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Timestamp: 2020-07-09 05:47:35
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Matched Legal Cases: ['artículo 2430', 'artículo 2430', 'artículo 2441', 'artículo 2046', 'artículo 216', 'artículo 2430', 'artículo 57', 'artículo 2529', 'artículo 2430', 'artículo 2046', 'artículo 2430', 'artículo 2529']

Sentencia Penal de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 2ª de lo Penal, 14 de Mayo de 2007 - Jurisprudencia - VLEX 31655834
Mediante auto de 31 de mayo de 2005, al resolver sobre la admisibilidad del recurso de casación anunciado y formalizado por el licenciado C.T.R., defensor de D.E.B.L. por delito de Violación Carnal en perjuicio de I.M.L.E la Sala Segunda consideró que se reunían las exigencias previstas por los artículos 2439 y 2441 del Código Judicial y dispuso dar traslado del proceso a la Señora Procuradora General de la Nación para que emitiera concepto.
Celebrada la audiencia el 18 de octubre del 2005, se ha pasado el expediente para resolver el fondo del recurso extraordinario presentado, a lo que se procede, previas las consideraciones que siguen:
"HISTORIA CONCISA DEL CASO
Las investigaciones en este proceso se inician con la querella interpuesta por el señor R.S.L., el 23 de abril de 2003, en la que expone que aproximadamente a las 3:00 P.M. de ese día su hija I.L. le dijo que ELIAS la llevó a la fuerza a casa de una prima, le sacó un cuchillo y llegó a violarla y después le tomó fotografías (fs. 2-4)
La adolescente I.L. también rinde declaración el 23 de abril de 2003 y corrobora lo dicho por el querellante señalando que los hechos ocurrieron alrededor de la una y media de la tarde, acepta haber sido novia del acusado por un año y afirma no saber de quien era la casa donde se produjo el hecho (fs. 6-10)
D.E.B.L. es indagado el 7 de mayo de 2003 y manifiesta que sostuvo relaciones sexuales con I.L. el 23 de abril de 2003 con el consentimiento de ésta, sostuvo que era novio de I. desde hacia años, negó haberla amenazado con un cuchillo y explicó que fotografió a I. en el mes de marzo de 2003 (fs. 28-38).
La representación del Ministerio Público emitió la vista fiscal No.352 de 18 de noviembre de 2001, en la cual solicita que se abra causa penal contra el querellado. Celebrada la audiencia preliminar, el juzgado Segundo de lo Penal del Circuito Judicial de la provincia de C., decide llamar a juicio por delito Contra el Pudor y la Libertad Sexual.
Luego de admitirse solicitud de proceso abreviado formulada por la Defensa Técnica y una vez celebrada la audiencia ordinaria, el Juzgado Segundo de lo Penal del Circuito Judicial de la provincia de Colón, mediante resolución de 25 de mayo de 2004, emite sentencia condenatoria en contra del querellado. El mismo fue condenada (sic) como autor del delito de Estupro, a la pena de trece (13) meses de prisión y un año de inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas. La mencionada resolución judicial fue apelada por el apoderado judicial de la parte querellante. Al conocer de la alzada el Segundo Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial de Panamá, reformó la sentencia apelada en el sentido de CONDENAR a D.B.L. por el delito de Violación Carnal a la pena de cuarenta (40) meses de prisión e inhabilitación para el ejercicio de funciones pública por igual período.
Para llegar a la decisión antes mencionada, el tribunal ad-quem consideró que las evaluaciones de ginecología, psicología y psiquiatría forenses practicadas a la víctima acreditan la comisión de delito de Violación Carnal. Por otro lado, al momento de condenar el tribunal ad-quem no reconoció la rebaja de pena por haberse tramitado la causa bajo las reglas del proceso abreviado."
Este medio de impugnación es de carácter extraordinario y se fundamenta en dos causales de fondo, la primera "Error de Hecho en la existencia de la prueba que implica infracción de la ley sustancial penal y que ha influido en lo dispositivo del fallo recurrido (causal prevista en el numeral 1 del artículo 2430 del Código Judicial) y la segunda "Por haberse cometido error de derecho al calificar hechos constitutivos de circunstancias atenuantes de responsabilidad criminal (artículo 2430 num.81 del Código Judicial)
Como disposiciones legales infringidas señala los artículos 2046 del Código Judicial; 216 y 219 del Código Penal para la primera causal y los artículos 57 del Código Penal y 2526 del Código Judicial, en cuanto a la segunda causal.
En cumplimiento al mandato normativo que aparece en el artículo 2441 del Libro Tercero, sobre Procedimiento Penal del Código Judicial, se le corrió el negocio penal en traslado a la Procuradora General de la Nación para que emitiera concepto y mediante Vista No. 124 de 13 de septiembre de 2005, externó su opinión en los términos que a continuación señalamos:
La primera causal y sus motivos.
