Source: http://www.eumed.net/eve/resum/06-02/ffc.htm
Timestamp: 2017-11-24 03:56:42
Document Index: 155591022

Matched Legal Cases: ['artículo 25', 'artículo 25', 'artículo 25', 'artículo 24', 'Artículo 24', 'artículo 23']

IES “El Palo”. Málaga.
A punto de que la Ley Orgánica de Educación sea aprobada en el Senado, podemos concluir que la oferta de conocimientos económicos en el tramo no universitario continuará siendo exigua, pues sólo está presente de forma muy reducida en Bachillerato y permanece vedada en la Enseñanza Secundaria Obligatoria, por definición, al alcance de todos los ciudadanos. La injustificable discriminación que aún sufren sus docentes es un mero reflejo de esa marginalidad, de la que sólo se podrá salir con la sensibilización de las Administraciones Educativas ante un mayor compromiso de las Facultades, de los colegios profesionales y de las asociaciones de profesores, en una tarea ya iniciada pero que se ha revelado insuficiente y que será preciso redoblar ante el desarrollo autonómico de la referida norma. Tampoco hay que olvidar el trabajo en los aspectos metodológicos y curriculares.
LOE, Economía, enseñanza obligatoria, facultades, colegio profesional, asociaciones de profesores, departamento didáctico, atribución docente, espíritu emprendedor.
Transcurridas algunas semanas desde la aprobación de la LOE en el Parlamento, y antes de que presumiblemente cumpla sin cambios significativos el definitivo trámite en el Senado , es momento de hacer algunas valoraciones respecto al papel que otorga esta norma a la formación económica de los ciudadanos.
Fueron muchas, tal vez demasiadas, las expectativas que la reforma educativa había levantado entre los docentes de Instituto de esta especialidad, tan necesitados de buenas noticias desde que la disposición adicional 8ª del Real Decreto 1635/1995 la creara dentro del cuerpo de profesores de enseñanza Secundaria.
Aunque no se trata, aquí y ahora, de reivindicar (de nuevo) la equiparación efectiva de los profesores de Economía con los compañeros del resto de asignaturas, resulta muy difícil ignorar las desiguales circunstancias en las que desarrollamos nuestro trabajo. Y es que son inseparables la situación de los docentes y la consideración administrativa de sus materias, como hemos tenido ocasión de comprobar, una vez más, los titulares de esta especialidad.
Pese a estar presentes en todos los Institutos, en la mayoría de comunidades autónomas no disponemos de departamento propio, ni estamos formalmente adscritos a ningún otro en igualdad de condiciones. Carecer de este órgano fundamental de coordinación pedagógica comporta graves limitaciones a nivel académico, presupuestario, de promoción personal, etc.
La atribución docente queda restringida a las dos asignaturas de Bachillerato: Economía y Economía y Organización de Empresas, y sólo en alguna comunidad se nos adjudica una optativa de segundo curso: Fundamentos de Administración y Gestión. Por otro lado, la llamada “reforma de las humanidades” dio una primera estocada a esta, de por sí limitada, asignación, al quedar Economía y Organización de Empresas, de facto como optativa y no como obligatoria de modalidad.
Ni antes de la LOE ni, ya lo podemos decir, después, tenemos la posibilidad de impartir conocimientos específicos en la ESO, ni siquiera en una materia opcional. Lo mismo sucede respecto a los Ciclos de Formación Profesional, de tal manera que la de Economía es la única especialidad de todas las del Bachillerato ausente de la Secundaria Obligatoria y de los Ciclos Formativos. Y si en cuanto a la ESO el cambio de este estatus requeriría ciertas modificaciones “de fondo”, la indiscutible idoneidad de la titulación académica lleva a que la falta de atribución para impartir en determinadas Familias Profesionales de FP (Administración, Comercio y Marketing,…), haya que calificarla de grave descuido, cuando no de abandono.
El corolario de todo ello es que el 80% de los profesores de Economía dedicamos a las materias propias tan solo el 50% de las horas lectivas, caso único entre todas las especialidades, y que los recursos destinados a formación permanente son, cuanto menos, irrisorios, por lo que, hasta hoy, apenas se han convocado cursos de formación específicos. La desatención es tal que esta especialidad incluso carece de la posibilidad de disponer de Inspección Educativa legalmente reconocida.
