Source: http://www.slideshare.net/Coljuristas/responsabiliidad-penal-del-superior-jerrquico-y-crmenes-internacionales
Timestamp: 2017-02-20 11:57:32
Document Index: 152920163

Matched Legal Cases: ['artículo 86', 'artículo 28', 'artículo 361', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 42', 'artículo 522', 'artículo 445', 'artículo 10', 'artículo 6', 'artículo 25', 'artículo 99', 'artículo 43', 'artículo 1', 'artículo86', 'artículo 86', 'artículo 8637', 'artículo 87', 'artículo 86', 'artículo 86', 'artículo 86', 'artículo 6', 'artículo 7', 'artículo 6', 'artículo 28', 'artículo 6', 'artículo 16', 'artículo 29', 'artículo 3', 'artículo 28', 'Artículo 6', 'artículo 2', 'artículo 9', 'artículo 86', 'artículo 9', 'artículo 10', 'artículo 9', 'artículo 10', 'artículo 6', 'artículo 86', 'artículo 6', 'Artículo 12', 'artículo 6', 'artículo 28', 'artículo 6', 'artículo 86', 'artículo 6', 'artículo 86', 'artículo 86', 'artículo 28', 'artículo 28', 'artículo 6', 'artículo 28']

Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internaciona…
El crimen internacional de desaparición forzada
De acuerdo con su mandato, laComisión Colombiana de Juristasbusca por medios jurídicos el plenorespeto en Colombia de los derechoshumanos (derechos civiles, políticos,económicos, sociales y culturales),así como del derecho humanitario,y reconoce el carácter universal,indivisible e interdependiente de esosderechos. La Comisión Colombiana deJuristas concibe los derechos humanoscomo un valor en sí, que no puede estarsupeditado a otros propósitos.Sus estatutos definen la orientacióndel trabajo que se realiza: contribuiral desarrollo del derecho internacionalde los derechos humanos y delderecho internacional humanitario,de conformidad con los propósitos yprincipios de la Carta de las NacionesUnidas, y a la plena vigencia del Estadosocial y democrático de derecho enColombia.La Comisión Colombiana de Juristases una organización no gubernamentalpluralista, aconfesional y no vinculadaa partidos políticos. Tiene estatusconsultivo ante Naciones Unidas, yestá afiliada a la Comisión Internacionalde Juristas de Ginebra y a la ComisiónAndina de Juristas de Lima. Iniciósus actividades el 2 de mayo de1988 y obtuvo personería jurídica porresolución 1060 del 18 de agosto de1988 de la Alcaldía Mayor de Bogotá. 2.
Bogotá, 2012 3.
© 2012 Comisión Colombiana de Juristas	Calle 72 No, 12 - 65, piso 7	Bogotá, Colombia	Tel: +57 1 744 9333 - Fax: +57 1 743 2643	ccj@coljuristas.org	www.coljuristas.org®	Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales – El crimen internacional de desaparición forzadaISBN: 978-958-9348-55-0Primera Edición: junio 2012Bogotá D.C., ColombiaAutor:Federico Andreu-GuzmánSubdirector de Litigio y Protección Jurídica de la Comisión Colombiana de JuristasPortadaZulma RodríguezProducción gráficaOpciones Gráficas Editores Ltda.Carrera 73A No. 64A-42Teléfonos: 224 1823 - 4827071Bogotá, Colombiawww.opcionesgraficas.comLas opiniones presentadas en este documento son responsabilidad exclusiva de la ComisiónColombiana de Juristas.Este estudio ha sido posible gracias al generoso apoyo de la Embajada de Suiza en Colombia. 4.
ContenidoLa responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionalesI.	Introducción	9II.	Desarrollo histórico	14III.	Codificación del principio	20	1. Instrumentos de Derecho Internacional Humanitario	20	2. Instrumentos de Derecho Penal Internacional	21	3. Instrumentos de Derecho Internacional de Derechos Humanos	23IV.	Los trabajos de la Comisión de Derecho Internacional	25V.	Naturaleza jurídica y contenido del principio	33	1. Naturaleza y caracterización del principio	33	2. Responsabilidad penal objetiva y el principio de responsabilidad	del superior	37	3. Contenido y elementos constitutivos del principio	39	i)	Una relación de subordinación y de control efectivo entre superior y subordinado	40	ii)	El conocimiento por parte del superior jerárquico de que el crimen	estaba por cometerse, se estaba cometiendo o se había cometido	44	iii)	Incumplimiento de la obligación de tomar las medidas para prevenir	el crimen, hacer cesar el crimen o para castigar al autor	47VI.	Normas y estándares internacionales	51	1. Normas y estándares de Derecho Penal Internacional	51	2. Normas y estándares de Derecho Internacional Humanitario	55	3. Normas y estándares de Derecho Internacional de Derechos Humanos	56 5.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 6 El crimen internacional de desaparición forzadaEl crimen internacional de desaparición forzadaI.	Introducción	61II.	La desaparición forzada como delito de derecho internacional	64III.	La desaparición forzada como fenómeno pluriofensivo	70IV.	Pluralidad de sujetos pasivos y víctimas	83V.	Elementos constitutivos de la desaparición forzada	88	1. La jurisprudencia internacional	89	2. Los instrumentos internacionales	90	3. La cuestión del Estatuto de Roma	92	4. Jurisprudencia nacional	99VI.	Delito y violación permanente de derechos humanos	102	1. Los instrumentos internacionales	104	2. La jurisprudencia internacional	106	3. La jurisprudencia nacional	109VII.	Desaparición forzada y crimen de lesa humanidad	112	1. Consideraciones generales	112	2. La desaparición forzada	115VIII.	Normas y estándares internacionales	121 6.
RESPONSABILIDAD PENALDEL SUPERIOR JERÁRQUICO YCRÍMENES INTERNACIONALES 7.
I. Introducción “El hecho de que un jefe haya omitido castigar crímenes en el pasado tiende a aumentar el riesgo de que se cometan nuevos crímenes.” Corte Penal Internacional1La cuestión de la responsabilidad penal del superior jerárquico por crímenescometidos por sus subordinados es un aspecto crucial de la lucha contra laimpunidad de las graves violaciones de derechos humanos, los crímenes delesa humanidad y los crímenes de guerra. La impunidad de los superioresjerárquicos que toleran que sus subordinados cometan crímenes, que no tomanlas medidas necesarias para prevenir o hacer cesar la comisión de los ilícitosde la tropa bajo su mando o se abstienen de tomar las disposiciones para quesean sancionados esos comportamientos ilegales, contribuye a que persistany se repitan en el futuro las graves violaciones de derechos humanos, loscrímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra.El derecho internacional consagra el principio de responsabilidad penal delsuperior jerárquico por crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra ygraves violaciones de derechos humanos constitutivas de ilícitos internacionalescometidos por sus subordinados. Esta responsabilidad deviene de la aplicacióndel principio de responsabilidad en el mando o mando responsable.El principio de responsabilidad penal del superior jerárquico considera unasituación diferente a los casos en que el superior da la orden de ejecutar un	1 Corte Penal Internacional, Sala preliminar II, Decisión de 15 de junio de 2009, El Procurador c. Jean Pierre Bemba Gombo, Caso No. ICC-01/05-01/08, párrafo 424 (original en francés, traducción libre). 8.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 10 El crimen internacional de desaparición forzadacrimen, o participa en su planeación, ejecución o encubrimiento. En estos últimoscasos, el superior es penalmente responsable como autor intelectual, instigador,determinador, cómplice o encubridor. Desde un punto de vista fáctico, el principiode responsabilidad del superior jerárquico está referido a la responsabilidadpenal individual del superior que sin haber sido el autor material o intelectualni partícipe del crimen, tenía conocimiento o tenía razón para saber que elsubordinado estaba a punto de cometer ese ilícito penal o lo estaba cometiendo olo había cometido y no tomó las medidas necesarias y razonables para prevenir elcrimen, hacerlo cesar o para castigar a sus autores. El superior no actuó teniendoel deber legal de hacerlo. No se trata de una forma de “responsabilidad objetiva”.Se sanciona así la tolerancia o negligencia criminal de los superiores respecto deinfracciones cometidas por el personal bajo su mando.Así, el hecho de que un crimen de lesa humanidad, un crimen de guerra o unagrave violación de derechos humanos, haya sido cometido por un subordinadono exonera de responsabilidad penal al superior que, sabiendo o teniendomotivos para saber que el ilícito internacional estaba por cometerse, se estabacometiendo o se había cometido, no tomó las medidas necesarias para impedirsu comisión, hacerlo cesar o para castigar a sus autores. Este principio hasido consagrado en numerosos instrumentos internacionales, tanto de carácterpenal como de derechos humanos y de derecho internacional humanitario (verapartado sobre normas y estándares internacionales). Además, el principioha sido ampliamente reiterado por la jurisprudencia internacional, desde losprocesos contra altos oficiales de las fuerzas del Eje y posteriormente por lostribunales penales internacionales para la antigua Yugoslavia2 y para Ruanda3,2 Ver, entre otros, Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia: Sentencia de 16 de noviembre 1998 y Sentencia de 20 de julio de 2000, Caso No. IT-96-21-T, The Prosecutor v. Zoran Delalic and others (“Celibici Camp”); Sentencia de 3 de marzo de 2000, Caso No. IT- 95-14-T, The Prosecutor v. Blaskic (“Lasva Valley”); Sentencia de 26 de febrero de 2001, Case No. IT-95-14/2, The Prosecutor v. Dario Kordic and Mario Cerkez (“Lasva Valley”); Sentencia de 23 de octubre de 2001, The Prosecutor v. Zoran Kupreskic and others, Caso No. IT-95-16-A; Sentencias de 30 de marzo de 2004 y de 20 de julio 2005, Caso No. IT-02-61-S, The Prosecutor v. Miroslav Deronjic; Sentencia de 21 de junio de 2001, Caso No. IT-96-23-T& IT-96-23/1-T, The Prosecutor v. Kunarac and Kovac, Sentencia de 21 de junio de 1999, Caso No. IT-95-14/1, The Prosecutor v. Zlatko Aleksovski; y Sentencia de 15 de marzo 2006, Caso No. IT-01-47-T, The Prosecutor v. Enver Hadzihasanovic and Amir Kubura.3 Ver, entre otros, Tribunal Penal Internacional para Ruanda: Sentencia de septiembre 1998, Caso No. ICTR-96-4-T, The Prosecutor v. Jean Paul Akayesu; Sentencia de 7 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95-1A-T, The Prosecutor v. Ignace Bagilishema; Sentencia de 4 de septiembre de 1998, 9.