Error de hecho en la existencia de la prueba que implica infracción de la ley sustancial penal y que ha influido en lo dispositivo del fallo recurrido
La Señora Procuradora sobre lo sustentado en el primer motivo, sostiene que a pesar de que la víctima reconoció ante el agente de instrucción que las fotografías que le mostraban, eran de ella, esto no comprueba que el hecho punible se perpetró con el consentimiento de la víctima o que cuando fueron tomadas no estaba siendo amenazada o intimidada por su agresor, y que estas pruebas deben ser valoradas en conjunto para determinar la situación fáctica.
Con respecto al segundo motivo, la Sra. P. opina que el dictamen pericial del psicólogo R.Y.G. no es determinante ni concluyente en cuanto a la actitud o conducta que refleja la menor en las imágenes, ya que el psicólogo se refiere a suposiciones, a criterios propios y subjetivos, al suministrar su dictamen; por lo que no se puede considerar a un dictamen como elemento probatorio para acreditar la ausencia de intimidación o amenaza grave en contra de la víctima por parte del victimario.
Y con respecto al tercer motivo, opina la Sra. Procuradora que este motivo no contiene ningún cargo de injuricidad contra la sentencia recurrida, ya que el recurrente no especifica cuáles son las inconsistencias, contradicciones e información inexacta que surgen de las diligencias que menciona en este motivo, tales como las declaraciones de I.L., de las de su representado, de S.G., L.A.S., P.V. y de T.E.; así como de la copia autenticada de los recibos visibles al folio 91.
Concluye en que está de acuerdo con la valoración que proporcionó el Segundo Tribunal Superior de Justicia en ubicar el comportamiento del sindicado en el delito de Violación Carnal.
En cuanto a las disposiciones legales infringidas y el concepto en que según el recurrente se dio, opina la Vindicta Pública que con respecto al artículo 2046 del Código Judicial, esta violación no prospera, porque esta disposición se refiere a medios probatorios que se utilizan para comprobar el hecho punible y en esta causa penal lo que se debate es la inexistencia de la prueba.
En cuanto a los artículo 216 y 219 del Código Penal opina que no han sido infringidos porque el Tribunal Superior de Justicia calificó el actuar del procesado en un tipo penal cuyos elementos estructurales son cónsonos con las pruebas existentes.
La segunda causal y sus motivos
Por haberse cometido error de derecho al calificar hechos constitutivos de circunstancias atenuantes de responsabilidad criminal (artículo 2430, num. 81 del Código Judicial).
La Señora Procuradora General de la Nación en cuanto a esta causal propuesta por el casacionista es de opinión que debe accederse a la solicitud en el sentido que se le disminuya a la pena impuesta, el hecho de haberse acogido al proceso abreviado, y que el Tribunal Ad quem al momento de reformar la sentencia del juzgador primario, no le aplicó el beneficio de la disminución a la pena que le había acogido el tribunal primario.
En cuanto a las disposiciones legales infringidas y el concepto en que según el recurrente se dio, opina la Sra. Procuradora General de la Nación con respecto al artículo 57 del Código Penal y al artículo 2529 (sic) Judicial fueron infringidos en concepto de violación directa por omisión, toda vez que el Tribunal Ad-quem no aplicó el beneficio de disminución de la pena por razón del proceso abreviado que tenía derecho el joven D. B..
El abogado recurrente que intervino en la audiencia, se reitera del planteamiento esbozado en la formalización del recurso, ya que considera que están plenamente acreditadas ambas causales.
Al momento de la intervención del Ministerio Público, también se reitera de los concepto vertidos al momento de emitir su V.F., y señala que en cuanto a la primera causal, en el primer motivo las fotografías a que alude, no son demostrativas de que si hubo o no consentimiento o si hubo violación, violencia o intimidación y que estas fotografías deben valorarse en conjunto con otros medios probatorios que así acrediten el hecho punible. En cuanto al testimonio del perito psicólogo, señala que el dictamen de este no es concluyente ni determinante con relación a su criterio con respecto a las imágenes que se le pusieron presente. En cuanto al tercer motivo señalado por el recurrente sostiene la Representante del Ministerio Público que el recurrente no ha dicho cuáles son las inconsistencias y cuál es esa información inexacta, dentro de su formalización al recurso de casación y que ahora en el acto de audiencia esta introduciendo, por lo que solicita que no se case la primera causal. En cuanto a la segunda no tiene ningún reparo, por lo que en cuanto a esta segunda causal, esta de acuerdo.
