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Timestamp: 2019-06-16 21:10:09
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Matched Legal Cases: ['artículo 1362', 'artículo 2043', 'artículo 1328', 'Artículo 140', 'Artículo 1328', 'Artículo 2043', 'artículo 1375']

El peligro de “las innovaciones contractuales”: un estudio sobre el MOU/Letter of intent en el derecho peruano - IUS 360
El peligro de “las innovaciones contractuales”: un estudio sobre el MOU/Letter of intent en el derecho peruano
El presente artículo ha sido editado, toda vez que incumplía las políticas editoriales planteadas por el Consejo Editorial IUS 360°, reiteramos que cada uno de estos artículos y su contenido es de responsabilidad de los autores correspondientes.
Sumario: 1. Del acto jurídico: entre consecuencia jurídica y pretendida “falta de vinculatoriedad”; 2.Del contenido “contractual” del MDE vinculante; 3. La responsabilidad precontractual y la cláusula de exoneración de responsabilidad en los MDE no vinculantes; 4.Palabras finales.
Del acto jurídico: entre consecuencia jurídica y pretendida “falta de vinculatoriedad”
La conclusión de un contrato puede estar precedida de una etapa más o menos larga, en la cual las partes intercambian documentos de diferente naturaleza[1]. Entre otros documentos propios de esta etapa se encuentran las letter of intent o los Memorandum of understanding (MOU). Existen ocasiones en las que dichos documentos crean ciertas obligaciones para las partes que suscriben dicho instrumento contractual[2] y, en general, cualquier otro efecto jurídico. En el Common Law existen diferentes tipos de documentos contractuales que pueden ser vinculantes o no para las partes[3].
Sin embargo, recientemente cierto autor[4] no ha reparado en ello (o lo ha hecho tan solo de manera superficial y carente de rigurosidad[5]), atribuyendo efectos jurídicos a aquellos documentos que no los poseen, como lo son los MOU no vinculantes[6]. Al respecto, semejante opinión ha sostenido de manera enfática que:
“… Aplicando este concepto a nuestro tema de discusión, podemos señalar que el MDE sin lugar a dudas se encuentra dentro del género “acto jurídico”, toda vez que constituye una manifestación de voluntad (conjunta) destinada a crear una relación jurídica, que en este caso sería una relación jurídica de negociantes, de la cual pueden derivar obligaciones. Ahora bien, en cuanto a si el MDE puede incluirse en la especie “contrato”, consideramos que ello depende del tipo de MDE que las partes celebren.(SIC)…”[7](El subrayado es agregado).
Empecemos a enumerar las inexactitudes: 1) Los MOU son un tipo de actos jurídicos; y, 2) Existen MOU vinculantes que integrarían la categoría de “contratos”.
Al respecto debemos indicar lo siguiente: 1) el Acto jurídico está destinado a generar efectos jurídicos[8]. En virtud a ello, la primera consecuencia de tal afirmación es indicar que los MDE son actos jurídicos que crean una relación jurídica. Empero, si su afirmación radica en que MDE es un acto jurídico y que dicho acto jurídico no contiene obligaciones y, por ende, no genera una relación jurídica, entonces, ¿cómo puede ser considerado un acto jurídico si es que no crea una relación jurídica posterior y, en general, ningún efecto jurídico posterior? Al respecto, debe tenerse presente que el efecto jurídico creado no puede estar constituido por la responsabilidad civil derivada de la violación del deber “genérico” de buena fe, pues para tal fin debe existir un hecho jurídico distinto y eventual: la negociación efectiva. Si se afirma que no es un contrato ni que genera obligaciones patrimoniales[9] ni ningún otro efecto jurídico. Ahora, analizado desde el punto de vista de los contratos, cabe preguntarnos, ¿existen contratos que no generan obligaciones, y en general cualquier tipo de efecto jurídico? La respuesta es no.
Todos los contratos, por definición, generan efectos jurídicos. Por otro lado, el deber de negociar de buena fe está destinado específicamente a dos sujetos concretos: Las personas que se encuentran en la etapa de tratativas. Por lo tanto, el deber de negociar de buena fe contenido en el artículo 1362º del Código Civil peruano de 1984 está destinado a dos sujetos concretos y no puede pretenderse afirmar que es un “deber genérico” como señala el autor[10].
