Source: http://laborparlamentaria.bcn.cl/wsgi/consulta/verDiarioDeSesion.py?id=651943
Timestamp: 2019-09-23 16:27:29
Document Index: 253230067

Matched Legal Cases: ['artículo 49', 'artículo 62', 'artículo 127', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 124', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 6', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 5', 'artículo 7', 'artículo 5', 'artículo 7', 'artículo 9', 'artículo 14', 'Artículo 14', 'artículo 171', 'artículo 14', 'artículo 171', 'artículo 12', 'artículo 15', 'artículo 11', 'artículo 14', 'artículo 9', 'artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 9', 'artículo 9', 'artículo 14', 'artículo 9', 'artículo 14', 'artículo 9', 'artículo 14', 'artículo 9', 'artículo 9', 'artículo 14', 'artículo 14', 'artículo 9', 'artículo 9', 'artículo 9', 'Artículo 9', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 10', 'artículo 10', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 10', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 10', 'artículo 10', 'artículo 10', 'artículo 11', 'artículo 10', 'artículo 11', 'artículo 12', 'artículo 10', 'artículo 10', 'artículo 11', 'artículo 10', 'artículo 11', 'artículo 10', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 10', 'artículo 11', 'artículo 10', 'artículo 10', 'artículo 10', 'artículo 10', 'Artículo 94', 'Artículo 1', 'Artículo 94', 'Artículo 2', 'Artículo 95']

SUSPENSIÓN DE INSCRIPCIÓN DE AUTOMÓVILES COLECTIVOS Y BUSES EN REGISTRO NACIONAL DE SERVICIOS DE TRANSPORTE DE PASAJEROS
MAYOR PENALIZACIÓN Y FACILIDADES PARA INVESTIGACIÓN DE ABIGEATO
AMPLIACIÓN DE COBERTURA DE SEGURO ESCOLAR
MODIFICACIÓN DE LEY Nº 19.419 EN CUANTO A PUBLICIDAD Y CONSUMO DEL TABACO
PETICIÓN DE OFICIO : Jorge Patricio Arancibia Reyes
MOCIÓN DEL HONORABLE SENADOR ÁVILA CON LA QUE INICIA UN PROYECTO DE LEY QUE AUMENTA PLAZO DE PRESCRIPCIÓN DE DELITOS DE ABUSO SEXUAL Y VIOLACIÓN DE MENORES (3991-07)
Sesión 36ª, en miércoles 14 de septiembre de 2005
(De 16:19 a 19:10)
I.	ASISTENCIA.................................................................................
II.	APERTURA DE LA SESIÓN.....................................................
III.	TRAMITACIÓN DE ACTAS......................................................
IV.	CUENTA.......................................................................................
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que suspende inscripción de automóviles colectivos y buses en Registro Nacional de Servicios de Transporte de Pasajeros (3399-15) (se aprueba en general y particular)........................................
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que sanciona con mayor rigor el abigeato y facilita su investigación (3038-07 y 2369-07) (se aprueba en general)..............
Proyecto de ley, en tercer trámite constitucional, que modifica la ley Nº 18.175, de Quiebras, en materia de convenios concursales (3671-03) (se aprueba)........................
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que amplía cobertura de seguro escolar a alumnos de nivel parvulario y a estudiantes en práctica profesional (3824-13) (se aprueba en general y particular)................................................
Proyecto de ley, en primer trámite constitucional, que modifica la ley Nº 19.419 en materias relativas a publicidad y consumo de tabaco (3825-11) (queda pendiente su discusión particular, vuelve a comisión)..............................
Concurrieron, además, los señores Ministros Secretario General de la Presidencia , de Educación, de Justicia, y de Salud.
Se dan por aprobadas las actas de las sesiones 32ª, ordinaria, en 6 de septiembre; 33ª, especial, y 34ª, ordinaria, ambas en 7 de septiembre, todas del año en curso, que no han sido observadas.
Con el primero comunica que ha prestado su aprobación al proyecto de acuerdo que aprueba el "Acuerdo entre la República de Chile y la República de Hungría para la Promoción y Protección Recíprocas de las Inversiones" y su Protocolo, suscritos en Santiago, el 10 de marzo de 1997 (boletín N° 2.993-10).
Con el segundo informa que dio su aprobación al proyecto de acuerdo aprobatorio del "Convenio entre la República de Chile y la República de Bolivia sobre Controles Integrados de Frontera", suscrito el 17 de febrero de 2004 (boletín N° 3.908-10).
Con el tercero señala que ha otorgado su aprobación al proyecto de ley que sanciona como delito el atentado a pedradas o de otra forma similar a vehículos en marcha (boletín N° 3.698-15).
Con el cuarto comunica que dio su aprobación al proyecto que aclara el sentido de la ley N° 18.175, de Quiebras, en la forma que indica (boletín N° 3.965-03).
Del señor Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía , mediante el cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, relativo al monto de la inversión de los proyectos que pueden acceder al subsidio a la preinversión para proyectos de generación eléctrica con energías renovables no convencionales.
Del señor Secretario Regional Ministerial de Salud de la Región Metropolitana , con el que contesta un oficio remitido en nombre del Senador señor Horvath, sobre existencia de permiso ambiental para el funcionamiento de la Sociedad Refinadora Nacional S.A. en la comuna de San Joaquín.
De la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, recaído en el oficio de Su Excelencia el Presidente de la República , por medio del cual solicita el acuerdo del Senado para designar como Ministro de la Excelentísima Corte Suprema al señor Sergio Manuel Muñoz Gajardo (con la urgencia establecida en el inciso segundo del N° 5) del artículo 49 de la Carta Fundamental) (boletín Nº S 827-05).
Certificado de la Comisión de Economía, recaído en el proyecto, en tercer trámite constitucional, que modifica la ley Nº 18.175, de Quiebras, en materia de convenios concursales (con urgencia calificada de "simple") (boletín Nº 3.671-03).
De la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones, recaído en el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que suspende la inscripción de automóviles colectivos y buses en el Registro Nacional de Servicios de Transporte de Pasajeros (boletín Nº 3.399-15).
De la Comisión de Relaciones Exteriores, mediante la cual informa que, en sesión celebrada el martes 13 de septiembre del año en curso, acordó constituir la Comisión Bicameral Chile-Estados Unidos de América e invitar a los señores Senadores a integrarla, fijando como plazo para inscribirse el 17 de octubre del año en curso, en la Secretaría de la Comisión.
Del Senador señor Romero, por medio de la cual informa que en virtud del acuerdo alcanzado con el Presidente de la Honorable Cámara de Diputados y los señores Ministros del Interior y Secretario General de la Presidencia , retira el proyecto que modifica la Ley Orgánica Constitucional del Congreso Nacional, con el objeto de adecuar sus normas a la ley N° 20.050, sobre reforma constitucional (boletín N° 3.966-07), en atención a que la materia será incorporada como una indicación en un proyecto similar en actual trámite en la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia de la Honorable Cámara de Diputados.
--Se toma conocimiento y queda retirado el proyecto.
Del Senador señor Ávila, con la que inicia un proyecto de ley que aumenta el plazo de prescripción de los delitos de abuso sexual y violación de menores (boletín N° 3.991-07).
Moción de los Senadores señores Páez y Ruiz, con la que presentan un proyecto de ley que obliga al Servicio de Salud de Llanquihue, Chiloé y Palena a establecer cámaras hiperbáricas en los establecimientos asistenciales de las comunas de Maullín y Quellón.
--Se declara inadmisible por referirse a una materia de la iniciativa exclusiva de Su Excelencia el Presidente de la República , conforme a lo dispuesto en el inciso tercero y en el número 2.° del inciso cuarto del artículo 62 de la Carta Fundamental.
Con respecto a esta última iniciativa, el Senador señor Ruiz planteó a la Mesa que se solicite el patrocinio del Ejecutivo, petición a la que adhiere el Honorable señor Stange.
¿Para referirse a la Cuenta?
Señor Presidente, en nombre de la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones solicito que se trate como si fuera de Fácil Despacho el proyecto que suspende la inscripción de automóviles colectivos y buses en el Registro Nacional de Servicios de Transporte de Pasajeros, el cual se acaba de mencionar en la Cuenta.
En la actualidad, la inscripción de taxis básicos y de taxis colectivos en el referido Registro se halla suspendida hasta noviembre, fecha en que vence el plazo establecido en la ley para tal efecto. Y tanto en la Cámara de Diputados como en la Comisión de Transportes hay acuerdo unánime para prorrogarlo.
En la Región Metropolitana ya se regularizó el parque de automóviles colectivos, en cualquiera de sus modalidades. Y la nueva suspensión permitiría hacer lo mismo en regiones.
Por lo tanto, solicito que la iniciativa -que fue aprobada por unanimidad en la Comisión- sea tratada como si fuera de Fácil Despacho para que vaya a tercer trámite a la Cámara de Diputados y sea despachada antes de que la actual ley pierda su vigencia.
Me parece muy atendible el planteamiento del señor Senador.
Si le parece a la Sala, se tratará el proyecto de inmediato, mientras se reúne el quórum necesario para pronunciarnos sobre las iniciativas que discutiremos a continuación.
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que suspende la inscripción de automóviles colectivos y buses en el Registro Nacional de Servicios de Transporte de Pasajeros , con informe de la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones.
--Los antecedentes sobre el proyecto (3399-15) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En segundo trámite, sesión 49ª, en 4 de mayo de 2005.
Transportes, sesión 36ª, en 14 de septiembre de 2005.
Tiene la palabra el señor Secretario
El objetivo principal del proyecto es suspender por cinco años la inscripción de taxis, en cualquiera de sus modalidades, en el Registro Nacional de Servicios de Transporte de Pasajeros, con la finalidad de mantener el parque vehicular en su actual dimensión y así contribuir a un medio ambiente libre de contaminación.
Además, se permite el cambio de modalidad o cambio de inscripción, de una región a otra, de los taxis actualmente inscritos en dicho Registro, conforme a las normas establecidas por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.
La Comisión aprobó en general y particular la iniciativa por la unanimidad de sus miembros presentes (Senadores señores Novoa, Pizarro y Prokurica), sustituyendo el inciso segundo del artículo único del proyecto despachado por la Honorable Cámara de Diputados por un texto que es idéntico al inciso segundo del artículo único de la ley Nº 19.593 y que preceptúa que la suspensión de la inscripción de taxis no afectará el derecho a solicitar el reemplazo, cambio de modalidad o cambio de inscripción, de una región a otra, de los taxis actualmente inscritos.
El referido órgano técnico propone al señor Presidente que la iniciativa sea discutida en general y particular a la vez, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 127 del Reglamento.
Sus Señorías tienen a la vista un boletín comparado que transcribe el texto legal vigente, el proyecto despachado por la Cámara de Diputados, las modificaciones efectuadas por la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones y el texto que resultaría de ser aprobadas dichas enmiendas.
Tiene la palabra al Honorable señor Novoa.
Señor Presidente , el texto aprobado por la Comisión de Transportes del Senado es idéntico al de la ley vigente.
No obstante que el proyecto alude en su denominación a la suspensión de inscripción de automóviles colectivos y buses, sólo tiene por objeto suspender la inscripción de taxis, cualquiera sea su modalidad, en el Registro Nacional de Servicios de Transporte de Pasajeros .
Al igual como ocurre con la normativa en vigor, esta medida no afectará el derecho a solicitar el reemplazo, cambio de modalidad o cambio de inscripción de una región a otra.
La Comisión decidió mantener la norma actual que permite el cambio de región -a pesar de que la Cámara de Diputados votó en contra de esta idea- fundamentalmente porque los traslados efectuados en los últimos cinco años, conforme a los antecedentes presentados por el Ejecutivo, fueron muy pocos. Y segundo, porque si un taxista decide irse a vivir a otra región y no puede trasladar su inscripción, en realidad, se le estaría privando de una fuente de trabajo y restringiendo el ejercicio de su ocupación.
Además, consideramos que el hecho de limitar la inscripción de taxis era ya una normativa suficientemente restrictiva que podía afectar garantías constitucionales, sin perjuicio de que fue aprobada en su momento pensando en que resultaba lícito restringir la actividad. Sin embargo, en la Comisión nos pareció inconveniente el impedir que una persona se pudiere trasladar de una región a otra con su fuente de trabajo
La iniciativa en análisis -como señalé denantes- fue acogida por unanimidad en la Comisión de Transportes. Y debería pasar a la Cámara de Diputados para que se pronuncie sobre la modalidad distinta con que fue aprobada por el Senado.
La solicitud que formulamos de discutirla como si fuera de Fácil Despacho tiene por objeto que su tramitación pueda terminar antes de que se cumpla la fecha de expiración de la actual ley.
Recuerdo a Su Señoría que el proyecto es de Fácil Despacho.
Sólo deseo formular una consulta.
Señor Presidente, como hoy día se reunió la Comisión Especial Mixta de Presupuestos, lamentablemente no pude concurrir al debate de la iniciativa.
Mi pregunta es la siguiente: ¿Ha quedado especificado que, cuando se habla del cambio de inscripción de una región a otra, el vehículo debe ser cero kilómetro?
Efectivamente, señor Senador. A fin de evitar cambios indiscriminados de una región a otra, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, conforme a la reglamentación actual, permite el traslado siempre que se trate de un vehículo nuevo. Es decir, la persona debe realizar una inversión y renovar su auto.
--Se aprueba en general y particular y queda despachado en este trámite.
Se me ha sugerido tratar también como si fuera de Fácil Despacho la iniciativa signada con el número 5 en la tabla, mientras se reúne el quórum necesario para pronunciarnos sobre los demás proyectos.
¿A qué se refiere, señor Presidente?
Al establecimiento de penas para el abigeato.
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que sanciona con mayor rigor el abigeato y facilita su investigación, con informes de las Comisiones de Agricultura y de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento.
--Los antecedentes sobre el proyecto (3038-07 y 2369-07) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Constitución, sesión 35ª, en 13 de septiembre de 2005.
Agricultura, sesión 35ª, en 13 de septiembre de 2005.
El señor ROMERO (Presidente).- Tiene la palabra el señor Secretario.
El objetivo fundamental de la iniciativa es sancionar con mayor rigor el delito de abigeato -es decir, el robo o hurto de animales- y facilitar su persecución criminal.
El proyecto de ley fue analizado por las Comisiones de Agricultura y de Constitución, Legislación y Justicia, las que fueron autorizadas por la Sala para discutirlo en general y particular a la vez en su primer informe.
La de Agricultura aprobó la idea de legislar sobre la materia por la unanimidad de sus miembros presentes (Senadores señores Cariola, Moreno y Naranjo), y durante la discusión particular efectuó diversas modificaciones al proyecto despachado por la Cámara de Diputados, las cuales fueron acogidas unánimemente.
Por su parte, la de Constitución también lo aprobó en general en forma unánime, con los votos de los Honorables señores Cariola, Chadwick, Espina y Andrés Zaldívar.
Corresponde destacar que, como asunto previo a la discusión en particular, el Senador señor Espina opinó que la acumulación de proyectos en este caso era improcedente, en atención a que tres de ellos se encontraban en segundo trámite constitucional, y uno, en primer trámite, correspondiente al iniciado en moción de los Honorables señores Romero y Stange y del entonces Senador señor Prat.
La Comisión, por unanimidad, con los votos favorables de los Honorables señores Cariola, Espina y Andrés Zaldívar, acordó recomendar al Senado que separe la tramitación de los tres proyectos que se hallan en segundo trámite constitucional del que está en primer trámite, ya que las disposiciones contenidas en esta última iniciativa fueron integradas al articulado a través de una indicación, por lo que posteriormente, una vez despachado el proyecto en informe, se podría disponer el archivo de la iniciativa correspondiente al boletín 2369-7.
En la discusión particular efectuada en la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia, el Senador señor Espina presentó una indicación que sustituye íntegramente el proyecto despachado por la de Agricultura, la que fue aprobada con modificaciones por la unanimidad de sus miembros presentes: Honorables señores Cariola, Espina y Andrés Zaldívar.
Sus Señorías tienen en sus escritorios un boletín comparado divido en cinco columnas, que transcriben las normas legales pertinentes, el proyecto aprobado por la Cámara de Diputados, el texto despachado por la Comisión de Agricultura, las modificaciones efectuadas por la Comisión de Constitución y el articulado que resultaría de aprobarse estas enmiendas.
Creo que no conviene alterar el orden de la tabla. Ahora correspondía tratar el proyecto relativo al tabaco.
Lo veremos en seguida, señor Senador.
Pero dudo de que una iniciativa con tantos artículos como la que se propone discutir ahora pueda ser aprobada como si fuera de Fácil Despacho.
Por intermedio de la Mesa, quiero plantear al Honorable señor Viera-Gallo lo siguiente.
Este proyecto sólo viene aprobado en general. Es habitual que nuestra Comisión perfeccione los articulados, más allá de los trámites propios del segundo informe. Por lo tanto, para no dilatar el despacho de una iniciativa que requiere mejoramientos, pues se refiere a normas procesales, pido que se vote en general y, de ser aprobada, se abra plazo para presentar indicaciones.
Propongo el 4 o el 5 de octubre, a las 12, como plazo para formular indicaciones.
No estoy de acuerdo, señor Presidente. Éste es un proyecto sobremanera importante -entiendo la urgencia que pueda haber en despachar el concerniente al tabaco-, y si por unanimidad se acordó analizarlo ahora, pido que por lo menos a quienes tenemos algo que decir acerca de un problema que ha afectado a los sectores agrícolas en forma muy potente durante los últimos años se nos permita exponer para que expliquemos cuál es el sentido de esta proposición de ley.
El problema radica en que se acordó discutir el proyecto como si fuera de Fácil Despacho. Y cuando ello ocurrió, Su Señoría no había llegado a la Sala.
Entonces, dejémoslo para otra oportunidad.
¿Puedo hablar o no?
No, señor Senador, porque...
Sí, señor Presidente . En el Fácil Despacho puede haber dos intervenciones.
Efectivamente: una a favor y otra en contra.
Yo quiero hablar a favor.
Son 5 minutos a favor y 5 en contra.
Quiero hablar a favor, si puedo.
No tenemos inconveniente, señor Presidente.
La Mesa puede dar 5 minutos. No hay problema.
