Source: http://www.legales.com/tratados/f/filiacion.htm
Timestamp: 2015-06-30 03:27:31
Document Index: 291385496

Matched Legal Cases: ['artículo 312', 'artículo 234', 'artículo 305', 'artículo 138', 'artículo 101', 'artículo 199', 'artículo 207', 'artículo 190', 'artículo 313', 'artículo 152', 'artículo 307', 'artículo 104', 'artículo 314', 'artículo 153', 'artículo 155', 'artículo 183', 'artículo 316', 'artículo 154', 'artículo 238', 'artículo 311', 'artículo 158', 'artículo 2', 'artículo 7', 'artículo 106', 'artículo 317', 'artículo 164', 'artículo 267', 'artículo 203', 'artículo 72', 'artículo 131', 'artículo 235', 'artículo 226', 'artículo 387', 'artículo 387', 'artículo 301', 'artículo 227', 'in fine', 'artículo 385', 'artículo 299', 'artículo 231', 'artículo 389', 'artículo 362', 'artículo 232', 'artículo 364', 'artículo 176', 'artículo 163', 'e contrario']

Filiaci�n y patria potestad
Filiaci�n Doctrina Nacional Jurisprudencia Provincial
C�digo Civil Art. 240. La filiaci�n puede tener lugar por naturaleza o por adopci�n. La filiaci�n por naturaleza puede ser matrimonial o extramatrimonial. La filiaci�n matrimonial y la extramatrimonial, as� como la adoptiva plena, surten los mismos efectos conforme a las disposiciones de este C�digo. (Ley 23.264). Art. 241. El Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas expedir� �nicamente certificados de nacimiento que sean redactados en forma que no resulte de ellos si la persona ha sido o no concebida durante el matrimonio o ha sido adoptada plenamente. (Ley 23.264). Art. 242. La maternidad quedar� establecida, a�n sin reconocimiento expreso, por la prueba del nacimiento y la identidad del nacido. La inscripci�n deber� realizarse a petici�n de quien presente un certificado del m�dico u obst�trica que haya atendido el parto de la mujer a quien se atribuye la maternidad del hijo y la ficha de identificación del reci�n nacido. Esta inscripci�n deber� serle notificada a la madre salvo su reconocimiento expreso, o que quien hubiese denunciado el nacimiento fuere el marido. (Ley 23.264). Art. 243. Se presumen hijos del marido los nacidos despu�s de la celebraci�n del matrimonio y hasta los trescientos d�as posteriores a su disoluci�n, anulaci�n o la separaci�n personal o de hecho de los esposos. No se presume la paternidad del marido con respecto al hijo que naciere despu�s de los trescientos d�as de la interposici�n de la demanda de divorcio vincular, separaci�n personal o nulidad del matrimonio, salvo prueba en contrario. (Ley 23.264). Art. 244. Si mediaren matrimonios sucesivos de la madre se presume que el hijo nacido dentro de los trescientos d�as de la disoluci�n o anulaci�n del primero y dentro de los ciento ochenta d�as de la celebraci�n del segundo, tiene por padre al primer marido; y que el nacido dentro de los trescientos d�as de la disoluci�n o anulaci�n del primero y despu�s de los ciento ochenta d�as de la celebraci�n del segundo tiene por padre al segundo marido. Las presunciones establecidas en este art�culo admiten prueba en contrario. (Ley 23.264). Art. 245. Aun faltando la presunci�n de la paternidad del marido en raz�n de la separaci�n legal o de hecho de los esposos, el nacido ser� inscripto como hijo de los c�nyuges si concurre el consentimiento de ambos. (Ley 23.264). Art. 246. La filiaci�n matrimonial queda determinada legalmente y se prueba: 1�) Por la inscripci�n del nacimiento en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas y por la prueba del matrimonio de los padres, de conformidad con las disposiciones legales respectivas. 2�) Por sentencia firme en juicio de filiaci�n. (Ley 23.264). Nota al 246 original: "L. 16,T�t. 6, Part. 6� - L. 4,T�t. 23, Part. 4� y v�ase la L. 2,T�t. 5, Lib. 10, Nov. Rec.- Son muy importantes en la materia las Leyes Romanas L. 5, T�t. 4, Lib. 2, Digesto - L. 6, T�t. 6, Lib. 1, Digesto - L. 3 � 12,T�t. 16, Lib. 38, Digesto.- L. 29, T�t. 2, Lib. 28, Digesto y Novela 39, Capítulo II (pág. 30 ó 193) - artículo 312 C�d. Franc�s; de N�poles, artículo 234; de Holanda, artículo 305, y de Austria, artículo 138. El C�d. de Prusia (*) exige 210 d�as, o siete meses cumplidos desde la celebraci�n del matrimonio, y 302 despu�s de su disoluci�n. En los cientoveinte d�as de los trescientos que han precedido al matrimonio. Goyena explica este t�rmino de la manera siguiente, en las notas al artículo 101: O en los cuatro primeros meses (cont�ndose de treinta d�as) de los diez anteriores al nacimiento. Probada la imposibilidad f�sica del acceso en el tiempo del art�culo, la criatura no habr� nacido dentro del los trescientos d�as (diez meses), que son el t�rmino m�s largo de los nacimientos tard�os, ni despu�s de los ciento ochenta d�as (seis meses), t�rmino de los nacimientos m�s precoces; ejemplo: La mujer libra en 26 de diciembre. Los diez meses de treinta d�as, o los trescientos d�as anteriores al nacimiento, comienzan a correr desde el 1� de marzo y se completan en 25 de diciembre, ambos inclusive. Los cuatro primeros meses de los diez, o los ciento veinte d�as de los trescientos se contemplan el 29 de junio inclusive; y el marido prueba la imposibilidad f�sica del acceso por haber estado ausente en todo el dicho per�odo, y no haber regresado hasta el 30 de junio. El parto no ser� leg�timo, porque pas� ya un d�a del onceno mes, o tuvo lugar a los trescientos un d�as desde que sobrevino la imposibilidad f�sica, y dentro de los ciento ochenta d�as, o sin tocar un s�lo d�a del s�ptimo mes desde que ces�: desde el treinta de junio, en que regres� el marido, hasta el veintiseis de diciembre, en que libr� su mujer, ambos inclusive, van seis meses justos de treinta d�as, o ciento ochenta d�as". Comentario: (*) Goyena especifica los artículos 4 y 19, Cód. Prusiano.
Art. 247. La paternidad extramatrimonial queda determinada legalmente por el reconocimiento del padre o por la sentencia en juicio de filiaci�n que la declare tal. (Ley 23.264).
Nota al 247 original: "V�ase L. 17, T�t. 6, Part. 6� y L. 1,T�t. 9, L. 37, Digesto, y los arts. 190 a 197, C�d. de Chile". Art. 248. El reconocimiento del hijo resultar�: 1�) De la declaraci�n formulada ante el oficial del Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas en oportunidad de inscribirse el nacimiento o posteriormente. 2�) De una declaraci�n realizada en instrumento p�blico o privado debidamente reconocido. 3�) De las disposiciones contenidas en actos de �ltima voluntad, aunque el reconocimiento se efectuara en forma incidental. Lo prescripto en el presente cap�tulo es aplicable a la madre cuando no hubiera tenido lugar la inscripci�n prevista en el art. 242. (Ley 23.264).
Nota al 248 original: "L. 1,T�t. 9, L. 37, Digesto - C�d. de Chile, artículo 199". Art. 249. El reconocimiento efectuado es irrevocable, no puede sujetarse a modalidades que alteren sus consecuencias legales, ni requiere aceptaci�n del hijo.
El reconocimiento del hijo ya fallecido no atribuye derechos en su sucesi�n a quien lo formula, ni a los dem�s ascendientes de su rama. (Ley 23.264).
Nota al 249 original: "V�ase L. 17, T�t. 6, Part. 6� y L. 1,T�t. 9, L. 37, Digesto y los arts. 190 al 197, C�d. de Chile".
Art. 250. En el acto de reconocimiento, es prohibido declarar el nombre de la persona con quien se tuvo el hijo, a menos que esa persona lo haya reconocido ya o lo haga en el mismo acto.
No se inscribir�n reconocimientos que contradigan una filiaci�n anteriormente establecida. Quien pretenda reconocer al hijo deber� previa o simult�neamente ejercer la acci�n de impugnaci�n de la filiaci�n establecida. (Ley 23.264).
Nota al 250 original: "C�d. de Luisiana, artículo 207 - C�d. de Chile, artículo 190". Acciones de filiaci�n Doctrina Nacional Jurisprudencia Provincial
C�digo Civil Art. 251. El derecho de reclamar la filiaci�n o de impugnarla no se extingue por prescripci�n ni por renuncia expresa o t�cita, pero los derechos patrimoniales ya adquiridos est�n sujetos a prescripci�n. (Ley 23.264).
Art. 252. Si la reclamaci�n de filiaci�n importa dejar sin efecto una filiaci�n anteriormente establecida, deber� previa o simult�neamente ejercerse la acci�n de impugnaci�n de esta �ltima. (Ley 23.264).
Nota al 252 original: "L. 9,T�t. 14, Part. 3� - L. 11, � 9,T�t. 5, Lib. 48, Digesto y 29, � 1, T�t. 3, Lib. 22, Digesto - C�d. Franc�s, artículo 313 y C�d. Sardo, artículo 152. C�d. de Holanda, artículo 307, y v�ase a Le Clercq, Droit Romain, tomo I, pag. 333".
