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Timestamp: 2019-11-20 19:48:04
Document Index: 275569590

Matched Legal Cases: ['artículo 241', 'artículo 79', 'artículo 241', 'artículo 79', 'artículo 79', 'artículo 25', 'artículo 26', 'artículo 7', 'artículo 24', 'artículo 4', 'artículo 7', 'artículo 5', 'artículo 8', 'artículo 244', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 277', 'artículo 278', 'artículo 242', 'artículo 69', 'artículo 79', 'artículo 48', 'artículo 102']

Auto nº 182/08 de Corte Constitucional, 23 de Julio de 2008 - Jurisprudencia - VLEX 54272168
Auto nº 182/08 de Corte Constitucional, 23 de Julio de 2008
Ponente: D-7290
Rodrigo uprimny yepes y otros
Auto impedimentos. Expediente D-7290
Actores: R.U.Y., M.P.S.S., M.S.B., M.A.C., A.A.Q. y L.M.S.D..
Mediante Auto proferido el 29 de mayo del año en curso, el Magistrado S. admitió la demanda de la referencia y ordenó correr traslado de la misma al P. General de la Nación para que rindiera dentro del asunto de la referencia el concepto previsto en los artículos 242-2 y 278-5 de la Constitución Política
A través de escrito radicado en la Secretaría General de esta Corporación el 15 de julio de 2008, el señor P. General de la Nación y el señor V. General de la Nación solicitaron a la Corte Constitucional que les fuera aceptado el impedimento para ejercer sus funciones constitucionales dentro del presente proceso, por haber intervenido en la expedición de las normas sometidas al control de constitucionalidad. Indican que el primero de ellos hizo parte de la comisión redactora y el segundo de la subcomisión redactora y actúo como S.T. en la elaboración y discusión de los proyectos de ley que finalizaron con la expedición de las Leyes 734 de 2002 y 906 de 2004, algunos de cuyos artículos hacen parte de las disposiciones demandadas.
Conforme con lo expuesto, procede la S.P. de la Corte Constitucional a resolver los impedimentos manifestados, de conformidad con los argumentos que se desarrollan a continuación.
De manera reiterada esta Corporación ha sostenido que la S.P. de la Corte Constitucional es competente para resolver los impedimentos y recusaciones de sus magistrados y conjueces, así como del P. General de la Nación, o de quien haga sus veces, en relación con los conceptos que debe emitir dentro de los procesos de constitucionalidad que se adelanten.
En relación con este punto, la S.P., en Auto del 24 de abril de 2003, sostuvo Cfr. Corte Constitucional. S.P.. Auto del 24 de abril de 2003 por el cual se resolvió impedimento presentado dentro del Expediente D-4475. :
''...la competencia de la Corte para conocer sobre los impedimentos y recusaciones presentados por el P. General de la Nación se encuentra sustentada en el hecho de que el artículo 241-11 de la Constitución Política autoriza a la Corporación para dictar su propio reglamento, reglamento cuyo artículo 79 establece que ''[t]odos los asuntos de constitucionalidad de que conoce la Corte Constitucional se someterán, en lo que hace a impedimentos y recusaciones, a las causales y al trámite consagrados en el Capítulo V del Decreto 2067 de 1991, en lo pertinente.'' (Art. 79 Acuerdo 05 de 1992).
- Que la competencia para resolver los impedimentos y recusaciones presentados por el P. General en los procesos de constitucionalidad del artículo 241 de la Carta ha sido reconocida por la reiterada práctica judicial de la Corte, ya que, tal como recientemente lo reconoció la Corporación a propósito del citado artículo 79 del Acuerdo 05 de 1992, no existe otra norma en el ordenamiento jurídico a la cual remitirse para resolver tales incidentes. El artículo 79 -dice la Corte- ''definió las normas aplicables frente al trámite de los incidentes de recusación e impedimento en procesos de constitucionalidad, y cerró cualquier posibilidad de remisión normativa a otros ordenamientos'' (Auto 053 de 2003, Expediente CFR-01).
