Source: http://legales.com/Tratados/h/hascendien.html
Timestamp: 2017-12-15 13:49:24
Document Index: 113843761

Matched Legal Cases: ['artículo 3549', 'artículo 3556', 'artículo 3570', 'artículo 3576', 'artículo 421', 'artículo 3573', 'artículo 438', 'artículo 475', 'artículo 477', 'Artículo 3545', 'artículo 733', 'artículo 732', 'artículo 881', 'Artículo 3549', 'artículo 739', 'artículo 140', 'artículo 739', 'artículo 739', 'artículo 744', 'artículo 896', 'artículo 757', 'artículo 744', 'artículo 787', 'artículo 752', 'artículo 786', 'artículo 743', 'Artículo 3556', 'artículo 3743', 'artículo 740', 'artículo 3551', 'artículo 353', 'artículo 3560', 'Artículo 3561', 'artículo 743', 'artículo 895', 'artículo 664', 'artículo 739', 'artículo 848', 'artículo 739', 'Artículo 3565', 'Artículo 3566', 'Artículo 3567', 'artículo 489', 'Artículo 3568', 'Artículo 3569', 'Artículo 3569', 'Artículo 3570', 'Artículo 3571', 'Artículo 3572', 'artículo 2359', 'artículo 202', 'artículo 203', 'artículo 667', 'artículo 3574', 'artículo 3575', 'artículo 3575', 'artículo 3576', 'artículo 3576', 'artículo 16', 'artículo 3572', 'artículo 493', 'artículo 733', 'artículo 733']

Art. 2424.- Heredero legítimo. Las sucesiones intestadas se defieren a los descendientes del causante, a sus ascendientes, al cónyuge supérstite, y a los parientes colaterales dentro del cuarto grado inclusive, en el orden y según las reglas establecidas en este Código. A falta de herederos, los bienes corresponden al Estado nacional, provincial o a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, según el lugar en que están situados.
Art. 2425.- Naturaleza y origen de los bienes. En las sucesiones intestadas no se atiende a la naturaleza ni al origen de los bienes que componen la herencia, excepto disposición legal expresa en contrario.
Art. 2426.- Sucesión de los hijos. Los hijos del causante lo heredan por derecho propio y por partes iguales.
Art. 2427.- Sucesión de los demás descendientes. Los demás descendientes heredan por derecho de representación, sin limitación de grados.
Art. 2428.- Efectos de la representación. En caso de concurrir descendientes por representación, la sucesión se divide por estirpes, como si el representado concurriera. Si la representación desciende más de un grado, la subdivisión vuelve a hacerse por estirpe en cada rama. Dentro de cada rama o subdivisión de rama, la división se hace por cabeza.
Se aplica también en la sucesión testamentaria, si el testador se limita a confirmar la distribución a la herencia que resulta de la ley. (*)
Comentario: (*) Por el párrafo final de este articulo, se desprende que, si un tío soltero y sin hijos, texta a favor de sus 5 sobrinos (únicos y futuros herederos) si uno de ellos falleciere, antes que el tío, sus hijos heredarán al tío, por derecho de representación. Pero, si el tío hubiera excluido a un sobrino, y muere otro de los sobrinos, antes que el tío, se producirá el acrecimiento a favor de los restantes sobrinos, sin derecho de representación de sus hijos, por cuanto, el testador, no confirmó la distribución de la herencia conforme a la ley. Véase el artículo 3549 y el comentario al artículo 3556 del Cód. Civ. derog..
Art. 2430.- Caso de adopción. El adoptado y sus descendientes tienen los mismos derechos hereditarios que el hijo y sus descendientes por naturaleza y mediante técnicas de reproducción humana asistida.
Art. 2431.- Supuestos de procedencia. División. A falta de descendientes, heredan los ascendientes más próximos en grado, quienes dividen la herencia por partes iguales.
Art. 2432.- Parentesco por adopción. Los adoptantes son considerados ascendientes. Sin embargo, en la adopción simple, ni los adoptantes heredan los bienes que el adoptado haya recibido a título gratuito de su familia de origen, ni ésta hereda los bienes que el adoptado haya recibido a título gratuito de su familia de adopción. Estas exclusiones no operan si, en su consecuencia, quedan bienes vacantes. En los demás bienes, los adoptantes excluyen a los padres de origen.
Art. 2433.- Concurrencia con descendientes. Si heredan los descendientes, el cónyuge tiene en el acervo hereditario la misma parte que un hijo. En todos los casos en que el viudo o viuda es llamado en concurrencia con descendientes, el cónyuge supérstite no tiene parte alguna en la división de bienes gananciales que corresponden al cónyuge prefallecido. (*)
Comentario: (*) Concuerda con el artículo 3570 y artículo 3576 del Cód. Civ. derog..
Art. 2434.- Concurrencia con ascendientes. Si heredan los ascendientes, al cónyuge le corresponde la mitad de la herencia.
