Source: http://www.gobiernodecanarias.org/boc/2003/243/002.html
Timestamp: 2015-01-29 14:22:12
Document Index: 362636577

Matched Legal Cases: ['artículo 31', 'artículo 84', 'artículo 31', 'Artículo 2', 'Artículo 4', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'artículo 5', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'artículo 42', 'artículo 36', 'artículo 4', 'artículo 17', 'artículo 89', 'Artículo 46', 'Artículo 50', 'artículo 22', 'artículo 43', 'Artículo 57', 'Artículo 2', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'artículo 5', 'Artículo 9', 'artículo 8', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'artículo 2', 'artículo 8', 'Artículo 13', 'Artículo 42', 'Artículo 57']

BOC Nº 243. Lunes 15 de Diciembre de 2003 - 1960
El Estatuto de Autonomía de Canarias establece en su artículo 31.5 que la Comunidad Autónoma de Canarias, de acuerdo con las bases y la ordenación de la actividad económica general, tiene competencia exclusiva en materia de Denominaciones de origen, en colaboración con el Estado. El Real Decreto 2.773/1983, de 5 de octubre de traspaso de funciones y servicios del Estado a la Comunidad Autónoma de Canarias en materia de Denominaciones de Origen, viticultura y enología establece en su anexo I letra B las funciones que asume esta Comunidad Autónoma, señalando en el número 1.c) la de "promocionar y autorizar, estableciendo las consultas previas necesarias por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, las denominaciones de origen"; y en el 1.h) la de "aprobar los Reglamentos de las Denominaciones de Origen y elevarlos al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para su conocimiento y ratificación, lo que éste hará siempre que aquéllos cumplan la normativa vigente". Asimismo la Ley 24/2003, de 10 de julio, de la Viña y del Vino, en sus artículos 28 a 32, en relación con el 17, atribuyen a las Comunidades Autónomas, en el supuesto de que el ámbito territorial se circunscriba a una sola Comunidad, competencia para reconocer y aprobar los Reglamentos particulares de las Denominaciones de origen.
De conformidad con lo establecido en la Ley 25/1970, actualmente derogada, por la citada Ley 24/2003, las denominaciones de origen de "Gran Canaria" y de "La Gomera", obtuvieron respectivamente, mediante Órdenes de la Consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación, de 1 de febrero 1999, y de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, de 13 de diciembre de 2002, su reconocimiento provisional. Si bien la Denominación de Origen "Gran Canaria", obtuvo su regulación definitiva mediante Orden de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, de 5 de mayo de 2000, que aprobaba el Reglamento de la Denominación, Orden que fue declarada nula por Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias de 25 de abril de 2003. Los reconocimientos de las denominaciones de origen de "La Gomera" y de "Gran Canaria", dictadas al amparo de la citada Ley 25/1970, son plenamente válidos, a tenor de la doctrina jurisprudencial, concretamente la Sentencia del Tribunal Supremo nº 52/1989, que entiende que "durante la tramitación del expediente, los actos de contenido material y carácter sustantivo, así como los resolutorios, habrán de regirse por la Ley vigente cuando los pronuncie el órgano administrativo", esto es por la mencionada Ley 25/1970. A mayor abundamiento, el reconocimiento de las denominaciones de origen previstas en el artículo 84 de la Ley 25/1970, tiene idéntica naturaleza al reconocimiento establecido en el artículo 31 de la Ley 24/2003, con la única salvedad de que en la primera el reconocimiento pasa a ser definitivo con la aprobación del Reglamento y en la segunda aquél deja de ser condicionado con la presentación y posterior aprobación del Reglamento.
La Ley 24/2003, no establece ningún régimen transitorio en relación con las denominaciones de origen que no tengan aprobado su Reglamento, limitándose la Disposición Transitoria Segunda a establecer la necesidad de que se adapten a la nueva Ley los actuales reglamentos de los v.c.p.r.d. (Vinos de Calidad Producidos en Regiones Determinadas), así como sus órganos de gestión. La doctrina sentada por el Tribunal Supremo en Sentencias de 27 de febrero de 1997, de 18 de noviembre de 1991 y de 14 y 28 de julio de 1993, viene entendiendo que los procedimientos en cursos, aún no concluidos o resueltos, en el momento de entrar en vigor la nueva Ley, -Ley 24/2003, de 10 de julio-, Ley que no contiene régimen transitorio, como ya se señaló en el apartado anterior, que contemple la cuestión en concreto planteada, han de tramitarse o resolverse con arreglo a las disposiciones vigentes en la fecha de su iniciación, esto es de conformidad con la Ley 25/1970.
A N E X O I REGLAMENTO DE LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN GRAN CANARIA
Artículo 2º.- Ámbito de protección. 1. La protección otorgada por esta Denominación de Origen será la contemplada en la legislación de aplicación y se extiende a los términos de la expresión Gran Canaria, y a los nombres de las comarcas, términos municipales, localidades y pagos que componen la zona de producción.
