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SOBRE LA SENTENCIA DEL TJUE RELATIVA A INDEMNIZACIONES FIJOS VS TEMPORALES: ¿QUÉ ENTENDEMOS AHORA POR CAUSAS OBJETIVAS? | Foro Laboral
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SOBRE LA SENTENCIA DEL TJUE RELATIVA A INDEMNIZACIONES FIJOS VS TEMPORALES: ¿QUÉ ENTENDEMOS AHORA POR CAUSAS OBJETIVAS?
Publicado el 24 septiembre, 2016 por Eva Martínez Amenedo
Hands Passing Baton at Sporting Event. Imagen por cortesía de Tableatny.
Tras la marea de titulares y el aluvión de notas técnicas y comentarios de urgencia que he recibido estos últimos días respecto a la STJUE por la que, según algunos medios, «se abre la puerta al contrato único», y según otros «se unifican las indemnizaciones de trabajadores fijos y temporales», he querido leer con detenimiento la sentencia y extractar en este post mis conclusiones sobre su contenido.
No es mi intención, hacer un análisis técnico-jurídico sobre esta sentencia. El objetivo de este post es mucho menos ambicioso, simplemente trataré de exponer de manera llana algunas reflexiones propias y compartir cuáles son los puntos que, a mi entender al menos, no quedan claros en la sentencia, una sentencia que yo calificaría como tremendamente ambigua, y cuya ambigüedad contrasta con la contundente claridad de los titulares que ha generado.
Siempre que leo sentencias del TJUE tengo la misma impresión, nunca termino de reconocer al cien por cien nuestro marco normativo en la descripción recogida en el exponendo previo. Es como si en los antecedentes quedasen aspectos relevantes sin recoger, elementos que a la hora de emitir el fallo se escapan y no son tenidos en cuenta.
En lo que respecta a esta sentencia concreta, la sensación general que me queda tras su lectura podría resumirse en la siguiente frase:
Según se formula la pregunta…
así será la respuesta.
Con esto quiero decir que en mi modestísima opinión, la ambigüedad de esta sentencia no radica solo en el fallo, sino en la manera en la que una de las cuestiones prejudiciales elevadas se formula. Las cuestiones prejudiciales planteadas son tres pero voy solamente a comentar la segunda de ellas.
En esta sentencia, como ya casi todos a estas alturas conocemos, el supuesto de hecho se refiere a una trabajadora con un contrato de interinidad que finaliza al producirse la reincorporación al trabajo del trabajador al que la interina venía sustituyendo.
Es decir, que hablamos de un contrato de naturaleza temporal, con la correspondiente nota de causalidad, y con una previsión de terminación que, aunque se desconoce la fecha exacta en la que se producirá, está perfectamente definida y acotada por el objeto del contrato.
No en vano, el contrato de interinidad, recordamos que se celebra para sustituir a trabajadores con derecho a reserva del puesto de trabajo, y que en consonancia con esta exigencia es indispensable especificar en el contrato el nombre del sustituido y la causa de sustitución.
Partiendo de esta premisa, el TSJ de Madrid, plantea la segunda cuestión prejudicial de esta manera, y cito textualmente:
¿Los trabajadores con un contrato de trabajo o una relación laboral concertados directamente entre un empresario y un trabajador, en los que el final del contrato de trabajo o de la relación laboral viene determinado por condiciones objetivas tales como una fecha concreta, la realización de una obra o servicio determinado o la producción de un hecho o acontecimiento determinado, han de percibir a la finalización del contrato la misma indemnización que correspondería a un trabajador con contrato de duración indefinida comparable cuando el contrato de éste se extingue por causas objetivas?
Esta referencia a «condiciones objetivas» que la cuestión prejudicial contiene, está extractada en su literalidad de las definiciones contenidas en el Acuerdo Marco sobre el trabajo de duración determinada, celebrado el 18 de marzo de 1999. En concreto, el término se extracta del punto donde dicho Acuerdo define al trabajador con contrato de duración determinada como el que tiene un contrato de trabajo o una relación laboral concertada directamente en la que el final del contrato o de la relación laboral viene determinada por condiciones objetivas, tales como una fecha concreta, la realización de una obra o servicio determinado o la producción de un hecho o acontecimiento determinado.