Pero era sin discusión.
Ésa era la idea. Pero...
Señor Presidente , si son 5 minutos a favor y 5 minutos en contra, no tengo ningún problema en que se den, pero sólo en la medida en que la Sala acuerde despachar hoy el proyecto relativo al tabaco.
No le veo ningún inconveniente a esa petición.
Señor Presidente , está en tabla el proyecto que modifica la Ley de Quiebras en materia de convenios concursales. Se trata de un asunto de muy fácil trámite. Por tanto, ruego que también se considere.
Hay un acuerdo de Comités respecto tanto de esa iniciativa como de la que amplía la cobertura del seguro escolar. De modo que mientras más nos demoremos...
El proyecto sobre seguro escolar debe ser despachado hoy.
Está previsto tratarlo como si fuera de Fácil Despacho, señor Senador.
Por eso, si me permiten...
¡Todo se está haciendo de "difícil despacho"...!
Señor Presidente ...
Permítanme dirigir la sesión, señores Senadores.
Opino que podríamos otorgar 5 minutos al Honorable señor Coloma para que intervenga en la iniciativa atinente al abigeato.
Señor Presidente , existe un acuerdo de Comités en el sentido de ver primero el proyecto relativo a la Ley de Quiebras; luego, el concerniente al seguro escolar, y después, el que sanciona el abigeato.
El problema se originó porque en el momento de dar cumplimiento a ese acuerdo no había quórum.
Pero ahora lo tenemos.
Sí, señor Senador. Pero no compliquemos más las cosas, pues ya entramos a discutir otra iniciativa. El señor Secretario hizo la relación, y falta muy poco para despacharla en general.
Tiene la palabra el Honorable señor Coloma, por 5 minutos.
Señor Presidente, ésta no es manera de legislar.
A algunos Parlamentarios "urbanos" puede no interesarles el tema; probablemente hay otros asuntos que les importen más. Pero voy a aprovechar los minutos que se me concedieron.
Sólo quiero decir que el año 2003 hubo en el país 3 mil 632 denuncias de abigeato; que esa cifra aumentó en 21,1 por ciento el 2004, y que se espera un alza similar para el 2005, según informaciones de Carabineros.
Ésta es una cuestión que les importa a miles de chilenos que viven en zonas rurales. En consecuencia, merecería de este Senado más de 5 minutos, porque ha habido una discusión gigantesca vinculada con la normativa constitucional,...
¡Nos convenció!
...con el problema agrícola, con la actuación de Carabineros...
Ya nos convenció, Honorable colega.
Señor Presidente , no voy a seguir hablando sobre el punto, porque los señores Senadores ya decidieron que éste es un asunto menor.
Ruego a Sus Señorías respetar a quien está haciendo uso de la palabra.
Es que el Honorable señor Coloma nos convenció, señor Presidente . Veamos el proyecto en otra oportunidad.
Simplemente, quiero señalar que a través de esta normativa se extiende el tipo penal del abigeato; se aumentan las sanciones, y se dan facultades a Carabineros para actuar de forma mucho más eficiente que hoy, de manera que, con la autorización judicial pertinente, pueda ingresar en los predios donde se esté cometiendo el delito de que se trata o en que haya restos de animales mal usados para efectos de faenación.
El proyecto, básicamente, busca poner un disco "Pare" a una conducta delincuencial que ha ido creciendo en todas las Regiones de Chile. Y, a través de la trilogía ampliación del tipo, elevación de las penas y otorgamiento de facultades a Carabineros para operar en los momentos de emergencia, se busca dar un paso potente en términos de enfrentar este ilícito en forma distinta.
La Comisión de Agricultura, en un ejemplo de cómo sus integrantes pueden trabajar en terreno, fue a la ciudad de Temuco a los efectos de conversar con todos los involucrados en esta materia -Fiscalía, Carabineros, afectados, organizaciones gremiales, asociaciones de pequeños propietarios-, quienes nos solicitaron preocuparnos con urgencia de su compleja situación.
Del total de denuncias de abigeato, aproximadamente el 5 por ciento termina con el procesamiento y castigo de los responsables.
Bien sabemos que cuando un pequeño productor pierde un animal pierde parte muy importante de su vida.
Por eso, resulta fundamental acelerar la tramitación de este proyecto, que refunde tres mociones de distinta naturaleza, a fin de tener nuevas herramientas para luchar contra un delito que afecta gravemente a las zonas agrícolas de Chile.
Por tales razones, señor Presidente , y reiterando que habría sido necesario un debate muchísimo más a fondo, quiero manifestar mi opinión favorable a la iniciativa, así como mi deseo de que se apruebe rápidamente, para que se proceda cuanto antes a la aplicación del nuevo tipo que se busca configurar.
Propongo a la Sala aprobar los tres proyectos refundidos y enviar al archivo el que se convirtió en indicación, si no interpreto mal las palabras del señor Presidente de la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia.
Si les parece a Sus Señorías, se procederá de esa manera.
--Se aprueban en general los tres proyectos refundidos y se acuerda archivar el correspondiente al boletín Nº 2.369-7.
¿Plazo para indicaciones, señor Presidente?
Sugiero el 5 de octubre, a las 12.
Mejor el 11.
--Se fija como plazo para presentar indicaciones el 11 de octubre, a las 12.
Los Comités acordaron tratar como si fuera de Fácil Despacho el proyecto, en tercer trámite constitucional, que modifica la ley Nº 18.175, de Quiebras, en materia de convenios concursales, con informe de la Comisión de Economía y urgencia calificada de "simple".
En tercer trámite, sesión 29ª, en 30 de agosto de 2005.
Economía, sesión 26ª, en 11 de enero de 2005.
Economía (segundo), sesión 4ª, en 8 de junio de 2005.
Sesión 30ª, en 19 de enero de 2005 (se aprueba en general); sesión 5ª, en 14 de junio de 2005 (se aprueba en particular).
La Cámara de Diputados, en el segundo trámite constitucional, efectuó una serie de modificaciones al proyecto despachado por el Senado, las que en su mayoría tienen por finalidad precisar conceptos y mejorar la redacción de las distintas disposiciones que lo constituyen.
La Comisión de Economía, conociendo de esas enmiendas, escuchó al señor Superintendente de Quiebras y resolvió, por la unanimidad de sus miembros presentes (Senadores señores Cariola, García, Gazmuri y Vásquez), aprobarlas en su totalidad.
Sus Señorías tienen a la vista un boletín comparado que consigna el texto de la Ley de Quiebras, la iniciativa despachada por el Senado y las enmiendas efectuadas por la Cámara Baja.
Los artículos 180 a 185, contenidos en el número 12 del artículo único, tienen el carácter de normas orgánicas constitucionales, por lo que requieren para su aprobación 27 votos favorables.
En este momento hay exactamente 27 señores Senadores.
Si le parece a la Sala, se aprobarán las enmiendas introducidas por la Cámara de Diputados.
--Se aprueban (27 votos afirmativos), dejándose constancia de que se reunió el quórum constitucional exigido.
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que amplía la cobertura del seguro escolar a los alumnos del nivel parvulario y a los estudiantes en práctica profesional, con informes de las Comisiones de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, y de Hacienda.
--Los antecedentes sobre el proyecto (3824-13) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En segundo trámite, sesión 16ª, en 13 de julio de 2005.
Educación, sesión 35ª, en 13 de septiembre de 2005.
Hacienda, sesión 35ª, en 13 de septiembre de 2005.
El objetivo principal de la iniciativa es extender la cobertura del seguro escolar a todos los estudiantes, incluidos los de enseñanza parvularia y los que realizan su práctica profesional.
La Comisión de Educación aprobó la idea de legislar por la unanimidad de sus miembros presentes, Honorables señores Fernández, Parra, Ruiz-Esquide y Vega.
En cuanto a la discusión en particular, aprobó los dos artículos que conforman el proyecto con la misma unanimidad señalada precedentemente y tal como lo hizo la Honorable Cámara de Diputados.
Por su parte, la Comisión de Hacienda, conociendo del artículo 1º, que es de su competencia, lo aprobó por la unanimidad de sus miembros presentes (Honorables señores Boeninger, García, Ominami y Orpis), en los mismos términos en que lo hizo la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología. El texto de la iniciativa se consigna en su informe.
Corresponde finalmente señalar que el artículo 1º es de quórum calificado, en cuanto regula el ejercicio del derecho a la seguridad social, por lo que requiere para su aprobación el voto conforme de 24 señores Senadores.
Señor Presidente , a propósito de la Cuenta de la sesión de ayer, algunos señores Senadores plantearon la posibilidad de que esta iniciativa fuese remitida de nuevo a Comisión, dado que no había acuerdo para tratar una indicación que el Ejecutivo hizo llegar fuera de plazo.
Entiendo que ahora existe consenso en la Sala para aprobar la idea de legislar e incorporar en esta etapa la indicación del Gobierno -la iniciativa fue aprobada en la Cámara de Diputados por 101 votos contra 0; es decir, una unanimidad rara vez lograda-, que persigue como finalidad hacer más equitativa la ley en proyecto al disponer que "Los aportes de las mutualidades de empleadores para el financiamiento del seguro escolar a que se refiere el artículo 3º se establecerán anualmente por decreto del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.", tanto más cuanto que dichas entidades hoy no contribuyen al financiamiento del referido seguro.
Por lo tanto, solicito al Senado aprobar con prontitud esta iniciativa, pues creo que hay acuerdo sobre la materia.
Es bastante extensa la indicación.
Es muy simple, señor Presidente.
En todo caso, para tratarla debería haber unanimidad en la Sala.
Se está manifestando oposición a la idea de discutir en general y en particular el proyecto.
Por lo que se ve, no existe acuerdo para tratar la iniciativa con la indicación del Gobierno.
Si no hubiera unanimidad a ese respecto, yo propondría que discutiéramos la idea de legislar, con el objeto de que el proyecto volviera a Comisión para estudiar dicha indicación.
Seamos realistas: en este momento no se cuenta con los votos requeridos para tal efecto.
El señor Ministro está solicitando la palabra.
Señor Presidente , esta cuestión es muy simple. Y, a su respecto, quiero hacer una petición a la Sala.
El proyecto, en su versión original, no hace más que extender el seguro escolar, beneficio que hoy tienen los estudiantes universitarios, de media y de básica, a los de kínder y prekínder y a los párvulos, de cero a cuatro años. Se trata de un costo menor para una iniciativa que ofrece una ventaja obvia.
En esos términos está planteado el texto que aprobó la Cámara de Diputados.
Adicionalmente, el Ejecutivo presentó una indicación -la explicaré de inmediato-, que solicito votar ahora. Si no hay acuerdo, no importa; pero despachemos el proyecto.
El seguro escolar, que se financia con cargo a la ley de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, recibía hasta 1989 los aportes del Instituto de Normalización Previsional y de las mutualidades de empleadores. A partir de dicho año se eximió a estas entidades de la mencionada obligación. Así, el INP, con su contribución de hasta 2 por ciento de lo que recauda para financiar aquellos rubros, cubre los gastos de todos los hijos de los funcionarios activos o jubilados adscritos a él.
La indicación del Ejecutivo propone volver a la situación anterior; es decir, que el INP y las mutualidades concurran al financiamiento del caso. Eso es todo.
Si en el Senado no hay votos para aprobarla, se rechaza y seguimos con el proyecto como estaba antes desde el punto de vista del financiamiento; o sea, sólo con el aporte del INP. Y el resto lo pone el Fisco.
El Ejecutivo considera justo que todos compartan el financiamiento, porque los trabajadores, se hallen en un sistema u otro, deben solventar el seguro de sus hijos.
Independiente de los argumentos que se han dado, propongo que se vote primero la idea de legislar y después, si ella es aprobada, la indicación del Gobierno, pues, se acoja o se rechace ésta, la iniciativa quedará despachada.
Señor Presidente , no sabemos cuánto cuesta el seguro; tampoco, si la ley Nº 16.744 obliga a las mutualidades a cubrir este tipo de accidentes.
Dicho cuerpo legal cubre los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales de los trabajadores, no de sus hijos ni de sus cónyuges, si no trabajan, ni de nadie más. Para eso se dictó.
En mi opinión, no es posible votar el proyecto hoy sin analizar un poco más la referida ley, sin conocer las obligaciones de aquellas entidades, sin contar con antecedentes sobre el costo, etcétera.
No veo por qué me van a obligar a pronunciarme ahora, en que debería hacerlo en contra, pues no tengo seguridad sobre los referidos aspectos, cuando quizá, una vez que los estudiara, podría votar a favor.
Tampoco me parece justo que algunos Senadores voten a favor porque consideran que ello es bonito, cuando a lo mejor después vemos en la ley que lo despachado no es aceptable, que no está dentro de las obligaciones pertinentes, en fin.
Señor Presidente, pienso que el proyecto debe ser estudiado en su mérito. En este momento no tenemos antecedentes como para votar a favor o en contra.
Lo único que pido es que esta materia sea tratada con seriedad. De lo contrario, lo que va a ocurrir es que los Senadores de la Concertación votarán a favor por simpatía hacia el señor Ministro , y nosotros, en contra, preocupados porque no sabemos de qué se trata. Y ésa no es una forma apropiada de legislar.
Con su venia, señor Presidente, le concedo una interrupción al Senador señor Orpis.
Señor Presidente , en la misma línea de la Honorable señora Matthei , debo señalar que ésa fue la razón por la que la indicación del Ejecutivo fue desechada en la Comisión de Hacienda.
Por lo tanto, propongo aprobar el proyecto en los mismos términos en que lo sugiere ese órgano técnico y que lo que propone el señor Ministro se plantee en una iniciativa aparte.
Nadie tiene prejuicios en esta materia. Se trata de una indicación que se presentó en la Comisión de Hacienda y respecto de la cual no hay antecedentes.
Por consiguiente, sugiero a la Sala votar el proyecto tal como viene de dicho organismo, sin la indicación. Y si después el señor Ministro envía un proyecto que incluya el contenido de ella, tendremos la mejor disposición para estudiarlo en profundidad. Pero en este momento carecemos de elementos de juicio para pronunciarnos sobre la materia.
Para la Mesa es claro que no existe unanimidad a los efectos de discutir en general y en particular la iniciativa. De modo que tendría que votarse la idea de legislar. Y si se aprobara, habría que fijar plazo para formular indicaciones.
Señor Presidente, no hay que fijar nada, porque el plazo para presentar indicaciones se cerró ayer.
Sí, señor Presidente . Y explicaré por qué.
Ayer Su Señoría solicitó autorización para incorporar la indicación del Ejecutivo , y la Sala le dijo que no. Hoy vuelve a pedir lo mismo, y recibe igual respuesta. Entonces, se debe votar el proyecto en los términos en que lo aprobaron la Cámara de Diputados y, por unanimidad, las Comisiones de Educación y de Hacienda del Senado.
Por consiguiente, no existiendo autorización para tratar la indicación del Gobierno, corresponde que la Sala vote el proyecto, el cual, si es aprobado en general y particular, generará la ley de la República correspondiente. Tan simple como eso.
Señor Presidente , quiero complementar lo que decía el Senador señor Naranjo señalando que, según el informe financiero presentado a la Comisión de Hacienda, el proyecto se encuentra enteramente financiado.
Pero no considerando a las mutuales.
Exactamente. De acuerdo con el texto original, sin las mutuales.
Según lo informado por la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda, el impacto fiscal por mayor cobertura del seguro escolar ascenderá a 137 millones de pesos, que se consignarán en el presupuesto del Ministerio de Salud. Estamos hablando, más o menos, de 200 mil estudiantes que tendrán acceso a los beneficios contemplados en los artículos 7º y siguientes del decreto supremo Nº 313, de 1972, del Ministerio de Trabajo y Previsión Social que regula el Seguro Escolar establecido en el artículo 3º de la ley Nº 16.744.
La indicación no se votó en la Comisión de Hacienda entre otras cosas porque no traía la firma del Presidente de la República . Entonces, de hecho la indicación no existe. Como no hay unanimidad para considerarla, como ya la Cámara de Diputados y las Comisiones de Educación y de Hacienda del Senado se pronunciaron sobre el proyecto y como se cuenta con el referido informe financiero, lo que procede es votar.
Aparte del aspecto formal, le diría al señor Ministro que, no obstante la relevancia de lo que plantea respecto de las mutuales, no me parece correcto que, a propósito de la incorporación de un pequeño grupo de niños al seguro escolar, se busque resolver un problema que es de otra entidad y de otra envergadura, y que desde ese punto de vista debería ser objeto de una iniciativa separada.
Llame a los señores Senadores, señor Presidente.
Aprobemos en general el proyecto.
Tengo claro que la indicación no se puede tratar.
Si le parece a la Sala, se aprobará el proyecto de la Comisión de Hacienda.
¡Que se apruebe, señor Presidente!
Señor Presidente , por la poca experiencia que adquirí en esta misma Sala, estimo que esta normativa no ha sido votada en general.
Entonces, los caminos alternativos son dos: primero, como el proyecto todavía no se vota en general y hay una indicación del Ejecutivo, correspondería volverlo a Comisión para analizarla, o segundo, que se me solicite retirarla...
¡Retírela!
...porque no hay votos de aprobación suficientes.
Pero como se trata de una indicación firmada por el Presidente de la República y por tres Ministros (el de Hacienda , el de Educación y el de Trabajo), por lo menos de su contenido caber esperar un mínimo de cordura.
No estoy en condiciones de retirarla ahora.
Que se vote de inmediato y si se rechaza, se rechaza. Pero está presentada. Y no veo otra vía de solución que enviarla a Comisión para su estudio.
Reitero: no corresponde pronunciarse ahora sobre un proyecto no votado en general en la Sala y que ha sido objeto de indicación.
Señor Presidente , el señor Ministro tiene razón, lo procedente en cuanto a un proyecto que se votará en general y al que se le han presentado indicaciones es remitirlo a Comisión para que se pronuncie.
Es una indicación.
No importa si es una o son diez.
Se trata de un solo artículo.
Si se formuló indicación y la Sala no quiere votar porque le interesa que vaya a Comisión, eso es lo que debe hacerse.