La defensa de la Denominación de Origen, la aplicación de su Reglamento, la vigilancia del cumplimiento del mismo y el fomento y control de calidad de los vinos amparados, quedan encomendados al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Gran Canaria, a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en el ámbito de sus respectivas competencias. CAPÍTULO II
Artículo 4º.- Zona de producción. 1. La zona de producción de los vinos amparados por la Denominación de Origen Gran Canaria se extiende a los terrenos de la isla de Gran Canaria, excepto aquéllos que estén incluidos en otra denominación de origen, que el Consejo Regulador considere aptos.
a) Variedades preferentes o recomendadas: Negras: Negra Común o Listán negro, Negramoll, Tintilla y Malvasía rosada. Blancas: Malvasía, Gual, Marmajuelo o Bermejuela, Vijariego, Albillo y Moscatel de Alejandría. b) Variedades autorizadas: Negras: Moscatel negra. Blancas: Listán blanco, Burrablanca, Torrontés, Pedro Ximenes y Brebal.
Artículo 6º.- Prácticas de cultivo. 1. Los sistemas de cultivo y prácticas culturales serán los tradicionales de la isla que tiendan a conservar las buenas calidades de los vinos, autorizándose, además, la conducción en espaldera.
3. Los sistemas de poda serán los siguientes: 3.1. En conducción tradicional de pie bajo, un máximo de 18 yemas por cepa, realizándose la práctica de la poda según usos y costumbres tradicionales, generalmente con pulgares de 2 a 4 yemas. 3.2. En conducción en espaldera, la poda se podrá efectuar en pulgares de 2 ó 3 yemas o en pulgar y vara, siempre respetando un máximo de 18 yemas por cepa.
Artículo 7º.- Vendimia. 1. La vendimia se realizará con el mayor esmero, destinándose exclusivamente a la elaboración de los vinos protegidos, las partidas de uva sana procedentes de parcelas inscritas en el Registro de Viñedos del Consejo Regulador, que presenten una graduación alcohólica natural mínima de 10% vol. para las variedades blancas, de 11% vol. para las tintas y de 12% vol. para las que se destinen a elaborar vino de licor.
Artículo 8º.- La producción. 1. La producción máxima admitida por hectárea será de 100 Qm. de uva para las variedades tintas y de 120 Qm para las blancas. Este límite podrá ser modificado en determinadas campañas por el Consejo Regulador, a iniciativa propia o a petición de los viticultores interesados, efectuada con anterioridad a la vendimia, previos los asesoramientos y comprobaciones que se precisen. En caso de que tal modificación se produzca, la misma no podrá superar el 25 por 100 del límite citado, según preceptúa el artículo 5º del Real Decreto 157/1988, de 22 de febrero.
2. La uva procedente de parcelas, cuyos rendimientos sean superiores al límite autorizado, no podrá ser utilizada para la elaboración de vinos protegidos por esta Denominación, debiendo adoptar el Consejo Regulador las medidas de control necesarias para asegurar el cumplimiento de este precepto. Artículo 9º.- Plantaciones mixtas.
Artículo 10º.- Técnicas de elaboración. 1. Las técnicas empleadas en la manipulación de la uva, el mosto y el vino, el control de la fermentación y los procesos de conservación y crianza tenderán a la obtención de productos de máxima calidad, manteniendo los caracteres tradicionales de los tipos de vinos amparados por la Denominación de Origen.
Todos los procesos de manipulación, elaboración, crianza, embotellado y almacenamiento de los vinos que ampara esta Denominación de Origen, tendrán lugar en el ámbito territorial de su zona de producción. CAPÍTULO IV
2. El proceso de calificación se efectuará por partida o lote homogéneo y deberá ser realizado por el Consejo Regulador de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 42 de este Reglamento, con las normas aprobadas por dicho Órgano y con la Orden de 7 de febrero de 1994 de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación por la que se regula el proceso de calificación que deben superar los vinos con derecho a Denominación de Origen. En dichas normas, que deben ser aprobadas por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, se reflejarán igualmente el procedimiento a seguir respecto a las partidas calificadas y las condiciones de descalificación en fase de producción. 3. Toda uva, mosto o vino que por cualquier causa presentara defectos, alteraciones sensibles o que en su producción se haya incumplido lo preceptuado en este Reglamento o en la legislación vigente de elaboración vínica, será descalificado por el Consejo Regulador lo que llevará consigo la pérdida de la Denominación de Origen o del derecho a la misma, en caso de productos no definitivamente elaborados. Así mismo, se considerará como descalificado cualquier producto obtenido por mezcla con otro previamente descalificado.
