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Timestamp: 2017-09-21 11:08:07
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Matched Legal Cases: ['Artículo 12', 'Artículo 31', 'Artículo 31', 'Artículo 31', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 24', 'Artículo 27']

Pobreza infantil y exclusión social en Europa. Una cuestión de derechos - PDF
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Blanca Beatriz Quintero Aguilera
1 Pobreza infantil y exclusión social en Europa Una cuestión de derechos
2 Save the Children es la organización independiente líder a nivel mundial en el trabajo a favor de la infancia. Trabajamos en más de 120 países. Salvamos las vidas de los niños y niñas. Luchamos por sus derechos. Les ayudamos a desarrollar su potencial. En España trabajamos desde hace más de 20 años con programas de atención a los niños y niñas más vulnerables, con especial hincapié en la infancia en riesgo de pobreza o exclusión social. A través de nuestro programa Los Niños Primero proporcionamos una atención integral a los niños, niñas y sus familias para que la situación económica o de exclusión social en la que viven los niños no les impida disfrutar plenamente de sus derechos y puedan alcanzar el máximo de sus capacidades. Agradecimientos Este informe ha sido elaborado por la Oficina de Incidencia para la UE de Save the Children en Bruselas y por miembros nacionales en Alemania, Dinamarca, España, Finlandia, Holanda, Islandia, Italia, Lituania, Noruega, Rumanía, Suecia y Suiza. Damos las gracias a los compañeros de Save the Children y a aquellas instituciones europeas y otros socios que han contribuido y ayudado en este informe. La producción de este informe ha sido coordinada por Manuela Smolinski. El análisis de los datos ha sido realizado por Christian Morabito. Publicado por: Save the Children Rue du Trône Bruselas Bélgica Publicado por primera vez en 2014 Save the Children 2014 Esta publicación tiene derechos de autor; sin embargo, puede ser reproducida por cualquier método sin pagar una comisión o solicitar autorización previa para fines educativos, pero no para su reventa. Para copiarla en cualquier otra circunstancia, se deberá obtener la autorización previa por escrito del editor, y es posible que deba pagarse una comisión. Foto portada: Franciasco Alesi Italia: Una adolescente pasando la tarde en la calle en Idroscalo di Ostia, una de las áreas más pobres y marginalizadas de la ciudad. Maquetado por Grasshopper Design Company.
3 Contenido Prólogo 4 Resumen ejecutivo 5 Introducción 7 1 Niños y niñas en riesgo de pobreza o exclusión social 9 2 Desigualdad: la causa profunda de la pobreza y la exclusión social 17 3 Educación y atención a la infancia: un derecho y un camino para salir de la pobreza 23 4 Viviendas inadecuadas e inasequibles: una trampa de pobreza 27 5 Los derechos de los niños: el enfoque correcto para abordar la pobreza infantil y la exclusión social 29 Conclusiones y recomendaciones 34 Apéndice: El indicador AROPE y metodología de investigación 37 Notas 40 3
4 prólogo Crecer en una situación de pobreza puede cambiar radicalmente las oportunidades de los niños y las niñas a lo largo de su vida. Cuando hablamos de pobreza, tendemos a pensar que es algo de otro tiempo o que pasa en otros lugares del mundo. Tristemente, la pobreza es la realidad cotidiana de millones de niños y niñas en nuestras sociedades europeas. La crisis económica y financiera ha golpeado tanto al empleo como al sistema social del país, y desde que comenzó en 2008, ha afectado gravemente a los niños y niñas de toda Europa y a sus familias. Entre 2008 y 2012, el número de niños en riesgo de pobreza o exclusión social en Europa aumentó casi en 1 millón, con un incremento de medio millón solo en un año, entre 2011 y En toda Europa, Save the Children es testigo de cómo la pobreza está privando a los niños de oportunidades educativas, del acceso a servicios sanitarios, una dieta sanas, de un hogar y un entorno familiar adecuado, del apoyo de la familia y de protección frente a la violencia. Los niños nos cuentan que han sido desahuciados de sus casas en varias ocasiones porque sus padres no podían pagar el alquiler o la hipoteca, algunos incluso han vivido en tiendas de campaña o han ocupado casas sin electricidad o sin agua corriente. Nos cuentan que se sienten socialmente excluidos, que han perdido a sus amigos porque no pueden permitirse hacer las mismas cosas que otros niños de su edad; que la pobreza es dura porque les roba sus sueños, sus esperanzas y sus derechos. Con este informe europeo conjunto, Save the Children quiere inspirar un cambio en la percepción de la pobreza infantil en Europa y generar una conciencia y un reconocimiento crecientes acerca de la escala y el impacto de esta realidad. A la luz de los próximos cambios institucionales en la Unión Europea, queremos situar a los niños y sus derechos en primera línea de las agendas políticas europeas para asegurar que se les trata como a ciudadanos de hoy, no solo de mañana. La Unión Europea y los gobiernos nacionales de toda Europa necesitan reconocer que los niños y las niñas que se enfrentan a una situación de pobreza se ven privados de sus derechos fundamentales, tal y como los reconoce la Carta de Derechos Fundamentales de la UE y la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas, que celebra su 25º aniversario este año. Sin embargo, salvo que estén respaldados por recursos suficientes, los compromisos políticos con los niños seguirán siendo promesas pequeñas y vacías. La asignación adecuada de recursos y un gasto eficaz son una condición necesaria de la materialización de los derechos de los niños y de una sociedad justa y equitativa en su conjunto. Abordar la pobreza infantil significa elegir políticas correctas y que esa elección esté disponible tanto en los países ricos o más pobres. Para los niños y niñas, los efectos negativos de vivir en una situación de pobreza o de exclusión social pueden durar toda la vida lo que hace incluso más urgente la necesidad de actuar ahora cuando la actual crisis económica, financiera y social está poniendo incluso a más niños y sus familias en riesgo. Contamos con la política y con quienes toman las decisiones para no dejar atrás a los más vulnerables de nuestra sociedad, sino para actuar y adoptar medidas que combatan esta inaceptable realidad. Ester Asin Martínez Directora y Representante ante la UE Oficina de Incidencia para la UE de Save the Children 4
5 resumen ejecutivo Cerca de 27 millones de niños y niñas en Europa están en riesgo de pobreza o exclusión social 1 y la actual crisis económica, financiera y social está incrementando aún más ese riesgo. Aunque la estrategia de Europa para un crecimiento inteligente, sostenible e inclusivo aspira a sacar al menos a 20 millones de personas del riesgo de pobreza y exclusión social para 2020, en este momento Europa se está alejando del cumplimiento de este objetivo. En todos los países europeos, incluyendo los tradicionalmente igualitarios estados del bienestar nórdicos, hay niños y niñas que viven en situación de pobreza. En los 28 Estados miembros de la Unión Europea (UE) el 28% de las personas menores de18 años está en riesgo de pobreza y exclusión social. 3 En muchos países, la brecha entre los ricos y los pobres se está haciendo cada vez mayor. Los ingresos de los hogares, tanto en términos de salario como de prestaciones sociales, es uno de los principales determinantes de si un niño vive en la pobreza. Sin embargo, la pobreza no es solo la falta de dinero. La pobreza es pluridimensional y una de las causas fundamentales de las violaciones de los derechos de los niños en Europa. La pobreza está asociada a la exclusión social y a la falta de acceso a servicios como la atención a la infancia, una educación de alta calidad y una vivienda adecuada. En el caso de los niños y niñas, la pobreza incluye no poder participar en las mismas actividades sociales y culturales que los demás niños de su edad. La desigualdad no es solo la causa profunda de la pobreza, sino que también es una de sus consecuencias. Los niños nacidos en regiones o barrios económica y socialmente desfavorecidos, los niños con discapacidades o aquellos que proceden de minorías o de familias inmigrantes tienen más probabilidades de comenzar sus vidas en situación de desventaja. Los efectos de la pobreza y la exclusión sobre los niños y las niñas no son a corto plazo, sino que, al contrario, pueden durar toda la vida y tener continuidad en generaciones futuras. Por estas razones, Save the Children considera que la pobreza y la exclusión social infantil deberían ser abordadas desde un enfoque de derechos de la infancia. Esto permitiría afrontar todos los aspectos del impacto que tiene la pobreza sobre los niños y las niñas, y haría posible que éstos fueran parte activa en la identificación de las soluciones. Nuestra investigación partía de la búsqueda de las causas profundas y los efectos de la pobreza y la exclusión social infantil y encontró que los factores con más influencia sobre la pobreza infantil son las intervenciones redistributivas de los estados y el empleo (salarios y condiciones laborales). Los países europeos con una desigualdad alta en las condiciones de empleo y con sistemas de transferencia social incapaces de redistribuir la riqueza para beneficiar a los niños más desfavorecidos, tienen las tasas más altas de pobreza y de exclusión social infantil. La igualdad en el acceso a un cuidado infantil asequible y a una educación gratuita y de alta calidad es esencial para garantizar la igualdad de oportunidades y romper el ciclo de la pobreza. Sin embargo, menos de la mitad de los países europeos han alcanzado el objetivo marcado en 2002: facilitar una atención infantil a, al menos, un tercio de todos los niños y niñas menores de tres años en En toda Europa, el 13% de los niños abandonan la escuela después del primer nivel de secundaria y no están en programas de formación u otros programas de educación. Esta cifra alcanza el 25% en algunos países. Una vivienda inadecuada y prohibitiva en precio es otro aspecto relevante de la pobreza y la exclusión. En la UE, alrededor de un 11% de los niños viven en hogares que destinan más del 5
