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Timestamp: 2017-12-15 08:29:10
Document Index: 33417557

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Sentencia T.S.J. Madrid de 18 de mayo de 2005. Conflicto colectivo. Jornada especial. Derecho percibo de complemento - Portal Asesoría y Empresas Thomson Reuters
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Sentencia T.S.J. Madrid de 18 de mayo de 2005
Conflicto colectivo. Imposición de la empresa a determinados trabajadores de trabajar domingos, festivos y puentes. No es una modificación sustancial ya que la empresa actúa dentro de lo acordado en convenio. Derecho de los trabajadores a percibir el complemento de convenio por trabajar en dichos días. Voto particular.
"Primero. La empresa 'Industria de Turbo Propulsores, SA (ITP, SA)' se dedica a las actividades de investigación, diseño, desarrollo, fabricación, montaje, prueba y mantenimiento de motores aeronáuticos, que desarrolla en diversos centros de trabajo.
En Ajalvir (Madrid) posee un centro de mantenimiento, montaje y prueba de motores, en el que la actividad de mantenimiento de motores de aviación tanto civil como militar en servicio representa el 65 por 100 aproximadamente y la de montaje de motores o módulos nuevos de programas de producción el 35 por 100 aproximadamente.
La primera actividad exige que la planta se encuentre abierta los 365 días del año con personal suficiente para atender urgencias e imprevistos, debido a los altos costes de sustitución de los aparatos de reparación o revisión, y a las cláusulas de penalización que se contemplan en los contratos con los clientes por retrasos en la prestación del servicio.
Segundo. El centro de trabajo de Ajalvir se rige en la actualidad por el Convenio Colectivo de la referida factoría, para los años 2001/2002/2003/2004, en cuyo artículo 9.º se regula la 'Jornada Flexible' en atención a la irregularidad de la demanda y a la necesidad de atender emergencias, reparaciones, averías, períodos puntas, plazos de entrega, etc. y en cuyo artículo 10 se establece lo siguiente:
'Artículo 10. Jornada especial.-Se define como Jornada Especial aquella que implique la realización voluntaria de 7 horas de trabajo en días en los que conforme a los calendarios que regulen las jornadas habituales, correspondan a sábados, domingos, festivos o puentes.
Su realización se retribuirá, en el actual convenio (2001/2004 a.i), con:
14.000 pesetas/7 horas.
y el descanso compensatorio de 7 horas. Éste habrá de disfrutarse dentro de los 180 días naturales siguientes a la fecha de su realización. La fecha de disfrute será pactada entre el trabajador y el responsable de la Sección correspondiente, teniendo en cuenta las necesidades de producción y los deseos del trabajador.
En atención a que las Horas Extras y las Jornadas especiales dependen de la voluntariedad, y con el fin de asegurar la realización de los trabajos, cuando estos mecanismos sean insuficientes para atender las necesidades productivas, se avisará al Comité de Empresa de la no existencia de voluntarios para cubrir las necesidades y se retomará la negociación para establecer un mecanismo que asegure la realización de los trabajos (disponibilidad, turnos, etc.). Transcurrida una semana y si fuese necesario continuar la negociación se podrá realizar con el apoyo de un mediador y no podrá durar más de una semana. Transcurrido este plazo, la Dirección procederá a la implantación de la medida correspondiente con un preaviso de una semana, la cual en caso de desacuerdo podrá ser recurrida por el procedimiento legal correspondiente.
Para el supuesto de que la voluntariedad no cubriera las necesidades de capacidad (máximo 25 por 100 plantilla en el Área de Montaje y 33 por 100 en el Área de Mantenimiento) para los domingos, festivos y puentes, podrá aplicarse la Bolsa Horaria y/o Jornada Especial obligatoria hasta un máximo de cuatro días por persona, con los límites del 25 por 100 y 33 por 100 antes mencionados, al objeto de atender estas necesidades no cubiertas hasta la puesta en marcha de la medida anteriormente mencionada.
La anterior aplicación obligatoria de Bolsa Horaria y/o Jornada Especial de hasta un máximo de cuatro días, no podrá realizarse los días:
24 de diciembre/1 de enero.