1. Los tipos de vinos amparados por la Denominación de Origen y su graduación alcohólica adquirida mínima, expresada en tanto por ciento en volumen, son: TIPO DE VINO	GRADUACIÓN ALCOHÓLICA MÍNIMA
1. Por el Consejo Regulador se llevarán los siguientes registros: a) Registro de Viñedos. b) Registro de Bodegas de Elaboración. c) Registro de Bodegas de Almacenamiento. d) Registro de Bodegas Embotelladoras. e) Registro de Bodegas de Crianza.
2. En la inscripción figurará el nombre de la empresa, localidad, término municipal y zona de emplazamiento, características, número y capacidad de los envases y maquinaria, sistema de elaboración, capacidad de la bodega y cuantos más datos sean precisos para la perfecta identificación y catalogación de la bodega. En el caso de que la empresa elaboradora no sea propietaria de los locales, se hará constar tal circunstancia, indicando el nombre y domicilio del propietario. Se acompañará un plano o croquis a escala conveniente, donde queden reflejados todos los detalles de la construcción e instalaciones.
3. Todas las inscripciones en los diferentes registros serán renovadas en el plazo y forma que se determine por el Consejo Regulador, quien a través de revisiones periódicas y de los controles de producción y elaboración, comprobará la efectividad de los datos de los inscritos y podrá suspender o incluso revocar las inscripciones en el registro correspondiente, previa audiencia al interesado. CAPÍTULO VII
Las declaraciones de existencia, cosecha y producción se regularán por la legislación y demás disposiciones aplicables, no obstante: 1. Con el objeto de poder controlar la producción, elaboración y existencias, así como las calidades, tipos y cuanto sea necesario para poder acreditar el origen y calidad de los vinos, las personas físicas o jurídicas titulares de las viñas y bodegas vendrán obligadas a presentar las siguientes declaraciones: a) Todas las firmas inscritas en el Registro de Viñedos presentarán, una vez terminada la recolección y, en todo caso, antes del treinta de octubre de cada año, declaración de la cosecha obtenida en cada uno de los viñedos inscritos, indicando el destino de la uva y en caso de venta, el nombre del comprador, debiendo especificar la cantidad obtenida en cada uno de ellos agrupados por variedades. b) Todas las firmas inscritas en el Registro de Bodegas de Elaboración deberán declarar, antes del quince de noviembre, la cantidad de mosto y de vino obtenidos, diferenciando los diversos tipos que elaboren, debiendo consignar la procedencia de la uva y el destino de los productos que vendan, indicando comprador y cantidad. En tanto tengan existencias, deberán declarar mensualmente las ventas efectuadas. c) Las firmas inscritas en el Registro de Bodegas de Almacenamiento, Crianza y Embotellado presentarán, dentro de los diez primeros días de cada trimestre, declaración de entradas y salidas y movimientos internos entre los distintos tipos de envase habidos durante el trimestre anterior. El Consejo Regulador, en todo caso, podrá realizar inspecciones con toma de muestra para comprobar la veracidad de la documentación presentada. d) El Consejo Regulador, en función de la marcha de la campaña, podrá modificar la fecha de presentación de las declaraciones antes mencionadas.
2. De conformidad con lo previsto en la legislación vigente, las declaraciones a que se refiere el apartado 1 de este artículo tienen efectos meramente estadísticos, por lo que no podrán facilitarse ni publicarse mas que en forma numérica sin referencia alguna de carácter individual, con la excepción de las peticiones formuladas por los distintos estamentos oficiales en el ejercicio de sus competencias. 3. Las declaraciones contempladas en el presente artículo serán independientes de las que, con carácter general, estén establecidas para el sector vitivinícola en la legislación y demás disposiciones aplicables.
2. Su ámbito de competencia, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 36º, estará determinado por: a) En lo territorial: por el definido en el apartado 1 del artículo 4. b) En razón de los productos, todos los protegidos por esta Denominación de Origen en cualquiera de sus fases de producción, elaboración, almacenamiento, embotellado y crianza, así como en la circulación y comercialización de los mismos. c) En razón de las personas: se extiende su competencia a todas las personas físicas o jurídicas inscritas en los diferentes Registros a que se refiere el artículo 17º de este Reglamento.
1. El Consejo Regulador estará constituido por: a) Un Presidente, designado por el Consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, a propuesta de los vocales electos. b) Un Vicepresidente, designado por el Consejero competente en materia de comercio. c) Cuatro vocales en representación del sector vitícola, titulares de viñedos inscritos en el Registro de Viñedos del Consejo Regulador, y otros cuatro vocales en representación del sector vinícola, de entre los inscritos en los Registros de Bodegas, todos ellos elegidos de acuerdo con lo establecido al respecto en la legislación vigente, artículo 89 de la Ley 25/1970, Decreto 835/1972, y Real Decreto 2.004/1979, de 13 de julio, y con el desarrollo de la normativa electoral que se determine para la renovación de los puestos del Consejo. d) Dos vocales técnicos designados por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, con especial conocimiento sobre viticultura y enología.
