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Timestamp: 2018-05-20 17:50:07
Document Index: 117629029

Matched Legal Cases: ['artículo 1954', 'Artículo 1258', 'Artículo 451', 'Artículo 1473', 'Artículo 433', 'Artículo 434', 'Artículo 1950', 'Artículo 1530', 'Artículo 464', 'Artículo 435', 'Artículo 443', 'Artículo 438', 'Artículo 439', 'Artículo 445', 'Artículo 437', 'Artículo 460', 'Artículo 1164', 'Artículo 539', 'Artículo 448', 'Artículo 1952', 'Artículo 1954', 'Artículo 464', 'Artículo 464', 'Artículo 1765', 'artículo 464', 'Artículo 1962', 'artículo 1955', 'artículo 1955', 'Artículo 1955', 'artículo 464']

Función de la posesión [1476] | Derechos Reales (UB) | Unybook
Función de la posesión (0)
Función de la posesión
TEMA 4. FUNCIÓN DE LA POSESIÓN 4.1 El derecho a poseer y el derecho a seguir poseyendo 4.2 La posesión interdictal y la posesión ad usucapionem 4.3 Las presunciones posesorias 4.4 El título por equivalencia APUNTES MANUAL 4.1 EL DERECHO A POSEER Y EL DERECHO A SEGUIR POSEYENDO Cabe distinguir entre el Derecho de posesión y el Derecho de poseer. También se dice que constituye un derecho –derecho de posesión, ius possessionis- el conjunto de facultades que el poseerla (como hecho o como derecho) otorga en orden de la cosa. Así, las de seguir poseyéndola, de adquirir sus frutos, de usarla, de ser protegido en la posesión que se tiene, entre otros.
Ahora bien, evidentemente, aunque se estime que ese conjunto de facultades constituyen el derecho subjetivo, éste no es la posesión (de forma que la posesión pudiera decirse que es un derecho), sino un derecho originado por la posesión. Es por llamar posesión tanto a ese derecho de posesión como al propio hecho de la posesión, por lo que se dice que la posesión tiene una doble naturaleza: como derecho y como hecho.
A ese derecho de posesión (ius possessionis), se contrapone el derecho a poseer (ius possidendi), que es el que, independientemente de que sea o no poseedor, compete a la persona a quien, según la ley, le corresponde la facultad de poseer la cosa (por ejemplo, al dueño de la misma o al arrendatario).
4.2 LA POSESIÓN INTERDICTAL Y LA POSESIÓN AD USUCAPIONEM En lo relativo a la POSESIÓN INTERDICTAL, la ley protege al que tiene derecho a poseer algo.
Mediante el oportuno procedimiento judicial, la posesión que otro ostenta sin derecho a ella, se quita al poseedor y se confiere a quién la misma corresponde. Pero independientemente de que tenga o carezca del derecho a poseer una cosa (o derecho), la ley protege a todo poseedor, por el hecho de serlo, contra cualquier perturbación o despojo de que sea objeto, por parte de otra persona (incluso si ésta es quien tiene derecho a la posesión de la cosa) que prescindiendo de la intervención de Tribunales, ataque por su propia cuenta la posesión de aquel. El art. 446 del CC establece que todo poseedor tiene derecho a ser respetado en su posesión, y si fuere inquietado en ella, deberá ser amparado o restituido en dicha posesión por los medios que las leyes de procedimientos establecen. Las acciones protectoras, la protección de la posesión en sí se realiza mediante las acciones antes llamadas interdictos (se utilizaba el juicio interdictal, hoy juicio verbal del art. 250.4 LEC).
El interesado tiene la posibilidad general de defender su posesión contra cualquier ataque o despojo. En cualquier caso, el poseedor puede, durante el plazo de 1 año a partir del despojo, o inquietación, acudir a los Tribunales para, basándose en el solo hecho de ser poseedor, promover el oportuno procedimiento judicial tendente a que se le devuelva la posesión o se cese la inquietación (y se evite en un futuro). Usando el juicio interdictal (hoy verbal), en que se pretende la tutela sumaria de la posesión, el plazo de 1 año es de caducidad, fuera de aquél, el plazo es de prescripción y la duración del mismo la que corresponda al caso, según sea la acción relativa a la posesión de BM o BI.
La legitimación activa la tiene cualquier poseedor perturbado o despojado. Por el contrario, la legitimación pasiva la tendrá cualquiera que haya ejecutado, o por orden del que se haya ejecutado (materialmente por otro), la perturbación o despojo.
En conclusión, el poseedor actual está protegido frente a todos los que, tomándose la justicia por su mano, ataquen su posesión. Se mantiene el poseedor ante cualquiera de los terceros. Del mismo modo, también es mantenido ante quien le reclame judicialmente la posesión, salvo dos casos:  Contra quien, dentro de un año del despojo, pruebe, en juicio posesorio, haber sido privado de su posesión por el poseedor actual  Contra quien, en juicio petitorio (recibe este nombre por oposición al posesorio, y es un juicio donde se dilucida lo relativo al derecho y no a la posesión) demuestra que tiene derecho a poseer, y como consecuencia, debe serle entregada la posesión En lo relativo a la POSESIÓN AD USUCAPIONEM, es aquella posesión susceptible de adquirir el derecho real, y solo se referirá a aquellos que no son propietarios. Se debe seguir un procedimiento para poder ser poseedor ad usucapionem: ius possessionis  posesión civil  posesión en nombre propio  posesión en concepto de dueño.
