Source: http://eldiariointernacional.com/spip.php?article1487&debut_articles_rubrique=40
Timestamp: 2020-05-26 19:52:57
Document Index: 184074803

Matched Legal Cases: ['artículo 2', 'artículo 316', 'Artículo 5', 'artículo 274', 'Artículo 5', 'Artículo 5', 'Artículo 5', 'artículo 319', 'e contrario']

OLAECHEA: SU DEFENSA FRENTE A LOS JUECES - El Diario Internacional
El 23 de Octubre del 2007 culminó el largo proceso que se inicio con la extradición en Agosto del 2003 desde España al Perú de Adolfo Olaechea con la propia defensa del encausado ante la Sala Penal Nacional en la ciudad de Lima. La duración del alegato de Olaechea duró una hora y 11 minutos.
La Sala Penal ha citado para el Lunes 28 a las 4 p.m. para lectura de sentencia. El único cargo pendiente por el que Olaechea ha tenido que contestar antes el tribunal es la acusación puramente política que alega de parte de la fiscalia y el Estado peruano su jamás admitida ni probada pertenencia a la organización subversiva Sendero Luminoso.
Este juicio ha estado marcado por notables eventos, como la presencia como testigo de descargo del Lord Nicolas Rea del Grupo Multipartidario de DDHH del Parlamento Británico.
TEXTO DE LA DEFENSA MATERIAL DE ADOLFO OLAECHEA:
Lima 23 de Octubre del 2007, Sala Penal Nacional
Con el respeto que se merece esta Sala Penal Nacional, los representantes del Ministerio Público y el estado, mi abogada defensora y el público presente. Me corresponde decir unas palabras sobre este proceso, al cual me avine voluntariamente mediante extradición simplificada para ponerme a derecho en mi país. Lo hice confiado en mi total inocencia y en las garantías de debido proceso, justo, celero y una tutela judicial efectiva ofrecidas por el Estado Peruano - ya devuelto a la institucionalidad - al reino de España, lo que no ha hecho ni siquiera un ex Presidente de la República que recientemente ha sido traído al Perú a enfrentar a la justicia de una manera muy distinta.
Señoras y señores: Lamentablemente, éste proceso ya viene durando más de 50 meses. En total, mil quinientos días y sus mil quinientas noches, más de 36.000 horas con sus interminables minutos y ha costado mucho al erario común sin contar mis gastos personales y pérdida de ingresos.
He aguardado todo esto cumpliendo escrupulosamente todas las restricciones a mi libertad de tránsito por el territorio nacional y a otros derechos ciudadanos impuestas por la Sala. Por lo tanto, creo que se me puede otorgar el tiempo necesario para leer estos apuntes míos que reflejan una mínima parte de lo que he querido decir sobre este proceso y este periodo de mi vida. Dicho tiempo es necesario para ejercer mi derecho a la defensa, También pediré a la Sala que tenga a bien incorporar este texto completo a las actas del proceso para reflejar en forma adecuada mis pensamientos y solamente me limitaré a reiterar lo que ya dije ante el juez de primera instancia de la ciudad Española de Almería el 3 de Julio del 2003 al aceptar sin dudas ni vacilación el venir directamente al Perú a confrontar cara a cara a mis acusadores: "Sr. Juez, para mí este es un pedido de extradición totalmente infundado. Esta basado en acusaciones tan evidentemente sin sustento que no tengo el menor inconveniente en aceptarlo para rebatirlo y confrontarlo personalmente en todos sus extremos que no por mucho que se les infle y elabore van a dejar de ser totalmente falsos".
Y en estos 4 años la vacuidad de estas acusaciones se ha hecho más que evidente. Ahora estamos ante una articulación del Ministerio Público y de la procuraduría que sirve para demostrar su intención de inflamar y enturbiar la conciencia de los magistrados. Para esto han recurrido fundamentalmente a escarbar en las heridas de un conflicto interno en el que el estado mismo tiene buena parte de la responsabilidad, como ya lo ha asumido la propia comisión de la verdad.
En síntesis, mis acusadores han recurrido a tergiversar mis palabras y a atribuirme cosas que no he dicho. Incluso han presentado como mías las acciones y los dichos de terceros sobre mi persona, terceros cuyas identidades me son tan desconocidas hasta el día de hoy como lo son también para el Ministerio Público y la Procuraduría, a pesar de que al inicio del proceso sostuvieron lo contrario.
En tres ocasiones distintas y separadas - quizás inspirado en el verso del poeta Pablo Neruda..."Un solo punto o una coma fuera de su sitio pueden cambiar todo el universo" - el Ministerio Público ha insistido, en contra de la prueba documentaria a la vista, en hacerme decir lo que jamás he dicho.
Esto le consta a la sala en relación a mis declaraciones públicas sobre los sucesos de la calle Tarata en Miraflores. Esta inquina del Ministerio Público mereció la justa, y aún no resuelta, queja de mi letrada. Creo que esto muestra fehacientemente su animadversión contra mi persona, contradiciendo su reclamo de objetividad como defensor de la legalidad, que debería haber tenido como manda el ordenamiento jurídico. Sin embargo, cuando esto quedó al descubierto, el Representante del Ministerio Público, a quién en cualquier otro momento más bien le sobraron las ganas de hablar, guardó total silencio. Quién calla otorga.
Otra tergiversación, esta vez a cargo del procurador se hace del documento Charo- Alicia en la que se pone en boca de ésta las palabras "la línea oportunista de derecha" cuando en realidad dice "una línea oportunista de derecha". Hace esto el Sr. Procurador con la finalidad de darse aires de conocedor del Marxismo de Sendero y pretender que esta expresión es un lenguaje exclusivo de esta organización. Más aún es en base a eso que exige que al suscrito se le juzgue de acuerdo con sus supuestos "conocimientos especializados" y no con el sentido común de las personas. Pero en realidad lo que dice es falso de toda falsedad ya que en el Marxismo, el oportunismo de derecha es un término que es sinónimo de "revisionismo" y siempre ha sido utilizado desde los tiempos de Lénin. Aquí una cita de la Carta que en la década del 60 le dirige el Partido Comunista de China al Partido Comunista de la Unión Soviética denunciando al partido comunista yugoslavo - que por su puesto era una organización externa y distinta a estas otras dos puesto que a nadie con dos dedos de frente se le ocurriría decir que un miembro del partido yugoslavo es miembro también del partido chino o ruso o responsable de los actos de cualquiera de estas dos otras organizaciones políticas. Dice la llamada carta China:
Las dos Declaraciones señalan que el "revisionismo" o sea, el oportunismo de derecha, es el peligro principal en el movimiento comunista internacional. y que el revisionismo yugoslavo es el representante del revisionismo contemporáneo.
La Declaración de 1960 señala particularmente:
"Los partidos comunistas han condenado unánimemente la variedad yugoslava del oportunismo internacional, expresión concentrada de las "teorías" de los revisionistas contemporáneos".
Como se ve, y ya el letrado Valle Riestra lo había dicho, términos como "línea oportunista de derecha", crítica y autocrítica, son comunes a todos los organismos con alguna conexión con el Marxismo - incluido el propio partido aprista - que Valle Riestra conoce muy bien y hoy representa en el Congreso. Esto contradice completamente los supuestos de mis acusadores, que insisten, sin probarlo en forma alguna, que tales términos son exclusivos de Sendero Luminoso y además, tergiversan las palabras para darle una connotación diametralmente opuesta a la intención de quien las usa. Como queda claro ahora, lo que Alicia quiso decir al describir al Comité Sol Perú como "una línea oportunista de derecha" con la que ella, como Senderista, debería haber "deslindado inmediatamente" es precisamente que este Comité no tenía nada en común con el Marxismo de Sendero Luminoso, siendo Sol Perú, en su opinión, una organización "revisionista", "pacifista", "centrada en la legalidad", etc. Es decir ser todo lo que, a su entender, Sendero Luminoso no es ni por el forro.
Otra perla de los conocimientos especializados con que el Procurador prácticamente exige que este tribunal se constituya para todos los efectos en un verdadero tribunal de excepción para juzgarme, aparece cuando alega que cuando sostengo que si Fujimori hubiese ejecutado al Dr. Guzmán eso hubiese sido un magnicidio. Según él, con esa palabra, estoy reconociéndole a Guzmán categoría de jefe de estado. Falso. Algunos de los magnicidios más sonados de la historia, el del Archiduque Francis Ferdinand de Austria - que sirvió de gatillo para desatar la primera guerra mundial, el del Mahatma Gandhi en la India que desató la masacre de millones, el de Bobby Kennedy, simple candidato presidencial, que agudizó la protesta anti bélica en los EEUU, el de Martin Luther King cuando no era más que un líder de opinión pacifista en ese mismo país, o el de José Eliecer Gaitán en Colombia - que dio inicio al largo conflicto interno que vive ese país hermano, y que yo mismo cité a la hora de hablar de magnicidio - no fueron perpetrados contra jefes de estado. Creo que el Sr. Procurador haría bien en ilustrarse un poco más en el diccionario antes de proponerse como experto en el significado de las palabras.