1. Al Presidente corresponde: a) Representar al Consejo Regulador. Esta representación podrá delegarla de manera expresa en los casos en que sea necesario. b) Cumplir y hacer cumplir las disposiciones legales reglamentarias pertinentes. c) Administrar los ingresos y fondos del Consejo Regulador y ordenar los pagos. A tal efecto el Pleno del Consejo Regulador, a propuesta del Presidente, podrá nombrar un Tesorero, de entre los vocales, que auxilie a aquél en esta función. d) Convocar, presidir y dirigir o moderar las sesiones del Consejo, señalando el Orden del Día, sometiendo a la decisión del mismo los asuntos de su competencia y ejecutar los acuerdos adoptados. e) Proponer al Consejo la organización del régimen interior del mismo. f) Organizar y dirigir los servicios, incluido proponer al Consejo Regulador la contratación, suspensión o renovación de su personal. g) Informar a los Organismos superiores de las incidencias que en la producción y mercado se produzcan. h) Remitir a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias aquellos acuerdos que, para cumplimiento general, decida el Consejo en virtud de las atribuciones que le confiere este Reglamento y aquéllos, que por su importancia, estime deban ser conocidos por la misma. i) Aquellas otras funciones que el Consejo acuerde o que le encomiende la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias y las que se le encomienden por las disposiciones legales.
1. Para el cumplimiento de sus fines, el Consejo Regulador contará con el personal necesario. 2. El Consejo tendrá un Secretario designado por el mismo, a propuesta del Presidente, del que directamente dependerá y tendrá como cometidos específicos los siguientes: a) Preparar los trabajos del Consejo y en su caso de la Comisión Permanente y tramitar la ejecución de sus acuerdos. b) Asistir a las sesiones con voz, pero sin voto, cursar las convocatorias, levantar las actas y llevar y custodiar los libros y documentos del Consejo. c) Los asuntos relativos al régimen interior del Organismo, tanto de personal como administrativo. d) Las funciones que se encomienden por el Presidente relacionadas con la preparación de los asuntos de la competencia del Consejo. e) Actuar como instructor en los expedientes sancionadores.
4. Para los servicios de control y vigilancia contará con veedores propios. Éstos serán designados por el Consejo Regulador y habilitados por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, con las siguientes atribuciones inspectoras: a) Sobre los viñedos ubicados en las zonas de producción. b) Sobre las bodegas situadas en las zonas de producción y crianza. c) Sobre la uva, mostos y vinos en las zonas de producción, elaboración y crianza.
1. La financiación de las obligaciones del Consejo se efectuará con los siguientes recursos: 1) La aportación obligatoria de los inscritos en los diferentes registros, a la que se aplicarán los tipos siguientes: a) El 1 por ciento anual sobre el valor de la producción de las plantaciones inscritas en el Registro de Viñedos, siendo la base para calcularla el resultado de multiplicar el número de hectáreas por el valor medio en pesetas de la producción de una hectárea en la zona, en la campaña precedente. b) El 1,5 por ciento anual sobre el valor de los productos amparados, constituyendo la base para liquidarla el valor resultante de multiplicar el precio medio de unidad de producto amparado por el volumen vendido. c) Sesenta céntimos de euro por expedición de certificado o visado de facturas y el doble del precio de coste sobre los precintos de garantía y/o contraetiquetas. Los sujetos pasivos de cada una de las obligaciones económicas son, de la a), los titulares de las plantaciones inscritas; de la b), los titulares de las bodegas inscritas que expidan vino al mercado, y de la c), los titulares de bodegas inscritas, solicitantes de certificados, de visados de facturas, o adquirentes de precintos o contraetiquetas. 2) Las subvenciones, legados y donativos que reciban. 3) Los bienes que constituyen su patrimonio y los productos de las ventas del mismo.
Todas las actuaciones que sea preciso desarrollar en materia de expedientes sancionadores, se atemperarán a las normas de este Reglamento, a la legislación y demás disposiciones de aplicación. Artículo 46º.- Infracciones.
a) Faltas administrativas. b) Infracciones a las normas sobre producción y elaboración de productos amparados. c) Uso indebido de la Denominación o actos que puedan causarle perjuicio o desprestigio. d) Obstrucción de las tareas de control o inspección del Consejo Regulador o de sus agentes autorizados, conforme a lo previsto en el Real Decreto 1.945/1983, de 22 de junio.
