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Timestamp: 2017-04-27 09:26:29
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Matched Legal Cases: ['artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 20', 'artículo 15', 'artículo15', 'artículo 15', 'artículo 15', 'artículo 18', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 42', 'artículo 21']

Fiscalidad de los préstamos participativos: especial referencia a los efectos de su condonación - Lexology
Análisis GA&P | Noviembre 2015 1 N. de la C.: En las citas literales se ha rectificado en lo posible —sin afectar al sentido— la grafía de ciertos elementos (acentos, mayúsculas, símbolos, abreviaturas, cursivas...) para adecuarlos a las normas tipográficas utilizadas en el resto del texto. 1. Consideraciones introductorias Como es sabido, la Ley 27/2014, del Impues‑ to sobre Sociedades, introdujo una relevante modificación sobre la fiscalidad de los deno‑ minados préstamos participativos, aspecto regulado con carácter previo a la reforma en el artículo 14.2 del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, el cual, en el 2004, incorporó la previsión normati‑ va anteriormente recogida en el Real Decre‑ to Ley 7/1996, de 7 de junio. Pues bien, en el referido artículo 14.2 se establecía la dedu‑ cibilidad de los «intereses devengados, tanto fijos como variables, de un préstamo partici‑ pativo que cumpla los requisitos señalados en el apartado uno del artículo 20 del Real Decre‑ to Ley 7/1996, de 7 de junio, sobre medidas urgentes de carácter fiscal y de fomento y li‑ beralización de la actividad económica». De ese modo, el legislador optó entonces por conferir a estas fórmulas de financiación, cier‑ tamente situadas a medio camino entre el ca‑ pital social y el préstamo, el tratamiento fiscal que acompaña a estos últimos. Sin embargo, fueron varios los supuestos en los que tanto la Administración1 como los tri‑ bunales2 cuestionaron la deducibilidad de los intereses generados por estas operaciones en‑ tendiendo que éstas no tenían la naturaleza de préstamos participativos y otorgándoles, pese a la denominación utilizada por las partes, la naturaleza de aportaciones a los fondos propios de la prestataria, excluyendo así la po‑ sibilidad de la deducción prevista para las ope‑ raciones de préstamo. Pues bien, precisamente en ese contexto, ad‑ quiere virtualidad la modificación parcial que se ha efectuado sobre el tratamiento fiscal de las operaciones que nos ocupan a efectos del impuesto sobre sociedades introduciendo me‑ diante el artículo 15 de su ley reguladora una diferenciación en su fiscalidad en función de la pertenencia o no a un grupo de sociedades de las entidades participantes en la operación. Es precisamente respecto de las operacio‑ nes llevadas a cabo entre este tipo de enti‑ dades donde se ha operado el cambio, toda vez que, en esos casos, la retribución que se estipule dejará de tener la consideración de Fiscalidad de los préstamos participativos: especial referencia a los efectos de su condonación Pilar Álvarez Barbeito Profesora titular de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de La Coruña Consejera académica de Gómez-Acebo & Pombo 1 Vid. la contestación a la consulta vinculante de la Dirección General de Tributos V0055‑99. 2 Vid. la STS de 27 de septiembre del 2013, RJ 2013\6534. Análisis GA&P | Noviembre 2015 2 intereses para pasar a considerarse retribu‑ ción de fondos propios, con lo que se impide su deducibilidad. 2. La fiscalidad de los préstamos participativos 2.1. Préstamos participativos no realizados entre entidades integradas en un mismo grupo fiscal Tal y como acaba de señalarse, a partir de la citada modificación legal, el ele‑ mento que hay que tomar en considera‑ ción para determinar la fiscalidad de los préstamos participativos se focaliza en las características de los sujetos que in‑ tervienen en aquéllos, tributación que no se verá alterada, respecto de lo que su‑ cedía antes de la modificación, cuando las personas o entidades que participen en la operación no formen parte de un grupo fiscal. En este último contexto se ha manifes‑ tado recientemente la Dirección Gene‑ ral de Tributos, en su contestación a la consulta vinculante V2007‑15, de 26 de junio del 2015, sobre la duda planteada por una entidad que había suscrito un préstamo participativo con una persona física residente en Malta en el que se ha‑ bía pactado como retribución, además de un interés fijo durante la vigencia del préstamo, el 50 % de los beneficios que generase el proyecto inmobiliario que la prestataria desarrollaría con la financia‑ ción obtenida. Para abordar la fiscalidad aplicable a tal operación, el centro directivo analiza lo dispuesto en el nuevo artículo15ade la Ley del Impuesto sobre Sociedades, ya