Art. 2435.- Exclusión de colaterales. A falta de descendientes y ascendientes, el cónyuge hereda la totalidad, con exclusión de los colaterales.
Art. 2436.- Matrimonio in extremis. La sucesión del cónyuge no tiene lugar si el causante muere dentro de los treinta días de contraído el matrimonio a consecuencia de enfermedad existente en el momento de la celebración, conocida por el supérstite, y de desenlace fatal previsible, excepto que el matrimonio sea precedido de una unión convivencial. (*)
Comentario: (*) Vease el artículo 421 del Cód. Civ. y Com. y artículo 3573, del Cód. Civ. derog..
Art. 2437.- Divorcio, separación de hecho y cese de la convivencia resultante de una decisión judicial. El divorcio, la separación de hecho sin voluntad de unirse y la decisión judicial de cualquier tipo que implica cese de la convivencia, excluyen el derecho hereditario entre cónyuges (*)
Comentario: (*) Este artículo, deberá interpretarse, tras repasar los arts. 3574 y 3575 del Cód. Civ. derog.. Por ello, y ante todo, para la exclusión del derecho hereditario del cónyuge, deberá existir separación de hecho sin voluntad de unirse; que, por otra parte, no tendrá porqué ser recíproca, sino que, dependerá de la conducta que asuma cada cónyuge, tanto antes, como después de separarse, para interpretar, cabalmente, cuál ha sido su verdadera voluntad. Así, entonces, carecería de la misma, el cónyuge que no hizo abandono de hogar, el que no impidió la convivencia, quién no buscó convivir con otra persona, quién pasó alimentos al otro, quién cuidó de los hijos de ambos, quién asistió al otro en sus últimos días de vida, etc. etc. Lo dicho, hasta aquí, cabría igualmente, respecto de los divorcios y, sobre todo, cuando, en base al artículo 438, se aplicare el párrafo, que dice: "En ningún caso el desacuerdo en el convenio suspende el dictado de la sentencia de divorcio".
Sin perjuicio de lo expuesto, téngase presente que, la comunidad hereditaria, no se extingue por la separación de hecho, ya que ésta, no se encuentra entre las causales del artículo 475, del Código. Sí, se extingue, por la separación judicial de bienes, procedente "si los cónyuges están separados de hecho sin voluntad de unirse", de acuerdo al artículo 477, inc. c.
Respecto a otro tema, no surge de este artículo, ni de ningún otro, que el régimen de separación de bienes, arts. 505 y sgtes., excluya a los cónyges, de la vocación hereditaria. Véase: "La aplicación de la ley en el tiempo y el derecho sucesorio", por la Dra. Graciela Medina.
Art. 2438.- Extensión. A falta de descendientes, ascendientes y cónyuge, heredan los parientes colaterales hasta el cuarto grado inclusive.
Art. 2439.- Orden. Los colaterales de grado más próximo excluyen a los de grado ulterior, excepto el derecho de representación de los descendientes de los hermanos, hasta el cuarto grado en relación al causante. Los hermanos y descendientes de hermanos desplazan a los demás colaterales.(*)
Comentario: (*) El tío, del causante, está en el tercer grado colateral (el primer grado sería el padre, el segundo el abuelo y el tercero el hijo del abuelo, esto es, el tío).
Mantiene vigencia la Jurisprudencia que afirma que los hijos, del tío del causante, resultan excluidos de la sucesión por el tío del de cujus, por ser éste el pariente más próximo, mientras que aquéllos revisten el cuarto grado, no siendo de aplicación el derecho de representación porque en la línea colateral la representación sólo tiene lugar a favor de los descendientes de los hermanos y no de los otros colaterales (CNCiv., sala C, 11/6/2004, La Ley 18/10/2004, 6, AR/JU R/2382/2004).
Art. 2440.- División. En la concurrencia entre hermanos bilaterales y hermanos unilaterales, cada uno de éstos hereda la mitad de lo que hereda cada uno de aquéllos. En los demás casos, los colaterales que concurren heredan por partes iguales.
Código Civvil derogado
Artículo 3545. Las sucesiones intestadas corresponden a los descendientes del difunto, a sus ascendientes, al cónyuge supérstite, y a los parientes colaterales dentro del cuarto grado inclusive, en el orden y según las reglas establecidas en este Código. No habiendo sucesores los bienes corresponden al Estado nacional o provincial. (Ley N° 23.264)
Nota al 3546: "L.1,Tít. 6, Lib. 3, Fuero Real - LL. 3 y 6,Tít. 13, Partida 6ª" (*).
Comentario: (*) Véase a Goyena, quien cita, además, la Novela 118, cap. III, § 1: las Leyes 4 y 10, Titulo 2, Libro 4, del Fuero Juzgo; el Cód. Francés, artículo 733, el de Vaud, 538, y el Holandés, 897.
Nota al 3547: "Cód. de Baviera, Lib. 3, cap. 12, n° 5 (*) - Cód. Francés, artículo 732 - Napolitano, 655 - Holandés, 896 - de Luisiana, artículo 881".
