Source: https://es.scribd.com/document/395331181/Esbozos-sobre-el-Derecho-de-la-Propiedad-Intelectual-en-el-Cine
Timestamp: 2019-09-16 06:46:34
Document Index: 209088361

Matched Legal Cases: ['artículo\n58', 'Artículo 134', 'Artículo 134', 'artículo 46', 'Artículo 14', 'Artículo 81', 'Artículo 113', 'Artículo 18', 'artículo 9', 'Artículo 170', 'artículo 9', 'artículo 2', 'artículo 3', 'Artículo 41', 'artículo 31', 'artículo 30', 'Artículo 30', 'Artículo 57', 'Artículo 67', 'Artículo 75', 'Artículo 241', 'artículo 75', 'Artículo 24', 'artículo 2', 'artículo 2', 'Artículo 157', 'artículo 17', 'artículo 8', 'Artículo 71', 'artículo 226', 'artículo 9', 'artículo 6', 'Artículo 16', 'artículo 20', 'Artículo 71', 'Artículo 1302', 'artículo 2469']

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MURILLO Chávez, Javier André - "Esbozos sobre el Derecho de la Propiedad Intelectual en el Cine". En: Revista La Propiedad Inmaterial. N° 26. Bogotá: Universidad Externado de Colombia, 2018, pp. 211-251.
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esbozos sobre el derecho
javier andr murillo chvez*
¿Se pueden vincular las distintas áreas de la propiedad intelectual con el cine? Es
frecuente encontrar trabajos académicos sobre la vinculación de películas con el
derecho penal y el derecho procesal, pero son muy pocos los estudios que vinculan
los audiovisuales con el derecho mercantil. En este contexto, el presente trabajo
busca relacionar el derecho de autor, el derecho de los signos distintivos y el derecho
de la innovación con obras del séptimo arte, esto con el objetivo de generar una
sinergia entre el derecho y el cine para la mejor comprensión de las instituciones
que comprenden el derecho de la propiedad intelectual a través de los ejemplos y
reflexiones que nos brindan las películas. De esta manera, se analizan los proble-
mas jurídicos en torno al derecho de la innovación en Joy (2015) y Flash of Genius
(2008); luego, se estudian los temas del derecho de los signos distintivos en The
Greatest Movie Ever Sold (2011) y el documental Logorama (2009); y, finalmente,
se relacionan los tópicos del derecho de autor en The Social Network (2010) y
Palabras clave: derecho de autor, propiedad intelectual, derecho de signos distin-
tivos, derecho de la innovación, marcas, patentes, cine.
Profesor en la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú
(pucp). Máster en Propiedad Intelectual, Industrial y Nuevas Tecnologías por la Univer-
sidad Autónoma de Madrid (uam) y candidato a magíster en Derecho de la Propiedad
Intelectual y Competencia por la pucp. Abogado por la pucp. Corresponsal en Perú de
la Asociación para el estudio y la enseñanza del Derecho de Autor (aseda). Exdirector
de la Comisión de Publicaciones de la Asociación Civil Foro Académico. Ha trabajado
en Clarke, Modet & Co Perú y Barreda Moller. Lima (Perú). Correo electrónico: jmu-
rillo@pucp.edu.pe. Fecha de recepción: 8 de noviembre de 2018. Fecha de aceptación:
13 de noviembre de 2018. Para citar el artículo: Murillo Chávez J. A. “Esbozos
sobre el derecho de la propiedad intelectual en el cine”, Revista La Propiedad Inmate-
rial n.º 26, Universidad Externado de Colombia, julio-diciembre 2018, pp. 211-251.
doi: https://doi.org/10.18601/16571959.n26.09
Could the different areas of Intellectual Property be linked to the Cinema? It is
common to find academic papers about the linking of movies with Criminal Law
and Procedural Law, but there are very few studies that link audiovisuals with
Commercial Law. In this context, the present work seeks to relate Copyright
Law, Trademark Law and Patents Law with particular pieces of the seventh art.
The aim of this work is generate a synergy between Law and Cinema for a better
understanding of the institutions that Intellectual Property Law studies through
the examples and reflections that films offer us. In this way, we analyze the legal
problems surrounding Patent Law in Joy (2015) and Flash of Genius (2008); then,
we study the issues of Trademark Law in The Greatest Movie Ever Sold (2011) and
the documentary Logorama (2009); and, finally, we relate the topics of Copyright
Law in The Social Network (2010) and Zootopia (2016).
Keywords: copyright law, intellectual property, trademark law, patent law, trade-
marks, patents, cinema.
Las películas son la representación más fiel de la realidad inventada por el hombre
hasta la actualidad. El cine, como ha indicado Aliaga, es un “extraordinario medio
para representar la realidad (aunque sea sólo en parte), promover sensaciones y
formar actitudes”1. En efecto, el séptimo arte es, ante todo, una forma de expresión
artística en la que trabajan diversas personas para presentarnos una historia; es decir,
una visión proyectada de ciertos hechos acontecidos en nuestro mundo o un relato
inventado que nos invita a ver otros mundos creados por la imaginación. Así, este
arte se convierte en una potente herramienta que permite mostrar —a distintos
públicos— hechos que acontecieron (remembranza), que acontecen (exposición) o
que podrían acontecer (proyección); así como algunos hechos que solo acontecerán
en la mente del equipo que realizó la película (ficción).
Una película es una gran herramienta de estudio y análisis. El profesor Hua-
yhuaca señala que “una película es un producto cultural, sea obra de arte o artesanía.
[…] La apreciación de cualquiera de estas obras no se da de un modo espontáneo,
sino es el producto de la familiaridad, la educación y el entretenimiento”2. En
efecto, coincidimos y creemos que una película será apreciada por el espectador de
distinta manera, según sus propias experiencias y estudios, en el ámbito académico.
1 Aliaga, Zulema. Sobre guiones jurídicos: Justicia roja, mujer y derecho. En aa.vv.
Abogados jóvenes y el cine (Lima: Grijley, 2014), 103-104.
2 Huayhuaca, José Carlos. Elogio de la luz y otros amores (Lima: pucp, 2012), 43.
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Mientras un abogado se preguntará sobre los aspectos legales de cierta escena, un
médico lo hará sobre las circunstancias médicas de otra escena y un ingeniero se
cuestionará sobre otros temas estructurales de esta.
Tomemos como ejemplo la popular película de superhéroes The Avengers
(2012). Mientras que un médico podría preguntarse si existen hospitales y medica-
mentos suficientes para poder atender a millones de heridos a causa de la batalla de
los Avengers contra los Chitauri, o un ingeniero podría estar dudando si la estructura
de los edificios en realidad aguantaría una envestida de Hulk; un abogado —como
el humilde autor de estas líneas— se pregunta quién debería responder civilmente
por todos los daños causados en la ciudad de Nueva York, si podría plantearse un
seguro por destrucción a causa de batallas de superhéroes contra villanos o si la
destrucción de un inmueble por parte de Thor debería considerarse un Act of God.
De esta manera, como ya se ha demostrado hace mucho, el cine permite
representar diversas instituciones y situaciones como ejemplos, las cuales puede
tomar el derecho para su uso en análisis, jurisprudencia, doctrina o cátedra. Por
citar algunos ejemplos, tenemos: la muestra de cómo se realiza un interrogatorio
de testigo hostil cuando el coronel Nathan Jessup (Jack Nicholson) es interrogado
por el teniente Daniel Kaffee (Tom Cruise), en la película A Few Good Men (1992);
una muestra de cómo se anula un acto de la fiscalía en investigación preparatoria
cuando el fiscal Roy Foltrigg (Tommy Lee Jones) cae en la trampa que le tiende la
abogada Reggie Love (Susan Sarandon) cuando intentan interrogar a su cliente,
el niño Mark Sway (Brad Renfro), en ausencia de sus padres y abogado, en The
Client (1994); una muestra de habeas corpus en un proceso en el que se discute el
mejor derecho sobre personas negras en Norteamérica de 1830, cuando el sudafri-
cano Cinque (Djimon Hounsou) se alía con el abogado Roger Sherman Baldwin
(Matthew McConaughey) frente a una corte estadounidense para luchar por su
libertad frente a los reclamos de la corona española, dos navales, los tripulantes
traficantes del barco La Amistad y la fiscalía de Estados Unidos, en Amistad (1997);
u observar la reconstrucción de los hechos cuando se ha cometido un crimen
como se muestra en los diversos testimonios que se exponen en Rashômon (1950)
Igualmente, vemos cómo se defiende la libertad de expresión en los Tribunales
cuando se discute la publicación de la revista Hustler, defensa preparada por parte
del abogado Alan Isaacman (Edward Norton) con su irreverente cliente Larry
Flint (Woody Harrelson), en The People vs. Larry Flynt (1996); también podemos
observar cómo se declara nulo un despido por motivos de discriminación sexual
y por enfermedad cuando la dupla Andrew Beckett (Tom Hanks) y Joe Miller
(Denzel Washington) logran ganar frente a un gran bufete en Philadelphia (1993);
Sin embargo, el presente artículo es una pequeña muestra de que las películas
también han retratado el rostro de un área del derecho que no es tan pintoresca
en el cine como el derecho penal o el derecho procesal. Tras un largo camino de
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análisis en búsqueda de aspectos sobre el derecho mercantil en diversas películas,
estas líneas demuestran el resultado de la selección de seis películas que han retra-
tado el derecho Mercantil, en específico, el derecho de propiedad intelectual. Así,
observaremos cómo situaciones del derecho de signos distintivos, del derecho de
la innovación y del derecho de autor han sido plasmadas en estas películas y cómo
ellas pueden brindarnos algunas lecciones o ejemplificar situaciones típicas que
ocurren en sus ámbitos de aplicación. De esta manera, analizaremos las películas
Joy (2015), Flash of Genius (2008), Logorama (2009), The Greatest Movie Ever
Sold (2011), The Social Network (2010) y Zootopia (2016), como muestra de la
exposición del derecho de propiedad intelectual en el cine.
1. en contexto: ¿dónde ubicamos al derecho de propiedad
intelectual y qué estudia en concreto?
El actual régimen constitucional económico —como claramente indica el artículo
58 de la Constitución peruana de 1993— es la economía social de mercado3, este
modelo económico que implantó nuestra norma máxima implica que la maquinaria
del Estado debe garantizar ciertos principios, directivas, derechos y reglas dentro
del mercado, el escenario en el que se desarrolla toda la vida económica del país,
de manera intermedia entre un modelo de economía de planificación y dirección
central y el leissez faire4. Así, dentro de lo que se denomina ampliamente derecho
mercantil surge un derecho especializado en el mercado, el cual está fragmentado
de acuerdo con diversos imperativos constitucionales5 que requieren normativa y,
en algunos casos, regulación. Como indica Olivencia,
El Derecho Mercantil es el Derecho patrimonial privado especial que regula las relaciones
que se desarrollan en el mercado entre sus diversos operadores, profesionales o no. La
extensión del concepto es evidente en cuanto no sólo contempla el tráfico empresarial,
sino la presencia de otros operadores del mercado y, en particular, e los consumidores.6
Diez Canseco, en Perú, lo bautizó como derecho ordenador del mercado7, el cual
se encuentra conformado por el derecho de la libre competencia; el derecho de la
3 Flores Nano, Lourdes. La economía social de mercado. Pasado, presente y futuro
(Lima: Instituto Pacífico, 2015).
