Source: http://legal.legis.com.co/document.legis/sentencia-c-283-de-mayo-14-de-2014?documento=jurcol&contexto=jurcol_03c2b7f6aeb601a6e0530a01015101a6&vista=STD-PC
Timestamp: 2018-10-24 05:50:16
Document Index: 207114541

Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 1', 'artículo 5', 'artículo 241', 'artículo 40', 'artículo 1', 'artículo 150', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 13', 'artículo 58', 'artículo 1', 'artículo 6', 'artículo 2', 'artículo 150', 'Artículo 6', 'artículo 1', 'artículo 7', 'artículo 58', 'artículo 1', 'artículo 150', 'artículo 1', 'e contrario', 'artículo 1', 'artículo 241', 'artículo 2', 'artículo 2', 'Artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 4', 'artículo 5', 'artículo 6', 'artículo 7', 'artículo 5', 'artículo 7', 'artículo 1', 'artículo 2', 'Artículo 14', 'artículo 27', 'artículo 15', 'artículo 42', 'artículo 14', 'artículo 15', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 1']

﻿ Sentencia C-283 de mayo 14 de 2014
SENTENCIA C-283 DE 14 DE MAYO DE 2014
CONTENIDO:EXEQUIBLE LA NORMA QUE PROHÍBE EL USO DE ANIMALES SILVESTRES, NATIVOS O EXÓTICOS EN ESPECTÁCULOS DE CIRCOS EN TODO EL TERRITORIO NACIONAL. ESTA NORMA SE AJUSTA PLENAMENTE A LA CARTA POLÍTICA, YA QUE EL LEGISLADOR ESTÁ HABILITADO PARA PROHIBIR MANIFESTACIONES CULTURALES QUE IMPLIQUEN MALTRATO ANIMAL. ENTRE LOS BENEFICIOS DE ESTA PROHIBICIÓN RESALTÓ LA HUMANIZACIÓN DEL ESPECTÁCULO (GENERACIÓN DE EMPLEOS), LA PROTECCIÓN Y LA CONSERVACIÓN DE LA FAUNA Y LA FLORA. FINALMENTE, RECORDÓ QUE LA PROTECCIÓN DE LOS ANIMALES DESDE LA PERSPECTIVA DE LOS DEBERES MORALES Y SOLIDARIOS NOS OBLIGA A RESPETAR A OTRAS ESPECIES, SERES VIVOS SINTIENTES PARA CONSERVAR EL MEDIO AMBIENTE. SE DECLARA EXEQUIBLE EL ARTÍCULO 1º DE LA LEY 1638 DE 2013.
TEMAS ESPECÍFICOS:PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE, FLORA SILVESTRE, ESPECIE SILVESTRE, FAUNA SILVESTRE, PROTECCIÓN DE LA FAUNA SILVESTRE, ANIMAL, ANIMAL SALVAJE, DERECHOS DEL ANIMAL
Sentencia C-283 de mayo 14 de 2014
Ref.: Expediente D-9776
Actores: Guillermo Francisco Reyes González, Pedro Alejandro López Arroyave y Manuel Antonio Avella Mendoza.
“LEY 1638 DE 2013(1)
ART. 3º—Adecuación.Los empresarios de circos, tienen un plazo de dos años, contado a partir de la publicación de la presente ley, para adecuar sus espectáculos en todo el territorio nacional, sin el uso de especies silvestres o exóticas. Se aplicará el mismo plazo, estipulado en este artículo, para que los empresarios de circos realicen la entrega de los animales silvestres a las autoridades ambientales en donde se encuentren ubicados a las entidades de que trata el artículo 5º de la presente ley.
PAR.—Cumplido el término establecido en el presente artículo las autoridades ambientales en donde se encuentren ubicados los animales que hacen parte de los circos, darán aplicación a las medidas preventivas y sancionatorias que establece la Ley 1333 de 2009”.
La Corte Constitucional es competente para conocer del presente asunto por cuanto los preceptos parcialmente acusados hacen parte de una Ley de la República —artículo 241.4 superior—.
2. Aptitud parcial de la demanda.
2.1. Las justificaciones que dan la Procuraduría, la Defensoría, la Universidad Javeriana y el ciudadano Sergio Manzano Macías para respaldar una decisión inhibitoria pueden sintetizarse así:
(i) aunque se anuncia que se reformula la demanda se limitaron a defender y reiterar lo inicialmente argumentado(151); (ii) no existe mayor sustento considerativo y probatorio respecto a la afirmación que se está ante una expresión cultural(152); (iii) el supuesto quebrantamiento de los derechos naturales de los animales silvestres (mínimo vital), no es cierto ni específico al partir de una proposición hipotética lo cual hace que la contradicción sea aparente(153); (iv) el presunto exceso a la potestad de configuración legislativa adolece de razones y demostración(154), se fundamenta en apreciaciones generales, sin hilo conductor, bajo argumentos de conveniencia(155) y sin especificarse la norma constitucional vulnerada(156); (v) no se cumplen los requisitos de la omisión legislativa relativa al endilgarse que legislador omitió el equilibrio entre una manifestación cultural y los principios y derechos constitucionales(157); (vi) los cargos no muestran la contradicción con el texto superior, ni menos se desarrollan pertinentemente(158); (vii) al comprometer la legislación anterior (L. 84/89, D. 2811/74 y D. 160878), esta no podría examinarse oficiosamente en lo que respecta a la violación del derechos a la propiedad; y (viii) no se cumple el test de comparación y el extremo con el cual se confronta es altamente indeterminado en lo que concierne al presunto desconocimiento del derecho a la igualdad(159)
2.2. Al respecto, encuentra la Corte que asiste parcialmente la razón a quienes proponen la inhibición constitucional, ya que algunos cargos realmente no satisfacen los requerimientos mínimos para una decisión de fondo, aunque es posible determinar la existencia de otros para un pronunciamiento de fondo.
En términos del artículo 40.6 de la Constitución, todo ciudadano tiene derecho a participar en la conformación, ejercicio y control del poder político. Para la efectividad de este derecho puede interponer acciones públicas en defensa de la Constitución. Ello permite caracterizar la acción de inconstitucionalidad como una herramienta de naturaleza pública e informal, que abandona los excesivos formalismos técnicos o rigorismos procesales para beneficiar la ciudadanía y el interés general.
La presentación de la acción no está exenta del cumplimiento de un mínimo de requisitos (D.L. 2067/91, art. 2º), al exigirse expresar las razones por las cuales se estima violado el texto constitucional(160). El concepto de la violación debe ser expuesto de manera clara, cierta, específica, pertinente y suficiente(161):
“La acusación debe ser suficientemente comprensible (clara)(162) y recaer verdaderamente sobre el contenido de la disposición acusada (cierta)(163). Además el actor debe mostrar cómo la disposición vulnera la Carta (especificidad)(164), con argumentos que sean de naturaleza constitucional, y no legales ni puramente doctrinarios (pertinencia)(165). Finalmente, la acusación debe no sólo estar formulada en forma completa sino que debe ser capaz de suscitar una mínima duda sobre la constitucionalidad de la norma impugnada, de tal manera que inicie realmente un proceso dirigido a desvirtuar la presunción de constitucionalidad que ampara a toda norma legal y hace necesario un pronunciamiento por parte de la Corte [suficiencia](166)”.
2.3. Ingresando al caso sub judice, puede observarse que en su momento la admisión de la demanda obedeció a que se atendieron en parte los requerimientos del proveído inadmisorio. Aunque es cierto que la argumentación inicial del escrito correctivo muestra el desacuerdo con la inadmisión, seguidamente la parte actora procedió a “corregir la demanda”, reformulando la pretensión de inconstitucionalidad para que fuera admitida, aunque hubiere reiterado en buena medida sus consideraciones originales.
Precisaron los accionantes que la demanda ya no recaía sobre la totalidad de la Ley 1638 de 2013, sino solamente sobre los tres primeros artículos, con lo cual se redujo sustancialmente el ámbito de la pretensión de inconstitucionalidad dados los distintos tópicos que compromete la ley en su integralidad(167), haciéndola más ajustada a la argumentación inicial. Se añadieron igualmente los siguientes argumentos: i) el legislador al prohibir el uso de animales silvestres en los circos restringió arbitrariamente la realización de tales espectáculos, cercenando los derechos de sus dueños y trabajadores, de los niños, jóvenes y adultos, y de los propios animales; ii) al limitar de manera irracional la actividad en los circos con animales silvestres se cercena el Estado de derecho principalmente el núcleo esencial a la libre iniciativa privada y al ejercicio de una actividad económica; y iii) existe una discriminación de trato al permitirse la presentación de espectáculos circenses con animales no silvestres, en cuyo caso sí autorizan la emisión de licencias, además que se distingue injustamente a los empresarios de circos con animales y especies exóticas, al imponerles que en un plazo de 2 años adecuen sus espectáculos.
La inadmisión de una demanda de inconstitucionalidad no tiene como derrotero necesario generar rechazos, sino fundamentalmente el mejoramiento, conducción y adecuación del concepto de la violación. Aunque no se satisfaga integralmente los requerimientos de la providencia inadmisoria, la Corte puede proveer inicialmente su admisibilidad. El análisis que hace este Tribunal al momento de proveer la admisión es de carácter flexible, atendiendo la naturaleza pública de la acción, que no obsta para que al momento de fallar el pleno de la Corte pondere nuevamente el contenido de la demanda y decida sobre la procedencia de dictar o no una decisión de fondo(168).
Si bien la acusación formulada no desarrolla con la suficiente profundidad el concepto de la violación, una vez agrupada toda la argumentación que comprende las precisiones del escrito de corrección, puede determinarse la existencia de algunos cargos aptos para un pronunciamiento de fondo. Es posible establecer que el eje central de la acusación recae sobre el artículo 1º de la Ley 1638 de 2013, que prevé la prohibición del uso de animales silvestres, nativos o exóticos, en espectáculos de circos fijos e itinerantes, al soportarse en lo siguiente:
— La actividad circense, de la cual los animales silvestres ocupan un lugar preponderante, constituye una expresión cultural y artística, que hace parte de la tradición del pueblo colombiano al ser aceptada y reconocida por la mayoría(169), con lo cual se vulnera los artículos 2º, 7º, 8º, 70 y 71 superiores. No existe maltrato, ni mucho menos actos que les generen sufrimiento y dolor durante el transcurso de sus actividades. La selva, los desiertos y los bosques dejaron de ser el lugar normal y natural para que los animales continúen sus vidas, por lo que regresarlos sería condenarlos a una muerte segura.
— Se vulneran los derechos fundamentales y esenciales de los animales (arts. 7º, 8º, 79 y 95.8 superiores), puesto que al prohibirse el uso de animales silvestres en circos, que se ha desarrollado por generaciones y siglos, los deja desprotegidos, con amenaza a su futuro y existencia, en desprotección del bienestar que requieren y se les debe garantizar por el Estado. Quedan indefensos respecto a las condiciones de vida, las actividades que desarrollan, el estilo de vida, el estatus que poseen, la garantía del alimento y del amor. No se les puede negar acceder a los derechos como al mínimo vital (alimento y lugar donde permanecen), desarrollar habilidades que le son inherentes a su naturaleza y trabajar si han sido educados o adiestrados para hacerlo.
— El legislador excedió la potestad de configuración porque al establecer la prohibición mencionada omitió el equilibrio que debe otorgar entre una manifestación cultural y los derechos de los animales (además de los principios y fines del Estado), al no estar sustentada en criterios de razonabilidad y proporcionalidad. Para este tribunal el no señalamiento de norma alguna de la Constitución como vulnerada, ej. artículo 150 de la Constitución, no le resta aptitud al cargo. Debe aclararse a la Defensoría que la Corte en principio no aprecia que los actores aleguen la existencia de una omisión legislativa relativa, como puede derivarse del párrafo anterior al hacer más bien referencia a un juicio de ponderación, por lo que no resulta exigible el mayor esfuerzo argumentativo requerido por la jurisprudencia para demandas que conciernen a silencios relativos del legislador.
— Se quebrantaron los derechos al trabajo, a escoger profesión u oficio y a la libertad de empresa de los propietarios de los circos y de sus trabajadores (arts. 25, 26, 53, 58 y 333 superiores). Los circos sin animales silvestres pierden su atractivo y razón de ser, siendo una actividad legítima y lícita que hace parte de los valores culturales y artísticos de la Nación, por lo que la prohibición establecida implicaría el fin de estos y la afectación del negocio u oficio que significa la actividad circense, cercenando el derecho al trabajo y a la libertad de escoger profesión u oficio. Con la prohibición se desconoció la libertad que tienen las personas a desarrollar una determinada actividad económica derivada de la actividad circense. En un Estado de derecho no puede aceptarse normatividad como esta al transgredir flagrantemente el Estatuto Fundamental, en la medida que limitan de manera irracional, atentando contra el núcleo esencial de la libre iniciativa privada y el ejercicio de una actividad económica.
— Se violaron los derechos fundamentales de los menores de edad a la cultura, a la recreación y a la expresión de la opinión (art. 44 superior). El circo con animales es una actividad cultural y artística en el cual se adquiere conocimiento, a la vez que se logra entretención, recreación y diversión, especialmente para los niños, teniendo el Estado el deber de promoverla.
En consecuencia, para esta corporación es posible establecer en parte la existencia de un hilo conductor que relaciona los distintos cargos de inconstitucionalidad, permitiendo de esta manera determinar la presencia de un cargo apto de inconstitucionalidad que lleva a proferir una decisión de fondo solamente en relación con el artículo 1º de la Ley 1638 de 2013(170). Es factible determinar algunos cargos de inconstitucionalidad como los que comprometen las tradiciones culturales y artísticas de la Nación; el reclamo por unos derechos de los animales silvestres en circos así no se comparta dicha posición; la exigencia del derecho al trabajo y al ejercicio de una actividad económica; y la supuesta extralimitación del Congreso en materia de protección hacia los animales. La misma Procuraduría al solicitar la inhibición termina realizando consideraciones de índole material sobre el artículo 1º, además de que examina los cargos por el derecho al trabajo y la libertad de empresa.
Valoración de la Corte que también atiende el principio pro actione, según el cual “el examen de los requisitos adjetivos de la demanda no debe ser sometido a un riguroso escrutinio y se debe preferir una decisión de fondo antes que una inhibitoria, de manera que se privilegie la efectividad de los derechos de participación ciudadana y de acceso al recurso judicial efectivo ante esta Corte”(171). De esta forma, la exigencia de requisitos formales para una demanda de inconstitucionalidad, en aplicación de este principio: “(i) no debe tener tal rigorismo que haga nugatorio el derecho ciudadano, (ii) debiendo propender el juez constitucional hacia un fallo de fondo y no uno inhibitorio; por ende, (iii) la duda debe resolverse a favor del actor”(172).
2.4. No ocurre lo mismo respecto a los demás planteamientos contenidos en la demanda, sobre los cuales este tribunal proferirá una decisión inhibitoria, esto es, en cuanto a la acusación contra los artículo 1º, 2º y 3º de la Ley 1638 de 2013 por violación del derecho a la igualdad, a la propiedad y a los derechos adquiridos.
En relación con la acusación de los artículos 1º, 2º y 3º de la Ley 1638 de 2013 por una presunta vulneración del artículo 13 superior, los accionantes se limitan a afirmar la existencia de un trato discriminatorio sobre los dueños de los circos, sus trabajadores y de los propios animales silvestres, por cuanto: i) los espectáculos que no sean circos fijos e itinerantes sí podrán utilizarse animales silvestres; ii) los que desarrollan sus actividades con animales no silvestres se les reconoce sus derechos autorizando la emisión de licencias, iii) otras actividades como la taurina permiten que los animales sean utilizados a pesar del maltrato que se les brinda; y iv) se distingue injustamente a los empresarios de circos con animales y especies exóticas, al imponerles que en un plazo de 2 años, adecuen sus espectáculos.
Este tribunal ha sostenido que una demanda de inconstitucionalidad por violación del derecho a la igualdad debe cumplir unos presupuestos específicos para activar el control de constitucionalidad —test de comparación—, como son: i) el indicar los grupos involucrados o situaciones comparables; ii) explicar cuál es el presunto trato discriminatorio introducido por las disposiciones acusadas y iii) precisar la razón por la cual no se justifica dicho tratamiento distinto(173).
La Corte encuentra que se incumplieron los presupuestos mencionados, toda vez que los accionantes se restringieron a señalar la existencia de un presunto trato discriminatorio, sin que: i) precisaran cuáles son las otras actividades con las que se confrontan los circos fijos e itinerantes, las particularidades de las situaciones involucradas y el desarrollo argumentativo de por qué no se justifica el tratamiento otorgado; ii) explicaran las particularidades de los animales silvestres y de los animales domésticos en circos, y el por qué no se justifica el trato distinto; iii) informaran las particularidades de los animales silvestres en circos y la actividad taurina, y la argumentación de por qué se justifica un tratamiento igualitario; y iv) se indicaran los actividades involucradas, las particularidades de los mismas, y qué justificaría brindar un tratamiento distinto al dispensado por las normas demandadas.
Situación similar acaece respecto de los artículos 2º y 3º de la Ley 1638 de 2013, que aluden a la expedición de licencias(174) y a la adecuación(175), que se concreta en la demanda bajo el desconocimiento del artículo 58 superior. Los accionantes simplemente se limitaron a expresar que se habían concedido permisos y licencias para la importación de animales y la presentación de espectáculos (art. 2º, impugnado), y se había fijado un plazo para que los empresarios del circo realicen la entrega de los animales silvestres a las autoridades ambientales (art. 3º, impugnado), afectando los derechos adquiridos, el principio de la confianza legítima y la seguridad jurídica. Para la Corte es claro que los accionantes se limitaron a realizar una afirmación sin desarrollo argumentativo que permita establecer el concepto adecuado de la violación. Al restringirse a mostrar un desacuerdo con la ley expedida, sin explicar el alcance de las disposiciones cuestionadas y cómo se confronta con la norma constitucional supuestamente infringida, lleva a esta corporación a proferir una decisión inhibitoria(176).
2.5. Por consiguiente, esta corporación se inhibirá respecto a los cargos formulados contra los artículos 1º, 2º y 3 de la Ley 1638 de 2013, exclusivamente por vulneración de los artículos 13 y 58 superiores.
3. Problema jurídico y alcance de la decisión.
3.1. Conforme a la argumentación expuesta, la Corte debe abordar el siguiente problema jurídico: ¿si el legislador al aprobar el artículo 1º de la Ley 1638 de 2013 que prevé la prohibición del uso de animales silvestres, nativos o exóticos, en espectáculos de circos fijos e itinerantes, excedió el margen de configuración normativa, desconociendo con ello que se está ante una expresión cultural y artística de la Nación; desprotegiendo los derechos constitucionales de los animales; y vulnerando los derechos al trabajo, a escoger profesión u oficio, al libre desarrollo de la personalidad, y a la libertad de empresa de los propietarios de los circos y de sus trabajadores; como los derechos de los menores de edad a la cultura, a la recreación y a la expresión de la opinión (arts. 1º, 2º, 7º, 8º, 16, 25, 26, 44, 52, 53, 70, 71, 79, 95.8, 150 y 333 de la Constitución)?
3.2. La Corte precisa que el examen que procede a efectuar se circunscribe a los animales silvestres y no a los domésticos, en cuanto a la proscripción establecida del uso en circos fijos e itinerantes, de modo que no comprende la expedición de licencias, el tiempo establecido para la adecuación de los espectáculos, ni la entrega de los animales a las autoridades ambientales. Tampoco examina la presencia de estas especies silvestres respecto a los zoológicos, acuarios y oceanarios, que está contemplado en el artículo 6º de la ley demandada, el cual no fue demandado.
Finalmente, cuestionamientos adicionales producto de las intervenciones y conceptos que no se encausen dentro de la problemática jurídica planteada en orden a los cargos expuestos en la demanda, no serán motivo de examen constitucional.
4. La actividad circense como expresión artística y cultural de la Nación.
4.1. En el mundo(177). El circo desde sus expresiones es un arte internacional que forma parte de los orígenes del ser humano, siendo común a todas las culturas y civilizaciones. Su desarrollo ha sido simultáneo adquiriendo tintes específicos en cada Nación, en orden a sus particularidades. En español, el vocablo circo fundamenta su etimología en la palabra latina circus, que significa círculo o cerco(178).
