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Timestamp: 2018-01-22 23:38:41
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Matched Legal Cases: ['Artículo 96', 'artículo 96', 'artículo 96', 'artículo 12', 'artículo 29', 'artículo 6', 'artículo 96', 'artículo 96', 'artículo 209', 'artículo 11', 'artículo 96', 'artículo 12', 'artículo 96', 'artículo 11', 'artículo 11', 'artículo 11']

M� del Pilar Perales Viscasillas - Artículo 96
CAPITULO VIII. RESERVAS
190. Introducción
Existen varias declaraciones y reservas que se permiten efectuar a los Estados y que se prevén en las disposiciones finales de la Convención (parte IV-artículos 89-101). La Convención expresamente declara que los Estados no pueden hacer más reservas que las expresamente autorizadas (art.98). Asimismo, declara que la Convención no prevalecerá sobre ningún acuerdo internacional ya celebrado o que se celebre o que contenga disposiciones relativas a las materias que se rigen por la Convención (art.90).
194. La reserva del artículo 96 CNUCCIM
El principio de libertad de forma que se consagra en el art.11 CNUCCIM [4] encuentra una muy importante excepción en la reserva prevista en el artículo 96 en relación con el artículo 12 CNUCCIM. Por virtud de esa reserva se concede a los Estados que lo deseen la posibilidad de preservar para el ámbito de la contratación internacional sus requisitos nacionales de forma o de prueba.[5]
El efecto de la reserva no es el de invalidar los contratos de compraventa que no se sujeten en su proceso negocial a los requisitos de forma escrita, sino el de impedir exclusivamente la aplicación de las disposiciones de la parte II de la Convención -y excepcionalmente dentro de la parte III del artículo 29 CNUCCIM- que permitan que el iter negocial, la modificación o extinción del contrato se desarrolle por un procedimiento que no sea por escrito. De esta forma, la cuestión acerca del cumplimiento en esas circunstancias de los requisitos de forma habrá de ser examinada por el Derecho nacional no uniforme que resulte aplicable conforme a las normas del Derecho internacional privado.
El principio de formalidad puede ser requerido, además, por las propias partes contratantes en virtud de su autonomía negocial reconocida en el artículo 6 CNUCCIM. Así, puede suceder, y de hecho no es del todo infrecuente, que las partes durante el proceso de negociación lleguen a firmar documentos informales en los que se plasmen los elementos contractuales hasta el momento acordados y en los que se exija para el momento final de las negociaciones la forma escrita. En estas circunstancias lo normal será que la exigencia de la elevación de los acuerdos a la forma escrita sirva únicamente a efectos de prueba entre las partes más que constituir una formalidad cuyo incumplimiento impediría la perfección del contrato. Puede, pues, ocurrir que sean las propias partes contratantes las que por su conducta demuestren la futilidad de esa exigencia. Ello significa que si la norma de conflicto remite a un Estado que ha hecho uso de la reserva del artículo 96 CNUCCIM, se habrá de examinar bajo su derecho nacional no uniforme distinto de la Convención la válidez del contrato celebrado oralmente. Si, por contra, la norma de conflicto indica que la normativa relevante es la de un Estado que no ha hecho la reserva, entonces la Convención se aplicará. Veamos mediante ejemplos el funcionamiento de la reserva. Para ello vamos a examinar diversas combinaciones con países que han hecho uso de la reserva (Argentina), junto con otros que no son reservatarios (Estados Unidos y España), cuestionándose en todas las hipótesis el cumplimiento de la forma escrita, ante un contrato perfeccionado oralmente. Supongamos, pues, que estamos en presencia de un contrato celebrado oralmente entre un argentino y un español, y que la norma del foro remite a:
- Argentina: en este caso es claro que de conformidad con la reserva del artículo 96 CNUCCIM se excluye la aplicación de las reglas de la Convención que permiten que el nacimiento o la modificación del contrato se celebren por un procedimiento que no sea por escrito, por lo que el examen habrá de realizarse de conformidad con las reglas del derecho nacional no uniforme argentino. Efectivamente la reserva indica que si un Estado contratante ha hecho la reserva de forma escrita, entonces ciertas disposiciones de la Convención no se aplican y ello aun cuando la otra parte contratante tenga su establecimiento en un Estado no reservatario. Nótese que la reserva afecta tanto a la forma como a la prueba, lo que es importante ya que si no existe ningún documento que confirme la perfección del contrato, por ejemplo, una factura, el contrato conforme a las reglas internas argentinas muy probablemente no se considere perfeccionado (artículo 209 Código de Comercio Argentino).