4 Sentencia del Tribunal Constitucional n.° 008-2003/ai-tc, fundamento 16.
5 Stucchi López Raygada, Pierino. Apuntes sobre la relevancia constitucional del
mandato funcional del indecopi y consideraciones a favor de su autonomía constitucional.
Revista Advocatus, n.° 24 (2012): 47-60.
6 Olivencia, Manuel. Concepto de derecho mercantil. En aa.vv. Lecciones de Derecho
Mercantil. 16.° edición (Madrid: Técnos, 2013), 44.
7 Diez Canseco, Luis. Función regulatoria, promoción de la competencia y legislación
antimonopólica. Themis, Revista de Derecho, n.° 36 (Lima: 1997), 41. Cabe precisar que en
el artículo se usa también la denominación “derecho regulador del mercado”; sin embar-
go, creemos que es mejor denominarlo “derecho ordenador del mercado”, puesto que no
toda área del mercado debe ser regulada, en el sentido económico y jurídico del término.
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represión de la competencia desleal —que actualmente incluye el derecho de la
publicidad—; el derecho de protección al consumidor; y, finalmente, el derecho
de la propiedad intelectual (en sus dos vertientes: derechos de autor y protección
de la propiedad industrial).
cuadro 1. esquema del derecho ordenador del mercado
Derecho ordenador
Derecho de la Derecho de
represión de la protección
competencia desleal del consumidor
Fuente: elaboración propia, basado en Diez Canseco, Luis. “Función regulatoria, promoción de la competencia
y legislación antimonopólica” (1997). Themis, Revista de Derecho, n.° 36 (1997): 41.
Entonces, la propiedad intelectual8 es una rama del derecho que estudia la propie-
dad que recae sobre bienes con una característica muy especial: la intangibilidad
o inmaterialidad. Así, un sujeto de derecho puede tener derechos reconocidos
sobre las creaciones: las patentes de invención, los modelos de utilidad, los dise-
ños industriales, las marcas, los nombres comerciales, las variedades vegetales, los
conocimientos tradicionales, las denominaciones de origen, los lemas comerciales,
las pinturas, los libros, las películas, entre otros.
8 En el presente artículo, utilizaremos la denominación “propiedad intelectual” para
referirnos a un género que abarca tanto el derecho de autor, el derecho de la innovación
y el derecho de signos distintivos. A diferencia de otros países, como España, donde el
término queda restringido únicamente a los derechos de autor, en oposición a “propiedad
industrial” que abarca las áreas de signos distintivos e innovación. Como señala Gallego,
sobre los usos españoles de estos términos “se trata, sin embargo, de una orientación
político jurídica que se aparta de la preconizada en los ámbitos comparado e internacio-
nal, en los que la propiedad intelectual constituye el género del que son especies tanto
la propiedad industrial como los derechos de autor. Tanto en uno como en otro hay
una creación intelectual”. Gallego, Esperanza. Derecho de la empresa y del mercado. 2.°
edición (Valencia: Tirant, 2012), 149.
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Esta área especializada del derecho, a pesar de tener férreos opositores desde la
perspectiva del análisis económico del derecho9, encuentra esperanza y predicciones
de tener gran proyección en el presente cercano y el futuro como señala Vibes:
El mundo actual parecería reflejar que el crecimiento económico que aportan las
industrias relacionadas con la explotación de dpis es no sólo relevante en términos
de volumen, sino que además demuestra una curva ascendente, en la cual se puede
proyectar que a medida que pasa el tiempo la generación de riqueza del sector aumenta
cada vez más. Por otro lado, también es factible anticipar que la falta de un sistema
de derechos exclusivos de protección de los DPIs hará disminuir la cantidad de obras
nuevas, la actividad inventiva y, desde la óptica marcaria, quitará una herramienta de
vital importancia a los consumidores. Todo parece indicar que actualmente el mundo
moderno tiende a ver en los dpis una herramienta estratégica de crecimiento.10
En nuestros tiempos, los activos intangibles —como una patente, una obra o
una marca— llegan a tener un grandísimo valor en el mercado11, llegando a ser
importantes bienes para una empresa o la verdadera fuente de ingresos para las
Es importante observar que esta área se divide en dos grandes categorías según
su propia lógica y funcionalidad. Por un lado, tenemos al derecho de autor, centra-
do en la cultura, y, por otro lado, tenemos el derecho de la propiedad industrial,
centrado en la utilidad de los intangibles en diversos ámbitos de la industria y el
comercio. La propiedad industrial —a su vez— se divide en el derecho de los signos
distintivos y el derecho de la innovación, de acuerdo con el ámbito de aplicación
de los bienes inmateriales que se protegen.
Así, por un lado, el derecho de los signos distintivos “protege los signos que
identifican a una empresa y a sus productos y/o servicios en el mercado”12. Dentro
de esta subdivisión, podemos encontrar la protección de marcas (y sus variables),
nombres comerciales y lemas. Clásicamente, se denomina a esta área como el dere-
cho de marcas debido a que estudia la figura jurídica más conocida de esta rama: la
marca, que es definida —por la propia norma andina— como cualquier signo que
sea apto para distinguir productos o servicios en el mercado13; es decir, un signo
que goza de protección jurídica porque posee aptitud para identificar y distinguir
9 Bullard, Alfredo. Derecho y economía. 2.° edición (Lima: Palestra, 2006).
10 Vibes, Federico. Derechos de propiedad intelectual (Buenos Aires: AdHoc, 2009), 48.
11 Basta mirar las cuantiosas valoraciones de las marcas del 2018: Google (302,063
millones de dólares), Apple (300,595 millones de dólares), Amazon (207,594 millones
de dólares), Microsoft (200,987 millones de dólares), entre otros. brandzTM – “Bran-
dZTM Top 100 Most Valuable Global Brands 2018 Report” [en línea]. En Portal wpp
(Web) - brandzTM reports. 2018. Consulta: 07 de noviembre del 2018. <http://bit.ly/
GlobalDL2018>
12 Castro García, Juan David. La propiedad industrial (Bogotá: Universidad Externado
de Colombia, 2009), 41.
13 Artículo 134 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
216             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
las diversas prestaciones empresariales ofertadas en el mercado14. Sin embargo,
creemos conveniente hablar de signos distintivos en lugar de marcas porque: (i)
incluso, la propia marca cuenta con variables tales como la marca colectiva y la
marca de certificación y (ii) existen otros signos tales como los lemas y los nombres
comerciales. Adicionalmente, encontramos categorías novedosas aunque aún sin
reconocimiento autónomo como las ecomarcas15 o las marca país16.
Entonces, “las marcas y signos distintivos son activos intangibles que contribu-
yen a crear valor en las empresas al diferenciar la calidad y diversas características
de los productos y servicios que se ofrecen en el mercado”17; esta es su función e
importancia a nivel económico.
Para lograr su función en el mercado, se reconocen diversas funciones a esta
institución. Tal como se deduce, la función principal o clásica de las marcas es la
de distinción; sin embargo, con la evolución del mercado se han podido distinguir
otras como la función indicativa del origen empresarial, la función condensadora
del goodwill o reputación, la función publicitaria, la función competitiva o de
concurrencia, la función de protección del consumidor, entre otras18.
Los requisitos generales para registrar signos distintivos son la aptitud distintiva,
la representación gráfica y la vinculación a determinados productos y servicios19;
igualmente se solicita a los operadores que no caigan en causales de prohibición
expresamente señaladas en la norma, las cuales incluyen aquellas que resguardan
derechos de terceros (relativas), el propio sistema (absolutas) y la buena fe20. Se-
gún la percepción del signo, además de ser reconocida expresamente en nuestra
legislación21, la clasificación más importante divide a las marcas en denominativas,
figurativas y mixtas. Las denominativas consisten en enunciados sencillos en grafía
simple que se pueden leer, escribir y pronunciar; las figurativas consisten en diseños
o figuras que solo pueden ser apreciadas, mas no leídas ni pronunciadas; y las mixtas
son aquellas que tienen elementos comunes con las dos primeras22. Adicionalmente,
14 Chijane Dapkevicius, Diego. Derecho de marcas (Madrid: Reus, 2007), 29.
15 Arana, Carmen. Estudio preliminar sobre las ecomarcas. Revista Anuario Andino
de Derechos Intelectuales, n.° 9 (Lima: Palestra, 2013), 209-235.
16 Figura novedosa generada por el desarrollo del comercio internacional y las ex-
portaciones, consistente en cualquier nombre, expresión, imagen o signo que designe o
evoque un país y la imagen que tienen los demás sobre este globalmente. Como ejemplos
de estas, tenemos la marca país o la marca país .
17 Gonzales, Gerardo y María Antonieta Merino. Hacia una política de promoción
de marcas y signos distintivos. En aa.vv. – Propiedad Intelectual y Comercio en el Perú:
impacto y agenda pendiente (Lima: Universidad ESAN, 2007), 669.
18 Chijane Dapkevicius, Diego. Ob. cit. Otamendi, Jorge. Derecho de marcas. 8.°
edición (Buenos Aires: Abeledo-Perrot, 2012). Vibes, Federico. Ob. cit. Fernández-
Novoa, Carlos. Tratado sobre derecho de marcas. 2.° edición (Madrid: Marcial Pons,
19 Artículo 134 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
20 Artículos 135, 136 y 137 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
21 Del artículo 46 al 48 del Decreto Legislativo n.° 1075 se establecen según esta
clasificación los criterios a tomar en consideración para el caso de semejanza entre marcas
22 Vibes, Federico. Ob. cit., p. 103.
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podemos encontrar marcas atípicas —cuya apreciación es más teórica o potencial
que pragmática—, tales como la marca olfativa, gustativa o táctil23.
La normativa aplicable en este rubro es la Decisión 486 de la Comunidad An-
dina y, en el Perú, sus adaptaciones al ordenamiento peruano a través del decreto
legislativo n.° 1075. Representa una gran ventaja para la región que la normativa
sea andina24, ya que tenemos un marco común normativo para cuatro países de
Sudamérica: Perú, Colombia, Ecuador y Bolivia; esto ayuda en un sistema como
el de los signos distintivos, en el que la protección es de alcance nacional, pero
cuando las marcas tienden a usarse globalmente.
Por otro lado, el derecho de la innovación es un término que hemos utilizado
para abarcar el derecho que protege las creaciones utilitarias como los inventos,
las mejoras a los inventos y los diseños industriales, dentro de este podemos en-
contrar y ubicar la clásica denominación de derecho de las patentes. Este sistema,
en palabras de Botana, “[…] conforma y modula a su medida un concepto de
invención acomodado a los objetivos que le sirven de sustento y justificación, a
saber: la promoción de la innovación tecnológica, la elevación de la competitividad
industrial y el fomento del desarrollo económico mediante el progreso técnico”25.
