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Timestamp: 2019-07-24 09:24:46
Document Index: 382028127

Matched Legal Cases: ['artículo 17', 'artículo 84', 'artículo 4', 'artículo 137', 'artículo 42', 'artículo 44', 'artículo 4', 'artículo 43', 'artículo 139', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 8', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'Artículo 15', 'Artículo 16', 'artículo 12', 'artículo 12', 'artículo 12', 'Artículo 17', 'Artículo 18', 'Artículo 19', 'artículo 15', 'Artículo 20', 'Artículo 21', 'Artículo 22', 'Artículo 23', 'Artículo 24', 'Artículo 25', 'Artículo 26', 'Artículo 27', 'Artículo 28', 'Artículo 29', 'Artículo 30', 'Artículo 31', 'Artículo 32', 'Artículo 33', 'Artículo 34', 'Artículo 35', 'Artículo 36', 'artículo 34', 'artículo 21', 'Artículo 37']

ORDENANZA DE CONVIVENCIA CIUDADANA Y PROTECCIÓN DEL PAISAJE URBANO DE TERUEL EXPOSICIÓN DE MOTIVOS - PDF
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Rodrigo Olivares Olivera
1 ORDENANZA DE CONVIVENCIA CIUDADANA Y PROTECCIÓN DEL PAISAJE URBANO DE TERUEL EXPOSICIÓN DE MOTIVOS La sociedad actual entiende la ciudad como lugar de uso, relación, encuentro y convivencia entre diferentes personas. Por ello, la vía pública es un bien escaso sometido a un uso y desgaste considerables. Por otro lado, es el elemento común más evidente y ostensible de los ciudadanos por lo que la Administración Pública debe velar por ella y ejercer una vigilancia intensiva. La armonía, la calidad y el equilibrio de este espacio común es una responsabilidad compartida entre la Administración y la ciudadanía. Es obligación de todos los vecinos actuar cívicamente, tanto en las relaciones con los demás como en el uso de los bienes e instalaciones puestos a disposición del público y de los demás elementos que configuran y dan estilo a una ciudad. Si bien se presume este comportamiento en la generalidad de los vecinos, se constata que existen individuos y colectivos que actúan irresponsablemente, de modo que se producen actuaciones anticiudadanas que se manifiestan en el mobiliario urbano, en fuentes, parques y jardines, en las fachadas de edificios públicos y privados, en las señales de tráfico, en las instalaciones municipales y en otros bienes similares y suponen unos gastos de reparación cada vez más importantes que distraen la dedicación de recursos municipales a otras finalidades y, al tener que ser afrontados por el Ayuntamiento, se sufragan en realidad por todos los ciudadanos. Si bien la erradicación de estas conductas debe ser afrontada desde la educación en la responsabilidad, en el ámbito de la familia e instituciones educativas, el Ayuntamiento no puede permanecer ajeno a esta problemática y, en el marco de su competencia, debe combatirla con los medios que el ordenamiento jurídico arbitra. Todo ello, sin perjuicio de las competencias de otras Administraciones Públicas y de la exigible colaboración con la Administración de Justicia. Se trata, por tanto, de preservar los derechos de ciudadanos y ciudadanas a la seguridad, a la tranquilidad, a la pacífica convivencia, a la protección del medio ambiente, a la salubridad y salud pública, a la libre circulación y al descanso, al tiempo que se vela por una adecuada conservación, buen uso e higiene de las vías públicas, tipificando las infracciones y sanciones correspondientes. Por ello, este texto refunde, actualiza y mejora otras ordenanzas municipales cuyo contenido afecta a la utilización de la vía pública como lugar común de convivencia, como por ejemplo, la ordenanza de limpieza viaria y residuos, la ordenanza reguladora de la convivencia entre personas y animales, o la ordenanza que afecta al uso de parques y jardines. Es de reseñar que compete a esta Administración en su función de garante de los derechos desde su ámbito competencial, evitar comportamientos incívicos, en perjuicio grave de los ciudadanos, cuando éstos no tengan el deber jurídico de soportarlos, y que pueden ser evitados, regulando por ello la actividad de los usuarios de las vías públicas, garantizando así, 1
2 tanto, el derecho de las personas al descanso, como, el disfrute de la juventud y de la población en general. Al hilo de lo anterior, el Ayuntamiento de Teruel es consciente de los perjuicios que se están ocasionando a los vecinos como consecuencia de la llamada "práctica del botellón", como fenómeno social que se está extendiendo en los últimos años y que se practica en espacios públicos. Los vecinos de la ciudad de Teruel demandan la intervención del Ayuntamiento para erradicar o paliar las consecuencias perjudiciales derivadas del botellón, tales como ruidos, situaciones de insalubridad, deterioro de mobiliario, actos vandálicos Con el Título VII de esta Ordenanza se trata de dar respuesta a esa demanda ciudadana, sin olvidar también la responsabilidad del Ayuntamiento en la protección de los menores y en la prevención en materia de drogodependencias, con el consiguiente fomento de hábitos de vida saludables. También en relación con el fin de la Ordenanza, se regula en el Título VIII la situación de los inmuebles privados ocupados con fines de ocio, que está dando lugar a una tensa situación en las relaciones vecinales. Si bien la base del asunto es un problema de civismo y de educación, desde el Ayuntamiento deben instrumentarse los medios necesarios para, por sí mismo, o en colaboración con otras administraciones públicas, garantizar adecuadamente la tranquilidad y pacífica convivencia. La Constitución española reconoce en su artículo 17 el derecho a la seguridad que tiene toda persona. También el mismo texto legal recoge como derechos de los ciudadanos, en los artículos 43.1º y 2º y 45 el derecho a la protección de la salud y al aprovechamiento de un medio ambiente adecuado; por tanto, los poderes públicos deberán velar por la utilización racional de todos los recursos naturales para proteger y mejorar la calidad de vida así como facilitar la adecuada utilización del ocio. El artículo 84 Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local reconoce a las entidades locales la posibilidad de intervención en la actividad de los ciudadanos, entre otros medios, a través de las Ordenanzas. La potestad reglamentaria viene reconocida por el artículo 4 de la Ley 7/85, como corolario del principio de autonomía municipal del artículo 137 de la Constitución, y ha de estar limitada al ámbito de las competencias municipales en los términos que determinen las leyes sectoriales del Estado o de la Comunidad Autónoma. Así, esta Ordenanza responde a las competencias municipales (artículo 42 de la Ley 7/1999, de 9 de abril, de Administración Local de Aragón) relativas a seguridad en lugares públicos, garantizando la tranquilidad y sosiego en el desarrollo de la convivencia ciudadana, protección de la salubridad pública, limpieza viaria y protección del medio ambiente, parques y jardines, así como conservación y tutela de los bienes públicos. Incluso en el artículo 44 de la Ley 7/1999 se establece como servicio municipal 2
