Source: http://carlostardiocordon.blogspot.com/2016_01_01_archive.html
Timestamp: 2017-02-19 18:44:44
Document Index: 386928953

Matched Legal Cases: ['artículo 149', 'artículo 77', 'artículo 1', 'artículo 79', 'artículo 1', 'Artículo 7', 'Artículo 9', 'artículo 6', 'Artículo 1', 'Artículo 4', 'artículo 53', 'artículo 79', 'artículo 23', 'artículo 36']

Si hacemos un seguimiento de la regulación, sabemos que el Real Decreto 1718/2010, de 17 de diciembre, sobre receta médica y órdenes de dispensación, se dictó en desarrollo de los artículos 19.6 y 77.6 y 8 de la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, y al amparo de las competencias exclusivas que en materia de legislación sobre productos farmacéuticos y bases para la coordinación general de la sanidad atribuye al Estado el artículo 149.1.16ª de la Constitución. Es decir, no dice nada sobre el párrafo primero (con sus cinco apartados) de aquel artículo 77.1. Sin embargo, sí que la letra c) de su artículo 1º "entra" de lleno en los mencionados cinco apartados, con independencia de hacerlo posteriormente ese Real Decreto 954/2015, de 23 de octubre, como luego veremos.
c) Orden de dispensación: la orden de dispensación, a la que se refiere el artículo 79 del texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio, es el documento de carácter sanitario, normalizado y obligatorio mediante el cual los profesionales enfermeros, en el ámbito de sus competencias, y una vez hayan sido facultados individualmente mediante la correspondiente acreditación, indican o autorizan, en las condiciones y con los requisitos que reglamentariamente se establezcan, la dispensación de medicamentos, sujetos o no a prescripción médica, y productos sanitarios por un farmacéutico o bajo su supervisión, en las oficinas de farmacia y botiquines dependientes de las mismas o, conforme a lo previsto en la legislación vigente, en otros establecimientos sanitarios, unidades asistenciales o servicios farmacéuticos de estructuras de atención primaria, debidamente autorizados para la dispensación de medicamentos. Esto es lo que dice la redacción de esa letra c) del artículo 1º del Real Decreto 1718/2010, teniendo en cuenta -como acabamos de leer- la redacción de la Ley del Medicamento de 2.015 ¿No es cierto que la redacción se compadece mal con el contenido del más que discutido Real Decreto 954/2015? Personalmente así nos lo parece.
Artículo 7. Diplomados sanitarios. 1. Corresponde, en general, a los Diplomados sanitarios, dentro del ámbito de actuación para que les faculta su correspondiente título, la prestación personal de los cuidados o los servicios propios de su competencia profesional en las distintas fases del proceso de atención de salud, sin menoscabo de la competencia, responsabilidad y autonomía propias de los distintos profesionales que intervienen en tal proceso.
Artículo 9. Relaciones interprofesionales y trabajo en equipo. 1. La atención sanitaria integral supone la cooperación multidisciplinaria, la integración de los procesos y la continuidad asistencial, y evita el fraccionamiento y la simple superposición entre procesos asistenciales atendidos por distintos titulados o especialistas.
La Profesión Sanitaria, titulada, regulada y colegiada, por mor de ese Real Decreto 954/2015, ha sido "desacreditada" como tal, en la medida en que carece de Plena Autonomía Técnica y Científica, no dirige los cuidados ni, también por supuesto, permite que los Colegios "Ordenen" el ejercicio de la Profesión, como manda la Ley de Colegios Profesionales. Por supuesto que la titulación ya "no habilita" para ejercer la Profesión, puesto que para hacerlo precisa ser "acreditada", que debe ser un tecnicismo que viene a modificar el concepto de "habilitada", como así tiene establecida la Ley y la Jurisprudencia. Porque ahora resulta que son esos "cursos" sin valorar para acceder a Plaza en el Sistema de Salud, lo que se convierten en "norma" habilitante. Esto es una broma de mal gusto; un cambio de cromo insoportable; y una carencia técnica-jurídica jamás vista.
En todo caso, para que los enfermeros acreditados puedan llevar a cabo las actuaciones contempladas en este artículo respecto de los medicamentos sujetos a prescripción médica, será necesario que el correspondiente profesional prescriptor haya determinado previamente el diagnóstico, la prescripción y el protocolo o guía de práctica clínica y asistencial a seguir, validado conforme a lo establecido en el artículo 6. Será en el marco de dicha guía o protocolo en el que deberán realizarse aquellas actuaciones, las cuales serán objeto de seguimiento por parte del profesional sanitario que lo haya determinado a los efectos de su adecuación al mismo, así como de la seguridad del proceso y de la efectividad conseguida por el tratamiento. Las actuaciones, nuestras actividades, deberán ser objeto de seguimiento POR PARTE del profesional sanitario ... NORMAS PREVIAS, CUANDO CONSIDERACIÓN AUXILIAR del MÉDICO
Artículo 1.º La profesión auxiliar de la Medicina, creada con el título de Practicantes, en virtud de lo establecido en el art. 40 de la ley de Instrucción pública de 9 de Septiembre de 1857, habilita para el ejercicio de las pequeñas operaciones comprendidas bajo el nombre de Cirugía menor. Art. 2.º Estas operaciones habrán de ejecutarse por disposición de un Licenciado ó Doctor de la Facultad de Medicina. Decreto 2319/1960.
