Source: http://stes.es/legi/enferm.html
Timestamp: 2018-01-17 23:57:17
Document Index: 116340908

Matched Legal Cases: ['artículo 69', 'artículo 71', 'artículo 21', 'artículo 31', 'artículo 31', 'artículo 69', 'artículo 71', 'artículo 69', 'artículo 98', 'artículo 123', 'artículo 95', 'artículo 98', 'artículo 98', 'artículo 107', 'artículo 1', 'artículo 108', 'artículo 117']

Confederación de STEs - Legislación educativa - Enfermedad en los docentes
LEY 29/1975, de 27 de junio, de seguridad social de los funcionarios civiles del Estado. (BOE núm. 155, de 30 de junio)
DECRETO 843/1976, de 18 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento General del Mutualismo Administrativo. (BOE núm. 102, de 28 de abril)
Normativa en materia de enfermedad para docentes
Incapacidad transitoria para el servicio
Tendrán la consideración de estados o situaciones determinantes de incapacidad transitoria para el servicio:
Los de enfermedad común o profesional y los de accidente común o en acto de servicio o como consecuencia de él, sea por accidente o riesgo específico del cargo mientras el funcionario reciba asistencia sanitaria y se encuentre impedido para la realización de sus funciones administrativas.
Los denominados períodos de observación y sus asimilados o equivalentes en casos de enfermedades profesionales.
Las licencias que procedan en caso de embarazo y alumbramiento.
La incapacidad transitoria, cualquiera que sea su causa, tendrá la misma duración máxima que en el Régimen General de la Seguridad Social; transcurrido dicho período sin que el funcionario pueda incorporarse al servicio, será considerado como inválido provisional.
Durante la situación de incapacidad transitoria para el servicio, el funcionario percibirá, cualesquiera que sean las causas de ésta y la antigüedad en el servicio, de conformidad con el artículo 69 de la Ley de Funcionarios Civiles del Estado:
La totalidad de sus derechos económicos durante un período máximo de tres meses.
Una vez transcurrido el indicado período, el sueldo, trienios, pagas extraordinarias y la ayuda familiar así como las prestaciones complementarias que otorgue la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado de acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento General de Mutualismo Administrativo. La suma de tales prestaciones y conceptos no podrá exceder del importe de las percepciones que el funcionario tuviera antes de su. incapacidad, incrementadas con el aumento que legalmente pudiera corresponderle con posterioridad a él.
Tendrán la consideración de estado o situación determinante de incapacidad transitoria para el servicio las licencias que procedan en caso de embarazo y alumbramiento concedidas con arreglo a lo establecido en el artículo 71 de la Ley de Funcionarios Civiles del Estado.
A los efectos de lo establecido en el artículo anterior, los sueldos, trienios, pagas extraordinarias y complementos de sueldo se abonarán con cargo a los mismos conceptos presupuestarios por los que se venían percibiendo
La invalidez provisional es la situación del funcionario que, una vez agotados los plazos máximos de la incapacidad transitoria, requiera la continuación de la asistencia sanitaria y esté imposibilitado de reanudar su actividad administrativa siempre que se prevea que la invalidez no va a tener carácter definitivo.
La situación de invalidez provisional comienza en la fecha en que concluye la de incapacidad transitoria para el servicio por el transcurso del tiempo máximo de duración previsto, y se extingue:
Por alta médica debida a curación sin incapacidad.
Por alta médica, con declaración de invalidez permanente.
Por el transcurso, en todo caso, del período máximo señalado a estos efectos en el Régimen General de la Seguridad Social. Este período comenzará a contar desde la fecha en que fue declarada la incapacidad transitoria para el servicio.
Transcurrido el plazo de duración señalado para la invalidez provisional, se considerará ésta como permanente en el grado con que se califique, sin perjuicio de su posible revisión, de acuerdo con las normas de la presente Ley.
La situación de invalidez provisional dará derecho, mientras subsista, a la percepción del sueldo, trienios, pagas extraordinarias y ayuda familiar que tuviera acreditados el funcionario, así como a las prestaciones complementarias a que se refiere el artículo 21.2.b).
Las cantidades previstas en el apartado anterior se abonarán con cargo a los mismos conceptos por los que se venían percibiendo.
Las prestaciones económicas que reciba el funcionario en situación de invalidez provisional se prorrogarán hasta el momento de la calificación de la invalidez permanente.
