Source: https://www.scribd.com/document/11750538/Violeta-19-Mujeres-trabajando
Timestamp: 2018-04-25 23:12:08
Document Index: 377695640

Matched Legal Cases: ['artículo 287', 'artículo 244', 'artículo 123', 'Artículo 171', 'Artículo 172', 'artículo 123', 'Artículo 164', 'Artículo 165', 'Artículo 166', 'Artículo 167', 'Artículo 170', 'Artículo 1', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 16', 'artículo 1', 'artículo 123']

Description: Revista del Instituto Estatal de la Mujer
Los trabajos y los días de muchas mujeres DESDE LA TRINCHERA TRABAJO
· Educar a las niñas allana el camino a la equidad
· Aprueban reformas al Código Penal y al de Procedimientos Penales
Mayor fuerza de trabajo femenina y pocos cambios culturales: Entrevista a María Luisa Martínez Sánchez A CAPELA TESTIMONIO
El trabajo doméstico de las mujeres: invisibilizado y no remunerado
En México ya no se cuentan verdades, sólo mentiras: Sara Sefchovich
DE BUENA FUENTE REPORTAJE ¿Trabajo o pesadilla? Acoso laboral o mobbing, otra forma de violencia
DESDE LA TRINCHERA TRABAJO
Autoempleo, buena opción
VOZ EN CUELLO LEYES
Lo que todas debemos saber ASUNTO PÚBLICO DERECHOS LABORALES
La conciliación laboral protege tus derechos DESDE LA REDACCIÓN NOTAS
El Instituto Estatal de las Mujeres informa
VOZ EN CUELLO POLÍTICA Situación actual de las mujeres que trabajan en Nuevo León
La participación de las mujeres en el ámbito laboral, así como en el trabajo doméstico no remunerado, es parte importante de la economía y la riqueza de los países, pero es necesario que ambas contribuciones sean justamente reconocidas y valoradas. Los derechos laborales están garantizados por la Ley Federal del Trabajo, pero si comparamos las oportunidades y el trato que mujeres y hombres reciben en la vida diaria, podemos observar que persisten las desigualdades, las restricciones y sobreexigencias a las mujeres para su acceso al empleo y al desarrollo profesional y también, la falta de corresponsabilidad familiar en los quehaceres domésticos, que impone una doble jornada a las mujeres. En lo que a Nuevo León se refiere, el Ejecutivo Estatal decretó la expedición de títulos profesionales de acuerdo al género de quien lo obtenga (3/03/04), y asimismo publicó el acuerdo referente a la no discriminación e igualdad de oportunidades en la contratación del personal de la administración pública estatal (14/11/07), entre otras medidas. Violeta propone en este número una variedad de reflexiones relacionadas con las mujeres y el trabajo, los derechos de las trabajadoras, el acoso laboral, el capital social de las mujeres, e informaciones diversas que esperamos sean de su interés. A partir de éste, las y los pequeños lectores también tendrán un espacio para acercarse a la equidad de género. El cambio cultural en cuanto a roles y tareas adjudicadas a las mujeres, los parámetros sobre el trabajo y la calificación profesional, y la aceptación de la responsabilidad compartida por hombres, mujeres y la sociedad en su conjunto, en el cuidado de niños/as, personas con capacidades diferentes y personas adultas mayores, es tarea de todos y todas. ¡Manos a la obra! Lic. María del Consuelo Chapa Maldonado Directora Operativa de Programas del Instituto Estatal de las Mujeres
INSTITUTO ESTATAL DE LAS MUJERES María Elena Chapa H. Presidenta Ejecutiva María del Refugio Ávila Carmona Secretaria Ejecutiva María del Consuelo Chapa Directora Operativa de Programas Guadalupe Elósegui Coordinadora de Difusión e Imagen Reyna Ramírez Vázquez Dirección general Margarita Flores Coordinación de diseño Rigel Lazo Fotografía Olga Arriaga Ilustración interiores y portada
Nos preguntan con frecuencia. Es un homenaje a Violetas del Anáhuac, suplemento literario publicado semanalmente entre 1887 y 1889 por mujeres mexicanas de la etapa porfiriana. Nos encantará recibir tus comentarios y sugerencias para enriquecer esta publicación en instituto.mujeres@mail.nl.gob.mx
GRANO DE ARENA / DEBATE
En el tema de mujeres y trabajo, la desigualdad persiste
a participación de las mujeres en los mercados laborales de América Latina aumentó en forma significativa las últimas dos décadas, pero no podemos ser complacientes; aún hay un largo camino por recorrer para eliminar las diferencias de género en el trabajo y los desafíos del futuro son difíciles de enfrentar. La desigualdad es persistente. Basta dar una mirada a la región: la participación de las mujeres aún es menor que la de los hombres y cada vez es más complejo aumentarla, sus salarios son inferiores, están asediadas por la informalidad, y enfrentan una carga desproporcionada de obligaciones familiares que impactan la composición del mercado laboral. En 2008, en América Latina, la tasa de participación de las mujeres en los mercados laborales supera el 52 por ciento. Son 20 puntos por encima de los 32 de 1990. Al mismo tiempo se
cerró la brecha con los hombres, que tenían una tasa de participación de 79 por ciento y ahora tienen una muy similar, de 77. Es un progreso indudable hacia la igualdad de género en el trabajo, un tema que comenzó a ser tratado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde su fundación hace 90 años. En una época en que la desigualdad estaba arraigada abordó el tema de la maternidad, esencial para permitir el acceso de las mujeres al trabajo, en el Convenio número 3 de 1919. Desde entonces hemos sido testigos de numerosas transformaciones sociales, culturales y económicas, de cambios en la organización del trabajo, de políticas públicas novedosas, de grandes demandas y luchas, de modificaciones de actitud y del vértigo de la modernidad en general.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) acaba de lanzar una campaña mundial sobre la igualdad de género y trabajo decente, que apunta precisamente en esta dirección: hay que abordar los desafíos pendientes. Es necesario que los actores del mundo laboral, así como la sociedad en general, continúen realizando esfuerzos para seguir derribando barreras. Un síntoma de la persistencia de barreras de género es la diferencia salarial. Las remuneraciones recibidas por las mujeres en la región son inferiores a las de los hombres, brecha que en algunos países supera los 30 puntos porcentuales. Hace poco, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, planteó que “las diferencias salariales constituyen una de las caras más visibles, más desafiantes y, sin duda, más ingratas de la discriminación de género”. Las mujeres latinoamericanas también enfrentan menores oportunidades, producto de una segregación que afecta sus posibilidades de ascenso o el desempeño en posiciones de mayor responsabilidad. Por otra parte, si bien las mujeres comparten cada vez más el papel de proveedoras, los hombres no asumen de manera equivalente una redistribución de las tareas domésticas, lo cual implica una sobrecarga importante y contribuye a generar tensiones entre la vida laboral y la familiar. Además, cerrar aún más la brecha de participación significa llegar hasta quienes tienen mayores dificultades para incorporarse al mundo laboral remunerado. En casi todos los países son las mujeres más pobres quienes carecen de preparación y de servicios de apoyo para su inserción. Y cuando trabajan, en general acceden a empleos informales de muy mala calidad. Estos y otros desafíos requieren de una combinación de políticas públicas y privadas. De un marco normativo eficiente para la incorporación de las mujeres, para la igualdad en el trabajo y para conciliar la vida familiar y la laboral, y un esfuerzo importante por parte de empresas, sindicatos y de los actores organizados por romper estereotipos sociales y laborales. Para los países, se trata de aprovechar una oportunidad para las economías y el desarrollo. Como generadoras de riqueza y productividad, las mujeres son clave. En especial en un mundo donde las crisis energética, alimentaria y ambiental parecen confabuladas para hacer aún más difícil la senda del progreso.
Fuente: Con información de La Jornada y del sitio web www.ilo.org
mujeres mexicanas ganan 53% menos que los hombres, según el índice de Brecha de Género 2008 que dio a conocer el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).
·México ocupa el lugar 97 entre
los 130 países clasificados en el WEF.
El Gobierno certificará a empresas responsables en igualdad de género
(Septiembre, 2008). El Gobierno chileno comenzará a implementar a partir de enero de 2009 la certificación en Responsabilidad Empresarial de Género, que garantizará que las empresas privadas y los organismos públicos impulsen la equidad entre hombres y mujeres, según un artículo de una página en internet (www.rsrevista.com) recogido por Europa Press. Así, el sello llamado Iguala, servirá para certificar que las entidades hacen una selección de personal y ascensos laborales sin sesgos discriminatorios en razón del sexo, que buscan fórmulas que concilien el mundo laboral con el familiar, y que promocionan a mujeres para cargos directivos. Con esta medida, el gobierno de Michelle Bachelet pretende, a través del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), eliminar la brecha de ingresos en razón del género en Chile, y, reducir la "extrema pobreza".
México ya lo hace
En México se certifica la equidad de género en las empresas desde el 2003 a través del Modelo de Equidad de Género (MEG) que constituye una herramienta que facilita la conciliación de la vida familiar con el ámbito laboral. Según un boletín informativo del INMUJERES, de 2003 a 2008 se certificaron 70 instituciones públicas, 104 privadas y dos organismos de la sociedad civil. En la actualidad, 176 centros laborales en el país cuentan con el distintivo MEG: 2003, otorgado por el Instituto Nacional de las Mujeres.
Fuente: Comunica RSE / Patagonia Ciber Fem.
- Por Sagrario Garay
La participación económica femenina en actividades extradomésticas ha mostrado tener una importante influencia en la autonomía, independencia y nivel socioeconómico de las mujeres. Pero también está su trabajo en labores domésticas no remuneradas, el cual contribuye a las actividades reproductivas y productivas.
La importancia del trabajo doméstico no remunerado realizado por las mujeres, radica en que es una actividad que contribuye de manera crucial a la reproducción de las familias, de la fuerza de trabajo y del sistema económico y social. Ester Boserup con su libro Women in Development (1970), fue pionera en destacar que el trabajo de las mujeres, en particular el trabajo no remunerado, no era considerado como productivo en la medida en que las mujeres no tenían una participación formal y remunerada en los mercados de trabajo, por lo que era necesario hacer “visible” el trabajo femenino. En este sentido es importante mencionar que desde hace varias décadas se ha mantenido la preocupación por reconocer y medir este tipo de actividades. Por ejemplo, algunos datos revelan que las tasas de participación en el trabajo doméstico son de 90% o más para las mujeres de las distintas edades, mientras que para los hombres dichas tasas siempre son menores. Lo mismo ocurre con las horas que dedican a las labores del hogar, debido a que las mujeres participan más de 30 horas a la semana en labores domésticas, lo cual equivale a cerca de las 40 horas que se dedican normalmente a una jornada laboral en actividades extradomésticas. Es decir, se presenta una “doble jornada laboral” para aquellas mujeres que, además de estar incorporadas en el mercado de trabajo, también trabajan en las labores del hogar. A su vez, cabe destacar que cuando se realizan actividades agropecuarias en el hogar, el vínculo entre la esfera productiva y reproductiva suele ser más difuso, por lo que el no reconocimiento del trabajo de las mujeres invisibiliza su participación en ambos ámbitos. No obstante, en algunas entidades se ha observado que el 35% de las mujeres rurales reconocen su trabajo en actividades agrícolas como trabajadoras familiares sin pago y como parte de la extensión de sus labores
La autora es doctora en Estudios de Población por El Colegio de México. Estudió la maestría y licenciatura en Economía en la Universidad Autónoma Metropolitana. Actualmente es profesora e investigadora del Centro de Investigación y Estudios Avanzados de la Población, en la Universidad Autónoma del Estado de México. Correo electrónico: sgarayv@colmex.mx
domésticas, aspecto que nos indica que hay mujeres que podrían estar asumiendo su participación en estas actividades como un trabajo y no como una ayuda, como tradicionalmente lo han hecho. Como hemos visto es de gran relevancia contar con investigación y estadísticas que den cuenta de la dedicación de las mujeres a las actividades domésticas, pero también es importante que las propias mujeres reconozcan su trabajo en ese tipo de labores, ya que por más fuentes de datos que existan, si ellas no visualizan su trabajo como parte fundamental de la reproducción familiar y social, éste seguirá siendo subvalorado.
