Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2012/as201221014.htm
Timestamp: 2019-03-26 14:52:58
Document Index: 23786886

Matched Legal Cases: ['artículo 22', 'artículo 336', 'artículo 131', 'artículo 131', 'artículo 182', 'artículo 194', 'artículo 194', 'artículo 63', 'artículo 158', 'artículo 159', 'artículo 167', 'artículo 42', 'artículo 41']

201202-Sala Civil-1-014
Auto Supremo: 14/2012
Expediente: O-3-12-S
Partes: Carmen Bethsabè Coaquira López c/ Delfín López López
VISTOS: el recurso de casación en el fondo y en la forma de fojas 180 a 182, interpuesto por Carmen Bethsabè Coaquira López, contra el Auto de Vista Nº 144, de fojas 175 a 177, pronunciado por la Sala Civil de la Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro, el 9 de diciembre de 2011, en el proceso sobre ruptura unilateral seguido por la recurrente contra Delfín López López; la respuesta de fojas 185 y vuelta; la concesión de fojas 186 los antecedentes del proceso; y:
Que, la Jueza de Partido Primero de Familia de la ciudad de Oruro, el 17 de mayo de 2011 pronunció la sentencia Nº 57/11, cursante a fojas 142 a 145, por la cual declaró probada la demanda de ruptura unilateral, y reconoció a favor de la actora el derecho a ser asistida, fijándole como cuota de asistencia familiar la suma de Bs. 200 que deberá cancelar el demandado, conforme dispone el artículo 22 del Código de Familia. Dispuso igualmente que en ejecución de sentencia se proceda a la división y partición de bienes gananciales, previa su fehaciente comprobación.
Contra esa sentencia, el demandado interpuso recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil de la Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro, el 9 de diciembre de 2011 emitió el auto de vista Nº 144, de fojas 175 a 177, por el cual revocó la sentencia y declaró improbada la demanda, consiguientemente dejó sin efecto las medidas provisionales que fueron dispuestas. Sin costas por la revocatoria.
La parte actora interpuso contra esa resolución de segunda instancia recurso de casación en el fondo y en al forma.
DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGANCION:
Que, la recurrente a través del recurso de casación en el fondo acusó la violación de los artículos 63 de la Constitución Política del Estado y 158 y 159 del Código de Familia, igualmente acusó la violación de los artículos 1283 del Código Civil y 375-1) de su adjetivo. Señaló que el tribunal de alzada no tomó en cuenta que el demandado confesó haber vivido con la actora, aunque de manera falsa pretendió hacer creer que esa relación fue únicamente por el lapso de 1 año y poco más y de forma esporádica e inestable, lo que habría llevado al tribunal de alzada a la duda razonable respecto la unión conyugal libre que sostuvo con el demandado. Cuestionó la valoración realizada por el Ad quem respecto a la certificaciones médica de fojas 50 y 51 que en su contenido fueran coincidentes con las declaraciones prestadas por el propio demandado y que en su criterio demostrarían la existencia de la relación concubinaria de la cual dudó el tribunal de alzada.
En la forma acusó que la parte demandada se limitó a contestar la demanda sin oponer excepciones previstas por el artículo 336 del código de Procedimiento Civil, menos hizo uso de las franquicias que le otorga los artículos 342 y 346 del citado código; finalmente señaló que el tribunal de alzada pasó por alto lo dispuesto por los artículos 373, 397 y 476 del citado Código de Procedimiento Civil.
Por las razones expuestas solicitó se case el auto de vista recurrido y se mantenga en todas sus partes la sentencia de primer grado.
Establecido lo anterior corresponde precisar que a través del recurso de casación en la forma el recurrente debe acusar la infracción o vicios de procedimiento que afectaron la normal sustanciación de la causa y atentaron contra el debido proceso, es decir le corresponde poner de manifiesto aquellas infracciones de forma que tuvieron incidencia en la normal sustanciación de proceso y le generaron afectación en la esfera de su derecho a la defensa.