I Introducción 11el Tribunal Especial para Sierra Leona4 y la Corte Penal Internacional5.Asimismo, el principio ha sido reconocido por legislaciones domésticas6 yla jurisprudencia de tribunales nacionales7. Finalmente, cabe resaltar quela Asamblea General8 y la antigua Comisión de Derechos Humanos9 de lasNaciones Unidas han reafirmado este principio.Hoy, el principio de responsabilidad penal del superior jerárquico respectode crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra así como de gravesviolaciones de derechos humanos constitutivas de crímenes según el derechointernacional —como la ejecución extrajudicial, la tortura y la desapariciónforzada— es una norma del derecho internacional consuetudinario.El Estado colombiano es parte de varios tratados internacionales que consagranel principio de responsabilidad penal del superior por crímenes según el derechointernacional, como el Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictosarmados internacionales (artículo 86, 2) y el Estatuto de Roma de la CortePenal Internacional (artículo 28). Asimismo, el Congreso de la Repúblicasancionó el primero de diciembre de 2010 la Ley No. 1418, por medio de lacual se aprueba la Convención Internacional para la protección de todas laspersonas contra las desapariciones forzadas” adoptada en Nueva York el 20 Caso No. ICTR-97-23-S, The Prosecutor v. Jean Kambanda ; y Sentencias de 21 de mayo de 1999 y de 1 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95-1-A, The Prosecutor v. Kayishema and Ruzindana.	4 Ver, entre otros, Tribunal Especial para Sierra Leona: Sentencia de 28 de mayo de 2008, Caso No. SCSL-04-14-A, The Prosecutor v. Fofana and Kondewa; y Sentencia de 22 de febrero de 2008, Caso No. No. SCSL-04-16-T, The Prosecutor v. Brima, Kamara, and Kanu.	5 Corte Penal Internacional, Sala preliminar II, Decisión de 15 de junio de 2009, El Procurador c. Jean Pierre Bemba Gombo, Caso No. ICC-01/05-01/08.	6 Ver, por ejemplo: Armenia, Código Penal (artículo 361); Bélgica, la Ley de16 de junio de 1993, relativa a las infracciones graves a los Convenios internacionales de Ginebra del 12 de agosto de 1949 y a los Protocolos adicionales I y II del 8 de junio de 1977 (artículo 4); Francia, Ordenanza de 8 de agosto de 1944 (artículo 4); Indonesia, la Ley de derechos humanos No. 26/2000 (artículo 42); Nicaragua, Código Penal (artículo 522); Panamá, Código Penal (artículo 445); Uruguay, Ley No. 18.026 de 25 de septiembre 2006, que tipificó el genocidio, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra, el homicidio político, la tortura, la desaparición forzada, la privación grave de la libertad y la agresión sexual contra persona privada de libertad (artículo 10).	7 Ver por ejemplo: Tribunal de Apelación del Tribunal Militar de Canadá, Caso Boland (1995); Tribunal Federal de Florida (Estados Unidos de América), Caso Ford v. García (2000); y Tribunal Especial de Derechos Humanos de Timor Oriental, Caso Abilio Soares (2002).	8 Ver, por ejemplo, las resoluciones Nos. 48/143, 50/192, 51/115 y 49/205.	9 Ver, por ejemplo, la resolución No. 1994/77. 10.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 12 El crimen internacional de desaparición forzadade diciembre de 200610. Esta Convención, en su artículo 6, igualmente integrael principio de responsabilidad penal del superior.A pesar de ello y del carácter de norma de derecho internacional consuetudinario,el principio de responsabilidad penal del superior jerárquico no hay sidoexpresa y cabalmente incorporado en el ordenamiento penal colombiano. Enalgunas de sus decisiones, la Corte Suprema de Justicia se ha pronunciado sobresituaciones en las que está comprometida la responsabilidad penal del superiorjerárquico, recurriendo al artículo 25 del Código Penal11 y las figuras de laposición de garante y de la coautoría impropia12. No obstante, tanto la normapenal como las figuras referidas no reflejan el principio de responsabilidadpenal del superior jerárquico en toda su dimensión y no parecen ser las másadecuadas tratándose de jefes de grupos armados de oposición o de estructurasparamilitares.La ausencia de disposiciones sobre el principio de responsabilidad penaldel superior jerárquico en el derecho nacional no puede invocarse para nocumplir la obligación de juzgar y sancionar. Como bien lo ha recordado laCorte Interamericana de Derechos Humanos: «Según el derecho internacional las obligaciones que éste impone deben ser cumplidas de buena fe y no puede invocarse para su incumplimiento el derecho interno. Estas reglas pueden ser consideradas como principios generales del derecho y han sido aplicadas, aún tratándose de disposiciones de carácter constitucional, por la Corte Permanente de Justicia Internacional y la Corte Internacional de Justicia»13.10 Aunque la Corte Constitucional de Colombia declaró exequible la Ley No. 1418 (Sentencia No. C-620/11 de 18 de agosto de 2011, Referencia LAT-363, Magistrado Ponente: Juan Carlos Henao Pérez), hasta la fecha, el Ministerio de Relaciones Exteriores no ha hecho el correspondiente deposito del instrumento de ratificación ante el Secretario General de las Naciones Unidas.11 Ley No. 599 de 24 de julio de 2000.12 Ver, por ejemplo, Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia de 26 de abril de 2007, Radicado No. 25889, Magistrado Ponente Dr. Álvaro Orlando Pérez Pinzón.13 Corte Interamericana de Derechos Humanos, Responsabilidad Internacional por Expedición y Aplicación de Leyes Violatorias de la Convención (Arts.1 y 2 Convención Americana Sobre Derechos Humanos), Opinión Consultiva OC-14/94 del 9 de diciembre de 1994, Serie A No. 14, párrafo 35. 11.
I Introducción 13Adicionalmente, el Estado colombiano está en mora de adecuar su legislaciónpara garantizar que responsabilidad penal del superior jerárquico esté expresay cabalmente incorporado en el Código Penal.El presente estudio pretende contribuir a una mejor comprensión del principiode responsabilidad penal del superior jerárquico por parte de los operadoresde justicia y defensores de derechos humanos, con el propósito de ayudara romper el círculo de la impunidad de las graves violaciones de derechoshumanos, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra. 12.
II. Desarrollo históricoHistóricamente el principio de responsabilidad penal del superior jerárquicotiene su origen en el derecho de la guerra14. El Reglamento relativo a las leyesy costumbres de la guerra terrestre de la Convención IV de la Haya de 1907relativa a las leyes y costumbres de la guerra terrestre estableció que lasfuerzas armadas debían estar bajo la autoridad de un comandante, responsablepor la conducta de los subordinados. Esta regla sería posteriormente reiteradapor el Derecho Internacional Humanitario, en particular por los Convenios IIIy IV de Ginebra de 194915.Así, el principio de responsabilidad penal del superior jerárquico encuentra suorigen y es una consecuencia de la aplicación del principio de responsabilidaden el mando o mando responsable. Como lo precisó el Tribunal PenalInternacional para la antigua Yugoslavia: «Las nociones de responsabilidad en el mando o mando responsable y de responsabilidad penal del superior jerárquico son distintas pero intrínsecamente ligadas. Mientras la primera está referida a las obligaciones que tienen o emanan del estatus de superior jerárquico, la noción responsabilidad del superior jerárquico se refriere a las consecuencias penales que genera el incumplimiento de estas obligaciones»16.14 Ver, por ejemplo: Convención IV de la Haya de 1907 relativa a las leyes y costumbres de la guerra terrestre y el Reglamento relativo a las leyes y costumbres de la guerra terrestre.15 Ver, por ejemplo: artículos 4 y 39 (campos de prisioneros de guerra) del III Convenio y artículo 99 del IV Convenio.16 Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, decisión sobre el recurso interlocutorio de incompetencia en relación con la responsabilidad de los superiores jerárquicos, 16 de julio de 2003, El Procurador c. Enver Hadzihasanovic y Amir Kubura, Caso No. IT-01-47-AR72, párrafos 22 y siguientes. 13.
II Desarrollo histórico 15De tal modo que, como lo ha precisado el Tribunal, “los elementos constitutivosde la responsabilidad del superior jerárquico devienen de aquellos del mandoresponsable”17.Sería fundamentalmente con los horrores de la I Guerra Mundial que lacuestión de la responsabilidad penal del superior jerárquico se plantearía.Así, el asunto de la omisión o negligencia criminal de los comandantes, porno haber actuado para impedir la comisión de crímenes teniendo el deber dehacerlo, fue planteada de manera más clara. Uno de los primeros precedenteslo constituyó la Comisión sobre la Responsabilidad de los Autores de laGuerra y sobre Sanciones, establecida por la Conferencia de Paz de 1919 alconcluir la I Guerra Mundial. Esta Comisión planteó la necesidad de juzgary sancionar no sólo a los superiores que habían dado las órdenes de cometercrímenes sino también a aquellos que, en conocimiento de causa y habilitadoscon poderes para intervenir, se habían abstenido de impedir o de tomar lasmedidas para impedir, hacer cesar o reprimir esos crímenes18.No obstante, sería en el marco de la represión de los crímenes de lesa humanidady de guerra cometidos durante la II Guerra Mundial que se cristalizaría porvía jurisprudencial definitivamente el principio de responsabilidad penalindividual del superior jerárquico. En efecto y aunque ni el Acuerdo de Londresde 8 de octubre de 1945 ni el Estatuto del Tribunal Militar Internacional deNuremberg, como tampoco el Estatuto del Tribunal Militar Internacionalpara el Extremo Oriente (Tribunal de Tokio), hacían referencia expresa a estaforma de responsabilidad penal, tanto el Tribunal de Nuremberg como el deTokio hallaron culpables por este tipo de responsabilidad a varios dirigentesy superiores jerárquicos de las fuerzas del Eje. Así, el Tribunal de Nuremberghalló penalmente responsable de crímenes contra la humanidad a WilhelmFrick por la eutanasia practicada en hospitales y otros centros, que estabanbajo su responsabilidad como ministro del Interior del III Reich. El Tribunaldeterminó que Frick sabía que “los enfermos, discapacitados y mayores”, asícomo quienes sólo servían para comer, eran sistemáticamente conducidos a17 Ibíd., párrafo 22 (original en francés, traducción libre).18 Informe de la Comisión sobre la Responsabilidad de los Autores de la Guerra y sobre Sanciones de la Conferencia de Paz de 1919-1920, de 29 de marzo de 1919, en La documentation internationale, La paix de Versailles, Vol. III, París, 1930, p. 480. 14.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 16 El crimen internacional de desaparición forzadala muerte. No obstante, no atendió a las protestas sociales y los asesinatoscontinuaron19.El principio de la responsabilidad penal del superior jerárquico fue igualmenteretenido por el Tribunal de Tokio. En su Sentencia del 12 de noviembre de1948, este Tribunal halló culpables por crímenes de guerra al primer ministroy general Hideki Tojo y al ministro de Asuntos Exteriores Koki Hirota por nohaber tomado las medidas necesarias para impedir y hacer cesar los crímenescometidos por las tropas niponas contra los prisioneros de guerra20. Aunqueambos altos funcionarios no tenían interacción directa alguna con quienesejecutaron estos crímenes, el Tribunal consideró que dado sus posiciones deautoridad, Tojo e Hirota tenían poderes legales y eran competentes para evitaresos crímenes y castigar a sus responsables. El Tribunal consideró igualmenteque ambos altos funcionarios habían recibido abundante información sobreesos crímenes, razón por la cual no podían ignorarlos. Por lo tanto, conbase en su conocimiento incuestionable de los crímenes y en razón de lasposiciones de autoridad que ocupaban, el Tribunal de Tokio concluyó que losdos acusados eran penalmente responsables por su omisión de actuar paraimpedir o hacer cesar los crímenes o castigar a sus autores.Los tribunales aliados que, en virtud de la Ley No. 10 de Consejo de ControlAliado21 y otras disposiciones, reprimieron judicialmente crímenes de guerra ycrímenes de lesa humanidad cometidos durante la II Guerra Mundial hallaronel fundamento jurídico del principio de responsabilidad penal del superiorjerárquico en el derecho internacional consuetudinario. Los tribunalesinvocaron, entre otros argumentos, el principio de responsabilidad del superiorjerárquico o comandante reafirmado en los artículos 1 y 43 del Reglamentorelativo a las leyes y costumbres de la guerra terrestre de la Convención IV dela Haya de 1907 relativa a las leyes y costumbres de la guerra terrestre y otrosinstrumentos jurídicos internacionales22. Este principio, reconocido desde19 Sentencia del 1 de octubre de 1946 del Tribunal de Nuremberg.20 Record of Proceedings of the International Military Tribunal for the Far East (1946-1949), vol.20, pp.49, 791 and 49, 831, reimpreso en J.R. Pritchard (ed.), The Tokyo War Crimes Trial, Garland, Nueva York, 1981-1988.21 Ley N°10 del Consejo de Control Aliado, Sanción de personas culpables de crímenes de guerra, crímenes contra la paz y de crímenes de lesa humanidad, de 20 de diciembre de 1945.22 Así, por ejemplo, la Corte Suprema de los Estados Unidos de América, en el caso Yamashita, se refirió igualmente a otros tratados que establecían principio de responsabilidad del superior 15.