Comentario: (*) Vélez, copiando a Goyena, cita n° 5, pero se trata del § 3, n° 5, cap. 12, Lib. 3, del Cód. de Baviera, (pág. 308), según su texto original, en dialecto bávaro, y la traducción de A. de Saint-Joseph
Artículo 3549. La representación es el derecho por el cual los hijos de un grado ulterior son colocados en el grado que ocupaba su padre o madre en la familia del difunto, a fin de suceder juntos en su lugar a la misma parte de la herencia la cual el padre o la madre habrían sucedido.
Nota al 3549: "Molina, comentarios a la Ley 8 de Toro - Demolombe, tomo XIII, nº 389 (*) - Chabot, sobre el artículo 739, n°s 1 y sgtes. Para que tenga lugar la representación es preciso, pues, que los representantes sean hijos o descendientes del representado. La representación ha sido imaginada a fin de reparar en el interés de los hijos el mal que les ha causado la muerte prematura de sus padres".
Comentario: (*) Demolombe, entre otros, cita a Pontanus, sobre el artículo 140, de las "Costumbres de Blois"; a Claude Duplessis y a Jean M. Ricard, en sus "Tratados de la Representación".
Nota al 3550: "Demolombe, tomo XIII, nº 394. - Chabot, sobre el artículo 739, nº 5. Si no se hubiese admitido el derecho do representación no podría tener lugar por la simple voluntad del difunto a que se quisiera representar. Cuando un hombre muere antes de la apertura de la sucesión a la cual tendría derecho si hubiese sobrevivido, no puede. transmitir este derecho a otras personas. No estándole deferida la sucesión, ni perteneciéndole, no puede en manera alguna disponer de ella. No puede tampoco dar a nadie el derecho de representarlo en esta sucesión cuando ella se abra. Esto sería disponer de un derecho que nunca le habría pertenecido. Es, pues, sólo de la ley y no del representado que se puedo tener el derecho de representar".
Nota al 3551: "Pothier, Sucess., Cap. 2, Sec. 1a, art. 1, § 1. - Chabot, sobre el artículo 739 - Demolombe, tomo XIll, nº 392. - En su persona deben encontrarse las diferentes cualidades para suceder, por ejemplo, que no haya sido declarado indigno de suceder. Pero no es necesario que el representante sea admitido a suceder porque haya nacido antes de la muerta del representado, porque no es del representado de quien tiene su derecho sino de la ley, y para usar de él no es preciso que sea heredero del representado, pues puede renunciar a su sucesión.
No hablamos del hijo concebido, porque esta expresión no puede aplicarse a la representación en primer grado".
Nota al 3552: "Cód. Francés, artículo 744 - Holandés, 895 - de Luisiana, artículo 896 - Véase a Voet, L. 38, Tít. 17, n° 4. El derecho de representación no es un derecho dependiente de la herencia del representado. El nieto que repudia la herencia de su padre por serle perjudicial puede representarle para heredar al abuelo. Véase Goyena, artículo 757 (*)- Demolombe, tomo XIII, nº 400, sostiene con buenas razones la resolución al artículo".
Comentario: (*) Goyena, a su vez, refiere las citas de Voet a L. 3,Tít. 14, Lib. 6, Cód. Romano - L. 1,Tit. 16, Lib. 6, Cód. Romano - L. 1, § 11,Tít. 9, Lib. 38, Digesto; y donde Voet dice: "quia ex suo capite tamquam proximus ad avi venit successionem".
Nota al 3554: "En cuanto a la primera parte, Cód. Francés, artículo 744 - Pothier, Sucess., Cap. 2, Sec. 1ª, art. 1, § 2. - En cuanto a la excepción, Demolombe, tomo XIII, nº 402 (*). Teniendo la representación por efecto poner al representante en el lugar del representado, es claro que este lugar debe estar libre y vacante. Pero la persona viva ocupa ese mismo lugar e impide la representación. Esta doctrina es racional y conforme al principio de la representación, pero es demasiado absoluta. El derecho de representación es sin duda muy equitativo, y no parece justo restringirlo a sólo el caso de aquel a quien se quiere representar. Si el padre que está vivo no quiere prevalerse de su derecho, no debe ser un obstáculo para sus hijos. Por otra parte, la persona que ha renunciado a la sucesión no existe verdaderamente para ella, y su lugar se puede considerar como vacante desde que voluntariamente lo abandona".
Comentario: (*) Vélez, en cuanto a la excepción del art. 3554, cita a Demolombe y éste al artículo 787 del Código Francés. Goyena, en su proyecto, artículo 752, dice lo mismo. Esto significa que, al heredero renunciante, único en su grado, le suceden sus hijos, pero si concurre con coherederos, al renunciar, serán éstos los que acrecerán, artículo 786 del Cód. Francés, salvo que todos ellos también renuncien y así heredarán todos sus hijos, pero por cabeza, por cuanto el que repudia la herencia lo hace para sí y para su estirpe, según el Código Francés (artículo 743) y el Código Español (arts. 922, 923 y concordantes), Por el derecho de representación, según Demolombe y el Código Civil Argentino, los hijos desplazan a los coherederos, como lo harían los acreedores, de la herencia del renunciante.
