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Timestamp: 2019-08-17 21:19:57
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Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 89', 'artículo 89', 'artículo 63', 'artículo 65', 'artículo 69', 'artículo 1', 'artículo 49']

﻿ DECRETO 992 DE 1996
DECRETO 992 DE 04 DE JUNIO DE 1996
CONTENIDO:REGLAMENTA EL CAPÍTULO IV DEL DECRETO 2150 DE 1995, EN LO RELACIONADO CON LA ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DE LAS CURADURÍAS URBANAS.
REVISTA LEGISLACIÓN ECONÓMICA N°:1049 DE JUNIO 30 DE 1996, PG. 1463
VIGENCIA:DEROGADO POR EL DECRETO 1052 DE 1998 ARTÍCULO 89 DEL MINISTERIO DE DESARROLLO ECONÓMICO (MINDESARROLLO)
“Por el cual se reglamenta el capítulo IV del Decreto Extraordinario 2150 de 1995”.
Que el Decreto 2150 de 1995, “por el cual se suprimen y reforman regulaciones, procedimientos o trámites innecesarios en la administración pública”, dispone en su capítulo IV la existencia en municipios y distritos con población superior a 100.000 habitantes de curadores urbanos para el otorgamiento de las licencias de urbanismo y construcción;
Que con este propósito el Ministerio de Desarrollo Económico adelantó durante los últimos meses un amplio proceso de concertación con los municipios y distritos donde deben ponerse en operación las curadurías urbanas, en el cual también participaron las asociaciones gremiales y fundaciones relacionadas con las funciones de las curadurías,
(Nota: Derogado por el Decreto 1052 de 1998 artículo 89 del Ministerio de Desarrollo Económico).
ART. 1º—Definición del curador urbano. El curador urbano es un particular encargado de estudiar, tramitar y expedir las licencias de urbanismo o de construcción, a petición del interesado en adelantar proyectos de urbanización o de edificación en las zonas de la ciudad que la administración municipal le haya determinado como de su jurisdicción. Igualmente, resolverán las solicitudes de prórroga, revalidación y modificación de dichas licencias.
El curador urbano queda sujeto a lo establecido en el artículo 63 de la Ley 9ª de 1989 y demás normas que lo modifiquen.
PAR.—En las reglamentaciones municipales y distritales que se adopten podrán establecerse curadores con la función única de expedir licencias de urbanismo.
ART. 2º—Naturaleza de las funciones del curador urbano. La curaduría urbana implica el ejercicio de una función pública para la verificación del cumplimiento de las normas urbanísticas y de edificación vigentes en el distrito o municipio, a través del otorgamiento de licencias de urbanización y construcción.
ART. 3º—Competencias del curador urbano. Los curadores urbanos estudiarán, tramitarán y expedirán o negarán las licencias de urbanismo o construcción, parcelación y demolición. A las licencias se asimilan los permisos, los cuales se concederán con sujeción a los requisitos actuales.
El otorgamiento de las licencias comprende el suministro de información sobre las normas urbanísticas aplicables a los predios objeto del proyecto; el visto bueno a los planos necesarios para los reglamentos de propiedad horizontal; la gestión, asignación, rectificación y certificación de la nomenclatura de los predios e inmuebles y la notificación a los vecinos de conformidad con lo establecido en el artículo 65 de la Ley 9ª de 1989, así como resolver las objeciones presentadas por éstos.
PAR.—Cuando la licencia de demolición haga referencia a un bien inmueble considerado patrimonio arquitectónico, el trámite se hará ante la oficina de planeación municipal o distrital.
ART. 4º—Vivienda de interés social. Las solicitudes de licencias de urbanismo o construcción de vivienda de interés social para hogares con ingresos no superiores a dos salarios mínimos legales mensuales y que se ubiquen en zonas definidas como de estratos 1 y 2, se someterán a reparto entre todos los curadores urbanos que presten el servicio en la jurisdicción municipal o distrital.
ART. 5º—Sujeción al plan de ordenamiento territorial. Para el ejercicio de sus funciones, el curador urbano deberá acatar el plan de ordenamiento territorial, o el instrumento que haga sus veces, el cual definirá, cuando menos, la delineación urbana, vías obligadas y ubicación de las actividades de servicios, así como la normativa físico-espacial que de él se derive.
Las oficinas de planeación, a petición del curador, deberán rendir sus conceptos sobre estos aspectos en un plazo no mayor de diez días hábiles.
ART. 6º—Competencias de las administraciones municipales y distritales. Las administraciones municipales y distritales y sus entidades mantendrán su competencia para los siguientes trámites, entre otros:
1. Decidir sobre las intervenciones en zonas subnormales, de riesgo, de reserva ecológica y de interés prioritario previamente definidas en el plan de desarrollo municipal o distrital.