25 de diciembre/6 de enero.
31 de diciembre/1 de mayo.'
Tercero. Durante tres años y medio aproximadamente, y hasta mayo de 2004, existían suficientes trabajadores voluntarios en la factoría de Ajalvir como para realizar las jornadas de trabajo de los sábados, domingos, festivos y puentes, habiendo realizado dichas jornadas 223 trabajadores en el último año.
El 24 de mayo de 2004, hubo una asamblea de trabajadores en la empresa como consecuencia de la conflictividad creada por la obligatoriedad de realizar cursos de formación después de la jornada laboral, habiéndose adoptado por aquellos la medida de no colaborar en la realización de las jornadas especiales voluntarias.
Cuarto. Como consecuencia de lo anterior la empresa remitió comunicación interna al Comité de Empresa, el 4 de junio de 2004, indicándole que con el fin de cumplir lo establecido en el párrafo tercero del artículo 10 del Convenio Colectivo, la comunicaba que procedía a iniciar las reuniones a fin de establecer un mecanismo que asegurara, en el área de Montaje 'trent', la realización de los trabajos en jornada especial.
Quinto. El 16 de junio de 2004, la demandada remitió información al Comité de Empresa en relación con la solicitud que le efectuó la Comisión Paritaria el 10 y el 11 de junio, en referencia a como estaban integrados los grupos en la formación de los calendarios de distribución de sábados, domingos, festivos y puentes, en orden a asegurar la realización de los trabajos, conforme a lo previsto en el artículo 10 del Convenio.
Sexto. El 18 de junio de 2004 se instó por las representaciones de la empresa y de los trabajadores, expediente de Conciliación y Mediación ante el Instituto Laboral de la Comunidad de Madrid, con objeto de llegar a un acuerdo sobre el mecanismo que asegurase la realización de los trabajos en sábados, festivos, domingos y puentes, a adoptar como consecuencia de la inexistencia de personal voluntario para las Jornadas Especiales (aplicación del ar-tículo 10 del Convenio de Ajalvir).
Séptimo. Incoado el Expediente núm. PCM-315/2004, comparecieron ambas representaciones ante el mencionado Instituto, el 24 de junio de 2004, manifestándose por la empresa que transcurrido el plazo de dos reuniones para la negociación establecida en el artículo 10 del Convenio, procedía implantar la medida alternativa prevista en el mismo, para lo que el día siguiente, 25 de junio, procedería a comunicar a los trabajadores la adscripción a los calendarios y grupos que les correspondiera, procediendo a implantar la medida a partir del lunes día 5 de julio.
El Acto de Conciliación se dio por finalizado con el resultado de sin avenencia.
Octavo. El día anterior, 23 de junio de 2004, la empresa había remitido al Comité de Empresa los nuevos calendarios de trabajo, en los términos que figuran en el doc. núm. 5 de la demandada que se tiene aquí por reproducido.
Noveno. Después de llevar a cabo un estudio histórico de las necesidades a cubrir en jornadas especiales, el 25 de junio de 2004 la empresa notificó al Comité, la adscripción de 191 trabajadores de un total de 480 que corresponde a la plantilla del centro de Ajalvir, a la realización de trabajos en sábado, domingo, festivos y puentes, adjuntando los calendarios correspondientes.
El 28 de junio de 2004, la empresa notificó una corrección de errores del calendario remitido.
Décimo. La medida comenzó a implantarse el 5 de julio de 2004 sin aplicarse por la empresa descanso compensatorio, dado que se reajustaron las jornadas para que los trabajadores afectados prestaran servicios un mismo número de días y horas cada semana, dentro del mismo turno de mañana, tarde o noche, y sin aplicarse el incremento retributivo de 14.000 pesetas/7 horas previsto en el párrafo segundo del artículo 10 del Convenio, sino tan sólo los pluses previstos con carácter general en el Con-venio.
Undécimo. Se ha agotado el trámite de intento de Conciliación Administrativa Previa."
