Source: http://www.europarl.europa.eu/atyourservice/es/displayFtu.html?ftuId=FTU_5.4.1.html
Timestamp: 2018-04-25 02:42:17
Document Index: 382890280

Matched Legal Cases: ['artículo 3', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 21', 'artículo 21', 'artículo 135', 'artículo 14', 'artículo 310']

Los derechos humanos | Fichas técnicas sobre la UE | Parlamento Europeo
El artículo 3 del TUE: los objetivos de la Unión. En «sus relaciones con el resto del mundo», la Unión contribuirá a «la erradicación de la pobreza y la protección de los derechos humanos, especialmente los derechos del niño, así como al estricto respeto y al desarrollo del Derecho internacional, en particular el respeto de los principios de la Carta de las Naciones Unidas».
El artículo 6 del TUE: la Carta de los Derechos Fundamentales y el Convenio Europeo de Derechos Humanos. Aunque la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (artículo 6, apartado 1) solo se refiere explícitamente a la aplicación del Derecho de la Unión, las instituciones, órganos y Estados miembros de la Unión también deben respetar la Carta en las relaciones exteriores de la Unión. Asimismo, han de cumplir lo dispuesto en la Carta los países que pasen a formar parte de la Unión. El artículo 6, apartado 2, dispone que la Unión debe adherirse al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (para obtener más información al respecto, véase la ficha temática 4.1.2 sobre la Carta de los Derechos Fundamentales).
El artículo 21 del TUE: los principios que inspiran la acción exterior de la Unión. Estos principios son la democracia, el Estado de Derecho, la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, el respeto de la dignidad humana, los principios de igualdad y solidaridad y el respeto de los principios de la Carta de las Naciones Unidas de 1945 y del Derecho internacional. En el artículo 21, la Unión recoge el principio de la «indivisibilidad de los derechos humanos y de las libertades fundamentales», comprometiéndose a equiparar los derechos sociales y económicos con los derechos civiles y políticos.
Las directrices de la Unión sobre derechos humanos adoptadas por el Consejo facilitan, pese a que no son jurídicamente vinculantes, instrucciones prácticas acerca de:
Los trámites diplomáticos (confidenciales) y las declaraciones (públicas) que se realizan en relación con las autoridades de un tercer país también son un importante instrumento de presión en las relaciones internacionales.
Los acuerdos comerciales bilaterales y los diferentes acuerdos de cooperación y asociación celebrados entre la Unión y terceros países u organizaciones regionales incluyen una cláusula sobre derechos humanos, cláusula que constituye un «elemento fundamental» de los mismos. En caso de incumplimiento de dicha cláusula, se prevén diferentes medidas, como la reducción o la suspensión de la cooperación. En relación con los países candidatos a la adhesión, se ha puesto en marcha un estricto mecanismo de condicionalidad. Asimismo, en la política europea de vecindad renovada se ha integrado un enfoque de «más por más» (más integración y fondos a cambio de más reformas). A su vez, en los regímenes de preferencias comerciales aplicados por la Unión a los países en desarrollo (SPG+) se prevén incentivos a la realización de reformas.
Estas estrategias por país en materia de derechos humanos se basan en un enfoque ascendente que persigue la integración de las directrices o los planes de acción de la Unión sobre derechos humanos en un único documento estratégico coherente adaptado a cada país específico, con objetivos concretos fijados para un periodo de tres años.
Las misiones de observación electoral de la Unión también persiguen aumentar el respeto de los derechos humanos pues tienen un efecto disuasivo respecto de posibles actos de violencia o intimidación y refuerzan las instituciones democráticas.
Con un presupuesto de 1 300 millones de euros entre 2014 y 2020, el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos (IEDDH) financia (principalmente) a actores de la sociedad civil que defienden los derechos humanos y la democracia. Una importante característica de este instrumento es que no es necesario el consentimiento del Gobierno de que se trate. Entre los demás instrumentos de financiación en materia de derechos humanos figuran el Instrumento de Financiación de la Cooperación al Desarrollo (ICD), el Instrumento en pro de la estabilidad y la paz (IEP), el Instrumento Europeo de Vecindad (IEV) y el Fondo Europeo de Desarrollo (FED). La Dotación Europea para la Democracia es una fundación privada financiada por la Unión y sus Estados miembros. El presupuesto asignado a la política exterior y de seguridad común (PESC) entre 2014 y 2020, de 2 300 millones de euros, cubre diferentes actividades, principalmente la gestión de crisis.
Las resoluciones del Parlamento ayudan a dar a conocer los abusos en materia de derechos humanos. Las resoluciones pueden ser parte del proceso legislativo o el resultado de los informes de propia iniciativa de las comisiones parlamentarias o de los debates sobre asuntos urgentes que normalmente se celebran los jueves por la mañana de los periodos parciales de sesiones de Estrasburgo en relación con casos de violaciones flagrantes de los derechos humanos en todo el mundo (artículo 135 del Reglamento del Parlamento).
La Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento, dependiente de la Comisión de Asuntos Exteriores, cuenta con treinta miembros titulares y veintiséis suplentes. Organiza audiencias sobre un amplio abanico de asuntos relacionados con los derechos humanos, con la participación de las partes interesadas, para obtener información de cara a la elaboración de las resoluciones. La subcomisión también se ocupa de la gestión diaria de los expedientes relativos a los derechos humanos, mientras que sus delegaciones visitan regularmente los países afectados. Otras comisiones que también tratan temas relacionados con los derechos humanos en el marco de las relaciones exteriores de la Unión son la Comisión de Asuntos Exteriores (AFET), la Comisión de Comercio Internacional (INTA), la Comisión de Desarrollo (DEVE) y la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (FEMM).
Gracias a sus competencias presupuestarias (en virtud del artículo 14 del TUE y del artículo 310, apartado 1, del TFUE), el Parlamento interviene en la asignación de los fondos al IEDDH y otros instrumentos de financiación usados en la promoción de los derechos humanos. Aprueba asimismo el presupuesto, lo que garantiza su plena responsabilidad.
Por otra parte, el Parlamento es colegislador en materia de instrumentos de financiación exterior. Por lo tanto, puede influir en las prioridades y los objetivos de estos instrumentos, a fin de garantizar el uso efectivo y complementario de la ayuda de la Unión para la promoción y la protección de los derechos humanos en terceros países.