2. Determinar las necesidades de equipamiento colectivo, su tipo y ubicación para proyectos que por exigencia normativa lo requieran.
3. Determinar las equivalencias de obligaciones urbanísticas a compensar en inmuebles en otro sitio o en dinero.
4. Definir las condiciones para las cesiones obligatorias gratuitas, así como la normatividad en las zonas de desarrollo concertado.
5. Aprobar el diseño para los elementos de amoblamiento urbano y la ocupación temporal o permanente del espacio con redes de servicios públicos y comunicaciones, antenas parabólicas, repetidoras, etcétera, cuando ello se requiera.
6. Recibir las urbanizaciones y construcciones.
7. Aceptar la renuncia a mejoras.
8. Autorizar amarres horizontales y verticales.
9. Aprobar el tratamiento de corrientes naturales.
10. Autorizar el traslado de placas y torres geodésicas.
11. Otorgar los permisos de enajenación de inmuebles previstos en el Decreto 78 de 1987.
PAR.—Las administraciones municipales y distritales y sus entidades descentralizadas podrán delegar algunas de estas funciones en asociaciones gremiales sin ánimo de lucro o fundaciones cuyas actividades tengan relación con las competencias de que trata el presente artículo, cuando estén debidamente autorizadas para ello.
ART. 7º—Petición de parte. Los curadores urbanos ejercerán sus funciones a solicitud de los interesados, quienes acudirán a ellos de acuerdo con la zonificación establecida por la administración municipal o distrital, y velarán por el cumplimiento de las normas establecidas en el plan de ordenamiento territorial o en los estatutos de uso del suelo, urbanismo y construcción. Igualmente, absolverán las consultas que se les formulen sobre las materias objeto de su competencia.
ART. 8º—Autonomía y responsabilidad del curador urbano. Los curadores urbanos son autónomos en el ejercicio de sus funciones, y responsables civil y penalmente por los daños y perjuicios que causen a los usuarios, a terceros o a la administración por culpa o dolo en la prestación del servicio.
ART. 9º—Revocatoria de los actos del curador urbano. Las decisiones del curador urbano podrán ser revocadas por la oficina de planeación, o la que haga sus veces, del respectivo municipio o distrito, cuando se den las causales previstas en el artículo 69 del Código Contencioso Administrativo.
ART. 10.—Calidades del curador urbano. Para ser curador urbano deben acreditarse los siguientes requisitos:
1. Poseer título profesional de arquitecto o ingeniero o posgrado de urbanismo o de planificación regional o urbana.
2. Tener una experiencia laboral mínima de 10 años en el ejercicio de actividades relacionadas con el desarrollo o la planificación urbanas.
3. Poseer tarjeta profesional vigente para aquellas profesiones que exijan tenerla para el ejercicio de las mismas.
ART. 11.—Tipo de concurso. Los curadores urbanos serán designados por el alcalde municipal o distrital para períodos de cinco años, previo concurso de méritos, en el cual se tendrán en cuenta los siguientes factores de selección:
1. El formato único de hoja de vida establecido por la Ley 190 de 1995.
2. El equipo de apoyo técnico y administrativo.
3. El equipo de sistema hardware que se adapte al software de la administración municipal o distrital.
4. Exámenes orales y escritos, o combinados, sobre conocimientos y manejo de las normas urbanísticas y de uso del suelo del respectivo municipio o distrito.
Los alcaldes municipales y distritales designarán las personas encargadas de realizar la evaluación de los factores anteriores y asignarán los puntajes correspondientes a éstos en el aviso de convocatoria al concurso de méritos. Dicho aviso se publicará, como mínimo, en dos periódicos de amplia circulación en el territorio municipal o distrital.
ART. 12.—Impedimentos para ser designado curador urbano. No podrán postularse ni designarse como curadores urbanos quienes sean cónyuge o parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil de cualquiera de las personas que intervengan en la elaboración o calificación del concurso o en el nombramiento.
ART. 13.—Inhabilidades para ser designado curador urbano. No podrán ser designados como curadores urbanos, a cualquier título:
2. Quienes padezcan cualquier afección física o mental que comprometa la capacidad necesaria para el debido desempeño de las funciones de las curadurías urbanas.
5. Quienes se encuentren suspendidos en el ejercicio de los títulos profesionales de arquitecto, ingeniero, o posgrado en urbanismo o planificación regional o urbana, o hayan sido suspendidos por faltas graves contra la ética, o hayan sido excluidos del ejercicio de la profesión.
6. Quienes hayan sido destituidos de cualquier cargo público por faltas graves.
ART. 14.—Faltas penales y disciplinarias del curador urbano. En cuanto ellas le sean aplicables, los curadores urbanos están sujetos a las sanciones penales y disciplinarias previstas en las leyes 190 y 200 de 1995 por infracción a sus deberes.
