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Timestamp: 2017-09-26 00:27:50
Document Index: 253101708

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'Artículo 15', 'Artículo 16', 'Artículo 17', 'Artículo 18', 'Artículo 19', 'Artículo 20', 'Artículo 21', 'Artículo 22', 'Artículo 23', 'Artículo 24', 'Artículo 25', 'Artículo 26', 'Artículo 27', 'Artículo 28', 'Artículo 29', 'Artículo 30', 'Artículo 31', 'Artículo 32', 'Artículo 34']

Ley 6/1990, de 16 de marzo, de los Censos
Publicado en DOGC núm. 1273 de 28 de Marzo de 1990 y BOE núm. 85 de 09 de Abril de 1990
Vigencia desde 17 de Abril de 1990. Revisión vigente desde 17 de Abril de 1990
Artículo 1 El censo
Artículo 2 Las clases de censo
Artículo 3 La constitución del censo
Artículo 4 La forma de constitución del censo
Artículo 5 La transmisibilidad de la finca y el censo
Artículo 6 La división del censo
Artículo 7 La inscripción del censo
Artículo 8 La pensión
Artículo 9 Inexigibilidad de la pensión
Artículo 10 La extinción del censo
Artículo 11 La redimibilidad del censo
Artículo 12 La redención del censo
Artículo 13 El censo enfitéutico
SECCIÓN 2. Del laudemio
Artículo 14 El devengo del laudemio
Artículo 15 Las excepciones al devengo del laudemio
Artículo 16 La cuota del laudemio
Artículo 17 El devengo del laudemio en casos especiales
Artículo 18 La restitución del laudemio
Artículo 19 La prescripción del laudemio
Artículo 20 La garantía del laudemio
Artículo 21 El pago del laudemio
SECCIÓN 3. De la «fadiga»
Artículo 22 El derecho de «fadiga»
Artículo 23 El ejercicio del derecho de «fadiga»
Artículo 24 Intransmisibilidad del derecho de «fadiga» y de la finca
Artículo 25 Excepciones al derecho de «fadiga»
Artículo 26 Pérdida del derecho de «fadiga»
Artículo 27 La cotitularidad del derecho de censo
CAPITULO III. Del censo vitalicio
Artículo 28 El censo vitalicio
Artículo 29 Las características del vitalicio
Artículo 30 La titularidad del derecho de censo
Artículo 31 La pensión
Artículo 32 El disfrute de la finca gravada
Artículo 34 Disposiciones transitorias
BOE 22 Mayo. Corrección de errores L 6/1990 de 16 Mar. (de Censos)
Ley 6/1990, de 16 de marzo, rectificada por Corrección de errores («B.O.E.» 22 mayo). Ley [CATALUÑA] 6/1990, 16 marzo, derogada por la letra b) de la Disposición Derogatoria de la Ley [CATALUÑA] 5/2006, 10 mayo, del libro quinto del Código civil de Cataluña, relativo a los derechos reales («D.O.G.C.» 24 mayo; corrección de erratas «D.O.G.C.» 15 junio) el 1 de julio de 2006.
La regulación actualmente vigente en materia de censos es efectuada, por un lado, en la Compilación del Derecho Civil de Cataluña, aprobada por el Decreto legislativo 1/1984, de 19 de julio. De otro lado, también regulan esta materia la Ley del 31 de diciembre de 1945, del Estado, sobre Inscripción, División y Redención de Censos en Cataluña («Boletín Oficial del Estado» de 4 de enero de 1946), con sus correspondientes modificaciones, y la Ley Orgánica del Poder Judicial (Ley 6/1985, del Estado, de 1 de julio).
La necesidad de actuación y de reforma de dicha regulación deriva de cuatro factores distintos:
Dicho censo puede ser perpetuo, con la denominación de censo enfitéutico, o temporal, con la denominación de vitalicio. El censo perpetuo, llamado enfitéutico, puede tener dos modalidades de constitución, en función de su contenido: Por un lado, la que sólo otorga al censalista al derecho a cobrar la pensión y, por otro lado, la que, en virtud de pacto expreso, otorga al censalista, además del derecho a cobrar la pensión, el derecho de laudemio y el derecho de «fadiga».