Creo que el sentimiento del Senado apunta al retiro de la indicación porque se confunde un gran objetivo que todos compartimos -por algo se aprobó en forma unánime y ahora de nuevo lo será- con la incorporación de las mutuales de seguridad en el financiamiento. Y esto es como poner el dedo en el ventilador. Se necesitarán muchas sesiones de la Comisión para analizar el impacto económico de la indicación en entidades que funcionan razonablemente bien.
No quiero seguir refiriéndome a la larga historia de una indicación, que en mi opinión debería retirarse e incluirse en un proyecto distinto.
Ése es el sentimiento de la Sala. Ojalá el Ejecutivo proceda así, pero en ningún caso la indicación puede votarse hoy, porque ello nos forzaría a rechazarla, considerando los efectos que pueden producirse en las mutuales de seguridad.
Están emplazados los Ministros para reflexionar acerca del procedimiento. Se les está planteando derechamente que, si retiran la indicación, se facilitaría la aprobación del propósito general contenido en el proyecto despachado por la Comisión de Hacienda. Y se les sugiere, por si quisieran insistir, que lo hagan en una iniciativa diferente.
Señor Presidente, una consulta.
¿Lo que Su Señoría plantea es que si el Ejecutivo retira la indicación trataremos el proyecto y lo aprobaremos en general y en particular, o sea, lo despacharemos en forma inmediata?
Sobre esa base, propongo al señor Ministro que lo haga, con lo que estaríamos en condiciones de acoger la iniciativa y solucionar el problema.
Le agradezco que haya comprendido el punto.
Señor Presidente , tengo la impresión de que la indicación del Ejecutivo está fuera de plazo. Y por eso ayer se pidió autorización para analizarla.
Y la Sala la negó.
Entonces, no hay por qué votarla, pues no existe.
Por tanto, es necesario pronunciarse sobre el proyecto tal cual está.
¿Les parece a los señores Senadores que consideremos que no existe indicación porque ayer se rechazó la solicitud de ampliación del plazo para presentarla?
Si no hay objeciones, se aprobará en general la iniciativa contenida en el informe de la Comisión de Hacienda.
--Se aprueba en general el proyecto, y, por no haber sido objeto de indicaciones, queda aprobado también en particular, dejándose constancia, para los efectos del quórum requerido, de que emitieron pronunciamiento favorable 30 señores Senadores.
Corresponde continuar la discusión particular del proyecto, en primer trámite constitucional, sobre modificación de la ley Nº 19.419, en materias relativas a la publicidad y el consumo del tabaco, con segundo informe de la Comisión de Salud y urgencia calificada de "suma".
--Los antecedentes sobre el proyecto (3825-11) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En primer trámite, sesión 41ª, en 5 de abril de 2005.
Salud, sesión 1ª, en 7 de junio de 2005.
Salud (segundo), sesión 29ª, en 30 de agosto de 2005.
Sesión 4ª, en 8 de junio de 2005 (se aprueba en general); 33ª, en 7 de septiembre de 2005 (queda pendiente la discusión particular).
En la sesión 33ª, especial, se inició la discusión particular y, en virtud de lo dispuesto en el artículo 124 del Reglamento, se aprobó el Nº 11, que pasa a ser 13, del artículo 1º.
Asimismo, de conformidad con lo que acordó la Sala, comenzó el debate y votación de las modificaciones efectuadas por la Comisión de Salud en el segundo informe. Así, se acogió, por unanimidad, el Nº 1 del artículo 1º. Además, el Nº 2, que sustituye el artículo 2º, que pasa a ser artículo 3º de la ley Nº 19.419, referido a la prohibición de la publicidad del tabaco, se aprobó con 26 votos a favor, 2 en contra (de los Senadores señores Arancibia y Martínez) y 2 pareos.
Por su parte, el Honorable señor Horvath solicitó votación separada de la última frase del artículo 6º, contenido en el Nº 5 del artículo 1º.
Cabe tener presente que los números 6 y 11 del artículo 1º, que contienen los artículos 7º y 14 de la ley Nº 19.419, revisten el carácter de normas orgánicas constitucionales, por lo que requieren 27 votos para ser aprobados.
A continuación corresponde ocuparse del Nº 3 del artículo 1º, que reemplaza el artículo 3º, que pasa a ser 4º, de la ley Nº 19.419, el que, entre otras cosas, prohíbe la comercialización, ofrecimiento, distribución o entrega a título gratuito de los productos hechos con tabaco a menores de 18 años.
La tiene el Senador señor Viera-Gallo.
Señor Presidente , conforme al espíritu de la sesión anterior en que se discutió la materia, es preciso avanzar disposición por disposición. Y, en tal sentido, como se ha señalado, se debe tratar el Nº 3.
Dicha norma prohíbe la venta de cigarrillos a menores de 18 años; la instalación de máquinas automáticas expendedoras de cigarrillos en lugares donde tengan acceso menores de 18 años; la publicidad a menos de 300 metros de los establecimientos escolares y la venta a menos de 100 metros de éstos; la venta de productos alimenticios, chocolates, dulces y golosinas con forma de cigarrillo; asimismo, establece que las cajetillas no pueden tener menos de 10 unidades.
Si le parece a la Sala, el Nº 3, que sustituye el artículo 3º, que pasa a ser 4º...
Señor Presidente , quiero hacer una observación, pero no para modificar la norma, sino para dejar una constancia.
Estoy de acuerdo en tratar de impedir el expendio de cigarrillos muy cerca de establecimientos escolares. Pero en las ciudades y comunas pequeñas normalmente el liceo o la escuela se ubican alrededor de la plaza, donde es habitual la instalación de un quiosco que vende diarios, cigarrillos y otras cosas. De modo que habrá un problema que espero se solucione bien. Antes era peor, porque la distancia se medía desde el perímetro del plantel y no desde la puerta de acceso, como ahora.
Sin embargo, esta norma traerá dificultades en muchas partes -ya he recibido reclamos-, sobre todo a quienes se dedican al comercio mencionado. Lo señalo, no porque crea necesario rectificar en esta materia, sino para dejar establecido el hecho, por el emplazamiento de esos puntos de venta y por tratarse de personas que han desempeñado un oficio durante años y años, las que deberán tomar la decisión de ofrecer otro tipo de cosas y no cigarrillos. Especialmente en Santiago, se producirán situaciones bastante complejas, que veremos cómo se van a solucionar.
Dejo esa constancia para que después no nos enredemos manifestando que no nos dimos cuenta.
Señor Presidente , nosotros presentamos una indicación para sancionar con severidad suficiente la venta de tabaco a menores de 18 años de edad, la cual se permitía en cualquier lugar, sin la restricción de los 100 metros contados desde la puerta de acceso de los colegios y escuelas. Da lo mismo dónde se emplace el quiosco: lo importante es impedir tal expendio a menores de 18 años. Ahí debe estar concentrada la fiscalización. Y a quienes infringieran esta norma se les aplicarían sanciones realmente graves.
Esa indicación fue rechazada, y por eso acogimos después la limitación relativa a la distancia. La prohibición original, referida a 300 metros medidos desde el perímetro, sencillamente significaba que en algunos pueblos no se podría vender tabaco en ninguna parte. Es decir, quienes fuman -yo no lo hago- tendrían que ir a la localidad del lado a comprar cigarrillos. Y eso, al final, incentivaría el expendio clandestino, porque tales personas no se darían esa molestia. Y, aún peor, nadie controlaría si se vende o no a menores de 18 años. En esas operaciones no hay fiscalización posible o ésta es mucho más difícil de ejercer. Y probablemente no se pagarían impuestos; se recurriría a productos falsificados, etcétera.
Así que la distancia de los 100 metros fue fruto de una transacción entre quienes creíamos que bastaban sanciones muy fuertes para los infractores y los partidarios de extender la prohibición a 300 metros.
A esa solución llegamos.
En verdad, el proyecto fue muy conversado, lográndose acuerdos donde ellos eran posibles, como es propio de la política.
La aprobación de algunos artículos requiere quórum especial. Vamos a tratar de ponerlos en discusión para no tener problemas.
Señor Presidente, deseo efectuar una observación.
Aquí se hace referencia a quioscos. Pero, en realidad, el proyecto prohíbe la venta de tales productos en lugares que se encuentren a menos de 100 metros de un colegio, como puede ser el caso de almacenes, discotecas, restaurantes o cualquier otro establecimiento.
Me parece una inadvertencia que deseo precisar, porque aquí se ha hecho presente que se trataría de un problema de quioscos, y no lo es.
El señor Ministro ha pedido la palabra. Tiene prioridad para hacer uso de ella.
Señor Presidente , sólo deseo insistir en que una de las esencias del proyecto es que busca desincentivar el consumo de tabaco en los niños. Si éstos aprenden a fumar, crean una adicción muy difícil de dejar después. Queremos que no la adquieran. Estimamos que con las normas propuestas la gente va a vivir más tiempo, gastará menos en oxígeno, etcétera. Estas medidas son importantes, porque los niños aprenden de los adultos; y si éstos fuman, les están enseñando un mal hábito que algún día les acarreará la muerte, que año a año le sobreviene a 14 mil personas por esa causa.
Por lo anterior, pedimos que el proyecto se apruebe a la brevedad.
Están inscritos los Senadores señora Matthei y señores Ávila, Muñoz Barra, Naranjo y Ruiz-Esquide.
Señor Presidente , aunque únicamente sea para dejar una constancia en la historia de la ley, deseo manifestar una vez más que la verdadera doctrina prohibicionista y represiva que se aplica en textos como éste no sólo no contribuirá a resolver los problemas que pretenden abordar, sino que los agudizará.
Me sorprende el candor de algunos que piensan que prohibiendo el consumo lo van a impedir. No será así. Los cigarrillos se comprarán en quioscos distanciados de los establecimientos educacionales por un número de metros mayor que el que disponga la iniciativa. Por ejemplo, a 301 metros.
Y, por cierto, quienes están de pláceme en este minuto son todos los que se dedican a comercializar clandestinamente diversas sustancias. Ahora el Congreso Nacional les regala una más: el tabaco. Con razón Mark Twain , tan agudo como siempre, expresó en una ocasión: "Si Dios hubiese prohibido la serpiente en vez de la manzana, Eva se habría comido la serpiente.".
Señor Presidente , sólo quiero reiterar que, como muy bien se señaló aquí, el ánimo y la predisposición respecto a la distancia de los colegios y escuelas se relacionan con un bien superior: la protección de la salud de los menores.
Diversos estudios indican que, si se es fumador a determinada edad, después será muy difícil dejar el hábito. Por ello, esta normativa busca justamente no incentivar el consumo del tabaco.
Y es evidente que las empresas tabacaleras persiguen preparar el ejército de reserva, cuyo terreno más fértil se encuentra en los menores de edad. Por consiguiente, la legislación en proyecto pretende establecer restricciones en consideración al bien superior de la salud de estos últimos.
Señor Presidente , escuché atentamente al señor Ministro , y me molestó mucho su argumentación, que, en el fondo, lo hace aparecer como preocupado de que los niños no fumen, y a quienes piensan que no debería existir la limitación de que se trata, como que queremos que lo hagan. Eso fue, en pocas palabras, lo que dijo.
Y ése no es el punto.
Estamos analizando este proyecto por nuestro convencimiento de que el tabaco hace mucho daño, que es más grave cuando son los jóvenes y los niños quienes empiezan a fumar: primero, porque lo hacen por más tiempo; segundo, porque ignoran los riesgos que corren, y, por último, porque no tienen idea de lo que les costará dejarlo cuando ya estén enviciados.
El punto radica en si la restricción relativa a la distancia de 300 metros, de 100 o de cero influye o no en que los niños fumen. Algunos creen que lo impedirá la prohibición de expender cigarrillos a menos de 100 metros contados desde la puerta de acceso del establecimiento escolar. Otros somos bastante más pesimistas. Por ejemplo, la venta de drogas está prohibida en todas partes, con prescindencia de la distancia. ¡En todo Chile! ¡Y miren cómo se droga la gente!
Tan así es que en el consultorio del sector La Antena, en La Serena, se preguntó a numerosos niños, de entre 8 y 11 años, si conocían dónde se vendía droga en su vecindario. ¡Todos sabían! ¡Todos!
Señor Presidente , no se trata de si queremos que los niños fumen o no. Creo que nadie lo desea. El asunto es saber cuáles son los costos y los beneficios de la restricción que nos ocupa.
Hay quienes creen que por vender cigarrillos a más de 100 metros de la puerta del colegio los niños van a fumar menos. Yo estimo que para éstos esa distancia es nada. Probablemente, a quienes va a afectar será a los profesores, pues los niños la corren en 15 ó 20 segundos.
¿Se obtiene o no algún beneficio? No lo tengo claro. Mas tiendo a pensar que esa prohibición no traerá ninguno.
Lo que sí me parece que será útil es el establecimiento de normas muy severas y de fiscalización muy eficiente, y la imposición de castigos muy graves para quienes vendan cigarrillos a menores de 18 años, ya sea que estén al frente o a 500 metros del colegio, lo que da lo mismo. Siempre debe haber fiscalización severa y penalización.
Por el lado de los costos, está lo expuesto por el Honorable señor Andrés Zaldívar : la gente que se dedica al pequeño comercio, que vive gracias a él, en el fondo, se verá privada de esa entrada.
En general, no soy partidaria de establecer prohibiciones, porque creo que, en último término, el efecto es nulo. Probablemente, esta norma tiene que ver más con calmar las conciencias de los votantes que con lograr de manera efectiva que un joven no fume.
En fin, es mi opinión; Sus Señorías pueden tener otra.
Como dije, al final, en la Comisión este texto fue producto de una transacción entre quienes creíamos que la prohibición no genera ningún beneficio y sí muchos costos, y los que no lo estiman así. Porque consideramos que los niños que quieran fumar lo harán igual. Pero, como lo manifesté, tal fue la decisión a la que llegamos. Así que no sé cuál representa aquí la opinión mayoritaria.
Algunos piensan que la norma va a lograr que los niños no fumen. Yo no soy tan optimista.
Se ha pedido la clausura del debate. Sin embargo, llevamos 12 minutos y medio de discusión y el Reglamento señala 30 para cada punto.
Tiene la palabra Senador señor Ruiz-Esquide.
Señor Presidente , todo proyecto de ley que choca con muchos intereses, como el que estamos tratando, provoca problemas en su tratamiento. De eso no cabe ninguna duda. Por lo tanto, sabemos que en determinado momento la normativa en análisis podría perjudicar a algunas personas.
La Comisión la discutió en esa perspectiva. Y fue capaz de resolver el asunto, por la vía, primero, de señalar su objetivo central, y segundo, de tratar de morigerar las disposiciones que pudieran generar una molestia exagerada o que fueran contrarias a la Constitución o a los intereses lógicos de alguien cuando se discute la materia, ya que, en el fondo, el cigarrillo no está prohibido, lo cual obliga a transar en algunos puntos.
Eso, en primer término.
Alguien puede afirmar que esta iniciativa va a resolver el problema del cigarrillo. Pero eso no es verdad. Ninguna de las normas que hemos aprobado aquí, por sí sola, es capaz de terminar con el hábito de fumar o de proteger a aquellos a quienes fundamentalmente queremos cuidar: los niños y las mujeres.
Por consiguiente, esto tiene que ser apreciado dentro de la visión global del proyecto, que obliga a cierta educación; prohíbe la venta, la información, la publicidad en determinados lugares catalogados específicamente de importantes.
Tienen razón quienes señalaron que la disposición en comento no resuelve el punto; pero ayuda.
Si mañana, cuando deba disminuir la publicidad, tenemos el mismo criterio de que eso tampoco por sí solo resuelve el problema, al final no podremos hacer nada, porque ninguna cosa sirve por sí sola.
El segundo elemento al cual deseo referirme dice relación a que nadie puede sentirse autorizado, por el hecho de establecer prohibiciones la ley en proyecto, para tratar de ridiculizar tal circunstancia, como ha ocurrido en la Sala.
Por mi parte, he intentado, durante toda mi permanencia en el Senado, evitar un exceso de prohibiciones en las leyes. Lo he dicho muchas veces: hemos legislado durante años con un sentido más punitivo que de advertencia, de previsión, o tratando de lograr de alguna forma educar a las personas.
Ayer se aprobó una iniciativa sobre la cual tengo serias reservas. Porque permanentemente seguimos la línea de que ante un problema se establece una prohibición; si surge otra dificultad, más carabineros. En definitiva, si se produce equis situación, vamos generando nuevas leyes. Así que no me gusta el sistema punitivo. Pero también es verdad que en algún momento uno debe fijar ciertas reglas del juego.
Por eso, señor Presidente, aunque lo expresado por la norma en debate no resuelve la situación, me parece necesario dejarlo establecido. Honestamente, creo que alejar los puntos de venta, ya sea 100 metros o 300, es posible que ayude. Y yo aprobaré lo propuesto, pues el tema fue discutido hasta la saciedad.
Es efectivo que la distancia acordada fue producto de una transacción, como sucede muchas veces, sobre todo tratándose del articulado en estudio, en el cual debimos hacer enormes esfuerzos.
Pero aquí no hay buenos ni malos. Y nadie puede quejarse de eso. A mi juicio, la intervención del señor Ministro -con todo respeto- tal vez pudo haber sido mal interpretada o mal planteada, pues jamás manifestó en la Comisión una división semejante. Aquí, todos queremos evitar el cigarrillo en los niños. La forma de hacerlo puede variar, pero no la intención con la que todos actuamos.
Termino señalando que, efectivamente, la sola prohibición no evita el uso de ciertas malas artes. Pero también es verdad que, con el mismo criterio con que el Senado ha trabajado estos años, debe entenderse que alguna tiene que existir, pues de otra forma la ley no será eficiente.
Por eso se establecen también otras medidas: de prevención, de precaución, que van mucho allá de lo que estamos haciendo. Porque -lo reitero- hay un bien superior: que la gente no fume, por decisión propia o pasivamente. Ése es el derecho humano que se desea preservar. El que desee fumar, que lo haga cuando no afecte a terceros. Ahí está la diferencia en cuanto a por qué no terminamos con el vino u otro producto.
Eso no tiene nada que ver con la materia en discusión.
Evitemos los diálogos.
Continúa con la palabra el Honorable señor Ruiz-Esquide.
Es que se murmura...
No haga caso a las murmuraciones, Su Señoría.
Antes de finalizar, planteo la necesidad...