ART. 15.—Designación en provisional del curador urbano. Habrá lugar a la designación provisional de los curadores urbanos en los siguientes casos:
1. Cuando el concurso sea declarado desierto.
2. Por renuncia de quien ejerce la curaduría.
3. Por suspensión temporal o destitución de quien ejerce la curaduría.
4. Por incapacidad temporal o definitiva de quien ejerce la curaduría.
5. Por muerte de quien ejerce la curaduría.
6. Por vacaciones o licencia de quien ejerce la curaduría.
PAR.—La designación provisional de quien ejerza la curaduría la hará el alcalde municipal o distrital. En los casos de vacaciones y licencia el reemplazo será escogido por el curador urbano y designado por el alcalde municipal o distrital.
La provisionalidad no podrá ser mayor de 60 días y en los casos indicados en los numerales 1º, 2º, 3º y 5º el alcalde municipal o distrital deberá convocar a un nuevo concurso dentro de los quince días siguientes a partir de la fecha en que ocurra la contingencia. Se exceptúan de este término la provisionalidad, suspensión temporal o licencia en el ejercicio de la curaduría, la cual será igual a la duración de la respectiva suspensión o licencia.
En los casos de los numerales 2 ºy 6º el curador urbano no podrá separarse de su cargo mientras no se haya designado su reemplazo.
PAR. TRANS.—En los municipios y distritos en los cuales el 6 de junio de 1996 no se encuentren en operación los curadores urbanos, los alcaldes los designarán provisionalmente, mientras se culmina el proceso de selección de que tratan los artículos 11 y siguientes del presente decreto. Los curadores provisionales contarán con el apoyo de las oficinas de planeación, o las que hagan sus veces, para la expedición de las licencias de urbanismo y construcción.
(Nota: El parágrafo transitorio fue adicionado por el Decreto 1249 de 1996 artículo 1º).
ART. 16.—Pérdida de la calidad de curador urbano. La calidad de curador urbano se pierde por la ocurrencia de alguno de los siguientes eventos:
1. Por renuncia aceptada en debida forma.
2. Por el ejercicio de un cargo público.
ART. 17.—Renuncia del curador urbano. Se entiende que el particular renuncia a su designación como curador urbano en los siguientes casos:
ART. 18.—Zonificación del municipio o distrito. Para determinar la jurisdicción de los curadores urbanos, los alcaldes municipales y distritales establecerán la zonificación urbana y suburbana del municipio o distrito, teniendo en cuenta uno o varios de los siguientes criterios:
1. Distribución espacial de la población y su condición socio-económica.
2. Volumen de trámites generados por unidad territorial.
3. Número de licencias expedidas, el metraje construido o construible (zona potencial de crecimiento) y los recaudos por concepto del impuesto de delineamiento y conexos.
4. Configuración físico-espacial del municipio o distrito, utilizando los límites naturales o derivados de situaciones especiales o accidentes geográficos.
ART. 19.—Zonificación rural. Para la zonificación de las áreas rurales de las curadurías urbanas, el alcalde municipal o distrital tendrá en cuenta los siguientes criterios:
1. Importancia socio-económica en el municipio o distrito de los corregimientos, inspecciones de policía y veredas.
2. Distribución espacial de la población.
3. División político-administrativa del municipio o distrito.
PAR.—Teniendo en cuenta los criterios expresados anteriormente, el alcalde municipal o distrital podrá incorporar a la jurisdicción de los curadores urbanos zonas o áreas rurales, con el fin de garantizar la equidad en la distribución de las funciones a cargo de las curadurías.
ART. 20.—Número de curadores urbanos en la jurisdicción municipal. Los curadores urbanos se designarán por los alcaldes municipales o distritales a razón de uno por cada doscientos mil habitantes, cuando menos.
Sin embargo, si por los criterios determinados en el presente decreto para realizar la zonificación, el volumen de trámites o el metraje construido o construible, el alcalde considera que el número de curadores excede la demanda del mercado, podrá designar inicialmente un número menor de curadores urbanos.
ART. 21.—Jurisdicción del curador urbano. Los curadores urbanos únicamente podrán ejercer su función dentro de las zonas o áreas que les hayan sido asignadas por la autoridad municipal o distrital, que también podrá disponer que en algunas de dichas zonas o áreas sólo tenga jurisdicción un curador.
ART. 22.—Expensas de las curadurías urbanas. Los municipios y distritos procurarán que el ejercicio de las curadurías urbanas sea rentable económicamente, para lo cual deberán valorar los trámites por realizar en las curadurías con el fin de establecer las expensas que los interesados deban cancelar por la prestación de los servicios.
