Source: http://laborparlamentaria.bcn.cl/wsgi/consulta/verDiarioDeSesion.py?id=650560
Timestamp: 2019-08-24 01:25:22
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Matched Legal Cases: ['artículo 116', 'artículo 74', 'artículo 141', 'artículo 13', 'artículo 141', 'artículo 240', 'artículo 295', 'artículo 296', 'artículo 352', 'artículo 354', 'artículo 489']

Diario de Sesión: Sesión Especial N° 59
CONSTRUCCIÓN DE PUENTE SOBRE EL CANAL DE CHACAO.
INTERVENCIÓN : Claudio Alvarado Andrade
INTERVENCIÓN : Gabriel Ascencio Mansilla
INTERVENCIÓN : Marco Antonio Nunez Lozano
INTERVENCIÓN : Marisol Turres Figueroa
INTERVENCIÓN : Samuel Venegas Rubio
INTERVENCIÓN : Gonzalo Uriarte Herrera
INTERVENCIÓN : Patricio Alejandro Hales Dib
INTERVENCIÓN : Amelia Herrera Silva
INTERVENCIÓN : Alberto Robles Pantoja
Ivan Paredes Fierro
Sesión 59ª, en martes 8 de agosto de 2006
(Especial, de 16.04 a 18.20 horas)
Autorización a Comisión para sesionar simultáneamente con la Sala9
Construcción de puente sobre el canal de Chacao9
1.Mensaje de S. E. la Presidenta de la República mediante el cual da inicio a la tramitación de un proyecto que introduce modificaciones en el decreto ley N° 3.475, de 1980, que contiene la ley sobre Impuesto de Timbres y Estampillas. (boletín N° 436905)41
2.Primer informe de la Comisión de Economía, Fomento y Desarrollo recaído en el proyecto que modifica la ley N° 19.496, que establece normas sobre protección de los derechos de los consumidores. (boletín N° 415403)45
3.Moción de los diputados señores Araya y Sepúlveda, don Roberto, que actualiza diversas disposiciones del Código Penal en materia de filiación y otras. (boletín N° 440407)51
4.Oficio del Tribunal Constitucional por el cual remite copia autorizada del requerimiento formulado para declarar la inaplicabilidad por inconstitucionalidad de los artículos 29 del Código de Justicia Militar y 559, 560 N° 2 y 561 del Código Orgánico de Tribunales, en el proceso N° 8971991 del Juzgado Militar de Santiago, su declaración de admisibilidad y de la resolución que ordena dar traslado para fines que indica, dictadas en los autos Rol N° 504200652
5.Oficio del Tribunal Constitucional por el cual remite copia autorizada del requerimiento formulado para declarar la inaplicabilidad por inconstitucionalidad del artículo 116 del Código Tributario en la causa caratulada “Jorge Romero Ossio con Impuestos Internos”, en recurso de casación ingreso
N° 15462006, su declaración de admisibilidad y de la resolución que ordena dar traslado para fines que indica, dictadas en los autos Rol N° 500200654
1.Oficios:
De la Comisión de Minería y Energía. Constituida en Investigadora de las causas, consecuencias y responsabilidades involucradas en el derrumbe producido al interior del mineral de Chuquicamata, de la División Codelco Norte, por el cual solicita autorización para sesionar simultáneamente con la Sala el jueves 10 de agosto en curso, de 11 a 13 horas, con el objeto de recibir al Presidente de dicha entidad minera.
Asistieron los siguientes señores diputados: (113)
--Enríquez-Ominami Gumucio, Marco
Asistieron, además, los ministros de Obras Públicas, don Eduardo Bitrán, y de la Secretaría General de la Presidencia, doña Paulina Veloso.
El acta de la sesión 54ª se declara aprobada.
El acta de la sesión 55ª queda a disposición de las señoras diputadas y de los señores diputados.
El señor LEAL (Presidente).- Sobre la Cuenta, tiene la palabra el diputado señor Araya .
El señor ARAYA .- Señor Presidente, en el número 4 de la Cuenta se menciona un proyecto, iniciado en moción de los diputados señores Araya y Sepúlveda , don Roberto , que actualiza diversas disposiciones del Código Penal en materia de filiación y otras.
Pido que se corrija el nombre del segundo de sus autores, porque dicha iniciativa es de la diputada señora Alejandra Sepúlveda , no del diputado Roberto Sepúlveda .
El señor LEAL (Presidente).- Se corregirá ese error en la forma indicada por su señoría.
Si le parece a la Sala, se accederá a la solicitud de la Comisión de Minería y Energía, constituida en investigadora del derrumbe producido al interior del mineral de Chuquicamata, para sesionar simultáneamente con la Sala el jueves 10 de agosto en curso, de 11 a 13 horas, con el objeto de recibir al presidente de dicha empresa minera.
La presente sesión ha sido motivada en una presentación suscrita por 40 honorables diputados y diputadas, con el objeto de “analizar el incumplimiento por parte del Gobierno en la construcción del puente canal de Chacao y las políticas que se implementarán para la conectividad de la zona sur del país y, en general, para que el ministro de Obras Públicas explique la incongruencia de lo prometido en esta materia por el Gobierno del ex Presidente Lagos y lo decidido por la administración de la Presidenta Bachelet ”.
En el tiempo previo de 15 minutos contemplado en el artículo 74 del Reglamento, tiene la palabra el diputado Claudio Alvarado .
Señor Presidente, nos encontramos reunidos en este hemiciclo para analizar los motivos y las razones por las cuales hoy el Gobierno cuestiona y, eventualmente, desecha la opción de conectividad del sur austral del país a través de un puente sobre el canal de Chacao.
Sorpresa nacional causaron las declaraciones del ministro Bitrán , formuladas durante la semana recién pasada, cuando señaló en forma categórica que no se puede continuar adelante con el desarrollo de esa importante obra para los habitantes de Chiloé.
Es importante recordar que esa iniciativa gubernamental es de muy larga data. Asimismo, muchos fueron los escenarios evaluados para superar el problema de aislamiento. Así se llegó a la conclusión, según el propio Ministerio de Obras Públicas, de que la mejor manera de resolver el problema del cruce sobre el canal de Chacao era a través de un puente colgante, desechando con fundamentos cualquier otra opción de conectividad, incluso la de mejoramiento del sistema de transbordadores.
Así, en julio de 1997, en la inauguración del puente sobre el río Pudeto, en Ancud, el Presidente Frei RuizTagle anunció la construcción del viaducto más largo de Chile. Expresó a nuestra gente y al país que esta obra “sería un aporte de su Gobierno al país”.
Complementaban este anuncio altos personeros de Vialidad, quienes decían que como cada vez son más los autos que cruzan, sería necesario habilitar, en 2020, 58 transbordadores para satisfacer las necesidades de transporte. Y, aun más, agregaban: “Dado que cada nave requiere de una rampa para atracar, si colocamos en línea las rampas para 58 naves, abarcaríamos un espacio total de 2.300 metros, que es casi el mismo largo del puente.” Concluían, entonces, que era una opción absurda.
Como reforzamiento a esta decisión clara, categórica y definitiva del entonces Presidente Frei , se explicaba que el Gobierno había desechado una oferta de privados para construir un paso subterráneo que permitiera circular a una velocidad promedio de 60 kilómetros por hora. Sin embargo, esta idea pareció aventurada por decirlo de alguna manera a los expertos y se agregaba convincentemente: “Creímos inadecuado construir un túnel en una zona donde la belleza del entorno es el atractivo más fuerte para mantener los volúmenes de tránsito que respalden la rentabilidad”.
Posteriormente, en 1999, eso lo ratificaban desde la jefatura de ingeniería de la Unidad de Concesiones del Ministerio, al expresar: “De no construirse el puente en el 2005, se requerirá de quince transbordadores, y en 2019, de treinta. Esto, sin considerar los sitios de atraque para las naves, situación que se torna insostenible en el largo plazo”. Y finalizaba diciendo: “De acuerdo con estudios preliminares, cobrando un peaje similar al actual valor que se cancela por el cruce en transbordador, cinco mil pesos,” en aquel entonces, 1999 “la obra resultaría rentable”.
Después de esta decisión presidencial, obviamente, la comunidad fija su atención y sus expectativas en la concreción de este gran proyecto. Y todos los actores públicos comenzamos a trabajar y a colaborar con el desarrollo de esta iniciativa. Por esta razón, en el Congreso Nacional, entre 1998 y 2002, en las correspondientes leyes de Presupuestos aprobamos diversas partidas presupuestarias por cifras del orden de 15 millones de dólares para financiar alrededor de veinte estudios de diferente naturaleza orientados a la viabilidad, tanto técnica como económica, de la construcción del puente.
Por lo anterior, cuando en 2001, más precisamente en noviembre, el entonces Presidente Lagos señala que durante su mandato se materializará definitivamente esta obra, todos, absolutamente todos, sin excepción, lo aplaudimos. Lagos ratifica, entonces, la decisión del Presidente Frei y confirma que durante su Gobierno sacará adelante el puente. ¿Y qué nos dice? Afirma que este puente es la prolongación de Chile, la integración del sur austral. Se acercarían los servicios de la región para los habitantes de Chiloé, como hospitales, colegios, universidades, comercio y otros.
Además, se nos señaló por supuesto, lo compartíamos que la construcción del puente iba a tener una incidencia directa en el bienestar y calidad de vida de los pobladores de nuestra zona, además de mejorar el abastecimiento y suministro de bienes para nuestros habitantes, creándose condiciones apropiadas para el crecimiento económico y progreso de la isla.
En resumen, se comprometía, a través de un puente, un potenciamiento relevante para la actividad productiva mediante la industria pesquera, importante sector exportador de la economía, y un auge insospechado del turismo, el que se complementaba con una iniciativa especial promovida por el Presidente Lagos en materias de carácter cultural, que sería dirigida por el entonces obispo Ysern .
Después de todo esto, el Gobierno decide dar otro paso fundamental: llamar a licitación internacional, a través del sistema de concesiones, donde se desembolsa otra cantidad importante de millones de dólares para seguir avanzando en el proyecto que, a las alturas de 2005, se seguía considerando como factible e, incluso, más que eso, se aseguraba como una realidad.
Entonces, señor ministro por su intermedio, señor Presidente, surgen varias interrogantes.
La primera, si existieron errores de apreciación, supuestos mal hechos, cálculos rápidos o, simplemente, si la pasión o el compromiso adquirido hicieron ignorar los riesgos que representaba la formulación de este proyecto.
¿Por qué nunca antes se dieron señales claras de que podrían existir elementos de viabilidad económicofinanciera que, eventualmente, hicieran caer el proyecto?
En este escenario, nos llama la atención que un estudio elaborado por la propia unidad de demanda de la Coordinación General de Concesiones, en 2003, no haya sido considerado en toda su magnitud, cuando expresamente advertía que el año óptimo de inversión sería recién 2014, debido a que en ese año aparece el fenómeno de sobresaturación.
Entonces, cuando hoy sabemos no por mecanismos oficiales, ya que los resultados de diversos estudios sobre el puente los solicitamos formalmente a través de la Cámara de Diputados en noviembre de 2003 y aún no tenemos respuestas que ya existían señales técnicas de advertencia, legítimamente nos preguntamos ¿por qué las autoridades técnica y política siguieron adelante?
Para nosotros es necesario clarificar este punto, dado que si se optó por desconocer estos informes técnicos para no generar incertidumbre respecto de la ejecución del puente, entonces ¿por qué hoy no se asume esa decisión y compromiso político expresado en su minuto, no sólo frente a la gente de Chiloé sino ante todo el país?
Hoy nos queda la sensación de amargura y frustración propia de quien cree y confía en la palabra de sus gobernantes y que ve cómo esa palabra, firme y decidida de ayer, es desconocida y olvidada; la frustración de quienes comprueban que se ha jugado con sus expectativas y que, una vez más, las regiones deben postergarse en aras de las inversiones en las grandes ciudades.
Es lamentable que durante estos dieciséis años de gobiernos de la Concertación no se hayan atrevido, hasta ahora, a decir la verdad. Ello, indudablemente, duele a la gente sencilla y de trabajo que ven en esta obra emblemática del Bicentenario la gran opción de tener igualdad de oportunidades para crecer e integrarse al resto del país y, de esta forma, facilitar el desarrollo de su actividad económicoproductiva.
Aún estamos a tiempo para evitar que la promesa de Eduardo Frei , el compromiso de Ricardo Lagos y el aval de Michelle Bachelet, durante sus gobiernos y campañas políticas, para sacar adelante el proyecto emblemático de la Concertación para el Bicentenario, no sean más que discursos para la galería, ya que en su oportunidad, ante la investidura de los voceros y la convicción de sus planteamientos, todos dejamos atrás las dudas y aplaudimos esta decisión, calificada de manera rimbombante en su minuto, como una decisión de Estado.
Jamás imaginamos que los compromisos de Presidentes de la República, reiterados una y otra vez, finalmente quedarían supeditados al criterio que en términos simples determinó que la inversión no se condice con la cantidad de habitantes a beneficiar.
La pregunta que surge, entonces, es si los presidentes Frei y Lagos tomaron decisiones, invirtieron 17 millones de dólares en estudios, llamaron a licitación para el puente gastando otros 20 millones de dólares, sin saber que la inversión era alta y que Chiloé tenía 170 mil habitantes. ¡Claro que lo sabían!
Hoy, cuando la angustia, la frustración y el desengaño son los sentimientos más profundos de nuestra gente, es bueno recordar que con el compromiso del puente prácticamente en todas las últimas elecciones de la década, tanto de alcaldes, parlamentarias y presidenciales, la Concertación ha abusado y se ha ufanado de su proyecto estrella y de compromiso con Chiloé.
Se acerca el momento de la verdad. Esta semana los actores políticos de la Concertación se van a reunir con la Presidenta de la República y con los ministros del Interior y de Obras Públicas. Veremos entonces si el Gobierno termina por cumplir lo prometido o salen todos juntos a dar explicaciones de que es más conveniente tomar otras opciones de conectividad e inversión que les servirán a los mismos que ayer ofrecieron para tener, a partir de ahora, otros y nuevos instrumentos de campaña.
La comunidad está atenta y expectante, aún confía en sus máximas autoridades y, sin duda, no permitirá que esta obra calificada de emblemática por los gobiernos de la Concertación, se transforme en el instrumento de campaña política más caro de la historia de nuestro país.
Pido el acuerdo de los señores diputados para que ingrese a la Sala el subsecretario de Obras Públicas, señor Juan Eduardo Saldivia .