Además, a mis acusadores se les han caído todos sus testigos, unos por irrelevantes al proceso y otros por haber llegado a conclusiones técnicas que no respaldaban en nada los cargos de mis acusadores. Recordemos cómo el Sr. Fiscal prácticamente maltrató al testigo grafológico de la policía nacional porque no le cedió un simple uno por ciento de su certeza respecto a que sus suposiciones sobre la identidad de cierta persona - que hasta ahora no sabemos quién es - estaban 100% equivocadas. Recordarán cómo este miembro de la policía nacional fue tratado como un acusado y no un testigo de parte de mis propios acusadores. "Dígame acusado", lo interrogó el Sr. Fiscal, presionándolo para que ceda en la contundencia de su testimonio. Yo creo que ese lapsus linguae revela mucho sobre la sustancia de la acusación que enfrento.
Como ya lo ha demostrado mi abogada las supuestas "pruebas" que contra mi se han presentado tanto por la procuraduría como por el ministerio público han resultado más bien siendo pruebas de descargo. Ya la Sala presidida por el Dr. Talavera, conociendo la inmensa mayoría de estas supuestas pruebas, dictaminó al tiempo de variar el mandato de detención en la ampliación de mi extradición que contra mi "los cargos de mayor verosimilitud se referirían al delito de apología" implicando que todas las otras acusaciones, incluidas la que actualmente se ventila, única sobreviviente del veredicto de la Suprema, no tenían mayor verosimilitud.
En ese estadio del proceso, el Dr. Javier Valle Riestra había también repetido en su informe a la Sala lo que ya había escrito en el Diario "La Razón" el Sábado 9 de Agosto del 2003 cuando aún no había asumido la defensa de mi caso: "Respecto de asociación ilícita para delinquir, creo que no existe ningún elemento demostrativo de que Olaechea fuera un militante o dirigente dentro del organigrama de Sendero y que estuviera sometido a una disciplina vertical y especializada para cometer delitos como lo exige la jurisprudencia peruana".
El Ministerio Público nos prometió al inicio de este juicio oral que nos iba a presentar - como prueba de mi inverosímil pertenencia a Sendero Luminoso y de mi personal sujeción a su "disciplina vertical y especializada para cometer delitos" - una perfecta concatenación de hechos, que si bien, admitía, no constituían pruebas plenas, tales como hubiesen sido cartas de sujeción, testigos o referencias directas en documentos de Sendero Luminoso a mi calidad de miembro de su organización, apelarían, como lo ha hecho él constantemente, al criterio de conciencia de las señoras vocales.
El Sr. Procurador hizo su aporte con la memorable frase de que - después de 15 años de investigaciones, decomisos de toneladas de documentación Senderista detallada en no se cuantos tomos analizados y estudiados por el testigo Zúñiga Carpio y numerosos otros miembros de la policía nacional - "el hecho que no se hayan encontrado estas pruebas no quiere decir que no existan". ¿Con esa clase de argumento se puede sustentar una acusación por 25 años de prisión efectiva? ¿Es esto serio?
¿Ha cumplido acaso el Ministerio Público con lo que ofreció? Su concatenación de hechos no ha sido sino un zurcido. Incluso, el Sr. Procurador tuvo - y en un momento del proceso en que ya no era posible presentar testigos que rebatieran al autor o que dicha persona se confrontara conmigo - que proveerle apresuradamente de una aparente balsa salvavidas hecha de más de lo que el letrado Valle Riestra calificó en otro estadio del proceso como pura y simple hojarasca periodística.
Me refiero a una supuesta entrevista mía publicada en un tabloide que en esa época era, como lo sabemos hoy, manejado por el SIN de Montesinos. El Sr. Procurador se vio obligado a presentar esto porque - en ese estadio del juicio - la argumentación fiscal había quedado como una media rota a la que constantemente se le deshilvanaban las puntadas que con el hilo de la tergiversación de mis palabras e ideas expresadas hace 15 años pretendía ir zurciendo.
Todos los otros testigos o no tenían la menor idea de la vida política en Inglaterra que es lo que se pretende juzgar, o eran técnicos policiales que no sabían nada concreto sobre mí persona sino ofrecían simples opiniones, o peor aun, desmentían categóricamente los supuestos de la acusación.
¿Y cuáles han sido estas nuevas pruebas que han servido para seguir divagando sobre algo tan inane, banal e inverosímil como es mí supuesta pertenencia a un partido del cuál nunca he querido ni quiero ser miembro, y dónde evidentemente, como lo atestiguan estas supuestas pruebas, tampoco se me ha querido? ¿A qué extremos se ha llegado en intentar echarme encima un tarro de pintura sucia y destruir mi condición intelectual con una comba anti-jurídica? ¿Con qué pruebas han podido alegar que en algún momento iba yo a aceptar ser parte de una organización que requiere de sus miembros completa e incuestionable sujeción a la mente y a la voluntad de alguien ajeno a mi persona? ¿Cómo es posible que insistan en darle carácter de prueba afirmativa al mero hecho de que en cada oportunidad en que se me ha requerido si es que soy miembro de sendero luminoso, he dicho que no? Yo les vuelvo a repetir, mi no significa no. Siempre ha sido así. Siempre lo será.
El sr. Procurador, y en ocasiones hasta el ministerio público han tratado de presentarme como alguien que le falta el respeto a propósito a la majestad de esta Sala. Si esa ha sido la impresión resultante, pido nuevamente mis más sinceras disculpas. En particular, alegó el Sr. Procurador, que mi respuesta a su pregunta sobre qué es lo que significaba el gesto con el puño en alto que aparecía yo haciendo sonriente en una foto tomada en una calle de Londres, era una muestra de cómo yo me burlaba de esta sala. Pero la realidad es - y cómo veremos al hablar de jurisdicción - que si el Sr. Procurador conociese Londres bien sabría que en los alrededores de dónde se tomó esa foto existe un totalizador electrónico de fútbol y que en esa ocasión, levantaba yo el puño no en símbolo político de ningún tipo, sino celebrando alegremente un gol del equipo del primer barrio en que viví en esa urbe, el Chelsea, club donde hoy juega el capitán de la selección peruana de fútbol, Claudio Pizarro.
Estos malentendidos resultan siempre cuando se intenta juzgar lo que pasa en un lugar a 10.000 Km. de distancia y sin haberlo investigado. Si el Sr. Procurador me hubiese preguntado si es que en algún momento de mi vida he levantado el puño en señal de lucha social o política, como lo hacen millones de personas en el Perú y en el mundo - y que tampoco son miembros de Sendero Luminoso - otra hubiese sido mi respuesta. Así, que de mi parte al menos, tengan por seguro que no hubo intención alguna de ofender ni la inteligencia ni la dignidad de esta Sala con ningún tipo de cantinflada.
Por otro lado, tenemos a ese señor Rea o Lord Nicolás, como lo llamaba el Sr. Procurador, a quién, con el acertado tino que lo ha caracterizado en este juicio lo quería mandar a hacer cola junto con los más humildes campesinos que en su criterio podían ofrecer testimonios que debían, según piensa, ser acordados igual valor. No sólo por ser un alto potentado de la jurisdicción en la cual se han producido los supuestos hechos, sino por el sólo hecho de ser un huésped extranjero, hizo bien la Sala en ofrecer especiales facilidades y las debidas explicaciones para amenguar sus incomodidades y percibidas molestias. Sin embargo - hay que decirlo - este importante miembro del Grupo Multipartidario de DDHH del Parlamento británico se ha llevado una impresión muy negativa de la persecución ideológica a la que me vio sometido en su presencia y esto le ha causado más daño a la reputación del Estado peruano que el que le pudiera haber generado todas mis críticas y denuncias contra el régimen de Fujimori desde Londres, que al fin y al cabo, señalemos, resultaron ser lo suficientemente verídicas como para que la Suprema Corte de Chile concediera su extradición precisamente por los delitos que yo denunciaba. ¿O es que acaso a este ex Presidente se le ha extraditado también por gusto?
Como Lord hereditario, Lord Rea no es un parlamentario cualquiera. Es un Lord soberano ligado al jefe de estado, el Monarca Inglés, por propia voluntad, de ahí su título de par del reino. Un igual de los reyes. El monarca inglés no es sino el "primus inter pares", el primero entre los pares. En esa calidad, no debe su sitial en la Cámara alta del parlamento británico a nadie sino a su cuna, y sus descendientes no necesitan comprar votos ni hacer campañas para ser elegidos y nunca perderá su escaño por no someterse a los deseos o a las exigencias de otros. Más aún, todos los jueces de la Corte Suprema de Inglaterra, tienen por necesidad que ser miembros de la Cámara de los Lores, y la Cámara en pleno participa en casos de juzgamiento del propio jefe de estado, el Rey o Reina. Por lo tanto, Lord Rea, ostenta el mismo rango que un juez Supremo, heredado, de por vida, y con derecho a legarlo a su descendencia, sin OCMAS ni ratificaciones a la vista que le sean necesarias.
Ojalá nuestros propios jueces pudiesen en el futuro tener a su disposición semejante independencia.
