Source: http://www1.umn.edu/humanrts/cases/S50-05.html
Timestamp: 2014-10-31 04:53:42
Document Index: 413774979

Matched Legal Cases: ['artículo 13', 'artículo 13', 'artículo 13', 'artículo 13', 'artículo 44', 'artículo 23', 'artículo 46', 'artículo 46', 'artículo 46', 'artículo 46', 'artículo 13', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 24', 'artículo 20']

Jorge Luis Cháves Cambronero v. Costa Rica, Caso 369/04, Informe No. 50/05, Inter-Am. C.H.R., OEA/Ser.L/V/II.124 Doc. 7 (2005). INFORME Nº 50/05
5. La denuncia fue presentada por el peticionario ante la Secretaría Ejecutiva de la Comisión el 18 de diciembre de 2003. En ésta el señor Cháves Cambronero solicitaba además el otorgamiento de medidas cautelares a fin de impedir el cierre del local donde funcionaban las revistas Chavespectaculos y Sexxxo Caliente. Los términos de dicha solicitud fueron reiterados mediante nuevas comunicaciones del peticionario de fechas 5 de marzo y 5 de abril de 2004. 6. El 26 de abril de 2004 la Comisión decidió rechazar la solicitud de otorgamiento de medidas cautelares. Luego, el 28 de abril de 2004 la Comisión asignó a la petición el número 369/04. 7. El 26 de mayo de 2004 se produjo el cierre del local de operaciones de las revistas Chavespectaculos y Sexxxo Caliente. Con ocasión del anuncio y ejecución de la orden de cierre, el peticionario presentó nuevas comunicaciones en las fechas 19 de mayo, 24 de mayo, 28 de mayo, 2 de julio y 12 de julio de 2004. 8. El 8 de junio de 2004 la Comisión recibió una comunicación de Raúl Silesky Jiménez, presidente del Colegio de Periodistas de Costa Rica, en respaldo de la denuncia del peticionario. Los términos de dicha comunicación fueron reiterados mediante una nueva carta recibida por la Comisión el 17 de junio de 2004.
9. El 11 de agosto de 2004 la Comisión envió las partes pertinentes de la petición al Estado, concediéndole un plazo de dos meses para presentar sus observaciones. 10. El 5 de noviembre de 2004, el Estado envió sus observaciones a la petición. En su turno, la peticionaria expuso sus observaciones mediante comunicación recibida por la Comisión el 4 de diciembre de 2004. El Estado remitió sus observaciones mediante comunicación recibida por la Comisión el 7 de febrero de 2005. El peticionario envió observaciones a dicha comunicación, éstas fueron recibidas por la Comisión el 11 de abril de 2005. Finalmente, el 11 de julio de 2005 la Comisión recibió las observaciones presentadas por el Estado a la última comunicación del peticionario.
12. La Ley No. 7440[1] señala que el acceso, distribución y comercialización de material escrito de carácter pornográfico[2] debe someterse a calificación y autorización de la entidad denominada Comisión de Control y Calificación de Espectáculos Públicos.[3] La Ley No. 7440 establece además una serie de sanciones por el incumplimiento de tal obligación que van desde la multa hasta el cierre definitivo de local y suspensión de operaciones.[4] Es oportuno señalar que a la fecha de la presentación de la denuncia ante la Comisión Interamericana ninguna de las revistas contaba con la calificación o autorización previstas en la Ley No. 7440. 13. El peticionario indica que entre los años 1998 y 2001 habría sido objeto de una serie de denuncias ante el Juzgado Contravencional del Primer Circuito Judicial de San José por parte del Consejo Nacional de Espectáculos Públicos y Afines, la Dirección de Control Nacional de Propaganda del Ministerio de Gobernación y Policía, y el Patronato Nacional de la Infancia, con relación al contenido de Chavespectaculos y Sexxxo Caliente.[5] Las denuncias indicaban que Cháves Cambronero venía incumpliendo con la obligación de presentación y calificación prescrita en la Ley No. 7440 para el material impreso de carácter pornográfico. 14. Según el peticionario, como resultado de estas denuncias, el 6 de octubre de 2003 el Juzgado Contravencional del Primer Circuito Judicial de San José dictó la sentencia 1490-2003 que sancionó al señor Cháves Cambronero por infracción de la Ley No. 7440, condenándolo a la cancelación de una multa por un millón setenta y un mil colones y ordenándole pasar por la calificación de la Comisión de Control y Calificación de Espectáculos Públicos. La sentencia fue apelada por el señor Cháves Cambronero y confirmada en segunda instancia en todos sus extremos por el Juzgado Penal del Primer Circuito Judicial de San José por resolución del 13 de noviembre de 2003. [6]
15. El peticionario ha sostenido en sus distintas comunicaciones que la Ley No. 7440 establece mecanismos de censura previa incompatibles con lo previsto en el artículo 13 de la Convención Americana. Específicamente, el peticionario indica que la exigencia de calificación por parte de la Comisión de Control y Calificación de Espectáculos Públicos como requisito para la publicación de las revistas Chavespectaculos y Sexxxo Caliente y, en general de material de carácter pornográfico, resultaría contraria a lo previsto en los artículos 13(2) y 13(4) de la Convención Americana. 16. El peticionario indica que la revista Chavespectaculos no tiene carácter pornográfico. En el caso de la revista Sexxxo Caliente, el peticionario afirma se trata de una publicación de carácter pornográfico que sigue un formato de presentación que advierte claramente al público en cuanto a su contenido. Por tanto, sostiene el peticionario, ninguna de las publicaciones requiere calificación o aprobación alguna de la Comisión de Control y Calificación de Espectáculos Públicos.