Tiene la palabra el diputado señor Gabriel Ascencio .
El señor ASCENCIO.-
Señor Presidente, en primer lugar, quiero hacer presente que estamos frente a un proyecto emblemático y extraordinariamente necesario para Chiloé. Es posible que una cantidad importante de sus habitantes no lo entienda, pero la inmensa mayoría de ellos lo quiere, porque sabe que es necesario, por sobre las cuestiones políticas. Tiene el apoyo de los diez alcaldes de Chiloé, entre los que se encuentran de Derecha, de Izquierda y de centro. Entonces, a mi juicio, el tema central es si corresponde o no construir el puente.
Ésta no es una pelea entre los partidos. No es una pelea mía con el PPD ni con el PS ni con el Gobierno; tampoco me interesa sacar de su puesto al señor ministro, pero él tiene su responsabilidad y yo tengo la mía, cual es hacerme cargo de lo que dicen mis electores. Ésa es una cuestión muy importante.
En segundo lugar, no represento a ninguna concesionaria ni a empresa alguna, y nunca he participado en ninguna operación para poner el tema ni para hacerme cargo de los intereses de las concesionarias. Quien me conozca puede dar fe de ello. Por lo tanto, quiero desmentir eso, pues me parece una acusación bastante infame.
Pero debo hacer presente que hay algunas cosas que me extrañan. Por ejemplo, que en menos de una hora el ministro Bitrán haya desechado el proyecto de una manera tan fácil y sin estudiarlo, pues llegan los trece tomos el día en que lo rechaza y antes de una hora habla con la prensa y dice que se termina el contrato con la concesionaria.
Me sorprenden dos cosas. Primero, algo que me parece relevante, y pido al ministro por favor que lo aclare. El Ministerio de Obras Públicas había contratado por casi cuatro millones de dólares, más o menos 1.800 millones de pesos, a una consultora para que hiciera el estudio de la propuesta de la concesionaria. Se lo ganó una consultora inglesa. Hoy esos trece tomos están siendo analizados. Como les decía, se están gastando 1.800 millones de pesos en un trabajo que parece inútil, porque el ministro desechó inmediatamente la propuesta. Esa consultora tenía la misión de revisar antecedente por antecedente para saber si el costo del puente era el que se señalaba, es decir, si el acero había subido, cuánto hormigón había que utilizar, si se podía hacer por menos o por más. La consultora tenía más o menos 120 días de plazo para hacer el análisis de la propuesta de la concesionaria y el ministro en menos de una hora lo desechó. Entonces, me parece raro, porque cuando él llegó a la cartera había tomado una decisión, la cual ya tenía en su mente. En mayo fue a Noruega para ver el sistema de transbordadores eso se dijo en el Ministerio de Obras Públicas, propuestas e ideas distintas de cómo solucionar este tema que para él no es tan importante. ¡Y lo entiendo, porque él vive tranquilamente en Santiago! ¿Por qué de repente no nos ponemos en la posición de los demás? El ministro está convencido de que si se mejora el sistema de transbordadores, se resuelve el problema, pero está equivocado.
Hay algunas cosas que, honestamente, quiero desmentir. Se dice que el puente cuesta 900 y tantos millones de dólares y que los chilenos no pueden gastar esa plata. Si esa plata saliera de los Ministerios de Obras Públicas, de Salud, de Educación o, incluso, de Defensa, estaría en contra, pero esta plata pertenece a los privados. Siempre se pensó que el proyecto se hacía sin subsidio estatal. ¡Siempre! Entonces, de repente, de la noche a la mañana, nos vienen con este cuento. Es malévolo tratar de convencer a la gente de que si se construye el puente no se construirán carreteras ni hospitales. Eso es injusto. ¿Por qué no se dice la verdad? Siempre se pensó que la obra no se financiaría con subsidio estatal, sino con recursos privados. Ahora, si esa idea fracasó, ¿por qué no se buscan otras fórmulas de financiamiento para esa obra cuyo costo asumirán los chilotes a través del pago de peaje? Existen otras obras que son pagadas por todos los chilenos. Por ejemplo, en su cartera de proyectos a concesionar, el ministro de Obras Públicas tiene considerado el alargue de las líneas del Metro en Santiago. Me parece bien; no voy a discutir si se tienen que hacer las obras o no. Si son necesarias, deben hacerse. Pero las obras del Metro en Santiago se financian con subsidios del Estado. En consecuencia, el capital invertido en la construcción de los túneles, en la compra de los carros, etcétera, nunca se recuperará. Está bien. Sin embargo, en el caso del puente canal de Chacao, todos los recursos que se inviertan se recuperarán con intereses. Además, quedaría un puente para el activo del Ministerio de Obras Públicas. Eso nadie lo dice. Es injusto que no se diga. Al final, los chilotes aparecen como los culpables de que no se podrán construir hospitales, pavimentar carreteras, ni construir casas, porque quieren resolver un problema fundamental para su vida. No es justa la forma como se plantean las cosas.
El ministro instaló en la opinión pública la idea de que se terminarían pagando 22 mil pesos de peaje. Es cierto que la proyección de la concesión estaba diseñada de manera que el costo del peaje se iría incrementando. Para ello se consideraba el IPC más 3,5 por ciento. Así, luego de treinta años de concesión, se pagarían 22 mil pesos de peaje. Es cierto; pero si mantenemos el actual sistema de transbordadores, que es malo, caro y arbitrario, porque hacen lo que se les ocurre, al año 2041 estaríamos pagando cerca de 40 mil pesos por el trasbordo.
Tampoco se dice que al año siguiente de terminada la concesión, cuando el puente ya ha sido recuperado para el Estado y pasa a formar parte de su patrimonio, gracias a que los chilotes lo compraron para los chilenos, la tarifa del peaje se reduciría en 80 por ciento. Es decir, en vez de costar 22 mil pesos, costará 4.500 pesos, pues sólo deben pagarse los gastos de operación y de mantenimiento.
No es justa la forma como se enfrentan las cosas. Está bien vivir a 1.200 kilómetros de distancia, está bien vivir en un archipiélago; pero, ¿por qué lo condenan al empobrecimiento? ¿Por qué condenan a Chiloé a ser siempre pobre? Si se construye el puente, el valor de todos los bienes raíces se incrementaría. La gente de Chiloé tendría no sólo propiedades de mayor valor, sino, además, mejor calidad de vida. Imaginen lo que significa ahorrar 45 minutos al cruzar el canal Chacao . Un señor diputado se sorprendió de que sólo el 30 por ciento de los chilotes sale de la isla. ¡Claro! ¿Quién va a pagar 8.200 pesos para salir y 8.200 pesos para volver, además de la plata para la bencina del auto? La mayoría de los chilotes no puede salir y está casi prisionero en esa isla.
¿Por qué no nos ponemos de acuerdo, somos generosos, decimos la verdad y buscamos un modelo de financiamiento que de una vez por todas nos permita terminar con este problema? Si no lo hacemos ahora, en diez años más nuevamente estaremos discutiendo sobre la necesidad de construir el puente, pues toda la actividad económica que se está desarrollando en la Undécima Región va a pasar por Quellón, que será la gran ciudad. En realidad, lo que estamos haciendo es instalar a Puerto Montt en Quellón. Estamos alargando nuestra carretera en 240 kilómetros, y cuando venga toda la presión, producto de esa actividad económica, no habrá ferry, ni puente colgante, ni nada que la resista y nuevamente estaremos pensando en la necesidad de construir un puente; pero, en esa oportunidad, en vez de 900 millones de dólares, costará 1.500 millones de dólares. En consecuencia, ¿por qué no hacerlo ahora? ¿Por qué no encontrar un modelo de financiamiento sin gastar un peso del Estado?
Ahora, uno podría decir que el costo del proyecto asciende a 550 millones de dólares, más los intereses. Si el dinero se pide a la banca privada, el costo aumentaría a 900 millones de dólares. ¿Por qué el Estado no puede financiarlo? No estoy diciendo que lo haga con los excedentes del cobre. ¿Por qué el Estado no puede pedir el préstamo, considerando las bajas tasas de interés y que Chile es un país con un riesgo bajísimo? Si pide el préstamo, se paga la construcción del puente y dicho costo lo pagamos nosotros en treinta años. Ahora, si el flujo no es suficiente porque van a salir con ese cuento de cuántos vehículos; que vehículos más, vehículos, menos, le sumamos 10 años. ¡Si el puente tiene una vida útil de cien años! Por lo tanto, podemos pagarlo en 30 ó 40 años. Pero los chilotes pagan; ése es el punto.
Por eso, creo que es justo hacerlo, y espero que transformemos esto en una oportunidad. Ésta es una discusión que no tiene sentido. Creo que los chilotes se merecen alguna consideración de parte de nuestras autoridades.
- Aplausos en las tribunas.
Tiene la palabra el diputado señor Marco Antonio Núñez .
Señor Presidente, quiero hablar en mi nombre y en el de la bancada del Partido por la Democracia, como representante de una región que no es la Metropolitana.
Escuché con atención a mi colega Ascencio y vi la pasión con que defiende este proyecto, pero quiero referirme a cifras que llaman particularmente la atención: un subsidio estatal de 300 ó 600 millones dólares para el proyecto del puente sobre el canal de Chacao que, teóricamente, daría conectividad a la isla grande de Chiloé con el continente. Son cifras oficiales aparecidas en la prensa, dadas a conocer por el propio ministro Bitrán .
Entonces, cabe hacerse la siguiente pregunta: ¿Resuelve esta enorme inversión pública el problema de conectividad de la gran mayoría de los chilotes? ¿Cuál sería el costo alternativo, el costo de oportunidad, de esta tremenda cantidad de recursos si en una acción deliberada de racionalidad estudiáramos su impacto social y humano al invertirla en salud, en educación y en conectividad al interior de la isla grande?
Hablo en nombre de la que espero algún día sea la región de Aconcagua. Hemos estado luchando por un proyecto que, probablemente, requiere un subsidio estatal cinco, seis o siete veces menor que el de Chiloé: el embalse de cabecera de Aconcagua que, estoy seguro, resolvería los problemas de muchos más chilenos.
Hablan varios señores diputados a la vez.
Señor Ascencio , yo lo escuché con atención y no lo interrumpí.
Diputado Ascencio , no puede interrumpir a su colega; nadie lo interrumpió a usted. Tiene la obligación de escuchar a los demás diputados sin interrumpirlos.
Puede continuar diputado señor Núñez .
En definitiva, lo que quiero plantear es un principio de equidad regional.
Los diputados de la UDI se han referido es el fundamento que dio origen a esta sesión especial al incumplimiento de una promesa específica, expresa, del Presidente Ricardo Lagos . Pero busqué con mucha atención y encontré la siguiente información de prensa, de 29 de octubre de 2005, que dice: “Aún faltan más estudios y no habrá resultados concretos hasta fines de diciembre, y definitivos probablemente en más de seis meses. Sólo entonces se estará en condiciones de decir si se puede hacer o no el puente”.
Por lo tanto, lo primero que quiero despejar es esta intención política evidente de la bancada de la UDI de culpar al Gobierno del Presidente Lagos por una promesa incumplida. Efectivamente, el puente está en el imaginario de la mayoría de los chilotes y también en el de mi colega Ascencio . El problema es por qué hemos construido un mito que no resuelve el problema de conectividad y que, a la vez, priva a otras regiones de proyectos que podrían resolver muchos problemas sociales y mejorar la calidad de vida de la gente.
Señor Presidente, aquí no estamos ante una encrucijada, porque, al parecer, la debilidad del Presidente Lagos eran los puentes: el Loncomilla, cuando era ministro; ahora, el puente sobre el canal de Chacao.
La pregunta que hay que hacerse es si la gente de Chiloé exigió el puente o si se lo fueron a ofrecer. No estamos ante estas dos posibilidades, porque, claramente, primero, el Presidente Frei y, posteriormente, el Presidente Lagos, ofrecieron la construcción del puente. Fue una promesa del Presidente Lagos, porque la gente de Chiloé cosa curiosa pedía, precisamente lo que el Gobierno está proponiendo ahora: que les hicieran casas, hospitales, la doble vía; pero, les dijeron que no, que era más importante el puente. Cuando el Presidente Lagos comprendió que el puente no era tan importante para la gente de Chiloé, miles de personas vieron personalmente me tocó verlo a promotoras, pagadas por el Ministerio de Obras Públicas, entregando panfletos en favor de la construcción de un puente en Chiloé. Entonces, la gente no está pidiendo algo que no se le haya ofrecido.
Pertenezco a una de las regiones más pobres del país, la de La Araucanía, donde también tenemos problemas de conectividad. El problema es si se cumple o no con lo que se promete durante las campañas. Pero, resulta que pasa la campaña y un grupo de diputados se alinea con el ministro, porque es de su partido, mientras otros, de la misma Concertación, pelean con él y, al final, la gente no entiende nada. Lo que debe existir es franqueza con respecto a las obras públicas de conectividad en todo el país.
Por ejemplo, nos han quitado cuatro veces la plata para construir el Paso Puesco, en Curarrehue, que nos une con Argentina, y las han destinado a otros fines. Así, todos tenemos problemas de conectividad, pero el Gobierno es el responsable de la conectividad en el país.
Aquí está pasando exactamente lo mismo: “No quieren royalty. La derecha no quiere que haya más casas ni más pavimento; no quiere que haya nada.”. Y todos sabemos que el royalty es para innovación y tecnología. O sea, es lo mismo que sucede hoy con la Concertación: van a hacer el puente, no hay más hospitales, no hay más de esto, no hay más de lo otro.
El presupuesto del puente alcanza a mil millones de dólares, y si pensamos como decía el diputado Ascencio que tiene una vida útil de cien años, costaría entre 8 y 12 millones de dólares al año. ¡Claro que hay que hacer inversiones! En la Décima Región, las salmoneras producen 1.500 millones de dólares, por dar un solo ejemplo. Entonces, no se trata de una región que esté pidiendo algo extraordinario, sino sólo salir de su aislamiento. Es más, hoy está pidiendo que se cumplan las promesas que se le hicieron; no hablemos de conectividad.
En realidad, al ministro lo comparo con Einstein, puesto que en una hora dijo lo que tenía que decir. Fabuloso, un proyecto de mil hojas lo analizó en una hora. Quiero decirle que, de verdad, lo felicito, pues nunca había visto tanta dedicación y rapidez para estudiar un proyecto. De verdad nos llamó la atención a todos. Eso no se hace, por último, por respeto a la gente. Que guarde el proyecto en la caja de fondos, si ya sabía lo que iba a decir antes de que se lo entregaran; pero que no lo diga en una hora. Eso causa mala impresión. Es como decir: “Ustedes son 170 mil personas, pero salen de la isla sólo 8 mil, 10 mil o 30 mil al año”. ¡Si cada salida le cuesta más de 30 mil pesos a cada persona! Eso es lo que estamos viendo: cómo desarrollamos Chiloé y hacia dónde lo queremos llevar.
