Source: https://www.gestionsiserveis.es/portal1/M_item-detail.asp?tipo_id=47&contentid=959&contenido=PUEDO%20RENUNCIAR%20A%20UNA%20HERENCIA?%20AVERIGUA%20C%C3%93MO%20HACERLO%20Y%20SUS%20CONSECUENCIAS
Timestamp: 2020-07-02 17:42:49
Document Index: 266630743

Matched Legal Cases: ['artículo 988', 'Artículo 989', 'artículo 990', 'artículo 657', 'artículo 991', 'artículo 997', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1']

G&S-PUEDO RENUNCIAR A UNA HERENCIA? AVERIGUA CÓMO HACERLO Y SUS CONSECUENCIAS
PUEDO RENUNCIAR A UNA HERENCIA? AVERIGUA CÓMO HACERLO Y SUS CONSECUENCIAS
En principio, la aceptación de una herencia o legado es un hecho positivo para el heredero o legatario, pues incrementa su riqueza y su capacidad económica. No obstante, en determinadas ocasiones, puede llegar a ser inconveniente la aceptación de una herencia
Sin duda es necesario tener muy claro que la repudiación de la herencia, de conformidad con el artículo 988 del Código Civil, es un acto enteramente voluntario y libre. Ello implica pues que esta voluntad de renunciar a los bienes, derechos y obligaciones del difunto es un acto completamente sujeto a la libre voluntad de los herederos y/o legatarios, los cuales, en cada caso concreto, deberán valorar la situación patrimonial del causante u otras consideraciones personales o morales para determinar, si efectivamente desean repudiar estos bienes, derechos y obligaciones otrora pertenecientes a la persona fallecida causante de la sucesión. Así pues, cualquier persona, en principio (salvo algunas excepciones de las que se hablarán), al ser designada como heredera o legataria de otro, llegada la muerte de éste, podrá decidir si le interesa o no repudiar su herencia.
Asimismo, es necesario tener en cuenta que los efectos de la repudiación de la herencia se retrotraen siempre al momento de la muerte de la persona a quien se heredan (Artículo 989 del Código Civil).
Dicho esto, es necesario también tener en cuenta que, en virtud del artículo 990 del Código Civil, la repudiación de la herencia no podrá hacerse en parte, a plazo, ni condicionalmente, de modo que cuando una persona repudia una herencia lo hará con todas sus consecuencias, renunciando al conjunto de bienes, derechos y obligaciones de la misma, sin que sea posible seleccionar qué bienes concretos se desea repudiar (por ejemplo, no es posible pretender heredar un inmueble muy valioso de la herencia libre de cargas, y repudiar el resto de bienes de la misma de menor valor y/o sujetos a cargas o gravámenes como hipotecas), ni tampoco someter dicha repudiación a un plazo o condición (como por ejemplo, pretender repudiar una herencia por un periodo de tiempo para posteriormente aceptarla).
En otro orden de cosas, y como es lógico, para poder repudiar la herencia es necesario que exista una certeza absoluta sobre el hecho de la muerte del causante(pues como indica en artículo 657 del Código Civil, los derechos a la sucesión de una persona sólo se transmiten desde el momento de su muerte) así como el propio derecho a la herencia (artículo 991 del Código Civil), de modo que en toda escritura de repudiación de herencia será necesario acreditar fehacientemente tanto la muerte del causante como la condición de heredero o legatario de los otorgantes, presentándose a tal fin el correspondiente certificado de defunción (o, en su caso, la testimonio de la sentencia firme de declaración de fallecimiento) y los títulos sucesorios que hubiere.
De conformidad con el artículo 997 del Código Civil, la repudiación de herencia, una vez hecha es irrevocable, de modo que una vez se haya otorgado el instrumento público sus efectos no podrán anularse, salvo en supuestos de vicios del consentimiento (es decir, error, violencia, intimidación o dolo ex 1265 y siguientes del Código Civil).
Los interesados en la repudiación de la herencia deben asimismo saber que de conformidad con el artículo 1.002 del Código Civil, los herederos que hayan sustraído u ocultado efectos de la herencia (es decir, bienes o derechos que podrían incrementar la masa patrimonial de la misma), pierden la facultad de renunciar a ésta, de modo que quedarán con el carácter de herederos puros y simples, sin perjuicio lógicamente está de las penas en las que hayan podido incurrir por esta conducta fraudulenta o desleal. A modo de ejemplo, en el supuesto de que un coheredero ocultare al resto la existencia de una joya de elevado valor del causante, y ello fuere descubierto por el resto, este heredero perderá luego el derecho a renunciar a la herencia, de modo que deberá aceptarla con todas las consecuencias que ello pueda comportar para su patrimonio, por ejemplo en caso de que se tratare de una herencia dañosa (es decir, en la que las cargas u obligaciones sean mayores que el valor de los bienes y derechos de la misma).
Asimismo, como cuestión formal muy relevante en el ámbito de la repudiación de herencia, los interesados en la misma deben saber que por exigencias del artículo 1.008 del Código Civil, ésta sólo podrá realizarse ante Notario en instrumento público. Así pues, a diferencia de la aceptación de la herencia (que puede ser táctica o realizarse en documento privado), la renuncia de la herencia sólo puede formalizarse ante un fedatario público otorgando la correspondiente escritura de repudiación de herencia.
Es necesario también tener en cuenta que cuando una misma persona sea llamada a una herencia por testamento y por Ley, y la repudia por el título testamentario, se entiende haberla repudiado también por la ley. No obstante, si repudiase lo que le corresponde por ley, y sin noticia de su título sucesorio (es decir, que desconociera su calidad de heredero testamentario), podría aceptar dicha herencia por este segundo título testamentario, todo ello en virtud de lo expuesto en el artículo 1.009 del Código Civil.
Por último, tener claro que quién renuncia, lo hace también para sus herederos(salvo que exista testamento y se haya previsto expresamente un sustituto en caso de renuncia). Por lo tanto, en testamentos en los que no se prevea un sustituto o en los casos en los que no haya testamento, los derechos del que renuncia, pasan al resto de coherederos. Es decir, en casos de renuncia, no se da el derecho de representación por el que los nietos heredan de los abuelos