Source: http://psicolog.org/sentencia-t-24018.html?page=5
Timestamp: 2020-04-02 19:59:18
Document Index: 318637132

Matched Legal Cases: ['artículo 19', 'artículo 27', 'artículo 31', 'artículo 31', 'artículo 19', 'artículo 27', 'artículo 19', 'artículo 27', 'artículo 31', 'artículo 39', 'artículo 19', 'artículo 45', 'artículo 10']

Respetar la vida privada del prójimo y cuidar la propia, a través del buen uso de las redes sociales
Protocolo realizado para el consejo de disciplina.
Consideraciones que motivan la decisión del consejo de disciplina
EL CONSEJO DE DISCIPLINA RESUELVE Una exclusión definitiva del liceo del alumno [CAJC] a partir del 2 de mayo
Respetar la vida privada del prójimo y cuidar la propia, a través del buen uso de las redes sociales.
Respecto al reglamento escolar:
No utilizar el celular durante clases ni usarlo para filmar y divulgar imágenes que puedan lesionar la dignidad de las personas.
Respetar a todas las personas de la comunidad escolar y facilitar el trabajo personal de aseo y mantenimiento. […]”139 (negrillas fuera de texto).
El capítulo 5 habla del comportamiento y actitud en el trabajo (artículos 19 al 30). El artículo 19 dispone que “[l]os alumnos deben respetar a sus compañeros y a los adultos presentes en el colegio. Todo acto de violencia física o verbal, irrespeto, presión de grupo, acoso y chantaje será sancionado”140. El artículo 27 establece que “[e]l derecho a proteger la imagen de los niños y de los adultos debe ser respetado. Las palabras y/o imágenes de carácter difamatorio, que atenten y/o (sic) contra la dignidad humana o que se opongan a los valores impartidos por el establecimiento, están prohibidas dentro del Liceo”141.
El capítulo 6 consagra los castigos y sanciones contra los actos y conductas contrarios al Reglamento Interno, que deberán imponerse en forma individual y proporcional dependiendo de la gravedad del acto o conducta. El artículo 31 señala que el castigo se genera por faltas menores “referentes a obligaciones incumplidas por los alumnos y perturbaciones en el aula o el establecimiento” y las sanciones disciplinarias “corresponden a faltas graves o recurrentes en las obligaciones de los alumnos y los perjuicios causados a las personas y bienes”. Y precisa que “[u]na falta puede generarse por actos cometidos fuera del establecimiento escolar (salidas/viajes escolares, transporte, servicio social, actividades socioeducativas [ASE], etc.) si éstos no pueden disociarse de su calidad de alumno”142.
Además, dispone que las sanciones que pueden ser dictaminadas por el rector son: advertencia escrita notificada a los padres, amonestación (llamado escrito y solemne al orden), pacto de responsabilidad (compromiso de participar en actividades de solidaridad, culturales o de formación educativa hasta por veinte horas y fuera del horario de clase), exclusión temporal de clases que no podrá exceder de 8 días y exclusión temporal del Colegio que no podrá exceder de 8 días. Por su parte, las sanciones que pueden ser dictaminadas por el Consejo de Disciplina, a quien corresponde pronunciarse cuando un alumno ha cometido una falta grave, conforme al capítulo 8 del Reglamento, son: todas las anteriormente enumeradas y “[l]a exclusión definitiva del establecimiento o de alguno de los servicios anexos (cafetería, transporte, actividades socio educativas)”143.
Finalmente, el Reglamento Interno precisa en el artículo 31 que “[l]as medidas de responsabilidad, la exclusión temporal de la clase o del colegio y la exclusión definitiva del colegio o de alguno de los servicios, se pueden pronunciar con suspensión de la aplicación. No por eso dejan de ser sanciones. La sanción con suspensión disciplinaria figurará en el expediente del alumno. Cuando se impone una sanción con suspensión, el rector o el consejo de disciplina informa al alumno que en caso de una nueva sanción, se puede aplicar efectivamente la sanción pronunciada. En el caso de exclusión definitiva del establecimiento o de alguno de los servicios, el plazo para aplicar la sanción es de un año calendario”144.
5.4.1. Aparece un “Reporte entregado por Vida Escolar”145 del Liceo, sin fecha, en todo caso realizado con posterioridad al 29 de marzo de 2017, en donde se hace una descripción de los hechos. Por su pertinencia para el entendimiento del caso concreto a continuación se transcribe:
“1. El 09 de diciembre de 2016, los alumnos [CAJC] y otro tienen una pelea a puños en el colegio. Cuando se los convoca, el alumno [CAJC] señala que él le pegó al otro muchacho debido a que este difundió una fotografía de sus abdominales.
2. El joven [CAJC] no informó el hecho al colegio, y desconocemos si lo hizo a los padres de este. Según informó en la reunión con el Consejero de Educación, [MB], al principio de diciembre de 2016 el alumno [CAJC] envió una fotografía de sus abdominales a un amigo, según dice que de otro colegio y ese amigo se la hizo llegar a [MG], quien la difundió en el curso 4ème6 (corresponde al grado 7 en el sistema educativo colombiano).
3. Se sostuvo una reunión con ambos muchachos indicándoles que no era correcto difundir imágenes propias y de terceros, porque efectivamente podían generarse inconvenientes, tales como los que ellos tuvieron.
4. La madre del joven [CAJC] acude a la Vida escolar el mismo 09 de diciembre de 2016 a las 3 p.m. Se le informa a la madre del caso y teniendo en cuenta que hubo agresión física entre los muchachos se les informa que ambos muchachos recibieron una sanción (suspensión de clase por un día) y la necesidad de participar en una actividad de sensibilización con el curso relativa a la no difusión de temas e imágenes privadas en redes sociales, por las consecuencias que puede tener no sólo para quien aparece en las fotografías, sino también para quien las difunde.
5. Se hace seguimiento con los alumnos el 12 de diciembre.
6. El 14 de diciembre de 2016 de 8h30 a 9h30, se hace una intervención [a la] clase de 4ème6 por parte del Consejero de Educación […] y por el profesor principal […] para sensibilizar a los alumnos sobre el tema de las redes sociales, la difusión de fotografías privadas, etc. Insistiendo sobre las consecuencias privadas entre quienes participan en ese tipo de actividades, en la comunidad y en el sistema judicial colombiano.
Se solicitó al joven [CAJC] y al muchacho que difundió la fotografía de los abdominales de [CAJC] que intervinieran en la actividad y hablaran ante […] sus compañeros sobre la lección aprendida, que en el caso de ellos terminó en una pelea a puños.
7. El 14 de marzo de 2017 los padres de la alumna A se reúnen con el Consejero de Educación […] para informar que circulan en las redes sociales unas fotografías que su hija había enviado al joven [CAJC]. Ella es del curso 5ème1 (que corresponde a grado 6). Las compañeras de la niña le habrían informado esto a la niña. Vale indicar que la alumna A es menor que el joven [CAJC].
Se convoca a la alumna A y al joven [CAJC].