que, según la disposición transitoria decimo‑ séptima de dicha norma, este precepto podrá aplicarse a los préstamos partici‑ pativos llevados a cabo con posteriori‑ dad al 20 de junio del 2014, como era el caso3. A esos efectos, la Dirección General de Tributos recuerda que la carga financie‑ ra o cualquier otra retribución derivada de los préstamos participativos puede ser fiscalmente deducible en la medi‑ da en que, según la normativa contable que haya de aplicarse —que también es examinada en la contestación—, tales cantidades tengan la consideración de gasto a esos efectos y siempre y cuando, además, no tengan la consideración de gasto fiscalmente no deducible de acuer‑ do con lo señalado a esos efectos en el referido artículo 15 de la Ley General de Tributos. Pues bien, en el supuesto consultado, y dado que el prestamista tiene la condi‑ ción de persona física, se descarta que el préstamo participativo pueda ubicarse entre los otorgados por entidades perte‑ necientes al mismo grupo, por lo que no opera la prohibición de deducibilidad, sin perjuicio de que sea necesario tomar en consideración lo establecido en el artícu‑ lo 16 de la ley en relación con las limitaciones allí establecidas respecto de la deducción de gastos financieros. Recor‑ demos que, sintetizando este precepto, los gastos financieros sólo son deduci‑ bles con el límite del 30 % del beneficio operativo del ejercicio, con una franqui‑ cia de un millón de euros y la posibilidad de deducción en los periodos impositivos siguientes de los gastos no deducidos por aplicación del citado límite. Al margen de lo anterior, y descartada en el supuesto analizado la aplicación del artículo 15a, tercer párrafo, advierte el centro directivo la necesidad de aten‑ der a lo establecido en el artículo 18 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades en el caso de que existiese vinculación entre prestamista y prestatario. Resuelta la cuestión anterior, la Dirección General de Tributos aborda la fiscalidad 3 Por otra parte, la Dirección General de Tributos se ha encargado de señalar que esta disposición transitoria resultará igualmente apli‑ cable en el caso de novaciones modificativas de los préstamos inicialmente concedidos, siendo por tanto de aplicación en el caso de extensiones o prórrogas de los citados préstamos participativos (contestación a la consulta vinculante V1664‑15). Análisis GA&P | Noviembre 2015 3 de la retribución derivada de la operación para el perceptor, persona física residente en Malta. En ese sentido, y tras analizar el concepto de intereses recogido tanto en el artículo 11.3 del convenio para evi‑ tar la doble imposición suscrito entre ese país y España como en los comentarios del Modelo de Convenio de la Organi‑ zación para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en relación con esta cuestión, el centro directivo no plantea duda alguna respecto a la naturaleza de los intereses que en la operación cues‑ tionada tendrá la renta obtenida por el prestamista. De acuerdo con tal califica‑ ción, y atendiendo al artículo 11.1 del ci‑ tado convenio, concluye la Dirección Ge‑ neral que España no tiene potestad para gravar dicha renta y, por tanto, ésta no será objeto de retención. 2.2. Préstamos participativos realizados entre entidades integradas en un mismo grupo fiscal Sin duda ha sido en este ámbito subjetivo donde más cuestiones podían plantearse sobre el verdadero fondo económico de la operación antes de la reforma, con‑ duciendo tanto a la Administración como a los tribunales a discutir la naturaleza de los préstamos de algunas operacio‑ nes que, finalmente, acabaron siendo recalificadas como participaciones en fondos propios. Pues bien, tal y como señalamos anteriormente, las contro‑ versias originadas en torno a esta cues‑ tión han podido motivar la modificación en virtud de la cual, y a tenor del artí‑ culo 15a de la Ley 27/2015, la retribu‑ ción de los préstamos participativos, que comprende tanto los intereses fijos como los variables, podrá deducirse en la base imponible del impuesto, salvo —y aquí es donde se halla la modificación— que dichas operaciones se hayan llevado a cabo entre empresas que formen parte del mismo grupo de sociedades, según los criterios establecidos al respecto por el artículo 42 del Código de Comercio. En estos casos la retribución estipulada tendrá la consideración de retribución de fondos propios, debiendo la entidad del grupo prestataria considerar que los inte‑ reses percibidos tributan como dividendos a efectos de la exención del artículo 21 de la ley (art. 2.2.