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Timestamp: 2018-06-21 22:18:40
Document Index: 266714984

Matched Legal Cases: ['artículo 50', 'artículo 114', 'artículo 13', 'artículo 290', 'artículo 114', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 4', 'artículo 15', 'artículo 73', 'artículo 3', 'artículo 22', 'artículo 4']

Adrián Francisco Javier Rey de la Fuente
2 COMISIÓN EUROPEA Bruselas, COM(2011) 779 final 2011/0359 (COD) Propuesta de REGLAMENTO DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO sobre los requisitos específicos para la auditoría legal de las entidades de interés público (Texto pertinente a efectos del EEE) {SEC(2011) 1384 final} {SEC(2011) 1385 final}
3 EXPOSICIÓN DE MOTIVOS 1. CONTEXTO DE LA PROPUESTA Las medidas adoptadas dentro y fuera de Europa como consecuencia directa de la crisis financiera se han centrado sobre todo en la necesidad urgente de estabilizar el sistema financiero. Si bien el papel de los bancos, los fondos de inversión libre, las agencias de calificación, los supervisores y los bancos centrales ha sido cuestionado y analizado en profundidad en diversas ocasiones, hasta ahora apenas se ha prestado atención al papel desempeñado en esta crisis por los auditores, y menos aún al papel que hubieran debido desempeñar. Teniendo en cuenta que los bancos hicieron aflorar enormes pérdidas entre 2007 y 2009 relacionadas con las posiciones que mantenían dentro y fuera de sus balances, son muchos los ciudadanos e inversores que se preguntan cómo fue posible que los auditores emitiesen en dichos ejercicios informes de auditoría limpios sobre las cuentas de sus clientes (en particular, los bancos). Es importante destacar que en una crisis en la que, entre los meses de octubre de 2008 y 2009, se comprometieron para apoyar a los bancos 4 588,900 millones de EUR del dinero de los contribuyentes, volumen de ayudas que representó el 39 % del PIB de la UE-27 en , ningún componente del sistema financiero puede quedar al margen de las mejoras. La solidez de la auditoría es fundamental para restablecer la credibilidad y la confianza de los mercados. Contribuye a proteger al inversor, proporcionándole información fácilmente accesible, que resulte económica y fidedigna en relación con los estados financieros de las empresas. Puede asimismo reducir potencialmente el coste del capital de las empresas auditadas al garantizar una mayor transparencia y fiabilidad de sus estados financieros. También conviene destacar que los auditores tienen encomendada por ley la realización de las auditorías de los estados financieros de las sociedades de responsabilidad limitada y/o de las autorizadas para ofrecer servicios en el sector financiero. Esta delegación de tareas responde al cumplimiento de la función social de formular una opinión sobre si los estados financieros de estas sociedades presentan una imagen fiel. Las normas comunitarias han regulado parcialmente las auditorias legales desde 1984, año en que la Directiva 1984/253/CEE armonizó los procedimientos para la autorización de los auditores. La Directiva 2006/43/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de mayo de 2006, relativa a la auditoría legal de las cuentas anuales y de las cuentas consolidadas, por la que se modifican las Directivas 78/660/CEE y 83/349/CEE del Consejo y se deroga la Directiva 84/253/CEE del Consejo (denominada, en lo sucesivo, Directiva 2006/43/CE), adoptada en 2006, amplió considerablemente el ámbito de aplicación de la Directiva anterior. 1 El gran volumen de las ayudas aprobadas en el conjunto de todos los programas se explica por el hecho de que algunos Estados miembros adoptaron amplios regímenes de garantías globales que cubrían la totalidad de la deuda de sus bancos. Este tipo de medidas de garantía ha sido el aplicado preferentemente por la mayoría de los Estados miembros. Las medidas de recapitalización aprobadas ascendieron a millones de EUR (4,5 % del PIB), de los que los Estados miembros desembolsaron efectivamente en 2009 unos millones. En el período comprendido entre octubre de 2008 y octubre de 2010, la Comisión autorizó medidas destinadas a paliar la crisis financiera mediante ayudas estatales en 22 Estados miembros, es decir, en todos los Estados miembros a excepción de Bulgaria, la República Checa, Estonia, Malta y Rumanía. ES 2 ES
4 La crisis financiera ha puesto de manifiesto las debilidades de la auditoría legal, especialmente en lo relativo a las Entidades de Interés Público (EIP), es decir, de aquellas entidades que poseen una relevancia pública especial a causa de su actividad, tamaño o número de empleados, o bien debido a que su estructura empresarial determina que su círculo de interesados sea amplio. Por todo lo anterior, la presente propuesta define las condiciones para la realización de la auditoría de los estados financieros de las EIP. 2. RESULTADOS DE LAS CONSULTAS A LAS PARTES INTERESADAS Y EVALUACIONES DE IMPACTO La Comisión llevó a cabo una consulta desde el 13 de octubre al 8 de diciembre de Se recibieron en total cerca de 700 respuestas de diversas partes interesadas, entre ellas miembros de la profesión de auditor, supervisores, inversores, estudiosos, empresas, organismos oficiales, organismos profesionales y particulares. La consulta ha revelado tanto la voluntad de cambio como la resistencia al mismo, y las partes interesadas que disfrutan actualmente en una posición firmemente asentada se muestran particularmente reacias a cambiar. Por otra parte, especialmente los auditores de tamaño pequeño y medio, al igual que los inversores, opinaban que la reciente crisis financiera había dejado al descubierto graves deficiencias. Un resumen de las contribuciones públicas recibidas está disponible en: Además de lo anterior, la Comisión organizó el 10 de febrero de una conferencia de alto nivel sobre auditoría que permitió un nuevo intercambio de puntos de vista. El Parlamento Europeo adoptó el 13 de septiembre de 2011 un informe de iniciativa en respuesta al Libro Verde de la Comisión, en el que insta a esta a introducir una mayor transparencia y competencia en el mercado de auditoría 4. El Comité Económico y Social Europeo (CESE) emitió un dictamen similar el 16 de junio de Estas cuestiones fueron sometidas asimismo a la consideración de los Estados miembros en la reunión del Comité de Servicios Financieros celebrada el 16 de mayo de 2011, y en la reunión del Comité de Regulación de la Auditoría que tuvo lugar el 24 de junio de En aplicación de los principios de mejora de la legislación, la evaluación de impacto ha identificado los diversos problemas que pueden requerir iniciativas reguladoras: Existe una diferencia de expectativas entre lo que las partes interesadas esperan de una auditoría y lo que los auditores realmente hacen. La independencia no está garantizada ni se puede demostrar en el contexto de un paradigma en el que la auditoría representa en realidad un servicio comercial más Comisión Europea, Libro verde sobre la política de auditoría: lecciones de la crisis, COM (2010)561, COM(2010)561 final, DO C 248 de , p. 92. ES 3 ES
