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Timestamp: 2018-12-19 07:20:02
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Matched Legal Cases: ['artículo 14', 'artículo 13', 'artículo 18', 'artículo 4', 'artículo 13', 'artículo 13', 'artículo 40', 'artículo 43']

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Posted on noviembre 21, 2014 Actualizado enn noviembre 20, 2014
Por Emilio Soriano Arroquia (@emsoriano3) Abogado & Técnico Superior en P.R.L.
Una de las medidas más extremas que prevé la normativa de prevención de riesgos laborales es la paralización de las actividades en caso de concurrir en el desarrollo de las mismas un riesgo grave e inminente para la salud y seguridad de los trabajadores. Esta medida in extremis debe ser analizada desde distintos enfoques: a quiénes compete adoptar estas medidas, qué debe entenderse por riesgo grave e inminente, requisitos materiales y formales, levantamiento y consecuencias empresariales cuando dichas circunstancias concurran.
1.- ¿Quién puede paralizar?
– El empresario. Cuando los trabajadores estén o puedan estar expuestos a un riesgo grave e inminente con ocasión de su trabajo el empresario estará obligado, como consecuencia del deber de protección de los trabajadores a su servicio que consagra el artículo 14 de la LPRL, a adoptar las medidas y dar las instrucciones necesarias para que, en caso de peligro grave, inminente e inevitable, los trabajadores puedan interrumpir su actividad y, si fuera necesario, abandonar de inmediato el lugar de trabajo, sin que pueda exigirse a estos que reanuden su actividad mientras persista el peligro, salvo excepción debidamente justificada por razones de seguridad y determinada reglamentariamente (art. 21.1 LPRL).
– Los representantes de los trabajadores. En defecto de la obligación empresarial de ordenar la paralización de las tareas que impliquen riesgo grave e inminente, la misma LPRL autoriza a los representantes de los trabajadores a efectuar la paralización de las actividades de aquellos trabajadores afectados por los riesgos a través del acuerdo de la mayoría de sus miembros, debiendo ser este comunicado de inmediato a la empresa y a la autoridad laboral, la cual, en el plazo de veinticuatro horas, anulará o ratificará la paralización acordada (art.21.3 LPRL). Son, por tanto, los Delegados de Prevención, representantes especializados en la materia preventiva y, en su defecto, el Comité de Empresa o Delegados de Personal a los que les corresponde una labor de vigilancia y control sobre el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales (36.1.d. LPRL), así como, requerir a la empresa para que adopte las medidas preventivas necesarias y, en caso de omisión por la misma, requerir la actuación de la ITSS vía art. 40 de la LPRL.
– Los trabajadores afectados. El trabajador tendrá derecho a interrumpir su actividad y abandonar el lugar de trabajo, en caso necesario, cuando considere que dicha actividad entraña un riesgo grave e inminente para su vida o su salud (art. 21.2 LPRL).
– La Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Especial mención merece la actuación de la ITSS en aquellos casos en los que como consecuencia de su actividad inspectora compruebe la existencia de este tipo de riesgo. La facultad de ordenar la paralización inmediata de aquellos trabajos que pudieran constituir un peligro inminente para la salud de los trabajadores es una competencia típica y tradicional de la la Inspección de Trabajo, explícitamente reconocida en los Convenios de la OIT (artículo 13.2b del Convenio 81, artículo 18.2b del Convenio 129), recogida expresamente en la normativa de prevención de riesgos laborales (art. 9.1.f y 44 de la LPRL), de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (art. 7.10 de la Ley 42/1997 de 14 de noviembre, Ordenadora de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y en el art. 11.3 del Reglamento sobre procedimiento para la imposición de sanciones por infracciones en el Orden Social y para los expedientes liquidatorios de cuotas de la Seguridad Social, aprobado mediante RD 928/1998, de 14 de mayo), incluso en la normativa de Seguridad Social (art. 188 de la LGSS de 1974, no afectado por la disposición derogatoria del Texto Refundido de la LGSS, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio.
A pesar de que la LPRL regula esta medida en su Capítulo VII “Responsabilidades y Sanciones”, no se trata de una medida propiamente sancionadora, sino de naturaleza cautelar y preventiva, ya que lo que se persigue con la misma no es tanto la exigencia de una responsabilidad por la comisión de una infracción, sino preservar la integridad física, la salud o la vida de los trabajadores de la manera más urgente y eficaz posible, haciendo cesar de modo inmediato la causa de exposición del riesgo. No obstante, es innegable que, a pesar de que la paralización de trabajos no tiene carácter sancionador sí que concurre con infracciones calificadas como muy graves en la LISOS y puede comportar graves efectos económicos para la empresa que se ve obligada a paralizar la actividad.
