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Timestamp: 2018-01-22 16:03:47
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Manifiesto de las sesiones tenidas en el pueblo de Miraflores para las transaciones intentadas con el General San Martin. Y documentos presentados por parte de los comisionados en ellas. - Liberalism in the Americas Digital Archive
Manifesto detailing the negotiations held between José de San Martín, Tomás Guido and Juan Garcia del Rio in the village of Miraflores, September 1820, concerning the independence of Peru. Includes the documents submitted by the commissioners, 'Documentos A que se refiere el manifiesto de las sesiones tenidas en el pueblo de Miraflores'
Oficina de D. Mariano de Zuñiga y Ontiveros
Reprint. Originally published Casa de Niños expósitos, Lima, 1820
Ferdinand VII, Constitutionalism, Monarchism, José de San Martín, Independence, Sovereignty
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﻿MANIFIESTO ^ DE LAS SESIONES TENIDAS EN EL PUEBLO DE MIRAFLORES 'ñ tb ot h ""¡c, PARA LAS TRANSACIONES INTENTADAS CON EL GENERAL SAN MARTIN, DOCUMENTOS PRESENTADOS POR PARTE DE LOS roMwiuJNADOS EN ELLAS. SE PUBLICAN DE ORDEN DE ESTE GOBIERNO. ■ '•€'■ !it> Ólánifcs 07IH-8 toh "lili Lima: en la Casa de Niños expósitos. Año de 1820. Méjico: 1821. Reimpreso en la oficina de D. Mariano de Zúñiga y Onti- veros, calle del .Espíritu Santo.﻿T * ■ JLVuego qUe nuestro grande y amado Rey el Sr. D. Fer- nando VII. conoció que el voto de la Nación Española era regirse por la Constitución promulgada eo Cádiz por las Cortes generales y estraordinarias ej jq de Marzo ds 1812, S. M. se apresuró á llenar los deseos de los pueblos de la Península, jurándola y sancionándola en 7 de Mar- zo de i 820. En la historia no se presenta un suceso tan grande, repentino, universal y generoso. El pequeño grito de unos pocos fue como un golpe eléctrico que sacudió el corazón de todos. ¡Cuan glorioso el que una Nación está tan hermanada que permanezcan sus miembros como uni- dos y atados por la cadena de la electricidad benéfica] Pe» ro es aun mas, que en medio de esta conmoción y fuego, haya manifestado tanta unidad, sumisión ^-respeto al Jo- ven Monarca, á quien hombres menos zclosos del bien público que del suyo habían extraviado de 1» gloriosa sen* da que le nmiau «\?i»vn \d sabiduría y los triunfos, ¡Ho- nor inmortal á tí, Nación Espanto, dschado de virtud y fortaleza! El nuevo mundo, que es una parte de ella, se hi asolado en ios seis años de miserias que han seguido á la ruina del santo edificio de ias leyes Píy todas partes hu- mean ensangrentados los campos de Lis dos Américas» Los rios uñidos de la sangre human i, aun no han recu- perado la claridad de sus aguas. Jamas se han hollado ni ultrajado mas, que en esta guerra fratricida las leys.s de la religión y de la naturaleza. ümpero la aurora de la Constitución ha vuelto á nacer, y el Rey, padre de sus pu b os, se ha apresurado á traer la paz á estas regiones lejanas. Monumento de jus- ticia es la'proclama que á su nombe ha dnigido á los Americanos, y las estrechas órdenes á sus gobernadores púa que restauren por todo* medios la tranqui idad peE" dida, ton testimonios de la benignidad de su couzou.﻿(3) El obedecimiento de ellas el Exmo. Sr. Virey del Pord D. Joaquín de la Pezuela, y por amor á la pa* y bien del ícino, preparó una Diputación que fuera al ¿," vhih; para teiminar la guerra Pero como antes que re verificase desembarcó en Pisco con,un ejército el dia 8 de setiembre el Geneial D. Josef de San Martiu G*fe de las fuerzas de aquel reino, la convirtió á él. Bajo los números i, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8 se halla 'a Proclama de nue-tro iVíonatca á los habitantes de Ul- tramar, los oficios del Exmo. Sr. Virey al General San Partió, y cartas confidenciales de ambos, invitándose á la paz, y la contestación de dicho General accediendo. Consiguiente al avenimiento por ambas partes, el Exmo. Sr. Virey nombró una Diputación de dos Comi- sarios y un Secretario para que tranzase á su nombre¿ Conviene á saber: á los Señores Conde de Villar de Fuen- te, Coronel de ejército D. Dionisio Capaz, Teniente de Navio, y al Dr. D. Hipólito Unanue Médico de Cámara de S. M. como aparece de los nombramientos núme- ros 9 y 10. El dia 24 de Setiembre llegaron á este pueblo de MiraÜorcs los Señores Diputados del Exmo. Sr. D. Josef de San Martin, el Coionel D. l omas Guido y D Juan García del Rio, Secretario de Gobierno: los que habiendo sido enterados por los del Exmo. br Virey de hallatse con poderes bastantes de S. E. para negociar sobre el ob- jeto de su venida, íueron contestados por aquellos de es- tar su comUon teñida A verificarla con el Exmo. Si. Vi- rey en persona, como se indicaba en los oficios del Gene» ral San Martin en la esprtsion de enviar sus Diputados cerca de S. E. En consecuencia entngaion los oriuos y carta que obran á los números ir, 12, 13, 14 y «y fueron llevados a S. E. por sus Diputados en persona* á vista de los cuales les dio el Exmo. Si. Virey sus induc- ciones con lasque regresaron, entregando, á los Diputa* doa del General San Martin el oficio que obra b;.jo e¡ r.ú« tuero 16, be les hizo pieseute entonces por la Diputaciuti﻿la ifregularidad da su pretensión, é imposibilidad moral de que se verifícase; lo primero, porque sabido es que en los poderes que se daa pira toda negociaciou diplomáti' ca, se usa la frase de enviar á los Plenipotenciarios cerat de la primera autoridad de la parte á quien se disputa; pero que esto se entiende para negociar con los que esta tie» ne autorizados al efecto, sean Diputados ó Comisarios qus al intento se nombran, ó Ministros de relaciones estato- res Cuándo no ocurren circunstancias que exluyan á es - te, ó precisaQ á hacer aquel nombramiento llenándose ti sentido de la espresion cerca con la visita de ceremonia para presentar sus credenciales á la primera autoridad. Lo segundo, porque era absolutamente imp.xsi.ble que el Exmo. Sr. Virey, rodeado de las gravísimas y multiplica- das atenciones que le cercan hoy, mas que nunca, o a* pado ademas con el establecimiento del sistema con>ti« tucional, distrajese el tiempo preciso para tratar sobre es> te asunto que pedia discusiones detenidas y necesarias para llegar al deseado objeto de la reconciliación: para lo cual S £. en uso de sos atribuciones y de las atribucio- nes que para su ejercicio habia recibido de la Corte, te* nia d idas á sus Diputados las convenientes quedando al cargo de estos el desplegarlas en la negociaron en el mo- do y forma de costumbre, sujetos á su ratificación. Em- p ro que si creyese esencial á la negociación ver á S. E. no habría embarazo en que se veriticara después. Mediante este raciocinio quedaron convencidos 1os Diputados del General San M^itin, y se allanaron á entablar la negociación con los del Exmo. Sr. Virey. El d:a 25 de ¡setiembre comenzaron las sesiones, y después de haberse reconocido y cat.gcado sus resmecti- vus poic-res según se anota bajo el número 17, pasaron á ventilar las primeras proposiciones en las que convenci- dos, se arregló el armisticio contenido en el número 18. Al irlo á firmar ocurrió una acalorada y larga discusión, en la que los Diputados dei General 6an Martin preten- dieron resueltamente que en el encabezamiento dvl armis- ticio como en cualquiera otra nota oficial que se girase, se﻿es habia de nombrar espresa y terminantomMite Dipu- taos del Ejército libertador, llegando hasta el estremo e ncgarse á firmar, si no se accedía á su solicitud, que ^Poyaban con el sofisma de haber salido su ejército de ^lIe con aquel epíteto La Diputación eatonces les hi- zo veer con el nervio correspondiente la ninguna auto- ridad legítima que residia en Chile para apellidar ejército libertador del P.rú, al que no tenia ni podia tener otro carácter legal que el de invasor 6 acometedor; ni en miy £un caso el mas remoto proporcionar al Perú mas, ni tan» ta libertad civil y política como la que le daba la Consti- tución de la Monarquía española; cuyo estraordinario é IrH'sp-iado acontecimiento de su publicación y estableci- miento era ignorado en Chile á la salida de la espeJicion como se comprobaba por las proc'amas de su Genera!, * que á eternas ¡os Diputados del Exmo. Sr. Virey esta* kan también resueltos á no firmar documento alguno que contuviese la menor clausula ni espresion degradante, co- rno era la que se solicitaba, que suscribiéndola les interia la negra nota de estar negociando á nombre de una au- toridad opresora, cualidad que legalmente confesarían en c»a¡quiera que firmasen con Diputados de ejército que se ñamase libertador. Prevaleció este racional discurso, y se quedó convvnido, en que las notas oficiales y cualquier °tro documento que se estendiese, se calificarían a los Di- putados que pretendieron llamarse del ejército ¡iberta- dori con la exacta denominación de Diputados del Ge- neral San Martin, y se pasó á firmar el armisticio que ra- tificó el Exmo. Sr. Virey en aquella noche. El mismo dia 26, firmado el armisticio y conti* tiuada por consecuencia la negociación se abrió la prime- ra sesión, pronunciando la Diputación del Exmo. Sr. Vi» fey un discurso en que manifestaba á los del General San Martin con el lenguaje de la razón, de la justicia y de la conveniencia pública é individual, esur ya esdusbamen - te en el arbitrio de los disidentes en dar un dia de gloria y de común regocijo a ei asolado pais de esta parce de﻿V» (€) . . i Ja F'f-.n.i Ameríeári'íiJ ídoptanáb y jurando la Coustitj cion política de la Monarquía P péñola y recoricciendo f Sr i). Fernando de Bóijbori Vlí. de este comÉre, p#. Q[ Rey constitucional, esplicandoVs menuda y kI v>lk.M' mente los beneficios y goces qué la GVn<.tiiution nos así' j4 guraba, garantidos en los polos de ser la Helicón Católi' ca, Apostólica, Komana, como única y verdadera la qt>» csclusivamc'nte y sin admisión de ninguna otra se' proíe^ 8a en toda la Monarquía de las F'pañas: en la división de 'poderes: responsabiUdad de te do funcional io publicó: se* guridad individual: libertad po itica de la imprer.ta, y ¿b la facultad que por la Constitución tiene todo Esp.ñó' de reclamar cualquiera infracción de ella, á las Cortes y al Rey Los Diputado? del General San Martin, antici* pando la respuesta de no haUarse autorizados para neeo- ci¿r sonre aquella b.íse; es decir, la de adoptar y jurar la Constitución, ikc. quisieron rebatir el discurso pronuncia* do á favor de la Constitución con el argumentó, de que lo parado Ies baria temer su segunda abolición ó la joob» ítrvancta de ella en estos Países-. Se les reprodujo asego* rándoles que si la Constituí i; n se sepultaba, la recibirían en su sepulcro fas cenizas de la rófóy'or parte de los espa* ftofes europeos que tan denodadamente le habían resuci* tádó y que acaban de arfedtfát que no capitularían entre la Constitución ó la muerte: y éri cúantó á sus temores sobre la inobservancia de-aquella se les ofreció estinguir- los, estipulando al cumjVimiento literal de la ConstitU" cien todas las garantías imaginables, y levantada la sesión en este estado seles entiegó á los Diputados del Ge> 'néíái San Martin la nota olicial que obra al núme» ro 19. El 27 contestaron estos con la nota que obra al número ¿o. Con ella a la vista se principió la sesión de este dia en 1 i úute se les reprodujo lo que ti Exrno* Sr Vi- rey Ojo al General San Martin en su oficio de M de Se» tieuibre, cuyo contenido contestaba coiKiuyenU'nier.te la paite de la ieféíiua aíiu en que los Diput.t-dos d¿l' Guia* I﻿San Martin intentan sostener, que S. E. no pudo in-» V'tac á la transado:) bajo la base de jurar ¡a (Constitución, Sl no es ignorando ¡3 resolución de los pueblos y tropas de S^ifó pues ojie ademas de que S. E aseguró al General *-n Martin ben catee<.icamente en su citado oficio de l.i }* base b¿jo que se invitaba á conferenciar, era bkn obvio ^mostrar que abolido en la Monarquía Española el po» d*r absoluto, y restablecido el sistema constitucional ea tcd * sa esteosion, estaban satisfechos al juicio de S. E., a' del gobierno de Esp ina y al de todo el mundo civi- «Uado. los votos mas ardientes de los Españoles America» n°sj sin contradecir á ¡os principios establecidos por los gobiernos libres de la Esgaña Americana, como regla ia- v<iriable que no podían, ni pueden ser otros racionalmen- te mas, que vivir constituidos bajo el imperio de las leyes. Loquoes cjnsiguient'í á los principios que han procla- mado todos Ijs Españoles, asi Americanos como Euro- peos, sin que j miasen una cabeza medianamente orgi- T'izada pudiese tener lugar el delirio de cocstituiise la .Arr.