cosas, el referente de ese interés no podría suponer un concreto acto de un determinado procedimiento administrativo a modo de mera relación instrumental, sino que el mismo debe tener una entidad sustantiva, no simplemente formal. Por tanto, este interés, en principio, ha de ser el mismo que se encuentre en la base del procedimiento administrativo y del consiguiente procedimiento contencioso-administrativo de impugnación de las resoluciones dictadas en aquél. La consecuencia inmediata de este planteamiento jurisprudencial no es otra que si se niega la condición de parte en este sistema procedimental, por ausencia de interés, en términos sustancialistas faltaría ya un fundamento consolidado para poder encumbrar esa misma condición en un ulterior proceso de impugnación de los actos que se deriven, pues el simple dato formal de la existencia de un acto dictado en el procedimiento administrativo no tendría per se entidad suficiente para alumbrar un nuevo interés, diferenciable del anteriormente inexistente. La clave, pues, para la determinación de si concurre o no un interés legítimo en el proceso de impugnación de una resolución dictada en un expediente abierto en virtud de denuncia de un particular por una hipotética responsabilidad, debe situarse, como señalan las SSTS de 17 de diciembre de y 15 de julio de , en el dato de si la De igual forma, también la doctrina ha sido proclive a pronunciarse sobre el tema; vid., en sentido transversal y por lo peculiar de su interpretación, FERNÁNDEZ MONTALVO, R.: El acceso de los organismos autónomos y de las entidades públicas empresariales a la jurisdicción: legitimación y prohibición de impugnar actos y disposiciones de la administración de tutela, Administración Institucional, Consejo General del Poder Judicial, 2004, p Singularmente, con ocasión de denuncias formuladas por particulares contra jueces y magistrados, el TS, secundado por fallos de tribunales menores (SJCA Aragón, Zaragoza, 27/2001, de 25 enero -RJCA 2001\257-), ha venido apreciando la falta de legitimación de los recurrentes (entre otras, SSTS 19 mayo RJ 1997\3961-, 2 junio RJ 1997\4915-, 6 junio RJ 1997\5082-, 23 junio RJ 1997\5268-, 30 junio RJ , 26 septiembre RJ 1997\6934-, 24 noviembre RJ 1997\8391-, 9 diciembre RJ 1997\9328-, 10 diciembre RJ 1997\9331-, 19 diciembre RJ 1998\687-, 22 diciembre RJ 1988\688-, 4 marzo citada, a su vez, expresamente por la STSJ Castilla-La Mancha de 1 marzo 1999-, 14 julio RJ 1998\6418-, 2 marzo RJ 1999\3728-, o 5 noviembre RJ 2000\627-). 91 Solución recogida en las SSTS 9 febrero 1993 (RJ 1993\547), 13 junio de la que se hace eco la STSJ Comunidad Valenciana 1531/2000, de 10 noviembre (JUR 2000\69763)-, 23 y 30 junio 1997 (RJ 1997\5268 y 5431, respectivamente), 9 y 22 diciembre 1997 (RJ 1997\9328 y 1998\688, respectivamente); así como en otras posteriores, como en las sentencias de fecha 14 julio 1998 (RJ 1998\6418) o 5 noviembre 1999 (RJ 2000, 627). 92 RJ 2001\ RJ 2002\7094. Mostrar más
Id Cendoj: 28079130072009100094 Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso Sede: Madrid Sección: 7 Nº de Recurso: 4836/2005 Nº de Resolución: Procedimiento: RECURSO CASACIÓN Ponente: JUAN JOSE GONZALEZ Más detalles RÉGIMEN DISCIPLINARIO DE LOS EMPLEADOS PÚBLICOS
DIEGO CÁMARA DEL PORTILLO Profesor Asociado de Derecho Administrativo Director de la Asesoría Jurídica de la UNED RÉGIMEN DISCIPLINARIO DE LOS EMPLEADOS PÚBLICOS La nueva regulación de la Ley 7/2007, de Más detalles BuscaLegis.ccj.ufsc.br
BuscaLegis.ccj.ufsc.br Están los Abogados y otros profesionales obligados a disponer de hojas de reclamación en sus despachos? Carlos Barreras González Diversa normativa, tanto estatal como autonómica, Más detalles Jurisdicción: Contencioso-Administrativa Recurso de Apelación núm. 308/2003. Ponente: Ilma. Sra. Dª. Milagros Calvo Ibarlucea.
