Source: http://casasenremates.com/ley-de-cobros-judicial-8624/
Timestamp: 2019-05-22 08:45:16
Document Index: 371319111

Matched Legal Cases: ['Artículo 110', 'ARTÍCULO 22', 'artículo 1068', 'artículo 1069', 'ARTÍCULO 24', 'ARTÍCULO 25', 'ARTÍCULO 28', 'ARTÍCULO 29', 'artículo 31', 'ARTÍCULO 30', 'ARTÍCULO 31', 'artículo 560', 'artículo 6']

Ley de Cobros Judicial 8624 – Casas en Remates judiciales
Todos los acreedores embargantes o con garantía real, deberán gestionar el pago de sus créditos, en el proceso en el cual se haya efectuado primero la publicación del edicto de remate del bien que les sirve de garantía. (Esto es, que todos los que tienen hipotecas vencidas sobre una sola propiedad e incluso si son embargantes y quieren cobrar deben de hacerlo en el proceso en el cual se haya efectuado primero la publicación del edicto de remates del bien que se servirá en garantía)
De plantearse una nueva ejecución sobre el mismo bien, el tribunal ordenará suspender el proceso nuevo, tan pronto llegue a su conocimiento la existencia de la ejecución anterior. (Esto es que sin un acreedor quiere hacer una ejecución distinta en otro juzgado e incluso en el mismo juzgado que la anterior esta será suspendida apenas este informado el juzgado que lleva el primer caso ya publicado del edicto)
Todos los acreedores apersonados, incluso los embargantes que hayan obtenido resolución al ordenar el remate, podrán impulsar el procedimiento. (Cualquiera de todos puede empezar el proceso, no hay prioridades) Se refiere por supuesto a todas las resoluciones firmes que les haya reconocido el crédito
21.2 Solicitud de remate; Con la primera solicitud de remate, el ejecutante deberá presentar la certificación del Registro respectivo, en la que consten los gravámenes, los embargos y las anotaciones que pesen sobre los bienes. (Artículo 110.- Del código notarial; Potestad certificadora: Los notarios podrán extender, bajo su responsabilidad, certificaciones relativas a inscripciones, expedientes, resoluciones o documentos existentes en registros y oficinas públicas, así como de libros, documentos o piezas privadas en poder de particulares) Esa documentación no se requerirá para posteriores solicitudes; no obstante, el ejecutado o cualquier interesado podrán demostrarle al tribunal cualquier modificación.
21.3 Base del remate (Nota: La base es la suma mínima por la que se puede iniciar ofreciendo en la subasta; de allí en adelante las ofertas de los postores pueden subir don que existe límites hacia arriba. Con el fin de disminuir retrasos procesales es importante que en la constitución de las hipotecas de establezca como base el saldo del capital adeudado más los intereses; lo anterior ya que si la hipoteca de fija una base mayor, cuando la deuda es menor se estaría iniciando la subasta ofreciendo más de lo que se le debe al acreedor; ello implica que entonces deberá depositar una diferencia que en muchas ocasiones llevará al acreedor a declinar de la oferta en su perjuicio)
La suma pactada por las partes servirá como base para el remate. (Las partes pueden establecer la base de mutuo acuerdo que estimen conveniente) En defecto de convenio, a elección del ejecutante, servirá de base el monto que se determine mediante avalúo pericial o el valor registrado, cuando los bienes tengan asignado un valor tributario o fiscal actualizado en los últimos dos años. (En vista de que la base es la suma mínima por la que se puede iniciar ofreciendo en la subasta siempre es recomendable que el deudor que constituye garantía para responder por su obligación mantenga actualizada la actualización del inmueble para en el caso de que el ejecutante solicite que se actualice como base el valor registrado, cuando los bienes tengan asignado un valor tributario o fiscal. De conformidad con la ley de impuestos 7509 eta valoración debe ser realizada ante la municipalidad competente) En los demás casos se procederá al avalúo, el cual será realizado por expertos de la lista oficial, salvo el caso de inopia absoluta o relativa.( Pobreza o indigencia falta de medios para vivir ) Si los bienes por subastar soportan gravámenes, la base siempre será la establecida para la garantía de grado preferente vencida. En las ejecuciones sobre bienes sujetos a concurso, la base siempre se establecerá mediante avalúo pericial.
