Source: http://www.lineaderibera.com.ar/linea18c.html
Timestamp: 2018-01-24 04:04:45
Document Index: 7888268

Matched Legal Cases: ['artículo 18', 'artículo 18', 'artículo 18', 'Artículo 28', 'artículo 41', 'artículo 18', 'artículo 18', 'artículo 18', 'artículo 18']

necesidad de discernir criterios de hidrología urbana ausentes en el art 18 ley 12257
Secretaría de Demandas Originarias, Causa I 69519/08
Solicita Declaración de Inconstitucionalidad del artículo 18 de la ley 12.257/98
Promuevo la presente demanda, por las facultades otorgadas por el art. 161 inc. 1º de la Constitución Provincial, y por los art. 683 y 685, par 2° del CPCC de la Provincia de Buenos Aires, con el objeto de que V.E. declare la inconstitucionalidad del artículo 18 de la ley 12.257/98, código de aguas; que pretendiendo legislar materias de hidrología rural cuantitativa, dibuja una pauta estadística que de aplicarla se llevaría inconcientemente por delante en 2,5 millones de Has. endorreicas, al Art. 31 de la Constitución Provincial, sin alcanzar presupuesto alguno; (primera colisión).
El artículo que impugno no ha sido aun aplicado al actor, en este caso el Señor Ambiente, ni al que suscribe, representándolo; precisamente porque sus enunciados son de imposible cumplimiento en pampa deprimida con elevada humedad antecedente.
Pero hoy funcionan como velada máscara de un plan, que argumentando falázmente interés general y utilidad pública; y avanzando en cursos inferiores y proyectos; e ignorando el carácter indivisible de las unidades ambientales de gestión, intenta atropellar contra las áreas endorreicas provinciales;
Asistiendo prevención, precaución, congruencia, responsabilidad, sustentabilidad, progresividad, subsidiariedad, solidaridad y cooperación.
Recordemos que tampoco hace mención al decreto 11.368/61, reglamentario de la ley 6253/60 y licuador de la esencia hidrológica de esta ley; que 48 años más tarde nos sigue recordando a través del Art 59 de la Ley 10128/83 que la hidrología urbana ya tiene soporte legal, cuyos recaudos preventivos y sus correlatos a legislación comparada son imposible de ignorar.
Dificil imaginar la libertad y responsabilidad que deviene de ellas, sostenida por más de una década en entrega al espíritu que me vincula a lo comunal.
Ampliando estas primarias consideraciones
En atención a la imposibilidad de desarrollar hidrología cuantitativa en pampa deprimida con las pautas que señala este artículo 18 y mucho menos, con la alta humedad antecedente de los últimos 20 años, solicito a V.E. declaren su inconstitucionalidad por múltiples incongruencias: inabordables en lo cuantitativo (Art. 31) (primera colisión); en extremo irrespetuosas del carácter indivisible de estas unidades ambientales de gestión (par 3° del Art. 28) (segunda colisión), y necedad estructural dejando sin entidad legal a la ineludible hidrología urbana. (Par 3° y 4° del Art 28) (tercera colisión).
Los par. 3° y 4° del Artículo 28 de la Constitución Provincial señalan:
En materia ecológica deberá preservar, recuperar y conservar los recursos naturales, renovables y no renovables del territorio de la Provincia;
Ley Provincial 11.723, Título II - Capítulo IV,
artículos 34 al 38; acompañando al artículo 41 de la Carta Magna;
a) Unidad de gestión. (Lo mismo que apuntan los art.2 y 3 de la ley 25688 de presupuestos mínimos sobre régimen ambiental de aguas).