2.- ¿Qué se entiende por riesgo grave e inminente?
El artículo 4.4 de la LPRL define este como “…aquel que resulte probable racionalmente que se materialice en un futuro inmediato y pueda suponer un daño grave para la salud de los trabajadores”. A través de esta definición puede conocerse qué debe entenderse por la inminencia del riesgo, aquel que es probable racionalmente que se materialice en un futuro inmediato, pero no queda claro lo que debe entenderse respecto de la gravedad del mismo. Es el Criterio Operativo nº 81/2009 de la Dirección General de la ITSS el que ha dado luz a este concepto, sin perjuicio de que siga existiendo en esta materia un amplio margen para la libre apreciación personal del Inspector actuante, señalando que sea grave implica que existan probabilidades altas de que el accidente o la enfermedad ocurra y que se derive del mismo una grave lesión para los trabajadores, e inminente implica que el riesgo constituya una amenaza temporal para el trabajador expuesto cuya materialización se muestra inmediata o próxima.
Así, para que estemos ante un riesgo grave e inminente, no sólo tenemos que estar ante un incumplimiento de la normativa de prevención, sino que han de concurrir además dos circunstancias:
1. Que como consecuencia del incumplimiento empresarial a la normativa de prevención, se haya creado una situación de riesgo de la que se pueda derivar, en condiciones normales de realización del trabajo o tarea, una lesión para el trabajador, de modo que la no producción el accidente se deba al azar, a la pericia del trabajador u otras causas análogas.
2. Que existan probabilidades altas de que, en las circunstancias anteriores, la lesión que se pueda producir deba ser calificada como grave para la salud o integridad física del trabajador o trabajadores expuestos.
3.- Requisitos de la paralización.
3.1.- Requisitos materiales:
a) Inobservancia de la normativa de prevención de riesgos laborales.
El riesgo grave e inminente debe ser la consecuencia de un incumplimiento a la normativa de prevención de riesgos laborales, entiendo por esto, las acciones u omisiones de los diferentes sujetos responsables que no observen las normas legales, reglamentarias y las cláusulas normativas de los convenios colectivos en materia de seguridad y salud en el trabajo.
b) Riesgo grave e inminente.
Nos remitimos a lo comentado anteriormente.
c) Valoración de las circunstancias concurrentes.
Será el Inspector, en base a los criterios de capacidad técnica e imparcialidad, el que ha de establecer en cada caso concreto si concurre una situación de riesgo grave e inminente.
d) Proporcionalidad y mesura en su aplicación.
La paralización debe ceñirse exclusivamente a aquellas tareas que sean generadoras de un riesgo grava e inminente, sin que de esto derive para la empresa un perjuicio económico superior al que debiera soportar por la paralización de determinadas parcelas de su actividad que genere el mencionado riesgo.
3.2.- Requisitos formales:
a) Notificación a la empresa.
Ordenada la paralización, la ITSS lo pondrá en conocimiento de la empresa para que esta de traslado al Comité de Seguridad y Salud, Delegados de Prevención, o en su caso, a los representantes del personal. La notificación se efectuará por escrito mediante notificación formal o mediante diligencia en el Libro de Visitas de la ITSS, debiendo tener tal comunicación los datos suficientes para la determinación de la causa, alcance y condiciones de la medida, así como los necesarios para el ejercicio del derecho a impugnarla (art.11.3 del RD 928/1998 y Resolución de 11 de abril de 2005 sobre Libro de Visitas de la ITSS).
Debe ser lo suficientemente amplia, detallada y pormenorizada para su debido conocimiento por el empresario y posterior defensa, de tal forma que haga constancia de la normativa infringida, ya que de lo contrario podría producirse indefensión de la empresa afectada, lo que podría ser motivo de anulación de la orden de paralización. Será necesario además establecer un juicio a la vista de las circunstancias concurrentes en el caso de los motivos por los que se aprecia un riesgo grave e inminente. (Sentencia 620/2003, de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJ de Madrid).
c) Traslado a la Autoridad laboral de la decisión de forma inmediata. Para ello se tendrá en cuenta el plazo concedido a la empresa para presentar recurso contra la orden (24 horas) momento a partir del cual se inicia el de la Autoridad laboral para resolver.