Si la solicitud es procedente, el tribunal ordenará el remate e indicará el bien por rematar, las bases, la hora y la fecha. Previendo la posibilidad de una tercera subasta, en esa misma resolución se hará el señalamiento de la hora y la fecha para esta. (El juez debe de hacer los tres señalamientos en una misma resolución, los que se anunciarán en un solo edicto, no es necesario que para cada remate de exijan certificaciones registrales, entre un remate y otro deben de existir 10 días hábiles de intervalo)
Si de la documentación presentada se desprende la existencia de gravámenes o anotaciones, se notificará a los terceros adquirentes (anteriormente se le denominaba tercer poseedor) acreedores o anotantes anteriores al embargo o a la anotación de la demanda, cuando proceda, para que, en el plazo de ocho días, se apersonen a hacer valer sus derechos. Cuando alguna de esas personas no sea encontrada, podrá notificársele por medio de un edicto, el cual se publicará una vez en el Boletín Judicial o en un diario de circulación nacional.
El remate se anunciará por un edicto que se publicará dos veces, en días consecutivos, en La Gaceta; en este se expresará la base, la hora, el lugar y los días de las subastas, las cuales deberán efectuarse con un intervalo de diez días hábiles. ( En la resolución que ordena el remate y el edicto correspondiente, se indicará de una vez la fecha para cada remate. El edicto será uno solo y el intervalo se refiere a los días que deben a los días que debe existir entre cada remate. Esta regulación rige para todos los remates que se celebran en sedes jurisdiccionales, independientemente de la materia o proceso de que se trate) Si se trata de muebles, el edicto contendrá una descripción lacónica de su identificación, también se indicará la naturaleza, la clase y el estado; si son inmuebles, los datos de inscripción en el Registro Público de la Propiedad, el distrito, el cantón y la provincia donde están ubicados; así como la naturaleza, la medida, los linderos, los gravámenes y las anotaciones, y las construcciones o los cultivos que contengan si esto último consta en el expediente. Además, se consignarán los gravámenes que afecten el bien, cuando el adjudicatario deba soportarlos y, en caso de existir prejudicialidad acreditada debidamente en el expediente respecto del bien por rematar, el edicto deberá advertir la existencia del proceso penal, sin que la omisión implique nulidad del remate.
ARTÍCULO 22.- Suspensión del remate. (Se debe de tener en cuenta que la ley procura la verificación del remate, como parte de la celeridad y el impulso procesal de oficio que son características del proceso, de manera que no pueden las distintas articulaciones de las partes lograr su suspensión. Así entonces que el remate se suspenderá únicamente cuando haya acuerdo de los acreedores. O por depósito de suma suficiente que cubra el total de lo reclamado y las costas) El remate se suspenderá por solicitud del acreedor o de todos los acreedores ejecutantes apersonados. También se suspenderá, cuando cualquier interesado deposite, a la orden del tribunal, una suma que cubra la totalidad de los extremos reclamados, incluidas las costas. Cuando la suma depositada sea evidentemente insuficiente, no se suspenderá el remate. Si hay duda, se realizará sujeto a que, determinada la suma faltante, el interesado cubra la diferencia dentro del quinto día, en cuyo caso se dejará sin efecto.
El remate solo podrá verificarse cuando hayan transcurrido ocho días, contados desde el día siguiente de la primera publicación del edicto y la notificación a todos los interesados. Si antes de efectuarse el remate se presenta oposición, incidente o gestión para suspenderlo, la subasta se llevará a cabo y se advertirá a los interesados que el resultado de esta quedará sujeto a lo que se resuelva. El remate será presidido por un rematador o por el auxiliar judicial que se designe, ( El juez es el funcionario responsable de verificar todos los requisitos para ordenar el remate pero el acto material lo puede realizar un rematador con experiencia y debidamente capacitado por el poder judicial. Ello implica que no existe ningún obstáculo para que el órgano jurisdiccional celebre varios remates múltiples simultáneamente bajo la instrucción de un mismo juez) sin perjuicio de la intervención del juez. El día y la hora señalados, el pregonero anunciará el remate y leerá el edicto en voz alta; quien preside pondrá en conocimiento de los asistentes las posturas y las mejoras que se hagan, dará por terminado el acto cuando no haya quien mejore la última postura y adjudicará el bien al mejor postor. No se admitirán ofertas que no cubran la base.
El postor (El artículo 1068 del código civil establece quienes no pueden ser postores además de la parte demandada. Sin embargo se trata de una nulidad relativa según el artículo 1069 del mismo cuerpo legal) deberá depositar el cincuenta por ciento (50%) de la base, en efectivo, mediante entero bancario, a la orden del tribunal, o cheque certificado de un banco costarricense y señalar medio para atender notificaciones. Si en el acto del remate, el comprador no paga la totalidad de lo ofrecido, deberá depositar, dentro del tercer día, el precio total de su oferta; de no hacerlo, la subasta se declarará insubsistente.
