Source: https://www.gerencie.com/demanda-laboral.html
Timestamp: 2020-06-01 18:45:19
Document Index: 317445327

Matched Legal Cases: ['artículo 2', 'artículo 5', 'artículo 12', 'artículo 25', 'artículo 33', 'artículo 74', 'artículo 94', 'artículo 108', 'artículo 30']

Demanda laboral – Dónde y cómo se interpone | Gerencie.com.
Inicio Derecho laboral Proceso laboral Por Gerencie.com en May 15 de 2020
Cuando un trabajador ve afectados sus derechos laborales por parte del empleador, puede demandarlo a fin de que un juez, luego de estudiar los hechos, emita condena contra el empleador respecto a los derechos que se demuestren desconocidos o vulnerados.
Donde se interpone una demanda laboral.
Competencia para resolver las demandas laborales.
Competencia geográfico.
Competencia en razón a la cuantía.
Requisitos de la demanda laboral.
¿Se requiere abogado para demandar al empleador?
Notificación de la demanda laboral.
Término para notificar el auto admisorio de la demanda.
¿Qué hacer si no se puede notificar el auto admisorio de la demanda?
Qué pasa si el empleador no acude a notificarse de la demanda.
Plazo o término para interponer la demanda laboral.
La demanda laboral se interpone ante la jurisdicción ordinaria en su especialidad laboral y de seguridad social, según señala el artículo 2 del código procesal del trabajo.
Es decir que la demanda se presenta ante un juzgado laboral, y si en el sitio donde se debe colocar la demanda no existe uno, se presenta ante un juez civil.
El código procesal del trabaja define los jueces que tienen la competencia para resolver las demandas laborales, competencia que puede ser geográfica o económica, es decir, dependiendo del monto de las pretensiones de la demanda.
La competencia geográfica hace referencia al lugar o sitio donde se debe presentar la demanda laboral.
Al respecto el artículo 5 del código procesal del trabajo señala:
«La competencia se determina por el último lugar donde se haya prestado el servicio, o por el domicilio del demandado, a elección del demandante.»
Por ejemplo, si el trabajador laboró en Ibagué y el empleador tiene su domicilio en Bogotá, el trabajador puede elegir si presenta la demanda en Ibagué o en Bogotá.
Definido ya el sitio o lugar donde se presentará la demanda laboral, se determina qué juez o juzgado de esa ciudad o lugar es el competente para resolver la demanda, ya en función de la cuantía de las pretensiones de la demanda.
Este tema lo resuelve el artículo 12 del código procesal del trabajo:
Para el 2020 los 20 salarios mínimos equivalen a $17.556.060.
La demanda laboral debe cumplir determinados requisitos señalados en el artículo 25 del código procesal del trabajo:
Cuando el trabajador litiga en su propia causa, esto es, sin un abogado que lo represente, no requiere señalar en la demanda los fundamentos y razones de derecho.
Cuando hablamos de demandas y procesos judiciales los abogados hacen parte obligada de ellos, por ser los conocedores en detalle de los procedimientos y terminologías jurídicas, pero en el caso de las demandas laborales, a fin de hacerlas más asequibles a trabajadores de bajos ingresos, la ley permite que en ciertos casos no sea necesaria la presencia de un abogado.
Es lo que se conoce como litigar en causa propia, posibilidad que está contenida en el artículo 33 del código procesal del trabajo:
«Las partes podrán actuar por sí mismas, sin intervención de abogados, en procesos de única instancia y en las audiencias de conciliación.»
Las demandas laborales de única instancia se pueden presentar de forma verbal y no es obligatorio que se interpongan por medio de apoderado, es decir, que no hace falta contratar a un abogado para que represente al trabajador.
Los procesos laborales o demandas de única instancia son aquellos cuya cuantía es inferior a 20 salarios mínimo mensuales.
En los demás casos sí es necesario contratar a un abogado, y la demanda se debe presentar por escrito con del cumplimiento total de los requisitos ya señalados.
En todo caso, así el proceso sea de única instancia, lo ideal es contar con un abogado, pues la inexperiencia y el desconocimiento de la norma pueden jugar en contra del trabajador, que seguramente sí tendrá un buen abogado que lo represente.
Una vez el juez admite la demanda laboral, el demandado debe ser notificado de ella para que pueda ejercer el derecho a la defensa.