Artículo 3556. No se puede representar sino a las personas que habrían sido llamadas a la sucesión del difunto. (*)
Nota al 3556: "Novela 118, Caps. I a III - Demolombe, nº 407, la representación, haciendo entrar al representante en los derechos del representado, presume virtualmente que no se puede representar sino a una persona que habría tenido derechos sucesorios si hubiese sobrevivido".
Comentario: (*) Véase el artículo 3743 del Código Civil y "Derecho de representación en la sucesión testamentaria", por la Dra. Graciela Medina.
Nota al 3557: "L. 3, Tít. 6, Lib. 3, Fuero Real - L. 3, Tít. 13, Part. 6ª - Novela 118, Caps. I y III. - Cód. Francés, artículo 740 - Molina, comentarios a la Ley de Toro, nºs. 5 y sgtes. - En línea recta se sucede en virtud de la representación con los de grado más próximo, como cuando concurre el nieto con sus tíos a la herencia del abuelo, o con los de grado más remoto, como se verifica cuando los nietos, descendientes de un hijo, suceden con los biznietos descendientes de otro hijo del abuelo común, y también con los de un grado igual cuando los nietos, hijos de diversos padres suceden entre sí o concurren a la herencia del abuelo. En este último caso, los descendientes del difunto siendo iguales en grado, la representación no podría tener por fin hacer subir a los unos y a los otros a un grado más próximo. Su objeto en tal caso sólo es introducir la división de la herencia por estirpes, a fin de mantener la igualdad entre las diferentes ramas de la descendencia, y que los nietos no tengan entre todos los de una estirpe, mayor porción en la herencia que la que habría tenido su autor. Dice la Ley Romana Tantam ex haereditate percipient portionem, quantam, eorum parens futurus esset accipere si superstes esset. Novela 118, Capitulo III - Instituta § 6, De heredit. quae ab intest. defer.
En cuanto a la razón de la disposición, podemos decir que la afección del hombre se extiende a todos los descendientes: todos le son igualmente queridos, porque todos igualmente representan los hijos que ha perdido. Su ternura le sigue en los diversos grados y siempre los que sobreviven reemplazan en su corazón a los que han muerto: todos son sus hijos y su posteridad.
Nota al 3558: "Demante tomo III, n° 48 - Chabot, sobre el art. 739, n° 4 (*) - Demolombe, tomo XIII, n° 406 (**). - La representación debe ser inmediata y no tiene lugar per saltum, omisso medio, y debe remontar sucesivamente de grado en grado sin interrupción alguna de persona viva; pero no es necesario que el representante haya sido concebido viviendo los que él represente. Así, si se tratase de la representación en la sucesión del bisabuelo, no seria necesario que hubiese sido concebido viviendo su abuelo.
Nota al 3560: "L. 2, Tít. 20, Lib. 10, Nov. Rec. y su comentario por Molina a la Ley 8 de Toro. - L. 5,Tít. 13, Part. 6ª - Novela 118, Cap. 3. - Cód. de Baviera, Cap. 12, Lib. 3 (*), Los Códigos Francés, de Nápoles, de Vaud y de Luisiana (**) extienden la representación en la línea transversal a los hijos de los hermanos y a sus descendientes. Tal sistema, llevando la representación a lo infinito en la línea colateral, tiene grandes inconvenientes y peligros, porque dividiendo la sucesión en ramas múltiples viene a ser una fuente do dificultades y pleitos"
Comentario: (*) Vélez, al igual que Goyena, omite referirse al § 4, n°s. 1 a 5 del Cód. de Baviera, (pág. 309) ver sus textos en A. de Saint-Joseph.(**) Goyena cita los arts. 533 y 535 del Cód. de Vaud y los arts. 899, 900 y 907, de Luisiana
"La representación sucesoria requiere que el representante ostente, a su vez, vocación hereditaria respecto del causante (artículo 3551 del código civil). Como la vocación en la línea colateral está limitada a los parientes hasta el cuarto grado inclusive (art. 3585, según Ley 17.711), el hijo de un primo hermano que está en el quinto grado (artículo 353 del mismo código), no la tiene".
"El derecho de representación, como resulta de los mismos términos del artículo 3560 del Código Civil, no corresponde sino a los hijos y descendientes de los hermanos, discutiéndose tan solo si es en forma limitada o ilimitada. En ningún caso beneficia a los que arrancan de otro pariente colateral mas abajo; así no puede ser extendido a los descendientes de los primos del causante. Entonces los parientes de grado más próximo excluyen a los del más remoto y cuando a tales herederos son llamados a suceder, lo hacen por la cabeza y no por estirpe".
