Source: https://www.slideshare.net/joyestrella/responsabilidad-civil-lizardo-taboada-23086988
Timestamp: 2018-06-20 05:50:06
Document Index: 264681195

Matched Legal Cases: ['artículo 140', 'artículo 1321', 'artículo 1985', 'artículo 1321', 'artículo 1985', 'artículo1321', 'artículo 1969', 'artículo 1970', 'artículo 1430', 'artículo 1328', 'artículo1342', 'artículo 123', 'artículo 140', 'artículo 1971', 'artículo 1971', 'artículo1971', 'artículo 882', 'artículo 240', 'artículo 1321', 'artículo 1985', 'artículo 219', 'artículo 1971']

Responsabilidad civil lizardo ta... by Joanna Maria Joy ... 30299 views
Jhon Matamoros Taipe , Propietario en Traficando Sonrisas y Robando Miradas at Propietario
CA Rov , CORREDOR at CORRETAJE DE TIERRAS
1. ACADEMIA DE LAMAGISTRATURAModalidad a DistanciaPROGRAMA DE ACTUALIZACION YPERFECCIONAMIENTORESPONSABILIDAD CIVILCONTRACTUAL YEXTRACONTRACTUAL- Lizardo Taboada Córdova -
2. INDICEINTRODUCCIÓN ............................................................................................................03OBJETIVOS......................................................................................................................04DESARROLLO TEMÁTICOCapítulo IClasificación de los hechos jurídicos ...............................................071. Introducción ...................................................................................082. Los hechos jurídicos: clasificación ...............................................092.1 Categorías de los hechos jurídicos voluntarios ....................103. Estructura de los negocios jurídicos .............................................143.1 Los elementos ...........................................................................153.2 Los presupuestos........................................................................163.3 Los requisitos .............................................................................174. Los hechos jurídicos ilícitos y la responsabilidad civil ................19Autoevaluación ................................................................................21Capítulo IILa responsabilidad civil como un sistema unitario .........................221. La responsabilidad civil contractual y extracontractualcomo aspectos de un mismo sistema normativo ......................232. Requisitos .........................................................................................25Autoevaluación ................................................................................ 32Caso 1...................................................................................................33Preguntas guía para el análisis del Caso 1 .....................................37Capítulo IIILa antijuridicidad como aspecto fundamental de laestructura de los hechos jurídicos ....................................................381. Introducción .................................................................................392. La antijuridicidad y la normativa ..............................................413. Hacia un concepto de antijuridicidad ....................................424. La antijuridicidad típica y la antijuridicidad genérica ......... 47Autoevaluación .................................................................................55Capítulo IVEl daño causado .................................................................................561. El daño causado como especto objetivo fundamental dela estructura de los hechos jurídicos que originan unaresponsabilidad civil ......................................................................572. Las categorías de daño patrimonial ...........................................593. La indemnización por daños ........................................................672
3. 3,1 La indemnización por daño en caso de muerte ................69Autoevaluación .................................................................................77Caso 2 ..................................................................................................78Preguntas guía para el análisis del Caso 2 .....................................85Capítulo VLa relación causal en la responsabilidad civilextracontractual ................................................................................861. Introducción .................................................................................872. La noción de causa adecuada ................................................883. Las fracturas causales .................................................................893.1 La fractura causal ...........................................................903.2 Concausa.........................................................................933.3 Pluralidad de causas y sus efectos jurídicos ...............95Autoevaluación .................................................................................97Caso 3 ..................................................................................................98Preguntas guía para el análisis del Caso 3 ...................................104Caso 4 ................................................................................................105Preguntas guía para el análisis el Caso 4 .....................................111Capítulo VILos factores de atribución y los sistemas de responsabilidadCivil extracontractual .......................................................................1121. Introducción..................................................................................1132. Los factores de atribución subjetivos y objetivos ....................1132.1 La noción de culpa ...............................................................1152.2 El riesgo creado dentro del Código Civil peruano ...........1173. A manera de corolario ...............................................................118Autoevaluación ...............................................................................120Caso 5 ................................................................................................121Preguntas guía para el análisis del Caso 5 ...................................126Capítulo VIILa responsabilidad civil por hecho ajeno ....................................1271. Introducción ...............................................................................1282. Los supuestos de responsabilidad civil indirecta en el campoextracontractual ........................................................................1283. La responsabilidad civil por hecho de los dependientes ....1324. La responsabilidad civil de los animales y edificaciones ....1335. La responsabilidad civil del deudor por hechos de losterceros .......................................................................................134Autoevaluación ...............................................................................136RESPUESTAS A LAS AUTOEVALUACIONES ................................................................137BIBLIOGRAFÍA .............................................................................................................1403
4. INTRODUCCIÓNl material que presentamos a continuación es un brevereconocimiento panorámico de los elementos centrales de laresponsabilidad civil. Este tema es de gran interés tanto enacadémicos como en operadores del sistema jurídico, por laimportancia de reparar el daño para resarcir a la víctima.EEs importante que el lector reconozca en qué casos la conductaque origina el daño deviene en un caso de responsabilidad civilcontractual o extracontractual, para así determinar las acciones aadoptar en cada situación particular. Para ello deberá identificarclaramente los conceptos de antijuricidad, daño causado, relación decausalidad y factores de atrinución.El presente módulo sobre la Responsabilidad Civil, incluye untexto orientador para el estudio de temas relativos a la responsabilidadcivil extracontractual, principalmente. Adicionalmente, cuenta con elrespaldo de lecturas complementarias que profundizan los aspectosmás relevantes de la Responsabilidad Civil, así como casos prácticosque servirán para aplicar los temas abordados.Los invitamos al estudio de este material, convencidos que através de su lectura, los operadores judiciales encontrarán uninstrumento valioso que ampliará y enriquecerá su cotidiana labor.4
5. OBJETIVOSObjetivo General:Objetivos Específicos:5Analizar los principios generales y fundamentales del sistemade responsabilidad civil contractual y extracontractualdentro del ordenamiento jurídico nacional.Distinguir los hechos jurídicos voluntarios (lícitos eilícitos) de los involuntarios.Visualizar la responsabilidad civil (contractual yextracontractual) como un sistema unitario que ofreceaspectos comunes y diferencias específicas.Analizar la antijuridicidad como aspecto fundamentalde la estructura de los hechos jurídicos ilícitos en laresponsabilidad civil contractual y extracontractual.Analizar el daño causado como aspecto objetivofundamental de la estructura de los hechos jurídicosilícitos que originan una responsabilidad civil.Caracterizar la relación causal en la responsabilidadcivil extracontractual, distinguiendo los distintos tiposde causas tipificadas en nuestro ordenamientojurídico.
6. 6Establecer las características de los factores de atribucióny los sistemas de responsabilidad civil extracontractual.Diferenciar claramente los supuestos de responsabilidadcivil indirecta en el campo extracontractual.
7. CAPITULOCLASIFICACION DE LOSHECHOS JURIDICOSIniciaremos este capítulo abordando la temática del actojurídico, para continuar desarrollando la clasificaciónexistente de los hechos jurídicos, tanto en lo referido a loshechos jurídicos voluntarios e involuntarios.Otro aspecto vinculado al anterior, es el relacionado a losnegocios jurídicos y su estructura, que tambiéndesarrollaremos ampliamente en este capítulo.71
8. 1. INTRODUCCIÓNDe acuerdo a la concepción tradicional del acto jurídico, deorigen francés y derivada principalmente de las ideas de Domat, seentiende por acto jurídico toda manifestación de voluntad dirigida a laproducción de efectos jurídicos.En este sentido se señala que todamanifestación de voluntad destinada a crear,modificar, regular o extinguir relaciones jurídicas, es un actojurídico.Esta idea tradicional y clásica del concepto del acto jurídico, hatraído como consecuencia que se afirme indiscriminadamente que todadeclaración o manifestación de voluntad, que produce efectos jurídicosy es realizada con el fin de alcanzarlos, es un acto jurídico.Evidentemente, nadie puede negar el rol fundamental de ladeclaración o manifestación de voluntad como elemento principal delacto jurídico, lo cual es también aceptado por todos los autores quesiguen la corriente del negocio jurídico. Sin embargo, esta importanciade la declaración o manifestación de voluntad no puede llevarnos aidentificar ambos conceptos, el de acto jurídico y el manifestación devoluntad, por cuanto existen diversidad de manifestaciones de voluntadque producen efectos jurídicos que no son precisamente actos jurídicos;materia que ha sido precisada con mucha claridad por la doctrina delnegocio jurídico, que en forma bastante enfática ha negado esaidentificación conceptual; aún cuando el mismo negocio jurídico en suconcepción clásica, identificaba también el negocio jurídico con ladeclaración de voluntad. Así pues, dentro de la teoría general delnegocio jurídico, existe uniformidad de opinión en el sentido que ladeclaración de voluntad es únicamente uno de los elementos delnegocio, el elemento principal del negocio.8
