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Timestamp: 2017-02-24 10:31:02
Document Index: 18554917

Matched Legal Cases: ['Artículo 101', 'Artículo 1', 'Artículo 3', 'Artículo 28', 'Artículo 28', 'Artículo 9', 'Artículo 12', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 33', 'Artículo 51', 'Artículo\n2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo\n2', 'Artículo 2', 'Artículo 44', 'Artículo\n2', 'Artículo 4', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 2', 'Artículo 51', 'Artículo 2', 'Artículo 51', 'Artículo 51', 'Artículo\n51', 'Artículo 2', 'Artículo 39', 'Artículo 51', 'Artículo 51', 'Artículo 3', 'Artículo 217', 'Artículo 216', 'Artículo 217', 'Artículo 101', 'Artículo 79', 'Artículo 102', 'Artículo 1', 'Artículo\n212', 'Artículo\n189', 'artículo 173', 'artículo 212', 'Artículo 6']

Revista Fuerzas Armadas Edición 198 by Escuela Superior de Guerra "General Rafael Reyes Prieto" - issuu
T eoría y práctica
de la Acción Integral
Edición198
Mayor General Mario Enrique Correa Zambrano
CORECCION DE ESTILO
Telefax: 620 65 36
Por Teniente Coronel Nury
del Pilar Martínez Bermúdez
Oficial Fuerza Aérea Colombiana
Cultivos ilícitos en
Colombia y su erradicación
Por Teniente Coronel Néstor Rincón Bastidas
Teniente Coronel González Bedoya
Teniente Coronel John Harold Gómez Gallego
La Revista Fuerzas Armadas es el medio de difusión del pensamiento militar y civil sobre aquellos
620 4066 Extensiones: 1003-1004, Bogotá, D.C. Colombia, Sur américa.
Control del espacio y
el tránsito aéreo sobre
y su legislación respecto a la
amenaza y el uso de la fuerza
Coronel José Luis Rico Arenas
Bolívar Jacobino
Por Alfonso Gutiérrez Millán
DIH, en la antigüedad
como nueva hipótesis
de los conflictos actuales
Por Jean Carlo Mejía Azuero
Carlos Enrique Sánchez Molina
CAEM, 2005
a Política de Seguridad Democrática ha introducido nuevos y
muy claros conceptos sobre el enorme valor de la seguridad como
plataforma para facilitar el desarrollo económico y social que garantice un mejor vivir a los colombianos, dentro de un marco de
mutua cooperación interinstitucional que articule los diferentes
campos de acción del Estado en la solución de las necesidades
más sentidas de la sociedad, tema por demás apreciado por la
mayoría de los colombianos pero que nunca contó con un interlocutor válido, capaz de convertirlo en un sentimiento nacional, del
cual todos los colombianos sin distinciones de ninguna naturaleza
debemos ser protagonistas.
Vista de esta manera, la política de Seguridad Democrática está
sustentada en una clara voluntad política para recuperar las condiciones ideales de seguridad que garanticen la recuperación del
agro, la industria, el comercio, niveles ideales de acceso a la educación y al empleo, desarrollo de la infraestructura y crecimiento
económico entre otros, como condición básica para alcanzar la
paz y la convivencia ciudadana.
Los lineamientos de la Política de
Seguridad Democrática generan
un compromiso colectivo al interior de las instituciones del Estado
para dentro del marco conceptual
de la acción integral, propender
por el fortalecimiento de la gobernabilidad, la justicia, el control territorial entre otros, es decir llevar
la presencia permanente del Estado a todos los rincones de la patria.
Indiscutiblemente los lineamientos de la
Política de Seguridad Democrática generan un compromiso colectivo al interior
de las instituciones del Estado para dentro
del marco conceptual de la acción integral,
propender por el fortalecimiento de la
gobernabilidad, la justicia, el control territorial entre otros, es decir llevar la presencia permanente del Estado a todos
los rincones de la patria, hecho sin precedentes en la historia reciente del país,
que requiere el apoyo y compromiso de
todos los colombianos. Aquí nace otro
concepto inherente a la Seguridad Democrática que es la acción integral, entendida
como la interacción sinérgica entre los
poderes públicos, la Fuerza Pública, las
autoridades civiles locales y regionales y
en general todos los organismos del Estado y la sociedad, con el propósito de
facilitar el proceso de consolidación de
aquellas áreas recuperadas por las Fuerzas Militares.
Los logros alcanzados en términos de
seguridad demuestran claramente la viabilidad de la política de Seguridad Democrática, pero ahora, nos corresponde a
todos los colombianos cerrar filas en torno
a las instituciones y participar con decisión
y fortaleza en el proceso de consolidación
de la paz, generando el desarrollo económico que la haga sostenible, con el compromiso de los distintos sectores productivos para garantizar una tasa de retorno a
mediano plazo, de la inversión que hace el
Estado en seguridad, que permita mantener en los niveles ideales el fortalecimiento
En este sentido nuestra Escuela
Superior de Guerra hará los esfuerzos que sean necesarios en el
medio académico, para difundir la
doctrina de seguridad democrática
entre sus alumnos y propender por
la generación de la cultura de seguridad en los diferentes estamentos
de la sociedad y facilitar la integración de todos los organismos del
estado con base en el mutuo conocimiento de su organización, funciones, capacidades y limitaciones.
de la Fuerza Pública para impedir el resurgir de los grupos al margen de la ley.
En este sentido nuestra Escuela Superior
de Guerra hará los esfuerzos que sean
necesarios en el medio académico, para
difundir la doctrina de Seguridad Democrática entre sus alumnos y propender
por la generación de la cultura de seguridad en los diferentes estamentos de la
sociedad y facilitar la integración de todos
los organismos del Estado con base en
el mutuo conocimiento de su organización,
funciones, capacidades y limitaciones,
para generar un clima de confianza y un
lenguaje común, como herramientas de
trabajo en equipo, que favorezcan la interacción de sus planes de acción, con
el fin de facilitar el logro de los intereses
comunes de la nación en términos de
l concepto de acción integral no es nuevo en nuestras instituciones militares, como sí lo es dentro de los demás organismos del Estado, en particular de su rama
ejecutiva. Lo que no se había logrado era que la Presidencia de la República asumiera la dirección del esfuerzo encaminado al tratamiento racional del conflicto
interno que padece la nación colombiana desde hace más de medio siglo.
El Comando General de las Fuerzas Militares definió el concepto desde el año
2001 como “Desarrollo y coordinación permanente de acciones políticas, económicas, sociales y militares encaminadas a fortalecer las estructuras básicas del
Estado y garantizar la defensa y la protección de los derechos y libertades de
la sociedad para que los habitantes de Colombia, haciendo uso de la libertad
y dentro de los derechos y deberes constitucionales, alcancen el goce de una
paz justa, digna y duradera, que permita un adecuado desarrollo y progreso.”
Ex comandante del Ejército Nacional y columnista del diario EL TIEMPO
Al comienzo del decenio de los sesenta, cuando el país superaba el período
trágico de la violencia sectaria, a nivel batallón se realizaron, por iniciativa
de sus comandantes, los primeros esfuerzos encaminados a ganar la adhesión y el afecto de los campesinos hacia su Ejército, en zonas aún flageladas
por el bandolerismo resultante de las guerrillas surgidas a la sombra de la
reyerta partidista. Los oficiales subalternos, que habían sufrido en la impotencia el deslizamiento de la nación por las vertientes de una violencia que
destruía el tejido de la sociedad rural, sin que el Estado tomara las providencias dirigidas a evitarlo, llegaban a los mandos de las unidades tácticas con
criterios derivados de la dura experiencia vivida y adoptaban hacia los efectos residuales de esa violencia, aún irredenta, una actitud más comprensiva
Surgió así lo que más tarde se denominaría Acción Cívico-Militar, con su
inmediata auxiliar, la acción sicológica,
con cuya acción integrada se trataba
de ganar la mente y el corazón de los
pobladores campesinos hasta lograr
su colaboración en un esfuerzo mancomunado para erradicar el bandolerismo rural y toda otra manifestación de
conductas violentas o delincuenciales.
El Plan Laso, concreción del esfuerzo
Tres circunstancias diferentes convergieron en la gestación de un plan trazado en el Comando del Ejército para
el tratamiento de la violencia supérstite:
1) las experiencias derivadas de
una nueva actitud militar ante el
2) las técnicas de combate irregular
dentro de un conflicto armado regular,
la Guerra de Corea, rápidamente asimiladas por los mandos del Ejército
Teoría y práctica de la Acción Integral
3) la gestión de la Misión Militar de
Estados Unidos en Colombia y la
cooperación entre los dos Estados.
Los resultados del nuevo tratamiento del problema en diversas regiones dentro de los conceptos de
acción cívica y sicológica, en buena
parte difundidos por la Escuela de
Infantería en su revista institucional
en los años 1962-64, hallaron acogida en el Comando del Ejército por el
General Alberto Ruiz Novoa, con la
feliz coincidencia de que, habiendo
comandado el Batallón Colombia en
Corea, estaba compenetrado con las
técnicas de combate irregular, desarrolladas en los incesantes choques
que se libraron en la “tierra de nadie”
cuando terminaron las operaciones
regulares y se estabilizaron las líneas
Para la misma época, el Presidente Alberto Lleras Camargo había obtenido de la administración Eisenhower,
el envío de una misión especializada para estudiar el
conflicto colombiano y formular las recomendaciones
del caso. El investigador canadiense Dennos Rempe,
de la Universidad de Calgary, realizó un estudio profundo sobre documentos hallados en el archivo federal
de Estados Unidos cuando el gobierno norteamericano
levantó la confidencialidad del período Eisenhower y
lo dio a conocer bajo el título “The origin of Internal
Security in Colombia”. (1) Allí registra en detalle los
documentos de la Misión gestionada por el Presidente
Lleras Camargo, archivados bajo el rótulo The Bohannan paers. (2) Rempe atribuye a dicha misión y su
informe, el origen total de la nueva orientación, por
cuanto desconocía los otros dos elementos enunciados arriba.
El Plan Laso fue en realidad el primer ensayo de Acción Integral. Su nombre código, significaba la suma
de esfuerzos estatales para poner fin a la violencia.
Laso era, entonces el sentido de unidad de propósito
de las diversas organizaciones civiles y militares con
capacidad de aportar apoyos en forma mancomunada.
El partido comunista, modificando la ortografía del
nombre, denunció el Plan como dictado por el Pentágono con el nombre de Latín American Security Operation (Sigla Laso).
A partir del 7 de agosto de 2002, el nuevo Presidente, Álvaro Uribe Vélez, inició la puesta en marcha de una política enunciada en su campaña
electoral. Paralelamente, el Comando General
había preparado sobre las bases del enunciado
previo a la asunción del poder por el Presidente
Uribe, la estrategia militar para dar desarrollo a
esa Política de Estado.
El Curso de Altos Estudios Militares de 1968 en la Escuela Superior de Guerra, solicitó y obtuvo autorización para reemplazar la tradicional Apreciación de Situación como trabajo de tesis, por un Plan
Estratégico Nacional para restablecer el orden público y poner fin a
las insurgencias de diversos matices, que avanzaban lentamente pero con pasos firmes, ante
el tratamiento equivocado que se daba al problema como simple confrontación armada. Informado el Presidente Carlos Lleras Restrepo quiso
conocer el proyecto, que le fue presentado por
el Caem en el Ministerio de Defensa. Su visión
de estadista le permitió captar el valor del Plan
y su filosofía, de manera que esa misma tarde
emitió las órdenes para ponerlo en marcha.
Sobre los parámetros de Perla, el Comando del
Ejército a cargo del general Guillermo Pinzón
Caicedo, ordenó a las brigadas informar las
urgencias no militares en sus jurisdicciones
(vías, escuelas, puestos de salud, titulación de
tierras, medios de paso sobre corrientes fluviales, ordenamiento y apoyo a la colonización
espontánea, necesidades específicas de cada
región etc.), lo cual dio origen al Plan Andes.
Se culminaba así el segundo ensayo de Acción Integral aunque sin ese título. Infortunadamente, la dinámica del empeño languideció
con el término del mandato presidencial y se
cayó de nuevo en la atávica visión dislocadamente militar de la confrontación.
A partir del 7 de agosto de 2002, el nuevo
Presidente, Álvaro Uribe Vélez, inició la puesta
en marcha de una política enunciada en su
campaña electoral. Paralelamente, el Comando General había preparado sobre las bases
del enunciado previo a la asunción del poder
por el Presidente Uribe, la estrategia militar
para dar desarrollo a esa Política de Estado.
Confluían así después de años erráticos e
improductivos que habían permitido el agigantamiento del desafío insurreccional, fortalecido
con las inmensas ganancias del narcotráficopolítica y estrategia como fundamento de la
No es fácil integrar esfuerzos civiles y militares
para un empeño común. A nivel nacional, en
la coincidencia de criterios que señalaba como
eje central de la Política de Seguridad Democrática a la estrategia militar, y la voluntad política del Presidente para sacar adelante su
proyecto, no hubo dificultad alguna. No obstante, al descender a los niveles operativos y
tácticos, no se encontró la misma aceptación
de los mandatarios regionales. La elección
popular de gobernadores y alcaldes, despojaba al Jefe del Estado de autoridad directa, lo
cual dejaba al talante de gobernadores y alcaldes la dimensión de su aporte a la Acción
Integral, obstáculo que aún afecta la concreción plena del concepto.
Se configuraba por fin el triángulo del poder
nacional enunciado hace dos siglos por Clausewitz: gobierno, pueblo, ejército. Ya no serían
las Fuerzas Armadas, en esfuerzo solitario e
incomprendido, las responsables de dar solución al conflicto armado de grandes dimensiones que involucraba factores diversos, requeridos de tratamiento global e integrado de
Aquí el liderazgo militar juega papel preponderante. La persuasión que un comandante puede
ejercer sobre el mandatario civil, es decisiva
para hacerle comprender los réditos políticos
que se derivan de la recuperación de la paz y
el orden. Un procedimiento conducente a tal
fin, es preparar en conjunto con los gobiernos regionales el
inventario de necesidades y la prioridad para atenderlas, aprovechando la dinámica nacional y sus evidentes resultados en
seguridad, satisfacción general y prestigio de los gobernantes.
Como no todos los objetivos están al alcance
de las administraciones locales, se debe buscar el concurso del Gobierno Nacional para
lograrlos a nivel departamental en tanto los
alcaldes buscarán apoyo de los departamentos y de la misma Nación. Los Consejos Comunitarios que realiza el Jefe del Ejecutivo
en las diversas regiones, constituye un valioso elemento de la Acción Integral, sobre todos si existe un acuerdo previo civil-militar para presentar necesidades y proyectos destinadas a resolverlas.
Aquí el liderazgo militar juega papel preponderante. La persuasión que un comandante puede ejercer sobre el mandatario
civil, es decisiva para hacerle comprender
los réditos políticos que se derivan de la
recuperación de la paz y el orden.
El caso de la Fuerza de Tarea Omega es bien elocuente como
ejemplo de la Acción Integral. Efectuada la penetración militar
a la base logística y operativa de las Farc en la antigua Zona
de Distensión y la región adyacente de Caquetá, Meta y Putumayo, el comando de la Fuerza se consagró a ganar la población civil, por largos años sometida a la férrea voluntad de la
guerrilla. Con apoyos gubernamentales en los tres niveles, se
consiguió remediar problemas y necesidades sentidas de la
población, que en breve comenzó a cambiar de actitud hasta
iniciar la fase de consolidación subsecuente al éxito militar.
En todas las épocas, desde la ya lejana de las Acciones Cívicas
y Sicológicas, pasando por los Planes Lazo, Perla y Andes hasta el presente, la Acción Integral no sólo aparece realizable
sino decisiva en la gradual recuperación del orden y el logro
de la máxima aspiración nacional: la paz y la consecuente seguridad pública
1. El Origen de la Seguridad Interior en Colombia. El texto del estudio del Profesor Rempe fue publicado en su versión
inglesa por el Colegio de Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos, en Carlslyle Barracks, Pensilvania en 2002. El autor
del presente artículo, a pedido del Dr. Rempe, le escribió un extenso comentario en el que se introdujeron los elementos
internos que él desconocía al escribir su trabajo de investigación.
2. Documentos Bohannan, es el título de archivo del trabajo realizado en Colombia por el grupo polidisciplinario gestionado
por el Presidente de Colombia. Dicho grupo recibió el nombre de Special Survey Team, y su informe, entregado al Presidente
Lleras Camargo, fue utilizado en la preparación del Plan Laso.
General Álvaro Valencia Tovar. Ex-comandante del Ejército Nacional, columnista del diario EL TIEMPO y Colprensa,
conferesista universitario en Colombia y en Estados Unidos. Es uno de los intelectuales que conoce a fondo la situación
ada vez que se trata el tema de la soberanía colombiana, los especialistas lo circunscriben únicamente
al territorio continental y al mar territorial en los océanos Atlántico y Pacífico. Otras naciones, especialmente nuestros vecinos que no poseen esa importante porción de mar territorial (928.660 kilómetros
cuadrados) amplían su espacio aéreo al infinito y hablan de colocar satélites sobre nuestra órbita geoestacionaria porque reconocen el valor estratégico del poder aeroespacial. El espacio aéreo colombiano
se prolonga sobre el territorio marítimo de nuestra nación y la soberanía de Colombia se debe ejercer
con igual importancia sobre el espacio aéreo, incluso en temas tan valiosos como la órbita geoestacionaria.
San Andrés y Providencia son parte de nuestro territorio, catalogados por las Naciones Unidas como
reserva de la biósfera, localizados en el noroccidente del Caribe colombiano, les corresponde 205.000
kilómetros cuadrados de mar jurisdiccional, del total de 588.000 kilómetros cuadrados del mar territorial
en el Caribe. Cuando se trata el tema del archipiélago, todo el interés de Colombia se centra en las pretensiones de Nicaragua y el tratado Esguerra-Bárcenas de 1928 con esa nación. Sin embargo, el espacio aéreo no recibe el mismo interés respecto al control del tránsito de aeronaves civiles y militares sobre
esta parte de nuestro país, cuyo servicio es prestado en la actualidad por la autoridad aeronáutica de
Panamá, que ejerce el control del tránsito aéreo sobre el mar territorial colombiano en el Caribe.
Brigadier General Juan Carlos Ramírez Mejía • Oficial de la Fuerza Aérea Colombiana
Esta historia empieza en 1944 cuando Colombia ingresa a la Organización de Aviación Civil
Internacional, OACI1, y como nación firmante
del Convenio de Chicago2 acepta en la reunión
de La Habana de 1950 que Estados Unidos
ejerza el control del tránsito aéreo sobre el mar
Caribe y el océano Pacífico en estas regiones
de información de vuelo, FIR3. En la tercera reunión sobre navegación aérea del Caribe celebrada en ciudad Trujillo (República Dominicana) en
1956, nuevamente Colombia acepta el control
por parte de Estados Unidos, quedando nuestra
nación con el control de tránsito únicamente sobre el territorio continental. En esa época, como
en muchas otras de nuestra historia, nunca se
tuvo visión acerca del valor estratégico que le
representa a un país el control del espacio aéreo.
