Source: https://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=REPORT&reference=A7-2012-0154&language=ES&mode=XML
Timestamp: 2020-05-28 05:24:40
Document Index: 327500194

Matched Legal Cases: ['artículo 113', 'artículo 329', 'artículo 290', 'artículo 290', 'artículo 3', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'artículo 16', 'Artículo 8', 'artículo 3', 'artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 290', 'artículo 329', 'artículo 333', 'Artículo 12', 'artículo 329', 'artículo 333', 'Artículo 311', 'Artículo 201', 'artículo 200', 'artículo 1', 'artículo 4', 'artículo 1', 'artículo 4', 'Artículo 1', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 1', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 10', 'artículo 10']

INFORME sobre la propuesta de Directiva del Consejo relativa a un sistema común del impuesto sobre las transacciones financieras y por la que se modifica la Directiva 2008/7/CE - A7-0154/2012
Procedimiento : 2011/0261(CNS)
Ciclo relativo al documento : A7-0154/2012
399k 494k
PE 480.888v03-00 A7-0154/2012
sobre la propuesta de Directiva del Consejo relativa a un sistema común del impuesto sobre las transacciones financieras y por la que se modifica la Directiva 2008/7/CE
(COM(2011)0594 – C7-0355/2011 – 2011/0261(CNS))
Ponente: Anni Podimata
– Vista la propuesta de la Comisión al Consejo (COM(2011)0594),
– Visto el artículo 113 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, conforme al cual ha sido consultado por el Consejo (C7-0355/2011),
– Vistos los dictámenes motivados presentados por el Senado chipriota, el Parlamento maltés y el Senado sueco, de conformidad con lo dispuesto en el Protocolo n° 2 sobre la aplicación de los principios de subsidiariedad y proporcionalidad, en los que se afirma que el proyecto de acto legislativo no respeta el principio de subsidiariedad,
– Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y las opiniones de la Comisión de Desarrollo, de la Comisión de Presupuestos y de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor (A7-0154/2012),
(1) La reciente crisis financiera ha suscitado un debate a todos los niveles acerca de la posibilidad de establecer un impuesto adicional que grave el sector financiero y, en particular, un impuesto sobre las transacciones financieras (ITF). Este debate viene motivado por el deseo de que el sector financiero contribuya a financiar los costes generados por la crisis y, en el futuro, resulte gravado de forma equitativa frente a otros sectores; de disuadir a las entidades financieras de realizar actividades que conlleven un riesgo excesivo; y de completar las medidas reglamentarias destinadas a evitar crisis futuras y generar ingresos suplementarios para los presupuestos generales o para políticas específicas.
(1) La reciente crisis financiera ha suscitado un debate a todos los niveles acerca de la posibilidad de establecer un impuesto adicional que grave el sector financiero y, en particular, un impuesto sobre las transacciones financieras (ITF). Este debate viene motivado por el deseo de que el sector financiero contribuya a financiar los costes generados por la crisis y, en el futuro, resulte gravado de forma equitativa frente a otros sectores; de disuadir a las entidades financieras de realizar actividades que conlleven un riesgo excesivo; y de completar las medidas reglamentarias destinadas a evitar crisis futuras y generar ingresos suplementarios para los presupuestos generales, entre otras cosas como contribución a la consolidación presupuestaria, con objeto de estimular el crecimiento y crear empleo, o para políticas específicas, como la ayuda al desarrollo y la lucha contra el cambio climático.
(2) A fin de evitar que la adopción de medidas unilaterales por parte de los Estados miembros provoque distorsiones, habida cuenta de la extrema movilidad de la mayoría de las transacciones financieras afectadas, y garantizar así el correcto funcionamiento del mercado interior, es importante que las características esenciales del ITF que se aplique en los Estados miembros estén armonizadas a escala de la Unión. De esta forma evitarían los incentivos al arbitraje fiscal en la Unión y las distorsiones entre los distintos mercados financieros que existe en la misma, así como las posibilidades de doble imposición o de no imposición.
(2) A fin de evitar que la adopción de medidas unilaterales por parte de los Estados miembros provoque distorsiones, habida cuenta de la extrema movilidad de la mayoría de las transacciones financieras afectadas, y garantizar así el correcto funcionamiento del mercado interior, es importante que las características esenciales del ITF que se aplique en los Estados miembros estén armonizadas a escala de la Unión y que la presente Directiva se aplique a ese mismo nivel. De esta forma evitarían los incentivos al arbitraje fiscal en la Unión y las distorsiones entre los distintos mercados financieros que existe en la misma, así como las posibilidades de doble imposición o de no imposición. Teniendo presente que el objetivo último consiste en aplicar el ITF a escala de la Unión, en el caso de que un grupo de Estados miembros que incluya, pero no se limite, a Estados miembros de la zona del euro decida avanzar más rápidamente a través de la cooperación reforzada contemplada en el artículo 329 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, el modelo propuesto en la presente Directiva podría ser adecuado como base para la aplicación en ese grupo de Estados miembros. Sin embargo, la introducción del ITF en un número muy limitado de Estados miembros podría conllevar una distorsión considerable de la competencia en el mercado interior, por lo que deben adoptarse medidas de carácter general para garantizar que esta actuación no repercuta negativamente en el funcionamiento del mercado interior.
(2 bis) De conformidad con las Conclusiones del Consejo Europeo de 17 de junio de 2010, y teniendo presente que el ITF logrará realmente sus objetivos si se adopta a escala mundial, la Unión debe liderar los esfuerzos orientados a alcanzar un acuerdo sobre el ITF a escala mundial. Si la Unión da el ejemplo y establece un ITF, deberá impulsar de forma decidida un acuerdo a escala mundial en los escenarios internacionales pertinentes, y en particular en el G-20, para lograr un terreno común que permita la introducción de un ITF a escala mundial. Las medidas concretas que se adopten en este sentido deben integrarse en el informe que elabore la Comisión en el marco de la primera revisión de la presente Directiva.
(3) Con objeto de lograr el correcto funcionamiento del mercado interior, resulta conveniente que el ITF se aplique a la negociación de una amplia gama de instrumentos financieros, incluidos los productos estructurados, tanto en los mercados organizados como en los no organizados (over the counter), así como a la celebración y modificación de todos los contratos de derivados. Por esa misma razón, resulta oportuno que se aplique a una amplia variedad de entidades financieras.
(3) Con objeto de reducir las posibilidades de evasión fiscal, el riesgo de relocalización y el arbitraje regulador, resulta conveniente que el ITF se aplique a la negociación de una amplia gama de instrumentos financieros, incluidos los productos estructurados, tanto en los mercados organizados como en los no organizados (over the counter), así como a la celebración y modificación de todos los contratos de derivados. Por esa misma razón, resulta oportuno que se aplique a una amplia variedad de entidades financieras. La inclusión de la gama más amplia posible de instrumentos y actores financieros también debería garantizar que la carga fiscal se reparta por igual entre todos los actores, pero que sea relativamente mayor en el caso de las transacciones financieras más especulativas y más perturbadoras. No se podría conseguir el mismo resultado con un ámbito de aplicación del ITF más limitado, por ejemplo, si asumiese la forma de un impuesto de timbre, que impondría toda la carga fiscal sobre un grupo mucho más pequeño de instrumentos negociados en los mercados regulados sin lograr el objetivo de frenar la especulación excesiva y dañina.
Solo si se asegura que el ámbito de aplicación del ITF es lo más amplio posible podrá garantizarse la «doble función» del impuesto, a saber, obtener ingresos adicionales y al mismo tiempo evitar las transacciones financieras excesivas, especulativas y a corto plazo. Una forma limitada de ITF, como un impuesto de timbre, sería contraproducente a este respecto, pues toda la carga tributaria recaería únicamente en un pequeño número de instrumentos y mercados regulados.
(11 bis) Con el fin de reforzar la posición de la negociación en Bolsa, que está estrictamente regulada y controlada y es transparente, frente a la negociación extrabursátil, que no está regulada ni controlada y es menos transparente, los Estados miembros deben aplicar a las transacciones financieras que se realicen en Bolsa un tipo de impuesto inferior al que se aplique a las transacciones extrabursátiles. Con ello se podría conseguir trasladar la negociación en mercados con poca o ninguna regulación hacia las Bolsas, sujetas a una regulación y un control estrictos.
(12) A fin de que el impuesto recaiga sobre el sector financiero y no sobre los ciudadanos, y dado que son las entidades financieras quienes efectúan la inmensa mayoría de las transacciones en los mercados financieros, resulta oportuno aplicarlo a dichas entidades, independientemente de que negocien en su propio nombre o en nombre de terceros, por cuenta propia o por cuenta de terceros.
(12) A fin de que el impuesto recaiga sobre el sector financiero y no sobre los ciudadanos, y dado que son las entidades financieras quienes efectúan la inmensa mayoría de las transacciones en los mercados financieros, resulta oportuno aplicarlo únicamente a dichas entidades, independientemente de que negocien en su propio nombre o en nombre de terceros, por cuenta propia o por cuenta de terceros.