9. Incluso dentro de la misma concepción tradicional del acto jurídicono se acepta tampoco una identificación total entre manifestación devoluntad y acto jurídico, por cuanto se señala en forma unánime que sóloes acto jurídico la manifestación de voluntad destinada a producirefectos jurídicos. En otras palabras, para esta corriente no es acto jurídicotoda declaración de voluntad, sino solamente aquella dirigida a producirefectos jurídicos, esto es, consecuencias jurídicas, que por ser jurídicas sonprecisamente lícitas.2. LOS HECHOS JURÍDICOS: CLASIFICACIONVeamos muy brevemente cómo llegan los autores que siguen estacorriente a precisar el concepto del acto jurídico. Parten, como es obvio,del concepto genérico del hecho jurídico, en el sentido que es un hechode esa especie todo aquel cuya realización genera consecuenciasjurídicas, siendo hechos irrelevantes jurídicamente aquellos a cuyarealización el ordenamiento jurídico no atribuye ninguna consecuenciajurídica. En este sentido, el hecho jurídico viene a ser el género, respectodel cual el acto jurídico no es sino una de las especies.Negocio Jurídico Efecto JurídicoDeclaración de voluntadUna vez que se ha hecho la distinción entre hechos jurídicos yhechos jurídicamente irrelevantes, la posición tradicional procede adistinguir entre hechos jurídicos voluntarios e involuntarios; entendiéndosepor hechos involuntarios aquellos en los cuales no interviene la conductavoluntaria del hombre, tales como la muerte, el nacimiento, un terremotoque ocasione pérdidas de vidas humanas y de bienes, un aluvión, lamayoría de edad, etc.. Mientras que los hechos jurídicos voluntarios son9
10. todos aquellos en los cuales interviene la voluntad, en el sentido deconducta voluntaria.La distinción entre estas dos clases de hechosjurídicos radica en que en los primeros no intervieneuna conducta voluntaria y en los segundos por el contrario losefectos jurídicos nacen como consecuencia de la realización deuna conducta voluntaria del individuo. En los involuntarios, por elcontrario, el efecto jurídico se atribuye a la realización del simplefenómeno o acontecimiento.En otros términos, al hablar de la intervención o no de la voluntad,es decir, al plantearse la diferencia entre hechos jurídicos voluntarios einvoluntarios, estamos hablando de acuerdo a la posición tradicional dela intervención de la voluntariedad, entendida como conducta realizadavoluntariamente, sin interesar la voluntad de producir o no algún tipo deefecto o consecuencia jurídica.2.1 Categorías de los hechos jurídicos voluntariosUna vez precisada la distinción entre hechos jurídicos voluntarios einvoluntarios, la doctrina del acto jurídico procede a distinguir dentro delos hechos jurídicos voluntarios dos categorías: la de los hechos lícitos y lade los hechos ilícitos.Hechos Jurídicos voluntariosHechos lícitosHechos ilícitos10
11. Los hechos voluntarios ilícitos son aquellos que producenconsecuencias jurídicas no queridas por los autores de la conductavoluntaria y que el derecho atribuye como respuesta a la realización dela propia conducta ilícita. Igualmente se señala que una de lascaracterísticas fundamentales de los hechos voluntarios ilícitos es la deconsistir en conductas que contravienen las normas jurídicas, y es por ellomismo que se ha venido hablando siempre del hecho ilícito, con todas lasdificultades que desde siempre y modernamente ha traído el definir elconcepto de ilicitud o de antijuricidad en materia de hechos jurídicos.Evidentemente, su estudio corresponde a la disciplina de laresponsabilidad civil, ya sea ésta contractual, en cuyo caso el ilícitoconsiste en la contravención de una relación jurídica obligatoria nacidacomo consecuencia de la voluntad de los particulares, ya sea a través deun contrato, entendido en su sentido más amplio como un acuerdo devoluntades, o de la voluntad unilateral, o bien se trate de laresponsabilidad civil extracontractual en cuyo caso el ilícito consiste en laviolación del deber jurídico genérico de no causar daño a otro, en susmúltiples alcances.Sin embargo, sea como sea, esta materia de la ilicitud quecorresponde a la doctrina general de la responsabilidad civil, con todoslos matices y puntos de vista que ella encierra, nos muestra que eluniverso de los hechos jurídicos no corresponde íntegramente a la teoríageneral del acto jurídico; pues los hechos ilícitos al consistir en conductasviolatorias del ordenamiento jurídico en general, no dan por ello mismolugar al nacimiento de efectos jurídicos deseados por los autores de lasmismas; razón por la cual existe uniformidad de pareceres, entre losautores que siguen la corriente del acto jurídico y la del negocio jurídico,en señalar que el acto jurídico o, en su caso el negocio jurídico, es unhecho jurídico voluntario lícito. Por ello, en los próximos capítulos delpresente manual de la responsabilidad civil estudiaremos el concepto deantijuricidad o ilicitud, dentro de la estructura de los hechos jurídicosilícitos que originan una responsabilidad civil.Finalmente y antes de llegar a la noción del acto jurídico, y comopaso último y previo, la posición clásica distingue entre los hechosjurídicos voluntarios lícitos dos últimas clases: los hechos voluntarios lícitossin declaración de voluntad y aquellos que tienen como elemento una omás declaraciones de voluntad, que no son sino los actos jurídicos. Enúltima instancia, para esta posición, el acto jurídico no es sino el hecho11
12. jurídico voluntario lícito con declaración de voluntad, pues desde estepunto de vista, existen otros hechos jurídicos voluntarios lícitos sindeclaración de voluntad que no merecen la calificación de actosjurídicos, sino de simples hechos jurídicos voluntarios lícitos.No obstante lo cual, y ante la certidumbre y el conocimiento deque en la totalidad de los hechos jurídicos existe siempre unamanifestación de voluntad, ya se trate de hechos lícitos o ilícitos, ladoctrina clásica a fin de garantizar la distinción entre los actos jurídicos, esdecir, hechos jurídicos voluntarios lícitos con declaración de voluntad y lossimples hechos jurídicos voluntarios lícitos sin declaración de voluntad,realiza una segunda precisión conceptual respecto del acto jurídico; yésta justamente es aquella de que en los actos jurídicos el efecto jurídicoes deseado voluntariamente por el autor de la declaración de voluntad,tratándose de efectos jurídicos queridos por los particulares, lo que nosucede para esta posición en el supuesto de los hechos jurídicosvoluntarios lícitos sin declaración de voluntad.En última instancia, dentro de la lógica de la teoría del actojurídico, la calificación de un hecho jurídico voluntario lícito como actojurídico o no, dependerá de la intención del autor de la mismamanifestación de voluntad; lo que implicaría como consecuencia elotorgar a los simples particulares la potestad de decidir cuándo unaconducta es un acto jurídico y cuándo es un simple hecho jurídicovoluntario lícito. Lo cual es inaceptable, pues ello supondría negar el rolvalorativo del ordenamiento jurídico respecto de las conductas de losparticulares. Sin embargo esta es la lógica de la escuela clásica del actojurídico, que hemos criticado en nuestro libro dedicado a laCONSTRUCCION DEL CONCEPTO DE CAUSA DEL NEGOCIO JURIDICO yque criticamos también en nuestro segundo libro dedicado a un estudiocomparativo de la TEORIA GENERAL DEL NEGOCIO JURIDICO FRENTE A LADOCTRINA GENERAL DEL CONTRATO.Sin embargo, lo importante de destacar en este material, es que enla doctrina existe unanimidad en que los actos jurídicos se caracterizan,entre otras razones, por su licitud, justamente por tratarse de una de lasespecies de los hechos jurídicos voluntarios lícitos, mientras que en el casode los hechos jurídicos voluntarios ilícitos la ilicitud es parte fundamentalde su estructura, justamente por tratarse de hechos jurídicos voluntariosque atentan contra el sistema jurídico, en cuyo caso las consecuencias12
13. jurídicas que producen no son las deseadas por las partes, sino lasimpuestas por las normas jurídicas. Por el Contrario, en el caso de los actosjurídicos, las consecuencias legales deben haber sido queridas por lossujetos para que el Derecho las confiera.Es esta pues la lógica del sistema de la teoríageneral del acto jurídico, distinguir en primer lugarentre los hechos jurídicos los voluntarios e involuntarios, para luegodentro de los hechos voluntarios distinguir los lícitos de los ilícitos.Los hechos jurídicos voluntarios ilícitos, como su propio nombre loindica, se caracterizan justamente por tratarse de hechos antijurídicos oilícitos que contravienen el sistema jurídico, mientras que los hechos lícitos,cuya especie más importante son los actos jurídicos, se caracterizanprecisamente por su licitud, de forma tal que en un caso los efectosjurídicos se establecen sin importar si han sido queridos o no, mientras queen el campo de los actos jurídicos los efectos jurídicos sólo se confieren sihan sido queridos y es por ello que el artículo 140 del Código Civil señalaen forma textual, que el acto jurídico es la manifestación de voluntaddestinada a crear, modificar, regular o extinguir relaciones jurídicas.Como se podrá observar, la categoría de loshechos ilícitos forma parte del universo de loshechos jurídicos en general, debiendo tener una visión clara de laubicación de los hechos jurídicos ilícitos dentro de la clasificacióngeneral de los hechos jurídicos, para poder comprender acabalidad la naturaleza jurídica de los mismos y poderdiferenciarlos de los hechos jurídicos lícitos, en especial de sucategoría más importante, conformada por los actos jurídicos.De esta manera, se demuestra desde un inicio que la antijuricidado ilicitud es un aspecto fundamental de la estructura de los hechos ilícitos,mientras que la licitud es por el contrario aspecto clave en la estructura13
14. de los actos jurídicos, siendo por ello mismo nulos de pleno derecho todoslos actos jurídicos que no cumplan con el requisito de la licitud, por tenerun contenido contrario a las normas imperativas, al orden público o lasbuenas costumbres.Por el contrario, la ilicitud o antijuricidad, al ser aspectofundamental de los hechos jurídicos ilícitos, determina que sólo existanhechos ilícitos cuando esté presente la antijuricidad. En otras palabras, losefectos jurídicos de los hechos jurídicos lícitos denominados actosjurídicos, sólo se producen cuando el contenido de los mismos esperfectamente licito, de forma tal que el acto jurídico cuyo contenidosea ilícito no producirá efectos jurídicos. Del mismo modo, los efectosjurídicos de los hechos jurídicos ilícitos, en el campo de la responsabilidadcivil, sólo se producirán cuando la conducta causante de los daños, seailícita. Esto significa que sólo nacerá la obligación legal de indemnizarcuando los daños sean consecuencia de conductas antijurídicas, pues silos daños son consecuencia de conductas permitidas legalmente, nohabrá obligación alguna de indemnizar.Pues bien, a fin de tener una visión clara y de conjunto de loshechos jurídicos lícitos e ilícitos, a continuación haremos una brevereferencia a la estructura de los actos jurídicos, para luego iniciar laexplicación, que se hará en el presente manual, de la estructura de loshechos jurídicos ilícitos que originan una responsabilidad civil. A partir deeste momento, utilizaremos la expresión negocio jurídico, para hacerreferencia al acto jurídico regulado en el Código Civil peruano, en elentendimiento que se trata de nociones equivalentes.3. ESTRUCTURA DE LOS NEGOCIOS JURIDICOSos negocios jurídicos se definen comúnmente como supuestos dehecho conformados por manifestaciones de voluntad queproducen efectos jurídicos, bien se trate de la creación,modificación, regulación o extinción de relaciones jurídicas. Losnegocios jurídicos tienen una estructura conformada por diversosaspectos: los elementos, los presupuestos y los requisitos. Pues bien,corresponde ahora definir estos diferentes aspectos de la estructura detodo negocio jurídico.L14
15. Elementos PresupuestosRequisitosDeclaración Causa o Objeto SujetoDe voluntad finalidad3.1 Los elementosos elementos se entienden como los componentes del negociojurídico, es decir, todo aquello que conforma el negocio jurídicocelebrado por los sujetos.LEn tal sentido, se entiende modernamente que los únicoselementos comunes a todo negocio jurídico son dos: la declaración omanifestación de voluntad y la causa o finalidad, existiendounanimidad en el sentido que la formalidad no es un elemento comúna la estructura de todo negocio jurídico, sino solamente en aquelloscasos en los cuales las partes o la ley prescriban la formalidad, bajosanción de nulidad, como componente del negocio jurídico y que porello mismo se denominan negocios jurídicos solemnes o formales. Por elcontrario, todo negocio jurídico tiene siempre una o más declaracionesde voluntad y una causa o finalidad.Ahora bien, en los casos de las formalidades establecidas por laley o por las partes, como simples medios de prueba y no comoelementos adicionales, es también claro que dichas formalidadesdenominadas AD PROBATIONEM, no son elementos del negocio, sinosimples medios de prueba, en cuyo caso su ausencia o defecto nodeterminará la nulidad del negocio, el mismo que será válido, perotendrá que probarse por otro medio probatorio.15Estructura del NegocioJurídico
