Source: https://es.scribd.com/doc/191042257/Inejecucion-de-Obligaciones
Timestamp: 2015-11-25 00:59:13
Document Index: 239790073

Matched Legal Cases: ['artículo 1267', 'artículo 1269', 'artículo 1323', 'artículo 132', 'artículo 1328', 'artículo 1321', 'artículo 1329', 'artículo 1330', 'artículo 1326', 'artículo 1322', 'artículo 1267', 'artículo 1137', 'artículo 1927', 'artículo 894', 'artículo 276', 'artículo 1321', 'artículo 1609', 'artículo 1322', 'artículo 1320', 'artículo 1322', 'artículo 1819', 'artículo 1268', 'artículo 1326', 'artículo 1329', 'artículo 1138', 'artículo 1155', 'artículo 1160', 'artículo 1326', 'artículo 1327', 'artículo 1326', 'artículo 1327']

P. 1Inejecucion de ObligacionesInejecucion de Obligaciones|Views: 5|Likes: 0Publicado porPablo ParianMore info:Published by: Pablo Parian on Dec 12, 2013Copyright:Attribution Non-commercialAvailability:Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.download as PDF, TXT or read online from ScribdFlag for inappropriate content|Agregar a la colecciónSee moreSee lesshttps://es.scribd.com/doc/191042257/Inejecucion-de-Obligaciones05/26/2015pdftextoriginalFelipe Osterling ParodiINEJECVCION DE OBLIGACIONES: DOLO-Y CULPA Felipe Osterling Parodi EL DOLO 1.- Concepto. 2.-- El dolo como vicio del consentimiento y como causa de inejecución de obligaciones. 3.- Diferencias entre la responsabili-
dad por dolo y por culpa. 4.- Prueba der dolo. 1. CONCEPTO Dice Raymundo Salvat que "el dolo del deudor consiste en la inejecu-
ción voluntaria de la obligación con el propósito de perjudicar al acreedor" ( 1). Sigue Salvat, al definir el doto, el mismo criterio que Chiron i (2}. El enunciado, sin embargo, es por lo menos diminuto, ya que contem-
pla sólo un aspecto parcial del dolo como causa de inejecución de las obliga·· ciones. El dolo es algo más (3) .. No es sólo la intencion de causar un daño. Es también la intención de no cumplir, aunque al proceder así el deudor no ( 1) Salvat, Rayrnundo M . Tratado de Derecho Civil argen-tino. Obligaciones en General. 1, (1S52), No. 116, p 126 (2) Chironi, G P. La culpa en erderechocivf moderno. (1907), p 20:' .. el concepto fundamen-
tal de la intención dirigida a producir injuna. determina el dolo, ya sea civil, ya sea penal". (:)) Giorgi, Jorge. Teoría de las Obligaciones en el Derecho Moderno, Vol .. 11, (1909), No. 38, páq 79; Planiol. Marcelo y Ripert. Jorge, Tratado práctico de Derecho Civil francés, t. VIl, Las obligaciones (Segunda Parte) No. 932. p 142. Enrique V. Galli, nota a la ob. cit. de Rav-
rnundo Salvat. No Tratado de las Obligaciones. Derecho Civil. torno VI. Tratado de las Obli-
gaciones. Vol 1, (1947). No 174. p 167; León Barandiaran, José. Comentarios al Códico Civil Peruano. Obtiagaciones, Tomo 11. Modalidades y Efectos. ( 1956). p 598. Castañeda, Jorge Eugenio. El Derecho de las Obligaciones. tomo 11. Efecto de las Obligaciones, (1963}, No 161, p 168; AfzarnoraSilva. Lizardo. El dolo en nuestra legislación civil. ( 1926). p. 177 352 lnejecución de Obligaciones_: Dolo y Culpa tenga en mira causar un daño. El dolo existe pues cuando el deudor tiene conciencia de no cumplir su obligación, sea con el propósito de causar un daño al acreedor o no. Y es-
ta característica, justamente, hace al dolo diferente de la culpa En la culpa no hay intención de no cumplir; el deudor no ejecuta su obligación por des-
cuido o negligencia .. En el dolo hay mala fe; en la culpa no. Cabe advertir que generalmente el deudor, cuando incumple su obliga-
ción por dolo, no lo hace para causar un perjuicio al acreedor, sino para con-
seguir ventajas para sí mismo. Cuando el transportista, por ejemplo,incum-
ple su obligación de trasladar a una persona de un lugar a otro, generalmente lo hace porque ha obtenido para la misma fecha otro contrato más ventajoso. Aquí el transportista incumple su obligación deliberadamente y no por un simple descuido o negligencia. Pero su incumplimiento doloso no está desti-
nado a causar un perjuicio al acreedor, sino a obtener un mayor beneficio económico. Es claro que el dolo también se configuraría en caso que el trans-
portista incumpliera su obligación con el único propósito de causar un daño al acreedor y no por haber obten ido un contrato más ventajoso. Pero tam-