En reunión celebrada en México en 1966 se
acepta que Colombia controle una porción del
mar Caribe en la que no se encuentra incluido el
archipiélago de San Andrés y Providencia, debido
nuevamente a limitaciones técnicas y presupuestales, pero en 1995 siendo Panamá república
soberana, Colombia recupera el control del espacio aéreo sobre una buena porción del Pacífico
colombiano. Sin embargo, debido a las limitaciones de Colombia en los sistemas de navegación,
comunicación y vigilancia en el mar Caribe, en
1990 Panamá toma el control del espacio aéreo
dejado por Estados Unidos en el Caribe noroccidental, incluyendo el archipiélago colombiano.
y el tránsito aéreo
sobre el caribe colombiano
1. La Organización de Aviación Civil Internacional (siglas en inglés Icao) nace con el Convenio de Chicago el 7 diciembre de 1944 como una necesidad de los
usuarios de la aviación para hacerla más segura a nivel mundial, buscando homogenizar y estandarizar procedimientos, sistemas de comunicación, navegación
y vigilancia. La sede de la organización se encuentra en Montreal (Canadá). Uno de los principales logros alcanzados a nivel mundial ha sido permitir que la
aviación civil, especialmente la comercial, no sea afectada por los conflictos entre los Estados.
2. El Convenio fue firmado inicialmente por 52 estados, siendo Colombia uno de ellos (ratificado mediante Ley 12 de 1947), pero quedó abierto para que otros
Estados pudieran adherirse. Hoy día los países firmantes y adherentes miembros de la Oaci son 188. Los principales objetivos del convenio son los siguientes:
“Considerando que el desarrollo de la aviación civil internacional puede contribuir poderosamente a crear y preservar la amistad y el entendimiento entre las naciones y los pueblos del mundo, mientras que el abuso de la misma puede llevar a constituir una amenaza a la seguridad general. Considerando que es deseable
evitar toda distensión entre las naciones y los pueblos y promover entre ellos la cooperación de que depende la paz del mundo, por consiguiente los gobiernos
suscriben, habiendo convenido en ciertos principios y arreglos a fin de que la Aviación Civil Internacional pueda desarrollarse de manera segura y ordenada y de
que los servicios internacionales de transporte aéreo puedan establecerse sobre una base de igualdad de oportunidades y realizarse de modo sano y económico”.
3. Para establecer los límites de los espacios aéreos o FIR (siglas en inglés de región de información de vuelo) se crearon reuniones de carácter técnico en las
que las naciones participantes, por regiones -en este caso la región centroamericana- presentan sus avances en temas técnicos tales como la capacidad
para controlar el tránsito aéreo en un área determinada. Aquella que cumple los requisitos solicita ejercer el control sobre una porción de espacio aéreo, sin
importar si es de otra nación, siempre y cuando obtenga la aprobación de la nación que presenta deficiencias técnicas. Para esa época (1950) Colombia no
contaba con la capacidad para controlar aeronaves sobre el mar Caribe y autoriza a Estados Unidos efectuar el control desde Panamá, nación que tampoco
tenía autonomía ni capacidad técnica para controlar el Caribe colombiano.
Control del espacio y el tránsito aéreo
Un buen ejemplo de una nación con visión
estratégica aeronáutica lo tenemos en Ecuador, nación que controla el espacio aéreo desde su costa en el océano Pacífico hasta las
islas Galápagos en una distancia equivalente
a 1.100 millas. Otro ejemplo es Cuba, nación
que por encontrarse en una posición privilegiada, es paso obligado de las principales rutas
aéreas entre Suramérica y Estados Unidos.
Cuba cobra por el sobrevuelo de su isla una
de las más altas tasas a nivel mundial. Desde
el punto de vista económico, a Colombia el
control del espacio aéreo sobre el mar territorial le representa ingresos por 10 millones de
dólares al año aproximadamente4.
Después de muchos años de desconocimiento del valor del poder aéreo en Colombia, geográficamente privilegiada por su ubicación estratégica, se inicia en el año 1994 un proceso
de planeación estratégica debido a la descertificación (categoría dos)5 que la Administración
de Aviación de Estados Unidos, FAA6, le hace
a la Aeronáutica Civil, con el único objetivo de
mejorar los niveles de seguridad aérea en nuestro territorio. Esta descertificación trajo consecuencias gravísimas para las empresas de
aviación colombianas, toda vez que la FAA
empleando esta figura le negó el ingreso a algunas aeronaves y empresas de aviación a
Estados Unidos, con los perjuicios que la decisión ocasionó. Se inició entonces un proceso
de mejoramiento, logrando avances significativos a nivel suramericano que hacen certificar
nuevamente a Colombia por la autoridad aeronáutica norteamericana en 1998, alcanzando
reconocimiento a nivel mundial por las mejoras
en infraestructura y en la prestación de los servicios de navegación, comunicación y vigilancia,
siendo Colombia, Brasil y Chile los únicos países de Suramérica que actualmente se encuentran certificados en categoría uno por parte de Estados Unidos.
Logrado lo anterior, se necesitó visión para
reconocer que si el país realizó esfuerzos económicos y humanos para alcanzar esta capacidad, también se hace indispensable recuperar el control total del espacio aéreo nacional, como parte de una estrategia integral
que contenga argumentos legales, técnicos,
y de seguridad aérea los cuales serán sustentados en el presente análisis, que demuestren
con claridad ante la Organización Internacional
de Aviación Civil y la autoridad aeronáutica
panameña por qué Colombia debe recuperar
el control de su espacio aéreo sobre el archipiélago de San Andrés y Providencia, así como
en toda la extensión de su mar territorial sobre
Los tratados y su soporte jurídico
Es importante establecer y reconocer que los
tratados internacionales tienen prelación sobre las leyes de nuestra nación, por eso el
Convenio de Chicago dice “los estados contratantes reconocen que todo Estado tiene
soberanía plena y exclusiva en el espacio aéreo situado sobre su territorio”7. Así mismo establece que “a los
fines del presente convenio se considera como territorio de un Estado, las
áreas terrestres y la aguas territoriales
adyacentes a ellas que se encuentren
bajo la soberanía, dominio, protección
o mandato de dicho Estado”8.
“… el espacio aéreo colombiano se prolonga sobre el territorio marítimo de nuestra nación y la soberanía de Colombia se
debe ejercer con igual importancia sobre
el espacio aéreo, incluso en temas tan valiosos como la órbita geoestacionaria”.
El mismo Convenio de Chicago establece que “los Estados contratantes
determinarán, de acuerdo con las disposiciones de este anexo y para los
territorios sobre los cuales tengan
jurisdicción, las partes del espacio
aéreo y los aeródromos donde hayan
de suministrar servicios de tránsito
aéreo, y una vez decidido lo que antecede, tomarán las medidas necesarias
para que tales servicios se establezcan y suministren de conformidad con
las disposiciones de este anexo, pero
por mutuo acuerdo, un Estado podrá
delegar en otro Estado la responsabilidad de establecer y suministrar los
servicios de tránsito aéreo en las regiones de información de vuelo y áreas
o zonas de control que se extiendan
sobre los territorios del primero” 9 pero
“si un Estado delega en otro la responsabilidad del suministro de servicios de
tránsito aéreo sobre su territorio, lo hace
sin derogación de su soberanía nacional. Análogamente, la responsabilidad
del Estado suministrador se limita a
4. Fuente: Unidad Administrativa de Aeronáutica Civil de Colombia (dirección financiera), según estimativos suministrados en el Ministerio de Relaciones Exteriores
5. Para proteger a los pasajeros estadounidenses que viajan en aeronaves de otras naciones, especialmente en países del Tercer Mundo, Estados Unidos creó
el concepto de certificación o descertificación buscando mejorar la seguridad aérea. Alcanzar categoría dos, después de una auditoría por parte de la autoridad
aeronáutica estadounidense (FAA), representa para la nación afectada sanciones con repercusiones para las compañías de aviación. La categoría uno es la
máxima categoría en seguridad aérea a la que puede llegar una nación y Colombia hace parte de ese selecto grupo desde 1998 cuando cumplió con los requisitos exigidos por la autoridad aeronáutica de Estados Unidos. La medida es muy sana porque obliga a los Estados a efectuar mejoras en infraestructura
y telecomunicaciones, en beneficio de la seguridad aérea, fin único de la aviación a nivel mundial. De esta forma los pasajeros estadounidenses a bordo de
aeronaves de otras naciones en categoría uno están más seguros que volando en aeronaves de países en categoría dos o tres.
6. Federal Aviation Administration. Traduce Administración de Aviación Federal o autoridad aeronáutica de Estados Unidos, la cual emplea procedimientos parecidos al Departamento de Estado de ese país para obligar a otras naciones a cumplir con estándares de vuelo que hagan la aviación a nivel mundial tan segura
como en los países del Primer Mundo. El concepto de certificación se estableció en 1989 cuando un avión de una compañía colombiana se accidentó aterrizando en Nueva York falleciendo pasajeros estadounidenses a bordo del mismo.
7. Artículo primero del Convenio Internacional de Aviación Civil 1944
8. Ibíd. Artículo segundo
9. Convenio de Chicago, anexo 11, numeral 2.1.1.
tránsito aéreo y de navegación, habiéndolo aceptado Colombia soberanamente por razones de
conveniencia técnica -limitaciones técnicas de
nuestro país- que en el pasado eran válidas
pero que en la actualidad no lo son, como será
sustentado en el presente estudio.
y no sobrepasa las pertinentes a la seguridad y
facilitación del movimiento de las aeronaves que
utilicen el espacio aéreo de que se trata. Además, el Estado suministrador al proporcionar los
servicios de tránsito aéreo dentro del territorio
del Estado que haya delegado, lo hará de conformidad con las necesidades de este último, el
cual deberá establecer las instalaciones y servicios para uso del Estado suministrador que de
común acuerdo se considere que son necesarias. Se espera también que el Estado que delega, no retire ni modifique dichas instalaciones
y servicios sin consultar previamente al Estado
suministrador. Tanto el Estado que delega, como
el suministrador, pueden terminar el acuerdo
entre ellos en cualquier momento”10.
De otra manera, al tratar el tema de la soberanía en el espacio aéreo, según la Constitución y las leyes de Colombia en el Artículo 101
de nuestra Carta Magna “los límites de Colombia son los establecidos en los tratados internacionales aprobados por el congreso, debidamente ratificados por el presidente de la república y los definidos por los laudos arbitrales
en que sea parte la nación”. Este mismo artículo
establece que “forman parte de Colombia, además del territorio continental, el archipiélago
de San Andrés, Providencia, Santa Catalina y
Malpelo, además de las islas, islotes, cayos
morros y bancos que le pertenecen. También
son parte de Colombia el subsuelo, el mar territorial, la zona contigua, la plataforma continental, la zona económica exclusiva, el espacio
aéreo (...) de conformidad con el derecho internacional o con las leyes colombianas a falta
de norma internacional”.
Con relación a la porción del espacio aéreo
colombiano que Panamá viene controlando
sobre el mar Caribe y sobre el departamento
insular de San Andrés y Providencia, dicho
espacio fue controlado inicialmente por Estados Unidos antes del acuerdo del canal de Panamá Torrijos-Carter firmado el 7 de diciembre de 1977. Posteriormente, éste fue asumido
por Panamá, Estado que desde entonces ha
venido prestando los servicios de control del
Así mismo el código de comercio en su Artículo 1.777 preserva “a reserva de los tratados
internacionales que Colombia suscriba, la república tiene soberanía completa y exclusiva
sobre su espacio nacional. Se entiende por espacio nacional aquel que queda comprendido entre una base constituida por el territorio de que trata el artículo de la Constitución
Nacional y la prolongación vertical de los límites de dicho territorio y sus aguas jurisdiccionales (Artículo tercero de la Constitución de 1886)”11.
Después de analizar los párrafos anteriores, se llega al tratado sobre delimitación de áreas marinas y submarinas y asuntos conexos entre Colombia y Panamá, que fue suscrito por
las dos naciones el 23 de noviembre
de 1976 con el cual definitivamente
delimitaron sus fronteras marítimas12,
determinándose así el ámbito soberano de cada uno de los dos Estados
sobre sendas porciones del océano
Pacífico y del mar Caribe13, lo que a
su vez en aplicación del derecho de
ambas naciones y de generalizados principios de derecho marítimo e internacional, y sobre
todo en aplicación de los Artículos 1 y 2 citados del Convenio de Chicago de 1944, donde
se proyecta el espacio aéreo sobre dichas aguas jurisdiccionales. Así mismo la convención sobre derecho del mar, Convemar, suscrita en Montego Bay (Jamaica) en 198214 no ratificada por Colombia- también consagra los anotados principios.
“En reunión celebrada en México en 1966 se
mar Caribe en la que no se encuentra incluido
el archipiélago de San Andrés y Providencia,
debido nuevamente a limitaciones técnicas y
presupuestales, pero en 1995 siendo Panamá
república soberana, Colombia recupera el control
del espacio aéreo sobre una buena porción del
Pacífico colombiano”.
Colombia requiere, por tanto, manifestar el ejercicio de soberanía en el espacio aéreo
aplicando las leyes y reglamentos del Estado siempre que no vayan en contra de convenios internacionales, buscando dentro del ejercicio de su jurisdicción y autoridad la
operación irrestricta de la aviación del Estado, así como el control del tránsito aéreo
y demás servicios conexos. No se concibe en las actuales circunstancias de terrorismo
a nivel mundial, el vuelo de aeronaves del narcotráfico sobre territorio colombiano incluido el mar territorial y su espacio aéreo- como tampoco el que aeronaves militares
colombianas tengan que informarle al control de tránsito aéreo de Panamá las operaciones que se encuentran realizando sobre nuestro espacio aéreo en el mar Caribe,
concretamente en el Caribe noroccidental, únicamente porque al alcanzar Panamá la
11. La referencia al Artículo 3 correspondía a la Constitución de 1886. Dicho código fue adoptado en 1971 y por eso alude el Artículo conforme a la Constitución
que entonces se encontraba vigente, el cual definía los límites del territorio de Colombia. En la Constitución de 1991 el Artículo que define los límites y el
territorio de Colombia es el 101.
12. Artículo primero del Tratado sobre delimitación de áreas marinas y submarinas y asuntos conexos entre Colombia y Panamá, suscrito por las dos naciones
el 23 de noviembre de 1976.
13. Op. Cit. 10
14. La Convención de Montego Bay sobre Derechos del Mar tiene incidencia sobre las pretensiones de Colombia frente a Panamá a pesar de no haber sido
ratificada debido a que lleva al Derecho Positivo inveterados principios universales del Derecho Marítimo, que tradicionalmente eran aceptados por todos los
Estados como son los conceptos de mar territorial, plataforma continental, zona económica exclusiva y alta mar, estableciendo el ámbito de soberanía o jurisdicción que en cada caso correspondería o no a los Estados. Teniendo en cuenta que el Convenio de Chicago en sus artículos 1 y 2 define la soberanía de
los Estados en el espacio aéreo sobre su territorio, considerado como tal, además de las áreas sobre su territorio, las áreas terrestres, las aguas territoriales
adyacentes que se encuentren bajo soberanía, protección, dominio o mandato de los Estados; el instrumento internacional que define estas áreas marinas y
la soberanía sobre ellas tiene una gran incidencia sobre el caso de Panamá dado que estos principios también son considerados en este trabajo. El mismo
Convenio de Derecho del Mar atribuye valor a los instrumentos bilaterales mediante los cuales los Estados hayan delimitado sus áreas marinas y submarinas.
Colombia y Panamá en 1976 pactaron un convenio en el cual delimitaron áreas.
soberanía siguió ejerciendo el control de la navegación aérea sobre el archipiélago de San
Andrés y Providencia cuando otras son las
circunstancias actuales desde el punto de vista
técnico-aeronáutico por parte de Colombia.
Para analizar el tema de los progresos técnicos alcanzados por Colombia se debe tomar
como referencia el Artículo 28 del Convenio
de Chicago de 1944 en el cual establece que
“cada Estado contratante se compromete en
la medida en que lo juzgue factible: a proveer
en su territorio aeropuertos, servicios de radio,
servicios meteorológicos, y otras instalaciones
y servicios para la navegación aérea, a fin de
facilitar la navegación aérea internacional, de
acuerdo con las normas y métodos recomendados establecidos oportunamente en el presente convenio”.
y modernización de infraestructura
El ejercicio soberano admite que los Estados
deleguen, permitan o acepten a otro Estado
la prestación de los servicios de tránsito aéreo
en su espacio aéreo, cuando por razones tecnológicas, económicas o de otra índole, lo consideren conveniente sin que se vulnere esa
soberanía, en la medida en que tal delegación
o petición constituya una actitud espontánea
del Estado delegante. También es cierto que
el Estado delegante o aceptante conserva la
potestad para reasumir el control y la prestación de los demás servicios de protección y
apoyo al vuelo en su espacio aéreo, pero la
aviación de Estado del delegante, aún contando con la prestación de servicios ofrecidos
por otro Estado, debe poder operar sin restricciones de ningún tipo en su espacio aéreo,
ejerciendo dentro de él, además, el control,
vigilancia y protección que le es propio a la
Fuerza Pública15.
Por lo anterior, se tratará inicialmente el tema
de los aeropuertos: Colombia posee dos aeropuertos internacionales sobre la costa Caribe
continental ubicados en Barraquilla y Cartagena los cuales cumplen con todos los requerimientos tales como ayudas de navegación,
comunicación, vigilancia, servicios aeroportuarios, bomberos y grupos de búsqueda y rescate en el mar Caribe, auditados y aprobados
por la Organización de Aviación Civil Internacional, Oaci, para una operación aérea segura.
Además, en la zona continental nuestro país
cuenta con los aeropuertos de Santa Marta y
Riohacha, con excelentes condiciones de infraestructura para operación comercial y privada
regular. En la zona insular el aeropuerto de San
Andrés alcanza la categoría de aeropuerto internacional con todos los requisitos en infraestructura aeroportuaria apropiada para cumplir con
los estándares de la Oaci. Si no fuera así, el
aeropuerto no tendría operación internacional
porque en temas de seguridad aeronáutica la
Oaci y otras instituciones a nivel mundial realizan inspecciones periódicas para comprobar
que los países cumplan con los estándares
establecidos. Este aeropuerto es único en la
ruta Panamá-Cuba o Panamá-Jamaica; así
mismo es el único aeropuerto con capacidad
para atender una aeronave en emergencia y
queda a 199 millas de Panamá y a 349 millas
del Urabá colombiano. En contraste, el único
aeropuerto en el istmo con características similares es el de ciudad de Panamá. Ni uno más
en ese sector del mar Caribe.
Cuando se trata de prestar los servicios de
radio (comunicación torre de control- avión)
se debe tener presente que las frecuencias
aeronáuticas mundiales utilizan la categoría
VHF (Very High Frecuency) o Frecuencia de
Alta Intensidad, la cual emite ondas electromagnéticas en el espacio a través de estaciones en tierra y receptores en las aeronaves; es
el sistema más simple para conocer la posición
de una aeronave tomando como referencia el
mensaje enviado por el piloto a requerimiento del controlador en tierra
“…la seguridad aérea constituye el principal ar- o en un punto obligatorio de reporte
gumento para recuperar el control del espacio sobre el espacio aéreo. El principal
aéreo soberano y junto a las limitaciones en co- problema para Panamá es el alcance
municación, navegación y vigilancia que presenta de esta red, la cual sin apoyo de sisde alcance extendido -entenPanamá, se une un punto adicional que hace temas
diéndose como extendido aquel a
necesario obtener el control de nuestro espacio distancias mayores a 200 millasaéreo”.
pierde comunicación con las aeronaves más allá de esas distancias,
desconociéndose por tanto la ubicación de un avión, poniendo en riesgo la
seguridad aérea. Por esto, cuando una aeronave se encuentra al norte de Panamá en
15. Anexo 11 al Convenio sobre Aviación Civil Internacional, “Servicios de Tránsito Aéreo”, incorpora todas las enmiendas adoptadas por el Consejo antes del
13 de marzo de 2001, p. 2-1 “determinación de la autoridad competente”.
