Source: http://www.cidh.org/countryrep/Haiti88sp/capitulo3b.htm
Timestamp: 2018-09-23 04:14:30
Document Index: 404979250

Matched Legal Cases: ['Artículo 25', 'Artículo 269', 'Artículo 266', 'Artículo 25', 'Artículo 43', 'Artículo 16', 'Artículo 34', 'Artículo 286', 'Artículo 296', 'Artículo 48', 'Artículo 20', 'Artículo 286', 'Artículo 22', 'Artículo 13', 'Artículo 25', 'Artículo 20', 'Artículo 23', 'Artículo 22', 'Artículo 13', 'Artículo 63']

Informe de Pais - Haiti 1988 - Capitulo IIIb
c. El caso del Sr. Yves Volel (Caso Nº 10.095)
88. El Sr. Yves Volel, de 53 años, ejercía la abogacía y era candidato a la presidencia por el Parti Chrétien d’Haiti (Partido Cristiano de Haití –PCH-). Su caso ilustra las consecuencias de los esfuerzos de un bogado por velar por el cumplimiento de la Constitución en cuanto hace a la detención preventiva de las personas.
89. Conforme la información presentada a la Comisión, el 9 de octubre de 1987, cuanto el Sr. Yves Volel salía del edificio donde se encuentra la Oficina de Contribución (especie de oficina municipal de réditos) alguien, que se identificó como Jean Raymond Louis, lo llamó a través del pequeño visor metálico de una celda de Recherches Criminelle, solicitándole, como abogado de nota, que interviniera en su nombre.
90. El 13 de octubre, cuatro días más tarde, el Sr. Yves Volel, con un ejemplar de la Constitución de 1987 en mano, regresó a Recherches Criminelles para exigir la libertad inmediata del Sr. Jean Raymond sobre la base del Artículo 25-1 de la Constitución, que establece que:
Nadie podrá ser interrogado en ausencia de su abogado o un testigo de su elección.
91. El Sr. Volel había ido a Recherches Criminelle a entrevistarse con el Mayor Joseph Baguidy, funcionario a cargo de la unidad, pero antes de entrar a la oficina de éste había mantenido una conferencia de prensa frente al edificio. En ella, el Sr. Volel se había dirigido en créole a los periodistas haitianos y pensaba dirigirse luego en inglés a los periodistas extranjeros. Acababa de pronunciar sus palabras inglés cuando fue alcanzado por tres balas, dos de las cuales le pegaron en la cabeza y una en el cuello, matándolo de forma instantánea. Según se informa, las balas alcanzaron desde atrás mientras él y los periodistas eran asaltados por hombres armados, vestidos de civil. Durante la visita de agosto de 1988, que incluyó un recorrido por las instalaciones de Recherches Criminelles, sorprendió a la Comisión el número de militares bajo el mando del Mayor Baguidy, que no vestían uniforme, en marcado contraste con los milites de Fort Dimanche que estaban todos uniformados.
92. Según el Sr. Walter Bussenius, gerente general de Télé Haití que había filmado la conferencia de prensa pero cuyas cámaras y filmes habían sido confiscados, el Sr. Volel fue baleado al terminar de hacer una declaración sobre los derechos constitucionales. Conforme a informaciones recibidas, el Sr. Volel dijo a los periodistas: “Yo tengo la constitución en la mano izquierda y mi toga de abogado en la derecha. Voy a entrar (a ese edificio) y defender los derechos constitucionales de ese hombre.32 Según el Sr. Busseniues, le dispararon después de hacer esa declaración. Dado que el Sr. Volel fue baleado en el frente del cuartel de la policía y que los hombres armados, con ropas civiles, que abrieron el fuego procedieron luego a confiscar los equipos de los periodistas en lugar de asistir a la víctima o perseguir a los autores del hecho, se supone que fue la policía quien hizo los disparos.
FALTAN PARRAFOS 93-98 (EN TRADUCCIÓN)
99. El Sr. Louis tenía 28 años en 1987. Era profesor de idiomas y padre de tres hijos. Había fundado un partido político (el Parti National des Progressistes Haitiens) en la República Dominicana, donde había residido durante tres años como exiliado político. Junto con Luois Eugène Athis (que había sido asesinado en agosto de 1987) y Luc B. Innocent, había luchado por defender el derecho a organizarse de los cortadores de caña haitianos en la República Dominicana.
100. El Sr. Jean Raymond Louis había sido arrestado en septiembre de 1987, a eso de las 14 horas, en la esquina de la calle St. Martin y el bulevar Jean-Jacques Dessalines, por funcionarios armados, al servicio de Recherches Criminelles, que vestían ropas civiles. La calle estaba desierta cuando el conductor de un Toyota blanco –un coche de la policía- lo paró y le preguntó adónde iba. Cuando se disponía a contestar, dos hombres surgieron del coche, lo cogieron de la cintura del pantalón y lo arrojaron brutalmente en el suelo del vehículo. Lo abofetearon y lo condujeron a Recherches Criminelles, donde pasó su primera noche en prisión.
101. A la mañana siguiente, lo despertaron temprano. Un sargento le preguntó su nombre, su dirección particular y su afiliación política. Después, el Mayor Baguidy, en persona, lo sometió a una violenta sesión de interrogatorio. Lo esposaron y mientras cinco o seis personas lo apelaban la espalda, el estómago y la cabeza, únicamente el Mayor Baguidi le hacía preguntas. Lo interrogaron acerca de sus conexiones políticas, respondiendo él que, como político, había tenido relación con todos los líderes nacionalistas del país, que en 1983 había so miembro del PDCH de Sylvio Claude y que Luc B. Innocent lo había ayudado financieramente. Los secuaces lo golpearon hasta hacerlo papilla y lo tiraron en el piso de una celda, donde permaneció varios días.
102. De acuerdo con el Sr. Jean Raymando Lous, entre 10 y 15 personas mueren diariamente en Recherches Criminelles a consecuencia de las palizas o de inanición;34 los prisioneros no pueden recibir visitas y tampoco no les dan alimento. Además, se les exige el pago de 5 gourdes (1 dólar USA) para ser transportados al tribunal. Si no tienen el dinero “quedan condenados a podrirse indefinidamente en prisión”. Según información recibida por la Comisión, las mujeres detenidas son violadas por los soldados y los policías armados vestidos de civil.
103. Cuando Yves Volel intervino en su nombre, Jean Raymond Louis había estado detenido varios días sin mediar acusación alguna. Había conocido al Sr. Volel al regresar de la República Dominicana y lo había visto varias veces, pero quedó muy consternado al enterarse de que el Sr. Volel había ido personalmente a Recherches Chiminelles a pedir por él. En esos momento, hacía aproximadamente una semana que estaba detenido y no le habían dado ni de beber ni de comer y, además, lo golpeaban, cuando menos, una vez por día. A pesar de las veces que fue interrogado por el Mayor Baguidy, éste nunca le mencionó la muerte del Sr. Volel.
104. Posteriormente fue trasladado a la Penitenciaría Nacional donde, una tarde, a eso de las 15 horas, lo llamó un Sargento y le dijo que podía irse a su casa. No le pidieron que firmara nada; simplemente salió y se fue a su casa.
105. Durante la época de Duvalier, los detenidos políticos eran inicialmente conducidos a Fort Dimanche o Casernes Dessalines para ser interrogados, y Recherches Criminelles se usaba solamente para los delincuentes comunes. De conformidad con la Constitución de 1987, la Policía que hasta ese momento había estado adscrita al Ejército, debía convertirse en un cuerpo separado y estar adscrita al Ministerio de Justicia, con los deberes constitucionales de “garantizar el orden público y la protección de las vidas y los bienes de los ciudadanos” (Artículo 269.1). Por otra parte, los deberes de las Fuerzas Armadas, bajo el mando del Teniente General Namphy, son defender al país en caso de guerra y protegerlo contra amenazas externas. Las Fuerzas Armadas sólo pueden, a solicitud del Poder Ejecutivo, ayudar a la Policía a mantener el orden cuando ésta no pueda hacerlo (Artículo 266 d).