Las enseñanzas de economía en niveles no universitarios
La inclusión de materias específicas de economía en la enseñanza secundaria (Bachillerato) se produjo gracias a la implantación de la LOGSE en 1990, con considerable retraso respecto a nuestro entorno cultural. Como se ha apuntado, desde entonces se imparte la asignatura de Economía en el primer curso de la modalidad del Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales, y la de Economía y Organización de Empresas en segundo. No obstante, sólo están al alcance de los alumnos de Ciencias Sociales, presumiendo el legislador que los del otro itinerario (Humanidades) y los de las otras tres modalidades no necesitaran estos conocimientos para su desempeño social.
Todo ello, pese a la gran demanda existente de estudios universitarios o profesionales relacionados y socialmente muy demandados, en los que conviene una formación previa económico-empresarial.
Por ello, somos muchos los que pensamos que la inexistente o muy limitada formación económica de la mayoría de nuestros ciudadanos exige una ampliación de la oferta educativa plasmada en la enseñanza secundaria, en la que resulta oportuno establecer como materia obligatoria una Economía en 4º curso de ESO. Sería esta una asignatura innovadora que ofreciendo los conceptos y relaciones de intercambio básicas, dotara a los alumnos de conocimientos suficientes para comprender su entorno económico-social y les permitiera sentar las bases de un consumo consciente y responsable.
Se ofertarían igualmente, al menos, como materias optativas en 2º curso de Bachillerato:
- Fundamentos de Administración y Gestión. Materia optativa y eminentemente práctica de iniciación a la operatoria empresarial, tan necesaria en España.
- Estructura Económica de la propia comunidad autónoma, España y la UE, donde se estudien nuestros recursos y se conecten las economías regional y nacional con el principal mercado exterior de ambas.
En función del carácter preparatorio que la legislación atribuye al Bachillerato, las facultades de Economía, Administración y Dirección de Empresas, Turismo, etc. deberían establecer como criterio fundamental para el acceso, que los alumnos hayan cursado previamente las dos materias actuales en Bachillerato y, además, se hayan examinado de las mismas en la prueba general. Hay que tener en cuenta que en la segunda parte de esta, al margen de las dos materias obligatorias para la opción de Ciencias Sociales, el alumno ha de escoger una asignatura de modalidad que tendría que ser, precisamente, Economía y Organización de Empresas.
En relación con todo ello, la Asociación Estatal de Docentes de Economía en Secundaria (AEDES), establece el siguiente diagnóstico :
1.- Los estudios de Economía y Empresa no poseen en los Institutos de Educación Secundaria la entidad y el peso que debería corresponderle en atención a la importancia que tiene este cuerpo de conocimiento en el mundo actual. Sólo en una modalidad de Bachillerato se ofrece Economía y en la ESO es inexistente en la casi la totalidad de comunidades autónomas.
2.- Esta escasa presencia es incompatible con el carácter propedéutico que poseen los estudios de Bachillerato, a la vista de las especialidades de Formación Profesional Específica y de las titulaciones universitarias más solicitadas por las empresas.
3.- La inexistencia de un departamento didáctico de Economía en los IES es injustificable desde cualquier punto de vista. Es la única materia de modalidad que carece de este instrumento organizativo. Además de constituir una flagrante discriminación y desconsideración para el profesorado, es causa y consecuencia de que la Economía resulte invisible en el sistema educativo
4.- Es imprescindible y urgente que los agentes sociales implicados (facultades de Economía, colegios profesionales y la propia Administración Educativa) unifiquen esfuerzos para superar la deficiente presencia de las enseñanzas de economía y empresa en el Bachillerato y la ESO.
5.- Para dignificar estas enseñanzas y facilitar la transición del alumnado a la Universidad o a las titulaciones de Formación Profesional relacionadas, las facultades de Economía han de cobrar protagonismo en el control de la calidad de las mismas y en la formación continua del profesorado.
La referida asociación de docentes, propone la implantación de un Bachillerato económico-jurídico, o cuando menos, la ampliación de las materias impartidas en Bachillerato y la introducción en 4º de ESO de una materia introductoria del tipo Economía o Economía de la producción y del consumo y otra que potencie el espíritu emprendedor.
Para la consecución de cualquier propósito, y los enumerados anteriormente no son excepción, los colectivos afectados han de desarrollar tres fases sucesivas: su elaboración; su difusión; y, el más importante: tener suficiente capacidad de influencia para que el objetivo sea asumido por quien tiene el poder de decidir o de legislar.
Si hasta hace poco, las facultades de Economía y los colegios profesionales de economistas han mantenido una actitud tibia, cuando no silente (por ejemplo, ante el sonrojante intrusismo profesional que soportó la docencia de nuestras materias en los primeros años), es preciso reconocer que, si bien con retraso, en los últimos meses ambas instituciones se han mostrado bastante más activas.
