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Timestamp: 2019-12-11 01:23:39
Document Index: 80903679

Matched Legal Cases: ['artículo 2', 'artículo 14', 'Artículo 30', 'artículo 31', 'artículo 35', 'artículo 52', 'artículo 36', 'artículo 50', 'artículo 5', 'artículo 50']

Convención sobre las misiones especiales de 1969 - Wikisource
Convención sobre las misiones especiales de 1969
Convención sobre Misiones Especiales
Los Estados Partes en la presente Convención, Recordando que en todo tiempo se ha otorgado un trato particular a las misiones especiales. Conscientes de los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas re¬lativos a la igualdad soberana de los Estados, al mantenimiento de la paz y la seguri¬dad internacionales y al fomento de las relaciones de amistad y de la cooperación entre los Estados. Recordando que la importancia de la cuestión de las misiones especiales ha sido reconocida durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Relaciones e Inmu¬nidades Diplomáticas, así como en la resolución 1 aprobada por esa Conferencia el 10 de abril de 1961. Considerando que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Relaciones e In¬munidades Diplomáticas aprobó la Convención de Viena sobre relaciones diplomáti¬cas, que fue abierta a la firma el 18 de abril de 1961. Considerando que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Relaciones Con¬sulares aprobó la Convención de Viena sobre relaciones consulares, que fue abierta a la firma el 24 de abril de 1963. Convencidos de que una convención internacional sobre las misiones especiales complementaria esas dos Convenciones y contribuiría al desarrollo de las relaciones amistosas entre las Naciones, sean cuales fueren sus regímenes constitucionales y so¬ciales. Conscientes de que el objeto de los privilegios e inmunidades relativos a las misio¬nes especiales no es favorecer a individuos sino garantizar el desempeño eficaz de las funciones de éstas en cuanto misiones que tienen carácter representativo del Estado. Afirmando que las normas del derecho internacional consuetudinario continúan ri¬giendo las cuestiones no reguladas en las disposiciones de la presente Convención. Han convenido en lo siguiente:
a) Por "misión especial" se entenderá una misión temporal, que tenga carácter re¬presentativo del Estado, enviada por un Estado ante otro Estado con el consen¬timiento de este último para tratar con él asuntos determinados o realizar ante él un cometido determinado;
b) Por "misión diplomática permanente" se entenderá una misión diplomática en el sentido de la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas;
c) Por "oficina consular" se entenderá todo consulado general, consulado, vice-consulado o agencia consular;
d) Por "jefe de la misión especial" se entenderá la persona encargada por el Esta¬do que envía de actuar con carácter de tal;
e) Por "representante del Estado que envía en la misión especial" se entenderá to¬da persona a la que el Estado que envía haya atribuido el carácter de tal;
f) Por "miembros de la misión especial" se entenderá el jefe de la misión espe¬cial, los representantes del Estado que envía en la misión especial y los miem¬bros del personal de la misión especial;
g) Por "miembros del personal de la misión especial" se entenderá los miembros del personal diplomático, del personal administrativo y técnico y del personal de servicio de la misión especial;
h) Por "miembros del personal diplomático" se entenderá los miembros del perso¬nal de la misión especial que posean la calidad de diplomático para los fines de la misión especial;
i) Por "miembro del personal administrativo y técnico" se entenderá los miem¬bros del personal de la misión especial empleados en el servicio administrativo y técnico de la misión especial;
j) Por "miembro del personal de servicio" se entenderá los miembros del perso¬nal de la misión especial empleados por ésta para atender los locales o realizar faenas análogas:
k) Por "personal al servicio privado" se entenderá las personas empleadas exclu¬sivamente al servicio privado de los miembros de la misión especial.
Envío de una misión especial
Un Estado podrá enviar una misión especial ante otro Estado con el consenti¬miento de este último, obtenido previamente por la vía diplomática u otra vía conve¬nida o mutuamente aceptable.
Funciones de una misión especial
Envío de la misma misión especial ante dos o más Estados
Un Estado que se proponga enviar la misma misión especial ante dos o más Es¬tados informará de ello a cada Estado receptor cuando recabe su consentimiento.
