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Timestamp: 2018-03-22 07:48:05
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Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'artículo 17', 'Artículo 22', 'artículo 37', 'artículo 54', 'artículo 184']

REACCIÓN ANTE PUBLICACIÓN DE INFORMACIONES FALSAS EN CONTRA DE SENADO EN PORTALES DE NOTICIAS DE INTERNET
PRÓRROGA DE PERMANENCIA REDUCIDA DE TROPAS CHILENAS EN HAITÍ
MEDIDAS ANTE RIESGO GRAVE E INMINENTE PARA VIDA O SALUD DE TRABAJADORES DURANTE SU LABOR
Sesión 10ª, en martes 18 de abril de 2017
(De 16 a 17:27)
--Se abrió la sesión a las 16, en presencia de 32 señores Senadores.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Las actas de las sesiones 7ª y 8ª, ordinarias, en 11 y 12 de abril de 2017, respectivamente, se encuentran en Secretaría a disposición de las señoras y señores Senadores, hasta la sesión próxima, para su aprobación.
Con los dos primeros hace presente la urgencia, calificándola de "suma", para la tramitación de los siguientes proyectos de ley:
1) El relativo al fortalecimiento de la regionalización del país (boletín Nº 7.963-06).
2) Sobre transparencia del mercado del suelo e incrementos de valor por ampliaciones del límite urbano (boletín Nº 10.163-14).
Con los doce siguientes retira y hace presente la urgencia, calificándola de "suma", para la tramitación de las siguientes iniciativas de ley:
1) La que establece el Sistema Nacional de Emergencia y Protección Civil y crea la Agencia Nacional de Protección Civil (boletín Nº 7.550-06).
3) La que modifica la Ley General de Telecomunicaciones para establecer la obligación de una velocidad mínima garantizada de acceso a Internet (boletín Nº 8.584-15).
4) La que crea el Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala, INDESPA (boletín Nº 9.689-21).
5) La que regula el desarrollo integral y armónico de caletas pesqueras a nivel nacional y fija normas para su declaración y asignación (boletín Nº 10.063-21).
6) La que crea la Dirección General de Concesiones de Obras Públicas y modifica las normas que señala (boletín Nº 10.126-15).
7) La que otorga nuevas atribuciones al Ministerio de Desarrollo Social en materia de niñez y crea la Subsecretaría de la Niñez, dependiente de dicha Secretaría de Estado (boletín Nº 10.314 -06).
8) La que reduce los aranceles para la importación de mercancías que contribuyen al crecimiento verde y al desarrollo sostenible (boletín Nº 10.394-05).
9) La que moderniza y fortalece el ejercicio de la función pública del Servicio Nacional de Pesca (boletín Nº 10.482-21).
10) La que establece un nuevo gobierno corporativo de la Empresa Nacional del Petróleo (boletín Nº 10.545-08).
11) La que crea una sociedad anónima del Estado denominada "Fondo de Infraestructura S.A." (boletín Nº 10.647-09).
12) La que posterga la entrada en vigencia de la nueva estructura curricular establecida en la ley Nº 20.370 (boletín Nº 11.132-04).
1) El que fortalece la composición de los tribunales que indica mediante la asignación de una dotación adicional de 110 jueces (boletín Nº 10.611-07).
2) El que modifica el Estatuto del Personal de las Fuerzas Armadas y la Ley Orgánica Constitucional de Carabineros de Chile a efectos de aumentar el plazo de prescripción de la acción disciplinaria en el caso de los funcionarios de dichas instituciones (boletín Nº 10.623-02).
-El que aprueba el "Convenio de Transporte Aéreo entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de la República Cooperativa de Guyana", suscrito en Santiago, Chile, el 24 de octubre de 2016 (boletín Nº 11.167-10).
-El que aprueba el "Segundo Protocolo Modificatorio del Protocolo Adicional al Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico, suscrito entre la República de Colombia, la República de Chile, los Estados Unidos Mexicanos y la República del Perú", en Puerto Varas, Chile, el 1 de julio de 2016 (boletín Nº 11.172-10).
-Artículo 1º de la ley Nº 18.216, que establece penas que indica como sustitutivas a las penas privativas o restrictivas de libertad, e inciso segundo del artículo 17 B de la ley Nº 17.798, sobre Control de Armas.
-Artículo 22º, incisos primero, segundo, quinto y octavo, del decreto con fuerza de ley Nº 707, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Ley sobre Cuentas Corrientes Bancarias y Cheques.
Envía información acerca de los costos asociados a la gestión del Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica, materia consultada en nombre del Senador señor Navarro.
Adjunta antecedentes relativos a los subsidios estatales para suplementeros, asunto cursado en nombre del Senador señor Navarro.
Informa sobre la realización de trabajos en el transbordador Andalué, que une el sector de Niebla, en Valdivia, con la comuna de Corral, consulta realizada en nombre de la Senadora señora Von Baer.
Responde petición de información, planteada en nombre del Senador señor De Urresti, sobre el protocolo de acuerdo con la Junta Nacional del Cuerpo de Bomberos, mediante el cual se compromete a la regularización de los cuarteles en el país.
Contesta inquietudes, planteadas en nombre del Senador señor De Urresti, sobre los siguientes asuntos:
-Programa de Producción Limpia y Cambio Climático 2017-2018.
-Resultados del proyecto "100 contenedores para Chile".
Atiende consultas, planteadas en nombre del Senador señor Navarro, respecto de las siguientes materias:
-Pormenores de los resultados del Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina.
-Otorgamiento de una bonificación especial para los funcionarios públicos de la Región de Atacama.
Considera solicitud, expresada en nombre del Senador señor Navarro, para informar acerca de ciertos asuntos relativos al protocolo y normas de salubridad utilizados en el proceso de cría y producción de salmón.
Da respuesta a inquietud, expresada en nombre del Senador señor Chahuán, por la falta de relevos de brigadistas que combaten incendios forestales en San Antonio, Villa Alemana, Quilpué y Casablanca.
Del señor Fiscal Regional de Los Ríos:
Informa acerca de una investigación realizada por la Fiscalía de Collipulli, materia consultada en nombre del Senador señor Navarro.
Del señor Secretario Regional Ministerial del Medio Ambiente de Antofagasta:
Remite respuesta a solicitud, enviada en nombre del Senador señor Araya, para informar de las acciones realizadas frente a las constantes emanaciones de gases que afectan al Liceo Industrial Eulogio Gordo de Antofagasta.
Da respuesta a petición de información, manifestada en nombre del Senador señor Araya, en relación con las dotaciones institucionales asignadas a las distintas comunas de la Región de Antofagasta, durante el período 2010-2016.
Del señor Secretario General de la Fuerza Aérea:
Atiende preocupación, manifestada en nombre del Senador señor Navarro, en relación con el protocolo de invitados para las ceremonias institucionales oficiales.
Adjunta antecedentes sobre los objetivos, cronogramas e inversiones del Programa Transforma Alimentos, petición expresada en nombre del Senador señor De Urresti.
Atiende preocupación, cursada en nombre del Senador señor Guillier, relativa a las medidas que se adoptarán para la protección del recurso huiro en la comuna de Tocopilla.
-Del Ministerio de Educación.
-Del Ministerio de Bienes Nacionales.
-El que aprueba el "Protocolo de Enmienda al Convenio de Integración Cinematográfica Iberoamericana", suscrito en Córdoba (boletín Nº 10.996-10).
-El que aprueba el "Acuerdo Latinoamericano de Coproducción Cinematográfica, adoptado en Caracas, Venezuela, el 11 de noviembre de 1989, y su Protocolo de Enmienda", suscrito en la ciudad de Bogotá, Colombia, el 14 de julio de 2006 (boletín Nº 10.997-10).
De la Comisión de Trabajo y Previsión Social, recaído en el proyecto, en segundo trámite constitucional, que modifica el decreto ley Nº 3.500, de 1980, que establece Nuevo Sistema de Pensiones, con el objeto de eliminar el beneficio de que gozan las AFP en materia de intereses de las cotizaciones previsionales adeudadas (boletín Nº 10.708-13).
Segundo informe de la Comisión de Vivienda y Urbanismo, recaído en el proyecto de ley, en primer trámite constitucional, que establece un procedimiento simplificado para la regularización de edificaciones de Bomberos de Chile (boletín Nº 10.990-14).
De los Senadores señores Chahuán, Bianchi y Prokurica, con la que dan inicio a un proyecto de reforma constitucional que modifica el artículo 37 de la Carta Fundamental en lo relativo a la asistencia de los Ministros de Estado al Congreso Nacional (boletín Nº 11.197-07).
De los Senadores señora Goic y señor Montes, mediante la cual dan comienzo a un proyecto de ley para establecer la obligación de los directores y ejecutivos de las administradoras de fondos de pensiones de realizar declaración de intereses y patrimonio (boletín Nº 11.198-06).
De los Senadores señora Pérez San Martín y señor Tuma, con la que inician un proyecto que modifica el artículo 54 bis de la Ley General de Cooperativas en lo tocante al límite de descuentos voluntarios en favor de cooperativas (boletín Nº 11.199-03).
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Antes de conocer los asuntos del Orden del Día, solicito la autorización de la Sala para que ingrese al Hemiciclo el Subsecretario de Defensa, señor Marcos Robledo.
¡Hasta que no me reciba el Ministro de Obras Públicas! ¡Llevo cuatro meses esperando!
La señora VAN RYSSELBERGHE.- Tampoco doy el acuerdo.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Por supuesto, Su Señoría.
La señora VAN RYSSELBERGHE.- Señor Presidente, solo quiero fundamentar por qué me opongo a que algún representante del Gobierno entre a la Sala.
Hoy día se reunió la Comisión de Salud, en cuya sesión estuvieron presentes varios Ministros y Subsecretarios.
En el proceso de análisis de una indicación tremendamente importante, se le hicieron preguntas directas a la Ministra de la Mujer, y no quiso contestarlas -¡sencillamente no quiso!-, en un acto de franca mala educación. A mí me parece que eso es una falta de respeto hacia esta institución.
