Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2015-0249_ES.html
Timestamp: 2019-10-14 13:59:23
Document Index: 176413986

Matched Legal Cases: ['artículo 23', 'artículo 23', 'artículo 290', 'artículo 290', 'Artículo 1', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'artículo 9', 'Artículo 4', 'artículo 5', 'artículo 4', 'Artículo 5', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 1', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5', 'Artículo 6', 'artículo 25', 'Artículo 6', 'Artículo 6', 'artículo 14', 'artículo 14', 'Artículo 7', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 17', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 7', 'Artículo 9', 'artículo 6', 'Artículo 9', 'artículo 11', 'Artículo 10', 'Artículo 10', 'artículo 14', 'artículo 4', 'Artículo 11', 'Artículo 11', 'artículo 9', 'Artículo 11', 'artículo 10', 'artículo 10', 'artículo 6', 'artículo 7', 'artículo 8', 'artículo 6', 'artículo 7', 'artículo 8', 'Artículo 15', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 23', 'artículo 4', 'artículo 9', 'artículo 4', 'Artículo 5', 'artículo 5', 'Artículo 5', 'artículo 13', 'artículo 7', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 17', 'artículo 17', 'artículo 5', 'artículo 6', 'artículo 7', 'artículo 8', 'artículo 5', 'Artículo 17', 'Artículo 18', 'artículo 1']

INFORME sobre la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a la reducción de las emisiones nacionales de ciertos contaminantes atmosféricos y por la que se modifica la Directiva 2003/35/CE
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sobre la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a la reducción de las emisiones nacionales de ciertos contaminantes atmosféricos y por la que se modifica la Directiva 2003/35/CE
– Visto el dictamen del Comité Económico y Social Europeo, de 10 de julio de 2014(1),
(1) En los últimos veinte años se han realizado grandes avances en la Unión en relación con las emisiones atmosféricas antropogénicas y la calidad del aire gracias a una política específica, en particular la Comunicación de la Comisión de 2005 «Estrategia temática sobre la contaminación atmosférica»15. La Directiva 2001/81/CE del Parlamento Europeo y del Consejo16 ha sido decisiva a este respecto al fijar límites máximos para las emisiones anuales totales de los Estados miembros a partir de 2010 correspondientes al dióxido de azufre (SO2), los óxidos de nitrógeno (NOx), el amoníaco (NH3) y los compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM). De ese modo, entre 1990 y 2010 las emisiones de SO2 se redujeron en un 82 %, las de NOx en un 47 %, las de COVNM en un 56 % y las de NH3 en un 28 %. No obstante, como se indica en el Programa «Aire Puro» para Europa17, sigue habiendo importantes riesgos y efectos negativos para el medio ambiente y la salud humana.
15 Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo «Estrategia temática sobre la contaminación atmosférica» [COM(2005) 446 final].
16 Directiva 2001/81/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2001, sobre techos nacionales de emisión de determinados contaminantes atmosféricos (DO L 309 de 27.11.2001, p. 22).
17 Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo sobre un Programa «Aire Puro» para Europa [COM(2013) xxx].
enmienda lingüística - no votada
(2) El séptimo Programa de Medio Ambiente18 confirma el objetivo a largo plazo de la Unión para la política sobre la calidad del aire, a saber, alcanzar unos niveles de calidad del aire tales que no puedan afectar de forma inaceptable ni presentar un peligro para la salud humana o el medio ambiente, y, a tal fin, insta a que se cumplan plenamente la legislación vigente en la Unión sobre calidad del aire y las acciones y los objetivos estratégicos para después de 2020, a que se redoblen esfuerzos en las zonas en las que la población y los ecosistemas están expuestos a niveles elevados de contaminantes atmosféricos y a reforzar las sinergias entre la legislación de calidad del aire y los objetivos estratégicos de la Unión, en particular en materia de cambio climático y de protección de la biodiversidad.
(2) El séptimo Programa de Medio Ambiente18 confirma el objetivo a largo plazo de la Unión para la política sobre la calidad del aire, a saber, alcanzar unos niveles de calidad del aire tales que no puedan afectar de forma inaceptable ni presentar un peligro para la salud humana o el medio ambiente, y, a tal fin, insta a que se cumplan plenamente la legislación vigente en la Unión sobre calidad del aire y las acciones y los objetivos estratégicos para después de 2020, a que se redoblen esfuerzos en las zonas en las que la población y los ecosistemas están expuestos a niveles elevados de contaminantes atmosféricos y a reforzar las sinergias entre la legislación de calidad del aire y los objetivos estratégicos de la Unión, en particular en materia de cambio climático y de protección de la biodiversidad. La política agrícola común para el periodo 2014-2020 ofrece a los Estados miembros la posibilidad de contribuir a la calidad del aire con medidas específicas. Una futura evaluación proporcionará una mejor comprensión de los efectos de esas medidas.
18 Propuesta de Decisión del Parlamento Europeo y del Consejo relativa al Programa General de Medio Ambiente de la Unión hasta 2020 «Vivir bien, respetando los límites de nuestro planeta».
(4 bis) Los Estados miembros y la Unión son parte del Convenio de Minamata sobre el mercurio, de 2013, con el que se busca mejorar la salud humana y la protección del medio ambiente mediante la reducción de las emisiones de mercurio procedentes de fuentes nuevas o ya existentes. La presente Directiva debe contribuir a la reducción de las emisiones de mercurio en la UE, según se exige en la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, de 28 de enero de 2005, sobre una estrategia comunitaria sobre el mercurio y el Convenio de Minamata sobre el mercurio.
Como firmantes del Convenio de Minamata, la UE y los Estados miembros deben garantizar que la Directiva NEC contribuye a la reducción de las emisiones de mercurio, que tienen graves efectos perjudiciales para la salud humana.
(6) El régimen de techos nacionales de emisión establecido por la Directiva 2001/81/CE debe, pues, revisarse para adaptarlo a los compromisos internacionales de la Unión y los Estados miembros.
(6) El régimen de techos nacionales de emisión establecido por la Directiva 2001/81/CE debe, pues, revisarse para garantizar el cumplimiento de los compromisos internacionales de la Unión y los Estados miembros.
(8) La presente Directiva debe contribuir asimismo a la consecución de los objetivos de calidad del aire establecidos en la legislación de la Unión y a la mitigación de los impactos del cambio climático, reduciendo las emisiones de contaminantes del clima de corta vida y mejorando la calidad del aire a nivel mundial.
(8) La presente Directiva debe contribuir asimismo a la consecución eficiente en términos de costes de los objetivos de calidad del aire establecidos en la legislación de la Unión y a la mitigación de los impactos del cambio climático, reduciendo las emisiones de contaminantes del clima de corta vida y mejorando además la calidad del aire a nivel mundial, así como mejorando las sinergias con la política de la Unión en materia de clima y energía y velando por no duplicar la legislación existente. Esta Directiva debe adaptarse, en particular, a la acción internacional y de la Unión, en evolución constante, contra el cambio climático que comprende, entre otros instrumentos, el marco en materia de clima y energía hasta 2030 y un acuerdo mundial exhaustivo y vinculante sobre el cambio climático.
(8 bis) La presente Directiva debe contribuir además a la reducción de los costes relativos a la salud de la contaminación del aire para la Unión mejorando la calidad de vida de los ciudadanos de la UE, así como a favorecer la transición a una economía ecológica.
(8 ter) Con el fin de reducir las emisiones procedentes del transporte marítimo, es necesario garantizar la aplicación, completa y oportuna, de los límites establecidos por la Organización Marítima Internacional (OMI), así como un cumplimiento estricto de la Directiva 2012/33/EU del Parlamento Europeo y del Consejo1 bis . Es necesario además un mayor control sobre las emisiones de los buques. Conviene que la Unión y los Estados miembros valoren la posibilidad de definir nuevas zonas de control de las emisiones y sigan trabajando en el seno de la OMI a fin de reducir aún más las emisiones.
1 bis Directiva 2012/33/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de noviembre de 2012, por la que se modifica la Directiva 1999/32/CE del Consejo en lo relativo al contenido de azufre de los combustibles para uso marítimo (DO L 327 de 27.11.2012, p. 1).
(9) Los Estados miembros deben cumplir los compromisos de reducción de emisiones previstos en la presente Directiva para 2020 y 2030. Para garantizar avances demostrables hacia los compromisos de 2030, los Estados miembros deben cumplir en 2025 unos niveles intermedios de emisión establecidos sobre la base de una trayectoria lineal entre sus niveles de emisión de 2020 y los fijados por los compromisos de reducción de emisiones para 2030, salvo si ello lleva aparejados unos costes desproporcionados. En caso de que no puedan limitarse de ese modo las emisiones de 2025, los Estados miembros deben explicar las razones en los informes que deben presentar en virtud de la presente Directiva.
(9) Con el fin de limitar las emisiones atmosféricas de contaminantes atmosféricos y de contribuir de manera eficaz al objetivo de la Unión de lograr una calidad del aire que no genere efectos negativos y riesgos para la salud significativos, y de reducir la deposición y los niveles de los contaminantes acidificantes y eutrofizantes por debajo de valores críticos, la presente Directiva fija compromisos nacionales vinculantes de reducción de emisiones para 2020, 2025 y 2030.
(11) Para promover un cumplimiento rentable de los compromisos nacionales de reducción de emisiones y de los niveles intermedios de emisión, debe autorizarse a los Estados miembros a contabilizar las reducciones de las emisiones del tráfico marítimo internacional en los casos en que las emisiones de ese sector sean inferiores a los niveles de emisión que se conseguirían gracias al cumplimiento de las normas legislativas de la Unión, en particular las disposiciones que imponen límites para el contenido de azufre de los combustibles previstas en la Directiva 1999/32/CE del Consejo21. Los Estados miembros deben tener también la posibilidad de cumplir conjuntamente sus compromisos y niveles intermedios de emisión en relación con el metano (CH4) y de recurrir, a tal fin, a la Decisión nº 406/2009/CE del Parlamento Europeo y del Consejo22. Para los fines de la comprobación del cumplimiento de sus techos de emisión, de sus compromisos nacionales de reducción de emisiones y de sus niveles intermedios de emisión, los Estados miembros podrían adaptar sus inventarios nacionales de emisiones a la luz de los avances en los conocimientos científicos y en las metodologías en el ámbito de las emisiones. La Comisión podría oponerse a la utilización de alguna de estas medidas de flexibilidad por un Estado miembro si no se cumplieran las condiciones establecidas en la presente Directiva.
(11) Para promover un cumplimiento rentable de los compromisos nacionales de reducción de emisiones, los Estados miembros deben tener la posibilidad de cumplir conjuntamente sus compromisos en relación con el metano (CH4) y de recurrir, a tal fin, a la Decisión nº 406/2009/CE del Parlamento Europeo y del Consejo22. Para los fines de la comprobación del cumplimiento de sus techos de emisión, de sus compromisos nacionales de reducción de emisiones y de sus niveles de emisión, los Estados miembros podrían adaptar sus inventarios nacionales de emisiones a la luz de los avances en los conocimientos científicos y en las metodologías en el ámbito de las emisiones. La Comisión podría oponerse a la utilización de estas medidas de flexibilidad por un Estado miembro si no se cumplieran las condiciones establecidas en la presente Directiva.
21 Directiva 1999/32/CE del Consejo, de 26 de abril de 1999, relativa a la reducción del contenido de azufre de determinados combustibles líquidos y por la que se modifica la Directiva 93/12/CEE (DO L 121 de 11.5.1999, p. 13).
22 Decisión nº 406/2009/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de abril de 2009, sobre el esfuerzo de los Estados miembros para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero a fin de cumplir los compromisos adquiridos por la Comunidad hasta 2020 (DO L 140 de 5.6.2009, p. 136).
(12) Los Estados miembros deben adoptar y aplicar un programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica con vistas a cumplir sus requisitos de reducción de emisiones y sus niveles intermedios de emisión, así como a contribuir efectivamente a la consecución de los objetivos de la Unión en materia de calidad del aire. A tal fin, los Estados miembros deben tener en cuenta la necesidad de reducir las emisiones en las zonas y aglomeraciones afectadas por concentraciones excesivas de contaminantes atmosféricos y/o en aquellas que contribuyen significativamente a la contaminación atmosférica de otras zonas y aglomeraciones, incluso en los países vecinos. Los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica deben, a tal fin, contribuir a la aplicación satisfactoria de los planes de calidad del aire adoptados en virtud del artículo 23 de la Directiva 2008/50/CE del Parlamento Europeo y del Consejo23.
(12) Los Estados miembros deben adoptar y aplicar un programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica con vistas a cumplir sus requisitos de reducción de emisiones y contribuir efectivamente a la consecución de los objetivos de la Unión en materia de calidad del aire. A tal fin, los Estados miembros deben tener en cuenta la necesidad de reducir las emisiones en las zonas y aglomeraciones afectadas por concentraciones excesivas de contaminantes atmosféricos y/o en aquellas que contribuyen significativamente a la contaminación atmosférica de otras zonas y aglomeraciones, incluso en los países vecinos. Los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica deben, a tal fin, contribuir a la aplicación satisfactoria de los planes de calidad del aire adoptados en virtud del artículo 23 de la Directiva 2008/50/CE del Parlamento Europeo y del Consejo23.
23 Directiva 2008/50/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2008, relativa a la calidad del aire ambiente y a una atmósfera más limpia en Europa (DO L 152 de 11.6.2008, p. 1).
(13) Para reducir las emisiones atmosféricas de NH3 y PM2,5 procedentes de sus principales emisores, los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica deben incluir medidas aplicables al sector agrario. Debe autorizarse a los Estados miembros a aplicar, por circunstancias nacionales específicas, medidas distintas de las previstas en la presente Directiva, que tengan un nivel equivalente de resultados ambientales.
