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Timestamp: 2019-10-24 05:02:31
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Matched Legal Cases: ['artículo 647', 'artículo 647', 'artículo 648', 'artículo 647', 'artículo 647', 'artículo 647', 'artículo 82', 'artículo 647', 'artículo 82', 'artículo 49', 'artículo 82', 'artículo 647', 'artículo 82']

Cuándo corregir voluntariamente una declaración tributaria | Gerencie.com.
Por Gerencie.com 30 marzo, 2017
La legislación tributaria colombiana, ofrece la posibilidad al contribuyente de corregir sus declaraciones tributarias cuando este considere que se ha presentado con errores o con inconsistencias. La corrección voluntaria se puede dar por iniciativa del mismo contribuyente o por invitación de la administración de impuestos.
Corregir una declaración por lo general supone la determinación de una diferencia entre el impuesto que se pagó y el que se debía haber pagado, esta diferencia es la base sobre la que se ha de calcular la respectiva sanción. En el caso en que como producto de una corrección no varíe el impuesto a pagar no es necesario el pago de sanción alguna. Tampoco hay lugar a sanción cuando las inconsistencias han sido el resultado de una diferencia de criterio en la interpretación y aplicación de la norma.
Cuando la declaración se corrige por iniciativa del propio contribuyente, este debe calcular y pagar una sanción equivalente al 10% del mayor impuesto a cargo o del menor saldo a favor resultante de la corrección. Si la corrección se hace por emplazamiento de la administración de impuestos, la sanción a calcular es del 20% sobre el mayor impuesto a cargo o el menor saldo a favor.
Como ya se ha mencionado, las declaraciones tributarias (Renta, Iva, Retención, etc.), se deben corregir cuando se han cometido errores que bien pueden ser involuntarios, por interpretaciones equivocadas de alguna norma o que han sido planeados o calculados (evasión).
Cualquiera sea la causa del error, este se debe corregir según los términos establecidos por la norma y calcular la respectiva sanción cuando fuere el caso.
Es evidente que al hacer cualquier corrección a una declaración, se debe calcular la sanción por corrección. Ya dijimos que en el único caso en que no se calcula sanción es cuando se presente diferencia de criterio, en todos los demás casos de corrección en los que aumente el impuesto a cargo o disminuya el saldo a favor, debe necesariamente calcularse la sanción por corrección.
Pero es posible buscar la forma de que una corrección no signifique pagar sanción alguna, y es precisamente no corrigiendo voluntariamente. Sabemos que si el contribuyente corrige voluntariamente, debe calcular una sanción del 10% o del 20% dependiendo de si se corrigen antes o después de emplazamiento.
Si el contribuyente no corrige voluntariamente, le corresponde a la administración de impuestos actuar profiriendo un requerimiento especial en el cual propone la modificación de la declaración y propone una sanción que ya no es por corrección sino por Inexactitud.
Pues bien, es aquí donde se puede dar la posibilidad de no pagar sanción alguna, puesto que la sanción por inexactitud solo procede en los casos que específicamente contempla el artículo 647 del Estatuto tributario, y si los hechos que se deban corregir no corresponde a lo expresamente sancionable contemplado en el 647 no procede la sanción por inexactitud.
Veamos lo que dice el artículo 647:
Por su parte dice el artículo 648 del estatuto tributario:
Como se puede observar, la norma señala taxativamente cuando se configura la sanción pro inexactitud, y un hecho o circunstancia no contemplada en la norma no puede ser objeto de sanción.
Hay hechos y errores que hacen que el impuesto a pagar disminuya o el saldo a favor aumente, sin que esos hechos sean sancionables en los términos del artículo 647. En tales casos si bien hay que corregir, pagar el mayor impuesto y los respectivos intereses, no habría necesidad de pagar ningún tipo de sanción, pero para esto hay que esperar que la DIAN profiera el requerimiento, porque si la corrección se hace voluntaria, entonces toca calcular la sanción por corrección.
Entonces, el contribuyente, ante una necesidad de corregir una declaración, primero debe evaluar si el hecho que origina la corrección es o no un hecho que puede significar sanción por inexactitud. Si es así, entonces lo mejor es corregir voluntariamente y así la sanción será como máximo del 20%, mientras que la sanción por inexactitud, si se acepta puede ser hasta el 160%. Pero si el error es un hecho no contemplado el 647, es mejor no corregir voluntariamente y esperar a que la DIAN profiera el requerimiento, que aunque muy seguramente propondrá la sanción por inexactitud, esta no prosperará y entonces no se pagara ninguna sanción.
