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Timestamp: 2017-12-16 05:18:16
Document Index: 205791414

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Sentencia T.S. (Sala 1) de 23 de marzo de 1992. Juicio de testamentaria. Contadores. Infracción de normas esenciales - Portal Asesoría y Empresas Thomson Reuters
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Sentencia T.S. (Sala 1) de 23 de marzo de 1992
Juicio de testamentaria: Contador-partidor. Impugnación de valoraciones. Infracción de normas esenciales del juicio. Desestimación.
Primero.-El Procurador don Julio Ayala Aguiar, en representación de doña Rosario, formuló, ante el Juzgado de Primera Instancia de Santa María de Guía de Gran Canaria, demanda de juicio declarativo ordinario de menor cuantía, contra don Jesús Ángel, doña Celestina y don Emilio, sobre testamentaría, estableciendo los hechos y fundamentos de Derecho que tuvo por conveniente para terminar suplicando sentencia en la que se declare: 1.° La rectificación en cuanto a los bienes adjudicados a mi representada doña Eva en su hijuela correspondiente y en su lugar se proceda a adjudicársele la mitad de la casa en construcción del solar de la calle Capitán Quesada, que figura al número 3 del cuerpo general de bienes con las disminuciones que ello conlleve en las otras adjudicaciones de su hijuela y finca. 2.° Que se condene al resto de los herederos a estar y pasar por la anterior declaración, todo ello con expresa imposición de costas a los que se opusiesen a las mismas y precediéndose en su día por el Juzgado a que se corrija y rehaga el cuaderno particional realizado por el citado contador-dirimente en las peticiones formuladas. Admitida la demanda y emplazados los demandados, compareció en los autos el Procurador don Paulino Álamo Suárez, en representación de don Jesús Ángel, que contestó a la demanda, oponiendo a los hechos y fundamentos de Derecho que tuvo por conveniente para terminar suplicando sentencia en la que se desestime la demanda, declarando correctas las operaciones divisorias verificadas por el contador partidor dirimente, ya que en las mismas no existen vicios o irregularidad que con arreglo a Derecho les afecte, con la expresa condena en costas a la parte actora, por su temeridad y mala fe manifiesta. El Procurador don Paulino Álamo Suárez, compareció en los autos en representación de doña Celestina, que contestó a la demanda, oponiendo a la misma los hechos y fundamentos de Derecho que tuvo por conveniente para terminar suplicando sentencia en la que se desestime la demanda, declarando correctas las operaciones divisorias verificadas por el contador partidor dirimente, ya que en las mismas no existen vicios o irregularidad que con arreglo a Derecho les afecte, con la expresa condena en costas a la parte actora, por su temeridad y mala fe manifiesta. El Procurador don Ernesto Trujillo Brito, compareció en los autos, en 300 nombre y representación de don Emilio, que contestó a la demanda, oponiendo a la misma los hechos y fundamentos de Derecho que tuvo por conveniente para terminar suplicando sentencia por la que se declare la nulidad de lo actuado, mandándose retrotraigan las actuaciones al momento en que se celebró la junta de interesados y, en cualquier caso, la desestimación de la demanda con imposición de costas a la actora; dicha parte formuló reconvención declarando: a) Haber lugar al cambio de los respectivos lotes, entre don Jesús Ángel y nuestro representado, dado que ambos ostentan derechos equivalentes, la conformidad de aquél con las valoraciones contenidas en el cuaderno particional y, por el contrario, la disconformidad de esta parte, si a ello no se opusiese el demandado, b) En otro caso, que don Jesús Ángel indemnice a su hermano con el importe de la diferencia entre ambos lotes, a determinar en ejecución de sentencia, c) En otro caso, atendida la imposibilidad de dar satisfacción a los coherederos por la heterogeneidad e indivisibilidad de los bienes, se proceda a su venta en pública subasta, con admisión de licitadores extraños. Todo ello con expresa condena en costas a los demandados que se opusiesen a la demanda reconvencional. Recibido el pleito a prueba se practicó la que, propuesta por las partes, fue declarada pertinente y figura en las respectivas piezas. Unidas a los autos las pruebas practicadas, se entregaron los mismos a las