Source: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Anterior/r1-mu-l1-2001.html
Timestamp: 2020-02-20 15:41:08
Document Index: 25217094

Matched Legal Cases: ['Artículo 5', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'Artículo 14', 'Artículo 15', 'Artículo 111', 'Artículo 145', 'Artículo 155', 'Artículo 156', 'Artículo 157', 'Artículo 158', 'Artículo 160', 'Artículo 161', 'Artículo 162', 'Artículo 163', 'Artículo 164', 'Artículo 165', 'Artículo 166', 'Artículo 167', 'Artículo 168', 'Artículo 169', 'Artículo 170', 'Artículo 171', 'Artículo 172', 'Artículo 173', 'Artículo 174', 'Artículo 175', 'Artículo 176', 'Artículo 177', 'Artículo 178', 'Artículo 179', 'Artículo 180', 'Artículo 181', 'Artículo 182', 'Artículo 183', 'Artículo 184', 'Artículo 185', 'Artículo 186', 'Artículo 187', 'Artículo 188', 'Artículo 189', 'Artículo 190', 'Artículo 191', 'Artículo 192', 'Artículo 193', 'Artículo 194', 'Artículo 195', 'Artículo 196', 'Artículo 197', 'Artículo 198', 'Artículo 199', 'Artículo 200', 'Artículo 201', 'Artículo 202', 'Artículo 203', 'Artículo 204', 'Artículo 205', 'Artículo 206', 'Artículo 5', 'artículo 1', 'Artículo 10', 'artículo 1', 'artículo 11', 'artículo 1', 'Artículo 18', 'artículo 1', 'Artículo 19', 'artículo 1', 'artículo 22', 'artículo 1', 'artículo 29', 'artículo 1', 'Artículo 35', 'artículo 1', 'artículo 39', 'artículo 1', 'Artículo 45', 'artículo 1', 'artículo 46', 'artículo 1', 'artículo 72', 'artículo 1', 'artículo 65', 'artículo 1', 'Artículo 77', 'artículo 1', 'artículo 98', 'artículo 1', 'artículo 98', 'artículo 1', 'artículo 98', 'artículo 1', 'artículo 99', 'artículo 1', 'artículo 99', 'artículo 1', 'artículo 101', 'artículo 1', 'artículo 101', 'artículo 1', 'Artículo 102', 'artículo 1', 'artículo 106', 'artículo 1', 'artículo 106', 'artículo 1', 'artículo 106', 'artículo 1', 'artículo 106', 'artículo 1', 'Artículo 111', 'artículo 1', 'Artículo 114', 'artículo 1', 'Artículo 145', 'artículo 1', 'artículo 149', 'artículo 1', 'Artículo 182', 'artículo 1', 'artículo 237', 'artículo 1', 'artículo 2', 'Artículo 49', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 12', 'artículo 1', 'artículo 106', 'artículo 1', 'artículo 149', 'artículo 1', 'artículo 149', 'artículo 1', 'artículo 177', 'artículo 1', 'artículo 191', 'artículo 1', 'artículo 195', 'artículo 1', 'Artículo 223', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 10']

Artículo 5 Las competencias de la Administración en materia de ordenación del territorio
Artículo 8 Distribución de competencias
Artículo 9 Participación ciudadana
Artículo 10 Cláusula competencial
Artículo 11 Órganos urbanísticos y territoriales de la Comunidad Autónoma
Artículo 12 La Comisión de Coordinación de Política Territorial
Artículo 13 El Consejo Social de Política Territorial
Artículo 14 Órganos urbanísticos municipales
Artículo 15 De la concertación entre administraciones
SECCIÓN SEGUNDA. Sistema Territorial de Referencia
Artículo 111 Plan Especial para desarrollar los sistemas generales de comunicaciones, infraestructuras, espacios libres y equipamiento comunitario
SUBSECCIÓN 1. Actos Preparatorios
Artículo 145 Plazos para resolución de Planes y proyectos de iniciativa particular
Artículo 155 Concepto y modalidades de gestión urbanística
Artículo 156 Obtención de dotaciones urbanísticas
Artículo 157 Órganos de gestión urbanística
Artículo 158 Convenios urbanísticos
Artículo 160 Gastos de urbanización
Artículo 161 Participación de la Administración en los gastos de urbanización
Artículo 162 Garantía de urbanización
Artículo 163 Recepción de obras de urbanización
Artículo 164 Unidades de Actuación
Artículo 165 Actuaciones aisladas
Artículo 166 Edificación directa
Artículo 167 Cesión de viales
Artículo 168 Normalización de fincas
Artículo 169 Actuaciones integradas
Artículo 170 Unidades de Actuación
Artículo 171 Sistemas de actuación integrada
Artículo 172 Programas de Actuación
Artículo 173 Elaboración y aprobación de los Programas de Actuación
Artículo 174 Efectos de los Programas de Actuación
Artículo 175 Proyecto de reparcelación
Artículo 176 Elaboración y aprobación del proyecto de reparcelación
Artículo 177 Efectos y formalización del proyecto de reparcelación
SUBSECCIÓN 1. Sistemas de concertación
Artículo 178 Sistema de concertación directa
Artículo 179 Sistema de concertación indirecta