Por otro lado, es también objeto de la presenta Ley favorecer la liberación de cargas de las fincas y, subsiguientemente, facilitar la cancelación de inscripciones registrales. Con dicha finalidad se establece un sistema adecuado de disposiciones transitorias que persiguen hacer compatible la liberación de cargas de las fincas con el respeto a los derechos de los titulares.
Recibirá el nombre del censatario aquel que esté obligado a pagar la pensión y el de censalista aquel que tenga derecho a recibirla.
El censo podrá constituirse con carácter perpetuo y redimible a voluntad del censatario, según los requisitos previstos en los artículos 11 y 12, en cuyo caso recibirá la denominación de censo enfitéutico, o con carácter temporal e irredimible a voluntad del censatario, sin perjuicio que explícitamente se pueda estipular su redimibilidad, en cuyo caso recibirá la denominación de censo vitalicio.
Los títulos de constitución del censo podrán ser:
a) El contrato. La constitución contractual de un censo podrá realizarse:
Segundo. Por «revessejats», en virtud de la constitución del censo por el propietario de la finca y la cesión a tercero del derecho a recibir la prestación periódica anual.
1. El censatario podrá enajenar la finca gravada con el censo; el censalista también podrá hacerlo respecto a su derecho de censo.
2. El derecho de «fadiga», el censatario podrá ejercer el derecho de tanteo y, si procede, el derecho de retracto para adquirir el derecho de censo que haya sido enajenado a título oneroso, por el mismo precio y en las mismas condiciones convenidas entre el censalista y el adquirente.
3. El ejercicio de dicho derecho de «fadiga» se hará de acuerdo con lo establecido en la sección tercera del capítulo segundo.
1. Los censos será esencialmente divisibles. La división de una finca gravada con un censo supondrá la división del gravamen, de modo que haya tantos censos como fincas gravadas.
1. Las inscripciones de censos en el Registro de la Propiedad deberán expresar la clase del censo, la pensión que supone, la valoración de la finca a los efectos de redención, el laudemio y la «fadiga», si se han estipulado, y el título de constitución, junto con las demás circunstancias exigidas por la legislación hipotecaria.
4. El censalista tendrá derecho a recibir la pensión por anualidades vencidas o, en el caso del censo vitalicio, por anualidades adelantadas, si no se determina lo contrario. El lugar de pago, salvo previsión expresa, será el domicilio del censatario. La finca responderá del pago de las pensiones vencidas y no satisfechas y, si procede, también responderá del pago de los laudemios. Respecto a un tercero, será preciso atenerse a lo establecido en las disposiciones de la legislación hipotecaria.
1. En el caso de expropiación forzosa deberá efectuarse necesariamente la redención del censo.
b) Por expiración del plazo o por el cumplimiento de la condición.
3. La redención se formalizará en escritura pública y se efectuará, salvo acuerdo en contra, con la entrega de la cantidad equivalente al valor de la finca que conste en el título de constitución. En el caso de que se haya estipulado el laudemio, el precio de redención incluirá también el importe de un laudemio. En el supuesto de que el censo se haya adquirido por usucapión, el valor de la finca será el que tenía en el momento de inciarse dicha usucapión.
4. Del precio de redención se deducirá la entrada, si se ha estipulado su pago en el título de constitución.
1. El censo enfitéutico, además del derecho a la prestación periódica anual, podrá otorgar al censalista el derecho de laudemio y el derecho de «fadiga», o uno solo de dichos derechos, si se ha estipulado en el título de constitución.
Del laudemio
4. En la asignación de buena fe, es decir, la declaración que, dentro del año de la firma del contrato, hace el comprador de haber hecho la adquisición en interés y con dinero de la persona designada.
La cuota del laudemio será la pactada y, salvo pacto, será el 2 por 100 del precio de la finca transmitida, en el momento de la transmisión.
Si la transmisión de la finca resultara ineficaz a consecuencia de demanda judicial interpuesta dentro de los cuatro años siguiente, el laudemio cobrado será restituido en el plazo máximo de seis meses, a contar desde la fecha de la sentencia.
De la «fadiga»
1. El derecho de prelación denominado «fadiga», reconocido por ley sólo al censatario, podrá ser otorgado al censalista si se ha determinado de forma expresa en el título de constitución.
