Source: https://es.scribd.com/document/322232655/Compendio-Normativo-pdf
Timestamp: 2020-08-11 04:54:06
Document Index: 358634472

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'in fine', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'Artículo 15', 'Artículo 16', 'Artículo 17', 'Artículo 18', 'Artículo 19', 'Artículo 20', 'Artículo 21', 'Artículo 22', 'Artículo 23', 'Artículo 24', 'Artículo 25', 'Artículo 26', 'Artículo 27', 'Artículo 28', 'Artículo 30', 'Artículo 31', 'Artículo 32', 'Artículo 33', 'Artículo 34', 'Artículo 35', 'Artículo 36', 'Artículo 37', 'Artículo 38', 'Artículo 39', 'Artículo 40', 'Artículo 41', 'Artículo 43', 'Artículo 44', 'Artículo 45', 'Artículo 46', 'Artículo 47', 'Artículo 48', 'Artículo 49', 'Artículo 51', 'Artículo 52', 'Artículo 53', 'Artículo 54', 'Artículo 55', 'Artículo 56', 'Artículo 57', 'Artículo 59', 'Artículo 60', 'Artículo 61', 'Artículo 62', 'Artículo 63', 'Artículo 64', 'Artículo 65', 'Artículo 66', 'Artículo 67', 'Artículo 68', 'Artículo 69', 'Artículo 70', 'Artículo 71', 'Artículo 72', 'Artículo 73', 'Artículo 74', 'Artículo 75', 'Artículo 76', 'Artículo 77', 'Artículo 78', 'Artículo 79', 'Artículo 80', 'Artículo 81', 'Artículo 82', 'Artículo 83', 'Artículo 84', 'Artículo 85', 'Artículo 86', 'Artículo 87', 'Artículo 88', 'Artículo 89', 'Artículo 90', 'Artículo 91', 'Artículo 92', 'Artículo 93', 'Artículo 94', 'Artículo 95', 'Artículo 96', 'Artículo 97', 'Artículo 98', 'Artículo 99', 'Artículo 100', 'Artículo 101', 'Artículo 103', 'Artículo 104', 'Artículo 105', 'Artículo 106', 'Artículo 107', 'Artículo 108', 'Artículo 109', 'Artículo 110', 'Artículo 111', 'Artículo 112', 'artículo 117', 'Artículo 114', 'artículo 117', 'Artículo 115', 'Artículo 116', 'Artículo 117', 'artículo 134', 'Artículo 119', 'Artículo 120', 'Artículo 121', 'Artículo 122', 'Artículo 124', 'Artículo 126', 'Artículo 127', 'Artículo 128', 'Artículo 129', 'Artículo 130', 'Artículo 131', 'Artículo 132', 'Artículo 133', 'Artículo 134', 'Artículo 135', 'Artículo 136', 'Artículo 137', 'artículo 2', 'Artículo 138', 'Artículo 139', 'Artículo 140', 'Artículo 141', 'artículo 173', 'Artículo 143', 'Artículo 144', 'Artículo 145', 'Artículo 146', 'Artículo 147', 'Artículo 148', 'Artículo 149', 'Artículo 150', 'Artículo 151', 'Artículo 152', 'Artículo 153', 'Artículo 154', 'Artículo 155', 'Artículo 156', 'artículo 147', 'Artículo 157', 'Artículo 158', 'Artículo 159', 'Artículo 160', 'Artículo 161', 'Artículo 162', 'Artículo 163', 'Artículo 164', 'Artículo 165', 'artículo 137', 'Artículo 167', 'Artículo 168', 'Artículo 169', 'Artículo 170', 'Artículo 171', 'Artículo 172', 'Artículo 173', 'artículo 141', 'Artículo 174', 'Artículo 175', 'Artículo 176', 'Artículo 177', 'Artículo 178', 'Artículo 179', 'Artículo 180', 'Artículo 181', 'Artículo 182', 'Artículo 183', 'Artículo 184', 'Artículo 185', 'Artículo 186', 'Artículo 187', 'Artículo 188', 'Artículo 189', 'Artículo 190', 'Artículo 191', 'Artículo 192', 'Artículo 194', 'Artículo 195', 'Artículo 197', 'Artículo 198', 'Artículo 199', 'Artículo 2', 'artículo 137', 'Artículo 201', 'Artículo 202', 'Artículo 203', 'Artículo 204', 'Artículo 205', 'Artículo 206', 'artículo 91', 'Artículo 1', 'artículo 22', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 1', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'artículo 99', 'Artículo 2', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'Artículo 1', 'artículo 9', 'Artículo 15', 'Artículo 16', 'artículo 56', 'Artículo 17', 'Artículo 1', 'Artículo 18', 'Artículo 19', 'Artículo 20', 'Artículo 21', 'Artículo 22', 'Artículo 23', 'Artículo 24', 'Artículo 25', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 99', 'Artículo 26', 'Artículo 27', 'Artículo 28', 'Artículo 29', 'Artículo 30', 'Artículo 31', 'Artículo 32', 'Artículo 33', 'Artículo 34', 'Artículo 35', 'Artículo 36', 'Artículo 37', 'artículo 35', 'Artículo 38', 'Artículo 39', 'Artículo 40', 'in fine', 'Artículo 41', 'Artículo 42', 'artículo 7', 'Artículo 43', 'Artículo 44', 'Artículo 45', 'Artículo 46', 'Artículo 47', 'artículo 5', 'Artículo 48', 'Artículo 49', 'Artículo 50', 'Artículo 51', 'Artículo 52', 'Artículo 53', 'Artículo 1', 'artículo 112', 'Artículo 54', 'Artículo 1', 'Artículo 55', 'Artículo 56', 'Artículo 57', 'Artículo 58', 'artículo 22', 'artículo 22', 'Artículo 60', 'Artículo 61', 'artículo 2', 'Artículo 62', 'artículo 2', 'artículo 2', 'Artículo 63', 'Artículo 64', 'Artículo 65', 'Artículo 66', 'Artículo 67', 'Artículo 68']

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ConferenciaKlausShaffler
Supuestos de Incompatibilidades
Constitución Política del Perú Código Procesal Constitucional Ley Orgánica del Tribunal Constitucional Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional
Jr. Ancash núm. 390 · Lima
Los Cedros núm. 209 · San Isidro · Lima
Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú: N° 2015-17972
Impreso en Perú Tiraje: 300 ejemplares Impresión: Servicios Gráficos JMD S.R.L. Av. José Gálvez núm. 1549 Lince · Lima
Presidente Óscar Urviola Hani
Vicepresidente Manuel Miranda Canales
Magistrados Ernesto Blume Fortini Carlos Ramos Núñez José Luis Sardón de Taboada Marianella Ledesma Narváez Eloy Espinosa-Saldaña Barrera
Director General Carlos Ramos Núñez
Magistrado del Tribunal Constitucional del Perú Director General del Centro de Estudios Constitucionales
El Compendio Normativo que en esta oportunidad se propone a con- sideración de la comunidad jurídica y del público en general, surge
como una iniciativa del Centro de Estudios Constitucionales (CEC) para servir como herramienta de trabajo y fuente de consulta para todas las personas involucradas en las labores académicas y jurisdic- cionales, así como para los estudiantes y profesionales del derecho. Está integrado por la Constitución Política del Perú, el Código Pro- cesal Constitucional, la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional y
el Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional. La Constitu-
ción (fuente matricial de nuestro ordenamiento jurídico) y los textos
normativos que ahora la acompañan están, desde luego, debidamente
revisados y actualizados. Estos últimos, por tratarse de normas aten- tas al devenir social, no tienen una vocación inmutable y han tenido,
y acaso tendrán, varias modificaciones. Su estado actual es el que se presenta para el cotejo deliberativo.
El Compendio está concebido como una herramienta de refe- rencia normativa básica para los operadores jurídicos que, preferen- temente, se desenvuelven en el ámbito del derecho constitucional, aunque no excluyentemente. Su uso es, entonces, básicamente, de divulgación y consulta.
Será, entonces, de suma utilidad para quienes deseen indagar, con dirección justa y sin extraviarse en divagaciones accesorias, en cómo se define el variado repertorio jurídico –que va desde términos
e instituciones del derecho constitucional, pasando por cuestiones
procesales y sustantivas, hasta llegar a derechos de configuración legal
y derechos fundamentales–, que concierne no solo al derecho consti- tucional, sino también al Tribunal Constitucional.
La posibilidad de que este Compendio sea ahora de libre consul- ta es una entre las varias actividades que, desde la Dirección General del CEC, hemos previsto para este año, y que ha incluido desde las académicas estrictamente, como cursos, debates, seminarios y capaci-
taciones dirigidos a los operadores jurídicos, hasta las de publicación de textos que reflexionan sobre el constitucionalismo, sus vinculacio- nes interdisciplinarias y los derechos fundamentales. Labor editorial que ha tenido un vigoroso impulso, guiada fundamentalmente por el criterio de allegar el conocimiento de la Constitución al especialista
y, sobre todo, al ciudadano.
El Congreso Constituyente Democrático, invocando a Dios Todopo- deroso, obedeciendo el mandato del pueblo peruano y recordando el sacrificio de todas las generaciones que nos han precedido en nuestra Patria, ha resuelto dar la siguiente Constitución:
Artículo 1.- La defensa de la persona humana y el respeto de su dig- nidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado.
1. la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física
a su libre desarrollo y bienestar. El concebido es sujeto de de-
recho en todo cuanto le favorece.
2. A la igualdad ante la ley. Nadie debe ser discriminado por mo- tivo de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquiera otra índole.
A la libertad de conciencia y de religión, en forma individual o asociada. No hay persecución por razón de ideas o creencias. No
hay delito de opinión. El ejercicio público de todas las confesiones es libre, siempre que no ofenda la moral ni altere el orden público.
4. A las libertades de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento mediante la palabra oral o escrita o la imagen, por cualquier medio de comunicación social, sin previa autori- zación ni censura ni impedimento algunos, bajo las responsabi- lidades de ley. Los delitos cometidos por medio del libro, la prensa y demás medios de comunicación social se tipifican en el Código Penal y se juzgan en el fuero común. Es delito toda acción que suspende o clausura algún órgano de expresión o le impide circular libremente. Los derechos de in- formar y opinar comprenden los de fundar medios de comuni- cación.
5. A solicitar sin expresión de causa la información que requiera
y a recibirla de cualquier entidad pública, en el plazo legal, con el costo que suponga el pedido. Se exceptúan las informaciones que afectan la intimidad personal y las que expresamente se ex- cluyan por ley o por razones de seguridad nacional. El secreto bancario y la reserva tributaria pueden levantarse a pedido del juez, del Fiscal de la Nación, o de una comisión investigadora del Congreso con arreglo a ley y siempre que se refieran al caso investigado.
6. que los servicios informáticos, computarizados o no, públicos
privados, no suministren informaciones que afecten la intimi-
dad personal y familiar.
7. Al honor y a la buena reputación, a la intimidad personal y familiar así como a la voz y a la imagen propias. Toda persona afectada por afirmaciones inexactas o agraviada en cualquier medio de comunicación social tiene derecho a que éste se rectifique en forma gratuita, inmediata y proporcional, sin perjuicio de las responsabilidades de ley.
8. A la libertad de creación intelectual, artística, técnica y cien- tífica, así como a la propiedad sobre dichas creaciones y a su producto. El Estado propicia el acceso a la cultura y fomenta su desarrollo y difusión.
la inviolabilidad del domicilio. Nadie puede ingresar en él ni
efectuar investigaciones o registros sin autorización de la perso- na que lo habita o sin mandato judicial, salvo flagrante delito
muy grave peligro de su perpetración. Las excepciones por
motivos de sanidad o de grave riesgo son reguladas por la ley.
Al secreto y a la inviolabilidad de sus comunicaciones y docu- mentos privados. Las comunicaciones, telecomunicaciones o sus instrumentos sólo pueden ser abiertos, incautados, interceptados o interve- nidos por mandamiento motivado del juez, con las garantías previstas en la ley. Se guarda secreto de los asuntos ajenos al hecho que motiva su examen. Los documentos privados obtenidos con violación de este pre- cepto no tienen efecto legal.
Los libros, comprobantes y documentos contables y adminis- trativos están sujetos a inspección o fiscalización de la autoridad competente, de conformidad con la ley. Las acciones que al res- pecto se tomen no pueden incluir su sustracción o incautación, salvo por orden judicial.
elegir su lugar de residencia, a transitar por el territorio na-
cional y a salir de él y entrar en él, salvo limitaciones por razo- nes de sanidad o por mandato judicial o por aplicación de la ley
reunirse pacíficamente sin armas. Las reuniones en locales
privados o abiertos al público no requieren aviso previo. Las que
convocan en plazas y vías públicas exigen anuncio anticipado
a la autoridad, la que puede prohibirlas solamente por motivos
probados de seguridad o de sanidad públicas.
asociarse y a constituir fundaciones y diversas formas de or-
ganización jurídica sin fines de lucro, sin autorización previa y
con arreglo a ley. No pueden ser disueltas por resolución admi- nistrativa.
contratar con fines lícitos, siempre que no se contravengan
leyes de orden público.
la propiedad y a la herencia.
participar, en forma individual o asociada, en la vida políti-
ca, económica, social y cultural de la Nación. Los ciudadanos
tienen, conforme a ley, los derechos de elección, de remoción
revocación de autoridades, de iniciativa legislativa y de refe-
mantener reserva sobre sus convicciones políticas, filosóficas,
religiosas o de cualquiera otra índole, así como a guardar el se-
creto profesional.
su identidad étnica y cultural. El Estado reconoce y protege la
pluralidad étnica y cultural de la Nación. Todo peruano tiene derecho a usar su propio idioma ante cualquier autoridad mediante un intérprete. Los extranjeros
tienen este mismo derecho cuando son citados por cualquier
formular peticiones, individual o colectivamente, por escrito
ante la autoridad competente, la que está obligada a dar al inte- resado una respuesta también por escrito dentro del plazo legal,
bajo responsabilidad. Los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional sólo pueden ejercer individualmente el derecho de petición.
su nacionalidad. Nadie puede ser despojado de ella. Tampoco
puede ser privado del derecho de obtener o de renovar su pasa- porte dentro o fuera del territorio de la República.
la paz, a la tranquilidad, al disfrute del tiempo libre y al des-
canso, así como a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado
a. Nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda, ni im- pedido de hacer lo que ella no prohibe.
b. No se permite forma alguna de restricción de la libertad personal, salvo en los casos previstos por la ley. Están prohi- bidas la esclavitud, la servidumbre y la trata de seres huma- nos en cualquiera de sus formas.
No hay prisión por deudas. Este principio no limita el man- dato judicial por incumplimiento de deberes alimentarios.
d. Nadie será procesado ni condenado por acto u omisión que al tiempo de cometerse no esté previamente calificado en la ley, de manera expresa e inequívoca, como infracción puni- ble; ni sancionado con pena no prevista en la ley.
f. Nadie puede ser detenido sino por mandamiento escrito y motivado del juez o por las autoridades policiales en caso de flagrante delito. El detenido debe ser puesto a disposición del juzgado correspondiente, dentro de las veinticuatro ho- ras o en el término de la distancia. Estos plazos no se aplican a los casos de terrorismo, espiona- je y tráfico ilícito de drogas. En tales casos, las autoridades policiales pueden efectuar la detención preventiva de los presuntos implicados por un término no mayor de quince días naturales. Deben dar cuenta al Ministerio Público y al juez, quien puede asumir jurisdicción antes de vencido dicho término.
h. Nadie debe ser víctima de violencia moral, psíquica o física, ni sometido a tortura o a tratos inhumanos o humillantes. Cualquiera puede pedir de inmediato el examen médico de la persona agraviada o de aquélla imposibilitada de recurrir por sí misma a la autoridad. Carecen de valor las declaracio- nes obtenidas por la violencia. Quien la emplea incurre en responsabilidad.
Artículo 3.- La enumeración de los derechos establecidos en este ca- pítulo no excluye los demás que la Constitución garantiza, ni otros de naturaleza análoga o que se fundan en la dignidad del hombre, o en los principios de soberanía del pueblo, del Estado democrático de derecho y de la forma republicana de gobierno.
Artículo 4.- La comunidad y el Estado protegen especialmente al niño, al adolescente, a la madre y al anciano en situación de aban- dono. También protegen a la familia y promueven el matrimonio. Reconocen a estos últimos como institutos naturales y fundamen- tales de la sociedad. La forma del matrimonio y las causas de separación y de disolu- ción son reguladas por la ley.
Artículo 5.- La unión estable de un varón y una mujer, libres de impedimento matrimonial, que forman un hogar de hecho, da lugar
a una comunidad de bienes sujeta al régimen de la sociedad de ganan- ciales en cuanto sea aplicable.
Artículo 6.- La política nacional de población tiene como objeti- vo difundir y promover la paternidad y maternidad responsables. Reconoce el derecho de las familias y de las personas a decidir. En tal sentido, el Estado asegura los programas de educación y la infor- mación adecuados y el acceso a los medios, que no afecten la vida
o la salud. Es deber y derecho de los padres alimentar, educar y dar segu- ridad a sus hijos. Los hijos tienen el deber de respetar y asistir a sus padres. Todos los hijos tienen iguales derechos y deberes. Está prohibi- da toda mención sobre el estado civil de los padres y sobre la naturale- za de la filiación en los registros civiles y en cualquier otro documento de identidad.
Artículo 7.- Todos tienen derecho a la protección de su salud, la del medio familiar y la de la comunidad así como el deber de contribuir
a su promoción y defensa. La persona incapacitada para velar por
sí misma a causa de una deficiencia física o mental tiene derecho al respeto de su dignidad y a un régimen legal de protección, atención, readaptación y seguridad.
Artículo 8.- El Estado combate y sanciona el tráfico ilícito de drogas. Asimismo, regula el uso de los tóxicos sociales.
Artículo 9.- El Estado determina la política nacional de salud. El Poder Ejecutivo norma y supervisa su aplicación. Es responsable de diseñarla y conducirla en forma plural y descentralizadora para facili- tar a todos el acceso equitativo a los servicios de salud.
Artículo 10.- El Estado reconoce el derecho universal y progresivo de toda persona a la seguridad social, para su protección frente a las con- tingencias que precise la ley y para la elevación de su calidad de vida.
Artículo 11.- El Estado garantiza el libre acceso a prestaciones de salud y a pensiones, a través de entidades públicas, privadas o mixtas. Supervisa asimismo su eficaz funcionamiento. La ley establece la entidad del Gobierno Nacional que adminis- tra los regímenes de pensiones a cargo del Estado.
Artículo 12.- Los fondos y las reservas de la seguridad social son intangibles. Los recursos se aplican en la forma y bajo la responsabi- lidad que señala la ley.
Artículo 13.- La educación tiene como finalidad el desarrollo inte- gral de la persona humana. El Estado reconoce y garantiza la libertad de enseñanza. Los padres de familia tienen el deber de educar a sus hijos y el derecho de escoger los centros de educación y de participar en el proceso educativo.
Artículo 14.- La educación promueve el conocimiento, el aprendi- zaje y la práctica de las humanidades, la ciencia, la técnica, las artes, la educación física y el deporte. Prepara para la vida y el trabajo y fomenta la solidaridad. Es deber del Estado promover el desarrollo científico y tecno- lógico del país. La formación ética y cívica y la enseñanza de la Constitución y de los derechos humanos son obligatorias en todo el proceso educa-
tivo civil o militar. La educación religiosa se imparte con respeto a la libertad de las conciencias. La enseñanza se imparte, en todos sus niveles, con sujeción a los principios constitucionales y a los fines de la correspondiente insti- tución educativa. Los medios de comunicación social deben colaborar con el Es- tado en la educación y en la formación moral y cultural.
