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Timestamp: 2018-06-25 04:14:25
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Matched Legal Cases: ['ARTÍCULO 90', 'ARTÍCULO 91', 'artículo 91', 'Artículo 90', 'ARTÍCULO 39', 'Artículo 40', 'ARTÍCULO 40', 'ARTÍCULO 39', 'ARTÍCULO 40', 'ARTÍCULO 41', 'ARTÍCULO 42', 'ARTÍCULO 43', 'ARTÍCULO 50', 'ARTÍCULO 52', 'ARTÍCULO 28', 'ARTÍCULO 29']

HACIA UNA TÉCNICA NOTARIAL DEL SIGLO XXI EN BOLIVIA | Derecho Notarial en Bolivia, Artículos: Iván Rosales Chipani.
Trámite de sucesión voluntaria ante notario con poder especial
Publicado en 24 de mayo de 2017 por ivanrosales
En merito al artículo anterior “Trámite Notarial de Sucesión o Aceptación de Herencia Pura y Simple” Hemos recibido un torrente de interrogantes de usuarios y colegas abogados. En ésta ocasión, en pos de una mayor comprensión, intentaremos absolver preguntas respecto a la posibilidad del trámite notarial voluntario de la Sucesión sin Testamento, esta vez mediante poder especial, como sigue:
1. ¿SE PUEDE TRAMITAR VOLUNTARIAMENTE ANTE UN NOTARIO LA SUCESIÓN SIN TESTAMENTO MEDIANTE UN PODER ESPECIAL?
Primero, permítanme hacer la siguiente precisión: todos los trámites notariales voluntarios poseen disposiciones comunes insoslayables, una de ellas es la que imperativamente nos impone el Art. 90 del reglamento a ley del Notariado Plurinacional:
ARTÍCULO 90.- (MANIFESTACIÓN DEL CONSENTIMIENTO Y MUTUO ACUERDO). La manifestación del consentimiento y el mutuo acuerdo de las interesadas y los interesados es de carácter personalísimo, deberá ser expresa y es requisito indispensable para la tramitación de la vía voluntaria notarial.
(Reglamento a Ley del Notariado Plurinacional)
Vale decir esta primera parte (La Manifestación del Consentimiento y Mutuo Acuerdo) de los interesados, debe ser expresa y personalísima, no se admite poder para ésta primera parte.
Sin embargo, inmediatamente en el artículo siguiente del mismo compilado notarial, sí establece la posibilidad del trámite voluntario notarial posterior con poder especial, bajo la constancia de que debe excluir expresamente la actuación simultánea en la vía judicial y participación personal por el apoderado, cuando dice:
ARTÍCULO 91.- (TRÁMITE POR REPRESENTACIÓN).
I. Se puede tramitar la vía voluntaria notarial de manera personal o a través de representante con poder especial otorgado ante notaría de fe pública o ante autoridad competente si la o el poderdante reside en el extranjero. El poder especial debe excluir expresamente la actuación simultánea en la vía judicial y la apoderada o el apoderado deberá participar personalmente del trámite. (…)
E inclusive (Véase, en el parágrafo II del este mismo artículo 91) corrobora esa exigencia personalísima del “Consentimiento y mutuo acuerdo” analizado en el Artículo 90 por cuanto aclara:
II. En caso de tramitarse mediante apoderado, el documento de manifestación de consentimiento y acuerdo, deberá ser suscrito previamente ante una notaria o un notario de fe pública.
III. El trámite de la vía voluntaria de autorización de viaje de menores al exterior queda excluido de realizarse mediante representante por poder.
Reglamento a Ley del Notariado Plurinacional)
Por lo brevemente expuesto, y respondiendo a la primera interrogante que como primer acápite nos ocupa: Los trámites voluntarios notariales – exceptuando la autorización de viaje de menores al exterior- Sí, pueden tramitarse con poder especial, pero previamente, (antes de la otorgación del poder) debe suscribirse el Consentimiento y Mutua conformidad por los impetrantes, observese el Parágrafo II que antecede: No dice siquiera que debe ser suscrito en el mismo poder o de forma posterior sino “deberá ser suscrito previamente” (Textual).
2. ¿CÓMO PUEDO CUMPLIR CON ESE REQUISITO PREVIO AL PODER: “LA ACEPTACIÓN Y MUTUA CONFORMIDAD” QUE MARCA IMPERATIVAMENTE EL ART. 90 DEL REGLAMENTO A LA LEY NOTARIAL?
Recordando las reglas de competencia para el trámite de sucesión sin testamento que por extensión se halla establecido por el Nuevo Código Procesal Civil (Art. 20). Si nos encontramos ante el notario que tuviera su asiento en: a) el último domicilio real del o la causante, o b) donde pudiera hallarse cualquiera de los bienes que se pretende suceder; podría efectuarse esa aceptación o mutua conformidad directamente inclusive con el ACTA DE INICIO de trámite; y posteriormente, poder especial mediante, el apoderado podría continuar el tramite notarial.-
Empero, si el heredero interesado se encontrara en otro Distrito, o peor en otro país, esa “Aceptación o mutua conformidad” lo podría efectuar con otro documento equivalente, por ejemplo una “Declaración Jurada de Aceptación o Mutua Conformidad” (Ver Borrador-Mutua Conformidad)
Y posteriormente (en ese orden) emitir el poder especial, con las precisiones del caso (Ver borrador podersucesion)
3. SUPONIENDO QUE EL CONFERENTE —UNO DE LOS HEREDEROS— SE ENCUENTRA FUERA DEL PAÍS, YA CON “ESE DOCUMENTO DE ACEPTACIÓN” Y EL PODER ENVIADOS POR ESTE ¿PODEMOS TRAMITAR LA SUCESIÓN SIN TESTAMENTO ANTE NOTARIO, PERO JUNTO CON LOS DEMÁS HEREDEROS DIGAMOS EN ÉSTA CAPITAL?
En la mayoría de los trámites voluntarios notariales impuestos virtuosamente por la Ley del Notariado Plurinacional (LNP), normalmente existen cuando menos dos participes (en el divorcio, Aclaración de límites y medianerías, división y partición de herencia, etc.) pero en el trámite sucesorio sin testamento, se da la particularidad de que como trámite voluntario pueden solicitar TODOS los considerados herederos, PARTE de los considerados herederos, o inclusive UNO SOLO de los considerados herederos (Salvando derechos de los otros herederos identificándolos si hubieren o terceros que tuvieren igual o mejor derecho).
Por lo cual, para los efectos de tramite voluntario notarial con poder, en todos aquellos en que necesariamente existen dualidad de impetrantes (El divorcio notarial por ejemplo) la aceptación o mutua conformidad, debe efectuarse en el mismo documento de forma conjunta y simultanea, por cuanto es MUTUA CONFORMIDAD.
E inclusive en el trámite de sucesión sin testamento notarial, SI MAS DE UNO, SON TODOS lo considerados herederos los que DECIDEN tramitar en UN SOLO ACTO, y quisieran otorgar poder, efectuaran previamente también de forma conjunta y simultáneamente en un mismo documento “La aceptación o mutua conformidad”, para luego extender un poder especial como ya tenemos expuesto, y cuyo apoderado(a), deberá continuar el trámite por sus mandantes y por si mismo si así fuera el caso.
Desde el punto de vista del presente servidor, no podría darse el caso de que diferentes coherederos, en diferentes fechas y lugares suscriban diferentes documentos de “Aceptación y mutua conformidad”, de forma unipersonal, otorguen poderes y tras lo cual, SE TRAMITE CONJUNTAMENTE LA SUCESION PARA TODOS ELLOS EN EL MISMO ACTO Y POSTERIOR ESCRITURA; por la sencilla razón, de que para tramitarse así conjuntamente, la “Aceptación o Mutua conformidad” debió haberse suscrito por TODOS LOS IMPETRANTES SIMULTÁNEAMENTE EN CONJUNTO Y EN UN MISMO DOCUMENTO.
Otra cosa es, que —en el caso exclusivo de los Trámites de Sucesión sin Testamento— como ya dijimos, puede PARTE de los considerados herederos, o inclusive UNO de los considerados herederos solicitar y tramitar el mismo; por dicha lógica, éste considerado heredero UNICO o PARTE de esos considerados herederos, por sus acciones y derechos, voluntariamente, puede(n) suscribir dicho “Acuerdo preliminar”, otorgar el Poder Correspondiente, y la apoderada o apoderado tramitar lo restante de la Sucesión sin Testamento Notarial, únicamente por las acciones y derechos de aquel(o aquellos) mandantes, concluyéndose en una escritura singular por este o estos.-
Si existieran otros herederos del mismo causante que por su parte deseen tramitar, personalmente o por apoderado, lo podrían hacer, pero siempre por cuenta separada, concluyéndose en una escritura diferente.-
4. ¿PUEDE AUTORIZARSE EN EL MISMO PODER EL SUSCRIBIR “LA CONFORMIDAD Y MUTUA ACEPTACIÓN”?
No, por cuanto, reiteramos este acto (La Aceptación y Mutua conformidad) debe ser de carácter personalísimo, y como dice el Art. 91, debe suscribirse por el (o los) mismo(s) interesado(s) previamente antes de extenderse el poder.
5. Y ENTONCES EL APODERADO(A), ACOMPAÑANDO EL “DOCUMENTO DE ACEPTACIÓN” Y EL PODER ¿CÓMO PROCEDERÍA ANTE EL NOTARIO DIGAMOS EN ÉSTA CAPITAL?
Acompañando ambos documentos, el o la apoderado(a) podrá evidentemente tramitar la Sucesión sin testamento para su poder conferente, vale decir: suscribir oficio o memorial de solicitud —acompañando a su vez los documentos habilitantes: Certificado de defunción, Matrimonio, nacimiento y otros que pudieran corresponder—, pagar la Alícuota al estado, suscribir la escritura de Sucesión notarial, retirar la escritura, pagar los impuestos de ley, registrar la Sucesión donde correspondiera Supongamos DD.RR., COMTECO, Registro de Vehículos, etc.).
En conclusión, con poder, por las acciones y derechos del conferente, siguiendo esa ritualidad de “La aceptación y mutua conformidad” previa y demás consideraciones expuestas: SÍ SE PUEDE TRAMITAR LA SUCESIÓN SIN TESTAMENTO ANTE NOTARIO.
Iván Rosales.
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LA TEORÍA GENERAL DEL INSTRUMENTO PÚBLICO – (Documentos Notariales).
Publicado en 14 de julio de 2015 por ivanrosales
Ivan Edwin Rosales Chipani
Notario de fe pública I. Introducción. Concepto
La actividad notarial, revela a la teoría general del instrumento público como su cimiento fundamental.
El derecho notarial es todo un derecho documental, por cuanto se refiere a las formas documentales y funcionaristas. Y debemos hacer hincapié en que, por tanto está referido a una clase especial, a los documentos públicos, y dentro de éstos, a la categoría más típica y restringida: a los instrumentos públicos.
“Quedan expulsadas así, del derecho notarial, las formas verbales u orales. Las escritas que no constituyen documento públicos y las públicas intervenidas por funcionarios que no sean notarios (jueces, funcionarios administrativos, etc.)” (Derecho Not. Nuñez L. UNAM)
De manera general documento notarial es toda representación material idónea, destinada a reproducir una determinada manifestación de pensamiento, manifestación de voluntad y/o negocios jurídico y esencialmente dirigida a crear, modificar o disolver un vínculo de derecho, recibida y autorizada por Notario con las formalidades de ley, producida para probar hechos, solemnizar o dar forma a actos o negocios jurídicos.
