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Timestamp: 2018-03-22 05:18:38
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Matched Legal Cases: ['artículo 28', 'artículo 44', 'artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 10', 'artículo 1', 'artículo 50', 'artículo 4', 'artículo 60', 'artículo 1', 'artículo 4', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 2', 'artículo 4', 'artículo 8', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 2', 'artículo 6', 'artículo 4', 'artículo 7', 'artículo 2', 'artículo 22', 'artículo 22', 'artículo 9', 'artículo 14', 'artículo 103', 'artículo 4', 'artículo 7', 'artículo 4', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 3']

TRIBUNAL DE CUENTAS Nº PDF
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José Luis Guzmán Alarcón
1 TRIBUNAL DE CUENTAS Nº 904 INFORME DE FISCALIZACIÓN SOBRE LOS CONTRATOS DE PUBLICIDAD Y COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL SUSCRITOS POR LAS PRINCIPALES ENTIDADES LOCALES DURANTE LOS AÑOS 2005, 2006 Y 2007
3 EL PLENO DEL TRIBUNAL DE CUENTAS, en el ejercicio de su función fiscalizadora establecida en los arts. 2.a), 9 y 21.3.a) de la Ley Orgánica 2/1982, de 12 de mayo, y a tenor de lo previsto en los arts. 12 y 14.1 de la misma disposición y concordantes de la Ley 7/1988, de 5 de abril, de Funcionamiento del Tribunal de Cuentas, ha aprobado en sesión de 21 de julio de 2011 el Informe de Fiscalización de los contratos de Publicidad y Comunicación Institucional suscritos por las principales Entidades locales durante los años 2005, 2006 y Asimismo, ha acordado su elevación a las Cortes Generales, para su tramitación parlamentaria y al Pleno de la Entidad local, según lo prevenido en el artículo 28.3 de la Ley de Funcionamiento
5 ÍNDICE I. INICIATIVA DEL PROCEDIMIENTO... 3 II. OBJETO Y ALCANCE DE LA FISCALIZACIÓN... 7 II.1. Concepto y finalidad de la publicidad institucional...7 II.2. Objetivo de la fiscalización...9 II.3. Entidades locales que constituyen el ámbito subjetivo de la fiscalización...10 II.4. Tratamiento de alegaciones...10 III. ÁMBITO LEGAL III.1. Análisis de la normativa estatal...11 III.1.1. Concepto y fines de la publicidad institucional...11 III.1.2. Principios que rigen la gestión de la actividad publicitaria...14 III.2. Análisis particular de las distintas normas autonómicas...14 IV. INFORMACIÓN GENERAL SOBRE ASPECTOS JURÍDICO-ECONÓMICOS DE LA GESTIÓN CONTRACTUAL DE LA PUBLICIDAD INSTITUCIONAL IV.1 Análisis desglosado de la contratación comunicada por cada una de las entidades fiscalizadas...25 IV.2 Análisis de la contratación atendiendo a los diversos aspectos relativos a las actividades de publicidad institucional y a las concretas fases de los procedimientos contractuales en que aquellas se articulan IV.2.1. Gestión de la actividad publicitaria...29 IV.2.2 Aplicación presupuestaria de los gastos correspondientes a la publicidad institucional...33 IV.2.3. Diseño y proyección de las actuaciones publicitarias...34 IV.2.4. Vehiculización de la publicidad institucional...41 IV Convenios de colaboración, patrocinios...41 IV Contratos y Procedimientos contractuales utilizados...44 V. PARTICULARIDADES DETECTADAS EN LAS DIFERENTES FASES DEL PROCEDIMIENTO CONTRACTUAL V.I.- PREPARACIÓN DEL CONTRATO...48 V.2.- SELECCIÓN Y ADJUDICACIÓN DEL CONTRATISTA...53 V.3.- EJECUCIÓN DEL CONTRATO...54 V.4.- MODIFICACIONES Y PRÓRROGAS...57 CONCLUSIONES RECOMENDACIONES... 61
7 Entidades Locales: Contratos de publicidad y comunicación institucional suscritos 7 I. INICIATIVA DEL PROCEDIMIENTO La realización de este procedimiento de fiscalización se lleva a cabo a iniciativa de las Cortes Generales, adoptada por Resolución de la Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas del día 3 de octubre de 2006, en la que se acordó solicitar del Tribunal de Cuentas que, en el ejercicio de las competencias que tiene atribuidas, incluyera en sus Planes Anuales de Fiscalización la realización de Informes de Fiscalización sobre campañas de publicidad de las Administraciones Públicas estatal y autonómicas (que no dispusiera de órganos de control externo propio), así como de las principales Entidades locales, poniendo especial énfasis en el control de la posible existencia de financiación implícita o encubierta de campañas y su adecuación a los principios establecidos en Ley 29/2005, de 29 de diciembre, de Publicidad y Comunicación Institucional en aquellos ejercicios posteriores a la entrada en vigor de la Ley. En cumplimiento de tal mandato se incorporó la presente Fiscalización al Programa de Fiscalizaciones del Tribunal de Cuentas para el año 2007, aprobado por el Pleno del Tribunal en su reunión celebrada el 27 de febrero de 2007, posponiéndose su inicio hasta la finalización del último de los ejercicios fiscalizados, con la finalidad de coincidir, además, con un periodo electoral de ámbito local. II. OBJETO Y ALCANCE DE LA FISCALIZACIÓN II.1. Concepto y finalidad de la publicidad institucional Las Administraciones Públicas y, fundamentalmente sus órganos de Gobierno, son sujeto y objeto de información y valoración política. Estos últimos, en cuanto responsables de la función ejecutiva que tienen encomendada, son emisores de una serie de mensajes dirigidos a los ciudadanos que se engloban bajo la denominación genérica de campañas institucionales de publicidad y de comunicación. Todo ello constituye la actividad comunicativa; esto es, aquella actividad que, ordenada y orientada a la difusión de un mensaje común y veraz, ajeno a la mera opinión política, persigue dar a conocer a los ciudadanos los servicios que presta y las actividades que desarrolla la Administración. La actividad de publicidad institucional que tenía como núcleo primigenio y esencial la información/educación a los ciudadanos sobre sus derechos y deberes así como determinados aspectos de interés general -salud, bienestar social, etc.-; vio incrementados estos fines y objetivos al extremo de requerir la intervención legislativa para limitar esta conducta expansiva, lo que ha conducido a una pluralidad de normativas, estatal y autonómica. En este sentido debe distinguirse la publicidad institucional, de la propaganda o marketing político y, fundamentalmente, durante los periodos electorales.