Los trabajos y los días de muchas mujeres
- Por Lídice Ramos Ruiz
a estratificación sexual de nuestras sociedades tanto occidentales como orientales, ha construido una superestructura ideológica, con la que maniobra ante las discusiones sobre los trabajos de las mujeres. Desde la perspectiva de género, el concepto trabajo de esa estratificación, ha sido objeto de una amplia y compleja discusión aunque el paradigma dominante de la disciplina económica, no se ha hecho eco de las nuevas elaboraciones teóricas. Sirva este ensayo como una contribución a su reflexión. Podemos, sin duda, considerar, que la economía feminista es una rama del conocimiento que en las últimas décadas ha permitido el surgimiento y desarrollo de nuevos enfoques en economía, al criticar el sesgo andrócentrico tanto en los conceptos como en los marcos analíticos utilizados por esta ciencia. La crítica de una economía “ciega al sexo” de los actores sociales es una de las tantas tareas de la economía feminista. Desde ella se busca no agregar un tema más al estudio del trabajo sino, sobre todo, replantear los problemas, así como las formas de enfocarlos y resolverlos con un nuevo enfoque: la perspectiva de género.
Desde dicha perspectiva, existe un rechazo a la referencia exclusiva del trabajo al ámbito mercantil, porque niega la existencia de otros tipos de trabajos, especialmente el trabajo privado o doméstico realizado en su mayoría por mujeres.
Esta visión estrecha que todo lo mercantiliza, imposibilita desarrollar enfoques de estudios más globales que consideren la sociedad como un todo, compuesto de hombres y mujeres de distintas edades, deseos y necesidades; donde las interrelaciones entre la actividad familiar y el trabajo para el mercado en el proceso de reproducción de las sociedades, sea analizado con éxito.
La teoría económica dominante, al no considerar a las mujeres como seres económicos, plantea que la condición de las mujeres debe analizarse en cuatro estructuras separadas: producción, reproducción, socialización y sexualidad. La primera situada en el ámbito de lo público y las otras tres en el privado, en lo doméstico. Los trabajos en cada una de las estructuras, son valorados, como es sabido, desde lo público. Este esquema excluye de la Contabilidad Nacional todo aquello que no se intercambia por dinero, categorizando todo lo privado como no-trabajo. Visibilicemos qué es no-trabajo, de una forma breve e incompleta. En una mañana de un sábado, para muchas mujeres regiomontanas, se supone que el trabajo productivo es decir, por el que se percibe un salario- debería al menos ocuparles sólo de manera tangencial, como preparar documentos, hacer llamadas o concertar citas. En cambio el trabajo reproductivo, con o sin pareja, reclama tareas de mantenimiento del hogar, ejecuciones concretas: lavar, planchar, ir al mercado, limpiar el jardín. Implica organización y distribución de los tiempos, esfuerzos y responsabilidades, y todos estos subrayados en negritas, son parte de los trabajos, a los que muchas veces ni siquiera los vemos como tales, pero que un empresario los tiene claros en la marcha de su fábrica. Además, se deben atender las demandas de los niños que se están peleando, expresar un discurso sobre el comportamiento, lo que está bien y lo que está mal. Como madre- si lo eres- estás obligada también a recordarles deberes sociales y de apoyo a casa. Soportar que te digan que puedes pedir las cosas de otra manera, que no grites, que seas dulce, en fin cuestionando tu
desempeño al rol asignado culturalmente de madre. Pero no sólo los niños o niñas son parte de las dinámicas de socialización, hay que efectuar llamadas pertinentes a los miembros de la familia extensa, los abuelos, las tías, para mantener los vínculos afectivos. Hacer la comida, servirla, ante la mirada perdida del resto de los miembros de tu familia que le gritan al jugador del futbol, del partido que están viendo en la TV, pero que, sin embargo, de nuevo critican tu desempeño: “siempre haces lo mismo, esto no me gusta, qué caliente, salada, o picante dejaste la sopa”, etc., etc. Acaba el partido y todo mundo se desaparece, mientras los platos y las cacerolas esperan ser lavadas; recoger los utensilios lavados para dejar la cocina preparada y limpia para la cena. Además doblar la ropa lavada, reciclar la basura o sacarla. Quizá ir al salón de belleza para estar y parecer lo más guapa posible. O bien ir al podólogo para arreglarse los pies. Llevar a alguno de los hijos o hijas a una piñata, convivir con las madres de los amigos de la hija o hijo pequeño, atender las necesidades de ocio del esposo o de los padres de ella o de él. Regresar corriendo a casa para la preparación de la cena. Recordar al resto de los elementos de la familia que tú no puedes hacer todo sola; recibir nuevas críticas por tu insistencia ante cosas “sin importancia”. Y al caer la noche: lavarte la cara, nutrirte la piel, ponerte un tratamiento anti-edad y finalmente parece que se acaba un día, quieres platicar con el compañero o, bueno, hacer otras actividades, que se tengan reservadas para la relación de pareja, pero que podemos suponer están relacionadas con el trabajo reproductivo de las y los humanos.
El trabajo reproductivo, como el productivo, implica organización y distribución de los tiempos, esfuerzos y responsabilidades.
La todavía invisibilidad del trabajo de reproducción social en el análisis del sistema económico es un agujero negro. La visibilización del trabajo doméstico requiere que el marco analítico de las teorías económicas se separe de un enfoque reduccionista del tema, que deje de verlo sólo como “supervivencia”. El trabajo doméstico, dice la economista feminista Antonella Picchio, es el núcleo de la reproducción social de las personas y de las comunidades. No sólo se requiere energía física y emocional para la supervivencia, sino de bienestar y felicidad de las personas. Históricamente se ha hecho responsables a las mujeres de los sectores dependientes de la población; infantes, adultos mayores, personas enfermas y también de los varones adultos. Últimamente dicho trabajo doméstico se ha complementado con trabajos asalariados en el hogar, en los servicios públicos y privados y trabajo social voluntario, lo que llamamos “economía de los cuidados”, pero la responsabilidad final de armonizar las dichas formas de trabajo y /o asumir las deficiencias, sigue recayendo sobre el trabajo no remunerado en la familia, que lo sostienen las mujeres. Cabe en estos momentos una aclaración. El trabajo doméstico no está delimitado por el espacio llamado hogar, o por sus funciones, ni por el hecho de no estar remunerado. Lo caracteriza el tipo de control que se deriva de un tipo de relaciones familiares que “sujeta” a las personas. El patriarcado, como esquema de dominación, teje finamente enclaves institucionales como la familia, donde el imaginario colectivo que se construye en dicho
enclave, fomenta creencias, actitudes y normas que se concretan en comportamientos reales de los miembros de ella, que en apariencia asumen la igualdad social en su declaración de principios. Se dice que en Monterrey tenemos muchas familias democráticas porque ha habido cambios importantes con respecto a mayor igualdad y libertad entre mujeres y hombres. Aparecen las imágenes de mujeres ejecutivas, de varones sensibles, de una nueva mamá o un nuevo papá. Lo cierto es que, de acuerdo a los datos que describimos del sábado en la vida de una mujer “tipo” regiomontana, las imágenes son eso, imágenes pero no realidades. Mas lo que la economía feminista nos dibuja es un espacio diferente. La familia aún es un espacio opaco al género. Sabemos que el trabajo reproductivo en sus tres estructuras es inevitable para la reproducción y la producción social. Ningún individuo puede subsistir si no lo tiene cubierto, como tampoco lo puede hacer ningún sistema económico y por extensión, ninguna sociedad. La vida cotidiana exige la realización de las tareas de los sábados, y como vimos requiere tiempo, suministro de tiempo de los otros u otras para los demás, deseos y desgastes, de los que no pueden desembarazarse, sin más, los varones. Los trabajos y los días de muchas mujeres nuevoleonesas necesitan ser investigados y analizados desde la economía feminista para visualizar los mecanismos de exclusión social y de cierre de enclaves que utiliza la ideología patriarcal en nuestra localidad, para impedir que, mujeres con visión de género, se reproduzcan y tejan mejores mundos.
La autora es catedrática e investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente es coordinadora del Centro Universitario de Estudios de Género de la misma institución. Integrante de la Asociación Nacional Por un milenio feminista, integrante también de la Red Latinoamericana de Mujeres transformando la Economía REDGE y de la GEM-LAC, Red Mundial de Economistas Feministas. Correo electrónico:uanlcueg@hotmail.com
DESDE LA TRINCHERA / TRABAJO
Educar a las niñas allana el camino a la equidad
E x i s t e u n e n t e n d i m i e n t o u n i ve r s a l y u n a v i s i ó n internacionalmente compartida de que la educación para todos es clave para el desarrollo. Para los aproximadamente 218 millones de infantes inmersos en el trabajo, el acceso a una educación de calidad representa una vía hacia una vida mejor. Los expertos han recalcado que educar a las niñas allana el camino a cambios de mayor magnitud en la familia, la sociedad y el lugar de trabajo. En varios estudios también se ha señalado que existe una fuerte relación entre el mejor acceso a la educación para las niñas y el crecimiento del PIB. Numerosos obstáculos se interponen al acceso de las niñas a la escolarización. Cuando las familias disponen de recursos limitados suelen tener que elegir entre escolarizar a sus hijos o a sus hijas y es posible que la decisión no guarde relación con las aptitudes naturales, las calificaciones o el grado de motivación del niño o de la niña en cuestión. Estos roles de género preestablecidos no redundan necesariamente en beneficio de los varones jóvenes, e incluso llegan a perjudicarles. Desde temprana edad, suelen sentir la pesada carga de tener que desempeñarse bien académicamente –tal vez más allá de su capacidad- a fin de satisfacer las expectativas de éxito que su familia deposita sobre ellos. Las relaciones de género disparejas favorecen un círculo vicioso de inversión insuficiente en las niñas de generación en generación, que comienza en las etapas más tempranas de su vida y se prolonga a lo largo de todo su ciclo de vida. En la actualidad, las mujeres representan más de dos tercios de los 860 millones de analfabetos en el mundo. Las niñas asumen gran parte de las tareas del hogar no remuneradas en el entorno familiar, entre otras cosas, cuidar de los niños, cocinar, limpiar, juntar agua y buscar combustible. En algunas comunidades pobres se espera que las niñas contribuyan a los ingresos del hogar. Cuando las niñas van a la escuela, les queda poquísimo tiempo para estudiar. También puede ocurrir que se las impulse a trabajar en el servicio doméstico u otro tipo de trabajo, o que incluso sean objeto de trata o de prostitución.La educación siembra la semilla de la igualdad de género. Habida cuenta de la discriminación directa e indirecta hacia las niñas y las mujeres, se recomienda la adopción de medidas específicas para que en los planes, políticas y programas nacionales se prevea facilitar el acceso de las niñas a la educación. Esto, a su vez facilitará el futuro acceso a un trabajo decente, que así es como define la OIT a aquel trabajo que cumple con los estándares de bienestar y desarrollo para las personas.
A INSTANCIA DEL INSTITUTO ESTATAL DE LAS MUJERES DE NUEVO LEÓN
Aprueban reformas al Código Penal y al de Procedimientos Penales
El pasado 10 de noviembre fue aprobada por 28 votos a favor, en el Congreso local, la iniciativa de reforma del artículo 287 Bis del Código Penal y del artículo 244 Bis del Código de Procedimientos Penales que versan sobre la tipificación de la violencia psicológica y los elementos indispensables que debe contener un peritaje emitido en los casos donde se presente este tipo de violencia. Las reformas fueron propuestas por integrantes del Comité de Violencia Psicológica del Instituto Estatal de las Mujeres, que trabajaron en ella por más de un año y por integrantes del Consejo de Participación Ciudadana . Este grupo de trabajo multidisciplinario, representado por los médicos Leonardo Iglesias y Enrique Zúñiga, entre otros, trabajó en el análisis del tema de la violencia psicológica, sus características, sus consecuencias y los daños producidos por las conductas violentas en las víctimas, así como en los elementos que deben ser considerados en un dictamen médico pericial dentro de un proceso legal. “Esta Ley tiene como finalidad que queden más claros todos los conceptos y que jueces/as, Magistrados/as y Ministerios Públicos tengan elementos más precisos y peritajes específicos con valor legal”, expresó Zúñiga. Por su parte, Iglesias señaló que: “se hizo una clasificación de la violencia psicológica y se establecieron principios básicos que regirán un dictamen pericial psiquiátrico”. El Comité de Violencia Psicológica está integrado por Rosa Elena Grajeda Arreola, Rosalinda Zapata Leal, Bertha Alicia Cantú García, César Felipe Garza Treviño, Ricardo Alberto Elizondo Quintanilla, Alonso Cantú Cantú,además de los doctores Enrique Zúñiga y Leonardo Iglesias.