El acreedor que tenga derecho preferente de pago, (Se trata del también denominado “acreedor superior vencido” es la persona que puso la base para el remate a quien se le paga de primero este postor, ya sea solo o en concurrencia de acreedores podrá participar sin deposito cuando su oferta no supero el capital más un cincuenta por ciento, pero si sube ese monto si deberá depositar el 50% o el 100% de la base según el número de remate que se trate en esa eventualidad deberá depositar la diferencia. Si no cumple con el depósito de la diferencia el remate de declarará insubsistente y de le condena con la misma suma que el depósito. Por esa razón es fundamental que el acreedor o su apoderado acudan al acto de remate estimaciones correctas sobre el cual es el monto que le es adeudado, cual es el valor real del bien y cuál es el monto máximo que ofrecerá en el subasta así como con las previsiones de respaldo económico para depositar la diferencia en el acto) no estará obligado a hacer un depósito para participar, siempre que la oferta sea en abono a su crédito, el que para este efecto se fija en el capital más el cincuenta por ciento (50%). Si ofrece una suma que supere su crédito, deberá depositar para participar. Si el monto ofrecido supera lo adeudado, una vez aprobada la liquidación final se le prevendrá depositar la diferencia dentro del tercer día. Si no lo hace, el remate se declarará insubsistente.
No pueden comprar directamente, ni por interpuesta persona:
Los empleados públicos, corredores, peritos, los tutores, curadores
y demás personas que administran bienes ajenos, las cosas en cuya
venta intervengan como tales empleados, corredores, etc.
Los abogados y procuradores, las que se rematen del ejecutado a
quien defendieren.
Los jueces ante quienes penda o deba pender el pleito, lo mismo
que los empleados del Juzgado y los abogados y procuradores que
intervengan en el litigio, los derechos o cosas corporales litigiosas
La prohibición de este artículo comprende no sólo a las personas
dichas, sino también a sus consortes, ascendientes, descendientes y
hermanos consanguíneos y afines.
ARTÍCULO 24.- Presentación de los bienes y celebración del remate en el lugar donde estos se encuentren. Para efectos de remate, el tribunal podrá ordenar a quien tenga los bienes en su poder, la presentación de estos, a fin de inspeccionarlos o para que los postores los tengan a la vista. Si por su naturaleza no pueden ser trasladados, la inspección podrá disponerse en el lugar donde se hallen, y cuando se considere pertinente, a solicitud del acreedor, el remate se verificará, en el lugar en que estos se encuentren. Cuando haya ocultación de los bienes o negativa para ponerlos a disposición del tribunal, cuando este lo ordene, se pondrá en conocimiento de la autoridad penal competente.
ARTÍCULO 25.- Remate fracasado. (Hay remates fracasados cuando no llegan postores por lo que en procura de motivar la participación en la venta judicial del bien se opta por disminuir la base para los nuevos señalamientos, aunque no lleguen postores, todos los actos propios del remates se realizarán, dejando constancia en el acta respectiva)
Si en el primer remate no hay postor, se darán diez días hábiles (Los días cuentan a partir del día siguiente hábil del remate anterior) para realizar el segundo remate; la base se rebajará en un veinticinco por ciento (25%) de la original. Si para el segundo remate no existen oferentes, se celebrará un tercer remate dentro de diez días hábiles. El tercer remate se iniciará con un veinticinco por ciento (25%) de la base original y en esta el postor deberá depositar la totalidad de la oferta. (El tercer remate el bien se le adjudica a la persona que haga la oferta mayor si que se requiera alcanzar en la oferta porcentaje alguno de la base primitiva) Si para el tercer remate no hay postores, los bienes se tendrán por adjudicados al ejecutante, por el veinticinco por ciento (25%) de la base original. (Se trata una especie de adjudicación legal automática del bien al acreedor, ya que no es posible adjudicarlo por un monto menor al que establece la ley)
Si el mejor oferente no consigna el precio dentro del plazo señalado, el remate se tendrá por insubsistente. El treinta por ciento (30%) del depósito se entregará a los ejecutantes como indemnización fija de daños y perjuicios, y el resto en abono al crédito del acreedor ejecutante de grado preferente. Cuando haya varios acreedores ejecutantes de crédito vencido, el monto correspondiente a daños y perjuicios se girará a todos por partes iguales. Declarada la insubsistencia de la subasta, se ordenará celebrarla nuevamente y el depósito para participar será la totalidad de la base. (La redacción de este artículo pretende desincentivar la mala práctica de quienes llegaban a ofrecer con el único fin de retrasar el proceso al sabiendas de que no depositarán el saldo. Para tal efecto se incorpora una indemnización fija mayor en beneficio del acreedor a cargo de quien no deposite el resto; además, en el primer remate se debe depositar el 50% de la base para poder participar y en la segunda la totalidad de lavase, con la cual la dilación en el procedimiento sería única en señalamiento adicional)