Según dice el joven [CAJC], la foto fue enviada en diciembre de 2016 a otro alumno que fue retirado por los padres del colegio. La alumna A dice que la primera sospecha de la difusión la tuvo el 9 de marzo de 2017 cuando el niño retirado le escribió un mensaje diciendo que ella había enviado una foto.
El Consejero de Educación previene al joven [CAJC] y le dice que no es correcto que él que ya había sufrido molestias por la difusión de la fotografía de los abdominales ahora genere molestias a otras personas, más a la alumna A que es menor que él. El joven [CAJC] se compromete a borrar las fotos. Se envió un correo electrónico de seguimiento a los padres de la alumna A el 15 de marzo de 2017.
8. El martes 21 de marzo de 2017 la madre de otra alumna (C) viene a la Vida escolar para informar que una foto de su hija desnuda ha sido difundida por parte de [CAJC] en las redes sociales.
El mismo 21 de marzo de 2017 se convoca a los padres del joven [CAJC] pero indican que no podrán asistir sino hasta el 29 de marzo de 2017 por estar fuera de la ciudad.
9. Se convoca a la alumna C el 24 de marzo de 2017 quien confirma que se tomó la foto para el joven [CAJC] confiando en que sólo era para él y que la había enviado por SnapChat. Ese mismo día se recibe al joven [CAJC] quien inicialmente intenta negar la difusión de la foto, pero luego acepta que él la envió a otro alumno. Ese otro alumno reconoce que reenvió la foto en venganza contra la alumna C.
10. El 27 de marzo de 2017 la sicóloga de bachillerato, [MCL], recibe a los padres de la alumna B quienes le informan sobre un tema de fotos que habrían sido difundidas por el joven [CAJC] y otros. Refieren que son fotos de cinco (5) niñas que circulan desnudas en redes sociales y que a una de las niñas se la estaba chantajeando para no publicar una foto.
11. Se recibe al alumno que [fue] retirado del Liceo por los padres, quien reconoce la difusión de unas fotografías y la presión que hacía sobre otra alumna, para que ella le hiciera las tareas.
12. El 28 de marzo de 2017 se recibe a las alumnas B y otras dos y se escucha su versión. Se evidencia la preocupación y ánimo sensible de las 3 menores, quienes refieren que fue un error enviar las fotos, pero que pensaron que por ser SnapChat no creyeron posible que pudieran guardar fotos suyas. Ahora las molestaban en los pasillos porque tenían ahora mala reputación. Las niñas entregan pruebas de las fotos que circulaban de ellas. Ese mismo día se sostiene reunión con el padre de la alumna B.
13. El 29 de marzo de 2017 se tiene una reunión con la madre del joven [CAJC] y se la pone al tanto de la historia de las fotografías. Se informa adicionalmente que en el plano académico el joven no va tampoco (sic) bien”146 (mayúsculas originales).
5.4.2. El vicerrector académico del Liceo, GM, una vez enterado de que los jóvenes de la clase estaban compartiendo fotografías íntimas, el 29 de marzo de 2017 envió un correo electrónico a los padres de los alumnos con el siguiente mensaje:
La clase 4e6 está actualmente en la tormenta debido a un asunto de difusión de fotografías íntimas.
Estas fotos, obtenidas gracias a un juego de seducción y manipulación, fueron difundidas vía ciertas aplicaciones sin consentimiento de los autores lo que constituye un delito grave.
Las autoras se han vuelto víctimas y el liceo va [a] tomar medidas disciplinarias fuertes para protegerlas.
Les invito a hablar con sus hijos del asunto y dar confianza al liceo para que resuelva el caso de [la] manera más objetiva posible”147.
5.4.3. Mediante comunicación del 31 de marzo de 2017, el vicerrector académico del Liceo citó a los padres de CAJC a una reunión en el Colegio para el 3 de abril de 2017. La señora EMCG, en respuesta a la anterior citación, solicitó contar con la presencia de CAJC en dicha reunión148. Según se narró en la demanda, en esa ocasión el rector cuestionó la conducta del estudiante y les planteó a EMCG y ALJO que “para no [llevar al estudiante] a juicio al Consejo de Disciplina, que [lo] retiraran inmediatamente del Colegio”149. Igualmente, “[l]es dijo que se tenía como un hecho confirmado [su] responsabilidad directa en la difusión de fotos íntimas de las alumnas del liceo por redes sociales, [configurando] ello una falta muy grave, que daba motivo a [la] expulsión del colegio”150.
5.4.4. Mediante comunicación del 3 de abril de 2017, dirigida por el rector del Colegio MC a los señores EMCG y ALJO, se convocó a un Consejo de Disciplina para el 2 de mayo de 2017 a las 9:30 a.m. En dicho documento se señala que los hechos que dieron lugar a dicha convocatoria son: “Uso malicioso de las redes sociales para obtener o difundir fotos con consecuencias sobre el clima y la seguridad del liceo”. Así mismo se les solicitó que acompañaran a CAJC ante el Consejo de Disciplina, para lo cual podían consultar el archivo en la secretaría, y se indicó que el alumno podía presentar su defensa de manera oral o escrita y ser asistido por una persona que él escogiera151.
5.4.5. El 6 de abril de 2017 se realizó un Comité de Convivencia Escolar extraordinario, en el que fue presentado el “Caso de difusión de fotos íntimas dentro del liceo”. En esa ocasión se aprobó el sometimiento del caso ante Consejo de Disciplina152. En el acta se lee:
“Se trata de un caso de difusión [de fotos] íntimas iniciado en diciembre. La información llegó por unos padres de alumnos el 27 de marzo a pesar de que se había tratado un caso entre niños varones en diciembre […].
Rápido dos niños fueron designados como difundidores de las fotos de 4 víctimas.
Las fotos fueron dadas por las niñas después de charlas o juego de seducción. El abuso de confianza sucedió cuando fueron difundidas las fotos.
Llamaremos M y C [a] los dos niños y A […], B […], C […] y D […] [a] las niñas víctimas.
C obtuvo las fotos de A y B después de unas charlas. No está muy claro a quién se difundieron.
M obtuvo las fotos de C y D después de un juego de verdad o reto.
Las fotos se mandaron por medio de Snapchat. El buen uso de Snapchat impone que las fotos se borran en los segundos pero los niños usaron la falla de la aplicación.
En este sentido hay un abuso de confianza marcado.
El liceo siguió el protocolo […] en el manejo de las víctimas, victimario y padres. Los [principales] actores fueron [MCL], la psicóloga escolar quien recibió casi todas las informaciones de parte de los alumnos o papás, [MB], consejero de educación quien recibió a todas las víctimas y los padres y [GM] el vicerrector.
Las investigaciones dieron muchas indicaciones sobre los perfiles de M y C. Hubo un énfasis particular en M después del descubrimiento de varios screenshots de conversaciones en grupos de whatsapp o snapchat. Reveló una persona muy manipuladora, hablando mucho de droga, alcohol y sexo.
Hay una sospecha muy grande de que la difusión de la foto de C fue hecha después de un chantaje.
Las niñas y los padres de las víctimas están muy chocados y dos de ellos pidieron que sean expulsados los niños sobre todo M.