Como indica Bercovitz, este sistema funciona cuando
[…] el inventor describe su invención de tal forma que cualquier experto en la materia
pueda ponerla en práctica y entrega esa descripción en la oficina administrativa corres-
pondiente, para que esa descripción pueda ser conocida por los terceros interesados
en ella. A cambio el Estado atribuye al inventor el derecho exclusivo a producir y
comercializar el objeto de su invención durante un tiempo ilimitado.26
En materia de innovación, tenemos principalmente tres figuras e instituciones:
las invenciones, los modelos de utilidad y los diseños industriales. Como señala
Gallego, “las patentes constituyen creaciones intelectuales tendentes a resolver un
problema técnico para satisfacer las necesidades de la comunidad directamente
mediante su aplicación industrial. En concreto se trata de creaciones denominadas
de fondo puesto que se basan en la existencia de una invención”27; complementa
Vicent al señalar que “se entiende por invención (industrial) una creación de la
mente humana destinada a la transformación de la naturaleza. O mejor, ‘una regla
23 La dificultad de registro de estos signos viene por el requisito que impone la misma
norma sobre representación gráfica. Ferrero, Gonzalo. Nuevas marcas: ¿Algo nuevo bajo
el sol? Revista Anuario Andino de Derechos Intelectuales, n.° 5 (2009): 325-334.
24 Estas normas son de aplicación directa, preferente e inmediata según lo pactado en
el tratado que crea el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina a todos los países
miembros, incluyendo al Perú y Colombia. Novak, Fabián. La Comunidad Andina y su
Ordenamiento Jurídico. En aa.vv. Derecho Comunitario Andino (Lima: pucp, 2003), 57-100.
25 Fernández-Novoa, Carlos, José Manuel Otero Lastres y Manuel Botana
Agra. Manual de la propiedad industrial (Lima: Marcial Pons, 2013), 99.
26 Bercovitz Rodríguez-Cano, Alberto. Apuntes de derecho mercantil. 15.° edición
(Navarra: Thomson Reuters - Aranzadi, 2014), 443-444.
27 Gallego, Esperanza. Ob. cit., p. 162.
218             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
técnica para resolver un problema técnico’ (no científico, o teórico). Estas inven-
ciones son protegidas mediante el reconocimiento de un derecho de explotación
exclusiva”28.
Las invenciones son creaciones de todos los campos de la tecnología, las cua-
les deben ser completamente nuevas, tener nivel inventivo y ser susceptibles de
aplicación industrial29. Por otro lado, los modelos de utilidad —como la propia
norma indica— son nuevas formas, configuraciones o disposiciones de elemen-
tos, de algún objeto o de alguna parte de este, que permita un mejor o diferente
funcionamiento, utilización o fabricación del objeto que le incorpore o que le pro-
porcione alguna utilidad, ventaja o efecto técnico que antes no tenía30. Finalmente,
los diseños industriales consisten en la apariencia particular de un producto31. La
característica común que deben tener estas creaciones es la novedad; un criterio
altamente estricto, lo cual equilibra el beneficio que se otorga al inventor y al
titular. Igualmente, existen algunas creaciones que se excluyen expresamente del
concepto de invención o que son excluidas de manera explícita por la normativa32.
Sobre esta área, la normativa aplicable también es la Decisión 486 de la Co-
munidad Andina y, en Perú, el Decreto Legislativo n.° 1075. También se obtiene
la ventaja de la normativa regional con el sistema de patentes, ya que —como los
signos distintivos— la protección es de alcance nacional, pero el invento, modelo
de utilidad o diseño ya es público y puede ser utilizado o replicado en otros países
de manera ilegal, vulnerando el derecho de patente33.
Finalmente, el derecho de autor es “el que se encarga de proteger las obras, es
decir, creaciones literarias y artísticas originales que sean producto del ingenio
humano”34; para lo cual usa un criterio característico: la originalidad, conceptua-
lizada como “la expresión (o forma representativa) creativa e individualizada de la
obra, por mínimas que sean esa creación y esa individualidad. [En ese sentido] La
obra debe expresar lo propio del autor, llevar la impronta de su personalidad”35.
La norma aplicable en el ámbito de los derechos de autor es la Decisión 351 de
la Comunidad Andina; en Perú, el Decreto Legislativo n.° 822 —Ley de Derecho
de Autor— (en adelante, lda peruana); y en Colombia, la Ley 23 de 1982 —Ley
sobre Derechos de Autor— (en adelante, lda colombiana). A diferencia de los
28 Vicent Chuliá, Francisco. Introducción al derecho mercantil. 23.° edición (Va-
lencia: Tirant, 2012), 1394.
29 Artículo 14 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
30 Artículo 81 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
31 Artículo 113 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
32 Artículos 15 y 20 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
33 Si bien el criterio de novedad, aplicable en esta área, debería proteger a nivel mun-
dial las patentes de invención; en muchos casos, la información sobre las diversas áreas e
inventos no está disponible libremente para las diversas oficinas nacionales de patentes.
34 Maraví, Alfredo. Breves apuntes sobre el problema de definir la originalidad en
el derecho de autor. Cuaderno de Trabajo del Departamento Académico de Derecho de
la pucp (Lima: Departamento Académico de Derecho, 2010), 4.
35 Precedente vinculante de la Resolución n.° 286-1998/tpi-indecopi, Caso Agrotrade
s.r.ltda. contra Infutectsa e.i.r.l.
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otros derechos de propiedad intelectual, los derechos de autor se adquieren por la
sola creación36, siendo el registro de las obras meramente declarativo37, por lo que
los derechos se adquieren desde que se efectúa el hecho de la creación de la obra,
definida como “toda creación intelectual personal y original, susceptible de ser
divulgada o reproducida en cualquier forma, conocida o por conocerse”38.
Los derechos que nacen por el acto de creación se dividen en dos categorías.
Por un lado, los derechos morales, que contiene el derecho de divulgación, de
paternidad, de integridad, de modificación o variación, de retiro del comercio
y de acceso a la obra; y, por otro lado, los derechos patrimoniales, tales como el
derecho de reproducción, de comunicación al público, de distribución al público,
de traducción, de adaptación, de arreglo u otra transformación, de importación al
territorio, de cualquier forma de utilización de la obra que no esté en los límites
o excepciones, listados tanto en la lda peruana como en la lda colombiana39.
cuadro 2. esquema global del derecho de la propiedad intelectual
de autor industrial
signos Derecho de la
distintivos innovación
Marcas Patentes de Modelos de
Marcas colectivas invención utilidad
Denominaciones Marcas de Diseño
de origen certificación industrial
Nombres Lemas
36 Artículo 18 de la lda peruana y artículo 9 de la lda colombiana.
37 Artículo 170 de la lda peruana e, indirectamente, también el artículo 9 de la lda
colombiana, al indicar que se protegerán las obras “[…] sin que se requiera registro
alguno Las formalidades que en ella se establecen son para la mayor seguridad jurídica
de los titulares de los derechos que se protegen”.
38 Inciso 17 del artículo 2 de la lda peruana y artículo 3 de la Decisión 351. No
existiendo una definición general en la lda colombiana.
39 Artículo 41 y siguientes de la lda peruana, así como artículo 31 y siguientes de
la lda colombiana.
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2. reflejo de la propiedad intelectual en el cine
Ahora bien, una vez introducidas brevemente las áreas de la propiedad intelectual
en el presente texto, nos corresponde darles las muestras de los esbozos que se han
realizado —en algunas películas— sobre temas concretos de estas áreas del derecho.
No pretendemos contarles toda la película en unas cuantas líneas, ni explicar al
detalle ciertas escenas de estas; lamentablemente, no podemos garantizar al cien
por ciento la ausencia de spoilers, ya que se explicarán algunos detalles. La idea es
presentar una pequeña sinopsis de la película y mencionar algunos de los aspectos
a analizar en esta. Invitamos encarecidamente al lector del presente trabajo a ver
las películas de las cuales escribimos y utilizar el análisis de estas líneas para pensar
2.1. el derecho a la innovación en el cine
Comencemos por el análisis del derecho a la innovación. En este rubro tenemos dos
películas que tratan básicamente sobre dos invenciones novedosas de su tiempo: el
primer caso, el “trapeador mágico” y, el segundo, el “ojo parpadeante”.
“Joy” (2015): la importancia del derecho
en la protección de la tecnología y los inventos
“I probably wouldn’t be late to this job I’m going to [...]
if you had gotten me a patent or a lawyer”.
imagen 1. joy y su invento
Fuente: Fox 2000 Pictures - Joy [videograbación]. 2015.
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Joy (2015) es una película basada en la vida de la famosa Joy Mangano (in-
terpretada por Jennifer Lawrence), una inventora por naturaleza. Desde su niñez
comenzó a crear diversos artilugios creativos que daban solución a problemas do-
mésticos que tenía ella y su familia; sin embargo, como muchos otros inventores,
el desconocimiento del derecho a la innovación y sus normas provocó que no se
pudieran proteger estos inventos en el momento correcto, no trayendo ningún
beneficio a esta joven inventora.
Esto nos lleva a un primer tema sobre el cual nos hace reflexionar la película:
la necesidad de asesoramiento jurídico cuando hablamos de invenciones e innova-
ción en general. No solo la creación de un artefacto tecnológico novedoso debería
motivar a una persona a contratar un abogado, también, cualquier idea nueva debe
ser motivo de consulta y contratación de un abogado especialista en estos temas.
Lamentablemente, Joy no tuvo el apoyo jurídico cuando creo sus primeras inven-
ciones, generando bastantes oportunidades perdidas. Como se sabe, la protección
jurídica por el sistema de patentes es una de las formas para obtener beneficios
a través del ordenamiento jurídico, junto a otras estrategias de protección de la
innovación como el sistema del secreto industrial; sin embargo, estrategias como
esta última solo se puede lograr con algunos tipos de creaciones.
Como indica Gallego, nadie se dedicaría a innovar si no pudiera obtener be-
neficios; así, señala que:
[…] resulta claro que nadie dedicaría tiempo y dinero para idear nuevos inventos, si
su creación no le reportara una compensación económica. Por eso ha sido necesario
arbitrar un sistema que compatibiliza el interés del inventor con el interés de la co-
munidad en conocer el invento y en utilizar el producto de la invención. Este sistema
es el de patentes.40
Igualmente, el sistema de patentes trae consigo muchos beneficios a la sociedad
en general. De ahí que Vicent señala que:
El Derecho de patentes es decisivo para el desarrollo económico y social, mediante la
atribución al inventor o su causahabiente de un monopolio de explotación temporal
de la invención, consistente en una facultad de prohibición frente a terceros, que le
permita resarcirse de las cuantiosas inversiones en Investigación más desarrollo (I+D),
retrasando, gracias a este monopolio, la imitación de la invención por los competidores,
que ningún esfuerzo han realizado para obtenerla. A cambio, al solicitar la protección del
Estado, el inventor revela las características de su invención, lo que enriquece el estado
de la técnica o tecnología conocida aunque no sea de libre utilización, mientras exista
el derecho de patente; permitiendo, gracias a ello, la investigación de nuevos avances.41
40 Gallego, Esperanza. Loc. cit.
41 Vicent Chuliá, Francisco. Ob. cit., p. 1398.
222             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
Pero el beneficio colectivo, no se lograría si no se garantiza previamente el
beneficio individual; de esta manera, Bercovitz expone que:
[…] el otorgamiento del derecho exclusivo sólo tiene valor económico para quien ob-
tiene la patente, si realmente explota la invención bien personalmente, bien cediendo
a un tercero el derecho de explotación. Es decir, que el otorgamiento de la patente
impulsa al titular de la misma a conseguir la explotación del invento directamente o a
través de terceros, puesto que sólo de esa manera puede obtener un beneficio económico
del derecho que se le concede.42
Sería imposible para una persona sin conocimiento del sistema de patentes saber
cómo actuar idóneamente frente a un nuevo invento y el ordenamiento jurídico.
