Source: http://pueblocontinente.blogspot.com/2005/02/
Timestamp: 2019-01-22 12:12:06
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Matched Legal Cases: ['artículo 54', 'Artículo 54', 'artículo 3', 'Artículo 54', 'Artículo 54', 'artículo54', 'Artículo 3', 'Artículo 54', 'Artículo 3', 'Artículo 54', 'Artículo 54', 'Artículo 56', 'Artículo56', 'Artículo 57', 'Artículo 206', 'Artículo 57', 'artículo 54', 'Artículo 54']

Las cínicas y escandalosas mentiras de los defensores de la Convención del MarLas doscientas millas marítimas: parte integrante del territorio nacional
Nadie imaginaba que el prolongado silencio de la Comisión de Constitución delCongreso de la República, encargada de pronunciarse sobre el pedido del PoderEjecutivo de aprobar la adhesión del Perú a la Convención del Mar, obedecía a lainsólita incapacidad de dicha Comisión de hacer tal dictamen.La indicada incapacidad la puso al descubierto la Revista del Foro del ilustreColegio de Abogados de Lima que, en su número dedicado al bicentenario1804–2004, insertó el esforzado pero inútil trabajo del profesor EnriqueBernales Ballesteros, que no es jurista, así como tampoco abogado, La Convencióndel Mar y la Constitución Peruana que el citado profesor ha enviado a dichaComisión, recomendándole, y por su intermedio también al conjunto del Congresode la República, que “estando al análisis realizado sobre los tres temassometidos a consulta”, “proceda a aprobar la adhesión del Perú a la Convenciónde las Naciones Unidas sobre el derecho del Mar, por ser compatible con laConstitución y con los intereses nacionales”.La Parte I del estudio de la referencia está dedicada a la interpretación delartículo 54º de la Constitución Política del Perú con relación a la adhesión ala Convención del Mar, parte en la que el profesor Bernales se empeña en negarlo que dicho numeral dice, esto es que el dominio marítimo del Perú tiene laanchura de 200 millas con jurisdicción y soberanía, y que dicho dominiomarítimo, así como el espacio aéreo que lo cubre, forman parte del territorionacional que es, inalienable e inviolable. También se empeña el profesorBernales en sostener que el Artículo 54º de la Constitución dice lo que no dice.Asegura el profesor Bernales que, anticipándose en tres años, en 1979, el doctorLuis Alberto Sánchez se adelantó a lo que iba a acontecer en 1982, tres añosdespués, al imaginar el texto que iba a aprobar la Convención del Mar en suartículo 3º y adecuar el texto constitucional a éste. A fin de arribar a ladisparatada conclusión que afirmar un dominio marítimo de 200 millas conjurisdicción y soberanía plena permite decir que es legítimo desdoblar estedominio en un mar territorial de 12 millas con jurisdicción y soberanía plena yuna antojadiza llamada Zona Económica Exclusiva de 188 millas sin jurisdicciónni soberanía plena. Finalmente maltrata el profesor Bernales a los distinguidosCongresistas del Apra, del Partido Popular Cristiano y de los otros partidos,que en la Asamblea Constituyente de 1979, aprobaron, sin reservas, los artículos97º, 98º y 99º que, reunidos después en uno solo, son idénticos al Artículo 54ºde la Constitución de 1993.En desagravio de la ilustre Asamblea Constituyente de 1979, que presidió VíctorRaúl Haya de la Torre; y, enfermo éste, Luis Alberto Sánchez, recordemos algunosnombres que debían también ser recordados hoy día por los militantes de lospartidos en los que dichos asambleístas acreditaron su lealtad al Perú: ErnestoAlayza Grundy, Jorge Lozada Stambury, Carlos Roca Cáceres, Arnaldo AlvaradoDegregori, Andrés Aramburú Menchaca, Xavier Barrón Cebreros, Luis Bedoya Reyes,Humberto Carranza Piedra, Héctor Cornejo Chavez, Carlos Manuel Cox, EnriqueChirinos Soto, Carlos Enrique Ferreyros, Víctor Freundt Rosell, Genaro LedesmaIzquieta, Carlos Malpica Silva Santisteban, Alan García Pérez, Luis HeysenIncháustegui, Fernando León de Vivero, Carlos Enrique Melgar, Luis NegreirosCriado, Javier Ortiz de Zevallos, Mario Polar Ugarteche, Ramiro Prialé Prialé,Roberto Ramírez del Villar, Leonidas