Fue muy difícil [recoger las] pruebas debido a que el liceo no tiene ningún poder para pedir los contenidos de teléfonos y que la mayoría borraron las evidencias a solicitud de los papás o por ellos mismos.
Tuvimos tres papás activos para recoger [indicios] pero los que tenemos que sean imágenes o audio[s] son bastante escalofriantes para unos niños de 14 años.
A pesar de que C fue muy cooperativo, M se negó en decir algunas verdades que supimos por las pruebas sobre todo cuando dijo que había difundido las fotos a una persona sólo (sic) o que sólo tenía dos ya que tenemos unos screenshot que muestra[n] toda su “colección”. Su galería se extiende a fotos de más de 4 niñas y en un audio explica a sus compañeros como obtener fotos con un juego de seducción.
Debido a todo lo que se encontró, el rector provocó la convocación de un consejo disciplinario para los dos niños que tendrá lugar el 2 de mayo con motivo de uso de las redes sociales para obtener, difundir y tener palabras con consecuencias sobre el clima y la seguridad del liceo.
Después de escuchar los hechos y motivaciones para convocar el consejo de disciplina, los miembros presentes del comité de convivencia aprobaron la decisión con votos secretos.
Estuvo explicada la forma del consejo disciplinario donde los 14 miembros toman una decisión con votos secretos.
Se informó que la secretaría de educación está al tanto de la situación con un mail escrito el mismo día 6 de abril con los temores de que la mamá de M podría llevar el caso más allá para que sea reintegrado el niño en caso de que el colegio lo expulsara.
Si [bien] hay bastantes pruebas para iniciar un proceso judicial, los padres se niegan en arrancarlo y esperan una respuesta firme y [ejemplar]”153.
5.4.6. Según acta del 2 de mayo de 2017, el Consejo de Disciplina resolvió “[u]na exclusión definitiva del liceo al alumno [CAJC] a partir del 2 de mayo”. En el documento se da cuenta del protocolo realizado para el Consejo de Disciplina, de los hechos y de las consideraciones que motivaron la decisión, así:
“Protocolo realizado para el consejo de disciplina.
Se mandaron las convocatorias el 3 de abril para el martes 2 de mayo.
Hubo una rectificación en la convocatoria de los padres del alumno […] el 24 de abril.
Los padres del alumno […] invitaron a [MB] a acompañarles debido a que el consejo se hace en francés.
Al inicio del Consejo fue recordado a los miembros, invitados y convocados sobre los principio legales aplicados durante el consejo:
Legalidad de las sanciones
Principio de individualización y proporcionalidad de la sanción
[CAJC] fue reconocido en la obtención y difusión de fotos de compañeras desnudas del colegio al final de una investigación que empezó el 27 de marzo después de revelaciones de padres:
Las investigaciones revelan que la historia empezó en diciembre cuando unas alumnas, durante conversaciones con [CAJC], le dieron por el medio de Snatchap una foto desnuda de ellas teniendo confianza en el que las fotos se borrarían según un uso normal de la aplicación.
[CAJC] deliberadamente desvió la aplicación para guardar las fotos sin que las niñas se den cuenta.
[CAJC] difundió las fotos a un compañero a través de whatsapp.
Considerando que el reglamento interior del liceo insiste sobre el respeto y la convivencia entre los alumnos en particular sobre la difusión de imágenes cuales pueden perjudicar la integridad física o moral de personas.
Considerando que el artículo 19 del reglamento interior impone el respeto entre los alumnos.
Considerando que el artículo 27 del reglamento interior menciona el derecho a la imagen.
Considerando que el reglamento interior forma parte del manual de convivencia [el] cual encaja con la ley colombiana.
Considerando que los actos desarrollados pueden ser enmarcados por las autoridades judiciales colombianas como delito y/o violaciones que afectan la imagen y buen nombre de menores (ley 1581 de 2012).
Considerando que el liceo tiene obligación de prevenir y apoyar la corrección de casos de este tipo de ciberacoso (caracterizado como tipo 3 en la ley de educación) y de informar [a] la secretaría de educación y bienestar familiar.
Considerando que el caso fue presentado en el comité de convivencia extraordinario del 6 de abril. En esta reunión se concluyó que el caso ameritaba que fuera tratado en el consejo de disciplina.
Considerando que la secretaría de educación aprobó la convocación del consejo de disciplina el 7 de abril después de haber verificado si el protocolo aplicado estaba conforme con el manual de convivencia.
EL CONSEJO DE DISCIPLINA RESUELVE
Una exclusión definitiva del liceo del alumno [CAJC] a partir del 2 de mayo”154 (mayúsculas y negrillas originales).
Al final del documento obra anotación en el sentido de que la familia fue informada verbalmente de la decisión de exclusión definitiva de CAJC y de la posibilidad que tenía de apelar ante el embajador de Francia en Colombia dentro de los 8 días calendario contados a partir de la notificación.
5.4.7. El 9 de mayo de 2017, EMCG y ALJO presentaron la apelación de la decisión de exclusión definitiva del Colegio de su hijo CAJC, ante la embajada de Francia en Colombia155. Plantearon los siguientes argumentos:
Los hechos no se dieron en las instalaciones del Liceo y por lo tanto, por sí sola, la conducta no tendría que afectar el clima ni la seguridad de la institución.
CAJC se comportó como un adolescente y fue juzgado como si fuera un adulto empleando audiencia, jurado y un interrogatorio que le arrancó una confesión sin advertirle e informarle las consecuencias de dicho acto. Además en el procedimiento se empleó un idioma que no es el materno y solo al final se cambió al español.
No se le concedió beneficio alguno por el hecho de confesar lo que había hecho, y al momento de imponerle la sanción no se tuvo en cuenta que no tiene antecedentes y que es un adolescente de 14 años.
Antes del juicio ya CAJC estaba condenado, pues en una reunión con el rector este planteó como condición para no llevarlo a juicio ante el Consejo de Disciplina, que fuera retirado inmediatamente del Colegio. En esa reunión también se refirió que estaban recolectando pruebas acerca de la conducta de CAJC “y que se tenía como un hecho confirmado la responsabilidad directa de [su] hijo en la difusión de las fotos íntimas de alumnas del liceo por redes sociales conformando ello una falta muy grave, que daba motivo a la expulsión del colegio”156.
El juicio no terminó siendo sino una ceremonia para protocolizar un prejuzgamiento y agregarle un poco de agresión verbal y psicológica a CAJC. Lo anterior, en detrimento de su derecho a la educación.
Finalmente, solicitaron considerar que la sanción no fuera la exclusión definitiva del Colegio.
5.4.8. El 11 de mayo de 2017, se comunica a los padres de CAJC que el consejero cultural de la embajada de Francia se entrevistaría con ellos el 15 de mayo de 2017, en las instalaciones del Liceo157.
