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Timestamp: 2018-08-21 06:32:40
Document Index: 381230241

Matched Legal Cases: ['Artículo 41', 'Artículo 31', 'Artículo 41', 'Artículo 41', 'Artículo 41', 'Artículo 7', 'Artículo 14', 'Artículo 14', 'Artículo 248', 'Artículo 41']

Historia del contrato secreto que abre la Argentina al ingreso de basura nuclear australiana - Segunda Parte
Por Raúl Montenegro (*)
Daniel Sabsay indica que en lo que hace a residuos radiactivos "el último párrafo de la mencionada claúsula [Artículo 41] prohíbe su introducción. Determinación categórica que no admite ninguna excepción ya que de hacerse alguna se estaría violando el claro texto constitucional" (...) "Dado que la claúsula en comentario tienen jerarquía constitucional, todas las normas que se dicten en consecuencia tienen un orden de prelación inferior y por lo tanto deben compadecerse con su contenido. Caso contrario estarían colisionando con el texto de la Ley Fundamental y debería declararse su inconstitucionalidad (ver Artículo 31 de la Constitución Nacional)". En cuanto al segundo párrafo del Artículo 41 "impone a las autoridades la obligación de proveer la información ambiental, lo que no ha ocurrido en el convenio a que se hace referencia en el presente dictamen" (9). Cabe agregar, sobre este tema, que CNEA también habría violado la ley 25018 (10). Conforme al Inciso "l" de esa ley CNEA debe "Informar en forma permanente a la comunidad sobre los aspectos científicos y tecnológicos de la gestión de residuos radiactivos". Dado que tanto el contrato como las operaciones de transferencia y "acondicionamiento" de residuos radiactivos se mantuvieron en secreto, CNEA habría violado esa ley (10).
Daniel Sabsay también analizó las obligaciones a cargo de las autoridades que establece el 2° párrafo del Artículo 41. Estas "proveerán a la protección de este derecho (...), y a la información y educación ambientales". Sabsay sostiene que "esta obligación en nuestro caso, en cabeza, del Poder Ejecutivo Nacional, en razón de haber negociado el convenio por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores y de INVAP, no se ha cumplido. En realidad dicho convenio solo se conoce parcialmente y más a través de 'filtraciones' que de un contacto directo con el instrumento.
Sin embargo el propio gerente general de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Roberto Cirinello, reconoció en nota concedida a Página 12 que 'uno de los puntos del proyecto de acuerdo establece que en caso de que la empresa australiana lo requiera, puede ser efectivamente traído al país el combustible irradiado del reactor de Sydney, para su procesamiento en INVAP y posterior devolución' (Página 12, 18 de abril de 2001). La manifestación nos parece importante pues como bien sabemos el combustible irradiado constituye material radiactivo. Acá podríamos utilizar el adagio que sostiene que a confesión de parte relevo de prueba. Por lo tanto, de resultas de lo que acabamos de afirmar la actitud de las autoridades es violatoria de dos párrafos del Artículo 41, del 2°, en lo que hace al deber específico de informar, y del 4° en la medida que se ha infringido de manera flagrante la prohibición que este contiene" (9).
Ya describimos que INVAP necesitaba documentación oficial de la ARN para poder presentarse a la licitación que llamaba Australia. En agosto de 2001 Greenpeace, FUNAM y otras organizaciones recibieron copias del intercambio de notas entre el Gerente General de INVAP, Héctor Otheguy, y el entonces presidente de la Autoridad Regulatoria Nuclear, E. D. D'Amato (65). La nota enviada por Otheguy a la ARN el 7 de diciembre de 1999, titulada "Proyecto Australia", da indicaciones a la ARN sobre cómo debería ser el informe y qué debería contener. Esta nota desvirtúa la seriedad y presunta imparcialidad del informe que luego produciría la ARN. En esta nota Héctor Otheguy indica (los textos resaltados son nuestros):
"Destinatario: Lic. E. D'Amato, Presidente del Directorio de la Autoridad Regulatoria Nuclear (...). Remitente: Lic. Héctor Otheguy, INVAP S.E. (...). Fecha: 7 de diciembre 1999. N° de hojas: 3. Ref.: Proyecto Australia".
