Source: http://www.aeafa.es/articulos-ampliados.php?id=1724
Timestamp: 2018-09-18 23:04:04
Document Index: 28453489

Matched Legal Cases: ['artículo 3', 'artículo 7', 'artículo 4', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 675']

TESTAMENTO Y MANIFESTACION DE HERENCIA: NECESIDAD DE ACOMPAÑAR TRADUCCION AL CASTELLANO DE LA REDACCION HECHA EN CATALAN PARA QUE VALGA EN ARAGON (Alcañiz)
Objeto del presente recurso determinar si es inscribible en el Registro de la Propiedad una escritura pública de aceptación y manifestación de herencia autorizada por un notario de Barcelona, al que se incorpora testimonio del testamento del causante otorgado asimismo ante notario de Barcelona, habiendo sido redactados íntegramente ambos documentos en lengua catalana, y en cuyo inventario de bienes figuran dos fincas sitas en sendos términos municipales pertenecientes al distrito hipotecario del Registro de la Propiedad de Alcañiz (Teruel), ante el que se presentan dichos títulos a fin de obtener su inscripción a favor de la heredera.
La registradora suspende la inscripción por entender, en síntesis, que no siendo el catalán lengua oficial en Aragón y careciendo de conocimientos de dicha lengua es necesario que se aporte una traducción auténtica o jurada de la escritura y del testamento en castellano.
DE LA NECESARIA TRADUCCION DEL TITULO SUCESORIO DEL CATALAN AL CASTELLANO.-
El recurso contiene un exhaustivo análisis sobre la motivación del uso de la lengua en el caso concreto y su acceso al registro de la propiedad, que da la razón a la Registradora y que parten de la redacción del artículo 3 de la Constitución Española establece que: «1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. 2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos. 3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección».
Se distinguen las lenguas oficiales de las modalidades lingüísticas con llamada a la normativa Aragonesa, caso del artículo 7 de la Ley Orgánica 5/2007, de 20 de abril, de reforma del Estatuto de Autonomía de Aragón, relativo a las «lenguas y modalidades lingüísticas propias", ya que las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón no tienen carácter y rango de lenguas cooficiales, y se definen por el artículo 4.1 de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés (modificado por la Ley 2/2016, de 28 de enero) y la Ley 3/2013, de 9 de mayo, de uso, protección y promoción de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón, en cuyo artículo 2 concordante con el artículo 3 de la Constitución, establece en su apartado 1 que «el castellano es la lengua oficial y utilizada en Aragón.
De las normas aragonesas resulta: a) que van referidas a «cualquiera de las lenguas o modalidades lingüísticas propias de Aragón», debiendo entenderse por éstas las identificadas como tales en la reiterada Ley 3/2013, de 9 de mayo (aragonés de la zona pirenaiga o prepirenaica, aragonés de la zona oriental y sus variantes o modalidades lingüísticas); b) una habilitación legal expresa para la redacción de los testamentos y pactos sucesorios en la lengua o modalidad lingüística aragonesa elegida por el testador (o los contratantes en el caso de los pactos sucesorios); c) este derecho del testador de elección de la lengua de redacción del testamento no se ve impedido por el hecho de que el autorizante (o los testigos o demás personas intervinientes en el otorgamiento) no conocieran la lengua o modalidad lingüística elegida, ya que se suple dicha falta de conocimiento mediante la presencia e intervención de un intérprete; d) dicho intérprete debe ser elegido por el testador y aceptado por el autorizante, y no requiere tener la condición de intérprete oficial, y e) el intérprete debe firmar asimismo el documento.
Y el derecho al uso de las citadas lenguas y modalidades lingüísticas aragonesas no se garantiza mediante la imposición de una obligación del conocimiento de las mismas al notario autorizante (a diferencia del supuesto de la lengua oficial), sino que se suple su desconocimiento, como se ha dicho, mediante el recurso a la elección por parte del testador de un intérprete que, no requiriéndose necesariamente su condición de oficial, ha de ser aceptado por el autorizante, y que asume la responsabilidad de la traducción, proyectada directamente en la redacción del original del testamento, para garantizar lo cual se impone la exigencia formal de su firma del mismo documento, junto con la del propio autorizante.
El notario puede suplir su falta de conocimiento en la redacción del testamento.
Y el reconocimiento de los derechos de uso de las lenguas y modalidades lingüísticas de Aragón requiere ostentar la condición de aragonés, cualidad no concurre en el testador.
No solo es importante que se conozca el idioma, o lo supla, en el caso, del testamento sino también cuando se trata de la escritura de aceptación y manifestación de herencia porque ha de hacerse con cuidado la interpretación de la voluntad del testador, como manda el artículo 675 del Código Civil, del que resulta el entendimiento de las cláusulas conforme el sentido literal de las palabras a menos que aparezca claramente que fue otra la voluntad del testador.
Por lo tanto procede la traducción del título sucesorio, incluido el acta de notoriedad de declaración de herederos abintestato, la copia de ésta, como las del testamento, cuya documental, como la prueba en general es indivisible (artículos 1228 y 1229 Cc), y no puede utilizarse parcialmente sin pasar por lo que resulta del entero documento, O sea ha de ser completa.