La segunda colisión queda habilitada por la negativa a reconocer estos mismos escurridores en su código de aguas, que a las áreas endorreicas les cabe por sí mismas el concepto de "cuenca hídrica superficial" de carácter indivisible;
y por ello es de respetar el criterio que surge del ARTICULO 3° de la Ley 25.688/02 de presupuestos mínimos sobre Régimen Ambiental de Aguas:
La ceguera hidrológica cualitativa, alcanzó justo correlato destinal en su definitivo traspiés al enunciar que las modelaciones debían hacerse referenciadas a recurrencias de 5 años; a pesar de no ignorar que se trataba de millones de hectáreas endorreicas con alta humedad antecedente.
Con esta definitiva mención que con claridad habla, repito, de olímpica ig-norancia en materia de hidrología, meteorología, estadística y modelación matemática, decidirían la suerte de 2,5 millones de Has. endorreicas hoy en el dominio privado; que sin praxis, ni presupuesto, pasarían al dominio público; poniendo al rojo vivo el Art. 31 de la Constitución; (tercera colisión).
Por supuesto, nadie puede imaginar fueran, quienes este artículo redactaron, concientes de su extrema torpeza; que por ser su trascendencia ilimitada es imposible asuman su carga de responsabilidad.
Por ello, enfrentando claras aristas de inconstitucionalidad, esta impugna-ción excede la competencia ligada del juez contencioso administrativo, y accede a las Excelencias Ministeriales de la Suprema Corte de la Provincia.
En adición de erradas pretensiones, por necedad estructural que excede lo que podría calificarse de omisión, al no aplicarse a diferenciar hidrología cualitativa de cuantitativa, ni diferenciar lo rural de lo urbano, dejaron velados en nebulosas ricos criterios legales provinciales de hidrología urbana;
ignorando el código de aguas la línea de ribera urbana de creciente máxima, (art 2577 del C.C.) urgida de aplicación y bien más sencilla de determinar y más importante que esta "rural" (art 2340 del C.C.) de praxis descabellada.
Criterios de hidrología cuantitativa urbana, que aun cuando ya hace 47 años por Dec. 11.368/61 aparecieron licuados al reglamentarse la ley 6.253/60, fueron finalmente resucitados a través del Art 59 de la Ley 10.128/83, convalidado por el Art 4° de la Disposición 984/00 del MOSPBA y refrendados por el Decreto 37/03 del Gobernador (Bol.Ofic. 24.900).
Confundir hidrología con hidráulica, es prácticamente lo mismo que confundir juez con verdugo
Un escurridor no necesita conocer de hidrologías para darse a sus sueños y a sus obranzas. De hecho, en estas líneas anticipamos calificados "desastres geológicos" provocados por estos escurridores en la misma salida de Sanborombón donde imaginan sus sueños. Ya hablaremos de ellos.
Por eso, amenazando la integridad física de esas extensas áreas endorreicas de la Provincia y promoviendo multiplicadas colisiones adicionales con los artículos del Código Civil: 2580, 2634, 2635, 2638, 2642, 2643, 2644, 2647, 2652 y 2653, alcanzaron tal perturbación social en los ámbitos rurales que, a pesar de tantas urgencias, repito, en casi una década no lograron la más mínima posibilidad de reglamentarlo.
En oportunidad de esbozarse el Plan Maestro de la cuenca del Salado advirtieron las autoridades de la Dirección Provincial de Hidráulica la conveniencia de gestar un nuevo cuerpo legal, que entre cosas normara criterios de intervención en aquellos suelos ribereños que aparecerían comprometidos con las obranzas que perseguía este plan de escurridores.
Y para ello urdieron este artículo 18; el único que acerca pautas estadísticas, pretendiendo ordenar hidrologías cuantitativas rurales en este código; y fuera aprobado por Legislatura sin experiencia hidrológica y sin otro consenso técnico que el forzado por los miembros más encumbrados de esta dirección;
disponiendo para la demarcación que deslindara el dominio privado del público, las pautas que surgieran .de la crecida media ordinaria, fruto de promediar los máximos registrados en cada año durante los últimos 5 años
La consultora Hallcrow había comprometido mirada y anteproyecto del plan por un presupuesto que sólo alcanzaba los 2 millones de dólares; pero suficiente para dibujar el sueño de estos escurridores.