Celebrado el remate y habiéndose cumplido todos los requerimientos legales, el tribunal lo aprobará. En la resolución que lo apruebe, se ordenará cancelar las inscripciones o anotaciones relativas al crédito de grado superior vencido que se ejecuta y las inferiores de este, así como las que consten en la certificación base de la subasta y las que se hayan anotado después. Asimismo, el tribunal autorizará la protocolización pertinente y ordenará la entrega del bien. (Cuando de traten de bienes que no se encuentren en poder del órgano jurisdiccional la entrega del bien de hará por medio de las autoridades administrativas, como la policía de tránsito o el ministerio de seguridad pública)
ARTÍCULO 28.- Liquidación del producto del remate. (Cuando se realiza la liquidación del remate a la parte actora no se le pudo pagar la totalidad de lo que se le adeuda con el producto de la venta judicial, el juez dictará una resolución en la que establecerá el saldo al descubierto y permitirá el embargo de otros bienes del demandado)
a) Costas. (Para efectos de la presentación de la liquidación de costas es importante considerar lo que establece el Código Procesal Civil sobre gastos cobrables: Articulo 227 Gastos Cobrables, Articulo 228 Honorarios del ejecutor. Articulo 229 Notificaciones. Articulo 230 testigos de asistencia. 231 Testigo declarante. Articulo 232 Tarifa de Honorarios y gastos)
ARTÍCULO 29.- Impugnación del remate El remate y la actividad procesal defectuosa que se haya producido antes o durante la celebración, solo serán impugnables mediante los recursos que quepan contra la resolución que lo aprueba. (No existe en este proceso el incidente de nulidad de remate ante de su aprobación, por lo que toda articulación en eses sentido debe rechazarse de plano por inexistente. La parte que se encuentre inconforme con el señalamiento para remate o algún vicio en el trámite para su celebración pueda recurrir la resolución que lo ordena o la que lo aprueba, de conformidad con los incisos d) y e) del artículo 31. En el recurso de revocatoria y/o apelación contra la resolución, que aprueba el remate se deben incluir todos los alegatos que se consideren pertinentes sobre eventuales vicos existentes en la celebración del remate. Con la salvedad de las causales que se indican el párrafo siguiente, se elimina la patología procesal de los incidentes de nulidad. Esto es que ya no se puede impugnar por la vía incidental y de previo a su celebración el remate o el acta de remate entre otros) La nulidad podrá alegarse con posterioridad a la resolución que lo aprueba, por la vía incidental, (Con el fin de evitar el abuso procesal por medio de los incidentes, resulta necesario recordar lo que establece el código procesal civil el tema “Articulo 485.-Caducudad. Articulo 486.-Simultaniedad. ) Únicamente cuando se sustente en una de las causales por las cuales es admisible la revisión. Dicho incidente será inadmisible, si se plantea después de tres meses posteriores al conocimiento de la causal, del momento en que el perjudicado debió conocerla o pudo hacerla valer.
ARTÍCULO 30.- Puesta en posesión; Aprobado el remate por resolución firme, sin más trámite, al adjudicatario se le pondrá en posesión del bien por medio de la autoridad administrativa, con aplicación de lo dispuesto en materia de ejecución de sentencia. A solicitud del interesado, de ser necesario, la puesta en posesión se hará directamente por el tribunal o, en su caso, mediante comisión a otra autoridad judicial. De promoverse algún incidente para impedir esa actuación, se rechazará de plano, cuando sea evidente su improcedencia, sin recurso alguno. (La orden de puesta en posesión no tiene recurso alguno por ser un simple acto consecuencia de la resolución que aprueba el remate)
ARTÍCULO 31.- Recurso de apelación; Sin perjuicio de lo dispuesto en otras disposiciones, (Se refiere a otras disposiciones que pueden encontrase en normas especiales de la misma ley e cobros judiciales. También consultarse el artículo 560 del código Procesal Civil como norma general. Sobre la competencia para reconocer el recurso véase los comentarios al artículo 6) únicamente tendrán recurso de apelación, dentro del tercer día, las resoluciones que: