Source: http://www.slideshare.net/ELENAMELENDEZT/reservas-22216242
Timestamp: 2016-08-27 22:25:38
Document Index: 250773095

Matched Legal Cases: ['artículo 2', 'artículo 6', 'artículo 21', 'artículo 30', 'artículo 103', 'artículo 59', 'artículo 41', 'artículo60']

ReservasEl artículo 2, apartado d), de la Convención de Viena, define la reserva como "una declaraciónunilateral, cualquiera que sea su enunciado o denominación, hecha por un Estado al firmar,ratificar, aceptar o aprobar un tratado o al adherirse a él, con objeto de excluir o modificar losobjetos jurídicos de ciertas disposiciones del tratado en su aplicación a ese Estado". Las reservasson diferentes de las declaraciones interpretativas que, según Verdross1, son "actos unilateralesque tienen por objeto dar una interpretación de un tratado, y que no deben ser confundidas con lasreservas". En los tratados bilaterales no hay reservas, y si se hacen constituyen propuestas paraque se reanuden las negociaciones entre los Estados acerca de las estipulaciones del tratado. Sillegan a un acuerdo, esto es, si aceptan o rechazan la reserva, se celebrará el tratado; de locontrario, no se celebrará.En Estados Unidos existe la práctica, en particular del Senado, de incluir reservas a tratadosbilaterales, habiéndose aceptado dichas reservas en algunos casos por la contraparte.La doctrina contempla dos tesis en cuanto a reservas a tratados multilaterales: a) tesis de laintegridad del tratado, que no acepta la formulación de reservas y en subsidio las acepta, siempreque sean acordadas únicamente por todas las partes, y b) tesis de la divisibilidad del tratado, queacepta que se formulen reservas y propugna la divisibilidad, admitiendo que el tratado puederegir en sus cláusulas no observadas. Esta última tesis es la que cuenta con el respaldo de ladoctrina. La primera tesis dominó en el siglo XIX, y solo a partir de los grandes tratados-leyes deLa Haya de 1889 se comenzó a admitir las reservas bajo condición de aceptación unánime. Lasegunda teoría se practicó en el sistema interamericano y por eso se llama "regla panamericana",1Alfred Verdross, Derecho internacional público, 5ª ed., trad. De Antonio Truyol y Serra, Madrid, EdicionesAguilar, 1967, pág., 110. 2.
pactada en el numeral 3 del artículo 6 de la Convención sobre Tratados, adoptada en la VIConferencia Internacional Americana de La Habana de 1928, que dice: "En los tratadosinternacionales celebrados entre diversos Estados, la reserva hecha por uno de ellos en el acto dela ratificación, solo afecta a la aplicación de la cláusula respectiva, en las relaciones de los demásEstados contratantes con el Estado que hace la reserva". El Consejo Directivo de la UniónPanamericana, en 1934, adoptó varias reglas, por las cuales establece:“1ª) Un tratado estará en vigor en la forma en que fue firmado entre aquellos países que lofirmen sin reservas, en los términos en los cuales fue originalmente firmado y redactado.“2ª) Entrará en vigor entre los gobiernos que lo ratifiquen con reservas y los firmantes queacepten las reservas en la forma en que quede modificado por dichas reservas"3ª) No estará en vigor entre un Estado que haya ratificado con reservas y otro que hayaratificado y que no acepte tales reservas".Esta última regla abandona a la Convención de La Habana, al impedir la entrada en vigor detodo el tratado entre el autor de la reserva y el autor de la objeción.El Consejo Interamericano de Jurisconsultos, en su IV Reunión de Santiago de 1959, adoptóvarias normas, una de las cuales expresa lo siguiente: "No estará en vigor [el tratado] entre unEstado que haya ratificado con reservas y otro que haya ratificado y no acepte tales reservas. Contodo, el Estado que rechace las reservas y el que las haya formulado podrán convenirexpresamente que el tratado rige entre ellos, a excepción de las disposiciones afectadas por dichasreservas". En 1951, la Corte Internacional de Justicia, en relación con las reservas a laConvención sobre prevención y represión del genocidio, declaró que la doctrina según la cual unareserva, para ser válida, debe contar con el consentimiento de todos los demás Estados 3.