5 entre muchos otros. La inexistencia de licitaciones regulares de los servicios de auditoría, unida a la falta de rotación periódica de las sociedades que los realizan, ha privado a estos servicios de su atributo más característico: la actitud de escepticismo profesional. Concentración del mercado e inexistencia de alternativas: el mercado se encuentra tan polarizado que son raras las ocasiones en que una EIP no es auditada por alguna de las «cuatro grandes». En la mayoría de los Estados miembros, dichas «cuatro grandes» auditan más del 85 % de las grandes empresas cotizadas. En la evaluación de impacto se consideraron las siguientes opciones de actuación: Clarificar y especificar el alcance de la auditoría legal y mejorar la información que el auditor debe proporcionar a los usuarios, a las entidades auditadas, a los comités de auditoría y a los supervisores. La prohibición de prestar servicios ajenos a la auditoría a las entidades auditadas, llegando incluso a prohibir dicha prestación en todos los casos, sería una respuesta eficaz a la necesidad de potenciar la independencia y el escepticismo profesional. Asimismo, unas normas más estrictas sobre la designación de auditores y la rotación obligatoria de las sociedades de auditoría contribuirían a una mayor calidad de las auditorías. Para facilitar la selección imparcial del proveedor de servicios de auditoría, prohibir las cláusulas contractuales que restrinjan las opciones disponibles, mejorando la transparencia en lo que atañe a la calidad de la auditoría y a las propias sociedades de auditoría, y creando un certificado acreditativo de la calidad de la auditoría. Al objeto de ampliar las posibilidades de elección de los proveedores de servicios de auditoría, eliminar las restricciones que afectan a la propiedad. Fortalecer las autoridades nacionales de supervisión de las auditorías y establecer mecanismos de cooperación a escala europea en el marco de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM). El informe de evaluación de impacto correspondiente a esta propuesta puede consultarse en: 3. ELEMENTOS JURÍDICOS DE LA PROPUESTA 3.1 Fundamento jurídico La actual Directiva 2006/43/CE se basa en el artículo 50 del TFUE. Tanto los requisitos relativos al establecimiento (es decir, los que se refieren a la autorización y registro de los auditores) como las modificaciones de los mismos corresponden al ámbito de aplicación de esta Directiva 6. 6 Véase la sección 4.3 de la exposición de motivos de la propuesta de modificación de la Directiva 2006/43/CE para una explicación más detallada del alcance de las diferentes propuestas. ES 4 ES
6 Los requisitos adicionales específicos relacionados con la realización de la auditoría legal de las EIP se contemplan en el presente Reglamento basado en el artículo 114 del TFUE Subsidiariedad y proporcionalidad Hasta la fecha, la legislación comunitaria ha dejado un amplio margen de discreción a los Estados miembros, que a su vez han confiado básicamente en la autorregulación realizada por los propios profesionales. La crisis ha demostrado que la autorregulación no resulta apropiada con vistas al futuro. Por otro lado, los problemas destacados en la evaluación de impacto no pueden solucionarse a nivel nacional, porque surgirían importantes diferencias en el marco normativo que, a su vez, debilitarían gravemente el mercado único. Teniendo en cuenta las interrelaciones existentes entre los mercados de valores y los agentes financieros, las auditorías deben ajustarse a un marco normalizado a escala de la Unión. Resulta esencial abordar a nivel de la Unión el tratamiento de las funciones e independencia de los auditores y de la estructura del mercado, dado que las EIP europeas realizan con frecuencia actividades transfronterizas. Conviene señalar que la legislación relativa a la protección de los inversores y a las entidades financieras ya se está promulgando a nivel de la Unión. Por otra parte, un enfoque coordinado a nivel de la Unión, complementado con el respaldo internacional, reduciría también el riesgo de arbitraje regulador. La propuesta se ajusta al principio de proporcionalidad, ya que no excede de lo necesario para alcanzar sus objetivos Explicación detallada de la propuesta Actualmente, los artículos 39 a 43 de la Directiva 2006/43/CE contemplan determinados requisitos aplicables a las auditorías legales de las EIP. Dichos requisitos ya no se estipularán en dicha Directiva, pasando a integrarse (y a desarrollarse con mayor amplitud) en el presente Reglamento. El instrumento normativo más adecuado y proporcionado para garantizar la alta calidad de las auditorías de las EIP es un reglamento, dado que la aplicabilidad inmediata del mismo ofrece una mayor seguridad jurídica. Además de esto, el instrumento legislativo surtiría efecto de forma simultánea en toda la Unión, evitando con ello los problemas derivados de las demoras en su trasposición por parte de los Estados miembros 7. Por otra parte, un reglamento ofrece el máximo nivel de armonización: las auditorías legales se llevarían a cabo, en lo esencial, con arreglo a idénticas normas en todos los Estados miembros Título I: Objeto, ámbito de aplicación y definiciones El presente Reglamento se aplica a los auditores que realicen auditorías legales de las EIP y a las EIP objeto de auditoría, como es el caso, por ejemplo, de las normas aplicables al comité de auditoría que la EIP debe crear. A los efectos del presente Reglamento, serán de aplicación las mismas definiciones establecidas por la Directiva 2006/43/CE modificada. La evolución de sector financiero trae 7 Con sujeción, si procede, a las correspondientes disposiciones transitorias. ES 5 ES
7 consigo la creación de nuevas categorías de entidades financieras acogidas a la legislación de la Unión, por lo que resulta apropiado que la definición de las EIP abarque igualmente a las sociedades de inversión, a las entidades de pago, a los organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM), a las entidades de dinero electrónico y a los fondos de inversión alternativos Título II: Condiciones para la realización de la auditoría legal de las entidades de interés público Capítulo I: Independencia e inexistencia de conflictos de intereses Todos los auditores deben establecer políticas y procedimientos adecuados para garantizar el cumplimiento de las obligaciones impuestas por el presente Reglamento en materia de independencia, sistemas internos de control de calidad y supervisión de sus empleados. No se debe permitir a los antiguos auditores, a los socios clave de auditoría ni a sus empleados que asuman cargos directivos importantes en la entidad auditada, ni participar en el comité de auditoría de la misma, ni ser nombrados miembros no ejecutivos del órgano de administración o de supervisión de dicha entidad auditada, antes de que transcurra como mínimo un plazo de dos años desde la finalización del encargo de auditoría. Los honorarios pagados a la entidad auditada por la prestación de servicios relacionados con la auditoría de cuentas no deben sobrepasar el 10 % de los honorarios de auditoría pagados por dicha entidad. Además de esto, cuando los honorarios totales en concepto de auditoría y de otros servicios relacionados con la auditoría de cuentas alcancen un porcentaje significativo de los ingresos totales percibidos por un auditor, será preciso introducir las salvaguardias apropiadas. No se debe permitir en ningún caso que el auditor legal, la sociedad de auditoría o los miembros de la red de la sociedad de auditoría presten a las entidades que auditen determinados servicios ajenos a la auditoría que son, en esencia, incompatibles con la función de interés público independiente de la auditoría, si bien