Por lo tanto, yo me opongo.
Si ese va a ser el trato que vamos a recibir, entonces ese será el que habrá en ambos lados.
Si tal actitud se mantiene, nosotros vamos a responder de la misma forma.
El señor GIRARDI.- Señor Presidente, solicito que recabe la autorización de la Sala para que la Comisión de Desafíos del Futuro pueda discutir en general y en particular, durante el primer informe, el proyecto que crea el Ministerio de Ciencia y Tecnología.
En tal petición los cinco miembros del mencionado órgano técnico estamos de acuerdo.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Si no hay objeciones, se accederá a lo solicitado.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, el viernes recién pasado circuló por algunos portales de internet una noticia falsa con relación a un supuesto aumento de asignación para los Senadores.
El Presidente de nuestra Corporación exigió una aclaración a algunos de esos medios y les pidió que contrasten las fuentes antes de subir noticias que afectan fundamentalmente el prestigio, la honra del Senado y, sobre todo, la confianza ciudadana en las instituciones.
Por ello, en nombre de la bancada de Senadores de Renovación Nacional, solicito que frente a hechos de esa naturaleza, si vuelven a ocurrir, el Congreso Nacional inicie acciones, incluso, judiciales.
Creemos que permitir reiteradamente publicaciones de noticias falsas, a través no solo de las redes sociales, sino también de portales informativos que merecen cierta confianza o credibilidad, afecta la honra del Parlamento.
Si bien agradezco la carta que el señor Presidente del Senado ha enviado a los directores de esos medios, pienso que no debemos dejar pasar una situación que fomenta el desprestigio generalizado existente. Cuando nosotros no reaccionamos, cuando no reacciona el Consejo Resolutivo de Asignaciones Parlamentarias, cuando no reacciona la Mesa, parece que se diera crédito a noticias que no tienen ningún grado de verdad, ni siquiera uno parcial.
Además, esta información falsa -¡ella carece de toda veracidad!- se ha repetido en los últimos cuatro años, y finalmente la opinión pública termina por creerla. Y cuando dicha información aparece en portales de noticias que cuentan con cierta credibilidad, los medios locales la replican en forma inmediata.
Por lo tanto, como Jefe del Comité de Renovación Nacional, solicito al Presidente de la Corporación que tome medidas para que estos hechos no se vuelvan a repetir. Si es necesario iniciar acciones judiciales, hay que hacerlo.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Señor Senador, sobre su escritorio se encuentra un texto con las medidas que ha adoptado la Mesa frente a la denuncia que usted ha mencionado.
El canal de televisión pertinente ha enviado una carta reconociendo su error y ofreciendo disculpas.
Sin perjuicio de ello, los Comités acordamos cursar una denuncia ante el Ministerio Público para que se investigue de dónde salen esas filtraciones de informaciones que no son verdaderas.
Además, he enviado un oficio a Sus Señorías y a los funcionarios del Senado para que den cuenta de cualquier observación que afecte el prestigio de esta Corporación, ya sea en las redes sociales, ya sea en los medios de comunicación, para adoptar las acciones que sean necesarias.
En este caso se ha procedido con todos los elementos que tenemos a mano. No podemos denunciar el hecho ante el Consejo Nacional de Televisión porque se trata de un canal de cable. Sin embargo, acudiremos al Ministerio Público con la denuncia pertinente.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, agradezco la reacción que usted tuvo con relación a lo que difundió CNN Chile, medio que comparte un edificio con un canal de señal abierta con el cual está asociado.
Ante la operación que se montó -lo digo con todo respeto-, no me parece que sea suficiente el texto escrito que se mandó.
Es una falta de respeto, no solo porque dicho medio no usa el mismo tiempo para desmentir en su propia pantalla la información falsa y reparar el daño causado, sino porque no se hace cargo de la mentira flagrante que ha lanzado y que muchos medios de comunicación han reproducido.
Esperamos otro tipo de reacción de parte de un canal perteneciente a inversionistas que operan en nuestro país, quienes deben mostrar respeto hacia las instituciones.
En su momento ellos pidieron que legislemos para generar transparencia en el acceso a los medios y en el uso de los espacios de dominio público. Y nosotros siempre hemos estado abiertos a la diversidad en este Parlamento.
Sin embargo, esta acción reprochable se hizo a sabiendas -¡a sabiendas!-, ya que en ningún momento le preguntaron al señor Presidente si era cierta la información divulgada, pese a tener periodistas acreditados en el Congreso, quienes tampoco fueron consultados.
El señor BIANCHI.- ¡Deberían cambiarlos!
El señor LETELIER.- No, no.
Quiero enfatizar que los periodistas que están designados y acreditados aquí no fueron la fuente de información. ¡No fueron la fuente de información! Al respecto, hay ahí una situación más grave.
Junto con la acción judicial que se ha acordado, pediría que el canal mencionado reconozca en sus pantallas el tremendo error cometido porque el daño causado a las instituciones republicanas es tremendo.
Los medios basurean a su gusto y falsean la información. Pero es imposible pensar que un periodista haya sido la fuente, ya que ellos, por formación profesional, saben que deben consultar a las diferentes partes.
El señor TUMA.- Señor Presidente, le solicito recabar la autorización de la Sala para ampliar el plazo para presentar indicaciones -vencido hoy día- respecto del proyecto que modifica la ley N° 20.416 en materia de plazo y procedimiento de pago a las micro y pequeñas empresas (boletín Nº 10.785-03), iniciativa que está radicada en la Comisión de Economía.
Todavía no hemos podido consensuar con el Gobierno una indicación que resuelva nuestras diferencias. Por ello, en nombre de la Comisión y del Ejecutivo, proponemos extender el plazo hasta el martes 16 de mayo.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- ¿Les parece?
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Ha llegado una petición a la Mesa para recabar el asentimiento de la Sala con el objeto de fijar un nuevo plazo para presentar indicaciones, hasta el lunes 29 de mayo, a las 18, respecto del proyecto de ley que incorpora en el Código del Trabajo el contrato de teleoperadores (boletín Nº 8.263-13), que está radicado en la Comisión de Trabajo y Previsión Social.
Boletín N° 1930-05
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Según lo acordado por los Comités, corresponde tratar el oficio de Su Excelencia la Presidenta de la República mediante el cual solicita el acuerdo del Senado para prorrogar, por el plazo de dos meses, la permanencia de tropas y medios militares nacionales en Haití, con informe de las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Defensa Nacional, unidas.
--Los antecedentes sobre el oficio (S 1.930-05) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Relaciones Exteriores y Defensa (unidas): sesión 9ª, en 18 de abril de 2017.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Defensa Nacional, unidas, dejan constancia de los fundamentos del Gobierno para mantener la presencia militar en la Misión de Naciones Unidas en Haití por dos meses.
Dichos órganos técnicos recibieron en audiencia a los señores Ministro de Defensa Nacional, Subsecretario de Defensa, Jefe del Estado Mayor Conjunto y a varios personeros y asesores de la Cancillería y de la Cartera de Defensa.
Luego de analizar los antecedentes relativos a esta materia, las Comisiones unidas aprobaron la solicitud del Ejecutivo por la unanimidad de sus miembros presentes, Senadores señores Bianchi, Chahuán, Larraín, Letelier, Pérez Varela, Pizarro y Prokurica.
El señor LARRAÍN.- Señor Presidente, me correspondió presidir las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Defensa Nacional, unidas, para analizar esta iniciativa. En razón de ello, brevemente quiero rendir cuenta al respecto.
Se trata de un tema bastante simple, pero que requiere cierta urgencia para ser resuelto.
Como ustedes recordarán, en agosto del 2016 el Ejecutivo y este Senado acordaron no continuar con las operaciones militares que se venían desarrollando en Haití en los últimos trece años. Por lo tanto, se procedió al retiro de las tropas chilenas, situación que se ha confirmado.
Hace algunas semanas, la Presidenta de la República fue a Haití para comenzar la salida formal de nuestro contingente y, en consecuencia, iniciar el proceso de repliegue hacia Chile.
En esta oportunidad no se está solicitando una prórroga de la operación militar en sí. Ya se acordó cerrarla, y no solamente de nuestra parte, sino también de todos los países que integran la MINUSTAH, ya que Naciones Unidas ha decidido terminar la Misión en pocos meses más.
Sucede que, por razones de tiempo, para asegurar la debida repatriación de maquinarias, vehículos y equipamiento pesado, se requiere la presencia de parte de nuestras tropas algunos días más en la zona. De hecho, se está pidiendo mantener una cantidad reducida de personal: solamente 3 oficiales en el cuartel general y 55 efectivos, lo cual corresponde, aproximadamente, a un décimo de las tropas que han estado apostadas en Haití durante los últimos años.
Ello tiene un costo adicional de 890.389 dólares, cifra que se encuentra autorizada en el presupuesto del Ministerio de Defensa Nacional para 2017.
Contemplando que el funcionamiento de la MINUSTAH concluye el 15 de octubre del presente año -tiene un plazo de término más amplio que el nuestro-, la Presidenta de la República ha solicitado prorrogar por dos meses la permanencia reducida de tropas, decisión que hay que tomar antes de fin de mes para que sea efectiva.
Por todas esas consideraciones, las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Defensa Nacional, unidas, habiendo oído al Ministro de Defensa Nacional, al Subsecretario de Defensa y a representantes de la Cancillería, acordaron, por la unanimidad de sus miembros presentes, aprobar la prórroga y solicitar a la Sala proceder en idéntico sentido.
El señor PROKURICA.- Señor Presidente, quisiera intervenir en esta sesión para referirme a lo que ha significado nuestra presencia en Haití.
Quienes visitamos ese país durante la primera fase de la permanencia de las Fuerzas Armadas, Carabineros y la Policía de Investigaciones de Chile, como también de ONG privadas que estuvieron allí, creemos que nuestra presencia en dicha nación ha sido una gran experiencia.