Y eso me lleva a hacer algunas reflexiones sobre el tema de la jurisdicción. No es por arrogancia o soberbia que en ciertas partes del proceso me he negado a contestar preguntas que a mi parecer me ponían en conflicto con la ley y la jurisdicción británica, aparte de los malentendidos que surgen de la falta de información y conocimiento del lugar y sus costumbres, como sucedió con la mencionada fotografía mostrada como "prueba" por el Sr. Procurador. También he señalado mi opinión de que muchos de los vicios de nuestro sistema político, incluido el Poder Judicial, tienen que ver con la herencia casi genética tanto del imperio Incaico como de la conquista española. Esa herencia imperialista y de vocación autoritaria que ya venía de antaño fue en realidad lo que facilitó el reinado del despotismo oriental que hoy se pretende juzgar en las acciones reprobables del Fujimorato. Claro, si fueron Fujimori y Montesinos quienes iniciaron esta persecución contra mí, pidiendo mi extradición desde Inglaterra, el país donde las libertades públicas le importan a su pueblo más que a ningún otro de la tierra.
El 16 de Setiembre pasado, el Dr. Valle Riestra escribía en el diario Correo, en su columna Atalaya Democrática:"En fin, no podemos desafiar utópicamente como Pizarro, cuando el Obispo Berlanga le preguntó "¿Hasta dónde piensa el Marqués extender la jurisdicción de su Nueva Castilla? Hasta Flandes, respondió".
Y esa pretensión de Don Francisco Pizarro, no fue suficiente para el estado peruano bajo Fujimori. Flandes es hoy parte de Bélgica y Holanda, tierras donde el imperio de Carlos V de Alemania y Primero de España tenía jurisdicción en esa época, pero frente a las costas de Inglaterra se hundió y fue derrotada la supuestamente invencible Armada de su hijo Felipe II cuando éste pretendía extender allí la suya.
Los respetos guardan respetos, y si en la jurisdicción donde se produjeron los hechos que aquí se juzgan los han calificado de legítimos, y sus máximas autoridades así lo avalan ¿tiene razón el Ministerio Público y la Procuraduría del Perú en pretender como si fuesen Conquistadores españoles poner una pica en Londres y juzgar la vida política inglesa con ojos a la que esa realidad le es extraña? ¿Cómo puede ampararse la forma en que han querido repetidamente menospreciar la opinión vertida en esta Sala por una persona como Lord Nicolás Rea, quién no sólo conoce el medio del que pretenden erigirse como expertos, sino que puede juzgar con total independencia mi carácter y mi comportamiento en Londres que es su propia jurisdicción?
Antes de proseguir, quiero aquí leer fragmentos de un artículo escrito en Septiembre del 2003 por el ex Presidente de la Federación Universitaria de San Marcos, José Carlos Vértiz Calderón. Esta personalidad de mi generación universitaria trata precisamente del carácter del suscrito así como - sin mencionarlo directamente - del autor de la pieza periodística publicada en el diario Expreso y presentado como prueba por el Sr. Procurador. El me conoció y también conoció a Jorge Salazar bastante de cerca y es una persona a quién yo hubiese podido llamar como testigo si es que esta supuesta prueba no se hubiese presentado en la forma y oportunidad en que se hizo, minutos antes de la oralización de piezas.
Dice Vértiz Calder­ón "He seguido con paciente atención el proceso -si así puede denominarse a este esperpento judicial- abierto contra Adolfo Olaechea Cahuas, a quien me une una amistad nacida hace más de 35 años en las aulas universitarias y al calor de nuestras luchas juveniles por una sociedad justa y una patria digna. Olaechea fue Secretario de Prensa y Propaganda de la junta directiva de la Federación Universitaria de San Marcos (FUSM) que por decisión democrática del estudiantado sanmarquino me enorgullezco de haber presidido entre 1966 y 1967. Entonces representábamos al FRENTE ESTUDIANTIL REVOLUCIONARIO (FER). En uno de sus buenos momentos, en este auténtico frente forjaban su unidad combativa los militantes universitarios de las dos tendencias de la Juventud Comunista, los del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), los del Ejército de Liberación Nacional (ELN), los de Vanguardia Revolucionaria (VR), una fracción trotskista y junto a ellos CIENTOS DE ESTUDIANTES PROGRESISTAS y REVOLUCIONARIOS SIN PARTIDO. Estos últimos constituían el sector MAYORITARIO de los feristas. Ellos decidían sobre la hegemonía de la dirección y, en honor a la verdad, fueron quienes -sacrificando intereses personales y con una abnegación sin límites- permitieron los más importantes éxitos políticos y reivindicativos.
A este sector ejemplar, que jamás sacó tajada, perteneció Adolfo Olaechea. Nunca se organizó partidariamente en ninguna célula y en consecuencia no formó parte de ninguno de los grupos de dirección política para lo cual tenía suficientes condiciones de liderazgo- ideológico y organizativo. Mantuvo su independencia política en el frente, aceptando su línea de principios y respetando los acuerdos mayoritarios que se debatían en multitudinarias asambleas en las que todos participábamos apasionadamente. Fue su opción lícita y respetable dentro del frente. No reclamó nada para sí. Cargos, viajes, becas y cualquier beneficio le fueron siempre indiferentes. No me dejarán mentir quienes como yo lo conocimos y no fueron pocos. Prefiero no mencionar nombres por que cada quien es dueño de su silencio"
En otra parte del artículo, Vértiz revela la entraña de las acusaciones levantadas contra mí. Dice:
"LA PATRAÑA DE "EXPRESO"
"Existe sin embargo otro Olaechea de ficción, diseñado por la derecha. La creación le pertenece a la cloaca de "Expreso" que por fabricar toda clase de patrañas contra los adversarios de la dictadura recibía en maletín su paquetón de dólares de las manos de Montesinos. Allí se inventó el cuento del "embajador del terror" y a la sombra de esta acusación el gobierno de Fujimori abrió juicio a Olaechea. Estas acusaciones no tienen pies ni cabeza. Por eso no pudieron extraditarlo de Inglaterra. De allí siguieron las afirmaciones peregrinas de que dirigía atentados terroristas en Lima ¿Cómo, si hace más de un cuarto de siglo que Olaechea reside en Inglaterra? Y en cuanto a que ha pertenecido a la cúpula de SL o al Socorro Rojo basta y sobra con la apreciación contundente del coronel Benedicto Jiménez Baca, el verdadero captor de Abimael Guzmán quien cataloga a Olaechea como un espontáneo defensor de SL en Inglaterra. Aquí o en el extranjero todos tenemos derecho a opinar sobre lo que acontece en nuestro país y también a divulgar nuestras apreciaciones. Si opinamos sobre política, por ejemplo, no necesariamente estamos obligados a pensar en los mismos términos que los senderólogos, la mayor parte de ellos subsidiados por una derecha troglodita. Y le deben agradecer a SL haber resuelto su problema de falta de trabajo que agobia a tanto peruano. Pero Olaechea, yo o perico de los palotes podemos interpretar y analizar estos hechos sociales y políticos de forma muy diferente. Y por eso nadie puede acusarnos sensatamente de organizar actividades terroristas o de estar confabulados con la cúpula de SL. Tamaña estupidez escapa a cualquier lógica elemental. Y en la lucha política, lo último que se puede admitir es la estupidez. Personalmente no la admito hoy como no la admití ayer. Por eso me indigna la persecución de la que es objeto Adolfo Olaechea y expreso mi pública protesta."
Y, finalmente, Vértiz se pregunta:
"¿DÓNDE ESTA EL BICHO?
Lo que no quiero dejar de puntualizar es ¿Por qué nadie investiga de qué diario brotó la acusación? ¿Quién fue el periodista encargado de escribir la patraña? ¿Dónde se encuentra este bicho disfrutando de los dólares de Montesinos? ¿Cuál es el nombre de este cobarde que no da la cara? Por aquí deben empezar las investigaciones y los esclarecimientos para que un honesto luchador no siga en prisión. La jueza tiene la palabra"
Esto fue escrito sin ninguna interferencia o instancia de mi parte mientras me hallaba detenido en Castro Castro. Con el autor no nos habíamos visto o contactado en más de 30 años. Pero la suya es representativa de la opinión general de todos los que en realidad me conocen. Es también una opinión informada, aunque un tanto más directa que la mía, sobre la credibilidad del autor de la pieza periodística en quién tanto confían el Ministerio Público y la Procuraduría. Incluso, hay que mencionar que la pieza de Jorge Salazar en Expreso en ningún momento dice inequívocamente que Olaechea es o haya sido miembro de Sendero, aunque si se ha suprimido precisamente todo lo que yo le dije entonces a esa persona para negar tajantemente esa versión. Estoy seguro que ni el "Mono Salazar" mismo cree que yo haya sido miembro de Sendero Luminoso en ningún momento. En realidad, como dijo mi abogada: Los que afirman que soy o he sido miembro de Sendero, son sólo Vladimiro Montesinos, la Procuraduría del Estado y el Ministerio Público. Los demás, todos los intelectuales, juristas, periodistas, el mismo Benedicto Jiménez, captor de Abimael Guzmán, el propio Lord Rea y el Ministro del Interior británico de la ­época - citados por mi defensa - lo rechazan. Los mismos testigos llamados por el Ministerio P­ublico y la Procuraduría, siendo todos miembros de la policía nacional, no han llegado al extremo de sindicarme como Senderista. O no sabían nada sobre mi persona, o sólo hacían suposiciones en base a información demostradamente defectuosa.