SUBSECCIÓN 2. Sistema de Compensación
Artículo 180 Características del sistema de compensación
Artículo 181 Junta de Compensación
Artículo 182 Peculiaridades del proyecto de reparcelación
Artículo 183 Características del sistema de cooperación
Artículo 184 Peculiaridades del proyecto de reparcelación
Artículo 185 Ejecución de la actuación
SUBSECCIÓN 2. Sistema de concurrencia
Artículo 186 Características del sistema de concurrencia
Artículo 187 Peculiaridades del Programa de Actuación
Artículo 188 Ejecución de la actuación
Artículo 189 Derechos de los propietarios
Artículo 190 Derechos del urbanizador
Artículo 191 Características del sistema de expropiación
Artículo 192 Atribución de la condición de urbanizador
Artículo 193 Liberación de propiedades
SUBSECCIÓN 4. Ocupación directa
Artículo 194 Características del sistema de ocupación directa
Artículo 195 Procedimiento de ocupación
Artículo 196 Objeto
Artículo 197 Bienes integrantes
Artículo 198 Destino
Artículo 199 Reservas de suelo
Artículo 200 Enajenación
Artículo 201 Derecho de superficie
Artículo 202 Derechos de tanteo y retracto
Artículo 203 Edificación forzosa
Artículo 204 Registro de Solares
Artículo 205 Venta forzosa
Artículo 206 Obligaciones del adquirente
DLeg. 1/2005 de 10 Jun. CA Murcia (TR de la Ley del Suelo)
L 2/2004 de 24 May. CA Murcia (modificación de la Ley 1/2001 de 24 Abr., del suelo)
Artículo 5 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 10 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Letra b) del artículo 11 redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 18 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 19 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Número 6 del artículo 22 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Número 3 del artículo 29 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 35 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Número 5 del artículo 39 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 45 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Número 3 del artículo 46 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Número 1 del artículo 72 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Número 3 del artículo 65 introducido por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 77 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Letra b) del artículo 98 redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Letra h) del artículo 98 redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Letra i) del artículo 98 introducida por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Número 1 del artículo 99 renumerado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio), su contenido literal se corresponde con el del anterior párrafo único. Número 2 del artículo 99 introducido por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Letra b) del número 2 del artículo 101 redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Letra d) del número 3 del artículo 101 introducida por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 102 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Letra d) del artículo 106 redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Letra e) del artículo 106 redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Apartado 1.º de la letra f) del artículo 106 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Letra h) del artículo 106 redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 111 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 114 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 145 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Número 1 del artículo 149 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 182 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Letra e) del número 1 del artículo 237 redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Disposición Adicional 1.ª suprimida por el artículo 2 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Artículo 49 bis introducido por el artículo 2 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio). Título VII introducido por el artículo 2 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2004, 24 mayo, de modificación de la Ley 1/ 2001, de 24 de abril, del suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 14 junio).