partes por su orden para conclusiones, trámite que evacuaron en sus respectivos escritos, en los que solicitaron se dictara sentencia, de acuerdo con lo que tenían interesado en los autos. El limo. Sr. Juez de Primera Instancia de Santa María de Guía de Gran Canaria, dictó sentencia de fecha 8 de diciembre de 1988, cuyo fallo es como sigue: «Que debo desestimar y desestimo la demanda interpuesta por el Procurador don Julio Ayala en nombre y representación de doña Eva, y la demanda reconvencional formulada por el Procurador don Ernesto Trujillo en representación de don Emilio, declarando plenamente válidos, y confirmando y aprobando las operaciones particionales realizadas por el contador dirimente don Juan Miguel . Las que se protocolizarán en legal forma en la Notaría correspondiente, desglosándose al efecto de estos autos el cuaderno particional, al que se acompañará testimonio de esta resolución, una vez que sea firme la misma, y entregándose todo ello al Notario para que tenga lugar lo ordenado. Imponiendo a doña Eva las costas procesales causadas en base a la demanda principal y a don Emilio las causadas por su demanda reconvencional.»
Segundo.-Interpuesto recurso de apelación contra la sentencia de primera instancia por la representación de la demandante doña Rosario, y tramitado el recurso con arreglo a Derecho, la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Las Palmas, dictó sentencia con fecha 23 de noviembre de 1989, cuyo fallo es como sigue: «Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por la representación de doña Eva contra la sentencia del Juzgado de Primera Instancia de Santa María de Guía de 8 de diciembre de 1988, confirmamos la expresada resolución, imponiendo a la actora apelante las costas del recurso.»
Tercero.-El Procurador don José Alberto Azpeitia Sánchez, en representación de doña Rosario, ha interpuesto recurso de casación contra sentencia pronunciada por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Las Palmas con apoyo en los siguientes motivos: Primero. Al amparo del número 3.° del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al haberse producido quebrantamiento de las formas esenciales del juicio por infracción de las normas que rigen los actos y garantías procesales, habiéndose producido indefensión para la parte. Segundo. Al amparo del número 3.° del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil al haberse producido quebrantamiento de las formas esenciales del juicio por infracción de las normas reguladoras de la sentencia. Tercero. Al amparo del número 3." del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al haberse producido quebrantamiento de las formas esenciales del juicio por infracción de las normas que rigen los actos y garantías procesales, habiéndose producido indefensión para la parte. Inadmitido. Cuarto. Al amparo del número 3.° del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al haberse producido quebrantamiento de las formas esenciales del juicio por infracción de las normas que rigen los actos y garantías procesales, habiéndose producido indefensión para la parte. Quinto. Al amparo del número 3.° del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al haberse producido quebrantamiento de las formas esenciales del juicio por infracción de las normas que rigen los actos y garantías procesales, habiéndose producido indefensión para la parte. Sexto. Al amparo del número 3.° del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al haberse producido quebrantamiento de las formas esenciales del juicio por infracción de las normas que rigen los actos y garantías procesales, habiéndose producido indefensión para la parte. Séptimo. Al amparo del número 4.° del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al incurrir la sentencia recurrida en error en la apreciación de la prueba, basado en documentos obrantes en los autos que demuestran la equivocación del Juzgador, sin resultar contradichos por otros elementos probatorios. Octavo. Al amparo del número 5.° del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al incurrir la sentencia recurrida en infracción de las normas del Ordenamiento jurídico aplicable.
Cuarto.-Admitido el recurso y evacuado el trámite de instrucción, se señaló para la celebración de vista el día 5 de marzo de 1992.
Ha sido Ponente el Magistrado Excmo. Sr. don José Luis Albácar López.