JUR 2004\84791 Sentencia Audiencia Nacional (Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección 5ª), de 15 enero 2004 Jurisdicción: Contencioso-Administrativa Recurso de Apelación núm. 308/2003. Ponente: Ilma. Más detalles FICHA CURRICULAR. Jose Luis Bosch Cholbi ESTUDIOS ACADÉMICOS EXPERIENCIA PROFESIONAL EXPERIENCIA DOCENTE OBRA PUBLICADA. Nacionalidad: Española
FICHA CURRICULAR Jose Luis Bosch Cholbi Nacionalidad: Española ESTUDIOS ACADÉMICOS Licenciado en Derecho. Universidad de Valencia. Maestría en Asesoría Fiscal. Universidad de Valencia-Ministerio de Hacienda Más detalles FUNCIONES DE LA AGENCIA DE PROTECCION DE DATOS. TRATAMIENTO Y CONFIDENCIA- LIDAD DE DATOS DE SALUD
FUNCIONES DE LA AGENCIA DE PROTECCION DE DATOS. TRATAMIENTO Y CONFIDENCIA- LIDAD DE DATOS DE SALUD Jesús Rubí Navarrete Adjunto Director Agencia Protección de Datos Jesús Rubí Navarrete LA AGENCIA DE Más detalles Tribunal Supremo, Sala Tercera, de lo Contenciosoadministrativo, Sección 6ª, Sentencia de 21 Ene. 2009, rec. 126/2007
Tribunal Superior de Justicia en Madrid. 22/03/2004. La aprobación de los Estatutos por el Gobierno, a través del Ministerio respectivo, se convierte en la verdadera cuestión esencial, a la que necesariamente Más detalles ALCANCE Y LÍMITES DE LOS INFORMES DE LOS TÉCNICOS MUNICIPALES EN LOS PROCEDIMIENTOS DE OTORGAMIENTO DE LAS LICENCIAS URBANÍSTICAS
ALCANCE Y LÍMITES DE LOS INFORMES DE LOS TÉCNICOS MUNICIPALES EN LOS PROCEDIMIENTOS DE OTORGAMIENTO DE LAS LICENCIAS URBANÍSTICAS 1.- Necesidad preceptiva de emitirse informes técnicos en los procedimientos Más detalles Gabinete Jurídico. Informe 0049/2009
Informe 0049/2009 La consulta plantea dudas acerca de la necesidad de solicitar el consentimiento de los arquitectos y aparejadores que prestan servicios para la consultante, para poder ceder sus datos Más detalles DICTAMEN Nº 42. En cuanto al contenido del proyecto de Decreto y como cuestiones de carácter esencial, se señalan entre otras las siguientes:
Página 1 de 7 DICTAMEN Nº 42 # Nº. 42/1999, de 17 de mayo.* Expediente relativo al proyecto de Decreto por el que se regula el aprovechamiento de la energía eólica, a través de Parques Eólicos, en la Comunidad Más detalles PROCEDIMIENTO DISCIPLINARIO
PROCEDIMIENTO DISCIPLINARIO El procedimiento disciplinario es un procedimiento administrativo de oficio, especial y de orden interno e implica la regulación del ejercicio de los poderes disciplinarios Más detalles DICTAMEN Nº 28. Página 1 de 6. # Nº. 28/1997, de 29 de abril.
DICTAMEN Nº 28 Página 1 de 6 # Nº. 28/1997, de 29 de abril. Expediente relativo a reclamación de responsabilidad patrimonial de la Administración formulada por S.E.G., como consecuencia de gastos por recurso Más detalles Texto. En la Villa de Madrid, a ocho de febrero de dos mil ocho T.S.J.MADRID CON/AD SEC.6 MADRID SENTENCIA: 00188/2008. Recurso Núm.
Página 1 de 5 Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Contencioso-administrativo, Sección 6ª, Sentencia de 8 Feb. 2008, rec. 1144/2004 Ponente: Peña Elías, Francisco de la. Nº de sentencia: Más detalles DICTAMEN Nº. 140/2008, de 9 de julio. *
DICTAMEN Nº. 140/2008, de 9 de julio. * Expediente relativo a reclamación de responsabilidad patrimonial de la Administración Pública a instancia de D. X, en representación de las entidades W, SL, Z, SL, Más detalles En la ciudad de Barcelona, a diecisiete de junio de dos mil ocho
En la ciudad de Barcelona, a diecisiete de junio de dos mil ocho TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE CATALUÑA SALA DE LO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO SECCION QUINTA Recurso ordinario (Ley 1998) 460/2005 y acumulados Más detalles POSICIÓN DE LA CNC EN RELACIÓN CON EL PROCEDIMIENTO PARA LA DESIGNACIÓN JUDICIAL DE PERITOS
POSICIÓN DE LA CNC EN RELACIÓN CON EL PROCEDIMIENTO PARA LA DESIGNACIÓN JUDICIAL DE PERITOS El Consejo de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), en su sesión de 3 de julio de 2013, ha aprobado el Más detalles Responsabilidad disciplinaria de los funcionarios públicos
