Source: https://corte-constitucional.vlex.com.co/vid/-43476469
Timestamp: 2020-07-13 18:09:11
Document Index: 235350843

Matched Legal Cases: ['artículo 53', 'artículo 48', 'artículo 147', 'artículo 8', 'artículo 14', 'artículo 48', 'artículo 53', 'artículo 1', 'artículo 13', 'artículo 48', 'artículo 29', 'artículo 228', 'artículo 53', 'artículo 133', 'artículo 8', 'artículo 13', 'artículo 36']

Sentencia de Tutela nº 012/08 de Corte Constitucional, 17 de Enero de 2008 - Jurisprudencia - VLEX 43476469
Sentencia de Tutela nº 012/08 de Corte Constitucional, 17 de Enero de 2008
Derecho al debido proceso de pensionado de carbocol que promovio demanda laboral con el fin de obtener la indexacion de la primera mesada pensional que, luego de su reconocimiento por parte del juez de primera instancia, fue revocada por la sala laboral del tribunal superior de cundinamarca al considerar que su pension era de origen convencional. Solicita se ordene la indexacion de la primera mesada pensional. Procedencia de las acciones de tutela contra providencias judiciales. Procedencia de la tutela en el caso concreto. El derecho a la indexacion de la primera mesada pensional es un derecho que puede hacerse efectivo por via de tutela. En el caso concreto se encuentran cumplidos los requisitos generales y especificos delineados por la jurisprudencia constitucional para la procedencia de la accion de tutela contra providencias judiciales. Concedida. Se modifica el literal c) del numeral primero de la parte resolutiva de la sentencia del 9 de mayo de 2007, proferida por la sala jurisdiccional disciplinaria del consejo superior de la judicatura, en el sentido de que el pago del retroactivo a que por via de esta tutela tiene derecho el demandante, es aquel que fue reconocido por el juzgado sexto laboral del circuito, hasta la fecha de dicha providencia.
Sentencia T-012/08
INDEXACION DE LA PRIMERA MESADA PENSIONAL-Finalidad/INDEXACION DE LA PRIMERA MESADA PENSIONAL-Naturaleza jurídica/DERECHO A MANTENER EL PODER ADQUISITIVO DE LAS PENSIONES-Es un derecho constitucional
La indexación de la primera mesada pensional es un derecho reconocido por la Constitución. La indexación es el mecanismo que permite mantener el valor constante del dinero. En relación con la naturaleza jurídica del derecho a la indexación, la Corte precisó que el mismo constituía una garantía de orden constitucional. La naturaleza del derecho a mantener el poder adquisitivo de las pensiones parte de la base de que el mismo es considerado como un derecho de rango constitucional.
INDEXACION DE LA PRIMERA MESADA PENSIONAL-Cobija tanto a las pensiones legales como a las convencionales
Esta S. deduce que el derecho a reclamar la indexación de la primera mesada pensional es un derecho de rango constitucional que puede predicarse de los titulares de una pensión legal como de una pensión convencional.
INDEXACION DE LA PRIMERA MESADA PENSIONAL-Puede hacerse efectivo por vía de tutela
INDEXACION DE LA PRIMERA MESADA PENSIONAL-Pago del retroactivo a que tiene derecho el demandante es el que le fue reconocido por el Juzgado hasta la fecha de dicha providencia
La S. considera que la decisión de reconocer el retroactivo a que tiene derecho el demandante debe confirmarse respecto de aquél que fue reconocido por el Juzgado Sexto Laboral del Circuito, pues carecería de toda justificación obligar al demandante a iniciar una nueva demanda laboral para obtener el reconocimiento de una prestación que ya le fue otorgada. Por ello, la S. modificará el literal c) del numeral primero de la parte resolutiva de la sentencia del 9 de mayo de 2007, proferida por la S. Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, en el sentido de que el pago del retroactivo a que tiene derecho el demandante, por vía de esta acción de tutela, es aquél reconocido hasta la fecha de la sentencia del Juzgado Sexto Laboral del Circuito.
Referencia: expediente T-1.638.228
Peticionario: E.P.S.
Procedencia: S. Disciplinaria, Consejo Superior de la Judicatura
Bogotá D.C., diecisiete (17) de enero de dos mil ocho (2008)
La S. Sexta de Revisión de tutelas de la Corte Constitucional, conformada por los magistrados M.G.M.C., N.P.P. y H.A.S.P., ha proferido esta
en la revisión de la providencia de la S. disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura por la cual se concedió la tutela a E.P.S..
El expediente de la referencia fue acumulado a los expedientes T-1'669.394 y T- 1'671.219 por auto de la S. de Selección Número Ocho del 16 de agosto de 2007.
No obstante, verificado que el problema jurídico que se aborda en el expediente de esta referencia es diferente al de los dos procesos a los cuales fue acumulado, esta S. lo fallará independientemente, para lo cual procederá a desacumularlo en la parte resolutiva de esta providencia.
Señala el demandante que tras haber intentado la acción de tutela ante la Corte Suprema de justicia, corporación que rechazó el libelo, decidió instaurarla ante el Consejo Seccional de la Judicatura de Cundinamarca.
Indica que fue retirado de Carbocol S.A., faltándole 4 años para cumplir con el requisito de la edad como factor de adquisición de la pensión.
El salario base de liquidación fue calculado en $4'131.102, el equivalente a 41.8 smlmv para el año 1994.
Cuatro años después del retiro de la entidad, es decir, en 1998, Carbocol reconoció al demandante la pensión de jubilación, sobre el salario base calculado para el año de 1994, lo cual representaba para la fecha 20.2 smlmv.
El tutelante presentó demanda laboral con el fin de obtener la liquidación de su primera mesada pensional, actualizada a valor del año en el que le fue reconocida la pensión.
En primera instancia, el Juzgado Laboral del Circuito de Bogotá declaró procedentes las pretensiones del demandante, y ordenó actualizar el valor de la primera mesada. La segunda instancia, la S. Laboral del Tribunal Superior de Cundinamarca revocó la decisión por considerar que la pensión del demandante era de origen convencional.
Presentado el correspondiente recurso de casación, la Corte Suprema de Justicia resolvió no casar la sentencia recurrida. Consideró, entre otras razones, que una pensión convencional no es susceptible de indexación porque si bien la cláusula pensional es equivalente a la legal, la regulación convencional implica otros beneficios que no tiene la legal. La Corte Suprema estimó que el Tribunal no había incurrido en violación de la ley por las demás causas señaladas por el impugnante.