En el recurso de forma que se analiza la recurrente no hizo aquello, por el contrario, de manera desacertada pretende que este Tribunal de casación considere como vicio de procedimiento el hecho de que el demandado, en ejercicio de su defensa, no hubiese opuesto excepciones previas ni perentorias, desconociendo que el uso de aquellos instrumentos de defensa constituye una facultad y no una obligación, lo que releva a este Tribunal de hacer mayores consideraciones al respecto.
Respecto a la supuesta violación de los artículos 373, 397 y 476 del código de Procedimiento Civil, acusados como errores in procedendo por la recurrente, cabe precisar que la supuesta violación de aquellas disposiciones legales referidas a los medios de prueba, a la valoración y apreciación de los mismos, de ninguna manera pueden ser acusadas como vicios de procedimiento, por cuanto la infracción de tales disposiciones supondría, en todo caso, error in indicando pero jamás in procedendo.
Por las razones expuestas el recurso de casación en la forma resulta ser manifiestamente improcedente.
Que, respecto al recurso de casación en el fondo, en principio corresponde analizar, desde el punto de vista histórico, la legislación que adoptó nuestro Estado respecto a las uniones conyugales libres o de hecho, en ese entendido diremos, citando al autor Carlos Morales Guillen, que: "La unión conyugal libre o de hecho, se incorpora al ordenamiento nacional, como instituto jurídico regulado, en la Constitución Política de 1945", en efecto el artículo 131-II dispuso: "Se reconoce el matrimonio de hecho en las uniones concubinarias con sólo el transcurso de dos años de vida en común, verificado por todos los medios de prueba o el nacimiento de un hijo, siempre que las partes tengan capacidad legal para contraer enlace. La ley de Registro Civil, perfeccionará estas uniones de hecho".
La Constitución Política del Estado de 1961, modificó el texto del citado artículo 131-II de la Constitución Política del Estado de 1945, al respecto el artículo 182-II de la referida Constitución Política del Estado de 1961, señaló: "Las uniones libres o concubinarias que sean estables y singulares, producirán efectos similares al matrimonio, tanto, en las relaciones personales y patrimoniales de los convivientes, cuanto respecto a los hijos".
La Constitución Política del Estado de 1967, modificó la redacción de la Constitución de 1961, pero mantuvo el espíritu de esa norma, en ese sentido el artículo 194-II dispuso: "Las uniones libres o de hecho, que reúnan condiciones de estabilidad y singularidad y sean mantenidas entre personas con capacidad legal para contraer enlace, producen efectos similares a los del matrimonio, en las relaciones personales y patrimoniales de los convivientes y en lo que respecta a los hijos nacidos de ellas".
La Reforma de 1994, mantuvo el texto del artículo 194-II de la Constitución de 1967.
La actual Constitución Política en su artículo 63-II dispone que: "Las uniones libres o de hecho que reúnan condiciones de estabilidad y singularidad, y sean mantenidas entre una mujer y un hombre sin impedimento legal, producirán los mismos efectos que el matrimonio civil, tanto en las relaciones personales y patrimoniales de los convivientes como en lo que respecta a las hijas e hijos adoptados o nacidos de aquéllas".
Del análisis de las disposiciones constitucionales citadas se establece que solo la disposición constitucional original exigía el transcurso de por lo menos dos años de convivencia para determinar la estabilidad de la unión; a partir de su reforma hasta la actualidad, la determinación de la estabilidad corresponde al juez, quien en base a su sano criterio debe apreciar las circunstancias para establecer si una comunidad de vida goza de estabilidad o por el contrario se constituye en una mera relación esporádica.
Lo dispuesto en los artículos 158 y 159 del Código de Familia, guarda absoluta concordancia con las disposiciones constitucionales analizadas.