éaca en estado político, independiente, á lo que se °pone incontrastablemente que lo pretendan los descen- dientes de los mismos que ia conquistaron, que no tenían otro derecho á su suelo, mas que el que le transmitió cl de conquistí, ó el que hayan adquirido con interven- ción de las leyes de ios conquistadores, y cuyos antiguas ponedores están muy distantes de uñírseles en intereses, •¿r son hoy llamados por la iey, con admiración del uni- verso desde la triste clase de Neoíitos y pupilos á la ple- nitud de goces de ciu.ládanos Españoles. A que se agrega que mirada la cuestión aun con la contemplación que se presta á un frenesí podría demostrara les que la España Americana se hulla udavia en una edad política muy pi'ecóz p. ra pod ;r consolidar una pretensión tan prema- tura, que ahorraría por los mismos caminos con que se hundió ía Polonia ya en la edad de la decrepitud, en ci- vilización en cuanto hace el número de habitantes en com* paracion de esta pacte coa la España Americana cuyos﻿Lnsolub'es aragmentos jústiBíá la espérTeticfo de lo sucej j0s dhid últimamente en Buenos Aires que al fin de dio¿ i-ú'Á des< de'horrores y desastre*?, se halla nlior'a en' I3 mas csp.uv <jon tosa anarquía mendigando un Principe europeo de I? huv casa de Rorbóa que losi'gcfBWraí?; *üp'X ^p"* \ Se les hizo veer la desigualdad de circunstancia? nUe que hay entre la época de 1812 y la presente para 1* res| «sonfunza que la subsistencia del sistema comtitucionat ¡n debía prestar entonces á la que presta hov. En aquella y* época, la Nacbn estaba dividida entre los llamados libe' qü{ rales, afrancesados y serviles, y lo que es peor, sin ReVJ. ]jaj cuya desicion esperaban muchos para fijar su opinioru g0< En situación tan desgraciada, aquellos mandatarios, qoé C¡Q haciendo injusticia á la opinión de la sagrada persona clej rat Rey, lo creyeron inclinado de corazón al despotismo, y jjj i sin haciendo también traición á su propio convencimiento quisieron congratularse anticipadamente, burlando en cuanto pudieron las nuevas instituciones con unta ma* e¡ yor impunidad, cuanta era la distancia de la Metrópoli» y cuyo delito de lesa Nación, si bien obtuvo una recom» pensa efímera y un irracional aplauso, merced de los trai- dores y malignos amaños de los que sorprendieron é\' bondadoso corazón del Rei? y lograron engañarle alevo- samente, hoy tienen sobre sí la cuchilla vengadora de laS leves y la execración universal de la Nación. No es este el cuadro augusto y magestuoso que en 1820 presenta la Nación entera} porque confundidos los partidos y reuní- dos todos los españoles bajo la exida de la ley, tienen por guante de su sistema un Rey que jurando la Cons'tuu» cionape'et ida arrebató simultáneamente la idolatría de los pueblos proclamándose su mas firme apoyo. Le 1 :s patentizó asimismo lo equivocado que esta- ban creyendo tener partido a'guno en el Perú, de que ya debían estar desengañados; pues que no podhn ignorar que todas las corporaciones del reino habían publicado ' enérgicos manifiestos escitando i los pueblos enseñados' por las terribles lecciones que les habían dado las depie»﻿ÉL, (9) «aciones de las tropas y marinería de Lord Cocranne, '°s miraban con horror: que bien habían notado en su desembarco en Pisco, como lo tenían confesado, el aban- dono de todas sus casas y haciendas por los habitantes, Oyendo de ellos; y que ademas la manifestación hecha P°r el General San Martin en una de sus proclamas, de *lue después de su salida de Valparaíso habían sabido el [establecimiento de la Constitución, era la confesión mas ,ngenua del ningún partido que podían esperar tener en ütl País que creyeron encontrar bajo el poder absoluto Qüe hasta entonces habia regido la Monarquía, y lo ba- rban en posesión del precioso Código que les alianza el goce de cuantos derechos puede el hombre apetecer ra- c,onalmente en la sociedad. Y que si ya uo estaban ente- Jámente desplegados, era por causa de su llegada que ha- bía entorpecido la marcha del constitucional sistema, que Sl« embargo, se impulsaba é impulsaría con rapidez, co- too que en su ejecución estaban intimamente interesados e' gobierno y el pueblo. Bajo estos principios se pasó á los Diputados del General San Martin la nota que obra al número 11 refor- jando la primera proposición con arreglo á las instru- piones de la Corte y de S. E.; y habiendo meditado antes de verificarlo en las reflexiones siguientes que ya lo habían Sldo con S. E. No siendo el armisticio mas que de ocho días, es- cando ya cumplido el primero, y necesitándose siete para Ir y volver de Pisco, pusimos en la balanza del discerni- miento que convendría mas, si despedir á los Diputados ^1 General San Martin, con la sola primera proposición, Que nos respondieron categóricamente no estaban autori- zados á admitir por base y aventurar, el que no confor» toándose con ella su General, rompiese las hostilidades y 8e derramase la sangre Española Americana y Europea; ó 81 vista su negativa convendría mejor hacerles las segundas proposiciones que les hicimos, y que estaban embebidas en la órbita de las instrucciones de laCórte. Esto ademas 2﻿Cío) estiba ya resuelto por'X E. con arreglo á las mismas}* ¿, ^ que, aunque consideradas las fuerzas de ambas partes, ! nvota que el número, disciplina y resolución de nuestras trópj^ jGS j nos ponian en la confianza absoluta de la victoria, sisñl' ' pre la necesidad de derramar sangre para obtenerla-, re- pugnaba con los nobles sentimientos á que nos impulsab| la humanidad, harto despedazada y afligida, y que coin* <A)e cidian con los del Monarca. Tomamos, pues, como di' et) bbmos, á estos, por norte de nuestra conducta, proce' diendo hasta donde habíamos de ser condescendentes, at* ^ tes que reponernos á la efusión de una sola gota de satíj sj|^ gre Hicimos las proposiciones que espresa nuestra seguí]; ¿¿'i da nota cinida número 21 á que contestaron el dia si' ro güferfte 28 con la nota número 22. Con presencia de arrt' ro - bas notas entramos en discusión el 30 manifestándosele^ y j" lo intempestivo é imposible de ni aun oirse lo conteniJ» én el artículo 1 y 2, en cuyo lugar fépVódpeíamos el 1 d? t¡c~ nurr-rra anterior nota que copiamos en la que pasárrw y ^ nuevamente y está en el número 23: que se les concedo? ~2 ría lo que pedian en el tercero en equivalencia á la eva* criación que ellos batían del territorio del Perú como sí tra propone en nuestra nota en el artículo 7. No se hu° mención del 4: negados al 1 y 2 se concedieron el 5 y q el 6 modificado este, cerno lo está en nuestra citada neta ^ artículo 2 y 3. Lo mismo el 7 como se lee en la mUm» ^ nota artículo 4. Concedido el 8 igual al 5 de la citad* A nota, no se hizo mención del 9 negados el 1 y 1. Se convi* j*j no en el 10 igual al 6 de la nota. Lo mismo el 11 mo« t. dificados según lo esta en el 8 de la nota. Se convino eO t\ el 12 igual al 9 de la misma. El 13 ofreció la discu' ¿ sion de que no siendo el reglamento de la libertad de 1* _ imprenta que hoy rige en Chile, igual al que se obsef va en todas las Espaóas era preciso modificarlo, como se n lee en el articulo 10 de la nota. Se convino en el 14 cO' ^ mo se lee en el 11 de la nota. Se convino asimismo éfl c el 15 estendiendo el término que proponen en el de tres t meses para romper las hostilidades, si no se hace la p3í I﻿íflj lo u (II) y tri Madrid, á un'año, ccmo se vce en el artículo 12 del» •>Á ?°ta* ^- ne8° el 16 y se pusieron por nuestra parte ¿. y Í4 de nuestra noM. re, . Mediante la cual quedaron ■uspensas -las transa- ^'°Qes á causa de asegurar los Diputados leí Genera! San ¡n< yart'" llue necesitaban n jsvo3 pod resé instrucciones, lo 0 li'e hicieron también presente á S. E. verba.rúente el 29 c¿> e° 9Ue fueron conducidos á su presencia. 3[V El dh 1 de Octubre aeraron, documento nú- ^ro 24, el recibo de la última nota que se les rubia pa- *mó por los Diputados de S. E y al Exmo. Sr. Virey el sp ^ los pasaportes despidiéndose de él; documento núme» ^ r° 25. S. E. les escribió lo que se contiene bajo el núme» Ie5 r? incluyéndoles los oficios y cartas número 27, 28 ;<íí y,29 Para su General. j¡, t Posteriormente se recibió la ratificación del armis- nós ^K'0 d'é General San Martin que se halla al número 30 j¿, y finalmente los oficios y cartas, documentos números 31 v*. 32 y 33- sí Tal es el compendio de las discusiones tenidas en» liVo lrambas Diputaciones, cuyos argumentos y raciocinios no v se escribieron en las notas pasadas á los Diputados del General San Martin, mas que bosquejándolas ligeramente j^j, fin ellas, por ni ser de estilo, ni necesario, ni haber tenido adí Materialmente tiempo para hacerlo, como era imposible ivi« Par;l trasladar al papel las discusiones de cuatio ó cinco, no' ^0ras caria diai teniendo que pa^ar acto continuo las no-, e0 tas de las proposiciones discutidas} ademas de que hubie- CU' fa s|do una redundancia impeitinente repttir en apoyo j jj, de las proposiciones ofrecidas, ó en contradicción de ¡as leí' se rec'b'eron l'1 doctrina de las que favorecía á Jas ( ¡e primeras é impugnaba a las segundas. Ptimeio, porque ccv n° es e' convencimiento de la razón el que zanja las di- £0 ficultades de las transacionts diplomáticas, sino el de la treS conveniencia ó de la necesidad respectiva, estando has» mí ta demás los preámbulos ó introducciones puestas á las proposiciones que distratn un tiempo niúy taécesatio pa« * o﻿ra reflexionar y diW-Jftr, y ^o\d tieríeín su tugar cuando se negocia de Corte á Cot^y xio intervienen, confereti' cías verbilesj que es el arma del negocia Jar, cuando ccr noce supeiioiidid sobre su ántagorHsta,4%por sus talentoso por la nobleza de la causa otie^defie^ de; (*) en cuyo dlti» mo caso es en el que se ha considerado la Diputación dsl Exmo. Sr. Virey. Persuadióse de buena fe, que todos so* afanes y condescendencias terminarían en una transacior» paciKcaj y se apoyó en tes protestas ¡tfepfctidas de los ü¡' putados del General D. josef de San Martin; mas este en su carta fecha el 4 de Octubre citando número 31 acaba de disipar toda esperanza rompiendo el armisticio La suef te de las armas va á decidir esta contienda, y el valor da nuestros Gefes, la disciplina y número de nuestras tropas fundan la seguridad del triunfo, el reposo de los pus* blos, la libertad de los inmensos desastres de la guerra, y prepararán los laureles que han de ceñir las cienes del.va* leroso Virey del Perú, á cuyo carro se ha atado repetida» veces la victoria. Ha empleado cuanto ha estado en sus manos para la paz. No le .queda otro recurso á su honuf y obligaciones que la guerra Los nobles ciudadanos y todas las clases á quienes ella va á oprimir considerarán los esfuerzos con que deben auxiliarle para librarse de sus males; y con aquella antigua generosidad y fidelidad que han distinguido á esta ilustre capital no perdona- rán medios de coronar sus glorias. Lima 9 de Octubre de 1820. — El Conde de Villar de Fuente, Dionisio Capaz. ~ Hipólito Unanue» ! -■' *'•"(•'tía *f .- - j cfih2T!ftní{újlt>iQ • to! um (*) MalRy Vx'mi£es des NegoctatiQpfr﻿DOCUMENTOS A que se refiere el manifiesto de las sesiones teui- J-i a¡:ku* ¿Wbff WpfíhlWe Mirafiores. NUMERO 1.° El Rey i los habitantes de Ultramar. fioiDEgriinj gnu oo nsnfiniííinjl 2m>.»v. «S¿ cw.'.'í? co/>/tír /<J Proclama porque es bien salida de iodos. 119 ai?,;} yxiiifiK p§t^iT?