Source: http://www.protectora.org.ar/lealtad-comercial/lo-que-hay-que-saber-sobre-seguridad-en-juguetes/843/
Timestamp: 2017-08-20 17:27:57
Document Index: 349682976

Matched Legal Cases: ['artículo 42', 'artículo 4', 'artículo 5', 'artículo 6', 'artículo 4', 'artículo 2', 'artículo 3', 'Artículo 13', 'Artículo 10', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'Artículo 14']

Consejos sobre Seguridad en Juguetes – Defensa del Consumidor Protectora
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En los últimos años el desarrollo y crecimiento del intercambio de diferentes tipos de bienes, que revisten cierta complejidad técnica en cuanto a su fabricación y posterior uso, ha determinado que la comunidad comience a otorgarle mayor importancia a la seguridad de determinados productos, a los fines de garantizar la integridad física de las personas que los emplean, como no así la calidad de los elementos, que siguen siendo una consideración exclusiva del consumidor.
Dicho de otra manera, es responsabilidad de cada consumidor el controlar la calidad de los productos que adquiere pero en lo que respecta a la seguridad de los mismos, corresponde al estado como comunidad organizada, el velar por la seguridad de determinados productos que consume la población en general.
Estos productos, sobre los cuales recaen las exigencias en materia se seguridad, afectan múltiples aspectos de la vida cotidiana de las personas, por ejemplo son de cumplimiento obligatorio para productos tales como artefactos eléctricos de baja tensión, elementos lúdicos y de recreación como son los juguetes, artefactos a gas, elementos de protección personal conducentes a reducir la siniestralidad laboral, aceros para la construcción, cementos, ecendedores, etc.
Es oportuno aclarar que mientras en nuestro país, los requisitos de seguridad para determinados productos son de carácter obligatorio, en numerosos países del mundo, son voluntarios, es decir, el fabricante o comercializador de los mismos, los cumplimenta eventualmente para conformar a un público consumidor exigente que vela por su propia seguridad, pero no por una norma de carácter imperativo que así lo indique.
En materia de productos denominados “juguetes”, atento a que están destinados a ser usados por niños, la sociedad presta especial atención a garantizar su seguridad, a los fines de proteger la salud de los más pequeños.
Realizaremos en esta nota un breve repaso del sistema normativo regulatorio de la seguridad que deben revestir los juguetes, dejando para eventuales futuros artículos, la explicación de la normativa exigida a otros productos.
Sistema Normativo De Protección
En nuestro país el sistema normativo que tiende a la protección de los consumidores y usuarios de estos productos, tiene fundamento en principios de jerarquía constitucional, los cuales están plasmados en leyes de protección al consumidor, así como también en normas especificas que las reglamentan.
Realizaremos entonces un somero repaso de marco normativo, puntualizando en primer término la protección al consumidor en general desde el plano constitucional, seguiremos con las leyes específicas más importantes en materia de su defensa, para luego explicar la normativa específica en materia de seguridad de los consumidores de juguetes.
Protección al Consumidor en la Constitución Nacional
El artículo 42 de la Constitución Nacional establece en su primer párrafo que “Los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la protección de su salud, seguridad e intereses económicos; a una información adecuada y veraz; a la libertad de elección, y a condiciones de trato equitativo y digno“. En los dos subsiguientes párrafos se establecen los deberes que recaen en las autoridades públicas, de realizar actividades tendientes a la efectiva aplicación de estos derechos, así como también la obligación del estado, ya desde la órbita legislativa, de facilitar su ejercicio, mediante leyes apropiadas.
