Source: http://www.estudioguillen.org/ciudadania-italiana/casacion-su-sent-4466-espanol.htm
Timestamp: 2018-01-21 12:13:03
Document Index: 250962172

Matched Legal Cases: ['artículo 219', 'artículo 219', 'artículo 5', 'artículo 219', 'artículo 10', 'artículo 8', 'artículo 3']

﻿ Ciudadanía Italiana: Casación S.U. Sent. 4466 Español
Sentencia n. 4466 del 25/02/2009 Casación Secciones Unidas Civiles, Presidente V.
Carbone, Relator F. Forte
Por lo tanto las relaciones de perdida o fallida adquisición de la ciudadanía ex lege n. 555/1912 "no agotadas al 1º de enero de 1948, en ausencia de acontecimientos externos que las haya definido en precedencia, volviéndolas no más justiciables o bien insusceptibles de tutela jurisdiccional, no pueden considerarse agotadas”.
1.1 El primer motivo de recurso deduce violación o falsa aplicación del artículo 219 de la ley 19 de mayo 1975 n. 151 e insuficiente u omitida motivación sobre puntos decisivos, relativos a la existencia de los presupuestos de hecho para aplicar tal norma.
Erróneamente la Corte territorial ha negado la readquisición de la ciudadanía para la recurrente, por falta de la declaración de su ascendiente de querer recobrar la ciudadanía italiana, regulada por el artículo 219 de la ley n. 151/1975, incluso estando en actos tal documento, que expresa la voluntad de Angelina Costanze, de querer volver a ser ciudadana italiana, regularmente manifestada ante las autoridades consulares italianas en Egipto, residiendo la mujer en aquel país.
La Corte de mérito afirma apodíticamente que el acto de la Constanze no constituye "idónea documentación al respeto. . . por lo cual la ciudadanía no ha sido sida nunca recobrada por la misma y por lo tanto no puede serle transmitida a los hijos y a sus herederos"; en efecto la declaración dirigida a la autoridad consular en presencia de dos testigos de la Costanze, de querer recobrar la ciudadanía, es idónea a la readquisición del estado y a la sentencia de mérito tiene claros vicios de motivación sobre tal punto decisivo para la sentencia. 1.2. El segundo motivo de recurso denuncia violación de principios de derecho e insuficiente u omitida y contradictoria motivación sobre puntos decisivos de la cpntroversia, puesto que, también a considerar el documento, tratado en el primer motivo de recurso, inadecuado al objetivo, la Corte territorial ha errado en negar que las sentencias de legitimidad constitucional tengan efectos retroactivos inaplicables a la relación de perdida de ciudadanía por el que es causa, considerando a esta último agotada, justo siendo el estado una relación imprescriptible.
La condición impuesta por tales normas, por la que, ante la usencia de la declaración en ella prevista, la readquisición de la ciudadanía sería negada, es inconstitucional, porque está en contraste con los artículos: 3 y 10 de la Const., con la convención de Nueva York del 18 de diciembre de 1979, ratificada por la ley n. 132 del 14 de marzo de 1985 y con los principios de no discriminación entre hombre y mujer contenidos en la Constitución europea.
La pérdida automática de la ciudadanía por solo para la mujer casada con extranjero y no para el hombre es discriminatorio y la pretensión de ulteriores deberes a cargo de la misma víctima de la injusticia, para recobrar el estado del que ilegítimamente ha sido privada, es inconstitucional, ya que el hombre conserva en todos los casos su ciudadanía y, para los descendientes de las mujeres fallecidas entre 1948 y 1975, la readquisición de la ciudadanía no podría ser posible.
1.4. Por fin el cuarto motivo de recurso también solicita la reforma de la decisión de la Corte territorial por el jus superveniens del D.lgs. del 11 de abril de 2006 n. 198, el llamado "Código de paridad de oportunidad entre hombre y mujer" y a norma del artículo 5 de la ley del 28 de noviembre de 2005, n. 246.
2. El segundo motivo de recurso, que censura la sentencia de mérito por haber negado la automaticidad de la readquisición de la ciudadanía de los ascendientes de la recurrente y la adquisición del estado de ciudadanía por este última, a causa de las sentencias de la Corte constitucional 16 abril 1975 n. 87 y 9 de febrero 1983 n. 30, independientemente de la declaración de la ascendente de ella, de que al artículo 219 de la Ley n. 151 del 1975, es lógicamente preliminar al examen de los otros motivos de recurso.
