Source: http://laborparlamentaria.bcn.cl/wsgi/consulta/verDiarioDeSesion.py?id=650558
Timestamp: 2019-08-25 01:36:30
Document Index: 309734115

Matched Legal Cases: ['artículo 183', 'artículo 3', 'artículo 2', 'artículo 11', 'artículo 4', 'artículo 11', 'artículo 15', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 3', 'artículo 3', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 5', 'artículo 5', 'artículo 11', 'artículo 5', 'artículo 11', 'artículo 34', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 5', 'artículo 11', 'artículo 108', 'artículo 11', 'artículo 11']

INTEGRACIÓN DE COMISIÓN MIXTA.
NORMATIVA SOBRE RESPONSABILIDAD FISCAL. Tercer trámite constitucional. (Continuación).
SLEGISLATURA 354ª
Sesión 61ª, en miércoles 9 de agosto de 2006
(Especial, de 17.06 a 19.04 horas)
Presidencia de los señores Leal Labrín, don Antonio;
Burgos Varela, don Jorge, y Pérez Arriagada, don José.
Integración de Comisión Mixta10
Normativa sobre responsabilidad fiscal. Tercer trámite constitucional. (Continuación)
1.Oficio del H. Senado por el cual comunica que ha aprobado, en los mismos términos que la Cámara de Diputados, el proyecto de acuerdo aprobatorio del “Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica”, incluidos sus anexos; el “Memorándum de Entendimiento sobre Cooperación Laboral”, incluido su anexo N°1, y el “Acuerdo de Cooperación Ambiental”, ambos entre las Partes del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica, todos suscritos entre Chile, Brunei Darussalam, Nueva Zelanda y la República de Singapur, en Wellington, Nueva Zelanda, el 18 de julio del año 2005. (boletín N° 404710)35
2.Nuevo primero informe de la Comisión de Vivienda y Desarrollo Urbano, recaído en el proyecto que permite renegociar, reprogramar o condonar parcialmente los créditos hipotecarios y saldos relacionados con los préstamos para vivienda que se indican. (boletín N° 392414)35
3.Nuevo primero informe de la Comisión de Hacienda recaído en el proyecto que permite renegociar, reprogramar o condonar parcialmente los créditos hipotecarios y saldos relacionados con los préstamos para vivienda que se indican. (boletín N° 392414)44
4.Oficio del Tribunal Constitucional por el cual remite copia autorizada de la resolución dictada en el requerimiento en que 15 señores Senadores solicitan se declare la inconstitucionalidad del artículo 183 Ter que se agrega al Código del Trabajo mediante el artículo 3° nuevo contenido en el proyecto de ley sobre Trabajo en el Régimen de Subcontratación y el funcionamiento de las Empresas de Servicios Transitorios (Boletín N° 294313)(S), por contravenir los artículos 1° inciso tercero, y 19 N° 15 ,16,21,24 y 26 de la Constitución Política de la República46
Oficios del Tribunal Constitucional por los cuales remite copia autorizada de los requerimientos deducidos en los siguientes casos:
5.Por Jacobo Kravetz Miranda, su declaración de admisibilidad y resolución que ordena dar traslado para los fines que indica, en la causa Rol N° 5462006, que incide en los autos N° 90592006, sobre juicio sumario seguido ante el Octavo Juzgado de letras en lo Civil de Santiago. (Oficio N° 179)47
6.Por Guillermo Rojas Granado, en representación de Yanet del Carmen Bravo Pallero, Hugo Ignacio Mollo Bravo, todos integrantes de la sucesión de Jorge Mollo Chong, su declaración de admisibilidad y resolución que ordena dar traslado para los fines que indica, en la causa Rol N° 5472006, que incide en los autos caratulados “Jorge Mollo Chong con Servicio de Impuestos Internos”, Rol N° 3292006 de la Corte de Apelaciones de Arica. (Oficio N° 183)51
De la Comisión Especial Investigadora Encargada de Recopilar los Antecedentes Relativos a Intervención Electoral, por el cual solicita el asentimiento de la Sala para ampliar en 45 días, a contar de su vencimiento, el plazo otorgado para evacuar su informe.
Asistieron los siguientes señores diputados: (109)
Asistieron, además, los ministros de Hacienda, don Andrés Velasco, y de la Secretaría General de la Presidencia, doña Paulina Veloso.
Concurrió, también, el senador señor Jaime Gazmuri.
Se abrió la sesión a las 17.06 horas.
El señor LEAL (Presidente).- El acta de la sesión 56ª se declara aprobada.
El acta de la sesión 57ª queda a disposición de las señoras diputadas y señores diputados.
Si le parece a la Sala, se accederá a la petición de las Comisiones, entre ellas la de Educación, de continuar sesionando, dado el carácter de los temas que están tratando y por tener varias personas invitadas.
Si le parece a la Sala, se accederá a la solicitud de la Comisión investigadora sobre intervención electoral, para prorrogar en 45 días el plazo original para emitir su informe.
El señor MONTES.- No, al menos que tengan una explicación que justifique la prórroga.
El señor CHAHUÁN .- Punto de Reglamento.
Señor Presidente, quiero, si lo tiene a bien, dar una explicación por la prórroga del plazo que está solicitando la Comisión investigadora sobre intervención electoral.
Ya fue rechazada, señor diputado.
El diputado Carlos Montes pidió una explicación que fundamentara la prórroga.
Señor Montes, ¿estaría dispuesto a cambiar su parecer si hay una explicación al respecto?
Señor Presidente, si mal no recuerdo, el plazo de que disponía originalmente para emitir su informe era de cien días; pero, con la prórroga de 45 días solicitada, se extendería hasta marzo del próximo año.
Señor Presidente, no tengo inconveniente en explicar ahora el porqué de la prórroga.
Señor diputado, podrá efectuar la aclaración en la próxima sesión, porque no hubo acuerdo para acceder a la ampliación de plazo.
Propongo integrar la Comisión mixta encargada de resolver las discrepancias suscitadas entre ambas ramas del Congreso Nacional durante la tramitación del proyecto que modifica el Código del Trabajo, en lo relativo a la admisión al empleo a menores de edad y al cumplimiento de su obligación escolar, con los siguientes señores diputados y señoras diputadas: Felipe Salaberry , Adriana Muñoz , Mario Bertolino , Carolina Goic y Fernando Meza .
La presente sesión especial tiene por objeto continuar el debate y votar las enmiendas introducidas por el Senado al proyecto de ley, originado en mensaje, sobre responsabilidad fiscal.
En primer lugar, tiene la palabra el ministro de Hacienda, señor Andrés Velasco .
Señor Presidente, el proyecto en discusión es de gran importancia, porque nos permitirá sentar las bases institucionales de nuestra política fiscal.
¿Cuáles son los objetivos fundamentales de la política fiscal? Quiero destacar dos.
Primero, estar al servicio de la gente, para mejorar su calidad de vida a través del financiamiento de servicios públicos idóneos para garantizar la protección social. A fin de cuentas, la política fiscal debe estar al servicio de ese objetivo.
Sin embargo, en la búsqueda de la satisfacción de sus objetivos se pueden hacer las cosas bien o mal. Algunas naciones tratan de lograrla, pero de mala manera.
¿De qué forma no se deben hacer las cosas? Se procede mal cuando la política fiscal es insostenible; se procede mal cuando la política fiscal concede beneficios sociales e imparte servicios sociales que no se pueden mantener en el tiempo. Por ejemplo, cuando a las personas les suben las pensiones un año y luego, por falta de financiamiento, se las bajan al año siguiente, y cuando se incrementa el aporte a un colegio y después, debido a la escasez de recursos, se disminuye. Asimismo, se hacen mal las cosas cuando los servicios públicos no son de calidad.
Afortunadamente, hemos hecho bien las cosas, y vamos a seguir haciéndolas de ese modo, porque hemos diseñado y seguiremos elaborando una política fiscal sostenible, la cual permite que el gasto dirigido al sistema de protección social a las áreas de salud, educación, vivienda, previsión y otras no esté supeditado a lo que ocurre en los mercados internacionales ni a los bamboleos de los precios de las exportaciones, pues el gasto social y la inversión pública tiene una trayectoria estable en el tiempo. Ése ha sido y sigue siendo el compromiso de los gobiernos de la Concertación. El proyecto nos permitirá dar un paso importante en esa dirección.
El otro objetivo de fondo de la política fiscal es incidir en el curso de la economía.
En la jerga de los economistas, una buena política fiscal es contracíclica, mientras que una mala política fiscal es procíclica. Eso significa que una buena política fiscal, en años de recesión, tiene espacios para mantener niveles de gasto, estimular la economía y mantener el crecimiento. Afortunadamente, hemos sido capaces de evitar una política procíclica en que no hay estos espacios y la política social se restringe y afecta en años de recesión.
Este proyecto de responsabilidad fiscal también nos lleva a dar un paso significativo en esa dirección, porque consolida las reglas, las instituciones y mecanismos que van a permitir que nuestra política fiscal tenga cada día mejor incidencia en el curso de la economía; sea cada día más contracíclica y, de nuevo, se pueda mantener la trayectoria del gasto social de la inversión pública, de modo sostenido y creciente, aislándola de las fluctuaciones y bamboleos de los mercados.
En Chile, hemos dado un paso muy importante en materia fiscal. Con este proyecto de ley damos un segundo paso muy importante en ese sentido. Estos pasos han sido obra de los gobiernos de la Concertación, son parte del ideario central de responsabilidad fiscal y, al mismo tiempo, representan avances en materia de protección social.
El primer paso tuvo que ver con la conducción de la política fiscal y se guió por un balance estructural. Ese balance estructural indica que, cuando hay una situación de alza transitoria, por ejemplo, del precio de las exportaciones, corresponde ahorrar parte de los ingresos extraordinarios y gastar en aquello que sea de largo plazo y, primordialmente, en la construcción de un sistema de protección social.
El segundo paso de la institucionalidad fiscal que este proyecto consagra dice relación con las reglas para manejar los activos del fisco que resulten de esta política fiscal ordenada.
A través de este proyecto de ley, se crean dos fondos que van a ser depositarios de los ahorros del fisco que puedan producirse en el futuro si se verifica, en los hechos, un superávit fiscal. Uno es el Fondo de Reserva o Garantía de Pensiones, cuyo objetivo es muy claro: cumplir con los compromisos que el fisco ha contraído con los ciudadanos en materia de pensiones mínimas y asistenciales; que esos compromisos estén debidamente financiados y se cumplan rigurosamente.
Por eso, en este fondo se depositarán aportes fiscales que se administrarán con todos los criterios correspondientes de transparencia, de información y de rentabilidad para garantizar esos compromisos sociales.
El otro instrumento que se crea es el Fondo de Estabilización Económica y Social, al cual también se destinan recursos que puedan surgir de un superávit fiscal si éste se elevara por sobre el 1 por ciento del PIB. En él se refunde el actual Fondo de Estabilización del Cobre. Esos fondos estarán disponibles en los años venideros para financiar la trayectoria sostenida del gasto social y de la inversión pública.
Entonces, tenemos dos fondos con características distintas, pero cuyo objetivo común es administrar los recursos de todos los chilenos y ponerlos al servicio de esta política fiscal que sustenta una trayectoria social de modo responsable y prudente.
El proyecto de ley contempla también la facultad para que el fisco capitalice al Banco Central por los próximos cinco años, con un tope de medio punto del PIB al año.