A los efectos de reconocimiento del derecho y pago de estas percepciones regirán los criterios adoptados en la situación de incapacidad transitoria para el servicio, incluidas, en su caso, las prestaciones complementarias.
Es invalidez permanente la situación del funcionario que, después de haber estado sometido al tratamiento prescrito y de haber sido dado de alta médicamente, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves que disminuyan o anulen su capacidad para el servicio. No obstará a tal calificación la posibilidad de recuperación de la capacidad de trabajo del inválido si dicha posibilidad se estima médicamente como incierta o a largo plazo. La invalidez permanente habrá de derivarse, cualquiera que sea su causa, de la situación de incapacidad transitoria para el servicio, seguida o no de invalidez provisional.
La invalidez permanente se clasifica con arreglo a los siguientes grados:
Incapacidad permanente parcial para la función habitual: Es la que sin alcanzar el grado de total produce al funcionario una limitación para el desempeño de las misiones de su Cuerpo o plaza.
La incapacidad permanente para la función habitual: Es la que inhabilita al funcionario para la realización de todas o de las fundamentales misiones de su Cuerpo o plaza.
Gran invalidez: Es la situación del funcionario afecto de incapacidad permanente absoluta que, como consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesite de la asistencia de otra persona para realizar los actos más elementales de la vida, tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos.
Se entiende por función habitual del funcionario la desempeñada por éste al tiempo de sufrir el accidente común 0 en acto de servicio o como consecuencia de él, o la que viniera realizando en caso de enfermedad durante el período de tiempo, anterior a la invalidez, que se determine en el Reglamento General del Mutualismo Administrativo.
El funcionario inválido permanente parcial percibirá la totalidad de los haberes que correspondan a la función que realice. No obstante, y en los supuestos que señale el Reglamento General del Mutualismo Administrativo, deberá sujetarse a los procesos de rehabilitación.
La incapacidad permanente total y la incapacidad permanente absoluta dará lugar a la jubilación del funcionario, de acuerdo con la legislación en vigor. En tal caso, el funcionario tendrá derecho a la pensión que se establece en el artículo 31 de esta Ley.
En el supuesto de que exista posibilidad razonable de recuperación, el funcionario incapacitado tendrá, asimismo, derecho a recibir prestaciones recuperadoras de reeducación a cargo de la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado.
La gran invalidez originará la jubilación del funcionario y dará derecho, cualquiera que sea su causa, a las prestaciones que establece el artículo 31.
El gran inválido tendrá derecho, asimismo, a una cantidad mensual equivalente al 50 por 100 de la pensión de jubilación, que le corresponda con arreglo a la legislación de derechos pasivos, destinada a remunerar a la persona encargada de su asistencia.
La calificación y, en su caso, la revisión de las situaciones de invalidez permanente se llevarán a cabo de acuerdo con las normas que regulan el sistema de derechos pasivos y surtirá efectos respecto de todas las pensiones que pudieran derivarse de dicha situación.
En los supuestos de invalidez no previstos en la legislación de derechos pasivos, la calificación de aquélla corresponderá a los órganos que determine el Reglamento General del Mutualismo Administrativo.
Las lesiones, mutilaciones v deformaciones de carácter definitivo causadas por enfermedad profesional o en acto de servicio o como consecuencia de él, sea por accidente o por riesgo específico del cargo, que, sin llegar a constituir incapacidad permanente total o absoluta o gran invalidez, supongan una alteración o disminución de la integridad física del funcionario dará derecho a la percepción por una sola vez de las pensiones que se establezcan reglamentariamente.
Situaciones determinantes de incapacidad transitoria para el servicio. Tendrán la consideración de estados o situaciones determinantes de incapacidad transitoria para el servicio:
Las debidas a enfermedad común o profesional y a accidente, sea o no de servicio, mientras el funcionario mutualista reciba asistencia sanitaria y se encuentre impedido para la realización de sus funciones administrativas.
Los denominados periodos de observación y sus asimilados o equivalentes en casos de enfermedades profesionales.
Los períodos de licencia que procedan en caso de embarazo y alumbramiento.