Para la valoración de estas expensas se tendrán en cuenta, entre otros, los siguientes criterios: zonas de avalúo, fletes de transporte, estructura de ingresos y costos de los proyectos de construcción, actividad edificadora y estratificación socio-económica.
ART. 23.—Propuesta de expensas. Los alcaldes municipales y distritales, los municipios y distritos obligados por el artículo 49 del Decreto 2150 de 1995 a establecer las curadurías urbanas deberán presentar ante el viceministerio de vivienda, desarrollo urbano y agua potable del Ministerio de Desarrollo Económico, a más tardar el 31 de julio del presente año, una propuesta sustentada sobre el valor de las expensas que las curadurías de su jurisdicción deban cobrar por los trámites que ante ellas han de cumplirse y, al igual que sobre la remuneración de los curadores urbanos.
ART. 24.—Gravámenes. Cuando los trámites ante las curadurías urbanas causen gravámenes, los curadores elaborarán los correspondientes recibos a favor de los municipios y distritos y sólo podrán darle continuidad al trámite cuando el interesado demuestre debidamente la cancelación de tales impuestos, derechos o gravámenes por concepto del último período tributario exigible.
PAR. TRANS. —Mientras se expide el decreto de que trata el presente artículo, los municipios y distritos continuarán cobrando por la expedición de las licencias de urbanismo y construcción los mismos impuestos o derechos que actualmente se causan por estos conceptos.
ART. 25.—Despacho al público del curador urbano. Los curadores urbanos tendrán las horas de despacho público que sean necesarias para un buen servicio, sin que en ningún caso su jornada pueda ser inferior a la establecida para los funcionarios públicos del municipio o distrito donde presten su servicio.
ART. 26.—Recursos humanos mínimos del curador urbano. Los curadores urbanos deberán estar asesorados por un grupo interdisciplinario mínimo, vinculado mediante contrato de trabajo.
ART. 27.—Conexión electrónica con las oficinas de planeación. Las curadurías urbanas implantarán sistemas de conexión electrónica con las oficinas de planeación municipales o distritales, o las que hagan sus veces, para acceder a la información que les sea necesaria para el otorgamiento de las licencias de urbanismo y construcción, siempre y cuando que tal información no tenga carácter reservado.
ART. 28.—Utilización de sistemas electrónicos de archivos y transmisión de datos. Los curadores urbanos deberán habilitar sistemas de transmisión electrónica de datos para que los usuarios envíen o reciban la información requerida en sus actuaciones frente a las materias objeto de la curaduría.
En ningún caso las entidades públicas podrán limitar el uso de tecnologías para el archivo documental por parte de los particulares, sin perjuicio de las normas tecnológicas que las curadurías urbanas adopten para el cumplimiento de algunas de las obligaciones legales a cargo de los particulares.
ART. 29.—Asesoría, inspección, vigilancia y control. El Ministerio de Desarrollo Económico, a través del viceministerio de vivienda, desarrollo urbano y agua potable, asesorará a los municipios y distritos en la organización e iniciación de actividades de las curadurías urbanas. Igualmente, evaluará su funcionamiento.
El Ministerio de Desarrollo Económico divulgará periódicamente la normatividad que rige las curadurías urbanas, los resultados de las visitas que realice y la jurisprudencia y doctrina que les sean aplicables. Así mismo, en dichos boletines se darán a conocer los mejores y más eficientes procedimientos en ejecución en el país por parte de las curadurías urbanas.
ART. 30.—Comisiones de veeduría. El Ministerio de Desarrollo Económico también ejercerá la inspección, vigilancia y control de las curadurías urbanas a través de la conformación de comisiones de veeduría en cada municipio o distrito.
ART. 31.—Objetivos de las comisiones de veeduría. Son objetivos de las comisiones de veeduría los siguientes:
1. El mejoramiento técnico, profesional y ético de la curaduría.
2. El estímulo a los curadores para el cumplimiento de los principios de ética profesional y los deberes del servicio que les está encomendado.
ART. 32.—Funciones de las comisiones de veeduría. Son funciones de las comisiones de veeduría las siguientes:
1. Velar por que el servicio se preste oportuna y eficazmente.
El Ministerio de Desarrollo Económico evaluará las propuestas de que tratan los numerales 3º y 4º e iniciará las acciones correspondientes ante los consejos profesionales competentes, cuando considere que hay mérito para ello.
ART. 33.—Vigencia y derogatorias. El presente decreto rige a partir de la fecha de su publicación y deroga las disposiciones que le sean contrarias, en especial los artículos 2º, 6º, 10,13, 14, 15 y 16 del Decreto Reglamentario 1319 de 1993.
Dado en Santafé de Bogotá, D.C., a 4 de junio de 1996.