106. A pesar de que la separación de la Policía y las Fuerzas Armadas es un mandato constitucional, miembros de ambos cuerpos, en operaciones de comando conjuntas, continúan haciendo detenciones en secreto y los detenidos siguen siendo retenidos en centros de detención ilegales, sin poder mantenerse en contacto con sus familiares y sin contar con asesoramiento legal.
e) El caso de los Señores Yves y Carl Auguste (Caso Nº 10.022)
107. En mayo de 1987, la Comisión recibió el caso de los señores Sénêgue Jean Louis, Eddy Moise, Kador Dérésil, Yves Auguste y Carl Auguste, detenidos todos entre el 13 y 16 de marzo de 1987. El profesor Yves Auguste, ingeniero de 47 años y profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Haití, y su hermano Carl, periodista de 42 años, nacionalizado estadounidense, eran los dos únicos del grupo que tenían abogado. Los señores Sénêgue Jean Louis, mecánico de 29 años, Eddy Moise, artista de 33 años y Kador Dérésil, electricista de 28 años, habían sido arrestados junto con los hermanos Auguste por sospecharse que habían matado a un oficial de las Fuerzas Armadas, el Teniente Pierre Ajax Raymond, y bajo la acusación de haber intentado asesinar al Sargento Joseph Damus, detective de la Unidad de Investigación del Cuartel de Policía.
108. El 27 de mayo de 1987, la Comisión dio entrada a este caso con el Nº 10.022.
109. El profesor Yves Auguste fue arrestado el 13 de marzo de 1987 en su oficina del Ministerio de Obras Públicas, donde trabajaba, por un grupo de hombres, vestidos de civil, sin portar una orden oficial, quienes lo condujeron a la Unidad de Investigación Criminal.
110. El señor Carl Auguste fue arrestado el mismo día por hombres armados, vestidos de civil, en la casa de su hermano, Pelerin 5, en Puerto Principe, y fue conducido a Recherches Criminelles.
111. Los cinco detenidos fueron alojados en una celda del Cuartel de Policía, cuya superficie era, aproximadamente de 2 por 4 metros, y 3 metros de altura, y en la que se encontraban unos 50 detenidos.
112. Después de haber estado detenidos en Recherches Criminelles durante una semana, fueron trasladados a la Penitenciaría Nacional, donde pasaron otra semana, y desde donde volvieron a ser trasladados a Recherches Criminelles por 16 días más. El 16 de abril de 1987, los señores Yves y Carl Auguste comparecieron ante el Commissaire de Gouvernement del Tribunal Penal de Puerto Principe, la Sra. Mireille Pluviose. Las leyes haitianas estipulan que nadie puede permanecer arrestado durante más de 48 horas antes de comparecer ante una autoridad judicial. La Sra. Pluviose fue quien los interrogó y posteriormente traslado el “Réquisitoire d’Informer” al Juez de Instrucción para iniciar el proceso.
113. El 14 de mayo de 1987, los hermanos Auguste comparecieron ante le Juez de Instrucción, Sr. Rénock Voltaire. En esta fase del procedimiento, el individuo tiene, normalmente, derecho a asesoramiento legal. En aparente violación del Artículo 25 de la Constitución, los hermanos Auguste comparecieron ante el Juez de Instrucción escoltados por guardias militares y sin asistencia legal.
114. El 27 de mayo de 1987, la Comisión presentó este caso al Gobierno de Haití para que éste hiciera sus observaciones.
115. El 9 de junio de 1987, los abogados de los hermanos Auguste Gérard Georges y Jean-Claude Nord, dirigieron una carta al Sr. Hénock Voltaire, en la que declaraban que Yves y Carlos Auguste habían sido arrestados sin mediar orden alguna, por lo que los arrestos habían sido ilegales, y que no habían comparecido ante un juez hasta el 14 de mayo, dos meses después de producidos los arrestos, a pesar de la disposición constitucional que establece para ello un lapso no mayor de 48 horas. Los abogados procedían luego a solicitar del juez que los pusiera en libertad de inmediato, tomando también en consideración las condiciones inhumanas de la detención.
116. El 13 de julio de 1987, Yves y Carl auguste fueron puestos en libertad, después de haber estado 122 días en prisión.
117. El profesor Auguste, una vez liberado, declaró que su hermano y él habían permanecido incomunicados durante el período de detención en Recherches Criminelles sobre la base de que su caso tenían relación con cuestiones de la seguridad nacional.35 Según el profesor Auguste, los otros tres individuos arrestados –Eddy Moise, Kador Dérésil y Sénêgue Jean Louis- habían sido torturados con alrededor de 150 palazos propinados diariamente.
118. El Sr. Auguste manifestó que Haití ya no tiene una fuerza policial “política” sino que la encargada de lo criminal es la que desempeña todas las funciones. No obstante, los prisioneros políticos son retenidos en una sección individual de la Penitenciaría Nacional, en la cual el profesor Auguste habló con diez prisioneros: Luc Désir, Paul Vérican, Samuel Jérémie, Vallcius Estinval, Saintange Bontemps, Edosard Paul, Kénol Joseph, Eddy Moise, Kador Dérésil y Sénêgue Jean Louis.
119. El Sr. Auguste declaró que las condiciones en Recherches Criminelles son peores que en Fort Dimanche, con celdas en las que normalmente se alojan unas 13 personas pero que, a veces, llegan a ser 30 los detenidos por celda, por lo que es corriente la muerte por sofocación.
120. Las autoridades de Recherches Criminalles advirtieron a los hermanos Auguste que disponían de abogados defensores que los liberarían –uno exigió el pago de “50.000 y otro pidió, luego, “10.000- dejando claramente establecido que quedarían en libertad si aceptaban pagar ciertas sumas de dinero. Finalmente, los señores Gérard Georges y Jean-Claude Nord se hicieron cargo del caso.
121. También declaró el profesor Auguste que había visto cómo mataban a golpes a cuatro delincuentes comunes, uno tras otro, porque se habían negado a confesar al Jefe de Recherches Criminelles donde habían escondido el dinero que supuestamente habían robado. Según el profesor Auguste, la tortura es práctica corriente en Recherches Criminelles, donde todo el día se escuchaban los gritos de los torturados. Además, expresó que junto con los mayores de edad se encuentras niños detenidos, dándose el caso de que en su celda hasta había habido un niño de diez años quien, a pesar de las protestas de los prisioneros, no fue puesto en libertad.
122. De acuerdo con el profesor Auguste, el personal de Recherches Criminelles está compuesto por ex Tontons Macoutes y ex miembros de la policía política o criminal (Service détectif), presididos por el Mayor Joseph Baguidy y su asistente, el Capital Reynold Colbert Simbert, quienes también controlan los escuadrones de la muerte que siembran el terror en Puerto Principe. También expresó el profesor Auguste:
Quiero recalcar que estos jeeps y Peugeots sin placas que desaparecen de la escena antes de que la población civil los vea, salen de Recherches Criminelles. Son los oficiales de Recherches –y esto lo sé a ciencia cierta- quienes se infiltran en las manifestaciones populares y abren fuego. Pongo un ejemplo que conozco bien: fue un agente provocador quien se introdujo en la manifestación de las mujeres del 28 de julio de 1987 y baleó a Edline Noel. Yo he visto, con mis propios ojos, cómo los oficiales vestidos de civil partían hacia la CATH. (…) También son oficiales de Recherches los que se ponen el uniforme verde olivo para entrar a casas particulares y golpear a sus ocupantes sin piedad alguna. Tres hombres están a cargo: el General Regala, el Coronel Jean-Claude Paul y el Coronel Grégoire Figaro, y los asisten en sus tropelías los Capitanes Isidore Pognon, Bordex Achille, Ernst Ravis (Artibonite), Raynold Colbert Simbert (Recherches), Roland Azémar (Policía), los Mayores Antoine Jean Gilles hijo (Cassernes) y Joseph Baguidy (Recherches) y el Coronel Wilthan Lhérisson (Quartier Général). Son, en total, once hombres dispuestos a todo para mantenerse en el poder.
123. Por nota fechada el 24 de septiembre de 1987, el Gobierno de Haití respondió a la solicitud de información hecha por la Comisión el 15 de mayo del mismo año. Aunque los señores Yves y Carl Auguste ya habían sido puestos en libertad, no se los menciona en esa comunicación. En la respuesta del Gobierno haitiano se dice que:
De acuerdo con la decisión (“ordonnance”) del Juez de Instrucción, Sr. Hénock Voltaire, del Tribunal de Primera Instancia de Puerto Principe, de fecha 8 de julio de 1987, los siguientes individuos: Sénèque Jean Louis, Eddy Moise y Kador Dérésil, han sido trasladados al Tribunal Penal para ser sometidos a juicio por haber sido acusados del asesinato del Teniente Pierre Ajax Raymond, del intento de asesinato de Joseph Damus y del robo a mano armada del que fue víctima la Sra. Jossette Saint Hilaire.
