Source: http://formu.info/informe-de-fondo.html?page=7
Timestamp: 2019-03-25 14:44:22
Document Index: 324551348

Matched Legal Cases: ['Artículo 5', 'artículo 23', 'artículo 23', 'artículo 1', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1']

Derechos políticos - Informe de fondo
Derecho a la integridad personal (Artículo 5.1 de la Convención Americana)
RECOMIENDA AL ESTADO DE HONDURAS
La Comisión toma nota de que los peticionarios alegaron la violación de los derechos políticos de Ángel Pacheco en la etapa de fondo. Al respecto, y bajo el análisis realizado previamente (véase supra párrs. 121 y 122), la CIDH realizará consideraciones sobre el particular.
El artículo 23.1.b de la Convención Americana establece el derecho de las personas a “ser elegidos en elecciones periódicas auténticas”. La Corte ha considerado que dicho derecho implica no sólo el derecho a ser elegido, sino además “a tener una oportunidad real de ejercer el cargo para el cual el funcionario ha sido electo”175. Es así como el derecho a una participación política efectiva implica que la persona tenga no sólo el derecho sino también la posibilidad de participar en la dirección de los asuntos públicos176. De esta forma, el Estado tiene la responsabilidad de adoptar medidas efectivas para garantizar las condiciones necesarias para su pleno ejercicio177.
Conforme a lo establecido en los hechos probados, el señor Ángel Pacheco León ganó las elecciones primarias del Partido Nacional a fin de ser elegido como diputado para el Congreso Nacional de Honduras. Las elecciones finales iban a realizarse el 25 de noviembre de 2001, dos días antes de su asesinato.
La CIDH constata que luego de ganar las elecciones primarias, lo cual ocurrió semanas antes de su fallecimiento, el señor Pacheco fue víctima de distintas presiones y amenazas a su vida por parte de distintas personas a efectos de que retirara su candidatura a las elecciones para el Congreso Nacional. La Comisión nota que, conforme a los hechos probados, tanto personas involucradas con el Partido Nacional como con el partido político que competía contra éste, exigieron al señor Pacheco que no participe en las elecciones. De esta forma, la CIDH considera que existen indicios que vinculan directamente el origen de las amenazas recibidas por el señor Pacheco y su posterior muerte, con su calidad de candidato del Partido Nacional en las elecciones para el Congreso Nacional.
Adicionalmente, la Comisión observa que conforme a los hechos probados, existen elementos suficientes no desvirtuados por el Estado mediante una investigación seria y diligente, que permiten inferir la participación en tales hechos de al menos cuatro agentes estatales, incluyendo un alcalde, dos diputados y un agente policial.
Por lo expuesto, la Comisión considera que el cúmulo de indicios no investigados por el Estado, permite concluir que tales actos de hostigamiento y amenazas recibidos por el señor Pacheco tuvieron origen en su participación como candidato a las elecciones para diputado del Congreso Nacional de Honduras. Frente a ello, la CIDH estima que, en la misma línea del análisis respecto del derecho a la vida, la falta de seguimiento a las líneas de investigación relacionadas con este móvil, que a su vez involucraba a agentes estatales, tiene efectos en el análisis de la responsabilidad del Estado respecto de los derechos políticos. En conclusión, el Estado de Honduras es responsable internacionalmente por la violación del artículo 23 de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 de la misma, en perjuicio de Ángel Pacheco León.
La Comisión toma nota de que los peticionarios alegaron la violación del derecho a la integridad personal de los familiares de Ángel Pacheco en la etapa de fondo. Al respecto, y bajo el análisis realizado previamente (véase supra párrs. 121 y 122), la CIDH realizará consideraciones sobre el particular.
El artículo 5.1 de la Convención Americana establece que “[t]oda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral”. Con respecto de los familiares de víctimas de ciertas violaciones de derechos humanos, la Corte ha indicado que éstos pueden ser considerados, a su vez, como víctimas178. Al respecto, la Corte ha dispuesto que pueden verse afectados en su integridad psíquica y moral como consecuencia de las situaciones particulares que padecieron las víctimas, y de las posteriores actuaciones u omisiones de las autoridades internas frente a estos hechos179.
Específicamente, respecto a casos donde existió una falta de investigación completa y efectiva, tal como el presente asunto, la Corte ha indicado que:
(...) la ausencia de una investigación completa y efectiva sobre los hechos constituye una fuente de sufrimiento y angustia adicional para las víctimas y sus familiares, quienes tienen el derecho de conocer la verdad de lo ocurrido. Dicho derecho a la verdad exige la determinación procesal de la más completa verdad histórica posible, lo cual incluye la determinación judicial de los patrones de actuación conjunta y de todas las personas que de diversas formas participaron en dichas violaciones y sus correspondientes responsabilidades180.