Artículo 3561. Quedando hijos o descendientes de dos o más hermanos del difunto, heredarán a éste por representación, ya estén solos o en igualdad de grados, o ya concurran con sus tíos".
Nota al 3561: "Cód. Francés, artículo 743 - de Luisiana, artículo 895 - Holandés, 893 - de Vaud, 528. - Pero el Cód. de Nápoles, artículo 664, dispone que los hijos de los hermanos, encontrándose en grados iguales, sucedan in capita sin representación de sus padres. Lo mismo disponen las Leyes de España, L. 13,Tít. 6, Lib. 3, Fuero Real, y L. 5,Tít. 13, Part. 6ª - Habiendo nosotros dispuesto en este Título que los hijos del difunto concurran con los descendientes de un hijo premuerto, sea que todos los hijos del difunto, habiendo muerto antes que éste, se encuentren en grados iguales o desiguales, debíamos disponer lo mismo en la línea transversal, como lo hacen los Códigos citados en esta nota".
Nota al 3562: "Chabot, sobre el artículo 739, nº 7".
Nota al 3564: "Cód. Francés, artículo 848 - Demolombe, tomo XIII, nº 437 - Chabot, sobre el artículo 739, nº 7".
Artículo 3565. Los hijos del autor de la sucesión lo heredan por derecho propio y en partes iguales salvo los derechos que en este título se dan al viudo o viuda sobrevivientes. (Ley 23.264)
Nota al 3565: "L. 1,Tít. 20, Lib. 10, Nov. Rec. - L. 3,Tít. 13, Part. 6ª. La Ley Romana decía: "La razón natural como una ley tácita afecta a los hijos la herencia de sus padres, y los llama a una sucesión que les es debida". Ratio naturalis, quasi lex quaedam tacita liberis parentum hereditatem addiceret, velut ad debitam, successionem eos vocando. L. 7,Tít. 20, Lib 48, Digesto".
Artículo 3566. Los nietos y demás descendientes heredan a los ascendientes por derechos de representación, con arreglo a lo dispuesto en el título De las sucesiones intestadas, Cap. I.
Artículo 3567. A falta de hijos y descendientes heredan los ascendientes sin perjuicio de los derechos declarados en este título al cónyuge sobreviviente. (Ley 23.264).
Nota al 3567: "L. 1,Tít. 20, Lib. 10, Nov. Rec. - L. 1,Tít. 6, Lib. 3, Fuero Real - Por la Novela 118, Capítulo II y por la L. 4,Tít. 13, Part. 6ª, los hermanos del difunto lo heredan en unión con los ascendientes. Este derecho ha sido seguido por el Cód. Francés, arts. 748 y sgtes.; por el de Nápoles, 671; por el Cód. de Baviera, Lib. 3, Cap. 12.(*) - Por el Cód. de Prusia, artículo 489, el padre o madre del difunto, a falta de descendientes, lo heredan con exclusión de los colaterales, pero los hermanos carnales y sus descendientes excluyen a los abuelos".
Comentario: (*) Vélez, sigue a Goyena pero, ambos, omiten referirse a los § 3, n° 9 y § 4, n° 1 del Cód. de Baviera, (pág. 309), dados sus textos y concordancias con los arts. 750 y 752 del Cód. Francés, según A. de Saint-Joseph.
Artículo 3568. Si existen el padre y la madre del difunto, lo heredarán por iguales partes. Existiendo sólo uno de ellos, lo hereda en el todo, salvo la modificación del artículo anterior.
Nota al 3568: "En contra, L. 4,Tít. 13, Part. 6ª y Novela 118".
Artículo 3569. A falta de padre y madre del difunto, lo heredarán los ascendientes más próximos en grado, por iguales partes, aunque sean de distintas líneas.
Artículo 3569 bis. El adoptante hereda al adoptado, salvo respecto de los bienes que éste hubiere recibido a título gratuito de la familia de sangre. Los descendientes legítimos del adoptado tienen derecho de representación en la sucesión del adoptante. (Ley 17.711).
Artículo 3570. Si han quedado viudo o viuda e hijos, el cónyuge sobreviviente tendrá en la sucesión la misma parte que cada uno de los hijos. (Ley 23.264)
Artículo 3571. Si han quedado ascendientes y cónyuge supérstite, heredará éste la mitad de los bienes propios del causante y también la mitad de la parte de gananciales que corresponda al fallecido. La otra mitad la recibirán los ascendientes. (Ley 23.264)
Artículo 3572. Si no han quedado descendientes ni ascendientes, los cónyuges se heredan recíprocamente, excluyendo a todos los parientes colaterales. (Según Ley 23.264).
Nota al 3572: "Sobre los tres artículos anteriores, la L. 7, Tít. 13, Part. 6ª, dispone así: La viuda pobre e indotada sucede al marido, maguer aya fijos, en la plena propiedad, fasta la cuarta parte de los bienes, sin que ésta pueda exceder el valor de 100 libras de oro. La observación de esta ley ha sido siempre muy dudosa.