Habiendo sido acusados oficialmente el 14 de agosto de 1987, cabe esperar que serán juzgados durante la próxima sesión del Tribunal, que deberá comenzar en octubre del corriente año.
124. Los señores Yves y Carl Auguste fueron puestos en libertad después de que los otros tres detenidos –Eddy Moise, Kador Dérésil y Sénèque Jean Louis- expresaran al Comissaire du Gouvernement que los habían obligado a confesar, bajo tortura, que los hermanos Auguste eran miembros de su organización (la Organización para la Liberación de Haití – OLH) cuando, de hecho, no habían tenido nada que ver con ella.
f) El caso de los señores Eddy Moise, Sénèque Jean Louis y Kador Dérésil (Caso Nº 10.022)
125. En noviembre de 1987, el diario Nouvelliste de Puerto Principe anunció que los señores Addy Moise, Sénèque Jean Louis y Kador Dérésil habían comenzado una huelga de hambre el 6 de ese mes en señal de protesta por haber estado sometidos a detención preventiva durante nueve meses. Estos tres individuos habían sido arrestados el 6 de febrero de 1987 en Goanives (a 152 km al noroeste de Puerto Principie) por la policía, bajo la acusación de haber participado, dos horas antes, en un robo armado y el asesinato del Teniente de Policía Ajax Raymond en Puerto Principe.
126. A fines de julio de 1987, Gérard Georges, abogado de los hermanos Auguste, se hizo cargo del caso de estos tres individuos. En noviembre de ese año, el Sr. Georges solicitó por escrito del Sr. François St. Fleur, entonces Ministro de Justicia, que interviniera en el caso para asegurar que sus clientes tuvieran un juicio justo, manifestando, además, que éstos habían recibido golpes serios a consecuencia de los cuales el Sr. Moise tenía un tímpano perforado.
127. El 10 de noviembre de 1987, los señores Moise, Dérésil y Louis que se encontraban en la Penitenciaría Nacional, pusieron fin a la huelga de hambre al recibir garantías de parte del Ministro de Justicia de que serían procesados durante la siguiente sesión del Tribunal Penal. El juicio comenzó el 18 de julio de 1988.
128. Según información presentada a la Comisión en su visita de agosto de 1988, no se permitió que los abogados del Sr. Eddy Moise y de los otros dos acusados los representaran. El Sr. Jean Claude Nord tuvo que abandonar la sala del tribunal bajo la amenaza de ser desalojado por la fuerza. La defensa de los acusados fue asignada a tres abogados designados por el tribunal (abogados que los acusados adujeron que el testimonio de ciertos testigos, como el Sargento Dumas, podría haberlos exculpado. El juicio duró 12 horas, desde las 10 hasta las 22 horas. Mientras los acusados de asesinado y robo a mano armada se encontraban detenidos en Recherches Criminelles, los habían obligado a escribir confesiones, con las manos esposadas, que les dictaban las autoridades. La Sra. Josette Namphy, prima del Teniente General Namphy que no presentó cargos sino después de haber sido arrestados los acusados, fue el único testigo por la parte acusadora. Los acusados fueron sentenciados a tres años de prisión con base en las confesiones que le habían extraído ilegalmente, y se “beneficiaron” merced a la aplicación de la Loi Lepinasse, según la cual se dedujo de los tres años el tiempo que habían pasado en prisión preventiva (en este caso, un año y medio).
129. Tal como queda ilustrado por los casos de los hermanos Auguste, Eddy Moise, Dérésil y Louis, las condiciones más severas en materia de detención se encuentran en prisiones ilegales como Recherches Criminelles. La Comisión ha recibido información sobre muertes masivas ocurridas en estos centros, pero no ha podido verificarlas. Conforme a los datos proporcionados por un testigo ocular, durante las elecciones del 29 de noviembre de 1987, entre 46 y 50 jóvenes, que supuestamente habían participado en las brigadas de vigilancia, fueron reunidos y ejecutados en Fort Dimanche por militares vestidos con uniformes y ropas civiles.
130. Según información presentada a la Comisión, que ésta no ha podido verificar, los militares tienen una política sistemática de ejecuciones extrajudiciales que se denominan “vuelos directos”, ejecuciones que realizan los escuadrones de la muerte supuestamente integrados también por militares. La Comisión ha recibido información de que las siguientes personas han muerto en Recherches Criminelles durante los meses de abril, mayo, julio y agosto de 1988:
Abril-Mayo 1988
Sanon Jean-Marie
Yvon Myrthil
Malachie Bernardo
Guito Louis
Toussaint Amazan
Dieufils Germain
Elie Jeanty
Gabriel Chéry
Kenol Clervil
Gérard Cayo
Jonas Lovinsky
Onel Paul
Djo Joseph
Princius Noel
Reynold Kokobe
Toussaint Bernardo
Ducane Mondelus
Excellent Pierre
Bertrand Julio
Etienne Jn Jules
Alteron Paul
Mangat Maurelu
Victior Jn Louis
franklin Ortiz Vergas
Gladis Delva
Violación y tortura
Montas Joseph
131. Durante la visita realizada en agosto de 1988 a Recherches Criminelles, la Comisión solicitó del Coronel Baguidy que le suministrara el registro (cahier) de los nombres de personas que habían sido detenidas a fin de verificar si, de hecho, habían estado detenidas o no en Recherches Criminelles. Ante la negativa del Coronel Baguidy, la Comisión no tiene otra alternativa que suponer que las 36 muertes que alegadamente ocurrieron a partir de abril de 1988, son ciertas.
g. Tratado físico de Recherches Criminelles
132. El Sr. Daniel Narcisse, coordinador del grupo de organizaciones políticas conocido como la Liga de las Fuerzas Democráticas que fue parte del Grupo de los 57, fue arrestado sin orden judicial y estuvo brevemente detenido en Recherches Criminelles antes de ser sumariamente expulsado del país el 10 de octubre de 1987. El Sr. Narcisse, actualmente en el exilio, ha suministrado el siguiente dibujo de las características físicas del centro de detención de Recherches Criminelles:
Calle Mgr. Guilloux
Celda de Mujeres
Celda de Hombres
Corredor SALA PRINCIPAL
De acuerdo con el testimonio del Sr. Narcisse:
Las salas de interrogaciones se encuentran en el primer piso. Los detenidos se hallan en la planta baja. Se entra a la sala principal, que tiene corredores a ambos lados. En el lado izquierdo del corredor la izquierda hay un baño y en el lado opuesto una celda (abierta) que se llama la “celda de los narcóticos”. En el corredor de la derecha hay tres celdas: dos grandes (una para hombres y otra para mujeres) a ambos lados de la tercera celda (la pequeña en la cual estuve yo). Sólo la pequeña, que se usa como una celda de castigo, tiene candado. Las ventas de esta celda, que dan al fondo de la calle Mgr. Guilloux), tienen barrotes, así como también los tiene la apetura en la parte superior de la puerta de entrada a la celda.
Se sirve una sola comida (harina de maíz mal cocida) a eso de las 17 horas. Las tres celdas grandes (las de narcóticos, hombres y mujeres), así como también la sala principal), están llenas de prisioneros. Los “privilegiados” se alojan en la sala principal. El privilegio proviene del soborno a los guardias.
Como las celdas están abiertas, es continua la promiscuidad y la ambulación de un lado a otro. Los hombres y las mujeres pueden estar juntos.
Había allí 104 personas, En 45 días (entre fines de agosto y el 10 de octubre) murieron 43 por deshidratación. Diarrea, desnutrición, palizas y heridas.
133. Según el reciente testimonio ofrecido por Edouard Desgrottes, de 36 años, que en abril de 1988 estuvo dos semanas detenido en Recherches Criminelles y posteriormente siete días en la Penitenciaría Nacional, previo a ser puesto en un avión de American Airlines hacia Nueva York, había tres celdas para hombres en Recherches Criminelles.37 La celda Nº 1 en la cual él estuvo, tenía 26 hombres en una superficie de 12 pies de largo por 6 de ancho. La celda Nº 2 tenía 38 personas y la Nº 3 alojaba a 46. La celda para mujeres tenía 5 personas, de las cuales una era una anciana acusada de haber “comido” una criatura.
