Source: http://www.elergonomista.com/21jun.htm
Timestamp: 2017-09-22 13:27:26
Document Index: 236219320

Matched Legal Cases: ['artículo 16', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 15', 'artículo 16', 'artículo 16']

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Con carácter general debe proponerse que al inicio de las actuaciones al establecimiento del Plan de Prevención de Riesgos Laborales, se realizará no a partir de una evaluación de riesgos, sino de una toma de datos derivada de la información disponible en la empresa. Datos relativos a su actividad, la organización de la empresa, la complejidad de los procesos productivos, el número de trabajadores, centros de trabajo, índices de siniestralidad, etc., que permitieran diseñar e implantar el Plan de Prevención de Riesgos Laborales, según dispone el artículo 16.1 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Ley 31/1995) y el apartado 1 del artículo 2 del Reglamento de los Servicios de Prevención (RD 39/1997).
La puesta en práctica de toda acción preventiva requiere, en primer término, el conocimiento de las condiciones de cada uno de los puestos de trabajo, para identificar y evitar los riesgos y evaluar los que no puedan evitarse, deconformidad con el artículo 2.2 del RD 39/1997. La descripción de los riesgos genéricos del proceso productivo se considera fundamental, puesto que en esta fase, si apareciesen riesgos que el empresario puede evitar, esto último resultará prioritario, por aplicación de los principios generales de la accjón preventiva los procesos productivos, el número de (artículo 15.1 de la Ley 31/1995).
Es necesario que el Plan de Prevención de Riesgos Laborales refleje los compromisos y objetivos en materia preventiva, estando estos integrados en el resto de los objetivos empresariales. Puede afirmarse que este es el primer paso para la eficaz integración de la actividad preventiva en el sistema general de
gestión de la empresa, según lo dispuesto en el artículo 16.1 de la Ley 31/1995.
Este plan de prevención de riesgos laborales deberá incluir la estructura organizativa, las responsabilidades, las funciones, las prácticas, los procedimientos, los procesos y los recursos necesarios para realizar la acción de prevención de riesgos en la empresa, en los términos que reglamentariamente se establezcan, de conformidad con el segundo párrafo del artículo 16.1 de la Ley 31/1995.
En conclusión, el Plan de Prevención de Riesgos debería contener los siguientes elementos:
a) Determinación de compromisos y objetivos, que deberán estar integrados con el resto de objetivos de la empresa. b) Las prácticas, los procedimientos y los procesos. c) la descripción de la estructura organizativa de la empresa, que incluirá: la determinación y constitución de la modalidad organizativa de los recursos necesarios para el desarrollo de las actividades preventivas. Los nombramientos de personas con responsabilidades en materia de prevención de riesgos laborales (que incluirá la definición, funciones y recursos, así como las necesidades de capacitación formativa). La articulación de los mecanismos de participación y consulta. Antes de la implantación del plan de prevención, la empresa deberá haber resuelto la capacitación de las personas vinculadas con la prevención. Para la elaboración del plan de prevención por el empresario, se podrá contar con el asesoramiento de entidades especializadas. El plan de prevención deberá estar documentado y ser asumido por el empresario.
El primer principio general de la acción preventiva es evitar el riesgo, debiendo evaluarse aquellos que no hayan podido ser evitados con caracter previo. La evaluación de los riesgos laborales es el proceso dirigido a estimar la magnitud de aquellos riesgos que no hayan podido evitarse, obteniendo la información necesaria para que el empresario esté en condiciones de tomar una decisión apropiada sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas y, en tal caso, sobre el tipo de medidas que deben adoptarse. El empresario deberá realizar una evaluación inicial de los riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores, teniendo en cuenta, con caracter general, la naturaleza de la actividad, las características de los puestos de trabajo existentes y de los trabajadores que deben desempeñarlos. Igual evaluación deberá hacerse con ocasión de la elección de los equipos de trabajo, de las sustancias o preparados químicos y del acondicionamiento de los lugares de trabajo. La evaluación inicial tendrá en cuenta aquellas otras actuaciones que deben desarrollarse de conformidad con lo dispuesto en la normativa sobre protección de riesgos específicos y actividades de especial peligrosidad. La evaluación sera actualizada cuando cambien las condiciones de trabajo y, en todo caso, se someterá a consideración y se revisará, si fuera necesario, con ocasión de los daños para la salud que se hayan producido. Cuando el resultado de la evaluación lo hiciera necesario, el empresario realizará controles periódicos, de las condiciones de trabajo y de la actividad de los trabajadores en la prestación de sus servicios, para detectar situaciones potencialmente peligrosas. La evaluación inicial de los riesgos que no hayan podido evitarse deberá extenderse a cada uno de los puestos de trabajo de la empresa en que concurren dichos riesgos.