Art. 253. En las acciones de filiaci�n se admitir�n toda clase de pruebas, incluso las biol�gicas, las que podr�n ser decretadas de oficio o a petici�n de parte. (Ley 23.264).
Nota al 253 original: "Proyecto de Goyena, artículo 104. C�d. Franc�s, artículo 314, para los tres casos. C�d. Sardo, artículo 153, para los dos primeros casos y C�d. de Austria, artículo 155, para s�lo el primer caso". Jurisprudencia Nacional C�digo Civil "En lo que hace a la prueba de la filiaci�n o nexo biol�gico, de conformidad con lo previsto por el art. 253 del C�digo Civil, son admisibles todos los medios de prueba, inclusive testigos y presunciones para acreditar los hechos y siendo que la concepci�n ocurre siempre en la intimidad resultando casi imposible acreditar por prueba directa, las presunciones o indicios resultan aptos cuando se basan en hechos inequ�vocos demostrados por otros medios de prueba. Pese a las innumerables citaciones al efecto para realizar la pericia de ADN, el accionado no compareci�. Ya a fs. 149 se dispuso la realizaci�n de la pericia de ADN bajo apercibimiento de lo previsto por el art. 4�, primera parte de la Ley 23.511, y el Sr. C. no compareci�. Recordemos que trat�ndose de dilucidaci�n de v�nculos biol�gicos, �stas pruebas resultan de m�xima importancia y trascendencia para dirimir la cuesti�n."
"Entiendo que, como fue sostenido por esta Sala en su anterior composici�n, la negativa a someterse a la prueba biol�gica obedece al temor fundado de que los estudios revelaran una paternidad probable y el peso del indicio es directamente proporcional a la certidumbre que podr�an arrojar esos estudios. Si bien existen casos en los que la negativa a someterse al examen sangu�neo puede estar justificada, los argumentos que se esgriman en tal sentido deben ser serios y estar debidamente justificados, lo cual no sucede en el caso de autos. En consecuencia, por lo expuesto anteriormente y no habiendo acreditado el demandado la imposibilidad de haber mantenido relaciones �ntimas con la madre de la menor, propongo al Acuerdo el rechazo de los agravios y la confirmaci�n de la sentencia apelada al respecto."
"La negativa del padre al reconocimiento del hijo extramatrimonial genera un da�o moral para �ste (art�culo 1078 C.C.), pues afecta sus derechos al nombre, a conocer su identidad y sobre todo a la personalidad, por lo que quien elude voluntariamente un deber jur�dico de reconocimiento es responsable de los da�os originados puesto que el desconociendo del nexo biol�gico, importa una ilicitud que pone en marcha el sistema de responsabilidad civil (art. 254, 903, 1074 y 1078 C.C.). La negativa al reconocimiento de la paternidad es antijur�dica y se presenta de tal modo que el da�o moral debe entenderse in re ipsa -arts. 254 y concs. y 1066, 1074, 1078, 3296 bis y concs. C.C.". . Reclamaci�n de estado Jurisprudencia C�digo Civil Art. 254. Los hijos pueden reclamar su filiaci�n matrimonial contra sus padres si ella no resultare de las inscripciones en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas.
En este caso la acci�n deber� entablarse conjuntamente contra el padre y la madre. Los hijos pueden tambi�n reclamar su filiaci�n extramatrimonial, contra quien consideren su padre o su madre. En caso de haber fallecido alguno de los padres, la acci�n se dirigir� contra sus sucesores universales.
Estas acciones podr�n ser promovidas por el hijo en todo tiempo.
Sus herederos podr�n continuar la acci�n iniciada por �l o entablarla si el hijo hubiese muerto en la menor edad o siendo incapaz.
Si el hijo falleciere antes de transcurrir los dos a�os desde que alcanzase la mayor edad o la plena capacidad, o durante el segundo a�o siguiente al descubrimiento de las pruebas en que se haya de fundar la demanda, su acci�n corresponde a sus herederos por todo el tiempo que faltare para completar dichos plazos. (Ley 23.264).
Nota al 254 original: "C�d. de Chile, artículo 183 - El C�d. Franc�s, artículo 316, se�ala s�lo un mes, si el marido se encuentra en el lugar del nacimiento, y dos meses, si est� ausente. Lo mismo el C�d. Sardo, artículo 154, de N�poles, artículo 238, de Holanda, artículo 311. El C�d. de Austria se�ala tres meses, artículo 158, y un a�o el de Prusia, art. 7, t�t. 2, parte 2� (*)".
Comentario: (*) Vélez cita el artículo 2 del Prusiano y Goyena el artículo 7, correspondiendo este último, por el tema y las concordancias con el 316 del Cód. Francés, de Fortun� Anthoine de Saint-Joseph
Art. 255. En todos los casos en que un menor aparezca inscripto como hijo de padre desconocido, el Registro Civil efectuar� la comunicaci�n al Ministerio P�blico de Menores, quien deber� procurar la determinaci�n de la paternidad y el reconocimiento del hijo por el presunto padre. En su defecto podr� promover la acci�n judicial correspondiente si media conformidad expresa de la madre para hacerlo. (Ley 23.264).
Art. 256. La posesi�n de estado debidamente acreditada en juicio tendr� el mismo valor que el reconocimiento expreso, siempre que no fuere desvirtuado por prueba en contrario sobre el nexo biol�gico. (Ley 23.264).
Nota al 256 original: "L. 2,T�t. 9, Part. 4�".
Art. 257. El concubinato de la madre con el presunto padre durante la �poca de la concepci�n har� presumir su paternidad, salvo prueba en contrario. (Ley 23.264). Doctrina Nacional Jurisprudencia Nacional "Respecto a los da�os resarcibles, se ha sostenido que la acci�n fundada en la falta de reconocimiento de la paternidad permite reclamar todos los da�os materiales y morales provenientes de la conducta omisiva. Si la filiaci�n extramatrimonial es acogida por sentencia judicial, el padre deber� pagar: 1) gastos de mantenimiento del hijo desde su nacimiento. 2) gastos de manutenci�n de la madre desde el presunto d�a de la concepci�n hasta seis meses posteriores al parto. 3) a la madre los gastos de asistencia m�dica con respecto al embarazo y al parto. El da�o debe ser cierto y resultar acreditado, lo que no ha ocurrido en autos. La procedencia del da�o moral no resulta dudosa y, aunque haya recibido, no por todo el per�odo, trato de hijo por parte del padre, fue necesaria la demanda para emplazarlo jur�dicamente en la situaci�n de tal". Impugnaci�n de estado Doctrina Nacional Fertilización asistida
C�digo Civil Art. 258. El marido puede impugnar la paternidad de los hijos nacidos durante el matrimonio o dentro de los trescientos d�as siguientes a su disoluci�n o anulaci�n, alegando que �l no puede ser el padre o que la paternidad presumida por la ley no debe ser razonablemente mantenida en raz�n de pruebas que la contradicen.
Para acreditar esa circunstancia podr� valerse de todo medio de prueba, pero no ser� suficiente la sola declaraci�n de la madre. Aun antes del nacimiento del hijo, el marido o sus herederos podr�n impugnar previamente la paternidad del hijo por nacer. En tal caso la inscripci�n del nacimiento posterior no har� presumir la paternidad del marido de la madre sino en caso de que la acci�n fuese rechazada.
En todos los casos del presente art�culo, para la admisi�n de la demanda se deber� acreditar previamente la verosimilitud de los hechos en que se funda. (Ley 23.264).
Nota al 258 original: "Proyecto de Goyena, artículo 106. C�d. Franc�s, artículo 317 - C�d. de Chile, arts. 184 y 185".
Art. 259. La acci�n de impugnaci�n de la paternidad del marido, podr� ser ejercida por �ste, y por el hijo. La acci�n del marido caduca si transcurre un a�o desde la inscripci�n del nacimiento, salvo que pruebe que no tuvo conocimiento del parto, en cuyo caso el t�rmino se computar� desde el d�a en que lo supo. El hijo podr� iniciar la acci�n en cualquier tiempo.
En caso de fallecimiento del marido, sus herederos podr�n impugnar la paternidad si el deceso se produjo antes de transcurrir el t�rmino de caducidad establecido en este art�culo. En este caso, la acci�n caducar� para ellos una vez cumplido el plazo que comenz� a correr en vida del marido. (Ley 23.264).
Nota al 259 original: "C�d. Franc�s, art. 328 y sgtes. - C�d. de Holanda, arts. 324 y 325. C�d. Sardo, arts. 169 y 170".
Art. 260. El marido podr� negar judicialmente la paternidad del hijo nacido dentro de los ciento ochenta d�as siguientes a la celebraci�n del matrimonio. Si se probare que el marido ten�a conocimiento del embarazo de su mujer al tiempo de su casamiento o si, luego del nacimiento, reconoci� como suyo expresa o t�citamente al hijo o consinti� en que se le diera su apellido en la partida de nacimiento, la negaci�n ser� desestimada. Quedar� a salvo en todo caso, la acci�n de impugnaci�n de la paternidad que autoriza el art�culo 258.
Para la negaci�n de la paternidad del marido, rige el t�rmino de caducidad de un a�o. (Ley 23.264).
Art. 261. La maternidad puede ser impugnada por no ser la mujer la madre del hijo que pasa por suyo. (Ley 23.264).
Art. 262. La maternidad podr� ser impugnada en todo tiempo por el marido o sus herederos, por el hijo y por todo tercero que invoque un inter�s leg�timo. La mujer podr� ejercer la acci�n cuando alegue sustituci�n o incertidumbre acerca de la identidad del hijo. (Ley 23.264).
