Source: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=uriserv:OJ.CE.2013.353.01.0077.01.SPA&toc=OJ:C:2013:353E:TOC
Timestamp: 2019-05-25 00:12:10
Document Index: 130695038

Matched Legal Cases: ['artículo 36', 'artículo 119', 'artículo 290', 'artículo 21', 'artículo 290', 'artículo 42', 'artículo 45', 'artículo 194']

EUR-Lex - 52012IP0334 - EN - EUR-Lex
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Document 52012IP0334
Informe anual del Consejo al Parlamento Europeo sobre la Política Exterior y de Seguridad Común Resolución del Parlamento Europeo, de 12 de septiembre de 2012 , sobre el Informe anual del Consejo al Parlamento Europeo sobre la política exterior y de seguridad común (12562/2011 – 2012/2050(INI))
Annual report from the Council to the European Parliament on the Common Foreign and Security Policy European Parliament resolution of 12 September 2012 on the Annual Report from the Council to the European Parliament on the Common Foreign and Security Policy (12562/2011 - 2012/2050(INI))
OJ C 353E , 3.12.2013, p. 77–98 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)
CE 353/77
Informe anual del Consejo al Parlamento Europeo sobre la Política Exterior y de Seguridad Común
Resolución del Parlamento Europeo, de 12 de septiembre de 2012, sobre el Informe anual del Consejo al Parlamento Europeo sobre la política exterior y de seguridad común (12562/2011 – 2012/2050(INI))
2013/C 353 E/11
Visto el Informe anual del Consejo al Parlamento Europeo sobre la política exterior y de seguridad común (12562/2011),
Visto el artículo 36 del Tratado de la Unión Europea,
Vista la parte II, sección G, apartado 43, del Acuerdo Interinstitucional entre el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión sobre disciplina presupuestaria y buena gestión financiera, de 17 de mayo de 2006 (1),
Visto el Acuerdo Interinstitucional antes mencionado, de 17 de mayo de 2006, entre el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión sobre disciplina presupuestaria y buena gestión financiera,
Vistas sus Resoluciones relativas a los informes anuales 2009 y 2008 sobre la PESC, de 11 de mayo de 2011 (2) y de 10 de marzo de 2010 (3), respectivamente,
Vista su Resolución, de 8 de julio de 2010 (4) sobre el Servicio Europeo de Acción Exterior,
Vista la Declaración de la Vicepresidenta de la Comisión /Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (VP/AR) sobre responsabilidad política (5),
Vista la Declaración de la Alta Representante ante el pleno del Parlamento Europeo del 8 de julio de 2010 sobre la organización básica de la administración central del SEAE (6),
Vista su Resolución, de 18 de abril de 2012, sobre el Informe anual relativo a los derechos humanos en el mundo y la política de la UE en este ámbito, incluidas las implicaciones para la política estratégica de la UE en materia de derechos humanos (7),
Vista la Comunicación conjunta de la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y la Comisión al Consejo Europeo, al Parlamento Europeo y al Consejo, de 12 de diciembre de 2011, titulada «Derechos humanos y democracia en el centro de la acción exterior de la UE - Hacia un enfoque más eficaz» (COM(2011)0886),
Vistas las Resoluciones 1325 (2000) y 1820 (2008) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la mujer y la paz y la seguridad, la Resolución 1888 (2009) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la violencia sexual contra las mujeres y los niños en situaciones de conflicto armado, la Resolución 1889(2009) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, destinada a reforzar la aplicación y supervisión de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y la Resolución 1960 (2010) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por la que se creó un mecanismo para la recopilación de datos sobre la violencia sexual en los conflictos armados y la elaboración de una lista sobre sus autores,
Visto el artículo 119, apartado 1, de su Reglamento,
Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Exteriores y la opinión de la Comisión de Presupuestos (A7-0252/2012),
Considerando que la Unión Europea debe seguir desarrollando sus objetivos de política exterior y promover sus valores e intereses en todo el mundo con el objetivo de contribuir a la paz, la seguridad humana, la solidaridad, la prevención de conflictos, el Estado de Derecho y la promoción de la democracia, la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales, la igualdad de género, el respeto del Derecho internacional, el apoyo a las instituciones internacionales, el multilateralismo efectivo y el respeto mutuo entre las naciones, el desarrollo sostenible, la gobernanza transparente y responsable, el comercio libre y justo y la erradicación de la pobreza;
Considerando que para alcanzar estos objetivos, la UE debe ser capaz de crear sinergias y desarrollar asociaciones estratégicas con aquellos países que comparten los mismos valores y están dispuestos a adoptar políticas comunes y participar en acciones acordadas mutuamente;
Considerando que la aplicación del Tratado de Lisboa aporta una nueva dimensión a la acción exterior europea y contribuirá a aumentar la coherencia, y la eficacia de la política exterior de la UE y, más en general, de las acciones exteriores; considerando que es necesario aprender de los fracasos pasados de la Unión Europea y de sus Estados miembros a la hora de reformar su acción exterior consagrando al mismo tiempo los derechos humanos y la democracia en el núcleo de sus políticas y promoviendo la transición en países con regímenes autoritarios, en particular cuando la preocupación por la estabilidad y la seguridad ha puesto en entredicho una política basada en principios para promover la democracia y los derechos humanos;
Considerando que el Tratado de Lisboa está dando lugar a un nuevo impulso en la política exterior de la UE, en particular al brindar instrumentos institucionales y operativos que permitirían que la Unión asuma una función compatible con su considerable peso económico y sus ambiciones, y se organice con el fin de ser un actor mundial efectivo, capaz de compartir la responsabilidad de la seguridad mundial y de ejercer el liderazgo para definir respuestas comunes a desafíos comunes;
Considerando que la crisis de deuda soberana y financiera actual está afectando profundamente a la credibilidad de la Unión Europea en la escena internacional y socavando la eficacia y la sostenibilidad a largo plazo de la política exterior y de seguridad común (PESC);
Considerando que este nuevo impulso de la acción exterior europea también obliga a la UE a actuar más estratégicamente con el fin de hacer valer su influencia en el plano internacional; considerando que la capacidad de influencia de la UE en el orden internacional no depende solamente de la coherencia entre sus políticas, actores e instituciones, sino también de la existencia de un concepto estratégico real de política exterior de la UE, que debe unir y coordinar a todos los Estados miembros tras el mismo conjunto de prioridades y metas, de modo que hablen firmemente con una sola voz y muestren solidaridad en la escena internacional; considerando que la política exterior de la UE debe contar con los medios e instrumentos necesarios para que la UE pueda actuar de forma eficaz y coherente en la escena mundial;
Considerando que el control de la política exterior de la UE, ejercido por el Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales a sus respectivos niveles, es fundamental si se pretende que los ciudadanos comprendan y apoyen la acción exterior europea; considerando que el control parlamentario aumenta la legitimidad de esta acción;
EVALUACIÓN DEL INFORME ANUAL DEL CONSEJO SOBRE LA PESC DE 2010
Acoge con satisfacción las medidas adoptadas por el Consejo con el apoyo de la Vicepresidenta de la Comisión Europea/Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (VP/AR), que se recogen en el Informe anual de 2010, para plasmar la política exterior de la UE en un documento político estratégico orientado al futuro;
Considera, no obstante, que el Informe anual del Consejo no está a la altura de las ambiciones del Tratado de Lisboa en aspectos importantes, entre ellos: no establece prioridades o directrices estratégicas claras a medio y largo plazo para el SEAE, no clarifica los mecanismos políticos para garantizar la coherencia y homogeneidad entre los diferentes componentes de la política exterior, incluidos aquellos que son de la competencia de la Comisión, no aborda las preguntas importantes sobre el papel del SEAE y las Delegaciones para lograr que los recursos (en materia de personal, financieros y diplomáticos) de la Unión se adapten a sus prioridades en materia de asuntos exteriores y evita un debate, cuya celebración está implícita en las nuevas estrategias para el Cuerno de África y el Sahel, acerca de cómo integrar las misiones y operaciones ad hoc de la Política Común de Seguridad y Defensa (su justificación y situación final) en el marco político y estratégico de las prioridades de la política exterior para un país o región;
Recuerda la prerrogativa que le reconoce el Tratado de ser consultado en los ámbitos de la PESC y la PESD, de que sus opiniones se tengan debidamente en cuenta y de hacer recomendaciones; reconoce a este respecto la disposición de la VP/AR a comparecer ante el Parlamento; considera, no obstante, que con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa se podría mejorar la información a la comisión competente sobre el resultado de los Consejos de Asuntos Exteriores, así como la consulta al Parlamento a fin de garantizar que sus opiniones se tengan debidamente en cuenta antes de la adopción de los mandatos y las estrategias en el ámbito de la PESC; queda a la espera de la revisión de los instrumentos de asistencia exterior y de un resultado que reconozca el derecho del Parlamento a intervenir en los documentos estratégicos y los planes de acción plurianuales, como se contempla en el artículo 290 del TFUE; pide, asimismo, que se mejore la información facilitada en todas las fases del procedimiento para las decisiones del Consejo PESC sobre acuerdos con terceros países, especialmente antes de decidir dar mandato a la Comisión o a la VP/AR para que negocie y firme acuerdos en nombre de la Unión y cuando se trate de marcos para la participación de estos países en la operaciones de gestión de crisis de la UE;
Pide al Consejo que, al elaborar los futuros Informes anuales sobre la PESC, se ponga en contacto lo antes posible con la Comisión de Asuntos Exteriores con el fin de abordar el marco político para el año siguiente y los objetivos estratégicos a largo plazo y establecer una referencia para brindar a los ciudadanos europeos una declaración clara sobre la evolución, prioridades y avances de la política exterior de la Unión Europea;
UN NUEVO ENFOQUE INTEGRAL PARA LA POLÍTICA EXTERIOR DE LA UE
Señala que en la segunda década del siglo XXI, los ciudadanos europeos y de otras partes del mundo son cada vez más conscientes de que, para hacer frente a las amenazas y retos a nivel mundial, solo resultan adecuados los enfoques amplios que incorporan medios diplomáticos, económicos y, en último recurso y de total conformidad con lo dispuesto en la Carta de las Naciones Unidas, militares;