Como indica Botana, una invención es una gran oportunidad; sin embargo, se
debe tener habilidad de proteger el núcleo del invento. Así, comenta que:
Como consecuencia de su propio concepto, la invención genera por sí misma una
especie de sistema de autodefensa. En efecto, al consistir en una regla para el obrar
humano técnico hasta entonces ‘no conocida’, la invención coloca a su creador en una
situación fáctica de monopolio a la hora de su explotación económica; situación que
puede ser más o menos duradera en función, entre otros factores, de la habilidad que
despliegue el inventor en no desvelar el núcleo esencial de la regla inventiva. En este
orden de cosas, las posibilidades que en principio encierra el propia invención de crear
posiciones de explotación exclusiva, pueden erigirse en estímulo suficiente para que, sin
recurrir a otros instrumentos estimulantes, los humanos dediquen esfuerzos y recursos
de toda índole a la permanente generación de reglas inventivas […].43
Relacionado a esto, pero trasladándonos a otro tema, uno de los primeros pasos
de protección cuando se tiene una idea novedosa o un invento ya creado es la
reserva y cautela de la información. Lo ideal —al menos en el campo del derecho
a la innovación— es que tanto abogado como cliente firmen un pacto de confi-
dencialidad, anterior a cualquier revelación sobre el invento nuevo que se buscará
proteger; sin embargo, en caso faltara este, el Código de Ética del Abogado en
Perú establece el deber del secreto profesional en su artículo 30, indicando que se
trata de “[…] el deber de reserva que tiene el abogado para proteger y mantener
en la más estricta confidencialidad los hechos e información referidos a un cliente
o potencial cliente que conoce con ocasión de la relación profesional”; el cual
protege cualquier exposición que haga el cliente a su abogado, pudiendo generarse
responsabilidad civil en caso de exposición indebida de la información confiada
en una relación profesional.
42 Bercovitz Rodríguez-Cano, Alberto. Ob. cit., p. 444
43 Fernández-Novoa, Carlos, José Manuel Otero Lastres y Manuel Botana
Agra. Ob. cit., p. 103.
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imagen 2. la exposición de los esquemas del invento de joy
Todo lo señalado nos conduce al segundo tema de reflexión de esta película —
muy relacionado a la confidencialidad—: el requisito de la novedad. Al avanzar
la película, se observa que Joy encuentra un obstáculo al encontrar un empresario
asiático que tiene una patente sobre un elemento que compone su invento, pro-
tagonista de la película: el “trapeador mágico”. En la película, Joy es notificada
por un supuesto representante norteamericano de este empresario, entrando en
negociaciones para la producción de la parte que se tenía ya patentada en Asia,
pero para ser reproducida en Estados Unidos.
224             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
Es importante tener en consideración que las patentes se rigen específicamente
por lo que se ha registrado ante la autoridad encargada del gobierno. Las reivindica-
ciones, que son “[…] las que delimitan el derecho de exclusión del solicitante y las
que definen la libertad de operación o las trabas de investigador puede encontrar
en el curso de su labor”44, son las que indican qué está protegido y qué no45. La
novedad es el criterio básico y principal en el tema de la innovación; según Illescas,
la novedad, como primer requisito de patentabilidad, implica que la invención para
la que se pretende obtener la patente no se encuentra comprendida en el denominado
‘estado de la técnica’. Este estado de la técnica está constituido ‘por todo lo que antes
de la fecha de presentación de la solicitud de la patente se ha hecho accesible al público
[…] por una descripción escrita u oral, por una utilización o por cualquier otro medio’.46
Esto, con lo antes señalado sobre la confidencialidad, configura el punto central
cuando uno busca proteger una patente. De igual manera, las reinvindicaciones
son exactamente lo que determina —como en la película— si existirá punto de
conflicto o no con otros inventores y sus patentes. Esto, nuevamente, es un tema
que incluso no solo un abogado podrá analizar, sino que se necesita el apoyo de
peritos técnicos en el área de la industria a la cual será aplicado, quienes también
deberán firmar acuerdos de confidencialidad.
De esta forma, si una patente anterior cuenta con protección de una parte
del invento que buscamos patentar reinvindicado, se deberá proceder con cautela
y observar las opciones que se tengan para negociar con el titular de la patente
previa una licencia contractual47, solicitar una licencia obligatoria48 o quizás litigar,
buscando que se reconozca que una no está contenida en la otra.
En todo caso, la película —cuya trama no procederé a describir a detalle—
nos muestra un tercer tema muy importante. El control de los licenciatarios, de
los cuales hablamos líneas arriba. En efecto, este tema pragmático se torna muy
importante, porque sucede que muchas veces el titular de la patente no es quien
la explota; así, a través de licencias contractuales, el titular puede autorizar la fa-
bricación de ciertas partes del invento a terceros. Sin embargo, en este punto, el
titular debe tener control sobre su licenciatario y aplicar sanciones contractuales
o legales en caso de infracción.
Como señala Botana, “la relación jurídica de licencia entre las partes contra-
tantes no impide que el titular ejercite los derechos que le confiere la patente frente
al licenciatario cuando éste viole alguno de los límites a que está sometido por
44 Barbosa Cepeda, Iván Darío y Alejandro Chaparro-Giraldo. ¿Cómo se lee
una patente? En aa.vv. Propiedad intelectual en la era de los cultivos transgénicos (Bogotá:
Universidad Nacional de Colombia, 2009), 83.
45 Artículo 30 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
46 Illescas Ortiz, Rafael. El derecho industrial y el régimen jurídico de la competencia.
En aa.vv. Lecciones de derecho mercantil. 16.° edición (Madrid: Técnos, 2013), 145-146.
47 Artículo 57 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
48 Artículo 67 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
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consecuencia de la licencia”49; este tema se ve al final de la película cuando Joy da
un giro a su historia completamente. Y, en efecto, qué duda cabe que esta película
es un reflejo clarísimo del derecho de patentes en una muestra del séptimo arte.
b. “Flash of genius” (2008): la reivindicación del nombre del inventor y la defensa
“Ladies and gentlemen, what they did was downright wrong. They claimed another
man’s work for their own. And now, all these years later, after getting caught, they have
the arrogance to sit here and look you in the eyes and say, ‘No, no, no, the Ford, Ford
Company didn’t do anything wrong’. No, they knew it all along. They, had everything
they needed to build this invention. They knew it already. But I can tell you that they did
They did not know everything on that hot summer day that I showed up in their parking
slot with my partner, Gil Previck, and an early version of what I called the Kearns Blinking
Eye Motor. And now, with all these great impressive lawyers over here, they’re trying to tell
you that my patents were expired. That the patent office made a mistake, not one time, not
two times, but five times when they issued me my patents. And now they’re trying to make
you believe that they’re worthless, that they’re nothing. That my life’s work is nothing. They
want you to believe that, because that is what they believe.
Well, I want you, uh... I want you to know something. When I walked into this courtroom,
I was wearing a badge right here. You couldn’t see it. It said I was an inventor. A contributor
to society. And I know that you couldn’t see this when I walked in here. And right now there
are people still in this courtroom who can’t see that badge. Mr. Finley, well, he can’t see that
badge. None of the men at that table can. But I’d like to believe that after everything that
you’ve heard, and everything that you’ve listened to for these past few weeks, that you can
see it, you can see this badge.
That’s what I hope”.
49 Fernández-Novoa, Carlos, José Manuel Otero Lastres y Manuel Botana
Agra. Ob. cit., p. 201.
226             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
imagen 3. el evento de kearns
Fuente: Universal Pictures Flash of Genius [videograbación]. 2008.
Flash of Genius es una historia bastante trágica. Esta película nos muestra la apo-
teósica lucha del ingeniero Robert Kearns (interpretado por Greg Kinnear) para
defender su propiedad y titularidad sobre el invento denominado “el limpiapara-
brisas ojo parpadeante” nada menos que frente a la gran Ford Motor Company. Este
invento era algo tan simple que no se tenía inventado ni patentado en la época
de la película: el motor con pausas del limpiaparabrisas que tenemos actualmente
en todos nuestros automóviles. En efecto, como la propia película reconoce, en
1963, todas las compañías automotrices se encontraban en carrera por lograr dicho
invento; sin embargo, nadie daba con esta creación. Sin embargo, Robert Kearns,
profesor universitario, logra crearlo en su garaje enseñándoles a sus hijos.
Ante esto, Kearns busca negociar con la Ford Motor Company, produciéndose
un conflicto cuando, luego de meses de la demostración del invento, la automotriz
presenta un nuevo modelo de automóvil con el invento de este profesor, dejándolo
fuera del negocio y —aparentemente— apropiándose de su invento.
Como en la película anterior, el tema de la confidencialidad es muy importante.
En este caso, incluso con patentes obtenidas, el invento fue puesto en manos del
negociador al remitir una muestra para pruebas técnicas, situación que supuesta-
mente la Ford tomo en ventaja para dejar fuera del negocio a Kearns. El primer
tema que nos trae esta película es cómo un caso de patentes puede durar años;
desde la fecha de obtención de sus patentes en 1967 a 1990, cuando se determinó
en las Cortes que Ford y Chrysler si habían infringido las patentes de Kearns, habían
pasado 23 años. Los cuales llegan a 28 si sumamos los que tardó la Corte Suprema
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en desestimar el pedido de casación de Chrysler. En este punto, cabe aclarar que
esta película está basada en hechos reales, por lo que no hay posible spoiler aquí.
Así, el New York Times lo calificó —en su obituario— como “Robert W. Kearns,
el inventor del limpiaparabrisas intermitente, quien ganó los juicios multimillo-
narios contra Ford Motor y Chrysler por usar su idea”50. Debemos señalar que
un obituario contiene lo más importante de la vida de un hombre; en este caso,
se muestra la importancia que tuvo para el profesor Kearns este juicio. De esta
forma, el tiempo de duración de un pleito por patentes puede demorar mucho
tiempo debido a diversos factores, entre los cuales se encuentra la tecnicidad del
tema; el requerimiento de distintos testimonios, peritajes, informes y otros; la
necesidad de tiempo de los examinadores o juzgados sobre la industria y el estado
de la técnica; entre muchos otros. El factor tiempo —ya sea en registro de patente
o posibles conflictos— muchas veces desincentiva a los inventores de proceder al
registro de sus creaciones.
Un segundo tema, coincidente con Joy, es la importancia del cuidado de la
información por el requisito de la novedad. Como indica Castro, la posibilidad de
desaparición de la novedad puede darse de diversas maneras, entre las cuales puede
ser la existencia de una anterioridad, la divulgación prematura de la invención o
la existencia de una solicitud similar por parte de un tercero51. Sin embargo, en
el caso del profesor Kearns, el problema se ocasiona en un punto posterior: ya
teniendo patentes registradas, se le da una muestra a Ford, la cual es replicada con
ingeniería inversa, que es una forma legal de adquirir know-how de productos ya
fabricados52; sin embargo, lo ilegal en el caso de Ford es que, además de desentra-
ñar cómo funcionaba el invento de Kearns, procedió a registrar patentes nuevas
alterando un poco el esquema del profesor para eludir —precisamente— que la
autoridad indique que sus inventos carecen de novedad por anterioridad. Así, te-
nemos un nuevo ejemplo de confidencialidad necesaria cuando estamos tratando
con creaciones innovadoras.
