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Timestamp: 2019-06-17 22:41:34
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Matched Legal Cases: ['artículo 303', 'artículo 1761', 'artículo 1786', 'artículo 1758', 'Artículo 1771', 'artículo 1760', 'artículo 304', 'artículo 1766', 'artículo 309', 'artículo 306', 'artículo 307', 'artículo 308', 'artículo 1775', 'artículo 1776', 'artículo 1774', 'artículo 1770', 'artículo 1770', 'artículo 1779', 'artículo 1760', 'artículo 1780', 'artículo 306', 'artículo 309', 'artículo 1768', 'artículo 306', 'artículo 308', 'artículo 307', 'artículo 306']

Contrato de depósito. Abogados expertos en contratos
En esta entrada trataremos del contrato de depósito. Y las especialidades del depósito mercantil.
El contrato de depósito Civil, se encuentra regulado en los artículos 1758 a 1789 del Código Civil.
Por lo que se refiere al depósito mercantil en los artículos 303 a 310 del Código de Comercio y artículos 193 a 198 del Código de Comercio para el caso del depósito en almacenes generales.
Por medio del contrato de depósito una persona (depositante) entrega a otra (depositario) un bien para que lo guarde en su poder y posteriormente se lo restituya.
Para que el depósito sea mercantil se requieren los requisitos del artículo 303 del Código de Comercio. En concreto:
-Que el depositario, al menos, sea comerciante.
-Además que las cosas depositadas sean objeto de comercio.
-Por último, que el depósito constituya por sí una operación mercantil, o se haga como causa o a consecuencia de operaciones mercantiles
Importancia del contrato de depósito mercantil
El contrato de depósito mercantil tiene una gran importancia en la actividad económica general. Puede ser un contrato principal llevado a cabo por profesionales (por ejemplo, bancos).
También puede ser un contrato accesorio de otro. Por ejemplo el contrato de compraventa o el contrato de transporte terrestre o marítimo. En estos casos los sujetos intervinientes no son depositarios profesionales, sino que asumen dicha condición ocasionalmente y por la fuerza del contrato principal.
El transportista mientras lleva la mercancía a su destino puede ser un depositario mercantil.
El depósito cuenta con las siguientes notas características generales:
-Entrega del bien.
Es decir, existe un desplazamiento posesorio de una cosa. La entrega de la cosa es esencial, de modo que el depósito se constituye desde que el depositario recibe la cosa. Asume con ello la obligación de guardarla y de restituirla. En este sentido los artículos 1758 del Código Civil y 305 del Código de Comercio).
-Esa cosa en principio debe ser un bien mueble (artículo 1761 del Código Civil).
Aunque esto es así para el depósito extrajudicial o derivado de la voluntad de las partes que así lo acuerdan.
En el caso del depósito judicial (o secuestro) el bien puede ser tanto mueble como inmueble (artículo 1786 del Código Civil).
-Cosas que pueden ser depositadas.
Pueden ser tanto cosas determinadas como fungibles, ya sean genéricas o consumibles.
Ante las cosas perecederas, la obligación de custodia y conservación del depositario se hace más exigente.
En el caso de las cosas fungibles genéricas
Si se hubieran entregado al depositario ya individualizadas, no habría ninguna especialidad en su tratamiento.
Sin embargo, sí que podrían surgir problemas cuando no se hubieran individualizado. Existe el riesgo de que esas cosas depositadas se confundan con otras de la misma naturaleza dentro del patrimonio del depositario. Especialmente si lo entregado es una suma de dinero. Es lo que se viene denominando depósito irregular, sobre lo que más adelante volveremos a tratar.
-El depositario no debe tener ningún derecho sobre la cosa.
Es decir, esta debe ser ajena al depositario (artículo 1758 del Código Civil).
-No es necesario que el depositante sea propietario del bien
Artículo 1771 del Código Civil.
El depósito civil es gratuito
Salvo pacto en contrario (artículo 1760 del Código Civil).