6 Pobreza infantil y exclusión social en Europa. resumen ejecutivo 40% de los ingresos disponibles en gastos de la vivienda. En algunos países incluso sobrepasa el 30%. Hay muchos niños (el 17% en toda Europa) que viven en casas con goteras en el techo, humedades en el suelo o marcos de ventanas podridos. La pobreza y la exclusión social infantil son una cuestión de derechos de los niños y las niñas y deberían abordarse a través de un enfoque de derechos. Según la Convención de las Naciones Unidas (ONU) sobre los Derechos del Niño, firmada y ratificada por cada uno de los países europeos, todos los niños y las niñas tienen derecho a desarrollar completamente su potencial social, emocional, cognitivo y físico, independientemente de las circunstancias de sus familias. 5 Estos derechos incluyen el derecho a un nivel de vida adecuado, a servicios como educación y salud, a ser protegidos, a participar, al tiempo libre, al juego y a la cultura. Sin embargo, la pobreza y la exclusión social impiden que los niños y las niñas de Europa disfruten de esos derechos, y limitan sus oportunidades de adquirir las habilidades y capacidades que les posibilitarían salir de la pobreza. La recesión económica está erosionando aún más esos derechos. El 20 de febrero de 2013, la Comisión Europea (CE) adoptó su Recomendación sobre pobreza y bienestar infantil, Invertir en la infancia: romper el ciclo de las desventajas 6 como parte de su Paquete de Inversión Social. La Recomendación es una herramienta fundamental para, y contribuye a combatir la pobreza infantil en Europa, y para ello coloca en el centro de los esfuerzos y esto es crucial los derechos de los niños, el interés superior del niño, la igualdad de oportunidades y el apoyo a los más desfavorecidos. Save the Children insta a todos los Estados de la UE a implementar la Recomendación y a la CE a crear un seguimiento anual y un proceso de evaluación para medir dicha implementación. También instamos a todos los países europeos, a las instituciones de la UE y a quienes diseñan las políticas a que desarrollen estrategias y planes que aspiren a reducir la pobreza infantil desde una perspectiva de derechos de la infancia, con un enfoque transversal y paneuropeo. Invertir en la infancia debería ser un principio fiscal a nivel europeo, nacional, regional y local. Instamos a la Comisión Europea a que desarrolle indicadores de amplio espectro para medir la pobreza y la desigualdad infantil junto con los Estados miembros de la UE, con el fin de comprometerse a objetivos concretos de reducción de la pobreza infantil dentro de las prioridades de política estratégica de la UE post
7 INTRODUCCIÓN La actual crisis económica, financiera y social de Europa está creando un aumento de la pobreza y la exclusión social infantil en términos absolutos y relativos en todo el continente. Cerca de 27 millones de niños y niñas corren el riesgo de caer en la pobreza y la exclusión social. 7 Incluso en los países que han experimentado crecimiento económico en los últimos años, no todo el mundo ha tenido su parte de prosperidad; los niños en particular, no. La brecha entre ricos y pobres está creciendo, incluyendo los tradicionalmente igualitarios estados del bienestar nórdicos. La crisis económica y financiera ha golpeado los sistemas de empleo y bienestar, y desde que comenzó, en 2008, ha afectado gravemente a los niños y las niñas de toda Europa. Entre 2008 y 2012, el número de niños en riesgo de pobreza o exclusión social en Europa creció en un millón, 8 con un aumento de alrededor de medio millón solo en un año, entre 2011 y 2012, 9 haciendo aún más urgente que se actúe ahora y que se reduzca y prevenga la pobreza infantil a través de un enfoque basado en los derechos. Crecer en una situación de pobreza puede afectar dramáticamente a las oportunidades de los niños y las niñas y negarles sus derechos. La pobreza infantil no es solo injusta desde el punto de vista ético, sino que también representa un problema social y económico. La pobreza infantil no solo significa que no se cubran las necesidades básicas de los niños, como alimento, vestido y vivienda, también significa que no puedan participar en actividades deportivas, culturales y otras actividades de ocio. Además, los niños y las niñas que crecen en una situación de pobreza tienen menos probabilidades de adquirir destrezas y capacidades que les permitan salir de la pobreza como adultos y contribuir al bienestar general de la sociedad. 10 No tiene sentido soñar con algo que cuesta dinero. Niño de 12 años, Islandia De acuerdo con la estrategia Europa para un crecimiento inteligente, sostenible e inclusivo, al menos 20 millones de personas en Europa habrán salido de la pobreza o la exclusión social para ese año. Sin embargo, en estos momentos Europa se está alejando de alcanzar dicho objetivo, basado en el indicador compuesto AROPE. El AROPE es el indicador básico en Europa 2020 para medir la pobreza y la exclusión social. Es una medida compuesta por tres subindicadores: en riesgo de pobreza, privación material grave y muy baja intensidad laboral (para más detalles, véase el Apéndice). Aún así, el AROPE no es capaz de incluir factores esenciales que afectan al bienestar no monetario o no material de los niños y las niñas. El 20 de febrero de 2013, la Comisión Europea (CE) adoptó su Recomendación sobre pobreza y bienestar infantil, Invertir en la infancia: romper el ciclo de las desventajas 12 como parte de su Paquete de Inversión Social. La Recomendación es una herramienta fundamental para, y contribuye a, combatir la pobreza infantil en Europa. Save the Children da la bienvenida en particular al enfoque de la Comisión, que sitúa en el centro de los esfuerzos los derechos de los niños y las niñas, el interés superior del niño, la igualdad de oportunidades y el apoyo a los más desfavorecidos. Con estos tres pilares interconectados (garantizar el acceso a recursos adecuados, a servicios de calidad asequibles y a la participación), la Recomendación es un importante incentivo para que los Estados de la UE actúen de forma concreta y enérgica. Save the Children cree que la Recomendación de la CE debería implementarse ya y, al hacerlo, los Estados deberían buscar soluciones universales, que beneficien e impliquen a todos los niños y niñas, incluyendo a los más vulnerables y a los que sufren más privaciones para evitar que sean estigmatizados y excluidos. 7
8 Pobreza infantil y exclusión social en Europa Las medidas monetarias proporcionan solo una imagen parcial de la naturaleza compleja de la pobreza y la exclusión social y el impacto que tienen en la vida de los niños y las niñas. Por eso, este informe ofrece una imagen más amplia de las causas y los efectos de la pobreza infantil y explica por qué un enfoque basado en los derechos es esencial para abordarla y prevenirla. En los Capítulos 1 a 4, Save the Children analiza los datos disponibles de Eurostat en relación con los niños y las niñas en riesgo de pobreza o exclusión social, así como los datos sobre el acceso a la atención a la primera infancia y sobre el abandono escolar prematuro. Los países que cubren los datos de Eurostat son los 28 países de la Unión Europea (UE) más Islandia, Noruega y Suiza. Nuestra investigación muestra que la efectividad de las intervenciones estatales redistributivas (tanto en términos de nivel de gasto como en transferencias sociales diseñadas específicamente para beneficiar a los niños y las niñas) representa un factor importante que influye en la pobreza infantil en todo el continente, junto con el empleo (condiciones y salarios). El Capítulo 1 se fija en las cifras de niños afectados por la pobreza en Europa, dónde están, quiénes son y en algunos factores que influyen sobre los niveles de pobreza, como los niveles de empleo de los padres la efectividad de las transferencias sociales, la composición del hogar o el impacto de la actual crisis financiera. El Capítulo 2 examina cómo la desigualdad pone a los niños en riesgo de pobreza y los factores que colocan a los niños y las niñas ante un riesgo mayor, incluyendo el nivel educativo y el lugar de nacimiento de los padres. incluyendo todos los Estados europeos tiene la obligación que defender: unos derechos que la pobreza erosiona. Sugerimos algunas medidas que los gobiernos e instituciones europeas pueden emplear para mitigar los efectos de la pobreza y, a largo plazo, reducirla y evitarla. Finalmente, redactamos una serie de conclusiones y hacemos recomendaciones dirigidas a los gobiernos e instituciones europeas, en particular, apoyar la implementación de la tan esperada Recomendación de la CE, Invertir en la infancia: romper el ciclo de las desventajas. Todas las estrategias, planes y acciones que aspiren a reducir y prevenir la pobreza infantil deberían desarrollarse desde una perspectiva de derechos de los niños y las niñas, entendiendo las necesidades y las situaciones de éstos. A los niños se les tiene que ofrecer la oportunidad de participar en todas las decisiones que les afecten, incluyendo el desarrollo, la implementación y la evaluación de las políticas. Quienes toman decisiones y diseñan las políticas deberían aplicar un enfoque transversal en consulta con la sociedad civil y aprender mediante el intercambio de políticas y prácticas de toda Europa. Deberían hacer un uso eficaz de todos los recursos disponibles para alcanzar cambios inmediatos, positivos y duraderos para los niños y las niñas. Invertir en la infancia debería ser un principio fiscal a nivel europeo, nacional, regional y local, reconociendo que los recursos asignados a los niños hoy traerán beneficios para toda la sociedad, ahora y en el futuro. El Capítulo 3 explora el impacto que la falta de acceso al cuidado infantil y la educación tienen sobre la probabilidad de que un niño o niña se encuentre en una situación de pobreza. El Capítulo 4 analiza los efectos de una vivienda inadecuada o no asequible. El Capítulo 5 explica el enfoque basado en derechos para abordar la pobreza infantil y la exclusión social. Esboza los derechos de los niños que cada estado que ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas En nuestro análisis el término Europa se refiere a los 28 miembros de la Unión Europea (UE) junto con Noruega, Islandia y Suiza. La UE 28 se refiere a los 28 miembros de la UE (excluidos Noruega, Islandia y Suiza). En el caso de las tasas de pobreza o exclusión social entre 2008 y 2012, se utiliza el término UE 27 ya que Croacia no era miembro de la UE en
9 1 Niños y niñas en riesgo de pobreza o exclusión social En 2012, el último año para el que existen datos disponibles, casi 27 millones de niños y niñas en Europa estaban en riesgo de pobreza o exclusión social (en los Estados miembros de la UE 28 más Islandia, Noruega y Suiza). 13 En los Estados miembros de la UE 28, el 28% del total de la población menor de 18 años se encontraba en riesgo de pobreza o exclusión social, el 20,8 % de los niños y las niñas vivían en hogares con ingresos disponibles por debajo del 60% de la mediana nacional, el 9% vivía en hogares con muy baja intensidad laboral y el 11,8% en hogares con privaciones materiales. 14 Para mí ser pobre es cuando no tienes dinero... no tienes nada que ponerte, no tienes nada que comer. Niña de 7 años, Rumanía. La pobreza en Europa no tiene pasaporte. En todos los países europeos hay niños y niñas que viven en situación de pobreza, pero, como muestra el Gráfico 1 (en la siguiente página), el porcentaje de niños en riesgo de pobreza o exclusión social varía sustancialmente de país a país, dependiendo de su trayectoria histórica y socio-económica. En los países nórdicos (Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia e Islandia) y Eslovenia, Holanda, Alemania, Suiza y la República Checa, entre el 12 y el 19% de los niños viven en riesgo de pobreza o exclusión social. En Grecia, Hungría y Letonia la cifra asciende hasta el 35-41%; y en Rumanía y Bulgaria se sitúa por encima de la mitad de los niños, un 52%. Tendemos a asumir que los niños que más riesgo sufren de caer en una situación de pobreza o exclusión social son aquellos que viven en países con PIB más bajos. Pero esta percepción no siempre coincide con la realidad. Países miembros del G8, como Italia y Francia, con un PIB per capita de entre , tienen entre una quinta y una tercera parte de sus niños en riesgo de pobreza o exclusión social. En Irlanda, que tiene uno de los PIB per capita más altos de Europa (alrededor de ), el 34% de los niños están en riesgo de pobreza o exclusión social. 15 La riqueza de un país no beneficia automáticamente a los más desfavorecidos de la sociedad, salvo que se (re)distribuya a través de los ingresos por trabajo o transferencias sociales (subsidios y planes directos e indirectos para los niños y las familias). La pobreza infantil está estrechamente relacionada con un apoyo económico insuficiente del sistema de bienestar, junto con las pobres condiciones laborales de los padres (en términos tanto de tiempo empleado como de niveles salariales). 16 La riqueza de un país no beneficia automáticamente a los más desfavorecidos de la sociedad, salvo que se (re)distribuya a través de los ingresos por trabajo o por transferencias sociales (beneficios y planes directos e indirectos para los niños y las familias). Participación en el mercado de trabajo El nivel de empleo de los padres desempeña un papel fundamental a la hora de determinar el 9