Rodríguez Figueroa, Alberto Ruiz Eldredge,Celso Sotomarino Chávez, Alberto Thorndike Elmore, Jorge Torres Vallejo, AndrésTownsend Ezcurra, Javier Valle Riestra, Héctor Vargas Haya, etc.Sin razón ni derecho, el profesor Bernales no sólo desdeña a los asambleístasdel año 79, sino que considera estúpidos a los miembros del CongresoConstituyente Democrático que en 1993, cuando ya se había aprobado la Convencióndel Mar y en ésta se había fijado, antojadizamente, un mar territorial de 12millas con jurisdicción y soberanía y una Zona Económica contigua de 188 millassometidas a condominio multinacional sin jurisdicción ni soberanía, nointrodujeron estos nuevos conceptos en la Constitución del Perú; y, por elcontrario, recusándolos once años después, se inclinaron respetuosos, al igualque los asambleístas de 1979, ante un mar territorial de 200 millas conjurisdicción y soberanía que es el Mar de Grau y aprobaron el Artículo 54º que,por su naturaleza, es pétreo, inamovible, inmodificable.La parte segunda contiene la mirada del profesor Bernales, ni inédita ni lúcida,sobre el dictamen de la Comisión de Relaciones Exteriores respecto al proyectode Resolución Legislativa Nº 813-2001-CR en que, antes de ocuparse de lascategorías conceptuales de “dominio marítimo” y “mar territorial”, discrepa deldictamen en cuanto el profesor Bernales no considera indispensable –y temeprofundamente- la convocatoria a un referéndum y niega que existaincompatibilidad entre lo dispuesto por la Convención (12 millas) y el artículo54 de la constitución (200 millas).Es inadmisible el argumento de que “no son pertinentes los mecanismos que laComisión de Relaciones Exteriores sugiere (referéndum), para llevar a cabo dichoacto jurídico debido a un manejo, a nuestro juicio equivocado, de las categoríasconceptuales de “dominio marítimo” y “mar territorial” como nociones similares.El referéndum es imperativo mandato constitucional y constituye el ejerciciodirecto por el pueblo, sin tapujos, del poder constituyente sobre el que nopuede prevalecer jamás ningún poder constituido, como el que hoy preside elpepecista Antero Flores Araoz, en un alarmante proceso de declinación nacionalque puede culminar con un colapso.Por otro lado la absoluta incompatibilidad entre lo dispuesto por la Convenciónen su Artículo 3º y el Artículo 54º de la Constitución vigente es total. DominioMarítimo, como parte del territorio del Estado, con jurisdicción y soberaníaplena, con una anchura de 200 millas contadas desde sus líneas de base, es iguala Mar Territorial y, por tanto, cuando la Convención en su Artículo 3º estipulaque la anchura de un mar territorial no puede ser sino hasta de 12 millas, laincompatibilidad con el Artículo 54 de la Constitución la advierte, sin mayoresfuerzo, toda persona de recta conciencia y sano juicio. Se aparta de la rectaconciencia y el sano juicio el profesor Bernales cuando dice que “podemosafirmar que no existe contradicción entre el texto de la Constitución de 1993 yel de la Convemar debido a que el primero se refiere al dominio marítimo y elsegundo a los diversos tipos de competencia reconocida a los Estados sobre elespacio marítimo”.Atrevido y aberrante, es el concepto del profesor Bernales “sobre la ZonaEconómica Exclusiva” de la que con inexactitud dice que, en la Convención delMar, “abarca la zona comprendida entre las 12 millas de mar territorial hastalas 200 millas náuticas donde el estado ejerce soberanía y jurisdicción”. Falso,absolutamente falso, entre la milla 12 y la milla 200 el Estado no ejerce, segúnla Convención, la jurisdicción y la soberanía absoluta, plena, que según elArtículo 54º de la Constitución, el Estado ejerce en su dominio marítimo. Elpropio Javier Pérez de Cuéllar, confiesa que en la “Zona Económica Exclusiva” elEstado ribereño no tiene la soberanía que ejerce el mar territorial.Olvida el profesor Bernales la declaración de Santiago, de 18 de agosto de 1952que, comprometiendo al Perú con la firma ilustre del insigne internacionalistaAlberto Ulloa Sotomayor, constituye