De acuerdo a lo anterior, la Comisión considera que la pérdida de un ser querido en un contexto como el descrito en el presente caso, así como la ausencia de una investigación completa y efectiva que a su vez ocasiona sufrimiento y angustia de no conocer la verdad, ya constituye en sí misma una afectación a la integridad psíquica y moral de los familiares del señor Pacheco León.
Adicionalmente, la CIDH toma nota de las distintas amenazas y hechos que pondrían en riesgo la integridad de José Pacheco, hermano de Ángel Pacheco, y otros miembros de su familia. Aunque no se cuenta con información detallada sobre el contenido y origen de estas amenazas, la Comisión observa que al menos algunas de ellas podrían considerarse como vinculadas con la muerte de Ángel Pacheco León, tomando en cuenta que su hermano José Pacheco León – quien recibió varias de las amenazas - ejerció posteriormente el cargo de diputado en el Congreso Nacional. La CIDH considera que esta situación de inseguridad, la cual se mantendría a la fecha de acuerdo a lo expresado por José y Marleny Pacheco en la audiencia pública de octubre de 2014 ante este órgano, ha tenido efectos en el núcleo familiar.
La Comisión toma nota de que estas amenazas habrían sido denunciadas ante instancias judiciales. No obstante, los peticionarios señalaron que a pesar de las múltiples solicitudes a distintas autoridades públicas, el Estado no habría adoptado medidas de protección a favor de José Pacheco y su familia. La CIDH observa que el Estado no controvirtió estos alegatos.
En virtud de todo lo anterior, la Comisión considera que la pérdida de su ser querido, la denegación de justicia y la falta de protección efectiva frente a las denuncias de amenazas, han afectado la integridad personal de la familia del señor Pacheco León. En consecuencia, la Comisión concluye que el Estado violó el derecho a la integridad psíquica y moral consagrado en el artículo 5.1 de la Convención Americana en relación con las obligaciones establecidas en el artículo 1.1 de la misma en perjuicio de los familiares de Ángel Pacheco: i) su madre Andrea Pacheco; ii) su esposa Blanca Rosa Herrera; iii) sus hermanos y hermanas Otilia, Concepción, José, Blanca, María, Francisco, Norma, Marleny, Jamileth, Jaqueline y Jorge, todos de apellido Pacheco; iv) sus hijos e hijas Jimy Pacheco, Miguel Ángel Pacheco; Cinthia Pacheco Devicente, Miguel Pacheco Devicente, Tania Pacheco López, Juan Pacheco Euceda y Bianca Pacheco Herrera.
Con base en las consideraciones de hecho y de derecho expuestas, la Comisión Interamericana concluye que el Estado de Honduras es responsable por la violación de:
i) el derecho a la vida y derechos políticos, establecidos en los artículos 4 y 23 de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento internacional, en perjuicio de Ángel Pacheco León; y
ii) los derechos a la integridad personal, garantías judiciales y protección judicial, establecidos en los artículos 5, 8 y 25 de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento internacional, en perjuicio de los familiares de Ángel Pacheco León, estos son, i) su madre Andrea Pacheco; ii) su esposa Blanca Rosa Herrera; iii) sus hermanos y hermanas Otilia, Concepción, José, Blanca, María, Francisco, Norma, Marleny, Jamileth, Jaqueline y Jorge, todos de apellido Pacheco; iv) sus hijos e hijas Jimy Pacheco, Miguel Ángel Pacheco; Cinthia Pacheco Devicente, Miguel Pacheco Devicente, Tania Pacheco López, Juan Pacheco Euceda y Bianca Pacheco Herrera..
RECOMIENDA AL ESTADO DE HONDURAS,
Reparar adecuadamente las violaciones de derechos humanos declaradas en el presente informe tanto en el aspecto material y moral, del señor Ángel Pacheco León.
Desarrollar y completar una investigación judicial imparcial, completa y efectiva, de manera expedita, con el objeto de establecer las circunstancias en que resultó muerto el señor Ángel Pacheco León, identificar a todas las personas que participaron material o intelectualmente en los diferentes niveles de decisión y ejecución, esclarecer las estructuras de poder que participaron en la comisión de las violaciones ocurridas, y aplicar las sanciones que correspondan. En el marco de este proceso, corresponde al Estado adoptar todas las medidas para proteger a testigos y otros actores del proceso, en caso de que sea necesario.