1. Son faltas administrativas, en general, las inexactitudes en las declaraciones, documentos de expedición, asientos, libros-registro, fichas de control y demás documentos y especialmente las siguientes: 1) Inexactitudes u omisiones en las declaraciones para la inscripción en los distintos registros de los datos y comprobantes que en cada caso sean precisos, siempre que no sean determinantes para la inscripción. 2) No comunicar al Consejo Regulador cualquier variación que afecte a los datos suministrados en el momento de la inscripción en los registros, dentro del plazo de un mes desde que dicha variación se haya producido. 3) El incumplimiento por omisión o inexactitud de lo establecido en el Reglamento y en los acuerdos del Consejo Regulador sobre declaraciones de cosecha, elaboración, existencias, crianza y envejecimiento de los vinos. 4) El incumplimiento del precepto de utilizar el documento comercial autorizado, así como la expedición de productos sin ir acompañada de la previa autorización de traslado del Consejo Regulador. 5) La falta de libros-registro, fichas de control o cuantos otros documentos sean obligatorios conforme al presente Reglamento. 6) Las restantes infracciones al Reglamento o a los acuerdos del Consejo Regulador en la materia a que se refiere este artículo.
1. Son infracciones a las normas sobre la producción y elaboración de los productos amparados, las siguientes: 1) El incumplimiento de las normas sobre prácticas de cultivo. 2) Expedir o utilizar para la elaboración de los productos amparados uva, mosto o vino con rendimientos superiores a los autorizados. 3) Emplear en la elaboración de vinos protegidos uva de variedades distintas de las autorizadas, o uvas de variedades autorizadas en distintas proporciones de las establecidas. 4) El incumplimiento de las normas de elaboración y crianza de los vinos. 5) El suministro de información o documentación falsa. 6) Las restantes infracciones al Reglamento o a los acuerdos del Consejo Regulador, en la materia a que se refiere este artículo. 2. Estas infracciones se sancionarán con multas del 2 al 20 por ciento de la base por cada hectárea, en caso de viñedo, o del valor de las mercancías afectadas y en este último caso podrá ser aplicado, además, el decomiso.
Artículo 50º.- Infracciones por uso indebido de la denominación. 1. Son infracciones por uso indebido de la Denominación o por actos que puedan causarle perjuicio o desprestigio las siguientes: 1) La utilización de nombres comerciales, marcas, símbolos o emblemas que hagan referencia a la Denominación de Origen o a los nombres protegidos por ella en la comercialización de otros vinos no protegidos. 2) El empleo de la Denominación de Origen en vinos que no hayan sido elaborados, producidos y/o criados conforme a las normas establecidas por la legislación vigente o por este Reglamento o que no reúnan las condiciones enológicas y organolépticas que deben caracterizarlos. 3) El empleo de nombres comerciales, marcas o etiquetas no aprobadas por el Consejo Regulador. 4) La indebida tenencia, negociación o utilización de documentos, precintas, etiquetas, contraetiquetas, sellos, etc., propios de la Denominación. 5) La existencia de mostos o vinos en bodegas inscritas sin la preceptiva documentación que ampare su origen, o la existencia en bodega de documentación que acredite unas existencias de uva, mostos, o vinos protegidos por la denominación sin la contrapartida de estos productos. Las existencias de vino en las bodegas deben coincidir con las existencias declaradas documentalmente, si bien, a los efectos de este artículo, el Consejo Regulador no entenderá cometida esta infracción cuando las diferencias no superen el 1 por 100 de éstas, en más o en menos. 6) La disminución injustificada de las existencias mínimas en bodegas de crianza a que se refiere el artículo 22º. 7) La expedición de vinos que no correspondan a las características de calidad mencionadas para su comercialización. 8) La expedición, circulación o comercialización de vinos amparados en tipos de envase no aprobados por el Consejo. 9) La expedición, circulación o comercialización de vinos de la Denominación desprovistos de las precintas, o contraetiquetas numeradas o carentes del medio de control establecido por el Consejo Regulador. 10) Efectuar el embotellado, etiquetado, o contraetiquetado de envases en locales que no sean las bodegas inscritas autorizadas por el Consejo Regulador, o no ajustarse en las operaciones citadas a los acuerdos del Consejo Regulador. 11) Falsear u omitir en las declaraciones para la inscripción en los distintos registros los datos y comprobantes que en cada caso sean precisos, siempre que sean determinantes para la inscripción. 12) La manipulación, traslado o disposición en cualquier forma, de mercancía cautelarmente intervenida por el Consejo Regulador. 13) El impago de las exacciones parafiscales a que se refiere el artículo 43º, punto 1, apartado 1º, de este Reglamento, por parte de los sujetos pasivos de cada una de dichas exacciones. 14) En general, cualquier acto que contravenga lo dispuesto en este Reglamento o en los acuerdos del Consejo Regulador y que perjudique o desprestigie la denominación o suponga un uso indebido de la misma.