El principal inconveniente de LOPEZ es que no ha analizado la problemática concreta del pacto encubierto de exoneración de responsabilidad que contiene este tipo de draft o documento preliminar de naturaleza precontractual. A nuestro criterio, este yerro es la consecuencia de analizar “las innovaciones contractuales”, como lo son los MOU y las Letter of intent fuera de contexto y se realiza el legal transplant, sin tomar en cuenta el contexto codificado peruano.
Del contenido “contractual” del MDE vinculante
Lo que en realidad ocurre cuando estamos frente a los denominados MOU no vinculantes, es que se está frente a la etapa de tratativas precontractuales. Pero sigamos con más afirmaciones, por otro lado, el citado autor afirma:
“…Por otro lado, se encuentran los MDE que si bien no obligan a las partes a celebrar el contrato que vienen negociando, sí contienen obligaciones de carácter contractual, como, por ejemplo, negociar en exclusividad o una obligación de respetar la confidencialidad del proceso de negociación, incluso existe la posibilidad de incluir un convenio arbitral dentro del MDE.
En este caso, a nuestro parecer, el MDE tiene naturaleza de contrato, pues, aunque se encuentre en la etapa precontractual, contiene obligaciones contractuales, que, sin duda, tienen carácter patrimonial. Tanto es así que las partes pueden pactar en el MDE una penalidad ante el incumplimiento de alguna de dichas obligaciones…”(SIC)[11].
Vale decir, que los MDE vinculantes tienen una naturaleza contractual puesto que se pueden establecer obligaciones que las partes deben cumplir. Lo cierto es que no existe la pretendida naturaleza contractual de los MDE vinculantes. Por el contrario, se trata de acuerdos parciales, siendo contratos independientes respecto de cada cláusula y pacto en particular que se encuentran conectados únicamente por la negociación, como lo son la exclusividad, la confidencialidad, entre otros. Al respecto, PIERAZZI señala que existe un acuerdo con un contenido mínimo[12]. Ese contenido mínimo son las estipulaciones de estilo que han sido enunciadas por el citado autor. Respecto de ellas, se afirma que existe un acuerdo parcial susceptible de los remedios aplicables por el incumplimiento del contrato, sean estos remedios resolutorios o remedios obligacionales[13].
La responsabilidad precontractual y la cláusula de exoneración de responsabilidad en los MDE no vinculantes
Pasemos a otro punto que no debe dejarse de mencionar, y es la responsabilidad precontractual y contractual mencionada por la opinión objetada en las presentes líneas:
“…La responsabilidad precontractual derivaría de aquel MDE que no contiene obligaciones contractuales, pues en ese caso no podría alegarse el incumplimiento de alguna obligación, sino simplemente una contravención al deber genérico de negociar de buena fe, que constituye precisamente el supuesto de responsabilidad precontractual. Cabe mencionar que en un supuesto de responsabilidad precontractual, la indemnización es más limitada que en el caso de la responsabilidad contractual, pues en el primer caso, únicamente se indemniza el interés negativo, resultante de la “confianza razonable” que la parte en incumplimiento generó en su contraparte.
En cambio, la responsabilidad contractual derivaría del MDE que contiene obligaciones contractuales, pues como se dijo no hay impedimento para considerarlo un contrato, de modo que el incumplimiento de alguna de las obligaciones en él pactadas generaría un supuesto de responsabilidad contractual…”[14].
Cuando las partes pactan en el MOU/letter of intent que el apartamiento inclusive injustificado de los tratos no generará responsabilidad para la parte que se aleja del potencial negocio jurídico, supone un pacto exoneratorio de responsabilidad civil, lo cual de por sí implica la existencia de un acuerdo serio entre las partes de contenido patrimonial, dado que la responsabilidad civil es una tutela patrimonial frente al daño. En consecuencia, de acuerdo a los artículos 1328º[15] del Código Civil peruano de 1984 son nulos (llamaremos ineficaces) a los pactos que exoneren o limiten la responsabilidad por dolo o culpa inexcusable.
En tal caso, siempre los MOU/letter of intent son vinculantes porque se encuentran bajo el supuesto del 1362º del Código civil peruano de 1984. Sobre la buena fe, LARENZ señala que puede entenderse como: “…el enjuiciar según la “buena fe” precisa y es perfectamente susceptible de una más exacta concreción, que ciertamente se ha de manifestar según se configure la realización del contenido objetivo general de este principio, teniendo en cuenta las especiales circunstancias del caso enjuiciado. En esta valoración no solamente se han de tener en cuenta consideraciones de equidad que también solo tienen importancia para el caso concreto, sino también la relación del caso individual, plenamente apreciado en sus particularidades con los ideales jurídicos generales a que el principio se refiere…”[16].
