Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/96030
Timestamp: 2019-11-12 19:44:56
Document Index: 304261986

Matched Legal Cases: ['artículo 71', 'artículo 114', 'artículo 3', 'artículo 139', 'artículo 140', 'Artículo 114', 'Artículo 139', 'Artículo 140']

Gaceta: LXIV/1SPR-7/96030
El suscrito, Senador Eduardo Ramírez Aguilar, integrante del Grupo Parlamentario de Movimiento Regeneración Nacional, de la LXIV Legislatura del Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por el artículo 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y por los artículos 8, numeral 1, fracción I, y 164 del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta Asamblea la presente Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforman y adicionan diversos artículos de la Ley de la Industria Eléctrica, en materia de reducción y reclasificación de tarifas eléctricas, con base en la siguiente:
Con la presente iniciativa se busca establecer tarifas más accesibles para los usuarios de consumo doméstico y de aquellos que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad, así como ampliar la cobertura de electrificación en las zonas de mayor marginación.
Es indiscutible que la electricidad contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas, con lo cual se hace efectivo el derecho a la igualdad y se hace posible alcanzar otros derechos humanos como los de educación, salud y vivienda; en suma, la disponibilidad de electricidad permite acceder a una vida más digna.
Sin embargo, la Reforma Energética, promovida en 2013, reconfiguró el sector eléctrico, prometiéndose entre otros, los siguientes beneficios, que solo quedaron en promesas:
La regulación de la mayor generación de electricidad garantizaría un abasto suficiente, un servicio de calidad y, en el mediano y largo plazo, la reducción de las tarifas.
La participación de particulares en el mercado de generación y comercialización, permitiría el desarrollo de un mercado competitivo, reduciría el costo de los insumos de la industria, atraería mayores niveles de inversión, generaría más empleo, lo que redundaría en disminución de tarifas.
La competencia entre los participantes obligaría a la renovación de tecnología, al mejoramiento de las instalaciones y de los procesos industriales, impulsando la eficiencia energética, lo que reduciría los costos e incidiría en las menores tarifas.
El servicio público de energía eléctrica seguiría suministrándose exclusivamente por el Estado y, el Gobierno Federal, determinaría las tarifas de este servicio, a fin de evitar su volatilidad.
Se creo un mercado eléctrico mayorista con reglas de despacho a fin de satisfacer la demanda de energía eléctrica al menor costo posible.
El despacho, así como la red eléctrica, se mantuvo en manos de un operador de estado, cuyo mantenimiento y expansión serían responsabilidad del propio Estado.
Se eliminaría toda posibilidad de que los operadores generarán una escasez ficticia de la electricidad con el fin de no manipular las tarifas.
Con la reforma no habría colusión, pues se estableció la separación operativa, contable y financiera de los participantes.
Con mayor inversión en redes de trasmisión y distribución se garantizarían los beneficios de la Reforma para toda la población, pues la cobertura llegaría aún a los lugares más alejados y con mayor vulnerabilidad.
Se protegía a los consumidores, con mecanismos que evitaran la formación de monopolios regionales y se prevendría una posible colusión que incrementara las tarifas artificialmente.
Contrario a los beneficios que se señalaron, esa reforma energética trajo como consecuencia un incremento progresivo en las tarifas de uso doméstico al establecerse parámetros con límites mínimos y máximos en el consumo de la energía eléctrica y de acuerdo con la región en que se ubique el usuario.
A lo largo de todo este proceso de reconfiguración del sector eléctrico, se han presentado irregulares en los recibos de consumo de los usuarios, los cuales se han dado lugar a cargos elevados por montos que van desde los 4 mil pesos a los 30 mil pesos, en usuarios que habitan en zonas consideradas con índices de marginalidad.
Como consecuencia de estos aumentos, comunidades completas de algunas regiones entraron en moratoria ante la imposibilidad de pagar las altas tarifas, por lo que, en ocasiones se han visto privados del suministro de energía por los cortes realizados por la entidad paraestatal.
Los altos cobros por el servicio de la energía eléctrica no resultan un fenómeno aislado, tan solo en el año 2017 la Procuraduría del Consumidor recibió 47 mil 576 quejas de usuarios de la CFE en la Ciudad de México, por lo que corresponde a 2018, la Profeco señaló que, de las quejas interpuestas en todo el país, el 50% son en contra la CFE y de esas, el 90% es por el cobro desmedido del servicio eléctrico.