1. Infracciones por obstrucción a las tareas inspectoras o de control del Consejo Regulador, son las siguientes: 1) La negativa o la resistencia a suministrar los datos, facilitar la información o permitir el acceso a la documentación requerida por el Consejo Regulador o sus agentes autorizados, en orden al cumplimiento de las funciones de información, vigilancia, investigación, inspección, tramitación y ejecución, en las materias a que se refiere el presente Reglamento, o las demoras injustificadas en la facilitación de dichos datos, información o documentación. 2) La negativa a la entrada o permanencia de los agentes autorizados del Consejo Regulador en viñedos, bodegas y demás instalaciones inscritas o en sus anejos. 3) La resistencia, coacción, amenaza, represalia o cualquier otra forma de presión a los agentes autorizados por el Consejo Regulador, así como la tentativa de ejercitar tales actos.
1) Se aplicará en su grado mínimo: a) Cuando se trate de simples irregularidades en la observancia de las reglamentaciones, sin trascendencia directa para los consumidores o que no supongan beneficio especial para el infractor. b) Cuando se subsanen los defectos en el plazo señalado para ello por el Consejo Regulador. c) Cuando se pruebe que no ha existido mala fe. 2) Se aplicará en su grado medio: a) Cuando se produzca reiteración en la negativa a facilitar información, prestar colaboración o permitir el acceso a la documentación exigida por este Reglamento o por los acuerdos del Consejo Regulador. b) Cuando la infracción tenga trascendencia directa sobre los consumidores o suponga un beneficio especial para el infractor. c) Cuando no se subsanen los defectos en el plazo señalado por el Consejo Regulador. d) Cuando la infracción se produzca por una actuación negligente, con inobservancia de las normas de actuación expresamente acogidas por el Consejo Regulador. e) En todos los casos en que no proceda la aplicación de los grados mínimo y máximo. 3) Se aplicará en su grado máximo: a) Cuando se pruebe manifiesta mala fe. b) Cuando de la infracción se deriven graves perjuicios para la Denominación, sus inscritos o los consumidores. c) Cuando se haya producido obstrucción a los agentes autorizados del Consejo Regulador en la investigación de la infracción.
En el caso de reincidencia o cuando los productos estén destinados al comercio con países terceros, las multas serán superiores en un 50 por 100 a las máximas señaladas en este Reglamento, sin perjuicio de las sanciones que puedan corresponder en virtud de la legislación vigente. Se considera reincidencia, la comisión en el término de un año de más de una infracción de la misma naturaleza cuando así haya sido declarado por resolución firme.
Artículo 57º.- Responsables de las infracciones. 1. De las infracciones en productos envasados será responsable la firma o razón social cuyo nombre figure en la etiqueta. Sobre las que se hayan producido en producto a granel, el tenedor de los mismos y las que se deriven del transporte de mercancías, recaerá la responsabilidad sobre las personas que determina al respecto el vigente Código de Comercio y disposiciones complementarias.
REGLAMENTO DE LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN LA GOMERA
Artículo 2º.- Ámbito de protección. La protección otorgada por esta Denominación de Origen será la contemplada en la legislación aplicable.
La defensa de la Denominación de Origen, la aplicación de su Reglamento, la vigilancia del cumplimiento del mismo y el fomento y control de calidad de los vinos amparados, quedan encomendados al Consejo Regulador de la Denominación de Origen La Gomera, a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en el ámbito de sus respectivas competencias. CAPÍTULO II
DE PRODUCCIÓN Artículo 4º.- Zona de producción. 1. La zona de producción de los vinos amparados por la Denominación de Origen La Gomera se extiende a los terrenos de isla de La Gomera, que el Consejo Regulador considere aptos para la producción de uvas de las variedades que se indican en el siguiente artículo, con la calidad necesaria para producir unos vinos de las características específicas de los protegidos por esta Denominación. 2. La calificación de los terrenos, a efectos de su inclusión en la zona de producción, la realizará el Consejo Regulador, debiendo quedar delimitado en los planos del catastro vitivinícola a medida que éste se vaya elaborando y en la forma que por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación se determine. 3. En el caso de que el titular del terreno esté en desacuerdo con la calificación del Consejo Regulador, podrá recurrir ante la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, la cual resolverá, previo los informes técnicos que fueran precisos. Artículo 5º.- Variedades de vid. 1. La elaboración de los vinos protegidos se realizará con uvas de las variedades siguientes, o con sus sinonimias, de acuerdo a lo establecido en el Real Decreto 1.472/2000, por el que se regula el potencial de producción vitícola. a) Variedades preferentes o recomendadas: Negras: Forastera Negra o Listán Negro, Negramoll, Tintilla, Malvasía Rosada y Castellana Negra. Blancas: Malvasía, Gual, Marmajuelo o Bermejuela, Vijariego, Albillo, Moscatel Alejandría y Forastera Blanca. b) Variedades autorizadas: Negras: Moscatel Negra, Vijariego Negro, Baboso Negro. Blancas: Listán Blanco, Torrontés , Pedro Ximenes y Baboso Blanco. 2. El Consejo Regulador fomentará, en su zona de influencia, las plantaciones de las variedades preferentes, pudiendo fijar límites de superficie de nuevas plantaciones, replantaciones y sustituciones con otras variedades autorizadas, en razón de las necesidades y siempre en pro de la mejora de la calidad de los vinos amparados. 3. El Consejo Regulador podrá proponer a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, que sean autorizadas nuevas variedades que, previos los ensayos y experiencias convenientes, se compruebe que producen mostos de calidad aptos para la elaboración de vinos protegidos, determinándose en cada caso la inclusión de los mismos como variedad autorizada o preferente. Artículo 6º.- Prácticas de cultivo. 1. Los sistemas de cultivo y prácticas culturales serán los tradicionales de la isla que tiendan a conservar las buenas calidades de los vinos, autorizándose, además, los sistemas apoyados. 2. La densidad máxima de plantación será de 4.000 cepas por ha, independientemente del sistema de cultivo. 3. Los sistemas de formación y conducción serán los siguientes: 3.1. Conducción tradicional de pie bajo, un máximo de 36 yemas por cepa, realizándose la práctica de la poda según usos y costumbres tradicionales. 3.2. Conducción en espaldera, la poda se podrá efectuar en pulgares de 2 ó 3 yemas o en pulgar y vara.