“Con esta capacidad Colombia le está ofreciendo
al mundo, personal y equipo entrenado en búsqueda y rescate, aún cuando no es responsable
por el control del espacio aéreo sobre el archipiélago de San Andrés”.
distancias mayores a 200 millas,
normalmente se pierde comunicación con los servicios de control de tránsito de esa nación, al
no poseer estaciones de alcance
extendido sobre el archipiélago de
San Andrés y Providencia. Este problema no tiene solución en el corto
plazo para Panamá. Visto desde el
lado colombiano, con la isla en esa
ubicación geográfica privilegiada, en
la actualidad se encuentra con capacidad para suministrar el servicio de
control -y así lo está haciendo- inclusive 200 millas al norte de San Andrés, pudiendo coordinar con otros
centros de control (Jamaica; Haití;
Republica Dominicana y Cuba) la posición de las aeronaves, o como se
dice en el lenguaje aeronáutico, se
tiene control positivo del tráfico aéreo.
Para apoyar los sistemas de comunicación tierra-aire y comprobar que la
transmisión de posición de una aeronave es correcta, se establecieron los
sistemas de vigilancia a nivel mundial
llamados radares. Estos equipos ubicados en tierra emiten señales electromagnéticas en el espacio que viajan a la velocidad de la luz y cuando
rebotan con algún objeto en el aire,
retornan al punto en donde se originó
la emisión, permitiendo saber con
exactitud en una pantalla la posición
de una aeronave. Al contar con los
apropiados se confirma si lo que reporta un piloto es correcto. Más importante aún es conocer la ubicación
de muchas aeronaves en el espacio
y poder dar las separaciones horizontales y verticales apropiadas para evitar que colisionen en vuelo, y eso ha
sucedido inclusive en naciones del
primer mundo. El caso más reciente
fue el de dos aeronaves sobre el espacio aéreo de Suiza16.
La Aeronáutica Civil Colombiana en la década de los
noventa, dentro del proceso de mejoramiento estratégico aeronáutico, inició la instalación de radares sobre todo en el territorio nacional conjuntamente con
la Fuerza Aérea y el gobierno de Estados Unidos,
logrando en el año 2004 tener en funcionamiento un
total de 15 radares, entre militares y civiles, siendo
después de Estados Unidos y Canadá la nación en el
continente americano con el mayor número de sistemas de vigilancia por kilómetro cuadrado.17 Es por
esto que este servicio de vigilancia –radares- así como
los sistemas de comunicación, le permiten a Colombia encontrarse a la altura de las naciones del primer
mundo. Dentro de esta red de radares se encuentra
el radar militar de San Andrés, el cual le presta los
servicios a la Fuerza Aérea y a la Aeronáutica Civil,
con características técnicas superiores a los radares
civiles, gracias a sus características de empleo con
fines militares, permitiendo que los controladores colombianos realicen la vigilancia desde San Andrés en
un radio de 250 millas náuticas, hecho indiscutible, imposible de alcanzar por parte de la autoridad aeronáutica panameña, porque como se explicó anteriormente,
para alcanzar esta capacidad, ellos
deben instalar el radar en una isla y
la única es San Andrés.
Otro punto adicional a ser tenido en
cuenta dentro de las capacidades técnicas que favorecen a Colombia, es
la redundancia tecnológica alcanzada
en la prestación de este tipo de servicios a la navegación. El tráfico aéreo
sobre el archipiélago de San Andrés
es vigilado por controladores de la
Aeronáutica Civil colombiana, así como por los controladores militares,
dentro del acuerdo de cooperación
existente con la Fuerza Aérea para
un mejor control de vuelos del narcotráfico en esa zona del mar Caribe.
Actualmente, Panamá no vigila lo que
Colombia ve en las pantallas del radar
en San Andrés; en el corto plazo es
muy difícil que esa nación alcance
esta capacidad indiscutible con la que
cuenta Colombia.
Para poder asumir un mejor control
sobre la costa noroccidental colombiana -Urabá antioqueño y departamento del Chocó- la Aeronáutica Civil
instaló un radar en Carepa que entró
en funcionamiento en el año 2004.
Con este servicio de vigilancia, adicional a los de San Andrés, Barranquilla
y Riohacha, nuestro país alcanzó el
control total de vigilancia sobre el mar
Caribe. En contraste, Panamá cuenta
con un sólo radar para controlar el
tráfico en la zona asignada, pero en
un radio de 200 millas, con limitaciones al no contar con una porción de
tierra al norte que le permita instalar
otro radar para ejercer la vigilancia, la
cual es prestada por la Aeronáutica
16. El 1 de Julio de 2002 un avión Tupolev con pasajeros a bordo (niños) colisionó con un Boeing 757 de carga, en la frontera entre Alemania y Suiza a 11.000
metros de altura en los alrededores del Lago Constanza, en el Estado federado de Waden Wurttenberg, Alemania. Los límites de información de vuelo (FIR)
son zonas de mayor riesgo de colisión debido a las transferencias o coordinaciones que se realizan. Por ello, las cartas de acuerdo entre los Estados deben
17. Fuente: Organización de Aviación Civil Internacional
Istmo. Colombia presta este servicio desde San
Andrés debido a las deficiencias de Panamá.
La Aeronáutica Civil de Colombia preocupada
por lograr una excelente coordinación entre
los diferentes centros de control de los países
vecinos (hay que recordar que una aeronave
volando requiere este tipo de coordinaciones)
instaló estaciones satelitales en Aruba, República Dominicana, Honduras y Panamá para
mejorar las comunicaciones, así como la coordinación entre los diferentes centros de control de esos países con el nuestro y viceversa.
Esta iniciativa colombiana obedeció a la necesidad de alcanzar los más altos estándares en
seguridad aérea que le permitieran a nuestro
país cumplir con los requerimientos de la Oaci,
FAA y JAA -autoridad aeronáutica europeapara reducir los errores que se puedan cometer por fallas de coordinación.
Itinerario de razones y
debilidades para recobrar el control
Analizadas las capacidades de comunicación,
navegación, vigilancia, coordinación y control
del espacio aéreo colombiano sobre el territorio continental e insular, la Aeronáutica Civil
solicitó formalmente en el año 2003 a través
de diferentes canales volver a ejercer el con-
Respecto a los sistemas de ayudas de la navegación –radioayuda- dentro de los diferentes
tipos en servicio se encuentran los VOR (VHF
omnidirectional radio range)18 los cuales funcionan como estaciones repetidoras en tierra
emitiendo ondas electromagnéticas, recibidas a
su vez en receptores a bordo de las aeronaves.
Son sistemas de uso estándar a nivel mundial y
dependiendo de las características permiten a
los pilotos conocer la ubicación geográfica exacta en el espacio, así como la distancia de la aeronave respecto a una de estas radioayudas.
Estos sistemas, al igual que los radares y equipos
de comunicación, debido a la curvatura de la
tierra pierden su capacidad en distancias superiores a las 200 millas náuticas. Por lo tanto, el
VOR de Panamá pierde su capacidad cuando
una aeronave se encuentra a una distancia mayor a 200 millas. Esto no representa un problema
para la navegación sobre el mar caribe noroccidental, porque en San Andrés se encuentra instalado un VOR que permite que las aeronaves
conozcan su posición exacta en el espacio. Otro
sistema adicional de navegación es el NDB (Non
Directional Beacon)19, el cual es anticuado en
su operación y menos exacto, pero también radioayuda muy útil cuando se vuela sobre el mar.
Panamá, en contraste, sólo cuenta con un sistema VOR y un NDB, los cuales pierden cobertura
a medida que las aeronaves se alejan al norte del
trol del espacio aéreo sobre el archipiélago
de San Andrés y Providencia invocando el Artículo 28 del Convenio de Chicago mencionado en los párrafos anteriores.
está ofreciendo al mundo, personal y equipo
entrenado en búsqueda y rescate, aún cuando
no es responsable por el control del espacio
aéreo sobre el archipiélago de San Andrés.
Sin embargo, la seguridad aérea constituye el
principal argumento para recuperar el control
del espacio aéreo soberano y junto a las limitaciones en comunicación, navegación y vigilancia que presenta Panamá, se une un punto adicional que hace necesario obtener el
control de nuestro espacio aéreo. Panamá no
cuenta con el grupo SAR (search and rescue)20 apropiado, el cual comprende un recurso humano entrenado para realizar un rescate en el mar y los equipos necesarios para
transportarlo al lugar donde sucedió un accidente. Panamá cuenta con el grupo SAR para
apoyar el rescate de una aeronave accidentada sobre el territorio continental, pero no
sobre el mar Caribe y menos en la zona del
archipiélago de San Andrés y Providencia. Este importante servicio lo presta Colombia sin
contraprestación alguna por parte de nuestro
vecino. El grupo SAR colombiano comprende
personal de la Armada y la Fuerza Aérea Colombiana, disponible 24 horas, destacado en
Barranquilla y en San Andrés con helicópteros,
aeronaves y buques apropiados para realizar
la búsqueda y el rescate desde estos dos
aeropuertos. Con esta capacidad Colombia le
Por motivos de seguridad nacional, de igual manera, se hace indispensable obtener el control
del espacio aéreo sobre la totalidad del mar Caribe, por las características de los vuelos ilegales
que a diario se realizan en este sector. La única
nación con capacidad para efectuar interceptaciones de aeronaves ilegales es Colombia, porque cuenta con una Fuerza Aérea entrenada y
preparada para realizar este tipo de misiones.
Lo que no se puede justificar al no poseer el
control del espacio aéreo en el Caribe, es que
las aeronaves militares colombianas tengan que
informar al control en Panamá sobre el tipo de
misión que están realizando, precisamente porque al ser militares requieren el secreto por su
misma condición. Así mismo, al no contar Panamá con una Fuerza Aérea se convierte en paso
obligado de aeronaves ilegales, sin que esa nación pueda hacer algo al respecto. Por eso se
instaló el radar en Carepa, para vigilar desde el
lado colombiano los vuelos ilegales que se realizan hacia y desde Centroamérica sin ningún
control por parte de Panamá, ruta importante
aprovechada por los narcotraficantes por las facilidades que se les presenta al sobrevolar esa
nación que no cuenta con Fuerza Aérea.
18. Traducción del idioma inglés al español significa Radiofaro Omnidireccional en VHF. Principio de operación: una estación en tierra que transmite señales
de radio para ser usadas como guía de navegación segura y eficaz.
19. Traducción del idioma inglés al español significa Radiofaro No direccional. El principio de operación es similar al del VOR, pero más anticuado e inexacto.
Permite la recepción de cualquier transmisión siempre que se encuentre dentro de la zona efectiva del mismo.
20. SAR (siglas en inglés de Search and Rescue) significa Búsqueda y Rescate. Comprende personal altamente entrenado para este tipo de operaciones, con
especialización de acuerdo al ambiente en el que se debe trabajar. No es lo mismo un grupo SAR entrenado para operaciones en la cordillera de los Andes,
con el equipo para este tipo de condiciones topográficas y climáticas, al grupo SAR que hace rescates en el mar. Colombia dentro de los acuerdos entre autoridades aeronáuticas con Panamá presta este servicio sin contraprestación alguna por parte de esa nación.
Montreal -sede de la Oaci- solicita que el presidente de la Organización de Aviación Civil
Internacional sirva como juez entre las partes
lo cual es aceptado por el presidente de la
Oaci. En julio de 2004 el presidente de ese
organismo visita Panamá y Colombia, y conoce
los argumentos de las dos naciones; ese mismo año en octubre se reúne en Montreal con
los directores de aviación de Colombia y Panamá en donde solicita una visita técnica de
inspectores de la Oaci a las dos naciones para
comprobar los avances de cada nación. En
noviembre de 2004 tiene lugar una reunión
del presidente de la Organización con los directores de aviación civil de Colombia y Panamá en Río de Janeiro, pero no llegan a ningún
acuerdo. En febrero de 2005 inspectores de
la Oaci visitan Panamá y Colombia para conocer los avances en sistemas de navegación,
comunicación y vigilancia de los dos países;
reconocen las capacidades actuales y reales
que Colombia posee. En abril de 2005 se
adelantan reuniones del presidente de la OACI
en Santiago de Chile con los directores de
Después de analizar los argumentos legales,
técnicos y de seguridad aérea conviene presentar los pasos infructuosos realizados por
Colombia para recuperar el control del espacio
aéreo sobre el mar Caribe colombiano: Colombia presenta una nota de estudio en reunión
de directores de Aviación Civil de la región
suramericana celebrada en Buenos Aires en
abril del año 2003, pero es objetada por Panamá. Ese mismo año, en la reunión de vecindad colombo-panameña, el presidente Uribe
le solicita a la presidenta Chamorro incluir el
tema para revisión de las autoridades aeronáuticas de las dos naciones, tras lo cual se
acuerda realizar una reunión de directores de
aviación en Colombia. El tema se presenta a
la Cancillería colombiana, pero solicitan manejarlo con un bajo perfil en el marco del concepto de “dejar hacer, dejar pasar”. En septiembre de 2003 se efectúa la reunión de
directores de aviación de las dos naciones en
Barranquilla y los argumentos presentados
por Colombia no son aceptados por Panamá.
Ese mismo año el director de la Aerocivil en
“La única nación con capacidad para efectuar interceptaciones de aeronaves ilegales es Colombia,
porque cuenta con una Fuerza Aérea entrenada
y preparada para realizar este tipo de misiones”.
Colombia y Panamá; la delegación
panameña abandona la reunión por
considerar que no hay nada de qué
hablar con Colombia.
Después de presentar el camino recorrido por la autoridad aeronáutica
colombiana se deben precisar los siguientes puntos para concluir el trabajo: en la
actualidad Colombia cuenta con los mejores servicios a la navegación y los más altos estándares de seguridad aérea sobre toda la extensión territorial del mar Caribe
que garantizan el vuelo seguro de las aeronaves que lo cruzan a diario. Los argumentos jurídicos, técnicos y de seguridad aérea son lo suficientemente sólidos para
reclamar el derecho que le asiste a Colombia sobre las pretensiones en el espacio
aéreo en el Caribe colombiano. Las pretensiones de la autoridad aeronáutica colombiana deben ser llevadas al nivel presidencial para que a través de la comisión de
vecindad colombo- panameña se logre un acuerdo en el menor tiempo posible. Si
lo anterior no es posible y a pesar de los argumentos conciliadores de la Cancillería
colombiana, Colombia debe crear un ADIZ (Zona Internacional de Defensa Aérea)21
e informar a todo el mundo por los canales correspondientes de la Aeronáutica Civil, para que las aeronaves que vuelen sobre el espacio aéreo colombiano en el mar
Caribe, hagan sus llamadas al servicio de tránsito aéreo colombiano
• Anexo 11 al Convenio sobre aviación civil internacional, “Servicios de Tránsito Aéreo”. Decimotercera edición, Julio de
• Air Information Publication–AIP de Colombia. Servicios a la navegación. “Regiones de información de vuelo”, Bogotá,
• Código de Comercio. Editorial Legis, Bogotá, 2004.
• Convenio sobre Aviación Civil Internacional de 1944. Chicago, novena edición, 2001.
• Constitución Política de Colombia de 1886. Bogotá, Editorial Temis, 1984.
• Cuarta conferencia (1950) del Departamento de Reglamento del Aire y Control de Tránsito Aéreo (RAC). Tránsito de
aeródromos; transferencia de control; contenido de los permisos; fases de peligro; separación vertical, segunda edición.
• Manual de rutas y procedimientos de la Unidad Administrativa de Aeronáutica Civil de Colombia, Revisión actualizada,
• Organización de Aviación Civil Internacional, Comité jurídico, Informe del 32° Periodo de sesiones. Nota de estudio
presentada por Colombia. Montreal, 2004.
• Sexta Conferencia de navegación aérea (1969). Comisión de aeronavegación. Sexta edición.
• Tercera Conferencia (1948) del Departamento del reglamento del aire y control de tránsito aéreo (RAC), Primera edición.
Brigadier General Juan Carlos Ramírez Mejía, Oficial de la Fuerza Aérea Colombiana, piloto y administrador aeronáutico.
21. ADIZ (Air Defense Internacional Zone) término introducido por Estados Unidos, contenido en el título 14 del código de regulaciones federales, en donde
toda aeronave que ingrese al espacio doméstico de esa nación debe proveer la identidad antes de entrar. Cualquier aeronave volando en esta zona sin autorización puede ser requerida para que se identifique o será tratada como una amenaza. Siguiendo esa filosofía todo Estado puede crear un ADIZ según sus
consideraciones internas de seguridad en cualquier momento. Así mismo, de conformidad con el Artículo 9 del Convenio de Chicago cada Estado puede,
por razones de necesidad militar o de seguridad pública, restringir o prohibir uniformemente los vuelos de aeronaves de otros Estados sobre su territorio,
siempre que no se establezcan distinciones a este respecto entre las aeronaves del Estado de cuyo territorio se trate y las de los otros Estados.
Comandante Comando Conjunto de Operaciones Especiales
ace más de cincuenta años, las Naciones
victoriosas de la Segunda Guerra Mundial
se reunieron en San Francisco (CaliforniaEstados Unidos) y al calor de la victoria
firmaron un tratado solemne en que se comprometían a:
“Preservar a las generaciones futuras del
flagelo de la guerra y a unir fuerzas para el
internacional, a asegurar, mediante la
aceptación de principios y la adopción de
métodos, que no se usara la fuerza armada
sino en servicio del interés común”1, lo
anterior es el preámbulo de la Carta de las
En su Articulo 2 párrafo 4, dice “los miembros de la organización, en sus relaciones
internacionales, se abstendrán de recurrir
a la amenaza o al uso de la fuerza contra
la integridad territorial o la independencia
política de cualquier Estado, o cualquier
otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas”.
Por otra parte la Carta establece un mecanismo encargado de velar por la paz y seguridad internacional dando
la función al Consejo de Seguridad, de acuerdo con lo
dispuesto en los artículos 24 y 25 de los capítulos VII
y VIII.3 Dicho pronunciamiento sólo será respetado si el
funcionamiento de estos mecanismos es eficaz, ya que
la seguridad colectiva es el primordial propósito de las
Naciones Unidas.4
Un rápido repaso de esta disposición
muestra que tiene un ámbito de mayor
prohibición que el Artículo 12 del Pacto de la Sociedad de Naciones. El Artículo 2, párrafo 4, no sólo rechaza ciertas guerras o la guerra, sino que prohíbe
expresamente el uso de fuerza e incluso la amenaza de esta en las relaciones
internacionales. Tal disposición constituye un cambio radical si lo comparamos con el derecho anterior.
Es conveniente resaltar que el sistema establecido por
la Carta no es el de una prohibición absoluta de la fuerza; muestra que en algunas circunstancias especiales
y con el fin de alcanzar ciertos objetivos, el recurso de
la Fuerza es lícito. Algunas de estas circunstancias o
casos han sido previstos por la Carta y son considerados como excepciones a la regla de la prohibición del
empleo de la Fuerza:
Pero el análisis es más complejo porque definitivamente la prohibición del
uso de la fuerza está ligada a la obligación de resolución de controversias
internacionales por medios pacíficos,
de tal forma que no se coloque en peligro la justicia ni la paz mundial, principio expresado en el Artículo 2, párrafo
3, y precisado en el Artículo 33, según
señala la Corte Internacional de Justicia,
como regla de derecho Internacional.2
El principio del arreglo pacífico de controversias internacionales es la otra
parte, ya que ha sido históricamente
empleado como instrumento de arreglo de discrepancias que no encontraban solución por otras vías.