En el derecho Suizo, SCHLOSER sostiene que, por lo general, reside en un acto por el cual una o más personas indican su disposición para entablar negociaciones o continuar las conversaciones precontractaules. A menudo, en la MOU/letter of intent, se enumeran los puntos en los que ya se ha llegado a un acuerdo y aquellos puntos donde se ha decido aún sobre algunas cuestiones[17].
En el derecho francés, cualquier documento puede servir como prueba de la existencia un contrato preliminar, ya que expresa con suficiente claridad la intención de estar obligado por una obligación específica[18]. El principal problema es interpretar la intención de las partes expresada en tales documentos[19]. La solución es a menudo delicada, debido a la vaguedad de expresiones de voluntad expresadas durante las conversaciones. En particular, estos intercambios preliminares son a veces incorporados por las “Cartas de intención” que prevé el documento más o menos la celebración de un contrato futuro. La corte de Casación ejerce su control sobre la calificación de tales cartas de intención.
El valor jurídico de tales cartas varía en función del uso de términos y el contenido de todo el documento[20]. El factor más eficaz es, sin duda, la precisión en los elementos del proyecto de contrato y el grado de firmeza de la voluntad expresada. La expresión “tener la intención” de participar significa “tomar la promesa”, por tanto, el contenido del compromiso es claro y preciso[21]. Es por ello, que SCHMIDT considera que la responsabilidad derivada de este tipo de documentos sostiene que las obligaciones se limitarán de acuerdo con las reglas de responsabilidad contractual, por un lado, para reparar los daños previsibles[22].
De otro lado, la evolución de la responsabilidad precontractual parece reflejar sus fundamentos en el derecho de los contratos. De otro lado, si la libertad contractual sigue siendo el principio dominante, la autonomía privada sufre por estar sometida a esta última porque en el derecho francés, se va a preferir en algunos casos la voluntad real a la voluntad declarada[23].
VINEY, respecto del derecho francés señala que dentro del ámbito de los “acuerdos preliminares”, dichos documentos tienen la capacidad de expresar el acuerdo definitivo, cuya responsabilidad se encuadra dentro de la responsabilidad contractual[24]. Para los otros casos, en los cuales se establece los acuerdos marcos que rigen las futuras negociaciones que son denominados como “acuerdos de principios” se distinguen, evidentemente de un contrato definitivo, pero las obligaciones que crean obligaciones de naturaleza contractual y su desconocimiento da lugar a la aparición de una responsabilidad contractual[25]. Termina sentenciando que dichos acuerdos preliminares son entonces una extensión de la responsabilidad por ruptura de tratativas o negociaciones[26].
Debemos resaltar que el Código Civil peruano no circunscribe exclusivamente los remedios de la disciplina de la responsabilidad contractual a los actos exclusivamente contractuales. Por ende, no se puede indicar que la responsabilidad precontractual se rige única y exclusivamente por el principio del alterum non laedere. En ese sentido, como advierte BENATTI, el principio de buena fe no se puede reducir al deber genérico de no dañar a otros que desciende del artículo 2043º[27] del Codice Civile Italiano[28][29].
Pues bien, sobre este punto conviene indicar lo siguiente: Si la letter of intent/MOU sea vinculante o no, y se establece una cláusula como la siguiente: “el presente documento no genera ningún tipo de responsabilidad entre las partes”, esa cláusula es nula en virtud del artículo 1328º del Código Civil.
Por lo tanto, el sometimiento sin responsabilidad es un pacto encubierto de exoneración de responsabilidad para los casos de apartamiento injustificado del cierre del contrato toda vez que estos actos serán conductas cometidas de forma dolosa respecto al régimen de responsabilidad aplicable. En consecuencia, la pretendida irresponsabilidad en las tratativas carece de operatividad[30] en el Código Civil peruano.
Ante dicho escenario, la buena fe[31] se presenta como un límite frente a las pretensiones abusivas de una de las partes que se vale del MOU/Letter of intent para escapar a la vinculatoriedad de las negociaciones de forma injustificada[32] y generar expectativas que luego se materializaran en un daño, supuesto que no ha sido omitido por el autor, afirmando que en los MDE no vinculantes se genera una responsabilidad de tipo precontractual, sin encontrar algún justificativo teórico que avale su teoría.
