Source: http://zonaizquierda.org/SueltosDEahora/Informe_sobre_el_Senado12.htm
Timestamp: 2018-01-22 15:53:03
Document Index: 787827

Matched Legal Cases: ['Artículo 22', 'Artículo 71', 'Artículo 501', 'artículo 80', 'artículo 80', 'Artículo 23']

INFORME SOBRE EL SENADO (12) *
Casi todos mis amigos del barrio se han ido a semanasantear por ahí, hacen bien, y lo mismo han hecho los senadores. Así que he decidido, entre otras cosas, aprovechar para estudiar, o al menos ojear y anotar, el Reglamento del Senado. Más que nada por saber qué tipo de privilegios protegen a sus señorías en casos que, como en el de Rita Barberá, sea evidente que se necesiten de esos privilegios para no ser señalados por la justicia ordinaria. Y, encuentro que, en el “TÍTULO SEGUNDO (De los Senadores y de los Grupos parlamentarios), CAPÍTULO PRIMERO (De las prerrogativas y obligaciones parlamentarias de los Senadores), Artículo 22”, se señala que: “1. Durante el período de su mandato, los Senadores gozarán de inmunidad y no podrán ser retenidos ni detenidos salvo en caso de flagrante delito. La retención o detención será comunicada inmediatamente a la Presidencia del Senado. Los Senadores no podrán ser inculpados ni procesados sin la previa autorización del Senado, solicitada a través del correspondiente suplicatorio. Esta autorización será también necesaria en los procedimientos que estuvieren instruyéndose contra personas que, hallándose procesadas o inculpadas, accedan al cargo de Senador (Véase : Artículo 71.2 de la Constitución, Ley de Enjuiciamiento Criminal, Ley de 9 de febrero de 1912 declarando los Tribunales que han de entender en el conocimiento de las causas contra Senadores y Diputados, Artículo 501 de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal). 2. El Presidente del Senado, una vez recibido el suplicatorio, lo remitirá acto seguido a la Comisión de Suplicatorios, la cual, reclamando, en su caso, los antecedentes oportunos y con audiencia del interesado, deberá emitir dictamen en un plazo máximo de treinta días. El debate del dictamen será incluido en el orden del día del primer Pleno ordinario que se celebre. 3. El Senado se reunirá en sesión secreta para ser informado del dictamen sobre el suplicatorio de que se trate. Se podrá abrir debate relativo a la concesión del suplicatorio, con dos turnos a favor y dos en contra de forma alternativa (Véase artículo 80 de la Constitución y Norma Supletoria de la Presidencia del Senado sobre el sistema de votación en el Pleno de los dictámenes de la Comisión de Suplicatorios, de 9 de octubre de 2007). 4. El Presidente del Senado, en el plazo de ocho días, contados a partir del acuerdo de la Cámara, dará traslado del mismo al Tribunal Supremo enviándole copia autorizada de la resolución adoptada. 5. El suplicatorio se entenderá denegado si la Cámara no se hubiese pronunciado sobre el mismo en el plazo de sesenta días naturales, computados durante el período de sesiones, a partir del día siguiente al del recibo del suplicatorio. 6. Concedido el suplicatorio y firme el auto de procesamiento, la Cámara podrá acordar por mayoría absoluta de sus miembros, y según la naturaleza de los hechos imputados, la suspensión temporal en la condición de Senador. La sesión en que la Cámara se pronuncie sobre la procedencia de la suspensión será también secreta, y en ella sólo se admitirán, en forma alternativa, dos turnos a favor y dos en contra, no concediéndose audiencia al Senador interesado (Véase artículo 80 de la Constitución). En el supuesto de suspensión temporal a que este artículo se refiere, la Cámara, en su resolución, podrá acordar la privación de la asignación del Senador implicado hasta su terminación.”
De todo esto me sorprenden al menos dos cosas, la primera que se nombre en el Reglamento al senador como Senador, teniendo en cuenta que al rey se le nombra rey, al papa, papa, etc., así como a los dioses: dios tal, o dios cual, siendo sólo que el dios de los cristianos es nombrado por los cristianos como Dios, entendiendo que como ellos lo consideran el único dios, es como si dijéramos su nombre de pila, y los nombres de pila sí se escriben en mayúscula. En fin, me parece muy exagerado que a los senadores se les nombre como Senadores. Y también me sorprende lo enormemente garantistas que son los reglamentos en lo referente a la protección de nuestros representantes regidores. Para poderlos inculpar hace falta poco menos que pillarles con cámara oculta cometiendo el delito. Y aún así, veríamos, porque imagino un suplicatorio en el que se presentara como prueba una filmación en la que Rita Barberá metiera la mano en el bolsillo de un valenciano y se viera claramente que le roba la cartera, escondiéndola en su Loewe prevaricado, y me temo que de no presentar unos cuantos cientos de filmaciones como esa, rateando Rita a cientos de valencianos, se consideraría sólo falta, y no flagrante delito. Porque aunque flagrante quiere decir que es muy claro y evidente, y en flagrante delito que se sorprende a un delincuente in flagranti delicto, o sea -cometiendo la fechoría sin duda o a las claras-, dependiendo del monto de lo sustraído sería determinado como delito flagrante o sólo como falta flagrante. Y por faltas no se encausa.