L 2/2002 de 10 May. CA Murcia (modificación de la L 1/2001 de 24 Abr., del suelo)
Capítulo V incorporado por el artículo 2 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Capítulo VI renumerado por el artículo 2 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Capítulo VII renumerado por el artículo 2 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Número 2 del artículo 12 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Letra a) del artículo 106 redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Número 1 del artículo 149 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Número 3 del artículo 149 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Número 2 del artículo 177 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Número 5 del artículo 191 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Número 4 del artículo 195 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Artículo 223 redactado por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Disposición Adicional 2.ª redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Disposición Transitoria 3.ª redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Disposición Transitoria 4.ª redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio). Disposición Transitoria 6.ª redactada por el artículo 1 de la Ley [REGIÓN DE MURCIA] 2/2002, 10 mayo, de modificación de la Ley 1/2001, de 24 de abril, del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 4 junio).
Ley [REGIÓN DE MURCIA] 1/2001, 24 abril, derogada por Disposición derogatoria de Decreto Legislativo 1/2005, 10 junio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Suelo de la Región de Murcia («B.O.R.M.» 9 diciembre) el 9 de enero de 2006.
Sea notorio a todos los ciudadanos de la Región de Murcia, que la Asamblea Regional ha aprobado la Ley 1/2001, de 24 de abril, «Del Suelo de la Región de Murcia».
«La evolución de las ciudades debe ser el resultado de la combinación de las distintas fuerzas sociales y de las acciones de los principales representantes de la vida cívica», pregona la Nueva Carta de Atenas de 1998, corolario de la evolución en los últimos cincuenta años de las inquietudes en el desarrollo urbanístico, que ha tenido diversas manifestaciones precedentes en el ámbito de la Unión Europea. Es obligación de los poderes públicos dar cauce a dicha evolución, estableciendo los marcos legislativos en los que se debe desarrollar la ordenación del territorio y la planificación urbanística, entendidos en el escenario de la globalidad y del desarrollo sostenible como, en definición del informe Brundtland, «la satisfacción de las necesidades de la presente generación sin poner en peligro la posibilidad de que las futuras generaciones satisfagan las suyas».
El artículo 10. Uno, 2 del Estatuto de Autonomía para la Región de Murcia, Ley Orgánica 4/1982, de 9 de junio, según redacción de la Ley Orgánica 1/1998, de 15 de junio, otorga a aquélla la competencia exclusiva en materia de ordenación del territorio y litoral, urbanismo y vivienda, señalando en el número dos que, en ejercicio de estas competencias, corresponde a la Región la potestad legislativa, la reglamentaria y la función ejecutiva con respeto a la Constitución.
Hasta la fecha han sido varias las manifestaciones legislativas que la Comunidad Autónoma ha tenido en materia de ordenación del territorio y urbanismo, si bien en todas las ocasiones, con carácter parcial y, en algunos casos, meramente de distribución competencial. Es llegado el momento de abordar en un solo cuerpo legal la regulación de toda la materia, una vez que ha quedado clarificado el ámbito de actuación, tras la sentencia del Tribunal Constitucional de 20 de marzo de 1997, y la Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre Régimen de Suelo y Valoraciones.
Desde la asunción de competencias en esta materia se han aprobado por la Comunidad Autónoma distintos textos legislativos, algunos ya derogados, que han cumplido su función y han servido de marco de relación para regular actuaciones en materia de ordenación del territorio y urbanismo, en conjunción con la legislación estatal. La actual regulación autonómica de estas materias viene dada por las siguientes disposiciones: Ley 12/1986, de 20 de diciembre; de Medidas para la protección de la legalidad urbanística, Ley 4/1992, de 30 de julio, de Ordenación y Protección del Territorio de la Región; y la Ley 10/95, de 24 de abril, de Modificación de las Atribuciones de los Órganos de la Comunidad Autónoma en materia de urbanismo.