Las nuevas condiciones sociales, culturales y económicas han impulsado la inserción de un número cada vez mayor de mujeres en el mercado laboral. La participación femenina en el mercado laboral del país llega a 41 por ciento. En Nuevo León este indicador es del 44 por ciento, (Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, STPS-INEGI, al tercer trimestre de 2008). Para regular las condiciones de trabajo de las mujeres, existen diversos mecanismos legales que nos protegen. La Constitución Federal establece que estos derechos laborales son inviolables y deben ser conocidos por todas las personas que desempeñan cualquier actividad remunerada lícita para exigir su cumplimiento.
no podrán desempeñar trabajos insalubres o peligrosos, ni industriales
Si están laborando, las menores de 16 años
fracción I de la Constitución Federal).
a construir el patrimonio familiar y a la seguridad
Las mujeres tienen derecho
la Constitución Federal).
social. (Art. 123, apartado A, fracciones XXVIII y XXIX de
en el turno nocturno, y su horario no podrá terminar después de las 10 de la noche. (Art. 123, apartado A,
En el periodo de lactancia, la mujer
Constitución Federal).
tiene derecho a tener dos descansos extraordinarios por día, de media hora cada uno, para alimentar a sus hijas e hijos. (Art. 123, apartado A, fracción V de la
tiempo extra que no exceda de tres horas diarias ni de tres veces consecutivas.
Las mujeres tienen derecho a laborar
(Art. 123, apartado A, fracción XIV de la Constitución Federal).
Las mujeres tienen derecho a percibir un
al pago preferente de salarios devengados
por desempeñar el mismo trabajo que otros, sin distinción de sexo ni nacionalidad.
(Art. 123, apartado A, fracción VII de la Constitución Federal).
e indemnizaciones, en caso de concurso o quiebra del patrón. (Art. 123, apartado A, fracción XXIII de la
percibir crédito barato y suficiente para
Las mujeres tienen derecho a
XII de la Constitución Federal).
de las empresas. (Art. 123, apartado A, fracción X de la
adquisición de vivienda. (Art. 123, apartado A, fracción
Las mujeres tienen derecho a indemnización
por accidente de trabajo, enfermedad
profesional o muerte suscitada en el ejercicio del trabajo. (Art. 123, apartado A, fracción XIV de la Constitución
negarse a aceptar trabajadores por razón de edad o de su sexo. (Art. 133, Ley
Federal del Trabajo, Fracción I).
Las mujeres tienen derecho ingresos de su familia.
al empleo en caso de ser la única fuente de
(Art. 123, apartado A, fracción XXV de la Constitución Federal).
Nuevo León el Ejecutivo Estatal expidió un discriminación e igualdad de oportunidades en la
En acuerdo (14/11/07) para la no
contratación de personal de la Administración Pública Estatal.
Mayor fuerza de trabajo femenina y pocos cambios culturales
Entrevista a la Dra. María Luisa Martínez Sánchez, autora del libro El capital social y la participación de las mujeres en la fuerza laboral
La incorporación de las mujeres a la fuerza laboral se está convirtiendo “más que en un fenómeno, en una realidad creciente”, así lo establece la doctora María Luisa Martínez Sánchez en su más reciente investigación titulada El capital social y la participación de las mujeres en la fuerza laboral. El documento, editado y publicado por el Instituto Estatal de las Mujeres, está basado en tres hipótesis generales: organización familiar, atributos personales y capital social: cada una de éstas se refiere a diferentes explicaciones de porqué la participación de las mujeres en la fuerza laboral forma una parte importante en el desarrollo social y económico. ¿En qué momento, las mujeres entrevistadas se incorporan a la vida productiva? “Cada mujer es un mundo y cada quien tiene sus propios motivos de porqué llega al mercado laboral. En caso de las entrevistadas lo asumen por cuestiones económicas, como motivo principal. “Hay una valoración cultural en que la mujer, si no requiere mayores ingresos, debiera quedarse en su casa. Es una tendencia muy conservadora en esta clase social media sin embargo, en cada sociedad coexistimos una diversidad de clases sociales y esto es determinante para hombres y mujeres. Es el rasgo cultural de ¿hasta dónde aspiras?, ¿hasta dónde quieres llegar? La clase social de alguna manera marca el camino; seguramente si hiciéramos este estudio en una comunidad de extrema pobreza, otros serían los hallazgos. Este cuestionario se aplicó a una colonia seleccionada al azar y de forma aleatoria, esto es muy importante en términos estadísticos y de investigación”.
¿Cuáles son las principales dificultades a las que se enfrentan estas mujeres? “Creo que el principal obstáculo es cultural, porque se han asociado los roles de la mujer y del hombre como una división del trabajo: el hombre sale, la mujer se queda en casa y cuando la mujer también sale, esas faenas del hogar, nadie las hace, es decir, no hay apoyos; ella se vuelve una doble contribuyente dentro del hogar. “Culturalmente encontré que los hombres no participan en las labores domésticas a pesar de que la contribución de los ingresos sea igual; hay una tendencia a decir: ‘pues ése no es mi rol, si quieres salir a trabajar, es tu boleto’. Y cada vez se ve menos la colaboración de los hijos en los hogares. “Estas mujeres que son de edad mediana, son como sándwich que están atrapadas entre dos generaciones, dedicándose a dos y hasta tres jornadas larguísimas de trabajo. Por eso digo que algo bueno debe sacar una mujer que sale a trabajar, algo más allá del ingreso, porque ellas salen a pesar de que tienen una doble jornada y tenemos como resultado estas súper mujeres”. ¿Se ha cuantificado todo este costo social? “Debía de cuantificarse, así se valoraría; en una sociedad mercantilista y capitalista como la nuestra, a lo que se le pone precio, tiene un valor. Hay casos en los que se necesita el permiso del esposo o del
padre, para salir a trabajar. Si se le pusiera un costo a esto, otra sería la mirada de la sociedad”. ¿Cómo se han transformado las sociedades con la inserción de las mujeres en el medio laboral remunerado? “El cambio social se da, ninguna sociedad es estática, pero los cambios culturales son muy lentos; sí, se da la salida de las mujeres al mercado laboral, a traer ingresos a los hogares, se da masivamente desde los setentas, pero no se dan los otros cambios. Seguimos con los roles tradicionales entre mujeres y hombres bastante etiquetados culturalmente, por eso son importantes las investigaciones, para sondear y ver si ha habido avances sustanciales o no”. Más allá de las cuestiones económicas, ¿qué beneficios obtiene una sociedad? “La producción de un país se incrementa cuando la mujer es más preparada y cuando la mujer sale a trabajar. Debiera haber más riqueza producida y debiera trasladarse un poco más hacia la sociedad en términos generales; pero cuando continúa encasillada en el rol tradicional, muchas veces se asume que los problemas que se presentan en los hijos e hijas son producto de que la mujer ha salido a trabajar. Tengo mis resistencias a creer eso, porque considero que hay muchas mujeres que se quedan con los hijos en casa y los problemas son los mismos. Se debe asociar menos la responsabilidad absoluta de los padres cuando tienes un mundo globalizado, cuando tienes hijos que están educándose vía Internet, es decir, más hacia fuera que hacia dentro de los hogares. “Yo matizaría un poco que generalmente la mujer, culturalmente siente culpa por salir a trabajar y le hacen sentir culpa socialmente y le ponen en la espalda la culpabilidad de lo que se produzca con los hijos y los efectos no deseados, y éstos ocurren independientemente de que la mujer salga o no salga a trabajar”. En esta investigación ¿se reportó acoso u hostigamiento laboral? ¿Se vio si se les exigen que sean solteras o que no tengan hijos? “El objetivo de mi estudio no era revisar la discriminación laboral, en realidad lo que queríamos era valorar qué tanto influye el capital social en el hecho de que una mujer participe o no en la fuerza laboral. Lo de la discriminación sería un siguiente tema que además, sería muy interesante porque obviamente que existe, eso se respira, ¿no?”. A partir de este estudio, considera que las mujeres ¿se organizan mejor? ¿son más trabajadoras, dedicadas y responsables? “Yo pienso que sí. En términos generales, lo que arroja el estudio es que hay una solidaridad de género. El género es una construcción social, una especie de lentes que nos permiten ver la realidad de una manera similar
María Luisa Sánchez, autora (tercera izquierda a derecha), durante la presentación de su libro ante los medios de comunicación el 30 de septiembre.
en el caso de las mujeres o similar en el caso de los varones y los tipos de redes que se construyen son entre mujeres. Cuando les preguntaba que en quiénes confiaban o a quiénes pedían apoyo, respondían que “en mujeres”. ¿Quiénes son las que más apoyan: las madres, tías, abuelas, hermanas, las amigas? “Hay una solidaridad de género por generación: es decir, generalmente son las hermanas de las mujeres, de la misma camada más que hacia arriba o hacia abajo, la verdad es que hay muy poco soporte de parte de sus hijas. Las hijas ven las cosas de otra manera, no piensan que tendrían que contribuir en ayudar a sus padres, a su madre en este caso; es otra visión del mundo. “Algo que me causó extrañeza es que ellas –las mujeres entrevistadas- piensan que sus hijos no las van a cuidar, no sienten que, cuando sean ancianas, van a tener el cuidado de parte de sus hijos. Algo se rompió en la cadena de solidaridad. “Definitivamente, de entre mujeres y hombres, los que cuidan a las personas mayores son ellas, volvemos a los roles culturales; los hijos, si pueden y quieren –si hay voluntad- ofrecen cosas materiales: dinero, algo en especie, pero no es el cuidado, no es la parte afectiva, no es la constancia o el amor de estar siempre ahí, no se da en los varones, eso es muy esporádico”. ¿Cuál es el perfil de mujeres entrevistadas? “Los perfiles de las mujeres seleccionadas son que tuvieran pareja y que tuvieran hijos. Notamos una marcada diferencia entre mujeres que trabajan (fuera del hogar) y mujeres que no lo hacen: la diferencia fue que las mujeres que salen a trabajar toman mayores decisiones”. ¿Aún hay mujeres que piden permiso para salir a trabajar? “Sí, algunas dicen que si no lo necesitas ¿para qué trabajar?, otras que no salen es porque no las dejaron.”
María Luisa Martínez Sánchez es socióloga, con Maestría en Metodología de la Ciencia, y Maestría en Psicología Laboral por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Obtuvo un doble grado Doctoral en Filosofía del Trabajo Social por la Universidad de Texas y la UANL. Actualmente es Coordinadora del Colegio de Sociología de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
A CAPELA / TESTIMONIO
Conversación de Sara Sefchovich con el Instituto Estatal de las Mujeres
En México ya no se cuentan verdades, sólo mentiras
En México el discurso oficial nos miente: nos hacen promesas que no cumplen, n o s d a n estadísticas e informes que no son ciertos, manipulan cifras, juegan con las p a l a b ra s , n o s b r i n d a n información parcial o la tergiversan, comentó la escritora Sara Sefchovich en una conversación que sostuvo con participantes de la Capacitación Política del Instituto Estatal de las Mujeres de Nuevo León. En una plática informal, la autora presentó una previa de su más reciente libro que llevará por título País de Mentiras: La distancia entre el discurso y la realidad de la cultura mexicana que editorial Océano publicará para mediados de noviembre de 2008. Sefchovich fue contundente al explicar que en este país, todos mienten: "Mienten los políticos, los empresarios, los medios de comunicación, las iglesias. Todos aquellos que de alguna manera tienen una responsabilidad con la sociedad y a veces nada de lo que nos dicen es cierto". Ante una centena de mujeres que tomaron el curso de Capacitación política en el IEM, Sefchovich explicó que a mediados de los años noventa, en una reunión en Roma, un Secretario de Agricultura de México -de cuyo nombre prefiere no acordarse- afirmó que en México “ya se había terminado el rezago agrario, porque aquí producíamos todo, que éramos autosuficientes y todo gracias a que había apoyo gubernamental”. Sara explicó que cuando leyó la nota, se molestó, dado que como investigadora de la UNAM, sabía de trabajos de compañeros que hablaban de todo lo contrario, en donde lamentaban lo que sucedía en el campo mexicano. “Me molestaron mucho esas declaraciones y en mi columna que tengo desde hace muchos años en el periódico El Universal, cuestionaba el porqué se decían tantas mentiras y no nos decían la verdad. “Una vez fui invitada a un seminario sobre Derechos Humanos que organizó la Fundación Colosio y ahí había grandes juristas, fui la única mujer y no tenía título de funcionaria. Los nueve funcionarios ahí reunidos dijeron que en México se respetaban los derechos humanos, porque habíamos firmado todos los convenios internacionales. Yo llegué con mis entrevistas a personas que son militantes de organismos, de gente que estudia la situación de los derechos humanos en México, quienes hablaban de tortura, y defendían a los migrantes centroamericanos y obviamente eran dos versiones de país muy distintas: el que dice que, como ya firmamos los convenios, los respetamos; y los que dicen que, aunque haya instituciones, leyes y convenios en México, no se respetan. “Fue la época en que yo revisaba cifras porque estaba haciendo el libro de La suerte de la consorte y leía sobre lo que en México se ha hecho a favor de los pobres y de la justicia social con las instituciones como el DIF y el IMPI, ahí me dí cuenta de más mentiras: Si de verdad se hubieran atendido todos los millones de pobres que nos decían las cifras que habían atendido, no quedaría ni un pobre en este país
SE ROMPEN GÉNEROS / RECOMENDACIONES
y hasta la clase media estaría cobijada”. Durante 14 ó 15 años la investigadora le dio seguimiento a las mentiras y desde su columna en El Universal, las analizaba. “Todas esas mentiras las fui documentando en el último sexenio del siglo XX y el primer sexenio del siglo XXI. ¿Que, por qué elegí estos dos? Desde el siglo XIX los grandes pensadores mexicanos nos han dicho que nos mienten, lo que nos dicen los políticos nada tiene que ver con la realidad; de hecho, este país se fundó porque los liberales como Benito Juárez, Guillermo Prieto y Comonfort, entre otros, lo imaginaron antes de que existiera; México no existía, el país era una caldera de cacicazgos de ciudades y de pueblos aislados y nadie tenía la idea que esto podría ser una nación con leyes iguales para todos y esta gente nos impuso el concepto de Nación, es una creación que se ha convertido, por un lado, en una realidad, y por otro simplemente no lo es, porque es una de las grandes mentiras históricas pensar que somos o tenemos la misma identidad y el mismo concepto de país, que puede tener un indígena en Chiapas, por ejemplo. “Todo esto me empecé a preguntar, me di cuenta que tenemos muchas leyes, muchas instituciones, convenios, promesas, informes, cifras que nos dicen una cosa que no tiene sustento en la realidad, incluso las imágenes. En los anuncios oficiales nunca nos han pasado un anuncio de los maestros levantados en armas en Morelos o en Oaxaca. Nadie nos dice una verdad incómoda, mucho menos los noticieros. “Reuní unas mil 300 páginas de verdades que tuve que reducir. Lo primero fue cuantificar las mentiras y me di cuenta que tienen distintos niveles de importancia: unas son mentiras cotidianas, otras que dicen que en México se respeta completamente las nuevas leyes de violencia contra la mujer y vemos en las zonas marginales a señoras que salen corriendo a las dos de la mañana porque las golpean, y los oficiales dicen que tiene que ir a levantar un acta a la Agencia del Ministerio Público porque de otra forma, ellos no pueden intervenir. “¿Cómo se vuelve realidad todo lo que nos dicen? ¿Cómo se vuelve mentira todo lo que pasa todos los días? “También tenemos mentiras que tienen que ver con un modo de ser cultural, por ejemplo, todos dicen que la familia es lo más importante y lo que más se respeta. Lo dice el gobierno, lo dicen los empresarios, los medios de comunicación, las iglesias, y los datos dicen el lugar donde hay más violencia, agresión y falta de solidaridad es en la familia. “El engaño del día es la seguridad nacional: si todos los narcos que dicen que agarraron fuera cierto, ya no quedaría ni uno solo en este país, ésta es una gran mentira que me preocupa mucho, porque se empieza a complicar con el discurso del terror, nos están vendiendo la idea de que es terrorismo. “En conclusión no me interesa hacer un análisis moral, ni decir que la mentira es mala y que la verdad es buena, me importa demostrar que las cosas funcionarían de otra manera si no nos mintieran tanto”, dijo la autora.