El artículo 158 del Código de Familia señala: "Se entiende haber unión conyugal libre o de hecho cuando el varón y la mujer, voluntariamente, constituyen hogar y hacen vida común en forma estable y singular, con la concurrencia de los requisitos establecidos por los artículos 44 y 46 al 50. Se apreciarán las circunstancias teniendo en consideración las particularidades de cada caso.".
Por su parte el artículo 159 determina: "Las uniones conyugales libres o de hecho que sean estables y singulares producen efectos similares al matrimonio, tanto en las relaciones personales como patrimoniales de los convivientes. Pueden aplicarse a dichas uniones las normas que regulan los efectos del matrimonio, en la medida compatible con su naturaleza, sin perjuicio de las reglas particulares que se dan a continuación".
De lo expuesto se concluye que hablamos de unión conyugal libre cuando la vida en común establecida entre un hombre y una mujer, que no tengan prohibición ni impedimento para contraer matrimonio entre sí, reúna las condiciones de voluntariedad, estabilidad y singularidad.
De acuerdo a la expuesto se establece que la unión conyugal libre para surtir los mismos efectos que el matrimonio civil, debe reunir las siguientes características: 1) debe tratarse de una unión libre, es decir voluntariamente consentida, esto supone la ausencia de vicios del consentimiento; 2) Estabilidad, lo que implica continuidad o permanencia en la comunidad de vida, de tal forma que aquellas uniones esporádicas, ocasionales o momentáneas no producen el efecto jurídico de las uniones libres o de hecho. Como se señaló anteriormente, la determinación de la estabilidad corresponde al juez, quien en base a su sano criterio debe apreciar las circunstancias para establecer si una comunidad de vida goza de estabilidad o por el contrario se constituye en una mera relación esporádica; 3) Singularidad, esto es que los convivientes o concubinos no mantengan relación de concubinos o concubinas con otras personas distintas. Esta característica esta referida al hecho de que en nuestro Estado la monogamia es la base fundamental de la familia; 4) Ausencia de impedimentos, esto quiere decir que la unión conyugal libre solo puede ser mantenida entre un hombre y una mujer que reúnan los requisitos establecidos por los artículos 44 y 46 al 50 del código de Familia.
Ahora bien, la unión conyugal libre, por determinación del artículo 167 del Código de Familia, termina por la muerte o por la voluntad de uno de los convivientes, salvo en este último caso la responsabilidad que pudiera sobrevenir.
En caso de producirse la ruptura unilateral (por muerte o por voluntad de uno de los convivientes, no siendo necesario la existencia de causal establecida por ley como sucede para el divorcio), el otro conviviente puede pedir inmediatamente la división de los bienes comunes y la entrega de la parte que le corresponde, y si no hay infidelidad u otra culpa grave de su parte, puede obtener, careciendo de medios suficientes para subsistir, se fije una pensión de asistencia para sí y en todo caso para los hijos que queden bajo su guarda.
Establecido lo anterior, corresponde precisar que, en el caso de autos, el auto de vista recurrido revocó la sentencia, por considerar que existiera duda razonable sobre la concurrencia de uno de los presupuestos que hacen a la unión conyugal libre, es decir respecto a la estabilidad, por lo que al estar cuestionado y no demostrado ese aspecto, estableció que mal podría asumirse la ruptura unilateral.
Ahora bien, de la revisión de los antecedentes que cursan en obrados se establece que ciertamente la parte actora cumplió con la carga procesal que le impone los artículos 1283 del Código civil y 375 de su adjetivo, contrariamente a lo establecido por el tribunal de alzada.
En efecto de la lectura del memorial de contestación a la demanda cursante de fojas 16 a 17, se evidencia que el demandado manifestó que jamás convivió con Carmen Bethsabè Coaquira López, por el tiempo de 2 años, haciendo notar que su relación de pareja fue por el tiempo de 1 año y poco más, pero que esta habría sido esporádica e inestable, en virtud a que la actora por su estado de salud cada mes se ausentaba donde su madre a la comunidad de Pacocahua donde se quedaba 2 semanas y luego retornaba.