(13) Para reducir las emisiones atmosféricas de NH3, CH4 y PM2,5 procedentes de sus principales emisores, los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica deben incluir medidas aplicables al sector agrario. Tales medidas deben demostrar una buena relación coste/eficacia y basarse en información y datos concretos, teniendo en cuenta los progresos científicos y las medidas previamente adoptadas por los Estados miembros. También sería deseable la elaboración de directrices, compartidas a escala de la Unión, sobre las buenas prácticas para el uso de NH3 en la agricultura. Debe autorizarse a los Estados miembros a aplicar, por circunstancias nacionales específicas, medidas distintas de las previstas en la presente Directiva, que tengan un nivel equivalente de resultados ambientales.
(13 bis) A fin de reducir las emisiones procedentes de sus principales emisores, los programas nacionales de control de la contaminación atmosférica deben incluir medidas aplicables a todos los sectores pertinentes, entre ellos la agricultura, la industria, el transporte por carretera, las máquinas móviles no de carretera, el transporte marítimo interior y nacional, la calefacción doméstica y los disolventes. Debe autorizarse a los Estados miembros a aplicar, por circunstancias nacionales específicas, medidas distintas de las previstas en la presente Directiva, que tengan un nivel equivalente de resultados ambientales.
(13 ter) Al tomar las medidas que se incluirán en los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica aplicables al sector agrícola, los Estados miembros deben velar por que se tengan plenamente en cuenta las repercusiones en las explotaciones agrícolas pequeñas y medianas y por que dichas repercusiones no conlleven unos costes adicionales significativos que no puedan asumir dichas explotaciones. Debe lograrse una mejora de la calidad del aire con medidas proporcionadas que protejan el futuro de las explotaciones agrícolas. Los programas nacionales de control de la contaminación del aire deben facilitar un equilibrio entre la cría de animales y el control de la contaminación.
(13 quater) Las medidas adoptadas en el marco de programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica para evitar las emisiones de NH3, CH4 y PM2,5 en el sector agrícola deben poder optar a la ayuda financiera de, entre otros, los fondos de desarrollo rural, en particular las mediadas de las pequeñas y medianas explotaciones agrícolas que requieran cambios notables en las prácticas o inversiones importantes, como por ejemplo pastoreo extensivo, agroecología, digestión anaeróbica utilizando los residuos agrícolas para la producción de biogás y sistemas de estabulación de bajas emisiones.
(14 bis) Con objeto de mejorar la calidad del aire, en especial en zonas urbanas, los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica deben incluir medidas para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno y partículas en dichas zonas.
Además de introducir soluciones técnicas a escala de la UE (por ejemplo, las normas Euro), los Estados miembros deben elaborar, adoptar y aplicar medidas no técnicas que pueden reducir significativamente la contaminación del aire procedente de los vehículos y mejorar la salud de las personas y el medio ambiente.
(15 bis) Con arreglo al Convenio de Aarhus sobre el acceso a la información, la participación pública en la adopción de decisiones y el acceso a la justicia en materia de medio ambiente, y a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, el público debe disponer de un amplio acceso a la justicia con el fin de garantizar la aplicación y el cumplimiento efectivos de la presente Directiva y contribuir a la protección del derecho a vivir en un entorno adecuado para la salud y el bienestar de las personas.
(15 ter) Son necesarias las inspecciones medioambientales y la vigilancia del mercado con objeto de garantizar la efectividad de la presente Directiva y de las medidas adoptadas a fin de lograr sus objetivos.
Considerando 15 quater (nuevo)
(15 quater) Al evaluar las sinergias entre las políticas de la UE en materia de calidad del aire y de clima y energía, la Comisión debe tener en cuenta el estudio de la Dirección General de Servicios de Estudios Parlamentarios «Air Quality - Complementary Impact Assessment on interactions between EU air quality policy and climate and energy policy».
(21) A fin de tener en cuenta los avances técnicos, deben delegarse en la Comisión poderes para adoptar actos con arreglo al artículo 290 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea por lo que respecta a la modificación de las directrices sobre presentación de información establecidas en el anexo I, así como a la modificación del anexo III, parte 1, y de los anexos IV y V para adaptarlos al progreso técnico. Reviste especial importancia que la Comisión lleve a cabo las consultas oportunas durante la fase preparatoria, en particular con expertos. Al preparar y elaborar actos delegados, la Comisión debe garantizar que los documentos pertinentes se transmitan al Parlamento Europeo y al Consejo de manera simultánea, oportuna y adecuada.
(21) A fin de tener en cuenta los avances técnicos, deben delegarse en la Comisión, por un período de tiempo determinado, poderes para adoptar actos con arreglo al artículo 290 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea por lo que respecta a la modificación de las directrices sobre presentación de información establecidas en el anexo I, así como a la modificación del anexo III, parte 1, y de los anexos IV y V para adaptarlos al progreso técnico. Reviste especial importancia que la Comisión lleve a cabo las consultas oportunas durante la fase preparatoria, en particular con expertos. Al preparar y elaborar actos delegados, la Comisión debe garantizar que los documentos pertinentes se transmitan al Parlamento Europeo y al Consejo de manera simultánea, oportuna y adecuada.
(23) Los Estados miembros deben determinar el régimen de sanciones aplicable a las infracciones de las disposiciones nacionales adoptadas conforme a la presente Directiva y velar por su aplicación. Esas sanciones deben ser eficaces, proporcionadas y disuasorias.
(26 bis) Los países candidatos y los países candidatos potenciales deberán armonizar, en la medida de lo posible, sus leyes nacionales con la presente Directiva.
Artículo 1 – párrafo 1 bis (nuevo
La presente Directiva busca limitar las emisiones atmosféricas de contaminantes acidificantes y eutrofizantes, de precursores del ozono, de partículas primarias y de precursores de partículas secundarias, así como de otros contaminantes atmosféricos, con lo que contribuye a:
a) la consecución del objetivo a largo plazo de la Unión de alcanzar niveles de calidad del aire que no den lugar a riesgos y efectos negativos significativos en la salud humana y el medio ambiente, en consonancia con las orientaciones sobre la calidad del aire publicadas por la Organización Mundial de la Salud;
b) el logro de los objetivos de la Unión en materia de biodiversidad y ecosistemas mediante la reducción de la deposición y los niveles de los contaminantes atmosféricos acidificantes y eutrofizantes, así como de otros contaminantes como el ozono troposférico, por debajo de las cargas y los niveles críticos;
c) el logro de los objetivos sobre la calidad del aire fijados en los actos legislativos de la Unión;
d) la mitigación de los impactos del cambio climático, reduciendo las emisiones de contaminantes del clima de corta vida y mejorando las sinergias con la política de la Unión en materia de clima y energía;
Esta Directiva se adaptará, en particular, a la acción internacional y de la Unión, en evolución constante, contra el cambio climático que comprende, entre otros instrumentos, el marco en materia de clima y energía hasta 2030 y un acuerdo mundial exhaustivo y vinculante sobre el cambio climático.
Artículo 3 – punto 3 bis (nuevo)
3 bis. «carga crítica», una estimación cuantitativa de una exposición a uno o varios contaminantes por debajo de la cual, según los conocimientos actuales, no se producen efectos nocivos importantes sobre elementos sensibles especificados del medio ambiente;
La presente definición ha sido tomada de la Directiva TNE en vigor (Directiva 2001/81/CE) y es necesaria en aras de la claridad y la coherencia.
Artículo 3 – punto 3 ter (nuevo)
3 ter. «nivel crítico», la concentración de contaminantes en la atmósfera por encima de la cual, según los conocimientos actuales, pueden producirse efectos nocivos directos sobre receptores tales como los seres humanos, las plantas, los ecosistemas o los materiales;
Artículo 3 – punto 4 bis (nuevo)
4 bis. «ozono en la baja atmósfera», el ozono en la parte más baja de la troposfera;
Artículo 3 – punto 4 ter (nuevo)
4 ter. «compuestos orgánicos volátiles» (COV), todos los compuestos orgánicos que sean resultado de actividades humanas, distintos del metano, que puedan producir oxidantes fotoquímicos por reacción con óxidos de nitrógeno en presencia de luz solar;
Artículo 3 – punto 5
5. «compuestos orgánicos volátiles no metánicos» (COVNM), todos los compuestos orgánicos de naturaleza antropogénica, distintos del metano, que pueden producir oxidantes fotoquímicos por reacción con los óxidos de nitrógeno en presencia de la luz solar;
5. «compuestos orgánicos volátiles no metánicos» (COVNM), todos los compuestos orgánicos de origen antropogénico, distintos del metano, que pueden producir oxidantes fotoquímicos por reacción con los óxidos de nitrógeno en presencia de la luz solar;
Enmienda lingüística no votada todavía.
Artículo 3 – punto 6 bis (nuevo)
6 bis. «límite nacional de emisión», la cantidad máxima de una sustancia expresada en kilotoneladas que puede emitir un Estado miembro en un año civil;
Artículo 3 – punto 9
9. «tráfico marítimo internacional», los viajes por mar y en aguas costeras en buques de cualquier pabellón, con excepción de los barcos de pesca, con salida desde el territorio de un país y llegada al territorio de otro país;
12 bis. «políticas de la UE de reducción de emisiones de contaminantes atmosféricos en la fuente», los Reglamentos o Directivas que, con independencia de las obligaciones en ellos establecidas, tengan por objetivo reducir, parcialmente o no, las emisiones de dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM), amoníaco (NH3), partículas (PM2,5) y metano (CH4), acometiendo medidas de disminución en la fuente, incluidas al menos, aunque no exclusivamente, las reducciones de emisiones correspondientes a los siguientes Reglamentos y Directivas:
- Directiva 94/63/CE1 bis,
- Directiva 97/68/CE1 ter,
- Directiva 98/70/CE1 quater,
- Directiva 1999/32/CE1 quinquies,
- Directiva 2009/126/CE1 sexies,
- Directiva 2004/42/CE1 septies,
- Directiva 2007/46/CE1 octies, incluidos el Reglamento (CE) n° 715/20071 nonies, el Reglamento (CE) n° 79/20091 decies, el Reglamento (CE) n° 595/20091 undecies y el Reglamento (CE) n° 661/20091 duodecies;
- Directiva 2010/75/UE1 terdecies,
- Reglamento (UE) nº 167/20131 quaterdecies,
- Reglamento (UE) nº 168/20131 quindecies,
- Directiva 2014/94/UE1 sexdecies,
1 bis Directiva 94/63/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de diciembre de 1994, sobre el control de emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV) resultantes del almacenamiento y distribución de gasolina desde las terminales a las estaciones de servicio (DO L 365 de 31.12.1994, p. 24).
1 ter Directiva 97/68/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 1997, relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros sobre medidas contra la emisión de gases y partículas contaminantes procedentes de los motores de combustión interna que se instalen en las máquinas móviles no de carretera (DO L 59 de 27.2.1998, p. 1).
1 quater Directiva 98/70/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de octubre de 1998, relativa a la calidad de la gasolina y el gasóleo y por la que se modifica la Directiva 93/12/CEE del Consejo (DO L 350 de 28.12.1998, p. 58).
1 quinquies Directiva 1999/32/CE del Consejo, de 26 de abril de 1999, relativa a la reducción del contenido de azufre de determinados combustibles líquidos y por la que se modifica la Directiva 93/12/CEE (DO L 121 de 11.5.1999, p. 13).
1 sexies Directiva 2009/126/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009, relativa a la recuperación de vapores de gasolina de la fase II durante el repostaje de los vehículos de motor en las estaciones de servicio (DO L 285, 31.10.2009, p. 36).
1 septies Directiva 2004/42/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de abril de 2004, relativa a la limitación de las emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV) debidas al uso de disolventes orgánicos en determinadas pinturas y barnices y en los productos de renovación del acabado de vehículos, por la que se modifica la Directiva 1999/13/CE (DO L 143 de 30.4.2004, p. 87).
1 octies Directiva 2007/46/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de septiembre de 2007, por la que se crea un marco para la homologación de los vehículos de motor y de los remolques, sistemas, componentes y unidades técnicas independientes destinados a dichos vehículos (Directiva marco) (DO L 263 de 9.10.2007, p. 1).
1 nonies Reglamento (CE) nº 715/2007 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de junio de 2007, sobre la homologación de tipo de los vehículos de motor por lo que se refiere a las emisiones procedentes de turismos y vehículos comerciales ligeros (Euro 5 y Euro 6) y sobre el acceso a la información relativa a la reparación y el mantenimiento de los vehículos (DO L 171 de 29.6.2007, p. 1).
1 decies Reglamento (CE) nº 79/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de enero de 2009, relativo a la homologación de los vehículos de motor impulsados por hidrógeno y que modifica la Directiva 2007/46/CE (DO L 35 de 4.2.2009, p. 32).
1 undecies Reglamento (CE) n° 595/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de junio de 2009, relativo a la homologación de los vehículos de motor y los motores en lo concerniente a las emisiones de los vehículos pesados (Euro VI) y al acceso a la información sobre reparación y mantenimiento de vehículos y por el que se modifica el Reglamento (CE) n° 715/2005 y la Directiva 2007/46/CE y se derogan las Directivas 80/1269/CEE, 2005/55/CE y 2005/78/CE (DO L 188 de 18.7.2009, p. 1).
1 duodecies Reglamento (CE) n° 661/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de julio de 2009, relativo a los requisitos de homologación de tipo referentes a la seguridad general de los vehículos de motor, sus remolques y sistemas, componentes y unidades técnicas independientes a ellos destinados (DO L 200 de 31.7.2009, p. 1).
1 terdecies Directiva 2010/75/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de noviembre de 2010, sobre las emisiones industriales (prevención y control integrados de la contaminación) (DO L 334 de 17.12.2010, p. 17).
1 quaterdecies Reglamento (UE) nº 167/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de febrero de 2013, relativo a la homologación de los vehículos agrícolas o forestales, y a la vigilancia del mercado de dichos vehículos (DO L 60 de 2.3.2013, p. 1).