Sabsay recalca sobre este punto que uno de los más destacados administrativistas argentinos considera que "el Decreto-Ley 19549, en su Artículo 7, Incisos "b" y "e" exige simultáneamente que el acto tenga lo que llama 'causa' o 'motivos' (de hecho y de derecho), y 'motivación' de o explicación de aquella causa o motivo". Ese mismo administrativista expresa más adelante que "el acto está viciado tanto si los hechos invocados son 'inexistentes o falsos' (Artículo 14, Inciso "a"), o si aunque no se falsee la realidad, de todos modos el acto carece de hechos justificativos, de hechos externos que en forma suficiente y adecuada sirvan de base al acto que se dicta" ("falta de causa" según el Artículo 14, Inciso "b") (68).
Es importante señalat que el acuerdo habilita no solo el acondicionamiento, sinó también el reprocesamiento de basura nuclear australiana en Argentina e incluso el enriquecimiento de materiales nucleares con un 20% o más de uranio 235. Esto confirmaría que el combustible previsto por el contrato tendría un enriquecimiento del 19,9%.
Este no fue el único proyecto destinado a convertir la Argentina en basurero nuclear. FUNAM difundió públicamente el 28 de noviembre del año pasado que tanto INVAP como CNEA alentaron sin éxito el llamado "Proyecto Kilovatio Limpio" (32). La idea era vender reactores nucleares tipo CAREM a otros países, proveerles el combustible, importar posteriormente sus residuos radiactivos y almacenarlos definitivamente en Argentina. Pero la Constitución de 1994 lo hizo fracasar prematuramente. ¿En qué consistía?. Conrado Franco Varotto, Director Ejecutivo y Técnico de la Comisión de Actividades Espaciales, lo describió en un reportaje que le realizó Julio Fernández Baraibar de la revista Línea (30). El director de la CONAE dijo en ese reportaje: “Nuestra idea era hacer y vender internacionalmente este tipo de reactor [el CAREM] con el criterio llamado ‘venta de kilovatio limpio’. Uno de los puntos que más dificultaron el desarrollo de la energía nuclear ha sido el problema de los residuos nucleares y su destino. Nuestro punto de vista era colocar reactores CAREM al cliente y venderle el kilovatio limpio. El combustible que pongo en esos reactores es proporcionado por nosotros, el reactor produce la energía y ese combustible, una vez utilizado, me lo llevo” (30).
La iniciativa “kilovatio limpio” hacía más atrayente la oferta del reactor nuclear fabricado por INVAP, ya que ofrecía a los potenciales clientes de otros países recibir y almacenar definitivamente en Argentina los residuos radiactivos que produjesen esos reactores CAREM. "Lo importante para ellos era vender reactores nucleares y que ingresaran dólares a la cuenta de la empresa. Que el país se convirtiera en basurero nuclear del mundo no les preocupaba" (30) (32). La Constitución de 1994 no solo tornó inviable el proyecto. También causó disgusto en el "establishment" nuclear. Conrado Franco Varotto sigue siendo uno de sus detractores. En el reportaje que le concedió a la revista Línea expresó: “Yo no puedo poner materias que son legislables –y por ende variables- en una Constitución. Y esto es lo que se hizo. Y esa es la razón de mi comentario. Concretamente se pusieron limitaciones en cuanto al manejo de material radiactivo”. Según Varotto los legisladores impidieron un gran negocio para la Argentina. Al hablar del problema internacional de los residuos radiactivos sostuvo que era "un negocio de miles de millones de dólares. Usted encara un proyecto de este tipo y dice yo quiero ser el número uno en el mundo en resolver este problema e inmediatamente le da trabajo a miles de personas. Eso es visión de futuro. Si yo pongo limitaciones constitucionales en el manejo de residuos no estoy pensando en las consecuencias estratégicas a largo plazo” (30) (32).
