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Timestamp: 2017-07-22 16:44:42
Document Index: 18847038

Matched Legal Cases: ['in fine', 'Artículo 122', 'artículo 122', 'artículo 31', 'artículo 13', 'artículo 121']

Ros Abogados: mayo 2015
de la Sentencia: Sentencia del Tribunal Constitucional 133/2010
En respuesta a un comentario sobre que mi
anterior post era una "fantasía mental" a la luz de la Sentencia del
Tribunal Constitucional 133/2010, sobre una familia de Coín que no tenía
escolarizados a sus hijos en ningún Centro Educativo, me dispuse a llevar a
cabo un análisis jurídico de esta Sentencia, que viene a establecer la
obligatoriedad de escolarizar a los menores en un Centro Educativo Homologado
como parte del Derecho a la Educación que establece el art. 27 de la Constitución Española,
indicando, expresamente en su fundamentación, la libertad de los progenitores de elegir el centro educativo oficial,
homologado, público o privado, que responda a sus criterios, o bien la libertad
de crear el centro educativo que responda a éstos, -siempre dentro de la
legalidad general-. Establece esta Sentencia que: "Efectivamente, en lo que respecta a la determinación por los padres del
tipo de educación que habrán de recibir sus hijos, ese derecho
constitucional se limita, de acuerdo con nuestra doctrina, al reconocimiento
prima facie de una libertad de los padres para elegir centro docente (ATC
382/1996, de 18 de diciembre, FJ 4), ..." (...) el derecho a la educación
en su condición de derecho de libertad no alcanza a proteger, siquiera sea
prima facie, una pretendida facultad de los padres de elegir para sus hijos por
razones pedagógicas un tipo de enseñanza que implique su no escolarización en centros
homologados de carácter público o privado".
Reproduzco aquí el análisis del Dr. en Filosofía
del Derecho, profesor Universitario e investigador, Borja Barragué, que me ha
parecido bastante interesante.
Sentencia 133/2010 del TC acerca de la práctica
del home schooling en España
síntesis, las dos grandes cuestiones que desde una perspectiva teórico jurídica
plantea el home schooling son dos: por un lado, si el derecho a la
educación radica en la total libertad de los padres para orientar a los hijos
hacia las convicciones morales, religiosas o filosóficas que crean más
adecuadas a su formación intelectual y somática o, en cambio, consiste
esencialmente en la escolarización del menor, incluso de forma obligatoria si
ello fuese necesario; y por otro lado, hasta qué punto el principio de
neutralidad estatal autoriza constitucionalmente la imposición de la
cuestión central que plantea el recurso de amparo resuelto por la STC 133/2010
es la vulneración del derecho a la educación del art. 27 CE, que los
demandantes fundamentan en dos premisas. En primer lugar, se alega que la
libertad de los padres para la práctica del home schooling se encuentra
amparada por los arts. 27.1 (derecho de todos a la educación y libertad de
enseñanza) y 27.3 (derecho de los padres a que sus hijos reciban una formación
religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones) de la
Constitución. En segundo término, los demandantes alegan que en el caso de la
educación en caso nos encontraríamos ante una “laguna legislativa”, pues la
Constitución de 1978 no protege la obligatoriedad de la escolarización, sino
tan sólo el derecho a la educación dentro de unos valores constitucionales.
por esto último, el vigente art. 4.2 LOE establece que la enseñanza básica,
además de ser obligatoria y gratuita, incluye 10 años de escolaridad y se
desarrolla, de forma regular, entre los 6 y los 16 años de edad. La conducta de
los padres consistente en no escolarizar a los menores, es decir, el home
schooling, es por consiguiente una práctica en sí misma antijurídica, sin
que quepa hablar de laguna normativa de ningún tipo (STC 133/2010, FJ 4).
a lo primero, el TC entiende que la imposición legal del deber de
escolarización constituye un límite constitucionalmente viable a la autoridad
de los padres en la educación de los menores por compadecerse bien con el
objetivo que la Constitución ha atribuido a la enseñanza y al sistema educativo
en que ésta se realiza y que lejos de limitarse a la mera transmisión de
conocimientos, se propone “el pleno desarrollo de la personalidad humana en el
respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y
libertades fundamentales (art. 27.2 CE). En contra de las alegaciones de los
padres de que la imposición de la escolarización obligatoria como sinónimo de
enseñanza obligatoria vulnera el principio de proporcionalidad en sentido
estricto, el Tribunal entiende que el alcance de la restricción operada “en el
contenido protegido por el derecho de los padres reconocido en los arts. 27.1 y
3 CE ha de ser en todo caso relativizado”, en tanto que “pueden ejercer su
libertad de enseñanza a través del derecho a la libre creación de centros (art.