Envío de una misión especial común por dos o más Estados
Envío de misiones especiales por dos o más Estados para tratar una cuestión de interés común
Dos o más Estados podrán enviar al mismo tiempo ante otro Estado sendas mi¬siones especiales, con el consentimiento de ese Estado obtenido conforme al artículo 2, para tratar conjuntamente, con el acuerdo de todos esos Estados, una cuestión de interés común a todos ellos.
Inexistencia de relaciones diplomáticas o consulares
Para el envío o la recepción de una misión especial no será necesaria la existen¬cia de relaciones diplomáticas o consulares.
Nombramiento de los miembros de la misión especial
Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 10, 11 y 12, el Estado que envía nombrará libremente a los miembros de la misión especial después de haber dado al Estado receptor toda información pertinente acerca del número de miembros y la composición de la misión especial, y en particular los nombres y calidades de las per¬sonas que se propone nombrar. El Estado receptor podrá negarse a aceptar una misión especial cuyo número de miembros no considere razonable habida cuenta de las cir¬cunstancias y condiciones del Estado receptor y de las necesidades de la misión de que se trate. Podrá también, sin dar las razones de ello, negarse a aceptar a cualquier persona como miembro de la misión especial.
Composición de la misión especial
1. La misión especial estará constituida por uno o varios representantes del Esta¬do que envía entre los cuales éste podrá designar un jefe. La misión podrá comprender además personal diplomático, personal administrativo y técnico, así como personal de servicio.
2. Cuando miembros de una misión diplomática permanente o de una oficina consular en el Estado receptor sean incluidos en una misión especial, conserva¬rán sus privilegios e inmunidades como miembros de la misión diplomática permanente o de la oficina consular, además de los privilegios e inmunidades concedidos por la presente Convención.
Nacionalidad de los miembros de la misión especial
1. Los representantes del Estado que envía en la misión especial y los miem¬bros del personal diplomático de ésta habrán de tener, en principio, la naciona¬lidad del Estado que envía.
3. El Estado receptor podrá reservarse el derecho previsto en el párrafo 2 del pre¬sente artículo respecto de los nacionales de un tercer Estado que no sean al mismo tiempo nacionales del Estado que envía.
1. Se notificarán al Ministerio de Relaciones Exteriores u otro órgano del Esta¬do receptor que se haya convenido:
c) La llegada y la salida definitiva de toda persona que acompañe a un miem¬bro de la misión;
d) La contratación y el despido de personas residentes en el Estado receptor como miembros de la misión o como personal al servicio privado;
e) La designación del jefe de la misión especial o, en su defecto, del represen¬tante mencionado en el párrafo 1 del artículo 14, así como de la persona que lo reemplace;
f) La situación de los locales ocupados por la misión especial y de los aloja¬mientos particulares que gozan de inviolabilidad conforme a los artículos 30, 36 y 39, así como cualquier otra información que sea necesaria para identificar tales lugares y alojamientos.
Persona declarada non grata o no aceptable
1. El Estado receptor podrá, en todo momento y sin tener que exponer los moti¬vos de su decisión, comunicar al Estado que envía que cualquier representante del Estado que envía en la misión especial o cualquier miembro del personal diplomático de ésta es persona non grata o que cualquier otro miembro del personal de la misión no es aceptable. El Estado que envía retirará entonces a esa persona o pondrá término a sus funciones en la misión especial, según pro¬ceda. Esta persona podrá ser declarada non grata o no aceptable antes de su llegada al territorio del Estado receptor.
2. Si el Estado que envía se niega a ejecutar, o no ejecuta en un plazo razonable, las obligaciones que le incumben a tenor de lo dispuesto en el párrafo 1 del presente artículo, el Estado receptor podrá negarse a reconocer como miembro de la misión especial a la persona de que se trate.
Comienzo de las funciones de una misión especial
1. Las funciones de una misión especial comenzarán desde la entrada en con¬tacto oficial de la misión con el Ministerio de Relaciones Exteriores u otro ór¬gano del Estado receptor que se haya convenido.