Entre las leyes que tienden a la protección al consumidor en general y en cuyo basamento emana la normativa específica de protección al consumidor de juguetes encontramos principalmente las leyes 24.240 de Defensa del Consumidor y la 22.802 de Lealtad Comercial. La primera, en su artículo 4° establece que “quienes produzcan, importen, distribuyan o comercialicen cosas o presten servicios, deben suministrar a los consumidores o usuarios, en forma cierta y objetiva, información veraz, detallada, eficaz y suficiente sobre las características esenciales de los mismos“. Asimismo en su artículo 5° determina que “las cosas y servicios deben ser suministrados o prestados en forma tal que utilizados en condiciones previsibles o normales de uso, no presenten peligro alguno para la salud o integridad física de los consumidores o usuarios“. Por su parte en el artículo 6° establece que “Las cosas y servicios, incluidos los servicios públicos domiciliarios, cuya utilización pueda suponer un riesgo para la salud o la integridad física de los consumidores o usuarios, deben comercializarse observando los mecanismos, instrucciones y normas establecidas o razonables para garantizar la seguridad de los mismos. En tales casos debe entregarse un manual en idioma nacional sobre el uso, la instalación y mantenimiento de la cosa o servicio de que se trate y brindarle adecuado asesoramiento. Igual obligación regirá en todos los casos en que se trate de artículos importados, siendo los sujetos anunciados en el artículo 4 responsables del contenido de la traducción“.
Vital importancia para la protección al consumidor reviste la Ley 22802, la cual además, sirve también de antecedente para el dictado de la normativa protectora del público consumidor de juguetes. En su articulado establece pautas para la comercialización de bienes, con el objeto de generar un marco de competencia leal y transparente en los distintos mercados, a la vez que contribuye en el proceso de protección al consumidor, estableciendo normas precisas en lo referente a exhibición de precios, información clara y precisa y publicidad no engañosa de los productos que se ofrecen.
Normativa Especifica de Protección al Consumidor de Juguetes
En el marco de las mencionadas leyes y a los fines de garantizar la seguridad en los juguetes que se comercializan y así proteger a los niños contra los riesgos derivados de los mismos, el Poder Ejecutivo Nacional ha establecido requisitos mínimos que deben revestir y un riguroso proceso obligatorio de Certificación de estos productos en el cual se verifica el cumplimiento de las citadas exigencias.
Resolución ex-SCeI N° 208/1993.
Esta norma, dictada por la ex – Secretaría de Comercio e Inversiones (cuyas funciones fueron heredadas por la actual Secretaría de Coordinación Técnica) establece que solo podrán comercializare en el mercado interno los productos que cumplan el reglamento establecido por la Resolución MECOSUR GMC N° 54/ 1992.
¿Que establece este reglamento? Se denomina juguete a todo producto destinado a ser utilizado con fines de juego por niños de edad inferior a los 14 años (art.1°). El artículo 2° establece un listado de productos que no se consideran juguetes y por lo tanto están exentos del cumplimiento de los requisitos exigidos por la norma. Ellos son:
Ø Adornos de Navidad;
Ø Modelos reducidos, construidos detalladamente a escala para coleccionistas adultos;
Ø Equipos destinados a la utilización colectiva en terrenos de juego;
Ø Equipos deportivos;
Ø Equipos náuticos destinados a su utilización en aguas profundas;
Ø Muñecas folklóricas y decorativas y otros artículos similares para coleccionistas adultos;
Ø Juguetes “profesionales” instalados en lugares públicos;
Ø Rompecabezas de más de 500 piezas o sin modelo, destinados a especialistas;
Ø Armas de aire comprimido;
Ø Fuegos artificiales, incluidos los fulminantes de percusión;
Ø Hondas;
Ø Juegos de dardos con puntas metálicas;
Ø Hornos eléctricos, planchas u otros productos funcionales alimentados por una tensión nominal superior a 24 voltios;
Ø Productos que contengan elementos caloríficos cuya utilización requiera la vigilancia de un adulto en un marco pedagógico;
Ø Vehículos con motores de combustión;
Ø Máquinas de vapor de juguete;
Ø Bicicletas diseñadas para hacer deporte o para desplazarse por la vía pública;
Ø Juegos de video que se puedan conectar a un monitor de video, alimentados por una tensión nominal superior a 24 voltios;
Ø Chupetes de puericultura;
Ø Imitaciones fieles de armas de fuego reales;
Ø Joyas de fantasías destinadas a los niños.