1 quindecies Reglamento (UE) nº 168/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de enero de 2013, relativo a la homologación de los vehículos de dos o tres ruedas y los cuatriciclos, y a la vigilancia del mercado de dichos vehículos (DO L 60 de 2.3.2013, p. 52).
1 sexdecies Directiva 2014/94/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de octubre de 2014, relativa a la implantación de una infraestructura para los combustibles alternativos (DO L 307 de 28.10.2014, p. 1).
En el contexto de los objetivos de la nueva Comisión para una mejor legislación, se añaden a la Directiva las «políticas de la UE sobre contaminación atmosférica de reducción en la fuente». La política en materia de calidad del aire debe pues tener en cuenta y evaluar la aplicación de las políticas de la UE sobre contaminación atmosférica de reducción en la fuente con el fin de evitar duplicaciones, reforzar las sinergias y entender por qué algunos Estados miembros logran sus objetivos o no.
Artículo 3 – punto 12 ter (nuevo)
12 ter. «el público afectado», público afectado o que pueda verse afectado por las emisiones de contaminantes atmosféricos en la atmósfera, o que tenga un interés en estas; a fines de la presente definición, se considerará que tienen un interés las organizaciones no gubernamentales que fomentan la protección del medio ambiente, las organizaciones de consumidores, las organizaciones que representan los intereses de personas vulnerables y otros organismos pertinentes de atención sanitaria que cumplan los requisitos impuestos por la legislación nacional.
1. Los Estados miembros limitarán, al menos, sus emisiones antropogénicas anuales de dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM), amoníaco (NH3), partículas (PM2,5) y metano (CH4), de acuerdo con sus compromisos nacionales de reducción de emisiones aplicables entre 2020 y 2030, según se establece en el anexo II.
1. Los Estados miembros limitarán, al menos, sus emisiones antropogénicas anuales de dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM), amoníaco (NH3), partículas (PM2,5), metano (CH4) y mercurio (Hg), de acuerdo con sus compromisos nacionales de reducción de emisiones aplicables entre 2020, 2025 y 2030, según se establece en el anexo II.
Artículo 4 – apartado 1 bis (nuevo
1 bis. Los Estados miembros limitarán, al menos, sus emisiones antropogénicas anuales de metano (CH4), de acuerdo con sus compromisos nacionales de reducción de emisiones aplicables desde 2030, con arreglo a lo establecido en el anexo II.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 1, los Estados miembros adoptarán todas las medidas necesarias que no acarreen costes desproporcionados para limitar en 2025 sus emisiones antropogénicas de SO2, NOx, COVNM, NH3, PM2,5 y CH4. El nivel de esas emisiones se determinará sobre la base de los combustibles vendidos, según una trayectoria lineal establecida entre sus niveles de emisión de 2020 y los niveles de emisión fijados por sus compromisos de reducción de emisiones para 2030.
Los Estados miembros facilitarán en los informes que presenten a la Comisión de acuerdo con el artículo 9 información actualizada sobre sus progresos en relación con sus compromisos nacionales de reducción de emisiones.
Artículo 4 – apartado 3 – parte introductoria
3. A los efectos del cumplimiento de los apartados 1 y 2 no se contabilizarán las emisiones siguientes:
3. A los efectos del cumplimiento del apartado 1 no se tendrán en cuenta las emisiones siguientes:
d) las emisiones del tráfico marítimo internacional, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 5, apartado 1.
d) las emisiones del tráfico marítimo internacional.
1. Para cumplir los niveles intermedios de emisión determinados para 2025 conforme al artículo 4, apartado 2, y los compromisos nacionales de reducción de emisiones establecidos en el anexo II, aplicables a partir de 2030 a las emisiones de NOx, SO2 y PM2,5, los Estados miembros podrán utilizar las reducciones de las emisiones de NOx, SO2 y PM2,5 realizadas por el tráfico marítimo internacional para compensar las emisiones de NOx, SO2 y PM2,5 liberadas desde otras fuentes en el mismo año, siempre que se cumplan las siguientes condiciones:
a) que las reducciones de emisiones se realicen en zonas marinas situadas en los mares territoriales, zonas económicas exclusivas o zonas de control de la contaminación de los Estados miembros, de haberse establecido tales zonas;
b) que los Estados miembros hayan adoptado y aplicado medidas efectivas de seguimiento e inspección para garantizar el funcionamiento correcto de esta medida de flexibilidad;
c) que los Estados miembros hayan aplicado medidas para reducir las emisiones de NOx, SO2 y PM2,5 del tráfico marítimo internacional por debajo de los niveles de emisión que se habrían conseguido cumpliendo las normas de la Unión aplicables a las emisiones de NOx, SO2 y PM2,5, y que hayan demostrado una cuantificación adecuada de las reducciones suplementarias de emisiones resultantes de esas medidas;
d) que los Estados miembros no hayan utilizado más del 20 % de las reducciones de emisiones de NOx, SO2 y PM2,5 para compensar emisiones, calculadas según lo indicado en la letra c), siempre que la compensación no tenga como consecuencia el incumplimiento de los compromisos nacionales de reducción de emisiones para 2020 establecidos en el anexo II.
Los Estados miembros podrán cumplir conjuntamente los compromisos de reducción de emisiones y los niveles intermedios de emisión correspondientes al metano indicados en el anexo II, siempre que satisfagan las condiciones siguientes:
Los Estados miembros podrán cumplir conjuntamente los compromisos de reducción de emisiones correspondientes al metano indicados en el anexo II, siempre que satisfagan las condiciones siguientes:
3. Los Estados miembros podrán establecer inventarios nacionales adaptados en relación con las emisiones anuales de SO2, NOx, NH3, COVNM y PM2,5, de acuerdo con el anexo IV, en caso de que el incumplimiento de sus compromisos nacionales de reducción de emisiones o de sus niveles intermedios de emisión se deba a la aplicación de métodos perfeccionados para la confección de inventarios de emisiones, actualizados a la luz de conocimientos científicos.
3. Los Estados miembros podrán establecer inventarios nacionales adaptados en relación con las emisiones anuales de SO2, NOx, NH3, COVNM y PM2,5, de acuerdo con el anexo IV, en caso de que el incumplimiento de sus compromisos nacionales de reducción de emisiones se deba a la aplicación de métodos perfeccionados para la confección de inventarios de emisiones, actualizados a la luz de conocimientos científicos.
La ponente considera que los compromisos en el marco de la Directiva TNE también deben ser vinculantes para 2025, luego la referencia a niveles intermedios de emisión resulta innecesaria.
4. Los Estados miembros que tengan la intención de aplicar los apartados 1, 2 y 3 informarán a la Comisión antes del 30 de septiembre del año anterior al año de notificación considerado. En particular, informarán sobre los contaminantes y sectores de que se trate y, llegado el caso, sobre la magnitud de las repercusiones sobre los inventarios nacionales de emisión.
4. Los Estados miembros que tengan la intención de aplicar cualquiera de las medidas de flexibilidad contempladas en la presente Directiva informarán a la Comisión antes del 31 de diciembre del año anterior al año de notificación considerado. En particular, informarán sobre los contaminantes y sectores de que se trate y, llegado el caso, sobre la magnitud de las repercusiones sobre los inventarios nacionales de emisión.
La propuesta de la Comisión adelantaría la fecha de comunicación de la información sobre las emisiones preliminares del año anterior del 31 de diciembre al 30 de septiembre. Ello no dejaría tiempo suficiente para recopilar los datos y garantizar la calidad de los mismos.
La Comisión, asistida por la Agencia Europea de Medio Ambiente, revisará y examinará si el recurso a cualquiera de las medidas de flexibilidad en un año concreto cumple los requisitos y criterios pertinentes.
La Comisión, asistida por la Agencia Europea de Medio Ambiente, revisará y examinará si el recurso a una medida de flexibilidad o un ajuste en un año concreto cumple los requisitos y criterios pertinentes.
Artículo 5 – apartado 5 – párrafo 2
Si la Comisión no plantea ninguna objeción en los nueve meses siguientes a la recepción del informe pertinente a que se refiere el artículo 7, apartados 4, 5 y 6, el Estado miembro de que se trate considerará que el recurso a la medida de flexibilidad aplicada ha sido aceptado y es válido para ese año. En caso de que la Comisión considere que el recurso a una medida de flexibilidad no cumple los requisitos y criterios aplicables, adoptará una decisión y comunicará al Estado miembro que no puede aceptar tal recurso.
Si la Comisión no plantea ninguna objeción en los seis meses siguientes a la recepción del informe pertinente a que se refiere el artículo 7, apartados 4, 5 y 6, el Estado miembro de que se trate considerará que el recurso a la medida de flexibilidad aplicada ha sido aceptado y es válido para ese año. En caso de que la Comisión considere que el recurso a una medida de flexibilidad no cumple los requisitos y criterios aplicables, adoptará una decisión en los nueve meses siguientes a la recepción del informe pertinente y comunicará al Estado miembro que no puede aceptar tal recurso. La decisión irá acompañada de una justificación.
6. La Comisión podrá adoptar actos de ejecución con el fin de especificar normas detalladas sobre el recurso a las medidas de flexibilidad a que se refieren los apartados 1, 2 y 3, de conformidad con el procedimiento de examen a que se refiere el artículo 14.
6. La Comisión adoptará actos de ejecución con el fin de especificar normas detalladas sobre el recurso a una medida de flexibilidad a que se refieren los apartados 2 y 3, de conformidad con el procedimiento de examen a que se refiere el artículo 14.
1. Los Estados miembros elaborarán y adoptarán un programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica, de acuerdo con el anexo III, parte 2, con objeto de limitar sus emisiones antropogénicas anuales conforme al artículo 4.
1. Los Estados miembros elaborarán y adoptarán un programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica, de acuerdo con el anexo III, parte 2, con objeto de limitar sus emisiones anuales conforme al artículo 4 y alcanzar los objetivos de la Directiva de conformidad con el artículo 1.
Artículo 6 – apartado 2 – párrafo 1 – letra a bis (nueva)
a bis) valorarán la eficacia de los costes de las medidas de reducción de las emisiones y tendrán en cuenta las reducciones de las emisiones que se han logrado o, en caso de que el Estado miembro dé prioridad a sus medidas de reducción de las emisiones, que puedan lograrse aplicando la legislación en vigor de la Unión;
Artículo 6 – apartado 2 – párrafo 1 – letra a ter (nueva)
a ter) darán prioridad a las medidas políticas específicas destinadas a reducir los riesgos para la salud de los grupos de personas vulnerables y a garantizar el cumplimiento del objetivo de reducción de la exposición previsto en la sección B del anexo XIV de la Directiva 2008/50/CE;
Artículo 6 – apartado 2 – párrafo 1 – letra b
b) tendrán en cuenta la necesidad de reducir las emisiones de contaminantes atmosféricos para cumplir los objetivos de calidad del aire en su territorio y, si procede, en el de los Estados miembros vecinos;
b) reducirán las emisiones de contaminantes atmosféricos para cumplir los objetivos de calidad del aire en su territorio, en particular los valores límite establecidos en la Directiva 2008/50/CE, y, si procede, en el de los Estados miembros vecinos;
Artículo 6 – apartado 2 – párrafo 1 – letra b bis (nueva)
b bis) cuantificarán las reducciones suplementarias de emisiones necesarias para alcanzar los niveles de calidad del aire ambiente iguales o inferiores a los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud para 2030;
Artículo 6 – apartado 2 – párrafo 1 – letra b ter (nueva)
b ter) cuantificarán las reducciones suplementarias de emisiones necesarias para alcanzar las cargas y los niveles críticos para la protección del medio ambiente para 2030;
Artículo 6 – apartado 2 – párrafo 1 – letra b quater (nueva)
b quater) precisarán las medidas pertinentes para cumplir los objetivos a que se refieren las letras b bis) y b quater);
Artículo 6 – apartado 2 – párrafo 1 – letra c bis (nueva)
c bis) apoyarán, mediante incentivos fiscales, el desplazamiento de las inversiones hacia tecnologías limpias y eficientes y hacia una producción sostenible;
Artículo 6 – apartado 2 – párrafo 1 – letra c ter (nueva)
c ter) examinarán en qué medida las distintas regiones geográficas nacionales tienen necesidades y dificultades diferentes en la lucha contra la contaminación atmosférica;
Artículo 6 – apartado 2 – párrafo 1 – letra d bis (nueva)
d bis) garantizarán que las autoridades competentes responsables controlen la eficacia de las medidas aplicadas por los Estados miembros para cumplir la presente Directiva y que, en caso necesario, estén facultadas para actuar.
2 bis. La Comisión garantizará que todas las políticas de la UE sobre contaminación atmosférica son adecuadas para su fin y contribuyen a alcanzar los objetivos de la UE en materia de calidad del aire.
Para ello, la Comisión y los Estados miembros deben llegar inmediatamente a un acuerdo sobre la nueva propuesta de Reglamento relativo a las condiciones de conducción reales del tipo Euro 6, que se está examinando en la actualidad.
El nuevo método de ensayo de homologación de tipo se aplicará a más tardar en 2017, y garantizará que contaminantes como NOx y partículas finas (PM2,5 y PM10 estén limitados de acuerdo con nuevos factores de conformidad más rigurosos necesarios para representar las condiciones de conducción reales.
Los factores de conformidad serán rigurosos y cuantificados para representar únicamente la incerteza del procedimiento de ensayo de las emisiones en condiciones de conducción reales.
Artículo 6 – apartado 2 ter (nuevo)
2 ter. Los Estados miembros establecerán un sistema para las inspecciones medioambientales rutinarias y no rutinarias, el control del mercado y la presentación de informes públicos de las fuentes móviles y estacionarias para garantizar la efectividad de las políticas y las medidas en términos de reducción de emisiones en condiciones reales de funcionamiento.