3 obligatorio "garantizar la tranquilidad y pacífica convivencia en los lugares de ocio y esparcimiento colectivo". Al respecto, son diversas las materias que se tratan en los Títulos de esta Ordenanza. Por una parte, el Título III se refiere a comportamiento cívico en la vía pública, el Título IV se refiere a limpieza viaria, el Título V se refiere a convivencia entre personas y animales, el Título VI trata de parques y jardines, el Título VII es el relativo a consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública y el Título VIII versa sobre los inmuebles privados ocupados con fines de ocio. En el caso del Título V se respetan las leyes que afectan a esta materia como son la Ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el Régimen jurídico de la tenencia de animales potencialmente peligrosos, desarrollado por RD 287/2002, de 22 de marzo, y la Ley 11/2003, de 19 de marzo, de Protección Animal en la Comunidad Autónoma de Aragón, y el Decreto 64/2006, de 7 de marzo, del Gobierno de Aragón, por el que se regula la identificación, los censos municipales y el registro autonómico de los animales de compañía. En el caso del Título VII, se tiene en cuenta la Ley 3/2001, de 4 de abril, de prevención, asistencia y reinserción social en materia de drogodependencias. Y, finalmente, la regulación del Título VIII, sobre inmuebles privados ocupados con fines de ocio, se ha amparado en el artículo 4 de la Ley 11/2005, de 28 de diciembre, reguladora de los espectáculos públicos, actividades recreativas y establecimientos públicos de la Comunidad Autónoma de Aragón. Al hilo de esto último, no sólo se trata de velar por unas adecuadas condiciones de seguridad en dichos inmuebles en ejercicio de la función de policía que corresponde a los Ayuntamientos, sino que como impone la Constitución española en su artículo 43.3, último inciso, los poderes públicos deben facilitar la adecuada utilización del ocio, aparte de velar por unas garantías suficientes de salubridad e higiene, la protección del medio ambiente, el derecho al descanso y la protección de la infancia y de la juventud. Pero realmente el fondo de las materias de los Títulos III, IV, VI, VII y VIII no han sido reguladas ni por el Estado ni por la Comunidad Autónoma de Aragón. Ahora bien, tras la importante sentencia del Tribunal Supremo de 29 de septiembre de 2003, que llevó a que se añadiera un nuevo Título XI a la Ley 7/85, mediante la Ley 57/2003, de 16 de diciembre, de Medidas para la Modernización del Gobierno Local, se faculta a los Ayuntamientos para dictar Ordenanzas sobre materias no reguladas por Estado o Comunidad Autónoma, siempre en los términos del artículo 139 que dice "Para la adecuada ordenación de las relaciones de convivencia de interés local y del uso de sus servicios, equipamientos, infraestructuras, instalaciones y espacios públicos, los entes locales podrán, en defecto de normativa sectorial específica, establecer los tipos de las infracciones e imponer sanciones por el incumplimiento de deberes, prohibiciones o limitaciones contenidos en las correspondientes ordenanzas, de acuerdo con los criterios establecidos en los artículos siguientes". Estos criterios se respetan en el régimen sancionador de esta Ordenanza. TÍTULO I. DISPOSICIONES GENERALES 3
4 Artículo 1. Objeto Esta Ordenanza tiene por objeto, con carácter general, la prevención de actuaciones perturbadoras de la convivencia ciudadana y la protección de los bienes públicos de titularidad municipal y de todas las instalaciones y elementos que forman parte del patrimonio urbanístico y arquitectónico del término municipal de Teruel frente a las agresiones, alteraciones y usos indebidos de que puedan ser objeto. Artículo 2. Ámbito de aplicación 2.1. La presente Ordenanza es de aplicación en todo el término municipal de Teruel, y a todas las personas que se encuentren en él, afectando a toda actuación individual o colectiva, privada o pública, en las materias reguladas por la misma Las medidas de protección de esta Ordenanza alcanzan a: a) Los bienes de servicio o uso públicos de titularidad municipal, entre los que se incluyen a modo de ejemplo: edificios públicos, instalaciones deportivas, paseos, parques, jardines y zonas verdes, aceras, avenidas, vías de circulación, paseos, calles y plazas, puentes, aparcamientos, fuentes, estanques, áreas recreativas, mercados, centros culturales, cementerios, esculturas y elementos decorativos y de ornamentación, elementos vegetales, mobiliario urbano, farolas, señales viarias, vehículos municipales y demás bienes de similar naturaleza. b) Los bienes e instalaciones de titularidad de otras Administraciones Públicas y entidades públicas o privadas que estén destinados al público o constituyan equipamientos o elementos de servicio público formando parte del mobiliario urbano del término municipal de Teruel, tales como vehículos de transporte, marquesinas, vallas, carteles, señales de tráfico y demás bienes de similar naturaleza. c) Las fachadas de los edificios y demás elementos urbanísticos y arquitectónicos de titularidad pública o privada, en cuanto se integren en el paisaje urbano de la ciudad, entre los que se incluyen a modo de ejemplo: portales, farolas, jardineras, papeleras, contenedores, elementos decorativos, y bienes de similar naturaleza siempre que estén situados en la vía pública o sean visibles desde ella, todo ello sin perjuicio de los derechos que correspondan a los propietarios de los mismos. Artículo 3. Competencia municipal 3.1. Constituyen competencias de la Administración Municipal que fundamentan esta Ordenanza: a) La conservación y tutela de los bienes municipales. b) La protección de la salubridad pública, limpieza viaria y, en general, la protección del 4
