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Timestamp: 2018-09-22 09:46:07
Document Index: 380801341

Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 18', 'artículo 18', 'artículo 107', 'artículo 260', 'artículo 314', 'artículo 3', 'artículo 14', 'artículo 18', 'artículo 18']

﻿ SENTENCIA C-844 DE JULIO 6 DE 2000
SENTENCIA C-844 DE 06 DE JULIO DE 2000
CONTENIDO:ELECCIÓN POPULAR DE ALCALDES DE MUNICIPIOS RECIÉN CREADOS. ELECCIONES PARA REEMPLAZAR AL ALCALDE ENCARGADA. LA CORTE DECLARA INEXEQUIBLE LA SIGUIENTE EXPRESIÓN: "SIEMPRE QUE FALTE MÁS DE UN AÑO PARA LA ELECCIÓN GENERAL DE AUTORIDADES LOCALES EN EL PAÍS", CONTENIDA EN EL ARTÍCULO 18 DE LA LEY 136 DE 1994. " POR LA CUAL SE DICTAN NORMAS TENDIENTES A MODERNIZAR LA ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DE LOS MUNICIPIOS".
TEMAS ESPECÍFICOS:ALCALDE, MUNICIPIO, ALCALDE MUNICIPAL, ELECCIÓN DEL ALCALDE, DEMANDA DE CONSTITUCIONALIDAD, EFECTOS DEL FALLO DE EXEQUIBILIDAD
REVISTA JURISPRUDENCIA Y DOCTRINA N°:345 DE SEPTIEMBRE DE 2000, PÁG.1828
Sentencia C-844 de julio 6 de 2000
ALCALDES DE MUNICIPIOS RECIÉN CREADOS
ELECCIONES PARA REEMPLAZAR AL ALCALDE ENCARGADO
Sentencia C-844/2000. Ref.: Expediente D-2743
Actor: Luis Fernando Álvarez Vásquez
Demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 18 de la Ley 136 de 1994, “por el cual se dictan normas tendientes a modernizar la organización y funcionamiento de los municipios”.
Santafé de Bogotá, D.C., julio 6 de 2000.
EXTRACTOS: «A continuación se transcribe el texto de la disposición demandada, conforme a su publicación en el Diario Oficial 41377 del 2 de junio de 1994, destacando en negrilla el aparte demandado.
ART. 18.—Designación de autoridades. Una vez publicada la ordenanza que crea un nuevo municipio, el gobernador mediante decreto nombrará al alcalde encargado y en el mismo acto citará con no menos de tres (3) meses de anticipación a la elección de concejales y alcalde, siempre que falte más de un año para la elección general de autoridades locales del país.
De acuerdo con los planteamientos del actor, el criterio de la federación colombiana de municipios y la vista fiscal, se trata de establecer si puede el legislador autorizar a los gobernadores para designar los alcaldes en los municipios que se acaban de crear por las asambleas departamentales y es constitucionalmente viable que no se convoque a elecciones para reemplazarlos, cuando falta menos de un año para que se venza el período de las autoridades locales.
En definitiva, la cuestión a resolver se contrae a establecer si, conforme al aparte de la norma acusada, puede la ley, sin violar la Constitución, establecer la designación de alcalde por un mecanismo diferente a la elección popular y por un período inferior a tres años, que es el plazo establecido por la propia Constitución.
2.Solución al problema planteado.
2.1. La Corte (1) ha tenido oportunidad de pronunciarse en varias ocasiones sobre el problema planteado y ha concluido invariablemente, que la forma de llenar las vacantes, cualquiera que sea la causa que las hubiere provocado, es mediante la convocación a elecciones populares, y que el período del alcalde así designado es de tres años, y tiene un carácter individual y no institucional.
(1) Ver sentencias C-011/94, C-586/95, C-488/97, SU-640/98.
Se ha considerado por la Corte que esta interpretación es la que más se aviene con el espíritu de nuestra Carta Política, porque “...producida la expresión de voluntad popular en las urnas a través de la elección del gobernador o del alcalde que hayan de reemplazar (...) los nuevos mandatarios dispongan de la totalidad del período constitucional previsto, durante el cual tengan, a su turno, la oportunidad de cumplir con el programa de gobierno que hayan sometido a la consideración de sus electores” (2) .
(2) Sentencia C-011/94, M.P. Alejandro Martínez Caballero.
No contrarían los criterios precedentes el posible desconocimiento de la fecha de iniciación de los períodos de los alcaldes y gobernadores, previstos por la ley, porque la Constitución no estableció una fecha precisa para esos propósitos, salvo los casos puntuales y de carácter excepcional que señalaron los artículos 16 y 19 transitorios, que dejaron, por lo mismo de regir. Por eso en sentencia C-488 de 1997 la Corte puntualizó, “... la fijación de fechas por parte de la ley en las elecciones locales es legítima, siempre y cuando se entienda que ella es una regla general, pero que no implica una coincidencia forzosa de las elecciones y fechas de posesión de todos los alcaldes del país”.
