Source: http://www.europarl.europa.eu/aboutparliament/es/displayFtu.html?ftuId=FTU_1.3.7.html
Timestamp: 2016-12-08 22:04:38
Document Index: 287123196

Matched Legal Cases: ['artículo 16', 'artículo 294', 'artículo 288', 'artículo 291', 'artículo 43', 'artículo 218', 'artículo 236', 'artículo 240', 'artículo 16', 'artículo 240', 'artículo 205', 'artículo 238', 'artículo 48', 'artículo 81']

El Consejo de la Unión Europea | Fichas técnicas sobre la UE | Parlamento Europeo
Junto con el Parlamento Europeo, el Consejo es la institución que adopta la legislación de la Unión a través de reglamentos y directivas, además de elaborar decisiones y recomendaciones no vinculantes. Dentro de sus ámbitos de competencia, adopta sus decisiones por mayoría simple, mayoría cualificada o unanimidad, de conformidad con el fundamento jurídico del acto que precise de su aprobación.
En el marco institucional único de la Unión, el Consejo ejerce las competencias que le confieren el artículo 16 del Tratado de la Unión Europea (TUE) y los artículos 237 a 243 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).
Sobre la base de las propuestas presentadas por la Comisión, el Consejo adopta la legislación de la Unión en forma de reglamentos y directivas, bien conjuntamente con el Parlamento Europeo, con arreglo al artículo 294 del TFUE (procedimiento legislativo ordinario), o bien solo, previa consulta al Parlamento Europeo (véase la ficha 1.4.1). El Consejo toma, asimismo, decisiones individuales, formula recomendaciones no vinculantes (artículo 288 del TFUE) y emite resoluciones. El Consejo y el Parlamento establecen las normas generales que rigen el ejercicio de las competencias de ejecución atribuidas a la Comisión o reservadas para el propio Consejo (artículo 291, apartado 3, del TFUE).
El Consejo es una de las dos ramas de la Autoridad Presupuestaria que aprueba el presupuesto de la Unión, mientras que la otra es el Parlamento Europeo (véase la ficha 1.4.3). Además, el Consejo también adopta, por unanimidad y con arreglo a un procedimiento legislativo especial, decisiones que establecen las disposiciones aplicables al sistema de recursos propios de la Unión y al marco financiero plurianual (artículos 311 y 312 del TFUE). En este último caso, el Parlamento debe dar su aprobación por mayoría de sus diputados. El Parlamento aprobó el último marco financiero plurianual (2014-2020) en noviembre de 2013. El Consejo comparte la sección II del presupuesto (artículo 43, letra b), del Reglamento Financiero) con el Consejo Europeo, aunque se trate de dos instituciones distintas.
El Consejo celebra los acuerdos internacionales de la Unión, que son negociados por la Comisión y, en la mayoría de los casos, requieren la aprobación del Parlamento (artículo 218, apartado 6, del TFUE).
El Consejo ejerce asimismo determinadas funciones de gobernanza económica en el marco del Semestre Europeo. Al inicio del ciclo, en otoño, examina las recomendaciones específicas por país destinadas a la zona del euro, basándose en el estudio prospectivo anual sobre el crecimiento, y en junio y julio adopta las recomendaciones específicas por país, tras su aprobación por el Consejo Europeo.
El Tratado de Lisboa ha conferido personalidad jurídica a la Unión, que ha sustituido a la Comunidad Europea. Por otro lado, este Tratado elimina la estructura de los tres pilares. Los ámbitos de la justicia y los asuntos de interior pasan a ser políticas de la Unión completamente integradas, que se rigen generalmente por el procedimiento legislativo ordinario. No obstante, en materia de política exterior y de seguridad común, el Consejo sigue actuando según unas normas específicas cuando debe adoptar posiciones comunes y acciones comunes o celebrar convenios.
Durante los próximos seis años, los Estados miembros ocuparán la presidencia por el siguiente orden: los Países Bajos y Eslovaquia en 2016, Malta y Estonia en 2017, Bulgaria y Austria en 2018, Rumanía y Finlandia en 2019 y Croacia y Alemania en 2020. El Consejo Europeo puede cambiar el orden de las presidencias (artículo 236, letra b), del TFUE).
3.Organismos y órganos preparatorios
Un Comité compuesto por representantes permanentes de los Gobiernos de los Estados miembros se encarga de preparar los trabajos del Consejo y de realizar las tareas que este le confíe (artículo 240 del TFUE). Este Comité está presidido por un representante del Estado miembro que ejerce la presidencia del Consejo de Asuntos Generales, es decir, la presidencia de turno. Sin embargo, el Comité Político y de Seguridad, que sigue la evolución de la situación internacional en materia de política exterior y de seguridad común, está presidido por un representante del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.
