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Timestamp: 2017-09-26 19:15:52
Document Index: 361963005

Matched Legal Cases: ['artículo 92', 'artículo 92', 'artículo 3', 'artículo 81', 'Artículo 81', 'artículo 8', 'Artículo 28', 'artículo 28']

Revista discapicidad saia by Abel - issuu
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA UNIVERSIDAD “FERMÍN TORO” VICE - RECTORADO ACADÉMICO FACULTAD DE INGENIERÍA
Evolución, Actualidad Ley para las Personas con Discapacidad, Pasatiempos y otros
Integrantes: Abel Peña C.I.: 23.835.954 Franchesco Ranalli C.I.: 21.142.049 Materia: Ejercicio Legal de La Ingeniería Prof: Sonciré Díaz SAIA C
Cabudare, Junio de 2014
EDITORIAL La presente Revista de la materia Ejercicio legal de la Ingeniería, está dedicada a abordar los temas de la Evolución del Derecho Laboral, Actualidad del Derecho Laboral, Ley para las Personas con Discapacidad, entre otros temas referidos a la rama laboral, y pasatiempos. La rama laboral es una de los aspectos sociales, quizás más controversiales y con más desniveles que cualquier otro en el acontecer venezolano, pues es fácil observar como sus bases se encuentran en un estado de deterioro completo, por no existir garantías de este derecho al cual todo ciudadano debe tener acceso. Parece que ha perdido su condición de Orden Público; sin embargo es necesario conocer cuál ha sido la trascendencia del quehacer productivo nacional, para lograr entender y marcar una pauta que permita distinguir realidades en escenarios de épocas completamente diferentes; saber cuál ha sido la génesis y sus primeras regulaciones es el primer paso para lograr comprender de una manera diáfana la evolución, y la actualidad de tan importante elemento social. La discapacidad, no se considera la consecuencia de una deficiencia. La Organización Mundial de la Salud, destaca, que el modelo social de la discapacidad, se argumenta que las barreras a la participación son causas importantes de la discapacidad. Así la discapacidad, no se entiende como un proceso que tiene origen en el individuo, sino más bien en procesos sociales amplios: en la interacción interpersonal e interinstitucional, en las oportunidades que ofrece el medio social.
Nuestro equipo está conformado por Abel Peña y Franchesco Ranalli, estudiamos Ingeniería en las ramas de Telecomunicaciones y Mecánica en la Universidad Fermín Toro en Cabudare, en la modalidad SAIA, sección C, a continuación les presentamos la Revista Virtual en el programa ISSUU, la cual es una actividad evaluada en la materia Ejercicio Legal de la Ingeniería dictada por la Prof. SONCIRÉ DIAZ. En ella se presentarán los temas Evolución del Derecho Laboral, Actualidad del Derecho Laboral, Ley para las Personas con Discapacidad, entre otros temas referidos a la rama laboral y a la mencionada materia, también se incluyen pasatiempos.
Evolución del Derecho Laboral El derecho laboral venezolano, tal y como se le conoce contemporáneamente, nace a partir de la promulgación de la primera Ley del Trabajo del 23 de julio de 1928, que permitió superar las disposiciones del Código Civil sobre arrendamiento de servicios que regía las relaciones laborales, y se afianza con la promulgación de la Ley del Trabajo del 16 de julio de 1936, que estableció un conjunto sustantivo de normas para regular los derechos y obligaciones derivados del hecho social del trabajo. A partir de este momento, la evolución de la legislación laboral venezolana ha discurrido en forma paralela con la historia de las luchas sociales de los trabajadores y trabajadoras de Venezuela, produciéndose una relación de mutua influencia que ha legado importantes páginas a la historia contemporánea del país. Esta Ley se mantuvo vigente por casi 55 años, durante los cuales fue objeto de sucesivas reformas parciales (en los años 1945, 1947, 1966, 1974, 1975 y 1983), sufriendo una evolución sustantiva en 1991, cuando le fue otorgado carácter orgánico, con la promulgación de la Ley Orgánica del Trabajo del 1º de mayo de 1991. La ley orgánica del trabajo surgió como consecuencia
contradicciones surgidas con la instauración del modelo neoliberal, que en Venezuela vivió su momento de mayor intensidad a partir del año 1989. La ola privatizadora de entonces, entre otras medidas económicas de gran impacto social, impulsó una serie de