134. La Comisión visitó las celdas de Recherches Criminelles, que corresponden a la descripción hecha por el Sr. Narcisse, y encontró detenidas a cinco personas; tres hombres y dos mujeres que compartían la misma celda e instalaciones sanitarias abiertas. Las condiciones en Recherches Criminelles fueron las más alarmantes que la Comisión haya visto. La Comisión había recibido informaciones de que había celdas en los sótanos de Fort Dimanche y Recherches Criminelles, pero su existencia fue negada por las autoridades y la Comisión no pudo verificarla. Los cinco prisioneros de Recherches Criminelles estaban allí diversos delitos menores (hurto –denunciado por un empleador-, posesión de narcóticos y otros por el estilo) y parecían aterrorizados por la presencia de la Comisión. Los miembros de la Comisión inspeccionaron varias celdas que, al momento se encontraban vacías peor el hedor que había en ellas los convencieron de que no hacía mucho tiempo que estaban vacías. Es evidente que Recherches Criminelles sigue usándose como un centro de detención ilegal donde los detenidos permanecen incomunicados durante largo tiempo, donde carecen de asesoramiento legal y donde son sometidos a interrogatorios y palizas, por parte de las autoridades, que en muchos casos han acabado en muertes.
b) Arrestos arbitrarios anteriores y posteriores a las elecciones del 17 de enero de 1988
135. Ha llegado a conocimiento de la Comisión que cientos de personas fueron arrestadas por las Fuerzas Armadas en todo Haití en los días previos y posteriores a las elecciones del 17 de enero de 1988. Según informaciones recibidas, los arrestados eran líderes religiosos y comunitarios acusados de incitar a la gente a boicotear las elecciones. Los nombres de algunos de los arrestados y la información suministrada a la Comisión sobre sus casos son como sigue:
Providence Pierre, Delano Exlie, Telemaque Altidor, Ertide Lovisdor y Edouane Salina con todos los trabajadores y miembros de los “Ti-legliz” (grupos comunitarios católicos) que fueron arrestados en Hinche, el 13 de enero de 1988, por miembros del Ejército.
Rodríguez Raphael, Irama Delimas, Wilson Exile, Julien Jean-Louis son los nombres de trabajadores y miembros del Mouvement Pàysan de Papaye (MPP) que fueron arrestados en Papaye. Varios días después comparecieron ante el Tribunal Civil de Hinche junto con otros cuyos nombres no han sido suministrados a la Comisión. Posteriormente, 28 personas fueron puestas en libertad pero se cree que otras han quedado aún detenidas.
Denis Pierre, Vigar Jacques, Leres Metellus, Solange Jean, Arnoux Joseph y Dunaud Dubreaus fueron arrestados en el área de Hinche.
Madsen Abadi fue arrestado en Thomonde, el 19 de febrero de 1988, y se cree que se encuentra preso en el destacamento local del ejército.
Según información recibida, al menos 25 personas fueron arrestadas en Cayes-Jacmel, entre los que figuran 3 miembros del personal de Planned Parenthood Federation. Muchos jóvenes han sido arrestados en Jeremie que, según se informa, está virtualmente ocupada por los militares, y también en Petite-Rivière de l’Arbonite. Además, se dice que han sido arrestados muchos campesinos en la zona de Jean Rabel, al noroeste del país.
Joseph Pierre, a quien se cree miembro del “Front Uni des Gonaives”, fue arrestado el 9 de enero de 1988 en Gonaiv, y ya en septiembre de 1987, según se informa, su casa, así como las de Jean Tatoune y Flauvel Stevil, había sido incendiada por soldados que adujeron estar buscando narcóticos en la zona. En los últimos meses, el ejército ha hecho redadas, en varias ocasiones, en los barrios de chabolas en busca de líderes del mencionado Frente Unido.
136. La dificultad que hay en Haití para encontrar pruebas, sumada al secreto que rodea a las detenciones, se extiende también a la obtención de datos adicionales sobre los casos de detenciones en las zonas rurales.
137. No obstante, hay excepciones, como el caso de Madsen Abadi, que fue arrestado en Thomonde el 19 de enero de 1988, sin mediar orden judicial, y conducido al cuartel militar local. La Comisión se enteró de que había sido puesto en libertad a los pocos días. El Sr. Abadi contó a unos periodistas que se lo había acusado de promover el boicot de las elecciones del 17 de enero de 1988 y que, a modo de castigo, mientras estuvo detenido le ataron las manos y los pies hasta dejarlo en una posición que en Haití se conoce como djake (“pau de arara”) y lo apalearon unas 50 veces.
138. La confirmación de muertes ocurridas en los centros de detención rurales es aún más difícil. Según información recibida por la Comisión, han muerto detenidos en estos centros, al igual que en Puerto Principe, a causa de las palizas o de inanición, y también puede un prisionero comprar su libertad si tiene dinero suficiente para sobornar a un guardia.
139. La Comisión ha sido informada que un detenido, el Sr. Lucete Fanfan, de 50 años, murió alrededor del 5 de febrero de 1988, o ese mismo día, mientras se encontraba detenido por la Policía en Pointe-a-Raquette, en la isla La Ganove. Las autoridades han atribuido su muerte a un ataque epiléptico o cardíaco pero su familia dice que no sufría de ninguna de esas enfermedades.
140. En agosto de 1988 la Comisión visitó el centro de detención de Hinche, donde pudo confirmar que las siguientes personas estaban detenidas:
Elène Joseph
Chantal Edouard
Mme. Odilon Marcelus
Roline Bazil
Rinel St. Ilmond
Elicier Cherenfant
Périol Mésidor
Nelson Pt- Homme
Billet Michel
Luckner Jn. Baptiste
Létroy Mervil
Edner Métellus
Vilcénor Vilsaint
Pdner Délima
Odius Louis
Aristal Bénoit
Sainfrael Sainrilus
Olaris St. Hilaire
Mitro St. Hilaire
Emanès St. Lus
Elminor Fonrose
Archange Elinor
Larochel Altidor
141. La Comisión también recibió de una organización de derechos humanos la siguiente lista de personas que habían sido detenidas en Hinche:
Delius Saintinat
Lenois Elusma
Elius Absalon
Clema Fertile
Edwan Saint Ima
Rosane Derius
Ledois François
142. Preocupa a la Comisión que en la lista oficial no figuren los nombres de las personas de esta segunda lista. Ambas listas tienen fecha del 31 de agosto de 1988. La Comisión las publica con la renovada intención de estimular la verificación por parte de las organizaciones locales de derechos humanos y de alentar al gobierno para que haga públicos los registros de los detenidos que tiene la obligación de mantener, de forma sistemática, diaria y actualizada.
i. El hostigamiento a los opositores del Gobierno
143. A pesar de las restricciones legales impuestas a las Fuerzas Armadas en cuanto a la forma de realizar un arresto, militares y policías saquean muchas casas particulares y negocios y confiscan información sin cumplir los prescritos pasos previos al arresto.
144. Por ejemplo, la Comisión ha recibido la queja de que el 4 de febrero de 1987, unos doce soldados atacaron la casa del profesor Victor Benoit, Director Ejecutivo del Instituto de Educación Democrática, organización que fiscaliza el cumplimiento de los derechos humanos. Los soldados saquearon la casa y aterrorizaron a la familia, advirtiéndoles que el Sr. Benoit y su esposa debían abandonar sus actividades en materia de derechos humanos. Después de ese ataque, las mismas tropas atacaron la oficina del Sr. Robert Duval, Presidente de la Liga de Ex Prisioneros Políticos.
145. Estos registros han continuado haciéndose y las autoridades aún hostigan a los opositores del Gobierno. Como sus autores son militares o personas protegidas por éstos, tienen inmunidad contra cualquier investigación o castigo, como en el caso de la matanzas perpetradas por los escuadrones de la muerte.
146. La Comisión recibió, más recientemente, la queja de que el 25 de marzo de 1988, a la 1:20, civiles y militares armados irrumpieron en una farmacia situada en Champa de Mars, en el centro de Puerto Principe. Según la información disponible, siete civiles armados con ametralladoras, a las órdenes de un teniente que vestía el uniforme de la policía, y acompañados por dos civiles que se identificaron como juez de paz y funcionario del tribunal respectivamente, anunciaron que hacían el registro en busca de armas.
