Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/44525
Timestamp: 2020-01-29 00:23:33
Document Index: 157058259

Matched Legal Cases: ['artículo 71', 'artículo 4', 'Artículo 71', 'Artículo 71', 'Artículo 71', 'Artículo 71']

Gaceta: LXII/2PPO-48/44525
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE ADICIONA EL CAPÍTULO VI BIS AL TÍTULO TERCERO DE LA LEY GENERAL DE SALUD.
La que suscribe, MARÍA ELENA BARRERA TAPIA, Senadora de la República de la LXII Legislatura al Congreso de la Unión, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México, con fundamento en lo dispuesto por la fracción II del artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y los artículos 8, numeral 1, fracción I, 164, y 169 del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta H. Soberanía, la presente INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE ADICIONA EL CAPÍTULO VI BIS AL TÍTULO TERCERO DE LA LEY GENERAL DE SALUD, de conformidad con lo siguiente:
Dentro de nuestras obligaciones como legisladores está el velar por el respeto y protección a los derechos humanos; es por ello que en aras de esta obligación considero de suma importancia para la estabilidad de nuestro estado, estar a la vanguardia en materia de salud, pues los avances tecnológicos y científicos se renuevan día con día, y constituyen un factor clave para estabilidad social.
En materia de salud, estos adelantos han hecho la diferencia entre la vida y la muerte y nos han brindado una mejor calidad de vida, es por ello; que atendiendo al grave problema de obesidad, obesidad movida y desnutrición que hay en nuestro país, es imperativo legislar en esta materia.
El Estado tiene la obligación de establecer las condiciones necesarias para garantizar el ejercicio del derecho a la salud que tienen sus gobernados, con el fin de contribuir a mejorar su calidad de vida.
Este derecho se encuentra consagrado en el párrafo tercero del artículo 4 de nuestra constitución, así como en diversos instrumentos internacionales que ha suscrito México; como la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención de los Derechos del Niño, entre otros.
La salud de las personas tiene una injerencia directa en la economía del país, pues además de los costos que supone para las instituciones que integran el Sistema Nacional de Salud, las enfermedades inciden directamente en la productividad.
El sobrepeso y la obesidad constituyen un problema a nivel mundial, que ha ocasionado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la considere como un problema de salud pública, pues cada año mueren 2.8 millones de personas a consecuencia de la misma. Sin embargo si observamos con detenimiento, existe una relación directa entre la desnutrición y la obesidad entre los sectores más pobres de la población, puesto que existen aspectos socioeconómicos que condicionan el acceso a una alimentación saludable.
Se puede observar que la población con menores ingresos no comen lo que quieren, ni lo que saben que deben de comer; sino lo que pueden comer, las restricciones al acceso a los alimentos determinan dos fenómenos simultáneos que son las caras de una misma moneda, obesidad y desnutrición, estos problema de salud son agravados por el alza de los precios en los alimentos y productos básicos muy por encima de los promedios de la inflación que reporta el Gobierno Federal, que impiden gozar de una sana alimentación.
Ante esta situación la población más pobre modifica sus patrones de consumo o hábitos alimenticios siendo así; se constituyen en el largo plazo por medio de la selección de alimentos que reportan más ventajas económicas seleccionando alimentos ricos en carbohidratos, grasas y azucares que impiden gozar de una nutrición adecuada pero que satisfagan su apetito.
La consecuencia directa de estos fenómenos es el aumento vertiginoso de los índices de obesidad y desnutrición, incluso en los países en desarrollo; las tasas de diabetes y de otras enfermedades relacionadas con el régimen alimentario seguirán prevaleciendo, por lo que este fenómeno será uno de los principales desafíos para la salud pública, donde personas de todas las edades y condiciones se enfrentaran a este tipo de malnutrición.
De acuerdo con datos del ENSANUT 2012, la prevalencia de sobrepeso y obesidad en México en adultos de 20 años o más fue de 71.3% que representa a 48.6 millones de personas. La obesidad fue mayor en el sexo femenino (37.5%) que en el masculino (26.9%), mientras que el sexo masculino presentó una prevalencia de sobrepeso de 42.6% y el femenino de 35.5%. Por tanto, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad es solamente 3.6 puntos porcentuales mayor en las mujeres (73%) que en los hombres (69.4%).