Así, el Libro Blanco sobre los estudios de Economía y Empresa, aprobado por la Conferencia de Decanos en junio de 2004 incluye un apartado, La formación económica en la enseñanza secundaria, en el se recogen el diagnóstico y las principales demandas formuladas por los profesores de instituto.
El Consejo General de Colegios de Economistas, por su parte, ha relanzado su organismo especializado, la Organización de Economistas de Educación, tantos años inactivo en lo que se refiere a Secundaria. Prueba de este renovado interés son algunas colaboraciones en la prensa por parte de sus directivos y resoluciones tan suscribibles como el Informe del Colegio Andaluz de Economistas de mayo de 2005 y las resoluciones previas de las Comisiones de Enseñanza de los Colegios de Almería y de Málaga, que sin duda le sirvieron de germen. (Anexo 1).
En cuanto a las organizaciones sindicales de profesores, las más representativas, al menos en Andalucía, respaldan la consecución del Departamento, pero tal parece que no pasan de asumir esta petición puntual, sin demasiado eco y sin mayores compromisos, lo que levanta sonoras críticas entre el profesorado de la especialidad.
Por último, sería injusto ignorar la influencia en este proceso de sensibilización de la Asociación Estatal de Docentes de Economía en Secundaria (AEDES), pues incluso se la cita de forma expresa en los importantes documentos antes referidos.
Pero la cuestión verdaderamente fundamental son los efectos prácticos de todo ello en cuanto al cumplimiento de las fases referidas al comienzo de este apartado.
Sería pertinente que desde la Universidad y desde el ámbito colegial, voces autorizadas analizaran de forma autocrítica la labor de sus respectivas instituciones en el desarrollo de los acontecimientos, que han concluido con el bloqueo del acceso de los conocimientos económicos especializados a la Enseñanza Obligatoria.
Sin ejercer ninguna representatividad, pero con el posible valor que tenga pertenecer a AEDES desde su inicio en 2003, haré una breve referencia de su actividad en cuanto a las tres fases que se apuntaron como necesarias para la feliz obtención de resultados.
Con la finalidad de dinamizar su funcionamiento y vincularla a la realidad más cercana, se está en proceso de convertir la estructura estatal, de desigual implantación, en una federación de asociaciones autonómicas. En Andalucía esta intención se pone de manifiesto con la constitución de AADES a finales de 2004.
Desde hace años existen asociaciones operativas en otras comunidades: eee (Associació d'ensenyants d'economia i empresa) en Cataluña, APACEPV (Asociació de Professors d´Admininistració, Comerç i Economia) en el País Valenciano, PEBA (Profesores de Economía de Bachillerato de Asturias), etc., aunque por razones evidentes me referiré a la asociación andaluza.
La elaboración de los objetivos se ha ido realizando sucesivamente, teniendo como referencia los encuentros anuales, celebrados, incluso antes de la constitución formal de AADES. De manera que Antequera y Riofrío en cursos anteriores, son los antecedentes del ahora anunciado en Lucena.
En cuanto a la difusión de nuestras aspiraciones, se han elaborado informes, realizado propuestas, promovido recogidas de firmas, entrega de instancias, envío de cartas al director,..., hemos realizado contactos con sindicatos, con representantes políticos -incluido el Viceconsejero de Educación-, con colegios profesionales, con decanos,..,. Y entre todas las acciones, hay que destacar las dos entrevistas mantenidas en la sede del Ministerio de Educación durante el periodo previo a la aprobación de la LOE, en las que actuamos conjuntamente con representantes de la eee catalana.
La petición más significativa era la de incluir en el artículo 25.2 del anteproyecto a la Economía entre las materias opcionales de cuarto de ESO. De esta forma, sería de oferta obligatoria para los centros y competiría con otras siete u ocho asignaturas, de entre las que el alumno debería escoger tres. No era una demanda excesiva, ampliaba el abanico formativo, no implicaba costes para la administración (pues ya cuenta con profesorado disponible) y fue acogida sin reparos y cierta conformidad por el Subdirector General de Ordenación Académica, así como por el resto de representantes del Ministerio.
Precisamente fueron los activos compañeros de la asociación de Cataluña quienes lograron que un grupo político, Convergencia i Unió, se hiciera eco de nuestras peticiones y presentara, en el trámite parlamentario, sendas enmiendas al articulado referentes a la inclusión de la Economía y del espíritu emprendedor en la ESO, reproducidas en el anexo 2. Tras semanas de tensa espera, conocimos que las propuestas no prosperaron. (Al parecer, se “despacharon” centenares en pocas horas).