4.3 LAS PRESUNCIONES POSESORIAS Existen 4 presunciones posesorias: En primer lugar, LA PRESUNCIÓN DE QUIÉN ES POSEEDOR. La posesión la tiene quien la tenga, pero en ciertos casos, mientras que no se pruebe otra cosa, la ley presume que la tiene cierta persona.
Por lo tanto, aquél a cuyo favor está la presunción puede, sin más que invocarla, reclamar lo que la ley conceda al poseedor y el que se oponga deberá probar que realmente no posee. Esta presunción viene establecida en el art. 38 LH estableciendo que se presumirá que quien tenga inscrito en el Registro de la Propiedad el dominio de los inmuebles de los derechos reales tiene la posesión de los mismos. El art. 449 CC establece también que la posesión de una cosa raíz supone la de los muebles y objetos que se hallen dentro de ella, mientras no conste o se acredite que deben ser excluidos.
En segundo lugar, LA PRESUNCIÓN DE QUE AL POSEEDOR EN CONCEPTO DE TITULAR LE PERTENEZCA LO QUE POSEE. El poseedor de una cosa en concepto de titular de un derecho sobre ella, se presume que es el titular del derecho en cuyo concepto posee. Así, si posee como dueño, se presume que lo es (y si juntamente con otro posee como condueño, se presume, igualmente, que lo es), si posee como usufructuario, se presume que tiene el derecho de usufructo sobre la cosa. Éste es el espíritu del art. 448 CC cuando establece que el poseedor en concepto de dueño tiene a su favor la presunción legal de que posee con justo título, y no se le puede obligar a exhibirlo. Esta presunción admite prueba en contrario. De modo que quien niegue que el poseedor sea titular del derecho, puede hacer prosperar su negativa si demuestra que realmente no lo es. La presunción opera tanto para reclamaciones que entable el poseedor como para defenderse de las que se dirijan en contra suya. Es decir, que como demandante o como demandado, al que posee como titular le basta demostrar esa posesión para que se estime que es el titular del mismo. Cabe destacar que la presunción, si bien es no solo defensiva, sino también ofensiva, ampara únicamente al poseedor actual.
La doctrina suele advertir que la presunción de que el poseedor es titular del derecho poseído, se aplica como regla, pero que tiene la excepción del artículo 1954 CC, según el que, en materia de usucapión, el justo título debe probarse, no se presume nunca.
En tercer lugar, LA PRESUNCIÓN QUE LA POSESIÓN ES DE BUENA FE. La posesión se presume siempre de buena fe, salvo prueba en contrario. El art. 434 CC establece que la buena fe se presume siempre, y al que afirma la mala fe de un poseedor corresponde la prueba. El que alega no solo ha de probar la mala fe, sino que, según tiene declarado la jurisprudencia cuando se juzgue el caso, la afirmación de que exista mala fe debe ser hecha por los Tribunales, y no hecha, procede estimar que el poseedor de que se trata lo era de buena fe.
En cuarto lugar, LA PRESUNCIÓN DE POSESIÓN INTERMEDIA. Cuestión distinta de la continuación del tipo de posesión adquirido, y de que se presuma, salvo prueba en contra, tal continuación, es la de la prueba de la propia posesión y de si, una vez adquirida y probado que se adquirió, debe en algún caso presumirse que salvo prueba en contrario, subsiste. Ya que el art. 436 CC presuma que la posesión se sigue teniendo en el mismo concepto en que se adquirió, hay que entenderlo, no en el sentido que ello implique que también se presume la subsistencia de la presunción, sino en el de que se presume la continuación en el mismo concepto, presupuesto que se pruebe que se continúa siendo poseedor.
Cabe destacar que la ley no establece que probado que empezó a poseer, se presume, salvo prueba en contrario, que se sigue poseyendo. Ahora bien, si se prueba que se poseyó antes y que se posee ahora, la ley presume que se poseyó también durante el tiempo intermedio. Así lo establece el art.
459 CC cuando establece que el poseedor actual que demuestre su posesión en época anterior, se presume que ha poseído también durante el tiempo intermedio, mientras no pruebe lo contrario. Del mismo modo, el art. 1960.2 CC establece que se presume que el poseedor actual, que lo hubiera sido en época anterior, ha continuado siéndolo durante el tiempo intermedio, salvo prueba en contrario.
APUNTES CLASE ¿QUÉ ES LA BUENA FE? Diferenciar entre: - Efectos que se predican de un acto Artículo 1258 Los contratos se perfeccionan por el mero consentimiento, y desde entonces obligan, no sólo al cumplimiento de lo expresamente pactado, sino también a todas las consecuencias que, según su naturaleza, sean conformes a la buena fe, al uso y a la ley.
- Atribución patrimonial Artículo 451 El poseedor de buena fe hace suyos los frutos percibidos mientras no sea interrumpida legalmente la posesión.
El art. 451 (habla de los frutos, la buena fe tiene un componente distinto, el componente es que el OJ a determinadas personas les atribuye determinadas ventajas por el hecho de entender que son de buena fe) o 1258 (exigencia de todos los contratantes de actuar de acuerdo a la buena fe) son preceptos distintos.
Una cosa es un comportamiento estándar de buena conducta, las personas cuando actúan según derecho, actúan según un estándar de buena fe. No puedes negar tus actos para buscar consecuencias jurídicas distintas a las que se pueden reputar a tu acto. Este artículo hace distinción entre poseedor de buena fe y quien no lo es. Y el OJ premia a uno y no a otro.
Art. 464 determina el efecto de atribución que otorga el hecho de que un sujeto se entienda que es de buena fe.
Art. 1473  atribución de la preferencia que OJ otorga a un sujeto por el hecho de que sea de buena fe, excluyendo al que no lo es.