... de realizar un esfuerzo por no debatir llevando la situación a extremos, porque eso no resuelve el problema.
Se encuentran inscritos para intervenir los Senadores señores Pizarro, Muñoz Barra y Moreno.
Antes de otorgar el uso de la palabra, llamo la atención hacia el hecho de que hay dos normas de quórum orgánico constitucional, las cuales fueron aprobadas por unanimidad en la Comisión.
El señor Secretario entregará esa información de inmediato.
Mi intención es que se aprueben, porque podemos quedarnos sin quórum. Ya he hecho presente tal circunstancia dos veces.
Las disposiciones que el señor Presidente me pide precisar se encuentran contenidas, una, en el numeral 6), que dice: "Sustitúyese el artículo 5º, que pasa a ser artículo 7º, por el siguiente:", y la otra, en el número 11),...
Le daré lectura de inmediato.
¿Por qué no dar por aprobado el número 6)? Se refiere a los planes y programas de estudio de la educación básica y de la media. Nadie podría estar en contra de que se eduque sobre el particular.
Pero el señor Secretario debe especificar...
Sí, pero vamos artículo por artículo; es más fácil.
El número 6) dice: "Sustitúyese el artículo 5º, que pasa a ser artículo 7º, por el siguiente: "Los planes y programas de estudio de la Educación General Básica y de la Educación Media de ambas modalidades deberán considerar objetivos y contenidos destinados a educar e instruir a los escolares sobre los daños que provoca en el organismo el consumo de productos hechos con tabaco y la exposición al humo del mismo, como también el carácter adictivo de éstos.".
Si le parece a la Sala, aprobaremos el numeral 6.
--Se aprueba, dejándose constancia, para los efectos del quórum constitucional requerido, de que votaron favorablemente 30 señores Senadores.
En seguida, el número 11) dice: "Sustitúyese el artículo 9º, que pasa a ser artículo 14, por los siguientes:
"Artículo 14.- La Autoridad Sanitaria competente fiscalizará el cumplimento de la presente ley y, en caso de incumplimiento, aplicará lo dispuesto en el Libro X del Código Sanitario.
"La resolución de la Autoridad Sanitaria será impugnable ante el Juez de Letras correspondiente, mediante el recurso de reclamación establecido en el artículo 171 del mismo Código, no siendo exigible, para dar curso a dicha reclamación, que el infractor acompañe el comprobante de pago de la multa.".
Esta norma también fue aprobada por unanimidad en la Comisión de Salud.
Señor Presidente , ¿se aprobó por unanimidad esta disposición? Porque yo recuerdo haberla votado en contra.
El informe consigna: "Unanimidad. 3x0".
Señor Presidente , daré la explicación correspondiente.
En la Comisión se debatió este asunto con la presencia del Senador señor Espina , quien incluso formuló una indicación, que fue tomada en cuenta. Pero en el momento en que fue votado, Su Señoría no estuvo presente. Por eso el resultado fue 3 contra 0.
¡Eso es grave...!
¡No! Lo que pasa es que el señor Senador tenía otra preocupación como Presidente de la Comisión de Constitución .
Pero lo importante es que la autoridad sanitaria realice la fiscalización y que, en caso de sanción, se pueda reclamar ante el juez de letras respectivo sin pagar la multa previamente. Porque ésa era la objeción que se había formulado: se pedía no aplicar tal cual la norma del Libro X del Código Sanitario.
Señor Presidente , en primer lugar, deseo aclarar que si no estuve presente en la Comisión de Salud en esa oportunidad, fue porque estaba sesionando paralelamente la de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento.
En segundo término...
Está excusado, Su Señoría.
No se trata de excusar, señor Presidente . Porque no todos los señores Senadores integran, como el que habla, dos Comisiones: la de Salud y la de Constitución.
Quedará constancia de ello.
Entonces, quiero plantear que se vote en forma separada lo relativo a la autoridad que estará a cargo de la sanción. Porque, a mi juicio, es absolutamente inconveniente entregar esa responsabilidad a la autoridad sanitaria, cuando debiera estar en manos de los juzgados de policía local. Así lo señalamos nosotros.
Aquí se está proponiendo el mismo sistema tan objetado en el ámbito tributario: aquel donde la autoridad administrativa es juez y parte. O sea, la autoridad sanitaria fiscaliza y sanciona, en circunstancias de que todo lo que hemos hecho en materia procesal en el país consiste en separar la entidad que controla de la que castiga. Así procedimos en la reforma procesal penal, en el Código respectivo: hay fiscales, jueces de garantía, jueces de tribunal oral. Sin embargo, aquí se le entrega la fiscalización y, posteriormente, la aplicación de sanciones exactamente a la misma autoridad.
Me parece que esta norma es absolutamente arbitraria. Por lo tanto, pido que se vote por separado.
Requiere quórum orgánico constitucional.
Efectivamente, la división de la votación respecto de la autoridad sanitaria podría generar un problema con el quórum.
Divida la votación, señor Presidente . Votemos.
Se ha propuesto votar separadamente la primera parte, relativa a la autoridad sanitaria.
¿Me permite, señor Presidente ? Quisiera explicarle algo al Honorable señor Espina.
Tiene la palabra la Honorable señora Matthei; en seguida podrá intervenir Su Señoría.
Señor Presidente, todos estuvimos de acuerdo en que fuese la autoridad sanitaria la que fiscalizara. En eso no hubo diferencias.
Lo que sucede es que las sanciones pueden implicar multas de muchísimo dinero, e incluso, la clausura de un establecimiento. Supongamos el caso de un restorán donde una persona prenda un cigarrillo en un lugar no habilitado para fumar. Se le pedirá que lo apague o que se retire; la persona se negará, y se producirá una discusión. Finalmente, todo podría concluir con el cierre del local. Y todo, por algo que no es responsabilidad del dueño, sino de un cliente.
En ese caso, el sancionado será el cliente.
Pero se contempla el cierre del establecimiento en ciertas ocasiones.
Eso lo corregimos precisamente por lo que Su Señoría está señalando.
Está bien. Pero de todos modos se podría cerrar en algunas circunstancias. O sea, hay sanciones que pueden ser tan fuertes como la clausura del local.
Señor Presidente , a nuestro juicio, multas de tan alto monto -estamos hablando de mil UTM o del posible cierre del establecimiento- debieran ser aplicadas por personas letradas, que tengan conocimientos de Derecho. En cambio, aquí se sugiere que las sanciones sean impuestas por el SEREMI de Salud, quien no está obligado a saber de la especialidad; por tanto, no tiene cómo apreciar las pruebas. Para esto, debe tratarse de un abogado, de un letrado.
Discutimos esta materia una y mil veces, pero, desgraciadamente, el Ministerio del ramo nunca quiso entrar en razón.
Reitero: las multas debieran ser aplicadas, en primer lugar, por un tercero, y en segundo término, por alguien que sepa de Derecho, que pueda apreciar las pruebas, etcétera.
Me parece una aberración -¡una aberración!- que sea un médico, un dentista, un psicólogo o un veterinario el que imponga este tipo de sanciones, porque no tienen la formación necesaria para ello. Pero perdimos la indicación una y otra vez.
Por eso, yo también estoy en contra de esta norma. Y si bien asistí a casi todas las sesiones de la Comisión, tampoco estuve presente en el minuto en que ella se votó.
En todo caso, aclaro que, pese a estar en total desacuerdo con que la autoridad sanitaria aplique las sanciones, no lo estoy con que ella ejerza la fiscalización.
Hay varios oradores inscritos, pero ha pedido la palabra el señor Ministro , quien tiene prioridad.
Señor Presidente , quiero insistir en que, si el interés de la Sala es desincentivar el consumo del tabaco -uso esta expresión porque en ninguna parte de la iniciativa se propone su prohibición-, el mejor calificado para lograr dicho objetivo es el Ministerio de Salud, organismo que debe enfrentar los estragos que provoca el consumo de tabaco. Es a él donde llegan los dañados por el tabaco.
Repetidas veces aquí hemos dado testimonio de la capacidad de la autoridad sanitaria, y planteamos estas normas para que se homologue cualquier situación. Y, en caso de problemas, el artículo 14 señala que la resolución de la autoridad sanitaria será impugnable ante el juez de letras correspondiente, mediante el recurso de reclamación establecido en el artículo 171 del mismo Código.
Por lo tanto, los aspectos jurídicos están resguardados. Si una autoridad sanitaria abusa de su poder o mal usa sus facultades, va a ser sancionada, porque no estará haciendo bien su trabajo.
La evidencia existente hasta el momento es que los juzgados de policía local no han sido capaces de resolver esta situación; no han podido fiscalizar que se cumpla la ley vigente en los múltiples aspectos que consagra.
El proyecto que nos ocupa es más exigente, y nos interesa que se cumpla adecuadamente. Y creemos tener las competencias y las facultades para hacerlo.
Están inscritos los Senadores señores Novoa, Vásquez y Naranjo. Y hago presente que se pidió dividir la votación de este artículo.
Yo también solicité la palabra, señor Presidente .
Tiene toda la razón, señor Senador. Disculpe.
¿Y qué pasó con la inscripción mía y con las de los Senadores señores Pizarro y Muñoz Barra?
La verdad es que Sus Señorías estaban inscritos para el debate del tema anterior.
¡Parece que nos fuimos cortados...!
No. Es que pasamos a resolver normas de quórum especial aprobadas por unanimidad.
Señor Presidente , yo no participé en la Comisión de Salud, pero quiero plantear una inquietud.
La iniciativa de ley en análisis establece la prohibición de fumar, por ejemplo, en medios de transporte público, aulas escolares, ascensores, hospitales, clínicas y consultorios, en lugares donde se fabriquen, procesen, depositen o manipulen explosivos, en fin; hay una gran cantidad de prohibiciones y restricciones. Y estamos claros de que no se podrá vender tabaco a cien metros de los establecimientos educacionales y que se prohíbe hacer propaganda a menos de trescientos metros.
Yo quiero saber con cuántas personas cuenta la autoridad sanitaria para controlar la aplicación de la ley en proyecto.
La consulta se formula al señor Ministro, quien tiene la palabra para responder.
Sobre la base de ese mismo planteamiento, como es obvio, se podría presuponer que los funcionarios son insuficientes para ese número de lugares. Sin embargo, puedo asegurar al señor Senador que representan una capacidad mayor que aquella con que cuentan hoy los jueces de policía local.
¡Pero estos últimos no fiscalizan!
Me hicieron una pregunta y deseo contestarla, señor Presidente .
Pido respeto por quien usa de la palabra.
Y, segundo, la evidencia demuestra que, si es necesario delegar funciones en los cien mil funcionarios del sistema de salud, veremos que la normativa se cumpla. Porque -insisto- los estragos son enormes en el ámbito que nos ocupa, y nos interesa que ella se aplique, que no sea letra muerta. Y nos aseguraremos de que ese objetivo se logre.
Sólo deseo agregar algo, señor Presidente .
Estimo que las atribuciones deben radicarse en un órgano jurisdiccional al cual puedan presentarse las denuncias. No creo que exista una fiscalización adecuada por parte de la autoridad sanitaria; lo es cuando la infracción se puede denunciar ante un órgano jurisdiccional -repito-, que en la actual ley es el juez de policía local, el que en adelante deberá aplicar la preceptiva en estudio. Ésa es la forma de fiscalizar el cumplimiento de la futura legislación, al igual que se hace respecto de otras.
Repito que se solicitó dividir la votación y que ello suscita una dificultad de quórum. Lo señalo para que después no nos encontremos en esa situación.
Quiero exponer una cuestión reglamentaria, señor Presidente .
Esa solicitud no procede, porque un inciso es consecuencia del otro: se reclama de algo que ya ocurrió. Si se rechaza lo que ocurrió, de nada se podrá reclamar.
Trataremos el punto cuando se llegue a la votación.
Señor Presidente , me parece que la discusión se ha llevado en términos teóricos y sin precisar a quién se hace referencia en lo atinente a las multas. Porque, cabe observar, habiendo la Senadora señora Matthei mencionado las que son más altas -a pesar de que no tuve el tiempo suficiente para analizar en detalle el proyecto-, que una de ellas, la de 500 a mil unidades tributarias mensuales, dice relación a utilizar "aditivos o sustancias prohibidas por el Ministerio de Salud o excediendo los límites máximos permitidos de las sustancias contenidas en los productos hechos con tabaco.".
Se fijan multas altas por el hecho de colocar máquinas expendedoras de cigarrillos en lugares donde a los menores de edad les estará prohibido adquirirlos.
Lo importante, respecto del asunto que se está planteando, es que toda la alegación relativa al monto de las multas no va más allá de una a 20 unidades tributarias mensuales en los casos de venta de productos alimenticios, chocolates, dulces y golosinas que imiten cigarrillos o en la de éstos por unidad; y de 2 a 20 unidades tributarias mensuales el permitirse el ingreso de menores a lugares habilitados para fumadores o al infringirse "las reglas sobre las advertencias que deben exhibirse relativas a la prohibición de fumar y en los lugares en que se permite hacerlo, en conformidad a lo dispuesto en el inciso final del artículo 12.".
Y sólo estoy dando ejemplos.
Señor Presidente , el inciso antepenúltimo del artículo 15 dispone que se podrá decretar, además -incluidos los sitios señalados en el artículo 11-, la clausura del establecimiento o lugar hasta por treinta días. O sea, no se trata solamente de multas.
Puede proseguir el Senador señor Vásquez .
Agradezco la precisión de mi Honorable colega, porque, como digo, acabo de revisar el texto.
Lo que consignaré sobre el particular, fundamentalmente, es que, si no en la totalidad, en la gran mayoría de las normas en virtud de las cuales los organismos administrativos aplican una multa se exige el pago de un porcentaje de ella, al menos -y, en algunas ocasiones, el total-, para poder reclamar al juzgado correspondiente. En el caso en análisis se libera en forma expresa de ese requisito. Lo anterior indica claramente, en consecuencia, que la sentencia de la autoridad sanitaria no causa ejecutoria, sin perjuicio de que quien conocerá es un juez letrado.
A mi juicio, la prevención que los señores Senadores formulan acerca de la norma es excesiva. Considero, con sinceridad, que se establece la protección debida, porque dicho magistrado resolverá en definitiva y con pleno conocimiento del derecho.
Por lo tanto, no me parece propio plantear si nos hallamos o no ante una indefensión de los afectados con las posibles multas. Y ello, incluido lo relativo a la clausura, porque el juez ya habrá aplicado en dos oportunidades anteriores las sanciones procedentes y esa medida se puede imponer a la tercera.
Señor Presidente , cuando en la Comisión se abordó el artículo de que se trata nos pareció legítima la aseveración de los Senadores señor Espina y señora Matthei en el sentido de que la autoridad sanitaria no debe ser juez y parte.
Y la segunda inquietud manifestada era que no se pagara previamente la multa.
Por haberse acogido esa posición, se aprobó el artículo en sus actuales términos: primero, será la autoridad sanitaria la que fiscalice; segundo, la fiscalización se podrá impugnar en el juzgado de letras, y, por último, no será necesario...
Su Señoría está equivocado.
Esos aspectos fueron los que discutimos.
Estoy recordando lo que se expresó, señor Presidente, ante lo cual nos abrimos a la posibilidad de aceptarlo.
Sobre esa base, no se puede pedir la división de la votación, porque, si no...
Debe votarse todo como un solo precepto.
Ello se verá cuando corresponda.
Señor Presidente , en primer lugar me referiré a la fiscalización.
Estimo perfectamente pertinente -lástima que no se encuentre en la Sala el Honorable señor Novoa , quien lo preguntó- que el organismo que se encargue de esa función sea la autoridad sanitaria, la cual puede contratar gente para tal efecto, como de hecho lo hace. Cabe dejar constancia de que ella también la cumple hoy en una innumerable cantidad de situaciones que tienen que ver, por ejemplo, con la higiene en los restoranes y con muchos de los establecimientos que deberá fiscalizar conforme al proyecto. O sea, constituye un trabajo adicional no muy grande respecto de lo que ya realiza.
También deseo hacer presente que habrá un control social. Hoy nadie fuma en el Metro, lo que ya es un hábito; porque media un cambio cultural; porque la ley no caerá como del cielo, como un ucase. Si se ha seguido la polémica sobre el tema en las cartas de lectores de "El Mercurio", se habrá observado que varios de ellos señalan que los restoranes que opten al final por ser de no fumadores contarán con más clientes, como ha ocurrido en otros países.
¿Adónde se llegará? A que será posible denunciar ante la autoridad sanitaria o ante Carabineros, que, a su vez, comunicará el hecho a aquélla.
Ahora bien, en todo el Código Sanitario, el fiscalizador instruye el sumario y después, si procede, se aplica la multa, respecto de la cual, para poder recurrir al juez -que es lo lógico-, se exige que sea pagada antes. Para recoger una inquietud de los señores Senadores de la Oposición -que también compartíamos-, todos concordamos en que se pudiera reclamar ante esa instancia sin haberla cancelado previamente.
Existen dos tipos de multas: la aplicada al infractor, como en el caso de quien fuma en un lugar en que ello se encuentra prohibido o en del dueño de un restorán, bajo determinadas condiciones; o la que recae en una gran empresa, como cuando la tabacalera no pone en la cajetilla de cigarrillos el aviso que se exige o hace publicidad indebida. Son situaciones bien diferentes, porque en una de ellas el sujeto pasivo es un individuo, y en la otra, en cambio, el infractor es una gran empresa.
Parece razonable que al final sea el juez de letras el que resuelva. Ése es el punto fundamental. Y, obviamente, procederán otros recursos respecto de la sentencia. Eso es lo pertinente en un Estado de Derecho.
La pretensión de cambiar aquí la lógica del Código Sanitario a propósito del proyecto es algo que se nos escapa como posibilidad. Hoy día, los que deciden son los juzgados de policía local. Pero éstos no funcionan. Porque, ¿quién fiscaliza? Carabineros. ¿Se lleva el asunto a ese tribunal? ¡Jamás! ¿Él decide? ¡Nunca!
Entonces, con el sistema que se propone experimentar no se pretende extorsionar a nadie ni crear un procedimiento arbitrario, sino dar eficacia al control social mediante la autoridad sanitaria -que en parte ya realiza el trabajo- y establecer para el imputado todos los recursos que sean necesarios a fin de evitar abusos por parte del fiscalizador.