un importante negocio jurídico generador dederechos y obligaciones: Obliga a los signatarios a defender la decisión detener, sin daño para nadie, un dominio marítimo de 200 millas con jurisdicción ysoberanía. Respecto a esta Declaración, en efecto, debe tenerse presente que-dado que mereció la expresa aprobación de los Congresos de Ecuador, Perú yChile, mediante las respectivas Resoluciones Legislativas- “ ...la declaraciónconstituye a nivel interno una norma de la más alta jerarquía y a nivel externo,un tratado multilateral, subregional, obligatorio para los tres Estadossignatarios” como con razón considera el recordado maestro sanmarquino y exdecano del Ilustre Colegio de Abogados de Lima Rene Boggio Amat y León.Olvida también el profesor Bernales que, dando a conocer la razón de su “nofirma” de la Convención aprobada por la Tercera Conferencia de las NacionesUnidas sobre el Derecho del Mar, la delegación del Perú expresó lo siguiente el30 de abril de 1982, según aparece en El Perú, la Convención y el Derecho delMar de Eduardo Ferrero Costa, hermano de Carlos, el hoy presidente del Consejode Ministros, impopularmente empecinado en que el Congreso de la Repúblicaapruebe cuanto antes la Convención del Mar.Este fue el elocuente texto que suscribió, por la delegación del Perú, elEmbajador Alfonso Arias Schereiber:“Como el Proyecto de Convención, en las partes relativas al Mar Territorial y ala Zona Económica Exclusiva y su relación con el espacio aéreo CONTIENENCLAUSULAS QUE SEÑALAN DISPOSICIONES DE CIERTAS LEYES Y DE LA CONSTITUCIÓN DELESTADO, al votar a favor del Proyecto de Convención la Delegación dejaconstancia de que lo hace “AD REFERENDUM” y bajo la condición de que elCONFLICTO entre esas cláusulas y disposiciones PUEDE SER RESUELTO DE CONFORMIDADCON LOS PROCEDIMIENTOS PREVISTOS EN LA PROPIA CONSTITUCION DEL ESTADO PERUANO”.Más adelante se ocupa el profesor Bernales de la cuestión referente a laaprobación de la adhesión por el Congreso y la convocatoria a un referéndum. Elprofesor Bernales invoca indebidamente el Artículo 56º de la Constitución paraatribuirle al Congreso de la República la ”potestad plena de aprobar lostratados que versan sobre cuestiones relacionadas con la soberanía del Estadosin que para ello sea requisito la convocatoria a un referéndum tal como sugiereel dictamen objeto de este comentario”. Falso, absolutamente falso. El Artículo56º dispone que los tratados deben ser aprobados por el Congreso antes de suratificación por el Presidente de la República siempre que versen sobre DerechosHumanos; Soberanía, Dominio e Integridad del Estado; Defensa Nacional. Pero elArtículo 57º, que el profesor Bernales ignora, en su parágrafo segundo prescribeque “CUANDO EL TRATADO AFECTA DISPOSICIONES CONSTITUCIONALES (COMO LA CONVEMAR,EL ARTICULO 54º) DEBE SER APROBADO POR EL MISMO PROCEDIMIENTO QUE RIGE LAREFORMA DE LA COPNSTITUCION, ANTES DE SER RATIFICADO POR EL PRESIDENTE DE LAREPUBLICA” vale decir someterse al Artículo 206º de la misma Constitución, quees el concordante con el parágrafo 2º de su Artículo 57º y que reza así: “todareforma constitucional debe ser aprobada por el Congreso con mayoría absolutadel número legal de sus miembros Y RATIFICADA MEDIANTE REFERENDUM”.Falaz y deleznable es la maliciosa interpretación que hace el profesor Bernales del artículo 54º de la Constitución de 1993, que repite los artículos 77º, 78º y79º de la Constitución de 1979.El Artículo 54 no incluye la expresión de “mar territorial” pero sí dice que, ensu dominio marítimo de 200 millas (dentro del cual no creó ninguna zonaeconómica exclusiva) el Perú ejerce jurisdicción y soberanía, lo que significaque dicho dominio marítimo de 200 millas constituye una parte intangible delterritorio nacional. La razón es simple. Andrés Aramburu Menchaca recordadomaestro de la vieja y muy querida casona sanmarquina y constituyente inolvidablesostuvo tal como aparece en su Historia de las 200 millas del mar territorial,que dominio, soberanía y jurisdicción, constituyen auténtico reconocimiento