Artículo 1473 Si una misma cosa se hubiese vendido a diferentes compradores, la propiedad se transferirá a la persona que primero haya tomado posesión de ella con buena fe, si fuere mueble.
En materia posesoria, si somos propietarios de algo, no nos importa lo que nosotros pensamos respecto de la cosa, ni al derecho tampoco. Al tratarse de una situación jurídica consolidad, como es el derecho real, no importa la relación afectiva del sujeto sobre la cosa. Cuando hablamos de posesión, sí que importa qué tipo de vinculación quiere tener el sujeto sobre la cosa. Importa saber en qué concepto está poseyendo, y si lo está haciendo o no de buena fe.
La sujeción y la eficacia, entendida esta como los efectos, que tendrá el sujeto respecto de la cosa, varía si es o no de buena fe. Cosa que no sucede jamás con el derecho real de propiedad. Estamos siempre en el terreno de la subjetividad, en tanto que quien toma la decisión del acercamiento que tiene un sujeto respecto de cosa que posee, va a depender de su propio hecho posesorio. Por eso importa de qué manera posee.
- ¿Quién es un poseedor de buena fe? 433 > se reputa poseedor de buena fe aquel quien ignora que su título exista un vicio que lo invalide. Este art. no da una definición, si no que el OJ reputa a un determinado sujeto, que entiende que es poseedor de buena fe, en el supuesto que ignora que en su título exista un vicio que lo invalide.
Ejemplo: un propietario, aparentemente, alquila un piso, el arrendatario de una vivienda, ¿es siempre poseedor de buena fe? a pesar de no tener derecho real, el contrato de arrendamiento supone que el arrendatario tiene la posesión. Tiene un mero derecho de crédito, dentro de los efectos del negocio jurídico.
Artículo 433 Se reputa poseedor de buena fe al que ignora que en su título o modo de adquirir exista vicio que lo invalide. Se reputa poseedor de mala fe al que se halla en el caso contrario.
Artículo 434 (PRESUNCIÓN) La buena fe se presume siempre, y al que afirma la mala fe de un poseedor corresponde la prueba.
Usucapión > 1950 > es poseedor de buena fe aquel que cree que quien le transmitió era su dueño y tenía la disposición sobre la cosa. Habla de las transmisiones derivativas. Uno adquiere la posesión de la cosa, y la adquiere porque otro se la transmite. De este modo de elimina la ocupación, pues son originarias.
Artículo 1950 La buena fe del poseedor consiste en la creencia de que la persona de quien recibió la cosa era dueño de ella, y podía transmitir su dominio.
Ejemplo: si soy el propietario, porque lo he fabricado y lo vendo. Soy poseedor de buena? Da igual, se es propietario, no se exige conducta del titular, el derecho no lo exige. Pero si no es el propietario del reloj, y me lo vende, no soy propietario, hay título, hay modo, pero no se es propietario porque no se puede transmitir más de lo que se tiene. Aquí entra la posesión de buena fe  aquel que no ha obtenido propiedad mediante título traslativo, aunque él creyera que sí.
Artículo 1530  creencia Cuando el cedente de buena fe se hubiese hecho responsable de la solvencia del deudor, y los contratantes no hubieran estipulado nada sobre la duración de la responsabilidad, durará ésta sólo un año, contado desde la cesión del crédito, si estaba ya vencido el plazo.
Cuando hablamos de clases (buena o mala fe) nos referimos a hechos que se le van a permitir a un sujeto pero no a otro.
Ejemplo: el profesor no es propietario del aula, y la alquila a un estudiante, y éste la paga. Se intenta a abrir y está cerrado. Se enseña el título porque se tiene. Somos poseedores de buena fe por la apariencia.
El art. 433 y el 1530 dicen lo mismo. La buena fe puede ser tanto una ignorancia de vicios como creencia. Se trata de sumar los dos conceptos. La buena fe es la posición que tiene un sujeto de un determinado acto, que le otorga, además de la posesión, como si fuera titular de ese derecho sin serlo, por motivos que se le escapan al sujeto por motivos que no puede conocer, o no se le ha dejado que los conozcan. La mera posesión es la diligencia que se debe tener (en caso de inmueble, el Registro). La apariencia jurídica de titularidad es la que comporta la buena fe del sujeto.
La apariencia de titularidad es la posesión, así que si el profesor tiene un reloj, supongo que es suyo, y lo pago. Yo soy poseedor de buena fe. Pero, si encuentro el reloj, y lo cojo, no hay apariencia, y el OJ no protegerá al sujeto. No cabe la concepción subjetiva de ignorar. El OJ, en abstracto y en general, puede favorecer por la apariencia del sujeto o de las cosas en el momento de su adquisición.
Si hay apariencia, el poseedor lo será de buena fe Al verdadero propietario deberá destruir la apariencia de buena fe, no si el reloj me lo han venido a mí, si no si a él se le calló y yo lo cogí.
Siempre, por definición, son poseedores de buena fe. Alguien puede destruir esa presunción legal.
El OJ entiende que todo poseedor, por el hecho de poseer, lo es de buena fe. Aunque eso no significa que sea de buena fe. Al ser una presunción iuris tantum, podrán probar que no lo es. Todo poseedor es de buena fe con base a esta presunción. Un sujeto es susceptible que se destruya la posesión de buena fe.
Artículo 464 La posesión de los bienes muebles, adquirida de buena fe, equivale al título. Sin embargo, el que hubiese perdido una cosa mueble o hubiese sido privado de ella ilegalmente, podrá reivindicarla de quien la posea.
