Source: https://baylos.com/actualidad/la-comunicacion-al-publico-tras-la-conquista-de-the-pirate-bay
Timestamp: 2018-11-21 14:27:51
Document Index: 35762472

Matched Legal Cases: ['Artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 8', 'artículo 11', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'artículo 14']

La comunicación al público tras la conquista de The Pirate Bay — Baylos
← Volver a Actualidad —	viernes 21 julio — 2017 porBaylos
En su sentencia de 14 de junio de 2017, C-610/15, The Pirate Bay, el TJUE ha considerado que los operadores de una plataforma de intercambio en línea han llevado a cabo actos de comunicación al público de obras protegidas por derecho de autor en los términos establecidos por el Artículo 3(1) de la Directiva 2001/29/CE. La plataforma incluye un índice de enlaces (Torrent links) subidos por los usuarios que dirigen a copias no autorizadas de las obras alojadas en los ordenadores de dichos usuarios.
En particular, la sentencia ha sido pronunciada por el TJUE tras una petición de decisión prejudicial interpuesta por Hoge Raad der Nederlanden (Tribunal Supremo de Holanda) que ha planteado las cuestiones reportadas a continuación:
1) ¿Existe una comunicación al público en el sentido del artículo 3, apartado 1, de la Directiva 2001/29 por parte del administrador de un sitio web si en dicho sitio Internet no se encuentra ninguna obra protegida, pero existe un sistema [...] en virtud del cual se indexan y clasifican los metadatos relativos a obras protegidas que se encuentran en los ordenadores de los usuarios, de manera que los usuarios puedan localizar las obras protegidas a través de dichos metadatos y puedan cargar y descargar tales obras?
2) En caso de respuesta negativa a la primera cuestión: ¿Ofrecen margen el artículo 8, apartado 3, de la Directiva 2001/29 y el artículo 11 de la Directiva 2004/48 para que se dicte una orden dirigida a un intermediario en el sentido de las citadas disposiciones, si tal intermediario facilita las infracciones de terceros del modo expuesto en la primera cuestión?
El TJUE contestó SÍ a la primera pregunta y por lo tanto no hizo falta responder a la segunda. El Tribunal basó su decisión en su reciente jurisprudencia desarrollada en asuntos anteriores siempre originados a raíz de peticiones de decisiones prejudiciales, tal y como el asunto Stichting Brein (C‑527/15), GS Media (C‑160/15), BestWater International (C‑348/13) and Svensson and Others (C‑466/12).
Según el TJUE la comunicación al público asocia dos elementos cumulativos: un acto de comunicación de una obra y la comunicación de ésta a un público. Además, para establecer si un acto de comunicación al público ha ocurrido, hay que tener en cuenta otros criterios complementarios e interdependientes.
Un acto de comunicación (al público) al amparo del Artículo 3(1) de la Directiva 2001/29 tiene lugar con pleno conocimiento de los hechos se proporciona a los usuarios acceso a obras protegidas en cualquier lugar y momento, a petición de aquellos, a través de cualquier transmisión o retransmisión de la obra por medios alámbricos o inalámbricos, incluida la radiodifusión.
En el caso en análisis, poniendo a disposición del público y gestionando la plataforma de intercambio en línea The Pirate Bay los operadores han realizado conductas que se caracterizan según los criterios interdependientes que son necesarios para afirmar que hubo un acto de comunicación al público:
a) Los operadores han desempeñado un papel esencial (y activo) en la puesta a disposición de las obras protegidas: los operadores han proporcionado una plataforma para cargar, compartir y descargar archivos que contienen obras protegidas. En este contexto, han garantizado la calidad del servicio mediante la inclusión de una herramienta de motor de búsqueda para facilitar la búsqueda de los ficheros, la indexación de los ficheros para clasificarlos en categorías divididas por tipo, género o popularidad. Al mismo tiempo han monitoreado que aquellas obras estuvieran clasificadas en la categoría apropiada y finalmente han filtrado los contenidos o eliminado aquel que resultaba obsoleto o defectuoso.
b) Los operadores han actuado con pleno conocimiento de las consecuencias de su comportamiento al facilitar el acceso a obras protegidas indexando en la plataforma los enlaces que contenían aquellas así para permitir que los usuarios de la plataforma pudieran localizarla y compartirlas.