18. Asimismo, el señor Cháves Cambronero indica que aunque la Ley No. 7440 le impusiera tal obligación ésta resultaría contraria a lo previsto en el artículo 13 de la Convención Americana. En este sentido, el peticionario argumenta que exigir medidas de esta naturaleza para la prensa escrita, como es el caso de Chavespectaculos y Sexxxo Caliente, es contrario a lo previsto en la Convención Americana. El denunciante indica que la prensa escrita no puede ser sometida como los espectáculos públicos a mecanismos de censura previa previstos por ley en los términos señalados en el artículo 13(4) de la Convención Americana. 19. El peticionario también ha alegado que se han violado sus derechos al debido proceso y a la protección judicial. Al respecto, el denunciante indica que en el mismo expediente que se inició por las denuncias en su contra existe una resolución que inicialmente lo absuelve por prescripción de la acción penal. Dicho dictamen habría sido posteriormente revocado por el mismo juez que resolvió la absolución, ordenando además proseguir con el trámite de la causa, la misma que culminaría con la resolución condenatoria de primera instancia del 6 de octubre de 2003 y que fue luego confirmada por la sentencia del 13 de noviembre de 2003. Es importante señalar que el peticionario no ha adjuntado copia de las resoluciones absolutoria y de revocación a las que hace referencia. 20. Cabe señalar que ante la negativa del señor Cháves Cambronero para el pago de la multa, el 3 de marzo de 2004 el Juzgado Contravencional del Primer Circuito Judicial de San José resolvió el cierre provisional del local donde funcionaban ambas revistas y la cancelación de la licencia de operaciones del peticionario. La resolución fue ejecutada el 26 de mayo de 2004.
22. El 27 de julio de 2004 se produjo un acuerdo conciliatorio en el Juzgado Contravencional del Primer Circuito Judicial de San José mediante el cual el señor Cháves Cambronero acuerda someter la publicación Sexxxo Caliente al examen de la Comisión de Control y Calificación de Espectáculos Públicos.[7] El 30 de julio de 2004 el peticionario presentó una solicitud ante la Comisión de Control y Calificación de Espectáculos Públicos a fin de obtener “la correspondiente calificación y autorización para la producción y comercialización de […] Sexxxo Caliente. 23. El mismo 30 de julio de 2004 el Juzgado Contravencional del Primer Circuito Judicial de San José resolvió autorizar el pago de la multa en “diez tractos de cien mil colones”, indicando que “una vez que se presente el recibo del primer abono a este Juzgado se ordenaría la apertura de las Revistas Chavespectaculos y Sexxxo Caliente así como su patente comercial”. Posteriormente, el 1 de septiembre de 2005 el peticionario solicitó la calificación respecto de la edición 48 de Sexxxo Caliente. La Comisión de Control y Calificación de Espectáculos Públicos resolvió calificar la edición 48 de Sexxxo Caliente como material de carácter pornográfico el 10 de septiembre de 2004.
