Source: https://www.iberley.es/resoluciones/resolucion-teaf-alava-21-10-2011-115581
Timestamp: 2019-09-18 22:00:06
Document Index: 2365719

Matched Legal Cases: ['artículo 18', 'artículo 9', 'artículo 9', 'artículo 9', 'artículo 18', 'artículo 9', 'artículo 9', 'artículo 24', 'artículo 66', 'artículo 24', 'artículo 24']

IRPF 2009. Cuando en un mismo ejercicio se perciben prestación del INSS por incapacidad permanente total y rendimientos derivados del desempeño activo de trabajo, dicha prestación no queda exenta del IRPF salvo que se trate del primer año en el que se cobra. No obstante, en estos supuestos, el sujeto pasivo aplica la bonificación de rendimientos del trabajo incrementada en un 100% porque se trata de un trabajador en activo y se considera acreditado un grado de minusvalía igual o superior al 33%.
En Vitoria-Gasteiz, a veintiuno de octubre de dos mil once. Vista ante este Organismo Jurídico Administrativo de Álava la reclamación económico-administrativa núm. 129/11, interpuesta por , contra la resolución del Jefe de Sección del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, de 11 de marzo de 2011, que confirma la liquidación núm. 2011/301.863, girada por dicho impuesto, ejercicio 2009.
Primero. Mediante resolución de la Dirección Provincial de Álava del Instituto Nacional de la Seguridad Social (en adelante INSS), de 19 de mayo de 2008, se reconoció a la Sra. , funcionaria de carrera del Ayuntamiento de , una prestación por incapacidad permanente total con efectos desde el día 16 anterior. En consecuencia, el Concejal Delegado del Area de Función Pública del mencionado Ayuntamiento declaró su jubilación forzosa.
El 7 de julio de 2009, el INSS revisó el grado de discapacidad de la reclamante, determinando que se había producido una mejoría en el estado de sus lesiones por lo que ya no se encontraba en situación de incapacidad permanente, en ninguno de sus grados, y, por lo tanto, dejaría de percibir prestación por este concepto con fecha de efectos de 1 de agosto del mismo año. Esta revisión fue confirmada por resolución de la Dirección Provincial del mencionado instituto de 27 de agosto siguiente.
Tras su reincorporación al servicio activo, la Sra. permaneció en situación de baja médica entre el 10 de agosto y el 30 de septiembre de 2009 percibiendo, por dicho período, prestación por incapacidad temporal, satisfecha por el Ayuntamiento de en concepto de pago delegado de la Seguridad Social.
Reincorporada de nuevo al servicio activo, el INSS denegó la prestación por incapacidad temporal, correspondiente al período de permanencia en situación de baja médica, por lo que el Ayuntamiento de procedió a descontar los importes abonados por este concepto en las nóminas de noviembre y diciembre de 2009.
La Dirección Provincial de Álava del INSS, mediante resolución de 9 de marzo de 2010, revisó de oficio y anuló la del mismo órgano de 27 de agosto de 2009, que había confirmado la falta de discapacidad de la Sra. , y declaró que dicha persona continuaba afecta de incapacidad permanente total para su profesión habitual.
Finalmente, la resolución del INSS, de 8 de junio de 2010, reconoció el derecho de la reclamante a percibir atrasos de la pensión de incapacidad permanente total por el período comprendido entre el 10 de agosto y el 30 de septiembre de 2009.
Segundo. La interesada presentó autoliquidación del IRPF, ejercicio 2009, en la que declaró unos rendimientos íntegros del trabajo de 19.263,99 €, correspondientes a los siguientes conceptos: 17.012,65 €, de salario del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz; 1.770,02 €, de prestaciones abonadas por la Entidad de Previsión Social Voluntaria 'Elkarkidetza'; y 481,32 €, por contribución del socio protector al Fondo de Pensiones 'Elkarkidetza'. Asimismo, imputó unos gastos deducibles de dichos rendimientos de 759,90 € y una bonificación de 3.000 €.
La Oficina Gestora del impuesto practicó la liquidación de referencia en la que elevó los rendimientos íntegros del trabajo a 35.478,50 €, al incluir 16.214,51 € percibidos por la Sra. del INSS en concepto de prestación por incapacidad permanente total, lo que determinó un resultado a ingresar de 4.651,76 €.
