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Timestamp: 2018-02-20 01:59:43
Document Index: 55923444

Matched Legal Cases: ['artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 2', 'artículo 20', 'artículo 19', 'artículo 20', 'artículo 19']

Derecho Constitucional: CISNES RÍO CRUCES.
Santiago, treinta de mayo de dos mil cinco.
Se reproduce el fallo en alzada con excepción de sus fundamentos quinto sexto, séptimo, octavo, noveno, "décimo noveno'''' (sic), vigésimo, vigésimo primero, vigésimo segundo, vigésimo tercero y vigésimo cuarto, que se eliminan.
1) Que de conformidad con lo previsto en el No. 1 del Auto Acordado de esta Corte de 24 de junio de 1992 sobre Tramitación del Recurso de Protección de Garantías Constitucionales, la acción que establece el artículo 20 de la Constitución Política de la República debe interponerse dentro del plazo fatal de quince días corridos contados desde la ejecución del acto o la ocurrencia de la omisión o, según sea la naturaleza de éstops, desde que se haya tenido noticias o conocimiento cierto de los mismos.
2) Que la acciión constitucional de fojas 1 se sostiene en la afirmación que el llamado Santuario de la Naturaleza del Río Cruces se ha visto contaminado debido a que Celulosa Arauco S.A. ha incumplido gravemente la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) No 279 de 1998, de la COREMA X Región, que permite el funcionamiento de la Planta Valdivia de Celulosa, ubicada en la comuna de San José de la Mariquina, provincia de Valdivia, según lo reveló el estudio de Ma&C Consultores, en cargado por dicho organismo público y que fue evacuado el 3 de octubre de 2004 y hecho público el mismo mes.
3) Que, en consecuencia, los recurrentes tuvieron conocimiento de los actos -esu concepto ilegales y arbitrarios- que denuncian, en alguna fecha indeterminada del mes de octubre de 2004 y, teniendo presente que la acción constitucional fue presentada en la Corte de Apelaciones de Valdivia el 12 de enero del año en curso, resulta evidente que fue deducida en forma extemporánea, esto es, después de haber transcurrido el plazo de quince días señalado en el fundamento 1o. de esta resolución.
4) Que tan es así que los recurrentes, precaviéndsoe de una eventual declaración de extemporaneidad de su acción, sistuvieron a fojas 24 que la infracción a la RCA "es un hecho que se ejecuta de manera continua desde el inicio de las operaciones de esta planta de celulosa'''' por lo que su recurso se deduce "dentro de plazo'''', es decir, se reconoce que ya había pasado el lapso de quince días exigido por el referido Auto Acordado desde que tomaron conocimiento del informe de Mac&C Consultores. Y, desde luego, no se comparte la tesis de los recurrentes que un acto, por ejecutarse de manera continua, estaría renovando permanentemente el plazo para interponer el recurso de protección pues ello haría que la mayoría de éstosno tuvieran plazo para deducirlos, lo que, además de carecer de sentido, vulnera el texto expreso de dicho Auto Acordado que, como se dijo, estableció, para deducir la acción del artículo 20 de la Constitución Política de la República, untérmino "fatal de 15 días corridos contados desde la ejecucuión del acto o la ocurrencia de la omisión, o según la natuarelza de éstos, desde que se haya tenido noticias o conocimiento cierto de los mismos'''' y, ya esta dicho, los recurrentes supieron de las supuestas infracciones por parte de la recurrida a la Resolución de la Calificación Ambiental en el mes de octubre de 2004.
5) Que el profesor Eduardo Soto Kloss, en su obra "El Recurso de Protección'''', Editorial Jurídica, 1982, página 257, ha sostenido, precisamente, que "tratándose de actos materiales -no jurídicos- e incluso realizado por particulares, aparece racional concluir que el agravio se produce al momento de conocerlo el afectado, es decir, el inatnte inicial del cómputo ha de establecerse en aquel momento que el afectado adquiere conocimiento del hecho y tal hecho le sigifique un agravio (ya como amenaza, como perturbación, o bien como privación en el legítimo ejercicio de un derecho amparado por el recurso de protección)''''. Y, constando en autos, conos se dijo que los recurrentes tuvieron conocimiento del informe de la empresa MA&C Consultores- que concluyó que la Planta Valdivia de la recurrida había incurrido en 19 "desviaciones'''' de la Resolución de Calificación Ambietal y que, por ende, es el sustento de la acción constitucional intentada- en el mes de octubre de 2004, el recurso, deducido el 12 de enero de 2005, es extemporáneo.