La Novela 117, Capítulo V, disponía que la viuda pobre e indotada, cuando le quedaban tres o menos hijos, tuviese el usufructo en la cuarta parte de los bienes del marido. Si los hijos fuesen cuatro o más, el usufructo se reducía a una parte igual a la de cada uno de los hijos. Faltando hijos y descendientes, la viuda sucedía en la propiedad de la cuarta parte, aunque quedasen ascendientes y hermanos. El viudo pobre no gozaba de este beneficio, pero por la Constitución 22 del Emperador León, el viudo o viuda con hijos, que no vuelva a casarse, hereda con los hijos al cónyuge difunto en una parte viril y en propiedad. Por los Códigos modernos, no habiendo parientes en grado sucesible, los cónyuges heredan recíprocamente. Pero cuando hay parientes, los Códigos de Francia y de Holanda no les declaran ningún derecho. El de Nápoles da al cónyuge pobre una porción que no exceda la cuarta parte de las rentas de la herencia cuando falten hijos o éstos sean menos de tres. Si los hay y son más de cuatro, la porción se reduce a una parte viril. Por el Código de Vaud (*), a falta de hijos, de padre y madre, o descendientes de éstos, hereda el cónyuge la mitad, pero si hay alguno de los mencionados, hereda la cuarta parte. El Cód. de Luisiana dispone así: "Si la mujer no ha aportado sino una corta dote, o el esposo que muere es rico y el sobreviviente necesitado, podrá tomar en la herencia un cuarto en propiedad y otro cuarto en usufructo cuando no queden sino tres hijos. Quedando más de tres hijos, sólo tendrá derecho a una parte en usufructo igual a la de un hijo, y se le imputará en ella lo que haya sido legado por el difunto".
Comentario: (*) Goyena cita los arts. 683 al 688 del Napolitano - art. 545, de Vaud - artículo 2359 del Cód. de Luisiana
Art. 3573. La sucesión deferida al viudo o viuda en los tres artículos anteriores, no tendrán lugar cuando hallándose enfermo uno de los cónyuges al celebrarse el matrimonio, muriese de esa enfermedad dentro de los treinta días siguientes, salvo que el matrimonio se hubiere celebrado para regularizar una situación de hecho. (Ley N° 17.711)
Nota al original del 3573: "No hay razón alguna para dar a los cónyuges derechos sucesorios cuando el matrimonio es in extremis. En alguna provincia de la República se ha dado derecho sucesorio a los cónyuges sobre los parientes colaterales, y se han visto matrimonios in extremis verdaderamente escandalosos con sólo el objeto de heredar inmediatamente al enfermo". (*)
Comentario: (*) Véase el Matrimonio "post mortem", por A. D'Autel; El Divorcio "post mortem", por el Dr. Santos Cifuentes y "Acciones de exclusión de la vocación hereditaria conyugal", por Graciela Medina.
Art. 3573 bis. Si a la muerte del causante éste dejare un solo inmueble habitable como integrante del haber hereditario y que hubiera constituido el hogar conyugal, cuya estimación no sobrepasare el indicado como límite máximo a las viviendas para ser declaradas bien de familia, y concurrieren otras personas con vocación hereditaria o como legatarios, el cónyuge supérstite tendrá derecho real de habitación en forma vitalicia y gratuita. Este derecho se perderá si el cónyuge supérstite contrajere nuevas nupcias. (Ley N° 20.798).
Art. 3574. Estando separados los cónyuges por sentencia de juez competente fundada en los casos del artículo 202, el que hubiere dado causa a la separación no tendrá ninguno de los derechos declarados en los artículos anteriores.
Si la separación se hubiese decretado en los casos del artículo 203, el cónyuge enfermo conservará su vocación hereditaria.
En los casos de los artículos 204, primer párrafo, y 205, ninguno de los cónyuges mantendrá derechos hereditarios en la sucesión del otro. En caso de decretarse separación por mediar separación de hecho anterior, el cónyuge que probó no haber dado causa a ella, conservará su vocación hereditaria en la sucesión del otro.
Estando divorciados vincularmente por sentencia del juez competente o convertida en divorcio vincular la sentencia de separación personal, los cónyuges perderán los derechos declarados en los artículos anteriores. En los casos de los artículos 204, primer párrafo, y 205, ninguno de los cónyuges mantendrá derechos hereditarios en la sucesión del otro. En caso de decretarse separación por mediar separación de hecho anterior, el cónyuge que probó no haber dado causa a ella, conservará su vocación hereditaria en la sucesión del otro. (art. sustituido por Ley N° 23.515).
Nota al 3574 original: "Chabot, sobre el artículo 667, n° 3, y Duranton, tomo VI, nº 343, enseñan que existiendo el divorcio ya no hay sucesión entre los cónyuges, ni por parte del que no ha dado causa al divorcio, y toda la razón que dan es que Lex non distinguit, es decir la Ley Francesa, pero sin duda que ella debió distinguir".