Con esto no estoy diciendo que no se construirán más hospitales y otras obras. De una vez por todas, digan lo que quieren. Porque ésta ha sido una maniobra distractiva; llevamos 20 días con el tema del puente. Ahora ya lo están haciendo sólo de dos vías; si esperan un tiempo más, lo tendrán que hacer de una. En realidad, es como un chiste de mal gusto.
Cuando uno hace promesas en las campañas, cuando están comprometidas las palabras de dos ex presidentes de la República y el aval de la actual Presidenta, las cosas tienen que hacerse. Si no las quieren hacer, díganlo. No sé cuál es el problema tan grande para no hacerlo. Que cuesta mil millones de dólares. Claro, saquemos las cuentas. A los diputados de regiones también nos da un poco de urticaria, y aquí lo están entendiendo. ¿Cuánto se gastó en los colectores de aguas lluvia en Santiago? Trescientos veinte millones de dólares. ¿Cuánto se va a gastar en la Costanera Norte? Cuatrocientos cincuenta millones de dólares. ¿Cuánto se va a gastar en el resto del Metro? Cincuenta millones de dólares por kilómetro. Para eso sí que hay plata. Ahí no hay problema. Claro, pero en Santiago votan ¡cuatro millones de personas! ¿Se están ocupando los ministerios de hacer propaganda política en donde hay más votos, o de verdad les interesa el desarrollo del país?
Nosotros, claramente, estamos por el desarrollo del país y a cada región y a cada zona hay que darle lo que se merece. Si se aplicará el concepto del número de habitantes, los de Coihaique no tendrían derecho a abrir la boca, porque representan sólo el 0,1 por ciento de los votos del país.
Por eso, no hay que fijarse sólo en los votos de cada región, sino hacia dónde va, qué productividad queremos y lo más importante que la gente sepa que lo que se promete en las campañas debe cumplirse.
Tiene la palabra el diputado señor Fidel Espinoza .
Señor Presidente, pertenezco a la Décima Región, donde está, precisamente, circunscrito este problema.
Debo señalar hidalgamente que cuando se inició toda esta discusión, el parlamentario que habla señaló que, en un primer momento, comprendía la posición y la molestia del colega Gabriel Ascencio . Pero dije también con mucha fuerza que no podía entender que algunos alcaldes de la isla, a quienes respeto mucho, hayan enarbolado banderas negras y de la monarquía española. Todo el país ha sido testigo de que esta discusión sobre la posible construcción de un puente ha sobrepasado, incluso, los niveles normales de un debate de este tipo.
Quiero iniciar mis palabras refiriéndome, precisamente, a lo que acaba de señalar el diputado René Manuel García . ¿Quién pidió el puente? Lo primero que debo decir es que fueron hoy ex senadores de la República los que ofrecieron el puente a la gente. Es más, algunos se lucieron con la imagen de la obra a sus espaldas, durante la última campaña parlamentaria que, por lo demás, perdieron.
Pero, ése no es el tema de fondo; lo que interesa es que, así como hace un momento dije que comprendía la molestia del colega Ascencio , también debo ser muy franco y manifestar que los ribetes que ha tomado esta discusión no representan ciento por ciento a los habitantes de Chiloé, porque hoy se pretende hacer creer al país que ellos se mueren por un puente, y no es así.
Quiero leer un extracto de lo que ayer manifestó el señor Miguel Millar , director de radio Estrella del Mar. Quiero recordar que ésta fue la única radioemisora de la región que luchó, durante los años en que en ninguna podía dar a conocer las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en el país. Por lo tanto, tiene una inmensa credibilidad no sólo en la isla, sino en toda la región. Su director dice lo siguiente: “Vemos con estupor cómo los alcaldes de la isla y algunos interesados de turno han montado una campaña comunicacional feroz y hacen creer a todo Chile que Chiloé entero pide a gritos un puente. Eso es mentira.” Esto ha sido refrendado por los miles de llamadas telefónicas que los habitantes de Chiloé han realizado a esa radioemisora para decir que el puente no es su vida y que tienen necesidades mucho más importantes que el puente. “El drama de los chilotes dice Millar no es que no alcancen a cruzar el canal cuando tienen una emergencia médica; el verdadero problema es que deban cruzarlo para encontrar una atención digna.”
Ése es el problema. El colega Ascencio ha planteado lo que no se dice, y lo que no se dice verdaderamente es que el 70 ó 75 por ciento de los chilotes no se movilizan hacia el continente, no porque no tengan 8.800 pesos para cruzar si hubiera un puente igual tendrían que pagarlos, sino porque ellos se movilizan en el interior de la isla. Ellos necesitan que, como país, seamos capaces de solucionar los problemas que existen allí. Estoy seguro de que si hiciéramos una encuesta en esa zona, veríamos que la gente privilegia los problemas cotidianos, porque los mismos parlamentarios que han alzado la voz y aparecido en programas de televisión como El Termómetro han callado y han sido cómplices de los problemas que en verdad afectan a la gente de Chiloé, como son las prácticas antisindicales de las salmoneras. No han dicho absolutamente nada al respecto.
El diputado Alvarado , por ejemplo, no ha dicho ni una sola palabra para criticar las graves violaciones que sufren los trabajadores de la empresa que, gracias de Dios, el país pudo conocer a través de un reportaje de Televisión Nacional de Chile del último fin de semana muchos colegas lo vieron, que mostró cómo las mujeres deben sumergirse en el mar en condiciones infrahumanas de trabajo, y cámaras de vigilancia al interior de las empresas. Incluso, las salmoneras llevan un registro de cuántas veces sus trabajadoras van al baño para, eventualmente, despedirlas. Al respecto, no han dicho ni una palabra.
¿Por qué no dicen que las empresas salmoneras, que se han hecho ricas con nuestros recursos naturales, debieran financiar estas obras privadas que les servirían más a ellos que a la gente de Chiloé?
La gente de Chiloé tiene necesidades más importantes, como el bypass a Castro, solicitado tantas veces, mejorar la ruta 5 sur, que está en pésimas condiciones y ha provocado la muerte de mucha gente, porque ni siquiera tiene berma. Si se mejoran las condiciones de la ruta entre Chacao y Quellón no seguirían muriendo chilotes en accidentes de tránsito. La isla registra tasas de accidentabilidad muy elevadas debido al mal estado de sus rutas. Por ejemplo, acceder a Queilén constituye un enorme desafío para quienes viajan entre esa comuna y Castro . Asimismo, Quinchao necesita un puente.
También se requiere de una doble vía entre Pargua y Puerto Montt.
Por otra parte, Chiloé , como lo dice Miguel Millar , necesita un servicio de salud autónomo para que sus habitantes no tengan que levantarse a las 3 de la mañana para llegar al hospital de Puerto Montt a las 7 de la mañana. La gente de Chiloé no debería cruzar el canal de Chacao para gozar de una atención digna en salud, sino que debiera darse en la isla. Esos son los temas que le preocupan a la gente.
¡Basta de populismo! ¡Basta de enlodar una imagen a propósito de un proyecto que, lamentablemente, tiene un alto costo!
Nadie puede negar que las empresas concesionarias han sido importantes para el país, pero no pueden dictar las pautas de lo que el Estado debe hacer. Chile es respetado en el continente porque las concesionarias no fijan las pautas.
Nos interesa el desarrollo de Chiloé y de su gente, porque, al igual que el de otras zonas aisladas, es importante para el país. En todos los distritos hay problemas de conectividad, pero Chiloé ha sufrido otro tipo de postergación, que la han manifestado los presidentes de las uniones comunales de juntas de vecinos, que son los actores del día a día.
A quienes tenemos automóvil nos serviría el puente, pero para la gente de Chiloé, más importante que esta obra, sería contar con un trasbordo que, en 10 ó 12 minutos, la acercara a la capital regional con los mismos costos de hoy y no con los estipulados por las concesionarias, que no han dicho que partiría pagando lo mismo que hoy, pero que en unos años más la tarifa para cruzar el canal debería llegar a 22 mil pesos. ¿Quién cruzará el puente a ese costo? Eso significaría el aislamiento económico de la isla.
Finalizo mi intervención haciendo un llamado, con mucha fuerza y convicción, a los colegas parlamentarios que se han ganado algunos minutos en la televisión, para que hablen con seriedad del tema. Ojalá los veamos preocupados de los buzos muertos y de las prácticas antisindicales, porque esos son los problemas reales de la gente que les permite estar sentados en el Congreso Nacional.
Tiene la palabra el diputado señor Juan Carlos Latorre .
Señor Presidente, no creo que la Derecha se sienta feliz porque no se puede construir el puente ni tampoco creo que sea cierto que éste no constituye una necesidad respecto de la cual existió y, en mi opinión, existe un compromiso político que la Concertación debe honrar como corresponde.
Otra cosa es discutir las circunstancias que permiten objetar la factibilidad económica de la construcción del puente, más allá de que un ministro que está en la coyuntura haya adelantado juicios respecto de la necesidad de construirlo, como lo ha hecho sistemáticamente el ministro Bitrán , que señaló, incluso en círculos públicos, que no estaba de acuerdo en que se construyera el puente. Recibió el informe y en muy corto plazo desechó un proyecto elaborado responsablemente por profesionales del propio Ministerio de Obras Públicas y por empresas que tienen suficiente prestigio internacional como para exigir que sus planteamientos sean, al menos, debidamente analizados y estudiados.
Perdóneme diputado Fidel Espinoza , pero no puedo dejar de responder un alcance que usted hizo respecto de aquel senador que defendía la construcción del puente. Si él aún fuera miembro del Congreso Nacional, le garantizo que no habría sido posible que un ministro desechara en diez minutos un compromiso asumido hace muchos años, técnica, económica y socialmente, por el Gobierno.
Para la construcción del puente sobre el canal de Chacao el Ejecutivo exigió que las obras se realizaran sin subsidio del Estado. Por lo tanto, aquí no se ha dicho toda la verdad a la opinión pública. Nada tienen que ver las inversiones que se hayan hecho durante estos años en Chiloé con la posibilidad de construir el puente, porque, como acabo de señalar, el Gobierno exigió que la obra se construyera sólo si no requería subsidio del Estado.
Los concesionarios entregaron una propuesta que excede el costo estipulado, por lo que el contrato respectivo puede ser desechado. Está bien que se deseche, pero, en mi opinión, no por eso se va a dejar de construir el puente. Lo que corresponde es buscar una fórmula de financiamiento distinta.
Llamo a los colegas diputados, tanto de la Concertación como de la Alianza, a que responsablemente pidamos que se analice como corresponde lo que pasó con este proyecto, porque no es cierto que de un día para otro se hayan dado cuenta de que la obra era más cara de lo que se había calculado. El puente podría construirse de todas maneras, pero insisto a través de una fórmula financiera distinta a la que se propuso en el proyecto original.
Si en la Región Metropolitana es posible construir obras de infraestructura con gigantescos subsidios del Estado, como el Metro, ¿por qué no se puede hacer lo mismo con el puente sobre el canal de Chacao? Es una alternativa que hemos conversado con el señor ministro. Bastaría con que el Estado aportara 350 millones de dólares para que esa obra fuera una realidad. Así nos lo reconoció ayer el propio ministro Bitrán , en una reunión a la que también asistieron los diputados Fidel Espinoza , Samuel Venegas y Jorge Sabag . ¿Por qué no se dice esto públicamente? ¿Por qué se esconde esa verdad? ¿Por qué se informa al Gobierno una situación que no es tal al momento de decidir la construcción de una obra que parece tan importante para los habitantes de la isla de Chiloé?
En este debate está en discusión un concepto de regionalización. Son miles las obras de infraestructura que se han construido a lo largo del país sin la exigencia de que se recuperaran los recursos invertidos. Todos los días se inauguran obras de ese tipo. Entonces, ¿por qué en este caso no puede cambiarse el criterio y evaluar la posibilidad de que el puente se construya con el aporte de todos los chilenos? Y si no se quiere hacer así, entonces, ¿no es posible que el resto del país preste al pueblo chilote, a los turistas y a otros eventuales usuarios los recursos que se necesitan para construir esa obra de infraestructura y luego los devuelvan?
Considero que como Presidente de la Comisión de Obras Públicas tengo el deber de pedir que se aclaren las cosas y se muestren tal como son. Nuestro reclamo no lo hacemos por salir unos minutos en televisión, como se ha insinuado, pues la verdad es que sería mucho más fácil para nosotros quedarnos callados y apechugar con las decisiones que adopta nuestro Gobierno, aunque no nos gusten.
En consecuencia, lo único que pido es que analicemos este tema en detalle; que pidamos al Gobierno que se tome el tiempo necesario para buscar una fórmula distinta a la que se ha desechado.
Tiene la palabra la diputada señora Marisol Turres .
La señora TURRES (doña Marisol).-
Señor Presidente, con las exposiciones anteriores queda claro que el puente sobre el canal de Chacao es un símbolo tremendamente importante para las regiones y, en especial, para la Décima. Tenemos serios problemas de conectividad en provincias como Palena y comunas como Cochamó.
Muchas personas en Santiago ignoran que la gente transita durante horas a caballo para ir a comprar un par de zapatos o que tiene que viajar a Argentina para comprar lo que necesitan para el día a día.
En verdad, estamos cansados del populismo y de las promesas incumplidas, porque eso simboliza también el puente sobre el canal de Chacao. En cada año electoral escuchamos a los gobiernos de la Concertación y a sus candidatos decirnos que van a mejorar los caminos rurales y la conectividad de nuestra región.
Me extraña ver hoy a quienes fueron candidatos, que basaron su campaña en la construcción del puente sobre el canal de Chacao, furiosos y molestos con el Gobierno que ellos mismos pidieron a sus electores apoyar en la elección pasada.
Aquí hay muchas cosas que no entiendo. Nos dicen que hay razones económicas por las cuales no se construye el puente. Sin embargo, al mismo tiempo, aparecen verdaderos ofertones para Chiloé y Valdivia el de Chiloé es por 300 mil millones de pesos, haciéndose eco de las peticiones de muchos años y que siempre dejaban de lado diciendo que el puente ya venía.