Considera que con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, la UE cuenta con todos lo medios necesarios para adoptar un enfoque integral como éste, mediante el cual los recursos diplomáticos y financieros de la UE se utilizan para respaldar directrices políticas estratégicas comunes a fin de tener la mayor fuerza posible para promover la seguridad y la prosperidad económica de los ciudadanos europeos y sus vecinos, así como los derechos fundamentales; pide, además, que se siga desarrollando un mecanismo adecuado en el SEAE con la participación de los servicios competentes de la Comisión, en el que se integren conocimientos geográficos y temáticos, y se impulse un enfoque integral para la planificación, formulación y aplicación de políticas;
Subraya que una idea integral de la PESC abarca todos los ámbitos de la política exterior, incluida la elaboración progresiva de un marco para la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) que pueda llevar a una defensa común, y que haga hincapié en el mantenimiento de la coherencia y respete al mismo tiempo la especificidad de cada componente de la acción exterior; reitera que dicho enfoque para desarrollar la política exterior de la UE debe basarse en los principios y objetivos consagrados en el artículo 21 del Tratado de la Unión Europea, lo que significa que la acción exterior de la UE debe estar inspirada en la promoción y protección de los valores de la UE, como el respeto de los derechos humanos, la libertad, la democracia y el Estado de Derecho; subraya, al mismo tiempo, la importancia de una coordinación más estrecha entre las dimensiones internas y externas de las políticas de seguridad de la UE, que deben reflejarse también en la acción exterior de la Unión;
Observa que 2013 marcará el transcurso de una década desde la adopción de la Estrategia Europea de Seguridad y, por consiguiente, destaca la necesidad de actualizar y consolidar este documento marco de conformidad con el actual entorno internacional;
LA ARQUITECTURA DE LA POLÍTICA EXTERIOR
Subraya el papel de liderazgo político que se espera de la VP/AR para garantizar la unidad, coordinación, coherencia y eficacia de la acción de la Unión; pide a la VP/AR que utilice plena y oportunamente sus competencias para poner en marcha, llevar a cabo y garantizar el cumplimiento de la PESC con la plena participación de los órganos competentes del Parlamento; acoge con beneplácito el importante papel de liderazgo que ha desempeñado la VP/AR en condiciones difíciles, en nombre de la comunidad internacional, en las negociaciones con Irán; tiene en cuenta la importante relación histórica entre Europa e Irán pide liderazgo para mejorar el papel de la Unión en los países vecinos de Europa, a raíz de los acontecimientos de la Primavera Árabe, particularmente los procesos de transición democrática en los países del sur del Mediterráneo, así como en el estancado proceso de paz en Oriente Próximo;
Reconoce el papel fundamental que desempeña el SEAE (incluidas sus Delegaciones y los Representantes especiales de la UE) a fin de prestar asistencia a la VP/AR para lograr un enfoque político más estratégico, coherente y sistemático para la acción exterior de la Unión; manifiesta su intención de continuar supervisando el equilibrio geográfico y de género del personal del SEAE, también en los altos cargos, y de valorar si el nombramiento de diplomáticos de los Estados miembros como Jefes de Delegación y otros cargos claves redunda en beneficio de la Unión y no únicamente en beneficio de sus Estados miembros; recalca la importancia de contar con un SEAE plenamente funcional y eficiente y de fortalecer las relaciones entre el SEAE, la Comisión y los Estados miembros con miras a generar sinergias para llevar a cabo de forma eficaz las acción exterior y que la UE hable con una sola voz en las cuestiones políticas clave;
Destaca que el papel de los Representantes especiales de la UE ((REUE) debe complementar y ser coherente con la labor que realizan los Jefes de Delegación de la UE en los distintos países y debe representar y coordinar la política de la UE hacia regiones con estrategias o intereses de seguridad específicos, lo que requiere la presencia y visibilidad constante de la UE; acoge con satisfacción la positiva respuesta de la VP/AR para que los recién nombrados Representantes especiales de la UE y Jefes de Delegación comparezcan ante el Parlamento para celebrar un intercambio de puntos de vista antes de entrar en funciones; pide que se mejore la difusión y el acceso a los informes políticos de las Delegaciones y los Representantes especiales de la UE a fin de que el Parlamento reciba información completa y oportuna sobre la evolución sobre el terreno, en particular en los ámbitos considerados de importancia estratégica o de interés político;
Reitera su posición de que las políticas temáticas importantes de las que se ocupaban anteriormente los Representantes personales deben recibir todo el apoyo del SEAE y una representación diplomática adecuada, y pide por ello que se presenten propuestas como la relativa a los derechos humanos;
Acoge con satisfacción la decisión del nombramiento de un Representante especial de la UE para los derechos humanos que debe contar con un mandato sustancial para integrar los derechos humanos en la PESC, la PSCD y otras políticas de la UE y proporcionar visibilidad y coherencia a la acción de la UE en este ámbito;
Considera que unas directrices estratégicas definidas con claridad ayudarán a adaptar los importantes, pero limitados recursos financieros a las ambiciones y prioridades de la acción exterior de la Unión; recalca que un enfoque estratégico de este tipo debe ser objeto de un control democrático, pero que ello no debería inhibir o reducir la flexibilidad para responder a los cambios de las condiciones políticas sobre el terreno;
Celebra el compromiso asumido por los Estados miembros en el Tratado de Lisboa de desempeñar plenamente su papel en la formulación y aplicación de la política exterior de la UE y la coordinación y coherencia con otras políticas de la Unión; recalca la importancia de la solidaridad entre los Estados miembros en una época de limitaciones económicas con el fin de mejorar la eficacia de la Unión en tanto que promotora de la cohesión a nivel mundial; señala en particular la importancia de que los Estados miembros faciliten capacidades civiles y militares para aplicar de forma eficaz la PCSD; lamenta, no obstante, que en muchas ocasiones las relaciones bilaterales de algunos Estados miembros con terceros países eclipsan o socavan la consistencia de la acción de la UE y pide, a este respecto, más esfuerzos por parte de los Estados miembros para armonizar sus políticas exteriores con la PESC;
Pide a la VP/AR que, a la vez que se fortalece la cooperación sistemática de los Estados miembros en el marco de la PESC, se exploren a fondo las posibilidades que ofrece el Tratado de Lisboa de aumentar la cooperación, incluida la elaboración de directrices para la asignación de tareas y misiones específicas a una coalición de voluntarios, una especie de «núcleo básico» de Estados miembros, y que se ponga en marcha el proceso que conducirá al Consejo Europeo a la elaboración de conclusiones sobre la cooperación estructurada permanente en materia de seguridad y defensa y sobre la aplicación de la cláusula de defensa mutua;
ARQUITECTURA PRESUPUESTARIA Y FINANCIERA DE LA POLÍTICA EXTERIOR
Recuerda que la revisión del Acuerdo Institucional sobre disciplina financiera y buena gestión financiera de 2006, debe marcar una nueva etapa de mayor transparencia en el ámbito de la PESC y el suministro de información pertinente a la autoridad presupuestaria, de conformidad con la Declaración de la VP/AR sobre responsabilidad política; considera a este respecto que la plena transparencia y el control democrático requieren líneas presupuestarias independientes para cada misión y operación de la PESC y para cada uno de los Representantes especiales de la UE, acompañadas de procedimientos racionalizados pero transparentes para la transferencia de fondos de una partida a otra, si así lo exigen las circunstancias; al mismo tiempo, tiene el convencimiento de que no debe infringirse la flexibilidad y reactividad necesarias para la PESC;
Insiste en que los recursos de la UE disponibles para la implementación de la PESC deben utilizarse de la forma más eficiente posible y, por lo tanto, debe lograrse la sinergia entre las acciones exteriores de la UE y sus Estados miembros tanto en términos políticos como presupuestarios;
Considera que el mecanismo Athena para la financiación de los costes comunes de las operaciones militares y de defensa de la UE no proporciona una visión adecuada de todas las implicaciones financieras de las misiones llevadas a cabo en el marco de la PESC y pide, por consiguiente, una relación clara de todos los gastos;
Acoge con beneplácito el mayor énfasis concedido a la coherencia entre los instrumentos financieros de la Unión, por ejemplo, en forma de disposiciones transversales sobre el SEAE presentes en los reglamentos propuestos relativos a los nuevos instrumentos financieros para las relaciones exteriores del período 2014-2020; considera que este enfoque demostrará el valor añadido de la Unión para conseguir la seguridad y prosperidad de los ciudadanos de Europa; destaca, a este respecto, que los instrumentos financieros deben utilizarse de forma complementaria en los ámbitos integrales de la política exterior de la Unión sin duplicaciones;
Destaca la importancia de que los nuevos instrumentos financieros para las relaciones exteriores que actualmente examinan el Parlamento y el Consejo sirvan adecuadamente a los intereses estratégicos de la Unión y cuenten con los fondos necesarios para ello, y puedan adaptarse a las cambiantes circunstancias políticas; pide por ello que el presupuesto de la Unión (el marco financiero plurianual para 2014-2020) cuente con recursos a la altura de las ambiciones y prioridades de la Unión como agente a nivel mundial con el fin de asegurar un futuro seguro y próspero a los ciudadanos, así como la flexibilidad necesaria para hacer frente a acontecimientos imprevistos;
Considera que un enfoque más colectivo e integral para aplicar los instrumentos para las relaciones exteriores de la UE en apoyo de objetivos políticos y estratégicos comunes ofrecerá una respuesta más eficiente y rentable a los retos de la política exterior y de seguridad y, por ende, más seguridad y prosperidad a los ciudadanos de Europa; subraya que para que el Parlamento pueda garantizar a los ciudadanos la coherencia y eficiencia de las políticas exteriores y los instrumentos financieros de la Unión, las competencias que le conceden los Tratados (en particular el artículo 290 del TFUE) deben reflejarse adecuadamente en la revisión de los instrumentos financieros y, en especial, en el uso de actos delegados para adoptar documentos de programación estratégica;
Opina que, en aras de la coherencia con los valores propios de la Unión Europea, deben reforzarse los instrumentos financieros que fomentan, inter alia, el establecimiento de la paz, la seguridad, la democracia, el Estado de Derecho, la buena gobernanza y las sociedades justas, ya que se trata de herramientas estratégicas de la política y la acción exteriores de la UE en su respuesta a los retos de alcance mundial.
