Source: https://economiazero.com/wizink-condenada-a-anular-una-visa-oro-de-citibank-por-intereses-abusivos-del-2682/
Timestamp: 2019-11-14 11:30:11
Document Index: 49242700

Matched Legal Cases: ['artículo 251', 'artículo 253', 'artículo 1', 'artículo 80', 'artículo 82', 'artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 394']

Wizink condenada a anular una Visa Oro de Citibank por interés de usura
« Tarjeta Wizink anulada por usura a una usuaria de EZ, que recupera 11.572,89 € de intereses abusivos
Tarjeta PASS declarada nula por usuraria, devolviendo Carrefour 4.290,26 € a un usuario de EZ »
Tras este primer intento de resolución amistosa (extrajudicial) con Wizink, pusimos el asunto en manos de uno de los Despachos colaboradores especialistas en la nulidad de contratos de productos con intereses abusivos (tarjetas de crédito, préstamos rápidos y líneas de crédito), más concretamente en el Despacho dirigido por la Letrada Azucena Natalia Rodríguez Picallo, la cual colabora con EZ desde hace muchos años.
La sentencia deja totalmente claro el carácter abusivo y usurario de la Visa Oro de Citibank contratada en el año 2008, y anula el contrato basándose en la Ley de la Represión de la Usura (o Ley Ázcarate), Ley en la que se basó también el propio Tribunal Supremo cuando en noviembre de 2015 sentó la jurisprudencia vigente. No obstante, también deja claro que, además de la usura, el contrato es anulable por falta de transparencia (Condiciones Generales de la Contratación), capítulo al que el Juez dedica una amplia parte de la Sentencia.
La consecuencia final de la nulidad de la tarjeta Visa Oro de Citibank, es que la usuaria demandante sólo está obligada a abonar a la entidad la cuantía realmente prestada por ésta, y en el caso de que ya hubiese satisfecho dicha cuantía, Wizink tendrá que devolver la demasía. En este caso, esa demasía pagada por la consumidora ascendió a 767,54 € (el cálculo se realizó en la posterior Ejecución de Sentencia).
Cabe destacar que lo habitual en casos de tarjetas de Wizink (TAE del 26,82 %) con tantos años de antigüedad, son devoluciones de importes muy superiores a la de este caso (767,54 €), pero como la usuaria había hecho muy poco uso del crédito de la Visa Oro de Citibank, lo que siempre se recibe cuando se anula un contrato por usura es la suma de todos los intereses, comisiones y cuotas de seguro abonados durante la vida del producto (sean los que sean), y en este caso ascendían a esa cuantía. No obstante, aunque es muy importante recibir de vuelta todo el dinero que se ha pagado por encima del capital realmente prestado, también lo es la satisfacción de haber hecho Justicia y poder demostrar a Wizink que sus respuestas diciendo que «todo estaba perfecto», no eran ciertas.
Si tienes, o has tenido (la usura no tiene prescripción), una tarjeta de crédito con Citibank, Wizink, Barclays (Barclaycard) o con cualquier otra entidad financiera, o un préstamo rápido de Vivus, Zaplo, Ok Money, Moneyman o sociedades de crédito similares, es muy posible que tenga unos intereses abusivos (de usura). Entra en nuestro artículo que explica Cómo anular los contratos de las tarjetas de crédito y préstamos rápidos para saber lo que tienes que hacer para recuperar TODO EL DINERO pagado que exceda del que realmente te ha sido prestado.
Estudiaremos tu caso y responderemos a cualquier duda que tengas sin coste alguno. Además de estar pendientes en todo momento del seguimiento de tu caso. Y finalmente derivaremos el asunto a uno de nuestros Despachos de Abogados colaboradores expertos en anular contratos de productos usurarios con intereses abusivos.
JDO. 1ª INST. E INSTRUCCIÓN Nº 2 MIERES
ORD PROCEDIMIENTO ORDINARIO 0000271 /2018
Sobre RESTO. ACCIO. INDV. CONDIC. GNRLS. CONTRATACION
SENTENCIA 3/19
En Mieres, a dieciséis de enero de dos mil diecinueve.