5.4.9. El 17 de mayo de 2017, el vicerrector de la institución educativa expidió una carta de recomendación del joven CAJC en la que se lee: “[CAJC…], estuvo escolarizado desde el año 2006 en el liceo […] hasta el 17 de mayo 2017. ||| Debido a un inconveniente entre alumnos afectando a [CAJC], la familia decidió retirar a [CAJC] en mayo de 2017. || [CAJC] siempre fue un alumno inteligente con muchas cualidades con buen desempeño académico. || Como Vicerrector del liceo […], les aconsejo de facilitar una admisión en su establecimiento para que [CAJC], pueda seguir sus estudios con [éxito]”158 .
5.4.10. El 26 de mayo de 2017, se comunica a EMCG y ALJO la respuesta al recurso de apelación interpuesto en contra de la decisión del Consejo de Disciplina, en el sentido de confirmar la misma. En el documento, suscrito por el consejero cultural de la embajada de Francia, se lee:
“[…] Ustedes solicitaron la intervención del Embajador de Francia sobre la decisión del Consejo de disciplina del Liceo […] relativa a su hijo [CAJC] || El embajador me pidió recibirlos en el marco de una conciliación que yo efectúe el 15 de mayo en presencia de representantes de la administración del liceo. || Luego de haber escuchado a las partes y en vista que no se aportó ningún elemento nuevo durante esta reunión, les confirmo la decisión del liceo. || Lamento esta situación y pedí específicamente al Rector que les facilite las condiciones de recepción de su hijo en un nuevo establecimiento”.
5.5. El ejercicio de la potestad disciplinaria por parte de las instituciones educativas es una actividad propia del derecho sancionador que debe adelantarse con un sentido pedagógico y formativo. Por ende, está sometida a la satisfacción de los principios predicables de esa área del ordenamiento, la cual no solo es aplicable al ámbito del derecho del Estado sino también a las actividades de particulares que involucran el poder disciplinario.
Teniendo claridad acerca de la normativa que rige en el Colegio y las actuaciones adelantadas en el marco del procedimiento disciplinario, a continuación la Sala analizará los cuestionamientos realizados por los accionantes en relación con el desconociendo de garantías procesales como el derecho de defensa y contradicción, y el principio de legalidad de la falta y la sanción, iniciando por este último.
5.5.1. Acerca de la legalidad de la falta atribuida y la sanción impuesta a CAJC. Como ya se dijo, el Manual de Convivencia institucional y, en general, la normativa adoptada por las instituciones educativas, debe respetar los principios de legalidad de las faltas y las sanciones, según el cual los estudiantes solo deben ser investigados y sancionados por faltas que hayan sido previstas con anterioridad a la comisión de la conducta y, de ser ello procedente, la sanción imponible también debe haber estado provista en el ordenamiento de la institución educativa.
Este análisis es obligatorio porque la decisión del Consejo de Disciplina de la institución accionada de expulsar definitivamente a CAJC del Colegio, a partir del 2 de mayo de 2017, en el marco de un procedimiento disciplinario adelantado por “uso malicioso de las redes sociales para obtener o difundir fotos con consecuencias sobre el clima y la seguridad del Liceo”, supuestamente, desconoció el principio de legalidad de la falta y la sanción.
El Manual de Convivencia del Liceo159 consagra en el capítulo 6 los derechos y deberes de los alumnos. En relación con los deberes de respeto a las personas describe: “No comportarse agresivamente ni participar en juegos cuya intención es lesionar física o moralmente a un compañero. || […] || Respetar la vida privada del prójimo y cuidar la suya a través del buen uso de medios de comunicación tales como Facebook, correos electrónicos y teléfonos celulares”160. Y En cuanto a los deberes de respeto al reglamento escolar, dispone: “Conocer y acatar el manual de convivencia y el reglamento interno. || No utilizar el celular durante clases ni usarlo para filmar y divulgar imágenes que puedan lesionar la dignidad de las personas”161.
Los anteriores deberes son reiterados en el Reglamento de Convivencia de la Comunidad Escolar que está incluido en el Reglamento Interno, y reforzados en el capítulo 5 “Comportamiento y actitud en el trabajo” de dicho documento. Así, el artículo 19 previene que todo acto de violencia física o verbal, irrespeto, presión de grupo, acoso y chantaje será sancionado162, y el artículo 27 establece que “[e]l derecho a proteger la imagen de los niños y de los adultos debe ser respetado. Las palabras y/o imágenes de carácter difamatorio, que atenten y/o (sic) contra la dignidad humana o que se opongan a los valores impartidos por el establecimiento, están prohibidas dentro del Liceo”163.
En lo que tiene que ver con las sanciones, el Manual de Convivencia institucional en el capítulo 7 “Disciplina”, después de precisar que estas deberán “ser individuales y proporcionales dependiendo de la gravedad del error cometido”164, establece que las sanciones disciplinarias corresponden “a faltas graves o repetidas al reglamento interno (violencia física o verbal, matoneo, tentativa de hurto, hurto, extorsión, amenaza, irrespeto, presión de grupo, degradación, falsificación u ocultación de documentos, fraude, posesión y/o venta de objetos o productos peligrosos o/y prohibidos, etc.) y particularmente agresiones a personas o bienes”165 (negrillas fueras de texto). Además, establece que una de las sanciones aplicables es la exclusión definitiva del establecimiento, la que deberá ser dictaminada por el Consejo de Disciplina bajo un procedimiento reglado.
Lo anterior, se reitera en el artículo 31 del Reglamento Interno del Colegio que dispone que las sanciones disciplinarias “corresponden a faltas graves o recurrentes en las obligaciones de los alumnos y los perjuicios causados a las personas y bienes”166, precisando que el procedimiento prevé una fase de notificación de los hechos que justifican el inicio de la actuación y una fase de notificación de la sanción.
Como ya fue señalado el adolescente CAJC incurrió en un evento de agresión escolar a través de medios electrónicos, conforme al numeral 3º del artículo 39 del Decreto 1965 de 2013, al compartir por WhatsApp con al menos uno de sus compañeros del Colegio, sin que tuviera autorización para ello, fotografías en las que aparecían con el torso desnudo las adolescentes MAP y MS, que también estudiaban en el Liceo para la época de ocurrencia de los hechos. Esa conducta fue descrita por las autoridades de la institución educativa al momento de dar inicio a la investigación como “uso malicioso de las redes sociales para obtener o difundir fotos con consecuencias sobre el clima y la seguridad del Liceo”. Si bien esta conducta no aparece literalmente consagrada en la normativa del Colegio, bien puede subsumirse en los deberes de respeto a las personas que describen tanto el Manual de Convivencia como el Reglamento Interno de la institución a que se hizo referencia con anterioridad, documentos estos que, en todo caso, deben ser conocidos por los estudiantes y, en general, por toda la comunidad educativa.