6) Qye aún caundo el recurso hubiera sido dedducido dentro de plazo, que no lo fue, igualmente habría de rechazarse según se dirá en los considerandos que siguen.
7) Que, desde luego, no hay prueba alguna que el Río Cruces, y en lo que interesa, el Santuario de la Naturaleza Carlos Andwandter, haya sido contaminado por Celuosa Arauco S.A. al operar su planta de San José de la Mariquina o que exista una amenaza de copntaminación, término éste último al que hay que darle su significado legal, de acuerdo con la letra c), del artículo 2o. de la Ley 19.300 , en erlación con el artículo 20 del Código Civil. En efecto, dictada la Resolución de Calificación Ambietal por la COREMA X Región, en el año 1998, la empresa consultora MA&C, concluyó que se habrían producido 19 desviaciones a dicha resolución, pero que sólo tres de éstos son mayores, a saber:
a) aumento de capacidad potencial de producción de la planta de 550 mil toneladas anuales a 685 mil toneladas anuales. Sobre este particular, analizados los antecedentes que obran en autos, de acuerdo con las reglas de la sana crítica, cabe concluir que no hay prueba alguna que demuestre que Celco está efectivamente produciendo más de la primera cifra anotada, que es la autorizada por la Resolución de Calificación Ambiental. No puede entenderse, entonces, que la recurrida ha contaminado las aguas del Cruces o que amenace con tal contaminación por el mero hecho de tener una capacidad eventual de mayor producción permitida. Los recurrentes han hecho, en oposición a lo anterior, el siguiente cálculo: dividen 550 mil por 365, lo que les permite arribar a la conclusión que la planta no puede producir más de 685.000 toneladas diarias. Ello, empero, no es aceptable, pues la autoridad ambiental obligó a la sociedad recurrida a no producir más de 550 mil toneladas anuales, sin fijarle cuotas diarias de producción, de manera que el monitoreo que debe hacerse a la planta en cuestión es por su producción hecha en un año, de manera que si en 100 días se superaron las 150.600 toneladas de celulosa, ello no puede servir de base para sostener que se ha sobrepasado la cuota antedicha de 550 mil toneladas anuales y habrá que esperar el término del período de un año para determinar si ha vulnerado dicha restricción.
b) En cuanto al segundo cambio mayor, la instalación de una descarga alternativa de riles, también está desmostrado en el proceso y, en realidad, nunca ha sido controvertido, que esta no ha operado en la práctica y ha sido sellada por la recurrida en diciembre de 2004 (antes de presentarse el recurso de autos), lo que le consta a la autoridad medioambiental.
c) Y en lo que le toca a la tercera desviación mayor referida por MA&C Consultores, esto es, que las aguas de proceso productivo se evacuaban conjuntamente con las aguas lluvia, tambien es un hecjho del proceso, no controvertido, que en diciembre de 2004 -antes de presentarse la acción constitucional de fojas 1- la persona jurídica recurrida separó dichas aguas, informándose de ello a la COREMA X Región.