La resolución MERCOSUR establece que la expresión comercialización se aplicará a toda transferencia de estos productos, sea onerosa o sea gratuita (art.5°). Es razonable que éste término se aplique a ambos tipos de transferencia ya que si el fin de todo el sistema es la protección del público infantil de posibles riegos, sería incoherente garantizar su protección solo a quienes adquieran los productos en forma onerosa.
La norma prevé también la obligación de colocar en forma visible, legible e indeleble sobre el juguete o sobre el embalaje el nombre y/o razón social y/o la marca, así como la dirección del fabricante o su representante autorizado dentro del MERCOSUR. Para el caso de juguetes de tamaño reducido así como el de juguetes compuestos por elementos de tamaño reducido, estas indicaciones podrán ir colocadas sobre el embalaje en una etiqueta o en un folleto, caso en los cuales deberá advertirse al consumidor la utilidad de conservarlas. Estas indicaciones podrán abreviarse pero solo en la medida en que siga siendo posible identificar al fabricante o responsable de la comercialización o importador en el ámbito del MERCOSUR.
En el artículo 3° se determina el cumplimiento de las exigencias esenciales de seguridad y las advertencias e indicaciones de las prevenciones de empleo contenidas en sus Anexos II y III. Así, los usuarios de juguetes y las terceras personas deberán quedar protegidos, en circunstancias normales de uso o razonablemente previsibles de tales juguetes, contra los riesgos para la salud y las lesiones corporales, debido a la concepción, construcción o la composición del producto, así como también de los riesgos inherentes al uso del mismo y que no pueden eliminarse sin alterar su función o privarle de sus propiedades esenciales. El grado de riesgo presente en el uso de un juguete debe estar en proporción con la capacidad de los usuarios y, en su caso, de las personas que lo cuidan para hacer frente a dicho riesgo. Es el caso de los juguetes que por sus funciones, dimensiones y caracteres, se destinen al uso de niños menores a 36 meses. Para respetar este principio se debe especificar, siempre que sea necesario, la edad mínima de los usuarios de los juguetes y/o la necesidad de que se usen bajo la vigilancia de un adulto. Las etiquetas y/o embalajes que los contienen, así como las instrucciones que lo acompañen, deben alertar, de forma eficaz y completa a los usuarios y/ cuidadores acerca de los riesgos que pueden entrañar su uso y la forma de evitarlos.
Asimismo se establecen otros requisitos de seguridad de importancia entre los cuales se destacan los siguientes:
Ø Los juguetes deben tener una adecuada resistencia mecánica y estabilidad suficiente;
Ø El contacto con los bordes no debe presentar riesgos de lesiones corporales;
Ø Los juguetes destinados a niños menores de 3 años deben tener un tamaño tal que impidan ser tragados y/o inhalados;
Ø Todos deben estar hechos con materiales que no se quemen con una llama o chispa y que no sean inflamables;
Ø No debe existir peligro de asfixia;
Ø La tensión eléctrica de aquellos que funcionen con electricidad no podrá exceder de 24 voltios y ninguna pieza del juguete llevará más de 24 voltios.;
Ø No deberán contener sustancias o preparados peligrosos con arreglo a las legislaciones nacionales pertinentes en cantidades que puedan perjudicar a la salud de los niños que los utilicen.
Resolución ex-SICyM N° 851/1998
Esta norma, dictada por la ex-Secretaría de Industria, Comercio y Minería el 11 de Diciembre de 1998, establece primeramente que todos los productos denominados juguetes, que se encuentren alcanzados por la Resolución 208/1993, anteriormente comentada, solo podrán comercializarse, o transferirse en forma gratuita, en el país, si acreditan el cumplimiento de los requisitos y rotulado de seguridad establecidos por la citada norma legal, mediante un certificado de producto por sistema de marca de conformidad, otorgado por una entidad certificadora acreditada.