Se ofrece un mega puerto para Valdivia, en Corral. ¿Y qué estudio de factibilidad tiene? ¿Cuánto cuesta? ¿Es una manera de decir que se cambia el puente sobre el canal de Chacao por el puerto en Corral?
¿Hasta cuándo las regiones somos dejadas de lado y se decide en Santiago, por gente que no conoce nuestra región, sobre las necesidades que tenemos?
Hago presente que el puerto que tenemos en Puerto Montt funciona sólo al 35 por ciento de su capacidad. Entonces, ¿qué justifica un mega puerto en Corral?
¿Pesa más el lobby de algunos senadores que las reales necesidades de las regiones? ¿Ése es el tema? ¿Se trata de qué senador tiene más peso y consigue proyectos para potenciarse en su región?
El ministro toma este tipo de decisiones, ¿y acaso la Presidenta no lo sabe? Un ministro hace estos ofertones a Chiloé y a Valdivia, ¿y la Presidenta Bachelet lo ignora?
Un ministro hace caer el puente sobre el canal de Chacao, tan importante para nuestra región, ¿y la Presidenta no lo sabe?
¡Quiero conocer la opinión de la Presidenta! ¿O formará una comisión para ver si es factible construir un puente sobre el canal de Chacao? ¿Quiénes van a participar en esa comisión y cuánto va a durar?
Lamentablemente, y hay que decirlo, en este Gobierno sólo hemos visto improvisaciones y comisiones. Vemos a un Gobierno que no tiene una agenda clara. La agenda se hace en la medida que la gente va poniendo temas. El Gobierno reacciona con comisiones. Entonces, ¿tendremos ahora una comisión?
Se dice que no se construiría el puente porque la propuesta no es factible ya que no estaría ajustada a las condiciones de la licitación. Bueno, si ése es el problema ¿por qué no llamar a una nueva licitación si los estudios ya están hechos? O ¿por qué no otorgar mayor plazo, si ya se sabe que en ese lapso no puede recuperarse la inversión? Debemos considerar que tenemos concesiones de casi cincuenta años en el país.
Cómo es posible que diputados que usaron como bandera de lucha la construcción del puente sobre el canal de Chacao, hoy estén tan molestos con el Gobierno que ellos mismos apoyaron y lo pidieron a la ciudadanía.
Señor Presidente, por su intermedio, quiero hacerle algunas preguntas al señor ministro. Una de ellas es ¿qué estudios, si existen, justifican el anunciado megapuerto en Corral? ¿Qué estudios justifican la anunciada carretera para llegar a ese megapuerto? Quiero saber si el ministro sabe cuál es la capacidad actual que se está usando en el puerto de la ciudad de Puerto Montt, donde además hay varios puertos que son privados.
Quiero saber, además, por qué su cartera no ha respondido a esta Cámara acerca del uso de los fondos aprobados en la ley de Presupuestos, que fueron solicitados para los estudios del puente sobre el canal de Chacao y que hasta hoy no se nos informa.
Por último, hasta donde yo sé, cada ministro es nombrado por la Presidenta de la República y es de su confianza. Por lo tanto, quiero preguntarle al señor ministro si la Presidenta tiene tanta confianza en sus ministros como para que tomen este tipo de decisiones tan importantes para el país y nuestra región sin consultarle, o si fue derechamente una determinación de ella.
Respuestas como ésas, más allá de los ofertones y de cuáles son las necesidades, no sólo de la provincia de Chiloé, sino también del resto de la Décima Región, son las que necesitamos y merecemos saber los habitantes del país.
Tiene la palabra el diputado señor Jaime Quintana .
Señor Presidente, hace poco más de un año, modificamos la ley orgánica constitucional sobre gobierno y administración regional en un aspecto que, a mi juicio, es central y está debutando en estos días, porque tiene que ver con la modificación para la elaboración de los presupuestos regionales. Precisamente, es ahora cuando los gobiernos regionales comienzan a preparar sus proyectos de presupuestos, los que se denominan en la ley que emanó de este Congreso anteproyectos de presupuestos regionales integrados.
Ése es un ejercicio tremendamente válido que nos hace preguntarnos si realmente es ésta la instancia para analizar cada una de las iniciativas relacionadas con dificultades en materia de conectividad, por muy importantes que sean las regiones, las zonas y las provincias; porque problemas de conectividad hay en todo el país. El diputado René Manuel García recién se refirió a la postergación de la construcción del paso Puesco, que podría unir a Curarrehue con Argentina; el diputado Meza señaló el aislamiento que existe desde Los Pinos hasta Queule , en la comuna de Toltén. Debido a estos problemas de conectividad, en Maihue fallecieron algunos alumnos al naufragar el bote que los acercaba al colegio, cerca de Futrono comuna del distrito que representa el diputado Jamarillo , y existen también similares problemas en la Región de La Araucanía, etcétera.
Pero, lo que hoy nos ocupa es que hay una propuesta fuera de bases al exceder los 19,4 millones de unidades de fomento. Eso es. Las bases eran muy explícitas. El contrato dice que cualquier diferencia debe cubrirla la concesionaria y eso no ocurrió. Entonces, ¡es ese acto de la concesionaria el que echa abajo la materialización del puente y no el ministro! Lo que presenta la concesionaria alcanza, con intereses incluidos, una suma cercana a los 925 millones de dólares y formula una propuesta donde le pide al Estado que le financie la diferencia. Le tira la pelota al Estado a sabiendas de que con eso se saldría del marco de la propuesta. Es decir, le pone término al contrato. Uno podría preguntarse si la concesionaria no sabía desde un comienzo que el proyecto saldría extremadamente más caro, mientras los chilotes, de manera creciente, se entusiasmaban con el puente.
Digámoslo claramente: hace no más de cinco años, ésta no era una de las demandas más sentidas de los isleños y el propio diputado Latorre ex subsecretario de Obras Públicas lo puede corroborar. Cuando él desempeñó ese cargo no fue una de las materias centrales del Ministerio que más promovió. Había muchas otras. Hoy, la Dirección de Vialidad y el MOP no pueden hacerse cargo de un proyecto, intentar financiarlo en forma directa y pretender recuperar la inversión por la vía de los peajes.
A fines de 2005, el tránsito por el lugar era de 1.500 vehículos al día. Hasta 2001, ese flujo diario venía incrementándose aproximadamente en 3,3 por ciento al año. El diputado Ascencio sabe bien que ese incremento se estancó y hoy está creciendo en 1 por ciento.
Uno puede decir que la sola construcción del puente produce inducción. No cabe duda, pero con las proyecciones más generosas, haciendo crecer esta medición en 14 por ciento anual, aún así no es posible recuperar la inversión, pues en una década más circularán sólo 2.400 vehículos diarios. Lo peor es que los chilotes, que hoy pagan 8 mil pesos por cruzar el canal, en una década más deberían en moneda actual pagar 22 mil pesos, como mínimo, porque hoy las concesionarias toman decisiones en muchos aspectos y no hemos sido capaces de avanzar en la modificación de la ley de concesiones. Insisto en que dicho pago bordearía los 25 mil pesos por pasada.
Entonces, no es justo sostener que el Gobierno no ha considerado el interés de los habitantes de la isla. Aquí también se ha pretendido atribuir responsabilidad al gobierno anterior, lo que no es correcto ni justo. Lagos y su gobierno fueron extremadamente responsables frente a este proyecto. Lagos le puso límite a su costo y lo fijó en 19,4 millones de UF. Lagos y su gobierno siempre estimaron que su financiamiento sería por la vía de la concesión y que los aportes fiscales se efectuarían a través de la garantía del tránsito mínimo.
El diputado Núñez mostraba un diario de la época donde queda claro lo que señalaba el Presidente Lagos y hasta dónde llegaba el planteamiento. No era un compromiso. Tan responsable fue ese gobierno, como el actual, que Lagos fijó distintas etapas, en las que sólo el cumplimiento de una permitiría avanzar en la otra. Es así como el primer estudio de factibilidad, en que analiza la roca Remolino y se establece que es factible sostener la cepa en ese punto, constituye un hito. A partir de éste, las expectativas de la gente de Chiloé fueron creciendo y se comenzó a instalar la idea de que la construcción del puente era inminente, aun cuando faltaba una etapa tan importante como la anterior, advertida por el gobierno de Lagos, cual era la factibilidad económica, que estamos conociendo por estos días, y que la concesionaria nos dice que asciende a 27,5 millones de UF y no a los 19,4 UF previstas y acordadas como tope.
Por último, no siento que le estemos diciendo a los chilotes que el puente no va a existir nunca. Los estudios con que se cuentan, que para hoy lo hacen inviable, son de un valor muy importante para el país, la isla y el propio Ministerio de Obras Públicas.
Hago míos los planteamientos de los diputados de todas las bancadas que han intervenido en este sentido, pues en todas las regiones hay problemas de conectividad. Represento a comunas como Lonquimay, Melipeuco , que están cinco meses del año bajo la nieve. ¿Acaso esos no son problemas de conectividad?
Por consiguiente, para no provocar desequilibrios en las inversiones en las regiones, lo que cabe es centrarnos en temas muy sensibles, anhelados por décadas en la isla, y avanzar de verdad en ellos. Por ejemplo, resolver acerca de la línea más directa y más corta para el paso de los transbordadores, cual es que se extienda entre Pargua y Punta Coronel; el by pass de Castro, las rampas dentro del propio archipiélago, el aeródromo, la ruta costera DalcahueChacao, el hospital, etcétera. Como señalaba un lugareño, es mejor concentrarse, no tener que salir de la isla y tratar de resolver ahí todos los problemas, en particular los de salud.
Tengo confianza en que en estas áreas la Presidenta Bachelet , teniendo muy claro cuáles son los problemas de la provincia de Chiloé y de las del resto del país, sabrá dar una respuesta integral que promueva el desarrollo efectivo para los habitantes de esa hermosa zona.
Señor Presidente, este proyecto no sólo es emblemático para Chiloé, sino también para todas las regiones y, en especial, para las más extremas.
La decisión de no construir el puente sobre el canal de Chacao, a nuestro juicio, refleja dos cosas. En primer lugar, falta de seriedad absoluta del Gobierno en relación con las promesas del Presidente Lagos, las cuales se hicieron, muchas veces, con demagogia, populismo y como antesala de campañas electorales. Por eso, es inaceptable que se tome esta decisión, porque, finalmente, los compromisos son para honrarlos.
Además de la falta de seriedad en las promesas, también se refleja el abandono absoluto de los gobiernos centrales con las zonas extremas y la displicencia con que son tratadas. Sostengo que no habrá crecimiento con igualdad si no hay conectividad y lo que piden hoy los chilotes no es otra cosa que tener la posibilidad de mejor acceso o de unirse al resto de Chile.
Me parece, realmente, una falta de respeto hacia Chiloé que hoy, como consecuencia de la decisión de no construir el puente sobre el Canal de Chacao, se diga que se les compensará con un plan de gobierno que tendría un costo aproximado de 300 mil millones de pesos que se invertirían en obras públicas, en salud, en viviendas, en aeropuerto, en mejorar la infraestructura de barcazas, etcétera, en circunstancias de que tanto en la provincia de Chiloé como en la de Palena o en la región de Aisén, el rol subsidiario del Estado es absolutamente indispensable y la inversión pública no necesariamente debe ser provista a propósito de la decisión de no construir un puente. Los hospitales, la mejor vivienda, la salud, los aeropuertos que necesitan en general las zonas extremas, deberían hacer sido construidos con mayor antelación que lo que hoy nos proponen. Por lo mismo, considero que ésa es una falta de respeto.
Los incumplimientos del Presidente Lagos son muchos. Ejemplos como el puente del canal Chacao tenemos muchos y por eso no sólo es emblemático para Chiloé, sino también para el resto de Chile.
Haciendo un breve resumen, los colegas diputados me señalaban los siguientes: el embalse de Ancoa y el puente Sifón en Linares ; el hospital de Curepto, en la región del Maule; la segunda etapa del hospital de Copiapó; la reactivación del ferrocarril de Arica a La Paz; el embalse El Bato, en la provincia de Choapa, Cuarta Región y el canal LajaDiguillín, en Chillán.
El Presidente Lagos nos anunció, en julio de 2001, que en tres años más Aisén tendría gas natural, para lo cual había que trabajar en la construcción del gasoducto. En fin, grandes titulares en los diarios de la zona, pero, al poco tiempo, sus habitantes se dieron cuenta de que no había estudios, que el proyecto no resistía ningún análisis económico alguno y que ésa era una promesa que no se podía cumplir y que sólo generó expectativas y frustración en la gente. Eso refleja falta de seriedad y de respeto por la gente. Lo que están haciendo con Chiloé también lo sufrimos en la región de Aisén.
¡Para qué hablar de la mesa público-privada! Se decía: “Aisén, región piloto y extrema”, al igual que Chiloé. El Presidente Lagos manifestaba: “En el nuevo siglo, los países exitosos serán aquellos que logren construir confianza y redes de cooperación en función de objetivos comunes. Ésta es la convicción que mueve al gobierno del Presidente Lagos; ésta es la convicción que ha asumido la región con una visión seria, pensando en el futuro por medio de un compromiso honesto y decidido entre los sectores público y privado”.
¿A qué se comprometieron? A once medidas sectoriales y nueve transversales que, en la práctica, ninguna se cumplió. Nuevamente falta de respeto y de compromiso con las regiones extremas.
Pero, no hay mal que por bien no venga. Es probable que en Chiloé no se construya el puente, pero se han liberado recursos del Estado que perfectamente podrían ser destinados a la conectividad, a unir la provincia de Palena con la región de Aisén, con el resto de Chile.
Mucho se ha hablado acerca de los 64 kilómetros que faltan entre Chaitén y Puerto Montt, que tendrían un costo aproximado de 22 mil millones de pesos, con el actual estándar de la carretera Austral, pero ha faltado la decisión política del Gobierno para unir a la provincia de Palena y a la región de Aisén con el resto de Chile. Es una demanda que, a propósito de la liberación de recursos que hoy se produce con la decisión que ha tomado el Gobierno, perfectamente se podría concretar y, en alguna medida, permitiría rectificar la conducta de los gobiernos de la Concertación con las regiones extremas.
¿Cómo se construyen caminos en Aisén y cómo se pavimenta la carretera austral?
La carretera austral se pavimenta a través de convenios de programación entre las regiones que atraviesa y el Ministerio de Obras Públicas, lo que resta fondos importantes al presupuesto regional, en circunstancias que podría financiarse con recursos sectoriales, para no afectar la posibilidad de satisfacer muchas otras necesidades y demandas locales. Por lo tanto, el Ministerio de Obras Pública tiene que rectificar y realizar las obras viales de la carretera austral con recursos sectoriales y no regionales.