En los diferentes escritos presentados por los representantes del Colegio se expresa que se trata de un “uso malicioso” de Snapchat, toda vez que CAJC, en lugar de acogerse al uso normal de la aplicación que implica que las imágenes y los mensajes allí compartidos se borren después de un tiempo determinado, hizo una captura de pantalla o screenshot que le permitió guardar las fotografías en su dispositivo celular. Realmente la alternativa por la que optó el joven no conlleva una manipulación de la aplicación pues ella permite que quien reciba un Snap pueda hacer un screenshot, al igual que quien lo envía puede elegir guardarlo167. Lo realmente malicioso del asunto, entendiendo por tal, según la Real Academia Española, que conlleva “mala intención”, es que CAJC no les haya advertido a las jóvenes que compartieron con él sus fotografías (ya sea a través de un juego o porque voluntariamente decidieron hacerlo y bajo la convicción de que quedarían en el ámbito privado de su conversación a través de Snaptchat y no serían difundidas posteriormente), que esas imágenes habían sido guardadas en el celular del receptor. Así, la difusión voluntaria de las fotografías por parte del adolescente, sin tener autorización para ello, es un acto malintencionado que afectó los derechos de las estudiantes a la intimidad168 y al buen nombre169, y perturbó su dignidad humana, porque su imagen fue convertida en un instrumento de diversión y burla, desconociendo los deberes de respeto que permean todas las relaciones que se tienen con los seres humanos y, particularmente, con las mujeres, quienes han tenido que padecer una condición histórica de cosificación. Por lo anterior, es necesario que la Sala más adelante se pronuncie acerca de la importancia de un procedimiento restaurativo en la institución, que ofrezca una adecuada reparación a las afectadas y restaure los vínculos de los estudiantes involucrados con la comunidad educativa.
Debe la Sala precisar que el hecho de que el adolescente CAJC haya compartido las fotografías íntimas de sus compañeras por fuera de las instalaciones del Colegio, no es una circunstancia que afecte el ámbito competencial de la institución educativa para sancionarlo. Lo anterior, porque es claro que el impacto de la difusión de las imágenes se generó precisamente en el entorno académico, concretamente, en la clase 4e6 (que corresponde al grado 7º en el sistema educativo colombiano), lo que obligó al vicerrector académico, una vez enterado de que los jóvenes del grupo estaban compartiendo fotografías íntimas, a enviar un correo electrónico a los padres de los alumnos el 29 de marzo de 2017, alertándolos acerca de la situación e invitándolos a hablar con sus hijos y permitir que el Colegio resolviera el caso de la manera más objetiva posible170.
Así las cosas, la Sala no encuentra acertado el argumento presentado por los accionantes en el sentido de que la falta atribuida y la sanción impuesta a CAJC carecen de legalidad. Al contrario, pudo comprobar que de la normativa que regula la vida académica y disciplinaria del Colegio es posible concluir que constituyen faltas sancionables por implicar el incumplimiento de los deberes de los estudiantes: participar en juegos que puedan lesionar moralmente a un compañero; irrespetar la vida privada del prójimo a través del uso de medios de comunicación como teléfonos celulares; utilizar el celular para divulgar imágenes que puedan lesionar la dignidad de las personas; e irrespetar la imagen de los demás compañeros. De forma tal que era previsible que la incursión en las anteriores conductas implicaría la posibilidad de ser sancionado, de conformidad con el artículo 19 del Reglamento Interno, siendo posible, incluso, la aplicación de la exclusión definitiva del Colegio en razón de la gravedad de la conducta.
Además, la anterior previsión pudo ser tenida en cuenta por CAJC ya que con anterioridad a los hechos que se discuten en el presente trámite de revisión, se había presentado un primer incidente que conllevó a la sanción de los implicados y a que las autoridades del Colegio advirtieran a los alumnos acerca de la prohibición de difundir imágenes privadas de compañeros a través de las redes sociales. Recuérdese que se narró en la demanda que en diciembre de 2016, se generó una riña entre MG y CAJC en el Colegio por causa de que el primero, también estudiante de la clase 4e6, compartió una fotografía en un grupo de WhatsApp en donde aparecía el segundo mostrando los abdominales. Lo anterior implicó que las autoridades de la institución educativa intervinieran y que a los dos jóvenes se les impusiera la sanción de suspensión de clase por un día.
En el “Reporte entregado por Vida Escolar”171 se describen las siguientes actuaciones: (i) Se “sostuvo una reunión con ambos muchachos indicándoles que no era correcto difundir imágenes propias y de terceros, porque efectivamente podían generarse inconvenientes, tales como los que ellos tuvieron”172; (ii) la madre de CAJC acudió a Vida Escolar el 9 de diciembre de 2016 a las 3 p.m., para ser informada del caso y de la sanción impuesta a su hijo, teniendo en cuenta que había habido agresión física entre los estudiantes, consistente en la suspensión de clase por un día y la participación en “una actividad de sensibilización con el curso relativa a la no difusión de temas e imágenes privadas en redes sociales, por las consecuencias que puede tener no sólo para quien aparece en las fotografías, sino también para quien las difunde”173. (iii) El 12 de diciembre se hace seguimiento al caso con los alumnos; y (iv) el 14 de diciembre de las 8:30 a las 9:30 horas, el Consejero de Educación del Colegio y el profesor principal hacen una intervención a la clase 4e6 “para sensibilizar a los alumnos sobre el tema de las redes sociales, la difusión de fotografías privadas, etc. Insistiendo sobre las consecuencias privadas entre quienes participan en ese tipo de actividades, en la comunidad y en el sistema judicial colombiano. || Se solicitó al joven [CAJC] y al muchacho que difundió la fotografía de los abdominales de [CAJC] que intervinieran en la actividad y hablaran ante […] sus compañeros sobre la lección aprendida, que en el caso de ellos terminó en una pelea a puños”174.
Este primer antecedente, en el que directamente se vio implicado CAJC por la difusión de una fotografía suya, pudo ser suficiente para prevenirlo de repetir el hecho con otras de sus compañeras de Colegio. Entonces, dados los acontecimientos previos, para él era previsible (i) que compartir con uno de sus compañeros a través WhatsApp una fotografía de las jóvenes en donde aparecían con el torso desnudo, tuviera consecuencias que él no podría controlar debido a que se había traspasado el ámbito de lo privado; (ii) que la circulación de esas fotografías afectaría los derechos de las implicadas, como igual ocurrió en su caso175; y (iii) que esa situación, si llegaba a ser conocida por las autoridades de la institución, le podría acarrear una sanción disciplinaria, tal como ya había ocurrido en el contexto de los hechos presentados en diciembre de 2016. Sin embargo, hizo caso omiso a las anteriores previsiones y decidió compartir las fotografías de sus compañeras de Colegio, sin importar las posibles consecuencias que ello les podía traer a las jóvenes involucradas y a él mismo.
Esta Sala no puede apoyar argumentos en el sentido de justificar la conducta realizada por CAJC porque todos los adolescentes actúan conforme él lo hizo o porque era una conducta que normalmente se daba entre sus compañeros de Colegio. El hecho de que una conducta negativa sea realizada por muchos no implica que no deba ser reprochada y sancionada; al contrario, precisamente debe ser sancionada para enviar un mensaje claro a la comunidad de que no es una conducta aceptada socialmente y que, por ende, su ejercicio acarrea consecuencias. El adolescente CAJC se encuentra en una etapa fundamental de su proceso formativo y es muy importante que entienda que el ejercicio de su libertad pasa por el respeto de los derechos de los demás, y que cuando esos límites se cruzan hay que hacerse cargo de los actos ejecutados y aceptar las consecuencias que ello implica.