Por eso no es de extrañar que a lo largo y ancho de todo el país existan movimiento de resistencia en contra de los excesivos cobros de las tarifas eléctricas.
Recordemos que, en el mes de septiembre del año pasado, la CFE condonó la deuda que con ella tenían más de 521 mil ciudadanos de Tabasco, que desde 1994 dejaron de pagar el servicio de suministro de electricidad por las altas tarifas.
En mi estado, Chiapas, que es el que más contribuye en la generación de energía hidroeléctrica con un 45% con las hidroeléctricas Schpoiná, José Cecilio del Valle, Manuel Moreno Torres “Chicoasén”, Belisario Domínguez “Angostura” y Malpaso, que significa un 12% de generación global, comunidades indígenas y campesinas de 70 municipios de diversas regiones llevan más de quince años en resistencia al pago de la energía eléctrica, reclamando trato digno y pago justo, ya que las tarifas han alcanzado cifras imposibles de pagar para las comunidades rurales.
Aún así, Chiapas es también el estado menos electrificado del país; mientras a nivel nacional la cobertura del servicio de energía eléctrica es de 98.5%, según el Sistema de Información Energética de la Secretaria de Energía, Chiapas tiene una cobertura del 95%.
En este sentido y bajo la necesidad que tienen los habitantes de un suministro eléctrico que satisfaga las necesidades básicas, se propone en esta iniciativa que, así como existe una tarifa TAC para usuarios de alto consumo, se establezca también una tarifa para usuarios en condiciones de marginación y, de igual modo, se amplié el rango de kwh para los usuarios del suministro básico, en virtud de que la necesidad y generalización del uso de nuevas tecnologías, llevan a un mayor consumo de electricidad.
Efectivamente, debemos considerar que el consumo energético en los hogares mexicanos es cada vez más intensivo en electricidad, según los datos del Sistema de Información Energética de la Secretaria de Energía, mientras que en 1992 la electricidad representaba el 16% de la energía de todas las fuentes, para el 2014 alcanzó casi el 36%: del total de la energía consumida en los hogares; es decir que la electricidad pasó de representar la mitad en 1992 a casi tres cuartas partes en 2014. La electricidad se ha convertido en el principal bien energético de los hogares.
Es decir que el consumo eléctrico de los hogares que pertenecen a los distintos estratos sociales también ha cambiado en el tiempo. Las condiciones habitacionales y su equipamiento han evolucionado y no solo impactan en los segmentos de mayores ingresos, sino también a sectores menos favorecidos.
Sin duda, existe una relación entre el número de electrodomésticos y el consumo eléctrico de los hogares; los estratos más altos tienen más números de electrodomésticos y mayores niveles de consumo eléctrico, sin embargo, también en los hogares de los deciles más bajos han crecido el número de electrodoméstico y por tanto el consumo de electricidad.
Según la Encuesta Nacional de Consumo de Energéticos en Viviendas Particulares, levantada por el INEGI en 2018, en promedio 6 de cada 10 viviendas cuentan con refrigerador; existen más de 23 millones de lavadoras en operación en las viviendas, 71% de las viviendas del país cuentan con al menos una en uso y la utilizan entre las 06:00 y las 12:00 hrs; en el 62% de las viviendas del país (20.2 millones) se utiliza la plancha; el 91.5% de las viviendas usan al menos una televisión y, en promedio, hay 1.31 televisores por vivienda que lo mantienen encendido de 2 a 5 horas en promedio al día.
En cuanto a la climatización dicha encuesta muestra que el 45% de las viviendas particulares habitadas ubicadas en localidades urbanas, utilizan ventiladores, mientras que en las localidades rurales la proporción es de 41%. Se contabilizan poco más de 7 millones de equipos de aire acondicionado en uso en viviendas particulares en el país A nivel nacional 6.3% de las viviendas en el país usan algún tipo de equipo de calefacción. En total se contabilizan poco más de 2.6 millones de equipos en uso.