Surge el término entre los romanos del siglo III a.C., aunque el escenario y la forma del circo romano no eran exactamente circulares, en tanto que los anfiteatros fueron circulares u ovalados en su forma externa. La palabra anfiteatro proviene del latín amphitheatrum, transcripción de la griega amphitheatron, compuesta por amphi que significa a uno y otro lado, o alrededor, y theatron que significa teatro. Para los griegos era “lugar desde el cual se mira”. A pesar de su etimología griega, no se conocieron en Grecia los verdaderos anfiteatros, esto es, los producidos por la arquitectura de los romanos, que escenificaron espectáculos de una grandiosidad y a la vez de una crueldad sin precedente con sus luchas de gladiadores y fieras.
El circo como manifestación humana comprende dos fases; una, la educación física(179) y, otra, la expresión artística(180). En sus inicios la expresión circense nació como una exhibición de habilidad física, de retos y con el paso del tiempo tuvo una proyección artística. Cuando los primeros seres humanos sintieron la necesidad de realizar saltos acrobáticos de relativa complejidad, mantenerse en equilibrio sobre una cuerda, contorsionarse, practicar juegos malabares o realizar el sueño de volar, se produjo lo que hoy conocemos como circo(181).
Cada actividad tuvo un proceso histórico. Un acto de circo es una suma de ejercicios que van de lo más sencillo a lo más complejo, para que el público reconozca cada una de las metas que el artista va planteando. Una función que incluye destreza, habilidad, valentía, gallardía y gracia para divertir, compromete por lo general un espectáculo artístico que busca representar un sueño recóndito hecho realidad. Hacen lo extraordinario por representar la redondez del planeta en el círculo de una pista, con la presencia de camellos, rinocerontes de sabanas africanas, elefantes de Calcuta, tigres siberianos, llamas de los Andes, níveos osos polares, etc. Los artistas circenses se niegan al sedentarismo, se vuelven errantes y apátridas.
El circo se moderniza en la medida en que se renuevan las generaciones. Existen dos tipos de circos, los ambulantes y los estables. Si se remonta aproximadamente 2300 años atrás, la mayoría de investigadores detallan la existencia del circo estable, por lo que poco se ha dicho del trabajo efímero de artistas que deambulaban por los pueblos mediterráneos de la época, llamándoseles circulatores (por el hecho de circular o dar vueltas), siendo este tal vez el verdadero nombre que corresponde a todos aquellos que se dedican a este tipo de arte. Lo conformaban compañías que se ganaban la vida con la exhibición de sus acrobacias, juegos de magia o animales amaestrados. Las informaciones más notables son de los anfiteatros romanos del imperio. El público romano apreciaba la acrobacia, las actuaciones de los mimos y la doma de animales. Por ejemplo, existían osos vestidos como hombres o jugando al balón con su domador, o grupos de elefantes a los que se hacían bailar la danza pírrica(182).
Muchos años antes, los malabares y el ilusionismo surgieron en Egipto 2200 a.C. Hay antecedentes de circenses en Arabia y la India. La presencia de funambulistas (alambristas) proviene de la Grecia antigua; otros números de equilibrio surgieron en Egipto y China 2000 a.C. y siglos después en Roma. Los mismos juegos públicos que se realizaban para las solemnidades sagradas que presentaban atletas, luchadores, saltadores de pértiga, fueron antecedentes en cuanto algunos de ellos transformaron sus rutinas dándoles tintes artísticos, además de deportivos, para dirigirlas a las masas a través de espectáculos. No faltó el enfrentamiento de animales entre sí, especialmente entre el león y el toro, donde normalmente aquél salía triunfante. Ocasionalmente podía presentarse alguna otra disciplina que tuviera más vínculo con el espectáculo circense de hoy, como Maccus, una especie de payaso de la época.
Las manifestaciones circenses son tan antiguas como la humanidad misma. Entre las actividades propias del circo romano encontramos los ludi circenses (juegos circenses) que formaban parte de las ceremonias de culto dividiéndose en carreras de carros y caballos en el circo, luchas en el anfiteatro y representaciones teatrales. La pompa circensis (antecedentes de los desfiles) que estaba dado en que los juegos empezaban con una procesión solemne pero bullanguera a manera de inauguración, dirigida por el magistrado que presidía los juegos vistiendo la toga de púrpura y la túnica palmata. También surge el concepto de panem et circenses (pan y circo) entendido como que al pueblo había que darle pan y circo como una manera de mantener tranquila a la plebe romana. Existieron también las carreras de desultores (primeros ecuestres) que eran jinetes que saltaban de un caballo a otro en las carreras.
Los orígenes del circo romano pueden ser encontrados en el antiguo Egipto. Los Ptolomeos fueron una dinastía de reyes que gobernaron desde el 323 al 30 a.C. Alejandro Magno y Ptolomeo II, lograron establecer una “colección de animales”: elefantes, chimpancés, leopardos, panteras, jirafas, rinocerontes, leones, camellos y una variedad de pájaros que eran exhibidos en desfiles religiosos. De otra parte, el anfiteatro romano eran lugares donde se celebraban los espectáculos de animales y de gladiadores, y también representaban simulacros navales (naumaquia). Existieron varios tipos de gladiadores, clasificados según sus armas y tipos de combate. Dentro de los gladiadores especiales está el bestiarius (bestiario), cuya especialidad era la de enfrentarse a los animales, que puede considerarse como el antecedente de los domadores, de la misma manera que el desultor es el antecedente del artista ecuestre.
Con la destrucción del imperio romano desparecieron los circos y los anfiteatros. Sin embargo, durante la Edad Media y el Renacimiento sobrevivieron algunos artistas ambulantes: malabaristas, funambulistas y expertos equilibristas, quienes al finalizar sus presentaciones pasaban entre el público recogiendo dinero. Otros observaron que era más fácil llamar la atención si incluían algún animal amaestrado como osos, perros, caballos o monos. El trovador y el juglar fueron representativos de esta época. Se presentaban en las calles y plazuelas de pueblos europeos y asiáticos, renovando el carácter activo e itinerante de los antiguos circulatores. Se sumaron los bufones, los gitanos, trashumantes congénitos, prestidigitadores e ilusionistas.
El circo moderno se fundó en Inglaterra, cuando Philip Astley (1742-1814), sargento mayor de caballería, empezó en 1768 a enseñar a montar a algunos aristócratas en Londres. Dada su habilidad como jinete saltando obstáculos o a sus dotes de acróbata sobre el corcel abrió un lugar de exhibición pública. Fue el primero en descubrir que si galopaba en círculo mientras permanecía parado en las ancas de un caballo, la fuerza centrípeta lo ayudaba a conservar el equilibrio. Artistas tales como funambulistas, gimnastas, malabaristas y otros que fundaban su exhibición en la destreza, la fuerza y la agilidad, descubrieron que el circo era el lugar propicio para desempeñar su trabajo.
El circo se expandió en Europa. En 1772 Astley viajó a Francia para presentar sus ejercicios ecuestres. En 1782 se trasladó al Belgrado visitando Bruselas y Viena, construyendo 19 circos permanentes en diversas ciudades europeas, incluso americanas, por lo que se ganó el título de “padre del circo moderno”. A Hughes, antiguo colaborador de Astley, se le atribuye haber fundado el circo en Rusia. El circo llegó a Estados Unidos, siendo fundados los primeros en 1792 por John Bill Ricketts. Existe una marcada diferencia entre los estilos de los actos con animales en Europa y en Estados Unidos. En este último, el domador aparece siempre con su arma amenazante, el látigo restallando y se lanza contra los animales rugientes en aparente actitud de ataque con el resultado final de dominarlos. El mensaje es que la disciplina impuesta por el entrenador triunfa sobre la furia de la jungla. En el estilo europeo el esfuerzo del domador prueba su dominio sobre los animales, presentándolos muy obedientes como si fueren mascotas.
La invención en 1859 de los trapecios volantes por el acróbata francés Jules Léotard (1838-1870) y el cruce de Blondin por las cataratas del Niágara sobre un alambre el mismo año, alentaron el interés en el trabajo de los gimnastas y equilibristas. A partir de este momento, el trabajo de los seres humanos empezó a desplazar la preponderancia de los números de animales en las funciones de circo. La proeza de otro ser humano, hecho de la misma materia que los espectadores, causa asombro por su disciplina y profesionalismo. Por regla general los artistas nacen, viven y mueren en el circo; son grupos familiares que se transmiten de generación en generación los secretos de su arte y le dan un toque de tradicionalidad en cada país. Ensayan desde temprana edad con ejercicios y disciplinas necesarias para lograr la perfección en una especialidad o grupo de especialidades. América Latina fue visitada con frecuencia por espectáculos circenses europeos y algunos estadounidenses, que generó el surgimiento de otros artistas y empresas(183). Tanto la India como Japón han tenido tradicionalmente buenos acróbatas y malabaristas. China constituye un caso aparte, dado que la participación del Estado le permitió desarrollar una excelente escuela de circo, que ha producido números circenses de gran calidad, en especialidades de acrobacia y equilibrismo.
El Cirque du Soleil de Canadá, ha impactado a la sociedad mundial por su renovada concepción de las artes escénicas circenses, convirtiéndose en el denominado nuevo circo. Por último, está la Resolución 2004/226 INI(184) del Parlamento Europeo sobre los nuevos desafíos del circo en cuanto elemento de la cultura de Europa, la cual considera además conveniente reconocer que el circo clásico, incluida la presentación de animales, forma parte de la cultura Europea.
4.2. En Colombia(185). El circo y sus manifestaciones artísticas han estado gravitando en la vida nacional desde la independencia. Las semillas del arte circense fueron traídas por europeos y españoles desde la época de la colonia. Los maromeros y las compañías de artistas recorrían el país para presentar sus espectáculos en las plazas de las ciudades y los pueblos a cambio de una contribución voluntaria del público. En el primer cuarto del siglo XX ya había compañías familiares de circo que recorrían la escarpada geografía colombiana a lomo de mula, llevando alegría y diversión.
En la gran parte de los circos sus dueños nacieron bajo una carpa, en la mayoría de los casos al venir de una dinastía circense. En otros, porque sus padres empezaron como empleados de un circo y al tener hijos sentían que tenían un pie de compañía y emprendían la creación de su propio circo. Hijos e hijas siguieron con la tradición y hoy día sus hijos también se dedican al mundo del circo. Se señala que el circo hace parte de la cultura humana y puede considerarse como parte integral de la cultura artística corporal. Es una expresión cultural específica con una lógica propia de proyectarse en el mundo. Caracterizando la actividad circense colombiana se define como el espectáculo artístico donde actúan payasos, acróbatas, magos, equilibristas, malabaristas, contorsionistas, trapecistas, antipodistas, cantantes, danzarines, alfombristas, pulsadores, mimos, pendulistas, motociclistas de la muerte, garotas y bailarinas, entre otros, para divertir al público por medio de la exhibición de sus habilidades, humor y destrezas.
El sector circense ha dado paso a dos grupos diferentes en Colombia, siguiendo la tendencia de algunos países latinoamericanos y Europa: el circo tradicional como grupo familiar con una gran práctica y el circo contemporáneo como movimiento social y cultural en pleno crecimiento y definición de su campo artístico. Cada uno cuenta con sus propias expresiones artísticas, diferentes tipos de públicos, escenarios, espacios de formación, visión del quehacer circense, espectáculos y estética, aunque confluyen en el objetivo de entretener y divertir al público.
En el caso del circo tradicional se desarrolla bajo una carpa de variables dimensiones, que cuenta con una gradería disponiendo en el centro con una o varios escenarios. Se ha caracterizado por ser de carácter trashumante. Están compuestos por familias completas o que vienen de dinastías circenses. Forman artistas que se van a trabajar en circos internacionales y los que se quedan en el país se encuentran lejos de las ciudades principales recorriendo las regiones. Al hablar de circo contemporáneo se refiere a artistas, compañías teatrales de calle, compañías circenses, empresas culturales especializadas en circo, grupos artísticos, escuelas y espacios de formación, que no están relacionados con dinastías de circo, habiendo encontrado en las técnicas circenses la posibilidad de desarrollarse profesionalmente en movimientos que se han consolidando desde la última década. Se radican en un sitio donde se realiza el montaje de sus espectáculos y la circulación de sus espectadores se hace durante temporadas y festivales.
Otra gran diferencia entre los circos tradicionales y contemporáneos es la presencia de animales en el show, dado que en el primero es común el adiestramiento de animales exóticos como leones, tigres, panteras, elefantes, osos, monos, cebras y jirafas, como de animales domésticos, esto es, caballos, burros, perros, canarios y loros. En el segundo se define como una propuesta de circo sin animales, o un circo donde el único animal es el hombre. En la muestra entrevistada por el Ministerio de Cultura se encontró que en el 72% hay animales (18 de los 25 circos tradicionales entrevistados). Se indica que la presencia de animales en los circos ha dado pie a grupos de activistas que se oponen y desarrollan campañas para que el público no asista, denunciando su posible abuso y maltrato. Los animales de circo generalmente son criados en cautiverio y algunos incluso nacen en el seno de un circo. Se informa que los trucos en los cuáles son entrenados consisten en desarrollar rutinas que requieren de ensayos en los cuales se recompensa la obediencia del animal mediante premios representados en comida y posiblemente también con castigos.
En Colombia existe una rica variedad de expresiones circenses que llevan diversión y entretenimiento a apartados rincones de la geografía. Dentro de los hallazgos de la población circense realizado por el Ministerio de Cultura se encontraron 25 circos tradicionales y 54 circos contemporáneos, de las 79 entrevistas realizadas en nueve departamentos y 30 municipios. De los 32 departamentos, al menos en el 81.25% de ellos hay presencia constante y fluida de circos. A la vez el circo está compuesto por subsectores especializados, cada uno con diferentes tipos de participación, roles y capacidad de gestión, como son: el circo tradicional, el circo contemporáneo, escuelas de Circo Social, empresas culturales especializadas en circo, grupos artísticos y artistas circenses. Ver anexo I.
4.3. En el asunto sub judice, la historia muestra que en el circo encontramos expresiones artísticas tradicionales, que hace parte de la cultura de la humanidad, siendo común a las civilizaciones en orden a las particularidades de cada Nación. El Congreso de Colombia en ejercicio de su potestad de configuración legislativa catalogó a las expresiones artísticas en circos como espectáculos públicos de las artes escénicas(186). Así lo consagró en el artículo 2º de la Ley 1493 de 2011(187):
“Son espectáculos públicos de las artes escénicas, las representaciones en vivo de expresiones artísticas en teatro, danza, música, circo, magia y todas sus posibles prácticas derivadas o creadas a partir de la imaginación, sensibilidad y conocimiento del ser humano que congregan la gente por fuera del ámbito doméstico. Esta definición comprende las siguientes dimensiones: 1. Expresión artística y cultural. 2. Reunión de personas en un determinado sitio. 3. Espacio de entretenimiento, encuentro y convivencia ciudadana”.
Desde la antigüedad el circo a nivel mundial se ha caracterizado por ser un espectáculo que comprende variadas actividades artísticas al involucrar acróbatas, malabaristas, magos, equilibristas, contorsionistas, trapecistas, payasos, mimos, bailarines, motociclistas, ilusionistas, animales, entre otros, que se desarrolla en un espacio generalmente circular u ovalado bajo una carpa para diversión y entretenimiento del público en general, por medio de la exhibición de habilidades, destrezas, valentía, humor, fuerza y agilidad. También debe destacarse su reconocimiento como elemento de la cultura europea.
La categoría de “arte”(188) y su condición de “espectáculo”(189) predicable del “circo”(190), se insertan dentro del concepto de cultura como “conjunto de creaciones, instituciones y comportamientos colectivos de un grupo humano, (esto es), el sistema de valores que caracteriza a una colectividad”(191), que involucra las manifestaciones vivas de una tradición que surge como consecuencia de los rasgos compartidos de una comunidad(192). Al igual,la interculturalidad admite el derecho de acceder a todos los saberes o manifestaciones artísticas, tanto las denominadas ajenas o provenientes de una cultura de la que se es distante, como las que provienen de la cultura propia(193).
La Corte puede significar que la actividad circense encuentra respaldo en la Constitución al garantizar esta la libertad y ejercicio de las expresiones artísticas, encauzada en el deber del Estado de promover y fomentar el acceso a la cultura en sus diversas manifestaciones y como fundamento de su nacionalidad. Los tratados internacionales imponen al Estado, particularmente al órgano congresual, la obligación de garantizar y divulgar el desarrollo libre de las distintas manifestaciones culturales de la Nación, el goce de las artes y de las expresiones artísticas, sin ningún tipo de censura en cuanto a su contenido ideológico, a su forma de expresión y de realización(194).
El reconocimiento de la actividad circense como elemento de la cultura colombiana encuentra sustento en el trabajo de campo efectuado por el Ministerio de Cultura, 2011, titulado “caracterización de la población circense en Colombia”, que muestra la amplia presencia de circos tradicionales y contemporáneos en gran parte del territorio nacional, incluso pudo establecerse la existencia de escuelas de circo y empresas culturales especializadas. La conformación tradicional familiar nómada o la presidida por la reunión entre profesionales en una sede principal, ejemplifica la actividad circense como un valor cultural de la Nación, practicada hace largo tiempo y arraigada dentro de las costumbres sociales.
Los artículos 7º, 8º, 26, 70 y 71 de la Constitución, reconocen y protegen la diversidad étnica y cultural de la Nación; la obligación del Estado y de las personas de proteger las riquezas culturales y naturales; prevén que las ocupaciones, artes y oficios que no exijan formación académica son de libre ejercicio, salvo las de riesgo social; el deber del Estado de promocionar y fomentar el acceso a la cultura por medio de la enseñanza artística y profesional; y que la búsqueda del conocimiento y la expresión artística son libres(195). En correspondencia con el artículo 150 superior, se le asigna al Congreso la atribución de señalar cuáles actividades son consideradas como expresiones artísticas y de manera específica las que merecen un reconocimiento especial por el Estado(196).
La potestad del legislador no deviene en absoluta sino que debe cimentarse en un principio de razón suficiente de manera que la definición que realice de una expresión artística y cultural y las limitaciones que se impongan para su desarrollo, además de ser razonables y proporcionales, deben estar dirigidas a la protección del interés general y a la disminución de los riesgos sociales. Así lo ha sostenido la Corte:
“No todas las actividades del quehacer humano que expresan una visión personal del mundo, que interpretan la realidad o la modifican a través de la imaginación, pueden considerarse por parte del legislador como expresiones artísticas y culturales del Estado. Esta corporación ha reconocido que el criterio jurídico de razonabilidad —en tanto límite a la potestad de configuración normativas— implica la exclusión de toda decisión que éste adopte y que resulte manifiestamente absurda, injustificada o insensata, vale decir, que se aparte por completo de los designios de la recta razón(197), lo que ocurriría, por ejemplo, al pretenderse categorizar como expresiones artísticas y culturales del Estado, comportamientos humanos que única y exclusivamente manifiesten actos de violencia o de perversión (v. gr. la pornografía, el voyerismo y el sadismo), que además de considerarse lesivos de los valores fundamentales de la sociedad, desconocen principios y derechos fundamentales como los de la dignidad humana (C.P. art. 1º y 12) y la prohibición de tratos crueles (C.P. art. 12)”(198).
En esa medida, la Corte parte del reconocimiento de que la actividad circense es un componente de la cultura colombiana que merece protección y, en principio, las expresiones artísticas que envuelven el desarrollo de este espectáculo de las artes escénicas se encuentran legitimadas. Sin embargo, el legislador está habilitado para limitar o prohibir alguna de dichas manifestaciones en aras de la protección de intereses superiores, siempre que resulten razonables y proporcionales.
5. La prohibición del uso de animales en circos en el derecho comparado.
A nivel infra constitucional cada vez son más los países y ciudades que prohíben la presentación de espectáculos circenses con animales en su territorio(199).