Sin embargo, en el caso del depósito mercantil, este siempre es retribuido, salvo pacto en contrario. Si no se concretó la cantidad a remunerar, se atenderá a los usos del lugar en que se hubiera constituido el depósito. En este sentido me remito al artículo 304 del Código de Comercio.
-Contrato unilateral.
En principio y con carácter general surgen obligaciones fundamentalmente a cargo del depositario. De ahí que se caracterice por ser un contrato principalmente unilateral.
Finalidad principal del contrato de depósito
Es la de guarda y custodia del bien. No se trata de una cesión de la cosa para usarla ni administrarla. Por ello cabe diferenciar este contrato de los contratos de arrendamiento, mandato o comodato.
En caso de que el depositario contase con el permiso expreso del depositante para usar o disponer de las cosas depositadas, el contrato dejaría de ser de depósito. Dicho uso puede ser para sí o para sus negocios o para operaciones que el propio depositante le encomiende. Como señalamos cesarían los derechos y obligaciones derivados de un depósito y nos encontraríamos ante un préstamo civil o mercantil, o un comodato o una comisión o el contrato que sustituya a tal depósito. En esos casos habría que aplicar las normas propias de ese contrato (artículos 1768 del Código Civil y 309 del Código de Comercio).
Dependiendo de si el origen del depósito es el acuerdo de voluntades de las partes o un mandato judicial, podemos distinguir dos tipos de depósito.
En primer lugar el llamado depósito extrajudicial
Que puede ser voluntario o necesario. Será necesario si concurre alguna circunstancia externa a la voluntad del depositante que le obliga a hacer ese depósito y/o elegir a ese depositario.
También llamado secuestro. Puede recaer también sobre bienes inmuebles. Tiene lugar cuando se decreta el embargo o el aseguramiento de bienes objeto de litigio.
Por otro lado, en el depósito judicial
A esa finalidad de guarda y custodia se le suma la finalidad de garantizar la existencia e indemnidad de la cosa depositadas. Ello en aras de asegurar el resultado de un litigio judicial.
En el depósito, las principales y a veces únicas obligaciones que se derivan lo son a cargo del depositario. Son obligaciones esenciales del depositario las contenidas en el artículo 1766 del Código Civil. En concreto:
1.- Guardar y custodiar el bien entregado en depósito
El depositario deberá desplegar una conducta de cuidado y vigilancia del bien acorde con su naturaleza. Y acorde con las circunstancias del depósito. Además deberá atender a las instrucciones dadas por el depositante.
Como ya se ha indicado, el depositario no puede servirse de la cosa depositada sin permiso expreso del depositante. Si la usare sin tal permiso, responderá de los daños y perjuicios que se causen (artículos 1767 CC y 309 Código de Comercio). Si tuviera permiso (que no se presume) del depositante para usar la cosa, el depósito perdería tal naturaleza (artículos 1768 del Código Civil y artículo 309 del Código de Comercio).
En materia de conservación en el depósito mercantil, el Código de Comercio hace ciertas matizaciones.
En concreto, el Código de Comercio establece la obligación y responsabilidad del depositario en el artículo 306 precisando que:
«[…] responderá el depositario de los menoscabos, daños y perjuicios que las cosas depositadas sufrieren por su malicia o negligencia, y también de los que provengan de la naturaleza o vicio de las cosas, si en estos casos no hizo por su parte lo necesario para evitarlos o remediarlos, dando aviso de ellos además al depositante, inmediatamente que se manifestaren».
En el artículo 307 del Código de Comercio se concretan algunas reglas
-En cuanto a la obligación de conservación del depositario.
-Y además los riesgos que asume cuando el depósito lo es de numerario, con o sin especificación de la moneda, y cerrados o sellados, o bien sin cerrar ni sellar.
Por su parte, el artículo 308 del Código de Comercio
Se refiere a los depósitos de títulos, valores, efectos o documentos que devenguen intereses.
2.- Restituir el bien depositado
Ello cuando le sea pedido, al depositante, o a sus causahabientes, o a la persona que hubiese sido designada en el contrato
El depósito debe ser restituido al depositante cuando lo reclame
Ello aunque en el contrato se haya fijado un plazo o tiempo determinado para la devolución (artículo 1775 del Código Civil).