por lo que atañe a otros servicios que no son esencialmente incompatibles con los servicios de auditoría, el comité de auditoría o la autoridad competente estará facultada para valorar, en función de las circunstancias concretas, si pueden o no ser prestados por la entidad auditada. Esta prohibición no incluye, sin embargo, a los servicios relacionados con la auditoría de cuentas. Se debe facultar a la Comisión para adaptar las listas de servicios autorizados y prohibidos a las condiciones estipuladas en el Título VI. Por otra parte, las sociedades de auditoría de mayor tamaño deberán concentrar su actividad profesional en la realización de auditorías legales y no estarán autorizadas para prestar servicios ajenos a la auditoría. Antes de aceptar o continuar un contrato, el auditor debe valorar todas las amenazas potenciales para su independencia, confirmando esta ante el comité de auditoría. Capítulo II: Confidencialidad y secreto profesional Los auditores no pueden acogerse a las normas de secreto profesional para eludir la aplicación de las disposiciones de la presente propuesta. El artículo 13 garantiza el intercambio de la información necesaria durante la realización de la auditoría. No obstante, estas normas no permiten que el auditor coopere con las autoridades ES 6 ES
8 de terceros países fuera de los canales de cooperación previstos en el capítulo XI de la Directiva 2006/43/CE. Capítulo III: Ejecución de la auditoría legal El Reglamento prevé que los auditores deberán adoptar las medidas necesarias para formarse una opinión sobre si los estados financieros presentan una imagen fiel y han sido elaborados de conformidad con el marco normativo aplicable a los informes de carácter financiero. No tiene que incluir garantía alguna respecto a la viabilidad futura de la entidad auditada ni a la eficiencia o eficacia con que la dirección o el órgano de administración de la entidad haya dirigido o vaya a dirigir los negocios de esta. Sin embargo, dicha exclusión no deberá ir en detrimento de las tareas que el auditor debe realizar para llevar a cabo convenientemente la auditoría, ni de ninguna de las obligaciones relativas a los informes. El escepticismo profesional resultará reforzado si el auditor se mantiene siempre alerta ante la posibilidad de incorrecciones de importancia relativa debidas a error o fraude, sea cual fuere su experiencia anterior con la entidad auditada. Se establecen los requisitos básicos para la ejecución de la auditoría legal. La sociedad de auditoría deberá designar al menos un socio clave de auditoría que intervendrá activamente en la realización de la auditoría legal. Se asignarán igualmente a la auditoría recursos en cantidad suficiente, debiéndose conservar los registros relativos a las cuentas de los clientes y crear un archivo de auditoría. Por otra parte, el auditor debe asegurarse de que se aplican adecuadamente todas las normas de índole organizativa. Cuando se produzca algún incidente que tenga o pueda tener consecuencias graves para la integridad de las actividades de la auditoría legal, el auditor debe adoptar las medidas apropiadas para controlar las consecuencias del incidente y evitar cualquier repetición del mismo. Cuando el auditor de un grupo de empresas no esté en condiciones de documentar el trabajo realizado por el auditor o auditores de terceros países en el marco de auditorías de los estados financieros consolidados, debe adoptar las medidas apropiadas, incluyendo la realización de trabajos de auditoría adicionales y la notificación a la autoridad competente. Antes de presentar el informe de auditoría, el auditor o la sociedad de auditoría debe proceder a revisar internamente la calidad del mismo. Esta revisión estará a cargo de un auditor que no haya intervenido en la realización de la auditoría legal cuya calidad esté siendo revisada. Capítulo IV: Informe de auditoría Se debe ampliar el contenido del informe de auditoría difundido públicamente con una descripción de la metodología utilizada, indicando en particular las partidas del balance que han sido revisadas directamente y las que han sido verificadas a través de pruebas de los sistemas y pruebas de cumplimiento, los niveles de importancia relativa aplicados en la realización de la auditoría, las principales áreas que presentan riesgos de incorrecciones de importancia relativa en los estados financieros, si la auditoría ha sido diseñada para detectar fraudes, y, en el caso de emitir un opinión de auditoría desfavorable o con salvedades, o de denegar la opinión, los motivos que justificaron esta decisión. Deberá explicar asimismo la variación en el peso atribuido respectivamente a las pruebas sustantivas y de cumplimiento, en comparación con el ejercicio precedente. ES 7 ES
9 Por otra parte, el auditor deberá elaborar también un informe más extenso y pormenorizado para el comité de auditoría. Dicho informe incluirá un mayor nivel de detalle sobre la auditoría realizada, sobre la situación de la empresa en cuanto tal (en relación, por ejemplo, con la continuidad de sus operaciones) y sobre los hallazgos de la auditoría, junto con las explicaciones pertinentes. Este informe adicional servirá igualmente para presentar (y justificar) al comité de auditoría el trabajo realizado. Este informe más amplio se presentará al comité de auditoría y a la dirección de la entidad auditada, aunque no al público (dado que su contenido puede incluir secretos comerciales o posible información sensible relacionada con los precios). Sin embargo, el auditor podrá entregar dicho informe a la autoridad competente cuando esta lo solicite. La mayor parte de las directivas relativas a los servicios financieros ya obligan al auditor a comunicar a las autoridades responsables de la supervisión de la EIP cualquier hecho o decisión que pueda afectar a esta última. Ahora se amplía dicha obligación a todas las EIP. Además de esto, las autoridades competentes que supervisan las entidades de crédito y empresas de seguros deberán establecer un diálogo regular con los auditores. Capítulo V: Informes de transparencia de los auditores legales y sociedades de auditoría, y mantenimiento de registros Se exige a los auditores que hagan pública su información financiera, informando en particular sobre su volumen de negocios desglosado entre los honorarios de auditoría pagados por las EIP, los satisfechos por otras entidades y los correspondientes a otros servicios. Deben hacer pública igualmente la información correspondiente a la red en la que están integrados. Los informes de transparencia de los auditores de las EIP se completarán con una declaración relativa a su propio gobierno corporativo. Entregarán asimismo a las autoridades competentes información adicional sobre los honorarios de auditoría, con el fin de facilitar las tareas de supervisión. Los auditores deben conservar determinados documentos e información durante el plazo de cinco años Título III: Designación de los auditores legales o las sociedades de auditoría por las entidades de interés público Con el fin de fortalecer la independencia y capacidad del comité de auditoría, este último debe estar formado por miembros no ejecutivos, de los cuales al menos uno deberá tener experiencia y conocimientos en materia de auditoría, y otro en materia de contabilidad y/o auditoría. La propuesta de designación del auditor a la junta de accionistas debe basarse en una recomendación presentada por el comité de auditoría. Dicha recomendación incluirá siempre una justificación de la opción propuesta. Por otra parte, salvo cuando se trate de la renovación de un encargo de auditoría, dicha recomendación contendrá como mínimo dos alternativas (excluyendo al auditor anterior), y el comité de auditoría deberá indicar cuál de ellas es su favorita, justificando debidamente su preferencia. El comité de auditoría formulará su recomendación al término del correspondiente proceso de licitación. En el caso de las entidades de crédito y empresas de seguros, el comité de auditoría deberá someter su recomendación a la autoridad de supervisión prudencial, la cual podrá vetar la opción propuesta. ES 8 ES