interesados, no era aplicable al caso particular de la Convención sobre genocidio. Agregó que,aunque en su opinión la doctrina tradicional tenía un "valor innegable", no creía que se hubieraconvertido en norma de derecho.Los magistrados disidentes consideraron que la doctrina tradicional era una norma generalaceptada por el derecho consuetudinario.La Corte expuso los siguientes principios, conforme al resumen que hizo la Comisión deDerecho Internacional2:a) En las relaciones convencionales, un Estado no puede obligarse sin su consentimiento, porlo cual una reserva no puede surtir efecto respecto de un Estado sin que este la haya aceptado;b) La idea tradicional de que una reserva no es válida sino cuando la han aceptado todas laspartes contratantes sin excepción, como habría sido necesario si se la hubiere expuesto durantelas negociaciones, tiene un valor innegable;c) No obstante, la amplia participación en convención del tipo de la convención sobregenocidio, ha dado ya lugar a una mayor flexibilidad a la práctica internacional, relativa a lasconvenciones multilaterales, como se desprende del uso más general de las reservas, de la mayoradmisión de la aceptación tácita de reservas y de la existencia de prácticas en virtud de las cuales,a pesar de que una reserva haya sido rechazada por algunos Estados, se llega a admitir al Estadoautor de la reserva como parte en la convención respecto de los Estados que la hayan aceptado;d) Con arreglo a la práctica internacional, de la mera ausencia —en una convenciónmultilateral— de un artículo relativo a las reservas, no puede deducirse que a los Estados2Monroy Cabra, op.cit., pàg.70. 4.
contratantes les esté prohibido hacer ciertas reservas. El carácter de una convención multilateral,su objeto, sus estipulaciones, su modo de preparación y de adopción, son elementos que debentenerse en cuenta para determinar, cuando no hay ninguna disposición expresa al respecto, tantola posibilidad de hacer reservas como su validez y efecto;e) El principio de la integridad de la convención, en virtud del cual la admisibilidad de unareserva depende del asentimiento expreso o tácito de todas las partes contratantes, no parecehaber llegado a ser norma de derecho.En 1951, 1a Comisión de Derecho Internacional presentó a la Asamblea General un informesobre las reservas a las convenciones multilaterales, recomendando que se siguiese la doctrinaque exige el consentimiento unánime para admitir como parte en un tratado a un Estado queformule una reserva. La opinión de la Corte y el informe de la Comisión se enviaron a laAsamblea General, la cual aprobó la resolución 598 (VI), en que pidió al secretario que, conrespecto a la Convención de genocidio, siguiera la opinión consultiva de la Corte; y respecto delas demás convenciones multilaterales, pidió al secretario que: 1)continúe ejerciendo, cuando sedepositen documentos que contengan reservas u objeciones, sus funciones de depositario, sinpronunciarse sobre los efectos jurídicos de esos documentos, y 2) comunique a todos los Estadosinteresados el texto de tales documentos, concernientes a reservas y objeciones, dejando que cadaEstado deduzca las consecuencias jurídicas de esas comunicaciones.La cuestión de las reservas fue planteada nuevamente a la Asamblea General en 1959, acercadel instrumento constitutivo de la Organización Consultiva Marítima Internacional. La Asambleaconfirmó las anteriores instrucciones al secretario respecto de sus funciones de depositario, y las 5.
amplió a todas las convenciones celebradas bajo los auspicios de las Naciones Unidas, nosimplemente a las celebradas después de 12 de enero de 1952.En la Convención de Viena se adoptaron los siguientes principios sobre reservas: se puedenformular reservas, excepto en tres casos: a) que la reserva esté expresamente prohibida; b) que lareserva esté implícitamente prohibida, y c) que sea incompatible con el objeto y fin del tratado,cuestión que depende dé la apreciación de la aceptabilidad de la reserva por los demás Estadoscontratantes.A falta de norma contraria, una reserva expresamente autorizada por el tratado no exigiráaceptación de los demás contratantes (art. 20, párr. 1º). Cuando el tratado sea constitutivo de unaorganización internacional, y a menos que en él se disponga otra cosa, una reserva exigirá laaceptación del órgano competente de esa organización.La aceptación de la reserva por otro Estado contratante constituirá al Estado autor de lareserva en parte en el tratado, respecto de ese Estado, si el tratado ya está en vigor cuando lareserva entre en vigencia.La objeción hecha por otro Estado contratante no impedirá la entrada en vigor del tratado entreel Estado que ha hecho la objeción y el Estado autor de la reserva, a menos que el Estado autor dela reserva manifieste la intención contraria.Un acto por el que un Estado manifieste su consentimiento en obligarse por un tratado y quecontenga una reserva, surtirá efecto en cuanto acepte la reserva por lo menos otro Estadocontratante. Y existe la aceptación tácita, si transcurre un plazo de 12 meses, sin que se formulenreservas. 6.
