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Timestamp: 2019-07-16 20:30:13
Document Index: 36668902

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'artículo 12', 'artículo 8', 'artículo 8', 'artículo 2', 'artículo 6']

Wipo/grtkf/IC/36/inf/7 Glosario de los términos más importantes relacionados con la propiedad intelectual y los recursos genéticos, los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales
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Comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore Trigésima séptima sesión
Mecanismo de facilitación del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB)
WIPO/GRTKF/IC/37/INF/7
Ginebra, 27 a 31 de agosto de 2018
En su decimonovena sesión, celebrada del 18 al 22 de julio de 2011, el CIG “invitó a la Secretaría a actualizar los glosarios que constan en los documentos WIPO/GRTKF/IC/19/INF/7 (“Glosario de los términos más importantes relacionados con la propiedad intelectual y las expresiones culturales tradicionales”), WIPO/GRTKF/IC/19/INF/8 (“Glosario de los términos más importantes en relación con la propiedad intelectual y los conocimientos tradicionales”) y WIPO/GRTKF/IC/19/INF/9 (“Glosario de los términos más importantes en relación con la propiedad intelectual y los recursos genéticos”); a integrar dichos glosarios en un único documento y a publicar el glosario consolidado en tanto que documento de información para la siguiente sesión del Comité.”2
De conformidad con esa decisión y dado que varios de los términos contenidos en dichos glosarios guardaban relación con los tres temas, la Secretaría consolidó los tres glosarios en uno solo y actualizó algunas de las definiciones incluidas en él. El glosario consolidado se ha puesto a disposición como documento de información para las sesiones anteriores del CIG. El glosario actualizado figura en el Anexo del presente documento.
Para seleccionar los términos del Glosario se han tenido en cuenta los términos que se utilizan con mayor frecuencia en los proyectos de textos del CIG y en otros documentos conexos. La selección de términos o las definiciones propuestas que figuran en el Anexo se ha efectuado sin menoscabo de otros glosarios o definiciones de términos clave contenidos en documentos anteriores del presente Comité o en cualquier otro instrumento o foro internacional, regional o nacional. Con tales selección y definición de términos clave no se pretende dar a entender que dicha tarea se haya efectuado con el acuerdo de todos los participantes en el CIG. Se trata de un documento informativo y no se pide al CIG que respalde o apruebe ni la selección de términos ni las definiciones propuestas.
6. Se invita al CIG a tomar nota del presente documento y de su Anexo.
El Artículo 1 del Convenio sobre la Diversidad Biológica (1992) establece “la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos, mediante, entre otras cosas, un acceso adecuado a esos recursos y una transferencia apropiada de las tecnologías pertinentes, teniendo en cuenta todos los derechos sobre esos recursos y esas tecnologías, así como mediante una financiación apropiada”.
Los beneficios pueden ser monetarios y no monetarios, incluidos pero sin limitarse a aquellos indicados en el Anexo al Protocolo de Nagoya.3 En las etapas implicadas en el proceso de obtención del acceso a los recursos genéticos y la participación en los beneficios pueden incluirse actividades anteriores al acceso, investigación y desarrollo, realizados sobre los recursos genéticos, así como sobre su comercialización, y otros usos, incluida la participación en los beneficios.4
Es el acto de transformar una obra ya existente (ya sea una obra protegida o una obra que forme parte del dominio público) o una expresión del folclore con una finalidad distinta de la que originalmente tuvo, de manera que dé origen a una nueva obra en la que los elementos de la obra preexistente y los nuevos, añadidos como resultado de la modificación, quedan fusionados.5 En el artículo 12 del Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas (1971) se establece que los autores de obras literarias o artísticas gozarán del derecho exclusivo de autorizar las adaptaciones, arreglos y otras transformaciones de sus obras. Según el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española y también el Black’s Law Dictionary, los titulares de las obras protegidas gozan del derecho exclusivo de realizar obras derivadas o adaptaciones de dichas obras.6