147. Durante toda la operación, el teniente tuvo en sus manos una granada y oros dos civiles, armados con ametralladoras, quedaron apostados a la entrada de la farmacia. Cuando se les preguntó si tenían consigo una orden de registro, respondieron que habían tratado de conseguirla pero que el Commissaire du Gouvernement estaba “demasiado atareado” y no habían podido obtenerla.
148. Los hombres, a las órdenes del Jefe de Policía, procedieron a registrar el local ante el susto de los clientes y la indignación de los dueños.
149. El Sr. Yves y la Sra. Gladys Lauture, los dueños de la farmacia, alegaron que el registro contravenía el Artículo 43 de la Constitución de 1987 porque se habían registrado hasta las áreas privadas del local, lo que estaba prohibido de no mediar una orden judicial para ello.
150. La Sra. Lauture es miembro activo del Comité para el Respeto de la Constitución y también de varias organizaciones religiosas y comunales. Es del conocimiento general que estas organizaciones han criticado duramente la masacre electoral del 29 de noviembre de 1987, así como también es notorio que profesan el pacifismo y rechazan el uso de la fuerza para resolver conflictos políticos y sociales.
151. El 28 de marzo de 1988, los líderes del Comité Nacional del Congreso de Movimientos Democráticos (KONAKOM) ofrecieron una conferencia de prensa para conmemorar el primer aniversario de la Constitución de 1987, en la que declararon que habían constatado más de 20 violaciones de la Constitución y que el pueblo debía volver a movilizarse para obligar al Gobierno a respetar la Constitución.
152. Además, señalaron que reinaba en Haití un clima de temor por los registros que frecuentemente se hacían de las casas particulares. Registros que a su juicio eran ilegales y violatorios de la Constitución a pesar de que un juez de paz acompañaba a los militares durante la operación. En lo que se refiere a la situación política, advirtieron que los registros eran presagio de un futuro aterrador porque así había comenzado François Duvalier.
153. El Lawyers Committee for Human Rights, con sede en New York, presentó a la Comisión testimonios sobre las condiciones en que estuvieron presas cuatro personas, recibidos por los señores William O’Neill y Elliot Schrage, abogados del citado Comité, en una visita a Haití, realizada entre abril y mayo de 1988. De las cuatro personas cuyos testimonios se ofrecen a continuación, la Comisión entrevistó a dos –los señores Bastiani y Robuste- durante su visita de agosto de 1988.
El Caso del Sr. O’Daniel P. Bastiani
154. La Comisión abrió el expediente del Sr. Bastiani, registrándolo como caso 10.204. El Sr. Bastiani, de unos 50 años, es miembro del partido del reverendo Sylvio Clayde y alega haber sido arrestado por ser muy activo en el partido. Después de su arresto, realizado por el Sargento Gabriel y el Cabo Henri, fue golpeado en la cabeza con cachiporras durante unos quince minutos, tratamiento que duró entre dos y tres días más. El Sr. Bastiani declaró que todavía tiene problemas para tragar y oír. Estuvo preso desde el 14 hasta el 22 de abril de 1988, en una celda de 25 por 15 pies, junto con otros 27 presos, sin instalaciones sanitarias por lo cual tenían que compartir entre todos un pequeño balde puesto en un rincón de la repleta celda. El único alimento que recibían era una pequeña porción de gachas y aunque se permitía a las familias llevarles alimentos no se les permitía visitarlos. El Sr. Bastiani manifestó que durante todo su cautiverio no tuvo contacto alguno con un abogado y ningún prisionero recibió atención médica a pesar de que eran golpeados y heridos. También explicó que cuando lo pusieron en libertad, el juez local se negó a intervenir o a participar de modo alguno en el caso. Al Sr. Bastiani todavía se le hinchan las manos y los pies y, según informó a la Comisión, alguien le había dicho que como relató su historia por Radio Lumière, citando nombres y apellidos, los soldados estaban molestos decían que “lo cogerían”.
El Caso del Sr. Murat
155. El Sr. Murat, miembro del partido del reverendo Sylvio Claude, fue arrestado el 18 de febrero de 1988, sin orden judicial, por Cherinot Georges, acusado oficialmente de haber abierto una oficina en su barrio para el reverendo Claude, hecho que el Sr. Murat niega. Durante su estancia en la Penitenciaría Nacional tenía una cama, por lo cual debía pagar $5 mensuales a las autoridades, pero de los 150 prisioneros de su sección, entre 30 y 40 dormían en el suelo, sobre esteras delgadas. Según el Sr. Murat, la comida era muy mala, los inodoros, infectos, no se podían usar de noche y todo prisionero que conociera sus derechos y reclamara respeto por ellos era golpeado. A él se le permitió recibir visitas tres veces a la semana pero jamás fue visto por un abogado o un médico.
El Caso del Sr. Laurentes Robuste
156. El 18 de marzo de 1988, el Sr. Robuste fue arrestado ilegalmente por haber sido acusado por su empleador, el Sr. Stanley S. Bazin, de haberle robado el reloj de pulsera. dos detectives vestidos de civil, uno de los cuales tiene el apodo de “Ti Fre”, se presentaron en su casa y lo condujeron en coche a Recherches Criminelles con una orden de arresto expedida por el Ejército y no por un juez o comisario. El Sr. Robuste fue puesto en una celda de 8 por 10 pies, junto con otros 52 prisioneros, en la que ni siquiera había un balde para sus necesidades y todas las mañanas había que limpiar el suelo. Una vez al día, el Sr. Robuste recibía una porción de arroz y maíz molido en su mano y todo prisionero que intentara obtener otro manojo recibía 15 azotes . El Sr. Robuste jamás fue visitado por un abogado y el 21 de marzo de 1988, después de haber sido esposado, compareció ante oficiales del ejército. Sin advertencia alguna, alguien comenzó a golpearlo, desde atrás simultáneamente en ambos lados de la cabeza con las manos. Luego lo pusieron en la posición de “pau de arara” y recibió más de cien cachiporrazos en la cabeza, permaneció en Recherches Criminalles unos 26 días, al término de los cuales el Sr. Stanley Bazin encontró su reloj y llamó a Recherches pidiendo que pusieron al Sr. Robuste en libertad.
El Caso del Sr. Laennec Hurbon
157. Desde el golpe de Estado del 20 de junio de 1988, la Comisión se ha enterado que la casa particular del sociólogo haitiano Laennec Hurbon ha sido saqueada. Los cuatro hombres que irrumpieron en la casa la noche del 3 de julio, que llevaban radioteléfonos portátiles e iban vestidos de negro, robaron documentos y US$1,300 en efectivo, El Dr. Hubon, activo en la esfera de los derechos humanos, estaba investigando la masacre del 29 de noviembre de 1987.
D. EXPULSIONES Y RESTRICCIONES A LA LIBERTAD DE MOVIMIENTO
158. La Constitución de 1987 prohibe la expulsión o el exilio forzado de los ciudadanos haitianos pero esta prohibición ha sido circunvenida por el Gobierno cuando se trata de opositores políticos con doble nacionalidad.
159. A fin de facilitar la repatriación de haitianos de la “diáspora” que habían adoptado nacionalidades extranjeras en un momento en que la dinastía de los Duvalier parecía inamovible, la Constitución de 1987 establece que los exiliados que regresen al país, tienen dos años, contados desde la fecha de partida de Duvalier los cuales pueden renunciar a su nacionalidad extranjera y recuperar la ciudadanía haitiana.
a) El caso de Nicolas Estiverne (Caso Nº 9855)
160. Se presentó a la Comisión el caso del Sr. Nicolas Estiverne, ciudadano estadunidense por adopción. El Sr. Estiverne, que pensaba proclamar su candidatura a la presidencia de Haití, fue expulsado en enero de 1987 después de hacer comentarios críticos del CNG.
161. El 24 de marzo de 1988, la Comisión adoptó la siguiente resolución en relación con este caso, declarando que el Gobierno de Haití había violados los Artículos 13, 30, 22, 23 y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
RESOLUCIÓN Nº 20/88
CASO 9855
1. El señor Nicolás Estiverne, candidato a la presidencia de Haití, fue declarado persona non grata por el Gobierno de Haití el martes 13 de enero de 1987. Mediante carta del 14 de enero de 1987. Mediante carta del 14 de enero de 1987, presentó su caso a la Comisión.
