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Timestamp: 2018-06-20 16:19:28
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Matched Legal Cases: ['artículo 37', 'artículo 36', 'artículo 36', 'e contrario', 'artículo 41', 'artículo 40', 'artículo 69']

DIARIO DE LOS DEBATES by Dirección de Procesos Legislativos - Issuu
Año I I – Tomo XVI – Núm. 81 – Guadalajara, Jal., 9 de Enero de 2014
DIARIO DE LOS DEBATES ÓRGANO OFICIAL DEL PODER LEGISLATIVO DEL ESTADO DE JALISCO
LX LEGISLATURA SEGUNDO AÑO DE EJERCICIO
ÍNDICE DE ACUERDOS Y DECRETOS APROBADOS EN LAS SESIONES DEL PLENO Año II – Tomo XVI – Núm. 81 – Guadalajara, Jalisco, 9 de enero de 2014 ORIGEN
Comisión de Puntos Constitucionales, Estudios Legislativos y Reglamentos.
Emite voto favorable al proyecto de decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia político-electoral.
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PÁG. DIARIO
687-LX-14
6291-LX
ÍNDICE DE ANEXOS (CONFORME AL DESARROLLO DE LA SESIÓN) Año II – Tomo XVI – Núm. 81 – Guadalajara, Jalisco, 9 de enero de 2014
ORIGEN Mesa Directiva. Mesa Directiva. Mesa Directiva. Mesa Directiva. Comisión de Puntos Constitucionales, Estudios Legislativos y Reglamentos.
DESCRIPCIÓN (Anexo No. 1) Orden del día. (Anexo No. 2) Dictámenes de primera lectura. (Anexo No. 3) Dictámenes de segunda lectura y discusión. (Anexo No. 4) Minutas. (Anexo No. 5) Emite voto favorable al proyecto de decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia político-electoral.
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Dip. Héctor Pizano Ramos Presidente de la Mesa Directiva
Año II – Tomo XVI – Núm. 81 – Guadalajara, Jalisco, 9 de enero de 2014 Sumario
Declaración de quórum y apertura.................
Orden del día ................................................
Dictámenes de primera lectura .....................
Dictámenes de segunda lectura y discusión (agregado durante la sesión) ......
Minutas (agregado durante la sesión) ................ 36 Conclusión y cita ..........................................
SESIONES ORDINARIAS, SOLEMNES Y EXTRAORDINARIAS CORRESPONDIENTES AL SEGUNDO AÑO DE EJERCICIO CONSTITUCIONAL DE LA “LX” LEGISLATURA DEL HONORABLE CONGRESO DEL ESTADO SESIÓN EXTRAORDINARIA DEL 9 DE ENERO DE 2014 Presidencia: C. Diputado Héctor Pizano Ramos. Secretarías: CC. Diputados Idolina Cosío
Año II – Tomo XVI – Núm. 81
Gaona y Víctor Manuel Sánchez Orozco. Secretaría General: Dr. Marco Antonio Daza Mercado.
DECLARACIÓN DE QUÓRUM Y APERTURA El C. Presidente: Para dar inicio a esta sesión, y de conformidad con lo establecido en el artículo 37, fracción VII, de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, se pide a la diputada secretaria Idolina Cosío Gaona informe el número de diputados presentes y lo valide con su firma en el documento que lo haga constar. La C. Secretaria Idolina Cosío Gaona: Como lo indica, diputado ciudadano Presidente. De un total de 39 diputados, nos encontramos presentes 27; por lo tanto, hay quórum. El C. Presidente: Se ordena el cierre del registro electrónico de asistencia. Dado que existe quórum legal para sesionar, se declara su existencia legal y el inicio de esta sesión a las 12:14 horas del 9 de enero de 2014, instalados en el recinto de este Poder Legislativo. Se da cuenta de la asistencia del diputado José Clemente Castañeda Hoeflich. Con fundamento en los artículos 36, fracción VII, de la Ley Orgánica del Poder Legislativo y 21 del reglamento de esa ley, esta Presidencia somete a consideración de la asamblea la justificación de inasistencia de los diputados Rafael González Pimienta y Norma Angélica Cordero Prado, quienes han entregado en tiempo y forma la solicitud en referencia, por lo que en votación económica se pregunta si es de aprobarse la justificación propuesta… Aprobada.
Guadalajara, Jalisco, 9 de enero de 2014
El C. Presidente: A continuación, se solicita al diputado secretario Víctor Manuel Sánchez Orozco dé lectura al orden del día propuesto por esta Presidencia para la sesión de hoy. El C. Secretario Víctor Manuel Sánchez Orozco: (Da lectura al orden del día señalado en el sumario. Se anexa el documento respectivo al final de este diario, con el número 1) El C. Presidente: Gracias, diputado Secretario. Se da cuenta de la asistencia de la diputada Gabriela Andalón Becerra. Se da cuenta de la asistencia del diputado Alberto Esquer Gutiérrez y del diputado Jaime Prieto Pérez. Conforme al artículo 36, fracciones V y VI, de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, está a consideración de la asamblea el orden del día propuesto, por lo que en votación económica se pregunta si se aprueba… Aprobado.
DICTÁMENES DE PRIMERA LECTURA El C. Presidente: Para continuar con el siguiente punto del orden del día, y de conformidad con la facultad que disponen los artículos 164 y 165 de nuestra Ley Orgánica, esta Presidencia pone a su consideración la dispensa de lectura del dictamen de primera lectura, en virtud de que obran en poder de cada uno de ustedes las copias respectivas, por lo que en votación económica se pregunta si es de aprobarse la dispensa en referencia… Aprobada. Se da cuenta de la asistencia de la diputada Mariana Arámbula Meléndez. En consecuencia, se pide a la diputada secretaria Idolina Cosío Gaona lea solo la síntesis del dictamen marcado con el número 2.1.
La C Secretaria Idolina Cosío Gaona: Como lo indica, ciudadano diputado Presidente. Dictámenes de primera lectura correspondientes a la sesión del jueves 9 de enero de 2014: 2.1. Dictamen de acuerdo legislativo por el que se emite voto favorable al proyecto de decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia políticoelectoral. Es todo, ciudadano diputado Presidente. (Se anexa el documento respectivo al final de este diario, con el número 2) El C. Presidente: Gracias, diputada. Ha llegado a esta Presidencia la solicitud de dispensa y estrechamiento de términos para el dictamen marcado con el número 2.1, a fin de que le sea dispensada la sesión intermedia entre la primera lectura y la segunda lectura y pueda ser discutido y votado en esta misma sesión, por lo que en votación económica se pregunta si es de aprobarse la dispensa en referencia… Aprobada. En consecuencia, se tienen satisfechos los trámites contemplados en los artículos 161 y 162 de nuestra Ley Orgánica, y se fija la segunda lectura y discusión del dictamen marcado con el número 2.1 para esta misma sesión.
DICTÁMENES DE SEGUNDA LECTURA Y DISCUSIÓN El C. Presidente: Para continuar con el siguiente punto del orden del día, y de conformidad con lo facultado por los artículos 164 y 165 de nuestra Ley Orgánica, esta Presidencia pone a su consideración la dispensa de lectura del dictamen marcado con el número 3.1, en virtud de que obran en poder de cada uno de ustedes las copias respectivas, y se lea solo la síntesis del mismo, por lo que en votación económica se pregunta si es de aprobarse la dispensa en
referencia… Aprobada. En consecuencia, se pide al diputado secretario Víctor Manuel Sánchez Orozco lea solo la síntesis del mismo. El C. Secretario Víctor Manuel Sánchez Orozco: Como indica, Presidente. Dictámenes de segunda lectura y discusión correspondientes a la sesión del jueves 9 de enero de 2014: 3.1. Dictamen de acuerdo legislativo que emite voto favorable al proyecto de decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia políticoelectoral. Es cuanto, Presidente. (Se anexa el documento respectivo al final de este diario, con el número 3) El C. Presidente: Se da cuenta de la asistencia del diputado Joaquín Portilla Wolff y del diputado Hugo Daniel Gaeta Esparza. Conforme al artículo 36, fracciones V y VI, de la Ley Orgánica que nos rige, está a discusión en lo general el dictamen marcado con el número 3.1. Para tal efecto, se abre el registro de oradores... Diputado José Gildardo Guerrero Torres, diputado Juan Carlos Márquez Rosas, diputado Édgar Enrique Velázquez González, diputado José Clemente Castañeda Hoeflich, diputada Fabiola Raquel Guadalupe Loya Hernández, diputada Celia Fausto Lizaola, diputado Luis Guillermo Martínez Mora, diputado Salvador Zamora Zamora, diputada Verónica Delgadillo García, diputado Roberto Mendoza Cárdenas, diputado Julio Nelson García Sánchez, diputado Juan José Cuevas García y su servidor. Los diputados que se encuentran en contra de este dictamen… En el uso de la voz, el diputado Clemente Castañeda. El C. Diputado José Clemente Castañeda
Hoeflich: Gracias, diputado Presidente; compañeras y compañeros diputados. Una reforma constitucional en materia de orden político exige un momento de profunda reflexión nacional y de una verdadera capacidad para tener perspectiva de largo plazo, para diseñar instituciones y delinear normas que trasciendan y sobrevivan a los efímeros periodos de gobierno y, sobre todo, a las coyunturas políticas. El cambio institucional no puede reducirse a pactos entre partidos políticos ni mucho menos a un ―toma y daca‖ de monedas de cambio entre intereses partidistas o incluso intereses particulares. Desgraciadamente, la reforma política que discutimos el día de hoy se discutió en la cámara federal hace algunos años se convirtió en eso, en objeto de negociación entre partidos políticos y una presidencia empeñada en aprobar su reforma energética. El momento de reflexión nacional y capacidad para diseñar instituciones se sustituyó por el intercambio de favores entre el Presidente de la República y los partidos políticos nacionales. Ese es el contexto de esta reforma. Peor aún, me parece que esta reforma no atiende el problema central de nuestra democracia: abrir la esfera pública a los ciudadanos, empoderar a la sociedad y reconfigurar la relación entre el poder público y los ciudadanos. De este modo, la reforma no incide de manera auténtica en el sistema político, porque no fue capaz de sacudir el sistema de partidos y abrir la esfera pública, porque no fue capaz de restarles a las dirigencias partidistas el monopolio del poder público y porque se convierte en una mezcla de ocurrencias y caprichos partidistas. Esta reforma, con su ambigüedad y sus vacíos, además, genera incertidumbre y ya perfila escenarios de conflictos electorales y falta de certeza en los comicios. Dice Douglas North, uno de los principales teóricos del cambio institucional: ―La función principal de las instituciones en la sociedad es reducir la incertidumbre, estableciendo una estructura estable de interacción humana.‖
Desafortunadamente, esta reforma genera instituciones bajo un enfoque completamente contrario a lo anterior y produce incertidumbre jurídica y, potencialmente, inestabilidad. Para evidenciar lo anterior me gustaría mencionar cinco aspectos de esta reforma que vale la pena subrayar: En primer término, quisiera mencionar que la idea de un Instituto Nacional Electoral que fortalezca los procesos electorales y la equidad en las contiendas, que acaba con la discrecionalidad y la corrupción de cientos de institutos locales, como dice José Woldenberg, era eso, una idea, una mala idea, que al final se convirtió en un conjunto de ocurrencias basadas en intereses partidistas que ponen en un grave riesgo la legitimidad del sistema electoral. La incertidumbre jurídica en materia electoral se generará, fundamentalmente, porque se deja la puerta abierta para que el instituto —entre comillas— pueda hacerse cargo de procesos electorales locales cuando así lo determine, sin fijar criterios, reglas básicas y definiciones mínimas. Además, se yuxtaponen y contradicen atribuciones otorgadas al Instituto Nacional Electoral y a los propios órganos locales, lo que genera una falta de certeza en la distribución de competencias, desde el mismo proceso para la preparación de las elecciones. En palabras de quien hasta hace unos días fuera la consejera presidenta del Instituto Federal Electoral, la doctora María Marván, —cito textual— ―la indeterminación y la discrecionalidad explícitas en la propia reforma constitucional están abonando ya a la configuración del próximo conflicto electoral‖. Hasta ahí la cita. En lo que respecta al nuevo Instituto Nacional Electoral, buscan disfrazar el reparto de cuotas partidistas con la creación de un comité técnico de evaluación, y aunque es un primer esfuerzo, se deja en manos de instancias de dirección de la Cámara de Diputados la mayor parte de su integración y no se fijan con precisión los criterios para elegir los perfiles técnicos de este comité.