16. Por el contrario, en el caso de las formalidades ad solemnitaten,como éstas sí son elementos del negocio, su ausencia o defecto,determina automáticamente la invalidez del negocio afectado. Sinembargo, como las formalidades ad solemnitatem no son la regla, sinola excepción, bien sean establecidas por la ley o por las partes, lasmismas no son consideradas como elementos comunes a la estructurade todo negocio jurídico, sino solamente en los negocios en los cualeshayan sido prescritas por la ley o por las propias partes. La formalidadsolamente es elemento en los negocios formales o solemnes que tienenuna formalidad Ad Solemnitatem.Debe señalarse que en la doctrina tradicional, a los elementos seles denominaba “elementos esenciales”, para dar a entender que losmismos eran necesarios para la formación del negocio jurídico. Sinembargo, la doctrina moderna prefiere utilizar únicamente ladenominación de “elementos”, por las razones antes explicadas yporque entiende que sólo existe una categoría de elementos, mientrasque la doctrina tradicional, además de los elementos esenciales, hacíatambién referencia a los elementos naturales y accidentales, queexaminaremos en breve.3.2 Los presupuestosdemás de los elementos, la doctrina moderna hace referenciaa los presupuestos, los cuales se definen como losantecedentes o términos de referencia, es decir, todo aquelloque es necesario que preexista para que el negocio jurídico puedacelebrarse o formarse.ASe acepta unánimemente que los presupuestos comunes a todonegocio jurídico son dos también: el objeto y el sujeto. En la doctrinatradicional el objeto era considerado como uno de los elementosesenciales, al igual que el denominado “agente capaz”. Por su parte, laorientación actual entiende que tanto el objeto como el sujeto, si bienforman parte de la estructura del negocio jurídico, no es comoelementos, sino como presupuestos. La razón del cambio en laconcepción y en la terminología, se justifica en el hecho que tanto elobjeto como el sujeto no forman parte del negocio jurídico, el cual es16
17. en sí mismo una manifestación de voluntad destinada a la producciónde efectos jurídicos, concebidos por las partes como efectos prácticostutelados jurídicamente, siendo los mismos sin embargo, es decir, elobjeto y el sujeto, necesarios para la formación del negocio jurídico,pero no como elementos, sino como presupuestos.En otras palabras, con la nueva categoríade los presupuestos, no se pretende afirmar quelos mismos no sean necesarios para la existencia del negociojurídico, sino señalar que los mismos deben preexistir para que elnegocio jurídico conformado por sus elementos pueda formarse.Se trata, como se puede comprobar, de una visión bastantelógica y ordenada de la estructura de los negocios jurídicos, mientrasque en la concepción tradicional todo se reducía al aspecto deelementos esenciales, a los cuales se contraponían los elementosnaturales y accidentales.Ahora bien, como es evidente, el negocio jurídico en el cual noconcurra algún elemento o presupuesto no se habrá formado y porende será un negocio jurídico invalido, o defectuosamenteestructurado, atacado por una causal de ineficacia estructural. Ellosignifica en consecuencia que los elementos y presupuestos sonnecesarios para la formación del negocio jurídico. La ausencia decualquiera de ellos determina de inmediato la invalidez del negociojurídico.3.3 Los requisitosinalmente, en la doctrina moderna, se hace referencia a losrequisitos, como todas aquellas condiciones que deben cumplirtanto los elementos como los presupuestos, para que el negociojurídico formado por la concurrencia de los mismos, pueda producirvalidamente sus efectos jurídicos.F17
18. A los requisitos se les denominaba en la doctrina tradicionaltambién “elementos esenciales” o “elementos de validez”. Sinembargo, en la doctrina moderna sobre la estructura del negociojurídico, se ha preferido denominarlos requisitos, para que quede bienen claro que no bastan los elementos y los presupuestos para laconformación válida de un negocio jurídico, sino que además de elloes necesario que concurran otras condiciones, que deben cumplirtanto los elementos como los presupuestos, para que el negocio jurídicose considere formado válidamente y por ende pueda producirválidamente sus efectos jurídicos.Esto significa en consecuencia que mientras los elementos ypresupuestos son necesarios para la formación del negociojurídico, los requisitos son necesarios para que el negocio jurídicocorrectamente formado pueda producir validamente sus efectosjurídicos.Resulta claro, en consecuencia, la diferencia esencial entre lostres aspectos de la estructura de todo negocio jurídico, siendo los tresnecesarios para que el mismo pueda formarse válidamente y es por ellomismo que se trata de aspectos estructurales, a pesar de las diferenciasentre ellos. Cuando concurren los tres, nos encontraremos frente a unnegocio jurídico válidamente estructurado o conformado y por ello seráun negocio jurídico plenamente eficaz que producirá los efectosjurídicos buscados por las partes. Por el contrario, cuando nosencontremos frente a un negocio jurídico en el cual no ha concurridoalguno o varios de dichos aspectos, estaremos frente a un negociojurídico defectuosamente estructurado y que será por ello mismoineficaz, es decir, impotente para producir válidamente los efectosjurídicos deseados.Así pues lo que antes en la doctrina tradicional se denominaba“elementos esenciales” o “elementos de validez”, en la doctrinamoderna, por criterios estrictamente lógicos, se les denominaelementos, presupuestos y requisitos, pero haciendo énfasis que en lostres casos los mismos son necesarios para la formación válida del18
19. negocio jurídico y por ende para su eficacia. Consiguientemente elnegocio jurídico en el cual no concurra alguno o varios de dichosaspectos estructurales, será uno ineficaz por una causal de ineficaciaestructural, o lo que es lo mismo será un negocio jurídico inválido. Lainvalidez es pues, un supuesto de ineficacia consecuencia de laausencia de algún aspecto estructural del negocio jurídico, y es por ellomismo que invalidez es lo mismo que ineficacia estructural.Finalmente, corresponde ahora señalar cuáles son los requisitosdel negocio jurídico. Ellos son los siguientes: la capacidad legal deejercicio, la capacidad natural entendida como el actuar condiscernimiento, la licitud, la posibilidad física y jurídica del objeto, ladeterminación en especie y cantidad y finalmente el que la voluntadmanifestada haya estado sometida a un proceso normal de formación,es decir, sin vicios de la voluntad.4. LOS HECHOS JURÍDICOS ILÍCITOS Y LA RESPONSABILIDAD CIVILn el caso específico de los hechos jurídicos ilícitos que originanuna responsabilidad civil extracontractual, la estructura de losmismos está conformada por los siguientes elementos: laantijuricidad o ilicitud, la conducta del sujeto de derecho, el dañocausado, la relación de causalidad entre el la conducta antijurídica y eldaño causado, la imputabilidad y los factores de atribución. Una vezque concurran todos estos elementos o aspectos, se configura unsupuesto de responsabilidad civil extracontractual, naciendo en formaautomática la obligación legal de indemnizar a cargo del autor deldaño. Como se podrá comprobar, la estructura de los negociosjurídicos, actos jurídicos dentro de la terminología de nuestro CódigoCivil, es totalmente distinta de la estructura de los hechos jurídicos queoriginan un supuesto de responsabilidad civil extracontractual, que secaracterizan entre otros aspectos justamente por la ilicitud oantijuricidad. Todos los aspectos o elementos de dicha estructura seránexaminados en el presente manual, debiendo quedar muy en claroque en cada uno de los próximos capítulos haremos siempre referenciatambién a los supuestos de la responsabilidad civil contractual uobligacional.E19
20. Debe también quedar muy en claro que tanto los negociosjurídicos como los hechos ilícitos son categorías de hechos jurídicosvoluntarios, que se distinguen por la presencia o no de la antijuricidad, ypor el hecho que en el caso de los negocios jurídicos los efectos sonconferidos en concordancia con lo querido por los sujetos, valorando supropósito práctico, mientras que en los hechos jurídicos ilícitos, losefectos se imponen, sin tomar en cuenta lo querido por los autores, porel simple hecho de haberse causado un daño, que deberá serreparado o indemnizado.20
21. AUTOEVALUACIONResponda las siguientes preguntas luego de haber concluido elestudio del primer capítulo. Luego, encontrará al final del material laClave de Respuestas, la misma que le indicará los criterios generalescon que debieron abordarse cada una de las preguntas.21
22. CAPITULOLA RESPONSABILIDAD CIVIL COMOUN SISTEMA UNITARIOImportante también resulta analizar el ámbito de laresponsabilidad civil y las posiciones que hay para suabordaje, aspecto que desarrollaremos en el presentecapítulo.Sostendremos que la responsabilidad civil contractual yextracontractual son aspectos de un mismo sistemanormativo, presentando aspectos comunes y diferenciasespecíficas que justifiquen una distinta regulación legal.222
23. 1. LA RESPONSABILIDAD CIVIL CONTRACTUAL Y EXTRACONTRACTUALCOMO ASPECTOS DE UN MISMO SISTEMA NORMATIVOomo es sabido, la disciplina de la responsabilidad civil estáreferida al aspecto fundamental de indemnizar los dañosocasionados en la vida de relación a los particulares, bien setrate de daños producidos como consecuencia del incumplimiento deuna obligación voluntaria, principalmente contractual, o bien se trate dedaños que sean el resultado de una conducta, sin que exista entre lossujetos ningún vínculo de orden obligacional.CResponsabilidad CivilContractual ExtracontractualIncumplimiento de Incumplimientodeobligación voluntaria un deber jurídicogenéricoCuando el daño es consecuencia del incumplimiento de unaobligación voluntaria, se habla en términos doctrinarios de“responsabilidad civil contractual”, y dentro de la terminología delCódigo Civil peruano de responsabilidad derivada de la inejecución deobligaciones. Por el contrario, cuando el daño se produce sin que existaninguna relación jurídica previa entre las partes, o incluso existiendo ella,el daño es consecuencia, no del incumplimiento de una obligaciónvoluntaria, sino simplemente del deber jurídico genérico de no causardaño a otro, nos encontramos en el ámbito de la denominada"responsabilidad civil extracontractual". La responsabilidad civilextracontractual es consecuencia entonces del incumplimiento de undeber jurídico genérico, mientras que la responsabilidad civil obligacional23
24. o contractual es producto del incumplimiento de un deber jurídicoespecífico denominado "relación jurídica obligatoria".Durante muchísimo tiempo se debatió arduamente en la doctrinade los diferentes sistemas jurídicos el problema referido a la unidad de laresponsabilidad civil como sistema normativo, cuya finalidad es resolverconflictos entre particulares como consecuencia de la producción dedaños. Según el criterio tradicional deben mantenerse como ámbitosseparados la responsabilidad civil contractual de la responsabilidadextracontractual, en la medida que el origen del daño causado difiereen un caso y en el otro. Y, es ésta, justamente la posición actual delCódigo Civil peruano, que ha regulado por separado ambos aspectos dela responsabilidad civil.Por el contrario, la doctrina moderna, y desde hace muchotiempo, es unánime en que la responsabilidad civil es única, y queexisten solamente algunas diferencias de matiz entre laresponsabilidad contractual y la extracontractual.No obstante lo cual, y aún cuando nuestro Código Civil se adhiereal sistema tradicional, en nuestro concepto ello no es impedimento paraque se entienda que la responsabilidad civil en el sistema jurídico es unasola, y que se estudie ambas clases de responsabilidad en base aelementos comunes, señalando con toda claridad, las diferencias dematiz, tanto en el ámbito teórico como en el ámbito normativo. En talsentido, nuestra opinión es que la actual regulación del Código Civilperuano no es impedimento para estudiar el sistema de laresponsabilidad civil desde una óptica unitaria, en la medida en que serespeten las diferencias de orden legal existentes.De esta manera, debe quedar claramente establecido que laresponsabilidad civil es una sola, existiendo como dos aspectos distintos laresponsabilidad civil contractual y extracontractual, teniendo ambascomo común denominador la noción de antijuricidad y el imperativolegal de indemnizar los daños causados. La diferencia esencial entreambos aspectos de la responsabilidad civil radica, como es evidente, en24