A continuación se expone el contenido de su petición:
Aproximadamente el 13 de mayo de 1986 comencé una campaña por la presidencia de Haití haciendo abiertamente declaraciones de mis planes a la prensa y al público en general mediante las técnicas de anuncios radicales y televisivos, comparecencias en programas raciales y constantes viajes por Haití, lo que me hizo un candidato muy popular y logré que la gente comenzara a expresar sus deseos de que ganara las próximas elecciones, en noviembre. No obstante, a través de la campaña cuestioné enérgicamente la legalidad, competencia y sistema contable del gobierno.
Como será de su conocimiento, se está redactando y discutiendo una nueva Constitución. El Artículo 16 del proyectado documento dice así: “todo haitiano que se haya naturalizado ciudadano de otro país puede recuperar sus derechos civiles y políticos si, luego de su traslado a Haití en forma permanente, hace una declaración personal al Ministerio de Justicia dentro de un año haciendo constar que desea recuperar tales derechos”.
Yo vine a Estados Unidos en 1969 con una visa permanente. Luego de haber sido llamado al servicio del Ejército de EE.UU., en que presté servicios honorablemente durante 2 años, me hice ciudadano naturalizado estadounidense. Hay que comprender que en aquel momento “Baby Doc” Duvalier era presidente vitalicio. Proseguí entonces mis estudios y me hice abogado con buen éxito en Nueva Orleans, Luisiana. Pero cuando “Baby Doc” abandonó el país en febrero, consideré que era hora de devolverle a Haití lo justo. Regresé con la intención de renunciar a mi ciudadanía norteamericana y recuperar la haitiana.
2. La orden de expulsión, de fecha 13 de enero de 1987, expedida por el Ministerio de Información y Coordinación y publicada en el diario Le Nouvelliste el 14 de enero de 1987, iba dirigida a Nicolás Estiverne, “de nacionalidad norteamericana, por su conducta indeseable que era de naturaleza tal que comprometía el orden social y político”.
Fue ésta la primera expulsión que tuvo lugar tras la partida de Jean-Claude Duvalier, ex Presidente Vitalicio de Haití, y fue anunciada el 13 de enero de 1987 por el canal de Televisión Nacional de Haití (Télévision Nationale) 24 horas después de que el señor Estiverne hizo ciertas declaraciones contra la C.N.G., también por televisión. La prensa haitiana sugirió que entre los dos acontecimientos había una relación de causa y efecto.
Según se informó el señor Nicolas Estiverne había declarado por radio y televisión que el General Namphy tenía un plan secreto para tomar el poder. El señor Estiverne declaró que durante la reciente visita del General Namphy a Estados Unidos tuvo dos reuniones –la primera de ellas en Miami, a la que se invitó a nueve personas y la segunda en Washington, con 13 personas--, cuyo propósito era formular un plan para que el General Namphy abandonara el poder hacia mayo o junio y se declarara candidato a la presidencia.
3. Mediante cable fechado el 2 de febrero de 1987, la Comisión le pidió al Gobierno de Haití que presentara la información que estimara pertinente respecto al caso conforme al Artículo 34 del Reglamento de la Comisión.
4. Mediante nota de 17 de febrero de 1987, el Coronel Herard Abraham, Ministro de Relaciones Exteriores, participó a la Comisión que su cable había sido comunicado a las autoridades pertinentes y que se le daría respuesta oportunamente.
5. Mediante nota del 9 de marzo de 1987, el señor Estiverne pidió a la Comisión que instara el Gobierno de Haití sobre la necesidad de no demorar la respuesta, ya que las elecciones presidenciales se habían fijado para el 29 de noviembre de 1987 y los que iban a votar por el señor Estiverne se quedarían sin candidato.
6. Mediante nota de 17 de marzo de 1988, el Coronel Herard Abraham, Ministro de Relaciones Exteriores, transmitió a la Comisión una carta del Ministro de Justicia de Haití, de fecha 5 de marzo de 1987 y Nº DG-87 MJ/SCGE/35, en que se exponen las razones de la expulsión del señor Estiverne del país. Dicho documento, dirigido al Coronel Abraham por el señor François Saint-Fleur, Ministro de Justicia haitiano, declara que el señor Estiverne:
renunció a la ciudadanía haitiana durante su permanencia en Estados Unidos. Al regresar a Haití, después del 7 de febrero de 1986, no ha formulado ninguna declaración de renuncia a su ciudadanía extranjera mientras hace su campaña presidencial, sin esperar las disposiciones que establecerá la nueva Constitución para fijar las condiciones según las cuales los extranjeros de origen haitiano pueden participar en la próxima campaña electoral.
Aparte de su inoportuna y prematura declaración de candidatura, (el señor Estiverne) se ha arrogado el derecho de formular declaraciones públicas sumamente difamatorias, por televisión, respecto a los actuales dirigentes del país. Ha llegado a tal extremo que ha hecho amenazas tendientes a alterar el orden público.
Tomando en cuenta que es extranjero, el comportamiento del señor Nicolás Estiverne puede considerarse como seria interferencia en los asuntos internos del Haití; es más, un ataque a la soberanía nacional. Por consiguiente, la medida de expulsión tomada por el Gobierno es completamente legal y de conformidad con los poderes de un Estado soberano.
7. Las partes pertinentes de esta respuesta fueron comunicadas al señor Estiverne por teléfono y posteriormente por carta de fecha 7 de abril de 1987.
8. Mediante carta del 24 de junio de 1987, el señor Estiverne presentó sus observaciones a la respuesta del Gobierno haitiano como sigue:
He recibido sus cartas respecto a las quejas planteadas por mí con motivo de la violación de mis derechos por parte del Gobierno haitiano. Debo comunicarle que la respuesta dada por dicho Gobierno es inaudita. Considerando que Haití se acababa de liberar de una dictadura, es evidente que las intenciones del nuevo régimen no son en nada nobles. Los mismos motivos que llevaron a los Duvaliers a matar se usan ahora para expulsar de Haití a los ciudadanos haitianos. La libertad de palabra nunca ha existido en Haití y aun no existe. El gobierno se quejó de mis declaraciones contra el actual régimen como si mis afirmaciones no fueran verídicas.
Al momento de mi candidatura no había leyes que le prohibieran a nadie ser candidato y el Gobierno nunca me hizo advertencias acerca de ninguna violación de las leyes del país. Lo único que sucedió es que yo denuncié un plan del Presidente del Consejo del Gobierno Nacional para usurpar el poder, y cuando yo revelé ese plan se disgustaron.
Deseo objetar fuertemente lo alegado por el Gobierno en el sentido de que he renunciado a mi ciudadanía haitiana. Sigo teniendo mis raíces en Haití, que es donde tengo bienes raíces y donde están enterrados mis padres. Como va a ser que yo renuncie ni a una mínima parte de mis antecedentes haitianos. Soy ciudadano naturalizado de Estados Unidos y me enorgullezco de ello. Lo único que la dictadura militar haitiana está diciendo es que procuran excluir del país a todo el que pueda plantearles un verdadero reto, y yo caigo en esa categoría.
Por consiguiente estoy solicitando al Gobierno haitiano el derecho de regresar a mi país y ver a mi familia y que me restituyan públicamente esos derechos. En caso contrario, una vez que me encuentre en Haití me puede ocurrir un accidente, como le ha sucedido a muchos ciudadanos que han tratado de desafiar al Gobierno.
9. Mediante nota del 10 de julio de 1987, la Comisión transmitió las partes pertinentes de las observaciones del señor Estiverne al Gobierno de Haití, solicitando que éste presentara cualesquiera observaciones adicionales dentro de los 30 días siguientes.
10. El 27 de agosto de 1987 la Comisión recibió una comunicación adicional del señor Estiverne, quien transmitió a la Comisión copia de la carta enviada por él con fecha 20 de agosto de 1987 al señor Francis Saint-Fleur, Ministro de Justicia, conforme al Artículo 286 de la nueva Constitución de Haití, mediante la cual solicitó al Gobierno haitiano que le volviera a reconocer su ciudadanía. en dicha carta señala que a partir de mayo 21 de 1986 su dirección en Haití ha sido Ruelle Alerte Nº 111 en Puerto Principe, adjuntando copia de su certificado de nacimiento en que consta que nació en Saint Marc, Haití, el 11 de octubre de 1944.