Habida cuenta lo expresado por el P. General de la Nación en el sentido de haber participado en la comisión redactora de algunas de las normas demandadas y de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 25 del Decreto 2067 de 1991, el cual, en armonía con lo señalado en el artículo 26 ibídem, establece entre las razones de impedimento para esta clase de procesos el haber intervenido en la expedición de la disposición acusada, es del caso aceptar el impedimento propuesto y declararlo separado del conocimiento de la demanda de inconstitucionalidad de la referencia.
Respecto al impedimento manifestado por el V. General, la Sala precisa que éste tiene sustento en argumentos análogos a los que sirvieron de base para la aceptación del impedimento manifestado por el P. General de la Nación. En ese sentido, se impone en su caso la misma solución jurídica. Al respecto puede consultarse el Auto proferido por la S.P. el 3 de noviembre de 2004, dentro del Expediente D-5428..
Sobre este particular debe tenerse en cuenta que la aceptación del impedimento del señor V. puede tramitarse simultáneamente a la del titular del Ministerio Público. Como en anteriores oportunidades se ha manifestado, si bien en principio correspondería atender el impedimento planteado por el V. General sólo luego de que se aceptara el del P. General de la Nación y en consecuencia de ello el V. entrara a sustituirlo en sus funciones constitucionales para rendir el correspondiente dictamen; considera la Corte que, en aplicación del principio de economía procesal, que pretende dar celeridad a la solución de los procesos de constitucionalidad, Ver al respecto la Sentencia C-037 del 19 de febrero de 1998. se hace necesario aceptar en esta misma providencia el mencionado impedimento.
Vistas las anteriores consideraciones, la Corte concluye que el asunto de la referencia debe remitirse al P. General de la Nación para que, en cumplimiento de la función que le atribuye el numeral 33 del artículo 7º del Decreto Ley 262 del 2000, designe el funcionario que deba rendir el concepto correspondiente.
De conformidad con los argumentos expuestos, la S.P. de la Corte Constitucional,
Primero. ACEPTAR, con base en las razones expresadas en esta providencia, el impedimento manifestado por el P. General de la Nación para emitir concepto dentro del expediente D-7290
Segundo. ACEPTAR el impedimento manifestado por el V. General de la Nación para emitir concepto dentro del expediente D-7290, de conformidad con lo expuesto en la parte motiva de esta decisión.
Tercero. De conformidad con lo dispuesto en el Decreto Ley 262 del 2000 y en armonía con el Decreto 2067 de 1991, ORDENAR a la Secretaría General de la Corte Constitucional que, una vez se levante la suspensión de términos decretada en el proceso de la referencia con ocasión de los impedimentos propuestos, corra traslado por el término que falte, al funcionario que designe el P. General de la Nación, para que rinda el concepto de su competencia.
MAGISTRADO J.A.R.