5.1. Entre otros países pueden mencionarse:
Suecia. Acta 539, 1988, Ordenanza de bienestar animal. Animales salvajes carnívoros, pinnípedos (excepto focas), rinocerontes, hipopótamos, cérvidos (excepto los renos), jirafas, canguros, aves rapaces, strutioniformes (avestruces, ñandúe, emús) y cocodrilos han sido prohibidos.
Dinamarca. Acta de protección de los animales 386 del 6 de junio de 1991, confirmado por Acto 383 de 1993. Prohíbe el uso de la fauna silvestre (excepto elefantes asiáticos, camellos y llamas).
Estonia. Acto de protección animal, 1992. Prohíbe la fauna silvestre en condiciones de cautiverio.
República Checa. Acto 246 de 1992. Prohíbe el uso de primates del nuevo mundo, pinípedos, cetáceos (excepto delfínidos), rinocerontes, hipopótamos y jirafas. El consejo de Ministerio de Justicia, apelando al mantenimiento de animales especiales solicitó al ministerio de temas ambientales prohibir el uso de elefantes y leones marinos en espectáculos circenses debido a los niveles de estrés a los que se sujeta a los animales durante los procesos de entrenamiento y espectáculos, y a los largos periodos que deben permanecer los ejemplares dentro de jaulas durante el traslado de ciudades.
Israel. Ley de bienestar animal, 1994. Prohíbe el uso de fauna silvestre. Otras regulaciones de la Ley de Protección Animal envuelven el Fondo de Bienestar de los Animales (1995) y los requisitos de autorización para la organización de exposiciones de animales y concursos (2001).
Finlandia. Acto de protección animal, 1996 (Ministerio de Agricultura y Patrimonio Forestal). Prohíbe el uso de primates rumiantes no domesticados, perisodáctilos no domesticados, marsupiales, elefantes, rinocerontes, leones marinos, aves de presa, avestruces, carnívoros y cocodrilos. La decisión no fue soportada científicamente, sino que se fundamentó en la experiencia previa de manejo sobre especies. Los circos tienen el hábito de desarrollar tures de larga duración, que expone a los animales a permanecer largos periodos de tiempo dentro de jaulas de transporte para su traslado, que atenta contra el bienestar de los individuos. Se estableció que las especies silvestres son más delicadas y sensibles a este tipo de manejo, por lo que se prohibió el uso de este tipo de fauna.
Polonia. Acto de protección animal, 1997. Prohíbe la utilización de animales capturados en su estado salvaje.
Singapur. Autoridad agroalimentaria y veterinaria, 2000, Ministerio de Desarrollo Nacional. Prohíbe el uso de fauna silvestre. Creciente interés de la comunidad por el bienestar animal dado el incremento de accidentes, incidentes y abusos con los animales, particularmente durante los tiempos de traslado. Aumento en los reportes del maltrato y abuso por parte de entrenadores y propietarios. Mantenimiento prolongado de los animales en jaulas de transporte que compromete el bienestar animal.
India. The Times of India News Service, 10/05/01. Los circos tienen prohibido presentar funciones en las que actúen tigres, panteras, leones, monos y osos.
Costa Rica. Legislación en salud animal 30580 del 9 de julio de 2002. Prohíbe el uso de fauna silvestre.
Nueva Zelanda. Ley de bienestar animal de 2004. Recomienda mejores prácticas de manejo sobre toda la fauna silvestre empleada en circos. Especies que requieran para su mantenimiento el empleo de grandes espacios físico o complejos, no deben ser mantenidos en circos.
Austria. Acto federal en la protección para los animales del 1º de enero de 2005. Prohibió el uso de toda fauna silvestre en circos. La prohibición fue una solicitud altamente requerida por el sector que comprende al bienestar animal. El impacto en la economía nacional fue mínimo. La prohibición refleja apropiación de la comunidad acerca de los problemas relacionados con los circos y su participación en el desarrollo de circos alternativos que no requieren el uso de animales (vier Proten., pers. corresp. 2005).
Bélgica. Decreto Real, 2 de septiembre de 2005. Artículo 6.2 de la Ley relacionada al bienestar animal del 1 de enero de 2005. Solo los animales que nacen en cautividad pueden ser mantenidos en circos. Los viajes de los circos están limitados, las giras que no permiten el comportamiento natural o que generan violencia física están prohibidas y hay estándares mínimos de alojamiento.
Portugal. Portaria 1226/2009. Dispone de una lista de animales salvajes que los circos no pueden mantener a partir de la entrada en vigor de la ley. Así mismo, prohíbe la reproducción de los ejemplares poseídos anteriormente a la entrada en vigor.
Bolivia. Ley 4040 de 2009. Prohíbe el uso de animales salvajes y domésticos en los circos en todo el territorio nacional. Es la primera ley en Suramérica en prohibir los circos con animales y la primera ley a nivel mundial en prohibir el uso de animales salvajes y domésticos en los circos.
Noruega. Acta 73, 1974, revisada en 2010, bienestar de animales. Está prohibido el uso de ciertas especies, así como otros animales si son capturados en su hábitat natural.
Panamá. Resolución 149 aprobada por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) el 27 de febrero de 2014, prohíbe ingresar al territorio animales silvestres de cualquier especie u origen que forman parte de circos fijos e itinerarios, espectáculos, exhibiciones, entretenimientos, interacción con espectadores y similares.
Perú. Ley 29763 de 2011. Prohíbe la exhibición y empleo de especímenes de fauna silvestre, nativas y exóticas, en espectáculos circenses itinerantes.
Paraguay. Resolución número 2002/12, SEAM, prohíbe establecimiento de espectáculos circenses con carácter temporario o permanente, que incluyan animales silvestres en cautiverio, ya sea con fines comerciales benéficos o didácticos. Ley 4840 de 2013.
En el Medio Oriente y Asia, Singapur, Israel e India han prohibido los circos con animales. Actualmente Grecia está discutiendo una iniciativa gubernamental para prohibir el uso de todos los animales en circos. En el Reino Unido el gobierno discute la prohibición de algunos animales no domesticados en circo itinerantes. Escocia, Gales, Holanda y Eslovaquia están considerando restricciones al uso de animales salvajes en circos.
5.2. A nivel de localidades pueden destacarse:
Río de Janeiro. Asamblea legislativa del Estado, número 2634 de 2001. Los animales domésticos y salvajes están prohibidos en los circos.
Buenos Aires. Ley 1446 de 2004, artículo 1º, prohíbe en el ámbito de la ciudad el funcionamiento de circos y espectáculos circenses en los que intervengan animales cualquiera sea su especie. Impone multas elevadas y clausura del establecimiento.
Santiago de Chile. Aprobado en julio de 2008 (ordenanza municipal). Prohíbe la instalación de circos que usen animales entre sus atracciones.
Muchas ciudades europeas han prohibido circos con animales como Cork (Irlanda), Barcelona (España), Venecia (Italia) y Tesalónica (Grecia). Parramatta en Australia y Wellington en Nueva Zelanda tienen prohibiciones locales(200). Estados Unidos existen 35 prohibiciones parciales o totales sobre el uso de animales en circos en 18 Estados. Así mismo, en Canadá existen 27 jurisdicciones municipales, incluyendo Vancouver(201).
6. La protección a los animales a partir de deberes morales y solidarios —comportamiento digno de los humanos— para garantía del medio ambiente. Reiteración de la jurisprudencia constitucional.
En la Sentencia C-666 de 2010(202) la Corte Constitucional examinó el artículo 7º(203) de la Ley 84 de 1989(204) que establece como excepción el eximir de sanciones administrativas a quienes participen u organicen rejoneos, corridas de toros, coleo, becerradas, novilladas, corralejas, tientas y riñas de gallos, respecto de las conductas que en principio se consideran prohibidas por dicho estatuto por representar actos de crueldad para con los animales(205).
En dicha providencia, bajo el acápite denominado deber de protección para con los animales que se deriva de la Constitución(206) se señala que de las disposiciones constitucionales surgen obligaciones que condicionan el comportamiento que los seres humanos pueden y deben tener respecto de los animales. El concepto de ambiente, la situación de los seres humanos en dicho contexto, la conciencia de no ser los únicos cuya existencia es relevante para la regulación e interpretación jurídica sobre ambiente y los parámetros de comportamiento que de la Constitución se derivan para seres dignos al relacionarse con otros seres vivos, especialmente de su esencia como seres sintientes, son coordenadas de referencia ineludibles para los operadores jurídicos que creen, interpreten o apliquen el ordenamiento jurídico en relación con los animales.
Concibe la protección del ambiente en orden a incluir a los animales a partir de dos perspectivas: la de fauna protegida en virtud del mantenimiento de la biodiversidad y el equilibrio natural de las especies; y la de fauna a la cual se debe salvaguardar del padecimiento, maltrato y crueldad sin justificación legítima, protección que refleja un contenido de moral política y conciencia de la responsabilidad que deben tener los seres humanos respecto de los otros seres vivos y sintientes(207). Las distintas referencias de la Constitución sobre medio ambiente incluyen como elemento esencial los recursos naturales, contándose dentro de éstos a los animales que se hallen dentro del territorio colombiano.
Añade la decisión que ha de tomarse en cuenta la existencia de parámetros de obligatorio seguimiento por el legislador, quien ya no tendrá plena libertad de opción respecto del tipo, alcance, amplitud o naturaleza de la protección que cree respecto de los animales, sino que, en cuanto poder constituido, se encuentra vinculado por el deber constitucional previsto en los artículos 8º, 79 y 95.8, y el concepto de dignidad humana (fundamento de las relaciones que un ser sintiente —humano— tiene con otro ser sintiente —animal—), debiendo establecer un sistema jurídico de protección que garantice la integridad de los animales en cuanto seres sintientes que hacen parte del contexto natural en el que las personas desarrollan su vida.
La sentencia explica que la libertad de decisión en el tratamiento que las personas brindan a los animales se encuentre restringida drásticamente por el concepto de bienestar animal(208), el cual se sustenta en el concepto complejo y amplio de ambiente, que debe superar una visión utilitarista y, por consiguiente, antropocéntrica—, para centrarse en una que comprenda al ser humano como parte de un todo que tiene un sentido propio(209) —disposiciones constitucionales que conforman la llamada Constitución ecológica—(210); el deber de protección de los recursos naturales —artículos 8º y 95.8 de la Constitución—; el deber de comportamiento digno de los seres humanos para con otras especies —que surge de una interpretación sistemática de los artículos 1º, 2º, 8º y 94 de la Constitución—(211) y la función ecológica de la propiedad —artículo 58 de la Constitución—(212).
Respecto a los límites legítimos al deber constitucional de protección animal se exponen algunos ejemplos en razón de la concreción de otros principios, derechos y deberes constitucionales, como son: i) la libertad religiosa(213), ii) los hábitos alimenticios de los seres humanos(214) y iii) la investigación y experimentación médica(215). En cuanto a iv) las expresiones culturales se manifiesta que es objeto de garantía y reconocimiento, de un amplio espacio de manifestación y desarrollo, con el objeto de impedir la creación de limitaciones ilegítimas de las diversas formas de concreción de un bien constitucional de gran importancia en el Estado.
Sin embargo, anota la decisión, el ejercicio de las diversas expresiones culturales debe estar en armonía con los otros valores, derechos y principios fundamentales que integran el sistema constitucional colombiano. En este sentido, será tarea del juez constitucional en cada caso que le sea sometido a su examen, determinar que las distintas formas de expresión en que se manifieste la cultura sean acordes con las demás normas de la Constitución, para lo cual deberá emplear criterios de razonabilidad y proporcionalidad que sean armónicos con los objetivos del Estado social.
El deber constitucional que impide el maltrato animal no puede entenderse con un carácter absoluto, ya que su aplicación puede estar mediatizada por la existencia de valores, principios y reglas constitucionales que para los casos puntuales resulten contradictorios, situación que obliga al intérprete a realizar una armonización en concreto —en cada caso—, que a partir de un entendimiento inclusivo y pluralista conduzca a una aplicación coherente de las disposiciones constitucionales. El examen del juez de constitucionalidad debe realizarse bajo el criterio de la razonabilidad, de manera que las manifestaciones culturales, su reconocimiento y regulación deben concretarse de forma armónica con los principios, deberes, derechos y demás bienes protegidos por el ordenamiento constitucional.
No obstante, precisa la sentencia, las manifestaciones culturales no son una expresión directa de la Constitución, sino fruto de la interacción de los distintos actores sociales determinados por un tiempo y un espacio específicos. No puede entenderse que en sí mismas consideradas, sean concreción de postulados constitucionales, ni que, por consiguiente, tengan blindaje alguno que las haga inmunes a la regulación por parte del ordenamiento jurídico cuando quiera que se estime necesario limitarlas o, incluso suprimirlas, por ser contrarias a los valores que busque promocionar la sociedad, decisión que se encuentra dentro del ámbito competencial del órgano legislativo o de las autoridades municipales o distritales.
Recalca la providencia que la cultura no puede entenderse como un concepto bajo el cual es posible amparar cualquier tipo de expresiones o tradiciones, puesto que sería entenderla como un principio absoluto dentro de nuestro ordenamiento y, por consiguiente, aceptar que amparadas bajo este concepto tuviesen lugar actividades que contradicen valores axiales de la Constitución, como la prohibición de discriminación por género o por raza; la libertad religiosa, el libre desarrollo de la personalidad; o, para el caso concreto, el deber de cuidado a los animales.
Termina señalando la sentencia que será en el examen concreto de las disposiciones acusadas, de involucrar mandatos de fomento a actividades de maltrato animal, el que determine la declaratoria de exequibilidad o inexequibilidad de un precepto jurídico, conclusión a la que la Corte no puede arribar de manera general y abstracta(216).
7. La presencia de los animales silvestres en la actividad circense. Investigaciones globales sobre sus consecuencias.
Este ítem busca mostrar un panorama general de los diversos estudios realizados a nivel mundial sobre la situación de los animales silvestres en los circos, específicamente de las implicaciones que se ciernen sobre su vida, bienestar y felicidad(217).
7.1. La Federation Mondiale du Cirque trae como evidencia científica sobre el bienestar de los animales escénicos en los circos variados estudios y opiniones de los cuales puede destacarse a la investigadora Marthe Kiley-Worthington(218) quien sostiene que el bienestar de los animales en los circos británicos no es, por regla general, inferior al de aquellos animales confinados dentro de los zoológicos, establos privados o perreras. Estima irracional tomar una posición en contra de los circos sobre la base de que los animales en tales establecimientos necesariamente sufren, a menos de que se adopte el mismo enfoque respecto a los zoológicos, establos, caballos de carrera, perreras, mascotas y cualquier otro sistema de cuidado de animales(219).
Informa la Federación que un consorcio de investigadores de Estados Unidos dirigido por el doctor Ted Friend explicó: “Después de viajar con este circo y el estudio de sus elefantes en numerosas ocasiones durante 3 años, la observación del suscrito autor concurre con las conclusiones de la doctora Kiley-Worthington (1990), quien sostiene que el bienestar físico y psicológico de los elefantes de circo no es, por regla general, inferior a la de otros sistemas de confinamiento animal como zoológicos, establos, perreras o granjas”(220). También cita al doctor Friend(221) quien está de acuerdo en que “el entrenamiento, el armado y desarmado de las carpas, el halado de vehículos atrapados en el barro, dar paseos y las presentaciones constituyen estímulos importantes y fuentes de variación en la rutina de los elefantes y otros animales de circo”(222).
Trae a colación la Federación al doctor Nevill y otros (2006) quien examinó los efectos del acceso limitado a pistas de ejercicio sobre la deambulación estereotípica de los tigres de circo, para demostrar que el acceso a tales lugares durante 0, 20, o 40 minutos no afecta significativamente la deambulación de los tigres una vez que vuelven a sus jaulas, pero habría una relación inversa entre la duración del viaje mientras el tigre está en la pista de ejercicio y la cantidad de tiempo de deambulación una vez de nuevo en su jaula(223). Alude al doctor Krawczel y otros (2005) al estudiar si la participación de los animales en actuaciones podría afectar la frecuencia de la estereotipia: “En los tigres se pudo observar una relación entre el deambular estereotipado y las actuaciones subsiguientes. La deambulación aumentaba antes de la presentación y era casi inexistente después del espectáculo. Adicionalmente, la frecuencia de la deambulación de los tigres y el tiempo que permanecían recostados era consistente, sin importar el número de actuaciones por día. Estos factores indican que la fuente más probable de la deambulación es la estimulación externa que rodea a la jaula de alojamiento y la ‘expectativa’ ante ciertos eventos”(224).
También informa que Mellen (1991) no encontró ninguna correlación entre la reproducción y el tamaño del lugar de encierro(225). Un estudio sobre los elefantes de circo del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) observó la voluntad en estos animales a subirse en los medios de transporte y el rol positivo de la aclimatación(226). El reporte (2001) sostiene: “El transporte programado que los elefantes de circo experimentan a lo largo del año, la voluntariedad del mismo, y la ocurrencia de comportamientos naturales como la alimentación, la bebida, así como el mutuo acicalamiento durante el transporte sugiere que los animales se han acostumbrado a los rigores de la movilización”(227). El reporte del USDA (2001) también expresa que: “La falta de evidencia de hiper o hipotermia sufrida por los animales durante sus traslados, la ausencia de factores que les puedan generar estrés, la tasa relativamente alta de éxito en la reproducción de los elefantes de circo y la apariencia de que estos animales se han habituado al transporte, indican que los efectos para los animales en relación con su transporte son mínimos y no se oponen a su bienestar”(228).
Williams y otros (2003) respecto al estudio de transporte, explica la Federación, encontraron que algunos de estos animales exhibían un comportamiento anormal de balanceo pero no al punto de un estado de trance “el movimiento de oscilación durante el transporte no parecía ser indicativo de un bienestar bajo” y este comportamiento se podía diferenciar del observado en los caballos. Agregan que: “nuestras observaciones son consistentes con la opinión de varios entrenadores de elefantes quienes consideran que estos animales sienten que su vehículo de transporte es seguro; es su hogar”(229). Además, Toscano (2001) demostró que las mediciones físicas, incluyendo la temperatura corporal de los animales, la temperatura ambiente y los niveles de gases contenidos en los vehículos de transporte se mantenían en rangos normales. Los investigadores encontraron que el personal del circo empleaba técnicas efectivas de mantenimiento de las condiciones apropiadas para los animales. El informe concluye que: “Estos datos sugieren que el transporte de los elefantes de circo, incluso en ambientes extremos, no necesariamente resulta estresante para estos”(230).
La federación cita al doctor Friend quien resume los comportamientos estereotipados de los animales de circo así: “Mi investigación ha demostrado que los comportamientos repetitivos evidenciados en algunos animales de circo se deben en gran medida a la anticipación o la excitación en relación con un evento esperado, tal como la alimentación o los espectáculos, o también puede originarse por un alto interés en algo que se encuentra fuera de su alcance. Los comportamientos estereotipados en tales situaciones no son un indicador de que los animales estén estresados, como alegan algunos activistas. Por el contrario, más que los animales de circo que están bajo el cuidado de personas especializadas y responsables, me preocupa el aburrimiento crónico que experimentan los animales que habitan en los zoológicos o santuarios silvestres, los cuales están confinados toda su vida al mismo ambiente”(231).
Relata la Federación que en 2006 se conformó un grupo independiente de expertos por parte del Ministerio de Ambiente y Desarrollo rural (DEFRA) del Reino Unido, expidiendo un informe publicado el 20 de noviembre de 2007 que concluyó: “Si bien se aceptó que los animales de circo experimentaban un mayor confinamiento que en su estado de naturaleza, la opinión de la mayoría de expertos fue que esto no necesariamente conducía a resultados perjudiciales para el bienestar de los animales. Aunque los animales de circo son transportados de forma frecuente, no existe evidencia que esto, por sí mismo, afecte negativamente el bienestar de los animales. Existe poca evidencia acerca de si la salud de los animales de circo es mejor o peor que la de los animales cautivos en otros ambientes”.
7.2. Por su parte, la Animal Defenders International ADI acompaña un artículotitulado “Animales en los circos itinerantes: la ciencia del sufrimiento”, 2009, en Sudamérica(232). En dicho documento se registra que los estudios permiten establecer que la vida para los animales en los circos es de privación y sufrimiento, son despojados de todo lo que hace su vida realizada plena. Los apartan de sus grupos familiares; forzándolos a realizar trucos que no quieren hacer; a vivir en pequeñas áridas jaulas donde tienen que comer, dormir y defecar todo en el mismo espacio, o pasar gran parte del día atados a cuerdas pequeñas. Adicionalmente, son frecuentemente golpeados, castigados a látigos para hacerlos obedecer.
Informa que algunos descubrimientos de las prácticas en circos a nivel mundial muestran:
“— Caballos y ponies pasan más del 96% de su tiempo atados con pequeñas cuerdas en establos o amarrados a los remolques. El tiempo en el show, lo que les permite correr, es limitado.
— Tigres y leones pasan entre el 75% y el 99% de su tiempo hacinados severamente en jaulas en la parte de atrás de los remolques. Las llamadas “Jaulas de Ejercicio” —si las usan— son un poco más grandes y el tiempo libre para su uso es limitado.
— Los elefantes pasan entre el 58% y el 98% de su tiempo encadenados por lo menos de una pata y generalmente de una delantera y una trasera. La norma en los circos es encadenar a los elefantes durante la noche, sea en carpas o remolques. Los recintos de los elefantes en los circos, son desesperadamente inadecuados y debido el régimen de encadenamiento, preparación para el show, la actuación y los paseos, el tiempo que pasan dentro de ellos es muy limitado.
— Los animales en los circos sufren de un bienestar pobre y largos, extenuantes viajes.
— Periodos largos de encadenamiento, atados o en jaulas, resultan en comportamientos anormales que indican que estos animales están sufriendo como resultado del empobrecimiento de su medio ambiente y las condiciones inapropiadas en las cuales viven”.
ADI advierte que los animales circenses son vulnerables al abuso:
“— Estudios de ADI, de las prácticas comunes de entrenamiento, han mostrado que los ensayos públicos frecuentemente vistos son totalmente diferentes al entrenamiento real, donde el animal aprende su rutina, que se lleva a cabo en el centro de entrenamiento permanente, a puerta cerrada.
— Cuando los animales han sido “quebrados”, ellos pasaran probablemente el resto de sus vidas de forma monótona a través de variantes de su misma rutina, incluyendo los momentos cuando se rehúsan a obedecer o “pretenden atacar” al domador. Los felinos, actuaran la rutina con cualquier domador que los circos hayan contratado para la temporada.
— El abuso y la intimidación de los animales en los circos empieza de la subyugación diaria —gritos, golpes en los barrotes de las jaulas, latigazos—escalando hasta los golpes y más a golpizas con barras de hierro, rastrillos y lo que este a la mano.
— Cuando se mueven a los leones y tigres por ejemplo, los trabajadores golpean las barras de las jaulas con barras de hierro y gritan, para mover rápido a los felinos. Las Audiencias no se percatan que cuando un grupo de felinos grandes entra al escenario, aparentemente llenos de entusiasmo, es porque hay alguien detrás de las cortinas con una barra de metal en la mano (Observaciones de ADI). Hemos filmado previamente, a una leona adulta orinarse de miedo cuando se le gritaba.
— La mayoría del tiempo, los animales son cuidados por trabajadores no entrenados y mal pagados quienes están bajo presión de mover a los animales lo más rápido posible y no entienden las especies con las cuales trabajan; solo esto puede conllevar a la violencia”.
Explica ADI que la evidencia científica en el sufrimiento le permite afirmar:
“Toda junta, esta evidencia demuestra que tanto las especies exóticas como las domesticadas, estos animales van a sufrir como resultado de vivir en un circo itinerante.
— Ha sido demostrado que el transporte es causante de signos indicadores de estrés, como un aumento en el ritmo cardiaco, un aumento de la temperatura corporal, baja inmunidad contra las enfermedades, cambios en los niveles hormonales que pueden afectar embarazos, pérdida de peso, y aumento de los casos de agresión y de comportamientos estereotípicos.
— Las prácticas inadecuadas de cuidado de animal y las limitaciones de espacio hacen imposible que los animales puedan expresar su comportamiento normal. Esto conduce a un número alto comportamientos estereotípicos y anormales, tales como un aumento en la agresión hacia otros animales, un aumento en la susceptibilidad a las enfermedades, la presencia de indicadores fisiológicos de estrés y mayor mortalidad.
— Las agrupaciones sociales inadecuadas causan múltiples efectos negativos en los animales:
• El aislamiento o separación de los compañeros conduce a cambios complejos de comportamiento, incluso un interés disminuido en sus alrededores, estereotipos, un aumento en el ritmo cardiaco, un aumento en la vocalización y niveles más altos de estrés fisiológico.
• Los animales obligados a vivir en proximidad cercana muestran una mayor frecuencia de enfrentamientos, comportamientos competitivos y estereotípicos.
• Cuando las especies diferentes son mezcladas u obligadas a vivir en proximidad cercana, ellos exhiben una variedad de comportamientos evasivos y un aumento del ritmo cardiaco y de otros indicadores de estrés fisiológico, por lo cual están alerta más tiempo.
— Cuando los depredadores están en proximidad cercana, la presa muestra comportamientos de ansiedad, cambios en el sistema nervioso, supresión de la alimentación y del acicale y a menudo, un menor éxito reproductivo.
— Cuando ellos se reproducen, la presencia del olor de un depredador puede conducir a camadas más pequeñas y puede dificultar el desarrollo normal de los pequeños.
Los datos sobre los caballos nos ayudan a evaluar los efectos del confinamiento constante, el transporte y presentaciones, en una gran variedad de animales. Los caballos tienen una larga relación establecida con los humanos, pero la evidencia es clara acerca del sufrimiento de los caballos en todos los aspectos de la vida circense. ¿Cuántas más? ¿Cuántas otras especies, sobre todo aquellas que son instintivamente temerosas del humano, deben sufrir?
Dadas las circunstancias, simplemente no es posible que los circos itinerantes puedan proveer a los animales del espacio y medio ambiente que ellos necesitan para mantenerse en una óptima salud física y psicológica.
Las conductas anormales vistas en estos animales justifican el llamado para poner fin al uso de animales en los circos. Si existen dudas sobre la identificación de una herida o un índice de bienestar pobre en los animales, se les debe dar el beneficio de la duda”.
Como recomendaciones ADI expone las siguientes:
“La evidencia observacional y científica deja claro que los circos itinerantes no son lugar para los animales y que estos shows arcaicos deben ser prohibidos. La legislación que prohíbe el uso de animales salvajes ya ha sido aprobada en muchos países y por lo menos cuatro están considerando en estos momentos la prohibición, en animales salvajes o domésticos como caballos y ponies. Más aun, varias ciudades o áreas regionales ya han aprobado las prohibiciones por municipalidades locales u otros órganos. Estas medidas han sido recibidas popularmente por el público.
De esta manera, las medidas para proteger los animales circenses/prohibir el uso de animales en los circos, han sido probadas satisfactoriamente.
Globalmente las acciones de las municipalidades y hasta de los propietarios particulares de tierras, tendrán un profundo impacto en remover la industria del circo lejos del uso de animales hacia un circo de solo humanos. Pero depende de los legisladores actuar decidida y comprensivamente en este aspecto.
Más de 173 Estados son parte de la CITES (Conferencia de Estados de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres). La prohibición del uso de animales en los circos permitirá la destinación de una corriente de recursos para prevenir el tráfico ilegal de animales bajo el CITES, mediante la reducción de los permisos de importación CITES y otras responsabilidades para vigilar a éstas exhibiciones itinerantes. Una prohibición de los circos con animales, asegura que éstos nunca serán una ruta para el tráfico ilegal, lo cual está de conformidad con las obligaciones de bienestar implícitas en la Convención.
Significativamente esta es una industria que puede sobrevivir sin animales, con circos de sólo humanos que prueban ser muy populares alrededor del mundo. Este, es un sector que puede sobrevivir y florecer sin el abuso y el sufrimiento de los animales, y los asuntos de salud pública y las medidas de seguridad. Hay fuertes beneficios económicos al cambiar a circos de sólo humanos, debido a que se puede mantener la tradición e incrementar el empleo, mientras se erradica el sufrimiento animal y se alivia al gobierno de la carga y el costo resolver asuntos de seguridad pública y aspectos del bienestar”.
Sobre la posición acogida en esta materia por los países y la recepción en la opinión pública, informa:
“Una prohibición a nivel nacional del uso de todos los animales salvajes en los circos, ya se dio en Austria. Este ejemplo fue seguido recientemente por Hungría, que prohibió el uso de animales salvajes por decreto gubernamental en setiembre del 2007.
Un número creciente de países de la Comunidad Europea han prohibido el uso de ciertas especies, incluyendo Dinamarca, Suecia, Finlandia y la República Checa. Grecia está considerando la legislación para prohibir todos los animales en los circos itinerantes.
En Gran Bretaña, el gobierno está discutiendo la introducción de una prohibición al uso de ciertas especies no domesticadas y especies salvajes en los circos itinerantes. Es el resultado de la oposición a los circos de animales en pueblos y ciudades en todo el país, donde ya 200 autoridades locales han prohibido a los circos con animales. En una encuesta en 310 autoridades locales ADI encontró:
• 39% han prohibido todos los actos animales.
• 17% han prohibido actos de animales salvajes.
• 22.5% continúan permitiendo circos de animales.
• 21.5% dijeron que los circos con animales no visitaron sus comunidades.
Muchas ciudades y pueblos europeos han prohibido todos o los animales salvajes en los actos circenses, tales como Thessaloniki (Grecia), Barcelona (España), Cork (Irlanda) y Venecia (Italia).
La Comisión Europea dejo claro en diciembre del 2006 que estas prohibiciones están bajo las normas de la Comunidad Europea y que el bienestar animal es un tema de gran importancia. La tendencia es la misma en otros países como Croacia, donde la mayoría de las ciudades tienen prohibiciones al respecto.
En Latinoamérica, Costa Rica ha prohibido todos los animales salvajes en los circos. Prohibiciones nacionales en todos los animales en circos itinerantes están en consideración en Bolivia, Brasil, Colombia y Perú, donde la legislación se espera en un futuro cercano. El estado de Rio de Janeiro y las ciudades de Buenos Aires (Argentina), Porto Alegre (Brasil), La Paz, Sucre, El Alto, Cochabamba, Santa Cruz y Tiquipalla (Bolivia) han implementado prohibiciones totales en las especies salvajes y domesticadas, con la excepción de La Paz, cuya prohibición es solo para animales salvajes.
En el Medio Oriente y Asia, Israel, India y Singapur se han prohibido los animales salvajes en los circos. Parramatta (Sydney) en Australia y en Wellington (Nueva Zelanda) tienen prohibiciones locales de animales salvajes en los circos.
Prohibir el uso de actos con animales en los circos, ha sido probado políticamente en muchos países. La idea se ha cumplido exitosamente y es popular con el público”.
8. El asunto en discusión.
8.1. La Corte empieza por señalar que la Ley 1638 de 2013, por medio de la cual se prohíbe el uso de animales silvestres(233), ya sean nativos o exóticos, en circos fijos e itinerantes, fue producto de una profunda discusión pública al interior del Congreso de la República. Los antecedentes legislativos así lo confirman al haber sido oídas y discutidas las distintas posiciones, además de examinados los estudios aportados que brindaron elementos de juicio para la aprobación final de la ley.
Observada la exposición de motivos al proyecto de Ley 52 de 2011 Cámara(234), el Congreso colombiano hizo explícita su “voluntad política” de prohibir el uso de circos con animales en el territorio nacional, al hacer parte de su competencia y aprobación mediante ley ordinaria (art. 150 superior)(235). Al reseñar los países y ciudades que buscan poner fin a los espectáculos circenses con animales, evidenció la existencia de un problema común en Suramérica que busca ser atendido con la implementación de las fuentes del derecho(236).
A continuación, se alude a los “argumentos fácticos” que soportan el proyecto de ley, que refiere al trato brindado a los animales en los circos en Colombia, para lo cual trae a colación una investigación de la organización Animal Defenders International ADI:
“La Organización Animal Defenders International, ADI, ha trabajado en Colombia a través de la campaña Alto al Sufrimiento en los Circos. Por más de dos años, ADI llevó a cabo una investigación sobre los circos itinerantes en la región. Algunas de las evidencias encontradas sobre los animales en los circos en Colombia, se resumen a continuación:
— La chimpancé llamada “Karla” golpeada y azotada con una cadena. La chimpancé vivía solitaria en un encierro de 2 x 1.5 x 1.2 m. Karla permanecía encadenada del cuello cuando estaba en el encierro. Ocasionalmente, era llevada a caminar para promocionar al circo. Era alimentada una vez al día, pero regularmente se le veía consumir comida inapropiada como dulces y tenía acceso a bolsas plásticas. Fue mordida cerca de sus genitales por uno de los perros del circo. Durante una travesía de 20 km hacia uno de los sitios donde el circo iba a actuar, Karla fue encerrada en su pequeña jaula por 40 horas. (Circo África de fieras, Colombia).
— Una llama azotada repetidas veces y ponis golpeados durante las sesiones de entrenamiento. (Circo África de fieras, Colombia).
— El chimpancé llamado “Panchito” golpeado y perseguido por su entrenador; el asustado animal gritaba debido a los ataques. Panchito vivía solitario en un vagón de aproximadamente 2 x 2.5 m, ocasionalmente era sacado a pasear por su entrenador. (Circo Hermanos Gasca, Colombia).
— Piedras lanzadas contra un mono (Circo Hermanos Gasca, Colombia).
— Tres macacos vivían permanentemente en una jaula de 2 x 2.5 metros. Solo uno de los animales abandonó la jaula en una ocasión para aparecer en un show. (Circo Hermanos Gasca, Colombia).
— Circo tigres (cuatro adultos y una cría), solo dos los usaban en la función, vivían en un carro de bestias que medía aproximadamente 2x8 m. Este espacio es muy poco para un tigre y mucho menos para cinco. (Circo África de fieras, Colombia).
— Tigres blancos en un carro de bestias en jaulas individuales de aproximadamente 2 x 3 m. Los tigres eran alimentados solo con pollo. (Circo Hermanos Gasca, Colombia).
— Dos elefantes estaban encadenados por la pata derecha y solo podían moverse uno o dos pasos. Vivían dentro de una carpa en un recinto eléctrico de aprox. 8 x 8 m. (Circo Hermanos Gasca, Colombia).
— Gatos domésticos hacinados en pequeñas cajas; su único ejercicio era cuando actuaban en la pista del circo. Permanecían en estas cajas mientras no actuaban. (Circo África de fieras, Colombia).
— 24 perros habitaban una caja de 10 metros de diámetro (Circo de las Estrellas, Colombia)”.
Como “argumentos científicos” describe la exposición de motivos un estudio acerca de los efectos de la vida circense en los animales domésticos y salvajes a nivel mundial, que demuestran el sufrimiento que padecen:
“ADI también llevó a cabo un estudio científico acerca de los efectos de la vida circense en los animales domésticos y salvajes a nivel mundial. Las conclusiones de dichas investigaciones demuestran que tanto los animales salvajes como domésticos, sufren como consecuencia de la vida en el circo:
— Las prácticas inadecuadas de cuidado de animal y las limitaciones de espacio hacen imposible que los animales puedan expresar su comportamiento normal. Esto conduce a un aumento en la agresión hacia otros animales, un aumento en la susceptibilidad a las enfermedades, la presencia de indicadores fisiológicos de estrés y mayor mortalidad.
• El aislamiento o separación de los compañeros conduce a cambios complejos de comportamiento, incluso un interés disminuido en sus alrededores, un aumento en la vocalización y niveles más altos de estrés fisiológico.
• Los animales obligados a vivir en proximidad cercana muestran una mayor frecuencia de enfrentamientos, comportamientos competitivos.
• Cuando las especies diferentes son mezcladas u obligadas a vivir en proximidad cercana, exhiben una variedad de comportamientos evasivos y otros indicadores de estrés fisiológico, por lo cual están en estado de alerta más tiempo.
• Cuando los depredadores están en proximidad cercana, la presa muestra comportamientos de ansiedad, cambios en el sistema nervioso, supresión de la alimentación y de los comportamientos normales de aseo e higiene y a menudo, un menor éxito reproductivo. La presencia del olor de un depredador puede conducir a camadas más pequeñas y puede dificultar el desarrollo normal de los pequeños.
• El espacio para vivir está necesariamente limitado a la parte trasera de un camión o remolque.
• Los animales deben compartir sus camiones con el equipo y objetos del circo.
• Con frecuencia, los recintos para el ejercicio en caso de ser erigidos, no son puestos a disposición de todos los animales, debido a restricciones de tiempo, por la carencia de suficiente espacio, o por la presencia de animales competitivos o agresivos.
• Los animales son frecuentemente transportados a distintas partes del país.
• Los animales son dejados dentro de los remolques, durante muchas más horas que la duración del mismo viaje.
• Los animales son vulnerables al abuso por parte de personal no capacitado (o capacitado inadecuadamente) que puede estar trabajando bajo la presión de tiempo”.
Los datos científicos presentados por ADI corroboran las conclusiones de otro estudio realizado por la especialista Kiley-Worthington relativo al efecto del transporte y la exhibición en los animales de circo. En dicho estudio observó un comportamiento anormal en todas las especies de animales circenses que fueron estudiadas, lo cual es indicación de poco bienestar derivado de condiciones ambientales pobres y de cuidado.
De acuerdo con lo cual es posible concluir: — La evidencia fáctica y científica revela que el confinamiento severo, la privación física y social, y el abuso es inevitable en los circos itinerantes en Colombia. —Dadas las circunstancias de viajes constantes, instalaciones limitadas y la presión de obligar a los animales que realicen cosas que no quieren hacer, simplemente no es posible que los circos itinerantes provean a los animales el espacio y calidad de medio ambiente que necesitan para mantener una salud física y psicológica óptima”.
Bajo el acápite “argumentos sociales” la exposición de motivos al proyecto de ley registra dos ítems, uno sobre la “salud y seguridad pública requieren de una prohibición total de circos con animales” y otra que cataloga como “pertinencia social”. En la primera se explica que:
“A nivel mundial, los circos itinerantes de animales son un peligro para la salud y seguridad pública. Tanto empleados del circo como espectadores, inclusive niños, han sido asesinados y mutilados por animales de circo(237). Leones, tigres y elefantes se han escapado y varias personas han resultado muertas. Además, las medidas de seguridad se aplican con mucha negligencia o no se aplican en lo absoluto. Por ejemplo, en el 2004 Roy Horn del Show de Las Vegas “Siegfried and Roy” fue atacado por uno de los tigres blancos del show y seriamente herido. Dicho show no presenta actualmente.
Esta serie de incidentes también suceden en Colombia, el 16 de abril de 2009, escaparon 2 leonas del Circo Gigante Americano en el centro de la ciudad de Calarcá, Quindío. Una de las leonas entró a una vivienda y puso en grave riesgo a la familia que se encontraba allí dentro (incluyendo niños). La Policía tardó más de 3 horas en capturar a estos animales. Las autoridades confrontaron al dueño del circo sobre el incidente y le pidieron la documentación. No obstante, el dueño no tenía el permiso Cites ni el salvoconducto único para la movilización de especímenes de la diversidad biológica de los animales. Otros incidentes similares han sucedido alrededor del mundo. De acuerdo con lo cual, establecer una prohibición total del uso de animales en los circos itinerantes permitirá al Estado colombiano cumplir con su obligación constitucional de proteger la seguridad pública, previniendo accidentes”.
Respecto a la pertinencia social en la motivación al proyecto de ley se expresa que los circos con animales han sido una causa de preocupación social entre muchas organizaciones locales de protección de animales en todo el país(238), que se han unido para apoyar esta prohibición. Explica que la aprobación de la ley traería beneficios al Estado y a la sociedad en general:
“— El proyecto de ley no pretende vetar el funcionamiento de espectáculos circenses, sino únicamente una de sus categorías: los circos con animales, es decir, “Sí a los circos pero sin animales”. Así los derechos fundamentales al trabajo, a la libre escogencia de profesión u oficio y a la igualdad se garantizarían plenamente, puesto que los artistas circenses podrían seguir ejerciendo su actividad y cualquier persona podrá escoger dicha profesión, con el único limitante es que se podrá ejercer pero sin animales, garantizando los derechos fundamentales establecidos en la Constitución Política.
