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Timestamp: 2019-08-26 10:30:36
Document Index: 224623218

Matched Legal Cases: ['artículo 2', 'artículo 81', 'artículo 885', 'artículo 81', 'artículo 81', 'artículo 440', 'artículo 445']

BOE.es - Documento BOE-A-2019-4398
Documento BOE-A-2019-4398
«BOE» núm. 73, de 26 de marzo de 2019, páginas 30783 a 30793 (11 págs.)
BOE-A-2019-4398
Que en el documento presentado doña J. A. P. acepta expresamente el legado que doña A. P. L. hace en su testamento, de ''la mitad que, como gananciales, corresponde a la testadora en la casa de la (…) de Tacoronte y la mitad del terreno anexo a dicha casa y despojo'' la finca 2342 de Tacoronte, que consta inscrita a nombre de A. P. R. y Doña J. A. P., con carácter ganancial. Se acompaña copia autorizada de escritura pública de fecha seis de marzo de 1964, autorizada por el notario D. Juan Antonio Cruz Auñón, al número 1796 de su protocolo, por la que D. A. P. R. dona a Doña J. A. P. la mitad indivisa de la citada casa. No se acredita la liquidación de la sociedad de gananciales.
Que con fecha dos de octubre pasado se presentó acta complementaria autorizada por igual Notario, señor de la Fuente Sancho, el doce de septiembre de dos mil dieciocho, número 2070 de protocolo, por la que declara que ''es notorio que Doña J. A. P. estaba y está en posesión de la finca objeto de la escritura 2603/2017 desde, al menos, el momento de la donación de la otra mitad, esto es, desde el 6 de marzo de 1964''.
1.º No se acredita la liquidación de la sociedad de gananciales otorgada por los esposos doña A. P. L. y don A. P. R., o, en caso de fallecimiento, por cualquiera de ellos y sus herederos, de conformidad con los artículos 1068, 1396 y siguientes del Código Civil, así como en las resoluciones de la Dirección General de los Registros y del Notariado de fecha 3 de Febrero de 1997, 2 de Diciembre de 2003, 26 de Febrero de 2005, entre otras, y en la Doctrina del Tribunal Supremo. Además, esta liquidación es exigida por el principio de tracto sucesivo, recogido en el artículo 2 de la Ley Hipotecaria. Como pone de manifiesto la Resolución de la Dirección General de los Registros de fecha 30 de enero de 2006, en un supuesto similar al planteado de legado de cuota ganancial, dada la naturaleza de la sociedad de gananciales, como comunidad de tipo germánico en la que no existen cuotas, es necesaria para la adquisición del bien legado la previa liquidación de la sociedad de gananciales formada por ambos cónyuges, o en defecto de cualquiera de ellos, por sus herederos. En el presente supuesto, en la escritura de 6 de Mayo de 1964 el marido hizo entrega de su mitad ganancial sin haberla liquidado, y en la de 4 de diciembre de 2017 no comparece ninguno de los cónyuges ni sus herederos. Y si bien es cierto que la doctrina de la Dirección general no considera necesario esta liquidación en el supuesto de que los intervinientes agotaran la titularidad del bien, esto no ocurre en el presente supuesto, pes no comparecen los herederos de los cónyuges.
2.º No intervienen en la escritura los herederos de los causantes, para la entrega del legado, tal y como exige el artículo 81 del Reglamento Hipotecario, apartado tercero, conforme al cual la inscripción en el Registro de la Propiedad de bienes legados se realizará en virtud de escritura de entrega de legado, otorgada por el heredero o herederos.
A) (…).
B) (…) 1. Falta la liquidación de la sociedad de gananciales. Frente a ello hay que argumentar que aunque es cierto que ese requisito es la regla general, la doctrina de la DGRN (ver la Resolución de 28 de Octubre de 2000, la de 1 de Octubre de 2007, o la de 16 de Noviembre de 2011) ha precisado que no es necesaria la liquidación de la comunidad postganancial si consta el consentimiento de todos los interesados que agoten la titularidad del bien, por los motivos que en dichas resoluciones se exponen que resultan claros y lógicos, por lo que no es necesario añadir ningún argumento adicional.
2. No intervención en la escritura de los herederos de la causante para la entrega del legado.
1. Interpretación finalista: No se cumple la finalidad o ''ratio legis'' que persigue la norma.
2. Interpretación lógica de la norma.
A) No es necesaria la entrega por los herederos cuando el legatario ya está en posesión del legado antes del fallecimiento de la causante.
B) No es necesaria tampoco la entrega por los herederos cuando el legatario está en posesión del legado después del fallecimiento del testador si dicha posesión ha durado más de un año.
C) Consentimiento tácito de las herederas. Dado el tiempo transcurrido, hay que entender que ha habido como mínimo un consentimiento tácito de las herederas pues la legataria ha estado en posesión pacífica del bien durante nada menos que 53 años y continúa estándolo, según se ha acreditado.