Art. 3575. Cesa también la vocación hereditaria de los cónyuges entre sí en caso que viviesen de hecho separados sin voluntad de unirse o estando provisionalmente separados por el juez competente.
Si la separación fuese imputable a la culpa de uno de los cónyuges, el inocente conservará la vocación hereditaria siempre que no incurriere en las causales de exclusión previstas en el artículo 3574. (Ley N° 23.515). (*)
Comentario: (*) Dice la Dra. Graciela Medina: "En el sistema vigente el problema reside en determinar quien debe probar la culpabilidad del cónyuge supérstite a fin de lograr la exclusión hereditaria conyugal. Un sector de la doctrina entiende que deben hacerlos los herederos que pretenden excluir al viudo, y otros en cambio consideran que a los herederos les basta demostrar la situación objetiva de la separación y que el sobreviviente para conservar su vocación debe probar su inocencia".
Jurisprudencia: "Los cónyuges cargan sobre sus espaldas, y desde que se produce su separación de hecho sin voluntad de unirse, con una presunción legal de culpabilidad concurrente en torno a tal separación, lo cual, a su vez, prefigura una recíproca pérdida de su vocación hereditaria entre ellos. De modo tal que la demandada ingresa al juicio de divorcio gravada con la presunción de culpabilidad y con la situación de excluida -al menos en principio- de la sucesión de su esposo. Cabrá a ella, probar su inocencia, y acreditar la conservación de la vocación hereditaria de su parte (arts. 204 y 3575 CC, 375, CPCC)".
"En los casos de separación de hecho, existe la presunción de culpabilidad de ambos cónyuges, y quién pretendiera lo contrario tendrá sobre sí la carga de demostrar su falta de culpa en la separación (art. 375 CPCB). El espíritu de la ley no puede ser disímil para el supuesto del artículo 3575 del Código Civil; ello así el cónyuge supérstite que pretenda derechos en la sucesión de su cónyuge fallecido, deberá probar que fue el causante el exclusivo responsable de la ruptura".
Doctrina: Véase: "La vocación sucesoria entre cónyuges separados de hecho", por Adriana Noemí Krasnow, quién cita el plenario, que sostiene: "La carga de la prueba de las causales de exclusión sucesoria del cónyuge supérstite por su culpabilidad en la separación de hecho a que se refiere el artículo 3575 del Código Civil recae sobre quienes cuestionaren la vocación hereditaria del cónyuge supérstite".
Art. 3576. En todos los casos en que el viudo o viuda es llamado a la sucesión en concurrencia con descendientes, no tendrá el cónyuge sobreviviente parte alguna en la división de bienes gananciales que correspondieran al cónyuge prefallecido. (Ley N° 23.264).
Art. 3576 bis. La viuda que permaneciere en ese estado y no tuviere hijos, o que si los tuvo no sobrevivieren en el momento en que se abrió la sucesión de los suegros, tendrá derecho a la cuarta parte de los bienes que le hubieren correspondido a su esposo en dichas sucesiones. Este derecho no podrá ser invocado por la mujer en los casos de los artículos 3573, 3574 y 3575. (Ley N° 23.515).
Doctrina y Jurisprudencia Nacional
"Producido el fallecimiento de uno de los cónyuges, los bienes gananciales de ambos quedan ligados a la sucesión, porque la mitad indivisa de todos esos bienes, prescindiendo de quien fuera su titular, queda incorporada al acervo hereditario, y la mitad restante pertenece a título de socio, al cónyuge supérstite, porque la muerte produce el efecto propio de disolver dicha sociedad conyugal".
"Procede establecer en la declaratoria de herederos que los hijos del causante son su herederos -sin perjuicio de los derechos de la cónyuge supérstite a los bienes gananciales-, pues ello no importa reconocer a está como heredera, sino simplemente dejar a salvo los derechos que pudieran corresponderle sobre los bienes gananciales".
"Si bien los gananciales del cónyuge que sobrevive no integran el acervo, el proceso sucesorio es el ámbito en que debe concretarse la adjudicación al esposo de la parte que le corresponde. Así, el primer paso que debe realizarse en la etapa de la partición es, precisamente, separar los bienes que corresponden al supérstite como gananciales. Esta separación queda, pues, comprendida dentro de los trámites propios de la partición".
"La nuera viuda y sin hijos que sucede a sus suegros en los términos del artículo 3576 bis del Cód. Civil, no tiene derecho a acrecer en caso de que no concurran otros herederos".
"II ­­ Uno de los interrogantes que plantea la nueva disposición legal, que abrió camino a la discusión doctrinaria y que reviste singular importancia por sus consecuencias prácticas, es la naturaleza jurídica del derecho creado.
"Resuelvo: Hacer lugar al planteo incidental y declarar inconstitucional al artículo 3576 bis del C.C., porque discrimina arbitrariamente entre el hombre y la mujer, por razón de sexo, prohibido por el artículo 16 de la C.N., y de todos los tratados y convenciones que han resultado jerarquizados como ley suprema de la nación, retaceándole a él, por omisión, lo que expresamente le confiere a la mujer, ambos en iguales condiciones frente a las sucesiones de sus suegros."