La primera excepción es la de la acción coercitiva colectiva prevista en los artículos 42 y 53, la segunda considerada caduca, prevista en los artículos 53 y 107 contra
los Estados enemigos durante la Segunda Guerra Mundial y la tercera que sería la única real excepción, resulta
del Artículo 51 que reconoce el derecho a la legítima
defensa individual o colectiva en el marco de la normativa internacional.5
Podríamos decir en síntesis, que la normativa implantada
por la Carta de las Naciones Unidas se resume en los
Prohibición genérica de la amenaza o del uso de la
Fuerza como medio licito de acción en las relaciones
Control y monopolio del uso de la Fuerza para garantizar
Reconocimiento explicito de algunas excepciones.6
Se analizará un poco más detenidamente el Artículo
2.4 de la Carta y posteriormente sus excepciones.
El Artículo 2, parágrafo 4, de la Carta dice lo siguiente:
1. Preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas.
2. Bejarano G, Romualdo. El marco jurídico internacional en materia del uso de la fuerza
ambigüedades y límites. Madrid (España), Editorial Civitas S.A., 1993. p 67.
3. Möller Undarraga, Francisca. El uso de la fuerza en el Derecho Internacional actual.
Valparaíso (Chile), editado Academia Naval, 2002. p. 9.
4. Bejarano, Op. Cit, 1990, p. 68.
7. Jiménez de A, Eduardo. El Derecho Internacional Contemporáneo. Madrid (España),
Editoriales Tecnos, 1980. p.108.
“Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán
de recurrir a la amenaza o al uso de la Fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o cualquier otra forma incompatible con los
propósitos de las Naciones Unidas”.
Con el anterior artículo se puede afirmar que la obligación fundamental de la Carta
se fundamenta en la prohibición explícita del uso de la Fuerza, considerándose la
norma básica del Derecho Internacional Contemporáneo y la piedra angular de las
relaciones pacíficas entre los Estados.7
Hace no más de ocho décadas el empleo de la fuerza por los Estados era lícito; la
Fuerza Armada era descrita como el recurso de última instancia que podían emplear
los Estados para solucionar controversias con el objeto de alcanzar otros fines en
apoyo de la diplomacia.
Los Estados podían hacerse la guerra por una buena razón, por una mala razón o
sin razón alguna.8 En 1907 la conferencia de La Haya estuvo sustentada en el pleno
reconocimiento al Jus ad bellum y los principales esfuerzos de los participantes
estaban dirigidos a obtener acuerdos que regularan las operaciones militares y los
males de la guerra. Las leyes de la guerra constituían hasta los años veinte del siglo
XX, la parte más importante del Derecho Internacional.9
En los tiempos antiguos, el tema de la legitimidad del derecho de la guerra o Jus
ad bellum, no era especialmente importante. Así para los pueblos orientales, los
hebreos, los griegos y romanos, el recurso de la guerra era normal y no existía mayor
preocupación si la guerra era lícita o no. El mundo evoluciona y con ello el derecho
a la guerra .10
Las Naciones Unidas y su legislación
A lo largo del proceso que comenzó con la Primera Guerra Mundial, pasando por
el Pacto de la Sociedad de Las Naciones hasta culminar con la Carta de las Naciones
Unidas, se ha producido una transformación radical en el estatuto jurídico del uso
de la Fuerza Armada en el Derecho Internacional. El Pacto de la Liga de Las Naciones, trajo limitaciones parciales en el derecho de acudir los Estados a la guerra como forma de solución a los conflictos. Además los firmantes del Pacto de Briand Kellogg, condenaron el recurso de la guerra para la resolución de controversias internacionales y renunciaron a ella, como instrumento de política nacional en sus
mutuas relaciones .11
Lamentablemente, con estos instrumentos sólo se prohibía el recurso de la guerra.
Se sostenía en el período comprendido entre la Primera y Segunda Guerra Mundial,
que las medidas coercitivas que impusieran los Estados que no alcanzaran a configurar un estado de guerra, a pesar de aplicar la coerción con gran fuerza, eran lícitas
mientras los participantes no instauraran un estado de guerra.
Con la Carta de las Naciones Unidas, se cierra la posibilidad de mantener un estatus
similar al que mantenían los Estados, en la interpretación legalista de “guerra” estableciendo una fórmula amplia en su Artículo 2, parágrafo 4.
Lo interesante de este artículo es que no sólo pro“Hace no más de ocho décadas el
híbe el uso, sino también la amenaza de una Fuerza,
empleo de la fuerza por los Estados
por ejemplo, el aviso previo de un ultimátum anunera lícito; la Fuerza Armada era desciando que recurrirá a medidas militares, es una
crita como el recurso de última insforma de uso de la Fuerza. Una simple amenaza
tancia que podían emplear los Esde Fuerza, puede también configurarse en forma
clara en una acción violatoria del Artículo 2.4; el
tados para solucionar controversias
empleo de demostraciones de fuerza, movilización
con el objeto de alcanzar otros fines
repentina de fuerzas a las fronteras, despliegue de
en apoyo de la diplomacia”.
buques de guerra cerca de las costas de otro Estado.
Una movilización general puede constituirse en una
amenaza de fuerza en el desarrollo de una grave controversia. En cambio, una compra intensiva de armamento no constituye necesariamente en sí una forma de amenaza.12
Apreciaciones, controversia y orientación
El problema de mayor importancia que se presenta respecto a la correcta interpretación
del Artículo estudiado, es el término de “fuerza”, para unos estudiosos del derecho, este
hace referencia a fuerza armada; para los demás alude a otras formas de fuerza como
la coerción económica, política, sicológica, entre otras modalidades, que un Estado pueda
ejercer sobre otro Estado, es decir se manejan dos posturas, una que quiere darle una
interpretación amplia y que por tal razón la prohibición se referiría a todo tipo de fuerza,
los otros, por el contrario señalan que la prohibición sólo alcanza a la Fuerza Armada13.
Los que defienden el término de Fuerza, en un sentido estricto constituyen la doctrina
mayoritaria. Argumentan que la Carta emplea en algunas disposiciones la palabra “fuerza”
pero en otras utiliza la expresión “fuerza armada” y deducen que cada vez que se utilice
la palabra “fuerza” se debe entender en realidad que se refiere a Fuerzas Armadas. Los
partidarios de esta tesis invocan los trabajos preparatorios de la conferencia de San Francisco, sosteniendo que siempre que se aludía a la palabra “fuerza”, se trataba en realidad
de Fuerza Armada. También los seguidores de esta tesis, colocan como ejemplo la enmienda
brasileña que pretendía incluir en el Artículo 2.4 las medidas de coerción económica, no
siendo aceptada.14
El profesor Eduardo Jiménez de Aréchaga, en su libro El Derecho Internacional Contemporáneo explica en forma sencilla y clara la intención
de la palabra “fuerza” en el Artículo 2.4 de la Carta así:
“El contexto y la historia de la Carta demuestran lo que
se quiere decir con la palabra “fuerza”, en el Artículo
2, parágrafo 4, es simplemente Fuerza Armada, y no
otras formas de presión económica o política, a menos
que configuren, en las circunstancias de un caso dado,
una amenaza de Fuerza.
10.Möller, Op. Cit, 2002. p.4.
11. Jiménez, Op. Cit., 1980. p. 108
13. Möller, Op. Cit., 2002. p. 11
14. Bejarano, Op. Cit., 1990. pp. 77-82.
Esta conclusión emerge del séptimo parágrafo preambular
de la Carta, que indica como uno de los medios de alcanzar las finalidades establecidas por los pueblos de las Naciones Unidas, el de “asegurar, mediante la aceptación
de principios y la adopción de métodos, que no se usará
la “Fuerza Armada” sino en servicio del interés común”.
El principio fundamental aludido en esta frase es el
contenido del Artículo 2, parágrafo 4, de la Carta, y los
métodos adoptados para asegurar el logro de esas
finalidades son aquellos indicados en los artículos 43 y 47
de la Carta, disposiciones que se refieren todas, a la Fuerza
La conclusión a extraer del contexto de estas disposiciones
de la Carta, es que la fuerza cuyo uso o amenaza se
prohíbe a todo Estado miembro, al igual que la fuerza que
la Organización está facultada a emplear, es la Fuerza
Armada y nada más.
Entre las disposiciones referidas, el Artículo 44 demuestra
que los autores de la Carta no calificaron en todos los
casos el sustantivo “fuerza” con el adjetivo “armada”, aún
en ciertos casos en que ha sido obvia la intención de los
redactores de dar a la palabra Fuerza ese significado.15
Sin embargo, a pesar de estas interpretaciones al Artículo
2.4 de la Carta, la discusión está lejos de terminar en
especial cuando los países en vías de desarrollo, siguen
insistiendo en la interpretación más amplia que incluye la
coerción económica, política y sicológica como fuerzas
No se puede olvidar que la prohibición del uso de la fuerza
a que se refiere el artículo analizado anteriormente, sólo
aplica a los Estados.
Lo anterior se entiende del estudio del propio texto de la
norma que se refiere sólo a los miembros de la
Organización de Las Naciones Unidas y de acuerdo con
el Artículo 4, sólo los Estados que acepten las obligaciones
impuestas en la Carta, serán miembros de la Organización.
Únicamente quedaría por estudiar ¿qué pretendía la norma
cuando expresa que se abstendrán de recurrir a la amenaza
o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la
independencia política de cualquier Estado, o de cualquier
otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones
Este tema también crea controversias y se presentan dos corrientes
antagónicas que pretenden interpretar el texto; una pretende analizar el Artículo 2.4 en forma literal,
lo que a simple vista nos diría, que
el uso de la fuerza que no esté dirigido contra la integridad territorial
o la independencia política no sería
“La autorización del empleo de la Fuerza está
limitada por la cláusula condicional derivada
de una situación de hecho, comparativamente
clara, objetiva, fácil de demostrar, difícil de
interpretar erróneamente o de inventar”.
Los defensores más enérgicos de esta interpretación, conocida como la
tesis de Stone, han sido los británicos.
El profesor Stone afirma “que lo que
prohíbe el Artículo 2.4, no es el uso
de la fuerza, sino el uso contra la integridad territorial o la independencia
política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los
propósitos de las Naciones Unidas,
definidos en el Artículo primero”.16 Para
este autor, se podría argumentar que
una amenaza o uso de la Fuerza empleada de conformidad con estos principios y que no esté dirigida contra la
integridad territorial o la independencia política de otro Estado, puede ser
incluso recomendable, más que necesariamente prohibida por la Carta.
Según la historia de la Carta la expresión “contra la integridad territorial o
la independencia política” fue incluida
en la conferencia de San Francisco a
demanda de las pequeñas potencias
que querían garantías suplementarias
para protegerse de una agresión.
Por lo anterior podemos decir que la
inclusión de esta expresión fue terriblemente desafortunada, ya que en
vez de cumplir con su intención inicial
de fortalecer la prohibición, lo que ha
pasado es que algunos Estados, se
han valido de los términos empleados
para debilitar su alcance.
15. Jiménez, Op., Cit., 1980. p. 110.
16. Cf. Stone, J. Aggression and world order: Critique of Unite
Nations theories of aggression. Londres.1958. p. 871
Tales fueron los casos de Reino Unido, en el asunto del
Estrecho de Corfo, el de Francia y nuevamente el Reino
Unido en 1956 en la intervención militar en el Canal del
Suez, como argumento a la
intervención militar.17
“La legítima defensa, individual o colectiva, es
sin lugar a dudas, la excepción a la prohibición
al uso de la Fuerza, contando con el mayor
reconocimiento por los Estados tanto en la
práctica como en la doctrina”.
En 1970, en la Declaración de Principios de
las NN.UU. (Resolución A. 2625 XXV de 24
de octubre de 1974) el Reino Unido intenta
nuevamente la defensa de la tesis Stone. De
lo dicho posteriormente por Jimmy Carter, refiriéndose a la operación de rescate emprendida por su país en Irán el 24 de abril de 1980
puede deducirse que también Estados Unidos
comparte la tesis Stone. En esta interpretación
literal que se analiza, también podría ser aceptada la tesis de intervención militar por razones
humanitarias o graves violaciones a los derechos humanos o al principio de autodeterminación de los pueblos.
La Declaración de Principios de 1970 es contundente, ya que prohíbe el uso de la Fuerza
para violar fronteras internacionales existentes
con otro Estado o como medio de resolver controversias internacionales. Jiménez de Aréchaga el Internacionalista uruguayo, al que ya hemos citado anteriormente sostiene que “todo
el uso de la Fuerza que no sea en virtud del
derecho de legítima defensa, es incompatible
con el propósito fundamental de las Naciones
Unidas y por ello prohibido en el Artículo 2.4”.
La que sería una de las expresiones más claras,
de la corriente de interpretación más amplia y
la que estaría en defensa del no uso de la Fuerza Armada, sino sólo en la legítima defensa de
que habla el Artículo 51.18
El trasfondo de las excepciones
Las excepciones a la prohibición del uso de la
Fuerza, en la Carta de Las Naciones Unidas o
al Artículo 2, parágrafo 4; se encuentran en el
Capítulo VII, y Artículo 51, ellas son respectivamente “las medidas coercitivas coordinadas
o autorizadas por el Consejo de Seguridad y
el derecho a legítima defensa”.
La Carta incorpora el Artículo 51 como una
condición esencial para el surgimiento y existencia del derecho inmanente de legítima defensa, individual o colectiva en caso de ataque
armado. La Carta no se refiere en el Artículo
51 al uso o amenaza de Fuerza, como en el
Artículo 2.4, ni tampoco a una amenaza a la
paz, quebrantamiento de paz o acto de agresión, como en el Artículo 39.
La autorización del empleo de la Fuerza está
limitada por la cláusula condicional derivada de
una situación de hecho, comparativamente clara, objetiva, fácil de demostrar, difícil de interpretar erróneamente o de inventar.
Luego el ataque armado, constituye una forma
específica de uso de la Fuerza en defensa propia, en vez de esperar las medidas de las Naciones Unidas; entonces podemos afirmar que
la Fuerza en defensa propia sólo puede ser utilizada contra el que ha atacado y aquellos Estados que apoyan efectivamente el ataque también con el empleo de Fuerza, es decir la Fuerza
sólo es permitida contra Fuerza.19
El profesor Remiro Brotóns lo explica diciendo:
“Al consagrar la legítima defensa, la Carta rompe con un silencio que sobre la materia habían
mantenido, tanto en el Pacto de la Sociedad
de las Naciones, como el Pacto de Briand
Kellog” y agrega:
1. Se pone énfasis en el carácter eminente del
derecho de la legítima defensa, individual o
colectiva, abierta a favor de cualquier Estado,
miembro o no de la ONU, exista o no trato
previo de las partes.
2. Se desvinculó el ejercicio de la legítima defensa
colectiva, de la existencia de un órgano o acuerdo
regional, en el sentido de la del Capítulo VII de la
3. Se integró en el sistema de seguridad colectiva,
regulando las condiciones de su ejercicio, con
relación a la acción del Consejo de Seguridad
en el mantenimiento de la paz y seguridad internacional”.20
La legítima defensa, individual o colectiva, es
al uso de la Fuerza, contando con el mayor reconocimiento por Estados tanto en la práctica
como en la doctrina. Cuando la Carta se refiere
al término inmanente del derecho de legítima
defensa, acepta su existencia anterior, emanada del derecho natural.
No podríamos hablar de la prohibición del uso
de la Fuerza, si la Carta no consagrara el derecho a la legítima defensa de los Estados,
cuando éstos sean agredidos.21
En la actualidad se sigue discutiendo ¿cuándo
es lícita la legitima defensa? y aparecen nuevos
temas de discusión, cuando se creía que casi
se lograba un acuerdo respecto a la interpretación del Artículo 51, por ejemplo, hoy hace
17. Bejarano, Op. Cit., 1990. pp. 96-101.
18. Möller, Op. Cit., 2002. pp. 11-12.
19. Jiménez, Op. Cit, 1980. p. 118.
20. Remiro B, Antonio. Derecho Internacional. Madrid (España), Editorial
Graw Hill. 1997. p. 919.
21. Möller, Op. Cit., 2002. p. 12.
carrera la agresión llamada acumulación de
actos, ella sostiene que la existencia de un
conjunto de incidentes importantes a lo largo
del tiempo, tomados en conjunto, podrían ser
considerados como un ataque armado, dando
paso a la legítima defensa, normalmente éstos
son realizados por grupos irregulares.
También se abre camino la legítima defensa
preventiva, siendo un concepto muy amplio de
legítima defensa, cuyo objetivo es la defensa
de los objetivos vitales. Para invocarla no sería
necesaria una agresión directa o amenaza de
agresión, sino que bastaría con que la seguridad presente o futura del Estado, se encontrara
en peligro, lo que nuevamente enfrenta a defensores y detractores, hay unos actores que
terminantemente rechazan la legítima defensa
preventiva y otros la aceptan en forma muy
amplia y otros por el contrario de forma muy restringida. Los que respaldan la legítima defensa
preventiva en su más amplio contexto, señalan
que no se puede esperar que un Estado amenazado de destrucción tenga que esperar a ser atacado para defenderse y los académicos
que se inclinan por un sistema más
“En la actualidad se sigue discutiendo ¿cuándo restrictivo, consideran que la legítima
es lícita la legítima defensa? y aparecen nuevos defensa preventiva sin limitaciones,
facilitar la manipulación del
temas de discusión, cuando se creía que casi puede
concepto y convertirse en una agresión.
se lograba un acuerdo respecto a la interpretación
del Artículo 51, por ejemplo, hoy hace carrera
la agresión llamada acumulación de actos, ella
sostiene que la existencia de un conjunto de
incidentes importantes a lo largo del tiempo,
tomados en conjunto, podrían ser considerados
como un ataque armado, dando paso a la legítima
defensa, normalmente éstos son realizados por
Al respecto Maria del Carmen Márquez Carrasco dice: “Siempre que el
peligro sea lo suficientemente grave,
es decir, siempre que haya una necesidad inmediata y siempre que se
respete el principio de proporcionalidad, el Derecho Internacional no
puede prohibir la legítima defensa
preventiva”.22
Diferente si se trata de la legítima defensa interceptiva, ya que si el ataque
armado se ha iniciado, el Estado que
va ser agredido puede interceptar el
ataque, luego en este caso el Estado
agredido está utilizando la Fuerza para
evitar el ataque.
De todos modos se coincide con quienes tienen una interpretación más cerrada respecto a la legítima defensa
preventiva, pues es un tema que se
debe tratar con especial cuidado y sólo
se justifica en los casos que existan
elementos y pruebas objetivas e irrefutables que permitan comprobar la eminencia de un ataque.
La legítima defensa frente a un ataque
nuclear, también se encuentra en discusión, la Corte Internacional de Justicia,
en opinión consultiva el 8 de julio de
1986 expresa en forma general que
sería contraria al Derecho Internacional
Humanitario, pero más adelante explica
“En vista del estado actual del Derecho
Internacional y de los elementos de hecho a su disposición, la Corte no puede concluir de manera definitiva si la
amenaza o el empleo de armas nucleares, sería lícito o ilícito en circunstancias
extremas de legítima defensa en que
estuviere comprometida la sobrevivencia
misma del Estado”.