Art. 95. Prestaciones
La situación de incapacidad transitoria para el servicio debida a enfermedad o accidente, cualquiera que sea la causa de los mismos y período de observación, dará lugar a las siguientes prestaciones:
Al abono de la totalidad de los derechos económicos del funcionario durante un período de tres meses y, transcurrido dicho período, al sueldo, trienio, pagas extraordinarias y ayuda familiar en los términos establecidos en el artículo 69 de la Ley articulado de Funcionarios 10.
Al subsidio complementario de incapacidad transitoria para el servicio regulado en el presente Reglamento.
La situación de incapacidad transitoria para el servicio debida a embarazo y alumbramiento dará lugar a las licencias que por tal caso procedan de acuerdo con el artículo 71 de la Ley articulado de Funcionarios y en sus normas de aplicación y desarrollo. Sí finalizado el período máximo de licencia previsto en las citadas disposiciones continuara la funcionaria mutualista incapacitada para el trabajo se aplicarán a este supuesto las normas correspondientes a la incapacidad transitoria para el servicio derivada de enfermedad común, no computándose para el transcurso máximo de ésta el período de licencia por maternidad.
Los conceptos retributivos a que se refieren el apartado a) del número 1 y los que correspondan por licencias de maternidad se abonarán con cargo a los mismos conceptos presupuestarios por los que vinieran percibiéndose.
Art. 96. Beneficiarios
Serán beneficiarios del subsidio por incapacidad transitoria para el servicio los funcionarios mutualistas que cumplan el requisito general de estar afiliados y en alta, siempre que hayan cubierto un período de cotización de seis meses.
Art.97. Nacimiento del derecho
Se tendrá derecho al subsidio por incapacidad transitoria para el servicio a partir del día en que finalice el plazo de tres meses a que se refiere el número 1 del artículo 69 de la Ley articulado de Funcionarios.
Art. 98. Duración de la situación protegida
La duración máxima de la situación de incapacidad transitoria para el servicio será la siguiente:
En caso de enfermedad común o profesional y accidente, sea o no de servicio, doce meses a partir de la fecha de la concesión de la licencia por enfermedad, prorrogables por otros seis cuando se prevea que la incapacidad no ha de ser definitiva.
En caso de período de observación, seis meses desde la fecha de baja en el servicio por esta causa, prorrogables por otros seis meses cuando no haya podido establecerse un diagnóstico definitivo.
A efectos del período máximo de duración de la situación de incapacidad transitoria para el servicio que se señala en el apartado a) del número anterior, y de su posible prórroga, se computarán los de recaída y los de observación por enfermedad Profesional. Se entenderá que existe recaída y que, por tanto, no se inicia una nueva situación legal de incapacidad, cuando el mutualista que hubiera sido dado de alta médica por curación, vuelva a necesitar asistencia sanitaria y a estar incapacitado para el servicio, dentro del año natural en que se hubiese producido el alta y a consecuencia del mismo proceso patológico que hubiese determinado su anterior incapacidad o de un proceso similar. Los períodos de observación que precedan a la situación de incapacidad transitoria, a que el presente número se refiere, se computarán a efectos de la duración de la misma, tanto si el diagnóstico médico confirma la existencia de una enfermedad profesional, como si se trata de una enfermedad común.
Art. 99. Extinción del derecho
El derecho al subsidio de incapacidad transitoria para el servicio se extinguirá por alguna de las siguientes causas:
Por ser dado de alta médica el funcionario por curación.
Por el transcurso de los plazos establecidos en el artículo 98 del presente Reglamento.
Por jubilación debida a inutilidad física del funcionario.
Por jubilación forzosa o voluntaria del funcionario por cumplimiento de la edad.
Por fallecimiento del funcionario.
Art. 100. Denegación, anulación y suspensión del derecho
El derecho al subsidio por incapacidad transitoria para el servicio podrá ser denegado, anulado o suspendido:
Cuando el beneficiario haya actuado fraudulentamente para obtener o conservar el subsidio.
Cuando la incapacidad sea debida o se prolongue a consecuencia de imprudencia temeraria del beneficiario.
Cuando el beneficiario, sin causa razonable, rechace o abandone el tratamiento que le fuere indicado.
Cuando el beneficiario trabaje, por cuenta propia o ajena, durante la situación de incapacidad transitoria para el servicio.
Art. 101. Cuantía del subsidio.
La cuantía del subsidio de incapacidad transitoria para el servicio será un 80 por 100 de la base reguladora, calculada ésta de acuerdo con el artículo 123 de este Reglamento.