La misión de las Fuerzas Armadas de Chile en Haití partió en 2005. Nuestro país fue el más rápido en alistarse y en llegar a ese territorio caribeño con la finalidad de imponer la paz a un pueblo que, en ese minuto, estaba atravesando una situación extraordinariamente grave, con una convulsión social enorme y un desgobierno absoluto.
Al amparo de las Naciones Unidas, Chile, Brasil, Perú, Uruguay, Argentina y otras naciones sudamericanas, junto a algunas de Europa y África, se unieron en pos de lograr que la crisis de Haití no terminara en un baño de sangre.
De otra parte, creo que casi todas las misiones de paz en que ha participado Chile han permitido proyectar al mundo la imagen de nuestro país. Así ocurrió con nuestra colaboración en Chipre, Bosnia y otros lugares donde hemos estado presentes. A mi juicio, eso ha sido gracias a la tremenda capacidad y profesionalismo de las Fuerzas Armadas, Carabineros y la Policía de Investigaciones de Chile.
En este caso, se trata de que permanezca en Haití un pequeño grupo de carabineros y de efectivos de la PDI. La primera institución ha colaborado en la formación de la nueva policía de ese país. Ha recibido a estudiantes de esa nacionalidad en su escuela. Y la segunda ha ayudado a recuperar los registros de defunciones, entre otras labores.
Chile ha tenido una participación impecable en estos largos años. Desde el 2005, fecha en que partió esta misión durante el Gobierno del Presidente Lagos, nuestras Fuerzas Armadas se han destacado por su profesionalismo.
Hemos colaborado, primero, para imponer la paz, y después, para recuperar la institucionalidad y mantener el orden en Haití.
Es cierto que, si uno analiza la situación de esta nación y la compara con la de países sudamericanos, podría decir que se ha avanzado poco. Sin embargo, le recuerdo al Senado que durante la presencia de nuestras Fuerzas Armadas en aquel territorio se produjo un terremoto que causó un enorme daño e hizo que muchos de los esfuerzos logrados se retrotrajeran a su origen.
Además, estimo que la participación de nuestras instituciones ha puesto de manifiesto el prestigio que tiene Chile en el extranjero, ya que ellas han debido actuar de manera coordinada con los ejércitos, fuerzas aéreas y armadas de otras latitudes.
Si bien es posible que el avance haya sido lento, se ha caminado claramente en un sentido positivo.
Haití es un país que presenta una historia compleja y difícil desde su descolonización de Francia, la cual se valió de un impuesto para expoliarlo y llevarlo a una situación insostenible. No obstante, creo que hoy está mejor que cuando empezó la misión, en la que nuestras Fuerzas Armadas, como ya lo he señalado, han dejado en alto el prestigio de Chile.
Además -y así lo he dicho cada vez que el Gobierno nos ha solicitado autorización para el envío de tropas nacionales-, siento que nuestro país no puede estar ausente en las misiones de paz alrededor del mundo.
Chile ha basado su prestigio y su desarrollo en las exportaciones y en el comercio internacional, y no hay comercio internacional donde no hay paz. Por lo tanto, creo que debiera empeñarse en ampliar su presencia en otras misiones del mismo carácter, en todos los continentes, para seguir exportando nuestra imagen al resto del planeta, tal como lo ha venido haciendo hasta ahora.
He estado en tres lugares donde han participado efectivos de las Fuerzas Armadas chilenas, de distinto orden, y en todos ellos ha habido un reconocimiento y un agradecimiento de parte de las personas a quienes les han salvado sus vidas y que han podido reconstruir sus países gracias a la presencia de nuestros militares.
Por supuesto, destaco la participación de Carabineros y de la Policía de Investigaciones, además de la que tuvieron civiles que, a través de diferentes ONG, han llevado a cabo una labor importante, aunque desconocida.
El señor LARRAÍN.- Abra la votación, señor Presidente.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Entonces, acordado.
En votación la solicitud de Su Excelencia la Presidenta de la República.
El señor PIZARRO.- Señor Presidente, creo que el colega Prokurica hizo una relación bastante completa acerca del mandato que recibieron nuestras Fuerzas Armadas para formar parte de la MINUSTAH, dado el acuerdo adoptado por las Naciones Unidas.
Sin duda, se trató de una decisión correcta desde el inicio. Recuerdo que hubo mucho debate en el Senado cuando el Presidente Lagos tomó la determinación de que Chile se integrara, por primera vez, a una misión de paz en un país latinoamericano hermano y amigo. Y ello se hizo, tal como se ha indicado acá, por razones en principio humanitarias y también para evitar lo que podía llegar a ser una guerra civil o un desorden generalizado que pusiera en riesgo la vida de miles de haitianos.
A mi juicio, la participación de nuestras Fuerzas Armadas, así como el manejo del Gobierno de Chile y la colaboración de todos los civiles que brindaron su apoyo y trabajaron con gente de otros países en esta misión, significaron un éxito bastante notable y el reconocimiento no solo del pueblo haitiano, sino también de organismos internacionales y del resto de las naciones amigas con las cuales nos tocó compartir esta acción.
Los objetivos que se buscaban eran: primero, promover un entorno seguro y estable; segundo, ayudar a desarrollar un proceso político y el fortalecimiento de la institucionalidad, muy incipiente en Haití; tercero, promover y proteger los derechos humanos de las personas y las libertades, que habían sido conculcadas, terminando con la existencia de bandas armadas que generaban un daño irreparable, fundamentalmente a mujeres y niños civiles, quienes sin motivo alguno sufrían las consecuencias de este enfrentamiento, y cuarto -también desde el inicio, y así se hizo notar, al menos en el debate que sostuvimos acá y en las acciones que el Gobierno llevó adelante en forma reiterada- ayudar a promover un desarrollo económico y social que, junto con la institucionalidad política, significara generar condiciones que permitieran ir mejorando la vida de los haitianos.
Señor Presidente, la misión está terminando y los dos meses de prórroga que se piden tienen más que ver con la forma en que se habrá de salir del territorio, con el retiro definitivo de nuestras tropas de Haití. El Ministro de Defensa nos explicaba hoy todo lo que significa cerrar la operación: desarmar la infraestructura, mover el equipamiento (vehículos, helicópteros), desinstalar las telecomunicaciones, etcétera, con el objeto de que el retiro de nuestras tropas se lleve a cabo con tranquilidad.
Y no es que Naciones Unidas elimine las tropas y se despreocupe de Haití. Al contrario. Claramente, en el último tiempo se ha empezado a priorizar la formación de un cuerpo policial que permita garantizar la seguridad de las personas y el orden público. También ha habido una colaboración de nuestro país y de nuestros carabineros en ese sentido, tanto porque han venido jóvenes policías haitianos a formarse y capacitarse acá como lo que se ha realizado en la propia nación insular.
Igualmente, se ha prestado apoyo en otras áreas. Se hizo, en un principio, por la emergencia en materias de salud, pero asimismo hubo cooperación en el ámbito agrícola, para buscar fortalecer el desarrollo de una agricultura campesina que asegurara la subsistencia de familias completas que se encontraban en situación paupérrima.
Todo lo que pudiera ser aporte, desde el punto de vista académico, de la investigación, de la cooperación susceptible de desarrollar como país, nos ha parecido extraordinariamente importante, en algunos casos con más éxito que en otros, pero es una tarea que no podemos dejar de realizar. Creo que la comunidad internacional, y particularmente la latinoamericana, deben seguir apoyando y ayudando al pueblo haitiano.
Por esas cosas de la vida y del destino, hoy día tenemos en Chile una población muy numerosa de haitianos que están trabajando en nuestro país, formando familia; jóvenes, mujeres y hombres trabajadores que han estado desarrollando actividad en distintos lugares de nuestra patria, fundamentalmente en la zona centro. Y creo que también el prestigio de nuestras Fuerzas Armadas y la amabilidad con que ellas fueron recibidas han ayudado a que muchos de esos haitianos, que buscan mejores expectativas de vida por razones sociales, económicas o políticas, puedan llegar a nuestro territorio a enriquecer el progreso de Chile a nivel nacional.
Ese es el motivo, señor Presidente, por el cual aprobamos de manera unánime la prórroga de dos meses solicitada por el Gobierno para poder terminar una misión que ha durado largos años, pero que ha cumplido plenamente sus objetivos.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, Honorable Sala, cuando ya se aproxima el fin de la participación chilena en la MINUSTAH, quiero destacar el desempeño de las Fuerzas Armadas de nuestro país en Haití.
Claramente, cuando uno hace un balance respecto de lo que ha sido la gran contribución del Ejército chileno en términos de generar una fuerza de estabilización en dicha nación, siendo capaz de dar los primeros impulsos para pasar de una acción de estabilización a una misión de desarrollo, donde ha existido plena colaboración de las Fuerzas Armadas chilenas, a cuyas autoridades también les ha tocado la responsabilidad de desempeñar roles relevantes dentro de la MINUSTAH, yo no puedo sino referirme también al fallecimiento de contingente chileno en esa zona, particularmente al del Sargento 2° Rodrigo Andrés Sanhueza Soto, herido durante un arduo tiroteo cuando intentaba contener manifestaciones en la frontera con República Dominicana. Había sido llevado al batallón Uruguay, en el que finalmente murió. Me tocó estar con su viuda y sus hijos en Las Salinas, donde fueron despedidos los restos de este militar, que entregó su vida al servicio de las Fuerzas Armadas de nuestro país.
Quiero señalar que la participación de Chile en la MINUSTAH ha sido relevante, no solo porque los soldados chilenos se dispusieron, como dije anteriormente, a generar condiciones de paz para que se materializara en Haití un cronograma electoral a través de elecciones parlamentarias y presidenciales, sino, adicionalmente, a la consideración de los militares chilenos como un motor de capacitación, en especial de aquellos que ejercían determinados oficios y labores. Era extraordinario ver cómo niños haitianos se reunían para estudiar afuera del batallón de Chile en la MINUSTAH aprovechando la iluminación que había en el lugar.