27.6 CE)” (FJ 8, in fine). Era ésta, concluye la ponente de la sentencia,
María Emilia Casas, y no el incumplimiento del deber de escolarización de los
menores, la opción constitucional disponible para los padres para dar cauce a
sus distintas convicciones morales, religiosas o pedagógicas.
obstante lo anterior, aún podría ser cierto que la imposición legal de la
escolarización vulnera el principio liberal de neutralidad estatal. Aquí
conviene recordar que la intensidad con la que opera la tesis de la neutralidad
es diferente en función de cuál sea el ámbito de la acción de los poderes
públicos. Seguramente sea verdad, como defiende Thomas Nagel, que la postura verdaderamente liberal está
comprometida con el rechazo a utilizar el poder del Estado “para imponer
paternalistamente a sus ciudadanos una concepción individualista de la vida
buena”, pero en la educación, donde el Estado no trata, como ocurre en el
ámbito fiscal, con contribuyentes adultos, sino con estudiantes menores, la
acción de los poderes públicos para imponer a los padres la escolarización de
sus hijos se limita a garantizar que la elección de los jóvenes de sus propios
ideales y planes de vida será libre, autónoma y entre diferentes concepciones
del bien.”
En ninguna parte establece esta Sentencia que los
Centros Educativos homologados deban ser de carácter presencial ni que deban
estar dentro de nuestras fronteras. Lo primero sería absurdo desde el momento en que
el propio Ministerio de Educación Español, dispone de la Escuela Virtual de
Educación a distancia del CIDEAD, creada por Real Decreto 1180/1992 y que no ha
sido desmantelada a tenor de esta Sentencia, que cubre todas las etapas educativas
obligatorias de nuestros infantes; así como no han sido desmanteladas
todas las Escuelas de Educación a Distancia de las distintas Comunidades
autónomas que las tienen, aún cuando en la mayoría de los casos se dediquen a
etapas educativas no obligatorias como el Bachillerato y la Formación
Profesional, o la formación de adultos. Lo segundo, por cuanto el principio de libertad
de movimientos de las personas (uno de los principios básicos de la Unión
Europea, por ejemplo) y los propios tratados internacionales suscritos por
España, impiden que un niño español no pueda cursar su etapa escolar fuera de
nuestras fronteras, escogiendo sus progenitores o tutores el Centro Educativo
más conforma a sus preferencias, prueba de lo cual, el propio Ministerio de
Educación, Cultura y Deporte, dispone en su página web de una página en donde
se explican los requisitos para obtener la homologación de títulos no
universitarios obtenidos fuera de nuestras fronteras, siempre que se hayan
cursado en Centros Educativos Oficiales, esto es, Centros
Educativos que expidan un título autorizado por las autoridades competentes
para ello, de acuerdo con el ordenamiento jurídico del país de que se trate, o
lo que es igual, en un Centro Educativo cuya enseñanza sea susceptible de ser
reconocida y homologada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte Español.
En tercer lugar, la actual La vigente LOMCE, cuyo
enlace os adjunto: Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre para la mejora de la
calidad educativa dice en su preámbulo: http://www.boe.es/boe/dias/2013/12/10/pdfs/BOE-A-2013-12886.pdf
a estos principios es necesario destacar tres ámbitos sobre los que la LOMCE hace
especial incidencia con vistas a la transformación del sistema educativo: las Tecnologías
de la Información y la Comunicación, el fomento del plurilingüismo, y la modernización de la Formación Profesional."