Necesitamos más recursos para la mantención de caminos secundarios y para la construcción de nuevos en muchos valles transversales de la región de Aisén y de la provincia de Palena. Como no hemos sido escuchados, aprovecho esta oportunidad para reiterar al ministro de Obras Públicas esa necesidad.
Mientras para el resto de Chile se piden más caminos pavimentados y más autopistas de doble vía, Chiloé pide un puente y la región de Aisén y la provincia de Palena piden un camino para conectarse con el resto de Chile. (Pareciera que algunos parlamentarios y ministros no conocieran las regiones extremas).
Por eso, a partir de este tema de Chiloé, espero que el Gobierno enmiende su acción, cumpla las promesas incumplidas, porque las regiones extremas requieren mayor preocupación.
Tiene la palabra el diputado señor Samuel Venegas .
El señor VENEGAS (don Samuel).-
Señor Presidente, me ha correspondido responder los ataques arteros de quienes creen que la fuerza del dinero puede derrotar a la racionalidad humana. Por eso, defienden a una empresa inmensamente poderosa en lo económico, que se sintió segura de que, por haberse adjudicado la propuesta no olvidemos que fue la única que se presentó a la licitación debería recibir los subsidios y la benevolencia del Gobierno para llevar a cabo un brillante negocio, porque así estimaron que iba a ocurrir.
Aprovecho esta oportunidad para responder, también, a aquellos que no quieren reconocer el importante nivel de desarrollo vial que ha logrado nuestro país a través de la construcción de redes viales con recursos estatales, de caminos secundarios y de obras entregadas en concesión, lo que nos ha permitido llegar a ciudades de gran dinámica en su actividad económica y solucionar los problemas de conectividad de muchos pueblos, dado el número de habitantes que concentran.
Me siento absolutamente realizado y conforme con lo hecho por los gobiernos de la Concertación en favor del desarrollo de nuestra economía y por haber formado parte de la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones de la Cámara de Diputados, que aprobó todas las normativas que nos han permitido invertir fuertemente en infraestructura, a través de la ejecución de diversos proyectos, como vías concesionadas, carreteras, puertos, aeropuertos, hospitales, cárceles y otras obras, corrigiendo así el menoscabo económico de muchos habitantes.
Por eso, celebro la decisión del ministro de sentirse responsable de la conducción económica de las obras públicas, de ser capaz de decir que no debemos farrearnos los recursos del país y que debemos llevar adelante planes sensiblemente más sentidos por la comunidad de Chiloé, como son mejorar la infraestructura hospitalaria, educacional y habitacional.
Tiene la palabra el diputado señor Gonzalo Uriarte .
Señor Presidente, Santo Tomás tenía una máxima filosófica: “No hay consecuencia desproporcionada a su causa”. En otras palabras, no hay ningún efecto desproporcionado a su causa.
Las banderas españolas flameando en Chiloé, las quemantes declaraciones de alcaldes, concejales y diputados, que antes eran intendentes; de diputados que han seguido el tema por mucho tiempo, de senadores que antes eran diputados, de la comunidad en general, no son por causa de nada, sino consecuencia de promesas reiteradas de construir un puente. Al menos, dos Presidentes de la República y cinco ministros de Obras Públicas así lo aseguraron.
Revisando archivos de prensa, me encontré con que, desde 1995 a la fecha, ese ha sido un tema de ministros de Obras Públicas. Primero, del ministro Ricardo Lagos , en 1995; después del ministro Jaime Tohá , en 1997; en seguida del ministro Carlos Cruz , en 2001; luego del ministro Javier Etcheberry , en 2002, y finalmente, del ministro Jaime Estévez , en 2005.
O sea, nada de lo que vemos es fruto de la casualidad.
Se ha prometido de manera sistemática y habitual y, lo más grave, con fines electorales.
Por eso, las reacciones, los paros, las protestas, incluso las revueltas al interior de la Concertación, con duras declaraciones de sus diputados en contra de sus propios ministros. Nada de eso ocurre por casualidad.
Como dijo el diputado Galilea , son muchos los puentes que no se han construido; son muchos los hospitales, los embalses, los programas de agua potable rural y los consultorios; son muchas las promesas incumplidas.
Llegó la hora de cumplir, de darle una explicación a la comunidad y de respetar la palabra empeñada, pero con seriedad.
Hoy, aparece publicado en la prensa que las compensaciones por el puente alcanzan los 300 mil millones de pesos, suma que será aportada por Salud, Vivienda y Obras Públicas. Por supuesto, son fondos que no estaban en las bases de licitación, en los contratos, ni en ninguna parte.
Y aquí surge una serie de preguntas: ¿Con qué criterios se distribuirán esos fondos? ¿Qué racionalidad se les dará? ¿Por qué se asignarán a algunos proyectos y no a otros? ¿Por qué se asignarán a la isla y no a otras regiones?
Respeto profundamente la defensa de los diputados de la región, en particular, del diputado Alvarado y, por qué no decirlo, del diputado Ascencio . Tienen todo el derecho a hacerla. Pero les digo, con mucho cariño, que la historia se repite en muchas otras regiones, incluso en la Metropolitana.
¿Cómo se repite la historia? Por ejemplo, con las promesas del metrotrén a Melipilla. Desfilaron ministros de Obras Públicas y Presidentes de la República ofreciendo y asegurando lo mismo. Eso, al final, se paga.
Por eso, no hay nada mejor que leer a los clásicos; les recomiendo, a todos, leer a Santo Tomás .
Tiene la palabra el diputado Patricio Hales .
El señor HALES.-
Señor Presidente, en un debate sereno deberíamos preguntarnos si es posible construir una obra, que Chile necesita, con un costo superior al 50 ó 60 ciento por ciento de lo presupuestado. La respuesta es sí, si esa obra está pensada en el contexto de un plan de desarrollo de la identidad de Chile y de lo que se quiere para el país.
Cualquier decisión respecto de esa obra debe adoptarse, no en función de los números, sino pensado en un proyecto de desarrollo integral, que obligue a la Presidenta Bachelet , cuando tome la decisión, a pensar en Chiloé, Lago Verde, Puerto Cisne, La Junta, Tortel , Cochrane , Villa O’Higgins y en tantos otros sectores, cuyos habitantes, para conectarse con el resto del país , deben pasar por Argentina. Pienso en la gente de Cautín, en la de los sectores aislados del norte, en lo que hizo Balmaceda .
Hagamos un poco de historia. El presidente Balmaceda le dice a su ministro Alberto Blest Gana , a propósito de la construcción del viaducto del Malleco, que el proyecto lo tenía que contratar en Francia a como diera lugar. En ese momento, no les preocupó cuánto costaba, sino que Chile no se extendía si no se construía el puente. Con todo el cariño que le tengo a Traiguén, debo decir que el puente del Malleco no se construyó pensando en la conexión de Collipulli, sino pensando en Chile. Balmaceda decía: “Veníamos pidiendo la descentralización de Chile; yo la he consumado, como Presidente, en la descentralización de la riqueza nacional.”
Entonces, no es cuestión de pensar en un objeto, porque el puente puede ser caro o barato. Se trata de pensarlo invito al Gobierno a que lo repiense como un proyecto de desarrollo, y no sólo como una licitación más.
No comparto la idea de hacer un nuevo llamado, como algunos proponen, ni tampoco pienso que se deba compensar a la región.
Veo el gran esfuerzo que está haciendo el ministro. Quiero ayudarlo y le ofrezco mi apoyo para que, como Parlamento, junto con el Gobierno, nos comprometamos en una visión de desarrollo y pensemos cuál es la relación que queremos que tenga Chiloé con la identidad de Chile. A lo mejor, eso ni siquiera es puente. No lo sé. ¡Nadie lo sabe así! No es un problema de plata.
A Balmaceda, el puente del Malleco le costaba un millón quinientos mil francos; sin embargo, hace el esfuerzo. ¿Por qué? Porque era un proyecto de desarrollo. Nunca habría habido ferrocarril si no se construye el viaducto del Malleco. Pero se hace para el país, para llegar a Puerto Montt, para cumplir la visión del Presidente Manuel Montt . Es más, cuando el presidente Balmaceda lo inauguró, señaló estuve estudiando e investigando lo que pasó con estas grandes obras, que no sólo había cumplido las promesas a determinadas personas.
Aquí hay mucha responsabilidad política de todos los sectores. ¡Por favor! Esto no es un invento de Frei o de Lagos. Bien decía el diputado Alvarado aunque sus palabras me van a servir para contraargumentarlo, porque lo circunscribe al presidente Lagos que desde hace más de 30 ó 40 años se viene soñando con la obra. Es cierto, pero ha habido alimentadores del fuego de los sueños y en eso, ¡caramba que hay harto paño que cortar y harto personaje vivo y vigente en la política que ha alimentado ese fuego! Incluso, se ha alimentado la ilusión de una obra concesionada, es decir, la plata la pone el concesionario, como si, al final, las concesiones no las pagara nadie.
La estructura del puente del Malleco hubo de hacerse en Francia, encargado finalmente a la firma Schneider , porque Eiffel no lo pudo hacer: quedó en la idea. El contratista del ferrocarril, la empresa Mayer , estaba tan desesperado que se fue a Inglaterra y contrató por su cuenta el puente. Blest Gana tuvo que desautorizarlo. Pero la obra había que hacerla, no era cuestión de que costara un poco más o un poco menos. La estructura costó 900 mil y con los basamentos y todo, terminó costando poco más de un millón. Pero, Chile tiene el puente hasta hoy, porque se tuvo sentido de nación, de integración.
Por su intermedio, señor Presidente, le pregunto al ministro si el puente es una obra fundamental para el desarrollo de la identidad de Chile, para el vínculo de las regiones y si está pensado en las prioridades del país.
Si la respuesta es sí, el problema no son los números; si la respuesta es no, tiene que decir qué va a pasar con esa zona. Pensemos que hasta hace pocos años la gente de Magallanes iba a estudiar a Argentina porque no existía conectividad con el resto del país; lo mismo ocurría con los pobladores de Puerto Natales. Incluso, los residentes de Puerto Cisnes, hasta al día de hoy, no pueden viajar al norte o al sur de Chile si no pasan por Argentina. ¡Todos esos chilenos están desconectados!
¿Se puede hacer una obra a cualquier precio? Cuidado, se puede hacer siempre que esté bien pensada.
Felizmente, tenemos un ministro honrado, inteligente, serio, trabajador y dedicado. Él podrá contestar si eso corresponde a un plan de desarrollo nacional. Si se equivocaron quienes sembraron alguna ilusión y la transformaron en promesa, que se pongan colorados ante Chile y pidan las disculpas correspondientes. Pero si está inserto en un plan de desarrollo, habrá que hacerlo y llamar a las licitaciones respectivas. Esta pregunta es básica para tomar una decisión. Así sentiré que la Presidenta de la República no sólo hace el anuncio de la construcción de un puente, sino que habla como lo hizo Eduardo Vigneaux , destacado ingeniero que dirigió la construcción del puente Malleco , cuando dijo que esa obra era un monumento al saber, o como señaló Balmaceda , que ese puente serviría para la distribución de la riqueza. Si no lo veo así, entonces contéstenme que no.
Tiene la palabra la diputada señora Amelia Herrera .
La señora HERRERA (doña Amelia).-
Señor Presidente, el hecho de solicitar una sesión especial para hablar de la construcción de un puente, que es un compromiso de los gobiernos de la Concertación, me parece una vergüenza para Chile, porque los compromisos se deben cumplir. Las familias chilenas están cansadas de escuchar promesas no cumplidas, cuestión que me preocupa, no para atacar a la Concertación o agredir a quienes gobiernan o gobernaron, sino porque es un desprestigio a la política, a la democracia. Además, esto demuestra que existe un centralismo exacerbado, porque las decisiones no se toman en las regiones. Está bueno de justificar lo injustificable, hay que decir la verdad: a cuatro o cinco meses de asumir su cargo, la Presidenta Bachelet se encuentra con una serie de situaciones equivocadas y promesas incumplidas. Hay problemas en distintas áreas, lo que resulta largo de comentar, porque hoy estamos abocados a debatir sobre el puente que necesitan los chilotes. Se encuentra en esta situación, pero ella no es responsable de lo que sucede, porque, obviamente, fue puesta en esta coyuntura por el Presidente Lagos . Hay que tener la virtud de reconocer los errores. Por tanto, no se puede engañar más a la gente de Chiloé ni a la de otras regiones que esperan desarrollo y progreso.
Lamento que el diputado Ascencio se haya visto en la necesidad de dar esta lucha por la isla que representa en la Cámara y no haya sido escuchado. Yo hubiese tenido la misma actitud, porque cuando uno representa a las familias y se les crean expectativas que no se cumplen, se está jugando con los sentimientos de las personas, lo que no se puede tolerar ni aunque eso provenga del partido al que uno pertenece. Por lo tanto, los diputados Ascencio y Alvarado están luchando por lo que le corresponde a la gente de Chiloé.
Por su intermedio, señor Presidente, quiero expresar al ministro y a la ministra que siempre es posible hacer lo necesario para que el puente sea atractivo para la inversión privada y pueda ser construido. Esa zona es muy apta para el turismo y tiene otros encantos en los cuales se podría invertir. Es obvio que la inversión de esa cantidad de millones de dólares le significará al Gobierno no hacer otras cosas importantes para Chile. Pero, hay que buscar la solución, no se le puede mentir más a esa gente. Hay que construir el puente y buscar la fórmula que no signifique un costo tan grande al Estado.
Quiero decir a los ministros y a la gente de la Concertación que, por favor, por el hecho de pertenecer a ese conglomerado político o por tener un cargo en el cual fueron designados por la Presidenta, no justifiquen estas cosas. Seamos realistas y aboguemos por el progreso y el desarrollo del país en forma sincera y honesta.
El señor PÉREZ (Vicepresidente)
Tiene la palabra el diputado señor Alberto Robles .
El señor ROBLES.-
Señor Presidente, nuestro Gobierno estuvo dispuesto a gastar una cuantiosa cantidad de recursos para hacer el puente colgante en Chacao. Lo cierto es que el sector privado no fue capaz ni quiso colocar los recursos necesarios para suplir el mayor costo que significaba su constitución. Eso es lo que ocurrió en la realidad. De hecho, nuestro Gobierno hizo los estudios necesarios para desarrollar el proyecto.