5 medio ambiente. c) La seguridad en lugares públicos, que incluye la vigilancia de los espacios públicos y la protección de personas y bienes. d) Garantizar la tranquilidad y sosiego en el desarrollo de la convivencia ciudadana. e) La protección de la infancia y de la juventud. f) La ocupación del tiempo libre. g) Parques y jardines. h) La disciplina urbanística, a fin de velar por la conservación del medio urbano y de las edificaciones para que se mantengan en condiciones de seguridad, salubridad y ornato público Las medidas de protección de competencia municipal previstas en esta Ordenanza se entienden sin perjuicio de los derechos, facultades y deberes que corresponden a los propietarios de los bienes afectados y de las competencias de otras Administraciones Públicas y de los Jueces y Tribunales de Justicia reguladas por las leyes En aplicación de las medidas establecidas en esta Ordenanza se estará principalmente al restablecimiento del orden cívico perturbado, a la reprensión de las conductas antisociales y a la reparación de los daños causados El Ayuntamiento de Teruel, en el marco de su competencia, promoverá y desarrollará todas las actuaciones necesarias, en orden a lograr las condiciones y servicios precisos para garantizar el disfrute de los derechos de los ciudadanos reconocidos en esta Ordenanza y resto de normativa vigente El Ayuntamiento de Teruel arbitrará medidas para garantizar el cumplimiento de las obligaciones previstas por esta Ordenanza desde los principios de prevención y promoción de la buena convivencia y educación, en el buen uso de los bienes y de los espacios públicos. Artículo 4. Actuación de la Policía Local y de los servicios municipales. Los agentes de la Policía Local y los miembros de los servicios municipales tratarán siempre a los ciudadanos con respeto y cortesía, facilitando la información, el apoyo y la ayuda que les sea requerida en el desarrollo de trámites o intervenciones. La Policía Local podrá dar órdenes e instrucciones a los ciudadanos en orden a garantizar el cumplimiento de las prescripciones contenidas en la presente Ordenanza, informando adecuadamente sobre las causas y finalidades de sus actuaciones, y a la vez deberán contribuir a la educación ciudadana. 5
6 La Policía Local, sin perjuicio de la intervención del resto de agentes de la autoridad, ejercerán las funciones de inspección y control para garantizar el cumplimiento de lo dispuesto en esta Ordenanza. TÍTULO II. DERECHOS Y DEBERES DE LOS CIUDADANOS CAPITULO I. Derechos de los ciudadanos Artículo 5. Todos los ciudadanos tienen derecho a: a) Usar libremente los espacios públicos de la ciudad y a ser respetados en su libertad. Este derecho tiene su límite en las normas de conducta establecidas en esta ordenanza y en el resto del ordenamiento jurídico, en particular por los deberes generales de convivencia y civismo y, muy en especial, por el deber de respetar la libertad, la dignidad y los derechos de las otras personas. b) A ser amparados por la Administración municipal en el ejercicio de estos derechos conforme a la normativa en vigor y dentro de las competencias municipales. A tal efecto, los ciudadanos tienen derecho a recabar la intervención de la Administración municipal, y que a través de los servicios municipales competentes se vigile activamente el cumplimiento de las normas municipales y cualquier otra normativa vigente en la materia, ya sea a través de la intervención de los agentes de la autoridad cuando proceda, y en todo caso, dando trámite a las denuncias que correspondan contra las actuaciones que supongan infracción a las mismas. c) Al buen funcionamiento de los servicios públicos municipales y a su prestación en condiciones de igualdad de acceso. d) A ser informados por el Ayuntamiento de los derechos y obligaciones que como ciudadano le atañen. e) A que el Ayuntamiento disponga e impulse las medidas para el fomento de la convivencia ciudadana que entienda adecuadas a tal fin. CAPITULO II. Deberes de los ciudadanos. Articulo 6. Los ciudadanos contribuirán activamente a propiciar y mantener una convivencia cívica en armonía, que permita la libertad de todos los ciudadanos con el límite esencial del respeto a los demás, para lo cual, sin perjuicio del resto de obligaciones legalmente previstas deberán: a) Cumplir las prescripciones de esta Ordenanza Municipal, y del resto de normativa 6
7 vigente. b) Respetar la convivencia y tranquilidad ciudadana. c) Utilizar los bienes y servicios públicos de acuerdo con su naturaleza, respetando el derecho de los demás ciudadanos para disfrutarlos, quedando prohibido cualquier comportamiento que suponga un mal uso o genere suciedad o daños a la vía pública y a sus elementos estructurales y mobiliario urbano. d) Respetar el libre ejercicio de los derechos reconocidos al resto de los ciudadanos. e) Facilitar datos, información y colaborar todo lo posible con las autoridades municipales, cuando sea necesario para la tramitación de algún expediente o actuación administrativa. f) Colaborar con la Administración en el desarrollo de inspecciones, investigaciones, informes y en todas las tareas desarrolladas para velar por el cumplimiento de esta Ordenanza y el resto de normativa vigente. g) Respetar a los agentes de la autoridad y observar las instrucciones emanadas desde la misma con la adecuada y debida consideración. TÍTULO III. COMPORTAMIENTO CÍVICO EN LA VÍA PÚBLICA CAPÍTULO I. Conductas cívicas. Prohibiciones Artículo 7. Atentados contra la dignidad de las personas Las conductas tipificadas como infracciones en este artículo encuentran su fundamento, constitucional y legal, en la necesidad de evitar en el espacio público todas las prácticas individuales o colectivas que atenten contra la dignidad de las personas, así como las prácticas discriminatorias de contenido xenófobo, racista, sexista, homófobo o de cualquier otra condición o circunstancia personal, económica o social, especialmente cuando se dirijan a los colectivos más vulnerables. Así, se establecen como normas de conducta: 1. Queda prohibida en el espacio público toda conducta de menosprecio a la dignidad de las personas, así como cualquier comportamiento discriminatorio, sea de contenido xenófobo, racista, sexista u homófobo, o de cualquier otra condición o circunstancia personal o social, de hecho, por escrito o de palabra, mediante insultos, burlas, molestias intencionadas, coacción psíquica o física, agresiones u otras conductas vejatorias. 2. Quedan especialmente prohibidas las conductas anteriormente descritas cuando tengan como objeto o se dirijan contra personas mayores, menores y personas con discapacidades. 7