"La tecnología ha conformado históricamente la educación y la
sigue conformando. El aprendizaje personalizado y su universalización como
grandes retos de la transformación educativa, así como la satisfacción de los
aprendizajes en competencias no cognitivas, la adquisición de actitudes y el
aprender haciendo, demandan el uso intensivo de las tecnologías. Conectar con
los hábitos y experiencias de las nuevas generaciones exige una revisión en
profundidad de la noción de aula y de espacio educativo, solo posible desde una
lectura amplia de la función educativa de las nuevas tecnologías. La incorporación generalizada al sistema educativo de las Tecnologías de la
Información y la Comunicación (TIC), que tendrán en cuenta los principios de
diseño para todas las personas y accesibilidad universal, permitirá
personalizar la educación y adaptarla a las necesidades y al ritmo de cada
alumno o alumna. Por una parte, servirá para el refuerzo y apoyo en los casos
de bajo rendimiento y, por otra, permitirá expandir sin limitaciones los
conocimientos transmitidos en el aula. Los alumnos y alumnas con motivación
podrán así acceder, de acuerdo con su capacidad, a los recursos educativos que
ofrecen ya muchas instituciones en los planos nacional e internacional. Las
Tecnologías de la Información y la Comunicación serán una pieza fundamental
para producir el cambio metodológico que lleve a conseguir el objetivo de
mejora de la calidad educativa. Asimismo, el uso responsable y ordenado de
estas nuevas tecnologías por parte de los alumnos y alumnas debe estar presente
en todo el sistema educativo. Las Tecnologías de la Información y la
Comunicación serán también una herramienta clave en la formación del
profesorado y en el aprendizaje de los ciudadanos a lo largo de la vida, al
permitirles compatibilizar la formación con las obligaciones personales o
laborales y, asimismo, lo serán en la gestión de los procesos.”
“La reforma promovida por la LOMCE se apoya en evidencias y recoge las
mejores prácticas comparadas. Los principales objetivos que persigue la reforma
son reducir la tasa de abandono temprano de la educación, mejorar los
resultados educativos de acuerdo con criterios internacionales, tanto en la
tasa comparativa de alumnos y alumnas excelentes, como en la de titulados en
Educación Secundaria Obligatoria, mejorar la empleabilidad, y estimular el
espíritu emprendedor de los estudiantes. Los principios sobre los cuales pivota
la reforma son, fundamentalmente, el aumento de la autonomía de centros, el
refuerzo de la capacidad de gestión de la dirección de los centros, las evaluaciones
externas de fin de etapa, la racionalización de la oferta educativa y la flexibilización
de las trayectorias."
Pero, lo que es más importante, establece el «Artículo 122 bis.: Acciones destinadas a fomentar la calidad de
los centros docentes.-
promoverán acciones destinadas a fomentar la calidad de los centros docentes,
mediante el refuerzo de su autonomía y la potenciación de la función directiva,
según establezcan el Gobierno y las Administraciones educativas.
vez valoradas experiencias anteriores, es imprescindible que el modelo de digitalización
de la escuela por el que se opte resulte económicamente sostenible, y que se
centre en la creación de un ecosistema digital de ámbito nacional que permita
el normal desarrollo de las opciones de cada Administración educativa.
acciones de calidad educativa partirán de una consideración integral del
centro, que podrá tomar como referencia
modelos de gestión reconocidos en el ámbito europeo, y habrán de contener
la totalidad de las herramientas necesarias para
la realización de un proyecto educativo de calidad (…)”
Debemos indicar que actualmente, el homeschool o Escolarización en casa, es
legal en los siguientes países de la Unión Europea:
estos países cuentan con Colegios “on-line” homologados, donde los padres pueden
escolarizar a distancia a sus hijos en edad escolar.
no he encontrado ninguna ley española que prohíba la creación de Centros
Educativos On-Line para menores en edad escolar dentro de nuestro país, lo que debería estar permitido al amparo de la "libertad de creación de centros escolares" que la propia Sentencia del Tribunal Constitucional 133/2010 reitera en su fundamentación jurídica y del propio artículo 122 bis de la vigente LOMCE. Tampoco he encontrado ninguna norma que prohíba
a los padres escolarizar a sus hijos menores en este tipo de Centros
Educativos, legales dentro del Espacio de la Unión Europea, y por tanto,
alguien conoce alguna norma jurídica en este sentido, le agradecería su
aportación, porque las interpretaciones subjetivas del los funcionarios
educativos o las normativas informativas de carácter interno de las
administraciones, ni son leyes, ni constituyen fuente del Derecho.