Antes de ...* la Comisión presentará una propuesta legislativa destinada a crear, a escala de la Unión, un sistema de ensayos de vigilancia en circulación e informes públicos sobre las normas de emisiones para vehículos utilitarios ligeros, gestionado por la autoridad competente responsable, a fin de verificar que los vehículos y los motores sean conformes con los requisitos Euro 6 durante toda su vida útil.
*DO: Insértese la fecha correspondiente a dos años después de la fecha de transposición de la presente Directiva.
3 bis. Los Estados miembros podrán apoyar la eliminación gradual de las fuentes de emisiones en niveles bajos fomentando la sustitución en los sectores de transporte y de suministro de combustible de mangueras de llenado porosas por tecnologías de mangueras sin emisiones.
Los hidrocarburos contribuyen a la formación de ozono troposférico. Con las mangueras de llenado de combustible usadas habitualmente, en ocasiones se escapan hidrocarburos, lo que puede evitarse utilizando sistemas modernos sin emisiones.
b) si los Estados miembros deciden recurrir a cualquiera de las medidas de flexibilidad previstas en el artículo 5.
b) si los Estados miembros deciden recurrir a una medida de flexibilidad* prevista en el artículo 5.
Los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica deben indicar si los Estados miembros tienen intención de recurrir a una medida de flexibilidad prevista en el artículo 5.
5. Los Estados miembros consultarán, conforme a la legislación aplicable de la Unión, al público y a las autoridades competentes que, debido a sus responsabilidades ambientales específicas en el ámbito de la contaminación atmosférica, de la calidad del aire y de la gestión de la calidad del aire a todos los niveles, puedan verse afectadas por la aplicación de los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica, sobre sus proyectos de programa y sobre sus eventuales actualizaciones significativas, antes de su finalización. Llegado el caso, se organizarán consultas transfronterizas conforme a la legislación pertinente de la Unión.
5. Los Estados miembros consultarán, conforme a la legislación aplicable de la Unión, a las autoridades competentes que, debido a sus responsabilidades ambientales específicas en el ámbito de la contaminación atmosférica, de la calidad del aire y de la gestión de la calidad del aire a todos los niveles, puedan verse afectadas por la aplicación de los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica, sobre sus proyectos de programa y sobre todas sus actualizaciones, antes de su finalización. Estas consultas incluirán a las autoridades locales o regionales pertinentes responsables de la aplicación de las políticas de reducción de emisiones en zonas o aglomeraciones específicas, y no excluirán las zonas o aglomeraciones situadas en, al menos, dos Estados miembros.
Artículo 6 – apartado 5 – párrafo 1 bis (nuevo)
Los Estados miembros garantizarán, de conformidad con la legislación pertinente de la Unión, que en las fases elaboración y revisión de los proyectos de programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica se consulte a todos los interesados. Se organizarán consultas transfronterizas, cuando proceda, conforme a la legislación pertinente de la Unión, incluido el artículo 25 de la Directiva 2008/50/CE.
Artículo 6 – apartado 5 bis (nuevo
5 bis. Los Estados miembros designarán su organismo especializado e independiente para efectuar una revisión de los proyectos de programa nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica, a fin de evaluar la exactitud de la información y la idoneidad de las políticas y medidas contenidas en dichos proyectos. Los resultados de esta revisión se pondrán a disposición del público antes de la publicación de los proyectos de programa nacionales de lucha contra la contaminación con objeto de facilitar una participación significativa del público.
Artículo 6 – apartado 6 – párrafo 1 bis (nuevo)
La Comisión proporcionará orientaciones con relación a las medidas de reducción de las emisiones no incluidas en la parte 1 del anexo III, como calefacción doméstica y transporte por carretera, entre otras, que los Estados miembros podrán incluir en los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica.
8. La Comisión podrá elaborar orientaciones sobre la elaboración y aplicación de los programas nacionales de lucha contra la contaminación.
8. La Comisión elaborará orientaciones sobre la elaboración y aplicación de los programas nacionales de lucha contra la contaminación.
9. Asimismo, la Comisión podrá también especificar, por medio de actos de ejecución, el formato y la información necesaria sobre los programas nacionales de lucha contra la contaminación de los Estados miembros. Dichos actos de ejecución se adoptarán de conformidad con el procedimiento de examen a que se refiere el artículo 14.
9. Asimismo, la Comisión especificará también, por medio de actos de ejecución, el formato y la información necesaria sobre los programas nacionales de lucha contra la contaminación de los Estados miembros. Dichos actos de ejecución se adoptarán de conformidad con el procedimiento de examen a que se refiere el artículo 14.
A fin de garantizar un formato armonizado de los programas nacionales de lucha contra la contaminación, se requiere un acto de ejecución.
Fondo «Aire Puro»
La Comisión facilitará el acceso al apoyo financiero para contribuir a garantizar que puedan adoptarse las medidas adecuadas para cumplir con los objetivos previstos en la presente Directiva.
Se facilitará el acceso, entre otras fuentes, a la financiación disponible en virtud de:
a) los fondos agrícolas, incluidos los fondos disponibles en el marco de la política agrícola común 2014-2020, modificada por la revisión intermedia de 2017 para incluir el concepto de calidad del aire como bien común, haciendo referencia, en particular, al amoníaco o al metano, o a ambos, a fin de ofrecer a los Estados miembros y a las autoridades regionales y locales competentes la oportunidad de contribuir a reducir las emisiones con medidas específicas, y de prestarles asistencia para ello;
b) los futuros programas de trabajo de Horizonte 2020 - Programa Marco de Investigación e Innovación;
c) los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos;
d) los instrumentos de financiación para el medio ambiente y la acción por el clima, como LIFE;
e) cualquier combinación de los anteriores.
La Comisión garantizará que los procedimientos de financiación sean simples, transparentes y accesibles para los diferentes niveles de gobierno.
La Comisión evaluará la posibilidad de crear una ventanilla única en la que las entidades puedan encontrar fácilmente información sobre la disponibilidad de fondos y los procedimientos conexos para acceder a proyectos que abordan problemas en materia de contaminación atmosférica.
Artículo 7 – apartado 1 – párrafo 2
Los Estados miembros prepararán y actualizarán cada año inventarios nacionales de las emisiones de los contaminantes indicados en el cuadro B del anexo I, de conformidad con los requisitos en él establecidos.
(No afecta a la versión española). Enmienda lingüística no votada todavía.
4. Los Estados miembros que apliquen la medida de flexibilidad prevista en el artículo 5, apartado 1, incluirán en el informe sobre el inventario del año considerado la siguiente información:
a) la cantidad de emisiones de NOx, SO2 y PM2,5 que se hubieran producido de no haberse establecido una zona de control de emisiones;
b) el grado de reducción de emisiones logrado en la parte de la zona de control de emisiones del Estado miembro de conformidad con el artículo 5, apartado 1, letra c);
c) en qué grado aplican la medida de flexibilidad;
d) cualquier otro dato que los Estados miembros consideren oportuno para que la Comisión, asistida por la Agencia Europea de Medio Ambiente, pueda realizar una evaluación completa de las condiciones en que se ha aplicado la medida de flexibilidad.
7. Los Estados miembros elaborarán inventarios de emisiones, en particular inventarios de emisiones adaptados, proyecciones de emisiones y el informe sobre el inventario, conforme a lo dispuesto en el anexo IV.
7. Los Estados miembros elaborarán inventarios de emisiones, en particular, si procede, inventarios de emisiones adaptados, proyecciones de emisiones y el informe sobre el inventario, conforme a lo dispuesto en el anexo IV.
Los inventarios de emisiones adaptados solo se elaboran en caso de que el Estado miembro opte por la flexibilidad prevista en el artículo 5, apartado 3.
1. Los Estados miembros garantizarán, en la medida de lo posible, el seguimiento de los impactos negativos de la contaminación atmosférica sobre los ecosistemas, de acuerdo con los requisitos establecidos en el anexo V.
1. Los Estados miembros efectuarán un seguimiento de los impactos negativos de la contaminación atmosférica sobre los ecosistemas, de acuerdo con los requisitos establecidos en el anexo V.
2. Los Estados miembros, si procede, coordinarán el seguimiento de los impactos de la contaminación atmosférica con otros programas de seguimiento establecidos en virtud de la legislación de la Unión, en particular la Directiva 2008/50/CE y la Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo30.
2. Los Estados miembros coordinarán el seguimiento de los impactos de la contaminación atmosférica con otros programas de seguimiento establecidos en virtud de la legislación de la Unión, en particular la Directiva 2008/50/CE y la Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo30.
30 Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas (DO L 327 de 22.12.2000, p. 1).
1. Los Estados miembros presentarán a la Comisión su programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica [en los tres meses siguientes a la fecha a que se refiere el artículo 17 - fecha pendiente de inserción por la OPOCE], y, posteriormente, sus actualizaciones cada dos años.
1. Los Estados miembros presentarán a la Comisión su programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica a más tardar el …, y, posteriormente, sus actualizaciones cada dos años.
* DO: Consígnese la fecha seis meses posterior a la entrada en vigor de la presente Directiva.
En caso de que se actualice un programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica en el marco del artículo 6, apartado 4, el Estado miembro de que se trate dispondrá de dos meses para informar de ello a la Comisión.
En caso de que se actualice un programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica en el marco del artículo 6, apartado 4, el Estado miembro de que se trate dispondrá de dos meses para transmitir a la Comisión el programa actualizado.
2. A partir de 2017, los Estados miembros comunicarán a la Comisión y a la Agencia Europea de Medio Ambiente sus inventarios nacionales de emisiones, sus proyecciones de emisiones, sus inventarios de emisiones desglosadas espacialmente, sus inventarios de grandes fuentes puntuales y los informes a que se refiere el artículo 7, apartados 1, 2 y 3, y, si procede, el artículo 7, apartados 4, 5 y 6, en las fechas previstas en el anexo I.
2. A partir de 2017, los Estados miembros comunicarán a la Comisión y a la Agencia Europea de Medio Ambiente sus inventarios nacionales de emisiones, sus proyecciones de emisiones, sus inventarios de emisiones desglosadas espacialmente, sus inventarios de grandes fuentes puntuales y los informes a que se refiere el artículo 7, apartados 1, 2 y 3, y, si procede, el artículo 7, apartados 5 y 6, en las fechas previstas en el anexo I.
4. La Comisión, asistida por la Agencia Europea de Medio Ambiente y los Estados miembros, revisará con periodicidad los datos del inventario nacional de emisiones que le hayan sido comunicados. Esa revisión consistirá en lo siguiente:
4. La Comisión, asistida por la Agencia Europea de Medio Ambiente y los Estados miembros, revisará con periodicidad los datos del inventario nacional de emisiones que le hayan sido comunicados y los programas nacionales de lucha contra la contaminación. Esa revisión consistirá en lo siguiente:
Artículo 9 – apartado 4 – letra c bis (nueva)
c bis) controles destinados a verificar que los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica cumplen los requisitos contemplados en el artículo 6.
Artículo 9 – apartado 4 – párrafo 1 bis (nuevo)
Los resultados de la revisión de la Comisión se harán públicos de conformidad con lo dispuesto en el artículo 11.
1. La Comisión presentará, al menos cada cinco años, un informe al Parlamento Europeo y al Consejo sobre los avances realizados en la aplicación de la presente Directiva, incluida una evaluación de su contribución a la realización de los objetivos de esta.
1. La Comisión presentará, cada treinta meses a contar desde el … *, un informe al Parlamento Europeo y al Consejo sobre la aplicación de la presente Directiva. En ella, la Comisión valorará:
a) su contribución y los esfuerzos de los Estados miembros para lograr los objetivos de la presente Directiva;
b) los progresos en la reducción de las emisiones de contaminantes atmosféricos hasta 2025 y 2030;
c) los progresos en la consecución de los objetivos a largo plazo en materia de calidad del aire establecidos en el séptimo Programa de Medio Ambiente;
d) si se han superado las cargas y niveles críticos de contaminación atmosférica fijados por la Organización Mundial de la Salud; así como
e) el recurso de los Estados miembros a la financiación disponible a escala de la UE, cuando dicha financiación se haya utilizado para reducir la contaminación atmosférica.
*DO: insértese la fecha de entrada en vigor de la presente Directiva.
Artículo 10 – apartado 1 – párrafo 1 bis (nuevo)
Al presentar informes sobre la reducción de las emisiones de los Estados miembros correspondientes a los años 2020, 2025 y 2030, la Comisión expondrá las razones de los incumplimientos, en su caso.
Artículo 10 – apartado 1 – párrafo 1 ter (nuevo)
Cuando el informe constate que los Estados miembros no pueden cumplir con la legislación de la Unión y con los valores límite de calidad de aire establecidos en la Directiva 2008/50/CE, la Comisión:
a) valorará si el incumplimiento es consecuencia de una política ineficaz de la UE de lucha contra contaminación atmosférica en la fuente, incluyendo la aplicación de la misma a nivel de los Estados miembros;
b) consultará al comité al que se refiere el artículo 14 y determinará la necesidad, en su caso, de una nueva legislación sobre fuentes de emisión y presentará las propuestas adecuadas para garantizar el cumplimiento de los objetivos de la presente Directiva. Tales propuestas deberán ir acompañadas de una evaluación de impacto sólida y basarse en la información científica más reciente.
En cualquier caso, la Comisión presentará un informe como se indica más arriba correspondiente al año 2025, e incluirá también información sobre el cumplimiento de los niveles intermedios de emisión a que se refiere el artículo 4, apartado 2, y las razones de cualquier eventual incumplimiento. Determinará la necesidad de medidas suplementarias, teniendo en cuenta también los impactos sectoriales de la aplicación.
Sobre la base de estos informes, la Comisión, junto con los Estados miembros, determinará la necesidad de medidas suplementarias, inclusiva a nivel nacional, teniendo en cuenta también los impactos sectoriales de la aplicación.