Esto no tendrá lugar cuando:
-judicialmente haya sido embargado el depósito en poder del depositario o
-se haya notificado a este la oposición de un tercero a la restitución o traslación de la cosa depositada.
El depositario que tenga justos motivos para no conservar el depósito
Podrá, aun antes del término designado, restituirlo al depositante. Si este no lo acepta, podrá obtener del juez su consignación (artículo 1776 del Código Civil).
Cuando al hacerse el depósito se designó lugar para la devolución
El depositario debe llevar a él la cosa depositada. Pero los gastos que ocasione la traslación serán de cargo del depositante.
No habiéndose designado lugar para la devolución
Deberá esta hacerse en el que se halle la cosa depositada. Aunque no sea el mismo en que se hizo el depósito, con tal que no haya intervenido malicia de parte del depositario (artículo 1774 Código Civil).
La cosa depositada será devuelta con todos sus productos, accesiones y aumentos que se hubieran dado (artículo 1770 Código Civil).
Consistiendo el depósito en dinero
Se aplicará al depositario lo dispuesto al respecto al mandatario en el art. 1724 Código Civil en cuanto al devengo de los intereses a abonar (artículo 1770 Código Civil).
Cuando la cosa depositada se entrega cerrada y sellada
Debe restituirla el depositario en la misma forma. Y responderá de los daños y perjuicios si hubiese sido forzado el sello o cerradura por su culpa (se presume iuris tantum la culpa del depositario). Ello de acuerdo con el art. 1769 Código Civil.
El depositario que por fuerza mayor hubiese perdido la cosa depositada
Y recibido otra en su lugar, estará obligado a entregar esta al depositante (art. 1777 Código Civil).
El depositante está obligado a reembolsar al depositario los gastos que haya hecho para la conservación de la cosa depositada.
Y a indemnizarle de todos los perjuicios que se le hayan seguido del depósito (artículo 1779 Código Civil).
Además, en caso de que se haya pactado retribución o en el caso del préstamo mercantil El depositante deberá abonar al depositario el precio acordado para el depósito o el normal según los usos del lugar (artículo 1760 Código Civil y 304 Código de Comercio). En ese caso el depositario podrá retener en prenda la cosa depositada hasta el completo pago de lo que se le deba por razón del depósito (artículo 1780 Código Civil).
Clases de depósitos mercantiles
En orden a la diversidad de depósitos que se dan en la actividad económica, trataremos el depósito regular y el irregular. El depósito simple y el depósito administrado. Por último el depósito abierto y el cerrado de dinero.
El depósito regular y el depósito irregular
El depósito regular es la figura normal del depósito (artículo 306 Código de Comercio). En este tipo de depósito, ni el depositante pierde nunca la titularidad de lo depositado, ni el depositario adquiere la propiedad en los términos dichos.
En el depósito irregular
El depositario adquiere mediante pacto expreso la propiedad de lo depositado, pudiendo usarlo y disponer de ello. Pero con la obligación de restituir al depositante no con la misma cosa depositada, sino con otro tanto de la misma especie y calidad.
El depositante pierde la propiedad de lo depositado. Pero adquiere el derecho a exigir la restitución de cosas idénticas.
La regulación de este depósito está recogida en el artículo 309 del Código de Comercio y en el artículo 1768 del Código Civil. Está, como es obvio, en la base de los negocios bancarios de depósito.
El depósito simple y el depósito administrado
Aquí, la diferencia reside en la diversa actividad que debe aplicar el depositario sobre la cosa depositada.
En el depósito simple
La labor de custodia se circunscribe a conservar la cosa tal como la recibió (artículo 306 Código de Comercio).
El depósito administrado
Está regulado en el artículo 308 Código de Comercio. Es el que recae sobre títulos, valores, efectos o documentos que devenguen intereses, el depositario. Dicho precepto señala:
« […] queda obligado a realizar el cobro de estos en las épocas de sus vencimientos, así como también a practicar cuantos actos sean necesarios para que los efectos depositados conserven el valor y los derechos que les correspondan con arreglo a las disposiciones legales».