Art. 263. El reconocimiento que hagan los padres de los hijos concebidos fuera del matrimonio puede ser impugnado por los propios hijos o por los que tengan inter�s en hacerlo. El hijo puede impugnar el reconocimiento en cualquier tiempo. Los dem�s interesados podr�n ejercer la acci�n dentro de los dos a�os de haber conocido el acto de reconocimiento. (Ley 23.264).
Nota al 263 original: "C�d. Sardo, artículo 164, Zachariae, � 162 - Merlin, Rep. Verb. Maternit�" . Nacimientos en Provincia Doctrina Nacional Tr�mites - Constancia de parto (salvada, firmada y sellada por el m�dico y expedida por el hospital o centro m�dico participante).
- Certificado de vacuna B.C.G. o su eximente.
- D.N.I. de los padres. - Libreta de matrimonio o certificado-
- Libreta sanitaria de la criatura (opcional). - Boleta prenumerada abonada en el Banco de la Provincia de Buenos Aires o carta de pobreza.
- Demora del tr�mite: - Ni�os de 0 a 30 d�as: en el acto. - Ni�os mayores de 30 d�as y hasta 6 a�os de 30: estimaci�n 15 d�as. - Ni�os mayores de 6 a�os. El tr�mite debe iniciarse en el Juzgado de su domicilio.
- Madre menor de 14 a�os: - Debe concurrir acompa�ada de sus padres
- Padre menor de 14 a�os - Debe concurrir con autorizaci�n del Juez. - Para este tr�mite nunca se abona multa, cualquiera fuere la edad del ni�o a inscribir. En Capital Federal R�gimen legal Fuera de t�rmino Lugar y horario
Delegaci�n del Registro Civil del Hospital del GCBA, en la circunscripci�n asignada al sanatorio donde se produjo el nacimiento o en el Registro Civil del CGP que corresponda al domicilio de los padres. Si corresponde CGP N� 2 Sur, ir a Uruguay 753.
�Qui�nes pueden inscribir?
Si son casados en el pa�s: El padre o madre con documento. Interviniente en los sanatorios que lo tuvieren. Si no son casados: Ambos padres. �Que se necesita? Certificado m�dico original. Documento original y fotocopia de ambos padres. Si son casados, libreta, partida o certificado de matrimonio. Cu�l es el plazo para efectuar la inscripci�n?
40 d�as h�biles a partir del d�a de nacimiento.
A falta de documento de alguno de los progenitores, deber�n concurrir dos (2) testigos mayores de 18 a�os quienes acreditar�n la identidad de los mismos.
Delegaciones del Registro Civil en Hospitales
Atenci�n de 8:30 a 13:30
�lvarez: J.F Aranguren 2701 4611-5483 Argerich: Alte. Brown 240 4362-2127
Durand: Av. D�az V�lez 5044 4982-4226
Fern�ndez: Cervi�o 3356 4808-2622
Pi�ero: Av. Varela 1301 4631-8100
Rivadavia: Av. Las Heras 2670 4809-2018
Pirovano: Monroe 3555 4542-9906 Santojanni: Pilar 950 4642-4075
Velez Sarsfield: C. de la Barca 1550 4639-8700
Churruca: Uspallata 3400 4909-4168
Mat. Sard�: E. De Luca 2151 4943-5580
Penna: P. Chutro 3380 4911-0882
Ramos Mej�a: Urquiza 609 4931-5231
Julio Mendez: Avellaneda 551 4902-7076 Solicitud de partidas en Pcia. de Buenos Aires Hechos y actos anotados en el Registro Civil al que se concurre Requisitos:
- Abonar en el Banco de la Provincia de Buenos Aires el timbrado correspondiente
- Llevar los datos del Acta, Tomo, Folio, Fecha de Inscripci�n de la Partida.
Entrega: - A las 48 horas (abonando en el Banco timbrado simple).
- En el acto (abonando en el Banco, adem�s del timbrado simple un 50% m�s).
Hechos y actos anotados en otros registros civiles
- Llevar los datos del Acta, Tomo, Folio, Fecha y Lugar de Inscripci�n de la Partida.
Entrega: - Dependiendo de la jurisdicci�n (m�nimo 1 mes).
- El interesado debe gestionarla ante el Banco de la Provincia de Buenos Aires (consulte en el Registro el listado de Bancos autorizados).
- La partida le ser� girada por correo a su domicilio.
- Demora 7 d�as.
En el Registro Central de La Plata (partidas inscriptas hasta el 31/12 del a�o anterior)
- El interesado puede solicitarla en Avda. 1 y 60 de La Plata (de 8 a 12 hs.)
- Se entrega en el acto abonando un arancel urgente ( 50% m�s que el timbrado simple).
- De no tener los datos completos de n�mero de Acta, Tomo, Folio y Fecha, se deber� abonar el tr�mite de b�squeda Solicitud de partidas en Capital Federal Del a�o en curso �D�nde se gestionan?
En el lugar donde se hubiera realizado la inscripci�n. Partidas anteriores al a�o en curso
Lugar y horario Registro Civil del CGP que corresponda al domicilio del interesado. Si corresponde CGP N� 2 Sur, ir a Uruguay 753. Lunes a viernes de 9:30 a 14:30.
Sin b�squeda
Cuando el interesado aporta datos de la inscripci�n (nombre, apellido, tomo, acta, secci�n y a�o)
El tr�mite tiene un valor de $ 15.
Con b�squeda
Cuando el interesado no aporta la totalidad de los datos de la inscripci�n (tomo, acta, secci�n y a�o). Los datos obligatorios para efectuar la b�squeda son: fecha aproximada, nombre y apellido.
El tr�mite tiene un valor de $ 15, m�s un adicional de $ 20 por b�squeda. Urgente sin b�squeda
Cuando el interesado aporta todos los datos de la inscripci�n (nombre, apellido, tomo, acta, secci�n y a�o)
El tr�mite tiene un valor de $ 15, m�s un adicional de $ 20 por la urgencia. Urgente con b�squeda
El tr�mite tiene un valor de $ 15, m�s un adicional de $ 20 por b�squeda y $ 20 por urgencia
Los tr�mites de previsi�n social, salario familiar (Anses) y educaci�n son sin cargo.
En el Registro Civil Central, Uruguay 753
Lunes a viernes de 9:30 a 14:30 hs.
Arancelamiento Sin b�squeda
Cuando el interesado aporta datos de la inscripci�n (nombre, apellido, tomo, acta, secci�n y a�o).
El tr�mite tiene un valor de $15. Con b�squeda
Cuando el interesado no aporta datos de la inscripci�n (tomo, acta, secci�n y a�o).
Los datos obligatorios para efectuar la b�squeda son: fecha aproximada, nombre y apellido.
El tr�mite tiene un valor de $15, m�s un adicional de $ 30 por la b�squeda.
Certificados biling�es
Lugar: Registro Civil Central - Uruguay 753
Valor del tr�mite: $ 30.-
Plazo de entrega: 20 d�as h�biles.
Cuando el interesado no puede aportar datos de la inscripci�n (Nombre y Apellido, Tomo, Acta, Secci�n, A�o).
Valor del tr�mite: $ 20.-
Adem�s deber� abonar la tasa del certificado biling�e.
Lugar: Registro Civil Central - Uruguay 753.
Partidas para el interior del país
Todas las partidas expedidas por este Registro Civil que deban ser presentadas fuera de la jurisdicci�n de la Ciudad Aut�noma de Buenos Aires deber�n ser legalizadas previamente en la C�mara Nacional de Apelaciones en lo Civil: Lavalle 1220 PB - Lunes a Viernes de 07:30 a 13:30 hs. - El arancel por partida es de $5.- Para los colegas abogados Pueden realizar tr�mites, del Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires, en la planta baja de la sede del Colegio P�blico de Abogados, sita en Corrientes N� 1441, como gestionar partidas de nacimiento, matrimonio, defunci�n y oficios.Arancel
con datos 17,50 pesos
sin datos 37,50 pesos
Oficios de inscripci�n 12,50 pesos cada uno. Solicitud de Partidas por Internet conociendo los datos Se podr�n solicitar partidas de nacimiento, matrimonio o defunci�n. El servicio de solicitud por internet puede realizarse cuando el solicitante tiene los datos requeridos de la partida. En el caso contrario deber� solicitarla personalmente y debido a la localizaci�n de los datos, tendr� un costo adicional de $ 20.-.
Se debe completar y enviar el formulario que aparece en pantalla, habiendo seleccionado la delegaci�n por la que desea retirar la partida.
Si usted solicita el tr�mite por esta v�a podr� retirar el mismo en un tiempo mucho menor que si lo efectuar� personalmente en cualquiera de las delegaciones de Registro Civil. De esta manera podr� obtener su partida aproximadamente a los 7 d�as h�biles posteriores al env�o del formulario. En el caso de partidas biling�es el plazo de entrega es de aproximadamente 10 d�as h�biles. Los pedidos ingresados despu�s de las 15 Hs. demorar�n un d�a h�bil adicional. Filiación
Patria Potestad Ejercicio de la Autoridad Parental Doctrina Nacional C�digo Civil Art. 264. La patria potestad es el conjunto de deberes y derechos que corresponden a los padres sobre las personas y bienes de los hijos, para su protecci�n y formaci�n integral, desde la concepci�n de �stos y mientras sean menores de edad y no se hayan emancipado. Su ejercicio corresponde:
1�) En el caso de los hijos matrimoniales, al padre y a la madre conjuntamente, en tanto no est�n separados o divorciados, o su matrimonio fuese anulado. Se presumir� que los actos realizados por uno de ellos cuenta con el consentimiento del otro, salvo en los supuestos contemplados en el art. 264, quater, o cuando mediare expresa oposici�n.
