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Timestamp: 2018-05-26 12:41:53
Document Index: 226815584

Matched Legal Cases: ['artículo 19', 'artículo 54', 'Artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 86', 'Artículo 15', 'artículo 33', 'Artículo 13', 'artículo 10', 'Artículo 11', 'artículo 6', 'artículo 9', 'artículo 10', 'artículo 11', 'artículo 12', 'artículo 13', 'Artículo 12', 'artículo 12', 'artículo 16', 'Artículo 4', 'Artículo 6', 'Artículo 27', 'Artículo 32', 'Artículo 39', 'Artículo 2']

LAS PERSONAS DESPLAZADAS TIENEN DERECHO AL DISFRUTE DEL MÁS ALTO NIVEL POSIBLE DE SALUD FÍSICA Y MENTAL - PDF
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María Mercedes Marín López
1 LAS PERSONAS DESPLAZADAS TIENEN DERECHO AL DISFRUTE DEL MÁS ALTO NIVEL POSIBLE DE SALUD FÍSICA Y MENTAL MESA DE TRABAJO DE BOGOTÁ SOBRE DESPLAZAMIENTO INTERNO Septiembre 2003
2 Asociación de Desplazados para la Convivencia Pacífica - ADESCOP Asociación para la Convivencia y la Paz Ciudadana - ASCOPCI Asociación GERMINAR Asociación Nacional de Desplazados Indígenas y Campesinos de Colombia - ANDICOL Asociación de Desplazados REVIVIR AL FUTURO Fundación Menonita Colombiana para el Desarrollo - MENCOLDES Mesa de Trabajo de Bogotá sobre Desplazamiento Interno ISSN: Boletín Nº 8 Fundación Menonita Colombiana para el Desarrollo - MENCOLDES Diagramación e impresión: EDITORIAL CÓDICE LTDA. Carrera 15 Nº Int. 1 Tels.: Bogotá, D. C.
3 CONTENIDO Págs. Presentación El derecho a la salud de las personas desplazadas merece de protección especial por parte de las autoridades Despúes de todos estos problemas decidí solicitar a un juez que tutele los derechos a la salud y a la vida de mi hija (Testimonio) Las recomendaciones de la población desplazada para la realización del derecho a la salud Sufro de una clase de hernia que me ha impedido conseguir trabajo, pues nadie quiere emplear a un discapacitado (Testimonio) El desarrollo normativo y la atención en salud a la población desplazada DECRETO 2131 del 30 de julio de 2003 por el cual se reglamenta el numeral 4 del artículo 19 de la Ley 387 de 1997, el último inciso del artículo 54 de la Ley 812 de 2003 frente a la atención en salud de la población desplazada por la violencia y se dictan otras disposiciones Cada día que pasa mi visión es más débil, no puedo esperar tanto tiempo (Testimonio) Qué podemos hacer para defender el derecho a la salud de las víctimas del desplazamiento forzado? Qué es la acción de tutela?