1 Responsabilidad disciplinaria de los funcionarios públicos En primer término entiendo necesario felicitar a las autoridades y funcionarios de la Dirección General Impositiva por estas jornadas, que sé Más detalles RESOLUCIÓN DEL TRIBUNAL ADMINISTRATIVO CENTRAL DE RECURSOS CONTRACTUALES
MINISTERIO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS Recurso nº 241/2015 C.A. Castilla-La Mancha 13/2015 Resolución nº 319/2015 RESOLUCIÓN DEL En Madrid, a 10 de abril de 2015. VISTO el recurso interpuesto Más detalles CÓDIGO DEONTOLÓGICO Y DE ÉTICA PROFESIONAL COLEGIO OFICIAL DE DETECTIVES PRIVADOS DE LA COMUNIDAD VALENCIANA
CÓDIGO DEONTOLÓGICO Y DE ÉTICA PROFESIONAL COLEGIO OFICIAL DE DETECTIVES PRIVADOS DE LA COMUNIDAD VALENCIANA Aprobado por la Junta de Gobierno de 30 de mayo de 2004 1.- INTRODUCCIÓN 2.- PRINCIPIOS FUNDAMENTALES Más detalles Procedimiento O PROCURADOR D./Dña. IRENE GUTIERREZ CARRILLO Demandado/s: AYUNTAMIENTO DE MADRID
Juzgado de lo Contencioso- Administrativo nº 28 de Madrid C/ Gran Vía, 52, Planta 5-28013 45029730 NIG: 28.079.00.3-2014/0008030 Procedimiento O PROCURADOR D./Dña. IRENE GUTIERREZ CARRILLO Demandado/s: Más detalles César Sánchez Sánchez, Letrado colaborador Departamento TO Boletín OTROSÍ del ICAM Nº 81/2007
EL ABOGADO DEL TURNO DE OFICIO Y SU REPRESENTACIÓN PROCESAL EN LAS ACTUACIONES SEGUIDAS ANTE LOS JUZGADOS DE LO CONTENCIOSO- ADMINISTRATIVO: RECIENTE DOCTRINA CONSTITUCIONAL César Sánchez Sánchez, Letrado Más detalles Autor: Javier Alonso de Armiño Rodríguez, abogado del Área Laboral de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira
SOBRE LA (IN)CONSTITUCIONALIDAD DEL DEBER DE CONSIGNAR LA CANTIDAD OBJETO DE CONDENA PARA TENER ACCESO AL RECURSO EN LA JURISDICCIÓN SOCIAL EN EL CASO DE EMPRESAS EN CONCURSO DE ACREEDORES Autor: Javier Más detalles Expediente Tribunal Administrativo del Deporte núm. 72/2014 bis ANTECEDENTES DE HECHO
Expediente Tribunal Administrativo del Deporte núm. 72/2014 bis En Madrid, a 26 de septiembre de 2014. Visto el recurso interpuesto por D. X en nombre y representación de su hijo D. Y contra la resolución Más detalles II.1.4. Ley de Colegios Profesionales de Aragón
II.1.4. Ley de Colegios Profesionales de Aragón MARZO 1999 LEY DE COLEGIOS PROFESIONALES DE ARAGON Ley 2/1998, de 12 de marzo, de Colegios Profesionales de Aragón, modificada por la Ley 12/1998, de 22 Más detalles 7. LAS ORDENANZAS MUNICIPALES DEBEN ESTAR HABILI- TADAS POR LEY PARA IMPONER SANCIONES. EL DERE- CHO DE LAS PERSONAS A LA LEGALIDAD SANCIONA- DORA
482 ARARTEKO. INFORME 2001 7. LAS ORDENANZAS MUNICIPALES DEBEN ESTAR HABILI- TADAS POR LEY PARA IMPONER SANCIONES. EL DERE- CHO DE LAS PERSONAS A LA LEGALIDAD SANCIONA- DORA La Administración local es Más detalles La Sala de lo Social en Málaga del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, compuesta por los Ilmos. Sres. citados al margen y EN NOMBRE DEL REY
Jurisdicción: Social Recurso de Suplicación núm. 1585/2005. Ponente: Ilmo. Sr. D. José María Benavides Sánchez Molina DESPIDO: trasgresión de la buena fe contractual: requisitos; procedente: apropiación Más detalles CÓDIGO DEONTOLÓGICO DE LOS PROCURADORES DE LOS TRIBUNALES
CÓDIGO DEONTOLÓGICO DE LOS PROCURADORES DE LOS TRIBUNALES Aprobado por el CONSEJO GENERAL DE PROCURADORES Pleno Ordinario de 17 de diciembre de 2010 [Revisado y modificado en fecha 20 de diciembre de 2012] Más detalles TEMA 9: LA JURISDICCIÓN CONTENCIOSO- ADMINISTRATIVA
TEMA 9: LA JURISDICCIÓN CONTENCIOSO- ADMINISTRATIVA Autora: Olivia Suárez Quintana. Licenciada en Derecho por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Funcionaria de la Comunidad Autónoma de Canarias. Más detalles AUDITORÍA GENERAL DE LAS FUERZAS ARMADAS.- CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES, 05 de octubre de 2009.- I. ANTECEDENTES.-
AUDITORÍA GENERAL DE LAS FUERZAS ARMADAS.- CIRCULAR Nº 16 /2009.- CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES, 05 de octubre de 2009.- I. ANTECEDENTES.- Según lo informado por la Dirección de Transparencia Institucional Más detalles ACTUALIDAD EN DERECHO PROCESAL.