Estas disposiciones van a quedar derogadas por la presente Ley, salvo aquella parte de la Ley 4/1992 que se ocupa de los espacios protegidos y su regulación así como el catálogo de los distintos tipos de espacios clasificados en la Región.
La sentencia del Tribunal Constitucional de 20 de marzo de 1997 trajo consigo la anulación de más de doscientos artículos del Real Decreto Legislativo 1/1992, de 26 de junio, Texto Refundido de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana, y por ende, la derogación del sistema más complicado sobre equidistribución de beneficios y cargas que ha existido, no sólo en nuestro país, sino también en el Derecho comparado, al tiempo que recuperaba su vigencia el Real Decreto 1.346/1976, de 9 de abril, Texto Refundido de la Modificación de la Ley del Suelo de 2 de mayo de 1975, que a pesar de su carácter preconstitucional ha supuesto, en reconocimiento de la doctrina, el modelo más adecuado para resolver los problemas derivados de la planificación urbanística. Buena prueba de ello es que gran parte de las legislaciones autonómicas son tributarias de los conceptos de dicha Ley.
En comunidades autónomas que no tenían desarrollo legislativo completo, tras la citada sentencia del Tribunal Constitucional, la legislación urbanística venía conformada por la aplicación del Texto Refundido de 1976 y los artículos que quedaban vigentes del Texto Refundido de 1992 y la legislación autonómica antes citada. Fijado por la sentencia del Tribunal Constitucional el marco de actuación de la legislación estatal, se aprobó la Ley 6/1998, de 13 de abril, de Reforma del Régimen del Suelo y Valoraciones, que establece el contenido básico de la propiedad del suelo, y que ha supuesto la incorporación de un nuevo concepto en el régimen y tipos de suelo, en una clara evolución y modernización de nuestro Derecho, más adecuado a las exigencias de liberalización del mercado del suelo, que nos vienen impuestas por mor de la globalización y de nuestra integración europea.
La justificación, pues, de la conveniencia y oportunidad de esta Ley es más que evidente, no sólo por el marco legislativo de aplicación, que debe acomodarse a las circunstancias actuales, sino también por la necesidad de incorporar a la legislación los principios exigidos por la sociedad. Tales principios ponen especial énfasis en la relación entre urbanismo, cohesión social, desarrollo sostenible y protección del medio ambiente y del patrimonio, y están recogidos tanto en los títulos XVII y XIX del Tratado de la Unión Europea, como en la ya citada Nueva Carta de Atenas de 1998, en Desarrollo Sostenible de las Ciudades Europeas de 1996 y en Perspectiva Europea de Ordenación del Territorio de 1997.
Estos principios informan esta legislación de la Comunidad Autónoma, aunque no sería justo dejar de mencionar otros documentos de los últimos años que, sin duda, han influido a la hora de establecer los principios en que se desarrolla esta materia y cuyas conclusiones también tienen reflejo en el texto normativo, cuales son: el Informe de la Comisión de Expertos sobre Urbanismo, el llamado Documento de Salamanca y el Informe del Tribunal de Defensa de la Competencia sobre Remedios Políticos que pueden favorecer la libre competencia en los servicios y atajar el daño creado por los monopolios. Competencia en el mercado del Suelo.
Como principios básicos inspiradores de la Ley, con independencia de los ya señalados, y en lo que se refiere a la instrumentación de los distintos institutos, hemos de señalar, en primer lugar, el reconocimiento de la autonomía municipal, otorgándole a los ayuntamientos las competencias en materia de urbanismo, quedando reservadas para la Comunidad Autónoma exclusivamente las que se refieren al control de legalidad y al interés supramunicipal; manteniendo así la doctrina fijada tanto por el Tribunal Supremo como por el Tribunal Constitucional, haciendo desaparecer también la distinción entre ayuntamientos con más o menos población a la hora del reconocimiento de sus facultades.