luchas sociales que llevaron al reordenamiento de una serie de reglamentaciones dispersas en diversas normas de distinta categoría, remozando de esta manera el contrato social existente. Poco duró esta paz social, pues apenas seis años después el avance de las teorías neoliberales produjo una importante reforma de la Ley Orgánica del Trabajo, la cual fue sancionada en fecha 19 de junio de 1997, en cuyo texto se logró consagrar la supresión de una de las más importantes conquistas de la clase trabajadora venezolana, como lo era la llamada retroactividad del cálculo de las prestaciones de antigüedad. Esa misma ola logró que un año después, el 23 de septiembre de 1998, se decretara además la liquidación del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales. Estos importantes retrocesos y distorsiones de los derechos laborales, lograron ser contrarrestados en un plazo relativamente breve, en el marco de las deliberaciones de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999, que dejó sin efecto la liquidación del IVSS e incluyó en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) el derecho de los trabajadores y trabajadoras “a prestaciones sociales que les recompensen la antigüedad en el servicio y los amparen en caso de cesantía” (CRBV, artículo 92), complementada con una disposición transitoria que ordena la instauración de “un nuevo régimen para el derecho a prestaciones sociales reconocido en el artículo 92 de esta Constitución, el cual integrará el pago de este derecho de forma proporcional al tiempo de servicio y calculado de conformidad con el último salario devengado, estableciendo un lapso para su prescripción de diez años” (CRBV, disposición transitoria Cuarta, numeral 3). Adicionalmente, la disposición transitoria supra mencionada ordena que la legislación laboral contemple normas que “regulen la jornada laboral y propendan a su disminución progresiva” (CRBV, disposición transitoria Cuarta, numeral 3).
En esta novísima Carta Magna también se ratifica el derecho a la sindicalización, sin autorización previa, de todos los trabajadores venezolanos, con la finalidad de obtener la mejor defensa de sus derechos e intereses y con libertad de afiliarse o no a ellas. Estas organizaciones no están sujetas a control administrativo por parte del Estado y los trabajadores gozan en virtud de este derecho de una protección especial, la inamovilidad laboral, que tiene por objeto evitar discriminaciones, intromisiones y perjuicios, tendentes a conculcar el libre ejercicio de este derecho, lo cual ya formaba parte de la tradición constitucional venezolana, porque también estaba consagrado en la Constitución de la República de 1961, pero no con el rango de derecho constitucional extensivo a todos los trabajadores. Este punto de quiebre se debe, sin lugar a dudas, a la valiente decisión de la Asamblea Nacional Constituyente de incluir el precedente doctrinario más importante en materia social en Venezuela, la doctrina social de El Libertador, Simón Bolívar, el cual se resume de la mejor manera en la proposición recogida en su célebre Discurso al Congreso Constituyente de Angostura, el 15 de febrero de 1819: “El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”. No podía ser de otra forma, cuando el objetivo central para el cual el Pueblo en 1999 otorgó el poder constituyente originario fue, precisamente, “transformar el Estado y crear un nuevo ordenamiento jurídico que permita el funcionamiento efectivo de una democracia social y participativa”, como lo reconoce la Asamblea Nacional Constituyente en el epígrafe con el cual decreta la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Esto es lo que explica que, más allá de las reparaciones al desmantelamiento de los derechos laborales que lograron colarse en las normas venezolanas en las horas finales de la larga noche neoliberal, con la entrada en vigor de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en 1999, se produce un salto cualitativo de enorme importancia en la concepción doctrinaria del derecho laboral, a partir del reconocimiento del trabajo, al igual que la educación, como “procesos fundamentales” para alcanzar los fines esenciales del Estado (CRBV, artículo 3). De esta manera, el hecho social del trabajo, en la medida en que constituye además un proceso fundamental, pasa a ser considerado por la ley de leyes venezolana como un proceso social, el proceso social del trabajo.