Ahora bien, la acciones que el profesor Kearns ejerce contra las empresas au-
tomovilísticas son dos: primero, la nulidad de patentes de estas empresas53, que
habían patentado versiones modificadas de su “limpiaparabrisas ojo parpadeante”;
y, segundo, una solicitud de resarcimiento por daños y perjuicios54. En Perú, la
50 Traducción libre de “Robert W. Kearns, the inventor of intermittent windshield wip-
ers, who won multimillion-dollar judgments against Ford Motor and Chrysler for using his
idea”. Editor – “Robert Kearns, 77, Inventor of Intermittent Wipers, Dies” [en línea]. En
Diario The New York Times (web). Detroit, 25 de febrero de 2005. Fecha de consulta:
07 de noviembre del 2018. http://www.nytimes.com/2005/02/26/obituaries/robert-kearns-
77-inventor-of-intermittent-wipers-dies.html
51 Castro García, Juan David. Ob. cit.
52 Samuelson, Pamela y Suzanne Scotchmer. The Law and Economics of Reverse
Engineering. En The Yale Law Journal 111, n.° 07 (2002).
53 Artículo 75 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
54 Artículo 241 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
228             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
primera solicitud se tramita administrativamente ante la autoridad en temas de
patentes; sin embargo, la segunda se pide ante un juzgado ordinario.
imagen 4. estrategia y batalla legal en las cortes de kearns
Fuente: Universal Pictures - Flash of Genius [videograbación]. 2008.
La primera acción, señala Gallego, lleva a una declaración retroactiva que genera que
la patente infractora nunca haya existido55. Así, dice “la declaración de nulidad se
produce erga omnes, por lo que, una vez firme […], tendrá fuerza de cosa juzgada
frente a todos […] produciendo efectos retroactivos, lo que implica que la patente
nunca fue válida”56. Por otro lado, la acción de solicitud de resarcimiento implica
una mayor carga probatoria para el profesor Kearns, pero como señala Vicent:
Incluye la perdida y la ganancia que haya dejado de obtener, incluso los gastos de in-
vestigación para obtener pruebas de la comisión de la infracción, con los dos criterios
alternativos a elección del perjudicado: a) Las consecuencias económicas negativas,
entre ellas la pérdida de beneficios que haya sufrido la parte perjudicada y los beneficios
55 Último párrafo del artículo 75 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
56 Gallego, Esperanza. Ob. cit., p. 168.
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que el infractor haya obtenido por la utilización ilícita, y el daño mora, aunque no se
haya probado el perjuicio económico (sistema de daño efectivo); o b) la cantidad que
como remuneración hubiere percibido el perjudicado si el infractor hubiera pedido
autorización para utilizar el derecho (sistema de daño abstracto).57
De esta manera, se explica los 18,7 millones de dólares que recibió finalmente el
profesor Kearns por la vulneración de sus patentes y —como él mismo denomi-
nó— el robo de su invento.
Un último tema sobre el cual nos hace reflexionar esta película es algo original.
La lucha de un inventor por su derecho a aparecer como titular de la patente; en
términos coloquiales, la pelea del profesor Kearns para que sea declarado como
auténtico inventor del “limpiaparabrisas ojo parpadeante”. Históricamente, única-
mente los derechos de autor cuentan con distinción entre derechos morales y patri-
moniales; sin embargo, esta película nos demuestra la importancia de la lucha por
un derecho moral (paternidad) sobre una patente y no faltan las razones para ello.
En efecto, la mayoría de la doctrina reconoce que en propiedad industrial pri-
ma el interés patrimonial de recompensa económica al titular, por sobre aparecer
como inventor de tal o cual invento patentado. Así, Arroyo señala que “sabiendo
el inventor y el autor que la compensación económica derivada de la explotación
de la exclusiva, directamente o mediante cesión a un tercero, no será eterna, tendrá
más estímulo para seguir inventado o creando”58; igualmente, Echaiz indica que “la
principal finalidad de la patente es la protección estatal del titular del invento para
que pueda o no explotarlo económicamente, sabiendo que goza del reconocimiento
por parte del Estado y de la titularidad exclusiva del invento”59; y, finalmente, cierra
Vibes la idea indicando que:
Las patentes también tiene una finalidad similar a la del derecho de autor, aunque
tienden al progreso de la sociedad en otro campo: el del conocimiento y la tecnolo-
gía. La patente es un dpi que se le reconoce al inventor sobre una invención. […] El
sistema de derechos de patentes tiene dos objetivos principales. El primer es retribuir
al inventor. […] el segundo objetivo principal del sistema de patentes: el progreso
científico y tecnológico.60
Como vemos, el objetivo y finalidad principal en temas de propiedad industrial,
en lo que se encuentra el derecho de la innovación, es patrimonial; sin embargo,
como nos demuestra la película analizada, existe una importante connotación
57 Vicent Chuliá, Francisco. Ob. cit., p. 1415.
58 Arroyo Martínez, Ignacio. Propiedad industrial y propiedad intelectual: concepto
y ámbito de aplicación a la luz del derecho español. En aa.vv. Problemas actuales de
derecho de la propiedad industrial (Madrid: Civitas-Thomson Reuters, 2011), 36.
59 Echaiz Moreno, Daniel. Las patentes de las células madre (Lima: Grijley, 2012), 66.
60 Vibes, Federico. Ob. cit., p. 23.
230             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
sobre un posible derecho de paternidad sobre un invento, el cual incluso parece
estar recogido en la norma andina61.
Aquellos inventos patentados son una especie de reconocimiento a la labor de
un profesional de la ciencia y la tecnología. Mientras profesionales como un abo-
gado suelen escribir en sus curriculum vitae los casos que han ganado o sus clientes
más representativos; un ingeniero, un químico, un biólogo u otros profesionales
de la ciencia contarían con ese mismo respaldo si figurasen como creadores de
uno u otro invento. Aquí, entendemos la frustración del profesor Kearns cuando
la Ford le ofrece millones de dólares para transar extrajudicialmente; sin embargo,
el impone siempre la condición de que la Ford admita el robo del invento y lo
reconozca como el auténtico inventor, aspecto que nunca aceptó Ford y tuvo que
ser obligada vía mandato judicial. Entonces, ¿podemos hablar de un derecho de
paternidad sobre la patente? Creemos que sí y, aunque pocas veces, esto es lo que
más importa para algunos honorables inventores.
2.2. el derecho de los signos distintivos en el cine
Las marcas y signos distintivos han sido retratados de menor manera en el cine;
en realidad, cuesta trabajo encontrar una sola película que tenga una marca u otro
signo distintivo como objeto de la trama principal. Las dos películas seleccionadas
tratan sobre diversas marcas, en ambas, ellas son las protagonistas, de diverso modo.
a. The Greatest Movie Ever Sold (2011):
cuando las marcas protagonizan las películas
“Today product placement is a multibillion dollar industry that generates hard cash for
movies, creates new identities for brands, but most importantly delivers the holy grail of
marketing, co-promotion. You see, co-promotion is what takes a regular movie and turns
it into a blockbuster”.
Morgan Spurlock es un productor y director de documentales, quien actúa en
sus propios documentales como locutor y presentador. Dirigió el documental
Supersize me (2004), nominado al Óscar, en el cual se somete a los efectos de una
dieta de treinta días consistente en puro producto de McDonalds. Sin embargo,
el documental que vamos a analizar en este caso es otro, llamado The Greatest
Movie Ever Sold; en esta cinta, Spurlock muestra como las marcas son colocadas
en las películas y estás pueden lograr influir en el arte e, incluso, lograr financiar
la misma película. En efecto, llegando al borde de lo absurdo, este documental
61 Artículo 24 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
            n.º 2 6 - julio - jdiciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251 231
muestra como las marcas pueden llegar a ser la fuente principal de ingresos para
la realización de una película, pero la pregunta es ¿a qué costo?
imagen 5. póster promocional de la película the greatest movie ever sold
Fuente: Snoot Entertainment - The Greatest Movie Ever Sold [videograbación]. 2011.
El tema principal de la película es el product placement; es decir, la colocación de
marcas en películas para lograr publicitarlas, a cambio de una contraprestación.
En Perú, dentro de la jurisprudencia administrativa, la Resolución n.° 3665-2012/
sdc-indecopi establece, en su fundamento 66, que:
el Product Placement es un instrumento de marketing eficaz, pues se vale de la pro-
ducción audiovisual para sortear la incredulidad típica que tienen los consumidores
frente a los anuncios comunes e ingresar así de manera desapercibida frente a ellos,
advirtiéndose que su papel comercial parte de que no se muestra a la marca como un
simple ‘decorado’, sino que se le da un papel intenso en un contexto persuasivo.
Tras años de discusión sobre la función persuasiva de la marca en Perú, esta decisión
de la autoridad en temas marcarios ha logrado zanjar la discusión de una vez por
todas. Siempre han existido dos posturas: una primera, que niega la posibilidad de
que los signos distintivos puedan por sí mismos representar publicidad comercial; y,
una segunda, que admite la posibilidad de que los signos distintivos puedan por sí
mismos representar publicidad comercial. Luego de diversos vaivenes, la Resolución
n.° 3665-2012/sdc-indecopi —antes citada— señala, en su fundamento 58, que
“la exposición de signos distintivos en determinados contextos puede ser calificada
como publicidad comercial, al cumplir un fin persuasivo que es percibido como
tal por el consumidor”. Con esta decisión ha quedado claro que la postura actual
232             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
de la autoridad marcaria es que los signos distintivos sí cuentan con una función
publicitaria como indica León y León, la cual “[…] consistiría en que la marca
tiene el efecto de atraer, formar y conservar una clientela y, por tanto, la función
sería la ‘atracción de clientela’”62. Ahora bien, para el caso del product placement la
autoridad ha elaborado un examen de identificación concreto63.
Examen de identificación de Product Placement
Factor objetivo Determinar la existencia de un contrato, convenio o, ante la ausencia documen-
tal de un contrato, del pago de alguna contraprestación —no necesariamente
monetaria— a través de la cual el empresario conviene que sus productos, servi-
cios o marcas sea exhibidas en el contexto de una producción audiovisual dada.
Factor subjetivo Constatar que la inclusión de la marca sea susceptible de provocar efectos per-
suasivos en los consumidores que son destinatarios de la comunicación pública,
puesto que estos advierten un cierto protagonismo del producto emplazado y
no un mero uso con fines narrativos, artísticos, dramáticos o escénicos
Fuente: Murillo Chávez, Javier André. “El Product Placement al descubierto. Los actos de competencia desleal
y el uso de marca en el guion o secuencias de películas, series de televisión y programas” en Diálogo con la Juris-
prudencia n.° 180 (2013): 278.
Bueno, la existencia de este fenómeno es total en el documental de Spurlock, quien
a través de entrevistas y la muestra de la búsqueda de sponsors nos muestra como el
arte puede ceder ante el product placement. Esta película es la muestra viva de que las
marcas persuaden y se pagan multimillonarias sumas de dinero para colocar cierta
marca en el título de la película, en las manos del vaso que tiene el protagonista en
la mano, en el automóvil que manejará el villano, entre muchas otras.