10 Chipre Gráfico 1: Niños en riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE) (%) 2012 Islandia 16,0% Finlandia 14,9% Suecia 19,4% Noruega 11,9% Dinamarca Reino Unido 15,3% 31,2% Holanda Irlanda 16,9% 34,1% Bélgica 23,4% Luxemburgo 24,6% Alemania Francia 18,4% 23,2% Portugal 27,8% Suiza 18,8% España 33,8% Italia 33,8% Austria 20,9% Malta Eslovenia 29,7% 16,4% Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014) Datos de Irlanda referidos a Estonia 22,4% Polonia 29,3% Croacia 33,8% Letonia 40,0% Lituania 31,9% República Checa 18,8% Eslovaquia 26,6% Hungría 40,9% Rumania 52,2% Bulgaria 52,3% Grecia 35,4% 27,5% Pobreza infantil y exclusión social en Europa En la estrategia Europa 2020, la UE ha adoptado un factor compuesto para medir el riesgo de pobreza o exclusión social, el AROPE (en riesgo de pobreza o exclusión social). Este indicador europeo está compuesto por tres sub-indicadores: 1) Hogares con nivel de ingresos bajo el umbral de la pobreza relativa (60% de la mediana nacional). 2) Hogares con baja intensidad de empleo, donde los miembros que podrían trabajar (entre 18 y 59 años) trabajaron menos del 20% de las horas que podrían trabajar durante el pasado año. 3) Personas en situación de privación material severa que, por no disponer de recursos económicos suficientes, carecen de 4 ó más de los siguientes elementos: mantenerse al corriente de pago de la hipoteca o alquiler y facturas corrientes, tener una temperatura adecuada en el hogar durante los meses de invierno, irse de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año, una comida de carne, pollo o pescado (o su equivalente vegetariano) al menos cada dos días, capacidad para afrontar gastos imprevistos, teléfono, televisión en color, lavadora, coche. El AROPE para los niños se obtiene extrapolando los datos para individuos menores de 18 años. Los niños presentes en varios de los sub-indicadores se contabilizan sólo una vez. Niños y niñas en riesgo de pobreza o exclusión social 11,9% 16,9% 17,0% 22,4% 22,5% 29,7% 29,8% 40,9% 41,0% 52,3% 10
11 nivel de pobreza infantil de un hogar. Participar en el mercado de trabajo y obtener unos ingresos mínimos y suficientes es esencial para garantizar unos ingresos adecuados en el hogar. Además, el empleo aumenta la autoestima de los padres, incrementando su autonomía e independencia. También puede contribuir al bienestar de los niños y las niñas, no solo porque refuerza la situación material del hogar, sino también porque ayuda a estabilizar la rutina de la familia, fortalece la ética del trabajo y proporciona estabilidad a la vida de los niños. 17 En Europa se están observando riesgos de pobreza mayores entre los niños que viven en hogares con una intensidad laboral muy baja (por debajo del 20% del potencial de los padres), comparados con aquellos con alta intensidad laboral (55-85%). 18 La diferencia agregada en la cuota de niños en riesgo de pobreza entre los hogares con alta y baja intensidad laboral para los miembros de la UE 28 es de 56,7% (Gráfico 2). Se excluyen Noruega, Islandia y Suiza. Esto significa que los hijos e hijas de padres con muy baja intensidad laboral tienen un 56,7% más de probabilidades de estar en riesgo de pobreza o exclusión social que aquellos cuyos padres trabajan con intensidad. Sin embargo, la mera participación en el mercado laboral no es necesariamente suficiente para escapar de la pobreza o de la exclusión social. También es crucial la calidad del empleo, tanto en términos de ingresos como de tiempo disponible para apoyar a los niños y niñas. Los niños y niñas cuyos padres tienen una muy baja intensidad laboral tienen el 56,7% más de probabilidades de estar en riesgo de pobreza o exclusión social que aquellos cuyos padres tienen una alta intensidad. Algunos países (como Islandia, Dinamarca, Noruega y Rumanía) presentan menores diferencias de niños en riesgo de pobreza entre los hogares con la más alta y la más baja intensidad laboral (entre 11 y 34 puntos porcentuales). Por el contrario, en 21 países las diferencias están por encima de 50 puntos porcentuales, incluyendo países tradicionalmente considerados igualitarios o con ingresos medios o altos (como Italia, España, Francia, Bélgica, Alemania, Austria y Finlandia). Sin embargo, la persistencia del riesgo de pobreza infantil entre hogares con alta intensidad de trabajo tales como Rumanía, Lituania, Portugal, 1 niños y niñas en riesgo de exclusión social 100 Gráfico 2: Niños en riesgo de pobreza (%) según la intensidad de trabajo del hogar Alto Islandia Noruega Suiza EU 28 Dinamarca Reino Unido Irlanda Muy bajo Holanda Chipre Suecia Finlandia Luxemburgo Austria Bélgica Alemania Lituania Malta Rumanía Estonia Croacia República Checa Letonia Portugal Francia Hungría Polonia Italia Bulgaria España Grecia Eslovenia Eslovaquia Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014) Datos de Irlanda referidos al Riesgo de pobreza referido únicamente al porcentaje de niños que viven en hogares con ingresos disponibles por debajo del 60% de la media nacional. 11
12 Pobreza infantil y exclusión social en Europa España, Grecia, Letonia, Eslovaquia, Polonia o Luxemburgo (Gráfico 2) subraya el hecho de que el acceso al mercado de trabajo no garantiza un estándar básico de vida para las familias ni, por lo tanto, para los niños y niñas. Además, la interrelación entre empleo y apoyo del estado se plasma en la proporción de niños en riesgo de pobreza en hogares con baja intensidad de trabajo, que básicamente refleja el escaso apoyo económico fuera del trabajo, o las limitadas e ineficaces transferencias sociales (las transferencias sociales representan un tercio de los ingresos brutos en familias con niños que viven por debajo del umbral de la pobreza). 19 Los países con una desigualdad alta en cuanto a condiciones de empleo y con sistemas de transferencias sociales que no son capaces de redistribuir la riqueza para beneficiar a los niños y las niñas más desfavorecidos, tienen las tasas más altas de pobreza infantil de Europa. 20 En cambio, los países nórdicos históricamente han tenido una proporción inferior de niños en riesgo de pobreza como consecuencia de políticas que han favorecido el empleo, en especial el empleo femenino (y empleo femenino de alta calidad en términos de salarios y flexibilidad horaria), por una parte, y transferencias sociales generosas y muy eficaces (porque están centradas en los niños), por otra. 21 Últimamente estas políticas han cambiado y el resultado es un aumento en las tasas de pobreza infantil. Los países con una desigualdad alta en cuanto a condiciones de empleo y con sistemas de transferencias sociales que no son capaces de redistribuir la riqueza para beneficiar a los niños y las niñas más desfavorecidos, tienen las tasas más altas de pobreza infantil de Europa. La eficacia de las transferencias sociales Las transferencias sociales pueden tener un impacto importante en el nivel de pobreza infantil. Pero en qué medida son eficaces para reducir el riesgo de pobreza entre los niños y las niñas, depende sobre todo del nivel de gasto directamente dirigido a apoyar a las familias y los propios niños. El diseño de los sistemas de transferencias sociales es también un factor relevante. Los países con menos niños en situación de pobreza (los países nórdicos, Austria, Eslovenia y Holanda) son aquellos con un gasto consistente y específicamente diseñado para abordar las causas profundas de la pobreza infantil. Estos países emplean medidas que se dirigen a las familias, como por ejemplo, vivienda social, acceso a un empleo y a permiso parental, un salario mínimo, prestaciones por desempleo, deducciones fiscales y acceso a la educación y a la atención a la primera infancia, con prestaciones y apoyo universales para los más vulnerables. En Grecia, Italia, Portugal, Polonia y España, unos niveles de gasto más bajos están asociados a una falta de estrategias centradas en los niños para abordar la pobreza infantil. 22 En Irlanda, aunque los efectos de las transferencias sociales son sólidos, la proporción de niños en riesgo de pobreza o exclusión social antes y después de la intervención del estado está entre las más altas de Europa. Las transferencias sociales pueden tener un impacto importante en el nivel de pobreza infantil. Pero en qué medida son eficaces en reducir el riesgo de pobreza entre los niños y las niñas, depende sobre todo del nivel de gasto directamente dirigido a apoyar a las familias y los propios niños. En España, el 33,8% de los niños y niñas viven en riesgo de pobreza o exclusión social Fuente: EU-SILC
13 TASA DE POBREZA RELATIVA EN MENORES DE 18 AÑOS Reino Unido 18,5% Bélgica 16,7% Luxemburgo 22,6% Alemania 15,2% Francia 19,0% Islandia 10,0% Noruega 8,3% Dinamarca 10,2% Holanda 13,2% Finlandia 11,1% Suecia 14,6% Estonia 17,0% Polonia 21,5% En España, el 29,9% de los niños y niñas viven bajo el umbral de pobreza relativa Letonia 24,4% Lituania 20,8% Eslovaquia 21,9% Hungría 22,6% República Checa 13,9% Rumanía 34,6% 1 niños y niñas en riesgo de exclusión social Fuente: EUROSTAT Portugal 21,7% Suiza 17,7% España 29,9% Austria 17,5% Italia 26,0% Malta 23,1% Eslovenia 13,5% Croacia 22,3% Grecia 26,9% Bulgaria 28,2% Chipre 13,9% Foto: Aitor Lara /Save the Children La tasa de pobreza relativa El indicador con el que habitualmente se cuantifica la situación de pobreza de un país es la tasa de pobreza relativa. Es decir, el porcentaje de población que vive en hogares cuyos ingresos les sitúan por debajo del umbral de pobreza. Este indicador mide la cantidad de población que se encuentra en situación de pobreza a partir del nivel de ingresos que se considera bajo (inferior al 60%) en relación al nivel de ingresos del propio país. Según los últimos datos de la Encuesta de Ingresos y Condiciones de Vida del Eurostat, en 2012 el porcentaje de población infantil viviendo en hogares por debajo de este umbral era del 29.9 en España. Este dato nos sitúa en el segundo lugar por detrás de Rumanía. Como se explica más adelante, la tasa de pobreza relativa es un subindicador del indicador AROPE. 13
14 Chipre Pobreza infantil y exclusión social en Europa Gráfico 3: Descenso en el riesgo de pobreza entre niños después de las transferencias sociales (%) 2012 Reino Unido 26,1% Irlanda 32,0% Bélgica 15,3% Luxemburgo 23,2% Alemania 15,6% Francia 15,1% Portugal 7,9% Islandia 21,2% España 6,9% Suiza 10,6% Noruega 19,6% Dinamarca 14,3% Holanda 10,6% Finlandia 18,9% Suecia 17,3% Austria 19,5% Italia 7,1% Malta 11,4% Eslovenia 12,3% Estonia 11,6% Polonia 7,4% Croacia 11,5% Letonia 9,7% Eslovaquia 9,3% Grecia 2,9% Descenso en el riesgo de pobreza entre niños debido a las transferencias sociales: reducción antes después Lituania 14,5% República Checa 12,1% Hungría 20,5% Rumania 7,6% 2,9% 7,9% 8,0% 12,3% 12,4% 17,3% 17,4% 23,2% 23,3% 32,0% Bulgaria 7,7% 11,6% 49,1 44,6 45,8 42,2 43,1 antes después 35,3 35,9 36, ,2 32,3 33,1 33,8 34,1 34,1 34,1 29,6 29,8 30,8 31,2 31,2 27,9 28,3 28,6 28, ,6 24,5 25,5 25,8 23, ,2 29,9 26,9 22,7 24,4 22,3 20,8 22,6 22,6 17,5 18,5 17,1 50% 40% 30% 20% 10% 0% 26 21,5 21,7 21,9 17,7 16, ,9 13,5 13,9 15,2 13, ,2 11,1 10 8,3 Holanda Dinamarca Chipre Eslovenia República Checa Noruega Suiza Estonia Polonia Portugal Grecia Finlandia Alemania Eslovaquia Islandia Bélgica Suecia Italia Croacia Malta Letonia Francia Lituania Bulgaria España Austria Rumanía Hungría Reino Unido Luxemburgo Irlanda Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014) Datos de Irlanda referidos a
