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Timestamp: 2018-04-20 23:10:39
Document Index: 216030155

Matched Legal Cases: ['artículo 507', 'artículo 509', 'artículo 509', 'artículo 503', 'artículo 1501', 'artículo 508', 'artículo 510', 'artículo 2221', 'artículo 1500', 'artículo 2222', 'artículo 1496']

EL CONTRATO DE CUENTAS EN PARTICIPACION Alternativa contractual para las empresas de riesgo compartido JUAN CARLOS LONDOÑO JARAMILLO. Abogado. - PDF
EL CONTRATO DE CUENTAS EN PARTICIPACION Alternativa contractual para las empresas de riesgo compartido JUAN CARLOS LONDOÑO JARAMILLO. Abogado.
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Trinidad Rubio Roldán
1 EL CONTRATO DE CUENTAS EN PARTICIPACION Alternativa contractual para las empresas de riesgo compartido JUAN CARLOS LONDOÑO JARAMILLO Proyecto de Grado presentado como requisito para optar el título de Abogado. PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y SOCIOECONOMICAS SANTAFE DE BOGOTA, 2000
2 DEDICATORIA A mi señora Thelma quien con su constante y amoroso apoyo me dieron el ánimo para emprender la labor de realizar este estudio. A mis padres sin cuyo apoyo no hubiera sido posible. A Juliana, Andrés Felipe y Santiago mis adorados hijos en quienes encuentro la razón para recomenzar siempre.
3 TABLA DE CONTENIDO INTRODUCCION 1 1. OBJETIVOS Objetivo General Objetivos específicos 5 2. UBICACION DEL CONTRATO DE CUENTAS EN PARTICIPACION Antecedentes y tendencia de la regulación dominante Definición del contrato de cuentas en participación Definición Legal Definiciones doctrinarias Naturaleza Negocio de sustitución Características del contrato de cuentas en participación Bilateral Oneroso 55
4 Conmutativo Principal De forma libre Preestipulado De ejecución sucesiva o ejecución instantánea Intuitu personae Típico Conclusiones Condiciones para la existencia y validez del contrato de cuentas en participación El Código de Comercio y su regulación sobre la existencia, la validez y la oponibilidad de los actos jurídicos Existencia Nulidad absoluta Nulidad relativa Nulidad parcial Inoponibilidad La calidad de comerciante. Incapacidad particular? Aspectos particulares en la regulación del objeto 88
5 Operaciones mercantiles Determinación de las actividades Celebración del contrato entre cónyuges no separados de cuerpos y entre los titulares de la patria potestad y los hijos no emancipados MARCO TEORICO PARA UN ESTUDIO DE LA UTILIDAD DEL CONTRATO DE CUENTAS EN PARTICIPACION El asociado gestor El partícipe inactivo Reserva del vínculo Responsabilidad contractual Responsabilidad del asociado gestor Responsabilidad de los partícipes inactivos Relaciones y responsabilidades entre asociados Cesión de las calidades La del asociado gestor La del partícipe inactivo Terminación del contrato de cuentas en participación Acaecimiento del plazo 126
6 Acaecimiento de la condición resolutoria Denuncia del contrato Por la realización de la operación pactada Por mutuo acuerdo de las partes Imposibilidad sobreviniente para realizar la operación u operaciones pactadas Liquidación obligatoria y toma de posesión que afecta al gestor Alcance de la integración con las normas comerciales que regulan la sociedad en comandita simple y las disposiciones del contrato de sociedad comercial Tratamiento fiscal del contrato de cuentas en participación ANALISIS COMPARATIVO CON LOS CONTRATOS DE COLABORACION EMPRESARIAL Concepto Joint Venture Agrupaciones de colaboración Unión transitoria de empresas Consorcios y uniones temporales Conclusiones 164
7 5. HACIA LA ACTUALIDAD Y VIGENCIA DEL CONTRATO DE CUENTAS EN PARTICIPACIÓN MINUTA DE UN CONTRATO DE CUENTAS EN PARTICIPACIÓN 175 BIBLIOGRAFIA 182