Me tocó estar en la isla junto con la Presidenta Bachelet después del terremoto que afectó a dicho territorio y comprobar que la gran contribución del Ejército chileno era ampliamente reconocida.
Por lo tanto, el día de hoy las Comisiones unidas de Defensa y Relaciones Exteriores han aprobado una prórroga por dos meses para la permanencia del 10 por ciento del total del contingente a fin de proceder al retiro definitivo de las tropas nacionales dentro del plazo recién indicado.
Quiero destacar que Chile ha prestado, tradicionalmente, una amplia labor en materia de fuerzas multinacionales de paz. Las primeras fueron solamente nominales, el año 48, y empezaron a estar normadas hace apenas dos décadas, pero la contribución efectuada a las fuerzas de estabilización y a las misiones de desarrollo han sido determinantes.
¿Qué espera Chile y cuáles son sus desafíos en relación con Haití? Por supuesto, la posibilidad y la necesidad de exportar misiones de desarrollo. ¿En qué debieran centrarse estas? Fundamentalmente, en exportar institucionalidad.
Es un tema que ha sido abordado con las autoridades haitianas. Por ejemplo, la posibilidad de exportar el desempeño de organismos tales como el Registro Civil, al igual que el de otros relacionados esencialmente con el control, como la Contraloría General de la República. Sería un buen legado.
¿Qué va a ocurrir en el futuro? Fuerzas policiales seguirán resguardando el orden público hasta que se logre la plena estabilización y pacificación de esa nación.
Finalmente, vuelvo a reiterar mi saludo a la familia del Sargento 2° Rodrigo Andrés Sanhueza Soto, que honró con su vida el desempeño de las tropas chilenas en Haití, como, asimismo, a la familia de Guillermo Arévalo Flores, muerto el año 2012 también al servicio de nuestra misión en ese país.
El señor LAGOS.- Señor Presidente, ciertamente que voy a concurrir con mi voto favorable a extender la presencia de nuestras tropas en Haití, en el número reducido a que estamos acostumbrados. Son 3 oficiales y 55 efectivos de contingente, entiendo, por dos meses, para el retiro de maquinaria y otros elementos que han sido parte de esta larga misión.
Revisaba, con el mejor de los espíritus -no pretendo hacer una crítica-, qué ocurrió en Chile cuando el año 2004 el ex Presidente Lagos planteó a esta Corporación el envío de tropas a Haití. Había más Senadores que ahora, porque la votación fue 27 a 15: 27 votos a favor y 15 abstenciones, básicamente correspondientes a la entonces Oposición. Había preocupación respecto a los resultados de la política exterior, a los costos domésticos que ello podía traer aparejados. Y algunos argumentaron, tal vez correctamente -no estoy seguro-, que no se cuestionaba el tema de fondo, sino la forma en que había procedido el Gobierno en esa oportunidad.
Quiero dejar aquello de lado para señalar que, yo diría que a partir del 2008, 2009, 2010, la presencia de militares chilenos en Haití ha sido valorada de manera distinta por el Senado y, en mi opinión, por la sociedad chilena en general. Hay una valoración y una óptica diferentes respecto a tener militares que ayuden a estabilizar un país en crisis, como lo estuvo esa nación después de la revolución y el golpe de Estado.
Entonces, creo que Chile asumió un compromiso internacional importante, que yo valoro.
Ahora, la razón por la cual tomé la palabra es para señalar que nosotros debiéramos estar contentos de que algo que hace más de doce años tal vez nos dividía hoy da lugar a miradas mucho más comunes. Y me alegra que el Senador Prokurica, de larga trayectoria en la Comisión de Defensa Nacional, abogue por que tengamos mayor presencia de nuestras fuerzas militares en operaciones de paz.
La última destinación es en la República Centroafricana, más allá de Chipre, India, Paquistán, Haití, etcétera. Tenemos hoy día dos oficiales en ese país y enfrentan una situación políticamente delicada, en que puede haber víctimas y mártires, al igual que en Haití. La situación es de tanta complejidad que nuestra participación va a requerir una decisión muy difícil: incrementar o no la presencia y el tipo de actividades que podamos realizar. Porque en la República Centroafricana hay enfrentamientos de primera línea. No se trata de estabilizar una región, sino de enfrentar eventualmente situaciones armadas.
Pienso que Chile debe fortalecer esa opción. África suena lejana, pero cuando uno asume responsabilidades internacionales como una operación de paz -en el caso de Haití le costó la vida a miembros de nuestras Fuerzas Armadas- significa que nuestro país también está poniendo sobre la mesa recursos reales y asumiendo compromisos reales que tienen un costo, al punto de exponer la vida de nuestros soldados. Eso se hace pensando en un bien superior: si yo asumo responsabilidades en el ámbito internacional, también soy parte de aquellos que pueden dibujar ese escenario, que pueden tomar decisiones en ese plano y que son respetados.
Lo fácil es exigirles a otros que pongan orden en el mundo. Cuando Estados Unidos o la OTAN o China intervienen, uno dice por qué interviene el imperialismo, las fuerzas vivas o tal o cual país. La pregunta es: ¿nosotros podemos intervenir, a nuestra escala, dentro de un marco multilateral como Naciones Unidas, y hacer valer nuestra voz? Yo creo que sí.
Ciertamente, ello supone desembolsar recursos económicos, distraer tal vez energías de otros planos y, también, exponer la vida de nuestros soldados. Pero creo que la política internacional de Chile y la robustez con que nos miran desde afuera crecen.
Sí, el comercio, las instituciones sólidas ayudan muchísimo, sobre todo en un continente que a ratos ha tenido dificultades. Sin embargo, no es menos cierto que la presencia militar en la cual uno está poniendo sobre la mesa, al servicio de la comunidad internacional, recursos reales y exponiendo la vida de los propios, es una señal de solidaridad y de compromiso muy grande, y creo que debiéramos fortalecerla.
Aprovecho, señor Presidente, de pedirle al Gobierno que fortalezca las políticas de mantenimiento de la paz en el mundo, y especialmente en la República Centroafricana.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, el Senador que me antecedió en el uso de la palabra ha hecho un encendido y razonable planteamiento en defensa de lo que han sido doce años de fuerzas chilenas en el extranjero, particularmente en Haití. Por mi parte, voy a usar el mismo escenario para exponer una visión distinta.
Primero, digamos las cosas por su nombre: la misión de Chile en Haití ha cambiado cuatro veces de objetivo, y ese tema no debe ser menor para el Senado, que es la única institución que puede autorizar a un Presidente a sacar tropas al extranjero. Recordemos que el punto fue muy discutido en la época, porque el Primer Mandatario no había pedido la autorización adecuada -esa gran polémica se omitió en la intervención anterior-, y se demostró que para estos efectos debía cumplirse con la Constitución.
Se dijo que se iba a evitar un genocidio. Pues bien, yo creo que en un escenario así, obviamente cabía sopesar si nuestra participación era más razonable o menos razonable. Pero desde el primer minuto se instaló la pregunta que el Senador que me antecedió en el uso de la palabra no ha podido responder: cuáles eran los parámetros que permitían entender que estaba cumplida la misión. Y, al no instalarse esa respuesta desde el primer momento -creo que para eventos que pudieran ocurrir en el futuro eso es lo primero que se debe responder-, se generó un escenario en el cual al final era imposible no permanecer en Haití, más allá de las condiciones que se vivieran en ese país.
Tanto es así que años después se pidió la mantención de las tropas en función de las elecciones que se iban a desarrollar en ese instante. Pasadas las elecciones, se volvió a solicitar una prórroga, por dos años más, hasta que "operara la institucionalidad" -esas eran las palabras textuales-, luego de lo cual cambió nuevamente la petición, hace pocos años, por razones que encuentro de una extrema vaguedad, en términos de decir: "Mire, tenemos que estar allá pues no podemos, en las condiciones en que estamos, no salir sin un problema mayor que el que había una vez que llegamos".
Esa es, a mi juicio -lo digo con todo respeto-, una forma indebida de operar en esta materia. Dejo de lado la implicancia constitucional de todo esto, porque las Fuerzas Armadas en Chile no están establecidas para este propósito. Yo presenté una modificación constitucional para incorporar dentro de sus funciones la de concurrir a misiones de paz, con determinadas condiciones. Si miran la Carta Fundamental, verán que no establece eso. Están para la seguridad interna del país. Eso es lo que dice la Constitución, no yo. Y se extrapoló que dentro de la seguridad estaba lo que podía pasar en el continente latinoamericano, que es una extensión bastante rara. Y a mí me gustaría que eso se resolviera de una vez por todas desde un punto de vista constitucional.
Al final, lo que fue ocurriendo -y creo que tenemos que evaluarlo con calma- es que nos quedamos sin un horizonte de salida, pues se había, a mi juicio, baipaseado el tema de fondo, ya que una cosa es la emergencia que requería la presencia de las Fuerzas Armadas -las cuales, dicho sea de paso, cumplieron un rol muy importante como tales- y otra distinta era lo que pasaba con Haití, cuestión que exigía una institucionalidad mucho mayor y un esfuerzo económico de organismos internacionales bastante más consecuente con ese objetivo.
Al confundirse ambos planos, al creerse que el problema se resolvía con las misiones de fuerzas armadas, se fue equivocando el tema de fondo, lo que acabó por generar un escenario -lo planteé hace varios años- en donde esos efectivos aparecieron en los diarios locales -lo mostré en su oportunidad- como tropas invasoras. Porque una cosa es haber llegado a evitar un conflicto, entre comillas, y otra distinta es permanecer durante muchos años siendo eje de la política interior.
A mí no se me va a olvidar, porque estaba en la Comisión de Relaciones Exteriores, que el Presidente del Parlamento haitiano mandó una comunicación a todos los miembros de ella -fue público, por eso lo digo- en donde decía que esto era parte de su política interna, por lo cual pedían que las fuerzas armadas de Naciones Unidas salieran del país.