En ese contexto, asegura que la S. de Casación de la Corte se equivoca al afirmar que la discusión acerca del origen legal de la pensión del peticionario era un hecho nuevo no planteado en la demanda, pues Carbocol siempre aseguró que la pensión reconocida al demandante era legal. Igualmente, sostiene que la sentencia se equivoca al asegurar que aun si se tratara de una pensión convencional, la misma no está llamada a ser indexada, pues en verdad lo que el demandante alegaba era el carácter legal de la misma, independientemente de que una convención regulara el tema de las pensiones de los trabajadores. Reitera que la sola mención de la convención no es razón suficiente para convertir su pensión, de origen legal, en una pensión convencional y que es falso que las citas de normas legales hechas en el acto de reconocimiento de la pensión hayan sido utilizadas únicamente como referencias para señalar al responsable del pago de la pensión. Insiste en que Carbocol le reconoció la pensión sobre la base de normas legales y no convencionales, pues así se alegó en el trámite del proceso. Agrega que la confesión del demandante, que reconoció el carácter convencional de la pensión, fue declarada ilegal y, además, que de las demás pruebas aportadas al proceso no podía deducirse el carácter convencional de la pensión.
Sostuvo que los efectos de la Sentencia SU-120 de 2003 sólo afectan a las partes y no tiene efectos inter comunis. Además, dijo que los efectos de la Sentencia C-862 de 2006 se extienden hacia el futuro, por lo que su cumplimiento no pudo habérsele exigido a la sentencia de la Corte Suprema de Justicia, que es anterior.
Sostiene que a pesar del paso del tiempo, el demandante ejerció la tutela después de nueve meses porque habiendo perdido la esperanza de actualizar su mesada pensional por parte de la Corte Suprema, se enteró de la existencia de fallos judiciales que habían concedido el reajuste de la primera mesada. Resalta que a un trabajador al que se le ha reconocido una pensión sobre la base de un 75% menos del que tiene derecho -como es su caso- no podría enfrentar con desidia la defensa de sus derechos y que tampoco era previsible que el mismo conociera de tecnicismos jurídicos para incoar inmediatamente la acción constitucional.
Reafirma que lo importante es la protección de los derechos fundamentales vulnerados y que la distinción entre caducidad e inmediatez no tiene fundamento analítico y sólo es un medio para impedir el libre acceso a la administración de justicia, a lo cual se suma que la inactividad del demandante para presentar su alegato no puede automáticamente asimilarse a desidia de su parte.
En sentencia del 9 de mayo de 2007, la S. Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura concedió la protección solicitada por el tutelante, al considerar que los criterios fijados en la Sentencia SU-120 de 2003 imponen considerar que los pensionados tienen derecho a reclamar la indexación de la primera mesada pensional. Aseguró el fallo que cuando se presenta duda sobre la aplicación de normas jurídicas, deben preferirse las favorables al trabajador y en este caso deben aplicarse las que permiten la actualización del poder adquisitivo de las pensiones, en aras de garantizar el equilibrio de las relaciones laborales.
La S. Sexta de Revisión de Tutelas de la Corte Constitucional, en desarrollo de las facultades conferidas por los artículos 86 y 241, numeral 9° de la Constitución Política, y los artículos 33 al 36 del Decreto 2591 de 1991, es competente para revisar la decisión judicial adoptada en el proceso de esta referencia.
En tal virtud, la Corte procederá a examinar los requisitos generales y causales específicas de procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales y determinará si la decisión de la Corte Suprema de Justicia es susceptible de ser anulada por vía de tutela, tal como lo reconoció el Consejo Superior de la Judicatura en segunda instancia de este proceso.
Procedencia de acciones de tutela contra providencias judiciales
La jurisprudencia de la Corte Constitucional sobre procedencia de acciones de tutela contra providencias judiciales es reiterada y abundante. El principio general que inspira esta línea jurisprudencial es que la tutela no procede para controvertir decisiones de los jueces de la república, pues le ordenamiento jurídico tiene sus propios mecanismos de impugnación, que no pueden subvertirse mediante el ejercicio de una acción que, como la tutela, es de carácter subsidiario y residual.
''Es claro que la acción de tutela no es viable si se la pretende usar como medio enderezado a la reapertura de procesos que ya fueron objeto de fallo, tanto si respecto de las decisiones judiciales correspondientes se ha producido la ejecutoria y, en consecuencia, la cosa juzgada formal, como si han hecho tránsito a cosa juzgada material. En el primer evento por existir otra vía propicia a la defensa del derecho en cuestión, como cuando se pide revisar, en virtud de hechos nuevos o de cambio de circunstancias, la liquidación de obligaciones alimentarias periódicas o el régimen de visitas de los esposos separados a sus hijos comunes. En la segunda hipótesis, por la esencia misma del concepto de cosa juzgada y por el hecho de haber culminado plenamente, en cuanto a todos los aspectos del asunto controvertido, el trámite del proceso como medio idóneo para ventilarlo ante la justicia''. (Sentencia C-543 de 1992 M.J.G.H.G.)
Con todo, la evolución de esta figura impuso la consideración de casos particulares en que las decisiones judiciales no constituían propiamente fallos en derecho, sino pronunciamientos de funcionarios judiciales que no se correspondían con el ordenamiento jurídico. En defensa de la integridad de la normativa y de la prevalencia de los derechos fundamentales, la Corte Constitucional reconoció que, aunque el principio general debía seguir siendo el de la improcedencia de la tutela contra providencias judiciales, bien podía admitirse su procedencia excepcional cuando quiera que se verificara una actuación arbitraria o decididamente alejada de la voluntad de la ley. El concepto de vía de hecho, adoptado de la jurisdicción contencioso administrativa, sirvió para ilustrar aquél fenómeno por el cual una providencia judicial, en apariencia jurídica, encubría una decisión arbitraria o completamente contraria a derecho. Sobre dicho particular, la Corte señaló:
Ahora bien, de conformidad con el concepto constitucional de autoridades públicas, no cabe duda de que los jueces tienen esa calidad en cuanto les corresponde la función de administrar justicia y sus resoluciones son obligatorias para los particulares y también para el Estado. En esa condición no están excluidos de la acción de tutela respecto de actos u omisiones que vulneren o amenacen derechos fundamentales, lo cual no significa que proceda dicha acción contra sus providencias. Así, por ejemplo, nada obsta para que por la vía de la tutela se ordene al juez que ha incurrido en dilación injustificada en la adopción de decisiones a su cargo que proceda a resolver o que observe con diligencia los términos judiciales, ni riñe con los preceptos constitucionales la utilización de esta figura ante actuaciones de hecho imputables al funcionario por medio de las cuales se desconozcan o amenacen los derechos fundamentales, ni tampoco cuando la decisión pueda causar un perjuicio irremediable, para lo cual sí está constitucionalmente autorizada la tutela pero como mecanismo transitorio cuyo efecto, por expreso mandato de la Carta es puramente temporal y queda supeditado a lo que se resuelva de fondo por el juez ordinario competente (artículos 86 de la Constitución Política y 8º del Decreto 2591 de 1991). En hipótesis como estas no puede hablarse de atentado alguno contra la seguridad jurídica de los asociados, sino que se trata de hacer realidad los fines que persigue la justicia. (Sentencia C-543 de 1992 M.J.G.H.G.)