15 Chipre Gráfico 4: Diferencia entre los niños en riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE) (%) entre 2012 y 2008 Reino Unido 1,6% Francia 2,0% Irlanda 7,5% Luxemburgo 3,7% Bélgica 2,1% Portugal -1,7% Alemania -1,7% Islandia 2,8% España 3,2% Suiza -2,9% Noruega -1,1% Dinamarca 2,6% Holanda 1,4% Finlandia -0,2% Suecia 4,8% Austria 0,5% Italia 4,7% Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014) Datos de Irlanda referidos a Croacia excluida (no hay datos disponibles de Malta 6,2% Eslovenia 1,1% Estonia 3,0% Polonia -3,6% Letonia 7,6% República Checa 0,2% Grecia 6,7% Lituania 2,5% Eslovaquia 2,3% Hungría 7,5% Rumanía 1,0% Bulgaria 8,1% 6,0% Diferencias entre los niños en riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE) (%) entre 2008 y ,6% 0% 0,1% 1,6% 1,7% 3,2% 3,3% 4,8% 4,9% 8,1% Descenso Aumento 52,2 51,2 52,3 44,2 40,9 40 AROPE 2012 AROPE ,4 32,9 27,8 29,5 29,3 29,7 31,2 29,6 31,9 29,4 33,8 29,1 33,8 30,6 34,1 32,4 33,4 28,7 18,4 20,1 18,8 18,6 18,8 21,7 19,4 20,9 20,4 22,4 19,4 23,2 21,2 23,4 21,3 24,6 20,9 26,6 24,3 27,5 21,5 26,6 23,5 11, ,9 15,1 15,3 12, ,2 16,4 15,3 16,9 15,5 14,6 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0% Noruega Finlandia Dinamarca Islandia Eslovenia Holanda Alemania República Checa Suiza Suecia Austria Estonia Francia Bélgica Luxemburgo Eslovaquia Chipre Portugal Polonia Malta Reino Unido Lituania Italia España Irlanda Grecia Letonia Hungría Rumanía Bulgaria 1 niños y niñas en riesgo de exclusión social 15
16 Pobreza infantil y exclusión social en Europa Como se observa en el Gráfico 3, las políticas estatales en países como Grecia, Italia, España, Polonia, Rumanía, Bulgaria y Portugal, tienen un bajo impacto en la reducción del riesgo de pobreza entre los niños y las niñas (una reducción de entre el 3 y el 8% antes y después de las transferencias sociales), comparados con los países nórdicos, donde las transferencias sociales hacen posible que esa reducción sea mucho mayor (alrededor del 18%). 23 El efecto de la crisis financiera Al haber golpeado a los sistemas de empleo y de bienestar, la crisis financiera y económica que comenzó en 2008 ha afectado gravemente a los niños y las niñas de toda Europa. Entre 2008 y 2012, el número de niños en riesgo de pobreza o exclusión social en Europa aumentó en 1 millón, 24 con un incremento de alrededor de medio millón solo en un año, entre 2011 y 2012 (UE 28 más Islandia, Noruega y Suiza). Para los miembros de la UE (excluyendo Croacia), el porcentaje de niños en riesgo de pobreza o exclusión social pasó del 26,5% al 28% entre 2008 y La crisis ha reducido los ingresos y ha conducido a un deterioro inmediato del bienestar y el desarrollo infantil en general, desde la nutrición y la salud, hasta las oportunidades educativas y el ocio. Tal y como destaca el Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento para 2014 de la Comisión Europea, 26 Europa puede estar perdiendo elementos importantes para su potencial futuro económico, cultural y social, ya que es en los primeros años de vida cuando se forman las habilidades cognitivas y socio-emocionales. Entre 2008 y 2012, el número de niños en riesgo de pobreza o exclusión social en Europa aumentó en 1 millón, con un crecimiento de alrededor de medio millón en solo un año, entre 2011 y Como indica el Gráfico 4, solo seis países (Polonia, Suiza, Alemania, Portugal, Noruega y Finlandia) han experimentado un descenso en la proporción de niños en riesgo de pobreza o exclusión social entre 2008 y Antes solía ir al cine con papá y mamá. Tenía libros, iba a las excursiones del colegio y ellos podían pagar la hipoteca. Ahora no podemos hacer nada de eso. Niño de 8 años, España. Incluso países como Austria, Bélgica, Croacia, la República Checa, Dinamarca, Estonia, Francia, Letonia, Lituania, Malta, Eslovenia y Suecia, cuyas tasas de PIB experimentaron un crecimiento positivo en 2010/2011, no registraron una disminución de la pobreza infantil. 27 Una de las razones principales es que muchos países europeos, después de haberse embarcado en políticas de estímulo de gasto público en 2008, empezaron a reducir el gasto y a recortar las transferencias sociales, incluyendo los programas de ayudas económicas por hijos y la esencial atención sanitaria infantil. 28 Este empeoramiento de la situación surge del creciente desempleo, especialmente del desempleo de larga duración, y las deterioradas condiciones de trabajo, con recortes en los niveles salariales o reducciones de la jornada, y una caída de los ingresos disponibles acompañada de una subida de los precios de los alimentos básicos, la energía y los servicios. Dinamarca: Un niño de dos años juega en un parque de Copenague. Foto: Helle Kjærsgaard /Red Barnet 16
17 2 Desigualdad: la causa profunda de la pobreza y la exclusión social La desigualdad es una de las principales causas y consecuencias de la pobreza y la exclusión social infantil. Los niños y las niñas europeos que han nacido en barrios o regiones desfavorecidas económica y socialmente, cuyos padres tienen bajos niveles de formación y empleo, o cuyos padres son migrantes, tienen más probabilidades de vivir en familias con menos ingresos disponibles o en una vivienda inadecuada. También es más probable que tengan un acceso limitado a los servicios de salud y a la educación y a los cuidados a la primera infancia. Estos niños comienzan sus vidas en situación de desventaja y es posible que crezcan en desventaja. Sin apoyo, probablemente continuarán con la transmisión intergeneracional de la pobreza y la exclusión social. 29 Nunca he invitado a mis amigos de clase a casa... pienso en todas las preguntas que no podría contestar. Dónde trabaja tu padre...? Qué podría decir? Mi padre recibía ayudas sociales en ese momento, como mi madre. Me juzgaban por lo que hacían mis padres, o en este caso, por lo que no hacían. Niño de 14 años, Noruega. En su principio de no discriminación, la Convención sobre los Derechos del niño de Naciones Unidas afirma que las oportunidades para el desarrollo humano y social deberían ser equitativamente dadas a todos los niños y las niñas, independientemente del historial y el origen de su familia. En general, los países caracterizados por altos niveles de desigualdad son los que tienen más probabilidad de tener también un alto índice de niños en situación de pobreza o exclusión social. La pobreza la determina cómo (a quién y en qué medida) se (re)distribuye la riqueza en un país, más que la riqueza general del país. 30 En general, los países caracterizados por altos niveles de desigualdad son los que tienen más probabilidad de tener también un alto índice de niños en situación pobreza o exclusión social. La pobreza la determina cómo (a quién y en qué medida) se (re)distribuye la riqueza en un país, más que la riqueza general del país. Los niños sufren las consecuencias de la pobreza El aspecto más llamativo de la desigualdad es la discriminación a la que se enfrentan los niños simplemente por ser niños. Mientras que un adulto puede estar en riesgo de caer en una situación de pobreza o exclusión social de forma temporal, sin mayores consecuencias a largo plazo, en el caso de los niños y las niñas los efectos negativos pueden durar toda la vida. 31 Como muestra el Gráfico 5, en casi todos los países europeos la cuota de niños en riesgo de pobreza o exclusión social es más alta que la de adultos. Solo en siete países Eslovenia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Alemania, Estonia y Lituania existe un mayor riesgo de pobreza o exclusión social para los adultos, pero las diferencias son pequeñas, variando entre 0,7 y 4,7 puntos porcentuales. Las mayores diferencias en el riesgo de pobreza o exclusión entre niños 17
18 Pobreza infantil y exclusión social en Europa Rumanía Hungría Malta Reino Unido Luxemburgo Eslovaquia España Irlanda Francia Letonia Italia Islandia República Checa EU 28 Bulgaria Polonia Portugal Austria Holanda Bélgica Croacia Suiza Suecia Grecia Chipre Lituania Estonia Alemania Noruega Finlandia Eslovenia Dinamarca Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014) Datos de Irlanda referidos a Gráfico 5: Diferencia en el AROPE entre niños y adultos (%) 2013 El riesgo de pobreza o exclusión social es mayor para los niños que para los adultos. Sólo siete países Lituania, Estonia, Alemania, Noruega, Finlandia, Eslovenia y Dinamarca tienen un mayor riesgo de pobreza o exclusión social como adulto que como niño y adultos (más de un 5%) se encuentran en Rumanía, Hungría, Malta, Luxemburgo, Eslovaquia, España, Irlanda y Francia. En Rumanía y Hungría el riesgo de pobreza o exclusión social para un niño es de un 10% más. El riesgo de pobreza o exclusión social es mayor para los niños que para los adultos. Sólo en siete países Lituania, Estonia, Alemania, Noruega, Finlandia, Eslovenia y Dinamarca, el riesgo de pobreza o exclusión social es mayor para los adultos que para los niños. La educación de los padres y madres En todos los países europeos el riesgo de pobreza o exclusión social entre los niños está fuertemente asociado al nivel educativo de los padres. Estas desigualdades no indican una falta de cuidado por parte de padres y madres con niveles educativos más bajos, sino más bien que unos progenitores con altos niveles educativos normalmente pueden ganar más dinero. Niveles educativos inferiores a menudo pueden significar que los padres tienen menos ingresos disponibles procedentes de sueldos y salarios. Ya que casi siempre las circunstancias de los niños y las niñas dependen del historial de sus padres y familia, una falta de educación puede ser un factor de riesgo importante en la pobreza o exclusión social infantil. Los niños de padres con niveles educativos más bajos (pre-primaria, primaria o primer ciclo de secundaria) tienen más probabilidades de estar en riesgo de pobreza o exclusión social que aquellos cuyos padres tienen niveles educativos más altos (segundo ciclo de secundaria, superior). Esta tendencia se ha intensificado desde El porcentaje de niños en riesgo de pobreza en los países de la UE (excluyendo Croacia) subieron del 55,3% al 61% para aquellos niños cuyos padres tienen unos niveles inferiores de educación, mientras que aumentó solo en 0,5% para aquellos con padres con estudios superiores. Los niños de padres con niveles educativos más bajos (pre-primaria, primaria o primeros ciclos de secundaria) tienen más probabilidades de estar en riesgo de pobreza o exclusión social que aquellos cuyos padres tienen niveles educativos más altos. 18
