Source: https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/proyectoTP.jsp?exp=0781-D-2018
Timestamp: 2020-08-07 11:51:36
Document Index: 323923180

Matched Legal Cases: ['Artículo 1', 'Artículo 2', 'Artículo 3', 'Artículo 4', 'Artículo 5', 'Artículo 6', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9']

Expediente 0781-D-2018
Sumario: DECLARASE DE INTERES NACIONAL EL CONTROL Y EXTINCION DE LA PLAGA PICUDO DEL ALGODONERO "- ANTHONOMUS GRANDIS BOHEMAN -".
Artículo 1°: Declárase de interés nacional el control y extinción de la plaga Picudo Algodonero (Anthonomus grandis Boheman).
Artículo 2°: Será autoridad de aplicación de la presente ley el Ministerio de Agroindustria de la Nación, a través del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria –SENASA– en el marco del Programa Nacional de Prevención y Erradicación de Picudo del Algodonero creado por la resolución del ex Instituto Argentino de Sanidad y Calidad Vegetal N° 213/1993.
Artículo 3°: La autoridad de aplicación dispondrá la entrega a los productores algodoneros de las trampas con emisores de feromonas, los insecticidas, defoliantes y desecantes o bien los insumos necesarios para el empleo de alguna otra técnica de lucha contra la plaga que sea superadora, arbitrando las medidas para que la estrategia a implementar tenga carácter generalizado y simultáneo sobre las áreas con presencia del insecto en función de los resultados del monitoreo oficial de la plaga que realiza el programa mencionado.
Artículo 4°: La autoridad de aplicación deberá proveer a los productores algodoneros los medios químicos y mecánicos necesarios para la inmediata destrucción de rastrojos luego de la cosecha, como así también de la fiscalización y revisión de los lotes.
Artículo 5º: Los productores algodoneros serán beneficiarios de esta ley durante las primeras cuatro (4) campañas algodoneras desde la promulgación y reglamentación de la misma. Luego, los productores deberán continuar realizando las medidas de control de la plaga.
Artículo 6º: Los productores de lotes o terrenos en los que se detecta la presencia de la plaga posteriormente al comienzo de la entrada en vigencia de la presente ley, se irán incorporando como beneficiarios por el tiempo que dure la asistencia.
Artículo 7º: El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria –SENASA– creará, conformará y coordinará entes sanitarios locales junto a técnicos del INTA y los organismos sanitarios competentes de las provincias algodoneras, con la finalidad de realizar un plan de control integral de la plaga.
Artículo 8°: El Poder Ejecutivo nacional dispondrá la asignación de una partida presupuestaria especial, que se adicionará a la existente para el Programa Nacional de Prevención y Erradicación de Picudo del Algodonero -creado por la resolución del ex Instituto Argentino de Sanidad y Calidad Vegetal N° 213/1993- a efectos de posibilitar el cumplimiento de la presente ley. Dicha partida se adecuará, posteriormente, según lo informado por la autoridad de aplicación de acuerdo a la posible propagación de la plaga.
Artículo 9º: Facúltese al jefe de Gabinete de Ministros de la Nación a reasignar las partidas necesarias para dar cumplimiento a lo dispuesto en la presente ley.
El presente proyecto es reproducción del expediente 7877-D-2016 e insistimos en la presentación bajo los siguientes argumentos: el picudo algodonero (Anthonomus grandis Boheman) es la plaga más nociva del algodón y a pesar de que los esfuerzos por combatirlo a través del Programa Nacional de Prevención y Erradicación, el SENASA, el INTA, las asociaciones de productores, Cooperativas, Desmotadoras, la Fundación para la Lucha contra el Picudo Algodonero (FULCPA) y las provincias algodoneras no pueden controlarlo. Dicho programa se implementó en el año 1993 por el ex Instituto Argentino de Sanidad y Calidad Vegetal, resultando en la práctica insuficiente al momento de atender las erogaciones necesarias para efectuar una lucha efectiva.