delcarácter de mar territorial del mar peruano porque, para el efecto, todos esostérminos resultan sinónimos puesto que no cabe jurisdicción sin soberanía, nisoberanía sin territorio.Constituye un verdadero apotegma jurídico el que sostiene que “no cabejurisdicción sino allí donde se ejerce soberanía y la soberanía no puede serejercida sino en el área del dominio del Estado o sea en su territorio y susaguas territoriales. De aquí resulta que ambas expresiones “aguasjurisdiccionales” o “mar territorial” son equivalentes desde el punto de vistadel derecho”.En toda jurisdicción se manifiesta una soberanía estatal. Puede decirse que lajurisdicción es la soberanía en actos; y que, al contrario, la soberanía no essino una jurisdicción en potencia.Se equivoca el profesor Bernales, profesor de la Universidad Católica, paraquien esa señora que se llama Constitución hay que violarla, cuando escribe que“el sentido que tiene el vocablo “territorio” en la Constitución peruana es elque corresponde a una definición clásica y rígida (¿?) esto es vinculada a losasuntos de seguridad exterior” para arribar a la absurda, claudicante einaceptable conclusión de que “así en el Perú el territorio comprende lo queseñala el sentido clásico, esto es la aceptación referida a los límitesfronterizos dentro de los cuales el Estado ejerce su soberanía absoluta; pero,al mismo tiempo, se entendería también por tal aquellos espacios (¿?) sobre losque ejerce soberanía y jurisdicción exclusiva orientada a la protección y a laexplotación de recursos naturales sujetos a lo que dispongan los tratadosinternacionales sobre la materia” (¿?).Para qué continuar. El Presidente del Consejo de Ministros y el Presidente delCongreso de la República amenazan con pisotear la Constitución y mutilar el Marde Grau.Según el diario Expreso del miércoles 16 del corriente mes, el Congreso, pidióal Ejecutivo que emprenda “con el mayor énfasis”, una sustantiva campaña deorientación a la población sobre la necesidad de la adhesión del Perú a laConvención del Mar. A través de un oficio dirigido al premier Carlos Ferrero, eltitular del Parlamento, Antero Flores Aráoz, sostuvo que tanto el Ejecutivo comoel Legislativo, deberían abocarse, en el más breve plazo, a lograr el objetivode la adhesión peruana a la Convemar. “En repetidas oportunidades me hepronunciado sobre la urgente necesidad que desplieguen una urgente y sustantivacampaña para ofrecer una orientación debida y conveniente a la población de modoque no pueda ser sorprendida por voces que anteponen a los intereses del paísobjetivos distintos”, señaló. En el documento enviado por Flores Aráoz, pocoantes de su visita oficial a Italia, alude a declaraciones de Ferrero y delcanciller Manuel Rodríguez Cuadros, las cuales imputan a la Mesa Directiva delCongreso, una falta de entusiasmo para que el Parlamento apruebe durante lapróxima legislatura el tema de la Convemar.Nosotros ya no podemos hacer más.Antes que el desaprensivo zarpazo anticonstitucional se produzca –EN ACTO QUEPUEDE PRODUCIR UNA VIOLENTA REACCION POPULAR– meditemos serenamente todos lo quesignifican las 200 millas del OCEANUS PERUVIANUS O MAR DE GRAU considerado comofrontera del Estado y sagrada parte intangible del territorio nacional.Para ello nada mejor que recordar la hermosa y profunda inscripción que, enlatín como lección al mundo de cómo se deben defender los límites del reductopatrio, y que aparece en Venecia sobre el Portal de Magistrate Suyo Acque:“La ciudad de los venecianos, fundada sobre el agua por la Divina Providencia,rodeada de agua, tiene las aguas por muros. Quien quiera, por tanto que, en modocualquiera, actúe en detrimento de las aguas ha de ser considerado como enemigode la Patria y debe sufrir el mismo castigo que si hubiera violado los sagradosmuros de la ciudad”
posted by Editor at 6:40 a. m.
Por: David Mcneill*
Febrero 5 de 2005..
* Jornalist of The Independent
Por: SARAH WAGNER* - Enero 29 de 2005..
*Sarah Wagner - U.S. journalist living in Venezuela…
posted by Editor at 6:25 a. m.