C. Primera causal
La primera causal admitida es la que concierne al AError de hecho en la existencia de la prueba que implica infracción de la ley sustancial penal y que ha influido en lo dispositivo del fallo recurrido (causal prevista en el numeral 1 del artículo 2430 del Código Judicial) . Según la doctrina jurisprudencial, esta causal de fondo sobreviene cuando el juzgador de segunda instancia ignora una prueba materialmente incorporada al proceso, o afirma que no existe a pesar de que es parte integrante del expediente, o valora una que no tiene existencia material en el proceso. El error probatorio aducido debe tener la eficacia de ser cierto, manifiesto y trascendental, es decir, que tenga la eficacia jurídica de variar, por sí sólo, la decisión jurisdiccional adoptada por el Tribunal Ad-quem.
En este caso, la causal de fondo presentada se apoya en tres motivos, en los que el casacionista trae al escenario jurídico en el primer motivo que el Tribunal Superior de Justicia erró al dejar de valorar las pruebas fotográficas que constan a fojas 339, a pesar de que la víctima reconoció que eran de ella. este Tribunal de Casación ante tal argumentación señala que el hecho de que la víctima haya reconocido ante el funcionario de instrucción que la persona que aparecía en la foto era ella, en nada comprueba que el hecho punible se perpetró con el consentimiento de la víctima, o que cuando las mismas fueron tomadas, la menor estaba siendo amenazada o intimidada por su agresor, el procesado B., y por el contrario, comparte el criterio del Juzgador de Segunda Instancia cuando valoró en conjunto con los otros medios probatorios, para concluir que se estaba ante el tipo penal de violación carnal
En cuanto al segundo motivo, este Tribunal de Casación al referirse al testimonio de R.J.G., perito psicólogo, (fs. 237-238) quien señaló en el acto de audiencia ordinaria al momento de mostrarles las vistas fotográficas 1, 2 y 3 entre otras cosas que:
1.Tiene personalidad en aparente estado de reposo.
2.revela (sic) una activida (sic) sexual intensa debido a la disponibilidad de sustancia cabital (sic) abundante.
3.Existe una persona en posición de reposos (sic) debido a la actividad sexual, no veo una actitud de rechazo de una parte con respecto a la otra y si hay una actitud rechazante de una aparte hacia la otra lógicamente que la relación no se va a llevar de la mejor manera, siempre habrá una predisposición contra la actividad sexual.-
Pero este dictamen pericial del psicólogo no es determinante ni concluyente en cuanto a la actitud o conducta que refleja la menor en las imágenes, en el sentido que el psicólogo se refiere a suposiciones, a criterios propios y subjetivos; por lo que mal podríamos considerar este dictamen como elemento probatorio para acreditar la ausencia de intimidación o amenaza grave en contra de la víctima por parte del victimario, como lo sugiere el recurrente.
En lo referente al tercer motivo, el argumento presentado por el casacionista no presenta ningún cargo de injuricidad concreto contra la sentencia recurrida, ya que solamente se limita a mencionar que las declaraciones de I. L. ( fs.6 y 208), el procesado ( fs.28 y 144), S.G. (fs.16 y 194), L.A.S. (fs.118, P.V. y T.E. (fs. 242), al igual que la copia autenticada de los recibos que reposan a fojas 91 tienen graves inconsistencias, contradicciones e información inexacta en la declaración de la víctima, pero no indica ni especifica cuáles son, situación que impide a este Tribunal de Casación entonces entrar a debatir estos conceptos.
Ante las consideraciones anteriores, este Tribunal de Casación, considera que el Tribunal Ad-quem ubicó correctamente la participación del sindicado B.L. en el delito de Violación Carnal, y no de estupro, por las siguientes razones:
La menor ofendida fue contundente en señalar que se encontró con el joven D.B.L., quien años anteriores había sido su novio, pero que esta relación ya había culminado, cuestión que no aceptaba el sindicado, al extremo que la acosaba y amenazaba; y que el día 23 de abril del año 2003, al salir del colegio, se encontró con él, este se le acerca y la amenaza con un cuchillo hasta llevarla a la casa de su prima S., y en ese lugar bajo amenazas de agredirla la somete y consuma el hecho de violarla carnalmente. (ver fojas 7 y 210)
Señala la ofendida que el sindicado, al momento que la obligaba a tener relaciones sexuales, la amenazó y concretó con tomarle las fotos para enseñárselas a sus amigos, y a la familia de ella.
Por otro lado, las evaluaciones médicos forenses practicada en la menor ofendida revelan que la misma estaba deflorada de reciente data, y las secuelas del abuso sexual ha quedado registrado en la evaluación psicológica. Por otro lado, la evaluación psiquiátrica al examinar a la menor encontró un cuadro de reacción aguda ante el gran estrés y no encontró indicios clínicos que muestren que el relato de la menor ofendida sea imaginario o inducido y recomendó terapia con salud mental.