bién es cierto que la hipótesis es remota o, por lo menos, poco frecuente. El dolo se mapifiesta como una acción u omisión. La primera forma es propia de las obligaciones de no hacer y la segunda de las obligaciones de dar y de hacer, aunque en estos casos la destrucción de la cosa debida también puede obedecer a una acción dolosa del deudor, que origina, como conse-
cuencia, la omisión dolosa de dar o de hacer. Hacemos hincapié eri que el carácter dominante del dolo es la intención de no cumplir. Sin embargo, la intención es un elemento subjetivo, difícil, muchas veces, de precisar. Puede haber negligencia con una dosis de ·inten-
ción. El elemento de imputabilidad, claro en el dolo, se presenta un tanto os-
curo en la culpa. No tenemos dudas, sin embargo, que la naturaleza jurídica del dolo y de la culpa es distinta: en un caso hay intención y en el otro no (4). Su dificul-
tad de apreciación, librada al criterio del juez, es un problema diferente. En estos casos no contamos con fórmulas matemáticas, pues el Derecho carece de ellas. El Derecho no es una ciencia exacta. (4) Ver opinión contraria de Lizardo Alzamora Silva, ob. cit., p., 182. lc/i¡Je (hterling Porudi .153 Esta difir.ultéld de apreciación, sin embarqo, se ha superado en el Civil alemán y el Córliqo federal suizo de las obliqaciones, equiparando, éil menos para decidir el monto de la indemni.;;ación, los conceptos de dolo y de culpa En la alemana el deudor está obl por los hechos o abs-
tenciones que real ice intencionalmente o por a la reparació•1 integral del daño. Igual criterio informa al Códiqo federal suizo de las obliqa· ciones En ambas leqislaciones se distingue, sin embargo, el dolo y la culpa gra-
ve para los efectos de las cláusulas de no responsabilidad, prohibiendo su dispensa ant1cipada 2. EL DOLO COMO VICIO DEL CONSENTIMIENTO Y COMO CAUSA DE INEJECUCION DE OBLIGACIONES El dolo, en su acepción estricta, es toda argucia o maquinación desti-
nada a conducir a una persona a concertar un acto jurídico. Así se presenta como vicio del consentimiento, limitado a la formación de los actos jurídi-
cos, y como una de las causas de anulabílídad, de acuerdo con los artículos 21 O y siguientes del Códiqo Civil peruano de 1984 .. Aquí el dolo es previo o contemporáneo al acto jur klico. El dolo, en su acepción más amplia, es sinónimo de mala fe, y en este sentido se presenta como causa de inejecución de las obligaciones. El dolo, en este campo, no está constituido por la argucia o maquinación del agente, sino por el ánimo del deudor de incumplir una obligación válidamente con-
traída; aquí el agente doloso no se propone obtener de otro una declaración de voluntad, ni necesita, eventualmente, lograr la cooperación del engaña-
do .. El dolo, en esta acepción, se manifiesta con posterioridad al nacimiento de la obligación y en nada al ter a su valor legal· sólo hace al deudor responsa-
ble de los daños y perjuicios por incumplimiento 3. DIFERENCIAS ENTRE LA RESPONSABILIDAD POR DOLO Y POR CULPA En la legislación peruana la responsabi 1 idad por dolo, en el caso de inejecución de las obligaciones, es igual a la responsabilidad por culpa inexcu-
sable, pero más severa que cuando ella obedece a culpa leve del deudor. Además se prohibe, al igual que en la ley alemana y suiza, que el acree-
354 Inejecucián de Oh ligaciones· Dolor Culpa dor renuncie anticipadamente a hacer efectiva la responsabilidad del deudor cuando éste incumple su obligación por dolo o por culpa inexcusable. Y, por último, el incumplimiento de la obligación hace presumir, juris tantum, la culpa leve del deudor; corresponde al acreedor, para agravar la responsabilidad del deudor, probar que la inejecución es atribuible a dolo 0 culpa inexcusable. El Código Civil de 1852 contemplaba, en materia de inejecución de obligaciones, una regla genérica en virtud de la cual en los casos de dolo y de culpa lata -entendiéndose por ésta última, según el artículo 1267, la omisión de aquellas precauciones o diligencias que estén al alcance de los hombres menos cautos o avisados-debía responderse por sus consecuencias (artículo 1269) Aunque para los dos casos de culpa leve y de culpa levísima estable-
e ía reglas diferentes, no dist1ngu ía la responsabilidad por dolo y por culpa lata, equivalente a la denominación de culpa inexcusable o grave El Código Civil de 1936 cambió la regla. El artículo 1323 prescribía la responsabilidad del deudor, en caso de dolo, por todos los daños y perjui-