"Que desestimando la excepción de inadecuación de procedimiento invocada por 'ITP, SA', debo desestimar y desestimo igualmente la demanda interpuesta por Federación Minerometalúrgica de CC.OO. contra dicha empresa y contra la Federación del Metal, Construcción y Afines de la UGT, absolviendo a dichas codemandadas de las pretensiones deducidas en su contra."
Cuarto.-Frente a dicha sentencia se anunciaron recursos de suplicación por la parte Demandante -Comisiones Obreras (CC.OO.)- y demandada -Unión General de Trabajadores (UGT)-, formalizándolo posteriormente; tal recurso fue objeto de impugnación por la contraparte.
Quinto.-Elevados por el Juzgado de lo Social de referencia los autos principales, en unión de la pieza separada de recurso de suplicación, a esta Sala de lo Social de Madrid, tuvieron los mismos entrada en esta Sección Primera en fecha dieciocho de marzo de dos mil cinco dictándose la correspondiente y subsiguiente providencia para su tramitación en forma.
Sexto.-Nombrado Magistrado-Ponente, se dispuso el pase de autos al mismo para su conocimiento y estudio en treinta de marzo de dos mil cinco, señalándose el día veinte de abril de dos mil cinco para los actos de votación y fallo.
Primero.-Se formuló demanda de conflicto colectivo en cuyo suplico se pedía un pronunciamiento judicial que declarase la nulidad de la decisión de la empresa "ITP, SA" en virtud de la cual, a partir del día 5 de julio de 2004, 191 de los 480 trabajadores integrantes de la plantilla del centro de trabajo sito en Ajalvir pasarían a trabajar en domingos, festivos y puentes laborales, sin derecho a percibir el complemento salarial establecido en el artículo 10 del convenio colectivo que rige la relación entre las partes, ni compensación horaria por el trabajo realizado dichos días.
Desestimada tal pretensión por sentencia del Juzgado de lo Social núm. 6 de Madrid de fecha 4 de octubre de 2004, recurren en suplicación los sindicatos "Comisiones Obreras" (en adelante CC.OO.) y "Unión General de Trabajadores" (en adelante UGT). El recurso de éste último supone una reproducción reducida de los argumentos expuesto en los de la otra parte recurrente. Valga, por tanto, lo que la Sala va a decir respecto a este último recurso para lo alegado por (UGT).
Segundo.-CC.OO. sostiene que la decisión de instancia aplica indebidamente el artículo 10 del convenio colectivo que rige la relación laboral entre las partes así como el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores. Se debe esta vulneración a que la decisión de empresa que se combate constituye una modificación sustancial de condiciones de trabajo, pues tal calificación merece la imposición de trabajo en días considerados como fiestas no recuperables que hasta julio de 2004 no había obligación de realizar. Así pues, estando ante un supuesto regulado en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores, los recurrentes aducen que la empresa no ha cumplido los requisitos sustantivos ni formales exigidos para la aplicación de tal precepto.
Los sustantivos no se dan, ya que no se ha acreditado qué necesidades productivas han llevado a la empresa a la aplicación del artículo 10 de la norma convencional aplicable. Los formales tampoco, puesto que la regulación sobre jornada de trabajo fijada en convenio colectivo sólo puede ser modificada por convenio colectivo posterior; no obstante, también se dice que no se han cumplido las formalidades establecidas en el número 3 del artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores para el caso de modificación individual de condiciones de trabajo.
Como vemos, la problemática de autos gira en torno a un punto básico: resolver si la decisión de la empresa objeto de impugnación constituye o no una modificación sustancial de condiciones de trabajo.
Tercero.-Esta decisión requiere concretar los hechos enjuiciados, que, en síntesis, nos conducen a una situación en la que la empresa, dedicada a fabricación, montaje y mantenimiento de motores aeronáuticos, cuenta con un centro donde la actividad productiva se destina en su principal parte (65 por 100) al mantenimiento de motores, y el resto a montaje o prueba de nuevos programas de producción. Ese trabajo de mantenimiento requiere que el centro esté en activo los 365 días del año. La cobertura de la correspondiente dotación de personal se hizo hasta mayo de 2004 con trabajadores voluntarios, pero a partir de dicha fecha, y por circunstancias vinculadas a una determinada medida que generó conflictividad laboral, dejó de haber suficiente personal que atendiera los indicados servicios. Ante esta situación la empresa decidió unilateralmente la designación de 181 trabajadores como personal que atendería de modo obligatorio la actividad de mantenimiento de domingos, festivos y puentes, reajustando las jornadas con el fin de adaptarse al mínimo de horas de trabajo que correspondían en función de la jornada laboral, y sin abono del plus previsto en el artículo 10 del convenio.