25. que en un caso el daño es consecuencia del incumplimiento de unaobligación previamente pactada y en el otro caso el daño es productodel incumplimiento del deber jurídico genérico de no causar daño a losdemás. Esta distinción justifica las diferencias de matiz en la regulaciónlegal de ambos aspectos de la responsabilidad civil, que explicaremos encada uno de los capítulos del presente manual.2. REQUISITOSomo es sabido, los requisitos comunes a la responsabilidad civilson la antijuricidad, el daño causado, la relación de causalidady los factores de atribución.CResponsabilidad CivilRequisitosa) AntijuricidadModernamente existe acuerdo en que la antijuricidad, o mejordicho, que una conducta es antijurídica no sólo cuando contraviene unanorma prohibitiva, sino también cuando la conducta viola el sistemajurídico en su totalidad, en el sentido de afectar los valores o principiossobre los cuales ha sido construido el sistema jurídico. Esto ha llevado a ladoctrina a señalar que en el ámbito de la responsabilidad civil no rige elcriterio de la tipicidad en materia de conductas que pueden causardaños y dar lugar a la obligación legal de indemnizar, sino que dichasconductas pueden ser típicas, en cuanto previstas en abstracto ensupuestos de hecho normativos y atípicas en cuanto, a pesar de no estarreguladas en esquemas legales, la producción de las mismas viole o25AntijuridicidadDañocausadoRelación decausalidadFactores deatribución
26. contravenga el ordenamiento jurídico. Sin embargo, este concepto de laantijuricidad, en el sentido de antijuricidad genérica, no se acepta sino elámbito de la responsabilidad extracontractual, por cuanto en el ladocontractual se acepta que la antijuricidad es siempre exclusivamentetípica y no atípica, pues ella resulta del incumplimiento total de unaobligación, del cumplimiento parcial, del cumplimiento defectuoso, o delcumplimiento tardío o moroso. Esto significa en consecuencia, que en laresponsabilidad contractual las conductas que pueden dar lugar a laobligación legal de indemnizar son siempre conductas tipificadaslegalmente.La antijuricidad típica contractual se encuentra expresamenteprevista en el artículo 1321 del Código Civil, mientras que la antijuricidadtípica y atípica, es decir, antijuricidad en sentido amplio y material (noformal), fluye de los artículos 1969 y 1970 del mismo Código Civil, pues enambos se hace referencia únicamente a la producción de un daño, sinespecificar el origen del mismo o la conducta que lo hubiera podidoocasionar o causar; entendiéndose que cualquier conducta que causeun daño, con tal que sea ilícita, da lugar a la obligación legal del pagode una indemnización.Esto es evidente, por cuanto mientras en el ámbito contractual, alestar tipificada y predeterminadas las conductas ilícitas o antijurídicas,resulta evidente que la obligación de indemnizar nacerá siempre que secause un daño al acreedor como consecuencia de haber incumplidoabsoluta o relativamente una obligación, en el ámbito extracontractualpor el contrario al no estar predeterminadas dichas conductas, debeentenderse que cualquier conducta será suceptible de dar lugar a unaresponsabilidad civil, en la medida que se trate de una conducta ilícitaque cause un daño .b) Daño CausadoEl segundo aspecto fundamental de la responsabilidad civil entérminos genéricos es el daño causado; siendo éste el aspectofundamental, no único, de la responsabilidad civil contractual oextracontractual. Pues se entiende que en ausencia de daño no haynada que reparar o indemnizar y por ende no hay ningún problema deresponsabilidad civil. Tan importante es este aspecto del daño producido,26
27. que hay quienes han preferido denominar con mucho acierto laresponsabilidad civil como "derecho de daños".Pues bien, en sentido amplio, se entiende por daño, la lesióna todo derecho subjetivo, en el sentido de interés jurídicamenteprotegido del individuo en su vida de relación, que en cuantoprotegido por el ordenamiento jurídico, se convierte justamente enderecho subjetivo, esto es un derecho en el sentido formal ytécnico de la expresión.No se debe olvidar que el hombre es un ser social, que se vinculaen su vida de relación social con otros hombres para la satisfacción de susmúltiples necesidades de carácter también social, y que en cuantodichas necesidades o intereses son protegidos por el ordenamientojurídico se elevan a la categoría jurídica de derechos subjetivos. Unaconcepción meramente formal de los derechos subjetivos, no nospermite comprender el problema de los derechos en su esencia social, ytampoco nos permitirá entender que la responsabilidad civil, antes quetodo, es un sistema de solución de conflictos sociales, de conflictos oproblemas entre individuos que se desenvuelven en un determinadoambiente social, en un momento histórico y político determinado. Unavez delimitado en términos amplios el concepto del daño y habiendohecho énfasis en el aspecto social de los derechos subjetivos, puede biendecirse que el daño es todo menoscabo a los intereses de los individuosen su vida de relación social, que el Derecho ha consideradomerecedores de la tutela legal.Ahora bien, respecto del daño existe unanimidad en la doctrina enque el mismo puede ser de dos categorías: patrimonial y extrapatrimonial.Respecto del daño patrimonial se sabe que es de dos clases: el dañoemergente, es decir, la pérdida patrimonial efectivamente sufrida y ellucro cesante, entendido como la ganancia dejada de percibir. En loconcerniente al daño extrapatrimonial nuestro Código Civil se refiere aldaño moral y al daño a la persona, existiendo en la doctrina modernauna tendencia cada vez más fuerte a hablar únicamente del daño a lapersona.27
28. DañoPatrimonial ExtrapatrimonialEmergente Lucro Daño moral Daño aCesante lapersonaEvidentemente, ambas categorías del daño patrimonial yextrapatrimonial están referidas tanto a la responsabilidad civilcontractual como extracontractual. En cuanto a las diferencias de matizde regulación legal, el sistema jurídico nacional, en lo que respecta alcampo extracontractual ha consagrado legalmente en el artículo 1985del Código Civil el criterio de reparación integral de los daños, adiferencia del ámbito contractual, en el cual sólo se reparan oindemnizan únicamente los daños directos, según lo dispone el mismoartículo 1321.c) Relación de causalidadEn lo relativo a la relación de causalidad, la misma es un requisitode toda la responsabilidad civil, pues si no existe una relación jurídica decausa a efecto entre la conducta típica o atípica y el daño producido ala víctima, no habrá responsabilidad de ninguna clase. La diferencia deregulación legal en nuestro Código Civil radica que en el campoextracontractual se ha consagrado en el mismo artículo 1985 la teoría dela causa adecuada, mientras que en el contractual en el mismo artículo1321 la teoría de la causa inmediata y directa.Sin embargo, para efectos prácticos, las dos teorías, nos llevan almismo resultado. Más aún, en ambas clases de responsabilidad civilexisten las figuras de la concausa y de la fractura causal, que sepresentan cuando dos conductas o acontecimientos contribuyen a laproducción del daño, o cuando existe un conflicto de causas oconductas, una de las cuales llega a producir efectivamente el daño,haciendo imposible que la otra hubiera llegado a producirlo. A la28
29. conducta que sí ha producido el daño efectivamente, fracturando eleventual nexo de causalidad de la otra conducta, se le llama justamentefractura causal. Las fracturas causales en el ámbito extracontractual soncuatro: el caso fortuito, la fuerza mayor, el hecho de la víctima y el hecho de un tercero.d) Factores de AtribuciónFinalmente, tenemos que referirnos, muy brevemente, a los factoresde atribución, que son aquellos que determinan finalmente la existenciade la responsabilidad civil, una vez que se han presentado, en unsupuesto concreto de un conflicto social, los requisitos antesmencionados de la antijuricidad, el daño producido y la relación decausalidad.Culpa Culpa Riesgo creadoLeve Grave DoloEn materia de responsabilidad contractual el factor de atribuciónes la culpa, mientras que en el campo extracontractual, de acuerdo alCódigo actual son dos los factores de atribución: la culpa y el riesgocreado. En el campo contractual la culpa se clasifica en tres grados: laculpa leve, la culpa grave o inexcusable y el dolo, mientras que en el29Factores de AtribuciónResponsabilidad contractualResponsabilidadextracontractual
30. lado extracontractual se habla únicamente de culpa y también de riesgocreado. Estos dos factores de atribución se encuentran consagradosindependientemente en los artículos 1969 y 1970 respectivamente. Aúncuando debe destacarse que al haber invertido la carga de la pruebaen el artículo 1969, se ha llegado a objetivar el sistema subjetivo de laresponsabilidad civil por culpa, en el ámbito extracontractual. Noobstante lo cual, debe destacarse la bondad del Código Civil peruano alhaberse consagrado en el artículo 1970 el sistema objetivo basado en laidea del riesgo, como factor de atribución distinto, pero coexistente conel factor subjetivo de la culpa.La diferencia entre ambos factores de atribución esevidente, y apunta principalmente a que en el sistema subjetivo elautor de una conducta antijurídica que ha causado un daño,debe responder únicamente si ha actuado con culpa, entiéndasedolo o culpa, mientras que en el sistema objetivo del riesgo,además de las tres condiciones lógicamente necesarias, sólo sedebe probar fehacientemente que la conducta que ha causadoel daño es una peligrosa o riesgosa, sin necesidad de acreditarninguna culpabilidad.Cierto es que, para efectos prácticos, el Código Civil peruano haacercado mucho los resultados de la aplicación del sistema subjetivocomo del sistema objetivo. Sin embargo, ello no es impedimento para ladistinta calificación legal, pues una cosa es invertir la carga de la pruebay otra muy distinta abstraer por completo la prueba en la configuraciónde los hechos o conductas que dan lugar a responsabilidad civil. Este esun tema que analizaremos después, dado el debate que existe en ladoctrina sobre la responsabilidad por accidentes de tránsito, lo cualredunda automáticamente en la posibilidad de establecer un régimenespecial de dicha responsabilidad. No debe olvidarse que se entiendepor bienes riesgosos todos los que significan un riesgo adicional paranuestra vida de relación social, pero que sin embargo de acuerdo a laexperiencia normal de una determinada sociedad, son absolutamenteindispensables para el desarrollo social y la satisfacción de necesidadesconsideradas social y jurídicamente merecedoras de tutela legal.30
31. Pues bien, examinadas muy brevemente, las categorías jurídicasgenerales sobre la responsabilidad civil, corresponde ahora determinar elsignificado de cada una de ellas, planteando las diferencias que existenentre la responsabilidad civil contractual y extracontractual, en cada unode los sucesivos capítulos del presente material, pero sabiendo siempreque ambas responsabilidades tienen una estructura común, condiferencias de matiz que justifican una diferente regulación legal.31
32. AUTOEVALUACIONResponda las siguientes preguntas luego de haber concluido elestudio del segundo capítulo. Luego, encontrará al final del material laClave de Respuestas, la misma que le indicará los criterios generalescon que debieron abordarse cada una de las preguntas.32¿A qué se refiere laresponsabilidad civilcontractual y laextracontractualrespectivamente?¿Cuáles son los requisitos de laresponsabilidad civil?¿Cuál es la diferencia entre laresponsabilidad subjetiva yla responsabilidad objetiva?¿Cuál es la naturaleza jurídicade la indemnización?