— El espectáculo circense contiene innumerables destrezas y habilidades para configurar un grato espectáculo efectuado por personas que con la más absoluta libertad eligen su arte u oficio. Los animales cautivos no tienen opción.
— Al eliminar los shows de los animales de los circos, se generarían nuevos puestos de trabajo que deberán ser llenados por las personas, lo cual será una oportunidad para vincular al mercado laboral formal a aquellos artistas callejeros que se presentan de manera riesgosa en las calles de las ciudades de nuestro país e incluso una excelente oportunidad de vincular a personas desplazadas en situación de riesgo en las ciudades.
— Los circos podrán obtener más ingresos económicos si sus funciones presentan actos humanos exclusivamente. Esto ya ha sido comprobado en la temporada circense de 2006 en el Perú, el Circo de México no hizo uso de los animales en su espectáculo, sino solamente presentó actos humanos, al final de la temporada éste circo obtuvo más ganancias económicas que el Circo de Las Galaxias que sí presentó animales en sus funciones. Los dos circos pertenecen a un mismo propietario.
— Colombia daría pleno cumplimiento a las obligaciones derivadas de sus fuentes de derecho domésticas relativas a la protección de los animales (L. 84/89) mediante la prevención de actos de crueldad en contra de ellos. Así, la prohibición de circos con animales evitaría la realización de actos de crueldad en Colombia.
— La prohibición de los circos resultaría en una disminución del gasto público del Estado debido a que en la temporada circense las autoridades de los municipios, las corporaciones autónomas regionales, la Defensa Civil y la Policía deben desplegar una gran cantidad de recursos físicos, humanos y económicos para las visitas e inspecciones técnicas a los circos. De igual forma, en caso tal de encontrarse a los animales en condiciones irregulares con los animales (que es usual), la incautación y los gastos derivados del mantenimiento y atención veterinaria son muy altos y deben ser asumidos por el Estado.
— Con la prohibición, el Estado simplemente entraría a regular una actividad peligrosa con el fin de garantizar la integridad personal y la seguridad pública de sus ciudadanos (...).
— La Resolución Conf. 12.3 del Cites (aprobada por la Conferencia de Partes en Santiago de Chile en noviembre de 2002) introdujo unas medidas adicionales sobre permisos y certificados para circos y exhibiciones itinerantes. Esta resolución introduce un sistema de pasaporte por animal con el fin de certificar su origen y legalidad, su implementación requiere un gran despliegue de recursos físicos y humanos que pueden implicar un aumento en el gasto público del Estado. La prohibición del uso de los animales en circos evitaría la necesidad de implementación de dicho sistema y permitiría al Estado hacer un uso de sus recursos de conformidad con sus prioridades domésticas.
— Finalmente, el Cites reconoce en su preámbulo que la cooperación internacional es un elemento esencial para la protección de ciertas especies de fauna y flora silvestres contra su explotación excesiva mediante el comercio internacional. La prohibición concomitante en los países de América Latina sería una medida de cooperación internacional, para ponerle fin no solamente al tráfico ilegal de especies protegidas sino a su vez al abuso animal de nivel trasnacional”.
En el debate surtido en la Comisión Quinta Constitucional Permanente del 9 de noviembre de 2011(239), este tribunal resalta la intervención del Representante Hernando Hernández Tapasco(240):
“Yo quería manifestar que como Representante en la Cámara de los Pueblos Indígenas de Colombia, como representante del Polo Democrático Alternativo, que son dos procesos que tienen en el país un profundo compromiso en la lucha por la defensa de los territorios, de la tierra, un profundo compromiso en lo que tiene que ver con la conservación de los recursos naturales y de hecho todo lo que es la flora y la fauna de Colombia, pues veo de vital importancia este Proyecto de Ley 52 de 2011, con el cual pues se quiere prohibir el uso de animales en los circos itinerantes, y resalto la importancia de esta iniciativa, también porque por ser habitante integrante de Comunidades Étnicas, de Comunidades Campesinas en mi país, pues tengo una profunda sensibilidad humana y un profundo respeto a lo que es nuestra madre tierra, a lo que son nuestros recursos naturales y por ende a todo lo que compone toda esta diversidad de nuestro país, en particular los animales, desde las cosmovisiones, desde las cosmogonías y desde las mitologías indígenas, nosotros consideramos que los animales juegan un papel muy importante en lo que tiene que ver con la existencia y la vida misma de las comunidades étnicas y de las comunidades rurales de nuestro país.
Para nosotros, los animales son seres sagrados, seres de profundo respeto, que son importantes desde todo sentido y desde todo punto de vista para la vida y la existencia misma de las Comunidades Étnicas; entonces desde lo religioso, desde lo cosmogónico, los Pueblos Indígenas de América han colocado en un pedestal muy alto y muy importante la existencia de estos animales, considero que desde los Pueblos Indígenas nunca se le maltrata, nunca se irrespeta a los animales, porque son sagrados para nosotros, porque son seres que han dado origen a la misma vida y a todas las cosas que existen y conviven en la naturaleza con ellos, entonces, de ahí pues nuestro compromiso y la importancia de que el Estado colombiano, de que nuestro país avancemos en una buena convivencia y un respeto muy integral a lo que tiene que ver con la vida de los animales y es necesario también que avancemos en eliminar todas esas formas de maltrato y de irrespeto a todos estos seres, que para nosotros no son solamente vivientes, sino que son sagrados y muy importantes para la vida misma de los Pueblos Étnicos de nuestro país”.
En la Comisión Quinta Constitucional Permanente del Senado del 7 de mayo de 2013(241), se presentaron varias intervenciones. La primera de ellas correspondió al doctor Eduardo Peña, representante de Animal Defenders International quien manifestó:
“Evidentemente los animales no son el personaje ni la base central del circo. Esperamos que esta iniciativa sea aprobada para detener los tantos problemas que la rutina circense causa sobre ellos; cautiverio, afinamiento, estrés, entrenamientos por medio del dolor y privación, agrupación indebida, problemas de salud, problemas sicológicos y contaminación genética, entre otros. Pero como humanos también esperamos que esa iniciativa sea aprobada para mejorar las condiciones laborales, artísticas y humanas, para que las personas sean quienes se encarguen de que la función continúe. Con la aprobación de esta iniciativa se evitarían los problemas de seguridad y sanidad pública que ponen en riesgo a las personas del circo, a los visitantes y a la fauna local. (...). Este proyecto de ley no va en contra de los circos, por lo contrario, el objetivo es humanizar el espectáculo, lo cual beneficia a los animales y a los humanos que trabajan en los circos; a los visitantes ocasionales, al ambiente y al espectáculo en general. Si los animales salen del show, más humanos tendrán que ser contratados, además, solo los circos que no usen animales podrán ser beneficiados de la ley de artes escénicas, la número 1493 que fue aprobada por ustedes en el 2011, que (...) contribuye a la formalización y al fortalecimiento del espectáculo público en las artes escénicas, por medio de amnistías tributarias, beneficios fiscales, asignación de mayores recursos por el sector y simplificación de los trámites y procedimientos.
Es importante aclarar que este proyecto de ley no es inconstitucional ni vulnera el derecho al trabajo; el circo sí puede continuar sin animales, una muestra de ello es el Circo del Sol, todavía está en Bogotá. Pero sin ir tan lejos tenemos también el circo Muro de Espuma, de un grupo de colombianos, el circo que durante 11 años ha realizado ininterrumpidamente el festival de circo, precisamente su eslogan es, “donde el único animal es el hombre”; además de cumplir una labor realmente social, donde saltan unos muchachos en estado de vulnerabilidad y los forman en artes circenses. También cumple una labor educativa y de formación de artistas como lo hacen tantos circos, donde el talento humano es el protagonista; estos círculos los encontramos en Cali, Armenia, Manizales, en la costa ya se está empezando a formar una escuela de circo; está en constante evolución, la formación académica en artes circenses ya está avanzando, los circos dejaron de usar personas con malformaciones y ya es el momento de sintonizarnos con el llamado que lanzan las altas cortes, o de la protección de los animales desde el legislativo”.
Por su parte, el doctor Manuel Avella representantes de los circos afirmó en dicha sesión:
“Los espectáculos con animales se terminarán cuando las personas por voluntad propia dejen de asistir y no por decisión de gobernantes o partidos políticos; todos los ciudadanos del mundo debemos procurar siempre que jamás se nos prive el derecho a decidir qué queremos ver, hacer y disfrutar. Y como dice nuestro presidente Juan Manuel Santos, no sigamos legislando como si viviéramos en Dinamarca. (...) Si ustedes han ido al circo y lo conocen en su interior, se han dado cuenta del estado en que estos animalitos se encuentran, tienen un veterinario las 24 horas, tiene la mejor comida, no reciben agua de la llave sino botellón, por qué, porque estos animalitos han sido animalitos que se han criado en cautiverio por generaciones y están allí porque han sido adquiridos para exhibirlos, prácticamente porque es que no desempeñan ninguna actividad”.
A continuación, intervino la Secretaria Distrital de Ambiente de Bogotá, doctora Susana Muhamad, quién sostuvo:
“Tenemos una posición muy clara y muy concreta en favor de la aprobación de este proyecto que prohíbe el uso de los animales en los circos. Recordemos que estamos en uno de los países más biodiversos del mundo y uno de los problemas más críticos que tenemos en Colombia, es el tráfico de fauna silvestre. Cómo llega el tráfico de fauna silvestre a Bogotá, a partir de la gente del común, de los niños que salen de vacaciones y piensan que un lorito puede ser una mascota, que un mico del Putumayo, del Amazonas o un oso perezoso puede ser una mascota, o una hicotea, una tortuga, y termina en los traficantes de fauna silvestre sacando eso. No es un buen ejemplo que tengamos además animales de fauna silvestre exóticas en Bogotá que no en Colombia, en general utilizados en espectáculos en donde los niños empiezan a tomar un referente de que dichos animales pueden ser humanizados, y me parece que es un mensaje erróneo de educación ambiental, en un país biodiverso como Colombia.
Lo segundo que quiero compartir con los Senadores, es la experiencia que ha tenido el Distrito en su política de defensa de todos los animales, que los entendemos como seres sintientes y que tienen también derechos. (...). Las personas que hoy trabajan en los circos pueden trabajar en el censo de bienestar animal del Distrito por ejemplo, o se puede fortalecer; además estas personas en los circos tienen múltiples tareas, ellos pueden fortalecer otras actitudes y aptitudes en los circos; nosotros queremos fortalecer la actividad circense, magnificarla, hacerle un programa educativo de diversión, pero que no nos envíe frente al tema de fauna silvestre un mensaje erróneo, especialmente a la niñez.
Les cuento otra anécdota de la secretaria de ambiente. En el 2005 tuvimos dos leones maltratados por quejas de la ciudadanía, que encausamos y que logramos llevar uno al zoológico de Barranquilla y otro al parque Jaime Duque; hoy, por una sentencia del Tribunal de Cundinamarca y más por un tema de error técnica jurídica de la Secretaría de Ambiente, estos animales tienen que ser devueltos a los circos, después de 5 años de estar bien alimentados, el león de barranquilla murió y murió por la desnutrición con la que venía; logró sobrevivir tres años en el zoológico de Barranquilla, logró reproducirse después de estar bien alimentado. Entonces hay unos antecedentes que son nefastos, hoy el tribunal de Cundinamarca nos hace tener que devolver al sitio del cual nosotros incautamos los leones maltratados, reconociendo en el fallo además el maltrato al que fueron sujetos, pues es un tema bastante complicado”.
Seguidamente, en la sesión participó la directora de la Asociación de Veterinarios, Vida Silvestre, doctora Liliana Rojas quien expuso:
“Todo animal silvestre que está en cautiverio siempre va a tener un cierto nivel de estrés, ya que por sus necesidades naturales no están diseñados para estar en confinamiento, este hecho puede generar una disminución en la respuesta inmune de estos animales ante los patógenos, (...). Así mismo hay que minimizar la posibilidad de que estos animales puedan contraer enfermedades por contacto con otros animales como: ratas, gatos y perros, que según sus condiciones pueden ser reservorios de muchas enfermedades. (...) Las enfermedades que pueden presentar este tipo de animales pueden transmitirse fácilmente a las personas que están en contacto directo con ellos o al público en general.
A diferencia de los animales domésticos, los animales silvestres no presentan síntomas que puedan ser fácilmente reconocidos cuando presentan este tipo de enfermedades, lo que hace que estos animales puedan ser potencialmente diseminadores de enfermedades sin que se puedan notar. Por último y ya para hacer muy concreta la presentación, según la UICN que es la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, y el CITES The Convention on International Trade in Endangered Species (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), especies como leones, tigres y elefantes, entre otros, debido a la destrucción de hábitat, a la caza y al comercio ilegal, se encuentran en grave peligro de extinción (...). La idea por parte de la organización a la que represento, es simple y llanamente mostrar que tener en cautiverio animales silvestres, debe tener una consideración distinta a tener en cautiverio animales domésticos; los animales silvestres son los que en ningún momento han tenido una domesticación, por eso son más susceptibles y se les debe tener más cuidado cuando están confinados”.
Por último, intervino en la sesión de la Comisión Quinta del Senado la Secretaria de Cultura de Bogotá, doctora Clarita Ruiz, quien indicó:
“Podríamos afirmar que el sentido para las nuevas generaciones y ellas son tanto las más jóvenes como aquellas que empiezan a sobrevivir de manera longeva con todas sus capacidades, estas personas no consideran su relación con los animales como las de amo a esclavo, las de manipulador a títere. Si a la manera del poeta tuviéramos que hacer un bestiario bogotano, tendríamos que recordar al hombre que murió corneado al abrirse un ascensor en la Avenida 19, a la niña que comía su perro caliente y fue mordida por el tigre; recientemente a otra espectadora también que fue atacada, o simplemente cuando el elefante se sacudió porque le quitaron un pelo y mató al hombre que lo domaba de una patada; la naturaleza emerge en la urbe y como el musgo verde o las ramas de los helechos que brotan entre la dura piedra de este Congreso, la vida nos dice aquí estoy, no los he abandonado. Las ciudades se leen no solo en sus hitos de grandes acontecimientos, hay hitos de ciudad también en los pequeños detalles, hay hitos donde brota la esencia y en Bogotá se lee la ciudad en la relación con sus animales, nuevas relaciones que caracterizan a la ciudad y que dan cuenta del cinismo de sus agentes. La Constitución de la inteligencia actual no es más la cartesiana, no solamente somos cerebros lógicos irracionales, somos animales sintientes, cuya inteligencia es también poética, híbrida y compleja, síntesis de sentimiento y marginación, inspiración, caos y luz. Hoy nuestro mundo audiovisual y fuertemente estético nos demanda otro tipo de alfabetización, la que moviliza los sentidos, la que lee el sutil lenguaje de las emociones y del cuerpo, pues alma y cuerpo son igual, en este mundo animado son premisas éticas la comunión y el cuidado del otro, y por alteridad entendemos no solo al ser humano sino al ser, a la vida, al animal cuyos derechos como los de toda la naturaleza que han sido expuestos en este debate. Aquí el amo y el señor de la naturaleza quedó atrás, ese despotismo cartesiano ha sido revaluado por su impacto autodestructivo y devastador y es nuestro refugio y poder, la práctica de una vida, de una cultura consciente de nuestra relación orgánica con el planeta. Me integro a la naturaleza, luego existo.
Seguramente estos recintos han vivido momentos sublimes y positivos para nuestro país, algunos de ellos tienen que ver con la protección de su condición de potencia mundial por su megadiversidad; uno de esos momentos es sin duda la promulgación del estatuto de protección animal, uno de cuyos principios hace balance a la prepotencia de la razón y plantea que la dignidad del ser humano pasa por el reconocimiento y respeto del ser animal, lo convierte en su par, y como el famoso artista Joseph Beuys que hizo del lobo a su amigo, su compañero, el hombre de hoy cuida la fiera, cuida el insecto y se enaltece así mismo situándose en la fragilidad o en el poder del animal y cuidando del modo que usa este poder. Fui promotora de la ley del espectáculo que incluye y busca una equidad para los taxistas del teatro, la danza y el circo. Tenemos ahora circos en esta ciudad que no utilizan animales y que se expanden como un virus, como las nuevas formas de ciudadanía; el Circo Gasca nos ofrece diversión sin animales, el Circo del Sol está en nuestras instalaciones y ofrece diversión, poesía, animación sin animales, el Circo Ciudad aquí en Lourdes, el Circo para Todos, en Cali, el Circo Social que se expande en nuestras ciudades es circo sin animales; recreación, deporte, poesía funciones con el riesgo, compromiso con la poesía sin animales, sin necesidad de trabajar con animales en cautiverio. Ese no es el circo, no es el que las nuevas ciudadanías están pidiendo, ese no es el circo que la política pública cultural está buscando; entonces yo le diría al señor que aquí dice que porque no somos países tecnificados no le pidamos a Colombia lo que en otras latitudes ya es un hecho de vida corriente, le diría que el nuevo circo ya está instalado, que el circo, que la poesía de hoy en día, pasa por el reconocimiento de los animales”.
8.2. Para la Corte la prohibición establecida en el artículo 1º de la Ley 1638 de 2013 armoniza plenamente con la Constitución, sin que se muestre la medida adoptada como irrazonable ni desproporcionada. El legislador, en ejercicio de su potestad de configuración normativa, está habilitado para prohibir determinadas manifestaciones culturales que impliquen un maltrato animal, lo cual se acompasa además con el carácter dinámico de la Constitución en orden a los cambios que se producen en el seno de la sociedad.
El legislador en virtud del artículo 150 superior, ha vetado en esta oportunidad el funcionamiento de espectáculos circenses fijos e itinerantes pero solo respecto de una de sus categorías, ¿cuál? El uso de animales silvestres nativos o exóticos de cualquier especie. En esa medida, para este tribunal al dar prevalencia a la integridad de los animales, la voluntad política legislativa satisfizo el déficit normativo de protección animal en los circos. Es claro que la regulación implantada no ha sido producto del capricho del legislador, al contrario, una interpretación genética permite avizorar que surtió un proceso de discusión pública, precedido de la participación de distintas instancias y soportado en argumentos de orden fáctico, social y científico.
Del trámite que surtió la Ley 1638 de 2013 puede extraerse como argumentos que llevaron a su aprobación: la exposición de casos concretos de maltrato a los animales en circos colombianos (chimpancés, llamas, macacos, tigres, elefantes, etc.); las evidencias científicas de los efectos nocivos sobre la vida de los animales en los circos (confinamiento severo, privación física y social, abuso, afectación salud física y psicológica); la amenaza a la salud pública (transmisión de enfermedades) y a la seguridad pública (peligro y muerte cuando se escapan).
Además, como beneficios que se reportaron para la sociedad y el Estado al adoptarse la medida prohibitiva se expuso: la humanización del espectáculo, la continuidad de los circos pero sin animales, la permanencia de la actividad circense bajo las demás destrezas y habilidades, la generación de nuevos puestos de trabajo para los humanos, la disminución del gasto público del Estado, la protección de la integridad de los animales, la conservación de la seguridad pública, la protección de la fauna silvestre ante el tráfico ilegal de especies protegidas, entre otros.
De tal manera que la Corte halla fundamento constitucional en la determinación del Congreso al prohibir los animales silvestres en espectáculos circenses. La protección de los animales desde la perspectiva de los deberes morales y solidarios —bienestar animal—, como del comportamiento digno que los humanos están obligados a proveer respecto de otras especies —seres vivos y sintientes— en aras de la conservación del medio ambiente (C-666/2010), es suficiente para que este tribunal respalde la constitucionalidad del artículo 1º de la Ley 1638 de 2013 por resultar conforme a los artículos 8º, 79 y 95, entre otros, de la Constitución.