En este artículo es de buena fe aquel que obtiene la apariencia, cree en la apariencia. Y por la apariencia de quien le está transmitiendo un buen, es titular de ese bien. La apariencia la otorga: - Bienes muebles > hecho posesorio - Bienes inmuebles > Registro La apariencia posesoria puede incluso otorgar la condición de titular del derecho real por el hecho posesorio. Por ello, la buena fe es fundamental en el tema posesorio. La manera, el convencimiento que tiene el sujeto de estar respecto a la cosa que posee, es fundamental. Si lo es concepto de dueño, podrá ser una posesión ad usucapionem. Para todas aquellas situaciones que no se ha podido tener el derecho real, el sujeto tenga una protección y algún día pueda ser titular del derecho real, en el caso que no lo sea.
PRESUNCIÓN (art. 434) Para desvirtuar una presunción, que tiene su consecuencia jurídica (es el efecto), nunca jamás se deberá tocar la consecuencia, si no el segundo hecho.
PRIMER HECHO > SEGUNDO HECHO > CONSECUENCIA JURÍDICA - Iuris tantum > se puede desvirtuar el primer o segundo hecho - Iuris et de iure > solo desvirtuar el primer hecho Ambas admiten prueba en contrario. Las presunciones posesorias solo sirven para el sujeto de buena fe. El hecho posesorio supone siempre entender que un sujeto cuando está respecto de una cosa (poseyéndola corporalmente) normalmente, hay un conflicto, pues hay otro sujeto que cree tener derecho sobre él. Si tiene el ius possidendi (conflicto a resolver por normas de derechos reales). Salvo que las normas posesoria prefieran a este sujeto.
La buena fe se presume siempre.
1. Primer hecho: posesión, ser poseedor (si fuese iuris et de iure se destruiría en base a este primer hecho, que no es poseedor) 2. Segundo hecho: haber adquirido de una determinada manera, es decir, en esa apariencia que otorga esa creencia o ignorancia depende de la forma que se ha adquirido.
3. Consecuencia jurídica Artículo 435 La posesión adquirida de buena fe no pierde este carácter sino en el caso y desde el momento en que existan actos que acrediten que el poseedor no ignora que posee la cosa indebidamente.
Una persona que está poseyendo de una determinada manera, ¿puede hacerlo de otra manera? Puede cambiar el concepto posesorio. Ejemplo: me venden un reloj, y yo sé que no es del vendedor.
Yo lo adquiero con mala fe. La modificación de la clase se debe por intervención de tercero que provoca un cambio. Pero no puede depender de la propia voluntad del sujeto (esto solo puede pasar en caso de la interversión de la posesión > modificación de la clase del concepto sin la intervención del tercero, como, por ejemplo, la herencia).
Relación entre sujeto y objeto Artículo 443 Los menores y los incapacitados pueden adquirir la posesión de las cosas; pero necesitan de la asistencia de sus representantes legítimos para usar de los derechos que de la posesión nazcan a su favor.
El OJ entiende que no debe existir una distinción para la titularidad de la posesión entre quien tenga capacidad de obrar o quien no la tenga. Es decir, cualquier sujeto podrá ser titular de la posesión.
Pero para el ejercicio de los derechos que se deriven de ello, menores e incapaces no lo podrán hacer por sí mismos, aquí rige el principio general de tener capacidad de obrar para ello.
Este art. no altera en absoluta el régimen general de la tenencia de la titularidad de los derechos reales. Cualquier sujeto que tenga la capacidad jurídica (incluida la ficción del nasciturus) puede ser titular de derechos, y no solo de derechos, sino también de obligaciones. Otra cosa es como lo adquiere y como se ejercita.
609.1 > el derecho real de propiedad se adquiere por la ocupación. Puede ocupar, en principio, cualquier sujeto. A pesar de poder ser titular de derechos reales, no siempre, según el modo adquirible, puede ese sujeto adquirirlos de tal manera.
Capacidad natural de entender y creer: cuando hablamos de negocios jurídicos, hablamos de voluntad, de ahí el principio de autonomía de la voluntad. Los contratantes necesitan tener conocimiento del negocio y de las consecuencias jurídicas, en abstracto, que se predican de ese negocio. Así, la capacidad natural de entender y creer, hace que lo que sería un negocio jurídico plenamente nulo, hay consentimiento válido, surge la idea de la anulabilidad de un negocio jurídico plenamente válido y eficaz, solo que claudicante.
Ejemplo: un menor puede ser titular de un cuadro de Picasso. Puede serlo porque lo compra y si lo recibe por herencia. La posición jurídica y las consecuencias del negocio jurídico vendrán dadas por su conocimiento respecto a la teoría de los negocios jurídicos válidos y la consecuencia de estos.
Un menor sí que puede ser titular del hecho posesorio. Tanto del ius possessionis como del ius possidendi, es decir, del derecho a poseer y del derecho a continuar poseyendo.
438 > medios originarios y derivativos de adquisición de la posesión Artículo 438 La posesión se adquiere por la ocupación material de la cosa o derecho poseído, o por el hecho de quedar éstos sujetos a la acción de nuestra voluntad, o por los actos propios y formalidades legales establecidas para adquirir tal derecho.
¿El menor puede adquirir la posesión mediante la aprehensión material? Un menor no es poseedor si lo adquiere por la ocupación, pero si tiene capacidad natural de creer y entender, sus actos serán válidos.
Tiene la posesión natural, pues esta se define como la tenencia de una cosa o disfrute de un derecho por una persona. Se debe entender siempre la posesión como un fenómeno que regula en atención a la utilidad que produce. El sujeto favorecido por las situaciones posesorias, puede defender su propia situación posesoria. Toda posesión es una situación fáctica. Cuando de hecho se pierde la situación de poder sobre la cosa, el derecho debe contemplarla, porque si esta situación la adquiere otro, ¿a quien se va a proteger? Al otro.