El contrato de INVAP para la venta de un reactor nuclear a Australia retomó en parte el proyecto "Kilovatio Limpio". Solo que en lugar de recibir la basura nuclear extranjera por tiempo indefinido se optó por la permanencia temporaria. Argentina no solo fue vista como basurero de residuos radiactivos por el propio gobierno. También nos evaluó una empresa multinacional. El 23 de octubre de 2000 FUNAM difundió que el grupo PANGEA “después de estudiar numerosos países durante 5 años concluyó que cuatro de ellos eran aptos para construir un depósito internacional de residuos altamente radiactivos. Los dos primeros en esa lista son Australia y la Argentina (51).
(7) FUNAM. 2000. "Argentina: INVAP reactor contract found to be illegal in Argentina. According FUNAM the contract signed by INVAP and ANSTO had a provision which infringes Argentina’s constitution (...)". Comunicado de prensa distribuido en Australia, 10 de octubre de 2000, 2 p.
(26) Minchin, N. 2001. "Question without Notice. Lucas Heights: Nuclear Reactor". Australian Senate, X-te: 24 May 2001, Questioner: Senator Natasha Stott Despoja, Responder: Senator Nick Minchin (Minister for Industry, Science and Resources), Page 23908, 2 p.
(32) FUNAM. 2000. "Grave: En 1993 INVAP planeaba vender reactores nucleares CAREM a otros países y recibir luego sus residuos radiactivos para almacenarlos definitivamente en Argentina. La iniciativa era denominada “Venta de Kilovatio Limpio. Lo descubrió FUNAM". Comunicado de Prensa (español e inglés), 28 de Noviembre de 2000, 2 p.
(40) Ver la publicación del Comité Investigador del Senado de Australia (12), Capítulo 5, y las declaraciones públicas del Dr. Arthur Tucker, ex médico del reactor nuclear de HIFAR.
(51) PANGEA estuvo investigando la geología de nuestro país. A comienzos de 1999 la publicación australiana UIC Newsletter confirmó que tanto Australia como Argentina “tienen las apropiadas condiciones geológicas, económicas y de credenciales democráticas para este repositorio profundo” (31). Más recientemente, en marzo de 2000, Pangea señaló el sur de nuestro país como sitio candidato. Charles McCombie, alto directivo de Pangea, expresó a la revista Southern Cross Magazine, de Londres, que “Australia no es el único lugar en que tenemos interés (...) también está el sur de la Argentina” (33). FUNAM pudo establecer entonces que Pangea es una compañía con sede en Estados Unidos liderada por Golder Associates de Canada, y que sus principales inversores son British Nuclear Fuel (BNFL) de Gran Bretaña, la Agencia Suiza de Residuos Radiactivos (NAGRA) y Enterra Holding Ltd de Canada. El diario "The Observer", de Londres, informó en 1999 que BNFL ya habría invertido en el proyecto unos 6,6 millones de dólares. Las oficinas de Pangea Resources (America) están en Redmont, Washington, USA (34).
(56) FUNAM. 2001. Pedido de Investigación Penal. Investigue posible violación al Artículo 248 del Código Penal (incumplimiento de los deberes de funcionario público) por parte del presidente de la CNEA Aldo Ferrer; del miembro de la CNEA Roberto Ornstein (....) y/o funcionarios de la Autoridad regulatoria Nuclear (...). Dichos funcionarios no habrían cumplido ni hecho cumplir el Artículo 41 sw la Constitución Nacional antes y durante el pasaje por aguass argentinas del barco inglés Pacific Swan". Presentación ante la Fiscalía Federal del 1er. Turno, Córdoba, 15 de enero de 2001, 15 p. + 7 Anexos.
(*) Dr. Raul A. Montenegro, Biólogo, Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba, Director de la Maestría en Gestión Ambiental de la Universidad Nacional de San Luis y Presidente de FUNAM.
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