Primero.-Promovida por doña Rosario, ante el Juzgado de Primera Instancia de Santa María de Guía, demanda de juicio ordinario de menor cuantía contra doña Celestina y don Jesús Ángel y don Emilio, sobre juicio de testamentaría, con fecha 23 de noviembre de 1989 recayó sentencia de la Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria en la que, confirmando la dictada por el referido Juzgado el 8 de diciembre de 1988, se desestimaba la demanda, sentencia contra la que se interpuso el presente recurso de casación por infracción de Ley, basado en ocho motivos, de los cuales los seis primeros, incluido entre ellos el tercero, que fue inadmitido por esta Sala, se basan en el ordinal 3.° del artículo 1692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil y alegan quebrantamiento de las formas esenciales del juicio, por infracción, en unos casos, de las normas reguladoras de la sentencia y, en otros, de las que rigen los actos y garantías procesales, con producción, en estos últimos supuestos, de indefensión, motivos que deberán ser desestimados en atención a las siguientes razones: Primera. En lo que afecta al motivo primero, que denuncia infracción del artículo 701 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, por no haberse procedido en la primera instancia a convocar a las partes, poniéndoles de manifiesto las actuaciones, una vez practicadas y unidas las pruebas, a fin de que puedan presentar un resumen de las mismas, porque, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 1693, para que fuera estimable un recurso en tal sentido, sería preciso que en la segunda instancia se hubiese solicitado la subsanación de la falta, lo que no se hizo, toda vez que el defecto únicamente se denunció, según se afirma por el recurrente, sin que conste documentalmente tal denuncia, en el momento, que debe reputarse o extemporáneo, de la vista de la apelación, razón ésta por la que también debe ser desestimado el motivo cuarto, en el que se acusa la infracción del artículo 514, por no haberse accedido a la suspensión del procedimiento en base a la denuncia penal presentada por el hoy recurrente, denegación ésta de suspensión que no fue objeto de recurso, tal y como ordena el repetido artículo 1693. Segunda. Por lo que se refiere al segundo, que alega infracción del artículo 702 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, por no haberse resuelto en la sentencia los pedimentos relativos a la rescición por lesión de la partición, su rechazo se produce por no responder a lo realmente ocurrido, ya que la sentencia, tras de mencionar tales pedimentos, como contenidos en la demanda, concluyó la desestimación de la misma, por lo que no puede reputarse incongruente; y Tercera. Finalmente, los motivos quinto y sexto, que acusan la falta de notificación del cambio de ponente y la no consignación en el acta de la vista oral de la apelación de la petición de suspensión del procedimiento, porque tratándose como se trata de defectos de procedimiento, no tienen entidad suficiente para fundar en ellos un recurso de casación, ya que no consta que hayan producido indefensión, por todo lo cual deben perecer, de consumo, todos los anteriores motivos.
Segundo.-No mejor fortuna alcanzarán los motivos restantes, atinentes ya al fondo del proceso, pues si, en lo que se refiere al séptimo, que aduce error en la apreciación de la prueba y pretende combatir la valoración hecha por el contador, con base en una serie de documentos que, además de haber sido ya tenidos en cuenta por la Sala de Apelación, carecen de literosuficiencia que acredite tal error, en lo que afecta al octavo y último, su perecimiento se produce en razón a que, inacreditado el error en la valoración de los bienes a la hora de la partición, no puede admitirse que se haya producido a la actora un perjuicio que permita prosperar la acción rescisoria ejercitada.
Tercero.-La desestimación de los motivos comporta la del recurso en ellos fundado, con expresa imposición a la recurrente de las costas causadas en el mismo y pérdida del depósito.
Que debemos declarar y declaramos no haber lugar al recurso de casación interpuesto por doña Rosario contra la sentencia que, con fecha 23 de noviembre de 1989, dictó la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria ; se condena a dicha parte recurrente al pago de las costas y pérdida del depósito constituido, y líbrese a la citada Audiencia la certificación correspondiente, con devolución de los autos y rollo de Sala en su día remitidos.