Actualidad del Derecho Laboral La promulgación de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT) resulta especialmente oportuna a la luz de la manera como la coyuntura política internacional ha evolucionado desde 1999: evidencias de un agotamiento del modelo económico predominante y la subsecuente explosión de crisis
muchos países del mundo a ceder
derechos de los trabajadores y las trabajadoras, incurriendo en evidentes violaciones de derechos fundamentales de la población. En este cont exto, la República Bolivariana de Venezuela da un paso al frente en su propósito de asegurar los derechos de la población, otorgando base legal a los mandatos constitucionales recibidos en 1999 e introduciendo una
importante interpretación progresiva de los mismos, rumbo hacia una sociedad eminentemente justa, ética, moral y democrática, como se desprende del mandato de la doctrina social de El Libertador, Simón Bolívar. Tomando en cuenta el impacto social, económico y legal del Derecho Laboral y todo lo que en él se enmarca, es importante que el colectivo este muy bien informado de los cambios incorporados en la nueva Ley sustantiva laboral, conocida por sus siglas como LOTTT. De tal manera que es preciso que tantos profesionales del derecho, estudiantes, trabajadores, empleadores, y la sociedad venezolana en general conozcan y se familiaricen con el contenido de esta nueva ley, por tal motivo quier o compartir varios enlaces donde pueden visualizar el contenido íntegro de la misma y otros artículos de interés. El resultado de todo ello es un Derecho del trabajo que en la actualidad ha dejado de tuitivo, centrando su ámbito de incidencia en la situación económica de las empresas, en el entendido de que así se protege también al trabajador, pues son las empresas las que proporcionan trabajo. Como se ve, el argumento parte de la base de la inexistencia de conflicto entre los detentadores del capital y los que ofrecen su trabajo en la producción de bienes y servicios. Así las cosas, en la actualidad se produce la paradoja de que en determinadas instituciones, las soluciones que ofrece el Derecho del trabajo pueden llegar a ser menos favorables para el trabajador que si se aplicasen las instituciones propias del Derecho civil, pese a que el Derecho del trabajo nació, como hemos visto, para superar la inadecuación del Derecho civil para regular con un mínimo de Justicia las relaciones laborales.
Las características del Derecho Laboral actual son las siguientes: Es un Derecho Dinámico: se encuentra en constante evolución, que surge de la realidad social. Porque regula las relaciones Jurídicas-Laborales, establecidas entre los dos polos de la Sociedad Capitalista. Y debido a los grandes choques de sus intereses protegidos, vemos que tiene un carácter inconcluso. Es así como se ha visto a lo largo de la Historia Jurídica de Venezuela, donde se plasma un serial de Códigos y Leyes que en las últimas décadas han sido reorganizadas y adecuadas a los momentos vivenciales. Es un Derecho de Integración Social: ya que sus principios y normas obedecen al interés general. Es un Derecho de Gran Fuerza Expansiva: debido a que nació protegiendo a los Obreros y luego a los Empleados. Hoy en día posee una cobertura muy amplia ya que Regula Deberes y Derechos de Empleados y Empleadores Obreros o Patronos. Por otra parte, norma todo lo referente al Salario, Horas de Trabajo, Seguridad Laboral, Despidos Justificados e Injustificados, Contratos Individuales, Sindicatos, Huelgas y otros. Es un Derecho Profesional: se ocupa del Hombre por el solo hecho de la Profesión o Trabajo. Es un Derecho Imperativo: como Norma del Derecho Público, es Imperativo, y por lo tanto no pueden renunciarse ni relajarse por convenios particulares. Es un Derecho Autónomo: tiene autonomía científica, legislativa y didáctica que le permite resolver de motu propio el objeto de la materia. Esa independencia no es absoluta ni se trata de un derecho de excepción: la autonomía es más bien relativa, ya que el derecho está interrelacionado entre sus distintas partes. Es un Derecho Concreto y Actual: si bien es cierto que en la Ley del Trabajo, existen normas de carácter abstracto, la normativa está adaptada a las necesidades
los Regímenes Especiales de Trabajo, el Trabajo de Menores, Aprendices, Mujeres, Trabajadores Domésticos, Conserjes, Trabajadores a Domicilio, Deportistas y Trabajadores Rurales.