5 PRESENTACIÓN La salud es uno de los derechos que merecen especial protección por parte de los Estados, especialmente cuando se trata de sectores y grupos sociales marginados, empobrecidos o vulnerables. Es el caso de las personas desplazadas, quienes siendo víctimas de una múltiple violación a sus derechos están sometidas a precarias condiciones de vida durante un período de tiempo indeterminado, lo cual implica una serie de obstáculos y dificultades objetivas que impiden que puedan disfrutar de una vida digna únicamente con base en sus propios esfuerzos. En el último año la atención en salud ha sido uno de los principales motivos de preocupación para el conjunto de la población desplazada en Colombia, ya que, a pesar de las disposiciones de la Ley 387 de 1997 y a la asesoría brindada por organismos especializados en el tema, como la Organización Mundial de la Salud OPS-OMS, las autoridades han adoptado medidas que afectan la realización de este derecho en condiciones favorables para este grupo vulnerable. Tomando en cuenta estas preocupaciones, decidimos dedicar este número de nuestra publicación al derecho de la población desplazada a la salud. En primer lugar, nos pareció importante partir de una ilustración de los derechos económicos, sociales y culturales y de los compromisos adquiridos en la materia por los Estados con la comunidad internacional. Además incluimos una síntesis comentada de las normas adoptadas desde 1997 hasta la fecha por el Gobierno para reglamentar el servicio público de salud para la población desplazada. Debido a la riqueza de la experiencia, este número también contiene el punto de vista de los sujetos del derecho a la salud, específicamente testimonios de personas desplazadas solicitantes o usuarias de la oferta pública y un resumen de las recomendaciones formuladas el año anterior por algunas organizaciones de la población desplazada en Bogotá, las cuales parten de la identificación de los principales problemas presentados en la implementación de la política sectorial. Finalmente, en esta entrega del boletín incluimos la información básica acerca de la naturaleza y de las posibilidades de la acción de tutela, instrumento jurídico de protección jurídica al que las personas desplazadas han recurrido para proteger, entre otros, el derecho a la salud, cuando las entidades y autoridades no han cumplido con u obligación de brindar una atención adecuada. 5
7 EL DERECHO A LA SALUD DE LAS PERSONAS DESPLAZADAS MERECE DE PROTECCIÓN ESPECIAL POR PARTE DE LAS AUTORIDADES Debido a que el desplazamiento forzado constituye una múltiple, masiva y continua violación a los derechos humanos, a que es una infracción grave al derecho internacional humanitario y a que es un delito tipificado en el nuevo código penal colombiano, las víctimas del desplazamiento deben gozar de los derechos humanos reconocidos nacional e internacionalmente. La situación de vulnerabilidad ocasionada por el desplazamiento implica que las autoridades tienen la obligación de proteger de manera especial los derechos de las personas desplazadas. Por esta razón el Congreso de la República de Colombia aprobó la Ley 387 de 1997 por la cual se adoptan medidas para la prevención del desplazamiento forzado; la atención, protección, consolidación y estabilización socioeconómica de los desplazados internos en la República de Colombia, que establece las obligaciones del Estado con las personas desplazadas y recuerda el deber del Estado de propiciar las condiciones que faciliten la convivencia, la equidad y la justicia social. Las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares (Artículo 2 de la Constitución Política). La salud es un derecho cuya realización debe ser garantizada por el Estado antes del desplazamiento, durante la fase de emergencia, por el tiempo que dure la situación de desplazamiento, durante las soluciones duraderas y una vez superado el desplazamiento. Es así como en algunas ocasiones el derecho a la salud ha sido protegido mediante la acción de tutela 1. El derecho a la salud en la atención de emergencia El desplazamiento implica una crisis que conduce al deterioro acelerado de las condiciones de vida, situación que se agrava por la falta de preparación de las autoridades locales para responder en forma oportuna y adecuada a la emergencia y para evitar que se prolongue indefinidadmente. La consecuencia inmediata del desplazamiento forzado es la insatisfacción de las necesidades básicas de la población afectada, asociada con frecuencia a la falta de garantías de protección a la vida y la integridad física. La insatisfacción de estas necesidades se ve reflejada en los obstáculos para acceder a la alimentación, a agua