Dª XXXXXXX, Juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Mieres y su partido judicial, ha visto los autos de juicio ordinario 271/2018, promovidos por la procuradora de los Tribunales Dª XXXXXXX en nombre y representación de Dª XXXXXXX, asistida por la letrada Dª Azucena Natalia Rodríguez Picallo contra Wizink Bank, S.A., representada por el procurador de los Tribunales D. XXXXXXX y asistida por la letrada Dª XXXXXXX, recayendo la presente resolución sobre la base de los siguientes
PRIMERO.- Por la representación de Dª XXXXXXX se interpuso demanda de juicio ordinario contra Wizink Bank, S.A. interesando con carácter principal, se declare la nulidad por usura del contrato de tarjeta de crédito suscrito por las partes el 14 de febrero de 2008 así como del contrato de seguro, condenando a la entidad demandada a restituir a la actora la suma de las cantidades percibidas en la vida del crédito que excedan del capital prestado, más los intereses legales.
Subsidiariamente, se declare la nulidad por usura del contrato de tarjeta de crédito suscrito por las partes el 14 de febrero de 2008 así como del contrato de seguro.
Subsidiariamente, se declare la nulidad de la cláusula relativa al interés remuneratorio del contrato de tarjeta y la nulidad de la cláusula de comisión por intento de recobro de recibo impagado del contrato Citi Visa Oro, condenando a la entidad demandada a restituir la totalidad de las comisiones cobradas, más los intereses legales, con expresa imposición de costas a la parte demandada en todo caso.
SEGUNDO.- La citada demanda fue admitida mediante decreto dictado el 12 de julio de 2018, el cual acordó sustanciar la misma por los trámites del juicio ordinario.
El 11 de septiembre de 2018 la parte demandada presentó escrito de contestación a la demanda.
TERCERO.- El 20 de noviembre de 2018 se celebró la audiencia previa con la asistencia de ambas partes. Se acordó la práctica de diligencias finales, quedando los autos para sentencia el 3 de enero de 2019.
PRIMERO.- En el presente procedimiento, la parte demandante interesa carácter principal que se declare la nulidad por usura del contrato de tarjeta de crédito suscrito por las partes el 14 de febrero de 2008 así como del contrato de seguro, condenando a la entidad demandada a restituir a la actora la suma de las cantidades percibidas en la vida del crédito que excedan del capital prestado, más los intereses legales.
La demandada alega la existencia de defecto en el modo de proponer la demanda por entender que la cuantía del presente procedimiento no es indeterminada, tal y como postula la actora, sino que resulta posible fijar la cantidad reclamada.
El suplico de la demanda interesa con carácter principal la declaración de nulidad del contrato de tarjeta y de seguro por usura, con obligación de devolución de las cantidades percibidas durante la vigencia del contrato que excedan del capital prestado a la actora, más intereses legales; subsidiariamente, la declaración de nulidad del contrato de tarjeta y de seguro por usura; y con carácter subsidiario, la nulidad por abusivas de las cláusulas de intereses remuneratorios, comisión de recibo impagado, con obligación de restitución de los importes abonados.
Según el artículo 251.8ª de la Ley de Enjuiciamiento Civil, “en los juicios que versen sobre la existencia, validez o eficacia de un título obligacional, su valor se calculará por el total de lo debido, aunque sea pagadero a plazos.”
El artículo 253.3 del mismo texto legal añade:
“Cuando el actor no pueda determinar la cuantía ni siquiera en forma relativa, por carecer el objeto de interés económico, por no poderse calcular dicho interés conforme a ninguna de las reglas legales de determinación de la cuantía, o porque, aun existiendo regla de cálculo aplicable, no se pudiera determinar aquélla al momento de interponer la demanda, ésta se sustanciará conforme a los cauces del juicio ordinario.”