Ese es un escenario muy complejo de evaluar. Y generales importantes que han estado en Haití han compartido la visión de que estas incursiones deben tener, más allá de legitimidad -obviamente, cada uno la evaluará, pero ella supone actuar dentro de la institucionalidad internacional-, una justificación permanente. Y, naturalmente, deben considerar los escenarios alternativos, en términos de no quedar semicapturados, por así decir.
Si uno mira el informe de la MINUSTAH se da cuenta de que lo mismo que estoy diciendo queda de alguna manera reflejado en él. Al final, el retiro no se explica porque se haya cumplido la tarea. Nadie dice "misión cumplida". Lo que pasa -se señala- es que la naturaleza de los problemas en Haití es de tal envergadura que se prefiere optar por un camino distinto.
Entonces, yo creo que esta reflexión -me parece sano hacerla con altura de miras- es muy relevante, pues insisto: es el Senado -ni siquiera el Congreso, como tampoco la voluntad excluyente de quien gobierna- el llamado a hacer uso de la facultad especialísima referida a que las Fuerzas Armadas puedan salir del país, que la Constitución reserva para casos muy excepcionales.
Y tiendo a pensar que respecto de algo que pudo haber tenido justificación en su momento no es posible decir, doce años después: "Oye, no pasa nada". No, ¡si pasaron muchas cosas!
Primero, hubo un rol que creo que se extrapoló en el tiempo acerca de lo que debió haber sido un uso excepcional del material de las Fuerzas Armadas y de estas mismas. En seguida, hubo un riesgo, que obviamente estuvo instalado. Los casos fatales no están directamente vinculados a esto, pero hay obviamente una relación con la autorización que se da.
Algunos me pueden decir: "Es que fue beneficioso para las Fuerzas Armadas desde el punto de vista de la instrucción". Me parece muy bien. Sin embargo, no es ese el propósito de la utilización de esta medida excepcional.
"Las Fuerzas Armadas dejaron muy alto el prestigio de Chile", se dirá. Me siento orgulloso de eso, y pienso que está dentro de los activos. Pero eso no justifica, a mi juicio, haber mantenido por un tiempo tan extenso, de años, este rol excepcionalísimo de las Fuerzas Armadas.
¿Habrá tiempo para evaluar? No sé.
A mí me gustaría pedir un informe final sobre el costo que tuvo en definitiva esta operación para el país, tema del que nunca yo por lo menos he estado bien informado. Lo digo porque me indican que hay unas platas de Naciones Unidas que siempre están a punto de llegar, y parece que llegan algunas pero después se gatilla el envío de otras que no alcanzan a ser incluidas. Entonces, tendrá que existir un balance final.
Entiendo que hay personas que legítimamente pueden señalar que este es un punto concreto. Sin embargo, los invito a revisar la prensa nacional e internacional en que se presenta un escenario crítico respecto de la forma de mantener en el tiempo una acción de fuerzas armadas en otro país.
Señor Presidente, quiero ser coherente. Me parece mejor que se inicie el período de retiro, el cual pedí por mucho tiempo. No voy a votar a favor pues no lo he hecho en otras circunstancias. Pero me voy a abstener, en función de que es un paso para una mayor normalización.
De lo que sí quiero hacerme cargo es de que considero muy importante entender que nosotros tenemos una obligación primordial con Haití no solo porque hay una acción que lleva doce años, sino porque se trata de un país latinoamericano extraordinariamente necesitado de instituciones, de confianza, de poderes judiciales, de policía, de infraestructura, como hemos podido ver en todos los informes.
Me he dado el espacio, a través de los años, de observar la evolución que ha tenido dicha nación, y no siento que el mundo tenga que aplaudir un resultado. ¡No! Creo que, en general, ha sido un mundo más bien mezquino.
Podremos discutir las razones por las cuales se produce esta diferencia originaria en cuanto a la naturaleza de las conquistas. Es un tema que escapa a nuestra discusión. Pero sí es parte de ella revisar en algún momento -espero que lo hagamos con altura de miras- cuáles son los pro y los contras de participar en este tipo de operaciones.
Yo dudaba de intervenir; sin embargo, después de que mi amigo hizo uso de la palabra me pareció que era bueno por lo menos plantear un punto de vista distinto acerca de lo siguiente:
Primero, hay que crear una institucionalidad constitucional para la salida de tropas al extranjero, que hoy día no está instalada, a mi juicio, adecuadamente.
Segundo, hay que realizar una evaluación permanente respecto de los escenarios de salida en cada lugar.
Tercero, hay que colocar un límite de tiempo a este tipo de autorizaciones, luego de lo cual considero necesario ir subiendo los quorum porque, si no, se va a transformar en una situación permanente.
Cuarto, hay que hacer una evaluación de los costos. Estimo que eso es un escenario de transparencia.
Valoro lo bien que quedaron las Fuerzas Armadas, valoro que haya ocurrido, pero me parece indispensable plantear el punto al que me referí.
El señor LARRAÍN.- Señor Presidente, solamente quiero hacer presente, por razones de Reglamento, que no estamos discutiendo la evaluación de la participación de las tropas en Haití.
Lo anterior se realizará en una sesión especial, cuya convocación vamos a solicitar una vez que tengamos el informe que legalmente se debe entregar cuando terminan su misión.
Hoy día solamente debatimos la prórroga por 60 días de la presencia de las actuales tropas apostadas en Haití, para la repatriación de los equipos. Lo digo pues tendremos tiempo para hacer la evaluación que se ha efectuado hoy día, que no es materia del acuerdo que se solicita.
El señor ALLAMAND.- Muy buena la aclaración, Su Señoría.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, está claro que la misión militar ya cumplió sus fines. Son doce años, lo hemos dicho en cada ocasión, en cada año que se discute este tema.
El informe dice que ya cumplió sus fines. La pregunta es ¿cuáles eran los fines? Porque la inestabilidad continúa en Haití, y va a seguir por larguísimo tiempo.
¿Quiénes están en Haití? Países de Latinoamérica.
Estados Unidos, que ocupó Haití entre 1915 y 1934, no aparece, no muestra solidaridad. Está preocupado de bombardear Afganistán, Iraq. Está preocupado de la intervención en el Medio Oriente. Hay ¡cero solidaridad! de parte de la nación más poderosa, más rica de América.
Y se nos ha pedido a un país pequeño del extremo sur que seamos solidarios, que mandemos un contingente militar a coadyuvar en la pacificación mientras se reinstala la estabilidad política y social necesaria para comenzar a resolver los problemas de fondo de Haití, lo cual no es un objetivo militar.
Hay un profundo problema político y social en Haití. Y, como lo he dicho en otras ocasiones, en este informe en que se nos pide aplazar -se ha hecho año a año- la permanencia de las tropas chilenas, faltaba lo referido a lo político.
Reitero: "si es un informe secreto, hagamos sesión secreta". Pero está claro que ni Chile ni las Naciones Unidas pueden limitarse solo a mantener tropas en Haití, cuando el problema es político, social y económico.
Y sobre ello este mismo informe señala que los avances son extraordinariamente precarios, ¡precarios!: falta de infraestructura, burocracia, corrupción, carencia de inversión extranjera, dificultad en la tenencia de la tierra. Ninguna condición para enfrentar el tema de fondo: el desarrollo productivo, económico y social en Haití.
¿Y qué hemos tenido estos últimos doce años? Una fuerte migración haitiana a América Latina, y particularmente a Chile.
Como Presidente de la Comisión de Derechos Humanos, puedo decir que celebramos tres sesiones especiales, en que constatamos que 70 por ciento de los migrantes hacia nuestro país son latinoamericanos. Y la migración haitiana a nuestro territorio alcanza a 170 ciudadanos por día.
La tarea no puede limitarse a tener tropas y a permitir que los haitianos vengan a Chile. El objetivo político y social ético al cual debiéramos aspirar es coadyuvar, cooperar, participar en el fortalecimiento de la institucionalidad de la República de Haití. Y, en ese aspecto, al retirar las tropas estamos diciendo: "Bien. Mantuve el orden, mis tropas adquirieron experiencia, cumplimos con la petición de las Naciones Unidas". No obstante, la verdad es que la situación sigue exactamente igual.
Por lo tanto, si el primer argumento para autorizar el envío de tropas fue ético-político: colaborar a fin de que Haití resolviera sus problemas de fondo, no lo estamos cumpliendo al retirarnos. Es decir, ¡los dejamos en el más completo abandono!
Cumplimos -entre comillas-, y ahora quedan a su suerte.
La pregunta que debiéramos responder en este Senado, después de 12 años, es: ¿cuál meta se cumplió? ¿La militar?
¿Se avanzó en objetivos políticos? El informe dice que no. Es más, se señala que después de las elecciones del 20 de noviembre de 2016 se ha intentado estabilizar un gobierno que muestra gran precariedad.
En ese sentido, señor Presidente, yo demando conocer cuál fue la participación de Chile en ayudar a la estabilidad política, social y económica de Haití, y no solo a la militar.
Porque los militares patrullaban. Y lo hacían bien. Había que mantener la paz en un país azotado y asolado por múltiples carencias. Pero está claro que en estos momentos en Haití campea la corrupción, la delincuencia, el tráfico. Como el propio informe afirma.
Yo me pregunto si es responsable que después de 12 años Chile se retire, saque sus tropas y diga: "que se las arreglen solos", y que en el estado en que se encuentra Haití siga enviando a sus mejores ciudadanos al resto de América Latina, y particularmente a Chile.
Seamos francos, la Comisión reveló, a través de los informes de extranjería de la PDI, que los haitianos que llegan a nuestro país forman parte de la elite intelectual, con un promedio de 14 años de estudios. ¡Superior a los 10,5 de los chilenos! Es decir, los médicos, los abogados, los ingenieros, los enfermeros, los odontólogos haitianos que ingresan a Chile vienen a suplir nuestras carencias.