cios que conocidamente se derivaran de la falta de cumplimiento de la obli-
gación, como efecto directo e inmediato. Pero este mismo precepto, sin dis- · tinguir entre la culpa inexcusable o grave y la culpa leve, disponía que en es-
tos casos los daños y perjuicios de que respondía el de'udor eran los previs-
tos, o los que se hubiese podido prever al tiempo de constituirse la obliga-
ción y que fueran consecuencia necesaria de su falta de cumplimiento. El Código Civil de 1984 ha regresado a la concepción del Código de 1852. Para los efectos de la responsabilidad el artículo 132} señala que que-
da sujeto a la indemnización de daños y perjuicios quien no ejecuta sus obli-· gaciones por dolo, culpa inexcusable o culpa leve; que el resarcimiento por la inejecución de la obligación o por su cumplimiento parcial, tardío o defec-
tuoso, comprende tanto el daño emergente como el lucro cesante, en cuanto sean consecuencia inmediata y directa de tal inejecución; y agrega, refirién-
dose a la culpa leve, que en este caso el resarcimiento se limita al daño que podía preverse al tiempo en que la obligación fue contraída. Afirma Pothier que cuando hay dolo " ... el deudor es reponsable indis-
tintamente de todos los daños e intereses que yo he sufrido, a los cuales su dolo ha dado lugar, no tan sólo por aquellos que yo he sufrido en relación a: la cosa que ha sido objeto del contrato, propter rem ipsam, sino de todos los daños e intereses que he sufrido en relación a mis otros bienes, sin que haya lugar de dtsti,nguir y de discutir en ese caso si el deudor viene obligado a ellos: pues aquel que comete un dolo se obliga, velit nolis, a la reparación ¡.clip e Ostcrling Parodi 355 de todo el daño que ese dolo causare" (5) Los mismos principios deben apl i-
carse, a juicio nuestro, cuando hay culpa inexcusable o grave Ya hemos señalado que las cláusulas de no responsabilidad, de acuerdo con la doctrina dominante/ prohÍben al acreedor renunciar anticipadamente a hacer efectiva la responsabilidad en que incurriría el deudor al incumplir, por dolo o por culpa grave o inexcusable, su obligación. Sólo se acepta la renuncia anticipada de la responsabilidad por culpa leve o, usando la expre sión romana de Pothier/ por /'culpa levis" Esta regla del derecho romano prevalece en todas las codificaciones modernas. Así lo establece el artículo 1328 del Civil de 1984 y su antecedente inmediato el artículo 1321 del Código Civil de 1936 Y aunque el Código francés, excepcionalmente, no lo dice en forma expresa, nadie extrae de ese silencio una derogación del principio. Admitir ese pacto no sólo sería inmoral, sino que haría inútil la obligación, destruyendo el \fínculo jurídico: él estaría en pugna con la volun-
tad de concluir la obligación .. Es claro, por cierto, que incumplida la obliga-
ción por dolo o por culpa inexcusable del deudor, el acreedor puede ciar al derecho de exigir el pago de la indemnización de daños y perjuicios. Nada le impide condonar esta obligación. Lo que la ley impide es el compro-· miso anticipado de extinguirla por condonación 4. PRUEBA DEL DOLO El sistema peruano, por último, adoptando como modelo otras legisla-
ciones modernas/ presume/ en caso de inejecución de la obligación, la culpa leve del deudor. El artículo 1329 del Código Civil señala que se presume que la inejecución de la obligación, o su cumplimiento parcial, tardío o defectuo-
so/ obedece a culpa leve del deudor. Pero se trata de una presunción juris tantum. El deudor puede exonerarse probando su inculpabilidad. El acree-
dor., por su parte/ puede agravar la responsabi 1 idad del deudor, probando la illejecución por dolo o culpa inexcusable (artículo 1330) La tesis enunciada se explica con faci 1 idad/ pues la gravedad del dolo o de la culpa inexcusable y, por consiguiente, sus caracteres excepcionales, exi-
gen que no se presuman. Para destruir la presunción juris tantun de la culpa leve el acreedor deberá aportar al juez todos los elementos que le otorguen la convicción de la existencia del dolo o, en su caso, de culpa inexcusable. Es verdad que los principios del Código Civil vigente modifican lo pre-
ceptuado por el Código de 1936. Pero también es cir:rto que el germen de es-