19 Chipre Gráfico 6: Diferencia en el AROPE (%) nivel educativo alto/bajo de los padres 2012 Islandia 30,8% Finlandia 38,1% Suecia 45,8% Noruega 40,8% Reino Unido 61,7% Dinamarca 33,7% Estonia 41,8% Irlanda 45,9% Holanda 31,2% Polonia 67,3% Luxemburgo 38,8% Francia 53,0% Bélgica 47,7% Alemania 59,6% Portugal 33,5% España 42,3% Suiza 46,9% Austria 33,6% Italia 48,4% Malta 46,0% Eslovenia 46,9% Croacia 69,9% Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014). Diferencia del riesgo de pobreza o exclusión social de los niños, según nivel educativo alto-bajo de los padres 30,8% 33,7% 33,8% 42,3% 42,4% 48,4% 48,5% 61,7% Bajo Alto 46,6 47,5 49,3 41,6 42,5 44,6 37,9 39,5 40,1 10,4 7,1 8,9 8,7 6 6,4 6,5 5,8 3,3 Islandia Portugal Dinamarca Holanda Austria Finlandia Noruega Luxemburgo Malta Letonia 60,9% Eslovaquia 77,8% Lituania 67,6% República Checa 71,7% Hungría 77,9% 61,8% 77,9% 75,3 68,2 70, ,4 60,2 61,2 55,2 57,6 57, ,5 53,2 15,3 18,1 15,2 11,4 13,6 13,2 12,5 13,6 8,3 10 8,2 8,6 4,6 Eslovenia Estonia Suiza España Chipre Italia Suecia Bélgica Francia Irlanda Alemania Grecia Reino Unido Rumanía 72,5% Bulgaria 71,9% 87,1 88,9 76,5 77,3 77,6 79,2 75,4 16,4 14,6 11,6 11 8,1 7,7 4,8 Polonia República Checa Letonia Croacia Lituania Rumanía Hungría Grecia 55,6% 44,1% 90,2 90,2 18,3 12,4 100% 80% 60% 40% 20% 0% Eslovaquia Bulgaria 2 desigualdad: la causa profunda de la pobreza y la exclusión social 19
20 Pobreza infantil y exclusión social en Europa El Gráfico 6 muestra cómo en algunos países existen diferencias más pequeñas en el ratio de niños en riesgo de pobreza o exclusión social entre los niveles educativos más altos y más bajos de los padres. Islandia. Holanda, Austria, Portugal, Dinamarca, Finlandia y Luxemburgo. Sin embargo, estas diferencias aún varían entre 30-40%. Por el contrario, en 24 países existen diferencias de más de 40 puntos porcentuales, incluyendo países considerados igualitarios como Francia, Bélgica, Suecia y Noruega. Además, en 9 países se observan diferencias de más de 60 puntos, incluyendo la República Checa, Eslovaquia, Rumanía, Hungría, Bulgaria, Polonia, Lituania, Croacia y Letonia. El Gráfico 6 refleja que, en la mayor parte de los casos, los países donde las desigualdades son menos prominentes en términos de nivel educativo de los padres, se caracterizan por tener una proporción menor de niños en riesgo de pobreza o exclusión social. Sin embargo, incluso los países con niveles relativamente bajos de pobreza infantil (y un PIB per capita relativamente alto), como los países nórdicos, Holanda, Eslovenia, Austria, Suiza y Alemania, también discriminan en razón del contexto familiar. Incluso los países con niveles relativamente bajos de pobreza infantil (y un PIB per capita relativamente alto), como los países nórdicos, Holanda, Eslovenia, Austria, Suiza y Alemania, también discriminan en razón del contexto familiar. El país de origen de los padres La probabilidad de que un niño esté en riesgo de pobreza o exclusión social está determinada por el país de nacimiento de los padres (Gráfico 7). En los países de la UE 28, se registran tasas de pobreza más elevadas entre niños cuyos padres han nacido en países extranjeros que entre niños cuyos padres son de uno de los países incluidos en este informe (32,2% frente a 18,3%). 32 Solo se observan diferencias positivas a favor de los niños con padres nacidos en países extranjeros en Bulgaria, Letonia, Irlanda, Portugal y Malta, debido a diferentes tipos de migración. Se encuentran mayores diferencias en España, Bélgica, Grecia, Gráfico 7: Diferencia en riesgo de pobreza (%) entre niños con padres nacidos en un país extranjero y aquellos cuyos padres han nacido en uno de los países incluidos en el informe 2012 España Bélgica Grecia Eslovenia Suecia Francia Austria Chipre Dinamarca Luxemburgo Noruega Finlandia Holanda Suiza EU 28 Hungría República Checa Italia Reino Unido Eslovaquia Croacia Alemania Polonia Estonia Islandia Lituania Malta Portugal Irlanda Letonia Bulgaria Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014) Datos de Rumanía no disponibles / Datos de Bulgaria e Irlanda referidos al Riesgo de pobreza referido únicamente al porcentaje de niños que viven en hogares con ingresos disponibles por debajo del 60% de la media nacional El riesgo de pobreza es mayor para los hijos de padres nacidos en el extranjero que aquellos cuyos padres han nacido en el país incluido en el informe. Las diferencias positivas en favor de los niños con padres nacidos en el extranjero se observan sólo en Bulgaria, Letonia, Irlanda, Portugal y Malta. 20
21 Eslovenia, Suecia y Francia. Todos ellos son países con ingresos medio-altos, lo que indica que la desigualdad basada en el origen o historial de la familia es relativamente alta, incluso en países histórica y culturalmente caracterizados por su fuerte preocupación por la justicia social, como Francia y Bélgica. Los miembros de una familia nacidos en países extranjeros tienen más probabilidad de tener un trabajo de baja remuneración. También pueden tener más probabilidades de experimentar dificultades en el acceso a servicios sociales y de bienestar (como educación y atención a la primera infancia). Composición del hogar La composición del hogar es otro de los factores que más influye en que los niños y las niñas tengan probabilidades de estar en riesgo de pobreza o exclusión social. Los hogares monoparentales, especialmente mujeres, presentan un mayor número de niños en riesgo de pobreza o exclusión social (49,8% frente a 25,2% de la media de los hogares con niños dependientes). También aplica a los hogares con más miembros: dos adultos y al menos tres niños dependientes (30% de índice de pobreza infantil). 33 La recesión de 2008: la brecha se agranda La recesión económica y financiera que comenzó en 2008 ha agravado la situación de los niños ylas niñas en relación a la pobreza en toda Europa. También ha exacerbado las desigualdades y empeorado las condiciones de vida y las oportunidades de los niños cuyos padres y madres poseen un nivel educativo más bajo y un trabajo limitado. Al devaluar los salarios, en particular los de la parte inferior del mercado de trabajo, la crisis y las medidas que han disminuido las ayudas públicas fuera del trabajo han reducido los ingresos disponibles en la mayor parte de las familias desfavorecidas con niños. El Gráfico 8 muestra el deterioro entre los niños con padres con un nivel educativo más bajo (del 5,8% en los países de la UE 27, mientras que ese cambio es solo de un +0,5% en el caso de los niños cuyos padres tienen un mayor nivel educativo). He perdido a todos mis amigos porque no tengo suficiente dinero. Como no puedo salir con ellos, piensan que no quiero estar con ellos. Pero sí que quiero! Solo que no me lo puedo permitir. Niña de 17 años, Suecia 2 desigualdad: la causa profunda de la pobreza y la exclusión social Gráfico 8: Evolución del AROPE (%) en EU 27 según el nivel educativo de los padres ( ) Low Alto Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014). 21
22 Pobreza infantil y exclusión social en Europa Gráfico 9: Evolución de niños en riesgo de pobreza (%) en la UE 27 según la intensidad de trabajo de los padres ( ) Alto Muy bajo Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014). Riesgo de pobreza referido únicamente al porcentaje de niños que viven en hogares con ingresos disponibles por debajo del 60% de la media nacional. Al devaluar los salarios, en particular los de la parte inferior del mercado de trabajo, la crisis y las medidas que han disminuido las ayudas públicas fuera del trabajo, han reducido los ingresos disponibles en la mayor parte de las familias desfavorecidas con niños. Como ya se mostró antes, la desigualdad normalmente se asocia con un aumento en el riesgo de pobreza o exclusión social. En Suecia, por ejemplo, el riesgo de pobreza o exclusión social entre niños con padres cuyos niveles educativos son más bajos aumentó desde el 42,8% en 2008 al 59% en 2012 (16 puntos porcentuales). 34 En el mismo periodo, donde los padres tenían un nivel educativo superior, el cambio era inferior a 4 puntos porcentuales. Tendencias similares presentan Italia, Malta, Grecia, Irlanda, Chipre y Letonia. Esta creciente tendencia a que el riesgo de pobreza o exclusión social de los niños se relacione con la educación de sus padres es especialmente preocupante cuando se tiene en cuenta la posibilidad de perpetuar la transmisión intergeneracional de la pobreza. El Gráfico 9 pone de relieve las tendencias de la desigualdad en relación a la intensidad del trabajo entre 2008 y De nuevo, vemos que los niños con padres que trabajan por debajo del 20% de su potencial enfrentan un aumento del riesgo de pobreza infantil del 71,4% en 2008 al 75,5% en 2012, mientras aquellos niños cuyos padres trabajan entre el 55% y el 75% de su potencial casi no han registrado ningún cambio. Esta creciente tendencia a que haya niños en riesgo de pobreza o exclusión social según la educación de los padres es especialmente preocupante cuando se considera el potencial de perpetuar una transmisión intergeneracional de la pobreza. 22
23 3 Educación y atención a la infancia: un derecho y un camino para salir de la pobreza Un acceso en condiciones de igualdad a una educación y atención a la infancia asequibles e inclusivas es fundamental para garantizar la igualdad de oportunidades y romper los ciclos de pobreza (Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas, Artículos 28 y 29). Los primeros años, del nacimiento a la educación obligatoria, son cruciales en el desarrollo de un niño. Son los años en los que se empiezan a formar las capacidades y habilidades que durarán el resto de su vida. El acceso a educación y cuidado infantil es por lo tanto esencial para cumplir con los derechos de los niños y niñas 36 y ofrecerles las oportunidades de unos ingresos seguros en su vida adulta. El acceso a un cuidado infantil asequible e inclusivo y a una educación gratuita y de alta calidad también posibilita a los padres participar en el mercado laboral. 37 Sin embargo, como ilustran los Gráficos 10 y 11, los objetivos de Barcelona (acordados por el Consejo Europeo, CE, en 2002) de proporcionar atención infantil al menos al 33% de los niños menores de tres años de edad y al menos al 90% de los niños entre tres años y la educación obligatoria para 2010, están lejos de alcanzarse en la mayoría de los países europeos. Actualmente, la media europea de provisión de servicios entre 0 y 3 años está en el 30%. Solo 12 países tienen tasas superiores al 33% para niños y niñas menores de tres años. En dichos países, solo el 5% de los niños están matriculados en servicios de atención infantil de 30 horas a la semana o más, 38 lo que obviamente tiene un impacto en el empleo de los padres y, por lo tanto, en las posibilidades de obtener ingresos. En 11 países (Rumanía, Polonia, Eslovaquia, la República Checa, Bulgaria, Lituania, Hungría, Malta, Austria, Croacia y Letonia) no se alcanza el 15% de cobertura. Cuando se trata de servicios para niños desde 3 años hasta la educación obligatoria, los siguientes países tienen una cobertura del 90% o superior, aunque en Bélgica, Suecia, Francia y Alemania menos del 70% de los servicios son de 30 horas semanales o más. 39 Rumanía, Polonia, Croacia, Bulgaria y Lituania tienen la cobertura más baja, con menos del 65%. Calidad y asequibilidad La calidad de la educación y atención a la primera infancia es tan importante como la cobertura, incluyendo el número de horas en que están disponibles. Muchos países en Europa tienen tasas altas de cobertura, pero ofrecen unos servicios de atención a la infancia de entre 1 y 29 horas a la semana. Aparte de afectar a la calidad, también afecta a las posibilidades de empleo de los padres y madres. En general existen pocos datos disponibles en relación a la calidad de la atención infantil en Europa, tales como la formación y cualificación del personal, los ratios de número de niños por cuidador/a o la integración con el sistema educativo, lo que resulta especialmente preocupante dado el aumento de cobertura de la atención a la infancia entre 2008 y 2011, un periodo para el que no existe información disponible acerca de la calidad del cuidado infantil que se proporciona. De forma similar, el aumento de la cobertura del cuidado infantil no hace que este sea necesariamente más asequible. En muchos países 23