2.2. En Sentencia C-448 de 1997 (3) , la Corte Constitucional examinó la constitucionalidad de los artículos 85 y 107 de la Ley 137 de 1994, y tuvo oportunidad de pronunciarse nuevamente en relación con el mecanismo de selección de los alcaldes en caso de que se produzca la falta absoluta del titular, y sobre la duración del período del ejercicio de sus funciones de dichos mandatarios y la oportunidad de su iniciación.
En punto a los temas referidos los artículos cuestionados establecían que los alcaldes eran elegidos por mayoría de votos de los ciudadanos, en la misma fecha en que lo fueran los gobernadores, diputados y concejales, y tendrían un período de tres (3) años, que se iniciaba el primero de enero siguiente a la fecha de su elección.
Según el artículo 107, en caso de que se produjere falta absoluta, antes de transcurridos veinticuatro (24) meses del período del alcalde, el Presidente de la República o el gobernador respectivo, según sus competencias, debía señalar en el decreto de encargo la fecha de elección del nuevo alcalde, que debía cumplirse dentro de los dos (2) meses siguientes a dicho pronunciamiento. Si la falta absoluta se produjere después de transcurridos veinticuatro (24) meses del período del alcalde, el Presidente de la República o el gobernador respectivo, según el caso, debía designar el alcalde para el resto del período de la misma filiación política del titular del anterior, quien debía gobernar con base en el programa que presentó el alcalde electo.
Con fundamento en la interpretación contextual de los artículos 1º, 3º, 260, 314 y 287-1 de la Constitución la Corte concluyó señalando, como lo había hecho anteriormente, que los alcaldes deben ser elegidos en caso de vacancia del cargo, no sólo porque ello se deduce indubitablemente de la voluntad del constituyente, sino como resultado de las nociones de soberanía popular y del derecho de los ciudadanos a gobernarse por autoridades propias. Así lo señaló en la sentencia aludida:
“11. En primer lugar, el artículo 260 señala que los ciudadanos eligen en forma directa a los alcaldes y gobernadores. Por su parte el artículo 314 establece que en cada municipio habrá un alcalde “elegido popularmente para períodos de tres años”. Una interpretación armónica de estas dos disposiciones muestra que la Carta establece una regla precisa sobre la forma de designación de los alcaldes, ya que en todos los casos estos funcionarios deben ser electos popularmente para períodos de tres años. Por ende, sólo pueden acceder a ese cargo público los candidatos que los electores hayan elegido como sus representantes, de tal manera que siempre debe mantenerse la relación entre la voluntad del cuerpo electoral y la proclamación del candidato. En estas circunstancias, se observa claramente que la Constitución le reservó a la voluntad popular la posibilidad de tomar decisiones fundamentales, tales como la elección de la primera autoridad local para un período de tres años”.
“13. Finalmente, a todo lo anterior hay que agregar la importancia del principio de soberanía popular, que en forma expresa consagran el preámbulo y el artículo 3º de la Constitución, y que exige que el operador jurídico interprete las normas jurídicas de tal manera que se potencia el respeto a la voluntad popular, la cual se encuentra en íntima conexión con el sistema jurídico que la hace efectiva. Así mismo, el principio democrático (C.P., Preámbulo, art. 1º) reclama el establecimiento de reglas sobre la formación de la voluntad que afiancen la interacción entre el Estado y la sociedad a través de la participación de los ciudadanos en la organización política y económica del país. (C.P., art. 1º, 2º, 40, 103)”.
2.2.3. Como en el caso de los artículos 85 y 107 de la Ley 136 de 1994, en el aparte final del artículo en examen, se establece que el gobernador debe proveer por encargo al alcalde de un municipio que se acaba de crear, y allí mismo debe convocar a elecciones para proveer de manera definitiva el cargo, “...siempre que falte más de un año para la elección general de autoridades locales en el país”.
La situación planteada en la presente norma difiere un poco de los casos examinados anteriormente por la Corte, en razón de que la situación que da origen a la vacante no obedece a revocatoria del mandato, destitución del funcionario o por otras situaciones que dan origen a la vacancia absoluta del cargo, pues la alcaldía se acaba de establecer al crearse el municipio. La situación no tiene origen, por decirlo así, en un hecho sobreviniente, como es obvio deducirlo, ¿de manera que la solución en este caso tiene que diferir de los planteamientos que tuvo en cuenta la Corte en los precedentes referidos?
Es claro que no. El hecho generador de la situación de vacancia no es determinante en la valoración de las soluciones que consagra la Constitución para definir la selección de los alcaldes y el período de su ejercicio en los cargos.
