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Timestamp: 2019-06-17 19:40:06
Document Index: 406985814

Matched Legal Cases: ['artículo 62', 'artículo 8', 'artículo 8', 'artículo 97', 'artículo 97', 'artículo 116', 'artículo 8']

La toga castrense: enero 2015
El arresto disciplinario
Publicado por scasagu en 11:28 3 comentarios:
Etiquetas: Arresto, regimen disciplinario
Pascua Militar, tradición y Constitución.
Para iniciar la andadura de éste blog, que no tiene otra finalidad que acercar el razonamiento jurídico al militar, al soldado de a pié, tenía previsto un post dedicado a la próxima entrada en vigor de la Ley Orgánica de Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas, pero prefiero iniciarlo con un breve razonamiento sobre la caracterización o naturaleza jurídica de las Fuerzas Armadas en nuestra Constitución, tras la reciente lectura de un post titulado “ Pascua Militar y tradición”, que con la apariencia de tratar un tema menor, protocolario, como la configuración del reciente acto solemne de la Pascua Militar, en el fondo plantea el asunto al que dedicaré éste post, de una enorme importancia para comprender la estructura, misiones, organización y funcionamiento de nuestras Fuerzas Armadas.
A juicio del autor, la felicitación al Rey debería ser efectuada por persona propia de la institución militar y no por alguien ajeno a ella, pues el Ministro de Defensa no forma parte de las Fuerzas Armadas, proponiendo al Jefe del Estado Mayor de Defensa para realizarla, sin que el autor, un mando en la reserva, se sienta representado por el Ministro en ese acto. Afirma que la materialización de esta propuesta significaría el reconocimiento de las Fuerzas Armadas como una “Institución Nacional “, que funda en el poder de mando supremo atribuido al Rey por el artículo 62.h de la Constitución y en la colocación sistemática, dentro del título preliminar, del artículo 8º de la Constitución. Tal opinión y semejante propuesta carece absolutamente de fundamento constitucional.
Se ha dicho hasta la saciedad por la mayor parte de constitucionalistas, que el mando del Rey como jefe supremo de las Fuerzas Armadas ( art.61 CE ) es meramente simbólico y necesitado de refrendo ministerial, salvo que al ser militar en activo con el empleo de Capitán General, como así lo establece la Ley de la Carrera Militar, en terminología castrense, es el más antiguo de los Ejércitos y por ello le corresponden los más altos honores y deferencias y la obediencia de todos sus subordinados integrantes de las Fuerzas Armadas, sin que esto signifique que pueda existir una conexión ejecutiva directa de las Fuerzas Armadas con la Corona, sin contar con el ejecutivo, es decir, el Gobierno, Presidente y Ministro de Defensa, como también parecer sugerir el autor del post que comentamos.
La colocación sistemática del artículo 8º en el título preliminar de la Constitución, tampoco da cobertura a la pretendida consideración de las Fuerzas Armadas como “ institución nacional “. Los especialistas en Derecho Constitucional reconocen por éste motivo que las Fuerzas Armadas son una “institución”, pero sin efecto jurídico alguno, salvo la existencia de la llamada garantía institucional, que nace de las misiones que son su razón de ser y que no es otra que la de ejercer la defensa legítima del propio Estado. Su único alcance es preservar determinados valores de las mismas, con la consiguiente limitación al legislador, imprescindibles para que la institución militar conserve los perfiles que le son propios. Aunque no se mencionara a las Fuerzas Armadas en el título preliminar de la Constitución, algo que algunas formaciones políticas estiman deseable en una futura reforma constitucional, gozarían igualmente de la garantía institucional, del mismo modo que la Función Pública, la Administración Local o los Derechos Fundamentales.
Las Fuerzas Armadas son efectivamente una institución, pero no “nacional”, sino administrativa, tesis explícitamente afirmada en el artículo 97 de la Constitución, según el cual el Gobierno dirige la Administración civil y la militar, con la existencia de una única Administración Pública del Estado ( art. 103 de la propia Constitución).
Con la referencia institucional se expresa un elemento sociológico evidente y con la mención administrativa, un elemento jurídico que, abreviadamente, manifiesta los efectos derivados, el régimen jurídico a que se someten las Fuerzas Armadas.
Es necesario recordar que la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar, establece cuales son los órganos superiores con competencias en materia de personal, entre los que encontramos enumerados (arts. 8 y 9 ), en primer término, como no podía ser de otro modo, por cuanto le corresponde la dirección de la Administración Militar según el artículo 97 de la Constitución, al Gobierno de la Nación y , en segundo término, el Ministro de Defensa.
Corresponde al primero ( art. 6. 1 y 2), entre otras competencias, la dirección de la política de defensa y la determinación de sus objetivos, ejerciendo su autoridad para ordenar, coordinar y dirigir la actuación de las Fuerzas Armadas, así como disponer su empleo y al segundo dirigir la actuación de las Fuerzas Armadas bajo la autoridad del Presidente del Gobierno. De otra parte, ésta misma disposición ( art. 10, b/), reserva al Jefe del Estado Mayor de la Defensa, la competencia de ejercer, bajo la dependencia del Ministro de Defensa, el mando de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas y la conducción estratégica de las operaciones militares. A los Jefes de los Estados Mayores de cada Ejército y de la Armada, les atribuye ( art.13.2 ) el ejercicio, bajo la autoridad del Ministro de Defensa, del mando de su respectivo Ejército. Finalmente, establece ( art.9) que en el Ministerio de Defensa se integran las Fuerzas Armadas, de forma que el conjunto de la organización adquiera la necesaria vertebración para posibilitar la ejecución eficaz de la política de defensa y de la política militar.
En definitiva, el Ministro de Defensa para nada es “ajeno” a las Fuerzas Armadas, como afirma el articulista. En el acto anual de la Pascua Militar, el Ministro de Defensa actúa conforme a las atribuciones y competencias que las mencionadas leyes le otorgan, bajo la autoridad del Presidente del Gobierno, como muestra de la sumisión de las Fuerzas Armadas al ordenamiento constitucional, de conformidad con lo previsto en el artículo 116 de la Constitución y en la mencionada Ley Orgánica de la Defensa Nacional que desarrolló el artículo 8º de la Constitución.
Por consiguiente, creo que en el acto de la Pascua Militar el Ministro de Defensa no ejerce representación alguna de las Fuerzas Armadas, sino que actúa ante el Jefe del Estado, el Rey, como su máximo responsable, al ser el titular del departamento ministerial en el que se integran las mismas, en el escalón más alto del mando jerárquico, bajo la autoridad del Presidente del Gobierno, presente siempre en dicho acto.
A mi juicio, no puede darse a entender o traslucir, aunque sea sin intencionalidad, de forma seguramente inconsciente, al considerar a las Fuerzas Armadas como una institución, un efecto jurídico constitucional como el de la existencia de un poder autónomo residenciado en las Fuerzas Armadas, con una línea de relación directa con la Corona, sin contar con el Gobierno y el Ministro de Defensa de los que las Fuerzas Armadas dependen ( arts. 97 de la CE y 5 de la Ley Orgánica de la Defensa Nacional ) y sobre las que ejercen su supremacía.
Coronel Auditor ( reserva ).
Publicado por scasagu en 21:13 No hay comentarios:
Etiquetas: art.8º Constitución, Constitución, Fuerzas Armadas y Constitución