Elena Poniatowska recibe Premio Humanidades y Ciencias del ITESM
Elena Poniatowska ha recibido tantos y tan importantes premios a su trayectoria como periodista y escritora, que tal vez alguien pudiera imaginársela como una distinguida intelectual metida en su torre de marfil y tinta. Pero Elenita, como le dice todo mundo, es una persona sumamente sencilla, amable y al mismo tiempo una de las plumas más aguerridas y críticas de las injusticias sociales. Al recibir en octubre pasado el Premio a las Humanidades y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, en el marco de la 18 Feria Internacional del Libro 2008, mencionó las mariposas que le dieron la bienvenida en la ventana de su hotel, luego, afiló la sonrisa y fue contundente: “Me felicito por ser la primera mujer que recibe este premio. Espero que muchas otras mujeres sean premiadas como yo, porque se lo merecen”. Antes que ella, el Premio lo habían recibido los escritores Gabriel García Márquez, Néstor García Canclini, José Emilio Pacheco y Fernando del Paso. Elena fue también la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Periodismo en 1978; luego obtuvo el Manuel Buendía 1987 otorgado por varias universidades de México a sus méritos relevantes como escritora y periodista; el Premio Mazatlán de Literatura 1992, el Alfaguara de Novela 2001 y el Rómulo Gallegos en 2007. Entre su vasta obra están Lilus Kikus; Palabras cruzadas; Fuerte es el silencio; Nada, nadie, las voces del temblor; Hasta no verte Jesús Mío; La noche de Tlatelolco; Querido Diego, te abraza Quiela; La flor de lis; Tinísima; y una de las más recientes, La piel del cielo. Felicidades, querida y admirada Elena.
Sara Sefchovich es licenciada y maestra en Sociología y doctora en Historia de México. Se dedica a la investigación en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, en temas de cultura y discurso. Es conferencista, traductora y narradora, autora de libros, capítulos de libros y artículos en revistas y periódicos nacionales e internacionales, comentarista en radio y profesora en universidades de México y del extranjero. Entre sus ensayos están La suerte de la consorte y País de mentiras y entre sus novelas Demasiado amor, La señora de los sueños y Vivir la vida. Ha obtenido premios de ensayo, novela y periodismo, entre ellos el Agustín Yáñez, El Plural y la beca Guggenheim.
¿Trabajo o pesadilla?
l acoso laboral, conocido también como acoso moral o mobbing* (del inglés “acosar, hostigar, acorralar en grupo”), es tanto la acción de un hostigador dirigida a producir miedo o terror en la persona afectada hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en ella. Se trata de una violencia psicológica injustificada a través de actos negativos y hostiles en el trabajo por parte de compañeros, subalternos (vertical ascendente) o superiores (vertical descendente o el tradicional jefe tirano), de forma sistemática y recurrente, durante un tiempo prolongado, a lo largo de meses e incluso años. Lo que se pretende con este hostigamiento, intimidación o perturbación es el abandono del trabajo por parte de la víctima. El psicólogo Heinz Leymann investigó el fenómeno en la década de 1980 y fue quien utilizó por primera vez el término mobbing para referirse al problema. En muchas ocasiones, éste se aplica a trabajadoras que no han aceptado acoso u hostigamiento sexual. Puede desembocar en enfermedad derivada del trabajo, aunque tanto autoridades como empresas se muestran muy reacias a admitirla como tal.
Las mujeres son más vulnerables a este nuevo tipo de violencia y trabajan mayoritariamente en sectores denominados de “alto riesgo”, como enseñanza, sector salud y servicio público (informe Fundación de Dublín 2003)
*Nota: En México se ha establecido la diferencia entre hostigamiento y acoso sexual en la Ley de Acceso a una Vida Libre de Violencia. El primero se da en una relación de subordinación respecto a la víctima (Jefe a empleada) y en el segundo no existe tal subordinación (se da entre compañeros) en ambos casos se trata de un ejercicio abusivo de poder.
DE BUENA FUENTE / REPORTAJE Estrategias y modalidades del mobbing
Existe una larguísima lista de lo que un acosador laboral hace, entre ellas, gritar o insultar a la víctima cuando está sola o en presencia de otras personas. Asignarle tareas con plazos que se saben imposibles de cumplir o sobrecargarla selectivamente con mucho trabajo. Tratarle de una manera diferente o discriminatoria, ignorarle o excluirle, prohibirle que se reúna o platique con otros compañeros. También retener información crucial o manipularla para inducirle a error en su desempeño y acusarle después de negligencia, incompetencia o faltas profesionales. Otras son difamar o no valorar el esfuerzo realizado, criticar continuamente las ideas, propuestas o soluciones, etc. Así como monitorizar en exceso o controlar malintencionadamente con vistas a atacarle o a encontrarle faltas o formas de acusarle de algo. La lista es tan extensa que no cabría en estas páginas.
Las víctimas de mobbing experimentan un lento deterioro de la confianza en sí mismas y en sus capacidades. Desarrollan culpabilidad en la creencia de haber cometido errores, fallos o incumplimientos. Todo ello les provoca una serie de signos y síntomas de enfermedad, tales como gastritis, insomnio, ansiedad, estrés, irritabilidad, hipervigilancia, alta presión arterial, fatiga extrema, cambios de personalidad, problemas de pareja y depresión. Todo eso puede provocar inseguridad, torpeza, indecisión, conflictos con otras personas e incluso, familiares. El mobbing ocasiona ausentismo laboral, que el acosador suele aprovechar contra el trabajador o trabajadora. Es frecuente que como consecuencia agregada, en el ámbito doméstico del trabajador se desate agresividad y violencia familiar, con aumento de problemas de salud y escolares en los hijos e hijas, y retraimiento de la víctima con familiares y amigos. El desenlace habitual de la situación de acoso laboral suele significar la salida de la víctima de la organización de manera voluntaria o forzosa, su transferencia, o incluso una situación de incapacidad permanente. La recuperación de la víctima suele durar años y, en casos extremos, no se recupera nunca la capacidad de trabajo. En muchos casos, el mobbing persiste incluso después de la salida de la víctima de la empresa, con informes negativos o calumniosos a futuros empleadores, eliminando así la empleabilidad externa de la víctima. Se trata de una especie de re-mobbing, señala Leymann.
DE BUENA FUENTE / REPORTAJE Profesiones más afectadas
Los más frecuentemente afectados suelen ser el funcionariado y personal de las administraciones públicas; trabajadores/as de la enseñanza primaria, media o universitaria; trabajadores/as de la salud, cuidadores de guarderías y escuelas infantiles, personal de bancos e instituciones financieras, así como los miembros de organizaciones caritativas o religiosas, partidos politicos y sindicatos. En general, todo el sector de los servicios resulta afectado en mayor proporción. La OIT reconoció la violencia laboral desde 1998, indicando que entre un 10 y 15 por ciento de trabajadores/as sufre acoso laboral; propuso que se tenga en cuenta la violencia laboral en sus distintas etapas, es decir, que no se ataque sólo sus efectos y sugirió medidas a tomar. El informe de la Fundación de Dublín “Prevención del acoso y de la violencia en el lugar del trabajo” (2003), detalló que tan solo en Europa hay 16 millones de personas afectadas en distintos grados por el acoso y la violencia en el trabajo. Las mujeres son más vulnerables a este nuevo tipo de violencia y trabajan mayoritariamente en sectores denominados de “alto riesgo”: enseñanza, salud y servicio público, subraya el estudio. “En México no hay mucha información”, afirma Mara Marisela Trujillo Flores, docente investigadora de la Escuela Superior de Comercio y Administración, del Instituto Politécnico Nacional, quien desde hace varios años lleva a cabo un trabajo de investigación dirigido a analizar la problemática social del mobbing en México, “de tal forma que el maltrato psicológico deja indefensas a las víctimas por el desconocimiento y la falta de estudios científicos que aún existe en la sociedad mexicana sobre los riesgos psicosociales de este tipo de acoso”.
Perfil habitual de la víctima. El mobbing suele afectar a trabajadores/as capaces, bien valorados y creativos, paradójicamente, de los mejores de la organización a quienes se ven como una amenaza por sus habilidades. En otros casos, se debe a haberse resistido la víctima a participar, colaborar o a "mirar a otro lado" mientras se producían "enjuagues", es decir, por aquello que conocen o han presenciado. También se elige a la víctima debido a su juventud, orientación sexual, ideología política, religión, procedencia étnica o geográfica, etc. Es muy frecuente que se seleccione a las víctimas entre personas que presenten un factor de mayor vulnerabilidad personal, familiar o social (inmigrantes, personas con discapacidad o víctimas de violencia doméstica). Si no se previene a tiempo, el mobbing puede llegar a ser causa de despido, del abandono voluntario del trabajo e incluso, llevar a la persona hasta el suicidio.
Es descrito por la psicóloga francesa Marie France Hirigoyen, en El acoso moral, como un “perverso narcicista que necesita humillar y aniquilar para elevarse a sí mism@, el acosador se alimenta de los conflictos y le es muy grato manipular a los demás para que se enfrenten entre sí. Suele ser perfeccionista, obsesivocompulsivo, poco tolerante, agresivo, y con bajo control de impulsos. “El fin último de un acosador es el asesinato psicológico de la víctima, y el motivo principal es encubrir la propia mediocridad, todo ello debido al miedo y la inseguridad que experimenta hacia su propia carrera profesional. En otras ocasiones, el temor procede de la amenaza que supone para él, el conocimiento por parte de la víctima de situaciones irregulares, ilegales o de fraudes. Los agentes tóxicos del acoso son a menudo los superiores o jefes, pero también hay muchos acosadores entre los propios compañeros de la víctima”.
¿Qué hacer ante un caso de mobbing?