(13) Debido a la elevada movilidad de las transacciones financieras y a fin de contribuir a la reducción de una posible evasión fiscal, ha de aplicarse el ITF basándose en el principio de residencia.
(13) Debido a la elevada movilidad de las transacciones financieras y a fin de contribuir a la reducción de una posible evasión fiscal y de garantizar que el impuesto afecte al mayor número posible de actores y transacciones, ha de aplicarse el ITF basándose en el principio de residencia, definido de forma muy amplia y completado con elementos del principio de emisión. Además, en aras de un mejor control de la aplicación del ITF, debe aplicarse el principio de propiedad.
(14) Es preciso fijar los tipos mínimos del impuesto a un nivel lo suficientemente elevado como para lograr el objetivo de armonización que persigue la presente Directiva. Al mismo tiempo, el nivel de los tipos debe ser lo suficientemente bajo como para minimizar los riesgos de deslocalización.
(14) Es preciso fijar los tipos mínimos del impuesto a un nivel lo suficientemente elevado como para lograr el objetivo de armonización que persigue la presente Directiva, de manera que el sector financiero contribuya adecuadamente a sufragar los costes de la crisis económica, impulsando así la economía real. Al mismo tiempo, a la espera de la aplicación de un régimen uniforme de ITF a escala mundial, el nivel de los tipos debe ser lo suficientemente bajo como para minimizar los riesgos de deslocalización.
(15 bis) Dado que el grado de fraude, evasión y abuso dependerá en parte de la capacidad de los Estados miembros para verificar las transacciones imponibles realizadas en centros de negociación situados en terceros países, los Estados miembros y, cuando proceda, la Comisión, deben utilizar plenamente los instrumentos de cooperación en materia tributaria establecidos por la OCDE, el Consejo de Europa y otras organizaciones internacionales. En su caso, deben tomarse nuevas iniciativas bilaterales y multilaterales de cooperación en esta materia.
(16) Con objeto de permitir la adopción de normas más precisas para determinar si ciertas actividades financieras constituyen una parte significativa de la actividad de una empresa, de modo que esta última pueda ser considerada una entidad financiera a los efectos de la presente Directiva, así como la adopción de normas más pormenorizadas en materia de protección frente a la evasión, el fraude y el abuso en el ámbito fiscal, procede delegar en la Comisión los poderes para adoptar actos de conformidad con el artículo 290 del Tratado de funcionamiento de la Unión Europea, en relación con la determinación de las medidas necesarias a este efecto. Reviste particular importancia que la Comisión celebre las consultas apropiadas, particularmente a nivel de expertos, durante los trabajos de preparación de los mismos. Al preparar y elaborar los actos delegados, la Comisión debe garantizar que los documentos pertinentes se transmitan al Consejo de manera adecuada y en los plazos fijados.
(16) Con objeto de permitir la adopción de normas más precisas para determinar si ciertas actividades financieras constituyen una parte significativa de la actividad de una empresa, de modo que esta última pueda ser considerada una entidad financiera a los efectos de la presente Directiva, así como la adopción de normas más pormenorizadas en materia de protección frente a la evasión, el fraude y el abuso en el ámbito fiscal, procede delegar en la Comisión los poderes para adoptar actos de conformidad con el artículo 290 del Tratado de funcionamiento de la Unión Europea, en relación con la determinación de las medidas necesarias a este efecto. Reviste particular importancia que la Comisión celebre las consultas apropiadas, particularmente con expertos, organizaciones no gubernamentales (ONG) y otras partes interesadas, durante los trabajos de preparación de los mismos. Al preparar y elaborar los actos delegados, la Comisión debe garantizar que los documentos pertinentes se transmitan al Parlamento Europeo y al Consejo de manera adecuada y en los plazos fijados.
(17 bis) La presente Directiva no aborda la gestión de los ingresos del ITF. No obstante, teniendo en cuenta la propuesta de la Comisión de Reglamento del Consejo por el que se establece el marco financiero plurianual para el periodo 2014- 2020 y, en particular, la parte relativa a las disposiciones sobre los recursos propios de la Unión, una parte de los ingresos procedentes del ITF se podría gestionar a escala de la Unión, ya sea como parte de los recursos propios de la Unión, ya sea como recursos relacionados directamente con políticas específicas y bienes públicos de la Unión. La utilización de una parte de los ingresos procedentes del ITF como recursos propios de la Unión reduciría las contribuciones nacionales al presupuesto de la Unión y liberaría por tanto fondos de los presupuestos nacionales que se podrían destinar a otros fines.
(17 ter) El aumento de los impuestos es competencia exclusiva de los Estados miembros.
2. La presente Directiva se aplicará a todas las transacciones financieras, a condición de que al menos una de las partes de la transacción esté establecida en un Estado miembro y de que una entidad financiera establecida en el territorio de un Estado miembro sea parte de la transacción, y actúe por cuenta propia o por cuenta de terceros, o en nombre de una parte de la transacción.
2. La presente Directiva se aplicará, de conformidad con el artículo 3, a todas las transacciones financieras que cumplan una de las condiciones siguientes:
a) al menos una de las partes de la transacción está establecida en un Estado miembro y una entidad financiera establecida en el territorio de un Estado miembro es parte de la transacción, y actúa por cuenta propia o por cuenta de terceros, o en nombre de una parte de la transacción; o
b) la transacción conlleva la utilización de un instrumento financiero emitido por entidades jurídicas registradas en la Unión.
La enmienda confirma que el Informe Podimata presenta mejoras vitales con respecto a la Directiva para minimizar las posibilidades de evasión.
Artículo 2 – apartado 1 – párrafo 1 – letra c bis (nueva)
c bis) las operaciones de divisas al contado, excepto cuando estén relacionadas directamente con las actividades comerciales de una contraparte no financiera que sea usuario final.
Artículo 2 – apartado 1 – punto 7 – letra f
f) un fondo de pensiones de empleo o institución según la definición del articulo 6, letra a), de la Directiva 2003/41/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, así como un gestor de inversiones de ese fondo o institución;
f) un fondo de pensiones de empleo o institución según la definición del articulo 6, letra a), de la Directiva 2003/41/CE del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a las actividades y la supervisión de fondos de pensiones de empleo, un gestor de inversiones de ese fondo o institución y una entidad creada con miras a las inversiones de esos fondos o instituciones, que actúe única y exclusivamente en interés de tales fondos o instituciones, no se considerarán entidades financieras a efectos de la presente Directiva hasta que se proceda a su revisión de conformidad con el artículo 16;
e bis) sea parte, actuando por cuenta propia o por cuenta de terceros, o actuando en nombre de una parte de la transacción, en un instrumento financiero emitido en el territorio de un Estado miembro o de la Unión.
Este criterio adicional garantizará que el ITF también pueda recaudarse sobre la base del principio de emisión.
2 bis. En aras de una aplicación coherente del apartado 1, las autoridades competentes de los Estados miembros cooperarán estrechamente entre sí y con la AEVM en lo que se refiere a la supervisión de los mercados financieros.
1. A efectos de la presente Directiva, se considerará que un instrumento financiero ha sido emitido en el territorio de un Estado miembro o de la Unión cuando haya sido emitido por una entidad jurídica registrada en un Estado miembro.
2. En el caso de un contrato de derivados, se cumplirá la condición de emisión en el territorio de un Estado miembro o de la Unión cuando la referencia o el instrumento subyacente hayan sido emitidos por una entidad jurídica registrada en un Estado miembro.
3. En el caso de un instrumento estructurado, se cumplirá la condición de emisión en el territorio de un Estado miembro o de la Unión cuando el instrumento estructurado se base en un porcentaje significativo de activos o instrumentos financieros y contratos de derivados, o tenga el respaldo de los mismos, con referencia a los instrumentos financieros emitidos por una entidad jurídica registrada en un Estado miembro.
Este nuevo artículo define el concepto de emisión para los instrumentos financieros, los derivados y los instrumentos estructurados.
Transferencia de la titularidad jurídica
1. Una transacción financiera en relación con la cual no se haya recaudado el ITF se considerará jurídicamente no ejecutoria y no desembocará en una transferencia de titularidad jurídica del instrumento subyacente.
2. Se considerará que las transacciones financieras a que se refiere el apartado 1 no cumplen los requisitos para acogerse a la compensación central conforme a lo dispuesto en el Reglamento (UE) nº .../2012 del Parlamento Europeo y el Consejo de ... sobre los derivados OTC, las entidades de contrapartida central y los registros de operaciones [EMIR] ni los requisitos de adecuación del capital en virtud del Reglamento (UE) nº .../2012 del Parlamento Europeo y el Consejo de ... sobre los requisitos prudenciales de las entidades de crédito y las empresas de inversión [CRD IV].
3. En el caso de los sistemas automáticos de pago electrónico, con o sin la participación de un agente liquidador de pagos, la oficina de recaudación de un Estado miembro podrá establecer un sistema de recaudación electrónico y automático del ITF, así como los certificados de transferencia de la titularidad jurídica.