Para la Sala es claro que la institución educativa actuó en ejercicio de su potestad sancionatoria en razón de la obligación que tiene de cumplir su misión educativa y formativa; además, en aras de garantizar el “derecho a la protección y a la formación integral” que tienen todos los adolescentes, conforme al artículo 45 constitucional, del cual son corresponsables los padres (art. 44, inc. 2º C.P.). Ahora bien, en el apartado siguiente se analizará la forma a través de la cual el Colegio ejerció la facultad sancionatoria y si garantizó el derecho al debido proceso de CAJC.
5.5.2. Acerca del desconociendo de garantías procesales como el derecho de defensa y contradicción en el marco del procedimiento disciplinario adelantado por el Colegio en contra del alumno CAJC. En este punto la Sala se va a centrar en la regulación que la misma institución educativa tiene para efectos de la imposición de una sanción por parte del Consejo de Disciplina, concretamente en el capítulo 5 del Manual de Convivencia (ítem 5.1.9). A continuación se describe la ruta procesal:
Antes del Consejo de Disciplina el rector indica al alumno y a sus padres en una carta convocatoria los hechos que originan la reunión del consejo y explica al alumno que puede presentar su defensa oralmente o por escrito o con la ayuda de un adulto. La convocatoria debe señalar: la fecha y hora del consejo; el nombre del alumno y su curso; la descripción precisa de los hechos que motivan la comparecencia; y la posibilidad de presentar la defensa y de consultar el expediente.
El Consejo de Disciplina se adelanta bajo los principios de confidencialidad, procedimiento contradictorio, legalidad de las sanciones definidas en el reglamento interno, e individualización y proporcionalidad de la sanción.
El desarrollo de la reunión implica las siguientes fases: introducción del alumno y sus padres; lectura del expediente; procedimiento contradictorio; salida del alumno y padres; deliberación; y notificación oral y escrita de la decisión motivada, precisando el recurso posible ante la comisión de apelación convocada por el COAC.
En el capítulo 6 del Reglamento Interno del Colegio (art. 31) se precisa que el procedimiento disciplinario debe diferenciar las fases de notificación al alumno y a sus padres de los hechos que justifican el inicio de la actuación y la fase posterior de notificación de la sanción, con la finalidad de que el alumno pueda presentar su defensa oralmente o por escrito.
En efecto, mediante comunicación del 3 de abril de 2017, suscrita por el rector del Colegio, se informó a los señores EMCG y ALJO que su hijo CAJC había sido convocado a un Consejo de Disciplina a celebrarse el 2 de mayo de 2017 a las 9:30 a.m. En dicho documento se señala que los hechos que dieron lugar a dicha convocatoria son: “Uso malicioso de las redes sociales para obtener o difundir fotos con consecuencias sobre el clima y la seguridad del liceo”. Así mismo se les solicitó que acompañaran a CAJC ante el Consejo de Disciplina, para lo cual podían consultar el archivo en la secretaría a partir del 27 de abril de 2017; se les informó que el joven podía presentar su defensa de manera oral o escrita, y ser asistido por una persona que él escogiera, caso en el cual debían informar el nombre, apellido y dirección de la persona que asumiría su defensa, con el fin de poder convocarlo176.
Según se narró en la demanda, en la revisión del expediente se encontraron tres documentos en francés. Así hace la descripción CAJC:
“[…] uno supuestamente académico de mis profesores, en el cual el profesor de historia y el principal de mi clase, me describe como una persona que actúa de manera solapada, que había obtenido las fotos con fines perversos, que despreciaba las reglas del Liceo, manteniendo de forma solapada actitudes virtuales malsanas, burlándome impunemente de la buena voluntad del equipo pedagógico. Los demás profesores solo se refieren a mi comportamiento en términos de capacidades y rendimiento académico. || El segundo documento era un incompleto y sesgado resumen del caso. Dice que, en diciembre de 2016 [MG], difundió una fotografía del torso desnudo mío y que yo le di un golpe al saber que la había difundido por el chat del grupo de la clase (26 alumnos). Se refiere a cómo fui sancionado con una advertencia y una exclusión de un día y que el otro niño recibe solo una advertencia. Es decir, que la difusión de mi foto no daba para expulsión. Allí se informa, también, que [CAJC] recibió una foto de [IF] que […] difundió. Dice, así mismo, que en marzo los padres de las niñas se acercan al colegio a informar la difusión de fotografías de las niñas. Informan, además, que yo había creado –junto con [MG]– una red de difusión de fotos de niñas desnudas. || El tercer documento, era un “pantallazo” de un chat donde [MG] manifiesta que ‘[CAJC] Tiene las fotos’”177.
El 6 de abril de 2017, se realizó un Comité de Convivencia Escolar extraordinario, en el que fue presentado el “Caso de difusión de fotos íntimas dentro del liceo”. En esa ocasión, una vez fueron revisadas las pruebas que se lograron recaudar por parte de las directivas de la institución, fue aprobado el sometimiento de los casos de MG y CAJC ante el Consejo de Disciplina178. La Sala precisa que el estudiante MG fue retirado voluntariamente del Colegio antes de que se surtiera esa instancia.
El 2 de mayo de 2017, se llevó a cabo el Consejo de Disciplina que decidió la “exclusión definitiva del liceo [del] alumno [CAJC] a partir del 2 de mayo”. Los accionantes aportaron el acta de la reunión en donde, primero, se da cuenta del protocolo realizado para la citación, además se recuerda que el consejo se hace bajo las reglas de confidencialidad y legalidad de las sanciones; segundo, se hace una descripción de los hechos; y, finalmente, se exponen las consideraciones que motivaron la decisión179. Del procedimiento seguido los accionantes cuestionaron los siguientes aspectos:
(i) El Consejo de Disciplina se hizo en francés cuando el idioma oficial de Colombia es el castellano. Uno de los cuestionamientos de los accionantes fue que como la actuación se adelantó en francés, se limitó el ejercicio del derecho de defensa de CAJC. Sin embargo, en la demanda se señaló que “[e]n algún momento, durante el interrogatorio […], se solicitó cambiar su desarrollo del francés al español”. Además en el acta se lee que “[l]os padres del alumno […] invitaron a [MB] a acompañarles debido a que el consejo se hace en francés”180.
La Sala encontró probado (i) que parte del Consejo de Disciplina se hizo en español, y (ii) que los accionantes contaron con el apoyo de una traductora. Lo anterior indica que no todo el procedimiento ante el organismo disciplinador se hizo en francés –idioma que por demás es manejado por el estudiante, pues lleva toda su vida académica en el colegio que es de enseñanza francesa y se encuentra en el grado 7º–, porque cuando fue solicitado durante el interrogatorio que se le hacía al joven se continuó la actuación en el idioma oficial de Colombia; además, que el disciplinado y sus padres contaron con la asistencia de una traductora. A ello se suma que toda la actuación en segunda instancia ante la embajada de Francia se adelantó en español181. Así las cosas, no se presentó una afectación del derecho de defensa de Camilo Andrés, pues en todo caso le fue posible conocer los hechos que se le atribuían y la presunta falta endilgada, presentar pruebas, expresar su punto de vista, conocer las razones de la decisión del Consejo de Disciplina e impugnar la misma.