Pues bien, el MOU/Letter of intent tal cual se presenta en el estudio del mencionado autor, resulta a primera vista interesante pero no resulta aplicable en el nuestro sistema jurídico tal cual se plantea en dicho estudio. Debe tenerse presente que hay que tener cuidado con las “innovaciones contractuales”, y compartimos lo expresado por DE NOVA e indicamos que nos encontramos ante figuras foráneas y ajenas (alieni en italiano)[33] .
Asimismo, no se puede pretender acudir al expediente retórico de la autonomía privada y al argumento de la supuesta “libertad de negociación” o “autonomía privada”[34] que las partes puedan invocar para la no aplicación de la buena fe en la etapa de tratativas[35] y afirmar su falta de vinculatoriedad.
FUENTE DE IMAGEN: http://www.revistadeconsultoria.com
[1] GALLO, Paolo. “Commentario all’1326 del Codice Civile – Conclusione del contratto”. En: Dei Contratti in Generale Artt.1321-1349. A cura di Emanuela Navarretta. Turín: UTET Giuridica, 2011, p.253.
[2] FONTAINE, Marcel y DE LY, Filip. La redacción de Contratos Internacionales. Análisis de Cláusulas. Editorial Madrid: Aranzadi SA, 2013, p.26.
[3] Respecto a la vinculatoriedad y la actuación de Buena fe en los drafts precontractuales véase al respecto: TEMKIN, Harvey. “When Does The “Fat Lady” Sing?’: an Analysis of “Agreements in Principle” in corporate acquisitions“. En: Fordham Law Review. Número 125, 1986, p. 143 y ss.
[4] LOPEZ, Jorge. 2016 “Innovaciones Contractuales: el memorando de entendimiento”. En: Revista Ius Et Veritas. Número 52, 2016, p. 208. Véase también el desarrollo del discurso del autor, en coautoría con Sonia QUEIJA, en: “¿Qué no es un memorando de entendimiento en el Perú?”. En: http://ius360.com/privado/civil/que-no-es-un-memorando-de-entendimiento-en-el-peru/[Visto el 10 de abril de 2017] y, más recientemente, “A propósito de la buena fe en el Derecho y en los debates académicos: Sobre el MDE”. En: http://ius360.com/privado/civil/a-proposito-de-la-buena-fe-en-el-derecho-y-en-los-debates-academicos-sobre-el-mde/ [Visto el 10 de abril de 2017].
[5] Respecto a la presente cita, considero indispensable señalar las disculpas del caso y me rectifico sobre los comentarios irregulares atribuidos al trabajo académico realizado por López Fung y Queija Alvarado. Siendo ello así, pido disculpas por los inconvenientes y malos entendidos ocasionados, a pedido expreso del portal IUS 360°.
[6] LAKE Ralph. “Letters of intent: A comparative Examination under English, US. French; and West German Law”. En: George Washington Journal of International Law and Economics, Número 18, 1984-1985, p.331-p332; NEDZEL, Nadia E. “A Comparative Study of Good Faith, Fair Dealing, and Precontractual Liability“. En: Tulane European and Civil Law Forum, Volumen 12, No. 97, 1997, p.118; JOHNSON, Mark K. “Enforeability of Precontractual Agreements in Illinois: The Need for a Middle Ground”. En: Chicago-Kent Law Review, Volumen 68, Nº2, 1993, p.942.; SPEIDEL, Richard E.. “The “Duty” of Good Faith in Contract Performance and Enforcement“. En: Journal of Legal Education, Volumen 46, Número 4, 1996, p.537 y ss; BURTON, Steven J.”Breach of Contract and the Common Law Duty to Perform in Good Faith“. En: Harvard Law Review, Volumen 94, Número 2, 1980,p.378. Para la discusión de algunas situaciones comunes creadas por las letters of intent. Veáse también: LEVMORE, Saul. “Strategic Delays and Fiduciary Duties“. En: Virginia Law Review, Volumen 74, Número 5, 1988, p. 896, y ss. Pero especial énfasis con la nota al pie número 86.
[7] LOPEZ, Jorge. 2016 “Innovaciones Contractuales: el memorando de entendimiento”. En: Revista Ius Et Veritas. Número 52, 2016, p. 208. Y continúan el discurso indicando que: “…Por un lado, se encuentran los MDE que no contienen obligaciones ni prevén consecuencias por el incumplimiento de algún deber. Es decir, contiene estipulaciones como las siguientes: “las partes se comprometen a cooperar con la negociación”, “las partes se comprometen a realizar esfuerzos para que la negociación se realice en buenos términos”; sin embargo, no le otorgan consecuencia jurídica ante un eventual incumplimiento. En este caso, consideramos que el MDE no constituye un contrato en sí mismo, pues no contiene obligaciones patrimoniales cuyo incumplimiento pueda devenir en el pago de una indemnización por incumplimiento. En todo caso, solo podrá exigirse responsabilidad precontractual en tanto se vulnere el deber genérico de negociar de buena fe…”.