24. El Estado ha señalado en sus distintas comunicaciones que la Ley No. 7440 no establece mecanismos de censura previa o prohibiciones incompatibles con el artículo 13 de la Convención Americana. En ese sentido, el Estado sostiene que la Comisión de Control y Calificación de Espectáculos Públicos ejerce lo que denomina un control preventivo “con el fin evitar lesionar, tanto la salud síquica de las personas menores de edad como la moral pública, condición necesaria de convivencia social que el Estado debe tutelar”. 25. Asimismo indica que la Ley No 7440 al otorgar a la Comisión de Control y Calificación de Espectáculos Públicos “el deber de emitir un criterio de clasificación basado en la edad del espectador, receptor o lector y el análisis de contenido del material a evaluar […], no representa ninguna prohibición, ya que lo que se logra en última instancia es establecer únicamente las condiciones de su comercialización según sea la actividad”. 26. El Estado ha indicado además que el material impreso de carácter pornográfico es competencia de la Ley No. 7440 de acuerdo a lo previsto en sus artículos 1, 3 y 21, y que el señor Cháves Cambronero distribuía material de carácter pornográfico sin contar con la calificación correspondiente. Al respecto la Ley No. 7440 señala lo siguiente:
29. La Comisión observa que Costa Rica es parte de la Convención desde el 8 de abril de 1970, fecha en que se depositó el respectivo instrumento de ratificación y, por tanto, responde en la esfera internacional por las violaciones a dicho instrumento. 30. De acuerdo con el artículo 44 de la Convención Americana y el artículo 23 del Reglamento de la CIDH, la peticionaria tiene legitimidad para presentar peticiones ante la Comisión en relación con las presuntas violaciones de los derechos establecidos en la Convención Americana. La presunta víctima es una persona natural respecto a quien el Estado se comprometió a garantizar los derechos consagrados en la Convención. En este sentido, la Comisión considera oportuno observar que las resoluciones judiciales de condena por infracción de la Ley No. 7440 a las que se hace referencia en la petición recayeron directamente en la persona de Jorge Luis Cháves Cambronero.[8] Por lo tanto, la Comisión tiene competencia ratione personae para examinar la denuncia.
32. El peticionario alega que la sentencia del Juzgado Penal del Primer Circuito Judicial de San José del 13 de noviembre de 2003, que rechazó la apelación interpuesta contra la sentencia del 6 de octubre de 2003 del Juzgado Contravencional del Primer Circuito Judicial de San José, determinó el agotamiento de los recursos previstos en el derecho interno en Costa Rica. El Estado no ha presentado observaciones con relación a este argumento. 33. La CIDH observa que el agotamiento de recursos internos es un requisito establecido por la Convención con el objetivo de evitar que el Estado responda internacionalmente antes de tener la oportunidad de solucionar el problema mediante sus mecanismos internos. Tal requisito es por lo tanto un medio de defensa y, como tal, puede ser renunciado por el Estado, incluso tácitamente, como se hizo en el presente caso.[9] En consecuencia, la Comisión considera que se cumplió el requisito estipulado en el artículo 46(1)(a) de la Convención Americana. En consecuencia, la Comisión considera que se cumplió el requisito estipulado en el artículo 46(1)(a) de la Convención Americana. 2. Plazo para la presentación de la petición
34. El artículo 46(1)(b) de la Convención establece que toda petición debe presentarse dentro de un plazo de seis meses contado a partir de la fecha en que se haya notificado a los peticionarios la sentencia definitiva que agota los recursos internos. El peticionario presentó su denuncia ante la Comisión el 18 de diciembre de 2003. Por tanto, la Comisión concluye que la petición se presentó dentro del período establecido en el artículo 46(1)(b) de la Convención. 3. Duplicidad de procedimientos y cosa juzgada internacionales
37. El criterio para la apreciación de estos extremos es distinto al requerido para pronunciarse sobre el fondo de una denuncia. La CIDH debe realizar una evaluación prima facie y determinar si la denuncia fundamenta la aparente o potencial violación de un derecho garantizado por la Convención, pero no establecer la existencia de dicha violación. El examen que corresponde efectuar en este momento es simplemente un análisis sumario que no implica un prejuicio o un avance de opinión sobre el fondo del asunto. El propio Reglamento de la Comisión al establecer dos claras etapas de admisibilidad y de fondo, refleja esta distinción entre la evaluación que debe realizar la Comisión a los fines de declarar una petición admisible y la requerida para establecer una violación. 38. La Comisión considera que no resultan manifiestamente infundados los argumentos esgrimidos por el peticionario en cuanto a la posible vulneración de los numerales 1, 2, 3 y 4 del artículo 13 de la Convención por la aplicación de los mecanismos previstos en la Ley No. 7440. Tampoco aparecen manifiestamente infundadas las posibles violaciones referidas a la obligación de garantía y el deber de adoptar disposiciones de derecho interno previstos en los artículos 1(1) y 2 de la Convención Americana.
