Source: https://detrasdelatoga.wordpress.com/2013/12/01/efectos-de-la-nulidad-declarada-en-las-clausulas-suelo-el-articulo-1303-del-codigo-civil/
Timestamp: 2018-01-18 01:51:31
Document Index: 210889468

Matched Legal Cases: ['artículo 1303', 'artículo 1303', 'artículo 1303', 'artículo 1303', 'artículo 4', 'artículo 1303', 'artículo 1']

Efectos de la nulidad declarada en las Cláusulas Suelo. El artículo 1303 del Código Civil | Detrás de la Toga
Efectos de la nulidad declarada en las Cláusulas Suelo. El artículo 1303 del Código Civil
La Sentencia del Tribunal Supremo núm. 241/2013, de 9 de mayo, tuvo en la aplicación literal, o no, del artículo 1303 del Código Civil, el principal punto de discordia en la Doctrina y la Práctica de nuestros Juzgados y Tribunales. Dice este artículo 1303 que declarada la nulidad de una obligación, los contratantes deben restituirse recíprocamente las cosas que hubiesen sido materia del contrato, con sus frutos, y el precio con los intereses, salvo lo que se dispone en los artículos siguientes.
Pues bien, pese a este régimen comúnmente admitido, sin discusión alguna por los operadores jurídicos, razones de oportunidad y de economía social llevaron a la cúspide del sistema jurídica a optar por la irretroactividad como régimen de nulidad. Decía el Tribunal Supremo que declarar la nulidad y la consecuente devolución jurídica de prestaciones no sólo desde la publicación de la Sentencia, sino desde la firma del contrato podría suponer un quebranto económico de tal magnitud que dejaría a las entidades financieras afectadas en una grave situación financiera y con problemas de posicionamiento en el mercado global.. Es decir, primaron criterios de oportunidad sobre los criterios legales previstos en el Código.
No tardaron los Juzgados y Tribunales en responder a esta cuestión. Salvo excepciones, la práctica habitual fue declarar la devolución recíproca de prestaciones desde la firma del contrato. Y con ella, comenzó toda una cascada de resoluciones tendentes a justificar esta ‘desobediencia’ al Supremo. Sirva como ejemplo el Auto de treinta de Septiembre de 2013 dictado en pieza de oposición a una ejecución hipotecaria, el cual, desgrana punto por punto una decisiva apuesta por la retroactividad. Así:
“El pronunciamiento de irretroactividad contenido en dicha sentencia incurre en incongruencia, dado que ninguna de las partes lo había solicitado“. La propia STS 241/2013 justifica su novedosa postura pues expresamente reconoce que “Tampoco es preciso que el fallo se ajuste exactamente al suplico de la demanda, siempre que las partes hayan tenido la oportunidad de ser oídas sobre los argumentos determinantes de la calificación de las cláusulas como abusivas“.
El alcance de dicho pronunciamiento se limita a la misma sentencia, y así lo indica en el Tribunal Supremo en distintos pasajes de la misma“
“Para justificar jurídicamente dicha solución se recurre a la analogía, cuando ello no es posible en base a lo dispuesto en el artículo 4,1 del C.c., dado que no hay ninguna laguna legal, por existir una norma que regula expresamente los efectos de la nulidad de un contrato, como es el artículo 1303 del C.c“
“La justificación de dicha medida no se encuentra en motivos jurídicos, sino de política económica o de oportunidad“. Dice la STS de referencia que “es notorio que la retroactividad de la sentencia generaría el riesgo de trastornos graves con trascendencia al orden público económico“
“El orden público económico no es fuente del derecho, ni criterio de interpretación de las normas jurídicas. Por ello, dicha justificación de la decisión no genera jurisprudencia, al no basarse en la Ley, la Costumbre y los Principios Generales del Derecho, como exige el artículo 1,6 del C.c.“
“Las fuentes del Ordenamiento Jurídico son las que establece el artículo primero del Código Civil. En este caso, la Ley, como fuente primigenia, establece un efecto muy concreto, y sin fisuras, a la nulidad contractual, sin que el Tribunal Supremo pueda derogar dicho efecto, porque no le corresponde asumir la función de Legislador.“
“Habiendo declarado el Tribunal Supremo que dichas cláusulas nulas se habían incluido en los contratos de préstamo de manera subrepticia, sabiendo los Bancos (o estaban obligados a saberlo) que las mismas eran contrarias a la buena fe, de conformidad con la legislación vigente en aquél momento, puede afirmarse que la conclusión del Tribunal no es coherente. Al final, lo que hace es premiar dicha actitud, pues no impone a los Bancos ningún coste económico por su conducta abusiva“
“Declarar que la nulidad de las cláusulas suelo declaradas abusivas no pueden aplicarse con efectos retroactivos, contraviene el artículo sexto de la Directiva comunitaria 93/13/CEE sobre cláusulas abusivas“
Por suerte, la práctica jurisprudencial comienza a corregir este error conceptual en una Sentencia que es calificada como histórica, no sólo por ser la primera que elevo a rango ‘Jurisprudencial’ un análisis sobre las denominadas <<cláusulas suelo>>, sino también por el exhaustivo análisis de lo abusivo en un contrato.
Texto del Auto de treinta de Septiembre de 2013 dictado en pieza de oposición a una ejecución hipotecaria (vía Asuapedefin.com)