Este tipo de depósito es también usual en la contratación bancaria. Por ejemplo, depósitos de valores y negocios financieros afines, como la administración de patrimonios mobiliarios.
Depósitos cerrados y depósitos abiertos de dinero
Se regulan en el artículo 307 del Código de Comercio.
Son aquellos en los que se especifican exactamente las monedas o billetes que se entregan. Aunque también pueden entregarse en sobres cerrados.
La obligación del depositario es la de custodia de cosa específica. Es decir, la de responder de los daños que se les puedan causar. Ello salvo que demuestre que se han producido por fuerza mayor o caso fortuito insuperable.
Depósitos de dinero abiertos
No se especifica las monedas que se entregan o que se depositan en sobre abierto.
El depositario está obligado a conservar y restituir las mismas monedas recibidas.
Y asume, frente al depositante, las obligaciones establecidas en el apartado 2 del artículo 306 Código de Comercio. Es decir:
«en la conservación del depósito responderá el depositario de los menoscabos, daños y perjuicios que las cosas depositadas sufrieren por su malicia o negligencia y también de los que provengan de la naturaleza o vicio de las cosas, si en estos casos no hizo por su parte lo necesario para evitarlos o remediarlos dando aviso de ellos además al depositante inmediatamente que se manifestaren».
Cláusulas típicas en los contratos de depósito
Como en todos los contratos, en el contrato de depósito se deberá incluir la cláusula esencial propia de todos los contratos en la que se incluye:
-la identificación de las partes. Incluida en su caso la representación de la empresa.
-Y además, se incluirá la cláusula muy habitual en todos los contratos de concreción del fuero judicial de resolución de conflictos. O también de sumisión a sistemas alternativos de resolución de conflictos (como el arbitraje) derivados del contrato. -Así como la derivada de concreción de qué parte asume los gastos e impuestos derivados del contrato.
En el caso del depósito mercantil podemos señalar las siguientes cláusulas típicas:
-Objeto de depósito
Descripción de los bienes que se depositan, naturaleza, número, calidad, cantidad, medida, peso, si están envasados y cómo…
-Concreción del tipo de depósito que se celebra: simple, cerrado…
-Forma y lugar de entrega de los bienes objeto de depósito.
-Posible facultad de inspección de los bienes y reserva por el depositario.
-Lugar donde se depositarán y guardarán los bienes.
-Forma y lugar de devolución de los bienes.
-Condiciones de guarda, conservación y custodia de los bienes.
-Suele ser habitual la previsión de la obligación del depositario de avisar de modo inmediato al depositante. En concreto en algunos supuestos, situaciones, actos de terceros o incidencias en general que pudieran afectar a los bienes y a su titularidad.
-Seguros a suscribir por el depositario. Fundamentalmente por daños en los bienes.
-Prohibición de uso o administración de los bienes por el depositario o condiciones al respecto.
-Condiciones de traslado de lugar de depósito del bien. En principio, siempre requerirá consentimiento o autorización previa del depositante.
-Plazo de duración del depósito y posibilidades y condiciones de resolución o cancelación anticipada o de prórrogas. También previsión de posibles indemnizaciones ante la cancelación anticipada por depositante o depositario.
-Cantidad y forma de abono de la contraprestación o remuneración por el depósito. Además abono de gastos por conservación, guarda y custodia de los bienes. También es habitual la previsión expresa del derecho del depositario de retención en prenda de los bienes depositados ante la mora o incumplimiento de pago de la retribución y/o de pago de intereses de demora u otro tipo de cláusula penal o indemnización.
Asimismo, si se trata de un contrato de larga duración y con pagos periódicos, o al preverse la posibilidad de prórrogas, debería preverse asimismo las reglas de actualización de la remuneración.
-Pactos sobre responsabilidad por daños o pérdida respecto a los bienes y por incumplimiento de obligaciones.