Aquí, nuevamente, el compromiso es con la competitividad de la economía, con el crecimiento de las exportaciones y con la estabilidad. ¿Por qué? Porque el Banco Central, para llevar a cabo las responsabilidades que la ley le asigna, debe estar debidamente capitalizado. Así podrá actuar de modo decidido, por ejemplo, contra shocks externos, contra un potencial deslineamiento del tipo de cambio o ante cualquier contingencia que pueda venir del extranjero.
Por eso, el Gobierno ha considerado, y así lo ha aprobado el Senado y también la Comisión de Hacienda de esta Cámara, que este proyecto de ley faculte al Ejecutivo para realizar esa capitalización y, de nuevo, avanzar en los objetivos de competitividad, de crecimiento, de estabilidad y de beneficios sociales.
El proyecto, además, establece una serie de normas muy detalladas aludí a esta materia hace un segundo, pero la recalco y claras respecto a la administración de los fondos. Aquí, el compromiso es con la transparencia, con la claridad y con la rendición de cuentas a todas las personas que son, en definitiva, los dueños de estos recursos.
Finalmente, este proyecto de ley es parte integral del programa económico y social de este Gobierno, de la Presidenta de la República y de la Concertación, porque, precisamente, el avance que hemos tenido, y que vamos a seguir teniendo, en materia de institucionalidad fiscal y de orden en el manejo de las cuentas públicas, nos ha permitido progresar de modo sostenido en el sistema de protección social, en el esfuerzo de brindar beneficios a las personas, de modo prudente, sustentable o sostenible en el tiempo.
Enfatizo una vez más la importancia de este proyecto de ley y la esperanza de que podamos avanzar en su despacho.
Señor Presidente, en primer lugar, quiero señalar que, sin duda, este proyecto es uno de los más importantes que hemos discutido en el último tiempo para el crecimiento económico, para dar estabilidad, para mantener políticas sanas, desde el punto de vista macroeconómico, sobre todo basadas en la regla del superávit fiscal y para una adecuada utilización de recursos superavitarios que podamos tener por circunstancias coyunturales, extraordinariamente positivas para el país, que hay que saber aprovechar. Pero, al mismo tiempo, no debemos permitir que produzcan consecuencias negativas en la regla fiscal o desde el punto de vista de nuestro superávit, de nuestra estructura presupuestaria.
A pesar de considerarse un proyecto positivo, que contiene elementos muy relevantes para el futuro, que suscitan dudas en no pocos diputados, no deja de ser motivo de crítica el hecho de que se discuta con esta rapidez. El Senado lo tuvo cerca de ocho meses; nosotros, ayer, en la Comisión de Hacienda, lo tratamos en menos de una hora, y hoy, en la Sala, vamos a tener un debate muy breve para poder opinar sobre materias tan importantes.
Por lo tanto, junto con señalar mi acuerdo y mi voluntad de votar la iniciativa positivamente, quiero hacer notar que no deja de ser una mala práctica para esta Cámara discutir un proyecto de tanta trascendencia de una forma tan ligera, desde el punto de vista, al menos, del tiempo destinado a su estudio.
El ministro ha señalado muchas de las bondades del proyecto, y, evidentemente, para mantener la regla superavitaria, para mantener el equilibrio macroeconómico y para garantizar la estabilidad económica y el buen uso de los recursos, el establecimiento de los dos fondos es una buena noticia. Tanto el Fondo de Reserva de Pensiones como el Fondo de Estabilización Económica y Social van a paliar los graves problemas sociales que puede enfrentar el país en el corto plazo. Ambas iniciativas son correctas y bien estructuradas y, por lo tanto, son la solución adecuada para el superávit de recursos, por una parte, y para enfrentar reitero, en el futuro, de una manera mejor, eventuales crisis o problemas sociales graves, como es el de las pensiones.
También vemos en el proyecto nuevas normas de información, de fiscalización, de transparencia y, a su vez lo reconocemos, una mayor reglamentación de las atribuciones que hasta hoy tenía el Ejecutivo. Nos parece que es otro aporte relevante el que esas nuevas normas de reglamentación, que limitan las facultades y dan garantía de un buen uso de los fondos, queden recogidas en la ley.
Nos parece importante asimismo la reglamentación del Programa de Contingencia contra el Desempleo, muchas de cuyas disposiciones estaban habitualmente basadas en glosas o en artículos de la ley de Presupuestos.
No cabe más que insistir en la necesidad del uso adecuado de estos recursos contra el desempleo y, por lo tanto, de una adecuada fiscalización en ese sentido por parte de esta Cámara y del Ejecutivo.
Pero tenemos algunas dudas y nos hubiera gustado disponer de mucho más tiempo para analizar adecuadamente la reglamentación a que también aludía el ministro de Hacienda sobre la inversión de los recursos. Es importante materia de debate si sólo debe hacerlo el Banco Central o como el proyecto lo indica el Banco Central o terceros, en que pueden ser licitadas carteras para la administración de los fondos. Me parece que ahí debiéramos haber detenido un poco más la discusión para analizar con más detenimiento cómo debe ser esa adecuada fiscalización y, sobre todo, la adecuada inversión y control de los recursos, sin perjuicio de reconocer como se señala en el proyecto que se establecen normas sobre auditorías para cada uno de estos fondos.
Finalmente no me cabe duda de que esta materia va a ser motivo de otras argumentaciones, nos parece una medida sana y absolutamente indispensable la capitalización del Banco Central. En relación con este organismo constitucional independiente, que ha sido clave, junto con el establecimiento de reglas como la fiscal, para mantener políticas macroeconómicas, estabilidad monetaria y, en general, una economía respetada internacionalmente, no es aceptable su situación actual de patrimonio negativo; es decir, de no tener, en la práctica, un patrimonio. Por eso, vamos a votar favorablemente, sin perjuicio de señalar que hubiésemos preferido una solución completa, porque con los aportes que ahora se van a hacer, apenas vamos a lograr solucionar la mitad del problema y el Banco va a seguir con una situación patrimonial crítica, negativa. No nos parece que sea lo mejor, ni como carta de presentación ni para permitir al Banco Central intervenir en algunas de las situaciones a que aludió el ministro de Hacienda, como desalineamiento del tipo de cambio ante determinados shocks monetarios. Por eso, hubiésemos preferido una solución integral a este problema.
En nombre de la bancada de la UDI, anuncio nuestro voto favorable tanto a la creación del Fondo de Reserva de Pensiones y del Fondo de Estabilización Económica y Social, como al programa de contingencia contra el desempleo y los aportes de capital al Banco Central.
Tiene la palabra el diputado Eugenio Tuma .
Señor Presidente, los autores de esta iniciativa se inspiraron en un acuerdo entre el Congreso Nacional y el Ejecutivo cuando aprobamos el proyecto de Presupuestos de 2005.
En septiembre del 2005 ingresó al Congreso Nacional este proyecto de ley sobre responsabilidad fiscal. Y para quienes plantean que su discusión es muy apresurada, recuerdo que tuvimos tiempo suficiente para amplios debates en esta Sala y en las respectivas Comisiones, particularmente en la de Hacienda, para hacer todos los análisis y observaciones que cada uno de los parlamentarios teníamos respecto de este proyecto tan importante.
Alguien argumentó que éste es el proyecto más importante por su cuantía e impacto en la economía, por lo que no debería ser despachado con tanta premura, que deberíamos demorarnos más en despachar esta “criatura” que hemos creado. Es decir, argumentan que, dada la importancia del ser humano, cuyo tiempo de gestación y de formación es de nueve meses, para perfeccionarlo, el parto debiera durar varios días. ¡Dura sólo algunos minutos, y ojalá durara lo menos posible, porque eso denota que la criatura viene sana! Con el proyecto estamos dando a luz una discusión que se ha desarrollado en la Cámara y en el Senado, donde se perfeccionó.
El proyecto de responsabilidad fiscal recoge las recomendaciones efectuadas por las evaluaciones externas de organismos como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, sobre transparencia fiscal en Chile, y las proposiciones de la Comisión Especial Mixta de Presupuestos.
Durante su tramitación en la Comisión de Hacienda del Senado, se introdujeron una serie de indicaciones tendientes a perfeccionarlo, con el objeto de complementar la política fiscal, basada en el balance estructural, que da estabilidad en el tiempo al gasto social y permite efectuar una política fiscal contracíclica, como señaló el ministro de Hacienda, que permite atenuar las fluctuaciones en la actividad económica.
También se fortalece la capacidad de ahorro público y la capacidad de gestión de los activos financieros del fisco, aspecto clave para la competitividad de la economía en un período de precios altos del cobre.
Los principales contenidos del proyecto dicen relación con normas sobre mejoramiento de la gestión financiera y presupuestaria, normas sobre gestión de activos y pasivos del sector público, normas que introducen modificaciones al decreto ley N° 1.263, de 1975, y disposiciones varias sobre administración financiera y presupuestaria.
El proyecto de responsabilidad fiscal viene a complementar un manejo de la política fiscal que ha sido beneficioso para nuestro país. El nivel de riesgo soberano, uno de los más bajos entre economías emergentes; el nivel de inversión, que este año estará en torno al 30 por ciento del PIB; el crecimiento que exhibe nuestra economía y la alta creación de empleo, demuestran que la Concertación no ha equivocado el camino.
Los mercados internacionales observan lo que está ocurriendo con el proyecto, y su pronta aprobación generará una reacción muy positiva en la evaluación del riesgo. Por esa razón, es importante aprobarlo pronto.
Mientras la inmensa mayoría de los países se ven imposibilitado de hacer uso de políticas expansivas durante las crisis por falta de financiamiento en momentos de estrechez económica, nuestro país ha podido endeudarse a bajas tasas. La capacidad de ejecutar una política fiscal expansiva, claramente contracíclica, nos ha permitido reducir los efectos de eventos adversos sobre nuestra economía, como la incertidumbre financiera mundial.
Hoy en la mañana, aprobamos el proyecto que concede un bono extraordinario a los exonerados políticos. Alguien dijo que la iniciativa era tardía y que el monto era bajo. Es cierto; pero gracias a que tenemos una economía sana y una caja fiscal que lo permite se ha podido corregir una situación demasiado injusta que vivían personas que, en su calidad de exoneradas, junto a sus familias habían sido muy maltratadas por el Estado. Esto, a diferencia de la experiencia de la mayoría de los países que no han podido hacer justicia con miles de ciudadanos. La conducción de nuestra economía en los últimos años ha dado resultados exitosos. Otros países en desarrollo, en cambio, se han visto obligados a realizar dolorosos ajustes al gasto público cuando el financiamiento externo escasea y cuando los ingresos fiscales caen.
En particular, con el proyecto pretendemos alcanzar tres objetivos principales:
El primero es resguardar la competitividad de nuestra economía. Una política fiscal ordenada ahorra cuando sus ingresos son transitoriamente altos, lo que permite resguardar la competitividad de nuestro sector exportador, especialmente de los pequeños exportadores. La iniciativa tendiente a crear un Fondo de Estabilización Económica y Social es clave para asegurar ese objetivo. De más está decir que las consecuencias tienen un tremendo impacto en el empleo.
El segundo objetivo es asegurar la continuidad de la política social del Gobierno. Los gobiernos de la Concertación han avanzado decididamente en la consecución de una mayor protección social. El proyecto, que aparentemente refuerza sólo las líneas de la gran política económica, tendrá un efecto muy significativo en los sectores más vulnerables y más pobres. El Gobierno ha manejado de manera responsable la política social, asegurando sustentabilidad de los compromisos contraídos. Ya lo decía el ministro de Hacienda: en materia de gasto público este proyecto da seguridad a los pensionados. En particular, la creación de un Fondo de Reserva de Pensiones es la respuesta adecuada y pertinente al compromiso del Estado de asegurar pensiones mínimas para los sectores más empobrecidos.