La solución extrajudicial de controversias ofrece una alternativa a los sistemas judiciales convencionales para solucionar las controversias de propiedad intelectual que surgen en relación con los conocimientos tradicionales, las expresiones culturales tradicionales y los recursos genéticos. La solución extrajudicial de controversias tiene por fin solventar las controversias sin recurrir a mecanismos contenciosos con el fin de obtener resultados que beneficien a todas las partes. Gracias a la solución extrajudicial de controversias, las partes mismas asumen la responsabilidad de solventar el conflicto y en ese sentido pueden tener en cuenta otras cuestiones, al margen de las normas jurídicas. La solución extrajudicial de controversias se caracteriza por los procedimientos oficiales y oficiosos, y por ofrecer opciones que van más allá de los litigios judiciales y otorgar a las partes un mayor control al determinar los parámetros de la controversia y la manera más adecuada de resolverla. Los cuatro métodos esenciales de la solución extrajudicial de controversias son la negociación, la mediación, el arbitraje y el derecho colaborativo. A menudo, las controversias relacionadas con los conocimientos tradicionales están estrechamente entrelazadas con valores culturales, y muchos de los desacuerdos tienen que ver con las cuestiones del uso apropiado desde el punto de vista cultural, el intercambio de conocimientos y la atribución adecuada. La solución extrajudicial de controversias es un elemento importante de la serie de opciones disponibles para los pueblos indígenas y los usuarios a la hora de solucionar las controversias.7
No existe una definición estandarizada de esta expresión. En un determinado contexto se ha sostenido que, si bien en el artículo 8.j) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (1992) figura la frase “la aprobación y la participación”, diversas decisiones interpretativas que se adoptaron sobre ese mismo artículo 8.j) concluyen de forma invariable que significa “consentimiento fundamentado previo.”8
No existe una definición estandarizada de esta expresión. No obstante, varias partes interesadas han puesto de relieve que, por lo general, se considera que los conocimientos tradicionales se originan en la colectividad y ésta es quien los posee, por lo que los derechos e intereses sobre los mismos corresponden a comunidades y no a individuos. Con todo, en determinados casos, individuos como los curanderos tradicionales pueden ser considerados poseedores de conocimientos tradicionales y beneficiarios de la protección que se confiera.9
En otros instrumentos jurídicos sobre P.I. no se utiliza el término, sino que se habla de “materia biológica”. En la Directiva sobre la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas, de la Unión Europea, se define como “materia que contenga información genética autorreproducible o reproducible en un sistema biológico”.
Con arreglo al Código de Reglamentos Federales estadounidense, la definición del término “materia biológica” comprenderá “toda materia capaz de autorreproducirse directa o indirectamente”.
Según el artículo 2 del Convenio sobre la Diversidad Biológica (1992), “por recursos biológicos se entiende los recursos genéticos, los organismos o partes de ellos, las poblaciones, o cualquier otro tipo del componente biótico de los ecosistemas de valor o utilidad real o potencial para la humanidad”.
En la Directiva de la Unión Europea sobre la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas, el término se define como “invenciones que tengan por objeto un producto que esté compuesto o que contenga materia biológica o un procedimiento mediante el cual se produzca, transforme o utilice la materia biológica”.10 Las invenciones biotecnológicas se clasifican en tres categorías: procesos para la creación o modificación de organismos vivos y material biológico, el resultado de tales procesos y la utilización de dichos resultados.11
Según la Declaración de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sobre biotecnología del año 2000: “Interpretada en este sentido amplio, la definición de biotecnología abarca muchos de los instrumentos y técnicas que se usan normalmente en la agricultura y la producción de alimentos. Interpretada en un sentido más estricto, que considera las nuevas técnicas de ADN, la biología molecular y las aplicaciones tecnológicas reproductivas, la definición abarca una gama de tecnologías diferentes, como la manipulación y transferencia de genes, la tipificación del ADN y la clonación de plantas y animales”.12
La Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) utiliza una definición deliberadamente amplia, que abarca toda la biotecnología moderna pero también muchas actividades tradicionales o indeterminadas. Así, según esa definición, por biotecnología se entiende “la aplicación de la ciencia y la tecnología a organismos vivos, así como a partes, productos y tipos de organismos vivos, para alterar el material vivo o no a los fines de la obtención de conocimientos, productos y servicios”, definición que se combina con una lista de técnicas biotecnológicas que comprende, entre otros, los términos “ingeniería genética”, “fermentación mediante biorreactores”, “terapia génica”, “bioinformática” y “nanobiotecnología”.13