2. El comienzo de las funciones de una misión especial no dependerá de una pre¬sentación de ésta por la misión diplomática permanente del Estado que envía ni de la entrega de cartas credenciales o plenos poderes.
Autorización para actuar en nombre de la misión especial
1. El jefe de la misión especial o, si el Estado que envía no ha nombrado jefe, uno de los representantes del Estado que envía designado por éste, estará autorizado para actuar en nombre de la misión especial y dirigir comunicaciones al Estado receptor. El Estado receptor dirigirá las comunicaciones referentes a la misión especial al jefe de la misión o, en defecto de éste, al representante antes mencionado, ya sea directamente o por conducto de la misión diplomática permanente.
2. Sin embargo, un miembro de la misión especial podrá ser autorizado por el Estado que envía, por el jefe de la misión especial o, en defecto de éste, por el representante mencionado en el párrafo 1 del presente artículo, para reemplazar al jefe de la misión especial o a dicho representante, o para realizar determina¬dos actos en nombre de la misión.
Órgano del Estado receptor con el que deberán tratarse los asuntos oficiales
1. Cuando dos o más misiones especiales se reúnan en el territorio del Estado receptor o de un tercer Estado, la precedencia entre ellas se determinará, salvo acuerdo particular, según el orden alfabético de los nombres de los Estados uti¬lizado por el protocolo del Estado en cuyo territorio se reúnan tales misiones.
Sede de la misión especial
Reunión de misiones especiales en el territorio de un tercer Estado
1. Solamente podrán reunirse misiones especiales de dos o más Estados en el territorio de un tercer Estado cuando hayan recibido el consentimiento expreso de éste, que conservará el derecho de retirarlo.
3. El tercer Estado asumirá con respecto a los Estados que envían los derechos y las obligaciones de un Estado receptor en la medida que indique al dar su con¬sentimiento.
Derecho de la misión especial a usar la bandera y el escudo del Estado que envía
1. La misión especial tendrá derecho a colocar la bandera y el escudo del Estado que envía en los locales ocupados por la misión, así como en los medios de transporte de ésta cuando se utilicen para asuntos oficiales.
2. AI ejercer el derecho reconocido en el presente artículo, se tendrán en cuenta las leyes, los reglamentos y los usos del Estado receptor.
Terminación de las funciones de una misión especial
Estatuto del jefe de Estado y de las personalidades de rango elevado
Facilidades en general
Locales y alojamiento
Exención fiscal de los locales de la misión especial
1. En la medida compatible con la naturaleza y la duración de las funciones ejercidas por la misión especial, el Estado que envía y los miembros de la misión especial que actúan por cuenta de ésta estarán exentos de todos los impuestos y gravámenes nacionales, regionales o municipales sobre los locales ocupados por la misión especial, salvo que se trate de impuestos o gravámenes que constituyan el pago de servicios particulares prestados.
1. Los locales en que la misión especial se halle instalada de conformidad con la presente Convención son inviolables. Los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin el consentimiento del jefe de la misión especial o, en su caso, del jefe de la misión diplomática permanente del Estado que envía acreditado ante el Estado receptor. Ese consentimiento podrá presumirse en caso de incendio o de otro siniestro que ponga en serio peligro la seguridad pública, y sólo en el caso de que no haya sido posible obtener el consentimiento expreso del jefe de la misión especial o, en su caso, del jefe de la misión permanente.
3. Los locales de la misión especial, su mobiliario, los demás bienes que sirvan para el funcionamiento de la misión especial y sus medios de transporte no po¬drán ser objeto de ningún registro, requisa, embargo o medida de ejecución.
Inviolabilidad de los archivos y documentos
26. Los archivos y documentos de la misión especial son siempre inviolables dondequiera que se hallen. Cuando sea necesario, debieran ir provistos de signos exteriores visibles de identificación.