Por último tenemos la legítima defensa
frente a la agresión indirecta, está definida, según resolución 3314 del Consejo de Seguridad Artículo primero así:
“Es el uso de la Fuerza Armada por un Estado contra
la soberanía, la integridad territorial o la independencia
política de otro Estado, o en cualquier otra forma incompatible con la Carta de las Naciones Unidas, tal
como se enuncia en la presente definición”.
En el Artículo 3 especifica los casos de agresión indirecta, independiente o no de que haya una declaración
de guerra.23
La Primera Guerra del Golfo Pérsico, el conflicto de los
Balcanes durante los años noventa, los atentados del
11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos, la
Guerra contra el terrorismo internacional en Afganistán
y la Segunda Guerra del Golfo Pérsico, nos encaran a
una nueva realidad internacional mucho más conflictiva
e inestable, haciéndonos reflexionar sobre cómo está
funcionando el orden mundial cuando todavía se
discuten interpretaciones de algunas partes de la Carta
Coronel José Luis Rico Arenas, Oficial del Ejército Nacional, actualmente Comandante del Comando de Operaciones
22. Márquez, M, del Carmen. Problemas actuales sobre la prohibición del recurso de la fuerza en el Derecho Internacional. Madrid (España), Editoriales Tecnos,
1998. p. 106.
23. Ibíd., pp.12-21
Por Teniente Coronel Nury del Pilar Martínez Bermúdez • Oficial Fuerza Aérea Colombiana
entro de los alcances de la reunión realizada durante el mes de noviembre de 2004, en el Club Militar
de Melgar-Tolima, con motivo del desarrollo del Proceso de Redireccionamiento Estratégico 20052020, que adelantó para tal efecto la Fuerza Aérea Colombiana con asistencia de sus líderes, se centró especial interés en el análisis del tamaño de la Fuerza de donde se derivó el nombre Y el tamaño
de la FAC ¿para qué?
Su respuesta bien vale la pena aproximarla desde el punto de vista de aplicación
de la materia Geopolítica1 y Estrategia2
que se adelanta en la Escuela Superior de
Guerra, en desarrollo del Curso de Información Militar, CIM 2005.
“¿En verdad se requiere de un tamaño
de Fuerza que permita lograr la situación
de tranquilidad que persigue el país para
enfrentar la amenaza ante el actuar de
agentes de orden interno y externo?”
Para analizar el tema, es conveniente abordarlo, comenzando por destacar los legados del
poder militar que tiene sus raíces en la Carta
Constitucional, cuya aplicación pretende garantizar el retorno al estado de tranquilidad, en
el cual la FAC dada su finalidad y negocio, debe realizar operaciones militares para lograr
persuadir, disuadir, repeler o someter3 a los
agentes perturbadores y en consecuencia, se
exige ante el conflicto una FAC con un tamaño
organizacional o de Fuerza que debe prepararse para garantizar el éxito acorde con la Política de Defensa y Seguridad Democrática4.
Luego, se hace un análisis sobre la base de
los conceptos de la gerencia estratégica, que
busca formular y desarrollar un plan que establezca una dirección organizacional para lograr
y asegurar el cumplimiento de las acciones teniendo en cuenta el ambiente externo de la organización así como sus fortalezas y debilidades
internas. Son bases como requisito metodológico que sirven para aproximarse al concepto del tamaño de Fuerza y su importancia para
enfrentar las amenazas.
¿En verdad se requiere de un tamaño de Fuerza que permita lograr la situación de tranquilidad que persigue el país para enfrentar la
amenaza ante el actuar de agentes de orden
La FAC, su finalidad y negocio
La finalidad de la FAC se encuentra definida
en el marco constitucional, en la cual se establece que: “la Nación tendrá para su defensa
unas Fuerzas Militares permanentes constituidas por el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea...5” En este mismo sentido “... La Fuerza
Pública, estará integrada en forma exclusiva
por las Fuerzas Militares y la Policía Nacional“.6
1. TC Ejército de Chile Figueroa Brito, Mario Pablo. (Curso CIM, 2005). Instructor de Geopolítica. Esdegue.
2. CR(r) Martínez Pachón. (Curso CIM, 2005). Instructor Estrategia. Esdegue.
3. Colombia Fuerza Aérea Colombiana. Manual FAC 3-05 Público. Ver modelo de actuación de las FF.MM. frente a la amenaza (3ª. ed). Manual de Estado Mayor
FAC, 2005 p. 3-08.
4. Colombia Presidencia de la República. Documento Política de Defensa y Seguridad Democrática. Ver matriz de responsabilidades, 2003 p. 67
5. Colombia Constitución Política. 1991, Artículo 217 p 85
6. Op Cit 5 Artículo 216 p 84
Es decir, la FAC, hace parte de un concepto global,
que implica que no se puede entender a la organización sin antes entender su entorno.
Volviendo a la Constitución, cuando se referencia a
las Fuerzas Militares y a la Fuerza Pública, éstas tienen
su razón de ser en la forma como la sociedad entiende
su organización y la conformación del Estado. Utilizando algunos conceptos de gerencia estratégica7, en
términos generales, se puede afirmar que la sociedad
persigue como fin el desarrollo social, político y económico dentro de un marco de convivencia pacífica y
considera importante para su existencia, su desarrollo
y supervivencia y por ello inalienables, los siguientes
elementos: la Nación, la soberanía, la independencia
y el esquema de organización adoptado.
Y el Tamaño de la Fuerza ¿para qué?
En el ámbito del desarrollo de la sociedad, es que la
Fuerza Pública tiene su razón de ser. La sociedad misma considera y reconoce el uso de la Fuerza como una
de las formas de asegurar y preservar el marco conceptual en el que se fundamenta. Para ello, se crea un cuerpo especial denominado Fuerza Pública, a quien se delega el uso de la Fuerza, pero que no es independiente,
si no que hace parte de los organismos del Estado con
subordinación en la rama ejecutiva del poder público,
donde se establece un marco para su uso.
En esta visión, el estado normal u ordinario en el que se desarrolla la sociedad, se caracteriza por la vigencia
tanto del marco de convivencia pacífica como de sus elementos fundamentales. Sin embargo, existe y se
anticipa la posibilidad de ocurrencia
de una perturbación violenta del estado ordinario hasta el extremo de la consideración del conflicto, el cual puede
ser de orden interno o externo, considerados como estados de excepción,
bien de guerra exterior o de Estado de
Conmoción Interna, según lo establece
la Constitución8. Y aquí radica la importancia de contar con un tamaño de
Fuerza apropiado, que debe interactuar
con el modelo del escenario de actuación para el uso de la Fuerza.
Teniendo en mente el largo plazo como horizonte,9 el objetivo no es ganar
la guerra, la cual es contingente, lo fundamental, es la paz y es el modelo de
referencia para el uso de la Fuerza, como instrumento legítimo disponible. En
términos de legitimidad, “...las Fuerzas
“El tamaño de Fuerza requerido para la FAC,
es entonces la suma de los tamaños de los sistemas que son liderados por las áreas funcionales
y los proyectos de inversión, que permitan contar con las unidades y medios exigidos para el
cumplimiento de la misión institucional y el
desarrollo de las capacidades requeridas”.
Militares tendrán como finalidad primordial la defensa de la soberanía, la independencia, la integridad del territorio
nacional y del orden constitucional”.10
Esta definición permite destacar un
objetivo general, defender la Nación
y un objetivo particular en términos
de defender la soberanía, la independencia, la integridad del territorio
nacional y el orden constitucional ¿y cuál es el papel
de la FAC bajo este concepto?
El negocio de la FAC se ha definido,11 dada su especialidad en el aire, como la defensa del espacio aéreo,
apoyo a las fuerzas de superficie12 y prestación de
servicios de transporte aéreo. En términos de las finalidades de desarrollo social y servicio a la comunidad,
tiene el propósito de participar en el desarrollo de las
áreas de influencia de sus bases aéreas, abrir rutas
aéreas en las regiones apartadas, apoyar a la población
en caso de desastres naturales, participar en las actividades de protección del medio ambiente, participar
en las operaciones de búsqueda y rescate en caso de
accidentes, naufragios, entre otras circunstancias; así
como regular y controlar la utilización del espacio aéreo en áreas de desastre o conmoción. Y el tamaño
de Fuerza, debe tener presente estos aspectos, como
El direccionamiento estratégico en la FAC,13 se encuentra definido formalmente y desarrollado mediante la aplicación de la planeación dentro del concepto de gerencia
estratégica y compuesto por la misión, visión, objetivos,
las metas y estrategias, así como el esquema organizacional por áreas funcionales14 con sus procesos, a través
de los cuales se definen los proyectos estratégicos que
permitirán el alcance de los objetivos y el tamaño de
Fuerza requerido para enfrentar la amenaza.
7. TC. Medina Rojas, Jaime. Departamento Planeación Estratégica. Documento Gerencia
8. Colombia Constitución Política, 1991, Artículos 212-213 p. 80-81
9. Por ello se plantea que el redireccionamiento de la FAC cobija el período 2005-2020.
10. Colombia Constitución Política, 1991, Artículo 217 p-85.
11. Colombia Fuerza Aérea Colombiana. Manual de Doctrina Aérea.
12. Operaciones conjuntas, coordinadas y combinadas.
13. Colombia Fuerza Aérea Colombiana. Plan Estratégico Institucional FAC 2003-2010.
Bogotá, diciembre, 2002.
14. Colombia, Fuerza Aérea Colombiana. Plan Estratégico Institucional FAC 20032010. Áreas funcionales: operaciones, apoyo directo y planeación y administrativas.
Diciembre 2002, Fig. 5. p-11.
y apoyo a la Fuerza. El tamaño de Fuerza requerido para la FAC, es entonces la suma de
los tamaños de los sistemas que son liderados
por las áreas funcionales y los proyectos de
inversión, que permitan contar con las unidades y medios exigidos para el cumplimiento
de la misión institucional y el desarrollo de las
Este direccionamiento estratégico se concreta
en documentos que están articulados en tres
niveles jerárquicos claramente definidos. El nivel
estratégico, bajo responsabilidad del Comandante de la FAC, que congrega los Planes de
Campaña,15 el Plan Estratégico Institucional
PEI16 y el Plan de Desarrollo de la Fuerza.17 El
nivel operativo, bajo responsabilidad de las jefaturas y departamentos del Cuartel General
Cofac, que desarrollan planes estratégicos por
área funcional con su correspondiente plan de
acción y el nivel táctico, bajo responsabilidad de
los comandos y grupos aéreos,18 escuelas e
institutos de formación, quienes desarrollan la
plataforma estratégica de la base con su plan
de acción, que exige concordancia con las órdenes de operación19 resultantes de los planes de
guerra y directivas operacionales.
Desde este punto de vista, bien se podrían
plantear algunos interrogantes:20
¿Cuáles son las amenazas internas y externas? no se intenta agotarlas, pero se deben
tener presentes las que afectan la integridad
y el dominio territorial, la legitimidad del Estado, la libertad y la independencia, así como las
que menoscaban la gobernabilidad y capacidad del Estado para brindar y/o incrementar
seguridad y bienestar a la población. Entre
ellas, el narcotráfico, el ELN, las Farc, las autodefensas, el crimen organizado y aquellas que
atenten contra el medio ambiente, así como
las intenciones de países como Nicaragua que
reclama la isla de San Andrés y Venezuela,
Bajo estos conceptos de direccionamiento
estratégico, finalidad, negocio y en concordancia con el marco constitucional, la FAC tiene
asociadas cuatro funciones típicas que se encuentran enmarcadas dentro de la doctrina
aérea: el control del espacio aéreo, aplicación de la Fuerza, multiplicación de la Fuerza
“Contra ataques terroristas, convencionales o aéreos ¿cuál es la capacidad de defensa de las bases aéreas
e instalaciones?”
¿Cuál es la prospectiva de permanencia en el tiempo
de dichas amenazas? Si bien hay un proceso de entrega de las autodefensas acorde con la ley de alternatividad penal y se plantean en la mesa de gobierno
acuerdos de paz con el ELN, se debe tener presente
que permanecen en el tiempo, pues un conflicto armado que lleva cuarenta años no se termina de la
Venezuela sin duda, tiene una prospectiva ascendente “...el problema de fondo con Chávez sigue intacto: es creciente”21 y más teniendo en cuenta sus intenciones22 de toma
de la Guajira, su consolidación de la revolución bolivariana, su paso de la doctrina militar
defensiva a ofensiva y la compra que se adelanta de armamento, tanques, fragatas y
aviones, entre otros.
¿Cuáles son las cualidades y capacidades requeridas por la Fuerza? Garantizar que sea
flexible y versátil,23 con alcance regional24 e inter-operable,25 con precisión,26 base tecnológica avanzada27 y cobertura,28 con información superior29 y que sea disuasiva.30
Aquí radica la importancia del proyecto de adquisición de los aviones de combate táctico
que lidera la FAC, el cual ha sido sometido a debates en el Congreso de la República y
sobre el que se han publicado muchos titulares de prensa. La compra de este tipo de aviones, reviste especial importancia no sólo en el nivel de la economía,31 sino en el estratégico,32 en el que la aviación juega un papel decisivo, inclusive en el desarrollo de las operaciones conjuntas que se han venido realizando con el Ejército y que han permitido la
reconquista del territorio y la soberanía, en concordancia con la Política de Seguridad Democrática del Presidente Uribe. Cualidades y capacidades que orientan sin duda alguna
el alcance de la FAC hacia el liderazgo del poder aéreo nacional, de importancia no sólo
para la sociedad, sino para la FAC, las Fuerzas Militares, el Gobierno y la Nación.
15. Se elabora para el desarrollo de operaciones dentro de las divisiones jurisdiccionales, contempladas en los Planes de Guerra de las FF.MM.
16. Guía de Planeamiento fundamentada con lineamientos del Ministerio de Defensa y CGFM, basadas en hipótesis de guerra y directivas operacionales.
17. Plan con definición de proyectos estratégicos, acorde con el período de gobierno.
18. Colombia Fuerza Aérea Colombiana. Plan Estratégico Institucional FAC 2003-2010.
19. Cuadro Orgánico T.O.E. No. 4-00-00-01. Diciembre, 2002 Fig. 6-7 p-14-15. Transmiten instrucciones relacionadas con una operación táctica o estratégica.
Es el plan del Comandante, pues anuncia su decisión.
20. Curso CAEM – FAC 2004. Presentación Tamaño de Fuerza. Melgar, noviembre, 2004..
21. Santos, Juan Manuel. No es el momento de titubear. Bogotá: El Tiempo, 20 de febrero 2005 p.1-20.
22. GR. Ospina, Carlos Alberto. Doctrina Militar Venezolana. Bogotá, 18 de febrero 2005
23. Capacidad de adaptarse a cualquier amenaza, cambio de objetivo y que pueda actuar simultáneamente en diferentes niveles de la guerra
24. Que pueda neutralizar cualquier amenaza antes que afecte el territorio propio.
25. Capacidad de actuar en forma conjunta o combinada.
26. Capacidad de adquisición, identificación y ataque de blancos con precisión.
27. Infraestructura capaz de soportar necesidades tecnológicas y desarrollo de ciencia y tecnología aeronáutica.
28. Soporte para el combate ágil, bases aéreas adaptables, cobertura señal radar, comunicaciones y despliegue.
29. Información en tiempo real y sistema dominante de C3I2, Comando y Control, Comunicaciones, Inteligencia e Informática.
30. Poder de combate contundente, movilidad y capacidad de reacción.
31. Colombia Departamento Nacional de Planeación. Archivos de economía. Documento 176. Donde los mecanismos de compensación comercial off sets permitirían
que ante la inversión por US $ 234’, se compense con desarrollo industrial, generación de fuentes de empleo, transferencia de tecnología, 7 de febrero 2002.
32. GR. ® Tovar Valencia, Álvaro. ¿Aviones? ¿Helicópteros? ¿Infantería?. Bogotá: Periódico El Tiempo, 24 de diciembre 200.
“Dominar el aire es la razón de ser de la
FAC, pero no sólo como Fuerza de apoyo,
sino como Fuerza decisiva para la protección tanto del pueblo colombiano como
de su espacio aéreo nacional.”
En los diferentes niveles, en forma flexible y coordinada ¿se
poseen las capacidades para controlar el 100% del espacio
aéreo? ¿cuál es la capacidad de identificación, detección,
interceptación y destrucción de blancos aéreos y de superficie?
¿cuál es la capacidad de reacción en el territorio nacional?
En las diferentes modalidades y teatros, con una combinación
de armas que asegure el logro de los objetivos de la Fuerzas
de superficie ¿cuál es la capacidad de proveer apoyo aéreo
Para una Fuerza que sea desplegada en el territorio, con un
ideal de horas de operación de los aviones Hércules C-130
¿se cuenta con la capacidad para el soporte logístico?
Con seguridad, rapidez y confiabilidad ¿cuál es la capacidad
de proveer transporte especial para la Presidencia de la República y los altos mandos?
En cualquier lugar del territorio nacional, las 24 horas, con
personal y equipo preparado y adaptable a las circunstancias
¿cuál es la capacidad de transporte aeromédico y evacuación?
En forma efectiva en todo el territorio continental, insular y áreas
jurisdiccionales33 ¿se cuenta con la capacidad para conducir
operaciones de búsqueda y rescate? ¿cuál es la solvencia para
neutralizar o degradar el espectro electromagnético enemigo?
¿cuál es la preparación para efectuar mantenimiento que permita
un alto índice de alistamiento de los sistemas de armas? ¿cuál
es la capacidad de generar ciencia y tecnología aeroespacial?
Adicionalmente, contra ataques terroristas, convencionales o
aéreos ¿cuál es la capacidad de defensa de las bases aéreas
e instalaciones? ¿Se cuenta con el potencial para proveer información meteorológica a las Fuerzas desplegadas? ¿Cuál
es el soporte a la navegación aérea? ¿cuál es la capacidad de
proveer cartografía y actualización de rutas y procedimientos
a la Fuerza Pública? ¿cuál es la suficiencia de apoyo a la industria aeronáutica nacional? ¿cuál es el potencial de ayuda
humanitaria, de extinción de incendios forestales? ¿cuál es la organización para el combate?
La lista de interrogantes sería larga, pero no se
trata de agotarlas, sino de crear espacios de reflexión que permitan al interior de cada Fuerza
determinar cómo están los planes de campaña,
cuál es la situación de capacidad actual frente
a la amenaza y cuál la capacidad requerida según la especialización, que permita reconocer
las capacidades propias y las del enemigo.
Se deben determinar las habilidades que son requeridas conjuntamente y planificar su alcance
por fases, para lograr el tamaño de Fuerza apropiado y las cualidades para contrarrestar las amenazas, que permitan alcanzar el sueño de paz,
guiando nuestro estamento militar hacia la búsqueda permanente del mejoramiento continuo y
de una capacidad de respuesta como compromiso ante nuestros hijos y el pueblo colombiano.
Alcanzar el tamaño de Fuerza requiere de las
apropiaciones presupuestales que haga el Estado, por intermedio del Departamento Nacional de Planeación, el Ministerio de Hacienda y
el Congreso, acorde con sus competencias y
en este sentido el grado de apropiación definirá su impacto, pero también el decidido apoyo de los factores de poder y de la opinión pública; los cuales sin duda alguna permitirán que
las Fuerzas Militares, alcancen colectivamente con esfuerzo y determinación la política de
Dominar el aire es la razón de ser de la FAC,
pero no sólo como Fuerza de apoyo, sino como
Fuerza decisiva para la protección tanto del
pueblo colombiano como de su espacio aéreo
nacional. En este sentido están comprometidas
su capacidad operacional y de gestión, su gente, el soporte logístico y la doctrina identificados
con el objetivo de defender la Nación, la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y el orden constitucional
Teniente Coronel Nury del Pilar Martínez Bermúdez, Oficial de la Fuerza Aérea Colombiana. Especialista en Ingeniería
de sistemas adelantando el Curso de Información Militar 2005.