La parte demandada manifiesta que con el cuadro resumen de la deuda aportado a la actora la misma dispone de elementos suficientes para efectuar un cálculo detallado del saldo reclamado.
Sin embargo, obvia que a pesar de que el contrato data de 14 de enero de 2008, el citado listado aportado como documento número 8 junto con la demanda, comienza a detallar los movimientos a partir del 15 de enero de 2012, resumiendo todo el período anterior como saldo anterior, sin desglosar cada uno de los conceptos.
Tal hecho evidencia la imposibilidad de determinar la cuantía del procedimiento en el momento de interposición de la demanda, debiendo desestimar en consecuencia la excepción alegada por la demandada.
SEGUNDO.- No es un hecho controvertido la suscripción del contrato de tarjeta Visa Oro el día 14 de enero de 2008 por la demandante Dª XXXXXXX y la entidad Citibank.
Dada la ilegibilidad de las copias aportadas, fue necesario requerir como diligencia final la aportación del contrato con el fin de poder analizar las cláusulas que integran el mismo.
La parte demandante pretende con carácter principal la declaración de nulidad del contrato sobre la base de la nulidad de determinadas cláusulas, dando especial relevancia a la relativa a los intereses remuneratorios, cláusulas que según la actora no superan ni el control de abusividad ni tampoco el de transparencia. En el presente supuesto, los recibos mensuales remitidos por Citibank a la actora reflejan un TAE del 26,82% (TIN del 24%).
El artículo 1 de la Ley 7/1998, de 13 de abril, sobre Condiciones Generales de la Contratación considera condiciones generales de la contratación “las cláusulas predispuestas cuya incorporación al contrato sea impuesta por una de las partes, con independencia de la autoría material de las mismas, de su apariencia externa, de su extensión y de cualesquiera otras circunstancias, habiendo sido redactadas con la finalidad de ser incorporadas a una pluralidad de contratos.”
El examen de la documentación aportada junto con la demanda en este caso evidencia que se trata de un contrato de adhesión cuyas cláusulas fueron predispuestas de manera anticipada por la entidad e impuestas en su integridad, redactado para la contratación en masa, es decir, para vincular a un número indeterminado de personas que simplemente pueden aceptar o rechazar la oferta realizada por la otra parte contratante, sin maniobra de negociación.
Por otro lado, el artículo 80 del Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias establece como requisitos en los contratos con consumidores y usuarios para las cláusulas no negociadas individualmente los siguientes:
“a) Concreción, claridad y sencillez en la redacción, con posibilidad de comprensión directa, sin reenvíos a textos o documentos que no se faciliten previa o simultáneamente a la conclusión del contrato, y a los que, en todo caso, deberá hacerse referencia expresa en el documento contractual.
El citado cuerpo legal fija en su artículo 82 el concepto de cláusulas abusivas, siendo “todas aquellas estipulaciones no negociadas individualmente y todas aquéllas prácticas no consentidas expresamente que, en contra de las exigencias de la buena fe causen, en perjuicio del consumidor y usuario, un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato.”
Según el artículo 1 de la Ley de 23 de julio de 1908 de la Usura, es nulo «todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte aquél leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales.»
La Audiencia Provincial de Asturias se ha pronunciado sobre la nulidad de contratos de tarjeta de crédito «revolving» en numerosas ocasiones. Así, la sentencia de 6 de julio de 2018 establece:
[…] «Sobre la cuestión que se suscita en la alzada, esto es, la nulidad por razón de la usura de los intereses, ha sido resuelta en varias ocasiones por esta misma Sala, la primera de ellas por auto de 28-4-2016, en la que se transcribió la sentencia del TS de 25-11-2015, y por citar las más recientes, en las sentencias de 24-10-2017 y la de 12-12- 2017 y 9-1-2018 se señaló lo siguiente:
«La Sala considera que la sentencia recurrida infringe el art. 1 de la Ley de Represión de la Usura por cuanto que la operación de crédito litigiosa debe considerarse usuraria, pues concurren los dos requisitos legales mencionados. El interés remuneratorio estipulado fue del 24,6% TAE.