Son muchos los errores e inconsistencias que no darían lugar a imponer una sanción por inexactitud, como por ejemplo: deducir unos costos soportados con unas facturas que no cumplen la totalidad de los requisitos. En este caso no hay falsedad, no hay costos inexistentes, la factura es real igual que el costo. Declarar en unos costos o gastos sobre los cuales no se ha practicado retención en la fuente (Art. 177, 632). En este caso tampoco existe falsedad, ni costos inexistentes, solo que no cumple algunos requisitos pero son reales.
Después de una cuidadosa evaluación de los hechos, y si se tiene la certeza de que ciertos hechos no configuran la sanción por inexactitud, se puede tomar la decisión de no corregir voluntariamente, y esperar la actuación de la DIAN, y de esta forma se evita el pago innecesario de una sanción. En todo caso, se debe tener en cuenta también el costo de los intereses, puesto que estos si se deben pagar en cualquier caso y entre más tiempo pase mas se deberá pagar por este concepto.
Respecto a este punto, el Consejo de estado ha emitido innumerables sentencias en las que se hace claridad en que casos no procede la sanción por inexactitud.
A continuación se transcriben los extractos de algunas de las sentencias.
Bogotá, D.C., veintinueve (29) de agosto de dos mil dos (2002). Radicación número: 17001-23-31-000-1999-0503-01 (12697)
“La entidad demandada impuso esta sanción, conforme con el artículo 647 del Estatuto Tributario por considerar que se incluyeron costos y descuentos inexistentes.
Expediente Nº 8088. Actor: DANILO DE LEÓN ZAYAS. Sentencia de 5 de agosto de 1996 del Tribunal Administrativo:
a) Sanción por inexactitud.
En relación con este punto de la apelación, se observa que el motivo de su imposición no fue, como lo sostiene el apelante, el hecho de que el contribuyente “en su denuncio rentístico incluyó costos y deducciones inexistentes y en general utilizó en la mencionada declaración datos falsos…”, sino, como se desprende de la actuación, la interpretación de que el hecho de la no comprobación de costos y deducciones constituye inexactitud sancionable de acuerdo con el artículo 647 del Estatuto Tributario; y además, el artículo 82 ibídem, en su inciso final hace la salvedad de que no inhibe la aplicación de la sanción en comento.
De conformidad con el artículo 647 del Estatuto Tributario:
“La sanción por inexactitud será equivalente al ciento sesenta por ciento (160%) de la diferencia entre el saldo a pagar o saldo a favor, según el caso, determinado en la liquidación oficial, y el declarado por el contribuyente o responsable. Esta sanción no se aplicará sobre el mayor valor del anticipo que se genere al modificar el impuesto declarado por el contribuyente”.
“………………………………………”.
Del texto de la norma transcrita se evidencia, como lo expresó el Tribunal, que no le asiste razón a la Administración en cuanto impuso sanción por inexactitud, pues la conducta desplegada por el actor no encaja en las previsiones de la norma transcrita ni existe prueba dentro del expediente de que los costos solicitados fueran inexistentes.
No debe perderse de vista que siendo las sanciones de interpretación restrictiva deben aplicarse exactamente al hecho imputado. De manera que la circunstancia de no haber sido allegados con la respuesta al requerimiento los soportes contables, originó el desconocimiento de los costos, pues tal hecho por sí solo no constituye prueba que permita afirmar que los respectivos costos fuesen equivocados o correspondieran a conceptos inexistentes, o que el actor hubiese empleado en su denuncio factores incompletos o desfigurados que disminuyeran el impuesto a cargo o aumentaran el saldo a favor.
Se observa que la falta de soportes, como irregularidad contable que es, solo generaría sanción por libros de contabilidad.
Asimismo, se relieva que el artículo 82 del Estatuto Tributario, que autoriza el reconocimiento de los costos presuntos, entre otros, cuando no sea posible su determinación mediante pruebas directas como la contabilidad y sus soportes, y sin perjuicio de la imposición de sanciones por inexactitud y libros de contabilidad, tal hecho no significa, ni permite por sí solo la imposición de sanción por inexactitud, sin que se configuren los presupuestos establecidos para su procedencia.