Entonces, ¿quién es solidario con quién?
La elite formada en Haití, con mucho esfuerzo de Naciones Unidas, con mucho esfuerzo personal, tiene que emigrar, y la recibimos. Y, en verdad, pareciera ser más importante para el destino de un país recibir ese contingente enorme de profesionales haitianos, que viene a fortalecer a Chile -país de inmigrantes-, que el apoyo que le brindamos a la República de Haití a través de la presencia militar (que ya casi termina), y que ha carecido absolutamente de lo político-social.
He pedido un informe que indique cuál es la estrategia política de las Naciones Unidas en esa nación; qué grupos políticos se quiere fortalecer; cómo se establece una institucionalidad que funcione sobre la base de una nueva Constitución, como lo dice el informe. Haití requiere una nueva Carta Fundamental -no solo Haití, Chile también-; sin ella no es posible cumplir la tarea.
¿Cuánto se avanzó en la nueva Constitución de Haití, que es la norma fundamental para garantizar derechos a los ciudadanos, pero también a los inversionistas? ¡Poco y nada! Eso dice el informe.
Por lo tanto, señor Presidente, con profunda pena, congoja, y con un poco de indignación compruebo que, al final del día, las naciones que sí pueden colaborar se limitan a enviar tropas, a financiar indumentaria y gasto militar, y no van al fondo de este asunto: el problema político.
A mí me habría gustado ver a nuestros profesores y expertos agrícolas ayudando al desarrollo de Haití, enseñando agricultura y promoviendo técnicas eficaces de cultivo y mantención de la tierra; es decir, que no solo se hubiera mandado a militares, quienes lo hicieron bien.
Chile debe reconocer a todos los hombres y mujeres que fueron enviados a ese país. Pero queda claro que estamos en deuda.
Si nuestra cooperación con América Latina va a ser únicamente militar, tenemos un problema.
Habría deseado que estuviera acá el Ministro de Relaciones Exteriores, o el de Defensa -porque el Senado está autorizando la permanencia de tropas y medios nacionales en territorio extranjero a costo del Estado chileno, ya que el rembolso de parte de la Organización de las Naciones Unidas es parcial-, para formularle las preguntas políticas que uno quisiera.
Lo planteo en esta Sala: Chile no puede abandonar a Haití.
Debe haber apoyo político y social para que dicha nación, de manera independiente, conforme al derecho a la libre autodeterminación de los pueblos, pueda surgir. Y ello no se logra solo con presencia militar para el mantenimiento de la paz: también se precisa ayuda técnica y cooperación educativa, y no al revés. Porque pareciera que el de los problemas fuera Chile: que la elite haitiana, aquella gente que se ha formado para sacar adelante a ese Estado fallido -como se denomina en numerosa literatura-, se esté viniendo a nuestro país.
Siento que a Haití le estamos robando una parte esencial de su propio desarrollo y futuro.
Si permitimos que sus mejores hombres y mujeres sigan llegando a Chile a trabajar como camareros, a limpiar lo que haya que limpiar, para luego de un tiempo intentar desempeñarse en el ámbito de la profesión que tengan, estaremos incumpliendo un deber ético que como país se nos demanda.
Debiéramos generar políticas para que esos profesionales puedan ejercer sus labores en Haití, con remuneraciones adecuadas y condiciones de seguridad que garanticen su permanencia allí; y no lo contrario: mandar nuestras tropas a Haití y posteriormente permitir que llegue a Chile lo mejor de su elite intelectual, política y profesional.
Aquella es una contradicción insalvable, señor Presidente. Porque lo que damos con una mano lo quitamos con la otra. De ello son conscientes nuestras autoridades y también el Senado, en particular la Comisión de Derechos Humamos, la cual me ha tocado presidir en alguna oportunidad.
Estamos trayéndonos lo mejor de esa nación. Y hoy día nos hallamos retirando las tropas que garantizaban paz y estabilidad allá: suma cero para Haití y ganancia para Chile.
¡No es justo, señor Presidente!
Si algo debiéramos hacer es garantizar que los profesionales haitianos permanezcan en su país. Y si eso requiere recursos económicos, en el contexto de las Naciones Unidas, lo tendríamos que promover, para evitar la fuga de cerebros que hoy asola a esa nación.
De permitirse que ello continúe, Haití jamás va a despegar ni será un país desarrollado, pues sus mejores profesionales se están yendo hacia América Latina, en particular para Chile.
Señor Presidente, voy a votar favorablemente esta prórroga de dos meses y medio. Pero le pediría al Senado -más bien, se lo exijo- que viera la factibilidad de que tanto el Ministro de Defensa cuanto el Ministro del Interior nos enviaran un informe político acerca de lo que en verdad debiéramos hacer en Haití, si creemos ser solidarios.
Porque solidario no es solo mantener tropas en esa nación.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, algunos confunden esta discusión.
El objeto de la solicitud de Su Excelencia la Presidenta de la República no tiene que ver con nuestra relación bilateral con Haití; no se halla referido a nuestro juicio político sobre la evolución de un Estado prácticamente fallido en una etapa y que ha logrado avanzar en la reconstrucción de sus instituciones.
No está en debate si nuestro país ha de mantener con Haití políticas de cooperación -las tiene- en otros ámbitos, ni tampoco cuál debería ser nuestra política migratoria respecto de esa nación, siendo Chile receptor de gran cantidad de haitianos tanto profesionales como trabajadores, quienes han arribado a varias de nuestras regiones.
Lo que se halla en discusión es otro asunto, que tiene que ver con la relación de Chile con las Naciones Unidas, con nuestra participación a partir de la invocación del Capítulo VII de la Carta de la ONU; que se refiere a lo que comenzó con la a mi juicio muy acertada decisión del Presidente Lagos de actuar, en el marco del acuerdo adoptado por las Naciones Unidas, frente a la crisis inminente en Haití mediante el despliegue de fuerzas militares en apenas 48 horas.
Esa intervención multinacional en la que nuestro país cooperó evitó matanzas de grandes proporciones.
La solicitud que nos ocupa tiene un fin: el retiro ordenado de las tropas y de los pertrechos militares de Chile en Haití; y que el Estado Mayor Conjunto pueda intervenir en forma adecuada, con un despliegue mínimo de fuerza, a fin de llevar a cabo correctamente el plan de repliegue.
Se pretende el retiro, en un plazo de dos meses, de las pertenencias del Estado chileno utilizando medios tanto aéreos como navales.
No es otro el alcance de la referida solicitud. Si no se aprueba, Chile no tendrá manera de sacar sus pertenencias de Haití, con la colaboración de las Fuerzas Armadas que hoy están desplegadas allá.
Ya hemos ido reduciendo nuestra presencia en dicho país. Tal como lo explicaron quienes me antecedieron, esto se ha venido desarrollando en forma paulatina.
A partir de 2014 se inició el proceso de reducción del contingente nacional en la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití, bajo el concepto de un retiro gradual, cooperativo y responsable.
Aquello culminará en los próximos dos meses, señor Presidente; y considero importante situar ahí la discusión.
Con posterioridad se podrá debatir sobre el informe que se va a entregar y el balance del costo; y en otro contexto, habremos de evaluar nuestras futuras relaciones estratégicas con Haití.
Creo que como país hemos hecho bien al establecer una relación de cooperación con esa nación; al tener una presencia importante en el Caribe; al colaborar con otras fuerzas armadas de la región, en que ha habido un aprendizaje muy significativo que políticamente va a rendir mucho a futuro, lo cual se podrá evaluar también.
Sin embargo, el único propósito hoy día para prorrogar, por el plazo de dos meses, la permanencia de tropas y medios nacionales en Haití es culminar un proceso de retiro ordenado, eficaz y responsable.
Por eso, la bancada socialista votará a favor de esta solicitud.
El señor PÉREZ VARELA.- Señor Presidente, estamos analizando la solicitud de la Presidenta de la República para prorrogar, por el plazo de dos meses, la permanencia de tropas y medios nacionales en Haití, la cual fue aprobada hoy día por las Comisiones unidas de Relaciones Exteriores y de Defensa Nacional.
Aquello se pide más bien por razones logísticas, al objeto de que el 10 por ciento de las tropas que Chile envió a Haití se quede para desarmar el campamento, trasladar todo el equipo que se desplegó ahí, esfuerzo que a mi juicio hay que valorar, pues todo esto se hará empleando medios aéreos y marítimos propios.
Eso es lo que estamos debatiendo hoy día.
Asimismo, resulta importante connotar que algunos efectivos de Carabineros y de la Policía de Investigaciones van a permanecer un tiempo más en Haití para consolidar todo lo que realizaron en materia de asesoría a la fuerza policial haitiana.
Ahora bien, creo que el debate de fondo sobre esta misión lo tendremos que realizar en algunos meses más, cuando el Gobierno, a través de los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Defensa, informe al Senado -por ley, debe hacerlo obligatoriamente- sobre lo ocurrido durante estos 13 años.
Ese día, indudablemente, analizaremos con profundidad, en un contexto adecuado, las razones que tuvo Chile para incorporarse a esta misión de las Naciones Unidas; el comportamiento de nuestro país durante su realización; el cumplimiento del mandato de la ONU por parte de otras naciones, en particular las más poderosas del planeta. Ello, con los datos que nos entreguen los Ministros de Defensa Nacional y de Relaciones Exteriores y el Jefe del Estado Mayor Conjunto, en su calidad de Autoridad Militar Nacional, quien tiene la responsabilidad de ejercer el mando sobre todas las unidades chilenas desplegadas en operaciones de paz.
Lo único que quiero expresar en este momento es que durante 13 años nuestras Fuerzas Armadas desempeñaron un papel verdaderamente relevante, el cual debemos valorar hoy día.
En primer lugar, la misión se cumplió a cabalidad en términos militares. La presencia de nuestras tropas contribuyó a que en Haití no se produjera un genocidio y se buscara su normalización institucional, teniendo presentes las condiciones en que se encontraba esa nación.
