Source: http://leyesinmobiliarias.seuvella.com/rd2159-1978.t1.html
Timestamp: 2018-12-16 12:31:51
Document Index: 2915073

Matched Legal Cases: ['artículo 71', 'artículo 71', 'artículo 81', 'artículo 3', 'artículo 19', 'artículo 25', 'artículo 25', 'artículo 85', 'artículo 71', 'artículo 86', 'artículo 86', 'artículo 28', 'artículo 29', 'artículo 34', 'artículo 19', 'artículo 71', 'artículo 75', 'artículo 52', 'artículo 46', 'artículo 72', 'artículo 40', 'artículo 19', 'artículo 17', 'artículo 83', 'artículo 45']

Plan General Municipal de Ordenación Urbana.
Normas subsidiarias del planeamiento para todo el territorio municipal, con las determinaciones establecidas en el artículo 71.3 y 4 del Texto refundido de la Ley sobre régimen del suelo y ordenación urbana, en adelante Ley del Suelo.
Normas subsidiarias del planeamiento, con las determinaciones previstas en el artículo 71.3 de la Ley del Suelo.
Proyecto de delimitación del suelo urbano, formulado de conformidad con el artículo 81.2 de la Ley del suelo, complementado, en su caso, con las correspondientes ordenanzas de edificación y uso del suelo.
1. Las normas subsidiarias del planeamiento municipal a que hace referencia el artículo 3, apartado 1. b), se desarrollarán mediante planes parciales, estudios de detalle y planes especiales, según las distintas clases de suelo que en las mismas se establezcan y la finalidad que persigan.
1. Los Planes directores territoriales de coordinación establecerán, de conformidad con los principios del Plan nacional de ordenación y de la planificación económica y social y de las exigencias del desarrollo regional, las directrices para la ordenación del territorio, el marco físico en que han de desarrollarse las previsiones del Plan y el modelo territorial en que han de coordinarse los planes y normas a que afecte.
2. A los efectos previstos en el número anterior, los Planes directores territoriales de coordinación definirán un modelo de estructuración del territorio de acuerdo con las exigencias del desarrollo regional, que sirva de marco para la adecuada coordinación de las distintas acciones, planes y programas que tengan incidencia sobre dicho territorio, estableciendo sobre el mismo la distribución global de usos y actividades, las infraestructuras básicas, las áreas sujetas a limitaciones específicas, las medidas de protección del medio ambiente y aquellas otras determinaciones que sean necesarias para articulas los Planes y normas que lo desarrollen.
3. Estas determinaciones se establecerán teniendo en cuenta las posibilidades y programas de actuación del sector público y las actuaciones previsibles del mundo del privado, en función de las características socio-económicas del territorio y su población y de las acciones previstas en el propio Plan.
El esquema para la distribución geográfica de los usos y actividades a que debe destinarse prioritariamente el suelo, señalando el carácter principal o secundario, excluyente o alternativo de los distintos usos o actividades.
El señalamiento de las áreas en que se hayan de establecer limitaciones por exigencias de la defensa nacional o por otras razones de interés público, teniendo en cuenta, en todo caso, la legislación específica en la materia.
Las medidas de protección a adoptar para preservar el suelo y los demás recursos naturales de los procesos de urbanización en las áreas que por sus características naturales o por su valor paisajístico deben ser excluidas de este proceso.
Las medidas para defender, mejorar, desarrollar o renovar el medio ambiente natural o urbano, especificando las meras prohibiciones y las obligaciones que para tal defensa, mejora, desarrollo o renovación correspondan a la Administración y los administrados.
Las medidas adecuadas para impedir que sean afectadas por el desarrollo urbano áreas que, sin precisar de protección en orden a sus valores naturales, ecológicos, paisajísticos o de cualquier tipo, no sean necesarias para tal desarrollo.
Las medidas específicas de protección del patrimonio histórico-artístico, arquitectónico y cultural, no solo en cuanto afecten a monumentos y conjuntos, sino también a su entorno o a los espacios que sean precisos para preservar determinadas perspectivas.
El señalamiento y localización de las infraestructuras básicas relativas a las comunicaciones terrestres, marítimas y aéreas y al abastecimiento de agua, saneamiento, producción y distribución de energía y otras análogas.
La programación de las acciones necesarias para la ejecución de sus previsiones.
Memoria que se referirá a los siguientes extremos:
Información básica, acompañada de los estudios necesarios, que deberá considerar todos los aspectos que puedan condicionar o determinar la estructuración del territorio, y en todo caso los siguientes:
Características naturales del territorio, tales como las geográficas, topográficas, climáticas y otras análogas con referencia a los valores paisajísticos, ecológicos, urbanos, históricos y artísticos que tengan relevancia en el conjunto del ámbito territorial del Plan.
Aprovechamiento del que sea naturalmente susceptible en territorio desde el punto de vista agrícola, forestal, ganadero, cinegético, minero u otros.
Usos, actividades e infraestructuras básicas localizadas en el territorio.
Incidencia de la legislación específica de carácter protector en materia de espacios naturales, montes, costas, aeropuertos, cauces públicos, embalses, defensa nacional y cualquier otra del mismo carácter que sea de aplicación en el territorio objeto del Plan.
Características de la población asentada sobre el territorio, sus condiciones económicas y sociales y las previsiones de su evolución.
Obras que estuvieran programadas y referencia a la política que pueda influir en el desarrollo estructural del territorio, en especial las que con ese alcance se hubieren previsto en el Plan Nacional de Ordenación y en la planificación económica y social, así como en cualquiera otros planes o proyectos de la Administración del Estado o de los entes locales o institucionales.
Criterios y objetivos de la estructuración del territorio en función de la información básica verificada y de los estudios realizados.
Examen y análisis ponderado de las diferentes alternativas posibles con base en los criterios y objetivos propuestos.
Justificación y descripción de la alternativa elegida y desarrollo de la misma.
Determinación de los instrumentos de planificación requeridos para el desarrollo de las previsiones del plan y ejecución de sus acciones, especificando las que deban realizarse a través de planes generales o normas subsidiarias y complementarias o las que hayan de llevarse a cabo mediante planes especiales. El plan señalará aquellos sectores del territorio que deban ser objeto de planeamiento conjunto.
Documentación gráfica, que constará de:
Planos de información que expresen, en lo posible, el Estado actual y características del territorio a que se extienda el Plan, referidos a los extremos fundamentales señalados en el apartado a) del número anterior, y cualesquiera otras circunstancias que resulten relevantes.