10 Se prohíben las cláusulas contractuales pactadas con terceros que restrinjan la libertad de elección de la entidad auditada. Al objeto de reducir la amenaza de familiaridad que surge cuando la empresa auditada designa una y otra vez a la misma sociedad de auditoría durante décadas, el Reglamento introduce la rotación obligatoria de las sociedades de auditoría al cabo de un plazo máximo de seis años que, en determinadas circunstancias excepcionales, podrá ampliarse a ocho años. Cuando una entidad de interés público haya designado dos o más auditores legales o sociedades de auditoría, la duración máxima del encargo será de nueve años; excepcionalmente, podrá ampliarse a doce años. Estipula igualmente un período transitorio durante el cual la sociedad de auditoría no podrá volver a auditar a la misma entidad. Con el fin de garantizar una transición sin problemas, el auditor anterior estará obligado a entregar al nuevo auditor un expediente de traspaso con la información pertinente. Por motivos justificados, el comité de auditoría, uno o varios accionistas, las autoridades competentes y las responsables de la supervisión de las EIP estarán facultados para demandar ante los tribunales nacionales el cese del auditor Título IV: Vigilancia de las actividades de los auditores y las sociedades de auditoría que realizan la auditoría legal de las entidades de interés público Capítulo I: Autoridades competentes Cada Estado miembro debe designar una autoridad competente responsable de la supervisión de los auditores y las sociedades de auditoría que prestan sus servicios a las EIP. Dichas autoridades contarán con personal suficiente y serán independientes de los auditores. Los empleados de las autoridades competentes estarán sometidos a las obligaciones del secreto profesional. Las autoridades competentes dispondrán de todas las facultades de supervisión e investigación necesarias para el ejercicio de sus funciones, pero no podrán interferir en el contenido del informe de auditoría. A nivel nacional deberán cooperar con la autoridad responsable de la autorización y registro de los auditores legales y las sociedades de auditoría (Directiva 2006/43/CE) y con las restantes autoridades de supervisión de las EIP, como por ejemplo el organismo supervisor del sector bancario o asegurador. Capítulo II: Control de calidad, investigaciones, seguimiento del mercado, planificación de contingencias y transparencia de las autoridades competentes Los cometidos de las autoridades competentes deben abarcar los siguientes aspectos: Los controles de calidad de las auditorías legales realizadas, de forma proporcionada a la escala y dimensiones de las actividades del auditor objeto de control. Las investigaciones dirigidas a detectar, corregir y prevenir las auditorías inadecuadas de las EIP. El seguimiento de la evolución del mercado de servicios de auditoría legal en el ámbito de las EIP. ES 9 ES
11 La vigilancia habitual de las posibles amenazas para la continuidad de las operaciones de las grandes sociedades de auditoría, incluyendo las derivadas de una excesiva concentración, exigiendo a estas sociedades que elaboren planes de contingencia con el fin de afrontar tales amenazas. La transparencia en relación con sus actividades, incluyendo la publicación de los informes individuales sobre los controles de calidad realizados. Capítulo III: Cooperación entre las autoridades competentes y relaciones con las autoridades europeas de supervisión El presente Reglamento determina que la cooperación a nivel europeo entre las autoridades competentes debe realizarse en el marco de la AEVM, autoridad que absorbe por tanto el actual mecanismo europeo de cooperación auspiciado por el Grupo Europeo de Organismos de Supervisión de Auditores (EGAOB), un grupo de expertos encabezado por la Comisión Europea. La AEVM ya está trabajando en el ámbito de la auditoría (y contabilidad) relacionada con las EIP, y su marco normativo prevé la cooperación de la AEVM, de la Autoridad Bancaria Europea (ABE) y de la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (AESPJ) en el seno de un comité conjunto sobre auditoría. La AEVM está obligada a crear un comité interno de carácter permanente del que formarán parte, como mínimo, las autoridades competentes nacionales. Debe asimismo publicar directrices sobre diversas materias, por ejemplo sobre el contenido y presentación del informe de auditoría y del informe adicional para el comité de auditoría, sobre la función supervisora del comité de auditoría y sobre la realización de los controles de calidad. Se crea un certificado «voluntario» de calidad de la auditoría, de carácter paneuropeo, con el fin de mejorar la visibilidad, el reconocimiento y la reputación de todas las sociedades de auditoría con capacidad suficiente para llevar a cabo auditorías de las EIP con un alto nivel de calidad. La AEVM deberá publicar los requisitos para la obtención de dicho certificado, así como las implicaciones del mismo en lo relativo a trámites administrativos y tasas. Las autoridades nacionales competentes deben participar en el examen de la solicitud de certificado. En cuanto a las investigaciones e inspecciones sobre el terreno, las autoridades competentes deberán notificar a sus homólogas de otros Estados miembros cuando lleguen a la conclusión de que se realizan o se han realizado actividades contrarias a las disposiciones del presente Reglamento. Por otra parte, la autoridad competente de un Estado miembro podrá pedir a la autoridad competente de otro Estado miembro que lleve a cabo una investigación en el territorio de este último. Adicionalmente, la AEVM podrá constituir colegios de autoridades competentes, a solicitud de una o varias de ellas, con vistas a facilitar la realización de determinadas tareas. Capítulo IV: Cooperación con los auditores de terceros países y con las organizaciones y organismos internacionales Las autoridades competentes y la AEVM podrán celebrar acuerdos de cooperación que contemplen el intercambio de información con las autoridades competentes de terceros países, pero únicamente si la información revelada goza de la garantía de secreto profesional y se observan las normas relativas a la protección de los datos. ES 10 ES