8 8 Tribunal de Cuentas Como se analiza más profusamente en el epígrafe relativo al ámbito legal, la Administración no puede valerse de la publicidad institucional como instrumento para dar a conocer una valoración positiva de los servicios que presta o los logros que consigue, a efectos de defender y promocionar la imagen de la institución y de quienes la integran, a fin de evitar su utilización con fines partidistas. Esta consideración es, precisamente, lo que permitiría delimitar la publicidad (dar a conocer) de la propaganda (inducir a creer). La generalizada confusión entre ambos conceptos y la propia partida presupuestaria a la que se imputan estos gastos Publicidad y Propaganda puede llevar a una incorrecta utilización de los fondos públicos, en muchas ocasiones más dirigidos a recordar la existencia y/o justificar la necesidad de la institución que a informar, de forma objetiva e imparcial, a los ciudadanos de servicios o prestaciones de interés general o de fomentar los valores constitucionales. Así, al ciudadano le resulta más útil conocer las vías alternativas de tránsito, horarios de trabajos o tramos afectados por las obras, que la elaborada documentación propagandística sobre la gestión de la Administración en materia de recuperación de la red vial de la ciudad. Es en periodo electoral cuando la comunicación de los logros de gestión deriva en una práctica cuyo difuso límite con la legalidad se intensifica. Así lo ha entendido, en diversas ocasiones, la Junta Electoral Central, al suspender varias campañas publicitarias en distintos periodos dirigidas a informar, entre otras cuestiones, del destino del dinero de los presupuestos, la finalización de tramos de carretera coincidentes con las fechas electorales, los logros de la labor gubernamental en materia de empleo y pensiones. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que la propaganda instrumentada de forma encubierta en la publicidad institucional, no sólo se manifiesta al lograr impactos instantáneos en los ciudadanos, como ocurre en los periodos electorales, sino mediante la difusión de mensajes durante una legislatura o tiempo de duración del gobierno, en virtud de planes estratégicos de persuasión política trazados a medio o largo plazo, que van induciendo al ciudadano hacia una determinada opción política durante todo aquel tiempo, con independencia de que su punto culminante se alcance en el periodo electoral, la precampaña y la campaña. Ultimada esta aproximación teleológica a la publicidad institucional y expuestos los que resultan ser sus fines propios, cabe reseñar que, en la actualidad, la eficacia en la acción comunicativa de los poderes públicos, requiere que éstos utilicen las opciones adoptadas por la sociedad de información como parte de sus recursos informativos, incorporando las técnicas -medios, soportes o formatosque permitan difundir con eficiencia, y en virtud de criterios objetivos, los mensajes de interés para los ciudadanos y los colectivos en que se integran. Sin embargo esta incorporación de recursos informativos no puede considerarse carente de restricciones, máxime ante su inusitada influencia en la opinión pública y, a su través, en el ideario político de los electores. Por el contrario, la doctrina jurisprudencial, a la que nos referiremos
9 Entidades Locales: Contratos de publicidad y comunicación institucional suscritos 9 posteriormente, ha venido sujetando esta incorporación de recursos informativos a unos específicos principios de transparencia e igualdad de oportunidades en relación con los medios de comunicación que llevan consigo, sea la inclusión en las campañas de todos los medios de comunicación que cumplan los requisitos generales de tiradas y precio (STS de 13 de marzo de 1991), la exigencia de causas excepcionales y justificadas para excluir a un medio de comunicación por razones de opinión (STS 2 de julio de 1994) o las consecuentes responsabilidades patrimoniales que pudieran derivarse de comportamientos que impliquen el incumplimiento de los citados principios (STS de 7 de julio de 1995). Así, partiendo del principio de igualdad entre los distintos medios y soportes, debe modularse el porcentaje de publicidad institucional que deba insertarse en cada uno de ellos, de acuerdo con los intereses generales, en relación con cada campaña publicitaria concreta, las características objetivas de ámbito territorial y difusión del medio o soporte y las características del grupo poblacional al que se pretenda hacer llegar. Para ello, debería atenderse a las cifras de tirada y venta o audiencia efectiva de los medios o soportes en virtud de sistemas de valoración y medición fiables, antes de procederse a la correspondiente contratación, y todo ello en virtud de los principios de eficacia y eficiencia que debe regir la actuación administrativa. Por último, el notable incremento de las partidas de publicidad y propaganda en los presupuestos municipales y la significación de su importe por comparación con otras partidas relevantes en la actual coyuntura económica, hace necesario reconducir la finalidad de la publicidad y comunicación institucional a la inicial y legalmente prevista, esto es, de información útil a los ciudadanos y carente de cualquier connotación política o propagandística. La publicidad y comunicación institucional deben estar al estricto servicio de las necesidades e intereses de los ciudadanos, facilitar el ejercicio de sus derechos y promover el cumplimiento de sus deberes, y no deben perseguir objetivos inadecuados al buen uso de los fondos públicos. II.2. Objetivo de la fiscalización Constituye el objetivo de esta fiscalización efectuar el análisis de la actividad contractual relativa a la publicidad institucional, en cualquiera de sus aspectos o vertiente-servicios audiovisuales y/o editoriales, convenios, patrocinios etc. -y en todas sus fases de desarrollo, extendiéndose en todo caso a los siguientes extremos: a) Verificar el objetivo perseguido con la actuación y su adecuación a la legislación aplicable. b) Verificar y analizar el cumplimiento de la normativa de contratación y en particular, el cumplimiento de los requisitos de publicidad y concurrencia en la contratación. c) Examinar la dirección, control y seguimiento de la ejecución de los contratos.