Este precepto aparece transcrito en el segundo hecho declarado probado de la sentencia de instancia, y de él puede deducirse lo siguiente: 1) establecimiento de la denominada "jornada especial", entendiendo por tal la que implica trabajo de 7 horas en sábados, domingos, festivos y puentes. 2) Compensación de la misma: mediante plus específico y descanso laboral. 3) Designación de los trabajadores que tienen que llevarla a cabo mediante varios sistemas: A) de forma preferente, por decisión voluntaria de los trabajadores; B) en su defecto, y con carácter alternativo, bien recurriendo a la aplicación de la denominada "bolsa horaria", bien mediante la jornada especial obligatoria, la cual se negocia en primer término con el comité de empresa; no habiendo acuerdo se puede determinar en proceso de mediación; y, en su defecto, mediante decisión unilateral de la empresa.
En el caso presente consta que, no habiéndose llegado a un acuerdo ni por vía de negociación directa entre las partes ni con la intervención de un mediador, la empresa ha decidido fijar por propia iniciativa qué trabajadores deberían ser aquéllos que llevaran a cabo la indicada jornada especial.
Esta decisión no implica una modificación sustancial de condiciones de trabajo, puesto que por tal hay que entender aquélla que no se acomoda al poder organizativo con que cuenta el empleador, partiendo de la base de que en tal poder se encuentran comprendidas las facultades que le otorga la ley, el convenio colectivo y lo pactado en contrato. Por tanto, como quiera que el artículo 10 del convenio aplicable estipula una jornada especial cuya realización puede ser impuesta de modo obligatorio por la empresa, mal cabe entender que el hacer uso de esta posibilidad encierra una alteración de lo pactado; se trata, por el contrario, de una decisión que encaja dentro de lo convenido. Y es que, como indica la reciente sentencia del Tribunal Supremo de 21 de febrero de 2005 (recurso 43/04), a propósito de sentencia de conflicto colectivo dictada por este Tribunal Superior de Justicia de Madrid, "ni el artículo 28 de la Constitución Española, ni el artículo 37 de la misma norma fundamental, imponen al empresario la obligación de negociar las manifestaciones de su poder de dirección, con independencia del enjuiciamiento que haya de hacerse de esas manifestaciones cuando se las impugne adecuadamente".
En consecuencia, el marco al que deberá ajustarse la decisión de empresa impugnada en este proceso no es el configurado por el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores, sino por la propia norma de convenio. Y en este caso ese marco se ha respetado.
Concurren razones de fondo que permiten a la empresa la designación unilateral de trabajadores para la ejecución de jornada especial, ya que la actividad de mantenimiento de motores de aviación requiere atención permanente, y que esto es así no puede ofrecer duda, ya que, de otro modo, no se comprende que durante tres años y medio aproximadamente -hasta mayo de 2004- dicho trabajo se llevara a cabo de modo voluntario, pues no es razonable pensar ni que los trabajadores se prestasen a realizar en domingos y festivos una actividad innecesaria, ni que la empresa se ofreciera a compensar económicamente por encima de la retribución ordinaria unas tareas cuya ejecución puede llevarse a cabo en otras condiciones.
En cuanto al número de trabajadores afectados por la decisión de la empresa, no se supera el límite del 33 por 100 de la plantilla acordado en la propia norma de convenio.
Desde el punto de vista formal esa norma no estipula ningún requisito especial, sino sólo el previo agotamiento de los intentos de negociación y mediación, habiéndose cumplido ambos.