Por último, se podrá clausurar un local destinado al público no fumador cuando en él se hubiere cometido la infracción de fumar por tres veces en un año. Eso indica que hubo sanciones con antelación. Y ello supone que quizás se recurrió al juzgado.
O sea, tienen que existir dos sentencias condenatorias anteriores para que se "pueda" -no que se "deba"- decretar la clausura del establecimiento.
Están inscritos los Senadores señores Ruiz-Esquide, Espina y Larraín.
Señor Presidente , las explicaciones del Senador señor Viera-Gallo resuelven buena parte de los cuestionamientos planteados aquí.
Formularé dos observaciones.
Primero, quiero aclarar una idea que quedó en el aire: que la autoridad sanitaria, a través de los inspectores u otros funcionarios, no sería idónea para resolver determinadas cosas.
Tal vez para algunos la experiencia con relación al Código Sanitario sea negativa e insuficiente. Sin embargo, pienso que ese personal ha obrado bien. Y esto no sería factible si hubiera descontrol o falta de supervigilancia en asuntos de salud pública, que es la que tiene que ver con lo sanitario. De manera que el despreciar la capacidad de tales servidores conduce a un error de apreciación acerca del asunto que nos ocupa.
Segundo, al igual que en otros artículos, en la Comisión fuimos llegando a ciertos acuerdos. Y uno de ellos se refiere a esta materia. Porque la fiscalización, la sanción, el que el infractor no haya pagado antes la multa, el que se recurra a un juez letrado, en fin, todo eso se orienta a lograr dos objetivos: rapidez para solucionar el conflicto y resguardar los derechos tanto de los reclamantes como de las personas que puedan sentirse afectadas aduciendo que no tenían dónde apelar.
Reconozco hidalgamente que eso fue defendido con mucha fuerza por los dos señores Senadores que plantearon este aspecto. Nosotros entendimos la lógica que involucraba, y lo aceptamos.
Tiene la palabra el Honorable señor Espina, por segunda vez.
No, señor Presidente . En mi primera intervención sólo pedí dividir la votación y que se discutiera la norma.
Ahora quiero fundamentar por qué soy contrario a que se otorgue esta doble atribución a la autoridad sanitaria y contestar lo manifestado por los Senadores señores Naranjo y Viera-Gallo.
Ante todo, nosotros no sólo estamos de acuerdo con las multas, sino que presentamos una indicación para endurecerlas, pese a que son extraordinariamente fuertes. Esto me parece bien, porque hay infracciones gravísimas.
Las multas están bien graduadas. Algunas son bastante altas, cuando se trata de infracciones cometidas por tabacaleras o empresas grandes, y llegan a varios millones de pesos; pero van disminuyendo a medida que la transgresión es menor.
La graduación -repito- nos parece correcta. Nosotros contribuimos para que así fuera. Nos alegra que la Comisión haya acogido las respectivas indicaciones y que todos aportáramos al perfeccionamiento de la iniciativa.
Pero hay una norma, señor Presidente , que a mi juicio constituye una flagrante violación del derecho al debido proceso, que ¡tanto! se cautela en el país.
Nadie se ha opuesto a que la autoridad sanitaria fiscalice. ¡Nadie! Y está bien que ella lo haga. Ése es su rol. Lo que no podemos aceptar es que, además de fiscalizar, aplique la multa. Es lo mismo que si un carabinero cursa un parte por no respetar la luz roja y acto seguido le dice al conductor: "Señor, yo" -no el juez de policía local- "le voy a cobrar la multa".
Ese concepto lo cambiamos en el Parlamento con motivo de la reforma procesal penal. Era precisamente lo que se criticaba y discutía al respecto: que un mismo juez investigaba, acusaba y sentenciaba. Y, en el proyecto que nos ocupa, ello se encomienda a un fiscalizador.
Nos interesa, en especial, el pequeño comerciante que vive en pueblos chicos, a quien de repente le pueden aplicar alguna medida abusiva y cobrarle una multa. Entonces, estará preocupado de pagarla. Y va a ser el SEREMI el que fiscalizará a los comerciantes, a las pymes, a los quiosqueros -que carecen de abogado-, y después ese mismo fiscalizador expresará al afectado: "Mire, yo no sólo lo acuso de infringir la ley, sino que le voy a aplicar la multa pertinente". En otras palabras, esa persona, máxima autoridad, monarca del tema, omnipotente, junto con acusar a alguien de hacer publicidad sobre el tabaco fuera de la ventana, de vender una cajetilla de cigarrillos o de permitir la entrada de un chiquillo al lugar de su venta, adicionalmente impondrá la multa.
Pero no sólo eso. Luego de que tal autoridad se transforma en juez -¡en juez, en monarca!- y fiscaliza y sanciona, le dirá al infractor: "Vaya y reclame al tribunal civil".
Los juzgados civiles son los más atochados de Chile -¡de todo el país!-, pues tienen a su cargo, por ahora, los procesos de divorcio; los juicios civiles, los de cobranzas judiciales, etcétera. ¿Y ante ese tipo de jueces mandaremos a la gente a reclamar?
Creo que eso es absolutamente innecesario. Se podría haber obviado si hubiera existido buena voluntad de parte del Ministerio de Salud. Porque es el único punto sobre el cual hay discrepancia.
Sólo requerimos aplicar al pequeño comerciante los mismos criterios imperantes en toda la legislación. De lo contrario, ocurrirá lo que indiqué: la autoridad lo fiscalizará, lo multará y en seguida le recomendará acudir al tribunal civil (no en todas partes los hay, y sí de policía local), y tendrá que viajar todos los días para saber si le van a aplicar o no la multa.
Lo anterior no resiste análisis, señor Presidente . ¡Es el único caso en el que mantenemos ese sistema!
Todo el mundo sostiene que es menester separar las funciones fiscalizadoras de las sancionadoras. Para eso hay fiscales y jueces de garantía. ¡Lo hemos hecho en todas las legislaciones!
Por tal motivo pedimos la división de la votación respecto del inciso primero del artículo 14. Y ello es por completo coherente. Porque, en caso de rechazarse, quedaría vigente el inciso primero del artículo 9º de la ley actual, que expresa: "De las faltas previstas en esta ley conocerá el Juez de Policía Local en cuyo territorio se cometa la infracción, y el procedimiento se sujetará al fijado en la ley Nº 18.287.".
Eso es lo procedente. Y no hay razón para que el Ministerio de Salud -que nos ha visto cooperar en todo el proyecto y aprobarlo íntegramente- se oponga y eche para atrás lo que el Gobierno de la Concertación ha argumentado durante el último tiempo: que la función fiscalizadora es distinta de la juzgadora, porque se debe respetar la garantía constitucional del debido proceso. Y no creo que, en la eventualidad de aprobarse la disposición tal como se propuso, los pequeños comerciantes vayan a tener el mismo derecho a reclamo ante la propia autoridad que los fiscalizó.
Lo expuesto es inaceptable y contrario al buen funcionamiento de una norma jurídica elemental: quien juzga debe ser distinto del que cursa la infracción.
Por lo tanto, señor Presidente, insisto en mi solicitud de dividir la votación.
Señor Presidente , había pedido la palabra en su momento para efectuar un alegato similar al del Senador señor Espina , porque me parece que se han confundido los términos.
Según la norma propuesta, la autoridad sanitaria fiscalizará y aplicará las sanciones correspondientes. De manera que es juez y parte. Y ello no es correcto respecto de autoridades administrativas.
Por eso, me parece razonable la solicitud de dividir la votación de manera tal que la autoridad sanitaria se encargue de la fiscalización; pero que sea una instancia judicial competente la que resuelva. Y resultaría adecuado que el juez de policía local asumiera esta labor.
Discrepo de lo afirmado en cuanto a que los juzgados de policía local no funcionan. Es cierto que podrían hacerlo mejor. Pero funcionan. De modo que me ahorro mayores comentarios.
La Mesa entiende que la división de la votación se refiere a la frase inicial del inciso primero del artículo 14, que expresa: "La Autoridad Sanitaria competente fiscalizará el cumplimiento de la presente ley". Hasta ahí. Porque de seguir adelante, no tendría sentido el resto del precepto.
Lo repetiré. Ruego a los señores Senadores escuchar con atención.
Se ha pedido dividir la votación del inciso primero del artículo 14. La Mesa entiende que ello tiene por objeto eliminar el concepto de que "La Autoridad Sanitaria competente fiscalizará el cumplimiento de la presente ley".
No. Todos coinciden en que ésa es la votación que hay que hacer.
El inciso primero del artículo 14 comienza así: "La Autoridad Sanitaria competente fiscalizará el cumplimiento de la presente ley". En lo que se refiere a esa parte, hay unanimidad. Todos estamos de acuerdo en que dicha autoridad fiscalice.
Existe discrepancia en cuanto...
Claro. Respecto de lo que se establece a continuación: "en caso de incumplimiento, aplicará lo dispuesto..."
Conforme. Entonces, la primera parte de la norma quedaría igual.
Por lo tanto, se pidió votación dividida acerca de la frase "en caso de incumplimiento, aplicará lo dispuesto en el Libro..."
¿Me permite aclarar un punto, señor Presidente ?
Si no se reuniera el quórum necesario para aprobar esa norma, quedaría vigente el artículo 9º de la ley vigente -aparece en la columna izquierda del comparado-, que se refiere a la competencia del Juez de Policía Local .
Es decir, no se eliminaría la instancia donde se resuelve el problema.
Entraría a regir el artículo 9º, que entrega la competencia al juzgado de policía local.
Sin embargo, advierto que en este momento no tenemos quórum.
¡Podemos seguir discutiendo el tema para que después no quede nadie más...!
¡Nos pagan para estar aquí!
¡Y hay que estar aquí al momento de votar!
¡Ruego a Sus Señorías evitar los diálogos!
No tiene para qué enojarse, señor Senador ...
¡ Écheles la culpa a los que están aquí ahora!
¡Evitemos los diálogos!
A Su Señoría también le pagan para asistir a Comisiones. Sin embargo, no estaba en la Comisión cuando se discutió el tema...
¡Evitemos los diálogos, Senador señor Pizarro!
¡No sea ridículo utilizando ese argumento!
¡Llamo al orden al Honorable señor Pizarro!
¡No sea absurdo al usar ese argumento! ¡No tiene nada que ver! ¡No se altere!
¡No todos los Senadores están en Comisiones ahora!
¡Llamo al orden a Sus Señorías!
Haga sonar los timbres, señor Presidente, pues no hay quórum en este momento.
Tiene la palabra la Honorable señora Matthei, quien la había pedido con anterioridad.
Señor Presidente , sólo se requiere quórum orgánico constitucional respecto de la frase final del artículo 14, que expresa: "en caso de incumplimiento, aplicará lo dispuesto en el Libro X del Código Sanitario.".
En cambio, para aprobar la primera parte de dicha norma y quedarnos con lo que dispone el artículo 9º de la ley vigente no se precisa tal quórum.
Ponga en votación el precepto, señor Presidente.
La frase inicial del artículo 14 -relativa a quién fiscaliza- no necesita quórum especial. Pero la última oración, sí, porque tiene que ver con quién aplica las normas.
Por lo tanto, podemos aprobar la primera parte del precepto con el quórum existente en este momento y dejar el actual artículo 9º de la ley vigente, para que conozca de las faltas el juez de policía local.
Eso es lo que va a ocurrir en la práctica. Porque si se ha pedido votación dividida del artículo y hay Senadores que se oponen, con mayor razón no habrá el quórum necesario para imponer lo que la norma propone a continuación.
Si le parece a la Sala, se aprobará la frase inicial del artículo 14 -"La Autoridad Sanitaria competente fiscalizará el cumplimiento de la presente ley"-, y se dejará vigente lo establecido en el artículo 9º, que dice: "De las faltas previstas en esta ley conocerá el Juez de Policía Local ", etcétera.
Señor Presidente , dé el tiempo necesario para que lleguen a la Sala los restantes señores Senadores y podamos tomar una decisión completa respecto del artículo...
Ya que se adelantó la discusión, me parece que es lo natural, a fin de resguardar el derecho de Sus Señorías a votar.
Tiene la palabra , señor Senador.
Entiendo que no se deja la frase "en caso de incumplimiento, aplicará lo dispuesto en el Libro X del Código Sanitario".
Porque ésa es la referencia.
La Secretaría me hace presente una observación bastante de fondo sobre el quórum.
Señores Senadores, el texto que propone la Comisión de Salud dice: "11) Sustitúyese el artículo 9º, que pasa a ser artículo 14, por los siguientes:" Y hace un instante el Honorable señor Viera-Gallo señaló que, de no aprobarse el nuevo artículo 14, seguiría vigente el artículo 9º de la ley actual, que señala: "De las faltas previstas en esta ley...
Señor Presidente , recabe la unanimidad de la Sala para que, en lugar de "Sustitúyese" el Nº 11 diga "Agrégase".
Estoy segura de que habrá consenso al respecto.
Eso lo veremos una vez que el señor Secretario termine la explicación, para lo cual le doy la palabra.
Además, la norma que propone la Comisión de Salud sustituye el artículo 9º de la normativa legal vigente por varios otros, que aparecen en la última columna del comparado.
¿Podemos votar, señor Presidente?
Quiero proponer lo siguiente: cambiar el término "Sustitúyese" -tal como sugirió la Senadora señora Matthei - por "Agrégase"; mantener la frase inicial "La Autoridad Sanitaria competente fiscalizará el cumplimiento de la presente ley", y dejar subsistente el artículo 9º de la ley vigente.
Me parece que hay acuerdo sobre el particular. Habría que dejar constancia del quórum.
Entonces, la norma quedaría de la siguiente manera:
"Artículo 9º.- De las faltas previstas en esta ley conocerá el Juez de Policía Local en cuyo territorio se cometa la infracción, y el procedimiento se sujetará al fijado en la ley Nº 18.287.".
"La Autoridad Sanitaria competente fiscalizará el cumplimiento de la presente ley".
Al revés, señor Presidente.
Muy bien. O sea:
"De las faltas previstas en esta ley", etcétera.
Si le parece a la Sala, se aprobará el precepto en la forma que he propuesto.
--Se aprueba la norma en los términos sugeridos por el señor Presidente , con la abstención del Senador señor Ruiz-Esquide, dejándose constancia, para los efectos del quórum constitucional requerido, de que votaron favorablemente 27 señores Senadores.
Señor Presidente , en cuanto al resto de los artículos, creo que no hay mayor controversia. De manera que podemos darlos por aprobados unánimemente, salvo que se solicite votar alguno.
Con la Honorable señora Matthei participamos en la Comisión. Acabamos de conversar, y sugerimos que se despache íntegramente el proyecto, pues no creemos que haya controversia respecto de las demás disposiciones.
Señor Presidente , solicito que retomemos la discusión del artículo 4º.
Efectivamente quedó pendiente el debate sobre ese precepto, que se refiere a la distancia que deben estar ubicados los locales de expendio de cigarrillos.
Estaban inscritos, entre otros, los Honorables señores Pizarro y Moreno
En realidad, quiero hacer algunas consultas. En primer lugar, pregunto a la Mesa si se puede votar por separado este artículo.
El artículo 4º.
No se ha aprobado. Ni siquiera hemos terminado su discusión.
Estamos debatiéndolo, señores Senadores.
Señor Presidente , pido votación separada del artículo 4º.
Yo estoy de acuerdo con el inciso primero de dicho precepto, que prohíbe "la comercialización, el ofrecimiento, distribución o entrega a título gratuito de los productos hechos con tabaco a las personas menores de 18 años de edad.". La segunda parte no me importa.
A mi juicio, la oración inicial es el objetivo central de ese artículo y forma parte importante de lo que justifica el proyecto de ley.
Sin embargo, considero que los siguientes incisos están absolutamente de más, pues me parecen imposibles de cumplir, generarán confusión. Aquí lo hemos discutido en forma amplia y no repetiré los argumentos.
Con todo, comparto lo que han afirmado anteriormente algunos señores Senadores respecto de las distancias: 300 metros para la publicidad; 100 metros para el expendio, etcétera.
A la larga, sólo vamos a originar una serie de problemas; la ley será inaplicable, se va a desprestigiar y vamos a provocar diversos conflictos.
Una de nuestras obligaciones es hacer leyes que tengan alguna posibilidad de cumplirse. Y honestamente creo que estas normas atentan contra el buen criterio ciudadano.
Los menores de edad que quieran consumir, aun cuando les ofrezcan cigarrillos a 100 ó 300 metros, van a comprar igual. Y los mayores de edad, con mayor razón.
Además, el último inciso del artículo 4º, que establece "En ningún caso podrán venderse cigarrillos unitariamente o en paquetes que contengan una cantidad inferior a diez", contraría el espíritu del proyecto. Porque resulta que por esta vía se puede llegar al absurdo de obligar a la gente a comprar cajetillas completas de veinte cigarros. Y, en vez de fumar menos, fumarán más.
Asimismo, vulnera el derecho del fumador adulto de adquirir un cigarrillo o una cajetilla, o diez cajetillas, o cien, o mil cajetillas, porque no existe prohibición de venta a los mayores.
A mi juicio, esa norma sólo va a perjudicar a la gente más modesta; a los trabajadores que se bajan de la micro a las 7 de la mañana, que carecen de dinero para adquirir una cajetilla y compran uno, dos o tres cigarrillos sueltos para el día en los quioscos que abren a esa hora.
Eso ya está prohibido.
Pero yo reclamo contra eso...
¡Por favor diríjase a la Mesa, Senador señor Pizarro!
...está incluido en el proyecto y quiero votar por su rechazo.
¡Pero es que ya está prohibido!
¡Ruego a Sus Señorías mantener el orden!
No por el hecho de que esté prohibido me va a parecer algo lógico, natural. Estoy diciendo que lo encuentro absurdo, porque igual se producirá la situación que se pretende evitar.
Entonces, o derechamente prohibimos de manera total y absoluta la venta, comercialización y consumo del tabaco, o bien establecemos normas que se puedan aplicar. Esto es lo mismo que obligar a la gente a comprar vino en botella y prohibirle la compra de copas de vino. Es la misma situación.
