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Timestamp: 2017-09-23 08:22:42
Document Index: 384127941

Matched Legal Cases: ['artículo 60', 'artículo 104', 'artículo 9', 'artículo 3', 'artículo 51', 'artículo 52', 'artículo 9', 'artículo 3', 'artículo 9', 'artículo 3', 'artículo 9', 'artículo 1', 'artículo 9', 'artículo 37', 'artículo 9', 'artículo 74']

Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. TÍTULO II. EL HECHO IMPONIBLE (Vigente hasta el 01 de Enero de 2013).
En relación con la presunción establecida en este artículo, con carácter general, cabe prueba en contrario del contribuyente por cualquiera de los medios admitidos en derecho, según se infiere de lo dispuesto en el artículo 60 de la Norma Foral 3/2007, así como de lo previsto en el apartado 1 del artículo 104 de la Norma Foral General Tributaria, donde se recoge la regla general de que las presunciones establecidas por las Normas Forales pueden destruirse mediante prueba en contrario, excepto en los casos en que éstas lo prohíban expresamente. No obstante, debe tenerse en cuenta la excepción que se analiza en el punto siguiente (apartado 2.1.1 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo).
Véase el apartado 2.2.1 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo. Las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales tienen la consideración de entidades colaboradoras en la gestión de la Seguridad Social. A efectos del IRPF, el tratamiento fiscal de las prestaciones que se reconozcan a los contribuyentes por la Seguridad Social ha de ser el mismo, con independencia de que su abono se realice directamente por la Seguridad Social, o por una Mutua de Accidentes de Trabajo (apartado 3.1.2 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo).
Para evitar que el personal incluido en este régimen quede en peor posición que los contribuyentes que perciben prestaciones reconocidas por la Seguridad Social o por Entidades que la sustituyan, se entenderá que están exentas las prestaciones obtenidas por aquéllos en los mismos supuestos y con iguales condiciones que las establecidas para éstos (apartado 2.2.2 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo.
Cuando se extinga el contrato de trabajo con anterioridad al acto de conciliación, estarán exentas las indemnizaciones por despido que no excedan de la que hubiera correspondido en el caso de que el mismo hubiera sido declarado improcedente, según la legislación laboral vigente, y no se trate de extinciones de mutuo acuerdo en el marco de planes o sistemas colectivos de bajas incentivadas. Párrafo 2.º del apartado 4 del artículo 9 redactado, con efectos a partir del 1 de enero de 2011, por el apartado segundo del artículo 3 de N. Foral [ÁLAVA] 18/2011, 22 diciembre, de Medidas Tributarias para el año 2012 («B.O.T.H.A.» 30 diciembre).Vigencia: 31 diciembre 2011 Efectos / Aplicación: 1 enero 2011
Sin perjuicio de lo dispuesto en los párrafos anteriores, en los supuestos de despido o cese consecuencia de expedientes de regulación de empleo, tramitados de conformidad con lo dispuesto en el LE0000008342_20130317 artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores y previa aprobación de la autoridad competente, o producidos por las causas previstas en la letra c) del artículo 52 del citado Estatuto, siempre que, en ambos casos, se deban a causas económicas, técnicas, de fuerza mayor, organizativas o de producción, quedará exenta la parte de indemnización percibida que no supere los límites establecidos con carácter obligatorio en el mencionado Estatuto para el despido improcedente. Con los mismos límites quedarán exentas las cantidades que reciban los trabajadores que, al amparo de un contrato de sustitución, rescindan su relación laboral y anticipen su retiro de la actividad laboral. Párrafo 3.º del apartado 4 del artículo 9 redactado, con efectos a partir del 1 de enero de 2011, por el apartado segundo del artículo 3 de N. Foral [ÁLAVA] 18/2011, 22 diciembre, de Medidas Tributarias para el año 2012 («B.O.T.H.A.» 30 diciembre).Vigencia: 31 diciembre 2011 Efectos / Aplicación: 1 enero 2011
5º. Las indemnizaciones como consecuencia de responsabilidad civil por daños físicos, psíquicos o morales a personas, en la cuantía legal o judicialmente reconocida. Por daños físicos o psíquicos hay que entender toda lesión de igual tipo que derive de causa violenta, súbita, externa, ajena a la intencionalidad del contribuyente y que produzca invalidez, temporal o permanente. Por lo tanto, solamente cuando la indemnización provenga de un evento que reúna las características anteriores se podrá aplicar esta exención. El exceso sobre la cuantía exenta constituirá para el beneficiario una ganancia patrimonial (apartado 2.2.3 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo).
6º. Las percepciones derivadas de contratos de seguro por idéntico tipo de daños a los señalados en el número anterior, hasta 160.000 euros. Esta cuantía se elevará a 200.000 euros si la lesión inhabilitara al perceptor para la realización de cualquier ocupación o actividad, y a 300.000 euros si, adicionalmente, el perceptor necesitara de la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida diaria. Véase el apartado 2.2.4 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo.