24 Pobreza infantil y exclusión social en Europa europeos, los niños y niñas de los hogares más pobres son los que menos probabilidades tienen de beneficiarse de los servicios de atención infantil. Ahí están, por ejemplo, los niños cuyos padres no tienen trabajo, son inmigrantes o pertenecen a una minoría étnica (como los niños romaníes o nómadas) o aquellos cuyos padres solo tienen la educación primaria o los primeros ciclos de secundaria En muchos países europeos, los niños y niñas de los hogares más pobres son los que menos probabilidades tienen de beneficiarse de los servicios de cuidado infantil. Los colegios ni siquiera proporcionan cosas básicas como suministros para el laboratorio, papel higiénico o calefacción. Armando, Italia Gráfico 10: Acceso a cuidados infantiles para la primera infancia (0-3) (%) 2011 Rumanía Polonia Eslovaquia República Checa Bulgaria Lituania Hungría Malta Austria Croacia Letonia Estonia Grecia Irlanda Chipre Alemania Suiza Italia Finlandia EU 28 Portugal Reino Unido Eslovenia Bélgica España Islandia Noruega Francia Luxemburgo Suecia Holanda Dinamarca Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014). Impacto a largo plazo La cobertura y la calidad de los servicios de atención a la infancia tienen un impacto a largo plazo en las oportunidades educativas y laborales. Los niños y las niñas matriculados en educación y atención a la primera infancia antes de la educación obligatoria, en general tienen menos probabilidades de abandonar la escuela y más de conseguir cualificaciones que les permitirán acceder a mejores trabajos y ganar mejores sueldos cuando sean adultos. 41 Por el contrario, tener menos oportunidades educativas es probable que conduzca a las familias y a los niños a tener menos ingresos, con el potencial de perpetuar la pobreza en generaciones futuras. Una investigación llevada a cabo por Save the Children Rumanía reveló que, para cubrir los gastos de la educación de un niño (excluyendo el pago del personal del colegio), los padres y madres tienen que gastar una suma que es una vez y media superior a la asignada por niño por el Estado. 42 Incluso, aunque la educación obligatoria es en teoría gratuita, los padres tienen que pagar la matrícula, material (como libros de texto, lapiceros, tiza y otros materiales para la enseñanza), transporte, renovación y mantenimiento de los edificios escolares, equipo deportivo o personal de seguridad privada. Estos costes ocultos crean una clara desventaja para los niños cuyas familias no pueden permitirse pagar, y esto puede llevar a la no matriculación de los niños o al abandono escolar. 24
25 Italia: Niñas atendidas en las actividades de Educación No Formal de Save the Children en Nápoles Foto: Francesco Alesi /Parallelozero Gráfico 11: Acceso a una cuidados infantiles para la primera infancia (3-6) (%) 2011 Rumanía Polonia Croacia Bulgaria Lituania Chipre Letonia Luxemburgo Malta República Checa Grecia Hungría Eslovaquia Finlandia Suiza Portugal Irlanda EU 28 Austria España Noruega Holanda Alemania Estonia Eslovenia Reino Unido Francia Italia Suecia Bélgica Dinamarca Islandia 3 educación y atención a la infancia: un derecho y un camino para salir de la pobreza Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014). Abandono escolar temprano Uno de los cinco objetivos de la estrategia Europa 2020 es reducir el abandono escolar temprano a menos del 10%. Sin embargo, y a pesar de algunas mejoras en los últimos años, alrededor del 13% de los niños y niñas de la UE abandonan la escuela después del primer ciclo de secundaria y no entran en programas de formación. Muchos países quedan lejos de alcanzar el objetivo, como por ejemplo España, donde el abandono escolar prematuro se sitúa en el 25% (Gráfico 12). La tasa de abandono escolar temprano (Gráfico 12) esboza el porcentaje de la población entre 18 y 24 años que ha realizado como mucho los primeros ciclos de secundaria pero que no va a continuar estudiando ni va a incorporarse a programas de formación. 43 La desventaja educativa afecta especialmente a los niños y niñas vulnerables y marginalizados. Por ejemplo, en Grecia, Rumanía, Bulgaria, Italia y Francia, el 10% o más de los niños romaníes en edad de educación obligatoria (7-15) no van al colegio. La asistencia disminuye aún más pasada la edad de educación obligatoria. 44 Además, las tasas de abandono escolar son mucho más altas entre los niños romaníes o inmigrantes y entre los niños con necesidades especiales
26 Chipre Gráfico 12: Perfiles del abandono escolar temprano (%) 2012 Finlandia 8,9% Islandia 20,1% Suecia 7,5% Noruega 14,8% Reino Unido 13,6% Dinamarca 9,1% Irlanda 9,7% Holanda 8,8% Bélgica 12% Luxemburgo 8,1% Alemania 10,6% Francia 11,6% Suiza 5,5% España Portugal 24,9% 20,8% Austria 7,6% Italia 17,6% Malta 22,6% Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014). Eslovenia 4,4% Pobreza infantil y exclusión social en Europa Abandono escolar temprano en la población entre Regiones con niveles más altos de abandono escolar temprano (>14,5%) 0% 5,5% 5,6% 10,0% 10,1% 14,4% Mediterranee (FR) 14,6 Centro (IT) 14,7 Nord- Est (IT) 14,7 Norge (NO) 14,8 14,5% 21,1% 21,2% 34,4% Region Wallonne (BE) 14,8 Macroregiunea Patru (RO) 14,9 Noreste (ES) 15,5 Estonia 10,5% Polonia 5,7% Letonia 10,6% Lituania 6,5% República Checa 5,5% Eslovaquia 5,3% Hungría 11,5% North East (England- UK) 15,6 Yorkshire and the Humber (England-UK) 15,8 Nord- Ovest (IT) 15,8 East Midlands (England-UK) 15,9 Macroregiunea Trei (RO) 16 Nisoi Aigaioi, Kriti (EL) 16 Macroregiunea Unu (RO) 16,8 Wales (UK) 16,9 West Midlands (England- UK) 16,9 Severna i Yugoiztochna Balgariya (BG) 17,3 Sud (IT) 19,3 Island (IS) 20,1 Region de Bruxelles- Capitale (BE) 20,1 Continente (PT) 20,2 Rumanía 17,4% Bulgaria 12,5% Macroregiunea Doi (RO) 20,3 Noroeste (ES) 21,1 Comunidad de Madrid (ES) 22,2 Malta 22,6 Isole (IT) 25 Este (ES) 25,7 Centro (ES) 26 Croacia 4,2% Grecia 11,4% 11,4% Canarias (ES) 28,3 Sur (ES) 28,8 Regiao Autonoma da Madeira (PT) 29 Regiao Autonoma dos Acores* (PT) 34,4 50% 40% 30% 20% 10% 0% 26
27 4 Viviendas inadecuadas e inasequibles: una trampa de pobreza Otro aspecto importante de la pobreza y la exclusión viene dado por las condiciones de una vivienda inadecuada. Un entorno de vivienda adecuado que sea seguro, limpio y saludable es crucial en el desarrollo, la salud, la educación y la vida social de los niños y las niñas. Los niños necesitan un lugar adecuado y tranquilo donde hacer sus deberes, jugar e invitar a sus amigos a casa. Sin embargo, las familias que viven en riesgo de pobreza tienen más probabilidades de vivir en zonas caracterizadas por condiciones de vida insalubres e inseguras. Por ejemplo, en la UE (excluyendo Islandia, Noruega y Suiza) el porcentaje de niños que viven en hogares que gastan más del 40% de los ingresos disponibles en costes de la casa (lo que impide que los padres puedan permitirse otras actividades que contribuyan al bienestar de sus hijos, como actividades culturales o de tiempo libre) es de un 11%. Grecia tiene el mayor porcentaje (38%), seguido de España, Rumanía, Bulgaria, Hungría, Holanda, Alemania y Portugal. Los porcentajes más bajos están en Eslovenia, Francia, Malta, Chipre y Finlandia, donde se sitúa entre el 4% y el 2%. 46 Mi familia no tiene ni siquiera acceso al agua. Tenemos que recoger agua de lluvia, que está sucia, y algunas veces encuentras ranas en ella. Mi hermana y yo solo podemos bañarnos en el centro de día de cuidados infantiles, y eso me avergüenza mucho. Niña de 15 años, Lituania El porcentaje de niños en hogares afectados por privación relativa a la vivienda definida como una vivienda con goteras en el techo, humedad en las paredes y suelos o cimientos y marcos de ventanas podridos es del 17% entre los países miembros de la UE 28, con 15 países que igualan o están por encima de la media. 47 Eslovenia tiene el porcentaje más alto (31%), seguido de cerca por Letonia, Chipre y Hungría. En Italia, Portugal y Dinamarca casi un cuarto de los niños viven en hogares afectados por la privación en relación a la vivienda. Los porcentajes más bajos se encuentran en Malta, Finlandia, Suecia, Noruega, Eslovaquia, Croacia, Polonia, Grecia, la República Checa e Irlanda. 48 Como se señala en los Gráficos 13 y 14, la proporción de niños y niñas en hogares cuyos padres no pueden costear la vivienda y hogares afectados por privación relativa a la vivienda está fuertemente ligada a unos ingresos bajos en dichos hogares (aquellos que viven con ingresos disponibles inferiores al 60% de la mediana nacional). Sin embargo, un hogar inadecuado también puede afectar a niños que no se considerarían pobres si no fuera por este factor. Volví del colegio y mis cosas habían desaparecido. Mi madre las había empaquetado. Me puse muy triste. Niña de 15 años, Dinamarca Una investigación en Dinamarca muestra que, debido al aumento de los alquileres, un 0,4% de todas las familias con niños están siendo desalojadas de sus hogares cada año y pueden enfrentarse a no tener un techo. Entre 2002 y 2010 se ha duplicado el número de personas desahuciadas
28 Pobreza infantil y exclusión social en Europa Noruega Suiza Islandia Gráfico 13: Niños que viven en hogares inasequibles (%) por estatus de pobreza 2012 EU 28 Finlandia Malta Chipre Francia Luxemburgo Reino Unido Irlanda Croacia Eslovenia Austria Lituania Hungría Suecia Letonia Estonia Holanda Polonia Italia Rumanía: Una niña en Bucarest que vive en una casa sin instalaciones básicas. No es una residencia legal por lo que la familia, de seis miembros, se enfrenta a un desahucio. Su padre no puede trabajar debido a sus problemas de salud. Foto: Save the Children Eslovaquia Portugal Rumanía República Checa Alemania Bélgica Bulgaria España Dinamarca Grecia Pobre No Pobre Se suman todos los ingresos monetarios recibidos de cualquier fuente por cada miembro de un hogar. Incluyen ingresos del trabajo, inversiones y beneficios sociales (todas las transferencias sociales recibidas en efectivo incluyendo las pensiones para personas mayores) Gráfico 14: Niños que viven en hogares afectados por privación relativa a la vivienda (%) por estatus de pobreza Suiza Noruega Islandia EU 28 Malta Finlandia Suecia Croacia Grecia Irlanda República Checa Austria Polonia España Eslovaquia Francia Lituania Reino Unido Bélgica Dinamarca Estonia Portugal Alemania Italia Holanda Luxemburgo Rumanía Chipre Bulgaria Letonia Eslovenia Hungría Pobre No Pobre Fuente: EU-SILC 2013 (Extraído Enero 2014) Datos para Bélgica e Irlanda referidos a