Planos de ordenación referidos a las determinaciones a que se refiere el artículo anterior.
Programas de actuación para el desarrollo del Plan con las correspondientes bases de carácter técnico y económico, señalándose los plazos en que hayan de redactarse los instrumentos de planificación de desarrollo del Plan y llevarse a cabo las actuaciones previstas en él.
Sistema de seguimiento del Plan, estableciendo los límites de validez de sus determinaciones y los mecanismos de alerta que permitan detectar la necesidad de su modificación parcial o su revisión.
2. Las Corporaciones Locales municipales cuyo término está afectado total o parcialmente por un Plan director territorial de coordinación, sin perjuicio de la inmediata entrada en vigor de éste, deberán promover, en el plazo máximo de un año, la correspondiente acomodación a sus determinaciones mediante la oportuna revisión de sus respectivos Planes generales municipales de ordenación. En igual sentido se procederá a la acomodación de las normas complementarias y subsidiarias del planeamiento.
Los Planes generales municipales tienen por objeto específico, en el suelo urbanizable, preservar dicho suelo del proceso de desarrollo urbano y establecer, en su caso, medidas de protección del territorio y del paisaje.
SECCIÓN 2. DE LAS DETERMINACIONES DE CARÁCTER GENERAL
Clasificación del suelo, con expresión de las superficies asignadas a cada uno de los tipos y categorías en que se divida.
Estructura general y orgánica del territorio integrada por los elementos determinantes del desarrollo urbano y, en particular, por el sistema general de comunicación y sus zonas de protección; el de espacios libres destinados a parques públicos y zonas verdes en proporción no inferior a cinco metros cuadrados por habitante; y el de equipamiento comunitario y para centros públicos.
Programación en dos etapas de cuatro años del desarrollo del Plan en orden a coordinar las actuaciones e inversiones públicas y privadas de acuerdo con los Planes y programas de los distintos departamentos ministeriales.
Medidas para la protección del medio ambiente, conservación de la naturaleza y defensa del paisaje, elementos naturales y conjuntos urbanos e histórico-artísticos, de conformidad, en su caso, con la legislación específica que sea de aplicación en cada supuesto.
Señalamiento de las circunstancias con arreglo a las cuales sea procedente, en su momento, la revisión del Plan, en función de la población total y de su índice de crecimiento, recursos, usos e intensidad de ocupación del suelo y demás elementos que justificaron la clasificación de suelo inicialmente adoptada.
2. Los Planes generales, cuando afecten a territorios con planeamiento aprobado, incorporarán, con el grado de precisión que corresponda según la clase o categoría del suelo a que se refieran, las determinaciones del planeamiento anterior que el propio Plan general declare subsistentes.
3. En todo caso, el Plan general habrá de delimitar los ámbitos espaciales a los que corresponda cada uno de los tipos y categorías de suelo en el establecidos.
Para que el Plan general clasifique terrenos como urbanos, incluyéndolos en la delimitación que a tal efecto establezca será preciso que reúnan algunos de los siguientes requisitos:
Que los terrenos estén dotados de acceso rodado, abastecimiento de agua, evacuación de aguas residuales y suministro de energía eléctrica, debiendo tener estos servicios características adecuadas para servir a la edificación que sobre ellos exista o se haya de construir.
Que los terrenos, aun careciendo de algunos de los servicios citados en el párrafo anterior, tengan su ordenación consolidada, por ocupar la edificación, al menos, dos terceras partes de los espacios aptos para la misma según la ordenación que el Plan general para ellos proponga. El Plan deberá señalar las operaciones de reforma interior o acciones concretas de urbanización precisas para conseguir los niveles de dotación necesarios de los servicios mínimos señalados en el apartado a) de este artículo.
Suelo programado, constituido por aquel cuya urbanización deba ser desarrollada según el programa del propio Plan.
Suelo no programado, integrado por el que pueda ser objeto de urbanización mediante la aprobación de programas de actuación urbanística.
Los nuevos asentamientos de población y de actividades productivas cuya implantación se prevea en el programa.
El establecimiento de aquellas partes de los sistemas generales necesarios para el desarrollo de las previsiones sobre población y actividades a que se refiere el apartado anterior.
Las características del desarrollo urbano previsible.
La necesidad de producir un desarrollo urbano coherente en función de la estrategia a largo plazo del Plan.
La adecuada proporción entre los nuevos asentamientos y el equipo urbano.
Las previsiones sobre inversión pública y privada.
4. Se clasificará como suelo urbanizable no programado aquél que deba ser reservado, de acuerdo con el modelo de utilización del territorio adoptado por el Plan general, para su posible urbanización y que no sea necesario para la realización de las previsiones del programa.
Los que el Plan no incluya en alguno de los tipos de suelo a que se refieren los artículos anteriores.
Los espacios que el Plan determine para otorgarles una especial protección, a los efectos de esta Ley, en razón de su excepcional valor agrícola, forestal o ganadero, de las posibilidades de explotación de sus recursos naturales, de sus valores paisajísticos, históricos o culturales o para la defensa de la fauna, la flora o el equilibrio ecológico.
La asignación a las diferentes zonas de los correspondientes usos globales cuya implantación se prevea, y la intensidad de los mismos.
El sistema general de comunicaciones, tanto urbanas como interurbanas, estableciendo las reservas de suelo necesarias para el establecimiento de redes viarias y ferroviarias, áreas de acceso a las mismas, y todas aquellas otras instalaciones vinculadas a este sistema, como son estaciones de ferrocarril y autobuses, puertos, aeropuertos y otras instalaciones análogas.
El sistema general de espacios libres constituido por:
Parques urbanos públicos, en proporción no inferior a cinco metros cuadrados de suelo por cada habitante, en relación al total de población prevista en el Plan. En estos parques solo se admitirán aquellos usos compatibles con su carácter que no supongan restricción del uso público.
Áreas públicas destinadas al ocio cultural o recreativo, como parques deportivos, zoológicos, ferias y otras instalaciones análogas.
El sistema general de equipamiento comunitario, que comprenderá todos aquellos centros al servicio de toda la población destinados a usos:
Culturales y docentes, en situación y extensión adecuadas para que puedan cumplir las previsiones de su legislación especial.
Sanitarios, asistenciales, religiosos, cementerios y cualesquiera otros que se consideren necesarios para el mejor desarrollo de los intereses comunitarios.