33. CASO 1Revise detenidamente el siguiente caso. Conteste las preguntasque a continuación se presentan y luego confróntelas con la "Hoja deCriterios para la solución de casos" que el tutor le alcanzará en eltranscurso del programa.33PAGO DE APORTACIONESIPSSNULIDAD
34. CASO 1MINISTERIO DE GUERRA CONTRAJORGE LANFRANCO FERNÁNDEZLima, veintidós de junio de milnovecientos ochenta y sieteVISTOS: resulta de autos que a fojas 3 se presenta don Carlos DianderasEspinoza, Procurador Público encargado de los asuntos judiciales delMinisterio de Guerra e interpone en vía ordinaria demanda de pago dedólares contra Jorge Lanfranco Fernández a fin de que cumpla con pagar lasuma de US$66,447.20 o su equivalente en moneda nacional haciendoextensivo a los daños y perjuicios e intereses irrogados. Expresa que porcontrato suscrito en documento privado con fecha 10 de diciembre de 1976el Ministerio de Guerra sufragó los gastos de estudios del curso de actuariosmatemáticos del demandado en la ciudad de Roma (Italia) durante elperíodo comprendido entre el 10 de diciembre de 1976 y el 30 de noviembrede 1980, que dicho convenio se suscribió con el demandado obligándoseéste a servir en el Ministerio de Guerra por el período de quince años despuésde concluidos sus estudios en la Caja de Pensiones y como asesor financiero;que una vez concluidos los estudios el día 2 de abril de 1982 el demandandofue designado para prestar servicios en la Caja de Pensiones Militar Policial yel día primero de abril de 1985 fue designado para prestar servicios en laDirección de Economía del Cuartel General del Ejército donde no seincorporó, que mediante solicitud de 24 de junio de 1985 el demandado pidióresolución del contrato firmado con el Ministerio de Guerra sometiéndosedicho pedido a lo estipulado en la cláusula tercera de dicho contrato esdecir que se obliga a devolver la totalidad de los gastos le ocasionaran losestudios en Roma, que tales hechos anotados anteriormente constituyen losdaños y perjuicios que también demandan, ampara su demanda en lo quedispone los artículos 1320°, 1321° y 1323° del Código Civil anterior y artículos220° y siguientes del Código Civil vigente. Corrido traslado de la demanda afojas 6 el demandado se apersona a la instancia señalando domicilio enautos; dándose por contestada la demanda por resolución de fojas 7 vuelta,recibida la causa a prueba ofrecidas y actuadas las mismas, concedido eltérmino de Ley para que las partes presentaran sus alegatos, pedidos losautos para dictar sentencia, vencido el término de Ley y llegada laoportunidad de expedirla y CONSIDERANDO: Que conformeaparece del contrato y Resolución Suprema de fojas 10 y 11debidamente reconocido por el demandado a fojas 20 vuelta, las34
35. partes se obligan a designar al Teniente en Retiro - Jorge LanfrancoFernández a fin de que siga estudios en el curso de ActuariosMatemáticos los mismos que se llevarán a cabo en la ciudad deRoma (Italia), en el período comprendido entre el 10 de diciembrede 1976 y el 30 de noviembre de 1985 cuyos gastos que se originedeberá ser de cuenta del Ministerio de Guerra comprometiéndoseasimismo el teniente designado una vez concluidos sus estudios aservir en la Caja de Pensiones y/o como Asesor Financiero en elMinisterio de Guerra por el término de 15 años; asimismo sedetermina el caso de que se interrumpan los estudios del oficialdesignado por causa imputable a él, estaría obligado a devolver latotalidad de los gastos ocasionados procediéndose de la mismamanera si el demandado no cumple con prestar sus serviciosprofesionales por el lapso fijado, que con la Resolución Ministerial defojas 1 y 2, relación de gastos ocasionados en el transcurso de losestudios del demandado que corre a fojas 16, documentos que nohan sido tachados ni impugnados por el demandado se acreditaque el demandante ha incumplido sus obligaciones en su totalidadcon el demandado según contrato de fojas 10; que asimismo, eldemandado por escrito de fojas 44, reconoce haber incumplidodicho contrato y aceptar la devolución de gastos limitándosesolamente a solicitar se rebaje al capital demandado la suma de350,105.00 intis por los tres años de servicios prestados conposterioridad a la culminación de sus estudios, que no habiendo eldemandado aportado prueba alguna contra el séquito del procesoque contravengan los puntos que se demanda debe apoyarse dichaacción; que emanan las preses de la acción la confesión ficta defojas 17 vuelta, con arreglo al pliego de preguntas de fojas 16, quelos contratos son leyes entre las partes y deben cumplirse según labuena intención de sus otorgantes, por tales razones y estando a loestablecido en el artículo 1430° y siguientes del Código Civil: FALLO:declarando fundada la demanda de fojas 3 ordenando enconsecuencia que el demandado devuelva al Supremo Gobiernopor intermedio del Ministerio de Guerra la suma de US$66,447.20 o suequivalente en moneda nacional al tipo de cambio a la fecha depago. Infundada en cuanto reclama el pago de daños y perjuiciospor improbados con costas.-35
36. Expediente Nº 1287-88Lima, dieciocho de juliode mil novecientos ochentiocho.-VISTOS; interviniendo como Vocal ponente el señor Buendía Gutiérrez; yCONSIDERANDO: que según el artículo 1328° del Código Civil de 1936 queestuvo vigente en la fecha del acto jurídico celebrado, los contratos sonobligatorios en cuanto se haya expresado en ellos y deben ejecutarse segúnlas reglas de la buena fe y común intención de las partes, según el artículo1342° del mismo Código, no podrá una de las partes demandar elcumplimiento de un contrato bilateral, si ella misma no ha cumplido uofreciese cumplirlo; que si bien el contrato de fojas 10 en su cláusula terceraestablece la obligación del oficial don Jorge Lanfranco Fernández dedevolver la integridad de los gastos ocasionados al Ministerio de Guerra en superfeccionamiento profesional en el extranjero si incumpliese su compromisode servir en la Caja de Pensiones y/o como Asesor Financiero en dichoMinisterio, es de tener en especial consideración que el demandado estuvocumpliendo su parte, mientras que el Ministerio de Guerra no ha respetado loconvenido al destinar a este oficial a un cargo diferente al estipulado en laDirección de Economía del Cuartel General del Ejército que el interesadoconsidere indigno de su persona, dando lugar a su solicitud de resolución delcontrato de fojas 18, razón por la cual la demanda es infundada;REVOCARON: la sentencia apelada de fojas 51, su fecha 22 de junio último,que declara fundada la demanda de fojas 3, la que declararon infundada; ylos devolvieron.-Lima, veinte de noviembre demil novecientos ochentinueve.VISTOS: de conformidad con lo opinado por el señor Fiscal; por susfundamentos: declararon NO HABER NULIDAD en la resolución de vista defojas 67, su fecha 18 de julio de 1988, que revocando la sentencia apeladade fojas 51, fechada 22 de junio de 1987 declara infundada la demanda; conlo demás que contiene: en los seguidos por el Supremo Gobierno con donJorge Lanfranco Fernández, sobre pago de daños y perjuicios; y losdevolvieron.- Interviniendo los señores Ruelas Terrazas y Gallegos Guevara de36
37. conformidad con lo dispuesto por el artículo 123° de la Ley Orgánica delPoder Judicial.PREGUNTAS GUIA PARAEL ANÁLISIS DEL CASO 137¿Existe responsabilidad civil de JorgeLanfranco Fernández?¿Qué tipo de responsabilidad civil sehabría configurado por cuenta deJorge Lanfranco Fernández?3. ¿Se cumplióadecuadamente el contrato por ambas partes?¿El contrato celebrado por el Ministerio de Guerra conJorge Lanfranco Fernández ha sido resuelto?