Cuando el juez admite la demanda, le hace entrega al demandante de un aviso de notificación del auto admisorio de la demanda, para que el demandante se lo haga llegar al demandado, a fin de que este se presente al juzgado a notificarse personalmente de la demanda.
En consecuencia, el demandante no notifica la demanda en sí, sino el auto admisorio de la demanda.
Una vez efectuada la notificación personal de la demanda, el demandado cuenta con 10 días para responder o contestar la demanda según señala el artículo 74 del código procesal del trabajo.
El demandante notifica el auto admisorio de la demanda al demandado.
El demandado tiene 5 días para presentarse al juzgado a efectos de ser notificado personalmente de la demanda.
Una vez notificada la demanda, el demandado tiene 10 días para hacer el traslado de la demanda (contestación).
La notificación del auto admisorio de la demanda, que repetimos, le corresponde al demandante (trabajador), se debe hacer mediante correo certificado.
Ya vimos que al trabajador le corresponde notificar el auto admisorio de la demanda al empleador, para que el empleador se presente al juzgado a notificarse de la demanda personalmente.
La notificación del auto admisorio de le demanda es relevante porque permite la notificación de la demanda, y a partir del la notificación de la demanda es que empiezan a correr los términos para el traslado o contestación de la demanda, y se inicia en sí el proceso laboral.
El trabajador demandante, que es el interesado en la acción de la justicia, como encargado de notificar la auto admisorio de la demanda es quien debe ser ágil en ese proceso, pero ¿qué sucede si el demandante no notifica el auto admisorio de la demanda al empleador?
El código procesal del trabajo no señala cuánto tiempo tiene el trabajador o demandante para notificar el auto admisorio de la demanda al empleador, así que recurriendo al código general del proceso encontramos que en su artículo 94 señala en su primer inciso:
«La presentación de la demanda interrumpe el término para la prescripción e impide que se produzca la caducidad siempre que el auto admisorio de aquella o el mandamiento ejecutivo se notifique al demandado dentro del término de un (1) año contado a partir del día siguiente a la notificación de tales providencias al demandante. Pasado este término, los mencionados efectos solo se producirán con la notificación al demandado.»
Se puede afirmar que el auto admisorio de la demanda se debe notificar dentro de ese término para evitar los afectos allí señalados.
La notificación del auto admisorio de la demanda se debe hacer al domicilio del demandado, que, si se trata de una persona jurídica, se hace en la dirección que figure en la cámara de comercio, y si es una persona natural, se puede hacer a su domicilio personal, o a la dirección del establecimiento de comercio que tenga registrada en la cámara de comercio, en caso que tenga registro mercantil, e incluso, allí figura una dirección de notificación judicial.
Puede suceder que el demandado ya no resida allí o que simplemente se niegue a recibir la notificación. En cualquier caso, la empresa de correo certificará una u otra causa, y la citación entonces se puede hacer por medio de emplazamiento en los términos del artículo 108 del CGP.
Una vez se ha citado al demandado para que comparezca a notificarse de la demanda, y no lo hace, se le enviará una segunda citación en la que el juez le indicará que, si no se presenta en el plazo indicado, se le nombrará un curador ad litem a quien se le notificará la demanda, continuando con el proceso sin la presencia del demandado.
Ocultarse no es una solución para escapar a la acción de la justicia, de modo que, si el demandado no se presenta, el proceso continúa su curso como lo señala el artículo 30 del código procesal del trabajo que señala en su primer inciso:
«Cuando notificada personalmente la demanda al demandado o a su representante, no fuere contestada o ninguno de estos compareciere a las audiencias, sin excusa debidamente comprobada, se continuará el proceso sin necesidad de nueva citación.»
Recordemos que el término para el traslado de la demanda inicia cuando el demandado se notifique, ya sea directamente o por intermedio de un curador ad item.
El trabajador cuenta con un plazo de 3 años para demandar al empleador, término que se cuenta desde la terminación del contrato de trabajo, o desde la causación del derecho que se reclama.
Por ejemplo, los salarios y prestaciones sociales se deben pagar el día en que se termina el contrato de trabajo, de suerte que ese mismo día inicia el conteo de los 3 años de plazo para presentar la demanda.
Transcurrido ese término el derecho prescribe haciendo imposible reclamarlo judicialmente.