En ningún caso, la suma de las prestaciones que el funcionario perciba de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 95 del presente Reglamento podrá exceder del importe de las percepciones que el funcionario tuviera antes de su incapacidad, incrementadas con el aumento que legalmente pudiera corresponderle con posterioridad a la declaración de incapacidad.
Art. 102. Reconocimiento del derecho
El reconocimiento del derecho al subsidio de incapacidad transitoria para el servicio corresponde a la Mutualidad General a instancia del interesado, la cual declaran igualmente la procedencia de las prórrogas a que se refiere el número 1 del artículo 98.
La declaración de la procedencia de las prórrogas se llevará a cabo previo reconocimiento médico del funcionario por los servicios competentes de la Mutualidad General, los cuales podrán promover, cuando así se estime necesario, la declaración de inutilidad física del funcionario ante los órganos competentes para realizar dicha declaración conforme a la legislación de derechos pasivos.
Art. 103. Pago del subsidio
El pago del subsidio por incapacidad transitoria para el servicio correrá a cargo de la Mutualidad General.
El pago del subsidio se realizará por mensualidades vencidas.
SECCIÓN l.ª
Art. 104. Concepto
Invalidez provisional es la situación del funcionario mutualista que, una vez agotado el período máximo de duración señalado para la incapacidad transitoria, requiera de la asistencia sanitaria y siga imposibilitado para reanudar su actividad administrativa, siempre que se prevea que la invalidez no va a tener carácter definitivo.
Art. 105. Prestación
La situación de invalidez provisional dará derecho, mientras subsista, a las mismas prestaciones establecidas para la incapacidad transitoria para el servicio.
Art. 106. Beneficiarios
Serán beneficiarios del subsidio por invalidez provisional los mutualistas que se encuentren en dicha situación, sin que exija ninguna otra condición que la de proceder de la situación de incapacidad transitoria para el servicio.
Art. 107. Nacimiento y duración de la situación
La situación de invalidez provisional comenzará al día siguiente de aquel en que concluya la incapacidad laboral transitoria por el transcurso del plazo máximo de duración de la misma.
El plazo máximo de duración de la invalidez provisional será el de seis años contados desde la fecha de declaración de la incapacidad transitoria para el servicio.
Los períodos de recaída que concurran en la situación de invalidez provisional se computarán a efectos de la duración máxima de la misma. Se entenderá que existe recaída y que, por tanto, no se inicia una nueva situación legal de incapacidad, cuando se den las circunstancias que se determinan en el artículo 98.2 del presente Reglamento.
Cuando haya concurrido una recaída en la situación de invalidez provisional no se computará, a efectos de su duración máxima de aquélla, el período comprendido entre el alta médica y la posterior recaída.
Art. 108. Extinción de la situación
La situación de invalidez provisional se extinguirá:
Por alta médica con declaración de invalidez permanente.
Por el transcurso, en todo caso, del período máximo de duración señalado en el artículo 107 del presente Reglamento.
Por jubilación del funcionario debida a inutilidad física.
Por jubilación, voluntaria o forzosa, de¡ funcionario en razón de edad.
Cuando la situación de invalidez provisional haya de extinguirse de acuerdo con lo dispuesto en el apartado b) del número anterior la Mutualidad General solicitará, en su caso, de los órganos competentes, de acuerdo con la legislación de derechos pasivos, la iniciación del expediente de declaración de inutilidad física del funcionario, prorrogándose la percepción del subsidio de invalidez provisional hasta que por dichos órganos se resuelva sobre la indicada declaración.
Transcurrido el plazo máximo de duración señalado para la invalidez provisional se considerará ésta como invalidez permanente en el grado que se califique.
Art. 109. Reconocimiento del derecho
El reconocimiento del derecho al subsidio por invalidez provisional corresponde a la Mutualidad General.
Art. 110. Denegación, anulación y suspensión del derecho
El derecho al subsidio por invalidez provisional deberá ser denegado, anulado o suspendido en iguales supuestos que los que se señalan para la incapacidad transitoria para el servicio en el presente Reglamento.
Art. 111. Cuantía y pago del subsidio
La determinación del subsidio de invalidez provisional se realizará de acuerdo con los criterios establecidos para la incapacidad transitoria.
El pago del subsidio por invalidez provisional se efectuará por la Mutualidad Y se llevará a cabo por mensualidades vencidas.