Recordemos que este plan afecta intereses múltiples, delicadísimos en ma-teria hidrológica y bien entreverados en un área equivalente al 3% de las tierras con aptitud agrícola más ricas del planeta.
Jamás alcanzó en estos años a compilar mínimamente la información hidrológica en escala y calidad apropiadas a semejante desafío.
Por ello, la enunciación de cierre de este artículo que nos dice: "a falta de registros confiables se determinará conforme a criterios hidrológicos, hidráulicos, geomorfológicos y estadísticos evaluados a la luz de una sana y actualizada crítica", sólo alcanzó insustentable enunciación de deseos.
sobre conflictos de críticos escurrimientos en áreas endorreicas se nos des-cubren en las auditorías de la Resolución 229 a la que el Gobernador Solá recurrió para intentar poner freno a los atropellos, abusos y engaños mu-nicipales y particulares, que los mismos ingenieros de las delegaciones hidráulicas provinciales no lograban, ni aclarar, ni contener.
Y al respecto, desde lo personal, ver en mis textos sobre Hidrología Rural, Apéndice 17 de mis EVS, pág 72 a 87: mis experiencias sobre la denuncia planteada al Fiscal de Estado, al Subsecretario de Obras Públicas, al Presi-dente de la AdA, a la Auditoria de la 229 y a la Delegación Hidráulica de 9 de Julio, por los perjuicios, fenomenalmente ilustrados, que sufriera el campo de la Sra. Julieta Luro Pueyrredón; y la peor asistencia administrativa imaginable resultante. Un sólo claro ejemplo que pone alerta roja a escurridores.
Por el contrario, sin vergüenza alguna han confesado no tener documenta-ción hidrológica para valles de inundación donde se verificaron anegamientos de hasta casi 3 mts de altura y autorizado barrios de lujo a granel. Habiendo firmado docenas de Resoluciones hidráulicas claramente irresponsables para barrios cerrados de lujo durante más de una década.
Por el contrario, había sido corroborado por precisos testimonios vecinales que ayudaron a poner en caja las variables y la modelación matemática.
Breve addenda de correlatos tangenciales
- La interpretación que hace la doctrina considera a la "crecida ordinaria" como el límite normal del dominio público, y a la "extraordinaria" como un caso fortuito que eventualmente afecta al particular ribereño,
desinformando respecto de la contrapartida natural compensatoria que acercan los ciclos de humedades favoreciendo a 10 millones de hectáreas vecinas que tetriplican las pérdidas que pudieran sufrir las áreas anegadas por procesos naturales y compensando a la Provincia con creces;
dejando sin asegurar las debidas políticas de preservación, recuperación y conservación de aguas por reconocidas íncapacidades administrativas sostenidas durante décadas. Ver Art 28 de la Constitución Provincial.
La administración de la presa Francisco Roggero da cuenta de sus calami-dades. Ver http://www.alestuariodelplata.com.ar/Reconquista2.html
afectando la integridad física de los suelos, mantenimiento de los biomas y biota de estos formidables riñones de la Tierra; art 5°, ley 11723.
