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Timestamp: 2020-08-08 08:36:22
Document Index: 213038983

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'artículo 50', 'Artículo 10', 'artículo 5', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'Artículo 15', 'Artículo 16', 'Artículo 17', 'Artículo 18', 'Artículo 19', 'Artículo 20', 'Artículo 21', 'Artículo 22', 'Artículo 23', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'artículo 15', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 18']

Convención sobre extradición (Séptima Conferencia Internacional Americana, Montevideo – 1933) | Derecho Internacional Público - www.dipublico.org
Convención sobre extradición (Séptima Conferencia Internacional Americana, Montevideo – 1933)
dipublico 21/01/2013 Conferencias Internacionales Americanas 1,206 Vistas
Artículo 1.—Cada uno de los Estados signatarios se obliga a entregar, de acuerdo con las estipulaciones de la presente Convención, a cualquiera de los otros Estados que los requiera, a los individuos que se hallen en su territorio y estén acusados o hayan sido sentenciados, siempre que concurran las circunstancias siguientes:
a) Que el Estado requiriente tenga jurisdicción para juzgar el hecho delictuoso que se imputa al individuo reclamado.
b) Que el hecho por el cual se reclama la extradición tenga el carácter de delito y sea punible por las leyes del Estado requiriente y por las del Estado requerido con la pena mínima de un año de privación de la libertad.
Artículo 2.—Cuando el individuo fuese nacional del Estado requerido, por lo que respecta a su entrega ésta podrá o no ser acordada según lo que determine la legislación o las circunstancias del caso a juicio del Estado requerido. Si no entregare al individuo, el Estado requerido queda obligado a juzgarlo por el hecho que se le imputa, si en él concurren las condiciones estableadas por el inciso b) del artículo anterior, y a comunicar al Estado requiriente la sentencia que recaiga.
Artículo 3.—El Estado requerido no estará obligado a conceder la extradición :
a) Cuando estén proscriptas la acción penal o la pena, según las leyes del Estado requiriente y del requerido con anterioridad a la detención del individuo inculpado.
Artículo 4.—La apreciación del carácter de las excepciones a que se refiere el artículo anterior corresponde exclusivamente al Estado requerido.
Artículo 5.—El pedido de extradición debe formularse por el respectivo representante diplomático, y a falta de éste por los agentes consulares o directamente de gobierno a gobierno, y debe acompañarse de los siguientes documentos, en el idioma del país requerido:
Artículo 6.—Cuando el individuo reclamado se hallare procesado o condenado en el Estado requerido, por delito cometido con anterioridad al pedido de extradición, la extradición podrá ser desde luego concedida; pero la entrega al Estado requiriente deberá ser diferida hasta que se termine el proceso o se extinga la pena.
Artículo 7.—Cuando la extradición de un individuo fuere pedida por diversos Estados con referencia al mismo delito, «e dará preferencia al Estado en cuyo territorio éste se haya cometido.
Si se solicita por hechos diferentes, se dará preferencia al Estado en cuyo territorio se hubiere cometido el delito que tenga pena mayor, según la ley del Estado requerido
Artículo 8.—El pedido de extradición será resuelto de acuerdo con la legislación interior del Estado requerido; y, ya corresponda, según ésta, al poder judicial o al poder administrativo. El individuo cuya extradición se solicite podrá usar todas las instancias y recursos que aquella legislación autorice.
Artículo 9.—Recibido el pedido de extradición en la forma determinada por el artículo 50., el Estado requerido agotará todas las medidas necesarias para proceder a la captura del individuo reclamado.
Artículo 10.—El Estado requiriente podrá solicitar, por cualquier medio de comunicación, la detención provisional o preventiva de un individuo siempre que exista a lo menos, una orden de detención dictada en su contra y ofrezca pedir oportunamente la extradición. El Estado requerido ordenará la inmediata detención del inculpado. Si dentro de un plazo máximo de dos meses, contados desde la fecha en que se notificó al Estado requiriente el arresto del individuo, no formalizara aquél su pedido de extradición, el detenido será puesto en libertad y no podrá solicitarse de nuevo su extradición sino en la forma establecida por el artículo 5°.
Artículo 11.—Concedida la extradición y puesta la persona reclamada m disposición del agente diplomático del Estado requiriente, si dentro de dos meses contados desde la comunicación en ese sentido no hubiera sido aquélla enviada a su destino será puesta en libertad, no pudiendo ser de nuevo detenida por el mismo motivo.
Artículo 12.—Negada la extradición de un individuo no podrá solicitarse de nuevo por el mismo hecho imputado.
Artículo 13.—El Estado requiriente podrá nombrar agentes de segundad para hacerse cargo del individuo extradido; pero la intervención de aquéllos estará subordinada a los agentes o autoridades con jurisdicción en el Estado requerido o en los de tránsito.
Artículo 14.—La entrega del individuo extradido al Estado requiriente se efectuará en el punto más apropiado de la frontera o en el puerto más adecuado si su traslación hubiera de hacerse por la vía marítima o fluvial.
Artículo 15.—Los objetos que se encontraren en poder del individuo requerido, obtenidos por la perpetración del delito que motiva el pedido de extradición, o que pudieran servir de prueba para el mismo, serán secuestrados y entregados al país requiriente aun atando no pudiera verificarse la entrega del individuo por causas extrañas al procedimiento, como fuga o fallecimiento de dicha persona.