Artículo 15.- El profesorado en la enseñanza oficial es carrera públi- ca. La ley establece los requisitos para desempeñarse como director
o profesor de un centro educativo, así como sus derechos y obliga-
ciones. El Estado y la sociedad procuran su evaluación, capacitación, profesionalización y promoción permanentes. El educando tiene derecho a una formación que respete su iden- tidad, así como al buen trato psicológico y físico.
Toda persona, natural o jurídica, tiene el derecho de promover
y conducir instituciones educativas y el de transferir la propiedad de éstas, conforme a ley.
Artículo 16.- Tanto el sistema como el régimen educativo son des- centralizados. El Estado coordina la política educativa. Formula los linea- mientos generales de los planes de estudios así como los requisitos mínimos de la organización de los centros educativos. Supervisa su cumplimiento y la calidad de la educación. Es deber del Estado asegurar que nadie se vea impedido de re- cibir educación adecuada por razón de su situación económica o de limitaciones mentales o físicas. Se da prioridad a la educación en la asignación de recursos ordi- narios del Presupuesto de la República.
Artículo 17.- La educación inicial, primaria y secundaria son obliga- torias. En las instituciones del Estado, la educación es gratuita. En las universidades públicas el Estado garantiza el derecho a educarse gra- tuitamente a los alumnos que mantengan un rendimiento satisfactorio
y no cuenten con los recursos económicos necesarios para cubrir los costos de educación.
Con el fin de garantizar la mayor pluralidad de la oferta educa- tiva, y en favor de quienes no puedan sufragar su educación, la ley fija el modo de subvencionar la educación privada en cualquiera de sus modalidades, incluyendo la comunal y la cooperativa. El Estado promueve la creación de centros de educación donde la población los requiera. El Estado garantiza la erradicación del analfabetismo. Asimismo fomenta la educación bilingüe e intercultural, según las característi- cas de cada zona. Preserva las diversas manifestaciones culturales y lingüísticas del país. Promueve la integración nacional.
Artículo 18.- La educación universitaria tiene como fines la forma-
ción profesional, la difusión cultural, la creación intelectual y artística
y la investigación científica y tecnológica. El Estado garantiza la liber- tad de cátedra y rechaza la intolerancia. Las universidades son promovidas por entidades privadas o pú- blicas. La ley fija las condiciones para autorizar su funcionamiento. La universidad es la comunidad de profesores, alumnos y gradua- dos. Participan en ella los representantes de los promotores, de acuerdo
Artículo 19.- Las universidades, institutos superiores y demás cen- tros educativos constituidos conforme a la legislación en la materia gozan de inafectación de todo impuesto directo e indirecto que afecte los bienes, actividades y servicios propios de su finalidad educativa y cultural. En materia de aranceles de importación, puede establecerse un régimen especial de afectación para determinados bienes. Las donaciones y becas con fines educativos gozarán de exone- ración y beneficios tributarios en la forma y dentro de los límites que fije la ley. La ley establece los mecanismos de fiscalización a que se sujetan las mencionadas instituciones, así como los requisitos y condiciones
que deben cumplir los centros culturales que por excepción puedan gozar de los mismos beneficios. Para las instituciones educativas privadas que generen ingresos que por ley sean calificados como utilidades, puede establecerse la aplicación del impuesto a la renta.
Artículo 20.- Los colegios profesionales son instituciones autónomas con personalidad de derecho público. La ley señala los casos en que la colegiación es obligatoria.
Artículo 21.- Los yacimientos y restos arqueológicos, construccio- nes, monumentos, lugares, documentos bibliográficos y de archivo, objetos artísticos y testimonios de valor histórico, expresamente de- clarados bienes culturales, y provisionalmente los que se presumen como tales, son patrimonio cultural de la Nación, independiente- mente de su condición de propiedad privada o pública. Están prote- gidos por el Estado. La ley garantiza la propiedad de dicho patrimonio. Fomenta con- forme a ley, la participación privada en la conservación, restauración, exhibición y difusión del mismo, así como su restitución al país cuan- do hubiere sido ilegalmente trasladado fuera del territorio nacional.
Artículo 22.- El trabajo es un deber y un derecho. Es base del bien- estar social y un medio de realización de la persona.
Artículo 23.- El trabajo, en sus diversas modalidades, es objeto de atención prioritaria del Estado, el cual protege especialmente a la ma- dre, al menor de edad y al impedido que trabajan. El Estado promueve condiciones para el progreso social y eco- nómico, en especial mediante políticas de fomento del empleo pro- ductivo y de educación para el trabajo. Ninguna relación laboral puede limitar el ejercicio de los de- rechos constitucionales, ni desconocer o rebajar la dignidad del tra- bajador. Nadie está obligado a prestar trabajo sin retribución o sin su libre consentimiento.
Artículo 24.- El trabajador tiene derecho a una remuneración equi- tativa y suficiente, que procure, para él y su familia, el bienestar ma- terial y espiritual. El pago de la remuneración y de los beneficios sociales del traba- jador tiene prioridad sobre cualquiera otra obligación del empleador. Las remuneraciones mínimas se regulan por el Estado con par- ticipación de las organizaciones representativas de los trabajadores y de los empleadores.
Artículo 25.- La jornada ordinaria de trabajo es de ocho horas diarias
o cuarenta y ocho horas semanales, como máximo. En caso de jor-
nadas acumulativas o atípicas, el promedio de horas trabajadas en el
período correspondiente no puede superar dicho máximo. Los trabajadores tienen derecho a descanso semanal y anual re- munerados. Su disfrute y su compensación se regulan por ley o por convenio.
Artículo 26.- En la relación laboral se respetan los siguientes prin- cipios:
2. Carácter irrenunciable de los derechos reconocidos por la Cons- titución y la ley.
3. Interpretación favorable al trabajador en caso de duda insalva- ble sobre el sentido de una norma.
Artículo 27.- La ley otorga al trabajador adecuada protección contra
el despido arbitrario.
Artículo 28.- El Estado reconoce los derechos de sindicación, nego- ciación colectiva y huelga. Cautela su ejercicio democrático:
2. Fomenta la negociación colectiva y promueve formas de solu- ción pacífica de los conflictos laborales. La convención colectiva tiene fuerza vinculante en el ámbito de lo concertado.
Artículo 30.- Son ciudadanos los peruanos mayores de dieciocho años. Para el ejercicio de la ciudadanía se requiere la inscripción electoral.
Artículo 31.- Los ciudadanos tienen derecho a participar en los asun- tos públicos mediante referéndum; iniciativa legislativa; remoción o revocación de autoridades y demanda de rendición de cuentas. Tie- nen también el derecho de ser elegidos y de elegir libremente a sus representantes, de acuerdo con las condiciones y procedimientos de- terminados por ley orgánica. Es derecho y deber de los vecinos participar en el gobierno mu- nicipal de su jurisdicción. La ley norma y promueve los mecanismos directos e indirectos de su participación. Tienen derecho al voto los ciudadanos en goce de su capacidad civil. Para el ejercicio de este derecho se requiere estar inscrito en el registro correspondiente. El voto es personal, igual, libre, secreto y obligatorio hasta los setenta años. Es facultativo después de esa edad. La ley establece los mecanismos para garantizar la neutra- lidad estatal durante los procesos electorales y de participación ciudadana. Es nulo y punible todo acto que prohíba o limite al ciudadano el ejercicio de sus derechos.
Artículo 32.- Pueden ser sometidas a referéndum:
Artículo 33.- El ejercicio de la ciudadanía se suspende:
Artículo 34.- Los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional tienen derecho al voto y a la participación ciudadana, regulados por ley. No pueden postular a cargos de elección popular, participar en actividades partidarias o manifestaciones ni realizar actos de proselitismo, mientras no hayan pasado a la situación de retiro, de acuerdo a ley.
Artículo 35.- Los ciudadanos pueden ejercer sus derechos indivi- dualmente o a través de organizaciones políticas como partidos, mo- vimientos o alianzas, conforme a ley. Tales organizaciones concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular. Su inscrip- ción en el registro correspondiente les concede personalidad jurídica. La ley establece normas orientadas a asegurar el funcionamiento democrático de los partidos políticos, y la transparencia en cuanto al origen de sus recursos económicos y el acceso gratuito a los medios de comunicación social de propiedad del Estado en forma proporcional al último resultado electoral general.
Artículo 36.- El Estado reconoce el asilo político. Acepta la califica- ción del asilado que otorga el gobierno asilante. En caso de expulsión, no se entrega al asilado al país cuyo gobierno lo persigue.
Artículo 37.- La extradición sólo se concede por el Poder Ejecutivo previo informe de la Corte Suprema, en cumplimiento de la ley y de los tratados, y según el principio de reciprocidad.
No se concede extradición si se considera que ha sido solicitada con el fin de perseguir o castigar por motivo de religión, nacionali- dad, opinión o raza. Quedan excluidos de la extradición los perseguidos por delitos políticos o por hechos conexos con ellos. No se consideran tales el genocidio ni el magnicidio ni el terrorismo.
Artículo 38.- Todos los peruanos tienen el deber de honrar al Perú
de proteger los intereses nacionales, así como de respetar, cumplir
defender la Constitución y el ordenamiento jurídico de la Nación.
Artículo 39.- Todos los funcionarios y trabajadores públicos están al servicio de la Nación. El Presidente de la República tiene la más alta jerarquía en el servicio a la Nación y, en ese orden, los repre- sentantes al Congreso, ministros de Estado, miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo de la Magistratura, los magistrados supremos, el Fiscal de la Nación y el Defensor del Pueblo, en igual categoría; y los representantes de organismos descentralizados y al- caldes, de acuerdo a ley.
Artículo 40.- La ley regula el ingreso a la carrera administrativa, y los derechos, deberes y responsabilidades de los servidores públicos. No están comprendidos en dicha carrera los funcionarios que desempe- ñan cargos políticos o de confianza. Ningún funcionario o servidor público puede desempeñar más de un empleo o cargo público remu- nerado, con excepción de uno más por función docente. No están comprendidos en la función pública los trabajadores de las empresas del Estado o de sociedades de economía mixta. Es obligatoria la publicación periódica en el diario oficial de los ingresos que, por todo concepto, perciben los altos funcionarios,
y otros servidores públicos que señala la ley, en razón de sus cargos.
Artículo 41.- Los funcionarios y servidores públicos que señala la ley o que administran o manejan fondos del Estado o de organismos
sostenidos por éste deben hacer declaración jurada de bienes y rentas al tomar posesión de sus cargos, durante su ejercicio y al cesar en los mismos. La respectiva publicación se realiza en el diario oficial en la forma y condiciones que señala la ley. Cuando se presume enriquecimiento ilícito, el Fiscal de la Na- ción, por denuncia de terceros o de oficio, formula cargos ante el Poder Judicial. La ley establece la responsabilidad de los funcionarios y servi- dores públicos, así como el plazo de su inhabilitación para la función pública. El plazo de prescripción se duplica en caso de delitos cometidos contra el patrimonio del Estado.
Artículo 43.- La República del Perú es democrática, social, indepen- diente y soberana. El Estado es uno e indivisible. Su gobierno es unitario, representativo y descentralizado, y se organiza según el principio de la separación de poderes.
Artículo 44.- Son deberes primordiales del Estado: defender la sobe- ranía nacional; garantizar la plena vigencia de los derechos humanos; proteger a la población de las amenazas contra su seguridad; y pro- mover el bienestar general que se fundamenta en la justicia y en el desarrollo integral y equilibrado de la Nación.
Asimismo, es deber del Estado establecer y ejecutar la política de fronteras y promover la integración, particularmente latinoameri- cana, así como el desarrollo y la cohesión de las zonas fronterizas, en concordancia con la política exterior.
Artículo 45.- El poder del Estado emana del pueblo. Quienes lo ejer- cen lo hacen con las limitaciones y responsabilidades que la Constitu- ción y las leyes establecen. Ninguna persona, organización, Fuerza Armada, Policía Nacio- nal o sector de la población puede arrogarse el ejercicio de ese poder. Hacerlo constituye rebelión o sedición.
Artículo 46.- Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador, ni a quienes asumen funciones públicas en violación de la Constitución y de las leyes. La población civil tiene el derecho de insurgencia en defensa del orden constitucional. Son nulos los actos de quienes usurpan funciones públicas.
Artículo 47.- La defensa de los intereses del Estado está a cargo de los Procuradores Públicos conforme a ley. El Estado está exonerado del pago de gastos judiciales.
Artículo 48.- Son idiomas oficiales el castellano y, en las zonas donde predominen, también lo son el quechua, el aimara y las demás len- guas aborígenes, según la ley.
Artículo 49.- La capital de la República del Perú es la ciudad de Lima. Su capital histórica es la ciudad del Cusco. Son símbolos de la patria la bandera de tres franjas verticales con los colores rojo, blanco y rojo, y el escudo y el himno nacional establecidos por ley.
Artículo 51.- La Constitución prevalece sobre toda norma legal; la ley, sobre las normas de inferior jerarquía, y así sucesivamente. La publicidad es esencial para la vigencia de toda norma del Estado.
Artículo 52.- Son peruanos por nacimiento los nacidos en el terri- torio de la República. También lo son los nacidos en el exterior de padre o madre peruanos, inscritos en el registro correspondiente du- rante su minoría de edad. Son asimismo peruanos los que adquieren la nacionalidad por naturalización o por opción, siempre que tengan residencia en el Perú.
Artículo 53.- La ley regula las formas en que se adquiere o recupera la nacionalidad. La nacionalidad peruana no se pierde, salvo por renuncia expre- sa ante autoridad peruana.
Artículo 54.- El territorio del Estado es inalienable e inviolable. Comprende el suelo, el subsuelo, el dominio marítimo, y el espacio aéreo que los cubre. El dominio marítimo del Estado comprende el mar adyacente a sus costas, así como su lecho y subsuelo, hasta la distancia de dos- cientas millas marinas medidas desde las líneas de base que establece la ley. En su dominio marítimo, el Estado ejerce soberanía y jurisdic- ción, sin perjuicio de las libertades de comunicación internacional, de acuerdo con la ley y con los tratados ratificados por el Estado. El Estado ejerce soberanía y jurisdicción sobre el espacio aéreo que cubre su territorio y el mar adyacente hasta el límite de las dos- cientas millas, sin perjuicio de las libertades de comunicación inter- nacional, de conformidad con la ley y con los tratados ratificados por el Estado.
Artículo 55.- Los tratados celebrados por el Estado y en vigor for- man parte del derecho nacional.
Artículo 56.- Los tratados deben ser aprobados por el Congreso an- tes de su ratificación por el Presidente de la República, siempre que versen sobre las siguientes materias:
Artículo 57.- El Presidente de la República puede celebrar o ratificar tratados o adherir a éstos sin el requisito de la aprobación previa del Congreso en materias no contempladas en el artículo precedente. En todos esos casos, debe dar cuenta al Congreso. Cuando el tratado afecte disposiciones constitucionales debe ser aprobado por el mismo procedimiento que rige la reforma de la Constitución, antes de ser ratificado por el Presidente de la Repú- blica.
La denuncia de los tratados es potestad del Presidente de la Re- pública, con cargo de dar cuenta al Congreso. En el caso de los trata- dos sujetos a aprobación del Congreso, la denuncia requiere aproba- ción previa de éste.
Artículo 59.- El Estado estimula la creación de riqueza y garantiza la libertad de trabajo y la libertad de empresa, comercio e industria. El ejercicio de estas libertades no debe ser lesivo a la moral, ni a la salud, ni a la seguridad públicas. El Estado brinda oportunidades de supe- ración a los sectores que sufren cualquier desigualdad; en tal sentido, promueve las pequeñas empresas en todas sus modalidades.
Artículo 60.- El Estado reconoce el pluralismo económico. La eco- nomía nacional se sustenta en la coexistencia de diversas formas de propiedad y de empresa. Sólo autorizado por ley expresa, el Estado puede realizar subsi- diariamente actividad empresarial, directa o indirecta, por razón de alto interés público o de manifiesta conveniencia nacional. La actividad empresarial, pública o no pública, recibe el mismo tratamiento legal.
Artículo 61.- El Estado facilita y vigila la libre competencia. Combate toda práctica que la limite y el abuso de posiciones dominantes o mo- nopólicas. Ninguna ley ni concertación puede autorizar ni establecer monopolios. La prensa, la radio, la televisión y los demás medios de expresión y comunicación social; y, en general, las empresas, los bienes y ser- vicios relacionados con la libertad de expresión y de comunicación, no pueden ser objeto de exclusividad, monopolio ni acaparamiento, directa ni indirectamente, por parte del Estado ni de particulares.
Artículo 62.- La libertad de contratar garantiza que las partes pueden pactar válidamente según las normas vigentes al tiempo del contrato. Los términos contractuales no pueden ser modificados por leyes u otras disposiciones de cualquier clase. Los conflictos derivados de la relación contractual sólo se solucionan en la vía arbitral o en la judi- cial, según los mecanismos de protección previstos en el contrato o contemplados en la ley. Mediante contratos-ley, el Estado puede establecer garantías y otorgar seguridades. No pueden ser modificados legislativamente, sin perjuicio de la protección a que se refiere el párrafo precedente.
Artículo 63.- La inversión nacional y la extranjera se sujetan a las mismas condiciones. La producción de bienes y servicios y el comer- cio exterior son libres. Si otro país o países adoptan medidas protec- cionistas o discriminatorias que perjudiquen el interés nacional, el Estado puede, en defensa de éste, adoptar medidas análogas. En todo contrato del Estado y de las personas de derecho públi- co con extranjeros domiciliados consta el sometimiento de éstos a las leyes y órganos jurisdiccionales de la República y su renuncia a toda reclamación diplomática. Pueden ser exceptuados de la jurisdicción nacional los contratos de carácter financiero. El Estado y las demás personas de derecho público pueden so- meter las controversias derivadas de relación contractual a tribunales constituidos en virtud de tratados en vigor. Pueden también some- terlas a arbitraje nacional o internacional, en la forma en que lo dis- ponga la ley.
Artículo 64.- El Estado garantiza la libre tenencia y disposición de moneda extranjera.
Artículo 65.- El Estado defiende el interés de los consumidores y usuarios. Para tal efecto garantiza el derecho a la información sobre los bienes y servicios que se encuentran a su disposición en el mer- cado. Asimismo vela, en particular, por la salud y la seguridad de la población.
Artículo 66.- Los recursos naturales, renovables y no renovables, son patrimonio de la Nación. El Estado es soberano en su aprovecha- miento. Por ley orgánica se fijan las condiciones de su utilización y de su otorgamiento a particulares. La concesión otorga a su titular un derecho real, sujeto a dicha norma legal.
Artículo 67.- El Estado determina la política nacional del ambiente. Promueve el uso sostenible de sus recursos naturales.
Artículo 68.- El Estado está obligado a promover la conservación de la diversidad biológica y de las áreas naturales protegidas.
Artículo 69.- El Estado promueve el desarrollo sostenible de la Ama- zonia con una legislación adecuada.
Artículo 70.- El derecho de propiedad es inviolable. El Estado lo garantiza. Se ejerce en armonía con el bien común y dentro de los límites de ley. A nadie puede privarse de su propiedad sino, exclusiva- mente, por causa de seguridad nacional o necesidad pública, declara- da por ley, y previo pago en efectivo de indemnización justipreciada que incluya compensación por el eventual perjuicio. Hay acción ante el Poder Judicial para contestar el valor de la propiedad que el Estado haya señalado en el procedimiento expropiatorio.