11. Mediante nota de 25 de septiembre de 1987 la Comisión le comunicó esta información al Gobierno de Haití.
12. Mediante nota del 30 de septiembre de 1987 el Ministro Interino de Relaciones Exteriores, Coronel Jacques Joachim, transmitió el siguiente texto de respuesta enviado por el Ministro de Justicia, aunque sin incluir copia de la nota del 31 de septiembre de 1987, cuyo texto dice así:
Las observaciones formuladas por el señor Nicolás Estiverne careciendo de fundamento, ya que si bien es cierto que Haití se acaba de liberar de una dictadura no puede admitirse que la misma haya sido reemplazada por un sistema anárquico, en que reina el caos y en que los forajidos, desdeñando la ley, incitan a la ciudadanía a cometer actos de violencia, conduciendo el país al desorden y la inseguridad.
La orden de expulsión del Consejo Nacional de Gobierno, dada el 13 de enero de 1987 contra el ciudadano estadounidense Nicolás Estiverne, tuvo por objeto garantizar la seguridad interna, la paz, el orden y el respeto por la ley.
13. Esta respuesta del Gobierno haitiano le fue comunicada al señor Estiverne el 4 de noviembre de 1987.
1. Que la Constitución de Haití aprobada por un referendo nacional el 29 de marzo de 1987 y ya vigente, dispone en su Artículo 296 lo siguiente:
Todo haitiano que haya adoptado una nacionalidad extranjera durante los 29 años anteriores al 7 de febrero de 1986 puede, mediante declaración prestada ante el Ministerio de Justicia, dentro de un plazo de dos años de la publicación de la Constitución, recuperar su nacionalidad haitiana con todas las ventajas que de ello se deriven, de conformidad con la ley.
2. Que el señor Nicolás Estiverne, mediante carta del 20 de agosto de 1987 dirigida al señor François St. Fleur, Ministro de Justicia, procuró recuperar su nacionalidad haitiana conforme al procedimiento que consta en la Constitución. La Comisión considera que, al llevar a cabo este procedimiento prescrito por la Constitución, el cual no ha sido sujeto a ningunas reglamentaciones complementarias, el señor Estiverne ha agotado los recursos internos al efecto.
3. Que al señor Nicolás Estiverne no se le ha permitido recuperar su nacionalidad y que ha sido privado de la posibilidad de recuperarla y participar en la vida política de su país por razones invocada por el Gobierno haitiano que nunca han sido sometidas a revisión judicial.
4. Que este caso llena todos los requisitos de admisión fijados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos; no obstante, dado que el señor Estiverne no está interesado en una solución amistosa del caso no se aplica el procedimiento que consta en el Artículo 48(f) de la citada Convención.
5. Que este caso se trata del derecho sustantivo fijado en el Artículo 20 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, particularmente en su párrafo 3, que dispone que “a nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiarla”.
6. Que los hechos de caso revelan que el señor Estiverne había abandonado Haití para irse a Estados Unidos y hacerse ciudadano de dicho país debido a que no deseaba vivir bajo una dictadura y que la dictadura de Duvalier se perpetuó en el poder al ser designado el hijo de François Duvalier, Jean Claude, para suceder a su padre y fue posteriormente designado Presidente vitalicio por la Constitución haitiana.
7. Que al partir Jean-Claude Duvalier de Haití el 7 de febrero de 1986 el señor Estiverne hizo planes para volver a su país con la intención de renunciar a su ciudadanía estadounidense y recuperar la haitiana.
8. Que a pesar de que el Artículo 286 de la Constitución haitiana establece un procedimiento sencillo para la recuperación de la ciudadanía haitiana para personas de origen haitiano que hubieran cambiado su nacionalidad durante la era de Duvalier, el señor Estiverne, que cumplió los requisitos del procedimiento, no se le permitió recuperar su nacionalidad.
9. Que, además, el 13 de enero de 1987, se expidió una orden de expulsión contra el señor Estiverne debido a “su nacionalidad estadounidense [y] a causa de su conducta indeseable, que era de tal naturaleza como para comprometer el orden político y social”.
10. Que el Artículo 22 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos dispone en su párrafo 6 que “El extranjero que se halle legalmente en el territorio de un Estado Parte en la presente Convención, sólo podrá ser expulsado de él en cumplimiento de una decisión adoptada conforme a la ley”. Los hechos revelan que al señor Estiverne no se le dio audiencia ni administrativa ni judicial a fin de que pudiera defenderse de los cargos que motivaban su expulsión por el Gobierno.
11. Que los hechos revelan, adicionalmente que la expulsión sumaria del señor Estiverne tuvo por motivo consideraciones políticas. El señor Estiverne alega que su expulsión de Haití fue una medida tomada para silenciar su crítica de las ambiciones políticas que se le imputaban al General Henry Namphy.
12. Que el Artículo 13 de la Convención Americana dispone que todos los ciudadanos tendrán el derecho “de votar y ser elegidos en elecciones periódicas auténticas”. Que el señor Nicolás Estiverne procuró recuperar su nacionalidad haitiana y había regresado a Haití a vivir, a fin de participar en la vida política del país y aspirar a la presidencia de su país, oportunidad que se le había negado a los haitianos durante 29 años.
13. El Gobierno haitiano, una vez más, en la respuesta del 5 de marzo de 1987 del Ministerio de Justicia declaró acerca del señor Estiverne lo siguiente: “Al regresar a Haití, y con posterioridad al 7 de febrero de 1986, [él] no ha hecho ninguna declaración renunciando a su nacionalidad extranjera mientras aspira a la presidencia, sin esperar la puesta en vigor de lo dispuesto en la nueva Constitución, que fijaría las condiciones según las cuales los extranjeros de origen haitiano pueden participar en la próxima campaña electoral”. No obstante, al expulsar al señor Estiverne, el Gobierno haitiano le impidió recuperar su nacionalidad haitiana, conforme a lo dispuesto en la nueva Constitución, la cual no entró en vigor, hasta haber sido aprobada por referendo nacional el 29 de marzo de 1987.
14. Que al Artículo 25 de la Convención Americana dispone lo siguiente:
Que el señor Nicolás Estiverne se le privó de valer de un “recurso sencillo y rápido” en Haití para proteger su derecho a cambiar de nacionalidad y así recuperar la haitiana (Artículo 20), recuperación la cual le hubiera dado derecho a participar en la vida política de Haití y aspirar a la presidencia, derecho que le garantiza el Artículo 23 de la Convención Americana.
Al señor Estiverne también se le privó de la garantía procesal de un “recurso sencillo y rápido” para impugnar la orden de expulsión expedida en su contra el 13 de enero de 1987, la cual le privó del derecho sustantivo de vivir en Haití y de no ser expulsado de él sino “en cumplimiento de una decisión adoptada conforme a la ley”, derecho que es garantizado en el párrafo 6 del Artículo 22 de la Convención Americana. Al señor Estiverne se le privó del derecho de vivir en el país sin el mínimo del debido proceso que le hubiera dado la oportunidad de enterarse de las razones que motivaban su expulsión, antes de expedirse efectivamente la orden, lo que le hubiera dado la oportunidad de defenderse contra los cargos que se le hicieron.
Por último, la expulsión del señor Estiverne de Haití, motivada presuntamente por su crítica a las figuras políticas actuales del país, si es que así fue, le privó del recurso procesal para defender la veracidad de sus declaraciones en un pleito con motivo de libelo o difamación, y equivale a una interferencia ilegítima de su derecho sustantivo a la libertad de expresión (Artículo 13 de la Convención Americana).
1. Declarar que en el presente caso el Gobierno de Haití ha violado los Artículos 25 (Protección Judicial, 13 (Libertad de Pensamiento y de Expresión), 20 (Derecho a la Nacionalidad), 22 (Derecho de Circulación y de Residencia) y 23 (Derechos Políticos).
2. Transmitir esta resolución al Gobierno de Haití y al peticionario y publicarla en su Informe Anual a la Asamblea General de la OEA, conforme al Artículo 63(g) de su Reglamento.
b) El Caso del Sr. Daniel Narcisse
162. En octubre de 1987, el señor Daniel Narcisse, candidato para el puesto de alcalde de Port-au-Prince y coordinador de la Unión de las Fuerzas Democráticas fue expulsado al Canadá.