A fin de reducir el riesgo de evasión, el ITF debe incluir un sistema que garantice que en caso de que no se pague el impuesto se dictamine que los contratos para comprar o vender un instrumento no son ejecutorios. De acuerdo con este sistema, un instrumento que no tribute no podría acogerse a la compensación central, lo que le costaría al evasor mucho más que el impuesto.
3. Los Estados miembros aplicarán el mismo tipo impositivo a todas las transacciones financieras que se inscriban en una misma categoría de conformidad con el apartado 2, letras a) y b).
3. Con objeto de evitar el arbitraje fiscal, los Estados miembros aplicarán el mismo tipo impositivo a todas las transacciones financieras que se inscriban en una misma categoría de conformidad con el apartado 2, letras a) y b).
Artículo 8 – apartado 3 bis (nuevo)
3 bis. Los Estados miembros aplicarán a las transacciones financieras que se realicen en Bolsa un tipo de impuesto inferior al que se aplique a las transacciones extrabursátiles. Esta disposición se aplicará a las transacciones financieras contempladas en los artículos 5 y 6.
Con ello se podría conseguir trasladar la negociación en mercados con poca o ninguna regulación hacia las Bolsas, sujetas a una regulación y un control estrictos.
2. Cuando una entidad financiera actúe en nombre o por cuenta de otra entidad financiera, únicamente deberá pagar el ITF esa otra entidad.
2. Cuando una entidad financiera actúe en nombre, por cuenta o por orden de otra entidad financiera, únicamente deberá pagar el ITF esa otra entidad. Cuando participen en tales procesos varias entidades financieras, únicamente deberá pagar el ITF la entidad inicial registrada para negociar.
Con el fin de evitar el efecto de cascada, debe dejarse claro que la operación solo se tasa una vez, independientemente de que una entidad financiera actúe en nombre, por cuenta o por orden de otra entidad financiera.
1. Los Estados miembros impondrán obligaciones en materia de registro, contabilidad y comunicación de información, y otras obligaciones destinadas a garantizar el pago efectivo del ITF adeudado a las autoridades tributarias.
1. Los Estados miembros impondrán obligaciones en materia de contabilidad y comunicación de información, y otras obligaciones destinadas a garantizar el pago efectivo del ITF adeudado a las autoridades tributarias.
1 bis. Las entidades financieras deberán registrarse, en el plazo de seis meses a partir de la adopción de la presente Directiva, ante las autoridades tributarias del Estado miembro en el que se consideren establecidas conforme a lo dispuesto en el artículo 3, apartado 1.
Con el fin de evitar situaciones de conflicto, en las que dos o más Estados miembros no estén de acuerdo sobre el lugar en que se considera establecida a una entidad financiera, se añade la obligación de registro oficial.
1 ter. Los Estados miembros informarán a los demás Estados miembros sobre las entidades financieras establecidas en su territorio.
5 bis. Los Estados miembros comunicarán anualmente a la Comisión y a Eurostat los volúmenes de transacciones sobre los que se han recaudado ingresos.
La Comisión podría verificar estos datos con la información almacenada en un registro de operaciones.
Disposiciones específicas relacionadas con la prevención de la evasión, el fraude y el abuso
Disposiciones específicas relacionadas con la transparencia y la prevención de la evasión, el fraude y el abuso en el ámbito fiscal
1. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para evitar la evasión, el fraude y el abuso en el ámbito fiscal.
1. Se adoptarán normas a escala de la Unión para evitar la evasión, el fraude y el abuso en el ámbito fiscal.
Puede ser preciso adoptar disposiciones específicas a escala de la UE a fin de evitar la evasión, el fraude y el abuso en el ámbito fiscal. Hay que señalar que la evasión fiscal, por sí misma, reduciría el impacto del aumento del coste del capital para la inversión. No obstante, aumentarían las distorsiones en la recaudación del impuesto.
1 bis. La Comisión creará un Grupo de trabajo de expertos (Comité ITF), integrado por representantes de los Estados miembros, para supervisar la aplicación de la presente Directiva. Los Estados miembros designarán organismos dotados de suficientes competencias para tomar medidas inmediatas en caso de abuso.
El Comité ITF supervisará las transacciones financieras con el fin de detectar los mecanismos de evasión, proponer medidas correctivas y coordinar su aplicación a nivel nacional cuando proceda.
3 bis. Debe limitarse al mínimo la carga administrativa impuesta a las autoridades tributarias con la introducción del ITF; a este fin, la Comisión alentará la cooperación entre las autoridades tributarias nacionales.
3 ter. Eurostat recopilará y publicará anualmente la información relativa a los flujos financieros sujetos al ITF en la Unión.
Deben recopilarse y publicarse las estadísticas correspondientes con el fin de mejorar la transparencia de los flujos financieros y el ITF recaudado.
3 quater. Con el fin de verificar las transacciones imponibles realizadas en centros de negociación situados en terceros países, los Estados miembros y, cuando proceda, la Comisión, utilizarán plenamente los instrumentos de cooperación en materia tributaria establecidos por las organizaciones internacionales pertinentes.
El buen funcionamiento de un régimen del ITF en la UE basado en el principio de residencia dependerá, en cierta medida, de una cooperación eficaz en materia tributaria con jurisdicciones distintas de la UE en todo el mundo. Deben aprovecharse plenamente los instrumentos existentes, y es posible que sean necesarias nuevas iniciativas al respecto.
3 quinquies. A fin de adaptar las administraciones tributarias de los Estados miembros a las disposiciones de la presente Directiva, especialmente en lo relativo a la cooperación administrativa mencionada en el apartado 3, los Estados miembros las dotarán de los recursos humanos y equipos técnicos necesarios y adecuados. Se ha de prestar especial atención a la facilitación de formación a los funcionarios.
Con objeto de hacer frente a estos nuevos requisitos, las autoridades tributarias requerirán una dotación de personal y recursos tecnológicos adecuados.
3 sexies. La Comisión llevará a cabo un examen detallado para analizar los costes administrativos que se deriven de la aplicación de la presente Directiva para las autoridades regionales y locales.
Cada cinco años, y por primera vez el 31 de diciembre de 2016 a más tardar, la Comisión presentará al Consejo un informe sobre la aplicación de la presente Directiva y, en su caso, una propuesta de modificación.
Cada cinco años, y por primera vez el 31 de diciembre de 2016 a más tardar, la Comisión presentará al Parlamento Europeo y al Consejo un informe sobre la aplicación de la presente Directiva y, en su caso, una propuesta de modificación.
En dicho informe, la Comisión deberá examinar, como mínimo, el impacto del ITF sobre el correcto funcionamiento del mercado interior, los mercados financieros y la economía real. Asimismo, evaluará el impacto de algunas disposiciones, como el ámbito de aplicación adecuado del ITF, la posibilidad de diferenciar distintas categorías de productos financieros y activos con objeto de imponer tipos más elevados a partir de un determinado porcentaje de órdenes anuladas, el tipo de imposición y la exención de los fondos de pensiones de empleo o instituciones contempladas en el artículo 1, apartado 2. Si la Comisión observa que se han producido distorsiones o abusos, propondrá las soluciones adecuadas.
Además, la Comisión analizará e informará sobre la recaudación nacional del ITF sobre la base del domicilio fiscal de las entidades financieras, y analizará en qué medida dicha recaudación difiere de la distribución de un impuesto basado en el domicilio del cliente subyacente, es decir, en qué medida la consolidación financiera produce la centralización de los ingresos del impuesto en los centros financieros.
En sus informes, la Comisión tendrá en cuenta las distintas formas de imposición del sector financiero, objeto de debate o ya aplicadas, así como los progresos realizados en relación con la introducción de un ITF más amplio. En su caso, la Comisión presentará propuestas o adoptará medidas para facilitar la convergencia y fomentar la introducción de un ITF a escala mundial.
El impulso en relación con la propuesta de la Comisión para un sistema común del impuesto sobre las transacciones financieras
La crisis financiera mundial de 2008 se ha extendido rápida y bruscamente a las economías reales, lo que ha provocado una profunda recesión de la economía mundial y ha tenido un impacto a gran escala en el empleo. La necesidad de establecer sistemas de rescate mediante fondos públicos para el rescate de instituciones financieras demasiado importantes como para fracasar ha conllevado un deterioro significativo de las finanzas públicas y ha desembocado en una nueva recesión económica a escala global y europea.