33. Colombia Constitución Política. Es allí donde se requiere el apoyo de la FAC que, además, debe cubrir el mar territorial continental y el insular de San Andrés
y Providencia, 1991. Artículo 101. p-38.
os Kogui constituyen el grupo más tradicional
e importante de los que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta, principalmente en la zona
norte dentro de lo que llaman ‘la línea negra’,
que constituye su territorio sagrado tradicional.
Hoy viven en 15 pequeños poblados ubicados
en terrazas aluviales próximos a quebradas o
ríos. Los hombres realizan trabajo comunal y
se reúnen en sus templos, mientras las mujeres
permanecen en los bohíos. Consideran a la tierra
como ‘madre’ y su autoridad suprema es el ‘Mamo’. Cada familia posee dos parcelas y se dedican a la agricultura de productos típicos de los
climas templado y frío. Cultivan y mastican hoja
de coca para resistir la fatiga del trabajo. En los
últimos años se han visto invadidos y amenazados por cultivadores de coca, colonos y guerrillas. Sin embargo, son uno de los grupos que
más resiste a las influencias externas por la solidez de su universo ético y religioso”.1
Los Kogui nos remiten a la época prehispánica,
cuando nuestros aborígenes vivían en total armonía con la naturaleza y veían a la tierra como
la madre que prodigaba la vida y el sustento
diario. Hoy con tristeza, se observa cómo éstas
culturas luchan por conservar sus ideales y no
se hace nada por proteger sus ancestros y territorio, sino por el contrario, la relación entre
el hombre y el ecosistema es irracional y no
hay una tradición de preservación de las reservas naturales que son la subsistencia para el
La problemática de los cultivos ilícitos en los
Parques Nacionales Naturales está asociada a
la presencia de colonizaciones ilegales, paramilitares y guerrilla. Dentro de las áreas de los diferentes parques nacionales, se están planteando nuevas estrategias para que los colonizadores
puedan cambiar de actividad. Sobre el uso de
en Parques Naturales de
“Consecuente con la protección del ecosistema y
las actividades de erradicación de cultivos ilícitos
de la Policía, los Parques Naturales Nacionales
en Colombia son protegidos por las leyes, pero
desafortunadamente sólo queda en el papel...”
la tierra se están diseñando reordenamientos a los asentamientos y generando los engranajes necesarios, para
que los esfuerzos del Estado lleguen
a las poblaciones que se encuentran
marginadas y con alta vulnerabilidad
a las economías de la ilegalidad.
En un problema que es de ordenamiento, se deben determinar las condiciones particulares de cada una
de las áreas del sistema de parques,
para establecer los métodos específicos con que se deben abordar.
Como un caso concreto nos referiremos al
Parque Natural Nacional de la Sierra Nevada
Por Teniente Coronel Néstor Rincón Bastidas • Teniente Coronel González Bedoya • Teniente Coronel John Harold Gómez Gallego
1. Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta ® (2005). © 1993-2004 Microsoft Corporation.
Los Parques Nacionales ante la ley y la actuación policial
Consecuente con la protección del ecosistema y las actividades de erradicación
de cultivos ilícitos de la Policía, los Parques Naturales Nacionales en Colombia
son protegidos por las leyes, pero desafortunadamente sólo queda en el papel,
tal como lo podemos citar en nuestra Carta Magna en su Artículo 79 que a
la letra dice: “Todas las personas tienen derecho a gozar de un ambiente sano. La ley garantizará la participación de la comunidad en las decisiones que
puedan afectarlo. Es deber del Estado proteger la diversidad e integridad del
ambiente, conservar las áreas de especial importancia ecológica y fomentar
la educación para el logro de estos fines”.2
De igual forma, está vigente la restricción del uso de herbicidas en los parques
nacionales según lo dispuesto en el Decreto 622 de 1977, reglamentario del
Código de Recursos Naturales, en tal sentido esta determinación incluye un
concepto del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. Además
se requiere consulta previa para el desarrollo de cualquier tipo de proyecto
que se desarrolle en los territorios tradicionales indígenas, como lo es el de
aspersión aérea de cultivos de uso ilícito. Por otra parte, existe un acuerdo
político entre el Consejo Territorial de Cabildos de la Sierra Nevada de Santa
Marta y el Gobierno Nacional, establecido en noviembre de 2003, según el
cual la intervención pública y privada en los Parques Nacionales se debe concertar bajo el marco del ordenamiento territorial tradicional indígena, definido
por los pueblos indígenas asentados en éstos parques y la permanente coordinación institucional de las autoridades públicas.
Tomemos como ejemplo, los cultivos de coca en el Parque de la Sierra Nevada de Santa Marta, las distintas fuentes disponibles, en hectáreas, dicen lo
SIMCI4
El Parque de la Sierra Nevada de Santa Marta
tiene una extensión total de 383.000 hectáreas, así que para cualquiera de las cifras arriba
mencionadas, se estaría hablando de menos
del 0.1% del parque afectado por cultivos de
La Policía Ambiental como cuerpo especializado, tendrá la misión de prestar apoyo a las autoridades ambientales, a los entes territoriales
y a la comunidad en la defensa y protección
renovables. Así como en las funciones y acciones de control y vigilancia previstas por la ley,
además de prestar su servicio con prioridad en
las zonas de reserva, parques nacionales y en
las áreas de especial importancia para el ecosistema, colaborando además en las tareas
educativas, de prevención y promoción del cuidado y respeto por la naturaleza.
Según lo mencionado anteriormente y otras
normas vigentes a las cuales está sujeto el
mediante aspersión aérea, en las áreas de los
Parques Nacionales Naturales es prohibido
realizar el vertimiento, introducción, uso o abandono de sustancias tóxicas o contaminantes,
que puedan perturbar o causar daños en los
ecosistemas al igual que la utilización de cualquier producto químico de efectos residuales.
De manera adicional, existen acuerdos con el
Parque Sierra Nevada de Santa Marta, que dentro del área de estudio se superpone con el
resguardo indígena Kogui – Malayo – Arhuaco,
sobre realizar una consulta coordinada por el
Ministerio del Interior, previa a la puesta en marcha de cualquier mecanismo de erradicación de
cultivos de uso ilícito. Incluso es pertinente anotar que las actividades de erradicación que se
“...en las áreas de Parques Nacionales Naturales
se encuentra prohibido realizar el vertimiento,
introducción, uso o abandono de sustancias tóxicas
o contaminantes, que puedan perturbar o causar
daños en los ecosistemas al igual que la utilización
de cualquier producto químico de efectos
Además, el Decreto 1843 de 1991
en su Artículo 102, prohíbe a los
pilotos aplicar plaguicidas sobre
viviendas, áreas de protección de
cuerpos de agua, parques naturales, zonas de reserva o vedadas
2. Constitución Política de Colombia. Articulo 79.
3. Dirección Antinarcóticos – Policía Nacional
4. Las cifras de SIMCI para 2004 serán entregadas al Ministerio del
Interior y de Justicia en fecha a determinar.
5. Central Inteligencia de Estados Unidos.
desarrollen no solamente al interior del resguardo, sino de la denominada “línea negra” o límite ancestral indígena en la Sierra
Nevada de Santa Marta, deben ser consideradas al momento de
elevar dicha consulta.
En las zonas localizadas en ecosistemas estratégicos o áreas
de conservación y protección, con presencia o en riesgo de ser
afectadas por los cultivos ilícitos, se desarrolla el programa de
Familias Guardabosques de la Presidencia de la República, que
vincula familias campesinas e indígenas como guardabosques,
brindándoles un apoyo económico y un acompañamiento social
y técnico ambiental.
reducir los cultivos ilícitos y prevenir su expansión
diseñar y poner en marcha las estrategias asociadas con el uso
alternativo, protección, recuperación, y conservación de las
áreas objeto del programa, brindándoles una alternativa legal
apoyar el fortalecimiento de la institucionalidad local, que consolide el modelo de Estado Comunitario que promueve el Gobierno Nacional
apoyar modelos de organización.
Se han contemplado programas y estrategias para la erradicación de cultivos ilícitos como los mencionados anteriormente,
buscando la participación voluntaria de una parte de la población
local y de las instituciones.
Así mismo, la Policía y las FFMM hacen inteligencia y proporcionan seguridad para los participantes en algunas áreas. Unas
1500 FGB y 150 desmovilizados cubren las tareas de erradicación manual en las superficies de los parques nacionales, así
como con bombas de espalda y máquinas para desenraizar en
las áreas fuera de los parques.
La resolución 0013 de 2003 emanada por el Consejo Nacional de Estupefacientes, dispuso en su Artículo 1º, parágrafo 2º,
que la Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parques
“En zonas localizadas en ecosistemas estratégicos o áreas de conservación y protección, con
presencia o en riesgo de ser afectadas por los
cultivos ilícitos, se desarrolla el programa de
Familias Guardabosques de la Presidencia de
la República...”
Nacionales Naturales en coordinación con la Policía Nacional y la Dirección Antinarcóticos, debía elaborar
las características relacionadas con
las áreas del Sistema de Parques
Nacionales Naturales, para que sean
presentadas ante el Consejo Nacional de Estupefacientes para su análisis y recomendaciones, con el propósito de discurrir las medidas apropiadas según las
especificaciones ambientales de dichas áreas, así como el estudio de las medidas complementarias previstas.
Del mismo modo, las resoluciones 0341 de 2001,1065 de 2001, 108 de 2002 y 1054
de 2003 del Ministerio de Medio Ambiente establecen restricciones de carácter ambiental con base en las cuales debe operar el Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos
con glifosato e impone obligaciones ambientales que deben cumplir las entidades responsables de su ejecución.
La problemática de los cultivos ilícitos en los Parques Nacionales Naturales está asociada a la presencia de colonizaciones ilegales, paramilitares y guerrilla. Dentro de las
áreas de los diferentes parques nacionales, se están planteando nuevas estrategias para que los colonizadores puedan cambiar de actividad. Sobre el uso de la tierra se están
diseñando reordenamientos a los asentamientos y generando los engranajes necesarios,
para que los esfuerzos del Estado lleguen a las poblaciones que se encuentran marginadas y con alta vulnerabilidad a las economías de la ilegalidad.
La Policía Ambiental como cuerpo especializado, tendrá la misión de prestar apoyo a
las autoridades ambientales, a los entes territoriales y a la comunidad en la defensa y
protección del medio ambiente y los recursos naturales renovables. Así como en las
funciones y acciones de control y vigilancia previstas por la ley, además de prestar su
servicio con prioridad en las zonas de reserva, parques nacionales y en las áreas de especial importancia para el ecosistema, colaborando además en las tareas educativas,
de prevención y promoción del cuidado y respeto de la naturaleza
l tema del Libertador, don Simón Bolívar, es inmenso. Aunque se pueden estudiar sus documentos
políticos como la Carta de Jamaica, el Discurso al Congreso de Angostura, el Mensaje al Congreso
Constituyente de Bolivia, he preferido el camino que Fernando González diseñó: una especie de libertador personal, fruto de un ensayo que se renueva, amplía y enriquece permanentemente en varias
Por Alfonso Gutiérrez Millán • Academia Pereirana de Historia
“Le enseñaron la vida natural,
a no refrenar sus instintos sin
antes conocer la razón de
cada inhibición”.
direcciones. El Libertador se
prodiga así de manera poliforme según el enfoque de quien
lo estudia y por este mero hecho asegura su pervivencia en
la historia. Tal es la importancia de su figura, que pasa de
mito patriótico a paradigma
ideológico y fuente perenne
de inspiración política.
la América hispana. Le enseñaron la vida natural, a no refrenar
sus instintos sin antes conocer la razón de cada inhibición.
Fieles al principio pedagógico roussoniano según el cual el
hombre busca cada explicación al enfrentar los retos que la
vida le va situando, no le inculcaron nada de manera acartonada
o académica, antes que su vivaz Inteligencia lo demandara.
Este método estaba a varios siglos de distancia de las costumbres españolas de entonces. Las instrucciones que el Libertador dará luego para la educación de su sobrino corroboran
tal formación.
Una singular educación
En este orden de ideas trataremos sobre el perfil político
jacobino de Bolívar, un producto del optimismo del siglo de
las luces logrado por su cuidadosa educación, quizá la única
aplicación práctica del Emilio
de Rousseau. Como sus padres fallecieron a temprana
edad se presentó la feliz combinación de un niño riquísimo,
que es puesto en manos de
los únicos discípulos del filósofo ginebrino que existían en
“Bolívar conocía la ignorancia de las masas criollas. Sabía -por la doctrina
roussoniana-que era indispensable el decurso del tiempo para elevar su nivel
Los miembros del Club de los jacobinos rendían culto a Rousseau. Predicaban odio cerval a la monarquía absoluta, a la antigua división feudal de clases y un amor obsesivo por la democracia y la igualdad social. Incluyendo la tenaz Idea política de
que el poder es una especie de mal necesario que debe utilizarse para destruir a los tiranos, pero también para educar a los
pueblos hasta que la humanidad llegue a grados de adelanto
carácter. Atacó a la tíranla frecuentemente; habló
con entusiasmo de la divinidad; su elocuencia
enérgica describió con rasgos de fuego los
encantos de la virtud, y defendió los dogmas
consoladores que la razón ofrece por apoyo al
corazón humano”.
tales que pueda abandonar inclusive el aparato del Estado y volver a ese “estado natural
original”, que fue corrompido por las diversas
formas de organización social. Por ello Robespierre, una vez en el poder, rechazó la anarquía, los excesos ateos y cualquier libertinaje
como corruptores del pueblo y restableció el
culto al ser supremo. Al leerlo, según versión
de Lamatine en su Historia de los girordinos,
algo de esto puede apreciarse:
La huella jacobina
No hay pues disolución en la doctrina de los
jacobinos. Como hombres de Estado su proyecto político les condujo a preocuparse por
el problema eterno de todas las revoluciones:
su continuidad histórica.
“Una secta propagó con mucho celo la opinión
del materialismo que prevaleció entre los grandes y bellos espíritus, y a ella se debe en gran
parte esa especie de filosofía práctica, que
reduciendo a sistema el egoísmo, considera a
la sociedad humana como una guerra de astucia, al éxito como la regla de lo justo e injusto,
a la probidad como un negocio de gusto y de
decoro, y al mundo como el patrimonio de
hábiles tunantes.
Y es que de la forma como se resuelva esta
cuestión depende la permanencia en el tiempo
de los cambios inducidos por ellas. Lo que aconteció en Rusia ha sido interpretado precisamente como un error de consolidación cometido por
la llamada desviación estalinista. Nada se previó
para el momento en el cual el pueblo ruso demandara la supresión del Estado policivo y la
creación de estructuras políticas que consolidaran una verdadera libertad socialista.
... sólo Rousseau se mostró digno del ministerio de preceptor del género humano, por la elevación de su alma y por la grandeza de su
“No hay pues disolución en la
doctrina de los jacobinos. Como
hombres de Estado su proyecto
político les condujo a preocuparse por el problema eterno
de todas las revoluciones: su
continuidad histórica”.
Rousseau y Robespierre miraron con admiración a Inglaterra, donde los derechos ciudadanos se hallaban consolidados; allí reinaba la estabilidad. Esa condición política perseguida por
todos los hombres de Estado no podía dejar de
preocupar a Bolívar. En su discurso al Congreso de Angostura clama por ella:
“El sistema de gobierno más perfecto, es aquel
mayor suma de seguridad social y mayor suma
de estabilidad política”.
En lo que él consideraba como su obra política
máxima, la Constitución de Bolivia, la estabilidad
constituye obsesión. La solicita en forma vehemente al Congreso Constituyente de ese país:
“¡Legisladores! Vuestro deber os llama a resistir el choque de dos monstruosos enemigos
que recíprocamente se combaten, y ambos os
atacarán a la vez la tiranía y la anarquía forman un inmenso océano de opresión, que
rodea a una pequeña Isla de libertad, embatida
perpetuamente. ..”
Estos fragmentos identifican la huella jacobina
en el pensamiento bolivariano: comparte su odio
a los tiranos pero, como Robespierre, ansía consolidar la revolución para que ella perdure mediante un sistema de democracia liberal, con
Bolívar conocía la ignorancia de las masas criollas. Sabía por la doctrina roussoniana que era
indispensable el decurso del tiempo para elevar
su nivel político. Sólo los siglos permitirían el
desarrollo de la gran utopía buscada por los
jacobinos: construir la igualdad humana en un
entorno de libertad. Esta Utopía toma fuerza
desde la reforma, a partir de una vulgarización
teológica atribuida a Tomas Mützer y a los
puritanos ingleses de la revolución de 1643,
mediante la extensión a la filosofía política de
la siguiente proposición: “Todos los hombres son
creados por Dios a su imagen y semejanza, luego,
en sus designios inescrutables no hay diferencias
sino en cuanto a la fe o en cuanto a las obras.”
Por tanto, las desigualdades humanas no tienen origen divino.
George Jenillek señala que estos principios puritanos sirvieron de base para
que en las colonias norteamericanas inscribieran la igualdad como institución
política. A su vez, Troeltsch, en célebre ensayo, afirma que el Estado de RhodeIsland fue el primero en adoptarla, con la libertad de conciencia, seguido de Pensilvania, mediante carta o documento escrito, verdaderos principios de lo que
después Rousseau denominó “contrato social”. La huella ideológica en el tiempo
nos lleva después a la declaración de Independencia
para el Bolívar ja- de Estados Unidos, que menciona el nombre del Creador como fuente de la igualdad.
“… las leyes son
cobino un medio de gobernar y no
un fin creador de "Estados de Derecho" a la manera santanderista”.
Para terminar me referiré a otra idea política jacobina
del Libertador: su convicción según la cual el poder
es esencialmente un mal necesario que debe usarse
para destruir a los tiranos pero requiere controles estrictos después de la revolución para consolidar las nuevas ideas. Basta leer los siguientes párrafos en
su mensaje introductivo a la Constitución de Bolivia:
“ .. el presidente de Bolivia está privado de todas las Influencias: no nombra los
magistrados, los jueces, ni las dignidades eclesiásticas por pequeñas que sean.
Esta disminución de poder no la ha sufrido todavía ningún gobierno bien constituido: ella añade trabas sobre trabas a la autoridad de un jefe que hallará siempre a todo el pueblo dominado por los que ejercen las funciones más importantes
de la sociedad. ..”.
No hay pues contradicción ideológica entre el Bolívar roussoniano, y el
pensador que propone la Constitución de Bolivia. A la revolución debe seguir
la estabilidad, y esta sólo se puede lograr con instituciones que refrenen
un pueblo desbordado necesariamente para la guerra revolucionaria. Por
ello las leyes son para el Bolívar jacobino un medio
de gobernar y no un fin creador de “Estados de
Derecho” a la manera santanderista.
“…La Gran Colombia tiene para el
Bolívar jacobino un papel de orden
continental, con el objeto de contrarrestar a Estados Unidos e intimidar
a las monarquías europeas”.