8 3. En concreto, se prohíben las actitudes de acoso entre menores en el espacio público. Serán especialmente perseguidas las conductas de agresión o asedio a menores realizadas por grupos de personas que actúen en el espacio urbano. 4. Los organizadores de cualquier acto público de naturaleza cultural, festiva, lúdica o deportiva, o de cualquier otra índole, velarán por que no se produzcan, durante su celebración, las conductas descritas en los apartados anteriores. Si con motivo de cualquiera de esos actos se realizan las mencionadas conductas, sus organizadores deberán comunicarlo inmediatamente a los agentes de la autoridad. Artículo 8. Comportamiento en la vía pública Es derecho de todos los ciudadanos y ciudadanas el uso libre y sin perturbaciones de la vía pública, respetando el de las otras personas y con las limitaciones previstas en las disposiciones sobre el uso de los bienes públicos y privados. No está permitido producir ruidos o vibraciones que perturben el descanso de los vecinos, así como cualquier práctica abusiva o discriminatoria o que implique violencia física o moral. Artículo 9. Prohibiciones específicas 1. La práctica de juegos en el espacio público y de competiciones deportivas masivas y espontáneas deberán respetar los legítimos derechos de los vecinos y vecinas o de los demás usuarios del espacio público. Está prohibida la práctica de juegos con instrumentos u otros objetos que puedan poner en peligro la integridad física de los usuarios del espacio público, así como la integridad de los bienes, servicios o instalaciones, tanto públicos como privados. 2. Queda expresamente prohibida la circulación de bicicletas por aceras y zonas peatonales. Queda excluida de la prohibición anterior la circulación en bicicleta de niños que, acompañados de un adulto a pie y siempre que la afluencia de público lo permita, no causen molestias a los usuarios de la zona, y la circulación de patines y monopatines siempre que lo sea a paso de persona. No está permitida la práctica de acrobacias y juegos de habilidad con bicicletas, patines o monopatines fuera de las áreas destinadas a tal efecto. Asimismo quedan exceptuados de lo dispuesto en el párrafo primero del apartado 2 las pruebas deportivas y otros eventos que se desarrollen en la vía y espacios públicos siempre que estén debidamente autorizados. Para facilitar el cumplimiento de esta ordenanza el Ayuntamiento se compromete a 8
9 habilitar más zonas carril bicicletas, patines y monopatines. 3. Se prohíbe la circulación de motocicletas, ciclomotores o cualquier otro vehículo a motor por zonas peatonales. 4. Se prohíbe defecar, orinar o escupir en la vía pública. 5. Se prohíbe manipular o seleccionar desechos o residuos urbanos, produciendo su dispersión, dificultando su recogida o alterando sus envases. 6. Se prohíbe arrojar cualquier líquido u objeto a la vía pública. 7. Se prohíbe especialmente la colocación de macetas o cualquiera otros objetos que pudieran suponer riesgos para los transeúntes, en los alféizares de las ventanas o balcones, cuando éstas carezcan de la adecuada protección. 8. Quedan prohibidas, en las vías y espacios públicos, las acampadas que carezcan de la correspondiente autorización, y muy especialmente aquéllas que teniendo en cuenta las características de las instalaciones utilizadas y su permanencia temporal puedan calificarse como asentamientos. Artículo 10. Régimen específico de infracciones Sin perjuicio de que los hechos sean constitutivos de infracción penal, la realización de las conductas descritas en el artículo 7 apartado 1, tendrá la consideración de infracción grave. Sin perjuicio de la legislación penal, tendrán la consideración de infracciones muy graves las conductas descritas en los apartados 2 y 3 del artículo 7. La Policía Local y demás agentes de la autoridad, en los casos previstos en los artículos 8 y 9, podrán apercibir a las personas que realicen dicha prácticas de que están prohibidas por la presente Ordenanza. Si la persona persistiera en su actitud, podrá ser sancionada de acuerdo con los párrafos siguientes. El incumplimiento de las normas previstas en los artículos 8.2 y 9 se considerarán infracción leve, salvo que el hecho constituya una infracción grave conforme al párrafo siguiente. Tendrán la consideración de infracciones graves: - la práctica de juegos con instrumentos u otros objetos que puedan poner en peligro la integridad física de los usuarios del espacio público, así como la integridad de los bienes, servicios e instalaciones, tanto públicas como privadas. - el resto de conductas tipificadas en los artículo 8 y 9 cuando suponga una 9
10 perturbación relevante para la convivencia, tranquilidad, seguridad y salubridad de las personas. CAPITULO II. Protección del mobiliario urbano y de los espacios públicos Artículo 11. Fundamentos de la regulación Con las conductas tipificadas como infracción en este capítulo se protegen el uso racional del espacio público, el respeto a las personas y bienes, la seguridad, la salud e integridad física de las personas o el patrimonio municipal. Artículo 12. Normas de conducta 1. Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen obligación de hacer un buen y adecuado uso del mobiliario urbano, debiendo utilizarlo de forma que no sufra deterioro que impida su normal conservación y uso. 2. Quedan prohibidas las conductas agresivas o inadecuadas en el uso del espacio y mobiliario urbanos que puedan generar deterioro de los bienes públicos o privados, así como las conductas vandálicas que causen destrozos en los espacios públicos o sus instalaciones o elementos, sean muebles o inmuebles. 3. Se prohíbe el uso de los bancos u otros elementos del mobiliario urbano de forma contraria a su normal destino, no se permite pisotearlos, arrancarlos de su ubicación, ni realizar cualquier acto que deteriore o perjudique su uso y conservación. 4. Se prohíbe cualquier acto que deteriore árboles, plantas, farolas, juegos infantiles, señales o cualquier otro elemento del mobiliario urbano, así como estatuas, u otros elementos decorativos existentes en la ciudad. 5. En cumplimiento del RD 563/2010, de 7 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de artículos pirotécnicos y cartuchería, queda prohibida la tenencia y uso en la vía pública de artículos pirotécnicos de las categorías 1, 2 y 3 a menores de 12, 16 y 18 años, respectivamente, sin perjuicio de lo que en su caso pudiera regular la Comunidad Autónoma al amparo de la Disposición Adicional sexta del RD citado. En el caso de utilización de artículos pirotécnicos de las categorías 2, 3 y 4, se necesitará autorización municipal, sin perjuicio de otras autorizaciones que, conforme a la normativa de aplicación, fueran exigibles. En todo caso, se limitará el uso de los artículos pirotécnicos a la celebración de fiestas patronales y locales de la ciudad y sus barrios rurales, así como al desarrollo de costumbres arraigadas. 10