En este contexto, se destacan los puntos siguientes:
- El sector financiero, que es uno de los principales denominadores de la crisis financiera y que ha recibido subvenciones públicas importantes para superar los efectos de la crisis, no contribuye de una manera justa a paliar los costes de la crisis actual. En un momento en que los ciudadanos europeos hacen frente a importantes aumentos de los impuestos directos e indirectos, así como a fuertes recortes de salarios y pensiones, el sector financiero sigue, en gran medida, estando exento de impuestos sobre sus actividades y transacciones;
- El ingente aumento de las transacciones financieras durante la última década y el cambio de las inversiones de largo a corto plazo, así como las transacciones altamente especulativas y de riesgo, especialmente en actividades como el comercio de alta frecuencia, ponen de manifiesto un cambio del papel principal del sector financiero, es decir, ha pasado de la financiación de las necesidades de la economía real a llevar a cabo operaciones que no tienen un impacto productivo y que pueden alterar gravemente los precios del mercado y la función de las economías nacionales.
- Las graves dificultades fiscales por las que atraviesa actualmente la mayoría de los Estados miembros de la UE impiden de modo significativo que los Estados miembros y la UE hagan frente a los retos más importantes, como la financiación del crecimiento, el desarrollo social y sostenible, la lucha contra el cambio climático y la financiación de la ayuda al desarrollo. El aumento de los tipos y el ámbito de los instrumentos de imposición tradicionales, así como nuevos recortes del gasto público no representan una solución suficiente ni sostenible a la hora de abordar estos desafíos. Por tanto, se necesitan instrumentos de imposición progresivos que puedan trasladar la carga impositiva de la esfera del trabajo y de las inversiones productivas a sectores con importantes efectos negativos para la economía real.
En ese sentido, el debate sobre la introducción de un impuesto sobre las transacciones financieras (ITF) nunca ha sido tan pertinente. En comparación con otros instrumentos de imposición tradicionales y las distintas políticas económicas, el ITF tiene la ventaja de cumplir una función múltiple:
- puede generar nuevos ingresos importantes (según estimaciones recientes, hasta 57 000 millones de euros si se aplica a escala de la UE);
- puede trasladar la carga a actividades que tienen un efecto negativo, como el comercio de alta frecuencia y las transacciones financieras extremadamente especulativas, garantizando así una distribución más justa de la carga fiscal;
- se puede convertir en un elemento disuasivo para las transacciones especulativas perjudiciales y extremadamente apalancadas contribuyendo así, junto a una regulación adecuada y un régimen de supervisión, a la estabilización de los mercados y a la reorientación del sector hacia las inversiones productivas a largo plazo.
Según un estudio reciente («Financial Transaction Taxes» [Impuestos sobre transacciones financieras] de Stephany Griffith Jones y Avinash Persaud) y la evaluación revisada del impacto de la Comisión Europea, se estima que el impacto del ITF sobre el crecimiento de la UE podría alcanzar un nivel positivo del 0,25 %:
- reduciendo los riesgos sistémicos y el nivel de transacciones irracionales («noise trading») junto al comercio de alta frecuencia, el ITF puede contribuir significativamente a reducir la probabilidad de que se produzcan crisis futuras; los costes reales de la crisis en lo que respecta al crecimiento son enormes; por tanto, el ITF puede absorber dichos costes y tener un impacto positivo en el crecimiento a largo plazo de la UE;
- convirtiéndose en una nueva fuente de financiación para la consolidación presupuestaria y las inversiones clave en crecimiento y empleo;
- trasladando la carga fiscal a otras actividades. De esa manera, el ITF podría conllevar una reducción o un menor aumento de la imposición sobre los ingresos y el trabajo, estimulando así el consumo y uniendo la demanda.
Dado el carácter globalizado del sector financiero y sus servicios, para que un ITF cumpla plenamente su función múltiple se ha de aplicar a una escala lo más amplia posible. Sin embargo, la ausencia de un acuerdo internacional hace que los socios económicos líderes del mundo deban asumir un papel más destacado. En la actualidad, la UE constituye el mayor mercado financiero del mundo y como tal tiene la responsabilidad de dar los primeros pasos coordinando el establecimiento de un ITF bien diseñado y fácilmente aplicable que creará un mayor impulso en el proceso hacia la conclusión de un acuerdo internacional.
En su Resolución sobre una financiación innovadora a escala mundial y europea (P7_TA-PROV (2011)0080), el Parlamento Europeo afirma que «la UE debe promover la introducción de un ITF a escala mundial; en su defecto, la UE debe aplicar un ITF a escala europea, como primer paso», y pide a la Comisión que «elabore rápidamente un estudio de viabilidad que tenga en cuenta la necesidad de la igualdad de condiciones a nivel mundial, y que presente propuestas legislativas concretas».
En respuesta a ello, la Comisión Europea presentó una evaluación de impacto que se inclinaba a favor de la viabilidad de introducir un ITF en toda la UE, junto a una propuesta legislativa.
Un ITF bien diseñado y fácilmente aplicable
Los principales retos que plantea la introducción de un ITF en la UE son los siguientes:
- evitar la transferencia de transacciones hacia jurisdicciones no pertenecientes a la UE,
- impedir la evasión fiscal, y
- evitar la transferencia del coste a consumidores y ciudadanos.
Como en todo instrumento fiscal, la manera de minimizar el fraude y la evasión fiscal consiste en transformar una actividad no deseada de una operación de alta rentabilidad y bajo riesgo en una actividad de baja rentabilidad y alto riesgo. En el caso del ITF, ello consiste en establecer un tipo impositivo leve a fin de convertir la evasión fiscal en una operación de baja rentabilidad y en aplicar sanciones severas en caso de infracción para que la evasión sea una actividad de riesgo.
Existen varios instrumentos similares al ITF que se implementan en varias jurisdicciones en todo el mundo, pero, en concreto, el caso de los derechos de registro (que se consideran pagados por cualquier entidad de contrapartida de una transacción sobre la transferencia de la propiedad de un valor emitido en el territorio nacional) constituye la experiencia más positiva hasta la fecha, ya que se ha demostrado la dificultad de eludir su pago y el significativo aumento de los ingresos en las jurisdicciones en que se aplican.
Los principales aspectos de la propuesta de la Comisión
El Parlamento Europeo acoge favorablemente la Comisión de presentar una propuesta legislativa por la que se introduce un impuesto sobre las transacciones financieras en la que hace plenamente suyo el principal argumento aducido por el Parlamento Europeo en su Resolución sobre una financiación innovadora a escala mundial y europea (P7_TA-PROV (2011)0080).
· El ámbito de aplicación de la Directiva
La propuesta de la Comisión cubre las transacciones relacionadas con distintos tipos de valores (acciones, derechos de propiedad, bonos y derivados relacionados con estos), así como todo tipo de transacciones en plataformas reguladas y no reguladas. La exclusión de los mercados primarios de obligaciones y acciones (pero no de derivados basados en estos) permite que se deje intacto el capital que se recauda para las necesidades del mundo real.
El ámbito de aplicación del impuesto se limita a las entidades financieras, tanto para las que actúan por cuenta propia como para las que actúan por cuenta de terceros. Los bancos centrales nacionales, el Banco Central Europeo y los organismos establecidos por la UE son las únicas instituciones financieras excluidas, con toda la razón, puesto que evitan efectos negativos no deseados sobre políticas monetarias o las posibilidades de refinanciación del sector financiero. Sin embargo, debe quedar claro que esta excepción es aplicable siempre y cuando las transacciones de dichas entidades se limiten a su función pública principal.
· El principio de residencia
La propuesta de la Comisión basa la obligación de aplicar el impuesto en la condición de que la entidad de contrapartida de una transacción esté establecida en el territorio de un Estado miembro.
Esto cubre todas las transacciones de las entidades financieras establecidas en la UE pero no todos los instrumentos financieros de origen de la UE. De esta manera, se gravará una transacción de una entidad financiera de la UE respecto a instrumentos financieros de países terceros, con los efectos positivos que esto puede tener para el mercado del instrumento del país tercero, pero no se gravarán las transacciones de las entidades de países terceros, lo que creará una desventaja competitiva para las entidades de la UE.
· El principio de emisión
La mejor manera de evitar las lagunas jurídicas y de crear desventajas competitivas sería seguir el ejemplo de los derechos de registro e imponer el impuesto a cada transacción sobre un instrumento financiero emitido por una entidad en el territorio de un Estado miembro o de la UE. Sin embargo, aunque esto es plenamente aplicable en el caso de los bonos y las acciones, puede crear algunos problemas en el caso de los derivados, como los canjes en los que es difícil definir la emisión.
A fin de abordar esta problemática, la mejor opción sería combinar los dos principios y proponer una condición adicional en el artículo 3 relacionada con el lugar de emisión. De esa manera, se ha de pagar el impuesto siempre y cuando se cumpla una de las condiciones del artículo 3.
Con el fin de utilizar todas las ventajas del principio de emisión , también debería añadirse la relación del pago de impuesto con la aplicabilidad jurídica del contrato, como una consecuencia jurídica.
· Los tipos impositivos
Para que el impuesto se pueda aplicar fácilmente y para evitar distorsiones en el mercado interior, los tipos previstos deben ser fáciles de aplicar y reflejar las diferentes características de los instrumentos financieros.
