Source: https://sepin.es/tienda-online/articulo/articulo.aspx?id_articulo=5461
Timestamp: 2020-02-16 22:50:45
Document Index: 355597991

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Tienda Sepín : Conducir tras ingerir alcohol: ¿delito o infracción administrativa?
ISBN: 978-84-1333-404-2
Referencia: 5461
Que el alcohol influye en la conducción es una realidad constatada, pero ¿cuándo es un delito y cuándo una infracción administrativa? Las consecuencias de la calificación son muy distintas, ya que para el delito de conducción bajo la influencia del alcohol podemos encontrar penas de multa, prisión, trabajos en beneficio de la comunidad y privación del derecho a conducir. Sin embargo, cuando es infracción administrativa, las sanciones son de multa y pérdida de puntos en el permiso. En esta publicación encontrará una recopilación de jurisprudencia, consultas jurídicas, encuestas y doctrina para establecer los límites entre ambas, así como un par de formularios entre los que se incluye el de las alegaciones administrativas.
El alcohol y las drogas en nuestras carreteras
Delitos contra la Seguridad Vial: Comentario del artículo 379 del Código Penal
El ocupante que monta en un turismo conducido por una persona ebria conociendo tal circunstancia, ¿asume el riesgo?
Procedimientos penal y administrativo simultáneos por idéntica infracción. "Non bis in idem"
Delito contra la seguridad del tráfico con bajo índice de alcoholemia
Alegaciones por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas
Negativa a someterse a prueba de alcohol
La oposición del acusado a realizar la segunda prueba de alcoholemia queda bien incardinada en el delito de negativa, art. 383 CP, al considerar el TC imperativa la colaboración, no insertándola dentro del concepto de declaración o confesión del reo
o	Cuando los agentes fueron a practicar la segunda prueba de alcohol con un etilómetro más exacto la conducta del acusado impidió su realización, por lo que incurre en un delito de negativa a someterse al test de alcoholemia
No acceder a la segunda prueba de alcohol constituye delito puesto que tenemos que entender que la medición de alcohol es una prueba única con dos fases posteriores, siendo la segunda garantía de los derechos del conductor y del sistema
Existe obligación por parte de los agentes de policía de advertir del carácter obligatorio de la prueba de alcoholemia además de la información acerca de las consecuencias penales que supone la negativa a la misma
Condena por un delito de desobediencia al no realizar las pruebas de detección de alcohol de forma correcta y asimilarse esta conducta a la negativa a someterse a las mismas
La declaración de los agentes sobre los síntomas del acusado, además de la prueba de alcoholemia y la realización de los trompos o derrapes realizados confirma que existen indicios suficientes para la condena del artículo 379.2 CP
El resultado de la segunda prueba de alcoholemia con los márgenes de error por debajo de la tasa permitida pero influenciado por la ingesta de alcohol en la conducción, junto con los síntomas permite la condena del artículo 379.2 CP
Los síntomas apreciados por los agentes, el resultado de las pruebas de alcoholemia, el siniestro y el hallazgo de un bote de cerveza en el vehículo, constituyen indicios suficientes para la condena por el delito del artículo 379.2 CP
La insuficiencia de motivación de la influencia de la ingesta de alcohol del acusado que se pone de manifiesto por la declaración de los agentes en relación con la conducción permite la absolución por el delito del artículo 379.2 CP
Aunque la tasa de alcohol no es muy elevada, si es superior a la permitida, lo que junto a la declaración de los agentes sobre los síntomas externos confirma el delito del artículo 379.2 CP, dada la influencia negativa y falta de reflejos
Que no pueda aplicarse la agravante de reincidencia obliga a rebajar la pena de multa que se impuso en atención a la gravedad de los hechos y a la tasa de alcoholemia obtenida
Con independencia de que tras el siniestro se hubiese volcado una cerveza en el vehículo, la tasa de alcohol del acusado superaba la tasa legal y procede la condena por el delito del artículo 379.2 CP
El acusado además de superar la tasa de alcohol permitida estaba incapacitado para la conducción por su influencia etílica, habiendo generado el riesgo que recoge el tipo del artículo 379.2 CP
La influencia del alcohol en la conducción queda acreditada por la declaración de los agentes, que manifiestan una sintomatología evidente y una conducción irregular, además de ratificar la tasa de 0,78 mg arrojada en la primera prueba
?	En la prueba por aire expirado se dio una tasa por encima del 0.60, pero, aunque se entendiese que la prueba no es válida, por lo mencionado antes, existen otras pruebas que determinan que circulaba con influencia de bebidas alcohólicas
El resultado positivo de la primera prueba de alcoholemia, aunque no realizase la segunda de contraste, y la sintomatología apreciada por los agentes; además de la conducción irregular confirma los delitos de los artículos 379.2 y 383 CP
La acusada a cometido dos delitos: conducción bajo efectos de alcohol corroborada por la sintomatología que presentaba según las declaraciones de los agentes, y la negativa a someterse a la prueba de alcoholemia cuando se le requirió
La condena por un delito de conducción bajo los efectos del alcohol y uno de no sometimiento a la prueba de alcoholemia no vulnera el principio non bis in idem al castigar conductas distintas por lo que nos encontraríamos ante un concurso real
El acusado incurrió en delito de alcoholemia y de negativa a someterse a las pruebas; tras ser parado por los agentes, vista su conducción errática, y presentando síntomas evidentes, se negó a realizar la prueba de espiración correctamente
La declaración de los agentes que vieron conducir el vehículo al acusado de forma irregular y su sintomatología confirma el delito del artículo 379.2 CP, y del 383 CP, cuando se negó a realizar la alcoholemia, siendo informado de sus derechos
Sanción por conducción con tasa de alcohol superior a la permitida; la verificación es contundente; no hay prueba alguna de daños en el aparato y desde luego, el resultado, no está manipulado ni corregido
Que la denuncia por la conducción bajo los efectos del alcohol no incluyese las opciones que tenía el sancionado de pago o alegaciones provoca la nulidad de la sanción, que retiraba puntos del permiso
La alegación del sancionado de que en el atestado constaba que se le practicó la alcoholemia cuando circulaba como peatón, y la falta de prueba de la agente de haber visto como conducía bajo sus efectos, permiten la nulidad de la sanción impuesta
La única prueba de conducir bajo la influencia de las drogas es el análisis de saliva, y esta adolece de no constar con la debida cadena de custodia, por lo que no garantiza su identidad y autenticidad, debiendo absolver al acusado
Indicados los artículos 20.1 y 3.1 del Reglamento General de Circulación se conoce perfectamente las infracciones cometidas, conducir con una tasa de alcohol superior a la permitida y de forma temeraria
La prueba practicada al sancionado mediante la toma de saliva, analizada en el laboratorio ha confirmado el resultado positivo, debiendo confirmarse la sanción de conducir bajo los efectos del alcohol
Incumplir la obligación de someterse a las pruebas
Desestimada la sanción por la negativa de un ciclista a realizar la prueba de alcoholemia, requerido en un control preventivo, por no hallarse implicado en un accidente ni en la comisión de una infracción