2. Por razón del derecho de «fadiga», el censatario y, si procede, el censalista podrán ejercer el derecho de tanteo o el derecho de retracto, para adquirir, respectivamente, el derecho de censo o la finca gravada que hayan sido enajenados a título oneroso, por el mismo precio y en las condiciones convenidas con el adquirente.
1. Por razón del derecho de «fadiga», el propietario de la finca gravada o el titular del derecho de censo que pretendan enajenarlos a título oneroso deberán notificar notoriamente al censalista o al censatario, fehacientemente, la propuesta de transmisión un mínimo de quince días antes de la enajenación y, dentro de dicho plazo, el censalista o, si procede, el censatario, deberá notificar fehacientemente al propietario o al censalista que ejerce su derecho y requerirle para el otorgamiento de la escritura y el pago del precio, que podrá consignar judicialmente o depositar notarialmente, si éste se negara a recibir el precio.
1. Los derechos de «fadiga» nunca podrán ser transmitidos separadamente de la finca o del censo.
2. El censalista que haya adquirido la propiedad de la finca gravada haciendo uso del derecho de «fadiga» nunca podrán ser transmitidos
oneroso antes de seis años a partir de la adquisición.
2. En el supuesto de que el derecho de censo esté gravado con un usufructo, el derecho de «fadiga» corresponderá siempre al nudo propietario.
Si está gravado con un fideicomiso, corresponderá al fiduciario, que podrá pagar el precio de adquisición a cargo del fideicomiso, o a su cargo, si bien en este último caso podrá reclamar del fideicomisario, en su momento, el importe satisfecho.
3. En el supuesto de cotitularidad del derecho de censo, cuando la designación de los beneficiarios haya sido conjunta, si uno de ellos no acepta o, habiendo aceptado, muere, su cuota en el derecho de censo aumentará la de los demás beneficiarios.
1. El pago de las pensiones, con independencia de la forma de pago fraccionado convenida, si se trata de anualidades vencidas, se hará de modo que la correspondiente al año que muera la última de las personas a cuyo favor se ha constituido el censo se pagará a sus herederos proporcionalmente a los días que haya vivido. Pero si se tratara de anualidades adelantadas, la correspondiente al período de defunción se abonará integra sin que el censatario tenga derecho a devolución.
Podrá pactarse válidamente que la persona que transmite la finca a cambio de la pensión retenga, con carácter vitalicio o temporal, un derecho de usufructo o de habitación sobre la misma finca, que se consolidarán necesariamente con la propiedad cuando se extinga el censo.
1.ª Quedan derogados por la presente Ley los artículos 296 al 319 y 336 de la Compilación del Derecho Civil de Cataluña y la Ley de 31 de diciembre de 1945, del Estado, sobre Inscripción, División y Redención de Censos en Cataluña, con las modificaciones sucesivas hasta la Ley de 26 de diciembre de 1957.
1. Quedan modificados los artículos 76 y 192, segundo, de la Compilación del Derecho Civil de Cataluña, que se leerán como sigue:
A la falta de consentimiento del heredero, será necesaria la autorización judicial, previa citación del heredero y de todos los demás interesados en el heredamiento, al efecto.»
2. También se modifica la rúbrica del título 4 del libro 3 de dicha Compilación, que será «De la rabassa morta», y la rúbrica del capítulo I, título I, del libro IV, que pasará a ser «Dels censals i els violaris».
3.ª Respecto a la redención de los censos del Estado, será preciso atenerse a las disposiciones vigentes sobre el régimen patrimonial del Estado.
1. Transcurridos tres años a partir de la entrada en vigor de la presente Ley, todos los censos, sean de la clase que sean, que afectando a diversas fincas no hayan sido objeto de división entre ellas quedarán extinguidos y podrán ser cancelados a petición del censatario, según las disposiciones de la legislación hipotecaria.
1.ª) En caso de que se conozca la extensión de todas las fincas o parcelas gravadas, la pensión se dividirá entre éstas en proporción a la superficie respectiva, sin tener en cuenta estas diferencias de valor o calidad.