Dado que conforme al art. 315, párrafo segundo, del Código de Comercio , «se reputará interés toda prestación pactada a favor del acreedor», el porcentaje que ha de tomarse en consideración para determinar si el interés es notablemente superior al normal del dinero no es el nominal, sino la tasa anual equivalente (TAE ), que se calcula tomando en consideración cualesquiera pagos que el prestatario ha de realizar al prestamista por razón del préstamo, conforme a unos estándares legalmente predeterminados.
Para ello, el BCE adoptó el Reglamento (CE) nº 63/2002, de 20 de diciembre de 2.001, sobre estadísticas de los tipos de interés que las instituciones financieras monetarias aplican a los depósitos y a los préstamos frente a los hogares y a las sociedades no financieras; y a partir de ahí, el Banco de España, a través de su Circular 4/2002, de 25 de junio, dio el obligado cumplimiento al contenido del Reglamento, con objeto de poder obtener de las entidades de crédito la información solicitada.
El carácter usurario del crédito conlleva su nulidad, que ha sido calificada por esta Sala como «radical, absoluta y originaria, que no admite convalidación confirmatoria, porque es fatalmente insubsanable, ni es susceptible de prescripción extintiva» sentencia núm. 539/2009, de 14 de julio. Las consecuencias de dicha nulidad son las previstas en el art. 3 de la Ley de Represión de la Usura, esto es, el prestatario estará obligado a entregar tan sólo la suma recibida.».
Finalmente, la sentencia de 10-7-2017 de esta Sala reiteró este criterio, profundizando en los motivos en aquel caso alegados y que pretendían justificar el alza de los tipos de interés.
La STS de 25-11-2015 se decantó por lo segundo, su criterio es el seguido por la sentencia recurrida y también por esta Sala (sentencias de fecha 7-10-2016, 7-4 y 23-5-2017) y por otras muchas de nuestras Audiencias (SAP Pontevedra, Sección 6ª, de fecha 27-10-2016, Salamanca, Sección 1ª, de fecha 18-3-2016, Barcelona, Sección 14ª, de fecha 29- 12-2015, Jaén, Sección 1ª, de fecha 17-2-2016, Guipúzcoa, Sección 2ª, de fecha 15-2-2016, Madrid, Sección
20ª, de fecha 20-2-2017, Badajoz, Sección 3ª, de fecha 15-2-2017, Murcia, Sección 1ª, de fecha 24-10-2016 y Lérida, Sección 2ª, de fecha 2-5-2016….).
El mecanismo de concesión (segundo de los factores diferenciadores apuntados) se vincula al estudio individualizado del perfil de riesgo del potencial prestatario, más concienzudo en la concesión de un préstamo al consumo que mediante tarjeta de crédito, sin embargo, la Ley 16/2011, de 24 de junio, de Crédito al Consumo, siguiendo la línea marcada por la Ley 2/2011, de 14 de marzo, de Economía Sostenible, establece la obligación del prestamista, antes de celebrar el contrato de crédito, de evaluar la solvencia del consumidor (art. 14) y en el mismo sentido se manifiesta el art. 18 de la O.M.H de 28 de octubre del año 2011 para «cualquier contrato de crédito o préstamo».
Esto no es exactamente así, depende de lo pactado, y al respecto la experiencia demuestra que los criterios de devolución son muy diversos (pago de una cantidad fija mensual, de un tanto porcentual sobre lo dispuesto, de todo lo dispuesto al final de mes….), pero no que quede a la sola libertad del titular de la tarjeta la forma y plazos de devolución de lo dispuesto.