De acuerdo a datos del INEGI, las tecnologías de la información y comunicación (TIC´s) se vuelven cada vez más necesarias para la vida tanto en el hogar como en los comercios. Según el INEGI, para 2017, en México había 71.3 millones de usuarios de Internet, que representan el 63.9 por ciento de la población de seis años o más; las principales actividades de los usuarios de Internet son: obtener información 96.9%, entretenimiento 91.4%, comunicación 90.0%; acceso a contenidos audiovisuales 78.1% y acceso a redes sociales 76.6 por ciento.
La proporción de hogares que disponen de computadora también ha aumentado y para ese año es de 45.4%.
A lo largo del tiempo se observa que los deciles más bajos de consumo energético también poseen cada vez más electrodomésticos pero los hogares de ingreso bajo mantienen un índice de electrodomésticos menor en comparación con los hogares de ingreso medio o alto. Lo que es evidente es que ha habido un aumento en el consumo de electricidad en todos los estratos, incluso en el estrato más bajo.
Ante esta situación, se estima que una familia necesita consumir 200 kWh/mes, para acceder a los mínimos servicios imprescindibles para tener una vida digna, por ejemplo, para iluminación, conservación de alimentos, labores de hogar, información, radios, etc.; si a eso le añadimos la necesidad de aire acondicionado en las zonas cálidas, las necesidades sobrepasan los 600 kwh/mes. En el mismo sentido, la CONUEE estima que el promedio per cápita diario es de 7.535 KWh.
Ante esta evolución resulta evidente que limitar el consumo máximo de la tarifa de suministro básico doméstico a 150 kwh al mes es insuficiente para que una familia cubra sus necesidades mínimas y básicas de electricidad.
Lo limitado que resulta el rango de los 150 kwh se ejemplifica al observar el siguiente cuadro que muestra el gasto de electricidad requerido en una vivienda:
Tiempo de utilización al día
Consumo eléctrico mes
720 horas al mes.
320.4 kWh.
5 horas al mes
1 horas al día.
30 horas al mes.
3 hrs/2 veces semana
24 horas al mes
0.156 kW
240 horas al mes.
37.44 kWh.
6 horas al día.
180 horas al mes.
43.2 kWh.
1.8 kWh.
10 min/día.
5 horas al mes.
12 kWh.
120 horas al mes.
162 kWh.
Por otro lado, me parece incongruente que la Ley establezca un Fondo de Servicio Universal Eléctrico pero que los recursos para su operación deriven de aportaciones voluntarias y que, además cuando no se utilicen esos recursos la Ley obligue a reintegrarlos a sus aportantes. Por lo cual se propone en esta iniciativa que someto a su consideración, que se establezca una aportación que se incluya en el cálculo para determinar la tarifa de transmisión, la cual deben pagar los generadores y los usuarios calificados participantes en el Mercado Eléctrico Mayorista al inyectar y extraer energía a las líneas de transmisión.
De este modo, se propone también que esos recursos puedan utilizarse no solo para la electrificación universal, sino también para hacer posible una tarifa baja a los usuarios en condiciones de marginación, promover programas de eficiencia energética, como sería la distribución de electrodomésticos con eficiencia energética en zonas marginadas.
En sí, la iniciativa que se presenta propone los siguientes aspectos:
Ampliar el rango de 150 kwh/mes a 250 kwh/mes para los usuarios domésticos de suministro básico, a fin de que se disminuya el pago por el servicio de la electricidad.
Establecer una tarifa mínima para los usuarios en condiciones de marginación, que cubra los primeros 75 kwh de consumo al mes y cuyo precio para el usuario sea la mitad que se determine para las tarifas del servicio básico.
Se propone que, para financiar la universalización de la electrificación y las tarifas de los usuarios en condiciones de marginación, se incluya una aportación dentro de las tarifas de trasmisión que pagan los Generadores y los Usuarios Mayoristas por el uso de líneas de trasmisión.
Se establece que, en caso de que las aportaciones que se realicen para el Fondo de Servicio Universal Eléctrico no se utilicen, no reintegren a sus aportantes y que, en cambio, puedan transferirse para subsidiar las tarifas de los usuarios en condiciones de marginación o programas de eficiencia energética.