Con el debido respeto por las decisiones mayoritarias de esta Corporación, me permito salvar mi voto frente al presente Auto, reiterando para ello mi posición jurídica sostenida en repetidas oportunidades en relación con que esta Corte carece de la competencia tanto constitucional como legal para resolver el impedimento manifestado por el P. General de la Nación para emitir concepto sobre constitucionalidad, en este caso respecto de los artículos 2 y 3 del decreto 2762 de 1991; artículo 24 literales a, b y d del decreto 1795 de 2000; artículos 411 y 457 del Código Civil; artículo 4 de la ley 70 de 1931; artículos 1 y 27 de la ley 21 de 1982; artículo 7 de la ley 3 de 1991; artículos 283 numeral 2 y 286 de la ley 5 de 1992; artículo 5 de la ley 43 de 1993; artículo 8 numeral 1 literal g y numeral 2 literales c y d de la ley 80 de 1993; artículo 244 de la ley 100 de 1993; artículos 14 numerales 2 y 8 y 52 de la ley 190 de 1995; artículos 1 y 12 de la ley 258 de 1996; artículo 2 de la ley 294 de 1996; artículo 2 de la ley 387 de 1997; artículos 222, 431 y 495 de la ley 522 de 1999; artículos 10 y 11 de la ley 589 de 2000, artículos 34, 104 numeral 1, 170 numeral 4, 179 numerales 1y 4, 188 b numeral 3, 229, 233, 236,245 numeral 1, 454 a de la ley 599 de 2000; artículos 40, 71 y 84 numerales 1,2,3,6,7 y 9 de la ley 734 de 2002; artículos 8 literal b; 282, 303 y 385, de la ley 906 de 2004; artículo 3 numerales 3.7.1 y 3.7.2 de la ley 923 de 2004; artículos 14 y 15 de la ley 971 de 2005; artículos 2 y 26 de la ley 986 de 2005; articulo 1º. de la ley 1148 de 2007; articulo 18 de la ley 1153 de 2007; artículos 61, 62, 80, 159, 161, y 172 numerales 2, 4, 6, 7, 8 y 9 de la ley 1152 de 2007. Las razones que justifican mi posición son las que paso a exponer a continuación:
La Corte Constitucional no es competente para resolver impedimentos y recusaciones del P. General de la Nación, debido a que no existe norma constitucional o legal expresa que así lo disponga. Lo anterior es consecuencia del ''Estado de Derecho'' adoptado por nuestra Carta Política como valor fundamental, según el cual ninguna autoridad del Estado podrá ejercer funciones distintas de las que le atribuyen la Constitución y la Ley (C.P. art. 121 y 123). Por consiguiente, para que dichas autoridades puedan ejercer una función, la misma debe estar atribuida de manera expresa.
De acuerdo con el diseño de las funciones que la Carta Política atribuye al P. General de la Nación, encontramos dos clases de funciones: unas que puede delegar y otras que tiene que ejercer de manera directa. Las primeras, contempladas en el artículo 277 Superior, entre las cuales se encuentran las atinentes al poder disciplinario (num. 6). Las segundas, establecidas en el artículo 278 CN, entre las cuales está la de ''rendir concepto en los procesos de constitucionalidad'' (numeral 5°), en armonía con lo dispuesto en el artículo 242, numeral 2°, ibídem, en virtud del cual ''El P. General de la Nación deberá intervenir en todos los procesos''.
Siendo que el Constituyente ha querido que el concepto lo dé directamente el P., no es posible que lo emita el V., pues esto equivale a una delegación (que el Constituyente quiso prohibir, por la importancia del asunto), de forma que cuando el P. titular no puede actuar por impedimento o recusación debe hacerlo un procurador Ad Hoc y no el V.. Este reemplazo o sustitución del P. titular y el Ad Hoc debe hacerlo el mismo órgano que nombra al titular, esto es el Senado de la República.
Con base en esta atribución del Senado de la República, el P. General de la Nación de ese entonces, en distintas oportunidades declaró su impedimento y solicitó la designación de un P. Ad hoc. Así lo hizo en los Procesos Disciplinarios números 001-2435, 001-7105, 001-7105, PA 3772, 001-7581, PA 3515, PA 3493 y 001-26566/99, entre otros, en los cuales el Senado los aceptó y correspondió a lo solicitado Cfr. Gaceta del Congreso de la República No. 406 del 4 de noviembre de 1999, págs. 15 y ss..
Posteriormente se expidió el Decreto - Ley 262 del 22 de febrero de 2000, y se incluyó entre las funciones del P. General de la Nación la de resolver los impedimentos manifestados por algunos funcionarios de la entidad, así como las recusaciones que contra ellos se formulen. Dicho Decreto derogó el artículo 69 de la Ley 200 de 1995, atinente a impedimentos del P. General de la Nación, no sustituyéndolo por ninguna otra disposición.