El tercer objetivo es implementar una política fiscal contracíclica. El proyecto permite asegurar un buen manejo de los recursos fiscales, de manera que, cuando nuestro país lo requiera, los recursos para financiar el gasto público estén disponibles.
En particular, se contempla establecer un Programa de Contingencia contra el Desempleo, para financiar iniciativas o programas intensivos en el uso de mano de obra, bonificar la generación de empleos y aplicar todas las demás medidas que se definan para paliar contingencias de desempleo.
Respecto del Banco Central, la iniciativa pretende un instituto emisor autónomo y con un patrimonio saneado, elemento clave para la seguridad de nuestra economía.
Durante la crisis de 1998, el instituto emisor asumió el control de la inflación, el equilibrio en la cuenta corriente y la mantención del tipo de cambio, pero, por su mala situación patrimonial, su accionar no fue efectivo. Elevó la tasa de interés para evitar problemas cambiarios asociados con mucha deuda en dólares. Ese aumento tuvo costos significativos para un gran número de empresas, particularmente, para las pymes los pequeños y medianos empresarios son los que mejor lo saben que sufrieron la quiebra y el cierre de muchas empresas.
Por eso, con esas medidas preventivas le estamos fortaleciendo las espaldas al Banco Central. Nadie discute que, en salud, los programas de mayor impacto radican en la prevención. Lo mismo ocurre con la economía. Si no hacemos prevención para los momentos difíciles, no habremos logrado dar seguridad a la economía, a los más pobres y a la generación de empleo.
Por todo lo anterior, la bancada del Partido por la Democracia, que saluda y celebra la oportunidad del proyecto, así como el trabajo a conciencia realizado por el Congreso Nacional, y porque la economía y el país requieren, con premura, una gestión pública eficiente, aprobará, unánimemente, la presente iniciativa.
Tiene la palabra el diputado señor Germán Becker .
Señor Presidente, después de ocho meses de tramitación en el Senado, estamos analizando, en tercer trámite constitucional, este importante proyecto sobre responsabilidad fiscal.
La discusión general ya se realizó el año pasado en esta misma Sala, por lo que procede que nos refiramos en detalle a los cambios que introdujo el Senado, que, en mi opinión, son bastante positivos y debiéramos aprobarlos en su totalidad.
En particular, me referiré a dos aspectos que me parecen de extraordinaria importancia.
El artículo 2º del Senado se refiere al Programa de Contingencia contra el Desempleo. Me parece de extrema necesidad, más aun si sabemos lo que sucedió el año pasado, que normemos la facultad del Ejecutivo para activar estos programas, estableciendo límites porcentuales precisos y objetivos de desempleo, calculados por el INE, a partir de los cuales será posible aplicarlos.
En cuanto al financiamiento del Programa, me parece absolutamente correcto lo que hizo el Senado, cuando acoge solamente el inciso primero del artículo 11 del texto aprobado por la Cámara, consignándolo como artículo 4º. El inciso indica que la ley de Presupuestos deberá incluir anualmente el ítem correspondiente al Programa de Contingencia contra el Desempleo. El resto de ese artículo 11, que nos parece equivocado, el Senado lo suprimió. El texto original aprobado por la Cámara disponía, entre otras cosas, que el Programa podía ser financiado mediante reasignaciones en la ley de Presupuestos.
Si todos los años, durante dos meses o más, nos dedicamos con extremo rigor a discutir el presupuesto de la nación, partida por partida, ítem por ítem, parece un contrasentido aprobar esa flexibilidad, que permite al Ejecutivo, a su arbitrio, reasignar recursos de otras partidas para ese Programa. Los recursos pertinentes debieran ser provisionados en las operaciones complementarias del Tesoro y girados de acuerdo con las necesidades. No parece lógico que el Congreso, que aprueba la ley de Presupuestos, deje abierta una puerta para que el Ejecutivo reasigne a su arbitrio.
Es de extraordinaria relevancia el capítulo que incorporó el Senado, que autoriza al fisco para efectuar aportes de capital al Banco Central, cuyo patrimonio negativo es cercano a los 6 mil millones de dólares, determinado porque el valor de mercado de los activos están muy por debajo del valor contable y porque la apreciación de nuestra moneda le genera pérdidas.
Ese déficit del instituto emisor representa una debilidad de nuestro país, y así lo ha hecho ver el Fondo Monetario Internacional en varias oportunidades. No es normal que un Banco Central tenga patrimonio negativo, dado que le impide intervenir eficientemente ante cualquier contingencia monetaria. Por eso, es de la mayor importancia apoyar los aportes de capital que hará Hacienda al Banco Central.
La iniciativa no terminará con el déficit total del Banco Central, pero mejorará ostensiblemente su patrimonio, ya que el fisco le aportará hasta 0,5 por ciento del PIB anualmente, por cinco años. Se estima reducir casi en 50 por ciento el déficit actual, fortaleciendo de manera significativa la importante labor que desarrolla el Banco Central y mitigando la debilidad que representa para nuestro país tener a su instituto emisor con patrimonio negativo. Hubiéramos preferido consensuar un sistema para terminar con el de déficit, pero, por lo menos, es un paso adelante.
Por lo tanto, los diputados de Renovación Nacional, al igual que lo hicieron sus senadores, votaremos favorablemente el proyecto.
Señor Presidente, desde ya anuncio que apoyaremos el proyecto, porque mejora los estándares de responsabilidad fiscal y, por ende, la eficiencia en la gestión pública.
Confiamos en nuestro Gobierno y en el Ministerio de Hacienda. Sabemos que el proyecto es otro paso que viene a sumarse a los que se han dado para transparentar el gasto público y evaluar los distintos programas públicos que se han desarrollado en los últimos años.
El Presidente de la República, desde que asume el cargo, tiene 90 días para definir las bases de su política fiscal.
Tener un fondo de reserva para cumplir los compromisos previsionales, desarrollar programas de contingencia contra el desempleo, consolidar los excedentes y tributos del cobre y hacer aportes de capital al Banco Central para mitigar su patrimonio negativo son formas serias y responsables de gestionar los recursos públicos.
Sin embargo, deseo hacer algunas observaciones. Primero, como ya se ha dicho lo comparto plenamente, la responsabilidad fiscal es parte del patrimonio nacional, es un activo nacional; por eso, hay que ser muy responsable con el manejo de los recursos públicos.
Esto se refuerza y se institucionaliza en muchos aspectos con la iniciativa. Es una manera de negar el populismo de quienes todos los días dicen: “Gastemos más y no cobremos impuestos”. Aquí debemos ser muy serios, pues de esto depende la marcha general de la economía y las condiciones de vida de todos los chilenos. También se desecha el populismo de quienes sólo piensan en el corto plazo y olvidan el desarrollo del país.
La responsabilidad fiscal, que implica mucho orden, pero que no es sólo orden, también debiera ir acompañada de iniciativas, de innovación y de audacia. En la actualidad, el gran tema político y económico nacional es qué vamos a hacer con los recursos que esta coyuntura de la historia le ha dado a Chile. Debemos aprovechar el buen momento que vivimos para ser un mejor país.
En ese sentido, comparto el Programa de Contingencia contra el Desempleo, pero como está claro que no es sólo un tema de defensa frente a un futuro mal momento, tenemos el gran desafío de ser más proactivos para ver cómo generamos nuevos empleos a partir de los recursos de que disponemos y cómo estimulamos e incentivamos al mercado para que genere más puestos de trabajo. En particular, en el caso de las pequeñas y medianas empresas necesitamos una nueva generación de pequeños empresarios y de proyectos de desarrollo para todo Chile, necesitamos nuevas ideas y nuevos proyectos, pero es necesario que haya financiamiento. En consecuencia, estas nuevas ideas deben tener algún lugar donde ir, debemos facilitar las posibilidades de que se desarrollen. Por ejemplo, Italia estableció en un momento bueno de su economía todo un programa para el sur de ese país, donde se presentaron proyectos, se seleccionaron los mejores y se llevaron adelante para aprovechar esas buenas condiciones económicas.
Con el diputado Encina y otros colegas estamos diciendo desde hace mucho tiempo que se debe crear un fondo para concretar los buenos proyectos creativos de quienes terminan la educación superior.
En ese sentido, se requiere de más audacia. Valoro la iniciativa de quien redactó el decreto ley N° 701, que desarrolló el sector forestal. Creo que necesitamos discutir proyectos de desarrollo para el país; pero, al mismo tiempo, debemos ser tremendamente responsables con los recursos públicos. (Me dicen que Büchi redactó el decreto ley N° 701, a pesar de lo cual encuentro que fue una muy buena idea).
Además, estamos de acuerdo en que es muy necesario hacernos cargo gradualmente del patrimonio negativo del Banco Central, pues ya se han dado los argumentos de por qué se requiere enfrentar ese problema. Pero no hay que olvidarse de su origen, que tiene que ver con la deuda subordinada, ya que el Banco Central tuvo que hacerse cargo de activos que valían poco, pero que los evaluó en más de lo que realmente costaban, con el fin de salvar al sector financiero en la época de la dictadura. Esto significa un patrimonio negativo de 6 mil millones de dólares. Cuando discutimos la anterior ley sobre la deuda subordinada, enfrentamos el problema hacia adelante, pero no sinceramos el pasivo que quedaba en el Banco Central. Con el proyecto asumimos esa pérdida que tuvo el país y que benefició a ciertas personas que hoy alegan mucho cada vez que tienen que ayudar a financiar el desarrollo nacional.
Queremos ser muy claros al decir que capitalizar el Banco Central no puede ser el único ni el principal destino de estos excedentes por sobre el balance estructural que se han dado en esta coyuntura. Es cierto que esa entidad necesita esa solución, pero el país también requiere bases de crecimiento de más largo plazo; es decir, debe pasar a otra etapa. No sólo debemos financiar los temas sociales, sino que también debemos entregar recursos para un crecimiento más permanente.
En ese sentido, me parece espectacular que el Ministerio de Hacienda haya decidido destinar 300 millones de dólares a la subvención preferencial, es decir, a los colegios que atienden a niños con mayores dificultades. Sin embargo, los recursos que van al Banco Central no pueden competir con gastos alternativos del superávit fiscal.
Por otra parte, quiero plantear una preocupación respecto del artículo 15, que faculta al Ministerio de Bienes Nacionales para cobrar por el uso y goce de los bienes públicos.
Me preocupa seguir la lógica de mercantilizar el Ministerio de Bienes Nacionales. Es fundamental que ese ministerio se preocupe de los espacios públicos y comunitarios, que ayude a los programas de viviendas que ha planteado el Ministro de Vivienda recientemente; es decir, el Ministerio de Hacienda debe repensar el criterio de valorización de los terrenos públicos dentro de las ciudades para los programas de vivienda. Se agregaron 50 UF de subsidio de localización, pero eso no servirá de nada si se tiene un criterio puramente de mercado para valorar los terrenos dentro del casco urbano. Por eso, es necesario que el Ministerio de Hacienda lo repiense. Esa lógica mercantilizada debe tener un límite. De una vez por todas hay que recuperar los terrenos y propiedades que durante el período de Pinochet se entregaron en comodato por 60, 90 ó 100 años. Hay que buscar todos los resquicios legales para recuperar, por ejemplo, los terrenos donde hoy está emplazada la bomba de bencina ubicada en Departamental con Vicuña Mackenna y un largo listado de terrenos. Según la Comisión de Privatizaciones, se entregaron 11 mil terrenos en esas condiciones.