12 Título V: Medidas de supervisión y sanciones Con el objeto de promover el cumplimiento de los requisitos del presente Reglamento, y conforme a la Comunicación de la Comisión de 9 de diciembre de 2010 titulada «Regímenes sancionadores más rigurosos en el sector de servicios financieros» 8, se refuerzan las competencias de las autoridades competentes en materia de medidas de supervisión y facultades sancionadoras. Se contempla la imposición de sanciones pecuniarias administrativas a los auditores y las EIP por las infracciones cometidas. Las autoridades deberán actuar con transparencia en la aplicación de las sanciones y demás medidas Título VI: Informes y disposiciones transitorias y finales Se introduce un régimen transitorio para la entrada en vigor de las obligaciones relativas a la rotación de las sociedades de auditoría, al proceso de selección del auditor y a la creación de sociedades de auditoría dedicadas exclusivamente a prestar servicios de auditoría Normas técnicas de regulación y observancia del artículo 290 del TFUE Para tener en cuenta la evolución de la actividad de auditoría y del mercado de auditoría, se pide a la AEVM que presente a la Comisión normas técnicas de regulación en las que se especifiquen los requisitos técnicos sobre el contenido del expediente de traspaso que debe recibir el nuevo auditor y la creación de un certificado europeo de calidad para los auditores que llevan a cabo auditorías legales de EIP. Se faculta a la Comisión para adoptar estas normas técnicas con carácter de actos delegados. El 23 de septiembre de 2009, la Comisión adoptó las propuestas de Reglamentos por los que se crean la Autoridad Bancaria Europea (ABE), la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (AESPJ) y la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM) 9. A este respecto, la Comisión desea recordar las declaraciones que efectuó, en relación con los artículos 290 y 291 del TFUE, con motivo de la adopción de los Reglamentos por los que se crean las Autoridades Europeas de Supervisión, según las cuales: «En lo que atañe al proceso de adopción de normas reglamentarias, la Comisión subraya el carácter singular del sector de los servicios financieros, derivado de la estructura Lamfalussy y reconocido explícitamente en la Declaración 39, aneja al TFUE. No obstante, la Comisión abriga serias dudas sobre si las limitaciones de su papel en la adopción de actos delegados y medidas de ejecución se ajustan a los artículos 290 y 291 del TFUE». 4. REPERCUSIONES FINANCIERAS La propuesta de la Comisión no tiene ninguna incidencia, directa o indirecta, sobre el presupuesto de la Unión Europea. En particular, los cometidos encomendados a los organismos supervisores de la UE mencionados en la propuesta no implican ninguna financiación adicional por parte de la UE. 8 9 COM(2010)716 final. COM(2009) 501 final, COM(2009) 502 final y COM (2009) 503 final. ES 11 ES
13 2011/0359 (COD) Propuesta de REGLAMENTO DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO sobre los requisitos específicos para la auditoría legal de las entidades de interés público (Texto pertinente a efectos del EEE) EL PARLAMENTO EUROPEO Y EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y, en particular, su artículo 114, Vista la propuesta de la Comisión Europea, Previa transmisión del proyecto de acto legislativo a los parlamentos nacionales, Visto el dictamen del Comité Económico y Social Europeo 10, Previa consulta al Supervisor Europeo de Protección de Datos 11, De conformidad con el procedimiento legislativo ordinario, Considerando lo siguiente: (1) Los auditores legales y las sociedades de auditoría tienen encomendada por ley la realización de las auditorías legales de entidades de interés público, con la finalidad de mejorar el nivel de confianza del público en los estados financieros anuales y estados financieros consolidados de estas entidades. La función de interés público de la auditoría legal significa que un amplio grupo de personas e instituciones confían en la calidad del trabajo del auditor legal. La buena calidad de las auditorías contribuye al correcto funcionamiento de los mercados, al mejorar la integridad y la eficiencia de los estados financieros. De ahí que los auditores desempeñen una función social especialmente importante. (2) La legislación de la Unión exige que los estados financieros que reflejan las cuentas anuales o consolidadas de las entidades de crédito, empresas de seguros, emisores de valores admitidos a negociación en un mercado regulado, entidades de pago o de dinero electrónico, OICVM y fondos de inversión alternativos, sean objeto de una auditoría realizada por una o varias personas autorizadas para ello en virtud de la legislación de la Unión, a saber: el artículo 1, apartado 1, de la Directiva 86/635/CEE del Consejo, de 8 de diciembre de 1986, relativa a las cuentas anuales y a las cuentas DO C de..., p. Fecha del dictamen del SEPD. ES 12 ES
14 consolidadas de los bancos y otras entidades financieras 12, el artículo 1, apartado 1, de la Directiva 91/674/CEE del Consejo, de 19 de diciembre de 1991, relativa a las cuentas anuales y a las cuentas consolidadas de las empresas de seguros 13, el artículo 4, apartado 4, de la Directiva 2004/109/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de diciembre de 2004, sobre la armonización de los requisitos de transparencia relativos a la información sobre los emisores cuyos valores se admiten a negociación en un mercado regulado, y por el que se modifica la Directiva 2001/34/CE 14, el artículo 15, apartado 2, de la Directiva 2007/64/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de noviembre de 2007, sobre servicios de pago en el mercado interior, por la que se modifican las Directivas 97/7/CE, 2002/65/CE, 2005/60/CE y 2006/48/EC y se deroga la Directiva 97/5/CE 15, el artículo 73 de la Directiva 2009/65/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de julio de 2009, por la que se coordinan las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas sobre determinados organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM) 16, el artículo 3, apartado 1, de la Directiva 2009/110/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de septiembre de 2009, sobre el acceso a la actividad de las entidades de dinero electrónico y su ejercicio, así como sobre la supervisión prudencial de dichas entidades, por la que se modifican las Directivas 2005/60/CE y 2006/48/CE y se deroga la Directiva 2000/46/CE 17, y el artículo 22, apartado 3 de la Directiva 2011/61/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 8 de junio de 2011, relativa a los gestores de fondos de inversión alternativos y por la que se modifican las Directivas 2003/41/CE y 2009/65/CE y los Reglamentos (CE) nº 1060/2009 y (UE) nº 1095/ Por otra parte, el artículo 4, apartado 1, punto 1) de la Directiva 2004/39/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de abril de 2004, relativa a los mercados de instrumentos financieros, por la que se modifican las Directivas 85/611/CEE y 93/6/CEE del Consejo y la Directiva 2000/12/CE del Parlamento Europeo y del Consejo y se deroga la Directiva 93/22/CEE del Consejo 19, y dispone asimismo que se auditen los estados financieros anuales de las empresas de inversión en los casos en que no sea de aplicación la cuarta Directiva 78/660/CEE del Consejo, de 25 de julio de 1978, relativa a las cuentas anuales de determinadas formas de sociedad 20, o la séptima Directiva 83/349/CEE del Consejo, de 13 de junio de 1983, relativa a las cuentas consolidadas 21. (3) Las condiciones para la autorización de las personas responsables de realizar la auditoría legal, y los requisitos mínimos para la realización de la misma han sido establecidas en la Directiva 2006/43/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de mayo de 2006, relativa a la auditoría legal de las cuentas anuales y de las cuentas consolidadas, por la que se modifican la Directivas 78/660/CEE y 83/349/CEE del Consejo y se deroga la Directiva 84/253/CEE del Consejo DO L 372 de , p. 1. DO L 374 de , p. 7. DO L 390 de , p. 38. DO L 319 de , p. 1. DO L 302 de , p. 32. DO L 267 de , p. 7. DO L 174 de , p. 1. DO L 145 de , p. 1. DO L 222 de , p.11. DO L 193 de , p. 1. DO L 157 de , p.87. ES 13 ES