Sobre el mismo particular, esta misma S. de Revisión sostuvo:
''...la jurisprudencia posterior evidenció que muchas providencias de los jueces constituían sólo en apariencia decisiones jurisdiccionales pues, más allá de posibles divergencias de interpretación de normas jurídicas, encubrían órdenes arbitrarias, desposeídas de fundamento legal o manifiestamente incompatibles con la normativa vigente. La Corte Constitucional, prevalida precisamente de la tesis del Consejo de Estado sobre las vías de hecho, acogió y aplicó el concepto en relación con aquellas providencias que siendo aparentemente jurídicas, velaban una decisión claramente opuesta al régimen jurídico''. (Sentencia T-233 de 2007 M.M.G.M.C.)
Así, por muchos años, la Corte Constitucional admitió que la providencias judiciales podían ser impugnadas por vía de tutela cuando se verificara la circunstancia excepcional de una vía de hecho. Por esa vía, lo dijo la Corte, la Corporación no pretendió ''desvirtuar la regla general de la improcedencia de la tutela contra providencias judiciales, sino dotarla de límites razonables, sujetos no sólo a la necesidad de garantizar la vigencia de la cosa juzgada, sino la realización efectiva de los derechos fundamentales, cuando los mismos fueran violentados por decisiones aparentemente legítimas, que en realidad eran fruto del capricho o la ignorancia del juez ordinario'' Sentencia T-233 de 2007 M.M.G.M.C..
Recientemente, la Corte Constitucional afinó la doctrina sobre procedencia de tutela contra providencias judiciales, al proponer un sistema de requisitos generales y causales específicas. Con ello, la doctrina superó el concepto de vía de hecho cuyo enunciado parecía insinuar un análisis subjetivo de la decisión en lugar de un análisis material de la misma. Así, la Corte precisó los casos en que una providencia judicial podía ser susceptible de ser impugnada por vía de tutela, abandonando con ello la tendencia a considerar que la vía de hecho sólo se produce por una decisión arbitraria del juez o manifiestamente contraria a derecho. Sobre dicho particular, esta misma S. de Revisión admitió que ''sin abandonar la tesis general según la cual la tutela no procede contra decisiones judiciales, la Corte adoptó una doctrina de circunstancias genéricas y causales específicas de procedencia que permiten detectar con mayor precisión los defectos judiciales susceptibles de ser impugnados por vía de tutela''. Según la Corte:
''[e]n esta tarea se ha reemplazado el uso conceptual de la expresión ''vía de hecho'' por la de ''causales genéricas de procedibilidad''. Lo anterior ha sido inducido por la urgencia de una comprensión diferente del procedimiento de tutela con tal de que permita `armonizar la necesidad de proteger los intereses constitucionales que involucran la autonomía de la actividad jurisdiccional y la seguridad jurídica, sin que estos valores puedan desbordar su ámbito de irradiación y cerrar las puertas a la necesidad de proteger los derechos fundamentales que pueden verse afectados eventualmente con ocasión de la actividad jurisdiccional del Estado'.'' Cfr., Sentencia T-462 de 2003 M.E.M.L. .
-Requisitos generales y causales específicas de procedencia de la tutela contra providencias judiciales
La Sentencia C-590 de 2005, compilatoria de esta posición doctrinal, presentó así los requisitos generales de procedencia. Esta S. las transcribe in extenso:
Que la cuestión que se discuta resulte de evidente relevancia constitucional. Como ya se mencionó, el juez constitucional no puede entrar a estudiar cuestiones que no tienen una clara y marcada importancia constitucional so pena de involucrarse en asuntos que corresponde definir a otras jurisdicciones Sentencia 173/93 M.J.G.H.G. . En consecuencia, el juez de tutela debe indicar con toda claridad y de forma expresa porqué la cuestión que entra a resolver es genuinamente una cuestión de relevancia constitucional que afecta los derechos fundamentales de las partes.
Que se hayan agotado todos los medios -ordinarios y extraordinarios- de defensa judicial al alcance de la persona afectada, salvo que se trate de evitar la consumación de un perjuicio iusfundamental irremediable Sentencia T-504/00. M.J.G.H.G.. De allí que sea un deber del actor desplegar todos los mecanismos judiciales ordinarios que el sistema jurídico le otorga para la defensa de sus derechos. De no ser así, esto es, de asumirse la acción de tutela como un mecanismo de protección alternativo, se correría el riesgo de vaciar las competencias de las distintas autoridades judiciales, de concentrar en la jurisdicción constitucional todas las decisiones inherentes a ellas y de propiciar un desborde institucional en el cumplimiento de las funciones de esta última.
Que se cumpla el requisito de la inmediatez, es decir, que la tutela se hubiere interpuesto en un término razonable y proporcionado a partir del hecho que originó la vulneración Ver entre otras la reciente Sentencia T-315/05 M.J.C.T. . De lo contrario, esto es, de permitir que la acción de tutela proceda meses o aún años después de proferida la decisión, se sacrificarían los principios de cosa juzgada y seguridad jurídica ya que sobre todas las decisiones judiciales se cerniría una absoluta incertidumbre que las desdibujaría como mecanismos institucionales legítimos de resolución de conflictos.
Que la parte actora identifique de manera razonable tanto los hechos que generaron la vulneración como los derechos vulnerados y que hubiere alegado tal vulneración en el proceso judicial siempre que esto hubiere sido posible Sentencia T-658-98 M.C.G.D. . Esta exigencia es comprensible pues, sin que la acción de tutela llegue a rodearse de unas exigencias formales contrarias a su naturaleza y no previstas por el constituyente, sí es menester que el actor tenga claridad en cuanto al fundamento de la afectación de derechos que imputa a la decisión judicial, que la haya planteado al interior del proceso y que dé cuenta de todo ello al momento de pretender la protección constitucional de sus derechos.
Que no se trate de sentencias de tutela Sentencias T-088-99 y SU-1219-01. Esto por cuanto los debates sobre la protección de los derechos fundamentales no pueden prolongarse de manera indefinida, mucho más si todas las sentencias proferidas son sometidas a un riguroso proceso de selección ante esta Corporación, proceso en virtud del cual las sentencias no seleccionadas para revisión, por decisión de la sala respectiva, se tornan definitivas. (Sentencia C-590 de 2005 M.J.C.T.)