Sin embargo, creo que la decisión tomada por el Ministerio de Obras Públicas fue la acertada. Si los privados no quieren colocar los recursos necesarios en el Sistema de Concesiones, que significa hacer aportes que después retornan la inversión mediante la concesión, el Ministerio no puede hacer otra cosa que desahuciar el proyecto.
Hemos visto que es imperiosa la necesidad de conectividad de la isla de Chiloé con el continente y que hay diferentes alternativas para ello. Quiero recordar a la Cámara que hace tres años, desde este mismo pupitre, pedí al ministro de Obras Públicas que informara sobre las alternativas de conectividad, sobre todo porque había un proyecto del ingeniero Fischmann , que planteaba la colocación de una valla marina, con el fin de usar las mareas para producir energía en el mismo puente de Chacao. El Ministerio no estudió dicha alternativa.
Me gustaría pedir que, dentro de las alternativas de conectividad que el Ministerio de Obras Públicas está estudiando, evalúe esa posibilidad. Entiendo que muchos técnicos han dicho que el ingeniero Fischmann estaría loco al pensar que se puede producir una cantidad importante de energía mediante el uso de las mareas. Sin embargo, existen experiencias en Escocia y en otros lugares que usan las mareas para producir energía eléctrica.
Sería interesante que pudiésemos tener conectividad del continente con Chacao y, además, utilizar la valla marina para producir energía.
Llamo al ministro a que, por lo menos, estudie la alternativa que dicho ingeniero presentó al Ministerio de Obras Públicas hace más de tres años.
Tiene la palabra el diputado señor Claudio Alvarado .
Señor Presidente, en mi intervención inicial esbocé el contexto general en el cual se da esta discusión sobre el puente del canal de Chacao.
Pero, por su intermedio señor Presidente, quiero decir al diputado Espinoza que cuando nos refiramos a un tema tan especial y tan sensible para la comunidad de Chiloé, no descalifique al tratar de buscar excusas para justificar lo que no tiene justificación. Entiendo que es su Gobierno y que debe defenderlo, pero todo tiene un límite, porque el senador de su partido por la Décima Región Sur, señor Escalona , en la misma radio que él mencionó, expresó su defensa a ultranza sobre la construcción de ese viaducto.
Hoy, cuando la gente de Chiloé reclama por la palabra empeñada, el senador, curiosamente, desaparece, pero se muestra en la Intendencia, junto a otros personajes, como el promotor e impulsor de grandes proyectos de desarrollo para Chiloé.
Señor Espinoza , desde 1996 existe, a nivel de gobierno, un plan integral de desarrollo para Chiloé. Durante los pasados cuatro años, usted fue parlamentario de la Concertación, pero nunca le escuché una palabra para promover ese plan de desarrollo para Chiloé, que contempla los puntos que usted señaló. ¡No hagamos demagogia! ¡No hagamos descalificaciones fáciles, ni baratas, ni mezclemos los temas!
Lo anterior también vale para el diputado Hales , quien afirmó que aquí hubo algunos que avivaron el fuego. Le quiero recordar que entre ellos también se encontraba el senador Escalona . Que hoy se haya arrepentido o que lo hayan convencido de que se quedara callado por conveniencia, es algo muy distinto.
Estamos hablando de un tema serio, delicado y profundo: la conectividad, la integración del sur austral del país. Pero hoy escucho que consideran la obra extremadamente cara, que está fuera del alcance de las perspectivas de un gobierno. Entonces, quiero preguntar si existen en nuestro país obras concesionadas con subsidio directo del Estado. ¡Sí existen! La Comisión Mixta de Presupuestos desde hace muchos años viene aprobando subsidios directos para determinadas carreteras.
En esta discusión profunda, en que el señor ministro nos llama a evitar la emoción y a utilizar la razón, pregunto lo siguiente: ¿Existen o no obras concesionadas con subsidios directos, con ingresos mínimos garantizados? ¡Sí existen! ¡Veamos en el presupuesto de la nación cuántos recursos están contemplados como obligaciones contingentes para responder ante la eventualidad de que esas obras no tengan el flujo que se proyectó inicialmente!
Es decir, tenemos obras concesionadas son subsidio directo, con ingresos mínimos garantizados, con obligaciones contingentes en la ley de Presupuestos, pero eso no se puede obtener, no se puede considerar, no se puede evaluar ni se puede estudiar para la gente de Chiloé. ¡Ésa es la discriminación que existe entre las regiones y la gran ciudad!
Aquí mismo, en el Congreso Nacional, en esta Sala, hace un par de años, colaborando con los proyectos de infraestructura del gobierno, la Oposición completa se sumó a la Concertación para entregar al Presidente de la República la facultad de garantizar, con el aval del Estado, 1.500 millones de dólares para obras de infraestructura en el Metro de Santiago, en el Metro de Valparaíso y para la extensión del tren desde Temuco a Puerto Montt. Pero hoy no se puede hacer eso respecto de Chiloé. ¿Están seguros de que la EFE va a ser capaz de devolver al Estado de Chile 400 millones de dólares, en circunstancias de que no ha funcionado desde el primer día en que se inauguró al llegar a Puerto Montt? ¡No va a ser capaz, porque es una empresa estatal ineficiente! ¿Pero qué dijo entonces el Presidente Lagos ? Que él tenía un compromiso y que esa obra de infraestructura de extensión del tren era de suma importancia para el transporte de carga y de pasajeros. Pero hoy no se puede avalar para financiar el puente sobre el canal de Chacao, no se pueden estudiar mínimos garantizados, no se pueden considerar subsidios directos. ¡Eso es doble estándar!
Ojalá se reconsidere esta decisión, porque tenemos el legítimo derecho a exigirlo.
Me pongo en el lugar del colega Ascencio , quien con total y absoluta dignidad tomó distancia del Gobierno, por una razón muy sencilla: porque para él hoy no debe ser fácil recordar los momentos en que, sentado junto a los presidentes de la República, se comprometía la realización de esta obra. Así fue. Todos estábamos allí y aplaudimos esa decisión.
Hoy pido que consideremos lo que tantas veces se dijo en los discursos: las regiones requieren igualdad de oportunidades. Cumplámoslo. Éste es el minuto. Ésta es la posibilidad, porque existen precedentes. ¿O la única diferencia es que en Santiago viven 4 millones de habitantes y en la región sur austral somos menos? ¿Somos distintos por eso? ¿No merecemos grandes obras en infraestructura? ¿No tenemos la posibilidad de conectarnos definitivamente al resto del territorio? La construcción del puente nos acerca a una serie de servicios básicos como salud y educación, mejor comercio, infraestructura y desarrollo económicoproductivo, que es lo más importante, e incorporar a Chiloé al resto del territorio nacional.
Entonces, existen argumentos y antecedentes previos; lo que falta es disposición y voluntad. Por ningún motivo quiero que el jueves, que es la última oportunidad que nos queda con la Presidenta de la Republica, no se revierta esta situación, puesto que nos quedaría la sensación de que Michelle Bachelet, en su gobierno, ha levantado el manto que escondía las mentiras de la Concertación durante las campañas electorales.
Señor Presidente, acá se han dado diferentes opiniones respecto del tema que nos convoca, pero algunas me han llamado profundamente la atención.
Por ejemplo, un colega dijo que si en la actualidad hubiera estado el señor Sergio Páez en actividad parlamentaria se habría construido el puente. Eso es como decir que si mi abuelita no estuviera muerta, estaría viva.
Al respecto, quiero ser muy claro, puesto que no podemos tratar de tapar el sol con un dedo. Se ha hablado de un plan de inversión que la Presidenta expondrá a los habitantes de Chiloé. Me parece que dicho plan deber ser elaborado con ellos. ¿Qué es lo que quieren ellos? Creo que un plan que no será elaborado de arriba hacia abajo, es decir, la ciudadanía de Chiloé debe manifestarse en cuanto a sus problemas, respecto de los cuales me extendí largamente en mi primera intervención, incluso, dejando algunos de lado, como la falta de agua potable rural en muchas localidades; mayor inversión en los campos, para que haya conectividad de los sectores rurales hacia la capital provincial; enrolados de caminos y recursos para su implementación.
No he descalificado a mi colega Claudio Alvarado , sino que he dicho que me gustaría que ellos, como parlamentarios de Chiloé, tuvieran la misma fuerza para defender otros temas en los cuales han callado. Eso no es descalificar. La democracia me permite decir en el parlamento que el diputado Alvarado nunca ha defendido a los trabajadores, a muchos de los cuales les pide el voto durante las campañas, y ellos exigen a sus parlamentarios que los defiendan. Desde mi punto de vista, eso no es descalificar. No me cabe duda de que el diputado Alvarado va a omitir muchas cosas, por ejemplo, que cuando asumieron los gobiernos de la Concertación la isla era otra: con 28 por ciento de electrificación rural, escuelas en pésimas condiciones, sin caminos, que poco a poco se han construido en beneficio de los habitantes de Chiloé. Desconocer eso, prácticamente, es no estar viviendo en la isla, ya que ahora es diferente y tiene distintas necesidades.
Para terminar, el señor Luis Garrido , Presidente de la Confederación de Pescadores, dijo que la construcción del puente sería como contratar Internet para un computador que ni siquiera enciende, porque antes de eso hay que ocuparse de la salud, de la educación, de la falta de trabajo y de la dignidad. Sólo después podemos pensar en construir un puente. Como parlamentario socialista, opino lo mismo.
Tiene la palabra el diputado señor Darío Paya .
Señor Presidente, quiero decir a los habitantes de Chiloé que no están solos y que es una lástima que no estén solos. Explico por qué: A ellos les hicieron una promesa, les generaron una ilusión y no se las cumplieron.
El 28 de octubre del año pasado el Presidente Lagos se refirió a la posibilidad de construir un puente colgante, que, en realidad, son dos y con una gran torre al medio. En definitiva, no se está haciendo nada.
¿Por qué digo que no están solos? Porque siete días después de ese anuncio el mismo Presidente Lagos les dijo a los habitantes de la Región Metropolitana: “Como en todas las cosas, ha sido muy difícil llegar a este día, pero, como en todas las cosas, el momento de la verdad comienza mañana”. Eso fue en la inauguración del Transantiago. Hace tres o cuatro días, cuando Santiago estaba en paro, ¿cuál fue la explicación del Gobierno actual? Que Transantiago no comenzará a funcionar en octubre de 2005, como lo anunció el Presidente Lagos, sino en febrero de 2007.
En consecuencia, los habitantes de Chiloé no están solos, como no lo están los habitantes de Puerto Montt, Temuco, Osorno o cualquier ciudad del sur que vio al Presidente Lagos inaugurar un tren a Puerto Montt, pero que nunca llegó a destino. No está funcionando, se detuvo, fracasó, hubo problemas de funcionamiento, etcétera.
Por otro lado, al comienzo de la semana pasada escuchamos a un ministro explicar el hacinamiento en las cárceles. Nuevamente cito al Presidente Lagos: “Todo lo que hemos sido capaces de construir lo doblaremos en mi período de gobierno y resolveremos el problema del hacinamiento carcelario”. Dijo eso en el Mensaje presidencial de 21 de mayo de 2002. ¿Está resuelto el problema de hacinamiento carcelario? ¿Cuántas de las diez cárceles que se prometieron están construidas? Creo que tres, mientras los funcionarios de Gobierno nos explican que una de las razones por las que no pueden ser más duros con la delincuencia se debe a que no hay cárceles.
Los amigos de Chiloé deben saber que no están solos, porque lo que les pasó a ellos con el puente les está pasando a los santiaguinos con el Transantiago; la implementación de la reforma que haría efectiva la responsabilidad penal juvenil no se produjo; los tribunales de familia no funcionaron; las víctimas del terremoto de la Primera Región llevan más de un año esperando y los escombros siguen en las calles; la gente que recibió las casas “chubi” no ha obtenido solución; la gente sigue esperando la jornada escolar completa; tampoco ha habido solución para la gente que recibió casas enanas ni para la que está sufriendo las consecuencias del gran anuncio del plan Auge, que está desfinanciado para la mitad de las enfermedades. Y no nos acordemos de nimiedades, como la avenida Bernardo O’Higgins pavimentada y una segunda pista en el aeropuerto de Pudahuel. Chile está lleno de personas a las que les ha pasado exactamente lo mismo que a los habitantes de Chiloé.
Esta es una oportunidad para decir a los habitantes de Chiloé que no están solos.
Por último, cabe manifestar a la Presidenta Bachelet que es hora de que se enfrenten esos problemas, pues de tumbo en tumbo y sin darse cuenta su gobierno ha ido destapando una a una las mentiras y promesas engañosas hechas por el entonces Presidente Lagos a todos los chilenos.
Finalmente, tiene la palabra el ministro de Obras Públicas, señor Eduardo Bitrán .
Señor Presidente, en primer lugar, quiero reconocer que la construcción del puente sobre el Canal de Chacao es un proyecto que ha generado en la provincia de Chiloé importantes expectativas, ilusiones y optimismo. Correcta o incorrectamente, eso es lo que ha generado en un porcentaje significativo de la población de Chiloé y de sus representantes.
Por lo tanto, soy el primero en reconocer la frustración, el enojo y la percepción de incomprensión que puede implicar el hecho de que la concesión de este proyecto no siga adelante. Es natural que se genere una reacción de ese estilo. Sin embargo, a veces, gobernar implica frustrar expectativas legítimas cuando satisfacerlas está más allá de las posibilidades o cuando los recursos que se requieren resultan excesivos y hay usos sociales más rentables, incluso, en la propia región o provincia en que se demanda la obra.
Es importante clarificar que el contrato de concesión se cayó por el ministerio de la ley. El contrato de concesión fue muy bien estructurado en el gobierno anterior para proteger el interés de los habitantes de Chiloé y también el interés fiscal. De acuerdo con dicha estructura, si la inversión necesaria superaba los 19,4 millones de UF, es decir, alrededor de 620 millones de dólares, incluyendo el costo de financiamiento, se podía llevar adelante la obra en la medida en que la empresa concesionaria aportara la diferencia. El proyecto se estructuró en etapas. Estábamos en la segunda etapa de la concesión, la cual era clara y taxativa: la concesionaria debía señalar si estaba dispuesta a seguir adelante con la concesión, es decir, aportando la diferencia en el evento de que el costo del proyecto fuera superior a 19,4 millones de UF. La concesionaria nos entregó un comunicado que iba a ser público. Bastaba con leer la primera página del informe para darse cuenta de que la propuesta de la concesionaria implicaba un costo de 27,5 millones de UF, es decir, alrededor de 300 millones de dólares adicionales. Asimismo, señalaba claramente que no sólo no estaba dispuesta a colocar los recursos adicionales, sino que solicitaba al Estado fórmulas alternativas para que éste financiara el diferencial que ella no estaba dispuesta a cubrir. Insinuaba dos opciones: una, que el Ministerio pagara la diferencia y, otra, que simplemente el puente se construyera como obra pública, con financiamiento público y que siguiéramos adelante a través de un trato directo, en un esquema de inversión pública directa, en circunstancias de que lo que se había licitado era una concesión.