Anuncio que votaremos a favor las modificaciones del Senado, sin perjuicio de hacer presente al Ministerio de Hacienda las prevenciones anteriores. Debemos enfrentar el problema del patrimonio negativo del Banco Central, pero de a poco, de manera que ello no vaya en detrimento de otros usos del superávit fiscal. Quiero señalar con mucha fuerza, y lo voy a sostener muchas veces, que es necesario más audacia en el uso de los excedentes en el corto, mediano y largo plazo, y que se repiense la política de uso y destino de los bienes nacionales.
Señor Presidente, voy a romper la unanimidad que se ha dado hasta ahora en torno a las modificaciones del Senado, pues voy a pedir votación separada para el artículo 11, sobre capitalización del Banco Central. Me voy a referir sólo a ese tema, ya que votaré a favor las demás modificaciones.
Quiero reafirmar lo dicho por el diputado Carlos Montes , en el sentido de que estamos en presencia de una especie de deuda histórica provocada por el régimen de Pinochet a raíz de la crisis económica de 1982. Es razonable que la Concertación, como lo ha hecho con otros déficit, busque la forma de enfrentar esa deuda, porque es mejor contar con un Banco Central capitalizado.
Al respecto, no quiero hablar sólo de economía, sino también de política. Soy partidario de que enfrentemos esta deuda histórica y capitalicemos al Banco Central, pero sin descuidar las prioridades políticas y económicas que requiere la ciudadanía que vota por nuestra coalición. Por ello, considero que deberíamos haber hecho este debate en conjunto con la discusión de otros temas. Por ejemplo, ayer la bancada socialista presentó un proyecto de acuerdo, que fue aprobado, sobre la ley reservada del cobre, cuyos recursos no se destinan a otra cosa que no sea el gasto militar. Cochilco ya nos ha alertado de que este año el precio del cobre será de 3 dólares la libra, y el próximo, de 2,8 dólares la libra.
Esta discusión también tiene que ver con señales que debieran haberse dado previamente. Por ejemplo, el 12 de julio, a muchos nos habría agradado que la Presidenta de la República, debido a la fluidez y al diálogo entre sus ministerios, hubiera estado en condiciones de decir cómo va a cumplir con los compromisos con la pequeña agricultura familiar campesina que suscribió en la Novena Región. Obviamente, quienes votan por nosotros, los representantes populares de la Concertación, no son los analistas de Wall Street ni quienes pueden endeudarse con bajas tasas de interés, a medida que el riesgo país cae, sino personas como esos minifundistas que hoy están ahogados por una deuda irrecuperable, que les significa el embargo de sus modestos bienes.
Por lo tanto, capitalizar al Banco Central es necesario, pero primero hay que capitalizar otras cosas, por ejemplo, el Fondo Regional de los Adultos Mayores, porque el 50 por ciento de las modestas organizaciones de adultos mayores que se presentaron al concurso quedó sin recursos debido a que ese fondo sólo disponía de 2 millones de dólares para todo el país.
Es importante capitalizar los programas de agua potable rural. Todos conocemos el enorme déficit que implican las platas asignadas durante estos años, dada la cartera de proyectos de gente que busca satisfacer necesidades mínimas. ¿Quién de nosotros resistiría dos o tres días sin agua para asearse?
En el sector de Lircay, en Temuco, distante 8 kilómetros de la ultramodernidad, de los mall, de la conectividad que ofrece la internet, de los grandes supermercados, hay campesinos que quedan sin agua entre noviembre y mayo, lapso durante el cual se surten de los camiones aljibe del municipio. Sin embargo, no hemos podido resolver ese problema, debido a situaciones de restricción que hemos tenido durante estos años, que entiendo como diputado oficialista. Los cuatro primeros años de gobierno del Presidente Lagos fueron muy difíciles, probablemente por razones que tienen que ver más con el barrio en que está insertado el país que con el manejo de la economía nacional.
Hay que capitalizar los fondos de capital semilla que maneja Sercotec , porque no es posible que sólo el 3 por ciento de quienes postulan a ese fondo se ganen el concurso y que el 97 por ciento restante sea rechazado. ¿Qué señal estamos dando? Si seguimos dos o tres años más con esta lógica, es probable que el número de personas que ganarán los concursos aumentarán al 50 ó 60 por ciento, pero no porque aumentarán los fondos concursables, sino porque la gente irá perdiendo la confianza y dejará de postular.
Hay que capitalizar a los municipios, porque todos sabemos que el 9 de septiembre se podría producir una movilización transversal de alcaldes que puede dejar pálida a la que protagonizaron en mayo los estudiantes de enseñanza secundaria, que significó la caída del ministro Zilic , porque algunos ediles han caído presos. A los diputados René Manuel García y Fernando Meza , que son de mi región, les consta que Jorge Saffirio , primo hermano mío, estuvo entre 20 ó 30 días en la cárcel de Temuco, porque no cumplió con el pago de la deuda previsional de los profesores. También tenemos el problema de la deuda histórica con los profesores, heredado del régimen autoritario.
Entonces, estoy de acuerdo con aprobar los aportes de capital al Banco Central del orden de los 3 mil millones de dólares en un plazo de cinco años; pero primero demos la señal de que vamos a capitalizar a los humildes y a los pequeños, es decir, a quienes no pueden hacer campañas comunicacionales ni tienen analistas, externos o internos, que los asesoren para determinar si la caída del Gobierno y de la Presidenta de la República en las encuestas se debió a que ella es mujer o a una presunta falta de autoridad.
Mi modesta explicación, porque interactúo con miles de personas en mi distrito, ya que durante el viernes y el sábado estuve reunido con más de cuatrocientas personas, es que tenemos ese problema porque hay una brecha entre logros y expectativas. ¡Y es obvio! Quien haya estudiado sociología I o ciencias políticas I, sabe que siempre el problema es la brecha o el grado de distancia entre las expectativas de la gente y los logros que obtenga. Y cuando no hay una carta de navegación clara para capitalizar a los humildes, empieza la desafección y el rechazo. Esa es mi explicación para la baja que ha tenido la Concertación. Tampoco se me escapa que la incubadora del populismo en América Latina son los ministros como Cavallo, en Argentina, que crean la dialéctica que hoy vemos, o trasplantados e ideologizados, como Sánchez de Lozada, que llevó a Bolivia a su actual situación.
En consecuencia, por lealtad al Gobierno de la Concertación, anuncio que votaré en contra del artículo 11, porque estoy seguro de que si esta lógica del conservadurismo fiscal, de las señales equivocadas y de las prioridades mal establecidas continúa, lamentablemente vamos a seguir cayendo en las encuestas, y yo quiero que a la Presidenta Michelle Bachelet y a la coalición de gobierno, a sus cuatro partidos, les vaya muy bien.
Tiene la palabra el diputado Jorge Insunza .
Señor Presidente, que bueno que me haya tocado intervenir después del diputado Saffirio , porque creo que nuestros discursos pueden ser bastante complementarios. Pero, tomando pie en sus argumentos, quiero respaldar el proyecto con la siguiente fundamentación:
En primer lugar, debemos tener presente la posición que tiene Chile y saber a qué riesgos estamos expuestos, porque somos un país chico en relación con el volumen de la economía mundial. Por lo tanto, estamos mucho más expuestos que otras naciones que pueden permitirse déficits fiscales permanentes. Nosotros no tenemos condiciones de llevar a cabo esa política. También estamos extraordinariamente expuestos a shocks externos de la economía mundial, como los que vivimos en los últimos años de la década de los 90 y en los primeros años a partir de 2000. Todavía estamos considerados dentro de los países emergentes, es decir, con ingresos medios y, por tanto, con fortalezas y fragilidades.
Luego, tenemos riesgos de contagio del deterioro que se produzca en economías que están a nuestro alrededor. Hay que recordar que nuestros temores en 2002 y 2003 se originaban en la posibilidad de que la economía de Brasil se cayera, que el riesgo que todavía persistía en la economía argentina nos produjera más coletazos. Lo mismo respecto de otras economías de América Latina con las cuales tenemos relaciones comerciales.
Este proyecto, en todas sus variables, ayuda a la solidez del país, a la solvencia de nuestra economía, a la estabilidad interna y al crecimiento, pero, todo ello, sin descuidar la paz social y las medidas de equidad, como se ha podido implementar en la política económica de los gobiernos de la Concertación durante los últimos años.
Por lo tanto, la iniciativa tiene beneficios económicos, pero también sociales. No podemos dejar de establecer eso en la discusión ni en lo que transmitamos a la ciudadanía respecto de lo que estamos haciendo, porque esto ayuda a nuestras tasas de interés y, por ende, a la inversión y a la generación de empleo.
Asimismo, muchos de estos efectos ayudan directamente a la clase media, como las tasas de interés que se aplican a los créditos hipotecarios, que tienen que ver con la solvencia del país y con el financiamiento de las políticas sociales. Honestamente, no creo que aquí tengamos una contradicción, sino que es precisamente el carácter contracíclico que tiene esta política que fue esbozada desde el comienzo del gobierno del Presidente Lagos por el ministro Eyzaguirre el que ha permitido sostener las políticas sociales, porque en momentos en que la economía no estaba funcionando bien pudimos operar con déficits reales y, por lo tanto, tener un flujo de recursos para sostenerlas. Ahora, que tenemos una situación de bonanza, también debemos respetar esa norma para tener credibilidad en el largo plazo.
En consecuencia, no creo que sea válido ni razonable el argumento de cuestionar esto por el lado de que hay políticas sociales que no podamos sostener; más bien ocurre todo lo contrario.
Pero, al mismo tiempo, este proyecto de ley tiene un beneficio adicional en el mediano plazo que también debemos saber plantear a la ciudadanía, cual es que si cuidamos aspectos de nuestra economía a través del uso de los excedentes que tenemos actualmente, podremos destinar más recursos a las políticas sociales. Explico esto.
Si Chile resuelve, aunque sea medianamente, el patrimonio del Banco Central y crea la reserva para los fondos de pensiones, podemos pasar de una regla de superávit estructural del 1 por ciento a un balance estructural del cero por ciento. Sobre la base de que cuidemos esos elementos, que todavía son nubarrones en nuestra economía, podemos pasar de esa regla del uno por ciento al cero por ciento.
Eso significa, en las condiciones actuales, con los valores de este año, que podríamos destinar a políticas sociales o de inversión más de mil millones de dólares. Buena parte de la agenda planteada por el diputado Saffirio puede ser financiada con esos recursos. Coincido con él en cuanto a que nos falta tener una discusión con el Ejecutivo sobre dos puntos políticos relevantes: primero, ¿cómo vamos a enfrentar los rendimientos de los excedentes del cobre? Si las cifras nos siguen acompañando, podemos terminar en 2006 con excedentes de 10 mil millones ó 12 mil millones de dólares. Una tasa moderada respecto de esos montos en torno a un 5 por ciento de rendimiento nos genera una disponibilidad de 600 millones de dólares para usarlos en competitividad y en equidad.
Esa discusión todavía es muy conservadora entre nosotros, porque no estamos poniendo en el horizonte las acciones más audaces que podemos emprender, y éste debe ser el lugar en el que debemos discutir sobre cómo lo vamos a hacer, porque tiene que ver con varios puntos del debate.