42. Finalmente, en cuanto al reclamo sobre la presunta violación de los artículos 8 y 25 de la Convención Americana, la Comisión estima que éste no ha sido debidamente fundamentado en el caso particular y que por lo tanto dicho extremo de la petición no debe ser admitido. V. CONCLUSIÓN
[2] Textualmente, la Ley No. 7440 señala lo siguiente: Artículo 1. Obligación del Estado. Esta Ley rige la actividad que el Estado debe ejercer para proteger a la sociedad, particularmente a los menores de edad y a la familia, en cuanto al acceso a los espectáculos públicos, a los materiales audiovisuales e impresos, asimismo, regula la difusión y comercialización de esos materiales.
Artículo 2. De las definiciones. Para los efectos del presente Reglamento se entenderá por:
o) Pornografía: Es la presentación, exhibición, descripción o representación, por cualquier medio, de actos sexuales de los genitales, de funciones escretivas, de actos de masturbación, normales, pervertidos o desviados, actuales o simulados. (…)
[3] La Comisión de Control y Calificación de Espectáculos Públicos depende a su vez del Consejo Nacional de Espectáculos Públicos y Afines. Ambas entidades fueron creadas por la Ley No. 7440. Este último resuelve las apelaciones planteadas contra la aplicación de la Ley No. 7440 e iniciadas ante la mencionada comisión. [4] La Ley No. 7440 precisa al respecto lo siguiente:
Artículo 24. Cierre de locales. Cuando se incurra en la misma infracción más de una vez, la autoridad judicial ordenará cerrar el local donde se cometió y suspender las operaciones de la empresa, de la siguiente manera:
[5] La documentación presentada señala que el Consejo Nacional de Espectáculos Públicos y Afines presentó una serie de denuncias en contra de Cháves Cambronero: - Sumaria No. 98-300526-231-FC, del 17 de abril de 1998 por considerar que las imágenes de Chavespectaculos son “erótico pornográficas”.
- Sumaria No. 01-005784-626-FC, sin fecha, por considerar que Chavespectaculos No. 108, del 2 de agosto de 2001, “por las imágenes que presenta dicha publicación”. - Sumaria No. 01-005785-626-FC, sin fecha, por considerar que Sexxxo Caliente “por cuanto manifiesta que continúa editándose y poniéndose en circulación sin contar con la debida calificación por parte de la comisión respectiva, y que han salido al mercado para su venta los ejemplares numero dos, tres, cuatro y cinco”.
También se indica que la Dirección de Control Nacional de Propaganda del Ministerio de Gobernación y Policía interpuso una serie de denuncias en contra de Cháves Cambronero: - Sumaria No. 98-001242-626-FC, sin fecha, contra la primera plana de Chavespectaculos del 28 de febrero y el 31 de mayo de 1998, “por cuanto en las portadas utilizan los glúteos de las modelos con el fin de llamar la atención a la compra de la revista y su contenido es discriminatorio del género femenino”. - Sumaria No. 99-001511-626-FC, sin fecha, contra la primera plana de Chavespectaculos del 1 de febrero de 1999, pues “afecta a la dignidad de la mujer y al pudor de la familia”.
[6] Cabe señalar que en sus consideraciones el tribunal de primera instancia basa su opinión en los artículos 1, 3, 11(a), 13, 21 y 30 de la Ley No. 7440. La decisión no menciona entre sus fundamentos el artículo 20 de la Ley No. 7440. La decisión del tribunal de apelaciones señaló que la condena no está referida al hecho que las publicaciones en cuestión fueran o no pornográficas sino al incumplimiento del peticionario en presentarlas para examen de la Comisión de Control y Calificación de Espectáculos Públicos. [7] En su respuesta del 11 de julio de 2005, el Estado ha señalado que “la conciliación efectivamente fue posterior a la sentencia [del 13 de noviembre de 2003] dado que el señor Cháves seguía publicando, en forma periódica la Revista SEXXXO CALIENTE, sin contra con calificación por lo que fue necesario interponer una nueva demanda”. [8] La parte resolutiva de la sentencia 1490-2003 del Juzgado Contravencional del Primer Circuito Judicial de San José del 6 de octubre de 2003 señala que:
Es importante hacer notar que la condenatoria que nos ocupa no hace referencia a si se trata o no de material pornográfico por cuanto se condena al señor Cháves Cambronero por no contar con la ya referida calificación por parte de la Comisión a cargo y no por determinar qué tipo de material produce y comercializa el imputado. [9] Corte IDH, Caso Loayza Tamayo, Excepciones Preliminares, Sentencia de 31 de enero de 1996, Serie C Nº 25, párr. 40; Caso Castillo Páez, Excepciones Preliminares, Sentencia de 30 de Enero de 1996, Serie C Nº 24, párr. 40.; Caso Neira Alegría y otros, Excepciones Preliminares, Sentencia de 11 de diciembre de 1991, Serie C Nº 13, párr. 30.