11 Para todo lo anterior, habrá que estar a lo dispuesto en el RD 563/2010. Artículo 13. Papeleras y contenedores Se prohíbe cualquier manipulación de papeleras y contenedores situados en la vía y espacios públicos, moverlas, arrancarlas, incendiarlas, volcarlas o vaciar su contenido en el suelo, hacer inscripciones o adherir papeles o pegatinas en las mismas y todo acto que deteriore su estética o entorpezca su uso. Se prohíbe arrojar cualquier objeto o sustancia de origen físico, químico o biológico, que suponga un riesgo para la salud pública, en las papeleras y contenedores destinados a los residuos urbanos. Artículo 14. Estanques, fuentes y bocas de riego 1. Queda prohibido realizar cualquier manipulación en los conductos hidráulicos de las fuentes que no sean las propias de su utilización normal. 2. En los estanques, las fuentes decorativas, surtidores, bocas de riego y elementos análogos, no se permitirá introducirse en sus aguas, practicar juegos, abrevar y bañar animales, así como arrojar cualquier tipo de detergente, colorante o producto químico, residuos o desperdicios, ni en general realizar cualquier tipo de manipulación o uso del agua. 3. No se permite tomar agua de las bocas de riego por parte de particulares, salvo que se cuente con la preceptiva autorización municipal. Artículo 15. Instalaciones en la vía pública Todo titular de una autorización o concesión para ocupar espacios de uso o servicio público deberá mantenerlos en las debidas condiciones de limpieza siendo responsable de la suciedad que ocasionen en la vía pública. Esta obligación se extiende al entorno más próximo y a cualquier elemento instalado sobre dichos espacios de uso o servicio público. En el caso de cafeterías, bares y establecimientos análogos, la obligación de limpieza descrita en el párrafo anterior habrá de cumplirse en el plazo de una hora contada a partir de la hora de cierre del establecimiento, con independencia de que en todo momento se mantengan las debidas condiciones de limpieza e higiene, en los términos que se detallan en la Ordenanza Municipal Reguladora de la Instalación de Terrazas en la vía pública. El Ayuntamiento podrá exigir a los titulares indicados la colocación de elementos homologados para la contención de los residuos producidos por el consumo en sus establecimientos, correspondiéndoles, asimismo, el mantenimiento y la limpieza de dichos elementos. El Ayuntamiento, a propuesta de los Servicios Municipales, podrá establecer el número y 11
12 modelo de papeleras y otros elementos similares a instalar por los titulares de actividades en la vía pública. Artículo 16. Régimen específico de infracciones Sin perjuicio de lo dispuesto en la normativa penal y de seguridad ciudadana, constituyen: a) Infracciones leves, las conductas descritas en los apartados 3 y 4 del artículo 12, y las de los artículos 13, 14 y 15, salvo que pudieran constituir una infracción grave o muy grave conforme a los apartados siguientes. b) Infracciones graves, las conductas descritas en los apartados 2, 3 y 4 del artículo 12, así como las de los artículos 13, 14 y 15 cuando supongan un daño a los espacios públicos o a cualquiera de sus instalaciones o elementos o a los equipamientos, infraestructuras, instalaciones o elementos de un servicio público, o supusieran un peligro grave para la integridad física de los usuarios. c) Infracciones muy graves, las conductas descritas como infracciones cuando supongan un deterioro grave y relevante de los espacios públicos o de cualquiera de sus instalaciones y elementos o un deterioro grave y relevante de los equipamientos, infraestructuras, instalaciones o elementos de un servicio público, o cuando afecten a bienes integrantes del patrimonio cultural. Con respecto a los actos y omisiones que contravengan lo dispuesto en el artículo 12.5, se estará a lo dispuesto por el RD 563/2010, de 7 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de artículos pirotécnicos y cartuchería. TÍTULO IV. LIMPIEZA VIARIA CAPITULO I. Normas generales Artículo 17. Objeto. Este Capítulo tiene por objeto regular la limpieza en la vía pública, conforme a la definición contenida en el artículo siguiente, y establecer las medidas preventivas, correctoras y/o reparadoras orientadas a mantener tal limpieza. El fundamento de esta regulación está en el derecho a disfrutar del paisaje urbano de la ciudad, lo que es indisociable del deber de abstenerse de ensuciar, manchar y deslucir el entorno urbano. Artículo 18. Concepto de vía pública, a efectos de este Capítulo. 12
13 1.Se consideran como vía pública y, por tanto, su limpieza de responsabilidad municipal, los paseos, avenidas, calles, plazas, aceras, caminos, carreteras, jardines y zonas verdes, zonas terrosas, fuentes, puentes, túneles peatonales, carriles bici, calles peatonales y demás bienes de propiedad municipal destinados directamente al uso común general de los ciudadanos. 2.Se exceptuarán, por no ser de titularidad pública, las urbanizaciones privadas, pasajes, patios interiores, solares de propiedad privada, galerías comerciales y similares, cuya limpieza corresponde a los particulares, sea la propiedad única, compartida o en régimen de propiedad horizontal. El Ayuntamiento ejercerá el control de la limpieza de estos elementos. CAPITULO II. Organización de la limpieza Artículo 19. Prestación del servicio. La limpieza de las vías públicas y la recogida de los residuos procedentes de la misma será realizada por los operarios municipales del servicio de limpieza con la frecuencia necesaria para la adecuada prestación del servicio. El servicio también se podrá prestar a través de cualquiera de las formas que acuerde el Ayuntamiento conforme a la legislación de Régimen Local. Con respecto a los espacios de uso o servicio público objeto de autorización o concesión, se estará a lo dispuesto en el artículo 15. Artículo 20. Calles, patios y elementos de dominio particular. 