Id Cendoj: 28079130072006100336 Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso Sede: Madrid Sección: 7 Nº de Recurso: 2671 / 2001 Nº de Resolución: Procedimiento: CONTENCIOSO Ponente: JUAN JOSE GONZALEZ Más detalles STC 89/2008, de 21 de julio de 2008
STC 89/2008, de 21 de julio de 2008 La Sala Primera del Tribunal Constitucional, compuesta por doña María Emilia Casas Baamonde, Presidenta, don Javier Delgado Barrio, don Jorge Rodríguez-Zapata Pérez, Más detalles 2. ANÁLISIS DE COMPETENCIA DE LA NEGATIVA A ACEPTAR PROYECTOS DE INSTALACIONES ENERGÉTICAS FIRMADOS POR INGENIEROS DE MINAS
Informe y recomendaciones en relación con la negativa de distintas Administraciones Públicas a la autorización de proyectos energéticos firmados por Ingenieros de Minas 1. ANTECEDENTES En fecha 14 de julio Más detalles COMPILACIÓN DE CRITERIOS DOCTRINALES
Este documento forma parte de la edición completa de la COMPILACIÓN DE CRITERIOS DOCTRINALES del Consejo Consultivo de la Comunidad de Madrid, cuyos contenidos engloban las siguientes materias: I. RESPONSABILIDAD Más detalles Revisión de oficio de varios decretos de la Presidencia de la Diputación de Barcelona en materia de personal
DICTAMEN: 42/12, de 23 de febrero MATERIA: Revisión de oficio DEPARTAMENTO: Gobernación y Relaciones Institucionales PONENTE: Joaquim Ferret i Jacas Revisión de oficio de varios decretos de la Presidencia Más detalles LOS DELITOS RELATIVOS A LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO
ciamiento Criminal) y que paralice la tramitación del administrativo, en espera de que los hechos sean enjuiciados por la autoridad judicial, quedando la posibilidad de su propia actuación ulterior a las Más detalles A LA SALA PRIMERA (SECCION SEGUNDA) DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL. los Tribunales (Col. núm. 1730), actuando bajo la dirección
Recurso de amparo 5714-2011 Oposición A LA SALA PRIMERA (SECCION SEGUNDA) DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL DOÑA MYRIAM GONZALEZ FERNANDEZ, Procuradora de los Tribunales (Col. núm. 1730), actuando bajo la dirección Más detalles Comisión Jurídica INFORME C.J. 7/20127
INFORME C.J. 7/20127 INFORME QUE EMITE LA COMISIÓN JURÍDICA DEL SOBRE LA VIGENCIA DEL ARTÍCULO 17.5 DEL ESTATUTO GENERAL TRAS LA ENTRADA EN VIGOR LEY 34/2006, DE 30 DE OCTUBRE, SOBRE EL ACCESO A LAS PROFESIONES Más detalles icav NORMAS PARA EL DESARROLLO Y REGLAMENTO DEL FUNCIONAMIENTO DEL TURNO DE OFICIO Y ASISTENCIA AL DETENIDO
icav Ilustre Colegio de Abogados de Valencia Departamento de Turno de Oficio y Asistencia al Detenido NORMAS PARA EL DESARROLLO Y REGLAMENTO DEL FUNCIONAMIENTO DEL TURNO DE OFICIO Y ASISTENCIA AL DETENIDO Más detalles DERECHO ADMINISTRATIVO SANCIONADOR. PRINCIPIOS DE LA POTESTAD SANCIONADORA
DERECHO ADMINISTRATIVO SANCIONADOR. PRINCIPIOS DE LA POTESTAD SANCIONADORA Dª Irene Nuño Jiménez Abogada Prof. Dr. D. Francisco Puerta Seguido Director Fecha de finalización de trabajo: Diciembre de 2015 Más detalles SÍNDIC DE GREUGES DE LA COMUNITAT VALENCIANA
"Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos (...)". Art. 1 de la Declaración Universal de los DD HH "Tots els éssers humans naixen lliures i iguals en dignitat i drets (...)". Más detalles Sentencia del Tribunal Supremo de 29 de enero de 2008
Sentencia del Tribunal Supremo de 29 de enero de 2008 ANTECEDENTES DE HECHO Primero. En el proceso contencioso-administrativo antes referido la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior Más detalles Aprobación para que el Ayuntamiento asuma los gastos de Abogado y Procurador originados en su defensa
ASUNTO: IMPUGNACIÓN DE ACUERDOS Aprobación para que el Ayuntamiento asuma los gastos de Abogado y Procurador originados en su defensa 331/2010 de 12 febrero 010 de 12 febrero Tribunal Superior de Justicia Más detalles Texto. En Valladolid. a 16 de enero de 2006 T.S.J.CASTILLA-LEON CON/AD VALLADOLID SENTENCIA: 00078/2006
Página 1 de 5 Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de Valladolid, Sala de lo Contencioso-administrativo, Sentencia de 16 Ene. 2006, rec. 534/2004 Ponente: Fresneda Plaza, Felipe. Nº de sentencia: Más detalles Gabinete Jurídico. Informe 0453/2008
Informe 0453/2008 La consulta plantea diversas cuestiones en relación con la aplicación de lo dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter personal a su actividad Más detalles I. Control efectivo de la sociedad.