Se concluye, en definitiva, que la decisión de la empresa al designar los trabajadores que deben llevar a cabo la jornada especial para el trabajo de mantenimiento en el centro de Ajalvir es conforme a derecho.
Cuarto.-La forma como debe compensarse económicamente ese trabajo es cuestión que aborda el segundo motivo de suplicación, donde, tras la cita conjunta de varios preceptos legales [artículo 10 del convenio, artículos 4.c) y 17 del Estatuto de los Trabajadores, así como 14 y 24 de la Constitución Española], se reclama el abono de las 14.000 antiguas pesetas estipuladas en convenio como compensación económica a la realización de jornada especial, alegando que su falta de pago atenta contra el artículo 24 de la Constitución Española (en la medida que no se respeta el derecho de indemnidad en él establecido, puesto que se castiga a los trabajadores por el mero hecho de ejercitar su derecho a no trabajar en días festivos y puentes) y el artículo 14 Constitución Española (puesto que a los trabajadores designados unilateralmente por la empresa para realizar un trabajo se les retribuye de modo distinto en relación a los trabajadores que hacen esa misma función de modo voluntario, pese a que se trata de actividad de igual valor).
El primero de estos argumentos es rechazable. La garantía de indemnidad tutelada en el artículo 24.1 de la Constitución Española encierra la protección del trabajador a no sufrir consecuencias desfavorables por el lícito uso de su derecho a la tutela judicial efectiva o ejercicio de acciones judiciales, no a otra clase de acciones. Esto es algo tan incuestionable que la parte recurrente tiene necesariamente que conocerlo, y por ello su invocación a la citada norma constitucional se considera meramente retórica.
El segundo argumento sí está dotado de auténtico contenido. También de razón. Ya hemos dicho que el artículo 10 del convenio contempla varios sistemas de designación de los trabajadores que deben llevar a cabo la jornada especial (decisión voluntaria del propio trabajador, negociación entre empresa y representación unitaria, proceso de mediación y decisión unilateral de la empresa), pero no por ello cabe entender que el mecanismo de compensación de ese trabajo tenga que ser distinto en lo que toca a su retribución. Pese a la sistemática de la norma, su interpretación no permite entenderlo de otro modo, pues la finalidad del plus económico que en él se establece consiste en compensar la mayor penosidad del trabajo realizado en domingo y festivos por parte de quien, en principio, no tendría que llevarlo a cabo en estas condiciones, y tan penosa resulta su ejecución para el trabajador que se ofrece a llevarlo a cabo como para el que se le impone esta medida. De modo que la diferente retribución del trabajo también ha de ser igual, so pena de menoscabar el artículo 14 de la Constitución Española.
Ciertamente, el principio de igualdad es de carácter relacional, lo que quiere decir que la igualdad de trato que se reclama tiene que afectar a grupos o categorías de personas que se encuentran en situaciones homogéneas o equiparables. Pese a ello, no existe el derecho a la igualdad cuando concurra una justificación objetiva y razonable, alejada de diferencias arbitrarias o artificiosas, y, además, las consecuencias jurídicas derivadas de la diferencia de trato acrediten proporcionalidad entre la medida adoptada, el resultado producido y la finalidad pretendida.
En el presente caso los dos grupos de trabajadores respecto a los cuales la empresa aplica diferente trato se encuentran, sin duda alguna, en situación homogénea. Ambos llevan a cabo su trabajo en domingo, festivo o puente. Y no hay razón que justifique por qué en caso de que ese trabajo se deba a decisión voluntaria de los trabajadores se les debe aplicar un salario y cuando es por decisión de la empresa otro distinto. No cabe entender que el abono del plus reclamado en demanda sólo a favor de quienes llevan a cabo de forma voluntaria su trabajo en domingo se deba a la renuncia por parte de éstos de algún derecho, ya que el propio convenio determina que, si no hay acuerdo entre las partes, la empresa puede imponer su decisión unilateral a todos los trabajadores, sin restricción. En esto se diferencia la situación actual de otras que han sido examinadas por esta Sala, en las que la empresa, al no poder modificar unilateralmente las condiciones laborales de sus trabajadores, decidió abonar una compensación económica por la pérdida del derecho que suponía el nuevo régimen laboral que pretendía implantar.