Asimismo, en su articulado, el cual es oportuno aclarar que reviste cierta complejidad técnica, establece los procedimientos a realizar por parte de los fabricantes o importadores de juguetes para verificar el cumplimiento de los requisitos de seguridad mencionados y eventualmente otorgar el correspondiente certificado. Determina los tipos de ensayos a que serán sometidos los juguetes a comercializar, plazos, procedimientos y presentaciones a realizar ante la Dirección Nacional de Comercio Interior, al mismo tiempo que regula los eventuales organismos de certificación intervinientes.
A su vez, instituye en cabeza de los fabricantes, importadores, distribuidores y comercializadores de los productos, la responsabilidad del cumplimiento de estos procedimientos.
Finalmente en su Anexo I, adopta los criterios del International Council for Children´s Play, para exigir la inclusión de las advertencias e indicaciones de uso relacionadas con la edad de los niños a quienes están destinados, así como la tipificación de los ensayos requeridos por las normas aplicables.
De esta manera, con la puesta en vigencia de esta norma, tanto el consumidor o potencial adquiriente de un “juguete”, como así también la autoridad de contralor, podrían constatar el cumplimiento de los requisitos de seguridad establecidos por la legislación vigente, con la simple constatación de la emisión de un certificado de seguridad correspondiente, que acredite el cumplimiento de los mismos. El sistema presupone que es el Organismo de Certificación – reconocido por autoridad competente conforme a la ley – quien ha realizado un exhaustivo análisis del producto, verificando su seguridad, previo a la emisión del certificado correspondiente.
Resolución SCT N° 91/2004
Dictada por la Secretaría de Coordinación Técnica del Ministerio de Economía y Producción, establece los requisitos esenciales de seguridad que deben cumplir las bicicletas de uso infantil, para poder ser comercializadas en el territorio nacional, a las cuales define como aquellas cuya altura máxima del sillín se encuentre comprendida entre 435 mm y 635 mm.
Por su parte, al igual que para los juguetes en general, determina que estos requisitos solo podrán acreditarse mediante un certificado emitido por un Organismo de Certificación, reconocido por autoridad competente, el cual será el responsable de realizar previamente los procedimientos y ensayos correspondientes para verificar el cumplimiento de los mismos.
En el caso de los riesgos para la salud o lesiones corporales inherentes al uso, estos principios generales se refieren a los riesgos que no pueden ser eliminados modificando el diseño de las bicicletas, sin alterar sus funciones o privarlas de sus propiedades esenciales.
Las bicicletas deberán ser diseñadas y construidas de forma que se reduzcan al mínimo los riesgos de lesiones provocadas por el movimiento de sus partes.
Por último establece que las leyendas de advertencia deben ser consignadas en el idioma oficial del país de destino, las palabras deberán resultar legibles en letras mayúsculas, en caracteres no inferiores a 2 mm. Las bicicletas de uso infantil, o sus embalajes, deberán exhibir la siguiente advertencia: ¡ATENCION! No utilizar en la vía publica sin la supervisión de un adulto.
Análogamente a lo explicado respecto a los juguetes en general, la exigencia de certificación de las bicicletas de uso infantil, persigue la finalidad de facilitar la acreditación de la seguridad del producto tanto por parte del consumidor como de la autoridad de contralor.
Esta norma, dictada con fecha 30/04/2001, por el Ministerio de Salud, si bien no se enmarca – a diferencia de las anteriores – en las leyes específicas de protección al consumidor, forma parte del sistema que tiende a proteger al infante consumidor de juguetes.
Primeramente encuadra ciertos componentes químicos – ésteres de ácido ftálico – que pueden resultar nocivos para la salud de los niños-, para luego prohibir la fabricación, importación, exportación, comercialización o entrega a titulo gratuito, artículos de puericultura y juguetes de material flexible, que sean o deban ser fabricados con estos compuestos, cuando sean destinados a ser llevados a la boca por niños menores de tres años.