El objetivo del presente proyecto es declarar de interés nacional y por Ley el control, prevención, erradicación y extinción del picudo algodonero, con el fin de que sea una política pública estable en nuestro país y que transcienda a los gobiernos de turno.
El cultivo del algodón se encuentra en caída desde hace varias campañas debido a la poca producción y unos de los principales motivos es el ataque virulento de la superplaga, ya que ha provocado un incremento de costos extraordinario imposible de soportar para la gran mayoría de los productores. Hoy combatir al picudo demanda 70 dólares por hectárea aproximadamente, y si a esto se suma las multas de CAMMESA por consumo de electricidad a las desmotadoras, más la asfixia de la AFIP a las cooperativas por las deudas tributarias, con un interés mensual del 3%, es realmente inviable producir algodón en las provincias argentinas.
En la provincia de Chaco, la cual represento, desde el 2008 hasta hoy se bajó a un tercio la producción algodonera, por la desidia y el descontrol de los gobiernos nacionales y provinciales. Los productores chaqueños migraron y apostaron al maíz, al girasol o a la soja lo que resultará una nueva merma en la plantación de algodón para la campaña 2017/2018, ya que se habla solamente de 80 mil hectáreas sembrada en toda la provincia.
Vemos la necesidad de adecuar presupuestos y que sea el estado nacional el que provea, a los productores, todos los medios necesarios que demande la lucha contra la plaga, ya sea de un monto equivalente o mayor al proporcionado por el Programa Nacional
de Prevención y Erradicación del mismo. Si bien el Fondo Compensador Algodonero creado por ley 26060 prevé que el 30% del total debe utilizarse en la lucha contra el picudo, dicho monto resulta insuficiente para la tarea.
Es de suma necesidad crear entes sanitarios locales de lucha contra el picudo y articular entre instituciones públicas y privadas las acciones que correspondan para extinguir o controlar a la plaga a través de barreras fitosanitarias superadoras, ya que en la actualidad la infestación se sigue extendiendo a áreas libres. Dichos entes sanitarios deben fiscalizar los lotes una vez terminada la cosecha y proporcionar los elementos para eliminar los rastrojos inmediatamente, ya que de no suceder a tiempo es un gran caldo de cultivo para la reproducción del picudo.
Es preciso recordar que hace 15 años se detectó la presencia del picudo por primera vez en mi provincia, con la captura de dos ejemplares, en la localidad de Puerto Bermejo. Las autoridades minimizaron el hallazgo, desde entonces la superplaga no ha dejado de avanzar y actualmente nos encuentra en la zona roja, con áreas en cuarentena ABC en todo el territorio provincial por el insecto.
Sr. Presidente, para el Chaco siempre fue un orgullo ser la primera provincia en materia algodonera. En el año 2000 producía más del 60 % / 70% del algodón de nuestro país, hoy vemos con tristeza como se sigue reduciendo la superficie de siembra, lo que constituye un panorama desolador para una de las economías regionales más importantes de la nación, que se debiera atender con suma urgencia.
Históricamente el valor que se le adjudica a este cultivo es el fuerte impacto social que conlleva su producción, porque su ejercicio requería una importante ocupación de mano de obra y así se generaba una sustancial fuente de trabajo temporal, ya sea en carpida como en recolección que se hacían mayoritariamente a mano. La nueva tecnología hizo variar este panorama, pero aun así continúa siendo una producción de alto contenido social porque el primer paso de la industrialización, el desmote, se realiza en zonas de producción y genera un movimiento económico muy importante. Las sucesivas crisis del sector hicieron que innumerables familias de pequeños y medianos productores, que por generaciones cultivaron algodón, abandonaran no solo el negocio, sino también sus campos, lotes o fincas emigrando hacia las grandes urbes en búsquedas de nuevas oportunidades.
Hay que redoblar esfuerzos y lograr que la economía de algodón sea rentable y sustentable en el tiempo, porque supo ocupar grandes extensiones de tierras, siendo principalmente en el Chaco el más importante ingreso agrario por muchos años. Por ello, ante
la emergencia y el estado de situación consideramos oportuno poner a consideración esta iniciativa.