En este sentido se ha pronunciado la Sala, entre otros, además del fallo citado por el Tribunal, en el del 27 de mayo de l994, expediente N° 44797 Consejero Ponente Dr. Delio Gómez Leyva y en fallo del 19 de abril de 1991, radicación 3217, Consejero Ponente Dr. Guillermo Chahín Lizcano, oportunidad en la que la Sección precisó:
“Puesto que las sanciones son de derecho estricto y su descripción legal debe subsumir exactamente el hecho imputado, no se encuentra que la sola ausencia de soporte contable, o que la determinación real “no hubiera sido posible” por métodos directos, estructuran alguna de las hipótesis del artículo 49 del Decreto 3803 de 1982 (causales de sanción por inexactitud) pues de ello no se deduce que el costo fuera inexistente, o que se hubieran empleado en la declaración factores equivocados, incompletos o desfigurados. Para llegar a esta convicción, la Administración tendría que haber acreditado la utilización de los irregulares datos aludidos, asunto que jamás propuso”.
En consecuencia, la Sala comparte las acertadas consideraciones del a-quo para dejar sin efecto la sanción por inexactitud impuesta. No prospera el cargo.
Santafé de Bogotá, D. C., veinticuatro (24) de enero de mil novecientos noventa y siete (1997). Expediente nº 8062:
“El asunto a dilucidar en el presente proceso se concreta únicamente a la sanción por inexactitud, ya que a juicio de la demandada ahora apelante, la falta de comprobación de los costos y deducciones y la consecuente aplicación del costo presunto que consagra el artículo 82 del Estatuto Tributario, contrario a lo que ha estimado el Tribunal, da lugar a la aplicación de dicha sanción.
Sobre el particular, la Sala observa que si bien en las sentencias que menciona la demandada, hoy apelante, y la Procuradora Octava Delegada, la Sección confirmó la sanción por inexactitud que aplicó la Administración sobre el valor de los costos declarados y no aceptados, como consecuencia de la falta de comprobación de los mismos por la parte actora y la necesidad de aplicar costos presuntos, tal criterio ha sido revaluado habiéndose retomado la tesis inicialmente expuesta en la sentencia del 16 de marzo de 1.990, que citó el demandante y que acogió el Tribunal, según la cual “el incumplimiento de requisitos o falta de pruebas que el contribuyente deba cumplir o aportar podrá ocasionar el desconocimiento de los factores a que se refieren, pero en ningún caso dará lugar a la sanción por inexactitud …”
La sentencia de junio 27 de 1.996 (exp. 7652, M. P. Dra. Consuelo Sarria O.) Reiterada en posteriores pronunciamientos, entre otros, en la sentencia de diciembre 13 de 1.996 (exp. 8031, M.P. Dr. Delio Gómez Leyva), la Sección expresó:
“….que cuando el motivo de la desestimación de determinados derechos o beneficios de orden fiscal, como costos, deducciones, descuentos o pasivos, obedece a la falta de prueba, contable o no, o al incumplimiento de requisitos formales, esto no implica necesariamente que el respectivo ítem fuera inexistente o falso o que proviniera de operaciones simuladas y que, se hubieran utilizado en la declaración tributaria “datos o factores falsos, equivocados, incompletos o desfigurados“, según la expresión del primer inciso del artículo 647 ib., y, por consiguiente, que aunque resulten procedentes el rechazo del aludido ítem y la aplicación de multas por falta de información tributaria o por informalidades contables, no procede inexorablemente la sanción por inexactitud, a menos que, para el caso específico se establezca la inexistencia, falsedad o simulación, quedando así desvirtuada la presunción de veracidad de la declaración tributaria (cfr., entre otras, las siguientes sentencias de la Sala: Expediente No. 1983, sentencia del 16 de marzo de 1.990, Consejero Ponente, Dr. Jaime Abella Zárate; Expediente No. 2574, sentencia del 21 de septiembre de 1.990, Consejero Ponente, Dr. Jaime Abella Zárate; Expediente No. 2986, sentencia del 15 de marzo de 1.991, Consejero Ponente, Dr. Jaime Abella Zárate; Expediente No. 3217, sentencia del 19 de abril de 1.991, Consejero Ponente, Dr. Guillermo Chahín Lizcano; Expediente No. 4068, sentencia del 24 de junio de 1.992, Consejera Ponente, Dra. Consuelo Sarria O. y Expediente No. 4797, sentencia del 27 de mayo de 1.994, Consejero Ponente, Dr. Jaime Abella Zárate).