38. CAPITULOLA ANTIJURICIDAD COMO ASPECTO FUNDAMENTALDE LA ESTRUCTURA DE LOS HECHOS JURIDICOSEn este capítulo analizaremos la antijuridicidad comoaspecto fundamental de la estructura de los hechosjurídicos ilícitos que originan una responsabilidad civil,extracontractual y contractual.Además haremos referencia a la necesidad de distinguir laresponsabilidad civil de la responsabilidad penal, paraconcluir en la noción de antijuridicidad y el principio delegalidad en el derecho privado.383
39. 1. INTRODUCCIÓNa mayor parte de los autores, no así los cuerpos legales, consideranque la antijuricidad es uno de los requisitos fundamentales de laresponsabilidad civil en general, sea ésta contractual oextracontractual, por cuanto se entiende que sólo nace la obligaciónlegal de indemnizar cuando se causa daño a otro u otros mediante uncomportamiento o conducta que no es amparada por el Derecho, porcontravenir una norma imperativa, los principios que conforman elorden público o las reglas de convivencia social que constituyen lasbuenas costumbres. Evidentemente, si se causa un daño mediante unaconducta, existiendo la relación de causalidad adecuada y los factoresde atribución correspondientes, no habrá responsabilidad, vale decir, elautor del daño no será responsable, si la conducta realizada se efectuódentro de los límites de lo permitido por el Derecho, esto es, dentro delos límites de lo lícito. Esto significa en consecuencia que no existeresponsabilidad civil en los casos de daños causados en el ejercicioregular de un derecho, por cuanto se trataría de daños causadosdentro del ámbito de lo permitido por el sistema jurídico, es decir,supuestos de daños autorizados o justificados por el ordenamientojurídico.LEn otras palabras, resulta evidente, por la propia fuerza delos conceptos y de los hechos, que siempre es necesaria unaconducta que sea ilícita, antijurídica o ilegítima, para poder darnacimiento a la obligación legal de indemnizar y por ende a unsupuesto de responsabilidad civil extracontractual o contractual.Resulta inimaginable plantear un problema de responsabilidadcivil sin hacer referencia al concepto de la antijuricidad, cualquiera quesea la denominación que se le dé al mismo. Podría señalarse inclusiveque por tratarse de un concepto tan evidente, sería innecesariacualquier referencia al mismo. Como veremos más adelante, en el39
40. caso de la responsabilidad contractual el problema de la antijuricidades menos discutible, presentándose en toda su magnitud en el ámbitode la responsabilidad extracontractual.Por lo expuesto resulta claro que la antijuricidad es un aspectofundamental de la estructura de los hechos jurídicos ilícitos que originanuna responsabilidad civil. Más aún, podríamos decir que la antijuricidades precisamente lo que caracteriza esta clase de hechos jurídicos.Recuérdese lo que señalamos en el primer capítulo sobre los hechosjurídicos en general, cuando los clasificamos y llegamos a ubicar dentrodel universo de los mismos a los hechos jurídicos ilícitos, como unaespecie dentro de los hechos jurídicos voluntarios, los cuales seclasifican en hechos jurídicos voluntarios lícitos e ilícitos.La antijuricidad es pues el elemento caracterizador de loshechos jurídicos voluntarios ilícitos que originan un supuesto deresponsabilidad civil, sea contractual o extracontractual, asícomo respecto de los hechos jurídicos voluntarios condeclaración de voluntad que constituyen los denominados actosjurídicos, la doctrina es unánime en señalar que uno de losaspectos fundamentales que los caracterizan es justamente por elcontrario la licitud.De esta manera, resulta claro que no se puede negar lanecesidad y la importancia de la antijuricidad en la estructura de loshechos jurídicos voluntarios ilícitos, así como nadie niega la importanciade la licitud en la estructura de los hechos jurídicos voluntarios queconstituyen los actos jurídicos, definidos por el Código Civil peruano ensu artículo 140 como las manifestaciones de voluntad destinadas acrear, modificar, regular o extinguir relaciones jurídicas. Negar elconcepto de antijuricidad sería como negar la propia clasificación delos hechos jurídicos voluntarios, que unánimemente se dividen enjurídicos lícitos e ilícitos.40
41. 2. LA ANTIJURICIDAD Y LA NORMATIVASin embargo, el problema sobre la necesidad de este requisitofundamental y evidente para la estructura de los hechos jurídicos ilícitosque originan una responsabilidad civil se plantea en nuestroordenamiento jurídico, desde el momento mismo que los artículos 1969y 1970, que hacen referencia directa a los hechos jurídicos ilícitos, nomencionan de modo alguno que deba tratarse de un dañoconsecuencia de una conducta ilícita o antijurídica, limitándose adisponer ambas normas que cuando se cause un daño a otro por doloo culpa, o, mediante una actividad riesgosa o peligrosa,respectivamente, existirá para el autor la obligación de indemnizar a lavíctima. Obviamente, el artículo 1971 al señalar en su primer inciso queno hay responsabilidad por daño causado en el ejercicio regular de underecho, está haciendo referencia implícita al concepto deantijuricidad, por la simple y evidente razón que cuando se actúa en elámbito del ejercicio regular de un derecho, a pesar de que se puedacausar daño, el mismo será resultado de una actividad lícita, ajustada aDerecho y por ende permitida y plenamente justificada por elordenamiento jurídico.Sin embargo, desde nuestro punto de vista, ello no es suficiente,por cuanto se da lugar a ideas o planteamientos, en nuestro conceptoerrados, que consideran que la antijuricidad o ilicitud no es un requisitofundamental e imprescindible de la responsabilidad civil en general,trátese del campo contractual o extracontractual. Dicho muybrevemente, en nuestra opinión no basta con deducir estefundamental requisito del primer inciso del artículo 1971, de maneraindirecta, o con afirmar que por ser evidente no es necesaria ningunareferencia al mismo, sino que es necesario que el Código peruanoestablezca directamente en los artículos 1969 y 1970 el requisito de laantijuricidad, para poder concebir un supuesto de la responsabilidadcivil y fundamentalmente para que no queden dudas sobre lanecesidad imperiosa de este aspecto dentro del sistema deresponsabilidad civil a nivel normativo. Esta necesidad en nuestraopinión es imperiosa para combatir los intentos doctrinarios que buscannegar, sin lógica alguna, la antijuricidad dentro del sistema de laresponsabilidad civil en general.41
42. No debe olvidarse que en nuestro medio lamentablementese le da poca importancia a la teoría general del acto jurídico, endónde se estudia la clasificación de los hechos jurídicosvoluntarios en lícitos e ilícitos, razón por la cual resulta muy fácilpara algunos negar la necesidad de la antijuricidad sobre la basede la exclusiva interpretación literal de los artículos 1969 y 1970.No debe olvidarse igualmente que el primer inciso del artículo1971, al igual que toda la norma en su conjunto, es interpretada en suexacto sentido, como aquella que contempla de manera específica lossupuestos del daño autorizado o del daño justificado, es decir, deaquellos casos en los cuales no hay responsabilidad civil por haberactuado el causante del daño justificadamente, según elordenamiento jurídico. El mismo que preceptúa que en los casos delegítima defensa, estado de necesidad, y ejercicio regular de underecho, no existe responsabilidad de ninguna clase, a pesar del dañocausado. Se limita de esta manera, el entendimiento y el supuesto deaplicación del artículo a regular los supuestos de daño autorizado ojustificado.3. HACIA UN CONCEPTO DE ANTIJURICIDADin embargo, para poder comprobar nuestra afirmación, esnecesario, examinar el concepto mismo de antijuricidad, habidacuenta que existe un planteamiento, con muchos adeptosactualmente, que señala que no es necesaria la antijuricidad, o que entodo caso, ésta debe reemplazarse por otro concepto como aquel delDaño injusto, siguiendo el ejemplo del Código Civil italiano de 1942.SDesde este planteamiento, que obviamente no compartimos, losartículos 1969 y 1970 serían perfectos, no existiendo ninguna necesidadde revisarlos o modificarlos. Lamentablemente en nuestro medio existen42
43. muchos que piensan que todo lo que proviene de la doctrina ylegislación italiana debe ser adaptado a nuestro sistema jurídico.Una manera muy sencilla y clara de abordar la noción deantijuricidad o ilicitud en la estructura de los hechos jurídicos ilícitosdentro del sistema de responsabilidad civil, es haciendo referencia a lossupuestos en los cuales resulta evidente la existencia de un supuesto deresponsabilidad civil extracontractual, por ser la conducta causante deldaño, una actividad contraria a Derecho, no por atentar contra elorden público, o las buenas costumbres como los patrones decomportamientos socialmente aceptados como válidos o legítimos,sino por contravenir una norma jurídica que prohibe expresa otácitamente dicha conducta.Así por ejemplo, con independencia de la vinculación entre lapretensión penal y la civil, y los problemas procesales que ello origina,resulta muy fácil de entender que en cualquier caso de una conductatipificada como delito, cuando se haya causado daño efectivamente,el autor del delito no sólo será responsable penalmente, sino tambiéncivilmente, siendo merecedor por ello, no sólo de una pena, sinotambién de una obligación de indemnizar a la víctima, impuesta por laley.En estos casos, la antijuricidad resulta evidente, por cuanto setrata del daño causado como consecuencia de una conductaprohibida, no permitida por el sistema jurídico y como tal ilícita oantijurídica. Sin embargo, ello no nos puede llevar a confundir laresponsabilidad penal con la responsabilidad civil. Lo que sucede esque en estos casos el problema de la necesidad de la antijuricidad seencuentra totalmente resuelto, por cuanto el hecho ilícito que haoriginado una responsabilidad civil por haber causado un daño, ha sidopreviamente valorado y calificado legalmente como Delito, es decir,previsto abstractamente en el supuesto de hecho de una normajurídica como una conducta prohibida o antijurídica que origina unaresponsabilidad penal. Obviamente, esta antijuricidad directa, quepodríamos calificar de ANTIJURICIDAD TIPICA, por estar prevista en lanorma jurídica, no sólo es resultado de una conducta tipificadalegalmente como un delito penal, sino que también puede resultar deuna conducta que no esté permitida, sin que la misma llegue a43
44. constituir un delito, por tratarse simplemente de una conducta nopermitida por el Derecho Privado.Esta aclaración resulta en nuestro concepto de fundamentalimportancia, por cuanto en nuestro medio existe el prejuicio, infundadoy generalizado, de que sólo es posible hablar de antijuricidad típica enlos casos de conductas delictivas, como si las únicas conductas queestuvieran prohibidas por el ordenamiento jurídico, fueran aquellastipificadas como delitos, olvidándose que existen muchas conductasprohibidas expresa o tácitamente por normas de derecho privado, sinninguna implicancia de orden penal y que son en esencia, y al igualque las otras, conductas perfectamente antijurídicas. La antijuricidadtípica o tipificada legalmente, que supone siempre una previsión enabstracto dentro del supuesto de hecho de una norma jurídica de unadeterminada conducta como prohibida o no permitida, no esúnicamente resultado de las normas que tipifican delitos, es decir,hechos ilícitos que originan una responsabilidad penal, sino también detodas las normas de derecho privado que directamente prohíbendeterminadas conductas.Debe pues desecharse la idea falsa y equivocada según lacual la antijuricidad típica es privativa del ámbito de laresponsabilidad penal. El concepto del tipo juega también un rolmuy importante en el ámbito del derecho privado.Así, por ejemplo, tenemos el caso del artículo 882 del CódigoCivil, que dispone expresamente que no se puede establecercontractualmente la prohibición de enajenar o gravar, salvo que la leylo permita, lo que significaría que la existencia de un pacto con dichocontenido sería justamente una conducta antijurídica, que en caso decausar daño a una de las partes, como consecuencia de su mismacelebración, daría lugar a un supuesto perfecto de responsabilidad civilextracontractual, dentro de la lógica de la actual regulación de nuestroCódigo Civil. Otro caso típico de conducta prohibida por normas queno tipifican delitos, es también el artículo 240 del Código Civil, que parael caso de los esponsales, dispone que si los mismos se han formalizado44