10 10 Tribunal de Cuentas Finalmente, atendida la naturaleza y objeto de esta contratación, se verificarán las previsiones relativas a los objetivos perseguidos; los sistemas para la valoración de la consecución de estos objetivos y, finalmente, el control de esa valoración y con ello, de la eficacia y eficiencia de la contratación realizada. II.3. Entidades locales que constituyen el ámbito subjetivo de la fiscalización El examen se ha efectuado sobre la contratación realizada por los Ayuntamientos de población superior a habitantes, en concreto los Ayuntamientos de Barcelona Madrid, Málaga, Sevilla, Valencia y Zaragoza. Asimismo se ha analizado la contratación efectuada por sus organismos autónomos y empresas municipales. La fiscalización ha incidido específicamente en el examen de 139 contratos, de los que 26 correspondían a los Ayuntamientos de Barcelona, 16 al de Málaga, 51 al de Madrid, 22 al Ayuntamiento de Sevilla, 11 al de Valencia y 13 contratos al de Zaragoza. Ha quedado excluida la publicidad institucional que, relacionada con las citadas entidades, se lleva a cabo a través de Consorcios con otras Administraciones Públicas, por exceder del ámbito subjetivo de la fiscalización. II.4. Tratamiento de alegaciones De conformidad con las previsiones contenidas en el artículo 44 de la Ley 7/88, de Funcionamiento del Tribunal de Cuentas se remitió el resultado de las actuaciones practicadas a los representantes de las diversas Entidades locales incluidas en el ámbito subjetivo de la fiscalización a fin de que, en los términos indicados en el precepto antes citado y con observancia de las normas legales o reglamentarias reguladoras de la adopción de acuerdos, para que alegaran y presentaran la documentación que tuvieran por conveniente dentro del plazo conferido al afecto. Igualmente se remitió a quienes tuvieron esa condición de representante durante el período analizado, circunstancia que únicamente concurrió respecto del Ayuntamiento de Barcelona, el cual se limitó a comunicar expresamente la recepción del Anteproyecto, sin efectuar alegación o manifestación alguna relativa a las actuaciones puestas en su conocimiento. Se solicitó la ampliación del plazo inicialmente conferido para evacuar el trámite respecto de los Ayuntamientos de Madrid, Barcelona y Sevilla, en este último caso, fundamentada en la tardanza de los órganos municipales en remitir la documentación al órgano competente para conocerla, concediéndose la ampliación solicitada en todos los casos. Dentro del plazo conferido para formular alegaciones se han recibido diversos informes y documentos provenientes de los Ayuntamientos de Málaga, Barcelona y Madrid; y, fuera de él, se ha recibido comunicación proveniente del Ayuntamiento de Sevilla a la que se acompaña diversa documentación. Se ha examinado y atendida la documentación aportada en este trámite, valorándose su contenido por el Tribunal y efectuando los cambios que, en su caso, han resultado procedentes.
11 Entidades Locales: Contratos de publicidad y comunicación institucional suscritos 11 III. ÁMBITO LEGAL III.1. Análisis de la normativa estatal III.1.1. Concepto y fines de la publicidad institucional Las campañas de publicidad institucional promovidas por las Administraciones y otras instituciones públicas se han revelado como un útil instrumento de sensibilización y de fomento de los valores democráticos entre los ciudadanos, teniendo igualmente una específica utilidad para la comunidad cuando se trata de proteger o prevenir riesgos para su salud o su seguridad. Constituyen, asimismo, un valioso medio de difusión de las actividades que realizan las citadas instituciones y administraciones públicas, potenciando de este modo la información y la participación democrática de los ciudadanos. Dentro del denominado Derecho de Publicidad, hay que distinguir entre las normas que regulan la actividad publicitaria en tanto que actividad empresarial y profesional; la normativa reguladora de la publicidad de disposiciones normativas, resoluciones y actos administrativos y judiciales; y demás información sobre actuaciones públicas que deban difundirse por mandato legal y las normas que rigen la actividad publicitaria efectuada por las Administraciones Públicas en el ámbito de su interrelación con los ciudadanos. Al respecto se ha manifestado el Tribunal Supremo en Sentencia de 19 de febrero de 1998, al excluir del concepto de publicidad institucional los anuncios que sean «resultado de la actividad cotidiana de las Administraciones públicas». En el ámbito estatal, las primeras se encuentran recogidas en la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad, mientras que las segundas están repartidas entre diferente normativa como la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y Procedimiento Administrativo Común, la legislación sobre contratación pública y las disposiciones sobre procedimiento judicial. Sin embargo, no ha existido legislación estatal sobre la publicidad institucional, excluida la reguladora de la publicidad electoral Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General (LOREG), hasta el dictado de la Ley 29/2005, de 29 de diciembre, de Publicidad y Comunicación Institucional. Dicha Ley establece expresamente la diferenciación entre las actividades publicitarias anteriormente señaladas al indicar su artículo 1, apartados 2 y 3, que: Esta Ley no será de aplicación a las campañas de carácter industrial, comercial o mercantil que desarrollen los sujetos enumerados en el apartado anterior en el cumplimiento de los fines que les son propios y Quedan excluidos de la aplicación de esta Ley todas las disposiciones normativas, resoluciones y actos administrativos o judiciales y demás información sobre las actuaciones públicas que deban publicarse o difundirse por mandato legal. Sin embargo, en el artículo 3.1, al establecer los objetivos para los cuales