*^, -/'i x' - ; '<*'• ■ NUMERO 2. Exmo. Sr. — Cuando me hallaba preparado mili- tarmente para repeler cualquiera agresión que se intenta- se en estas costas, recibo una Real orden en la que al jnismo tiempo se manda anunciar á los habirantss de Ame*- líca plausible acontecimiento de haber jurado S. M. la Constitución política de la Monarquía Española'el 9 de Marzo último; se ordena á los priaierus Gefes que la comuniquen á los de aquellos parages que se hallan sepa- rados de hecho de esta gran familia convidándolos á la jura de este sagrado Código, y á que envíen Diputados á ías Cortes para que sean compartícipes de la grandeza y gloria á que debe elevarse esta heroica Nación con el nue- vo sistema constitucional, franqueando á sus primeros Ma- gistrados todas las distinciones y consideraciones que sean Compatible con la dignidad del TVono, con el bien gene- ral de la Nación; y á los demás habitantes todas las gra- cias que se les han concedido por las Cortes generales con eterno olvido de lo pasado, de que dará á V E una ide3 anticipada la proclama que dirige el Rey á los habitantes de Ultramar de que acompaño dos ejemplares. En cum. plimiento de este superior precepto estaba disponiendo la salida de dos comisionados para el reino de Chile, con po- deres é instrucciones suficientes, á fin de que acordasen con aquel gobierno los preliminares de la grande obra de ,nues- tra pacificación cesando desde iuego las hostilidades^ por-﻿que mal se puede tratar de la paz en medio del estrépito de la guerra. ~ Esta era n i '^situación cuando se me nc» titia el desembarco de V. E. en las playas dé Pisco cen las trepas de su mando; y aunque, vuelvo á decir, lo ten- go te do dispuesto para frustrar con [honor cftflas aimas del Rey cualquiera de'tinos hostiles, aseguro á V. E. cen mi natural franqueza que celebraría cordialmente el que por este medio se inutilizasen mis medidas militares y po- líticas, pues prefiero''en sumo grado les tiiur.O s 5e'% paz y de la tazón, á los lauieks de la guerra. Si los sen- timientos de V. E. sori Ios'r¥i!<müs, maicharán al cuartel general los piopios comisionados que dentro de múyr no* eos días hubieran salido para Chile, y se ejecutará ahí !o que tenia lesuelto proponer sfllá. Esta lar^a guerra has» ta el dia no ha producido otros frutos que muertes, mi- serias y ruina, y 'el'actual estado de las costas los ¿fre- cé menos amargos ni mas sazonados. Las cündícicries'.y planos que comunicarán los comisionados llenarán1 los de- seos de V. E con respecto á la piosperidad de aquel reí- noy á las satisfacciones personales; per lo* din itíé' per- suado que estas indicaciones que h;igo á V. ÍL tnórdetl y á nombre de mi gobierno supremo, labien en su es- píritu aquella noble impresión que sienten las almas gran- des cuando la suerte las desuna á ser instrumentos de la felicidad geneial Dios guarde á V. E. truchos av.es. Lima y Setiembre n de 1B20. ±± Joaquín de la Pezuela. — Exmo. Sr. D. Josef de San Mártir*^" ¿<J¡¡qnM-*1Í*^ l5V'1írtdft;ií'/' t t ib 1cy KUMERO 3. Fxmo. Sr. — Nada me es mas grato ni mas con- forme á los printij ií s que me han guiado desde que co- nicnzé nú vida pública, que ti tratar de proporcionar á los putblos de América la mayor suma de piospcridad con la menor cfi.sien de sangre. Después de la batalla de Chacahucu, y cuando triunfaron en IVUgpó, 1.a te- nido V. E. lugar de observar'la ccísCiiat/cíá de n is sen.﻿pimientos cn' las repetidas invitaciones que be tenido la honra de dirigirle para que una transacion pa.54fi.ca coa- ciliase todos los intereses. V. E. no podrá desconocer por quien se fia retardado el suspirado dia de paz. Mas ya que se abre campo-,á una inteligencia racional, á pesar de que yo habia tomado mis medidas para continuar mi pian de; operaciones con la celeridad y los recursos suficientes .P^ra un éxito favorable, he mandado suspender la mar- cha, de mis tropas luego que recibí la honorable comuui. ¿ación de 11 del corriente en que manifiesta V. E. estar dispuesio 2 concurrir á la felicidad general, y en conse- cuencia mis avanzadas no, pasaián de Chincha, hasta ver l'l término déla negociación que va á establecerse ¡Oja- |á concordemos los medios de poner fio á esta guerra aso- jadoVa que sin duda alguna no ha sido provocada por \o\ Americanos! Deseoso, pues, de prestarme á todo lo que conduzca á la conclusión de ella, siempre que no con- tradiga á los principios que los gobiernos libres de Amé« •ica se han propuesto por regla invariable, convengo des« de luego en escuchar las proposiciones de V. E. relativas ,á estos objetos, cuya gravedad me ha inducido á antiej- ,Par en prueba del candor que me anima, el envió de mis Diputados cerca de la persona de V. E. á quien ge pre- sentaran lo mas pronto posible. Ellos deben salir en un tuque parlamentario plenamente autorizados; y espeto que allanados los obstáculos que fuesen capaces de entor- pecer nuestras diferencias, y se obtenga que la justicia y h libertad presidan al destino de estas regiones. = Díqs guarde á V. E. muchos años. Cuartel general de Pisco á 15 de Setiembre de 1820. = Josef de San Martin., — Exnio. Sr. D. Joaquín de la Pezuela, Virey de Lima. NUMERO 4. Exmo. Sr. D Joaquín de la Pezuela. — Cuartel general en Pisco á 15 de Setiembre de 1820 ~ Muy Se- ñor mió de mi mayor aprecio: no quiero perder la opor-﻿a<5) (unidad dtl regreso de su parlamentario para ofrecer á V» mis respetos y consideraciones. Los sentimientos que > V& me manifiesta en su nota oficial están conformes c*on mis prinerpios%Crea|V, Sr. Gene ni, que sácrific^ría gustoso aíi existencia por veer restablecida ta paz de un modo esta** ble, y que hiciese la felicidad de mis conciudadanos. Si con» ira mis deseos, la negociación que va á entablarse, no tu- viese el resultado que yoesperoj haré «t¡íanto< esté de mi parte por disminuir los males de la guerra; y .si la suerte de las armas no me fuese favorable, me quedará á lo me* nos la gloria de haber contendido con un General que reú- ne la pericia al valor. De todos modos puede V. estar .se- guro, Se General, del respeto, consideración, y afecto qus con que es siempre su atento S. S. ~ Josef de San Martin* • . ■ ' » «,ml NUMERO. 5. Exmo. Sr. —El oficio de V. E. de i¿ del corrien- te me hace conocer que mis esperanzas han correspon- dido con las ideas de V. E.; pues en yirtud de lo que tu- ve el honor de comunicarle con fecha del ir ha dis- puesto' que vengan en su Cuque parlamentario Diputa- dos, y que hasta veer el término de ! a negociación qu¿ se vá á establecer, no pasen las avanzadas del ejército de su mando de Chincha. Confieso, no dudé un momen- to, que los sentimientos de V. E. fuesen conformes con loque el Rey y la Nación apetece, que es la reconci« liacion de Españoles Europeos y Americanos; y bajo es- te supuesto, creo que la idea de V. E. será que Ínte- rin' dure la negociación, césen'Ijjs" hostilidades^ que las ti opas de Su mando no se- muevan de Pisco en direc- ción alguna, seguro de que por mi paite dispondré no sean incomodadas durante dicho tiempo, pues lo con- trario setia faltar á loque 4a3 leyes- de la guerra pres- criben para semejante'; caso?: Yo me lisonjeo que V. E. se' prestará gustoso á cuanto Redunde en 'beWficfb/ljHf bien que apctccemcr, j :::s llevó **» faépbra'etf ^fté'yétf﻿fey, W o* olvidarse todo, y solo pensar en roner término á la desastrosa lucha, que por tantos añcs aflige esta América. Creo debo prescindir de hacer á V. E. reflexión al- Runa sobre lo que indica de haberme hecho en tiempos an- teriores invitaciones <son rVsp' Cto á conciliar los iutereses de América y España, pues V. E me hará la justicia que corresponde en el asunto. Las ttlaciones que a consecuen- cia del nuevo órdeo de cosas se han entablado con Bue • Ayres y Costa firme; el interés que V E manihVta tomar por el bien general, y el estar peisuadido que el Gobierno de Chile se avendrá á loque acoid^mos, me ha- Cv presagiar, que si se echa un velo sobre todo lo pasado, 8e transarán amistosamente nuestras diferencias, y con* •eguicá que la América disfrute de libcitad, unión y fra- ternidad que tanto necesita para su felicidad = Dios guar- de á V. E. muchos años Lima 19 de Septiembie de 1820. ^Joaquín de la Pezuela. — Exmo. Sr. D. Josef de San ^iftUui, General en Gefe del ejercito de Chile. •üj Jnp14 Xl'-n -Humero 6. EKmo. Sr. D Josef de San Martin.—Lima ir> de Setiembre de iSao.zzMuy Sr. mió y de mi apreciar con mucho gusto contesto á la estimada de V. de r$ del corriente en que manifestándome la conformidad de sus principios con mis sentimientos, me demuestra tam- bién su intima adhesión á las pioposiciones que le anun- cié en mi nota oficial del 11 con el fin de acordar una paz estable, que haga la felicidad de los habitantes de esta América. Las intenciones de mi Gobierno á fa- vor de tan interesante objeto, son de tal naturaleza, que Pudieran conducirnos al término deseado de estas hon- rosas discordias. Seiia el cumplen.erito de mi vtntuia ii esto se consiguiese, y V. participaría de iguales ven- tajas aprovechándose de la mejor ocasicn que puede ofre- cerse a ambos, para acjediiar de un mudo sobresalien- te nuestra vida pública. Mas si aresarde todos mísés- 3﻿08) fuerzo* no pudiese conseguir tan griade, obra, me qü«* dará la satisfacción de haber contribuido con cuanto ha estado ai alcance de ñus facultades, al fin de evita* mayor elución de sangre. Con tal motivo, y agradecido' do las atentas espresiones que le merezco, tengo la {$f tisfaccion de onecerme á V. con todo afecto, y subí' cnbii me su atento y seguro servidor, ~ Joaquiu de \* Pezuela. NUMERO 7. Exmo. Sr.rrConsecuente 3 lo que tuve la horv ra de comunicar a V. E. en mi oficio de 15 que di' rigí por el Parlamentario D. Cleto Escudero, AlferéZ del ejército Real, se embarcaron aquel mismo dia en1í Goleta Moctezuma mis Diputados con destino al Ca' llao, y en desempeño de la comisión de que están en- caí gados cerca de la persona de V. E. Ya-iban á ha« eetse- á la vela cuando se avistaron dos barcos, que fue* ron reconocidos por enemigos, y que supongo habrán salido del CaÜao antes de dirigirme V. E su oficio de' 11; y deseoso de evitar cualquier incidente desfauora» ble al carácter de que van tevestidos, juzgué oportu* no que siguiesen su viage por tierra^ como lo verifica* rán en el dia de mañana a mas tardar. Entré tanto pa- ra manifestar á V. E. con cuanta sinceridad procedo en este negocio, v para que no estrañe V E. la demora motivada por la circunstancia referida, me ha parecido conveniente anticipar este ofic'o por conducto del Par' lamentarlo D. Isidoro Suarez Capitán de granaderos.^: Dios guarde á V. E. muchos años. Cuartel general de Pisco 17 de Setiembre de 1820.—Josef de San Martin. =Exmo. Sr D. Joaquín de la Pezuela Virey de Lima. NUMERO 8. Impuesto por el oficio de V. E, de 17 del pre* senté del motivo por qué varió la ruta de los Diputados destinados por Y» E. á desempeñar la comisión de que﻿ros ha encargado, tengo la honra de decirle que serán '8üa'rt:ente recibidos, por una paite que por or¡a; asi *°rrio la delicadeza que se sirve mai ifestarme en prue- ba de la sinceridad con que procede en es e negocio, es la misma que V. E. observará en mi por el interés que me tomo en su feliz conclusión. El Parlamenta!io ~- Isidoro Suarez que me entregó anoche el pliego de »• E. regresa con esta contestación embarcado en di- '«ccion á Pisco.