3.4. Vaso, con poda en pulgares con un máximo de 30 yemas productivas. 4. En ningún caso, podrá superarse el límite máximo de 64.000 yemas por hectárea. 5. No obstante, el Consejo Regulador podrá autorizar la aplicación de nuevas prácticas culturales que, constituyendo un avance en la técnica vitícola, cumplan la legislación vigente y no afecten desfavorablemente a la calidad del producto protegido, lo cual requerirá el conocimiento de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias. Artículo 7º.- Vendimia. 1. La vendimia se realizará con el mayor esmero, destinándose exclusivamente a la elaboración de los vinos protegidos, las partidas de uva sana procedentes de parcelas inscritas en el Registro de Viñedos del Consejo Regulador, que presenten una graduación alcohólica natural mínima de 11% vol. para las variedades blancas y de 12% vol. para las tintas. 2. El Consejo Regulador podrá determinar la fecha de iniciación de la vendimia en las diferentes zonas y acordar normas sobre el ritmo de recolección, a fin de que ésta se efectúe en consonancia con la capacidad de absorción de las bodegas, así como sobre el transporte de la uva para que el mismo se realice sin deterioro de su calidad y se eviten las fermentaciones prematuras. Artículo 8º.- La producción. 1. La producción máxima admitida por hectárea será de 100 Qm de uva para las variedades tintas y de 100 Qm para las blancas. Este límite podrá ser modificado en determinadas campañas por el Consejo Regulador, a iniciativa propia o a petición de los viticultores interesados, efectuada con anterioridad a la vendimia, previos los asesoramientos y comprobaciones que se precisen. En caso de que tal modificación se produzca, la misma no podrá superar el 25 por 100 del límite citado, según preceptúa el artículo 5º del Real Decreto 157/1988, de 22 de febrero, por la que se establece la normativa a la que debe ajustarse las denominaciones de origen y sus respectivos reglamentos.
2. La uva procedente de parcelas, cuyos rendimientos sean superiores al límite autorizado, no podrá ser utilizada para la elaboración de vinos protegidos por esta Denominación, debiendo adoptar el Consejo Regulador las medidas de control necesarias para asegurar el cumplimiento de este precepto. CAPÍTULO III
Artículo 9º.- Técnicas de elaboración. 1. Las técnicas empleadas en la manipulación de la uva, el mosto y el vino, el control de la fermentación y los procesos de conservación y crianza tenderán a la obtención de productos de máxima calidad, manteniendo los caracteres tradicionales de los tipos de vinos amparados por la Denominación de Origen. 2. En la producción del mosto se seguirán las prácticas tradicionales, aplicadas con una moderna tecnología, orientada hacia la mejora de la calidad de los vinos. Se aplicarán presiones adecuadas para la extracción del mosto o del vino y su separación de los orujos, de forma que el rendimiento no sea superior a 70 litros de mosto por cada 100 kilogramos de vendimia. El límite de mosto o vino por cada 100 kilogramos de vendimia podrá ser modificado excepcionalmente en determinadas campañas por el Consejo Regulador, por propia iniciativa o a petición de los elaboradores interesados, efectuada con anterioridad a la vendimia, previo los asesoramientos y comprobaciones necesarias, sin que en ningún caso se superen los 70 litros de mosto o vino por cada 100 kilogramos de vendimia que preceptúa el artículo 8º, punto 1, del Real Decreto 157/1988, de 22 de febrero y su posterior modificación. 3. Las fracciones de mosto o vino, obtenidas por presiones inadecuadas, no podrán ser destinadas a la elaboración de los vinos protegidos. En particular, queda prohibida en la elaboración de vinos protegidos, la utilización de prensas de tipo "continuas". 4. Para la extracción de mostos sólo podrán ser utilizados sistemas mecánicos que no dañen los componentes sólidos del racimo, en especial quedará prohibido el empleo de máquinas estrujadoras de acción centrífuga de alta velocidad. Artículo 10º.- Ámbito Territorial de producción.