Este comité se reúne cada semana con objeto de preparar los trabajos del Consejo y de coordinar las actividades vinculadas a la codecisión con el Parlamento Europeo. Se divide en dos grupos: el Coreper I, compuesto por representantes permanentes adjuntos que preparan los trabajos relativos a los ámbitos más técnicos, entre ellos, agricultura, empleo, educación o medio ambiente, y el Coreper II, que se ocupa de materias más ligadas a la «alta política», es decir, los asuntos exteriores, económicos y monetarios, o la justicia y los asuntos de interior. En su labor de preparación, el Coreper recibe la asistencia de una docena de comités y un centenar de grupos de trabajo especializados.
Según el asunto de que se trate, el Consejo adopta decisiones por mayoría simple, mayoría cualificada o unanimidad (véanse las fichas 1.4.1 y 1.4.2). Cuando el Consejo actúa en su capacidad legislativa, sus reuniones están abiertas al público (artículo 16, apartado 8, del TUE). El Consejo nombra a su secretario general en aplicación del artículo 240 del TFUE. Las reuniones del Consejo se celebran en Bruselas, pero también en Luxemburgo (sesiones de abril, junio y octubre). Actualmente existen diez formaciones del Consejo, tres de las cuales se reúnen periódicamente (Asuntos Generales, Relaciones Exteriores, Asuntos Económicos y Monetarios (Ecofin)).
a.Mecanismo
En gran número de asuntos, el Tratado prevé que las decisiones se adopten por mayoría cualificada, es decir, por más votos que la mayoría simple. En este caso, ya no existe la igualdad de derechos de voto. Cada Estado miembro dispone de un cierto número de votos en función de su peso demográfico (artículo 205, apartado 2, del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea —TCE— y artículo 238 del TFUE, a partir de noviembre de 2014). El 1 de enero de 2007, se implantó una nueva ponderación de los votos con la que se obtiene la mayoría cualificada si la decisión cuenta con al menos 260 del total de 352 votos (73,86 %), es aprobada por la mayoría de los Estados miembros y por al menos el 62 % de la población de la Unión (un Estado miembro debe solicitar verificar si se cumple este último criterio).
El Tratado de Lisboa prescinde del sistema de ponderación de voto y aplica una simple regla de doble mayoría: el 55 % de los miembros del Consejo (el 72 % si la propuesta no proviene de la Comisión o del Alto Representante), incluidos por lo menos 16 de ellos (o 21 si no existe iniciativa de la Comisión o del Alto Representante) y que representen como mínimo el 65 % de la población total de la Unión. Este nuevo sistema se aplica desde el 1 de noviembre de 2014. En cualquier caso, un miembro del Consejo puede solicitar la prolongación del sistema precedente hasta el 31 de marzo de 2017.
b.Ámbito de aplicación
El Tratado de Lisboa ha ampliado de nuevo el ámbito de aplicación de la toma de decisiones por mayoría cualificada. La votación por mayoría cualificada se introduce o se amplía en 68 fundamentos jurídicos, en la mayoría de los casos, acompañada del procedimiento legislativo ordinario (incluidas muchas áreas del antiguo tercer pilar). Asimismo, la mayoría cualificada se aplica para la designación del presidente y los miembros de la Comisión, así como de los miembros del Tribunal de Cuentas, del Comité Económico y Social Europeo y del Comité de las Regiones (véanse las fichas 1.4.1 y 1.4.2).
3.Unanimidad
El Tratado solo exige la unanimidad para un número reducido de asuntos, pero, entre ellos, figuran algunos de los más importantes (fiscalidad, política social, etc.). Si bien el Tratado de Lisboa la ha mantenido, en el artículo 48, apartado 7, del TUE, se prevé ahora una «cláusula pasarela», que permite al Consejo adoptar una decisión en ciertas materias por mayoría cualificada en lugar de por unanimidad. Además, por lo que respecta a determinadas políticas, el Consejo puede decidir (por unanimidad) ampliar el uso de la votación por mayoría cualificada, por ejemplo, en materia de Derecho de familia con repercusión transfronteriza (artículo 81, apartado 3, del TFUE).
En general, el Consejo tiende a buscar la unanimidad, incluso en asuntos en los que no es necesaria. Esta preferencia se remonta al «compromiso de Luxemburgo» de 1966, con el que se concluyó un conflicto surgido entre Francia y los demás Estados miembros cuando la primera se negó a pasar de la unanimidad al voto por mayoría cualificada en una serie de asuntos. El texto transaccional dice lo siguiente: «Cuando, en el caso de decisiones que puedan adoptarse por mayoría a propuesta de la Comisión, estén en juego los intereses fundamentales de uno o varios socios, los miembros del Consejo tratarán, en un plazo razonable, de encontrar soluciones que puedan ser adoptadas por todos los miembros del Consejo respetando sus intereses mutuos y los de la Comunidad».