Source: https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/proyectoTP.jsp?exp=0836-D-2017
Timestamp: 2020-07-11 20:31:18
Document Index: 226917264

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'artículo 24', 'Artículo 2', 'artículo 1', 'artículo 75', 'artículo 14', 'artículo 70', 'artículo 245']

Expediente 0836-D-2017
Sumario: ORDENAMIENTO DEL REGIMEN LABORAL - LEY 25877 -. INCORPORACION DEL ARTICULO 24 BIS, SOBRE LA PARTICIPACION DEL TRABAJADOR EN UNA HUELGA O CUALQUIER OTRA MEDIDA DE ACCION DIRECTA.
Artículo 1º. Incorpórese como artículo 24º "bis" de la ley 25.877, el que quedará redactado del siguiente modo:
"La participación del trabajador en una huelga o cualquier otra medida de acción directa, en ningún caso puede constituir causa de despido, ni aun mediando intimación del empleador de reintegro al trabajo.
El empleador no podrá concertar durante el tiempo de duración de la huelga u otras medidas de acción directa aprobadas por la organización sindical pertinente, nuevos contratos de trabajo que tiendan a sustituir o reemplazar en su cargo al trabajador, ni reemplazar de cualquier otra forma a los trabajadores en huelga, ni adoptar medidas disciplinarias en su contra, ni alterar la situación o condición en que se encontrara revistando en la empresa, ni tomar medidas que importen una mejora para quienes no participan de la huelga.
La huelga o medida de acción directa motivada en culpa del empleador, o en la exigencia de cumplimiento de una norma legal o convencional, obligará a aquel, en todos los casos, al pago de las remuneraciones que les hubieran correspondido a los trabajadores si la medida no se hubiese adoptado".
Artículo 2º. Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.-
Este proyecto es reproducción de la iniciativa 996 D 2015, de mi autoría; el que caducó por no haberse tratado en el tiempo de su vigencia parlamentaria, y que hoy mantiene el mismo interés legislativo que justifica su presentación.
La Conferencia Internacional del Trabajo, encargada de marcar pautas para la política de la OIT: ha señalado en esa línea, la Resolución sobre la abolición de la legislación antisindical en los Estados Miembros (1957) que insta a la adopción de una "legislación que asegure el ejercicio efectivo y sin restricción alguna de los derechos sindicales por parte de los trabajadores, con inclusión del derecho de huelga"; y la Resolución sobre los derechos sindicales y su relación con las libertades civiles (1970), que invitó al Consejo de Administración a que encomendara al Director General una serie de iniciativas "con miras a considerar nuevas medidas destinadas a lograr el respeto pleno y universal de los derechos sindicales en su sentido más amplio", consagrando atención particular, entre otros, al "derecho de huelga".
En el Convenio 105 sobre la abolición del trabajo forzoso, se prohíbe hacer uso del trabajo forzoso u obligatorio "como castigo por haber participado en huelgas" (apartado d] del artículo 1); y la Recomendación 92 sobre la conciliación y el arbitraje voluntarios, tras mencionar las huelgas en los párrafos 4 y 6, dice en el párrafo 7 que ninguna de sus disposiciones "podrá interpretarse en modo alguno en menoscabo del derecho de huelga".
Este derecho de huelga, que ya ha recibido su consagración internacional; como mandato para nuestro ordenamiento interno, se ha incorporado a través en los tratados de derechos humanos que con la reforma de 1994 por expresa imposición dispuesta en el artículo 75º inc. 22. (Declaración Universal de derechos humanos, art. 23, a; Pacto Internacional de derechos civiles y políticos, art. 22; Pacto Internacional de derechos económicos, sociales y culturales, art.8, 1.d; Carta de la OEA, art. 45). En concordancia con este reconocimiento, y con anterioridad en nuestro ordenamiento nacional, el derecho de huelga ha adquirido reconocimiento expreso con la reforma constitucional de 1957, a partir de la sanción del artículo 14° "bis".-
La iniciativa retoma la idea central que recogía el texto originario de la ley de contrato de trabajo (artículos 243° , 244° y 245° del texto originario de la LCT) , pero lo acuna sobre la ley 25.877 , que vino a introducir en forma positiva y expresa la noción "trabajo decente" de la Organización Internacional del Trabajo. De tal modo sus efectos, no quedarán acotados al trabajo regulado uno de sus ordenamientos parciales, y logrando así su proyección para la totalidad del mundo del trabajo.
En segundo término, el ordenamiento con esta modificación prohibe sin ningún tipo de excepción la posibilidad de desarticular una huelga o medida de acción directa a través de la contratación de trabajadores que suplantes a los huelguistas. Nuestro ordenamiento ya establece esta prohibición en forma expresa, pero acotada a la modalidad fraudulenta e ilegal de la utilización de trabajadores eventuales para su cobertura (artículo 70º de la ley 24.013). Con este texto, se dejan afuera toda duda por parte de los jueces acerca de cuál es el alcance de la prohibición que dispone el legislador.
Sobre este último tema ya se ha manifestado el máximo tribunal del país. La Corte Suprema de Justicia de la Nación , ha reconocido el derecho a percibir los salarios , en caso de huelga , cuando el empleador fue el que incurrió en culpa en cuanto a cumplir con sus obligaciones ("Arrózpide , María Isabel , y otros c. S.A. Cía General Sudamericana de Fósforos" ; 01.01.1957 ; Fallos 239:470).Asimismo ha entendido , que se deben abonar salarios , cuando las medidas de fuerza han sido provocadas en forma intencional por el propio empleador ("Acosta de Campos, Carmen Ana y otro c. CIA Fosforera Argentina S.A." ; 01.01.1960 ; Fallos 248: 251).-
Recordando, en su texto original, el artículo 245° de la Ley de contrato de trabajo preveía y zanjaba a favor del trabajador la cuestión: "Cuando la huelga u otras medidas de acción directa aprobadas por la organización sindical pertinente obedecieren a culpa del empleador, el trabajador que participe en las mismas tendrá derecho a percibir la remuneración correspondiente al tiempo de su duración."
Diputados REPRODUCIDO POR EXPEDIENTE 2933-D-19