15 (4) Durante la reciente crisis financiera, los bancos hicieron aflorar enormes pérdidas entre 2007 y 2009, relacionadas con las posiciones que mantenían tanto dentro como fuera de sus balances. Este hecho no solo ha suscitado interrogantes sobre cómo fue posible que los auditores pudieran emitir informes de auditoría sin salvedades en estos ejercicios, sino también sobre la adecuación y conveniencia del actual marco legislativo. La Comisión publicó el 13 de octubre de 2010 el Libro Verde «Política de auditoría: lecciones de la crisis» 23, que puso en marcha una amplia consulta pública, dentro del contexto general de la reforma legislativa del mercado financiero, en torno a la función y el alcance de la auditoría y la forma de perfeccionar la función de auditoría para contribuir al fortalecimiento de la estabilidad financiera. De dicha consulta pública se pudo deducir que era posible mejorar sustancialmente las disposiciones de la Directiva 2006/43/CE relativas a la realización de la auditoría legal de las cuentas anuales y consolidadas de las entidades de interés público. El Parlamento Europeo emitió el 13 de septiembre de 2011 un informe de iniciativa sobre el Libre Verde, y el Comité Económico y Social Europeo emitió asimismo el correspondiente dictamen el 16 de junio de (5) Es importante establecer normas detalladas con el fin de conseguir que las auditorías legales de entidades de interés público tengan la calidad adecuada y se lleven a cabo por auditores legales y sociedades de auditoría con sujeción a requisitos estrictos. Un planteamiento regulador común permitiría mejorar la integridad, independencia, objetividad, responsabilidad, transparencia y fiabilidad de los auditores legales y las sociedades de auditoría que realizan las auditorías legales de entidades de interés público, contribuyendo a la calidad de tales auditorías a escala de la Unión y, por ende, al buen funcionamiento del mercado interior, y garantizando al propio tiempo un elevado nivel de protección de los consumidores e inversores. El desarrollo de un instrumento legislativo separado para las entidades de interés público servirá asimismo para lograr una armonización coherente y una aplicación uniforme, contribuyendo con ello a un funcionamiento más eficaz del mercado interior. (6) El sector financiero está en continua evolución, y la legislación de la Unión crea nuevas categorías de entidades financieras. Cada vez es mayor la importancia de las nuevas entidades y actividades que actúan fuera del sistema bancario corriente, y aumenta paralelamente su influencia sobre la estabilidad financiera. Por consiguiente, resulta apropiado que la definición de las entidades de interés público englobe igualmente a otras entidades financieras, como son las empresas de inversión, las entidades de pago, los organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM), las entidades de dinero electrónico y los fondos de inversión alternativos. (7) La auditoría de las cuentas anuales y consolidadas representa una salvaguardia jurídica para los inversores, acreedores y socios comerciales que poseen una participación o un interés económico en las entidades de interés público. Esto hace que los auditores legales y las sociedades de auditoría deban gozar de una completa independencia para la realización de las auditorías legales de tales entidades, y que sea preciso evitar todo conflicto de intereses. A efectos de determinar la independencia de los auditores y las sociedades de auditoría, conviene tener en cuenta también los casos en que operan bajo la forma de red. 23 COM(2010)561 final. ES 14 ES
16 (8) Una adecuada organización interna de los auditores legales y las sociedades de auditoría contribuiría a prevenir las amenazas para su independencia. De este modo, los propietarios o accionistas de una sociedad de auditoría, al igual que sus directivos, no deben interferir en una auditoría legal a través de ningún tipo de intervención que pueda poner en peligro la independencia y objetividad del auditor que realiza la auditoría legal en nombre de la sociedad de auditoría. Además de esto, los auditores legales y sociedades de auditoría deben adoptar políticas y procedimientos internos apropiados en relación con sus empleados y otras personas de sus organizaciones que intervengan en la realización de las auditorías legales, con el fin de garantizar el cumplimiento de sus obligaciones legales. En particular, estas políticas y procedimientos estarán orientados a prevenir y corregir cualquier amenaza para la independencia, y a velar por la calidad, integridad y rigurosidad de la auditoría legal. Estas políticas y procedimientos guardarán proporción con la escala y complejidad de las actividades del auditor legal o sociedad de auditoría. (9) En particular, los auditores, las sociedades de auditoría y sus empleados deben abstenerse de participar en la auditoría legal de una entidad si mantienen alguna relación comercial o financiera con la misma, y de negociar con instrumentos financieros emitidos, garantizados o respaldados de otro modo por una entidad auditada, a excepción de las participaciones en organismos de inversión colectiva diversificada. El auditor legal o sociedad de auditoría no debe intervenir en el proceso interno de adopción de decisiones de la entidad auditada. Los auditores legales y sus empleados tampoco pueden asumir funciones en la entidad auditada a nivel directivo o de consejo de administración hasta que haya transcurrido un plazo apropiado después de concluido el encargo de auditoría. (10) Asimismo, la cuantía de los honorarios recibidos de la entidad auditada o la estructura de los mismos puede amenazar la independencia del auditor legal o de la sociedad de auditoría. Por eso es importante velar por que los honorarios de auditoría no dependan de ningún tipo de contingencia y por que, cuando los percibidos de un único cliente sean significativos, se establezca un procedimiento específico para controlar la calidad de la auditoría. Cuando la dependencia de un único cliente sea excesiva, el auditor legal o sociedad de auditoría debe abstenerse de llevar a cabo la auditoría correspondiente. (11) La prestación a las entidades auditadas de otros servicios ajenos a la auditoría por parte de los auditores legales, sociedades de auditoría o miembros de su red puede comprometer la independencia de estos. En consecuencia, procede exigir que los auditores legales, sociedades de auditoría y miembros de su red no presten servicios de este tipo a las sociedades auditadas. La prestación de servicios ajenos a la auditoría a una empresa impediría que la sociedad de auditoría pudiese realizar la auditoría legal de dicha empresa, lo que conllevaría una reducción del número de sociedades de auditoría disponibles para efectuar las auditorías legales, y en particular las auditorías de las grandes entidades de interés público que concentran gran parte del mercado. Así pues, al objeto de lograr un número mínimo de sociedades de auditoría capaces de prestar servicios de auditoría a las grandes entidades de interés público, conviene requerir que las sociedades de auditoría con una dimensión importante enfoquen su actividad profesional hacia la realización de auditorías legales y no se les permita prestar otros servicios que no guarden relación con esta función, como por ejemplo de consultoría o asesoramiento. ES 15 ES