En mi opinión, la pregunta trasladada por el TSJ de Madrid, no está formulada de una manera muy afortunada, ya que parte de una, a mi criterio, errónea asimilación/identidad entre el concepto de «condición objetiva» que el Acuerdo Marco recoge, y el concepto de «causas objetivas» que el Estatuto de los Trabajadores enuncia en su artículo 49.1.l) y desarrolla en el artículo 52 como desencadenante de la extinción de la relación laboral.
Curiosamente, esa identidad o equiparación entre ambos conceptos no es el objeto de la pregunta, se da por hecho la misma, y se pone el foco directamente en la cuantificación de la indemnización a abonar en ambas situaciones. A partir de este punto, creo que la cuestión ya queda sesgada, y se entra en una espiral de interpretaciones que son, cuanto menos, bastante discutibles.
Así, las causas objetivas contenidas en el artículo 52, ya sean económicas, técnicas, organizativas, de producción, ineptitud sobrevenida, falta de adaptación a las modificaciones técnicas, o absentismos intermitentes aunque, con matices, queden fuera del ámbito de actitud y voluntad del trabajador, y de ahí su calificación como objetivas, creo que todos estaremos de acuerdo en que nada tienen que ver con circunstancias tales como: alcanzar la fecha de término prefijada, concluir la obra objeto del contrato o el acaecimiento de un hecho determinado, tal y como puede ser en nuestro supuesto la reincorporación del trabajador sustituido.
Si atendemos al contenido de los artículos 49 y 52 del TRET, a mi entender, la extinción del contrato de interinidad motivada por la reincorporación al trabajo del trabajador sustituido entronca plenamente en las causas de extinción de la relación laboral contenidas en el artículo 49.1 c).
¿O no es cierto que la palabra sustitución, implícita en el objeto del contrato de interinidad , conlleva una determinación de causa extintiva en sí misma?, ¿no puede entenderse por tanto esa reincorporación del trabajador sustituido como una causa extintiva válidamente consignada en el contrato de trabajo?. Resulta por otra parte igualmente evidente que el contrato de interinidad, cuya naturaleza temporal tampoco se discute, a la reincorporación del trabajador sustituido concluye por expiración del tiempo convenido, con independencia de que concurra la lógica imposibilidad material de conocer y reflejar la fecha exacta de vencimiento en el contrato.
De ahí que, desde mi punto de vista, ante la llegada a término de un contrato por interinidad no nos encontremos ante una necesidad de indemnizar, entendida como una obligación de paliar el daño que puede producir una circunstancia sobrevenida e imprevista, como si ocurre por contrario y en términos generales ante la concurrencia de las causas objetivas del artículo 52.
Y esta es para mi la cuestión fundamental, y es un aspecto que en ningún punto de la sentencia se refleja. La diferencia de trato a efectos indemnizatorios, al menos entre interinidades y relaciones laborales indefinidas, no se origina por la naturaleza temporal de la relación, sino por la concurrencia de causas diferentes en una y otra situación, en el caso del artículo 52 sobrevenidas, y en el del artículo 49.1. c) previsibles y ciertas, ya que la relación laboral del interino finaliza cuando el interinado se reincorpore, y así quedó pactado y reflejado en el contrato «ab origine».
Abundando sobre lo indicado, y como elemento a favor de la defensa de ausencia de discriminación en el caso enjuiciado, procede puntualizar que en nuestro ordenamiento jurídico nada impide la extinción indemnizada por causas objetivas de un contrato temporal, con la consecuencia del abono de 20 días de indemnización por año trabajado, siempre y cuando, eso si, concurran las «causas objetivas» expresadas en el artículo 52 del TRET, y no las «condiciones objetivas», en clave de nomenclatura Acuerdo Marco, consistentes en expiración del plazo convenido y encuadradas en el artículo 49.1.c) del TRET.
Sin embargo, el TJUE, probablemente digirido por la manera en la que la pregunta se ha formulado, parece haber aplicado esta identidad conceptual entre «condición objetiva» (artículo 49.1. c) y «causa extintiva objetiva» (artículo 52), quedando así de manifiesto cuando el fallo ratifica la existencia de desigualdades entre la ausencia de indemnización para el contrato de interinidad y contrapone a este hecho el derecho a la indemnización de 20 días por año trabajado con el máximo de 12 mensualidades que, por una causa objetiva «supuestamente» homogénea, le corresponde percibir al trabajador con contrato indefinido.