Contar el término de prescripción es relevante, porque un día es suficiente para que la demanda fracase al prosperar la excepción de prescripción que sin duda interpondrá el demandado.
Al respecto es importante recordar lo dicho por la sala laboral de la Corte suprema de justicia en sentencia SL4704-2018 con radicación 38012 de fecha octubre 30 de 2018:
«Teniendo en cuenta la referida norma legal, la Corte tiene establecido que cuando se contabilizan términos o plazos de meses o años, el primero y el último día deben corresponder al mismo número del respectivo mes.»
El término para interponer la demanda es de 3 años, de manera que ese plazo, como dice la corte, se cuenta de fecha a fecha, es decir que la fecha de inicio debe coincidir con la fecha final, como por ejemplo: si el contrato de trabajo termina el 20 de mayo de 2020, el trabajador tiene hasta el 20 de mayo de 2023 para presentar la demanda, como lo deja claro en la Corte en la sentencia citada:
«Así las cosas, no hay duda que el vínculo contractual laboral que admitió la demandada se ejecutó con la demandante como asesora jurídica, desempeñando funciones o tareas distintas al cobro de cartera morosa, finalizó el 30 de julio de 1998, y siendo ello así, el término trienal para reclamar de que tratan los artículos 488 del CST y 151 CPT, en este asunto vencía el 30 de julio de 2001, y como quiera que en esa última fecha precisamente se instauró en tiempo la demanda como da cuenta la constancia de folio 15 del cuaderno del juzgado, no pudo operar el fenómeno jurídico de la prescripción respecto de las acreencias laborales causadas a la terminación del contrato, ello incluso sin tener en cuenta que con los escritos del 26 de julio de 2001 se habría interrumpido la prescripción (folios 394 a 396 ibídem).»
Téngase en cuenta que la Corte en varias oportunidades ha señalado que en los plazos fijados en meses o años no se descuentan los domingos, feriados y días de vacancia judicial, así que simplemente se toma el plazo de fecha a fecha sin más consideraciones.
En Colombia acostumbramos a dejar las cosas para última hora, y si luego de tanto esperar nos encontramos con que el último día para presentar la demanda cae en un domingo, si presentamos la demanda el lunes, la excepción de prescripción prosperará indudablemente como lo confirmó la sala laboral de la Corte suprema de justicia en sentencia 40480 del 30 de octubre de 2012, con ponencia de la magistrada Elsy del Pilar Cuello Calderón.
mayo 16th, 2020 a las 10:21 am
Buen Día Señores. Hoy con muchísimo respeto, quiero compartirles la siguiente apreciación: Durante mi trayectoria académica, he tenido una percepción muy pero muy negativa, cuando envío un correo (por insulso que sea su contenido), y éste no me es respondido, es lo peor que le puede suceder a un ser humano (es un simil como cuando uno acude a una oficina, saluda y no le contestan, es idéntica la situación), pero bueno, espero que esta oportunidad no sea la vencida. Mi inquietud en días pasados (y en reiteradas oportunidades), es que me ayuden con información sobre la vigilancia, seguimiento y control, que se le debe realizar a los gremios sindicales en nuestro País; porque no se me hace coherente que no existan mecanismos para compeler las malas acciones de éstos (se diría, acuda a La Base en una Asamblea, pero No, sí la junta tiene comprada a la mayoría de la Base), entonces cómo se acude a la jurisdicción laboral y bajo qué argumentos. Muchas Gracias.
mayo 18th, 2020 a las 11:00 am
Vale advertir a los lectores que lo dicho en el editorial aplica para las demandas que se formulan por parte de los trabajadores del sector privado y de los trabajadores oficiales, pero no de las que plantean los empleados públicos.
Los procesos adelantados por los trabajadores particulares y los trabajadores oficiales contra sus empleadores se tramitan ante la justicia ordinaria laboral (juzgados y tribunales). Y los seguidos por los empleados públicos se surten ante la justicia contenciosa administrativa (juzgados y tribunales administrativos).
Los empleados del Estado se denominan servidores públicos y comprende, básicamente, los trabajadores oficiales y los empleados públicos. Aunque son varias las diferencias entre aquellos y éstos, por ahora diremos que los trabajadores oficiales se vinculan mediante contrato de trabajo y los empleados públicos mediante una relación legal y reglamentaria, lo cual implica nombramiento, posesión, etc.
En otra oportunidad profundizaremos en el tema.