¿Qué debe corroborar consumidor de estos productos para el resguardo de su salud y seguridad al momento de adquirir un juguete?
Es esperable que en la generalidad de los casos, el consumidor medio desconozca la normativa aplicable, los aspectos técnicos y la documentación que debe acompañar a un producto determinado, pero puede y debe, previo a la adquisición de los mismos constatar lleven alguno de los siguientes sellos:
Estos sellos – uno u otro – deberán ser exhibidos en cada una de las unidades de los productos alcanzados por el régimen de seguridad, e implican que el mismo ha sido sometido a las pruebas correspondientes para acreditar que cumple con las exigencias reglamentarias (Resolución SCT 197/2004)
Sin perjuicio de esto, el consumidor podrá exigir al comerciante que le muestre la documentación que acredite la correcta certificación y respalde todo el procedimiento.
Adicionalmente el consumidor puede consultar en el sitio web www.consumidor.gov.ar, de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor donde encontrarán detallada la normativa aplicable, los organismos de certificación y laboratorios habilitados y los canales de comunicación existentes con las autoridades competentes en la materia.
El conjunto de normas explicadas, en tanto exige el cumplimiento de requisitos de seguridad mínimos y establece procedimientos de certificación de seguridad obligatorios, constituye la forma a través de la cual, el estado se aboca a orientar a los sujetos intervinientes en el mercado de juguetes, ya sea como productores, comercializadores, importadores y/o distribuidores, a asegurar ciertas “seguridades mínimas” en sus productos.
Estas exigencias tienen un efecto positivo sobre el mercado interno en dos niveles:
a) se promueve la protección de los consumidores y usuarios de juguetes, garantizando su seguridad y salubridad.
b) los productores locales, al tiempo que son impulsados a mejorar los estándares de su producción, se ven protegidos frente a la competencia desleal de fabricantes nacionales y extranjeros que ofrecen productos a precios que responden a estructuras de costos que reflejan insumos impropios en términos de seguridad.
MERCOSUR /GMC/ RES Nº 54/92
VISTO: el Artículo 13 del Tratado de Asunción, el Artículo 10 de la Decisión Nº 4/91 del Consejo Mercado Común, y la Recomendación Nº18 del Subgrupo de Trabajo Nº 3
Que también deben proporcionarse advertencias o una indicación de las precauciones de empleo en el caso de determinadas categorías de juegos particularmente peligrosos o destinados a niños pequeños.
Artículo 1º.- La presente resolución se aplicar a los juguetes. Se entender por juguete aquel producto destinado a ser utilizado con fines de juego por niños de edad inferior a los 14 años.
Artículo 2º.-Los productos enumerados en el Anexo I no se considerarán como juguetes a efectos de la presente Resolución.
Artículo 3º.-Los juguetes sólo podrán comercializarse si cumplen las exigencias esenciales de seguridad y las advertencias e indicaciones de las prevenciones de empleo establecidas en los Anexos II y III de la presente Resolución, teniendo en cuenta la seguridad y/o la salud de los usuarios o de terceros, cuando se utilicen para su destino normal o su uso previsible,
considerando el comportamiento habitual de los niños.
Artículo 4º.-El fabricante o el importador o el responsable de la comercialización en los Estados Partes deber presentar , cuando se lo requiera, la descripción de los medios independientes para los que garantice la conformidad del producto con los requisitos establecidos en esta Resolución y su certificación.
Artículo 5º.-A los efectos de la presente Resolución, la expresión comercialización se refiere a la venta y a la distribución gratuita, y comprende tanto los productos de fabricación local como los importados.
Artículo 6º.-Los Estados Partes adoptarán las medidas necesarias a fin de verificar el cumplimiento de la presente Resolución.