2. Los informes a que se refiere el apartado 1 podrán incluir una evaluación de los impactos ambientales y socioeconómicos de la presente Directiva.
2. Los informes a que se refiere el apartado 1 incluirán una evaluación de los impactos sanitarios, ambientales y socioeconómicos de la presente Directiva, incluido el impacto en los sistemas sanitarios de los Estados miembros y los costes derivados de no aplicar medidas. La Comisión pondrá dichos informes a disposición del público.
La Comisión creará un Foro Europeo «Aire Puro» para facilitar la aplicación coordinada del Programa «Aire Puro» y reunir cada dos años a todos los agentes pertinentes, incluidas las autoridades competentes de los Estados miembros a todos los niveles pertinentes, la Comisión, la industria, la sociedad civil y la comunidad científica. El Foro Europeo «Aire Puro» supervisará la formulación de orientaciones sobre la elaboración y aplicación de los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica y la evolución de la reducción de las emisiones, incluida la evaluación de los requisitos relativos a la presentación de informes.
En la Comunicación COM(2013)918 se afirma que la Comisión Europea creará un Foro «Aire Puro» para facilitar la aplicación coordinada de la presente Directiva cada dos años. Este foro asesorará a las autoridades nacionales responsables de la aplicación de la Directiva sobre techos nacionales de emisión y otras disposiciones legislativas de la Unión relativas a la calidad del aire.
Artículo 11 – apartado 1 – letra b bis (nueva)
b bis) los progresos realizados por los Estados miembros en la consecución de los objetivos vinculantes en materia de contaminación atmosférica para cada contaminante, correspondientes a los años 2025 y 2030, específicos de cada país.
Artículo 11 – apartado 1 – letra b ter (nueva)
b ter) los resultados de la revisión mencionada en el artículo 9, apartado 4.
Artículo 11 – apartado 2 bis (nuevo
2 bis. Los Estados miembros garantizarán que los interesados tengan acceso a procedimientos administrativos o judiciales para impugnar actos y omisiones de particulares y autoridades competentes que contravengan la presente Directiva.
Tales procedimientos ofrecerán vías de recurso adecuadas y eficaces, incluida, si procede, una reparación provisional, y serán justos, equitativos, puntuales y no prohibitivamente caros.
Los Estados miembros velarán por que la información sobre el modo de acceder a dichos procedimientos se haga pública y considerará la creación de mecanismos de ayuda adecuados a fin de eliminar o reducir los obstáculos financieros y de otro tipo que impiden el acceso a la justicia.
Sobre la base de los informes a que se refiere el artículo 10, apartado 1, la Comisión revisará la presente Directiva a más tardar en 2025, con vistas a garantizar el progreso en la consecución de los niveles de calidad del aire recomendados por la Organización Mundial de la Salud y fijados en el séptimo Programa de Medio Ambiente. En particular, la Comisión propondrá cambios, cuando proceda y teniendo en cuenta los avances tecnológicos y científicos, en los compromisos nacionales de reducción de emisiones recogidos en el Anexo II.
Sobre la base de los informes periódicos a que se refiere el artículo 10, apartado 1, la Comisión estudiará medidas para la reducción de emisiones en la navegación internacional, en particular en las aguas territoriales y zonas económicas exclusivas de los Estados miembros, y, si procede, presentará propuestas legislativas.
La Unión y los Estados miembros, según convenga, promoverán la cooperación bilateral y multilateral con terceros países y la coordinación con las organizaciones internacionales pertinentes, en particular el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE/ONU), la Organización Marítima Internacional (OMI) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), incluso mediante el intercambio de información en materia de investigación y desarrollo científicos y tecnológicos, con objeto de mejorar las bases necesarias para la reducción de emisiones.
La Unión y los Estados miembros, según convenga, promoverán la cooperación bilateral y multilateral con terceros países y la coordinación con las organizaciones internacionales pertinentes, en particular el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE/ONU), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Marítima Internacional (OMI) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), incluso mediante el intercambio de información en materia de investigación y desarrollo científicos y tecnológicos, con objeto de mejorar las bases necesarias para la reducción de emisiones. Los Estados miembros realizarán consultas a nivel transfronterizo sobre los riesgos mutuos planteados por las emisiones de regiones industriales vecinas para sus territorios y los Estados miembros en cuestión elaborarán planes conjuntos para la eliminación o reducción de dichas emisiones.
Los Estados vecinos deberían realizar consultas y desarrollar planes conjuntos de eliminación o reducción de emisiones, particularmente en los casos en que sus respectivas regiones industriales sean limítrofes.
2. Los poderes para adoptar los actos delegados mencionados en el artículo 6, apartado 7, en el artículo 7, apartado 9, y en el artículo 8, apartado 3, se otorgan a la Comisión por un período de tiempo indefinido a partir de la fecha de entrada en vigor de la presente Directiva.
2. Los poderes para adoptar actos delegados mencionados en el artículo 6, apartado 7, en el artículo 7, apartado 9, y en el artículo 8, apartado 3, se otorgan a la Comisión por un período de cinco años a partir del …*. La Comisión elaborará un informe sobre la delegación de poderes a más tardar nueve meses antes de que finalice el período de cinco años. La delegación de poderes se prorrogará tácitamente por períodos de idéntica duración, excepto si el Parlamento Europeo o el Consejo se oponen a dicha prórroga a más tardar tres meses antes del final de cada período.
Los Estados miembros establecerán el régimen de sanciones aplicable en caso de incumplimiento de las disposiciones nacionales adoptadas en virtud de la presente Directiva y adoptarán todas las medidas necesarias para garantizar su ejecución. Las sanciones previstas deberán ser eficaces, proporcionadas y disuasorias.
Los Estados miembros establecerán el régimen de sanciones aplicable en caso de incumplimiento de las disposiciones nacionales adoptadas en virtud de la presente Directiva y adoptarán todas las medidas necesarias para garantizar su ejecución. Las sanciones previstas deberán ser eficaces, proporcionadas y disuasorias. Los Estados miembros comunicarán dichas disposiciones a la Comisión a más tardar el …*, y le notificarán sin demora cualquier modificación ulterior de las mismas.
La Comisión debe poder garantizar que las sanciones son eficaces y proporcionadas, entre Estados miembros o en uno concreto, en especial teniendo en cuenta el carácter transfronterizo de la contaminación del aire.
Artículo 15 – párrafo 1 bis (nuevo
Sin perjuicio de lo establecido en el apartado 1, los Estados miembros no transferirán la carga relativa al cumplimiento a autoridades que no tienen poderes estratégicos para cumplir los requisitos de la presente Directiva.
En los casos en que un Estado miembro infringe las obligaciones contraídas en virtud de la Directiva sobre techos nacionales de emisión, es importante proteger a las autoridades locales, muchas de las cuales tienen presupuestos muy limitados, contra la imposición de multas como consecuencia de un procedimiento de infracción.
Anexo I – cuadro A – línea 5
Emisiones nacionales preliminares por categorías de la nomenclatura NFR agregadas(2)
Cada año, para el año de comunicación menos uno (X-1)
Cada dos años, para el año de comunicación menos uno (X-1)
Anexo II – cuadro a
Cuadro a): Compromisos de reducción de las emisiones de dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM). Combustibles vendidos, año de referencia 2005
Para cual-quier año entre 2020 y 2029
Para cual-quier año a partir de 2030
Para cual-quier año entre 2020 y 2024
Para cual-quier año entre 2025 y 2029
Las cifras de reducción de las emisiones nacionales correspondientes a los años 2025 y 2030 se basan en la Evaluación de Impacto del Parlamento Europeo y en la opción más rentable para reducir las emisiones, teniendo en cuenta la política energética y climática.
Anexo II – cuadro b
Cuadro b): Compromisos de reducción de las emisiones de amoníaco (NH3), partículas finas (PM2,5) y metano (CH4). Combustibles vendidos, año de referencia 2005
Reducción de las emisiones de CH4 en comparación con 2005
NH3 et PM2,5: Las cifras de reducción de las emisiones nacionales correspondientes a los años 2025 y 2030 se basan en la Evaluación de Impacto del Parlamento Europeo y en la opción más rentable para reducir las emisiones, teniendo en cuenta la política energética y climática. Para el metano se mantiene la propuesta de la Comisión.
Anexo II – cuadro b bis (nuevo)
Cuadro b bis): Compromisos de reducción de las emisiones de mercurio (Hg) en comparación con 2005*
Para cualquier año entre 2025 y 2029
Las cifras se basarán en la metodología de la hipótesis de una reducción de las distancias del 75 % en las políticas en materia de clima y energía que figura en el estudio de la Dirección General de Servicios de Estudios Parlamentarios «Air Quality - Complementary Impact Assessment on interactions between EU air quality policy and climate and energy policy», que tiene en cuenta el paquete sobre clima y energía para 2030 definido en la comunicación de la Comisión titulada «Un marco estratégico en materia de clima y energía para el periodo 2020-2030».
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 1 – letra a
a) gestión del nitrógeno, teniendo en cuenta todo el ciclo del nitrógeno;
a) gestión del nitrógeno, teniendo en cuenta todo el ciclo del nitrógeno y el establecimiento de planes de gestión del suelo y los nutrientes;
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 1 – letra c
c) métodos de esparcimiento de estiércol con bajas emisiones;
c) métodos y técnicas de esparcimiento de estiércol con bajas emisiones, incluida la separación en líquidos y sólidos;
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 1 – letra e
e) sistemas de compostaje y transformación de estiércol con bajas emisiones;
e) métodos de esparcimiento de estiércol con bajas emisiones, incluida la separación en líquidos y sólidos;
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 1 – letra g bis (nueva)
g bis) promoción del pastoreo y de la agricultura extensiva y aumento de la biodiversidad de los pastos en cuanto a plantas con un elevado nivel de aminoácidos, como el trébol, la alfalfa y los cereales;
La incorporación de plantas ricas en aminoácidos o proteínas al forraje de los pastos (por ejemplo mediante cultivos de recubrimiento en los pastos temporales) aumenta la fertilidad del suelo y reduce asimismo el gasto en piensos, por ejemplo en soja importada.
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 1 – letra g ter (nueva)
g ter) promoción de la rotación de cultivos, incluido el uso de cultivos fijadores del nitrógeno;
La adopción de planteamientos más de conjunto en las prácticas agrícolas puede ejercer un gran efecto en la disminución de las emisiones de amoníaco y comportar asimismo otras consecuencias positivas para el medio ambiente (suelo, biodiversidad, agua…). Las prácticas como la rotación de cultivos aumentan considerablemente la calidad del suelo y pueden disminuir la dependencia de los agricultores de aportes artificiales. Otras, como el pastoreo extensivo, pueden contribuir al aumento de la biodiversidad y la reducción de los gases de efectos invernadero y la contaminación atmosférica, además de ser beneficiosas para el bienestar de los animales.
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 1 – letra g quater (nueva)
g quater) promoción de la agricultura agroecológica que dé lugar a unos sistemas agrícolas con un elevado nivel de biodiversidad, eficiencia de los recursos y una menor (o idealmente nula) dependencia de los aportes químicos.
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 3 – letra d
d) los fertilizantes inorgánicos se esparcirán de acuerdo con las exigencias previsibles del cultivo o pradera receptor en lo que respecta al nitrógeno y al fósforo, y teniendo en cuenta también el contenido de nutrientes presentes en el suelo y los nutrientes procedentes de otros fertilizantes.
d) los fertilizantes inorgánicos se sustituirán en la medida de lo posible por fertilizantes orgánicos y, en los casos en que se sigan utilizando, se esparcirán de acuerdo con las exigencias previsibles del cultivo o pradera receptor en lo que respecta al nitrógeno y al fósforo, y teniendo en cuenta también el contenido de nutrientes presentes en el suelo y los nutrientes procedentes de otros fertilizantes.
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 4 – letra a – parte introductoria
a) se reducirán las emisiones resultantes de la aplicación de purines y estiércoles sólidos en praderas y tierras de labor utilizando métodos que reduzcan las emisiones en al menos un 30 % respecto al método de referencia descrito en el documento orientativo sobre el amoníaco, y según las condiciones siguientes:
Enmienda lingüística no votada todavía. [No afecta a la versión española].
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 4 – letra a – inciso ii
ii) no se esparcirán estiércoles ni purines cuando la tierra receptora esté saturada de agua, inundada, helada o cubierta de nieve,
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 4 – letra b – parte introductoria
b) se reducirán las emisiones generadas por el almacenamiento de estiércol fuera de los edificios de alojamiento del ganado aplicando los planteamientos siguientes:
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 4 – letra b – inciso i
i) en el caso de almacenes de purines construidos después del 1 de enero de 2022, se utilizarán sistemas o técnicas de almacenamiento con bajas emisiones que hayan demostrado reducir las emisiones de amoníaco en al menos un 60 % respecto al método de referencia descrito en el documento orientativo sobre el amoníaco, y, en el caso de los almacenes de purines existentes, en al menos un 40 %,
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 4 – letra c
c) se reducirán las emisiones de los alojamientos de animales utilizando sistemas que hayan demostrado reducir las emisiones de amoníaco en al menos un 20 % respecto al método de referencia descrito en el documento orientativo sobre el amoníaco;
Anexo III – parte 1 – sección A – punto 4 – letra d
d) se reducirán las emisiones procedentes del estiércol utilizando estrategias de alimentación bajas en proteínas que hayan demostrado reducir las emisiones de amoníaco en al menos un 10 % respecto al método de referencia descrito en el documento orientativo sobre el amoníaco.