º), estando por tanto exen‑ tos si reúnen el resto de los requisitos pre‑ vistos en dicho artículo. Así pues, por esta vía el legislador ha homogeneizado la fiscalidad de la ren‑ tabilidad generada por los préstamos participativos intragrupo, con lo que, a estos efectos, ha perdido relevancia la necesidad de analizar el fondo económi‑ co de estas operaciones sobre la base del contenido de las cláusulas contrac‑ tuales acordadas por las partes. 3. Una referencia a las consecuencias fiscales en supuestos de «condonación» del préstamo Precisamente, sobre las consecuencias que pueden derivarse de las estipulaciones acorda‑ das por las partes en un contrato de préstamo de las características de los que nos ocupan se ha manifestado recientemente el Bundes‑ finanzhof alemán (Tribunal Fiscal Federal), en su Sentencia de 14 de abril del 2015 (caso núm. IR 44/14). En ese supuesto la matriz había concedido a una de las entidades del grupo, sobreendeudada en ese momento, dos préstamos documentados en un contrato en el que se estipulaba que la prestamista condi‑ cionaba o subordinaba su derecho a cobrar la retribución pactada al hecho de que la presta‑ taria obtuviese beneficios en el futuro. Pues bien, la Administración alemana y, a la postre, el Tribunal Federal, no reconocieron el pasivo que la prestataria reflejaba en su con‑ tabilidad, considerando que, si conforme al acuerdo de subordinación la inexistencia de in‑ gresos o beneficios determina la imposibilidad de abonar o cobrar la rentabilidad pactada, no hay ninguna carga económica actual que pueda reflejarse contablemente como pasivo de la prestataria. De acuerdo con esta premi‑ sa, el tribunal concluyó que los acuerdos de subordinación que se celebran para evitar la in‑ solvencia de la prestataria concertados bajo ciertas circunstancias y redacciones conducen Análisis GA&P | Noviembre 2015 4 a considerar que las cantidades prestadas han sido condonadas, por lo que, según la legisla‑ ción fiscal alemana vigente en el momento de la controversia, dichas cantidades se traduje‑ ron en un ingreso gravable para el deudor. Los efectos perniciosos que pueden derivarse de una solución como la acordada por el tri‑ bunal alemán no son difíciles de intuir, toda vez que entidades que atraviesan por serias dificultades económico‑financieras y recurren a operaciones de financiación intragrupo que fi‑ nalmente puedan considerarse como condona‑ ciones crediticias pueden terminar encontrán‑ dose con bases positivas, e incluso con cuotas impositivas que hayan de satisfacer, sin contar con medios para afrontar dichos pagos. Teniendo en cuenta lo anterior podríamos plan‑ tearnos cuál sería la solución que, de acuerdo con nuestro sistema tributario, se derivaría de una operación como la expuesta. En ese sen‑ tido ha de tenerse en cuenta, como apunta la V2007‑15 —a la que ya hemos aludido— y por cuanto analiza el tratamiento contable de los préstamos participativos, que «si de las condiciones de la operación se desprendiera que hay una subvención o donación inherente en los términos del acuerdo, ésta deberá con‑ tabilizarse de conformidad con lo dispuesto en la norma de registro y valoración 18.ª del Plan General de Contabilidad». Efectivamente, el Plan General de Contabilidad prevé un trato específico para las «subvencio‑ nes, donaciones y legados no reintegrables», por lo que, teniendo en cuenta la interrela‑ ción entre la normativa contable y la fiscal a efectos del impuesto sobre sociedades, habrá de estarse, en principio, al resultado contable que arrojen tales operaciones para analizar, posteriormente, si ha de introducirse algún matiz a efectos tributarios. Desde esa perspectiva, y teniendo en cuenta lo dispuesto por el Plan General Contable en la referida norma de registro y valoración, habrá que diferenciar los supuestos en los que estas operaciones se llevan a cabo entre entidades independientes de aquellos otros casos en los que aquéllas se acuerdan entre empresas del mismo grupo —contexto este en el que surgió la controversia resuelta por el tribunal alemán en la referida sentencia— y, dentro de estas últimas operaciones, habrá de establecerse también una diferenciación según el grado de participación que la matriz prestamista tenga en las entidades dependientes prestatarias: a) Préstamo concertado entre entidades independientes Así, cuando las operaciones son concerta‑ das entre entidades independientes, si de las estipulaciones acordadas por las partes pudiera llegarse a una conclusión similar a la mantenida por el tribunal alemán, vis‑ lumbrando que del fondo económico de la operación no cabe sino deducir una dona‑ ción, las consecuencias serían similares a las allí defendidas, ya que el animus donandi presente en la operación conllevaría el reflejo en la cuenta de pérdidas y ga‑ nancias de un gasto para la donante y su correlativo ingreso para la donataria. b) Préstamo concertado entre entidades del grupo íntegramente participadas Diferente se plantea la situación cuando el contexto en el que debe analizarse la operación tiene lugar entre entidades del mismo grupo, tal y como sucedía en el caso analizado por el tribunal alemán. En estos casos, y de acuerdo con la norma de registro y valoración 18.