Las causales específicas de procedencia describen -por su parte- la fuente de la vulneración del ordenamiento jurídico que hace posible anular el fallo judicial. Ellas son, propiamente dicho, las contentivas de lo que en su oportunidad se conocía como vía de hecho, es decir, las causales concretas de violación de derechos fundamentales: el defecto judicial que socava la legitimidad de la providencia. Dichas causales fueron enumeradas así por la sentencia en cita:
Defecto material o sustantivo, como son los casos en que se decide con base en normas inexistentes o inconstitucionales Sentencia T-522/01 M.M.J.C.E. o que presentan una evidente y grosera contradicción entre los fundamentos y la decisión.
Estos eventos en que procede la acción de tutela contra decisiones judiciales involucran la superación del concepto de vía de hecho y la admisión de específicos supuestos de procedibilidad en eventos en los que si bien no se está ante una burda trasgresión de la Carta, si se trata de decisiones ilegítimas que afectan derechos fundamentales. (Sentencia C-590 de 2005 M.J.C.T.)
En el caso sub judice, el demandante indica que la sentencia del 4 de abril de 2006 de la S. Laboral de la Corte Suprema de Justicia es vulneratoria de sus derechos fundamentales porque desconoce que la pensión que recibió de Carbocol era una pensión legal, no convencional, por lo que tenía derecho a obtener el reconocimiento de la indexación de su primera mesada.
En primer lugar, respecto del cumplimiento de los requisitos generales de procedencia, esta S. considera que el tema sometido a estudio tiene evidentes consecuencias constitucionales. Ciertamente, lo que se discute -la indexación de la primera mesada pensional- cae principalmente en la esfera de los derechos pensionales (art. 53 C.P.), pero también incumbe a la protección de derechos como el de la seguridad social (art. 48 C.P.), el mínimo vital, el reconocimiento de un derecho constitucional de los pensionados a mantener el poder adquisitivo de su mesada pensional, consagrado igualmente en el artículo 53 de la Constitución, y la preceptiva del artículo 48 superior según la cual, ''[l]a ley definirá los medios para que los recursos destinados a pensiones mantengan su poder adquisitivo constante''.
En tercer término, la tutela cumple con el requisito de la inmediatez, pese a que el juez de tutela de primera instancia haya declarado que el paso del tiempo demostró la desidia del demandante para obtener la protección de su derecho. En este punto la S. observa que la tutela fue entablada ante la Corte Suprema de Justicia algo más de nueve meses después de que se conociera el fallo de casación que se impugna (aunque no existe certeza en el expediente de la fecha en que se interpuso la demanda, el auto de la S. Penal de la Corte Suprema de Justicia por el cual se rechaza la tutela es del 30 de enero de 2007, lo que hace presumir que la tutela se presentó unos días antes de esa fecha). No obstante, del contenido de la demanda de tutela se evidencia que el actor hace alusión a la Sentencia C-862 del 9 de octubre de 2006, providencia que sirve de sustento a algunas de las consideraciones de la demanda.
La circunstancia del hecho nuevo, que fue la declaratoria de exequibilidad condicionada de la norma, impone considerar que el lapso entre la fecha de la providencia judicial impugnada y la de la demanda no transcurrió a vista desinteresada del actor, sino que éste decidió reclamar la protección de sus derechos fundamentales luego de enterarse del pronunciamiento de constitucionalidad referido. Así las cosas, la S. no considera incumplido este requisito.
En cuanto a la incidencia que el vicio alegado tiene en la decisión que se acusa, la S. constata que el vínculo sí existe, pues establecida la interpretación que la Corte Suprema de Justicia le da a la pensión del demandante, es claro que una conclusión distinta habría llevado tal vez a otra decisión judicial. En otras palabras, el sentido de la decisión de la Corte Suprema se hizo depender de la naturaleza que ésta le asignó a la pensión del demandante, lo que indica que existe un vínculo inescindible entre el tipo de pensión que la Corte le reconoció al actor con la decisión de no ordenar su indexación.
El último requisito general también se cumple, pues el demandante no controvierte el contenido de una sentencia de tutela, sino de una sentencia proferida al término de un proceso ordinario. Verificado que la tutela de la referencia cumple con los requisitos generales de procedencia, avanza la S. en la verificación de la existencia de una causal específica.
-Causal específica de procedencia
Las acusaciones del demandante se dirigen a cuestionar el contenido de la sentencia de la Corte Suprema de Justicia. La Corte Suprema decidió no conceder la indexación de la primera mesada pensional del demandante por estimar, principalmente, que: i) el demandante no alegó en su libelo que la suya era una pensión legal, no convencional; ii) aún ante el hecho de no haberlo alegado, la pensión recibida por el actor era convencional y no legal, circunstancia que impedía su actualización monetaria; iii) el hecho de que la pensión era de origen convencional lo demuestra que algunas de las prestaciones otorgadas tenían fuente en la convención, y si se mencionaron normas legales en la resolución que concedió la pensión, ello lo fue únicamente para fijar en cabeza de quien quedaba el pago de las mesadas.
Del contenido de las objeciones del demandante, esta S. concluye que el origen de la posible vulneración de sus derechos fundamentales es el defecto probatorio en que habría incurrido la Corte Suprema al no percatarse que la tutela del demandante es de origen legal, no convencional, así como en la violación directa de la norma constitucional al negarse a reconocerle un derecho que ha sido catalogado por la Corte Constitucional como derecho constitucional, independientemente -para este argumento- de que su pensión sea legal o convencional.
Ahora bien, la S. podría hacer el estudio correspondiente analizando en primer lugar el contenido de la sentencia impugnada en contraste con la normativa que sirvió de base al reconocimiento de la pensión del tutelante, a fin de determinar si -en efecto- el Tribunal de casación equivocó su juicio al señalar que la pensión del actor era convencional, pese a los recurrentes reclamos de que se trataba de una pensión de carácter legal.
No obstante, dado que el segundo cargo de la demandada alude a que el actor tiene derecho a la indexación de la primera mesada pensional, independientemente de la naturaleza de la misma, es decir, al margen de que la pensión sea convencional o legal, la S. invertirá el orden de estudio de los argumentos con el fin de establecer cuál es el alcance del derecho a la indexación de la primera mesada pensional. Si luego de aclarar ese punto la S. concluye que la diferencia entre una pensión convencional y una legal es relevante para el reconocimiento del derecho a la indexación de la primera mesada, entonces sí encontrará motivo para analizar el primer argumento.