Artículo 71.- En cuanto a la propiedad, los extranjeros, sean per- sonas naturales o jurídicas, están en la misma condición que los peruanos, sin que, en caso alguno, puedan invocar excepción ni protección diplomática. Sin embargo, dentro de cincuenta kilómetros de las fronte- ras, los extranjeros no pueden adquirir ni poseer, por título alguno,
minas, tierras, bosques, aguas, combustibles ni fuentes de energía, directa ni indirectamente, individualmente ni en sociedad, bajo pena de perder, en beneficio del Estado, el derecho así adquirido. Se exceptúa el caso de necesidad pública expresamente declarada por decreto supremo aprobado por el Consejo de Ministros conforme a ley.
Artículo 72.- La ley puede, sólo por razón de seguridad nacional, establecer temporalmente restricciones y prohibiciones específicas para la adquisición, posesión, explotación y transferencia de deter- minados bienes.
Artículo 73.- Los bienes de dominio público son inalienables e im- prescriptibles. Los bienes de uso público pueden ser concedidos a particulares conforme a ley, para su aprovechamiento económico.
Artículo 74.- Los tributos se crean, modifican o derogan, o se esta- blece una exoneración, exclusivamente por ley o decreto legislativo en caso de delegación de facultades, salvo los aranceles y tasas, los cuales se regulan mediante decreto supremo. Los Gobiernos Regionales y los Gobiernos Locales pueden crear, modificar y suprimir contribuciones y tasas, o exonerar de éstas, den- tro de su jurisdicción, y con los límites que señala la ley. El Estado, al ejercer la potestad tributaria, debe respetar los principios de reserva de la ley, y los de igualdad y respeto de los derechos fundamentales de la persona. Ningún tributo puede tener carácter confiscatorio. Las leyes de presupuesto y los decretos de urgencia no pueden contener normas sobre materia tributaria. Las leyes relativas a tribu- tos de periodicidad anual rigen a partir del primero de enero del año siguiente a su promulgación. No surten efecto las normas tributarias dictadas en violación de lo que establece el presente artículo.
Artículo 75.- El Estado sólo garantiza el pago de la deuda pública contraída por gobiernos constitucionales de acuerdo con la Consti- tución y la ley. Las operaciones de endeudamiento interno y externo del Estado se aprueban conforme a ley. Los municipios pueden celebrar operaciones de crédito con car- go a sus recursos y bienes propios, sin requerir autorización legal.
Artículo 76.- Las obras y la adquisición de suministros con utiliza- ción de fondos o recursos públicos se ejecutan obligatoriamente por contrata y licitación pública, así como también la adquisición o la enajenación de bienes. La contratación de servicios y proyectos cuya importancia y cuyo monto señala la Ley de Presupuesto se hace por concurso públi- co. La ley establece el procedimiento, las excepciones y las respectivas responsabilidades.
Artículo 77.- La administración económica y financiera del Estado se rige por el presupuesto que anualmente aprueba el Congreso. La estructura del presupuesto del sector público contiene dos secciones:
gobierno central e instancias descentralizadas. El presupuesto asigna equitativamente los recursos públicos, su programación y ejecución responden a los criterios de eficiencia de necesidades sociales básicas y de descentralización. Corresponden a las respectivas circunscripciones, conforme a ley, recibir una participación adecuada del total de los ingresos y rentas obtenidos por el Estado en la explotación de los recursos naturales en cada zona en calidad de canon.
Artículo 78.- El Presidente de la República envía al Congreso el pro- yecto de Ley de Presupuesto dentro de un plazo que vence el 30 de agosto de cada año. En la misma fecha, envía también los proyectos de ley de endeu- damiento y de equilibrio financiero. El proyecto presupuestal debe estar efectivamente equilibrado. Los préstamos procedentes del Banco Central de Reserva o del Banco de la Nación no se contabilizan como ingreso fiscal.
No pueden cubrirse con empréstitos los gastos de carácter per- manente. No puede aprobarse el presupuesto sin partida destinada al ser- vicio de la deuda pública.
Artículo 79.- Los representantes ante el Congreso no tienen inicia- tiva para crear ni aumentar gastos públicos, salvo en lo que se refiere a su presupuesto. El Congreso no puede aprobar tributos con fines predetermina- dos, salvo por solicitud del Poder Ejecutivo. En cualquier otro caso, las leyes de índole tributaria referidas a beneficios o exoneraciones requieren previo informe del Ministerio de Economía y Finanzas. Sólo por ley expresa, aprobada por dos tercios de los congre- sistas, puede establecerse selectiva y temporalmente un tratamiento tributario especial para una determinada zona del país.
Artículo 80.- El Ministro de Economía y Finanzas sustenta, ante el Pleno del Congreso de la República, el pliego de ingresos. Cada ministro sustenta los pliegos de egresos de su sector; previa-mente sustentan los resultados y metas de la ejecución del presupuesto del año anterior y los avances en la ejecución del presupuesto del año fiscal correspondiente. El Presidente de la Corte Suprema, el Fiscal de la Nación y el Presidente del Jurado Nacional de Elecciones sustentan los pliegos correspondientes a cada institución. Si la autógrafa de la Ley de Presupuesto no es remitida al Poder Ejecutivo hasta el treinta de noviembre, entra en vigencia el proyecto de este, que es promulgado por decreto legislativo. Los créditos suplementarios, habilitaciones y transferencias de partidas se tramitan ante el Congreso de la República tal como la Ley de Presupuesto. Durante el receso parlamentario, se tramitan ante la Comisión Permanente. Para aprobarlos, se requiere los votos de los tres quintos del número legal de sus miembros.
Artículo 81.- La Cuenta General de la República, acompañada del informe de auditoría de la Contraloría General de la República, es
remitida por el Presidente de la República al Congreso de la Repú- blica en un plazo que vence el quince de agosto del año siguiente a la ejecución del presupuesto. La Cuenta General de la República es examinada y dictaminada por una comisión revisora hasta el quince de octubre. El Congreso de la República se pronuncia en un plazo que vence el treinta de octubre. Si no hay pronunciamiento del Congreso de la República en el plazo señalado, se eleva el dictamen de la comisión revisora al Poder Ejecutivo para que este promulgue un decreto legislativo que contiene la Cuenta General de la República.
Artículo 82.- La Contraloría General de la República es una entidad descentralizada de Derecho Público que goza de autonomía conforme a su ley orgánica. Es el órgano superior del Sistema Nacional de Control. Supervisa la legalidad de la ejecución del Presupuesto del Estado, de las operaciones de la deuda pública y de los actos de las instituciones sujetas a control. El Contralor General es designado por el Congreso, a propuesta del Poder Ejecutivo, por siete años. Puede ser removido por el Con- greso por falta grave.
Artículo 83.- La ley determina el sistema monetario de la República. La emisión de billetes y monedas es facultad exclusiva del Estado. La ejerce por intermedio del Banco Central de Reserva del Perú.
Artículo 84.- El Banco Central es persona jurídica de derecho públi- co. Tiene autonomía dentro del marco de su Ley Orgánica. La finalidad del Banco Central es preservar la estabilidad mo- netaria. Sus funciones son: regular la moneda y el crédito del sistema financiero, administrar las reservas internacionales a su cargo, y las demás funciones que señala su ley orgánica. El Banco informa al país, exacta y periódicamente, sobre el esta- do de las finanzas nacionales, bajo responsabilidad de su Directorio.
Artículo 85°.- El Banco puede efectuar operaciones y celebrar con- venios de crédito para cubrir desequilibrios transitorios en la posición de las reservas internacionales. Requiere autorización por ley cuando el monto de tales opera- ciones o convenios supera el límite señalado por el Presupuesto del Sector Público, con cargo de dar cuenta al Congreso.
Artículo 86°.- El Banco es gobernado por un Directorio de siete miembros. El Poder Ejecutivo designa a cuatro, entre ellos al Pre- sidente. El Congreso ratifica a éste y elige a los tres restantes, con la mayoría absoluta del número legal de sus miembros. Todos los directores del Banco son nombrados por el período constitucional que corresponde al Presidente de la República. No re- presentan a entidad ni interés particular algunos. El Congreso puede removerlos por falta grave. En caso de remoción, los nuevos directo- res completan el correspondiente período constitucional.
Artículo 87°.- El Estado fomenta y garantiza el ahorro. La ley esta- blece las obligaciones y los límites de las empresas que reciben aho- rros del público, así como el modo y los alcances de dicha garantía. La Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Pri- vadas de Fondos de Pensiones ejerce el control de las empresas ban- carias, de seguros, de administración de fondos de pensiones, de las demás que reciben depósitos del público y de aquellas otras que, por realizar operaciones conexas o similares, determine la ley. La ley establece la organización y la autonomía funcional de la Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones. El Poder Ejecutivo designa al Superintendente de Banca, Se- guros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones por el plazo correspondiente a su período constitucional. El Congreso lo ratifica.
Artículo 88.- El Estado apoya preferentemente el desarrollo agrario. Garantiza el derecho de propiedad sobre la tierra, en forma privada
o comunal o en cualquiera otra forma asociativa. La ley puede fijar
los límites y la extensión de la tierra según las peculiaridades de cada zona.
Las tierras abandonadas, según previsión legal, pasan al domi- nio del Estado para su adjudicación en venta.
Artículo 89.- Las Comunidades Campesinas y las Nativas tienen existencia legal y son personas jurídicas.
Son autónomas en su organización, en el trabajo comunal y en
uso y la libre disposición de sus tierras, así como en lo económico
administrativo, dentro del marco que la ley establece. La propiedad
de sus tierras es imprescriptible, salvo en el caso de abandono previsto en el artículo anterior. El Estado respeta la identidad cultural de las Comunidades Campesinas y Nativas.
Artículo 90.- El Poder Legislativo reside en el Congreso de la Repú- blica, el cual consta de cámara única. El número de congresistas es de ciento treinta. El Congreso de la República se elige por un período de cinco años mediante un proceso electoral organizado conforme a ley. Los candidatos a la Presidencia de la República no pueden integrar la lista de candidatos a congre- sistas. Los candidatos a vicepresidentes pueden ser simultáneamente candidatos a una representación en el Congreso.
Para ser elegido congresista, se requiere ser peruano de naci- miento, haber cumplido veinticinco años y gozar de derecho de su- fragio.
Artículo 91.- No pueden ser elegidos miembros del Parlamento Na- cional si no han renunciado al cargo seis (6) meses antes de la elec- ción:
2. Los miembros del Tribunal Constitucional, del Consejo Na- cional de la Magistratura, del Poder Judicial, del Ministerio Público, del Jurado Nacional de Elecciones, ni el Defensor del Pueblo.
3. El Presidente del Banco Central de Reserva, el Superintendente de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones y el Superintendente Nacional de Administración Tributaria. 4. Los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional en actividad, y
Artículo 92.- La función de congresista es de tiempo completo; le está prohibido desempeñar cualquier cargo o ejercer cualquier pro- fesión u oficio, durante las horas de funcionamiento del Congreso. El mandato del congresista es incompatible con el ejercicio de cualquiera otra función pública, excepto la de Ministro de Estado, y el desempeño, previa autorización del Congreso, de comisiones ex- traordinarias de carácter internacional. La función de congresista es, asimismo, incompatible con la condición de gerente, apoderado, representante, mandatario, aboga- do, accionista mayoritario o miembro del Directorio de empresas que tienen con el Estado contratos de obras, de suministro o de aprovi- sionamiento, o que administran rentas públicas o prestan servicios públicos. La función de congresista es incompatible con cargos simila- res en empresas que, durante el mandato del congresista, obtengan concesiones del Estado, así como en empresas del sistema crediticio
financiero supervisadas por la Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones.
Artículo 93.- Los congresistas representan a la Nación. No están su- jetos a mandato imperativo ni a interpelación. No son responsables ante autoridad ni órgano jurisdiccional alguno por las opiniones y votos que emiten en el ejercicio de sus funciones. No pueden ser procesados ni presos sin previa autorización del Congreso o de la Comisión Permanente, desde que son elegidos hasta un mes después de haber cesado en sus funciones, excepto por delito flagrante, caso en el cual son puestos a disposición del Congreso o de la Comisión Permanente dentro de las veinticuatro horas, a fin de que se autorice o no la privación de la libertad y el enjuiciamiento.
Artículo 94.- El Congreso elabora y aprueba su Reglamento, que tie- ne fuerza de ley; elige a sus representantes en la Comisión Permanente y en las demás comisiones; establece la organización y las atribucio- nes de los grupos parlamentarios; gobierna su economía; sanciona su presupuesto; nombra y remueve a sus funcionarios y empleados, y les otorga los beneficios que les corresponden de acuerdo a ley.
Artículo 95.- El mandato legislativo es irrenunciable. Las sanciones disciplinarias que impone el Congreso a los repre- sentantes y que implican suspensión de funciones no pueden exceder de ciento veinte días de legislatura.
Artículo 96.- Cualquier representante a Congreso puede pedir a los Ministros de Estado, al Jurado Nacional de Elecciones, al Contralor General, al Banco Central de Reserva, a la Superintendencia de Ban- ca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones, a los Gobiernos Regionales y Locales y a las instituciones que señala la ley, los informes que estime necesarios. El pedido se hace por escrito y de acuerdo con el Reglamento del Congreso. La falta de respuesta da lugar a las responsabilidades de ley.
Artículo 97.- El Congreso puede iniciar investigaciones sobre cual- quier asunto de interés público. Es obligatorio comparecer, por reque- rimiento, ante las comisiones encargadas de tales investigaciones, bajo los mismos apremios que se observan en el procedimiento judicial. Para el cumplimiento de sus fines, dichas comisiones pueden acceder a cualquier información, la cual puede implicar el levanta- miento del secreto bancario y el de la reserva tributaria; excepto la información que afecte la intimidad personal. Sus conclusiones no obligan a los órganos jurisdiccionales.
Artículo 98.- El Presidente de la República está obligado a poner a disposición del Congreso los efectivos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional que demande el Presidente del Congreso. Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional no pueden ingresar en el recinto del Congreso sino con autorización de su propio Presi- dente.
Artículo 99.- Corresponde a la Comisión Permanente acusar ante el Congreso: al Presidente de la República; a los representantes a Con- greso; a los Ministros de Estado; a los miembros del Tribunal Consti- tucional; a los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura; a los vocales de la Corte Suprema; a los fiscales supremos; al Defensor del Pueblo y al Contralor General por infracción de la Constitución
y por todo delito que cometan en el ejercicio de sus funciones y hasta cinco años después de que hayan cesado en éstas.
Artículo 100.- Corresponde al Congreso, sin participación de la Co- misión Permanente, suspender o no al funcionario acusado o inha-
bilitarlo para el ejercicio de la función pública hasta por diez años,
o destituirlo de su función sin perjuicio de cualquiera otra responsa- bilidad. El acusado tiene derecho, en este trámite, a la defensa por sí mismo y con asistencia de abogado ante la Comisión Permanente y ante el Pleno del Congreso. En caso de resolución acusatoria de contenido penal, el Fiscal de la Nación formula denuncia ante la Corte Suprema en el plazo de
cinco días. El Vocal Supremo Penal abre la instrucción correspon- diente. La sentencia absolutoria de la Corte Suprema devuelve al acusa- do sus derechos políticos. Los términos de la denuncia fiscal y del auto apertorio de ins- trucción no pueden exceder ni reducir los términos de la acusación del Congreso.
Artículo 101.- Los miembros de la Comisión Permanente del Con- greso son elegidos por éste. Su número tiende a ser proporcional al de los representantes de cada grupo parlamentario y no excede del veinticinco por ciento del número total de congresistas. Son atribuciones de la Comisión Permanente:
1. Designar al Contralor General, a propuesta del Presidente de la Repú- blica.
2. Ratificar la designación del Presidente del Banco Central de Re- serva y del Superintendente de Banca, Seguros y Administrado- ras Privadas de Fondos de Pensiones.
3. Aprobar los créditos suplementarios y las transferencias y habi- litaciones del Presupuesto, durante el receso parlamentario.
4. Ejercitar la delegación de facultades legislativas que el Congreso le otorgue No pueden delegarse a la Comisión Permanente materias re- lativas a reforma constitucional, ni a la aprobación de tratados internacionales, leyes orgánicas, Ley de Presupuesto y Ley de la Cuenta General de la República.
1. Dar leyes y resoluciones legislativas, así como interpretar, modi- ficar o derogar las existentes.
2. Velar por el respeto de la Constitución y de las leyes, y disponer lo conveniente para hacer efectiva la responsabilidad de los in- fractores.
7. Aprobar la demarcación territorial que proponga el Poder Eje- cutivo.
Artículo 103.- Pueden expedirse leyes especiales porque así lo exige la naturaleza de las cosas, pero no por razón de las diferencias de las personas. La ley, desde su entrada en vigencia, se aplica a las con- secuencias de las relaciones y situaciones jurídicas existentes y no tiene fuerza ni efectos retroactivos; salvo, en ambos supuestos, en materia penal cuando favorece al reo. La ley se deroga sólo por otra ley. También queda sin efecto por sentencia que declara su inconsti- tucionalidad. La Constitución no ampara el abuso del derecho.
Artículo 104.- El Congreso puede delegar en el Poder Ejecutivo la facultad de legislar, mediante decretos legislativos, sobre la materia específica y por el plazo determinado establecidos en la ley autori- tativa. No pueden delegarse las materias que son indelegables a la Co- misión Permanente. Los decretos legislativos están sometidos, en cuanto a su pro- mulgación, publicación, vigencia y efectos, a las mismas normas que rigen para la ley. El Presidente de la República da cuenta al Congreso o a la Co- misión Permanente de cada decreto legislativo.
Artículo 105.- Ningún proyecto de ley puede sancionarse sin haber sido previamente aprobado por la respectiva Comisión dictaminado- ra, salvo excepción señalada en el Reglamento del Congreso. Tienen preferencia del Congreso los proyectos enviados por el Poder Ejecuti- vo con carácter de urgencia.
Artículo 106.- Mediante leyes orgánicas se regulan la estructura y el funcionamiento de las entidades del Estado previstas en la Consti- tución, así como también las otras materias cuya regulación por ley orgánica está establecida en la Constitución. Los proyectos de ley orgánica se tramitan como cualquiera otra ley. Para su aprobación o modificación, se requiere el voto de más de la mitad del número legal de miembros del Congreso.
Artículo 107.- El Presidente de la República y los Congresistas tie- nen derecho a iniciativa en la formación de leyes. También tienen el mismo derecho en las materias que les son propias los otros poderes del Estado, las instituciones públicas autó- nomas, los Gobiernos Regionales, los Gobiernos Locales y los cole- gios profesionales. Asimismo lo tienen los ciudadanos que ejercen el derecho de iniciativa conforme a ley.
Artículo 108.- La ley aprobada según lo previsto por la Constitu- ción, se envía al Presidente de la República para su promulgación dentro de un plazo de quince días. En caso de no promulgación por el Presidente de la República, la promulga el Presidente del Congre- so, o el de la Comisión Permanente, según corresponda. Si el Presidente de la República tiene observaciones que hacer sobre el todo o una parte de la ley aprobada en el Congreso, las pre- senta a éste en el mencionado término de quince días. Reconsiderada la ley por el Congreso, su Presidente la promul- ga, con el voto de más de la mitad del número legal de miembros del Congreso.
Artículo 109.- La ley es obligatoria desde el día siguiente de su pu- blicación en el diario oficial, salvo disposición contraria de la misma ley que posterga su vigencia en todo o en parte.
Artículo 110.- El Presidente de la República es el Jefe del Estado y personifica a la Nación. Para ser elegido Presidente de la República se requiere ser pe- ruano por nacimiento, tener más de treinta y cinco años de edad al momento de la postulación y gozar del derecho de sufragio.
Artículo 111.- El Presidente de la República se elige por sufragio directo. Es elegido el candidato que obtiene más de la mitad de los votos. Los votos viciados o en blanco no se computan. Si ninguno de los candidatos obtiene la mayoría absoluta, se procede a una segunda elección, dentro de los treinta días siguientes a la proclamación de los cómputos oficiales, entre los candidatos que han obtenido las dos más altas mayorías relativas. Junto con el Presidente de la República son elegidos, de la mis- ma manera, con los mismos requisitos y por igual término, dos vice- presidentes.