La Ley dispone de un título preliminar en el que se relacionan el objeto, ámbito, finalidades y competencias en materia de ordenación del territorio y urbanismo, que alcanzan la globalidad, tanto de unas como de otras, que son necesarias para el eficaz ejercicio de la potestad otorgada en el Estatuto de Autonomía.
El título primero distribuye las competencias urbanísticas y de ordenación del territorio; siendo la Comunidad Autónoma la que ejerce las relativas a esta última materia y los ayuntamientos los que van a ejercer las mayores competencias urbanísticas. Cabe destacar que, por primera vez, no se hace distinción alguna de ayuntamientos en razón a su superficie o población y que, con respeto al mandato constitucional, se residencian en ellos las competencias en materia urbanística, reservándose únicamente la Comunidad Autónoma las relativas al control de legalidad y al interés supramunicipal, para aquellas actuaciones cuyo ámbito o influencia sea mayor que el del municipio donde se ubiquen, o que, siendo municipales, tengan influencia en otro u otros municipios. Es, por tanto, una Ley de clara vocación municipalista.
El título segundo se dedica a la regulación del contenido y tramitación de los instrumentos de ordenación del territorio, entre los que figuran, como ordinarios, las Directrices y los Planes de Ordenación Territorial, junto con los Programas de Actuación Territorial, que de forma jerarquizada, van a establecer respectivamente los objetivos, la planificación y coordinación de actuaciones y la ejecución de las políticas urbanísticas y sectoriales con incidencia territorial, regional o comarcal. Vienen a sustituir a las figuras reguladas en la ya obsoleta Ley 4/1992, de Ordenación y Protección del Territorio de la Región de Murcia; debiéndose destacar el carácter dinámico y polivalente de las mismas, así como el procedimiento de formulación y aprobación que regulan, que pretenden acercar los momentos de iniciación y entrada en vigor de los mismos y evitar así las disfunciones que se pueden producir por la diferencia entre el momento analizado a la hora de la formulación y el momento de la aprobación y entrada en vigor, cuyas dinámicas sociales y económicas no tienen necesariamente por qué coincidir.
Como instrumentos complementarios se establece el Estudio de Impacto Territorial, que habrá de acompañar a los instrumentos de ordenación y planeamiento que la Ley señala y que, junto con el Estudio de Impacto Ambiental, valorará, de forma objetiva, la incidencia que sobre la población, la situación económica, el medio ambiente y las infraestructuras genera el instrumento al que acompaña. Y, por otro lado, se crea el Sistema Territorial de referencia, para disponer de la información global y sectorial necesaria para la mejor toma de decisiones en los correspondientes instrumentos de ordenación.
El título tercero regula el régimen urbanístico de la propiedad del suelo, partiendo del nuevo régimen acuñado por la legislación estatal. Se divide el suelo en las tres clases básicas de urbano, no urbanizable y urbanizable y, de acuerdo con la legislación estatal, se desarrollan para adaptarlos a la realidad regional. Aun no siendo la Región de Murcia extensa en su territorio, sí ofrece peculiaridades en sus asentamientos tradicionales a los que la Ley no puede ser ajena, ya que la primera finalidad de una Ley con vocación de perdurabilidad es la regulación de las circunstancias y situaciones que son específicas del territorio al que afectan.
El suelo no urbanizable se trata con especial interés, desarrollando la doble categorización de la Ley estatal. En este sentido, los suelos que estén sujetos a algún régimen de especial protección por la legislación sectorial o porque el planeamiento justificadamente así los clasifique, constituyen los dos tipos de suelo no urbanizable.
El suelo urbanizable se configura en la doble condición de sectorizado y sin sectorizar, si bien no se establece ninguna preferencia entre ellos a la hora de su gestión, salvo la delimitación para su desarrollo posterior, que también podrá ser modificada durante la vida del planeamiento. Las cesiones del aprovechamiento se generalizan en el 10 por ciento, graduándose la participación pública en los costes de urbanización de dicha cesión, en función de la iniciativa pública, concertada o privada de la actuación. Para la adecuación a las necesidades y realidad regionales se fija la categoría de suelo urbanizable especial referida a los suelos de un entorno ambiental propio y con urbanización parcial, para los que se establece un régimen de protección ambiental a través de planeamiento de desarrollo especial.