Procedimiento administrativo educativo,
Hace un año publiqué esta entrada sobre los deberes de nuestros hijos, desde entonces no solo se han producido avalanchas de peticiones por parte de las familias a través de las redes sociales como la petición de realizada por Eva Bailén a través de change.org por la que se recogieron más de 200.000 firmas y que podeis ver aquí:
https://www.change.org/p/ministerio-de-educaci%C3%B3n-por-la-racionalizaci%C3%B3n-de-los-deberes-en-el-sistema-educativo-espa%C3%B1ol Sino que diarios como El País o el Mundo, blogger educativos y psicólogos se han hecho eco de esta controversia o la han actualizado. Aquí recojo solo algunos de los artículos que podeis encontrar por internet:
http://www.elmundo.es/sociedad/2015/10/28/56307c34ca474173268b4573.html http://aprendiendomatematicas.com/deberes-escolares-si-o-no/
http://www.psicoloxia.udc.es/master/userfiles/recursos/Jose_Carlos_Nunez_DEBERES_ESCOLARES.pdf Reconozco que este es un tema polémico
donde los haya, y que en el mismo
existen opiniones para todos los gustos, como, por ejemplo, las siguientes,
extraídas de un artículo de la Revista MUFACE Nº 22/2012:
MOTIVOS A FAVOR Y EN
acuerdo con las opiniones vertidas por profesores, padres y especialistas, éstas
serían algunas de las ideas favorables a la realización de deberes en casa, es
decir, los motivos que los hacen “imprescindibles”, y todo lo contrario, las
razones por las que son “desaconsejables”: SI A LOS DEBERES:
deberes diarios ayudan a crear hábitos de trabajo, de superación y de esfuerzo
personal. Una encuesta realizada el pasado año por el sindicato CSIF en
Andalucía mostraba cómo el 95% de los profesores asegura que los deberes
fomentan el esfuerzo.
expertos opinan que aportan a los niños un valor pedagógico “incuestionable”,
les enseñan a “ser responsables” y desarrollan su disciplina.
a los padres con la educación de sus hijos: la familia debe implicarse en
ellos, estimulando el aprendizaje junto con el colegio. Refuerzan
y contextualizan lo aprendido en el aula, estimulando la capacidad de
razonamiento y la memoria en los niños. Favorecen
la formación complementaria y la relación con el entorno, fuera de la
escuela, por medio de la visita a museos y bibliotecas, o el fomento de la
a mejorar la lectura como base fundamental para todos los aprendizajes.
el manejo complementario de las tecnologías de la información, cada
vez más presentes en las aulas. Fomentan
la autonomía y posibilitan que el alumno aprenda a trabajar solo y que, por
tanto, desarrolle la capacidad de planificar y buscar información por sí
además, la creatividad, así como la interacción y la posibilidad de
ayuda entre alumnos a través del móvil, Internet, reuniones... NO A LOS DEBERES:
deberes crean tensiones entre padres e hijos, complican mucho la
vida de las familias y son generadores de conflictos y castigos. La falta
de tiempo libre para dedicar a sus hijos y la formación necesaria de los
padres tienen muchas veces la culpa.
abuso de estas tareas y su acumulación en las diferentes asignaturas provoca que
muchos escolares se desmotiven y crea una fatiga añadida al cansancio
acumulado a lo largo de la jornada. Según
algunos especialistas, vienen a demostrar un fracaso del sistema educativo, concebido
para sobrecargar a los niños de tareas que deberían haber realizado en la
escuela. Otras
opiniones señalan que los alumnos ven en ellos una prolongación de una enseñanza
que no les motiva, poco práctica, fundamentada en el libro de texto y en
el aprendizaje memorístico y alejada de la cultura audiovisual en la que
desigualdades sociales al poner en evidencia el nivel
socioeconómico y cultural de la familia y de su entorno. Mientras unos
intentan ayudar a sus hijos, otros recurren a clases particulares o
academias y otros muchos no tienen ni el nivel educativo ni el dinero para
poder pagar esos apoyos. CEAPA entiende que cuantas más familias sientan
la necesidad de recurrir a las clases y profesores particulares para
completar la educación de sus hijos, más estará fracasando el sistema
educativo reglado y la igualdad de oportunidades.