ENCUADRAMIENTO DE LOS MIEMBROS DEL ÓRGANO DE GOBIERNO DE UNA SOCIEDAD MERCANTIL EN LA SEGURIDAD SOCIAL: PROBLEMÁTICA EN LA DEFINICIÓN DE LAS FUNCIONES DE DIRECCIÓN Y GERENCIA. La composición de los órganos Más detalles ANTECEDENTES DE HECHO
Roj: STS 2182/2012 Id Cendoj: 28079130022012100376 Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso Sede: Madrid Sección: 2 Nº de Recurso: 7/2011 Nº de Resolución: Procedimiento: CONTENCIOSO Ponente: MANUEL Más detalles Tema II. PRINCIPIOS PROCESALES Y CONSTITUCIONALIZACIÓN DE LAS GARANTÍAS PROCESALES.
Tema II. PRINCIPIOS PROCESALES Y CONSTITUCIONALIZACIÓN DE LAS GARANTÍAS PROCESALES. I. PRINCIPIOS PROCESALES EN EL MARCO DEL PROCESO PENAL. En el estudio del Derecho procesal resulta determinante el análisis Más detalles Gabinete Jurídico. Informe 0344/2013
Informe 0344/2013 La consulta plantea si resulta conforme a lo previsto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, el acceso por parte de la Policía Municipal Más detalles Luis Enrique Fernández Pallarés. Socio de Laboral de Pérez-Llorca.
derecho laboral Responsabilidad derivada del accidente de trabajo Luis Enrique Fernández Pallarés. Socio de Laboral de Pérez-Llorca. Nuestro ordenamiento jurídico regula las consecuencias para el empresario Más detalles TURNO DE OFICIO Y ALD. 1) Notas aclaratorias sobre la justificación de asuntos relacionados al turno de oficio
TURNO DE OFICIO Y ALD 1) Notas aclaratorias sobre la justificación de asuntos relacionados al turno de oficio 1.- Desplazamientos por salidas a centros de prisión ( según RD 1455/05): a) Si distan más Más detalles SÍNDIC DE GREUGES DE LA COMUNITAT VALENCIANA. C/. Pascual Blasco, 1 03001 ALACANT. Tels. 900 21 09 70 / 965 93 75 00.
"Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos (...)". Art. 1 de la Declaración Universal de los DD HH "Tots els éssers humans naixen lliures i iguals en dignitat i drets (...)". Más detalles SAP Salamanca (Sección 1ª) 2 noviembre 2011 (JUR 2011, 401417)
SEGURO CONTRA DAÑOS: AUTOMÓVILES. CLAUSULAS LIMITATIVAS DE LOS DERECHOS DE LOS ASEGURADOS. COBERTURA PÓLIZA. RIESGO ASEGURADO: PRIVACIÓN DEL PERMISO DE CONDUCIR: DELITOS DOLOSOS CONTRA LA SEGURIDAD DEL Más detalles -1- Si bien en pnmera instancia se rechazó formalmente la acción, por entender que su dilucidación requiere mayor debate y prueba (v. fs.
FEDERACIÓN ARGENTINA DE COLEGIOS DE ABOGADOS el EN - PlN - CONSEJO MAGISTRATURA - JURADO DE ENJUICIAMIENTO RESOLUCIÓN 317/06. RECURSO EXTRAORDINARIO S.c., F. 75, L. XLIV. r:fjlj.o-oufaoúf/v :ffe/zéjfa/ Más detalles Id. Cendoj: 28079130062005100140
Id. Cendoj: 28079130062005100140 Organo: Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso Sede: Madrid Sección: 6 N de Recurso: 28/2003 Fecha de Resolución: 20050228 Procedimiento: CONTENCIOSO Ponente: MARGARITA Más detalles La Apreciación de la Mala Fe Professional del Ar4culo 247.4 LEC Competencia de los ICA o de los Tribunales? Ricardo Juan Sánchez rjuan@uv.