Por ejemplo, el testigo Zúñiga Carpio no sabía algo tan simple cómo quién fue quién llamó a quién, quién buscó a quién, en las declaraciones mías que se propalaron en territorio nacional en ese entonces y que él suponía, sin haberlas escuchado ni investigado, declaraciones hechas a iniciativa mía en cumplimiento de "planes específicos de Sendero Luminoso" cuando en realidad había sido el periodista Fernando Vásquez quien me había llamado a m­i para obtener mis opiniones.
Otro ejemplo de la ligereza de las afirmaciones de este testigo se puede apreciar claramente cuando en respuesta a la Dirección de debates que le preguntaba que - si según su experiencia desplegada tenía alguna argumentación del trabajo que realizaba el Comité Sol Perú, dijo: Venían cumpliendo las tres tareas, apoyar la guerra popular, RELACIONARSE CON LAS MASAS y ESTABLECER VÍNCULOS.
Posteriormente también afirmó en respuesta a una pregunta de mi defensa para que explique sus discrepancia con la opinión de Benedicto Jiménez que considera que "Olaechea realizaba sus actividades DE MOTU PROPIO" - es decir por su propia voluntad - que si él consideraba que toda organización que realiza estas actividades pertenece a Sendero Luminoso, Zúñiga dijo: "Si, aunque realice sólo una"
Es decir, de acuerdo con el testigo Zúñiga Carpio, cualquier organización que se relacione con las masas o que en sus actividades establezca vínculos, es necesariamente parte de Sendero Luminoso. Esto nos lleva a concluir que, según el testigo, todos los partidos políticos que buscan que las masas les otorguen sus votos y que por lo tanto tienen que necesariamente relacionarse con ellas por distintos medios publicitarios incluidas giras y manifestaciones de masas por todo el país, o que en el curso de sus actividades, por ejemplo, para formar una mayoría parlamentaria como en la reciente elección de magistrados constitucionales por el parlamento peruano, se vean en la necesidad de establecer vínculos con otras personas o partidos, deberían estar aquí al lado del acusado sindicados como miembros de Sendero Luminoso. Y ni que decir de cualquier empresa comercial, La Coca Cola, MacDonald’s, Kentucky Fried Chicken o Starbucks, solo para mencionar unas cuantas. Estas empresas tienen que invertir millones de dólares al día en propaganda precisamente para hacer su marketing, es decir, relacionarse con las masas para que las masas les prefieran sus productos, o que establezcan vínculos con distribuidores o aliados estratégicos o con deportistas que utilicen sus logos para promocionarlas - que es uno de los principales medios que utiliza cualquier marketing moderno - también deben de ser sindicadas, desde los miembros de su directorios hasta sus últimos empleados, obreros y freidores de papas, etc. como miembros redomados de Sendero Luminoso.
A mi, por ejemplo, se me detuvo en la ciudad española de Almería cuando realizaba marketing para una empresa Inglesa, Spectrum International Research, en mi calidad de asesor independiente contratado, y allí estaba precisamente relacionándome con las masas y estableciendo vínculos, actividades todas que para mi colega profesional, el Sr. master en marketing Zúñiga Carpio, son tareas exclusivas de Sendero Luminoso y que basta sólo realizar una de ellas para ser indiscutiblemente miembro de esta organización catalogada como terrorista. Aquí el texto de la carta que el Sr. Thomas Rice-Jones, Director Gerente de esta reputada empresa tuvo a bien remitir a la opinión pública mundial el día 20 de Abril del año 2004:
"A quién corresponda
Al momento de su detención en Almería en Julio del 2003, Adolfo Olaechea se encontraba trabajando como asesor independiente, contratado por Stratagem International Research Ltd, compañía de la cual soy Director Gerente, realizando una serie de entrevistas personales en España. Su labor era un elemento crítico dentro de un importante estudio multinacional encargado por uno de los principales fabricantes de vehículos del Japón. La detención del Sr. Olaechea se realizó bajo acusaciones falsas desprovistas de prueba alguna, y su posterior extradición por parte de España, se realizó en clara violación de una Directiva del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Entre la extensa base de importantes corporaciones multinacionales que son clientes de Stratagem International Research Ltd, esta alarmante conducta de la judicatura Española ha exhibido al país y a su gobierno de entonces bajo una sombra de duplicidad y cinismo que se contradice totalmente con la imagen que normalmente se proyecta de España como estado Europeo progresista y moderno. A partir del 2003, el sentimiento negativo de los clientes con relación a España (por percibírsela injusta, y en aparente componenda con un régimen sospechoso) ha resultado en un tangible descenso del nivel de proyectos que se realizan en ese país.
La reciente y chocante decisión de España de conceder una ampliación de la extradición del Sr. Olaechea, claramente representa una violación adicional de sus derechos humanos y de la ley internacional. Por lo tanto, exhorto al gobierno de España a estudiar nuevamente el caso del Sr. Olaechea como asunto de la mayor urgencia y a asegurarse de que los procedimientos judiciales de extradición regresen al cauce del respeto por las estipulaciones de la Ley de Extradición y que reconozcan la completa ausencia de pruebas que el Perú ha podido presentar durante todo este prolongado caso.
El Sr. Olaechea es altamente valorado por Stratagem y también por nuestros clientes gracias a su profesionalismo y a la calidad de su trabajo. Nosotros lo hemos contratado en muchas ocasiones previas a esta última en proyectos para otras empresas blue-chip. Esperamos con toda sinceridad que ahora España encontrará algún medio de acelerar una resolución justa a este problema para que el Sr. Olaechea pueda retornar pronto a su esposa y a su hogar.
Thomas Rice-Jones
El Ministerio Público y la Procuraduría, vistas las pruebas de la intencionalidad política original de todo este proceso - como se evidencia en la trascripción del vídeo de Montesinos mandando eliminar los principios básicos del derecho para iniciar una persecución contra mi persona - en la comunicación del entonces embajador Fernando Olivera, mandando cuidar los aspectos mediáticos y políticos de mi extradición - en las propias comunicaciones de la embajada peruana en Londres que respondía a las instrucciones del SIN de Montesinos para hostigarme y espiarme en forma cotidiana por mis ideas, aún sabiendo que se encontraba en falta ante la ley británica, etc.- ante todas estas evidencias, se empeñan en negar de que todo esto no sea otra cosa que una persecución política.
No está demás parafrasear aquí las palabras con que Samuel Fielden, uno de los acusados por los sucesos del Haymarket en Chicago a finales del Siglo XIX dirigió a sus jueces en ese célebre proceso: " Srs, habéis traído a los reporteros de la prensa"... alquilada a Montesinos y Fujimori...." para probar mi lenguaje revolucionario, y yo os he demostrado que a todas nuestras reuniones han acudido o han podido acudir nuestros adversarios para demostrar la falsedad".. de lo que decíamos; "que a nuestros mítines hemos invitado a los representantes de la prensa,..."de la embajada y cualquiera que estuviese en desacuerdo..," y que casi siempre han dado la callada por respuesta; y, en resumen, os digo que un reportero es un hombre que no depende de sí mismo, que no es libre, que obra a instigación ajena, y lo mismo puede acusarnos de un crimen que proclamarnos los más virtuosos de todos los hombres".
Pero Sras Magistradas, Srs y Sras todos: Este es un proceso en el cuál esta misma Sala Penal se pronunció anteriormente, el día 14 de Noviembre del 2006, en concordancia por lo resuelto por la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia en ejecutorias de fechas 4 de noviembre del 2005 y del 10 de Octubre del 2006 que mandaban la anulación de todos los antecedentes judiciales y policiales que se hubiesen generado contra mi persona por el delito contra la tranquilidad pública - terrorismo, en agravio del estado, en las modalidades de terrorismo agravado, colaboración, incitación y apología previstos y sancionados por el artículo 2, 3 incisos a) y b), 4to b)c) d) y f) y 6to del Decreto Ley 25475 y artículo 316 del Código Penal y ordenó archivar definitivamente la causa, que como hemos visto, la inició maliciosamente Vladimiro Montesinos Torres en complicidad con Alberto Fujimori, quién para vergüenza eterna de este Estado que me acusaba sin fundamento alguno de estos desmanes, efectivamente lo presidió durante 10 ilegales y fatídicos años.
La Corte Suprema de la República había desestimado sólo el extremo del Artículo 5to de la Excepción de Naturaleza de Acción planteada entonces por el Dr. Javier Valle Riestra, hoy congresista nacional- Excepción que ya había sido concedida por la Sala Penal Nacional presidida por el Dr. Talavera Elguera sin que en esa oportunidad ni el Ministerio Público ni la Procuraduría del estado lo cuestionasen. La Sala Penal había dado como fundamento para esta ENA la atipicidad de los hechos que se me imputaban y la falta de pruebas. La Corte Suprema, con raz­­ón, señal­o que la falta de pruebas no es causal para una excepci­ón de naturaleza de acci­ón y ordenó continuar el proceso sin por eso cuestionar el hecho de que no existían pruebas contra mi persona por el delito tipificado en el Art. 5to, pertenencia a Sendero Luminoso.