Art. 112. Concepto de invalidez permanente
Invalidez permanente es la situación del funcionario que, después de haber estado sometido al tratamiento prescrito y de haber sido dado de alta médicamente, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves. No obstará a tal calificación la posibilidad de recuperación de la capacidad para el servicio del inválido, si dicha posibilidad se estima médicamente como incierta o a largo plazo.
También tendrán la consideración de invalidez permanente en el grado que se califique la situación de invalidez provisional que subsista después de transcurrido el plazo máximo de duración señalado para la misma.
Art. 113. Situación previa a la invalidez permanente
La invalidez permanente habrá de derivarse de la situación de incapacidad transitoria para el servicio debida a enfermedad común o profesional, o a accidente, sea o no de servicio, directamente o a través de la invalidez provisional.
Lo dispuesto en el número anterior será aplicable a los mutualistas que se encontrasen en situación de servicio activo, excedencia forzosa, suspensión provisional de funciones y excedente especial en los supuestos de nombramiento por Decreto, en el momento de la iniciación de su incapacidad.
Art. 114. Grados de invalidez
Incapacidad permanente Parcial para la función habitual.
Incapacidad permanente total para la función habitual.
En los supuestos enumerados en los apartados b), c) y d) de este artículo procederá declarar la jubilación del funcionario por inutilidad física, de acuerdo con la legislación vigente.
Art. 115. Definición de los grados
Se entenderá por incapacidad permanente parcial para la función habitual la que, sin alcanzar el grado de total, ocasiona al funcionario una limitación para el desempeño de las misiones de su cuerpo o plaza.
Se entenderá por incapacidad permanente total para la función habitual la que inhabilite al funcionario para la realización de todas o de las fundamentales misiones de su cuerpo o plaza.
Se entenderá por incapacidad permanente absoluta para todo trabajo la que inhabilite por completo al funcionario para toda profesión u oficio.
Se entenderá por gran invalidez la situación del funcionario afecto de incapacidad permanente absoluta y que, por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesite la asistencia de otra persona para realizar los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos. En todo caso, tendrán la consideración de gran invalidez:
La pérdida, anatómica o funcional, total o en sus partes esenciales, de las dos extremidades superiores o de las dos inferiores, conceptuándose como partes esenciales el pie y la mano.
Art. 116. Función habitual.
A efectos de lo establecido en los números 1 y 2 del artículo anterior, se entenderá por función habitual, en caso de accidente, sea o no de servicio, la desempeñada normalmente por el funcionario al tiempo de sufrirlo y, en caso de enfermedad, común o profesional, aquélla a la que el funcionario hubiera dedicado su actividad fundamental durante los doce meses anteriores a la fecha de iniciación de la incapacidad transitoria de la que se derive la invalidez. No obstante, cuando de acuerdo con la regulación del Cuerpo, escala o plaza a que pertenezca el funcionario, puedan asignársela otras funciones se tendrán en cuenta la totalidad de éstas a efectos de la declaración de invalidez.
Art. 117. Beneficiarios
Serán beneficiarios de las prestaciones económicas de invalidez permanente los funcionarios mutualistas que, declarados inválidos permanentes, reúnan la condición general de estar en alta en la Mutualidad y hubieran cubierto un período de cotización complementaria individual de nueve años. Este período de cotización no será exigible cuando la invalidez permanente sea debida a accidente o enfermedad profesional.
Podrán ser también beneficiarios de las prestaciones económicas por invalidez permanente las personas que hayan perdido la condición de funcionarios, siempre que reúnan los siguientes requisitos:
Haber mantenido facultativamente la situación de alta en la Mutualidad de acuerdo con lo establecido en el artículo 1.1 del presente Reglamento.
Haber cubierto un período de cotización individual complementaria de nueve años, salvo que la invalidez permanente sea debida a accidente o enfermedad profesional.
Haber sido declarados en situación de invalidez permanente por la Mutualidad General.
Art. 118. Prestación por incapacidad permanente parcial para la función habitual.
El funcionario que sea declarado inválido permanente parcial percibirá la totalidad de haberes que correspondan a la función que realice.
No obstante, cuando en la resolución en que se declare la situación de incapacidad permanente parcial se califique ésta como recuperable, el funcionario estará obligado a someterse a los procesos de rehabilitación en las condiciones que se señalan en el presente Reglamento.