12 12 Tribunal de Cuentas únicamente se pueden efectuar campañas institucionales de publicidad y comunicación, contradice la diferenciación anterior, pues entre aquellos recoge supuestos ya regulados en otras normas 1. En cuanto a la definición de las campañas de publicidad y comunicación institucional, la norma estatal, a diferencia de las autonómicas, distingue expresamente entre unas y otras, al señalar en su art. 2: A los efectos de esta Ley, se considerará: a) Campaña institucional de publicidad, toda actividad orientada y ordenada a la difusión de un mensaje u objetivo común, dirigida a una pluralidad de destinatarios, que utilice un soporte publicitario pagado o cedido y sea promovida o contratada por alguno de los sujetos enunciados en el artículo 1. b) Campaña institucional de comunicación, la que, utilizando formas de comunicación distintas de las estrictamente publicitarias, sea contratada por alguno de los sujetos enunciados en el artículo 1 para difundir un mensaje u objetivo común a una pluralidad de destinatarios. En relación con las garantías a adoptar en el ámbito de los procesos electorales, el artículo 10 de la Ley establece: Las campañas institucionales reguladas en esta Ley y realizadas durante un proceso electoral o de referéndum se sujetarán, además, a la normativa especial prevista en la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, y en la Ley Orgánica 2/1980, de 18 de enero, sobre regulación de las distintas modalidades de referéndum. Sin perjuicio de lo previsto en el párrafo anterior, los poderes públicos y las entidades a los que se refiere el artículo 1 de esta Ley, se abstendrán de realizar campañas institucionales en período electoral, entendiendo por tal el lapso temporal comprendido entre la convocatoria de elecciones y el día mismo de la votación, con las siguientes excepciones: a) Las expresamente previstas en la normativa electoral en relación con la información a los ciudadanos sobre la inscripción en las listas del censo electoral o las demás previstas en el artículo 50.1 de la LOREG. b) Las que puedan resultar imprescindibles para la salvaguarda del interés público o para el correcto desenvolvimiento de los servicios públicos. A los efectos concretos del objetivo fijado en esta fiscalización, debe atenderse expresamente a lo previsto en el artículo 4 de la Ley 29/2005, pues, de conformidad con su Disposición Final segunda, tiene carácter de legislación básica para todas las Administraciones Públicas, en virtud de lo previsto 1 Así se observa en los siguientes apartados del citado artículo: b) la información a los ciudadanos de sus derechos y obligaciones, de aspectos relevantes del funcionamiento de las instituciones públicas se regula en el Real Decreto 208/1996, de 9 de febrero, relativo a los Servicios de información Administrativa y Atención al Ciudadano; c) información sobre procesos electorales y consultas populares, se articula en la ya citada L.O. 5/1985, de 19 de junio; f) advertencias de medidas de orden o seguridad publicas, quedan reguladas en la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio y genéricamente en la Ley 30/1992, en su artículo 60.1
13 Entidades Locales: Contratos de publicidad y comunicación institucional suscritos 13 en el artículo ª de la Constitución Española. Dicho precepto señala las siguientes prohibiciones en el ámbito de la publicidad institucional: 1. No se podrán promover o contratar campañas institucionales de publicidad y de comunicación: a) Que tengan como finalidad destacar los logros de gestión o los objetivos alcanzados por los sujetos mencionados en el artículo 1 de esta Ley. b) Que manifiestamente menoscaben, obstaculicen o perturben las políticas públicas o cualquier actuación legítimamente realizada por otro poder público en el ejercicio de sus competencias. c) Que incluyan mensajes discriminatorios, sexistas o contrarios a los principios, valores y derechos constitucionales. d) Que inciten, de forma directa o indirecta, a la violencia o a comportamientos contrarios al ordenamiento jurídico. 2 Los mensajes o la presentación de las campañas institucionales de publicidad y de comunicación no podrán inducir a confusión con los símbolos, ideas, expresiones, diseños o imágenes empleadas por cualquier formación política u organización social. 3. No se podrán difundir campañas institucionales de publicidad que no se identifiquen claramente como tales y que no incluyan la mención expresa de la Administración o entidad promotora o contratante. El apartado a) de este precepto se manifiesta contundente en la diferenciación de publicidad y propaganda en el desarrollo de la actividad publicitaria de las Administraciones Públicas, en el sentido expuesto en el epígrafe anterior de este Anteproyecto, en consonancia con lo expuesto en el Preámbulo 2, sin embargo el espíritu legal de esta norma resulta controvertido al respecto, ya que el art. 3.1 j) establece como uno de los objetivos de las campañas de publicidad y comunicación institucional comunicar programas y actuaciones públicas de relevancia e interés social, sin mayor concreción de su contenido. 2 La dualidad entre la naturaleza política y ejecutiva de la acción gubernamental debe mantenerse en esferas comunicativas separadas. La valoración, el juicio y la información de carácter político tienen sus propios cauces y no deben mezclarse con la actividad comunicativa que, ordenada y orientada a la difusión de un mensaje común, emprende la Administración para dar a conocer a los ciudadanos los servicios que presta y las actividades que desarrolla. Debe ser un principio fundamental de la actividad comunicativa del Gobierno, a través de campañas institucionales, desligar la opinión política de la información veraz y neutral sobre sus políticas públicas. La publicidad y comunicación institucional deben estar al estricto servicio de las necesidades e intereses de los ciudadanos, facilitar el ejercicio de sus derechos y promover el cumplimiento de sus deberes, y no deben perseguir objetivos inadecuados al buen uso de los fondos públicos.