Y así es cómo llegamos a este momento del proceso. No era necesario que así fuese, ya que el Ministerio Público debió tomar la iniciativa y retirar su acusación de acuerdo con el artículo 274 del Código de Procedimientos Penales que así lo faculta. ­ Además, en el curso de este proceso, como consta en Actas, tanto el Ministerio Público como la Procuraduría del Estado han concedido repetidas veces que a mí no se me acusa de ningún acto de terrorismo, de ninguna colaboración, instigación o de apología tampoco, y entonces habría que preguntarse si el Reino de España hubiese concedido la extradición o su ampliación conociendo de antemano que se me juzgaría exclusivamente por pertenencia a Sendero Luminoso. De conformidad con el Tratado de Extradición entre Perú y España, Artículo 5to, las extradiciones no se conceden por delitos políticos, estableciendo la salvedad de que los ACTOS de terrorismo no se considerarán como delitos políticos.
Pero si no he cometido ACTO DE TERRORISMO, ni siquiera en las modalidades de colaboración, instigación o apología, entonces pues la acusación de pertenencia no puede por sí sola escapar a la calificación de delito puramente político.
Dirá el Sr. Procurador: Un momento, Decir que Sendero Luminoso es un organismo político es la misma defensa que esgrimieron los Senderistas en el mega juicio, etc. Pero la realidad es que sólo a las mentes más inflexibles se les puede ocurrir que Sendero Luminoso no es un organismo político. Es un organismo político fuera de la ley, como también lo fue el actual partido de gobierno, el partido aprista, en su momento. Y esto lo ha reconocido la Comisión de la Verdad en su extenso trabajo sobre la violencia interna.
El que yo nunca haya sido ni quiera ser miembro de Sendero Luminoso, ni que tampoco lo haya sido ni quiera serlo del partido aprista, no me impide conocer bien la historia del país ni me obliga a negar lo que es más que evidente: Veamos: El escritor Guillermo Thorndike en su libro "La República Militar, Primera Edición, Lima 1979, nos cuenta en la página 27:
"Armando Villanueva del Campo se vinculo al APRA cuando vivía en Chosica. Por primera vez fue arrestado por la policía política en 1938, época en que se le fotografió con el número 32268. Entonces parecía poco probable que alguna vez llegara a candidato a la presidencia de la república. La ficha policial advertía que era un activista sumamente peligroso, que podía andar armado y resistir a las órdenes de los soplones. Con el tiempo, Villanueva sufriría prolongada carcelería por sus actividades políticas, en tiempos en que constituía un delito el solo hecho de estar afiliado al APRA, igual que más tarde lo sería pertenecer al Partido Comunista o a otras organizaciones de izquierda"
El propio patriarca Aprista, Villanueva del Campo, ha reconocido esto en su prólogo al reciente libro de Víctor Polay Campos "EN EL BANQUILLO, TERRORISTA O REBELDE". Dice Don Armando: "Por otra parte, no hay que olvidar que nuestro país ha sido pródigo en llamar terroristas a muchos que lucharon por la libertad y la justicia... Lo digo yo, que hace décadas fui protagonista de esta lucha por la libertad .. Y también fuimos llamados terroristas. Recuérdense las "leyes" que pusieron fuera de la ley al Partido Aprista Peruano y las calumnias lanzadas contra su propio jefe, acusado también de terrorista, acusación que llegó hasta el Tribunal de la Haya que, en célebre juicio histórico, rechazó las imputaciones y las calumnias lanzadas.."
Basta decir aquí, en relación al hecho de que en solidaridad me puse la oprobiosa camisa de presidiario con el mismo número que se le había puesto al Dr. Guzmán, como lo hicieron muchos en Londres en ese entonces, que si hubiese sido el año 1938 en vez del año 1992, el número que sin ninguna duda hubiese tenido inscrito en mi camisa hubiese sido el 32268. La solidaridad humana con el humillado no es ni puede tomarse como prueba de pertenencia a la organización a la que la víctima de estos maltratos pueda o no pertenecer.
El pasado 24 de Setiembre el actual Presidente de la República ha tenido oportunidad de confirmar esto con motivo de las quejas de la familia y el resto del clan del extraditado Alberto Fujimori: Dijo bien el Dr. García: "No se le ha encerrado en una mazmorra, en una jaula, no se le ha puesto esposas, ni privado de los servicios esenciales, por el contrario creo que se le ha brindado la posibilidad de recibir a sus familiares, como es humano y natural. No se trata de vejar, mancillar o insultar a nadie, ni de pisotear al enemigo caído",
Que Sendero Luminoso está hoy en la misma condición de ilegalidad en que se mantuvo durante muchos años al partido del hoy presidente - quién es él mismo, como recientemente nos lo ha recordado, hijo de perseguidos y acusados de pertenencia a agrupación terrorista - no quiere decir que no sea un movimiento político. Que es un organismo político lo reconoce implícitamente el actual Presidente de la República, el propio Alan García. Veamos sus palabras ante el Congreso de la Juventud Aprista de 1988 en Ayacucho "Sendero Luminoso tiene militantes activos, entregados, sacrificados (.) el senderista tiene lo que nosotros no tenemos: mística y entrega. Es gente que merece mi respeto y personal admiración porque son, quiérase o no, militantes".
Quiérase o no, son militantes, dice el Presidente García. Quiérase o no, Sr. Procurador, así lo dice textualmente el actual Jefe del Estado que ud. representa. ¿Quién puede tener militantes? ¿Un circo? No, un circo tiene trapecistas, domadores de fieras y payasos, y aunque a veces se compara la política con el circo, un circo, a diferencia de los grupos, partidos y movimientos políticos no tiene militantes. Sólo los partidos tienen militantes, y el que esté o no fuera de la ley un partido, es justamente un motivo para perseguir a sus militantes. Es decir, se persigue por un motivo y por un crimen puramente político, por el cuál, de acuerdo con el Artículo 5to del tratado de extradición entre Perú y España, si no viene acompañado de ACTOS de terrorismo, no procede la extradición. No en vano señalaba el escritor Guillermo Thorndyke en su libro sobre los cincuenta años de historia peruana previos a 1980 y titulado "La República Militar", que los elementos policiales del Perú "investigan delitos comunes y también lo que se ha dado en llamar la subversión - y que en verdad es la lucha civil en demanda de elementales libertades sociales y sindicales - no es extraño que casi todos sus opositores y perseguidos merecieran alguna vez el calificativo oficial de delincuentes. Bandidos: Haya de la Torre, Hugo Blanco, Manuel Ulloa, Genaro Ledesma, Armando Villanueva, Javier Diez Canseco, José María de la Jara, Luís de la Puente Uceda. Delincuentes, el poeta Heraud, el novelista José María Arguedas. Y Ciro Alegría, Alejandro Romualdo, Antenor Orrego, los jóvenes de Hora Cero. Profesores Universitarios, hombres que escribían, artesanos de camisas desteñidas, mujeres y hasta niños: delincuentes y presos, deportados, metidos en La Lobera, sentenciados en fin, a muerte lenta". Y también, el mismo autor, para que no se piense que se está hablando del presente, nos recuerda que en los cincuenta años que van de 1930 a 1980, es decir desde 1930 hasta el inicio mismo de la subversión Senderista "una parte de peruanos sufrió persecución mientras el resto se aliaba a los militares para perseguir desde el poder. Campesinos, obreros, estudiantes y maestros, anarco-sindicalistas, apristas y comunistas han llevado la peor parte. Pero también leguiístas y belaundistas han conocido los rigores de la cárcel política y el exilio".
Así, de lo que se me acusa - falsamente vuelvo a repetirlo para que no se confundan las cosas - no es pues de un delito común, silvestre y ordinario. No es el robo de un banco, como en el caso del novelista Jorge Salazar - cuyo artículo periodístico en el que se tergiversan mis palabras - y se recorta precisamente la parte donde le niego que soy miembro de Sendero Luminoso - se quiere hoy sacar como conejo del sombrero para pretender incriminarme - ni tampoco las explosiones y desmanes que originalmente y sin pies ni cabeza se me imputaron en el pedido original de extradición hasta que la Corte Suprema le puso fin a esas falacias. Quiérase o no, la pertenencia a una organización política, por más fuera de la ley que ésta esté - por sí sola - no es ni puede ser un acto delictivo común. Es precisamente por eso que el Artículo 5to del Tratado Peruano Español - instrumento de la legalidad internacional - requiere textualmente ACTOS de terrorismo, y señala claramente, que por motivos políticos, no procede una extradición.
Para darse cuenta de esto basta con meditar las palabras del Dr. Javier Valle Riestra en el Diario Correo del 12 de Agosto del 2007, citando la jurisprudencia Argentina "Es delito político desde el punto de vista subjetivo cualquier delito común cuando su ejecución hubiere sido inspirada por un móvil político, que es aquel que trasciende la esfera del interés personal y egoísta (...)".