1. El Estado receptor permitirá y protegerá la libre comunicación de la misión especial para todos los fines oficiales. Para comunicarse con el gobierno del Estado que envía, así como con las misiones diplomáticas, oficinas consulares y otras misiones especiales de ese Estado o con secciones de la misma misión, dondequiera que se encuentren, la misión especial podrá emplear todos los medios de comunicación adecuados, entre ellos los correos y los mensajes en clave o en cifra. Sin embargo, únicamente con el consentimiento del Estado receptor podrá la misión especial instalar y utilizar una emisora de radio.
2. La correspondencia oficial de la misión especial es inviolable. Por "correspondencia oficial" se entenderá toda la correspondencia concerniente a la misión especial y a sus funciones.
4. La valija de la misión especial no podrá ser abierta ni retenida.
5. Los bultos que constituyan la valija de la misión especial deberán ir provistos de signos exteriores visibles indicadores de su carácter y sólo podrán contener documentos u objetos de uso oficial de la misión especial.
7. El Estado que envía, o la misión especial, podrá designar correos ad hoc de la misión especial. En tales casos, se aplicarán también las disposiciones del párrafo 6 del presente artículo, pero las inmunidades en él mencionadas dejarán de ser aplicables cuando el correo ad hoc haya entregado al destinatario la valija de la misión especial que se le haya encomendado.
8. La valija de la misión especial podrá ser confiada al comandante de un buque o aeronave comercial que deban llegar a un punto de entrada autorizado. El comandante deberá llevar consigo un documento oficial en el que conste el número de bultos que constituyan la valija, pero no podrá ser considerado como correo de la misión especial. Previo acuerdo con las autoridades competentes, la misión especial podrá enviar a uno de sus miembros a tomar posesión directa y libremente de la valija de manos del comandante del buque o de la aeronave.
Inviolabilidad del alojamiento particular
Artículo 30. 1. El alojamiento particular de los representantes del Estado que envía en la misión especial y de los miembros del personal diplomático de ésta gozará de la misma inviolabilidad y protección que los locales de la misión especial.
2. Sus documentos, su correspondencia y, salvo lo previsto en el párrafo 4 del ar¬tículo 31, sus bienes gozarán igualmente de inviolabilidad.
1. Los representantes del Estado que envía en la misión especial y los miembros del personal diplomático de ésta gozarán de inmunidad de la jurisdicción penal del Estado receptor.
2. Gozarán también de inmunidad de la jurisdicción civil y administrativa del Es¬tado receptor, salvo en caso de:
3. Los representantes del Estado que envía en la misión especial y los miembros del personal diplomático de ésta no estarán obligados a testificar.
4. Los representantes del Estado que envía en la misión especial a los miembros del personal diplomático de ésta no podrán ser objeto de ninguna medida de ejecución, salvo en los casos previstos en los apartados a), b), c) y d) del párrafo 2 del presente artículo y con tal de que no sufra menoscabo la inviolabilidad de su persona o de su alojamiento.
5. La inmunidad de jurisdicción de los representantes del Estado que envía en la misión especial y de los miembros del personal diplomático de ésta no los exi¬mirá de la jurisdicción del Estado que envía.
Exención de la legislación de seguridad social
1. Sin perjuicio de las disposiciones del párrafo 3 del presente artículo, los re¬presentantes del Estado que envía en la misión especial y los miembros del personal diplomático de ésta estarán, en cuanto a los servicios prestados al Es¬tado que envía, exentos de las disposiciones de seguridad social que estén vi¬gentes en el Estado receptor.
2. La exención prevista en el párrafo 1 del presente artículo se aplicará también al personal al servicio privado exclusivo de un representante del Estado que envía en la misión especial o de un miembro del personal diplomático de ésta, a con¬dición de que las personas de que se trate:
a) No sean nacionales del Estado receptor o no tengan en él residencia perma¬nente, y
b) Estén protegidos por las disposiciones de seguridad social que estén vigen¬tes en el Estado que envía o en un tercer Estado.