2�) En caso de separaci�n de hecho, separaci�n personal, divorcio vincular o nulidad de matrimonio, al padre o madre que ejerza legalmente la tenencia, sin perjuicio del derecho del otro de tener adecuada comunicaci�n con el hijo y de supervisar su educaci�n. (Inc. Seg�n Ley 23.513).
3�) En caso de muerte de uno de los padres, ausencia con presunci�n de fallecimiento, privaci�n de la patria potestad, o suspensi�n de su ejercicio, al otro. 4�) En el caso de los hijos extramatrimoniales, reconocidos por uno solo de los padres, a aqu�l que lo hubiere reconocido. 5�) En el caso de los hijos extramatrimoniales reconocidos por ambos padres, a ambos, si convivieren y en caso contrario, a aqu�l que tenga la guarda otorgada en forma convencional, o judicial, o reconocida mediante informaci�n sumaria. 6�) A quien fuese declarado judicialmente el padre o madre del hijo, si no hubiese sido voluntariamente reconocido. (Seg�n Ley N� 23.264). Art. 264 bis. Cuando ambos padres sean incapaces o est�n privados de la patria potestad o suspendidos en su ejercicio los hijos menores quedar�n sujetos a tutela. Si los padres de un hijo extramatrimonial fuesen menores no emancipados, se preferir� a quien ejerza la patria potestad sobre aqu�l de los progenitores que tenga al hijo bajo su amparo o cuidado, subsistiendo en tal caso esa tutela aun cuando el otro progenitor se emancipe o cumpla la mayor�a de edad. (Seg�n Ley N� 23.264).
Art. 264 ter. En caso de desacuerdo entre el padre y la madre, cualquiera de ellos podr� acudir al juez competente, quien resolver� lo m�s conveniente para el inter�s del hijo, por el procedimiento m�s breve previsto por la ley local, previa audiencia de los padres con intervenci�n del Ministerio Pupilar. El juez, podr� aun de oficio, requerir toda la informaci�n que considere necesaria, y o�r al menor, si �ste tuviese suficiente juicio, y las circunstancias lo aconsejaren. Si los desacuerdos fueren reiterados o concurriere cualquier otra causa que entorpezca gravemente el ejercicio de la patria potestad, podr� atribuirlo total o parcialmente a uno de los padres o distribuir entre ellos sus funciones, por el plazo que fije, el que no podr� exceder de dos a�os. (Seg�n Ley 23.264). (ahora ver Ley 26.618).
Art. 264 quater. En los casos de los incisos 1�, 2�, y 5� del art. 264, se requerir� el consentimiento expreso de ambos padres para los siguientes actos:
1�) Autorizar al hijo para contraer matrimonio. 2�) Habilitarlo. (inc. derogado por Ley 26.579).
3�) Autorizarlo para ingresar a comunidades religiosas, fuerzas armadas o de seguridad. 4�) Autorizarlo para salir de la Rep�blica. 5�) Autorizarlo para estar en juicio. 6�) Disponer de los bienes inmuebles y derechos o muebles registrables de los hijos cuya administraci�n ejercen, con autorizaci�n judicial. 7�) Ejercer actos de administraci�n de los bienes de los hijos, salvo que uno de los padres delegue la administraci�n conforme lo previsto en el art�culo 294. En todos estos casos si uno de los padres no diere su consentimiento, o mediara imposibilidad para prestarlo, resolver� el juez lo que convenga al inter�s familiar. (Seg�n Ley 23.264).
Libertad religiosa Doctrina Nacional Jurisprudencia
C�digo Civil "Corresponde otorgar la venia judicial para que el menor ingrese en una orden religiosa si los padres se niegan a otorgar su autorizaci�n sin justas causas".
"Se desestima la oposici�n paterna cuando la menor, que desea profesar, tiene ya 20 a�os, es bachiller y estudiante del profesorado secundario, no es �nica hija ni sost�n de sus padres, mostrando una clara y decidida vocaci�n y m�s si los votos deben pronunciarse en su mayoridad, que aleja las posibilidades de error".
Art. 265. Los hijos menores de edad est�n bajo la autoridad y cuidado de sus padres. Tienen �stos la obligaci�n y el derecho de criar a sus hijos, alimentarlos y educarlos conforme a su condici�n y fortuna, no s�lo con los bienes de los hijos, sino con los suyos propios. (Seg�n Ley 23.264). La obligación de los padres de prestar alimentos a sus hijos, con el alcance establecido en artículo 267, se extiende hasta la edad de veintiún años, salvo que el hijo mayor de edad o el padre, en su caso, acrediten que cuenta con recursos suficientes para proveérselos por sí mismo. (párrafo agregado por Ley 26.579)
Nota al 265 derogado: "L. 1,Tít. 19, Part 4� - L. 9,Tít. 2, Lib. 10, Nov. Rec. - La Ley Romana decía "Veluti erga deum religio: ut parentibus et patriae pareamus". LL. 4 y 5,Tít. 3, Lib. 25, Digesto, y L. 4,Tít. 2, Lib. 27, Digesto, y 16,Tít. 10, Lib. 37, Digesto - Cód. Francés, artículo 203, y los demás códigos modernos. - Zachariae, � 131, y véase L. 7,Tít. 2, Part. 3�, y L. 13,Tít. 7, Part. 6�".
Art. 266. Los hijos deben respeto y obediencia a sus padres. Aunque est�n emancipados est�n obligados a cuidarlos en su ancianidad y en estado de demencia o enfermedad y a proveer a sus necesidades, en todas las circunstancias de la vida en que les sean indispensables sus auxilios. Tienen derecho a los mismos cuidados y auxilios los dem�s ascendientes. (Seg�n Ley 23.264). Art. 267. La obligaci�n de alimentos comprende la satisfacci�n de las necesidades de los hijos en manutenci�n, educaci�n y esparcimiento, vestimenta, habitaci�n, asistencia y gastos por enfermedad. (Seg�n Ley 23.264.
Art. 268. La obligaci�n de dar alimentos a los hijos no cesa aun cuando las necesidades de ellos provengan de su mala conducta. Nota al 268: La Novela 12, Cap. 2 (pág. 5 ó 73), dice: "Nam licet legum contemptor et impius sit, tamen pater est". En contra: L. 6,Tít. 19, Part. 4� y proyecto de Goyena, artículo 72". Art. 269. Si el menor de edad se hallare en urgente necesidad, que no pudiere ser atendido por sus padres, los suministros indispensables que se efectuaren se juzgar�n hechos con autorizaci�n de ellos. (Seg�n Ley 23.264).
Art. 270. Los padres no est�n obligados a dar a sus hijos los medios de formar un establecimiento, ni a dotar a las hijas. Art. 271. En caso de divorcio vincular, separaci�n personal, separaci�n de hecho o nulidad de matrimonio, incumbe siempre a ambos padres el deber de dar alimento a sus hijos y educarlos, no obstante que la tenencia sea ejercida por uno de ellos. (Seg�n Ley 23.264).
Art. 272. Si el padre o la madre faltaren a esta obligaci�n, podr�n ser demandados por la prestaci�n de alimentos por el propio hijo, si fuese adulto, asistido por un tutor especial, por cualquiera de los parientes, o por el Ministerio de Menores. (Seg�n Ley N� 23.264). (ahora ver Ley 26.618).
Art. 274. Los padres, sin intervenci�n alguna de sus hijos menores, pueden estar en juicio por ellos como actores o demandados, y a nombre de ellos celebrar cualquier contrato en los l�mites de su administraci�n se�alados en este C�digo. Art. 275. Los hijos menores no pueden dejar la casa de sus progenitores, o aquella que éstos le hubiesen asignado, sin licencia de sus padres. Tampoco pueden ejercer oficio, profesión o industria, ni obligar sus personas de otra manera sin autorización de sus padres, salvo lo dispuesto en los artículos 128 y 283. (Texto según Ley 26.579). Art. 276. Si los hijos menores dejasen el hogar, o aquel en que sus padres los hubiesen puesto, sea que ellos se hubiesen sustra�do a su obediencia, o que otros los retuvieran, los padres podr�n exigir que las autoridades p�blicas les presten toda la asistencia que sea necesaria para hacerlos entrar bajo su autoridad. Tambi�n podr�n acusar criminalmente a los seductores o corruptores de sus hijos, y a las personas que los retuvieren. (Seg�n Ley 23.264).
Art. 277. Los padres pueden exigir que los hijos que est�n bajo su autoridad y cuidado les presten la colaboraci�n propia de su edad, sin que ellos tengan derecho a reclamar pago o recompensa. (Seg�n Ley 23.264).
Art. 278. Los padres tienen la facultad de corregir o hacer corregir la conducta de sus hijos menores. El poder de correcci�n debe ejercerse moderadamente, debiendo quedar excluidos los malos tratos, castigos o actos que lesionen o menoscaben f�sica o ps�quicamente a los menores. Los jueces deber�n resguardar a los menores de las correcciones excesivas de los padres, disponiendo su cesaci�n y las sanciones pertinentes si correspondieren. (Seg�n Ley 23.264). Art. 279. Los padres no pueden hacer contrato alguno con los hijos que están bajo su patria potestad.