Y es así, que es necesario recordar también cómo este proceso pudo ser finiquitado en Marzo pasado, cuando mi defensa planteó una Cuestión Previa para pedir su archivamiento. Esto fue rechazado por esta Sala. En esa ocasión señalé mi disconformidad con ese fallo pero decidí no apelarlo porque era más práctico proceder al juzgamiento que aguardar indefinidamente el engorroso proceso de una apelación, cuando ya llevamos tantos años dándole vueltas y vueltas a estos vericuetos que a pesar de las promesas de reforma que de cuando en cuando emanan desde las alturas de los poderes del estado tienden cada vez más a complicarse. La verdad monda y lironda, como la saben todos aunque la nieguen, es que hasta hoy - como hace varios meses el Constitucionalista Domingo García Belaúnde me decía: "Adolfo - en el Perú, los procesos judiciales no terminan, sino se disuelven".
Sras. magistradas, quiero recordarles - con todo el respeto que se merece este tribunal, y aunque no me sea grato tener que hacerlo - que entre las garantías ofrecidas por el Perú a España para mi extradición figura la de una tutela judicial efectiva, y que para mí está clarísimo que en esa ocasión bien se pudo resolver sin más trámite rechazar una acusación por mera pertenencia, que había quedado desprovista de ninguna otra conducta terrorista típica que la sustentara materialmente, y que por lo tanto - en ese estado de orfandad - no podía concretarse en forma alguna en un cargo contra la tranquilidad pública, terrorismo sin violar rotundamente la ley internacional y romper la palabra empeñada por el estado en sus propios tratados internacionales. Es lamentable, pero comprensible. Lamentable que en línea con el comportamiento histórico de la justicia en este país, no se haya aprovechado esta ocasión para establecer jurisprudencia democrática y así tutelar efectivamente no sólo los derechos humanos del defendido, sino lograr algo que hubiese beneficiado también a muchísimos peruanos de toda tendencia ideológica cuyas conductas legítimas y constitucionales son frecuentemente judicializadas por motivos transparentemente políticos. Finalmente, se hubiese tutelado así la confianza depositada en la judicatura peruana por la judicatura española, ya que esta última será la que finalmente tendrá que responder ante su propio tribunal Constitucional o eventualmente el Tribunal de Estrasburgo, por el fraude de ley implícito en haber concedido una extradición - además de una ampliación de la misma, más una reiteración de esta ampliación posterior a los veredictos de nuestro supremo tribunal exonerándome de todo ACTO de terrorismo - por una serie de acusaciones que una vez desvestidas de sus tan tremendistas como falsas envolturas resultó no ser sino una acusación exclusivamente política, tal y como la define la jurisprudencia mundial.
Y es correcto que así se defina, ya que por la filosofía misma que sostiene al derecho penal de todas las épocas históricas y todas las regiones y países del mundo, sin cuestionar en lo más mínimo el derecho que pueda asistir a un estado a defenderse de agrupaciones subversivas que pretendan su destrucción, el hecho es que la puesta fuera de la ley de estas agrupaciones es un acto político. Las leyes de proscripción siempre han sido leyes políticas y la prueba de esto está en que las agrupaciones proscritas son en ciertos casos y mediante actos políticos, readmitidas a la legalidad, como fue el caso en el Perú del Partido Aprista, hoy en el poder, pero hasta hace sólo unos decenios, como hemos visto, proscrito también por terrorismo. No es en forma alguna comparable un delito de proscripción con los crímenes comunes inspirados por motivos políticos que pueden configurarse como actos terroristas, ni menos aún con los delitos comunes y silvestres.
Ningún parlamento ni supremo gobierno puede bajo ninguna circunstancia legalizar el asesinato, el robo, el fraude, la violación, etc. Todos los delitos comunes tienen por su propia naturaleza tal carácter vejatorio de las leyes naturales de la convivencia humana, que ninguno puede ser abolido por razón política. Por motivos políticos se podrá aumentar o reducir las penas correspondientes, incluso amnistías, cortes de juicios o indultos pueden promulgarse, pero legalizar el crimen común, ni aún en tiempos de guerra donde -aunque prepondere en esos trances sólo la razón de estado y la razón de la fuerza - también se tiene leyes propias, como muchos han tenido que aprender después de proclamarse a sí mismos "generales victoriosos", "últimos samuráis", o simples recipientes de una que otra repartija de medallas, ascensos y felicitación suprema. Están ahí las leyes de la guerra, que prohíben por ejemplo todo lo que se ha dado en llamar crímenes contra la humanidad, torturas, tratos inhumanos y degradantes, saqueos y otras opresiones contra poblaciones civiles ocupadas, etc.
Ejemplos de organizaciones subversivas que dejaron de serlo por decisiones políticas abundan hoy en el mundo. Y si nos remontamos al pasado, vemos que incluso la Iglesia Cristiana tuvo condición de subversiva y estuvo proscrita durante el reino de varios emperadores romanos, Nerón y Diocleciano particularmente. ¿Era en realidad subversivo el Cristianismo? Por su puesto que sí y en gran extremo frente al orden social reinante basado en la esclavitud. Proclamaba la doctrina de Cristo algo tan imposible de digerir para el esclavismo como lo es el socialismo de hoy para el capitalismo. Proclamaba la igualdad y la hermandad filial de todos los hombres ante un solo dios y así era un peligro mortal para el soporte ideo-político de la sociedad esclavista basada en la superioridad de ciertos dioses y los pueblos que los adoraban sobre otros, justificando así que unos fueran amos y otros esclavos. En consecuencia, las historias e informes sobre "terrorismo" de los cristianos eran comúnmente usadas como pretexto para perseguir a los seguidores del llamado "hijo del hombre y príncipe de la paz". El mismo Jesucristo fue acusado ante Pilatos por los fariseos que alegaban "Se ha atrevido a desafiar al César". Su "crimen" pues fue descrito así como eminentemente político. Y si bien el "César" que yo efectivamente desafié, el señor Fujimori, ya no es ni César en el Perú ni senador en el Japón, ni yo quiero en forma alguna compararme a Jesucristo, no hay duda que al menos compartimos el haber sido llevados ante jueces sola y exclusivamente por nuestras prédicas sin acto criminoso común alguno del que hubiésemos tenido que responder a nadie sino ante nuestras conciencias. Recordemos que fue recién el emperador Constantino quien, necesitando el apoyo de las banderías cristianas, proclamo la cruz del Nazareno como bandera suya: "In Hoc Signus Vinces". Y que para lograr y consolidar su poder político, Constantino legalizó al Cristianismo en igualdad de condiciones con las otras religiones del imperio, y más adelante, fue el emperador Justiniano quién incluso lo hizo la religión única y oficial del estado.
Hoy día, en Nepal, por ejemplo, se ha retirado el sambenito de terrorista al Partido Maoísta y éste participa en el gobierno con cuatro ministerios, y sus militantes y simpatizantes marchan, como hoy los apristas en el Perú, libremente por las calles pacíficamente con sus propias banderas, y todo es ahora perfectamente legal para ellos. Por más simpatía y coincidencias ideológicas y políticas - aparte del hecho de compartir la misma bandera - que tenga o pueda tener este partido con el grupo del Dr. Guzmán, nadie en su sano juicio alegaría que los miembros del Partido que hoy cogobierna el Reino de Nepal sean miembros de Sendero Luminoso, y nadie ha pedido en el Perú se les extradite para ser juzgados.
Es decir, si se necesitan más pruebas y más incontrovertible lógica para respaldar mi tesis de que la pertenencia - por sí misma y sin acto terrorista alguno asociada con ella - no es otra cosa que un delito político cuya persecución también - sin importar los argumentos seudo-jurídicos que se esgriman para negarlo - por pura lógica, no puede ser otra cosa que una persecución política. Basta señalar como el Partido Comunista de Italia, ilegal bajo el régimen de Mussolini y tildado de terrorista, es ahora parte de la mayoría parlamentaria que sostiene al gobierno de ese país. Igual en España, que del Franquismo transitó a la actual monarquía constitucional y legalizó a su partido comunista. Inglaterra ha legalizado a los líderes del IRA y establecido un acuerdo para que compartan el gobierno del Ulster con sus archienemigos la Orden del Orange. Y así. No hay nada que se pueda definir con mayor claridad como un crimen netamente político que la proscripción. Por lo tanto ¿cómo se puede negar que, aunque también haya sido falsamente acusado de ser algo que no soy ni nunca he sido, lo que a mí se me ha hecho no sea nada más ni nada menos que una persecución política? Y, además, no ha sido sólo una persecución política cualquiera. Se trata de una persecución política por motivos ideológicos, particularmente prohibida por las Declaración Universal de los Derechos del Hombre y las Declaraciones más solemnes de las Naciones Unidas, organización de la cuál el Perú es miembro signatario.
El tribuno Valle Riestra ha escrito en su columna Atalaya Democrática del Diario Correo del 9 de Septiembre del 2007 como sigue: "En el Perú todo es persecución y denuncia, sea periodística, parlamentaria, fiscal o judicial. Más que las revoluciones francesa, mexicana o cubana, ha influido sobre nosotros el Tribunal de la Santa Inquisición. Todos a la hoguera".
Yo pienso que si bien hay mucho de cierto en estas expresiones, también se debe reconocer que la Santa Inquisición representó un avance en el sentido del debido proceso con respecto al sistema medieval del órdago o juicio de dios. La Santa Inquisición exigía para condenar al menos que tres testigos separados señalasen específicamente al reo, así como requería de su propia confesión - de ahí que el tormento se aplicase para obtenerla. Y aún así no eran desconocidos las absoluciones y los sobreseimientos en algunos de sus tribunales.