Aquellas instalaciones y obras cuya implantación pueda influir de forma sustancial en el desarrollo del territorio, como centros productores de energía, embalses, líneas de conducción y distribución y otras análogas.
2. La definición de los sistemas generales determinantes de la estructura general del territorio se formulará sin perjuicio de la clasificación del suelo, y el proceso de su ejecución se acomodará a la estrategia establecida par el desarrollo del Plan.
3. Además de lo preceptuado en los números anteriores, se incorporaran para el suelo urbanizable, incluido en la programación a que se refiere el apartado c) del artículo 19 de este Reglamento, las previsiones de actuaciones públicas y privadas en orden a la realización de obras correspondientes a la estructura general y orgánica del territorio y la total urbanización de dicho suelo.
1. En los distintos tipos y categorías de suelo, el Plan establecerá los criterios y señalará los presupuestos de hecho con arreglo a los cuales puedan delimitarse, en su caso, zonas y conjuntos, para someterlos a la especial legislación protectora por razón de la materia.
2. Asimismo podrá completar esa legislación con las normas que el propio Plan estime necesarias para la protección del medio ambiente urbano o rural, conservación de la naturaleza y defensa del paisaje, elementos naturales conjuntos urbanos e histórico-artísticos, sin que tales normas puedan contradecir o modificar las de carácter especial señaladas en el número anterior.
3. Las aludidas medidas de protección y defensa podrán consistir en la prohibición de determinadas actividades a desarrollar en las zonas o conjuntos, en la imposición de obligaciones tendentes a evitar las degradaciones de cualquiera de los elementos del medio ambiente o de los conjuntos urbanos o histórico-artísticos.
SECCIÓN 3. DE LAS DETERMINACIONES EN SUELO URBANO
1. En suelo urbano, los Planes generales contendrán, además de las determinación de carácter general, las siguientes:
De limitación de su perímetro o perímetros según que existan uno o varios núcleos urbanos en el ámbito territorial del Plan.
Señalamiento de aquellas áreas en las que se prevean operaciones de reforma interior, que requieran la formulación de un Plan especial de este carácter, par dichas áreas el Plan general deberá fijar explícitamente los objetivos que la reforma se propone y, al menos, los usos e intensidades de los mismos que habrán resultar de la reforma prevista.
Asignación de usos pormenorizados correspondientes a las diferentes zonas, definiendo de forma detallada la específica utilización de los terrenos incluidos en cada una de ellas.
Delimitación de los espacios libres y zonas verdes destinados a parques y jardines públicos, así como de las zonas deportivas, de recreo y expansión también públicas. Dichas dotaciones están independientes de las establecidas en este tipo de suelo para la estructura general y orgánica del territorio que se refiere el artículo 25.1 c) de este Reglamento y se fijarán en proporción adecuada a las necesidades colectivas y a las características socio-económicas de la población y de acuerdo, en todo caso, con la legislación específica sobre materia.
Emplazamiento reservado para templos, centros docentes, públicos o privados, asistenciales y sanitarios y demás servicios de interés público y social que formen parte del equipo urbano comunitario, en proporción adecuada a las necesidades colectivas y a las características socio-económicas de la población.
Trazado y característica de la red viaria, con clasificación de la misma en función del tráfico previsto y señalamiento de alineaciones y rasantes referido a la totalidad o parte de ese suelo, precisando en todo caso la anchura de los viales o definiendo el criterio para su fijación.
Previsión de aparcamientos públicos, justificando la elección de su localización en relación con la planificación adecuada del transporte público y demás condicionantes urbanísticos.
Reglamentación detallada del uso pormenorizado, volumen y condiciones higiénico-sanitarias de los terrenos o construcciones, así como de las características estéticas de la ordenación de la edificación y de su entorno.
Características y trazado de las galerías y redes de abastecimiento de agua, alcantarillado, energía eléctrica, y de aquellos otros servicios que pueda prever además el Plan.
SECCIÓN 4. DE LAS DETERMINACIONES EN SUELO URBANIZABLE PROGRAMADO
Desarrollo de los sistemas de la estructura general de la ordenación urbanística del territorio a que hace referencia el artículo 25 de este Reglamento, con la precisión suficiente para permitir la redacción de Planes parciales o especiales.
Asignación de usos globales a las diferentes zonas, fijando las intensidades correspondientes a dichos usos, esta asignación podrá efectuarse con carácter excluyente o alternativo siempre que en este último caso los usos que resulten definitivamente elegidos por los correspondientes Planes parciales sean compatibles entre sí y se asegure el equilibrio de los usos, de sus intensidades y del equipamiento de infraestructuras y servicios.
Emplazamiento de los centros de servicio y trazado de las redes fundamentales de abastecimiento de agua, alcantarillado, energía eléctrica, alumbrado público, telefonía y demás servicios que en su caso prevea el Plan, con la expresión de sus características técnicas fundamentales.
División del territorio en sectores para el desarrollo de planes parciales.
La división del suelo urbanizable programado en sectores deberá establecerse en forma tal, que estos constituyan unidades geográficas y urbanísticas que permita un desarrollo adecuado en Planes parciales. Cada sector habrá de ser objeto de un Plan parcial cuya ejecución se realizará en uno o varios polígonos.
SECCIÓN 5. DE LAS DETERMINACIONES EN SUELO URBANIZABLE NO PROGRAMADO
En suelo urbanizable no programado, el Plan general, además de las determinación de carácter general, contendrá las siguientes:
Delimitación de esta categoría de suelo, expresando el carácter excluyente, alternativo o compatible de los uso asignados en cada área.
Señalamiento de los usos que sean incompatibles dentro de cada área con la estructura general de la ordenación urbanística y con el modelo territorial propuesto por el propio Plan, o que sean incompatibles con los usos asignados al suelo, comprendiendo:
Características que debe reunir la delimitación de los terrenos, considerando la necesidad de una adecuada inserción de la actuación en la estructura urbana del Plan.
Magnitudes máximas y mínimas que pueda alcanzar la actuación desde el punto de vista de extensión superficial y usos que puedan admitirse.
Sistemas de dotaciones, servicios y equipamientos que deban establecerse en cada actuación.
Requisitos que deben ser cumplidos para garantizar la conexión con la red viaria y de transporte prevista en el Plan general.
Redes de servicios que deban establecerse y su relación con las existentes o propuestas en el Plan general. Al menos, deberán tener las mismas características establecidas para estos servicios en el suelo urbanizable programado.