También se registraron muy pocas bajas: solo un suboficial de la Armada falleció en acto de servicio. Ello demuestra que las medidas tomadas para resguardar la seguridad y la tranquilidad del personal militar que estuvo en Haití funcionaron perfectamente, a pesar de los riesgos inherentes de esa operación. No era fácil ni sencilla esta misión, y había que enfrentar diversos peligros, lo que da cuenta del grado de profesionalismo con que se actuó.
En los minutos que me restan, debo expresar aquello.
Asimismo, tengo que señalar nuestra preocupación como país, por cuanto otro de los objetivos de la MINUSTAH era iniciar el camino para la erradicación de la pobreza en Haití; sacar a este país del subdesarrollo y del estado de postración y miseria en que se encontraba.
En tal sentido, grandes potencias como Estados Unidos o Francia jugaban un rol mucho más relevante que Chile.
Sin embargo, me parece que esa materia quedó en deuda. Porque si bien algunos indicadores de pobreza han mejorado y también la gobernabilidad, no hay duda de que Haití sigue siendo una nación en riesgo, un Estado en crisis, con una situación extraordinariamente precaria.
Por lo tanto, queda la incertidumbre de si los esfuerzos que se realizaron durante 13 años, en especial de nuestras tropas, valieron verdaderamente la pena. Ello dependerá de la evolución que se experimente sobre el particular durante los próximos meses.
De tal manera que sería oportuno que uno de los aspectos a discutir cuando concluya esta misión fuera el cumplimiento de los compromisos que las naciones más poderosas del planeta asumieron para ayudar a un país tan desvalido como Haití.
--Se aprueba la solicitud de la Presidenta de la República sobre prórroga de la permanencia de tropas y medios militares chilenos en Haití (27 votos a favor, una abstención y un pareo).
Votaron por la afirmativa las señoras Allende, Goic, Muñoz, Lily Pérez, Van Rysselberghe y Von Baer y los señores Allamand, Araya, Bianchi, Chahuán, De Urresti, García, Girardi, Horvath, Lagos, Hernán Larraín, Letelier, Montes, Moreira, Navarro, Ossandón, Pérez Varela, Pizarro, Prokurica, Quinteros, Tuma y Andrés Zaldívar.
Boletín N° 7547-13
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- A continuación, corresponde ocuparse en el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que modifica el Código del Trabajo para establecer mecanismos de protección en situaciones de emergencia o de falta de seguridad laboral, con informe de la Comisión de Trabajo y Previsión Social.
--Los antecedentes sobre el proyecto (7.547-13 y 9.385-13, refundidos)
figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En segundo trámite: sesión 48ª, en 13 de septiembre de 2016 (se da cuenta).
Trabajo y Previsión Social: sesión 69ª, en 23 de noviembre de 2016.
-Establecer la obligación del empleador, en caso de sobrevenir en el lugar de trabajo un riesgo grave e inminente para la vida o salud de los trabajadores, de informar a estos sobre tal riesgo y adoptar las medidas para la evacuación y suspensión inmediata de las faenas.
-Asegurar el derecho de todo trabajador a interrumpir y abandonar sus labores cuando razonablemente considere que continuar en ellas signifique un riesgo grave e inminente para su vida o salud.
La Comisión de Trabajo y Previsión Social discutió este proyecto en general y en particular, por tratarse de aquellos de artículo único, y lo aprobó con dos enmiendas de carácter formal, por la unanimidad de los miembros presentes, Senadores señoras Goic y Muñoz y señores Larraín y Letelier.
Las modificaciones dicen relación con sustituir en el inciso segundo del artículo 184 bis la expresión "dicha labor" por "ellas" y la palabra "labores", la última vez en que aparece, por el vocablo "mismas". Estas enmiendas, dado su carácter meramente formal, no deben implicar un tercer trámite constitucional.
El texto que se propone aprobar se consigna en las páginas 10 y 11 del informe y en el boletín comparado que Sus Señorías tienen en sus escritorios.
La señora GOIC.- Señor Presidente, el proyecto de ley que estamos discutiendo tuvo su origen en dos mociones, una de 2011 y otra de 2014, de diversos Diputados y Diputadas: Andrade, Auth, Becker, Browne, Monckeber, Campos, Jiménez, Monsalve, Muñoz (hoy es Senadora) y Harboe (actualmente es Senador), y considera como fundamento para su presentación a trámite legislativo la situación vivida en algunas empresas ubicadas en zonas de inundación que, ante la alarma de maremoto y la orden de evacuación emitida a raíz del terremoto de 2011 en Japón, dispusieron la continuidad de los turnos de sus trabajadores, haciendo caso omiso de la resolución de la autoridad frente a esa emergencia.
En concordancia con la experiencia que acabo de relatar, se halla el episodio ocurrido en la mina San José, en la Región de Atacama, que también corresponde recordar, ya que tales situaciones, aparte de otras acaecidas en nuestro país, han puesto en discusión la necesidad de garantizar, en el caso de las circunstancias excepcionales que consigna esta iniciativa, la seguridad y la salud de los trabajadores y de reconocer además el derecho que ellos tienen a interrumpir y abandonar sus labores sin sufrir ningún perjuicio o menoscabo.
Con relación a esta materia, cabe dejar constancia de una moción de la Senadora Allende que tiene como objetivo el resguardo del trabajador minero cuando el empleador no cumpla con la entrega de los elementos de protección personal que sean necesarios, cuyo análisis en la Comisión de Trabajo se encuentra pendiente.
En mi calidad de Presidenta del referido órgano técnico, me parece pertinente mencionarlo, porque -reitero- tiene que ver con lo que ahora estamos debatiendo.
Como ya reseñó el señor Secretario, el empleador -según señala este proyecto- tendrá la obligación, en caso de sobrevenir en el lugar de trabajo un riesgo grave e inminente para la vida o salud de los trabajadores, de informar a estos sobre tal riesgo y adoptar todas las medidas para la evacuación y suspensión inmediata de las faenas.
Señor Presidente, en la Comisión de Trabajo y Previsión Social, la unanimidad de sus miembros presentes (Senadoras Muñoz y Goic y Senadores Larraín y Letelier) aprobamos en general y particular esta iniciativa, que, además, se ajusta a la práctica mundial y a los estándares de la Organización Internacional del Trabajo.
Por consiguiente, le recomendamos a la Sala acogerla en la misma forma.
La señora MUÑOZ.- ¿Puede abrir la votación, señor Presidente?
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Para fundar su voto, tiene la palabra la Senadora señora Muñoz.
La señora MUÑOZ.- Señor Presidente, solo quiero llamar a mis Honorables colegas a que aprobemos y despachemos esta iniciativa, que, tal como informó nuestra Presidenta, la Senadora señora Goic, surgió en momentos de una gran crisis...
El señor ALLAMAND.- ¿Nuestra Presidenta...?
La señora MUÑOZ.- Nuestra Presidenta.
Es bien nuestra. Así que no tengo problemas en señalarlo.
Decía, señor Presidente, que este proyecto surgió en momentos de una gran crisis derivada de avatares de la naturaleza e incertidumbres humanas: el terremoto de Chile en 2010 y el terremoto y tsunami en Japón el año 2011.
En esa época, muchos trabajadores concurrieron a la Comisión respectiva de la Cámara Baja -a la sazón, yo era Diputada- para plantear la preocupación y el temor que les provocaba el hecho de tener que mantenerse en sus puestos pese a estar viviendo circunstancias excepcionales que, a juicio de ellos y de la ciudadanía toda, ponían en riesgo su salud o su vida.
Por eso, es muy importante que incorporemos en nuestra legislación laboral la norma sugerida, que zanja el conflicto que se produce a raíz de la decisión del empleador de mantener a los trabajadores en sus puestos pese a la existencia de situaciones graves o gravísimas (por ejemplo, la explosión de una bomba, un acto terrorista, un terremoto, un maremoto) que ponen en riesgo su seguridad. Y ello se logra por la vía de liberar a los trabajadores de la obligación de mantenerse en sus puestos cuando se registran hechos de aquella connotación.
Señor Presidente, se trata de una muy buena iniciativa, que lleva muchos años de tramitación. Es relevante, entonces, que el Senado la despache.
El señor LARRAÍN.- Señor Presidente, intervengo solo para reafirmar lo que acaban de plantear en la Sala las Senadoras Carolina Goic, titular de la Comisión de Trabajo, y Adriana Muñoz.
En efecto, esta iniciativa emanó de varias mociones que se refundieron con el propósito de buscar protección para los trabajadores en situaciones de emergencia.
Cuando ha habido terremotos, tsunamis y otros desastres de la naturaleza durante las actividades laborales de las empresas, se ha visto que no todas reaccionan debidamente y, por tanto, muchas veces dejan a los trabajadores en la incertidumbre sobre la manera de actuar.
Por eso, la finalidad de las mociones presentadas es, fundamentalmente, obligar al empleador a informar a todos los trabajadores acerca de la situación de emergencia; a adoptar medidas para la suspensión inmediata de las faenas, y, en caso de que esto último no haya ocurrido, a autorizar a aquellos para que de hecho evacuen los lugares afectados por una contingencia que tenga una posibilidad razonable de convertirse en una situación grave o mayor.
Nos parece perfectamente razonable proceder de la manera indicada.
Los antecedentes que recibimos en la Comisión, donde participaron dirigentes sindicales de distintas organizaciones y la Dirección del Trabajo, confirman que estamos avanzando debidamente.
Hicimos algunas correcciones menores, para asegurar la calidad técnica del proyecto.
Por lo expuesto, confirmo nuestra votación favorable a la iniciativa.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- El Senador señor Letelier no está en la Sala.
Votaron las señoras Goic, Muñoz y Lily Pérez y los señores Allamand, Araya, Coloma, Horvath, Lagos, Hernán Larraín, Letelier, Moreira, Ossandón, Pizarro, Prokurica, Tuma y Andrés Zaldívar.