(5) Pothinr,TratacJodelasobl!r]aciones,tornol No 166,p 144 .156 lnciccucir)n de Oh/igacinncs J>nln r C!tlf'a tos principios se encuentra en el artículo 1326 de este Código que, con im. propiedad en el lenguaje, disponía que el obligado a entregar la cosa destrui-
da por caso fortuito o tuerza mayor estaba en el deber de probar su inculpa-
bilidad. Aqu f el Código de 1936 pareció entender que el principio sólo se aplicaba a las obligaciones de dar o a las de hacer que concluían con un dar, pues no aludió a las otras obligaciones de hacer, ni a las de no hacer. Y aquí también el Código pareció considerar que los únicos casos de inculpabilidad en 1 a inejecución de relaciones obl igacionales eran aquellos que se configura-
ban como casos fortuitos o de fuerza mayor. LA CULPA 5- Concepto. 6 ·- Evolución de la teoría de la culpa. 7.- Prueba de la culpa 8- Culpa del acreedor J. CONCEPTO Cuando el deudor, por negligencia, omite ejecutar la prestación prome-
tida, en el caso de las obligaciones de dar o de hacer, o abstenerse, en el caso de las obligaciones de no hacer, incurre en culpa .. El resultado dañoso, no querido por el deudor, obedece pues a su imprudencia, torpeza o, en gene-
ral, a su falta de diligencia. La doctrina recoge las más variadas definiciones de la culpa Pero todas coinciden en señalar la característica de falta de diligencia en el deudor. Así, Planiol y Ripert expresan que la culpa consiste "en la falta no in-
tencional de cumplimiento a sus obligaciones por el deudor" (6). Para Henri, León y Jean Mazeaud "la culpa es un error tal de conducta, que no se habría cometido por una persona cuidadosa, situada en las mismas circunstancias externas que el demandado" (7) Según E:neccerus, K ipp y Wolff, culpa es "la omisión de la diligencia exigible en el tráfico, mediante cuya aplicación podría haberse evitado un re-
(()) Oh ctt \)n la nota (3) No 833 p 143 (7) l\llazuaud, f'lPnri Luón y Jean. Lecciones el(! Ctvil, PartP SeguncJa. Vol 11 (a960), No 453.P lLJ Felipe Osterling Parodi 3 57 sultado contrario a derecho que no ha sido querido" (8) Alessandri y Somarriva indican que la culpa "consiste en la falta de dili-
gencia que emplea una persona en el cumplimiento de una obligación o en la ejecución de un hecho" (9) La doctrina nacional atribuye esas mismas características a la noción de culpa José León Barandiarán dice que ''culpa, en el sentido lato, es toda viola-
ción de un deber jurídico. Cuando consiste en la falta de diligencia en el cumplimiento de las obligaciones, es culpa contractual" ( 1 O) Para Jorge Eugenio Castañeda ( 11) fa culpa consiste en la falta dedil i-
gencia de una persona en el cumplimiento de la obligación; la culpa resulta de la negligencia, imprudencia o torpeza del deudor, quien incumple •sin in-· tención su obligación. Según Angel Gustavo Cornejo, la culpa es "falta de diligencia, de pre-· visión, de prudencia, en la acción o en la abstención" (12). Ya hemos expresado (13) que en la culpa, a diferencia del dolo, no hay intención de no cumplir, no hay mala fe de parte del deudor. Hay simple-
mente una negligencia, una acción (culpa in faciendo) u omisión (culpa in non faciendo) no querida, pero que obedece a la torpeza o falta de atención del deudor, pues tanto vale obrar contra derecho o sin derecho, como dejar de obrar por lo que era debido. El CódiqoCivil peruano de 1936 definía la culpa, en el artículo 1322, como "la omisión de aquella diligencia que exija la naturaleza de la obliga-
ción y corresponda a las circunstancias de las personas, del tiempo y del lu-
gar". Esta regla teórica, sin embargo, tan sólo estaba destinada a dar pautas generales o 1 íneas directivas al juez. Pues tocaba a éste, en cada caso, apreciar (8) Ennecerus, Ludwig, K ipp; Theodor y Wolff 1\!Jartuo Tratarlo de D e r r ~ d o C1vl Derecho dP Obl1 gaciones. Vol 1. Doctrina General. ( 1947) p 442 (9) Alessandri Rodríouez. Arturo y Somarnva Undurraqa, Manuel. Curso de Df'recho C""'· t 111 De las Obligaciones. (1941). No 321, pg. 196 ( 1 0) Ob dt en la nota (3). p 600 (11) Ob cit No 152. p 140 (12) Cornejo, Anger Gustavo. Cód1go Civil, Expos1cion sistemática v cornentano tomo ll, Derecho de Obligaciones, Vol 1 (1938) No 195 p 268 ( 13) Ver el Dolo 358 lneiecucián de Ohligacicmes. /)o/o 1 · Cul¡w si la acción u omisión del deudor contravenía la obligación y, si lo hacía, de-
cidir si la contravención obedecía a dolo o a culpa de éste Las propias de-