Restringen el tiempo para la familia, él ocio y las tareas domésticas: los menores necesitan tiempo para realizar actividades deportivas, culturales - por ejemplo, la lectura de libros al margen del aula- tiempo de esparcimiento, que también contribuyen a su desarrollo personal. Mi
opinión personal es que los niños NO DEBEN
HACER DEBERES EN CASA, por varios motivos: En
primer lugar, por puro sentido común, si desde el siglo pasado se viene
defendiendo un reparto equitativo de las horas laborales, de ocio y de sueño,
para los adultos trabajadores, lo que se viene refrendando en las normativas
laborales, Estatutos de los Trabajadores, etc.… y este logro lo consideramos
parte de una sociedad de bienestar desarrollada; en el caso de los niños, este necesario
espacio de ocio tras la jornada escolar es aún más necesario para un adecuado
desarrollo armónico de los mismos.
numerosos los artículos científicos que indican que “El juego es uno de esos
intereses, digno de ser valorado como algo esencial en el proceso de enseñanza-aprendizaje
y de maduración del individuo y, por tanto, con posibilidad de ser considerado pedagógicamente
como medio y fin en sí mismo del desarrollo humano.” (Revista Innovación y
Experiencias Educativas” nº 16 de marzo del 2009), lo que se repita en el nº 68
del 2010 de la Revista Gibralfaro de “Estudios Pedagógicos”.
Muchos autores consideran “El juego como facilitador del aprendizaje”, como “Elemento
esencial del desarrollo vital”, y consideran al juego como algo esencial y universal, que se da en todas las culturas y en todas las sociedades, de forma natural y forma parte del desarrollo armónico de los seres humanos. Se
trata de una actividad que no es exclusiva de los seres humanos, sino que todos
los mamíferos juegan. Las madres enseñan a través del juego actividades y
comportamientos básicos de supervivencia como la caza, la interacción con el
medio, destrezas y habilidades, etc. por lo que podemos calificar al juego como una actividad adaptativa de aprendizaje de tipo evolutivo.
Desde el punto de vista neurólogico, el
juego y la actividad lúdica son facilitadores de la sinaptogénesis,
es decir, facilitan el desarrollo de las conexiones sinápticas entre las neuronas y
la trasmisión de información entre éstas. La formación de sinapsis, a pesar de
que se produce a lo largo de toda la vida de una persona, es especialmente importante, en las primeras fases del desarrollo madurativo
cerebral de un niño, donde gracias a la plasticidad neuronal el efecto sobre
los factores de crecimiento neuronal es mayor.
embargo, la realidad es otra, y el profesorado sigue imponiendo dichas
prácticas, tanto que hoy son mayoría los alumnos en edad escolar que
compaginan deberes y merienda y, en ocasiones, hasta cena. De hecho, los últimos datos oficiales (2007 - no he encontrado datos posteriores-),
correspondientes al Instituto de Evaluación, dependiente de la Administración
educativa, muestran que se ha incrementado el tiempo que los niños dedican a
hacer los deberes en casa paulatinamente. El porcentaje de alumnos que emplea
más de tres horas diarias en hacer los deberes en casa creció de un 6% en el
año 2003 a un 10% en 2007, y también ha crecido de un 18% a un 22% el número de
aquellos que emplean entre dos y tres horas, lo que se ha venido manteniendo e
incrementando algo más en la actualidad. Todo esto supone que un tercio de los
niños y niñas de 6º de Primaria dedica más de tres horas diarias a estudiar en
casa, y eso después de haber pasado buena parte de la jornada en el colegio, de
nueve de la mañana a cinco de la tarde, a lo que hay que sumar las horas de
extraescolares que muchos menores añaden a su jornada escolar.
segundo lugar, porque los estudios científicos en la materia apoyan la idea de
la innecesaridad de los deberes fuera del horario escolar, así , una revisión
de más de 180 estudios de investigación, realizada en 2006 en la Universidad de
Duke – según Nancy Kalish y Sara Bennett, autoras del Libro “The case
against homework”–, halló que “no parece haber correlación entre los
deberes y el éxito académico de los niños en la escuela elemental. Incluso en Secundaria, la única correlación
apreciable es que los alumnos que hacen los deberes reciben mejores notas de
sus profesores. Pero no hay ninguna prueba que confirme que los deberes ayuden
a cumplir retos educativos a largo plazo, como crear individuos con inquietud
por el aprendizaje, creativos y capaces de pensar analíticamente”.
libro “El mito de los deberes”, de Alfie Kohn, publicado en 2013 por la
Editorial Kaleida, también insiste en el tema.