Art. 119. Prestación por incapacidad permanente total para la función habitual
La prestación económica por incapacidad permanente total consistirá en una pensión vitalicia equivalente al 60 por 100 de la base reguladora. Esta pensión tiene el carácter de complementaria y correrá a cargo de la Mutualidad General.
Art. 120. Incremento de la pensión de incapacidad permanente total
La cuantía de la pensión vitalicia por incapacidad permanente total para la función habitual se incrementará en un 20 por 100, cuando el titular de la misma no sea beneficiario de la pensión correspondiente de Derechos Pasivos y se estime por la Mutualidad que el mismo tendrá la dificultad de obtener empleo en actividad distinta de la habitual anterior, por su edad, alta de preparación general o especializada y circunstancias sociales o laborales del lugar de su residencia.
El incremento que se señala en el número anterior procederá cuando concurran las circunstancias que en el mismo se señalan, aunque la incapacidad se haya reconocido con anterioridad a tal momento.
El derecho al percibo del incremento a que se refieren los números anteriores se extinguirá cuando el beneficiario realice cualquier actividad retribuida por cuenta propia o ajena.
Art. 121. Prestación por incapacidad permanente absoluta
La prestación económica por incapacidad permanente absoluta consistirá en una pensión vitalicia equivalente al 100 por 100 de la base reguladora. Esta pensión tiene el carácter de complementaria y correrá a cargo de la Mutualidad General.
Art. 122. Prestaciones económicas por gran invalidez
El mutualista declarado gran inválido tendrá derecho a las siguientes prestaciones:
Una pensión vitalicia en la misma cuantía señalada para la incapacidad permanente absoluta. Esta pensión tiene el carácter de complementaria y correrá a cargo de la Mutualidad General.
Una cantidad mensual equivalente al 50 por 100 de la pensión de jubilación que le corresponda con arreglo a la legislación de Derechos Pasivos destinada a remunerar a la persona encargada de su asistencia.
Cuando el mutualista declarado gran inválido no tuviese derecho a la pensión de clases pasivas, el 50 por 100 de incremento se calculará sobre la pensión mutualista que tuviese acreditada.
A petición del gran inválido o de sus representantes legales podrán autorizarse, siempre que se considere conveniente en beneficio del mismo, la sustitución del incremento a que se refiere el apartado b) del número 1 por su alojamiento y cuidado, a cargo de la Mutualidad General y en régimen de internado, en una institución asistencias adecuada.
Art. 123. Base reguladora de las pensiones por invalidez permanente
La base reguladora mensual de las pensiones por invalidez permanente, cualquiera que sea la contingencia determinante de la misma será el cociente que resulte de dividir por 12 la suma de los sueldos, trienios efectivamente completados y pagas extraordinarias correspondientes a un año, valorados de acuerdo con las cuantías en vigor en el mes en que se produzca la declaración de invalidez permanente.
Art. 124. Nacimiento del derecho a la prestación
El derecho a percibir las pensiones de incapacidad total, absoluta y gran invalidez se iniciará a partir del día primero del mes siguiente al de aquél que fuera declarado inválido permanente.
En el supuesto previsto en el artículo 108.2 relativo a la extinción de la invalidez provisional, el nacimiento del derecho a la prestación de invalidez permanente que corresponda comenzará al día primero del mes siguiente al de aquél en que fuere declarado inválido permanente.
Art. 125. Extinción del derecho a la prestación
Las pensiones por invalidez permanente se extinguirán:
Por revisión de la incapacidad declarada.
Por el ejercicio de la opción efectuada por el beneficiario, en caso de incompatibilidad de pensiones.
Art. 126. Calificación de la invalidez permanente
La declaración de la situación de invalidez permanente se llevará a cabo de acuerdo con las normas que regulan el sistema de derechos pasivos.
Las declaraciones de la situación de incapacidad permanente realizadas por los órganos competentes del sistema de derechos pasivos tendrán plenos efectos respecto al reconocimiento del derecho a las prestaciones mutualistas de invalidez.
No obstante, corresponderá, en todo caso, a la Mutualidad General de Funcionarios:
La declaración de la situación de invalidez en el grado de incapacidad permanente parcial, sin perjuicio de la automática anulación de esta declaración cuando por los órganos competentes del sistema de derechos pasivos se reconozca una situación de incapacidad permanente para el servicio por inutilidad física por debilitación apreciable de facultades.