La sentencia de 1975 ha declarado ilegítimo el artículo 10, inciso 3, de la Ley del 13 de junio de 1912 n. 555, en la parte en que preveía la pérdida de la ciudadanía para la mujer sin la voluntad de esta, en caso de matrimonio con ciudadano extranjero; la sentencia n. 30 del 1983 del juez de las leyes ha notado la inconstitucionalidad de los artículos 1, nos. 1 y 2 y 2, inciso 2, de la misma ley por la parte en la cual el primero no previó la adquisición de la ciudadanía para los hijos de madre ciudadana y el otro establecía en todos los casos el predominio de la ciudadanía del padre en la transmisión del estado de ciudadano a los hijos. La controversia concierne a una descendiente de sujetos que, anteriormente al 1948, han padecido los efectos de las normas declaradas inconstitucionales: la abuela de la recurrente, Angelina Constanze, había perdido la ciudadanía italiana sin haberla renunciado, por haberse "maridado" (así la palabra usada en la ley n. 555 del 1912, con un egipcio y el hijo de la pareja, nato en el 1942, había debido adquirir el estado de ciudadano del padre, como impuesto por la ley discriminatoria de la condición femenina, y no pudo transmitir la ciudadanía italiana a la hija que pide el reconocimiento en esta sede.
El reconocimiento judicial de la ciudadanía correspondería de derecho a la recurrente, por haber sido declaradas inconstitucionales las normas supra citadas, debiendo considerarse readquirido o no perdido el estado de ciudadanos italianos del padre y de la abuela, cuánto menos a transcurrir del 1º de enero de 1948, siendo incompatibles con el principio de no discriminación entre los sexos los efectos, perdurables en el tiempo, de la normativa inconstitucional no más aplicable cuanto menos desde la fecha que precede.
2.3, A excepción de las dos sentencias de 1996, todas las otras reafirman el principio por el cual "la declaración de ilegitimidad constitucional de una norma de ley se estatuye con eficacia erga omnes, por la que, en consecuencia de ella, la norma de ley declarada constitucionalmente ilegítima es eliminada del vigente sistema legislativo ex tunc desde el momento en que ha entrado en vigencia, si se trata de norma sucesiva a la Constitución, o bien desde el momento de entrada en vigencia de este última, si se trata de norma anterior a ella" (entre otras, con las sentencias citadas, cfr. Cas. 4 de junio de 1969 n. 1959, 4 de febrero de 1975 n. 419 y 12 de enero de 1980 n. 260 y, en el mismo sentido, C. Const. 27 de abril 1967 n. 58).
El estado de ciudadano es permanentes en el tiempo que se manifiestan en el ejercicio de los derechos consiguientes; este, como se ha puesto de relieve, sólo puede perderse por renuncia, tal como era también en la legislación pre vigente (artículo 8 n. 2 L. 555 de 1912) .
En la ley del 1912, como interpretada por la Corte Constitucional en las dos citadas sentencias, la relación conyugal de la mujer "casada" con extranjero y la de "filiación" sólo de padre ciudadano comportaban respectivamente la pérdida o la adquisición de la ciudadanía, no pertinente al hijo de mujer que lo hubo perdido por matrimonio Ninguna referencia exclusiva al nacimiento y al mero jus sanguinis justificó o justifica la adquisición del estado de ciudadano, que surge de la filiación, hoy también adoptiva, siendo dudable y superado el enlace al mero hecho del nacer de un sujeto con una especifica ciudadanía la adquisición de esta, con una visión que peligrosamente se acerca al concepto de "raza", incompatible con la civilización antes aún que con el artículo 3 de la Constitución.
Los efectos producidos por una ley injusta y discriminatoria en las relaciones de filiación y conyugales y sobre el estado de ciudadanía, que persistan en el tiempo, no pueden que venir
menos, también en caso de muerte de alguno de los ascendientes, con el cese de eficacia de tal ley, que transcurre, desde el 1º de enero de 1948, fecha desde la ciudadanía tiene que considerarse automáticamente recobrada por los que la tienen perdida o no la han adquirido a causa de una norma injusta, salvo que haya habido una expresara renuncia al estado del habiente derecho.
Por el mismo principio, readquiere la ciudadanía italiana desde el 1º de enero de 1948, también el hijo de mujer en la situación descripta, nacido antes de tal fecha y en el vigor de la ley n. 555 de 1912, determinando la relación de filiación, después de la entrada en vigor de la Constitución, la transmisión a él del estado de ciudadano, que le hubiera spettato por derecho sin la ley discriminatoria; de este último entonces el estado, por la relación de paternidad, debe transmitirse a la hija, recurrente en esta sede y a la cual debe recooca quest'ultimo quindi lo stato, per il rapporto dì paternità, deve trasmettersi alla figlia, ricorrente in questa sede e alla quale deve riconoscerai".