3. Los representantes del Estado que envía en la misión especial y los miembros del personal diplomático de ésta, que empleen a personas a quienes no se apli¬que la exención prevista en el párrafo 2 del presente artículo, habrán de cum¬plir las obligaciones que las disposiciones de seguridad social del Estado receptor impongan a los empleadores.
4. La exención prevista en los párrafos 1 y 2 del presente artículo no impedirá la participación voluntaria en el régimen de seguridad social del Estado receptor, a condición de que tal participación esté permitida por ese Estado.
5. Las disposiciones del presente artículo se entenderán sin perjuicio de los acuerdos bilaterales o multilaterales sobre seguridad social ya concertados y no im¬pedirán que se concierten en lo sucesivo acuerdos de esa índole.
Exención de prestaciones personales
b) Los objetos destinados al uso personal de los representantes del Estado que envía en la misión especial y de los miembros del personal diplomático de ésta.
2. Los representantes del Estado que envía en la misión especial y los miembros del personal diplomático de ésta estarán exentos de la inspección de su equipaje personal, a menos que haya motivos fundados para suponer que contiene objetos no comprendidos en las exenciones mencionadas en el párrafo 1 del presente artículo, u objetos cuya importación o exportación esté prohibida por la legislación del Estado receptor o sometida a sus reglamentos de cuarentena. En tal caso, la inspección sólo podrá efectuarse en presencia del interesado o de su representante autorizado.
Los miembros del personal administrativo y técnico de la misión especial go¬zarán de los privilegios e inmunidades mencionados en los artículos 29 a 34, salvo que la inmunidad de la jurisdicción civil y administrativa del Estado receptor mencionada en el párrafo 2 del artículo 31 no se extenderá a los actos realizados fuera del desempeño de sus funciones. Gozarán también de los privilegios mencionados en el párrafo 1 del artículo 35 en lo que respecta a los objetos importados al efectuar la pri¬mera entrada en el territorio del Estado receptor.
Los miembros del personal de servicio de la misión especial gozarán de inmunidad de la jurisdicción del Estado receptor por los actos realizados en el desempeño de sus funciones y de exención de impuestos y gravámenes sobre los salarios que per¬ciban por sus servicios, así como de la exención de la legislación de seguridad social prevista en el artículo 52.
Personal al servicio privado
1. Los miembros de las familias de los representantes del Estado que envía en la misión especial y de los miembros del personal diplomático de ésta gozarán de los privilegios e inmunidades especificados en los artículos 29 a 35 si acompañan a esos miembros de la misión especial y siempre que no sean nacionales del Estado receptor o no tengan en él residencia permanente.
2. Los miembros de las familias de los miembros del personal administrativo y técnico de la misión especial gozarán de los privilegios e inmunidades mencionados en el artículo 36 si acompañan a esos miembros de la misión especial y siempre que no sean nacionales del Estado receptor o no tengan en él residencia permanente.
Nacionales del Estado receptor y personas con residencia permanente en el Estado receptor
1. Excepto en la medida en que el Estado receptor conceda otros privilegios e inmunidades, los representantes del Estado que envía en la misión especial y los miembros del personal diplomático de ésta que sean nacionales del Estado receptor o tengan en él residencia permanente sólo gozarán de inmunidad de jurisdicción e inviolabilidad por los actos oficiales realizados en el desempeño de sus funciones.
2. Los otros miembros de la misión especial, así como el personal al servicio pri¬vado, que sean nacionales del Estado receptor o tengan en él residencia perma¬nente, gozarán de privilegios e inmunidades únicamente en la medida reconocida por dicho Estado. No obstante, el Estado receptor habrá de ejercer su jurisdicción sobre esas personas de modo que no estorbe indebidamente el desempeño de las funciones de la misión especial.
1. El Estado que envía podrá renunciar a la inmunidad de jurisdicción de sus representantes en la misión especial y de los miembros del personal diplomático de ésta, así como de las demás personas que gozan de inmunidad conforme a los artículos 36 a 40.
3. Si cualquiera de las personas mencionadas en el párrafo 1 del presente artículo entabla una acción judicial, no le será permitido invocar la inmunidad de jurisdicción respecto de cualquier reconvención directamente ligada a la demanda principal.