Según define el autor Carlos Pelosi en su obra “El documento Notarial”, los documentos notariales son instrumentos públicos. Es notarial todo documento con las formalidades de ley, autorizado por Notario, en ejercicio de sus funciones dentro de los límites de su competencia.
El instrumento público es un documento redactado y autorizado por un funcionario
especial a quien la ley encarga su redacción, solemnización y autorización en uso de sus facultades regladas. Dentro del conjunto de documentos es una variedad del documento público.
Entonces es aquella especie de documento jurídico público, en el cual una persona singular con el oficio de autenticar, conocida como Notario, escribano o su equivalente, procede a dar fe de los hechos y dichos, emitidos en acuerdo por los comparecientes, en asuntos de derecho privado y de los hechos y dichos propios, con el fin de darles forma, constituirlos y probarlos para los interesados ante la comunidad.
Sobre el documento público notarial, aunque sin precisar su diferencia con el instrumento público el Código Civil boliviano establece:
Art. 1287.- (CONCEPTO).
I. Documento público o auténtico es el extendido por las solemnidades legales por un funcionario autorizado para darle fe pública y se escribe un protocolo, se llama escritura pública.
II. Cuando el documento se otorga ante un notario público y se inscribe en un protocolo, se llama escritura pública. (Código Civil)
La Ley del Notariado Plurinacional (LNP) respecto a estos documentos notariales en la misma vertiente teórica, dice:
ARTÍCULO 39. (DOCUMENTOS NOTARIALES)
I. Son documentos notariales aquellos que la notaria o el notario elabora, redacta, interviene o autoriza, confiriendo fe a los actos, los hechos y las circunstancias que presencia. Serán otorgados con arreglo a lo dispuesto en la presente Ley.
II. Constituye parte del documento notarial el recibir, interpretar, redactar y dar forma legal a las voluntades de los interesados.(Ley Notariado, 2014)
II. El Instrumento – Forma
CASTÁN TOBEÑAS afirma que en un sentido amplio, la forma es el medio por el cual se exterioriza o formula la declaración de voluntad. En este sentido toda declaración de voluntad tiene su forma.
En sentido estricto, forma es el medio concreto y determinado que el ordenamiento jurídico o la voluntad exigen para la exteriorización de la declaración de voluntad.
En otras palabras, “hablamos de forma cuando en virtud de la ley o de la voluntad en el acto jurídico, se hace necesaria una modalidad exterior determinada (Cifuentes). Se trata de la llamada “forma Impuesta”. (Ramiro Villarroel Claure)
En nuestro medio el código Civil en su Art. 491 establece imperativamente como requisito especifico para la constitución y efectos de determinados contratos, la forma:
Art. 491.- (CONTRATOS Y ACTOS QUE DEBEN HACERSE POR DOCUMENTO PUBLICO).
Deben celebrarse por documento público.
1) El contrato de donación, excepto la donación manual.
2) La hipoteca voluntaria.
3) La anticresis.
4) La subrogación consentida por el deudor.
5) Los demás actos señalados por la ley. (Código Civil)
Y en seguida clarificando mas esta imposición legal dice:
Art. 493.- (FORMAS DETERMINADAS). I. Si la ley exige que el contrato revista una forma determinada, no asume validez sino mediante dicha forma, salva otra disposición de la ley.
II. Fuera del caso previsto en el parágrafo anterior si las partes han convenido en adoptar una forma determinada para la conclusión de un contrato, esa forma es la exigible para la validez. (Código Civil)
Véase que la misma ley o los participes determinan una forma fija u obligatoria como vehículo de manifestación de la voluntad para determinados negocios, en cuyo caso la eficacia negocial se hace depender del cumplimiento de dicha formalidad.
En este punto es menester retomar los conceptos de “forma de ser”, que corresponde al principio de instrumento-forma y “forma de valer” que corresponden al principio de la prueba pre-constituida, propuestas por Gonzalez Palomino. En ese tren recordemos que las formas de un negocio pueden normarse en el marco de la ley o por decisión de los particulares que manifiestan su voluntad de hacer valer como perfecto un negocio determinado. En el caso de los particulares, la forma es parte constitutiva del negocio, algo que se suma al negocio mismo, posterior al negocio, que se da en dos versiones: como principio consensualista y como forma superpuesta de eficacia, conocida como principio de
preconstitución de prueba.
Tenemos entonces que la forma es el punto de conexión de la función notarial y el negocio jurídico de los particulares. Esa relación se plasma en la escritura pública que es el elemento formal del contrato, donde además de las partes actúa un tercero imparcial, entendido en Derecho y que da fe del acto: el Notario.
FORMAS DE SER: Se exigen con la finalidad de que el negocio no sea, o no exista,
sin la forma. Es constitutiva de la estructura del negocio – es elemento esencial del negocio jurídico Art. 491 y 493 Parágrafo I C.C.-
No hay declaración de voluntad ni negocio si la voluntad no ha sido declarada por el cause de la forma exigida o convenida.
FORMAS DE VALER, No es requisito del negocio jurídico. Es forma de eficacia del
negocio o del instrumento pero no de su constitución. El negocio ya es perfecto pero hay que hacerlo valer añadiéndole la forma. No son para constituir sino para valorar.
Nuñez Lagos: a esto último no dice que el hecho para existir pertenece al ámbito de las formas libres; pero, para valer, para alcanzar ciertos grados de eficacia, necesita acogerse a las formas obligatorias de valer”
La compraventa de inmuebles, para ser, para existir basta el consentimiento de vendedor y comprador. Más, para alcanzar su eficacia, necesita acogerse a una forma (de valer).
El instrumento – forma, en cuanto marco constitutivo del negocio, es siempre forma continente de una declaración de voluntad, “forma de ser” que la ley exige se desarrolle en un marco de solemnidad (documento ad solemnitatem) sin la cual el negocio jurídico no se perfecciona (“forma de valer”), por lo cual, afirma Verdeja, la forma y la prueba son dos planos paralelos y superpuestos en estratos que existen y persisten. (Ramiro Villarroel Claure).