Art. 280. Los padres no pueden hacer contratos de locación de los servicios de sus hijos adultos, o para que aprendan algún oficio sin asentimiento de ellos.
Art. 281. (Art. derogado la Ley N° 23.264)
Art. 282. Si los padres o uno de ellos negaren su consentimiento al menor adulto para intentar una acción civil contra un tercero, el juez, con conocimiento de los motivos que para ello tuviera el oponente, podrá suplir la licencia, dando al hijo un tutor especial para el juicio. (Según Ley N° 23.264).
Art. 283. Se presume que los menores adultos, si ejercieren algún empleo, profesión o industria, están autorizados por sus padres para todos los actos y contratos concernientes al empleo, profesión o industria, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 131. Las obligaciones que de estos actos nacieren, recaerán únicamente sobre los bienes cuya administración y usufructo o sólo el usufructo, no tuvieren los padres. (Según Ley N° 23.264).
Art. 284. Los menores adultos ausentes del hogar con autorización de los padres, o en un país extranjero, o en un lugar remoto dentro de la República, que tuviesen necesidad de recursos para su alimento u otras necesidades urgentes, podrán ser autorizados por el juez del lugar o por la representación diplomática de la República, según el caso, para contraer deudas que satisfagan las necesidades que padecieren. (Según Ley N° 23.264).
Art. 285. Los menores no pueden demandar a sus padres sino por sus intereses propios, y previa autorización del juez, aun cuando tengan una industria separada o sean comerciantes. (Según Ley N° 23.264).
Art. 286. El menor adulto no precisará la autorización de sus padres para estar en juicio, cuando sea demandado criminalmente, ni para reconocer hijos ni para testar. (Según Ley N° 23.264).
Compra por y para menores
Usufructo de los bienes de hijos menores Jurisprudencia
C�digo Civil Art. 287. El padre y la madre tienen el usufructo de los bienes de sus hijos matrimoniales, o de los extramatrimoniales voluntariamente reconocidos, que estén bajo su autoridad, con excepción de los siguientes: 1° Los adquiridos mediante su trabajo, empleo, profesión o industria, aunque vivan en casa de sus padres.
2° Los heredados por motivo de la indignidad o desheredación de sus padres. 3° Los adquiridos por herencia, legado o donación, cuando el donante, o testador hubiera dispuesto que el usufructo corresponde al hijo. (Art. sustituido por Ley 23.264). (ahora ver Ley 26.618).
Nota al 287 original: "L. 5,Tít. 17, Part. 4�, y L. 13, T�t. 6, Part. 6� (*) - Cód. Sardo, artículo 235. Estas leyes dan sólo el usufructo al padre. En cuanto a los bienes exceptuados, Cód. Sardo, artículo 226 - de Austria, 151, y Cód. Francés, artículo 387. En contra, L. 7,Tít. 17, Part. 4�. Las leyes 6 y 7, (**) del mismo título conforme con el artículo en cuanto al peculio castrense, y en contra respecto a los otros bienes, LL. 4, 6, y 8,Tít. 61, Lib. 6 Cód. Romano".
Comentario: (*) Vélez, remite a la L. 13,Tít 8, Part. 6� pero, este Título, sólo tiene 7 leyes; por lo que entendemos, conforme a "Las Instituciones" de J. M. Alvarez, adiccionadas por el mismo Vélez, que se habrá querido referir a la Ley 13, Título 6. (**) J. M. Alvarez, corrobora, al tratar estas leyes de la Partida 4, lo referido anteriormente.
Art. 288. El usufructo de dichos bienes exceptuados, corresponde a los hijos.
Nota al 288: "Argumento de la L. 11,Tít. 4, Part. 6� y Novela 117 (*) - Cód. Francés, artículo 387 - De Nápoles, artículo 301 - Sardo, artículo 227".
Comentario: (*) Goyena, precisa el capítulo 1, (pág. 1 ó 393, in fine) de dicha Novela.
Art. 289. (Art. derogado por Ley 23.264).
Art. 290. Es implícita la cláusula de no tener los padres el usufructo de los bienes donados o dejados a los hijos menores, cuando esos bienes fuesen donados o dejados con indicación del empleo que deba hacerse de los respectivos frutos o rentas. (Art. sustituido por Ley 23.264).
Nota al 290 original: "L. 5,Tít. 17, Part. 4� - Cód. Francés, artículo 385 - De Nápoles, artículo 299, y Sardo 230 - y véase la importante L. 8, § 4,Tít. 61, Lib. 6, Cód. Romano".
Art. 291. Las cargas del usufructo legal del padre y de la madre son:
1° Las que pesan sobre todo usufructuario, excepto la de afianzar;
2° Los gastos de subsistencia y educación de los hijos, en proporción a la importancia del usufructo;
3° El pago de los intereses de los capitales que venzan durante el usufructo;
4° Los gastos de enfermedad y entierro del hijo, como los del entierro y funerales del que hubiese instituido por heredero al hijo. (ahora ver Ley 26.618).
Art. 292. Las cargas del usufructo legal son cargas reales. A los padres por hechos o por deudas no se les puede embargar el goce del usufructo, sino dejándoles lo que fuese necesario para llenar aquéllas.
Nota al 292: "Véase sobre la materia Zachariae, § 189 y nota 14 (*)".
Comentario: (*) Vélez cita el § 188, y nota 14, que versa sobre la posesión, por eso, remitimos a Zachariae, según Massé y Vergé, donde la nota 14 amplía el tema del usufructo legal, tratado por su propio párrafo. Art. 293. Los padres son los administradores legales de los bienes de los hijos que est�n bajo su potestad, con excepci�n de los siguientes:
1� Los que hereden con motivo de la indignidad o desheredación de sus padres.
2� Los adquiridos por herencia, legado o donaci�n cuando hubieran sido donados o dejados por testamento bajo la condici�n de que los padres no los administren. (Seg�n Ley 23.264).
Nota al 293 original: "L. 5,Tít. 17, Part. 4� - Cód. Sardo, artículo 231 - El Cód. Francés, artículo 389 - de Holanda, artículo 362, y el de Nápoles, arts. 291 y 311, ponen la cláusula: durante el matrimonio. Según el artículo y Cód. Sardo, el padre ni por enviudar, ni por contraer segundas nupcias, pierde la administración de los bienes de los hijos menores de edad". Art. 294. La administración de los bienes de los hijos ser� ejercida en com�n, por los padres cuando ambos est�n en ejercicio de la patria potestad. Los actos conservatorios pueden ser otorgados indistintamente por el padre o la madre.
Los padres podr�n designar de com�n acuerdo a uno de ellos administrador de los bienes de los hijos, pero en ese caso el administrador necesitar� el consentimiento expreso del otro para todos los actos que requieran tambi�n la autorizaci�n judicial. En caso de graves o persistentes desacuerdos sobre la administraci�n de los bienes, cualquiera de los padres podr� requerir al juez competente que designe a uno de ellos administrador. (Seg�n Ley 23.264). (ahora ver Ley 26.618).
Art. 295. La condici�n que prive a los padres de administrar los bienes donados o dejados a los hijos, no los priva del derecho al usufructo. (Seg�n Ley 23.264).
Art. 296. En los tres meses subsiguientes al fallecimiento del padre, o de la madre, el sobreviviente debe hacer inventario judicial de los bienes del matrimonio, y determinarse en �l, los bienes que correspondan a los hijos, so pena de no tener el usufructo de los bienes de los hijos menores. (ahora ver Ley 26.618).
Art. 297. Los padres no pueden, ni aun con autorización judicial, comprar por sí, ni por interpuesta persona, bienes de sus hijos aunque sea en remate público; ni constituirse cesionario de créditos, derechos o acciones contra sus hijos; ni hacer partición privada con sus hijos de la herencia del progenitor prefallecido, ni de la herencia, en que sean con ellos coherederos o colegatarios; ni obligar a sus hijos como fiadores de ellos o de terceros.
Necesitan autorización judicial para enajenar bienes de cualquier clase de sus hijos, constituir sobre ellos derechos reales o transferir derechos reales que pertenezcan a sus hijos sobre bienes de terceros. (Seg�n Ley 23.264).
Nota al 297 original: "L. 24,Tít. 13, Part. 5� - L. 6, § 2,Tít. 61, Lib. 6, Cód. Romano - Cód. Sardo, artículo 232 - de Nápoles 291 y 292, de Holanda, artículo 364. El Cód. Francés guarda silencio".
Art. 298. Igualmente necesitan autorización judicial para enajenar ganados de cualquier clase que formen los establecimientos rurales, salvo aquellos cuya venta es permitida a los usufructuarios que tienen el usufructo de los rebaños. (Seg�n Ley 23.264).
Art. 299. Los actos de los padres contra las prohibiciones de los dos artículos anteriores son nulos y no producen efecto alguno legal.
Art. 300. Los arrendamientos que los padres hagan de los bienes de sus hijos, llevan implícita la condición que acabarán cuando concluya la patria potestad.
Art. 301. Los padres perderán la administración de los bienes de sus hijos, cuando ella sea ruinosa al haber de los mismos, o se pruebe la ineptitud de ellos para administrarlos, o se hallen reducidos a estado de insolvencia y concurso judicial de sus acreedores. En este último caso podrán continuar con la administración, si los acreedores les permiten y no embargan su persona.
Art. 302. Los padres aun insolventes, pueden continuar en la administración de los bienes de sus hijos, si dieren fianzas o hipotecas suficientes.