Definición, a efectos de lo dispuesto en el artículo 85 de la Ley del Suelo, del concepto de núcleo de población, con base en las características propias del municipio, estableciendo las condiciones objetivas que den lugar a su formación.
Los programas de actuación urbanística podrán abarcar, de acuerdo con las magnitudes mínimas a que se refiere el apartado c), 2., del artículo anterior, parte del territorio de una zona, una de ellas completa o varias zonas partes de ellas, siempre que, en todo caso, constituyan una unidad urbanística integrada, entendiendo por tal aquella que resuelva en sí misma la totalidad de los problemas urbanísticos inherentes a su implantación y funcionamiento orgánico, tal y como se definen el artículo 71.2 de este Reglamento.
SECCIÓN 6. DE LAS DETERMINACIONES EN SUELO NO URBANIZABLE
Delimitación de las áreas que deban ser objeto de especial protección, incluyendo, en su caso, la prohibición absoluta de construir y señalando las medidas a adoptar a efectos de la conservación, mejora y protección:
Del suelo, flora, fauna, paisaje, cursos y masas de agua y demás elementos naturales, incluyendo, en su caso, la prohibición absoluta de construir.
Del medio ambiente natural o de aquellos de sus elementos que hayan sufrido algún tipo de degradación.
De los yacimientos arqueológicos y de las construcciones o restos de ellas de carácter histórico-artístico, arquitectónico o que contengan algún elemento señalado de carácter cultural situados en este tipo de suelo.
De los que deban ser destinados a determinados cultivos o explotaciones agrícolas, ganaderas o forestales.
Definición, a efectos de lo dispuesto en el artículo 86 de la Ley del Suelo, del concepto de núcleo de población, con base en las características propias del municipio, estableciendo las condiciones objetivas que den lugar a su formación.
Características de edificios y construcciones que puedan levantarse de acuerdo con lo previsto en el artículo 86 de la Ley de suelo, en función de los usos a que se destinen. A tal efecto se establecerán:
Medidas que impidan la posibilidad de formación de núcleos de población definidos por el propio Plan en función de las características del territorio objeto del planeamiento y las que garanticen en todo caso la condición aislada de la edificación, para lo cual deberán señalarse, como mínimo, las siguientes condiciones:
Parcela de terreno que haya de quedar afectada a la edificación, en cuanto a superficie y forma.
Retranqueos de la edificación respecto a los límites de la propiedad.
Normativa a que deben sujetarse las construcciones para garantizar su adaptación al ambiente rural y al paisaje en que se sitúen y las medidas que deban adoptarse para preservar los valores naturales del terreno afectado por las construcciones.
SECCIÓN 7. DE LA DOCUMENTACIÓN DEL PLAN GENERAL
Justificación de la conveniencia y oportunidad de su formación.
Información urbanística, acompañada de los estudios complementarios necesarios, que deberán considerar todos los aspectos que puedan condicionar o determinar el uso del territorio, y en todo caso los siguientes:
Planeamiento vigente con anterioridad.
Resultado del trámite de participación pública en el proceso de elaboración del Plan.
Características naturales del territorio como las geológicas, topográficas, climáticas y otras.
Aprovechamiento de que sea susceptible el territorio, desde el punto de vista agrícola, forestal, ganadero, cinegético, minero y otros.
Usos a que el terreno esté destinado, edificaciones e infraestructuras existentes en el mismo.
La diferente aptitud de los terrenos para su utilización urbana.
Señalamiento de los valores paisajísticos, ecológicos, urbanos e histórico-artísticos, existentes en el ámbito territorial del Plan.
Análisis de la posible incidencia de la legislación específica del patrimonio histórico-artístico y de la de carácter protector en materia de espacios naturales, montes, costas, aeropuertos, cauces públicos, embalses y defensa nacional y cualquier otra del mismo carácter que sea de aplicación en el territorio objeto del Plan.
Obras programadas y política de inversiones públicas que pueden influir en el desarrollo urbano, en especial las previstas en el Plan nacional de ordenación, planificación económica y social y, en su caso, en el Plan director territorial coordinación, así como las de cualquier otro plan o proyecto de los órganos de la Administración del Estado, o de los entes locales, o institucionales, que tengan relación con el territorio objeto de planeamiento.
Objetivos y criterios de la ordenación del territorio.
Examen y análisis ponderado de las diferentes alternativas contempladas.
Justificación del modelo de desarrollo elegido y descripción de la ordenación propuesta.
Justificación razonada del sistema de ponderación empleado para la elección de los parámetros aplicables en la obtención del aprovechamiento medio.
También se especificarán las circunstancias a que se hace referencia en el artículo 28 de este Reglamento en relación con la revisión del Plan.
1. Los planos de información del Plan general se redactarán a escala adecuada y reflejarán la situación del territorio a que se refieran en orden a sus características naturales y usos del suelo, con especial mención de los aprovechamientos agrícolas, forestales, ganaderos, cinegéticos, extractivos y otros; infraestructura y servicios existentes, con indicación de su estado, capacidad y grado de utilización; y expresión del suelo ocupado por la edificación. Asimismo habrán de formularse, a escala adecuada, los planes que se precisos para expresar pormenorizadamente el estado actual del suelo urbano en cuanto a su perímetro y a las características de las obras de urbanización y de las edificaciones existentes.
Para todo el territorio comprendido en su ámbito y a escala conveniente:
Plano de clasificación del suelo, con expresión de las superficies asignadas cada uno de los tipos y categorías del mismo.
Plano de estructura orgánica del territorio, con señalamiento de los sistemas generales.
Plano o planos de usos globales previstos para los distintos tipos y categorías de suelo.
Para suelo urbano. Planos referidos a los extremos señalados en los apartados a), b), c), d), e), f), g), e i) del artículo 29 de este Reglamento, redactados mínima 1:2.000. En aquellas áreas en las que el Plan general no señale alineaciones y rasantes, la escala mínima podrá ser de 1:5.000.
Para el suelo urbanizable programado:
Plano de situación a escala adecuada: y
Planos referidos a los apartados a) y b) del artículo 34 de este Reglamento, escala mínima 1:5.000.
Para suelo no urbanizable: plano de situación a escala conveniente, con expresión, en su caso, de las áreas de especial protección.