El derecho a la indexación de la primera mesada pensional es un derecho que puede hacerse efectivo por vía de tutela
La indexación es el mecanismo que permite mantener el valor constante del dinero. El sistema de indización garantiza que los créditos dinerarios conserven su valor real, dado que el valor nominal se modifica anualmente por razón de la inflación. En materia laboral, lo dice el fallo citado, el Código Sustantivo del Trabajo, tal como fue modificado por la Ley 278 de 1996, introdujo la indexación en su artículo 147 con el fin de garantizar el poder adquisitivo del salario mensual El artículo 8 de la Ley 278 de 1996 recita:
Esta disposición fue declarada condicionalmente exequible en la sentencia C-815 de 1999.. No obstante, en los últimos años, normas diversas de índole laboral han previsto el mismo sistema para la actualización del valor de las pensiones. Entre otras, las leyes 171 de 1961, 10 de 1972, 4ª de 1976, 71 de 1988, y 4ª de 1992 dispusieron ordenes expresas de garantía de dicha actualización. Finalmente, la ley 100 de 1993 en su artículo 14 estableció que todas las pensiones reconocidas a partir de su vigencia deberían ser reajustadas según la variación porcentual del índice de precios al consumidor. En palabras de la Sentencia que se cita se entiende entonces que ''a partir de los años setenta ha habido una constante preocupación por el reajuste periódico de las mesadas pensionales una vez estas han sido reconocidas y que el incremento de estas prestaciones fue paulatinamente ligado al incremento del índice de precios al consumidor Sentencia C-862 de 2006 M.H.A.S.P..
''También se ha dicho que la naturaleza del derecho a mantener el poder adquisitivo de las pensiones parte de la base de que el mismo es considerado como un derecho de rango constitucional. Esto en razón a que existen tres disposiciones constitucionales que lo sustentan: la primera contenida en el artículo 48, a saber: ''la ley definirá los medios para que los recursos destinados a pensiones mantengan su poder adquisitivo constante'', las dos restantes contenidas en el artículo 53, la primera: ''la ley correspondiente tendrá en cuenta por lo menos los siguientes principios mínimos fundamentales... ...la remuneración mínima vital y móvil...'' y la segunda, que establece que ''el Estado garantiza el derecho al pago oportuno y al reajuste periódico de las pensiones legales''
''Así mismo, no olvida la Corte que en la definición de la naturaleza y particularidades del derecho a mantener el poder adquisitivo de las pensiones, otras disposiciones constitucionales juegan también un papel definitivo. Es el caso de las contenidas en el preámbulo de la Carta, al mencionarse como propósito de la Constitución la de garantizar ''un orden político, económico y social justo'', o la del artículo 1, que señala que la República esta fundada en ''la solidaridad de las personas que la integran'' o las del artículo 13 que incorpora la obligación para el Estado de promover ''las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva'' o incluso los propios principios con sujeción a los cuales se prestará el servicio público de seguridad social, definidos en el artículo 48: ''eficiencia, universalidad y solidaridad''.'' (Sentencia T-906 de 2005 M.A.B.S.)
La Sentencia C-862 de 2006 señaló que el derecho a la actualización monetaria no sólo se predicaba del monto de la pensión, sino también del salario base para el cálculo de la misma, con lo cual confirió a la indexación de la primera mesada pensional el carácter de derecho de rango constitucional. Sobre este particular, la sentencia advirtió:
''Las anteriores consideraciones resultan relevantes en lo que hace referencia al contenido del derecho a mantener el poder adquisitivo de las pensiones, porque a juicio de esta Corporación éste no se limita a la actualización de las mesadas pensionales una vez han sido reconocidas por la entidad competente, sino que también incluye la actualización del salario base para la liquidación de la primera mesada. Al respecto cabe destacar que las numerosas decisiones de tutela Ver entre otras la sentencias SU-120 de 2003, T-1169 de 2003, T-663 de 2003, T-805 de 2004, T-815 de 2004, T-098 de 2005. proferidas por esta Corporación en las cuales se ha ocupado de la indexación del salario base para liquidar la pensión de jubilación se ha entendido que esta pretensión en concreto esta cobijada por el derecho a la actualización de las mesadas pensionales''. (Sentencia C-862 de 2006 M.H.A.S.P.)
''Independientemente de la línea argumentativa que se siga, es decir, bien sea que se entienda que la indexación de la primera mesada pensional es una pretensión específica que hace parte del derecho a la actualización de la mesada pensional, o bien sea que se afirme que se trata de un derecho autónomo que encuentra también fundamento en el derecho al mínimo vital y en los artículos 53 y 48 constitucional, esta Corporación lo ha protegido en numerosas ocasiones en sentencias de revisión de fallos de tutela. En dichas oportunidades la Corte Constitucional encontró también fundamento para la protección en el artículo 29 constitucional por considerar que las decisiones judiciales proferidas por la jurisdicción laboral que desconocían el derecho a la indexación de la primera mesada pensional configuraban una vulneración del derecho al debido proceso de los trabajadores Ver la sentencia SU-120 de 2003..
''Se tiene, entonces que la jurisprudencia constitucional ha derivado de distintos preceptos constitucionales un derecho constitucional de los pensionados a mantener el poder adquisitivo de su mesada pensional dentro de cuyo ámbito de conductas protegidas se encuentra el derecho a la indexación de la primera mesada pensional''. (Sentencia C-862 de 2006 M.H.A.S.P.(. fuera del original)
Es importante resaltar que la providencia que acaba de citarse adoptó, en sus consideraciones, muchas de las razones que fueron sustento de la Sentencia SU-120 de 2003, que unificó la jurisprudencia en materia de reconocimiento del derecho a indexar la primera mesada pensional. Al acoger los argumentos de la sentencia de unificación, la Corte precisó que la indexación de la primera mesada pensional es una medida que busca preservar el principio de equidad y que se funda en el principio hermenéutico de interpretación más favorable a los intereses del trabajador. Con ello, dijo, ''se cumple de manera más óptima el fin central de las normas protectoras laborales, el equilibrio de las relaciones de trabajo, inclinando la balanza a favor del extremo más débil: el trabajador Cfr. sentencia T-815 de 2004.. Esta tesis fue reiterada posteriormente en numerosas decisiones de tutela proferida por esta Corporación Entre las que cabe mencionar las sentencias T-663 de 2003, T-805 y T-815 de 2004 y T-098 de 2005.'' Sentencia C-862 de 2006 M.H.A.S. Porto
En conclusión de todo lo dicho se tiene que mediante Sentencia C-862 de 2006 la Corte Constitucional consideró, mediante decisión que hizo tránsito a cosa juzgada constitucional y produjo efectos erga omnes, que existe un derecho en cabeza de los pensionados a que el monto de la primera mesada pensional se calcule sobre un salario base indexado, de acuerdo con la variación del índice de precios al consumidor, pues éste es un derecho de reconocimiento constitucional que por sus repercusiones puede incidir en la vigencia de otros derechos de rango fundamental.