“Si bien en las sentencias del 14 de octubre de 1.994, Expediente 5756, Actor Julio César Posada Gómez; del 8 de marzo de 1.996. Expediente 7545, Actor José Luis Wiesner González ; del 8 de marzo de 1.996, Expediente 7503, Actor Gustavo Adolfo Botero Isaza y del 7 de junio de 1.996, Expediente 7667, Actor Julia Wiesner González, algunas invocadas por la recurrente, se mantuvo la sanción por inexactitud sobre el valor de los costos declarados y no aceptados, como consecuencia de la falta de comprobación de los mismos por la parte actora y la necesidad de aplicar costos presuntos, tal interpretación no implica que proceda la aplicación de la sanción por inexactitud siempre que la Administración exija la prueba específica de los costos y el contribuyente no la presente o establezca, ni que pueda ésta, imponer sanción por inexactitud cuando se inadmita, por cualquier causa, un costo o deducción. Será necesario en cada caso, luego del análisis probatorio establecer si hay o nó verdadera inexistencia de los costos rechazados.
“De esta manera precisa la Sala el alcance de la jurisprudencia contenida en los fallos anotados, pues legalmente, para que proceda la sanción por inexactitud, se requiere que se den las circunstancias previstas en forma taxativa por la ley, sin que pueda la Administración, por vía de interpretación, extenderla a hechos no previstos en ella, como son los rechazos de costos o deducciones, que siendo reales no son aceptables en las cuantía solicitadas por disposición legal, o por incumplimiento de los requisitos formales o por defecto en su comprobación, evento éste que se da en el caso de autos.
“En cuanto a la estimación de costos o su determinación presuntiva, en los términos del artículo 82 del Estatuto Tributario, cabe resaltar que la sustitución oficial del costo real por el estimado o presunto, no altera significativamente los elementos fundamentales de la tesis expuesta, toda vez que, por sí, la estimación o presunción no demuestra la inexistencia material , falsedad o simulación del costo real, como bien lo apunta el Ministerio Público, de suerte que cuando el inciso final de la citada disposición, dice que el procedimiento estimatorio o presuntivo en cuestión, opera “sin perjuicio de las sanciones que se impongan por inexactitud de la declaración de renta o por no llevar(se) debidamente los libros de contabilidad”, es de entender que la procedencia de tales sanciones no deriva del solo hecho de la estimación o presunción oficial, sino que debe ser consecuencia inmediata del establecimiento claro de la inexistencia material, la falsedad o la simulación del costo real.”
Definido así el criterio de la Sección con relación al tema debatido, se concluye que en el sub-lite, fue correcta la decisión del Tribunal, dado que la sanción por inexactitud se originó en el rechazo de los costos y deducciones, y éste a su vez, en la ausencia de contabilidad registrada y de soportes contables (comprobantes internos y externos), evento en el cual, no había lugar a imponer la discutida sanción por inexactitud sino posiblemente la sanción por libros de contabilidad”.
Así la cosas, corresponde al contribuyente determinar la conveniencia o no de corregir voluntariamente una declaración, en la medida en que pueda evitarse el pago de una sanción existiendo los mecanismos legales para conseguirlo.
abril 23rd, 2018 a las 10:31 pm
Se presento la declaración de renta, pero los datos informativos por omision no se digitaron…
se puede corregir la declaración sin que halla lugar a sanción?
asi se corrija la declaracion el mismo dia?
abril 25th, 2018 a las 2:33 am
Tengo la misma situacion en una declaracion del 2017, ¿se debe corregir la declaracion’ y esta no tiene sancion?
octubre 1st, 2019 a las 9:08 pm
buena noche una ayuda cuando hay que corregir renta porque la dian realizo una auditoria, se puede llevar una retenciones a favor que no se descontaron porque no se habia solicitado el certificado
octubre 1st, 2019 a las 9:10 pm
buena noche una ayuda cuando hay que corregir renta porque la dian realizo una auditoria, se puede llevar una retenciones a favor que no se descontaron porque no se habia solicitado el certificado en que concepto me puedo basar