En efecto, cuando los artículos 260 y 40 consagran el derecho de los ciudadanos a elegir en forma directa a los alcaldes y el 314 señala el período de estos, no se condicionan tales ordenamientos a que la vacancia sea originaria o sobreviniente, sino exclusivamente a que ocurra y deba llenarse, porque en ello está envuelto, no propiamente el concepto institucional del cargo, sino el personal del funcionario y, sobre todo, los principios de soberanía popular y de democracia participativa donde “la Constitución le reservó a la voluntad popular la posibilidad de tomar decisiones fundamentales, tales como la elección de la primera autoridad local para un período de tres años” (4) .
(4) Sentencia C-448/97.
Así lo admitió la Corte en la referida Sentencia C-448 de 1997, que en lo pertinente advierte:
“14. Conforme a lo anterior, la Corte concluye que en todos los casos de vacancia absoluta, los alcaldes deben ser elegidos por voto popular, no sólo como consecuencia de las claras reglas establecidas por los artículos 260 y 365 de la Carta sino también como lógica expresión de la soberanía popular y la democracia participativa, principios constitutivos de nuestro ordenamiento constitucional (CPC, arts. 1º y 3º)”.
Lo anterior no impide que la ley regule la facultad del ejecutivo (presidente y gobernadores) para designar provisionalmente los alcaldes mientras se hace su elección, porque ello está autorizado en la Constitución (art. 293) para evitar vacíos de poder y, por supuesto, los efectos perniciosos que ello puede significar en el manejo de los municipios. En esencia, si el Presidente de la República ni los gobernadores pueden designar en propiedad los alcaldes, si pueden hacerlo transitoriamente mientras se realizan las elecciones populares con arreglo a las cuales sólo se puede proveer en forma definitiva tales cargos. En efecto, en la Sentencia C-011 de 1994 (5) se dijo:
“Cosa distinta es que estos funcionarios puedan ser nombrados interinamente por el presidente de la República, o por el respectivo gobernador, según el caso, en los términos del artículo 14 del proyecto. Es claro que se trata con ello de evitar el vacío de poder que pudiera presentarse en el respectivo departamento o municipio, una vez producida la falta del mandatario, y mientras se procede a la elección de quien haya de reemplazarlo, con los traumatismos que de tal situación lógicamente se derivarían. Pero de ahí a facultar al Presidente de la República, o a los gobernadores, para designar en propiedad, hasta el término del período, a gobernadores o alcaldes, hay una gran distancia. Con el cambio de régimen que en esta materia se produjo primero en la Reforma constitucional de 1986, y luego en la nueva Constitución, lo que se ha querido es que la provisión de los cargos de alcalde o de gobernador por nombramiento por parte de una autoridad ejecutiva de mayor jerarquía, sea tan solo un hecho excepcional”.
2.2.4. Finalmente resulta necesario advertir la violación constitucional que entraña el haberse adoptado una regulación sobre temas como la iniciación del período de los alcaldes y la procedencia de las elecciones para escogerlos mediante una ley ordinaria, cuando son efectivamente asuntos básicos del régimen electoral, que por mandato constitucional (art. 152-c) deben ser objeto de manejo mediante una ley estatutaria.
Así lo señaló la Corte en la referida Sentencia C-448 de 1997:
“Así las cosas, la Corte encuentra que la fecha de iniciación del período del alcalde electo y la unificación del momento de las elecciones del alcalde y los miembros de las corporaciones públicas territoriales no son temas únicamente operativos en la función electoral, puesto que la periodicidad y las exigencias cronológicas del proceso electoral son aspectos básicos que determinan el sistema político y el gobierno democrático. Se trata pues de materias que deben ser reguladas a través de ley estatutaria, por ser una reglamentación permanente de las funciones electorales. Con mayor razón, se considera que el mecanismo de designación de los nuevos alcaldes, en los eventos de vacancia absoluta, es un asunto que debe definirse en la legislación estatutaria de funciones electorales, pues es un aspecto determinante en la dirección de los intereses locales. Por tales motivos la Corte Constitucional declarará inexequibles, por violación de la reserva de ley estatutaria, las disposiciones acusadas”.
2.2.5. Las reflexiones anteriores le permiten a la Corte concluir en que el aparte acusado del artículo 18 de la Ley 136 de 1994 resulta inexequible, porque autoriza a los gobernadores para designar en propiedad a los alcaldes de los municipios que se acaban de crear por las asambleas departamentales, cuando falte un año o menos para las elecciones generales de las autoridades locales en el país, con lo cual la ley quebranta los artículos 1º, 3º, 40, 260 y 334 de la Constitución.
En mérito de lo expuesto, la Sala Plena de la Corte Constitucional, administrado justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,
Declarar INEXEQUIBLE la siguiente expresión “siempre que falle más de un año para la elección general de autoridades locales en el país”, contenida en el artículo 18 de la Ley 136 de 1994.