Desde luego que no se trata de discutir aquí la legislación secundaria, pero en una constitución tienen que existir definiciones mínimas y reglas precisas que den certeza jurídica. Uno de los errores colosales en la mala concepción de este nuevo instituto es la desaparición de la Unidad de Fiscalización, para delegar dicha atribución al propio Consejo General, donde están los propios representantes de los partidos políticos y del Poder Legislativo, de tal manera que ahora la fiscalización de los gastos de los partidos políticos será realizada por ellos mismos, dándoles la absurda facultad de intervenir en las investigaciones en materia de fiscalización. En síntesis: el nuevo Instituto Electoral Nacional no solo es la materialización del espíritu centralista del gobierno federal priista, sino la fachada para que los partidos políticos mayoritarios incidan de manera desmedida e ilegítima en el sistema electoral y en las entidades federativas, lo que puede calificarse como uno de los mayores retrocesos en la todavía inacabada transición a la democracia en México. En segundo lugar, la reelección de legisladores y munícipes, una gran demanda ciudadana y un gran pendiente del marco institucional de nuestro país, quedaron limitados por la omnipresencia de los partidos políticos, estableciendo que quienes busquen la reelección deberán hacerlo por el mismo partido que los postuló, es decir, por el dirigente nacional partidista que les dé la anuencia y el permiso de reelegirse, manteniendo en un segundo plano, en el mejor de los casos, al ciudadano y a su voto, pervirtiendo de raíz el principio democrático de la reelección. Con esto la rendición de cuentas del gobernante y principalmente el derecho del ciudadano a evaluarlo mediante el otorgamiento de un segundo voto pasan a segundo plano. Huelga decir que la revocación de mandato en este tema brilla por su ausencia. Tercero. En otro contexto, la ambigüedad de diversas disposiciones es otro de los dudosos legales de este galimatías de reforma constitu-
cional. En lo que respecta a la distribución de tiempos en medios de comunicación, se establece que hasta una parte de esos tiempos podrán ser asignados a los candidatos independientes en su conjunto, sin determinar cuál parte ni especificar si se refiere a los candidatos independientes para todas las contiendas o solo para la contienda presidencial. Del mismo modo, se establecen como causales de nulidad de las elecciones el rebase a los topes de campañas, la adquisición irregular de cobertura en medios de comunicación y el financiamiento de procedencia ilícita, lo que resulta a todas luces positivo, pero se añade que la violación deberá ser determinante y la diferencia entre el primero y el segundo lugar tendrá que ser menor a 5% ¿Por qué 5%? ¿Qué significa determinante en el Derecho Constitucional o en el Derecho Electoral. ¿Cómo van a medir lo determinante en la preferencia electoral de los ciudadanos? ¿Dónde está la certeza jurídica que deben tener los aspirantes y dónde están las reglas mínimas que deben utilizar los tribunales para tomar decisiones? Este disparate legislativo generará una serie de decisiones discrecionales muy graves en futuros procesos electorales. En cuarto lugar, sobre el espíritu centralista de esta reforma no solo sobresale la creación del INE, sino la decisión de tratar a las legislaturas de los estados, a nosotros, como menores de edad. A partir de ahora no solo será este instituto el que nombre los consejos electorales locales, sino que será el Senado el que nombre a los magistrados de los tribunales electorales, con lo que no solo se atropellan los principios básicos de nuestro régimen constitucional, sino que les manda a decir el presidente priista y los legisladores federales del PRI y del PAN que no confían en ustedes, que no confían en nosotros. Cuando en un régimen federal las entidades no tienen reconocida su atribución para elegir y renovar sus autoridades jurisdiccionales y titulares de organismos autónomos, por más disputas que tengamos, estamos a todas luces frente a un federalismo esquizofrénico.
Finalmente, la crítica fundamental a esta reforma política es que no se oxigena la vida democrática del país, no se abren las puertas para una participación efectiva de la ciudadanía activa, no se contiene el monopolio del acceso y ejercicio del poder de los partidos políticos y no se genera una vinculación entre la vida pública y la sociedad. Dicen los teóricos de la democracia que la apuesta debe ser —cito textual— ―llenar de política a la sociedad y, consecuentemente, de sociedad a la política‖, y en esta tarea de reforma no solo se queda corta, sino que fue completamente omisa. Es cierto que esta reforma tiene aspectos positivos; me permito señalar algunos: la configuración de gobiernos de coalición, que será un buen laboratorio para la construcción de consensos legislativos; la creación de figuras de equilibrio y contrapesos entre el Ejecutivo y el Legislativo federales para la ratificación de funcionarios del mismo Plan Nacional de Desarrollo y de la estrategia de seguridad nacional; el primer paso para darle autonomía al Ministerio Público, con la ampliación de su periodo para que trascienda los procesos electorales, y con el mecanismo equilibrado para nombrar al Fiscal, y la afortunada inclusión del principio de equidad y género en la integración de las fórmulas integrales. Pero tenemos que ser honestos y críticos. Esta reforma política no es la que merecen ni la que esperan los ciudadanos: es una reforma cortoplacista, interesada y profundamente impostora; es una reforma a medias, alejada de las necesidades de modernización y apertura de nuestro sistema político; es una reforma que no resuelve el fondo de los problemas institucionales, que genera más conflictos jurídicos y mayor incertidumbre en las contiendas electorales. El día de hoy los más molestos con esta reforma seguramente son aquí mis colegas diputados del PRI y del PAN, que muchos de ustedes votarán a favor por indicación de sus dirigencias nacionales. Los diputados del PAN
alegarán —ya los oigo— que esta reforma refleja sus grandes batallas en materia electoral, pero saben bien que estas fueron maquilladas, que esta reforma desconfiguró por completo el dictamen original y muchas de sus aspiraciones. Ya casi termino, Presidente. Saben que la reforma se queda muy corta y no recoge lo esencial de lo que plantearon originalmente. Los diputados del PRI, que tanto han cuestionado el nuevo centralismo mexicano, tendrán que avalar esta reforma colonizadora que les resta atribuciones y peso en la vida política de la entidad, que les quitará algunas de sus cuotas de poder y que los degradará a menores de edad en el sistema político mexicano; es lamentable. El espíritu eminentemente partidocrático de esta reforma actuará como un boomerang contra la estabilidad democrática del país. Las ideas que sustentan las reformas que después se convirtieron en ocurrencias y que concluyeron en un galimatías, únicamente responden a los intereses de corto plazo y a los compromisos clientelares de las dirigencias nacionales, generando un futuro espacio de confrontación política, de incertidumbre jurídica y de falta de certeza del sistema electoral. Esto no les conviene a México y a sus ciudadanos, pero tampoco —lo quiero decir con todas sus letras— a las fuerzas políticas. Esperamos que los diputados jaliscienses de todas las fuerzas políticas entiendan la trascendencia y consecuencia de esta reforma y tengan la valentía de oponerse y contener el espíritu colonizador y centralista de sus promotores. Y con esto finalizo. Movimiento Ciudadano votará en contra de esta reforma regresiva, porque da un paso para adelante y dos para atrás. Nosotros no estamos en contra de la modernización del sistema político, no estamos en contra de fortalecer nuestros órganos electorales ni de las candidaturas independientes, ni de la reelección consecutiva ni de los tópicos que aborda esta reforma, pero sí estamos en contra del espíritu partidocrático, de la centralización de la toma de decisiones y de la desfiguración
de estos instrumentos democráticos. Una vez más, no se trata simplemente de venir aquí y alzar la mano, sino de tener capacidad de ver el impacto y los efectos de nuestras decisiones. Muchas gracias. Buenas tardes. El C. Presidente: En el uso de la voz, el diputado Gildardo Guerrero. El C. Diputado José Gildardo Guerrero Torres: Muchas gracias, diputado Presidente. Qué ganas de ver el ―vaso vacío‖, recurrentemente, de todas las reformas, fieles a su posición de ser ―ave de mal agüero‖. En su obra Mente y naturaleza, el antropólogo y científico social Gregory Bateson señaló que la evolución siempre debe mirar en dos direcciones: hacia el interior, es decir, hacia la regularidad del desarrollo, y hacia el exterior, es decir, hacia las exigencias del ambiente social. Siguiendo esta lógica de Bateson, el día de hoy nos encontramos reunidos, como parte integrante del órgano revisor de la Constitución, quienes estamos a favor de la reforma constitucional que nos ocupa, a fin de garantizar precisamente el recto camino en la dirección interior, que consiste en la regularidad en el desarrollo de la democracia como un sistema, así como definir la vía correcta en la dirección exterior con las exigencias del ambiente social, es decir, fortalecer la democracia también como vocación de vida de los mexicanos. No es un asunto la vida democrática, diputados, de únicamente higiene electoral, es un asunto de todo un sistema democrático. Acción Nacional, con la congruencia que le caracteriza en la historia, en el discurso, en la acción, desde el gobierno, incluso desde la oposición, una oposición responsable, dice hoy sí a perfeccionar la democracia mexicana como sistema político, como modelo de gobierno y como destino social. En el PAN estamos convencidos de que la democracia no es un mero movimiento, no es acción inconsciente, no es revolución, no es acción involutiva que funda
hoy la tradición democrática del México del mañana. Dado que afirmamos, como partido político verdaderamente democrático, que no nace como apéndice de facciones políticas resentidas que se quedaron con muchas ganas de poder, hambrientos de poder, pintados del color que se quieran pintar, que la tarea del político es gestionar el bien común y no de administrar recuerdos ni de administrar posibles esperanzas, el sí con el que hoy convalida el grupo parlamentario de Acción Nacional en Jalisco es una acción congruente en términos cronológicos, políticos, electorales, e histórica frente a la exigencia de transformar la realidad con la que hoy nos enfrentamos. Y la forma de enfrentar en conciencia y responsabilidad hoy es precisamente votar a favor de la presente reforma político-electoral, misma que hoy se traduce, por un lado, en fruto de acuerdos necesarios y hasta exigidos por el PAN, y por otro lado esta reforma también resulta la evidencia de los partidos ―veleta‖, quienes votan la misma situación a favor o en contra, dependiendo del beneficio electoral que usted pueda obtener: cuando hay acuerdos políticos que me benefician, sí está bien; cuando lo hacen los del frente, los acuso y me rasgo las vestiduras diciendo que hacen ―en lo oscurito, el intercambio de cartitas‖. Hoy en Acción Nacional le decimos sí a la reelección de presidentes municipales, sí a la reelección de legisladores federales y locales, porque estamos convencidos de que es necesario transitar a la democracia de los resultados, de la continuidad de los proyectos; es decir, un sistema que otorgue también el derecho a los ciudadanos de optar por elegir de nueva cuenta a los representantes que sí hacen bien las cosas. La presente reforma también es permitir a México acceder a la modernidad política, y para muestra un botón: en el tema de la reelección México es uno de los muy pocos países, de los casi doscientos que integran la ONU, que no contempla o que no contemplaba la reelección legislativa.