29 5 Los derechos de los niños: el enfoque correcto para abordar la pobreza infantil y la exclusión social Como hemos visto en los capítulos anteriores, la pobreza infantil es un problema pluridimensional. No es solo producto de unos ingresos bajos, sino de la exclusión social y de una serie de obstáculos para garantizar los derechos de los niños y niñas. Según la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas (que todos los países europeos han firmado y ratificado) todos los niños tienen derecho a desarrollar todo su potencial social, emocional, cognitivo y físico, y a un nivel de vida adecuado, independientemente de las circunstancias de sus familias. 50 La Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas les garantiza específicamente el derecho a la educación, a servicios de salud, a un hogar y a protección, a participar en las decisiones que les afectan, a jugar y tener tiempo libre, a una dieta equilibrada y a recibir cuidados en un entorno familiar. Además, en todas las acciones que afecten a los niños y las niñas, el interés superior del menor será la primera consideración. El Tratado de Lisboa de la UE ha reforzado el compromiso de la UE y estipula que la protección de los derechos de los niños es un objetivo de la Unión. Además, la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE garantiza la protección de los derechos de los niños por parte de sus instituciones, así como por parte de los países que la componen al implementar las leyes de la Unión. Pensaba que todos los niños de Noruega tenían los mismos derechos, pero en mi mundo no es así. Algunos niños simplemente por nacer en una familia pobre, tienen que convivir con la pobreza para el resto de sus vidas. Mujer joven de 19 años, Noruega La recesión económica de Europa ha conducido a una mayor erosión de los derechos de los niños y niñas. Incluso países que han experimentado un crecimiento económico en los últimos años han visto cómo la brecha entre familias ricas y pobres se hacía mayor. La pobreza y la exclusión social son obstáculos para garantizar a los niños sus derechos y, al hacerlo, limitan sus oportunidades de adquirir habilidades y capacidades que les permitirán salir de la pobreza y contribuir al futuro bienestar de la sociedad. 51 Todos los Gobiernos europeos tienen la obligación de cumplir los derechos de los niños. Save the Children cree que promocionar los derechos de los niños y las niñas puede mitigar las consecuencias de la pobreza y, a largo plazo, reducirla y prevenirla. A continuación se señalan algunos de los derechos que los gobiernos e instituciones deben considerar en sus intentos de erradicar de la pobreza infantil en Europa. La pobreza y la exclusión social son obstáculos para garantizar a los niños sus derechos y, al hacerlo, limitan sus oportunidades de adquirir habilidades y capacidades que les permitirán salir de la pobreza y contribuir al futuro bienestar de la sociedad. 29
30 Pobreza infantil y exclusión social en Europa El derecho a la participación (CDN de la ONU, Artículo 12) Los niños y niñas tienen derecho a ser escuchados y a participar en las decisiones que les afectan, y con frecuencia pueden proporcionar visiones y conocimientos importantes acerca de sus experiencias que los adultos pueden no identificar o priorizar. Por lo tanto, tienen un papel relevante que desempeñar ofreciendo información a la hora de diseñar políticas e influyendo en las medidas prácticas para abordar la pobreza infantil. El defensor del menor y otras instituciones públicas e independientes similares pueden facilitar mecanismos de demandas imparciales e independientes que pueden ayudar a que las voces de los niños y las niñas sean escuchadas. Todos los Estados europeos deberían también firmar y ratificar el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a un procedimiento de comunicaciones (OPCP, por sus siglas en inglés), que ofrecerá a los niños la posibilidad de denunciar ante Naciones Unidas en caso de que sus derechos hayan sido violados y en su país no se pueda encontrar una solución. 52 Es también esencial que los niños afectados por la pobreza y sus familias estén mejor informados acerca de sus derechos legales y tengan acceso a un sistema legal adaptado a los niños y las niñas. La UE puede desempeñar un papel importante en la promoción de modelos de justicia reparadora y sistemas de justicia adaptados a los niños mediante la implementación de las Directrices del Consejo de Europa sobre una justicia adaptada a los niños y las niñas. El derecho a la educación (CDN de la ONU, Artículos 28 y 29) La educación ofrece a los niños y las niñas los conocimientos, habilidades y cualificaciones necesarias para un futuro empleo. Además, una educación de alta calidad mejora la autoestima de los niños y la confianza en sí mismos y hace posible que, cuando sean adultos, puedan contribuir a una comunidad más cohesionada y estable. 53 El acceso a una educación de alta calidad es crucial para romper los ciclos de la pobreza. No obstante, en los resultados de primaria y secundaria influye mucho el contexto familiar del niño, tanto en el tipo de educación que recibe como en que el niño o la niña continúe o no en la escuela el tiempo suficiente para obtener cualificaciones. 54 En los últimos años, la brecha educativa entre los niños procedentes de un contexto socioeconómico más bajo o más alto se ha ampliado (véase Capítulo 3). Los niños procedentes de familias de un nivel socio-económico más bajo o que viven en zonas con desventajas sociales o económicas tienen menos opciones de ir al colegio y más probabilidades de abandonar la escuela prematuramente. También tienen más probabilidades de sufrir discriminación, acoso y falta de apoyo académico y de supervisión de los padres. Garantizar que todos los niños tengan acceso a una educación gratuita y de alta calidad, y ofrecer una mayor variedad de oportunidades educativas y de formación, tanto formal como informal, y programas extraescolares, posibilitaría que más niños procedentes de los contextos más pobres continuaran con su educación. El acceso a una educación de alta calidad es crucial para romper los ciclos de la pobreza. Sin embargo, en los últimos años, la brecha educativa entre los niños procedentes de un contexto socio-económico más bajo o más alto se ha ampliado. 30
31 El derecho al esparcimiento, al juego y a la cultura (CDN de la ONU, Artículo 31) La pobreza infantil con frecuencia está asociada a la exclusión social, lo que significa que los niños y jóvenes procedentes de familias pobres o marginalizadas no pueden permitirse tomar parte en muchas de las actividades de tiempo libre y culturales de las que disfrutan niños en mejor situación. Los niños y las niñas que viven en zonas remotas, que tienen alguna discapacidad y los migrantes pueden tener incluso menos oportunidades aún de participar. En el peor de los casos, como ha revelado un reciente estudio de investigación finlandés, la desigualdad puede conducir a la discriminación por parte de los compañeros, la exclusión y el acoso. 55 En febrero de 2013, el Comité de Naciones Unidas sobre los derechos del niño adoptó una observación general sobre el Artículo 31 de la CDN de la ONU que plantea preocupaciones acerca del pobre reconocimiento dado por los estados a los derechos contenidos en dicho Artículo, 56 que declara que todos los niños tienen derecho al esparcimiento, al juego y a participar en actividades culturales y artísticas. El Comité expresó su preocupación por la falta de inversión en provisiones adecuadas, la débil o inexistente legislación protectora y la invisibilidad de los niños en la planificación a nivel nacional o local. También le preocuparon especialmente las dificultades a las que tienen que hacer frente algunas categorías específicas de niños en relación al disfrute y las condiciones de igualdad de los derechos definidos en el Artículo 31, en particular las niñas, los niños y las niñas en situación de pobreza, con discapacidad, indígenas y pertenecientes a minorías, entre otras. La participación en actividades de tiempo libre es fundamental en el desarrollo de la confianza en uno mismo y de las habilidades sociales y cívicas. Los gobiernos tienen que subvencionar actividades de tiempo libre y garantizar que sean asequibles para todos los niños y las niñas. También tiene que haber más investigación en materia de barreras culturales y económicas que impiden que los niños de entornos socioeconómicos desfavorecidos participen en actividades de esparcimiento que disfrutan niños en mejores condiciones. La participación en actividades de tiempo libre es fundamental en el desarrollo de la confianza en uno mismo y las habilidades sociales y cívicas. Los gobiernos tienen que subvencionar actividades de tiempo libre y garantizar que sean asequibles para todos los niños y las niñas. 5 los derechos de los niños: el enfoque correcto para abordar la pobreza infantil y la exclusión social Italia: Estos niños viven en un barrio difícil y muy pobre de la ciudad llamado Soccavo. Por las tardes acuden a actividades educativas y de ocio que organiza Save the Children. Foto: Francesco Alesi /Parallelozero 31
32 Pobreza infantil y exclusión social en Europa El derecho a la protección (CDN de la ONU, Artículos 19, 34, 35 y 36) Todos los niños y niñas tienen derecho a protección frente al abuso, la violencia, la explotación y el trato negligente. La investigación indica que cuando las familias están bajo una presión financiera creciente, y se recortan los servicios, los niños pueden estar ante un riesgo mayor. De acuerdo con las pruebas proporcionadas por los servicios de asistencia telefónica, casas-refugio de mujeres y organizaciones no gubernamentales (ONG) en seis países europeos, la crisis económica y financiera podría conducir hacia una mayor violencia contra los niños y las niñas y violencia doméstica en los Estados miembros de la UE. 57 En concreto, los recortes del presupuesto actual para los servicios de prevención y protección a las familias y a los niños podrían exacerbar la situación. A esto se suma el hecho de que los niños y las niñas víctimas de abusos, violencia, explotación o trato negligente tienden a sufrir un riesgo mayor de pobreza y exclusión social ahora y cuando sean adultos. 58 Actualmente se estima que en la UE hay más de 1 millón de niños y niñas que viven en acogimiento alternativo. 59 Estas cifras están aumentando en una serie de países, en parte como consecuencia de la crisis económica. 60 Aunque la mayoría de los Estados miembros de la UE excluyen la pobreza como justificación para colocar a un niño en acogimiento alternativo, la pobreza y la privación material a menudo desempeñan un papel implícito en las decisiones acerca de si retirar a un niño o niña de su familia. El estudio también confirma la sobrerrepresentación de los niños romaníes en las instituciones de toda la UE. 61 Los jóvenes que abandonan las instituciones de acogida para independizarse están en especial riesgo de pobreza y exclusión social. Por lo tanto, es vital que los gobiernos proporcionen ayuda a las familias como primera opción y la atención residencial como último recurso. En toda Europa las cifras de niños remitidos a o entrando en acogimiento alternativo tienen que ser vigiladas de cerca para garantizar que la pobreza no está llevando a un aumento en el número de niños institucionalizados. Cuando no existe alternativa, las instituciones han de ser seguras, estar reguladas y supervisadas, y tienen que cumplir con los estándares acordados. El derecho a la no discriminación (CDN de la ONU, Artículo 2) El Artículo 2 de la CDN de la ONU coloca sobre los estados el deber de garantizar los derechos de todos los niños y las niñas bajo su jurisdicción sin discriminación de ningún tipo. Sin embargo, como muestra nuestra investigación, los niños procedentes de un entorno de inmigración están entre los que más riesgo de pobreza sufren (véase Capítulo 2). Aunque otros miembros de la población también enfrentan las mismas causas, existen algunos factores que son más específicos en hogares de migrantes, como las barreras idiomáticas, que hacen más difícil el acceso a empleos bien remunerados. Los altos niveles de desempleo entre las comunidades de refugiados y entre los migrantes asentados hace tiempo, y una falta de sistemas de apoyo para los solicitantes de asilo causan miseria y conducen a los niños migrantes a estar sobrerrepresentados entre los que viven en la pobreza. Los niños migrantes llegados recientemente también tienen más probabilidad de vivir en alojamientos inadecuados y de forma temporal. Algunos estados discriminan a los niños solicitantes de asilo al negarles el acceso a la educación. Por ejemplo, en Noruega no tienen derecho a la atención infantil y los migrantes en situación irregular no tienen derecho al segundo ciclo de educación secundaria. La movilidad laboral en toda Europa también ha llevado a algunos niños a ser separados de sus padres (los llamados huérfanos de la UE o euro-huérfanos ) cuando éstos tienen que mudarse a otro país europeo a buscar trabajo. Las ONG calculan que en los Estados miembros de la UE como Rumanía, Bulgaria y Polonia, por ejemplo, hay entre y 1 millón de niños y niñas afectados. 