cisiones judiciales dif íci 1 mente podían constituí r un precedente válido para otros casos, pues el criterio tenía necesariamente que variar de acuerdo con las nuevas circunstancias de hecho que general mente no habían sido plantea-
das ni discutidas ante los tribunales Pocos son los autores que asimilan la responsabilidad por culpa a la que se deriva del dolo, pues si bien en ambos existe el factor de imputabilidad, en la primera no hay intención mientras que en el segundo sí (14) Es más común, sin embargo, asimilar la culpa grave o culpa inexcusable al dolo. Incurre en culpa grave quien por negligencia y sin intención no pro-
cede como cualquiera habría procedido, quien actúa con una torpeza, aban-
dono o descuido extremo. Es verdad que el dolo tiene un carácter intencional, mientras que la cul-
pa -por más qrave que sea- no lo tiene. Pero también es cierto que al ser generalmente borrosos los 1 inderos entre el dolo y la culpa inexcusable, en ra-
zón de que el factor determinante -la intención- es un elemento sicológico, no asimilar ambos conceptos podría significar en la práctica aligerar signifi-
cativamente la carga de responsabilidad del deudor que procede con negligen-
cia grave. Por ello la doctrina de la asimilación, de origen romano, correspon-
de al estado actual del derecho No es exacto, como afirma Josserand, que ''el dogma de la equivalen-
cia es singularmente frágil porque tiende a confundir la torpeza con la mali-
cia, la falta de atención con la intención de perjudicar, la buena fe con la ma-
la fe" ( 15). La torpeza, en el caso de la culpa inexcusable, es de tal magnitud que se confunde con la malicia; la falta de atención es tan notoria que se confun-
de con la intención de no cumplir; la buena fe, en suma, se confunde con la mala fe Por ello parece más acertado el pensamiento de los hermanos Mazeaud, quienes señalan que asimilar la culpa grave al dolo tiene por finalidad evitar "que el malvado se haga pasar por imbécil". (14) L1/ardo AllilfliOra S1lv¡¡ ob t:Jt. ¡Jp 177 y SHJlllentes asimila arnb os conceptos (15) Jossr:rand, Lou1s Dt:r•:cho C1vtl torno 11 Vol 1 T¡•or1a DCneral las 1950. No G12,p 491 Felipe Osterling Parodi 359 Por tales razones el Códiqo Civil prr 1ano de 1984 no se limita a admitir la equivalencia -como lo hacía el Códi ¡o Civil de 1936- para el solo efecto de prohibir la dispensa anticipadn de del deudor cuando in-
cumple la obligación por dolo o por culpa grave. El Código va más lejos y equipara la responsabilidad por dolo y por culpa inexcusable. En estos ca-
sos el resarcimiento comprende tanto el daño emergente como el lucro cesan-
te, en cuanto sean consecuencia inmediata y directa de la inejecución de la obligación. En el caso de la culpa leve el resarcimiento se limita al daño que podía preverse al tiempo en que la obligación fue contraída. 6. EVOLUCION DE LA TEORIA DE LA CULPA La teoría de la culpa nació en Roma Distinguidos autores, Hasse en particular, señalan que los romanos cla-
sificaron la culpa en grave o lata y en leve o levis, atribuyendo a esta última noción, a su vez, las acepciones de culpa leve in abstracto y culpa leve in con-
creto La culpa grave consistía en no poner los cuidados más elementales, en la más absoluta falta de diligencia. Culpa leve in abstracto era aquella en que incurría quien no prestaba los cuidados de un bonus et diligens pater familias. Se utilizaba, para saber si el deudor había incurrido en culpa, un tipo abstracto de el del buen padre de familia, o sea el de una persona de diligencia común. En la culpa leve in concreto se usaba no un tipo ideal o abstracto para comparar, sino al propio deudor. La imputabilidad del deudor se determina-
ba decidiendo si había puesto o no los mismos cuidados que en sus otros asuntos. Si el deudor era habitualmente una persona muy cuidadosa y no había aportado, en el caso específico, estos cuidados, debía considerarse res-
ponsable. Si el deudor, por el contrario, era habitualmente descuidado, y procedía así en el caso específico, no debía considerársele responsable No parece pu'es exacta la opinión de Raymundo Salvat ( 16) cuando expresa que la culpa leve in concreto era sólo una atenuación de responsabilidad, porque la diligencia in concreto podía ser superior a la comunmente querida y se de-
bía entonces ..