En hombres y mujeres, el valor máximo de sobrepeso se presenta de los 30 a los 39 años, mientras que en hombres se observa de los 60 a los 69 años. En el caso de la obesidad, la prevalencia más alta en mujeres se registra de los 50 a los 59 años, y en hombres de los 40 a 49 años.
En nivel nacional, la prevalencia de sobrepeso y obesidad en la región norte fue del 35.9% y 37.2%; el centro presentó 39.5% de sobrepeso y 30.3% de obesidad; la Ciudad de México tuvo 39.9% de sobrepeso y 33.9% de obesidad y la zona sur de México presentó 39.6% de sobrepeso y 31.6% de obesidad. Las prevalencias nacionales de sobrepeso y obesidad por tipo de localidad fueron del 38.8% y del 34% en áreas urbanas, y del 39.1% y del 26.5% en zonas rurales, respectivamente.
Durante el periodo de 1988 – 2006, la prevalencia de sobrepeso en mujeres de 20 a 49 años aumento 41.2% y la obesidad 270.5%. No obstante, la tendencia de sobrepeso disminuyo 5.1% entre el año 2006 y 2012, y la de obesidad aumentó solamente 2.9%.
La OMS estima que para el año 2015 habrá aproximadamente 1, 500 millones de adultos con sobrepeso y más de 300 millones con obesidad, por lo que es impostergable desarrollar estrategias que contrarresten la tendencia.
Aunado a los grandes avances tecnológicos para proporcionar comodidad y diversión que influyen en el aumento considerable del sedentarismo, y que hoy en día utilizar el coche para trasladarnos a nuestro destino, cambiar los canales del televisor con el control remoto, pasar horas sentados frente a la computadora, es algo común en nuestras vidas.
La obesidad, incluyendo la mórbida, es una enfermedad crónica que se caracteriza por el almacenamiento excesivo de tejido adiposo en el organismo, causada por el desequilibrio entre el consumo de alimentos y la realización de actividad física, que se convierte en un factor de riesgo para desarrollar otro tipo de enfermedades.
En México, la prevalencia de obesidad mórbida o grupo III fue del 3% del total de personas que presentan obesidad. La prevalencia de obesidad severa en mujeres incrementó 64%, observándose actualmente una prevalencia de 4.1%. En tanto, en los hombres esta prevalencia de obesidad grado III se duplicó, pero se mantiene por debajo del 2%.
La atención de este tipo de enfermedades relacionadas con el sobrepeso, costaron a México en 2012, más de 80 mil millones de pesos, de acuerdo con las cifras proporcionadas por el Gobierno Federal, de seguir así para el 2017 la cifra se elevaría a 150 mil millones de pesos.
Los costos se han incrementado 19 por ciento en los últimos 4 años, en tanto el costo indirecto en la economía nacional, por las muertes prematuras y su impacto en la pérdida de productividad.
Lo cierto es; que esta enfermedad no distingue raza, edad, sexo, nivel socioeconómico, país, y las personas obesas son sujetos de discriminación familiar y/o social por la obsesión que se tiene respecto a los patrones de belleza y esbeltez, aunado a una discriminación laboral por ser considerados más propensos a contraer enfermedades.
Si bien es cierto que llevar una alimentación adecuada y realizar una actividad física contribuye a dar una solución para combatir la obesidad, también lo constituye la cirugía bariátrica, especificamente tratandose de la obesidad morbida, en la población adulta que ya presenta este problema y que no obstante una vez agotando todos los medios posibles para bajar su peso han fracasado, y que de no hacer una intervención oportuna para reducir su peso y talla corren el riesgo de presentar un cuadro de complicaciones derivadas de su problema de obesidad que reduce drásticamente su esperanza y calidad de vida.
Por lo que la cirugíarepresenta una acción de prevencióny de control de la diabetes a largo plazo, según la Sociedad Americana de Cirugía Bariátrica y Metabólica.