8 1 INTRODUCCION Una institución de derecho comercial que tiene sus raíces en la más antigua forma de cooperación mercantil, conocida como la Participación, que concedía la posibilidad a un capitalista (o un grupo de ellos) de intervenir mediante una aportación patrimonial en el negocio mercantil administrado por otro, actualmente es, paradójicamente una figura contractual en desuso y desconocida por abogados y empresarios pero no obstante ello utilizable y meritoria. El profesor Gabriel Correa Arango al iniciar la presentación de este contrato expresa lo siguiente: Lamentablemente esta figura contractual no ha tenido ni tiene en la actualidad la difusión intelectual que se merece, lo que se acredita con un simple sondeo de opinión no sólo entre los legos o neófitos en las disciplinas jurídicas y financieras, sino entre
9 2 aquellas personas que por razón de su profesión (abogados, expertos contables, etc.) debieran tener un conocimiento al menos primario o meridiano de la naturaleza y efecto de ésta modalidad de negocio jurídico. 1 Recientemente y fruto de implementaciones de tendencias políticoeconómicas como la globalización y la consecuente apertura económica, se vienen desarrollando modalidades contractuales sometidas a muy distinto régimen jurídico, unas veces originarias del derecho comercial internacional (V.gr. Joint Venture) y otras veces creaciones legislativas nacionales que matizan y en ocasiones desarreglan lo que parecía claro (v.gr. Ley 80 de con la regulación de los Consorcios y las Uniones Temporales.) Lo dicho parece plantea cuestionamientos que con esta tesis, pretendemos resolver, o, al menos, identificar para sugerir herramientas que faciliten el desarrollo de las actividades económicas y de las empresas comerciales no sometidas a excesivos formalismos legales que eviten que la normatividad y el desarrollo doctrinario y 1 CORREA ARANGO, Gabriel. De los principales contratos mercantiles. Primera edición. Biblioteca jurídica Diké. Medellín, Página 176.
10 3 jurisprudencial milenarias (así resaltado y subrayado) se conviertan en letra muerta. Vienen imponiéndose teorías sobre los contratos de colaboración empresaria, los negocios de sustitución y el régimen jurídico aplicable a los contratos atípicos, que cuestionan la capacidad de respuesta de las sociedades comerciales por el excesivo legalismo ante las necesidades de una mayor eficiencia actuando en el plano de la libre competencia. Además, no siempre las empresas producen por sí y para sí, sino que requieren de bienes y servicios de otras empresas. Por todo lo dicho es necesario y oportuno profundizar en el conocimiento de este, para proponerlo como alternativa, muy valiosa según veremos, para lograr esta moderna transformación.
11 4 1. OBJETIVOS 1.1. Objetivo general. Realizar un análisis crítico de la evolución del contrato en sus aspectos legislativos, jurisprudencial y doctrinarios que permitan ubicar el contrato destacando la utilidad del mismo en las actuales tendencias económicas y legislativas.
12 Objetivos específicos. Partiendo de este objetivo general se plantean los siguientes objetivos específicos: - Proponer una definición omnicomprensiva del contrato destacando sus características. - Definir las condiciones que resaltan su utilidad actual. - Realizar un estudio comparativo con figuras de reciente creación y gran difusión actual que permita descollar las ventajas del contrato de cuentas en participación como facilitador de negocios ágiles y con seguridad jurídica. - Proponer alternativas para el desarrollo del contrato de cuentas en participación.