Art. 303. Removido uno de los padres de la administración de los bienes, ésta corresponderá al otro; si ambos fueren removidos, el juez la encargará a un tutor especial y éste entregará a los padres, por mitades, el sobrante de las rentas de los bienes, después de satisfechos los gastos de administración y de alimentos y educación de los hijos. (Seg�n Ley 23.264).
Art. 304. Los padres pierden la administración de los bienes de los hijos, cuando son privados de la patria potestad, pero si lo fuesen por demencia, no pierden el derecho al usufructo de los bienes de sus hijos.
Nota al 304: "Cód. Austríaco, artículo 176. Proyecto de Goyena artículo 163": Art. 305. (Art. derogado por Ley 23.264).
Art. 306. La patria potestad se acaba: (Texto seg�n ley 10.903)
1�) Por la muerte de los padres o de los hijos. 2�) Por profesi�n de los padres en institutos mon�sticos. (Texto según Ley 26.579)
3�) Por llegar los hijos a la mayor edad. 4�) Por emancipaci�n legal de los hijos, sin perjuicio de la subsistencia del derecho de administraci�n de los bienes adquiridos a t�tulo gratuito, si el matrimonio se celebr� sin autorizaci�n. (Texto seg�n ley 17.711) 5�) Por la adopci�n de los hijos, sin perjuicio de la posibilidad de que se la restituya en caso de revocaci�n o nulidad de la adopci�n. (Texto seg�n ley 23.264) Art. 307. El padre o madre quedan privados de la patria potestad: 1�) Por ser condenados como autor, coautor, instigador o c�mplice de un delito doloso contra la persona o los bienes de alguno de sus hijos, o como coautor, instigador o c�mplice de un delito cometido por el hijo. 2�) Por el abandono que hiciere de alguno de sus hijos, para el que los haya abandonado, aun cuando quede bajo guarda o sea recogido por el otro progenitor o un tercero. 3�) Por poner en peligro la seguridad, la salud f�sica o ps�quica o la moralidad del hijo, mediante malos tratamientos, ejemplos perniciosos, inconducta notoria o delincuencia. (ahora ver Ley 26.618). Art. 308. La privaci�n de la autoridad de los padres podr� ser dejada sin efecto por el juez si los padres demostraran que, por circunstancias nuevas, la restituci�n se justifica en beneficio o inter�s de los hijos. La madre que contrajere nuevas nupcias pierde el ejercicio de la patria potestad de los hijos de los matrimonios anteriores, pero enviudando lo recupera. Art. 309. El ejercicio de la autoridad de los padres queda suspendido mientras dure la ausencia de los padres, judicialmente declarada conforme a los art�culos 15 a 21 de la Ley 14.394. Tambi�n queda suspendido en caso de interdicci�n de alguno de los padres, o de inhabilitaci�n seg�n el art�culo 152 bis, incisos 1 y 2, hasta que sea rehabilitado, y en los supuestos establecidos en el art�culo 12 del C�digo Penal. Podr� suspenderse el ejercicio de la autoridad en caso de que los hijos sean entregados por sus padres a un establecimiento de protecci�n de menores. La suspensi�n ser� resuelta con audiencia de los padres, de acuerdo a las circunstancias del caso. (Seg�n Ley 23264). Art. 310. Si uno de los progenitores fuera privado o suspendido en el ejercicio de la patria potestad, continuar� ejerci�ndola el otro. En su defecto, y no d�ndose el caso de tutela legal por pariente consangu�neo id�neo, en orden de grado excluyente, el juez proveer� a la tutela de las personas menores de edad. (texto seg�n Ley 26.061). Jurisprudencia: "La atenci�n primordial al "inter�s superior del ni�o" a que alude el art. 3 de la Convenci�n de los Derechos del Ni�o, apunta a dos finalidades b�sicas: constituirse en pauta de decisi�n ante un conflicto de intereses y en criterio para la intervenci�n institucional destinada a proteger al ni�o. El principio proporciona un par�metro objetivo que permite resolver los conflictos del ni�o con los adultos que lo tienen bajo su cuidado. La decisi�n se define por lo que resulta de mayor beneficio para el menor. De esta manera, frente a un presunto inter�s del adulto, se prioriza el del ni�o".-
Direcciones �tiles: Red de padres para proteger a sus hijos. Preocupados por las salidas nocturnas se unen en la web los padres de los adolescentes, a trav�s del sitio Padres en Red o del e-mail padresenred@fibertel.com.ar
Consejo Nacional de la Ni�ez, Adolescencia y Familia. Proporciona ayuda a ni�os y adolescentes y atiende casos de violencia, maltrato y abuso Infantil. Per�n 524, Capital Federal, 4388 -5804. Asesor�a General de Incapaces del Ministerio P�blico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Brinda asesoramiento a menores de edad e incapaces e interviene en asuntos donde se encuentren afectados los derechos de las personas menores de edad o incapaces. Combate de los Pozos 155, Capital Federal, 4959-1400/1426, de lunes a viernes, de 8 a 15 hs. Consejo de los Derechos de Ni�os, Ni�as y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires. Av. Roque S�enz Pe�a 547, 6�, 4331-3232/3297, de 9 a 19. Recientemente se ha creado en la Ciudad de Buenos Aires el Registro de Publicaci�n y B�squeda de Chicos Perdidos que estar� a cargo de este Consejo. El mismo recibir� las denuncias por desaparici�n o extrav�os de chicos y seguir� los casos junto con la Polic�a Federal y a partir de los datos que �sta ya posee.
Los familiares o vecinos de un chico perdido pueden llamar al Consejo o al 102 l�nea gratuita que funciona las 24 hs., con un plantel de abogados de guardia.
Red de defensor�as para ni�os, ni�as y adolescentes de la Ciudad Aut�noma de Buenos Aires Centro. Av. Entre R�os 1492, PB, oficina 10, 4300-9643, de lunes a viernes, de 13.30 a 17.30. Belgrano. Av. Cabildo 3067, 1�, 4702-3843, Interno 307, de lunes a viernes, de 13.30 a 17.30. Boca y Barracas. Jovellanos 1051, 4301-5414, martes, mi�rcoles y jueves de15 a 19. Caballito. (Organizaci�n no gubernamental), Pu�n 373,4431-6766, de lunes a viernes, de 16.30 a 20.30. El Trapito. (Organizaci�n no gubernamental). Su�rez 637, 4302-2141, martes, jueves y s�bados, de 13.30 a 19.30. Flores. Pillado 1057, 4637-9378; lunes a viernes, de 13.30 a 17.30. Ideas. (Organizaci�n no gubernamental). Moreno 3388, 4864-6463, lunes de 13.30 a 19.30 y mi�rcoles de l0 a 19.30. Mataderos y Liniers. Gordillo 2212, 46876251, interno 330 o 346, lunes y mi�rcoles, de 13.30 a 17.30. Palermo. Av C�rdoba 5690, 4773-2946, 4771-0750/1306, interno 320, lunes a viernes de 13.30 a 17.30. Piedrabuena. 2 de Abril y Montiel, 4602-5161, lunes a jueves, de 13.30 a 17.30. Plaza Lavalle. Uruguay 740, 2�, 4373-6774, interno 312, lunes a viernes de 13.30 a 17.30. Once. Jun�n 521, 4375-0645, lunes y mi�rcoles, de 13.30 a 17.30. Villa Urquiza. Miller 2751, 4528-9489, 4522-5351, martes y jueves, de 13.30 a 17.30. Nueva Pompeya. Del Barco Centenera 2902, 4918-2243/1815, de lunes a jueves, de 13.30 a 17.30. Don Bosco. M�xico 4040, 4956-0542 y 4931-2139, lunes y mi�rcoles de l0 a 12, martes y viernes de 15 a 17. Juzgados Nacionales de Menores (del 1 al 7). Talcahuano 550, Capital Federal, 43716515. C�mara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal. Recibe denuncias relativas � la comisi�n de un delito. -Viamonte 1145, planta baja, 4379-8851/9, de lunes a viernes, de 7.30 a 13.30. C�mara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal. Recibe denuncias relativas a la comisi�n de un delito de competencia federal (por ejemplo, drogas). Comodoro Py 2002, de lunes a viernes, de 7.30 a 13,30. Maternidad por sustituci�n C�mara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal (para denuncias por violencia familiar; juzgados con competencia exclusiva en cuestiones de familia). Lavalle 1220, entrepiso, Capital Federal. Oficina de Asistencia Integral a la V�ctima de Delitos, dependiente de la Procuraci�n General de la Naci�n. Asesora gratuitamente a toda persona v�ctima de delitos y brinda asistencia a aqu�llas de bajos recursos. Per�n 2455, 10, Capital Federal. Ministerio P�blico ante los Tribunales Orales (Defensor�as de Menores). Controla y supervisa los seguimientos tutelares dispuestos por los juzgados y/o tribunales de menores. Comodoro Py 2002, Capital Federal. Defensor�a P�blica de Menores e Incapaces ante las C�maras Nacionales de Apelaciones en lo Civil y Comercial. Lavalle 1220, 130, Capital Federal, 4379-1363/1365. Defensor�as P�blicas de Menores e Incapaces en lo Civil y Comercial. Tucum�n 1393 o Uruguay 714, Capital Federal. Cuerpo M�dico Forense de la Justicia Nacional. Talcahuano N� 550 subsuelo, Capital Federal, 437O-1798.