"La nuera viuda ante la inexistencia de hijos de su matrimonio, ya que la concurrencia con hijos de su esposo premuerto que no son hijos suyos, no obsta a su inclusión como heredera en la sucesión de su suegra" ("Naturaleza del derecho sucesorio de la nuera viuda": J.A. 10-1971-601; "Vocación sucesoria de la nuera viuda. Concurrencia con hijos de un anterior matrimonio de su marido": 19-1973-755, Prov. F 8628 y 20-1973-614, Prov. F 3557 - En este fallo, la Dra Maristany de Ciancis, por la minoría, sostuvo: "Considero que lo dispuesto en el art. 3576 bis CC, que establece vocación hereditaria de la viuda en la sucesión de los suegros, importa un supuesto aplicable al caso de que no existieren descendientes del cónyuge premuerto, porque en el supuesto inverso cabe aplicar lo dispuesto en el art. 3565, debiendo respetarse el principio general expuesto en el art. 3556, de que el pariente más cercano en grado excluye al más remoto, y los demás principios desarrollados en los arts. 3546 y 3548 del Cód. Civil"; J.A. 10-1971-601; LL. 150-585 y 134-1317; LL. 150-585 y 134-1317; "El derecho sucesorio en la reforma del Código Civil", Ed. Astrea, 2da. ed., Bs. As.- 1972) (*) .
A su vez, la nuera viuda, para poder acceder a la porción establecida por el art. 3576 bis, debe "permanecer en ese estado", vale decir, como nuera y como viuda; por lo tanto, tal vocación sucesoria o asistencial, no cabría para el caso de resultar nuera viuda, pero de segundas o ulteriores nupcias.
Por último, de recibir la cónyuge viuda sin hijos, la cuarta parte de los bienes que le hubieren correspondido a su esposo prefallecido, en la sucesión de sus suegros, tal porción, nunca podrá ser superior a la que le pudiere corresponder a cada uno de los hijos de su esposo. Ello en virtud de los antecedentes aludidos en la Nota al artículo 3572, que discriminan según la cantidad de hijos que concurrieren con la viuda.
Art. 3585. No habiendo descendientes ni ascendientes ni viudo o viuda, heredarán al difunto sus parientes colaterales más próximos hasta el cuarto grado inclusive, salvo el derecho de representación para concurrir los sobrinos con sus tíos. Los iguales en grado heredarán por partes iguales.
Nota al 3585: "La L. 11,Tít. 13, Part. 6ª, da la herencia al hijo natural por la vulgaridad que la madre es siempre cierta, y el padre no. Pero ésa certeza la tendrá sólo ella; y pues que el hijo natural hereda a su padre, no hay razón para privar a éste de la sucesión del hijo".
Art. 3586. El medio hermano en concurrencia con hermanos de padre y madre, hereda la mitad de lo que corresponde a éstos.
Nota al 3586: " LL. 5 y 6, Tít. 13, Partida 6ª - L. 12, Tít. 6, Lib. 3, Fuero Real. Los Códigos de Nápoles, de Luisiana (*) y de Vaud (**) no reconocen preferencia en la sucesión por el doble vínculo. El Cód. de Baviera (***) admite el doble vínculo en las mismas personas, y con los mismos efectos que tiene por la Ley de Partida y por la Novela citada. El Cód. de Prusia, artículo 493 lo reconoce en los hermanos y sus descendientes para excluir a los medíos hermanos. El Cód. Francés no da preferencia al doble vínculo; pero en el caso de heredar los ascendientes o colaterales dispone que la herencia se divida en dos partes, una para la línea materna y la otra para la paterna. Resulta entonces necesariamente que el hermano entero toma por lo menos doble porción que el medio hermano, porque la toma en ambas líneas. Goyena, en el apéndice décimo, ataca la preferencia que se da al doble vínculo porque dice: "que hay el mismo amor entre los hermanos enteros y los medio hermanos y propone que estos últimos tomen de la sucesión la mitad de lo que toman los hermanos de ambos lados". Nosotros no vemos razón alguna de consideración para apartarnos de la legislación que hasta ahora nos ha regido".
Comentario: (*) Según A. de Saint-Joseph, los arts. 884 y 885, del Cód. de Luisiana, concuerdan con el artículo 733, del Cód. Francés. (**) Véase A. de Saint-Joseph.(***) Se trata del § 4, n° 8, Lib. 3, del Cód. de Baviera, (pág. 310) que concuerda con el artículo 733, del Cód. Francés, según A. de Saint-Joseph.
Art. 3587. Cuando el difunto no deja hermanos enteros ni hijos de éstos, y sí sólo medios hermanos, sucederán éstos de la misma manera que los hermanos de ambos lados, y sus hijos sucederán al hermano muerto.
Registración de la Declaratoria de Herederos