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Timestamp: 2018-01-23 07:56:55
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Matched Legal Cases: ['artículo 113', 'artículo 456', 'artículo 115', 'artículo 55', 'artículo 113', 'artículo 115', 'artículo 394', 'artículo 398', 'artículo 397']

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Sentencia A.P. Barcelona 195/2010 de 1 de julio
Sociedad anónima: Acuerdos de la junta general: El acta como medio de prueba: Se entiende que el acta de la junta no es un elemento constitutivo del acuerdo, si no un medio de prueba. El acta tendrá fuerza ejecutiva desde su aprobación según lo establezca la ley. En este caso no se estima el recurso, al entender la sala que el acta es el instrumento de constancia de los acuerdos. pero no sirve para motivar la impugnación de los acuerdos sociales contrarios a la ley.
rollo n.º 280/2009-1.ª
JUICIO ORDINARIO 468/2007
J. MERCANTIL 6 BARCELONA
SENTENCIA Núm. 195/2010
Barcelona, a uno de julio de dos mil diez.
Vistos en grado de apelación, ante la Sección 15.ª de esta Audiencia Provincial, los autos de juicio ordinario número 468/2007, seguidos ante el Juzgado Mercantil
número 6 de Barcelona, a instancia de don Felicisimo, representado por la procuradora doña Luisa Infante Lope y defendido por el letrado don
Ricardo Romero Pérez, contra CEMENTOS ALIAGA, SA, representada por el procurador don Javier Mundet Salaverría y defendida por el letrado don Joan Vall
Costa. Este tribunal conoce de las actuaciones en virtud del recurso de apelación interpuesto contra la sentencia de 25 de noviembre de 2008.
1.El 23 de noviembre de 2007, don Felicisimo presentó la demanda en la que impugnaba todos los acuerdos adoptados por la Junta general de socios de CEMENTOS ALIAGA, SA de 20 de septiembre de 2006. La demanda originó los autos de juicio ordinario 468/2007 del Juzgado Mercantil 6 de Barcelona. La parte demandada se opuso a la demanda.
2.El 28 de febrero de 2008, don Felicisimo presentó nueva demanda en la que impugnaba todos los acuerdos adoptados por la Junta general de socios de CEMENTOS ALIAGA, SA de 20 de septiembre de 2006. La demanda dio lugar a los autos de juicio ordinario número 116/2008, que se acumularon a los autos 468/2007 por auto del juzgado de 10 de abril de 2008. La parte demandada se opuso también a la demanda acumulada.
3.La parte dispositiva de la sentencia dictada por el Juzgado dice literalmente: "Que debo de desestimar y desestimo la demanda interpuesta por la procuradora Sra. Infante Lope contra CEMENTOS ALIAGA, SA, representada por el procurador Sr. Mundet Salaverría, autos n.º 468/2007, sin efectuar expresa imposición de costas contra ninguna de las partes".
4.Don Felicisimo interpuso recurso de apelación contra la citada sentencia, que, a su vez, fue impugnada por CEMENTOS ALIAGA, SA. Admitido el recurso en ambos efectos, se remitieron los autos a esta Sala, previo emplazamiento de las partes. Comparecidas éstas, se siguieron los trámites legales y se señaló para votación y fallo el día 24 de marzo de 2010.
Ponente: la magistrada doña MARTA RALLO AYEZCUREN.
1.La adecuada delimitación de la controversia en esta apelación exige, en primer lugar, tener en cuenta cuál fue el motivo de impugnación de los acuerdos sociales de la Junta general de accionistas de CEMENTOS ALIAGA, SA, de 20 de septiembre de 2006, por parte del demandante, don Felicisimo. En las dos demandas por él interpuestas, la primera presentada el 23 de noviembre de 2007 y la segunda, el 28 de febrero de 2008, que dieron lugar a sendos juicios ordinarios, más tarde acumulados, se solicitaba la nulidad de los acuerdos por la razón de no haber sido aprobada el acta de la Junta de accionistas.
Así aparece en el suplico de la primera demanda y se manifiesta reiteradamente, con claridad, en el cuerpo de las dos: "La causa de pedir o motivo por el que deben ser declarados nulos todos dichos acuerdos consiste en que supuestamente derivan o dimanan de una Junta General Extraordinaria de Accionistas cuyo Acta no se aprobó en ninguna de las formas que determina el artículo 113 de la Ley de Sociedades Anónimas, por lo que todos esos acuerdos no pueden tener validez ni eficacia ni fuerza ejecutiva hasta tanto, como insistentemente ha propuesto mi mandante, no se subsane convenientemente la falta de eficacia mediante la aprobación en forma legal de aquel Acta." (f. 11 y 180 de las actuaciones).
No cabe modificar ni ampliar el objeto de la controversia en la segunda instancia del juicio. Por ello, no pueden examinarse en esta sentencia las alegaciones contenidas en el recurso de apelación de don Felicisimo referidas a cuestiones nuevas, distintas de los fundamentos de hecho y de derecho de las pretensiones de las demandas (artículo 456 de la Ley de enjuiciamiento civil). Concretamente, como pone de relieve la parte apelada, en su escrito de oposición al recurso, no pueden examinarse ahora como causas de nulidad los defectos de la convocatoria y de la celebración de la Junta que se invocan en una argumentación ex novo bajo el primero de los epígrafes del recurso "Sobre el carácter de Junta Universal".