Concluyendo, siendo cierto que la Circular del Banco de España 5/2012 de 27 de junio, en su anejo 1, recoge como supuesto distinto (dentro de los préstamos sujetos a la L.Cr.C.) los préstamos o créditos facilitados mediante tarjeta de crédito hasta 6.000 y 4.000 €, también lo es que, desde la consideración y aplicación de la Ley de Represión de la Usura, la práctica habitual disponiendo un interés remuneratorio muy superior a otros medios de financiación no puede servir de sustento y justificación bastante, sino que, a partir de la constatación de que ese interés es notablemente superior al normal en la financiación del consumo, para soslayar la reprobación de aquella Norma y sus efectos debería acreditarse la concurrencia de una especial circunstancia que los justifique.
En este caso esa circunstancia que se invoca no se asocia al prestatario, financiado, cliente o consumidor sino al propio producto, concebido y reglamentado por el propio concedente del crédito en razón a un riesgo (la no devolución o amortización del crédito) no suficientemente acreditado (desde la consideración individual de cada titular de tarjeta) y que, por ende, conlleva el efecto de que el interés remuneratorio pierda su función (desvelando así también su abusividad) en cuanto, junto a su función retributiva, asocia otra socializadora del riesgo entre los titulares de la tarjeta de crédito (según así pone en evidencia el TS en el apartado 5 de su F.D. 3 de su sentencia citada de 25-11-2.015), de forma que, considerando individualmente cada titular de la tarjeta, el interés que se aplica a su capital dispuesto no retribuye esa suma sino, indirectamente, la de otros titulares o disponentes con los que no guarda relación».
Teniendo en cuenta que se refiere a una tarjeta de crédito igual a la contratada por la actora y de la misma entidad Citibank, procede citar a modo ilustrativo la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Asturias el 9 de febrero de 2018 con relación a una tarjeta de crédito también de la entidad Citibank, la cual establece:
[…] “La Sentencia de Pleno dictada por el Tribunal Supremo el 25 de noviembre de 2015, prescinde del requisito subjetivo para considerar como usurario un préstamo, y considera suficiente a estos efectos que concurran los dos presupuesto objetivos, a saber: se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso.
Sentado lo que antecede, para apreciar el primero de los presupuestos requeridos, es decir, que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero, se indica en la citada Sentencia que hay que atender, más que al tipo nominal de interés remuneratorio, al TAE en cuanto representativo del coste real que para el consumidor supone la operación, recogiendo que «El interés con el que ha de realizarse la comparación es el «normal del dinero».
Para ello, el BCE adoptó el Reglamento (CE) nº63/2002, de 20 de diciembre de 2001, sobre estadísticas de los tipos de interés que las instituciones financieras monetarias aplican a los depósitos y a los préstamos frente a los hogares y a las sociedades no financieras; y a partir de ahí, el Banco de España, a través de su Circular 4/2002, de 25 de junio, dio el obligado cumplimiento al contenido del Reglamento, con objeto de poder obtener de las entidades de crédito la información solicitada».
En el supuesto enjuiciado por el Alto Tribunal, se trataba de un crédito de la modalidad «revolving» con un interés del 24,6% TAE que apenas superaba el doble del interés medio ordinario en las operaciones de crédito al consumo de la época en que se concertó el contrato, por lo que concluyó su carácter excesivo.
Esta Sala ya señaló en la Sentencia de 21 de diciembre de 2017 «tras la entrada en vigor de la Circular del Banco de España 1/2010, de 27 de enero, que modificó la Circular 4/2002, relativa a los tipos de interés aplicados por las entidades de crédito a los depósitos y a los créditos concedidos a hogares y sociedades no financieras, para adaptarla a las modificaciones que ha introducido el Reglamento (CE) 290/2009 del Banco Central Europeo, de 31 de marzo, el Banco de España diferencia entre los tipos de interés de las operaciones de créditos al consumo de las operaciones de crédito mediante tarjetas de crédito, y efectivamente, como señala en el capítulo 19 de su Boletín Estadístico de julio-agosto de 2010, «los cambios de la nueva Circular afectan significativamente a los datos de «Crédito al consumo hasta un año», que, a partir de los datos de junio de 2010, deja de incluir las operaciones de crédito mediante tarjeta de crédito. Estas operaciones se proporcionarán próximamente por separado, una vez que se disponga de series representativas».