163. Según el Sr. Narcisse, el 31 de julio de 1987 se expidió una orden de expulsión a nombre suyo. Él optó por separarse en la clandestinidad por un mes durante el cual dicha orden fue altamente criticada y declarada inconstitucional. El 8 de septiembre de 1987, el Sr. Narcisse anunció que no necesitaba permanecer más tiempo de forma clandestina y que deseaba asumir un cargo de conferenciante universitario. El 9 de octubre de 1987, alrededor de las 16 horas, se vio obligado a detener su coche y policías vestidos con ropas civiles lo condujeron a Casernes Dessalines sin orden judicial alguna. De Cassernes Dessalines allí fue conducido a Recherches Criminalles, desde donde, al día siguiente, fue llevado directamente al aeropuerto. De acuerdo con las autoridades, fue expulsado por la fuerza por haber participado en cuestiones políticas siendo ciudadano canadiense.
c) El Caso del Dr. Ernst Mirville
164. Al Dr. Ernst Mirville, ex presidente del CEP, se le prohibió viajar al extranjero por razones médicas. Posteriormente se le permitió hacerlo.
d) El Caso del Dr. Turneb Delpe
165. Al Dr. Turneb Delpe, presidente del Partido Nacional Democrático y Progresista (PNDP), miembro del Bloque Unitario Patriótico (BIP) se le prohibió salir de Haití el miércoles 30 de diciembre de 1987. Había programado un viaje a los Estados Unidos, en Eastern Airlines, cuando un funcionario de inmigración se incautó de su pasaporte, informándosele que podía irse a su casa, que le retendrían el pasaporte y que podría retirarlo en la comisaría.
e) Los casos de los Sres. Jean Robert Sabalat y Jean-Claude Roy
166. Los Jefes de Estado de CARICOM se reunieron en Bridgetown, Barbados, el 6 de enero de 1988 para estudiar la situación de Haití previa a las elecciones del 17 de enero de 1988.
167. A los señores Jean Robert Sabalat, ex Director de la Oficina Electoral Departamental del Departamento del Oeste, y Jean-Claude Roy, ex Jefe del Departamento de Procesamiento de Datos del CEP, se les prohibió salir de Haití para asistir a dicha reunión en calidad de observadores, confiscándoles sus pasaportes en el aeropuerto de Puerto Principe.
168. Finalmente se les permitió viajar un día después, el 6 de enero de 1987.
f) El Caso del Sr. Louis Dejoie II
169. El 20 de enero de 1988, a su regreso de un viaje por Europa y los Estados Unidos, el Sr. Dejoie, Presidente del Partido Nacional Agrícola e Industrial (PAIN) fue detenido en el aeropuerto de Puerto Principe.
170. El Sr. Dejoie fue puesto en libertad, en compañía de su abogado, después de haber estado detenido durante unas 48 horas en la Penitenciaría Nacional. Poco después de haber sido puesto en libertad, soldados uniformados dispersaron con gases lacrimógenos a un grupo de unas 1.000 personas que se habían reunido frente a la prisión.
g) El Caso del Presidente Leslie Manigat y de Miembros de su Gabinete (Caso Nº 10.200)
171. Como resultado del golpe de Estado que derrocó al Presidente Manigat, veinticuatro personas, que se encontraban en casa de éste, fueron arrestadas en la noche del 19 de junio de 1988. Entre ellos se encontraban el Sr. Roger Savin, ex Ministro de Información y Turismo, el Sr. Lionel Desgranges, ex Jefe de Gabinete del Presidente, el Sr. Harry Carrenard, ex Ministro de Trabajo y Seguridad social, y otros miembros de su partido, el RNDP.
172. El Presidente Manigat no fue retenido en Fort Dimanche sino que fue deportado sumariamente a la República Dominicana. Los demás fueron gradualmente puestos en libertad, un lapso de dos semanas y, de acuerdo con sus declaraciones, fueron “bien tratados”.
h) El Caso del Teniente General Henri Nampny
173. La expulsión más reciente ha sido la del Teniente General Henri Namphy, quien fue puesto en un avión con destino a la República Dominicana después del golpe de Estado del 17 de septiembre de 1988.
En Haití, los derechos a la vida, a la libertad y a la integridad personal han estado históricamente en peligro. Como consecuencia de los casi treinta años de mando de los Duvalier, alrededor de un millón de haitianos ha huido del país para residir y trabajar en el extranjero. Los que huyeron lanzándose al mar en botes captaron la atención mundial por el extremo al que habían recurrido para escapar. La respuesta de los integrantes de la “diáspora” en cuanto a las condiciones en que se encuentra Haití y su interés en regresar al país es una medida de la situación de los derechos humanos allí.
Desde la caída de Jean-Claude Duvalier, jamás se ha realizado una investigación verosímil de crímenes tales como el asesinato de los líderes políticos Louis Eugène Athis e Yves Volel, o de la desaparición del maestro de la MISYON ALFA, Charlot Jacquelin, o del apuñalamiento y mutilación del abogado Lafontant Joseph, activo en materia de derechos humanos. Tampoco se han producido arrestos o procesamientos en relación con las masacres de campesinos en Jean Rabel ni con la cometido por escuadres de la muerte en las elecciones del 19 de noviembre de 1987.
Durante la visita que la Comisión hizo en agosto de 1988, el Ministro de Justicia manifestó que estaba realizando un esfuerzo por agilizar el proceso legal de manera que los períodos de detención previos a los juicios no fueran prolongados, así como también expresó que el Gobierno proporcionaría a los acusados los servicios legales de abogados calificados en lugar de los que se encuentran en práctica de adiestramiento (que tal es la situación actual), pero parecería que sólo se ofrece asesoramiento legal para el juicio y no para las fases anteriores a él.
Sobre la base de la información contenida en este capítulo, la Comisión ha llegado a la conclusión de que el gobierno militar efectivamente no considera de índole criminal los crímenes cometidos por las fuerzas militares y policiales y los Tontons Macoutes. Las leyes y los procedimientos penales han dejado de tener vigencia, tal como ha dejado de tenerla, de facto, la Constitución de 1987.
El elemento clave de este análisis es la disposición y/o capacidad del gobierno de investigar y procesar a los militares y policías por delitos. A la vista de la continua violencia y estado de inseguridad, estos perpetradores de crímenes violentos permanecen inmunes al castigo mientras que los opositores del gobierno son rutinariamente arrestados, detenidos, torturados y, en algunos casos, hasta matados, de conformidad con los mismos procedimientos empleados durante la era de Duvalier y en flagrante violación de las leyes internas de Haití y de sus obligaciones internacionales.
32. Ives Volel era “camarada de promoción” de Henri Namphy (1952-1954) en la Academia Militar. También fue instructor en la Academia Militar de Williams Regala, Gregoire Figaro, Jean-Claude Paul, Prosper Avril y Hérard Abraham. Ninguno de sus viejos colegas enviaron el pésame a su familia cuando éste falleció. (Véase Luois Julio Valbrun, ex Teniente de las Fuerzas Ramdas: “Une Armée qui dévore ses propres Fils”, Haiti Progrès, noviembre 21 – diciembre 1, 1987, p. 11).
33. Conforme a la ley haitiana, en casos de delito (in flagrante delicto), el Commissaire du Gouvernement (o en su ausencia, el Juez de Instrucción, está obligado por ley a presentarse de inmediato en la escena del delito y comenzar el procedimiento contra “X” si las personales responsables no han sido identificadas. En este caso le correspondía a la Srita. Pluviose iniciar el procedimiento por ser la Commissaire du Gouvernement.
34. Roosevelt Jean François: “Les Prison de Major Baguidy”, entrevista con Jean Raymond Louis en Haiti en Marche, diciembre 23-29, 1987, p. 10.
35. Elsie Etheart: “Les Prisons de Namphy, entrevista con el profesor Yves Auguste en Haiti en Marche, agosto 12-18, 1987, p. 7.
36. Según informes recibidos por la Comisión, Paul Vericain, Kenol Joseph y Saintange Bontemps han sido puestos en libertad.
37. “Charles Edouard Desgrottes fait des confidences à H.O”, Haiti Observatour, mayo 6-13, 1988.
38. Le Nouvelliste, julio 5, 1988.
39. Con base en varias entrevistas con individuos, después de su puesta en libertad y partida de Haití.
40. “Les prisons sont-elles vraiment vides?”, Haiti en Marche, julio 6-12, 1988.