—Dios guarde á V. E. muchos años Li- ^a 20 de Setiembre de 1820 rr Joaquín de la Pezue» jf-^Exmo. Sr. D, Josef de San Martin, General en Ge» íe del ejército de Chile. NUMERO 9. DON JOAQUIN DE LA PEZUELA Y SANCHEZ, Caballero Gran Cruz de la Orden Americana de Isa- bel la Católica, y de la militar de S. Fernando, Te- niente General de los Ejércitos Nacionales, Virey, Go- bernador, Capitán General, y Superintendente Sub» delegado de la Hacienda Pública &c. &c. Por cuanto para cumplir con lo que el Rey me previene en orden de 11 de Abril de este año, oficié en 11 del corriente al. Exmo. Sr. General en Ge te del ejército de Chile D. Josef de San Martin que cui las tropas de su mando se halla actualmente ocupar do la *»¡la de Pisco, invitándose una cenfeuncia poi medio "e 'os Diputados que ofrecí enviarle á rin de tratar y proponer las bases sobre que S. M. desea que se ve- "tique la pacificación general de estos plises, y la con- clusión de la presente desastrosa guerra y tsponieudo- 'e que por la conformidad de mis sentimientos con es- la superior disposición me congratularía sob;<. manera fcQ que se inutilizasen mis medidas militares de efeícn- S;'> en virtud de un convenio racional que hiciese cesar 'as hostilidades; y dicno Sr. General me ha contestado con fecha del 15 adhiriéndose a mi invitación y an-﻿(ao)) ticípánJüse por la gravedad del objeto á dirigirme suí comisionados lo un buque 'parlamentario que debe He* gar de un día á otro'al ^Puértfe^ del Callao;, y necesi'' tan Jo nombrar por mi parte1 peísonas que representad* do la mía concurran á celebra* la: indicada negociación* con arreglo á las instrucciones que por separado les co» muniqué. Por tanto, y reuniéndose las circunstancia* deseadas en el Sr Coronel de ejército Conde de Villaí de Fuente, y el Teniente de navio de la Armada Na* cionat D Dionisio Capaz, be venido en elegirlos parir que á mi nomore traten y conferencien coa los qué se presentaren bastante autoriza Jos por el precita- do Exmo Sr D Josef de S^n Ma tin, sóbrelos mo- dos y términos en que pueda ajustarse y ajusten efec- tivamente la paz y conciliación que mi supremo Go* bierno apetece, como el mejor medio que la humará* dad dieta para librar á los habitantes de este conti- nente de los males que los afligen; en la inteligencia Je que cuanto á este efecto acuerden y concluv au con su- jeccion á las indicadas instrucciones, lo aprobaré, rati- ficare, y cumpliré religiosam?ote, para lo cual les otor- go todas las facultades y amplios poderes que eu de- recho son necesarios, por el presente, firmado pot míj ¡Sellado con el sello de mis Armas, y refrendado poí ñ)i Secretario de Cámara. Dado en Lima á 19 de Se* tíembre de 1820.—Joaquín de la Pe/.uela —:Tonbio de Acebal =Lugar del Selio.inEs copia,=Hipólito Uoanué. NUMERO 10 DON JOAQUIN DE LA PEZUELA Y SANCHEZ, Caballero Gr..n Cruz de la Oiden Americana de Isa- bél la Caiódca y de la militar de S Fernando, Te- niente General de los t jéicitos Nacionales, Virey, Goj> bernador, Ctpitan G ne»>al y Su peí intendente Subde- legado de la Hacienda Publica del Perú &c. Por cuanto es de necesidad que una persona- de acreditada piovidad y Iuícs cuncuna en ciase <te Seere- m﻿<■*'). mío al desempeño de la comisión que con esta fecha ten». confeti Jo ai Sr. Coronel de ejército Conde de Villar de Jueote, y el Teniente, de navio de la Armada Nacional Vi -Dionisio Cjpn para que traten con los Diputados Aviados por el Exmo. Sr. D. Josef d¿ San Maitin, G^- Bttral en Gefe del ejército de Chile, de ajorar uoa transa- ron racional de las diferencias que motivan la presente, Sierra. Por tanto, reuniéndose los requisitos oportunos al Atento, en el Sr. D. Hipólito Un..nué Proto- Medico de esta Capital y Mél\:o hojorario de S. M , 'o nombro de tai v..rtt;a¡io para que espidiendo las fun.-iones anexas al '°stituto d-; este destino, auxilie el logro del predicho im • P'it.iute encargo con todo el éxito que es d¿ esperar de su sobresaliente opinión y conocidos taleotos: á cuyo rin 'e he mandado librar el presente títu'o firmado de m; un- "o, s -mdo con el sello de mis armas, y refrendado por nti Secretario de Cámara Dado en Lima á 19 de Setiemr bre.de i82o.zrJoaquio de la Pe¿uelu.—Tonl-.io de Acebal, ^Es copia ^Hipólito Unanué. NUMERO ir. Exmo. Sr.—Los señores Conde de Villar de Fuen. Coronel -de ¡os ejércitos Nacionales, D Dionisio Cap«*¿, ■Uniente de navij y el Dr. D. Hipólito Unanué, nos nao b en » !a h nía de recibirnos en este punto, manifestando 4Mí h m si •'o autorizados pot V. E, para entenderse inme- «¡atámente con noiotros aten lidas la notoria reputación, y ¡as re om.udab >es cualidades de S. SS podernos astgu- tar á V E que nos-i.er.ia muy satisfactorio tratar con .s- 1<H cabal eios, pero lidiándonos con órdenes de nuestro General p^ra piocuiar conferenciar directamente cou V. E en ra¿on de la mayor felicidad que habiía de este mo- do j .,r i ai a¡i3i cualquier obstáculo, tenemos el honor de Aponerlo a V E. para que.se sirva determinar lo mascón* duceuie al í'clu resultado de este negocio Los tus t naos > la carta particular que nuestro General tuvo a bien con-﻿darnos para ser entregados 5 V. E. y que son adjuntos, instruirán á V. E. del espíritu que fe anima en esta co' misión; ya que nos ha sido permitida la satisfacción de espresarlo personalmente, y de tributar á V E nuestro? respetos. = Dios guarde á V. E. muchos anos» MirahWs Setiembre 24 de i820.=Exmb. Sr.—Tomás Guido.zrjuati Garcia del Rio — Exmo. Sr. D. Joaquín de la Pezuela Vi- rey del Perú. NUMERO 12. Exmo. Sr.=En virtud de lo ofrecido á V. E en mi oficio de hoy, he nombrado por Diputados cerca de la per* sona de V. E al Coronel de ejercito D. Tomás Guido, mi primer Anudante de campo, y á D. Juan Garcia del Rio, mi Secretario de Gobierno, quienes van á embarcarse et» este momento á bordo de la goleta Moctezuma, destinada al Callao. Por los amplios poderes que les he concedido, verá V. E. que dichos Diputados están competentemente autoii¿ados para negociar con V. E. sobre los medios de restablecer la paz en esta parte de la América, y de po- ner los fundamentos sólidos de su felicidad. La huma* nidad se lesiente de tantos destrozos, de miserias tantas. La fortuna ha distribuido sus favores con mano incons- tante en el campo de Marte: los realistas y los indepen- dientes han recogido alternativamente laureles ensangren- tados: y ya es tiempo de que deponiendo su animosidad se unan para entrar juntos en el templo de la paz. Tales son mis deseos, Sr. Exmo., y si he de juzgar de los de V. E. por la ptontitud con que ha entablado su corresponden- cia conmigo, no dudo que rivalizando para economizar 1á sangre de nuestros semejantes, y para contribuir al so- siego, el General Pezuela se glonéde proporcionar á la América un dia grande y venturoso.—Dios guardeáV. E. muchos años. Cuartel general dtl ejercito libertador en Pi-co á 15 de Setiembre de 1820 rrjosef de San Martin. —Exmo« Sr. D. Joaquín de la Pezuela, Vuey de Luna. M﻿Exmr, Sr.-Cifcunst^ncias particulares de qué ir»- huirán á.^jEj'nii^l^ufaJos lian impedido su mareru $ día de ayer conforme había indicado á V. E. en el oH • fio,que condujo el Capitán de granaderos D. Isidoro Sua- re¿i pero van á verificarlo en este momento y me limito á reiterar á V. E. ¡o que tengo dicho en mis comunica- ciones anteriores—Dios guarde á V. E. muchos años, ^uajtel general del ejercito libertador en Pisco á 19 de Setiembre de 1820 rljoVef de San Martin.rzExrao. br. D. Joaquín de la Pezuela Virey de Lima. NUMERO 14. Exmu Sr.zrTengo la honra de informar á V. E. ?1 Teniente cíe Artillería D Josef Arenales acompaña a. OUis Diputados en clase de Ayudante dé la comisión. = Dios.guarde á V. E muchos años. Pisco 19 de Setiem- b'e de iBío.—Josef de San Martiu rzExmo. br. D. Joa- loien de la Pezuela Virey de Lima. NUMERO 1$. Exmo. Sr. D. Joaquín de la Pezuela.rzCuartel ge* »eral en Pisco Setiembre 19 de 1B20—Muy Sr mió y de ni i majar aprecio: pocos pasos he dado en mi vida pú- hüca que lisonjeen mas mis esperanzas, ni sean mas con- formes que este á mis sentimientos. Si mis Diputados tie- nen la honra de acercarse á la persona de V. acabarán de darle una idea cabal de lo que pienso sobre la suerte de n>i pais y de cuanto anhelo su sólida y estable felicidad. Yo hago á V. la justicia de creer que por carácter e iius- traciou contribuirá al mismo objeto, y tendíá una gran parte en la gloria de haber cimentado la prosperidad de la America. Aprovechémonos, Sr. General, de ¡as cheuns- tancas que nos favorecen para hacer el bien; y enttttau-﻿(24) to permítame repetirle los sentimientos de considerados y aprecio con que será siempre su atento seguro servido' Q. S. M. B.—Josef de San Martio, NUMERO i(5. Por oficio de V. SS. de fecha de ayer y por los qu* me acor:)pañaban del Exmo. Sr. D. Josef de San Martin he tenido la complacencia #e enterarme de las buenas dis* posiciones de S. E análogis parece á lasque tas animad y cotí presencia igualmente de cuanto V- SS.se sirven de* cirme, be dado las instrucciones convenientes á los señoreJ comisionados por este Superior gobierno, que en el mo* mentó van á manifestárselas según se los prevengo: con lo que contesto á su citado oficio Dios guarde á V. SS. mu* chós años. Luna 24 de Setiembre de 1830 ^rjoaquin da la Pezuela.~Señores comisionados del ejército de Cnik V> Tuaús Guido v D. Juan García, del Rio. NUMERO 17. FJ Exmo. Sr. P. Josef de San Martín Capitán Ge» neral y ü f. del ejército libertador del Perú, oficial de ti, legión de mérito de Chile 8íc. &c. &c Por cuanto el Exmo. Sr. D. Joaquín de la Pezue* la Virey de Lima me ha invitado á entrar en negociacio- nes con él; siendo mi mas ardiente anhelo contribuir del ruodo posible al restablecimiento de la paz, y á la felicí' d<id de estos pueblos, por tanto haciendo uso de las am- plias facultades que se me han conferido para dirigir del modo que me parezca mas conveniente las operaciones en )o político y militar, he venido en nombrar, como por el presente nombro, de Diputados míos cerca del Exmo. Sr- D. Joaquín de la Pezuela Vitey de Lima, al Coronel D. Tomás Guido mi primer Ayudante de campa, oficial de la legión de mérito de Chile, y á D. Juan García del Rio, mi Secretario de Gobierno, confiriendo a dichos mis﻿TV . I diputados lo* mas -amplios i u Jetes parí» negociar con £l r<%jdo Kxno S-. Viroy de Uan, cuulorme a.las ins- Succiones que con esu leriu les be dado, ha fe de lu cual ttiiadé estenderles ti presente despacho firmado de mi ¡n<»no,sigoado coo eU^üft daJi.fjpcito libertador, y re- mendado por el primer oficial de ni1 Secretano tn el Cuac« Mpi gWeral • d* £jsfS diis de 1 mes de Setiembre de 4e *32o.=Ji>se-i"de S^lMiffÜífe^WadoF IglffM»?» P">f J«pretario.-Es copia ^Hipólito Uuauue.^Cangeado coa poderes del número, 10. , NUMERO 18. Los Señores Diputados para negociar un aveni- miento pacífico entre las tropas del Exmo Sr. Virey «el Perú y las del mando del Exmo. Sr. D. Josef de b«n Martin. A saber: Por parte del Exmo. Sr. Virey del Pe » f,u Joaquín de la Pezuña, ios Señores Conde de Vi» ¡jar de Fuente y D. Dionisio Capaz, Teniente de Navio "e U Armada Nacional. A nombre del Exmo. Sr. D. Josef de San Mar. % Cu pitan general y eu Gele dtl ejercito de Chile, Jpfr, Jeñores Coronel ü. Tomas Guido y D. Jn.in G.ucu - ttio, Secretario de Gobierno, rr Después de Haber °*ogeado y reconocidos sus pleuys pódeles, co^yinie-^ 'Vit en los artículos siguientes. • qúJpna . !• Cjíiio paso y uiedi ía indispensable para el m>. tonresultado de cuajquiexa. oegociaciop ^ue se, euub.e, . Sí: suspenderá todo acto de Hostilidad por a\,u j tjer; *h p:jf un i y otra pü te ppf el tcuimlo de I>eUo dlaí^ hitados desde la.fecha. ' . l£ -ELiejército de .Chile tendrá por lí r.hes al Nor> te*t^ Valle de Chjpclja Imia el Pueblo alto .de este. Í^^EWHB^Mfe^WS áfcW^tfMsr*^''"1 tji. el Vái.e 4﻿(36) mi ocupará el Valle de Cañete quedando por este '3' da entre las avan¿ad ts Je uuo y otro ejército el de' sierto que medía d.sde el alto que Mam m de lierbae hJ*' 0a los cotí fines del pueblo alto de "Guincha. 3. ai desgraciadamente no se a,u>-ise algún coO' vento pacífico entre las dos partes contratantes, o° podran renovarse las hostilidades por ninguna de e0 simo pasadas veinte y cuatro horas después de la notití' cauon. , 4. Desde la hora y momento en que sea firmad? este armisticio, se devolveren todas las presas que W cieren en (as costas del Perú los buque* de guerra 1 corsarios marítimos de una y otra parte durante el teí' mino de este armisticio. 5. rodo lo que hubiere sido tomado de las propia dades de los Vai.es que ha ocupado el ejército de Cni' le, quedará su valor sujeto al resulta Jo de las negó' daciones: y desde la hora en que se firme este airnís' ticiu serán respetadas y conservadas integramente sin qu{ tome otra cosa de ellas mas que lo necesario para l} subsistencia del ejército por su> justos p¡e<ios. 6. El Exmo. Sr. Vuey del Perú D. Joaquín de I" Pe¿uela y el Exmo Sr. D- Josef de San Mar tin, expedí' ráu inmediatamente sus órdenes á los Getes de mar J tierra para el fiel cumplimiento de lo estipulado en lo* artículos antecedentes 7. El presente armisticio será rttificado por el Exmo- Sr. Virty en el término de seis horas, y por el Exmo Sf- General D. Jos pf de San Martin, dentro del de tres dia* Fecho en el pueblo de Miratiorcs el 26 de Septiembre d« 1020, á las cin o de la tarde. — El Gonde de Viliar ¿e Fuente. — Dionisio Gapaz. — Tomás Guido. = Juan Gaf cia del Rio. = Hipólito Unanue Secretario. Apruebo y ratifico lo contenido en los siete ar* tíeulos anteriores, Lima 26 de Septiembre de i8áo, á la' ocho de la noche. = Joaquin de la Pezuela. — 1 oribio d<¡ Acebal.