Así que, señor Presidente, pido dividir la votación. Y yo voy a votar en contra por lo menos esta parte.
Se ha solicitado votación separada.
¿Habría acuerdo para aprobar el inciso primero del artículo 4º, en el cual, aparentemente, hay consenso?
Y el resto del proyecto, señor Presidente.
A ver. Vamos en orden.
Me han solicitado...
Pido ir analizando artículo por artículo. ¡Como dijo el Senador señor Espina, que ahora se encuentra ausente, nos pagan por estar acá!
Se solicitó en la sesión anterior...
¡Le va a subir la dieta al Senador señor Espina porque ahora viene a la ligera...!
Se ha pedido ir artículo por artículo y en este caso, además, se ha solicitado dividir la votación.
¿Habría acuerdo para aprobar el inciso primero del artículo 4º?
En votación el inciso segundo del artículo 4º, que expresa...
¡Para qué se va a leer! ¡Si sabemos lo que dice!
Para que Sus Señorías tengan una idea. Si no, después...
¡Pero si conocemos lo que en él se dispone!
El inciso segundo establece:
"Se prohíbe cualquier forma de publicidad de productos hechos con tabaco en lugares que se encuentren a menos de 300 metros de distancia de los establecimientos de enseñanza básica y media, incluyendo los lugares de venta, salvo lo relativo a los avisos indicados en el artículo anterior. Se prohíbe asimismo, la venta de estos productos en aquellos lugares que se encuentren a menos de 100 metros de distancia de dichos establecimientos. La distancia se medirá desde cada puerta de acceso de los respectivos establecimientos, por aceras, calles y espacios de uso público.".
Señor Presidente, nos estamos ahogando en un vaso de agua.
Todo esto de las distancias es un poco ridículo. Ya se dieron los antecedentes del caso. El artículo 10 señala: "Prohíbese fumar en los ascensores y en los medios de transporte de uso público o colectivo, como asimismo en los establecimientos de educación prebásica, básica y media"...
El inciso segundo se refiere a la venta, no al consumo.
Me estoy refiriendo al tema que tocó el Senador señor Pizarro , relativo a la distancia de los colegios, que se plantea en el artículo 10...
No en cuanto a la publicidad, sino a la venta.
Se trata de la venta, no de la publicidad.
Quiero recoger parte de la argumentación que se ha dado en este debate.
Comprendo que muchas de las disposiciones de la iniciativa puedan parecer absurdas, e incluso contraproducentes desde el punto de vista de su eficiencia. Pero la ley en proyecto, igual que otras aprobadas por el Parlamento, tiene un efecto pedagógico.
Aquí ha habido un gran debate. Senadoras y Senadores han pronunciado encendidos discursos en cuanto al tema del narcotráfico, la forma de castigarlo, y aun se ha llegado a definir el microtráfico. Pero hay un elemento científicamente demostrado. Al consumo de la droga y de sustancias químicas estimulantes se llega, de modo inexorable, por dos caminos: por el consumo de cigarrillos desde temprana edad -así lo afirman médicos, siquiatras y sicólogos especializados en prevención y recuperación de la salud- y por el consumo del alcohol. Sin embargo, se encuentran separados. En nuestra sociedad existe el CONACE, organización que cumple una gran labor, pero circunscrita sólo al ámbito de la droga. No tiene injerencia en el tema del alcohol.
Por lo tanto, las señales de prohibición constituyen un elemento pedagógico. Ya lo discutimos aquí a propósito de la venta de alcohol en botillerías, pubs y otros establecimientos. ¿Cuál es el objeto de fijar distancias? Dar a la sociedad la señal de que el tabaco no debe difundirse entre la gente más joven.
Me está pidiendo una interrupción el Senador señor Viera-Gallo .
Para ratificar el argumento del Senador señor Moreno, señor Presidente , y decir que la distancia de 100 metros no es arbitraria: es la misma que consagra la Ley de Alcoholes. Y el argumento que vale para el alcohol, vale también para el tabaco. Lo que se está buscando es impedir que a la salida de los colegios se junte un montón de gente a fumar.
Señor Presidente,..
Recupera la palabra el Honorable señor Moreno.
Señor Presidente , yo voy a votar a favor de la norma propuesta en el informe. Se trata de un tema que, como se ha expresado, se va a ir socializando cada día más, hasta llegar, aunque sea con retraso, a lo que existe en otros países, donde, si bien se permite fumar en la vía pública, el acto de hacerlo se ha convertido en un hecho socialmente antipático e incómodo, originando situaciones donde, en algunos casos, se producen hasta agresiones.
Por lo tanto, considero conveniente mantener el precepto, que evita que el tabaco se difunda.
Señor Presidente , ¿por qué no reitera la sugerencia del Senador señor Espina y de la Honorable señora Matthei en el sentido de aprobar todo el proyecto?
No puedo, señor Senador, porque se ha pedido votación artículo por artículo.
Por lo menos plantéelo. A lo mejor...
No podemos seguir en lo mismo, porque, en ese caso, vamos a terminar bastante tarde. Es mucho más rápido ir disposición por disposición.
Está en votación el inciso segundo del artículo 4º.
Démoslo por aprobado.
¿Qué pasa con el tercero, que es el más absurdo, señor Presidente?
Se verá después.
En votación electrónica el inciso segundo.
Me indican que no está funcionando el sistema.
--En votación a mano alzada, se aprueba el inciso segundo del artículo 4º (22 votos a favor, 3 en contra y un pareo).
Démoslo por aprobado con la misma votación.
Señor Presidente , el precepto va contra dos principios fundamentales. Va contra la posibilidad de comerciar productos. Y no está en discusión si hacen mal o hacen bien. El chocolate, por ejemplo, es un producto alimenticio, un producto energético. Se puede vender en la forma que se desee, siempre que se cumplan las disposiciones sanitarias.
Entonces, se está llegando a una prohibición extrema. Con esta norma, uno queda con la sensación de que se va a producir el mismo efecto que en Estados Unidos con la ley que prohibió el alcohol. Se generará un enorme sistema, subterráneo, de contrabando, y todo lo demás.
El precepto realmente va contra derechos fundamentales, como el de vender un producto de acuerdo a determinada manera.
¿Antes me permite, señor Presidente , para algo muy breve?
Señor Presidente , gracias a este inciso, que considero una verdadera exquisitez, por lo absurdo, voté a favor el anterior. Pero éste sí que, sencillamente, no da posibilidad alguna de ser aceptado. Es como si se prohibieran algunos productos naturales por tener forma fálica, señor Presidente .
En votación a mano alzada el inciso tercero.
¡Señor Presidente , el Honorable señor Ávila me ha interpretado plenamente...! ¡Hacía tiempo que no ocurría!
--Se rechaza el inciso tercero del artículo 4º (15 votos contra 9, 3 abstenciones y un pareo).
En votación el inciso cuarto del artículo 4°, que señala: "En ningún caso podrán venderse cigarrillos unitariamente o en paquetes que contengan una cantidad inferior a diez.".
--Se aprueba (16 votos contra 10 y un pareo).
Señor Presidente , ¿por qué no despachamos todo el resto, como lo sugirió el Senador señor Espina?
Honorable señor Pizarro, le pido su aquiescencia.
Señor Presidente , como no participé en las Comisiones que analizaron el proyecto, me gustaría -lo planteo con el debido respeto a mis Honorables colegas- que me explicaran bien los alcances de los artículos 10, 11 y 12.
En cuanto al artículo 10, para que salga más corto, creo que sería mejor señalar expresamente en qué lugares se puede fumar.
En el resto de la normativa no tengo problemas. Creo que sería bueno decir dónde se puede fumar.
Entonces, daríamos por aprobadas todas las disposiciones del proyecto que restan, menos los artículos 10, 11 y 12.
Señor Presidente , a petición expresa mía, se acordó votar separadamente la frase final del inciso primero del artículo 6º, que dice: "En el caso de los productos importados, deberá ser adherida" -se refiere a la advertencia de que trata el precepto- "de manera que no pueda ser despegada fácilmente.".
Esa norma tiene el problema de que se hace competir productos importados con beneficios respecto de los nacionales, lo cual nos parece inconveniente.
Además, en la primera oración del mismo inciso se señala que "Todo envase de los productos hechos con tabaco, sean nacionales o importados destinados a su distribución dentro del territorio nacional" van a tener cierta característica. Por lo tanto, no debiera consagrarse una discriminación favorable para los productos extranjeros.
¿Me permite dar una explicación, señor Presidente?
Como sabe muy bien el señor Secretario , quien fuma tabaco importado proveniente de Estados Unidos -me lo dijo esta mañana-, no se puede imponer como norma a una empresa extranjera la obligación de colocar la advertencia directamente en el envase y no mediante un sello adherido.
Entonces, ¿qué va a ocurrir? Cuando llegue tabaco para pipa, por ejemplo, el envase deberá tener adherido un aviso que no se pueda despegar, pues de lo contrario no será factible su ingreso al país.
¿Parece suficiente esa explicación?
Señor Presidente , si se considera bueno que los cigarrillos importados lleven un adhesivo que no se pueda despegar, ¿por qué no se adopta igual medida en el caso de los nacionales?
Recuerden, señores Senadores , que tuvimos todo un lío por la necesidad de fabricar determinado número de cartones para un año, ya que después puede cambiar la leyenda, caso en el cual será factible usar aquéllos sólo un mes más.
Si el adhesivo que no se puede despegar es bueno para el tabaco importado, yo pido lo mismo para el nacional, o bien, no hacer la exigencia para ninguno. Es un problema de reglas equitativas.
Señor Presidente , me está pidiendo una interrupción el Senador señor Viera-Gallo .
Tiene la palabra Su Señoría, con la venia de la Mesa.
Señor Presidente , la Honorable colega tiene razón. Y va a ocurrir lo siguiente: si el cigarrillo es importado, tendrá el mismo diseño de fábrica, pero la advertencia vendrá adherida de tal forma que no se podrá despegar; en el nacional, en cambio, la leyenda pertinente estará incorporada al envase.
La advertencia va a ser la misma. Se trata sólo de una cuestión práctica.
Gracias, señora Senadora .
Señor Presidente , está clarísimo lo que se ha planteado. Mi intención es ir también a un aspecto práctico.
Recordemos que los cartones tienen un costo de fabricación. Se debe calcular cuántos se usarán en un año y cuántos se venderán. Porque cuando la autoridad cambie la leyenda de advertencia los cartones existentes se podrán usar durante un mes más.
Sólo un mes. Y los sobrantes, al no poder emplearse, deberán ser botados.
Se trata, entonces, del mismo aspecto práctico: si se permite algo a los extranjeros, debe actuarse igual con los nacionales. Es decir, en ambos casos habría que permitir la fabricación de envases con una parte en blanco donde se adhiera la advertencia, para no incurrir en mayores costos cada vez que ella cambie.
A esta altura, una enmienda de esa índole sólo se puede introducir en la Cámara de Diputados.
¿Habría acuerdo para votar? Al parecer, las explicaciones ya son suficientes.
¿No existe unanimidad?
No, señora Senadora.
Esta norma no es de quórum especial.
Si le parece a la Sala, la votaremos.
Señor Presidente , reitero mi comentario en el sentido de que el punto sea discutido en la Cámara de Diputados. Porque nosotros ya aprobamos...
El Honorable señor Horvath pidió votar separadamente la frase respectiva.
Que retire la solicitud.
¿La retira, Su Señoría?
Si existe el ánimo de arreglar la norma en la Cámara Baja, no tengo inconveniente, porque la cuestión no es tan grave.
Queda retirada la solicitud de votar separadamente la última frase del inciso primero del artículo 6º.
Corresponde tratar los artículos 10, 11 y 12.
Señor Presidente , ¿me permite explicar al Senador señor Pizarro el alcance de esos preceptos?
Su Señoría tiene pleno derecho a hacerlo.
En primer término, hay lugares donde de ninguna manera se puede fumar. Son los señalados en el inciso primero del artículo 10.
¿Y dónde se puede?
En cualquier recinto privado; al aire libre, en general, y en las empresas con menos de 10 empleados, si así se determina.
Sin embargo, en los lugares que indica aquella disposición no se puede fumar bajo ninguna circunstancia; incluso, se prohíbe hacerlo en los alrededores de los recintos donde hay elementos explosivos, como bombas bencineras, etcétera.
El inciso segundo del artículo 10 se refiere a la prohibición de fumar en recintos o dependencias de los órganos de la Administración Pública y, en general, en establecimientos públicos y privados (aeropuertos, etcétera), "salvo en sus patios o espacios al aire libre o en salas o lugares especialmente habilitados para tal efecto.". Es decir, un Ministerio o el Senado pueden destinar uno o varios lugares para fumar; uno por piso, por ejemplo.
"Iguales reglas" -agrega aquel precepto- "se aplicarán tratándose de empresas, establecimientos, faenas o unidades económicas obligadas a confeccionar un reglamento interno de orden, higiene y seguridad". Esto se refiere a los que tienen más de 10 empleados.
El inciso tercero autoriza para que en los lugares de trabajo de propiedad de particulares con menos de 10 empleados los respectivos propietarios o administradores fijen las normas. Yo habría preferido añadir "de acuerdo con los trabajadores". Pero no quedó así. Y esto también se podrá corregir en la Cámara de Diputados.
Allí hay una diferencia. Esa disposición supone, principalmente, oficinas de profesionales -arquitectos, abogados, contadores, médicos, etcétera- con menos de 10 empleados, donde aquéllos deberán decidir el régimen aplicable dentro de ellas.
Después puedo explicar lo relativo a los restoranes. Creo que es mejor que vayamos por orden.
En el fondo, el artículo 10 se refiere a lugares donde es obligatorio entrar por algún motivo: para trabajar, efectuar un trámite, en fin. El artículo 11, a sitios donde uno puede ir o no.
Señor Presidente , sin ánimo de molestar a nadie, ni menos a quienes han trabajado arduamente en este proyecto...
¡Pero lo está logrando...!
¡La paciencia permite aguantar...!
Imagino, señor Presidente, que el objetivo, por un lado, es hacer eficiente la ley -como se ha dicho aquí-, y por otro, ir generando una cultura tendiente a lograr que no se fume en espacios donde objetivamente pueda afectarse a terceros.
Entiendo lo relativo a los medios de transportes; a los lugares cerrados, como los ascensores; a los establecimientos educacionales,...
...para ser coherentes con lo anterior. Sin embargo, estimo que en algunos casos puede llegarse a absurdos.
Se habla de "los medios de transportes de uso público o colectivo". Pero puede que haya transportes colectivos privados, sin libre acceso para cualquier persona, o arrendados o contratados para determinadas funciones o servicios.
Por ejemplo, con la norma sugerida, si en el Senado un grupo de adultos fumadores decide realizar una gira o irse de viaje y contrata un bus que sea transporte colectivo, no podrán fumar aunque hacerlo esté dentro de su libre albedrío.
Eso cae en el absurdo, por no usar otra expresión.
En mi concepto, se están exagerando demasiado las situaciones.
Figura en el artículo 10 una prohibición concerniente a "los órganos de la Administración del Estado".
Entiendo que el Congreso Nacional forma parte de la Administración del Estado.
El señor Secretario dice que no; el señor Presidente, que sí.
Pero, más allá...
Quiero colocar un ejemplo, y después, aunque él parezca absurdo, Sus Señorías me podrán contestar.
El señor Secretario dice que el Parlamento no forma parte de la Administración del Estado (tal vez porque es un Poder independiente, distinto, en fin); por tanto, la norma señalada no lo afectaría. Más absurdo sería, entonces, que obligáramos a todos los otros órganos a determinadas normas y que el Congreso quedara libre de ellas.
Eso sí que sería...
Señor Senador, quiero aclararle...
Señor Presidente , déjeme...
¿Me permite, Su Señoría? Es algo muy importante, que avala lo que usted está diciendo.
Si uno interpreta la expresión "órganos de la Administración del Estado", concluye que el Congreso Nacional no está comprendido entre ellos.
No se lo incluye.
Y, al no estar comprendido, Su Señoría tiene razón en su alegato cuando señala que el día de mañana nos podrían objetar el haber incluido en la prohibición a muchos organismos y no al propio Congreso Nacional.
Quiero llamar la atención sobre el particular, porque me parece que la ley pareja no es dura.
Señor Presidente , no sólo nos podrían objetar, sino también vilipendiar, y con toda razón, porque una vez más haríamos uso de privilegios que no somos capaces de justificar.
Déjeme hacer las preguntas, Su Señoría. Después puede pedir al señor Presidente. ..
Es para avalarlo, señor Senador.
No puedo negarme al aval de la Honorable señora Matthei, señor Presidente .
Sé que la quiere mucho, señor Senador.
¡Y ahora que estamos en campaña...! ¡Imagínese!
Señor Presidente , comparto absolutamente lo que señaló el Honorable señor Pizarro , sobre todo tratándose de oficinas particulares. Y así lo manifesté en la Comisión.
Me parece absurdo que, en un edificio como éste, un Senador que está solo en su propia oficina, donde no afecta a nadie, en que hay una ventana que se puede abrir, se halle impedido de fumar.
Yo no fumo. Pero lo considero absurdo.
Más aún, expresé que un Senador podría fumar un pito de marihuana en su propia oficina, lo que sería legal, pero no un cigarrillo de tabaco.
¡No dé ideas...!
¡Ésa es una tontera absoluta!
He visto, por ejemplo, que el Ministro de Hacienda casi no puede pensar si no está con el cigarrillo en la mano. Es un problema de él si se hace daño o no. ¡Pero de ahí a prohibir a ese Secretario de Estado o a cualquiera que fume en su propia oficina privada...!
Señor Presidente , la discusión de este proyecto en la Comisión fue sumamente desagradable, porque, cada vez que señalábamos algo tan razonable como lo que se acaba de indicar acá, de inmediato éramos acusados por personeros de algunas ONG, quienes ahora se hallan en las tribunas, de estar boicoteando la iniciativa y de que habíamos sido comprados por las tabacaleras.
Por tanto, me alegra que un Senador que no es de la Oposición plantee estas aprensiones, pues son de sentido común. Una y otra vez se nos ha vilipendiado a través de la prensa con la acusación de que estamos boicoteando el proyecto, de que fuimos comprados, etcétera, en circunstancias de que lo que deseamos es una ley razonable y que efectivamente funcione.