2. En el suelo las normas urbanísticas tendrán el carácter de ordenanzas de la edificación y uso del suelo y contendrán la reglamentación detallada del uso pormenorizado, volumen y condiciones higiénico-sanitarias de los terrenos y construcciones, así como las características estéticas de la ordenación, de la edificación y de su entorno.
3. En suelo urbanizable programado, las normas urbanísticas, además de regular, concordancia con las calificaciones de suelo establecidas en los planos de ordenación, el régimen general de cada uno de los distintos usos de suelo y la edificación, establecerán las características de los sistemas generales incluido en esta categoría de suelo y las exigencias mínimas, en lo referente a infraestructuras y servicios, a que se ha de ajustar el desarrollo de los planes parciales o, en su caso, los planes especiales.
Los objetivos, directrices y estrategia de su desarrollo a largo plazo para todo el territorio comprendido en su ámbito.
Las previsiones específicas concernientes a la realización de los sistemas generales.
Las dos etapas cuatrieniales en que han de desarrollarse las determinaciones en el suelo urbanizable programado.
Los plazos a que han de ajustarse las actuaciones previstas, en su caso, para completar la urbanización en suelo urbano o para realizar operaciones de reforma interior en este tipo de suelo.
La evaluación económica de la ejecución de las obras de urbanización correspondientes a la estructura general y orgánica del territorio definida en el artículo 19, 1.b) del presente Reglamento y a la implantación de los servicios, incluidos ambos en los programas cuatrienales correspondientes al suelo urbanizable programado.
La misma evaluación referida a las actuaciones que, en su caso, se hayan programado para el suelo urbano.
La determinación del carácter público o privado de las inversiones a realizar para la ejecución de las previsiones del Plan general, expresadas en los apartados anteriores, con suficiente especificación de las obras y servicios que se atribuyen al sector público y privado e indicación, en el primer caso, de los organismos o entidades públicas que asumen el importe de la inversión.
En el suelo clasificado como urbanizable programado, desarrollar el Plan general mediante la ordenación detallada y completa de una parte de su ámbito territorial.
En el suelo clasificado como urbanizable no programado el desarrollo de los programas de actuación urbanística.
El desarrollo de las normas complementarias y subsidiarias de planeamiento, en su caso.
2. Cuando desarrollen el Plan general de planes parciales, se reducirán para la ordenación de sectores completos definidos en aquél, de modo que cada Plan parcial tenga por objeto un sector determinado por el Plan general.
4. El desarrollo de las normas complementarias y subsidiarias de planeamiento a través de planes parciales se referirá a terrenos incluidos en las áreas que aquellas declaren aptas para la urbanización, de acuerdo con lo establecido en e artículo 71.4 de la Ley del Suelo.
SECCIÓN 2. DE LAS DETERMINACIONES
Delimitación del área de planeamiento, abarcando un sector definido en el Plan general o en los programas de actuación urbanística, o una o varias de las áreas definidas como aptas para la urbanización en normas complementarias y subsidiarias de planeamiento.
Asignación de usos pormenorizados y delimitación de las zonas en que se divide el territorio planeado por razón de aquellos y, en su caso, la división en polígonos o unidades de actuación.
Señalamiento de reservas de terreno para parques y jardines públicos, zonas deportivas públicas y de recreo y expansión, también públicas, en proporción adecuada a las necesidades colectivas. La superficie destinada a dichas reservas será, como mínimo, de 18 metros cuadrados por viviendas o por cada 100 metros cuadrados de edificación residencial, si no se hubiera fijado expresamente el número de viviendas que se pudieran construir. Esta reserva no podrá ser inferior al 10% de la total superficie ordenada, cualquiera que sea el uso a que se destinen los terrenos y la edificación, y habrá de establecerse con independencia de las superficies destinadas en el Plan general a espacios libres o zonas verdes para parques urbanos públicos.
Fijación de reservas de terrenos para centros culturales y docentes públicos y privados en la proporción mínima de 10 metros cuadrados por vivienda o por cada 100 metros cuadrados de edificación residencial, si no se hubiere determinado expresamente el número de viviendas que se pudieran construir, agrupados según los módulos necesarios para formar unidades escolares completas.
Emplazamientos reservados para templos, centros asistenciales y sanitarios y demás servicios de interés público y social.
Trazado y características de la red de comunicaciones propias del sector y de su enlace con el sistema general de comunicaciones previsto en el plan general de ordenación, con señalamiento de alineaciones y rasantes de aparcamientos en la proporción mínima de una plaza por cada 100 metros cuadrados de edificación.
Características y trazado de las galerías y redes de abastecimiento de agua, alcantarillado, energía eléctrica y de aquellos otros servicios que, en su caso, prevea el Plan.
Plan de etapas para la ejecución de las obras de urbanización y, en su caso, la edificación.
Modo de ejecución de las obras de urbanización, señalando el sistema de actuación.
Compromisos que se hubieren de contraer entre el urbanizador y el Ayuntamiento, y entre aquél y los futuros propietarios, en orden a:
Plazos de ejecución de las obras de urbanización e implantación de los servicios, en su caso.
Construcción, en su caso, de edificios destinados a dotaciones comunitarias la urbanización, no incluidas entre las obligaciones generales impuestas por la Ley.
Conservación de la urbanización, expresando si correrá a cargo del Ayuntamiento, de los futuros propietarios de parcelas o de los promotores, con indicación en estos dos últimos supuestos del período de tiempo al que se extenderá la obligación de conservación.
Garantías del exacto cumplimiento de dichos compromisos por importe del 6% del coste que resulta para la implantación de los servicios y ejecución de las obras de urbanización, según la evaluación económica del propio Plan parcial. Las garantías podrán prestarse en metálico, en valores públicos o mediante aval bancario.
Medios económicos de toda índole con que cuente el promotor o promotores de la urbanización, indicando los recursos propios y las fuentes de financiación.
1. A efectos de la limitación de viviendas establecida en el artículo 75 de la Ley de Suelo, aquella se entenderá referida a las acciones definidas en suelo urbanizable programado de los Planes generales o de los programas de actuación urbanística, y a las áreas declaradas aptas para la urbanización en las normas subsidiarias de planeamiento.
2. Deberá expresarse en el Plan parcial el destino público o privado los terrenos que resulten edificables, de los que se destinen a dotaciones y de los correspondientes a espacios libres, así como de los usos de las edificaciones e instalaciones previstas en estos últimos.