Dada la situación de crisis energética en el país, me parece absolutamente irresponsable que en semanas anteriores la UDI entrara a discutir y a atacar a la Enap porque va a instalar una pequeña central eléctrica en asociación con privados, la cual apunta a asegurar nuestra seguridad energética.
Cuando una empresa pública se encuentra envuelta en una situación como ésta, inmediatamente es atacada.
Hoy no tenemos una discusión a fondo sobre cuáles son los mecanismos que la Corfo puede implementar para mejorar la capacidad de innovación de nuestras empresas y sobre qué asociaciones se pueden hacer a partir de eso. ¿Por qué la Corfo no podría comprar a empresas internacionales derechos, patentes y cierto know how para incorporarlos a las industrias nacionales?
Todo eso, que constituye una muestra de las posibilidades existentes, está vedado por un debate ultra conservador sobre los usos que podamos hacer de esos fondos. Debemos despercudirnos de muchas de esas reservas y hacer una discusión política más sustantiva de aquellas fortalezas que queremos construir en nuestra economía.
Por lo tanto, se hace cada vez más urgente una discusión sobre cuál es la política de innovación que debemos tener y cuáles son los instrumentos de la reforma educacional que queremos fortalecer en los próximos años y las políticas sociales básicas planteadas por el diputado Saffirio . No concuerdo con lo que él señala, por cuanto con este proyecto podemos enfrentar de mejor manera esa agenda. Por esa razón, le daré mi respaldo.
Finalmente, el otro punto pendiente tiene que ver con las medidas para fortalecer y ampliar la transparencia del Banco Central, dada la capitalización que hoy estamos aprobando.
Tiene la palabra el diputado señor Julio Dittborn .
Señor Presidente, este proyecto que aprobamos en la Comisión de Hacienda, lo cual también haremos en la Sala, dice relación con mejorar la administración de la política fiscal. Es efectivo lo que se ha dicho en la Cámara en cuanto a que la política fiscal se ha convertido en la gran fortaleza económica de Chile.
Luego de la hecatombe fiscal que el país viviera a comienzos de los años setenta, cuando gobernó la Izquierda, porque se incurrió en déficits fiscales absolutamente irresponsables e insostenibles, lo que hizo que el país cayera en hiperinflación y, como consecuencia, se alterara nuestro régimen democrático, transcurridos más de treinta años, debo reconocer que la Izquierda aprendió del costalazo de esa década. Desde sus comienzos, los gobiernos de la Concertación han llevado a cabo una política fiscal seria.
En ese sentido, el cambio cualitativo más importante se produjo a comienzos del gobierno del Presidente Lagos, cuando el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre , introdujo la regla del superávit fiscal estructural que, básicamente, significa que el Fisco gastará en función de sus ingresos a largo plazo y no de sus ingresos anuales. Se trata de un aporte real a una mayor calidad de la política fiscal.
Debo hacer un mea culpa, porque fui contrario a instaurar la política del superávit estructural, debido a que se planteó en un momento de déficit fiscal, como dijo el diputado Insunza , en que se estaba gastando más de lo que se recibía año a año. Muchos pensamos que se trataba de un cuento cuya finalidad era justificar el hecho de que Chile continuara manteniendo déficits fiscales reales. Sin embargo, en estos años me convencí de las virtudes de la política fiscal estructural, porque significa gastar en función de lo que el país estima que percibirá en el largo plazo.
El proyecto perfecciona una de las fortalezas de la política económica actual: la seriedad de su política fiscal. Su carácter contracíclico, a mi juicio, estabilizará el gasto del país y aumentará el bienestar de los chilenos en el futuro.
Quiero comentar algunos temas menores, pero importantes. El primero se refiere al rol de la Cámara de Diputados, en especial de su Comisión de Hacienda, en el tratamiento del proyecto. Quienes integramos dicha Comisión tenemos que aprender de lo que ocurrió con este proyecto.
La iniciativa ingresó a la Cámara de Diputados en septiembre de 2005. La Comisión de Hacienda la analizó y despachó en dos sesiones realizadas en octubre. Luego, fue rápidamente aprobada por la Sala, aunque no tenía urgencia, y enviada al Senado. Muchos diputados de la Concertación, en su afán de colaborar con el Gobierno, frecuentemente nos impulsan a aprobar rápidamente los proyectos.
En el Senado estuvo ocho o nueve meses. Allí se le incorporaron muchas de las indicaciones que hoy vemos en el informe, entre ellas, algunas muy sustanciales, como el aumento del patrimonio del Banco Central. Cuando el proyecto regresó a la Cámara de Diputados para su tercer trámite, fue analizado en la Comisión de Hacienda en una hora y media y despachado a la Sala.
Creo que, como Cámara no hablo como diputado de Oposición, tenemos que valorizar más el trabajo y el aporte de nuestras comisiones para analizar estos proyectos con mayor tranquilidad y profundidad.
A propósito de esto, creo que en lo relativo al Programa de Contingencia contra el Desempleo, que se crea mediante esta iniciativa, a todos se nos pasó hago el mea culpa un punto que a mi juicio es muy importante.
En efecto, el artículo 3° establece los casos en que podrán utilizarse los recursos de este programa que, básicamente, consiste en una cantidad de dinero que se acumularán para paliar contingencias de desempleo a nivel nacional, regional, provincial o comunal. No obstante, la disposición establece diferencias respecto de los casos que gatillarán el uso de esos recursos, según se trate del nivel nacional o del resto de los niveles en que se divide el territorio del país. Para el nivel nacional se podrán utilizar los recursos del programa cuando se dé uno de los dos casos que indica el artículo 3°, que dice: “El Programa podrá operar cuando la tasa nacional de desempleo trimestral, calculada por el Instituto Nacional de Estadísticas, exceda el promedio de dicha tasa correspondiente a los cinco años anteriores publicados por dicho instituto o cuando la tasa nacional de desempleo trimestral sea igual o superior al diez por ciento.” En consecuencia, el primer caso en que operara el fondo a nivel nacional es cuando la tasa de desempleo de un trimestre sea superior a la tasa promedio de los cinco años anteriores.
El segundo caso en que operará el fondo a nivel nacional es cuando la tasa trimestral de desempleo sea igual o superior al 10 por ciento. Es decir, a nivel nacional se plantean dos casos en que se pueden utilizar los recursos del fondo para financiar programas de empleo, el primero de los cuales no es tan difícil que se dé, ya que es perfectamente posible que haya una tasa trimestral de desempleo superior al promedio móvil de los cinco años anteriores sucedería cuando la tasa trimestral sea creciente y que sea inferior al 10 por ciento. Sin embargo, el primer supuesto no operará, curiosamente, para paliar problemas de desempleo a nivel regional, provincial o comunal. En estos casos, sólo se podrán ocupar los recursos del programa en el segundo supuesto, el del desempleo igual o superior al 10 por ciento. En el fondo, el proyecto es más severo en sus exigencias para que el programa opere a nivel regional, provincial o comunal.
Ayer, en la sesión de la Comisión en que tratamos la iniciativa, le preguntamos al ministro de Hacienda por qué se hacía esta diferencia. Nos respondió el director de Presupuestos, quien nos señaló que la causa de esta diferencia era que las cifras que maneja el INE a nivel regional, provincial o comunal no son muy buenas. Está bien, entiendo la explicación, pero, en ese caso, lo que corresponde es mejorar las cifras para que se puedan aplicar criterios equivalentes al momento de decidir si se usan o no los recursos del fondo para enfrentar problemas de desempleo desde el nivel comunal al nacional.
Ése es un punto que se nos fue durante la discusión, pero creo que en algún momento habrá que corregirlo. Considero importante que se haga.
Señor Presidente, el señor ministro comenzó su intervención diciendo que se procede mal cuando no se aprueba este tipo de proyectos, pero no creo que haya algún diputado presente, sea de Oposición o de Gobierno, que se encuentre aquí para proceder mal.
Podemos tener puntos de vista distintos, opciones u ópticas diferentes, pero no por eso nos pueden venir a decir que porque no aprobamos un determinado proyecto algunos los aprobamos sin discusión, como decía el diputado Dittborn estamos procediendo mal.
El diputado Pedro Araya decía que toda la conectividad de la Segunda Región se mejoraría con menos de 40 millones de dólares; el diputado Roberto Delmastro planteaba que el acceso al puente de Corral se solucionaba con ocho millones de dólares; el diputado Enrique Jaramillo explicaba que en la zona sur, para que el riego funcionara adecuadamente, no se requieren más de dos millones de dólares. Y aquí hablamos de una balanza de miles de millones de dólares. ¡Me parece bien! ¡Miles de millones de dólares!
No me voy a referir a los dos fondos, porque los aprobamos hace dos años en la Cámara. Esa materia la discutimos en otras condiciones económicas, pero la despachamos al Senado con algunos mejoramientos que aquí se han hecho presentes.
Pero, de repente, el Senado introduce un artículo 11, nuevo, que habla del Banco Central de Chile. ¡Está quebrado el Banco Central! ¡Es urgente, en 24 horas, meterle hasta tres mil millones de dólares! Dicen que esta situación se arrastra lo dijo ayer el presidente del banco de la época de la deuda subordinada, de la que alguien se acordará. No sé si se pagó, pero ahora quieren que paguemos los chilenos. ¡Eso se aprobó en el Senado!
El artículo 11 faculta al ministro para “pasarle” varios millones de dólares, que pueden llegar a tres mil. Su inciso final señala: “Lo dispuesto en este artículo es sin perjuicio de los recursos que se consulten en la Ley de Presupuestos por aplicación del inciso tercero del artículo 5° de la ley N° 18.840, Orgánica Constitucional del Banco Central de Chile.”. ¿Y qué dice el inciso tercero del artículo 5° de esa ley? “El Banco, por acuerdo fundado de la mayoría del total de los miembros del Consejo, podrá solicitar al Ministro de Hacienda, con cargo a los fondos que se consulten en la Ley de Presupuestos de la Nación, el aumento de su capital o la entrega de aportes específicos a su patrimonio”.”
Sin embargo, mediante esta iniciativa estamos agregando otra forma de pasar plata al Banco Central, en circunstancias de que su financiamiento está establecido en una ley orgánica constitucional. Por un lado está la ley orgánica constitucional y por otro, la ley de Presupuestos; pero el Senado, mediante una iniciativa que no requiere quórum especial, sólo simple, aprueba el artículo 11.
Por lo tanto, pido a su señoría que se pronuncie si se requiere es mi impresión quórum especial para aprobar un proyecto que agrega una fuente de financiamiento al Banco Central, venga de donde venga, porque afecta sus recursos y hace mención al artículo 5º de una ley orgánica constitucional y a la ley de Presupuestos.
Segundo tema. La idea matriz del proyecto, y aquí tengo la minuta del ministro de Hacienda, habla de responsabilidad fiscal, de política fiscal, de transparencia, del Fondo de Reserva de Pensiones, del Fondo de Estabilización Económica y Social, en fin. Lo ha dicho muy bien el ministro y la Democracia Cristiana comparte estos términos. Incluso, el proyecto tiene como epígrafe “Normas sobre mejoramiento de la gestión financiera y presupuestaria”. ¡Fantástico! ¿Y qué tiene que ver el Banco Central con esto?
El Banco Central es un tema aparte. Es un organismo autónomo que tiene su propia mecánica. Resalto que por una disposición que requiere quórum simple para su aprobación, introducida por el Senado y que nunca pasó por la Cámara de Diputados ni menos la hemos discutido, le damos atribuciones al ministro para que ponga la mitad del patrimonio negativo que tiene el Banco Central. ¿Y su autonomía?