III. Ventajas e inconvenientes de la forma
Las formas preestablecidas tienen indudables ventajas prácticas que pueden coadyuvar a los siguientes fines:
a) Proteger contra la precipitación, la ligereza y las decisiones poco meditadas de los contratantes.
b) Proporcionar una mayor seriedad al negocio jurídico permitiendo distinguir entre aquellas declaraciones que se hacen seriamente y aquellas en las que las partes no pretenden obligarse.
c) Dar mayor seguridad y certeza a las circunstancias de la conclusión de un negocio (v. gr. fecha) y a su contenido.
d) Se facilita la prueba y la interpretación, pues puede que la voluntad preconstruida no sea la voluntad real y verdadera.
d) Constituye un medio de publicidad del negocio para terceros y una garantía de seguridad para los mismos.
e) Permite en ocasiones el acceso al registro público.
f) Aumentar la capacidad de circulación de ciertos derechos (Títulos valores)
g) Evita nulidades negociales por la intervención de técnicos en Derecho (v.gr. notarios…)
a) Su peligrosidad, por razón del daño que los vicios de forma pueden acarrear a la parte inexperta que incurra en ellos.
b) Su incomodidad en cuanto puede significar un entorpecimiento para el tráfico, que se traducirá o en la paralización del mismo o en la inobservancia práctica de la forma.
Ante estas ventajas e inconvenientes la política legislativa adecuada debe ser la de adoptar una postura intermedia entre la plena libertad formal y el excesivo formalismo, atendiendo a las peculiaridades de cada negocio, de tal suerte que se permita un tráfico a la vez rápido y seguro.
IV. Clases de forma
a) Por su origen:
– Legales. Tienen su origen en la Ley.
– Voluntaria. Viene impuesta por la voluntad de las partes.
b) Por su expresión:
– Verbal u oral
– Escrita o documental
c) Por su carácter:
– Formas privadas. Tratándose de forma escrita, se habla de forma privada cuando el documento en el que se plasma el negocio lo hacen los propios interesados por sí, o asistidos de técnicos, asesores…
– Se habla de forma pública, cuando el documento es elaborado por funcionario público investido de funciones para ello. Se habla entonces de documento público.
d) Por su eficacia:
– Forma “ad substantiam” como requisito de constitución o existencia.
– Forma “ad probationem”, impuesta para fines probatorios.
V.- Importancia y efectos.
Los instrumentos notariales, que contienen manifestaciones de voluntad, negocios jurídicos y de hechos ciertos, tienen una gran importancia no sólo por los requisitos a las que están sometidos por ley, sino por el rol preponderante que despliegan como prueba, pudiendo servir como prueba preconstituida si hay controversia judicial, ya que perpetúan los hechos y las manifestaciones de voluntad de las partes.
Los efectos inmediatos acompañados de la publicidad implican un valor probatorio de declaración de derechos y obligaciones ya sea en juicio o fuera de él.
VI.- Planos del instrumento público: plano del negocio y plano del instrumento
El contenido del instrumento público se estructura formalmente conformando dos planos ideológicamente internos, constituyendo uno el “plano del negocio instrumentado”, y el otro, el “plano del instrumento” como tal, aunando hechos de idéntica jerarquía instrumental relacionados entre sí.
Con el negocio instrumentado, el Notario subsumirá la voluntad de los otorgantes,
dentro de las normas jurídicas que regulan el negocio de que se trate.
Aparecido hace muchos siglos asume los caracteres de un elemento vital para la historia de la sociedad. Fue primero el escrito auténtico en que se consignaban hechos o títulos conforme a las leyes y después al agregársele la actividad del notario que es su autor, hacedor o constructor su valor se convierte en el primer medio de prueba pre-constituida que inspira más confianza según Bonnier, porque es obra de un oficial público que tiene derecho de actuar en el lugar que se le ha asignado.
En él se consignan bajo la fe del notario y conforme a la ley, los negocios jurídicos de las partes intervinientes o bien los actos o hechos que sin ser negocio, quiera dárseles fecha cierta, eficacia, o notoriedad. Su autorización por el notario y su preparación conforme a las formalidades prescriptas en la ley, son los factores esenciales para constituir o hacer nacer una relación jurídica válida.
Su gran fin es el de dar forma legal al contrato verbal que los particulares celebran ante el notario, quien lo estructura jurídicamente y le da vida y existencia.
Anteriormente se creyó que su fin primordial, casi exclusivo, era pre-constituir prueba, pero hoy se ha llegado a la conclusión que tiene más valor formar el negocio al tiempo de su nacimiento, que probarlo después.
Sus caracteres más sobresalientes son los de ser garantía para el cumplimiento de los convenios y adquiere una neta superioridad sobre el instrumento privado, porque a éste nadie lo cree hasta convencerse de la autenticidad de las
firmas que lleva. En público, se exhibe y vale para todos, porque la autenticidad la tiene desde el momento mismo en que fue autorizado por notario. Es inconmovible desde el comienzo de su preparación hasta el final de su vida y sólo la querella de falsedad puede destruirlo.
Para Sanahua, trae anexa la ejecutoriedad o sea la cualidad del acto en virtud de la cual el acreedor puede obtener la ejecución de su derecho mediante la fuerza.
VII.- Clasificación de documentos notariales
En la valoración de documento notarial, algunos autores como Carlos Gonzáles, en su obra “Teoría general del instrumento público”, clasifica los documentos en principales, que son las escrituras públicas que autoriza el Notario, tanto la matriz como la copia o testimonio; y secundarios, cuyo rasgo instrumental son los documentos denominados inventarios, actas de notoriedad, referencia de títulos, protocolización de testamentos abiertos, recepción de testamentos cerrados, actas de sorteos, asambleas, protesto de documentos mercantiles, certificaciones de autenticidad de firmas e impresiones digitales, etc., que son en verdad documentos que podrán incorporarse al protocolo o existir fuera de él.