Con la creación del INE, Instituto Nacional Electoral y la transformación en la integración de los organismos locales electorales, el PAN también dice hoy sí a un sistema electoral fortalecido, mejorado y que precisamente dé cabal cumplimiento a los principios rectores de la función electoral, como son: certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad, dividiendo de esta forma la posibilidad de cacicazgos, de compadrazgos, la repartición de Cuba, la repartición de cuotas o los viajes a Cuba como aspirante material al gobierno de Jalisco y líder moral de reconocido partido político, a dos consejeros del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, y uno de ellos es presidente. Decirles sí a las reformas que, entre otras cosas, garantizan la paridad en las candidaturas a legisladores federales y locales, el aumento en los porcentajes de votación para mantener el registro como partido político, así como a las nulidades de elección para exceder los topes de campaña… decirles sí a tales reformas es precisamente decirle y hacer realidad un no a las ―juanitas‖, es decirle un no al servilismo que se tiene frente al gobierno y al constante atropello en contra de sus militantes, que sistemáticamente realizan algunos partidos. Es decirle no a la compra de gobiernos a punta de billetazos, como se han hecho en México en las elecciones federales y locales, por poner una muestra, del año antepasado. La votación del día de hoy de las reformas que necesita México, su democracia, estará marcada por quienes históricamente buscamos una democracia real. Insisto, la democracia no es únicamente un asunto de higiene electoral, sino una forma de vida que garantice las candidaturas independientes, las certezas en los procesos internos de los partidos, la equidad en el acceso de las y los ciudadanos al servicio del poder público, la objetividad en la resolución de conflictos electorales, entre otros logros. Y por otro lado, la votación de la reforma que hoy nos ocupa estará seguramente marcada ya por esos políticos jacobinos en el discurso,
pero charros en los hechos, como seguramente actuará igual con la reforma energética el Partido Movimiento Ciudadano, mismo que presentó ante los medios en noviembre pasado su propuesta de reforma política, misma que incluía propuestas que aquí se aprobarán hoy, tales… y doy botones de ejemplo, por si se olvidó: la creación del instituto electoral central, la sanción a los partidos por el incumplimiento de sus plataformas electorales, las propuestas para garantizar únicamente 40% de candidaturas del mismo género —y la que vamos a aprobar hoy es de la mitad, en paridad— o el absurdo de someter a los candidatos ciudadanos a precampañas electorales. La política es la gestión del bien común en todo momento y lugar; no se trata de hacer el bien cuando sea posible y cuando me vea la cámara y me aplauda el micrófono, y el mal cuando sea necesario, ni de obrar con inmoralidad política cuando no hay reflectores y rasgarse las vestiduras cuando se encienden las luces y los micrófonos. De igual forma que para crear el bien es indispensable obrar bien, para garantizar la democracia es indispensable pensar, obrar y vivir democráticamente, como ayer dio testimonio Acción Nacional y como hoy lo va a votar a favor de esta reforma. Falta más por hacer, faltó la segunda vuelta electoral, falta el real cumplimiento que hoy nos compete en las normas complementarias y que sea garantía en un buen comienzo; pero falta más, desde luego que siempre faltará. Muchas gracias, compañeros diputados. Aquí la dejo, por respeto a ustedes. Gracias. El C. Presidente: En el uso de la voz, la diputada Fabiola Loya. Pase, señor diputado. Sonido en el curul del diputado Castañeda. El C. Diputado José Clemente Castañeda Hoeflich: Gracias, Presidente. Me llama la atención la intervención del coordinador del grupo parlamentario del PAN y la alusión sobre todo a Movimiento Ciudada-
no. Yo desconocía que el objetivo de esta reforma electoral constitucional federal era contener a Movimiento Ciudadano y a Enrique Alfaro; es una gran revelación. Me da mucho gusto el reconocimiento para esta fuerza política, pero además, pues también me llama la atención que no escuchen con precisión lo que nosotros acabamos de argumentar en tribuna. Estamos diciendo que esta reforma, efectivamente, tiene aciertos, y los mencioné; si quieren, los vuelvo a mencionar. Por supuesto, quiero una reconfiguración —lo digo porque quizá nuestros interlocutores no escuchan cuando se habla—. Sin embargo, también debo decir con mucha claridad que es una reforma que tiene —discúlpenme— grandes retrocesos y que da un paso adelante en muchos aspectos, pero dos atrás, y aunque se quiera minimizar la importancia de la reforma electoral y del Instituto Nacional Electoral, lo cierto es que este es un golpe certero, artero, al espíritu federalista y a la capacidad que tienen los estados para renovar sus poderes públicos. Y esto no es un asunto que se pueda obviar, esto es un tema que requiere la mayor de las atenciones. Y me extraña mucho que un partido con la tradición y con el empaque emblemático y la trayectoria histórica del PAN, que ha contribuido en muchos momentos al fortalecimiento institucional, particularmente aquellos que tienen que ver con el espíritu federalista y de la reforma electoral, hoy por un asunto de capricho, por un asunto de intercambio político, simple y sencillamente hacen a un lado toda esa discusión histórica y ese papel que se ganaron en algún momento en el proceso de transición mexicana, pero que hoy están dispuestos a socavar, lamentablemente.
Desde luego que no comparto. Veo que hay observación por la historia de Acción Nacional. Qué bueno que nos mira de cerca y se dará cuenta de que vamos por caminos muy contrarios a los que su partido político y su cacique en turno ha marcado. Nosotros entendemos… —y lo dije tres veces; si quiere se lo vuelvo a resumir— el PAN entiende esto como la democracia, como un sistema de vida, no como un asunto de higiene electoral, desde luego. Y lo comenté en tribuna y lo vuelvo a comentar: trae los cacicazgos… —y que hay en otras partes de nuestro México— que tenemos que inhibirlos. Desde luego que no nos gusta ceder concesiones ni ceder atribuciones que tiene el Congreso local, como es nombrar nuestro propio instituto —lo mencionamos en la tribuna, lo vuelvo a resumir, lo vuelvo a comentar—, desde luego que es el mal menor, y seguramente habrá visto esto también en nuestros documentos básicos… que siempre optaremos por el mal menor. ¡Ah!, y no dejo de mencionar: siempre, siempre, siempre en el PAN optaremos por el camino pacífico de las instituciones. Espero que eso pronto lo entienda, diputado coordinador, al contrario de lo que ustedes continuamente hacen de azuzar a la gente para que agarren un garrote en la mano y vengan a exigir las cosas a trancazos. Muchas gracias. El C. Presidente: Diputada Fabiola Loya, en uso de la voz. La C. Diputada Fabiola Raquel Guadalupe Loya Hernández: Con su venia, diputado Presidente.
Muchas gracias. El C. Presidente: En el uso de la voz, el diputado Gildardo Guerrero. El C. Diputado José Gildardo Guerrero Torres: Gracias, diputado Presidente.
El diputado Clemente Castañeda ya ha dejado claro por qué la fracción de Movimiento Ciudadano no votaremos el día de hoy a favor de esta reforma donde prevalecen el centralismo y fórmulas que no resuelven nada para lograr un verdadero cambio hacia la moderniza-
ción de nuestro sistema político. Sin embargo, como Presidenta de la Comisión de Equidad de Género y como mujer mexicana y jalisciense, reconozco el avance que significa que en la reforma política que presentan el día de hoy se incluya el principio de paridad de género en el artículo 41 de la Constitución Mexicana. Sin duda, este es un paso tardío, pero necesario. La lucha para lograr una equidad de género en el acceso al poder público no es nueva, es una batalla que han dado miles de mujeres desde diferentes trincheras, que hemos dado en la vida cotidiana para ganar espacios, ganar reconocimiento y ejercer nuestra ciudadanía. Por ello se debe reconocer que este primer paso es un avance para generar equilibrios en el acceso al poder público, aunque insuficiente aún para las mejoras que requiere nuestro sistema político, ya que la verdadera discusión de la equidad de género se encuentra en el reconocimiento pleno de los derechos de nosotras las mujeres y en la construcción de condiciones para el ejercicio de nuestra ciudadanía y el empoderamiento para la toma de decisiones. Tendremos que esperar las reformas secundarias para evaluar así el tratamiento y mejoras en estos temas. El día de hoy no podemos hacer reservas de artículos ni votos particulares, pero sí podemos fijar una postura clara, y por ello quiero ser enfática y muy clara: mi voto en contra de esta reforma centralista y partidocrática no es en contra de los temas de equidad de género, ni mucho menos en contra de la construcción de condiciones para que las mujeres ejerzamos nuestra ciudadanía plena y accedamos al poder público. Es cuanto. El C. Presidente: En el uso de la voz, el diputado Juan Carlos Márquez. El C. Diputado Juan Carlos Márquez Rosas: Con su permiso, señor Presidente; señores secretarios, compañeros diputados.
Uno de los temas que más llama la atención de esta reforma política es precisamente el de la reelección consecutiva; en este caso, esta reelección se plantea para senadores por dos periodos, diputados federales y locales por cuatro periodos y de munícipes hasta por dos periodos. Y hay que recordar que la reelección en los puestos de elección popular es un tema que se ha tratado en este país con un solo histórico, inducido de manera forzada en la conciencia colectiva, y posteriormente fundamentado en la situación real pero ya lejana y definitivamente superada, por lo que se atacaba el hecho de una dictadura histórica que todos conocemos. En Acción Nacional este tema no es un tema nuevo o de moda; nosotros hemos propuesto e impulsado, por lo menos desde los últimos veinte años, la necesidad de una reforma en este sentido. El ―sufragio efectivo, no reelección‖, establecido en la mente del mexicano desde los primeros contactos en la educación pública y privada, tuvo una causa, un momento y hasta una persona de justificación. Este tema, utilizado por Francisco I. Madero, fue precisamente en la inconformidad en contra del mandato de Porfirio Díaz; fue llevado a un punto extremista, y de ser esgrimido en contra del entonces titular permanente del Ejecutivo federal, fue permeado a los demás cargos de elección popular en los órganos legislativos y en los municipios. Si bien en su momento este principio de la política y de la democracia en México funcionó, de alguna manera, limitar el enquistamiento de personas muy concretas en el poder fue el beneficio de este movimiento, pero también tuvo efecto negativo de limitar el desarrollo de las instituciones políticas en este país, un país de instituciones. Por varios años, el tema de la reelección legislativa fue señalado por los estudiosos del Derecho y de la ciencia política como un punto relevante de los pendientes de reforma en nues-
tro país, pues la constante ha sido una problemática gravedad en el desarrollo de los trabajos parlamentarios y municipales, por la inexperiencia de los funcionarios electos, en tanto que se ha señalado lo grave de contar excepcionalmente con un buen funcionario de elección popular que al terminar su mandato debe retirarse y dejar proyectos inconclusos. Los argumentos fueron esgrimidos una y otra vez, cuando se hacía una propuesta de reforma política; sin embargo, la tradición prevaleció contra las razones dadas por los estudiosos. Hoy, finalmente el Congreso de la Unión decidió dar el paso decisivo en este tema, y tenemos nosotros la opción de expresar nuestro voto favorable a esta reforma. Les corresponde a los diputados integrantes de esta Legislatura del Congreso del Estado ponderar estos argumentos y decidir si esta Legislatura admite su voto como integrante del órgano revisor de la Constitución federal. Ahora bien, ¿cuáles son los argumentos que se han esgrimido a favor de esta reelección consecutiva? Considero que es necesario despersonalizar la discusión, y en lugar de dar los argumentos propios, recurramos a los argumentos de los estudiosos y los académicos. El doctor Francisco de Andrea Sánchez, investigador de ciencias jurídicas de la UNAM, señala: 1. La verdadera profesionalización de la carrera legislativa. Esto indica la posibilidad de que un representante político del Poder Legislativo pudiera ser reelegido para el periodo inmediato, y lo cual modificaría su actitud para convertirse en un diputado y senador profesional, puesto que la perspectiva de una reelección consecutiva durante uno o varios periodos obligaría a los prospectos a informarse y educarse en las diversas materias asuntos que hacen a un representante político eficaz, propositivo, participativo y disciplinado. La estabilidad política y legislativa, el acomodo y la tranquilidad hacia el futuro encontrarían los legisladores de carrera con la reelección como efecto colateral muy saludable
y deseable para el país; el hecho de que las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo, por ejemplo, serían más fluidas, lo cual actualmente no acontece, no solo por su nueva composición, sino también debido a una falta de preparación profesional y legislativa. Una ventaja más de la reelección legislativa consecutiva en México sería el hecho de que se auspiciaría la consolidación de una responsabilidad ahora inexistente, provocaría que los legisladores regresaran y atendieran consistentemente a los electores de su distrito en sus peticiones de proyectos legislativos, en sus peticiones del obvio cabildeo para resolver problemas sociales y políticos que rebasan lo puramente legislativo, so pena de enfrentar el castigo máximo, que sería el repudio de su electorado y la pérdida de la reelección, y con ello un escollo difícil de superar en su carrera legislativa profesional. El mejor contacto y nexo entre representantes políticos y elector tendría como efecto altamente deseable una reducción de los reclamos y de la frustración ciudadana, puesto que los problemas y las quejas serían recibidos, evaluados y procesados por el aparato legislativo hasta su completa solución. El fomento de los proyectos legislativos coherentes de largo plazo. Existen temas políticos, sociales y económicos, nacionales y locales que no se pueden legislar ―al vapor‖, porque requieren no ser truncados en su proceso de gestación. La reelección consecutiva fomenta que con una visión de largo plazo, un conjunto de legisladores de carrera puedan iniciar, terminar y ver aplicados textos legislativos exitosos, como ocurre en muchos países europeos. Las relaciones armónicas entre cúpulas, bases y élites partidarias esenciales para el bienestar político legislativo se ven auspiciadas cuando existe estabilidad de largo plazo en la composición de las cámaras legislativas, pues la frecuencia de trato, la experiencia, la preparación, el profesionalismo de cuerpos legislativos con menor tránsito eventual de individuos permiten la consolidación armónica de las relaciones de trabajo entre equipos, indispensables
para la labor legislativa y política; la eficacia parlamentaria, por último, aunque no de manera exhaustiva, pues no hay listas definitivas de ventajas o desventajas cuando se trata de instituciones y figuras electorales.
único que hizo fue someternos a la oligarquía partidista que manda en nuestro país, siendo un instrumento perverso que ha puesto de rodillas a los poderes de la Unión, y ahora hasta a los congresos estatales.
La reelección legislativa consecutiva en México brindaría un producto vital que empieza ya a ser impacientemente demandado y exigido por la sociedad civil. Y cabe recordar que de América Latina, solo México y Costa Rica habían negado la reelección consecutiva, en tanto que vemos en países desarrollados, principalmente Estados Unidos de Norteamérica y en los países de la comunidad europea, cómo los parlamentos se han fortalecido en su actividad cuando cuentan con funcionarios reelectos, en ocasiones por largos periodos, garantizando una carrera con rumbo e idea.