La Apreciación de la Mala Fe Professional del Ar4culo 247.4 LEC Competencia de los ICA o de los Tribunales? Ricardo Juan Sánchez rjuan@uv.es Situación general de la responsabilidad disciplinaria de los Más detalles BOLETÍN FUNDACIÓN PARA LAS RELACIONES LABORALES DE CANTABRIA
BOLETÍN FUNDACIÓN PARA LAS RELACIONES LABORALES DE CANTABRIA ACTUALIDAD LABORAL Sentencias Nº 57- ENERO 2013 SUMARIO DESPIDO TÁCITO EN EMPRESA EN CONCURSO -Pag 2.- Inactuable la figura del despido tácito Más detalles LA ACCIÓN DIRECTA CONTRA LA ASEGURADORA DE LA ADMINISTRACION
LA ACCIÓN DIRECTA CONTRA LA ASEGURADORA DE LA ADMINISTRACION Javier López y García de la Serrana Abogado Secretario General de la Asociación Española de Abogados Especializados en Responsabilidad Civil Más detalles AL TRIBUNAL SUPREMO SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO
AL TRIBUNAL SUPREMO SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DOÑA REYES PINZÁS DE MIGUEL, Procuradora de los Tribunales de Madrid, actuando en nombre y representación de la mercantil PRÉSTAMO Y JAVALOYES, Más detalles AL TRIBUNAL SUPREMO (SALA DE LO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO)
AL TRIBUNAL SUPREMO (SALA DE LO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO) Escrito de interposición de Recurso Contencioso Administrativo contra el Real Decreto 1068/2013, de 27 de diciembre, por el que se nombra Vicepresidente Más detalles AL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Pr. Dr. Juan José Bonilla Sánchez AL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL DÑA. XXXX, Procuradora de los Tribunales designada de oficio de XXXX, según tengo debidamente acreditado en los autos de referencia al margen, Más detalles Informe 34/11, de 17 de julio de 2012. Contrato GSP Mutuas. ANTECEDENTES.
Informe 34/11, de 17 de julio de 2012. Contrato GSP Mutuas. Clasificación de los informes. 2. Calificación y régimen jurídico de los contratos. Objeto de los contratos. 2.1. Contratos administrativos 2.1.2. Más detalles Texto. En la ciudad de Barcelona, a veinticuatro de julio de dos mil seis TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE CATALUÑA
Página 1 de 5 Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Sala de lo Contencioso-administrativo, Sección 4ª, Sentencia de 24 Jul. 2006, rec. 101/2005 Ponente: Barrachina Juan, Eduardo. Nº de sentencia: Más detalles La resolución impugnada fundamenta su pronunciamiento desestimatorio con base a las siguientes consideraciones:
IRPF: DECLARACIÓN CONJUNTA, CAMBIO DE OPCIÓN No cabe cuestionar que el sistema de tributación conjunta comprenda la totalidad de las rentas de la unidad familiar, en que la opción es un acto voluntario Más detalles Procedimiento Administrativo Sancionador - PAS
Procedimiento Administrativo Sancionador - PAS LEGISLACIÓN COMPARADA La potestad sancionadora no resulta ajena a las Entidades Fiscalizadoras Superiores de la región: ECUADOR Contraloría General del Estado Más detalles LEY DE COLEGIOS PROFESIONALES DE LA COMUNIDAD DE MADRID. Ley 19/1997, de 11 de julio, de Colegios Profesionales de la Comunidad de Madrid ( 1 )
LEY DE COLEGIOS PROFESIONALES DE LA COMUNIDAD DE MADRID, de Colegios Profesionales de la Comunidad de Madrid ( 1 ) ÍNDICE PREÁMBULO CAPÍTULO PRIMERO: Ámbito de aplicación y naturaleza CAPÍTULO II: Relaciones Más detalles REGLAMENTO DE PROCEDIMIENTO DISCIPLINARIO CAPITULO I
El Pleno del Consejo General de la Abogacía Española, en su sesión celebrada el ocho de mayo de dos mil nueve, adoptó, entre otros, el siguiente acuerdo: FIJACIÓN DE LA FECHA DE INICIO DE VIGENCIA DEL Más detalles (Sólo Fundamento Jurídico sobre protección de datos y Fallo)
Sentencia 99/2004, de 27 de mayo de 2004 del Tribunal Constitucional. Recurso de Amparo núm. 3293-2004. Supuesta vulneración de los derechos a un proceso con garantías, a la igualdad de armas, a la defensa Más detalles Tribunal Constitucional Sala 1ª, S 12-9-2005, nº 217/2005, BOE 246/2005, de 14 de octubre de 2005, rec. 3192/2001 Pte: Rodríguez-Zapata Pérez, Jorge
EDJ 2005/144692 Tribunal Constitucional Sala 1ª, S 12-9-2005, nº 217/2005, BOE 246/2005, de 14 de octubre de 2005, rec. 3192/2001 Pte: Rodríguez-Zapata Pérez, Jorge Resumen El TC estima vulnerado el derecho Más detalles El recurso de casación en la jurisdicción civil
El recurso de casación en la jurisdicción civil Fernando María Alejandre Economist and Jurist, nº 176/2013 (diciembre-enero) A) INTRODUCCIÓN. La Ley de Enjuiciamiento Civil 1/2000, de 7 de Enero (en adelante, Más detalles (B.O.E. 4 de mayo de 1993, corrección de errores en el de 8 de junio).