II Desarrollo histórico 17larga data y reafirmado en numerosos instrumentos internacionales posterioresa la II Guerra Mundial23, exige que los miembros de las fuerzas militares esténbajo las órdenes de un superior responsable de su conducta. Así, los tribunalesdel Consejo de Control Aliado reafirmaron y desarrollaron el principio deresponsabilidad penal del superior jerárquico —tanto civil como militar—en sus sentencias relativas a los casos Yamashita24, Von Leeb (German HighCommand Trial)25, Pohl y otros26, List (Hostage Trial)27, Herman Roechling28,United States v. von Weizsaecker29 y Karl Rauer and Others30.En el caso del general japonés Yamashita, la Corte Suprema de los EstadosUnidos de América consideró que las leyes de la guerra le imponen al jefede un ejército el deber de tomar las medidas apropiadas a su alcance paracontrolar a las tropas que están bajo sus órdenes e impedir que cometan actosen violación de las leyes de la guerra. La Corte Suprema concluyó que, al notomar tales medidas para impedir la comisión de esos crímenes, el superiorjerárquico contribuyó indirectamente a la comisión de los crímenes y, porende, comprometió su responsabilidad penal individual31. La Corte Supremaconsideró: jerárquico, tales como la Convención para aliviar la suerte que corren los heridos y los enfermos de los ejércitos en campaña, Ginebra, 1929 (art. 26).23 Ver inter alia: Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la Protección de las Víctimas de los Conflictos Armados Internacionales (Protocolo I), artículo 43 y Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional (Protocolo II), artículo 1.24 Sentencia de 4 de febrero de 1946 de la Corte Suprema de los Estados Unidos de América.25 Tribunal Militar de los Estados Unidos de América, Nuremberg, Sentencia de 28 de octubre de 1948 (Trials of War Criminals before the Nuremberg Military Tribunals under Control Council Law No. 10, vol. 11 [Trials], 1950, p. 1462).26 Tribunal Militar de los Estados Unidos de América, Nuremberg, Sentencia de 3 de noviembre de 1947.27 Tribunal Militar de Estados Unidos de América, Nuremberg, Sentencia de 19 de febrero de 1948.28 Tribunal General del Gobierno Militar de la zona francesa de ocupación en Alemania, Sentencia de 1946, caso Herman Roechling et consorts (Trials of War Criminals before the Nuremberg Military Tribunals under Control Council Law No. 10, vol. 14, 1950, p. 1097; en Trials of War Criminals, London, 30 junio 1948, Vol. XIV, anexo b, pág. 1088).29 United States v. von Weizsaecker (Ministries case), (Trials of War Criminals before the Nuremberg Military Tribunals under Control Council Law No. 10, vol. 14, 1950, p. 308).30 Tribunal Militar de Wuppertal (Reino Unido), Sentencia del 18 de febrero de 1946.31 Ver: Comisión de Crímenes de Guerra de las Naciones Unidas, Law Reports of Trials of War Criminals, Volumen IV, p. 43. Ver igualmente: Informe de la Comisión de Derecho Internacional de las Naciones Unidas sobre la labor realizada en su 48° periodo de sesiones, 6 de mayo a 26 de julio de 1996, documento de las Naciones Unidas A/51/10, suplemento 10, p. 38. 16.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 18 El crimen internacional de desaparición forzada «Se ha sostenido que en la acusación no se alega que el procesado ha cometido tales actos o ha dirigido la realización de los mismos y que, en consecuencia, no se le acusa de ninguna infracción punible. Pero este punto de vista pasa por alto el hecho de que el fundamento de la acusación es el incumplimiento antijurídico por el acusado del deber que le incumbía como jefe de ejército de controlar las operaciones del personal a sus órdenes al ‘permitirles que cometan’ las numerosas y generalizadas atrocidades»32.En ese orden de ideas, la Corte Suprema aseveró: «Por consiguiente, se trata de determinar si el derecho de guerra impone a un comandante en jefe del ejército la obligación de tomar las medidas adecuadas que estén a su alcance para controlar a las tropas bajo su mando, a fin de prevenir los actos concretos que constituyan violaciones del derecho de guerra que pueden ocurrir durante la ocupación de un territorio enemigo por fuerzas militares no controladas, y si se le puede hacer responsable por haber omitido la toma de dichas medidas cuando, como resultado de dicha omisión, se hayan producido tales infracciones»33.La respuesta de la Corte Suprema fue afirmativa y consideró que el superiordebía demostrar que no le fue posible impedir la comisión del crimen.En el caso del proceso Asunto de los rehenes (List Hostage Trial), el TribunalMilitar de los Estados Unidos de América dictaminó que el comandante de uncuerpo de ejército es penalmente responsable por los crímenes que cometansus subordinados, aún cuando estos no actúan en ejecución de sus órdenes, siel comandante conocía o debía conocer que tales crímenes se iban a cometer,se estaban cometiendo o se habían cometido y no tomó las medidas necesarias32 Citado en Anuario de la Comisión de Derecho Internacional de 1986, Volumen I, documento de las Naciones Unidas A/CN.4/SER.A/1986, pág.68.	33 Ibídem, y págs. 95 y 96.	17.
II Desarrollo histórico 19para impedir, hacer cesar esos crímenes o para sancionar a sus autoresdirectos34.En el caso del proceso de Herman Roechling, director de la empresaVoelklingen que empleaba a gran escala trabajo forzado de prisioneros deguerra y civiles deportados, el Tribunal General del Gobierno Militar dela zona francesa de ocupación en Alemania consideró que era su deber deempresario estar informado del tratamiento prohibido por las leyes de laGuerra infligido a los trabajadores deportados y a los prisioneros de guerraempleados en sus fábricas de armamento. Sobre ese fundamento, el tribunallo declaró culpable35.34 Tribunal Militar de Estados Unidos de América, Nuremberg, Sentencia de 19 de febrero de 1948 (Trials of War Criminals before the Nuremberg Military Tribunals under Control Council Law No. 10, vol. 11, 1950, p. 1303); citado en Anuario de la Comisión de Derecho Internacional de 1986, Volumen I, documento de las Naciones Unidas A/CN.4/SER.A/1986, págs. 95 y 96.35 Tribunal General del Gobierno Militar de la zona francesa de ocupación en Alemania, Sentencia de 1946, caso Herman Roechling et consorts, citado en Anuario de la Comisión de Derecho Internacional de 1986, Volumen I, documento de las Naciones Unidas A/CN.4/SER.A/1986, págs. 95 y 96. 18.
III. Codificación del principio “En particular, se debe exigir responsabilidad a los mandos con toda firmeza cuando los superiores no impidan o no castiguen las violaciones de sus subordinados.” Secretario General de las Naciones Unidas36El principio de responsabilidad penal del superior jerárquico del derechointernacional consuetudinario fue progresivamente codificado de maneraexpresa en varios instrumentos jurídicos normativos, tanto de derechointernacional humanitario como de Derecho Penal Internacional y de derechointernacional de los derechos humanos (ver apartado normas y estándaresinternacionales). 1. Instrumentos de Derecho Internacional HumanitarioEl primer tratado en cristalizar convencionalmente este principio fueel Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armadosinternacionales de 1977 (Protocolo I). En efecto, el párrafo 2 de su artículo86, intitulado “omisiones”, prescribe que: «El hecho de que la infracción de los Convenios o del presente Protocolo haya sido cometida por un subordinado no exime de responsabilidad penal o disciplinaria, según el caso, a36 Violencia sexual relacionada con los conflictos - Informe del Secretario General, documento de las Naciones Unidas A/66/657–S/2012/33, de 13 de enero de 2012, párrafo 5. 19.