Un segundo asunto es ¿qué sucede con marcas que aparecen en la película
a requerimiento de los directores o aquellas que aparecen circunstancialmente?
¿Podrían los titulares de dichas marcas oponerse a su uso a través de una infrac-
ción marcaria? Creemos que la respuesta es negativa. Creemos que la libertad de
expresión (inciso 4 del artículo 2 de la Constitución) y el derecho a las creaciones
artísticas (inciso 8 del artículo 2 de la Constitución), por sí mismos, permitirían el
uso de estos logotipos, ya que no se están utilizando de un modo comercial, sino
meramente decorativo en lo que va a ser una obra audiovisual.
Sin embargo, también creemos que es aplicable la excepción a los derechos
marcarios por agotamiento del derecho; según la cual, el registro de la marca no
confiere a su titular, el derecho de prohibir a un tercero usar la marca para anunciar
o indicar la existencia o disponibilidad de productos legítimamente marcados,
siempre que tal uso sea (i) de buena fe, (ii) se limite al propósito de información al
62 León y León Durán, Gustavo Arturo. Derecho de marcas en la Comunidad Andina
(Lima: Thomson Reuters, 2015), 106.
63 Este tema ya ha sido abordado en un trabajo anterior. Ver Murillo Chávez, Javier
André. El Product Placement al descubierto. Los actos de competencia desleal y el uso de
marca en el guion o secuencias de películas, series de televisión y programas. En Diálogo
con la Jurisprudencia. Número 180 - Septiembre 2013 (Lima: Gaceta Jurídica), 269-286.
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público y (iii) no sea susceptible de inducirlo a confusión sobre el origen empresarial
de estos64. En efecto, como indica Lizarazu, “si bien existen ciertos actos que no
pueden realizar los terceros, existen otros actos permitidos para ellos si se realizan
con fines de identificación, información o publicidad”65; en este caso, las marcas
están siendo utilizadas con fines de información dentro de una obra cuya creación
se encuentra respaldada por los dos valores constitucionales antes mencionados.
imagen 6. los signos distintivos como parte de la obra audiovisual the
64 Artículo 157 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
65 Lizarazu Montoya, Rodolfo. Manual de propiedad industrial (Bogotá: Legis,
2014), 108.
234             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
El último punto que nos trae a colación esta película —dejando en claro que
toda la película es, por ser un documental, motivo de reflexión y análisis— es la
clara ausencia de marcas de industrias polémicas o que conlleven restricciones. Por
ejemplo: cerveza, cigarrillos, productos farmacéuticos, entre otros.
Esto debido a que todos ellos cuentan con prohibiciones o restricciones a su
publicidad; por ejemplo, la Ley General para la Prevención y Control de los Riesgos
del Consumo del Tabaco prohíbe la publicidad de cigarrillos y otros productos
de tabaco en medios de comunicación y similares, como las películas66; la Ley
que regula la Comercialización, Consumo y Publicidad de Bebidas Alcohólicas
obliga a colocar un disclaimer en producciones audiovisuales67; igualmente, la Ley
General de Salud indica que la publicidad de productos farmacéuticos de venta
bajo receta médica se encuentra restringida a los profesionales que los prescriben y
dispensan68. De esta forma, la industria del cine busca evadir el product placement
de estos productos debido a que las indicaciones legales obstaculizan su libre uso69.
b. “Logorama” (2009): un premio Óscar para la parodia de marcas
“I have to thank the three thousand non-official sponsors that appears in the
film and I have to assure them that no logos were harmed during the making
Productor en el discurso de aceptación
del Óscar a mejor película corta animada
Esta segunda producción audiovisual es un tanto diferente; se trata de un corto
animado ganador del premio Óscar al mejor corto animado en el 2010. Su nombre
es Logorama. Lo particular es que los protagonistas, el escenario, y todo lo que existe
en este corto animado son marcas comerciales. La historia cuenta como el dibujo
de Ronald McDonald comete una serie de crímenes, perseguido por los policías
Michelin, provocando un desastre catastrófico en forma de Xbox. Lawrence lo
relata de la siguiente manera:
66 Inciso 1 del artículo 17 de la Ley n.° 28705 - Ley General para la Prevención y
Control de los Riesgos del Consumo del Tabaco.
67 Incisos 2 y 3 del artículo 8 de la Ley n.° 28681 - Ley que regula la Comerciali-
zación, Consumo y Publicidad de Bebidas Alcohólicas.
68 Artículo 71 de la Ley n.° 26842 – Ley General de Salud.
69 Esto claramente encuentra excepciones, especialmente en la industria fílmica pe-
ruana que, curiosamente, tiene como sus clientes más asiduos de product placement a las
empresas de bebidas alcohólicas; por ejemplo, Brahma en la película Asu Mare (2013) y
la película A los 40 (2014); así como, Cristal en la película Asu Mare 2 (2015); y Pilsen
la película Locos de amor (2016).
            n.º 2 6 - julio - jdiciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251 235
Una Los Ángeles es creada a partir de logotipos que sirven como edificios, señales de
avenidas, vehículos y naturaleza. Los habitantes incluyen mensajeros AOL, hombres
Pringles y hombres Michelin. Ronald McDonald es el villano, quien mata a un mal-
hablado niño Haribo y toma al Big Boy niño hamburguesa de rehén. La mujer Esso
es la heroína que escapa del terremoto X-Box causando que California se hunda en el
océano hasta formar los nuevos contornos de la saeta de Nike.70
imagen 7. la ciudad hecha de signos distintivos en logograma
Fuente: Autour de Minuit Productions - Logorama [videograbación]. 2009.
En este caso, comencemos por hacer una importante aclaración: los logotipos
son objeto de una de las áreas grises, uno de los temas colindantes entre dos áreas
distintas del derecho de propiedad intelectual: el derecho de los signos distintivos y
el derecho de autor. En efecto, un logotipo es, a su vez, una obra artística y puede
llegar a ser una marca, si esta es solicitada para registro ante la autoridad.
En esta producción audiovisual, los logotipos —como señalamos en el comenta-
rio a la anterior película— están siendo utilizados como obras artísticas y no como
marcas comerciales, siéndoles aplicables tanto la excepción a los derechos marcarios
por agotamiento del derecho; así como, la libertad de expresión y el derecho a las
creaciones artísticas como fundamento constitucional del uso de estos signos. Sin
70 Traducción libre de “A Los Angeles is created from logos serving as buildings, street
signs, vehicles and nature. The inhabitants include aol messengers, Pringles men, and
Michelin men. Ronald McDonald is the villain, who kills a foul-mouthed Haribo boy
and takes the Big Boy burger boy hostage. The Esso Girl is the heroine who escapes the
X-Box earthquake causing California to sink into the ocean until the new state outlines
are a Nike Swoosh”. Lawrence, Rose. “Logorama: The Great Trademark Heist”. Revista
Intellectual Property Brief 2, n.° 1 (2010): 4.
236             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
embargo, a diferencia de The Greatest Movie Ever Sold, aquí sí podría existir un
límite fijado por el daño que se puede generar a una marca notoria.
Es claro que colocar a Ronald McDonald como villano violento en un corto
provoca en el consumidor de los productos McDonald —marca notoriamente
conocida— la percepción de que este personaje es maligno; así, nuestra norma
andina reconoce que también constituirá uso no autorizado del signo distintivo
notoriamente conocido el uso de este en su totalidad o en una parte esencial, o
de una reproducción o imitación para fines no comerciales (como lo sería una
película o corto animado), si tal uso pudiese causar daño económico o comercial
injusto al titular del signo por razón de una dilución de la fuerza distintiva o del
valor comercial o publicitario del signo; o, incluso, aprovechamiento injusto del
prestigio o del renombre del signo71.
imagen 8. los policías michelin vs. el villano ronald mcdonald
71 Incisos b) y c) del artículo 226 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina.
            n.º 2 6 - julio - jdiciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251 237
Otra manera de observar este problema es tomar la categoría de parodia, pero
esto nos llevaría más a un campo de los derechos de autor; pues, como comentába-
mos, este tipo de uso de marcas está en una zona gris. Nuestra autoridad marcaria
(coincidentemente la misma que autoral) ha señalado en el fundamento 74 de la
Resolución n.° 3251–2010/sc1-indecopi que la parodia como una manifestación
artística, la cual se encuentra relacionada con el derecho al libre desarrollo de la
personalidad, es una forma de utilización de la parodia como manifestación de la
libertad de expresión permitida por el ordenamiento. Como ha señalado Rodríguez
citando a Posner,
Queda en evidencia la íntima relación entre la libertad de expresión y opinión y la
parodia. En contrario, siguiendo la opinión de Posner, la doctrina debe proveer una
defensa contra acciones de infracción únicamente si la parodia emplea la obra parodiada
como blanco y no como arma o como un simple medio para crear un efecto cómico.
Lo antes expuesto es sumamente importante porque permite identificar los supuestos
de parodia que, por ser tales, se encuentran fuera del cuestionamiento del titular. La
parodia debe decir algo de la obra parodiada. Después de todo, esa era la fuente —la
libertad de opinar y expresarse sobre una obra específica— que justificaba de alguna
manera la permisibilidad hacia las parodias.72
Entonces, el uso no autorizado de marcas —teniendo en cuenta la excepción que
permite usos informativos, de identificación y publicitarios— encuentra su límite
en el daño que puede generar al legítimo titular de la marca. Así, las parodias de
marcas —y todas en general— suelen poner a prueba el sistema de ponderación que
deben aplicar las autoridades. Porque a diferencia del ordenamiento norteamericano
en el que se sigue la doctrina de la preferred position, en el ordenamiento jurídico
peruano rige la igualdad jerárquica de los derechos fundamentales; en este sentido,
como ha apuntado precisamente Marciani,
La teoría de la posición preferente del derecho a la libertad de expresión contradice el
principio que establece que no existe una jerarquía entre los derechos fundamentales.
Por, ello no tiene respaldo a nivel constitucional. […] No siendo posible establecer la
posición preferente del derecho a la libertad de expresión sobre otros derechos funda-
mentales será necesario ponderar los derechos o intereses en conflicto, para determinar
la primacía del ejercicio del derecho a la libertad de expresión en un caso concreto.73
72 Rodríguez, Gustavo. Lo que Barbie no supo: reflexiones sobre las parodias de
marcas. En Anuario Andino de Derechos Intelectuales, n.° 8 (2012): 315. Citando a Pos-
ner, Richard. When is parody law fair use. Revista The Journal of Legal Studies 21, n.°
1 (1992): 71.
73 Marciani, Betzabé. El derecho a la libertad de expresión y la tesis de los derechos
preferentes (Lima: Palestra, 2004), 452-453.
238             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
Así, si el fundamento de la parodia es la libertad de expresión, esta no prevalece
prima facie ni per se frente a la libertad de creación, fundamento constitucional
de la propiedad intelectual en general o la libertad de empresa, fundamento cons-
titucional de la propiedad industrial; en efecto, se debe matizar ambos derechos
constitucionales para obtener una solución coherente.