Me parece que se están saltando a esta Corporación. Eso es inaceptable. Ayer se votó en la Comisión de Hacienda y la Comisión tuvo una opinión distinta a la mía.
A mi juicio, es inadmisible la modificación del Senado. Lo vuelvo a plantear porque no concuerda con la idea matriz del proyecto: fondos, transparencia fiscal, de pensar a futuro.
El Banco Central tiene gran importancia y no estoy en contra de su capitalización. ¿Qué dijo el presidente del Banco Central? Lo tengo registrado: “Diputados, les vengo a pedir que me ayuden a capitalizar el Banco Central, que está en rojo”. En todo caso, aunque se apruebe la modificación, igual quedará en rojo, porque a pesar de estos recursos, seguirá como deudor de muchos miles de millones de dólares. El ministro, sentado a su lado, señaló que quería normar las facultades respecto de los excedentes.
Dos visiones ciertas, pero distintas. El presidente del Banco Central hablaba de capitalizarlo y el ministro se refería a los objetivos del proyecto de ley: transparencia, mejoramiento de la gestión financiera y presupuestaria. Por tanto, creo que es inadmisible, pero si la Comisión no lo dijo y el señor Presidente lo declara admisible, bien.
Pero, además el artículo 11 tiene otro problema: requiere quórum calificado para su aprobación y el Senado no procedió así.
El inciso tercero del artículo 34 de la ley N° 17.997, del Tribunal Constitucional, dice: “Si durante la discusión del proyecto se hubiera suscitado, cuestión de constitucionalidad” que es lo que estoy pidiendo para el artículo 11 “de uno o más de sus preceptos, deberán enviarse al Tribunal, además, las actas de las sesiones de sala o comisión, o el oficio del Presidente de la República, en su caso, donde conste la cuestión de constitucionalidad debatida o representada.”
Entonces, planteo cuestión de constitucionalidad, porque el tema del Banco Central no puede tratarse como lo indica el artículo 11, ni tampoco aprobarse con quórum simple. Si el Presidente declara que no necesitamos quórum calificado para su aprobación, tanto el Senado como la Cámara, podremos despacharlo con quórum simple y será el Tribunal el que decida. Lo mismo sucederá si usted, señor Presidente, decide que se requiere quórum calificado, porque, como ya lo dije, el Senado lo aprobó con quórum simple.
Por lo tanto, hago esa petición. Además, ratifico lo solicitado por el diputado Saffirio en términos de votar separadamente el artículo 11.
No podemos abdicar de la autonomía del Banco Central. Está allí y es autónomo. Pero no podemos autorizar a un ministro de Hacienda para que le inyecte tres mil millones de dólares, porque en mi opinión perdería su autonomía. Como dicen en el sur, diputado Delmastro , “Quien pone la plata, pone la música”. Creo que si se le inyectan tres mil millones de dólares, como lo decía el ministro de Hacienda no estoy en contra de la persona del ministro, sino conceptualmente, obviamente empezaría a dudar de su autonomía.
Me gustaría que el tema del Banco Central, por ser válido y potente, lo estudiemos en un proyecto aparte. En este caso podemos plantear que si le estamos pasando tres mil millones de dólares, por lo menos su presidente tenga un gesto y asista al Congreso cuando se lo solicitemos. Por lo demás, ésta es la única institución del país a la que no controla nadie, en circunstancias de que todas las otras autoridades y órganos del país pueden ser fiscalizados, incluso, ahora, los ministros pueden ser interpelados. No pido que afectemos su autonomía ni que acusemos a nadie, pero si les vamos a pasar tres mil millones de dólares por lo menos que su presidente venga a la Cámara, así como lo hace cualquiera autoridad desde los ministros para abajo para que nos informe cómo va la economía del país y las proyecciones de inflación. Porque si el objeto del Banco Central es mantener la inflación entre un 2 y 4 por ciento y ésta llega a 4,1, podríamos decirle que no está cumpliendo con su objetivo y en cualquier otra parte le pedirían la renuncia a su autoridad máxima. Hoy es facultativo que venga a informar y no me cabe duda de que Vittorio Corbo concurriría, pero el día de mañana podemos tener un presidente en el Banco Central que fácilmente nos puede decir que no.
En definitiva, planteo cuestión de constitucionalidad en los términos señalados y pido votación separada para el artículo 11 y, además, que lo califique de quórum calificado.
Señor Presidente, dudas y más dudas. El proyecto plantea medidas adicionales a las del año 2003, que fortalecieron la responsabilidad fiscal en ese tiempo. Se relacionan con la transparencia en la gestión financiera del Estado.
Se han acogido recomendaciones, tanto del Banco Mundial como de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. También indicaciones de nuestra propia Comisión especial mixta de Presupuestos sobre sectores del Gobierno para mejorar la gestión de activos y pasivos.
Cuando me refiero a esta última Comisión, recojo lo que acaba de mencionar el diputado señor Lorenzini . Si el Banco Central tiene la opción anual de obtener beneficios económicos del Estado sobre la base de la ley de Presupuestos, hoy le estamos adicionando algo interesante e importante. Durante la discusión se dijo que hay otras prioridades, pero que, a lo mejor, ésta es una forma de entregarle mayores posibilidades para que de una vez por todas salga de su saldo negativo.
Ahora, quiero hacer un comentario muy personal acerca del capital del Banco Central, pues fui miembro de dicha entidad. Establecer cinco años, con cargo a los superávit, con un tope anual de 0,5 por ciento del Producto Interno Bruto del año anterior, es una medida que, a mi juicio, tiende a fortalecerlo. Lo ha dicho el ministro, estoy con él en ese sentido. Eso permitirá adoptar medidas ante la eventualidad de crisis externas, que son muy comunes, aunque quisiéramos que no lo fueran, a fin de estabilizar períodos oscuros que durante las últimas décadas ha sufrido con frecuencia la economía nacional. Más aún, es un Banco Central autónomo, con la capacidad económica que requiere un país ordenado. Por ello, apoyo su crecimiento patrimonial, y porque todos quienes han entregado su opinión en este hemiciclo también están por su autonomía.
Debido al mal manejo de las finanzas, la década de los 80 es un triste recuerdo para los productores agrícolas y otros sectores productivos. En esa época el Banco Central apoyó en forma arbitraria a la banca privada, la que en gran medida fue la causante de la grave crisis económica vivida. Chile se empobreció y pasó momentos difíciles. Quizás una de las crisis más duras, sólo superada por la de 1929. Esto, además, acompañado de una política cambiaria rígida. Hoy felizmente ocurre todo lo contrario. El manejo de las divisas es el adecuado y también creíble, sobre todo por nuestros socios económicos en los tratados comerciales suscritos y de los que se firmarán en el futuro. También es creíble por quienes no tienen convenios con Chile y, por qué no decirlo, por la comunidad económica mundial.
Si hoy se tuviera que intervenir el mercado cambiario existen recursos. Pero si se repitiera una situación similar a la ocurrida en 1980, podríamos decir que no fuimos previsores respecto de lo que estamos solucionando con esta iniciativa. Aun cuando es discutible, se está llegando a una solución.
Por otro lado, se debe agregar que la inflación baja y sostenida es obra del Banco Central. Sin recursos, es obvio que no podrá cumplir ese cometido. Con todo, no se trata de demorar un proyecto porque sí. Hay que ser extremadamente cuidadoso por las situaciones que ya ha vivido el Banco Central, debido a que su capacidad demostrada en 2003 aún no ha sido certificada. Todavía hay déficit de la crisis de 1982.
Las opiniones de quienes desean aprobar este proyecto me llevan a escuchar con atención a aquellos que en alguna medida difieren del mismo. Concuerdo perfectamente con los dichos de los diputados Saffirio y Lorenzini sobre el artículo 11. Si la ley de Presupuestos nos permite esa posibilidad, ¿por qué entregar tan fácilmente y con tanta tranquilidad, en hora y media de tratamiento, los miles de millones de dólares que necesita el Banco Central para salir de su déficit? Por lo tanto, haré reserva al momento de votarse el artículo 11.
Estoy de acuerdo con el objeto del proyecto sobre responsabilidad fiscal y estimo que su tramitación no debería demorar mucho más, pero antes será preciso analizarlo en profundidad y para ello una hora y media no es suficiente. En este sentido, recojo las palabras del diputado Dittborn : Un proyecto sobre responsabilidad fiscal no se puede discutir en una hora y media.
Tiene la palabra el diputado señor Roberto León .
Señor Presidente, en primer lugar, me sumo a la crítica de los diputados Álvarez, Dittborn y Jaramillo en cuanto al tiempo que esta Corporación ha fijado para discutir el proyecto. Esta mañana intentamos que el ministro retirara la calificación de discusión inmediata, pero no fuimos escuchados. Lamentable, porque el tercio de los diputados de la Cámara que se incorporó a la Sala en marzo último, lo estamos viendo por primera vez.
Como lo destacó muy bien el diputado Lorenzini , el artículo 11 ya tiene un problema serio. Un artículo no puede ser aprobado en el Congreso Nacional con un quórum en el Senado y otro en la Cámara de Diputados. De hecho, la citación a esta sesión especial señala claramente que el proyecto contiene normas de ley orgánica constitucional. O sea, el artículo 11, a lo menos, no será ley de la República.
Así y todo quiero fundamentar mi voto en contra de este artículo. Como dijo el diputado Mario Venegas , tenemos un país extraordinariamente bien reconocido en el mundo, una tasa preferencial para los créditos internacionales, un riesgopaís bajísimo, pero un Banco Central deficitario.
Entendemos que la calificación de discusión inmediata está vinculada con el hecho de ser el déficit del Banco Central de larga data, pero ello no significa que debamos entregarle tres mil millones de dólares para sanear su situación. En lo personal, primero prefiero tener claridad acerca de cómo solucionar el déficit social.
Todos los diputados, de Gobierno y de Oposición, recorremos nuestros distritos y conversamos con mucha gente, y puedo asegurar que a la mayoría, como me sucede a mí, nadie le pregunta, por ejemplo, por el sistema binominal o por la ley sobre la eutanasia, sino que, inevitablemente, en todas las reuniones nos dicen: “¿Cómo es posible que, por un lado, el país esté más rico y, por otro, nosotros sigamos sin luz, sin agua potable, sin sedes sociales, sin canchas deportivas, con deudas en la agricultura y con las pymes prácticamente reventadas?” ¡Por Dios que nos cuesta responder! ¡Por Dios que es difícil ser diputado de Gobierno en esas circunstancias!
Aparte del problema de constitucionalidad que tenemos en estos momentos, debemos optar entre destinar tres mil millones de dólares para paliar parte del déficit del Banco Central y dar prioridad, en forma categórica, a las necesidades sociales del país, no a las declaraciones sin contenido del ministro cuando asegura que se van a preocupar de esos problemas. Sí, ¿pero cuándo?.
Se ha dicho a través de los medios de comunicación que ya existen diferencias entre destacados economistas nacionales acerca de la expansión del gasto; es decir, si podría ser de un dígito o de más de un dígito.
Obviamente, el ministro de Hacienda, cuya posición es conservadora, ha dicho que deber ser de un dígito. Sin embargo, creo que eso es discutible y que perfectamente se puede pensar en una expansión del gasto de dos dígitos. Ahora es el momento para discutirlo, no cuando se debata el presupuesto de la nación, ocasión en que seguramente nos dirán que se asignarán más recursos para los temas sociales; pero sabemos que los ministerios encargados de las áreas más sensibles para la sociedad tienen problemas para entenderse con Hacienda.