Artículo 16.º—Los gastos de prisión, custodia, manutención y transporte de la persona, así como de los objetos a que se refiere el artículo anterior, serán por cuenta del Estado requerido, hasta el momento de su entrega, y desde entonces quedarán a cargo del Estado requiriente.
Artículo 17.—Concedida 4a extradición, el Estado requiriente se obliga:
a) A no procesar ni a castigar al individuo por un delito común cometido con anterioridad al pedido de extradición y que no haya sido incluido en él, a menos que el interesado manifieste expresamente su conformidad.
c) A aplicar al individuo la pena inmediata inferior a la pena de muerte, si, según la legislación del país de refugio, no correspondiera aplicarle pena de muerte.
Artículo 18.—Los Estados signatarios se obligan a permitir el tránsito por su territorio de todo individuo cuya extradición haya sido acordada por otro Estado a favor de un tercero, sin más requisito que la presentación, en original o en copia auténtica del acuerdo por el cual el país de refugio concedio la extradición.
Artículo 19.—No podrá fundarse en las estipulaciones de esta Convención ningún pedido de extradición por delito cometido antes del depósito de su ratificación.
Artículo 20.—La presente Convención será ratificada mediante las formalidades legales de uso en cada uno de los Estados signatarios, y entrará en vigor, para cada uno de ellos, treinta días después del depósito de la respectiva ratificación. El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Oriental del Uruguay queda encargado de enviar copias certificadas auténticas a los Gobiernos para el referido fin. Los instrumentos de ratificación serán depositados en los archivos de la Unión Panamericana, en Washington, que notificará dicho depósito a los Gobiernos signatarios; tal notificación valdrá como canje de ratificaciones.
Artículo 21.—La presente Convención no abroga ni modifica los tratados bilaterales o colectivos que en la fecha del actual estén en vigor entre los Estados signatarios. No obstante, si alguno de aquéllos dejara de regir, entrará a aplicarse de inmediato la presente Convención entre los Estados respectivos, en cuanto cada uno de ellos hubiere cumplido con las estipulaciones del artículo anterior.
Artículo 22.—La presente Convención regirá indefinidamente, pero podrá ser denunciada mediante aviso anticipado de un año a la Unión Panamericana, que la transmitirá a los demás Gobiernos signatarios. Transcurrido este plazo, la Convención cesará en sus efectos para el denunciante, quedando subsistente para las demás Altas Partes Contratantes.
Artículo 23.—La presente Convención quedará abierta a la adhesión y accesión de los Estados no signatarios. Los instrumentos correspondientes serán depositados en los Archivos de la Unión Panamericana que los comunicará a las otras Altas Partes Contratantes.
[Siguen las firmas de delegados de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, los Estados Unidos de América, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, la República Dominicana y Uruguay.]
Artículo 2 (Segunda frase del Texto Inglés);
Artículo 3, párrafo d;
Artículos 12, 15, 16 y 18.
(Este Gobierno ratificó la Convención] con la reserva de que la República de Chile podrá aplicar convenios anteriores de extradición aún vigentes, cuya» estipulaciones estuvieren en desacuerdo con dicha Convención y con la reserva de que el artículo 15º. de la misma Convención no podrá aplicarse contra los derechos de terceros.
(Este Gobierno ratificó la Convención] agregando al Artículo dieciocho, después de una “coma”—el párrafo siguiente: “salvo que se trate de un nacional sea cual fuere el delito por que se le extradita, o de un extranjero si su extradición obedece a un hecho que revista el carácter de delito político o de delito común conexo.”
(Este Gobierno ratificó la Convención con las siguientes reservas:] with the understanding that Article 2, Paragraph d of Article 3 and Articles 12, 15, 16 and 18 are reserved from the Convention as declared by the United States delegation, and that such articles and paragraph ahall not be binding upon the United States of America, unless and until subsequently ratified in accordance with the Constitution of the United States of America.
[Traducción no oficial de las reservas:] con las reservas de que el artículo 2, párrafo d del artículo 3, y los artículos 12, 15, 16 y 18 serán exceptuados de la Convención, conforme a la declaración hecha por la Delegación de los Estados Unidos de América, de modo que dichos artículos y dicho párrafo no tendrán fuerza obligatoria para tos Estados Unidos de América mientras no sean ratificados según las estipulaciones de la Constitución de este país.|
(Este Gobierno ratificó la Convención con las reservas siguientes:] Con respecto al artículo 18. el Gobierno de Honduras no se considera obligado a permitir el tránsito por su territorio de ur. individuo cuya extradición haya sido acordada por otro Estado a favor de un tercero, cuando tal individuo tea de racionalidad hondureña y con respecto a la cláusula opcional, el Gobierno de Honduras se abstiene de darle su aprobación.
(El instrumento de ratificación depositado por el Gobierno de México incluye el texto de la Convención así como el de la declaración hecha por la Delegación Mexicana al firmar la Convención.)
Los Estados signatarios de esta cláusula, no obstante lo establecido por el Art. 2º., de la Convención sobre Extradición que antecede, convienen entre si que en ningún caso la nacionalidad ‘del reo pueda impedir la extradición.
La presente cláusula queda abierta a los Estados signatarios de la referida Convención sobre Extradición, que deseen adherirse a ella en lo futuro, para lo cual bastará comunicar ese propósito a la Unión Panamericana. (Siguen las firmas de los delegados de Argentina y Uruguay.
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