Tránsito por el territorio de un tercer Estado
1. Si un representante del Estado que envía en la misión especial o un miembro del personal diplomático de ésta atraviesa el territorio de un tercer Estado o se encuentra en él para ir a tomar posesión de sus funciones o para volver al Estado que envía, el tercer Estado le concederá la inviolabilidad y todas las demás inmunida¬des necesarias para facilitarle el tránsito o el regreso. Esta regla será igualmente aplicable a los miembros de la familia que gocen de privilegios e inmunidades y que acompañen a la persona mencionada en este párrafo, tanto si viajan con ella corno si viajan separadamente para reunirse con ella o para regresar a su país.
2. En circunstancias análogas a las previstas en el párrafo 1 del presente artículo, los terceros Estados no habrán de dificultar el paso por su territorio de los miembros del personal administrativo y técnico o de servicio de la misión especial o de los miembros de su familia.
3. Los terceros Estados concederán a la correspondencia oficial y a las demás co¬municaciones oficiales en tránsito, incluso a los despachos en clave o en cifra, la misma libertad y protección que el Estado receptor está obligado a concederles con arreglo a la presente Convención. Con sujeción a las disposiciones del párrafo 4 del presente artículo, concederán a los correos y a las valijas de la misión especial en tránsito la misma inviolabilidad y protección que el Estado receptor está obligado a concederles con arreglo a la presente Convención.
4. El tercer Estado únicamente habrá de cumplir sus obligaciones con respecto a las personas mencionadas en los párrafos 1, 2 y 3 del presente artículo, cuando haya sido informado de antemano, ya sea por solicitud de visado o por notifi¬cación, del tránsito de esas personas como miembros de la misión especial, miembros de sus familias o correos, y no se haya opuesto a ello.
5. Las obligaciones de los terceros Estados, en virtud de los párrafos 1, 2 y 3 del presente artículo, serán también aplicables con respecto a las personas mencio¬nadas respectivamente en esos párrafos, así como a las comunicaciones oficiales y a las valijas de la misión especial, cuando la utilización del territorio del tercer Estado sea debida a fuerza mayor.
Duración de los privilegios e inmunidades
1. Todo miembro de la misión especial gozará de los privilegios e inmunidades a que tenga derecho desde que entre en el territorio del Estado receptor para ejercer sus funciones en la misión especial o, si se encuentra ya en ese territorio, desde que su nombramiento haya sido comunicado al ministro de Relacio¬nes Exteriores u otro órgano del Estado receptor que se haya convenido.
2. Cuando terminen las funciones de un miembro de la misión especial, sus privi¬legios e inmunidades cesarán normalmente en el momento en que salga del territorio del Estado receptor o en que expire el plazo razonable que le haya sido concedido para salir de él, pero subsistirán hasta entonces, aun en caso de conflicto armado. Subsistirá, no obstante, la inmunidad respecto de los actos realizados por tal miembro en el ejercicio de sus funciones.
3. En caso de fallecimiento de un miembro de la misión especial, los miembros de su familia continuarán en el goce de los privilegios e inmunidades que les correspondan hasta la expiración de un plazo razonable en el que puedan aban¬donar el territorio del Estado receptor.
Bienes de un miembro de la misión especial o de un miembro de su familia en caso de fallecimiento
1. En caso de fallecimiento de un miembro de la misión especial o de un miem¬bro de su familia que le acompañaba, si el fallecido no era nacional del Estado receptor o no tenía en él residencia permanente, el Estado receptor permitirá que se saquen del país los bienes muebles del fallecido, salvo los que hubieran sido adquiridos en él y cuya exportación estuviera prohibida en el momento del fallecimiento.
2. No serán objeto de impuestos de sucesión los bienes muebles que se hallen en el Estado receptor por el solo hecho de haber estado presente allí el causante de la sucesión como miembro de la misión especial o de la familia de un miembro de aquélla.