Artículo 7º.-El nombre y/o razón social y/o la marca, así como la dirección del fabricante o de su representante autorizado dentro del MERCOSUR, deber ir colocado, por regla general, de forma visible, legible e indeleble sobre el juguete o sobre el embalaje. En el caso del juguete de tamaño reducido, así como el de juguetes compuestos por elementos de tamaño reducido, estas indicaciones podrán, asimismo, ir colocadas sobre el embalaje en una etiqueta o en un folleto. Cuando dichas indicaciones no vayan colocadas sobre el juguete, deber llamarse la atención del consumidor sobre la utilidad de conservarlas.
Artículo 8º.-Las indicaciones contempladas en el artículo anterior podrán abreviarse en la medida en que permitan identificar al fabricante o responsable de la comercialización o importador en el MERCOSUR
Artículo 9º.-Las advertencias, indicaciones y precauciones de empleo establecidas en el Anexo III, o algunas de ellas, así como la información contemplada en los artículos 7 y 8, estar n redactadas en el idioma nacional del país de destino.
Artículo 10º.-Los Estados Partes no podrán denegar, prohibir, ni restringir la comercialización en su territorio ni la importación de los juguetes procedentes de los demás Estados Partes que cumplan las disposiciones referidas a seguridad, establecidas en la presente Resolución.
Artículo 11º.-Toda decisión tomada en la aplicación de la presente Resolución y que impliquen una restricción en la comercialización de un juguete deber estar motivada en términos precisos. Ser notificada al interesado, con la mayor brevedad posible, con indicación de las vías de recurso disponible con arreglo a la legislación vigente en dicho Estado Partes y de los plazos para la interposición de los recursos.
Artículo 12º.-Lo establecido en la presente Resolución no se aplicar obligatoriamente a los juguetes destinados a la exportación a terceros países.
Artículo 13º.-Los organismos competentes de los Estados Partes adoptarán las medidas pertinentes a efectos de dar cumplimiento a lo dispuesto precedentemente.
Artículo 14º.-La presente Resolución entrar en vigencia el 31/12/93.
PRODUCTOS QUE NO SE CONSIDERAN JUGUETES A LOS EFECTOS DE LA
7. Juguetes “profesionales” instalados en lugares públicos.
10. Fuegos artificiales, incluidos los fulminantes de percusión (1).
1. PROPIEDADES FISICAS Y MECANICAS
j) Los juguetes que contengan elementos que produzcan calor deberán construirse de tal forma que: – la temperatura máxima que alcance cualquier superficie accesible no pueda provocar quemaduras al tocarlas, – los líquidos, vapores y gases que se encuentren en el interior de los juguetes no alcancen temperaturas o presiones cuyo escape, salvo por motivos indispensables para el buen funcionamiento del juguete, pueda provocar quemaduras u otros daños físicos.
1.- no se quemen al quedar expuestos a una llama o chispa u otra fuente potencial de fuego,
2.- que no sean fácilmente inflamables (la llama se apaga tan pronto como se retiren del foco del fuego),
3.- que, si arden, lo hagan lentamente y con poca velocidad de propagación de La llama,
4.- que cualquiera que sea la composición química del juguete, hayan sufrido un tratamiento tendiente a retrasar el proceso de combustión.
– que al mezclarse puedan explotar:
– que contengan componentes volátiles inflamables en el aire, que
puedan formar mezclas vapor/aire inflamables o explosivas.
u otros valores fijados para estas y otras sustancias en la legislación sobre la base de la evidencia científica
3. Los juguetes no deberán contener sustancias o preparados peligrosos con arreglo a las legislaciones nacionales pertinentes en cantidades que puedan perjudicar a la salud de los niños que los utilicen. En cualquier caso, está estrictamente prohibido incluir en un juguete sustancias o preparados peligrosos si están destinados a ser utilizados como tales durante el juego. Sin embargo, si es indispensable para el funcionamiento de determinados juguetes un número limitado de sustancias y preparados, especialmente materiales y equipo para experimentos químicos, ensamblaje de maquetas, moldeados en plástico o cerámica, esmaltado, fotografía o actividades similares, se admitirán éstas, respetando un límite máximo de concentración que se definirá para cada sustancia o preparado por el Comité Mercosur de Normalización, a condición de que las sustancias o preparados admitidos sean conformes con las normas respecto al etiquetado.