17 (12) Con el fin de evitar conflictos de intereses, es importante que el auditor legal o la sociedad de auditoría, antes de aceptar o prorrogar un encargo de auditoría correspondiente a una entidad de interés público, compruebe si se cumplen los requisitos de independencia, y en particular si existe algún peligro para la independencia derivado de su relación con dicha entidad. Para mantener su independencia, también es importante conservar constancia documental de todos las amenazas para la misma que puedan afectar al auditor, a sus empleados o a otras personas que participen en el proceso de auditoría legal, así como de las medidas de salvaguardia aplicadas para reducirlas. Además, cuando las amenazas para su independencia sigan siendo significativas incluso después de aplicar las salvaguardias dirigidas a su reducción, deben renunciar o abstenerse de realizar la auditoría correspondiente. El auditor legal o sociedad de auditoría deben confirmar todos los años al comité de auditoría de la entidad auditada su independencia, y discutir con el comité las posibles amenazas para la misma, así como las salvaguardias aplicadas para reducirlos. (13) La Directiva 95/46 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de octubre de 1995, relativa a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos 24 es el acto legal que regula el tratamiento de los datos personales realizado en los Estados miembros en el marco del presente Reglamento, bajo la supervisión de las autoridades competentes de los Estados miembros, y en particular de las autoridades públicas independientes designadas por estos. El Reglamento (UE) nº 45/2001 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de 2000, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales por las instituciones y los organismos comunitarios y a la libre circulación de estos datos 25, regula el tratamiento de los datos personales realizado por la AEVM en el marco del presente Reglamento y bajo la supervisión del Supervisor Europeo de Protección de Datos. Cualquier intercambio o transmisión de información efectuado por las autoridades competentes debe ser conforme con las disposiciones sobre la transferencia de datos personales establecidas en la Directiva 95/46/CE, y los realizados por la AEVM deben ajustarse a las normas sobre la transferencia de datos personales del Reglamento (CE) nº 45/2001. (14) Es importante que los auditores legales y las sociedades de auditoría respeten la intimidad y los datos personales de sus clientes. Deben, por lo tanto, regirse por unas normas estrictas de confidencialidad y secreto profesional que, sin embargo, no deben impedir la aplicación adecuada del presente Reglamento ni la cooperación con el auditor del grupo durante la auditoría de los estados financieros consolidados cuando la empresa matriz esté domiciliada en un tercer país, siempre que se cumpla lo dispuesto en la Directiva 95/46/CE. No obstante, estas normas no permiten que el auditor legal o la sociedad de auditoría coopere con las autoridades de terceros países fuera de los canales de cooperación previstos en el capítulo XI de la Directiva 2006/43/CE. Estas normas de confidencialidad deben aplicarse igualmente a todo auditor legal o sociedad de auditoría que deje de participar en una tarea de auditoría específica DO L 281 de , p. 31. DO L 8 de , p. 1. ES 16 ES
18 (15) La auditoría legal concluye con una opinión sobre la medida en que los estados financieros de las entidades auditadas presentan una imagen fiel. No obstante, las partes interesadas pueden no ser conscientes de las limitaciones de una auditoría (importancia relativa, técnicas de muestreo, función del auditor en la detección del fraude y responsabilidad de la dirección), lo que puede generar un desfase entre las expectativas y la realidad. Para reducir este desfase es importante definir mejor el alcance de la auditoría. (16) Mientras que la responsabilidad principal de facilitar información financiera correcta corresponde a la dirección de las entidades auditadas, la función de los auditores consiste en someter a la dirección a un intenso escrutinio desde la perspectiva del usuario. Por consiguiente, para mejorar la calidad de la auditoría es importante potenciar la actitud de escepticismo profesional que deben ejercer los auditores frente a la entidad auditada. Los auditores deben aceptar la posibilidad de que existan incorrecciones de importancia relativa debidas a error o fraude, sea cual fuere su experiencia anterior en relación con la honradez e integridad de la dirección de la empresa auditada. El aseguramiento de la calidad de la auditoría deberá ser el principal criterio que inspire la organización del trabajo de auditoría y la asignación de los recursos necesarios a las distintas tareas. La integridad del auditor legal, de la sociedad de auditoría y de su personal es fundamental para afianzar la confianza del público en las auditorías legales y en los mercados financieros. Por consiguiente, cualquier incidente que pueda tener consecuencias graves para la integridad de las actividades de auditoría legal debe ser tratado adecuadamente. El auditor legal o sociedad de auditoría deberán documentar convenientemente el trabajo de auditoría. (17) En el caso de los estados financieros consolidados, es importante que exista una delimitación clara de responsabilidades entre los auditores legales que auditan a las distintas entidades del grupo. A tales efectos, el auditor del grupo debe tener responsabilidad plena del informe de auditoría. (18) Un buen control interno de la calidad del trabajo realizado en todas las auditorías legales contribuye a elevar el nivel de calidad de las mismas. Por lo tanto, el auditor legal o la sociedad de auditoría no deben emitir su informe de auditoría antes de que se haya realizado dicho control de calidad. (19) Los resultados de la auditoría legal se presentan a los interesados en el informe de auditoría. Al objeto de mejorar la confianza de dichos interesados en los estados financieros de la entidad auditada, es particularmente importante que el informe de auditoría esté bien fundamentado y sólidamente motivado, y que sea lo bastante extenso como para incluir información adicional específica sobre la auditoría realizada. En particular, el informe de auditoría debe incluir información suficiente acerca de la metodología aplicada en la auditoría, señalando especialmente las partes del balance que se han verificado directamente, las que han sido objeto de pruebas de sistemas y de cumplimiento, los niveles de importancia relativa aplicados en la auditoría, las principales áreas de riesgo de incorrecciones de importancia relativa en los estados financieros anuales y consolidados, si la auditoría legal ha sido diseñada para detectar fraudes y, en el caso de emitir una opinión con salvedades o desfavorable, o de denegar la opinión, los motivos en que se basa esta decisión. (20) Para la entidad auditada, el valor de la auditoría legal aumentaría notablemente si se fortaleciese la comunicación entre el auditor legal o la sociedad de auditoría y el ES 17 ES