La propuesta de la Comisión de tener un tipo mínimo del 0,1 % para acciones y bonos y del 0,01 % para derivados sigue, en efecto, estos principios. Ambos tipos son relativamente bajos y garantizan, al mismo tiempo, un nivel mínimo de armonización de la manera menos distorsionante y proporcionan cierta flexibilidad en caso de que un Estado miembro considere conveniente ir un paso más allá.
La diferenciación entre las categorías de activos tiene sentido ya que las acciones y los bonos tienen un comportamiento más similar en el mercado en comparación con los derivados.
En el caso de los derivados, dado que la estimación de su valor es mucho más complicada, la decisión de optar por un valor ficticio, que puede ser significativamente superior al valor real de un derivado en el mercado, justifica la elección de un tipo inferior.
· El ámbito geográfico
La adopción de la Directiva por unanimidad es la mejor forma de aplicar la propuesta a fin de evitar distorsiones e integrar aún más los mercados financieros de la UE.
Con todo, dado que varios instrumentos de imposición similares al ITF ya están en vigor o son objeto de debate entre algunos Estados miembros, la UE debe acelerar el proceso para eliminar distorsiones en las áreas relevantes. Por tanto, si la adopción de la presente Directiva no es factible por unanimidad, los Estados miembros pueden introducir disposiciones jurídicas de la presente Directiva mediante normas en materia de cooperación reforzada.
· La gestión de los ingresos
La propuesta de la Comisión no hace referencias directas a la gestión de los ingresos. El informe observa que actualmente se está debatiendo una propuesta legislativa sobre el marco financiero plurianual 2014-2020 que prevé que parte de los ingresos del ITF se conviertan en una fuente de recursos propios de la UE. Los ingresos del ITF también se podría vincular a políticas específicas de la Unión y a bienes públicos, entre los que se incluyen la financiación de los objetivos de la ayuda al desarrollo, la lucha contra el cambio climático, el desarrollo sostenible y el estado de bienestar de la UE, así como la financiación de presupuestos nacionales, especialmente como una forma de apoyar los esfuerzos destinados a la consolidación presupuestaria.
OPINIÓN de la Comisión de Desarrollo (30.3.2012)
Ponente: Ricardo Cortés Lastra
La Comisión de Desarrollo pide a la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, competente para el fondo, que incorpore en su informe las siguientes enmiendas:
(1) La reciente crisis financiera ha suscitado un debate a todos los niveles acerca de la posibilidad de establecer un impuesto adicional que grave el sector financiero y, en particular, un impuesto sobre las transacciones financieras (ITF). Este debate viene motivado por el deseo de que el sector financiero contribuya a financiar los costes generados por la crisis y, en el futuro, resulte gravado de forma equitativa frente a otros sectores; de frenar la especulación, en particular en los mercados de productos de base, limitando así la volatilidad de los precios de los alimentos y sus efectos negativos sobre la seguridad alimentaria; de disuadir a las entidades financieras de realizar actividades que conlleven un riesgo excesivo; y de completar las medidas reglamentarias destinadas a evitar crisis futuras y generar ingresos suplementarios para los presupuestos generales o para políticas específicas, como la financiación de bienes públicos y de las políticas de desarrollo de la Unión, en especial para la consecución de los ODM.
(1 bis) Los ingresos generados por el ITF, cuyo objetivo es una redistribución más social y equitativa de la riqueza, deben proporcionar a los países en desarrollo ingresos adicionales para financiar programas sociales y deben añadirse a los compromisos nacionales del 0'7 % del PIB para ayuda al desarrollo y asignarse a la financiación de bienes públicos, como las políticas de desarrollo de la Unión, la reducción de la pobreza y la lucha contra el cambio climático en los países en desarrollo. Estos objetivos deben seguir siendo una parte esencial de los nuevos ingresos.
(12) A fin de que el impuesto recaiga sobre el sector financiero y no sobre los ciudadanos, y dado que son las entidades financieras quienes efectúan la inmensa mayoría de las transacciones en los mercados financieros, resulta oportuno aplicarlo a dichas entidades, independientemente de que negocien en su propio nombre o en nombre de terceros, por cuenta propia o por cuenta de terceros. Los Estados miembros deberían velar en especial por que el importe debido anualmente a título del ITF por el establecimiento financiero no repercuta por vías indirectas sobre el ciudadano cliente de dicho establecimiento.
(16) Con objeto de permitir la adopción de normas más precisas para determinar si ciertas actividades financieras constituyen una parte significativa de la actividad de una empresa, de modo que esta última pueda ser considerada una entidad financiera a los efectos de la presente Directiva, así como la adopción de normas más pormenorizadas en materia de protección frente a la evasión, el fraude y el abuso en el ámbito fiscal, procede delegar en la Comisión los poderes para adoptar actos de conformidad con el artículo 290 del Tratado de funcionamiento de la Unión Europea, en relación con la determinación de las medidas necesarias a este efecto. Reviste particular importancia que la Comisión celebre las consultas apropiadas, particularmente con expertos, ONG y otras partes interesadas, durante los trabajos de preparación de los mismos. Al preparar y elaborar los actos delegados, la Comisión debe garantizar que los documentos pertinentes se transmitan al Parlamento Europeo y al Consejo de manera adecuada y en los plazos fijados.
(18 bis) En caso de que los 27 Estados de la UE no lleguen a un acuerdo, los Estados miembros que deseen aplicar el ITF deben avanzar solicitando formalmente la cooperación reforzada en virtud del artículo 329 del TFUE. El Parlamento Europeo debe dar su aprobación rápidamente, con la condición de que los Estados miembros en cuestión se comprometan a adoptar, de conformidad con el apartado 2 del artículo 333 del TFEU, una decisión que estipule que actuarán en el marco del procedimiento legislativo ordinario.
Artículo 12 bis – apartado 1 bis (nuevo)
En caso de que los 27 Estados de la UE no lleguen a un acuerdo, los Estados miembros que deseen aplicar el ITF deben avanzar solicitando formalmente la cooperación reforzada en virtud del artículo 329 del TFUE. El Parlamento Europeo debe dar su aprobación rápidamente, con la condición de que los Estados miembros en cuestión se comprometan a adoptar, de conformidad con el apartado 2 del artículo 333 del TFEU, una decisión que estipule que actuarán en el marco del procedimiento legislativo ordinario.
En dicho informe, la Comisión deberá examinar, como mínimo, el impacto del ITF sobre el correcto funcionamiento del mercado interior, los mercados financieros y la economía real, sobre la especulación sobre los productos de base y los productos alimentarios, y sobre la lucha contra los paraísos fiscales, y deberá tener en cuenta los progresos realizados en materia de imposición del sector financiero en el contexto internacional.
Utilización de los ingresos como recursos propios del presupuesto de la Unión
Parte de los ingresos generados por el ITF en la Unión se deben utilizar como recursos propios del presupuesto de la UE, y un porcentaje significativo de los mismos se debe invertir en la financiación de las políticas de cooperación al desarrollo de la Unión y en la lucha contra el cambio climático en los países en desarrollo.
Sistema común del impuesto sobre las transacciones financieras y modificación de la Directiva 2008/7/CE
COM(2011)0594 – C7-0355/2011 – 2011/0261(CNS)
Ponente(s) sustituido(a)(s)
OPINIÓN de la Comisión de Presupuestos (29.3.2012)
Propuesta de la Comisión:
La Comisión ha propuesto la creación de un impuesto sobre las transacciones financieras (ITF) a escala de la UE, que podrá utilizarse total o parcialmente como un recurso propio para su presupuesto.
La propuesta establece los siguientes tipos mínimos del ITF:
· un 0,1 % en el caso de las transacciones distintas de las relacionadas con contratos de derivados, y
· un 0,01% en el caso de las transacciones relacionadas con los contratos de derivados.
Contexto y aspectos presupuestarios:
Hoy en día, aproximadamente el 85 % de los ingresos de la Unión proviene de los presupuestos nacionales y no de sus recursos propios. Esto no solo es contrario al Tratado de Lisboa(1), sino también al espíritu y a la letra del Tratado de Roma(2). Cuando se crearon las Comunidades Europeas, en 1957, se suponía que los recursos RNB serían transitorios. Sin embargo, aunque se sustituyeron en los años 70 por verdaderos recursos propios, las contribuciones nacionales se volvieron a introducir en 1988, como complemento a una disminución en los ingresos de recursos propios. Cabe señalar, no obstante, que, en esa época, la proporción de recursos RNB en el conjunto de los ingresos de la UE era solo del 10 %. Esta evolución situó poco a poco la lógica de la «justa contrapartida» en el centro de todas las decisiones presupuestarias de la UE, dando lugar a una larga lista de reducciones y excepciones injustificadas.
Por lo tanto, es necesario reformar el actual sistema de recursos propios para poner fin a este enfoque de la «justa contrapartida», proporcionando al mismo tiempo a la UE ingresos estables y suficientes, y poniendo de manifiesto simultáneamente la voluntad de romper con el actual sistema de reducciones y excepciones que afecta al capítulo de ingresos en el presupuesto de la Unión.