Gracias por su interrupción, Honorable colega.
Recupera la palabra el Senador señor Pizarro y queda inscrito el Honorable señor Larraín.
Me restan pocas preguntas, señor Presidente.
Me llama la atención, por ejemplo, lo relativo a los casinos de juego. ¿Por qué la prohibición en ellos?
Aquí hay una reglamentación especial. La ley en proyecto establece una prohibición de venta y de consumo para los menores de edad. Éstos no pueden entrar a los casinos de juego. No veo, entonces, por qué dar a tales recintos un tratamiento diferente del que se prevé para los restoranes.
Señor Presidente , yo no fumo ni juego. Empero, aquello me llama la atención. Siguiendo la lógica del Senador Foxley en el sentido de que los casinos de juego no deberían existir, vayamos derechamente a la prohibición total del tabaco. Sería mejor.
Este tipo de preceptos sólo desprestigia un proyecto que busca objetivos loables.
Después, la norma dispone que se podrá fumar "en sus patios o espacios al aire libre o en salas o lugares especialmente habilitados para tal efecto". Eso me sugiere la idea de una segregación respecto de los adultos fumadores, que puede llegar a atentar hasta contra sus derechos más elementales, pues se los empieza a separar, a vilipendiar...
El Senador señor Moreno dice que de eso se trata.
Está bien. Pero, entonces, prohibamos derechamente el tabaco. No autoricemos por un lado y después limitemos con medidas absurdas aplicables a las personas que quieran ejercer un derecho conferido por la ley.
Lo mismo se producirá con el artículo 11.
Y en el caso del artículo 12 la segregación es peor. ¡Quienes deseen fumar en los restoranes parecerán monos exhibidos dentro de una jaula! Porque, tal como se encuentra estructurada la disposición, esos locales "deberán estar clara y totalmente aislados y contar con mecanismos que impidan el paso del humo hacia el resto del recinto, ventilación hacia el aire libre". Además, "no podrán ubicarse en zonas que constituyan un paso obligado de los no fumadores".
Y en el caso de los restoranes hay otro problema grave. Lo quiero decir con todas sus letras.
Aquí también atentamos contra las relaciones que se dan en los núcleos más íntimos de la familia.
Entiendo que los padres podrán fumar en sus casas.
Después de almorzar, varios de ustedes fuman en el comedor de la casa, delante de sus hijos.
Muchos lo hacen. Sin embargo, cambiaremos esas conductas cuando la familia asista a un restorán, porque los papás deberán comer dentro de una jaula de monos, y los hijos, en otro lado.
¡Estamos llegando a situaciones francamente absurdas!
Perdónenme la majadería, Honorables colegas, pero, como ha quedado en evidencia durante la discusión, el asunto no es tan sencillo. No se trata de llegar y aprobar los preceptos cuestionados.
Ha despertado mucho entusiasmo este debate, señor Presidente. Y, como nos pagan para esto, si quiere les concede interrupciones a los Honorables señores Moreno y Naranjo.
Solicitó la palabra el señor Ministro .
Están inscritos los Honorables señores Larraín, Ominami, Naranjo, Ruiz-Esquide, Núñez y Ávila.
Señor Presidente , otra de las esencias de este proyecto, que -vuelvo a insistir- no prohíbe el consumo del tabaco, es proteger, resguardar a los no fumadores.
Los llamados "fumadores pasivos" exhiben una tasa de mortalidad altísima con respecto a quienes no lo son. Se trata de gente que no tiene por qué exponerse al humo del tabaco de quien fuma.
Si una persona desea fumar y correr el riesgo, allá ella. Puede hacerlo en el lugar que se está destinando para eso. Pero no tiene por qué dañar la salud de los que se encuentran a su lado.
Por eso se han dispuesto espacios especialmente habilitados para tal efecto. Y es la razón por la que se ha planteado esta legislación en los términos que conoce la Sala.
Existen evidencias hasta la saciedad. Y se hicieron presentes en la Comisión.
Por eso, también se llegó a entendimiento en lo que concierne a unidades económicas de mayor volumen de personal y de los lugares de trabajo más pequeños o particulares, donde efectivamente se puede dar una situación de mayor privacidad. Pero, respecto de otros recintos, creemos que no se puede facilitar el daño a los llamados "fumadores pasivos".
Deseo aclarar, primero, que el proyecto se discutirá hasta su total despacho -ése fue el acuerdo-, y segundo, que el Orden del Día ya terminó.
Hay seis oradores inscritos: los Senadores señores Larraín, Ominami, Naranjo, Ruiz-Esquide, Núñez y Ávila.
¡Y yo, señor Presidente!
¡Perdón! Y también el Honorable señor Espina, a quien le doy excusas por la omisión.
Señor Presidente , el Honorable señor Pizarro ha planteado algo que me parece importante recoger.
El inciso segundo del artículo 10 prohíbe fumar al interior de los recintos o dependencias de los órganos de la Administración del Estado. Estos términos tienen significados precisos en la Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado, que describe de manera exacta cuáles son esos órganos. Pero no figuran ni el Congreso Nacional ni el Poder Judicial ni el Ministerio Público.
Sería altamente inconveniente aprobar un precepto de cuya aplicación nos margináramos. Hace algunos años conseguimos la prohibición de fumar en esta Sala. No sé si ocurre lo mismo en la Cámara de Diputados. Desde luego, no se aplica en el resto del edificio. En las salas de Comisiones se fuma...
Sólo en algunas, señor Senador.
Sería inexplicable que nos excluyéramos. Creo que ha sido una omisión involuntaria. Por eso, pido que ahora se recabe el asentimiento unánime de la Sala para incorporar en esta norma al Congreso Nacional, al Poder Judicial y al Ministerio Público, que, a mi entender, son órganos del Estado no considerados en la prohibición.
¡Estamos de acuerdo, señor Presidente!
Pero la norma se halla pésimamente redactada.
Reitero lo que señalé en forma previa, en el sentido de eliminar la frase "de la Administración" y mantener la expresión "órganos del Estado". Sería injustificado legislar en esta materia y que no se incluyera al Congreso Nacional y a los demás Poderes.
¿Habría unanimidad para acoger la supresión que propuse?
Me gustaría saber qué va a pasar con nuestros recintos privados en el Senado. Desde ya, habría que introducir un cambio en el Reglamento, modificar la planta y poner a alguien que nos fiscalice todos los días en cada piso.
¡Llegar al extremo de tener una suerte de comisarios en nuestras oficinas o dependencias me parece francamente un exceso!
Le encuentro toda la razón, señor Senador.
Hace muchos años que terminé con los comisarios, y espero que el Senado...
Estamos tratando de llegar a un acuerdo.
Una solución razonable sería eliminar la frase a que aludí y exceptuar las oficinas privadas. Es un planteamiento del Honorable señor Pizarro.
¡Aprobémoslo así!
Perdónenme por lo que diré, pero hoy se trata de un problema recurrente. En muchos edificios funciona un sistema de aire acondicionado por ventilación que dispersa el humo del lugar de emisión a todos los sectores. Hoy día en numerosos edificios un miembro de la familia no puede fumar porque contamina hasta el último rincón del departamento; el único espacio disponible para hacerlo es al aire libre o en las escaleras. Por ejemplo, la gente fuma en las escaleras de seguridad de clínicas y hospitales porque está absolutamente prohibido hacerlo en su interior, a causa de la contaminación producida por el aire reciclado.
Por lo tanto, si en el Senado se utiliza el sistema de aire acondicionado, debe contarse con una regulación apropiada, porque de lo contrario estaremos afectando oficinas de personas que no desean ser contaminadas.
Tiene la palabra, Su Señoría. Le quedan un minuto y veinte segundos.
Señor Presidente , en este caso hay dos cuestiones diferentes. Una, dónde se puede fumar y dónde no es posible hacerlo. Para precisar esa distinción podría suprimirse la frase "de la Administración del Estado". La norma quedaría redactada en términos más amplios, porque haría referencia a "órganos del Estado" y se dejaría constancia en la historia de la ley de que se incluye al Congreso Nacional, al Poder Judicial , al Ministerio Público y a cualquier otro organismo estatal que pudiésemos haber omitido.
Eso está claro, señor Senador.
La segunda tiene que ver con el inciso segundo del artículo 10, que empieza diciendo: "Tampoco podrá fumarse al interior de los recintos o dependencias de los órganos del Estado". Y se está planteando una redacción distinta, lo que es muy complejo de hacer en la Sala a estas alturas del debate. Me parece que es trabajo de Comisión entrar a distinguir en cuanto a los tipos de recintos internos a que se hace referencia.
Yo aprobaría la disposición en los términos en que se propuso, circunscribiéndola a los órganos del Estado. Y dejemos a la Cámara de Diputados que la perfeccione.
Tenemos que votar el artículo.
Estoy preguntando si hay unanimidad y Su Señoría me dice que no.
Perdone que sea majadero.
Entonces, votemos.
Estoy solicitando que se vote el precepto, porque no concuerdo con su contenido.
Su Señoría desea que se vote el artículo 11. Pero antes hay que escuchar a todos los inscritos.
Pido separación de la votación, señor Presidente .
Señor Presidente , me inscribí para argumentar a favor de la incorporación de la referencia al Congreso Nacional en el artículo 10.
Eso ya está resuelto.
Quizás podría aludirse a "dependencias públicas de los órganos de la Administración".
Por otra parte, pido votación separada respecto a los casinos de juego. Estimo absurdo ponerlos en la misma condición que los hospitales o que los establecimientos de educación superior. Creo que son recintos regidos por normativas particulares.
Por lo demás -no soy jugador ni fumador-, me parece que es una maldad para los jugadores prohibirles fumar.
Ya veremos cómo resolvemos el planteamiento del Honorable señor Ominami.
Señor Presidente , se ha tratado de hacer entender hasta la saciedad que el humo del tabaco provoca cáncer. Diversos estudios científicos así lo demuestran.
Lo que se busca no es una ley contra los que fuman, sino una ley de respeto para con los que no fuman.
¡Prohibamos fumar, entonces!
Hay dos corrientes en cuanto al humo del cigarro: la principal, vinculada con el humo propiamente tal, y la secundaria, relacionada con el humo ambiental que queda en el lugar y que contiene tantas sustancias nocivas como las derivadas del fumar directamente.
Se dice: "Dejemos fuera a los casinos de juego". Está bien. ¿Pero qué pasa con los no fumadores que gustan de concurrir a dichos recintos? ¿Por qué todos deben fumar?
Me parece muy razonable el planteamiento de Su Señoría.
No se trata de establecer restricciones ni prohibiciones a los fumadores, sino de que se tenga respeto por los que no fuman.
¿Me permite hacer una consulta, señor Presidente?
Están inscritos ocho Senadores, entre ellos al Honorable señor Ruiz-Esquide, a quien le ofrezco la palabra.
Después veremos cómo se votará.
¡Es una cuestión de Reglamento!
Señor Presidente , sólo quiero enfatizar dos aspectos.
En primer lugar, se pierde de vista lo que aquí se ha señalado hasta la saciedad. Llegar a la exageración de plantear que los que fuman son segregados me parece francamente increíble. El derecho es el de las personas a no ser contaminadas con el humo. ¡Eso es lo básico! ¡Es su derecho!
No estamos defendiendo el derecho de quienes desean fumar. Éstos lo podrán hacer donde no contaminen a los demás.
Y este punto, que es clave, se basa en una evidencia clara, tajante, que todo el mundo conoce: no hay ninguna persona que sepa algo de salud o de medicina que ponga en duda que el consumo de tabaco provoca daño.
En segundo término, aquí se ha hablado de la ridiculez que significa el que alguien no pueda fumar en su oficina. Esto lo discutimos hasta la saciedad. El debate en la Comisión fue lo más razonable posible. Que haya opiniones distintas, es otra cosa. Si se piensa que se trata de un mal proyecto, bueno, es una opinión. Creo que la idea es combinar la eficiencia con hacer las cosas lo mejor y más drásticamente posible.
En esas condiciones, cuando en la Comisión se argumentó lo mismo, la respuesta fue que ningún Senador está solo en su oficina. Concurren personas ajenas: funcionarios, secretarios, etcétera. Por eso se les prohíbe fumar, aparte de lo que señaló el Honorable señor Moreno .
Es decir, volvemos a plantear similar argumento.
Cuando alguien obligadamente debe concurrir a la oficina de un Senador, lo lógico es se lo resguarde igual. Y si desea fumar, puede hacerlo fuera de los recintos internos.
Ruego a Sus Señorías escuchar al Honorable señor Ruiz-Esquide .
Señor Presidente , comprendo que todos estamos agotados, aun cuando no ha sido una discusión desagradable ni mucho menos.
Para mí, también lo fue el trabajo en la Comisión en algunas oportunidades.
En definitiva, pido que hagamos un esfuerzo por terminar el debate. No tengo por qué limitar los deseos o intenciones de algunos colegas de seguir analizando esta materia hasta la saciedad. Lo único que va a pasar es que a las 10 de la noche terminaremos despachando un proyecto mal tratado y mal aprobado, lo que no se merece.
No se planteen las cosas al revés. Los fumadores no son segregados, ni perjudicados, ni extorsionados. La sociedad tiene derecho a proteger a quienes no fuman, que es lo que razonablemente estamos tratando de hacer aquí.
Antes de continuar dando la palabra por orden de inscripción...
Le concedo una interrupción al Senador señor Moreno.
Esta Mesa no otorga interrupciones una vez que ha concluido el orador. Sólo las da cuando se solicitan durante la intervención.
Si pide la palabra, Honorable señor Moreno, procederé a inscribirlo.
Se ha propuesto excluir a los casinos de juego de la norma general.
Sugiero incluir la referencia a ellos en el inciso siguiente o derechamente en el artículo 11.
Sí, en el 11.
Aun cuando podrían considerarse perfectamente en esta norma, no nos parece la ubicación más adecuada. Quizás cabría incorporarlos en el inciso siguiente, si sus dueños acuerdan que sean recintos para no fumadores o para fumadores.
Si le parece a la Sala, se aprobará la proposición del Senador señor Núñez -que parece muy razonable- en el sentido de acoger el artículo 10 y agregar la referencia a los casinos de juego en el artículo 11.
Estoy de acuerdo con introducir en el artículo 11 los términos "casinos de juego", pero no con aprobar el artículo 10.
--Se aprueba el traslado al artículo 11 de la expresión "casinos de juego".
Hay otro tipo de establecimientos, como las casas de masajes, que no ha sido considerado, quizás por razones morales.
Se incorporan o no se incorporan según el número de sus trabajadores.
Ruego referirse al artículo 10, que se halla en discusión.
Señor Presidente , por una cuestión cultural, se han ido modificando aceleradamente los hábitos de la población en el último tiempo. La ley llegó atrasada en todo lo que concierne al primer inciso. Ya nadie fuma en un ascensor. En los medios de transporte de uso público, es muy raro que alguien se atreva a sacar un cigarrillo; y en los establecimientos educacionales y en las estaciones de gasolina, con mayor razón.
Eso prueba que no necesariamente con el garrote se consiguen logros en el sentido que preocupa a este proyecto de ley. Hay conciencia y se va expresando en forma cada vez más nítida.
Si continuamos con esta política prohibicionista en extremo, tendremos que legislar luego para que haya un policía de consumo por cada ciudadano. Porque la situación será tremendamente difícil de controlar.
Señores Senadores, les ruego guardar silencio.
¡Perturba mucho más que el humo la gente que interrumpe cuando no corresponde...!
Veo que la Honorable señora Matthei abandonó la Sala. ¡Yo quería darme el placer de coincidir con ella una vez durante toda esta legislatura...!
¡Ha coincidido varias veces...!
¡Pero no de la manera tan categórica como lo podría hacer hoy...!
Por suerte, toda esta discusión tendrá que llevarse a cabo también en la Cámara de Diputados. Claro que allí no hay garantía de que domine una mayor sensatez para abordar temas extraordinariamente delicados y que se han tratado con una premura muy negativa y, desde luego, muy inconveniente para los propósitos que persigue el proyecto.
Se hacía mención de lo absurdo que resultaría impedir que se fume en los casinos de juego. No olvidemos que ese tipo de establecimientos es el heredero de los tugurios, donde realmente no se concebía que alguien no pudiese barajar cartas en medio de volutas de humo.
Entonces, la inmensa mayoría de los aficionados al juego, si se prohíbe fumar mientras se desarrolla esa actividad, seguramente va a abstenerse de concurrir. Es decir, estas disposiciones originan efectos en cadena no estudiados adecuadamente.
Ojalá que la legislación en proyecto pueda cumplir el verdadero propósito que todos esperamos de ella y corrija muchos aspectos que francamente ya lindan con lo absurdo.
Luego de la intervención de los dos inscritos que restan, pondré en votación el artículo.
Señor Presidente , la verdad es que el argumento de que sólo se quiere proteger a los que no fuman no ha guiado la votación.
Primero, es cierto que alguien puede entrar en una oficina privada donde se está fumando. ¿Cuánto tiempo va a permanecer allí? ¿Dos minutos? ¿En dos minutos le va a dar cáncer? Es una tontera. Realmente, una estupidez.
Segundo, si alguien viene de visita por media hora, pueden reunirse en otro lugar.
Tercero, si se tratara de un sistema de aire acondicionado que reciclara el humo, también debiéramos prohibir a la gente que respirara, porque al hacerlo bota anhídrido de carbono ¡Y qué decir si alguien está resfriado! Ahí tendríamos que pedir a todos que anduvieran con mascarilla.
Los japoneses lo hacen.
Claro, como los japoneses.
Ahora, quiero saber si alguien estaría de acuerdo con una normativa de esa especie. Porque si en una reunión alguien estornuda y tira gérmenes, también le deberíamos prohibir estornudar.
Señor Presidente , ¿sabe lo que pasa? Las cosas llegan al absurdo. Y quiero reclamar que durante la discusión de esta iniciativa señalamos una y otra vez en la Comisión que estábamos llegando al absurdo.
Por desgracia, tuvimos muy poca receptividad por parte del Ministerio de Salud. El proyecto venía pésimamente redactado, muy mal redactado.
Si es casi el mismo.
No. Lo tuvimos que hacer entero de nuevo.