Como chilenos, especialmente como parlamentarios de la Concertación, nos sentimos orgullosos del Plan Auge. Pero, la semana pasada, el diputado Eugenio Tuma y el senador Guido Girardi señalaron que en Temuco hay más de cinco mil personas en espera de atención médica. Se ha dicho que los recursos que se invierten en el extranjero no inciden en la economía nacional. No obstante, ¿no es posible destinar más recursos para equipar los hospitales del país, a fin de que las listas de espera que hay en la Novena Región o en Curicó puedan avanzar más rápido y, de ese modo, evitar que muera más gente esperando ser atendida?
No estoy dispuesto a apoyar una disposición que establece que el fisco, a través del Ministerio de Hacienda, efectúe aportes de capital al Banco Central para cubrir su déficit, porque prefiero que esos recursos se destinen al déficit social. De manera que votaré en contra el artículo 11.
Señor Presidente, acabo de recibir la llamada de una niña de cinco años, Valentina Montserrat Veas , de la comuna de Las Cabras, quien se encuentra internada en la UTI a causa de una hemorragia que no se puede parar porque su familia no tiene plata para comprar los medicamentos que necesita. No quiero hacer demagogia con el tema, sino hacer presente a la Sala que la responsabilidad que hoy tenemos con el país va más allá de los recursos que se propone aportar al Banco Central.
Hace poco conversé con dirigentes campesinos que me señalaron que no hay plata para su sector. ¿Dónde está el ministro, para que lo escuche? (Salió de la Sala). Existen complicaciones en el área de la salud. No se quiere dar la cara para enfrentar esos problemas, pero se nos pide aprobar un artículo que, al igual que el diputado señor Lorenzini , considero inconstitucional. Se nos pide nuestro apoyo al proyecto sobre responsabilidad fiscal, pero ¿acaso es ser irresponsable plantear que también existen problemas sociales y que la pequeña niña, cuyo caso he mencionado, puede morir porque su familia no tiene plata para comprar los remedios que necesita, ya que su enfermedad no está incorporada en el Plan Auge?
Estoy aquí por una razón. Mi partido, la Democracia Cristiana, y los demás parlamentarios estamos aquí por la misma razón: para defender a la gente más humilde. Por eso, espero que aquí no sólo se hable de responsabilidad fiscal, sino también de responsabilidad social, la cual no he visto incorporada en el presupuesto, porque para la agricultura se ha destinado sólo el 1,4 por ciento del presupuesto de la nación. ¿Saben lo que está haciendo Cotrisa en la actualidad? Entrega todo a los más grandes, a los que tienen más plata en el país, y así nos piden que nos preocupemos de la responsabilidad fiscal.
No estamos para eso. Por ello, hemos pedido votación separada del artículo 11, porque nos vamos a negar a entregar plata de manera sistemática al Banco Central. Algunos podrán decir que somos irresponsables en materia fiscal, pero nunca vamos a aceptar que nos traten de irresponsables en materia social.
Señor Presidente, en esta sesión vamos a votar un proyecto que, me parece, apunta a favorecer a los más pobres y a algo que el Estado de Chile debe hacer, de una vez por todas.
Nuestra historia ha sido bastante cíclica en materia económica. Tuvimos el auge del salitre, y llegaron los capitales extranjeros. ¿Por qué? Porque Chile tenía una economía boyante. Sin embargo, pocos años después se convirtió en una economía con problemas.
Hoy, tenemos la oportunidad de hacer las cosas bien, no sólo pensando en nosotros, sino en el futuro de nuestros compatriotas. Eso significa, a mi juicio, que la política de la Presidenta Bachelet , relacionada con este proyecto de ley, es absolutamente acertada. La Presidenta ha dicho que no nos vamos a preocupar sólo ahora de que los chilenos reciban beneficios y posibilidades sociales que se entregan mediante la ley de Presupuestos, sino que se otorguen en forma permanente. Nuestra Presidenta les está diciendo a todos los chilenos que se va a preocupar de la casa no sólo ahora, que estamos bien, sino también mañana, si en algún momento estamos mal, porque Chile no existe sólo hoy o mañana: seguirá existiendo en el tiempo. Por eso, debemos ser responsables con nuestros recursos.
Lo que está planteando la Presidenta es mantener la capacidad de gasto del fisco para atender las necesidades de la gente en el tiempo, lo que me parece absolutamente lógico. Está actuando como una verdadera Presidenta, al preocuparse no sólo de su Gobierno, sino que también de lo que a los chilenos les suceda en el futuro.
Por eso, me parece bien que se creen dos fondos que son muy importantes. En primer lugar, un fondo de pensiones. Todos, incluidos los más pobres, vamos a llegar a viejos; pero hoy no todos los adultos mayores tienen la posibilidad de contar con recursos para su vejez. Nuestra Presidenta, junto con una reforma importante del sistema de pensiones, a través de este proyecto, está planteando poder disponer de recursos para ir en apoyo de los más pobres durante su vejez. Es algo que considero importante de destacar.
En segundo lugar, se propone crear un fondo para la estabilización social, precisamente con el objetivo a que se refirieron algunos diputados: para tener recursos que permitan aumentar el número de las patologías del Plan Auge en el futuro, de manera que ninguna niña la diputada Alejandra Sepúlveda se refirió a un caso se quede sin tratamiento. Pero es preciso que todos esos niños puedan recibir en el futuro los remedios que necesitan. Para lograrlo, es preciso que exista un fondo social.
Hay un solo tema que me preocupa. Voy a votar a favor el proyecto, porque sabemos que en democracia Chile también debe actuar en forma responsable; no como lo hizo Pinochet en 1982. Lo que pretendemos al capitalizar al Banco Central es devolver los recursos que Pinochet dilapidó en forma increíble. Si el Banco Central hoy día tiene problemas es porque en 1982 Pinochet tomó decisiones que dañaron a los chilenos. Por eso, me parece muy importante que el país lo entienda, lo sepa, y que comulguemos en esta materia.
No me gustaría capitalizar al Banco Central por las razones expuestas, porque entendemos que Chile es más que lo que hizo Pinochet, sino porque necesita recursos para hacer bien las cosas y para manejar bien nuestra macroeconomía.
Como todos los chilenos, concurriremos a capitalizar al Banco Central, porque en algún momento de la historia se hicieron mal las cosas. Pinochet lo hizo mal; endeudó a Chile, se lo entregó a los grandes capitales foráneos para solucionar un problema de la banca. Hoy, tenemos que resolver ese problema con estos recursos.
Reitero que la bancada del Partido Radical concurrirá con sus votos favorables a aprobar el proyecto, porque considera que la Presidenta debe plantear no sólo temas del presente, sino también de futuro.
Durante la discusión de la ley de Presupuestos veremos la forma de incrementar los recursos para llevar a cabo las cosas que se deben hacer. Pero éste es un proyecto de futuro; no sólo de hoy, sino de mañana.
Por eso, la bancada radical respaldará lo planteado por la Presidenta.
Señor Presidente, en verdad, estoy confundido después de escuchar los discursos de los diputados de Gobierno. Una vez más nos han dado la razón en cuanto a que somos una Oposición seria, constructiva, porque planteamos los problemas que hay en el país.
Primer punto. Dijimos que financiar el Plan Auge era sumamente difícil y que, al final, nos íbamos a encontrar con problemas. Hoy, la propia gente de Gobierno nos está dando la razón, porque quieren destinar esta plata para financiarlo.
Segundo punto. Hemos dicho muchas veces que la agricultura caería en una crisis profunda, sobre todo si se aprobaba nuestro ingreso al Mercosur. Cosa curiosa: fuimos pocos los diputados que no aprobamos ese proyecto, y hoy nos dicen que la agricultura está en crisis, que hay que reconvertir, que hay que darle asesoría técnica, y mil cosas. Precisamente, lo que hemos venido diciendo durante todo este tiempo. Una vez más nos dan la razón.
Si hablamos de la educación y la vivienda, lo mismo. En consecuencia, lo que hay que buscar es un gran consenso.
Dicen que esto es para apoyar a los más pobres. ¿Dónde están los miles de millones que se han gastado en educación y en implementar la salud? Dijimos en todos los tonos que se han gastado miles de millones, por ejemplo, en salud, en pintar los hospitales, en puertas y ventanas, pero que no se invirtió en el recurso más importante: el humano. Ahí está la falla, y hoy lo estamos viendo. Pero se levantan banderas de lucha diciendo que se va a defender a los más pobres y que les van a dar la plata.
La Concertación, que ha gobernado durante 16 años, recién ahora se viene a dar cuenta de que hay déficit, que están haciendo mal o regular las cosas, y lo están reconociendo.
Es muy fácil ser Gobierno cuando las cosas están bien y alabarse en los discursos, diciendo que todo está fantástico, y ser Oposición cuando las cosas no resultan.
Cuando se envían estos proyectos debería haber más coordinación para que todo salga bien. ¿Por qué en el Senado una disposición se aprueba con un quórum y aquí con otro? Esto me hace mucha fuerza, y no sé qué está pasando. Tal vez, la descoordinación es tan grande, que lo único que importa es sacar adelante el proyecto a como dé lugar.
Por eso, me voy a abstener respecto del artículo 11, porque creo que el proyecto no va en la dirección correcta.
Ojalá tengamos una gran sesión no como estas que se hacen los martes y los miércoles en la tarde para discutir cosas que no conducen a nada para analizar cuáles son los problemas reales que tiene el país y llegar a un gran acuerdo político e invertir bien las platas.
Tiene la palabra el ministro de Hacienda, señor Andrés Velasco .
Señor Presidente, hay un punto central que se ha planteado aquí, respecto del cual quiero ser muy claro y tajante.
La capitalización del Banco Central y los gastos público y social van por carriles totalmente distintos; o sea, no compiten. Por lo tanto, no es adecuado, preciso ni correcto decir, por ejemplo, que si se capitaliza al Banco Central, ello podría ir en desmedro de los compromisos públicos, de la inversión pública, del gasto social, de la vivienda, de la salud, de la educación, de la previsión. Pero, no hay tal competencia; no hay tal tensión.
La razón es muy sencilla. Como dije en mi intervención anterior, y lo reitero, lo que gastamos como Gobierno es todo aquello que corresponde gastar, dados nuestros ingresos estables, permanentes. Eso depende del precio del cobre, del crecimiento de la economía, de todos los aspectos que ustedes conocen. Eso se mantiene inalterado, no depende en absoluto de esta facultad de capitalización. Para decirlo en jerga de economistas, hay ingresos estructurales, y esos son los que se gastan.
La facultad relativa al Banco Central tiene que ver con algo totalmente distinto: si se registra un superávit efectivo, después de haber gastado todo lo que corresponde en salud, educación, vivienda, etcétera, en lugar de depositar los excedentes en la cuenta “Fisco de la República”, se pone en otro que es “Reservas del Banco Central de Chile”. El ejemplo que corresponde dar aquí es el siguiente: si uno tiene un auto, puede elegir entre ponerlo en este estacionamiento o en el del lado; pero tal decisión no tiene que ver con su tamaño, la velocidad o valor del vehículo.
Por lo tanto, en este punto tenemos que ser muy claros: el compromiso del Gobierno es con el gasto social, con la creación de un sistema de protección social, y en esta materia hemos dado y seguimos dando pasos muy claros. Quiero mencionar y poner especial énfasis en un ejemplo que se mencionó en la Sala. El mejoramiento de la calidad de la educación se hace vía una subvención preferencial, que incrementa los recursos destinados a educar a los niños que provienen de los hogares más vulnerables, porque los costos de ello son más altos. En eso estamos trabajando y se han comprometido recursos de alta cuantía en ese sentido. ¿Por qué? Porque, precisamente, ese gasto conduce a una mejor calidad de la educación y a dar mayores oportunidades.