Las Directrices de Bonn sobre el Acceso a los Recursos Genéticos y la Participación Justa y Equitativa en los Beneficios Provenientes de su Utilización fueron adoptadas en 2002 por la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica a fin de proporcionar orientación acerca de la aplicación de las disposiciones previstas en los artículos 8.j), 10.c), 15, 16 y 19 del Convenio (1992) relativos al acceso a los recursos genéticos y la participación en los beneficios. Las directrices no son vinculantes y están destinadas a diversos sectores interesados.14 Además, abarcan aspectos de procedimiento y reglamentación, en particular, en relación con el consentimiento fundamentado previo, y señalan formas monetarias y no monetarias de participación en los beneficios.15
Según el glosario que se utiliza en el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, (PNUMA), la expresión “mecanismo de facilitación” se refería originalmente a un establecimiento financiero en el que los bancos miembros intercambiaran cheques y letras de cambio de manera que solo fuese necesario liquidar en efectivo los saldos netos. Hoy en día, su significado se ha extendido hasta incluir cualquier organismo que reúna a quienes demandan y quienes ofrecen productos, servicios o información, vinculando la demanda con la oferta. El CDB ha establecido un mecanismo de facilitación para asegurar que todos los gobiernos tengan acceso a la información y las tecnologías que necesitan para su trabajo en el campo de la biodiversidad.16
Por “conocimientos tradicionales codificados” se entiende “conocimientos tradicionales que se presentan de una manera sistemática y estructurada, en la que los conocimientos están ordenados, organizados, clasificados y categorizados de alguna forma”.17
En el ámbito de la medicina tradicional, por ejemplo, el Equipo sobre Medicina Tradicional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) distingue entre: a) sistemas codificados de medicina tradicional, que han sido divulgados por escrito en antiguos textos y que pertenecen enteramente al dominio público, por ejemplo, la medicina Ayurveda divulgada en los antiguos textos sánscritos18 o la medicina tradicional china divulgada en antiguos textos médicos chinos19 y b) conocimientos de medicina tradicional no codificados por escrito y que son mantenidos en secreto por los poseedores de conocimientos tradicionales, transmitiéndose oralmente de generación en generación. Por ejemplo, en Asia meridional, los sistemas de conocimientos codificados incluyen el sistema ayurvédico de medicina, que está codificado en los 54 libros autorizados del sistema ayurvédico, el sistema Siddha, codificado en 29 libros autorizados, y la tradición Unani Tibb, codificada en 13 libros autorizados.20
Otros distinguen entre: i) conocimientos tradicionales codificados, es decir, conocimientos tradicionales que constan por escrito y que están en el dominio público; y ii) conocimientos tradicionales no codificados que forman parte de la tradición oral de comunidades indígenas.21 En la “Lista y breve descripción técnica de las diversas formas que pueden presentar los conocimientos tradicionales” (WIPO/GRTKF/IC/17/INF/9) se abordan con mayor detenimiento los conocimientos tradicionales codificados y los conocimientos tradicionales no codificados.
Según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, es “parecer o dictamen que por escrito o de palabra se pide o se da acerca de algo” y, a su vez, en el Diccionario de uso del español de María Moliner “consultar” quiere decir “preguntar su opinión a otra u otras personas [por ejemplo, un abogado] y tratar con ellas cierto asunto”.
Designa el canje de pareceres e información, por lo cual no se trata de una relación unilateral, sino que plasma la idea de que las partes de esa relación ponen en común conocimientos y opiniones. Obliga a trabajar de común acuerdo, a escuchar lo que tiene que decir la otra parte y a obrar en consecuencia. Algunos autores sostienen que hay una íntima relación entre la consulta y el consentimiento en la vida de las comunidades indígenas. En efecto, gracias a la consulta el usuario ajeno a la comunidad puede conocer no sólo aquello que debe ser objeto del consentimiento, sino también a la persona encargada de dar ese consentimiento, y a su vez, ésta podrá conocer debidamente lo que pretenda autorizar.22
En el Convenio Nº 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes (1989), de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se establece que las consultas deberán efectuarse “de buena fe y de una manera apropiada a las circunstancias, con la finalidad de llegar a un acuerdo o lograr el consentimiento acerca de las medidas propuestas” (artículo 6.2).