Este es el criterio que ha venido siguiendo esta Audiencia Provincial ante tales alegaciones (así sentencias de la Sección 4ª de 29 de septiembre de 2017, de la 5ª del 22 de abril, 8 de mayo 16 de octubre de 2017 o de la 6ª del 23 de junio y 6 de octubre de 2017, o esta misma Sala en sus sentencias de 30 de marzo y 8 de junio de 2017) y es que una cosa es el interés normal del dinero, del que debe partirse para realizar la comparación, y otra distinta es que diversas circunstancias puedan justificar que se supere ese interés normal.
Es cierto que estadísticamente dichos índices a los que alude la apelada ponen de manifiesto que en la práctica bancaria existe una tendencia a contratar a unos tipos remuneratorios notoriamente superiores a los que pueden considerarse como normales en operaciones de crédito al consumo, más como señala la citada sentencia de la Sección 5ª «la práctica habitual disponiendo un interés remuneratorio muy superior a otros medios de financiación no puede servir de sustento y justificación bastante, sino que, a partir de la constatación de que ese interés es notablemente superior al normal en la financiación del consumo, para soslayar la reprobación de aquella Norma y sus efectos debería acreditarse a concurrencia de una especial circunstancia que los justifique«.
En el presente supuesto, los recibos mensuales remitidos por Citibank a la actora hacen constar un TAE del 26,82 % (TIN del 24 %), interés que excede notoriamente del tipo medio de los créditos al consumo del 9,34 % publicado por el Banco de España para el mes de enero de 2008, fecha de la celebración del contrato cuya nulidad se pretende en el presente procedimiento.
No habiéndose acreditado la concurrencia de circunstancias que justifiquen el citado exceso, se infiere el carácter abusivo del interés remuneratorio y en consecuencia, su nulidad, cláusula que por ser de naturaleza esencial para la subsistencia del contrato, determina además la nulidad del mismo contrato, sin necesidad de analizar las demás cláusulas cuya nulidad pretende la parte demandante con carácter subsidiario.
Si bien la nulidad de la cláusula de intereses remuneratorios por abusividad determina la nulidad del contrato, cabe hacer constar que además el mismo no supera el control de incorporación y transparencia, detallado, entre otras, en la sentencia del Tribunal Supremo de 28 de mayo de 2018, la cual establece:
[…] “1.- El control de inclusión o de incorporación supone el cumplimiento por parte del predisponente de una serie de requisitos para que las condiciones generales queden incorporadas al contrato. Mediante el control de incorporación se intenta comprobar que la adhesión se ha realizado con unas mínimas garantías de cognoscibilidad por parte del adherente de las cláusulas que se integran en el contrato.
[…] 3.- En la práctica, se aplica en primer lugar el filtro negativo del art. 7 LCGC; y si se supera, es necesario pasar una segunda criba, ahora positiva, que es la prevista en los arts. 5.5 y 7 de la misma Ley: la redacción de las cláusulas generales deberá ajustarse a los criterios de transparencia, claridad, concreción y sencillez, de modo que no quedarán incorporadas al contrato las que sean ilegibles, ambiguas, oscuras e incomprensibles.
La sentencia 241/2013, de 9 mayo, consideró suficiente que la parte predisponente acredite la puesta a disposición y la oportunidad real de conocer el contenido de dichas cláusulas para superar este control, independientemente de que el adherente o el consumidor realmente las haya conocido y entendido, pues esto último tendría más que ver con el control de transparencia y no con el de inclusión.
Se encuentra dentro de un epígrafe específico de la escritura pública, titulado «Tipo de interés aplicable», en un apartado propio, en el que los límites a la variabilidad del tipo de interés se resaltan en letra negrita. Por tanto, supera sin dificultad los umbrales de los arts. 5 y 7 LCGC.