En cuanto al papel del resto de los partidos políticos, nos encontramos con una general falta de comprensión sobre la necesidad de implantar la formación esencial y común que proponemos. A menos que en sus decisiones influya más la presión de determinados colectivos, mucho más fuertes que el nuestro; o teman que la inclusión de la economía signifique una decantación ideológica determinada (y, en buena medida, así es, pero no más que para la Historia y las otras ciencias sociales). A este respecto, es doloroso recordar que se han visto totalmente defraudadas las expectativas que acompañaron al hecho de que la Ministra de Educación tenga formación económica.
Nunca estuvimos tan cerca de lograrlo, pero hoy por hoy nuestra capacidad de influencia –el tercer elemento fundamental– es reducida, y no se ha podido llegar más lejos. Nuestro colectivo es poco numeroso y disperso, y sólo una mayor implicación de los hasta ahora indiferentes, permitiría conseguir las aspiraciones compartidas.
¿Y ahora,... qué?
Tal vez los agentes sociales referidos y, desde luego, el propio profesorado, encuentren en el desarrollo autonómico el marco de referencia idóneo para reparar, al menos parcialmente, las carencias que esta decisiva ley tiene respecto a la formación económica básica del ciudadano. Un ejemplo del camino a seguir, propuesto desde AEDES, es la introducción generalizada como optativa en la ESO de la Economía y/o de una materia de fomento del espíritu empresarial. La redacción del artículo 25, referida a la organización del cuarto curso, da pie para ello:
Articulo 25. 3. Los alumnos podrán cursar una o más materias optativas de acuerdo con el marco que establezcan las Administraciones educativas.
Por supuesto, sin olvidar la consecución del departamento didáctico, cuya ausencia debería abochornar a los responsables educativos de las comunidades que aún no lo han establecido.
Contenidos, metodología, didáctica,...
Aunque profundizar en este campo queda fuera de nuestros propósitos, no está de más tener en cuenta las posibles perspectivas desde las que se puede incorporar la economía a la enseñanza obligatoria.
Hay expertos como, Travé o Prats , defensores de un currículo integrado y multidisciplinar que evite la fragmentación y subraye la polivalencia de los contenidos sociales. Según este criterio de raíz progresista, no es conveniente ampliar las materias ya existentes, y los conocimientos de economía se implementarían en una visión amplia y multicausal de las relaciones sociales que se producen entre el tiempo histórico, el espacio geográfico, las comunicaciones o la organización del poder político.
Otros, por el contrario, defienden un tratamiento disciplinar basado en un enfoque conceptual a partir de una selección de conceptos. Esta postura, atribuida al pensamiento liberal norteamericano y desacreditada por muchos especialistas europeos, es la que, reforma tras reforma, se pone en práctica en nuestro país en las materias que podríamos llamar “tradicionales” y que, sin embargo, le puede estar cerrando el paso a la Economía, que es considerada importante, pero transversal.
Es este un debate de fondo que, con sus múltiples implicaciones, no está suficientemente reconocido y, nos tememos, gravita sobre la presencia de los conocimientos económicos en la enseñanza obligatoria.
Desde aquí, abogamos por desarrollar estos planteamientos demasiado simplistas, de manera que en el primer ciclo tales conocimientos se continúen ofreciendo de forma transversal e integrada, pero que dada la madurez del alumnado y sus aspiraciones, y gracias a la elaboración de contenidos y materiales específicos que consideren estas circunstancias, en el segundo ciclo la metodología sea distinta y permita contemplar y perfeccionar, dentro de una perspectiva crítica, el desempeño ciudadano del alumno, ahora como consumidor, pero en un futuro ya cercano, también como trabajador asalariado o posible emprendedor.
“...en la década de los años sesenta del siglo XX, se incluyó la enseñanza de la economía en Estados Unidos, Países Escandinavos, Reino Unido, Australia y Canadá, al considerarla suficientemente importante para formar parte del currículum obligatorio, debido a su relevancia social. ¿Por qué entonces se elude su presencia curricular en nuestro país si es relevante para la comprensión de la realidad social? ¿Tendremos que volver a pensar en oscuros intereses que prefieren disponer de una población económicamente analfabeta?”.
Gabriel Travé (Cooperación Educativa, nº 77. Julio-agosto 2005)
Profesor de Economía en Bachillerato y de
Didáctica de Economía y de Tecnología Administrativa y Comercial
en el CAP de la UMA.