13 6 2. UBICACIÓN DEL CONTRATO DE CUENTAS EN PARTICIPACION 2.1. Antecedentes y tendencia de la regulación dominante. Para un breve análisis histórico de esta figura se impone como referencia la común percepción doctrinaria en el sentido de asegurar que las cuentas en participación son un contrato de cooperación económica cuyos antecedentes se encuentran en la denominada Participación o Commenda medievales, la más antigua de las formas de colaboración empresaria conocida y además origen histórico de las sociedades en
14 7 comandita. Así Sociedad Comanditaria y cuentas en participación descansan en el mismo fundamento económico: ambas conceden a un capitalista la posibilidad de participar con un aporte patrimonial en el negocio mercantil dirigido por otro 2. Presentaba el contrato de cuentas en participación la diferencia con la commenda en el carácter oculto de la aportación del participante. Por eso su denominación de Sociedad Secreta, Sociedad Accidental, Compagnia Secreta, Stille Gesellschaft, e incluso Societé Anonyme o Conta d Amentare. La utilización de esta institución fue extraordinaria, especialmente porque permitía la participación en actividades comerciales para aquellas personas con impedimentos para el ejercicio mercantil (nobleza, eclesiásticos, jueces) y evadía la prohibición canónica que impedía el cobro de intereses, siendo así que sin la participación no hubiera sido posible el desarrollo intenso del comercio en la baja edad media europea. 2 GARRIGUES, Joaquín. Tratado de Derecho Mercantil. Tomo III. Volumen I. Obligaciones y contratos mercantiles. Revista de derecho mercantil. Madrid, Página 183
15 8 Este contrato llega al derecho moderno y es regulado en diversas legislaciones escritas del mundo. Así en Europa, las legislaciones española y portuguesa regulan el contrato de cuentas en participación o conta em participaςao; en Francia Associazione en partecipazione. En el derecho anglosajón se permite en las sociedades la presencia del Sleping Partner o Dormant Partner que no es otra cosa que el partícipe. En nuestro continente, Canadá consagra la Societé Anonyme; en México y Venezuela las asociaciones de participación; en Argentina las Sociedades accidentales o en participación y en nuestro país contrato de cuentas en participación Definición del contrato de cuentas en participación Definición Legal: Con las dificultades propias de reducir un contrato a una definición normativa, agravado el esfuerzo por las particulares circunstancias en que se elaboró nuestro Código de Comercio, debemos observar que el artículo 507 dice: La participación es un contrato por el cual 2 o más personas que tienen la calidad de comerciantes toman interés en una o varias operaciones mercantiles
16 9 determinadas que deberá ejecutar uno de ellos en su solo nombre y bajo su crédito personal con cargo de rendir cuenta y dividir con sus partícipes las ganancias o pérdidas en la proporción convenida. A lo largo de este trabajo se irán explicando algunas posturas doctrinarias y nuestro criterio personal frente a esta definición, pero resulta forzoso punto de partida para el desarrollo o redescubrimiento de este contrato. Terminada la relación de conceptos se irán desglosando todos los aspectos que se derivan directamente de esta definición Definiciones Doctrinarias: Dice César Vivante: La asociación es un contrato por el cual una persona concede parte a otra en las ganancias y pérdida de sus operaciones mercantiles. Llamaremos asociante al que dirige la operación y asociado al que sigue su suerte participando en los resultados. 3 Por su parte Emilio Langle y Rubio dice que: Podría darse su noción doctrinal diciendo que una persona (titular, participante, asociante, gestor 3 VIVANTE, César. Tratado de Derecho Mercantil. Volumen II. Traducido por Ricardo Espejo de Hinojoza. Primera Edición. Editorial Reus S.A. Madrid, Página 576
17 10 o complementario) se obliga a dar participación a otra (partícipe o asociado) en las utilidades o pérdidas de una o de varias operaciones mercantiles o del comercio entero que realiza aquella bajo su exclusivo nombre y responsabilidad, a cambio de una aportación que ésta se compromete a conferirle También puede darse el caso de que varias personas se reúnan (sin constituir sociedad) para emprender una actividad comercial no iniciada todavía y apareciendo públicamente sólo una de ellas; lo cual representa una modalidad especial, con notas particulares 4 Explica Broseta Pont: Las cuentas en participación fueron y son un contrato de colaboración económica, frecuentemente estipulado, por el que uno o varios sujetos aportan capital o bienes a otro, para participar en los resultados prósperos o adversos de un acto o actividades que éste desarrolla enteramente en su nombre, y aparentemente, por su única cuenta. 5 4 LANGLE Y RUBIO, Emilio. Manual de Derecho Mercantil español. Primera edición. Editorial Bosch. Barcelona, Página BROSETA PONT, Manuel. Manual de Derecho Mercantil. 6ª edición. Editorial Tecnos. Madrid, Página 357.