Lo dicho anteriormente nos lleva a distinguir, con carácter fundamental, la estructura orgánico — legal que diferencia a las escrituras de las actas, Las primeras, como ya se ha dicho repetidamente, contienen una declaración de voluntad, un negocio jurídico; las segundas, por su parte, registran un mero hecho que capta el Notario a través de sus sentidos y les da forma escrita testimonial.
Acudiendo a la legislación comparada, podemos catalogar a los instrumentos notariales en la siguiente forma: 1) Documentos protocolizados: escrituras y actas que se insertan en el libro de protocolos. Las actas ajenas a la minuta cuando hay lugar a ello, o al mismo protocolo y que son las de presencia, referencia, notoriedad, protocolización, depósito; 2) No protocolizados: legalizaciones, legitimidad o reconocimiento de firmas, certificación o legalización de documentos, fes de vida, traducciones; 3) Sin valor de instrumento público: índices notariales, archivos de correspondencia, circulares, archivos de órdenes judiciales, etc.
En la línea teórica del, Derecho Notarial español, Enrique Jiménez Arnau clasifica los instrumentos públicos notariales en escrituras y actas, atribuyendo a las primeras un contenido de creación, modificación o extinción de un negocio jurídico por una o más personas jurídicamente Capaces; y asignando a las actas a finalidad de dar eficacia, solemnidad o notoriedad a determinados hechos o actos.
Refiriéndose a los documentos notariales “con valor y “sin valor de instrumento público, Neri entiende que los conceptualmente instrumentos públicos son, por antítesis, “protocolizados” y “no protocolizados”, ubicando entre los primeros a la escritura y a las actas en sentido estricto, incluso sus copias (testimonios) autorizadas; y entre los segundos, a las actas en sentido lato, tales como los testimonios (copias), legalizaciones, legitimidad de firmas, certificación de vita et moribus, etc.
Rufino Larraud en su obra “Curso de Derecho Notarial”, hace la siguiente clasificación:
1)Documentos matrices o documentos protocolizados, que son las escrituras matrices y las actas notariales; 2) Documentos derivados o traslados, que son los expedidos para que circulen en el tráfico jurídico a los efectos de acreditar la existencia del original y facilitar el ejercicio de los derechos a que se refieren: a) Literales: copias y testimonios; b) Sintéticos: certificados; c) documentos de administración interna: constancias, índices, comunicaciones, relaciones que suscritas por el Notario quedan en el archivo de la Notaria, o en las reparticiones públicas. (Larraud, Curso Derecho Not)
Atendiendo a una clasificación formal de los documentos, tenemos que los mismos pueden clasificarse por su origen en: a) documentos privados; b) documentos públicos; por su naturaleza: a) civiles; b) comerciales; por su contenido: a) lnter vivos; b) mortis causa; por el medio empleado: a) quirográficos; b) ológrafos; por sus efectos probatorios: a) declarativos; b) ejecutivos.
Al documento público se ha conceptuado como, el que emana de una autoridad pública, comprendida en algunos poderes estatales y que en consecuencia tiene facultades para suscribir tales documentos según normas y reglamentos propios.
El hecho que emanen de autoridad pública no quiere decir que sean auténticos, toda vez que estos documentos únicamente podrán ser emitidos por Notarios.
En cambio, en los documentos privados, o también particulares, la esencia de estos
documentos es la firma, que efectúan los participes (firmantes) con la formalidad que ellos convengan.
Sobre la clasificación de los documentos notariales doctrinalmente, se ha efectuado varias clasificaciones de las que podemos extractar la división entre documentos originales y reproducciones.
Los originales, también denominados de primer grado, es el resultado directo e inmediato, de las facultades fedantes del Notario en asuntos de su competencia, los que recogen con fe pública los hechos auténticos percibidos sensorialmente y narrados con sujeción a los principios de evidencia.
A las reproducciones también se las denomina de segundo grado e indirectos, se
caracterizan por tener fe trascrita o derivativa, sólo se producen frente a la existencia física de otro documento que es la causa constitutiva de su ser.
Otra clasificación que manejamos en nuestra función es la de documentos protocolares y extra protocolares.
Esto último es el que precisamente adopta nuestra Ley Notarial cuando dice en su Artículo 40:
ARTÍCULO 40. (CLASES DE DOCUMENTOS NOTARIALES).- Los documentos notariales se clasifican en protocolares y extra-protocolares. Tendrán carácter de documentos públicos con independencia del medio en que se extiendan, sea papel o soporte electrónico. (Ley Notariado, 2014)
Como luego veremos, esta clasificación tiene se base, en cuanto a que los documentos notariales forman o no parte del “protocolo notarial”.
LOS DOCUMENTOS NOTARIALES EN NUESTRA LEGISLACIÓN
5) Los demás actos señalados por la ley.
Art. 492.- (CONTRATOS Y ACTOS QUE DEBEN HACERSE POR ESCRITO).
Deben celebrarse por documento público o privado los contratos de sociedad, de transacción, de constitución de los derechos de superficie y a construir y los demás actos y contratos señalados por la ley.
Art. 493.- (FORMAS DETERMINADAS).
I. Si la ley exige que el contrato revista una forma determinada, no asume validez sino mediante dicha forma, salva otra disposición de la ley.
II. Fuera del caso previsto en el parágrafo anterior si las partes han convenido en adoptar una forma determinada para la conclusión de un contrato, esa forma es la exigible para la validez.
DEL DOCUMENTO PÚBLICO
I. Documento público o auténtico es el extendido por las solemnidades
legales por un funcionario autorizado para darle fe pública y se escribe
un protocolo, se llama escritura pública.
II. Cuando el documento se otorga ante un notario público y se inscribe en
un protocolo, se llama escritura pública. (Art. 399 del Código de Proc. Civil, Arts. 68, 492, 805 del Código Civil)
Art. 1288.- (CONVERSION).