Artículo 112.- El mandato presidencial es de cinco años, no hay re- elección inmediata. Transcurrido otro período constitucional, como mínimo, el ex presidente puede volver a postular, sujeto a las mismas condiciones.
Salir del territorio nacional sin permiso del Congreso o no re- gresar a él dentro del plazo fijado. Y
5. Destitución, tras haber sido sancionado por alguna de las infracciones mencionadas en el artículo 117° de la Constitución.
Artículo 114.- El ejercicio de la Presidencia de la República se sus- pende por:
1. Incapacidad temporal del Presidente, declarada por el Con- greso, o
2. Hallarse éste sometido a proceso judicial, conforme al artículo 117° de la Constitución.
Artículo 115.- Por impedimento temporal o permanente del Presi- dente de la República, asume sus funciones el Primer Vicepresidente. En defecto de éste, el Segundo Vicepresidente. Por impedimento de ambos, el Presidente del Congreso. Si el impedimento es permanen- te, el Presidente del Congreso convoca de inmediato a elecciones. Cuando el Presidente de la República sale del territorio nacio- nal, el Primer Vicepresidente se encarga del despacho. En su defecto, lo hace el Segundo Vicepresidente.
Artículo 116.- El Presidente de la República presta juramento de ley
y asume el cargo, ante el Congreso, el 28 de julio del año en que se realiza la elección.
Artículo 117.- El Presidente de la República sólo puede ser acusado,
durante su período, por traición a la patria; por impedir las elecciones presidenciales, parlamentarias, regionales o municipales; por disolver
el Congreso, salvo en los casos previstos en el artículo 134 de la Cons-
titución, y por impedir su reunión o funcionamiento, o los del Jura- do Nacional de Elecciones y otros organismos del sistema electoral.
4. Velar por el orden interno y la seguridad exterior de la Repú- blica.
7. Dirigir mensajes al Congreso en cualquier época y obligatoria- mente, en forma personal y por escrito, al instalarse la primera legislatura ordinaria anual. Los mensajes anuales contienen la exposición detallada de la situación de la República y las me- joras y reformas que el Presidente juzgue necesarias y conve- nientes para su consideración por el Congreso. Los mensajes del Presidente de la República, salvo el primero de ellos, son aprobados por el Consejo de Ministros.
11. Dirigir la política exterior y las relaciones internacionales; y ce- lebrar y ratificar tratados.
12. Nombrar embajadores y ministros plenipotenciarios, con aproba- ción del Consejo de Ministros, con cargo de dar cuenta al Congreso.
14. Presidir el Sistema de Defensa Nacional; y organizar, distribuir y disponer el empleo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Na- cional.
Negociar los empréstitos. 19. Dictar medidas extraordinarias, mediante decretos de urgencia con fuerza de ley, en materia eco- nómica y financiera, cuando así lo requiere el interés nacional y con cargo de dar cuenta al Congreso. El Congreso puede modi- ficar o derogar los referidos decretos de urgencia.
Conceder indultos y conmutar penas. Ejercer el derecho de gracia en beneficio de los procesados en los casos en que la etapa de ins- trucción haya excedido el doble de su plazo más su ampliatoria.
Conferir condecoraciones en nombre de la Nación, con acuer- do del Consejo de Ministros.
Artículo 119.- La dirección y la gestión de los servicios públicos es- tán confiadas al Consejo de Ministros; y a cada ministro en los asun- tos que competen a la cartera a su cargo.
Artículo 120.- Son nulos los actos del Presidente de la República que carecen de refrendación ministerial.
Artículo 121.- Los ministros, reunidos, forman el Consejo de Minis- tros. La ley determina su organización y funciones. El Consejo de Ministros tiene su Presidente. Corresponde al Presi- dente de la República presidir el Consejo de Ministros cuando lo convoca o cuando asiste a sus sesiones.
Artículo 122.- El Presidente de la República nombra y remueve al Presidente del Consejo. Nombra y remueve a los demás minis- tros, a propuesta y con acuerdo, respectivamente, del Presidente del Consejo.
1. Ser, después del Presidente de la República, el portavoz autori- zado del gobierno.
3. Refrendar los decretos legislativos, los decretos de urgencia y los demás decretos y resoluciones que señalan la Constitución
Artículo 124.- Para ser ministro de Estado, se requiere ser peruano por nacimiento, ciudadano en ejercicio y haber cumplido veinticinco años de edad. Los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional pueden ser ministros.
2. Aprobar los decretos legislativos y los decretos de urgencia que
dicta el Presidente de la República, así como los proyectos de ley
y los decretos y resoluciones que dispone la ley.
Artículo 126.- Todo acuerdo del Consejo de Ministros requiere el voto aprobatorio de la mayoría de sus miembros, y consta en acta. Los ministros no pueden ejercer otra función pública, excepto la legislativa. Los ministros no pueden ser gestores de intereses propios o de terceros ni ejercer actividad lucrativa, ni intervenir en la dirección o gestión de empresas ni asociaciones privadas.
Artículo 127.- No hay ministros interinos. El Presidente de la Re- pública puede encomendar a un ministro que, con retención de su cartera, se encargue de otra por impedimento del que la sirve, sin que este encargo pueda prolongarse por más de treinta días ni trasmitirse a otros ministros.
Artículo 128.- Los ministros son individualmente responsables por sus propios actos y por los actos presidenciales que refrendan. Todos los ministros son solidariamente responsables por los actos delictivos o violatorios de la Constitución o de las leyes en que incurra el Presidente de la República o que se acuerden en Consejo, aunque salven su voto, a no ser que renuncien inmedia- tamente.
Artículo 129.- El Consejo de Ministros en pleno o los ministros por separado pueden concurrir a las sesiones del Congreso y participar en sus debates con las mismas prerrogativas que los parlamentarios, salvo la de votar si no son congresistas. Concurren también cuando son invitados para informar. El Presidente del Consejo o uno, por lo menos, de los ministros con- curre periódicamente a las sesiones plenarias del Congreso para la estación de preguntas.
Artículo 130.- Dentro de los treinta días de haber asumido sus fun- ciones, el Presidente del Consejo concurre al Congreso, en compañía de los demás ministros, para exponer y debatir la política general del gobierno y las principales medidas que requiere su gestión. Plantea al efecto cuestión de confianza. Si el Congreso no está reunido, el Presidente de la República convoca a legislatura extraordinaria.
Artículo 131.- Es obligatoria la concurrencia del Consejo de Minis- tros, o de cualquiera de los ministros, cuando el Congreso los llama para interpelarlos. La interpelación se formula por escrito. Debe ser presentada por no menos del quince por ciento del número legal de congresis- tas. Para su admisión, se requiere el voto del tercio del número de representantes hábiles; la votación se efectúa indefectiblemente en la siguiente sesión.
Artículo 132.- El Congreso hace efectiva la responsabilidad política del Consejo de Ministros, o de los ministros por separado, mediante el voto de censura o el rechazo de la cuestión de confianza. Esta últi- ma sólo se plantea por iniciativa ministerial. Toda moción de censura contra el Consejo de Ministros, o con- tra cualquiera de los ministros, debe ser presentada por no menos del veinticinco por ciento del número legal de congresistas. Se debate y vota entre el cuarto y el décimo día natural después de su presenta- ción. Su aprobación requiere del voto de más de la mitad del número legal de miembros del Congreso. El Consejo de Ministros, o el ministro censurado, debe renunciar. El Presidente de la República acepta la dimisión dentro de las setenta y dos horas siguientes. La desaprobación de una iniciativa ministerial no obliga al mi- nistro a dimitir, salvo que haya hecho cuestión de confianza de la aprobación.
Artículo 133.- El Presidente del Consejo de Ministros puede plan- tear ante el Congreso una cuestión de confianza a nombre del Conse- jo. Si la confianza le es rehusada, o si es censurado, o si renuncia o es removido por el Presidente de la República, se produce la crisis total del gabinete.
Artículo 134.- El Presidente de la República está facultado para di- solver el Congreso si éste ha censurado o negado su confianza a dos Consejos de Ministros. El decreto de disolución contiene la convocatoria a elecciones para un nuevo Congreso. Dichas elecciones se realizan dentro de los cuatro meses de la fecha de disolución, sin que pueda alterarse el sis- tema electoral preexistente.
No puede disolverse el Congreso en el último año de su man- dato. Disuelto el Congreso, se mantiene en funciones la Comisión Permanente, la cual no puede ser disuelta. No hay otras formas de revocatoria del mandato parlamentario. Bajo estado de sitio, el Congreso no puede ser disuelto.
Artículo 135.- Reunido el nuevo Congreso, puede censurar al Con- sejo de Ministros, o negarle la cuestión de confianza, después de que el Presidente del Consejo haya expuesto ante el Congreso los actos del Poder Ejecutivo durante el interregno parlamentario. En ese interregno, el Poder Ejecutivo legisla mediante decretos de urgencia, de los que da cuenta a la Comisión Permanente para que los examine y los eleve al Congreso, una vez que éste se instale.
Artículo 136.- Si las elecciones no se efectúan dentro del plazo se- ñalado, el Congreso disuelto se reúne de pleno derecho, recobra sus facultades, y destituye al Consejo de Ministros. Ninguno de los miembros de éste puede ser nombrado nuevamente ministro durante el resto del período presidencial. El Congreso extraordinariamente así elegido sustituye al ante- rior, incluida la Comisión Permanente, y completa el período consti- tucional del Congreso disuelto.
Artículo 137.- El Presidente de la República, con acuerdo del Con- sejo de Ministros, puede decretar, por plazo determinado, en todo el territorio nacional, o en parte de él, y dando cuenta al Congreso o a la Comisión Permanente, los estados de excepción que en este artículo se contemplan:
1. Estado de emergencia, en caso de perturbación de la paz o del or- den interno, de catástrofe o de graves circunstancias que afecten la vida de la Nación. En esta eventualidad, puede restringirse o suspenderse el ejercicio de los derechos constitucionales relativos a la libertad y la seguridad personales, la inviolabilidad del domi-
cilio, y la libertad de reunión y de tránsito en el territorio com- prendidos en los incisos 9, 11 y 12 del artículo 2° y en el inciso 24, apartado f del mismo artículo. En ninguna circunstancia se puede desterrar a nadie. El plazo del estado de emergencia no excede de sesenta días. Su prórroga requiere nuevo decreto. En estado de emergencia las Fuerzas Armadas asumen el control del orden interno si así lo dispone el Presidente de la República.
2. Estado de sitio, en caso de invasión, guerra exterior, guerra civil, o peligro inminente de que se produzcan, con mención de los derechos fundamentales cuyo ejercicio no se restringe o suspen- de. El plazo correspondiente no excede de cuarenta y cinco días. Al decretarse el estado de sitio, el Congreso se reúne de pleno derecho. La prórroga requiere aprobación del Congreso.
Artículo 138.- La potestad de administrar justicia emana del pueblo y se ejerce por el Poder Judicial a través de sus órganos jerárquicos con arreglo a la Constitución y a las leyes. En todo proceso, de existir incompatibilidad entre una norma constitucional y una norma legal, los jueces prefieren la primera. Igualmente, prefieren la norma legal sobre toda otra norma de rango inferior.
Artículo 139.- Son principios y derechos de la función jurisdic- cional:
1. La unidad y exclusividad de la función jurisdiccional. No existe ni puede establecerse jurisdicción alguna indepen- diente, con excepción de la militar y la arbitral. No hay proceso judicial por comisión o delegación.
2. La independencia en el ejercicio de la función jurisdiccional. Ninguna autoridad puede avocarse a causas pendientes ante el órgano jurisdiccional ni interferir en el ejercicio de sus funcio- nes. Tampoco puede dejar sin efecto resoluciones que han pa-
sado en autoridad de cosa juzgada, ni cortar procedimientos en trámite, ni modificar sentencias ni retardar su ejecución. Estas disposiciones no afectan el derecho de gracia ni la facultad de investigación del Congreso, cuyo ejercicio no debe, sin embar- go, interferir en el procedimiento jurisdiccional ni surte efecto jurisdiccional alguno.
3. La observancia del debido proceso y la tutela jurisdiccional. Ninguna persona puede ser desviada de la jurisdicción predeter- minada por la ley, ni sometida a procedimiento distinto de los previamente establecidos, ni juzgada por órganos jurisdicciona- les de excepción ni por comisiones especiales creadas al efecto, cualquiera sea su denominación.
4. La publicidad en los procesos, salvo disposición contraria de la ley. Los procesos judiciales por responsabilidad de funcionarios pú- blicos, y por los delitos cometidos por medio de la prensa y los que se refieren a derechos fundamentales garantizados por la Constitución, son siempre públicos.
5. La motivación escrita de las resoluciones judiciales en todas las instancias, excepto los decretos de mero trámite, con mención ex- presa de la ley aplicable y de los fundamentos de hecho en que se sustentan.
7. La indemnización, en la forma que determine la ley, por los erro- res judiciales en los procesos penales y por las detenciones arbi- trarias, sin perjuicio de la responsabilidad a que hubiere lugar.
8. El principio de no dejar de administrar justicia por vacío o de- ficiencia de la ley. En tal caso, deben aplicarse los principios generales del derecho y el derecho consuetudinario.
13. La prohibición de revivir procesos fenecidos con resolución eje- cutoriada. La amnistía, el indulto, el sobreseimiento definitivo y la prescripción producen los efectos de cosa juzgada. 14. El principio de no ser privado del derecho de defensa en nin- gún estado del proceso. Toda persona será informada inmedia- tamente y por escrito de la causa o las razones de su detención. Tiene derecho a comunicarse personalmente con un defensor de su elección y a ser asesorada por éste desde que es citada o detenida por cualquier autoridad. 15. El principio de que toda persona debe ser informada, inmedia- tamente y por escrito, de las causas o razones de su detención. 16. El principio de la gratuidad de la administración de justicia y de la defensa gratuita para las personas de escasos recursos; y, para todos, en los casos que la ley señala. 17. La participación popular en el nombramiento y en la revoca- ción de magistrados, conforme a ley. 18. La obligación del Poder Ejecutivo de prestar la colaboración que en los procesos le sea requerida.
20. El principio del derecho de toda persona de formular análisis y críticas de las resoluciones y sentencias judiciales, con las limita- ciones de ley.
21. El derecho de los reclusos y sentenciados de ocupar estableci- mientos adecuados.
Artículo 140.- La pena de muerte sólo puede aplicarse por el de- lito de traición a la patria en caso de guerra, y el de terrorismo, conforme a las leyes y a los tratados de los que el Perú es parte obligada.
Artículo 141.- Corresponde a la Corte Suprema fallar en casación, o en última instancia, cuando la acción se inicia en una Corte Superior o ante la propia Corte Suprema conforme a ley. Asimismo, conoce en casación las resoluciones del Fuero Militar, con las limitaciones que establece el artículo 173°.
Artículo 143.- El Poder Judicial está integrado por órganos juris- diccionales que administran justicia en nombre de la Nación, y por órganos que ejercen su gobierno y administración. Los órganos jurisdiccionales son: la Corte Suprema de Justicia y las demás cortes y juzgados que determine su ley orgánica.
Artículo 144.- El Presidente de la Corte Suprema lo es también del Poder Judicial. La Sala Plena de la Corte Suprema es el órgano máxi- mo de deliberación del Poder Judicial.
Artículo 145.- El Poder Judicial presenta su proyecto de presupuesto al Poder Ejecutivo y lo sustenta ante el Congreso.
Artículo 146.- La función jurisdiccional es incompatible con cual- quiera otra actividad pública o privada, con excepción de la docencia universitaria fuera del horario de trabajo. Los jueces sólo perciben las remuneraciones que les asigna el Presupuesto y las provenientes de la enseñanza o de otras tareas ex- presamente previstas por la ley. El Estado garantiza a los magistrados judiciales:
Artículo 147.- Para ser Magistrado de la Corte Suprema se requiere:
4. Haber sido magistrado de la Corte Superior o Fiscal Superior durante diez años, o haber ejercido la abogacía o la cátedra uni- versitaria en materia jurídica durante quince años.
Artículo 148.- Las resoluciones administrativas que causan estado son susceptibles de impugnación mediante la acción contencioso-ad- ministrativa.
Artículo 149.- Las autoridades de las Comunidades Campesinas y Nativas, con el apoyo de las Rondas Campesinas, pueden ejercer las funciones jurisdiccionales dentro de su ámbito territorial de confor- midad con el derecho consuetudinario, siempre que no violen los derechos fundamentales de la persona. La ley establece las formas de coordinación de dicha jurisdicción especial con los Juzgados de Paz y con las demás instancias del Poder Judicial.
Artículo 150.- El Consejo Nacional de la Magistratura se encarga de la selección y el nombramiento de los jueces y fiscales, salvo cuando éstos provengan de elección popular. El Consejo Nacional de la Magistratura es independiente y se rige por su Ley Orgánica,
Artículo 151.- La Academia de la Magistratura, que forma parte del Poder Judicial, se encarga de la formación y capacitación de jueces y fiscales en todos sus niveles, para los efectos de su selección.
Es requisito para el ascenso la aprobación de los estudios espe- ciales que requiera dicha Academia.
Artículo 152.- Los Jueces de Paz provienen de elección popular. Dicha elección, sus requisitos, el desempeño jurisdiccional, la capacitación y la duración en sus cargos son normados por ley. La ley puede establecer la elección de los jueces de primera ins- tancia y determinar los mecanismos pertinentes.
Artículo 153.- Los jueces y fiscales están prohibidos de participar en política, de sindicarse y de declararse en huelga.
Artículo 154.- Son funciones del Consejo Nacional de la Magis- tratura:
1. Nombrar, previo concurso público de méritos y evaluación per- sonal, a los jueces y fiscales de todos los niveles. Dichos nom- bramientos requieren el voto conforme de los dos tercios del número legal de sus miembros.
2. Ratificar a los jueces y fiscales de todos los niveles cada siete años. Los no ratificados no pueden reingresar al Poder Judicial ni al Ministerio Público. El proceso de ratificación es indepen- diente de las medidas disciplinarias.
3. Aplicar la sanción de destitución a los vocales de la Corte Su- prema y Fiscales Supremos y, a solicitud de la Corte Suprema o de la Junta de Fiscales Supremos, respectivamente, a los jueces y fiscales de todas las instancias. La resolución final, motivada y con previa audiencia del interesado, es inimpugnable.
Artículo 155.- Son miembros del Consejo Nacional de la Magistra- tura, conforme a la ley de la materia:
Uno elegido, en votación secreta, por la Junta de Fiscales Su- premos.
4. Dos elegidos, en votación secreta, por los miembros de los de- más Colegios Profesionales del país, conforme a ley.
5. Uno elegido en votación secreta, por los rectores de las univer- sidades nacionales.
6. Uno elegido, en votación secreta, por los rectores de las univer- sidades particulares.
El número de miembros del Consejo Nacional de la Magistra- tura puede ser ampliado por éste a nueve, con dos miembros adi- cionales elegidos en votación secreta por el mismo Consejo, entre sendas listas propuestas por las instituciones representativas del sector laboral y del empresarial. Los miembros titulares del Consejo Nacional de la Magistra- tura son elegidos, conjuntamente con los suplentes, por un período de cinco años.
Artículo 156.- Para ser miembro del Consejo Nacional de la Ma- gistratura se requieren los mismos requisitos que para ser Vocal de la Corte Suprema, salvo lo previsto en el inciso 4 del artículo 147°. El miembro del Consejo Nacional de la Magistratura goza de los mis- mos beneficios y derechos y está sujeto a las mismas obligaciones e incompatibilidades.