REAL DECRETO 429/1993, DE 26 DE MARZO, POR EL QUE SE APRUEBA EL REGLAMENTO DE LOS PROCEDIMIENTOS DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS EN MATERIA DE RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL (B.O.E. 4 de mayo de 1993, corrección Más detalles LA SUSPENSIÓN DEL PROCEDIMIENTO POR PREJUDICIALIDAD EN LA JURISDICCIÓN CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA
LA SUSPENSIÓN DEL PROCEDIMIENTO POR PREJUDICIALIDAD EN LA JURISDICCIÓN CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA 1.- La prejudicialidad civil del artículo 43 de la LEC 2.- El carácter supletorio de la LEC en la LRJCA Más detalles Sobre dichas cuestiones, la Secretaría General Técnica expresa su parecer, a través de las siguientes consideraciones.
Por parte de algunas empresas de seguridad privada y en concreto, de la Federación de Trabajadores de vigilancia y seguridad de la Unión Sindical Obrera, se han formulado diversas consultas, en las que Más detalles UGT 1. JURISPRUDENCIA SOBRE EL NOMBRAMIENTO DE DELEGADOS SINDICALES. DELEGADOS SINDICALES LOLS Sector de Seguridad Privada 28-1-2013
28-1-2013 1. JURISPRUDENCIA SOBRE EL NOMBRAMIENTO DE DELEGADOS SINDICALES Frente a quienes argumentan que las SECCIONES SINDICALES LOLS no son más que un órgano interno del sindicato, se está desconociendo Más detalles MODELO GENERAL DE DEMANDA DE JUICIO VERBAL
MODELO GENERAL DE DEMANDA DE JUICIO VERBAL AL JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA DE Q.P.T.C. Don, Procurador de los Tribunales, en nombre y representación de Don (se consignarán los datos y circunstancias de Más detalles En la Villa de Madrid, a trece de Septiembre de dos mil doce.
Roj: STS 5775/2012 Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso Sede: Madrid Sección: 3 Nº de Recurso: 5597/2011 Nº de Resolución: Fecha de Resolución: 13/09/2012 Procedimiento: RECURSO CASACIÓN Ponente: Más detalles BuscaLegis.ccj.ufsc.br
BuscaLegis.ccj.ufsc.br La carta de despido y la indemnización a efectos de limitar los salarios de tramitación Vicente Puertas Elegido La primera cuestión que vamos a tratar es la de la suficiencia o insuficiencia Más detalles Nº Reg.: 1950/13 Falta de respuesta a Recurso de Reposición ANTECEDENTES DEL CASO
17/12/13 Nº Reg.: 1950/13 Falta de respuesta a Recurso de Reposición ANTECEDENTES DEL CASO Con fecha 13 de agosto de 2013 un ciudadano interpuso, en forma y plazo, un recurso de reposición contra la resolución Más detalles Este libro forma parte del acervo de la Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM www.juridicas.unam.
En el ámbito del derecho existen diversas profesiones jurídicas, que si bien, para su preparación inicial, todas ellas requieren del estudio del derecho, en su ejercicio se diferencian de manera importante Más detalles EL ENTRAMADO JUDICIAL EL PODER JUDICIAL EN ESPAÑA
EL ENTRAMADO JUDICIAL Lo primero que debe plantearse cualquier victima de un accidente de tráfico es si va a denunciar o no. Como primera premisa de importancia, se debe saber que no es un proceso fácil Más detalles TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE ANDALUCIA SEDE EN GRANADA SECCION PRIMERA P.O. 2737/03 SENTENCIA Nº 1635 DE
Roj: STSJ AND 9250/2011 Id Cendoj: 18087330012011101036 Órgano: Tribunal Superior de Justicia. Sala de lo Contencioso Sede: Granada Sección: 1 Nº de Recurso: 2737/2003 Nº de Resolución: 1635/2011 Procedimiento: Más detalles ANTECEDENTES DE HECHO
RESOLUCIÓN (Expte. R/AJ/104/15, MUDANZAS INTERNACIONALES) CONSEJO. SALA DE COMPETENCIA PRESIDENTE D. José María Marín Quemada CONSEJEROS Dª. María Ortíz Aguilar D. Benigno Valdés Díaz Dª. Idoia Zenarrutzabeitia Más detalles NO HAY DEBER DE ABONAR LA FACTURA DE LA LUZ ENVIADA CON MÁS DE UN AÑO DE RETRASO
NO HAY DEBER DE ABONAR LA FACTURA DE LA LUZ ENVIADA CON MÁS DE UN AÑO DE RETRASO Ana I. Mendoza Losana Profesora Contratada Doctora de Derecho Civil Centro de Estudios de Consumo Universidad de Castilla-La Más detalles Entrada de la inspección tributaria en sede de sociedad mercantil: Persona legitimada para conceder la autorización (y II)
Entrada de la inspección tributaria en sede de sociedad mercantil: Persona legitimada para conceder la autorización (y II) Eduardo Barrachina Juan Magistrado por oposición de lo Contencioso-Administrativo. Más detalles ANTECEDENTES DE HECHO:
CONFIDENCIALIDAD DE LOS DATOS DE SALUD DE LOS TRABAJADORES COMUNICADOS POR LAS MUTUAS: ALCANCE La resolución recurrida fundamenta la imposición de la sanción en que en el artículo 5 del Real Decreto 575/1997 Más detalles REGLAMENTO DEL FUNCIONAMIENTO DEL TURNO DE OFICIO Y ASISTENCIA AL DETENIDO DE LOS ILUSTRES COLEGIOS DE ABOGADOS DE LA COMUNIDAD VALENCIANA.