62 Las estadísticas oficiales de Rumanía ponen la cifra en , aunque una investigación independiente la aumenta hasta Aunque el fenómeno afecta al país entero, con frecuencia se trata de los niños de las comunidades más pobres y desfavorecidas quienes se quedan atrás. Por lo tanto, las medidas para abordar la pobreza y la exclusión social infantil tienen que tener en cuenta y trabajar específicamente sobre cada asunto que afecta a los niños migrantes, incluyendo los solicitantes de asilo (solos o con sus familias o cuidadores) y los niños cuyos padres les han dejado para buscar trabajo en otro país. 32
33 El derecho a la atención médica (CDN de la ONU, Artículo 24) Las desigualdades en la salud de los niños y su acceso a una atención médica siguen siendo altas en toda Europa, y están aumentando debido a la crisis económica. Las desigualdades a menudo comienzan durante la niñez, se mantienen y crecen durante la vida, incluso pueden pasar a la generación siguiente. Los niños y las niñas nacidos en una situación pobreza tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades crónicas y una mala salud puede llevar a la transmisión de la pobreza a través de las generaciones, lo que está directamente relacionado con los determinantes sociales de la salud. 64 Las desigualdades en la salud existen dentro de y entre los países europeos. En Noruega, por ejemplo, la investigación muestra que los niños y las niñas procedentes de familias con ingresos bajos hacen menos comidas regulares y menos ejercicio que sus compañeros en mejores circunstancias, y un 34% de los jóvenes de familias con ingresos bajos presentan síntomas depresivos. También existe correlación entre los problemas financieros dentro de la familia y los factores de riesgo relacionados con el consumo de drogas, el crimen, el acoso y la violencia. 65 Los niños que viven en una situación de pobreza tienen menos oportunidades y recursos para beneficiarse de la prevención de enfermedades y la promoción de la salud. Incluso si el acceso universal a los servicios de salud está garantizado por ley, pueden encontrar difícil el acceso al médico de familia o al dentista porque en las zonas desfavorecidas hay menos servicios sanitarios, por prácticas discriminatorias o por el coste de los medicamentos u otros pagos. El creciente desempleo y las tasas de pobreza están poniendo una gran presión sobre los padres, que puede incluso llevar hasta el suicidio, la depresión y la violencia psicológica. 66 Los niños sufren los efectos que la crisis tiene sobre sus padres. Algunos estudios han mostrado que reducir las desigualdades en la salud en un 1% al año podría incrementar la tasa de crecimiento del PIB anual de un país en un 0,15%, lo que significa que invertir en salud puede ayudar a reducir la pobreza. 67 A su vez, la reducción de la pobreza es un catalizador para mejorar la igualdad sanitaria. Las medidas deberían apuntar en particular a los niños y las niñas marginalizados y vulnerables, como los romaní, los migrantes y con discapacidades. Se necesita más investigación sobre las causas de la desigualdad sanitaria y el desigual acceso a los servicios de salud. Los estudios han mostrado que reducir las desigualdades en la salud en un 1% al año podría incrementar la tasa de crecimiento del PIB anual de un país en un 0,15%, lo que significa que invertir en salud puede ayudar a reducir la pobreza. El derecho a un nivel de vida adecuado (CDN de la ONU, Artículo 27) Finalmente, los niños tienen el derecho a un nivel de vida adecuado que cubra sus necesidades físicas y mentales. Las familias pobres tienen más probabilidades de vivir en condiciones de insalubridad, inseguridad y hacinamiento. La pérdida de ingresos, el incremento de los alquileres y los crecientes precios de la energía están colocando a muchas familias de toda Europa en esta posición, provocándoles estrés, enfermedades e incluso a rupturas familiares. Es deber de todos los estados apoyar a los padres y a los cuidadores que no pueden permitirse proporcionar a sus niños y niñas un nivel adecuado de vida, en particular respecto a la alimentación, el vestido y la vivienda. 5 los derechos de los niños: el enfoque correcto para abordar la pobreza infantil y la exclusión social 33
34 CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES Medir la pobreza solo en términos de dinero proporciona una imagen parcial de la pobreza y la exclusión que enfrentan un número creciente de niños y niñas en Europa. Los niños son pobres como resultado de diferentes circunstancias, a menudo, de la combinación de varias de ellas. Sus padres puede que no tengan suficiente dinero disponible para pagar el alquiler o seguir pagando los recibos de la hipoteca. Puede que vivan en una vivienda inadecuada o que no puedan acceder a servicios públicos de alta calidad como los de salud, de atención a la infancia o educativos. Puede que no puedan participar en su comunidad o en actividades sociales o culturales. Puede que se encuentren expuestos a riesgos físicos o que se les niegue la seguridad de vivir en un ambiente familiar estable y favorable. Las comparaciones entre países resultan difíciles debido a su diferente historia y circunstancias socio-económicas. Pero lo que sí es cierto es que hay niños y niñas que viven en situación de pobreza en todos los países europeos, independientemente de su riqueza económica general. Las cifras van en aumento. La crisis económica y financiera de 2008 ha incrementado la pobreza infantil y la vulnerabilidad de los niños y las niñas ante la pobreza en la mayoría de los países de toda Europa. Entre 2008 y 20012, el número de niños y niñas en riesgo de pobreza o exclusión social en Europa aumentó alrededor de medio millón sólo en un año, entre 2011 y Los niños más pobres y marginados han sido los más afectados y esto ha ampliado la brecha entre ricos y pobres. Abordar la pobreza infantil significa elegir políticas correctas y que esa elección esté disponible tanto en los países ricos como en los más pobres. Como muestran las pruebas ofrecidas por este informe, abordar las desigualdades es una de las formas más eficaces de reducir la pobreza y la exclusión social, como lo es adoptar un enfoque de derechos de la infancia. Los que no tienen dinero se quedan en casa casi siempre. Deberíamos abrir un centro para jóvenes en cada barrio y cada zona, y organizar actividades y viajes baratos. Niño de 13 años, Suecia Un enfoque de derechos de la infancia implica abordar cada aspecto del bienestar infantil y un cambio en las políticas sociales. En la práctica, significa proporcionar más recursos para ampliar y mejorar la calidad de una educación y una atención a la infancia asequibles. Significa estimular las oportunidades de empleo y mejorar las condiciones de trabajo, tanto en términos financieros como en relación a posibilitar que los padres alcancen un equilibrio entre trabajo y familia. Las transferencias sociales dirigidas a niños tienen que aumentar en cantidad y en eficacia. La primera aspiración debería ser reducir las desigualdades y romper la transmisión intergeneracional de las desventajas. Unas subvenciones universales deberían, por lo tanto, ir acompañadas de recursos específicos para los niños más desfavorecidos. También es importante garantizar que las actividades sociales, culturales y de tiempo libre son asequibles y accesibles para todos los niños y las niñas, independientemente de su contexto económico. Las instituciones europeas tienen un papel crucial que desempeñar y pueden promocionar la oportuna recogida de datos, que debería incluir 34
35 todas las dimensiones de la pobreza, como el acceso a la educación, a la salud, a los sistemas de protección y las condiciones de vida en general. También debería incluir la posibilidad que tienen los niños y las niñas de participar en las decisiones que les afectan, su capacidad de acceder a actividades culturales y de tiempo libre, e información relativa a los factores de riesgo para las desigualdades, como ser parte de una minoría o de un entorno migrante o tener discapacidades. Es necesario que Europa cambie de paradigma y considere la inversión en infancia como una política fiscal europea rentable, a nivel europeo, nacional, regional y local. La pobreza y la exclusión social infantil son una cuestión de derechos de los niños y deberían abordarse a través de un enfoque de derechos de la infancia. conclusiones y recomendaciones recomendaciones Instamos a los Estados miembros de la UE y a Islandia, Noruega y Suiza y a la Unión Europea a que tomen las siguientes medidas con el fin de reducir y prevenir la pobreza infantil: Todas las estrategias, planes y medidas orientadas a reducir y prevenir la pobreza infantil deberían desarrollarse desde una perspectiva de derechos de los niños, comprendiendo sus necesidades y circunstancias. Se tiene que ofrecer a los niños y las niñas la oportunidad de participar en las decisiones que les afectan, incluyendo el desarrollo, la implementación y la evaluación de las políticas. Quienes diseñan las políticas deberían aplicar un enfoque transversal en consulta con la sociedad civil. Este enfoque tiene que fomentar medidas en todos los sectores políticos relevantes. Además, debe profundizarse aún más el intercambio y el aprendizaje sobre políticas y prácticas en toda Europa. Foto: Francesca Leonardi La inversión en infancia debería ser un principio fiscal a nivel europeo, nacional, regional y local, reconociendo que los recursos asignados hoy a los niños y las niñas darán beneficios a la sociedad en general, ahora y en el futuro. Esto significa que muchos recursos asignados a la infancia deberían ampliarse como inversión social y, por consiguiente, como una parte del déficit estructural a largo plazo, más que como un coste a corto plazo. Esto significa que dichos costes no se contabilizan como parte del pacto de estabilidad. Para fomentar este enfoque, se necesita transparencia presupuestaria, por lo que el gasto en los niños debería ser visible e identificable en todos los presupuestos. Quienes diseñan las políticas deberían hacer un uso eficaz de todos los recursos disponibles para lograr un cambio positivo y duradero para los niños y las niñas. 35