III Codificación del principio 21 sus superiores, si estos sabían o poseían información que les permitiera concluir, en las circunstancias del momento, que ese subordinado estaba cometiendo o iba a cometer tal infracción y si no tomaron todas las medidas factibles que estuvieran a su alcance para impedir o reprimir esa infracción».Cabe destacar que el artículo 86 fue adoptado por consenso por los Estados,tanto en la comisión como en la sesión plenaria de la Conferencia Diplomática.En su Comentario al artículo 8637, el Comité Internacional de la Cruz Roja(CICR) ha señalado que esta disposición está estrechamente relacionada conel párrafo 1 del artículo 87, “Deberes de los Jefes”, del mismo Protocolo I,que prescribe que:«Las Altas Partes contratantes y las Partes en conflicto exigirán que los jefesmilitares, en cuanto se refiere a los miembros de las fuerzas armadas que estána sus órdenes y a las demás personas que se encuentren bajo su autoridad,impidan las infracciones de los Convenios y del presente Protocolo y, en casonecesario, las repriman y denuncien a las autoridades competentes».Asimismo, el CICR precisó que el párrafo 2 del artículo 86 incriminó laomisión del superior tanto en casos de graves infracciones como en casos deinfracciones no graves38. 2. Instrumentos de Derecho Penal InternacionalEl principio de responsabilidad penal del superior jerárquico ha sidoexpresamente plasmado en varios instrumentos internacionales de DerechoPenal Internacional:37 Ver Comentario al artículo 86 del Protocolo I en: CICR, Protocole additionnel (I) aux Conventions de Genève du 12 août 1949 relatif à la protection des victimes des conflits armés internationaux (Protocole I), 8 juin 1977 – Commentaires (http://www.icrc.org/dih.nsf/COM/470- 750112?OpenDocument).38 Ver comentario al artículo 86 del Protocolo I, párrafo 3542, en CICR, Protocole additionnel (I) aux Conventions de Genève du 12 août 1949 relatif à la protection des victimes des conflits armés internationaux (Protocole I), 8 juin 1977 – Commentaires (http://www.icrc.org/dih.nsf/ COM/470-750112?OpenDocument). 20.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 22 El crimen internacional de desaparición forzada •	El Proyecto de Código de Crímenes contra la Paz y la Seguridad de la Humanidad (artículo 6) de la Comisión de Derecho Internacional de las Naciones Unidas •	El Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 7,3 •	El Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 6,3 •	El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, artículo 28 •	El Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 6,3 •	El Reglamento No. 2000/15 de 6 de junio de 2000 sobre el Establecimiento de Grupos de Expertos con Jurisdicción Exclusiva en materia de Delitos Graves, de la Administración de Transición de las Naciones Unidas para Timor Oriental, artículo 16) •	La Ley relativa a la creación de salas extraordinarias en el seno de los tribunales de Camboya para la persecución de los crímenes cometidos durante el período de Kampuchea Democrática39, de 27 de octubre de 2004, artículo 29 •	El Estatuto del Tribunal Especial para el Líbano, artículo 3 (Ver apartado normas y estándares internacionales)Cabe destacar que el artículo 28 (Responsabilidad de los jefes y otrossuperiores) del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional se encuentrainserto dentro de la Parte III del tratado, intitulada “De los principios generalesde derecho penal”.Aunque otros tratados e instrumentos internacionales no contienen unacláusula expresa sobre responsabilidad penal del superior jerárquico, ladoctrina ha considerado que este principio está implícitamente incorporadotanto por la naturaleza de estos tratados e instrumentos, como por el carácterde norma de derecho internacional consuetudinaria del principio. Así, porejemplo, la Comisión Independiente de Expertos, creada por el Consejo de39 Esta ley, estableciendo un tribunal mixto, fue adoptada por las autoridades de Camboya en virtud del acuerdo suscrito con la Organización de las Naciones Unidas el 6 de julio de 2003 (ver resolución No. 58/191 de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 22 de diciembre de 2003). 21.
23Seguridad de las Naciones Unidas para investigar el Genocidio y demáscrímenes cometidos en Ruanda40, y cuyos trabajos serían la base fundamentalpara el establecimiento del Tribunal Penal Internacional para Ruanda,consideró que el principio de responsabilidad penal del superior jerárquicoestaba implícitamente reconocido en el artículo IV de la Convención para laPrevención y la Sanción del Delito de Genocidio41. Asimismo, respecto de laConvención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de loscrímenes de lesa humanidad de las Naciones Unidas de 1968, la doctrina haconsiderado que el principio de responsabilidad penal del superior jerárquicoesta implícitamente incorporado a través de la incriminación de la “tolerancia”de representantes del Estado respecto de crímenes de guerra y crímenes delesa humanidad42.	3. Instrumentos de Derecho Internacional de Derechos HumanosEn el ámbito del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, el principiode responsabilidad penal del superior jerárquico ha sido plasmado en variosinstrumentos jurídicos. Así cabe destacar: •	Los Principios relativos a una eficaz prevención e investigación de las ejecuciones extralegales, arbitrarias o sumarias43 •	Los Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley44 •	El Conjunto de principios actualizados para la protección y la promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad4540 Resolución No. 935 (1994) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.41 Preliminary report of the Independent Commission of Experts established in accordance with Security Council resolution 935 (1994), Documento de las Naciones Unidas S/1994/1125, pág. 28, párrafo 130.42 Artículo II de la Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad.43 Principio 19.44 Principio 24.45 Principio 27 (b). 22.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 24 El crimen internacional de desaparición forzada •	La Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas46Cabe destacar que durante el proceso de redacción y negociación de laConvención Internacional para la protección de todas las personas contralas desapariciones forzadas, numerosas delegaciones gubernamentalesinsistieron en la necesidad de incorporar en el tratado una cláusula expresay autónoma relativa a la responsabilidad penal del superior jerárquico47. Lasdelegaciones gubernamentales destacaron que esta forma de responsabilidadpenal era diferente de la complicidad, la asociación para cometer el crimen yde otras formas de participación accesoria. Asimismo, numerosas delegacionesdestacaron que la responsabilidad penal del superior jerárquico era una normadel derecho internacional.Aún cuando la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles,Inhumanos o Degradantes no tiene ninguna disposición expresa sobre estacuestión, el Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas ha consideradoque, a la luz de la obligación de juzgar castigar a los responsables del crimende tortura contenida en la Convención: «Los superiores jerárquicos, funcionarios públicos incluidos, no pueden eludir la culpabilidad, ni sustraerse a la responsabilidad penal por los actos de tortura cometidos o los malos tratos infligidos por sus subordinados si sabían o debían haber sabido que esas conductas inaceptables estaban ocurriendo o era probable que ocurrieran, y no adoptaron las medidas razonables y necesarias para impedirlo»48.46 Artículo 6 (1).47 Informe del Grupo de Trabajo entre períodos de sesiones, de composición abierta, encargado de elaborar un proyecto de instrumento normativo jurídicamente vinculante para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, documento de las Naciones Unidas E/ CN.4/2004/59 de 23 de febrero de 2004, párrafos 55 y siguientes.48 Comité contra la Tortura, Observación General N° 2 “Aplicación del artículo 2 por los Estados Partes”, párrafo 26, en documento de las Naciones Unidas CAT/C/GC/2 de 24 de enero de 2008. 23.
IV. Los trabajos de la Comisión de Derecho Internacional “El jefe militar es responsable de la conducta ilegal de sus subordinados si contribuye directa o indirectamente a que cometan un crimen. […] El jefe militar también contribuye indirectamente a la comisión de un crimen por su subordinado al no impedir o reprimir la conducta ilegal.” Comisión de Derecho Internacional49Los trabajos de redacción de un Proyecto de Código de Crímenes contra laPaz y la Seguridad de la Humanidad de la Comisión de Derecho Internacionalde las Naciones Unidas son relevantes en la materia. En efecto, en 1947, laAsamblea General de las Naciones Unidas encargó a la Comisión de DerechoInternacional elaborar un proyecto de Código de Crímenes contra la Paz yla Seguridad de la Humanidad50. Al año siguiente, y con la adopción de laConvención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, la cualpreveía la existencia de un tribunal penal internacional, la Asamblea Generalsolicitó a la Comisión de Derecho Internacional estudiar la cuestión de crearun tribunal penal internacional para juzgar a los autores de genocidio y otroscrímenes internacionales51.La elaboración del proyecto de Código tardaría varias décadas, en razón desucesivos bloqueos y en particular por la definición del crimen de agresión.49 Informe de la Comisión de Derecho Internacional sobre la labor realizada en su 48° período de sesiones, de 6 de mayo a 26 de julio de 1996, Documentos oficiales de la Asamblea General, Suplemento N.10 (A/51/10), pág. 38.50 Resolución 177 (III) de 21 de noviembre de 1947.51 Resolución 260 (III) (B) de 9 de diciembre de 1948. 24.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 26 El crimen internacional de desaparición forzadaNo obstante, luego de que la Asamblea General adoptara en 1974 unadefinición del crimen de agresión52, se relanzaría la iniciativa de un Código decrímenes contra la paz y la seguridad de la humanidad en 198153. Asimismo,los trabajos para el establecimiento de un tribunal penal internacional seríanparalizados por 23 años y hasta 1990, cuando la Asamblea General encargaríanuevamente a la Comisión de Derecho Internacional estudiar la cuestióndel establecimiento de una jurisdicción penal internacional54. En gran parteesta parálisis se debió a la actitud refractaria de muchos Estados inmersosen la Guerra Fría, al concepto mismo de un código y de una jurisdicciónpenales universales para los crímenes internacionales. Aún cuando para 1996la Comisión de Derecho Internacional concluyó sus respectivos proyectosde Código de crímenes contra la paz y la seguridad de la humanidad y deEstatuto de un tribunal penal internacional55, el bloqueo de varios Estadosno permitió que estos instrumentos fueran definitivamente aprobados por laAsamblea General. No obstante, la jurisprudencia y la doctrina internacionalesconsideran que el proyecto de Código de Crímenes contra la Paz y la Seguridadde la Humanidad (su versión parcial y referida a la parte sustantiva, esto es:crímenes, régimen de responsabilidad penal y principios generales de derecho)es parte del derecho internacional consuetudinario. Los tribunales penalesinternacionales se refieren al proyecto de Código así como a los trabajos dela comisión de Derecho Internacional como fuentes de derecho56. Asimismo,cabe destacar que los proyectos de Código y de Estatuto de un tribunal penal52 Resolución 3314 (XXIX) de 4 de diciembre de 1974. Valga destacar que los trabajos para la definición del crimen de agresión habían empezado en 1967.53 Resolución 36/106 de 10 de diciembre de 1981.54 Resolución 45/41 de 28 de noviembre de 1990. Ver el Informe de la Comisión de Derecho Internacional de 1994, documento de las Naciones Unidas “Documentos oficiales de la Asamblea General, Cuadragésimo noveno período de sesiones, Suplemento N.10 (A/49/10)”, págs. 8 y siguientes.55 Una primera versión del proyecto de Código sería ultimada en 1990 y, en julio de 1996, después de 5 años de comentarios de los Estados al proyecto y de varias revisiones, la Comisión de Derechos Internacional adoptaba el texto definitivo del proyecto de Código (Ver: Informe de la Comisión de Derecho Internacional, 1996, Documentos oficiales de la Asamblea General, Suplemento N.10 [A/51/10]). El proyecto de Estatuto del Tribunal sería adoptado por la Comisión de Derecho Internacional en 1994 (Informe de la Comisión de Derecho Internacional, 1994, Documentos oficiales de la Asamblea General, Cuadragésimo noveno período de sesiones, Suplemento N.10 [A/49/10]).56 Ver entre otros, Tribunal Penal Internacional para la ex Yougoslavia, Sentencia de 16 de noviembre 1998, Caso No. IT-96-21-T, El Procurador c. Zejnil Delalic, Zdravko Mucic, Hazim Delic y Esad Landzo (Caso Celebici), párrafo 56. 25.