45. indubitablemente entre personas legalmente aptas para casarse ydejan de cumplirse por culpa exclusiva de uno de los prominentes,ocasionando con ello daños y perjuicios al otro, el autor de la rupturaestará obligado a indemnizarlos. Otros casos de prohibición expresa,entre los múltiples que encontramos en nuestra legislación yespecíficamente en nuestro Código Civil, lo constituyen los artículos 28,241, 242, 243, 381, 382, 538, 554, 662, 667, 678, 744, 745, 814, 934, 1066,1095, 1106, 111, 1113, 1132, 1221, 1249, 1290, 1366, 1629, 1668, 1775,1817, etc.En cualquiera de estos casos, resulta evidente, al igual que en losdos artículos anteriores, que cuando como consecuencia de laconducta prohibida se cause un daño a un tercero, nacerá a cargo delautor del daño la obligación legal de indemnizar por ser responsable,bien sea contractual o extracontractualmente.De esta manera, en estos casos estaremos frente asupuestos de hechos jurídicos ilícitos tipificados legalmente, quehan determinado un supuesto de responsabilidad civil, porhaberse causado a través de los mismos daños a terceros.En consecuencia, esperamos quede destruido de una vez portodas, el infundado y absurdo prejuicio, muy frecuentelamentablemente en nuestro medio, que sólo es posible hablar deresponsabilidad civil extracontractual cuando se trata de una conductatipificada como delito y como tal sancionada con una pena, porcuanto la antijuricidad puede ser consecuencia de una conductasancionada penal o civilmente.Esta absurda y totalmente equivocada opinión no sólodesconoce la total diferencia entre la responsabilidad penal y laresponsabilidad civil, sino que se basa sobre un concepto totalmentefalso de la noción de antijuricidad típica. En este sentido, resultabastante claro comprender el concepto de la antijuricidad típica, estoes, como de una conducta no permitida prevista específicamente en lanorma jurídica.45
46. Sin embargo, por razones que no llegamos a entender existetambién otro prejuicio, bastante generalizado en nuestro medio ytambién completamente infundado, en el sentido que de aceptarse elconcepto de la antijuricidad como requisito de la responsabilidad civil,estaríamos limitando el ámbito de aplicación de la misma únicamentea los casos de conductas prohibidas o no permitidas expresa otácitamente por las normas jurídicas. Según algunos, no se puedehablar de antijuricidad en el campo de la responsabilidad civil, pues seestaría confundiendo la responsabilidad civil con la responsabilidadpenal. Por lo tanto, según esta opinión equivocada, para evitar esaconfusión, es necesario prescindir del concepto de antijuricidad en elcampo de la responsabilidad civil, por tratarse de un conceptoprivativo de la responsabilidad penal.Este punto de vista completamente equivocado identificatipicidad con el concepto de antijuricidad, olvidándose queexisten conductas prohibidas, ya no específicamente sinotambién genéricamente, en cuyo caso estamos también frente aconductas antijurídicas, no típicas, pero si genéricas y por ellomismo atípicas.Realmente nos parece increíble que para algunos la antijuricidadsolamente pueda ser una tipificada legalmente, y en nuestra opiniónesa absurda posición es consecuencia de creer que sólo es posiblehablar de antijuricidad dentro de la lógica de la responsabilidad penal.En otras palabras, como en el campo de la responsabilidad penal seidentifica antijuricidad con tipicidad, algunos creen que el conceptode antijuricidad supone siempre la tipicidad. Y es por ello mismo que sinningún fundamento se atreven a decir que la antijuricidad no esaplicable al campo de la responsabilidad civil.4. LA ANTIJURIDICIDAD TIPICA Y LA ANTIJURICIDAD GENERICA46
47. En nuestra opinión, y tal como lo hemos anticipado, debehablarse de dos clases de antijuricidad: una típica, esto es,específicamente prevista por la norma jurídica, bien sea expresa otácitamente, y una atípica, vale decir prevista genéricamente por elordenamiento jurídico.Típica AtípicaExpresa TácitaDe esta forma, se amplía acertadamente el concepto de laantijuricidad, y se le proporciona al sistema de la responsabilidad civil lalógica adecuada para su buen funcionamiento en la realidad social,pues ya no será necesario establecer únicamente si la conducta estáprohibida expresa o tácitamente por alguna norma jurídica o unconjunto de las mismas, para poder hablar de un supuesto deresponsabilidad civil, sino que podremos saber a ciencia cierta, si debehaber o no responsabilidad civil extracontractual, en la medida en quese determine que se trata e una conducta prohibida genéricamentepor el ordenamiento jurídico.La importancia del tema es fundamental, pues, debido alinfundado prejuicio de identificar necesariamente antijuricidad contipicidad legal, se hace en nuestro medio muy difícil para losprofesionales y estudiantes de Derecho en general, saber, si en esoscasos de conductas no prohibidas específicamente, puede darse lugaro no a un supuesto de responsabilidad civil, con la consiguienteconfusión entre la responsabilidad penal y civil, cuyas lógicas,fundamentos y requisitos son completamente distintos, pues en elámbito civil lo que se persigue básicamente es reparar o resarcir losdaños ocasionados, mientras que en la responsabilidad penal elobjetivo fundamental es sancionar al autor del delito, haya habidodaño o no.47Antijuridicidad
48. En el ámbito de la responsabilidad contractual, que en nuestrosistema jurídico sería preferible denominar responsabilidad civilobligacional, dado que el contrato no es la única fuente voluntaria deobligaciones en nuestro Código Civil, si bien existe y está siemprepresente la antijuricidad como requisito fundamental del sistema, aligual que el concepto de daño, de relación de causalidad, de laimputabilidad y la culpabilidad, se trata siempre de una antijuricidadtípica, que puede consistir en un incumplimiento total, en uncumplimiento parcial, cumplimiento defectuoso o en un cumplimientotardío o moroso, ya que es únicamente en esos supuestos,debidamente previstos en las normas sobre inejecución deobligaciones, en que se puede hablar de responsabilidad civilcontractual, más propiamente de responsabilidad obligacional dentrode nuestro sistema jurídico.En otras palabras, según lo dispone expresamente elartículo 1321, norma fundamental en materia de responsabilidadobligacional, debidamente confirmado por otras normasincorporadas bajo el mismo título sobre inejecución deobligaciones tales como los artículos 1314, 1315, 1317, 1329, 1330 y1331, en materia de responsabilidad obligacional la antijuricidades siempre típica, pues en todas estas normas se hace siemprereferencia a la “inejecución de la obligación” aludiendo alincumplimiento total, al cumplimiento parcial, al cumplimientodefectuoso y al cumplimiento tardío o moroso, es decir, a lo quedoctrinariamente se conoce como incumplimiento absoluto(total, parcial y defectuoso) e incumplimiento relativo (tardío omoroso).En consecuencia, queda claro que sólo se puede hablar deresponsabilidad obligacional, cuando el deudor cause daño alacreedor como consecuencia inmediata y directa del incumplimientototal, parcial, tardío o defectuoso de la prestación a su cargo, en lamedida en que tal incumplimiento, en sus cuatro tipos le sea imputable48
49. por dolo, culpa grave o culpa leve. De esta manera, se hace evidenteel concepto de una antijuricidad estrictamente típica en el ámbito dela responsabilidad civil obligacional, llamada doctrinariamente“responsabilidad contractual”.Por ello mismo, el tema de la antijuricidad adquiere importanciafundamental en el ámbito de la responsabilidad extracontractual, pueses ahí en que se manifiesta en toda su amplitud la importancia y sobretodo la necesidad de establecer con claridad cuándo hayresponsabilidad civil, en los casos en que no exista una conductaprohibida expresa o tácitamente por una norma jurídica de maneraespecífica.Debe recordarse, que en este caso, y a diferencia del anterior, lasconductas que dan lugar a responsabilidad civil no estánexpresamente tipificadas y de manera taxativa en norma alguna bajoel título de la responsabilidad extracontractual, sino que las dos normascentrales, a saber, los artículos 1969 y 1970, se limitan a establecer quecuando se causa un daño a otro u otros hay lugar al resarcimientorespectivo. Tan no están tipificadas las conductas que pueden darlugar a responsabilidad extracontractual, que el artículo 1985 exige enforma expresa una relación de causalidad adecuada, haciendoreferencia directa a una teoría sobre la relación de causalidad, que afin de establecer cuándo hay responsabilidad o no, dispone que debetratarse de una conducta capaz de causar un determinado tipo dedaño, en consideración a la experiencia cotidiana y al normaldesenvolvimiento de los acontecimientos. Como resulta evidente, si eneste caso las conductas fueran siempre típicas, no habría necesidad deacudir a una teoría que distingue y discrimina, entre las múltiplesconductas del hombre, cuáles pueden dar origen a unaresponsabilidad y cuáles no.La diferencia resulta clarísima, si se observa que en el ámbitoobligacional, la responsabilidad nace del incumplimiento de unaobligación por parte del deudor, lo cual implica siemprenecesariamente la existencia previa del vínculo obligacional, el mismoque sólo se puede incumplir absoluta o relativamente, mientras que enel campo extracontractual la responsabilidad nace de una conductaque, simplemente, causa daño, razón por la cual se hace imperiosoestablecer que conductas pueden dar lugar o no a dicha49
50. responsabilidad civil, sobre todo si en este caso no es necesaria laexistencia previa de un vínculo obligacional.En nuestro concepto, la antijuricidad atípica o genérica no sólo esun concepto que se impone por la misma lógica del sistema, que noexige un vínculo obligacional previo entre los sujetos, sino por la mismanecesidad de reparar o indemnizar daños que sean consecuencia decualquier conducta, aún cuando la misma no se encuentre prohibidaexpresa o tácitamente por norma jurídica.La antijuricidad atípica o genérica es justamente lo quecaracteriza la responsabilidad civil, y que permite diferenciarlanítidamente de la responsabilidad penal.La única manera de establecer cuándo una conducta estáprohibida genéricamente, es en nuestra opinión, acudiendo al artículoV del título preliminar del Código Civil, y adicionalmente al criterio devaloración social en una determinada sociedad y en un momentohistórico determinado.Con relación al artículo V del título preliminar, aún cuando elmismo hace referencia directa al concepto de la nulidad virtual enexpresa concordancia con el inciso 8 del artículo 219, por cuantodispone expresamente que es nulo el acto jurídico contrario a las leyesque interesan al orden público o a las buenas costumbres, en nuestraopinión esta norma de carácter principista y genérico nos permitededucir que el concepto de antijuricidad o ilicitud no sólo es típico en elámbito del Derecho privado, sino también genérico o atípico. Más aún,en nuestra opinión este artículo V es la norma fundamental queconsagra la noción de ilicitud o antijuricidad en el derecho privado.Antijuricidad que en el Derecho Privado no sólo tiene relevancia en elcampo de la ineficacia de los actos jurídicos y contratos, sino tambiénen el campo de la responsabilidad civil. Dicho de otro modo, es enbase a esta norma genérica, que se puede afirmar con toda seguridadque existe una antijuricidad atípica. La explicación es la siguiente: si50
51. bien es cierto que la norma tiene como propósito directo, el sancionarcon nulidad a los actos jurídicos cuyo contenido sea contrario al ordenpúblico o a las buenas costumbres, la razón de ser de esta nulidad, quehemos calificado de virtual o tácita, radica precisamente en que seprivan de efectos jurídicos a los actos jurídicos cuyo contenido esilegítimo, ilícito, justamente por ser contrario al orden público o a lasbuenas costumbres, ya que el ordenamiento jurídico considera que nomerecen la tutela legal y por ende el producir efectos jurídicos todosaquellos comportamientos voluntarios del hombre que sean ilícitos porcontravenir el orden público o las buenas costumbres.En otras palabras, la razón de ser de la nulidad, genérica porcierto, es el que se trata de actos jurídicos cuyo contenido o finalidades ilícita, por no estar en concordancia con los principios fundamentalesque conforman el orden público, o las reglas de convivencia socialaceptadas por todos los miembros de una comunidad en un momentohistórico determinado que conforman lo que legalmente se denominan“buenas costumbres”. Tal es la importancia del tema sobre la ilicitud oantijuricidad en el ámbito del acto jurídico y por ende de los contratos,que el legislador ha decidido privarlos de eficacia jurídica dentro deuna norma ubicada en el título preliminar del Código Civil, vale decir ensu puerta de entrada, en el entendimiento de los comportamientosilícitos no merecen la tutela y el amparo legal, precisamente por noestar de acuerdo con lo que se busca en una determinada sociedad.No se olvide que los actos jurídicos y los contratos se caracterizan entreotros aspectos, por tratarse de hechos jurídicos voluntarios lícitosconformados por una o más declaraciones de voluntad productoras deefectos jurídicos. En tal sentido, es deber fundamental del sistemajurídico establecer que el acto jurídico será nulo cuando su contenidosea ilícito, por atentar contra las normas imperativas, el orden publico olas buenas costumbres. Si la licitud es uno de los aspectosfundamentales de la estructura de los actos jurídicos y contratos, nocabe duda que será necesario señalar que los mismos serán nuloscuando su contenido sea ilícito. Es pues deber fundamental del sistemajurídico establecer normativamente la ineficacia estructural de los actosjurídicos cuyo contenido sea ilícito.Pues bien, de la misma norma se desprende la intenciónnormativa de establecer en una norma genérica el concepto privadode ilicitud o antijuricidad, pues si bien es cierto que una conducta ilícita51