''...los Falladores de instancia en sede de tutela no podían considerar, como lo hicieron, que la S. de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, al negar a los accionantes su derecho a la indexación de su primera mesada pensional no incurrió en vía de hecho, porque, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 228 de la Constitución Política, los jueces deben resolver los asuntos que les han sido confiados buscando la efectiva realización de los derechos fundamentales en conflicto''. (Sentencia SU-120 de 2003 M.Á.T.G.)
''cuando los jueces no consideran los derechos fundamentales mínimos que se encuentran garantizados en los artículos 25, 48 y 53 del ordenamiento constitucional, quebrantan los artículos 29, 228 y 230 constitucionales e incurren en vía de hecho; porque dichos derechos regulan los derechos y prerrogativas de los trabajadores y de los pensionados e informan todas las previsiones del ordenamiento''. (Sentencia SU-120 de 2003 M.Á.T.G.)
-El derecho a la indexación de la primera mesada pensional cobija tanto a las pensiones legales como a las de origen convencional
Ahora bien, la providencia en cita no establece con precisión si los pensionados que pueden reclamar la indexación de la primera mesada pensional son aquellos que han adquirido el derecho a la pensión como consecuencia de la aplicación de normas legales o como resultado de la aplicación de normas convencionales. En otras palabras, la Sentencia C-862 de 2006 no especificó si se refería a las pensiones legales o a las pensiones convencionales. Ello, en principio, resulta relevante, pues en el caso sometido a estudio la Corte Suprema de Justicia advierte que la indexación de la primera mesada pensional sólo cobija las pensiones legales y no las convencionales.
Con todo, tanto del texto de la providencia en cuestión como de otros pronunciamientos de la Corporación, esta S. deduce que el derecho a reclamar la indexación de la primera mesada pensional es un derecho de rango constitucional que puede predicarse de los titulares de una pensión legal como de una pensión convencional.
En primer lugar, la Sentencia C-826 de 2006 estableció que el derecho a actualizar el salario base de liquidación de la pensión es un derecho que beneficia a todos los pensionados, sin que sobre el particular puedan hacerse distinciones discriminatorias. La S. Plena advirtió en dicha providencia que:
''Adicionalmente, el derecho a la actualización de la mesada pensional no puede ser reconocido exclusivamente a determinadas categorías de pensionados, porque un trato diferenciado de esta naturaleza carecería de justificación constitucional, y se torna por tanto en un trato discriminatorio. En efecto, desde la perspectiva constitucional resulta insostenible la tesis que la actualización de las pensiones es un derecho constitucional del cual sólo son titulares aquellos pensionados que el Legislador determine, precisamente porque tal postura acarrearía la vulneración de los restantes principios a los que se ha hecho mención y de los derechos fundamentales de aquellas personas excluidas del goce de la actualización periódica de sus pensiones. Si bien el derecho a la actualización de la mesada pensional surge en virtud de lo que la doctrina ha denominado el proceso de especificación en el reconocimiento de los derechos, de manera tal que su titularidad se reserva a un determinada categoría de sujetos -los pensionados- dentro de tal categoría su titularidad ha de ser universal, y por lo tanto exclusiones derivadas del tránsito legislativo carecen de justificación''. (Sentencia C-862 de 2006 M.H.A.S.P.(. fuera del original)
A juicio de la citada sentencia, el salario base sobre el que debe liquidarse la pensión no es el correspondiente al año en que el trabajador se retira de la empresa, tras haber cumplido con el tiempo de servicio, sino el del año inmediatamente anterior a aquel en que cumple el requisito de la edad. Esta interpretación se impone, dice la Corte, porque en relación con los derechos de los trabajadores ''la autonomía judicial es relativa, y se restringe mucho más cuando se trata de resolver sobre ''los principios mínimos fundamentales'', que conforman el estatuto del trabajo, en los términos del artículo 53 de la Carta''. Por ello, la Corte concluyó señalando que esta interpretación es la correcta, sin que ''pueda argüirse que el trabajador no pactó los reajustes, porque el sentido protector que orienta el derecho del trabajo impone el principio de la irrenunciabilidad de los derechos mínimos de los trabajadores sobre el de la autonomía de la voluntad, la que no opera cuando una de las partes se encuentra, necesariamente, como el trabajador, en estado de debilidad manifiesta''.
Acorde con este fallo, la Sentencia T-663 de 2003 de la S. Cuarta de Revisión de tutelas concedió la indexación de la primera mesada pensional a una tutelante a la que le había sido reconocida una pensión de origen convencional ''1.3. Expediente T-489677 ''La (...) instaura acción de tutela contra la Corte Suprema de justicia -S. de Casación Laboral y Bancafé, con el fin de solicitar la protección de sus derechos al debido proceso, igualdad, acceso a la administración de justicia y protección de la tercera edad. Expone los siguientes hechos: ''- Que por más de 22 años laboró con el Banco Cafetero, hasta su retiro el 13 de febrero de 1983. ''- Que nueve años después el Banco le otorgó una pensión convencional equivalente al salario mínimo vigente para esa época, auque el salario que devengaba a la fecha de su retiro, equivalía a 3.9513886 salarios mínimos.''.
En la misma línea, la Sentencia C-891A/06 estableció que el derecho a recibir la actualización monetaria de la primera mesada pensional irradiaba de la Carta Fundamental a partir de 1991, lo que impedía desconocer sus efectos en las pensiones que se adquirieran desde entonces.
''Así, en la medida en que la edad requerida para exigir el pago de la pensión se cumpla con posterioridad a la Constitución de 1991, sus postulados tienen un efecto de irradiación sobre esa situación en tránsito de consolidarse, siendo claro, entonces, que la necesidad de actualización surge de la Carta y que, para asegurar la corrección monetaria querida por el Constituyente, la Ley 100 de 1993 en su artículo 133 concretó un mecanismo, de cuya aplicación no se puede excluir a la pensión causada de conformidad con el artículo 8º de la Ley 171 de 1961, pues no hay motivo constitucional que justifique esa exclusión''. (Sentencia C-891A/06 M.R.E.G.) (subrayas fuera del original)
La S. entiende que la afirmación de la Corte confiere al derecho de la indexación de la primera mesada pensional un carácter general, del que han de beneficiarse todos los pensionados, por lo que no resulta coherente con el artículo 13 constitucional hacer la diferencia entre pensiones adquiridas por virtud de la ley y en razón de una convención colectiva.
