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Timestamp: 2020-02-20 03:07:27
Document Index: 91628819

Matched Legal Cases: ['artículo 95', 'artículo 95', 'artículo 95', 'artículo 95', 'artículo 95', 'artículo 95', 'artículo 97', 'artículo 10', 'artículo 11']

SuperContable.com - Consulta V0505-10 I.S. Deducción de gastos de amortización de elementos de transporte.
Consulta V0505-10 I.S. Deducción de gastos de amortización de elementos de transporte.
NUM-CONSULTA V0505-10
FECHA-SALIDA 15/03/2010
NORMATIVA TRLIS RD Leg 4/2004, 10 y 11 Y LEY 37/1992, ART.95-
La entidad consultante se dedica a las obras de reparación en los domicilios de asegurados de varias compañías de seguros. Para ello dispone de varios elementos de transporte para el desplazamiento de los trabajadores y del material necesario. Todos los vehículos están debidamente rotulados con el nombre de la empresa y uno de ellos se trata de un vehículo mixto.
1. Deducción de las cuotas del Impuesto sobre el Valor Añadido soportadas por la consultante en la adquisición, reparación y combustible de los vehículos.
2. Deducción en el Impuesto sobre Sociedades de los gastos de amortización.
1.- El derecho a deducir en el Impuesto sobre el Valor Añadido está regulado en el Capítulo I del Título VIII de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (Boletín Oficial del Estado del 29).
En relación con la cuestión expresamente planteada en el escrito de consulta hay que señalar que el artículo 95 de la Ley 37/1992 establece lo siguiente:
"Uno. Los empresarios o profesionales no podrán deducir las cuotas soportadas o satisfechas por las adquisiciones o importaciones de bienes o servicios que no se afecten, directa y exclusivamente, a su actividad empresarial o profesional.
2º.Combustibles, carburantes, lubrificantes y productos energéticos necesarios para su funcionamiento.
4º. Rehabilitación, renovación y reparación de los mismos."
De la normativa expuesta anteriormente se deriva que cuando el sujeto pasivo adquiere un bien que no afecta directa y exclusivamente a su actividad empresarial o profesional, las cuotas soportadas no podrán ser deducidas en ninguna medida ni cuantía, salvo que se trate de bienes de inversión, en cuyo supuesto la afectación parcial de tales bienes permitirá la deducción parcial de las cuotas soportadas conforme a las reglas establecidas en el artículo 95.
Por tanto, en cuanto a la adquisición por la entidad consultante de un vehículo para su actividad, el señalado artículo 95 de la Ley 37/1992 establece, para los vehículos automóviles de turismo que se empleen en todo o en parte en el desarrollo de la actividad empresarial o profesional, una presunción legal de afectación de dichos vehículos a la citada actividad del 50 por ciento, salvo para los vehículos destinados a las finalidades previstas en el párrafo tercero de la regla 2ª del apartado tres de dicho artículo, en que dicha presunción es del 100 por cien.
En cuanto a estos últimos, y más concretamente en lo referido a los vehículos mixtos de transporte de mercancías, es criterio de esta Dirección General que por transporte de mercancías debe entenderse el transporte de bienes objeto de comercio ("genero vendible", "cualquier cosa mueble que se hace objeto de trato o venta", "cosas adquiridas por la empresa y destinadas a la venta sin transformación").
De acuerdo con lo anterior, sólo los vehículos que tengan la consideración de vehículos mixtos de acuerdo con la legislación sobre Tráfico y Circulación de Vehículos y que se destinen efectivamente al transporte de mercancías, en los términos indicados, podrán beneficiarse de la presunción de la afectación total al desarrollo de la actividad.
Dicha consideración no es extensible a los vehículos mixtos que, como en el caso consultado, se usan para el transporte de materiales y herramientas de otras actividades empresariales, lo que determinará que sólo se presuma para los correspondientes vehículos la afectación a la actividad empresarial o profesional en el porcentaje del 50 por ciento, sin perjuicio de que el empresario o profesional pueda acreditar, por los medios admisibles en derecho, la afectación total a su actividad empresarial que le permita deducir todo el importe de la cuota soportada en su adquisición.
En todo caso, será necesario que dichos vehículos estén integrados en el patrimonio empresarial o profesional del sujeto pasivo así como debidamente contabilizados e incluidos en los registros oficiales de la actividad desarrollada.
En consecuencia, las cuotas del Impuesto sobre el Valor Añadido soportadas por la entidad consultante por la adquisición de un vehículo automóvil tipo mixto, podrán ser objeto de deducción en un 50 por ciento, conforme a lo previsto en el artículo 95, apartado tres, regla 2ª de la Ley 37/92, cuando la entidad consultante afecte el citado vehículo a su actividad empresarial.
No obstante, como hemos indicado anteriormente, cuando se acredite por dicha entidad empresarial un grado efectivo de utilización de dicho vehículo en el desarrollo de su actividad diferente del que se haya aplicado inicialmente, la deducción practicada deberá regularizarse conforme a lo previsto en la regla 3ª del apartado tres del citado artículo 95 de la Ley del Impuesto.
Respecto de los gastos derivados de la utilización del vehículo (reparaciones, combustible, etc.) serán asimismo aplicables las reglas expuestas en los párrafos precedentes. Así pues, las cuotas soportadas del Impuesto sobre el Valor Añadido por los gastos que se contemplan en el apartado cuatro del artículo 95, podrán también ser objeto de deducción en un 50 por ciento cuando la entidad consultan afecte el vehículo en cuestión a su actividad empresarial salvo que se acredite que el grado efectivo de utilización en la actividad empresarial del vehículo que genera tales gastos, es superior a dicho porcentaje.
En todo caso, el ejercicio del derecho a la deducción de las cuotas soportadas por la adquisición del vehículo objeto de la consulta así como por los citados gastos, deberá ajustarse, sea cual sea el grado de afectación de los bienes señalados a la actividad empresarial de la entidad consultante, a las restantes condiciones y requisitos previstos en el Capítulo I del Título VIII de la mencionada Ley 37/92, y especialmente a la señalada en su artículo 97, apartado uno, número 1º, por la que el consultante deberá estar en posesión de la factura original emitida a su favor por quien realice la entrega o le preste el servicio.
2. De acuerdo con lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 10 del Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (B.O.E. de 11 de marzo de 2004), en adelante TRLIS, "en el régimen de estimación directa la base imponible se calculará corrigiendo, mediante la aplicación de los preceptos establecidos en la presente Ley, el resultado contable determinado de acuerdo con las normas previstas en el Código de Comercio, en las demás leyes relativas a dicha determinación y en las disposiciones que se dicten en desarrollo de las citadas normas".
Si los vehículos están afectos a la actividad de la consultante, tendrán la consideración de activo fijo material, siendo, por tanto, irrelevantes las características técnicas de los mismos, y según señala el artículo 11 del TRLIS, "serán deducibles las cantidades que, en concepto de amortización del inmovilizado material e inmaterial, correspondan a la depreciación efectiva que sufran los distintos elementos por funcionamiento, uso, disfrute u obsolescencia".
La deducción de los gastos de amortización, como los demás ocasionados por los vehículos está condicionada a que el elemento patrimonial tenga la consideración de inmovilizado afecto a la actividad empresarial de la consultante, lo cual deberá acreditarse por cualquier medio de prueba válido en Derecho.
Art.11 RDL 4/2004 Impuesto sobre Sociedades.
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