La determinación de los grados de incapacidad que, a efectos de las prestaciones mutualistas, hayan de apreciarse en relación con la situación de incapacidad permanente. A tal efecto la situación de incapacidad permanente del sistema de derechos pasivos se entenderá referida a los grados de incapacidad permanente total, incapacidad permanente absoluta o gran invalidez, sin que pueda dar lugar a una apreciación, por parte de la Mutualidad General, de incapacidad permanente parcial.
La declaración de la situación de invalidez permanente en los grados de incapacidad permanente absoluta o gran invalidez respecto a los beneficiarios a que se refiere el artículo 117.3 del Presente Reglamento.
Corresponderá también a la Mutualidad General la declaración provisional de la situación de invalidez permanente y la determinación del grado correspondiente a la misma, sin perjuicio de la revisión que proceda a la vista de la declaración definitiva que haya de realizarse por los órganos competentes del sistema de derechos pasivos.
Art. 127. Reconocimiento del derecho
El reconocimiento del derecho a las prestaciones mutualistas de invalidez permanente corresponde a la Mutualidad General.
Art. 128. Anulación y suspensión del derecho
El derecho a las prestaciones económicas por invalidez permanente podrá ser denegado, anulado o suspendido:
Cuando la invalidez permanente sea debida o se haya agravado a consecuencia de imprudencia temeraria del beneficiario.
Cuando la invalidez permanente sea debida o se haya agravado a consecuencia de haber rechazado o abandonado el beneficiario, sin causa razonable, el tratamiento sanitario que le hubiera sido indicado durante las situaciones de incapacidad transitoria, invalidez provisional o de la propia invalidez permanente.
La denegación, anulación y suspensión del derecho corresponderá a la Mutualidad General.
Art. 129. Pago de las prestaciones
El pago de las prestaciones económicas por invalidez permanente correrá a cargo de la Mutualidad General y se hará efectivo por mensualidades naturales vencidas.
Art. 130. Revisión
La revisión de las declaraciones de invalidez permanente que se hayan realizado de acuerdo con la legislación de derechos pasivos se regirán por sus normas específicas y surtirán plenos efectos respecto a las prestaciones mutualista de invalidez.
No obstante, la Mutualidad General podrá acordar la revisión de las situaciones de invalidez que hayan sido declaradas por la misma.
En todo caso será competencia de la Mutualidad General la revisión de los grados de incapacidad.
La declaración de invalidez permanente en sus distintos grados será revisable por las causas siguientes:
La primera revisión sólo podrá realizarse después de transcurridos dos años desde la fecha en que se haya declarado la invalidez permanente o la inexistencia de la misma y las posteriores revisiones después de transcurrido un año desde la fecha del acuerdo que haya resuelto la revisión anterior.
Art. 131. Compatibilidad
Serán aplicables a las pensiones de invalidez permanente las mismas reglas de compatibilidad establecidas para las pensiones de jubilación.
Art. 132. Concepto
Las lesiones, mutilaciones y deformidades de carácter definitivo causadas por enfermedad profesional o en acto de servicio o como consecuencia de él, sea por accidente o por riesgo específico del cargo, que, sin llegar a constituir incapacidad permanente total o absoluta o gran invalidez, supongan una alteración o disminución de la integridad física del funcionario y aparezcan recogidas en el baremo establecido en el Régimen General de la Seguridad Social, darán derecho a una indemnización por una sola vez de acuerdo con las cantidades alzadas que en dicho baremo se establezca.
Art. 133. Régimen de incompatibilidades
Las cantidades a tanto alzado que procedan en aplicación del baremo previsto en el artículo anterior serán incompatibles con las prestaciones económicas establecidas para la invalidez permanente en los grados de incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez.
No obstante lo dispuesto en el número anterior, si como consecuencia de un accidente de servicio o enfermedad profesional se produjeran lesiones, mutilaciones o deformidades de aquéllas a las que este artículo se refiere, que sean totalmente independientes de las que hayan sido tomadas en consideración para declarar una invalidez permanente y el consiguiente grado de incapacidad, las indemnizaciones que con arreglo al baremo correspondan por las referidas lesiones o deformidades serán compatibles con las prestaciones económicas a que la invalidez dé derecho.