Existe, incluso, un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de 2015 que vuelve a poner sobre la pizarra el papel de los deberes escolares en la formación académica, en el sentido de que contribuyen a ampliar las diferencias entre alumnos según su nivel socioeconómico. Por último, la Organización Mundial de la Salud acaba de publicar un informe que indica que "los niños españoles se sienten presionados por los deberes". Afirman encontrarse en esta situación el 25% de las alumnas de 11 años y el 34% de los alumnos de esta misma edad. A los 15 años el porcentaje sube hasta el 70% en las chicas y el 60% en los chicos. La OMS advierte: "El estrés relacionado con el colegio tiende a ser padecido por jóvenes con elevados niveles de presión escolar y se caracteriza por un incremento de comportamientos que ponen en riesgo la salud, más frecuentes problemas de salud (dolor de cabeza, dolor abdominal, dolor de espalda y mareos) y síntomas psicológicos, como sentirse triste, tenso o nervioso". Los elevados niveles de presión escolar están también asociados con una autopercepción de la salud más baja y peor satisfacción con la vida."
Lo que recalcan pediatras como el Dr. Javier Andrés Blumenfeld, pediatra del Hospital de El Escorial (Madrid) y miembro del Grupo de Trastorno por Déficit de Atención de la Sociedad Española de Medicina del Adolescente, que advierte que los "niños españoles trabajan mucho tiempo y de una forma muy ineficaz". O psicólogos como Margarita Montes, quien asegura que "La evidencia nos dice
que poner más deberes en Primaria no necesariamente produce una mejora académica y, a cambio, se crea una tensión familiar y una sensación de ansiedad e irritabilidad que lleva al final a un desapego hacia todo lo escolar"; o Rosa Jové, quien
añade que "lo primero que provoca el exceso de deberes es el estrés". "Este estrés hace que los niños se sientan mal, pero, además, no les deja que hagan lo que tienen que hacer, que es jugar libremente, como dice el artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño". El periódico El Mundo ha publicado un extenso artículo recogiendo estos datos que podeis leer aquí: http://www.elmundo.es/sociedad/2016/03/15/56e7f28946163f00378b4572.html
tercer lugar, y supongo que en un post como éste, el motivo más importante,
porque en España LOS DEBERES han sido ILEGALES
hasta la promulgación de la actual LOMCE:
tareas para casa están de hecho prohibidas en la etapa Primaria –de los seis a
los 12 años– en muchos países y en España, por ejemplo, estaban prohibidas desde
1956, cuando el Ministerio de Educación aprobó una circular al respecto. Las
referencias jurídicas de esta ilegalidad son las siguientes: MINISTERIO DE EDUCACION Y CIENCIA
(1973). RESOLUCIÓN de la Dirección General de Ordenación Educativa por la que se
dan normas sobre la realización de trabajos escolares fuera de los Centros de
Educación Básica. 20140 18 octubre 1973 BOE.–Núm. 250 (enlace).http://www.elmitodelosdeberes.com/2015/01/los-deberes-en-espana-limitados-y-en.html
(1967). Decreto 1106/1967, de 31 de mayo para el establecimiento de un nuevo
plan de estudios del Bachillerato Elemental. (enlace) http://www.elmitodelosdeberes.com/2014/12/los-deberes-para-casa-prohibidos-por.html
(1957) Decreto de 31 de mayo de 1957. Plan de Bachillerato 1957. Reducción de
asignaturas y simplificación de programas. Art. 5 d. (enlace) http://redined.mecd.gob.es/xmlui/bitstream/handle/11162/73751/00820083008205.pdf?sequence=1
de las más completas es la RESOLUCIÓN de la Dirección General de Ordenación Educativa
de 18 de octubre de 1973, por la que se dan normas sobre la realización de
trabajos escolares fuera de los Centros de Educación Básica, que establece lo
"Tanto por el carácter de los métodos que tradicionalmente se han
empleado en la enseñanza, como por la fuerza de la costumbre, ha venido siendo
norma en muchos establecimientos de Enseñanza Primaria la imposición de ciertos trabajos que los escolares
habían de hacer en sus propios domicilios. La extensión
y naturaleza de estas actividades no han sido, ni son,
en muchos casos, las más adecuadas para la correcta formación de los educandos.
Promovidas nuevas técnicas de trabajo escolar, que cambian sensiblemente
los principios y los sistemas de las actividades educativas, es necesario de
nuevo reconsiderar esta cuestión, de acuerdo con las exigencias de la situación
actual, estableciendo unas normas que sirvan de orientación tanto al profesorado
1º Los programas de los centros serán elaborados de forma que
eviten como norma general el recargo de actividad de
los alumnos con tareas suplementarias "fuera de la jornada escolar”.