En cuanto a los efectos jurídicos de las reservas, el artículo 21 de la Convención de Vienaestablece:"1) Una reserva que sea efectiva con respecto a otra parte en el tratado: a) modificará conrespecto al Estado autor de la reserva en sus relaciones con esa otra parte las disposiciones deltratado a que se refiere la reserva en la medida determinada por la misma; y b) modificará, en lamisma medida, esas disposiciones en lo que respecta a esa otra parte en el tratado en susrelaciones con el Estado autor de la reserva."2) La reserva no modificará las disposiciones del tratado en lo que respecta a las otras partesen el tratado en sus relaciones inter se."3) Cuando un Estado que haya hecho objeción a una reserva no se oponga a la entrada envigor del tratado entre él y el Estado autor de la reserva, las disposiciones a que se refiere esta nose aplicarán entre los dos Estados en la medida determinada por la reserva".Tanto la reserva como la objeción a ella pueden ser retiradas en cualquier tiempo. Para elretiro de la reserva no se exigirá el consentimiento del adoptante y, desde luego, el Estado quehace una objeción puede renunciar a esa conducta y aceptar la reserva. Tanto la reserva, suaceptación expresa y la objeción a ella, deben formularse por escrito y comunicarse a los Estadoscontratantes y a los demás Estados facultados para llegar a ser partes en el tratado.Irretroactividad de los tratados.La regla general es la irretroactividad del tratado (consagrada en la Convención de Viena, art.4°)3y, por tanto, las disposiciones de un tratado no obligarán a una parte respecto de ningún actoo hecho que haya tenido lugar con anterioridad a la fecha en que entró a regir el tratado para esa3ROUSSEAU, op. cit., pág. 34. 7.
parte, ni de ninguna situación que en esa fecha haya dejado de existir, salvo que una intencióndiferente se desprenda del tratado o conste de otro modo (Convención de Viena, art. 28). Lajurisprudencia de la Corte de La Haya en el asunto Ambatielos4reafirmó la irretroactividad en uncaso en que el gobierno griego sostuvo que, en virtud de un tratado de 1926, tenía derecho apresentar una reclamación basada en actos realizados en 1922 y 1923. Sin embargo, un tratadopuede tener una cláusula especial o una razón especial que exija interpretación retroactiva, comosucedió en el caso de las concesiones Mavrommatis en Palestina5.Aplicación territorial de los tratados.Un tratado obliga para cada una de las partes por lo que respecta a la totalidad de su territorio,salvo que una intención diferente se desprenda de él o conste de otro modo (Convención deViena, art. 29).Conflictos de normas.La doctrina afirma que la incompatibilidad entre tratados no es causa de nulidad, si elproblema se soluciona aplicando la regla lex posterior derogat priori. Los dos tratados sonválidos. El Estado que ha pactado con contratantes diferentes, puede elegir cuál de los dostratados quiere cumplir, haciéndose responsable frente al contratante que le exigirá la obligaciónno cumplida.La aplicación de tratados sucesivos concernientes a una misma materia, está regulada en elartículo 30 de la Convención de Viena en la siguiente forma:4Caso Ambatielos, CIJ, Recueil, 1952, pág. 40.5Caso Mavrommatis, CPJI, serie A, núm. 34. 8.
"1) Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 103 de la Carta de las Naciones Unidas, losderechos y las obligaciones de los Estados partes en tratados sucesivos concernientes a la mismamateria se determinarán conforme a los párrafos siguientes."2) Cuando un tratado especifique que está subordinado a un tratado anterior o posterior o queno debe ser considerado incompatible con ese otro tratado, prevalecerán las disposiciones de esteúltimo."3) Cuando todas las partes en el tratado anterior sean también partes en el tratado posterior,pero el tratado anterior no quede terminado ni su aplicación suspendida conforme al artículo 59,el tratado anterior se aplicará únicamente en la medida que sus disposiciones sean incompatiblescon las del tratado posterior."4) Cuando las partes en el tratado anterior no sean todas ellas parte en el tratado posterior: a)en las relaciones entre los Estados parte en ambos tratados, se aplicará la norma enunciada en elpárrafo 3°; b) en las relaciones entre un Estado que sea parte en ambos tratados y un Estado quesolo lo sea en uno de ellos, los derechos y obligaciones recíprocos se regirán por el tratado en elque los dos Estados sean parte."5) El párrafo 4o se aplicará sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 41 y no prejuzgaráninguna cuestión de terminación o suspensión de la aplicación de un tratado conforme al artículo60, ni ninguna cuestión de responsabilidad en que pueda incurrir un Estado por la celebración oaplicación de un tratado cuyas disposiciones sean incompatibles con las obligaciones contraídascon respecto a otro Estado en virtud de otro tratado". Desde luego, el tratado posterior le pone final tratado anterior si esa ha sido la intención expresa o tácita de las partes y si versa sobre lamisma materia. Recommended