No podemos dejar de mencionar que La Gran Colombia tiene para el Bolívar jacobino un papel de
orden continental, con el objeto de contrarrestar
a Estados Unidos e intimidar a las monarquías
europeas. Recuérdese que los jacobinos tuvieron obsesión por la idea imperial
francesa; sólo que, en vez de un rey para coronar, optaron por la República de
Ciertamente no es este el panorama tradicional con que se ha adornado el mito
del Libertador. Pero no por ello es menos eminente este hombre de la guerra
a muerte y a la vez hombre de Estado que propone la Constitución aristocrática
de Bolivia aplicando esa idea roussoniana según la cual los pueblos empiezan
su redención por las revoluciones, mas sólo maduran por el curso del tiempo
en un ambiente de libertad, mediante instituciones realistas que permitirán, algún día, construir la suprema utopía de la igualdad humana y la idea jacobina,
y bolivariana, por excelencia!
Dr. Alfonso Gutiérrez Millán, abogado de la Universidad Libre, profesor universitario, ha sido secretario de Jurídica de la
Gobernación de Risaralda, actualmente es el Notario Cuarto de Pereira.
Batalla de Cannas.
La confrontación, física o moral, siempre
ha habitado en la misma casa del ser
humano; es más, se acuestan en la
misma cama, beben de la misma copa,
comen con la misma mano; en realidad,
una breve aventura por los caminos
que nos demarca la historia deja un
clara sensación: el hombre siempre ha
conocido la muerte, el enfrentamiento,
la codicia, el engaño, la envidia, el rencor
y el poder; la paz, excepcionalmente.
Negarlo, sería tan absurdo como negar nuestra naturaleza humana. La visión no es sombría, simplemente es real.
Por Jean Carlo Mejía Azuero1
Pero también resulta paladino el encontrar
que la historia de los enfrentamientos, nos
muestra otra perspectiva y no es otra que la
de protección de ciertos derechos y garantías,
especialmente durante los períodos del enfrentamiento físico; no importa que fuera de
una manera primigenia o rústica; si cabe la
utilización del término.
En el presente escrito, nos adentraremos brevemente en el recuento de algunos antecedentes
del Derecho Internacional Humanitario en la
antigüedad; para ello, empezaremos por determinar qué es la guerra desde la posición de algunos conocidos autores; luego escudriñaremos
brevemente en algunas culturas, su forma de
percibir el conflicto armado, para evidenciar si
existieron reglas o comportamientos grupales
de los cuales se pudieran colegir limitaciones
en el campo de batalla o dentro de la concepción
estratégica2 y táctica.3
Finalmente, es pertinente indicar que esta
aproximación hace parte de nuestra investigación sobre la incidencia de la Corte Penal
Internacional en los miembros de las Fuerzas
Armadas Colombianas y que próximamente
será publicada bajo el título La Corte Penal
Internacional, una mirada desde la trinchera.
A pesar de que no es nuestro tema de fondo, es
pertinente de forma muy breve hacer una reseña
sobre tan importante término, en razón de lo que
significa para las Fuerzas Militares de un Estado.
La guerra entendida jurídicamente hace referencia
al conflicto armado entre dos Estados denominados beligerantes y que tiene como finalidad hacer
valer un objetivo determinado. Debemos tener
presente, que el concepto moderno de guerra,
desconoce que durante un gran período histórico
el concepto de Estado, tal y como hoy lo estudiamos, no existió. Así se predicaba la existencia de
la guerra entre naciones; entre pueblos pertenecientes a una misma Nación o entre un Estado
y una Nación, lo que actualmente se podría traducir
como una guerra civil, al menor estilo de lo sucedido
en algunos Estados africanos durante el siglo XX.
En palabras de Martínez Teixido,4 Heraclito, el
famoso Filosofo Griego, definía a la guerra como
“la madre de todas las cosas”; por otro lado Plauto,5
originó la famosa frase de Hobbes homo hominis
lupus, que constituye pilar del enfrentamiento
humano. En el mismo sentido Freud, basado en
una visión real e historicista indicaba: “ la guerra
no puede abolirse; mientras sean tan distintas las
condiciones de existencia de diversas naciones
o sea tan violenta su repulsión mutua, estamos
condenados a las guerras”.6
1. Abogado MCL. Candidato a Ph’D de la Universidad Externado de Colombia. Becario de la UMNG. Tutor de la maestría en Seguridad y Defensa Nacional.
Docente de pregrado y postgrado. docente Esdegue, Sespo, Escisi, Esina, Esmil. Decano Facultad de Derecho Universidad Militar Nueva Granada.
2. Estrategia. Arte de emplear todos los elementos del poder de una Nación o de varias naciones para lograr los objetivos de ésta o bien de una alianza de países
en tiempos de paz o de guerra. Dícese también del arte del mando militar durante el combate. Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2004. © 19932003 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos El diccionario de la Real Academia de la Lengua indica que el término estrategia [Del Lat. del
gr. strateg_a, ] se configura como el arte de dirigir las operaciones militares. Pág. 917.
3. Táctica. Ciencia o técnica que consiste en distribuir y dirigir las fuerzas para la consecución de un objetivo limitado o un fin inmediato, a diferencia de la
Estrategia, cuyo arte es el empleo de todos los elementos del poder de una nación o naciones para conseguir sus objetivos. La táctica militar implica el diestro
uso de las fuerzas en la coronación de una campaña o la derrota del enemigo. Las tácticas se basan en el tamaño, la composición y cualidades de las fuerzas
con que cuenta un comandante, y en la consideración de las fuerzas enemigas a las que se enfrenta. Un comandante buscará tácticas que le ofrezcan la
oportunidad óptima de coronar su misión con el menor daño para sus fuerzas. La táctica incluye el uso del engaño y la sorpresa, de las maniobras, la potencia
de fuego y cualesquiera otra capacidad de las fuerzas disponibles. La táctica debe adaptarse a las condiciones específicas del momento y el lugar. En la
determinación de las tácticas intervienen importantes elementos tales como la logística, la geografía, la información disponible sobre el volumen de las fuerzas
del enemigo, sus reacciones habituales y otras cuestiones que pueden influir en el desarrollo de la contienda. © 1993-2003 Microsoft Corporation. Reservados
4. Martínez Teixido, Antonio. Enciclopedia del arte de la Guerra. Todo sobre el fenómeno de la guerra y la búsqueda de la paz. Madrid, Editorial Planeta. Segunda
5. Plauto fue un gran cómico y dramaturgo romano que vivió en el siglo II A.d.C.
6. Op.cit. Pág. 11
“Incluso la filosofía trasnochada del
marxismo que sustenta hoy en día
una confrontación fratricida en Colombia, ora en los campos y veredas,
ya en los ámbitos de la academia, los
medios de comunicación, las Organizaciones no Gubernamentales, los organismos multinacionales y los jueces
internacionales, en lo que se conoce
como conflicto asimétrico; la concibe
de manera progresista y revolucionaria, ya que las guerras regresivas son
propias del capitalismo”.
Antecedentes del Derecho Internacional Humanitario
Resulta llamativo encontrar que
guerra no proviene ni del griego
ni del latín sino del alemán; así
de la Lengua indica que el término
guerra proviene de Werra, que
designa pelea y tumulto.7 Y la
pelea o confrontación, en aras de
la verdad, ha sido la historia de
la humanidad, tanto así que la
seguridad se esgrime dentro de
las teorías contractualistas, especialmente en Hobbes y su Leviatán,8 como la razón de ser del
Grocio en su magistral obra de
Lure belli ac pacis, o sobre el derecho de la guerra y la paz, escrito en el año 1625 indica que
no todo empleo de la fuerza está prohibido por la ley natural,
sino sólo aquella fuerza que llega a entrar en conflicto con los
principios de toda sociedad. Así, encontraremos una guerra
justa, si se entabla con el objetivo de alcanzar el fin teleológico
del hombre que no es otro que la felicidad a través de la paz.
Esto sin duda es antecedente del Derecho Internacional Humanitario y del Derecho Internacional de los conflictos armados.
Sun Tzu, indicaba que la guerra en realidad era una verdadera
preocupación del Estado, que además debería estudiarse profundamente.9 Por otro lado, para Carl Von Clausewitz, la guerra
constituye, un acto de fuerza que se lleva a cabo para obligar
al adversario a acatar nuestra voluntad. La guerra en una de
sus frases más celebres constituye la prolongación de la política por otros medios.10
De acuerdo con el criterio de Herbert Spencer, teórico social
inglés, considerado el padre de la filosofía evolucionista,11 la
guerra se justifica como un proceso de selección natural en
Incluso la filosofía trasnochada del marxismo que sustenta hoy
en día una confrontación fratricida en Colombia, ora en los
campos y veredas, ya en los ámbitos de la academia, los medios
de comunicación, las Organizaciones no Gubernamentales,
los organismos multinacionales y los jueces internacionales,
en lo que se conoce como conflicto asimétrico; la concibe de
manera progresista y revolucionaria, ya que las guerras regresivas son propias del capitalismo. De allí que los derechos huma-
nos por ejemplo, han sido dentro de la teoría de la captura del Estado,12
que hemos venido trabajando, un arma de guerra. Mientras a la filosofía
de los derechos fundamentales se le inserte cualquier ideología, se
perderá constantemente su esencia primordial: la sensibilización de
Sostiene Juan Bautista Alberdi13 “que la justicia y el crimen están
armados de una espada. Naturalmente, la espada es para herir y matar.
Ambos matan. Siendo la guerra un crimen que no puede ser cometido
sino por un soberano, es decir, por el único que puede hacerla legalmente, se presume que toda guerra es hecha por quien hace la ley. Así
la guerra puede ser legal por cuanto es hecha por el legislador, sin dejar
de ser criminal, en cuanto es hecha en contra del derecho”.
7. Op. cit. Pág. 1071
8. A partir del análisis efectuado sobre la naturaleza del hombre, Hobbes desarrolla su idea del contrato o pacto social, desarrollado por los hombres como
garante de la seguridad individual y como forma de poner fin a los conflictos que, por naturaleza, aquellos generan. Así, a las pasiones naturales del hombre
se oponen las, también naturales, leyes morales. Este contrato social, a través del cual los hombres intentan hacer prevaler la razón y el deseo de paz, implica
una cierta alienación de su libertad (y, por consiguiente, de su poder) en favor de una institución política común que podría delegar su poder de decisión y
de ejecución en un soberano. Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2002. © 1993-2001 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
9. Sun Tzu. El arte de la guerra. Traducción de Jaime Barrera Parra. A partir de la traducción del Chino de Samuel B Griffith. Editorial Panamericana. 1999.
10. De la guerra, obra del militar prusiano Carl von Clausewitz, aparecida en tres volúmenes como parte de sus obras completas, publicadas póstumamente
entre 1832 y 1834. Vom kriege (su título original) fue escrita a partir de 1818 y finalizada doce años más tarde, aunque su autor no pudo completar los
ocho libros de que debería componerse el conjunto, acabando tan sólo el primero de ellos. De la guerra es un tratado sobre la actividad militar, es decir, sobre
la participación de los ejércitos, cuya esencia radica en la explicación del conflicto bélico como parte de la política, de la cual no es sino una prolongación,
cuya finalidad es obtener el acatamiento de las acciones exigidas por parte del enemigo, al tiempo que se le destruye física y moralmente. Al discernir que
la guerra no es un fin en sí misma, sino una significativa pieza de la conciencia de cada pueblo, Clausewitz la entiende como un elemento imprescindible de
las relaciones internacionales, destacando la necesaria supremacía de la defensa frente a la continua y hasta entonces primordial preparación ofensiva. No
quiere ello decir que el escritor prusiano desconsidere el ineludible carácter ofensivo de los líderes políticos y militares, muy al contrario, ya que explica la
superioridad de los pueblos en virtud de sus fuerzas espirituales, de sus valores morales, cuya estrecha vinculación con los medios materiales los hacen
11. Seguidor del Darwinismo social, teoría que establece que el desarrollo de los seres humanos y las sociedades se ajusta al patrón descrito por el naturalista
inglés Charles Darwin en su teoría de la evolución por selección natural. Los seguidores del darwinismo social sostienen que las personas y grupos sociales,
así como los animales y las plantas, compiten por la supervivencia, en la cual la selección natural es resultado de la “ley del más fuerte”. Algunos rechazan la
intervención de los gobiernos en los asuntos relacionados con la competencia entre las personas y se muestran a favor del laissez-faire como doctrina política
El darwinismo social se originó en Inglaterra durante la segunda mitad del siglo XIX, después de que Darwin aplicara sus teorías de la selección natural a los
seres humanos en su obra La descendencia humana y la selección sexual (1871). Sin embargo, fue el sociólogo inglés Herbert Spencer quien formuló el
principio sobre la “supervivencia de los más aptos” seis años antes que Darwin. En su obra La estática social (1851) y en otros estudios, Spencer defendió
que a través de la competencia la sociedad evolucionaría hacia la prosperidad y libertad individuales, una teoría que ofrecía la posibilidad de clasificar a los
grupos sociales según su capacidad para dominar la naturaleza. Desde este punto de vista, las personas que alcanzaban riqueza y poder eran consideradas
las más aptas, mientras que las clases socioeconómicas más bajas, las menos capacitadas. Esta teoría fue utilizada por algunos como base filosófica del
imperialismo, el racismo y el capitalismo a ultranza.
El darwinismo social tuvo una gran influencia a principios del siglo XX, aunque fue perdiendo popularidad después de la Primera Guerra Mundial. Durante las
décadas de 1920 y 1930 fue duramente criticado por contribuir al auge del nazismo (véase Nacionalsocialismo). En esa misma época, los avances en la
antropología desacreditaron esta teoría; los antropólogos Franz Boas, Margaret Mead y Ruth Benedict mostraron que la cultura es intrínseca a los seres
humanos. La eugenesia fue también desacreditada después de que sus argumentos fueran utilizados por Adolf Hitler para justificar la existencia de una
“raza superior”; por ello la genética profundizó más en sus planteamientos científicos. Hoy, sin embargo, la sociobiología, que defiende el determinismo genético
—y que algunos consideran una nueva versión de darwinismo social— intenta explicar el cambio social y cultural en términos evolutivos.
12. Ver Jean Carlo Mejía. Corrupción empresarial y captura del Estado. II Jornada nacional contra el terrorismo y la violencia. Consejo Nacional de Seguridad.
13. Alberdi Juan Bautista. El crimen de la guerra. BuenosAires, Editorial Tor, ríos de Janeiro 760 1939. Pág. 27
De ahí viene que toda guerra es legal por
ambas partes, sí por ambas partes es hecha
por los soberanos; pero como la justicia es
una, ella ocupa en toda guerra el polo opuesto
del crimen, es decir, que en toda guerra hay
un criminal y un juez.
“El hombre ha sido conciente de
su naturaleza y la historia puede
atestiguar sus falencias, pero jamás
podrá negar la incansable carrera
en pos de la virtud”.
Una ratificación más se presenta en el Artículo
212, sobre los Estados de excepción cuando
precisa: “el presidente de la República, con la
firma de todos los ministros, podrá declarar el
Estado de guerra exterior. Mediante tal declaración, el gobierno tendrá las facultades estrictamente necesarias para repeler la agresión,
defender la soberanía, atender los requerimientos de la guerra y procurar el reestablecimiento
de la normalidad.”
“La guerra puede ser el único medio de hacerse justicia a falta de un juez; pero es un
medio primitivo, salvaje y anticivilizado, cuya
desaparición es el primer paso de la civilización
en la organización interior de cada Estado.
Mientras él viva entre Nación y Nación, se
puede decir que los Etados civilizados siguen
siendo salvajes en su administración de justicia
Veamos ahora un recuento de la guerra en la
antigüedad y su influencia en la entronización
de los pilares del Derecho Internacional Público,
contentivo del Derecho Internacional de los
Derechos Humanos o DIDH y del DIH; es pertinente precisar que estos datos, sirven de antecedentes a su vez de la Corte Penal Internacional, producto del Estatuto de Roma suscrito el
17 de julio del año 1998. El hombre ha sido
conciente de su naturaleza y la historia puede
atestiguar sus falencias, pero jamás podrá negar
la incansable carrera en pos de la virtud.
Retomando, y por si queda alguna duda sobre
lo expresado ut supra por el Maestro Alberdi,
tendremos que revisar nuestra carta magna
para corroborar esta dura realidad. El Artículo
189 de la citada obra manifiesta en su numeral
sexto que le corresponde al presidente declarar
la guerra con el permiso del Senado,14 o hacerla sin tal autorización para repeler a una agresión extranjera.
Visión humanitaria de los conflictos en la antigüedad
a. El antiguo Egipto. W. J. Perry,15 ha constatado que la agricultura tuvo su origen en Egipto y como
consecuencia de dicho descubrimiento apareció la guerra. El primer tratado sobre el cual se tiene
referencia, y que sirve de fuente histórica para el Derecho Internacional Público y para el DIH, es el
celebrado entre Ramsés II faraón de Egipto y el rey Hattasuli II de los hititas.16 En dicha convención
las partes acordaron entregarse a los guerreros que se estuvieran escondiendo en el territorio de su
adversario, esto constituye a su vez el primer antecedente de la extradición.17 Lo llamativo de este
tratado en palabras de Gaviria Liévano, es su carácter humanitario, que contrastaba con las prácticas
crueles de la época.18
Estatuas de dioses hititas. La escultura hitita tiene una fuerza y vigor terrenos. Los hititas esculpían
figuras independientes, como las que se muestran aquí, y tallaban relieves en paredes verticales de
roca viva. Los temas tratados incluyen representaciones de deidades (como es el caso), reyes y
actividades reales, tales como banquetes y escenas de caza.
b. La India. El código de Manu, traía claras alusiones sobre la práctica de la guerra; especialmente
aludía a los conflictos internos y no parecía referirse a conflictos internacionales. “Un guerrero digno,
por ejemplo, se supone que no ataca al enemigo dormido o que ha perdido su escudo o está desarmado,
o se ha dado a la huida”.19 esta manifestación se antoja cercana a estatutos como el tratado de Ginebra de 1864 o los mismos convenios de 1949. Además los hindúes consideraban que la guerra no
podía extenderse a la destrucción de plantaciones o cultivos, ni siquiera moradas o sitios sagrados.
c. La China. El antiguo General chino Sun Tzu, autor del más antiguo tratado militar, denominado el
arte de la guerra, formuló la observación según la cual se debía salvar a los heridos y a los enfermos,
14. artículo 173 de la C.P. atribuciones del senado, numeral 5° “autorizar al gobierno para declarar la guerra a otra Nación”. Inciso segundo del artículo 212.
15. Op.Cit. Pág. 11
16. Hitita (en hebreo, hittim), antiguo pueblo de Asia Menor y Oriente Próximo, que habitó la tierra de Hatti en la meseta central de lo que actualmente es Anatolia
(Turquía), y algunas zonas del norte de Siria. Los hititas, cuyo origen se desconoce, hablaban una de las lenguas indoeuropeas
17. Mejía Azuero Jean Carlo. La extradición de nacionales. Objetivo justicia. Universidad Militar Nueva Granada. Año 2001. Pág. 22
18. Gaviria Liévano, Enrique. Derecho Internacional Público. Bogotá, Editorial Temis, cuarta edición, 1993. Pág. 16
19. ibídem. Pág. 16
20. Bassiouni Cherif. La jurisdicción penal universal. Verdad, justicia y reparación. Corte Penal Internacional. Vicepresidencia de la República de Colombia.