18 11 Define Martínez Val: El contrato de cuentas en participación es aquel en el cual una persona (gestor, titular o participante) por lo general comerciante, se obliga a dar a otra u otras (cuenta-partícipes o partícipes) una participación en los beneficios o en las pérdidas de una o varias operaciones mercantiles o en el giro de su comercio, en general, que aquella realiza en su propio nombre y responsabilidad, a cambio de la aportación que ésta se compromete a transferirle a tal efecto. 6 Para Gabino Pinzón en síntesis, la participación es un contrato por medio del cual dos o más personas hacen aportes destinados a uno o varios negocios adelantados por uno de ellos en su propio nombre y bajo su responsabilidad exclusiva ante terceros, con la obligación de rendir cuentas a los demás copartícipes y de repartir con todos ellos las utilidades obtenidas en la forma pactada o convenida en el contrato." 7 Messineo describe, antes que definir, de la siguiente manera: Diversa, en parte, de la sociedad irregular (la cual, sí bien no constituida de modo legal, sin embargo, de ordinario, opera como sociedad y se manifiesta 6 MARTINEZ VAL, José María. Derecho Mercantil. Primera Edición. Bosch, Casa Editorial S.A. Barcelona, Página PINZON, Gabino. Sociedades comerciales. Vol. II. Tipos o formas de sociedades. Tercera edición refundida y actualizada. Editorial Temis. Santa Fe de Bogotá, 1.989
19 12 como tal a los ojos de los terceros: es también la sociedad (irregular) denominada interna, también llamada oculta. Esta se tendría en aquellos casos en que exista un vínculo social, con aportación de bienes (o de servicios) para el ejercicio en común de una actividad económica, siempre que de la existencia de tal vínculo los terceros no tengan ningún indicio (por faltar la publicidad del mismo.) Y, sin embargo, uno de los socios obre por cuenta de la sociedad, pero en nombre propio, o sea, en carácter de mandatario sin representación, sin que la sociedad se manifieste a los terceros por medio de un representante orgánico que utilice el nombre de esa sociedad. 8 En los siguientes apartes se irán fijando posiciones acerca de algunos aspectos de esta descripción. Teniendo como marco general la definición legal antes transcrita y desglosando estas descripciones de autoridad innegable, a continuación, se procede a fijar su naturaleza, clasificación y alcance, para finalizar con un concepto propio sobre las cuentas en participación. 8 MESSINEO, Francesco. Manual de Derecho Civil y Comercial. Tomo V. Primera edición. Ediciones Jurídicas Europa-América. Buenos Aires, Página 348.
20 Naturaleza. Como se ha visto, históricamente este contrato ha recibido nombres que lo vinculan a instituciones jurídicas distintas, especialmente a la sociedad en general, y a la comandita en particular, negando su autonomía y tipicidad como contrato mercantil. A esto se suma la ubicación de la regulación legal (artículos 507 a 514) en nuestro Código de Comercio. Efectivamente este articulado es el Título X del Libro Segundo, dedicado a las Sociedades Comerciales, y se encuentra a continuación de la normatividad de la sociedad mercantil de hecho, teniendo el mismo Código, un Libro (el Cuarto) dedicado a los Contratos y Obligaciones Mercantiles. Aún cuando la tendencia doctrinaria mayoritaria (véanse Correa Arango, Arrubla Paucar, Martínez Val, Zolá Cañizarez, Broseta, Chulia,) se inclina a reconocer la autonomía del contrato en contra de aquellos (véanse Vidari, Fagella, Pardessus, Bonnecase, Ripert, Gierke, Ponsá Gil, Ignacio Sanín) que lo consideran una modalidad más de la sociedad comercial, e incluso formas de otros tipos contractuales como veremos al final de este capítulo, al fijar una posición, parece pertinente reconocer que el criterio no puede ser universal pues se ve influido por las
21 14 legislaciones locales. Por esto el siguiente análisis obedece a su entorno en el régimen comercial colombiano, alimentado eso sí, por sus ancestros históricos. Por las razones que se enumeran a continuación, la inclusión de la participación en la regulación de las sociedades mercantiles es un error de técnica legislativa que puede obedecer al carácter difuso que este contrato ha tenido a lo largo de la historia. Este no era el propósito legislativo como lo explica el profesor Correa Arango: Este criterio desafortunadamente no se tuvo en cuenta en Colombia al expedir el nuevo Código de Comercio, no obstante que en el proyecto del año no se previó que la participación hiciera parte del título que regulaba las sociedades comerciales tal como estaba en el Código de Comercio Terrestre, sino que la idea era vincularla al libro Cuarto destinado al tratado de las obligaciones y de los contratos, tal como lo han hecho otras legislaciones modernas 9 9 CORREA ARANGO, Gabriel. Op. Cit.. Página 189.