Cuando alguna de las fincas resultantes de la división del censo esté constituida en régimen de propiedad horizontal, la pensión que se le asigne de acuerdo con el párrafo anterior se deberá distribuir entre los elementos que conforman dicha propiedad en proporción a la cuota correspondiente a cada uno de dichos elementos.
2.ª) Si se ignora la extensión de las fincas o parcelas gravadas, se presumirá, sólo a dicho efecto, que todas tienen la misma superficie.
3.ª) En el caso de que existan fincas o parcelas gravadas de superficie conocida y otras de extensión ignorada, se presumirá que cada una de estas últimas tiene la superficie resultante de dividir la suma correspondiente a la de extensión conocida por el número de ellas.
4.ª) Si la pensión consistiera en cosas evaluables no divisibles entre todas las fincas gravadas, se estimará de acuerdo con el valor de mercado, que podrá justificarse por acto de notoriedad, y la pensión resultante en efectivo será dividida según las normas precedentes.
5.ª) Cuando la pensión tenga carácter simbólico y no sea, por tanto, evaluable, se estimará en una peseta por participación y será dividida según las normas precedentes.
3. Los censatarios afectados por la división efectuada unilateralmente por el censalista podrán aceptarla en escritura posterior, la cual tendrá que hacerse constar en el Registro de la Propiedad en una nota marginal.
Aquellos que no hayan aceptado podrán impugnarla judicialmente en el plazo de un año a partir de la inscripción de la escritura de división en el Registro de la Propiedad y podrán obtener anotación preventiva de su demanda, de conformidad con la legislación hipotecaria.
Segunda.- Todos los censos, sean de la clase que sean, cuyas inscripciones en el Registro de la Propiedad no hayan experimentado variación alguna durante los últimos treinta años podrán cancelarse de acuerdo con lo establecido en la legislación hipotecaria, siempre que lo solicite en censatario mediante instancia dirigida al Registro de la Propiedad, acompañada de un certificado del Registro Civil de la defunción del censalista que acredite la fecha de su muerte, al menos, con diez años de anterioridad, o su ausencia en paradero desconocido durante el mismo tiempo acreditada por acto de notoriedad.
1. Todos los titulares de censos inscritos en el Registro de la Propiedad, sean de la clase que sean, deberán acreditar su vigencia durante un plazo de cinco años a partir de la entrada en vigor de la presente Ley, lo cual tendrá que hacerse constar en una nota al margen.
2. La acreditación de los censos se hará mediante instancia firmada por su titularidad, dirigida al Registro de la Propiedad en que consten inscritos, en que se identifiquen los censos y fincas sobre que recaen y se solicite la correspondiente nota al margen.
1. Todos los censos, sean de la clase que sean, constituidos al amparo de la legislación anterior y cualesquieran que sean las condiciones pactadas en su título de constitución, podrán ser redimidos a petición del censatario en el plazo pactado y, en todo caso, siempre que hayan transcurrido más de veinte años desde su constitución.
2. Los censos citados en el párrafo anterior también deberán ser redimidos por el censatario a petición del censalista, una vez éste haya acreditado la vigencia de su derecho, de acuerdo con las disposicionestransitorias precedentes.
3. El censatario no podrá exigir la redención si no está al corriente en el pago de todo lo que debe al censalista por pensiones, laudemios o cualquier otro concepto derivado del censo.
1.ª) La redención comprenderá necesariamente la pensión y demás derechos inherentes al censo, incluso los denominados derechos dominicales. No podrá efectuarse la redención de parte de la cesión.
2.ª) El censatario podrá exigir, conjunta o separadamente y en el orden que estime oportuno, la redención de los censos que existan sobre la finca, cualquiera que sea su naturaleza o subordinación. La parte de laudemio relativa a un censo redimido, no acrecentará los que sigan subsistiendo. Se considerará también extinguida a beneficio del cenasatario la parte de laudemio de algunos de los censos anteriormente existentes que haya quedadado sin efecto por redención, prescripción o cualquier otra causa.
3.ª) La redención deberá formalizarse en escritura pública y se efectuará por la cantidad convenida al constituirse el censo o en un pacto posterior. El precio de la redención, salvo pacto en contra, se satisfará en dinero y al contado. Los gastos de la redención y de las operaciones de registro irán a cargo del censatario.