En un contexto de dificultades económicas, cabe asimismo recordar que el Parlamento ha subrayado en varias resoluciones la importancia de los recursos propios como un instrumento útil para que la Unión pueda disponer de suficiente financiación para cumplir sus compromisos y alcanzar sus objetivos, sin por ello revisar al alza su presupuesto(3).
La ponente de opinión desea recordar que, en su Resolución sobre el futuro de los recursos propios de la Unión Europea(4), el Parlamento enumeró una serie de criterios que debían aplicarse para la evaluación de la conveniencia de los recursos propios contemplados, a saber: suficiencia, estabilidad, visibilidad y simplicidad, costos de funcionamiento bajos, asignación eficiente de los recursos, equidad horizontal y vertical y contribuciones justas.
La propuesta de la Comisión para la creación de un ITF cumple la mayoría de estos criterios. En particular, permitiría establecer una fuente de ingresos para el presupuesto de la UE (de acuerdo con la propuesta de la Comisión, el ITF podría generar anualmente unos 54 200 millones de euros de recursos propios en 2020). Del mismo modo, es visible para los inversores y los operadores en los mercados financieros, bastante simple, tiene bajos costos de funcionamiento, se recauda de forma fácil, asegura la equidad vertical y horizontal y permite contribuciones justas. Además, el ITF no debería imponer una carga fiscal adicional a los ciudadanos y preservaría la soberanía fiscal de los Estados miembros.
Cabe señalar que el ITF cuenta con el apoyo público de la población de la UE, confirmado por los resultados del sondeo del Eurobarómetro de junio de 2011, que reveló que el 61 % de los ciudadanos europeos apoya este impuesto, de los cuales a un 81 % le gustaría que se aplicara en el conjunto de la UE(5).
El uso del ITF como un recurso propio requeriría su aplicación en todos los Estados miembros.
La ponente de opinión desea destacar que no se puede celebrar ningún acuerdo sobre el Marco Financiero Plurianual para el período 2014-2020 sin llegar a un acuerdo político sobre la reforma del sistema de los recursos propios, debido a la unidad y a la interdependencia de los capítulos de ingresos y gastos del Presupuesto, y en este sentido recuerda que la adopción de las medidas de ejecución del sistema de recursos propios requiere la aprobación del Parlamento Europeo.
La Comisión de Presupuestos pide a la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, competente para el fondo, que incorpore en su informe las siguientes enmiendas:
(3 bis) Para una mejor adecuación de los objetivos de la política de la Unión al presupuesto de la UE, los fondos recaudados con el ITF deben utilizarse total o, al menos, parcialmente como ingresos para el presupuesto de la UE.
Un impuesto sobre las transacciones financieras aplicado en toda la UE podría ser un instrumento para poner fin al sistema actual de reducciones y excepciones.
5 bis. Los Estados miembros garantizarán que la proporción del ITF considerada como recurso propio de la Unión se transfiera al presupuesto de la UE de conformidad con el Reglamento (UE) nº ... / 2012 [sobre los métodos y el procedimiento de puesta a disposición del recurso propio basado en el impuesto sobre las transacciones financieras].
Marta Andreasen, Francesca Balzani, Zuzana Brzobohatá, James Elles, Göran Färm, José Manuel Fernandes, Eider Gardiazábal Rubial, Salvador Garriga Polledo, Ivars Godmanis, Estelle Grelier, Carl Haglund, Lucas Hartong, Jutta Haug, Monika Hohlmeier, Sidonia Elżbieta Jędrzejewska, Ivailo Kalfin, Jan Kozłowski, Alain Lamassoure, Giovanni La Via, George Lyon, Barbara Matera, Claudio Morganti, Nadezhda Neynsky, Dominique Riquet, Potito Salatto, Derek Vaughan, Angelika Werthmann
Artículo 311 del TFUE: «Sin perjuicio del concurso de otros ingresos, el presupuesto será financiado íntegramente con cargo a los recursos propios».
Artículo 201 del Tratado de Roma: «La Comisión estudiará en qué condiciones las contribuciones financieras de los Estados miembros previstas en el artículo 200 podrían ser sustituidas por recursos propios de la Comunidad, especialmente por ingresos procedentes del arancel aduanero común, tras el establecimiento definitivo de éste. A tal fin, la Comisión presentará propuestas al Consejo […]».
Especialmente en las Resoluciones siguientes:
P6_TA(2007)0098, aprobada el 29 de marzo de 2007;
P7_TA(2011)0080, aprobada el 8 de marzo de 2011;
P7_TA(2010)0056, aprobada el 10 de marzo de 2010;
P7_TA(2010)0089, aprobada el 25 de marzo de 2010;
P7_TA-PROV(2010)0433, aprobada el 25 de noviembre de 2010;
P7_TA-PROV(2010)0475, aprobada el 15 de diciembre de 2010;
P7_TA-PROV(2011)0266, aprobada el 8 de junio de 2011;
P7_TA-PROV(2011)0327, aprobada el 6 de julio de 2011.
P6_TA(2007)0098, aprobada el 29 de marzo de 2007.
Eurobarómetro del Parlamento Europeo (EB Parlemeter 75.2), aprobado el 22 de junio de 2011: http://www.europarl.europa.eu/pdf/eurobarometre/2011/juin/22062011/eb752_financial_crisis_analytical_synthesis_en.pdf
OPINIÓN de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor (20.3.2012)
(COM(2011)0594 – C7-0355 – 2011/0261(CNS))
La propuesta de la Comisión para un impuesto sobre las transacciones financieras —ITF— es la respuesta a las reiteradas reivindicaciones en la Unión Europea de que el sector financiero contribuya a cubrir los costes de la actual crisis. El ponente se congratula de esta propuesta, que también se hace eco de los llamamientos del Parlamento Europeo en este sentido.
Un ITF es, por definición, un elemento del mercado interior. La base jurídica europea para dicho ITF persigue un doble objetivo: uno de ellos es la justicia, pues las transacciones financieras siguen estando exentas de gravámenes en gran medida, a diferencia de otras transacciones económicas, y el otro es la armonización, pues es preciso aplicar un enfoque único europeo a la fiscalidad de las transacciones financieras con unos tipos que, si bien no serán idénticos en toda la UE, si resulten al menos comparables y se establezcan con arreglo a un mínimo común denominador.
El ITF está íntimamente ligado al objetivo de liberar el pleno potencial del mercado único para recuperar el crecimiento en Europa y, de esta manera, ser capaces de alcanzar los objetivos de la Estrategia Europa 2020. Es preciso realizar inversiones en el mercado único y éstas deberían venir de una fuente europea de financiación. Por consiguiente, con un IFT cuyos ingresos engrosen el presupuesto general de la Unión Europea se contribuye a generar el capital necesario para la realización coherente de inversiones europeas en el propio progreso económico europeo.
Es evidente, por lo tanto, que el ITF debe aplicarse en el territorio de toda la UE. La UE tiene un mercado único y un presupuesto; la zona del euro carece de ambos. Un ITF que beneficie al presupuesto de la UE y sea, por consiguiente, un instrumento para un mercado único dinámico sólo puede ser un ITF recaudado en el conjunto de la Unión y, en consecuencia, operativo en todos los principales centros financieros europeos. Toda excepción a ese principio conllevaría distorsiones inaceptables en el funcionamiento del mercado único.
El ITF debe generar suficientes ingresos para desempeñar su cometido de instrumento político de superación de la crisis pero, simultáneamente, su concepción no debe conducir a una importante deslocalización de los instrumentos y entidades financieras que son el sello de la industria financiera europea o que albergan un especial potencial de desarrollo para los centros financieros europeos. No debe disuadir, por consiguiente, de la utilización de los vehículos de inversión que necesita la UE para asegurar el desarrollo económico y una pensión justa para los jubilados.
Por tal motivo, el ponente propone que los fondos de inversión sujetos a la legislación relativa a los OICVM y los fondos de pensiones reciban un trato diferenciado en lo relativo al tipo fiscal y considera apropiado aplicarles un tipo reducido del 0,01 % .
Los productos financieros estructurados adolecen de una gran falta de transparencia para todas las partes que negocian con ellos y los abusos en sus transacciones han contribuido a desatar el caos financiero que reina desde la explosión de la burbuja inmobiliaria americana. La negociación de esos instrumentos es intensa, su volumen enorme y, por consiguiente, los ingresos fiscales que cabe esperar de su gravamen serán considerables. Si su gravamen condujera a la deslocalización de ciertos elementos del mercado de derivados, incluso en la categoría de la negociación de alta frecuencia, tal deslocalización no sería perjudicial para el desarrollo el mercado único europeo de capital.
Debería aplicarse, por consiguiente a todos ellos el tipo impositivo básico del 0,1 % , por lo que el ponente propone aplicar ese tipo a las transacciones financieras relacionadas con los contratos de derivados.