La cirugía bariátrica no actúa por sí sola, para perder peso se requiere de un proceso interdisciplinario en el que intervienen médicos, nutriólogos, sicólogos, trabajadores sociales.
Uno de los tipos más utilizados en estas intervenciones quirúrgicas es el bypass gástrico, por medio del cual se llega a reducir el peso en un promedio de 70% gracias a que engrapa la parte superior del estómago, conectándola al intestino delgado para restringir la cantidad de alimentos y su absorción.
En España y los Estados Unidos se ha reconocido como única solución médica a esta enfermedad crónica es la cirugía bariátrica, de la cual se calcula que anualmente se realizan entre 2 mil y 5 mil operaciones.
Por su parte el Hospital Universitario Madrid Montepríncipe, puso en marcha una Unidad de Tratamiento Multidisciplinar de la Obesidad Severa en la comunidad de Madrid, a fin de ofrecer un tratamiento adecuado a los pacientes.
La lucha contra esta problemática en la población adulta ya sea en mujeres y hombres es de carácter imperativo, por lo que es indispensable realizar acciones que contribuyan a las personas que padecen esta enfermedad a recuperar su salud y disminuir la tendencia actual.
El Sistema Nacional de Salud tiene dentro de sus objetivos proporcionar los servicios de salud para mejorar la calidad de vida de la población atendiendo los problemas sanitarios prioritarios, así como a colaborar con la modificación de patrones culturales relacionados con la salud. Dentro de los servicios básicos que se protegen se encuentra la prevención y control de enfermedades no transmisibles más frecuentes, como lo es la obesidad.
La iniciativa que hoy se presenta tiene como objetivo incorporar un título que contemple la protección social en relación a esta enfermedad crónica, garantizar la gratuidad del tratamiento e incorporar el bypass gástrico dentro del catálogo de servicios de salud de las instituciones que forman parte del Sistema Nacional de Salud, con el fin de preservar la salud de la población.
El Estado tiene una deuda pendiente con la sociedad en relación a los servicios de salud, responsabilidad que se comparte tanto a nivel federal como estatal, la cual el sano desarrollo físico y mental de las personas.
De conformidad con lo anteriormente expuesto, se propone la discusión y en su caso, aprobación de la siguiente iniciativa con proyecto de
Decreto por el que se adiciona un capitulo VI Bis al artículo Tercero de la Ley General de Salud.
ARTÍCULO ÚNICO.- Se adiciona un Capítulo VI Bis al Título Tercero de la Ley General de Salud, para quedar como sigue:
Artículo 71 bis 1.- Se considera de interés prioritario la prevención, tratamiento y rehabilitación de pacientes que padecen de obesidad mórbida.
Artículo 71 bis 2.- La obesidad mórbida es la enfermedad metabólica crónica, que se caracteriza por el incremento en el porcentaje adiposo corporal, que afecta la salud física y emocional de la persona.
Artículo 71 bis 3.- Las instituciones públicas que forman parte del Sistema Nacional de Salud y del Sistema de Protección Social de Salud, tendrán la obligación de cubrir los costos de los tratamientos y cirugías bariátricas para la atención de la obesidad mórbida.
Se proporcionarán los medicamentos y materiales necesarios para cumplir con la obligación mencionada en el párrafo anterior al Catálogo de Servicios de Salud de las dependencias públicas que integran parte del Sistema Nacional de Salud, así como al Sistema de Protección Social de Salud.
Artículo 71 bis 4.- Los sistemas hospitalario y de salud pública deberán implementarUnidades Multidisciplinarias especializadas en el Tratamiento de Obesidad y Obesidad Mórbida, integrada por cirujanos, endocrinólogos, nutriólogos, psicólogos, que cuenten con la capacitación y herramientas necesarias para proporcionar un tratamiento adecuado.
SEGUNDO.- Los sistemas hospitalario y de salud pública deberán de crear y equipar con los recursos humanos y materiales suficientes las Unidades Interdisciplinarias de Tratamiento de Obesidad Mórbida dentro de los 6 meses siguientes a que entre en vigor el presente decreto.
Salón de sesiones del Senado de la República a los sietedías del mes de noviembre del año dos mil trece.