[8] Artículo 140º del Código Civil peruano de 1984.- El acto jurídico es la manifestación de voluntad destinada a crear, regular, modificar o extinguir relaciones jurídicas. Para su validez se requiere:
[9] Toda obligación en sentido técnico debe tener un contenido patrimonial, de lo contrario no podrá ser llamada obligación. Véase al respecto: FERNÁNDEZ CRUZ, Gastón. “La obligación. Apuntes para una dogmática jurídica del concepto”. En: Themis. Revista editada por Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú. N° 27-28, 1994, p.53 y ss.y sobre el particular señala que: “… El contenido patrimonial de la prestación no está dado por el valor de mercado de los bienes. Está dado por aquello que hemos llamado “posibilidad de que las conductas puedan ser objeto de intercambio económico”, sin lesión de los grandes lineamientos o reglas sociales de convivencia pacífica (Moral, Orden Público, Buenas Costumbres, Normas Imperativas) …”.
[10] LOPEZ, Jorge. 2016 “Innovaciones Contractuales: el memorando de entendimiento”. Op. Cit., p.208.
[11] LOPEZ, Jorge. 2016 “Innovaciones Contractuales: el memorando de entendimiento”. Op. Cit., p.208.
[12] PIERAZZI, Eleonora. L’accordo parziale. Milano: Casa Editrice Antonio Milani-CEDAM,2012, p.64.
[13] Sobre los remedios contractuales véase por todos: BUENDIA DE LOS SANTOS, Eduardo. “Los remedios sinalagmáticos contractuales y la justicia correctiva. Un ensayo sobre los remedios contractuales a partir de un breve estudio comparado”. En: Actualidad Civil, Nº23, 2016, p.44 y ss.
[14] LOPEZ, Jorge. “Innovaciones Contractuales: el memorando de entendimiento”. Op. Cit., p.212.
[15] Artículo 1328 del Código Civil peruano de 1984.- Es nula toda estipulación que excluya o limite la responsabilidad por dolo o culpa inexcusable del deudor o de los terceros de quien éste se valga.
[16]LARENZ, Karl. Derecho de obligaciones. Traducción al castellano de Jaime Santos Briz. Madrid: Revista de Derecho Privado, Tomo 1, 1958., p.143.
[17]SCHLOSER, Ralph. “Les Letters d’intetion: portée et sanction des accords précontractueles”. En: Responsabilité et assurance. Etude en l’honneur di Baptiste Rusconi. Editions Bis et Ter: Lausanne, 2000,p.346.
[18] SCHMIDT, Joanna. La période précontractuelle en droit français. En: Revue internationale de droit comparé. Vol. 42 N°2, Avril-juin, 1990, p557
[19] SCHMIDT, Joanna. La période précontractuelle en droit français. Op. Cit., p.557.
[20] SCHMIDT, Joanna. La période précontractuelle en droit français. Op. Cit., p.558.
[21] Ibíd,p.558.
[22] Ibíd,p.564.
[23] Ibíd,p.564.
[24] VINEY, Geneviève. Tratado de Derecho Civil. Introducción a la responsabilidad civil. Traducción de Fernando Montoya Mateus. Bogotá: Fondo Editorial de la universidad Externado de Colombia, 2007, p.422.
[25] VINEY, Geneviève. Tratado de Derecho Civil. Introducción a la responsabilidad civil. Op. Cit., p.422.
[26] Ibíd., p.423
[27] Artículo 2043 del Codice Civile Italiano de 1942.- Todo hecho doloso o culposo, que ocasione a otro un daño injusto, obliga a quien ha cometido el hecho a resarcir el daño.
[28] BENATTI, Francesco. La responsabilità precontrattuale. Ristampa. Nápoles: Edizioni Scientifiche Italiane, 2012, p.130.
[29] BENATTI, Francesco. La responsabilità precontrattuale. Op. Cit., p.128. El citado autor señala que: “…Es justamente observado que el encuadramiento de la norma en la categoría de la responsabilidad “ex – delicto” conduciría a una deformación del significado que la ley atribuye a la buena fe en este campo. La buena fe no podría, es decir, ser entendida en sentido objetivo, en el sentido de una norma objetiva de conducta asumida como criterio de especificación de una serie de obligaciones reciprocas, impuestas a las partes que entran en tratativas independientemente de que exista la conclusión de un contrato válido. “La responsabilidad extracontractual” es esencialmente coligada a la violación de un deber absoluto, que surgen fuera de la relación específica entre sujetos determinados, y es cierto que la determinación del contenido de los deberes correspondientes es ajena a la valoración de la buena fe…”.