Nora Rodríguez, investigadora argentina de Conflictos Sociales y pedagoga, señala que lo primero es: “Alejarse del acosador. En segundo lugar, buscar apoyos, ya sean sindicales, médicos, con abogados laboralistas, y sobre todo, buscar testigos que apoyen la denuncia, pues generalmente un acosador tiene un historial bastante largo detrás. Hoy en día las empresas prefieren que el trabajador cause baja antes que aceptar que en ellas se practica mobbing, es lo primero que hacen para evitar la denuncia. Si no prospera, siempre es preferible arriesgarse a perder el trabajo que perder la salud o terminar suicidándose”.
Fuentes: Con información de Wikipedia, la enciclopedia libre. Consultada en línea el 12 de octubre de 2008 en http://es.wikipedia.org/wiki/Acoso_laboral, "Violence at Work" (1998). Marie France Hirigoyen. El acoso moral. El maltrato psicológico en la vida cotidiana. (2000) Paidós: Barcelona.
Estas son experiencias de mujeres que decidieron generar sus propios recursos iniciando un proyecto de negocio, con apoyo de la Banca de las Mujeres del IEM, durante el 2005
¿Qué la hizo a usted iniciar su negocio? Cuando liquidaron a mi esposo nos vimos en la necesidad de poner un negocio de despensa y abarrotes, empezamos con lo básico, él surte la mercancía y yo atiendo. Tenemos 10 o 12 años con el negocio, empezamos en pequeño, con poquito, ahorita no nos damos abasto, gracias a Dios. ¿Cómo se enteró usted del proyecto Banca de las Mujeres del IEM? Aquí en el negocio, con mis clientas y vecinas, un día me preguntaron, porqué no me acercaba al Instituto de las Mujeres porque habían escuchado que estaban dando apoyos a mujeres emprendedoras de micro negocios, estuve en pláticas y me gustó el proyecto, se me hizo increíble que yo cumpliera con los requisitos, pero de ahí vinieron muchas esperanzas.
El giro de mi negocio es de helados, eso surgió porque soy Química en Alimentos y me encanta hacer experimentos y preparar cosas nuevas y nutritivas. Desde que era chica surgió mi sueño de tener una heladería. Viajé a Argentina a tomar un curso que me permitiera emprender el negocio. Fue muy rápido y completo y fui la primera mexicana en tomarlo. Cuando regresé, mi inquietud era ¿quién podría apoyarme a realizar mi sueño? Fui a dar al Instituto de las Mujeres, donde supe del proyecto de mujeres emprendedoras. El crédito gestionado en el IEM, ¿en qué lo empleaste? Primero hubo, apoyo moral, muy importante para mí pues adquirí confianza, después el apoyo financiero para empezar el negocio. Mandamos traer envases desde Italia y la verdad nos salió mucho más económico que aquí. También me sirvió para crear algunos aspectos de la imagen del producto, pues tenía muy claro el estilo de negocio que quería poner: una mezcla entre las culturas mexicana y argentina, buscaba hacer algo diferente, un espacio didactico para niños y uno donde las señoras pudieran leer o ver películas.
Mi negocio es un taller de maquila de todo tipo de ropa. En este momento hacemos batas desechables para las clínicas médicas, para los cirujanos. Al principio empezamos con productos para bebés, como pañaleras, sabanitas, almohadas, pero ahora hacemos de todo: uniformes secretariales, playeras, pantalones para caballero, etc. Siempre me gustó coser y estudié corte pues pensaba poner un negocio. Este proyecto se concretó cuando nació mi niño, pues tenía que mantenerlo. ¿Qué ha representado para ti la Banca de las Mujeres? Bastante, con ese crédito compré las máquinas de coser industriales y tengo el aparato para hacer ojales y pegar botones, una plancha industrial de vapor y mesas de corte. ¿Le das trabajo a otras mujeres? Sí y soy flexible con el horario, va de acuerdo a sus necesidades, de atender a sus hijos. Ellas vienen 3 o 4 horas y en ese tiempo tienen que sacar su producción y no pierden tiempo y son muy dedicadas. Nos ha dado buenos resultados y vamos saliendo, además estamos muy bien organizadas.
Laura Otero Monreal
Me gusta mucho la repostería, empecé a hacer pasteles para amigas y familiares, para sus fiestas y cumpleaños. De todos los postres, los pasteles son mi especialidad. Siempre tuve la inquietud de abrir mi propio negocio y una amiga me comentó acerca del Instituto de las Mujeres. Me acerqué, tomé toda la información posible, asistí a las pláticas y me dieron muchas ideas. Revisé todas las posibilidades para emprenderlo y me facilitaron la ayuda para un crédito. Hago pasteles desde mi casa, pero la idea es abrir un local e instalarme ahí. Después de recibir tu crédito, ¿crees que ha cambiado tu perspectiva? Sí, por supuesto, porque al principio hacía pasteles por hobby, ahora sé que esto puede ayudarme en muchas cosas: en generar ingresos para mi hogar, en aumentar mi autoestima, en muchas cosas. A su vez, yo puedo ayudar a otras personas, por ejemplo, estuvo aquí una niña chiquita diabética y su mamá me decía que su niña nunca había tenido un pastel de cumpleaños en forma de su personaje favorito o del que esté de moda, entonces ése es uno de mis proyectos: hacer pasteles de cumpleaños para niños que tengan diabetes.
Guadalupe Vega Rojas
Representa a las 36 mujeres mixtecas, provenientes de San Andrés de la Montaña, Oaxaca, que actualmente viven en Benito Juárez y que se dedican a tejer canastos, bolsas y collares de palma. ¿Cómo se enteraron del proyecto de la Banca de las Mujeres? Por una compañera que se llama Catalina, es la que sabe y la que conoce a una licenciada que la ha orientado. A través de ella, nosotras nos enteramos de donde podemos conseguir la palma, aunque nosotras las traemos de Oaxaca. Aquí la conseguimos pero es diferente, la de allá se nos facilita más para tejer que la de aquí, porque es muy frágil y se quiebra. Nos decían que solicitaron un crédito para comprar maquinaria y actualizarse... Sí, es lo que queremos, pues no se vende muy bien, y por eso nosotras estamos buscando la manera en que podamos modernizarlo, para que se venda más y no se pierda la cultura de nosotras, que la traemos de Oaxaca.
Situación actual de las mujeres que trabajan en Nuevo León
- Por Dr. Gustavo Alarcón Martínez
Existe la idea generalizada de que las mujeres enfrentan condiciones menos favorables que los hombres, en el mercado de trabajo, y que esto es sólo una expresión más de la discriminación que padecen en los diversos ámbitos de la actividad en toda sociedad moderna, como son la educación, la salud, la política y la cultura, entre muchos otros. Aunque la persistencia de tal situación ha acrecentado la conciencia acerca de la necesidad de distinguir entre hombres y mujeres en la recopilación, integración y difusión de información estadística, de la más diversa índole, a fin de verificar en qué medida las mujeres enfrentan una situación desventajosa, los datos disponibles aún no permiten realizar un análisis exhaustivo con enfoque de género, aunque sí se pueden obtener algunos indicadores básicos que permiten establecer ciertos hechos concluyentes, que pueden servir de base para la formulación de recomendaciones en materia de políticas públicas, que favorezcan un mayor grado de equidad. En Nuevo León, la fuerza de trabajo asciende a poco más de 2 millones de personas, de las 1 que 37% son mujeres. Del total de mujeres en edad de trabajar (de 14 años o más de edad) 45.7% forman parte de la población económicamente activa; la cifra correspondiente a los hombres es 79.2%. Esta diferencia en la tasa de participación por sexo se explica fundamentalmente por la existencia de una división tradicional del trabajo entre hombres y mujeres, en la que los primeros se involucran más en el trabajo extra-doméstico, en tanto que las segundas atienden en mayor medida las actividades características del
trabajo en casa, como el cuidado de los hijos y las tareas relacionadas con el funcionamiento del hogar. Es importante señalar, sin embargo, que esta situación ha sido el producto de cambios graduales, en el sentido de que una proporción creciente de mujeres se ha incorporado a la fuerza de trabajo en los decenios recientes. En 1990 la tasa de participación de éstas en 2 la actividad económica no llegaba a 24%. Las condiciones en que las mujeres desempeñan el trabajo extra-doméstico difieren de las correspondientes a los hombres. Una primera diferencia tiene que ver con las actividades económicas en que se ocupan unas y otros. Destaca que las mujeres se hallan más frecuentemente que los hombres en las ramas del comercio, los servicios de alojamiento y preparación de alimentos, los servicios sociales y servicios diversos (véase el cuadro 1). Están menos representadas, en cambio, en las manufacturas, la construcción y los servicios de transporte, comunicaciones, correo y almacenamiento.
La presencia de un patrón diferenciado de distribución por actividades y sexo se explica principalmente por dos factores. Uno es que en las actividades de comercio y servicios es más frecuente el empleo informal, uno de cuyos rasgos es la ausencia de un horario estricto de trabajo, como también que se asocia a menudo con un número relativamente reducido de horas de trabajo. Estas características se vinculan con mayor frecuencia a las necesidades de las mujeres que deben combinar el trabajo doméstico con el extra-doméstico. De hecho, el número medio de horas trabajadas por semana es menor para las mujeres que para los hombres (38.8 vs 46.5). El otro factor tiene que ver con la “preferencia” de las mujeres por desempeñar actividades análogas a las que realizarían en el hogar, tales como la preparación de alimentos y la realización de servicios personales. Incluso tratándose de actividades manufactureras es comparativamente alta la frecuencia de mujeres en industrias como las de alimentos y fabricación de prendas de vestir. Una diferencia adicional entre hombres y mujeres es que la tasa de desocupación las afecta más a éstas (5% vs 3.9%). Dicho fenómeno se observa generalmente y se explica por el hecho de que, al buscar trabajo fuera del hogar, las mujeres tienen, con más frecuencia que los hombres, un mayor margen de tiempo para encontrar un puesto que se adapte a sus aspiraciones, en términos de ocupación e ingreso. Entre los rasgos que más se debaten en relación con la situación de desigualdad está el hecho de que las remuneraciones sean menores para las mujeres que para los hombres. El dato disponible en relación con ello es el del ingreso medio por hora trabajada de la población ocupada, el cual es, efectivamente, menor para las mujeres
que para los hombres (35.4 pesos vs 39.1 pesos). Esto tiene dos posibles explicaciones. La primera es que ellas ven limitado su acceso a las ocupaciones de mayor ingreso. La segunda es que, aun cuando desempeñan una misma ocupación que los hombres, perciben un ingreso menor. Desafortunadamente la información disponible no permite medir la importancia relativa de cada uno de estos factores. Sin embargo, lo que sí se puede afirmar a partir de evidencia basada en la observación cotidiana es que las mujeres padecen discriminación, tanto en el acceso a ocupaciones de mayor grado de calificación y responsabilidad, como en cuanto a las remuneraciones que perciben. Esto es consistente con el hecho de que, tratándose de la p o b l a c i ó n ocupada, la escolaridad media de las mujeres no es inferior a la de los hombres (10.3 años vs 3 9.9 años), lo que sugeriría que sus remuneraciones tendrían que ser similares. En suma, hay indicaciones de que las mujeres enfrentan una situación desventajosa en el medio laboral, como también en otros, c o m o p r o d u c t o d e d i ve r s a s modalidades de discriminación. Es preciso erradicar éstas con base en medidas que cubran un espectro amplio de ámbitos, incluidos el institucional, educativo y cultural, entre otros, a fin de lograr la equidad en el acceso a las oportunidades de desarrollo, para hombres y mujeres.
El autor es licenciado en Economía por la UANL. Maestro en Economía Pública por el Centro de Investigaciones y Docencia Económicas de México. Maestro en Economía y Doctor en Ciencias Sociales en Educación por la Universidad de Stanford en California, E.U.A. Ha sido Director General del Empleo en la STPS del Gobierno Federal, y Secretario de la Comisión de Vigilancia y Delegado Estatal del ISSSTE en Nuevo León. En el Gobierno de Nuevo León ha sido Secretario de Desarrollo Social, Secretario General de Gobierno, Secretario de Desarrollo Económico y, actualmente, Presidente del Consejo de Relaciones Laborales. Es maestro de postgrado de FACPYA en la UANL. Publicaciones recientes: “Entorno Laboral y Social en Maquiladoras de Coahuila” e “Inversión Extranjera Directa Mexicana en E.U.A.”, en Innovaciones en Negocios.
1 Todos los datos a los que se hace referencia han sido elaborados con base en datos de INEGI, Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, del 3er. trimestre de 2008. 2 INEGI, XI Censo general de Población y Vivienda 1990. 3 La diferencia puede no ser significativa, debido al error muestral.