7.º Los premios de las loterías y apuestas organizadas por la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado o por los órganos o entidades de las Comunidades Autónomas, así como de los sorteos organizados por la Cruz Roja y de las modalidades de juegos auto-rizadas a la Organización Nacional de Ciegos.
Apartado 7 del artículo 9 redactado, con efectos desde el 31 de diciembre de 2011, por el número uno del apartado primero del artículo 3 de N. Foral [ÁLAVA] 18/2011, 22 diciembre, de Medidas Tributarias para el año 2012 («B.O.T.H.A.» 30 diciembre).Vigencia: 31 diciembre 2011 Efectos / Aplicación: 31 diciembre 2011
Número 7.º del artículo 9 suprimido, con efectos a partir del 1 de enero de 2013, por el número Uno del artículo 1 del D Normativo de Urgencia Fiscal [ÁLAVA] 14/2012, del Consejo de Diputados, 28 diciembre, de regulación del régimen fiscal aplicable a determinadas ganancias derivadas del juego («B.O.T.H.A.» 31 diciembre).
Toda cantidad que se satisfaga para cursar estudios -ayudas, becas, etc.-que no se ajuste a los términos señalados en el artículo 9 de la Norma Foral 3/2007 constituirá para su perceptor un rendimiento sujeto (y no exento) al IRPF y a su sistema de retenciones a cuenta, bien como proveniente del trabajo personal o bien como derivado de una actividad profesional (apartado 3.3.1 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo). Número 3.1.1 del número 3.1 del número 3 de Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo (PUBLICACIONES DE LA DIPUTACION FORAL DE ALAVA 23 diciembre)
La exención contemplada en este apartado se encuentra condicionada al mantenimiento de la acción o participación durante el plazo de cinco años, en el supuesto de que el contribuyente se hubiere integrado en sociedades laborales o cooperativas de trabajo asociado, o al mantenimiento, durante idéntico plazo, de la actividad, en el caso de trabajadores autónomos. Si se produce el incumplimiento de tal condición en dicho plazo, el contribuyente debe regularizar su situación sin que pueda alegar la prescripción de los ejercicios anteriores. A estos efectos, los cuatro años precisos para considerar producida la prescripción han de computarse desde la fecha del incumplimiento. Este tratamiento de la prescripción es aplicable también a aquellos beneficios fiscales recogidos en la normativa del IRPF para cuya obtención se establecen condiciones que se encuentren ligadas a un plazo de tiempo determinado (cuentas vivienda, construcción de la vivienda habitual, etc.) (apartado 2.2.5 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo.
Véase el apartado 2.2.6 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo.
22º. Las indemnizaciones satisfechas por las Administraciones Públicas por daños físicos, psíquicos o morales a personas como consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos, cuando vengan establecidas de acuerdo con los procedimientos previstos en el Real Decreto 429/1993, de 26 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento de los procedimientos de las Administraciones Públicas en materia de responsabilidad patrimonial. Por daños físicos o psíquicos hay que entender toda lesión de igual tipo que derive de causa violenta, súblita, externa, ajena a la intencionalidad del contribuyentes y que produzca la invalidez temporal o permanente (apartado 2.2.7 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo.
Los dividendos y participaciones en beneficios a que se refieren los puntos a) y b) del artículo 37.1 de la Norma Foral del Impuesto gozan de la exención anual establecida en el artículo 9.25º, con independencia de que provengan de entidades residentes o no residentes. El importe de la exención no se prorratea en los supuestos de período impositivo inferior al año natural (apartado 2.2.8 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo.
26º. Los rendimientos del trabajo derivados de las prestaciones obtenidas en forma de renta por las personas con discapacidad correspondientes a las aportaciones a que se refiere el artículo 74 de esta Norma Foral, con el límite de tres veces el salario mínimo interprofesional. En lo que se refiere a las EPSV, toda vez que no existe, ni en la legislación tributaria ni en la sustantiva, ninguna regulación especial sobre las EPSV constituidas a favor de personas con discapacidad, cabe entender que las menciones que se efectúan en la normativa reguladora del Impuesto a este tipo de entidades incluyen a cualquier EPSV en la que el socio ordinario ostente el grado de discapacidad exigido (al menos, mientras no se regulen desde el punto de vista sustantivo este tipo de entidades). En el caso de que se reconozca la discapacidad al contribuyente con posterioridad al inicio de las aportaciones a la EPSV, las prestaciones con derecho a exención serán únicamente las que se correspondan con las aportaciones efectuadas una vez reconocida la minusvalía o dependencia (apartado 2.2.9 de la Instrucción 3/2011, de 23 de diciembre, de la Dirección de Hacienda, por la que se establecen determinados criterios para la aplicación de la Norma Foral 3/2007, de 29 de enero, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y sus disposiciones de desarrollo).