potable, a un alojamiento y un ambiente sanos, al vestido y a condiciones para cuidar la higiene personal y a la atención médica. Dicha 1 El artículo 2 del Decreto 2591 de 1991 por el cual se reglamenta la Acción de Tutela consagrada en el artículo 86 de la Constitución Política de Colombia señala que la acción de tutela garantiza los derechos constitucionales fundamentales. Cuando una decisión de tutela se refiera a un derecho no señalado expresamente por la Constitución como fundamental, pero cuya naturaleza permita su Tutela para casos concretos, la Corte Constitucional le dará prelación en la revisión a esta decisión. Por otra parte, el artículo del mencionado decreto señala que la acción de tutela no procederá cuando existan otros recursos o medios de defensa judiciales, salvo que aquella se utilice como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable. 7
8 insatisfacción de las condiciones básicas influye negativamente en el estado de salud de las personas desplazadas. Como consecuencia del desplazamiento, adicionalmente las personas pierden las posibilidades de acceder a los servicios de atención de salud a los que habitualmente acudían en su lugar de origen. La respuesta a la emergencia generada a raíz del desplazamiento es una responsabilidad primaria de las autoridades, las cuales están obligadas a proveer asistencia humanitaria a los ciudadanos que han sido desplazados, en forma prioritaria y urgente, incluyendo la atención médica a los problemas de salud de las víctimas. Una vez se produzca el desplazamiento, el Gobierno Nacional iniciará las acciones tendientes a garantizar la atención humanitaria de emergencia con la finalidad de socorrer, asistir y proteger a la población desplazada y atender sus necesidades de alimentación, aseo personal, manejo de abstecimientos, utensilios de cocina, atención médica y sicológica, transporte de emergencia y alojamiento trasnitorio en condiciones dignas. (Artículo 15 de la Ley 387). Puesto que la Declaración de la condición de desplazado y el Registro tienen un carácter declarativo y por tanto se tratan de una formalidad para acceder a la asistencia humanitaria de emergencia y a los otros beneficios de la Ley 387 de 1997, no deben ser el pretexto para negar la asistencia humanitaria ni la atención en salud en esta etapa. Por el contrario, el Registro es una herramienta técnica que fue creada para recolectar información sobre las características y necesidades de las personas desplazadas, por ejemplo en materia de salud, y como medio para el seguimiento del fenómeno del desplazamiento y de los resultados de las políticas y programas públicos de atención 2. 2 En la Sentencia de Tutela T-327/01, la Corte Constitucional precisa que no se puede tener como requisito sine qua non para el ejercicio de los derechos fundamentales de los desplazados la certificación de la condición de desplazado..., y que siendo consecuente con su naturaleza de Estado Social de Derecho, tiene la obligación de brindar atención a los desplazados para que cesen las privaciones del goce de los derechos fundamentales por este grupo poblacional. Al existir tal obligación, se genera el consecuente derecho en cabeza de los desplazados de ser atendidos con prontitud, y en condiciones que respeten su dignidad humana, por parte de las entidades del Estado competentes para prestar apoyo y protección. Las condiciones de alojamiento y saneamiento afectan la salud de las personas desplazadas. Hasta el máximo de sus posibilidades y recursos el Gobierno debe proveer asistencia humanitaria a las personas que se encuentren desplazadas. Por supuesto que esta priovisión debe incluir los factores relacionados con la salud de las personas y con los servicios de atención de quienes así lo requieran. En el caso de que las autoridades hubiesen agotado todos sus recursos y posibilidades, hayan tomado todas las medidas a su alcance e invertido todos los recursos necesarios para la atención de la población desplazada, podría solicitar la cooperación de la comunidad internacional. La asistencia humanitaria hace parte de las medidas necesarias para proteger el derecho a la vida, por lo que los mecanismos de acceso deben evitar que se agraven las condiciones de vulnerabilidad y discriminación. Para ello es importante diagnosticar y atender adecuadamente las necesidades particulares de 8