Art. 558.- Fuentes de la filiaci�n. Igualdad de efectos. La filiaci�n puede tener lugar por naturaleza, mediante t�cnicas de reproducci�n humana asistida, o por adopci�n. La filiaci�n por adopci�n plena, por naturaleza o por t�cnicas de reproducci�n humana asistida, matrimonial y extramatrimonial, surten los mismos efectos, conforme a las disposiciones de este C�digo. Ninguna persona puede tener m�s de dos v�nculos filiales, cualquiera sea la naturaleza de la filiaci�n. Art. 559.- Certificado de nacimiento. El Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas s�lo debe expedir certificados de nacimiento que sean redactados en forma tal que de ellos no resulte si la persona ha nacido o no durante el matrimonio, por t�cnicas de reproducci�n humana asistida, o ha sido adoptada. Reglas generales relativas a la filiaci�n por t�cnicas de reproducci�n humana asistida Art. 560.- Consentimiento en las t�cnicas de reproducci�n humana asistida. El centro de salud interviniente debe recabar el consentimiento previo, informado y libre de las personas que se someten al uso de las t�cnicas de reproducci�n humana asistida. Este consentimiento debe renovarse cada vez que se procede a la utilizaci�n de gametos o embriones. Art. 561.- Forma y requisitos del consentimiento. La instrumentaci�n de dicho consentimiento debe contener los requisitos previstos en las disposiciones especiales, para su posterior protocolizaci�n ante escribano p�blico o certificaci�n ante la autoridad sanitaria correspondiente a la jurisdicci�n. El consentimiento es libremente revocable mientras no se haya producido la concepci�n en la persona o la implantaci�n del embri�n.
Art. 562.- Voluntad procreacional. Los nacidos por las t�cnicas de reproducci�n humana asistida son hijos de quien dio a luz y del hombre o de la mujer que tambi�n ha prestado su consentimiento previo, informado y libre en los t�rminos de los art�culos 560 y 561, debidamente inscripto en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas, con independencia de qui�n haya aportado los gametos.
Art. 563.- Derecho a la informaci�n de las personas nacidas por t�cnicas de reproducci�n asistida. La informaci�n relativa a que la persona ha nacido por el uso de t�cnicas de reproducci�n humana asistida con gametos de un tercero debe constar en el correspondiente legajo base para la inscripci�n del nacimiento.
Art. 564.- Contenido de la informaci�n. A petici�n de las personas nacidas a trav�s de las t�cnicas de reproducci�n humana asistida, puede: a. obtenerse del centro de salud interviniente información relativa a datos médicos del donante, cuando es relevante para la salud;
b. revelarse la identidad del donante, por razones debidamente fundadas, evaluadas por la autoridad judicial por el procedimiento más breve que prevea la ley local.
Determinaci�n de la maternidad Art. 565.- Principio general. En la filiaci�n por naturaleza, la maternidad se establece con la prueba del nacimiento y la identidad del nacido. La inscripci�n debe realizarse a petici�n de quien presenta un certificado del m�dico, obst�trica o agente de salud si corresponde, que atendi� el parto de la mujer a quien se atribuye la maternidad del nacido. Esta inscripci�n debe ser notificada a la madre, excepto que sea ella quien la solicita o que quien denuncia el nacimiento sea su c�nyuge. Si se carece del certificado mencionado en el p�rrafo anterior, la inscripci�n de la maternidad por naturaleza debe realizarse conforme a las disposiciones contenidas en los ordenamientos relativos al Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas.
Determinaci�n de la filiaci�n matrimonial Art. 566.- Presunci�n de filiaci�n. Excepto prueba en contrario, se presumen hijos del o la c�nyuge los nacidos despu�s de la celebraci�n del matrimonio y hasta los trescientos d�as posteriores a la interposici�n de la demanda de divorcio o nulidad del matrimonio, de la separaci�n de hecho o de la muerte. La presunci�n no rige en los supuestos de t�cnicas de reproducci�n humana asistida si el o la c�nyuge no prest� el correspondiente consentimiento previo, informado y libre seg�n lo dispuesto en el Cap�tulo 2 de este T�tulo.
Art. 567.- Situaci�n especial en la separaci�n de hecho. Aunque falte la presunci�n de filiaci�n en raz�n de la separaci�n de hecho de los c�nyuges, el nacido debe ser inscripto como hijo de �stos si concurre el consentimiento de ambos, haya nacido el hijo por naturaleza o mediante el uso de t�cnicas de reproducci�n humana asistida. En este �ltimo caso, y con independencia de qui�n aport� los gametos, se debe haber cumplido adem�s con el consentimiento previo, informado y libre y dem�s requisitos dispuestos en la ley especial. Art. 568.- Matrimonios sucesivos. Si median matrimonios sucesivos de la mujer que da a luz, se presume que el hijo nacido dentro de los trescientos d�as de la disoluci�n o anulaci�n del primero y dentro de los ciento ochenta d�as de la celebraci�n del segundo, tiene v�nculo filial con el primer c�nyuge; y que el nacido dentro de los trescientos d�as de la disoluci�n o anulaci�n del primero y despu�s de los ciento ochenta d�as de la celebraci�n del segundo tiene v�nculo filial con el segundo c�nyuge. Estas presunciones admiten prueba en contrario. Art. 569.- Formas de determinaci�n. La filiaci�n matrimonial queda determinada legalmente y se prueba:
a. por la inscripción del nacimiento en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas y por la prueba del matrimonio, de conformidad con las disposiciones legales respectivas;
b. por sentencia firme en juicio de filiación;
c. en los supuestos de técnicas de reproducción humana asistida, por el consentimiento previo, informado y libre debidamente inscripto en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas.
Determinaci�n de la filiaci�n extramatrimonial Art. 570.- Principio general. La filiaci�n extramatrimonial queda determinada por el reconocimiento, por el consentimiento previo, informado y libre al uso de las t�cnicas de reproducci�n humana asistida, o por la sentencia en juicio de filiaci�n que la declare tal.
Art. 571.- Formas del reconocimiento. La paternidad por reconocimiento del hijo resulta: a. de la declaración formulada ante el oficial del Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas en oportunidad de inscribirse el nacimiento o posteriormente;
b. de la declaración realizada en instrumento público o privado debidamente reconocido;
c. de las disposiciones contenidas en actos de última voluntad, aunque el reconocimiento se efectúe en forma incidental.
Art. 572.- Notificaci�n del reconocimiento. El Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas debe notificar el reconocimiento a la madre y al hijo o su representante legal. Art. 573.- Caracteres del reconocimiento. El reconocimiento es irrevocable, no puede sujetarse a modalidades que alteren sus consecuencias legales, ni requiere aceptaci�n del hijo. El reconocimiento del hijo ya fallecido no atribuye derechos en su sucesi�n a quien lo formula, ni a los dem�s ascendientes de su rama, excepto que haya habido posesi�n de estado de hijo. Art. 574.- Reconocimiento del hijo por nacer. Es posible el reconocimiento del hijo por nacer, quedando sujeto al nacimiento con vida. Art. 575.- Determinaci�n en las t�cnicas de reproducci�n humana asistida. En los supuestos de t�cnicas de reproducci�n humana asistida, la determinaci�n de la filiaci�n se deriva del consentimiento previo, informado y libre, prestado de conformidad con lo dispuesto en este C�digo y en la ley especial. Cuando en el proceso reproductivo se utilicen gametos de terceros, no se genera v�nculo jur�dico alguno con �stos, excepto a los fines de los impedimentos matrimoniales en los mismos t�rminos que la adopci�n plena.
Acciones de filiaci�n. Art. 576.- Caracteres. El derecho a reclamar la filiaci�n o de impugnarla no se extingue por prescripci�n ni por renuncia expresa o t�cita, pero los derechos patrimoniales ya adquiridos est�n sujetos a prescripci�n. Art. 577.- Inadmisibilidad de la demanda. No es admisible la impugnaci�n de la filiaci�n matrimonial o extramatrimonial de los hijos nacidos mediante el uso de t�cnicas de reproducci�n humana asistida cuando haya mediado consentimiento previo, informado y libre a dichas t�cnicas, de conformidad con este C�digo y la ley especial, con independencia de qui�n haya aportado los gametos. No es admisible el reconocimiento ni el ejercicio de acci�n de filiaci�n o de reclamo alguno de v�nculo filial respecto de �ste.