- España: en este caso, tendremos que si las reglas del foro remiten al derecho español, no ha de acudirse como en el caso anterior a las reglas internas distintas de la Convención, sino que habrá que acudirse al derecho interno uniforme. Es decir, como España es parte de la Convención de Viena sin que haya hecho la reserva, resultará que se podrán aplicar todas las disposiciones de la Convención, incluyendo el artículo 11, y, en consecuencia, será posible la perfección oral del contrato. Ello es así porque efectivamente el efecto de la reserva es la de garantizar al Estado reservatario que serán inaplicables determinadas reglas de la Convención cuando la regla de conflicto remita a su derecho interno, asegurándole además que las partes no podrán variar la regla y por ello se le dota expresamente de carácter imperativo. Ahora bien, al Estado reservatario no se le garantiza que dichas reglas no se vayan a aplicar cuando la regla de conflicto remita a un Estado que no ha hecho uso de la reserva, en cuyo caso la Convención, como parte del derecho interno, se aplicará. La reserva, en consecuencia, vincula al Estado reservatario, pero no al no reservatario.
Frente a esta interpretación se sostiene [6] que en la hipótesis de que la norma de conflicto remita a un Estado no reservatario (España), se habrá de acudir también a la norma del derecho interno distinto de la Convención, es decir, a las normas del Código de Comercio. Pero, mejor que utilizar España, utilicemos como ejemplo a los Estados Unidos. En Estados Unidos, su derecho interno distinto de la Convención es el Uniform Commercial Code (UCC). Por virtud de la sección 2-201 UCC (Statute of Frauds) se requiere la forma escrita para la "enforceability" o exigibilidad del contrato.[7] De todas maneras los tribunales de ese país han atemperado en gran medida los requisitos de la sección. Buena prueba de que el derecho norteamericano desea una cierta flexibilidad en la forma de sus transacciones es que su país no ha hecho uso de la reserva de forma escrita que la Convención de Viena permite.[8] Así pues, de seguirse la interpretación de algunos autores,[9] resultará que el contrato celebrado oralmente entre un argentino y un estadounidense, no podrá probablemente entenderse perfeccionado. El resultado es, como se ve, absurdo y además es inconsistente con el sentido de la reserva del artículo 96 CNUCCIM. No obstante, ha de observarse que el caso de Estados Unidos es el más extremo y que generalmente el resultado será el mismo se acuda a la regla de derecho interna distinta de la Convención o a la Convención de Viena.
Algunos ejemplos de los resultados a que se puede llegar nos los ofrece la jurisprudencia de los tribunales húngaros. En una de ellas el tribunal [10] ha tenido ocasión de enfrentarse a un supuesto en el que un comprador húngaro y un vendedor alemán concertaron un contrato de compraventa de determinadas mercancías por teléfono. El tribunal, tras determinar que la ley aplicable es la Convención de Viena de 1980, entiende que por mandato del artículo 12 CNUCCIM debe aplicar el derecho conflictual resultante, el alemán, para examinar la validez del acuerdo celebrado por teléfono. De conformidad con el � 147.1 BGB, el contrato no necesita reunir ninguna forma especial. En otra ocasión,[11] enjuiciando una compraventa internacional entre un sueco y un húngaro, un tribunal aplicó las disposiciones internas del derecho sueco, que no ha hecho uso de la reserva del artículo 96, como norma designada por la regla de conflicto; de conformidad con el derecho interno no uniforme sueco, el contrato ha de celebrarse por escrito. En el caso en cuestión, las partes cumplieron con los requisitos de forma escrita del derecho sueco. Asimismo, COMPROMEX se enfrentó a una compraventa en la que fue parte una empresa situada en Argentina y así enjuiciando la reserva de Argentina del art.96 CNUCCIM parece indicar que su validez se examina conforme a la regla asentada en el art.11 CNUCCIM, es decir, que parece entender que el significado de la reserva es que el contrato se celebre o modifique por escrito. Nada más lejos de la realidad, como ya se ha evidenciado.[12]