1. La limpieza de calles, patios, espacios y elementos de dominio particular será a cargo de sus propietarios y se llevará a cabo con la periodicidad que sea necesaria. La acumulación de objetos, muebles u otros enseres en los espacios de dominio particular quedará condicionada a la ausencia de riesgos en el aspecto higiénico y sanitario y a la inexistencia de peligros y molestias evitables para los vecinos o para otras personas. 2. Los patios, portales y escaleras exteriores de los inmuebles, así como las marquesinas y cubiertas de cristal de los edificios, visibles desde la vía pública, deberán limpiarse con la frecuencia necesaria. Esta obligación recaerá sobre quienes habiten las fincas y, subsidiariamente, sobre los propietarios de las mismas, los cuales cuidaran de mantener en estado de aseo los patios, jardines y entradas visibles desde la vía pública. 3. Los residuos procedentes de las operaciones de limpieza que se indican en este artículo se depositarán en los oportunos contenedores hasta que sean recogidos por el servicio de limpieza pública. Artículo 21. Propietarios de solares y exteriores de inmuebles. 1. Los propietarios de terrenos y solares que linden con la vía pública deberán vallarlos 13
14 según las normas establecidas en el planeamiento urbanístico y en las normas municipales referidas al vallado de solares y mantenerlos libres de residuos y en condiciones de higiene, seguridad y ornato. Todo ello sin perjuicio del cumplimiento de cualesquiera otras obligaciones de carácter urbanístico. 2. La obligación anterior incluye la exigencia de la desratización y desinfección de los solares. 3. Es potestad del Ayuntamiento la inspección y realización subsidiaria de los trabajos a los que se refieren los números 1 y 2 anteriores. Iniciada dicha prestación por los Servicios Municipales, no se interrumpirá, aun cuando el obligado manifieste su propósito de realizar las prestaciones incumplidas. 4. En caso de realización subsidiaria de los trabajos anteriores, será potestad del Ayuntamiento el derribo de la valla de los solares, cuando por motivo de interés público se haga necesario para lograr el acceso previas las autorizaciones judiciales que sean necesarias, imputándose a los propietarios los costes que se ocasionen, conforme a la respectiva Ordenanza Fiscal. Artículo 22. Sacudida desde balcones y ventanas. Únicamente se permite sacudir prendas y alfombras sobre la vía pública, desde balcones y ventanas, adoptándose las debidas precauciones para evitar molestias a los transeúntes, en el horario de 7 a 9 horas. En el caso de existencia de patio interior, se realizará preferentemente sobre éste y en el citado horario. Artículo 23. Operaciones de carga y descarga. Los titulares de establecimientos o actividades en los que se realicen operaciones de carga y descarga, deberán proceder, cuantas veces fuese preciso, al lavado complementario de la vía pública, para mantener ésta en las debidas condiciones de limpieza. Artículo 24. Transporte de tierras, escombros o asimilados. 1. Los propietarios de vehículos que transporten tierras, carbones, hormigón, escombros, materiales pulverulentos, cartones, papeles o cualquier otra materia similar que, al derramarse, ensucie la vía pública y que, por consiguiente, puedan ocasionar daños o molestias a terceros, observarán escrupulosamente lo establecido en las normas de circulación, acondicionando y cubriendo la carga de forma que se evite la caída de la misma y adoptando para ello las precauciones que fuesen necesarias. 2. En caso de accidente, vuelco u otras circunstancias que originen el desprendimiento o derrame de la carga en la vía pública y pueda generar riesgos para la seguridad vial, los respectivos conductores, sin perjuicio de su deber de limpiar, deberán notificar el hecho con la 14
15 máxima urgencia a la Policía Local. Artículo 25. Mercados ambulantes, circos, teatros y atracciones itinerantes Los titulares de actividades tales como circos, teatros, atracciones itinerantes y otras que, por sus características especiales, utilicen, previa autorización, la vía pública u otros espacios públicos, deberán mantenerlos, así como su entorno más próximo, en las debidas condiciones de limpieza y sin causar daños, tanto durante su ocupación como al finalizar la actividad que desarrollen. Cuando las circunstancias lo aconsejen, el Ayuntamiento podrá exigir a los organizadores que depositen una fianza o suscriban una póliza de seguro para responder de los daños y perjuicios que puedan causarse. Lo anterior también será de aplicación a los titulares de puestos de venta ambulantes autorizados por el Ayuntamiento, los cuales se regirán por la Ordenanza municipal reguladora de venta en mercadillos ambulantes y cualquier otro tipo de venta no sedentaria. CAPITULO III. Limpieza de la vía pública por obras y actividades diversas Artículo 26. Obligaciones generales 1. Para prevenir la suciedad, las personas que realicen obras en la vía pública deberán proceder a la protección de ésta, mediante la colocación de elementos adecuados alrededor de los derribos, tierras y otros materiales sobrantes de obra, de modo que se impida la diseminación y vertido de estos materiales fuera de la estricta zona afectada por los trabajos. Quienes realicen estas obras, deberán contar con la oportuna licencia o autorización municipal, previo abono de los impuestos y tasas correspondientes. 2. En especial, las superficies inmediatas a los trabajos en zanjas, canalizaciones y conexiones realizadas en la vía pública deberán mantenerse limpias y exentas de toda clase de materiales residuales. Las tierras extraídas deberán protegerse, en todo caso, según determina el número 1 anterior. 3. Cuando se trate de obras en vía pública o confrontantes deberán instalarse vallas o elementos de protección, así como tubos y otros elementos para la carga y descarga de materiales y productos de derribo, que deberán reunir las condiciones necesarias para impedir que se ensucie la vía pública y que se causen daños a las personas o cosas. 4. Los vehículos destinados a los trabajos de construcción darán cumplimiento a las prescripciones establecidas en esta Ordenanza sobre transporte y vertido de tierras y escombros. 5. Cuando se produzcan arrastres en la vía pública a causa de la obra, la obligación de limpiarla corresponderá al contratista de la obra. El Ayuntamiento ejercerá el control e 15