IV Los trabajos de la Comisión de Derecho Internacional 27internacional así como los trabajos de la Comisión de Derecho Internacionalconstituyeron los insumos básicos del Comité preparatorio de la ConferenciaDiplomática de Roma que adoptaría, el 17 de julio de 1998, el Estatuto deRoma de la Corte Penal Internacional57.En el proceso de elaboración del proyecto de Código de Crímenes contra laPaz y la Seguridad de la Humanidad, la Comisión de Derecho Internacionalabordó la cuestión de la responsabilidad penal del superior jerárquico. Paraello, la Comisión estudió y sistematizó tanto las sentencias de los tribunales deNuremberg, Tokio y de los tribunales del Consejo de Control Aliado, como losdesarrollos normativos en el derecho internacional y en particular del DerechoInternacional Humanitario. Asimismo, las sucesivas versiones del proyecto deCódigo fueron incorporando las observaciones de los Estados.En su versión de 1986, el Proyecto de Código estipuló, en su artículo 9,“Responsabilidad del superior jerárquico” que: «El hecho de que una infracción haya sido cometida por un subordinado no eximirá a sus superiores de la responsabilidad penal, si éstos sabían o poseían información que les permitiera concluir, en las circunstancias del momento, que ese subordinado estaba cometiendo o iba a cometer una infracción, y si no adoptaron todas las medidas prácticamente posibles a su alcance para impedir o reprimir tal infracción»58.Luego de constatar que este tipo de responsabilidad penal había sido tratadapor distintas legislaciones domésticas y varios tribunales nacionales como unaforma extensiva de complicidad59, el Relator Especial encargado del Proyectode Código precisó que:57 Federico Andreu-Guzmán, “La justicia universal: entre luces y sombras”, en José Zalaquett (Editor), Grupo de reflexión regional: “Temas de Derechos Humanos en Debate”, Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Chile /Instituto de Defensa Legal (Perú), Lima, Perú, junio de 2004.58 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional de 1986, Volumen I, documento de las Naciones Unidas A/CN.4/SER.A/1986, pág. 91.59 “Cuarto informe sobre el proyecto de código de crímenes contra la paz y la seguridad de la humanidad, por el Sr. Doudou Thiam, Relator Especial”, en Anuario de la Comisión de Derecho Internacional de 1986, Volumen II – Primera Parte, Documento A/CN.4/SER.A/1986/Add. l (Part 1), pág. 68. 26.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 28 El crimen internacional de desaparición forzada «[e]sta ampliación de la complicidad se basa en la presunción de responsabilidad que recae sobre el superior jerárquico. Se supone que el superior está informado de todas las actividades de sus subordinados, y el hecho de no impedir un acto o un proyecto criminal equivale a la complicidad. […] El incumplimiento de este deber, bien sea por abstención voluntaria o por negligencia, hace a los superiores cómplices de los crímenes que pudieran cometerse. […] La complicidad concebida en estos términos es, en relación con la complicidad prevista en los estatutos de Nuremberg y de Tokio o de la ley No. 10 del Consejo de Control Aliado, una complicidad ampliada que va más allá de la ayuda o la asistencia. En la actualidad, esta forma de complicidad constituye un delito autónomo, de conformidad con el artículo 86, párrafo 2, del Protocolo I adicional a los Convenios de Ginebra»60.Al adoptar el artículo 9°, la Comisión de Derecho Internacional señaló que: «No obstante, no debe olvidarse que se trata de infracciones que se cometen en el marco de una jerarquía y en las que por consiguiente, en la casi totalidad de los casos, aparecen elementos de mando. Tal vez sea útil, pues, dotar a la responsabilidad del superior jerárquico de un fundamento distinto, así como de una fuente escrita autónoma»61.En su versión de 1987, el principio de responsabilidad penal del superiorjerárquico fue inscrito al artículo 10 del Proyecto de Código62, en términosexactos al texto del artículo 9° del Proyecto de 1986. El Relator Especialconsideró que:60 Ibídem.61 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional de 1986, Volumen II – Primera Parte, documento de las Naciones Unidas A/CN.4/SER.A/1986/Add. l (Part 1), pág. 86.62 “El hecho de que una infracción haya sido cometida por un subordinado no eximirá a sus superiores de la responsabilidad penal, si estos sabían o poseían información que les permitiera concluir, en las circunstancias del momento, que ese subordinado estaba cometiendo o iba a cometer una infracción, y si no adoptaron todas las medidas prácticamente posibles a su alcance para impedir o reprimir tal infracción”. 27.
IV Los trabajos de la Comisión de Derecho Internacional 29 «[s]e trata de la aplicación a un caso preciso de la teoría de la complicidad. La complicidad no abarca sólo el caso de copartícipes iguales e independientes, uno de los cuales ayuda o proporciona los medios al otro. También puede resultar de la orden emitida por una persona con poder de mando, o de una abstención voluntaria de este último, cuando tenía el poder para impedir la comisión del acto criminal. También puede resultar de una negligencia pues, en principio, todo jefe militar tiene la obligación de informarse de la situación del personal bajo su mando y de los actos que cometen o proyectan cometer»63.Asimismo, el Relator Especial consideró que era necesaria una normaespecífica: «Por una parte porque existe ya una jurisprudencia constante y disposiciones convencionales en la materia [artículos 86 y 87 del Protocolo adicional I a los Convenios de Ginebra], y, porque las infracciones consideradas se cometen en el marco de una jerarquía en el que interviene casi siempre el poder de mando, y tal vez sea útil conferir a la responsabilidad un fundamento distinto, en lugar de remitirse a la teoría general de la complicidad»64.En las posteriores versiones del Proyecto de Código65, la Comisión de DerechoInternacional mantuvo la cláusula sobre la responsabilidad del superior conalgunas modificaciones incorporadas para precisar el alcance de esta modalidadde responsabilidad penal individual. Así, el texto de 1991 estipulaba:63 “Quinto informe sobre el proyecto de código de crímenes contra la paz y la seguridad de la humanidad, por el Sr. Doudou Thiam, Relator Especial”, en Anuario de la Comisión de Derecho Internacional, 1987, Volumen II, Segunda Parte, documento de las Naciones Unidas A/CN.4/ SER.A/1987/Add.l (Part 1), pág. 9.64 Ibíd., pág. 10.65 Ver, por ejemplo, el artículo 10 del Proyecto de código de crímenes contra la paz y la seguridad de la humanidad de 1989, en Informe de la Comisión a la Asamblea General sobre la labor realizada en su cuadragésimo primer período de sesiones, documento de las Naciones Unidas A/CN.4/ SER.A/1989/Add.l (Part 2). 28.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 30 El crimen internacional de desaparición forzada«[e]l hecho de que el crimen contra la paz y la seguridad de la humanidadhaya sido cometido por un subordinado no eximirá a sus superiores deresponsabilidad criminal si éstos sabían, o poseían información que lespermitiera concluir, dadas las circunstancias del caso, que ese subordinadoestaba cometiendo o iba a cometer tal crimen, y si no tomaron todas lasmedidas posibles a su alcance para impedir o reprimir ese crimen»66.La versión final del Proyecto de Código de 1996 mantuvo, a su artículo 6°, lacláusula de responsabilidad del superior en los siguientes términos: «[e]l hecho de que el crimen contra la paz y la seguridad de la humanidad haya sido cometido por un subordinado no eximirá a sus superiores de responsabilidad criminal, si sabían o tenían motivos para saber, dadas las circunstancias del caso, que ese subordinado estaba cometiendo o iba a cometer tal crimen y no tomaron todas las medidas necesarias a su alcance para impedir o reprimir ese crimen».En su comentario a este artículo, la Comisión de Derecho Internacional destacóque esta cláusula era una consecuencia del principio de responsabilidad de losmandos, consagrado en la Convención (IV) relativa a las leyes y costumbresde la guerra terrestre de La Haya de 1907 igual que en otros instrumentosjurídicos, como los Convenios de Ginebra de 1949 y sus dos Protocolosadicionales de 197767. Asimismo, destacó que el principio de responsabilidadpenal del superior no sólo había sido desarrollado por la jurisprudenciasino que estaba expresamente codificado en el I Protocolo adicional a losConvenios de Ginebra (artículo 86) y en los Estatutos de los TribunalesPenales Internacionales para Ruanda (artículo 6) y la antigua Yugoslavia (art.7)68. La Comisión de Derecho Internacional precisó que:66 Artículo 12 del Proyecto de código de crímenes contra la paz y la seguridad de la humanidad de 1991, en Anuario de la Comisión de Derecho Internacional, 1991, Volumen II, Segunda Parte, Informe de la Comisión a la Asamblea General sobre la labor realizada en su 43° período de sesiones - 29 de abril a 19 de julio de 1991, documentos oficiales cuadragésimo sexto periodo de sesiones, Suplemento No. 10 (A/46/10).67 Ver Informe de la Comisión de Derecho Internacional sobre la labor realizada en su 48° período de sesiones, de 6 de mayo a 26 de julio de 1996, documentos oficiales de la Asamblea General, Suplemento N.10 (A/51/10), págs. 37 y 38.68 Ibíd., págs. 38 y 39. 29.