En consecuencia, no era necesario hacer un estudio en profundidad de los aspectos técnicos para que nuestros abogados sacaran la conclusión inmediata de que la propuesta de la sociedad concesionaria estaba absolutamente fuera de bases. Por lo tanto, a este ministro sólo le correspondía declarar terminado el proceso de concesión y no tenía ninguna otra alternativa. Insisto, no había ninguna otra alternativa dentro del marco de la licitación en que había participado este consorcio.
Se ha señalado que en otras concesiones se realizan convenios complementarios.
¿Por qué en ésta no se pudo hacer lo mismo? La razón es clara. Los convenios complementarios están asociados a obras adicionales. En este caso, se trataba del mismo proyecto, de la misma obra que, en su costo, sin financiamiento, había subido, de la noche a la mañana, en un 70 por ciento. Evidentemente, no era posible llevarlo a cabo y el gobierno anterior lo contempló claramente en su contrato.
A mi juicio, el contrato que se estructuró es adecuado para el nivel de riesgo y de complejidad de una obra de este tipo, donde, paso tras paso, había incertidumbres que resolver. Es así que el proyecto se estructura en tres fases, con mecanismos de salida en cada una de ellas.
En la primera, se debían resolver aspectos geológicos y técnicos. Efectivamente, en octubre de 2005 tales aspectos de la “roca remolino” se resolvieron favorablemente. Incluso, con esa información quiero ser categórico en esto, el gobierno anterior no señaló ni se comprometió a construir el puente a todo evento. Cito un artículo de “El Mercurio”, de 29 de octubre de 2005, que reproduce las palabras del Presidente Lagos luego de conocerse los resultados favorables de la etapa técnica: “Aún faltan más estudios, y no habrá resultados concretos hasta fines de diciembre, y definitivos probablemente en más de seis meses. Sólo entonces se estará en condiciones de decir si se puede hacer o no el puente”.
Entonces, ¿de qué estamos acusando? Efectivamente, se estructuró un contrato bien pensado, que no tiene errores ni improvisaciones, y la máxima autoridad política del país señaló que faltaban etapas, las cuales serían resueltas en un período de seis meses.
Ahora estamos en esa fase, ahora tenemos la información que indica que la inversión requerida es un 70 por ciento más cara de lo que se estimó en esa fecha. En consecuencia, la pregunta es: En ese momento, ¿se podía construir el puente a cualquier costo? ¡No! Por eso se estructuró un contrato que permitía una salida razonable, por cuanto a la empresa se le pagaban los estudios realizados, pero el Estado se quedaba con la información geológica, importante, sobre la situación del canal de Chacao.
Por lo tanto, tampoco se la puede considerar una indemnización, y menos ascendente a las decenas de millones de dólares que se han planteado aquí. Se pagaban 10 millones de dólares, esto es, alrededor de 300 mil UF por los estudios de ingeniería básica realizados. En consecuencia, estamos en presencia de un proyecto que, si lo hiciera el sector privado, en concesión, de acuerdo con la empresa concesionaria, tendría un costo de 930 millones de dólares. Pero también hemos calculado y estimado la realización del proyecto como obra pública, con el costo de financiamiento del Estado que es algo menor al costo financiamiento de la concesionaria, el cual requeriría una inversión del orden de 860 millones de dólares.
Y la pregunta siguiente es cuánto de esta inversión debe ser aportada como subsidio por el Estado y cuánto puede ser pagado a través de los peajes.
Debemos detenernos un poco en esta materia.
La estructura de peajes planteada en el contrato de concesión tenía un mecanismo de escalamiento tarifario de crecimiento de 3,5 por ciento al año, que en un esquema normal consideramos poco razonable para permitir la conectividad de la gente de Chiloé. Por lo tanto, en un proyecto como obra pública sería necesario un nivel tarifario escalonado en forma más moderada.
Los diputados de la UDI plantearon que existiría un estudio de evaluación de la demanda y de evaluación social del proyecto, de enero o febrero de 2003. Ese estudio existe; es de 2003. Acabo de entregarlo para que le saquen copia y se entregue a todos los diputados.
Dicho estudio señala que, a esa fecha, la evaluación del proyecto sería socialmente rentable; sin embargo, socialmente hablando el momento óptimo de hacer la inversión sería el año 2014.
No espero ni pretendo que los diputados de la UDI sean especialistas en evaluación social de proyectos; pero es perfectamente compatible con un proyecto socialmente rentable, que su período óptimo de inicio de la inversión esté en el futuro y no en el presente.
Lo que ocurre es que estamos respondiendo dos preguntas distintas. La primera, desde el punto de vista de la sociedad, si conviene hacer este proyecto hoy. La respuesta en 2003 era sí; tenía una rentabilidad importante. La segunda, si puedo postergar el inicio de este proyecto, ¿cuándo sería el momento en que la rentabilidad social sería máxima? En 2014, por los supuestos decrecimientos del tráfico. Pero este proyecto cumplía, de acuerdo con la rentabilidad que arroja el estudio al cual ellos los diputados de la UDI han hecho referencia, con los requisitos de evaluación social para llevar adelante una inversión.
Lo que ocurre con posterioridad es que, desafortunadamente, la inversión sin costo de financiamiento resulta 70 por ciento más alta que lo proyectado. Además, este estudio considera un análisis de la demanda en que estudia el comportamiento del tráfico sobre el Canal de Chacao desde principios de los años 90 y hasta 2001. Debo señalar que en ese período se produce un crecimiento explosivo del tráfico por el canal de Chacao, el cual llega a su pick máximo en 2001. Ello tiene que ver con el comportamiento de la salmonicultura desde finales de los años 80 y hasta principios del siglo XXI.
En ese período, la salmonicultura crece al 20 por ciento acumulado anual y todo el desarrollo de ese rubro se produce fundamentalmente en la isla de Chiloé y alrededor de Puerto Montt. Pero hacia 20002001 se inicia un desplazamiento del desarrollo de la salmonicultura hacia la Undécima Región, hacia Chiloé continental y, por lo tanto, el estudio de 2003, que toma la información existente hasta 2001, porque en ese momento no había estadísticas más actualizadas, considera series de tiempos con un crecimiento de la demanda muy significativo. Entonces, sobre la base de esa información se proyecta un crecimiento futuro del tránsito superior a 6 por ciento anual. Pero, ¿qué ocurre con posterioridad? Se traslada la salmonicultura y el tráfico crece únicamente a tasas de alrededor de 1 por ciento al año. Por lo tanto, en 2005 sólo 1.500 vehículos cruzaron diariamente el canal de Chacao. La proyección del estudio indicaba que a 2012, cuando debía iniciarse el proyecto, cruzarían por ese canal 3.003 vehículos.
De acuerdo con el desarrollo de la industria acuícola y su desplazamiento hacia el sur, si tomamos en cuenta las tasas de crecimiento de los últimos años, las proyectamos hacia el futuro, y suponemos, además, una inducción de demanda razonable, desafortunadamente, el total del tráfico en 2012 no superará los 2.300 vehículos por día. Si sumamos este menor crecimiento de la demanda con el incremento de la inversión por más de 300 millones de dólares, llegamos a la conclusión de que no sería sensato hacer esa inversión, porque no entregaría la rentabilidad social que inicialmente se estimó, debido a que ocurrieron fenómenos que no podían ser anticipados, como el crecimiento de los costos y la declinación del crecimiento de la demanda.
En consecuencia, debemos buscar otras formas de resolver el problema de conectividad de los habitantes de Chiloé. Debemos pensar en una conectividad más integral, que ojalá pueda beneficiarlos a todos. No estamos en condiciones de plantear compensaciones, como algunos señores diputados han manifestado en la Sala. El Gobierno estaba comprometido con un programa de inversión específico para resolver el problema de conectividad entre la isla y el continente si se daban ciertas condiciones; desafortunadamente no se dieron y la situación fue muy adversa para esa solución. De manera que hay que buscar soluciones alternativas integrales que resuelvan el problema de la conectividad.
Por lo tanto, la Presidenta de la República propondrá al país las soluciones de conectividad que resolverán en forma integral los problemas de aislamiento relativo que tienen los habitantes de Chiloé.
Señor Presidente, aun cuando se encuentra en la Sala el titular de la cartera, solicito que se oficie al ministro de Obras Públicas para que nos informe respecto de lo siguiente:
1.El listado de todas las concesiones de obras públicas otorgadas desde la promulgación de la ley respectiva.
2.El listado de todas las concesiones de obras públicas que han dado lugar a comisiones conciliadoras y cuáles de ellas han derivado en comisiones arbitrales.
3.Los montos involucrados en cada uno de los casos anteriores.
4.El listado de todas las comisiones conciliadoras y arbitrales, individualizando a cada uno de sus integrantes.
5.El listado de todas las concesiones de obras públicas que han tenido convenio complementario, señalando el monto de cada uno de ellos.
¿Habría acuerdo para solicitar esos oficios?
El señor Secretario va a dar lectura al proyecto de acuerdo N° 185.
Proyecto de acuerdo N° 185, de los señores Alvarado , García, don René Manuel ; Galilea , Recondo , de la señora Turres , doña Marisol ; y del señor Estay .
Que la opinión pública ha tomado conocimiento nuevamente de la postergación de una obra de los gobiernos de la Concertación. En efecto, la negativa del Gobierno de la Presidenta Bachelet de construir el puente del Canal de Chacao en la X Región de Los Lagos, se une a otras obras emblemáticas, tales como el Transantiago, la entrada en vigencia de la ley de responsabilidad juvenil; la construcción de cárceles concesionadas, etcétera, las cuales no se han concretado.
Que dentro de las obras emblemáticas del Presidente Ricardo Lagos se encontraba en su Plan Bicentenario la construcción del puente del canal de Chacao, promesa que evidentemente fue recibida y acogida con ansias por la comunidad chilota, por lo que resulta completamente entendible la frustración de toda una comunidad de chilenos que se sienten engañados por sus máximas autoridades al prometerles algo que sabían no era viable llevarla a cabo.
Que ello se demuestra claramente en un informe de fecha enero del año 2003, correspondiente a un estudio de evaluación social del proyecto elaborado por el propio gobierno que señala que el momento óptimo para esta inversión a fin de hacerla rentable económica y financieramente era a partir del año 2014. Es decir, tanto el gobierno de Lagos como el de la actual administración estaban en pleno conocimiento de la inviabilidad económica de la construcción de el puente del Canal de Chacao.
Que, profundizando sobre esta irregular situación, el Congreso Nacional, en sus leyes de presupuesto aprobó varios millones de dólares a fin de realizar los estudios y el proyecto de concesión para la obra, sin que se tenga conocimiento de su utilidad, oportunidad y eficacia, aumentando el grado de irresponsabilidad fiscal por la pérdida de recursos estatales en los estudios respectivos relativos a la construcción del puente.
Que el anuncio de la construcción del puente por parte del gobierno de Lagos fue un mecanismo de instrumentalización política para atraer votos de chilenos que de buena fe creyeron en las promesas del ex mandatario, pero a todas luces podemos constatar que solamente se transformó en un engaño más de un gobierno a la comunidad chilota.
Que resulta del todo incomprensible que en estos días sean los propios partidos de la Concertación los que se recriminan mutuamente por esta estafa a la fe pública, que significó la no construcción del puente.
Queremos dejar en claro en este proyecto de acuerdo que es la Concertación que gobierna hace más de 16 años, la que ha engañado, con fines electorales, a miles de chilenos que se han visto manipulados en tiempos de campaña por promesas incumplidas.
Manifestar a S.E. la Presidenta de la República que mantenga la palabra empeñada por el presidente Lagos, en atención a la construcción del puente sobre el canal de Chacao obra emblemática del Plan Bicentenario y se revierta la decisión del ministro Bitrán , a fin de que el gobierno adopte las medidas técnicas y económicas para que esta obra se realice en los tiempos acordados y de esta forma se termine con el aislamiento que sufren los habitantes de la isla grande de Chiloé”.
Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 36 votos; por la negativa, 58 votos. Hubo 3 abstenciones.
Alvarado Andrade Claudio ; Álvarez-Salamanca Büchi Pedro ; Arenas Hödar Gonzalo ; Barros Montero Ramón ; Bauer Jouanne Eugenio ; Bobadilla Muñoz Sergio ; Cardemil Herrera Alberto ; Cristi Marfil María Angélica ; Cubillos Sigall Marcela ; Chahuán Chahuán Francisco ; Delmastro Naso Roberto ; Dittborn Cordua Julio ; Egaña Respaldiza Andrés ; Estay Peñaloza Enrique ; Forni Lobos Marcelo ; Galilea Carrillo Pablo ; García García René Manuel ; García-Huidobro Sanfuentes Alejandro ; Hernández Hernández Javier ; Herrera Silva Amelia ; Kast Rist José Antonio ; Lobos Krause Juan ; Melero Abaroa Patricio ; Monckeberg Bruner Cristián ; Norambuena Farías Iván ; Palma Flores Osvaldo ; Rubilar Barahona Karla ; Sabag Villalobos Jorge ; Sepúlveda Hermosilla Roberto ; Turres Figueroa Marisol ; Ulloa Aguillón Jorge ; Uriarte Herrera Gonzalo ; Urrutia Bonilla Ignacio ; Valcarce Becerra Ximena ; Von Muhlenbrock Zamora Gastón ; Ward Edwards Felipe
Duarte Leiva Gonzalo ; Encina Moriamez Francisco ; EnríquezOminami Gumucio Marco ; Escobar Rufatt Alvaro ; Espinosa Monardes Marcos ; Espinoza Sandoval Fidel ; Farías Ponce Ramón ; Fuentealba Vildósola Renán ; Girardi Briere Guido ; Goic Boroevic Carolina ; González Torres Rodrigo ; Hales Dib Patricio ; Insunza Gregorio De Las Heras Jorge ; Jaramillo Becker Enrique ; Jarpa Wevar Carlos Abel ; Jiménez Fuentes Tucapel ; Latorre Carmona Juan Carlos ; León Ramírez Roberto ; Lorenzini Basso Pablo ; Monsalve Benavides Manuel ; Montes Cisternas Carlos ; Mulet Martínez Jaime ; Muñoz D’Albora Adriana ; Núñez Lozano Marco Antonio ; Ojeda Uribe Sergio ; Olivares Zepeda Carlos ; Ortiz Novoa José Miguel ; Pacheco Rivas Clemira ; Paredes Fierro Iván ; Pascal Allende Denise ; Pérez Arriagada José ; Quintana Leal Jaime ; Robles Pantoja Alberto ; Rossi Ciocca Fulvio ; Saa Díaz María Antonieta ; Saffirio Suárez Eduardo ; Sepúlveda Orbenes Alejandra ; Silber Romo Gabriel ; Soto González Laura ; Sule Fernández Alejandro ; Súnico Galdames Raúl ; Tarud Daccarett Jorge ; Tohá Morales Carolina ; Tuma Zedan Eugenio ; Vallespín López Patricio ; Venegas Cárdenas Mario ; Venegas Rubio Samuel ; Vidal Lázaro Ximena ; Walker Prieto Patricio .