y arruinando con charcos en miles de kilómetros de obranzas de terraplenes, los escurrimientos naturales en las márgenes de las mismas canalizaciones que pretenden obrar;
sin correlacionar el valor de esas tierras cuyas aptitudes durante miles de años han sido, de ciclo en ciclo, siempre parecidas; con las más ricas compensaciones que Natura regala en esos tiempos en áreas paralelas;
apurando compromisos financieros y descalabros legales, sociales y políticos, sin medir sus consecuencias;
sin dar pruebas en estos últimos 30 años de haber desarrollado una praxis hidrológica, ni menos que raquítica, que merezca ser referenciada; ni en lo rural, ni en lo urbano; ni en lo cualitativo, ni en lo cuantitativo;
ni haber dispuesto la colaboración de hidrólogos avezados para evitar el traspiés de proponer indicadores estadísticos imposibles de praxis alguna en 2,5 millones de Has. de áreas endorreicas con alta humedad antecedente;
ni tener sospecha del endiablado compromiso que pretendieron asumir de hacer hidrología cuantitativa rural en millones de hectáreas de áreas endo-rreicas de pendientes menos que mínimas y adicionalmente entreveradas;
y al tiempo que este artículo 18 yerra toda hidrología rural de pampa húmeda deprimida, ya cualitativa, ya cuantitativa, (1° y 2° colisión), repito,
y omisiones de las entidades legales que solicitan recaudos de hidrología urbana, apuntando así a dejar de lado toda congruencia y toda precaución.
Manifestaciones propias de personas esclavas en instituciones desestructu-radas cuyas realidades y comportamientos han sido muy fáciles de observar.
Siendo momento muy oportuno para contrastar uno a uno los olvidos; empezando por destacar la necesidad de resaltar, repito, la muy elemental diferencia entre hidrología cualitativa e hidrología cuantitativa. Pues no es posible avanzar en la segunda si antes no se echa luz en la primera.
Así por ejemplo, no es posible avanzar con sinceridad y mínima seriedad en estas materias, si antes no se diferencian las hidrologías rurales, de las urbanas. Que por ello cabrán prudencias a líneas de ribera urbanas que contemplarán situaciones que no importan a las rurales.
La primera, en oportunidad de legislarse la Ley 6253/60, señalaba la im-posibilidad de asentar humanos a menos de 50 mts de la línea de ribera de creciente máxima extraordinaria.
Esta mirada se advertía ya entonces en legislación comparada sosteniendo prevenciones a estimar con recurrencias mínimas de 100 años; y aun hoy se advierte en adiciones que llevan a los 500 años de recurrencias, capaces así de contemplar "outliers".
Esta grave licuación de la esencia hidrológica de la ley pudo haber facilitado entonces la vigilancia por parte de los municipios, que siempre fueron los cercanos encomendados responsables en esta ley.
Hoy ya no sería este el pretexto, porque un estudio hidrológico que bien logra ser financiado por un particular como este que suscribe, también puede ser solicitado y financiado por el más pobre de los municipios; sin olvidar los testimonios vecinales que ponen en caja la modelación; y luego son corroborados cada uno en su veracidad, por ella. Ver arts 19 y 20 del código de aguas.
Y a qué hablar de las "planicies" de inundación, donde decenas de miles de hectáreas son y serán eternos yacimientos de víctimas; humanas y naturales. Entre ellas: los humedales y los acuíferos inmediatos.
Por dar un sólo ejemplo cercano, mencionamos las planicies del Luján en los municipios de Pilar y Escobar, donde los mercaderes de suelo, habiendo agotado los suelos de los humedales del Reconquista en las tierras liberadas del municipio del Tigre donde conformaron un desastre hidrológico que en siglos se recompondrá, pretenden ahora trasladarse a los municipios vecinos;
que aun contando con legislación apropiada, parecen ver por este artículo 18, su claridad opacada. Ver este tema en: http://www.humedal.com.ar
La enunciación final de este art. 18 señalando que: "a falta de registros confiables se determinará conforme a criterios hidrológicos, hidráulicos, geomorfológicos y estadísticos evaluados a la luz de una sana y actualizada crítica", sólo es conducente a multiplicar torpeza y engaño; pues sin registros confiables, nada en estas delicadísimas áreas en manos de clásicos verdugos escurridores que sólo conocen de mecánica de fluidos, es viable.
La prueba más elemental de la pobreza, despiste y vulnerabilidad de su propuesta en tanto define una pauta estadística para modelar la tormenta de diseño, lo da esa referencia a 5 años de recurrencia que ningún demonio sería capaz de implementar.