Artículo 157.- Los miembros del Consejo Nacional de la Magis- tratura pueden ser removidos por causa grave mediante acuerdo del Congreso adoptado con el voto conforme de los dos tercios del nú- mero legal de miembros.
Artículo 158.- El Ministerio Público es autónomo. El Fiscal de la Nación lo preside. Es elegido por la Junta de Fiscales Supremos. El cargo de Fiscal de la Nación dura tres años, y es prorrogable, por
reelección, sólo por otros dos. Los miembros del Ministerio Público tienen los mismos derechos y prerrogativas y están sujetos a las mis- mas obligaciones que los del Poder Judicial en la categoría respectiva. Les afectan las mismas incompatibilidades. Su nombramiento está sujeto a requisitos y procedimientos idénticos a los de los miembros del Poder Judicial en su respectiva categoría.
Artículo 159.- Corresponde al Ministerio Público:
4. Conducir desde su inicio la investigación del delito. Con tal propósito, la Policía Nacional está obligada a cumplir los man- datos del Ministerio Público en el ámbito de su función.
7. Ejercer iniciativa en la formación de las leyes; y dar cuenta al Congreso, o al Presidente de la República, de los vacíos o defec- tos de la legislación.
Artículo 160.- El proyecto de presupuesto del Ministerio Público se aprueba por la Junta de Fiscales Supremos. Se presenta ante el Poder Ejecutivo y se sustenta en esa instancia y en el Congreso.
Artículo 161.- La Defensoría del Pueblo es autónoma. Los órganos públicos están obligados a colaborar con la Defensoría del Pueblo cuando ésta lo requiere. Su estructura, en el ámbito nacional, se establece por ley orgánica.
El Defensor del Pueblo es elegido y removido por el Congreso con el voto de los dos tercios de su número legal. Goza de la misma inmunidad y de las mismas prerrogativas de los congresistas. Para ser elegido Defensor del Pueblo se requiere haber cumpli- do treinta y cinco años de edad y ser abogado. El cargo dura cinco años y no está sujeto a mandato imperativo. Tiene las mismas incompatibilidades que los vocales supremos.
Artículo 162.- Corresponde a la Defensoría del Pueblo defender los derechos constitucionales y fundamentales de la persona y de la comunidad; y supervisar el cumplimiento de los deberes de la admi- nistración estatal y la prestación de los servicios públicos a la ciuda- danía. El Defensor del Pueblo presenta informe al Congreso una vez al año, y cada vez que éste lo solicita. Tiene iniciativa en la formación de las leyes. Puede proponer las medidas que faciliten el mejor cum- plimiento de sus funciones. El proyecto de presupuesto de la Defensoría del Pueblo es pre- sentado ante el Poder Ejecutivo y sustentado por su titular en esa instancia y en el Congreso.
Artículo 163.- El Estado garantiza la seguridad de la Nación me- diante el Sistema de Defensa Nacional. La Defensa Nacional es integral y permanente. Se desarrolla en los ámbitos interno y externo. Toda persona, natural o jurídica, está obligada a participar en la Defensa Nacional, de conformidad con la ley.
Artículo 164.- La dirección, la preparación y el ejercicio de la De- fensa Nacional se realizan a través de un sistema cuya organización y cuyas funciones determina la ley. El Presidente de la República dirige el Sistema de Defensa Nacional. La ley determina los alcances y procedimientos de la moviliza- ción para los efectos de la defensa nacional.
Artículo 165.- Las Fuerzas Armadas están constituidas por el Ejér- cito, la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea. Tienen como finalidad primordial garantizar la independencia, la soberanía y la integridad territorial de la República. Asumen el control del orden interno de conformidad con el artículo 137° de la Constitución.
Artículo 167.- El Presidente de la República es el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional.
Artículo 168.- Las leyes y los reglamentos respectivos determinan la organización, las funciones, las especialidades, la preparación y el empleo; y norman la disciplina de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional. Las Fuerzas Armadas organizan sus reservas y disponen de ellas según las necesidades de la Defensa Nacional, de acuerdo a ley.
Artículo 169.- Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional no son deliberantes. Están subordinadas al poder constitucional.
Artículo 170.- La ley asigna los fondos destinados a satisfacer los re- querimientos logísticos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Tales fondos deben ser dedicados exclusivamente a fines instituciona- les, bajo el control de la autoridad señalada por la ley.
Artículo 171.- Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional participan en el desarrollo económico y social del país, y en la defensa civil de acuerdo a ley.
Artículo 172.- El número de efectivos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional se fija anualmente por el Poder Ejecutivo.
Los recursos correspondientes son aprobados en la Ley de Presu- puesto. Los ascensos se confieren de conformidad con la ley. El Presi- dente de la República otorga los ascensos de los generales y almiran- tes de las Fuerzas Armadas y de los generales de la Policía Nacional, según propuesta del instituto correspondiente.
Artículo 173.- En caso de delito de función, los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional están sometidos al fuero respectivo y al Código de Justicia Militar. Las disposiciones de éste no son aplicables a los civiles, salvo en el caso de los delitos de traición a la patria y de terrorismo que la ley determina. La casación a que se refiere el artículo 141° sólo es aplicable cuando se imponga la pena de muerte. Quienes infringen las normas del Servicio Militar Obligatorio están asimismo sometidos al Código de Justicia Militar.
Artículo 174.- Los grados y honores, las remuneraciones y las pen- siones inherentes a la jerarquía de oficiales de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional son equivalentes. La ley establece las equivalen- cias correspondientes al personal militar o policial de carrera que no tiene grado o jerarquía de oficial. En ambos casos, los derechos indicados sólo pueden retirarse a sus titulares por sentencia judicial.
Artículo 175.- Sólo las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional pue- den poseer y usar armas de guerra. Todas las que existen, así como las que se fabriquen o se intro- duzcan en el país pasan a ser propiedad del Estado sin proceso ni indemnización. Se exceptúa la fabricación de armas de guerra por la industria privada en los casos que la ley señale. La ley reglamenta la fabricación, el comercio, la posesión y el uso, por los particulares, de armas distintas de las de guerra.
Artículo 176.- El sistema electoral tiene por finalidad asegurar que las votaciones traduzcan la expresión auténtica, libre y espontánea de los ciudadanos; y que los escrutinios sean reflejo exacto y opor- tuno de la voluntad del elector expresada en las urnas por votación directa. Tiene por funciones básicas el planeamiento, la organización y la ejecución de los procesos electorales o de referéndum u otras consultas populares; el mantenimiento y la custodia de un registro único de identificación de las personas; y el registro de los actos que modifican el estado civil.
Artículo 177.- El sistema electoral está conformado por el Jurado Na- cional de Elecciones; la Oficina Nacional de Procesos Electorales; y el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil. Actúan con auto- nomía y mantienen entre sí relaciones de coordinación, de acuerdo con sus atribuciones.
Artículo 178.- Compete al Jurado Nacional de Elecciones:
1. Fiscalizar la legalidad del ejercicio del sufragio y de la realización de los procesos electorales, del referéndum y de otras consul- tas populares, así como también la elaboración de los padrones electorales.
En materia electoral, el Jurado Nacional de Elecciones tiene ini- ciativa en la formación de las leyes.
Presenta al Poder Ejecutivo el proyecto de Presupuesto del Sis- tema Electoral que incluye por separado las partidas propuestas por cada entidad del sistema. Lo sustenta en esa instancia y ante el Con- greso.
Artículo 179.- La máxima autoridad del Jurado Nacional de Eleccio- nes es un Pleno compuesto por cinco miembros:
1. Uno elegido en votación secreta por la Corte Suprema entre sus magistrados jubilados o en actividad. En este segundo caso, se concede licencia al elegido. El representante de la Corte Supre- ma preside el Jurado Nacional de Elecciones.
2. Uno elegido en votación secreta por la Junta de Fiscales Supre- mos, entre los Fiscales Supremos jubilados o en actividad. En este segundo caso, se concede licencia al elegido.
4. Uno elegido en votación secreta por los decanos de las Facul- tades de Derecho de las universidades públicas, entre sus ex decanos.
5. Uno elegido en votación secreta por los decanos de las Facul- tades de Derecho de las universidades privadas, entre sus ex decanos.
Artículo 180.- Los integrantes del Pleno del Jurado Nacional de Elecciones no pueden ser menores de cuarenta y cinco años ni mayo- res de setenta. Son elegidos por un período de cuatro años. Pueden ser reelegidos. La ley establece la forma de renovación alternada cada dos años. El cargo es remunerado y de tiempo completo. Es incompatible con cualquiera otra función pública, excepto la docencia a tiempo parcial. No pueden ser miembros del Pleno del Jurado los candidatos a cargos de elección popular, ni los ciudadanos que desempeñan cargos directivos con carácter nacional en las organizaciones políti- cas, o que los han desempeñado en los cuatro años anteriores a su postulación.
Artículo 181.- El Pleno del Jurado Nacional de Elecciones aprecia los hechos con criterio de conciencia. Resuelve con arreglo a ley y a los principios generales de derecho. En materias electorales, de referéndum o de otro tipo de consultas populares, sus resoluciones son dictadas en instancia final, definitiva, y no son revisables. Contra ellas no procede recurso alguno.
Artículo 182.- El Jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electora- les es nombrado por el Consejo Nacional de la Magistratura por un período renovable de cuatro años. Puede ser removido por el propio Consejo por falta grave. Está afecto a las mismas incompatibilidades previstas para los integrantes del Pleno del Jurado Nacional de Elec- ciones. Le corresponde organizar todos los procesos electorales, de re- feréndum y los de otros tipos de consulta popular, incluido su presu- puesto, así como la elaboración y el diseño de la cédula de sufragio. Le corresponde asimismo la entrega de actas y demás material necesario para los escrutinios y la difusión de sus resultados. Brinda informa- ción permanente sobre el cómputo desde el inicio del escrutinio en las mesas de sufragio. Ejerce las demás funciones que la ley le señala.
Artículo 183.- El Jefe del Registro Nacional de Identificación y Es- tado Civil es nombrado por el Consejo Nacional de la Magistratura por un período renovable de cuatro años. Puede ser removido por dicho Consejo por falta grave. Está afecto a las mismas incompatibi- lidades previstas para los integrantes del Pleno del Jurado Nacional de Elecciones. El Registro Nacional de Identificación y Estado Civil tiene a su cargo la inscripción de los nacimientos, matrimonios, divorcios, de- funciones, y otros actos que modifican el estado civil. Emite las cons- tancias correspondientes. Prepara y mantiene actualizado el padrón electoral. Proporciona al Jurado Nacional de Elecciones y a la Ofici- na Nacional de Procesos Electorales la información necesaria para el cumplimiento de sus funciones. Mantiene el registro de identificación de los ciudadanos y emite los documentos que acreditan su identidad. Ejerce las demás funciones que la ley señala.
Artículo 184.- El Jurado Nacional de Elecciones declara la nulidad de un proceso electoral, de un referéndum o de otro tipo de consulta popular cuando los votos nulos o en blanco, sumados o separada- mente, superan los dos tercios del número de votos emitidos. La ley puede establecer proporciones distintas para las eleccio- nes municipales.
Artículo 185.- El escrutinio de los votos en toda clase de elecciones, de referéndum o de otro tipo de consulta popular se realiza en acto público e ininterrumpido sobre la mesa de sufragio. Sólo es revisable en los casos de error material o de impugnación, los cuales se resuel- ven conforme a ley.
Artículo 186.- La Oficina Nacional de Procesos Electorales dicta las instrucciones y disposiciones necesarias para el mantenimiento del orden y la protección de la libertad personal durante los comicios. Estas disposiciones son de cumplimiento obligatorio para las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
Artículo 187.- En las elecciones pluripersonales hay representación proporcional, conforme al sistema que establece la ley. La ley contiene disposiciones especiales para facilitar el voto de los peruanos residentes en el extranjero.
Artículo 188.- La descentralización es una forma de organización democrática y constituye una política permanente de Estado, de ca- rácter obligatorio, que tiene como objetivo fundamental el desarrollo integral del país. El proceso de descentralización se realiza por etapas, en forma progresiva y ordenada conforme a criterios que permitan una adecuada asignación de competencias y transferencia de recursos del gobierno nacional hacia los gobiernos regionales y locales. Los Poderes del Estado y los Organismos Autónomos así como el Presupuesto de la República se descentralizan de acuerdo a ley.
Artículo 189.- El territorio de la República está integrado por regio- nes, departamentos, provincias y distritos, en cuyas circunscripciones se constituye y organiza el gobierno a nivel nacional, regional y local, en los términos que establece la Constitución y la ley, preservando la unidad e integridad del Estado y de la Nación. El ámbito del nivel regional de gobierno son las regiones y de- partamentos. El ámbito del nivel local de gobierno son las provincias, distritos y los centros poblados.
Artículo 190.- Las regiones se crean sobre la base de áreas conti- guas integradas histórica, cultural, administrativa y económicamente, conformando unidades geoeconómicas sostenibles. El proceso de regionalización se inicia eligiendo gobiernos en los actuales departamentos y la provincia constitucional del Callao. Estos gobiernos son gobiernos regionales. Mediante referéndum podrán integrarse dos o más circunscrip- ciones departamentales contiguas para constituir una región, confor- me a ley. Igual procedimiento siguen las provincias y distritos conti- guos para cambiar de circunscripción regional. La ley determina las competencias y facultades adicionales, así como incentivos especiales, de las regiones así integradas. Mientras dure el proceso de integración, dos o más gobiernos regionales podrán crear mecanismos de coordinación entre sí. La ley determinará esos mecanismos.
Artículo 191.- Los gobiernos regionales tienen autonomía política, económica y administrativa en los asuntos de su competencia. Coor- dinan con las municipalidades sin interferir sus funciones y atribu- ciones. La estructura orgánica básica de estos gobiernos la conforman el Consejo Regional, como órgano normativo y fiscalizador, el Goberna- dor Regional, como órgano ejecutivo, y el Consejo de Coordinación Regional integrado por los alcaldes provinciales y por representantes de la sociedad civil, como órgano consultivo y de coordinación con las municipalidades, con las funciones y atribuciones que les señala la ley. El Consejo Regional tendrá un mínimo de siete (7) miembros y
un máximo de veinticinco (25), debiendo haber un mínimo de uno (1) por provincia y el resto, de acuerdo a ley, siguiendo un criterio de población electoral. El Gobernador Regional es elegido conjuntamente con un Vice- gobernador Regional, por sufragio directo por un período de cuatro (4) años. El mandato de dichas autoridades es revocable, conforme a ley. No hay reelección inmediata. Transcurrido otro período, como mínimo, los ex Gobernadores Regionales o ex Vicegobernadores Re- gionales pueden volver a postular, sujetos a las mismas condiciones. Los miembros del Consejo Regional son elegidos en la misma forma y por igual período. El mandato de dichas autoridades es irrenuncia- ble, con excepción de los casos previstos en la Constitución. Para postular a Presidente de la República, Vicepresidente, Con- gresista o Alcalde; los Gobernadores y Vicegobernadores Regionales deben renunciar al cargo seis (6) meses antes de la elección respectiva. La ley establece porcentajes mínimos para hacer accesible la re- presentación de género, comunidades campesinas y nativas, y pue- blos originarios en los Consejos Regionales. Igual tratamiento se apli- ca para los Concejos Municipales. Los Gobernadores Regionales están obligados a concurrir al Congreso de la República cuando éste lo requiera de acuerdo a ley y al Reglamento del Congreso de la República, y bajo responsabilidad.
Artículo 192.- Los gobiernos regionales promueven el desarrollo y la economía regional, fomentan las inversiones, actividades y servicios públicos de su responsabilidad, en armonía con las políticas y planes nacionales y locales de desarrollo. Son competentes para:
7. Promover y regular actividades y/o servicios en materia de agri- cultura, pesquería, industria, agroindustria, comercio, turismo, energía, minería, vialidad, comunicaciones, educación, salud y medio ambiente, conforme a ley.
8. Fomentar la competitividad, las inversiones y el financiamiento para la ejecución de proyectos y obras de infraestructura de al- cance e impacto regional.
10. Ejercer las demás atribuciones inherentes a su función, confor- me a ley.
2. Las transferencias específicas que les asigne la Ley Anual de Pre- supuesto.
7. Los recursos provenientes de sus operaciones financieras, in- cluyendo aquellas que realicen con el aval del Estado, confor- me a ley.
Artículo 194.- Las municipalidades provinciales y distritales son los órganos de gobierno local. Tienen autonomía política, económica y administrativa en los asuntos de su competencia. Las municipalida- des de los centros poblados son creadas conforme a ley. La estructura orgánica del gobierno local la conforman el Con- cejo Municipal como órgano normativo y fiscalizador y la Alcaldía como órgano ejecutivo, con las funciones y atribuciones que les se- ñala la ley.
Los alcaldes y regidores son elegidos por sufragio directo, por un período de cuatro (4) años. No hay reelección inmediata para los alcaldes. Transcurrido otro período, como mínimo, pueden volver a postular, sujetos a las mismas condiciones. Su mandato es revocable, conforme a ley. El mandato de alcaldes y regidores es irrenunciable, con excepción de los casos previstos en la Constitución. Para postular a Presidente de la República, Vicepresidente, Congresista, Gobernador o Vicegobernador del Gobierno Regional; los Alcaldes deben renunciar al cargo seis (6) meses antes de la elec- ción respectiva.
Artículo 195.- Los gobiernos locales promueven el desarrollo y la economía local, y la prestación de los servicios públicos de su respon- sabilidad, en armonía con las políticas y planes nacionales y regiona- les de desarrollo. Son competentes para:
4. Crear, modificar y suprimir contribuciones, tasas, arbitrios, li- cencias y derechos municipales, conforme a ley.
5. Organizar, reglamentar y administrar los servicios públicos lo- cales de su responsabilidad.
7. Fomentar la competitividad, las inversiones y el financiamien- to para la ejecución de proyectos y obras de infraestructura local.
8. Desarrollar y regular actividades y/o servicios en materia de educación, salud, vivienda, saneamiento, medio ambiente, sustentabilidad de los recursos naturales, transporte colectivo, circulación y tránsito, turismo, conservación de monumentos arqueológicos e históricos, cultura, recreación y deporte, con- forme a ley.
6. Las transferencias específicas que les asigne la Ley Anual de Pre- supuesto.
8. Los recursos provenientes de sus operaciones financieras, inclu- yendo aquellas que requieran el aval del Estado, conforme a ley.
Artículo 197.- Las municipalidades promueven, apoyan y reglamen- tan la participación vecinal en el desarrollo local. Asimismo brindan servicios de seguridad ciudadana, con la cooperación de la Policía Nacional del Perú, conforme a ley.
Artículo 198.- La Capital de la República no integra ninguna región. Tiene régimen especial en las leyes de descentralización y en la Ley Orgánica de Municipalidades. La Municipalidad Metropolitana de Lima ejerce sus competencias dentro del ámbito de la provincia de Lima. Las municipalidades de frontera tienen, asimismo, régimen es- pecial en la Ley Orgánica de Municipalidades.
Artículo 199.- Los gobiernos regionales y locales son fiscalizados por sus propios órganos de fiscalización y por los organismos que tengan
tal atribución por mandato constitucional o legal, y están sujetos al control y supervisión de la Contraloría General de la República, la que organiza un sistema de control descentralizado y permanente. Los mencionados gobiernos formulan sus presupuestos con la parti- cipación de la población y rinden cuenta de su ejecución, anualmen- te, bajo responsabilidad, conforme a ley.
1. La Acción de Hábeas Corpus, que procede ante el hecho u omi- sión, por parte de cualquier autoridad, funcionario o persona, que vulnera o amenaza la libertad individual o los derechos constitucionales conexos.