En cuanto al régimen de edificación, se establece un régimen excepcional para el suelo no urbanizable, previa autorización en todo caso de la Comunidad Autónoma y con unos usos muy restringidos, incluyendo la posibilidad de vivienda vinculada, a la actividad principal del suelo de que se trate. Y para el suelo urbanizable, se establece la posibilidad de usos permitidos que precisarán autorización municipal y otros usos excepcionales, que en todo caso necesitarán la previa autorización de la Administración Regional; estableciéndose asimismo la suspensión de este régimen transitorio cuando las circunstancias así lo demanden.
El título cuarto regula el planeamiento urbanístico municipal, estableciendo el Plan General de Ordenación como instrumento único de la ordenación global municipal, que tendrá mayor o menor contenido y desarrollo en función de las necesidades propias del término municipal.
Responde a criterios generalmente aceptados, tanto por la sociedad como por los profesionales y la Administración, y trata de mejorar las deficiencias acusadas a lo largo de los últimos años.
Los aprovechamientos, en los que como ya se ha dicho, se fija una cesión del 10 por ciento a favor de la Administración actuante, se definen como de referencia con una doble finalidad; en primer lugar, para justificar la coherencia intrínseca del planeamiento en la fijación de distintos aprovechamientos a distintos sectores y a distintos usos; y, en segundo lugar, para permitir una flexibilización de hasta un 10 por ciento en el planeamiento concreto del sector con incidencia en el régimen de cesiones.
Se establece el Plan Parcial y los Planes Especiales como instrumentos genéricos de desarrollo, debiendo hacerse especial mención a esta última categoría, ya que se catalogan hasta diez tipos distintos de planeamiento especial que van a tratar de desarrollar y dar cumplida satisfacción a las necesidades peculiares de distintos usos y situaciones específicas que se dan en la Región de Murcia; debiendo destacarse, entre ellos, junto a los de reforma interior y rehabilitación, los de ordenación de núcleos rurales, los de ordenación de la fachada marítima, los de adecuación urbanística y los de especial trascendencia turística.
En materia de procedimiento se ha apostado por la flexibilidad y la polivalencia, y son los ayuntamientos los que van a aprobar definitivamente la mayor parte de los instrumentos urbanísticos, reservándose la Comunidad Autónoma sólo la aprobación definitiva de los Planes Generales, revisiones y modificaciones de los mismos que afectan a la estructura general y orgánica del territorio; siendo de aprobación exclusivamente municipal todo el planeamiento de desarrollo y el planeamiento especial.
El título quinto se refiere a la gestión urbanística y a los patrimonios públicos de suelo. En cuanto a la gestión urbanística se hace un amplio desarrollo de todas las posibilidades de gestión, tanto en actuaciones aisladas como en actuaciones integradas, recogiendo, entre las primeras, dos sistemas que han dado mucho juego en la ejecución del planeamiento a lo largo de los años, como son la cesión de viales y la normalización de fincas.
El título sexto y último se ocupa de la intervención administrativa y de la disciplina urbanística, regulando, por un lado, la licencia en sus distintas modalidades, como instrumento fundamental de control de los actos de edificación y uso del suelo, y estableciendo su coordinación con otras licencias y con las previas autorizaciones de otras administraciones.
Las disposiciones adicionales transitorias, derogatoria y final contienen un exhaustivo tratamiento de los objetivos que le son propios; debiéndose significar especialmente la adicional segunda que fija las normas, por otro lado ya establecidas en la Ley 10/1995, de distribución de competencias regionales en materia de urbanismo, a las que se han de someter los instrumentos de ordenación del territorio y planificación urbanística, en orden a la aplicación de la legislación medio ambiental.