VOZ EN CUELLO / LEYES
- Por Gonzalo Pérez Escobar
niciaremos nuestra exposición refiriendo que en el estado de Nuevo León deben aplicarse las disposiciones normativas de carácter federal en donde, en nuestra Constitución Política encontramos que el artículo 123, consagra las disposiciones elementales que toda relación laboral debe observar, por ello establece como premisa principal la siguiente:
Art. 123: Toda persona tiene derecho al trabajo
digno y socialmente útil; al efecto, se promoverán la creación de empleos y la organización social para el trabajo, conforme a la Ley. Al respecto, en su apartado A, contiene las normativas que debe observar todo contrato de trabajo, por supuesto nos referimos en lo aplicable a las mujeres; como son las normas relativas a la duración máxima de la jornada de trabajo (8 horas) con sus variantes de jornada máxima nocturno (7 horas); quedan prohibidas las labores insalubres o peligrosas; también queda prohibido el trabajo nocturno industrial y todo trabajo después de las 10 de la noche, de las menores de 16 años; también diremos que queda prohibida la utilización del trabajo de las menores de 14 años, las mayores de esta edad y menores de 16 años tendrán como jornada máxima la de 6 horas. Por cada 6 días de trabajo, la trabajadora deberá disfrutar de por lo menos un día de descanso. En especial al trabajo de las mujeres, dicho numeral 123 apartado A, establece en su fracción V:
Las mujeres durante el embarazo no realizarán trabajos que exijan un esfuerzo considerable y signifiquen un peligro para su salud en relación con la gestación; gozarán forzosamente de un descanso de seis semanas anteriores a la fecha fijada aproximadamente para el parto y seis semanas posteriores al mismo, debiendo percibir su salario íntegro y conservar su empleo y los derechos que hubieren adquirido por la relación de trabajo. En el periodo de lactancia, tendrán dos descansos extraordinarios por día de media hora cada uno para alimentar a sus hijos.
VII. A que se computen en su antigüedad los períodos pre y postnatales. Artículo 171.- Los servicios de guardería infantil se prestarán por el Instituto Mexicano del Seguro Social, de conformidad con su Ley y disposiciones reglamentarias. Artículo 172.- En los establecimientos en que trabajen mujeres, el patrón debe mantener un número suficiente de asientos o sillas a disposición de las madres trabajadoras.
Ahora bien una vez referidas estas disposiciones de carácter federal, de aplicación en nuestro Estado, pasemos a las disposiciones de carácter laboral más destacables y aplicables al trabajo de las mujeres, encontradas en Nuevo León. Por su parte, la Ley Federal del Trabajo, reglamentaria de dicho artículo 123 Constitucional, señala en su Título Quinto “Trabajo de las mujeres” las siguientes disposiciones aplicables:
Artículo 164. Las mujeres disfrutarán de los mismos derechos y tienen las mismas obligaciones que los hombres. Artículo 165. Las modalidades que se consignan en este capítulo tienen como propósito fundamental, la protección de la maternidad. Artículo 166. Cuando se ponga en peligro la salud de la mujer, o la del producto, ya sea durante el estado de gestación o el de lactancia y sin que sufra perjuicio en su salario, prestaciones y derechos, no se podrá utilizar su trabajo en labores insalubres o peligrosas, trabajo nocturno industrial, en establecimientos comerciales o de servicio después de las diez de la noche, así como en horas extraordinarias. Artículo 167. Para los efectos de este título, son labores peligrosas e insalubres las que, por naturaleza del trabajo, por las condiciones físicas, químicas y biológicas del medio en que se presta, o por la composición de la materia prima que se utilice, son capaces de actuar sobre la vida y la salud física y mental de la mujer en estado de gestación, o del producto. Los reglamentos que se expidan determinarán los trabajos que quedan comprendidos en la definición anterior. Artículo 170.- Las madres trabajadoras tendrán los siguientes derechos: I. Durante el período del embarazo, no realizarán trabajos que exijan esfuerzos considerables y signifiquen un peligro para su salud en relación con la gestación, tales como levantar, tirar o empujar grandes pesos, que produzcan trepidación, estar de pie durante largo tiempo o que actúen o puedan alterar su estado psíquico y nervioso; II. Disfrutarán de un descanso de seis semanas anteriores y seis posteriores al parto; III. Los períodos de descanso a que se refiere la fracción anterior se prorrogarán por el tiempo necesario en el caso de que se encuentren imposibilitadas para trabajar a causa del embarazo o del parto; IV. En el período de lactancia tendrán dos reposos extraordinarios por día, de media hora cada uno, para alimentar a sus hijos, en lugar adecuado e higiénico que designe la empresa; V. Durante los períodos de descanso a que se refiere la fracción II, percibirán su salario íntegro. En los casos de prórroga mencionados en la fracción III, tendrán derecho al cincuenta por ciento de su salario por un período no mayor de sesenta días; VI. A regresar al puesto que desempeñaban, siempre que no haya transcurrido más de un año de la fecha del parto; y
En este apartado, encontramos el Reglamento del Instituto Municipal de la Mujer de San Nicolás, publicado en el Periódico Oficial del Estado Núm 20, de fecha 06 de febrero de 2004 el cual, en su Artículo 1, contiene la creación de un organismo público descentralizado de la administración pública municipal denominado: Instituto Municipal de la Mujer de San Nicolás, con personalidad jurídica y patrimonio propios y con domicilio en el municipio de San Nicolás de los Garza. Así también, en su Artículo 6, se establece que dicho instituto tiene como objetivo general establecer una política integral de promoción, apoyo y asesoría en beneficio de las mujeres del municipio, a cargo del propio Instituto y de las diversas dependencias del Gobierno Municipal; e impulsar su desarrollo para lograr e incrementar su integración y participación plena y eficaz en la vida económica, laboral, política, cultural, científica y social, y en general, en todos los ámbitos de la vida, buscando con ello la equidad de género. A su vez, el Artículo 7 de dicho reglamento municipal establece que el Instituto Municipal de la Mujer de San Nicolás tendrá como objetivos específicos:
I. Definir y ejecutar el Plan Municipal de las Mujeres, estableciendo los programas específicos a implementar, distinguiendo los que serán ejecutados por el Instituto y los que serán llevados a cabo en coordinación con otras dependencias, señalando los programas concretos y las dependencias responsables. II. Crear, promover, divulgar y ejecutar acciones y programas para impulsar el desarrollo integral de las mujeres del municipio, tendientes a incrementar su integración y participación plena y eficaz en la vida económica, laboral, política, cultural, científica y social, buscando siempre que la equidad de género sea una realidad cultural en todos los ámbitos de la vida en sociedad. III. Promover a las mujeres del municipio mediante acciones y programas para generar condiciones de igualdad en el mercado de trabajo y así impulsar el desarrollo de su vida laboral, profesional y de familia. IV. Promover la participación activa de las mujeres del municipio en el proceso de toma de decisiones en las asociaciones civiles y organizaciones sociales, sociedades civiles, empresas y en todas las formas de organización de la vida económica, política, comunitaria y social.
V. Crear, promover, divulgar y ejecutar acciones y programas para garantizar el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres y las niñas establecidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución Política del Estado de Nuevo León, el Código Civil y demás leyes federales y estatales, así como en Convenciones y Tratados Internacionales. VI. Fomentar una cultura de respeto a la dignidad de las mujeres en todos los ámbitos de la vida en sociedad para superar toda forma o práctica de discriminación o exclusión. VII. Crear, impulsar y proponer a las distintas dependencias y entidades de la administración pública municipal, programas y acciones con perspectiva de género, atendiendo al criterio de transversalidad en el diseño y ejecución de los programas y acciones.
DEPENDENCIAS QUE INTEGRAN AL CONSEJO DE RELACIONES LABORALES:
Servicio Nacional de Empleo Nuevo León Tel: 2020 2323 y Dirección de Inspección del Trabajo Tel: 2020 2424. Dir: Av. Pino Suárez # 507 Norte, entre Isaac Garza y Tapia, en el centro de Monterrey. Dirección de Capacitación y Competitividad Tel: 2020 2999 e Instituto de Capacitación y Educación para el Trabajo Tel: 2020 2828. Dir: Av. Félix U. Gómez # 750 Norte, entre Carlos Salazar y Treviño, en el centro de Monterrey. Junta Local de Conciliación y Arbitraje Tel: 2020 2626 y Procuraduría de la Defensa del Trabajo Tel: 2020 2626. Dir: Alejandro de Humboldt # 800 Poniente, segundo piso; en el centro de Monterrey.
También, encontramos en nuestro Estado diversas disposiciones laborales para la mujer en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, publicada en el Periódico Oficial No.127, el jueves 20 de septiembre de 2007, la cual, en su Artículo 16, establece que para efectos de evitar la violencia laboral y docente, el Estado y los Municipios en función de sus atribuciones, tomarán en consideración:
I. Establecer políticas públicas que garanticen el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia en sus relaciones laborales y de docencia; II. Establecer mecanismos que favorezcan su erradicación en escuelas y centros laborales privados o públicos, mediante acuerdos y convenios con instituciones escolares, empresas y sindicatos; III. Crear procedimientos administrativos claros y precisos, en las escuelas y centros laborales, para sancionar la materialización de cualquiera de los tipos de violencia e inhibir su comisión; IV. En ningún caso se hará público el nombre de la víctima para evitar nuevas agresiones o que sea boletinada o presionada para abandonar la institución educativa o de trabajo; V. Para los efectos de la fracción anterior, deberán sumarse las quejas anteriores que sean sobre el mismo agresor, guardando públicamente el anonimato de la o las quejosas; e VI. Implementar sanciones administrativas para los superiores jerárquicos del agresor, cuando sean omisos en recibir o dar curso a una queja, denuncia o reporte.
Tribunal de Arbitraje Tel: 2020 2921. Dir: Edificio Elizondo Páez, 5o piso; en la calle 5 de Mayo Ote. # 525, entre Escobedo y Zaragoza, en el centro de Monterrey.
Por último debo referir que en nuestro Estado, ha sido creado el Consejo de Relaciones Laborales y Productividad, organismo de participación ciudadana, creado con el propósito de concentrar en una sola instancia las acciones de Gobierno del Estado relacionadas con la promoción del empleo, la capacitación de la mano de obra, la seguridad y la salud en el trabajo, y la justicia laboral para las mujeres.
Estas instituciones están a tu servicio
El autor es abogado en ejercicio de la profesión, litigante en asuntos laborales y civiles (Derecho familiar, patrimonial y mercantil) egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Litigante y actualmente Asesor Jurídico de la Federación Nacional de Sindicatos Independientes, sus oficinas están ubicadas en el centro de Monterrey. Es Consejero Ciudadano del IEM.
ASUNTO PÚBLICO / DERECHOS LABORALES
La conciliación laboral protege tus derechos
- Por Olivia Susana Suárez Molina
l artículo 1º. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece en el párrafo tercero la prohibición de discriminación motivada por origen étnico, de género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.
LFT), 43 reclamaron el pago de las vacaciones que no disfrutaron, 17 reclamaron el pago de los séptimos días que no descansaron, 17 mujeres demandaron la indemnización por riesgo de trabajo, 16 reclamaron el pago de salarios caídos, 16 demandaron el pago de las utilidades que no se les proporcionaron, 12 demandaron su inscripción ante el IMSS, 10 reclamaron sus aportaciones del SAR, 8 reclamaron el pago del aguinaldo que no les fue proporcionado, y 5 mujeres reclamaron la entrega de sus constancias del INFONAVIT.
Atentas a lo anterior, vemos con agrado en el ámbito laboral cada vez más mujeres desempeñándose, con la Afortunadamente dichos reclamos tuvieron un resultado misma o más capacidad que los hombres y en mejores favorable para las trabajadoras, ya que un 53% de las puestos, sin embargo, tienen el mismo riesgo que un demandas presentadas se solucionaron mediante un hombre de conservar el trabajo o de convenio celebrado con los patrones, ser despedidas del mismo con causa en donde se acordó el pago justificada o sin ella, pero existe cada reclamado o el otorgamiento de la Tus derechos como vez más entre las mujeres la cultura prestación demandada, y sólo en un trabajadora están tutelados por el artículo de defender sus derechos laborales o 47% de las mismas fue necesario 123 Constitucional en reclamar los mismos. continuar el juicio hasta concluir el donde, además de la mismo mediante un laudo o igualdad con los resolución de la autoridad. Hasta el hombres, se reconoce la En el año 2007, en la Junta Local de mes de septiembre del presente año, diferencia femenina y se Conciliación y Arbitraje del Estado de 40, 264 mujeres han presentado protege la maternidad. Nuevo León, 46,189 mujeres demandas ante la Junta de demandaron a sus empleadores al ver Conciliación. violentado su derecho al trabajo, 35,171 reclamaron indemnización Tus derechos como trabajadora están argumentando despido injustificado, tutelados por el artículo 123 9,620 demandaron la reinstalación en el empleo que Constitucional en donde, además de la igualdad con los venían desempeñando, 598 reclamaron el pago de su hombres, se reconoce la diferencia femenina y se protege prima de antigüedad, 475 mujeres demandaron diversos la maternidad. Si éste o algún otro de tus derechos conceptos tales como el pago de comisiones, adeudos, laborales reglamentados por la Ley Federal del Trabajo inscripción ante el IMSS con su salario real, el son incumplidos o violentados por tu empleador, puedes reconocimiento de su antigüedad real ante el IMSS, el acudir a la Procuraduría de la Defensa del Trabajo, pago de incapacidades por embarazo, etcétera, 109 quienes te brindarán asesoría jurídica gratuita y de reclamaron la indemnización por muerte ya sea de su calidad, y de ser necesario, elaborarán y presentarán cónyuge o hijos, 72 mujeres rescindieron su contrato tu demanda ante la Junta Local de Conciliación y de trabajo por causa imputable al patrón (art. 51 de la Arbitraje.