Miembro de AADES
El Colegio de Economistas de Málaga, a través de su Comisión de Enseñanza, demanda la potenciación de los estudios de Economía en Secundaria
La Comisión de Enseñanza del Ilustre Colegio Oficial de Economistas de Málaga ha acordado promover una serie de iniciativas encaminadas a la potenciación de los estudios de Economía en la enseñanza secundaria. En este sentido, se estima necesario trasladar a las autoridades correspondientes de la Comunidad Autónoma de Andalucía las siguientes propuestas:
- Implantación de un Bachillerato Económico-Jurídico o, en su defecto, generalización de las enseñanzas de Economía en el Bachillerato; la inclusión, como optativa en segundo curso, de la asignatura “Fundamentos de Administración y Gestión”, con contenidos eminentemente prácticos, así como la inclusión en el 2º ciclo de la ESO de dos asignaturas optativas, una que aporte conocimientos básicos de la Economía y otra que promueva el espíritu emprendedor.
- Aumento de la ponderación, en la calificación definitiva de la prueba de selectividad, de la asignatura de “Economía y Organización de Empresas”, en función de su carácter preparatorio para estudios universitarios posteriores del ámbito económico-empresarial.
- Creación inmediata del Departamento Didáctico de Economía en los Institutos de Educación Secundaria (IES), del que, a diferencia de otras Comunidades, carece el profesorado en Andalucía, como eje sobre el que articular una organización eficaz de la enseñanza de la Economía y la potenciación de la calidad en su impartición.
Estas peticiones se fundamentan en las siguientes consideraciones:
- Importancia de la enseñanza de la Economía para la formación de actitudes y valores básicos de los ciudadanos.
- Trascendencia de los aspectos económicos en la vida real, cuya incidencia se extiende asimismo a todas las ocupaciones y sectores de actividad.
- Creciente relevancia de los aspectos económicos en las diferentes facetas del conocimiento.
- Conveniencia de fomentar el espíritu emprendedor en los distintos niveles del ciclo educativo.
Las anteriores propuestas de la Comisión de Enseñanza del Colegio de Economistas de Málaga se enmarcan dentro de los planteamientos promovidos por la Organización de Economistas de la Educación (OEE), órgano especializado del Consejo General de
Colegios de Economistas de España que tiene como objetivo, entre otros, fomentar la calidad en la enseñanza de la Economía.
Málaga, 31 de enero de 2005
La Comisión de Enseñanza del Ilustre Colegio Oficial de Economistas de Málaga.
Que presenta el Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió) al Proyecto de Ley Orgánica de Educación, a los efectos de MODIFICAR el apartado 2 del artículo 25 del referido texto.
Informática. Latín. Música. Segunda lengua extranjera.
Completar el abanico de optativas de cuarto curso de ESO incluyendo la materia de economía, que va a cumplir una función claramente orientadora en aquellos alumnos interesados en el mundo empresarial y que la estructura definida en el Proyecto actual no atiende.
Establecer el carácter obligatorio de la educación plástica y visual en cuarto curso.
Que presenta el Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió) al Proyecto de Ley Orgánica de Educación, a los efectos de MODIFICAR el apartado 5 del artículo 24 del referido texto.
“Artículo 24. Organización de los cursos primero, segundo y tercero.
5. Asimismo, en el conjunto de los tres cursos, los alumnos podrán cursar alguna materia optativa. La oferta de materias optativas deberá incluir una segunda lengua extranjera, cultura empresarial del espíritu emprendedor y cultura clásica. Las Administraciones educativas podrán incluir la segunda lengua extranjera entre las materias a las que se refiere el apartado 1."
El propio Ministerio de Educación y Ciencia ha manifestado y así lo recoge la Exposición de motivos del proyecto un compromiso decidido con los objetivos educativos de planteados por la Unión Europea para los próximos años. Entre los objetivos educativos comunes se encuentra el de desarrollar el espíritu emprendedor.
En el mismo sentido, el “Programa de trabajo detallado para el seguimiento de los objetivos concretos de los sistemas de educación y formación en Europa”, establece como competencia clave para desarrollar las aptitudes necesarias para la sociedad del conocimiento el espíritu empresarial y dispone que la educación y la formación deberían ofrecer una comprensión del valor de la empresa y que el desarrollo del espíritu empresarial es importante para los particulares, la economía y la sociedad en general.
Así, el apartado g del artículo 23 de este Proyecto de Ley Orgánica establece que la educación secundaria obligatoria contribuirá a desarrollar en los alumnos y las alumnas las capacidades que les permitan desarrollar el espíritu emprendedor y la confianza en sí mismo, la participación, el sentido crítico, la iniciativa personal y la capacidad para aprender a aprender, planificar, tomar decisiones y asumir responsabilidades.
Se propone por tanto introducir la materia de cultura empresarial del espíritu emprendedor en los cursos primero, segundo y tercero de ESO.