Si alguien de los aquí presentes puede alguna vez tener la oportunidad de visitar alguna aldea medieval de las muchas que en Inglaterra aún conservan sus viejas "dunking chairs" o sillas de remojo, verá una especie de cucharón hecho de grandes troncos de roble plantados a manera de palancas gigantescas a la orilla del río en el lugar más apartado de la aldea. Estas palancas se usaban para atar a una silla colocada en el extremo del tronco al acusado de brujería. Si al sumergírsele en la corriente el reo salía a flote se le consideraba culpable porque según la superstición los familiares de Satanás eran más ligeros que el agua gracias a sus pactos con el maligno. El destino de estos infortunados era entonces el linchamiento y/o la hoguera. Aquellos que por el contrario, no salían a la superficie y por lo tanto se ahogaban, eran piadosamente declarados inocentes y benditos en nuestro señor.
Todo esto viene a cuento gracias a que mis acusadores alegan como prueba definitiva y fundamental de mi supuesta pertenencia a Sendero Luminoso y mi familiaridad y consorcio con sus malignos emisarios, el mero hecho de que yo lo he negado consistentemente toda mi vida y en cada ocasión que he podido. "Lo niega por que todo Senderista se guía por la Regla de Oro" dicen, y con este argumento de órdago pretenden conducir a los jueces a condenar basados en prejuicios, odios, y hasta en supuestos esotéricos completamente divorciados del sentido común de las personas. Hemos visto acusadores prácticamente apelando a que los jueces se apasionen contra el defendido en razón de sus ideas y expresiones. Que por estos odios y prejuicios se conviertan en un verdadero tribunal de excepción que funcione subjetivamente aplicando reglas reñidas con los principios más elementales del derecho. Aristóteles, olvidan, decía "La ley es la razón desprovista de pasiones", y que esto es lo que se enseña siempre a los futuros letrados desde el primer curso de derecho. Así pues, se pide no meramente la Santa Inquisición, pero más bien el órdago medieval y el linchamiento judicial para el acusado.
Creo que eso es lo que inspiró a que Valle Riestra en su misma columna del 12 de Septiembre del mismo año agregue: ".en el Perú no existe debido proceso. Esa tesis es absolutamente cierta para cualquier caso ventilado en el Poder Judicial actual totalitario y antidemocrático, y que al instalarse el régimen de Alan debimos depurar porque está integrado por fascistas sicológicos; arrogantes; con desprecio por el procesado al que prefieren condenar sin pruebas siguiendo el veredicto de la prensa sectaria" -
Y para que no se diga que sólo por haber sido mi abogado en varios estadios de este proceso Valle Riestra es el único que piensa así, veamos la opinión expresada por alguien que no es ajeno a la judicatura. Dice el Dr. Marcos Ibazeta Marino, ex Presidente de esta misma Sala, escribiendo como periodista en su columna "Sentido Común": "¿Hay entonces UNA clase política que pueda moralmente ofrecerse como un producto político "purísimo"? Tal vez haya algún necio que no estudie historia, ni siquiera su historia personal que se crea tal. El Perú es un nido de totalitarios que predican democracia ¿con qué significado?"
Y han sido pues de estas canteras totalitarias de donde se gestó la leyenda de mi pertenencia a Sendero Luminoso, el "embajador del terror", etc. Es lamentable que hoy, cuando se ha recuperado en algo la institucionalidad democrática, sigan ciertas ramas del estado practicando la misma política fijada por los autócratas. César Hildebrandt, escribe en el diario La Primera del 29 de Setiembre pasado: "Fujimori, además, descubrió que si una mentira era dicha en simultáneo por la TV comprada, rebotada por la radio prostituida y sobretitulada en la prensa de dos centavos de los Calmell, de inmediato, por obra de la repetición, se convertía en verdad. El eco llegó a funcionar como confirmación y el prestigio social de la comunicación se utilizó para que los más débiles fuesen infectados y propagasen el mal".
Algo que tampoco se le había escapado a la Corte Suprema de Chile, que en su resolución concediendo la extradición de Fujimori dice: "Hay indicios claros de que (.) Fujimori habría tenido después del autogolpe, la concentración de todos los poderes del Estado y el mando superior de las Fuerzas Armadas y Servicios de Inteligencia, propició la creación de un organismo especial dentro de las Fuerzas Armadas para realizar operaciones en contra de personas sospechosas de subversión o de enemigos ideológicos del régimen".
El ministerio público y la procuraduría han hecho gran aspaviento con mi opinión de que en el Perú la rebelión se justifica por la opresión y la falta de una genuina democracia que afecta a las grandes mayorías. Y además, de que dadas las condiciones de atraso medieval en que vive gran parte de nuestra población, tales rebeliones siempre van a ser extremadamente cruentas y sacarán a flote reprobables pero inevitables atavismos y manifestaciones de odio y venganzas, tanto por el lado de la rebelión como por el de la represión estatal, de pasmosa vesania. Quizás mi opinión directa y descarnada aparezca así como las divagaciones de un exacerbado. Pero basta recordar el dato histórico de que tras la batalla que permitió a Piérola y a sus rebeldes entrar a Lima por la puerta de Cocharcas y derrocar por la fuerza de las armas al régimen del Mariscal Cáceres se recogieron de las calles de la ciudad dos mil cadáveres. Dos mil cadáveres en una ciudad que entonces contaba sus habitantes sólo por docenas de miles y no por siete millones como tiene hoy. No se necesita ser matemático ni ingeniero para darse cuenta que eso sería el equivalente a doscientos cincuenta mil víctimas hoy día. Así que la violencia en el Perú, no es invento ni del APRA ni de Sendero Luminoso. Y, en esencia, muchos intelectuales respetables y respetados, como veremos, ponen el dedo en la misma llaga. Por ejemplo:
Eugenio Chang Rodríguez, Académico de número de la Academia Norteamericana de la Lengua y de la Real Academia Española, catedrático de literatura latinoamericana de la City University de Nueva York, autor del libro "Una vida agónica: Víctor Raúl Haya de la Torre" recientemente publicado por el fondo editorial del Congreso Peruano nos señala recientemente en la Revista El Dominical del Diario El Comercio de Lima, del 19 de Agosto del 2007:
“ Indudablemente. Lo que tuvimos en el comienzo del siglo XIX con la Independencia fue una revolución inconclusa y no se llegó a fundamentar la democracia, sino que tuvo características autocráticas que produjeron las guerras civiles y las ambiciones de los caudillos".
O las palabras del conocido periodista César Hildebrandt en el Diario La Primera del 19 de Setiembre del 2007 quejándose de que: •"La Constitución del Perú es un libro de humorismo involuntario, cinismo en ristre, sarcasmo por toneladas. Es el libro más chistoso que se haya escrito en la literatura peruana. La Constitución del Perú debería llevar la firma del Guasón". Y dice esto citando cómo, en su opinión, lo establecido en ella suena irónico la más de las veces: "Art. 2, inc 24: Toda persona es considerada inocente mientras no se haya declarado judicialmente su responsabilidad". ¿Cuántas veces en este juicio se ha alegado mi pertenencia a Sendero Luminoso por haber practicado gentilezas o conversado con supuestos "conspicuos terroristas" que no tienen sobre ellos declaración judicial alguna sobre su supuesta culpabilidad y a quienes aparentemente se incluye en informes de inteligencia sin firma por el mero hecho de ser familiares que protestan las indignas condiciones a que se somete a sus seres queridos? ¿Acaso no se evidenció ese mismo agravio en este tribunal contra mi propio hermano, a quién políticamente nos separa un abismo, pero nos une el cariño y el respeto de familia?
El ex Ministro de Trabajo, Fernando Villarán, en un artículo titulado "Una clave para Entender la Política Peruana: La eterna guerra fratricida" publicado en el El Comercio de Lima el 19 de setiembre del 2007, dice en la página a4 del referido diario:
"El excelente artículo de Antonio Zapata publicado en "La República" el pasado 13 de setiembre nos recuerda una condición de la que los peruanos aún no podemos desprendernos: la guerra entre hermanos. Zapata comenta los hallazgos en el cementerio inca de Puruchuco que demuestran que en el cerco de Lima liderado por Manco Inca en el siglo XVI no fueron los españoles los que vencieron en batalla sino que fueron los indígenas de Huaylas liderados por la cacica local a la que Pizarro había emparejado y ganado sentimentalmente a su favor. El autor va más allá, recuerda las grandes enemistades entre Huáscar y Atahualpa, entre Túpac Amaru y Pumacahua, que permitieron la fácil conquista española y doblegaron las mayores rebeliones durante la Colonia. Sigue con las rivalidades entre Gamarra y Santa Cruz, a inicios de la República, por lo que perdimos Bolivia; las de Piérola y Pardo previas a la guerra con Chile y las de Cáceres e Iglesias ya en pleno conflicto armado., que perdimos ante un enemigo más pequeño y pobre que nosotros pero que esgrimía la invencible arma de la unidad nacional. Concluye que "en el Perú, la enemistad destaca por su intensidad y persistencia, siempre hay más de una pareja de opuestos en lucha a muerte. Además, ni siquiera importa ganar, lo más importante es que pierda el adversario, así se venga abajo el tinglado en que ambos están parados". Y concluye con dos preguntas muy puntuales refiriéndose a "la actual versión de la guerra entre hermanos peruanos": "¿Le vamos a dar rienda suelta, como tantas otras veces en nuestra historia? ¿O Seremos capaces de ser concientes de su fuerza destructora, hacerle frente y acabar con ella?"