2º Con carácter transitorio y excepcional se podrán asignar
deberes más intensos y de forma individual a aquellos alumnos que, por
ausencia prolongada u otras graves razones, no hayan podido seguir el ritmo
normal de trabajo en el centro.
3º Cuando en estos casos excepcionales se considere
necesario por parte del equipo de profesores programar actividades cooperativas o individuales para ser realizadas por los alumnos fuera del Colegio habrán de
ponderarse en sus aspectos cuantitativo y cualitativo. Cuantitativamente se
graduará cuidadosamente este tipo de actividades de forma tal que su intensidad
sea inversamente proporcional a las edades respectivas, y sin que en ningún
caso disminuya el tiempo que los niños de este nivel de 'enseñanza deben disponer para el descanso, el juego y la convivencia en el seno del
Cualitativamente, las tareas que se realicen fuera de la clase se
ajustarán también a las edades y niveles alcanzados, evitándose el encargo de trabajos mecánicos, pasivos o repetitivos.
Para estos casos, parecen más adecuadas las actividades que supongan la
consulta de libros, búsqueda de información y de materiales diversos, tareas de
expresión y creatividad. 4º Cuando, como sucede en la segunda etapa de Educación Básica, existan
varios profesores para un grupo de alumnos, se buscará la debida coordinación
entre los mismos para evitar la sobrecarga de tareas y el consiguiente agobio
Los profesores afectados se pondrán de acuerdo respecto a la forma de asignar
estos trabajos, debiendo atribuirse al tutor la regulación de los mismos. 5º En aquellos centros que tengan establecida voluntariamente la
realización de actividades extraescolares, que supongan prolongación de
la jornada escolar normal, quedarán totalmente suprimidas las tareas para
realizar por los alumnos en sus domicilios.
Lo que comunico a
Madrid, 3 de octubre de 1973.-El Director general, José
Giménez Mellado.
Sres. Delegados provinciales del Ministerio de Educación y Ciencia e
Inspectores-Jefes de Enseñanza Primaria."
su parte, el Estatuto de Centros Escolares aprobado por la Ley Orgánica 5/1980,
de la Jefatura del Estado, de 19 de junio, en su artículo 13 señala que “durante
el período preescolar y los dos primeros cursos de escolaridad obligatoria, las
tareas para realizar fuera de las horas de clase quedan totalmente suprimidas.
A partir del curso tercero se podrán encomendar tareas en el hogar con un
aumento progresivo según la edad de los escolares, procurando, no obstante, que
en ningún caso se vean los niños precisados de emplear en dichas tareas el
tiempo de que disponen para juegos, diversiones y convivencia en el seno del
hogar, ni disminuir las horas de descanso.”
La prohibición de poner "deberes" y la reforma de los exámenes tradicionales fueron algunas de las innovaciones pedagógicas del curso 1984-1985, para más de siete millones de niños españoles alumnos de EGB, preescolar y educación especial, según la Circular del Ministerio de Educación que decía que: "Se prohibe encomendar tareas con carácter general, regular y periódico para que los alumnos hagan fuera del centro. Los profesores, padres y alumnos podrán reclamar ante las direcciones provinciales del Ministerio de Educación si consideran que se vulnera este principio".
embargo, la vigente Ley Orgánica
2/2006, de 3 de mayo, de Educación, modificada por la Ley Orgánica
8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa
(LOMCE), establece en su artículo 121.5
que «los centros promoverán compromisos educativos entre las familias o tutores
legales y el propio centro en los que se consignen las actividades que padres,
profesores y alumnos se comprometen a desarrollar para mejorar el rendimiento
académico del alumnado».
misma ley cita, en su disposición final
primera, apartado 2.d, en relación a
las familias, que siendo estas las primeras responsables en la educación de sus
hijos e hijas les corresponde «participar de manera activa en las actividades
que se establezcan en virtud de los compromisos educativos que los centros
establezcan con las familias, para mejorar el rendimiento de sus hijos».
obliga a cada Centro Educativo a contemplar en su Proyecto Educativo de Centro o Reglamento de Régimen Interno, los criterios del mismo en relación a la necesidad o no de
los deberes para clase, el tipo de los mismos, la cantidad, el tiempo
necesario, la participación de la familia, etc., cuestión que, por su vital
importancia, no debería ser olvidada ni por los Centros, ni por los padres.