[30] MENICHINO, Cristina. “Clausole di Irresponsabilità Contrattuale”. Milano: Dott. A. Giuffrè Editore S.p.A., 2008, p. 26. La citada autora habla de la inoperatividad de dichas cláusulas cuando estamos ante supuestos de dolo o culpa grave.
[31] ROMANO, Salvatore. (Voz Consultada: “Buona fede“). En: Enciclopedia del Diritto, Vol V, Milano: Giuffrè editore, 1969, p.677; FRANZONI, Massimo. “Buona fede ed equità tra le fonti di integrazione del contratto”. En: Contratto e impresa. Número 1, volumen 15, 1999, p.96; MACARIO, Francesco. “Commentario all’1375 del Codice Civile – Esecuzione di buona fede”. En : Dei Contratti in Generale Artt.1350-1386. A cura di Emanuela Navarretta. Turín: UTET Giuridica, 2011,p.730. D’ANGELO, Andrea. Il Contratto in generale. La Buona Fede. En: Trattado di diritto Privato diretto da MARIO BESSONE. Tomo iv, Volumen XIII, 2004, p. 8. Sobre el rol de la buena fe:
D’ANGELO, Andrea. Il Contratto in generale. La Buona Fede. En: Trattado di Diritto Privato diretto da MARIO BESSONE. Tomo IV, Volumen XIII, Turín: Giappichelli G. Editore, 2004, p. 37-p.38.
“…Según una corriente convencional del lenguaje y del modelo de cada razonamiento en concreto, el juicio de contravención de una conducta así de incumplimiento contractual, implica la presuposición de una regla con la que el juicio asume la violación en el caso concreto…”. Sobre el mismo punto agrega que: “…Si la regla de conducta propuesta por el juicio de conformidad o, al menos, acorde a la buena fe de un dato de comportamiento se concreta y consigue efectividad jurídica en el momento en el cual el juez formula el juicio, es decir no excluye, obviamente que esa propuesta como preexistente .Si de hecho, debe excluirse la arbitrariedad de la valoración dejada al juez, los criterios se infieren del ordenamiento excluyendo tal arbitrariedad permiten ya formular la regla fuera del juicio. Y si la buena fe tiene una función, que está enunciada en el artículo 1375º cc inequívocamente expresa la orientación de la conducta de los contratantes, debe suponerse que se puede y debe ya cumplir preventivamente cumplir la valoración análoga a aquella a la que el juez deberá cumplir a posteriori en un proceso judicial. Que puede no ser correspondiente entre los resultados de las dos valoraciones y que el ordenamiento reconozca efectividad solo a aquella que será determinada por el pronunciamiento del juez no excluye la legitimidad de la presuposición de la regla de conducta…”. Sobre la problemática de la culpa in contrahendo puede consultarse a: PIGNATARO, Gisella, Buona fede oggettiva e rapporto giuridico precontrattuale: Gli ordinamenti italino e francese. Nápoles: Edizione Scientifiche Italiane ESI, 1999, p.93 y ss.; Para un estudio comparado de la culpa in contrahendo veáse por todos: CARUSO, Daniela. La culpa in contrahendo: l’esperiènza statunitense e quella italiana. Milán: Dott. A. Giuffrè Editore, 1993, p. 6 y ss.;
[32] PIERAZZI, Eleonora. L’accordo parziale. Op. Cit.,p.70.
[33] DE NOVA, Giorgio. Il contratto: dal contratto atipico al contratto alieno. Padova : Casa Editrice Antonio Milani-CEDAM, 2011, p.32. DE NOVA se refiere a la imposición de figuras contractuales de los Estados Unidos sin tomar en cuenta el derecho italiano.
[34] LOPEZ, Jorge. “Innovaciones Contractuales: el memorando de entendimiento”. Op. Cit., p.209.
[35] RAVAZZONI, Alberto. La formazione del contratto: Le regole di comportamento. Volume II. Milano: Dott. A. Giuffrè Editore S.p.A. 1974, p.1. y ss. El citado autor comenta que no se pueden apartar de las tratativas sino es por un motivo justificado.
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