22 15 Los motivos para argüir que la participación no es una sociedad, son las siguientes: La falta de personalidad jurídica, elemento esencial de toda sociedad mercantil. Y esta carencia está expresamente dispuesta en el artículo 509 del C. de Co. cuyo tenor dice: La participación no constituirá una persona jurídica. Como consecuencia, y así lo sentencia el mismo artículo, no poseen ni domicilio social ni nombre propio. Cabe precisar que de acuerdo con los artículos 499 y 500 del mismo código, las sociedades de hecho y las irregulares tampoco generan personería jurídica, con lo cual podría asegurarse que el contrato de cuentas en participación es una forma de este tipo de sociedades. Sin embargo, los elementos que a continuación expongo terminan diferenciando definitivamente estos 3 tipos contractuales. Con el contrato de cuentas en participación no se crea un patrimonio común entre gestor y partícipes, y la creación de éste fondo común sería inútil, por cuanto la garantía general de los acreedores es el patrimonio del gestor, a cuyo seno ingresan los aportes de los partícipes, como se explicará extensamente más adelante. El mismo artículo 509 lo define en forma clara.
23 16 La administración, o mejor, la falta de ésta en la participación, es diferencia que separa esta figura incluso de las sociedades de hecho e irregulares (artículo 503 C. de Co.) Así, las sociedades son administradas de acuerdo a la forma estipulada en los estatutos o prevista en la ley, pero en todo caso respetando la voluntad de los asociados. Al contrario, en este contrato de cuentas en participación sólo hay una gestión exclusiva y excluyente por parte del gestor. Una estipulación en contrario significaría estar cambiando un elemento esencial del contrato (artículo 1501 C.C.), sin el cual o no se produce efecto alguno, o tal acuerdo degenera en otro contrato. Quizás la principal diferencia se encuentra en el postulado de la autonomía de la voluntad privada 10, esto es el reconocimiento más o menos amplio de la eficacia jurídica de la manifestación de la voluntad de los particulares. Para constituir válidamente una sociedad debe existir la Affectio societatis, tanto en la intención de las partes para permanecer en sociedad (sentido subjetivo) como en la 10 Alessandri lo describe de la siguiente manera: En materia contractual, la voluntad es soberana; es ella la que dicta el derecho. El contrato nace del acuerdo de voluntades, y es este acuerdo el que, salvas ciertas restricciones impuestas por razones de orden público o de moral o con el propósito de proteger a los incapaces, determina con entera libertad los efectos que el contrato ha de producir y la extensión y duración del mismo. En esto consiste el principio de la autonomía de la voluntad, principio básico de nuestro derecho contractual y admitido, por lo demás, universalmente. La autonomía de la voluntad es, según esto, la libertad de que gozan los particulares para pactar los contratos que les plazcan, y de determinar su contenido, efectos y duración. (ALESSANDRI RODRIGUEZ, Arturo. De los contratos. Primera edición. Editorial Jurídica de Chile. Santiago de Chile, Página 16).
24 17 colaboración voluntaria para alcanzar unos fines comunes (sentido objetivo). En otras palabras, querer celebrar un contrato de sociedad, en cualquiera de sus modalidades. Los celebrantes de un contrato de cuentas en participación no quieren celebrar un contrato de sociedad. Repugna a su voluntad. Se podrá predicar del gestor su intención de obtener capital u otros aportes para poder realizar determinada actividad y del partícipe (o partícipes) el deseo de obtener un lucro, por el rendimiento de su inversión en un negocio realizando por otros, pero nunca que su deseo es crear una sociedad, por permanente que sean los negocios de la participación. El contrato de sociedad, aún la mercantil, es un contrato solemne (artículos 110 y s.s. C. de Co), requisitos constitutivos que la misma Ley dice respecto de la participación que no se requieren, y que su regulación se regirá por el acuerdo de las partes (artículo 508 C. de Co.). Como consecuencia de todo lo aquí expuesto, al no ser la participación una forma social, no pueden los contratistas emitir acciones o cuotas sociales Al respecto Ignacio Sanín explica En este estadio, los elementos de la esencia y de la naturaleza de la sociedad típica (comanditaria, anónima, colectiva o de responsabilidad limitada) coinciden con los