De la misma posición fue la Sentencia T-696 de 2007, en la que la S. Cuarta de Revisión de tutelas de la Corte precisó que la indexación de la primera mesada pensional es un beneficio predicable de cualquier tipo de pensión -legal o convencional- pues dicha garantía está ligada a derechos de orden fundamental que no pueden atribuirse exclusivamente a cierto tipo de pensionados. A este respecto dijo la S. de Revisión:
''Así, la línea jurisprudencial desarrollada por esta Corporación en diferentes pronunciamientos y consolidada a través de las sentencias SU-120 de 2003, C-862 de 2006 y C-891 A de 2006, ha precisado que la indexación de la primera mesada pensional se aplica a las pensiones reconocidas en cualquier tiempo y cualquiera que sea su naturaleza, de suerte que resulta indiferente si son de origen legal o convencional y si fueron reconocidas con base en normas que no contemplaban el referido mecanismo, como quiera que el carácter constitucional de este derecho impone la obligación a todos los operadores jurídicos de darle aplicación directa y, en tal sentido, proceder a indexar las mesadas pensionales con el fin de corregir las lesiones que el curso del tiempo y el efecto de la inflación puedan infligir a la capacidad adquisitiva de los pensionados.
''De conformidad con este carácter universal que la jurisprudencia ha reconocido al derecho a la indexación de la primera mesada pensional, es dado afirmar que éste se predica no sólo de las pensiones de origen legal, sino también de aquellas de origen convencional como quiera que el problema de la pérdida de poder adquisitivo, consecuencia del fenómeno inflacionario, no les es ajeno, de suerte que una conclusión diferente impondría una carga desproporcionada a estos pensionados en el sentido de soportar la pérdida de poder adquisitivo de su mesada pensional bajo el prurito de los beneficios extralegales de que fueron acreedores por la suscripción de la convención colectiva que rige su derecho pensional. Así, la Corte ha señalado que, no por contener normas más favorables, puede la convención colectiva desplazar los derechos mínimos de raigambre legal y constitucional reconocidos a favor de los pensionados''. (Sentencia T-696 de 2007 M.R.E.G.)
Más recientemente, en Sentencia T-799 de 2007, la S. Tercera de Revisión de tutelas de la Corte Constitucional reiteró la posición que viene indicándose al señalar que para efectos de determinar la titularidad del derecho a la indexación de la primera mesada pensional, resultaba irrelevante que la pensión tuviera origen legal o convencional, pues el derecho implícito en esta garantía es atribuible a cualquier pensionado que hubiera sufrido los efectos negativos de la pérdida de valor adquisitivo de su pensión. Así se refirió la S. al punto en debate:
''...si en gracia de discusión se aceptara que la pensión vitalicia de jubilación reconocida al actor por la entidad accionada es de origen legal o convencional, asunto que tampoco le corresponde a la Corte entrar a definir por este mecanismo constitucional, esta condición, en criterio de esta S. no constituye factor determinante para el reconocimiento de la indexación de la primera mesada pensional, en tanto que cualquiera que sea su origen de la prestación, es evidente la vulneración del derecho fundamental a la actualización de la primera mesada pensional del actor, al debido proceso, igualdad y mínimo vital, puesto que la depreciación considerable y la pérdida del poder adquisitivo de su mesada pensional amenazan sus condiciones de vida, de forma tal que hacen necesarias medidas urgentes de protección por esta vía de la acción de tutela, a la luz de las recientes decisiones de constitucionalidad proferidas por esta Corporación en las sentencias C-862 y C-891A de 2006. Sobre este aspecto en Sentencia T-469 de 2005, MP Clara I.V.H., la Corte sostuvo lo siguiente: ''...para la jurisprudencia es indiferente que la pensión que es objeto de indexación tenga origen legal o convencional, ya que lo relevante en estos casos es la situación de desprotección en que se encuentra el pensionado al recibir como mesada una suma desactualizada con la cual no pueda solventar sus necesidades y las de su familia''. En el mismo sentido la S. de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, en Sentencia No.29022 del 31 de julio de 2007, afirmó lo siguiente: ''El actual criterio mayoritario, que admite la actualización de la base salarial tratándose de pensiones legales causadas con posterioridad a la entrada en vigencia de la nueva Constitución, impera también ahora para las extralegales, como sería el caso de las convencionales, según lo anotado. // Lo anterior porque, en verdad, no hay razón justificativa alguna para diferenciar, a un trabajador pensionado de acuerdo con la ley, con uno con arreglo a una convención, porque, valga agregar, el impacto del fenómeno económico de la inflación, lo padece tanto el uno como el otro, amén de que si la corrección monetaria no conduce a hacer más onerosa una obligación pensionad, sino a mantener el valor económico de la moneda frente a su progresivo envilecimiento, su aplicación, respecto de pensiones extralegales, sean ellas convencionales o voluntarias, no altera de ninguna forma el acto inicial de reconocimiento, porque simplemente lo que se presenta es una actualización del monto para mantener su valor constante.'''' (Sentencia T-799 de 2007 M.J.C.T.)
La S. precisó también que dicha interpretación era obligatoria a la luz de la fuerza vinculante de las sentencias de constitucionalidad C-862 y C-891A, ambas de 2006, que habían sido proferidas con el fin de llenar el vacío inconstitucional que impedía actualizar el valor real y monetario de las pensiones. Esta fuerza dispositiva venía impuesta -agregó la S.- por la sentencia de unificación SU-120 de 2003, que reconoció como interpretación constitucional aquella favorable a la actualización monetaria de la primera mesada pensional.
''Es que el reconocimiento de una pensión extralegal, entre ellas la convencional, no determina en principio más que un mejoramiento de un derecho mínimo legal, mediante el cual se flexibilizan las exigencias para su causación o simplemente incrementan su cuantía; luego, respecto de estas prestaciones extralegales, también caben los postulados constitucionales previstos en los artículos 48 y 53 de la Constitución Nacional, que prevén el mantenimiento del poder adquisitivo constante de las pensiones legales.
''El actual criterio mayoritario, que admite la actualización de la base salarial tratándose de pensiones legales causadas con posterioridad a la entrada en vigencia de la nueva Constitución, impera también ahora para las extralegales, como sería el caso de las convencionales, según lo anotado.