Por cuanto antecede, procede la estimación parcial de los recursos interpuestos por CC.OO. y UGT, en cuanto se reconoce el derecho de los trabajadores afectados por el presente conflicto a percibir la cantidad de 84,14 euros (14.000 antiguas pesetas) por la realización de la jornada especial establecida en el artículo 10 del convenio, desestimando el resto de peticiones efectuadas ante la Sala.
Quinto.-Acordamos que cada parte se haga cargo de las costas causadas por los recursos examinados (artículo 233.2 de la Ley de Procedimiento Laboral).
Estimamos parcialmente los recursos de suplicación interpuestos por Federación Minerometalúrgica de Comisiones Obreras (CC.OO.), y la Federación del Metal, Construcción y Afines de Unión General de Trabajadores (UGT), contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social núm. 6 de los de Madrid, de fecha cuatro de octubre de de dos mil cuatro, en virtud de sus autos núm. 703/04. En su consecuencia, revocamos la sentencia de instancia y declaramos el derecho de los trabajadores afectados por el presente conflicto a que cuando realicen jornada especial en virtud de la decisión de la empresa que se acordó con efectos de 5 de julio de 2004 perciban el complemento económico establecido en el artículo 10 del convenio colectivo de empresa.
Acordamos que cada parte se haga cargo de las costas causadas a su instancia.
Voto particular que formula el Ilustrísimo Señor Magistrado Don Miguel Moreiras Caballero, Magistrado de esta Sala, a la sentencia dictada en el recurso de suplicación núm. 1681/05
Disiento de la anterior sentencia y, por ello, haciendo uso de la posibilidad que ofrece el artículo 260 de la LOPJ, formulo el presente voto particular con el que expreso la opinión discrepante que defendí en la deliberación sobre la fundamentación jurídica del fallo.
Primero.-Contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social núm. 6 de esta ciudad en sus autos número 703/04 ha interpuesto recurso de suplicación la Letrada de la Federación Minerometalúrgica de CC.OO., al amparo de lo dispuesto en el artículo 191.c), de la Ley de Procedimiento Laboral, alegando dos motivos para recurrir: el primero, por infracción de lo dispuesto en el artículo 10 del convenio colectivo de la empresa "ITP, SA", en relación con el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores, así como de la doctrina jurisprudencial que lo desarrolla; y el segundo, por infracción del mismo artículo 10 del convenio, esta vez en relación con lo dispuesto en los artículo 4.c), y 17, inciso segundo del Estatuto de los Trabajadores, y de los artículos 14 y 24 de la Constitución Española, así como de la doctrina del Tribunal Constitucional. Recurso que ha sido impugnado por el Letrado de la empresa demandada "Industria de Turbo Propulsores, SA".
Segundo.-Asimismo, ha sido recurrido en Suplicación la mencionada sentencia por el Letrado de la UGT, al amparo de lo dispuesto en el artículo 191.c), de la Ley de Procedimiento Laboral, por los mismos motivos que el anterior recurso en el que coincide en las normas convencionales y legales, así como en la doctrina jurisprudencial y constitucional que considera infringidas por la resolución impugnada. Recurso al que se ha adherido la Letrada de la Federación Estatal Minerometalúrgica de Comisiones Obreras (CC.OO.), destacando que "dicho recurso tiene un contenido similar al formalizado por esta parte" (en referencia CC.OO.).