4.- Levantamiento de la orden de paralización.
Sin perjuicio de la facultad empresarial de impugnar la orden de paralización ordenada por la ITSS en plazo de 24 horas ante la Autoridad Laboral, esta deberá ejecutarla desde el mismo momento de la notificación, pero quién puede levantar esta orden:
– La ITSS mediante la comunicación oportuna a la empresa cuando, a su juicio, se hayan subsanado las causas que provocaban la existencia de los riesgos.
– La empresa, tan pronto como se subsanen las causas que la motivaron, debiendo comunicarlo inmediatamente a la ITSS.
Sin perjuicio de lo señalado, debemos tener en cuenta que en el ámbito de las Administraciones Públicas existen peculiaridades en cuanto a la paralización de actividades por parte de la ITSS, regulándose la misma por una disposición específica, el Real Decreto 707/2002, de 19 de julio, por el que se establece el Reglamento sobre procedimiento administrativo especial de actuación de la ITSS para la imposición de medidas correctoras en materia de prevención de riesgos laborales en el ámbito de la Administración General del Estado. En este caso, si la ITSS comprobara la existencia de riesgo grave e inminente ordenará la paralización, que será ejecutiva, debiendo inmediatamente comunicarla al Delegado del Gobierno o, en su caso, a la Autoridad Central de la Inspección, correspondiéndoles a estos órganos la facultad de mantener o levantar la medida ordenada en virtud de la concurrencia o no de circunstancias de tal naturaleza.
5.- ¿Concurre con la medida de paralización acta de infracción?
El criterio general es que ante la paralización ordenada por la ITTS concurre la extensión por el funcionario actuante de acta de infracción como consecuencia del incumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales que ha provocado la misma. A pesar de esto, existen determinados supuestos en los que la paralización no llevará aparejado el inicio de un procedimiento sancionador, puesto que para iniciar el correspondiente expediente sancionador el inspector que proponga la sanción deberá incluir como elemento necesario en el acta de infracción la concurrencia de culpa del sujeto supuestamente infractor, aunque fuera a título de mera negligencia. De esta forma, como ejemplos, no procedería la extensión de acta de infracción en concurrencia con la paralización en los siguientes casos:
– Cuando como consecuencia de la visita efectuada por la ITSS para la investigación de un accidente de trabajo se haya acordado la paralización con carácter preventivo y no se conocieran las causas del mismo y, una vez efectuadas las averiguaciones oportunas, se concluya que no existe infracción en relación a la causa del accidente; por ejemplo, por tratarse de un hecho fortuito.
– Cuando el riesgo se genere por terceros ajenos a la empresa y al centro de trabajo, siempre que el empresario para el que presta servicios el trabajador que ha sufrido el riesgo haya cumplido con sus obligaciones.
– Cuando el Inspector constate que el riesgo grave e inminente existente y que aconsejaba la paralización de actividades, tras las averiguaciones formales oportunas, así como entrevistas realizadas al trabajador, empresario y al resto de compañeros de este, es debido a la actitud imprudente del trabajador, asumiendo un riesgo innecesario, haciendo caso omiso a las indicaciones impartidas, o bien realizara de forma consciente un trabajo prohibido para él, salvo que esta conducta imprudente hubiera sido tolerada por la empresa.
– Cuando se compruebe con posterioridad a la visita que la empresa ha obrado con la diligencia debida, de tal forma que ha evaluado correctamente el riesgo, ha impartido la formación suficiente y adecuada en función del trabajo a desarrollar, ha dado las instrucciones precisas, ha adoptado las medidas de protección colectiva preceptivas, quedando constancia documental y efectiva de que ha puesto a disposición y ha velado por el uso de los medios de protección individual.
– Cuando con posterioridad a la paralización se presenten al inspector actuante informes técnicos que, a su juicio, desvirtúen la presunción de gravedad e inminencia o incluso la propia existencia del riesgo que determinó la paralización, en cuyo caso se procederá a levantar inmediatamente la medida preventiva.
6.- Consecuencias de la paralización.