IV Los trabajos de la Comisión de Derecho Internacional 31 «[s]ólo se incurre en responsabilidad penal por no realizar un acto determinado cuando existe una obligación jurídica de actuar y el incumplimiento de esa obligación entraña la comisión de un crimen»69.Y que esta obligación jurídica de actuar deviene de la condición de comandanteo de superior jerárquico.No obstante, la Comisión precisó que para configurarse tal tipo deresponsabilidad penal se deben reunir ciertos elementos: la existencia de undeber de impedir tales actos por parte de sus subordinados; la existencia deuna relación de subordinación entre el infractor y el superior; y que el superior“debe haber sabido o haber tenido razones para saber” que su subordinado ibao estaba cometiendo el crimen. En ese contexto, la Comisión precisó que elprincipio se aplica no sólo al superior jerárquico inmediato del subordinadosino también a “los demás superiores en la cadena de mando militar o en lajerarquía gubernamental, siempre que se cumplan los criterios pertinentes”70.Igualmente, rechazando cualquier tipo de responsabilidad penal objetiva, laComisión precisó que no basta la existencia de una relación poder jerárquico,ya sea de iure o de facto, entre el subordinado infractor y el superior para queeste último comprometa su responsabilidad penal individual. Así, la Comisiónseñaló que: «El artículo 6 enuncia dos criterios para determinar si un superior debe considerarse penalmente responsable de la conducta ilícita de un subordinado. En primer lugar, el superior debe haber sabido o haber tenido motivos para saber, dadas las circunstancias del caso, que un subordinado suyo estaba cometiendo o iba a cometer un crimen […] Este criterio indica que el superior debe tener la mens rea necesaria para incurrir en responsabilidad penal en dos situaciones diferentes. En la primera situación, el superior sabe efectivamente que su subordinado está cometiendo o va69 Ibíd., pág. 39.70 Ibíd., pág. 40. 30.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 32 El crimen internacional de desaparición forzada a cometer un crimen. En tal caso, puede considerarse que es cómplice del crimen según los principios generales del derecho penal relativos a la complicidad. En la segunda situación, tiene información suficiente para llegar a la conclusión, dadas las circunstancias del caso, de que sus subordinados están cometiendo o van a cometer un crimen. En esta situación el superior no tiene conocimiento real de la conducta ilícita que sus subordinados planean o están perpetrando, pero tiene información de naturaleza general suficiente y pertinente para concluir que tal es el caso. El superior que simplemente pasa por alto la información que apunta claramente a la probabilidad de una conducta criminal por parte de sus subordinados comete una negligencia grave respecto de su deber de impedir o reprimir tal conducta al no desplegar esfuerzos razonables para obtener la información necesaria que le permita tomar medidas apropiadas»71.Finalmente, la Comisión precisó que para que se configure este tipo deresponsabilidad penal individual se requiere que:«El superior no haya tomado todas las medidas necesarias a su alcance paraimpedir o reprimir la conducta criminal de su subordinado. Este […] criteriose basa en el deber del superior de ejercer su mando y su autoridad sobresus subordinados. El superior incurre en responsabilidad penal únicamente sitenía la posibilidad de adoptar las medidas necesarias para impedir o reprimirla conducta ilegal de sus subordinados y no lo hizo. Este […] criterio reconoceque puede haber situaciones en que el jefe militar conozca o tenga motivos paraconocer la conducta ilegal de sus subordinados, pero sea incapaz de impedirlao reprimirla. […] para incurrir en responsabilidad, el superior debe tener lacompetencia jurídica necesaria para tomar medidas que permitan impedir oreprimir el crimen y la posibilidad material de adoptar tales medidas. Así, unsuperior no incurriere en responsabilidad penal si no ejecuta un acto que enuno u otro aspecto es imposible de realizar»72.71 Ibíd., págs. 40 y 41.72 Ibíd., pág. 41. 31.
V. Naturaleza jurídica y contenido del principio “Se incurre en esta responsabilidad o negligencia criminal si la persona que desempeñaba un cargo de autoridad sabía o tenía razones para saber que sus subordinados iban a cometer o habían cometido crímenes, pese a lo cual no adoptó medidas razonables y necesarias para impedir o reprimir la comisión de esos crímenes o para castigar a quienes lo cometieron.” Secretario General de las Naciones Unidas73 1. Naturaleza y caracterización del principioEl principio de responsabilidad penal del superior jerárquico es hoy, y afortiori en lo que concierne crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra,una norma del derecho internacional consuetudinario. En su trascendentalestudio sobre derecho internacional humanitario consuetudinario, el ComitéInternacional de la Cruz Roja (CICR) llegó a la conclusión de que esteprincipio es una norma internacional consuetudinaria, aplicable tanto aconflictos armados internacionales como a conflictos armados internos74. ElCICR ha definido este principio con la siguiente fórmula:73 Informe presentado por el Secretario General de conformidad con el párrafo 2 de la resolución 808 (1993) del Consejo de Seguridad, documento de las Naciones Unidas S/25704 de 20 de mayo de 1993, párrafo 56.74 CICR, El derecho internacional humanitario consuetudinario, Volumen No. 1 Normas, Ed. CICR, 2007, pág. 632 y siguientes. 32.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 34 El crimen internacional de desaparición forzada «Norma 153. Los jefes y otros mandos superiores son penalmente responsables de los crímenes de guerra cometidos por sus subordinados si sabían, o deberían haber sabido, que estos iban a cometer o estaban cometiendo tales crímenes y no tomaron todas las medidas razonables y necesarias a su alcance para evitar que se cometieran o, si ya se habían cometido, para castigar a los responsables.»75En la actualidad existe una extensa jurisprudencia de los tribunales penalesinternacionales para la antigua Yugoslavia y Ruanda, así como del TribunalEspecial para Sierra Leona y de la Corte Penal Internacional, que no sóloha confirmado el principio de responsabilidad penal del superior jerárquico,sino que lo ha desarrollado y precisado sus alcances y contenidos76. Estostribunales penales han reafirmado el carácter de norma del derechointernacional consuetudinario del principio de responsabilidad penal delsuperior jerárquico77.75 Ibíd., pág. 632.76 Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, ver entre otros: Sentencia de 16 de noviembre 1998 y Sentencia de 20 de julio de 2000, Caso No. IT-96-21-T, The Prosecutor v. Z Delalic and others “Celibici Camp”; Sentencia de 3 de marzo de 2000, Caso No. IT-95-14-T, The Prosecutor v. Blaskic “Lasva Valley”; Sentencia de 26 de febrero de 2001, Case No. IT-95- 14/2, The Prosecutor v. Dario Kordic & Mario Cerkez “Lasva Valley”, pars. 366 - 371 y 401 y siguientes; Sentencia de 23 de octubre de 2001, The Prosecutor v. Zoran Kupreskic, Mirjan Kupreskic, Vlatko Kupreskic, Drago Josipovic and Vladimir Santic, Caso No. IT-95-16-A; Sentencias de 30 de marzo de 2004 y de 20 de julio 2005, Caso No. IT-02-61-S, The Prosecutor v. Miroslav Deronjic; Sentencia de 21 de junio de 2001, Caso No. IT-96-23-T y IT-96-23/1-T, The Prosecutor v. Kunarac and Kovac; Sentencia de 1 de septiembre 2004, Caso No. IT-99-36-T, The Prosecutor v. Radoslav Brdjanin; Sentencia de 21 de junio de 1999, Caso No. IT-95-14/1, The Prosecutor v. Zlatko Aleksovski; y Sentencia de 15 de marzo 2006, Caso No. IT-01-47-T, The Prosecutor v. Enver Hadzihasanovic and Amir Kubura. Tribunal Penal Internacional para Ruanda, ver entre otros: Sentencia de septiembre 1998, Caso No. ICTR-96-4-T, The Prosecutor v. Jean Paul Akayesu; Sentencia de 7 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95-1A-T, The Prosecutor v. Ignace Bagilishema; Sentencia de 4 de septiembre de 1998, Caso No. ICTR-97-23-S, The Prosecutor v. Jean Kambanda; y Sentencias de 21 de mayo de 1999 y de 1 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95- 1-A, The Prosecutor v. Kayishema and Ruzindana. Tribunal Especial para Sierra Leona, ver entre otros: Sentencia de 28 de mayo de 2008, Caso No. SCSL-04-14-A, The Prosecutor v. Fofana and Kondewa; Sentencia de 22 de febrero de 2008, Caso No. No. SCSL-04-16-T, The Prosecutor v. Brima, Kamara, and Kanu. Corte Penal Internacional, Sala preliminar II, Decisión de 15 de junio de 2009, El Procurador c. Jean Pierre Bemba Gombo, Caso No. ICC-01/05-01/08.77 Ver, por ejemplo: Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, decisión sobre el recurso interlocutorio de incompetencia en relación con la responsabilidad de los superiores jerárquicos, 16 de julio de 2003, Caso N° IT-01-47-AR72, The Prosecutor v. Enver Hadzihasanovic and Amir Kubura; y Tribunal Penal Internacional para Ruanda, Sentencia de 7 de junio de 2001, Caso No. 33.