REGULACIÓN EJERCICIO PROFESIÓN PROFESIÓN ENFERMERO
Esta ley regula los aspectos básicos de las profesiones sanitarias tituladas en lo que se refiere a su ejercicio por cuenta propia o ajena, Artículo 4. Principios generales.
Según el Real Decreto 1231/2001, de 8 de noviembre, por el que se aprueban los Estatutos generales de la Organización Colegial de Enfermería de España, del Consejo General y de ordenación de la actividad profesional de enfermería, basta con leer detenidamente la previsión contenido en su artículo 53, que dice: "El enfermero es el profesional que ha adquirido los conocimientos y aptitudes suficientes acerca del ser humano, de sus órganos, de sus funciones biopsicosociales en estado de bienestar y de enfermedad, del método científico aplicable, asi como el análisis de los resultados obtenidos, encaminado a detectar las necesidades, desequilibrios y alteraciones del ser humano". Es decir, que los cuidados de enfermería comprenden las necesidades, desequilibrios y alteraciones del ser humano, situación a las que debemos (intentar) poner remedios ¿Cómo? Pues sencillo: auxiliándonos de los medios y recursos clínicos y tecnológicos adecuados.
Ya la hemos visto: aquella que nos dice el Real Decreto 1466/1990 o la que cita la Orden CIN 2134/2008, sin perjuicio, obviamente, de los requisitos del programa formativo previsto en el Real Decreto 1837/2008, de 7 de noviembre, remitiéndonos a la LOPS. Pero no olviden algo fundamental: la Profesión comienza a serlo a partir de la exigencia de título universitario oficial, que sucede con la integración de las escuelas de A.T.S. en la Universidad, como Escuelas Universitarias de Enfermería, cuyo plan de estudio fue copia literal del contenido de las Directivas 77/452/CEE y 77/453/CE, de 27 de junio. No nace, por tanto, en el año 2.003, con la LOPS.
NOTA: -Aquel Real Decreto 1718/2010, de 17 de diciembre, se titula así: sobre receta médica y órdenes de dispensación.
c) Orden de dispensación: la orden de dispensación, a la que se refiere el artículo 79 del texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio, es el documento de carácter sanitario, normalizado y obligatorio mediante el cual los profesionales enfermeros, en el ámbito de sus competencias, y UNA VEZ hayan sido FACULTADOS INDIVIDUALMENTE mediante la correspondiente acreditación, indican o AUTORIZAN, en las condiciones y con los requisitos que reglamentariamente se establezcan, la dispensación de medicamentos, sujetos o no a prescripción médica, y productos sanitarios por un farmacéutico o bajo su supervisión, en las oficinas de farmacia y botiquines dependientes de las mismas o, conforme a lo previsto en la legislación vigente, en otros establecimientos sanitarios, unidades asistenciales o servicios farmacéuticos de estructuras de atención primaria, debidamente autorizados para la dispensación de medicamentos. Por si no estuviera suficientemente "clara" la redacción del Real Decreto 954/2015, de 23 de octubre, han insistido nuevamente en el asunto, modificando el contenido definitorio de las letras a) y c) de aquel otro Real Decreto que tendía un único fin: regular sobre "receta médica y órdenes de dispensación (en referencia a la Hospitalaria y a la de Enfermero).
Aquella LOPS, en los aspectos que aquí interesa, reconocio a las Profesiones Sanitarias, tituladas reguladas y colegiadas de Médico, Odontólogo, Podólogo y Enfermero, todas ellas "habilitadas" para el ejercicio de las mismas. Y allí, en la LOPS, se dispuso que los ENFERMEROS, con título de D.U.E., son los responsables de dirigir, evaluar y prestar los cuidados de enfermería.
Gramaticalmente, EVALUAR viene definido como:
En esa Directiva 2005/36/UE regula, como no podía ser de otra manera, al igual que en la Constitución Española, ese principio jurídico elemental en un Estado de Derecho: "Derechos adquiridos específicos de los Enfermeros responsables de cuidados generales". Dice así: "En los casos en que las normas generales sobre derechos adquiridos sean aplicables a los enfermeros responsables de cuidados generales, las actividades mencionadas en el artículo 23 deberán haber incluido una responsabilidad plena en la programación, la organización y la administración de los cuidados de enfermería al paciente.
2.- Que ese Acuerdo no constituye una regulación del ejercicio profesional ni establece ninguna reserva de actividad a los poseedores de los títulos que cumplan las condiciones en él establecidas. Y si -ni siquiera-, ese Acuerdo de Consejo de Ministros regula -no puede hacerlo- el ejercicio de la Profesión, ¿cómo iba a hacerlo un Ministro? Es más, ¿cómo un Ministro iba a remitir a un contenido concreto de planes de estudio el requisito para "acreditar" a una Profesión para poder ejercerse, cuando esa Profesión es de aquellas tituladas a las que se refiere el artículo 36 de la constitución, por Ley?
¿Cuáles son esos requisitos? Y aquí es cuando se produce esa remisión a dos contenidos de la Orden de Verificación de Planes de estudio, cuando dice: b) Haber adquirido las competencias necesarias para indicar, usar y autorizar la dispensación de medicamentos y productos sanitarios de uso humano previstas en el apartado 1.a) del anexo I, mediante la superación del correspondiente programa formativo previsto en el apartado 2 de dicho anexo.