9 niños, mujeres, ancianos, enfermos y discapacitados. También es necesario tener en cuenta que, aunque las necesidades de supervivencia de todas las personas son las mismas, las diferentes emergencias generadas por el desplazamiento forzado deben ser atendidas a nivel humanitario de acuerdo a las características específicas de cada uno de los casos. A través de los Comités Departamentales, Municipales o Distritales de Atención a la Población Desplazada, en coordinación y con el apoyo del Sistema Nacional de Atención Interal a la Población Desplazada, las autoridades locales son responsables de formular y operar los planes de contingencia para la integral y oportuna atención de la población desplazada en los lugares de recepción. Estos planes deben tener en cuenta la generación de las condiciones y capacidades necesarias para que las personas desplazadas alcancen en el menor tiempo posible un acceso seguro a los elementos esenciales para la supervivencia y el mantenimiento de condiciones dignas de vida, lo cual debe incluir los servicios de atención en salud 3. PRINCIPIOS RECTORES DE LOS DESPLAZAMIENTOS INTERNOS Principio Los desplazados tienen derecho a un nivel de vida adecuado. 2. Cualesquiera que sean las circunstancias, las autoridades competentes proporcionarán a los desplazados internos, como mínimo, los siguientes suministros o se asegurarán de que disfruten de libre acceso a los mismos: a. alimentos esenciales y agua potable; b. alojamiento y vivienda básicos; c. vestido adecuado; y d. servicios médicos y de saneamiento esenciales. Se harán esfuerzos especiales por asegurar la plena participación de la mujer en la planificación y distribución de estos suministros básicos. Principio Los desplazados internos enfermos o heridos y los que sufran discapacidades recibirán en la mayor medida de lo posible y con la máxima celeridad la atención y cuidados médicos que requieren, sin distinción alguna salvo por razones exclusivamente médicas. Cuando sea necesario, los desplazados internos tendrán acceso a los servicios psicológicos y sociales. 2. Se prestará especial atención a las necesidades de la mujer, incluido su acceso a los servicios de atención médica para la mujer, en particular los servicios de salud reproductiva, y al asesoramiento adecuado de las víctimas de abusos sexuales y de otra índole. 3. Se prestará asimismo especial atención a la prevención de enfermedades contagiosas e infecciosas, incluido el SIDA, entre los desplazados internos. Mientras las principales organizaciones humanitarias del mundo han intentado un acuerdo sobre estándares minimos para la satisfacción de las necesidades de supervivencia mediante la atención humanitaria de emergencia, señalados en el Proyecto ESFE- RA, el tema de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales se desarrolla en un sentido diferente tratando de precisar la adecuación y la seguridad para cada uno de ellos. 3 El artículo 33 del Decreto 2569 de 2000 por el cual se reglamenta la Ley 387 de 1998 y se dictan otras disposiciones, señala las funciones de los Comités en atención integral a la población desplazada, entre las que se cuenta 2. Coordinar y adoptar medidas de ayuda humanitaria de emergencia tendientes a aliviar las necesidades más urgentes de la población desplazada y 4. Preparar un plan de contingencia en el que se incluyan las partidas presupuestales necesarias para la prevención, atención integral y protección de la población desplazada por la violencia. 9
10 LA PROTECCIÓN ESPECIAL DE LOS DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES DURANTE EL DESPLAZAMIENTO INCLUYE EL DERECHO A LA SALUD Durante el desplazamiento las personas son especialmente vulnerables a los ataques armados, al reclutamiento forzado, a los tratos inhumanos, a la separación de las familias y a otras violaciones de los derechos humanos, lo cual hace indispensable la protección especial por parte de las autoridades. Hemos señalado que esta situación de vulnerabilidad que sufren las personas desplazadas genera una obligación a las autoridades de brindar protección especial a sus derechos. Los derechos de la población desplazada y la obligación estatal de protección no están limitados arbitraiamente a alguna de las fases en las que teóricamente se divide el desplazamiento. Sin embargo, uno de los mayores problemas que presenta la atención a la población desplazada en Colombia es la brecha entre la atención humanitaria y la estabilización socioeconómica. Por ejemplo, se podría pensar que las necesidades de subsistencia son más críticas en la fase de emergencia que durante las soluciones duraderas, pero estas fronteras son artificiales. Por ejemplo, el suministro de alimentos y la atención especial en salud siguen siendo necesarios indefinidamente mientras las personas no cuenten con acceso a actividades de generación sostenible de ingresos y no estén plenamente integradas a los servicios de salud del lugar de reasentamiento o de retorno. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad. Declaración Universal de los Derechos Humanos. Artículo El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas a favor de de grupos discriminados y marginados. El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancias de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan. Artículo 13 de la Constitución Política. En consecuencia, la Ley 387 de 1997 protege estos derechos de las personas desplazadas y precisa la responsabilidad de su protección en cabeza de las autoridades competentes. Por ejemplo, el artículo 10 de la Ley indica que uno de los objetivos del Plan Nacional de Atención Integral a la Población Desplazada es adoptar medidas de atención humanitaria de emergencia a la población desplazada, con el fin de asegurarle su protección y las condiciones necesarias para su subsistencia y la adaptación a la nueva situación. Existe un conjunto de derechos que merecen protección para que las personas logren disfrutar de un nivel de vida adecuado. Estos derechos están contemplados en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y están reafirmados en otros instrumentos como la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Convención sobre los Derechos del Niño. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia. Los Estados Partes tomarán las medidas apropiadas para asegurar la realización de este derecho, reconociendo para este efecto la importancia esencial de la cooperación internacional basada en el libre consentimiento. Artículo 11.1 Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966) 4. El Pacto Internacional de Derechos Eonómicos Sociales y Culturales ha sido interpretado de manera que impone un núcleo básico de obligaciones a los Estados Partes para que consideren las necesidades y el acceso de todas las personas a alimentos suficientes, vestuario, albergue, educación, empleo, atención en salud y seguridad social. 4 PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIA- LES Y CULTURALES. Adoptado y abierto a la firma, ratificación y adhesión por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su 10
11 EL PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS ECONOMICOS, SOCIALES Y CULTURALES INCLUYE DE- RECHOS QUE PARA EL CASO DE LAS PERSONAS INTERNAMENTE DESPLAZADAS MERECEN ESPE- CIAL PROTECCION: El derecho al trabajo. El cual es relevante cuando alguien es rechazado para un empleo debido a discriminación basada en religión o raza (artículo 6); El derecho a la seguridad social (artículo 9); Protección y asistencia para la familia, lo cual es importante por ejemplo en materia de reunificación familiar (artículo 10); El derecho a un nivel de vida adecuado, lo cual incluye alimentación adecuada, vestido y vivienda (artículo 11). El derecho a una adecuada atención en salud (artículo 12); El derecho a la educación (artículo 13). En los casos en que las personas desplazadas son sometidas a restricciones para acceder a a los medios para satisfacer sus necesidades básicas, se pueden invocar las normas orientadas a la protección contra la discriminación en el disfrute de los derechos que específicamente garantizan. Los tratados relativos a la discriminación por motivos de raza o de género y a la protección de la niñez son instrumentos para enfrentar la discriminación de las minorías, las mujeres y los niños desplazados, porque con frecuencia garantizan los derechos relacionados con el nivel de vida adecuado. EL PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS ECONOMICOS, SOCIALES Y CULTURALES INCLUYE EL DERECHO AL SALUD. Artículo 12 Observación general sobre su aplicación 1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental. 2. Entre las medidas que deberán adoptar los Estados Partes en el Pacto a fin de asegurar la plena efectividad de este derecho, figurarán las necesarias para: a) La reducción de la mortinatalidad y de la mortalidad infantil, y el sano desarrollo de los niños; b) El mejoramiento en todos sus aspectos de la higiene del trabajo y del medio ambiente; c) La prevención y el tratamiento de las enfermedades epidémicas, endémicas, profesionales y de otra índole, y la lucha contra ellas; d) La creación de condiciones que aseguren a todos asistencia médica y servicios médicos en caso de enfermedad. Para la protección de los derechos de las mujeres, quienes representen la mayoría de la población desplazada, podemos recurrir al artículo 12 de la Convención sobre todas las Formas de Violencia contra la Mujer, en el que se insta a los Estados a eliminar la discriminación contra las mujeres para asegurar el acceso sobre una base de igualdad entre hombres y resolución 2200 A (XXI), de 16 de diciembre de Entrada en vigor: 3 de enero de mujeres. El derecho de acceso igual a la atención en salud incluye servicios relacionados con la planificación familiar. Los Estados deben además asegurar servicios apropiados para las mujeres desplazadas, con relación a la gestación y al período post natal. Esos servicios, así como una adecuada nutrición durante la gestación y la lactancia, deben ser garantizados. La Convención señala que los Estados deben derogar las barreras sociales y legales que puedan deses- 11