Anexo III – parte 1 – sección A ter (nuevo)
A ter. Medidas para controlar las emisiones de óxidos de nitrógeno y partículas en zonas urbanas
En colaboración con las autoridades locales y regionales, los Estados miembros evaluarán las siguientes medidas:
- planes de movilidad urbana sostenible que incluyan medidas tales como las zonas de bajas emisiones, la tarificación de la congestión, los controles de los aparcamientos, los límites de velocidad, los sistemas de vehículos compartidos y el despliegue de infraestructura de carga alternativa;
- promoción de un cambio de las modalidades de transporte para aumentar el uso de la bicicleta, los desplazamientos a pie y el transporte público;
- planes de transporte urbano de mercancías sostenible como la introducción de centros de consolidación y medidas para suscitar un cambio en las modalidades de transporte regional de mercancías del transporte por carretera al ferrocarril eléctrico o el transporte fluvial;
- utilización de sistemas de planificación para reducir las emisiones de los nuevos sistemas de desarrollo y de calderas; readaptación de las medidas de eficiencia energética para los edificios existentes;
- sistemas de readaptación para fomentar la sustitución de instalaciones domésticas de combustión antiguas por un mejor aislamiento, bombas de calor, fuelóleo ligero, nuevas instalaciones de pellets de madera, calefacción urbana o gas;
- incentivos económicos y fiscales para impulsar la aceptación de aparatos de calefacción de bajas emisiones;
- prohibición de la quema de combustibles sólidos en zonas residenciales y otras zonas sensibles de cara a proteger la salud de los grupos vulnerables, entre ellos, los niños;
- aseguramiento de que las emisiones generadas por el sector de la construcción se minimizan mediante la adopción y el cumplimiento de políticas de reducción y vigilancia del polvo procedente de las obras de construcción, y establecimiento de límites a las emisiones de las máquinas móviles no de carretera (MMNC);
- revisión de los tipos de imposición a los vehículos que contemple las mayores emisiones reales de los automóviles diésel y los vehículos de inyección directa de gasolina para impulsar las ventas de los vehículos menos contaminantes;
- contratación pública e incentivos fiscales para fomentar la rápida aceptación de vehículos de emisiones muy bajas;
- apoyo a la readaptación de los filtros de partículas CEPE REC clase IV de las máquinas diésel, los camiones, los autobuses y los taxis;
- regulación de las emisiones de la maquinaria de construcción y de otras máquinas móviles no de carretera que operen en zonas densamente pobladas (también mediante la readaptación);
- campañas de aumento de la concienciación y alertas.
Anexo III – parte 1 – sección C bis (nueva)
C bis. Medidas de reducción de emisiones encaminadas a restringir las emisiones de hidrocarburos
Los Estados miembros reducirán las emisiones de compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM) fomentando el uso de tecnologías modernas libres de emisiones a base de tubos flexibles que ya se utilizan en otros sectores.
Las mangueras que se utilizan tradicionalmente en las gasolineras no son del todo herméticas, lo que permite escapes de hidrocarburos que pueden crear ozono en la baja atmósfera. Según una extrapolación, se estima que el volumen de las emisiones de hidrocarburo en las gasolineras de Europa asciende a unos 45 millones de litros al año. Un sistema moderno de llenado del depósito libre de emisiones podría contrarrestar las emisiones de hidrocarburos.
Anexo III – parte 2 – punto 1 – letra a – inciso i
i) las prioridades estratégicas y sus vínculos con las prioridades estratégicas de otros ámbitos pertinentes, por ejemplo el cambio climático,
i) las prioridades estratégicas y sus vínculos con las prioridades estratégicas de otros ámbitos pertinentes, por ejemplo la agricultura, la economía rural, la industria, la movilidad y el transporte, la conservación de la naturaleza y el cambio climático,
A este respecto, existen solapamientos y sinergias con más ámbitos políticos que meramente el cambio climático: también han de incluirse, por lo tanto, la agricultura, la industria, la economía rural y la conservación de la naturaleza.
Anexo III – parte 2 – punto 1 – letra b
b) las opciones estratégicas consideradas para cumplir los compromisos de reducción de emisiones para 2020 y a partir de 2030 y los niveles intermedios de emisión establecidos para 2025, así como para seguir mejorando la calidad del aire, y el análisis de esas opciones, en particular el método de análisis; los impactos, por separado o combinados, de las medidas y estrategias sobre las reducciones de emisiones y la calidad del aire y del medio ambiente; y las incertidumbres asociadas;
b) las opciones estratégicas consideradas para cumplir los compromisos de reducción de emisiones para 2020, 2025 y 2030, así como para seguir mejorando la calidad del aire, y el análisis de esas opciones, en particular el método de análisis; los impactos, por separado o combinados, de las medidas y estrategias sobre las reducciones de emisiones y la calidad del aire y del medio ambiente; y las incertidumbres asociadas;
Anexo III – parte 2 – punto 1 – letra d
d) si procede, una explicación de las razones por las que no pueden cumplirse los niveles intermedios de emisión para 2025 sin adoptar medidas que acarreen costes desproporcionados;
d) una explicación de las medidas adoptadas para alcanzar los compromisos nacionales en materia de reducción de emisiones;
Anexo III – parte 2 – punto 1 – letra d bis (nueva)
d bis) una explicación de la metodología utilizada para garantizar que las medidas destinadas a cumplir los compromisos de reducción nacionales para las PM2,5 otorgan prioridad a la reducción de las emisiones de hollín;
Anexo III – parte 2 – punto 1 – letra e
e) una evaluación de la coherencia de las medidas y estrategias elegidas con los planes y programas establecidos en otros ámbitos estratégicos pertinentes.
e) una evaluación de la coherencia de las medidas y estrategias elegidas con los planes y programas establecidos en otros ámbitos estratégicos pertinentes, en particular y sin limitarse a los planes de calidad del aire previstos en la Directiva 2008/50/CE, los planes nacionales transitorios y los planes de inspección previstos en la Directiva 2010/75/CE, los planes nacionales de acción en materia de eficiencia energética previstos en la Directiva 2012/27/UE, y los planes nacionales de acción en materia de energías renovables previstos en la Directiva 2009/28/CE, y los planes o programas pertinentes sometidos a los requisitos de la Directiva 2001/42/EC o disposiciones equivalentes en la legislación sucesiva.
Anexo III – parte 2 – punto 2 – letra a
a) una evaluación de los avances realizados en la aplicación del programa y en la reducción de emisiones y concentraciones;
a) una evaluación de los avances realizados en la aplicación del programa y en la reducción de emisiones y concentraciones y los beneficios medioambientales, para la salud pública y socioeconómicos asociados;
Una mayor información acerca de las repercusiones de la contaminación del aire contribuiría a mejorar los niveles de participación de los ciudadanos en las políticas en materia de contaminación del aire y, en especial, con la elaboración y puesta en marcha de los PNLCA.
Anexo III – parte 2 – punto 2 – letra b
b) cualquier cambio significativo del contexto político, las evaluaciones, el programa o el calendario de aplicación.
b) cualquier cambio significativo del contexto político, las evaluaciones (incluidos los resultados de las inspecciones y la vigilancia del mercado llevadas a cabo en virtud del artículo 6, apartado 2 ter), el programa o el calendario de aplicación.
Anexo III – parte 2 – punto 2 – letra b bis (nueva)
b bis) una evaluación de los progresos hechos en la consecución de los objetivos sanitarios y medioambientales a largo plazo de la Unión, a la luz de cualquier posible necesidad de actualización de los mismos, incluyendo todas las posibles nuevas directrices sobre calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud;
Anexo III – parte 2 – punto 2 – letra b ter (nueva)
b ter) En caso de que se actualice un programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica en el marco del artículo 6, apartado 4, este deberá recoger asimismo información sobre todas las medidas adicionales para reducir la contaminación atmosférica que se hayan evaluado a la escala local, regional o nacional adecuada al objeto de su puesta en marcha en relación con la consecución de los compromisos de reducción de emisiones y los objetivos de calidad del aire, incluidas las contempladas en el Anexo III de la presente Directiva y en el apartado 3 del Anexo XV (B) de la Directiva 2008/50/CE.
La elaboración de políticas basada en hechos debe ser la piedra angular de la legislación de la UE. Las leyes deben basarse en evaluaciones del impacto sólidas y exhaustivas que expliquen por qué la legislación por una parte aborda las preguntas clave de si una propuesta es necesaria y proporcionada, y, por otra, evalúa si es mejor emprender la acción en el ámbito de la UE. En el caso de la calidad del aire, la respuesta es clara: es un asunto importante, relativo a la salud humana y al medio ambiente, de carácter transfronterizo, que afecta profundamente a todos los ciudadanos de la UE y requiere acción inmediata.
Después de años en los que la política no le prestó atención, la contaminación del aire ha escalado posiciones en la agenda política como preocupación relevante en materia de salud pública. La mala calidad del aire contribuye a la muerte prematura, a las bajas laborales por enfermedad, a los elevados costes de atención sanitaria, la pérdida de productividad, las pérdidas de cosechas y los daños a edificios. En Europa, se estima que los costes externos relativos a la salud para la sociedad derivados de la contaminación del aire oscilan entre los 330 000 y los 940 000 millones de euros al año. Asimismo, cada vez existen más pruebas que muestran que la deposición de nitrógeno atmosférico está comportando cambios en el entorno natural tales como una diversidad reducida del sotobosque, un menor crecimiento de las plantas y un estado nutricional desequilibrado como consecuencia de la eutrofización y la acidificación.
Aunque se ha trabajado para reducir la contaminación del aire en toda la Unión, muchos Estados miembros no alcanzan los baremos acordados. Es más, la UE sigue lejos de su objetivo a largo plazo: cumplir los límites de contaminantes recomendados en las directrices sobre la calidad del aire de la OMS de 2005. El 18 de diciembre de 2013, la Comisión publicó el esperado paquete sobre aire puro, respaldado por una sólida evaluación del impacto. Este paquete incluye medidas para garantizar que se cumplan a corto plazo los objetivos existentes y fija nuevos objetivos de calidad del aire para el periodo hasta 2030. Consta de cuatro elementos: un programa «Aire puro para Europa»; una propuesta de decisión para ratificar la enmienda de 2012 al Protocolo de Gotemburgo del Convenio de la CEPE/ONU sobre la contaminación atmosférica transfronteriza a gran distancia en nombre de la UE; una propuesta de nueva directiva para reducir la contaminación de instalaciones de combustión de tamaño medio, tales como plantas de generación de energía para grandes edificios, e instalaciones industriales pequeñas; y, finalmente, la propuesta legislativa en la que se basa el presente informe, que revisa la Directiva sobre los techos nacionales de emisión (TNE) de 2001.
La propuesta de la Comisión revoca y sustituye la Directiva TNE en vigor y fija nuevos techos de emisiones para el dióxido de azufre, los óxidos de nitrógeno, el amoníaco y los compuestos orgánicos volátiles no metánicos para 2020 y 2030. También ampliará la Directiva para que cubra las partículas (PM2,5) a partir de 2020 y, a fin de introducir una sinergia importante con la legislación climática, el metano a partir de 2030. Los objetivos para 2020 reflejan los límites con los que se han comprometido por escrito a escala internacional en virtud del Protocolo de Gotemburgo.
Los nuevos objetivos de la propuesta para 2030 son el elemento más complicado con límites diferentes para cada Estado miembro y cada contaminante. Se basa en conseguir el 70 % de las reducciones máximas técnicamente viables en los efectos para la salud, tal como especifica la OMS; así pues, la Comisión ha determinado los límites para cada Estado miembro sobre la base del ámbito en el que ha valorado que pueden adoptarse las medidas con mejor relación coste/eficacia. En el texto de la Comisión también se exige a los Estados miembros que adopten programas nacionales de control de la contaminación del aire, que deben actualizarse cada dos años.
A pesar de que la propuesta original de revisión de la Directiva TNE se publicó hace casi 16 meses, la primera lectura por parte de los colegisladores se ha demorado como resultado del inicio de los nuevos mandatos en el Parlamento Europeo y la Comisión, y los largos debates entre los Estados miembros y la Comisión en relación con las hipótesis de referencia utilizadas para establecer los objetivos de reducción para 2030. Utilizando este tiempo adicional al inicio de la legislatura, la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo encargó una evaluación del impacto complementaria, publicada en octubre 2014, con objeto de investigar las interacciones entre la política de la UE en materia de calidad del aire y la política en materia de clima y energía para 2030 presentada por la Comisión a principios de 2014.
También se creó incerteza acerca del futuro de la propuesta tras su inclusión en el anexo II (lista de retiradas o modificaciones de propuestas pendientes) del programa de trabajo de la Comisión para 2015. En respuesta a las preocupaciones de los Estados miembros acerca de los costes y los efectos acumulados de la nueva legislación, la Comisión estudió retirar la propuesta, idea a la que se opusieron firmemente la ponente y el Parlamento Europeo, además de numerosos Estados miembros y partes interesadas. Habida cuenta de los claros beneficios para la salud humana y el medio ambiente, la Comisión ha optado por mantener la propuesta, aunque con la advertencia poco concreta de que se modificará como parte del seguimiento legislativo del paquete sobre clima y energía para 2030. Ahora puede iniciarse de verdad la primera lectura.
Es importante observar que la ponente apoya el compromiso de la nueva Comisión de introducir normativa más inteligente y racionalizada y de reducir las cargas administrativas tanto para las empresas como para los Estados miembros. La Directiva TNE no debería ser una excepción a este enfoque. Si bien los límites para las fechas previstas en el informe deben incentivar las reducciones de emisiones, también deberían fijarse en un nivel realista, proporcionado, viable y basado en hechos, y que no afecte a un solo sector de manera desproporcionada.
La ponente ha planteado el presente informe siguiendo el principio de que una normativa mejor y la protección del medio ambiente no se excluyen mutuamente. Por ello, la presente Directiva debe ser coherente con otros pilares de la política de la UE y armonizarse, cuando sea posible, con proyectos legislativos relacionados. Datos sólidos, un mejor intercambio de información y atención específica a la supervisión y a la presentación de informes tanto para los techos nacionales de emisiones como para la legislación sobre todas las fuentes resultarán clave para el éxito a largo plazo de la presente Directiva, y es obligatorio lograr estos objetivos.