Tercero. Contra la resolución que confirma dicho acto liquidatorio, la contribuyente promueve la presente reclamación, en la que solicita su anulación, formulando las siguientes alegaciones: a) La prestación de incapacidad permanente total debe quedar exenta, de conformidad con la normativa del impuesto, ya que debió permanecer en esa situación durante todo el año 2009 y, si se vio obligada a reincorporarse al servicio activo, fue debido a un error del INSS; y b) En todo caso, debe aplicarse la bonificación sobre rendimientos del trabajo correspondiente a trabajadores en activo con un grado de minusvalía igual o superior al 33%.
Primero. Las cuestiones planteadas en la presente reclamación son las siguientes: a) Si la prestación por incapacidad permanente total abonada por el INSS a la reclamante, devengada en el período comprendido entre el 10 de agosto y el 30 de septiembre de 2009, debe o no ser imputada, como rendimiento íntegro del trabajo, en el ejercicio 2009 del IRPF; y b) Cuál es el importe de la bonificación sobre los rendimientos del trabajo que corresponde a la interesada en dicho ejercicio.
Segundo. Respecto a la primera cuestión, hay que empezar señalando que el artículo 18.a) de la Norma Foral 3/2007 de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, enumera una serie de rentas que tienen la consideración y el tratamiento fiscal de rendimientos del trabajo, a efectos de este impuesto, si bien se caracterizan por tratarse de prestaciones pasivas no derivadas de situaciones de trabajo activo. Entre ellas, se encuentran, de acuerdo con el primer apartado de dicho precepto:'Las pensiones y haberes pasivos percibidos de los regímenes públicos de la Seguridad Social y Clases Pasivas y demás prestaciones públicas por situaciones de incapacidad, jubilación, accidente, enfermedad, viudedad o similares, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 9 de esta Norma Foral'.
El citado artículo 9, en su apartado 2º, incluye, entre las rentas exentas en este impuesto:
'Las prestaciones reconocidas al contribuyente por la Seguridad Social, o por las entidades que la sustituyan, como consecuencia de lesiones permanentes no invalidantes, incapacidad permanente parcial, total, absoluta o gran invalidez.
No obstante cuando se perciban las prestaciones en forma periódica, la incompatibilidad a que se refiere el párrafo anterior no será de aplicación en el período impositivo en que se perciba por primera vez la prestación'.
Tercero. Es decir, en lo que se refiere, en concreto, a las prestaciones por incapacidad permanente total reconocidas por el INSS a los contribuyentes, el artículo 9.2º transcrito fija, en primer lugar, una regla general según la cual están exentas del IRPF.
A continuación, establece una excepción a esa regla general, consistente en que quedan gravadas cuando concurren, en el mismo ejercicio, con rendimientos del trabajo distintos de los enumerados en el artículo 18.a) -es decir, cuando concurren con retribuciones derivadas de situaciones de servicio activo o desempeño efectivo de trabajo- o con rendimientos de actividades económicas.
Por último, contempla una excepción a la excepción, en virtud de la cual resulta aplicable la exención, en todo caso, en el primer período impositivo en el que se perciba una prestación periódica del INSS por el mencionado concepto.
Con este juego de reglas se pretende -partiendo de que la incapacidad permanente total implica imposibilidad de ejercicio del trabajo habitual del afectado por ella, pero no necesariamente de otros posibles trabajos- que la exención sólo se extienda a los supuestos en los que el pensionista abandona toda actividad laboral o económica, ya que, en caso contrario, se va a producir una acumulación de rentas (pasivas y activas) en la que el legislador foral considera que el beneficio fiscal no está justificado. No obstante, con la norma contenida en el tercer párrafo del artículo 9.2º se evita la tributación de la prestación del INSS en el ejercicio en el que una persona pasa definitivamente de una situación de servicio laboral activo a otra de incapacidad permanente total.