El ius possidendi lo tiene todo propietario, porque dentro del derecho real de propiedad, dentro de su contenido básico, está el de poseer la cosa, y este tipo de posesión se denomina ius possidendi.
El mantenimiento en la posesión lo otorga el contenido del derecho real. Es poseedor porque es propietario. Sí tendrá defensa interdictal, la propia del derecho real que se trata, más los interdictos posesorios.
El ius possessionis (que es todo lo contrario), se trata de un sujeto que no tiene derecho real que le respalde su posesión, aunque muchas veces él crea tenerlo. El OJ le otorga a ese hecho posesorio la capacidad de mantenerle en su posesión por el hecho de estar poseyendo. Es la propia posesión la que justifica el mantenimiento de la misma, incluso frente al dueño, frente al que tendría el ius possidendi.
Ejemplo: si yo compro algo a un compañero, y ese compañero no es propietario de lo que me está vendido, yo por más que haya pagado ese bien, no me hace a mi propietario, por más título y modo que haya. No tengo el derecho real, no tengo el ius possidendi, a pesar de que yo me crea propietario. No se convalida el derecho real por la realización de un negocio jurídico. Tendrá un ius possessionis frente al verdadero propietario, que tendrá la acción reivindicatoria, que le exige probar su derecho, su ius possidendi, identificando el objeto de la cosa. En virtud de la demostración de la titularidad, que retorne la posesión al propietario.
¿Al menor se le debe proteger en la posesión? SI. Pero siempre que haya posesión. La posesión natural, debe tener también una intención de que la cosa sea suya (corpus y animus). No basta la tenencia, si no el quererse mantener en la situación posesoria.
Por la falta de capacidad natural NO SE ES POSEEDOR. Pero si tiene la capacidad, sí que lo será, por ocupación, por aprehensión. El poseedor mayor de edad tiene la defensa interdictal incluso frente al verdadero dueño, cuando ese acto de aprehensión haya ocasionado la adquisición de la posesión, que no siempre ocurre.
Supuestos del 439 Artículo 439 Puede adquirirse la posesión por la misma persona que va a disfrutarla, por su representante legal, por su mandatario y por un tercero sin mandato alguno; pero en este último caso no se entenderá adquirida la posesión hasta que la persona en cuyo nombre se haya verificado el acto posesorio lo ratifique.
- La actuación de la persona con respecto a los supuestos del 438, que tanto puede ser originaria o derivativa. No todos los sujetos son capaces de adquirirla de la misma manera - La adquisición por menor o incapaz - La adquisición por mandato: el momento de la posesión es el de la ratificación del negocio.
Según el principio a que nadie puede ser obligado sin querer él intervenir en el negocio jurídico (nadie puede contratar a nombre de otro sin estar por él legitimado). Un sujeto realiza un negocio, y en virtud de este recibe una cosa. Como lo ha hecho en nombre de un sujeto que no lo ha legitimado para actuar en su nombre, el negocio es nulo (nulidad relativa) pero válido para las partes que han contratado. La posesión, cuando una persona ha actuado en nombre de otra sin haberla legitimado, se adquirirá con la ratificación.
Misma idea en art. 1892 CC.
Cabe la coposesión. Sería, mutatis mutandi, como la copropiedad. Es la capacidad de que una cosa sea poseída por más de un sujeto. Esto es cierto en todos los supuestos en el que existe ius possidendi derivado de una relación jurídica de cotitularidad. También en los supuestos de ius possessionis cuando el sujeto cree ser propietario.
Ejemplo: si yo y mi pareja somos propietarios de una cosa, los dos somos poseedores de una casa.
Estamos ante un supuesto de indivisión, y cabe la coposesión. Fuera de supuestos de indivisión, no cabe.
Artículo 445 La posesión, como hecho, no puede reconocerse en dos personalidades distintas, fuera de los casos de indivisión. Si surgiere contienda sobre el hecho de la posesión, será preferido el poseedor actual; si resultaren dos poseedores, el más antiguo; si las fechas de las posesiones fueren las mismas, el que presente título; y, si todas estas condiciones fuesen iguales, se constituirá en depósito o guarda judicial la cosa, mientras se decide sobre su posesión o propiedad por los trámites correspondientes.
Objeto de la posesión - Bienes (tenencia de cosa) - Derechos (disfrute de derecho) 437 > todas las cosas y derechos son objeto de posesión siempre que sean apropiables. Todas las cosas son (333) bienes muebles e inmuebles. Por lo tanto, ¿todas las cosas y derechos son objeto o posible objeto de posesión? las cosas que están fuera del comercio de los hombres no son cosas susceptibles de poseer.
Artículo 437 Sólo pueden ser objeto de posesión las cosas y derechos que sean susceptibles de apropiación.
460.3 > se pierde la posesión si la cosa sale del comercio de los hombres. De la misma manera, no se puede adquirir la posesión si la cosa no se encuentra dentro de este comercio. Por lo tanto, el 437 ya no es tan cierto, no todas las cosas son objeto de posesión.
Artículo 460 El poseedor puede perder su posesión:         - Por abandono de la cosa.
- Por la posesión de otro, aun contra la voluntad del antiguo poseedor, si la nueva posesión hubiese durado más de un año.
Cuando nos referimos a la posesión de derechos, nos referimos a la posesión de derechos reales.
1164> el deudor paga a un sujeto que no es su acreedor, se considera un pago extintivo pero no satisfactorio. Se paga a quien está en posesión del título, del derecho de crédito. Los derechos de crédito son poseíbles.