La señora ALLENDE.- Pido que se agregue mi voto favorable.
El señor CHAHUÁN.- Y también el mío.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Se deja constancia de la intención de voto favorable de los Senadores señora Allende y señor Chahuán.
Les pregunto a los miembros de la Comisión de Trabajo si se requiere plazo para formular indicaciones o si aprobamos también en particular el proyecto, que es de artículo único.
El señor LARRAÍN.- En la Comisión se aprobó en general y en particular por unanimidad.
--Con la misma votación anterior (16 votos afirmativos), el proyecto queda aprobado también en particular y despachado en este trámite.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Con motivo del Censo, varios Senadores y Senadoras tienen que trasladarse a sus regiones para atender deberes en ese ámbito.
Por lo tanto, habiéndose cumplido su objetivo, levantaré la sesión, sin perjuicio de dar curso reglamentario a las peticiones de oficios que han llegado a la Secretaría.
Al señor Ministro de Relaciones Exteriores y a la señora Directora Nacional de Fronteras y Límites, para que informen sobre ESTADO DE AVANCE BINACIONAL DE DEFINICIÓN DE LÍMITES FRONTERIZOS CON ARGENTINA.
Al señor Ministro de Desarrollo Social, pidiéndole AUMENTO DE MONTO DE "ESTIPENDIO" Y COBERTURA A TODA PERSONA CON DEPENDENCIA SEVERA EN REGIÓN DE MAGALLANES.
A la señora Ministra de Bienes Nacionales, formulándole consultas acerca de POLÍTICA SOBRE VENTA DE TIERRAS EN ZONAS EXTREMAS, ESPECIALMENTE EN EL SUR DE CHILE, Y MEDIDAS PARA RESGUARDO DE TERRITORIO NACIONAL EN COMPRA DE TERRENOS DE COLONOS POR TERCEROS.
Y al señor Superintendente de Pensiones, solicitándole que dé a conocer MONTO DE RECAUDACIÓN DE CAJAS DE COMPENSACIÓN POR APORTES DE PENSIONADOS Y DESTINO DE RECURSOS PERTINENTES.
A la señora Secretaria Regional Ministerial de Salud y al señor Secretario Regional Ministerial del Medio Ambiente, ambos de Valparaíso, a fin de que informen respecto de MEDIDAS DISPUESTAS ANTE EMANACIÓN DE GAS TÓXICO REGISTRADA EN MARZO ÚLTIMO EN VENTANAS, COMUNA DE PUCHUNCAVÍ.
A los señores Ministros de Defensa Nacional y del Medio Ambiente; Comandante en Jefe de la Armada, y Subsecretario de Pesca, pidiéndoles remitir antecedentes relativos a EVENTUAL AUTORIZACIÓN A EMPRESA OCÉANOS PARA "FERTILIZACIÓN" DE COSTAS DE CHILE CON HIERRO. Y a los señores Ministro de Obras Públicas, Comandante en Jefe de la Armada y Alcalde de Los Lagos, solicitándoles información sobre AUTORIZACIÓN PARA EXTRACCIÓN DE ÁRIDOS DESDE RÍOS SAN PEDRO Y QUINCHILCA, DE COMUNA DE LOS LAGOS.
De los señores ESPINA, ALLAMAND, CHAHUÁN, GARCÍA y LARRAÍN y señora VON BAER:
Al señor Fiscal Nacional del Ministerio Público, requiriéndole INVESTIGACIÓN EN CUANTO A ORIGEN DE RECURSOS PARA PAGO DE FIANZAS DE IMPUTADOS POR CRIMEN TERRORISTA DE MATRIMONIO LUCHSINGER-MACKAY, Y A SU NEXO CAUSAL.
Al señor Ministro del Interior y Seguridad Pública, pidiéndole otorgamiento, mediante Intendencia o Gobernación, de SUBSIDIO A MATRIMONIO NAVARRETE-NAVARRETE, DE COMUNA DE ERCILLA, PARA FINANCIAMIENTO DE INSTALACIONES DE AGUA Y LUZ.
Al señor Subsecretario de Salud Pública, requiriéndole el envío de información sobre AUMENTO DE CASOS DE VIH Y DE ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL EN CHILE EN ÚLTIMO LUSTRO.
Al señor Ministro de Obras Públicas, planteándole CONSTRUCCIÓN EN 2017, POR CUERPO MILITAR DEL TRABAJO, DE INFRAESTUCTURA ADICIONAL A CONCLUSIÓN DE PUENTES Y ACCESO DE RÍO BAKER A RÍO PASCUA. Y a los señores Ministros de Obras Públicas, de Agricultura y del Medio Ambiente y a la señora Ministra de Bienes Nacionales, recabándoles información referida a CAMINOS PÚBLICOS DE ZONAS SUR Y AUSTRAL; SOLICITUDES DE TERRENOS FISCALES, Y FONDOS PARA MANTENCIÓN Y MEJORAMIENTO DE ESTÁNDARES DE PROTECCIÓN Y DIFUSIÓN DE ÁREAS SILVESTRES.
Al señor Director de Vialidad, al objeto de que informe acerca de MONTOS INVERTIDOS Y POR INVERTIR EN CONSERVACIÓN DE RED SECUNDARIA DE CAMINOS Y KILÓMETROS A INTERVENIR EN COMUNAS DE PROVINCIAS DE LINARES Y DE CAUQUENES, y de FACTIBILIDAD DE REALIZACIÓN DE OBRAS PARA MEJORAMIENTO DE CALIDAD DE VIDA DE HABITANTES DE QUINAMÁVIDA.
Al señor Alcalde de Yerbas Buenas, pidiéndole antecedentes sobre PROYECTO DE ALCANTARILLADO Y AMPLIACIÓN DE COPA DE AGUA PARA VILLA CORDILLERA E INCLUSIÓN EN PMU 2017 DE CONSTRUCCIÓN DE SEDE SOCIAL PARA COMITÉ DEL SECTOR.
Al señor Secretario Regional Ministerial de Educación del Maule, consultándole en cuanto a FACTIBILIDAD DE MAYOR CAPACIDAD DE NAVEGACIÓN EN INTERNET PARA ESCUELA ARTURO PRAT, DE SECTOR BAJO ESMERALDA, COMUNA DE YERBAS BUENAS.
A la señora Directora de Vialidad del Maule, requiriéndole informar sobre ENTREGA DE PLANOS DE PROYECTO DE PAVIMENTACIÓN DE RUTA L-45 PARA PROSECUCIÓN DE OBRAS DE CAPTACIÓN DE AGUAS SUBTERRÁNEAS POR COMITÉ DE AGUA POTABLE RURAL LLEPO-PEÑASCO.
Al señor Director Provincial de Vialidad de Linares, pidiéndole gestionar INSTALACIÓN DE SEÑALÉTICA PARA RESGUARDO A ALUMNOS DE ESCUELA ARTURO PRAT, DE COMUNA DE YERBAS BUENAS.
A la señora Secretaria Ejecutiva de la Comisión Nacional de Riego, solicitándole antecedentes en torno a INCLUSIÓN DE ESTUDIO PARA NUEVO EMBALSE DE RÍO LONGAVÍ EN "PLAN DE GRANDES OBRAS"; AUMENTO PRESUPUESTARIO; ACTUALIZACIÓN DE POLÍTICAS GUBERNATIVAS RECTORAS DE PROGRAMA DE RECURSOS, Y FOMENTO DE INVERSIÓN PRIVADA EN OBRAS MENORES DE RIEGO Y DRENAJE.
Y a la señora Directora de Instituto Nacional del Deporte de la Región del Maule, pidiéndole NUEVO COMODATO DE INMUEBLE PARA CLUB DE RAYUELA ESTADIO, DE LA COMUNA DE CAUQUENES.
Al señor Ministro de Obras Públicas y a la señora Ministra de Transportes y Telecomunicaciones, recabándoles ENVÍO DE COPIA DE PLAN NACIONAL DE ACCESIBILIDAD VIAL PORTUARIA 2017.
A la señora Ministra de Vivienda y Urbanismo; al señor Subsecretario de Vivienda y Urbanismo; al señor Secretario Regional Ministerial Metropolitano de Vivienda y Urbanismo, y a la señora Directora del Servicio de Vivienda y Urbanización de la Región Metropolitana, para que se remita COPIA DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE COMUNA DE ESTACIÓN CENTRAL, CON PRECISIÓN DE INMOBILIARIAS CON PERMISOS DE EDIFICACIÓN Y DE AUTORIDAD OTORGANTE, ASÍ COMO DE ETAPA DE PLAN REGULADOR; Y COPIA DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DE PLAN REGULADOR DE COMUNA DE SANTIAGO, CON PRECISIÓN DE INMOBILIARIAS CON PERMISOS DE EDIFICACIÓN.
Al señor Alcalde de Estación Central, a fin de que envíe COPIA DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE COMUNA, CON PRECISIÓN DE INMOBILIARIAS CON PERMISOS DE EDIFICACIÓN Y DE AUTORIDAD OTORGANTE. Y al señor General Director de Carabineros de Chile, con el objeto de pedir opinión acerca de LESIONES DE SEÑOR JUAN SOTO POR ACTUACIÓN DE CARABINERO.
Al señor Superintendente de Educación y al señor Secretario Regional Ministerial de Educación de Valparaíso, para que se informe acerca de RECONOCIMIENTO DE ESTUDIOS EN HOTELERÍA A COLEGIO GENERAL VELÁSQUEZ, DE PUCHUNCAVÍ.
Al señor Ministro de Obras Públicas, a fin de que se remita DETALLE DE RECURSOS PRESUPUESTARIOS DE GLOSA 05 DE PROGRAMA 12 AGUA POTABLE RURAL Y NÓMINA DE INICIATIVAS DURANTE 2016 Y CON PLANIFICACIÓN PARA 2017.
--Se levantó a las 17:27.