Tales preceptos constitucionales muestran la relevancia del interés superior del medio ambiente —Carta ecológica— como bien a proteger por sí mismo, además de la relación estrecha con los seres de la tierra. Una mayor consciencia, efectividad y drasticidad en la política defensora de la fauna silvestre se constituye en un imperativo. Los peligros y daños ambientales (maltrato animal-progresiva desaparición de la fauna) plantean la necesidad de normar los procesos bajo la neutralización del daño ambiental y la adopción de medidas oportunas eficaces aunque no exista certeza del daño(242). La interconexión con las demás formas de vida, el acceso apropiado a los recursos biológicos y genéticos, el respeto por el conocimiento tradicional y la protección de la biósfera y biodiversidad, habrán de atenderse por la humanidad(243).
8.3. Si bien algunos estudios científicos parecieran entrar en contradicción con lo sostenido por este tribunal(244), debe precisarse que dichas investigaciones no descartan la validez constitucional de la norma demandada. Las comparaciones entre el trato brindado a los animales en los espectáculos circenses respecto de otros sitios como zoológicos, acuarios, establos, etc., además de no constituir el objeto preciso del examen de constitucionalidad, terminan circunscribiendo la argumentación a cuál otorga menos daño desde el confinamiento.
Para la Corte la exigencia de un trato igualitario no puede erigirse desde el sufrimiento —animales en circos—, ni menos anclar la protección efectiva de los animales hasta que no se resuelvan situaciones acaecidas en otros establecimientos. Tampoco tiene aceptación válida constitucionalmente el relato consistente en que no se presenta una afectación “significativa” de los animales, porque tal consideración parte en definitiva de la existencia de la misma. Menos puede la problemática reducirse a hacer más rigurosos los mecanismos de control del Estado para que se brinde el “mejor trato” posible, cuando en realidad dicha práctica —uso de animales en circos— debe estar desterrada y enfocarse el Estado en el restablecimiento de los intereses superiores.
8.4. En la cautividad los animales silvestres son forzados a realizar actos completamente contrarios a su naturaleza e instinto de supervivencia, como: saltar por aros de fuego, caminar en estado bípedo y sobre globos, subir grandes alturas en plataformas en poleas, lanzarse al vacío, y permitir el contacto cercano de otras especies. La experticia en este asunto muestra, entre otros, que estos actos antinaturales se consiguen alcanzar mediante dispositivos denominados refuerzos negativos, que aplican estímulos como golpes contundentes, empleo de látigos o comandos orales, descargas eléctricas y ruidos, y sometimiento a hambre y sed en la búsqueda de conseguir sumisión completa hacia el domador.
Como lo ha sostenido esta corporación, el interés superior del medio ambiente implica también la protección de la fauna ante el padecimiento, el maltrato y la crueldad, lo cual refleja un contenido de moral política y conciencia de la responsabilidad que deben tener los seres humanos respecto de los otros seres sintientes(245).
8.5. El ambiente de viaje tiene para los animales silvestres efectos adversos sobre su bienestar y reproducción. Igualmente están los riesgos en la seguridad pública ocasionados por las fugas y los ataques que implican peligros para la comunidad, toda vez que son animales agresivos, más aún padecen frustración por la vida de represión. A ello se suma problemas de salubridad pública, ya que los animales pueden transmitir un sinnúmero de patologías de origen viral, bacteriano, micótico, parasitario o por priones(246). Dificultades de salud usuales en los animales de circo son la tuberculosis, la deficiencia de proteínas en primates, la sarna en camélidos, el botulismo en leones y las gastroenteritis crónicas en zorros, guepardos y tigres. De esta manera, favorecer el intervencionismo se constituye en un imperativo del Estado de derecho (art. 1º, 2º, 88 y 218 de la Constitución).
8.6. Para este tribunal se respetan los derechos al trabajo, la libertad de escoger profesión u oficio, el libre desarrollo de la personalidad y la libertad de empresa e iniciativa privada de los trabajadores y propietarios de los circos, porque según se ha explicado con la medida legislativa aprobada (art. 1º, acusado) no se busca su desaparición, sino consolidarlos mediante una estrategia que potencialice las demás expresiones artísticas que de estos hacen parte —somática, magia, música, acrobacia, danza, actuación, malabares, etc.—, involucrando un concepto contemporáneo de las artes escénicas y una línea narrativa y temática.
Ha señalado la Corte que “el legislador en ejercicio de su libertad de configuración normativa puede llegar a prohibir las manifestaciones culturales que implican maltrato animal, si considera que debe primar el deber de protección sobre la excepcionalidad de las expresiones culturales que implican agravio a seres vivos, pues como lo ha defendido esta corporación en numerosas oportunidades, la Constitución de 1991 no es estática y la permisión contenida en un cuerpo normativo preconstitucional no puede limitar la libertad de configuración del órgano representativo de acuerdo a los cambios que se produzcan en el seno de la sociedad”(247).
De esta manera, pueden evidenciarse la existencia de iniciativas exitosas comprometidas con la protección animal en Colombia y el mundo como son el Circo de Medellín, el circo Muro de Espuma, el Circo Momo, Circo Ciudad, Cirque du Soleil, Cirque Plume, Cirque du Montecarlo, los Circos Kunming, el Circo Internacional de México, el Nuevo Circo de Shanghái, etc., que ha despertado mayor interés en el público al exponer la creatividad y habilidades en diferentes áreas de expresión artística. Pretende también evitarse el empleo ilegal de la fauna silvestre nativa o exótica que se encuentra en grave peligro de extinción.
Los domadores y demás trabajadores que intervienen en el entrenamiento y atención a los animales silvestres, además del tiempo que disponen de dos años (L. 1638/2013, art. 3º) para adecuar el espectáculo circense, podrán continuar desempeñando otras actividades al interior del circo o fuera de este, además de poder participar en los programas de transición de los animales a su hábitat natural. La ley demandada no pretende desconocer una profesión u oficio, sino erradicar toda presencia de los animales silvestres en los circos por los efectos nocivos que acarrea para la vida animal. El libre desarrollo de la personalidad se ve limitado por el orden jurídico y el deber de la sociedad de garantizar la protección del medio ambiente, así como el acceso a una cultura que eduque y dignifique los valores de los demás seres. Adicionalmente, la libertad económica y la libre iniciativa privada implican responsabilidades, las cuales se encuentra limitadas por el interés común.
8.7. Este panorama dista mucho de favorecer la educación de los menores de edad. Por el contrario, alienta a la imitación de la conducta de dominación y a tenerlos como mascotas, fomentando con ello el comercio ilegal de la fauna silvestre. Esta no puede ser la teleología de las artes circenses, ya que deben conducirse bajo la lógica de la educación, la ética y la estética (arts. 44, 67, 70 y 71 superiores). La transmisión del conocimiento puede conseguirse en el mundo actual a través de las ciencias y tecnologías como la televisión, el cine y el internet, sin tener que acudir a la presencia de espectáculos de dominación y ridiculización de los animales silvestres. A las nuevas generaciones se les debe formar en el respeto de los demás seres que comparten la naturaleza (ética humana).
8.8. En suma, la Corte puede determinar la existencia de un fin constitucionalmente válido en la ley demandada (art. 1º), al propender por la protección de los animales silvestres en la garantía de la preservación del medio ambiente (deberes constitucionales). Los medios empleados resultan adecuados a la protección reforzada a los animales en cuanto integrante de la fauna del Estado colombiano. Igualmente son necesarios para garantizar la protección real de los animales silvestres contra todo acto de maltrato. Siempre podrá exigirse de los seres humanos un actuar conforme a parámetros dignos y, en este sentido, coherente con su condición de ser moral. Ello hace proporcional la medida legislativa adoptada en la consecución de los objetivos constitucionales.
Finalmente, al quedar en libertad los animales silvestres debe desarrollarse por el gobierno una política pública seria de transición, esto es, un proceso escalonado para que puedan readaptarse a las condiciones naturales, previendo el personal profesional como veterinarios, zootecnistas y biólogos, apoyados por cuidadores y alimentadores con experiencia, que examinen cada situación particular y dispongan las medidas pertinentes para alcanzar la reinserción al hábitat natural.
1. Declarar EXEQUIBLE el artículo 1º de la Ley 1638 de 2013, por los cargos examinados.
2. Inhibirse sobre los artículos 2º y 3º de la Ley 1638 de 2013, por ineptitud sustancial de la demanda.
Cópiese, notifíquese, comuníquese al gobierno, insértese en la Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase».
Caracterización de la población circense en Colombia
Ministerio de Cultura 2011(248)
La base de información levantada en el desarrollo de esta caracterización del Circo en Colombia, permite hacer una aproximación del perfil poblacional.
Gráfico 1: Muestra poblacional de la caracterización Sector Circo. Entrevistas realizadas
Para adelantar la caracterización, el equipo de trabajo hizo en total 79 entrevistas visitando: circos tradicionales; grupos o compañías de circo contemporáneo; y organizaciones de circo social en 9 departamentos: Antioquia, Atlántico, Boyacá, Córdoba, Huila, Santander, Tolima, Valle del Cauca y el Distrito Capital Bogotá.
En estos departamentos, se visitaron circos ubicados en los siguientes municipios en el momento de la entrevista:
Departamento Municipios donde se encontraban las personas de circo entrevistadas al 5 de nov. de 2011
Antioquia Medellín, Andes, Cáceres/Caucasia: vereda Jardín.
Atlántico Barranquilla, Palomero, Sabanalarga, Soledad.
Boyacá Chiquinquirá.
Córdoba Cereté, Montería, Buenavista, Montelibano, Planeta Rica, Sahagún
Huila Neiva, El Pital, vereda Playa Juncal, Guadalupe.
Santander Bucaramanga, Girón, Vereda el Guayabal, Villanueva
Tolima Purificación
Valle del Cauca Cali, Palmira, San Pedro, Presidente.
Bogotá D.C. Varias localidades.
El siguiente cuadro incluye los circos tradicionales entrevistados:
Nombre contacto Nombre artístico Nombre del circo
José Fonseca Nachito Recrean Circus de América
Edgar de Jesús Mesa El Paisa National Stars
Carlos Álvarez Fundación Circo Medellín
Ernesto Daza Circo Berlín
Javier de Jesús Pérez Abrill Circus
Felipe Puentes Enigma Producciones y Espectáculos
Luis Ignacio Silva Tribilin Circo Mágico de los Payastars de Chile
Orlando Díaz Mancipe Italian Circus
Darly Cristina, Ferney Marín Circo Internacional de Chile
Zabarain Lozada Circo Jóvenes del Aire
Javier Suárez Yair Circo Gigante Americano
Orlando Valencia Orland Show Circus
Oscar Madera Firulin Circo Alan
William Antonio Cano Circo Moderno
Aldemar López Peinillita Circo de Cali Hermanos López
Héctor Domínguez Circo Mundial Hispano
Jesús Suarez American circus
Jimmy Monsalve Firuliche Circo Rolei
Berman Suaza Circo Hermanos Suaza
Candida Olascuaga Súper Circo Ola
Carlos Zabala Chicharito Circo Rolex
César Augusto Zabala T. Kokys Circo Zabala
Eladio Olascuaga Goe Circo Ola
Fabio Murcia Durán Fabián Circo Mágico del Sol
José Dagoberto Chavarro Picapica Mini Circo Show
Igualmente, se incluye un cuadro con el grupo de artistas de circo contemporáneo entrevistados:
Nombre contacto Nombre de la compañía / grupo artístico
Adriana Córdoba Escuela Nacional Circo Para Todos en Cali
Andrés Olaya Lola Circo
Ángela Marroquín Circo de Gracia
Annia Suárez Álvarez Escuela Nacional Circo Para Todos
Camilo Acosta Mendoza Bogotá Fixed
Carlos Montenegro Casa Pirata artículos para Circo
Carolina Prado Mayai Danza Aérea
Carolina Villamil Tavera Artefactos y Garabatos y Corporación Producciones La Ventana
Catalina Del Castillo La Gata Cirko / Gandini Juggling / Fundación La Pista / Artista Independiente
Daniel Zazen OPA Internacional. Performance Art Studio
Diana López Ecocirco - Colectivo Cabaret Místico - Surreal Circo - Teatro 5 Sentidos
Diego Armando Castellanos Duo de Mastil Circolombia
Diego Ruiz Moreno La Gata Cirko, corporación Producciones La Ventana
Eduardo Canal Compañía Krash
Edward Martínez Tiendosfera
Elizabeth Bocángel Circoactiva
Erika Ortega Corporación Producciones La Ventana.
Evelyn Zape González Fundación Circo Para Todos
Francy Álvarez Valathar Circo, Arte y Concepto Escénico
Gabriel Leonardo Gómez Circolino
Gustavo Adolfo Granados Hernández Impacto Producciones Colectivo Acrosport
Haike Irina Amelia Stollbrock Haike Irina Amelia
Harol Naranjo Torres Cirteo Circo
Heimy Carolina Córdoba Fundación Circotico Artes Experimentales
Javier Mauricio Medina Vargas Trabajo en el grupo de Circo- Teatro El Bufón del Tiempo.
Javier Sánchez Circo Cuenta Teatro
Jhon Alexander García Dúo de Mástil Circolombia
Jhon Edwar Camacho S. Escuela Nacional Circo Para Todos
Jimmy Javier Lozano La Gata Cirko y corporación Producciones La Ventana
John Polichinela corporación Compañía Artística Polichinela
John Roberth Delgado Destino Escalada
Jorge Vargas Teatro Taller de Colombia y Escuela Internacional de Arte Callejero y Artes Circenses
Juan Carlos Yela Ibarra Independiente como actor-payaso-acróbata
Juan David Villa corporación Producciones La Ventana
Juan Felipe Ortiz La Gata Circo
Juan Felipe Santamaría Zua. Zaa cirko
Julián David Guauta Artista independiente
Junior Bautista León Colectivo Teatro Ciclo Vital
Leonardo Mejía Malabarte Producciones
Liliana Castiblanco Domínguez Kreative Espectáculos
Luis Eduardo Guzmán Pasos de Payaso
Luis Jonathan Hernández Colectivo Evolución Circus, Circo Colombia del Ejercito Nacional
Mauricio Choque Sánchez CIRCUN
Mauricio Urrea Rivas Circo Teatro Histrión y Circósfera Uniquindio
Natally Ramírez La Gata Cirko
Nicolás Cifuentes Fundación Grupo Artístico y Cultural Nemcatacoa
Nicolás Veloza corporación Producciones La Ventana y Traficantes de Sonrisas
Oscar Francisco Yela Director circo “Colombia” Ejercito Nacional
Paula Malik Clementina
Paula Salamanca Artefactos y Garabatos
Rafael Peralta Fundación Circo Ciudad en Bogotá
Sandra M. Ortiz Valathar Circo, arte y concepto escénico.
William Andrés Álvarez Williwepa
Wilmer Márquez El Núcleo y La Gata Cirko
(1) Diario Oficial 48.834 de 27 de junio de 2013.
(151) Procuraduría General de la Nación.
(152) Procuraduría General de la Nación.
(153) Procuraduría General de la Nación.
(154) Procuraduría General de la Nación.
(155) Defensoría del Pueblo.
(156) Pontificia Universidad Javeriana.
(157) Defensoría del Pueblo.
(158) Ciudadano Sergio Manzano Macías.
(159) Procuraduría General de la Nación y Defensoría del Pueblo.
(160) En términos generales la carga mínima de argumentación en las demandas de inconstitucionalidad resulta indispensable por cuanto de no atenderse dichos presupuestos procesales podría frustrarse la expectativa de obtener una decisión de fondo. Su exigencia permite hacer un uso adecuado y responsable de los mecanismos de participación ciudadana. No debe olvidarse que conforme al artículo 241 superior, no corresponde a la Corte revisar oficiosamente las leyes, sino examinar las que efectivamente hubieran sido demandadas por los ciudadanos, lo cual implica que sólo pueda adentrarse en el estudio y resolución de un asunto una vez se presente la acusación en debida forma. Cfr. Sentencias C-081 de 2014, C-281 de 2013, C-610 de 2012, C-469 de 2011, C-595 de 2010, C-069 de 2009, C-508 de 2008, C-451 de 2005, C-480 de 2003, C-1052 de 2001 y C-447 de 1997.
(161) Así lo ha recogido la Corte desde la Sentencia C-1052 de 2001, al indicar que las exigencias del artículo 2º del Decreto 2067 de 1991 constituyen una carga mínima de argumentación que debe cumplir todo ciudadano. Cfr. sentencias C-533 de 2012, C-456 de 2012, C-198 de 2012, C-101 de 2011, C-029 de 2011, C-028 de 2011, C-102 de 2010, C-025 de 2010, C-372 de 2009, C-1087 de 2008, C-293 de 2008, C-922 de 2007, C-370 de 2006, C-1197 de 2005, C-1123 de 2004, C-901 de 2003, C-889 de 2002, C-183 de 2002 y C-1256 de 2001.
(162) “La claridad de la demanda es un requisito indispensable para establecer la conducencia del concepto de la violación, pues aunque “el carácter popular de la acción de inconstitucionalidad, [por regla general], releva al ciudadano que la ejerce de hacer una exposición erudita y técnica sobre las razones de oposición entre la norma que acusa y el Estatuto Fundamental”, no lo excusa del deber de seguir un hilo conductor en la argumentación que permita al lector comprender el contenido de su demanda y las justificaciones en las que se basa”.
(163) “Las razones que respaldan los cargos de inconstitucionalidad sean ciertas significa que la demanda recaiga sobre una proposición jurídica real y existente “y no simplemente [sobre una] deducida por el actor, o implícita” e incluso sobre otras normas vigentes que, en todo caso, no son el objeto concreto de la demanda. Así, el ejercicio de la acción pública de inconstitucionalidad supone la confrontación del texto constitucional con una norma legal que tiene un contenido verificable a partir de la interpretación de su propio texto; “esa técnica de control difiere, entonces, de aquella [otra] encaminada a establecer proposiciones inexistentes, que no han sido suministradas por el legislador, para pretender deducir la inconstitucionalidad de las mismas cuando del texto normativo no se desprenden”.
(164) “Las razones son específicas si definen con claridad la manera como la disposición acusada desconoce o vulnera la Carta Política a través“de la formulación de por lo menos un cargo constitucional concreto contra la norma demandada”. El juicio de constitucionalidad se fundamenta en la necesidad de establecer si realmente existe una oposición objetiva y verificable entre el contenido de la ley y el texto de la Constitución Política, resultando inadmisible que se deba resolver sobre su inexequibilidad a partir de argumentos“vagos, indeterminados, indirectos, abstractos y globales” que no se relacionan concreta y directamente con las disposiciones que se acusan. Sin duda, esta omisión de concretar la acusación impide que se desarrolle la discusión propia del juicio de constitucionalidad”.
(165) “La pertinencia también es un elemento esencial de las razones que se exponen en la demanda de inconstitucionalidad. Esto quiere decir que el reproche formulado por el peticionario debe ser de naturaleza constitucional, es decir, fundado en la apreciación del contenido de una norma superior que se expone y se enfrenta al precepto demandado. En este orden de ideas, son inaceptables los argumentos que se formulan a partir de consideraciones puramente legales y doctrinarias, o aquellos otros que se limitan a expresar puntos de vista subjetivos en los que “el demandante en realidad no está acusando el contenido de la norma sino que está utilizando la acción pública para resolver un problema particular, como podría ser la indebida aplicación de la disposición en un caso específico”; tampoco prosperarán las acusaciones que fundan el reparo contra la norma demandada en un análisis de conveniencia, calificándola “de inocua, innecesaria, o reiterativa” a partir de una valoración parcial de sus efectos”.
(166) “La suficiencia que se predica de las razones de la demanda de inconstitucionalidad guarda relación, en primer lugar, con la exposición de todos los elementos de juicio (argumentativos y probatorios) necesarios para iniciar el estudio de constitucionalidad respecto del precepto objeto de reproche; así, por ejemplo, cuando se estime que el trámite impuesto por la Constitución para la expedición del acto demandado ha sido quebrantado, se tendrá que referir de qué procedimiento se trata y en qué consistió su vulneración (D. 2067/91, artículo 2º num. 4), circunstancia que supone una referencia mínima a los hechos que ilustre a la Corte sobre la fundamentación de tales asertos, así no se aporten todas las pruebas y éstas sean tan sólo pedidas por el demandante. Por otra parte, la suficiencia del razonamiento apela directamente al alcance persuasivo de la demanda, esto es, a la presentación de argumentos que, aunque no logren prime facie convencer al magistrado de que la norma es contraria a la Constitución, si despiertan una duda mínima sobre la constitucionalidad de la norma impugnada, de tal manera que inicia realmente un proceso dirigido a desvirtuar la presunción de constitucionalidad que ampara a toda norma legal y hace necesario un pronunciamiento por parte de la Corte Constitucional”.
