Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2012/as201221028L.htm
Timestamp: 2019-03-19 10:02:36
Document Index: 98178645

Matched Legal Cases: ['artículo 331', 'artículo 236', 'artículo 250', 'artículo 258', 'artículo 258', 'artículo 272', 'artículo 253', 'artículo 253', 'artículo 254', 'artículo 272', 'artículo 258', 'artículo 253', 'artículo 42', 'artículo 8']

201204-Sala Civil Liquidadora-1-028
Auto Supremo: Nº 28
Sucre: 13 de abril de 2012
Expediente: C-28-07-S
Partes: Apolonia Rivera Corrales c/ Duxtan Fernando Maldonado Antezana
Magistrado Relator: Dra. Elisa Sánchez Mamani
VISTOS: El recurso de casación de fojas 282 a 283, interpuesto por Duxtan Fernando Maldonado Antezana, contra el Auto de Vista de 27 de marzo del 2007, cursante de fojas 279 y vuelta, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, en el proceso ordinario doble sobre resolución de contrato, seguido por Apolonia Rivera Corrales contra el recurrente y viceversa, la respuesta de fojas 287 y vuelta, el auto concesorio de fojas 288, los antecedentes procesales, y:
CONSIDERANDO: Que, tramitada la causa de referencia, el Juez de Partido Cuarto en lo Civil y Comercial de la Ciudad de Cochabamba, pronunció la sentencia de 10 de febrero de 2005, cursante de fojas 261 a 265 y vuelta, declarando probada la demanda de fojas 69 a 73 vuelta, y resuelto el contrato de obra de 28 de febrero del 2002, suscrito entre Apolonia Rivera Corrales y Duxtan Fernando Maldonado Antezana en su calidad de Gerente Propietario de la Empresa Constructora "Maldonado Antezana", ordenando que el demandado Duxtan Fernando Maldonado Antezana devuelva a la demandante Apolonia Rivera Corrales la suma de $us. 10.000 entregados como anticipo por la construcción y sea a tercero día bajo conminatoria de ley, más daños y perjuicios que serán averiguados en ejecución de sentencia. Asimismo, ordena que el demandado entregue el lote de terreno de propiedad de la actora, ubicado en la zona Lacma, lote nº 29, en las mismas condiciones que se encontraba éste, antes de efectuarse la construcción y sea en el plazo de 30 días computables a partir de la notificación.
Deducida la apelación por el demandado reconventor Duxtan Fernando Maldonado Antezana, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, mediante Auto de Vista de 27 de marzo del 2007, cursante a fojas 279 y vuelta, confirma la sentencia de 10 de febrero de 2005, con costas.
Esta resolución de segunda instancia, motivó que el demandado reconventor Duxtan Fernando Maldonado Antezana, mediante memorial cursante de fojas 282 a 283, formule recurso de casación en el fondo, con los siguientes argumentos:
Que, durante la tramitación del proceso la actora no ha cumplido con el proveído de 1º de febrero de 2003, presentando las pruebas exigidas por el juez de la causa, habiendo presentado recién en fecha 24 de mayo, después de 11 meses y 24 días, sin haber efectuado el juramento de reciente obtención, aspecto que no ha sido observado por el juez de primera instancia, menos por el tribunal de segundo grado, incurriendo en flagrante error de derecho y violación, infracción, conculcación y desconocimiento del artículo 331 del Código Sustantivo Civil; Señala que, el auto de vista contiene violación y aplicación indebida de la ley, concretamente del artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, por no haber revocado la sentencia dictada por el inferior.
Finaliza su recurso de casación en el fondo, solicitando al tribunal de casación, case el auto de vista, con expresa condenación de costas y llamada de atención a los vocales intervinientes de la Sala Social Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba.
CONSIDERANDO: Que, el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
Por otro lado, el recurso de casación en cualquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. De igual forma, cuando se plantea recurso de casación en la forma, por haberse violado las formas esenciales del proceso, los argumentos de procedencia deben estar en base los 7 incisos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil.
Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
En la especie, el recurrente en el recurso de casación en el fondo, no cumplió con la obligación legal establecida en el artículo 258 - 2) del Código de Procedimiento Civil, al no señalar de forma concreta y precisa en cumplimiento al inciso 1) del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil que sirve de fundamento de su recurso, la ley o leyes sustantivas violadas o aplicadas indebidamente por el tribunal de apelación y cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente o cual la interpretación debida; tampoco señala en que consisten los errores de derecho en la apreciación de las pruebas, a través de la demostración objetiva del error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador para aperturar la competencia del Tribunal Supremo, a estas falencias señaladas hay que agregar aquella en la que recurrente se limita a denunciar violación o aplicación indebida de normas adjetivas civiles cuando supuestamente plantea "casación en el fondo".
El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido el recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, al que se castiga conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO:La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por disposición transitoria octava, artículo 42 - I - 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley Nº 212 de transición del Órgano Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fojas 282 a 283, con costas.
Se regula el honorario del profesional abogado en la suma de Bs. 500, que mandará hacer efectivo el tribunal Ad quem.
Libro Tomas de Razón 28/2012