Sin perjuicio de los supuestos específicos comentados en el anterior punto, el criterio general es que la paralización vaya acompañada de una medida sancionadora propuesta en acta de infracción efectuada por el propio inspector que ordenó la primera. Así, siempre que se levante un acta de infracción por la inobservancia de la normativa que motivó la paralización, la infracción de dicha acta deberá calificarse como muy grave; debiendo incluirse, bien en el tipo del artículo 13.10 del TRLISOS (“No adoptar cualquiera otras medidas preventivas aplicables a las condiciones de trabajo en ejecución de la normativa sobre prevención de riesgos laborales de las que se derive un riesgo grave e inminente para la seguridad y salud de los trabajadores”), o bien en cualquiera de las conductas específicas a las que se refiere el resto de apartados del artículo 13 para el resto de infracciones muy graves.
A pesar de lo expuesto, se ha venido siguiendo un criterio distinto por parte de las Inspecciones Provinciales de levantar en estos casos actas de infracción calificadas como graves y no como muy graves muy posiblemente debido a las cantidades económicas tan cuantiosa que establece el art. 40.2 del Texto Refundido de la LISOS en materia de prevención de riesgos laborales que pueden incluso hacer pensar en la imposibilidad de continuar la actividad empresarial ante sanciones de este tipo por parte de la Inspección y más aún en esta época en la que la economía empresarial no es ni mucho menos boyante, las cuales pueden llegar hasta los 819.780 euros en su grado máximo.
7.- Consecuencia de la inobservancia de la orden de paralización.
En este sentido, el TRLISOS es claro, su art. 13.3 establece como infracción muy grave “No paralizar ni suspender de forma inmediata, a requerimiento de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, los trabajos que se realicen sin observar la normativa sobre prevención de riesgos laborales y que, a juicio de la Inspección, implique la existencia de un riesgo grave e inminente para seguridad y salud de los trabajadores, o reanudar los trabajos sin haber subsanado previamente las causas que motivaron la paralización”. De esta forma, se equipara en la LISOS la constatación con carácter general de una infracción sobre prevención de riesgos laborales cuando exista un riesgo grave e inminente para los trabajadores (apartado 10), al incumplimiento por parte del empresario de la orden de paralización (apartado 3).
El Valor de la Seguridad en el Trabajo
Posted on junio 20, 2014 Actualizado enn junio 16, 2014
Por Jorge García Barcenilla @GIORGIOBARCE (Delegado de prevención de CC.OO.) Residencia para Mayores “Doctor González Bueno”
La Seguridad y Salud Laboral persigue la aplicación de las medidas correspondientes y necesarias para prevenir los riesgos derivados del trabajo.
La Constitución española ya nos remite en su artículo 40.2 a los Poderes Públicos, el velar por la seguridad e higiene en nuestros puestos de trabajo y reconoce en su artículo 43, el derecho de todos los trabajadores a la protección de la salud, atribuyendo a los Poderes Públicos, la competencia de organizar y tutelar la salud pública a través de las medidas preventivas y las prestaciones y los servicios necesarios.
Por este motivo, es un derecho, pero a la vez un deber del trabajador y el empresario, el estar alerta en todo momento de las irregularidades y problemas que puedan producirse en nuestro puesto de trabajo.
De un tiempo a esta parte la seguridad y salud, se ha visto reforzada y tiene la importancia que esta merece. Hace años, esta materia estaba considerada como algo menor y en muchos de los casos, se hacía caso omiso a los problemas que pudieran surgir por motivos de nuestros puestos de trabajo.
A día de hoy, aunque ha adquirido la importancia que esta materia requiere, no podemos flaquear en su seguimiento, porque de ello dependen miles de trabajadores.
Mi labor como delegado de prevención en la “Residencia para Mayores Doctor Gonzalez Bueno”, un centro socio-sanitario de la comunidad de Madrid, tiene como objetivo que mis compañeras y compañeros, trabajen en un ámbito de seguridad y salud lo más propicio posible.
Dado nuestro trabajo con residentes, personas mayores, en una amplia mayoría dependientes, nuestra labor conlleva, en muchos de los casos, un esfuerzo físico considerable, unido en muchas ocasiones y cada vez más frecuentemente a un cansancio mental debido a la situación de estos usuarios.
Hace poco más de dos meses, el día 28 de abril celebrábamos el Día Internacional de la Seguridad y Salud en el trabajo. Es un día de recuerdo, recuerdo a los trabajadores que han perdido su salud y su vida como consecuencia de algún accidente laboral o de alguna enfermedad profesional y un momento para reflexionar sobre el camino recorrido y el camino que nos queda por recorrer en materia de PRL.