Por las razones expuestas someto a consideración de esta Soberanía, la siguiente iniciativa con proyecto de decreto:
ARTÍCULO PRIMERO. Se reforma el párrafo primero y segundo del artículo 114; se adicionan los incisos a) y b) a la fracción LIII del artículo 3; se adicionan los párrafos segundo, tercero y cuarto del artículo 139; y, se adiciona una fracción VII, al artículo 140, de la Ley de la Industria Eléctrica, para quedar de la siguiente manera:
I. a LII…
LIII. Tarifas Reguladas: Las contraprestaciones establecidas por la CRE para los servicios de transmisión, distribución, operación de los Suministradores de Servicios Básicos, operación del CENACE y Servicios Conexos no incluidos en el Mercado Eléctrico Mayorista, entre las que se comprenderán:
a) Tarifa de suministro básico para usuarios en condiciones de marginación, es aquella que se establece para las zonas de alta marginación y comprende los primeros 75 kwh/mes de consumo.
b) Tarifa de suministro doméstico básico, que incluirá hasta los primeros 250 Kwh/mes de consumo en los hogares.
LIV a LVII…
Artículo 114.- El Fondo de Servicio Universal Eléctrico se integrará por el excedente de ingresos que resulte de la gestión de pérdidas técnicas en el Mercado Eléctrico Mayorista, en los términos de las Reglas del Mercado; por los ingresos derivados de la aportación para el servicio universal eléctrico, establecida en la tarifa de transmisión que la CRE determine a los participantes en el mercado mayorista de energía. Asimismo, el Fondo de Servicio Universal Eléctrico podrá recibir donativos de terceros para cumplir sus objetivos.
Los fondos que no se ejerzan en proyectos de electrificación se transferirán, en primera instancia a proveer el suministro básico a usuarios finales en condiciones de marginación y, en segundo término, a impulsar programas de eficiencia energética para los hogares.
Artículo 139.- La CRE aplicará las metodologías para determinar el cálculo y ajuste de las Tarifas Reguladas, las tarifas máximas de los Suministradores de Último Recurso y las tarifas finales del Suministro Básico. La CRE publicará las memorias de cálculo usadas para determinar dichas tarifas y precios.
La tarifa de suministro doméstico básico de baja tensión comprenderá el consumo de hasta los primeros 250 kwh consumidos por mes.
A los usuarios finales de las entidades y municipios en condiciones de marginación se les aplicará la tarifa denominada de suministro básico para usuarios en condiciones de marginación, que comprenderá hasta los primeros 75 kwh consumidos por mes y se determinará al dividir entre dos la tarifa básica de suministro doméstico de baja tensión, calculada por la CRE para el periodo que corresponda. Lo anterior se aplicará sin perjuicio de otros subsidios para el consumidor.
Para el cálculo de la tarifa de transmisión que determine la CRE, se incluirá una aportación destinada al Servicio Universal Eléctrico, además de las otras variables que la propia CRE considere.
El Ejecutivo Federal podrá determinar, mediante Acuerdo, un mecanismo de fijación de tarifas distinto al de las tarifas finales a que se refiere el párrafo anterior para determinados grupos de Usuarios del Suministro Básico, en cuyo caso el cobro final hará transparente la tarifa final que hubiere determinado la CRE.
Artículo 140.- La determinación y aplicación de las metodologías y tarifas referidas en el artículo anterior deberán tener como objetivos, entre otros:
I. a V…
VI. Incentivar la provisión eficiente y suficiente de los Servicios Conexos no incluidos en el Mercado Eléctrico Mayorista; y
VII. Promover la universalización de la electrificación y el suministro básico eléctrico.
Segundo La Secretaria de Energía, en su facultad de establecer y supervisar la administración del Fondo de Servicio Universal Eléctrico, promoverá, dentro de los treinta días de la entrada en vigor del presente decreto, la firma de convenios entre la Comisión Federal de Electricidad y usuarios de suministro básico que tienen adeudos con esta Empresa Productiva, en el estado de Chiapas, en los cuales se establezca que el saldo del Fondo de Servicio Universal Eléctrico, al corte de dicho plazo y por única ocasión, se destine a la condonación de dichos adeudos.
Ciudad de México, Salón de Sesiones del Senado de la República a 29 de mayo de 2019.