14 14 Tribunal de Cuentas Este precepto, pese a su carácter de normativa básica para todas las Administraciones Públicas, no se corresponde con lo previsto en la normativa autonómica que posibilita la publicidad de los logros obtenidos en la gestión pública. III.1.2. Principios que rigen la gestión de la actividad publicitaria La Ley 30/92 establece, con carácter general, la eficacia, eficiencia, economía y transparencia, como principios que deben impregnar toda actividad administrativa; la legislación sobre contratación administrativa señala, por su parte, como principios básicos la libre competencia e igualdad y no discriminación. La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha tenido ocasión de desarrollar, en relación con la publicidad institucional, tales principios dando lugar a una precisa casuística de la que cabe reseñar, en primer lugar, que la diferencia de trato adquiere la categoría jurídica de discriminación, cuando aquélla aparece desprovista de base objetiva, resultando conculcado el principio de igualdad ante los beneficios públicos (STS de 8 de julio de 1987); en segundo lugar, que la exclusión de un medio singular en la contratación de una campaña institucional cuando éste tenga una tirada superior y sus tarifas no sean superiores a las del mercado, supone una infracción del principio de igualdad (STS de 13 de marzo de 1991) y da lugar a indemnización al producir un perjuicio, evaluable económicamente, que se fundamenta en el funcionamiento anormal del servicio público al que se refiere el artículo de la Constitución (STS de 7 y 10 de julio de 1995); y, por último, que la Constitución prohíbe cualquier actitud discriminatoria por razón de opinión, salvo causas justificadoras, razonables e imparciales (STS de 2 de julio de 1994). En cuanto a la normativa específica que debe regir la contratación de la publicidad institucional, al momento de la celebración de los contratos objeto de fiscalización, resulta aplicable fundamentalmente las normas reguladoras de los Contratos de Consultoría y Asistencia y Servicios, recogidas en el Título IV del Libro II del Real Decreto legislativo 2/2000, de 16 de junio, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Contratos para las Administraciones Públicas (TRLCAP) y el Real Decreto 1098/2001, de 12 de octubre, por el que se aprueba su Reglamento. III.2. Análisis particular de las distintas normas autonómicas Con anterioridad a la regulación estatal de esta concreta actividad pública mediante la promulgación de la Ley 29/2005, se habían dictado las siguientes normas autonómicas, de aplicación en el ámbito subjetivo de la fiscalización 3 : 3 Otras normas autonómicas son: Ley de la Asamblea de Extremadura 6/1993, de 26 de septiembre, de Publicidad Institucional, derogada por la D.A. 19ª de la Ley 7/2003, de 9 de diciembre, de Presupuestos; Ley 6/2006, de 20 de junio, de la Junta General del Principado de Asturias, de Comunicación y Publicidad Institucional; Ley 4/2009, de 28 de mayo, de Publicidad Institucional Castilla y León.
15 Entidades Locales: Contratos de publicidad y comunicación institucional suscritos 15 Ley del Parlamento de Andalucía 19/2005, de 8 de abril, de la Actividad Publicitaria de las Administraciones Públicas de Andalucía, que deroga la anterior Ley 4/1999, de 11 de mayo, de Actividad Publicitaria de las Administraciones Públicas. Ley de las Cortes de Aragón 16/2003, de 24 de marzo, de Publicidad institucional. Ley de la Generalitat Valenciana 7/2003, de 20 de marzo, de Publicidad institucional de la Comunidad Valenciana. Ley de la Generalitat de Catalunya 18/2000, de 29 de diciembre, de Publicidad institucional. Toda la normativa autonómica citada, salvo la derogada ley extremeña, presentan dos elementos comunes: la expresa extensión de su aplicación a las administraciones locales y la sujeción de la contratación efectuada con tal finalidad a la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas. Por el contrario, esta pluralidad normativa se extiende a su contenido, dando lugar a una heterogénea regulación de la materia, tanto entre ellas como con respecto a la normativa estatal. Así, cabe destacar lo siguiente: a) Las cuatro leyes autonómicas vigentes durante el ámbito temporal que abarca esta fiscalización resultan afectadas por las prohibiciones recogidas en el artículo 4 de la ley estatal de publicidad institucional que tiene carácter de legislación básica para todas las Administraciones Públicas, por lo que no resulta de aplicación lo previsto en las mismas en los siguientes términos: Respecto a la ley catalana su artículo 3.2d), que señala como objetivo de esta publicidad Informar de las actividades o proyectos llevados a cabo por la Administración pública en el ámbito de sus atribuciones o competencias. En la ley aragonesa su artículo 3.2b) que establece La publicidad institucional está al servicio de los ciudadanos y debe cumplir los siguientes objetivos... informar sobre la existencia, composición y funcionamiento de las instituciones públicas; sobre las actividades y proyectos ejecutados, y sobre los servicios prestados por cada Administración pública en el ámbito de sus atribuciones y competencias. En la ley valenciana el artículo 2.1a) que indica A efectos de la presente ley se entenderá por publicidad institucional la que realicen las instituciones, administraciones públicas y demás entes públicos de la Comunidad Valenciana (...) a través de campañas destinadas a alguno de los siguientes fines (...) la difusión de las actividades, proyectos y resultados de la administración pública anunciante. Finalmente, resulta afectado el artículo 3.i) de la ley andaluza que dice (...) se entiende como actividad publicitaria de las Administraciones Públicas la dirigida a informar, con carácter general, sobre los proyectos y resultados en la gestión pública. b) Respecto a la diferenciación de la publicidad institucional con la actividad publicitaria de carácter comercial o profesional y con la publicidad normativa, si bien en los preámbulos de las