En estas pampas deprimidas, y en ausencia de "cauces" naturales, ni siquiera escalas de documentación en 1/5.000 asegurarían calidad de trabajo.
Recordamos y repetimos, que la calidad de criterios no dependen sólo de números. A la modelación matemática se arriba luego de haber arrimado calificado criterio. A eso llamamos "hidrología cualitativa". Sin respetos a la unidad de gestión ambiental, es de obsecados, modelar. (1° y 2° colisión)
y que todas las Resoluciones Hidráulicas firmadas durante los últimos 12 años para los innumerables barrios de lujo del conurbano bonaerense, nunca contaron con estudio hidrológico cualitativo, ni cuantitativo alguno;
cómo habríamos de estimar viable la administración de una línea de ribera de creciente media ordinaria con la recurrencia que fuera, repito, en pampa deprimida, cuyos matices devienen en tarea infernal.
Nunca fueron capaces, a pesar de la descomunal responsabilidad que obligaban al Estado a asumir cada vez que se firmaba una de estas Resoluciones Hidráulicas, de hacer un mucho más simple estudio hidrológico de creciente máxima, bastante más simple que el de creciente media.
A qué dudar entonces, en solicitar, reitero, la declaración de anticonstitucionalidad de este artículo de nula praxis y carente de toda utilidad pública y ajeno al interés general; que sólo busca, con multiplicadas torpezas, articular satisfacción de elementales verdugos de humedales y especuladores inmobiliarios, a los que no les importa sacrificar los riñones de la pampa y armar un descalabro hidrológico y social descomunal.
Criterios hidrológicos que diferenciando lo rural de lo urbano, no sólo nos permiten armonizar el limbo de disgresiones que hoy descubren los arts. 2.340 y 2.577 del Código Civil; sino también discernir en calificados aprecios a los enunciados del art. 28 de la Constitución, respetando las unidades ambientales de gestión en sus indivisibles esencias; y desarrollando y conservando un ambiente urbano sano. Así resolvemos las 3 colisiones.
Decrete V.E. la inconstitucionalidad del Art. 18 de la ley 12.257; por grave torpeza que yerra en los aprecios hidrológicos cuantitativos y cualitativos de las áreas endorreicas en forma imposible de armonizar en praxis alguna;
que de insistir en su cumplimiento se trasladarían al dominio público 2,5 millones de Has de áreas endorreicas sin presupuesto de indemnización alguna;
que por necedad estructural dejó indiferenciada la hidrología rural de la urbana; y que por ello la ribera de cursos y espejos de agua quedaron referenciados al art. 2.340 del C.C.; ninguneando el 2.577 del C.C., siendo que sólo él trasciende utilidad a hidrología urbana
y que por todo ello colisiona con el art. 28 y 31 de la Constitución, con los arts 7° ° inc. c y 8° inc. I, b)1 de la ley 11.723 y con los Art. 2° y 3° de la ley 25.688 de presupuestos mínimos sobre Régimen Ambiental de Aguas.
Siendo que las indicaciones para corregir todas estas colisiones se alcanzan con facilidad, solicito se reemplace el párrafo 3° del artículo 18 que dice: “Se considerará crecida media ordinaria a aquella que surja de promediar los máximos registrados en cada año durante los últimos cinco años”, por los dos (2) que vienen redactados a continuación:
Las crecidas medias ordinarias (art. 2.340 del C.C.) refieren a hidrología rural, siempre que no pretendan aplicarse a áreas endorreicas.
3.- Corra traslado al Asesor de Gobierno en los términos del art 686 del CPC .....CPCC
4.- Oportunamente, haga lugar a lo solicitado.................................................... ..... y decrete la inconstitucionalidad del Art. 18 de la ley 12.257;
. 15/2/08 ---------------------------------- ------ ----CALP T40 F 240