Recalca la importancia de garantizar la coherencia entre la planificación, formulación y aplicación de las políticas por medio de una combinación adecuada de instrumentos financieros en el ámbito de los asuntos exteriores; pide, entre otras cosas, que se mantenga la complementariedad entre la PESC y el Instrumento de Estabilidad en los ámbitos de la mediación, la prevención de crisis, la gestión de crisis y la consolidación de la paz tras conflictos, y que se siga trabajando a favor de la complementariedad con instrumentos geográficos para entablar un diálogo a largo plazo con un país o región; acoge con satisfacción la introducción de un nuevo Instrumento de Asociación, conforme a lo solicitado por el Parlamento, que aporta un importante valor añadido a la PESC de la UE al ofrecer un marco financiero para la cooperación de la UE con terceros países en objetivos que se derivan de las relaciones bilaterales, regionales o multilaterales de la Unión pero están fuera del ámbito del Instrumento de Cooperación Internacional;
Estima que dicho enfoque podría verse reforzado con el establecimiento de valores de referencia claros, que el Parlamento debe seguir y evaluar a corto, medio y largo plazo; pide que se establezcan valores de referencia para la política exterior europea basados en los actuales documentos estratégicos de programación o marcos políticos estratégicos (como los que están en marcha en el Cuerno de África o el Sahel), que incluyan una definición más sistemática y cuantificable de las prioridades y objetivos políticos, así como de los recursos que deben utilizarse en períodos definidos a corto, medio y largo plazo;
Considera que un enfoque integral de la acción exterior de la Unión requiere, entre otros criterios, una mayor alineación y el refuerzo mutuo de la PESC y la Política Europea de Vecindad (PEV); acoge con satisfacción, en este contexto, la respuesta política conjunta de la Comisión y el SEAE a los eventos en los países vecinos meridionales, ejemplificada por la «Comunicación conjunta» del 25 de mayo de 2011; considera, asimismo, que las estructuras multilaterales de la PEV deben consolidarse y desarrollarse de manera más estratégica, con el fin de promover efectivamente las prioridades de política exterior de la Unión; arguye que, dada la centralidad del «multilateralismo efectivo» en la acción externa de la Unión, el SEAE y la Comisión deben explorar la viabilidad de la vía multilateral de la PEV para servir como marco para organizar las relaciones políticas en la Europa ampliada;
PRIORIDADES ESTRATÉGICAS: LOS CÍRCULOS CONCÉNTRICOS DE LA PAZ, LA SEGURIDAD Y EL DESARROLLO SOCIOECONÓMICO
Considera que los intereses, objetivos y directrices generales de carácter estratégico que debe perseguir la PESC se deben basar en la consecución de la paz, la seguridad y la prosperidad para los ciudadanos europeos, en primer lugar en nuestra vecindad inmediata, pero también en otros lugares, y deben guiarse por los principios que inspiraron la creación de la propia UE, como la democracia, el Estado de Derecho, la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos y las libertades fundamentales, el respeto de la dignidad humana, la igualdad y la solidaridad, y el respeto del Derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, incluido el ejercicio de la responsabilidad de proteger;
Continúa fomentando la ampliación potencial de la Unión Europea a cualquier estado europeo que respete los valores de la Unión y se comprometa a promoverlos y que esté dispuesto y sea capaz de cumplir con los criterios de adhesión;
Señala que la Unión a lo largo del tiempo ha desarrollado relaciones con países y organizaciones regionales que tienen diferentes fundamentos contractuales y jurídicos, algunas de las cuales se han calificado de «estratégicas»; observa que no existe una fórmula clara para determinar la elección de un socio estratégico por parte de la Unión y que, cuando se toma una decisión, no se informa ni se consulta al Parlamento; señala que aprovechar las relaciones bilaterales genuinas y responsables puede servir para multiplicar la fuerza de la política exterior de la UE, tanto a nivel regional como en los foros multilaterales, y que por ello la elección de nuestros socios estratégicos debe ser objeto de una atenta reflexión que tenga en cuenta los valores y objetivos estratégicos que la Unión desea proteger;
Considera, por consiguiente, que las futuras decisiones sobre socios estratégicos deben enmarcarse cuidadosamente en las prioridades de la política exterior de la Unión tanto respecto a un país o región determinada como en foros internacionales, y que debe examinarse detenidamente la posibilidad de poner fin a asociaciones que se queden obsoletas o resulten contraproducentes; pide por ello la celebración de un debate de seguimiento con el Parlamento sobre las deliberaciones del Consejo Europeo de septiembre de 2010 sobre las asociaciones estratégicas, y que se informe periódicamente al Parlamento antes de que se tomen decisiones sobre futuras asociaciones, sobre todo cuando estas reciban ayuda financiera del presupuesto de la Unión o impliquen una relación contractual más estrecha con la UE;
Opina que, a fin de que la Unión pueda ofrecer paz, seguridad y desarrollo socioeconómico a los ciudadanos en un orden político internacional sumamente competitivo, cambiante e impredecible, es importante concentrar los limitados recursos de la Unión en prioridades estratégicas, comenzando con los retos más cercanos, en particular en los países de la ampliación, los países vecinos, y extenderlos hacia afuera en círculos concéntricos, teniendo en cuenta en su caso, el papel y la influencia relativa de las organizaciones regionales;
Considera que respetar los compromisos asumidos en el marco de la ampliación y demostrar responsabilidad con los vecinos fortalecerá la credibilidad del alcance global de la Unión; confirma el compromiso de la UE con un multilateralismo efectivo, siendo el sistema de las Naciones Unidas su centro neurálgico, y destaca la importancia de cooperar con otros socios internacionales para responder a las situaciones de crisis, las amenazas y los retos internacionales;
Apoya las estrategias de la Unión dirigidas a los Balcanes Occidentales, incluida la perspectiva de una ampliación de la UE, el fomento de la democratización, la estabilización, la resolución pacífica de conflictos y la modernización socio-económica tanto de los propios países como de la región en su conjunto; señala con preocupación que la inestabilidad política, las deficiencias institucionales, la corrupción generalizada, el crimen organizado y los problemas regionales y bilaterales no resueltos impiden que algunos países sigan avanzando en su integración a la UE; pide, por consiguiente, a la UE que aborde estas cuestiones más categóricamente en el proceso de integración, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, y que refuerce su destacado papel en la región;
Reitera su apoyo a la mejora del proceso de adhesión de los países de los Balcanes Occidentales, haciendo que se atenga más a unos parámetros de referencia, transparencia y responsabilidad mutua y con la introducción de indicadores claros; pide a la UE que realice esfuerzos nuevos, convincentes y genuinos para revitalizar el proceso de ampliación y que siga concediendo prioridad a las siguientes condiciones: un diálogo político constructivo, buenas relaciones de vecindad, el desarrollo económico, la consolidación del Estado de Derecho, incluida la garantía de la libertad de expresión y el respeto de los derechos de las personas que pertenecen a minorías nacionales, una lucha eficaz contra la corrupción y la delincuencia organizada, la mejora de la eficacia e independencia del poder judicial, el incremento de capacidad administrativa para hacer cumplir la legislación relacionada con el acervo de la UE, la lucha contra las tensiones interétnicas e interreligiosas, y la mejora de la situación de los refugiados y personas desplazadas, así como la resolución de los problemas bilaterales pendientes;
Considera asimismo indispensable que la política exterior de la UE para esta región, que ha sufrido recientemente un conflicto armado interétnico, promueva un clima de tolerancia, el respeto de los derechos de las personas que pertenecen a minorías, políticas y legislación contra la discriminación, buena vecindad y cooperación regional, incluso mediante una mayor integración de los sistemas educativos (intercambio de estudiantes dentro de la región) y colaboración científica como requisitos previos para la estabilidad europea y como medio para facilitar la reconciliación;
Acoge con beneplácito la reconfiguración de la misión EULEX y su replanteamiento con respecto al Estado de Derecho y al mandato ejecutivo; espera que esté plenamente operativa en todo el territorio de Kosovo, incluido el norte, y se intensifique la lucha contra la corrupción a todos los niveles, así como contra el crimen organizado;
Acoge con satisfacción el calendario de la Comisión para las relaciones con Turquía; manifiesta su preocupación por la situación en una serie de ámbitos, especialmente en lo que respecta a la libertad de expresión, el Estado de Derecho, los derechos de las mujeres en Turquía, el lento avance hacia una nueva constitución civil y, además, la polarización de la sociedad turca; alienta a Turquía a acelerar el proceso de reforma; señala que Turquía no solo es un país candidato, sino también un importante socio estratégico y aliado de la OTAN; pide, por consiguiente, que se refuerce el actual diálogo político con Turquía sobre opciones y objetivos de política exterior de interés mutuo; recalca la importancia de ofrecer incentivos a Turquía para que continúe su política exterior en un marco de buenas relaciones de vecindad, diálogo estrecho y coordinación con la Unión Europea con el fin de generar sinergias útiles y aumentar las posibilidades de que se produzcan repercusiones positivas, en particular con respecto al apoyo al proceso de reformas en el mundo árabe; espera que mejoren las condiciones para la apertura de nuevos capítulos en las negociaciones de adhesión (por ejemplo, la ratificación y aplicación del Protocolo de Ankara);
Los países vecinos meridionales y Oriente Próximo
Pide que se apliquen plenamente los principios en que se sustenta el nuevo enfoque de la Política Europea de Vecindad (PEV), que figuran en la Comunicación conjunta de la VP/AR y de la Comisión de 25 de mayo de 2011, y en particular los principios «más por más», de diferenciación y de responsabilidad mutua y de «asociación con la sociedad», y que la asistencia de la Unión se adapte totalmente a este nuevo enfoque; recuerda que la Comunicación conjunta «Diseño de una nueva Política Europea de Vecindad», de 15 de mayo de 2012, enumera los siguientes retos a los que se enfrentan los países de la región: democracia sostenible, desarrollo y crecimiento económico integradores, movilidad, cooperación regional y Estado de Derecho;
Recuerda que los países vecinos meridionales revisten una importancia fundamental para la Unión Europea, subraya la necesidad de fortalecer las asociaciones entre la UE y los países y sociedades vecinos a la hora de ayudar en la transición hacia una democracia consolidada y pide que se encuentre un mejor equilibrio entre los enfoques de mercado, por una parte, y los enfoques humanos y sociales, por la otra, en la respuesta de la UE a la Primavera árabe; pide por ello que se preste mayor atención a los derechos humanos, el Estado de Derecho, el empleo (en particular, el desempleo juvenil), la educación, la formación y el desarrollo regional a fin de contribuir a mitigar la actual crisis social y económica en estos países, y que se conceda la asistencia necesaria para apoyar el fortalecimiento de la buena gobernanza, las reformas políticas democráticas y el desarrollo social y económico; subraya, además, la importancia de apoyar el desarrollo de capacidades institucionales y una administración pública eficaz, incluidos los parlamentos de estos países, un sistema judicial independiente, el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil y de los medios de información independientes, así como la formación de partidos políticos pluralistas con un sistema laico, en el que los derechos de las mujeres sean plenamente respetados, y con notables mejoras con respecto a los derechos fundamentales como el de la libertad de religión, en sus aspectos individuales, colectivos, públicos, privados e institucionales;
Reitera que las relaciones económicas, políticas, sociales, culturales o de cualquier otro tipo entre la UE y los países de la PEV deben basarse en la igualdad de trato, la solidaridad, el diálogo y el respeto de las asimetrías específicas y de las características de cada país;