La sencillez y claridad exigible a la cláusula depende del tipo de contrato y de la complejidad de la relación contractual. Si hay que prever unas condiciones para las distintas fases del contrato o hacer previsiones para el caso de que dejen de publicarse los índices de referencia, etc., no puede exigirse la sencillez y claridad de las condiciones generales de otros contratos más simples (por ejemplo, algunas compraventas).
La exigencia de claridad y sencillez en las condiciones generales no puede determinar que las relaciones contractuales pierdan matizaciones o complejidad, salvo casos patológicos de complejidad innecesaria buscada para provocar confusión en el adherente.
Sino que lo exigible es que la redacción de la condición general no añada innecesariamente complicación a la propia complejidad que pueda tener la relación contractual.
Como venimos diciendo hasta la saciedad, el control de transparencia excluye que, en contratos en que el adherente sea un consumidor, pueda agravarse la carga económica que el contrato supone para el consumidor, tal y como éste la había percibido, mediante la inclusión de una condición general que supere los requisitos de incorporación, pero cuya trascendencia jurídica o económica le pasó inadvertida, porque se le dio un inapropiado tratamiento secundario y no se le facilitó la información clara y adecuada sobre las consecuencias jurídicas y económicas de dicha cláusula.”
El contrato aportado no cumple los requisitos exigidos por las disposiciones legales anteriormente referidas. Salvo los datos personales de la actora, campos cubiertos de forma manual, existe gran dificultad para la lectura de las condiciones del contrato debido al tamaño de la letra que resulta inferior al mínimo exigido legalmente (un milímetro y medio).
En modo alguno puede entenderse cumplido el requisito de accesibilidad y legibilidad, cuando existen serias dificultades no solo para la comprensión del clausulado del contrato, sino simplemente para la lectura del mismo, no garantizándose de esa forma el conocimiento previo por parte del consumidor y usuario de la existencia y contenido del contrato.
Las consecuencias legales de la declaración de nulidad del contrato son claramente determinadas en el artículo 3 de la Ley de Represión de la Usura, precepto que establece que «declarada con arreglo a esta ley la nulidad de un contrato, el prestatario estará obligado a entregar tan sólo la suma recibida; y si hubiera satisfecho parte de aquélla y los intereses vencidos, el prestamista devolverá al prestatario lo que, tomando en cuenta el total de lo percibido, exceda del capital prestado.»
SEGUNDO.- Según el artículo 394 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, las costas se impondrán a la parte que haya visto rechazadas todas sus pretensiones. En consecuencia, en el presente supuesto, se acuerda su imposición a la parte demandada.
SE ESTIMA la demanda interpuesta por Dª XXXXXXX contra Wizink Bank, S.A. por lo que debo declarar y declaro la nulidad por usurario del contrato de tarjeta de crédito celebrado por ambas partes con fecha 14 de enero de 2008, estando obligado la demandante a entregar únicamente la suma recibida, y, en consecuencia, debo condenar y condeno a la demandada a abonar a la actora todas las cantidades que hubiera aplicado en exceso del capital prestado, más el interés legal, todo ello con expresa imposición de las costas procesales a la parte demandada.
PUBLICACIÓN.- Dada, leída y publicada por la Titular del Juzgado de Instrucción nº 2 de Mieres, en el mismo día de su fecha. Doy fe.
julio 6th, 2019 | Etiquetas: Citibank, Reclamar a bancos, Sentencias Citibank, Sentencias Citibank Revolving, Sentencias Wizink, Sentencias Wizink Revolving, Tarjetas revolving, Wizink | Categorías: Bancos
10 comentarios para Wizink condenada a anular una Visa Oro de Citibank por intereses abusivos del 26,82 %
02/09/2019 a las 08:55 · Responder
Conforme a vuestro último correo, les adjunto copia firmada por mí de la carta enviada días pasados a Winzink.