La ley 734 de 2002, Actual Código Único Disciplinario, se refiere al tema del impedimento y recusación del P. General de la Nación en actuaciones disciplinarias, pero nada se menciona en relación con los conceptos que éste debe emitir ante la Corte Constitucional.
Para subsanar el vacío que se presenta en lo que respecta a impedimentos y recusaciones del P. General de la Nación en juicios de constitucionalidad esta Corte acudió al artículo 79 del capitulo XIX del Reglamento Interno de esta Corporación, adoptado mediante Acuerdo No. 05 del 15 de octubre de 1992 Adoptado por el Acuerdo 01 de 1992; adicionado por los Acuerdos 03 y 04 de 1992 y de nuevo codificado por el Acuerdo 05 de 1992. Posteriormente, adicionado por los Acuerdos 01 de 1995, 01 de 1996, 01 de 1997, 01 de 1999, 01 de 2000 y 01 de 2001, que fueron insertados por la Relatoría en los artículos correspondientes del Acuerdo 05 de 1992, para su lectura y comprensión conjunta., según el cual los ''asuntos de constitucionalidad de que conoce la Corte Constitucional se someterán, en lo que hace a impedimentos y recusaciones, a las causales y al trámite consagrados en el Capítulo V del Decreto 2067 de 1991, en lo pertinente''.
Por otro lado, el Capítulo V del Decreto 2067 de 1991 (artículos 25 a 31) trata en forma exclusiva de impedimentos y recusaciones de los magistrados de la Corte Constitucional y no de los del P. General de la Nación; por tanto, ese capítulo no es aplicable a este funcionario, ni siquiera por analogía o por extensión.
Tampoco puede derivarse la aplicación del Capítulo V del Decreto 2067 al P. General de la Nación de lo dispuesto por el artículo 48 del mismo, porque, por un lado, dicha norma no atribuye competencia y sólo regula lo relacionado con la suspensión de términos para la tramitación de los asuntos de constitucionalidad de competencia de la Corte Constitucional, y, por otro lado, cuando el segundo inciso de la norma en comento contempla que los términos para rendir concepto no correrán durante el tiempo indispensable para tramitar los incidentes de impedimento o recusación, no está haciendo alusión exclusivamente al concepto que rinde el P. General de la Nación, sino también a los demás que pueden rendirse en un proceso de constitucionalidad, por parte del Presidente de la República, el Presidente del Congreso, otros organismos del Estado que hubieren participado en la elaboración o expedición de la norma y entidades o personas expertas en la materia respectiva, conforme lo señalan los artículos 244 de la Carta Política y 11 y 13 del Decreto 2067 de 1991.
En el caso del F. General de la Nación su nominador, esto es, la S.P. de la Corte Suprema de Justicia (art. 249 de la Constitución) resuelve los impedimentos y en consecuencia, conforme lo señala el artículo 102 del Código de Procedimiento Penal. O. cómo el Legislador aplicó la regla general y no consagró una excepción, por ejemplo en el sentido de que resolviera la Sala Penal de dicha Corporación.
En este orden de ideas, es importante señalar que en este caso se trata de un problema de interpretación, pero si la Corte ha interpretado mal las normas aplicables, no quiere decir que pueda seguir haciendo lo mismo. Esta situación permite recordar el episodio de la rehabilitación de G.G. que colocó al P.J.P.I. en el siguiente dilema: si lo rehabilitaba quebrantaba las Sagradas Escrituras, y si no quebrantaba las Sagradas Escrituras no lo podía rehabilitar. El P. resolvió el asunto afirmando que se trataba de un problema de interpretación, ya que G. tenía razón y las Sagradas Escrituras seguían siendo verdaderas, entonces la culpa y el error eran de quienes habían interpretado las Sagradas Escrituras.
Tutela de Corte Suprema de Justicia - nº 11001220300020120097001 de 26 de Julio de 2013