(16) Ob cit. No 125. p 134 360 lnc;ecucián de ObligacioJ?c>S: !Jo/o \' Cu!tw Las reglas generalmente utilizadas en Roma para determinar la respon-
sabilidad eran las de la culpa grave y las de la culpa leve in abstracto. La cul-
pa leve in concreto estaba reservada para determinar la responsabilidad del depositarlo, de quien tenía una obligación de custodia. Ella se basaba -y este era el sentido del principio romano- en la confianza del depositante en el depositario Pothier ( 17). sin embargo, interpretó los textos romanos de distinta manera La culpa, segCm Pothier, tenía cuatro grados: ( 1) Dolo o culpa mala, intencional; (2) Culpa grave o lata "que consiste en no poner en el asunto de otro el cui-
dado que las personas menos diligentes y las más estt'Jpidas no dejan de poner en sus asuntos"; (3) Culpa leve o levis, que es la diligencia que el común de los hombres po-
ner ordinariamente en sus asuntos; y (4) Culpa lev ísirna o muy leve "que consiste en no poner la diligencia que las personas más atentas ponen en sus asuntos" Si el deudor no obtenía ninguna ventaia de la obligación sólo respon-
día de su culpa qrave o lata. Por ejemplo, el depositario en un depósito gra-
tuito. Si ambas partes retiraban ventajas de la obligación, el deudor respondía de su culpa grave o lata y de su culpa leve o levis. Por ejemplo, en un contra-
to de compra venta. Si sólo el deudor retiraba ventajas de la obligación, respondía no sólo de la culpa grave y leve, sino también de la culpa levísima o muy leve. Por ejemplo, el comodatario. El sistema de Pothier, consagrado por las antiguas legislaciones españo-
la y francesa, no tuvo acogida en el Código Napoleón. Observamos, sin em-
bargo, que esa clasificación de la culpa la reproducía el Código Civil peruano no de 1852 (artículo 1267) y que aún se encuentra en algunas legislaciones vigentes (Código Civil chileno, artículos 44 y 1547) (17) \l('f Colin, ArnbrOSIO, y Capitant. H. Cmso d(Jrm:ntal de Ctvtl torno 111 Teorta € m:ral de las obltr¡actotws, (1924), p 20, qrtil!rH!S rdiurun a la opinión de Pothtt;r cont<;tda en el apéndice de su Traite des Oblrqations. ed Bugnnt, t 11. p 497 Felipe Osterling Parodi 361 Los redactores del Código Napoleón siguieron la teoría de Le Brun, quien discrepaba de la doctrina de Pothier. El artículo 1137 del Código fran-
cés descarta la clasificación de la culpa en grados y acoge el sistema de la culpa in abstracto del derecho romano: incurre en culpa aquel que no aporta "todos los cuidados de un buen padre de familia". Ese Código, sin embargo, conserva rezagos de la clasificación romana de la culpa. El artículo 1927 obliga al depositario a "poner en la guardia de la cosa depositada los mismos cuidados que pone en la guardia de las cosas que le pertenecen" (culpa in concreto).. Y el artículo 894 establece que "el he-
redero a beneficio de inventario sólo responde, en las faltas cometidas en la administración de los bienes de la herencia, de su culpa grave" (culpa grave o lata}. El artículo 276 del Código Civil alemán de 1900 también se inspira en un tipo abstracto de comparación. No en el "buen padre de familia" del de-
recho francés, sino en el "comerciante honesto y leal", conceptos que en ri-
gor, sin embargo, son los mismos. Incurre en culpa quien no procede corno estas personas procederían, "quien no presta los cuidados requeridos en las relaciones ordinarias". El Código Civil alemán también demuestra su influencia romana al con-
signar la culpa in concreto para los socios, los cónyuges, los herederos fiduci--
darios y el depositario no retribuido. El Código Civil peruano de 1936 abolió el sistema de clasificación de la culpa que consagraba el Código Civil de 1852. El admitía, sin embargo, la culpa grave -denominándola culpa inexcusable- al prohibir la renuncia de la acción por la responsabilidad en que podía incurrir el deudor por esa cau-
sa (artículo 1321}. Y también admitía la culpa in concreto al consignar, co-
rno una de las obligaciones del depositario, la de "cuidar de la cosa deposita-
da como propia" (artículo 1609, inciso 1 , del Código Civil). La legislación peruana de 1936 tampoco seguía el sistema francés del ti-
po abstracto de cornparaci ón, del "buen padre de tarnil ia". El artículo 1322 de ese Código disponía que "la culpa consiste en la omisión de aetuella diligencia que exija la naturaleza de la obligación y co-