La situación concreta de las áreas destinadas al equipamiento que hayan de reservarse para templos, centros asistenciales, sanitarios, parques deportivos y demás servicios de interés público y social, cuando el uso dominante lo exija, se establecerá estudiándola en relación con las redes viaria de peatones, a fin de garantizar su accesibilidad y obtener su integración en la estructura urbanística del Plan.
1. El Plan parcial determinará los trazados de las redes y galerías de todos los servicios que en el se establezcan, desarrollando las previsiones del Plan general, programa de actuación urbanística o normas subsidiarias.
Redes de abastecimiento de agua, riego e hidratantes contra incendios.
4. En la red de abastecimiento de agua se indicarán las fuentes de la misma, el caudal disponible y, en su caso, el área de protección de aquellas.
6. La red de distribución de energía eléctrica señalará la fuente de la misma, la capacidad de los centros de transformación y las líneas que lo abastezcan, existentes o que se proyecten. En el caso de Planes parciales de uso predominantemente residencial, la red de distribución será subterránea y los centros de transformación quedarán integrados en la edificación o serán subterráneos. En el caso excepcional, debidamente justificado, de que estos tengan que realizarse en edificación exenta, las ordenanzas del Plan parcial deberán fijar las condiciones de volumen y estéticas exigibles.
Su duración, con referencia a la fecha de comienzo de los plazos que se establezcan.
Las obras de urbanización correspondientes.
La puesta en servicio de las reservas de suelo correspondientes a los equipamientos que deban establecerse a medida que se urbanice.
La determinación de los niveles correspondientes a los servicios de abastecimiento de agua, evacuación y suministro de energía eléctrica para que puedan ser utilizados los terrenos que se urbanicen sucesivamente.
Explanación, pavimentación, señalización y jardinería.
Redes de distribución de energía eléctrica y alumbrado público.
Otras redes o canalizaciones de servicios que prevea el plan.
Establecimiento de servicios públicos de transporte y recogida de basuras, si procede.
Obras especiales como pasos a distinto nivel, desviación de redes de servicio existentes y otras.
Indemnizaciones procedentes por el derribo de construcciones, destrucción de plantaciones y otras obras e instalaciones que exija la ejecución del Plan.
Las necesidades de suelo y la urgencia de su urbanización.
Los medios económicos financieros con que cuenta la Administración.
La colaboración estimada de la iniciativa privada.
La estructura de la propiedad del suelo, y cualesquiera otras circunstancias que concurran en el sector o en cada polígono.
SECCIÓN 3. DE LA DOCUMENTACIÓN
Memoria justificativa de la ordenación y de sus determinaciones.
Ordenanzas reguladoras.
Justificación de la procedencia de su formulación en relación con el programa del Plan general o del Plan de etapas del programa de actuación urbanística que desarrollen, o de su conveniencia y oportunidad si desarrollan las determinaciones contenidas en una norma subsidiaria de planeamiento.
Información urbanística, incluyendo los estudios que sean necesarios, que deberá considerar todos los aspectos que puedan condicionar la estructura urbanística del territorio y en todo caso los siguientes:
Características naturales del territorio, como geológicas, geotécnicas, topográficas y otras.
Usos, edificaciones y infraestructuras existentes.
Estudio de la estructura de la propiedad del suelo.
Objetivos y criterios de la ordenación del territorio en función de las determinaciones del Plan general, de la información urbanística verificada y de los estudios complementarios realizados.
Examen y análisis ponderado de las diferentes alternativas que pudieran plantearse por la extensión y entidad del Plan y justificación de la que resultase elegida. Habrá de acreditarse que la solución propuesta constituye una unidad funcional perfectamente conectada con las áreas colindantes mediante la adecuada relación con su estructura urbana.
Información urbanística sobre la situación y calificación de los terrenos en el planeamiento de rango superior, expresada en los siguientes planos, que se redactarán a las escalas utilizadas en este:
De situación en relación con la estructura orgánica correspondiente del Plan general o normas subsidiarias que desarrolle el Plan parcial.
De ordenación establecida en el Plan general, programa de actuación urbanística o normas subsidiarias para el ámbito territorial incluido en el Plan parcial y su entorno.
Información sobre el estado de los terrenos en los siguientes planos, redactados, como mínimo, a escala 1:2.000:
Topográfico, con curvas de nivel de metro en metro, que deberá ser acompañado por los planos hipsométrico y clinométrico cuando estos sean precisos para una mejor interpretación de aquél.
De edificaciones, usos, infraestructuras y vegetación existentes.
1. Los planos de proyecto se redactarán a escalas de 1:2.000 a 1:5000 y recogerán las determinaciones exigidas en los artículos 45 y 48 al 54 del presente Reglamento.
Zonificación, con asignación de usos pormenorizados, sistema de espacios libres y zonas verdes y especificación de la situación de todas las reservas de suelo para donaciones, en relación con las demás áreas del propio Plan parcial y en especial con la red viaria, incluida la de peatones.
Red viaria, definiendo de forma suficiente sus perfiles longitudinales y transversales, de acuerdo con las determinaciones del artículo 52 del presente Reglamento.
Esquema de las redes de abastecimiento de agua, riego e hidrantes contra incendios, alcantarillado, distribución de energía eléctrica, y alumbrado público.
Delimitación de polígonos de actuación, en su caso.
Las ordenanzas del Plan parcial reglamentaran el uso de los terrenos y de la edificación pública y privada y contemplaran, como mínimo, los siguientes apartados:
Generalidades y terminología de conceptos.
Régimen urbanístico del suelo, con referencia a:
Calificación del suelo, con expresión detallada de sus usos pormenorizados.
Normas de edificación, con referencia a:
Condiciones técnicas de las obras en relación con las vías públicas.
Condiciones comunes a todas las zonas en cuanto a edificación, volumen y uso, con expresión de los permitidos, prohibidos y obligados, señalando para estos últimos la proporción mínima exigida de higiene y estéticas, debiendo tenerse en cuenta la adaptación en lo básico al ambiente en que estuvieren situadas.
Normas particulares de cada zona.
Justificación de la necesidad o conveniencia de la urbanización.
Relación de propietarios afectados, con su nombre, apellidos y dirección.
Determinaciones expresadas en el artículo 46 de este Reglamento.
Establecer alineaciones y rasantes, completando las que ya estuvieren señaladas en el suelo urbano por el Plan general, normas complementarias y subsidiarias de planeamiento o proyecto de delimitación de suelo urbano, en las condiciones que estos documentos de ordenación fijen, y reajustar y adaptar las alineaciones y rasantes previstas en los instrumentos de ordenación citados, de acuerdo igualmente con las condiciones que al respecto fijen.