Eluchans Urenda Edmundo ; Salaberry Soto Felipe ; Valenzuela Van Treek Esteban .
El señor Secretario va a dar lectura al proyecto de acuerdo N° 186.
Proyecto de acuerdo N° 186, de los señores Sabag , Venegas, don Mario ; Meza , Venegas, don Samuel ; Ascencio , García, don René Manuel ; Latorre y Alvarado .
Que es deber del Estado promover la integración armónica de todos los sectores de la Nación y asegurar el derecho de las personas a participar con igualdad de oportunidades en la vida nacional.
Que es un hecho irrefragable que la concentración de la riqueza y de las inversiones públicas y privadas se concentra preferentemente en la Región Metropolitana.
Que la isla de Chiloé fue históricamente el último territorio en incorporarse a la naciente nación chilena y que hoy día no se encuentra integrada en plenitud al territorio nacional y que requiere de inversiones que permitan mejorar su conectividad con el resto del país, de manera de que su gente pueda desplegar sus enormes potencialidades en los diversos ámbitos productivos, turísticos y culturales.
Que el Ministerio de Obras Públicas desechó una propuesta de concesión destinada a construir un puente sobre el canal de Chacao después de gastar recursos en estudios de ingeniería básica, de mareas, de vientos, de mecánica de suelos, sismológicos de la roca remolino.
Solicitar a S.E. la Presidenta de la República tenga a bien disponer que el Ministerio de Obras Públicas, aprovechando los estudios ya ejecutados en el Canal de Chacao, elabore un proyecto oficial y llame a una nueva licitación internacional”.
Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 33 votos; por la negativa, 36 votos. Hubo 3 abstenciones.
Alvarado Andrade Claudio ; Arenas Hödar Gonzalo ; Ascencio Mansilla Gabriel ; Bobadilla Muñoz Sergio ; Chahuán Chahuán Francisco ; Duarte Leiva Gonzalo ; Escobar Rufatt Alvaro ; Fuentealba Vildósola Renán ; García García René Manuel ; Goic Boroevic Carolina ; Herrera Silva Amelia ; Latorre Carmona Juan Carlos ; León Ramírez Roberto ; Lorenzini Basso Pablo ; Meza Moncada Fernando ; Montes Cisternas Carlos ; Mulet Martínez Jaime ; Ojeda Uribe Sergio ; Olivares Zepeda Carlos ; Ortiz Novoa José Miguel ; Palma Flores Osvaldo ; Rubilar Barahona Karla ; Sabag Villalobos Jorge ; Saffirio Suárez Eduardo ; Sepúlveda Hermosilla Roberto ; Sepúlveda Orbenes Alejandra ; Silber Romo Gabriel ; Valenzuela Van Treek Esteban ; Vallespín López Patricio ; Venegas Cárdenas Mario ; Venegas Rubio Samuel ; Verdugo Soto Germán ; Walker Prieto Patricio .
Aguiló Melo Sergio ; Alinco Bustos René ; Allende Bussi Isabel ; Bustos Ramírez Juan ; Ceroni Fuentes Guillermo ; De Urresti Longton Alfonso ; Delmastro Naso Roberto ; Díaz Díaz Marcelo ; Encina Moriamez Francisco ; Enríquez-Ominami Gumucio Marco ; Espinosa Monardes Marcos ; Espinoza Sandoval Fidel ; Farías Ponce Ramón ; Girardi Briere Guido ; González Torres Rodrigo ; Hales Dib Patricio ; Jaramillo Becker Enrique ; Jarpa Wevar Carlos Abel ; Jiménez Fuentes Tucapel ; Monsalve Benavides Manuel ; Muñoz D’Albora Adriana ; Núñez Lozano Marco Antonio ; Pacheco Rivas Clemira ; Paredes Fierro Iván ; Pascal Allende Denise ; Quintana Leal Jaime ; Robles Pantoja Alberto ; Rossi Ciocca Fulvio ; Saa Díaz María Antonieta ; Soto González Laura ; Sule Fernández Alejandro ; Súnico Galdames Raúl ; Tarud Daccarett Jorge ; Tuma Zedan Eugenio ; Turres Figueroa Marisol ; Vidal Lázaro Ximena .
Araya Guerrero Pedro ; Insunza Gregorio De Las Heras Jorge ; Lobos Krause Juan .
El señor Secretario va a dar lectura al proyecto de acuerdo N° 187.
Proyecto de acuerdo N° 187, de los señores Quintana , Espinoza, don Fidel ; Venegas, don Mario ; Espinosa, don Marcos ; Hales , Rossi , Jaramillo , de la señora Pascal, doña Denise ; de los señores Paredes, Girardi , y de la señora Pacheco , doña Clemira .
Que al licitarse el proyecto de concesión, hoy vigente, sobre el Canal de Chacao, el gobierno de entonces precavió la naturaleza riesgosa del mismo, estableciendo distintas fases o etapas que, de no cumplirse técnica o financieramente, permitían poner término a dicha concesión.
Que la propia empresa concesionaria, en sus estudios financieros señala que los costos de construcción de esta obra superan los términos explicitados en las bases de licitación.
Que el Ministerio de Obras Públicas sólo puede señalar lo que ha señalado, es decir, que la propuesta en cuestión estaba fuera de bases.
Que los habitantes de la provincia de Chiloé, al igual que los de muchas otras zonas del país, requieren con urgencia soluciones de conectividad que posibiliten la inclusión social y condiciones adecuadas para potenciar su desarrollo.
Que lo obrado por el Ministerio de Obras Públicas se ajusta plenamente a la institucionalidad que rige el contrato de concesión para la construcción de un puente sobre el Canal de Chacao.
1°Manifestar su comprensión respecto de la decisión adoptada por el gobierno en el sentido que con ella se está resguardando el bien del país, por sobre los intereses de una empresa concesionaria en particular.
2°Urgir al gobierno para que en el más breve plazo posible diseñe e informe a la ciudadanía un plan de desarrollo integral de la provincia de Chiloé, con especial énfasis en la solución de sus graves problemas de conectividad, incluida la posibilidad de un puente, destinados a mejorar la calidad de vida de sus habitantes y, al mismo tiempo, crear las condiciones que posibiliten el desarrollo productivo de esta provincia, manteniendo relaciones de equidad con otras regiones del país”.
Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 41 votos; por la negativa, 57 votos. Hubo 1 abstención.
Accorsi Opazo Enrique ; Aguiló Melo Sergio ; Alinco Bustos René ; Allende Bussi Isabel ; Bustos Ramírez Juan ; Ceroni Fuentes Guillermo ; De Urresti Longton Alfonso ; Díaz Díaz Marcelo ; Encina Moriamez Francisco ; Enríquez-Ominami Gumucio Marco ; Escobar Rufatt Alvaro ; Espinosa Monardes Marcos ; Espinoza Sandoval Fidel ; Farías Ponce Ramón ; Girardi Briere Guido ; González Torres Rodrigo ; Hales Dib Patricio ; Insunza Gregorio De Las Heras Jorge ; Jaramillo Becker Enrique ; Jarpa Wevar Carlos Abel ; Jiménez Fuentes Tucapel ; Leal Labrín Antonio ; Monsalve Benavides Manuel ; Montes Cisternas Carlos ; Muñoz D’Albora Adriana ; Núñez Lozano Marco Antonio ; Pacheco Rivas Clemira ; Paredes Fierro Iván ; Pascal Allende Denise ; Pérez Arriagada José ; Quintana Leal Jaime ; Robles Pantoja Alberto ; Rossi Ciocca Fulvio ; Saa Díaz María Antonieta ; Soto González Laura ; Sule Fernández Alejandro ; Súnico Galdames Raúl ; Tarud Daccarett Jorge ; Tohá Morales Carolina ; Tuma Zedan Eugenio ; Vidal Lázaro Ximena .
Alvarado Andrade Claudio ; Álvarez-Salamanca Büchi Pedro ; Araya Guerrero Pedro ; Arenas Hödar Gonzalo ; Ascencio Mansilla Gabriel ; Barros Montero Ramón ; Bauer Jouanne Eugenio ; Bobadilla Muñoz Sergio ; Cardemil Herrera Alberto ; Cristi Marfil María Angélica ; Cubillos Sigall Marcela ; Chahuán Chahuán Francisco ; Delmastro Naso Roberto ; Dittborn Cordua Julio ; Duarte Leiva Gonzalo ; Egaña Respaldiza Andrés ; Errázuriz Eguiguren Maximiano ; Estay Peñaloza Enrique ; Forni Lobos Marcelo ; Fuentealba Vildósola Renán ; Galilea Carrillo Pablo ; García García René Manuel ; García-Huidobro Sanfuentes Alejandro ; Goic Boroevic Carolina ; Hernández Hernández Javier ; Herrera Silva Amelia ; Kast Rist José Antonio ; Latorre Carmona Juan Carlos ; León Ramírez Roberto ; Lobos Krause Juan ; Lorenzini Basso Pablo ; Melero Abaroa Patricio ; Monckeberg Bruner Cristián ; Mulet Martínez Jaime ; Norambuena Farías Iván ; Ojeda Uribe Sergio ; Olivares Zepeda Carlos ; Ortiz Novoa José Miguel ; Palma Flores Osvaldo ; Paya Mira Darío ; Rubilar Barahona Karla ; Sabag Villalobos Jorge ; Saffirio Suárez Eduardo ; Salaberry Soto Felipe ; Sepúlveda Hermosilla Roberto ; Sepúlveda Orbenes Alejandra ; Silber Romo Gabriel ; Turres Figueroa Marisol ; Ulloa Aguillón Jorge ; Uriarte Herrera Gonzalo ; Urrutia Bonilla Ignacio ; Valcarce Becerra Ximena ; Vallespín López Patricio ; Verdugo Soto Germán ; Von Mühlenbrock Zamora Gastón ; Walker Prieto Patricio ; Ward Edwards Felipe .
Se abstuvo el diputado señor Valenzuela Van Treek Esteban .
Se levantó la sesión a las 18.20 horas.
Moción de los diputados señores Araya y Roberto Sepúlveda.Actualiza diversas disposiciones del Código Penal en materia de filiación y otras. (boletín N° 4404-07)
En atención a que la ley N° 19.585, publicada en el diario oficial el 26 de octubre de 1998, suprimió en el Código civil y en otros cuerpos legales, la diferenciación entre hijos legítimos, naturales y simplemente ilegítimos y derogó en otros cuerpos legales las referencias a tal distinción, las que perdieron sentido a la luz del nuevo criterio de no distinción que estableció un trato igualitario para todos los hijos, cualquiera sea la situación legal entre sus padres al momento de la concepción, es necesario adecuar el Código Penal en las normas que aún hacen referencia a tal diferenciación.
En otra materia se hace necesario adecuar el artículo 141 del Código Penal a las modificaciones introducidas por la ley N° 19.617 respecto del delito de violación. En la antigua legislación, sólo era considerada como violación la penetración vaginal por parte de un hombre a una mujer. Con la dictación de esta ley se amplió no sólo el ilícito penal sino que también el sujeto pasivo, estableciendo una nueva figura de la que pueden ser víctimas tanto hombres como mujeres. Hoy se considera como violación el acceso camal vaginal, anal o bucal de cualquier persona. La penetración anal o bucal anteriormente, era sancionada como abuso deshonesto, por lo que se modificó el delito de sodomía, sancionando, únicamente las relaciones homosexuales con un menor de edad –ilícito que quedó comprendido dentro de la figuras de la violación-, despenalizándose las relaciones homosexuales entre mayores de edad, que consienten en ello y las practiquen en un lugar privado, salvo que esta conducta sea constitutiva de violación, estupro o abuso sexual.
En mérito de las consideraciones anteriores, venimos en proponer a la consideración de la H. Cámara de Diputados el siguiente:
Artículo único.- Introdúcense las siguientes modificaciones en el Código Penal:
1. Elimínase en los artículos 10, N° 5°; 11, circunstancia 4a; 17, inciso final y 240, inciso tercero, la locución “naturales o ilegítimos reconocidos”.
2. Suprímase en los artículos 10, N° 5°, el vocablo “legítimos”, las dos veces en que aparece; 11, circunstancia 4a; 17, inciso final; 240, inciso tercero; 295 bis, inciso segundo, y 489, números 1°, 2° y 3°.
3. Intercálase, en los artículos 10, N° 5° y 13 inciso segundo, a continuación de la palabra “cónyuge” la expresión “conviviente,”.
4. Elimínase en el inciso segundo del artículo 13 la expresión “natural o ilegítimo reconocido”.
5. Suprímese en el inciso final del artículo 141, la frase “, violación sodomítica”.
6. Intercálase, en el inciso tercero de artículo 240, inciso tercero, a continuación de la palabra “cónyuge” la expresión “conviviente o”.
7. Sustitúyese, en el inciso segundo del artículo 295 bis, la frase “, hijo natural o ilegítimo” por “ e hijo, y elimínese el vocablo “y” que antecede a la expresión “el padre”.
8. Suprímase en el inciso final del artículo 296 las siguientes locuciones: “legítima”, las dos veces que se señala, “naturales”, “, los hijos ilegítimos reconocidos” y “legítimas”.
9. Elimínase en los artículos 347 y 394, la expresión “legítimos o ilegítimos”.
10. Suprímese en el artículo 352, los vocablos “, legítimo o ilegítimo,”.
11. Elimínase en el inciso segundo del artículo 354, la frase “legítimo o ilegítimo”.
12. Suprímese en el número 4° del artículo 489, el vocablo “naturales”.