Considera que la evaluación de todos los avances realizados por los países socios debe basarse en el grado de compromiso con la reforma y en la transparencia mutua y en valores de referencia definidos claramente y adoptados de mutuo acuerdo, que establezcan plazos para la aplicación de las reformas previstas en los planes de acción; estos valores de referencia deben ser el fundamento de un seguimiento y evaluación periódicos, de ser posible conjuntos, que contemplen un amplio papel para la sociedad civil a fin de garantizar una aplicación eficaz y transparente de las políticas;
Destaca la importancia de la Unión para el Mediterráneo como un instrumento para la institucionalización de las relaciones con los vecinos meridionales; subraya la necesidad de superar la fase de parálisis en la que está inmersa dicha organización; acoge con satisfacción los cambios realizados con respecto a la copresidencia europea y espera que el dinamismo del nuevo Secretario General contribuya a impulsar los proyectos seleccionados:
Recuerda el compromiso de la UE con el proceso de paz en Oriente Próximo y su respaldo a la solución de dos Estados con el Estado de Israel y un Estado de Palestina contiguo independiente, democrático y viable, que convivan en un entorno de paz y seguridad;
Recuerda que solucionar el conflicto de Oriente Próximo constituye un interés fundamental para la Unión Europea, así como para las propias partes y la región en general; señala, en consecuencia, que la necesidad de avances en el proceso de paz resulta ahora incluso más urgente debido a los actuales cambios en el mundo árabe;
Apoya el enfoque de doble vía del Consejo para hallar una solución diplomática, por ser la única opción viable para la cuestión nuclear iraní; recuerda que las sanciones no constituyen un fin en sí mismas; insta al Grupo UE3+3 y a Irán a que continúen en la mesa de negociaciones, y pide a los negociadores que lleguen a un acuerdo; recuerda que, de conformidad con un principio esencial del TNP, Irán tiene derecho a enriquecer uranio con fines pacíficos y a recibir asistencia técnica a tal fin; manifiesta su preocupación por la posibilidad de una acción militar y, por lo tanto, insta a todas las partes a lograr una solución pacífica respetando el Tratado de No Proliferación y las resoluciones de las Naciones Unidas y a cooperar plenamente con el OIEA;
Además, pide al Consejo que estudie medidas positivas si Irán se compromete a limitar el enriquecimiento de uranio por debajo del 5 %, exportar todas las reservas de uranio que superen este nivel para su transformación en barras de combustible para fines nucleares civiles y abrir por completo todos los aspectos de su programa nuclear al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), para que el OIEA pueda verificar que el programa nuclear de Irán es únicamente civil; pide a la VP/AR y al Consejo que reactiven la vía diplomática en otros asuntos de interés mutuo para la Unión Europea e Irán, como la seguridad regional, los derechos humanos y la situación en Siria, Afganistán, Irak y el Golfo Pérsico; pide a Irán que desempeñe un papel constructivo en la seguridad regional;
Pide un esfuerzo continuo y perseverante por parte de la VP/AR y del Consejo para reclamar enérgicamente que Irán respete los derechos humanos; hace hincapié en la necesidad de una política de la UE hacia Irán que exprese solidaridad con todos aquellos que resisten la represión y luchan por las libertades básicas y la democracia; insiste en que la presencia sobre el terreno de la UE podría garantizar que los Estados miembros, además de la UE, evalúen la evolución en todos los ámbitos y se comuniquen con las autoridades iraníes de manera adecuada; considera que la apertura de una delegación de la UE en Teherán podría tener lugar en un momento oportuno del desarrollo de las relaciones UE-Irán;
Pide a la VP/AR que garantice un rápido despliegue tanto de personal suficiente como de experiencia institucional en Libia para ayudar al país a satisfacer sus necesidades y responder a sus demandas en el ámbito del desarrollo de capacidades, la gobernanza, la sociedad civil y el desarrollo; insta a la UE a que respalde la transición democrática en Libia en todos los ámbitos y pide a la VP/AR que garantice que los Estados miembros actúan de manera coordinada y coherente con los principios y valores de la UE, así como con los intereses estratégicos a la hora de satisfacer las necesidades y peticiones de Libia;
Insta a la VP/AR, al Consejo y a los Estados miembros a que se comprometan en la búsqueda de una solución a la crisis en Siria; pide a la VP/AR que garantice que los Estados miembros actúan de manera unida y coordinada en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que constituye el foro adecuado para debatir una posible intervención internacional en Siria respaldada por las Naciones Unidas; insta asimismo a la VP/AR a que intensifique los esfuerzos para presionar diplomáticamente a Rusia y a China a fin de desbloquear el estancamiento con respecto a Siria en el Consejo de Seguridad; pide a la VP/AR y a la Comisión que exploren todas las formas posibles de aportar y reforzar la ayuda humanitaria para responder a las necesidades de aquellos países vecinos que se encuentren más afectados por la crisis de Siria, en particular, debido a la afluencia de refugiados;
Recuerda que la Asociación Oriental tiene una importancia estratégica; pide que se intensifiquen los esfuerzos, y un mayor compromiso político, para lograr los objetivos de la Asociación Oriental, como se indica en la Declaración de Praga y las conclusiones de la Cumbre de Varsovia, y se ratifica en la Comunicación Conjunta «La Asociación Oriental: plan de trabajo para la Cumbre de Otoño de 2013», de 15 de mayo de 2012, que incluyen, en particular, la aceleración de la asociación política y la integración económica y una mejor movilidad de los ciudadanos en un entorno seguro y bien gestionado y una cooperación del sector reforzada; opina que la Unión debería continuar principalmente con las negociaciones y la conclusión de Acuerdos de Asociación con los socios orientales con el fin de promover la movilidad por medio de asociaciones a tal fin y diálogos sobre visados, así como garantizar un avance continuo en la adopción y aplicación de reformas, en estrecha colaboración con la Asamblea Parlamentaria EURONEST; resalta que todas las decisiones deben ir acompañadas de la asignación de recursos financieros adecuados y pide una mejora en el tratamiento de estos temas dentro de la Asociación para la Modernización;
Lamenta, no obstante, que no se hayan producido prácticamente avances en la situación global relativa a las normas democráticas y al respeto de los derechos humanos en los países de la Asociación Oriental; hace hincapié, asimismo, en que el pleno desarrollo de la Asociación Oriental solo puede tener lugar una vez resueltos todos los conflictos estancados; pide, a este respecto, una implicación más activa de la UE en los procesos de paz pertinentes con vistas a emprender iniciativas verosímiles destinadas a superar los estancamientos actuales que faciliten la reanudación del diálogo entre las partes y crean las condiciones para lograr acuerdos integrales y duraderos;
Pide a la UE un compromiso más firme para la resolución de los «conflictos congelados» que tienen lugar en los territorios de los países de la Asociación Oriental, en concreto el desbloqueo de los conflictos de Osetia del Sur y Abjasia y de Nagorno-Karabaj y el desempeño pleno de su papel en apoyo de cualquier acuerdo destinado a garantizar la paz; considera que la cuestión de Transdniéster puede suponer una buena prueba de la buena voluntad de los socios regionales;
Acoge con satisfacción los esfuerzos multidimensionales de la República de Moldavia para acercarse a la UE, en particular, realizando progresos en materia de reforma de las políticas nacionales y dando pasos importantes y positivos en las negociaciones «5+2» sobre el conflicto de Transdniéster;
Subraya que, si bien el Acuerdo UE-Ucrania se ha rubricado, solo se procederá a la firma y ratificación si Ucrania cumple los requisitos necesarios, es decir, si garantiza el respeto de los derechos de las minorías, refuerza el Estado de Derecho - mediante el fortalecimiento de la estabilidad, la independencia y la eficacia de las instituciones que lo garantizan - y muestra respeto por los derechos de la oposición, poniendo fin a la persecución, estableciendo así una verdadera democracia pluralista; pide a la VP/AR y a la Comisión que garanticen los medios financieros suficientes para apoyar las misiones adicionales de supervisión de las elecciones para las próximas elecciones parlamentarias en Ucrania; pide al Parlamento ucraniano que enmiende el código penal, que se remonta a los tiempos soviéticos, a fin de eliminar las sanciones penales de actos políticos claros llevados a cabo por funcionarios estatales que actúen en el ejercicio de sus funciones oficiales;
Pide a las autoridades de Belarús que liberen a todos los presos políticos; pide que el desarrollo de las relaciones con las autoridades de Belarús quede condicionado a los avances hacia el respeto de los principios de democracia, Estado de Derecho y los derechos humanos; recuerda que no puede haber ningún avance en el diálogo entre la UE y Belarús hasta que se libere y rehabilite a todos los presos políticos; celebra al mismo tiempo los esfuerzos realizados por la UE y su Delegación en Minsk para lograr un acercamiento y establecer un mayor contacto con la sociedad belarusa, entre otras cosas, mediante un «Diálogo europeo para la modernización», la facilitación de los procedimientos para la expedición de visados y una mayor participación de ciudadanos belarusos en programas de la UE;
Observa los considerables avances registrados en el marco de la Asociación Oriental para reforzar las relaciones de la Unión Europea con Armenia, Azerbaiyán y Georgia. pide nuevas medidas para profundizar las relaciones entre la UE y los tres países del Cáucaso meridional;
Estrategia para el Mar Negro
Subraya la importancia estratégica de la región del Mar Negro para la Unión y recuerda a la Comisión y al SEAE que elabore una estrategia para la región del Mar Negro definiendo así un enfoque de la UE integrado y exhaustivo para abordar los retos y posibilidades de la región;
Apoya la política de la Unión del compromiso crítico con Rusia; considera que Rusia es un importante socio y vecino estratégico, pero mantiene su inquietud en lo que se refiere al compromiso de Rusia con el Estado de Derecho, la democracia pluralista y los derechos humanos; deplora, en concreto, las constantes intimidaciones, acosos y arrestos de los representantes de las fuerzas de la oposición y de las organizaciones no gubernamentales, la reciente aprobación de una ley sobre la financiación de las ONG, así como la creciente presión ejercida sobre los medios de comunicación libres e independientes; pide, en este sentido, a la UE que se mantenga constante en sus demandas para que las autoridades rusas asuman sus responsabilidades como miembro del Consejo de Europa y la OSCE; insiste en que la consolidación del Estado de Derecho en todos los ámbitos de la vida pública rusa, incluida la economía, sería una respuesta constructiva al creciente descontento expresado por muchos ciudadanos rusos, y además es necesaria para la construcción de una colaboración verdadera y constructiva entre la UE y Rusia; pone de manifiesto la voluntad de la UE de contribuir a la Asociación para la Modernización y a todo acuerdo que suceda al actual Acuerdo de Asociación y Cooperación que esté vinculado a los avances de Rusia en materia de derechos humanos, Estado de Derecho y democracia pluralista;
Opina que la reciente condena de tres miembros del colectivo feminista punk Pussy Riot a dos años en una colonia penal por gamberrismo motivado por el odio religioso es parte de la represión contra la disidencia política y las fuerzas de la oposición que restringe aún más el espacio democrático ruso y socava profundamente la credibilidad del sistema judicial ruso; condena firmemente este veredicto motivado por razones políticas y espera que esta condena se anule en apelación y se ponga en libertad a las tres miembros de Pussy Riot;
Cree que la mejor base para una asociación más estrecha debería consistir en un nuevo Acuerdo de Asociación y Cooperación que incluya capítulos sobre el diálogo político, el comercio y las inversiones, la cooperación energética, el diálogo sobre derechos humanos y los ámbitos de justicia, libertad y seguridad; hace hincapié en la necesidad de crear una auténtica asociación entre la UE y las sociedades rusas y, en este contexto, acoge con satisfacción el progreso logrado en la aplicación de las «medidas comunes para viajar sin visado» acordadas entre la UE y Rusia;