rresponda a las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar". La regla estaba plenamente justificada. En esta materia las situaciones de hecho son siempre distintas y ello originaba una singular dificultad para apreciar de acuerdo con una idea abstracta, la del "buen padre de fa mi 1 ia" .. "Lo que real-
mente se debe apreciar y juzgar, es la conducta de determinado deudor v no 362 lnejecución de Obligacion_es: Dolo y Culpa el proceder de cualquier sujeto del género humano" (18). El Código Civil de 1984 reproduce, en el artículo 1320, la misma doc-
trina que el artículo 1322 del Código Civil de 1936, al estatuir que "actúa con culpa leve quien omite aquella diligencia ordinaria exigida por la natura-
leza de la obligación y que corresponda a las circunstancias de las personas del tiempo y del lugar". ' El nuevo Código también acoge, como se ha expresado, la diferencia en-
tre la culpa inexcusable y la culpa leve, no sólo para los efectos de la cláusu-
la de no responsabilidad sino también para determinar los daños y perjuicios. Lo que el nuevo Código no admite es una norma similar a la del artícu-
lo 1609, inciso 1 ), del Código Civil de 1936, que se encontraba incorporada al contrato de depósito .. El precepto del Código Civil de 1984, consignado en el artículo 1819, exige al depositario "poner en la custodia y conservación del bien, bajo responsabilidad, la diligencia ordinaria exigida por la naturale-
za de la obligación y que corresponda a las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar". Se ha abandonado pues el concepto romano de la "cul-
pa leve in concreto" para ingresar en el moderno concepto de que el juez, apreciando la naturaleza y circunstancias de la relación obligacional, sea quien determine si el deudor ha procedido o no con la diligencia debida. Es pues prudente que el concepto de culpa no se atenga a principios rí-
gidos: ni a la clasificación en grados, ni al tipo abstracto de comparación. En nuestro sistema la di 1 igencia es el común denominador. Y, para saber si ella se empleó, deben apreciarse la "naturaleza de la obligación" y "las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar". Teóricamente la distinción entre los sistemas del Código Napoleón y del Código Civil peruano es nítida. En su aplicación esa diferencia es con fre-
cuencia irrelevante. Es difícil pensar que un juez prudente cree en el sistema francés la figu-
ra inmutable y, por tanto, a pi icable a todos, del "buen padre de familia". Creará un tipo abstracto, a no dudarlo pero vinculado a la forma como habda procedido concmtamente en esa obligación, de acuerdo con su rango social, económico e intelectual, de acuerdo con el tiempo; de acuerdo con el lugar; de acuerdo, en fin, con la na tu raleza de !a obligación ( 18) Enrique V Galli. nota a la ob citada de Rayrnundo Salvat No 130 p 140 Felipe Osterling Parodi 363 ¿Y acaso no proceden los jueces en nuestro sistema de igual manera? porque para saber si el deudor incurrió o no en culpa, el juez, necesariamen-
te, comparará el caso concreto con la manera como hubiera procedido el de las gentes, creando, aunque sea sin quererlo, un tipo ideal o abs-
El juez, en síntesis, compara siempre la forma como ha procedido el deudor con la forma como hubiera procedido un hombre normal, usando, para ello, su propia experiencia Podemos preguntarnos, oor eso, si no hemos llegado, sin quererlo, al bonus et di 1 igens pater familias del derecho romano ( 19) 7. PRUEBA DE LA CULPA El Código Civil de 1852 establecía, en el artículo 1268, que la culpa no se presumía y, por tanto, que debía ser probada por el acreedor ..
No era éste, sin embargo, el sistema del Código Civil de 1936 Cuando se incumplía la obligación o se ejecutaba en forma parcial o defectuosa, se pre" sumía la culpa del deudor y tocaba a éste, por consiguiente, demostrar su inculpabilidad .. Se trataba pues de una presunción juris tantum. Este princi-
pio se infiere, como ya lo hemos señalado, del artículo 1326 del Código Ci-
vil anterior, con las imperfecciones de limitar el precepto a la entrega de la cosa -como si las únicas obligaciones que existieran fueran las de dar- y a confundir el caso fortuito o fuerza mayor con la ausencia de culpa El nuevo Código señala en sus artículo 1329 y 1330 principios incon-
fundibles. Se presume -dice la ley- que la inejecución de la obligación, o su cumplimiento parcial, tardío o defectuoso, obedece a culpa leve del deudor; agregando que la prueba del dolo o de la culpa inexcusable corresponde al perjudicado por la inejecución de la obligación, o por su cumplimiento par-