El documento que no es público por la incompetencia o incapacidad del funcionario o por un defecto de forma, vale como documento privado si ha sido firmado por las partes. (Art. 1297 del Código Civil).
Art. 1289.- (FUERZA PROBATORIA).
I. El documento público, respecto a la convención o declaración que contiene y a los hechos de los cuales el funcionario público deja constancia, hace de plena fe, tanto entre las partes otorgantes como entre sus herederos o sucesores. (Art. 399 del Código de Proc. Civil)
II. Sin embargo, si se halla directamente acusado de falso en la vía criminal, se suspenderá su ejecución por el decreto de procedimiento ejecutoriado; más si se opone su falsedad sólo como excepción o incidente civil, los jueces podrán según las circunstancias, suspender provisionalmente su ejecución.
III. Con referencia a terceros, el documento público hace fe en cuanto al hecho que ha motivado su otorgamiento y a su fecha.
Art. 1291.- (TERMINOS ENUNCIATIVOS).
I. El documento, sea público o privado, hace fe entre las partes, aún sobre aquellos puntos no expresados sino en términos enunciativos, siempre y cuando la enunciación tenga relación directa con el acto.
II. Las enunciaciones extrañas al acto sólo sirven como principio de prueba.
LEY DEL NOTARIADO PLURINACIONAL.
ARTÍCULO 39. (DOCUMENTOS NOTARIALES).- I. Son documentos notariales aquellos que la notaria o el notario elabora, redacta, interviene o autoriza, confiriendo fe a los actos, los hechos y las circunstancias que presencia. Serán otorgados con arreglo a lo dispuesto en la presente Ley.
II. Constituye parte del documento notarial el recibir, interpretar, redactar y dar forma legal a las voluntades de los interesados.
ARTÍCULO 40. (CLASES DE DOCUMENTOS NOTARIALES).- Los documentos notariales se clasifican en protocolares y extra-protocolares. Tendrán carácter de documentos públicos con independencia del medio en que se extiendan, sea papel o soporte electrónico.
ARTÍCULO 41. (AUTORIZACIÓN DE LOS DOCUMENTOS).- La notaria o el notario autorizará los documentos originales y las copias de éstos con su firma, rúbrica y
sellos oficiales de la notaría a su cargo.
ARTÍCULO 42. (PROTOCOLIZACIÓN DE LOS DOCUMENTOS OTORGADOS EN EL EXTRANJERO).- Los documentos públicos otorgados en el extranjero deberán cumplir las formalidades y requisitos previstos en la reglamentación para su protocolización.
ARTÍCULO 43. (EXTRATERRITORIALIDAD DE LOS DOCUMENTOS NOTARIALES).- Todo documento público autorizado por notaria o notario de fe pública o de gobierno, para que surta efectos en el exterior, deberá ser autenticado por la o el Director del Notariado Plurinacional o por la o el Gobernador del Departamento, según corresponda, y por la autoridad competente del Ministerio de Relaciones Exteriores, además de los requisitos exigidos por las normas del país respectivo o de acuerdo a lo establecido en Convenios y Tratados Internacionales.
ARTÍCULO 50.- (PROPIEDAD Y CUSTODIA DE LOS REGISTROS NOTARIALES). I. Los registros notariales son de propiedad del Estado Plurinacional de Bolivia y su custodia se ejercerá conforme las disposiciones establecidas en el presente Decreto Supremo.
III. El archivo del protocolo notarial, los registros de documentos extra protocolares y todo otro registro deben estar depositados en el archivo notarial correspondiente, estando prohibido cualquier traslado a otro lugar salvo las excepciones establecidas en el presente Decreto Supremo.
La entrega de libros notariales de una notaria o un notario de fe pública saliente al nuevo, deberá ser realizada en el plazo de noventa (90) días, bajo inventario por cada gestión anual y hasta el último día de su actuado notarial, así como el correspondiente ordenamiento del archivo protocolar y del archivo extraprotocolar.
ARTÍCULO 52.- (COMPILACIÓN DEL PROTOCOLO NOTARIAL). Para efectos de la aplicación de los Artículos 45 y 59 de la Ley N° 483, la compilación comprende el conjunto de los documentos que dieron lugar, al protocolo original y su matriz, registrados cronológicamente y organizados según el tipo o clase de trámite notarial.
I. El Archivo de la oficina notarial es el conjunto de los documentos protocolares y extra protocolares, en originales o matrices, ordenados cronológicamente. En cada tipo de documentos, el orden cronológico genera un número de orden secuencial comenzando del 1, en cada gestión anual. Los tomos se conforman aproximadamente por cada quinientas (500) hojas velando que el registro se agregue en forma íntegra en el tomo respectivo.
II. Por cada tomo se debe elaborar un Anexo Índice con los más importantes datos
de cada escritura pública como ser su número, identificación de las partes y trámite notarial. Este Anexo debe remitirse a la Dirección del Notariado Plurinacional en formato impreso y digital, cada vez que se concluya con un tomo ,lo que permitirá ejercer la supervisión y el control del servicio notarial.
ARTÍCULÓ 54 (ARCHIVO DE LAS ESCRITURAS PÚBLICAS). Todas las escrituras públicas según su tipo como ser testimonios, poderes, trámites voluntarios,
reconocimientos de firmas y otros serán archivadas en el protocolo.
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Algunas precisiones sobre la función, el rol del notario y los trámites voluntarios
Publicado en 11 de agosto de 2014 por ivanrosales
La función del notario es dar fe, asesoramiento, notoriedad, seguridad jurídica, voluntaria y extrajudicial a los hechos, actos, contratos, negocios jurídicos (y ahora dar notoriedad) a los trámites de esencia voluntaria, contribuyendo a la paz social.