3. Interpretación de la norma conforme a la realidad social.
1. Debe decidirse en este expediente si es o no inscribible una escritura de aceptación de legado en la que son hechos relevantes y por orden cronológico los siguientes:
2. En cuanto al primero de los defectos señalados, esto es, que no se acredita la liquidación de la sociedad de gananciales, ese Centro Directivo ha afirmado -Resolución de 1 de octubre de 2007-, que efectivamente, con carácter general, para determinar el haber hereditario es necesaria la previa liquidación de la sociedad de gananciales, ya que sólo después de tal liquidación es posible determinar el caudal partible y hacer inventario de los bienes. Pero en el caso en el que concurran todos los herederos a dar cumplimiento a una disposición testamentaria, no resulta necesario determinar previamente, mediante la liquidación formal de la sociedad de gananciales, que participación del mismo correspondería a una y otra herencia y basta, a efectos del principio de especialidad, con la constatación de la titularidad de la finca a favor del legatario como adquirida por legado del causante, adquisición que de acuerdo con una interpretación literal, lógica y finalista de la disposición testamentaria y la configuración legal de la sociedad de gananciales, debe entenderse producida por mitad en el caso de tratarse de dos herencias de cónyuges.
3. En cuanto la cuestión de la falta de autorización a la legataria para ocupar por su propia autoridad la cosa legada y necesidad de la entrega por parte de los herederos, al no existir albacea facultado para darla, el artículo 885 del Código Civil establece que el legatario no puede ocupar por sí la cosa legada, debiendo exigir tal entrega al albacea facultado para la misma o a los herederos. A estos hay que añadir aquellos casos en los que el legatario estuviese, antes de la apertura de la sucesión, en posesión de la cosa legada por haberle sido entregada por el causante en vida.
4. Por otra parte, como ha recordado este Centro Directivo en Resoluciones de 13 de enero de 2006, 13 de abril de 2009 y 4 de julio de 2014, la legislación hipotecaria, ya desde la Ley de 1861, ha establecido que tal entrega es necesaria para verificar la inscripción en favor del legatario; en este sentido, la Exposición de Motivos de la primera Ley Hipotecaria, al justificar la anotación preventiva a favor del legatario expresa: «Cuando la cosa legada es determinada o inmueble con arreglo a los principios del derecho, la propiedad pasa al legatario desde el momento en que expira el testador; el heredero es el que tiene que entregarla, pero sin que por ello pueda decirse que ni un solo momento ha estado la cosa en su dominio. Esto supuesto, mientras llega el caso de que la tradición se verifique, justo es, por lo menos, que tenga derecho el dueño a impedir que la cosa se enajene a un tercero que por tener inscrito su derecho y ser el adquirente de buena fe pueda después defenderse con éxito de la reivindicación». Y, aunque según la doctrina científica y la de esta Dirección General (cfr. Resoluciones de 28 de abril de 1876 y 18 de julio de 1900) tal entrega no es necesaria en el caso de que se trate de un prelegatario, ello no ocurre así más que cuando tal prelegatario es heredero único, pues, si existen otros herederos (cfr. Resolución de 25 de septiembre de 1987), no puede uno solo de ellos (sin constarle la renuncia de los demás) hacer entrega del legado.
5. El artículo 81 del Reglamento Hipotecario establece que «la inscripción a favor del legatario de inmuebles específicamente legados se practicará en virtud de (…) a) escritura de manifestación de legado otorgada por el propio legatario, siempre que no existan legitimarios y aquel se encuentre facultado expresamente por el testador para posesionarse de la cosa legada (…) c) Escritura de entrega otorgada por el legatario (…) y por el heredero o herederos». Ciertamente, en el supuesto de este expediente no está la legataria autorizada para tomar posesión por su propia autoridad de la cosa legada, por lo que no procede aplicar el primer apartado del artículo 81 del Reglamento Hipotecario.
6. Se justifica en la escritura de subsanación y alega el recurrente en su escrito que la legataria se hallaba en posesión de la cosa legada al tiempo de la apertura de la sucesión. Se alega también que los herederos nunca tuvieron la posesión civilísima de la finca. Pues bien, conforme el artículo 440 del Código Civil, la posesión de los bienes hereditarios se entiende transmitida al heredero sin interrupción y desde el mismo momento de la muerte del causante, lo que así ocurrió con los herederos de la primera causante. Por su parte, el artículo 445 del Código Civil admite la coposesión en el caso de indivisión, por lo que al realizarse la donación, el donante transmitió a la legataria su mitad en la propiedad y posesión de la vivienda, resultando coposeedora junto con los herederos de la causante hasta la pérdida en su caso por la prescripción. La manifestación del donante en la escritura de donación, acredita el contenido de lo que manifiesta en cuanto a efectos de la prescripción.