﻿«tí NUMERO 19. Los infrascriptos tienen el honor de hacer paten- * a los Señores Comisionados del Exmo. Sr. Capitán ^ePeral del Ejército de Chile D. Josef de San Martin c°nio base para la paz el artículo siguiente. Como nada desea mas la Nación española, á quien °dos pertenecemos, y al corazón paternal de su Monarca Institucional el Sr. D. Fernando VII que ver reunidos »|0s. pueblos, á quienes, motivos que deben olvidarse, pie- ^'P'iarc n en la discordia, por lo que guiado de sus gene* fosos y humanos stniioventos ha mandado y d;do e' inr pulso a estas negociaciones: en cumplimiento^de sus or- ines superiores y con arreglo á las inducciones del ~xmo. Sr. Viiey, invitamos á los 'eñores Diputados del «•*mo Sr. D. josef de San Martin palique a nombie ~el rtino de Chile, susGefesy habitantes; á nombre del ^feito y los Ge fes adopten y juren la Constitución de ia ■Monarquía Española, enviando sus Diputados al sobera* °° Congreso, y entrando en todos los deiechos y prero* Rativas que se han concedido por las Córu-s, con las de- mas ventaja generales é individuales consiguiente!» á se» ájante adhesión Esperamos que V. SS., Señorts comisiónanos, con* aderando el magnífico prospecto q;»e ofrece ona Nac ión tan grande como la Española reunida bajo tan justas y li- berales leyes, no podran nu no.» que condescender.al-de- sto del Soberano y con los votos de los pueblos sus ner- h»anos.=:Uios guarde á V. SS muchos añws Pueblo de Mi* *«uioiesy Setiemb.e 26 de itíio=El Copié de Vinar de fuente.—Dionisio C.'pá¿. — liipoiitu Uuanue srSew reveo* fisionados D. Tomas Guido, y D. Juau García dti Rio. &Es <.op¡a.=Unanue. NUMERO 20. " fOV 81 aL üiH ! Mirafiores Setlembré 27 de 1820. —Los ore subs* criben tienen la honra de contestar la neta Je ayu Uc ¡o» *﻿23 Señores Diputados del Exmo. Sr. Virey del Perú, ?spO- niendo que, 'después''que el E^no. Sr. D. Jose£ de SaO Martin'manifestó al Exmo. Sr. Virey en oficio de 15 de] corriente de uue se M; v,ó>Jpjf ui^^j-*,su gvtegifflwi^ ti entrar en toda negociación pacjíica, -ja? »p contradijese,-i ¡os principios estab.ejidos por ios Gobiernos libres de Amd* rica como reja'a invariable, no poaia esperar que d Exniu» Sr. Virey propusiese por base de una tfansackm amistosa qU* el Gobierno de Chile y sus subditos, S. E. mismo, los Ge* fes y el ejército de su manda aceptaran y juraba la Con?» •titucion de la Monarquía Española proclamada en la ÍV nínsu!', «-in suponer gratuitamente que el Exmo Sr. Vi» rey ignoraba la resolución de los pueblos y tropas ex* presadas, y la insuficiencia de cualquier indujo para ha* certas retrogradar en la carrera de su independencia po- lítica. Por consiguiente, los abajo firmados, considera» como un defer, en cumplimiento de sus instrucciones, ei hacer presente á los Señores Diputadas del Exmo. Sr. Vi» rey,que no están autorizado para iniciar negociación al- guna sobre la base propuesta en non d<: ayer, á saber» el juramento de la Constitución déla Monarquía ¿¡¡spa^Ut por las autoridades, pueblos y tropas ¿nuicadas. No es esta la primera vez que se ha hecho igual propuesta al Gobkrno de Chile, y demás de los estado» independientes de Ame: ica, desde que el Consejo de Re» •genera en el año de 1812 rué encargado por las Cortes generales y extraordinarias de España de hacer cumplir y ejecutar la Constitución Pero ellos dese chando un Código, que por una parte establecía una desigualdad enorme el- la representación de la América en el cuerpo legislativo, y por otra no presentaba garantía suficiente sobre su es- tabilidad, opusieron una resistencia, que entonces se cali? fícó de crimina!;; pero que el tiempo y los sucesos han jus- tificado luego á los ojos del orbe. Los qoe subscriben sin entrar en el examen detiín nido de las causas generales y particulares que han ioilui* do en los Gobiernos independientes de esta parte- de﻿América para no reder sus derechos, no pueden presan dir de recordar á los - res. Diputados del Exmo. Br. Vh'ey 5** éñ el periodo infeliz de seis anos de lágrimas en que el tie»f**l5mbfó Hamén^'.ferKIrfes^del Monarca de España, aPuró todos los reírúrsps para sofocar el justo clamor de ,os Españoles y de los Americanos, se han robustecido aqüetlos Gobiernos por medio de la opinión pública fcif' tnnte enérgiesmert? pronunciada con sus inmensos é ince- stes sacrificios. D*V.-.ui es que, ligadas las Autoridades eo interés con los pueblos, forman una masa indivisible, y a resolución de estos, lejos de vacilar por las vicisítu* ^*"s de la guerra y por las variaciones políticas, ha pres- cito la marcha que aquellas debían seguir, siendo ya tan inetkiente el empeño de la autoridad mas elevada para Ci»mb¡3r |a actitud en que les pueblos desean conservarse, temo lo fué ¡a abdicación de Bayona por el Sr. D. Per- iodo VII. para someter la España al Emperador de los ^' mceses Una experiencia ¿olorosa, aunque feliz en sus ^l itados, ha resuelto el problema de la superioridad del fsP ritu de libertad, sobre el de una dominación aifrtra- *W¡ de ios recursos dé un pueblo que quiere pertenecer á s* mismo sobre las insidias de un poder estraño, y apenas Puede concebirse que'el Monarca Español, al recibir las l,-'rribes lecciones que la Península acaba de dar a S. M. Se prometa de los americanos una impasible resignación , esP^'rando distintos efectos de las mismas causas. El Exmo. Sr. L> jóséí de San Martin ha entendi- ^° que la cuestión que debia ventilarse no era fi el esta- do de Chile y el ejército de su mando anularían sus so- lemnes juramentos para reconocer al Soberano constitu- cional de España en los'momentos de abur, con todas las probabilidades del triunfo una campaña en auxilio de los Pueblos del Perú cuya opinión es conocida; sino, si el Exmo. Sr. Virey, midiante á haber prevalecido en la Pe- "ínsula las ideas liberales, que el Consejo de S. M.' C. sa compone de las respetables víeúmas de la tirara.), y que Ja se ha tocado un largo y costoso desengaño, estaba au»﻿tomado para poner término á la goerra en esta parte á« * América, dando por base á su negociación el establecí' *P miento de la independencia política en el Perú como *' * medio mas seguro y oportuno de concili ir los intereses bien entendida s de Españoles y Americanos. r Con esta esperanza el E*mo. Sr. D. Josef de Sad * Martin está resuello á sacrificar sobre las aras de la p»z r cuantos laureles pudiera prometerle la victoria* está dis* 1 puesto á prevenir los horrores de la guerra y los desastre* 1 de la anarquía cediendo por la felicidad de estas regio* ! nes, y por el establecimiento de la concordia cuanto le 1 permiten la estencion de sus facultades, el honor nacio; nal y sus propios sentimientos. S E. está persuadido que, buscando en la equidad y la justicia las verdadiras bases de la libertad del Perú, y la consiHacion tan suspirad* entre los habitantes de uno y otro hemisferio, acaso fl° seria dificil hallar un medio de avenimiento amistoso en que pudieran detenerse ambas partes y que las uniese ceiisulidando la paz y la felicidad de todos. A este solo fin han sido enviados cerca del ExmOt ,f Sr Virey los que subscriben. ¡Ojala s^an tan dichosos que llenen los votos de su General, sus propios deseos, y sir* vjo de instiumentos en la conclusión de esta grande obra! Permítase á los que subscriben, el honor de tribu* tar á los Señores Diputados del Exmo. Sr. Virey su mas alta consideración. — Tomas Guido. = Juan Garcia del Rio. — Señores Diputados del Exmo. Sr. Virey del Petú. NUMERO 2i. • s Los infrascritos aseguramos á V. SS. que hemos leido con ti mayor sentimiento la respuesta que V. SS. nos han dado en su nota de este dia á la que le pasamos en el de ayer 26 del corriente proponiéndoles por base de las transaciones parala paz «tajura y reconocimiento de la Constitución de la Monarquía Española" poique asegu- rándonos, que residen en V. SS. poderes ba$t¿«tís para trauzar bajo de este principio, es lo mi.moque decu, que﻿(30 *e reusa reunirse con el resto de sus hermanos con e?te precioso laso de paz,Ubertad y propiedad* es dejar lasthiío. s*mente separados los miembros que debían formar un so- 1° cuerpo. Cualquiera que considere el estadode esta Amé. r¡ca, so p b acioii; su* recursos, sus luces, y mas que to. do los des.stres que ha sufrido y padece* no podrá me- n^s que persuadirse que ia Comt tueioo Española que lo h« venido en esta calamitosa época, es un don divino, es u'» ramo de oliva enviado del cielo para enjugar sus lá- Rumas restituir su tranquilidad, y hacerla marchar con pa- so seguro á la prosperidad de que son capaces los hombres. el ver frustrados estos bienes generales nos penetra de dolor* no es menor el que nos causa veer esterilizadas en Muestras man^s las copiosas liberalidades que el Monar- ca Padre, y benefactor de los pueblos quiere derramar so» bre los que volviesen de sus descarríos al seno de la común párria, y sobre todos los que cooperasen á tan grande ob« Jeto. Es preciso poner fin á las calamidades: es necesario aPagar el hacha de la discordia. No son países ágenos los que se deva^n: es la misma patria que se despedaza. No Son enemigo, ¡os que se combaten: son unos propios her- manos que descienden al sepulcro, clavándose el puñal en e' corazón lleno de saña. Y á fin de extinguir tan, espan- tosas escenas, parece necesario no olvidar por nuestra par- te ningún medio, que con arreglo á las instrucciones del Exniu. ür. Virey del Perú, podamos sostituir. S. E. está pronto á renunciar los laureles con que debían coronarle 'as numerosas y aguerridas tropas que manda por el bien de 'a humanidad* y por este mismo ofrecemos á la conside- ración de V. 5S. en lugar de la proposición hecha y no admitida los artículos siguientes. ti Las tropas al mando del Exmo. ár. General D. Jo> sef de San Martin evacu ará:) el territorio de Pisco y cuales - quier otro que hubieren ocupado en el Perú, y se resti- tuir ta á Chi e h.íj> las garantías que se estipu aran, y no podran emprender n ievas tactilidades hasta el término y.<e stí rijua en ei articulo ó.﻿fe*) J 2. igualmente se suspenderá toda empresa marítima» se recogerán las patentes de corso que se hubieren dado? no ss concederán otras ni oondicionaimente, y se deVoV»' verán cualesquier presas íntegra* que'Se hagan dentro- del mismo téraiinq; i*''d.mi «buata- Jantl t. i - i - ** 3 N tdie podrá aumentar las fuerzas marítimas ni el núm-ro de tropasen las fronteras respectivas^ea lo interiof3 del país ó en las plazas tuertes, recibir socorros ni rnunick)** líes de guerra y boca, contratar alianzas, u otra cosa se** nejante ; pues cualquier infracción en este particular, s« mirara bu siendo levs? como bastante para un nuevo rom» pimiento, <-Vfe«q->'«fe¿¿QRQ*oo ofafj|H 4. En esta restricción no han de comptehenderse lo* buques de guet ra que S. [vi. ha de enviar stgua costura» bte á las Aaiíneas por caudales y frutos. ■;a*nb 5. Se repondrá el comercio de Cínle y Lima al pie que'* tenia ántes de la guerra. .1 a«l 6. Convenidos en «atoa arík-.los, el reino de Chile se»a guirá en el mismo estado política en que se halla bajo la condición espt esa de rcn.it i» a S. M. sus Diputados con amplios poderes para pedir lo que tuviere por conrer-ien* te. Y hasta que se reciba su soberana resolución quedarán < en su fuerza los artículos aquí puestos, debiendo para su' n)ejur cumplimiento remitirse á esta capital un enviado poce! reino de Chile, y otio allá por la de este Gobierno paia m : respectivamente á la mita y riel cumplí» niíentu de lo estipulado, zz Dios goarde á V. S*S. muchos afkw. Pueblo de Muaííores y Setiembre '¿7 de ¿Bac zrEl < onde Os: V ti lar de Fuente.—: Dionisio Capaz, n Htpoii» to- ¡Uwnnue ct; Señores Diputados D. Tomás Guido, y D. Juan Caica del Rio. rr Es copia m Uuanuá -¿ no'/íiiiliuo'-'i o<i s4jp¡oqv •S7i J3iuiÁ *f *,».