En el contexto del marco de las políticas de clima y energía para 2030, es posible que, en el futuro, sea necesario modificar la Directiva TNE sobre la base de los resultados legislativos en los que se basa el marco para 2030. De hecho, la UE ha dedicado gran parte de sus esfuerzos en los últimos decenios a combatir el cambio climático en detrimento de la calidad del aire. De esta manera se han fomentado políticas divergentes e incoherentes. Por ejemplo, las políticas climáticas han promovido grandes aumentos en la cuota de la flota de automóviles diésel, una gran fuente de óxidos de nitrógeno y partículas, pues aproximadamente sus emisiones de CO2 del tubo de escape son inferiores en un 15 % respecto a los vehículos de gasolina.
Existen interacciones importantes entre las políticas sobre el clima y sobre la calidad del aire. Teniéndolo en cuenta, la ponente ha decidido mantener el metano dentro del ámbito de aplicación de la presente Directiva. Las emisiones de metano ya se regulan directamente mediante la legislación de la UE en vigor, por ejemplo, dentro de la Directiva relativa al vertido de residuos, e indirectamente mediante la Decisión sobre el esfuerzo compartido, al tratarse de un gas con un fuerte efecto invernadero. No obstante, el metano resulta también una significativa sustancia precursora del ozono y, por tanto, es importante tratarla de manera específica en la presente legislación.
Para garantizar que se avanza hacia los límites previstos para 2030, la ponente ha añadido objetivos plenamente vinculantes para 2025 para todos los contaminantes, excepto el amoníaco. Los objetivos de la Comisión para el amoníaco con vistas a 2030 serán difíciles de alcanzar en algunos Estados miembros, en especial aquellos con un sector agrícola extenso, y es muy necesaria una cierta flexibilidad, pues resulta difícil mitigar los niveles de amoníaco de manera rápida y eficaz. Por este motivo, y por no existir flexibilidad para este contaminante en la propuesta de la Comisión, se ha optado por incluir solo un límite para 2030.
La ponente también ha decidido eliminar la flexibilidad que permite compensar reducciones en las emisiones de óxidos de nitrógeno, dióxidos de azufre y partículas procedentes de la navegación internacional. Una disposición orientada a reducir las emisiones marítimas en lugar de las terrestres sería extremamente difícil de aplicar y de supervisar en la práctica. Además, la flexibilidad no se aplicaría de la misma manera a todos los Estados miembros, pues los países sin litoral quedarían excluidos.
Es necesario informar bien a los Estados miembros sobre su rendimiento a la hora de cumplir sus compromisos específicos en materia de reducción de emisiones. Cuando los Estados miembros se encuentren en riesgo de no cumplir sus obligaciones, deberían existir medidas para detectar el problema al inicio, lo que permitiría a los países adoptar medidas correctivas. Es fundamental que la Comisión lleve a cabo una supervisión exhaustiva y tenga un papel de alerta rápida a este respecto, tanto ayudando a los Estados miembros con elementos clave de sus programas nacionales como, en los casos más graves, permitiéndoles adoptar las acciones necesarias. Cuando sean necesarios procedimientos de infracción, la Comisión debe adoptar medidas, pero no deben considerarse solo sancionadoras: deben verse como el último recurso.
Admito que algunos de los objetivos pueden ser difíciles para los Estados miembros y, en determinadas circunstancias, la UE debe prestar ayuda a cambio de una mejor transposición. La ponente considera que la calidad es un bien público y, por ello, los Estados miembros deben tener la posibilidad de recibir fondos de la UE. Por tanto, es necesario estudiar sistemas nuevos e innovadores para financiar las reducciones de emisiones.
Por ejemplo, la política agrícola común (PAC) es un recurso financiero relevante y el reciente acuerdo interinstitucional para reformarla en 2013 dedicaba mayor atención a introducir medidas más ecológicas y favorables al medio ambiente en la agricultura europea. La ponente estima que la calidad del aire debe formar parte de este discurso de la misma manera que otros bienes públicos, puesto que el sector agrícola es una fuente significativa de emisiones de amoníaco y de metano.
Por último, es importante reconocer como se debe que la Directiva TNE es el acto legislativo global europeo para la calidad del aire y que, sin una legislación relativa a las fuentes que resulte eficaz y aplicable, los Estados miembros no cumplirán nunca sus objetivos en materia de reducción de emisiones. Dicho de otro modo, hacer más severas las normas en materia de calidad del aire resultará superfluo si no reducimos la contaminación procedente de las fuentes principales.
El sector de la automoción es un ejemplo clave: es fundamental que la Comisión presente su Reglamento sobre emisiones Euro 6c, tanto tiempo aplazado, para aplicar las emisiones en condiciones de conducción real («real driving emissions» o RDE) a los requisitos de homologación de tipo para los nuevos vehículos. En opinión de la ponente, una acción sancionadora por incumplimiento de los límites de óxidos de nitrógeno resulta extremadamente difícil de justificar si las normas de ensayo no son adecuadas y subestiman en gran medida las emisiones en la carretera.
Aceptando este punto, la ponente considera además indispensable permitir a las autoridades competentes que garanticen que pueden adoptar las medidas necesarias para cumplir toda la legislación pertinente para cumplir los límites previstos para 2030. Un buen ejemplo de tales medidas sería la creación de zonas de bajas emisiones (ZBE), un sistema de cánones de contaminación del tráfico destinado a reducir las emisiones de los vehículos diésel en las zonas urbanas más afectadas por los óxidos de nitrógeno y las partículas.
OPINIÓN de la Comisión de Industria, Investigación y Energía (22.4.2015)
Ponente de opinión: Adam Gierek
Las emisiones antropogénicas de gases y partículas están provocadas en gran medida por la combustión incompleta de combustibles en calefacción, transporte y producción de energía, por procesos industriales químicos y por fenómenos de abrasión en el transporte rodado. Su intensidad puede tener carácter estacional y concierne, entre otras, a las emisiones de bajo nivel.
La Directiva del Parlamento y el Consejo tiene por objeto establecer los nuevos límites nacionales de emisiones para los tipos más significativos de contaminantes atmosféricos. La propuesta aspira a sustituir la vigente Directiva 2001/81/CE sobre techos nacionales de emisión de determinados contaminantes atmosféricos que cada Estado miembro debía alcanzar en 2010, y al mismo tiempo adaptar la legislación de la UE a los compromisos internacionales derivados del Protocolo de Gotemburgo de 1999. El objetivo es reducir las posibles amenazas a la salud humana, al medio ambiente y al clima, respondiendo a la revisión de la política de protección de la atmósfera, dentro del nuevo paquete legislativo de la Unión.
Además de adaptar la legislación de la UE a las nuevas disposiciones del Protocolo, la Directiva propuesta prevé algunas modificaciones ‒concretamente un gradual refuerzo de los compromisos de reducción a partir de 2020‒ en relación con cuatro tipos de gases contaminantes contemplados en la vigente Directiva (dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM) y amoníaco (NH3)), con las partículas finas de diámetro no menor de 2,5 micras (de conformidad con el Protocolo modificado) y con las emisiones de metano. Dentro de estos ambiciosos planes de reducción de contaminantes, la propuesta prevé niveles de emisiones intermedios para 2025.
Las obligaciones de los Estados miembros de reducir las emisiones se expresan como porcentaje de reducción de emisiones entre el volumen total de un tipo determinado de contaminante en el año de referencia (2005) y el volumen total de emisiones de dicho contaminante liberadas a la atmósfera en el año-objetivo. La Directiva obliga a los Estados miembros a elaborar programas nacionales de control de la contaminación atmosférica y a actualizarlos cada dos años. Los programas deberán contener una descripción de las acciones que permitirán a los Estados valorar las repercusiones financieras de la consecución de los objetivos de reducción. Los Estados miembros tendrán asimismo la obligación de controlar las emisiones de contaminantes atmosféricos y de elaborar balances nacionales y pronósticos de emisiones. Los Estados deberán presentar a la Comisión tanto los programas nacionales como los balances de emisiones.
La Directiva propuesta introduce asimismo un pequeño cambio en la Directiva 2003/35/CE sobre participación del público en la elaboración de determinados planes y programas relacionados con el medio ambiente. El cambio consiste en una referencia a una disposición relativa a la elaboración de programas nacionales de control de la contaminación atmosférica.
La modificación de la Directiva 2003/35/CE se ha hecho necesaria, entre otras razones, por la acidificación de los suelos, la eutrofización de las aguas y el progresivo cambio climático. Es imprescindible, pues, un nuevo acto jurídico para consolidar las disposiciones ya aplicadas.
Las más importantes son las modificaciones relativas a normas sobre participación pública en la elaboración de planes y programas en el ámbito del medio ambiente. Se ha introducido, por consiguiente, en el anexo I de la citada Directiva una referencia a las disposiciones nacionales reguladores del control de la contaminación atmosférica.
Posición del ponente de opinión
El ponente de opinión valora positivamente la propuesta de nueva Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo, pero debe precisar que su contenido básico se elaboró hace ya un cuarto de siglo y la propuesta no hace referencia alguna a la necesidad de mejorar la regulación y el control de estas emisiones, especialmente a nivel local, mediante el perfeccionamiento de los métodos de medición.
1) La propuesta no contempla las emisiones de todas las partículas, incluidas las de diámetro inferior a 2,5 micras y muy especialmente las más peligrosas para la salud y para el clima, es decir, las de magnitudes nanométricas.
2) Tampoco se contemplan las emisiones de hidrocarburos aromáticos clorados, es decir, de dioxinas.
3) Un aspecto importante y pertinente es el problema de la estacionalidad de las emisiones, en particular el aumento de estas en los períodos de calefacción, incluidas las llamadas emisiones de bajo nivel.
4) Puesto que las emisiones no conocen las fronteras, los países marítimos, así como el transporte marítimo y aéreo, no deben quedar exentos de la obligación de reducir sus emisiones. Los países no deben poder evaluar sus emisiones de manera «flexible».
5) Uno de los gases peligrosos liberados antropogénicamente, si bien no producidos antropogénicamente en grandes cantidades, es el sulfuro de hidrógeno (H2S). Son conocidos, por ejemplo, los métodos bacterianos de refinado de crudo petrolífero con alto contenido en azufre durante el transporte marítimo que liberan a la atmósfera importantes cantidades de este gas tóxico.
6) Desde una perspectiva formal, no obstante, y en particular en las referencias al contenido de diversos anexos a las propuestas de la Comisión, el proyecto de Directiva adolece de falta de transparencia. En opinión del ponente, el acto jurídico debe contar con sus propios anexos, o como mínimo indicar con mayor precisión a qué documentos concretos se hace referencia.
La Comisión de Industria, Investigación y Energía pide a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, competente para el fondo, que tome en consideración las siguientes enmiendas:
(4 bis) Los Estados miembros y la Unión se han comprometido a reducir sus emisiones de mercurio en el marco de la aplicación del Convenio de Minamata sobre el mercurio.
La presente Directiva debe contribuir a la reducción de las emisiones de mercurio en la UE, según exige la Estrategia comunitaria sobre el mercurio de 2005 y el Convenio de Minamata sobre el mercurio, del que son parte los Estados miembros y la Unión.
(8 bis) La presente Directiva debe contribuir a la reducción de las emisiones de mercurio en la Unión, según exige la Estrategia comunitaria sobre el mercurio de 2005 y el Convenio de Minamata sobre el mercurio, del que son parte los Estados miembros y la Unión.
(9) Los Estados miembros deben cumplir los compromisos de reducción de emisiones previstos en la presente Directiva para 2020, 2025 y 2030.
Los compromisos nacionales de reducción de las emisiones deben ser vinculantes también para 2025, de modo que se consigan «niveles de calidad del aire tales que no puedan afectar de forma inaceptable ni presentar un peligro para la salud humana o el medio ambiente».
(9 bis) Para determinar los compromisos de reducción de las emisiones, se deben tener en cuenta los esfuerzos llevados a cabo en el pasado por los Estados miembros.
(11) Para promover un cumplimiento rentable de los compromisos nacionales de reducción de emisiones, debe autorizarse a los Estados miembros a contabilizar las reducciones de las emisiones del tráfico marítimo internacional en los casos en que las emisiones de ese sector sean inferiores a los niveles de emisión que se conseguirían gracias al cumplimiento de las normas legislativas de la Unión, en particular las disposiciones que imponen límites para el contenido de azufre de los combustibles previstas en la Directiva 1999/32/CE del Consejo21. Para los fines de la comprobación del cumplimiento de sus techos de emisión, de sus compromisos nacionales de reducción de emisiones y de sus niveles intermedios de emisión, los Estados miembros podrían adaptar sus inventarios nacionales de emisiones a la luz de los avances en los conocimientos científicos y en las metodologías en el ámbito de las emisiones. La Comisión podría oponerse a la utilización de alguna de estas medidas de flexibilidad por un Estado miembro si no se cumplieran las condiciones establecidas en la presente Directiva.
Se deriva de la enmienda relativa a la supresión de los compromisos de reducción de emisiones de metano de la Directiva. Sin tales compromisos, no es necesario contar con métodos de cumplimiento conjunto de aquellos.
(12) Los Estados miembros deben adoptar y aplicar un programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica con vistas a cumplir sus requisitos de reducción de emisiones, así como a contribuir efectivamente a la consecución de los objetivos de la Unión en materia de calidad del aire. A tal fin, los Estados miembros deben tener en cuenta la necesidad de reducir las emisiones en las zonas y aglomeraciones afectadas por concentraciones excesivas de contaminantes atmosféricos y/o en aquellas que contribuyen significativamente a la contaminación atmosférica de otras zonas y aglomeraciones, incluso en los países vecinos. Los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica deben, a tal fin, contribuir a la aplicación satisfactoria de los planes de calidad del aire adoptados en virtud del artículo 23 de la Directiva 2008/50/CE del Parlamento Europeo y del Consejo23.