Ubicación del Derecho Laboral actual Se debe señalar, que el Derecho del Trabajo, no puede ser calificado en ninguna de las dos ramas tradicionales del Derecho, Público o Privado, ya que está constituido por reglas convergentes de ambas categorías, y no siempre aparecen normas netamente diferenciadas de carácter Público o Privado. Doctrinariamente, se lo considera como Derecho Público, Derecho Privado e inclusive como un “Derecho Mixto”. En materia de Derecho Individual prevalece el orden público, se trata de un Derecho Privado limitado por el Orden Público Laboral. Ley para la Personas con Discapacidad Entre los grupos más vulnerables de la población venezolana se encuentra el de las personas con discapacidad, pues a lo largo de los años han sido tradicionalmente relegados de los distintos ámbitos de la vida socio productiva del país; esta exclusión lleva consigo la privación de derechos fundamentales, tales como: educación, trabajo, igualdad, equiparación discriminación e
inclusión, entre
oportunidades, no
constituyen la base para un desarrollo integral. A pesar de la vigencia en Venezuela de un régimen jurídico que establece la obligatoriedad de Estado para la generación de condiciones y oportunidades que permitan la participación activa de las personas con discapacidad en todos los aspectos de la vida social, y que existen además instituciones públicas que han promovido acciones y abierto espacios para iniciar procesos de inclusión, desafortunadamente aún se siguen evidenciando diversas formas de discriminación (Pestana, 2005). A lo largo de los años las personas con discapacidad han sido víctimas de distintas denominaciones peyorativas, tales como: impedidos, lisiados, inválidos,
atípicos, no
aptos. Calificativos
discriminantes que repercuten en una baja autoestima de estos individuos. Hoy en la actualidad existe un marco legal bien definido para la discapacidad en Venezuela, empezando por la Constitución De La República Bolivariana De Venezuela en concordancia con el artículo 81.
Artículo 81. Toda persona con discapacidad o necesidades especiales tiene derecho al ejercicio pleno y autónomo de sus capacidades y a su integración familiar y comunitaria. El Estado, con participación solidaria de las familias y la sociedad, les garantizará el respeto a su dignidad humana, la equiparación de oportunidades, condiciones laborales satisfactorias, y promoverá su formación, capacitación y acceso al empleo acorde con sus condiciones, de conformidad con la ley. Se les recon oce a las personas sordas el derecho a expresarse y comunicarse a través de la lengua de señas venezolanas. De allí se desprende las demás leyes como la Ley Para Las Personas Con Discapacidad en Gaceta Oficial Numero 38.598.en fecha 5 de Enero de 2007. La Ley para Personas con Discapacidad (2007) establece en su artículo 8 que las políticas públicas deben ser elaboradas con participación amplia y plural de la comunidad, para la acción conjunta y coordinada de todos los órganos del Poder Público en sus niveles nacional, estadal y municipal; de las comunidades organizadas, de la familia, personas naturales y jurídicas, para la prevención de la discapacidad y la atención, la integración y la inclusión de las personas con discapacidad. En referencia explica en su Artículo 28, Empleo para personas con discapacidad.
La Ley para Personas con Discapacidad fue aprobada hace seis años producto de la lucha por dejar atrás el concepto de “incapacidad” y consagrar los derechos a la integración social, a la inclusión laboral, a la educación, y demás derechos contemplados en la Constitución. En el instrumento se reconocen a las personas con discapacidad intelectual, motora, auditiva, visual, o sordociegas, así como las de baja talla, autistas y con cualquiera de las combinaciones de algunas de las disfunciones, de acuerdo con la Clasificación Internacional del Funcionamiento, la Discapacidad y la Salud de la Organización Mundial de la Salud. Uno de los mayores impactos es el artículo 28 que establece que los órganos y entes de la administración pública y las empresas privadas deben incluir en su nómina total al menos 5% de trabajadores con discapacidad. La inserción laboral para las personas con discapacidad es saldar una deuda social para las personas con discapacidad que desde hace décadas, se encontraban en desidia y total de abandono y tantas violaciones de sus derechos humanos permanecían en los grupos vulnerables en cuanto a la atención integral e integración social, de las personas con discapacidad. De acuerdo con cifras dadas a conocer en diciembre pasado por el Consejo Nacional para las Personas con Discapacidad (Conadpis), se estima que aproximadamente 40.000 personas con diversidad funcional cognitiva o física están insertas en el mercado laboral público y privado venezolano. Ampliado el sentir de la vida Precisamente superar la discriminación y ejercer sus derechos ha sido el reto de Gonzalo Roa, con discapacidad múltiple -visual y motora-, quien, proveniente de un sector humilde, celebra hoy ser reconocido como sujeto de derecho para desarrollarse en diversos ámbitos. “A mí se me hizo muy difícil estudiar. Vengo de la cuarta República cuando no eran tomadas en cuenta las personas con discapacidad y menos de bajos recursos. Estudié en un colegio de Fe y Alegría, pero fui rechazado de
diversos liceos, además me costaba bajar del cerro, en el barrio El Cardón, en Carapita -oeste de Caracas”. Solía trabajar en su casa, en la que reparaba televisores y radios y, gracias a su pericia en el manejo de aparatos electrónicos, pero hace cuatro años lo contrató la Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Unefa), núcleo Caracas, en Chuao -este de la capital-, como facilitador en la sala de herramientas tecnológicas que ha dispuesto la Unidad para la Igualdad y Equiparación de Oportunidades a Personas con Discapacidad (Unidive). En la actualidad, Roa estudia Administración y Gestión
funcional en la Unefa. “Mi vida ha dado un giro. La sociedad ha ido adquiriendo
conciencia”, expresa Roa, quien confiesa que su acercamiento a Dios, a través de la lectura de textos cristianos -asistido por herramientas técnicas para personas con discapacidad visual- lo ha ayudado a apaciguar sus miedos y le ha ampliado más su sentir de la vida.