En el año 2013, en la comunidad de Madrid fallecieron 74 trabajadores y trabajadoras, 311 han sufrido un accidente grave y 74.295 han tenido un accidente leve. Sin contar con las grandes olvidadas como son las enfermedades profesionales, en 2013 en Madrid se declararon 1.251.
Los tiempos de crisis como es éste, suelen llevar recortes a su lado. La seguridad y salud no iba a ser menos. Se está recortando en formación para el trabajador, equipos, materiales, etc. No olvidemos que puede que alguno de estos recortes puede costar la vida a algún trabajador o trabajadora. La formación en PRL es importantísima, es fundamental que el trabajador sepa en todo momento qué debe hacer ante una situación de peligro, que medidas preventivas pueden utilizarse, a quien llamar, etc.
Como dije al principio, la empresa tiene una labor fundamental en la seguridad y salud laboral de sus empleados, trabajando desde la formación e información y proporcionando las herramientas necesarias para que el trabajador acometa su jornada laboral con el menor riesgo posible, recordando que la PRL abarca también los riesgos psicosociales, tan importantes de prevenir siempre, pero especialmente cuando se trabaja con personas dependientes.
Esperemos que en años venideros entre todos consigamos que tanto las enfermedades profesionales, como los accidentes y mortalidad laborales, no sean una noticia. Es un reto que empresa y trabajador tenemos que conseguir.
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¿Te conoce tu Jefe? Y tú ¿Le conoces a él?
Por Miriam Pascual @MiriPasCubo Licenciada en CC. Químicas y Técnico Superior de PRL
En días pasados, haciendo zapping, me llamó la atención, uno de esos programas americanos, tan habituales últimamente en la televisión.
El argumento del programa era muy simple, el Presidente de una Compañía se hace pasar por un trabajador más durante una semana, infiltrándose en la plantilla de sus trabajadores para poder conocer de primera mano los pensamientos y opiniones de éstos respecto a la Compañía.
Hasta aquí todo marchaba razonablemente bien, lo único que se me ocurrió pensar fue “estos americanos están locos, hacen realitys de todo, ya no saben que inventar”.
Pero a medida que el programa avanzaba, fue captando mi atención, llegando al momento en el que El Jefe va a desvelar a los trabajadores quien es realmente. ¿Qué creéis que paso? Lo normal, el Jefe les comunica uno a uno quien es realmente, ellos se sorprenden e incluso se avergüenzan por lo que le ha dicho o han hecho mientras pensaban que era un trabajador más, el Jefe les concede ayudas, pequeñas subidas de sueldo, etc… en resumen, lo que todos esperábamos que pasara.
Pero lo que realmente llamó mi atención, y que me llevó a pensar, fue el comentario que le hizo el Jefe al último trabajador con el que se entrevistó, “Te doy las gracias por todo lo que me has enseñado, no sólo como trabajador sino también como persona”, y fue este comentario el que me dio pie a reflexionar, como Técnico de Prevención, en un nuevo enfoque sobre los factores y los riesgos psicosociales que se dan en las empresas.
Hagamos una prueba, si alguien os habla de riesgos y de seguridad en el trabajo, ¿qué es lo primero que os viene a la cabeza? Probablemente, “trabajadores” pero ¿qué tipo de trabajadores? Altos cargos, superiores, jefes, o trabajadores rasos, los curritos de toda la vida. Seguramente se os hayan venido a la cabeza los últimos.
Pues esto mismo ocurre con los riesgos psicosociales. Cuando hablamos de factores psicosociales directamente dirigimos nuestras vista al colectivo de trabajadores de más bajo nivel jerárquico, dando por supuesto que son ellos los menos motivados, los menos implicados, los menos participativos, entre los que existen más conflictos, e incluso los que están más quemados con el trabajo. Pero escuchando el comentario del Jefe del programa del otro día, me di cuenta de que en muchas ocasiones son los propios Jefes los que no están implicados, integrados en la compañía, y en muchas ocasiones ni siquiera conocen al resto de trabajadores a “sus trabajadores”.
Ahí es donde surgieron mis siguientes preguntas y reflexiones:
¿Estamos detectando correctamente el origen de los factores psicosociales?
¿Estamos implantando en las empresas las medidas adecuadas?
¿Estamos dirigiendo esas medidas a los colectivos adecuados?