Asimismo, el Gobierno anunció un plan de viviendas de mejor calidad extraordinariamente ambicioso, orientado a avanzar decididamente en la reducción y posterior eliminación del déficit habitacional en el primer quintil de la población, es decir, el 20 por ciento más pobre. Aparte de todo esto, vamos a avanzar también en salud, incluyendo patologías adicionales en el Auge; en la agricultura, especialmente en la familiar campesina, y en las pymes.
Hoy, junto con el ministro de Economía, concurrimos al Senado y detallamos los esfuerzos que estamos haciendo para dar un impulso adicional a la pequeña y mediana empresa. En ese sentido, muy pronto la Cámara tratará el proyecto que rebaja el impuesto de timbres y estampillas, lo que dará un importante impulso a las pymes. Asimismo, vamos a ver la capitalización del Fogape, que también significa un esfuerzo para allegar mayores recursos. Consideramos que habrá un incremento de 46 por ciento en las operaciones de garantía del Fogape. Como ustedes saben, tenemos un plan de quince medidas, el Plan Chile Compite, impulsado por el Ministerio de Hacienda para ir en ayuda de las pequeñas y medianas empresas y lograr el crecimiento y la competitividad de la economía.
Quiero dejar muy claro que el compromiso del Gobierno es con la calidad de vida de las personas, con la equidad; pero ese esfuerzo se llevará a la práctica de un modo sustentable, con apego a las normas de prudencia fiscal; será un esfuerzo social sostenido y duradero que dé mejor calidad de vida a la gente hoy y también en el futuro. Pero ello no compite, no hay una tensión entre ese objetivo y la capitalización del Banco Central
Quiero añadir un último elemento. El hecho de tener un Banco Central con un patrimonio más sólido, también nos lleva en la dirección que todos deseamos. ¿Por qué? Precisamente, porque lo que ocurra con la competitividad, con el tipo de cambio real, con nuestra capacidad para reaccionar ante shock externos, ante contingencias que vengan del extranjero, depende de la capitalización del Banco Central. Por lo tanto, tenemos dos objetivos, pero el segundo de ninguna manera compite con el primero, y este proyecto nos permite lograr ambos a la vez y avanzar en esos objetivos compartidos de crecimiento y equidad para todos.
En relación con la observación formulada por el honorable diputado Pablo Lorenzini respecto del artículo 11, me permito señalar a la Sala que dicha norma modifica en al menos dos aspectos el artículo 5° de la ley orgánica constitucional del Banco Central. En primer término, por cuanto establece una nueva forma de aumento de capital del Banco Central sometido a restricciones en su monto, que no consagra la disposición del referido cuerpo legal. En segundo término, porque el aporte de capital no se hace a solicitud del propio Banco y con acuerdo de su consejo, sino por el solo imperio de la ley.
En mi opinión, el artículo 11 altera las atribuciones que establece la ley orgánica del Banco Central sobre aumentos de capital y, por lo tanto, conforme lo previene el artículo 108 de la Carta Fundamental, debe entenderse que tiene ese mismo rango y sancionarse con el quórum constitucional exigido para ese tipo de leyes, que es de las cuatro séptimas partes de los diputados en ejercicio, es decir, 69 diputados.
Sin embargo, no existe problema con el Tribunal Constitucional, porque dicha instancia considera los votos, y en el Senado la norma obtuvo 32 de un total de 38 votos y, por tanto, alcanzó el quórum constitucional requerido.
En votación las modificaciones introducidas por el Senado al proyecto de ley sobre responsabilidad fiscal, con excepción del artículo 11, que requiere quórum de ley orgánica constitucional, esto es, el voto afirmativo de 69 señores diputados en ejercicio, y para el cual se pidió votación separada.
Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 99 votos; por la negativa, 0 voto. Hubo 1 abstención.
Accorsi Opazo Enrique ; Aedo Ormeño René ; Alinco Bustos René ; Allende Bussi Isabel ; Alvarado Andrade Claudio ; ÁlvarezSalamanca Büchi Pedro ; Álvarez Zenteno Rodrigo ; Araya Guerrero Pedro ; Arenas Hödar Gonzalo ; Barros Montero Ramón ; Bauer Jouanne Eugenio ; Becker Alvear Germán ; Bertolino Rendic Mario ; Bobadilla Muñoz Sergio ; Burgos Varela Jorge ; Cardemil Herrera Alberto ; Ceroni Fuentes Guillermo ; Cristi Marfil María Angélica ; Cubillos Sigall Marcela ; Chahuán Chahuán Francisco ; De Urresti Longton Alfonso ; Delmastro Naso Roberto ; Díaz Díaz Marcelo ; Dittborn Cordua Julio ; Duarte Leiva Gonzalo ; Egaña Respaldiza Andrés ; Eluchans Urenda Edmundo ; EnríquezOminami Gumucio Marco ; Escobar Rufatt Alvaro ; Espinosa Monardes Marcos ; Estay Peñaloza Enrique ; Forni Lobos Marcelo ; Fuentealba Vildósola Renán ; Galilea Carrillo Pablo ; García García René Manuel ; GarcíaHuidobro Sanfuentes Alejandro ; Girardi Briere Guido ; Godoy Ibáñez Joaquín ; Goic Boroevic Carolina ; González Torres Rodrigo ; Hales Dib Patricio ; Hernández Hernández Javier ; Insunza Gregorio De Las Heras Jorge ; Isasi Barbieri Marta ; Jaramillo Becker Enrique ; Jarpa Wevar Carlos Abel ; Jiménez Fuentes Tucapel ; Kast Rist José Antonio ; Latorre Carmona Juan Carlos ; Leal Labrín Antonio ; León Ramírez Roberto ; Lobos Krause Juan ; Lorenzini Basso Pablo ; Martínez Labbé Rosauro ; Melero Abaroa Patricio ; Meza Moncada Fernando ; Monckeberg Bruner Cristián ; Monsalve Benavides Manuel ; Montes Cisternas Carlos ; Muñoz D’Albora Adriana ; Norambuena Farías Iván ; Ojeda Uribe Sergio ; Olivares Zepeda Carlos ; Ortiz Novoa José Miguel ; Pacheco Rivas Clemira ; Palma Flores Osvaldo ; Paredes Fierro Iván ; Pascal Allende Denise ; Paya Mira Darío ; Pérez Arriagada José ; Recondo Lavanderos Carlos ; Robles Pantoja Alberto ; Rossi Ciocca Fulvio ; Rubilar Barahona Karla ; Saa Díaz María Antonieta ; Sabag Villalobos Jorge ; Saffirio Suárez Eduardo ; Salaberry Soto Felipe ; Sepúlveda Hermosilla Roberto ; Sepúlveda Orbenes Alejandra ; Silber Romo Gabriel ; Soto González Laura ; Sule Fernández Alejandro ; Súnico Galdames Raúl ; Tarud Daccarett Jorge ; Tohá Morales Carolina ; Tuma Zedan Eugenio ; Turres Figueroa Marisol ; Uriarte Herrera Gonzalo ; Urrutia Bonilla Ignacio ; Valenzuela Van Treek Esteban ; Vallespín López Patricio ; Venegas Cárdenas Mario ; Venegas Rubio Samuel ; Verdugo Soto Germán ; Vidal Lázaro Ximena ; Von Mühlenbrock Zamora Gastón ; Walker Prieto Patricio ; Ward Edwards Felipe .
Se abstuvo el diputado señor Ascencio Mansilla Gabriel .
En votación el artículo 11, nuevo, introducido por el Senado.
Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 80 votos; por la negativa, 15 votos. Hubo 2 abstenciones.
Accorsi Opazo Enrique ; Alinco Bustos René ; Allende Bussi Isabel ; Alvarado Andrade Claudio ; ÁlvarezSalamanca Büchi Pedro ; Álvarez Zenteno Rodrigo ; Arenas Hödar Gonzalo ; Barros Montero Ramón ; Bauer Jouanne Eugenio ; Becker Alvear Germán ; Bertolino Rendic Mario ; Bobadilla Muñoz Sergio ; Burgos Varela Jorge ; Cardemil Herrera Alberto ; Ceroni Fuentes Guillermo ; Cristi Marfil María Angélica ; Cubillos Sigall Marcela ; Chahuán Chahuán Francisco ; De Urresti Longton Alfonso ; Díaz Díaz Marcelo ; Dittborn Cordua Julio ; Egaña Respaldiza Andrés ; Eluchans Urenda Edmundo ; EnríquezOminami Gumucio Marco ; Escobar Rufatt Alvaro ; Espinosa Monardes Marcos ; Estay Peñaloza Enrique ; Forni Lobos Marcelo ; Galilea Carrillo Pablo ; GarcíaHuidobro Sanfuentes Alejandro ; Girardi Briere Guido ; Godoy Ibáñez Joaquín ; Goic Boroevic Carolina ; González Torres Rodrigo ; Hales Dib Patricio ; Hernández Hernández Javier ; Insunza Gregorio De Las Heras Jorge ; Jaramillo Becker Enrique ; Jarpa Wevar Carlos Abel ; Jiménez Fuentes Tucapel ; Kast Rist José Antonio ; Leal Labrín Antonio ; Lobos Krause Juan ; Martínez Labbé Rosauro ; Melero Abaroa Patricio ; Monckeberg Bruner Cristián ; Monsalve Benavides Manuel ; Montes Cisternas Carlos ; Muñoz D’Albora Adriana ; Norambuena Farías Iván ; Ojeda Uribe Sergio ; Ortiz Novoa José Miguel ; Pacheco Rivas Clemira ; Paredes Fierro Iván ; Pascal Allende Denise ; Paya Mira Darío ; Pérez Arriagada José ; Recondo Lavanderos Carlos ; Robles Pantoja Alberto ; Rossi Ciocca Fulvio ; Rubilar Barahona Karla ; Saa Díaz María Antonieta ; Sabag Villalobos Jorge ; Salaberry Soto Felipe ; Silber Romo Gabriel ; Soto González Laura ; Sule Fernández Alejandro ; Súnico Galdames Raúl ; Tarud Daccarett Jorge ; Tohá Morales Carolina ; Tuma Zedan Eugenio ; Turres Figueroa Marisol ; Uriarte Herrera Gonzalo ; Urrutia Bonilla Ignacio ; Valenzuela Van Treek Esteban ; Venegas Rubio Samuel ; Verdugo Soto Germán ; Vidal Lázaro Ximena ; Von Mühlenbrock Zamora Gastón ; Ward Edwards Felipe .
Aedo Ormeño René ; Araya Guerrero Pedro ; Ascencio Mansilla Gabriel ; Duarte Leiva Gonzalo ; Fuentealba Vildósola Renán ; García García René Manuel ; Isasi Barbieri Marta ; Latorre Carmona Juan Carlos ; León Ramírez Roberto ; Lorenzini Basso Pablo ; Olivares Zepeda Carlos ; Saffirio Suárez Eduardo ; Sepúlveda Orbenes Alejandra ; Venegas Cárdenas Mario ; Walker Prieto Patricio .
Meza Moncada Fernando ; Vallespín López Patricio .
Señor Presidente, quiero reiterar que hice cuestión de constitucionalidad sobre este tema.
Señor diputado, se tomó nota de ello.
Se levantó la sesión a las 19.04 horas.