02/09/2019 a las 23:56 · Responder
29/08/2019 a las 19:46 · Responder
Me dirijo a ustedes después de leer su artículo, harto de estar pagando año tras año y ver que no baja una deuda contraída mediante tarjeta revolving con city Bank. Tengo dos tarjetas a falta de una. En una de ellas estimando el cálculo para una deuda de 3000 debo tener pagado 7500 y aun les debo casi 2000 y la otra teníamos 1500 y después de 2 I 3 años y una letra de 50 euros aún nos quedan 900.
Me gustaría saber si esto es denunciable, como actuar y si es posible recuperar todo lo indebidamente cobrado.
Mi teléfono es XXXXXXXXX
01/09/2019 a las 22:51 · Responder
En consecuencia, lo especialmente relevante es el tipo de interés del producto.
Una vez que sabemos que la TAE es superior al 18 % (en tu caso, al tratarse de Wizink, no es necesario que compruebes la TAE de las tarjetas, puesto que es seguro que es usuraria), lo que debemos hacer para empezar con la reclamación es enviar la carta de nulidad de la tarjeta que te adjuntamos al servicio de atención al cliente de WIZINK (dirección que te vamos a indicar a continuación). Edita esta carta incluyendo los datos personales del titular de la tarjeta y demás campos que están marcados en rojo.
IMPORTANTE: Envía una carta por cada una de las tarjetas, es decir, haz las dos reclamaciones de forma independiente.
La dirección a la que debes enviar las cartas es la siguiente:
Como se trata de más de una tarjeta, es imprescindible que ordenes la información de forma que podamos distinguir cada caso con facilidad.
Como siempre, quedamos a tu disposición ante cualquier otra duda. También nos puedes llamar, dentro del horario que tenemos establecido, a uno de los números de ESTE ENLACE, o si prefieres que te llamemos nosotras al número que nos has facilitado, indícanos una franja horaria en la que podemos hacerlo (procura que sea lo más amplia posible).
29/08/2019 a las 17:07 · Responder
Estimados Señores, tras mandarles por este medio la carta de reclamación a la entidad WIZINK, según modelo por vds, sugerido, he recibido contestación en los términos que en adjunto les envio a fin de continuar con el seguimiento por parte de vds. de mi caso y esperando me contesten lo que estimen Vds. oportuno y en todo caso la viabilidad o no de la demanda.
03/09/2019 a las 21:57 · Responder
28/08/2019 a las 22:00 · Responder
Buenos días, les mando los documentos que me pedían despues de mandarlos a citibank, si necesitan algo mas no duden en pedírmelos, un saludo.
01/09/2019 a las 23:03 · Responder
Te confirmamos que hemos recibido la carta firmada por ti que has enviado a Citibank, para iniciar la reclamación de nulidad del contrato.
26/08/2019 a las 22:28 · Responder
Hola de nuevo Arancha,
Te indico los datos necesarios, comentarte que actualmente quiero reclamar los datos de cofidís, bankia y una tarjeta de citibank que liquide hace años y que no tengo ningún dato.
01/09/2019 a las 19:55 · Responder
Nos ponemos en contacto contigo para enviarte las cartas de nulidad de contrato de las tarjetas/préstamos con las que iniciaremos las reclamaciones. También te enviamos las instrucciones de envío de las mismas.
La dirección a la que debes enviar la carta es la que viene indicada al inicio, en el encabezado de las cartas.
Desde Economía Zero llevamos tu caso de principio a fin. Por lo que en el momento en que hayas enviado las cartas (siempre certificada con acuse de recibo y con una fotocopia del DNI del titular de las tarjetas/préstamos), deberás enviarnos un email incluyendo una copia escaneada y firmada de las mismas, para poder llevar el seguimiento de vuestro caso y poder ponernos en contacto cuando se cumplan los 2 meses de plazo que damos en las cartas a las entidades para que contesten. Si recibes contestación de las entidades (siempre que no sea la mera admisión a trámite de la reclamación), no hace falta esperar a que se cumpla el plazo y podremos continuar con los procedimientos. Cuando recibas los acuses de recibo de correos, te agradeceríamos que nos los enviases también.