Los juguetes deberán concebirse y fabricar de manera que satisfagan las condiciones de higiene y limpieza a fin de evitar los riesgos de infección, enfermedad y contacto.
Los juguetes no deberán contener elementos o sustancias radiactivas en forma o proporciones que puedan ser perjudiciales para la salud del niño
ADVERTENCIAS E INDICACIONES DE LAS PRECAUCIONES DE EMPLEO
Los juguetes que puedan resultar peligrosos para niños menores de 36 meses llevarán una advertencia, como la inscripción “no es conveniente para niños menores de 36 meses” o “no es conveniente para niños menores de 3 años”, que se completará mediante una indicación concisa, que también podrá figurar en las instrucciones de uso o empleo, por la que se expliquen los riesgos específicos que motiven dicha exclusión. Esta disposición no se aplicará a los juguetes que de forma manifiesta, a causa de sus funciones, dimensiones, características, propiedades o demás elementos evidentes no sean suceptibles de destinarse a niños menores de 36 meses.
2. Toboganes, columpios en suspensión, anillas, trapecios, cuerdas
y juguetes análogos montados sobre soportes.
Los juguetes funcionales o su envase llevarán la inscripción “Atención ! Utilicese bajo la vigilancia de adultos”.
Irán, además, acompañados por instrucciones de uso o empleo en las que se mencionen las indicaciones para su funcionamiento, las precauciones que deberá adoptar el usuario, con la indicación de que en caso de omisión de dichas precauciones este se expondría a los riesgos, que se deberán especificar, inherentes al aparato o producto de los que el juguete constituya un modelo a escala reducida o una imitación. También se indicará que el juguete debe mantenerse fuera del alcance de niños de muy corta edad.
a) Sin perjuicio de la aplicación de las disposiciones previstas por las directivas comunitarias relativas a la clasificación, el envasado y el etiquetado de las sustancias y preparados peligrosos. Las instrucciones de uso o modo de empleo de los juguetes que contengan, en tanto que tales, dichas sustancias o preparados. Se indicará su carácter peligroso, así como las precauciones que deberán adoptar los usuarios con el fin de evitar los riesgos que puedan presentar, riesgos que se habrán de especificar, de forma concisa según sea el tipo de juguete. Se mencionarán también los primeros auxilios que deberán administrarse en caso de accidentes graves provocados por el uso de dichos juguetes. Se indicará asimismo que dichos juguetes han de mantenerse fuera del alcance de niños de muy corta edad.
b) Además de las indicaciones que se citan en la letra a) los juguetes químicos exhibirán en sus envases la inscripción “Atención! Unicamente para niños mayores de (xx) años (1)
Utilicese bajo la vigilancia de adultos.
Si se presentan a la venta como juguetes, llevarán la inscripción “Atención ! Utilicese con equipo de protección.” Además, las instrucciones de uso o empleo recordarán que la utilización del juguete deberá efectuarse con prudencia ya que requiere una gran habilidad, y lejos de la vía pública, con el fin de evitar accidentes, por caídas o colisiones, del usuario y de terceros. También se proporcionarán indicaciones acerca del equipo protector recomendado (cascos, guantes, rodilleras, coderas, etc.)
Los juguetes náuticos definidos en el punto 2.1f) del Anexo II llevarán la inscripción siguiente:
“Atención ! Utilizar solo en agua donde el niño pueda permanecer
de pie y bajo vigilancia”. (1) Edad a fijar por el fabricante.
Previo El derecho del consumidor en Argentina y en el Mercosur
Proximo Día del Trabajo: reflexiones sobre Bangladesh y consumo responsable