Tercero.-En el hecho probado tercero, párrafo segundo, de la sentencia dictada en la instancia se dice textualmente que "el 24 de mayo de 2004, hubo una asamblea de trabajadores en la empresa como consecuencia de la conflictividad creada por la obligatoriedad de realizar cursos de formación después de la jornada laboral, habiéndose adoptado por aquéllos la medida de no colaborar en la realización de las jornadas especiales voluntarias". Como no se ha impugnado al menos en este procedimiento, la decisión de la empresa de obligar a sus empleados a realizar cursos de formación después de la jornada laboral, lo único que debemos tener en consideración es el hecho de que después de tres años y medio aproximadamente, y hasta mayo de 2004, existían suficientes trabajadores voluntarios en la factoría de Ajalvir para realizar las jornadas especiales de trabajo, y a partir de finales de mayo de 2004 no las hubo por decisión de los propios trabajadores. Esta decisión denota voluntariedad, y es precisamente a la voluntad de los trabajadores, aunque en sentido positivo, a la que se refiere el artículo 10 del convenio colectivo de la empresa para fijar una serie de condiciones laborales -descanso compensatorio y retribución complementaria o plus- que se devengan u obtienen en tal caso. Expresamente recoge el citado artículo que "en atención a que las jornadas especiales dependan de la voluntariedad (...)", que viene a ser completado más adelante con el supuesto de que "la voluntariedad no cubre las necesidades de capacidad (...), podrá aplicarse la jornada especial obligatoria". Como antes se ha indicado en este procedimiento sólo podemos contemplar, por congruencia con lo demandado por los actores, si la empresa ha aplicado correcta o incorrectamente el repetido artículo 10 del convenio a partir de una fecha -24 de mayo de 2006- en que por voluntad de los trabajadores no había suficientes miembros de la plantilla de Ajalvir para cubrir las necesidades de capacidad operativa durante las jornadas especiales. Es de observar que en el suplico de la demanda se interesa que la empresa "reintegre a los trabajadores a la situación que regía con anterioridad (sic)", situación que era la de suficientes trabajadores voluntarios para cubrir las jornadas especiales que fue modificada por decisión no de la empresa sino de sus empleados en uso y ejercicio de su voluntad que les reconoce plenamente el artículo 10 del convenio, tanto en sentido positivo como negativo; lo que supone que atender la pretensión de los demandantes tal y como está formulada equivaldría a forzar sus voluntades llegando al absurdo de pretender crear una situación de voluntaria disponibilidad sin o contra esa voluntariedad. La creación de tal situación depende de los trabajadores, de los propios demandantes, cuya voluntad libremente expresada en la toma de sus decisiones no puede ser suplida ni suplementada por la de cualquier otra persona, ya sea física o jurídica. La empresa está imposibilitada para calificar de voluntaria una situación en la que expresamente se ha manifestado la no voluntariedad por quienes podrían apartarle.
No se puede pedir un imposible.
Cuarto.-La segunda y última parte del suplico de la demanda, esto es la pretensión de que se reconozca a los trabajadores afectados que trabajen en jornadas especiales el derecho a percibir los complementos salariales y el descanso compensatorio establecido en el artículo 10 del convenio no recoge en su contenido literal el presupuesto de hecho para el reconocimiento del derecho que postulan. Si ese derecho está regulado en el artículo 10 del convenio a este texto pluriconsensuado debemos acudir para determinar si la empresa lo aplica correcta o incorrectamente. Y ese texto distingue nítidamente entre la realización voluntaria y la obligatoria de las jornadas especiales. Circunstancia esencial que los actores no mencionan en su suplico a la hora de reclamar el reconocimiento de unos derechos que exigen la concurrencia de unas condiciones determinadas que en su caso no se dan. La intencionalidad del texto normativo, así como de los negociadores que en su día lo pactaron aparece tan nítidamente de su contenido literal que no sería conforme a derecho suprimir la necesidad de concurrencia de una de las dos condiciones básicas -trabajar determinados días y hacerlo de forma voluntaria-, al aplicar una norma que de ese modo quedaría desvirtuada y desde luego no se atendría a la voluntad colectiva de las partes negociadoras del convenio. Se dejaría sin efecto, de hecho, ese pacto pluriconsensuado al no aplicarlo tal y como lo pactaron sus negociadores. Lo que impide estimar los recursos en nuestra opinión y por ello consideramos que debería corresponder el siguiente:
Que desestimando los recursos de suplicación interpuestos por los Representantes Legales de los Sindicatos Comisiones Obreras (CC.OO.) y Unión General de Trabajadores (UGT), contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social número 6 de esta ciudad en sus autos núm. 703/04, debemos confirmar y confirmamos, manteniéndola íntegramente, la resolución impugnada. Sin costas.