CAPITULO VIII FOOTNOTES
4. Sobre el mismo, véase, capítulo III, apartado 146.
5. Han hecho uso de esta reserva los siguientes Estados: Argentina, Bielorrusia, Chile, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Ucrania y Rusia. China, por su parte, ha declarado que no se considera obligada por el artículo 11 CNUCCIM ni por las disposiciones de la Convención relativas al fondo del artículo 11 CNUCCIM.
6. SCHLECHTRIEM, Uniform Sales Law, pp.46-47. Otra interpretación es la del profesor Franco FERRARI, Vendita Internazionale di Beni Mobili, Tomo I-Art.1-13. En Commentario del Codice Civile Scialoja-Branca, Libro Quarto-Delle Obbligazioni. Titolo III, Capo I. Roma, Bologna: Del Foro It.-Zanichelli, 1994, p.231, al señalar que: "A nostro avviso, la riserva ha sì l`effetto di rendere automaticamente applicabili le prescrizioni di forma di un Stato riservatario, ma soltanto con riguardo ad un foro situato in tale Stato". Si el foro es el de un Estado que no ha hecho la reserva, continua el autor, "crediamo di dovere aderire alla tesi in base all quale l`operatività dei vincoli di forma dipende dalle regole di diritto internazionale privato".
7. En una opinión disidente de uno de los jueces en el caso GPL Treatment se ha indicado algo que es obvio: de aplicarse la Convención, el statute of frauds quedaría desplazado.
8. Sobre el particular, Edward Allan FARNSWORTH, "The Convention on the International Sale of Goods from the Perspective of the Common Law Countries". En la Vendita Internazionale: La Convenzione di Vienna dell�11 Aprile 1980. Quaderni di Giurusprudenza Commerciale, 1981, n�39, p.5-15; y Lugi Paolo COMOGLIO, "Libertà di forma e libertà di prova nella compravendita internazionale di merci". Rivista Trimestrale di Diritto e Procedura Civile, 1990, vol.2, pp.786 et seq. El principio de libertad de forma en el derecho español se proclama en los artículos 51 del Cco y 1278 CC. En definitiva, se manifiesta en ambos códigos la obligatoriedad del contrato con independencia de la forma (principio espiritualista) que además no constituye un elemento esencial para la existencia del contrato.
9. En concreto utiliza el mismo ejemplo y considera que el contrato no se entiende perfeccionado: Ronald A. BRAND y Harry M. FLECHTNER, "Arbitration and Contract Formation in International Trade: First Interpretations of the U.N. Sales Convention". The Journal of Law and Commerce, 1993, vol.12, pp.239-260.
10. Tribunal Municipal de Budapest, 24 marzo 1992 (Hungría) (PACE) (UNILEX).
11. Tribunal Metropolitano de Budapest, 21 mayo 1996 (Hungría) (PACE) (UNILEX).
12. Compromex, Diario Oficial 16 julio 1996 (México). Con todo, podemos estar de acuerdo con uno de sus considerandos: "Luego entonces, la celebración del contrato de compraventa y sus modificaciones sí se realizaron por medio de procedimiento escrito, según el artículo 11 de la Convención de Viena pues pensar que la exigencia de dicho precepto legal en el sentido de que la compraventa debe materializarse a través de un contrato formal, sería tanto como contravenir los principios generales de dicha Convención".