8) Que por lo demás, del informe de la Universidad Austral de Chile, se evidencia que las aguas del Cruces presentan una alta concentración de hierro, que afecta una planta llamada "luchecillo'''' (egeria densa), que constituye la principal fuente de alimentación de los cisnes de cuello negro que habitan el humedal. Al disminuir la cantidad de "luchecillo'''', los cisnes, o mueren por desnutrición o emigran, enconrándose en los órganos de dichos animales altas concentraciones de hierro. No obstante, de los documentos acompañados por la recurrida a fojas 331, apreciados de cauerdo con las reglas de la sana crítica, se comprueba que la Planta Valdivia de Celco no solo no lanza hierro a las aguas, sino que en su proceso de extraer aguas del Cruces, tratarlas y verterlas de nuevo al río, extrae dicho mineral que ya tenían aquellas. En efecto, se desprende de un informe de la propia Universidad Austral de Chile de 1998, antes que entrara en funcionamiento la Planta Valdivia, que ya en aquella época el Cruces contenía nueve metales pesados, superando el hierro el límite de las aguas limpias. Y del estudio denominado "Balance de Hierro en el Río Cruces-Sector Descarga de Efluentes de .la Planta Valdivia'''', de 17 de mayo de 2005, elaborado por el Centro EULA de la Universidad de Concepción, se demuestra que la Planta Valdivia no aporta hierro al Cruces y que, al contrario, lo elimina. Queda de manifiesto, entonces, que no hay prueba prueba suficiente para convencer a los setenciadores que sea la Palnta Valdivia de la recurrida la que esté causando la muerte o emigración de la referidas aves acuáticas, máxime si se tienen presente los restantes documentos acompañados por la parte recurrida, como el informe del Centro Nacional de Tecnologías Limpias, empresa auditora ambiental internacional, que concluye que los parámetros ambientales de dicha planta se están respetando, o los dichos de los investigadores de la Convención Ramsar, en cuanto a que no existe evidencia empírica de que la Planta Valdivia sea la causante de una contaminación del Cruces.
9) Que, por lo demás, del examen de los antecedentes se aprecia que la institucionalidad medioambiental establecida por la Ley 19.300 está operando plenamente en el caso de autos, desde que la recurrida cuenta con una Resolución de Calificación Ambiental desde 1998 después de un Estudio de Impacto Ambietal, aprobado por la COREMA X Región, siendo este organismo el que contrató a MA&C Consultores y que ha decretado sanciones administrativas contral Celco -qiue están actualmente reclamadas en los tribunales correspondientes en Valdivia- y que, en fin, está constantemente velando por el cumplimiento de la aludida resolución, sin perjuicio del juicio iniciado en el Primer Juzgado Civil de Valdivia por el Consejo de Defensa del Estado en contra de Celulosa Arauco S.A. por indemnización por daño ambiental, de acuerdo con lo dispuesto en el párrafo 10, del Título III, de la referida Ley 19.300.
10) Que, consecuentemente, a través del presente recurso se pretende que los tribunales de justicia reemplacen a la autoridad mediomabiental en el ejercicio de sus funciones, sin que la acción constitucional deducida a fs. 1 haya sido dirigida en contra de la COREMA X Región, que es el organismo que por ley está llamado a determinar si hay o no desviaciones a la Resolución de Calificación Ambiental, siendo del todo improcedente que tal labor sea entregada a los órganos jurisdiccionales, cuya misión, sin duda, no es reemplazar a las entidades de la administración sino sólo, tratándose de un recurso de protección, determinar si los actos de la autoridad (o de particulares, en su caso) han sido arbitrarios o ilegales (aunque tratándose de la garantía del No. 8 del artículo 19 de la Constitución Política se requiere arbitrariedad e ilegalidad) y han afectado algunos de los derechos mencionados en el artículo 20 de la carta fundamental, sin perjuicio de las acciones ordinarias que sean procedentes, tanto en el orden civil como administrativo.
11) Que, en resumen, el recurso es extemporáneo y por ello debe desecharse y sin perjuicio de ello, no hay evidencia en estos autos que la recurrida, ilegal y arbitrariamente por un acto suyo, haya privado, perturbado o amenzado el legítimo ejercicio de la garantía prevista en el No. 8 del artículo 19 de la Constitución Política, esto es, el derecho a vivir en un medio ambiente libre de constaminación, presupuesto indispensable para que sea procedente una acción constitucional de protección como la deducida en autos.
Y visto, además, lo dispuesto en el Auto Acordado de esta Corte de 24 de junio de 1992 sobre Tramitación del Recurso de Protección de Garantías Constitucionales, se revoca la sentencia de dieciocho de abril de dos mil cinco, escrita a fs. 259 a 287 y se decide que no se hace lugar a la acción constitucional deducida a fs. 1.
Redacción a cargo del Ministro Sr. Kokisch.
posted by constitucional2 at 9:49 a. m.