Resulta por tanto sorprendente que el TJUE llegue a la conclusión de que existe discriminación en el supuesto trasladado, pese a la falta de identidad de las causas, sobre todo si tenemos en cuenta que el principio de no discriminación requiere que no se traten de manera diferente situaciones comparables y que no se traten de manera idéntica situaciones diferentes, a no ser que dicho trato esté objetivamente justificado.
Por otra parte, no termino de comprender si el esta decisión irradia un efecto colateral sobre el resto de contrataciones temporales con indemnización a término prevista por importe equivalente a 12 días por año de servicio, como las de obra o servicio determinado, o las motivadas por circunstancias de la producción, proyectando a futuro la consecuencia de elevar dicho importe indemnizatorio a 20 días por año de servicio.
¿Significa esto que a partir de ahora la indemnización prevista en el artículo 49.1.c) del TRET se hace extensiva al contrato de interinidad y se eleva automáticamente a 20 días por año con el máximo de 12 mensualidades?, ¿o la consecuencia de este fallo pasa únicamente por incorporar el contrato de interinidad a los supuestos de contratación amparados por la indemnización a término de 12 días por año?
Finalmente, reseñar que en base al formulado principio de no discriminación, a mi al menos no me deja de sorprender, y de resultar incongruente, que se puedan entender amparadas bajo dicho principio las modalidades de contratación formativa, que tampoco generan derecho a indemnización alguna a su llegada a término, justificándose este trato diferenciado por el hecho de que el Acuerdo Marco las excepcione previendo que las legislaciones locales así puedan regularlo, circunstancia que en el caso de España precisamente ocurre.
Sobre este aspecto precisamente versa la tercera cuestión planteada, y sobre este tema, yo al menos, si encuentro evidente, aunque también amparada por el vehículo legal correspondiente, la diferencia de trato entre situaciones homogéneas, por existir contrataciones temporales con una indemnización pactada a término de 12 días por año trabajado y otras expresamente excluidas de este beneficio.
Mi conclusión personal tras todo esto es que hubiera sido probablemente más coherente y recomendable que el TSJ de Madrid hubiese enfocado su pregunta, sin partir de una asimilación conceptual entre condición y causa objetiva, y centrando la cuestión en la necesidad o no de hacer extensiva la aplicación de la indemnización de 12 días por año prevista en el artículo 49.1.c del TRET al contrato por interinidad, evitándonos de este modo ríos de tinta, nuevos focos de inseguridad jurídica y no pocos quebraderos de cabeza.
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2 respuestas a SOBRE LA SENTENCIA DEL TJUE RELATIVA A INDEMNIZACIONES FIJOS VS TEMPORALES: ¿QUÉ ENTENDEMOS AHORA POR CAUSAS OBJETIVAS?
25 septiembre, 2016 en 11:50 am
Muy interesante la reflexión y la conclusión final. Veremos que nos depara en nuestro trabajo esta sentencia. Yo reflexionando sobre ella también veo que de cara a un cambio legislativo supongo que quien llegue al gobierno deberá llevarlo a negociación colectiva. ¿Que ocurriría entonces si nos avocamos a futuro a una nueva recesión que anuncian los gurús económicos? ¿Podría influir en contratación un aumento del coste indemnizatorio de los contratos?. Veremos como esto se resuelve. Bien es cierto que este constante cambio es una de las partes interesante del trabajo en el área sociolaboral.
25 septiembre, 2016 en 9:08 pm
Gracias Jesús Mari. Se avecina como mínimo niebla, el fallo como has podido comprobar no lo veo ni medio claro, y lo que me preocupa es la expectativa que se genera a la gente con los titulares de prensa, que en mi opinión extralimitan el ámbito de la sentencia y hacen lecturas extensivas que no se ajustan a la realidad.Luego nos toca a los demás manejarnos en el día a día con esas expectativas que los trabajadores traen interiorizadas.
Vamos a ver cómo evoluciona este tema. Un abrazo y gracias por valorar y comentar.