Source: https://www.domingomonforte.com/tercer-taller-de-habilidades-juridicas-el-pacto-sucesorio/
Timestamp: 2019-03-24 19:45:21
Document Index: 162475264

Matched Legal Cases: ['artículo 658', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 816', 'artículo 827', 'artículo 1']

Tercer taller de habilidades jurídicas: el pacto sucesorio.
Publicado en Law & Trends el 25 de octubre de 2018.
En torno a un caso práctico ficticio elaborado por el Director del despacho, José Domingo Monforte, los participantes letrados en prácticas –David Tomás, Natalia Iglesias y Carlos Peñalosa- formularon distintas propuestas de resolución y compartieron este espacio de debate con los letrados del área de Derecho Mercantil y Societario.
Sin embargo, el pacto sucesorio, por regla general, no está permitido en el derecho civil común. De una parte, el artículo 658 del Código Civil contempla como única forma de suceder la sucesión testada, y a falta de ella, la intestada. De esta manera, el legislador español ha dispuesto expresamente que únicamente podrá realizarse la sucesión voluntaria prevista en el texto legal a través del correspondiente testamento. Así pues, el artículo 1.271 del Código Civil dispone que sobre la herencia futura no se podrá celebrar otros contratos que aquéllos cuyo objeto sea practicar entre vivos la división de un caudal y otras disposiciones particionales, conforme a lo dispuesto en el artículo 1.056 CC. Es por ello que, tanto de la jurisprudencia como de la doctrina científica, se ha derivado una prohibición general del contrato sucesorio. De tal forma que, a modo de ejemplo, el artículo 816 del ya mencionado texto legal establece que “toda renuncia o transacción sobre la legítima futura entre el que la debe y sus herederos forzosos es nula, y éstos podrán reclamarla cuando muera aquél; pero deberán traer a colación lo que hubiesen recibido por la renuncia o transacción”. Ello no obstante, el Código Civil permite algunos pactos sucesorios que, a saber son:
La promesa de mejorar y la de no mejorar hecha en escritura pública (art. 826 del Código Civil)
Los supuestos de mejora irrevocable, por capitulaciones matrimoniales o por contrato oneroso celebrado con tercero (art. 827 del Código Civil)
La donación antes del matrimonio en capitulaciones de bienes futuros, sólo para el caso de muerte, y en la medida marcada por las disposiciones referentes a la sucesión testada (art. 1.341 del Código Civil).
A partir de aquí, plantean los participantes en el taller si en el presente supuesto estamos ante una de las excepciones anteriores, concluyendo en la línea que se indica a continuación.
En relación con la mejora irrevocable prevista en el artículo 827 del Código Civil, ésta podría ser aplicable en el caso de D. Juan si éste tuviera hijos o descendientes porque el tercio de la mejora sólo corresponde a los mismos. De esta manera, según el art. 823 CC, el testador podría mejorar a cualquiera que sea descendiente en línea recta, aún no siendo legitimario. A tal efecto, los sobrinos no pueden ser mejorados y, por tanto, no es aplicable el régimen jurídico de la mejora.
Como se desprende, D. Juan ha de ostentar la titularidad de las participaciones porque de lo contrario no podría disponer de las mismas, de tal forma que, si el paquete de participaciones sociales fueran de naturaleza ganancial y D. Juan adjudicara aquellas en uso de la facultad que le confiere el artículo 1.056 CC, dicha adjudicación sería válida si, una vez liquidada la sociedad de gananciales, la explotación de las acciones o participaciones sociales se atribuyeran a su haber. No obstante lo anterior, se debe puntualizar que sobre las participaciones sociales, D. Juan, ostenta los derechos políticos inherentes a las mismas, por tal motivo, para hacer uso de la facultad conferida en el art. 1.056 CC se exigirá bien la liquidación de la sociedad de gananciales cuando las participaciones sociales tuvieran tal naturaleza, o al menos, la conformidad del otro cónyuge.
En consecuencia, concluyen los participantes que la posibilidad de realizar una partición inter vivos sobre el testamento preestablecido, no ofrece total seguridad por cuanto no se trata de un contrato y en consecuencia, la partición puede revocarse unilateralmente. En este sentido, señala la SAP Ciudad Real 9 noviembre 2007 que “el art. 1056 del Código Civil, que es el que se invoca, efectivamente permite que el testador realice la partición de sus bienes tanto a través de actos de última voluntad como entre vivos. Tal partición, sin embargo, no es un contrato entre el testador y los herederos, de tal forma que todos quedan obligados por el mismo, ya que el testador siempre puede revocarla, sino un acto del testador que encuentra su fundamento en la existencia de un testamento normalmente anterior o simultaneo, aunque también en ciertos casos se ha admitido el testamento posterior, y que viene en cierta medida a complementarlo en tanto que manifiesta la voluntad del testador sobre la forma de distribución de sus bienes.
14 noviembre, 2018 Empresa, herencia, testamento Blog, Familia y sucesiones, Publicaciones jurídicas