El INE será el responsable de los comicios en todo el país, de tal forma que pretende terminar con el sistema federalizado de elecciones al desaparecer al IFE, eliminar la autonomía de los institutos electorales estatales y facultar al Senado a nombrar a los magistrados electorales estatales, con lo cual los congresos estatales no tendremos facultades ya para elegirlos.
Estamos en el momento de impulsar este tema, y es por ello que nuestro voto será a favor de esta reforma política. Es cuanto, ciudadano Presidente. El C. Presidente: Gracias, diputado. En el uso de la voz, el diputado Salvador Zamora. El C. Diputado Salvador Zamora Zamora: Con su venia, Presidente. Durante años, en México hemos vivido bajo las órdenes de un régimen que se basa en el presidencialismo; los cambios y las transformaciones que se requerían eran letra muerta, quizá porque durante más de setenta años tuvimos un partido hegemónico que, evidentemente, no quería ningún cambio que afectara su cómodo ejercicio del poder. No fue sino hasta mediados de los noventa que México comenzó una transición hacia la democracia. Con esta reforma política, desde mi punto de vista, el nuevo modelo electoral nos regresa al centralismo, y está claro que su aprobación fue un intercambio de favores entre el PRI y el PAN, a cambio de la aprobación de la reforma energética privatizadora. Esta reforma es producto del mal llamado pacto por México, que lo
Concuerdo con quienes señalan que el modelo de la autoridad electoral pasará, de ser sencillo y piramidal, a uno bizarro y difícilmente administrable. Creo que con la creación del INE y la aprobación de las reformas electorales damos un paso hacia atrás y dejamos de soñar en lo que necesitábamos: un federalismo actuante y vigente, no subordinado. Otro punto aprobado en la reforma es el establecimiento de la nulidad de una elección por gastos excesivos de campaña al candidato que rebase 5% del tope de gastos, que adquiera una cobertura informativa o tiempos en radio y televisión, fuera de los supuestos previstos en la ley, o porque se reciban o utilicen recursos de procedencia ilícita o públicos en las campañas. Al respecto, no cabe la menor duda de que si estas reformas hubieran entrado en vigor antes del año 2012, seguramente el actual gobernador y los alcaldes, al menos de la zona metropolitana de Guadalajara, quizá no estarían en el cargo. Sobre la reelección, tenemos que resaltar su necesidad para flexibilizar, modernizar y abrir a nuestro sistema político, pero no podemos dejar de reconocer que en esta reforma se tergiversa el principio de reelección para subordinarlo a los partidos políticos. Celebro que en nuestro país se haya iniciado con una discusión sobre una reforma política, pues es evidente que resulta necesaria. Lo que nos preocupa es que la discusión haya degenerado en un acuerdo entre
unos cuantos, que afectará gravemente a nuestra democracia y que se fundará en los pilares del centralismo y la partidocracia. Se trata de una reforma que fue diseñada para el beneficio y usufructo de la clase política, no para abrir más cauces de participación a la ciudadanía, ya que esta brilla por su ausencia. Esta reforma, al contrario de las exigencias sociales, fortalece y empodera aún más a los partidos políticos y no a los ciudadanos. En el centro de esta reforma política no se encuentra el espíritu de empoderar a la gente y proporcionarle mecanismos de intervención en la vida pública; al contrario, con esta reforma los partidos políticos tradicionales logran mantener su hegemonía y ponen candados a los mecanismos de participación ciudadana. Además, esta reforma no proporciona los mecanismos elementales de imparcialidad, justicia, certeza y objetividad en los procesos electorales; por el contrario, genera incertidumbre, interrogantes y vacíos legales. Por todo lo anterior, y como integrante de la fracción parlamentaria de Movimiento Ciudadano, manifiesto que votaré en contra del dictamen que hoy se pone a consideración de esta asamblea. Es cuanto, Presidente. El C. Presidente: Gracias, diputado. Se da cuenta de la presencia de la diputada Avelina, y en el uso de la voz el diputado Enrique Velázquez. El C. Diputado Édgar Enrique Velázquez González: Muchas gracias, diputado Presidente, con su permiso; compañeros diputados. Esta reforma política está lejos de ser perfecta: le sobran muchas cosas y le faltan muchas otras. Tal vez tengo más razones para oponerme que razones para apoyarla; sin embargo, no le podemos quitar un mérito importante a la reforma: tumba uno de nuestros mitos que más daños le han hecho a nuestra incipiente democracia. La no reelección es un punto im-
portante. Yo nací en un México donde era imposible pensar en reelegirse, simplemente era visto como una codicia de poder. El fantasma de Porfirio Díaz seguía presente, nadie veía a la reelección como un mecanismo para premiar y castigar a los gobernantes, sino como una estrategia para eternizarse en el poder. Adelanto que esta es la razón que me mueve a apoyar la reforma política y a votar a favor de ella; sin embargo, eso no quiere decir que no tenga muchas objeciones por la forma como fue negociada, y tampoco comparto muchas de las modificaciones que se acordaron. Por lo tanto, al no poder hacer reservas particulares, hablaré en mi intervención sobre los puntos que juzgo como retrocesos de esta reforma política. Esta reforma política nació con un pecado original: no es que la naturaleza de la reforma o los objetivos de la misma no sean fundamentales para nuestra democracia, sino que fue fruto de una negociación que dio la espalda a los intereses de los mexicanos; en la mesa de debates nunca estuvieron presentes los reclamos de los ciudadanos, sino solamente las ambiciones de dos partidos políticos. En la oscuridad y sin pleno aviso, el PAN y el PRI se intercambiaron reformas de su interés, sin tomar en cuenta la opinión de los mexicanos. El PRI quería la reforma energética privatizadora y hecha a medida de los empresarios extranjeros, y el PAN le entregó todos sus votos en el Congreso, a cambio de una reforma política a medias, como pasó en los tiempos de Carlos Salinas de Gortari, donde se vendió una parte del país a precios de remate y donde el PAN fue un obediente aliado. En el PRD siempre condenamos esta complicidad, siempre ávida de privatizar y de poner en rebaja la propiedad que es de todos los mexicanos. Y no lo decimos solo nosotros, no es una realidad que hayamos inventado, todos nos dimos cuenta de esa negociación a espaldas de los ciudadanos.
Cito a la consejera electoral del IFE, María Marván: ―Esta reforma pone fin a una era electoral, porque es la primera reforma política desde 1977 que no se negocia en sus términos ni en sus méritos, una reforma que no se da en sus tiempos propios y que se utiliza como palanca para catapultar otras decisiones que nada tienen que ver con la vida democrática y la organización del pluralismo. Se hizo esta reforma como una ficha de cambio que se juega en la pista de una confusa reforma energética.‖ Cierro la cita. Al final, la reforma política fue limitada, no se respetaron los acuerdos que hicieron el PRD y el PAN cuando se propuso el año pasado verdaderamente ir a fondo en la reestructuración del sistema político. Quedó fuera la vital segunda vuelta, clave para darle legitimidad al Presidente de la República. Nosotros proponíamos algo más que un mero retoque institucional, queríamos un cambio de régimen. Sabemos que el presidencialismo mexicano está agotado y ya no sirve para tomar las decisiones que necesitamos. Y en paralelo a la disfuncionalidad de nuestro sistema político, no podemos negar que nuestras elecciones tampoco representan verdaderamente a los ciudadanos; solo basta ver la encuesta dada a conocer, ―Latinobarómetro‖, donde México es el país latinoamericano que menos cree en la democracia. En el mismo sentido, México es el segundo país en América Latina con mayor disminución de apoyos a la democracia en el periodo de 1995 al año 2013. Los mexicanos ya no creen en los políticos ni en los diputados ni en la política ni en ninguna representación representativa. ¿Y cómo pedirles a los ciudadanos no pensar así, cuando los gobernadores se enriquecen a diestra y siniestra sin rendir cuentas? ¿Cómo podemos pedirles que piensen distinto, si ven que un delito electoral tan flagrante como el Pemex-gate queda impune? Una reforma electoral de profundidad debería tener dos objetivos: hacer más eficiente
nuestra democracia, por un lado, y por el otro, hacer que los ciudadanos se sientan mejor representados en las instituciones políticas. No puedo decir que no hay avances en ambos rubros, sin embargo también vemos, en el PRD, retrocesos que no pueden soslayarse. Por un lado, el Instituto Nacional de Elecciones, el INE, es un error muy importante, que representa un retroceso de proporciones que aún no entendemos del todo. Cito a José Woldenberg, que desde mi punto de vista es una de las voces más autorizadas para hablar de este tema: ―Me extraña que en una reforma constitucional, en lugar de establecer con claridad cuáles son las dificultades de una autoridad y cuáles son las de otra, se multiplique la palabra ‗podrá‘. Podrá, podrá y podrá. Es potestativo desde la Constitución. Esto no creo que nos vaya a ayudar a fortalecer al sistema electoral.‖ Cierro la cita. El INE tiene errores por todos lados, en conjunto, por la incertidumbre electoral. No es cierto que vaya a haber ahorro en el nuevo modelo; por el contrario, especialistas universitarios e incluso consejeros electorales han alertado que el sistema adoptado en el INE va incluso a costar más. Como señala el mismo Woldenberg en una de sus columnas recientes, no hay ningún estudio que demuestre que el INE tendrá ahorros. El gobierno de Peña Nieto y sus aliados prometió ahorros por 11,000 millones de pesos. Lo que veremos en unos meses serán, por el contrario, excusas y coartadas que traten de justificar el incremento en el gasto electoral. En el mismo sentido, el INE afecta profundamente al federalismo. Por más que al PRI no le guste, México es un país compuesto de estados libres. Una de sus principales funciones es administrar el acceso a los cargos públicos, y la nueva estructura del INE vulnera profundamente el pacto federal. No hay que darle vueltas: desde Los Pinos creen que los estados somos menores de edad, que no sabemos cómo comportarnos y que necesitamos ser tutelados. Solo que hay que recordar que buena par-
te de la transición a la democracia en este país comenzó en los municipios y en los estados. Es inadmisible que la fórmula de este gobierno para corregir los vicios de nuestro federalismo sea simplemente centralizar y quitarles atribuciones a los estados; ya lo hizo en materia educativa, y ahora en materia electoral. ¿Qué pasó en México, que quienes antes defendían el federalismo ahora le dan la espalda? ¿No recuerdan que esa ha sido, tanto en el PRI y en el PAN, una de las banderas históricas, que precisamente fue la defensa de nuestro sistema federal? Sin embargo, a pesar de que en el PRD creemos que el INE es un error que nos costará mucho al desaparecer el IFE, que había logrado cierto grado de credibilidad entre la población, también debemos admitir, como lo hice desde el inicio de mi intervención, que la reforma tiene avances; la reelección es el más importante de estos. A pesar de que la reelección venga con un candado negociado para mantener sus cuotas de poder, esta reforma tiene la virtud de atacar uno de los tabúes más importantes de nuestra vida posrevolucionaria. Hicimos una revolución que tenía como una de sus premisas la no reelección; sin embargo, ese canon ideológico ya había quedado obsoleto. Una democracia moderna necesita un mecanismo de premio y castigo ciudadano, que tiene la reelección como esencia; ahora falta que la ley secundaria regule de forma adecuada su utilización, para que no sea un botín y monopolio de liderazgos caciquiles que se asienten prolongadamente en distritos con baja rendición de cuentas y poco acceso a la información. No descubrimos nada si decimos que la eficacia de la reforma política está directamente relacionada con la ley secundaria. En segundo lugar, vemos con buenos ojos que el rebase de los topes de gastos de campaña sea una causal de anulación de una candidatura; por ello es fundamental que en las leyes que se derivan de esta reforma política queden enmarcados los mecanismos necesarios para asegurar una fiscalización a priori y los criterios ciertos para el uso de esta difusión electoral.
Dejar el reglamento con muchas vaguedades nos dejaría en el peor de los mundos, con la falta de equidad electoral que hemos visto hasta el día de hoy, y con la incertidumbre de un sistema que genera confianza electoral. En el mismo sentido, un punto clave para asegurar que todos los partidos y candidatos compitan en igualdad de circunstancias en una elección es entender que buena parte del dinero que se gasta en las campañas son desviaciones de administraciones públicas. Mientras no les amarremos las manos jurídicamente a los funcionarios públicos, no importa que tengamos que hacer leyes muy complejas; al final, con dinero en efectivo y sin dejar huella, hay candidatos que dejan gastar cifras que son imposibles de igualar por algunos de sus adversarios. Nosotros nos comprometimos a ser una oposición responsable y siempre constructiva, una oposición que hace del debate y del intercambio de ideas sus principales argumentos democráticos. Termino. Sabemos que las reformas, en una democracia plural como la nuestra, no salen del laboratorio ni son siempre las ideales; sin embargo, el simple hecho de que rompamos con el mito de la no reelección, algo que el PRD ha pedido durante décadas, es un paso que le puede dar mayor calidad al vínculo de representación entre ciudadanos y autoridades. Por ello, aunque no estemos de acuerdo con las formas y estamos en contra de algunas de sus disposiciones, la ampliación de la rendición de cuentas a través de la reelección, así como el impulso a un mayor y mejor sistema de fiscalización que prevenga y que no reaccione, pueden ser elementos innovadores para nuestro sistema electoral que apoyamos desde hace años e incluso delineamos en nuestro propio programa legislativo. La reforma política nació con vicios, es incompleta y tiene errores; sin embargo, una buena parte de ella retoma la agenda histórica de mi partido y de la izquierda. Es cuanto, diputado Presidente.
El C. Presidente: Gracias, diputado. En el uso de la voz, el diputado Gildardo Guerrero. Sonido en el curul del diputado Gildardo Guerrero, por favor.
que la conduce a la aristocracia, y el espíritu de igualdad extrema, que la conduce al despotismo. MONTESQUIEU
El C. Diputado José Gildardo Guerrero Torres: Muchas gracias, diputado Presidente. Hacía la interpelación en el momento en que el orador que me antecedió en el uso de la voz hizo referencia a este grupo parlamentario. Yo le quiero preguntar si, por su conducto, el que antecedió en el uso de la voz me acepta una pregunta.
Una reforma política debería ser, entre otras tantas cosas, una tendencia a corregir situaciones parciales y defectuosas de nuestro sistema político. Es evidente que la reforma política que se pretende aprobar no cumple a cabalidad con este principio.
El C. Presidente: Si acepta una pregunta, señor diputado… Adelante, diputado Gildardo. El C. Diputado José Gildardo Guerrero Torres: Hacía mención de que este grupo parlamentario de Acción Nacional entregó sus votos al PRI poniéndolo de manera maquiavélica y oscura para que pasara la reforma a esta política electoral, y la otra de Pemex. Quería preguntarle si sabe el resultado de la votación de su grupo parlamentario del PRD. Digo, si no es así, para comentarle que fueron 53 votos a favor del PRD, contra 40 en contra. Es cuanto. El C. Presidente: Sonido en la curul del diputado Velázquez. El C. Diputado Édgar Enrique Velázquez González: Sí, nada más decirle al diputado Gildardo Guerrero que la referencia que se hizo tiene que ver con la fracción parlamentaria del PAN en la cámara federal. Y en otro asunto, la referencia que se hizo en esos acuerdos tiene que ver con la reforma energética, y también espero sepa el resultado. El C. Presidente: En el uso de la voz, la diputada Verónica Delgadillo. La C. Diputada Verónica Delgadillo García: Muy buenas tardes. Con su venia, diputado Presidente; compañeros diputados. La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad,
Por un lado, no dejamos de reconocer que esta reforma tiene cosas positivas, como ya lo mencionaron mis compañeros que me antecedieron en el uso de la voz, que también —por mencionar algunas— cuenta con una cuota de género, la autonomía de la PGR, hoy Fiscalía General, y también con la independencia del Coneval; sin embargo, es menester también señalar las cosas que representan no solo un retroceso en temas de democracia participativa, sino un evidente y exacerbado control centralizado de las instituciones, siendo que es contradictorio crear instituciones centralizadas para ser aplicadas en un estado que cuenta con un régimen federal. Es una pena que del IFE, que alguna vez sirvió de ejemplo en algunos países que buscaban democratizar sus sistemas electorales, como es el caso de la República de Irán, ahora se pretenda crear un engendro político-electoral que a todas luces apuntala al Poder Ejecutivo federal y que se aleja de los temas de democracia participativa. Entre los temas que omite esta pretendida reforma se podrán enumerar los siguientes: a pesar de ser una garantía constitucional, no hay un mecanismo que garantice la competencia electoral equitativa con relación a los candidatos con un partido político; no hay claridad en cuanto a la forma en que se realizarán las elecciones estatales, haciendo poco efectiva la regulación electoral, redundando en desconfianza y vacío de legitimidad en elecciones locales; se renuncia, por parte de nuestra entidad federativa, a la importantísima campaña de
educación cívica para promover el voto entre los ciudadanos. Vemos también inconsistencias sobre quién y cómo debe realizar la capacitación electoral en los ámbitos federal y local. Se vislumbran conflictos competentes entre los órganos locales y el propio INE, derivados de la contradicción entre el principio de autonomía establecido en nuestra propia Constitución. En cuanto a la reelección de legisladores, aquí vemos que es una simulación, desde el momento en que el partido político debe avalar la reelección de los legisladores; es decir, la opinión ciudadana queda sujeta a lo que decida el propio partido político. Es inconcebible que se vuelva al pasado al apuntalar la concentración de cotos de poder y se dejen de lado los avances democráticos en materia de rendición de cuentas y de democracia participativa, omitiendo el reconocimiento de los mecanismos de participación ganados arduamente por los ciudadanos y que también están peleando por que sean otros nuevos incorporados a nuestra legislación. Es por ello que si bien la reforma deja que los organismos locales se encarguen de los temas de participación ciudadana, esta reforma podría sentar las bases de un precedente para que existiera realmente una democracia deliberativa, una democracia participativa, que pusiera en el centro de la toma de decisiones a los ciudadanos, y que no solo nos limitemos a una democracia que se define a través de instituciones y procesos. Es así que si hablamos de una reforma del sistema político electoral, creo que deberíamos ser muy conscientes de que no se puede dejar de lado la participación ciudadana y debería ser un tema central de las bases de esta legislación.
El C. Diputado Roberto Mendoza Cárdenas: Muchas gracias, compañero diputado; compañeras y compañeros diputados. Por supuesto que hablar de una reforma política en el papel que nos corresponde, de únicamente poder emitir un voto a favor o en contra, sin poder hacerle modificaciones, sin poder hacer las separaciones correspondientes, pues implica algunos aspectos que habría que ver. Por supuesto, la votaría a favor, es claro, pero sí quisiera señalar que esta reforma política trae algunos puntos sobresalientes. Por un lado, se fortalecen el Ejecutivo federal y el Congreso de la Unión en los temas que tienen que ver con la suspensión de las garantías individuales, hoy conocidas como los derechos humanos, donde quitaron, hicieron a un lado a diferentes dependencias que, en teoría, obstaculizaban la suspensión referida. Se establece algo que en el Congreso del Estado… aquí ya con antelación la diputada Yolanda y su servidor y algunos diputados de la fracción parlamentaria del PRI presentamos una iniciativa que tiene que ver con las candidaturas independientes, con la paridad de género; lo hicimos hace varios meses, y hoy vemos, felizmente, que en esta reforma ya se encuentran previstos los temas que en su momento hicimos valer. Termina, por un lado, el vacío de poder existente entre el resultado de la elección de la presidencia de la república, la toma de protesta y entrar en posesión. Y ese vacío de poder generaba algunos problemas políticos, y sobre todo en el aspecto económico también se veían los perjuicios. Se establece un mecanismo de la unidad de elecciones, se establece una fiscalía general, que tendrá que ocuparse del estudio de todos los delitos electorales que se cometan durante las precampañas y las campañas electorales correspondientes, entre otros aspectos positivos que ya algunos compañeros que me antecedieron señalaron.
Es cuanto. El C. Presidente: Gracias, diputada. En el uso de la voz, el diputado Roberto Mendoza.
Pero también a mí en lo particular me llama la atención que hay un retroceso en cuanto se crea el Instituto Nacional Electoral, por-
que vuelve a las culturas políticas centralistas contra el escrito federalista que impulsaron en su momento Valentín Gómez Farías, Ramos Arizpe, Guadalupe Victoria, Mariano Otero, Ignacio Luis Vallarta, entre otros… que espero que, a la postre, no se les vaya a ocurrir quitar los nombres de muchos liberalistas y federalistas que aquí se encuentran. Es cuanto. Por su atención, gracias. El C. Presidente: En el uso de la voz, el diputado Julio Nelson. El C. Diputado Julio Nelson García Sánchez: Muchas gracias, diputado Presidente; compañeras y compañeros diputados de esta Sexagésima Legislatura. El tema que hoy discutimos en este pleno tiene una gran relevancia para el crecimiento o para sepultar el sistema democrático de nuestro país. La regresión que, desde mi punto de vista conlleva, la creación de este nuevo Instituto Nacional Electoral… se le dan facultades como las que tenía el órgano electoral antes de la creación del IFE, que era la Comisión Federal de Electores, creada en 1958; es decir, es un retroceso de más de cincuenta años. Con la designación de este Comité Técnico de Evaluación que nombrará a los consejeros, estos consejeros tendrán las atribuciones que tenían en esa Comisión Federal de Electores pues la Secretaría de Gobernación, los diputados y los senadores. Este Instituto Nacional Electoral se hará cargo de la organización de los procesos electorales locales, por lo que los órganos locales se volverán obsoletos. Ahora hay que caer en cuenta de por qué la creación y la aprobación de todo este sinnúmero de impuestos a cargo de los ciudadanos. Pues es para seguir derrochando el presupuesto, para poder mantener estos órganos y esta duplicidad de órganos. Con esta reforma se establece la facultad al Consejo General del Instituto Nacional Electoral para llevar a cabo la fiscalización de los
partidos y las campañas de los candidatos, —ya lo mencionaban algunos de los compañeros diputados— cuando el mismo consejo también lo integran los partidos políticos, y no así como actualmente se maneja en el IFE, que sea un órgano técnico especializado en la revisión de los gastos de campaña. Este retroceso respecto al federalismo pues también nos parece muy lamentable y ha sido mencionado aquí en esta tribuna. Por otra parte, no se contempló en esta minuta que hicieron llegar aquí al Congreso de Jalisco qué va a pasar con los más de 82 millones de credenciales de elector vigentes. Se crea el nuevo Instituto Nacional Electoral, y ¿qué pasa con las credenciales expedidas por el Instituto Federal Electoral? No se establece puntualmente qué pasa con estas credenciales de elector. Otro punto importante es el contenido, en el artículo quinto transitorio de la minuta, que señala que de no entrar en vigor las leyes secundarias que regulan las atribuciones del INE, este ejercerá las atribuciones que actualmente corresponden al IFE; es decir, se genera un vacío legal respecto de las atribuciones del nuevo instituto y las que le corresponden al IFE. Otra de las propuestas de esta iniciativa es que se adelanta la entrada en vigor de los gobiernos electos. Uno de los cuestionamientos sería la obligación que tiene este Instituto Nacional Electoral para dictaminar los gastos de campaña. El tiempo que se le otorga a la autoridad pues sería muy corto para declarar la validez o no del ejercicio de esos recursos. Aquí alguno de los compañeros diputados me criticaba en la Comisión de Puntos Constitucionales mi afán de ver las reformas trascendentales del país, a través de la perspectiva de un ―vaso medio vacío‖, que por qué mi afán de verlo así. Señores, las leyes resuelven o no resuelven, no pueden ser a medias. Si desde su perspectiva de ver su ―vaso medio lleno‖ le ayuda a votar a favor, pues qué bueno, quiere decir que en el tema de la tarifa pues a lo mejor les va a ayudar a darle el beneficio de la duda al
Ejecutivo del Estado de que mejore las condiciones del transporte público. Pero, bueno, ese es otro tema. En el tema de la fracción del PAN, que trata de justificar su voto a favor… y qué bueno que así lo hagan, es su perspectiva, pero… pues tiene toda la razón el diputado Gildardo, nunca negociaron ―en lo oscurito‖. En El Universal, el 27 de octubre salía que: ―El PAN condiciona reforma energética por la política‖. Pues sí, no fue ―en lo oscurito‖, pero aquí está… fue negociada. Muchas gracias, diputado Presidente. El C. Presidente: En el uso de la voz, el diputado Juan José Cuevas. A ver… Para antes, el diputado Gildardo Guerrero. El C. Diputado José Gildardo Guerrero Torres: Sí, por alusiones. Muchas gracias, diputado Presidente. A ver, una por una, primero sobre lo del… pero espero a que exista la atención del que me antecedió en el uso de la voz, no me lo distraigan. Lo del ―vaso medio lleno‖… los seguiré invitando a unirse a los optimistas; han estado muy negativos los del partido naranja, todo no, todo no, todo no, y cuando es algo en contra… qué bueno que ya se están corrigiendo, porque luego azuzan a toda la gente —insisto— para agarrar un garrote y venir a pintarrajear aquí al Congreso cuando algo no les gusta. Los seguiré invitando a ser propositivos. Segundo. Sobre el asunto que refiere de los acuerdos, desde luego que lo condicionamos; esa es la vida parlamentaria. Cuando ustedes lo hacen… —y hago referencia al presupuesto en el 2012— para el presupuesto 2013, en la mañana ustedes lo catalogaban de un presupuesto de vergüenza y en la noche ya lo estaban votando. ¿Eso sí no está mal, diputado? Es cuanto, diputado Presidente. El C. Presidente: En el uso de la voz, el dipu-
tado Juan José Cuevas. ¿Me permite, diputado? El señor Julio Nelson. El C. Diputado Julio Nelson García Sánchez: Gracias. Agradezco mucho al diputado Juan José Cuevas la deferencia de poder hacer uso de la voz en contestación al diputado Gildardo. Y ya, para terminar esta discusión, pues sí, a los diputados de Movimiento Ciudadano no nos gusta ver vasos medio llenos o medios vacíos, a mí en lo particular no me gusta hacerlo así, o se resuelven o no las cosas. Lo invito a que en verdad sea una oposición responsable, que no sea todo sí, todo sí, todo sí, diputado. Gracias, diputado Presidente. El C. Presidente: En el uso de la voz, el diputado Juan José Cuevas. El C. Diputado Juan José Cuevas García: Gracias, diputado Presidente. Compañeras y compañeros diputados, el tema de esta reforma política electoral básicamente radica en el Instituto Nacional de Elecciones; es, podemos decir, cuatro pasos hacia adelante que se están dando y uno hacia atrás, y vale la pena mencionar que en el año de 1988 se llevó a cabo el proceso electoral más cuestionado en la historia moderna de nuestro país. Tras esa crisis política se comenzó a gestar una movilización social que ocupó las calles, llenó los espacios públicos y se infiltró en la sociedad. La demanda de procesos electorales equitativos, certeros y transparentes resonó en todos los rincones. El gobierno comenzó a verse orillado a dar respuesta. No fue una graciosa concesión la creación del Instituto Federal Electoral; fue, en todo caso, una respuesta emergente a una sociedad que amenazaba con desbordarse. El Instituto Federal Electoral vino a dar certeza y rumbo a una democracia mexicana que apenas comenzaba a eclosionar; desde un principio la imparcialidad en su conducción infundió confianza en los ciudadanos. El mo-
mento más importante debió haberlo tenido en el año 2000, cuando con los votos en las urnas se venció al invencible, se derrotó con transparencia a quien había dominado el mapa político y se logró llevar al gobierno federal a un partido distinto. La legislación federal dio oportunidad a las entidades federativas de organizarse y actuar con autonomía en sus propios procesos electorales: se crearon los institutos electorales locales y, en algunos casos, la historia de éxito se repitió. Tristemente, el blindaje ciudadano de esas instituciones pronto se vio debilitado. Los institutos locales comenzaron a tener que lidiar con el poder de muchos gobernadores que lograron con éxito penetrarlos. En el caso del Instituto Federal Electoral, comenzó a perder credibilidad en buena parte de la sociedad. Se ha tenido una historia de regresión, y hay la creencia popular de que estos organismos responden a intereses de quienes gobiernan o, peor aún, de quienes son capaces de ―llegarle al precio‖; hay algo de eso. Guerrero, Veracruz y Tabasco lo han vivido, junto con otras entidades. La designación de consejeros electorales locales se convierte en una lucha por espacios partidistas; esos son los espacios de la sociedad civil, y en nuestra atribución constitucional de nombrarlos, caemos en excesos. En buena parte, esta vulnerabilidad en la que se encuentra el sistema electoral mexicano le da sentido a esta reforma política electoral, pues las buenas intenciones de José Woldenberg y los que creemos en ella dejaron de funcionar. Y hoy lo que debemos hacer es garantizar, con un adecuado marco legal, la correcta realización de los procesos electorales. Lo que los legisladores debemos hacer es regresar la confianza al árbitro electoral y garantizar que los organismos electorales locales tengan como único compromiso dar buenas cuentas a los ciudadanos; por eso la creación del Instituto Nacional de Elecciones. Este es un nuevo hito en nuestra democracia; vendrá a reorganizar el escenario electo-
ral y a recuperar para los ciudadanos los espacios que nunca debieron perderse a manos de los políticos. Esta reforma política electoral contribuirá a que los mexicanos tengamos elecciones libres y justas, pero es también facilitadora para la construcción de mayorías legislativas y el fortalecimiento de las instituciones. Sé que quedaron varios pendientes, pero no está la puerta cerrada. Por eso este día votaré a favor de esta reforma constitucional que empodera al ciudadano, les da certeza a los procesos electorales y devuelve la confianza a las autoridades de la materia. Es cuanto, diputado Presidente. El C. Presidente: Gracias, diputado. En el uso de la voz, el diputado Guillermo Martínez Mora. El C. Diputado Luis Guillermo Martínez Mora: Con el permiso, señor Presidente. Muy buenas tardes, compañeras y compañeros diputados. En primer lugar, y antes de dar inicio a mis comentarios sobre esta reforma que hoy anunciamos, yo pediría, compañeros diputados, que en esta tribuna se discutan las cosas que a Jalisco y a México les traerán beneficios. De las confrontaciones personales… no creo que sea el lugar donde las tengamos que señalar. Todos tenemos derecho a disentir y a discutir los aspectos filosóficos o los principios de doctrina de que estemos convencidos, mas creo que a esta tribuna no debemos traer las confrontaciones ni ideológicas, partidistas, ni mucho menos de carácter personal. Ojalá esto lo podamos reflexionar todos. Sobre el tema que nos ocupa el día de hoy, yo voy a votar en el sentido de la abstención y me voy a dejar… a dar mi voto definitivo en función de que creo importante hacer un reclamo. Nuestros compañeros diputados federales debieron darse el tiempo de visitar los congresos de sus estados y darnos información de una serie de circunstancias… que si bien, como aquí se ha planteado, existen muchas co-
sas importantes para México, también nos dan qué pensar muchas cosas de lo que ahí se plantea, y es por ello que, después de haber hecho el análisis y tener bastantes dudas sobre algunas decisiones tomadas, menciono una, sobre todo, que no solamente me parece de juicio hacia los partidos, sino hacia los propios legisladores. Me queda la duda: ¿por qué la reelección la llevaron al 2018 y no al 2015? ¿No será por… los que tomaron la decisión no se viesen afectados ellos en que, al ser reelectos los del 2015, ellos disminuirían sus posibilidades de poder volver a ocupar alguna curul en el 2018? Eso es una de muchas de las preguntas, de las dudas que yo quisiera me pudieran responder los compañeros diputados a nosotros que hoy vamos a tomar una decisión y, sobre todo, informarles a los jaliscienses. Nuestra sociedad ha vivido durante muchos años el sueño de progreso y desarrollo; este sueño se ha forjado a través del tiempo, de una historia de sacrificios, de trabajo arduo y de grandes periodos de crisis y escasez. La idea básica de la filosofía denominada La República de Platón es que el ideal de una sociedad perfecta y dichosa consiste en que la política esté subordinada a la moral. La reforma política electoral debe de ser un impulso a la consolidación de la democracia en México, debe estar orientada y fomentar y consolidar la confianza ciudadana y el proceso de nuestro estado y de nuestro país. Sabemos que en torno a la política se puede consolidar un proyecto de nación que responda y eleve la calidad de vida de las personas. El ejecutar una política adecuada nos pone en el primer mundo, generando confianza, y exhibiríamos así el México que queremos como una tierra de oportunidades. La historia de corrupción de la clase política no ha tenido límite; ha sido una acción artera, sucia y una práctica desleal. Los grandes escándalos de corrupción y malos manejos por parte de la clase política han lacerado de forma descarada la confianza de la gente. El enrique-
cimiento de los políticos ha caído en el cinismo y en la burla de una sociedad que trabaja y se esfuerza por vivir, sin ninguna ilusión de que las cosas puedan cambiar. El tema de la reelección en México tiene precedentes en el siglo XIX; han existido posturas a favor y en contra, y de ahí la leyenda del ―sufragio efectivo, no reelección‖. El sistema de reelección que se impone en estas reformas constitucionales a favor de los senadores, diputados federales y locales, así como a los presidentes municipales, en los artículos 115 y 116, deberá ser fortalecido dentro de nuestra Constitución local. Las reformas que se plantean deben de ser todas tendientes a asegurar la libertad pública por medio del imperio de la ley, y a garantizar el derecho de todos los mexicanos por el funcionamiento de una justicia administrada por hombres probos y aptos, y a llamar al pueblo a participar de cuentas y hacerlo dentro de lo mejor, dentro de la gestión administrativa. Este mecanismo de participación debe obligar a quienes logren la reelección de los puestos públicos a que cumplan cabalmente con los objetivos que se han planteado. En nuestro país históricamente ha sido una lucha constante erradicar el sistema de reelección; tenemos como ejemplo a los Constituyentes de 1917: concibieron y vieron y eliminaron, afortunadamente a favor del Poder Ejecutivo, para que este, libre y en esfera de acción de desarrollo político, y con ello, sin más limitaciones que respetar la ley, no pueda caer en el centralismo de las decisiones en las que incurre constantemente el Ejecutivo en los periodos históricos, trayendo como referencia principalmente el Porfiriato. El gran reto de esta reforma política será generar un piso parejo para que cualquiera pueda tener las mismas oportunidades de participar, sin ninguna práctica ventajosa, lo que durante muchos años se ha denominado y hemos llamado partidocracia, que tanto daño ha hecho a México y a Jalisco. Las prácticas ventajosas de
un sistema electoral mexicano les han hecho mucho daño a nuestro estado y a nuestro país; el poder se concentra en unos cuantos. La rendición de cuentas de los diputados, senadores o presidentes municipales no es un resultado automático de la reelección. La reelección por sí misma, sin una adecuada legislación secundaria y reglas democráticas de participación, de elección de candidaturas en los partidos políticos, de sanciones, de seguimientos, de evaluaciones públicas, de difusión de actividades y resultados de los legisladores, puede ser una reforma que quede en buenos deseos. La participación social, y sobre todo de la sociedad civil, para monitorear e impulsar un empeño en el sector público, es hoy más que nunca indispensable. Generar equilibrios y que las personas que aspiren a puestos de elección popular puedan ofrecer resultados medibles y con gran honestidad y probidad en el trabajo político, debe ser avalado en la imagen pública y debe ser sentido sine qua non de la evaluación del ciudadano. El poder del pueblo y de la gente debe ejercerse de manera firme y decidida, caiga quien caiga. La reforma política electoral debe plantear el combate frontal a la corrupción. El nuevo Instituto Nacional Electoral debe ser una institución forjada en la legalidad, en la transparencia, en la equidad; debe ser una institución intachable, como ya lo fue el IFE en el primer proceso, porque será una institución que debe ver y prever por el progreso y prever las crisis de este país. Debemos establecer en la ley la renovación de mandato y establecer en las leyes secundarias mecanismos claros y eficientes para llevarla a cabo, mecanismos que orienten y que garanticen la rendición de cuentas. Esta reforma debe apuntar a la ciudadanía, no a los políticos; debe romper fronteras y tender los puentes en beneficio de los ciudadanos. Los gobiernos deben ser la expresión que atienda las necesidades de la gente y sus intereses.
Debemos retomar el ideal de una sociedad perfecta y dichosa, consciente en prácticas políticas y subordinados en beneficio de los ciudadanos; eso es lo que creo que debemos hacer y eso es lo que hoy estará en la voluntad y en la decisión y… que, desde mi punto de vista, no tenemos la información. Y me parece ilógico que dos días después de que regresamos, esto se haya impulsado para que se tome una decisión que deberíamos meditar y deberíamos consensuar mucho más de lo que hasta hoy hemos hecho. Es cuanto. El C. Presidente: Gracias, diputado. En el uso de la voz, la diputada Celia Fausto. La C. Diputada Celia Fausto Lizaola: Muchas gracias, diputado Presidente; compañeras y compañeros, señoras y señores. En la etapa moderna de la historia democrática de nuestro país han sucedido cuatro eventos sociales que modificaron la cultura política de los mexicanos y que, por su relevancia, son objeto de análisis de la sociopolítica, de la sociológica política. Los sucesos a los que me refiero se han presentado de tal manera que entre uno y otro existe una interconexión indisoluble. En primer término, respecto del primer evento social, se debe recordar la intempestiva e inesperada participación ciudadana que concurrió a las urnas para elegir presidente de la república en julio de 1988. En ese hecho histórico la población burló todos los mecanismos de control gubernamental, se autoemancipó de la carga cultural por votar en automático a favor de los candidatos del Estado. En virtud de ese acto masivo, el resultado de la contienda electoral fue muy parejo entre el candidato oficial y el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, como fue… quien fuera el candidato de una coalición de partidos y organizaciones ciudadanas y políticas aglutinadas en el Frente Democrático Nacional,
siendo de todos conocido que el partido de estado por la vía del fraude se impuso, violentando el marco legal y la voluntad ciudadana registrada en esa jornada.
propició el segundo fraude electoral en contra de un proyecto de nación de izquierda y en contra de la mayoría de los mexicanos que apostamos por un cambio de políticas públicas de corte social más que tecnócratas.
En un segundo momento, como resultado de ese lamentable hecho, y dada la presión política a la que fue sometido el régimen de la dictadura perfecta, en los inicios de los años noventa del anterior siglo se logra crear un organismo especializado y autónomo para la organización y sanción de las elecciones en el país, garante de la imparcialidad, legalidad e igualdad entre los contendientes, llamado Instituto Federal Electoral, integrado, además, por un consejo ciudadano en sustitución del ente dependiente de la Secretaría de Gobernación del Poder Ejecutivo Federal, mediante el cual este sancionaba las elecciones, siendo juez y parte de un proceso inequitativo.
Frente a este contexto, es de lamentarse, compañeras y compañeros, que hoy se nos presenta un proyecto de reforma electoral que trae aparejada una serie de inconsistencias, cuya implementación detendrá el avance hasta el momento logrado en materia electoral, toda vez que se vislumbra una fuerte tendencia al centralismo en detrimento del federalismo por el que ilustres jaliscienses empeñaron su vida, como don Prisciliano Sánchez, Ramón Corona, Santos Degollado, Ignacio L. Vallarta, y otros tantos que desde el anonimato hicieron posible la división de poderes en una nación multicultural.
Respecto a la tercera coyuntura, como consecuencia de las dos etapas previas, en el año 2000 se experimentó un proceso de alternancia gubernamental; en este caso, sirvió como una simulación del régimen democrático y como fachada de un proyecto transexenal que tiene como objetivo envilecer a la sociedad en general y disminuir los derechos del ciudadano hasta niveles de pauperización. En fin, como quiera que haya sido el resultado de la actuación de gobiernos de alternancia, esta se considera como una etapa en el desarrollo democrático del país.
Esta reforma es distinta a todas las demás en un punto esencial, es decir, la intención. En la historia de las reformas electorales de la transición mexicana, el motivo tras las mismas era generar condiciones de mayor equidad y justicia en las contiendas. Un aspecto que desnuda esta reforma es que no es lo suficientemente buena para ser aprobada por sus intrínsecas bondades. Este también es un problema de congruencia. Tanto la izquierda como la derecha hemos pugnado por la descentralización del ominoso aparato electoral. Hace falta tener la memoria muy chata para olvidar cómo la Secretaría de Gobernación controlaba las elecciones… previo a la transición.
Finalmente se fue perfeccionando la actuación de la autoridad electoral, a través de la ciudadanización de los mandos e implementando reformas al Código Electoral que hicieran efectivos los valores democráticos del juego limpio, estableciendo sanciones pecuniarias y corporales a los infractores de esa normatividad. No obstante dichos avances, el gobierno en turno nunca ha dejado de ejercer presión para que los árbitros electorales actúen conforme a sus peticiones, quedando en evidencia el resultado de la estafa comicial del año 2006, la segunda en la historia democrática de México, cuya actuación cínica del gobierno en turno
Esta reforma, compañeras y compañeros, no regresa a ese oprobioso pasado, pero sí deja una clara tentación a la regresión. Existe un artículo —además— de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que olvidaron modificar, el artículo 40, en el que aún se establece que los estados son libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interno. Al existir institutos electorales de cuestionable imparcialidad y eficacia, se decidió decapitar a todos y así considerar que los congresos carecen de legitimidad para nombrar a los titulares de los organismos, dejando fuera la facultad de
los congresos para nombrar a dichos funcionarios, es decir, dándoles un trato de infantes cuando ya habían adquirido su mayoría de edad o su ciudadanía constitucional. Otro problema de esta reforma es que resulta un atentado a la certeza. Uno de los preceptos elementales de la función electoral se encuentra en entredicho al dejar los detalles donde al final de cuentas moran los demonios, en manos de la mayoría absoluta de la cámara alta del Congreso de la Unión.
tenemos que ser objetivos y emitir una posición. Y por ello, nuestra fracción parlamentaria, como ya lo expresó el coordinador de la misma, resaltando los claros, pero criticando fuertemente los oscuros, es que nos vemos en la necesidad, en base a algunas de las bondades que contiene, de ir a favor, pero alzando la voz de manera muy crítica. Es cuanto, compañeras y compañeros. Muchas gracias. El C. Presidente: Diputado Elías Íñiguez.
La distribución de competencias y de presupuestos —es decir, quién paga a quién y cómo— no ha quedado lo suficientemente clara ni en el texto ni en los transitorios, por lo que se le ha entregado al partido en el poder la alternativa de determinar este y otros cruciales aspectos. El resultado de esta reforma significa la peor de las alternativas: nos encontramos pues ante una centralización imprecisa, donde los beneficios de una clara cadena de comando y responsabilidad se diluyen, por lo menos, hasta el momento, pero aún se establece que habrá una facultad de atracción de los procesos electorales locales cuando se perciba la intromisión de los poderes públicos; lo que no queda claro es cuál será el criterio para determinar la procedencia o no de ello. Hasta aquí solo he resaltado algunos aspectos de los que adolece esta minuta, pero ahora me voy a referir, de manera muy sucinta, en materia política. Celebro que en esta minuta se contemple la desaparición de la PGR, dando paso a una fiscalía general con dos fiscalías especializadas, una de ellas de delitos electorales y otra en combate a la corrupción, misma que la de la voz y en adhesión con otros compañeros integrantes de este parlamento hemos propuesto ya en este espacio. También celebro lo que tiene que ver con las candidaturas ciudadanas y con la paridad de género. Lamentablemente, no podemos ir por el todo o por el nada, por el negro, por el blanco;
El C. Diputado Elías Octavio Íñiguez Mejía: Con su venia, diputado Presidente. Compañeros diputados, hemos seguido de cerca el decreto que reforma diversos artículos de nuestra Constitución federal, reforma que bien realizada traerá mayor certidumbre a la democracia de nuestro país. Debemos partir de una realidad. La democracia en México debe perfeccionarse con partidos más comprometidos, con partidos más competitivos, con partidos más transparentes, con un estado que garantice elecciones imparciales y con un árbitro electoral sin tendencias, autónomo en sus decisiones, profesional, transparente y, sobre todo —enfatizo— imparcial. Los excesos han alejado a los ciudadanos de las urnas… los excesos de todos nosotros los políticos, de los partidos, del árbitro, del dispendio; la gente, gradualmente, ya no ha ido a votar, por un desencanto que va en ascenso. En el pasado proceso electoral, a nivel nacional, votaron cerca de 50 millones de personas, de los casi 80 millones registrados en el padrón electoral; es decir, todos los partidos y todos los candidatos solo logramos convocar a 60% del padrón. Esta cantidad decepciona aún más cuando se comparan los 50 millones que votaron contra los casi 120 millones de mexicanos que habitamos en nuestro país. No es posible que tengamos un presidente de la república que solo fue elegido por 19 millones, de los 120 millones de mexicanos. Se
necesita mayor participación, mayor inclusión y que la gente acuda a las urnas. Esto solo se logrará con una reforma a fondo del sistema político electoral y, sobre todo, un cambio de cultura. El demócrata debe entender que las elecciones es la manifestación de la soberanía popular; por tanto, no debiera vulnerarlas, influirlas de mala manera o pervertirlas. No podemos permitir que la voluntad del pueblo tenga precio. No podemos permitir que se juegue con la necesidad de la gente en el tiempo electoral. El demócrata actúa bajo las reglas, las respeta en su marco legal y no busca burlarlas. Se necesitan en nuestra democracia personajes que la entiendan como tal y no sujetos que participen en una elección buscando cómo burlar la ley y sacar ventaja, como ha ocurrido últimamente. El ciudadano busca que sus representantes populares cumplan sus promesas de campaña y que, a su vez, satisfagan sus necesidades, que las elecciones sean limpias, transparentes y legales, que se evite el dispendio y el exceso. Debemos entender que el ciudadano se está alejando de los procesos democráticos, y por ello es imperante esta reforma política electoral. El proyecto de decreto de la reforma constitucional en esta materia es el inicio de un cambio estructural que dé mayor certeza y legalidad a los procesos electorales, con un nuevo árbitro elegido y fiscalizado, con reglas más parejas y claras, con partidos más cercanos y con candidatos competitivos y cercanos a la ciudadanía. La reforma eleva el porcentaje mínimo requerido para que un partido conserve su registro de 2 a 3%; esto ayudará para que no haya más franquicias familiares viviendo a costa del presupuesto del Estado con el pretexto de la democracia. Cuando un candidato gasta más dinero de lo debido en su campaña ocurren dos cosas: la primera, se compromete con alguien a cambio de invertir en su campaña en exceso, ya sea su agenda de gobierno o sus decisiones, por lo que debe regresar su favor con sus acreedores, y la
segunda, violenta la imparcialidad en la elección, al ingresar como determinante el factor dinero. Hoy en día se cometen excesos de parte de candidatos con respecto a sus gastos de campaña y solo se sanciona con una multa cuando no se valora el exceso del gasto que tanto influye en el elector y, por lo tanto, en el resultado electoral. Es una excelente medida anular una elección en la que un candidato se haya excedido en los gastos de los topes de campaña; es un acierto que se incluya la anulación de una elección por este concepto. La actual reforma, compañeros, también contempla en excelente acierto las candidaturas independientes, que hoy en día son una exigencia social; por ello, es importante subirlo a la agenda nacional y que se incorpore a la brevedad al marco jurídico electoral. Una buena medida también que se integra a esta reforma es la creación del Instituto Nacional Electoral, el órgano autónomo que se encargue de las elecciones a nivel federal y a nivel local en cada uno de los estados; esto evitará que los árbitros en las elecciones locales realmente sean imparciales y su composición deje de ser en función de los intereses de grupos de poder o de los gobernadores en los distintos estados. Al tener un solo organismo a nivel nacional, estará más expuesto y sus decisiones se podrán fiscalizar con mayor precisión, además de que serán actualizados en sus salarios y dejarán de ganar como si fueran ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El Partido Acción Nacional estará vigilante del cumplimiento de las disposiciones legales que se modifiquen en la Constitución; es un compromiso y es un deber. La democracia debemos construirla todos, todos a diario y con medidas oportunas. Acción Nacional —el PAN— tiene un gran compromiso con la democracia. Y por ello se reestructurará el sistema político electoral, para que sean legítimos los procesos electorales y hacer una democracia más eficiente y más moderna para nuestro país.