(26 bis) Los países candidatos y los países candidatos potenciales deben armonizar, en la medida de lo posible, su reglamentación nacional con la presente Directiva.
La presente Directiva se aplicará a las emisiones de los contaminantes indicados en el anexo I desde todas las fuentes presentes en el territorio de los Estados miembros, sus zonas económicas exclusivas y las zonas de control de la contaminación.
La presente Directiva se aplicará a las emisiones de los contaminantes indicados en el anexo I desde todas las fuentes antropogénicas presentes en el territorio de los Estados miembros, sus zonas económicas exclusivas y las zonas de control de la contaminación.
El ámbito de aplicación debe ser exacto y coherente con lo establecido en otros artículos, como el artículo 4.
1. Los Estados miembros limitarán, al menos, sus emisiones antropogénicas anuales de dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM), amoníaco (NH3), partículas (PM2,5) y mercurio (Hg). La limitación de las emisiones de compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM) y de metano (CH4) se situará en el contexto más amplio de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
El anexo II tiene que modificarse consiguientemente. El mercurio y sus compuestos son muy tóxicos para los seres humanos, sobre todo durante la fase de desarrollo del sistema nervioso. En forma de vapor, se incorpora rápidamente al torrente sanguíneo por inhalación. El metabolismo microbiano del mercurio depositado puede crear metilmercurio, una neurotoxina sobre la que existe abundante documentación y que tiene la capacidad de acumularse en los organismos y concentrarse en las cadenas alimentarias
2. Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 1, los Estados miembros adoptarán todas las medidas necesarias que no acarreen costes desproporcionados para limitar en 2025 sus emisiones antropogénicas de SO2, NOx, COVNM, NH3, PM2,5 y CH4. El nivel de esas emisiones se determinará sobre la base de los combustibles vendidos, según una trayectoria lineal establecida entre sus niveles de emisión de 2020 y los niveles de emisión fijados por sus compromisos de reducción de emisiones para 2030.
En caso de que las emisiones de 2025 no puedan limitarse de acuerdo con la trayectoria determinada, los Estados miembros explicarán las razones en los informes que presenten a la Comisión de acuerdo con el artículo 9.
La presente enmienda es consecuencia de la enmienda al artículo 4, apartado 1. Así pues, los compromisos nacionales de reducción de las emisiones también deben ser vinculantes para 2025.
b) las emisiones que se produzcan en las Islas Canarias, los Departamentos Franceses de Ultramar, Madeira y Azores;
c) las emisiones del tráfico marítimo nacional desde y hacia los territorios mencionados en la letra b);
No cabe cerrar los ojos a todas estas emisiones, que al igual que el CO2 permanecen largo tiempo en la atmósfera y contribuyen al cambio climático.
3 bis. Los niveles de emisiones antropogénicas se determinarán restando las emisiones naturales del total de emisiones.
Se hace aquí referencia a las emisiones naturales ‒por ejemplo en las tierras de cultivo‒ tanto de óxidos de nitrógeno como de partículas.
2. Los Estados miembros podrán cumplir conjuntamente los compromisos de reducción de emisiones y los niveles intermedios de emisión correspondientes al metano indicados en el anexo II, siempre que satisfagan las condiciones siguientes:
a) que cumplan todos los requisitos y modalidades aplicables previstos en la legislación de la Unión, en particular en la Decisión nº 406/2009/CE del Parlamento Europeo y del Consejo;
b) que hayan adoptado y aplicado medidas efectivas para garantizar el funcionamiento correcto del cumplimiento conjunto.
En caso de que logre evitarse la doble reglamentación relativa al metano en la presente Directiva, procede suprimir este apartado. El metano se incluye en el régimen relativo al cambio climático, tanto en la Decisión sobre el esfuerzo de los Estados miembros para reducir sus emisiones de gases como en el RCDE. En este caso, en el contexto de la revisión de la Directiva NEC, constituiría un caso de doble reglamentación, que debería evitarse en vista de los esfuerzos emprendidos en materia de mejora de la reglamentación y adecuación y eficacia de la normativa (RETIF) relativa a las pymes.
Artículo 5 – apartado 3 – párrafo 1 bis (nuevo)
Los Estados miembros podrán apartarse de los compromisos nacionales de reducción de las emisiones con arreglo al anexo II en la medida en que se hayan modificado los factores técnicos y económicos que fundamentaron la asignación de objetivos original.
Se debería aprender de los errores del pasado a la hora de fijar objetivos sobre la base de situaciones hipotéticas que aún no se han dado. Si se alteran de manera perceptible las previsiones y los factores de emisión, así como las circunstancias económicas o técnicas, debe existir la posibilidad de corregir los objetivos por contaminante y Estado miembro. Se propone aquí dicha posibilidad, que no debe suponer (en combinación con la enmienda al artículo 5, apartado 1, relativa al mecanismo de flexibilidad en relación con zonas críticas) un menoscabo de la consecución de los objetivos de toda la UE.
Artículo 5 – apartado 3 – párrafo 1 ter (nuevo)
Los Estados miembros informarán de las causas de la divergencia de los objetivos a la Comisión y solicitarán una concesión de créditos. La Comisión otorgará poderes para adoptar, con arreglo al artículo 13, actos delegados para el desarrollo de métodos y criterios y para decidir a propósito de la concesión de créditos de emisión.
Si la Comisión no plantea ninguna objeción en los nueve meses siguientes a la recepción del informe pertinente a que se refiere el artículo 7, apartados 4, 5 y 6, el Estado miembro de que se trate considerará que el recurso a la medida de flexibilidad aplicada ha sido aceptado y es válido para ese año.
Hay un evidente problema con el recurso a la flexibilidad, a saber, la falta de criterios claros para determinarla. Es por ello que la propuesta establece que el árbitro último en este aspecto sea la propia Comisión.
6 bis. Si, en un año determinado, un Estado miembro concluye que no puede cumplir los compromisos de reducción de las emisiones establecidos en el anexo II, podrá hacerlo promediando sus emisiones nacionales anuales relativas al año de que se trate con las del año o los dos años anteriores, siempre que dicho promedio no sea superior a su compromiso.
En un año concreto, ciertas emisiones pueden verse afectadas de manera significativa por las condiciones externas, por ejemplo, bajas temperaturas durante el invierno o clima seco durante el verano. Estas condiciones darán lugar a una modificación de la demanda de electricidad y calefacción y de las posibilidades de utilizar una generación libre de emisiones. La posibilidad de recurrir a un promedio compensa estas fluctuaciones anuales.
Los Estados miembros incluirán, en la medida de lo necesario, las medidas de reducción de emisiones establecidas en el anexo III, parte 1, o medidas que tengan una incidencia ambiental equivalente, con vistas a cumplir los compromisos nacionales de reducción de emisiones pertinentes.
Los Estados miembros podrán incluir las medidas de reducción de emisiones establecidas en el anexo III, parte 1, o medidas que tengan una incidencia ambiental equivalente, con vistas a cumplir los compromisos nacionales de reducción de emisiones pertinentes.
La parte I del anexo III establece medidas que pueden incluirse en los programas nacionales de lucha contra la contaminación. Pretende ser orientativa y ofrecer a los Estados miembros flexibilidad a la hora de elegir las medidas para conseguir las reducciones de las emisiones exigidas. El texto del artículo debe ser coherente.
3. Los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica se actualizarán cada dos años.
3. Los programas nacionales de lucha contra la contaminación atmosférica se actualizarán cada cuatro años.
La propuesta exige que los programas se actualicen cada dos años. Este intervalo entre revisiones es demasiado breve y resultaría ineficaz y costoso para las autoridades competentes y las partes interesadas. Por otra parte, la actualización de los programas no debe constituir una revisión sistemática sino que únicamente se aplicará a los contaminantes con respecto a los que puedan haberse incumplido los compromisos de reducción de las emisiones.
4. Sin perjuicio del apartado 3, las políticas y medidas de reducción de emisiones previstas en el programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica se actualizarán en un plazo de doce meses en cualquiera de los dos casos siguientes:
4. Sin perjuicio del apartado 3, las políticas y medidas de reducción de emisiones previstas en el programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica se actualizarán en un plazo de veinticuatro meses:
Habida cuenta del tiempo necesario para actualizar un plan, se debería contar con un plazo de dos años para actualizar un plan en caso de que no se cumpla la Directiva.
Es consecuencia de la supresión del artículo 5 (medidas de flexibilidad).
5. Los Estados miembros que opten por la medida de flexibilidad contemplada en el artículo 5, apartado 2, presentarán otro informe que permita a la Comisión revisar y evaluar el cumplimiento de las condiciones previstas en esa disposición.
1. Los Estados miembros garantizarán el seguimiento de los impactos negativos de la contaminación atmosférica sobre los ecosistemas, de acuerdo con los requisitos establecidos en el anexo V.
Los Estados miembros presentarán a la Comisión su programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica [en los tres meses siguientes a la fecha a que se refiere el artículo 17 - fecha pendiente de inserción por la OPOCE], y, posteriormente, sus actualizaciones cada dos años.
Los Estados miembros presentarán a la Comisión su programa nacional de lucha contra la contaminación atmosférica [en los tres meses siguientes a la fecha a que se refiere el artículo 17 – fecha pendiente de inserción por la OPOCE], y, posteriormente, sus actualizaciones cada cuatro años.
Habida cuenta del nivel de complejidad de los programas nacionales de lucha contra la contaminación, es importante que los Estados miembros dispongan de tiempo suficiente para llevar a cabo actualizaciones.
3. Los Estados miembros comunicarán sus emisiones nacionales y sus proyecciones de emisiones de CH4 de acuerdo con el Reglamento (UE) nº 525/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo31.
31 Reglamento (UE) nº 525/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2013, relativo a un mecanismo para el seguimiento y la notificación de las emisiones de gases de efecto invernadero y para la notificación, a nivel nacional o de la Unión, de otra información relevante para el cambio climático, y por el que se deroga la Decisión nº 280/2004/CE (DO L 165 de 18.6.2013, p. 13).
Se deriva de la supresión de los compromisos de reducción de emisiones de metano de la Directiva. Sin los compromisos, no es necesario presentar información sobre las emisiones de metano y las proyecciones relativas a dicha sustancia en el contexto de la Directiva NEC.
Se trata de que la reducción de las emisiones nacionales para 2025 sea vinculante.
2. Los informes a que se refiere el apartado 1 incluirán una evaluación de los impactos ambientales y socioeconómicos de la presente Directiva.
Es importante garantizar que se examinen exhaustivamente las repercusiones medioambientales y socioeconómicas de esta Directiva.
La Unión y los Estados miembros, según convenga, promoverán la cooperación bilateral y multilateral con terceros países y la coordinación con las organizaciones internacionales pertinentes, en particular el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE/ONU), la Organización Marítima Internacional (OMI) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), incluso mediante el intercambio de información en materia de investigación y desarrollo científicos y tecnológicos, con objeto de mejorar las bases necesarias para la reducción de emisiones. Los Estados miembros realizarán consultas a nivel transfronterizo sobre los riesgos mutuos planteados por las emisiones de regiones industriales vecinas para sus territorios y los Estados miembros en cuestión elaborarán planes conjuntos para la eliminación o reducción de dichas emisiones.
2. Los poderes para adoptar los actos delegados mencionados en el artículo 5, apartado 3, en el artículo 6, apartado 7, en el artículo 7, apartado 9, y en el artículo 8, apartado 3, se otorgan a la Comisión por un período de tiempo indefinido a partir de la fecha de entrada en vigor de la presente Directiva.
Se trata de una ampliación técnica para la aplicación de la enmienda al artículo 5, apartados 1 y 3, en relación con los dos mecanismos de flexibilidad adicionales propuestos en aquella.
Artículo 17 – apartado 1 – párrafo 1
Los Estados miembros adoptarán, a más tardar el [dieciocho meses después de su entrada en vigor- fecha pendiente de inserción por la OPOCE], las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo establecido en la presente Directiva.
Los Estados miembros adoptarán, a más tardar el [veinticuatro meses después de su entrada en vigor – fecha pendiente de inserción por la OPOCE], las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo establecido en la presente Directiva.
Es importante garantizar que los Estados miembros dispongan de tiempo suficiente para transponer la Directiva a sus legislaciones nacionales.
Artículo 18 – apartado 1 – párrafo 2 – letra a
a) el artículo 1 y el anexo I, hasta el 31 de diciembre de 2019;
Anexo I – sección A – cuarta fila
Emisiones proyectadas, por categorías de fuentes
Cada año, desde 2005 hasta el año de comunicación menos dos (X – 2)
La propuesta de incluir las emisiones de metano en la Directiva a partir de 2030 iría más allá de lo establecido en la legislación climática internacional en vigor, lo que ocasionaría una carga reglamentaria adicional a la industria y los Estados miembros sin un beneficio correspondiente para el medio ambiente.
Anexo I – sección A – quinta fila
Emisiones previstas por categoría de fuente combinada
Cuadro a): Compromisos de reducción de las emisiones de dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM). Combustibles vendidos, año de referencia 2005.
quier año entre 2020 y 2024
quier año entre 2025 y 2029
quier año a partir de 2030
Las cifras (límites de emisión) se extraen de la reducción de distancias en un 75 % recogida en la evaluación de impacto de la Comisión, la cual, según dicha evaluación de impacto y la del Parlamento Europeo, es la opción más rentable.
Cuadro b): Compromisos de reducción de las emisiones de amoníaco (NH3), partículas finas (PM2,5) y metano (CH4). Combustibles vendidos, año de referencia 2005.
Reducción de las emisiones de CH3 en comparación con 2005
Cuadro b): Compromisos de reducción de las emisiones de amoníaco (NH3), partículas finas (PM2,5) y mercurio (Hg). Combustibles vendidos, año de referencia 2005.
Reducción de las emisiones de Hg en comparación con 2005
quier año entre 2020 y 2029