Artículo 1164 El pago hecho de buena fe al que estuviere en posesión del crédito, liberará al deudor.
539 > servidumbres discontinuas, sean o no sean aparentes y las servidumbres continuas aparentes, no son objeto de posesión. No son usucapibles porque no son poseíbles. Ejemplo: la servidumbre de acueducto es una servidumbre aparente, pero las de paso muchas veces pueden ser aparentes o no, continuas o no. Ejemplo: yo tengo una casa detrás de otra casa, si paso por la casa del vecino es más cómodo. Si ese camino es un camino asfaltado, por ejemplo, yo puedo a adquirir el derecho real de servidumbre de paso. No se puede usucapir, pero se posee. Yo puedo usar ese camino con esa vocación de ser poseedores.
Artículo 539 Las servidumbres continuas no aparentes, y las discontinuas, sean o no aparentes, sólo podrán adquirirse en virtud de título.
Si entendemos que pudiésemos defender frente a alguien que nos impide el reconocimiento o uso de esa servidumbre mediante un interdicto, sí que existe la posibilidad de posesión.
La idea es: en los derechos reales, todos los derechos reales son poseíbles, de una u otra manera, con independencia de que puedan adquirirse o no por usucapión. Solo podrán adquirirse así los derechos reales en cuyo contenido esté la posesión (ejemplo: la hipoteca no, pues no se posee). No son posibles los derechos pues no produce la utilidad del derecho poseíble.
Los derechos de crédito no son poseíbles. Sí se puede poseer el título acreditativo de la existencia para probar en juicio que se es el acreedor, pero con un fin meramente probatorio.
 Derecho de crédito en el título (pagarés, valores, etc) La defensa del titular del derecho de crédito lo genera el propio derecho de crédito, no un mecanismo de defensa interdictal.
TÍTULO POR EQUIVALENCIA 448 > este artículo otorga una presunción. Todas las presunciones que otorga el CC en materia de posesión son iurius tantum. La presunción de este artículo, el sujeto que posee en concepto de dueño, ¿tiene o no tiene título? El derecho presume que sí que tiene título. Pero evidentemente no lo tiene, porque si tuviera título.
Artículo 448 El poseedor en concepto de dueño tiene a su favor la presunción legal de que posee con justo título, y no se le puede obligar a exhibirlo La usucapión requiere una posesión ad usucapionem (apta para la usucapión)  civil, en nombre propio y en concepto de dueño (a grandes trechos, en concepto de dueño). La institución de la usucapión supone que el sujeto no ha adquirido la propiedad, o el derecho real que se trate.
Supone que, por alguna causa, en su título o modo de adquirir, existía un vicio que lo invalidaba.
Se trata de una posesión ad usucapionem (en concepto de dueño). No en concepto de propietario, si no de titular del derecho que se pretende usucapir. No solo se debe circunscribir al ius possessionis, sino también al ius possidendi. El 448 no solo abarca al hecho del ius possessionis, sino también del ius possidendi.
Presunción de que todo poseedor en concepto de dueño tiene justo título 1952 y 1954 Artículo 1952 Se entiende por justo título el que legalmente baste para transferir el dominio o derecho real de cuya prescripción se trate.
Artículo 1954 El justo título debe probarse, no se presume nunca.
Una de las consecuencias de la presunción es que no se debe probar, es la consecuencia jurídica que otorga el OJ a ese hecho. La apariencia de titularidad de la posesión ampara al sujeto y le otorga, para el derecho, la apariencia de justo título.
1954 > el justo título debe probarse, no se presume nunca (contradicción con el 448) Si hay dos normas contradictorias, que en base al art. 3 del CC es de difícil comprensión, hay que eliminar una de ellas. Esto es una interpretación abrogativa.
Según las reglas del art. 3 del CC > Reglas hermenéuticas > reglas que OJ pone a disposición del intérprete para internar entender el alcance y contenido de las reglas jurídicas.
- Interpretación literal: según el sentido propio de sus palabras - Interpretación sistemática: en relación con el contexto. El precepto es una regla contenida en código, que se intenta que sea cerrado. Hay dos reglas jurídicas que sistemáticamente están ubicadas en dos sitios distintos del código. El 448 se encuentra en sede de posesión (justo después de los artículos que hablan de los efectos, de la gracia de la posesión). El 1954 habla de la adquisición de derechos reales en virtud del tiempo, de la prescripción. Si nosotros queremos usucapir algo, y alguien nos contradice el hecho de la usucapión, deberemos justificar el justo título. La usucapión te obliga (se requiere justo título y buena fe) a probar el justo título.
1954 > se debe probar que he usucapido en plazo porque había justo título. Los plazos son distintos. Mientras que si todavía no has usucapido, nadie te puede obligar a probar el título porque la apariencia de la posesión ya es suficiente, y nadie te puede obligar a exhibirlo Esta interpretación sistemática es la correcta y, por lo tanto, no serían contradictorios los preceptos.
1952 > trata de prescripción. Entiende que el justo título es un título de suyo apto para adquirir un derecho real. Si una persona quiere alegar justo título, por ejemplo, no le basta el depósito(que si es justo título para poseer, pero no para adquirir por usucapión el derecho real de propiedad).
El justo título de 1954 el justo título para usucapir. El justo título para usucapir hace que los plazos para la usucapión sean inferiores (esto no ocurre en CCCat). Por tratarse de plazos inferiores, el justo título para usucapir, no se presume.