(167) Artículo 1º, prohibición; artículo 2º, expedición de licencias; artículo 3º, adecuación; artículo 4º, cumplimiento de la normatividad; artículo 5º, ejecución; artículo 6º, establecimientos no objeto de regulación; y artículo 7º, vigencia.
(168) Cfr. Sentencia C-374 de 2002. En la Sentencia C-382 de 2012 se dijo: “A este respecto, ha expresado que “la oportunidad inicialmente prevista para definir si la demanda se ajusta a los requerimientos de ley, es la etapa de admisión, a través del respectivo auto admisorio (D. 2067/91, art. 6º). Sin embargo, la misma jurisprudencia ha precisado que ese primer análisis responde a una valoración apenas sumaria de la acusación, adelantada únicamente por cuenta del magistrado ponente, que no compromete ni limita la competencia del Pleno de la Corte, que es en quien reside la función constitucional de decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que presenten los ciudadanos contra las leyes y los decretos con fuerza de ley (C.P. art. 241-4-5)” Sentencia C-436 de 2011. Así, según las circunstancias particulares del caso, la Corte está autorizada para realizar un nuevo análisis de procedibilidad de la demanda en la sentencia, en razón de ser ella la llamada a decidir, con carácter definitivo e inmutable, si hay lugar o no a proferir sentencia de mérito. Ese nuevo estudio de procedibilidad lo lleva a cabo la Corporación teniendo a su alcance mayores elementos de juicio, pues para ese momento, además del contenido de la demanda, la Corte cuenta con la opinión expresada por los distintos intervinientes y con el concepto del Ministerio Público, quienes conforme con el reglamento aplicable a este tipo de juicios, participan en el proceso de constitucionalidad con posterioridad al auto admisorio. Cabe destacar sobre el particular, que el análisis de procedibilidad que adelanta la Corte en la sentencia puede ser de dos tipos: (i) implícito, cuando una primera lectura de la demanda da cuenta sobre la conducencia de la misma, sin que presente resistencia entre los distintos intervinientes, caso en el cual se entiende que la Corte mantiene la postura adoptada en el auto admisorio; (ii) explicito, si revisada la demanda formulada se generan dudas respecto de su pertinencia, y así lo han advertido los intervinientes y la corporación, debiendo proceder esta última a hacer un pronunciamiento expreso sobre el tema. (Sent. C-841/2010). Bajo ese contexto, aun cuando la demanda haya sido previamente admitida por el magistrado ponente, tal circunstancia no impide a la Corte definir nuevamente en la sentencia, si aquella se ajusta o no a los presupuestos de procedibilidad, pues dicho aspecto se enmarca dentro de su ámbito de competencia para proferir o no una decisión de fondo frente a determinado asunto”.
(169) Explican que a la actividad circense se le puede atribuir un triple orden de propósitos: i) permite la actuación y concreción del derecho al libre desarrollo de la personalidad, ii) colabora en la construcción de la unidad nacional en torno a expresiones del sentir de sectores importantes al interior del Estado y iii) fomenta la unidad nacional sobre actividades cuya libre manifestación implica tolerancia y pluralismo en una sociedad con diferentes sensibilidades.
(170) Este tribunal en la Sentencia C-359 de 2013 señaló que hay ocasiones en que las demandas exigen un menor esfuerzo argumentativo, lo cual ocurre, por ejemplo, cuando de la simple lectura y comparación entre el contenido de la ley y el texto constitucional es posible avizorar la existencia de una oposición objetiva y verificable que nos lleve, sin mayores lucubraciones, a la presencia de un cargo apto de inconstitucionalidad, así no se participe de la argumentación expuesta y termine la Corte declarando la exequibilidad de lo impugnado. Cfr. sentencias C-595 de 2010 y C-523 de 2009.
(171) Cfr. Sentencias C-081 de 2014, C-911 de 2013, C-781 de 2012, C-641 de 2012, C-460 de 2011, C-537 de 2010, C-069 de 2009, C-508 de 2008, C-451 de 2005, C-040 de 2005, C-480 de 2003 y C-1052 de 2001, entre otras.
(172) Cfr. Sentencias C-835 de 2013, C-909 de 2012, C-743 de 2012, C-641 de 2012, C-533 de 2012, C-978 de 2010, entre otras.
(173) Cfr. Sentencias C-099 de 2013, C-635 de 2012, C-631 de 2011, C-886 de 2010, C-308 de 2009, C-246 de 2009, C-402 de 2007, C-1052 de 2004, C-1115 de 2004, C-1146 de 2004 y C-913 de 2004, entre otras.
(174) Las autoridades nacionales y locales no podrán emitir ninguna licencia dos años después de la publicación de la presente ley a los espectáculos de circos itinerantes que usen animales silvestres ya sean nativos o exóticos, de cualquier especie, en sus presentaciones.
(175) Los empresarios de circos, tienen un plazo de dos años, contado a partir de la publicación de la presente ley, para adecuar sus espectáculos en todo el territorio nacional, sin el uso de especies silvestres o exóticas. Se aplicará el mismo plazo, estipulado en este artículo, para que los empresarios de circos realicen la entrega de los animales silvestres a las autoridades ambientales en donde se encuentren ubicados a las entidades de que trata el artículo 5º de la presente ley. Para el caso de especies exóticas así como sus crías, los empresarios de circos, en dicho plazo, deberán adelantar los trámites y obtener los permisos necesarios para salir del país. PAR.—Cumplido el término establecido en el presente artículo las autoridades ambientales en donde se encuentren ubicados los animales que hacen parte de los circos, darán aplicación a las medidas preventivas y sancionatorias que establece la Ley 1333 de 2009.
(176) No se sustenta la afirmación de que se está ante derechos de propiedad sobre animales silvestres nativos. Tampoco se argumenta la normatividad concerniente a la expedición de licencias y requisitos para el empleo de los animales silvestres exóticos.
(177) El presente acápite es tomado del texto de Revolledo Cárdenas, Julio. La Fabulosa Historia del Circo en México. Conaculta. Escenología ac. 2004, págs. 15-102.
(178) Diccionario de uso del Español. María Moliner. Grados. A-H. 1998, pág. 640. Define circo como: “Espacio rodeado de gradas, donde los antiguos romanos daban espectáculos de carreras, luchas, etc. Local moderno de espectáculos, estable o desmontable, en que los artistas realizan sus ejercicios de agilidad, habilidad o fuerza, sobre la pista; con esos ejercicios alternan las intervenciones de los payasos y, a veces, algún número de variedades”. Este significado es tomado al margen del texto en cita.
(179) En tanto disciplina y constancia.
(180) En cuanto a belleza del alma.
(181) Se señala en el texto en cita que “Aquel que se dedicaba a la recolección de manzanas y que bajaba y subía su escalera de un árbol tras otro para realizar su trabajo, descubrió en algún momento que sin bajarse de la escalera y caminando sobre ésta en equilibrio podía trasladarse entre los árboles para realizar su labor. Su dominio equilibrista fue tal, que lo llevó a exhibirse o a competir en las ferias campesinas de Europa en el Medievo”, constituyendo el inicio del acto de equilibrio en escalera con saltos acrobáticos, o con otras combinaciones más complejas.
(182) El texto mencionado lo identifica como “danza militar de la antigua Grecia”.
(183) El libro citado señala que instalados en el siglo XX en Colombia, los hermanos Egred constituyeron una de las empresas circenses más importantes de América del Sur. El circo de las Águilas Humanas de Enrique Venturino y el Circo Tony Caluga de Abraham Lillo, figuran entre los más sobresalientes en Chile; el Circo África de Fieras de la familia Basurco en Perú; las familias Podestá, Stevanovich y Pensado en Argentina y Uruguay; el Circo García de Brasil fue presentado por Antolim García. En Centroamérica no prosperó de manera importante la actividad circense, a excepción de Guatemala y Nicaragua, durante el periodo revolucionario sandinista. Las familias Ponce y López han abierto en Guatemala espectáculos circenses que recorren toda América Central. Pionera en introducir un espectáculo circense por numerosas poblaciones de América Latina durante 20 años ha sido la familia Atayde de México.
(184) Aprobado 13 de octubre de 2005, Bruselas. El circo en cuanto elemento de la cultura en Europa.
(185) El siguiente texto es tomado de un trabajo realizado por el Ministerio de Cultura denominado Caracterización de la población circense en Colombia. Investigadores Javier Irenarco Pinzón P. y Juan David Villa Ll. Asistente de investigación Clara Tello. 2011.
(186) En la Sentencia C-890 de 2012, se dijo: “A partir de la jurisprudencia expuesta, se concluye como regla de decisión que el legislador está habilitado, de acuerdo con el artículo 7º, C.P. para regular e identificar determinadas expresiones culturales y artísticas”.
(187) Formaliza el sector del espectáculo público de las artes escénicas.
(188) “Virtud, disposición y habilidad para hacer algo. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginario con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros”. Real Academia de la Lengua Española. Vigésima segunda edición. 2001, pág. 219.
(189) “Función o diversión pública celebrada en un teatro, en un circo o en cualquier otro edificio o lugar en que se congrega la gente para presenciarla. Conjunto de actividades profesionales relacionadas con esta diversión”. Real Academia de la Lengua Española. Vigésima segunda edición. 2001, págs. 975-976.
(190) “Edificio o recinto cubierto por una carpa, con gradería para los espectadores, que tiene en medio una o varias pistas donde actúan malabaristas, payasos, equilibristas, animales amaestrados, etc. Conjunto de artistas, animales y objetos que forman parte de este espectáculo”. Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Vigésima segunda edición. 2001, pág. 558.
(191) Sentencias T-349 de 1996. Cfr. sentencias C-666 de 2010 y C-1192 de 2005.
(192) Sentencias C-666 de 2010 y C-1192 de 2005. La Ley 397 de 1997 señala en el artículo 1º: “Cultura es el conjunto de rasgos distintivos, espirituales, materiales, intelectuales y emocionales que caracterizan a los grupos humanos y que comprende, más allá de las artes y las letras, modos de vida, derechos humanos, sistemas de valores, tradiciones y creencias”. Y en el artículo 2º dispone: “Del papel del Estado en relación con la cultura. Las funciones los servicios del Estado en relación con la cultura se cumplirán en conformidad con lo dispuesto en el artículo anterior, teniendo en cuenta que el objetivo primordial de la política estatal sobre la materia son la preservación del Patrimonio Cultural de la Nación y el apoyo y el estímulo a las personas, comunidades e instituciones que desarrollen o promuevan las expresiones artísticas y culturales en los ámbitos locales, regionales y nacional”. Artículo 14 del Protocolo adicional a la Convención americana sobre derechos humanos en materia de derechos económicos, sociales y culturales, protocolo de San Salvador, indica: “Derecho a los Beneficios de la Cultura. 1. Los Estados partes en el presente Protocolo reconocen el derecho de toda persona a: a. participar en la vida cultural y artística de la comunidad; b. gozar de los beneficios del progreso científico y tecnológico; c. beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora. 2. Entre las medidas que los Estados partes en el presente Protocolo deberán adoptar para asegurar el pleno ejercicio de este derecho figurarán las necesarias para la conservación, el desarrollo y la difusión de la ciencia, la cultura y el arte. 3. Los Estados partes en el presente Protocolo se comprometen a respetar la indispensable libertad para la investigación científica y para la actividad creadora. 4. Los Estados partes en el presente Protocolo reconocen los beneficios que se derivan del fomento y desarrollo de la cooperación y de las relaciones internacionales en cuestiones científicas, artísticas y culturales, y en este sentido se comprometen a propiciar una mayor cooperación internacional sobre la materia”.
(193) Sentencia C-054 de 2013.
(194) El artículo 27.1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos señala: “Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”. El artículo 15.1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales consagra: “Los Estados Partes en el presente pacto reconocen el derecho de toda persona a: a) Participar en la vida cultural”. El artículo 42 de la Convención americana sobre derechos humanos expresa: “Los Estados Partes deben remitir a la Comisión copia de los informes y estudios que en sus respectivos campos someten anualmente a las comisiones ejecutivas del Consejo Interamericano Económico y Social y del Consejo Interamericano para la Educación, la Ciencia y la Cultura, a fin de que aquella vele porque se promuevan los derechos derivados de las normas económicas, sociales y sobre educación, ciencia y cultura, contenidas en la Carta de la Organización de los Estados Americanos, reformada por el Protocolo de Buenos Aires”.
(195) La cultura, como manifestación de la diversidad de las comunidades, expresión de la riqueza humana y social de los pueblos e instrumento para construir sociedades organizadas, es un pilar fundamental de nuestra Nación que exige especial protección, fomento y divulgación del Estado. Se ha predicado la existencia de una Constitución cultural en Colombia.
(196) Cfr. sentencias C-1192 de 2005 y C-367 de 2006. Además se dijo: “Lo anterior no significa que las únicas expresiones artísticas y culturales sean aquellas objeto de categorización y reconocimiento por el Estado a través del legislador, pues es la misma sociedad, representada en sus artistas, literatos, compositores, maestros, artesanos, músicos, etc., quienes a lo largo de la historia pueden crear distintas manifestaciones culturales, frente a cuyo tratamiento estatal puede el legislador optar en el futuro”.
(197) Sentencia C-205 de 2003.
(198) Sentencias C-1192 de 2005.
(199) Cfr. Los animales salvajes en los circos. Infocircos. Informe de la Fundación FAADA. Asociación Nacional para la Defensa de los Animales ANDA. Fundación para la Adopción, Apadrinamiento y Defensa de los Animales (FAADA). Born Free Foundation. Cfr. Intervención en el proceso del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia.
(200) Gaceta del Congreso de la República de Colombia 597 del 12 de agosto de 2011. Exposición de motivos al proyecto de ley que prohíbe el uso de animales silvestres en circos.
(201) Animal Defenders International ADI.
(202) Cfr. Sentencia C-889 de 2012, que examinó los artículos 14, 15, 17, 18 y 19 de la Ley 916 de 2004. Resolvió: “1. Declarar EXEQUIBLES, por los cargos analizados en esta sentencia, las expresiones “La celebración de espectáculos taurinos requerirá la previa comunicación al órgano administrativo competente o, en su caso, la previa autorización del mismo en los términos previstos en este reglamento”; “en plazas permanentes bastará únicamente, en todo caso, con la mera comunicación por escrito. En las plazas no permanentes”; y “La comunicación”, contenidas en el artículo 14 de la Ley 916 de 2004 “por la cual se establece el Reglamento Nacional Taurino”. 2. Declarar EXEQUIBLES, por los cargos estudiados en esta sentencia, la expresión “o comunicación”, contenida en el artículo 15 de la Ley 916 de 2004 “por la cual se establece el Reglamento Nacional Taurino”. 3. Declarar EXEQUIBLES, por los cargos estudiados en esta sentencia, los artículos 17, 18 y 19 de la Ley 916 de 2004 “por la cual se establece el Reglamento Nacional Taurino”., con excepción de la expresión “que requieran autorización previa” contenida en los artículos 17 y 18 citados, que se declara INEXEQUIBLE. SPV María Victoria Calle Correa, Jorge Iván Palacio Palacio y Nilson Pinilla Pinilla. Aclaración de voto de María Victoria Calle Correa, Gabriel Eduardo Mendoza Martelo y Jorge Iván Palacio Palacio.
(203) Quedan exceptuados de lo expuesto en el inciso 1, en los literales a), d), e), f) y g) del artículo anterior, el rejoneo, coleo, las corridas de toros, las novilladas, corralejas, becerradas y tientas así, como las riñas de gallos y los procedimientos utilizados en estos espectáculos.
(204) Estatuto Nacional de Protección de los Animales.
(205) ART. 6º—El que cause daño a un animal o realice cualquiera de las conductas consideradas como crueles para con los mismos por esta Ley, será sancionado con la pena prevista para cada caso. Se presumen hechos dañinos y actos de crueldad para con los animales los siguientes: a) Herir o lesionar a un animal por golpe, quemadura, cortada o punzada o con arma de fuego; b) Causar la muerte innecesaria o daño grave a un animal obrando por motivo abyecto o fútil; c) Remover, destruir, mutilar o alterar cualquier miembro, órgano o apéndice de un animal vivo, sin que medie razón técnica, científica, zooprofiláctica, estética o se ejecute por piedad para con el mismo; d) Causar la muerte inevitable o necesaria a un animal con procedimientos que originen sufrimiento o que prolonguen su agonía. Es muerte inevitable o necesaria la descrita en los artículos 17 y 18 del capítulo quinto de esta ley; e) Enfrentar animales para que se acometan y hacer de las peleas así provocadas un espectáculo público o privado; f) Convertir en espectáculo público o privado, el maltrato, la tortura o la muerte de animales adiestrados o sin adiestrar; g) Usar animales vivos para entrenamiento o para probar o incrementar la agresividad o la pericia de otros animales; h) Utilizar para el servicio de carga, tracción, monta o espectáculo, animales ciegos, heridos, deformes, o enfermos gravemente o desherrados en vía asfaltada, pavimentada o empedrada o emplearlos para el trabajo cuando por cualquier otro motivo no se hallen en estado físico adecuado; i) Usar animales cautivos como blanco de tiro, con objetos susceptibles de causarles daño o muerte o con armas de cualquier clase; j) Toda privación de aire, luz, alimento, movimiento, espacio suficiente, abrigo, higiene o aseo, tratándose de animal cautivo, confinado, doméstico o no, que le cause daño grave o muerte; k) Pelar o desplumar animales vivos o entregarlos a la alimentación de otros; l) Abandonar substancias venenosas o perjudiciales en lugares accesibles a animales diferentes de aquellos a los cuales específicamente se trata de combatir; m) Recargar de trabajo a un animal a tal punto que como consecuencia del exceso o esfuerzo superior a su capacidad o resistencia se le cause agotamiento, extenuación manifiesta o muerte; n) Usar mallas camufladas para la captura de aves y emplear explosivos o venenos para la de peces. La utilización de mallas camufladas para la captura de aves será permitida únicamente con fines científicos, zooprofilácticos o veterinarios y con previa autorización de la entidad administradora de los recursos naturales; o) Envenenar o intoxicar a un animal, usando para ello cualquier sustancia venenosa, tóxica, de carácter líquido, sólido, o gaseoso, volátil, mineral u orgánico; p) Sepultar vivo a un animal; q) Confinar uno o más animales en condiciones tales que le produzca la asfixia; r) Ahogar a un animal; s) Hacer con bisturí, aguja o cualquier otro medio susceptible de causar daño o sufrimiento prácticas de destreza manual con animales vivos o practicar la vivisección con fines que no sean científicamente demostrables y en lugares o por personas que no estén debidamente autorizadas para ello; t) Estimular o entumecer a un animal con medios químicos, físicos o quirúrgicos, para fines competitivos, de exhibición o utilización en espectáculo público o privado y en general aplicarles drogas sin perseguir fines terapéuticos; u) Utilizar animales vivos o muertos en la elaboración de escenas cinematográficas o audiovisuales destinadas a la exhibición pública o privada, en las que se cause daño o muerte a un animal con procedimientos crueles o susceptibles de promover la crueldad contra los mismos; v) Dejar expósito o abandonar a su suerte a un animal doméstico o domesticado en estado de vejez, enfermedad, invalidez o incapacidad de procurarse la subsistencia; w) Realizar experimentos con animales vivos de grado superior en la escala zoológica al indispensable, según la naturaleza de la experiencia; x) Abandonar a sus propios medios animales utilizados en experimentos; y) Causar la muerte de animales grávidos, cuando tal estado sea patente en el animal, salvo que se trate de industrias legalmente establecidas que se funden en la explotación del nonato; z) Lastimar o arrollar un animal intencionalmente o matarlo por simple perversidad.