“Es menester mirar honestamente hacia afuera, para descubrir qué circunstancias atentan contra el rol del Notario actual, pero también realizar una profunda reflexión hacia adentro de la corporación y verificar, crudamente, sus falencias. Sólo así, habrá avance; allí se deberá rastrear la esencia de la función y una aplicación adecuada a las nuevas realidades.” (El papel del notario en el tercer milenio pautas)
Alentados por motivaciones que hacen a la Función, el rol del notario y los trámites voluntarios en mérito a la Ley del Notariado Plurinacional (LNP), convengamos en plantearnos algunas interrogantes, para en seguida responderlas, como sigue:
¿Ha cambiado la función notarial en Bolivia?
Últimamente escuchamos decir, que la función del notario en Bolivia ha cambiado con la nueva ley del notariado Plurinacional, por cuanto además de otros aspectos, se incorpora como parte de su tarea el dar notoriedad a los trámites voluntarios.
Dicha afirmación, personalmente, me niego a tomarlo como cierta. Porque, es a la actividad del notario que se le ha ido incorporando otras tareas más, ampliándose así su rol, pero la función del notario en esencia es la misma.
Art. 11.- (NOTARIA O NOTARIO DE FE PÚBLICA).-
I. Es el profesional de derecho que cumple el servicio notarial por delegación del Estado y la ejerce de forma privada, asesorando excepcionalmente en el marco de sus funciones, interpretando y dando forma legal a la voluntad de las y los interesados, elaborando y redactando los instrumentos públicos, asimismo realizará los trámites en la vía voluntaria notarial previstos en la presente Ley. (Ley Not. Plurinacional 2014)
La función de la escuela es enseñar, la función del zapatero es en esencia hacer o arreglar zapatos, del panadero hacer pan. Pues la del notario es dar fe, asesoramiento, notoriedad, seguridad jurídica, voluntaria y extrajudicial a los hechos, actos, contratos, negocios jurídicos (y ahora dar notoriedad) a los trámites de esencia voluntaria, contribuyendo a la paz social. Es en esa vertiente que a su vez los artículos 28 y 29 de la LNP establecen como Alcances y naturaleza de lo notarial:
ARTÍCULO 28. (ALCANCE).-
El servicio notarial es la potestad del Estado de conferir fe pública, otorgando autenticidad y legalidad a los instrumentos en los que se consignen hechos, actos y negocios jurídicos u otros actos extra judiciales. El servicio notarial está facultado para tramitar la creación, modificación o extinción de relaciones jurídicas en la vía voluntaria notarial.
ARTÍCULO 29. (NATURALEZA JURÍDICA).-
El servicio notarial es un servicio público, único, independiente, continuo, autenticador, extra judicial; y delegado por el Estado conforme a la presente Ley. (Ley Not. Plurinacional 2014)
Para dejarlo claro y en corolario de este primer acápite, Ibáñez y Almenara nos dice que:
“No es lo mismo actividad notarial, que, función notarial. La función notarial sigue siendo lo que era, y lo que, con toda probabilidad, continuará siendo en un futuro previsible: el Notario es un funcionario público que sirve al sistema público de seguridad jurídica preventiva extrajudicial a través de las presunciones de legalidad y de autenticidad, de forma y fondo, vinculadas a los documentos que autoriza. El fundamento de estas presunciones, sin cuya existencia la seguridad del tráfico quedaría gravemente comprometida, descansa en el control de la legalidad y en el consentimiento informado que, como requisitos indispensables, incorpora toda actuación notarial.” (Ibañez y Almenara, Notariado Tecnologías)
¿El notario conocerá y ejercerá trámites en la jurisdicción voluntaria?
Alguien dijo también, que el notario en Bolivia ejercerá la jurisdicción voluntaria. Otra vez, falso, por cuanto: la misma palabra jurisdicción ya le es impropia a los trámites voluntarios; veamos la etimología de la misma palabra “iurisdicción”, del latín iuris dictio, «decir, decidir o declarar el derecho a su propio gobierno».
En el Caso de los Notarios, estos no deciden ni declaran el derecho, ni por asomo sobre una situación controvertida, sino mas bien actúan siempre sobre una esfera de la paz, de lo voluntario. La Jurisdicción, por lo mismo es siempre, o debe serlo sobre situaciones controvertidas, donde se precise decidir el derecho:
La Jurisdicción (del latín iuris dictio, «decir o declarar el derecho a su propio gobierno») es la potestad, derivada de la soberanía del Estado, de aplicar el Derecho en el caso concreto, resolviendo de modo definitivo e irrevocable una controversia, que es ejercida en forma exclusiva por los tribunales de justicia integrados por jueces autónomos e independientes. (Jurisdiccion. Wikipedia 2014)
En nuestro país, los órganos que administran justicia, tuvieron tanto a la jurisdicción contenciosa propiamente dicha como a la llamada “jurisdicción voluntaria” como materia judicial. Aun ahora, salvo las excepciones que marca la Ley del notariado (ya no como “jurisdicción” sino como trámite voluntario) toda la demás “jurisdicción voluntaria” continua siendo materia judicial. Pero es que, la mal llamada “Jurisdicción voluntaria”, recordemos es de naturaleza eminentemente administrativa y subsidiaria a tal grado que se considera como actividad anómala de jueces y tribunales, su intervención sólo tiene por objeto dar autenticidad al acto o verificar el cumplimiento de una formalidad, agregando, que se trata de uno de los supuestos en que el Juez ejerce funciones administrativas.