No obstante, debe la Sala señalar que cuando se trate de establecimientos educativos autorizados por el Ministerio de Educación Nacional para impartir enseñanza en otro idioma, se podrá adelantar el procedimiento disciplinario en un idioma diferente al castellano, que es el oficial de Colombia, de conformidad con el artículo 10 de la Constitución Política182, siempre y cuando se garantice la traducción simultánea de las diferentes actuaciones o el uso de medios tecnológicos que posibiliten la comprensión del trámite, y, en todo caso, con cargo al presupuesto de la institución. No debe perderse de vista que la potestad disciplinaria ejercida por los establecimientos educativos también involucra a los padres de familia, por lo que es importante facilitarles el entendimiento de los procedimientos que se realizan.
(ii) El Consejo de Disciplina no respetó el derecho de defensa y contradicción de CAJC al no permitirle conocer todas las pruebas recaudadas en su contra y que fueron estudiadas durante la actuación. En diferentes escritos presentados por los accionantes se cuestionó que no se les permitió conocer las nuevas pruebas que estaban siendo estudiadas y analizadas en el Consejo de Disciplina, como las declaraciones rendidas por las estudiantes MAP y MS, quienes también se hicieron presentes con sus respetivos padres. Además, que el desarrollo de la actuación, que incluyó un interrogatorio realizado al estudiante, se hizo de forma inquisidora “lo que más la acercaba a un proceso penal sin garantías que a un procedimiento disciplinario”, de tal modo que, incluso, “antes del juicio ya estaba condenado”. Así narró CAJC el transcurso del Consejo de Disciplina, cuya sesión inició a las 9:45 a.m.:
“El vicerrector, durante 5 minutos, presentó el caso en idioma francés y luego nos hizo retirar del salón. Siendo las 11:30 AM, nuevamente ingresamos a la sala. El vice-rector afirmó que había “nuevas informaciones” de gravedad, pero no dijo a cuáles se refería. Dijo, también, que había muchas informaciones que se contradecían, la palabra de las niñas contra la mía, pero tampoco supimos a qué se refería. En algún momento, durante el interrogatorio que inquisidoramente se me formulaba, se solicitó cambiar su desarrollo del francés al español. || Me pidieron narrar los hechos, interrogándome con preguntas incisivas, sugestivas y auto incriminadoras, comentando mis respuestas con afirmaciones que decían confirmar mi comportamiento “criminal”, como si fuera un promotor de pornografía infantil. […] || Al final asustado y confundido, mis pensamientos quedaron bloqueados y no pude responder los cuestionamientos que se me hacían. Ese silencio también fue interpretado en mi contra. || […] || Mis padres, cuando se les permitió hablar, pusieron de manifiesto que yo nunca había tenido faltas graves de disciplina, que era consciente del error, solicitando mantenerme en el colegio, dadas las implicaciones para quien llevaba 11 de mis 14 años de vida en el colegio. Reiterando que a pesar de mis errores y equivocaciones hay una estructura familiar que es la garantía de que yo asumiré mis responsabilidades ciudadanas. Que consideraban que debería haber una sanción pero no la expulsión definitiva. Que ante la posible salida del colegio se estaría quebrando mi futuro y el de nuestra familia. || Nos piden abandonar el salón. Después de 4 minutos de deliberación somos llamados y el rector da el veredicto: exclusión definitiva, permitiéndome apelar ante el embajador de Francia Colombia, antes de que pasaran 8 días calendario”183.
La Sala recuerda que el ejercicio de la potestad disciplinaria debe basarse en los principios de defensa y contradicción, así como de presunción de inocencia. Por ello, mientras que el estudiante tiene derecho a conocer las pruebas recaudadas en su contra y a controvertirlas a través de otros medios de prueba, a la institución educativa le corresponde el deber de demostrar suficientemente la comisión de la conducta, a partir del material probatorio, como condición necesaria para la imposición de la sanción.
La descripción que acaba de transcribirse es indicativa de que el estudiante sancionado sí conoció las pruebas que se recaudaron en su contra durante el procedimiento, pues el Consejo de Disciplina lo interrogó acerca de los hechos, luego de escuchar las versiones dadas por las adolescentes afectadas, y se pronunció acerca de las respuestas del joven. Asimismo, que a sus padres también se les permitió participar. Por lo tanto, CAJC sí tuvo la oportunidad de defenderse ante dicha instancia en el sentido de negar, afirmar o precisar los hechos por los que fue investigado, y que eran insumo para la determinación de la falta y la correspondiente sanción. Es entendible que el Consejo de Disciplina no hubiera enfrentado a las estudiantes con el disciplinado al momento de tomar sus respectivas declaraciones y que estas se adelantaran en forma secuencial, para efectos de evitar su revictimización.
Por lo anterior, la Sala no observa que el Consejo de Disciplina haya desconocido garantías procesales como el derecho de defensa y contradicción en el marco del procedimiento disciplinario adelantado por el Colegio en contra del alumno CAJC. Al contrario, encuentra demostrado que las reglas básicas del debido proceso se cumplieron conforme a las directrices impartidas en la Sentencia T-263 de 2006, que orienta el entendimiento de dicho derecho fundamental cuando se trata de instituciones educativas.
5.6. La Sala reitera que la potestad disciplinaria en los establecimientos educativos hace parte del proceso de formación ética e intelectual de los estudiantes. Por ende, debe llevarse a cabo (i) respetando las garantías que integran el derecho al debido proceso, y (ii) a partir de un parámetro pedagógico en el cual prima la promoción de valores democráticos y de inclusión en la institución educativa. Este deber se torna particularmente intenso cuando se trata de la imposición de sanciones a educandos menores de edad, pues en ese escenario es obligación de la institución educativa evaluar la pertinencia, naturaleza e intensidad de la sanción disciplinaria, de cara al interés superior de los niños, las niñas y los adolescentes, así como de su derecho fundamental a una educación integral y de calidad.
5.7. En relación con la inconformidad planteada por los accionantes en el sentido de que la institución educativa solo sancionó a CAJC cuando había otros estudiantes involucrados con la difusión de fotografías íntimas de sus compañeras –en el expediente aparecen mencionados S y MG–, debe precisarse que la potestad disciplinaria de una institución finaliza cuando se pone fin al contrato de prestación de servicios educativos.
El representante legal del Colegio, durante la fase probatoria del trámite de revisión, señaló que en desarrollo de la investigación se evidenció la participación de otro alumno (MG), pero que antes de iniciar el Consejo de Disciplina fue retirado del plantel184. Frente al estudiante S, que es mencionado por CAJC como el receptor de las fotografías por él enviadas, pese a que en ningún escrito del Colegio es mencionado, en el “Reporte entregado por Vida Escolar”185, que describe la entrevista realiza al adolescente con ocasión del incidente del envío de fotos íntimas de estudiantes, se lee: “Según dice el joven [CAJC], la foto fue enviada en diciembre de 2016 a otro alumno que fue retirado por los padres del colegio. La alumna A dice que la primera sospecha de la difusión la tuvo el 9 de marzo de 2017 cuando el niño retirado le escribió un mensaje diciendo que ella había enviado una foto”186 (negrillas fuera de texto). Lo anterior indica que S fue retirado de la institución mucho antes de que iniciara la investigación.