Por otro lado, esta Superioridad en cuanto a las disposiciones legales que se dice infringidas y el concepto en que han sido, en donde el recurrente señala a los artículos 2046 del Código Judicial, esta S. ha sido reiterativa en cuanto a esta disposición, y ha señalado que cuando se invoque A. de hecho en cuanto a la existencia de la prueba@ no se debe citar el artículo 2046 del Código Judicial ya que se refiere a medios probatorios que pueden utilizarse para comprobar el hecho punible y no lo que se debate en este negocio penal, que es la inexistencia de la prueba, por lo que esta infracción no prospera.
En cuanto a los artículos 216 y 219 del Código Penal, la Sala considera que tampoco se han infringido, porque el Segundo Tribunal de Justicia calificó y adecuó el actuar del procesado ante el tipo penal que se comprobó con las piezas procesales existentes en el expediente.
Ante la situación fáctica jurídica demostrada en el presente negocio penal, esta Corporación de Justicia considera que existen elementos probatorios suficientes que acreditan la responsabilidad penal del sindicado D.B.L. como autor del delito de Violación Carnal y no de Estupro, por lo que, al no comprobarse los cargos de injuricidad alegado por el recurrente esta Superioridad, no casará la sentencia en esta causal.
Por haberse cometido error de derecho al calificar hechos constitutivos de circunstancias atenuantes de responsabilidad criminal (artículo 2430 num. 81)
En lo concerniente a esta segunda causal invocada por el recurrente, se aprecia que el argumento fáctico que apoya su procedencia viene desarrollado en dos motivos. Ahora como quiera que las ideas expuestas en estos dos motivos se encuentran relacionados entre sí, lo que procede es analizarlos en conjunto. De esta manera, se advierte que en esta sección impera, el cuestionamiento en torno al tema del proceso abreviado a que fue sometido el sindicado al momento de realizarse la audiencia preliminar.
Vemos que efectivamente el sindicado se acogió al proceso abreviado y lo manifestó a través de la defensa técnica en su momento oportuno, lo cual consta a fojas 235-251 del expediente. Esta petición no fue objetada por el Ministerio Público, pero sí por el querellante, ante esta situación el Juzgado de Primera instancia acogió tal petición y surtió la audiencia bajo las reglas del proceso abreviado. Al resolver el fondo del asunto penal el Juzgador de Instancia sancionó por el delito de Estupro, fijando la pena de prisión en 26 meses, a lo que reconoció una rebaja de un tercio de la pena inicial por el beneficio procesal correspondiente al proceso abreviado, adicional a esto se le concedió una rebaja de una sexta parte, porque se le reconoció la atenuante de aceptación de culpabilidad o confesión y quedó una pena líquida de 13 meses de prisión.
El querellante ante esta decisión anunció y sustentó recurso de apelación y el Tribunal Ad-quem en la decisión que hoy se recurre vía casación, suprimió la referida rebaja de un tercio de la pena de prisión, correspondiente al hecho de haberse surtido la audiencia bajo las reglas del proceso abreviado y al momento de reformarla, condenó al sindicado B. a la pena de 40 meses de prisión, sin aplicar el correspondiente beneficio de disminución de la pena.
Luego de haber estudiado los motivos expuestos por el recurrente, esta Corporación de Justicia es del criterio que le asiste razón al casacionista, toda vez que se comprueba el cargo de injuricidad en esta segunda causal, en el sentido de que se disminuya la pena impuesta por razón del proceso abreviado, toda vez que fue un compromiso asumido por el juzgador de instancia y además no existe fundamento legal que lo impida.
En consecuencia, como D.E.B.L. fue condenado a la pena de cuarenta meses de prisión, es decir tres años y cuatro meses de prisión como autor del delito de Violación Carnal, la Sala estima prudente disminuirle en una tercera parte de conformidad a lo estipulado en el artículo 2529 del Código Judicial, lo que representaría trece meses de prisión, quedando la sanción líquida en 27 meses de prisión.
En virtud de lo anteriormente expuesto, LA CORTE SUPREMA, SALA DE LO PENAL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,
- NO CASA la sentencia impugnada en cuanto a la primera causal, manteniendo la condena impuesta al joven D.E.B.L., como autor del delito de Violación Carnal en perjuicio de I.M.L.E.;
- Sobre la segunda causal CASA la sentencia por lo que se tiene que aplicar a la pena de prisión base, la rebaja de la pena, en concepto de haberse sometido a las reglas del proceso abreviado, quedando una pena líquida a cumplir en veintisiete (27) meses de prisión.
HÍPÓLITO GILL SUAZO -- ROBERTO E. GONZÁLEZ R.
Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 6 de Octubre de 2000 (caso Apelaciones en procesos marítimos de la Corte Suprema de Justicia - Sala Primera de lo Civil -, de 06 de Octubre de 2000)