16 inspección del estado de limpieza de los elementos señalados anteriormente y, si no lo realizaran los afectados, se impondrá la sanción correspondiente conforme al procedimiento establecido. Artículo 27. Edificios en construcción Cuando se trate de edificios en construcción, la obligación de limpiar la vía pública corresponderá al contratista de la obra. Artículo 28. Depósito de materiales 1. Queda terminantemente prohibido depositar en la vía pública, no acotada por la obra, todo tipo de materiales, incluso tierras, arenas, gravas y demás materiales y elementos mecánicos de contención y excavación. 2. La utilización de contenedores para obras será siempre preceptiva cuando los materiales de extracción o recogida excedan del volumen de un metro cúbico, excepto las obras de urbanización en la vía pública o de realización de zanjas y canalizaciones, en las que será de aplicación lo dispuesto en el apartado Los contenedores para obras deberán retirarse de la vía pública dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes a la terminación de los trabajos. Si hubiera lugar a requerimiento municipal, se retirarán en el plazo máximo de seis horas. Artículo 29. Carga y descarga de materiales Finalizadas las operaciones de carga, descarga, salida o entrada de obras o almacenes, etc., de cualquier vehículo susceptible de producir suciedad en la vía pública, se procederá a la limpieza de la misma y de los elementos de ésta que se hubieren ensuciado, así como a la retirada de los materiales vertidos por parte de los responsables de las actividades o titulares de las mismas y subsidiariamente del vehículo. CAPÍTULO IV. Otras obligaciones y prohibiciones Artículo 30. Residuos Se prohíbe arrojar o depositar residuos orgánicos o de otra clase, colillas, papeles, envoltorios, aguas sucias y, en general, cualquier tipo de basura o desperdicio en las vías públicas, en sus accesos y en los solares o fincas, valladas o sin vallar, debiendo utilizarse siempre los recipientes (contenedores, papeleras, etc.), destinados al efecto. Se prohíbe depositar petardos, cigarros puros, colillas de cigarrillos, brasas, cenizas y en general cualquier otro tipo de materias encendidas o inflamables en las papeleras y demás contenedores viarios. 16
17 Artículo 31. Lavado y reparación de vehículos y máquinas Queda prohibido realizar cualquier operación que pueda ensuciar las vías o espacios públicos y, de forma especial, el lavado y limpieza de vehículos y maquinaria, así como la manipulación o selección de los desechos o residuos urbanos. Se prohibe la reparación de vehículos y maquinaria en la vía o espacio público, salvo situaciones de emergencia. Artículo 32. Actos Públicos y Fiestas Tradicionales en Barrios y Pedanías de la Ciudad. 1. Los organizadores de actos públicos a celebrar en las vías y espacios públicos deberán solicitar al Ayuntamiento autorización para organizar el acto indicando las vías y espacios públicos a ocupar y el horario y lugar del acto a celebrar, con una antelación de diez días hábiles como mínimo y treinta como máximo, salvo que, por causas extraordinarias y graves, la solicitud sólo pudiera hacerse con 24 horas de antelación. A efectos de obtener la pertinente autorización, los organizadores de dichos actos deben garantizar la seguridad de las personas y los bienes, cumpliendo con las condiciones de seguridad que se fijen en los informes de los Servicios Técnicos Municipales. Asimismo, cuando las circunstancias lo aconsejen, el Ayuntamiento podrá exigir a los organizadores que depositen una fianza o suscriban una póliza de seguro para responder de los daños y perjuicios que puedan causarse. En el caso de celebración de actos públicos en las vías y espacios públicos, serán responsables directos de la suciedad y de los daños que se causen, los participantes en los mismos. Serán responsables subsidiarios los organizadores de dichos actos públicos, sin perjuicio de poder repetir contra aquéllos, en el caso de que no hubieran puesto todos los medios razonables para evitarlos. Todo ello sin perjuicio de la aplicación de la L.O. 9/1983, de 15 de julio, Reguladora del Derecho de Reunión, en los casos en que sea aplicable. 2. Sin perjuicio de la aplicación de lo dispuesto en el punto 1 de este artículo, el Ayuntamiento de Teruel, con motivo de la celebración de Fiestas Tradicionales de Barrios y Pedanías de la Ciudad, podrá autorizar la utilización de calles, vías y espacios públicos a las correspondientes Asociaciones de Vecinos o Comisiones de Festejos, como organizadores de los citados festejos. La autorización recogerá en su contenido los extremos y condiciones a la que queda sometida, debiendo constar en el expediente administrativo los informes de Policía Local y Servicios Técnicos. Las verbenas, actuaciones musicales y recreativas, discomóviles y actividades semejantes de carácter lucrativo celebradas con motivo de los festejos, quedarán sometidas a la preceptiva 17
18 autorización municipal, que contendrá las prescripciones relativas al horario de finalización de las mismas. Para estos supuestos, las Comisiones de Festejos o Asociaciones de Vecinos comunicarán con la debida antelación al Ayuntamiento de Teruel la identidad de la persona física o jurídica responsable de la explotación económica, organización y funcionamiento de tales actividades, que será considerada titular de las mismas a los efectos previstos en la Ley 11/2005 de 28 de diciembre, reguladora de los espectáculos públicos, actividades recreativas y establecimientos públicos de la Comunidad Autónoma de Aragón. Con carácter general, las Comisiones de Fiestas o Asociaciones de Vecinos, como organizadores de los festejos, deberán suscribir una póliza de seguro con un capital mínimo de Euros que cubra la responsabilidad civil por daños al público asistente, al personal que preste sus servicios en los mismos y a terceros por la actividad desarrollada. Este seguro será independiente de cualquier otro que deba suscribirse por imperativo legal, administrativo o contractual. Artículo 33. Colocación de carteles y similares. La colocación de carteles, vallas, rótulos, pancartas, adhesivos, papeles pegados o