Source: https://www.iberley.es/resoluciones/resolucion-vinculante-dgt-v0448-19-28-02-2019-1498048
Timestamp: 2019-05-22 00:54:11
Document Index: 399536178

Matched Legal Cases: ['artículo 68', 'artículo 55', 'artículo 55', 'artículo 55', 'artículo 68', 'artículo 68']

Resolución Vinculante de DGT, V0448-19, 28-02-2019 | Iberley
Resolución Vinculante de Dirección General de Tributos, V0448-19 de 28 de Febrero de 2019
Núm. Resolución: V0448-19
Ley 35/2006 Arts. 68.1.1º, 68.1.3º y DT 18ª
RD 439/2007 Arts. 54.1, 55.1, y 55.4
Si por la adquisición de su futura residencia habitual, a partir de 2020, y dado que llevan satisfaciendo cantidades desde el año 2012, podrán practicar la deducción por inversión en vivienda habitual a partir del momento en el que la cantidad invertida en ella supere a las que han sido objeto de deducción, conforme lo dispuesto en el artículo 68.1.2º de la Ley del IRPF.
Los consultantes son socios desde 2012 de una cooperativa de viviendas, tras retrasos, esperan que la vivienda les sea entregada en 2020, convirtiéndose en su nueva residencia habitual. Por las cantidades entregadas desde 2012, nunca han practicado la deducción por inversión en vivienda habitual al no superar éstas a la suma de las cantidades que han sido objeto de deducción por su actual y precedente viviendas habituales, adquiridas en 2007 y 1998, respectivamente.
De lo anteriormente indicado se desprende que a partir de 1 de enero de 2013 se suprime la deducción por inversión en vivienda habitual para todos los contribuyentes si bien, se introduce un régimen transitorio para aquellos contribuyentes que hubieran adquirido su vivienda habitual o hubiesen iniciado la construcción de la misma, como es el caso, con anterioridad a 1 de enero de 2013, que podrán seguir aplicando la deducción por inversión en vivienda habitual.
En el presente caso, de construcción de vivienda habitual iniciada antes de 2013, habrá que concretar, en primer lugar, si en la fecha de entrega de la vivienda se cumplen los requisitos para continuar aplicado el régimen transitorio, manteniendo el derecho a las deducciones practicadas hasta entonces.
La deducción por inversión en vivienda habitual vigente a 31 de diciembre de 2012 se recoge en los artículos 68.1, 70 y 78 de la LIRPF, siendo el primero de ellos, concretamente en su número 1º, donde se establece la configuración general de la deducción disponiendo que, con arreglo a determinados requisitos y circunstancias, los contribuyentes podrán deducirse un determinado porcentaje “de las cantidades satisfechas en el período de que se trate por la adquisición o rehabilitación de la vivienda que constituya o vaya a constituir la residencia habitual del contribuyente”.
Tratándose de supuestos de construcción de la vivienda habitual el Reglamento del Impuesto, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo (BOE del 31 de marzo), en adelante RIRPF, en su artículo 55.1.1º, establece la posibilidad de practicar la deducción con anterioridad a la adquisición jurídica de la vivienda al asimilar a la adquisición de vivienda habitual su construcción en los supuestos en los que “el contribuyente satisfaga directamente los gastos derivados de la ejecución de las obras, o entregue cantidades a cuenta al promotor de aquéllas, siempre que finalicen en un plazo no superior a cuatro años desde el inicio de la inversión”. En estos casos, para consolidar el derecho a las deducciones que se hubieran practicado, se requiere que la vivienda sea habitada de manera efectiva y con carácter permanente por el propio contribuyente en un plazo de doce meses contados a partir de la fecha de finalización de las obras. Debiendo residir de forma efectiva y permanente durante un período mínimo de tres años desde la finalización de las obras.
La fecha de inicio de la inversión a efectos de determinar la fecha límite para finalizar las obras de construcción –en referencia a la aplicación de la deducción por inversión en vivienda habitual–, según el criterio mantenido por este Centro Directivo, será aquella en la que el contribuyente satisface la primera cantidad por la que practica la deducción o, en otro caso y si fuese anterior, aquella en la que hubiese entregado cualquier primer importe procedente del saldo de su cuenta vivienda. Así se viene manifestando reiteradamente en consultas tales como DGT V2415-09, DGT V0568-08 o DGT V0518-08.
El plazo de cuatro años para finalizar las obras no admite, ni legal ni reglamentariamente cualquier otra ampliación diferente de las previstas en los apartados 3 y 4 del artículo 55 del RIRPF. En concreto, en un proceso de construcción, conforme con el artículo 55.4 del RIRPF, el consultante podría solicitar ampliación para su finalización dentro de los treinta días siguientes a la fecha límite en que esta debiera haberse producido, siendo competencia de la Administración Tributaria su aprobación y el plazo de la misma. Dicho precepto dispone:
“4. Cuando por otras circunstancias excepcionales no imputables al contribuyente y que supongan paralización de las obras, no puedan éstas finalizarse antes de transcurrir el plazo de cuatro años a que se refiere el apartado 1 de este artículo, el contribuyente podrá solicitar de la Administración la ampliación del plazo.
La ampliación que se conceda comenzará a contarse a partir del día inmediato siguiente a aquel en que se produzca el incumplimiento.”
En el presente caso, los consultantes señalan que vienen satisfaciendo cantidades desde 2012, cantidades que no han podido ser objeto de deducción, hasta la fecha actual, en aplicación del artículo 68.1.2º de la LIRPF. No especifican la fecha en la que ha de entenderse iniciada la construcción a efectos del cómputo de los cuatro años dentro del cual han de estar finalizadas las obras; requisito para aplicar la deducción.
Ahora bien, en cualquier caso, para poder ser de aplicación el señalado régimen transitorio, la primera cantidad satisfecha por la construcción con derecho a deducción, aún no haber sido esta practicada por imperativo legal -artículo 68.1.2º de la LIRPF-, tuvo que producirse antes de 2013. Por tanto, y a más tardar, el inicio de la construcción, a efectos de la deducción, tuvo que iniciarse con el último pago satisfecho dentro del ejercicio 2012, aunque, dadas las circunstancias, no hayan podido practicar por ello la deducción.
Siendo así, y partiendo de la hipótesis de que los consultantes, a tenor de lo manifestado en su consulta, no solicitaron, dentro del plazo reglamentario, ampliación del plazo para finalizar las obras de construcción, las obras tendrían que haber finalizado en una concreta fecha de 2016. Al no darse tal requisito, no es de aplicación el régimen transitorio.
En consecuencia, los consultantes no podrán practicar la deducción por las cantidades que satisfagan por la vivienda cuya construcción comenzó en 2012.