Pide a la VP/AR y al Consejo que colaboren con Rusia y China para superar las divergencias, incluso en el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, sobre la evaluación de la situación en Siria, con el objetivo común de poner fin al ciclo de violencia, evitar una guerra civil y encontrar una solución pacífica duradera en Siria; acoge con satisfacción la cooperación con Rusia en las negociaciones E3+3 con Irán para evitar que éste adquiera armas nucleares;
Pide a Rusia que mejore la estabilidad, la cooperación política y el desarrollo económico en la vecindad compartida, al tiempo que respeta el derecho soberano de cada parte a adoptar sus propias medidas de seguridad; insta a Rusia a respetar la integridad territorial y constitucional de sus vecinos regionales y a unirse al consenso internacional en las Naciones Unidas con respecto a la democracia emergente;
Insiste en que, dado que los Estados miembros abordan la conexión y la integración de sus mercados nacionales a través de la inversión en infraestructuras y la aprobación de normas comunes, también deben realizarse esfuerzos para colaborar con Rusia a fin de elaborar medidas creativas y mutuamente aceptables para reducir las discrepancias entre los dos mercados energéticos;
Muestra su preocupación por la reciente militarización de la zona de Kaliningrado, que está creando una inseguridad aún mayor cerca de la UE;
Apoya que la UE promueva un enfoque regional en Asia Central, que es esencial para abordar la dimensión regional de problemas como la delincuencia organizada, el tráfico de drogas, materiales radiactivos y seres humanos, el terrorismo, los desastres naturales y provocados por el hombre y la gestión de los recursos hídricos y energéticos; lamenta, no obstante, la falta de avances importantes debida solo en parte a los escasos recursos financieros disponibles; pide, por lo tanto, que este compromiso sea firme y quede supeditado (principio «más por más») a los avances en materia de democratización, los derechos humanos, la buena gobernanza, el desarrollo socioeconómico sostenible, el Estado de Derecho y la lucha contra la corrupción; subraya que un enfoque regional no debería socavar los esfuerzos individuales de los estados más avanzados; señala que la Estrategia de cooperación de la UE para Asia Central identifica siete prioridades, pero ofrece recursos demasiado limitados para tener un impacto en todas las políticas; pide que la UE defina mejor sus prioridades de acuerdo con los recursos disponibles; recuerda la importancia de la región en cuanto a la cooperación económica, la energía y la seguridad, aunque hace hincapié en que es importante garantizar que el desarrollo no quede subordinado a dichos intereses; subraya, no obstante, la importancia del diálogo de la UE con los países de Asia Central sobre asuntos de seguridad regional, especialmente en el contexto de la situación de Afganistán y de una posible escalada en las relaciones entre Uzbekistán y Tayikistán; sugiere que la CE investigue la posibilidades de reunir recursos con los Estados miembros activos en la región;
Observa que la situación de los derechos humanos, los derechos laborales, la falta de apoyo a la sociedad civil y el Estado de Derecho sigue siendo motivo de preocupación; pide que se refuercen los diálogos sobre derechos humanos, que sean más eficaces y se basen más en los resultados, con la estrecha cooperación y participación de organizaciones de la sociedad civil en la preparación, seguimiento y realización de dichos diálogos; pide a la UE y a la VP/AR que planteen públicamente los casos de presos políticos y de defensores de los derechos humanos y periodistas encarcelados, y pidan la liberación inmediata de todos los presos políticos y juicios justos y transparentes para los demás; pide que la Iniciativa para el Estado de Derecho mejore su transparencia hacia las organizaciones de la sociedad civil y contemple objetivos claros que permitan una evaluación transparente de su aplicación y resultados;
Señala que los países de Asia Central, que son ricos en energía y recursos, podrían ofrecer un medio importante para que la UE diversifique sus fuentes y rutas de suministro; señala que la UE es un consumidor fiable y que los países productores tienen que demostrar su fiabilidad como proveedores a los países consumidores y a los inversores externos por medio de, entre otras cosas, el establecimiento de condiciones de igualdad para las empresas nacionales e internacionales de acuerdo con el Estado de Derecho; pide al SEAE y a la Comisión que mantengan su apoyo a proyectos energéticos y a la promoción de la comunicación sobre objetivos importantes, como el Corredor Meridional y el gasoducto a través del Mar Caspio, sin descuidar los principios de buena gobernanza y transparencia como elementos beneficiosos para la cooperación energética entre la UE y los países socios;
Hace hincapié en que la explotación y la gestión de los recursos naturales con respecto, en especial, al agua, siguen siendo motivo de controversia en la región y una fuente de inestabilidad, tensión y posible conflicto; acoge con satisfacción, a este respecto, la Iniciativa para el Agua puesta en marcha por la UE en Asia Central, pero pide un diálogo más eficaz y constructivo entre los países montañosos y los países llanos con vistas a lograr formas sólidas y sostenibles de tratar los problemas en materia de agua y adoptar acuerdos amplios y duraderos para compartir el agua;
Expresa su preocupación por el resurgimiento de la violencia tras la suspensión de las negociaciones de paz; destaca la importancia de un enfoque subregional de Asia Central para hacer frente al tráfico transfronterizo de personas y mercancías y luchar contra la producción ilegal y el tráfico de drogas, fuente básica de financiación para la delincuencia organizada y el terrorismo; pide una mayor cooperación entre los Estados miembros que participan en la misión ISAF de la OTAN a fin de garantizar la eficacia de la intervención; pide esfuerzos para apoyar el desarrollo de las capacidades del Gobierno de la República Islámica de Afganistán y de las Fuerzas de Seguridad Nacionales, e intensificar las ayudas a la población en general para el desarrollo agrícola y socioeconómico a fin de que el país asuma plenamente la responsabilidad de su propia seguridad, una vez que finalice la transferencia de la seguridad interior a las fuerzas afganas a finales de 2014;
Toma nota, con gran preocupación por la población afectada, de que la intervención militar en Afganistán no ha logrado crear un estado viable con estructuras democráticas, la mejora de las condiciones de vida de la mayoría, en especial de las mujeres y las niñas, ni la sustitución de la producción de narcóticos por otras formas de agricultura, sino que ha dejado al país inmerso en un nivel de corrupción sin precedentes; pide a la UE y a los Estados miembros que, a la vista de la acelerada retirada de las tropas europeas elaboren, con carácter prioritario, un plan de seguridad para aquellos afganos que hayan apoyado estrechamente los esfuerzos europeos para la creación de un estado y cuyas vidas pudieran estar amenazadas tras la salida europea, y especialmente la vida de las mujeres activistas; pide al SEAE que lleve a cabo una evaluación honesta de la política de la UE y de los Estados miembros en Afganistán desde 2001 y que presente a finales del presente año un plan realista para las actividades futuras de la UE en la región;
Hace hincapié en la necesidad de reforzar la cooperación con países como Rusia, Pakistán, India e Irán al abordar los problemas de Afganistán, especialmente aquellos relacionados con el tráfico de drogas, el terrorismo y el riesgo de contagio a países vecinos y a la región;
Cree firmemente que los Estados Unidos son el socio estratégico más importante para la UE; por ello, insta a la UE a que otorgue prioridad política clara a la profundización de las relaciones transatlánticas a todos los niveles;
Subraya la suma importancia de las relaciones transatlánticas; estima que la celebración de cumbres periódicas entre la UE y los Estados Unidos ofrecería una oportunidad para identificar objetivos comunes y coordinar estrategias sobre amenazas y problemas de importancia mundial, como la gobernanza económica y la elaboración de un enfoque común hacia las potencias emergentes; acoge con satisfacción el informe del Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Empleo y Crecimiento; considera que el Consejo Económico Transatlántico (CET) y el Diálogo Transatlántico de Legisladores (DTL) deben incluir una reflexión sobre el compromiso estratégico de la UE y los Estados Unidos con los países BRICS y otros países emergentes importantes, así como con la ASEAN, la Unión Africana, Mercosur, la Comunidad Andina y la CELAC, sobre la forma de fomentar la convergencia normativa con esos países; subraya la importancia del CET, como órgano responsable de la mejora de la integración económica y de la cooperación en materia legislativa, y del DTL, como foro para el diálogo parlamentario y la coordinación del trabajo parlamentario de ambas partes en cuestiones de interés común y, en particular, la legislación pertinente para el mercado transatlántico; recuerda la necesidad de establecer cuanto antes un Consejo Político Transatlántico como órgano ad hoc de consulta y coordinación sistemática de alto nivel en materia de política exterior y de seguridad entre la UE y los EE.UU. simultáneamente con la OTAN;
Señala que los Estados Unidos están trasladando progresivamente su principal atención, inversión política y recursos militares al Pacífico, reflejando así la creciente importancia a nivel mundial y regional de China, India y otros países emergentes de Asia; señala asimismo que Asia debe ocupar un papel cada vez más importante en la agenda exterior de la UE y de sus Estados miembros; pide por ello que se coordinen mejor las políticas de los EE.UU. y de la UE respecto de China, India y otros países emergentes de Asia con el fin de evitar una disociación de sus respectivos enfoques de las políticas clave;
Considera que los Estados Unidos seguirán haciendo una contribución vital a la seguridad colectiva de la zona euro-atlántica y reafirma la importancia inmutable y vital de los lazos de seguridad transatlánticos; señala que, en la cambiante situación geoestratégica y económica, crear unas capacidades de seguridad y defensa europeas más sólidas supone una importante forma de reforzar los lazos transatlánticos;
Pide que se amplíe a todos los niveles el diálogo entre la UE y América Latina, incluidas las Cumbres de Jefes de Estado y la Asamblea Parlamentaria EUROLAT, por ser una importante herramienta para el desarrollo de consenso político; pide que los compromisos políticos adoptados en las Cumbres UE-América Latina vayan acompañados de la asignación de recursos financieros adecuados; expresa su enorme inquietud ante la reciente nacionalización por parte de Argentina de YPF, importante empresa petrolífera de propiedad española, y ante las acciones sumamente inoportunas que ha realizado el país en cuanto a las Islas Malvinas, pertenecientes al Reino Unido;
Propone que se examine la posibilidad de intensificar la cooperación, en especial en el ámbito económico, entre América y la UE, con objeto de lograr un acuerdo común de libre comercio;
Pide que se intensifiquen los actuales diálogos sobre derechos humanos con una mayor participación del Parlamento, así como el diálogo sobre la mejora de la cooperación ante los retos importantes en el ámbito de la seguridad, sobre todo en lo relativo a las nefastas repercusiones del narcotráfico y la delincuencia organizada en las instituciones estatales y para la seguridad humana; señala que la Séptima Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE y América Latina y el Caribe, que se celebrará en Chile en enero de 2013, podría ser una buena oportunidad para avanzar nuevos puntos de vista para la cooperación birregional en una amplia gama de ámbitos políticos y socioeconómicos;
Subraya que la cohesión social debe seguir siendo un principio clave de la estrategia de cooperación para el desarrollo con respecto a América Latina, no solo por sus repercusiones socioeconómicas, sino también por su importancia en cuanto a la consolidación de las instituciones democráticas en la región y el Estado de Derecho; destaca también que una nueva cooperación al desarrollo entre la UE y los países de renta media de América Latina es necesaria para abordar las grandes desigualdades que aún persisten en la región; pide el refuerzo de la cooperación triangular y la cooperación Sur-Sur con los países de América del Sur;