cualquier otro elemento, sea o no publicitario, deberá efectuarse únicamente en los lugares expresamente habilitados al efecto por el Ayuntamiento y previa autorización municipal. Está prohibida la colocación de pancartas, carteles, adhesivos, papeles o similares en elementos estructurales, calzadas, aceras, mobiliario urbano, muros y paredes, y en cualquier espacio público sin autorización del Ayuntamiento. Se prohibe esparcir y tirar toda clase de folletos, octavillas y materiales similares, tengan o no un carácter publicitario, con las excepciones permitidas por la ley. Artículo 34. Grafitos, pintadas y otras expresiones gráficas. Está prohibido realizar todo tipo de grafito, pintada, mancha, garabato, escrito, inscripción o grafismo, con cualquier materia (tinta, pintura, materia orgánica o similares) o bien rayando la superficie, sobre cualquier elemento del espacio público, así como en el interior y exterior de equipamientos, infraestructuras o elementos de un servicio público e instalaciones en general, incluidos transporte público, equipamientos, mobiliario urbano, árboles, jardines y vías publicas en general. Quedan excluidos los murales artísticos que se realicen con autorización del propietario o con autorización municipal. Cuando el grafito o la pintada se realice en un bien privado que se encuentre instalado de manera visible o permanente en la vía pública, se necesitará también la autorización expresa del Ayuntamiento. Los organizadores de cualquier acto público de naturaleza cultural, festiva, lúdica o deportiva, o de cualquier otra índole, velarán porque no se produzcan durante su celebración, 18
19 conductas de degradación visual del espacio utilizado. Si con motivo de cualquiera de estos actos se producen las conductas descritas en el apartado primero de este artículo, sus organizadores deberán comunicarlo inmediatamente a los agentes de la autoridad. Artículo 35. Abandono de objetos y materiales Se prohibe el abandono de muebles y enseres particulares en la vía pública. Será potestad de los Servicios Municipales la retirada de todo material u objeto presuntamente abandonado cuando dificulte el paso, la libre circulación o pueda ser causa de alteración de la limpieza o decoro de la vía pública. Se entenderá que tales materiales y objetos han sido abandonados por sus dueños cuando permanezcan en la vía pública más de 72 horas. Los materiales señalados en los párrafos precedentes serán trasladados para su depósito a los lugares o equipamientos previstos a tal fin por la autoridad municipal. El depósito se regirá en todo momento por la legislación vigente y, en lo no previsto, por lo que la Alcaldía disponga en el ámbito de su competencia. De ser conocido el propietario y su domicilio se le dará conocimiento del depósito para que proceda a retirar los objetos o materiales depositados, previo pago de los gastos correspondientes. Pasados dos meses desde que le fuere comunicado el depósito o, en el caso de ser desconocido, transcurrido el mismo plazo desde que éste se realizara, sin que fueran retirados, se considerarán definitivamente abandonados, pudiendo el Ayuntamiento proceder a su eliminación o venta. El abandono y retirada de vehículos se regirá por lo dispuesto en la normativa legal correspondiente y por lo señalado en esta Ordenanza. Artículo 36. Régimen específico de infracciones Constituyen infracciones leves, los actos y omisiones que contravengan lo establecido en el Título IV (a excepción de las recomendaciones del Capítulo V), salvo en los casos en que, conforme a los apartados siguientes, constituyan infracciones graves o muy graves. Así: a) Constituyen infracciones graves: - Las conductas descritas como infracciones leves, siempre que causen un daño a los espacios públicos o a cualquiera de sus instalaciones y elementos o a los equipamientos, infraestructuras, instalaciones o elementos de los servicios públicos, o supusieran un peligro grave para la integridad física de los ciudadanos. - La realización de grafitos, pintadas y otras expresiones gráficas contraviniendo lo dispuesto en el artículo 34, cuando se realicen: en los elementos del transporte, ya sean de titularidad pública o privada, 19
20 incluidos los vehículos, las paradas, las marquesinas y demás elementos instalados en los espacios públicos. en los elementos de los parques y jardines públicos. en las fachadas de los inmuebles, públicos o privados, colindantes, salvo que la extensión de la pintada o grafito sea casi inapreciable. en las señales de tráfico o de identificación viaria, o de cualquier elemento del mobiliario urbano, cuando implique la inutilización o pérdida total o parcial de la funcionalidad del elemento. b) Constituyen infracciones muy graves, las conductas descritas como infracciones cuando supongan un deterioro grave y relevante de los espacios públicos o de cualquiera de sus instalaciones y elementos o un deterioro grave y relevante de los equipamientos, infraestructuras, instalaciones o elementos de un servicio público, o cuando afecten a bienes integrantes del patrimonio cultural. Los actos y omisiones que supongan infracciones al artículo 21, en cuanto a su contenido urbanístico, se regirán por la normativa de disciplina urbanística que sea aplicable. CAPÍTULO V. Recomendaciones a seguir en caso de nevada, respecto de la limpieza de la vía pública. Artículo 37. Ante una nevada, se recomienda a los propietarios de edificios, titulares de negocios, titular administrativo (cuando se trate de edificios públicos), los propietarios de solares, y subsidiariamente los responsables de los mismos, que sigan las prescripciones indicadas a continuación. Se recomienda a los empleados de fincas o inmuebles, o en su defecto, las comunidades de propietarios de los mismos, y en cualquier caso la persona o personas que tengan a su cargo la limpieza de edificios públicos y edificios de toda clase, que limpien de nieve y hielo la parte de acera frente a su fachada, al objeto de dejar libre el espacio suficiente para el paso de peatones. La nieve o el hielo se depositarán en la acera, junto al bordillo, pero no en la calzada, y de tal modo que: a) no impida la circulación del agua por las correderas, ni el acceso y circulación de vehículos; y b) quede libre el acceso al sumidero, o tapa de registro del alcantarillado, más próximo. En ningún caso será lanzada a la vía pública la nieve que se hubiese acumulado en 20