''Como conclusión de lo precisado, resulta obligado para la sala reconocer procedente la actualización del ingreso base de liquidación de la pensión convencional aquí demandada, dado que se causó en vigencia de la actual Constitución Política, y con apoyo, se repite, en los estudios de constitucionalidad efectuados en la sentencia D-6247 del 19 de octubre de 2006 y D-6246 del 1 de noviembre del mismo año, atrás referidos.'' (Corte Suprema de Justicia, S. de Casación Laboral, 31 de julio de 2007, Magistrado Ponente, C.T.G.) (subrayas fuera del original)
Así entonces, luego de haber negado la indexación de la primera mesada pensional para las pensiones convencionales, finalmente la S. de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia modificó su posición acogiendo la opuesta, que la reconoce.
A la luz de las consideraciones anteriores, esta S. de Revisión considera que la sentencia del 9 de mayo de 2007 del Consejo Superior de la Judicatura que dejó sin efectos la sentencia de casación del 4 de abril de 2006 de la S. Laboral de la Corte Suprema de Justicia debe confirmarse en cuanto hace a la concesión del amparo de tutela.
Ahora bien, podría pensarse que dada la fecha de expedición de la Sentencia C-862/06, 9 de octubre de 2006, la S. Laboral de la Corte Suprema de Justicia no estaba obligada a observar la providencia de la Corte Constitucional, pues el fallo del alto tribunal de casación tuvo lugar el 4 de abril de 2006, es decir, 6 meses antes de la sentencia de constitucionalidad.
No obstante, del contenido de la jurisprudencia constitucional, concretamente, de las sentencias SU-120 de 2003, C-862/06, C-891A/06, de los fallos que fueron mencionados en esta providencia e, incluso, de la sentencia de la Corte Suprema de Justicia previamente citada puede inferirse que el derecho a la indexación de la primera mesada pensional, tanto para pensiones legales como extralegales, es un derecho que nació con la expedición de la Constitución Política de 1991, lo cual lo hace exigible desde esa fecha, sin que pueda argüirse que la Sentencia C-862 de 2006 tiene efectos constitutivos de dicha garantía. Para la S., la Sentencia C-862 de 2006 se limitó a declarar la existencia de un vacío legislativo que había afectado los derechos pensionales de los extrabajadores desde que la Constitución de 1991 consagró en sus artículos 48 y 53 la garantía de actualización del valor de las pensiones, por lo que los efectos del fallos son meramente declarativos.
Así las cosas, sin querer decir con ello que la Sentencia C-862 de 2006 produjo efectos retroactivos, es lo cierto que dicha providencia admitió que el derecho a la indexación de la primera mesada pensional tiene como fuente la propia carta de 1991 y puede hacerse efectivo por vía de tutela, tal como recientemente lo expuso la Sentencia T-1059 de 2007 M.M.G.M.C., de esta misma S. de Revisión.
Por lo anterior, en aplicación de los precedentes constitucionales y de los establecidos por vía de tutela contenidos específicamente en las Sentencias C-891 A de 2006 y SU-120 de 2003, la S. confirmará la decisión de segunda instancia.
Los argumentos de la insistencia del Procurador General de la Nación (e)
En el escrito de insistencia presentado ante la Corte Constitucional por el Procurador General de la Nación (e), éste asegura que la tutela de la referencia es improcedente porque el demandante no probó la existencia de un perjuicio irremediable, perjuicio que además se encuentra en entredicho habida cuenta del monto de la pensión que el actor recibiría por gracia de la concesión del amparo y de la orden dada por el Consejo Superior de la Judicatura para que se pague el retroactivo de lo que el demandante dejó de recibir mientras su primera mesada pensional era reajustada.
En relación con este punto la S. considera necesario precisar que la acción de tutela es improcedente cuando para obtener la protección de un derecho fundamental el afectado cuenta con otros mecanismos de defensa judicial, pero que dichos mecanismos de defensa pueden obviarse si el administrado logra demostrar que enfrenta un perjuicio irremediable que impide recurrir a ellos para evitar un daño inminente.
Ahora bien, además de dejar sin efectos la decisión de la Corte Suprema de Justicia -lo que abre la puerta a la indexación de la primera mesada pensional del tutelante- el Consejo Superior de la Judicatura ordenó pagarle al actor el retroactivo del monto total adeudado como consecuencia de no habérsele actualizado el valor de la pensión durante el tiempo que tuvo derecho a ello.
En relación con este punto, la S. considera que la decisión de reconocer el retroactivo a que tiene derecho el demandante debe confirmarse respecto de aquél que fue reconocido por el Juzgado Sexto Laboral del Circuito, pues carecería de toda justificación obligar al demandante a iniciar una nueva demanda laboral para obtener el reconocimiento de una prestación que ya le fue otorgada.
No obstante, respecto del retroactivo generado a partir de la sentencia del Juzgado Sexto Laboral del Circuito, la S. considera que el demandante puede reclamarlo por la vía ordinaria, pues la falta de reconocimiento de dichos dineros no genera desprotección de ningún derecho fundamental, ni afecta el mínimo vital del peticionario, ni existe razón alguna para que el juez de tutela desplace en esa labor al juez ordinario. Por ello, la S. modificará el literal c) del numeral primero de la parte resolutiva de la sentencia del 9 de mayo de 2007, proferida por la S. Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, en el sentido de que el pago del retroactivo a que tiene derecho el demandante, por vía de esta acción de tutela, es aquél reconocido hasta la fecha de la sentencia del Juzgado Sexto Laboral del Circuito.
PRIMERO.- DESACUMULAR el presente expediente de los expedientes T-1'669.394 y T- 1'671.219, a los que fue acumulado mediante auto del 16 de agosto de 2007 por la S. de Selección número Ocho.
SEGUNDO.- CONFIRMAR, con las razones adicionales consignadas en la parte considerativa de esta providencia, la sentencia del 9 de mayo de 2007 proferida por la S. Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, en el proceso de E.P.S. en contra del fallo emitido el 4 de abril de 2006 por la S. Laboral de la Corte Suprema de Justicia.
TERCERO.- MODIFICAR el literal c) del numeral primero de la parte resolutiva de la sentencia del 9 de mayo de 2007, proferida por la S. Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, en el sentido de que el pago del retroactivo a que por vía de esta tutela tiene derecho el demandante es aquél que fue reconocido por el Juzgado Sexto Laboral del Circuito, hasta la fecha de dicha providencia.
CUARTO.- LEVANTAR la suspensión de los términos del presente proceso, decretada mediante auto del 9 de noviembre de 2007.
QUINTO.- Por Secretaría General, líbrense las comunicaciones ordinarias previstas en el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991.
Tutela de Corte Suprema de Justicia - nº 11001020300020130090800 de 6 de Mayo de 2013
Tutela de Corte Suprema de Justicia - Sala de Casación Laboral nº 27183 de 16 de Febrero de 2010