<![•.¿1103*8''"* :-NUMfiRQ..<te.«*fl»KM* noiimbiükit jsih ¡9'&l'.-*d tíiüi si. oíIk í>'dfc.ísfa »»Uj> «iaq t>o. 00 .íalut» •<* • Miraflores 28 de Sípetembu: ■de- R830*iBtr.4o»i qr*e"1 subsc-ri-h-ri t':-.r,ou ta hoora át TO*mrdstt»ríwi}£éo^aclÍM&,fc it la «iviu «.L-aya 47 dedoj Seúou*;Üiputaiíu* d*4 Exiusv'﻿Virey, que conformándose con sus instrucciones reu« s,,f> poíitiv amti te aceptar pvr base de cualquiera negocia* Üon el juramento de !a Constitución de laMcnaiquia Es- Péñola. Mas al m u car un principio de que no les es líci- *° desviarse, han indicado también que no sería difícil 3%9ftr otro medio conc;j!:;;:crio y honorífico, parque ni la d Pendencia se ha estimado jimas por un vínculo de fia« ttrPidad, ni la Constitución, aun cuando los estados in- dependientes de esta paite de América se inclinasen á re«ibirla, puede consideraise como un lazo de paz y arris- ad, entre la España y ios mismos estados independientes Cuando no concede perfecta igualdad de derechos y re- presentación á españoles y americanos. Los que subscriben al ocuparse del gran negocio de detener el curso de la guerra que aflige á esta parte de Afnérica no quisieras descorrer el velo que debiera ocul' tar 'as heridas de su patria, para que la presencia de sus Dl*'es, no excitase otros sentimientos incompatibles con el objeto de su misión; pero al expresar los Señores Dipu* li<dus del Exmo. íir. Virey que la negativa al avenimiento ?o**e aquel pumipio, equivale ó reusar la reunión, y de- Jac lastimosamente separados los miembros que debian formar un solo cuerpo; los que subscriben sin ser su áni- 0)0 entrar en una sena discusión sobre este punto, se Cr*en en el debef de mamtlsiar que la Constitución Es- Péñola y las últimas medidas aconsejadas al Rey por una ^oridad ilegal para la representación en Cortes de los j?'putados de Uitramai lejos de inspirar la mas leve con- "a«¿a á los pueblos independientes de esta parte de Amé* r,c*, alarman sus teiih res y foitirkan el espíritu de inde- pendencia. La Constitución Española ademas de no ser °b!ig)toria pira la América, porque no concurrísivn á Su formación el número de sus conepondientes represen- tantes, no fue para ella desde el año de 181a ha?ta el dia de Su fenecimiento sino un simula o de libeitad que se dlJ'ba ver a giao distancia: su mas benigno it.flujo sé .> ^tunsoiibio a ia PeniusuU: la injusta supenuiidad lUUnér S﻿(34) rica de los representantes de España daba á esta un voto dtsicivo en las deliberaciones de un interés común pa^ ambos hemisferios: la división de poderes en la admini*' traciou : la seguridad individual y la libertad de la pie* sa apenas asomaron en algunos puntos de América bajo ff nombra de la Constitución, cuando restricciones odio»* las hicieron desaparecer, prevaleciendo en ellas el despO' tísmo militar, al mismo tiempo que en la tribuna de la* Córtes se aclamaba la libertad, igualdad, y seguridad P* ra.Españoles y Americanos, El Código quedó al rin pultado, y el sistema colonial en vigor: y después que 1°5 esfuerzos del patriotismo han conseguido darle nueva vi' da, invita el Monarca Español á los Americanos á uo* sincera reconciliación concediéndoles tan solo una quia* parte de suplentes en la representación actual de Curtí' entretanto.acuden los legítimos representantes sobre los mismos principios constitucionales que arrancaron queja5 amargas á los pueblos independientes, y puuiendo pi°' mulgarse en este intervalo multitud de leyes contrarins ¿ sus intereses. No es este ciertamente el don divino, la oliva ¿e paz que puede enjugar las lágrimas de la América: no & éste el iris que puede serenar las tempestades políticas, o' el medio de restablecer la harmonía con unos pueblo» qü* lejos de haberse descarriado, han seguido la senda pref crita por la necesidad, la razón, la justicia y su propi* utilidad. Los que subscriben han explicado stnceramerÜf antes de ahora sus deseos á los Señores Diputados di' Exmo. Sr. Virey. Es justo, es necesario apagar la tea de la discordia: un sentimiento de conciliación debe presidir sfl el corazón de Españoles y Americanos; pero sin perderse de vista los derechos de la naturaleza, ni los principios de equidad en que debe cimentarse todo avenimiento. ti •nos Anhelando los que subscriben^ prestarse á todo aquello que pueda facilitar el ajuste de una negociación* pesar de que no pueden concluir ningún tratado ■áiíimtivO que no sea sobre la base de la independencia política de*﻿] P«'t5, tienen la honra de'proponer en consecuencia de lo» 7 *r*ículos presentados por los Señores Diputados del Exmo, ii> . r> Virey los siguíenres, á que se persuaden mediante 'A ^ífucciones particulares con que se hailao, estaría pron» * *° «1 Exmo. Sr. D. Josef de San Martin á acceder pa- ta? ra poner término á la guerra y dar lugar á negociar con M el Monarca Español. a> *• Las tropas del ruando del Exmo. Sr. D. Josef de ú' an Martin evacuarán el territorio de Pisco y cualquiera Kt **ro que hubieren ocupado en el Perú y se trasladarán á ^ a niárgen derecha del Rio Desaguadero. . Las tropas de S. M. C. que se hallan en el territo- rio perteneciente al antiguo Vireinato del Rio de la Pía- '•^ if' fe reptegarán á las fronteras del Sur del Vireinato del (V tterií, situándose en la márgen izquierda del Desaguadero. |°5 . 3« Las tropas de S. M. C. existentes en Chile se tras- P adarán á Chiloé quedando evacuado por esta el conti- S60*6 comprendido entre los límites demarcados á la \4 ^residencia de Chile el año de i8ro. 4* El término y modo en que haya de ejecutarse lo á¿ ^niprendido en los artículos i, 2 y 3 se arreglará den- 0 **tQ de doce dias por un convenio especial. 01 S* Se suspenderá toda empresa marítima de las fuer» u« de Chile y de Jas Españolas: se recogerán todas las & Patentes de corso que se hubiesen dado por una y otra «« Parte contratante* no se concederán otras por ninguna de ts S'Us ni condicionalmente: y en cuanto á las presas que se |«1 dieren dentro del término que se espresará en el artí» \t íulo 10. se ajustará por separado un convenio que coa» ef ^'ie todos los intereses. se 6. Durante el mismo término no se podrá aumentar de as tuerzas marítimas, ni el número de tropas en las fron- teras respectivas, en lo interior del pais ó en las plazas lo *uertt's, ni contratar alianzas con un pod¿r estraño con- 1 i Cr>*»t»á al espíritu de este convenio. vQ ■ 7. Ninguno de los buques do guerra que S M. C. en. I*» ai Pacirico por caudales ytí frutos, ó cou cualquier 3tc﻿o|r» destino, podrá emplearse en hostilidades en caso á¿ ud lumpimiento, sino deSpucs de pasado un ano que deberá contarse desde el du eo que se leuuevui las hoS* tiliiades. ,2obibo9ri3iqrno.C! iype ?.(>íiyn\iti.<eoi.P> . ¿j, El comercio entre Chile y el Vireinato del Perií quedará expedito y libre par* ambas partes, y en razort de las alteraciones que ha causado la guerra en las reía-' .cion s comerciales de uai y otra, se nombraran comi* sionados por ei Gobierno de Chile y «1 Ex no. Sr. .VirtfJ^ .del Perú para celebrar un convenio piovisiooal de co*' cnerdo. , 9. El comercio interio¡." entre las provincias del Virei» nato del Perú, y el territorio, comprendido desde la mar* gen derecha del desaguadero hasta el Rio de Soipacha j1 quedara, libre y espedito para embas partes; y el Exai*1 Si. D José( de San Martin se obliga á emplear su a,¡to 1- dad é influjo para hacerlo extensivo á todas ¡a" \ rovin» cias del K10 de la Plata, nombrándose igualmente eoraíH Síonados para ajustar un convenio provisional decomemo. 10. El Es'ado de Chile continuara en su actual acti* tud política bajo Ja condición de enviar á Madrid cornil síonados plenamente autorizados, para negociar con S. "VI. C y h.ista que se concluya esta negociación habrá sus» y u ion d<- toda hostilidad por una y otra parte, y que- Oti¿u en su fuerza y, vigor todos y cada uno de los ai tí* culos aquí contenidos: teniendo durante este tiempo ti L 'bieinode Chile y el Exmo. Sr. Vtrey sus fespect'vcS a i. ñus. acreditados en Lima y Santiago de Chile para io que, pueda ocniiii 6 necesite tsciaietei.se. Y por lo qi¡e is-spccta a las pioviucijs del Rio de la fiata, el Exmo. Sr. D JuScJ de San ¡Vartin cmpteaiá su íntluio y autoiidad pata que enyitn á S. M. C. iguales comisionados para Ijtgot ia?". . \ rMi 'ib ?jl£írt 1 1. Se nombrará una copiision conciliadora con.pues* ta de dos personas nombradas poi ti Gobierno de Chileá> dos poi ti Exmo. Sr, Virey del Perú: una por e¡ Cómaos duutc mas anticuo de iueizaS uavaJes. británicas ¿I) estos﻿^ares: y otra por el de las de Estados Unido*, para y * Sea>uste amigablemente cualquier -diferencia que pu'éda Ruarse y que DO esté sujeta á lo estimulado enafgumr fl* los artículos aquí comprehendidos. 12. La comisión couc.liadora arreglará la indemniza. cK>n que haya de hacerse al Gobierno de Chile pos ¡os fristos erogados en el apresta de la expedición que ha ve» n'do al m in io dd Ex uj. Ho D. Josef de San Martin, co- de lo? prrj-jicios que hayan sufrido las propiedades en lüs puntos ocupados hasta ahora en el Petú por las tropas ^e la misma espedition. i j. Las opiniones que se manifestaren por la via de la imprenta eCi Ullü y otru pa¡s no podran ocasionar nunca u" rompimiento supuesto que hay libertad para comes* ld'las y esclarecerlas. M- En caso de que mediante las intenciones manifes- l-das por S M. C. de ajustar las diferencias de América P'-r nied o de tranzaciones pacificas, el Exmo. Sr. D. Si» £ °n uohbar haya sido invitado por el Exmo. Sr D. Pa« ■w ¡vWibo á enviar sus diputados á Madrid para negó* C!*r> el tixmo Sr. Vuey del Perú no podrá dar auxi 10 a!gano á las tropas reales lucia la parte de Q.iito mien- tras esté pendiente dicha negociación. lS' í>i por desgracia no se llegase á un avenimiento di- friitivo enríe los Diputados que vayan á M<dnd por el ^ubierno de Chile y S. ;Vl. C no poJráu renovarse lis J|ostilidades por uing ina de las dos partes contratantes pas pasados tres meses de haberse notificado el éxito de 4 iv gcciacion, y los subditos del Gobierno d: Chile y W dei Gobierno Español quedaran en absoluta libertad F '<'a poner en salvo sus piopiedades. 16. El comandante mis antiguo que haya en estos ^aies de fuerzas navales Butanicas, y el de las Noite Americanas serán invitados por ambas partes contrátan- os a nouitue de sus respectivos Gobiernos del tiei cúrn» Pliflliento de lo eütinulttdo en los artículos anteriores. Los que subsv..ii.->cu ticneu ia huma de reitera-﻿fclpi Sü'cres Dipuíado* del Exmo. Sr. Vírey su mas alta cwiskkí ación, ¡a Tomás Guido — Juan García del Rio, cz ¡Señores Diputados de¡ íEjkiwi ¿ft<V4rey -del Perú Con- de de Villar de Fuente y D. Q'wtMyGkfiti Los infrascriptos estiman que seria un delito muy grave á los ojos de ia justicia y ia razón publicar unaf leyes consagradas por ¡os votos del pueblo, y dejarlas sia ejercicio. Este simulacro ilusorio debería causar la indig- nación de los hombres racionales, y excitar el clamir ¿t totios. Pasó en la Nación española semejante ilusión, y ni el Exmo. Sr. Virey pensará jamas de distinta maneta que el Rey que tan justa y generosamente ha declarado sus desos en proclamar á los habitantes de Ultramar* ni nosotros adoptaríamos nunca destinos que se opongan al exacto cumplimiento de los detechos que competen á la España Americana como paite integrante de la Monar» quia, ni formaríamos pactos que envolvieran la injusti- cia y mala fe. Los mismos papeles públicos impresos en España á favor de los derechos de los españoles america- nos les enseñan a demandarlos con firmeza, siempre y cuando no se les observen, como igualmente á reclamar contra aquellas determinaciones en que la distancia, fal- ta ule noticias, ó cualesquier otro motivo impidió el acier» to. Conformes en estos sentimientos, Señores Diputados, parece tarribieo que lo estaremos en adelante en que re» ejamandese los derechos por la razón, no se disputen por las armas: é igualmente que para alcanzar ia paz es nece» swju, se proceda sobre Jas . bases que no menoscaben el decoro y ía dignidad de ia Nación y el Rey. Arreglado** estos justos principios pasamos á establecer los siguientes aitu-nios á ¡a vista de ¡o¡* que V. SS. nos han ptupuest» en su nota de! ¿8 á consecuencia de los que les. cfrectf wuá «MÉ»d»-OUfíira del 07* t-M¡ynsw\ m nobofíi' Antes de-ejecutarlo permítannos: V. :$£, hacerles dos ola» vacióles si.bre ^dstjgwteWJMfcbígfin Qpns»﻿tí . (39) t'tucion en su nota, Sea la primera. Que Ustawi© -cante» Mo el artículo 28 Je ella capítulo primero en enes ter- rinos precisos, »l,a jbase para la representación nacional es 'a misma en ambos he misterios" aseguren con rodo V.