Pide que continúe el desarrollo de la cooperación triangular con el continente americano en asuntos de interés mutuo, con el fin de avanzar hacia una zona euro-atlántica que incluya a la UE, los Estados Unidos, Canadá y América Latina;
Destaca las repercusiones significativas de la emergencia de Brasil en la región y en el ámbito global, combinando los programas económicos y sociales con la democracia, el Estado de de derecho y las libertades fundamentales; solicita el refuerzo de la Asociación Estratégica UE-Brasil y del diálogo político con vistas a respaldar los esfuerzos del país para fortalecer el desarrollo institucional en Mercosur y Unasur;
Acoge con satisfacción el hecho de que el Acuerdo de Asociación con América Central se vaya a firmar pronto y esté sujeto al procedimiento de aprobación en el Parlamento Europeo; subraya que este acuerdo, al ser el primer tratado interregional integral para la UE, eleva la relación y fomenta un enfoque regional, así como la integración regional latinoamericana; declara su intención de seguir muy de cerca la aplicación de este acuerdo y, en particular, sus repercusiones en la situación de los derechos humanos y el Estado de Derecho en América Central;
Celebra, asimismo, que el Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Colombia y Perú vaya a firmarse en breve y esté sujeto al procedimiento de aprobación en el Parlamento Europeo; recuerda que dicho Acuerdo no puede concebirse como un marco definitivo para las relaciones entra la UE y esos países, sino como un paso más hacia un acuerdo de asociación global, que deja la puerta abierta a la adhesión de otros países de la Comunidad Andina;
Señala que el objetivo de la UE es la firma de un Acuerdo de Asociación con todos los miembros de la Comunidad Andina; considera que el Acuerdo de Asociación con MERCOSUR representaría un avance determinante en las relaciones estratégicas con América Latina, siempre que se base en los principios de un comercio libre y justo y seguridad jurídica de las inversiones, el respeto de las normas internacionales, laborales y medioambientales y el comportamiento fiable de los socios;
Deplora que las propuestas de la Comisión sobre el reglamento relativo a un sistema de preferencias arancelarias generalizadas y el Instrumento de Cooperación al Desarrollo ignoren el carácter estratégico de las relaciones con América Latina, ya que excluyen a un buen número de países vulnerables de la región; recuerda que algunos países de América Latina se encuentran entre los más desiguales del mundo en ingresos per cápita y que la desigualdad persistente se produce en un contexto de baja movilidad socioeconómica; considera que el mensaje que transmite la UE hacia la región es muy preocupante ya que, en la práctica, es una declaración de que no le concede la importancia que merece, a pesar de los múltiples compromisos políticos y comerciales adquiridos, así como de los intereses globales comunes;
Señala que la Estrategia conjunta África-UE y sus ocho sectores se centraban en un principio en la Unión Africana (UA) y en la asistencia técnica para el desarrollo de capacidades institucionales y políticas en los ámbitos de la paz y la seguridad, los derechos humanos, la promoción de la democracia, el Estado de Derecho y el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM); recuerda que, aunque este enfoque integral sigue siendo válido, la coherencia y eficacia de la estrategia se han reducido por la existencia de acuerdos con múltiples socios que producen duplicidades, así como por la ausencia de un presupuesto específico para su ejecución; resulta urgente ir más allá del desarrollo de capacidades institucionales a nivel continental para desarrollar una asociación política a favor de la paz, la seguridad y el desarrollo socioeconómico a nivel regional y subregional; pide que se extiendan estas asociaciones políticas para incluir a las Comunidades Económicas Regionales, no solo como una estrategia para reforzar la Unión Europea, sino también como medio para intensificar la asociación UE-África a nivel regional y subregional a fin de tener en cuenta los intereses políticos, económicos y de seguridad de los ciudadanos africanos y europeos; lamenta el atraso que han supuesto los golpes de Estado, como los acontecidos en Malí y Guinea-Bissau, para los objetivos y principios democráticos de la UA, la UE y las Naciones Unidas; solicita el urgente restablecimiento del orden constitucional en dichos países;
Toma nota de las estrategias de la UE para la región del Cuerno de África y el Sahel; considera que se deben abordar las causas estructurales del conflicto en esas regiones a fin de allanar el camino hacia una solución pacífica viable de los problemas y ofrecer una perspectiva más adecuada para la población, lo cual implica garantizar el acceso justo a los recursos, el desarrollo sostenible de la región y la redistribución de la riqueza; pide que se evalúen las políticas de la Unión a las que se dedican recursos diplomáticos considerables y un volumen destacable de ayuda al desarrollo con vistas a analizar los efectos en la población; pide también una mayor colaboración entre el Parlamento Europeo, el Parlamento Panafricano y los órganos parlamentarios regionales a fin de garantizar una mayor rendición de cuentas por las decisiones políticas y presupuestarias ante los ciudadanos de ambos continentes y como fundamento para medir y evaluar los avances en la aplicación de las distintas políticas; acoge con satisfacción, en particular, la decisión del Consejo de ampliar el mandato de EUNAVFOR Atalanta (para incluir la respuesta a la amenaza de la piratería en tierra) como medio de reforzar su enfoque global de respuesta a la amenaza específica que supone la piratería y ofrecer un apoyo al desarrollo de la región a más largo plazo;
Alberga una enorme preocupación en cuanto a las tensiones existentes entre Sudán y Sudán del Sur; insta a ambas partes a demostrar su voluntad política de resolver las cuestiones pendientes tras la secesión de conformidad con la hoja de ruta aprobada en la Resolución 2046 (2012) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de 2 de mayo de 2012; hace hincapié en que la estabilidad de la región a largo plazo requiere una nueva estrategia internacional, unificada y general, en la que la UE podría desempeñar un papel junto con otros actores mundiales y regionales, y que se centraría no solamente en cuestiones Norte-Sur y en la situación en Kordofán Meridional y el Nilo Azul, sino también en el proceso de reformas en Sudán, pendiente desde hace largo tiempo, y en la profundización de las reformas democráticas en Sudán del Sur;
Recuerda su Resolución de 25 de noviembre de 2010 sobre la situación en el Sáhara Occidental; pide a Marruecos y al Frente Polisario que prosigan con las negociaciones para una solución pacífica y duradera en el Sáhara Occidental y reitera el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y a decidir sobre el estatuto del Sáhara Occidental mediante un referendo democrático, con arreglo a las resoluciones de las Naciones Unidas pertinentes;
Pide que la UE aumente su presencia en la región de Asia y el Pacífico, en particular destacando los logros de la transición democrática en Indonesia, el país musulmán de mayores dimensiones, y mediante la contribución de su experiencia y conocimientos técnicos a las iniciativas multilaterales en el seno de la ASEAN y en torno a esta, y a la progresiva aparición de nuevas iniciativas transpacíficas; considera que el SEAE debería aprovechar al máximo el potencial disponible para impulsar la cooperación entre la UE y Asia; sostiene que el Plan de Acción de Bandar Seri Begawan robustece la colaboración reforzada ASEAN-UE como primer paso pertinente en ese sentido; elogia también el reciente respaldo al Tratado de Amistad como oportunidad para profundizar en la cooperación, con vistas a ir más allá de la perspectiva de los acuerdos comerciales entre la UE y los países asiáticos; subraya que debería darse una mayor prioridad al desarrollo económico y cultural mutuo, en particular a través del fomento de las oportunidades de inversión directa y haciendo más atractivo y fácil el acceso a estudiantes e investigadores; señala que ello implica una coordinación estratégica de los esfuerzos de los Estados miembros y de la UE, por oposición a políticas nacionales paralelas que compitan entre sí; señala que en el contexto de seguridad regional del Pacífico Asiático, en el que se incluyen litigios territoriales en torno al Mar del Sur de China, así como la preocupación relativa a Corea del Norte, la UE debería proponer activamente, en su calidad de socio neutral, una solución estable y pacífica basada en las instituciones multilaterales;
Solicita la rápida puesta en marcha de las negociaciones sobre el Acuerdo de Colaboración y Cooperación UE-Japón;
Acoge con satisfacción los avances en el desarrollo de la Asociación Estratégica UE-China, incluido el desarrollo del tercer pilar «diálogo entre los pueblos», además de los diálogos en materia económica y de seguridad; hace hincapié en la creciente interdependencia entre las economías de China y la UE y recuerda la importancia del rápido crecimiento de la economía china y su influencia en el sistema internacional;
Señala que el cambio de liderazgo en China será una importante prueba de la evolución de este país; confirma su objetivo de desarrollar una asociación estratégica integral con China; pide a la UE y a sus Estados miembros que adopten una posición más coherente y estratégica en sus mensajes y políticas con el fin de contribuir a apoyar una evolución en la dirección correcta; destaca que ello implica eliminar las diferencias entre las prioridades de los Estados miembros y de la UE en relación con los derechos humanos en China, el diálogo sobre derechos humanos y el apoyo a las organizaciones de la sociedad civil;
Destaca la necesidad de consolidar las relaciones de la UE con Japón como agente internacional de primer orden que comparte con la UE unos valores democráticos comunes y es un socio natural para la cooperación en los foros multilaterales y en cuestiones de interés mutuo; aguarda con interés la realización del acuerdo sobre un marco general y del acuerdo de libre comercio;
Pide que la UE se muestre más activa en Asia Meridional y en Asia Sudoriental para apoyar la evolución democrática y las mejoras en el ámbito de la gobernanza y el Estado de Derecho; celebra por ello el compromiso a favor de un Pakistán democrático, laico, estable y socialmente incluyente; acoge con satisfacción el primer diálogo estratégico UE-Pakistán de junio de 2012 y el compromiso para la celebración de debates constructivos sobre el refuerzo de la cooperación bilateral y las opiniones compartidas en asuntos regionales e internacionales de interés mutuo, incluida una participación más activa en la lucha contra el terrorismo; pide a la UE y a sus Estados miembros que refuercen unas relaciones con la India basadas en la promoción de la democracia, la inclusión social, el Estado de Derecho y los derechos humanos; pide asimismo a la UE y a la India que concluyan rápidamente las negociaciones actuales para un acuerdo de libre comercio UE-India integral, que estimularía el comercio y el crecimiento económico de Europa y la India; insta a la UE y a sus Estados miembros a respaldar la reconciliación, el desarrollo económico y la reconstrucción de Sri Lanka tras la guerra y, en ese sentido, pide al Consejo que apoye a Sri Lanka en la aplicación del informe de la Comisión de Lecciones Aprendidas y Reconciliación; acoge con satisfacción el respaldo activo de la UE a favor del proceso de democratización en Birmania/Myanmar;
Se congratula de que las elecciones presidenciales y parlamentarias celebradas en Taiwán el 14 de enero de 2012 concluyeran satisfactoriamente; insta a Taiwán a continuar los esfuerzos para mantener la paz y la estabilidad en la zona de Asia-Pacífico; reconoce el progreso experimentado en las relaciones entre China y Taiwán, en particular en lo relativo a la mejora de los vínculos económicos, así como que unos nexos económicos más intensos con Taiwán podrían mejorar el acceso del mercado de la UE a China; insta a la Comisión y al Consejo, de conformidad con la Resolución del Parlamento, de 11 mayo de 2011, sobre la PESC, a adoptar medidas concretas para mejorar las relaciones económicas entre la UE y Taiwán y facilitar la negociación de un acuerdo de cooperación económica UE-Taiwán; reitera su firme apoyo a la significativa participación de Taiwán en organizaciones y actividades internacionales de importancia, entre ellas la Organización Mundial de la Salud; reconoce que el Programa de Exención de Visado de la UE vigente para los ciudadanos taiwaneses, que entró en vigor en enero de 2011, ha demostrado ser mutuamente beneficioso; apuesta por una cooperación bilateral más estrecha entre la UE y Taiwán en ámbitos como el comercio, la investigación, la cultura, la educación y la protección del medio ambiente;