Adaptar o reajustar alineaciones y rasantes señaladas en Planes parciales.
Ordenar los volúmenes de acuerdo con las especificaciones del Plan general o de las normas complementarias y subsidiarias de planeamiento en suelo urbano, o con las propias de los Planes parciales en los demás casos, y completar, en su caso, la red de comunicaciones definida en los mismos con aquellas vías interiores que resulten necesarias para proporcionar acceso a los edificios cuya ordenación concreta se establezca en el propio estudio de detalle.
5. En ningún caso podrá producir perjuicio ni alterar las condiciones de ordenación de los predios colindantes.
Memoria justificada de su conveniencia y de la procedencia de las soluciones adoptadas.
Cuando se modifique la disposición de volúmenes se efectuará, además, un estudio comparativo de la edificabilidad resultante por aplicación de las determinaciones previstas en el Plan, y de las que se obtienen en el estudio de detalle, justificando el cumplimiento de lo establecido sobre este extremo en el número 3 del artículo anterior.
Planos a escala adecuada y, como mínimo, 1:500 que expresen las determinaciones que se completan, adaptan o reajustan, con referencias precisas a la nueva ordenación y su relación con la anteriormente existente.
Planos de información y de situación con relación en el conjunto urbano.
2. No será necesaria la formulación del pliego de condiciones económico-administrativas cuando las obras de urbanización se ejecuten por el sistema de recompensación en terrenos de un solo propietario.
1. La ordenación y urbanización de terrenos clasificados como suelo urbanizable no programado se efectuara, de conformidad con el Plan general municipal respectivo, mediante programas de actuación urbanística para la realización de unidades urbanísticas integradas.
Desarrollo de los sistemas de la estructura general de la ordenación urbanística del territorio.
Señalamiento de usos y niveles de intensidad, con expresión del aprovechamiento medio en todo su ámbito.
Trazado de las redes fundamentales de abastecimiento de agua, alcantarillado, teléfonos, energía eléctrica, comunicaciones y demás servicios que se prevean.
División del territorio en sectores para el desarrollo en etapas.
Memoria que refleje la información urbanística utilizada, y en la que habrán de exponerse las razones que hayan aconsejado la formulación del programa de actuación urbanística, la relación de las previsiones del programa con las del Plan general municipal y la justificación de las determinaciones que en aquél se contienen.
Planos de información urbanística correspondientes a los terrenos objeto de actuación, redactados a escala que permita localizar con precisión el territorio dentro del Plan general, reflejando la situación del mismo en orden a sus características naturales y usos del suelo, con especial mención de los aprovechamientos agrícolas, forestales, ganaderos, cinegéticos, extractivos, y otros, así como la infraestructura y servicios existentes, con indicación de su estado, capacidad y grado de utilización. Asimismo recogerán, en su caso, el suelo ocupado por la edificación.
Planos de ordenación, que estarán constituidos por:
Plano de situación en relación con el Plan general.
Planos a escala mínima 1:5.000, referidos a los extremos señalados en el artículo 72 del presente Reglamento.
Plano de relación de la ordenación propuesta con las previsiones del Plan general, señalando la conexión con los sistemas generales de éste, a escala adecuada.
Normas urbanísticas para el desarrollo en planes parciales cuyo contenido se ajustara a lo señalado en el artículo 40.3 para el suelo urbanizable programado.
Estudio económico-financiero que justifique la viabilidad del programa de actuación urbanística en función de los recursos de financiación del adjudicatario o del órgano urbanístico actuante.
La evaluación económica de la ejecución de las obras de urbanización correspondientes a la estructura general y Orgánica del territorio.
La determinación del carácter público o privado de las inversiones a realizar para la ejecución de las previsiones del programa de actuación urbanística, con suficiente especificación de las obras y servicios que se atribuyen al sector público y privado e indicación en el primer caso de los organismos o entidades públicas que asumen el importe de la inversión.
Memoria justificativa y descriptiva de la ordenación que se proponga y de las etapas de su desarrollo.
Planos de información urbanística correspondientes a los terrenos objeto del concurso, redactados a escala adecuada que permita localizar con precisión el territorio dentro del ámbito del Plan general, reflejando la situación del mismo en orden a sus características naturales, usos del suelo, infraestructuras, servicios y edificación existente.
Plano de avance de ordenación, a escala adecuada, con expresión de los sistemas generales definidos en el artículo 19.1 b) y asignación de usos globales del suelo y de sus intensidades, a cuyo efecto se tendrá en cuenta lo establecido en el artículo 17 de este Reglamento.
Desarrollo de las infraestructuras básicas relativas a las comunicaciones terrestres, marítimas y aéreas, al abastecimiento de aguas, saneamiento y suministro de energía y otras análogas.
Protección del paisaje, de las vías de comunicación, del suelo, del medio urbano, rural y natural, para su conservación y mejora en determinados lugares.
Desarrollo del sistema general de comunicación y sus zonas de protección, del sistema de espacios libres destinados a parques públicos y zonas verdes y del sistema de equipamiento comunitario para centros y servicios públicos y sociales a nivel de Plan general.
Protección de los elementos a que se alude en el párrafo b) del apartado anterior.
Reforma interior en suelo urbano.
Ordenación de recintos y conjuntos arquitectónicos, históricos y artísticos.
Saneamiento de poblaciones.
Mejora de los medios urbano, rural y natural.
3. En ausencia del Plan director territorial de coordinación o de Plan general, o cuando estos no contuviesen las previsiones detalladas oportunas, y en áreas que constituyan una unidad que así lo recomiende, podrán redactarse Planes especiales que permitan adoptar medidas de protección en su ámbito con las siguientes finalidades:
Establecimiento y coordinación de las infraestructuras básicas relativas al sistema de comunicaciones, al equipamiento comunitario y centros públicos de notorio interés general, al abastecimiento de agua y saneamiento y a las instalaciones y redes necesarias para suministro de energía, siempre que estas determinaciones no exijan la previa definición de un modelo territorial.
Protección, catalogación, conservación y mejora de los espacios naturales, del paisaje y del medio físico y rural y de sus vías de comunicación.