En el supuesto que nos ocupa, si bien -a tenor de la resolución de la Dirección Provincial del INSS, de 9 de marzo de 2010- la Sra. debió haber permanecido en situación de incapacidad permanente total durante todo el año 2009, lo cierto es que, como ha quedado expuesto en el Antecedente de Hecho primero, durante una parte de dicho ejercicio (en concreto entre el 1 y el 9 de agosto y desde el 1 de octubre hasta el 31 de diciembre) prestó servicios como funcionaria en activo en el Ayuntamiento de , percibiendo las correspondientes retribuciones. Ello, unido al hecho de que ya había cobrado prestación por incapacidad permanente total por una parte del período impositivo anterior (concretamente entre el 16 de mayo y el 31 de diciembre de 2008), hace inviable, de acuerdo con la literalidad del artículo 9.2º, la aplicación del beneficio fiscal.
Cuarto. En lo que se refiere a la bonificación sobre los rendimientos del trabajo, el artículo 24 de la Norma Foral 3/2007establece que:
En un 100 por 100 para aquellos trabajadores activos discapacitados con un grado de minusvalía igual o superior al 33 por 100 e inferior al 65 por 100.
Por su parte, el artículo 66.1 del Reglamento del impuesto -aprobado por el Decreto Foral 76/07, del Consejo de Diputados, de 11 de diciembre- añade que:
'La condición de discapacitado a que se refieren los artículos 24 y 84 de la Norma Foral del Impuesto podrá acreditarse ante la Administración tributaria por cualquiera de los medios de prueba admitidos en Derecho.
Se perciba prestación reconocida por la Seguridad Social..., como consecuencia de incapacidad permanente, siempre que para su reconocimiento se exija el grado de minusvalía o de discapacidad a que se refieren los artículos 24 y 84 de la Norma Foral del Impuesto.
En particular, se considerará acreditado un grado de minusvalía igual o superior al 33 por 100 en el caso de pensionistas de la Seguridad Social que tengan reconocida una pensión de incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez...'.
En el presente supuesto, la liquidación impugnada arroja una diferencia entre rendimientos íntegros del trabajo y gastos deducibles de los mismos de 34.780,60 € (35.478,50 - 759,90), lo que, en principio, de conformidad con el apartado 1 del artículo 24 de la Norma Foral del impuesto, determina una bonificación de 3.000 €.
Ahora bien, hay que tener en cuenta, por una parte, que, como ha quedado reflejado en el Antecedente de Hecho primero, la Sra. prestó servicios como funcionaria en activo durante una parte del año 2009, y, por otra, que debe entenderse acreditado, de acuerdo con el artículo reglamentario transcrito, que sufre un grado de minusvalía igual o superior al 33% desde el 16 de mayo de 2008. Efectivamente, desde esta última fecha le fue reconocida por el INSS una pensión de incapacidad permanente total y, si bien dicho organismo revisó posteriormente esta calificación, tal revisión fue finalmente anulada por la resolución de 9 de marzo de 2010 que confirmó el grado de incapacidad inicialmente atribuido.
Por lo tanto, la reclamante reúne los requisitos para la aplicación de lo previsto en la letra a) del artículo 24.3 de la Norma Foral del impuesto, es decir, el incremento en un 100% de la bonificación de los rendimientos del trabajo que le corresponde en función de la diferencia entre rendimientos íntegros y gastos deducibles, lo que conlleva que dicha bonificación deba fijarse en 6.000 €.
Quinto.Por lo anteriormente expuesto y razonado, procede estimar en parte la presente reclamación y anular la liquidación y la resolución impugnadas, por no ser conformes a Derecho.
El Organismo Jurídico Administrativo de Álava, conociendo de la reclamación económico-administrativa núm. 129/11, interpuesta por Dña. Mª Rosa , contra la resolución del Jefe de Sección del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, de 11 de marzo de 2011, que confirma la liquidación núm. 2011/301.863, girada por dicho impuesto, ejercicio 2009,RESUELVE ESTIMAR EN PARTEla misma y, en su virtud:
Segundo:Disponer la práctica de nueva liquidación en la que se impute una bonificación de los rendimientos de trabajo de 6.000 €.
Sentencia Social TSJ Pais Vasco, 19-04-2005
Orden: Social Fecha: 19/04/2005 Tribunal: Tsj Pais Vasco Ponente: Palomo Balda, Emilio