16 16 Tribunal de Cuentas cuatro leyes autonómicas se considera la misma necesaria, sólo la normativa valenciana y, mas limitadamente, la aragonesa y andaluza establecen preceptos específicos, señalando la primera en su artículo 2.2 que En cualquier caso, no se considera publicidad institucional la realizada en el ejercicio de una actividad comercial, industrial, artesanal o profesional o en el trámite de cualquier expediente administrativo, así como las comunicaciones puntuales de carácter estrictamente informativo y las dos segundas que queda excluida del ámbito de aplicación de esta ley la publicidad normativa y otros anuncios de actos de la Administración que deban publicarse legalmente. c) En relación con las limitaciones y garantías electorales previstas en la normativa autonómica, cabe señalar lo siguiente: La Ley 18/2000 de Cataluña regula éstas con gran amplitud pues expone en su Preámbulo que es precisa la diferenciación clara con la publicidad política vinculada a los procesos electorales y con tal fin precisa un código de conducta publicitaria en el artículo 4 a) La utilización no partidista de la publicidad institucional: ninguna comunicación publicitaria institucional debe ser partidista, ni tener puntos de similitud con la publicidad que lleve a cabo ningún partido político para su propia imagen o la captación de afiliados. Siempre es preciso desmarcar claramente la publicidad institucional de la propaganda política. En este sentido, debe evitarse la confusión y coincidencia de las campañas institucionales con las campañas electorales, con excepción de las campañas institucionales referidas al propio proceso electoral. Mas concretamente, dispone su artículo 8 relativo al período electoral en el que se establece Con el objetivo de no influir en la intención de voto de los ciudadanos, la publicidad objeto de la presente Ley no puede llevarse a cabo en el período comprendido entre el día de la publicación de la convocatoria de las elecciones y el día en que se celebran (...) En las campañas institucionales para promover la participación en las elecciones, no pueden utilizarse eslóganes, simbología o elementos publicitarios claramente identificables con un partido político. A continuación como ampliación de tales garantías se limita la propia actuación de los partidos políticos, al indicarse que Asimismo, los partidos políticos tampoco pueden utilizar durante la campaña electoral eslóganes, simbología o elementos publicitarios identificables con las campañas institucionales. La Ley 6/2005, de Andalucía, atendiendo al interés de diferenciar ambos tipos de publicidad indica en su Preámbulo que se amplían notablemente las limitaciones y garantías en períodos electorales, ya que se extienden a todos los procesos electorales con incidencia en el territorio de la Comunidad Autónoma y, además, se prohíbe realizar la publicidad objeto de esta Ley en dichos períodos, salvo las que estrictamente se señalan en la norma, es decir, las relacionadas con la organización y desarrollo de los correspondientes procesos electorales, las comunicaciones que se lleven a cabo con carácter estrictamente informativo, en forma de convocatoria o aviso o relativa al funcionamiento de servicios, aquellas
17 Entidades Locales: Contratos de publicidad y comunicación institucional suscritos 17 necesarias para la salvaguarda del interés general o para el desarrollo correcto de los servicios públicos o aquellas actividades publicitarias que vengan exigidas legal o reglamentariamente (...) se prohíben expresamente durante las campañas electorales todos aquellos actos que supongan la manifestación pública de presentaciones, inauguraciones y otros eventos similares, de proyectos, realizaciones o resultados por parte de los sujetos incluidos en el ámbito de aplicación de esta Ley. A tal efecto, el artículo 6 de la Ley establece bajo la rúbrica Limitaciones y Garantías en período electoral lo siguiente: 1º La publicidad objeto de la presente Ley no puede llevarse a cabo en el período comprendido entre el día de la publicación de cualquier convocatoria electoral con incidencia en el territorio de la Comunidad Autónoma de Andalucía y el día de la votación. 2º Sin perjuicio de lo establecido en el resto de la normativa que resulte de aplicación, lo dispuesto en el apartado anterior no es aplicable a las actividades publicitarias relacionadas con: a) La organización y desarrollo de los correspondientes procesos electorales. b) La comunicación pública que las administraciones lleven a cabo con carácter estrictamente informativo, en forma de convocatoria o aviso o relativa al funcionamiento de servicios. c) Las actividades publicitarias necesarias para la salvaguarda del interés general o para el desarrollo correcto de los servicios públicos. d) Aquellas actividades publicitarias que vengan exigidas legal o reglamentariamente. 3º En las campañas institucionales para promover la participación en las elecciones no pueden utilizarse eslóganes, simbología o elementos publicitarios identificables de los partidos políticos. Asimismo, los partidos políticos tampoco pueden utilizar durante la campaña electoral eslóganes, simbología o elementos publicitarios identificables con las campañas institucionales. 4º En los documentos correspondientes a los contratos relativos a la actividad publicitaria, se incluirán las oportunas cláusulas que reflejen lo previsto en el apartado 1 de este artículo. Como refuerzo de lo anterior las Disposiciones Adicionales Primera y Segunda señalan: Durante el período establecido en el artículo 6.1 de la presente Ley, y sin perjuicio de lo establecido en el artículo 6.2 de la misma, quedan prohibidos todos aquellos actos que supongan la manifestación pública de presentaciones, inauguraciones u otros eventos de similar naturaleza, de obras, edificaciones, servicios públicos, y en general de proyectos, realizaciones o resultados de las Administraciones, organismos, entidades y sociedades a los que se refiere el artículo 2 de la presente Ley (...). Las
18 18 Tribunal de Cuentas limitaciones y garantías establecidas en el artículo 6 de la presente Ley, a excepción de lo dispuesto en el apartado 4, y en la disposición adicional primera, se extenderán al resto de las Administraciones Públicas y entes públicos, organismos, entidades de Derecho público y sociedades mercantiles vinculadas o dependientes de aquéllas, que estén participadas mayoritariamente de forma directa o indirecta y que no sean de carácter industrial o comercial, cuando desarrollen actividades publicitarias en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía. La Ley 16/2003, de Aragón señala en su Preámbulo que deben establecerse las limitaciones de las actividades publicitarias institucionales en períodos electorales, a fin de evitar injerencias en los procesos correspondientes. El artículo 4.3 en relación con los principios que deben regir esta publicidad establece que La publicidad institucional ha de diferenciarse claramente de la propaganda partidista; y el artículo 7 recoge las limitaciones y garantía en periodo electoral con el siguiente tenor: 1º Al objeto de no influir en la intención de voto de la ciudadanía, la publicidad comprendida en el ámbito de las administraciones, organismos y empresas públicas a que hace referencia el artículo 2 de la presente Ley no podrá realizarse en el período comprendido entre la convocatoria de las elecciones y el día de su celebración, a excepción de la estrictamente necesaria para el normal funcionamiento de los servicios administrativos que se establezcan en la normativa legal y para la salvaguarda del interés general. 2º Lo dispuesto en el punto anterior no es aplicable a la campaña institucional que se encuentra regulada en el artículo 22.2 de la Ley 2/1987, de 16 de febrero, electoral de la Comunidad Autónoma de Aragón, aunque sí hará mención expresa a dicha prohibición el Decreto de convocatoria a que se refiere el artículo 22.1 de la misma Ley. 3º En las campañas institucionales para promover la participación en las elecciones, no se pueden utilizar eslóganes, simbología o elementos publicitarios claramente identificables con un partido político. 4º En todos los contratos suscritos o adjudicados por las administraciones, organismos y empresas públicas comprendidas en el ámbito de la presente Ley se incluirán las cláusulas oportunas para que lo previsto en el apartado primero de este artículo sea efectivo y exigible. La Ley 7/2003 de Valencia establece en la Disposición Adicional Primera que la realización de publicidad institucional en periodo electoral se ajustará a lo dispuesto por la legislación electoral. d) Respecto a los principios que deben regir la publicidad institucional, en cuanto a transparencia, eficacia, eficiencia, libre concurrencia y no discriminación, se señala a continuación lo