En el caso del Logorama”, Lawrence —quien analizó el caso bajo los precedentes
norteamericanos del common law— ha señalado que no se trata de una infracción,
sino que debe ser protegida como parodia: “logorama debe ser elegible para la
excepción del discurso no comercial de la Trademark Dilution Revision Act y
protegido por la Primera Enmienda. En concreto, logorama debe ser protegido
como una parodia”74. Adicionalmente, esta autora indicó que por la fama que
había ganado este corto al ser premiado no sería buena estrategia para la imagen
de las empresas perseguir a sus productores a través de canales legales, coincidimos
con esta idea75.
2.3. el derecho de autor en el cine
Los derechos de autor nos son mostrados en el cine de una manera “escondida”;
muchas películas tratan sobre las distintas obras que pueden ser protegidas: libros,
cuadros, películas, software, diseños textiles, entre otros. Sin embargo, solo algunas
retratan expresamente algún tema jurídico: la primera película a comentar sobre
derechos de autor nos brinda expresamente un problema jurídico; no obstante, la
segunda solo implícitamente nos enseña cuán lejos ha llegado un fenómeno que
incluso ha hecho temblar a las empresas más grandes que manejan derechos de autor.
a. “The Social Network” (2010): las ideas no se protegen
“I didn’t use any of their code, I promise I didn’t use anything. A guy who
builds a really nice chair doesn’t owe money to everyone who has ever built a
chair. They came to me with an idea, I had a better one”.
Si bien The Social Network es una película más recordada por introducirnos la
historia de los creadores y socios de Facebook, muchas veces se deja de lado que
toda la película trata de un conflicto jurídico que nos muestra —en una de sus
facetas, quizás la más importante— el gran pleito entre Mark Zuckerberg (Jesse
74 Traducción libre de “logorama therefore should be eligible for the noncommercial
speech exception to the Trademark Dilution Revision Act and protected under the First
Amendment. Specifically, logorama should be protected as a parody”. Lawrence, Rose.
Ob. cit., p. 6.
75 A esa misma conclusión hemos llegado en un anterior trabajo sobre el tema. Ver
Murillo Chávez, Javier André. De Dumb Starbucks y otros demonios ¿La parodia
justifica el uso de marca ajena? Revista Actualidad Jurídica, n.° 247 (2014): 84-96.
            n.º 2 6 - julio - jdiciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251 239
Eisenberg) y los hermanos Cameron y Tyler Winklevoss (Armie Hammer / Josh
Pence) por la titularidad de derechos sobre la red social. Toda la película está basada
y estructurada en un procedimiento extrajudicial de negociación, conciliación y,
finalmente, transacción. Se debe recordar que el primer contacto de Zuckerberg
con estos hermanos y su socio Divya Narendra (Max Minghella) no se llevó a cabo
frente a un abogado, ni se le hizo firmar un acuerdo de confidencialidad, entre
otros puntos que ya hemos mencionado en las películas anteriores. En este punto,
ya debe haber quedado claro que cuando se trata de ideas y otras creaciones, la
confidencialidad y cautela de la información es uno de los puntos cruciales, al igual
que el asesoramiento jurídico pertinente.
imagen 9. la transacción sobre derechos de autor de facebook
Fuente: Columbia Pictures - The Social Network [videograbación]. 2010.
Volviendo a la película, no creyendo que sea buena idea seguir explicando la trama,
pues la película es bastante conocida, pasamos a un tema principal en este film
sobre los derechos de autor: las ideas no se protegen. En efecto, nuestra normativa
excluye la protección de las meras ideas, siendo únicamente protegida la forma de
expresión personal que cada persona le otorgue a estas76. Como señala Antequera,
“[…] la protección del derecho de autor abarca las expresiones, pero no las ideas,
procedimientos, métodos de operación o conceptos matemáticos en sí”77; igual
sentencia Lipszyc que:
76 Inciso a) del artículo 9 de la lda peruana, artículo 6 de la lda colombiana y ar-
tículo 7 de la Decisión 351 de la Comunidad Andina.
77 Antequera Parelli, Ricardo. Estudios de derechos de autor y derechos afines (Ma-
drid: Reus, 2007), 46.
240             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
Desde los albores del estudio de la materia, existe una coincidencia generalizada en que
el derecho de autor solo protege las creaciones formales y no las ideas contenidas en la
obra. Las ideas no son obras y, por ende, su uso es libre. No se puede adquirir sobre
ellas protección o propiedad alguna, aun cuando sean novedosas. El derecho de autor
está destinado a proteger la forma representativa, la exteriorización de su desarrollo
en obras concretas aptas para ser reproducidas, representadas, ejecutadas, exhibidas,
radiodifundidas, etc., según el género al cual pertenezcan, y a regular su utilización.78
imagen 10. la exposición de la idea sobre facebook
de los winklevoss a zuckerberg
En la película, cuando los hermanos Winklevoss y Narendra revelan la información
sobre “The Harvard Network” a Mark cometen el gran error de sus vidas. Si bien
78 Lipszyc, Delia. Derecho de autor y derechos conexos (Buenos Aires: unesco-cerlalc-
zavalia, 1993), 62.
            n.º 2 6 - julio - jdiciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251 241
existió correspondencia que evidenciaba material de negociación y un posible
contrato verbal; la sincera realidad es que lo único que tenían hasta ese momento
era una simple idea: crear una red vía intranet —la de Harvard— para interco-
nectarse entre personas (biografía, imágenes, fotos, perfil, entre otros). Es más,
Mark les recalca que existían ya plataformas como MySpace, que tenían ya estas
particularidades. Esta es una característica de todo lo que no se llega a proteger
por derecho de autor; cuando este régimen no cubre cierta creación, el mercado
adquiere el mensaje de que es de libre uso y se propagan las variables de distintos
titulares de este tipo de creación79.
Zuckerberg era el experto en software, programación y código fuente; los
Winklevoss nunca debieron subestimar la información que tenían como idea
abstracta. Ahora bien, esto no quiere decir que —al menos según la normativa
peruana— el caso no sea controvertido. En efecto, cuando alguien contrata a un
profesional para la elaboración de una obra, existen mecanismos de protección
previstos legalmente80, aún más en el caso del software81. Como indica Raffo,
“cuando se contrata a alguien para la realización de una obra que genera derechos
autorales, el contenido patrimonial de esos derechos pertenece al contratante y
no a la persona física que realiza el acto de creación”82. Por esto, podemos decir
que existía —al menos de un análisis superficial que nos permite el film— posible
controversia porque: (i) si existía contrato, al menos existe algún beneficio para
los Winklevoss, aunque queda duda porque no se le llega a dar contraprestación
alguna a Mark; o (ii) si no había contrato, el único autor y titular sería Mark.
Lo importante del caso de la película, como segundo tema, es que Mark era
experto en programación. El objeto de controversia era un software o programa de
ordenador. Como indica Ríos, “podemos definir un programa de computador como
el conjunto de instrucciones en lenguaje natural o codificado que buscan que una
máquina, un computador o hardware realice o ejecute determinada tarea”83. Este
tipo de obra es muy especial, consta de diversas partes técnicas; de esta forma, la
autoridad determino en la Resolución n.° 0748-2004/tpi-indecopi que las partes
de un software son: el programa fuente, el programa objeto y los manuales explica-
tivos. Sin embargo, la originalidad —concepto del que hablábamos al presentar el
derecho de autor— reside únicamente en el código fuente; esto es, el lenguaje que
utilizan los programadores. En este sentido, por un tema de especialización, los
79 Un ejemplo, aunque lamentable en opinión personal, es la propagación de progra-
mas de reality y concursos. Ver Murillo Chávez, Javier André. Cuando censurar no es
la solución: la regulación jurídica de los “programas basura” en el mercado peruano del
entretenimiento. Revista Pólemos, n.° 9 (2015): 15-23.
80 Artículo 16 de la lda peruana y artículo 20 de la lda colombiana.
81 Artículo 71 de la lda peruana.
82 Raffo, Julio. Derecho autoral: hacia un nuevo paradigma (Buenos Aires: Marcial
Pons, 2011), 179
83 Ríos Ruiz, Wilson. La propiedad Intelectual en la era de las tecnologías (Bogotá:
Temis-Universidad de los Andes, 2011), 261.
242             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
productores y empresas siempre dependerán de técnicos en programación cuando
Finalmente, como último tema de análisis, encontramos que existen meca-
nismos distintos a los procedimientos administrativos estatales para solucionar
conflictos; en la película se muestra la transacción extrajudicial que se realiza me-
diante diálogo entre partes y abogados, dejándose constancia de todo lo señalado
en transcripciones. Así, cuando hay un asunto controvertido, es posible que ambas
partes puedan llegar a un acuerdo para lograr una solución sin activar el aparato
estatal. Como señalan Osterling y Castillo, “la esencia de la transacción reside en
una relación jurídica incierta y controvertida, susceptible de derivar en litigio o ya
latente en el terreno judicial, la misma que las partes deciden llevar a término en
forma definitiva; de esta manera, encausan su voluntad a esa finalidad a través de
concesiones recíprocas”84. Es decir, es el acuerdo por el cual las partes brindándose
ciertos beneficios o cediendo mutuamente deciden sobre algún asunto dudoso o
litigioso, evitando el pleito que podría promoverse85.
En la película —claramente— se muestra este proceso de negociación, el cual se
realiza precisamente para evadir la difusión de información (nuevamente, observar
la importancia de la información confidencial) sobre este litigio. Esto demuestra
que existen mecanismos que se pueden utilizar en temas de derecho de autor, así
como en cualquiera de los antes reseñados, mediante mecanismos alternativos al
pleito jurisdiccional o administrativo. Como señala Ledesma, “en cuanto a los
títulos contractuales, la declaración proviene de las partes, quienes documental-
mente consignan las declaraciones de voluntad, mediante la cual se obligan, pero
observando los requisitos prefijados por la Ley para la elaboración documentaria
de dichas declaraciones como en el caso de […] la transacción”86.
Como termina ocurriendo en la película, este pleito llega a un acuerdo “fuera
de los Tribunales” a través de distintos reconocimientos y prestaciones pecuniarias
a favor de los involucrados. Este tema llama mucho la atención porque no son
pocos los conflictos por propiedad intelectual, ya sea derecho de autor o propiedad
industrial, que terminan resolviéndose de manera amistosa mediante transaccio-
nes extrajudiciales; debemos recordar que el costo de un pleito suele ser mayor
al beneficio esperado, logrando que los mecanismos alternativos de resolución de
conflictos sean preferidos, incluso en estas áreas. Sería interesante poder ser testigos
de un arbitraje en estos temas, lo cual será posible en la medida en que crezcan las
industrias creativas de Perú y surjan los conflictos que inicien arbitrajes. En todo
caso, es una opción abierta frente a un potencial procedimiento administrativo o
84 Osterling Parodi, Felipe y Mario Castillo Freyre. Compendio de derecho de
las obligaciones (Lima: Palestra, 2008), 780.
85 Artículo 1302 del Código Civil Peruano o su equivalente colombiano artículo 2469
del Código Civil Colombiano.
86 Ledesma Narváez, Marianella. Comentarios al Código Procesal Civil. Tomo iii
(Lima: Gaceta Jurídica, 2015), 311.
            n.º 2 6 - julio - jdiciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251 243
b. Zootopia (2016): la resignación ante la cultura de la piratería
All your favorite movies.