Y como los senadores tienen título de excelencia por decreto (mismo TÍTULO, mismo CAPÍTULO citados más arriba, Artículo 23 1. “Los Senadores tendrán tratamiento de excelencia, que conservarán con carácter vitalicio”), podría llegar a concluirse que se desestimó el recurso contra doña Rita Barberá, porque quedara demostrado que la excelentísima señora senadora, siendo alcaldesa incurrió simplemente en falta flagrante, no reiterada ésta suficientemente como para ser considerada delito. Y aun en el caso de que se sumaran las suficientes faltas como para que constituyese la acusación flagrante delito resulta que, como anotaba más arriba: “6. Concedido el suplicatorio y firme el auto de procesamiento, la Cámara podrá acordar por mayoría absoluta de sus miembros, y según la naturaleza de los hechos imputados, la suspensión temporal en la condición de Senador”, el partido de la excaldesa, teniendo como tiene mayoría absoluta en el Senado, aunque se demostrase que la susodicha se hubiese llevado poquito a poquito un barco lleno de dinero de los contribuyentes, su PP podría mantenerla a salvo de la justicia ordinaria. A no ser que el propio Partido Popular fuera inculpado como asociación para la delincuencia, cosa que aunque pudiera parecer plausible, sería extremadamente extraña, teniendo en cuenta el exceso de garantismos que protege a los políticos. Así son las cosas, por lo que supongo a su excelencia Rita semanasanteando silogísticamente como el que más, tan ricamente.
A mí, esto de la Semana Santa me pone del hígado porque aunque seamos los españoles ya prácticamente una especie de habitantes/empleados de un parque temático de servicios llamado la España de las Autonomías Folcloristas (y la tal Cuaresma sea más que nada la segunda parte folclórica de la ñoña celebración paleoreligiosa del fin del invierno y la llegada de la primavera, siendo que la primera parte se celebró en los lupercales Carnavales), llevo muy mal esa especie de hortera sentimental cavernicolismo religioso, que ya desde niño me produce verdadero terror y pesadillas. En la televisión y en la radio se retransmiten las militar tamborileantes procesiones melodramáticamente, como si los locutores formaran parte de un culebrón del que cada uno de ellos hace variaciones argumentales, a cada cual más chuscas y pelonas, horribles, empeñándose todos en relacionarlo con el arte (como en el caso de la “artística” fiesta nacional taurina), muy en la línea herética de su propia fe católica. Porque cada católico tiene una forma particular de entender su religión y fe, siendo cada una de ellas contraria a la de los otros, pues entienden y cumplen con los preceptos y mandamientos cada uno a su manera y a su medida. En fin, un santo y triste horror.
Desde Lisboa, Francisco Carvajal observa entristecido (recomiendo el seguimiento de su muro y su Associação Flamenco Atlântico), un año más, la injustificable tradición por la que los “novios de la muerte” acompañan en las procesiones de Málaga al Cristo de La Buena Muerte, que cada año interpreta su muerte al ritmo de las marchas militares legionarias, para renacer moribundo en las siguientes semanasantas, semana de la marmota recalcitrante, en esa orgía milenaria tan desagradable e inconstitucional (porque la Fuerzas Armadas debieran ser aconfesionales).
Pero me alivia mucho comprobar que hasta la “institución” semanasanta tiene grietas por las que nos podemos colar. Resulta que en Málaga y en otras ciudades levantinas (tenía que ser por el lado más hortera de nuestra idiosincrasia peninsular ibérica) ha comenzado a hacerse tradición (“nuestras recientes tradiciones” que dicen sin saber lo que dicen los nacionalistas ibéricos de nuevo cuño) la procesión y paseo de los actantes de Star Wars, desfilando al ritmo de la música (en slow poprock sinfónico semanasanteante o militarizante) compuesta por John Williams para la saga, y en lugar de los sayones y pilatos de los otros pasos, desfilan el Líder Supremo Snoke acompañado de Darth Wider, flanqueados a modo de cofrades encapuchados por soldados del Lado Oscuro, con sus armaduras blancas o negras; y tras ellos desfilan semanasantamente Chewbacca, Han Solo y la princesa Leia Organa, C-3PO, Luke Skywalker, Anakin Solo, Daultay Dofine, Darth Bane, Jar Jar Binks, Ben Skywalker, Galen Marek, Garnac, Obi-Wan Kenobi, R2-D2, Wedge Antilles, Yoda, Wicket W. Warrick... y otros. Y a mí, optimista incorregible, se me ocurre que quizá como los propios soldados cristianos del imperio romano en las Hispanias introdujeron, como quien no quiere la cosa, en las procesiones del solsticio de primavera -que realizaban los residentes romanos en Hispalis con las imágenes de Cibeles e Isis- las suyas con la virgen madre del nazareno, así como de rondón modernista, y acabó colando para siempre, también podría ser que nuestro afán y goce por la fiesta (de lo que sea, como dice mi vecino Gonzalo Suárez) nos permitiera colar otras horteradas entre lo sacrosanto y hacer de la semanasanta una fiesta digna y plural de la España de las Autonomías Folcloristas. Es una grieta por la que nos colaremos, al tiempo. No desesperar, Francisco Carvajal, aún hemos de ver a Rita en procesión, llorada y saeteada con devoción fallera.
PRIMAVERA,12 27/03/2016
* INFORME SOBRE EL SENADO (12)