2. La Acción de Amparo, que procede contra el hecho u omisión, por parte de cualquier autoridad, funcionario o persona, que vulnera o amenaza los demás derechos reconocidos por la Cons- titución, con excepción de los señalados en el inciso siguiente. No procede contra normas leales ni contra Resoluciones Judi- ciales emanadas de procedimiento regular.
3. La Acción de Hábeas Data, que procede contra el hecho u omi- sión, por parte de cualquier autoridad, funcionario o persona, que vulnera o amenaza los derechos a que se refiere el Artículo 2°, incisos 5) y 6) de la Constitución.
4. La Acción de Inconstitucionalidad, que procede contra las normas que tienen rango de ley: leyes, decretos legislativos, decretos de urgencia, tratados, reglamentos del Congreso, normas regionales de carácter general y ordenanzas munici- pales que contravengan la Constitución en la forma o en el fondo.
5. La Acción Popular, que procede, por infracción de la Constitu- ción y de la ley, contra los reglamentos, normas administrativas y resoluciones y decretos de carácter general, cualquiera sea la autoridad de la que emanen.
6. La Acción de Cumplimiento, que procede contra cualquier au- toridad o funcionario renuente a acatar una norma legal o un acto administrativo, sin perjuicio de las responsabilidades de ley.
Una ley orgánica regula el ejercicio de estas garantías y los efectos de la declaración de inconstitucionalidad o ilegalidad de las normas. El ejercicio de las acciones de hábeas corpus y de amparo no se suspende durante la vigencia de los regímenes de excepción a que se refiere el artículo 137° de la Constitución. Cuando se interponen acciones de esta naturaleza en relación con derechos restringidos o suspendidos, el órgano jurisdiccional competente examina la razonabilidad y la proporcionalidad del acto restrictivo. No corresponde al juez cuestionar la declaración del esta- do de emergencia ni de sitio.
Artículo 201.- El Tribunal Constitucional es el órgano de control de la Constitución. Es autónomo e independiente. Se compone de siete miembros elegidos por cinco años. Para ser miembro del Tribunal Constitucional, se exigen los mismos requisitos que para ser vocal de la Corte Suprema. Los miem- bros del Tribunal Constitucional gozan de la misma inmunidad y de las mismas prerrogativas que los congresistas. Les alcanzan las mismas incompatibilidades. No hay reelección inmediata. Los miembros del Tribunal Constitucional son elegidos por el Congreso de la República con el voto favorable de los dos tercios del número legal de sus miembros. No pueden ser elegidos magistrados del Tribunal Constitucional los jueces o fiscales que no han dejado el cargo con un año de anticipación.
Artículo 202.- Corresponde al Tribunal Constitucional:
2. Conocer, en última y definitiva instancia, las resoluciones de- negatorias de hábeas corpus, amparo, hábeas data, y acción de cumplimiento.
Conocer los conflictos de competencia, o de atribuciones asig- nadas por la Constitución, conforme a ley.
Artículo 203.- Están facultados para interponer acción de inconsti- tucionalidad:
5. Cinco mil ciudadanos con firmas comprobadas por el Jurado Na- cional de Elecciones. Si la norma es una ordenanza municipal, está facultado para impugnarla el uno por ciento de los ciudada- nos del respectivo ámbito territorial, siempre que este porcentaje no exceda del número de firmas anteriormente señalado.
6. Los Gobernadores Regionales con acuerdo del Consejo de Coordinación Regional, o los alcaldes provinciales con acuerdo de su Concejo, en materias de su competencia.
Artículo 204.- La sentencia del Tribunal que declara la inconstitu- cionalidad de una norma se publica en el diario oficial. Al día siguien- te de la publicación, dicha norma queda sin efecto. No tiene efecto retroactivo la sentencia del Tribunal que declara inconstitucional, en todo o en parte, una norma legal.
Artículo 205.- Agotada la jurisdicción interna, quien se considere lesionado en los derechos que la Constitución reconoce puede recu- rrir a los tribunales u organismos internacionales constituidos según tratados o convenios de los que el Perú es parte.
Artículo 206.- Toda reforma constitucional debe ser aprobada por el Congreso con mayoría absoluta del número legal de sus miembros, y ratificada mediante referéndum. Puede omitirse el referéndum cuan- do el acuerdo del Congreso se obtiene en dos legislaturas ordinarias sucesivas con una votación favorable, en cada caso, superior a los dos tercios del número legal de congresistas.
La ley de reforma constitucional no puede ser observada por el Presidente de la República. La iniciativa de reforma constitucional corresponde al Presiden- te de la República, con aprobación del Consejo de Ministros; a los congresistas; y a un número de ciudadanos equivalente al cero punto tres por ciento (0.3%) de la población electoral, con firmas compro- badas por la autoridad electoral.
Primera - Declárase cerrado definitivamente el régimen pensionario del Decreto Ley N° 20530. En consecuencia a partir de la entrada en vigencia de esta Reforma Constitucional:
1. No están permitidas las nuevas incorporaciones o reincorpora- ciones al régimen pensionario del Decreto Ley N° 20530.
2. Los trabajadores que, perteneciendo a dicho régimen, no hayan cumplido con los requisitos para obtener la pensión correspon- diente, deberán optar entre el Sistema Nacional de Pensiones o el Sistema Privado de Administradoras de Fondos de Pensiones.
Por razones de interés social, las nuevas reglas pensionarias es- tablecidas por ley se aplicarán inmediatamente a los trabajadores y pensionistas de los regímenes pensionarios a cargo del Estado, según corresponda. No se podrá prever en ellas la nivelación de las pensio- nes con las remuneraciones, ni la reducción del importe de las pen- siones que sean inferiores a una Unidad Impositiva Tributaria. La ley dispondrá la aplicación progresiva de topes a las pensio- nes que excedan de una Unidad Impositiva Tributaria. El ahorro presupuestal que provenga de la aplicación de nuevas reglas pensionarias será destinado a incrementar las pensiones más bajas, conforme a ley. Las modificaciones que se introduzcan en los regímenes pensio- narios actuales, así como los nuevos regímenes pensionarios que se establezcan en el futuro, deberán regirse por los criterios de sostenibi- lidad financiera y no nivelación. Autorízase a la entidad competente del Gobierno Nacional a iniciar las acciones legales correspondientes para que se declare la nu-
lidad de las pensiones obtenidas ilegalmente, salvo los casos definidos por sentencias con carácter de cosa juzgada que se hayan pronun- ciado expresamente sobre el fondo del asunto o que las respectivas acciones hubieran prescrito.
Segunda.- El Estado garantiza el pago oportuno y el reajuste periódi- co de las pensiones que administra, con arreglo a las previsiones pre- supuestarias que éste destine para tales efectos, y a las posibilidades de la economía nacional.
Tercera.- En tanto subsistan regímenes diferenciados de trabajo entre la actividad privada y la pública, en ningún caso y por ningún con- cepto pueden acumularse servicios prestados bajo ambos regímenes. Es nulo todo acto o resolución en contrario.
Cuarta.- Las normas relativas a los derechos y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretan de conformidad con la Decla- ración Universal de Derechos Humanos y con los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por el Perú.
Quinta.- Las elecciones municipales se alternan con las generales de modo que aquéllas se realizan a mitad del período presidencial, con- forme a ley. Para el efecto, el mandato de los alcaldes y regidores que sean elegidos en las dos próximas elecciones municipales durará tres y cuatro años respectivamente.
Sétima.- El primer proceso de elecciones generales que se realice a partir de la vigencia de la presente Constitución, en tanto se desarro- lla el proceso de descentralización, se efectúa por distrito único.
Octava.- Las disposiciones de la Constitución que lo requieran son materia de leyes de desarrollo constitucional.
2. Las relativas a los mecanismos y al proceso para eliminar progre- sivamente los monopolios legales otorgados en las concesiones y licencias de servicios públicos.
Undécima.- Las disposiciones de la Constitución que exijan nuevos
o mayores gastos públicos se aplican progresivamente.
Duodécima.- La organización política departamental de la Repú- blica comprende los departamentos siguientes: Amazonas, Ancash, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancaveli- ca, Huánuco, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima, Loreto, Madre de Dios, Moquegua, Pasco, Piura, Puno, San Martín, Tacna, Tumbes, Ucayali; y la Provincia Constitucional del Callao.
Decimocuarta.- La presente Constitución, una vez aprobada por el Congreso Constituyente Democrático, entra en vigencia, conforme
al resultado del referéndum regulado mediante ley constitucional.
Decimoquinta.- Las disposiciones contenidas en la presente Cons- titución, referidas a número de congresistas, duración del mandato
legislativo, y Comisión Permanente, no se aplican para el Congreso Constituyente Democrático.
Primera.- El Presidente y los Vicepresidentes de la República elegi- dos en las Elecciones Generales de 2000, concluirán su mandato el 28 de julio de 2001. Los congresistas elegidos en el mismo proceso electoral culminarán su representación el 26 de julio de 2001. No son de aplicación para ellos, por excepción, los plazos establecidos en los artículos 90° y 112° de la Constitución Política.
Segunda.- Para efectos del proceso electoral que se realice en el 2001,
el plazo previsto en el primer párrafo del artículo 91° de la Constitu-
ción será de cuatro meses.
Tercera- El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) distribuye los esca- ños en cantidad de cuatro para Lima Provincias sin afectar la distri- bución nacional existente y los seis escaños restantes conforme a ley.
DECLARA que el Perú, país del hemisferio austral, vinculado a la
Antártida por costas que se proyectan hacia ella, así como por factores ecológicos y antecedentes históricos, y conforme con los derechos y obligaciones que tiene como parte consultiva del Tratado Antárti- co, propicia la conservación de la Antártida como una Zona de Paz dedicada a la investigación científica, y la vigencia de un régimen internacional que, sin desmedro de los derechos que corresponden a la Nación, promueva en beneficio de toda la humanidad la racional
y equitativa explotación de los recursos de la Antártida, y asegure la protección y conservación del ecosistema de dicho Continente.
Artículo I.- Alcances El presente Código regula los procesos constitucionales de há- beas corpus, amparo, hábeas data, cumplimiento, inconstitucionali- dad, acción popular y los conflictos de competencia, previstos en los artículos 200 y 202 inciso 3) de la Constitución.
Artículo II.- Fines de los procesos constitucionales Son fines esenciales de los procesos constitucionales garantizar la primacía de la Constitución y la vigencia efectiva de los derechos constitucionales.
Artículo III.- Principios procesales Los procesos constitucionales se desarrollan con arreglo a los principios de dirección judicial del proceso, gratuidad en la actuación del demandante, economía, inmediación y socialización procesales. El Juez y el Tribunal Constitucional tienen el deber de impulsar de oficio los procesos, salvo en los casos expresamente señalados en el presente Código. Asimismo, el Juez y el Tribunal Constitucional deben adecuar la exigencia de las formalidades previstas en este Código al logro de los fines de los procesos constitucionales. Cuando en un proceso constitucional se presente una duda ra- zonable respecto de si el proceso debe declararse concluido, el Juez y el Tribunal Constitucional declararán su continuación. La gratuidad prevista en este artículo no obsta el cumplimiento de la resolución judicial firme que disponga la condena en costas y costos conforme a lo previsto por el presente Código.
Artículo IV.- Órganos competentes Los procesos constitucionales son de conocimiento del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional, de conformidad con lo dis- puesto en la Constitución, en sus respectivas leyes orgánicas y en el presente Código.
Artículo V.- Interpretación de los derechos constitucionales El contenido y alcances de los derechos constitucionales pro- tegidos por los procesos regulados en el presente Código deben interpretarse de conformidad con la Declaración Universal de De- rechos Humanos, los tratados sobre derechos humanos, así como de las decisiones adoptadas por los tribunales internacionales sobre derechos humanos constituidos según tratados de los que el Perú es parte.
Artículo Vl.- Control difuso e interpretación constitucional Cuando exista incompatibilidad entre una norma constitucio- nal y otra de inferior jerarquía, el Juez debe preferir la primera, siem- pre que ello sea relevante para resolver la controversia y no sea posible obtener una interpretación conforme a la Constitución. Los Jueces no pueden dejar de aplicar una norma cuya constitu- cionalidad haya sido confirmada en un proceso de inconstitucionali- dad o en un proceso de acción popular. Los Jueces interpretan y aplican las leyes o toda norma con ran- go de ley y los reglamentos según los preceptos y principios constitu- cionales, conforme a la interpretación de los mismos que resulte de las resoluciones dictadas por el Tribunal Constitucional.
Artículo VII.- Precedente Las sentencias del Tribunal Constitucional que adquieren la au- toridad de cosa juzgada constituyen precedente vinculante cuando así lo exprese la sentencia, precisando el extremo de su efecto nor- mativo. Cuando el Tribunal Constitucional resuelva apartándose del precedente, debe expresar los fundamentos de hecho y de derecho que sustentan la sentencia y las razones por las cuales se aparta del precedente.
Artículo VIII.- Juez y derecho El órgano jurisdiccional competente debe aplicar el derecho que corresponda al proceso, aunque no haya sido invocado por las partes
o lo haya sido erróneamente.
Artículo IX.- Aplicación supletoria e integración En caso de vacío o defecto de la presente ley, serán de aplicación supletoria los Códigos Procesales afines a la materia discutida, siem- pre que no contradigan los fines de los procesos constitucionales y los ayuden a su mejor desarrollo. En defecto de las normas supletorias citadas, el Juez podrá recurrir a la jurisprudencia, a los principios generales del derecho procesal y a la doctrina.
DISPOSICIONES GENERALES DE LOS PROCESOS DE HÁBEAS CORPUS, AMPARO, HÁBEAS DATA Y CUMPLIMIENTO
Artículo 1.- Finalidad de los procesos Los procesos a los que se refiere el presente título tienen por finalidad proteger los derechos constitucionales, reponiendo las cosas
al estado anterior a la violación o amenaza de violación de un derecho
constitucional, o disponiendo el cumplimiento de un mandato legal
o de un acto administrativo. Si luego de presentada la demanda cesa la agresión o amenaza por decisión voluntaria del agresor, o si ella deviene en irreparable, el Juez, atendiendo al agravio producido, declarará fundada la demanda precisando los alcances de su decisión, disponiendo que el emplazado no vuelva a incurrir en las acciones u omisiones que motivaron la in- terposición de la demanda, y que si procediere de modo contrario se le aplicarán las medidas coercitivas previstas en el artículo 22 del presente Código, sin perjuicio de la responsabilidad penal que corresponda.
Artículo 2.- Procedencia Los procesos constitucionales de hábeas corpus, amparo y há- beas data proceden cuando se amenace o viole los derechos constitu-
cionales por acción u omisión de actos de cumplimiento obligatorio, por parte de cualquier autoridad, funcionario o persona. Cuando se invoque la amenaza de violación, ésta debe ser cierta y de inminente realización. El proceso de cumplimiento procede para que se acate una norma legal o se ejecute un acto administrativo.
Artículo 3.- Procedencia frente a actos basados en normas Cuando se invoque la amenaza o violación de actos que tie- nen como sustento la aplicación de una norma incompatible con la Constitución, la sentencia que declare fundada la demanda dispon- drá, además, la inaplicabilidad de la citada norma. Son normas autoaplicativas, aquellas cuya aplicabilidad, una vez que han entrado en vigencia, resulta inmediata e incondicionada. Las decisiones jurisdiccionales que se adopten en aplicación del control difuso de la constitucionalidad de las normas, serán elevadas en consulta a la Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia de la República, si no fueran impugnadas. Lo son igualmente las resoluciones judiciales en segunda instancia en las que se aplique este mismo precepto, aun cuando contra éstas no proceda medio im- pugnatorio alguno. En todos estos casos, los Jueces se limitan a declarar la inaplica- ción de la norma por incompatibilidad inconstitucional, para el caso concreto, sin afectar su vigencia, realizando interpretación constitu- cional, conforme a la forma y modo que la Constitución establece. Cuando se trata de normas de menor jerarquía, rige el mismo principio, no requiriéndose la elevación en consulta, sin perjuicio del proceso de acción popular. La consulta a que hace alusión el presente artículo se hace en interés de la ley. 1
Artículo 4.- Procedencia respecto de resoluciones judiciales El amparo procede respecto de resoluciones judiciales firmes dictadas con manifiesto agravio a la tutela procesal efectiva, que comprende el acceso a la justicia y el debido proceso. Es impro-
1 Artículo vigente conforme a la modificación establecida por el Artículo 1 de la Ley N° 28946, publicada el 24 de diciembre de 2006.
cedente cuando el agraviado dejó consentir la resolución que dice afectarlo. El hábeas corpus procede cuando una resolución judicial firme vulnera en forma manifiesta la libertad individual y la tutela procesal efectiva. Se entiende por tutela procesal efectiva aquella situación jurí- dica de una persona en la que se respetan, de modo enunciativo, sus derechos de libre acceso al órgano jurisdiccional, a probar, de defensa, al contradictorio e igualdad sustancial en el proceso, a no ser desvia- do de la jurisdicción predeterminada ni sometido a procedimientos distintos de los previstos por la ley, a la obtención de una resolución fundada en derecho, a acceder a los medios impugnatorios regulados, a la imposibilidad de revivir procesos fenecidos, a la actuación ade- cuada y temporalmente oportuna de las resoluciones judiciales y a la observancia del principio de legalidad procesal penal.
Artículo 5.- Causales de improcedencia No proceden los procesos constitucionales cuando:
2. Existan vías procedimentales específicas, igualmente satisfacto- rias, para la protección del derecho constitucional amenazado o vulnerado, salvo cuando se trate del proceso de hábeas corpus; 2
2 De conformidad con la Duodécima Disposición Complementaria del De- creto Legislativo Nº 1071, publicado el 28 de junio de 2008, que de acuerdo con su Tercera Disposición Final, entró en vigencia el 1 de setiembre de 2008, para efectos de lo dispuesto en el presente inciso, se entiende que el recurso de anulación del laudo es una vía específica e idónea para proteger cualquier derecho constitucional amenazado o vulnerado en el curso del arbitraje o en el laudo.
6. Se cuestione una resolución firme recaída en otro proceso cons- titucional o haya litispendencia;
7. Se cuestionen las resoluciones definitivas del Consejo Nacio- nal de la Magistratura en materia de destitución y ratificación de jueces y fiscales, siempre que dichas resoluciones hayan sido motivadas y dictadas con previa audiencia al interesado;
8. Numeral derogado. 3
9. Se trate de conflictos entre entidades de derecho público inter- no. Los conflictos constitucionales surgidos entre dichas enti- dades, sean poderes del Estado, órganos de nivel o relevancia constitucional, gobiernos locales y regionales, serán resueltos por las vías procedimentales correspondientes;
Artículo 6.- Cosa juzgada En los procesos constitucionales sólo adquiere la autoridad de cosa juzgada la decisión final que se pronuncie sobre el fondo.
Artículo 7.- Representación procesal del Estado La defensa del Estado o de cualquier funcionario o servidor pú- blico está a cargo del Procurador Público o del representante legal respectivo, quien deberá ser emplazado con la demanda. Además, debe notificarse con ella a la propia entidad estatal o al funcionario o
3 Este numeral fue modificado por el Artículo Único de la Ley N° 28642, pu- blicada el 8 de diciembre de 2005 y luego declarado inconstitucional por el Resolutivo 1 del Pleno Jurisdiccional del Tribunal Constitucional (Expediente N° 00007-2007-PI- TC, publicado el 22 de junio de 2007). El numeral derogado decía:
8. Se cuestionen las resoluciones del Jurado Nacional de Elecciones en materia electo- ral, salvo cuando no sean de naturaleza jurisdiccional o cuando siendo jurisdiccio- nales violen la tutela procesal efectiva; Tampoco procede contra las resoluciones de la Oficina Nacional de Procesos Elec- torales y del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil si pueden ser revi- sadas por el Jurado Nacional de Elecciones;
servidor demandado, quienes pueden intervenir en el proceso. Aun cuando no se apersonaran, se les debe notificar la resolución que pon- ga fin al grado. Su no participación no afecta la validez del proceso. 4 El Procurador Público, antes de que el proceso sea resuelto en primer grado, está facultado para poner en conocimiento del titular de la entidad su opinión profesional motivada cuando considere que se afecta el derecho constitucional invocado. Si el demandante conoce, antes de demandar o durante el pro- ceso, que el funcionario contra quien dirige la demanda ya no ocupa tal cargo, puede solicitar al Juez que este no sea emplazado con la demanda.