4.ª) En los censos con dominio, a falta de convenio entre los interesados, el censalista percibirá:
a) En concepto de redención de la pensión, la cantidad que resulte de capitalizarla al tipo estipulado y, en su defecto, al 3 por 100. Cuando la pensión se pague en frutos, éstos se estimarán al precio medio que en el último quinquenio hayan obtenido en el término municipal donde radiquen las fincas. En el caso de que la pensión consista en una parte alícuota de frutos, se tomará también como base para capitalizarla la cantidad media que haya percibido o debido percibir el censalista en el último quinquenio.
Si el censo afectara a diversas fincas, la parte de pensión correspondiente a la que se trata de liberar se determinará de acuerdo con las reglas establecidas en la disposición transitoria primera. Si el censo hiciera o prestara corresponsión, es decir, si el subenfiteuta pagara el total de la pensión a los efectos de capitalizarla. El rendimiento quedará subrogado en la obligación de pagar las corresponsiones deducidas.
b) Para la extinción de los derechos de laudemio, «fadigas» y demás inherentes al dominio, el censalista deberá percibir el importe de un laudemio al tipo pactado en el título de constitución o, si no existe pacto, al 2 por 100, o bien al 10 por 100, si se trata del antiguo territorio enfitéutico de Barcelona, calculado sobre el valor total del inmueble, comprendiendo las edificaciones hechas, las accesiones y las mejores. Deberá percibir, además, una cuarentava parte de otro laudemio por cada anualidadcompleta transcurrida desde la última transmisión de la finca que lo haya devengado, hasta recibir, como máximo, el importe de dos laudemios.
e) En la aplicación de las reglas anteriores no tendrá eficacia ninguna de las alegaciones formuladas por los censalistas sobre la falta de pago de alguno de los laudemios devengados, ni que los hayan percibido personas distintas del entonces titular del censo, ni que haya sido de menor importe en relación con el mayor que le corresponda por efecto de las mejorasposteriores en la última transmisión.
5.ª) En los censos a nuda percepción y de cualquiera otra especie, enfitéuticos o no, y también cuando el censo proceda de la desamortización y haya sido transmitido por el Estado, el censalista deberá percibirúnicamente la suma a que se refiere el número 4, a), de la presente disposición transitoria.
6.ª) Las cantidades a percibir por la extinción del laudemio y de otros derechos denominados dominicales se distribuirán de la siguiente manera:
7.ª) En los censos transmitidos una o más veces a título oneroso desde el día 1 de enero de 1900 hasta el 31 de diciembre de 1945, la cantidad total a percibir por el censalista no podrá exceder del cuádruplo del precio entregado en la última de las transmisiones mencionadas, como tampoco podrá exceder de la cantidad que en concepto de redención le correspondería en virtud de las reglas de la presente disposición transitoria.
8.ª) En el caso de pedir la redención al censatario, no será obstáculo alguno que el censo esté adscrito a condiciones, retractos, sustituciones, reservas, gravámenes de cualquiera especie y limitaciones en la facultad de disponer, aunque tengan interés en ellos personas inciertas o no nacidas. En virtud de ello, los censos podrán ser redimidos a solicitud del titular de la finca gravada, y las personas que los tengan inscritos a su favor, ya sea con carácter de albacea, heredero fiducíario y, en general, tantas personas como ejerzan la representación de la titularidad de dichos censos deberán acceder a su redención se depositará en la Caja General de Depósitos, a disposición de quienes puedan ser sus beneficiarios definitivos. En la redención de censos afectos a legítimas, será preciso atenerse a lo dispuesto por la Ley Hipotecaria, del Estado.
9.ª) En las redenciones realizadas a instancia del censalista, si el censatario no pudiera hacer frente al pago de las cantidades que le corresponde abonar por la redención del censo, podrá capitalizar dicho importe imponiendo el capital a interés con primera y suficiente hipoteca, la cual deberá amortizarse en el plazo máximo de diez años. El Juez deberá decidir sobre la procedencia de dicha capitalización si el censalista no acepta la decisión del censatario en este sentido.
Quinta.- Las normas sobre redención reguladas por las presentes disposiciones transitorias no serán de aplicación a los vitalicios constituidos según la legislación anterior, salvo que se haya pactado expresamente su redención.