El 3 de diciembre de cada año en Venezuela y el mundo se celebra el Día Internacional de las personas con discapacidad. Ley Orgánica Procesal del Trabajo
La aprobación de la vigente Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (“CRBV”) a finales de 1999, elaborada por una Asamblea Nacional Constituyente elegida para tal fin le dio un impulso definitivo a esa aspiración de reforma, al ordenar en su Disposición Transitoria Cuarta que en el año siguiente a su instalación la Asamblea Nacional debería aprobar: Una Ley Orgánica Procesal del Trabajo que garantice el funcionamiento de una jurisdicción laboral autónoma y especializada, y la protección del trabajador o trabajadora en los términos previstos en esta Constitución y en las leyes. La Ley Orgánica Procesal del Trabajo está orientada por los principios de gratuidad, celeridad, oralidad, inmediatez, prioridad de la realidad de los hechos, la equidad y rectoría del juez o jueza en el proceso.
La LOPT
consta de 207 artículos y entró en vigencia plena un (1) año después de su publicación en la Gaceta Oficial, esto es, el 13 de agosto de 2003, la cual regula la jurisdicción y el proceso laboral. Dicha ley procesal introduce cambios sustanciales en el procedimiento, tales como la oralidad de los actos; la brevedad del proceso; la apreciación de las pruebas; y muy especialmente la participación activa que tendrá el juez para procurar que las partes pongan fin al juicio. Al entrar plenamente en vigencia la LOPT quedaron derogadas, entre otras, la Ley Orgánica de Tribunales y de Procedimiento del Trabajo
algunas disposiciones de la Ley Orgánica del Trabajo y su Reglamento (principalmente las que regulan el procedimiento de estabilidad laboral).
Actualidad Laboral Venezolana Maduro firmó decreto de inamovilidad laboral para el año 2014 El Presidente firmó el decreto de inamovilidad laboral para el año 2014. "Con este decreto hago un llamado a la clase obrera al trabajo y a la disciplina laboral, a la productividad, a todos los que trabajan a organizarse para trabajar mejor y producir más, a atender de manera especial el trabajo", dijo.
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FRASES CELEBRES “El verdadero progreso social no consiste en aumentar las necesidades, sino en reducirlas voluntariamente; pero para eso hace falta ser humildes.” Ghandi
“Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?.” Ghandi
Algo malo debe tener el trabajo, o los ricos ya lo habrían acaparado. Mario Moreno 'Cantinflas' Amar a la vida a través del trabajo, es intimar con el más recóndito secreto de la vida. Khalil Gibran ¡Ay de quien trabaje esperando la alabanza del mundo!: el mundo es un mal pagador y paga siempre con la ingratitud. San Juan Bosco Con ánimo rebozante y alegre entreguémonos a nuestro trabajo, aun cuando éste parezca insuperable. Adolfo Kolping Convéncete de que Dios trabaja siempre en el interior de tus deseos. Autor desconocido Cuando he estado trabajando todo el día, un buen atardecer me sale al encuentro. Johann Wolfgang von Goethe
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