12 Los niños desplazados tienen derecho a la protección y a la asistencia especiales del Estado. timular que las mujeres hagan uso de los servicios de salud disponibles, lo cual incluye obstáculos como la pobreza y el analfabetismo. La Convención además consigna la obligación de los Estados de evitar la discriminación contra las mujeres en las estrategias nacionales de prevención y control del SIDA y contra las mujeres discapacitadas. Además de las dificultades enfrentadas por el conjunto de la población desplazada, las mujeres sufren a causa de la falta de atención médica adecuada durante la gestación, para las enfermedades ginecológicas y para las afecciones padecidas principalmente por las mujeres. Debido a que con frecuencia las decisiones de política no permiten la participación de las mujeres, los asuntos de la salud de las mujeres desplazadas son ignorados. Esta Convención también señala que debe prestarse especial atención para las necesidades de salud y los derechos de las mujeres pertenecientes a grupos vulnerables, como es el caso de las mujeres internamente desplazadas. A la vez, la Convención enfatiza que las mujeres en circunstancias difíciles, por ejemplo en un contexto de conflicto armado y las mujeres desplazadas o refugiadas, deben tener asegurada la provisión de protección y atención en salud, incluyendo terapia para el trauma sufrido y asesoría. Así mismo, el artículo 16 de la Convención señala que en la salud de las mujeres es relevante la libre elección del número y del intervalo para tener hijos y para tener acceso a la información, educación y medidas para el ejercicio de este derecho. Por otra parte, siendo la niñez un sector mayoritario de la población desplazada, resulta debemos tener presente que el preámbulo de la Convención sobre los Derechos del Niño recuerda que en la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas se proclamó que la infancia tiene derecho a cuidados y asistencia especiales, que existe la necesidad de proporcionar a los niños la protección especial enunciada en la Declaración sobre los Derechos del Niño y reconocida en el el Pacto de Derechos de Derechos Civiles y Políticos y en el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales, y reconoce que en todos los países del mundo hay niños que viven en condiciones excepcionalmente difíciles y que esos niños necesitan especial consideración 5. 5 Convención sobre los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución Nº 44/25 de Entrada en vigor en Colombia el 28 de enero de 1991, en virtud de la Ley 12 de
13 CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO Artículo 4. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas administrativas, legislativas y de otra índole para dar efectividad a los derechos reconocidos en la presente Convención. En lo que respecta a los derechos económicos, sociales y culturales, los Estados Partes adoptarán esas medidas hasta el máximo de los recursos de que dispongan y, cuando sea necesario, dentro del marco de la cooperación internacional. Artículo 6.2. Los Estados Partes garantizarán en la máxima medida posible la supeviviencia y el desarrollo del niño. Artículo Los niños temporal o permanentemente privados de su medio familiar, o cuyo interés exija que no permanezcan en ese medio, tendrán derecho a la protección y a la asistencia especiales del Estado. Artículo Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al disfrute del más alto nivel posible de la salud y a servicios para el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitación de la salud. Los Estados partes se esforzarán por asegurar que ningún niño sea privado de su derecho de su derecho al disfrute de esos servicios sanitarios. 2. Los Estados Partes asegurarán la plena aplicación de este derecho y, en particular, adoptarán medidas apropiadas para: a. Reducir la mortalidad infantil y en la niñez; b. Asegurar la prestación de la asistencia médica y la atención sanitaria que sena necesarias a tdos los niños, haciendo hincapié en el desarrollo de la atención primaria en salud; c. Combatir las enfermedades y la malnutrición en el marco de la atención primaria de salud mediante, entre otras cosas, la aplicación de de la tecnología disponible y el suministro de alimentos nutritivos adecuados y agua potable salubre, teniendo en cuanta los preligros y riesgos de contaminación del medio ambiente; d. Asegurar atención sanitaria prenatal y postnatal apropiada a las madres. Artículo 27.1 Los Estados Partes reconocen el derecho de todo niño a un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social. Artículo 32. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a estar protegido contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social. Artículo 39. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas para promover la recuperación física y psicológica y la reintegración social de todo niño víctima de: cualquier forma de abandono, explotación o abuso; tortura u otra forma de tratos crueles, inhumanos o degradantes; o conflictos armados. Esa recuperación y reintegración se llevará a cabo en un ambiente que fomente la salud, el respeto de sí mismo y la dignidad del niño. En los últimos años se han conseguido avances importantes en la defensa de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Hoy es claro que todos los derechos humanos tienen la misma categoría, adquieren sentido completo al ser considerados en conjunto y, por lo tanto, deben ser protegidos de manera integral. Los derechos son interdependientes. La realización de un derecho depende en forma muy estrecha de la posibilidad de gozar de otros derechos. Por ejemplo, hay derechos, como el de la vivienda y el trabajo, que son de importancia central para el disfrute de los demás. 13
14 Uno de los principios fundamentales en que se basa el Pacto Internacional de de Derechos Económicos, Sociales y Culturales es la dignidad inherente de la persona humana. Esto significa que el bienestar de las personas se logra si la subsistencia y el mantenimiento de un nivel de vida están acompañadas de garantías completas y permanentes para ejercer los derechos civiles y políticos. Los derechos se aplican a toda persona. La expresión para sí mismo y su familia no se debe interpretar de ninguna manera como una limitación para aplicar el derecho a individuos o a mujeres cabeza de hogar u otros grupos, es decir que el disfrute de estos derechos no puede estar sujeto a ninguna forma de discriminación. El concepto de familia debe ser entendido en un sentido amplio: tanto los individuos como las familias, son titulares de los derechos independientemente de su edad, nivel económico, filiación política o de otro tipo y cualquier otro factor. Los derechos indican la obligación de los Estados de resolver necesidades en forma adecuada. Una adecuada atención en salud implica que no basta cualquier tipo de atención para resolver adecuadamente las necesidades de las personas. La atención en salud debe ser accesible para las personas desplazadas en lo relativo a la distancia de los centros hospitalarios, su capacidad económica y a aspectos organizacionales y administrativos de manera que favorezcan y en ningún caso limiten la atención. Además, de ninguna manera la atención en salud debe atentar contra otras necesidades básicas de las personas; debe obervar el principio de dignidad en cuanto a calidad, trato y condiciones, y por útlimo debe garantizar la participación social de los usuarios en las decisiones de la política de salud y en en su operativización. El Estado debe asegurar las condiciones para que los Derechos Económicos, Sociales y Culturales se puedan realizar de manera progresiva: Reconociendo que algunos derechos no pueden ser realizados de inmediato, la acción del Estado debe producir un mejoramiento contínuo de las condiciones y medios de vida de las personas, cualesquiera sean las circunstancias en que se encuentren. No es aceptable una medida o decisión que signifique retroceso en el disfrute de los derechos. Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a adoptar medidas, tanto por separado como mediante la asistencia y cooperación inernacionales, especialmente económicas y técnicas, hasta el máximo de los recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los medios apropiados, inclusive en particular la adopción de medidas legislativas, la plena efectividad de los derechos aquí reconocidos. PIDESC, Artículo 2 (1). De acuerdo con lo anterior, los Estados deben hacer todo lo posible por utilizar todos los recursos de que disponen con el proposito de cumplir esas obligaciones del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de manera prioritaria. El incumplimiento parcial o total de sus obligaciones como Estado no puede ser justificada de antemano, ni aún con el argumento de la escasez de recursos. Las autoridades tienen la obligación de atender y proteger apropiadamente a todo niño víctima de tratos crueles o inhumanos o de conflictos armados. 14