Lo evidente, es que el notario en Bolivia, en merito a lo dispuesto por el Art. 92 y 93 de la Ley 483, no conocerá y ejercerá trámites en la jurisdicción voluntaria; sino más bien, dará notoriedad a algunos (contadísimos) trámites voluntarios como ser:
(TRÁMITES EN MATERIA CIVIL Y SUCESORIA).-
a.- Retención o recuperación de la posesión de bienes inmuebles;
b.- Deslinde y amojonamiento en predios urbanos;
c.- Divisiones o particiones inmobiliarias;
d.- Aclaración de límites y medianerías;
e.- Procesos sucesorios sin testamento;
f.- División y partición de herencia;
g.- Apertura de testamentos cerrados;
(TRÁMITES EN MATERIA FAMILIAR).-
b. Permisos de viaje al exterior de menores, solicitados por ambos padres. (Ley Not. Plurinacional 2014)
¿En materia familiar los notarios le quitarán a las autoridades jurisdiccionales (Jueces, tribunales, etc.) la tuición sobre el divorcio?
A esto había que responder también con un NO. En Bolivia, las entidades jurisdiccionales en materia familiar conocían y seguirán conociendo en el futuro los divorcios contenciosos, por cuanto dicha institución (el divorcio) siempre estuvo configurado así como contencioso; es decir, aun cuando había pacífico acuerdo y voluntad de las partes (los cónyuges) para divorciarse, siempre debían tramitar el divorcio, de acuerdo a las causales que imponía el Código de Familia, cual si hubiera contención. Veamos, aún la causal de separación por más de dos años, su trámite judicial, era y es de índole contencioso, esto había llevado a más de un abogado a falsear los hechos –no obstante su cliente y la otra parte pacífica y voluntariamente querían el divorcio—. Vale decir que “Para pedir la aplicación del derecho, contradictoriamente se debía ir contra el derecho”.
Pero bueno, veamos, el divorcio voluntario, con la Ley del Notariado Plurinacional, al no existir en el ordenamiento familiar anterior, se constituye en una nueva institución para su trámite en la vía voluntaria notarial y por ende, estaríamos en capacidad de afirmar que, esta tuición no se le quita al sistema jurisdiccional, sino que se crea e incorpora como un trámite notarial nuevo y voluntario en nuestro país.
Pero, de paso, convendría aclarar que de todas maneras este trámite notarial (“Divorcio voluntario”), no se aplicaría a todas las situaciones donde los cónyuges quieran extinguir voluntariamente su vínculo matrimonial. Muchos no podrían acogerse a este trámite –algunos analistas calculan que no representará ni el 10 % de todos los casos–, por cuanto la ley del Notariado Plurinacional, en su Art. 94 claramente tamiza, al definir cuándo ésta debe proceder:
El divorcio notarial procederá cuando:
a. Exista consentimiento y mutuo acuerdo entre los cónyuges sobre la disolución del matrimonio;
b. No existan hijos producto de ambos cónyuges;
c. No existan bienes comunes o gananciales sujetos a registro;
d. No exista pretensión de asistencia familiar por ninguno de los cónyuges. (Ley Not. Plurinacional 2014)
El primer ítem, absolutamente posible y necesario: el consentimiento libre y voluntario de los cónyuges para suscribir el acto. Empero, por ejemplo, si mínimamente los participes exhiben en su trato o lenguaje un accionar displicente que sugiera una voluntad “negativa”, pese inclusive a tener suscrito un acuerdo desvinculatorio previo, el notario cesará el acto, declarando que las partes deben recurrir a la vía judicial, por cuanto existe contención.
En cuanto a que no deben existir hijos producto del vínculo matrimonial a disolverse. Es evidente que el legislador exhibe con este requisito un espíritu conservador hacia la idea de la familia y la posibilidad del shock que podría causarse para con los hijos fundamentalmente menores. Pero, en variados países del orbe, el divorcio notarial se muestra más progresista, por ejemplo el Divorcio Voluntario en muchos casos se limita únicamente al hecho de que los cónyuges no deben tener hijos menores de edad; o que teniendo hijos ya mayores, alguno de estos no fueran incapaces.
En la exigencia que instituye: “Los cónyuges no deben poseer bienes comunes o gananciales sujetos a registro”. Esto se suma a la colección de óbices que impone el anotado artículo de la LNP; sin duda los participes o solicitantes del divorcio voluntario al margen de establecer los otros requisitos, tendrían que dejar constancia expresa que no poseen bienes comunes sujetos a registros, sea mediante declaración jurada y/o con certificación negativa de los registros (Derechos Reales, Vehículos, etc.) como al parecer tendrá tendencia en su reglamento la LNP; notese las limitaciones, a mi juicio excesivamente restrictivos. En las normativas notariales de otros países, se allana la posibilidad del divorcio voluntario aun teniendo los cónyuges esos “bienes comunes”, pero ostentando con base preliminar un acuerdo pre-desvinculatorio donde definen expresamente el destino que se tuvieran que dar a esos bienes comunes.-
Finalmente, esto que podría resultar complicado, si no media un asesoramiento profesional, sea de parte del notario y/o del profesional abogado hacia los cónyuges en pos de desvincularse del matrimonio en la vía voluntaria de análisis: Debe expresamente también acordarse entre los partícipes la renuncia voluntaria a la expectativa o pretensión de la asistencia familiar en favor de uno por el otro cónyuge; porque es evidente que esa “No pretensión acordada en el trámite”, vale o se traduce como “renuncia expresa a la asistencia familiar del otro cónyuge”.
JURISDICCION; WIKIPEDIA; [Artículo web] 8/08/2014 11:05 Disponible en http://es.wikipedia.org/wiki/Jurisdicci%C3%B3n
(Jurisdiccion. Wikipedia 2014)
LEY DEL NOTARIADO PLURINACIONAL; Soporte pdf, Notariosbolivia.com( (25 de enero de 2014). 14/II/2014 15:00 disponible en http://notariosbolivia.com/leynotariadoplu.pdf
(Ley Not. Plurinacional 2014)
NOTARIADO ANTE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS; IBAÑEZ Y ALMENARA [Artículo Web] 05/08/2014 Disponible en http://winred.com/negocios/el-sector-del-notariado-ante-las-nuevas-tecnologias/gmx-niv114-con4714.htm
(Ibañez y Almenara, Notariado Tecnologías)