5.8. La Sala observa que el derecho a la educación de CAJC no se encuentra comprometido toda vez que a raíz de la decisión del Juzgado Segundo Penal para Adolescentes con Función de Control de Garantías de Bogotá, quien ordenó al Colegio reintegrar al adolescente “con el derecho que le asiste de adelantarse en las diversas asignaturas conforme al pensum académico del grado que en la actualidad cursa”187, el joven ha estado escolarizado durante todo el trámite de la acción de tutela, terminando el año escolar 2016-2017 y continuando con el 2017-2018 en el mismo Colegio. Sin embargo, de no haberse presentado esta secuencia de hechos, tampoco se configuraría la afectación del derecho a la educación toda vez que su ejercicio conlleva el cumplimiento de deberes correlativos para con la institución y la comunidad educativa, de forma tal que si estos no se acatan se justifica el ejercicio de la potestad disciplinaria que, en todo caso, puede terminar con la aplicación de una sanción de exclusión definitiva del plantel. Es decir, el derecho a la educación no implica la garantía absoluta de permanencia del discente en un establecimiento educativo, cuando este no acata su normativa.
5.9. No se observa que con la actuación adelantada por el Colegio se hayan vulnerado los derechos al libre desarrollo de la personalidad, a la intimidad personal y familiar, y al buen nombre y la honra de CAJC, pues, en razón de la afectación de derechos fundamentales de varias estudiantes de la institución, debido a la difusión inconsulta de sus fotografías íntimas, era necesario que la institución educativa activara su potestad disciplinaria con la finalidad de procurar una averiguación de los hechos mucho más rigurosa, en aras de garantizar el derecho a la protección y a la formación integral de todos los adolescentes que se vieron implicados, incluso del mismo CAJC.
No se afectó el derecho al libre desarrollo de la personalidad porque el ejercicio de la libertad encuentra límites infranqueables en el respeto de los derechos ajenos, y cuando esas fronteras son traspasadas es esperable que se tengan consecuencias que es preciso asumir. No se vulneró el derecho a la intimidad porque la intromisión de la institución educativa en la esfera de privacidad personal y familiar de CAJC no fue arbitraria, sino que se dio en el ámbito de su potestad disciplinaria y dada la necesidad de garantizar el derecho a la protección y a la formación integral de todos los adolescentes que se vieron involucrados y de restablecer el orden al interior de la institución. Finalmente, no se violó el derecho al buen nombre y a la honra porque no fue la institución educativa la que mancilló la imagen del estudiante sino sus propias actuaciones, además no hubo difusión de información falsa o inexacta, o que se tuviera derecho a mantener en reserva, con la intención de causar menoscabo en la reputación y el prestigio del adolescente.
5.10. La Sala tiene noticia de que la Fiscalía 502 Delegada ante los Jueces Penales Municipales de la Unidad de Responsabilidad Penal para Adolescentes, según solicitud realizada por el Juzgado Segundo Penal para Adolescentes con Función de Garantías de Bogotá, adelanta en la actualidad indagación en relación con la noticia criminal No. 110016000020201725275, cuyos datos son: presunto indiciado: CAJC; presuntas víctimas: IF y otras; delito: pornografía con menores188. Por lo tanto, será dicha autoridad quien en el marco de sus competencias constitucionales y legales determine si en el caso concreto se cometió o no un delito.
5.11. La señora EMCG informó que el 21 de junio de 2017 se radicaron sendas denuncias penales por amenazas en contra de SP, ante la Fiscalía para la Infancia y la Adolescencia, y en contra de la señora AM, madre de SP, ante la Fiscalía General de la Nación189. Al escrito de la denuncia realizada en contra del adolescente se anexó copia de una nota adicional en donde se lee: “En el desarrollo de esta denuncia, el viernes 16 de junio de 2017, SP y uno de sus amigos se acercaron a mi hijo a pedirle perdón por los hechos ocurridos en los últimos meses. Mi hijo las aceptó con toda espontaneidad”190. Señaló que al mes siguiente recibieron comunicación de la Fiscalía 360 Local - Bienes, en la que se informaba el archivo de las diligencias adelantadas en el radicado 110016000050201725432, por amenazas de SP y otros, por conducta atípica, según resolución de fecha del 5 de julio de 2017191. También que en septiembre de 2017, recibieron comunicación de la Fiscalía 45 Delegada ante los Jueces Penales del Circuito en la que se informaba la decisión de archivo provisional de las diligencias adelantadas en el radicado 110016000050201724457192. Es decir, se demuestra que los hechos que vinculaban al adolescente SP con las amenazas impartidas a CAJC fueron conocidos por la autoridad competente, quien se pronunció al respecto.
Pero más allá de las actuaciones penales, resalta la Sala que los adolescentes SP y CAJC lograron tramitar pacíficamente sus conflictos. Resta decir que según información suministrada en el curso de la presente revisión, el joven SP se retiró del Colegio finalizando el año escolar 2016-2017193.
5.12. Esta época de avances tecnológicos extraordinarios conlleva delicados retos para los directores de los establecimientos educativos, sus profesores y los padres de familia, en relación con la enseñanza y la promoción del uso responsable y seguro de las redes sociales digitales por parte de las niñas, los niños y los adolescentes. Al respecto, es importante un trabajo colaborativo entre las instituciones y los padres de familia para alertar a los estudiantes acerca de los posibles riesgos que implica el uso inadecuado de las tecnologías de la comunicación y la información.
Por lo anterior, la Sala invitará al Comité Escolar de Convivencia del Colegio, como órgano encargado de la promoción y seguimiento a la convivencia escolar, a que programe una jornada de reflexión con perspectiva de género, en donde se aborden temas referentes a (i) el deber de respeto a la intimidad de las personas, (ii) el manejo de las redes sociales, y (iii) los derechos y deberes de los estudiantes. Dicha actividad constituirá un espacio importante para que el Colegio adelante un procedimiento restaurativo que ofrezca una adecuada reparación a las estudiantes afectadas y atenúe los efectos de las secuelas de la vulneración de sus derechos a la intimidad, al buen nombre y a la dignidad humana. Además, para restaurar los vínculos de los estudiantes involucrados en los hechos con la comunidad educativa194.
Las actividades restaurativas son muy importantes cuando se presentan acontecimientos cuyas consecuencias se proyectan en el tiempo de diversas maneras en el ámbito de la propia comunidad educativa, afectando no solo el espacio relacional de los implicados. Por lo tanto, en el presente caso, que ha tenido proyecciones en toda la comunidad del Colegio, un procedimiento de esta naturaleza debe verse como una oportunidad de corregir prácticas, mejorar la convivencia escolar y avanzar.