-SS, í&e la Constitución no concede perfecta igualdad de dere- chos y representación á'hs españoleS y americanos. Sea ta segunda. Que cuando por el artículo 109 da fe Constitución política de la Monarquía, do debían en- trar en el presente Congreso, sino los Diputados de los *fltericrc*, en cuyo caso apenas se encontrarían 10, se «reu a#ravida la Diputación Americana en el hecho de Taíle 30, valiéndose para esto del reglamento de la Re» lEfjcáa de 8 de Setiembre de iBio. Es visto que por es- *- medio ha adquirido dos tercios mas de representau - tts, y por tanto la queja no está lindada. t. Las tropas al mando del Exmo. Sr. General D. Jo« Wi de Sin Martin evacuarán el territonio de Pisco, y Malquiera otro que hnbiesen ocupado en el Perú, y se restituiráo á Chile bajo las garantías que se estipularán, y no podrán emprender nuevas hostilidades hasta el término que se fixará en el articulo 6. 2 Igualmente se suspenderá toda empresa marítima de las fuerzas de los españoles y de Chile; se recogerán to das las patentes de corso que se hubieren dado por una y 0íra parte: no se concederán otras por ninguna de ellas Qi condicionalmente; y en cuantoá las pu-sas que se iu- C|sren dentro del término que se espresará en el artículo se ajustará por separado un convenio que conciüe to • dos los intereses. 3. Durante el mismo término no se podrán aumen • tar las fuerzas marítimas, ni el número de tropas en las fronteras respectivas ó en las plazas fuertes; ni aumentar, Renovar, ni reparar fortificación ninguna en ellas; ni con • tratar;alianza ú otra cosa simejante; pues cualquiera in • fracción en t^te particular, se mirará, no siendo leve, como bastante'para un nuevo rompimiento. 4. En esta restricción no han de compienderse los bu*﻿cr<« de puerra que S M. ha de enviar según costumbre* tes An cucas por caudales y frutos, ó con cualquiera oti'C tMotivw, puts que estos quedarán ceñidos á obrar solo de* fenaVamente en caso de verse atacados, ó serlo el puí* to eti que S* tmuentienduf amafies meses.- v. 5. fci(» mticto entrr el Vfrf-'inat > d. I Peni y Ch1l| quedará libre y tsptdito por ambjs partes tn d pie y fot* nía (¡ue ter.ia ántes de la güef«a* y tn ra-on de las alté*- racioües qur esta ha causado en las retacu ihs 'comercial les de ambas partes, se'nombrarán comisionados por la? cismas para celebrar un cóírVettio piovisiun I de comercio», 6 El estado de Chile continuará en su actual acti- tud política, bajo la condición de enviar á ¡VLdnd comí u nados pienamer tf auteri/ados para negociar con S. M y. hasta qu<J se concluya ota negociación, habrá suspensióí d«. toda hestfidad por una y otra parte, y queda» an ejk fuerza y vigor todos y cada uno de los artículos aquí con- tenidos, teniendo durante este tiempo el Exmo. Sr. Virey" del Perú y el Gobierno de Chile sus respectivos agentes acreditados en Lima y Santiago de Chiíe para lo qufl pueda ocurrir y necesite esclarecerse. Y por lo que res* péita á las Provincias del Rio de la Plata, el Exmo Sr. 1) Jo«ef de San Maittn empleara su ¡Wflujó y autoridad p»a que envíen á $. M. igua:es comisionados para ne* gíic&Ñ- au 7. Las tropas de S. M. existentes en Chile se trasla- darán íí Chiloe, quedando las familias que quieran per* manecer, como las que hallándose emigradas quieran tras- ladarse de uno á otro pais con la facultad de hacerlo: y ellas y sus propiedades bajo la protección y salvaguardia dfel Gobierno. »duu; .sup sltáQ >u o?liia QBuJ . H, Se nombrará una comisión concitadora compuesta de dos peisouas nombradas por el Éíéná Sr. V'uey del Petó, y otras dos jor el Gobierno de Chi'e-para que se, ajaste amigablemente cualquiera diferencia que pueda sus citarse, y que no esté sujeta a lo estipulado en algav.o de JdVaiticuloi aquí ton venidos. ^i&mvjtiiil nu8n;.f\ + l﻿(40 . , p0- La comisión cope» liad ora arreglará la indemniza» cK>n que haya de hacerse A Gobierno de Chile por los Bastos erogados en el apresto de la espedicion que ha ve- °IC*ci ai mando de! Exmo. Sr. D. Jostf de San Mu tin^ cQoio de los pejuicios que hayan sufrido las propiedades e° los puntos ocupados hasta ahora en el Perú por las tcüpas de ia misma espedicion. . 'o. Las opiniones que se manifestaren por la vía de «a imprenta en uno y otro país no podrán ocasionar nun- Ca un rompimiento, á excepción de si en Cmle se permi» tlese imprimer ó dejar correr cualquier escrito contra la Casa reinante en las Españas, ó que atacase sus detechos. f n. En caso de que mediante las intenciones mani- atadas por S. M. de ajustar las diferencias de la Espa- fjí3 ultramarina por medio de transaciones pacíficas: el fcxn-.o. Sr. D. Pablo Morillo, ú el Gefe español que le ha- í,3- subrogado ó subrogue haya invitado al General Üo- ''var para negociar: el Exmo. Sr. Virey del Perú ofrece 1,0 dar auxilio alguno á las tropas Nacionales hácia ia pac- te de Quito mientras esté pendiente dicha negociación. ¿ *2. si desgraciadamente no se llegase á una paz defi- 'Wiva entre los Diputados que vayan á Madrid por e! Go» *>2erno de Chile y S. M. no podrán renovarse las hostilida- des por ninguna de las dos partes hasta pasado un año de 'ahsrse notificado el éxito de la negociación, y los sub- cos del Gobierno de S. M. y los del Gobierno de Chile. Redarán en absoluta libertad para poner en salvo sus lHop¿cdades. 13. Durante la época de esta tregua ó suspensión dé ^ostiiidades todo barco de Chile que arribe á cualquiera "e les puertos 4e la Monarquía de las Españas deberá re- cPger su venderá á el.llegar á la distancia xie dos.tiros de ^•iion, que no podrá tremolar siró fuera de la misma, ni $ ninguna manera ni por motivo alguno dentro de los 2i «»emitís 09 wLi,Jy,qn¿; <\i c k> , ¿¡. 14. Ningún funcionario público civil ni militar del reibu de Cnile podrá usa; escarapela, uniforme, ni di3' 6 f﻿r42) tintiyo alguno «n ningum de las partes del territorio <3e las Españas, sind' solamente en las precisas ocasiones di hablar de oficio.—Dios guarde á .V. SS. m-ichos años Pue- blo de MirahVes 30 de Setiembre,,-faiBzo —El Condíí del Villar de Fuente.=r Dionisio tp.ipáz, — Hipólito U«*# míe rr Señores Diputados D. TpTñs Guido, y D Juafl: García del Rio. — Es copia —-Hipólito Unanue. ¡¡ ¡ u^ i NUMERÓ 24. Miraflores Octubre 1. de 1820 —Los que subs- criben tienen ta honra de acusar recibo de las propuestas, qne en nota de ayer han presentado los Señores Diputados del Exmo Sr. Virey, y de anunciarles que habiendo lle- nado ya cuanto sus instrucciones Ies permitían, están «a lá ob'igicion de regresar al Cuartel general a espolie r al. Exmo. Si. D Josef de San Martin, el estado en que se halla la negociación de que se sirvió encargarlos, y reci- bir ulteriores órdenes. |Vi ,í;f ¿jjj Sea permitido á los que subscriben espresar á los Se« ñores Diputados del Exmo. Sr. Virey cuanta es la grati- tud de que van penetrados por las consideraciones que- han merecido á los S.ñores Diputado*, cuanto ei aprecia que le profesan, y cuan ardientes son sus deseos de ver á estos países tranquilos y felices. Los que subscriben tienen la honra de reiterar a los Señores Diputados del Exmo^ Sr Virey los sentinaien" tos de su mas alta consideración. — Tomás Guido — J uan _ del Rio. NUMERO 25. "Exmo. Sr=Los Señores Diputados, Conde del Viüar de Fuente y D Dionisio Capaz, nos han e itiega.io el" pjsaport'e que V E. se ni servido concedernos par t que- regresemos al Cuartel general á instruir al lia no. Sr. D. J-Wf de San Mjrtia, d¿l aspecto que presenta «asta abo- m﻿(43) . . 'a negociación con que se nos honró, y á recibir nue^ Va* órdenes de S. E. Al tiempo de retirarno-, esperamos nos permita V manifestarle nuestro reconocimiento á las distinciones ^ hemos merecido á V E.9 y nuestros vivos deseos de 'H'e se ponga pronto téi mino á los mates que afligen á la Arnérica. = Dios guarde á V. E. muchos años. Miraflores Siembre 30 de 1820. — Exmo. Sr. — Tomás Guido — han García del Rio —Exmo. Sr. D. Joaquín de la Pe luela, Virey del Perú &c. &cv NUMERO 26. Et regreso de V. SS. al Cuartel general de Pisca Penetrados de los ardientes deseos que me asisten por la Conclusión de esta destructora guerra, me presta las ma- yores esperanzas de que interpondrán todo el influjo de sus luces y amor á la humanidad para que el Exmo. Sr. General D. Josef de San Martin, admita las propuestas de conciliación que mis Diputados y yo mismo en per* s°na he tenido la satisfacción de hacerles. La comisión con que V. SS. se me han presenta- "ó al mismo tiempo que me ha llenado de 'a mayor com- P'acencia por la naturaleza de su objeto, me ha propor- c,onado otrogusto mas grande cual es el haber adverti- do en nuestra ultima entrevista que sus sentimientos guar- dan una perfecta consonancia con los míos, y que todos 5' parecer anhelamos por dar á estas regiones la paz que tanto neces tan para '-establecerse de sus pasadas desgra» c'as ; Ojalá que llegue prono este cha afortunado, y que y® tetina la satisfacción de acreditar á V. SS. con ampli- ad el aprecio y consideración que ya me merecen! Asi "ejo contestado el oficio que V. SS. se han servido diri- girme con fecha de ayer. Dios &c. Lima r. de Octubre iíí2o. --Jotq'úin dé la iVmela. = Sres comisionado* °> Tomás Guido, Jr D. Juan García del Rio.﻿(.44) Fxmp. Sr, — Los, Diputados de, iLak-le ¡aW mar'n dv-los buenos y ^^e^^Sj^^Pfi^u* me aaia)*1 para el restablecimiento 4fcil*fró»¿;y «íJ&qtíe. cesep W calamidades de la guerra cpe han afligido estas hermosa5 Provincias. Siento que entre sus poderes no se . nuble** contenido seg^p han espuesto, el de tranzar sobre la pfP* jposición que se les hizo pojf Iqs míos de jurar la Coas»' tucion de la Monarquía Española, y volver á • reuniría con los laíos de la fraternidad y comunes derechos. Si' , gurámcnte que este parece el mejor y mas ventajoso me' dio al bien de estos reinos en general, y de sus habitan' tes en particular. Porque aunque por los americanos sfi han hecho algunas objecciones, y espuesto algunas que' jas sobr¿ ciertos puntos en que se creen agraviado^ «*' to parece de poca consideración, porque yo aseguro 4 V E que en cuanto tuvieren justicia se la harán & Cortes y el Rey. Pero ya que en esta parte no. ha podido trari' zarse nada, yo suplico á V. E. lo considere d-'tenjda/ m; ote, pues no dudo que los sentimientos que le ani: n:un por el bien de estos reinos, haga los esfuerzos po* síbles á su feüz reunión No admitido el primer prin' cipio se han propuesto otros artículos relativos al mis* mo fin, y de que informarán á V. E. sus comisiona» dos V. E. los meditará, proporcionará segua lo espero el día tan deseado de la tranquilidad, y tendea á bicfl aceptar ñus votos para que grangee. esta gloria, y reciba toda mi estimación. Dios guarde á V. E. .muchos años» Lima i. de Octubre de i8¿o.zz Joaquín de la Pezuela. = Exmó. Sr. D. Josef de San Martin, Capitán gene- ral del ejército de Chile. NUMERO 28. Exmo. S"r, D. Josef de San Martin = Lima ú de' O.-tubte de i8¿0;~Muy Sr, niio y.cte mi apieciOt﻿Vuelven los Diputados de V. que le informarán de todo '°| tratado con los mios, y particularmente de la entre *ista que con ellos tuve,'en que les manifesté con toda *o«er.tdad y ¡putera'^ifafes son ruis sentimientos acerca ~e que cese una discordia tari larga como destructora y ^tat para estos países. En ria mos de V. está su conclu- s«on. Una maia paz .