cial. tardío o defectuoso. Luego, si el deudor quiere eximirse de responsabilidad, deberá probar que la inejecución obedece a una causa no imputable -ausencia de culpa-
salvo que la ley o el pacto lo obliguen a probar, como causa exoneratoria. el caso fortuito o fuerza mayor. Y, a su turno, si el acreedor pretende agravar la responsabilidad del deudor deberá probar que la inejecución obedece a do-
lo o a culpa inexcusable. ( 19) Ver Mazeaud. ob cit en la nota (7) No 453, p 123 364 Inejecución de Obligaciones: Dolo y Culpa 8. CULPA DEL ACREEDOR La inejecución de la obligación puede también obedecer a culpa del acreedor .. O a cu 1 pa exclusiva del acreedor o a culpa del acreedor concurren-
te con la del deudor. Es evidente, en el primer caso, el efecto liberatorio y, desde luego, la in i mputabi 1 i dad del deudor. E 1 tema no merece mayores comentarios. Por ello ese primer caso no está tratado dentro de las disposiciones ge-
nerales referentes a inejecución de obligaciones del Código Civil de 1984. El está tratado en situaciones especiales; por ejemplo, el artículo 1138, incisos 3) y 4), señala las consecuencias jurídicas de la pérdida o deterioro del bien, por culpa del acreedor, en las obligaciones de dar; el artículo 1155, relativo a obligaciones de hacer, se refiere a la imposibilidad de cumplimiento por culpa del acreedor, y el artículo 1160, sobre obligaciones de no hacer, al mismo supuesto. La concurrencia de culpas entre deudor y acreedor sí está tratada en las disposiciones generales sobre inejecución de obligaciones. Dice el artículo 1326 que "si el hecho doloso o culposo del acreedor hubiese concurrido a ocasionar el daño, el resarcimiento se reducirá según su gravedad y la impar. tancia de las consecuencias que de él deriven". Y el artículo 1327 agrega que "el resarcimiento no se debe por los daños que el acreedor habría podido evi-
tar usando la diligencia ordinaria, salvo pacto en contrario". Vemos pues que en el supuesto del artículo 1326 la responsabilidad por la inejecución de la obligación es compartida entre el acreedor y el deudor, configurándose una situación intermedia entre el daño inculpable y el daño debido por entero a culpa del deudor. Es lo que en doctrina se conoce con el nombre de concurso de culpas, en que cada sujeto responde en proporción al grado de su culpa eficiente. Es lo que también se conoce en doctrina como la compensación de culpas, no haciéndose referencia a la compensación, na-
turalmente, en sentido propio. Y, en el supuesto del artículo 1327, la ley se limita a consignar un prin-
c.ipio ético que incuestionablemente debe presidir toda relación obligacional: SI el acreedor, utilizando diligencia ordinaria, puede evitar los daños, no se debe al resarcimiento por la no utilización de dicha diligencia Más de este usuarioadflkajdñlfadfPablo ParianadflkajdñlfadfSdf Gsdf Gsdf HsgagagaPablo ParianSdf Gsdf Gsdf HsgagagaadfgsddfgsdfgsdfgPablo ParianadfgsddfgsdfgsdfgfaffafaafasdfasdfPablo ParianfaffafaafasdfasdffaffafaafPablo ParianfaffafaafAs Gagaddgsdgsf3g25s41f3gfas adfgDfPablo ParianAs Gagaddgsdgsf3g25s41f3gfas adfgDfAs Gagadfas Dfgagaga2345Pablo ParianAs Gagadfas Dfgagaga2345asdfasdfPablo ParianasdfasdfsgsgsgPablo PariansgsgsgGagPablo ParianGagHPSF_RepPablo ParianHPSF_RepEs Necesaria La Inscripcion de La Transferencia Del Inmueble en El Registro Publico EAMADO Docente USMPPablo ParianEs Necesaria La Inscripcion de La Transferencia Del Inmueble en El Registro Publico EAMADO Docente USMPTeoria Del CaosPablo ParianTeoria Del CaossdfgsdfgsdfgPablo PariansdfgsdfgsdfgOver the RainbowPablo ParianOver the Rainbow003-2002-ORLC-TRPablo Parian003-2002-ORLC-TRPRACTICANTES.002-2012pdfPablo ParianPRACTICANTES.002-2012pdfCapitulo VPablo ParianCapitulo VVacant EsXCGXCGHPablo ParianVacant EsXCGXCGHDialnet-DosVersionesRivalesSobreLaTolerancia-2166488Pablo ParianDialnet-DosVersionesRivalesSobreLaTolerancia-2166488La Justicia Michael SandelCGVFHDF GHPablo ParianLa Justicia Michael SandelCGVFHDF GHLo Que El Dinero No Puede ComprarSDFGHSFGHSFGHPablo ParianLo Que El Dinero No Puede ComprarSDFGHSFGHSFGHPeticion de Herencia y Declaratoria de HerederoPablo ParianPeticion de Herencia y Declaratoria de HerederoConcepto de PolÃ-tica SocialPablo ParianConcepto de PolÃ-tica SocialReglas Para El Uso de La Letra (1)Pablo ParianReglas Para El Uso de La Letra (1)