Los mismos operadores de The Pirate Bay han estado anunciando en su plataforma de intercambio en línea que han venido proporcionando el servicio a varias docenas de millones de usuarios. También en vista del número de suscriptores a los servicios de acceso a Internet que utilizaron The Pirate Bay se pudo concluir que los operadores de la plataforma comunicaron las obras protegidas a un público.
a) La comunicación implica un número considerable de personas se dirige a un número indeterminado de destinatarios potenciales.
b) La comunicación estaba también dirigida a un público nuevo. Los operadores de la plataforma conocían o tenían que conocer que su plataforma estaba facilitando el acceso a obras protegidas cuya comunicación no había sido autorizada por los titulares. Además, en los blogs y foros de la plataforma se mostraba expresamente que su propósito era la puesta a disposición de obras protegidas a usuarios que se habían animado para a realizar y compartir copias de esas obras.
Obtención de beneficio económico
El modelo de negocio subyacente a este tipo de plataforma está dirigido a la obtención de beneficios a raíz de la puesta a disposición y de la gestión de intercambio de obras protegidas por parte los usuarios mediante anuncios patrocinados. En efecto, se argumentó ante el TJUE que The Pirate Bay ha estado generando considerables ingresos de publicidad.
Por todo lo anterior, el Tribunal concluyó que una plataforma de intercambio en línea tal y como es The Pirate Bay realiza actos de comunicación al público en los términos del Artículo 3(1) de la Directiva 2001/29/EC.
Parece que esta nueva sentencia del TJUE va a afectar a la jurisprudencia nacional de los tribunales de los Estados miembros que todavía niega que las plataformas de intercambio en línea puedan considerarse infractores del derecho de autor.
Sólo a título de ejemplo cabe recordar que la Audiencia Provincial de Barcelona en su sentencia No. 470/2013 en el caso R. CABLE Y TELECOMUNICACIONES GALICIA SA (en lo sucesivo, «RCTG»), constató que el usuario de una plataforma de intercambio en línea había infringido el derecho de autor en las obras protegidas por haber cargado enlaces a las mismas en el sistema de intercambio sin la autorización de los titulares de derecho.
Estos últimos no dirigieron sus pretensiones contra la plataforma de intercambio en línea, sino que simplemente solicitaron que el proveedor de acceso a Internet RCTG recibiera una orden para suspender la prestación de su servicio al infractor. La Audiencia Provincial de Barcelona confirmó las pretensiones de los titulares de derechos. En efecto, mientras que el proveedor de acceso a Internet estaba exento de responsabilidad en virtud del artículo 14 de la Ley 34/2002 de comercio electrónico (LSSI), sus servicios se han utilizado para infringir el derecho de autor sobre obras protegidas. Según la LSSI y el Real Decreto Legislativo 1/1996, los titulares de derechos tienen derecho a interponer acciones legales contra los ISPs, que han actuado como intermediarios incluso cuando su actividad por sí sola no constituye una infracción del derecho de autor.
Tras la sentencia del TJUE, parece que será posible que las plataformas de intercambio en línea y sus usuarios tengan también una legitimación pasiva solidaria en los casos de infracción de derechos de autor. De ello se deduce que es probable que se considere una desclasificación de las plataformas de intercambio en línea como meros intermediarios, en circunstancias tales y como las del asunto The Pirate Bay. Por lo tanto, sería difícil eximir de responsabilidad a dichas plataformas con base en los puertos seguros habitualmente ofrecidos a los proveedores de alojamiento, mientras que paralelamente el régimen de responsabilidad civil relativo a los proveedores de acceso a Internet no sufriría ningún cambio.