Artículo 8.- Responsabilidad del agresor Cuando exista causa probable de la comisión de un delito, el Juez, en la sentencia que declara fundada la demanda en los procesos tratados en el presente título, dispondrá la remisión de los actuados al Fiscal Penal que corresponda para los fines pertinentes. Esto ocurrirá, inclusive, cuando se declare la sustracción de la pretensión y sus efec- tos, o cuando la violación del derecho constitucional haya devenido en irreparable, si el Juez así lo considera. Tratándose de autoridad o funcionario público, el Juez Penal podrá imponer como pena accesoria la destitución del cargo. El haber procedido por orden superior no libera al ejecutor de la responsabilidad por el agravio incurrido ni de la pena a que haya lugar. Si el responsable inmediato de la violación fuera una de las personas comprendidas en el artículo 99 de la Constitución, se dará cuenta inmediata a la Comisión Permanente para los fines consi- guientes.
4 El párrafo que seguía inmediatamente a este fue derogado por el Artículo 2 de la Ley N° 28946, publicada el 24 de diciembre de 2006. Su texto era el siguiente:
Las instituciones públicas con rango constitucional actuarán directamente, sin la intervención del Procurador Público. Del mismo modo, actuarán directamente las enti- dades que tengan personería jurídica propia.
Artículo 9.- Ausencia de etapa probatoria En los procesos constitucionales no existe etapa probatoria. Sólo son procedentes los medios probatorios que no requieren actuación, lo que no impide la realización de las actuaciones probatorias que el Juez considere indispensables, sin afectar la duración del proceso. En este último caso no se requerirá notificación previa.
Artículo 10.- Excepciones y defensas previas Las excepciones y defensas previas se resuelven, previo traslado, en el auto de saneamiento procesal. No proceden en el proceso de hábeas corpus. 5
Artículo 11.- Integración de decisiones Los jueces superiores integrarán las decisiones cuando adviertan alguna omisión en la sentencia, siempre que en ella aparezcan los fundamentos que permitan integrar tal omisión.
Artículo 12.- Turno El inicio de los procesos constitucionales se sujetará a lo esta- blecido para el turno en cada distrito judicial, salvo en los procesos de hábeas corpus en donde es competente cualquier juez penal de la localidad.
Artículo 13.- Tramitación preferente Los jueces tramitarán con preferencia los procesos constitucio- nales. La responsabilidad por la defectuosa o tardía tramitación de estos, será exigida y sancionada por los órganos competentes.
Artículo 14.- Notificaciones Todas las resoluciones se notifican por vía electrónica a casillas electrónicas acorde con lo establecido en el Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial, aprobado con Decreto Supremo
5 Artículo vigente conforme a la modificación establecida por el Artículo 1 de la Ley N° 28946, publicada el 24 de diciembre de 2006.
017-93-JUS, con las excepciones allí establecidas y las actuaciones a que se refiere el artículo 9. 6
Artículo 15.- Medidas cautelares Se pueden conceder medidas cautelares y de suspensión del acto violatorio en los procesos de amparo, hábeas data y de cumpli- miento, sin transgredir lo establecido en el primer párrafo del artí- culo 3 de este Código. Para su expedición se exigirá apariencia del derecho, peligro en la demora y que el pedido cautelar sea adecuado o razonable para garantizar la eficacia de la pretensión. Se dictan sin conocimiento de la contraparte y la apelación sólo es concedida sin efecto suspensivo; salvo que se trate de resoluciones de medidas cautelares que declaren la inaplicación de normas legales autoapli- cativas, en cuyo caso la apelación es con efecto suspensivo. Su procedencia, trámite y ejecución dependerán del conteni- do de la pretensión constitucional intentada y del adecuado asegu- ramiento de la decisión final, a cuyos extremos deberá limitarse. Por ello mismo, el Juez al conceder en todo o en parte la medi- da solicitada deberá atender a la irreversibilidad de la misma y al perjuicio que por la misma se pueda ocasionar en armonía con el orden público, la finalidad de los procesos constitucionales y los postulados constitucionales. Cuando la solicitud de medida cautelar tenga por objeto dejar sin efecto actos administrativos dictados en el ámbito de aplicación de la legislación municipal o regional, se correrá traslado por el término de tres días, acompañando copia certificada de la deman- da y sus recaudos, así como la resolución que la da por admitida, tramitando el incidente por cuerda separada, con intervención del Ministerio Público. Con la contestación expresa o ficta, el Juez re- solverá dentro del plazo de tres días, bajo responsabilidad. En todo lo no previsto expresamente en el presente Código, será de aplicación supletoria lo dispuesto en el Título IV de la Sección
6 Artículo vigente conforme a la modificación establecida por la Tercera Dis- posición Complementaria Modificatoria de la Ley N° 30229, publicada el 12 de julio de 2014.
Quinta del Código Procesal Civil, con excepción de los artículos 618, 621, 630, 636 y 642 al 672. 7
Artículo 16.- Extinción de la medida cautelar La medida cautelar se extingue de pleno derecho cuando la resolu- ción que concluye el proceso ha adquirido la autoridad de cosa juzgada. Si la resolución final constituye una sentencia estimatoria, se conservan los efectos de la medida cautelar, produciéndose una con- versión de pleno derecho de la misma en medida ejecutiva. Los efec- tos de esta medida permanecen hasta el momento de la satisfacción del derecho reconocido al demandante, o hasta que el juez expida una resolución modificatoria o extintiva durante la fase de ejecución. Si la resolución última no reconoce el derecho reclamado por el demandante, se procede a la liquidación de costas y costos del pro- cedimiento cautelar. El sujeto afectado por la medida cautelar puede promover la declaración de responsabilidad. De verificarse la misma, en modo adicional a la condena de costas y costos, se procederá a la liquidación y ejecución de los daños y, si el juzgador lo considera necesario, a la imposición de una multa no mayor de diez Unidades de Referencia Procesal. La resolución que fija las costas y costos es apelable sin efecto suspensivo; la que establece la reparación indemnizatoria y la multa lo es con efecto suspensivo. En lo que respecta al pago de costas y costos se estará a lo dis- puesto por el artículo 56.
Artículo 17.- Sentencia La sentencia que resuelve los procesos a que se refiere el presente título, deberá contener, según sea el caso:
La identificación del demandante; La identificación de la autoridad, funcionario o persona de quien provenga la amenaza, violación o que se muestre renuente a acatar una norma legal o un acto administrativo;
Artículo vigente conforme a la modificación establecida por el Artículo 1 de la Ley N° 28946, publicada el 24 de diciembre de 2006.
La determinación precisa del derecho vulnerado, o la considera-
ción de que el mismo no ha sido vulnerado, o, de ser el caso, la determinación de la obligación incumplida; La fundamentación que conduce a la decisión adoptada;
La decisión adoptada señalando, en su caso, el mandato concre- to dispuesto.
Artículo 18.- Recurso de agravio constitucional Contra la resolución de segundo grado que declara infundada o improcedente la demanda, procede recurso de agravio constitucional ante el Tribunal Constitucional, dentro del plazo de diez días conta- dos desde el día siguiente de notificada la resolución. Concedido el recurso, el Presidente de la Sala remite al Tribunal Constitucional el expediente dentro del plazo máximo de tres días, más el término de la distancia, bajo responsabilidad.
Artículo 19.- Recurso de queja Contra la resolución que deniega el recurso de agravio consti- tucional procede recurso de queja. Este se interpone ante el Tribunal Constitucional dentro del plazo de cinco días siguientes a la notifi- cación de la denegatoria. Al escrito que contiene el recurso y su fun- damentación, se anexa copia de la resolución recurrida y de la dene- gatoria, certificadas por abogado, salvo el caso del proceso de hábeas corpus. El recurso será resuelto dentro de los diez días de recibido, sin dar lugar a trámite. Si el Tribunal Constitucional declara fundada la queja, conoce también el recurso de agravio constitucional, orde- nando al juez superior el envío del expediente dentro del tercer día de oficiado, bajo responsabilidad.
Artículo 20.- Pronunciamiento del Tribunal Constitucional Dentro de un plazo máximo de veinte días tratándose de las resoluciones denegatorias de los procesos de hábeas corpus, y treinta cuando se trata de los procesos de amparo, hábeas data y de cumpli- miento, el Tribunal Constitucional se pronunciará sobre el recurso interpuesto.
Artículo 21.- Incorporación de medios probatorios sobre hechos nuevos al proceso Los medios probatorios que acreditan hechos trascendentes para
el proceso, pero que ocurrieron con posterioridad a la interposición
de la demanda, pueden ser admitidos por el Juez a la controversia principal o a la cautelar, siempre que no requieran actuación. El Juez pondrá el medio probatorio en conocimiento de la contraparte antes de expedir la resolución que ponga fin al grado.
Artículo 22.- Actuación de sentencias La sentencia que cause ejecutoria en los procesos constitucio- nales se actúa conforme a sus propios términos por el juez de la de- manda. Las sentencias dictadas por los jueces constitucionales tienen prevalencia sobre las de los restantes órganos jurisdiccionales y deben cumplirse bajo responsabilidad. La sentencia que ordena la realización de una prestación de dar, hacer o no hacer es de actuación inmediata. Para su cumplimiento,
y de acuerdo al contenido específico del mandato y de la magni-
tud del agravio constitucional, el Juez podrá hacer uso de multas fijas o acumulativas e incluso disponer la destitución del responsable. Cualquiera de estas medidas coercitivas debe ser incorporada como apercibimiento en la sentencia, sin perjuicio de que, de oficio o a
pedido de parte, las mismas puedan ser modificadas durante la fase de ejecución. El monto de las multas lo determina discrecionalmente el Juez,
fijándolo en Unidades de Referencia Procesal y atendiendo también a
capacidad económica del requerido. Su cobro se hará efectivo con
auxilio de la fuerza pública, el recurso a una institución financiera
la ayuda de quien el Juez estime pertinente.
El Juez puede decidir que las multas acumulativas asciendan hasta el cien por ciento por cada día calendario, hasta el acatamiento del mandato judicial. El monto recaudado por las multas constituye ingreso propio del Poder Judicial, salvo que la parte acate el mandato judicial den- tro de los tres días posteriores a la imposición de la multa. En este último caso, el monto recaudado será devuelto en su integridad a su titular.
Artículo 23.- Procedencia durante los regímenes de excepción Razonabilidad y proporcionalidad.- Los procesos constitu- cionales no se suspenden durante la vigencia de los regímenes de excepción. Cuando se interponen en relación con derechos sus- pendidos, el órgano jurisdiccional examinará la razonabilidad y proporcionalidad del acto restrictivo, atendiendo a los siguientes criterios:
Si la demanda se refiere a derechos constitucionales que no han
sido suspendidos; Si tratándose de derechos suspendidos, las razones que susten-
tan el acto restrictivo del derecho no tienen relación directa con las causas o motivos que justificaron la declaración del régimen de excepción; o, Si tratándose de derechos suspendidos, el acto restrictivo del de- recho resulta manifiestamente innecesario o injustificado aten- diendo a la conducta del agraviado o a la situación de hecho evaluada sumariamente por el juez.
Artículo 24.- Agotamiento de la jurisdicción nacional La resolución del Tribunal Constitucional que se pronuncie so- bre el fondo agota la jurisdicción nacional.
Artículo 25.- Derechos protegidos Procede el hábeas corpus ante la acción u omisión que amenace
vulnere los siguientes derechos que, enunciativamente, conforman
La integridad personal, y el derecho a no ser sometido a tortura
tratos inhumanos o humillantes, ni violentado para obtener declaraciones.
El derecho a no ser obligado a prestar juramento ni compelido
declarar o reconocer culpabilidad contra sí mismo, contra su
cónyuge, o sus parientes dentro del cuarto grado de consangui- nidad o segundo de afinidad. El derecho a no ser exiliado o desterrado o confinado sino por
sentencia firme. El derecho a no ser expatriado ni separado del lugar de resi-
dencia sino por mandato judicial o por aplicación de la Ley de Extranjería. El derecho del extranjero, a quien se ha concedido asilo políti-
co, de no ser expulsado al país cuyo gobierno lo persigue, o en ningún caso si peligrase su libertad o seguridad por el hecho de ser expulsado. El derecho de los nacionales o de los extranjeros residentes a
ingresar, transitar o salir del territorio nacional, salvo mandato judicial o aplicación de la Ley de Extranjería o de Sanidad. El derecho a no ser detenido sino por mandato escrito y motivado
del Juez, o por las autoridades policiales en caso de flagrante delito;
o si ha sido detenido, a ser puesto dentro de las 24 horas o en el tér- mino de la distancia, a disposición del juzgado que corresponda, de acuerdo con el acápite “f” del inciso 24) del artículo 2 de la Cons- titución sin perjuicio de las excepciones que en él se consignan.
El derecho a decidir voluntariamente prestar el servicio militar,
conforme a la ley de la materia. El derecho a no ser detenido por deudas.
El derecho a no ser privado del documento nacional de identi-
dad, así como de obtener el pasaporte o su renovación dentro o fuera de la República. El derecho a no ser incomunicado sino en los casos establecidos
por el literal “g” del inciso 24) del artículo 2 de la Constitución. 12) El derecho a ser asistido por un abogado defensor libremente elegido desde que se es citado o detenido por la autoridad poli- cial u otra, sin excepción.
El derecho a retirar la vigilancia del domicilio y a suspender el se- guimiento policial, cuando resulten arbitrarios o injustificados.
14) El derecho a la excarcelación de un procesado o condenado,
cuya libertad haya sido declarada por el juez. El derecho a que se observe el trámite correspondiente cuando
se trate del procedimiento o detención de las personas, a que se refiere el artículo 99 de la Constitución. El derecho a no ser objeto de una desaparición forzada.
17) El derecho del detenido o recluso a no ser objeto de un trata- miento carente de razonabilidad y proporcionalidad, respecto de la forma y condiciones en que cumple el mandato de deten- ción o la pena.
También procede el hábeas corpus en defensa de los dere- chos constitucionales conexos con la libertad individual, especial- mente cuando se trata del debido proceso y la inviolabilidad del domicilio.
Artículo 26.- Legitimación La demanda puede ser interpuesta por la persona perjudicada o por cualquier otra en su favor, sin necesidad de tener su representa- ción. Tampoco requerirá firma del letrado, tasa o alguna otra forma- lidad. También puede interponerla la Defensoría del Pueblo.
Artículo 27.- Demanda La demanda puede presentarse por escrito o verbalmente, en forma directa o por correo, a través de medios electrónicos de co- municación u otro idóneo. Cuando se trata de una demanda verbal, se levanta acta ante el Juez o Secretario, sin otra exigencia que la de suministrar una sucinta relación de los hechos.
Artículo 28.- Competencia La demanda de hábeas corpus se interpone ante cualquier Juez Penal, sin observar turnos.
Artículo 29.- Competencia del Juez de Paz Cuando la afectación de la libertad individual se realice en lugar
distinto y lejano o de difícil acceso de aquel en que tiene su sede el Juzgado donde se interpuso la demanda este dictará orden perentoria
e inmediata para que el Juez de Paz del distrito en el que se encuen-
tra el detenido cumpla en el día, bajo responsabilidad, con hacer las verificaciones y ordenar las medidas inmediatas para hacer cesar la afectación.
Artículo 30.- Trámite en caso de detención arbitraria Tratándose de cualquiera de las formas de detención arbitraria
y de afectación de la integridad personal, el Juez resolverá de inme-
diato. Para ello podrá constituirse en el lugar de los hechos, y verifi- cada la detención indebida ordenará en el mismo lugar la libertad del agraviado, dejando constancia en el acta correspondiente y sin que sea necesario notificar previamente al responsable de la agresión para que cumpla la resolución judicial.
Artículo 31.- Trámite en casos distintos Cuando no se trate de una detención arbitraria ni de una vulne- ración de la integridad personal, el Juez podrá constituirse en el lugar de los hechos, o, de ser el caso, citar a quien o quienes ejecutaron la violación, requiriéndoles expliquen la razón que motivó la agresión,
y resolverá de plano en el término de un día natural, bajo responsa- bilidad.
La resolución podrá notificarse al agraviado, así se encontrare
privado de su libertad. También puede notificarse indistintamente
a la persona que interpuso la demanda así como a su abogado, si lo hubiere.
Artículo 32.- Trámite en caso de desaparición forzada Sin perjuicio del trámite previsto en los artículos anteriores, cuando se trate de la desaparición forzada de una persona, si la autoridad, funcionario o persona demandada no proporcionan ele- mentos de juicio satisfactorios sobre su paradero o destino, el Juez deberá adoptar todas las medidas necesarias que conduzcan a su hallazgo, pudiendo incluso comisionar a jueces del Distrito Judicial donde se presuma que la persona pueda estar detenida para que las practiquen. Asimismo, el Juez dará aviso de la demanda de hábeas corpus al Ministerio Público para que realice las investigaciones co- rrespondientes. Si la agresión se imputa a algún miembro de la Policía Nacional
o de las Fuerzas Armadas, el juez solicitará, además, a la autoridad superior del presunto agresor de la zona en la cual la desaparición ha ocurrido, que informe dentro del plazo de veinticuatro horas si es cierta o no la vulneración de la libertad y proporcione el nombre de la autoridad que la hubiere ordenado o ejecutado.
Artículo 33.- Normas especiales de procedimiento Este proceso se somete además a las siguientes reglas:
No cabe recusación, salvo por el afectado o quien actúe en su
nombre. No caben excusas de los jueces ni de los secretarios.
Los jueces deberán habilitar día y hora para la realización de las
actuaciones procesales. No interviene el Ministerio Público.
Se pueden presentar documentos cuyo mérito apreciará el juez
en cualquier estado del proceso. El Juez o la Sala designará un defensor de oficio al demandante,
si lo pidiera. Las actuaciones procesales son improrrogables.
Artículo 34.- Contenido de sentencia fundada La resolución que declara fundada la demanda de hábeas corpus dispondrá alguna de las siguientes medidas:
La puesta en libertad de la persona privada arbitrariamente de
este derecho; o Que continúe la situación de privación de libertad de acuerdo
con las disposiciones legales aplicables al caso, pero si el Juez lo considerase necesario, ordenará cambiar las condiciones de la detención, sea en el mismo establecimiento o en otro, o bajo la custodia de personas distintas de las que hasta entonces la ejercían; o Que la persona privada de libertad sea puesta inmediatamente
a disposición del Juez competente, si la agresión se produjo por haber transcurrido el plazo legalmente establecido para su de- tención; o Que cese el agravio producido, disponiendo las medidas necesa- rias para evitar que el acto vuelva a repetirse.
Artículo 35.- Apelación Sólo es apelable la resolución que pone fin a la instancia. El plazo para apelar es de dos días.
Artículo 36.- Trámite de apelación Interpuesta la apelación el Juez elevará en el día los autos al Superior, quien resolverá el proceso en el plazo de cinco días bajo responsabilidad. A la vista de la causa los abogados podrán informar.