Insta a la UE a sensibilizar a la ciudadanía sobre las graves violaciones de los derechos humanos, los asesinatos masivos y el trato inhumano en los campos de trabajo y de presos políticos en Corea del Norte y a respaldar a las víctimas de dichas violaciones;
G-7, G-8 y G-20
Considera que, ante la creciente importancia de los BRICS y otras potencias emergentes y del sistema multipolar de gobernanza global que se está configurando, el G-20 podría ser un foro útil y especialmente apropiado para el logro de consenso que sea incluyente, esté basado en la colaboración y sea capaz de fomentar la convergencia, incluida la convergencia reglamentaria; considera, no obstante, que el G-20 debe aún demostrar su utilidad para convertir las conclusiones de las cumbres en políticas sostenibles que aborden los retos fundamentales y, sobre todo, el control de los paraísos fiscales y otros desafíos y amenazas que pone de manifiesto la crisis financiera y económica global; señala en este sentido el potencial del G-8 para desempeñar un papel clave para el logro de consenso antes de las reuniones del G-20; considera que la existencia del G-8 también debe aprovecharse para intentar acercar posiciones con Rusia con el fin de afrontar los retos comunes de manera coordinada y eficaz;
Pide que la UE que, mostrando que el multilateralismo eficaz es una de las piedras angulares de la política exterior de la UE, asuma un papel de liderazgo en la cooperación internacional y promueva la acción global de la comunidad internacional; pide a la UE que siga promoviendo sinergias dentro del sistema de las Naciones Unidas, que sirva de puente en ellas y que entable un diálogo a nivel mundial con organizaciones regionales y socios estratégicos; manifiesta su apoyo para la continuación de la reforma de las Naciones Unidas; pide a la UE que contribuya a la buena gestión financiera y a la disciplina presupuestaria en relación con los recursos de las Naciones Unidas;
Pide, por ello, a la UE que insista en una amplia reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a fin de reforzar su legitimidad, representación regional y eficacia; subraya que dicho proceso de reforma puede ser impulsado irreversiblemente por los Estados miembros de la UE si, de forma coherente con los propósitos del Tratado de Lisboa para mejorar la política exterior de la UE y el papel de la UE en la paz global y la seguridad, solicitan un puesto permanente para la UE en un CSNU ampliado y reformado; pide a la VP/AR que tome urgentemente la iniciativa para que los Estados miembros elaboren una posición común a tal efecto; insta a los Estados miembros a que, a la espera de la adopción de dicha posición común, acuerden y apliquen, sin demora, un sistema de rotación en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con el fin de asegurarse con carácter permanente un puesto de la UE en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas;
Considera importante que la Resolución de la Asamblea General sobre la participación de la UE en los trabajos de dicha asamblea se aplique plenamente y que la UE actúe y obtenga resultados de forma oportuna y coordinada sobre temas sustanciales; pide a la UE que mejore la coordinación de las posiciones e intereses de sus Estados miembros en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; acoge con satisfacción el establecimiento de prioridades a medio plazo de la UE en las Naciones Unidas, y pide que se consulte periódicamente a la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo sobre su revisión anual y sobre su aplicación; subraya la necesidad de una diplomacia pública más vigorosa en lo relativo a los asuntos de las Naciones Unidas y de que el papel de la UE a nivel mundial se comunique de forma más eficaz al público europeo;
Tiene la firme convicción de que es necesario desarrollar la colaboración en el ámbito de la prevención de conflictos, la gestión de crisis civiles y militares, y la consolidación de la paz y, en consecuencia, que el Comité Director UE-ONU actúe de forma más eficaz en el contexto de la gestión de crisis; pide a la UE y a sus Estados miembros que sigan avanzado en la aplicación efectiva del principio de «responsabilidad de proteger» y que colaboren con los socios de las Naciones Unidas para que este concepto pase a ser parte de la prevención de conflictos y la reconstrucción después de estos; solicita la elaboración de un «Consenso interinstitucional sobre la responsabilidad de proteger y una Política común de prevención de conflictos», en paralelo a los ya existentes «Consenso Europeo sobre la Ayuda Humanitaria» y «Consenso Europeo sobre Desarrollo», que podrían asegurar una mayor uniformidad de la UE en los foros de las Naciones Unidas sobre dichas cuestiones;
Recuerda que el Planteamiento global para la aplicación por parte de la UE de las Resoluciones 1325 y 1820 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas relativas a la mujer, la paz y la seguridad, aprobadas por el Consejo de la Unión Europea el 1 de diciembre de 2008, reconoce los estrechos lazos existentes entre las cuestiones de la paz, la seguridad, el desarrollo y la igualdad de género y debería ser una pieza fundamental de la Política Exterior y de Seguridad Común; hace hincapié en que la UE ha pedido firmemente la aplicación global del programa para la mujer, la paz y la seguridad establecido en las Resoluciones 1325 (2000) y 1820 (2008) de las Naciones Unidas y posteriormente reforzado por la aprobación de las Resoluciones 1888 y 1889 (2009), así como de la 1960 (2010), especialmente la necesidad de combatir la violencia contra las mujeres en las situaciones de conflicto y el fomento de la participación femenina en la consolidación de la paz; insta a aquellos Estados miembros que aún no lo hayan hecho a aprobar Planes de acción nacionales sobre la mujer, la paz y la seguridad y destaca que deberían basarse en unos criterios europeos mínimos e uniformes en lo que se refiere a sus metas, aplicación y supervisión en todo el territorio de la UE;
Subraya la necesidad de elaborar directrices y capacidades de mediación más eficaces a través de la colaboración entre la UE y las Naciones Unidas en cuanto a capacidades de mediación, con el fin de conceder recursos más adecuados para la mediación de forma oportuna y coordinada y garantizar la participación de las mujeres en estos procesos; considera que para aplicar la política de derechos humanos de la UE es esencial desarrollar la capacidad del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para abordar las situaciones graves y urgentes de los derechos humanos, para reforzar el proceso de seguimiento de la aplicación de las recomendaciones de los procedimientos especiales y para reforzar el proceso del Examen Periódico Universal; insiste en la necesidad de que la UE continúe apoyando al Tribunal Penal Internacional, con el objetivo de contribuir a la efectiva protección de los derechos humanos y a la lucha contra la impunidad;
Pide a la VP/AR y al Consejo que, en lo que respecta a las negociaciones de las Naciones Unidas sobre el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), trabajen en pos de alcanzar los estándares más elevados posibles de protección de la legislación internacional en materia de derechos humanos y de derecho humanitario internacional, estableciendo unos criterios que vayan más allá de los ya acordados a escala de la UE y consagrados en la Posición común de la UE relativa a la exportación de armas; subraya que los Estados Partes de la UE no deben aceptar normas menos exigentes, que sin duda redundarán en detrimento del éxito y la eficacia del TCA;
Acoge con satisfacción los compromisos contraídos por la UE y la OTAN de fortalecer su asociación estratégica, reafirmados por la Alianza en el nuevo Concepto Estratégico y en la Cumbre de Chicago, y hace hincapié en los avances realizados en la cooperación práctica en las operaciones; señala que la actual crisis económica europea y mundial ha estimulado los esfuerzos por dotar a la UE y la OTAN de las capacidades operativas eficientes que tanto necesitan; pide por ello a la VP/AR que tome la iniciativa para promover nuevas propuestas concretas para la mejora de la cooperación entre las organizaciones, incluso a través de la Agencia Europea de Defensa (defensa inteligente, puesta en común de las capacidades militares y un enfoque integral como principios rectores, sobre la base de la complementariedad de las iniciativas); pide una solución política urgente al bloqueo de la cooperación en el marco de los acuerdos «Berlín plus», que retrasa las perspectivas para que las dos organizaciones cooperen de modo más eficaz;
Pide a los Estados miembros que cumplan con su deber de concluir con celeridad las negociaciones sobre la adhesión de la UE al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (CEDH); subraya la importancia de los criterios, procedimientos de seguimiento y conclusiones del Consejo de Europa, por ser una importante aportación para evaluar los avances de los países vecinos para llevar a cabo reformas democráticas;
Insiste en el hecho de que la adhesión de la UE al CEDH constituye una oportunidad histórica de declarar los derechos humanos como valor fundamental de la Unión y terreno común para sus relaciones con países terceros, y espera que se materialice sin demoras innecesarias; reitera que la adhesión de la UE al CEDH constituye un logro destacable para reforzar en mayor medida la protección de los derechos humanos en Europa;
Apoya el diálogo sobre la reforma de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), siempre que no implique el debilitamiento de las instituciones y mecanismos ya existentes o afecte a su independencia; subraya la necesidad de mantener el equilibrio entre las tres dimensiones de la OSCE, desarrollándolas de forma coherente y global a partir de los resultados conseguidos hasta la fecha; subraya igualmente que habría que hacer frente a las amenazas y retos a la seguridad en sus tres dimensiones para que las medidas resulten realmente eficaces; pide a la OSCE que siga reforzando su capacidad de garantizar el respeto y la aplicación de los principios y compromisos asumidos por los Estados participantes en las tres dimensiones, mejorando, por ejemplo, los mecanismos de seguimiento;
Espera que la UE desarrolle una verdadera asociación estratégica con el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que incluya un diálogo abierto, periódico y constructivo, y una cooperación estructurada sobre los derechos humanos y la democracia, así como sobre el proceso de transición y la gestión de crisis en los países vecinos meridionales; reitera que, para apoyar este objetivo, el SEAE debería dedicar más recursos humanos a esta región y abrir delegaciones en los principales países del CCG; subraya que los derechos humanos, los derechos de las mujeres, el Estado de derecho y las aspiraciones democráticas de los ciudadanos de los países del CCG, desde Baréin hasta Arabia Saudí, no pueden seguir pasándose por alto en las políticas de la UE para la región;
Reconoce el papel cada vez más importante que desempeñan las organizaciones regionales, especialmente la Liga Árabe, pero también la Organización de Cooperación Islámica y la Organización de Cooperación Económica, y pide a la UE que refuerce la cooperación, en particular en temas relacionados con los procesos de transición y la gestión de crisis en los países vecinos meridionales; acoge con satisfacción los esfuerzos que realiza la UE para ayudar a la Liga Árabe en su proceso de integración;
Prioridades temáticas de la PESC
Insiste en que las acciones de la PCSD deben insertarse en una política general dirigida a países y regiones en crisis en los que estén en juego los valores e intereses estratégicos de la UE y en los que las operaciones de la PCSD aporten un valor añadido real promoviendo la paz, la estabilidad y el Estado de Derecho; destaca, asimismo, la necesidad de un proceso de aprendizaje de experiencias que evalúe con más precisión el éxito de cada una de las operaciones y su repercusión duradera sobre el terreno;