25 18 Pero también por asimilación de éste contrato se ha sostenido que es forma particular de otros contratos típicos. Así: Teoría del mandato: Afirmar que el gestor es un mandatario del partícipe o partícipes es asegurar que el gestor obra por cuenta y riesgo del mandante, y que los efectos se producen directamente en cabeza de éste (contemplatio domini). El mandatario debe actuar dentro de los límites del mandante. El gestor actúa en su solo nombre, en un negocio propio y los efectos de su actuación se producen directamente en él. No está sujeto a ningún límite en cuanto a su actividad, y su capacidad de actuación no está sujeta a revocación voluntaria como sucede en el mandato. La comisión, como especie de mandato, sería la figura más parecida a la participación, pero, además de lo ya mencionado respecto del género como el cumplimiento de las de la convención que se conoce como sociedad Accidental en las legislaciones argentina y uruguaya, o como sociedad Tácita en las legislaciones alemana y austríaca. Que es nuestra Participación, denominada Asociación en Chile y Ecuador; Cuentas en Participación en Colombia, Venezuela, España, Chile, Portugal, Cuba y Ecuador; Asociación en Participación en Italia, Francia, Perú, Méjico y Venezuela; y Sociedad Anónima en Canadá (acogiéndose un nombre afín a la naturaleza de la Participación pero tomado del derecho francés anterior a la codificación). En Brasil el contrato se llama Sociedad de Cuentas en Participación, pudiendo utilizarse también los términos de sociedad Accidental o Momentánea o Anónima. Sirvan estos comentarios para sustentar entonces la siguiente afirmación: la Participación o Cuentas en Participación regulada por los artículos 507 a 514 del Código de Comercio es una forma de sociedad, cuyas consecuencias en derecho son diferentes a las de las sociedades típicas específicamente denominadas por el Código de Comercio, pues esta sirven de soporte al nacimiento de una persona moral mientras que aquella permanece produciendo efectos exclusivamente entre los socios. (VARIOS. Las transformaciones del derecho mercantil moderno. Primera edición. Biblioteca Jurídica Diké. Medellín, Páginas 65-66)
26 19 instrucciones del mandante, informes permanentes y posibilidad de revocación voluntaria, es claro que el reputado como único dueño del negocio (dominus negotti) es el mandante, que en este caso sería el partícipe cuando lo que sucede realmente es que el gestor será reputado único dueño del negocio en las relaciones externas de la participación (artículo 510 C. de Co). Teoría del Mutuo: Por no generar un patrimonio autónomo, algunos pretenden sustentar que la participación es una forma de mutuo. Este es un contrato en que una de las partes entrega a la otra cierta cantidad de cosas fungibles con cargo de restituir otras tantas del mismo género y calidad (artículo 2221 C.C.). Este es un contrato real, esto es, para su perfeccionamiento es necesario la tradición de la cosa (artículo 1500 C.C.), por definición legal (artículo 2222 C.C.). Además es un contrato unilateral puesto que una de las partes se obliga para con otra que no contrae obligación alguna (artículo 1496 C.C.). Al mutuante, quien no se obliga, no importa el destino que el mutuario (único obligado) dé a las cosas fungibles entregadas, y el mutuario debe devolver íntegramente estas cosas incluso con intereses si son pactados, o si se trata de mutuo comercial, independientemente,
27 20 es más, con prescindencia del resultado económico de sus negocios. En el contrato de cuentas en participación la entrega de los aportes se hace solvendi causa, o como consecuencia del contrato, que por lo tanto es de forma libre y no real como se explicará en su momento. En el caso del mutuo, esta entrega es obligandi causa, esto es, necesaria para perfeccionar el contrato. De la participación surgen obligaciones para todas las partes y él o los partícipes comparten la utilidad o la pérdida del negocio del gestor, razón por la cual sí tienen interés en el destino que éste dé a sus participaciones y por esto tienen derecho de inspección y control y a obtener rendición de cuentas en la forma estipulada o en cualquier tiempo si no se estipuló. Por todo esto es que se concluye que este es un contrato autónomo y que la ubicación de su reglamentación en el Código de Comercio hubiera sido más acertada y técnica en el libro de obligaciones y contratos Negocio de Sustitución: Para conocer la naturaleza de la participación es pertinente la Teoría de la sustitución voluntaria o negocios de sustitución, puesto que se ha vinculado este contrato como
28 21 figura típica de esta elaboración doctrinaria. El concepto más aceptado sobre el alcance de la sustitución es aquel según el cual hay sustitución voluntaria cuando una persona afecta, en pro o en contra, el patrimonio de otra con el consentimiento de ésta, mediante un negocio jurídico que la primera celebra generalmente con un tercero, ya sea que lo haga a nombre suyo (sustitución indirecta o mediata) o a nombre del sustituido (sustitución directa o inmediata) pero siempre por cuenta de éste 12 Los elementos de esta sustitución voluntaria son: De derecho privado: En cuanto al contenido de sus intereses, en contraposición con la sustitución legal, la cual se produce para proteger intereses que se consideran esenciales a la comunidad (protección a enfermos mentales, menores, ahorradores, etc.). Por lo tanto el régimen legal aplicable está en la órbita del derecho privado y en especial el principio de la autonomía de la voluntad privada. Capacidad del sustituido: Esta teoría supone la capacidad legal o capacidad de hecho para la celebración del respectivo contrato, al 12 ESCOBAR SANIN, Gabriel. Negocios Civiles y Comerciales. Tomo I. Segunda edición. Revisada y adicionada. Universidad Externado de Colombia. Bogotá, Página 51.