(206) Aborda el concepto de ambiente en la Constitución y el deber constitucional de proteger la diversidad e integridad; la protección a los recursos naturales y la dignidad humana como fundamentos del deber constitucional de protección a los animales; y la función social y ecológica de la propiedad como fundamento a la prohibición de trato cruel para con los animales. Ello luego de reconocer que la tauromaquia es una actividad cuyo reconocimiento y regulación se encuentra en el Estatuto Taurino —Ley 916 de 2004—, norma cuya constitucionalidad ha sido evaluada por la Corte Constitucional, encontrándola ésta última ajustada a la Constitución —sentencias C-1192 de 2005 y C-367 de 2006—.
(207) De entrada la Ley 84 de 1989 objeta la relación abusiva o cruel del hombre con la naturaleza y llama la atención de todos a partir del siguiente epígrafe: “los animales tendrán en todo el territorio nacional especial protección contra el sufrimiento y el dolor, causados directa o indirectamente por el hombre” (art. 1º); enseguida, dentro de sus objetivos, la misma insiste en rechazar el dolor y sufrimiento animal, plantea la promoción de su salud, bienestar, respeto y cuidado, y propone desarrollar medidas efectivas para la preservación de la fauna silvestre. Como tal, la ley impone un conjunto de obligaciones específicas para lograr su cometido, todas ellas enmarcadas en el compromiso de evitar causar daño o lesión a cualquier especie (art. 4º), y enlista el conjunto de actos que considera perjudiciales y crueles aplicables, en su gran mayoría, a las maniobras de cacería reguladas por el CRNR y su decreto reglamentario. Sentencia T-760 de 2007.
(208) Un Estado social debe buscar, entre otros, el bienestar animal, por ser éste un elemento connatural al desarrollo del principio de solidaridad.
(209) Y que no es relevante simplemente en cuanto está a su servicio, sino que tiene importancia per se como contexto en el cual uno de sus integrantes es la comunidad humana.
(210) Conformada por las siguientes 34 disposiciones: Preámbulo (vida), 2º (fines esenciales del Estado: proteger la vida), 8º (obligación de proteger las riquezas culturales y naturales de la Nación), 11 (inviolabilidad del derecho a la vida), 44 (derechos fundamentales de los niños), 49 (atención de la salud y del saneamiento ambiental), 58 (función ecológica de la propiedad), 66 (créditos agropecuarios por calamidad ambiental), 67 (la educación para la protección del ambiente), 78 (regulación de la producción y comercialización de bienes y servicios), 79 (derecho a un ambiente sano y participación en las decisiones ambientales), 80 (planificación del manejo y aprovechamiento de los recursos naturales), 81 (prohibición de armas químicas, biológicas y nucleares), 82 (deber de proteger los recursos culturales y naturales del país), 215 (emergencia por perturbación o amenaza del orden ecológico), 226 (internacionalización de las relaciones ecológicas, 268-7 (fiscalización de los recursos naturales y del ambiente), 277-4 (defensa del ambiente como función del Procurador), 282-5 (el Defensor del Pueblo y las acciones populares como mecanismo de protección del ambiente), 289 (programas de cooperación e integración en zonas fronterizas para la preservación del ambiente), 300-2 (Asambleas Departamentales y medio ambiente), 301 (gestión administrativa y fiscal de los departamentos atendiendo a recursos naturales y a circunstancias ecológicas), 310 (control de densidad en San Andrés y Providencia con el fin de preservar el ambiente y los recursos naturales), 313-9 (Concejos Municipales y patrimonio ecológico), 317 y 294 (contribución de valorización para conservación del ambiente y los recursos naturales), 330-5 (Concejos de los territorios indígenas y preservación de los recursos naturales), 331 (Corporación del Río Grande de la Magdalena y preservación del ambiente), 332 (dominio del Estado sobre el subsuelo y los recursos naturales no renovables), 333 (limitaciones a la libertad económica por razones del medio ambiente), 334 (intervención estatal para la preservación de los recursos naturales y de un ambiente sano), 339 (política ambiental en el plan nacional de desarrollo), 340 (representación de los sectores ecológicos en el Consejo Nacional de Planeación), 366 (solución de necesidades del saneamiento ambiental y de agua potable como finalidad del Estado).
(211) La dignidad no se otorga, sino que se reconoce, de manera que siempre podrá exigirse de los seres humanos un actuar conforme a parámetros dignos y, en este sentido, coherente con su condición de ser moral que merece el reconocimiento de dichas garantías y que, llegado el caso, podría exigirlas por la posición [también] moral que tiene dentro de la comunidad.
(212) Las excepciones que existan en el ordenamiento jurídico respecto de la protección prevista para los animales, no pueden ser fruto del capricho o discrecionalidad de los poderes constituidos –vinculados en este tema por un deber constitucional-, sino que tendrán que estar sustentadas en criterios de razonabilidad o proporcionalidad acordes con los valores y principios que prevé el ordenamiento constitucional.
(213) Es relevante mencionar la reglamentación contenida en el Decreto 1500 de 2007 (art. 30, núm. 3), que al referirse a las condiciones de sacrificio de animales para consumo humano, tomó en cuenta la posible afectación de la libertad de cultos: “Con el fin de preservar la libertad de culto, la única excepción permitida para el sacrificio sin insensibilización, será en el caso de que los rituales religiosos así lo requieran”.
(214) El principio de bienestar animal cede ante las costumbres alimenticias de la especie humana, al admitirse el sacrificio de animales para el consumo humano. Sin embargo, el sacrificio animal en estos casos debe ajustarse a parámetros establecidos con el objetivo de eliminar cualquier práctica que implique sufrimiento evitable para el animal y, así mismo, la crueldad en los procedimientos de sacrificio, demostrando que, incluso en estos casos, el deber constitucional resulta plenamente aplicable a la relación que los humanos mantengan con los animales.
(215) La Ley 84 de 1989 consagra un capítulo especial para regular aquellas condiciones que son necesarias para la realización de experimentos con animales. Se incluyen normas que prohíben la realización de los mismos cuando como fruto de su práctica se cause maltrato, cuando éstos no sean puestos bajo anestesia, cuando se realice experimentación con animales vivos como medio de ilustración en conferencias de facultades con carreras relacionadas con el estudio animal; así como normas que exigen la existencia de un comité de ética siempre que se realice un experimento con animales. Esta es una disposición suficiente para derivar mandatos precisos a los operadores jurídicos en el sentido de evitar los tratos crueles que causen sufrimiento a los animales involucrados en estos experimentos, no obstante, los mismos son permitidos en razón de derechos constitucionales como la libertad de empresa, la educación, la libertad de cátedra o de intereses colectivos de raíz constitucional como la salubridad pública o el orden público.
(216) La Corte declaró exequible el artículo 7° de la Ley 84 de 1989, en el entendido: 1. Que la excepción allí planteada permite, hasta determinación legislativa en contrario, si ello llegare a ocurrir, la práctica de las actividades de entretenimiento y de expresión cultural con animales allí contenidas, siempre y cuando se entienda que estos deben, en todo caso, recibir protección especial contra el sufrimiento y el dolor durante el transcurso de esas actividades. En particular, la excepción del artículo 7º de la Ley 84 de 1989 permite la continuación de expresiones humanas culturales y de entretenimiento con animales, siempre y cuando se eliminen o morigeren en el futuro las conductas especialmente crueles contra ellos en un proceso de adecuación entre expresiones culturales y deberes de protección a la fauna. 2. Que únicamente podrán desarrollarse en aquellos municipios o distritos en los que las mismas sean manifestación de una tradición regular, periódica e ininterrumpida y que por tanto su realización responda a cierta periodicidad; 3. que sólo podrán desarrollarse en aquellas ocasiones en las que usualmente se han realizado en los respectivos municipios o distritos en que estén autorizadas; 4. que sean estas las únicas actividades que pueden ser excepcionadas del cumplimiento del deber constitucional de protección a los animales; y 5. que las autoridades municipales en ningún caso podrán destinar dinero público a la construcción de instalaciones para la realización exclusiva de estas actividades.
Los magistrados María Victoria Calle Correa y Jorge Iván Palacio Palacio salvaron el voto por la afectación a los derechos al ambiente y en particular a la protección a los animales frente al sufrimiento de dolor innecesario. La decisión se ha debido tomar con efectos diferidos por respeto a la confianza legítima que tienen poblaciones y regiones en Colombia, en poder seguir practicando ciertas actividades tradicionales, de las que depende, en algunos casos, la profesión, el oficio o el mínimo vital de muchas personas. La norma acusada priva de protección a los animales, desprotegiéndolos en alto grado de tratos crueles que infrinjan gran sufrimiento. La violencia contra los animales representa en la actualidad una suerte de “tara ancestral”. Es, precisamente, uno de los reductos de esa vieja visión de la relación entre el ser humano y la naturaleza, de acuerdo con la cual, ésta se encuentra al pleno servicio de aquél. Si bien es cierto que en el pasado tuvo explicaciones religiosas, éticas e incluso culturales, también lo es que gradualmente han sido superadas debido a nuevas concepciones de la naturaleza, al avance de las ciencias, de la tecnología y, en especial, a la conciencia ecológica alcanzada y defendida por las civilizaciones, que han reconocido un ámbito jurídico a favor de los seres sintientes, para que no sufran frente al miedo, al pánico y al dolor. Los condicionamientos aunque están bien intencionados pueden ser objeto de dos reproches por cuanto no representan límites claros y determinados que permitan a las autoridades ejercer sanciones efectivas si se desconocen tales límites, y el grado de detalle de los asuntos tratados así como su novedad temática frente al contenido normativo evidencian que la Corte eligió y fijó parámetros y estándares propios de otros ámbitos del poder. Debió declarar inexequible la norma y diferir sus efectos, para que fuera el Congreso de la República quien hiciere la regulación, si lo considera necesario, dentro de en un término señalado expresamente en la decisión. Se proponía enviar un claro mensaje respecto a la inconstitucionalidad manifiesta de un texto legal pero manteniendo la vigencia de la norma durante un tiempo prudencial, por dos aspectos: (i) proteger el mínimo vital y las condiciones de existencia de todas las personas que se dedican a las actividades y (ii) la confianza legítima que les asiste a realizar estas actividades debido a que el Estado las protege, en tanto manifestaciones de tradiciones regionales. Se privó a todas las personas y a los animales de que hubiese sido el legislador el que fijara los estándares de protección, eventualmente más altos, que los que puede fijar un juez como mínimos constitucionales. Una cosa es la protección que ofrece la Constitución Política a las minorías étnicas y culturales, y otra muy diferente, la protección a las manifestaciones culturales, tradicionales y artísticas. El rejoneo, coleo, las corridas de toros, novilladas, corralejas, becerradas, tientas y las riñas de gallos no pueden ser consideradas prácticas sometidas a una excepción etnocultural. El magistrado Gabriel Eduardo Mendoza Martelo salvó parcialmente el voto al considerar que procedía una decisión inhibitoria por ineptitud sustancial de la demanda. No se enmarca dentro de una problemática jurídica de relevancia constitucional basada en argumentaciones, proposiciones o disquisiciones propias de la labor del control estrictamente constitucional. El asunto gira mayormente alrededor de aspectos sociológicos que atañen a prácticas y costumbres respecto de las cuales el ingrediente conceptual juega un papel preponderante al punto de ser el contexto en el que se desenvuelven los diversos criterios para cualquier toma de decisión. El asunto giró en torno a una puja sobre las distintas visiones éticas y cosmológicas que inspiran unas prácticas que cada día se reducen en el horizonte del quehacer nacional y orbital, lo cual denota la inconveniencia de que la Corte haya actuado como regulador de una situación, en la cual el Congreso debe marcar la pauta sobre la base de sopesar y ponderar los distintos intereses en discusión. Aclaró el voto el magistrado Nilson Pinilla Pinilla al considerar que en aras del ambiente, la fauna, el equilibrio ecológico y la dignidad humana, es es más acorde al Estado social de derecho convencer que prohibir, en la seguridad de que a partir de desestimular esas actividades, tenderán a desaparecer por el creciente desvanecimiento de la afición. El conjuez Diego López Medina aclaró el voto.
(217) Se integran a este acápite las investigaciones presentadas por los expertos e intervinientes en este asunto, que se exponen de manera abreviada, pudiendo complementarse su texto con los anexos.
(218) Animals in Circuses and Zoos: Chiron’s World? (including the independent scientific report commissioned by the UK RSPCA on Animals in Circuses), Essex, England: Little Eco-Farms Publishing (1990), (hereafter Kiley-Worthington (1990). Fue encargada para llevar el estudio científico de animales en los circos en comparación con los animales en zoológicos en el Reino Unido.
(219) Además, indica: “Podemos hacernos una idea de cuando un animal sufre de estrés o angustia, a partir de su cuidado, del grado de restricción a su comportamiento natural como resultado del entorno en que se encuentra y de algunos indicadores de su comportamiento. Es cierto que hubo evidencia de un estrés prolongado y un comportamiento anormal tanto en los zoológicos como en los circos, pero es igualmente cierto afirmar que esto ocurre con casi cualquier proceso de confinamiento de animales en la actualidad. No se observó un incremento sustancial del nivel de estrés evidenciado por los animales de circo en comparación con aquellas especies que habitan en los zoológicos o dentro de lugares domésticos. No existe evidencia que respalde que los circos necesariamente causen mayor sufrimiento que el que producen los zoológicos y otros sistemas que tratan con animales. Lo único que se puede sostener es que los circos no son ni mejores ni peores en comparación con otros mecanismos de cría y manejo de animales. Esta conclusión también apoya un mejoramiento general en todos los sistemas de confinamiento de animales. No debería haber, o al menos en una muy pequeña proporción, muestras de sufrimiento dentro de un sistema apropiado de tenencia de animales. Parecería que en este aspecto debería profundizarse más en el diseño de los ambientes y en los procedimientos de trato con animales. Esta idea aplica no solo para especies que tradicionalmente han sido consideradas como salvajes, sino también para las que se asumen como domésticas”.
(220) Friend, T.H. (1999), 'Behavior of picketed circus elephants', Applied Animal Behaviour Science, 62 73-88, at pág. 87 (hereafter Friend (1999)). Según el doctor Friend: “Mi investigación ha indicado claramente que los circos no son intrínsecamente perjudiciales para el bienestar de los elefantes y los grandes felinos. De hecho, cuando se aplican los criterios tradicionales de bienestar animal (salud, reproducción, condición física, longevidad) a los elefantes y grandes felinos de circo, estos resultan mejores que los de los zoológicos y santuarios”. Letter from T.H. Friend to Lord Rooker (June 14, 2006).
(221) Letter from T.H. Friend to Lord Rooker (June 14, 2006).
(222) Friend y otros, realizaron estudios sobre la “deambulación” estereotípica de los tigres, para explorar el efecto del tamaño de los espacios, que son necesariamente más pequeños en los circos itinerantes que en los zoológicos, concluyendo que: i) no hubo un patrón claro en la frecuencia de la deambulación de los tigres de circo, relacionada con el aumento del tiempo de confinamiento; ii) la exposición a diversos intervalos de tiempo relativamente cortos en una pista de ejercicio no afectó significativamente tal deambulación; iii) existe una correlación negativa entre la distancia de viaje en la jaula y la deambulación, lo que sugiere que el ejercicio tiene una función importante; iv) las presentaciones y ensayos parecen ser importantes fuentes de ejercicio y estimulación adicional, lo que podría explicar por qué el tiempo libre en una pista de ejercicio no influya en la deambulación; v) la deambulación aumentó antes de las presentaciones, tal vez como resultado de una mayor actividad externa o la expectativa de la actuación; vi) la deambulación era casi inexistente después de la función; y vii) el número de actuaciones por día tenían poca influencia en la deambulación.
(223) Nevill et al (2006), at pág. 6.
(224) Krawczel (2005), at pág. 196.
(225) Mellen, J. D., 'Factors Influencing Reproductive Success in Small Captive Exotic Felids (Felis spp.): A Multiple Regression Analysis', Zoo Biology 10:95-110 (1991).
(226) Friend, T. H. “Final Report: Transportation and Management of Circus Animals: Transportation of Circus Elephants” USDA Contract 00-6100-0004-GR (July 30, 2001) (hereafter Friend USDA Report – Elephants (2001)).
(227) Friend USDA Report – Elephants (2001), at 67.
(228) Friend USDA Report – Elephants (2001), at p. 67.
(229) Williams, J.L and T. H. Friend, 'Behavior of circus elephants during transport', Journal of the Elephant Managers Association, 14:3, 8-11 (2003) (hereafter Williams (2003)), at p. 10.
(230) Toscano (2001), at p. 148.
(231) Letter from T.H. Friend to Lord Rooker (June 14, 2006).
(232) Una discusión sobre la evidencia científica indicativa del sufrimiento animal en cautiverio, durante el transporte y en estudio los de casos sobre el uso de animales los circos de Sudamérica.
(233) El artículo 1º de la Ley 611 de 2002 define fauna silvestre y acuáticaal conjunto de organismos vivos de especies animales terrestres y acuáticas que no han sido objeto de domesticación, mejoramiento genético, cría regular o que han regresado a su estado salvaje.
(234) Gaceta del Congreso 597 del 12 de agosto de 2011.
(235) En materia de iniciativas sobre la prohibición de animales en circos expuso que algunas autoridades locales habían aprobado tal prohibición como el concejo municipal de Pereira (Acu. 94/2001) y el concejo de Bogotá (Acu. 58/2002), no obstante, fueron declarados nulos dichos actos por los tribunales administrativos por la ausencia de competencia.
(236) Gaceta 597 de 2011, págs. 5 y 6.
(237) Otros incidentes recientes: El 13 de junio de 2008, un tigre del “Circo Atayde” atacó a un trabajador del circo en Sonora luego que accidentalmente introdujo su brazo dentro de la jaula del animal. Como resultado, el trabajador perdió parte de su brazo. En agosto de 2008, un león de 225 kg escapó de un zoológico privado en el Sur de México y mató a dos perros, un cerdo y atacó a una mujer y a su hijo que se desplazaban en un burro. Esto ocurrió antes que el animal fuese sedado y capturado. El 24 de septiembre de 2008, un elefante de cinco toneladas escapó del ¿Circo Unión? y deambuló hacia la autopista principal de México-Tulancingo, en la municipalidad de Ecatepec, Estado de México. El elefante, fue atropellado por un autobús que transportaba 41 pasajeros. Como resultado, el elefante y el chofer del bus murieron y 13 pasajeros quedaron heridos. El 5 de noviembre de 2008, tres tigres circenses del “Circo Atayde Hermanos” escaparon de un camión que los trasportaba el cual se detuvo para esperar el cambio de luz del semáforo. Los tigres, deambularon hacia la Colonia del Moral en la ciudad de Michoacán y entraron a una casa. Para capturar a los animales, la Policía tuvo que llamar al personal de la perrera municipal. Igualmente, en el 2002 un elefante de este mismo circo mató a su entrenador antes del inicio de un desfile en La Piedad, Michoacán. En noviembre, un tigre escapó de una jaula que estaba sin cerrar en el zoológico comercial “Bioparque Estrella”, ubicado en el noroccidente de México y antes de ser capturado y dado de baja, atacó fatalmente a su cuidador.
(238) Fundación Mentes Verdes, Animanaturalis Colombia, la Asociación Defensora de Animales, entre otras.
(239) Acta 10 de 2011. Gaceta del Congreso 571 del 31 de agosto de 2012.
(240) Ponente en primer debate.
(241) Acta 36 de 2013. Gaceta del Congreso 402 del 11 de junio de 2013.
(242) Sentencia C-595 de 2010.
(243) Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos, Unesco, 2005.
(244) Centrados principalmente en algunos países de Europa y no de Suramérica.
(245) Cfr. Sentencia C-666 de 2010.
(246) Las enfermedades se transmiten no solo por estar cerca de los animales infectados, sino por aerosoles (en el aire), por fómites (objetos inanimados como ropa, zapatos, sillas, escobas) y por vectores (insectos y otros artrópodos que diseminan el patógeno por picadura o por contacto directo, como los mosquitos, pulgas, piojos).
(247) Sentencia C-666 de 2010.
(248) Investigadores: Javier Irenarco Pinzón P., Juan David Villa Ll. Asistente de investigación: Clara Tello.