ª del Plan Ge‑ neral de Contabilidad, las subvenciones, donaciones y legados no reintegrables otorgados por socios o propietarios no constituyen ingresos, debiéndose registrar directamente en los fondos propios, inde‑ pendientemente del tipo de subvención, donación o legado de que se trate. De acuerdo con lo anterior, la Dirección General de Tributos ha venido entendien‑ do que en estos casos no se genera un in‑ greso a efectos fiscales en el prestatario como consecuencia de la capitalización o condonación del crédito. Así, en la contes‑ tación a la consulta V3003‑14, de 5 de no‑ viembre, siguiendo el criterio de consultas anteriores (v. gr., V0191‑14 o V0192‑14), se señala que, «existiendo una relación socio‑sociedad al 100 % entre prestamista y prestatario, aun cuando con posterioridad Análisis GA&P | Noviembre 2015 5 Para más información consulte nuestra web www.gomezacebo-pombo.com, o diríjase al siguiente e-mail de contacto: info@gomezacebo-pombo.com. Barcelona | Bilbao | Madrid | Valencia | Vigo | Bruselas | Lisboa | Londres | Nueva York dicho derecho de crédito se vea deteriora‑ do en el ámbito contable, como consecuen‑ cia de las dificultades que puedan existir en la entidad prestataria para hacer frente a los pagos comprometidos, debe tenerse en cuenta que la condonación o capitali‑ zación de dicho derecho de crédito (cual‑ quiera que sea la forma jurídica empleada) no debe generar ningún ingreso o gasto, desde el punto de vista fiscal, entre las entidades afectadas. Esto es, dicha con‑ donación o capitalización, en un análisis global de la operación desde un punto de vista fiscal, no es sino el reflejo de la mera conversión en fondos propios de un dere‑ cho de crédito existente entre la entidad prestamista y prestataria, por un importe equivalente entre ambas partes y respecto del cual carece[n] de relevancia las dificul‑ tades del prestatario en proceder a la de‑ volución del mismo, por cuanto la capitali‑ zación o condonación ponen de manifiesto, precisamente que dicha devolución ya no se va a tener que producir. Esto es, se ha producido una traslación patrimonial por el importe de la deuda contraída en el mo‑ mento de generación de la misma, y carece de trascendencia a efectos fiscales el hecho de que el derecho de crédito que ahora es objeto de aportación, esté deteriorado en el ámbito contable». El mismo razonamiento se mantiene en la contestación a la consulta V0758‑15, de 9 de marzo, y con carácter previo, en la contestación a la consulta V0541‑14, en la que se establece que las condiciones apuntadas serán válidas tanto para el caso de que la operación haya sido concerta‑ da entre una sociedad dependiente y su matriz, como en el supuesto de que se haya realizado entre dos entidades depen‑ dientes del mismo grupo, ambas participa‑ das al 100 % por la dominante. c) Préstamo concertado entre entidades del grupo parcialmente participadas Tal y como acabamos de ver, si se plan‑ tease en nuestro país un supuesto similar al analizado por el tribunal alemán y en la operación subyacente hubiesen participa‑ do entidades dependientes íntegramente participadas por la dominante, las conclu‑ siones serían bien diferentes a las mantenidas por aquél. Sin embargo, la pro‑ blemática es mayor cuando la entidad dominante de un grupo pueda concertar un préstamo con una entidad depen‑ diente que cuente con socios minorita‑ rios que no participan en la operación y, posteriormente, el préstamo se entiende condonado. En estos casos, y desde un punto de vista contable, el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas ha considerado4 que la solución debe ofrecerse en términos de proporción. Esto es, la parte del présta‑ mo condonado que no se corresponda con la efectiva participación de la entidad do‑ minante prestamista en la dependiente tendrá la consideración de gasto para la primera y de ingreso para la segunda. Pues bien, la perspectiva fiscal de tales operaciones ha sido analizada reciente‑ mente por la Dirección General de Tributos en la contestación a la consulta V2278‑15, de 20 de julio, aplicando el apuntado cri‑ terio al señalar que cuando existan otros socios de las sociedades dependientes, si la aportación se efectúa en una proporción superior a la que corresponde a la domi‑ nante por su participación efectiva en la dominada, el exceso sobre dicha partici‑ pación se considerará «un gasto para la sociedad donante y un ingreso para la do‑ nataria». 4 Vid., por ejemplo, la contestación a consulta n.º 4 del BOICAC 79, de septiembre del 2009.