Artículo 37.- Derechos protegidos El amparo procede en defensa de los siguientes derechos:
De igualdad y de no ser discriminado por razón de origen, sexo,
raza, orientación sexual, religión, opinión, condición económi- ca, social, idioma, o de cualquier otra índole; Del ejercicio público de cualquier confesión religiosa;
De información, opinión y expresión;
A la libre contratación;
A la creación artística, intelectual y científica;
De la inviolabilidad y secreto de los documentos privados y de
las comunicaciones; De reunión;
Del honor, intimidad, voz, imagen y rectificación de informa-
ciones inexactas o agraviantes; De asociación;
De sindicación, negociación colectiva y huelga;
De propiedad y herencia;
De petición ante la autoridad competente;
A la nacionalidad;
De tutela procesal efectiva;
A la educación, así como el derecho de los padres de escoger el cen- tro de educación y participar en el proceso educativo de sus hijos;
18) De impartir educación dentro de los principios constitucio- nales;
De la remuneración y pensión;
De la libertad de cátedra;
De acceso a los medios de comunicación social en los términos
del artículo 35 de la Constitución; De gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo
de la vida; A la salud; y
Los demás que la Constitución reconoce.
Artículo 38.- Derechos no protegidos No procede el amparo en defensa de un derecho que carece de sustento constitucional directo o que no está referido a los aspectos constitucionalmente protegidos del mismo.
Artículo 39.- Legitimación El afectado es la persona legitimada para interponer el proceso de amparo.
Artículo 40.- Representación procesal EI afectado puede comparecer por medio de representante pro- cesal. No es necesaria la inscripción de la representación otorgada. Tratándose de personas no residentes en el país, la demanda será formulada por representante acreditado. Para este efecto, será suficiente el poder fuera de registro otorgado ante el Cónsul del Perú en la ciudad extranjera que corresponda y la legalización de la firma del Cónsul ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, no siendo necesaria la inscripción en los Registros Públicos. Asimismo, puede interponer demanda de amparo cualquier persona cuando se trate de amenaza o violación del derecho al me- dio ambiente u otros derechos difusos que gocen de reconocimiento constitucional, así como las entidades sin fines de lucro cuyo objeto sea la defensa de los referidos derechos. La Defensoría del Pueblo puede interponer demanda de ampa- ro en ejercicio de sus competencias constitucionales.
Artículo 41.- Procuración oficiosa Cualquier persona puede comparecer en nombre de quien no tiene representación procesal, cuando esta se encuentre imposibilita- da para interponer la demanda por sí misma, sea por atentado con- currente contra la libertad individual, por razones de fundado temor
o amenaza, por una situación de inminente peligro o por cualquier
otra causa análoga. Una vez que el afectado se halle en posibilidad de hacerlo, deberá ratificar la demanda y la actividad procesal realizada por el procurador oficioso.
Artículo 42.- Demanda La demanda escrita contendrá, cuando menos, los siguientes datos y anexos:
El nombre, identidad y domicilio procesal del demandante;
El nombre y domicilio del demandado, sin perjuicio de lo pre-
visto en el artículo 7 del presente Código; La relación numerada de los hechos que hayan producido, o
estén en vías de producir la agresión del derecho constitucional; Los derechos que se consideran violados o amenazados;
El petitorio, que comprende la determinación clara y concreta
de lo que se pide; La firma del demandante o de su representante o de su apode- rado, y la del abogado.
Artículo 43.- Acumulación subjetiva de oficio Cuando de la demanda apareciera la necesidad de comprender
a terceros que no han sido emplazados, el juez podrá integrar la rela-
ción procesal emplazando a otras personas, si de la demanda o de la contestación aparece evidente que la decisión a recaer en el proceso los va a afectar.
Artículo 44.- Plazo de interposición de la demanda El plazo para interponer la demanda de amparo prescribe a los sesenta días hábiles de producida la afectación, siempre que el afecta-
do hubiese tenido conocimiento del acto lesivo y se hubiese hallado en posibilidad de interponer la demanda. Si esto no hubiese sido posible, el plazo se computará desde el momento de la remoción del impedimento. Tratándose del proceso de amparo iniciado contra resolución judicial, el plazo para interponer la demanda se inicia cuando la reso- lución queda firme. Dicho plazo concluye treinta días hábiles después de la notificación de la resolución que ordena se cumpla lo decidido. Para el cómputo del plazo se observarán las siguientes reglas:
El plazo se computa desde el momento en que se produce la
afectación, aun cuando la orden respectiva haya sido dictada con anterioridad. Si la afectación y la orden que la ampara son ejecutadas simul-
táneamente, el cómputo del plazo se inicia en dicho momento. Si los actos que constituyen la afectación son continuados, el
plazo se computa desde la fecha en que haya cesado totalmente su ejecución. La amenaza de ejecución de un acto lesivo no da inicio al cóm-
puto del plazo. Sólo si la afectación se produce se deberá empe- zar a contar el plazo. Si el agravio consiste en una omisión, el plazo no transcurrirá
mientras ella subsista. El plazo comenzará a contarse una vez agotada la vía previa, cuando ella proceda.
Artículo 45.- Agotamiento de las vías previas El amparo sólo procede cuando se hayan agotado las vías pre- vias. En caso de duda sobre el agotamiento de la vía previa se preferirá dar trámite a la demanda de amparo.
Artículo 46.- Excepciones al agotamiento de las vías previas No será exigible el agotamiento de las vías previas si:
Una resolución, que no sea la última en la vía administrativa, es
ejecutada antes de vencerse el plazo para que quede consentida; Por el agotamiento de la vía previa la agresión pudiera conver- tirse en irreparable;
La vía previa no se encuentra regulada o ha sido iniciada inne-
cesariamente por el afectado; o No se resuelve la vía previa en los plazos fijados para su reso- lución.
Artículo 47.- Improcedencia liminar Si el Juez al calificar la demanda de amparo considera que ella resulta manifiestamente improcedente, lo declarará así expresando los fundamentos de su decisión. Se podrá rechazar liminarmente una demanda manifiestamente improcedente en los casos previstos por el artículo 5 del presente Código. También podrá hacerlo si la deman-
da se ha interpuesto en defensa del derecho de rectificación y no se acredita la remisión de una solicitud cursada por conducto notarial
u otro fehaciente al director del órgano de comunicación o, a falta
de éste, a quien haga sus veces, para que rectifique las afirmaciones consideradas inexactas o agraviantes. Si la resolución que declara la improcedencia fuese apelada,
el Juez pondrá en conocimiento del demandado el recurso inter-
Artículo 48.- Inadmisibilidad Si el Juez declara inadmisible la demanda, concederá al deman- dante tres días para que subsane la omisión o defecto, bajo apercibi- miento de archivar el expediente. Esta resolución es apelable.
Artículo 49.- Reconvención, abandono y desistimiento En el amparo no procede la reconvención ni el abandono del proceso. Es procedente el desistimiento.
Artículo 50.- Acumulación de procesos y resolución inimpugnable Cuando un mismo acto, hecho, omisión o amenaza afecte el interés de varias personas que han ejercido separadamente su dere- cho de acción, el Juez que hubiese prevenido, a pedido de parte o de oficio, podrá ordenar la acumulación de los procesos de amparo. La resolución que concede o deniega la acumulación es inim- pugnable.
Artículo 51.- Juez competente y plazo de resolución en corte Es competente para conocer del proceso de amparo, del proceso de hábeas data y del proceso de cumplimiento el Juez civil o mixto del lugar donde se afectó el derecho, o donde tiene su domicilio principal el afectado, a elección del demandante. En el proceso de amparo, hábeas data y en el de cumplimiento no se admitirá la prórroga de la competencia territorial, bajo sanción de nulidad de todo lo actuado. Promovida la excepción de incompetencia, el Juez le dará el trá- mite a que se refieren los artículos 10 y 53 de este Código. De comprobarse malicia o temeridad en la elección del Juez por el demandante, éste será pasible de una multa no menor de 3 URP ni mayor a 10 URP, sin perjuicio de remitir copias al Ministerio Públi- co, para que proceda con arreglo a sus atribuciones. 8
Artículo 52.- Impedimentos El Juez deberá abstenerse cuando concurran las causales de im- pedimento previstas en el Código Procesal Civil. En ningún caso será procedente la recusación. El Juez que intencionalmente no se abstiene cuando concurre una causal de impedimento, o lo hace cuando no concurre una de ellas, incurre en responsabilidad de naturaleza disciplinaria y penal.
Artículo 53.- Trámite En la resolución que admite la demanda, el Juez concederá al demandado el plazo de cinco días para que conteste. Dentro de cin- co días de contestada la demanda, o de vencido el plazo para hacer-
8 Artículo modificado por el Artículo 1 de la Ley N° 28946, publicada el 24 de diciembre de 2006. Luego de esta modificado, los dos últimos párrafos fueron derogados por la Segunda Disposición Derogatoria de la Ley N° 29364, publicada el 28 de mayo de 2009. Los párrafos derogados son:
Si la afectación de los derechos se origina en una resolución judicial, la demanda se interpondrá ante la Sala Civil de turno de la Corte Superior de Justicia de la República respectiva, la que designará a uno de sus miembros, el cual verificará los hechos referidos al presunto agravio.
La Sala Civil resolverá en un plazo que no excederá de cinco días desde la inter- posición de la demanda.
lo, el Juez expedirá sentencia, salvo que se haya formulado solicitud de informe oral, en cuyo caso el plazo se computará a partir de la fecha de su realización. Si se presentan excepciones, defensas previas
o pedidos de nulidad del auto admisorio, el Juez dará traslado al
demandante por el plazo de dos días; con la absolución o vencido el plazo para hacerlo, dictará un Auto de Saneamiento Procesal en el
que se anule lo actuado y se dé por concluido el proceso, en el caso de que se amparen las excepciones de incompetencia, litispendencia, cosa juzgada y caducidad. La apelación de la resolución que ampa-
re una o más de las excepciones propuestas es concedida con efecto
suspensivo. La apelación de la resolución que desestima la excepción propuesta es concedida sin efecto suspensivo. Si el Juez lo considera necesario, realizará las actuaciones que con- sidere indispensables, sin notificación previa a las partes. Inclusive, pue- de citar a audiencia única a las partes y a sus abogados para realizar los esclarecimientos que estime necesarios. El Juez expedirá sentencia en la misma audiencia o, excepcional- mente, en un plazo que no excederá los cinco días de concluida ésta. El Juez en el auto de saneamiento, si considera que la relación
procesal tiene un defecto subsanable, concederá un plazo de tres días al demandante para que lo subsane, vencido el cual expedirá una sentencia. En los demás casos, expedirá sentencia pronunciándose sobre el mérito. Los actos efectuados con manifiesto propósito dilatorio, o que
se asimilen a cualquiera de los casos previstos en el artículo 112 del
Código Procesal Civil, serán sancionados con una multa no menor de diez ni mayor de cincuenta Unidades de Referencia Procesal. Di- cha sanción no excluye la responsabilidad civil, penal o administrati- va que pudiera derivarse del mismo acto. 9
Artículo 54.- Intervención litisconsorcial Quien tuviese interés jurídicamente relevante en el resultado de un proceso, puede apersonarse solicitando ser declarado litisconsorte
9 Artículo vigente conforme a la modificación establecida por el Artículo 1 de la Ley N° 28946, publicada el 24 de diciembre de 2006.
facultativo. Si el Juez admite su incorporación ordenará se le notifi- que la demanda. Si el proceso estuviera en segundo grado, la solici- tud será dirigida al Juez superior. El litisconsorte facultativo ingresa al proceso en el estado en que éste se encuentre. La resolución que concede o deniega la intervención litisconsorcial es inimpugnable.
Artículo 55.- Contenido de la sentencia fundada La sentencia que declara fundada la demanda de amparo con- tendrá alguno o algunos de los pronunciamientos siguientes:
Identificación del derecho constitucional vulnerado o amenazado;
Declaración de nulidad de decisión, acto o resolución que ha-
yan impedido el pleno ejercicio de los derechos constitucionales protegidos con determinación, en su caso, de la extensión de sus efectos; Restitución o restablecimiento del agraviado en el pleno goce de
sus derechos constitucionales ordenando que las cosas vuelvan al estado en que se encontraban antes de la violación; Orden y definición precisa de la conducta a cumplir con el fin de hacer efectiva la sentencia.
En todo caso, el Juez establecerá los demás efectos de la senten- cia para el caso concreto.
Artículo 56.- Costas y costos Si la sentencia declara fundada la demanda, se impondrán las costas y costos que el Juez establezca a la autoridad 10 , funcionario o persona demandada. Si el amparo fuere desestimado por el Juez, éste podrá condenar al demandante al pago de costas y costos cuando estime que incurrió en manifiesta temeridad. En los procesos constitucionales el Estado sólo puede ser conde- nado al pago de costos. En aquello que no esté expresamente establecido en la presente Ley, los costos se regulan por los artículos 410 al 419 del Código Procesal Civil.
10 Rectificado por fe de erratas.
Artículo 57.- Apelación La sentencia puede ser apelada dentro del tercer día siguiente
a su notificación. El expediente será elevado dentro de los tres días siguientes a la notificación de la concesión del recurso.
Artículo 58.- Trámite de la apelación El superior concederá tres días al apelante para que exprese agra- vios. Recibida la expresión de agravios o en su rebeldía, concederá traslado por tres días, fijando día y hora para la vista de la causa, en la misma resolución. Dentro de los tres días siguientes de recibida la notificación, las partes podrán solicitar que sus abogados informen oralmente a la vista de la causa. El superior expedirá sentencia dentro del plazo de cinco días posteriores a la vista de la causa, bajo respon- sabilidad.
Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 22 del presente Código, la sentencia firme que declara fundada la demanda debe ser cumplida dentro de los dos días siguientes de notificada. Tratándose de omisiones, este plazo puede ser duplicado. Si el obligado no cumpliera dentro del plazo establecido, el Juez se dirigirá al superior del responsable y lo requerirá para que lo haga cumplir y disponga la apertura del procedimiento administrati- vo contra quien incumplió, cuando corresponda y dentro del mismo plazo. Transcurridos dos días, el Juez ordenará se abra procedimiento administrativo contra el superior conforme al mandato, cuando co- rresponda, y adoptará directamente todas las medidas para el cabal cumplimiento del mismo. El Juez podrá sancionar por desobediencia
al responsable y al superior hasta que cumplan su mandato, conforme
a lo previsto por el artículo 22 de este Código, sin perjuicio de la res- ponsabilidad penal del funcionario. En todo caso, el Juez establecerá los demás efectos del fallo para
el caso concreto, y mantendrá su competencia hasta que esté comple-
tamente restablecido el derecho. Cuando el obligado a cumplir la sentencia sea un funcionario público el Juez puede expedir una sentencia ampliatoria que sustituya
la omisión del funcionario y regule la situación injusta conforme al decisorio de la sentencia. Para efectos de una eventual impugnación, ambas sentencias se examinarán unitariamente. Cuando la sentencia firme contenga una prestación monetaria, el obligado que se encuentre en imposibilidad material de cumplir deberá manifestarlo al Juez quien puede concederle un plazo no ma- yor a cuatro meses, vencido el cual, serán de aplicación las medidas coercitivas señaladas en el presente artículo.
Artículo 60.- Procedimiento para represión de actos homogéneos Si sobreviniera un acto sustancialmente homogéneo al declara- do lesivo en un proceso de amparo, podrá ser denunciado por la parte interesada ante el juez de ejecución. Efectuado el reclamo, el Juez resolverá éste con previo traslado a la otra parte por el plazo de tres días. La resolución es apelable sin efecto suspensivo. La decisión que declara la homogeneidad amplía el ámbito de protección del amparo, incorporando y ordenando la represión del acto represivo sobreviniente.
Artículo 61.- Derechos protegidos El hábeas data procede en defensa de los derechos constituciona- les reconocidos por los incisos 5) y 6) del artículo 2 de la Constitución. En consecuencia, toda persona puede acudir a dicho proceso para:
1) Acceder a información que obre en poder de cualquier entidad pública, ya se trate de la que generen, produzcan, procesen o posean, incluida la que obra en expedientes terminados o en trámite, estudios, dictámenes, opiniones, datos estadísticos, in- formes técnicos y cualquier otro documento que la administra- ción pública tenga en su poder, cualquiera que sea la forma de expresión, ya sea gráfica, sonora, visual, electromagnética o que obre en cualquier otro tipo de soporte material.
2) Conocer, actualizar, incluir y suprimir o rectificar la informa- ción o datos referidos a su persona que se encuentren almacena- dos o registrados en forma manual, mecánica o informática, en archivos, bancos de datos o registros de entidades públicas o de instituciones privadas que brinden servicio o acceso a terceros. Asimismo, a hacer suprimir o impedir que se suministren datos o informaciones de carácter sensible o privado que afecten dere- chos constitucionales.
Artículo 62.- Requisito especial de la demanda Para la procedencia del hábeas data se requerirá que el deman- dante previamente haya reclamado, por documento de fecha cierta, el respeto de los derechos a que se refiere el artículo anterior, y que el demandado se haya ratificado en su incumplimiento o no haya contestado dentro de los diez días útiles siguientes a la presentación de la solicitud tratándose del derecho reconocido por el artículo 2 inciso 5) de la Constitución, o dentro de los dos días si se trata del derecho reconocido por el artículo 2 inciso 6) de la Constitución. Excepcionalmente se podrá prescindir de este requisito cuando su exigencia genere el inminente peligro de sufrir un daño irreparable, el que deberá ser acreditado por el demandante. Aparte de dicho requisito, no será necesario agotar la vía administrativa que pudiera existir.
Artículo 63.- Ejecución anticipada De oficio o a pedido de la parte reclamante y en cualquier etapa del procedimiento y antes de dictar sentencia, el Juez está autorizado para requerir al demandado que posee, administra o maneja el ar- chivo, registro o banco de datos, la remisión de la información con- cerniente al reclamante; así como solicitar informes sobre el soporte técnico de datos, documentación de base relativa a la recolección y cualquier otro aspecto que resulte conducente a la resolución de la causa que estime conveniente. La resolución deberá contener un pla- zo máximo de tres días útiles para dar cumplimiento al requerimiento expresado por el Juez.
Artículo 64.- Acumulación Tratándose de la protección de datos personales podrán acu- mularse las pretensiones de acceder y conocer informaciones de una persona, con las de actualizar, rectificar, incluir, suprimir o impedir que se suministren datos o informaciones.
Artículo 65.- Normas aplicables El procedimiento de hábeas data será el mismo que el previsto por el presente Código para el proceso de amparo, salvo la exigencia del patrocinio de abogado que será facultativa en este proceso. El Juez podrá adaptar dicho procedimiento a las circunstancias del caso.
Artículo 66.- Objeto Es objeto del proceso de cumplimiento ordenar que el funcio- nario o autoridad pública renuente:
Dé cumplimiento a una norma legal o ejecute un acto adminis-
trativo firme; o Se pronuncie expresamente cuando las normas legales le ordenan emitir una resolución administrativa o dictar un reglamento.
Artículo 67.- Legitimación y representación Cualquier persona podrá iniciar el proceso de cumplimiento frente a normas con rango de ley y reglamentos. Si el proceso tiene por objeto hacer efectivo el cumplimiento de un acto administrativo, sólo podrá ser interpuesto por la persona a cuyo favor se expidió el acto o quien invoque interés para el cumplimiento del deber omitido. Tratándose de la defensa de derechos con intereses difusos o co- lectivos, la legitimación corresponderá a cualquier persona. Asimismo, la Defensoría del Pueblo puede iniciar procesos de cumplimiento.
Artículo 68.- Legitimación pasiva La demanda de cumplimiento se dirigirá contra la autoridad o funcionario renuente de la administración pública al que correspon-
da el cumplimiento de una norma legal o la ejecución de un acto administrativo. Si el demandado no es la autoridad obligada, aquél deberá informarlo al juez indicando la autoridad a quien corresponde su cumplimiento. En caso de duda, el proceso continuará con las au- toridades respecto de las cuales se interpuso la d