V Naturaleza jurídica y contenido del principio 35Si bien históricamente el principio de responsabilidad penal del superiordevino del derecho de la guerra, hoy existe un amplio consenso sobre quesu aplicación no se restringe a los comandantes de las fuerzas armadasgubernamentales, de estructuras paramilitares y de los grupos armados deoposición, sino también a las autoridades civiles, bajo ciertas condiciones78.Así, el principio de responsabilidad penal del superior jerárquico es aplicabletanto a superiores militares y policiales como a superiores civiles.79 Ello hasido ampliamente reiterado por el Tribunal de Tokio, tribunales de la Ley No.10 del Consejo de Control Aliado, los tribunales penales internacionales parala antigua Yugoslavia y Ruanda y el Tribunal Especial para Sierra Leona80.El principio de responsabilidad penal del superior fue inicialmente caracterizadocomo una forma extensiva de complicidad81. Sin embargo, la Comisión de ICTR-95-1A-T, The Prosecutor v. Ignace Bagilishema, párrafo 37 y Sentencia de 21 de mayo de 1999, Caso No. ICTR-95-1-A, The Prosecutor v. Kayishema and Ruzindana.78 Ver, entre otros: Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (El Procurador c. Orić y El Procurador c. Brđanin); Tribunal Penal Internacional para Ruanda (El Procurador c. Bagilishema, El Procurador c. Kajelijeli, El Procurador c. Muvunyi, El Procurador c. Kamuhanda, El Procurador c. Kayishema y Ruzindana Nahimana, y El Procurador c. Barayagwiza y Ngeze); El Estatuto de Roma sobre la Corte Penal Internacional (artículo 28); la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzada ( artículo 6); y Final Report of the Commission of Experts established pursuant to Security Council Resolution 780 (1992), Documento de las Naciones Unidas S/1994/674 de 27 mayo de 1994, párrafo 55.79 Los Estatutos de los Tribunales penales internacionales para la antigua Yugoslavia y Ruanda y del Tribunal Especial para Sierra Leona se refieren al superior de manera genérica mientras que el Estatuto de Roma y la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas se refieren a ambos, civil y militar, haciendo cierta distinción entre los requisitos exigibles para la aplicación del principio.80 Ver, entre otros: Tribunal Militar Internacional para el Extremo Oriente (Sentencia del 12 de noviembre de 1948, Caso Koki Hirota); Tribunal General del Gobierno Militar de la zona francesa de ocupación en Alemania (Sentencia de 1946, caso Herman Roechling et consorts); Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (Sentencia de 16 de noviembre 1998, Caso No. IT-96-21-T, The Prosecutor v. Z Delalic and others “Celibici Camp”; Sentencia de 21 de junio de 1999, Caso No. IT-95-14/1, Prosecutor v. Zlatko Aleksovski; Sentencia de 1° de septiembre 2004, Caso No. IT-99-36-T, The Prosecutor v. Radoslav Brdjanin) Tribunal Penal Internacional para Ruanda Sentencia de septiembre 1998, Caso N° ICTR-96-4-T, The Prosecutor v. Jean Paul Akayesu; Sentencia de 4 de septiembre de 1998, Caso No. ICTR-97-23-S, The Prosecutor v. Jean Kambanda; Sentencia de 7 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95-1A-T, The Prosecutor v. Ignace Bagilishema; y Sentencias de 21 de mayo de 1999 y de 1 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95-1-A, The Prosecutor v. Kayishema and Ruzindana) y Tribunal Especial para Sierra Leona (Sentencia de 28 de mayo de 2008, Caso No. SCSL-04-14-A, The Prosecutor v. Fofana and Kondewa; Sentencia de 22 de febrero de 2008, Caso No. SCSL-04-16-T, The Prosecutor v. Brima, Kamara, and Kanu).81 Ver, por ejemplo, los trabajos de la Comisión de Derecho Internacional durante la década de 1980 (“Cuarto informe sobre el proyecto de código de crímenes contra la paz y la seguridad de la humanidad, por el Sr. Doudou Thiam, Relator Especial”, en Anuario de la Comisión de Derecho 34.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 36 El crimen internacional de desaparición forzadaDerecho Internacional, el Comité Internacional de la Cruz Roja, el SecretarioGeneral de las Naciones Unidas y las Comisiones de investigación sobrecrímenes establecidas por el Consejo de Seguridad (en los casos de Ruanda,Yugoslavia, Sierra Leona y Darfur), así como la jurisprudencia de los tribunalespenales internacionales, han caracterizado este principio como una modalidadde responsabilidad penal por omisión82, o de negligencia criminal. Estamodalidad de responsabilidad penal individual no es extraña a los sistemaspenales nacionales y tiene reconocimiento bajo distintas denominaciones.Así, el Comité Internacional de la Cruz Roja ha caracterizado este principio comouna modalidad de negligencia criminal, que incrimina la omisión del superiorde impedir, hacer cesar o reprimir conductas ilícitas de sus subordinados83. Porsu parte el Secretario General de las Naciones Unidas, en su informe relativo alestablecimiento de un tribunal penal internacional para Ruanda, consideró queeste principio tiene como fin sancionar al superior jerárquico por la omisiónde su deber de impedir, hacer cesar o reprimir los crímenes cometidos por sussubordinados84. Los trabajos de redacción del Proyecto de Código de Crímenescontra la Paz y la Seguridad de la Humanidad de la Comisión de DerechoInternacional resultan ilustrativos a este respecto. La Comisión recordó queexiste una norma de derecho internacional según la cual “toda persona tieneel deber de respetar las normas pertinentes del derecho internacional y, porconsiguiente, puede incurrir en responsabilidad de no cumplir ese deber”85.En ese contexto, precisó que “la persona incurre en responsabilidad penal por Internacional de 1986, Volumen II – Primera Parte, documento de las Naciones Unidas A/CN.4/ SER.A/1986/Add. l [Part 1]).82 Ver, entre otros: Report of the International Commission of Inquiry on Darfur to the United Nations Secretary-General Pursuant to Security Council Resolution 1564 of 18 September 2004, Geneva, 25 January 2005, párrafo 558; Final Report of the Commission of Experts established pursuant to Security Council Resolution 780 (1992), documento de las Naciones Unidas S/1994/674 de 27 mayo de 1994, párrafos 55 y ss.; y Corte Penal Internacional, Sala preliminar II, Decisión de 15 de junio de 2009, El Procurador c. Jean Pierre Bemba Gombo, Caso No. ICC-01/05-01/08.83 Ver Comentario al artículo 86 del Protocolo I, párrafos 3541 y 3542, en CICR, Protocole additionnel (I) aux Conventions de Genève du 12 août 1949 relatif à la protection des victimes des conflits armés internationaux (Protocole I), 8 juin 1977 – Commentaires (http://www.icrc.org/ dih.nsf/COM/470-750112?OpenDocument).84 Informe presentado por el Secretario General de conformidad con el párrafo 2 de la resolución 808 (1993) del Consejo de Seguridad, documento de las Naciones Unidas S/25704 de 20 de mayo de 1993, párrafo 56.85 Informe de la Comisión de Derecho Internacional de las Naciones Unidas sobre la labor realizada en su 48° periodo de sesiones, 6 de mayo a 26 de julio de 1996, documento de las Naciones Unidas A/51/10, suplemento 10, pág. 24. 35.
V Naturaleza jurídica y contenido del principio 37omisión al dejar realizar un acción en violación del deber de abstenerse derealizarla”86. Así, al comentar el artículo 6 del Proyecto de Código, la Comisiónconcluyó que el principio de responsabilidad penal del superior jerárquico,además de estar fundado en el principio del mando responsable reconocidoen varios instrumentos internacionales87, sanciona al superior que “contribuyeindirectamente a la comisión de un crimen por su subordinado al no impediro reprimir la conducta ilegal”88. En ese mismo sentido, el Tribunal PenalInternacional para la antigua Yugoslavia precisó que la responsabilidad penaldel superior jerárquico “es el corolario de su obligación de actuar, [y por ende]esta responsabilidad es por tanto una responsabilidad por omisión de preveniro castigar los crímenes cometidos por sus subordinados”89.	2. Responsabilidad penal objetiva y principio de responsabilidad del superiorLa responsabilidad penal individual o subjetiva es un principio fundamental delderecho penal contemporáneo y del Derecho Penal Internacional90. Asimismo,toda forma de responsabilidad penal objetiva esta absolutamente proscrita porel derecho internacional91. La prohibición de responsabilidad penal objetiva,como lo ha destacado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos:86 Ibídem.87 Convención IV de la Haya de 1907 relativa a las leyes y costumbres de la guerra terrestre; Reglamento relativo a las leyes y costumbres de la guerra terrestre; Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la Protección de las Víctimas de los Conflictos Armados Internacionales (Protocolo I); y Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional (Protocolo II).88 Informe de la Comisión de Derecho Internacional de las Naciones Unidas sobre la labor realizada en su 48° periodo de sesiones, 6 de mayo a 26 de julio de 1996, documento de las Naciones Unidas A/51/10, suplemento 10, pág. 38.89 Sentencia de 15 de marzo 2006, Caso No. IT-01-47-T, Le Procureur c. Enver Hadzihasanovic et Amir Kubura, párrafo 75 (original en francés, traducción libre).90 Pierre-Marie Dupuy, “Normes internationales pénales et droit impératif (jus cogens)”, en H. Ascencio, E. Decaux y A. Pellet, Droit international pénal, Ed. A. Pedone, París, 2000, capítulo 6, párrafos 10 y 11, p.74.91 Véanse, entre otros: IV Convenio de Ginebra (art. 33); II Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra (art. 75.4[b]); I Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra (art. 6.2[b]); Segundo Protocolo para la Protección de la propiedad cultural durante conflictos armados (artículos 15 y 16); Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (art. 7); Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (art. 6); Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (art. 25); y Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona (art. 6). 36.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 38 El crimen internacional de desaparición forzada «No impide el procesamiento de personas con base en elementos de la responsabilidad penal individual tales como la complicidad o la incitación, ni impide responsabilizar a una persona sobre la base de la doctrina claramente establecida de la responsabilidad superior»92.No se trata de una excepción a la prohibición: simple y llanamente el principiode responsabilidad penal del superior jerárquico por crímenes cometidos porsus subordinados no constituye una forma de responsabilidad penal objetiva,como lo han precisado la doctrina y jurisprudencia internacionales93.La jurisprudencia internacional ha precisado que este principio requiere delelemento moral —elemento cognoscitivo y volutivo, mens rea— y que estábasado en una negligencia criminal que se asimila a una intención criminal94.La jurisprudencia internacional ha señalado reiterativamente que no basta quese tenga una posición de superior, ya sea de jure o de facto —lo cual equivaldríaa resumir el principio a una modalidad de responsabilidad penal objetiva,prohibida por el derecho internacional—, sino que se requiere que el superiortenga tanto un control efectivo sobre el subordinado como conocimiento orazones para saber de la comisión del crimen95. El elemento moral (mens rea)se requiere tanto en la hipótesis del superior militar como del superior civil96.92 Informe sobre Terrorismo y Derechos Humanos, documento de la Organización de los Estados Americanos OEA/Ser.L/V/ll.116, Doc. 5 rev. 1 corr., de 22 de octubre de 2002, párrafo 227.	93 CICR, Comentario al artículo 86 del I Protocolo de Ginebra y Tribunal Penal Internacional para Ruanda, Sentencia de 2 de septiembre 1998, Caso No. ICTR-96-4-T, The Prosecutor v. Jean Paul Akayesu, párrafos 488 y siguientes.94 Ver, entre otros: Tribunal Militar de los Estados Unidos de América, Nuremberg, Sentencia de 28 de octubre de 1948, United States v. Wilhelm von Leeb and others (Trials of War Criminals Before the Nuremberg Military Tribunals Under Control Council Law No. 10, Nuremberg, October 1946 – April 1949, 1949-1953, vol. XI págs. 543 – 544); Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, Sentencia de 16 de noviembre 1998 y Sentencia de 20 de Julio de 2000, Caso No. IT-96-21-T, The Prosecutor v. Z Delalic and others “Celibici Camp” y Sentencia de 26 de febrero de 2001, Case No. IT-95-14/2, The Prosecutor v. Dario Kordic & Mario Cerkez “Lasva Valley”, párrafos 425 y siguientes; y Tribunal Penal Internacional para Ruanda, Sentencia de 7 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95-1A-T, The Prosecutor v. Ignace Bagilishema, párrafo 44 y siguientes.95 Ibídem.96 Sentencia de 1° de septiembre 2004, Caso N° IT-99-36-T, The Prosecutor v. Radoslav Brdjanin, párrafos 282-283. 37.