Reitera su llamamiento a la VP/AR, al Consejo y a los Estados miembros para que aborden los numerosos problemas que afectan a la cooperación civil y militar, desde las carencias de personal cualificado hasta las carencias y desequilibrios en los equipamientos; pide, en particular, personal en los ámbitos de la justicia, la administración civil, las aduanas, el diálogo, la reconciliación y la mediación, a fin de que las misiones de la PCSD cuenten con conocimientos técnicos adecuados y suficientes; pide a la VP/AR que presente propuestas concretas para colmar esta escasez de personal, en particular en el ámbito de la gestión de crisis civiles, la prevención de conflictos y la reconstrucción tras la crisis, así como en los sectores antes mencionados;
Acoge con satisfacción las peticiones para poner en común y compartir en mayor medida las capacidades militares clave, mejorar las capacidades de planificación y realización de misiones y operaciones e integrar las misiones y operaciones civiles y militares; destaca la necesidad de mejorar sistemáticamente las misiones y operaciones PCSD, también mediante la evaluación de resultados, la determinación de criterios de referencia, las evaluaciones de impacto, la determinación y aplicación de las lecciones aprendidas y el desarrollo de prácticas adecuadas para que la acción en el marco de la PCSD discurra de forma eficaz y eficiente; lamenta, no obstante, los condicionantes políticos que dificultan la cooperación, que en ocasiones impiden que las mejores prácticas puedan crear sinergias;
Recuerda que los Estados miembros son responsables de más de un tercio de las exportaciones de armas en todo el planeta; pide a los Estados miembros que respeten no solo los ocho criterios de la Posición Común 2008/944/PESC (el Código de Conducta de la Unión Europea en materia de exportación de armas), sino también los principios de la política de desarrollo de la UE; pide que se transfieran a la UE las competencias sobre la regulación de las exportaciones de armas; recuerda a los Estados miembros que los países en desarrollo deberían invertir sus recursos financieros ante todo en el desarrollo social y económico sostenible, la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho; insta a la VP/AR y a los Estados miembros a aprovechar la actual revisión de la Posición Común 2008/944/PESC de la UE para reforzar la aplicación y la supervisión de los criterios de la UE sobre las exportaciones de armas; lamenta profundamente el fracaso de las negociaciones de las Naciones Unidas sobre un Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA) mundial en julio de 2012; pide a la VP/AR y a los Estados miembros que ejerzan presión, con carácter urgente, sobre los países que se han opuesto a un TCA mundial firme; pide un TCA sólido y firme que exija a los Estados Parte que se nieguen a toda exportación de armas y municiones en caso de que exista un grave peligro de que éstas se empleen para cometer o facilitar violaciones graves de la legislación internacional en materia de derechos humanos y derecho humanitario internacional, incluyendo el genocidio, los crímenes contra la humanidad y los crímenes de guerra;
Pide a la VP/AR que presente propuestas para mejorar las capacidades de la SEAE en materia de prevención de conflictos y consolidación de la paz, en particular en referencia al Programa de Gotemburgo, que amplíe aún más la capacidad de la UE para evitar conflictos y ofrecer capacidades de mediación, diálogo y reconciliación junto con el aumento de los recursos de sus capacidades de gestión de crisis; pide con carácter prioritario que se haga un inventario de las políticas de la UE en el ámbito de la prevención de conflictos y la consolidación de la paz a fin de que la VP/AR presente al Parlamento propuestas para reforzar la capacidad de la acción exterior y de respuesta de la UE en dichos ámbitos; celebra la propuesta de la Comisión y del SEAE de introducir una línea presupuestaria con una dotación de 500 000 euros para los servicios de prevención de conflictos y de apoyo a la consolidación de la paz en el presupuesto del SEAE para 2013, tras la conclusión positiva a finales de este año de una acción preparatoria propuesta por el Parlamento; pide a la VP/AR que refuerce la participación de las mujeres en los mecanismos de prevención de conflictos, mediación, diálogo, reconciliación y consolidación de la paz;
Considera que la propuesta relativa a la creación de un Instituto Europeo para la Paz autónomo o semiautónomo estrechamente vinculado a la UE es una idea muy prometedora que podría contribuir a reforzar la prevención de conflictos y las capacidades mediadoras en Europa; solicita que dicho organismo se base en un mandato claramente definido que evite la duplicación de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales existentes y se centre en la diplomacia mediadora informal y en la transferencia de conocimientos dentro de la UE y entre ésta y los agentes mediadores independientes; aguarda con interés los resultados del proyecto piloto para un Instituto Europeo para la Paz lanzado este año; espera participar plenamente en las negociaciones para la posible creación de dicho ente;
Sanciones y medidas restrictivas
Cree que, en el tratamiento que dispensa a los regímenes autoritarios, la UE debería desarrollar una política más coherente en cuanto a la imposición y al levantamiento de sanciones y medidas restrictivas;
Insta a la VP/AR a analizar la efectividad de la Unión Europea al abordar la amenaza que plantean las armas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares una década después de la aprobación en 2003 de la Estrategia contra la proliferación de armas de destrucción masiva y una vez expirado el plazo prorrogado para la aplicación de las Nuevas líneas de actuación de 2008, con vistas a que la VP/AR informe al Parlamento de las propuestas para el refuerzo de las capacidades de la UE en ese ámbito político;
Insta a la VP/AR a analizar la efectividad de la Unión Europea al abordar la amenaza que plantea la proliferación de las Armas ligeras y de pequeño calibre (ALPC) y otras armas convencionales, así como cuestiones más amplias relacionadas con el desarme, tras la aprobación de la Estrategia de la UE contra la acumulación y el tráfico ilícitos de armas pequeñas y ligeras y de sus municiones en 2005 y de otros marcos políticos importantes (incluyendo la Posición Común de la UE sobre el corretaje de armas y los embargos de armas de la UE), con vistas a que la VP/AR informe al Parlamento de las propuestas para el refuerzo de las capacidades de la UE en este ámbito político;
Reitera su llamamiento a los Estados miembros para que intensifiquen la cooperación europea en materia de defensa, que es la única forma viable de garantizar que las fuerzas militares europeas sean creíbles y operativas, en vista de la reducción de los presupuestos de defensa; señala los avances logrados mediante la puesta en común participativa de recursos de la UE y la defensa inteligente de la OTAN, y considera que es esencial lograr nuevas sinergias entre las dos organizaciones; subraya la necesidad de seguir avanzando en la puesta en común participativa de recursos, y en las posibles sinergias en el ámbito de la investigación, desarrollo y cooperación industrial en materia de defensa a nivel de la Unión; acoge con satisfacción las iniciativas de cooperación reforzada en esta materia, y entre ellas la Iniciativa Weimar plus;
Recuerda, en este contexto, el papel esencial que desempeña la Agencia Europea de Defensa (AED) en la formulación y aplicación de una política de la UE de capacidades y armamentos; pide por ello al Consejo que refuerce el carácter institucional de la AED y desarrolle todo su potencial, como se establece en el artículo 42, apartado 3, y el artículo 45 del TFUE;
Insta al Consejo y a los Estados miembros a que doten a la AED de fondos adecuados para todas sus misiones y tareas; estima que la mejor manera de hacerlo es financiar los costes de personal y funcionamiento de la Agencia con cargo al presupuesto de la Unión a partir del próximo marco financiero plurianual; pide a tal fin a la VP/AR que presente las propuestas necesarias;
Señala que el artículo 194 del Tratado de Lisboa establece que la UE tiene derecho a adoptar medidas a escala europea para garantizar la seguridad del abastecimiento de energía; señala a este respecto que, para mejorar la seguridad energética y reforzar a la vez la credibilidad y la efectividad de la PESC, es de suma importancia reducir la dependencia energética respecto de países terceros, sobre todo de aquellos que no comparten o que vulneran valores de la UE; considera que la diversificación de las fuentes de suministro y las rutas de tránsito, así como el aumento del recurso a las fuentes de energía renovable y limpia y las rutas de tránsito son cuestiones urgentes y esenciales para la UE, que depende en gran medida de fuentes externas de energía; señala que las principales direcciones para esta diversificación son el Ártico, la cuenca mediterránea y el corredor meridional que va desde Irak hasta Asia Central y Oriente Próximo, e insta a la Comisión a priorizar dichos proyectos; manifiesta su preocupación por los retrasos que sufre la conclusión del corredor meridional; destaca la necesidad de lograr la seguridad energética mediante la diversificación de la energía y hace hincapié en el potencial de un corredor de GNL complementario en el este del Mediterráneo como fuente flexible de energía e incentivo para una mayor competitividad en el mercado interior de la UE; estima que la UE debe velar por que una de las principales fuentes de importaciones en la actualidad —Rusia— cumpla las normas del mercado interior, la normativa del Tercer Paquete Energético y el Tratado sobre la Carta de la Energía; destaca el gran potencial en el desarrollo y la interdependencia que podría derivar de unas redes transcontinentales inteligentes para las energías renovables que unieran Europa y África;
Señala que la Comisión propuso en 2011 la creación de un mecanismo de intercambio de información sobre acuerdos intergubernamentales en materia de energía entre los Estados miembros y países terceros; considera que el intercambio de mejores prácticas y el apoyo político de la Comisión reforzarían igualmente el poder de negociación de los Estados miembros; pide a la VP/AR y a la Comisión que informen periódicamente al Parlamento sobre la creación y aplicación de este mecanismo; pide a la Comisión que incluya una «cláusula sobre seguridad energética» en los acuerdos comerciales, de asociación y de cooperación con los países productores y de tránsito, es decir, un código de conducta en caso de que se interrumpa el suministro o se modifiquen unilateralmente las condiciones de éste;
Destaca que la PESC debe reservar un lugar destacado a las medidas contra la nueva generación de retos para la estabilidad y la seguridad internacional, como el cambio climático la delincuencia y el terrorismo internacionales, los ataques cibernéticos, la proliferación de armas nucleares y de destrucción masiva, los Estados fallidos, la piratería y las pandemias;
La dimensión exterior del Espacio de Libertad, Seguridad y Justicia
Recuerda que la dimensión exterior del Espacio de Libertad, Seguridad y Justicia debe desempeñar un papel destacado en la PESC; subraya la necesidad de una gestión organizada de los flujos migratorios que garantice la cooperación con los países de origen y de tránsito;
Diálogo cultural y religioso
Considera que la promoción del diálogo y el entendimiento entre las diferentes culturas y religiones debería ser una parte fundamental de nuestro compromiso externo con terceros países y sociedades y, en especial, de nuestro apoyo para la resolución de conflictos y el fomento de sociedades tolerantes, integradoras y democráticas;
Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución a la Vicepresidenta de la Comisión /Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Consejo, a la Comisión, a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros de la UE, al Secretario General de las Naciones Unidas, al Secretario General de la OTAN, al Presidente de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, al Presidente en ejercicio de la OSCE, al Presidente de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, al Presidente del Comité de Ministros del Consejo de Europa y al Presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.
(2) Textos Aprobados, P7_TA(2011)0227.
(3) DO C 349 E de 22.12.2010, p. 51.
(4) DO C 351 E de 2.12.2011, p. 454.
(5) DO C 351 E de 2.12.2011, p. 470.
(6) DO C 351 E de 2.12.2011, p. 472.
(7) Textos Aprobados, P7_TA(2012)0126.