19 Entidades Locales: Contratos de publicidad y comunicación institucional suscritos 19 dispuesto en cada una de las normas autonómicas vigentes en el periodo fiscalizado, atendiendo, de más a menos, la profusión de preceptos sobre la materia. La Ley de la Comunidad Valenciana establece en su Preámbulo que las relaciones entre los poderes públicos y los medios de comunicación social que se establecen con motivo de la publicidad institucional deben caracterizarse, de conformidad con los principios constitucionales, por la transparencia y el respeto a la igualdad de oportunidades. Pueden recordarse a este propósito, entre otros mandatos constitucionales particularmente relevantes, el principio de interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos contenido en el artículo 9 de la Constitución, el principio de igualdad proclamado por el artículo 14, o la declaración del artículo 103, párrafo primero, que ordena a la Administración Pública servir con objetividad los intereses generales (...). Desde 1995, la actuación de la Generalitat se ha venido caracterizando, en cambio, por un reparto equitativo de la publicidad conforme a la legalidad vigente, actuando en todo momento con criterios de transparencia e igualdad. A garantizar esa actuación en el futuro se dirige la presente Ley, que permitirá evitar la repetición de conductas discriminatorias, y contribuirá, por tanto, a una más eficaz garantía de la libertad de expresión y de la independencia de los medios de comunicación social. En su artículo 4, la Ley dispone que la publicidad institucional de las instituciones y administraciones públicas debe servir con objetividad los intereses generales y se somete a los principios de eficacia, eficiencia y veracidad; y el artículo 7 relativo a la determinación de los medios de difusión señala 1. La distribución de la publicidad institucional respetará los principios de eficacia, eficiencia y objetividad (...) 3. Las instituciones y administraciones públicas sujetas a esta Ley no podrán abonar en ningún caso por las inserciones de publicidad institucional precios abusivos, que no guarden proporción con la regulación normal del mercado. La Ley de Andalucía, en su artículo 4 establece que 1. La actividad publicitaria deberá desarrollarse con respeto a los principios de igualdad, objetividad, veracidad e imparcialidad (...) 4. En todo caso, deberá garantizarse la libre concurrencia, así como la transparencia, eficacia y rentabilidad en la asignación de los recursos económicos. En sus artículos 7, 8 y 9 establece medidas específicas en aras de proteger la transparencia de esta contratación al disponer la publicación en el «Boletín Oficial de la Junta de Andalucía» y se pondrá a disposición en internet, con una periodicidad cuatrimestral, la adjudicación de los contratos de publicidad institucional, ayudas, subvenciones y convenios superiores a que celebre u otorgue cualquier órgano, entidad o sociedad mercantil incluido en el ámbito de aplicación de esta Ley, salvo los que celebren las Administraciones Locales andaluzas de menos de habitantes. En dicha publicación se indicará el objeto del contrato, ayuda, subvención y convenio, su cuantía y nombre del adjudicatario o beneficiario. Con una periodicidad cuatrimestral se remitirá al Parlamento de Andalucía, la relación de las
20 20 Tribunal de Cuentas adjudicaciones de contratos y de las ayudas, subvenciones y convenios. La Ley de Aragón indica en su Preámbulo que esta publicidad no puede alejarse de los criterios que deben informar cualquier actuación administrativa, siendo preciso establecer unas normas que permitan que la misma no sea utilizada como elemento discriminatorio desde el sector público y sirva adecuadamente a sus objetivos, evitando su uso incorrecto. La relación que se establece entre las administraciones y los medios de comunicación social ha de realizarse con la máxima transparencia y respeto a la igualdad de oportunidades, sin interferir en la libre competencia ni en el necesario pluralismo informativo. A tales efectos, el artículo 5 de la Ley establece los siguientes criterios de contratación: 1 Los contratos de publicidad, difusión publicitaria y creación publicitaria en los que fueren parte las administraciones, los organismos y las empresas públicas comprendidos en el ámbito de aplicación de esta Ley, se ajustarán a los principios contenidos en la misma y a lo dispuesto en la normativa vigente en materia de contratación de las Administraciones públicas, con respeto a los principios de libre concurrencia e igualdad entre los licitadores. 2. Ninguna empresa informativa podrá ser excluida de la publicidad de las Administraciones Públicas de Aragón o de sus organismos públicos y sociedades por razones distintas a las objetivas que guían la inversión publicitaria, como son la rentabilidad del impacto o la adecuación al público objetivo. La Ley de Cataluña establece en su artículo 5 que los contratos de creación publicitaria deben adjudicarse de acuerdo con los criterios objetivos que garanticen la libre concurrencia y la igualdad, según lo dispuesto en la Ley 13/1995, de contratos de las administraciones públicas, y demás normativas que le sean de aplicación. e) No obstante la gran similitud en toda la normativa autonómica en relación con la definición y objetivos de la publicidad institucional, a efectos de una mejor comprensión de las actividades publicitarias analizadas, se expone a continuación lo recogido en cada una de ellas. La Ley de la Comunidad Valenciana establece en su artículo 2º 1. A efectos de la presente ley se entenderá por publicidad institucional la que realicen las instituciones, administraciones públicas y demás entes públicos de la Comunidad Valenciana comprendidos en el artículo 3 de la misma, a través de campañas destinadas a alguno de los siguientes fines: a) La difusión de las actividades, proyectos y resultados de la administración pública anunciante. b) La creación, difusión o mejora de la notoriedad e imagen de las instituciones democráticas y de las administraciones públicas. c) La promoción genérica del consumo de productos y uso de servicios, o de específicos sectores económicos, propios del ámbito territorial de la administración anunciante.
