Source: https://ignasibeltran.com/2018/12/19/reduccion-temporal-del-tiempo-de-trabajo-y-afectacion-en-las-vacaciones-caso-hein/?share=google-plus-1
Timestamp: 2019-05-23 01:36:48
Document Index: 264157381

Matched Legal Cases: ['artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 9', 'artículo 38']

Así, a los casos “Bauer/Broßonn”, “Kreuziger”, “Shimizu” (ver un análisis de todos ellos aquí), «Dicu» (sobre permiso parental no considerado período de trabajo efectivo, C-12/17) y «Viejobueno Ibañez» (ver aquí) debe añadirse la sentencia 13 de diciembre 2018 (C-385/17), «Hein».
Según el convenio colectivo de la construcción (siguiendo la síntesis de la nota de prensa del TJUE), «los trabajadores tienen derecho a disfrutar de unas vacaciones anuales de 30 días, con independencia de los períodos de reducción del tiempo de trabajo por causas empresariales durante los cuales no realicen ningún trabajo efectivo».
Y, según este mismo convenio, «los períodos de reducción del tiempo de trabajo por causas empresariales se tienen en cuenta a efectos de calcular la retribución que se ha de abonar en concepto de las vacaciones anuales».
Por consiguiente, la empresa calculó el importe de las vacaciones que correspondía al Sr. Hein (siguiendo con la nota de prensa) «basándose en un salario por hora bruto inferior al salario por hora normal, lo que acarreó una disminución considerable de dicha retribución».
«el derecho a vacaciones anuales retribuidas debe determinarse, en principio, en función de los períodos efectivamente trabajados con arreglo al contrato de trabajo».
Por consiguiente, «no se tiene derecho a vacaciones por los períodos de reducción del tiempo de trabajo por causas empresariales durante los que no se ha prestado ese trabajo» (lo que no impide que puedan establecerse disposiciones internas que mejoren esta regla – como se prevé en el convenio colectivo controvertido).
«mientras duren las «vacaciones anuales» en el sentido de esta Directiva, debe mantenerse la retribución y, en otras palabras, el trabajador debe percibir la retribución ordinaria por ese período de descanso«.
Esto es, que sea «comparable a los períodos de trabajo». No obstante, esto sólo es predicable para el período mínimo de vacaciones previsto en la Directiva (ex art. 7.1) – y no para las períodos de duración superior previstos a nivel interno (como, por ejemplo, en este caso, según lo previsto en el convenio colectivo).
«un aumento del derecho a vacaciones anuales retribuidas por encima del mínimo requerido por el artículo 7, apartado 1, de la Directiva 2003/88 o la posibilidad de obtener el derecho a vacaciones anuales retribuidas ininterrumpidas son medidas favorables a los trabajadores que van más allá de las exigencias mínimas establecidas en esta disposición y, por ende, no se rigen por esta. Estas medidas no pueden servir para compensar el efectivo negativo que produce en el trabajador la disminución de la retribución debida en concepto de esas vacaciones, a menos de desvirtuar el derecho a vacaciones anuales retribuidas establecido en dicha disposición, del que forma parte el derecho del trabajador a disfrutar, durante su período de descanso y de ocio, de condiciones económicas comparables a las relativas al ejercicio de su trabajo».
«a no tomar sus vacaciones anuales retribuidas, al menos durante los períodos de trabajo, en la medida en que ello abocaría, durante estos períodos, a una disminución de su retribución».
«la totalidad de los días de vacaciones a los que tiene derecho en virtud de dicho convenio, sino únicamente los días de vacaciones a los que tiene derecho en virtud del artículo 7 de la Directiva 2003/88, habida cuenta de los períodos de reducción del tiempo de trabajo por causas empresariales, percibirá una remuneración por vacaciones inferior a aquella a la que tiene derecho en virtud de esta última disposición».
«en razón de su carácter excepcional e imprevisible, la retribución percibida por las horas extraordinarias realizadas no forma parte, en principio, de la retribución ordinaria a la que el trabajador tiene derecho para las vacaciones anuales retribuidas establecidas en el artículo 7, apartado 1, de la Directiva 2003/88».
«cuando las obligaciones derivadas del contrato de trabajo exijan que el trabajador realice horas extraordinarias con carácter muy previsible y habitual, cuya retribución constituya un importante elemento de la retribución total que el trabajador percibe en el ejercicio de su actividad profesional».
«se oponen a una normativa nacional (…), que, a efectos de calcular la remuneración por vacaciones, permite establecer mediante convenio colectivo que se tengan en cuenta las disminuciones salariales derivadas del hecho de que, en el período de referencia, no se ha realizado ningún trabajo efectivo durante determinados días debido a una reducción del tiempo de trabajo por causas empresariales, lo que tiene como consecuencia que el trabajador perciba, para la duración de las vacaciones anuales mínimas que le confiere el citado artículo 7, apartado 1, una remuneración por vacaciones inferior a la retribución ordinaria que percibe durante los períodos de trabajo. Corresponderá al órgano jurisdiccional remitente interpretar la normativa nacional, en la mayor medida posible, a la luz de la letra y de la finalidad de la Directiva 2003/88, de modo que la remuneración por vacaciones abonada a los trabajadores en concepto de las vacaciones mínimas establecidas en dicho artículo 7, apartado 1, no sea inferior a la retribución ordinaria media que estos perciben durante los períodos de trabajo efectivo».
Por otra parte, el TJUE dando respuesta a la segunda de las cuestiones prejudiciales planteadas por el tribunal remitente, rechaza la posibilidad limitar los efectos en el tiempo de esta resolución del TJUE porque no se ha acreditado que exista un riesgo de repercusiones económicas graves. También sostiene que sería contrario al Derecho de la UE que los Tribunales internos protejan el principio de confianza legítima de los empresarios, pues, «terminaría limitando los efectos temporales de la interpretación adoptada por el Tribunal de Justicia de las disposiciones del Derecho de la Unión, toda vez que, mediante ese enfoque, esa interpretación no podría aplicarse al litigio principal».
Primera: sobre la «modalidad» de la reducción del tiempo de trabajo
Es por esto mismo, a saber el principio de derecho según el cual las disposiciones pueden mejorar pero no empeorar lo establecido como derecho mínimo necesario, que dar entrada a esa jurisprudencia del TJUE ajena y contraria a dicho principio no puede tener cabida ni acogida en nuestra jurisprudencia; pues incluso podría ser interpretado como contrario al la Constitución puesto que en su artículo 9.3 se rechazan la irretroactividad de disposiciones restrictivas o no favorables de derechos y la seguridad jurídica, y si en atención a ésta ultima, los trabajadores por cuenta ajena tenemos garantizado el periodo vacacional de al menos 30 días (por cierto superior al establecido en la Directiva sobre ordenación del tiempo de trabajo, 4 semanas), la misma seguridad se vería comprometida gravemente con la entrada de la jurisprudencia del caso Hein. Y lógicamente su hipotética entrada también supondría la previa y necesaria modificación legislativa en el sentido de tener que introducir «la duración de las vacaciones proporcional al tiempo de trabajo efectivo» en el artículo 38 ET.
En definitiva, mucho engorro más si cabe cuando en cualquier momento el TJUE puede dar un giro de 90 grados en su jurisprudencia y aplicar el «donde dije digo, digo diego» ( o más concretamente Diego Porras, o Castrejana López y Martínez Andrés y Pérez López)