19 comité de auditoría. Además de mantener un diálogo regular con el comité de auditoría durante la realización de esta, es importante que el auditor legal o la sociedad de auditoría presenten a dicho comité un informe adicional más detallado sobre los resultados de la auditoría legal. Estos informes adicionales detallados deben poder estar a disposición de los supervisores de las entidades de interés público, aunque no del público. (21) Los auditores legales o las sociedades de auditoría proporcionan ya actualmente a los supervisores de las entidades de interés público información sobre hechos o decisiones que puedan constituir una infracción de las disposiciones que regulan las actividades de la entidad auditada, o resultar perjudiciales para la continuidad de las actividades de la entidad auditada. También se facilitarían las tareas de supervisión si los supervisores de las entidades de crédito y entidades financieras estuvieran obligados a mantener un diálogo con los auditores legales o sociedades de auditoría de esas entidades. (22) Con el fin de mejorar la confianza en los auditores legales y las sociedades de auditoría, así como la responsabilidad de estos en relación con la auditoría de las entidades de interés público, es importante dotar de una mayor transparencia a los informes que emitan. Por tanto, debe exigirse a los auditores legales y las sociedades de auditoría que hagan pública información financiera auditada, indicando en particular el desglose de su volumen de negocios entre los honorarios de auditoría pagados por las entidades de interés público, los satisfechos por otras entidades y los correspondientes a otros servicios. Deben revelar igualmente información financiera correspondiente a la red en la que estén integrados. Los informes de transparencia de las sociedades de auditoría se completarán con una declaración relativa al gobierno corporativo en el que se demuestre si han adoptado medidas de buen gobierno. Entregarán asimismo a las autoridades competentes información adicional sobre los honorarios de auditoría, con el fin de facilitar las tareas de supervisión. (23) Los comités de auditoría, o bien los órganos que ejerzan una función equivalente dentro de la entidad auditada, contribuyen de forma decisiva a lograr que las auditorías alcances una calidad elevada. Resulta especialmente importante reforzar la independencia y capacidad técnica del comité de auditoría, exigiendo que la mayoría de sus miembros sean independientes, y que al menos uno de ellos posea competencias en materia de auditoría, y otro en auditoría y/o contabilidad. La Recomendación de la Comisión de 15 de febrero de 2005, relativa al papel de los administradores no ejecutivos o supervisores y al de los comités de los consejos de administración o de supervisión, aplicables a las empresas que cotizan en bolsa 26, estipula la forma en que han de establecerse y funcionar los comités de auditoría. Teniendo en cuenta, no obstante, la dimensión de los consejos de administración en las empresas con escasa capitalización de mercado y en las entidades de interés público pequeñas y medianas, parece apropiado que los cometidos atribuidos al comité de auditoría de estas entidades, o al órgano que ejerza una función equivalente, sean asumidos por el consejo de administración u órgano supervisor en su conjunto. Las entidades de interés público que sean OICVM o fondos de inversión alternativos estarán exentas de la obligación de disponer de un comité de auditoría. Esta exención tiene en cuenta el hecho de que, cuando los fondos tienen como única finalidad la gestión común de 26 DO L 52 de , p. 51. ES 18 ES
20 diversos activos, la intervención de un comité de auditoría no siempre resultará adecuada. Los OICVM, los fondos de inversión alternativos y sus sociedades de gestión operan en un entorno normativo estrictamente regulado y están sometidos a mecanismos específicos de gobernanza, como son los controles ejercidos por su depositario. (24) También es importante reforzar el papel del comité de auditoría en la selección de un nuevo auditor legal o sociedad de auditoría, para favorecer unas decisiones mejor informadas por parte de la junta general de accionistas o miembros de la entidad auditada. Por este motivo, al plantear su propuesta ante la junta general, el consejo de administración deberá explicar si se atiene a la recomendación del comité de auditoría y, en caso negativo, los motivos por los que no lo hace. La recomendación del comité de auditoría debe incluir como mínimo dos posibles alternativas para el encargo de auditoría, y justificar debidamente la preferencia por una de ellas, de tal modo que la junta general tenga realmente la posibilidad de elegir. Para justificar su recomendación de manera equitativa y adecuada, el comité de auditoría se basará en los resultados del proceso de selección que, bajo la responsabilidad del comité de auditoría, debe realizar obligatoriamente la entidad auditada. En dicho proceso de selección la entidad auditada invitará a auditores legales y sociedades de auditoría, incluso a los de menor tamaño, a presentar sus ofertas para la realización de la auditoría. El pliego de condiciones describirá los criterios de selección, transparentes y no discriminatorios, que se aplicarán en la evaluación de las propuestas. Considerando, sin embargo, que este proceso de selección podría suponer unos costes desproporcionados para las empresas con escasa capitalización de mercado o para las entidades de interés público pequeñas y medianas, resulta apropiado exonerar a dichas entidades de esta obligación. (25) El derecho que asiste a la junta general de accionistas o miembros de la entidad auditada para designar al auditor legal o sociedad de auditoría quedaría sin efecto si la entidad auditada suscribiese un contrato con terceros que contuviera cláusulas restrictivas de este derecho de elección. Por consiguiente, se considerará nula y sin efecto cualquier cláusula contractual pactada entre la entidad auditada y un tercero que determine la designación de un determinado auditor o sociedad de auditoría o que restrinja las opciones disponibles. (26) La designación de más de un auditor legal o sociedad de auditoría por las entidades de interés público favorece el ejercicio del escepticismo profesional y contribuye a aumentar la calidad de la auditoría. Asimismo, la presencia de sociedades de auditoría más pequeñas facilita el desarrollo de la capacidad de estas últimas y permite aumentar las alternativas de elección de auditor legal y sociedad de auditoría a disposición de las entidades de interés público. Por tal motivo, las entidades de interés público deben ser alentadas e incentivadas a designar más de un auditor legal o sociedad de auditoría que lleve a cabo su auditoría legal. (27) Al objeto de reducir la amenaza de familiaridad, reforzando con ello la independencia de los auditores y sociedades de auditoría, es importante establecer una duración máxima del encargo de auditoría que vincula a un auditor legal o sociedad de auditoría con una entidad determinada. Debe establecerse asimismo un mecanismo de rotación gradual en relación con el personal de categoría superior involucrado en la auditoría legal, incluyendo a los socios clave de auditoría que llevan a cabo la auditoría legal en nombre de la sociedad de auditoría. También es importante estipular un plazo ES 19 ES