REGLAMENTO DEL FUNCIONAMIENTO DEL TURNO DE OFICIO Y ASISTENCIA AL DETENIDO DE LOS ILUSTRES COLEGIOS DE ABOGADOS DE LA COMUNIDAD VALENCIANA. Artículo 1º.- COMPETENCIA. 1. De conformidad con lo previsto Más detalles Gabinete Jur?dico. - El fichero tiene su fundamento jurídico en el Artículo 33.2 de la Ley 10/2010.
Gabinete Jur?dico Informe 0404/2011 I La consulta solicita el parecer de esta Agencia en relación con el Reglamento del Repositorio del Servicio de Información de los Sujetos Obligados (en adelante Repositorio Más detalles RESOLUCIÓN DE ARCHIVO DE ACTUACIONES
1/8 Expediente Nº: E/02692/2011 RESOLUCIÓN DE ARCHIVO DE ACTUACIONES De las actuaciones practicadas por la Agencia Española de Protección de Datos ante la MANCOMUNIDAD DE PROPIETARIOS (C/...1) y A.D. y Más detalles Pablo Chico de la Cámara Profesor Titular de Derecho Financiero y Tributario Universidad Rey Juan Carlos
STC 166/2006, de 5 de junio: Compatibilidad del derecho a la tutela judicial efectiva con la imputación penal de un delito a través del expediente administrativo de las ganancias no justificadas de patrimonio Más detalles ANTECEDENTES DE HECHO
Roj: STS 5757/2012 Id Cendoj: 28079130072012100528 Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso Sede: Madrid Sección: 7 Nº de Recurso: 510/2010 Nº de Resolución: Procedimiento: CONTENCIOSO Ponente: Más detalles Al AYUNTAMIENTO DE EL CAMPELLO
Al AYUNTAMIENTO DE EL CAMPELLO [...] DIGO: - Que con fecha 19 de junio de 2014, se ha publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Alicante la convocatoria de licitación, procedimiento abierto con Más detalles Ponente Excmo. Sr. MIGUEL COLMENERO MENENDEZ DE LUARCA
Se ha producido la prescripción de un supuesto caso de "bebé robado" que fue declarado muerto en el hospital en 1961 Se desestima el recurso interpuesto por la acusación particular contra el auto que acordó Más detalles RESPONSABILIDAD DE LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS
RESPONSABILIDAD ADMINISTRATIVA DE LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS Fuentes: arts. 6º y 7º C.P.R.; arts. 3º, 7º, 15 y 18 Ley Nº 18.575; art. 119 y ss. Estatuto Administrativo y art. 153 DFL (G) Nº 1, de 1997. Más detalles www.civil-mercantil.com
TRIBUNAL SUPREMO Auto de 31 de marzo de 2015 Sala de lo Contencioso-Administrativo Rec. n.º 73/2015 SUMARIO: PRECEPTOS: Sanciones. Blanqueo de capitales. Medidas cautelares. Publicidad de las sanciones Más detalles ES PROCESALMENTE ADMISIBLE LA REVOCACIÓN DE LA RATIFICACIÓN PRESTADA POR EL CÓNYUGE EN UN CONVENIO REGULADOR ANTES DE DICTARSE SENTENCIA?.
ES PROCESALMENTE ADMISIBLE LA REVOCACIÓN DE LA RATIFICACIÓN PRESTADA POR EL CÓNYUGE EN UN CONVENIO REGULADOR ANTES DE DICTARSE SENTENCIA?. Si existe un derecho innovador, cambiante y donde todo puede suceder, Más detalles LEY DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL LEY N 27444 Artículo III.- Finalidad
LEY DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL LEY N 27444 Artículo III.- Finalidad La presente Ley tiene por finalidad establecer el régimen jurídico aplicable para que la actuación de la Administración Más detalles No queremos dejar de recordar que las consultas no tienen rango de norma, la Dirección General de Tributos sobre tasas judiciales
Publicadas hasta MAYO DE 2014 consultas emitidas por la Dirección General de Tributos sobre tasas judiciales GONZALO DE LUIS OTERO Asesor fiscal del Consejo General de Procuradores >> En el número 104 Más detalles Enfermedad y discapacidad: fundamentan la nulidad de un despido? Comentario a la Sentencia del TJCE de 11 de julio de 2006, asunto C- 13/05.
Enfermedad y discapacidad: fundamentan la nulidad de un despido? Comentario a la Sentencia del TJCE de 11 de julio de 2006, asunto C- 13/05. Diego Enjuto Jareño Abogado, Cuatrecasas Técnico Superior en Más detalles Gabinete Jurídico. Informe 0417/2009