La evaluación de impacto de la Comisión se ha completado desde su primera presentación al Parlamento Europeo, pero ni la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor ni el ponente han tenido conocimiento del contenido de los resultados nuevos o adicionales obtenidos por la Comisión. El ponente deplora que la comisión, por lo tanto, no haya podido examinar el contenido de la evaluación más reciente. Cabe suponer, no obstante, que se han reexaminado tanto los riesgos de deslocalización como el impacto previsible del ITF y que ahora se tiene una imagen claramente menos negativa que con la evaluación de impacto publicada inicialmente. Por lo tanto, la pertinencia e importancia de un ITF para la consecución de los objetivos del mercado único se convierte en elemento central no solo de la presente opinión sino también del parecer del Parlamento Europeo en su conjunto.
La Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor pide a la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, competente para el fondo, que incorpore en su informe las siguientes enmiendas:
(1) La reciente crisis financiera ha suscitado un debate a todos los niveles acerca de la posibilidad de establecer un impuesto adicional que grave el sector financiero y, en particular, un impuesto sobre las transacciones financieras (ITF). Este debate viene motivado por el deseo de que el sector financiero contribuya a financiar los costes generados por la crisis y, en el futuro, resulte gravado de forma equitativa frente a otros sectores; de disuadir a las entidades financieras de realizar actividades que conlleven un riesgo excesivo; y de completar las medidas reglamentarias destinadas a evitar crisis futuras y generar ingresos suplementarios para los presupuestos generales o para políticas específicas que tengan por objeto el crecimiento económico.
(1 bis) La introducción en la Unión Europea de un ITF equilibrado y con éxito deberá reforzar los esfuerzos internacionales por promover la adopción de instrumentos análogos a escala mundial. Por consiguiente, la Unión debería adoptar un papel dirigente a este respecto.
(2) A fin de evitar que la adopción de medidas unilaterales por parte de los Estados miembros provoque distorsiones, habida cuenta de la extrema movilidad de la mayoría de las transacciones financieras afectadas, y garantizar así el correcto funcionamiento del mercado interior, así como mayores cotas de solidaridad y justicia y evitar distorsiones de la competencia, es importante que las características esenciales del ITF que se aplique en los Estados miembros estén armonizadas a escala de la Unión. De esta forma evitarían los incentivos al arbitraje fiscal en la Unión y las distorsiones entre los distintos mercados financieros que existe en la misma, así como las posibilidades de doble imposición o de no imposición.
(2 bis) Uno de los principales objetivos del ITF debería consistir en desincentivar las transacciones que conlleven un riesgo excesivo y poner otra vez el sector de los servicios financieros al servicio de la economía productiva.
(2 ter) El ITF ha de contemplar los siguientes principios:
– el principio de denominación: sujeción al impuesto de todos los instrumentos denominados en euros o en moneda de cualquier Estado de la Unión;
– el principio de negociación: sujeción de las transacciones financieras derivadas de cualquier activo admitido a negociación en un mercado de la Unión; y
– el principio de mediación: sujeción de todas las transacciones financieras en las que actúe como mediador un residente en la Unión.
(4) La definición de instrumentos financieros que figura en el anexo I de la Directiva 2004/39/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de abril de 2004, relativa a los mercados de instrumentos financieros, por la que se modifican las Directivas 85/611/CEE y 93/6/CEE del Consejo y la Directiva 2000/12/CE del Parlamento Europeo y del Consejo y se deroga la Directiva 93/22/CEE del Consejo (MiFID) abarca las participaciones de organismos de inversión colectiva. Ello supone que constituyen instrumentos financieros las acciones y participaciones de los organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM) definidas en el artículo 1, apartado 2, de la Directiva 2009/65/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de julio de 2009, por la que se coordinan las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas sobre determinados organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM), y los fondos de inversión alternativos (FIA) definidos en el artículo 4, apartado 1, letra a), de la Directiva 2011/61/UE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 8 de junio de 2011, relativa a los gestores de fondos de inversión alternativos y por la que se modifican las Directivas 2003/41/CE y 2009/65/CE y los Reglamentos (CE) n° 1060/2009 y (UE) n° 1095/2010. Por tanto, la suscripción y el reembolso de estos instrumentos constituyen transacciones que deben estar sujetas al ITF.
(4) La definición de instrumentos financieros que figura en el anexo I de la Directiva 2004/39/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de abril de 2004, relativa a los mercados de instrumentos financieros, por la que se modifican las Directivas 85/611/CEE y 93/6/CEE del Consejo y la Directiva 2000/12/CE del Parlamento Europeo y del Consejo y se deroga la Directiva 93/22/CEE del Consejo (MiFID) abarca las participaciones de organismos de inversión colectiva. Ello supone que constituyen instrumentos financieros las acciones y participaciones de los organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM) definidas en el artículo 1, apartado 2, de la Directiva 2009/65/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de julio de 2009, por la que se coordinan las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas sobre determinados organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM), y los fondos de inversión alternativos (FIA) definidos en el artículo 4, apartado 1, letra a), de la Directiva 2011/61/UE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 8 de junio de 2011, relativa a los gestores de fondos de inversión alternativos y por la que se modifican las Directivas 2003/41/CE y 2009/65/CE y los Reglamentos (CE) n° 1060/2009 y (UE) n° 1095/2010. Por tanto, la suscripción y el reembolso de estos instrumentos constituyen transacciones que deben estar sujetas al ITF. La naturaleza específica de los OICVM y su relevancia para la plena movilización del potencial del mercado interior justifican, no obstante, que estén sujetos a un tipo fiscal específico más bajo. Lo mismo debe aplicarse a los fondos de pensiones u organismos de previsión para la jubilación definidos en el articulo 6, letra a), de la Directiva 2003/41/CE del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a las actividades y la supervisión de fondos de pensiones de empleo1.
1 DO L 235 de 23.9.2003, p. 10.
(11) En aras de la igualdad de trato, procede aplicar un tipo impositivo único a cada categoría de transacciones, es decir, a la negociación de instrumentos financieros distintos de los derivados, por un lado, y a la compraventa, cesión, celebración o modificación de los contratos de derivados, por otro.
(11) A fin de reducir las actividades financieras excesivamente arriesgadas y prevenir así futuras crisis procede aplicar un tipo impositivo más elevado a los productos especialmente arriesgados que a los productos menos especulativos.
(13) Debido a la elevada movilidad de las transacciones financieras y a fin de contribuir a la reducción de una posible evasión fiscal, ha de aplicarse el ITF basándose en el principio de residencia, complementado con los principios de emisión y de propiedad.
(14) Es preciso fijar los tipos mínimos del impuesto a un nivel lo suficientemente elevado como para lograr el objetivo de armonización que persigue la presente Directiva, de manera que el sector financiero contribuya adecuadamente a sufragar los costes de la crisis económica, impulsando así la economía real. Al mismo tiempo, hasta la aplicación de un régimen uniforme global de ITF, esos tipos deben ser lo suficientemente bajos como para minimizar los riesgos de deslocalización.
(17 bis) El 29 de junio de 2011 la Comisión adoptó una propuesta de decisión del Consejo sobre el sistema de recursos propios de la Unión Europea, con vistas a sustituir el actual sistema de financiación del presupuesto de la Unión por un nuevo sistema que aproveche plenamente las posibilidades previstas en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. En esa propuesta se identificó el ITF como un eventual nuevo recurso propio que podría consignarse en el presupuesto general de la Unión. El ITF permitiría obtener ingresos presupuestarios adicionales, que podrían movilizarse mediante políticas de estímulo del crecimiento para alcanzar los objetivos de la Estrategia Europa 2020, e impulsaría el potencial del mercado interior. El 9 de noviembre de 2011 la Comisión adoptó una propuesta modificada que redefinía y completaba la propuesta anterior de 29 de junio asegurando su coherencia con la presente Directiva, estableciendo la forma como propone la Comisión que el ITF sirva como fuente de ingresos del presupuesto general de la UE.
Los ingresos generados por el ITF deben consignarse en el presupuesto general de la UE, pues se trata de un recurso propio natural y porque esos ingresos pueden utilizarse para la realización del mercado interior y para alcanzar los objetivos de crecimiento de la Estrategia Europa 2020 mediante la aplicación de una política focalizada de inversión. La Comisión proyecta presentar una propuesta que abra la vía a tal mecanismo. Por consiguiente, la Directiva debe contener una referencia expresa a la consignación del ITF en el presupuesto general de la UE y su relación con la propuesta sobre los recursos propios.
(17 bis) Consignación de los ingresos fiscales en el presupuesto de la Unión Europea. Los ingresos fiscales del ITF se consignarán en el presupuesto general de la Unión Europea con el fin de lograr sus objetivos estratégicos. El debate sobre su afectación en el presupuesto general deberá hacerse en otro contexto, en particular en el de la propuesta sobre el marco financiero plurianual 2014-2020.
(18 bis) La presente Directiva deberá entrar en vigor con la mayor prontitud de manera coordinada con las otras medidas de regulación de los mercados financieros, de mejora del funcionamiento del mercado interior y de creación de seguridad jurídica. La transposición de la presente Directiva, por consiguiente, debe realizarse antes de que concluya 2012.