Todos los procesos de manipulación, elaboración, crianza, embotellado y almacenamiento de los vinos que ampara esta Denominación de Origen, tendrán lugar en el ámbito territorial de su zona de producción. Artículo 11º.- Las Bodegas. En las bodegas inscritas en el Registro de esta Denominación de Origen, podrán elaborarse, almacenarse o manipularse otros vinos, con autorización expresa del Consejo Regulador, que deberá asegurar, que dichas operaciones se realicen de forma separada. CAPÍTULO IV
Artículo 12º.- Zona de crianza. 1. La zona de crianza de los vinos de la Denominación de Origen La Gomera, coincide exactamente con las indicadas en el artículo 2, punto 1, de este Reglamento. 2. Las bodegas que se dediquen a la crianza de vinos estarán inscritas en el Registro de Bodegas de Crianza, y harán su envejecimiento conforme a lo dispuesto en el artículo 8º, punto 2, del Real Decreto 157/1988, de 22 de febrero. Artículo 13º.- Indicaciones de los Vinos.
1. Los tipos de vinos amparados por la Denominación de Origen y su graduación alcohólica adquirida mínima, expresada en tanto por ciento en volumen, son: TIPO	Mínima	Blanco	11	Blanco Tradicional *	16
Rosado	11	Tinto	12
2. Podrá utilizarse el nombre de la variedad en el etiquetado, cuando los vinos hayan sido elaborados con el 85 por 100 de uva de la correspondiente variedad. 3. Todos los vinos protegidos por esta Denominación de Origen, con excepción de los que se sometan a algún proceso de crianza o envejecimiento, a los que se aplicará la regulación general, deberán tener una acidez volátil real no superior a 0,8 gramos por litro expresada en ácido acético. 4. Los vinos amparados deberán tener las cualidades organolépticas y enológicas características de los mismos, especialmente en cuanto a color, aroma y sabor. Aquellos vinos que, a juicio del Consejo Regulador, no hayan adquirido las características fijadas en este artículo, no podrán ser amparados por esta Denominación de Origen y serán descalificados, en la forma que preceptúa el presente Reglamento. CAPÍTULO VI
1. Al Presidente corresponde: a) Representar al Consejo Regulador. Esta representación podrá delegarla de manera expresa en los casos en que sea necesario. b) Cumplir y hacer cumplir las disposiciones legales reglamentarias pertinentes. c) Administrar los ingresos y fondos del Consejo Regulador y ordenar los pagos. A tal efecto el Pleno del Consejo Regulador, a propuesta del Presidente, podrá nombrar un Tesorero, de entre los vocales, que auxilie a aquél en esta función. d) Convocar, presidir y dirigir o moderar las sesiones del Consejo, señalando el Orden del Día, sometiendo a la decisión del mismo los asuntos de su competencia y ejecutar los acuerdos adoptados. e) Proponer al Consejo la organización del régimen interior del mismo. f) Organizar y dirigir los servicios, incluido proponer al Consejo Regulador la contratación, suspensión o renovación de su personal. g) Informar a los Organismos superiores de las incidencias que en la producción y mercado se produzcan. h) Remitir a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias aquellos acuerdos que, para cumplimiento general, decida el Consejo en virtud de las atribuciones que le confiere este Reglamento y aquellos, que por su importancia, estime deban ser conocidos por la misma. i) Aquellas otras funciones que el Consejo acuerde o que le encomiende la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias y las que se le encomienden por las disposiciones legales.
Artículo 42º.- Calificación de los vinos. 1. El proceso de calificación que deben superar los vinos protegidos para tener derecho a la Denominación de Origen, se efectuará por el Consejo Regulador ateniéndose a lo dispuesto en el Reglamento (CE) nº 1493/1999, del Consejo de 17 de mayo de 1999, por el que se establece la organización común del mercado vitivinícola en el Real Decreto 157/1988, de 22 de febrero, y a las normas dictadas al respecto por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias en la Orden de 7 de febrero de 1994 (B.O.C. nº 31, de 14.3.94), que regula el proceso de calificación que deben superar los vinos con derecho a Denominación de Origen, en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Canarias.
Artículo 57º.- Responsables de las infracciones 1. De las infracciones en productos envasados será responsable la firma o razón social cuyo nombre figure en la etiqueta. Sobre las que se hayan producido en producto a granel, el tenedor de los mismos y las que se deriven del transporte de mercancías, recaerá la responsabilidad sobre las personas que determina al respecto el vigente Código de Comercio y disposiciones complementarias.