La autora es originaria del Estado de Veracruz, Licenciada en Derecho con maestría en Derecho Mercantil, con diez años de experiencia en el área Laboral, de los cuales cuatro años han sido como funcionaria en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, siendo durante dos años Auxiliar de Junta Especial, y a partir de mayo del 2006 se desempeña como Secretaria General “C”. Es la primera mujer que desempeña un puesto de esta categoría en la historia de la Junta Local en Nuevo León.
Varios proyectos contra la violencia de género trabaja el Instituto Estatal de las Mujeres mediante convenios de colaboración con el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y con la Secretaría de Desarrollo Social Sedesol-Indesol, así como con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.
El Fondo de Apoyo a los Mecanismos para el Adelanto de las Mujeres en las Entidades Federativas (FMVVG) para la atención integral de las mujeres víctimas de violencia de género, dio a conocer que, a través de los cinco equipos multidisciplinarios, durante los meses de julio, agosto y septiembre se atendieron los siguientes casos: 2,066 ingresos, 1,708 mujeres y 358 hombres; 1,292 asesorías subsecuentes, 848 mujeres y 444 hombres. Los casos atendidos por Violencia en el trimestre señalado fueron 1,179; de éstos, 729 fueron por violencia psicológica; 140 por violencia física; 24 por violencia sexual; 45 por violencia patrimonial y 241 por violencia económica. Presentándose 1,136 en el ámbito familiar, uno en el laboral, uno en docente, 15 en comunidad y 26 casos en instituciones públicas y privadas. Todos ellos fueron atendidos en los siguientes municipios: Santiago (municipio sede), Monterrey sur y Allende; Santa Catarina (municipio sede), San Pedro y García; Dr. Arroyo (municipio sede), Aramberri, General Zaragoza y Mier y Noriega. Para brindar la atención adecuada, los cinco equipos multidisciplinarios itinerantes (integrados por abogados, psicólogos, trabajadores sociales y médicos) recibieron cursos de capacitación sobre temas de género, violencia familiar y legislación local, nacional e internacional, a fin de integrar un plan de trabajo estratégico.
Otro de los programas es el Fondo para el Desarrollo de las Instancias Municipales de las Mujeres (FODEIMM)2008, en éste se vieron favorecidos 13 Institutos Municipales de las Mujeres de: Benito Juárez, Ciénega de Flores, China, General Treviño, Hidalgo, Hualahuises, Los Aldamas, Los Herreras, Marín, Melchor Ocampo, Montemorelos, Salinas Victoria y Vallecillo. Dichas instancias municipales recibieron un apoyo de 50 mil pesos en la categoría A para equipamiento (adquisición de equipos de trabajo). Asimismo, los institutos de los municipios de: Apodaca, General Bravo, Dr. González, García, General Terán, General Zaragoza, Guadalupe, Rayones, San Nicolás y Santa Catarina obtuvieron apoyos de 125 mil pesos en la categoría B para fortalecimiento, que se empleará en la profesionalización de funcionarios municipales para incidir en políticas públicas. De éstos, Guadalupe, García y Santa Catarina están realizando diagnóstico de la situacion de la violencia. Es importante resaltar que hasta la fecha se han creado 31 instancias municipales de las mujeres.
El proyecto federal de mayor continuidad en el Instituto Estatal de las Mujeres, que trabaja por tercer año consecutivo con recursos de Sedesol-Indesol es el Programa de Apoyo a las Instancias de Mujeres en las Entidades Federativas (PAIMEF), mismo que nació para prevenir la violencia contra las mujeres. PAIMEF cuenta con 10 equipos multidisciplinarios de trabajo
los cuales, recorren permanentemente 35 municipios de Nuevo León. Durante los meses de julio, agosto y septiembre, atendieron un total de 5,412 personas, de las cuales, 4,995 fueron mujeres y 417 hombres. Estos equipos itinerantes también ofrecen en las comunidades que visitan, talleres y pláticas sobre violencia familiar, violencia en el noviazgo, equidad de género, autoestima, derechos de las mujeres y derechos de los adultos mayores, entre otros temas.
Revisan avances del Fondo de Transversalización de la Perspectiva de Género
Para compartir experiencias acerca de la perspectiva de género en la Administración Pública, el 17 de octubre pasado el Instituto Estatal de las Mujeres realizó el Primer Encuentro Municipal de Fortalecimiento y Consolidación de las Políticas Públicas con Enfoque de Género, en la ciudad de Monterrey. En especial el objetivo fue conocer los avances del proyecto “Fondo de Transversalización de la Perspectiva de Género” (FTPG) que el Instituto lleva a cabo desde julio del presente año en diferentes municipios del estado de Nuevo León. La inauguración del Encuentro estuvo a cargo de María Elena Chapa, Presidenta del IEMujeres quien impartió la conferencia “Modelos de Políticas Públicas para las Mujeres”, mientras que María del Refugio Ávila, Secretaria Ejecutiva y coordinadora general del FTPG, hizo la presentación general del proyecto. En el evento estuvieron presentes el Consejero para el Fortalecimiento Municipal, Manuel García Cirilo y el Subsecretario de Prevención y Control de Enfermedades de la Secretaría de Salud, Nemesio López Vargas. Al mismo se dieron cita los alcaldes de los municipios piloto en este proyecto: de Rayones (región sur y citrícola), Artemio de la Fuente Espinosa; de Dr. González (zona norte), el Ing. Arturo Bosques González. En representación de Raymundo Flores, alcalde de Apodaca (área metropolitana), estuvo María Victoria Franco, Directora del Instituto Municipal de las Mujeres. Al acto acudió también como invitado Agustín Villagómez, alcalde de General Terán. El “Fondo de Transversalización de la Perspectiva de Género” trabaja de manera conjunta con dichos municipios piloto y también con la Secretaría de Salud estatal, en relación a la planeación, programación y presupuestación 20082009 en dos temas en especial: la atención a la violencia
contra las mujeres y las enfermedades crónicodegenerativas, por ser de las principales problemáticas que enfrenta la población femenina de Nuevo León. Desde el mes de septiembre, personal del proyecto FTPG ha visitado 26 municipios para capacitar a funcionarios/as públicos acerca de la forma de acceder a recursos federales para la atención de la población de la zona.
Atienden violencia en mujeres de comunidades indígenas
La violencia familiar y de género no distingue color, edad o nivel socioeconómico y afecta por igual a la población de las zonas urbanas, como a la de zonas de marginación urbana y a la de origen indígena que habita en ellas. Por tal razón, el Instituto Estatal de las Mujeres firmó un convenio de colaboración con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas para llevar a cabo el Programa de atención a la violencia familiar y de género en las comunidades indígenas del estado de Nuevo León, a través de talleres y módulos de atención. En los meses de agosto y septiembre, personal del IEM realizó la planeación estratégica del proyecto y se dio a la tarea de capacitar al personal profesional que en los siguientes meses asistirán a la Alameda central y a las colonias con población indígena, con módulos de atención en materia de prevención de violencia.
Fotografías: Rigel Cantú.
Sindicalistas, mineras, abogadas, periodistas... mujeres trabajadoras...¡acción!
La historia de las mujeres en el mundo del trabajo ha sido retratada en el cine desde aproximadamente los años 40. En Estados Unidos, los directores crearon personajes femeninos que se incorporaban al mundo laboral como asistentes, secretarias, cocineras o empleadas domésticas. Hoy, las protagonistas se incorporaron al mundo laboral como profesionistas exitosas o bien, son dueñas de su propia empresa.
En 1949 se estrenaba La costilla de Adán, de George Cukor. En esta cinta, la inolvidable Katharine Hepburn interpreta a Amanda, una abogada que se enfrenta en un juicio, como defensora, de su marido (Spencer Tracy), acusador. Una "guerra de sexos" que traspasa los límites del hogar y nos revela una mujer trabajadora con las mismas posibilidades laborales que los hombres. Un planteamiento transgresor para la época que iniciaba el camino para una igualdad de géneros en el trabajo. Damos un gran salto y nos trasladamos a 1979, el título Norma Rae, la protagonista Sally Field. El director Martin Ritt nos lleva a la historia de Norma, una trabajadora sureña que revoluciona a un pueblo entero y descubre en sí misma una fuerza sorprendente. Aconsejada por un sindicalista de Nueva York (Ron Leibman) y cada vez más decidida, Norma Rae organiza a sus compañeros de fábrica (textil) en una lucha para mejorar su sueldo y condiciones laborales; asimismo los lleva a formar un sindicato. Basada en hechos reales, Norma Rae es la fascinante historia de una heroína moderna que adquiere conciencia política y emprende un compromiso con la lucha sindical. Sally Field obtuvo un premio Oscar por esta interpretación. En la década de los 80, conocer a mujeres trabajadoras se había vuelto algo común, así como verlas luchar por sus anhelos y lo que consideraban justo. Llega al cine la cinta Secretaria Ejecutiva (Mike Nichols, 1988) con Melanie Griffith, Sigourney Weaver y Harrison Ford. En esta cinta, una modesta mujer con gusto por las finanzas demostró que sus aspiraciones no terminaban en ser solamente una cara bonita, sino que su personaje llega mediante esfuerzo y tenacidad, a ocupar un puesto de dirección.
Aunque no son muchas las películas, la industria cinematográfica ya muestra preocupación por abordar temas en los que se presenta no sólo la desigualdad en los puestos de trabajo entre mujeres y hombres, sino que busca “exhibir” las condiciones laborales, la violencia y el contexto hostil, la discriminación y hostigamiento sexual y trata de “reivindicar” la constante lucha de las mujeres por la superación personal. En North country, Josey Aimes regresa a su pueblo natal en Minnesota en busca de trabajo, tras un matrimonio fallido. Madre soltera con dos niños, busca trabajo en la fuente principal de empleo: las minas de hierro que son las que han proporcionado sustento a la comunidad durante generaciones. El trabajo es duro y la industria ha sido dominada por los hombres desde siempre. Animada por su amiga Glory, una de las pocas mujeres mineras en el pueblo, Josey se une a aquellos trabajadores que perforan la roca para sacar el mineral en la cantera. Está mentalizada para el peligroso y duro trabajo pero no para aguantar el acoso que ella y las otras mineras sufren por parte de sus compañeros, lo cual es una prueba mucho más dura que el trabajo en sí. Esta cinta refleja la discriminación que viven las mujeres en una sociedad con una estructura de poder ejercida por los hombres. A lo largo de la trama se desarrollan temas vinculados a la división sexual del trabajo, acoso sexual, organización sindical, triple rol de las mujeres, sexualidad, familia, salud, entre otros; que denotan además de discriminación, desigualdad por razones de género. La independencia económica de las mujeres, la superación profesional, la búsqueda de éxito en una sociedad en la que, si los varones lo obtienen es la norma, pero si ellas luchan por obtenerlo, se convierten en “trepadoras”; veamos el caso de Michelle Pfeiffer. En la cinta Yo soy Sam (2001) esta actriz sigue los pasos de Hepburn e interpreta a una abogada “despiadada y sin sentimientos” que acepta el caso de Sam, un hombre de capacidades diferentes que lucha por que su hija no sea dada en adopción al declararlo “incapaz” para educarla. A estas alturas, las mujeres ya ocupan puestos que anteriormente sólo ocupaban varones. Ahora, en cuanto a derechos y deberes se ilustra mas en el cine la equidad o la aplicación real de nuevas políticas laborales.