De lo manifestado por el demandado en su contestación se establece sin lugar a duda que este confiesa haber mantenido una relación de pareja con la actora por el tiempo de algo más de un año, aunque, según él, dicha relación era esporádica e inestable, aspecto que pretende justificar argumentado que su pareja por su estado de salud se ausentaba frecuentemente al domicilio de su madre, sin embargo acto seguido sostiene y afirma que luego de esas ausencias la actora retornaba, se entiende entonces que esas ausencias referidas por el actor de ninguna manera constituyeron o se produjeron con el ánimo de abandono o ruptura de la vida en común.
Por otra parte, a tiempo de prestar su declaración confesoria, cuya acta cursa a fojas 67 y vuelta, el demandado cuando se le preguntó que diga que vivió -con la actora- por espacio de 2 años y 8 meses, en su pueblo de Jachuma, en la casa de su madre, respondió: "he vivido, pero no los años que dice". De la respuesta dada por el demandado se concluye que el actor no niega haber vivido con la actora, por el contrario lo confiesa, aunque niega el tiempo que habría durado dicha unión libre.
Siguiendo el análisis de la confesión prestada por el demandado, se advierte que a la respuesta formulada en sentido que durante el tiempo de concubinato la actora estuvo embarazada en dos ocasiones, éste responde afirmativamente. En consonancia con esa declaración, las certificaciones médicas que cursan a fojas 50 y 51 de obrados, demuestran que, el 12 de enero de 2007 Carmen Coaquira López fue internada en el Hospital General de la ciudad de Oruro, oportunidad en la que se le realizó la evacuación de su embarazo (por estar su feto muerto) mediante inducción y posterior limpieza de cavidad uterina (L.U.I.); el segundo de los certificados evidencia que Carmen Betzabe Cuaquira López fue internada en fecha 4 de mayo de 2008 en la clínica Cristo Rey de la ciudad de Oruro, por presentar dolor abdominal tipo parto, para posteriormente producirse un parto con producto orbitado de sexo femenino, de más o menos 22 semanas de gestación. Internaciones que el actor no las desconoció como tampoco lo hizo respecto a los dos embarazos que tuvo la actora, ni mucho menos puso en tuda en que esos embarazos hubiesen sido consecuencia de la relación que mantuvieron en común.
Finalmente tanto la declaración testifical de cargo como la descargo, enseña que de manera uniforme los testigos refirieron que la actora y el demandado vivieron juntos, aunque con marcada discrepancia en el lapso y condiciones en que se habría producido dicha convivencia.
De todo lo expuesto se concluye que ciertamente la convivencia sostenida entre ambos gozaba de estabilidad, es decir que era continua y permanente contrariamente a lo que sostiene el demandado, pretendiendo hacer ver que su relación era esporádica y ocasional, cuando la prueba producida en obrados demuestra todo lo contrario.
Este Tribunal concluye que respecto a la existencia de la unión libre sostenida entre la actora y el demandado y respecto a las condiciones de voluntariedad, estabilidad y singularidad, de ésta, el juez a quo hizo una mejor valoración que el tribunal de alzada.
Consiguientemente resultan evidentes las infracciones acusadas por a parte recurrente, referidas a la errónea valoración de la prueba y a la infracción de los artículos 1283 del Código Civil y 375-1) de su procedimiento. Igualmente resulta evidente la infracción de los artículos 63 de la constitución Política del Estado, 158 y 159 del Código de Familia, correspondiendo por ello fallar en la forma prevista por los artículos 271-4) y 274 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 de la Ley del Órgano Judicial, y en aplicación del artículo 41 de la misma Ley, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma y respecto al recurso de casación en el fondo CASA el Auto de Vista recurrido y, deliberando en el fondo mantiene firme y subsistente la sentencia de fojas 142 a 145, sin responsabilidad por ser excusable el error.