V Naturaleza jurídica y contenido del principio 39 3. Contenido y elementos constitutivos del principioAún cuando los instrumentos normativos internacionales presentan algunasdiferencias en la redacción del principio de responsabilidad penal individual delsuperior jerárquico, la jurisprudencia de los tribunales penales internacionalespara la antigua Yugoslavia y Ruanda, del Tribunal Especial para Sierra Leonay de la Corte Penal Internacional, ha precisado el contenido y los elementosconstitutivos de este principio. Así, según los instrumentos internacionales,la jurisprudencia de los tribunales y la doctrina internacional97, el principiode responsabilidad penal del superior jerárquico está constituido por treselementos esenciales: i) La existencia de una relación y de control efectivo entre superior y subordinado ii) El conocimiento por parte del superior jerárquico de que el crimen estaba por cometerse, se estaba cometiendo o se había cometido iii) El incumplimiento por parte del superior jerárquico de la obligación de tomar las medidas necesarias y razonables para prevenir el crimen, hacer cesar el crimen o para castigar al autor.En una decisión de 2009, la Corte Penal Internacional consideró que,además de los tres anteriores elementos necesarios para que se configure laresponsabilidad penal del superior jerárquico, se requiere: i) que el sospechosotenga la condición de jefe militar o de una persona que ejerza efectivamentetal función; y ii) que el crimen cometido por los subordinados sea el resultadodel hecho de que el superior no ejerció su control efectivo sobre las tropas bajosu mando98. Sin embargo, no se trata de requerimientos adicionales impuestos97 Ver, entre otros, : Comité Internacional de la Cruz Roja, “Comentario al artículo 86 del Protocolo I”, párrafo 3543 en Protocole additionnel (I) aux Conventions de Genève du 12 août 1949 relatif à la protection des victimes des conflits armés internationaux (Protocole I), 8 juin 1977 – Commentaires (http://www.icrc.org/dih.nsf/COM/470-750112?OpenDocument); y Comisión de Derecho Internacional, Informe de la Comisión de Derecho Internacional sobre la labor realizada en su 48° período de sesiones, de 6 de mayo a 26 de julio de 1996, Documentos oficiales de la Asamblea General, Suplemento N.10 (A/51/10), págs. 37 y siguientes.98 Corte Penal Internacional, Sala preliminar II, Decisión de 15 de junio de 2009, El Procurador c. Jean Pierre Bemba Gombo, Caso No. ICC-01/05-01/08, párrafo 408. 38.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 40 El crimen internacional de desaparición forzadapor el artículo 28 del Estatuto de Roma, sino de precisiones sobre el alcance ycontenido de los tres elementos básicos del principio de responsabilidad penaldel superior jerárquico que hizo la Corte al decantar la jurisprudencia de lostribunales penales internacionales para la antigua Yugoslavia y Ruanda.	i) Una relación de subordinación y de control efectivo entre superior y subordinadoEl principio de responsabilidad penal del superior jerárquico requiere queexista una relación de subordinación entre el superior jerárquico y el autorde la conducta ilícita. Pero esta relación no debe ser meramente formal: serequiere que el superior tenga control efectivo respecto del subordinado. Esterequisito ha sido considerado como la expresión de la teoría del dominio delhecho, del derecho penal comparado.La relación entre el superior y el subordinado puede ser tanto de jure comode facto para generar responsabilidad penal del superior jerárquico. Elloha sido reafirmado en varias sentencias de los tribunales internacionales99.Los tribunales han considerado que el criterio fundamental es el controlefectivo de los superiores sobre los actos de los subordinados responsables,en el sentido de la capacidad material de evitar que se cometan crímenes ycastigar a los autores100. Tanto el Estatuto de Roma (artículo 28) como la99 Tribunal Penal Internacional para Ruanda: Sentencias de 21 de mayo de 1999 y de 1 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95-1-A, The Prosecutor v. Kayishema and Ruzindana; Sentencia de 7 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95-1A-T, The Prosecutor v. Ignace Bagilishema; y Sentencia de 2 de septiembre 1998, Caso No. ICTR-96-4-T, The Prosecutor v. Jean Paul Akayesu. Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, ver entre otros: Sentencia de 16 de noviembre 1998 y Sentencia de 20 de julio de 2000, Caso No. IT-96-21-T, The Prosecutor v. Z Delalic and others “Celibici Camp”; Sentencia de 21 de junio de 1999, Caso No. IT-95-14/1, The Prosecutor v. Zlatko Aleksovski; Sentencia de 3 de marzo de 2000, Caso No. IT-95-14-T, The Prosecutor v. Blaskic “Lasva Valley”; Sentencia de 21 de junio de 2001, Caso No. IT-96-23-T y IT-96-23/1-T, The Prosecutor v. Kunarac and Kovac; y Decisión de 16 de junio de 2004, The Prosecutor v. Slobodam Milosevic, Caso No. IT-02-54-T. Tribunal Especial para Sierra Leona: Sentencia de 28 de mayo de 2008, Caso No. SCSL-04-14-A, The Prosecutor v. Fofana and Kondewa; Sentencia de 22 de febrero de 2008, Caso No. No. SCSL-04-16-T, The Prosecutor v. Brima, Kamara, and Kanu. Corte Penal Internacional, Sala preliminar II, Decisión de 15 de junio de 2009, El Procurador c. Jean Pierre Bemba Gombo, Caso No. ICC-01/05-01/08.100 Ver, entre otros: Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (Sentencia de 16 de noviembre 1998, Caso No. IT-96-21-T, The Prosecutor v. Z Delalic and others “Celibici Camp”; Sentencia de 21 de junio de 1999, Caso No. IT-95-14/1, The Prosecutor v. Zlatko Aleksovski); Tribunal 39.
V Naturaleza jurídica y contenido del principio 41Convención Internacional para la protección de todas las personas contra lasdesapariciones forzadas (artículo 6) hacen expresa referencia a este elementodel control efectivo.El Tribunal Penal Internacional para Ruanda ha señalado que la posición desuperior jerárquico no puede ser únicamente determinada por la mera calidadoficial del superior: lo que resulta determinante es el control efectivo, ya sea dejure o de facto, del superior sobre el subordinado101. Esto es en su capacidad,competencias y atribuciones reales para ejercer un control efectivo sobre sussubordinados. O como fue descrito por el Tribunal Penal Internacional para laantigua Yugoslavia, su capacidad material para prevenir y el crimen y hacercastigar a sus autores102. Así, la relación superior-subordinado puede ser dejure o de facto: el factor determinante es que quien funge como superior tenga,de jure o de facto, un control efectivo sobre el subordinado.Tratándose de comandantes militares —categoría que abarca tanto las fuerzasgubernamentales como paramilitares y los grupos armados de oposición—, lajurisprudencia internacional ha considerado que existe una presunción de quela condición de comandante viene acompañada de un control efectivo sobrelos subordinados o tropa bajo mando103. Como lo ha señalado el TribunalPenal para la antigua Yugoslavia, la cuestión de establecer la existencia de uncontrol efectivo es tanto un asunto probatorio como de derecho sustancial104.La jurisprudencia internacional ha recurrido a varios criterios y elementos Penal Internacional para Ruanda Sentencia de septiembre 1998, Caso No. ICTR-96-4-T, The Prosecutor v. Jean Paul Akayesu; Sentencia de 4 de septiembre de 1998, Caso No. ICTR-97-23-S, The Prosecutor v. Jean Kambanda; Sentencia de 7 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95-1A-T, The Prosecutor v. Ignace Bagilishema; y Sentencias de 21 de mayo de 1999 y de 1 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95-1-A, The Prosecutor v. Kayishema and Ruzindana) y Tribunal Especial para Sierra Leona (Sentencia de 28 de mayo de 2008, Caso No. SCSL-04-14-A, The Prosecutor v. Fofana and Kondewa; Sentencia de 22 de febrero de 2008, Caso No. SCSL-04-16-T, The Prosecutor v. Brima, Kamara, and Kanu. 101 Sentencia de 7 de junio de 2001, Caso No. ICTR-95-1A-T, The Prosecutor v. Ignace Bagilishema, párrafo 39. 102 Sentencia de 15 de marzo 2006, Caso No. IT-01-47-T, The Prosecutor v. Enver Hadzihasanovic and Amir Kubura, párrafo 77. Ver igualmente las Sentencias de 16 de noviembre 1998 y de 20 de Julio de 2000, Caso No. IT-96-21-T, The Prosecutor v. Z Delalic and others, “Celibici Camp”. 103 Tribunal Penal internacional para la ex Yugoslavia, Sentencia de 20 de Julio de 2000, Caso No. IT-96-21-T, The Prosecutor v. Z Delalic and others, Celibici Camp. 104 Sentencia de 17 de diciembre 2004, Case No. IT-95-14/2, The Prosecutor v. Dario Kordic & Mario Cerkez “Lasva Valley”, párrafos 842-849. 40.
Responsabilidad penal del superior jerárquico y crímenes internacionales 42 El crimen internacional de desaparición forzadapara identificar la existencia de un control efectivo. Así, el Tribunal PenalInternacional para la antigua Yugoslavia ha identificado, entre otros, lossiguientes criterios: la posición oficial del superior; los poderes legales deordenar y de hacer ejecutar órdenes de que está investido el superior; elpoder disciplinario o punitivo del superior respecto de los subordinados; ylos poderes de nombramiento, ascenso y destitución del superior105. En sudecisión de 16 de junio de 2004, relativa a la moción de absolución presentadopor el ex presidente de Serbia, Slobodam Milošević, el Tribunal Penal para laex Yugoslavia consideró que por los poderes, tanto de jure como de facto, queejercía Milošević sobre los jefes del Estado Mayor del Ejército, el Ejército ylos servicios de seguridad del Estado, el ex presidente tenía un control efectivosobre las tropas que cometieron el crimen de genocidio106.La Corte Penal Internacional ha considerado que el concepto de “jefe militar”,empleado por el artículo 28 del Estatuto de Roma, designa a: «Una categoría de personas oficial o legalmente nombradas para ejercer funciones de comando militar (es decir los jefes de iure). Reagrupa a todas las personas que ejercen una responsabilidad de comando en el seno de las fuerzas armadas, cualquiera que sea su grado o rango. A este respecto, un jefe militar puede tanto ocupar la más alta posición en la cadena de mando como tener bajo sus órdenes algunos soldados. […] [L] a noción de jefe militar abarca igualmente los casos en los que el superior no ejerce de forma exclusiva funciones militares»107.105 Varios de eses criterios ha sido enumerados por el Tribunal Internacional Penal para la antigua Yugoslavia en su Sentencia de 15 de marzo 2006, Caso No. IT-01-47-T, The Prosecutor v. Enver Hadzihasanovic and Amir Kubura, párrafos 83 y siguientes.106 Tribunal Penal para la antigua Yugoslavia, decisión de 16 de junio de 2004, relativa a la a la moción de absolución, The Prosecutor v. Slobodam Milošević, Caso No. IT-02-54-T, párrafos 304- 309. Cabe destacar que aún cuando el proceso no culminó en razón de la muerte del acusado el 11 de marzo de 2006, el ex presidente Milošević estaba siendo procesado su responsabilidad penal individual como superior jerárquico por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos por tropas serbias en Croacia (1991-1992), Bosnia-Herzegovina (1992-1995) y Kosovo (1999).107 Corte Penal Internacional, Sala preliminar II, Decisión de 15 de junio de 2009, El Procurador c. Jean Pierre Bemba Gombo, Caso No. ICC-01/05-01/08, párrafo 408 (original en francés, traducción libre). Recommended