Ni todo se ha ganado en el terreno laboral, ni todo se ha dicho en el cine, así lo vemos en la película Agua con sal (Pedro Pérez Rosado, 2005), cinta española que estelarizan Leire Berrocal y Yoima Valdés, que más que nada, procura ser un acercamiento realista, casi documental, de la marginación que viven las mujeres tanto inmigrantes como las nacidas en España. Una beca de estudios permite a Olga volar de Cuba a un pueblo industrial del Levante español. Sin embargo, su visa caduca a los tres meses y transcurrido ese tiempo, la protagonista se convierte en “ilegal”. Se trata de una reflexión sobre la inmigración y la marginación de las mujeres que vivirán críticas situaciones que resolverán aceptándose a sí mismas y rechazando la explotación. Para ayudar a la frágil economía de su familia, la joven protagonista decide combinar el trabajo en una fábrica de muebles en donde gana dos euros por hora, el cuidado de una señora agonizante y un empleo como camarera los fines de semana. Ambas mujeres viven la marginación, situación que les permite establecer una interesante comparación entre una mujer inmigrante “sin papeles” y una nacida en España que supuestamente disfruta de todos los derechos. El resultado es un firme cuestionamiento sobre la utilización de “los papeles” como excusa para excluir a algunas personas mientras otras, que los tienen, tampoco ven sus derechos garantizados.
Voces de mujeres: actividad laboral y vida cotidiana, de Lidia Heller, (Ed. Sirpus, 2008, Barcelona) es la más reciente investigación sobre las mujeres actuales que enfrentan el desafío de tener que conciliar las tareas profesionales con las del hogar y la crianza de los hijos, a la vez que intentar vencer ese techo invisible que tantas veces surge cuando se aspira a acceder a un puesto mejor remunerado o estratégico y de toma de decisiones. Este libro enfoca diferentes abordajes para superar estos escollos y apunta a cambios que ya se pueden vislumbrar en lo inmediato. Diversos testimonios de mujeres que están en actividad profesional, tanto en España como en América Latina suman sus voces para relatar sus experiencias a través de entrevistas realizadas por la autora. Mediante ellas vamos comprendiendo por qué las mujeres aparecen hoy día como agentes de cambio para lograr transformaciones culturales. La opción de la no maternidad, el trabajo y la pareja, los estereotipos de género y la búsqueda de nuevas oportunidades, son parte de los temas que aquí se analizan en el intento de brindar un panorama amplio, enriquecedor, que sirva como estímulo y reflexión para poder elegir el camino desde esa libertad que sólo brinda el conocimiento.
En el siglo XXI la situación de las mujeres en el mercado laboral está hecha de paradojas, contrastes y contradicciones. Asistimos a una transformación sin precedentes de la posición de las mujeres en la institución salarial. [...] Sin embargo, esas mutaciones considerables no han acabado con los mecanismos de producción de desigualdades de sexo. Junto a las antiguas formas de desigualdad profesional han aparecido nuevas modalidades de desigualdad: La creación de núcleos duros de superdesempleo y de subempleo femeninos firmemente instalados y ampliamente aceptados. La crisis de trabajo no ha dejado fuera del empleo a las mujeres sino que ha endurecido considerablemente sus condiciones laborales. En consecuencia, la actividad femenina prospera, aunque sea a la sombra del desempleo. En el mercado laboral, “feminización” no rima ni con “mezcla de sexos” ni con “igualdad”. Así nos lo plantea Margaret Maruani en su libro Trabajo y el empleo de las mujeres (2002) publicado por Fundamentos Editorial. Maruani es directora del Centro Nacional de Investigación Científica en España, dirige la revista Trabajo, género y sociedad y ha escrito, en colaboración con Emmanuèle Reynaud, el libro Sociologie de’l emploi, editado por La Découverte.
En la llamada carretera de la información o el cyber espacio, encontramos ligas a portales de interés donde puede obtenerse información seria, científica y oportuna sobre una amplia gama de temas. En particular, de los ligados a los temas de mujeres y empleo encontramos los siguientes sitios: Acerca de datos, estadísticas, sitios, estándares estadísticos nacionales e internacionales sobre trabajo y demás información, pueden obtenerse en: www.inegi.gob.mx La juventud en cifras, l@s jóvenes de Latinoamérica con información de CEPAL puede encontrarse dando click a: www.joveneslac.org Si es de su interés, además de información y estadística oportunas, puede acceder a cursos y talleres virtuales, en: www.unifem.org Reportajes, entrevistas, artículos, datos de interés y especiales, pueden leerse en: www.isis.cl, o en: www.cimac.org
No cabe duda que España es uno de los países que más investigación y publicaciones ofrecen al mundo en torno al tema de las mujeres y el trabajo. Nos enteramos que en junio pasado, las investigadoras Carmen Ortiz y Begoña Sesma publicaron el libro La protección del trabajo femenino. El documento fue editado por el Instituto de Estudios Riojanos (IER) y consiste en un análisis comparativo en el marco autonómico, nacional y europeo; ambas catedráticas del IER coincidieron en señalar que en el libro se analizan las distintas medidas de protección y acción positiva que inciden sobre el trabajo femenino, partiendo de la situación sociolaboral de las mujeres en España para conseguir la igualdad de género y erradicar la discriminación, directa e indirecta, en el acceso al empleo de las mujeres y en las condiciones de trabajo de éstas. Uno de los temas que esta investigación aborda es la importancia de la regulación del principio de igualdad entre hombres y mujeres, dentro del marco del Tratado de la Unión Europea con las Directivas Comunitarias y la interpretación de ambos por el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, así como su homologación al ordenamiento jurídico español. A nivel de España, el libro se detiene en el marco normativo y la interpretación jurisprudencial del principio de igualdad salarial, la protección legal de las responsabilidades familiares (permisos retribuidos por nacimiento y adopción, exámenes prenatales, preparación al parto, cuidado de familiares, reducciones de jornada por lactancia, guarda legal de menores, nacimiento de hijos prematuros, excedencias por cualquiera de estas causas, salud laboral y suspensión del contrato de trabajo por riesgo durante el embarazo), la protección social de la maternidad (permisos maternales y parentales con sus correspondientes prestaciones) y las cláusulas de la negociación colectiva que incorporan medidas sociales complementarias. Las/os interesadas/os en ampliar la información, pueden comunicarse con las autoras al mail:comunicacion@adm.uniroja.es
La Coordinación de Capacitación del IEM informó que durante los meses de julio, agosto y septiembre se llevaron a cabo 305 eventos de capacitación en general, beneficiando a 9,899 personas. Algunas de las actividades y estrategias más sobresalientes se reportan a continuación: Se efectuaron un total de 51 Talleres sobre Poder y liderazgo, beneficiándose un total de 992 mujeres y 3 hombres. Asimismo, la coordinación reportó 13 Conferencias sobre Equidad de género y derechos de las mujeres a las que asistieron un total de 932 mujeres y 575 hombres. Un total de 3 Diplomados y 2 Cursos-taller sobre Violencia de género en el ámbito escolar se impartieron a 204 maestras y maestros de educación básica, media superior y educación superior en el Estado. Asimismo, de 843 policías se capacitaron bajo el tema de La perspectiva de género en la prevención de la violencia, de los cuales, 793 fueron hombres y 50 mujeres. En agosto y octubre respectivamente, continuaron los Cursos de Capacitación Política. Al curso de agosto asistieron un total de 83 mujeres mientras que en el curso de octubre, se dieron cita 98 personas, 97 mujeres y 1 hombre, a recibir capacitación.
El Instituto Estatal de las Mujeres de Nuevo León en coordinación con la Red de Investigadoras por la Vida y la Libertad de las Mujeres y el Instituto Nacional de las Mujeres, convocaron al Tercer Foro sobre la Reforma Jurídica para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que tuvo lugar en nuestro Estado del 13 al 15 de agosto. Para el análisis y la discusión de los temas, se dieron cita destacadas personalidades como Marcela Lagarde, Rocío
García Gaytán, Angélica de la Peña, María Elena Chapa y Anna Coates, entre otras. Con el tema de La libertad de expresión bajo la perspectiva de género se efectuó el foro organizado por el Senado de la República y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, mismo al que asistió el IEM con una ponencia y propuestas. El foro sobre la libertad de expresión se desarrolló en el Museo de Historia Mexicana el mes de septiembre y asistieron senadoras, diputadas locales y periodistas de diferentes ciudades del país.
La oficina del Instituto Estatal de las Mujeres en el CJF informó que en el trimestre de julio a septiembre, se atendieron a un total de 296 personas de las cuales, 271 fueron mujeres y 25 fueron hombres.
Los motivos de la consulta fueron de atención a la violencia familiar de tal forma que, de los 296 casos recibidos; 109 fueron atendidos por violencia psicológica; 101 por violencia física; 80 por violencia sexual y 6 por violencia económica. Un equipo amplio y completo de abogados, psicólogos, médicos y trabajadores sociales (del programa PAIMEF y del Fondo MVVG), así como personal profesional del IEM, trabajan arduamente en el Centro de Justicia Familiar
Como parte del proyecto editorial, el Instituto de las Mujeres presentó dos libros: La solidaridad familiar hacia los adultos mayores,investigación de la maestra Blanca Mirthala Tamez Valdez, que se presentó en agosto, dentro del marco del mes de las personas adultas mayores. Asimismo, se presentó en septiembre pasado -ante los medios de comunicaciónel libro El capital social y la participación de las mujeres en la fuerza laboral: una colonia de Monterrey, de la investigadora María Luisa Martínez Sánchez.
La solidaridad familiar hacia los adultos mayores en Monterrey, Nuevo León
a investigación que realizó la maestra Blanca Mirthala Tamez Valdez, indaga sobre las principales necesidades y problemas que enfrenta la población adulta mayor en la ciudad de Monterrey, y especialmente sobre la ayuda que ésta recibe, de tal forma que podamos conocer el grado de sus necesidades, cuáles son las que se cubren en mayor medida y cuáles presentan carencias de ayuda. Principalmente, explora la evidencia de acciones solidarias de hijos e hijas hacia los adultos mayores, analizando el grado y nivel en que reciben apoyo de parte de éstos. Asimismo, estudia la relación presente entre la dependencia (necesidad de ayuda) y la solidaridad (ayuda recibida por el adulto mayor) con variables sociodemográficas como: edad, género, estrato socioeconómico, tipo de estructuras familiares y número de personas con las que vive. La recolección de datos se realizó por medio de la aplicación de 1,057 cuestionarios a personas de 65 años o más en la ciudad de Monterrey, cuya aplicación se efectuó entre marzo y agosto del 2005. El envejecimiento poblacional es un fenómeno social que inició recientemente en México y que plantea una serie de retos importantes a la política y a la sociedad en general, especialmente para el transcurso de las próximas décadas (hacia el 2050) en las que enfrentaremos una rápida transformación demográfica.
En el caso de Nuevo León, esta situación presenta características demográficas de una etapa de transición muy avanzada (con bajas tasas de fecundidad así como de mortalidad) y un incremento pronunciado en la esperanza de vida, que conlleva a un vertiginoso proceso de envejecimiento poblacional. En el aspecto socioeconómico se observan niveles mayores al promedio nacional en educación, seguridad social, cobertura de pensiones a jubilados y viudas; ello muestra un contexto más favorable para la atención de la persona adulta mayor que el que prevalece en otras regiones del país. La solidaridad familiar hacia los adultos mayores en Monterrey, NL, es una publicación realizada por el Instituto Estatal de las Mujeres de Nuevo León. Fue presentada el 25 de agosto pasado por la Dra. Guadalupe Villarreal y la Dra. Verónica Montes de Oca, el moderador fue el Dr. Ismael González Alanís, en un evento efectuado en el Museo de Historia Mexicana.
El capital social de las mujeres
l capital social y la participación de las mujeres en la fuerza laboral: una colonia de Monterrey, de la Dra. María Luisa Martínez Sánchez, es una investigación publicada en coedición por las facultades de Filosofía y Letras y de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León con el Instituto Estatal de las Mujeres.
La investigación aborda tres hipótesis relacionadas con la participación de las mujeres en la fuerza laboral: organización familiar, atributos personales y capital social. Cada una explora diferentes explicaciones de porqué la participación de las mujeres en la fuerza laboral forma parte de un creciente fenómeno social y económico. La doctora Martínez Sánchez puso en relieve la importancia de conocer a fondo, a través de la academia, algunos aspectos que contribuyen a que las mujeres puedan insertarse en la fuerza laboral, entre ellos el tejido de redes de apoyo, que es considerado el capital social que ellas van acumulando y facilita dicha participación. El capital social ha sido asociado con el empleo como el uso de las relaciones personales que permiten acceder a, y/o permanecer en, un trabajo. La publicación fue presentada a los medios de comunicación el 30 de septiembre en las instalaciones del Instituto, con la participación de la autora; titulares de las facultades mencionadas: Graciela Jaime Rodríguez y José Reséndiz Balderas; la Dip. Laura Paula López Sánchez, Presidenta de la Comisión de Equidad de Género del H. Congreso del Estado, así como las consejeras ciudadanas del IEM, Diana Perla Chapa y Catalina Ahedo.
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