2.Acotado así el debate en esta segunda instancia, debe analizarse cuál sea la naturaleza y la eficacia del acta de la Junta general de la sociedad anónima. Al respecto, la Sentencia del Tribunal Supremo, Sala 1.ª, de 5 de enero de 2007, señala que "la substantividad que en el derecho de sociedades tiene, por razones subjetivas, circunstanciales y funcionales, el acta de la junta en relación con los acuerdos adoptados en ella impide considerarla elemento constitutivo de éstos. Al fin, los acuerdos son la expresión de la voluntad mayoritaria obtenida mediante la suma de declaraciones individuales paralelas, emitidas en las condiciones y forma que establece la Ley. Mientras que el acta no es más que un instrumento de constancia, por elementales razones de seguridad y prueba, de la adopción anterior de unos acuerdos."
Por su parte, la STS de 5 febrero de 2002 declara que "el acta de la junta no es elemento constitutivo del acuerdo, sino un medio de prueba del mismo, de ahí que tenga un carácter "ad probationem" y no "ad solemnitatem", sin perjuicio de que al acceder los acuerdos al Registro Mercantil hayan de instrumentarse en documento público, bien con la legalización del acta de la Junta o la concurrencia del Notario a ésta, de forma que el incumplimiento de los administradores no tiñe de antijuridicidad el acuerdo, sino su documentación, al afectar, no al mismo, sino al acta de la Junta que lo contiene y sí puede tener incidencia en su prueba, pero no cabe impugnar, como contrario a la Ley (artículo 115 de la Ley de sociedades anónimas), un acuerdo sólo porque los administradores hayan quebrantado las normas de documentación de las juntas societarias".
También la doctrina mercantil mayoritaria ha entendido que el acta no tiene una función constitutiva de los acuerdos ni integra un elemento esencial de aquéllos. Cuando la ley conceptúa el acta como esencial, lo establece expresamente. Así, en el artículo 55 LSRL -al que se refiere la STS citada-, que atribuye a la forma notarial del acta la condición de eficacia de los acuerdos de las juntas de sociedades de responsabilidad limitada en aquellos casos en que soliciten acta notarial socios que representen, al menos, el cinco por ciento del capital social. El artículo 113 de la LSA, en cambio, tras disponer -apartado 1- 1as dos formas posibles de aprobación del acta, establece -apartado 2- que el acta aprobada en cualquiera de estas dos formas tendrá fuerza ejecutiva a partir de la fecha de su aprobación.
La parte demandante afirma que es innecesario examinar con detalle los acuerdos impugnados y hace derivar su nulidad, como se ha dicho, exclusivamente, de la no aprobación de dicha acta en forma legal. Concretamente, se centra en su parte final, según la cual, concluida la Junta, se redacta y lee íntegramente el acta y es aprobada por unanimidad de los asistentes. El defecto denunciado -dejando a salvo la responsabilidad que, en su caso, pudiera desencadenar- no es susceptible de motivar la impugnación de los acuerdos sociales ejercitada en la demanda de autos, con base en el artículo 115 de la LSA, que se refiere a los acuerdos de las juntas que sean contrarios a la Ley, se opongan a los estatutos o lesionen, en beneficio de uno o varios accionistas o de terceros, los intereses de la sociedad. El acta es sólo, como se ha dicho, el instrumento de constancia de los acuerdos.
En consecuencia, pese a reconocer en el demandante el interés legítimo -cuya existencia defiende en el recurso- para impugnar los acuerdos adoptados en la Junta general de accionistas de una sociedad en la que ostenta -no se ha discutido- el 25 por ciento del capital social, la apelación debe desestimarse.
3.La parte apelada, CEMENTOS ALIAGA, S.A. impugna la sentencia en cuanto al pronunciamiento de costas. Debe acogerse su impugnación, en aplicación del artículo 394.1 de la LEC, ya que las pretensiones de la parte demandante han sido totalmente rechazadas y no se aprecian en el caso las serias dudas de hecho o de derecho que justificarían la no imposición.
Las costas del recurso de don Felicisimo deben imponerse al recurrente, por la desestimación de la apelación (artículo 398.1 LEC). No se imponen las de la impugnación, estimada, de la parte demandada (artículo 397 LEC).
DESESTIMAMOS el recurso de apelación interpuesto por don Felicisimo contra la sentencia dictada por el Juzgado Mercantil 6 de Barcelona, el 25 de noviembre de 2008, en el juicio ordinario 468/2007.
ESTIMAMOS la impugnación de CEMENTOS ALIAGA, SA contra dicha sentencia.
CONFIRMAMOS la sentencia en todas sus partes, excepto en cuanto a las costas.
Se imponen las costas de la primera instancia y de su recurso de apelación a don Felicisimo.
No se imponen las costas de la impugnación de CEMENTOS ALIAGA, SA.
Contra la presente resolución podrán las partes legitimadas preparar recurso de casación y/o extraordinario por infracción procesal, ante este Tribunal, en el plazo de los cinco días siguientes al de su notificación conforme a los criterios legales y jurisprudenciales de aplicación.