(si entre nosotros püede ser mala P°r ningún aspecto) es mejor que la guerra mas feliz: d'-'nios pues el dia suspirado á unos habitantes que tan- to le apete en. — Con este motivo tiene el honor de re- petirse de V. este su afecto S. s. Q. Si M. 13. ~ Joa - 1&>iá de ¡a Pczuela. NUMERO 29. Exmo. Sr. — Instruido por mis Diputados de'íla "íonclus.on del armisticio ajustado el 16 del que rige á 'as S de la tarde, y ratificado por V. E. en aquella no- c' e, acabo de hacer lo mismo por mi parte y de dar Lis ó denes que son consiguientes. — Siento en extremo que ^ia Diputados no hayan logrado acercarse á V. E. para apresarle mejor la vehemencia y sinceridad de'mis de* *eos por una tranzaeion honrosa y sólida ; pero confio eri que tste será el término de las conferencias entablada!. en Miradores, y que en breve tendrémos un"dia de co- Wfnjá regocijo zz. Pdra dar á V. E. una nueva prueba de *fii disposición á toda deferencia que no comprometa mi destino, me abstengo de hacer la menor observación so- bre la demora que han sufrido mis Diputados después del Perentorio término que les lijé, y que no ha podido ex- cederse sin mi anuencia: tendré no obstante la m.lyor satisfacción si aquella ha contribuido á nuestros objetos ^ es capaz de reconciliar la América con la España, al •fin de una contienda la mas desoladora y la mas contra • lia á. los. verdaderos intereses de ambos pueblos; — Dios guarde á V. E muchos años. Cuartel general tn Pisco, Septiembre 30 de i8áo ~ Josef de San Martin. — Exmo. Sr. D. Joaquín de la Pézuda Vkey de Lima. Z i﻿NUMERO 3a. ExmcSr..= Son las seis de la tarde, y habien^ °^c'° llegado esta mañana mis Diputados, quedo instruido ^ Cu las proposiciones á que se habf.'estendido los He V. 2- ri1 Nunca esperé después de las pro-testas pacíficas de o,"* 11 abundan las comunicaciones de V. E. que el resultado & ^ 1S sus aperturas fuese diametral mente opuesto á mis nía* sinceros deseos suficientemente manifestados por mis . n putados. Pero ya que-ha stdo imposible consilhr las idea* de V. E. con los intereses de la América en general, coo » r^ los del Gobierno de Chile y las Provincias unida?; y e<* fin, con el honor del ejército que mando, me es sensiWff **n verme en la necesidad y el deber de librar al éxito <J*( *N mis armas el destino de los pueblos, cuya independencia 'J*"1 he venido á protejer. ^ HH Por consiguiente, y habiendo espirado una hor* ha el armisticio celebrado, quedan rotas las hostilidades, ¿ ( y lo aviso en este momento al gefe de la vanguardia del e_;a ejército de V. E. en conformidad al artículo 3. a^Ui fin embargo, puede V. E mandar sus Diputado* ^ cerca del Gobierno de Chile y el de las Provincias unidas ^e á hacer las proposiciones que tengan por convenientes sin que esto obste á la continuación de la guerra. Para este caso yo ofrezco á V. E. el salvo conducto que asegure el .objeto de su viage — Dios guarde á V. E. mucho* jf arios. Cuartel general en Chincha baji, Octubre 4 de 1820. rrA las seis de la tard^.= Josef de San Mar- ^u tin. = Exmo. Señor Don Joaquin de la Pezuela, Virey . * de Lima. ^ • . ... iul|^ñli|i^ |¡<tiíft-|||- il M »Uii «nl-.ttféf: ^ÍSI NUMERO 3r. 5* Ex.'no. Sr.rr Creyendo que el pliego que V. E. se *c sirvió entíegar á mis Diputados al tiempo de su partí» da no contenia simo algunos impresos, demoré So aper¿. ^USl tuia por mis vivos deseos de instruirme-á -fotido del ^e m﻿<': de la negociación entablada. Fué grande rni seo- '^tento cuando después de haber dirigí jj á V. E. mi v °jC'° de ayer, encontré*!-de V. E de i. del corrient.'. & 'fual m*j apresuro a coatestar para reparar ¡ni 4-nvoiüa- B. lf<a omisión. . M» Diputados expusieron á lo» de V. E. ft Ollera el nudio mas oportuno de dar la f.iicídad a it- ^astegkjues combinando todos los intereses, sin desviar- ^V-^' principio fijado patria ¡ opinión de estos pueblas. W BJand^star ellos hasta donde se estendian sus mstruc- é' "touts, no h-.eieron ot a cosa q ae expresar cuaato me it> ^rcn^^Q \a% qJt; yD tengo, au pasicion y el bien de. ■9 **©s países. Siento sob tt ai uñera que V. E. no esté auto- íff r,¿'id« para contribuir á la paz, sin3 sobre la base ía- Iff ^'uisiblc del juranji-ntJ.de la Constitución Española,» i las piopuestas qu.'en su s.guada nota hicieroa los reputados de. V. E., y que por esta causa se hayan * faiteado mis deseos, y me vea ep la dura necesidad r, e fijar á la suerte de las armas el sosten de los.de :1 re_-hos de estos pueblos. Dios guarde á V. E. mach í ar,us. CuaitJ gmeral keo Chincha á 5 de Octu'x; de í ^'20. — Josef de San Martin, — Exnio. Sr= D. Joaquín s <k la i\/.ucta. ff NUMERO 38. $ Exmo. Sr. D Joaquín de la Pezaela, = Chin'■ ► «ha y O tubre s de 1820. \l.iy Señor mió y de mi '¡'Precio: mucho he sentido que lo» Señores Diputados de r y los rajos no hayan podido eocontrar un termina ^'edio que restablezca la paz entre nosotros. En la entre- vista que V. hizo la honra de proporcionar á estos fil- amos, manifestaron cuan sinceros y ardientes eran mis deseos de contübuir á aquella, á costa de cuantos sa- íc ificios fuesen compatible* con el decoro y el yoto de es- fys pueblos y así me lis mgeo de que V. me hará :1a Justicia de creer que siento que las circunstancias no hayan dejado elección sobre el partido que debía tir-﻿(48) . . mar. V. desea igualmente la paz. ¿ Cómo podré wtisía* ^ cer mis sentimientos sin ver establecida la reciptocid^ €rj en los medios de conseguirla? Mis diputados han exptí' cado hasta donde me era lícito extenderme; y protesto á V. que la idea que me han confirmado del carácter $ r- V-, me hace mas sensible el que comprometamos nue'' ^ tras armas para decidir una cuestión en que la razoí ^ sola y la justicia debían ser los arbitros. En ñn, SenOÍ ^ general, si se ha de hacer la guerra y cabe en esto j* alguna satisfacción, será ciertamente la de hacerla con Vt y cuya opinión me inspira la confianza de que disminuí* rá por su parte las desgracias de esa fatalidad , ase*; jj, gurándole que por la mia nada escusaré al mismo firtf ^ lintre tanto, reitero á V. mi oferta del salvo conducw para el buque en que V. tenga por conveniente envMi 3í sus Diputados a Chile; y la sinceridad con que soy sil mas atento seguro servidor Q. S. M. B. — Josef de Satí ^ Mari i n Martin. NUMERO tti tr di Exmo. Sr. — Desde que tuvieron principio esti^ t\ comunicaciones ha podido advertir V. E. que si mis ,j deseos 'por'dar la paz-á los pueblos de América a,?,it3*. sj dos por el espacio de diez años con sangrientas con; z¡ vuisiones, eran preferentes á los mejores resultados de tj una campaña; ellos buscaban también para su cumplí- £ miento un medio, que sin chocar con los deberes de mí C( público ministerio, consultase al mismo tiempo el honor p de los españoles á que me hallo ligado. Yo he tenido ¿[ en el presente caso una voluntad superior que observar» y V. m uo ha debido estrañar tampoco que la primera j¡ propuesta á sus Diputados fuese la jura de la Con?.- rc titucion política de la Monarquía Española, porque demás de que ella por si sola ofrecía los mas amplios^ $ recursos para restablecer bajo'un'peíticto sustenta do ^ jg-ualdad los lazos fraternales cutre países que han nacido ¿ 4 -y,, tuu\i '84.:' oiwat* 00*» ViHliit ftlfc^aXJIÍJ^l Tí m﻿w-----.____a 3 A ád para Vivir unidos , , fué solamente anunciada á V. £„ 'fí' *Q m nMwÍr,ílM& f |¡i/j$aá88» -próxima,: pasa (toa ¡tí Qfci^^..Dese^g^^B úf^ttV Hfe" W'.'-d* W«no**a dí %\^t^^^^M^i^ ñ9ff^ de v- E- uno P1- e* f Cuya adopción no me hallo autorizado, descendí ¡>a ¿ otr° que al meaos pusiese algún paréntisis en el Qt curso de Iai desgracias lastimosas que trataba da evi- to ^ perentorumeóte. Una suspensión de hostilidades ba \¡, $ ..ti. ptospecto que yo la presenté á Jos D putados de Ta E. mientras se tranzaban .estas difereucias con la j j|Utoridad de que emana la mia, parece que concilia» w "4. todus los estremos, y sin sujetar ni á una ni á otra tí) ^UsS prematuramente al carro de la victoria, debia ser jf H.B1muestra inequívoca de la sinceridad de las inten- ¡$ lK>aes pacílicas que recíprocamente nos animaba. He ¡j Wiícido desarmar mi ejército, si V. E. bacía lo mis- con el suyej me he allanado á franquear un co- mercio interior que restablezca las relaciones útiles en- *re los países americanos: la autoridad de los indepeu ■ ¡ dientes quedaba depositada en las mismas manos: los |S Sastos de la espedieiun con que V. E ha invadido es« ¡s ^ costas debían ser indemnizados: en una palabra que" ¡i ^dban en todo su ser las prerogativas políticas porque . f} ha trabajado tantos años, y lo único que se ac;a>h jf ^ba era la continuación de los males que lloran wm»v .. lros semejintcs. No ha sido posible abrir un partido mas f- ^fiüual, y si lleg»..á pubueajse esta corresp<»nde.i)cta;¡taU í ^'^ofi^llí^ráfo^fW-a'vVOto del mundo■tóáHíí j para que él decidí á quien tend«á que repto- & c5>a» la humanidad sus. ulteriores desventuras. i.vj | Tenga á mi cargo la suerte de machos pueblos Agrios de mi mayor, cuidado, el honor nacional y la- [*! Ir^H^^^^fi^^^^iflf^r^'-'PÚb.icra: cuando invité l\ iofaJfe'M fe feWfK? ¿161 * ¥»a «ego«áiQhMÍ> paotftb ' ^BfaPáftalM0-«5Í?íí*'-f "SMk r*lii,lt'l, ll,'I,t;:' y contar .coa, guíaos para resiatu; con excito las armas de V E.¿ y 7 i﻿una vez que con harto sentimiento mío, no hay ottv arbitrio que este para que yo salve intereses tan prC cio?os, me qutdara al menos la satisfacción de no W ber ocurrido á él hasta dejar agotados Jos de la razo" y la justicia, y la de haberlo ejercitado con todas l"' consideraciones á queme llaman itnperiosanjente mi cJ' racter humano y la cultura del siglo. Dios guarde á V. E. muchos año?. Lima 7 ¿e Octubre de 1820, = Joaquín de la Pezuela. — Exmo. Se* ñor Don Josef de San Martin. NUMERO 34. ■ "<*i>r?!Hn níl IQ4 Señor Don Josef de San Martín.■= Lima 7 Octubic de 1820. = Muy Señor mió y de mi aprecio* en contestación á la favorecida de V- de 5 del conieO' W repito en esta lo que le digo de ornio. Muy sensv ble es uue h riéndonos manifestado reciprócame r.te 'a* irtetici nts mas decididas á una tranzation racional ^ suspensión piovisoria de hostilidades, no haya V. encofl* ti ido en ñus proposiciones un medio por el cual evi' tasemos el Üegár al doloroso recurso de las ai mas. No nos engañemos j en el estado actual de ^ guerra, en «uestta posición respectiva, y en la de lo* pueblos por cuya suerte hemos tratado de negociar itf n aiistiC'o como el que he propuesto á los' Diputado* de V. micnfras se examina por mi supremo Gobierno el aibitrío presentado per ellos ú otres que transijan defi' nitiv t:i:. :ae nuestra», discordias, parece que concillaba nuestros mutuos, inteteses. V. no se ha decidido sin era' bargo á admitirle, y quiere que nos comprometamos cu el é*i*d de una campaña. Repito que me es doloroso tener que desplc gar los abundantes récuVsos, con que cuento, para der- ramar la sangre de mis semejantes, cuando tenia peo* sado <¡ue se empicasen en auxiliar sus desgracias; pero ya que ¿o hay otro arbitrio» aseguro á V. que haré U﻿OS) Sierra con todos íes lenitivos que demanda la huma- nidlad, porque así lo quiere mi carácter, y ssí me io toanda también el Monarca coyas paternales aspirad «• 0es se han desatendido. Reitero á V. todas las consideraciones partid» 'ares á que alcance su atento seividoc Q. B, S. VkúSÉ Joaquín de la Pezuela. y* ^ fimíj .sorís agri^urn .3 .V é sf ■ - i NOTA. Después de impresos vario« pliegos de este papel, P°r un manuscrito que se nos remitió de la nueva Ga- rcía, tuvimos á mano un original impreso en Lima y advertimos algunos yerros de pluma y otros de imprea- ta que por considerarlos no subst-neutles, no enmen- damos con escrupulosa proligidad. Si hubiese algún ts> Píritu delicado que estime notables estas erratas, esta- dos prontos á darle por la prensa una púb ica satisfac- en, repitiendo que no lo hacemos desde lutgo, por es- barcos trabüju y por considerar que no merecen la pena 'fls correcciones, pues, por ejemplo, en la pag. 7 dice "'ribuciones, y debe decir, instrucciones. En la 7 inci> '«¿a*, debe decir, invitaba. En la 8 di .e: exitanáo a los "Pablos ensenados por las terribles- leccicnei &c. Debe decir: exitanáo á los pueblos á que se tief'et.diesen con- tra sus invasiones, y que estos pueblos ensehcuos por las terribles lecciones Ge. Tan puéiilesasí son las erratas que se pueden no- *ar en los dos primeros pliegos, pues lus deu.us «stau co- 'piados del original impreso. *8,r¡*»í> »Jp vnm oaoiolot, <.. ■ fitn» obnéio ^.vt^mai «tai Se vende en la librería de Recio, portal de los ^r.aJt-res.