I’ve got movies that haven’t even been released yet.
Hey, 15% off. 20!
imagen 11. películas piratas en zootopia
Fuente: Walt Disney Pictures - Zootopia [videograbación]. 2016.
La última película a comentar por el lado del derecho de autor es Zootopia, una
de las recientes películas de Disney que nos presenta un mundo ficticio donde los
animales son antropomórficos y viven —curiosamente— en una Ssciedad como
la nuestra, con aspectos buenos y malos, incluyendo algunos completamente
novedosos como la trama y constante diferencia entre depredadores y presas, así
como temas de discriminación sobre esta brecha ficticia. Es una película animada
que nos lleva a reflexionar sobre los sueños de una coneja llamada Judy Hopps que
busca ser policía y sus aventuras con un zorro Nike Wilde, en busca de resolver
una desaparición misteriosa y todas sus implicancias.
En este caso, la trama no es tan importante para resaltar el tema de derecho
de autor que se muestra en esta película porque, en efecto, se trata de una escena
aislada, pero de gran simbolismo en una película de Disney, de ahí que sea suficiente
motivo para traerla a colación en el presente trabajo.
244             n.º 2 6 - julio - diciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251
En este caso, la película nos muestra una escena en la que podemos ver a los
protagonistas interactuando con Duke, una comadreja que vende películas pira-
tas en plena calle. ¿Por qué es significativo esto? Porque esta es una película para
niños y, en su inocencia, se les presenta una situación criminal en contra de los
derechos de autor. En efecto, creemos que esta es la resignación de la industria
cinematográfica sobre la existencia de la piratería en nuestras sociedades, como
un fenómeno difundido en las entrañas de la conciencia de las personas. Si bien
esto parece obvio, cabe señalar que tanto las industrias cinematográfica y musical
siempre han sido firmes combatientes de la piratería y jamás hubiéramos pensado
ver un personaje como Duke o una escena como la que tiene esta película si pen-
sábamos en la tendencia de rechazo total a la piratería.
Recordemos, como señala Lipszyc, que la piratería es la conducta que refleja
típicamente la infracción al derecho de autor; es decir que cuando las personas
piensan en alguna infracción al derecho de autor, la primera palabra que se viene
a la mente es “piratería”:
la ‘piratería’ de obras y productos culturales es la conducta antijurídica típica contra
el derecho exclusivo de reproducción. Consiste en la fabricación, la venta y cualquier
forma de distribución comercial, de ejemplares ilegales (libros e impresos en general,
discos, casetes, etc.), de obras literarias, artísticas, audiovisuales, musicales, de las in-
terpretaciones o ejecuciones de estas, de programas de ordenador y de bancos de datos.
El término ‘piratería’ se utiliza también para calificar la representación, la reedición
y todo otro uso no autorizado de una obra, una emisión de radiodifusión, etcétera.87
Esta conducta surgió cuando el avance de la tecnología nos brindó la posibilidad
de efectuar copias de los medios o soportes, tales como los cd-Rom o dvd-Rom,
ni que decir ahora de los formatos que se pueden tener en un pendrive tales como
una película mpeg o una canción mp3. El fenómeno infractor alcanzó niveles muy
profundos y avanzados con las redes p2p y el intercambio vía Internet con torrents;
estos, como señala Antequera, también son actos de infracción:
[…] los intercambios de archivos entre usuarios a través de las redes de la sociedad de
la información, implican actos que vulneran los derechos de reproducción y comuni-
cación al público, sin perjuicio de que con arreglo a algunas legislaciones o conforme
a la jurisprudencia en ciertos países, también se presente una violación al derecho de
‘distribución por transmisión’.88
Entonces, teniendo a una industria desesperada por controlar estos fenómenos
de infracción a una normativa que —claramente— ha quedado desfasada por el
87 Lipszyc, Delia. Ob. cit., pp. 560-561.
88 Antequera Parilli, Ricardo. Estudios de derecho industrial y derecho de autor
(Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana-Temis, 2009), 637.
            n.º 2 6 - julio - jdiciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251 245
surgimiento de tecnologías de copia e Internet89; no queda otro camino que asumir
que, con esta escena comentada, se combatirá aceptando el problema y buscando
otras soluciones. En efecto, las industrias cinematográfica y musical han optado
por combatir la piratería en su propio terreno de juego: Internet. Así, han surgido
mecanismos interesantes con los cuales obtener ganancias legalmente: por citar
dos ejemplos bastante populares, tenemos a Spotify y Netflix.
imagen 12. exposición de la piratería en la película de disney zootopia
89 Murillo Chávez, Javier André. ¿Atrapará el coyote al correcaminos? [en línea]. En
Asociación Civil Themis – Portal Enfoque Derecho (web). 29 de enero de 2013. Fecha
de consulta: 07 de noviembre del 2018. https://www.enfoquederecho.com/2013/01/29/
atrapara-el-coyote-al-correcaminos/
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Como señala Alonso:
[…] han ido adquiriendo cada vez mayor terreno los productos on line, es decir, los
obtenidos a través de internet u otras redes, sobre todo en los denominados produc-
tos o servicios ‘a la carta’ (on demand services), caracterizados por el hecho de que el
usuario puede permanentemente acceder a una obra almacenada en forma digital. Ello
permite seleccionar en una base de datos la creación intelectual correspondiente, la
cual se transmite en forma de señales digitales al ordenador a través de internet, para
su visualización o descarga, en función de cual sea la licencia aplicable.90
Precisando este concepto, nos explica que la modalidad de video bajo demanda
(video on demand):
Consiste en la puesta a disposición de un programa audiovisual en el que el usuario
final interactúa con la red para seleccionar el programa deseado y el momento del
suministro. El usuario final, de este modo, puede acceder a la obra desde el lugar y en
el momento que elige, a través de cualquier tipo de dispositivo autorizado (ordenador
personal, receptor de televisión, dispositivos de mano, móvil, etc.91
De esta manera, los productores titulares de derechos de autor podrán obtener una
remuneración por cada vez que se realice una proyección de sus obras. Si bien se
gana mucho más con la venta de un soporte original de la obra, Internet cambió
las reglas de juego y permitió que las copias infractoras se vuelvan populares a un
costo cero y con mucha dificultad de fiscalización. En este sentido, las plataformas
virtuales que contienen obras audiovisuales y musicales están haciendo la pelea
al mundo de la piratería; en efecto, la gente ahora —en muchos casos— prefiere
pagar una licencia en plataformas como Netflix o Spotify que tener que descargar
torrents o por plataformas p2p.
Igualmente, es importante, para finalizar, que este reconocimiento por parte de
Disney sobre la piratería tampoco legitima estas conductas; en efecto, al analizar
la escena observamos que Duke es una comadreja que —según los estereotipos de
la película— es un animal criminal, rastrero y vil, que vende en la calle mintiendo
y nadie le compra. Podríamos decir también que viéndole el lado amable a este
reconocimiento tras todo el problema que conlleva atrás, se trata una política edu-
cativa a los niños sobre lo mala que es la piratería y como un desincentivo a través
de condicionamiento de un personaje desagradable como Duke con la piratería.
Pese a todo, es histórico porque vemos “piratería” dentro de una película animada
de Disney por primera vez, irónicamente, satirizando otras películas como Frozen,
Big Hero 6, Enredados o Ralph, el demoledor.
90 Alonso Palma, Ángel Luis. Propiedad intelectual y derecho audiovisual. 3.° edición
(Madrid: cef, 2015), 350.
91 Ibíd., p. 170.
            n.º 2 6 - julio - jdiciembre d e 2 0 1 8 - pp. 211 - 251247
Entonces, el derecho de propiedad intelectual, entendido como compresor del
derecho de autor y el derecho de propiedad industrial, sí ha sido reflejado en el
cine o, al menos, presenta tópicos interesantes en películas relacionadas o con una
trama fantástica. Existen otros ejemplos que no hemos tratado concretamente en
este trabajo: como la observación de robo de un secreto industrial en The Insider
(1999), el surgimiento creativo de los signos distintivos en el medioevo en A
Knight’s Tale (2001) o la cuestión de infracción a la obra de Chuck Berry en Back
to the Future (1985)92, su existencia debe seguirnos motivando a crear estudios
sobre la materia para dejar ver la potente sinergia entre el derecho de la propiedad
intelectual y el cine.
En este trabajo, para empezar, la película Joy nos muestra el claro ejemplo de
cómo la obtención de una patente puede ser considerada el punto fundamental
de todo un esquema de negocios, así como se debe cuidar la confidencialidad y
control de la información que uno maneja sobre el nuevo invento; de igual forma,
el manejo de los licenciatarios que harán explotación conjunta de la patente cuya
titularidad ostenta el inventor. Por su parte, en la película Flash of Genius observa-
mos la lucha de toda una vida por parte de un inventor para ser reconocido por su
trabajo luego de sufrir el robo de su invento por parte de una de las más grandes
empresas automotrices de la época. Lo potente de estas películas es que ambas
están basadas en casos de la vida real.
De igual manera, The Greatest Movie Ever Sold representa un documental muy
creativo sobre el uso del product placement en los audiovisuales; académicamente,
esta película expone de manera definitiva la función publicitaria de los signos
distintivos y demuestra ejemplarmente el uso de la excepción de los derechos
marcarios. Por otro lado, Logorama expone el uso de los signos distintivos como
parte de un audiovisual en ejercicio de la libertad de expresión y creación; este
cortometraje expone el uso de marcas comerciales como parodia, lo cual no podría
configurar como infracción a los derechos de propiedad industrial, a menos que se
produzcan daños a una marca notoriamente conocida. La particularidad de estos
dos audiovisuales es que se trata de un documental y un cortometraje animado,
no podemos encasillar al cine en películas o largometrajes.
Finalmente, en The Social Network observamos durante todo el largometraje la
lucha por la titularidad sobre los derechos de autor sobre una red social y su código
fuente, propio del software, siendo conducidos por la discusión sobre la diferencia
entre idea y forma de expresión. Por otro lado, Zootopia es la viva muestra de la
92 Sobre este tema y otros de esta película, ver Murillo Chávez, Javier André.
Apuntes sobre las ramas del derecho de mercado en la trilogía Back to the Future [en
línea]. En Asociación Civil Ius et Veritas - Portal ius360 (web). 21 de octubre de 2015.
Fecha de consulta: 07 de noviembre del 2018. http://ius360.com/privado/civil/apuntes-
sobre-las-ramas-del-derecho-de-mercado-en-la-trilogia-back-future/
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resignación de las grandes industrias cinematográficas frente a la cultura de la
piratería, colocándola como un fenómeno usual, pero repudiado en la sociedad.
Estas dos últimas películas muestran un claro contraste entre una película animada
y un largometraje dramático, siendo que es posible extraer importantes lecciones
sobre derecho de autor en ambas.
Como hemos podemos intuir, existen miles de películas que podrían contener
material de estudio de la propiedad intelectual, lo que no abunda son los trabajos
que traten estos temas desde la disciplina del cine y el derecho; en este sentido,
todos los abogados y docentes especializados en este tema estamos llamados a seguir
investigando y seguir apreciando los temas jurídicos sobre la propiedad intelectual
en las películas clásicas y en todas aquellas que se estrenen en el futuro.
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