Source: http://carlosgarridochacana.cl/index.php/articulos/item/82-administracion-del-patrimonio-reservado-de-la-mujer
Timestamp: 2020-04-03 22:45:29
Document Index: 318359288

Matched Legal Cases: ['artículo 159', 'artículo 1746', 'artículo 1796', 'artículo 1900', 'artículo 473', 'artículo 162']

ADMINISTRACIÓN DEL PATRIMONIO RESERVADO DE LA MUJER
En cuanto a la administración del patrimonio reservado, podemos decir que:
a)La administración le corresponde exclusivamente a la mujer, aunque sea menor de edad, ya que conforme al Código Civil, se entiende como separada de bienes respecto del ejercicio de su empleo, oficio profesión o industria y, en tal caso, conforme al artículo 159, administra con plena independencia de su marido.
Por lo tanto, puede la mujer ejecutar libremente cualquier acto de mera administración y enajenar sus bienes reservados, a cualquier título. Si se trata de bienes raíces, para enajenarlos libremente deberá ser mayor de edad, ya que si fuere menor de edad, sólo podrá enajenar sus bienes raíces con autorización de la justicia dada con conocimiento de causa.
En relación a la administración del patrimonio, se ha resuelto que: “Tratándose de los bienes que conforman el patrimonio reservado de la mujer casada, los mismos son administrados por ella como si estuviese separada de bienes, y solo si la cónyuge no renunciare a los gananciales, los mismos ingresarán a la partición de estos últimos, con lo cual la regla del artículo 1746 carecería de sentido, puesto que la mujer tendría que pagar por los aumentos respecto de un bien que no quedarán para ella, a diferencia de sus bienes propios, los cuales nunca ingresan a la sociedad conyugal. Lo expuesto implica necesariamente, que los bienes reservados de la mujer casada, por no tratarse de "bienes propios", encontrarse en un patrimonio especial y de administración exclusiva de la mujer, actuando separada de bienes al efecto y sin injerencia del marido, jamás pueden generar recompensas a favor de la sociedad conyugal, y si esta última es acreedora de dicho patrimonio, la acreencia debe ser cobrada en la misma forma en que un cónyuge separado de bienes puede hacer efectivos sus créditos respecto del otro.” [Sentencia de la Ilustrísima Corte de Apelaciones de San Miguel de 13 de noviembre 2013, causa Rol Nº 433-2013. (Fuente: http://www.legalpublishing.cl/, ID CL/JUR/2628/2013; 66699).].
Así también lo ha dicho la Excelentísima Corte Suprema, al señalar: “Que, actuando la demandada sobre su patrimonio, de acuerdo a los artículos 150 y 159 del Código Civil, actuó dentro de su capacidad, por lo que ha podido pactar la solidaridad respecto de las deudas de su marido, ya que no existe prohibición legal al respecto. El Código Civil cuando ha prohibido un acto entre marido y mujer ha sido expreso, como en los casos de la compraventa -artículo 1796- y la permuta -artículo 1900- (…).” [Sentencia de la Excelentísima Corte Suprema de 04 de septiembre de 1993, en causa Rol Nº 14.941.].
Siendo titular de su patrimonio, tiene plena aptitud legal para parecer en juicio defendiendo su patrimonio reservado, o bien demandando.
b) Facultades del marido. Por regla general carece de facultades administrativas, salvo en los casos enumerados a continuación:
1.- Cuando se ha discernido al marido la guarda de la mujer declarada en interdicción por demencia, sordomudez o por hallarse ausente ignorándose su paradero y no habiendo dejado mandatario general constituido (artículo 473 del Código).
Recordemos que en caso de disipación ninguno de los cónyuges puede ser curador del otro.
2.- Cuando el marido obra en virtud de un mandato conferido por la mujer (artículo 162 del Código).
Sin perjuicio de lo anterior, el marido siempre podrá afectar los bienes inmuebles de la mujer –como los muebles que lo guarnecen-, mediante la declaración de bien familiar y subsecuente constitución de derechos reales sobre aquellos en la medida que tales bienes sirvan de residencia principal de la familia. En tal caso, la mujer requerirá el consentimiento del marido para enajenar o gravar o arrendar el inmueble (como los muebles que guarnecen el hogar común).
Carlos Antonio Garrido Chacana
Abogado, Magíster en Derecho de Familia e
Publicado en Regímenes Patrimoniales
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