En caso de que no se regulen los deberes en el Proyecto Educativo de Centro, los mismos continuarán rigiéndose por la anterior normativa, esto es, seguirán siendo ilegales, salvo que la Comunidad Autónoma en la que vivís haya dictado alguna normativa al respecto, regulando la práctica, obligatoriedad o ilegalidad de los deberes en vuestra Comunidad.
lo anterior, y como defensora de que, en determinadas situaciones y como
política educativa, los deberes no son necesarios y que, en ocasiones, pueden
resultar incluso, abusivos, en el caso de que en vuestra Comunidad Autónoma no exista una normativa clara al respecto y que esta cuestión no se encuentre contemplada en el proyecto Educativo del Centro Escolar en donde estén escolarizados vuestros hijos, os propongo la utilización de los siguientes
artículos como argumentación jurídica en vuestros escritos, en contra de la
utilización de esta práctica y os recuerdo algunos aspectos
relacionados con los mismos:
1.- Art. 154 del Código Civil sobre derechos y
deberes de la patria potestad en relación con el art. 2 de la Ley Orgánica 1/1996
de Protección Jurídica del Menor:
Art. 154 CC: “Los hijos no emancipados están bajo la
potestad de los padres.
La patria potestad se ejercerá
siempre en beneficio de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y con
respeto a su integridad física y psicológica.
Los padres podrán, en el ejercicio de su potestad, recabar el auxilio de la
Art. 2 de la LOPJM: “En la aplicación de la presente Ley primará el interés superior de los menores
sobre cualquier otro interés legítimo que pudiera concurrir. Asimismo,
cuantas medidas se adopten al amparo de la presente Ley deberán tener un
carácter educativo.”
lo que, acreditando los efectos
negativos de los deberes en relación al bienestar físico o psicológico
de vuestros hijos, podríais solicitar la “exención de la realización de tareas
fuera del horario escolar”, para lo que podemos, también, utilizar los
argumentos legales expuestos al principio.
2.- Para que un profesor pudiera suspender a un
niño por no hacer los deberes, debería existir una norma que así lo indique en
el mencionado Reglamento de Régimen Interno/Plan de Centro/Proyecto Educativo.
3.- No es legal que un niño sea castigado u
obligado a hacer los deberes que no hizo en casa durante el tiempo del recreo,
es tiempo de descanso, un derecho. Una
acción factible y efectiva es poner una queja ante la inspección educativa si
nuestro hijo es obligado de manera reiterativa a terminar sus deberes en el
tiempo del recreo.
4.- Si los deberes son parte de la nota final de
la asignatura, tiene que estar contemplado en la Programación General Anual, un
documento que todo centro educativo tiene redactado a principio de curso y que
es público para toda la comunidad educativa y está a disposición de profesores,
5.- Si, efectivamente, suponen una parte de la
nota final de la asignatura (un 10% por ejemplo) recordar que las notas de
Primaria no tienen ninguna influencia en el futuro educativo de los niños, si
en vez de un notable tiene un bien, no pasa nada. Explicar eso a los niños y
tenerlo claro es fundamental para apoyarlos, para que desarrollen el sentido
personal, las propias elecciones y no se dejen presionar.
Cuando queramos hablar de la cantidad (y cualidad) de los deberes de nuestro
hijo habremos de dirigirnos al tutor/a. En caso de que continúe con su postura
y no estemos de acuerdo el siguiente paso es la jefatura de estudios y la
dirección del Centro. Y, dependiendo de hasta dónde queramos llegar, la Inspección
educativa de Delegación Territorial provincial, la Consejería de Educación de
la comunidad autónoma o los Tribunales de Justicia.
siempre deseable que se produzca un diálogo entre padres y maestros, en muchos
casos, es posible llegar a un acuerdo sin necesidad de emprender otro tipo de actuaciones. Y, para aquellas situaciones en las que no es posible llegar a
buen puerto, ahí está la ley, que ha de ser solicitada por escrito. Y por
supuesto, escuchar a los niños, que es también una obligación legal, además de
acompañarlos para que puedan expresarse libres de las presiones, obligados por
el miedo a las riñas en clase, los castigos y las posibles consecuencias en las
No he encontrado jurisprudencia sobre
este tema, por lo que si alguien conoce alguna, le agradeceré que la comparta.