Significa que, yo soy propietario ¿Cuándo yo creo que lo soy o cuando efectivamente lo soy por usucapión? Ejemplo: a mí me venden un ordenador y yo creo que quien me lo vendió es propietario. Hay justo titulo, en este caso el contrato de CV. No he adquirido el derecho real de propiedad, sino no hablaríamos de usucapión. Puedo llegar a adquirir la propiedad mediante la usucapión (pública, pacífica e ininterrumpida y, sobretodo, mediante la posesión en concepto de dueño). Además, se requiere que para que el tiempo sea inferior cuando concurren dos requisitos (la buena fe y el justo título). Cuando falta uno de los dos será 6 años en vez de 3 (en caso de bienes muebles) Cuando pasan 4 años, viene el bedel y reclama, por ejemplo, el ordenador que he adquirido, y yo me opongo, porque digo que soy propietaria porque lo he adquirido por usucapión. Se debe probar la buena fe (creencia o ignorancia) y el justo título (el contrato). Se debe poner de manifiesto el contrato, pues el justo título no se va a presumir.
Si viene el bedel a los 2 años, o un tercero, y reclama la posesión de la cosa, ¿en el pleito se debería dilucidar acerca del título? No. Solo acerca del título de quien está reivindicando. En este caso se ampara en la presunción del 448 (asistencia del título para poseer).
Artículo 464 > controvertido. La posesión de los BM adquirida de buena fe equivale al título. Trata de una regla general, después una excepción, y después una excepción de la excepción.
Artículo 464 La posesión de bienes muebles adquirida de buena fe equivale al título. Sin embargo, el que hubiese perdido una cosa mueble o hubiese sido privado de ella ilegalmente, podrá reivindicarla de quien la posee.
Tampoco podrá el dueño de cosas empeñadas en los Montes de Piedad establecidos con autorización del Gobierno obtener la restitución, cualquier que sea la persona que la hubiese empeñado, sin reintegrar antes al Establecimiento la cantidad del empeño y los intereses vencidos.
En cuanto a los adquiridos en Bolsa, feria o mercado, o de un comerciante legalmente establecido y dedicado habitualmente al tráfico de objetos análogos, se estará a lo que dispone el Código de Comercio.
La regla general es general solo dependiendo de cómo interpretemos la excepción, pues esta puede ser tan general que puede convertirse en la regla general y ésta en la excepción.
Un poseedor que lo sea de buena fe, el hecho posesorio hace que ésta equivalga al título. Se exceptúa en los supuestos, sobretodo, de privación ilegal, entonces la posesión de buena fe ya no valdrá como título. Depende de lo que se interprete de privación ilegal (si entendemos que toda privación del sujeto es ilegal) esto valdrá como regla general.
No podemos hacer que la interpretación de privación ilegal sea tan amplia para romper la regla general, porque sino el OJ lo hubiera dicho al revés.
- Postura romanista: momento determinante para conocer cuál es la posición de un sujeto respecto a la cosa es el momento de su adquisición. Si una persona adquiere de buena fe, equivale al título. Es decir, si me venden una pluma, por ejemplo, con contrato de CV, yo pago, y me entrega la cosa, sabemos que, en principio, yo me creo propietario, lo seré si quien me lo vendió tenía capacidad de disponer (nadie puede dar más de lo que tiene), por más título o por más entrega que hubiera. El negocio jurídico es válido, pero sin embargo, el efecto traslativo que pretendía el comprador (quería la propiedad, no posesión). Resulta, entonces, que soy poseedora de buena fe (creencia). No soy propietaria, no tengo el ius possidendi. Poseo porque tengo derecho a poseer porque estoy poseyendo, no tengo más que el ius possessionis. Tengo posesión en concepto de dueño, además con buena fe, y además con la inteligencia de tener título suficiente para llegar a ser en su día propietario por usucapión. Al derecho le importa más la posición respecto de la cosa, la creencia, por la seguridad en el tráfico jurídico. Como no voy a adquirir más de lo que me transmitirán, seré poseedora.
- Postura germanista: viene dada por la gewere (ideal). Esa manera de poder adquirir el derecho por el hecho de la posesión. Esta equivalencia va a hacer acercar que el simple hecho de ser poseedor de buena fe, nos hace propietarios con modo autónomo de adquisición de la propiedad. Pasamos de ser un mero poseedor, a ser un verdadero propietario.
Según la postura romanista no se puede adquirir a non domino. Solo puede transmitir el titular legitimado para ello. Cuando la transmisión no se realiza por el titular legitimado, no se adquiere la propiedad. Para eso se crea la usucapión. Si la quiere adquirir se adquirirá mediante usucapión y hace que todos los bienes sean reivindicables. Esta es la regla general.
Otra postura distinta se basa en la situación ideal, que es la postura germánica. Que hace que el poseedor de buena fe, hace que el bien sea irreivindicable porque se acepta la adquisición de bienes muebles a non domino, y por lo tanto, hace inútil la usucapión (salvo supuestos en los cuales se excepciona la regla).
Lo importante es que se debe partir de inicio de lo que parte el precepto, que es de una concepción germanista, que es la gewere.
CASO: venta de un reloj, que hay apariencia de que es de quien lo vende. Yo, en principio, soy poseedora. Este es un principio general.
- Supuesto A: transmisión por quien tiene la apariencia de ser titular con entrega del bien que hace que yo adquiera la posesión, y tenga justo título para usucapir, y que mi posesión sea en concepto de dueño. El 464 añade un nuevo título, un título distinto al título de adquisición mediante el contrato de CV. La equivalencia del título es equivale a algo, distinto pero equivalente. El hecho posesorio es lo que es el título. La posesión es el título que habilita al sujeto para que sea el propietario. Es el título por equivalencia, es la adquisición del derecho real por el hecho de estar poseyendo. Esto hace innecesaria la usucapión, no se puede usucapir, ya es suyo, por posesión.