52. no podrá nunca producir efectos jurídicos queridos o deseados por lossujetos, con mayor razón se puede afirmar, sin dudas de ninguna clase,que cuando se cause daño por intermedio de una conducta queatente contra el orden público o las buenas costumbres, existirá onacerá en el mundo del Derecho la obligación legal de indemnizar acargo del autor de esta conducta, sin que sea necesario precisar si laconducta se encuentra o no específicamente prohibida o sancionadapor una norma jurídica determinada. En otros términos, mediante unanorma dirigida a sancionar con nulidad los actos jurídicos concontenido ilícito, el ordenamiento jurídico peruano de manera indirectaestá consagrando un concepto genérico de antijuricidad o ilicitud,aplicable por cierto a la responsabilidad civil extracontractual, no así ala contractual u obligacional, por las razones explicadasprecedentemente. Concepto genérico de ilicitud que le da contenidopropio a los artículos 1969 y1970, en concordancia obviamente con elartículo 1971, comentado también anteriormente.En consecuencia, no sólo se debe hablar de responsabilidad civilextracontractual, cuando se haya causado daño mediante conductasprohibidas por normas jurídicas específicas, con contenido penal o sinél, sino también en todos los demás casos en los cuales la conducta,aún cuando no esté prevista específicamente en una norma jurídica,por sí misma sea contraria a derecho o antijurídica por contravenir elorden público o las buenas costumbres. Si este razonamiento se hacesin problemas para el caso de los actos jurídicos decretando su nulidad,con mayor razón para el caso del resarcimiento de daños en laresponsabilidad extracontractual. Sobre todo si se tiene en cuenta quela antijuricidad es uno de los aspectos estructurales de todos los hechosjurídicos ilícitos. No debe tampoco olvidarse que el concepto de laatipicidad no sólo se presenta en materia de nulidad y deresponsabilidad civil, sino también en materia de figuras contractuales,tratándose pues de un noción propia del derecho privado, a diferenciade la responsabilidad penal, en cuyo caso la responsabilidad siemprees típica. No debe olvidarse que así como existen figuras de contratostípicos o tipificados legalmente, existen también los denominadoscontratos atípicos, que son todos aquellos que se celebran por laexclusiva creación de la voluntad de las partes contratantes.Sería inimaginable, por cierto, un sistema jurídico deresponsabilidad civil extracontractual, en el cual sólo se pudieran52
53. indemnizar daños causados por conductas típicamente ilícitas oantijurídicas, pues un sistema de dicha naturaleza no cumpliría sufunción fundamental, cual es la de reparar a las víctimas de los dañosque otros les hubieren causado en su vida de relación dentro de unadeterminada sociedad.El principio de legalidad en el derecho privado no sesustenta en el concepto de la tipicidad legal, como sucede en elderecho público. De esta manera, así como existen contratosatípicos, existen también hechos jurídicos ilícitos atípicos. En elcampo de la responsabilidad penal por el contrario el principiode legalidad se construye sobre la noción de tipicidad, razón porla cual la antijuricidad penal siempre es una tipificadalegalmente.Tampoco debe olvidarse que además de esta ilicitud genéricadel artículo V del título preliminar, la antijuricidad también puede ser elresultado, no de una conducta que atente contra el orden público o lasbuenas costumbres, sino de un comportamiento que sea consideradosocialmente como no permitido.No debe olvidarse que la responsabilidad civil se aplica a laconducta de los hombres en su vida de relación en una determinadasociedad, y que la sociedad, al igual que su sistema jurídico, establecetambién patrones de conducta, los cuales no se agotan con elconcepto de buenas costumbres.En conclusión, desde nuestro punto de vista, la antijuricidad esuna noción fundamental, de la cual no se puede prescindir en elsistema de la responsabilidad civil, contractual o extracontractual,menos aún podría reemplazarse por la noción más genérica aún deldaño injusto, que fue construida en la doctrina italiana sobre la base delo dispuesto en el Código Civil italiano, y cuyo significado está referidodirectamente a la noción de antijuricidad atípica o genérica quehemos desarrollado. En la medida que el Código Civil peruano no hacereferencia en absoluto al concepto del daño injustamente sufrido, no es53
54. necesario hacer referencia a esta noción, consagrada legalmente enel sistema jurídico italiano. Basta con construir y deducir nuestra nociónde antijuricidad o ilicitud, con las normas que encontramos en nuestrosistema jurídico, llegando a la noción de antijuricidad atípica ogenérica. De esta forma se le concede al sistema de responsabilidadcivil peruano la medida exacta de su importancia, diferenciándoloperfectamente del sistema de la responsabilidad penal, sin copiarconceptos y leyes extranjeras, y sobre la base de una interpretaciónintegral y sistemática de nuestras propias normas jurídicas.La antijuricidad es pues uno de los aspectos fundamentalesde la estructura de los hechos jurídicos ilícitos que originan unaresponsabilidad civil en el sistema jurídico nacional, que seimpone por la propia fuerza de la naturaleza jurídica de losmismos hechos jurídicos ilícitos y por la interpretación sistemáticade nuestras normas jurídicas.54
55. AUTOEVALUACIONResponda las siguientes preguntas luego de haber concluido elestudio del etercer capítulo. Luego, encontrará al final del material laClave de Respuestas, la misma que le indicará los criterios generalescon que debieron abordarse cada una de las preguntas.55¿Cuál es la diferencia entre laantijuricidad típica y laatípica?¿Cuándo se habla deresponsabilidad civilextracontractual?¿Cuál sería la noción de hechoilícito en el sistema peruanode responsabilidad civilextracontractual?¿Cuál es el significado deinjusticia del daño?
56. CAPITULOEL DAÑOCAUSADOEn este capítulo analizaremos todo lo relacionado al dañocausado tanto en la responsabilidad civil contractual comoextracontractual.Más específicamente abarcaremos las categorías del dañopatrimonial en la figura del daño moral como el de daño ala persona.Finalmente, abordaremos el tema de la indemnización pordaño y en especial, por daño en caso de muerte.564
57. 1. EL DAÑO CAUSADO COMO ASPECTO OBJETIVOFUNDAMENTAL DE LA ESTRUCTURA DE LOS HECHOSJURÍDICOS ILÍCITOS QUE ORIGINAN UNA RESPONSABILIDADCIVILomo ya lo hemos comentado un aspecto fundamental de laestructura de los hechos jurídicos ilícitos que originanresponsabilidad civil sin lugar a dudas es el aspecto objetivo deldaño causado, pues solamente cuando se ha causado un daño seconfigura jurídicamente un supuesto de responsabilidad civil. En esesentido, se produce como efecto jurídico, el nacimiento de laobligación legal de indemnizar, bien se trate del ámbito contractual oextracontractual, ya que en caso contrario no existirá ningún sustentopara el nacimiento de dicha obligación legal de indemnizar.CComo es evidente, en el caso de la responsabilidad civilextracontractual el daño debe ser consecuencia del incumplimientodel deber jurídico genérico de no causar daño a otro, mientras que enel campo contractual el mismo deberá ser consecuencia delincumplimiento de una obligación previamente pactada entre laspartes.DañoResponsabilidad Civil Responsabilidad CivilExtracontractual ContractualIncumplimiento de Incumplimiento dedeber jurídico obligaciónpreviamentepactadaSin embargo, en ambos casos el aspecto fundamental de laresponsabilidad civil es el que se haya causado un daño, que deberáser indemnizado. De no haber daño, no se configura un supuesto de57
58. hecho jurídico ilícito, contractual o extracontractual y por ende no seconfigura un supuesto de responsabilidad civil, por más que exista unaconducta antijurídica o ilícita.El objetivo de los sistemas de responsabilidad civil no es elsancionar las conductas antijurídicas, sino el que se indemnizenlos daños causados.Tal es la importancia del daño causado en los sistemas deresponsabilidad civil que un sector de la doctrina moderna hapropuesto cambiar la denominación de “Responsabilidad Civil” por lade “Derecho de Daños”. Sin embargo, nosotros pensamos que lacuestión de la denominación del sistema, aún cuando tieneimportancia, es un aspecto secundario. Más aún, nos parece másadecuado seguir hablando de responsabilidad civil, por tratarse,pensamos, de una denominación legitimada por la tradición jurídicalocal y también por nuestra jurisprudencia. Pues bien, no debe olvidarseque en el campo de la responsabilidad civil lo que se busca esindemnizar los daños causados a fin de resarcir a las víctimas, mientrasque en el ámbito de la responsabilidad penal el objetivo central essancionar a los autores de conductas ilícitas o antijurídicas. El objetivode la responsabilidad penal es pues la represión de los hechos jurídicosilícitos tipificados legalmente como DELITOS, sancionando a sus autores,mientras que el objetivo de la responsabilidad civil es indemnizar losdaños causados consecuencia de los hechos jurídicos ilícitos típicos oatípicos. En tal sentido, puede haber delito sin daño, mientras que nopuede haber hecho jurídico ilícito que origina responsabilidad civil sindaño.En los sistemas de responsabilidad civil lo fundamental espues la reparación de los daños causados a las víctimas, bien setrate del ámbito contractual o extracontractual.58
59. Tampoco debe olvidarse que en el campo de la responsabilidadcivil, desde nuestro punto de vista, en vez de hablarse simplemente dedaños, sería más conveniente hablarse de daños jurídicamenteindemnizables, por cuanto los daños para originar una responsabilidadcivil deben ser producto de una conducta antijurídica o ilícita, según lohemos visto en el capítulo dedicado al tema de la antijuricidad, ya quetodos los daños que sean consecuencia de conductas permitidas por laley, por ser realizadas en el ejercicio regular de un derecho, legítimadefensa o estado de necesidad, no originan una responsabilidad civil,justamente por tratarse de daños consecuencia de conductasajustadas al sistema jurídico. Por ello en el presente material utilizaremosindistintamente los dos términos, pero cuando hagamos usoúnicamente del término daño, lo haremos siempre con el significado dedaño jurídicamente indemnizable.Ahora bien, se han propuesto en la doctrina muchas definicioneso intentos de definir el daño que origina una responsabilidad civil. Sinembargo, la fórmula más exacta nos parece aquella que define eldaño jurídicamente indemnizable como toda lesión a un interésjurídicamente protegido, bien se trate de un derecho patrimonial oextrapatrimonial. En tal sentido, los daños pueden ser patrimoniales oextrapatrimoniales. Serán daños patrimoniales las lesiones a losderechos patrimoniales y serán daños extrapatrimoniales las lesiones alos derechos de dicha naturaleza, como en el caso específico de lossentimientos considerados socialmente dignos o legítimos y por endemerecedores de la tutela legal, cuya lesión origina un supuesto dedaño moral. Del mismo modo, las lesiones a la integridad física de laspersonas, a su integridad psicológica y a sus proyectos de vida, originansupuestos de daños extrapatrimoniales, por tratarse de interesesjurídicamente protegidos, reconocidos como derechosextrapatrimoniales.2. LAS CATEGORÍAS DE DAÑO PATRIMONIALn la doctrina existe unanimidad en que existen dos categorías dedaño patrimonial, que son de aplicación tanto al campocontractual como extracontractual: el daño emergente y el lucrocesante. Se entiende por daño emergente la pérdida patrimonialefectivamente sufrida y por lucro cesante la renta o ganancia frustradao dejada de percibir.E59