4. Los Planes especiales a que se refiere el número anterior contendrán una justificación de las bases que hubieran servido para el establecimiento de las infraestructuras o de las medidas de protección, expresarán los efectos que su implantación producirán en la organización integral del territorio, y definirán las limitaciones que en cuanto al uso del suelo afectado hayan de adoptarse.
6. En ningún caso los planos especiales podrán sustituir a los Planes directores territoriales de coordinación, a los Planes generales municipales ni a las normas complementarias y subsidiarias del planeamiento, en su función de instrumentos de ordenación integral del territorio, por lo que no podrán clasificar suelo, sin perjuicio de las limitaciones de uso que puedan establecerse.
SECCIÓN 2. DE LAS DETERMINACIONES Y DOCUMENTOS
Memoria descriptiva y justificativa de la conveniencia y oportunidad del Plan especial de que se trate.
Planos de información y de ordenación a escala adecuada.
Ordenanzas cuando se trate de Planes especiales de reforma interior o de ordenación de recintos y conjuntos históricos y artísticos.
Normas de protección cuando se trate de Planes especiales de esta naturaleza.
Normas mínimas a las que hayan de ajustarse los proyectos técnicos cuando se trate de desarrollar obras de infraestructura y de saneamiento.
3. El contenido de la documentación de los Planes especiales tendrá el grado de precisión adecuado a sus fines, y aquella será igual a la de los Planes parciales cuando sean de reforma interior, salvo que alguno de los documentos de este sea innecesario por no guardar relación con la reforma.
SECCIÓN 3. DE LAS PARTICULARIDADES DE LOS PLANES ESPECIALES DE PROTECCIÓN
Elementos naturales y urbanos cuyo conjunto contribuye a caracterizar el panorama.
Plazas, calles y edificios de interés.
Jardines de carácter histórico-artístico o botánico.
Realce de construcciones significativas.
Composición y detalle de los edificios situados en emplazamientos que deban ser objeto de medidas especiales de protección.
Uso y destino de edificaciones antiguas y modernas.
4. En la tramitación de dichos planes y normas especiales se requerirá el informe de la Dirección General del Patrimonio Artístico, Archivos y Museos que se entenderá evacuado favorablemente transcurrido un mes desde que fuera requerido.
Bellezas naturales en su complejo panorámico o en perspectivas que convinieren al fomento del turismo.
Predios rústicos de pintoresca situación, amenidad, singularidad topográfica, o recuerdo histórico.
Edificios aislados que se distinguen por su emplazamiento o belleza arquitectónica y parques y jardines destacados por la hermosura, disposición artística, trascendencia histórica o importancia de las especies botánicas que en ellas existan.
Perímetros edificados que formen un conjunto de valores tradicionales o estéticos.
2. Los Planes especiales a que se refiere el número anterior requerirán el informe preceptivo del órgano u organismo competente del Ministerio de Agricultura, a los efectos de determinar su adecuación a los regímenes de protección previstos en la Ley de Espacios Naturales Protegidos de 2 de mayo de 1975. Esta Ley fue derogada por la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de conservación de los espacios naturales y de la flora y fauna silvestre Dicho informe se entenderá evacuado favorablemente transcurrido un mes desde que fuera requerido.
División de los terrenos en zonas de utilización, edificación, vegetación y panorámicas.
Prohibición o limitación de acuerdo con la Ley vigente del acceso directo a las fincas desde la carretera.
Señalamiento de las distancias mínimas para la desembocadura de otras vías.
Disposición del retranqueo de las edificaciones como previsión de futuras ampliaciones y del establecimiento de calzadas de servicio.
Ordenación de los estacionamientos y de los lugares de aprovisionamiento y descanso.
Mantenimiento y mejora de la estética de las vías y zonas adyacentes.
Normas necesarias para mantener el estado de las edificaciones en sus aspectos de composición y conservación, a fin de salvaguardar, si procede, el ambiente existente.
Normas necesarias para modificar, si procede, el aspecto exterior de las edificaciones, su carácter arquitectónico y su estado de conservación, a fin de mejorar las características ambientales.
Prescripciones precisas para ordenar los espacios verdes previstos en el planeamiento o para mejorar la configuración de parques, jardines, arbolado y elementos vegetales existentes en los espacios libres.
Prohibiciones de construcción o de usos perjudiciales cuando no se hubieren establecido en el Plan general o cuando éste no exista.
Normas precisas para armonizar en altura y alineaciones las edificaciones existentes.
SECCIÓN 4. DE LAS PARTICULARIDADES DE LOS PLANES ESPECIALES DE REFORMA INTERIOR Y DE SANEAMIENTO
Llevar a cabo actuaciones aisladas que, conservando la estructura de la ordenación anterior, se encaminen a la descongestión del suelo urbano, creación de dotes urbanísticas y equipamiento comunitario, saneamiento de barrios insalubres, resolución de problemas de circulación o de estética y mejora del medio ambiente o de los servicios públicos u otros fines análogos.
Con los fines señalados en el párrafo anterior podrán realizar asimismo operaciones integradas de reforma interior.
1. Los Planes especiales de reforma interior, a que se refiere el número 1 a) del artículo precedente, se elaborarán con el grado de precisión número 1 a) correspondiente a los Planes parciales en lo que se refiere a las actividades y determinaciones que constituyen sus fines; incorporarán las previsiones de obras a realizar; determinarán igualmente el sistema de actuación aplicable cuando la naturaleza de aquellas obras requieran su ejecución a través de alguno de los sistemas previstos en la Ley, delimitándose en tal caso la unidad de actuación.
1. Los Planes especiales de reforma interior, a que se refiere el número 1 del artículo 83 de este Reglamento, contendrán aquellas determinaciones y documentos de los Planes parciales que sean adecuados a los fines que persigan, a las características de las operaciones previstas y a los usos que se asignen al suelo y, como mínimo, los previstos en el artículo 45 de este Reglamento, salvo que alguno de ellos fuera innecesario por no guardar relación con la reforma también expresarán el resultado del trámite de participación pública en el proceso de elaboración del Plan.
SECCIÓN 5. DE LOS CATÁLOGOS
1. Los catálogos son documentos complementarios de las determinaciones de los Planes especiales en los que se contendrán relaciones de los monumentos, jardines, parques naturales o paisajes que, por sus singulares valores o características, hayan de ser objeto de una especial protección.
3. La aprobación de catálogos complementarios de las determinaciones de Planes especiales o, en su caso, de los Planes generales o normas subsidiarias se efectuara simultáneamente con la de éstos.