Es decir, si yo compro el reloj, el derecho me protege por la apariencia generada, y soy la verdadera poseedora. Por título de posesión de buena fe se deviene propietario. Se institucionaliza la adquisición a non domino, se puede adquirir por quien no es el propietario. El derecho, a veces, prefiere la adquisición de un sujeto por quien lo adquiere de quien no es propietario (art. 473) 1765 > supuesto que un sujeto, que se supone que es el propietario, realiza un contrato de depósito. Si el incapaz entrega, vende o dona la cosa a un tercero, la cosa deviene irreivindicable. Es decir, no la puede reivindicar porque se prefiere a otro sujeto, y este otro será el propietario, que ha adquirido de quien no lo era. Es un supuesto de adquisición a non domino en el CC. El sujeto que no es propietario lo vende y hace irreivindicable el bien.
Artículo 1765 Si el depósito ha sido hecho por una persona capaz en otra que no lo es, solo tendrá el depositante acción para reivindicar la cosa depositada mientras exista en poder del depositario, o a que éste le abone la cantidad en que se hubiese enriquecido con la cosa o con el precio.
464 > TÍTULO POR EQUIVALENCIA > el hecho mismo de la posesión es el título. A semejanza del derecho germánico, el hecho posesorio es de suficiente entidad para hacer propietario sin necesidad del justo título de suyo apto para transmitir la propiedad. Siempre que haya un justo título o título habilitante para adquirir la propiedad. No habría título equivalente si, por ejemplo, se ha adquirido la cosa en depósito.
La importancia de la regla general la va a dar, no la propia regla general, sino la excepción a la regla general > ¿qué se entiende por privación ilegal? - Privación ilegal  La pérdida no se considera privación ilegal  Privación ilegal podemos entender:  Punto de vista amplio: cuando el propietario ha salido de su círculo, sin su voluntad.
Ejemplo: si el depositario vende la cosa que le he dado en depósito, ha salido de mi voluntad. Esto puede ser una privación ilegal.
 Punto de vista estricto: por haberse cometido delito, que el derecho no puede amparar ni con respecto a quien adquiere a non domino. Ya no sería propietario ni por el artículo 464 del título por equivalencia.
1962  1955  464 Artículo 1962 Las acciones reales sobre bienes muebles prescriben a los 6 años de perdida la posesión, salvo que el poseedor haya ganado por menos término el dominio, conforme al artículo 1955, y excepto en los casos de extravío y venta pública, y los de hurto y robo, en que se estará a lo dispuesto en el artículo 1955.3.
Artículo 1955 El dominio de los bienes muebles se prescribe por la posesión no interrumpida de 3 años con buena fe.
También se prescribe el dominio de las cosas muebles por la posesión no interrumpida de 6 años, sin necesidad de ninguna otra condición.
El cuanto al derecho del dueño para reivindicar la cosa mueble perdida o de que hubiese sido privado ilegalmente, así como respecto a las adquiridas en venta pública, en Bolsa, feria o mercado o de comercialmente legalmente establecido y dedicado habitualmente al tráfico de objetos análogos, se estará a lo dispuesto en el artículo 464 de este Código.
Solo serán reivindicables aquellos BM que han sido sustraídos de su dueño mediante privación ilegal. Los demás son irreivindicables, y lo son por dos cosas:´ 1- Porque en nuestro sistema vale que el comprador sea propietario a pesar de que el vendedor no 2- ¡! Porque sin ser propietario el comprador porque no lo era el vendedor, se hace propietario mediante el hecho posesorio En cualquier caso, son irreivindicables.
1962 > ya no trata de privación ilegal, sino de hurto y robo. El legislador pensaba en el problema del art. 464 cuando redactaba este artículo. Privación ilegal es la salida de la posesión, de la cosa.
Cuando el dueño no ha realizado ningún acto jurídico tendente a que saliera de su círculo de influencia. Pero, cuando realiza actos tendentes, la privación ya no es ilegal.
Es decir los supuestos de robo, hurto, que supongan que en contra de la voluntad del sujeto hayan salido de su círculo de influencia, hará que la cosa sea reivindicable de quien la posea (indiferentemente si es el expoliador o de quien él traiga causa).
Quien haya adquirido de expoliador podrá ser propietario por usucapión, por tener el justo título, pero no por título por equivalencia. Es la excepción al art. 464.
Excepción de la excepción: bolsa, ventas al público. Harán irreivindicable el bien, porque hay un supuesto legal de protección de la apariencia jurídica que se prefiere sobre el verdadero dueño.
Será la titularidad que otorgará la preferencia de un poseedor a otro. La excepción elimina la capacidad de que el verdadero propietario pueda recuperar la cosa, pero no convierte en propietario.
1- Regla general: apariencia, hecho posesorio. Hace que la posesión valga como título por equivalencia 2- Excepción: privación ilegal. Si ha salido involuntariamente del círculo de influencia.
3- Excepción de la excepción: seguridad jurídica por venta al público, bolsa, etc. Cuando la transmisión se realiza por tercero en establecimiento abierto al público o subasta judicial. Quien adquiere, adquiere la titularidad con independencia de las vicisitudes que hayan surgido.
Los títulos valores: el título al portador (son aquellos que la tenencia del documento justifica y otorga el título de crédito, es decir, quien tiene la posesión de ese documento tiene el derecho de crédito, y se transmite el derecho por la transmisión física de la cosa). Es un supuesto de transmisión de cosa unido al derecho, que trae aparejada la posesión de la cosa.