Deseo preguntar si, por ejemplo, alguien va a ir a multar al Ministro que esté fumando en su propio gabinete, en su oficina privada. ¿Quién lo haría?
Lo que ocurre es que, cuando uno aprueba normas absurdas y que no se cumplirán, finalmente todo el proyecto...
El Senador señor Viera-Gallo me pide una interrupción, y se la concedo con la venia de la Mesa.
Señor Presidente, tratemos de argumentar conforme a lo que dice la norma, Si no, nos apartamos de su tenor.
La disposición en análisis plantea que en todos estos lugares, sin embargo, se podrá fumar: en patios, espacios al aire libre o sitios especialmente habilitados para tal efecto. ¿Qué quiere decir esto? Que mañana en el Congreso Nacional las autoridades pueden disponer que en las oficinas privadas es factible fumar, que ésos son lugares habilitados para tal efecto. Cada organismo del Estado o privado podrá indicar qué recintos son habilitados y cuáles no.
Lo que plantea la Senadora señora Matthei es un criterio, y puedo compartirlo o no.
Reitero: la determinación de los lugares habilitados la hará, en cada empresa privada con más de diez trabajadores o en cada organismo del Estado, la autoridad correspondiente.
O sea, el proyecto que estamos aprobando no es absurdo. El criterio de cada autoridad será el que se exprese. Y hemos dado autonomía para que cada organismo decida cómo segregar al fumador del no fumador.
Señor Presidente, pienso que sigue siendo absurdo.
Quiero saber quién decidirá dónde se fuma y dónde no. Por ejemplo, en el Ministerio de Hacienda, ¿el Ministro determinará si alguien puede fumar o no? En el Senado, ¿va a ser por votación?, ¿vamos a votar todos?, ¿va a decidir el Presidente ?, ¿o será el Secretario ? ¿Quién lo hará?
La Comisión de Régimen Interior.
No puede ser que por un voto se decida que se puede fumar en cierto período, y al año siguiente, no.
Señor Presidente , estimo que, tratándose de una oficina privada, donde una persona fumadora trabaja sola, no porque alguien vaya a hablar con ella por breves momentos va a contraer cáncer.
Siento que este proyecto ha ido demasiado lejos. Y, cuando ello ocurre, las leyes caen en desuso por absurdas. Lo peor que nos puede pasar con la ley en proyecto es que sea percibida por la población como absurda, porque las leyes absurdas al final no se cumplen.
Por eso, considero que debieran estar incluidos todos los órganos y, obviamente, todos los Poderes, no sólo el Ejecutivo . No obstante, cuando se trate de oficinas privadas -así lo señalé en la Comisión-, las personas debieran decidir por sí mismas si fuman o no, sin que alguien tenga que decírselo, y menos alguna autoridad.
Procederé a dar por cerrado el debate y a poner en votación. ..
¡Había pedido la palabra, señor Presidente !
Se la concederé a los Senadores señores Espina, Pizarro y Coloma; luego se cerrará el debate.
El señor Ministro ha pedido la palabra, y goza de preferencia.
Señor Presidente , es mi obligación hacer notar que siempre hemos sido lo más cuidadosos posible acerca de los conceptos, y creemos que el interés por discutir los proyectos en la Sala es justamente para que sean perfeccionados.
Lamento las expresiones de la Senadora señora Matthei . Tengo que decirlo. Porque es cosa de ver las indicaciones que se formularon, la redacción con que ingresó la iniciativa y el texto que resultó para darse cuenta de que lo dicho recién no se ajusta a la realidad.
A nosotros nos interesa proteger a los ciudadanos. Por lo que se dice en la prensa y a través de distintas instancias, entendemos que a muchos de quienes han hablado les interesa lo mismo: que esta iniciativa se apruebe, que la gente no fume o que deje de fumar. Y la evidencia histórica consignada en otras legislaciones demuestra que lo que se está votando -como señalé, fue discutido seriamente, con altura de miras y con respeto- ha sido efectivo y eficiente en otras latitudes.
Así que mi deber, por consideración a quienes colaboran con el Ministerio de Salud y a los que trabajan seriamente y -repito- con respeto, es hacer mención de esta materia.
Señor Presidente , quiero hacer una breve reflexión y formular una proposición.
En primer lugar, me alegra que se hayan planteado puntos de discrepancia respecto de la iniciativa, pues para eso es la Sala del Senado. Sería absurdo que los proyectos se aprobaran tal como vienen de las Comisiones. Porque uno reflexiona sore varias de las sugerencias que se han hecho.
En segundo término, lo que ocurre con esta iniciativa de ley no es muy distinto de lo que pasa en la mayoría de los países avanzados. Cualquiera que vaya a los Estados Unidos o a Europa se dará cuenta de que existen las mismas limitaciones. De manera tal que tampoco pretendo que se pasen al otro extremo y se afirme que lo que aquí se está estableciendo no existe en ningún lugar del mundo. Efectivamente, es una realidad en la mayoría de los países; pero los cambios culturales deben hacerse también -y comparto lo dicho por algunos Honorables colegas- con cierto sentido lógico, porque, si no, las leyes no se cumplen.
En mi concepto, las tres sugerencias que se han hecho son razonables. En lo relacionado con los casinos de juego, le encuentro toda la razón al Senador señor Pizarro.
Está aprobado. Y sólo pido que, para evitar las dudas, a continuación de la expresión "lugares especiales habilitados para tal efecto", separado por una coma, se agregue: "tales como las oficinas privadas". Con eso se resuelve la situación. Y pienso que con el resto nadie tiene problemas. Ahora, cada organismo verá dónde se puede y dónde no se puede fumar.
De existir acuerdo en la Sala, propongo cerrar el debate. Creo que lo hay.
Entonces, se aprobaría el artículo 10 con la observación que se ha hecho.
Señor Presidente , había pedido la palabra. Quiero hacer una sugerencia y formular un comentario, si ello es posible.
Su Señoría está en su derecho.
Y quiero ejercerlo, pues para eso me pagan.
Lo que propuse fue que, en vista de que existe consenso en lo sustantivo y como, además, acordamos despachar esta iniciativa, cerráramos el debate respecto de este artículo.
Ahora, si Su Señoría desea intervenir, no puedo impedírselo.
Me va a perdonar, señor Presidente . Y doy disculpas a los Honorables colegas por alargar este debate. Pero insisto en que no formé parte de la Comisión y estoy conociendo recién el proyecto, como sucede con cualquier Senador que no participó allí en la discusión particular.
Tengo dudas respecto del alcance de algunas normas. Nadie está en contra, por lo que he escuchado, de legislar en esta materia.
Por lo tanto, señor Ministro , pierda cuidado. No tiene por qué sentirse afectado porque alguien le diga que el proyecto fue mejorado o que no era todo lo bueno que hubiéramos querido. No lo tome como un agravio, sino como una observación que se le hace dentro de la Sala del Senado, en uso de nuestras atribuciones.
Nos interesa aprobar la ley en proyecto -por lo menos al Senador que habla-, pero de forma tal que pueda cumplirse; que, además, sea ejemplificadora; que no se preste para situaciones absurdas...
¡No sea majadero!
Perdón, señor Presidente . He escuchado hasta la saciedad el argumento de que es necesario legislar porque el tabaco mata. Y como el tabaco mata, hay que dictar una ley que prohíba su consumo. Pero no he oído al señor Ministro decir que esta iniciativa prohíba total y absolutamente el tabaco. Aquí se puede fumar y comercializar el producto.
Entonces -¡por favor!-, me perdonará Su Señoría si los argumentos que doy pueden resultarle majaderos; pero también se los he escuchado a él.
Prefiero derechamente que el Gobierno señale que está disponible para dictar una ley que prohíba total y absolutamente la comercialización y consumo del tabaco a todos los ciudadanos. Y la votaré a favor. Pero no sigamos en este debate absurdo, en que por un lado nos dan el argumento de que el tabaco mata y nos hacen el juicio moral, y por otro se afirma que se puede comercializar pero bajo ciertas condiciones. Veamos cuáles son, para no llegar al absurdo de que la ley no se pueda cumplir.
Quiero decir con toda franqueza que, cuando se habla de lugares especialmente habilitados para tal efecto, no podemos quedarnos con la idea simplista de que las oficinas son aptas para ello. Las existentes en este edificio son para trabajar, no lugares para fumar. Lo mismo sucede con los comedores, las salas de Comisiones, los baños. Tendríamos que habilitarlos para fumadores y para no fumadores.
En mi concepto, no se puede seguir legislando en estas condiciones. No estoy de acuerdo con una serie de cosas, porque ignoro sus alcances y varias me parecen absurdas. Podrá parecer...
Vote en contra.
Sí, puedo hacerlo. Pero, responsablemente hablando, lo que corresponde hacer es que siquiera estos artículos, que han sido cuestionados por todos o que al menos se ha considerado que no están completos, vuelvan a la Comisión para determinar claramente sus alcances. De no hacerlo, estaremos legislando mal, a la ligera, y, lisa y llanamente, no solucionaremos el problema si se nos obliga a votar en contra de algo que debiéramos aprobar.
Sólo deseo insistir en que, tal como lo dijo el Senador señor Espina , nosotros reconocemos la transición cultural en esta materia. Es probable que algún día se llegue a una situación tal que las personas razonablemente opten por no fumar. Nos hacemos cargo de eso, y de ahí que estemos discutiendo una iniciativa de ley que, sin prohibir fumar, coloca dificultades, sobre todo para quienes quieren aprender a hacerlo o incorporar dicho hábito adictivo, y protege a los no fumadores.
Ésos son los dos conceptos. No hay más. Cualquier otra consideración significa generar una confusión innecesaria e indebida. Y en ese aspecto me interesa que los proyectos sean mejorados. Pero decir que son una "porquería" es otra cosa.
Deseo recordar a los señores Senadores que estamos discutiendo y votando el artículo 10, e instarlos a no reiterar, en lo posible, la discusión general, pues observo que se repite el mismo argumento una y otra vez respecto de cada precepto.
Entonces, ante la posibilidad de quedar sin quórum y de no poder cumplir nuestro propio acuerdo, que es despachar este proyecto, propongo...
¿Por qué no lo pone en votación, señor Presidente?
...votar el artículo 10,...
Hay una petición formulada en tal sentido.
...salvo que haya una petición formal de que vuelva a la Comisión.
Es lo que pedí: remitir a ella los artículos 10, 11 y 12.
En votación la propuesta del Senador señor Pizarro.
Debemos resolver primero la petición del Honorable señor Pizarro de enviar los artículos 10, 11 y 12 a la Comisión.
--En votación a mano alzada, se aprueba el envío de los artículos 10, 11 y 12 a la Comisión de Salud (12 votos contra 6), y queda pendiente la discusión particular del proyecto.
--Los oficios cuyo envío se anuncian son los siguientes:
De los señores ARANCIBIA, ÁVILA, CANTERO, HORVATH, MARTÍNEZ, MUÑOZ BARRA, NARANJO, RUIZ-ESQUIDE, SILVA, VALDÉS Y ZALDÍVAR (don Andrés):
Al señor Ministro de Hacienda , solicitándole EXTENSIÓN DE BENEFICIOS DE DFL Nº 120 A ASOCIACIÓN DE GUÍAS Y SCOUTS DE CHILE.
A Su Excelencia el Presidente de la República , pidiéndole ENVÍO DE PROYECTO DE LEY PARA OTORGAR MARCO LEGAL A CONACE.
Al señor Ministro de Justicia , requiriéndole CREACIÓN DE JUZGADO DEL TRABAJO O DE COBRANZA EN ANTOFAGASTA.
A la señora Presidenta del Consejo de Defensa del Estado , solicitándole PRONTA RESOLUCIÓN DE DENUNCIA DE APROPIACIÓN INDEBIDA DE ESPACIO PÚBLICO.
Al señor Presidente de CODELCO-Chile , requiriéndole antecedentes sobre DEVOLUCIÓN DE PRÉSTAMOS A EX TRABAJADORES, y al señor Gerente de CODELCO NORTE, pidiéndole información relativa a CAUTELA DE REMUNERACIONES DE TRABAJADORES DE EMPRESAS CONTRATISTAS (Segunda Región).
Al señor Ministro del Interior y a los señores Intendente de La Araucanía, Director de la COREMA de la Novena Región , Consejeros Regionales de La Araucanía y Alcalde y Concejales de Vilcún, solicitándoles PROHIBICIÓN DE INSTALAR CENTRO DE MANEJO DE RESIDUOS SÓLIDOS SAN JOSÉ.
Al señor Director Regional del SERVIU de La Araucanía , requiriéndole antecedentes sobre REPARACIÓN DE FALLAS ESTRUCTURALES EN CASAS DE POBLACIÓN RAMÓN FRANCOIS, DE COLLIPULLI.
Al señor Ministro de Hacienda , pidiéndole información acerca de FONDOS CANCELADOS POR CONCESIÓN DE ESSAN, y solicitándole antecedentes respecto de RECAUDACIÓN POR PATENTES MINERAS EN 2005 (ambos de la Segunda Región).
A los señores Ministro de Agricultura , Director Nacional del SAG , SEREMI de Agricultura y Director Regional del SAG, pidiéndoles antecedentes relacionados con PROGRAMA DE CONTROL DE FAUNA DAÑINA.
A los señores Ministro de Obras Públicas , Director Nacional de Vialidad y Director Regional de Vialidad de Aisén, requiriéndoles información acerca de RETRASO DE REPARACIÓN DE PUENTE COLGANTE EN LAGO GENERAL CARRERA.
A los señores SEREMI de Economía y de Obras Públicas de la Novena Región , solicitándoles MEJORAMIENTO DE SUMINISTRO DE AGUA POTABLE EN PUERTO GAVIOTA.
Al Fiscal Regional de Aisén , pidiéndoles antecedentes acerca de ACTOS DELICTUALES COMETIDOS POR GRUPOS DE MENORES (todos de la Undécima Región).
Al señor Director Provincial de Vialidad de Ñuble , pidiéndole información respecto a PROYECTO DE ASFALTADO DE CAMINO EL CARMEN-TREHUALEMU-CASTAÑAL (Octava Región).
--Se levantó a las 19:10.
Sometemos a vuestra consideración el presente proyecto de ley que busca mejorar y perfeccionar la normativa legal chilena, en cuanto a la prescripción de la acción penal en el delito de abuso sexual o violación de menores.
Esta realidad se ha convertido en una pesadilla para cientos de miles de niñas y niños en el mundo. A nivel internacional, los estudios muestran que entre el 7 y 36% de las mujeres y entre el 3 y 29% de los hombres reconocen haber sufrido algún tipo de abuso sexual en su infancia[1] .
En nuestro país, los datos nos entregan un crudo diagnóstico. A modo de ejemplo, en la red del Servicio Nacional de Menores (SENAME), a mayo del año 2001, de un total de 57.957 niñas y niños bajo su protección, 26.409 (45.6%) habían sido víctimas de abuso sexual o violación[2] .
Siendo aún más específicos en los antecedentes, de acuerdo a informes de peritajes del Servicio Médico Legal las víctimas menores de edad abusadas sexualmente o violadas, en su mayoría de sexo femenino, se concentran principalmente entre los 5 y 9 años y, en segundo lugar, entre los 10 y 14 años[3] .
En nuestra justicia, estos delitos de abuso sexual o violación contra menores representan un desafío para el sistema que no ha logrado implementar una legislación, para que estos actos sean efectivamente castigados y no descansen en la debilidad que actualmente la norma exhibe.
Por lo tanto, y atendido a que las víctimas de abuso sexual o violación son menores que, por el temor que les infunde el victimario, no denuncian los delitos dentro de los actuales plazos legales, permitiendo con ello que estos delitos no sean investigados y no se castiguen a los culpables, es razonable y prudente que los menores violentados sexualmente al llegar a su mayoría de edad, tengan un tiempo prudente para enfrentar a los victimarios, e iniciar las acciones criminales en contra de los responsables, atendida la consideración que las madres o padres que conocen de los hechos no los denuncian sea por temor o violencia que ha ejercido el victimario en contra de toda la familia.
De la misma forma, en la actual legislación cabe hacer presente que los delitos de abuso sexual o violación, cometido en contra de menores que no tienen capacidad plena para defenderse y hacer valer sus derechos, no se les puede sancionar por negligencia o inactividad, simplemente por el hecho de no haber denunciado los delitos dentro del plazo de prescripción que establece hoy la ley penal.
Por ello, y parapetados en la apreciación que frente al tema ha emitido la Psiquiatría Forense en el sentido que el abusador no es rehabilitare[4] , es un deber del Estado en su rol protector de los derechos de quienes no tienen las herramientas y posibilidades de defensa para el desarrollo de una vida plena y digna, garantizar que estos actos de abusos sexuales y violación contra menores no queden impunes.
Para los efectos, debemos recordar que el Código Penal en su Artículo 94, establece sólo un plazo de prescripción de 10 años para los delitos de abuso sexual y violación de menores, período -a nuestro juicio- insuficiente porque hay estadísticas de menores abusados a los 5 años (e incluso, casos constatados por la Justicia que se han cometido a una edad inferior) que no alcanzarían a madurar para enfrentar a los victimarios sin necesidad de su madre o padre.
Finalmente, es necesario señalar que los menores abusados o violados que existen hoy en nuestra sociedad democrática, no se sienten protegidos por nuestra legislación, encontrándose indefensos atendido a que los tribunales los exponen ante sus victimarios haciéndoles revivir a su corta edad, los hechos que los afectaron y que en la mayoría de las ocasiones quedan sin justicia efectiva.
Por lo tanto, en virtud de los argumentos esgrimidos, venimos en proponer lo siguiente:
Artículo 1.- Modificación del Código Penal, Título V en su Artículo 94, agregando un nuevo párrafo inmediatamente después del punto aparte que exprese:
"Tratándose de casos en los que hubiese delitos de abuso sexual o violación de menores, la acción penal prescribe a los quince años".
Artículo 2.- Modificación del Código Penal, Título V en su Artículo 95, agregando un nuevo párrafo inmediatamente después del punto aparte que exprese:
"Tratándose de casos en los que hubiese delito de abuso sexual o violación de menores, el término de la prescripción empezará a correr a partir del día en que la víctima cumpla los 14 años de edad".
(Fdo.):NELSON ÁVILA CONTRERAS, Senador.