Es cuanto, diputado Presidente. El C. Presidente: Le solicito al diputado Miguel Hernández, por favor, tome el lugar de la Presidencia. (El diputado Miguel Hernández Anaya ocupa la Presidencia) El C. Presidente: Le damos el uso de la voz al diputado Héctor Pizano. El C. Diputado Héctor Pizano Ramos: Muy buenas tardes. Ante la propuesta de la reforma política electoral enviada por el Senado de la República y una vez a discusión en las legislaturas locales, es pertinente resaltar algunos aspectos positivos de la misma, así como los retos y el camino a seguir respecto a la legislación secundaria que habrá de dar forma a estas reformas constitucionales en materia de política electoral. Respecto de los puntos positivos a resaltar, —no obstante que, en general, respecto del tema electoral pueda resultar inconclusa o confusa y que pueda ser considerada en algunos aspectos como un retroceso democrático al establecer las funciones y estructuras de los organismos electorales— tenemos que destacar que esta reforma no solo implica cambios constitucionales respecto a la materia electoral, sino también en aspectos trascendentes, como lo son el fortalecimiento de la Procuraduría de Justicia, presentada ahora como Fiscalía General de la República, un órgano público autónomo del Ejecutivo federal, y el establecimiento de las bases para la formación y actualización de los servidores públicos de dicha fiscalía, lo que representa también un logro que desde hace años se venía buscando y que ahora se logra gracias a los acuerdos de las diferentes fracciones parlamentarias. De igual manera, se estipula que la planeación del desarrollo nacional además de ser democrática también será deliberativa, donde la sociedad podrá intervenir con mayor peso y
discusión sobre el rumbo que deba tomar nuestro país, a través de los mecanismos de participación que se establecerán en las leyes correspondientes. La creación del Consejo Nacional de Evaluación de Desarrollo Social, este organismo que se encontrará fuera de cuestiones políticas y partidistas, con el objeto de que la medición que se haga de la pobreza en nuestro país y la evaluación de los programas que se implementen para su disminución nos den certeza y confianza de que no se utilizarán como herramientas para atacar o exaltar al gobierno que las implemente, sino con el ánimo realmente de tratar de disminuir este flagelo de la sociedad. Asimismo, mediante esta reforma, la figura del Ejecutivo federal se ve modificada en cuanto a sus atribuciones y funciones, ya que se establecen, entre otras cosas, criterios en cuanto a la rendición del informe presidencial, modificación en el inicio de funciones del periodo presidencial, la obligación de efectuar una estrategia nacional de seguridad pública. Aquí es importante mencionar que se adiciona un párrafo tercero al artículo 69, para establecer como obligación del presidente de la república, en el primer año del mandato, presentar ante el senado, en la apertura del segundo periodo de sesiones ordinarias, la estrategia nacional de seguridad pública. La conformación de un gabinete de coalición o el sometimiento a la ratificación de ciertos funcionarios de primer nivel que conformarían el gabinete federal. Es importante señalar la incorporación de la figura de los gobiernos de coalición, donde a partir de la entrada en vigor de estas reformas se podrá optar por esta figura cuando el partido político que postule al presidente electo no cuente con legisladores en el Congreso para constituir una mayoría absoluta en ambas cámaras, figura la cual ya se establece en algunos otros países como una opción para poder ejercer acciones de gobierno con el consenso de otras fuerzas políticas, y no sean estas un obstáculo para ejercerla, lo que en muchas ocasiones va en perjuicio de los habitantes… el
que no se implementen acciones por cuestiones de revanchismo político o de negación sistemática a todo lo propuesto en el gobierno en turno. En cuanto el denominado INE, desde luego que coincido con mis compañeros que me antecedieron en el uso de la voz: es un retroceso en el federalismo, en la democracia y, desde luego, deja de lado todo lo que ha ganado este país con el Instituto Federal Electoral; desde luego que se da un paso atrás y se traiciona el pacto federal; desde luego que es un atentado que debió haberse evitado y no haber sido parte de esta reforma, que viene a ensombrecer el trabajo legislativo en este periodo. De la misma manera, celebro el establecer desde la Constitución federal la obligación a los partidos políticos y a las leyes que los rigen o regirán a partir de estas reformas constitucionales para garantizar la paridad de género en candidaturas a legisladores federales y locales, y que como todos recordaremos es también un anhelo… que varias de nuestras compañeras diputadas de todas las fracciones de esta Legislatura han luchado por que se incremente a nivel local, como federal, a través de sus iniciativas que han presentado en esta tribuna y de la propia que hemos presentado como fracción del Partido Revolucionario Institucional. Resultan trascendentes los cambios en relación con la fiscalización de los recursos de los partidos políticos, y que se establezca un sistema de nulidades de las elecciones, como han sido algunas propuestas presentadas en esta tribuna por diputados de esta Legislatura, para el caso de que se exceda el gasto de campaña en 5% del monto total autorizado o se compre cobertura informativa y tiempos en radio y televisión, fuera de los supuestos previstos por la ley, o bien, si se reciben o se utilizan recursos de procedencia ilícita o recursos públicos en las campañas. Se aumenta también el umbral para mantener el registro de los partidos políticos locales y federales, ya que ahora se establece 3%, con lo cual debemos tener partidos más establecidos y comprometidos con la
sociedad. Con relación a las candidaturas independientes, se tomarán en su conjunto como un partido más y tendrán derecho a que se les asigne a todos en conjunto una parte de 30% de los tiempos de radio y televisión que se les reparte a todos los partidos por igual. Trascendental resulta en esta reforma la reelección consecutiva de legisladores federales, senadores, legisladores locales, ayuntamientos, donde los primeros podrán hacerlo por cuatro periodos y los segundos únicamente por dos, en tanto que los presidentes municipales, regidores y síndicos podrán hacerlo por dos periodos y los diputados locales hasta por cuatro periodos, y que atiende a propuestas realizadas por algunos sectores de la sociedad que afirman se puede dar una mayor profesionalización de los legisladores y senadores al tener continuidad en su cargo. Y por lo que corresponde a los ayuntamientos, tienen la oportunidad de emprender proyectos de mayor trascendencia, al tener la posibilidad de alargar su periodo por seis años. Pero lo más importante es que en todos los casos la ciudadanía será quien tendrá la posibilidad de calificar y evaluar el trabajo realizado por sus gobernantes, por lo que ahora quienes quieran reelegirse tendrán que redoblar esfuerzos por atender la necesidad de los ciudadanos, de quienes le dieron la primera oportunidad de servirles, para que a la siguiente elección los ciudadanos refrenden su confianza en ellos. Desde luego, comparto la extrañeza que señalaba el diputado Guillermo Martínez Mora por el señalamiento de los diputados federales por el periodo a partir de 2018. Parece un ―traje a la medida‖, y la verdad, no encuentro ninguna justificación; sin embargo, el trabajo legislativo apenas comienza: deberemos estar atentos y buscar contribuir en el proceso legislativo que dará forma a las leyes secundarias para que pueda esta reforma constitucional realizar el cometido para la cual fue creada y aprobada. El reto es clarificar e, incluso, enmendar
los posibles yerros o lagunas que pudiesen existir, cuidando que sean consideradas en dicha legislación secundaria las exigencias sociales relacionadas con los mecanismos de participación ciudadana, como la consulta popular y las reglas de las candidaturas independientes, así como de las campañas, precampañas, financiamiento, propaganda electoral, disminución de costos y profesionalización de los organismos electorales, entre otras exigencias. Desde luego, ha quedado fuera la revocación de mando y, desde luego, también quedó fuera de la discusión la segunda vuelta.
Muchas gracias. El C. Presidente: Solicitamos al diputado Héctor Pizano… favor de representar la Presidencia (El diputado Héctor Pizano Ramos regresa a la Presidencia) El C. Presidente: Gracias, diputado. En votación económica se pregunta a esta asamblea si se encuentra suficientemente discutido el dictamen en referencia… Aprobado.
Es por ello que mi voto y el de la fracción parlamentaria de mi partido, el Partido Revolucionario Institucional, será a favor de las reformas constitucionales que nos ocupan. Invitamos a los demás integrantes de esta Legislatura a hacerlo en ese sentido, porque los beneficios de esta reforma en la democracia y para el estado son mayores que el ensombrecimiento de la misma con la creación de este Instituto Nacional Electoral.
En consecuencia, se abre el sistema electrónico de votación hasta por un minuto para que los diputados emitan su voto en lo general, y se le solicita a la Secretaría a cargo de la diputada Idolina Cosío Gaona informe el resultado de la votación y lo valide con su firma, una vez impreso el documento que lo haga constar.
La reforma constitucional es un marco general, aunque hay puntos en los que los estados estamos en desacuerdo. Como parte de un todo, es necesario que la aprobemos y acotemos la normatividad, en el marco de nuestra competencia, para respetar nuestra soberanía como estado. Al final, es importante consolidar nuestra democracia, pero también debemos fortalecer al Estado para que garantice y dé certeza política a los ciudadanos.
La C. Secretaria Idolina Cosío Gaona: Como lo indica, diputado Presidente. De un total de 37 votos, son 28 votos a favor, 3 abstenciones, 6 en contra.
Quiero hacer un reconocimiento a nuestro estado y a las autoridades por las leyes que tenemos y que han sido vanguardia a nivel nacional e internacional. Hemos estado a la altura de las circunstancias, no hemos tenido conflictos postelectorales, hemos logrado tener una transmisión pacífica del poder sin sobresaltos. Ese es un logro de los legisladores, de los ciudadanos, de las autoridades de este estado, hay que reconocerlo, aun cuando a nivel federal, como se dijo, nos quieran tratar como menores de edad.
El C. Presidente: Aprobado en lo general el dictamen marcado con el número 3.1, por 28 votos a favor, los que constituyen la mayoría legal requerida para su aprobación. Está a discusión en lo particular el dictamen marcado con el número 3.1. Para tal efecto, se abre el registro de oradores… Dado que no hubo registro de oradores, se tiene por aprobado en lo general y en lo particular el dictamen marcado con el número 3.1.
MINUTAS El C. Presidente: Para desahogar el siguiente punto del orden del día, se le solicita al diputado secretario Víctor Manuel Sánchez Orozco dé lectura a la síntesis de la minuta.
El C. Secretario Víctor Manuel Sánchez Orozco: Como instruye, Presidente. 4.1. Minuta de acuerdo número 687-LX14, que emite voto favorable al proyecto de decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia políticoelectoral. (Infolej, 6291-LX) Es cuanto. (Se anexan los documentos respectivos al final de este diario, con los números 4 y 5) El C. Presidente: Está a discusión en lo general y en lo particular la minuta de acuerdo marcada con el número 687-LX-14. Se pregunta si es de aprobarse la minuta en referencia, por lo que se ordena se abra el sistema electrónico de votación hasta por un minuto para que los diputados emitan su voto, y se solicita a la Secretaría a cargo de la diputada Idolina Cosío Gaona informe el resultado y lo valide con su firma, una vez impreso el documento que lo haga constar. (Se realiza lo indicado) La C. Secretaria Idolina Cosío Gaona: Como lo indica, ciudadano diputado Presidente. De un total de 35 votos, son 28 votos a favor, 2 abstenciones y 5 en contra. El C. Presidente: Se registra el voto en contra,
del diputado Salvador Zamora. Aprobada la minuta de acuerdo por 28 votos, lo que constituye la mayoría legal requerida para su aprobación.
CONCLUSIÓN Y CITA El C. Presidente: No habiendo más asuntos que tratar, se pide al equipo de apoyo técnico de la Dirección de Procesos Legislativos abra el sistema electrónico de registro de asistencia de los diputados, y a la Secretaría a cargo de la diputada Idolina Cosío Gaona informe el número de diputados presentes y valide con su firma el documento que lo haga constar. (Se realiza lo indicado) La C. Secretaria Idolina Cosío Gaona: Como lo indica, ciudadano diputado Presidente. Es un total de 36 diputados presentes, del total de 39. El C. Presidente: Se da cuenta de la justificación del diputado Juan Carlos Márquez Rosas, quien solicitó a esta mesa directiva permiso para retirarse de la misma. Se ordena el cierre del sistema electrónico de asistencia. Se declara quórum legal y se levanta la sesión, siendo las 14:33 horas del 9 de enero de 2014.
Año II – Tomo XVI – Núm. 81 ANEXO NÚM. 1 / FOJA 1 DE 1
Año II – Tomo XVI – Núm. 81 ANEXO NÚM. 2 / FOJA 1 DE 1
Año II – Tomo XVI – Núm. 81 ANEXO NÚM. 3 / FOJA 1 DE 1
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DIPUTADOS INTEGRANTES DE LA “LX” LEGISLATURA APELLIDOS Y NOMBRES:
ALATORRE FRANCO, JUAN MANUEL ANDALÓN BECERRA, GABRIELA ARÁMBULA MELÉNDEZ, MARIANA CASTAÑEDA HOEFLICH, JOSÉ CLEMENTE CASTRO REYNOSO, MIGUEL CORDERO PRADO, NORMA ANGÉLICA CORTÉS BERUMEN, JOSÉ HERNÁN COSÍO GAONA, IDOLINA CUEVAS GARCÍA, JUAN JOSÉ DELGADILLO GARCÍA, VERÓNICA DÍAZ BRAMBILA, JAIME ISMAEL ESQUER GUTIÉRREZ, ALBERTO FAUSTO LIZAOLA, CELIA GAETA ESPARZA, HUGO DANIEL GARCÍA SÁNCHEZ, JULIO NELSON GÓMEZ CARO, CLARA GONZÁLEZ PIMIENTA, RAFAEL GONZÁLEZ VILLASEÑOR, GUSTAVO GUERRERO TORRES, JOSÉ GILDARDO HERNÁNDEZ ANAYA, MIGUEL ÍÑIGUEZ MEJÍA, ELÍAS OCTAVIO LÓPEZ CEDILLO, MARTÍN LOYA HERNÁNDEZ, FABIOLA RAQUEL GPE. MAESTRO LANDEROS, NICOLÁS MÁRQUEZ ROSAS, JUAN CARLOS MARTÍNEZ JUÁREZ, AVELINA MARTÍNEZ MORA, LUIS GUILLERMO MENDOZA CÁRDENAS, ROBERTO MUNGUÍA CARDONA, JOSÉ LUIS PADILLA LÓPEZ, JOSÉ TRINIDAD PALOS VACA, J. JESÚS PIZANO RAMOS, HÉCTOR PORTILLA WOLFF, JOAQUÍN ANTONIO PRIETO PÉREZ, JAIME RODRÍGUEZ JIMÉNEZ, RICARDO RODRÍGUEZ RAMÍREZ, BERTHA YOLANDA SÁNCHEZ OROZCO, VÍCTOR MANUEL VELÁZQUEZ GONZÁLEZ, ÉDGAR ENRIQUE ZAMORA ZAMORA, SALVADOR
PRI PAN PAN PMC PRI PAN PAN PRI PAN PMC PAN PAN PRD PRI PMC PRI PRI PRI PAN PRI PAN PRI PMC PRI PAN PRI PAN PRI PAN PRI PVEM PRI PRI PRI INDEP. PRI PAN PRD PMC
1-Marzo-13
AÑO II, TOMO XVI, NÚM 81, 9 DE ENERO DE 2014
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