29 22 contrario de lo que sucede en la sustitución obligatoria en la que lo normal es la incapacidad del sustituido. Sujeción del sustituto al sustituido: Esto como consecuencia de la relación jurídica y que impone al sustituto especiales deberes de protección en favor del sustituido, en particular sobre el patrimonio de éste. Esencialmente revocable: Corolario del elemento anterior, la sustitución es revocable por el sustituido como mecanismo defensivo, eficaz y rápido, o renunciable por el sustituto. Como en los casos anteriores, este elemento tampoco es predicable en la sustitución legal. Consecuentemente, la sustitución no implica en modo alguno que el interesado en ella pierda el derecho de celebrar total o parcialmente el mismo negocio que ha encomendado. Finalmente me permito exponer los argumentos esgrimidos para justificar la importancia de esta teoría.
30 23 Partiendo de los elementos antes descritos, en los negocios de sustitución una persona reemplaza a otra generando un riesgo objetivo en el patrimonio del sustituido lo cual implica el establecimiento de una interpretación defensiva en favor de la parte débil de la relación. Se debe proteger la especial confianza que se ha dado al sustituido. Esta confianza debe entenderse en sentido objetivo, porque se trata de negocios que tienen influencia importante en la capacidad patrimonial de las personas. Frente al riesgo que adopta el sustituido al otorgar confianza al sustituto, debe corresponder una conducta especialmente diligente, sincera y leal de éste que lo obliga a procurar hacer exactamente lo mismo que hubiera hecho el sustituido para sí, empleando para ello la buena fe, pero no aquella que exige el principio legal (artículos 1603 C.C y 871 C. de Co.) sino que debe acompañarse de cierta dosis de malicia producida por la conducta negocial, encuadrada en el antiguo concepto romano del Dolus bonus.
31 24 Esta elaborada teoría, es en mi concepto un innecesario y aún peligroso intento de reunir en un mismo sistema relaciones que van desde la sociedad hasta el contrato de trabajo, pasando por el crédito documentario, y la cuenta corriente bancaria entre otras, atentando inútilmente contra la especialización que permite el desarrollo de las actividades civiles, mercantiles y laborales en el área jurídica y desdibujando las fronteras de instituciones jurídicas autónomas y diferentes, olvidando las características propias de cada una de ellas. En cuanto al contrato de cuentas en participación, es claro que no le son aplicables los elementos de esta teoría, y por tanto tendría que concluirse que no es un negocio de sustitución. Así: Capacidad del sustituido: Evidentemente el gestor como los partícipes deben contar con la capacidad para celebrar contratos, no como el atributo de todas las personas o sujetos de derecho, sino como requisitos para la validez del acto jurídico. Pero no por ello se debe entender que se está haciendo una sustitución. Este elemento siempre estará presente en cualquier contrato que se estudie porque es requisito para la validez del mismo, y considerarlo como elemento
EL CONTRATO DE CESIÓN DE LA POSICIÓN CONTRACTUAL, SU IMPORTANCIA JURÍDICA Y ECONÓMICA MAIRA RAMOS ALARCÓN ALEJANDRO PARDO CÓRTES
EL CONTRATO DE CESIÓN DE LA POSICIÓN CONTRACTUAL, SU IMPORTANCIA JURÍDICA Y ECONÓMICA MAIRA RAMOS ALARCÓN ALEJANDRO PARDO CÓRTES ESPECIALIZACIÓN DE DERECHO COMERCIAL PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA BOGOTÁ,