21 Entidades Locales: Contratos de publicidad y comunicación institucional suscritos 21 d) La prevención y protección de la integridad física y material de los ciudadanos, y la promoción de la integración social. e) La sensibilización de los ciudadanos, fomentando conductas o hábitos para la convivencia y el bienestar social, el compromiso con determinadas causas y los valores de la democracia. f) La promoción de los propios valores o señas de identidad del territorio o de la población de la administración anunciante. g) La difusión de los procesos electorales y el fomento del ejercicio del derecho al voto. La Ley de Cataluña establece en su artículo 3º 1 A efectos del dispuesto en la presente Ley, se entiende por publicidad institucional la publicidad que llevan a cabo las instituciones públicas para promover y defender los valores y conductas que permitan consolidar la democracia, el bienestar social, la salud o la prevención y la seguridad. 2. De acuerdo con la concepción especificada en el apartado 1, la publicidad institucional tiene por objeto: a) Promover y defender la democracia y los valores de la sociedad, como el bienestar social, la cultura de la paz, la solidaridad o la salud. b) Informar sobre los derechos y obligaciones de los ciudadanos o grupos de ciudadanos. c) Informar sobre la existencia de las entidades e instituciones públicas, de las actividades que llevan a cabo, de los servicios que prestan o de los productos que promocionan. d) Informar de las actividades o proyectos llevados a cabo por la Administración pública en el ámbito de sus atribuciones o competencias. e) Promover cualquier otro mensaje en el ámbito de las competencias u objeto social de la entidad, sociedad o persona jurídico pública que promueve la comunicación. 3. La publicidad institucional proviene de la Administración y, por lo tanto, está inherentemente al servicio de todos los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña. 4. La publicidad institucional debe constituir un instrumento útil para el desarrollo global, y velar por los derechos de las personas destinatarias y por el respeto de la ética publicitaria. 5. La publicidad institucional, además de ser explicativa de la institución en su marco global, debe difundir mensajes que contribuyan a implicar a los ciudadanos y ciudadanas en el proceso de construcción de una sociedad avanzada desde el punto de vista de su progreso económico y social y de su conciencia cívica. Asimismo, debe
22 22 Tribunal de Cuentas tener siempre presente en sus mensajes una voluntad cohesionadora e integradora del conjunto de la sociedad. La Ley de Andalucía en su artículo 3º establece que A efectos de lo dispuesto en la presente Ley, se entiende como actividad publicitaria de las Administraciones Públicas la dirigida a: a) Promover valores y conductas que consoliden la democracia, la libertad, la convivencia y la solidaridad. b) Implicar a la ciudadanía andaluza en el objetivo de lograr una sociedad cohesionada y avanzada en cuanto a conciencia cívica y progreso económico y social. c) Informar a los ciudadanos de sus derechos y obligaciones. d) Promover el ejercicio de derechos o el cumplimiento de deberes en condiciones de igualdad. e) Fomentar actitudes y comportamiento de los ciudadanos en relación a bienes o servicios públicos de carácter educativo, cultural, social, sanitario, de fomento de empleo u otros de análoga naturaleza. f) Favorecer la existencia de hábitos saludables, individual o colectivamente. g) Difundir la imagen de Andalucía o del ámbito de cada Administración con fines de promoción turística. H Informar sobre la existencia, composición y funcionamiento de las instituciones públicas. i) Informar, con carácter general, sobre los proyectos y resultados en la gestión pública. La Ley de Aragón indica en su artículo 3º que: 1. La publicidad institucional debe promover el ejercicio de derechos o el cumplimiento de deberes en condiciones de igualdad y fomentar comportamientos de los ciudadanos en relación con bienes o servicios públicos de carácter educativo, cultural, social, sanitario, de fomento de empleo u otros de naturaleza análoga. 2. La publicidad institucional está al servicio de los ciudadanos y debe cumplir los siguientes objetivos: a) Informar a los ciudadanos de sus derechos y obligaciones legales. b) Informar sobre la existencia, composición y funcionamiento de las instituciones públicas; sobre las actividades y proyectos ejecutados, y sobre los servicios prestados por cada Administración pública en el ámbito de sus atribuciones y competencias. c) Difundir la imagen de Aragón o del ámbito propio de cada Administración. d) Constituir un instrumento útil para el desarrollo del territorio al que va dirigida.
23 Entidades Locales: Contratos de publicidad y comunicación institucional suscritos 23 e) Promover valores y conductas que consoliden la democracia, la libertad, la convivencia y la solidaridad. f) Velar por los derechos de los destinatarios de sus mensajes. g) Implicar a la ciudadanía en el objetivo de lograr una sociedad cohesionada y avanzada en cuanto a conciencia cívica y progreso económico y social. IV. INFORMACIÓN GENERAL SOBRE ASPECTOS JURÍDICO- ECONÓMICOS DE LA GESTIÓN CONTRACTUAL DE LA PUBLICIDAD INSTITUCIONAL Los Ayuntamientos de Barcelona, Madrid, Málaga, Sevilla, Valencia y Zaragoza, en relación con el periodo , han comunicado la contratación de publicidad institucional por un importe total de ,13 durante el periodo citado. En el siguiente cuadro se recoge la totalidad de los contratos de publicidad institucional comunicados 4 al Tribunal por las entidades objeto de fiscalización, con indicación del número de contratos efectuados en cada ejercicio presupuestario y el importe conjunto de aquellos. Número e importe de contratación por año y Entidades nº Importe nº Importe nº Importe Barcelona , , ,37 Madrid , , ,78 Málaga , , ,66 Sevilla , , ,76 Valencia , , ,13 Zaragoza , , ,81 Total , , ,51 En los siguientes cuadros se detalla la información anterior diferenciando distintos tramos de cuantía de los contratos comunicados. 4 Se ha solicitado información relativa a contratos de importe superior a por considerarse esta una cuantía significativa para, en la medida de lo posible, homogeneizar el análisis contractual y las conclusiones correspondientes.
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INFORME DEFINITIVO SOBRE LA CONTRATACIÓN DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE CARRETERAS EJERCICIO 2007 i ÍNDICE I. INTRODUCCIÓN... 1 I.1. Iniciativa de la fiscalización... 1 I.2. Ámbitos objetivo, subjetivo y temporal...
MINISTERIO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS Recurso 77/2016 C.A. Principado de Asturias 4/2016 Resolución nº 160/2016 RESOLUCIÓN DEL En Madrid, a 19 de febrero de 2016 VISTO el recurso presentado