Claro, todavía hay quienes azuzan este conflicto lanzando la tesis de que los derechos humanos de unos no son iguales a los de otros, y que sus vidas pueden ser impunemente tomadas contra lo que establece la constitución y las leyes: Por ejemplo, un personaje que parece sufrir del complejo de Edipo en relación a su abuelo, despotrica libremente - sin intervención alguna, que se conozca, de fiscales ni procuradores que con él sí saben, como se debe en todos los casos, respetar la libertad de expresión - para decirnos en relación al caso Fujimori y desde el diario Correo que dirige el 14 de Setiembre del mes pasado:
"Pero este último cuadernillo donde se le acusa por la muerte de senderistas comprobados durante el develamiento de una rebelión en el penal de Castro Castro lo único que haría sería levantarlo políticamente.....Seamos brutales, crudamente francos y nada de "políticamente correctos". ¿Ustedes creen que al 99% le interesa un bledo cómo murieron esos comprobados senderistas presos o esos secuestradores emerretistas?"
¿Alguien gritó entonces "apología del delito, artículo 319 del código Penal vigente"? ¿Alguien del Ministerio Público o la Procuraduría exigió la detención del brutal deslenguado a la espera de que sus abogados logren de la suprema corte una excepción de naturaleza de acción que proteja el derecho de expresar libremente sus sentimientos, como se hizo conmigo?
No en vano Alberto Adrianzén, en su artículo "La Política como cinismo", Diario La República, 29/09/07 se jala de los pelos y dice: "Por eso, la otra cara de la crueldad es un cinismo que renuncia al diálogo y que se basa en el engaño. La comba podría ser su símbolo".
Hay otros, que piensan como Pablo Rojas, Secretario Ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, que escribe en El Comercio del 28 de Agosto pasado: "Sin embargo, el mayor peligro proviene de los diversos intentos por desacreditar y negar el informe final (de la CVR) e imponer otra verdad que, a falta de alternativas, no es sino la del Fujimorismo: todo lo que aquí pasó fue obra del senderismo y hubo algunos excesos en la lucha patriótica para salvar al país".
E, internacionalmente, también se viene sintiendo el peligro de dejar prevalecer el espíritu de la venganza en vez de buscar la justicia y la verdad. Dice el filósofo norteamericano Richard Bernstein en su reciente libro "El Abuso del Mal": "Hoy en día, sin embargo, se apela al mal como arma política para enmascarar cuestiones complejas, bloquear el pensamiento original y reprimir la discusión y el debate públicos".
El analista político Ernesto Velit Granda dice bien en el diario El Comercio del 9 de Octubre pasado: "En el Perú nos equivocamos cuando creímos que derrotar la subversión senderista significaba haber alcanzado la paz. Pacificar es crear condiciones para la realización de la persona humana, es reconocer y proteger los derechos y las libertades fundamentales, es configurar una imagen guía que recoja lo más humano y universal de nuestra cultura. Es, finalmente, desarrollar actitudes políticas y sociales dirigidas a promover una cultura de justicia social y paz. Pero parece que entre nosotros el Estado y las instituciones que lo forman estuvieran cada vez más lejos de estas intenciones".
Pareciera que el Sr. Velit Granda estuviese hablando de los valores que están en juego en este juicio y de las actitudes que en el mismo han desplegado ambas instituciones del estado, tanto el Ministerio Público como la Procuraduría.
Pero yo no soy tan pesimista. Hago votos para que sirva este juicio a desterrar el miedo a expresar las ideas que uno tenga y enseñar el respeto por las de los demás. Tiene razón el padre Gastón Garatea, cuando le dice en el Perú 21 del 19 de Setiembre al periodista Víctor Calderón: "Uno puede decir cualquier cosa, a veces sin querer. En el fragor de la lucha se le va la lengua a uno". Me parece que debe cesar en el Perú la judicialización de la expresión de las ideas, aunque sean ofensivas y equivocadas. Sras magistradas, que este juicio sirva para eso, para sentar jurisprudencia que destierre del Perú el miedo a ser procesado por estar en desacuerdo con la versión oficial de las cosas o incluso por practicar lo que el Sr. Procurador ha calificado de seudo arte, que sobre gustos y colores no han escrito los autores, y menos pues deberían escribirse las leyes de un estado que se reclama democrático.
El Sr. Representante del Ministerio Público, hizo en su articulación un llamado a la conciencia moral de los magistrados buscando mi condena y habló de los ojos de más de 28 millones de peruanos que construyen su democracia y reorientan su ética. Además - por qué no - nos señaló que los ojos del mundo, según dice, están fijos en esta sentencia para que sea el consuelo de millones de ciudadanos de a pie.
No me queda sino suscribir el mismo sentimiento pero en un sentido absolutamente contrario. El Perú y el mundo quieren saber en qué dirección iremos caminando ahora en estas tierras. ¿Iremos camino al linchamiento judicial, al órdago medieval y al oscurantismo que persigue al hombre en razón de sus ideas? O saldremos en defensa del futuro de este pueblo que depende ciertamente de su auténtica y genuina libertad y justicia.
La libertad de pensamiento y la libertad de expresión, que son el meollo de todo este asunto - aunque se empeñen en negarlo quienes buscan mi condena - no son algo opcional, no son algo que buenamente se pueda tener sólo para el consumo externo mientras se sigue siendo, en las palabras de Marcos Ibazeta "un nido de totalitarios que predican democracia".
El Abogado Alonso Nuñez del Prado escribe en el Diario Gestión del 29 de Agosto del presente:
"La situación de miseria en que vive buena parte de la población fue tierra fértil para las prédicas del denominado Presidente Gonzalo y sus seguidores. Para decirlo de forma más grosera, Sendero Luminosos hubiera sido imposible en Suiza. En la historia - esa gran maestra - las cosas no pasaron porque a algunos líderes se les ocurrió que pasaran".
Entonces, Sras magistradas, la elección está clara: ¿caminaremos en dirección a empezar a ser como Suiza, Inglaterra, Francia, Suecia y todos los países avanzados donde prima la libertad de expresión y pensamiento, la democracia y el progreso y no se queman libros ni se persigue a nadie por lo que dicen sus escritos o cantan sus canciones, y así haremos imposible cualquier Sendero Luminoso, o tomaremos el camino de siempre en el Perú, el de las persecuciones y las hogueras o la cárcel para los herejes y los descreídos?
La libertad de expresión es esencial para la paz, el desarrollo y el progreso de cualquier pueblo. Sin ella todo esto es imposible. Ha dicho bien el abogado Carlos Chipoco en su Columna Crítica Ciudadana del Diario Expreso del 5 de Julio del 2007:
"Pero además, ese largo proceso de la modernidad es también la base del actual desarrollo material. ¿Qué tiene que ver la Constitución Americana o la Revolución francesa con el viaje a la luna o la Internet? ¿Hay relación entre el avance de la libertad de pensamiento y la igualdad y el bienestar humano alcanzado en los últimos 300 años? Lo que es cierto es que en los últimos siglos hemos avanzado respecto a conocer el medio que nos rodea, a dominar la tecnología e incluso a tratar el propio cuerpo humano como no lo habíamos hecho en los últimos 4.000 años.
¿Es este avance una casualidad? Evidentemente no. Sólo la incorporación de la mujer en condiciones de igualdad, tanto a la educación como al trabajo, fue muy simple: multiplicó por dos la capacidad de pensar de la humanidad. La noción burguesa - de que debía constituirse un mercado (un marketplace) de ideas para que ganen las mejores y su consecuencia, la plena libertad de pensamiento y expresión - fue y es fundamental para el desarrollo de la ciencia y el conocimiento. Recordemos cómo antes de esa noción hasta Copérnico tuvo que retractarse. Este cambio que hace la modernidad respecto del medioevo...es lo que permite que millones de seres humanos puedan pensar libremente y con ello deviene el amplio desarrollo científico de los últimos tres siglos. Es por ello que, por ejemplo, cuando se defiende derechos humanos como la libertad de expresión no sólo se defiende el derecho a pensar y decir algo, sino la propia posibilidad del desarrollo de nuestros países".
Hago votos para que tengan pues las señoras magistradas, en defensa del porvenir de este país y sus libertades, la firmeza necesaria para abrazar los principios de la legalidad democrática y actuar en consecuencia, porque de la legalidad y no del abuso o la superstición, depende la paz y la democracia, y por lo tanto, les pido que rechacen con firmeza la infundada e inverosímil acusación que contra mi se ha levantado y que en realidad me parece una extraña y peculiar manera de inscribirme a la fuerza en un partido en el cuál no sólo no me quieren como miembro, sino que yo tampoco quiero, no he querido, - ni me siento en modo alguno capaz de - ser miembro, como no quiero, ni me siento capaz de ser miembro de ningún otro.