La mayoría de los factores psicosociales están ligados al estilo de mando, al tipo de organización y a los flujos de comunicación que hay en las empresas, y esto a su vez depende de la línea de mando superior. Es por ello que tal vez debamos buscar el origen de algunos factores psicosociales precisamente ahí, en los mandos superiores y que las principales medidas correctoras deban elaborarse y dirigirse hacia esos puestos, porque al fin y al cabo el resto de trabajadores van a respirar y a actuar en la misma línea en la que se les dirija.
No debemos olvidar que la primera norma para una correcta gestión de la prevención en las empresas, es la integración de esta desde la Dirección de la Compañía. Si los propios mandos no están mentalizados, motivados e involucrados y no conocen lo que realmente sienten, piensan y hacen todos sus trabajadores con el objetivo de fomentar la salud laboral desde el punto de vista psicosocial de estos, por muchas medidas que si intenten establecer e implantar nunca se van a obtener los resultados deseados.
Es por esto, y para terminar, que se me viene a la cabeza un antiguo refrán: Ponte en los zapatos del otro para ver si aprietan y la mejor forma de conocer la auténtica realidad de las empresas es escuchando a todos los que la integran, tanto a los que están más abajo, como a los que están más arriba.
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Curso del IRSST “Aproximación a Métodos de Evaluación Ergonómicos”
Posted on febrero 13, 2014 Actualizado enn febrero 3, 2014
Dentro del catálogo de formación para el año 2014, en el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo, se impartirá el curso “Aproximación a métodos de evaluación ergonómicos”.
Este curso ayudará a los asistentes a conocer las limitaciones y alcance de los principales métodos de evaluación ergonómicos, así como les dotará de una visión de conjunto de los propios métodos para poder elegir el más adecuado a las tareas a evaluar.
A continuación os dejamos la información relativa al curso para mayor información y programa.
– Dirigido a: Trabajadores designados. Trabajadores de los departamentos de personal, calidad y prevención. Técnicos de prevención, intermedio y superior.
– Requisitos formativos previos: Se requiere conocimientos y/o experiencia de nivel básico en Prevención de Riesgos Laborales.
– Fecha: 20 y 21 de febrero
– Duración: 10 horas repartidas en 2 sesiones.
– Horario: de 9.00 h. a 14.00 h
– Recursos docentes: Personal técnico-docente de la Unidad Técnica de Medicina del Trabajo, Ergonomía y Psicosociología Aplicada.
– Lugar de impartición: Aula formativa (3ª planta). Calle Ventura Rodríguez, 7, 28008 Madrid
Para más información visita: PINCHA
Fuentes: Comunidad de Madrid (madrid.org) y el IRSST
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Curso IRSST “Como Mejorar la Formación en Prevención de Riesgos Laborales: Nuevas Técnicas de Formación, Participación y Respuesta”
Dentro del catálogo de formación para el año 2013, en el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo, se impartirá el curso “CÓMO MEJORAR LA FORMACIÓN EN PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES: NUEVAS TÉCNICAS DE FORMACIÓN, PARTICIPACIÓN Y RESPUESTA”. Esta acción formativa se propone sobre la base de que la formación es uno de los pilares de la Prevención de Riesgos Laborales. En este contexto, los profesionales de la prevención deben nutrirse de nuevas tecnologías de la información y de nuevas técnicas de comunicación
Este curso ayudará a conocer los nuevos retos en las necesidades de formación técnica de los profesionales de la prevención. Mejorar la formación básica de los trabajadores. Mejorar las técnicas de comunicación y expresión. Prestar soporte formativo a los procesos de promoción interna, desarrollo y mejora profesional en materia preventiva.
A continuación os dejamos la información relativa al curso, así como el link del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo para mayor información y programa.
Dirigido a: Trabajadores designados. Trabajadores de los departamentos de personal, calidad y prevención. Técnicos de prevención.
Requisitos formativos previos: Se requiere conocimientos y/o experiencia de nivel básico en Prevención de Riesgos Laborales.
Duración: 10 horas repartidas en 2 sesiones de 5 horas
Horario: de 9.00 h. a 14.00 h.
Recursos docentes: Personal técnico-docente de la Unidad de Formación e Información
Lugar de impartición: Aula formativa (3ª planta). Calle Ventura Rodríguez, 7, 28008 Madrid
Para más información visita: http://www.madrid.org
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