Facilidades para la salida del territorio del Estado receptor y el retiro de los archivos de la misión especial
1. El Estado receptor deberá, aun en caso de conflicto armado, dar facilidades para que las personas que gozan de privilegios e inmunidades y no sean nacio¬nales del Estado receptor, así como los miembros de sus familias, sea cual fuere su nacionalidad, puedan salir de su territorio lo más pronto posible. En especial, deberá poner a su disposición, si fuere necesario, los medios de transporte indispensables para tales personas y sus bienes.
Consecuencia de la terminación de las funciones de la misión especial
1. Cuando terminen las funciones de una misión especial, el Estado receptor deberá respetar y proteger los locales de la misión especial mientras estén afectados a ésta, así como los bienes y archivos de la misión especial. El Estado que envía deberá retirar esos bienes y archivos en un plazo razonable.
2. En caso de ausencia de relaciones diplomáticas o consulares entre el Estado que envía y el Estado receptor o de ruptura de tales relaciones y si han terminado las funciones de la misión especial, el Estado que envía podrá confiar, aun¬que haya un conflicto armado, la custodia de los bienes y archivos de la misión especial a un tercer Estado aceptable para el Estado receptor.
Respecto de las leyes y reglamentos del Estado receptor y utilización de los locales de la misión especial
1. Sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades, todas las personas que gocen de esos privilegios e inmunidades en virtud de la presente Convención estarán obligadas a respetar las leyes y los reglamentos del Estado receptor. También estarán obligados a no inmiscuirse en los asuntos internos de ese Estado.
2. Los locales de la misión especial no deberán ser utilizados de manera incompa¬tible con las funciones de la misión especial tal como están concebidas en la presente Convención, en otras normas del derecho internacional general o en los acuerdos particulares que estén en vigor entre el Estado que envía y el Estado receptor.
Actividades profesionales o comerciales
a) Que el Estado receptor aplique restrictivamente una disposición de la pre¬sente Convención porque así se aplique esa disposición a una misión especial suya en el Estado que envía;
b) Que, por costumbre o acuerdo, los Estados modifiquen entre sí el alcance de las facilidades, los privilegios y las inmunidades aplicables a sus misiones especiales, aunque tal modificación no haya sido convenida con otros Estados, a condición de que no sea incompatible con el objeto y el fin de la presente Convención y no afecte el disfrute de los derechos ni el cumplimiento de las obligaciones de los terceros Estados.
La presente Convención estará abierta a la firma de todos los Estados Miem¬bros de las Naciones Unidas o de algún organismo especializado o del Organismo In¬ternacional de Energía Atómica, así como de todo Estado Parte en el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia y de cualquier otro Estado invitado por la Asamblea General de las Naciones Unidas a ser Parte en la Convención, hasta el 31 de diciembre de 1970, en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
La presente Convención quedará abierta a la adhesión de todo Estado pertene¬ciente a una de las categorías mencionadas en el artículo 50. Los instrumentos de ad¬hesión se depositarán en poder del Secretario General de las Naciones Unidas.
2. Para cada Estado que ratifique la Convención o se adhiera a ella después de ha¬ber sido depositado el vigésimo segundo instrumento de ratificación o de adhe¬sión, la Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de ratificación o de adhesión.
El Secretario General de las Naciones Unidas comunicará a todos los Estados pertenecientes a cualquiera de las categorías mencionadas en el artículo 5:
a) Las firmas de la presente Convención y el depósito de instrumentos de ratifica¬ción o de adhesión conforme a los artículos 50, 51 y 52;
El original de la presente Convención, cuyos textos en chino, español, francés, inglés y ruso son igualmente auténticos, será depositado en poder del Secretario Ge¬neral de las Naciones Unidas, quien remitirá copia certificada conforme a todos los Estados pertenecientes a cualquiera de las categorías mencionadas en el artículo 50.
En fe de lo cual los infrascritos, debidamente autorizados para ello por sus res¬pectivos gobiernos, han firmado la presente Convención, que ha sido abierta a la fir¬ma en Nueva York el decimosexto día del mes de diciembre de mil novecientos sesenta y nueve.
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