Dado que el ITF debe verse en el contexto de la voluntad política de regular los merados financieros, superar la crisis e impulsar el mercado interior para estimular el crecimiento de la economía real, conviene comenzar a recaudarlo tan pronto como sea posible. Ello es igualmente necesario para crear seguridad jurídica, en particular si se tiene presente que algunos Estados miembros ya están planteándose la introducción de instrumentos similares de manera unilateral. Por consiguiente, la Directiva debe transponerse antes de que concluya 2012 y entrar en vigor el 1 de enero de 2013.
(18 ter) La Comisión debe estar en condiciones de revisar la presente Directiva y proponer su sustitución por un reglamento, en particular si se apreciara que un reglamento podría alcanzar mejor sus objetivos en materia de mercado interior y armonización.
2. La presente Directiva se aplicará a todas las transacciones financieras, incluidas las operaciones de divisas al contado y los seguros de vida que reúnan alguna de las siguientes condiciones:
a) al menos una de las partes de la transacción esté establecida en un Estado miembro y una entidad financiera establecida en el territorio de un Estado miembro sea parte de la transacción, y actúe por cuenta propia o por cuenta de terceros, o en nombre de una parte de la transacción;
b) el instrumento objeto de la transacción haya sido emitido por entidades establecidas en la Unión.
Con esta enmienda se hace que la propuesta comprenda asimismo el principio de emisión de valores, con lo que se reduce el riesgo de fuga de las actividades económicas y se evita favorecer a establecimientos externos en detrimento de los interiores en lo que respecta a las transacciones con valores emitidos en la Unión.
Artículo 1 – apartado 4 – letra d
(d) las transacciones con los bancos centrales de los Estados miembros.
d) las transacciones con los bancos centrales de los Estados miembros, con las autoridades regionales o locales o con otras autoridades.
e bis) sea parte de una transacción financiera en relación con un instrumento financiero expedido en el territorio de un Estado miembro o de la Unión.
1. A efectos de la presente Directiva, se considera que un instrumento financiero ha sido emitido en el territorio de un Estado miembro o de la Unión si lo ha emitido una entidad jurídica registrada en un Estado miembro.
2. En el caso de un contrato de derivados, la condición de emisión en el territorio de un Estado miembro o de la Unión se cumple cuando una entidad jurídica registrada en un Estado miembro emite la referencia o el instrumento subyacente.
3. En el caso de un instrumento estructurado, se cumple la condición de la expedición en el territorio de un Estado miembro o de la Unión cuando el instrumento estructurado se basa o tiene el respaldo de una proporción significativa de activos, instrumentos financieros o derivados con referencia a los instrumentos financieros que una entidad jurídica que está registrada en un Estado miembro expide.
(a) un 0,1 % en el caso de las transacciones financieras contempladas en el artículo 5;
a) un 0,1 % en el caso de las transacciones financieras contempladas en el artículo 5;
i. las transacciones financieras relativas a acciones y participaciones de los organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM) definidos en el artículo 1, apartado 2, de la Directiva 2009/65/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de julio de 2009, por la que se coordinan las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas sobre determinados organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM)1, que estarán sujetas a un tipo no inferior al 0,05 %;
ii. las transacciones financieras relativas a acciones y participaciones de un fondo de pensiones o un organismo de previsión para la jubilación según la definición del articulo 6, letra a), de la Directiva 2003/41/CE, que estarán sujetas a un tipo no inferior al 0,05 %.
(b) un 0,01% en el caso de las transacciones financieras contempladas en el artículo 6.
b) un 0,05% en el caso de las transacciones financieras contempladas en el artículo 6.
1 DO L 302 de 17.11.2009, p. 32.
3. Cada parte en una transacción, incluidas las personas que no sean entidades financieras, será solidariamente responsable del pago del impuesto adeudado por una entidad financiera como consecuencia de esa transacción, en caso de que dicha entidad no lo haya abonado dentro del plazo fijado en el artículo 10, apartado 4.
3. Cada parte en una transacción, a excepción de las personas que no sean entidades financieras, será solidariamente responsable del pago del impuesto adeudado por una entidad financiera como consecuencia de esa transacción, en caso de que dicha entidad no lo haya abonado dentro del plazo fijado en el artículo 10, apartado 4.
La propuesta tiene por objeto excluir a las personas y establecimientos no financieros del pago y los efectos del impuesto. Por consiguiente, no deberían ser responsables del pago del impuesto en caso de irregularidades imputables a la otra parte de la transacción.
4 bis. Una transacción financiera en relación a la cual no se ha recaudado el ITF se considerará jurídicamente no ejecutoria y no desembocará en una transferencia de titularidad jurídica del activo subyacente.
Consignación de los ingresos fiscales en el presupuesto de la Unión Europea
Los ingresos fiscales del ITF se consignarán en el presupuesto general de la Unión Europea.
En el primer informe que presente la Comisión con arreglo al primer párrafo se examinará igualmente la viabilidad de sustituir la presente Directiva por un reglamento sobre un régimen único de ITF, incluida la introducción de un conjunto único de tipos fiscales fijos para cada categoría de transacciones financieras en toda la Unión.
Dado que la introducción de un ITF europeo obedece a un claro objetivo de armonización, en el marco del mercado único, es lógico preguntarse si el instrumento jurídico más pertinente no sería un reglamento en vez de una directiva. Un reglamento permitiría establecer un tipo único fiscal para cada categoría de transacciones financieras en el conjunto de la Unión y prever las normas técnicas para la consignación de los ingresos del ITF en el presupuesto general de la Unión.
1. Los Estados miembros adoptarán y publicarán, a más tardar el 31 de diciembre de 2013, las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo establecido en la presente Directiva. Comunicarán inmediatamente a la Comisión el texto de dichas disposiciones, así como una tabla de correspondencias entre las mismas y la presente Directiva.
1. Los Estados miembros adoptarán y publicarán, a más tardar el 31 de diciembre de 2012, las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo establecido en la presente Directiva. Comunicarán inmediatamente a la Comisión el texto de dichas medidas.
Aplicarán dichas medidas a partir del 1 de enero de 2013.
Dado que el ITF debe verse en el contexto de la voluntad política de regular los mercados financieros, superar la crisis e impulsar el mercado interior para estimular el crecimiento de la economía real, conviene comenzar a recaudarlo tan pronto como sea posible. Ello es igualmente necesario para crear seguridad jurídica, en particular si se tiene presente que algunos Estados miembros ya están planteándose la introducción de instrumentos similares de manera unilateral. Por consiguiente, la Directiva debe transponerse antes de que concluya 2012 y entrar en vigor el 1 de enero de 2013. Con la presente enmienda se adapta la propuesta de la Comisión a la Declaración política conjunta del Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión sobre los documentos explicativos aprobada en noviembre de 2011.
Pablo Arias Echeverría, Adam Bielan, Cristian Silviu Buşoi, Jorgo Chatzimarkakis, Sergio Gaetano Cofferati, Lara Comi, Anna Maria Corazza Bildt, António Fernando Correia de Campos, Christian Engström, Vicente Miguel Garcés Ramón, Evelyne Gebhardt, Małgorzata Handzlik, Iliana Ivanova, Philippe Juvin, Edvard Kožušník, Toine Manders, Hans-Peter Mayer, Mitro Repo, Zuzana Roithová, Heide Rühle, Andreas Schwab, Catherine Stihler, Gino Trematerra, Emilie Turunen, Bernadette Vergnaud, Barbara Weiler
Raffaele Baldassarre, Simon Busuttil, Nessa Childers, Marielle Gallo, Morten Løkkegaard, Konstantinos Poupakis, Olle Schmidt, Ivo Strejček, Marc Tarabella, Sabine Verheyen
Burkhard Balz, Elena Băsescu, Pascal Canfin, George Sabin Cutaş, Rachida Dati, Leonardo Domenici, Derk Jan Eppink, Diogo Feio, Markus Ferber, Elisa Ferreira, Ildikó Gáll-Pelcz, Jean-Paul Gauzès, Sylvie Goulard, Liem Hoang Ngoc, Othmar Karas, Jürgen Klute, Rodi Kratsa-Tsagaropoulou, Philippe Lamberts, Werner Langen, Astrid Lulling, Hans-Peter Martin, Arlene McCarthy, Ivari Padar, Anni Podimata, Antolín Sánchez Presedo, Olle Schmidt, Edward Scicluna, Peter Simon, Theodor Dumitru Stolojan, Ivo Strejček, Kay Swinburne, Marianne Thyssen, Ramon Tremosa i Balcells, Pablo Zalba Bidegain
Pervenche Berès, Robert Goebbels, Thomas Händel, Sophia in ‘t Veld, Krišjānis Kariņš, Gay Mitchell, Sirpa Pietikäinen, Emilie Turunen
Christofer Fjellner, Jaroslav Paška