Art. 578.- Consecuencia de la regla general de doble v�nculo filial. Si se reclama una filiaci�n que importa dejar sin efecto una anteriormente establecida, debe previa o simult�neamente, ejercerse la correspondiente acci�n de impugnaci�n. Art. 579.- Prueba gen�tica. En las acciones de filiaci�n se admiten toda clase de pruebas, incluidas las gen�ticas, que pueden ser decretadas de oficio o a petici�n de parte. Ante la imposibilidad de efectuar la prueba gen�tica a alguna de las partes, los estudios se pueden realizar con material gen�tico de los parientes por naturaleza hasta el segundo grado; debe priorizarse a los m�s pr�ximos. Si ninguna de estas alternativas es posible, el juez valora la negativa como indicio grave contrario a la posici�n del renuente. Art. 580.- Prueba gen�tica post mortem. En caso de fallecimiento del presunto padre, la prueba puede realizarse sobre material gen�tico de los dos progenitores naturales de �ste. Ante la negativa o imposibilidad de uno de ellos, puede autorizarse la exhumaci�n del cad�ver. El juez puede optar entre estas posibilidades seg�n las circunstancias del caso. Art. 581.- Competencia. Cuando las acciones de filiaci�n sean ejercidas por personas menores de edad o con capacidad restringida, es competente el juez del lugar donde el actor tiene su centro de vida o el del domicilio del demandado, a elecci�n del actor. CAP�TULO 7 Acciones de reclamaci�n de filiaci�n Art. 582.- Reglas generales. El hijo puede reclamar su filiaci�n matrimonial contra sus progenitores si no resulta de la inscripci�n en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas. La acci�n debe entablarse contra los c�nyuges conjuntamente. El hijo tambi�n puede reclamar su filiaci�n extramatrimonial contra quienes considere sus progenitores. En caso de haber fallecido alguno de los progenitores, la acci�n se dirige contra sus herederos. Estas acciones pueden ser promovidas por el hijo en todo tiempo. Sus herederos pueden continuar la acci�n iniciada por �l o entablarla si el hijo hubiese muerto en la menor edad o siendo persona incapaz. Si el hijo fallece antes de transcurrir un a�o computado desde que alcanz� la mayor edad o la plena capacidad, o durante el primer a�o siguiente al descubrimiento de las pruebas en que se haya de fundar la demanda, su acci�n corresponde a sus herederos por todo el tiempo que falte para completar dichos plazos. Esta disposici�n no se aplica en los supuestos de t�cnicas de reproducci�n humana asistida cuando haya mediado consentimiento previo, informado y libre, con independencia de quienes hayan aportado los gametos. Art. 583.- Reclamaci�n en los supuestos de filiaci�n en los que est� determinada solo la maternidad. En todos los casos en que un ni�o o ni�a aparezca inscripto s�lo con filiaci�n materna, el Registro Civil debe comunicar al Ministerio P�blico, el cual debe procurar la determinaci�n de la paternidad y el reconocimiento del hijo por el presunto padre. A estos fines, se debe instar a la madre a suministrar el nombre del presunto padre y toda informaci�n que contribuya a su individualizaci�n y paradero. La declaraci�n sobre la identidad del presunto padre debe hacerse bajo juramento; previamente se hace saber a la madre las consecuencias jur�dicas que se derivan de una manifestaci�n falsa. Antes de remitir la comunicaci�n al Ministerio P�blico, el jefe u oficial del Registro Civil debe citar a la madre e informarle sobre los derechos del ni�o y los correlativos deberes maternos, de conformidad con lo dispuesto en la ley especial. Cumplida esta etapa, las actuaciones se remiten al Ministerio P�blico para promover acci�n judicial. Art. 584.- Posesi�n de estado. La posesi�n de estado debidamente acreditada en juicio tiene el mismo valor que el reconocimiento, siempre que no sea desvirtuada por prueba en contrario sobre el nexo gen�tico. Art. 585.- Convivencia. La convivencia de la madre durante la �poca de la concepci�n hace presumir el v�nculo filial a favor de su conviviente, excepto oposici�n fundada. Art. 586.- Alimentos provisorios. Durante el proceso de reclamaci�n de la filiaci�n o incluso antes de su inicio, el juez puede fijar alimentos provisorios contra el presunto progenitor, de conformidad a lo establecido en el T�tulo VII del Libro Segundo. Art. 587.- Reparaci�n del da�o causado. El da�o causado al hijo por la falta de reconocimiento es reparable, reunidos los requisitos previstos en el Cap�tulo 1 del T�tulo V de Libro Tercero de este C�digo. Acciones de impugnaci�n de filiaci�n Art. 588.- Impugnaci�n de la maternidad. En los supuestos de determinaci�n de la maternidad de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 565, el v�nculo filial puede ser impugnado por no ser la mujer la madre del hijo que pasa por suyo. Esta acci�n de impugnaci�n puede ser interpuesta por el hijo, la madre, el o la c�nyuge y todo tercero que invoque un inter�s leg�timo. La acci�n caduca si transcurre un a�o desde la inscripci�n del nacimiento o desde que se conoci� la sustituci�n o incertidumbre sobre la identidad del hijo. El hijo puede iniciar la acci�n en cualquier tiempo. En los supuestos de filiaci�n por t�cnicas de reproducci�n humana asistida la falta de v�nculo gen�tico no puede invocarse para impugnar la maternidad, si ha mediado consentimiento previo, informado y libre. Art. 589.- Impugnaci�n de la filiaci�n presumida por la ley. El o la cónyuge de quien da a luz puede impugnar el v�nculo filial de los hijos nacidos durante el matrimonio o dentro de los trescientos d�as siguientes a la interposición de la demanda de divorcio o nulidad, de la separacioón de hecho o de la muerte, mediante la alegación de no poder ser el progenitor, o que la filiación presumida por la ley no debe ser razonablemente mantenida de conformidad con las pruebas que la contradicen o en el interés del niño. Para acreditar esa circunstancia puede valerse de todo medio de prueba, pero no es suficiente la sola declaración de quien dio a luz. Esta disposición no se aplica en los supuestos de técnicas de reproducción humana asistida cuando haya mediado consentimiento previo, informado y libre, con independencia de quienes hayan aportado los gametos. Art. 590.- Impugnaci�n de la filiaci�n presumida por ley. Legitimaci�n y caducidad. La acci�n de impugnaci�n de la filiaci�n del o la c�nyuge de quien da a luz puede ser ejercida por �ste o �sta, por el hijo, por la madre y por cualquier tercero que invoque un inter�s leg�timo. El hijo puede iniciar la acci�n en cualquier tiempo. Para los dem�s legitimados, la acci�n caduca si transcurre un a�o desde la inscripci�n del nacimiento o desde que se tuvo conocimiento de que el ni�o podr�a no ser hijo de quien la ley lo presume. En caso de fallecimiento del legitimado activo, sus herederos pueden impugnar la filiaci�n si el deceso se produjo antes de transcurrir el t�rmino de caducidad establecido en este art�culo. En este caso, la acci�n caduca para ellos una vez cumplido el plazo que comenz� a correr en vida del legitimado.
Art. 591.- Acci�n de negaci�n de filiaci�n presumida por la ley. El o la c�nyuge de la mujer que da a luz puede negar judicialmente el v�nculo filial del hijo nacido dentro de los ciento ochenta d�as siguientes a la celebraci�n del matrimonio. La acci�n caduca si transcurre un a�o desde la inscripci�n del nacimiento o desde que se tuvo conocimiento de que el ni�o podr�a no ser hijo de quien la ley lo presume. Si se prueba que el o la c�nyuge ten�a conocimiento del embarazo de su mujer al tiempo de la celebraci�n del matrimonio o hubo posesi�n de estado de hijo, la negaci�n debe ser desestimada. Queda a salvo, en todo caso, la acci�n de impugnaci�n de la filiaci�n que autorizan los art�culos anteriores. Esta disposici�n no se aplica en los supuestos de t�cnicas de reproducci�n humana asistida cuando haya mediado consentimiento previo, informado y libre, con independencia de quienes hayan aportado los gametos. Art. 592.- Impugnaci�n preventiva de la filiaci�n presumida por la ley. Aun antes del nacimiento del hijo, el o la c�nyuge pueden impugnar preventivamente la filiaci�n de la persona por nacer. Esta acci�n puede ser ejercida, adem�s, por la madre y por cualquier tercero que invoque un inter�s leg�timo. La inscripci�n del nacimiento posterior no hace presumir la filiaci�n del c�nyuge de quien da a luz si la acci�n es acogida. Esta disposici�n no se aplica en los supuestos de t�cnicas de reproducci�n humana asistida cuando haya mediado consentimiento previo, informado y libre, con independencia de quienes hayan aportado los gametos. Art. 593.- Impugnaci�n del reconocimiento. El reconocimiento de los hijos nacidos fuera del matrimonio puede ser impugnado por los propios hijos o por los terceros que invoquen un inter�s leg�timo. El hijo puede impugnar el reconocimiento en cualquier tiempo. Los dem�s interesados pueden ejercer la acci�n dentro de un a�o de haber conocido el acto de reconocimiento o desde que se tuvo conocimiento de que el ni�o podr�a no ser el hijo. Esta disposici�n no se aplica en los supuestos de t�cnicas de reproducci�n humana asistida cuando haya mediado consentimiento previo, informado y libre, con independencia de quienes hayan aportado los gametos.
El derecho aplicable en razón de esta norma determina la legitimación activa y pasiva para el ejercicio de las acciones, el plazo para interponer la demanda, así como los requisitos y efectos de la posesión de estado. Art. 2633.- Acto de reconocimiento de hijo. Las condiciones del reconocimiento se rigen por el derecho del domicilio del hijo al momento del nacimiento o al tiempo del acto o por el derecho del domicilio del autor del reconocimiento al momento del acto. La capacidad del autor del reconocimiento se rige por el derecho de su domicilio.
La forma del reconocimiento se rige por el derecho del lugar del acto o por el derecho que lo rige en cuanto al fondo. Art. 2634.- Reconocimiento de emplazamiento filial constituido en el extranjero. Todo emplazamiento filial constituido de acuerdo con el derecho extranjero debe ser reconocido en la República de conformidad con los principios de orden público argentino, especialmente aquellos que imponen considerar prioritariamente el interés superior del niño.
Los principios que regulan las normas sobre filiación por técnicas de reproducción humana asistida integran el orden público y deben ser ponderados por la autoridad competente en ocasión de que se requiera su intervención a los efectos del reconocimiento de estado o inscripción de personas nacidas a través de estas técnicas. En todo caso, se debe adoptar la decisión que redunde en beneficio del interés superior del niño. Salud sexual y procreaci�n responsable - Ley 25.673 Maternidad por sustituci�n Derecho de Familia