Programa presidencial. Pág. 14
21. Op.cit. Pág. 74
22. ibídem Pág. 117
no matar a los prisioneros, preservar la vida de las mujeres y los niños y ser gentiles con la población civil
de los países ocupados.22
Para Sun Tzu una guerra nunca debía emprenderse
irreflexiva y torpemente, era preferible agotar ostras
instancias antes que llegar a la batalla; empero lo anterior, una vez utilizada la fuerza física la victoria se
debería alcanzar bajo las siguientes premisas:
1. se debe obtener el triunfo en el menor tiempo posible
2. con el menor costo posible de vidas y esfuerzos
3. causando en el enemigo el menor número de bajas.
Es claro en este autor que no concebía como objeto
de la acción militar la aniquilación del enemigo. “Las
armas son herramientas ominosas para ser usadas
solamente cuando no exista otra alternativa”.23
En el capítulo del Arte de la guerra, relacionado con
el orden de la batalla Sun Tzu enseña:
“ 19. trata bien a los prisioneros y preocúpate por ellos.
Chang Yu: todos los soldados que se capturen deberán
ser tratados con magnanimidad y sinceridad, de modo
que nos puedan ser de utilidad.”24
Se podrían citar muchos ejemplos más como la prohibición de matanzas, el trato del pueblo enemigo, entre
otros. Llama poderosamente la atención encontrar que
Sun Tzu, fue seguido entre otros por el líder comunista
Mao Tse – Tung, que sin embargo violó constantemente
d. Los hebreos. El pueblo judío es rico
en alusiones a la guerra, sobre todo
con relación a sus libros sagrados. la
Tora o Pentateuco, integrado por los
escritos sagrados de Génesis, Éxodo,
Levítico, Números y Deuteronomio, plantean, al igual que muchos otros libros
del antiguo testamento, una verdadera
apología al conflicto pero también incluyen algunas reglas de la guerra tal
y como sucede en Deuteronomio 20,
1 -20 y en 2, 10 – 14 en donde se
hace alusión al término prisioneros de
guerra. En Isaías 2, 4 hay una clara prescripción sobre la paz: “el Señor juzgará
entre las naciones y decidirá los pleitos
de los pueblos numerosos. Ellos convertirán sus espadas en arados y sus
lanzas en hoces. Ningún pueblo volverá
a tomar sus armas contra otro ni a recibir instrucción sobre la guerra”.25
e. Grecia. En la antigua Grecia, bajo el
concepto de Estados – ciudad, también
se presentaron verdaderos antecedentes de lo que hoy conocemos como
DIH, y que vincula de manera notoria
a las Fuerzas Armadas; así entre Atenas
y Esparta y sus confrontaciones se respetaron ciertos derechos de guerra y
se establecieron tribunales para el juzgamiento en razón de excesos cometidos en combate. Las anfictionías26
hacen recordar el Artículo 6 párrafo se-
gundo, del segundo protocolo de la Convención de La
Haya para la protección de los bienes culturales de
1954. Sócrates por su parte, indicaba frente al concepto de la guerra, que éste se debía limitar al enfrentamiento con los pueblos bárbaros, ya que entre los
griegos simbolizaba “enfermedad y discordia”.27
f. Roma. Si hay algo que le puede agradecer la humanidad a Roma es la estructuración del Derecho. En sus
tres eras, la Monarquía, la República, y el Imperio, Roma firmó un sinnúmero de tratados con otros Estados,
muchos de ellos guarecidos por principios fundamentales como la reciprocidad y la igualdad. El imperio sobre todo, se caracterizó por su visión bélica y su ambición
de conquista; esto también irradió a los pueblos colonizados, en donde en muchos casos se garantizó su
cultura y tradiciones; bástenos recordar los hechos
del nuevo testamento y el nivel de protección de la
cultura judía en los pueblos ocupados.
En palabras de Alberdi28 el Derecho de Gentes, antecesor del Derecho Internacional, era el del pueblo romano para con el extranjero. Y como el extranjero para el
romano era sinónimo de bárbaro y del enemigo, todo su
derecho externo era equivalente al derecho de guerra.
24. Anfictionía, liga de las antiguas tribus griegas, conocida también como Liga Anfictiónica, formada para proteger el templo de Deméter en Anthela, cerca de las
Termópilas. Más tarde se extendió la protección al templo de Apolo en Delfos. Aunque en principio era una organización religiosa, finalmente la Liga se convirtió en
el instrumento político de sus miembros más poderosos. Los doce miembros de la Liga se reunían dos veces al año, alternativamente en Delfos y en las Termópilas.
Cada tribu representada tenía dos votos, pero podía enviar delegados suplementarios. La Liga luchó en tres Guerras Sagradas desencadenadas por ella para dominar
el templo de Apolo en Delfos: la primera (595-585 a.C.) fue contra la ciudad de Crisa, en la Fócida. Durante la tercera y la cuarta Guerras Sagradas (355-346 y
339-338 a.C.), el rey Filipo II de Macedonia usó su posición en la Liga para dominar los asuntos de Grecia. Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2002. © 19932001 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
25. Op. Cit. Pág. 19
26. Op. Cit. Pág. 12
27. Rogers Anthony; Malherbe Paul; Doppler Bruno. Modelo de manual acera del derecho de los conflictos armados. CIDH. Impreso en Suiza. Año 2002 (parte
B). Información suplementaria. Pág. 23
28. Ibíd. Pág. 23
29. Establecida entre otros instrumentos en el protocolo II de 1977 adicional a los convenios de Ginebra y explicada por la Corte Constitucional en sentencia C225 de 1995, relacionada con la exequibilidad de la ley 171 del 16 de diciembre de 1994. Sobre esta indicó: “esto es el principio según el cual, en los casos no
previstos por el derecho vigente, la persona humana queda bajo la salvaguardia de los principios de la humanidad y de las exigencias de la conciencia pública”.
Muchas otras serían las citas que como antecedentes antiguos podríamos elaborar
sobre el derecho de la guerra, y claro sobre la participación activa de las Fuerzas Armadas. Lo que es realmente trascendental es hacer notar como lo enseña el Comité
Internacional de la Cruz Roja en su manual sobre los conflictos armados y las Fuerzas
Armadas, denominado Derecho al objetivo,29 que las prácticas de humanidad en la
guerra llegaron a ser, mediante su uso durante largos períodos, normas que los Estados consideraban obligatorias.
También se señala que cuando “los
ejércitos combatían en marcha, la
“Hoy la relación frente a la afectación de los población civil no resultaba directaciviles en los conflictos ha cambiado ostensible- mente afectada en los combates,
mente, y la preocupación se acrecienta con la pero sí sufría violaciones y pillajes
utilización de una tecnología que en muchas y las privaciones causadas por el
ocasiones deja mal parados a sus diseñadores, acantonamiento y las requisas”.30
como sucedió en la reciente Guerra del Golfo, Hoy la relación frente a la afectación
los civiles en los conflictos ha
en donde muchas de las bajas de la coalición de
cambiado ostensiblemente, y la preoy de la población civil se debieron a fallas en cupación se acrecienta con la utilizaarmas ‘inteligentes”.
ción de una tecnología que en muchas
ocasiones deja mal parados a sus
diseñadores, como sucedió en la
reciente Guerra del Golfo, en donde muchas de las bajas de la coalición y de la
población civil se debieron a fallas en armas “inteligentes”.
Estos episodios de la historia de los conflictos bélicos estructuran lo que actualmente se conoce en el Derecho Internacional Humanitario como la cláusula martens,31 según la cual, a falta de codificación completa sobre las leyes que regulan
la guerra, se debe apelar a la conciencia pública y a las leyes de la humanidad.
Parafraseando a los iusnaturalistas, se debe acudir a las realidades anteriores
a la configuración de los Estados; allí precisamente operan los antecedentes
citados, que raramente muestran dos cosas: primero, el homo hominis lupus, no
varía, pero también la conciencia de evitar daños que podríamos llamar colaterales,
en términos militares, siempre ha existido. En segundo lugar, no se encuentran
muchos autores que se preocupen por indagar por qué en el pasado y en culturas
tan diferentes y en algunos casos lejanas,
se presentaban comportamientos humanitarios. Frente a este especial episodio
“… no se encuentran muchos autores que
que plantea la cláusula Martens es bueno
se preocupen por indagar por qué en el
recordar a la Antígona de Sófocles. La herpasado y en culturas tan diferentes y en
mosa tragedia griega enseña que Antígona,
algunos casos lejanas, se presentaban
hija de Yocasta y Edipo, entierra -desobedecomportamientos humanitarios”.
ciendo a Creonte quien era el nuevo reya Polineces uno de sus hermanos, muerto
a manos de Eteocles, su otro hermano
también fallecido. La desobediencia estribó en que Creonte consideró que el traidor
había sido Polineces y que de acuerdo con las leyes, su cuerpo no debía ser enterrado, sino que debía permanecer en el lugar en donde hubiera caído. Antígona,
estimó que habían leyes divinas que imperaban sobre las humanas y que por tanto,
debían prevalecer. El costo de su actitud fue alto ya que fue condenada a ser enterrada viva, a lo que ella respondió quitándose la vida
Dr. Jean Carlo Mejía Azuero, abogado Magna Cum Laude, becario de la Universidad Militar Nueva Granada y docente e
investigador de la misma.
29. Establecida entre otros instrumentos en el protocolo II de 1977 adicional a los convenios de Ginebra y explicada por la Corte Constitucional en sentencia C- 225
de 1995, relacionada con la exequibilidad de la ley 171 del 16 de diciembre de 1994. Sobre esta indicó: “esto es el principio según el cual, en los casos no previstos
por el derecho vigente, la persona humana queda bajo la salvaguardia de los principios de la humanidad y de las exigencias de la conciencia pública”.
l presente ensayo busca brindar una compresión sencilla de las características principales de la guerra de
Estados Unidos contra Irak en 2003, en cuanto al rol que desempeñaron los actores políticos, las Fuerzas
Armadas, la población y la comunidad internacional y analizar la importancia del desempeño de los mismos
en este periodo para la realización de la guerra. Se parte entonces de las posibles consecuencias que para
el mundo puedan traer los nuevos elementos bajo los cuales se ha llevado a cabo esta acción militar como
la conducta preventiva que pretende adelantarse a las acciones del otro para actuar, así las percepciones
iniciales no resulten acertadas ni ciertas, hecho que torna al mundo más inseguro porque la guerra puede
prevenir de cualquier actor o situación inesperada.
como nueva hipótesis de los conflictos actuales
Por Brigadier General CARLOS ENRIQUE SÁNCHEZ MOLINA - Oficial Ejército Nacional
Como ocurre con el presente escrito, la opinión
generalizada en torno a este enfrentamiento militar, es que no fue más que la invasión de una
potencia extranjera que no respetó los tratados
internacionales y que sólo tuvo como propósito
lograr una ventaja económica y la imposición
ideológica a través de la Fuerza; además, desde
el embargo petrolero de 1973, Estados Unidos
en su política exterior le ha dado principal importancia a asegurar su participación en todos los
países donde existe mayor producción petrolera
para evitar el caos al que fue sometido en este
periodo, Irak es uno de estos países y de esta
manera los estadounidenses tienen el manejo
de la producción y distribución del crudo en esta
parte del mundo árabe.
Así mismo, se presentan algunas conclusiones
propias que se enuncian pero no se desarrollan
y una reflexión de Florenza Zanovello y Ramiro
Anzet Guerrero, que aplica al caso y se considera
La guerra de Estados Unidos contra Irak, fue
catalogada por diferentes analistas políticos del
mundo como una guerra preventiva que puede
responder a intereses económicos, geoestratégicos y políticos. Se utiliza cuando se considera
La guerra de Estados Unidos contra
Irak, fue catalogada por diferentes
analistas políticos del mundo como
una guerra preventiva que puede
responder a intereses económicos,
geoestratégicos y políticos.
que un país amenaza la paz mundial y se supone
que la guerra estabilizaría esa paz mundial. Los
gobernantes de los países poderosos, también
pueden utilizarla para atacar a cualquiera que
considere riesgo o amenaza para su seguridad
particular, y es aquí donde reside el peligro de
las interpretaciones equivocadas o que predominen intereses particulares sobre el bienestar
general. Es fácil considerar que este sea el caso
de la guerra del 2003 contra Irak, donde Estados
Unidos no tenía mayor justificación para atacar
y dejar al mundo nuevamente sin la legitimidad
de los organismos internacionales, que vienen
operando desde el final de la Segunda Guerra
La trinidad de la guerra
Clausewitz escribió: “La guerra es entendida
como la continuación de la política por otros
medios”. Esta fórmula que el General prusiano
anunció, se ha entendido en las recientes décadas como una autorización política para el uso
de la fuerza militar. La tesis de Clausewitz a la
que hacemos referencia se denomina la trinidad
de la guerra y esta consiste en identificar los
principales actores de la guerra, los cuales son
definidos como: el Estado, las FF.AA. y la población, pretendiendo a su vez que al tener claramente identificados a los actores se puedan
entender y analizar sus intereses y acciones. No
obstante, sabemos que esta tesis es insuficiente
para este contexto, por lo cual es conveniente
ampliar el análisis incluyendo a la comunidad
internacional como la Organización de las Naciones Unidas, ONU, y tener en cuenta la política
de los Estados en guerra que permiten conocer
la gobernabilidad de cada uno.
En Estados Unidos: el gobierno,
Desde su posesión el presidente de Estados
Unidos, George Bush, estableció su política exterior con base en dos prioridades estratégicas
definidas: la modernización y desarrollo de las
competencias militares y la adquisición de recursos adicionales a partir de fuentes extranjeras.1
1. Discurso de posesión del presidente BUSH.
La acción preventiva como nueva hipótesis
Partiendo de estos dos claros propósitos, se
puede afirmar que los intereses cambiaron la
naturaleza de la guerra contra Irak, así esta hubiera estado enmarcada dentro de los factores
propios de la misma: lo político, lo económico y
lo militar. El ataque contra Irak es justificado
ante la comunidad internacional con el argumento del peligro que representan para la humanidad las armas químicas y biológicas almacenadas por el régimen de Sadam Hussein en el
territorio iraquí y los nexos que éste tiene con
las redes terroristas de Al Qaeda. En un principio
el presidente Bush logró el respaldo parcial del
pueblo estadounidense que aún sentía el miedo
por las acciones terroristas del 11 de septiembre; apoyo que debía administrar muy bien para
lograr el respaldo en el Congreso y de esta
forma declarar la guerra. Su estrategia cumplía
con la teoría de Clausewitz2 sobre la necesidad
que se dieran los elementos trinitarios: el gobierno con su propia decisión política más el
apoyo del Congreso, la voluntad del pueblo estadounidense y las Fuerzas Armadas que estaban dispuestas a poner en práctica la nueva
doctrina sobre la defensa, promulgada por el
secretario Donald Rumsfeld3 en cuanto al ataque preventivo.
“Estados Unidos en su política exterior
le ha dado principal importancia a asegurar su participación en todos los países
donde existe mayor producción petrolera
para evitar el caos al que fue sometido
en este periodo, Irak es uno de estos países y de esta manera los estadounidenses
tienen el manejo de la producción y distribución del crudo en esta parte del
mundo árabe”.
problemas sociales internos. Estos factores atentan contra los intereses de las transnacionales
que poseen su asentamiento en el territorio estadounidense y que pertenecen a la clase privilegiada del capitalismo moderno. Esta causa se
convierte en un “potenciador” para que se busque el control de la región que actualmente tiene la mayor importancia estratégica en el mundo.
Es importante aclarar, si la guerra fue justa, o si
fue legítima. En la historia de la humanidad la
guerra siempre ha sido justa para cada una de
las partes. Para Estados Unidos, la justificación
se basaba en los fundamentos de conexión que
presuntamente existían entre el régimen de Sadam Hussein y los terroristas de Al Qaeda, según comunicaciones radiales interceptadas entre Bin Laden y el propio Sadam, después del
atentado a las torres gemelas y al Pentágono el
11 de septiembre del año 2001; esta afirmación
logró que gran parte del pueblo estadounidense
apoyara la iniciativa de la guerra. Sin embargo,
la participación o apoyo del régimen iraquí, nunca
se había logrado comprobar, al no existir documentos ni declaraciones que la justifiquen; y
más aún, existe una profunda brecha ideológica
entre Al Qaeda y el partido laico Baaz de Sadam.
Esta primera posición bélica tenía que sustentarla con el respaldo de las Naciones Unidas si
quería ser respetuoso de los acuerdos internacionales vigentes y lograr la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para
lo cual se apoyó en informes de inteligencia que
puntualizaban la existencia de armas de destrucción masiva en sitios ya identificados sobre el
territorio iraquí; información que resultó ser falsa
como lo aceptó el mismo Secretario de Estado,
Collin Powell, posteriormente ante el mismo Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Pero
igualmente existe otro factor determinante en el
interior de Estados Unidos sobre su situación
económica, contrario al período de la posguerra
cuando emerge la nación como la primera potencia mundial. La economía actual pasa por serios
contratiempos; con un déficit fiscal que supera
los 375 mil millones de dólares, con una participación del 22% en la producción mundial, una
aguda recesión, un desempleo del 6.5% y serios
En cuanto a la legitimidad, Estados Unidos se basó en la Resolución 1441, de las Naciones Unidas del
2002, en la que se aprueba un ultimátum de 30 días a Irak, que autoriza la utilización de la Fuerza por parte
de la potencia norteamericana, en caso de que el régimen de Sadam no se desarme. Tres días después
Hussein acepta el regreso de los inspectores. Esta aceptación demuestra que era consciente y conocía a
la perfección la clase de guerra en la cual comprometería a su pueblo en caso de ser atacado por Estados
Unidos. En esta, como en la guerra del Golfo de 1991, Sadam siempre supo la clase de guerra que enfrentaba al igual que sus consecuencias; fundamental para un político según la teoría de Clausewitz.
Además, consideraba su propia legitimidad en la resolución 687 de 1991, por la cual la ONU le exigía a
Irak la destrucción, remoción y neutralización bajo supervisión internacional de todas sus armas químicas
y biológicas, y de los misiles balísticos con alcance superior a 150 kilómetros.
Desde luego, ante la comunidad internacional y en especial para la ONU, no bastaban las resoluciones
mencionadas, sino que de acuerdo con la Carta, se requiere de la aprobación de la mayoría de los miembros
del Consejo de Seguridad, en una nueva resolución que autorizara el ataque. Pero aun así, sólo contó con
el apoyo de Gran Bretaña, faltando el voto de los tres miembros restantes, quienes solicitaron un mayor
tiempo para que los inspectores regresaran a cumplir con su trabajo. Por esta razón, el ataque fue ilegítimo
como lo expresó el propio Coffi Annan4; al igual que el rechazo a la guerra en declaración conjunta por
parte del eje germano-franco-ruso.
Según Clausewitz, “definir el propósito de la guerra es parte esencial de la misma, dado que esta determina
la conveniencia de combatir y clarifica los objetivos políticos; la conveniencia de Estados Unidos estaba
clara, lo importante era definir unos objetivos políticos que lograrán justificar la acción militar”. El objetivo
político, consistió en derrocar el régimen de Sadam Hussein por ser considerado como un tirano peligroso;
no sólo para la región, sino para el mundo entero y de esta forma, lograr la libertad del pueblo iraquí, alejando la amenaza en el Golfo Pérsico. Sin embargo, para Estados Unidos no constituye intervención el hecho
de irrespetar el derecho que le asiste a los iraquíes de tener su propio sistema político, y llegar a implementar
una “democracia con fusiles” en contra de los mismos postulados democráticos.5 El derrocamiento del régimen, sólo obedece a los intereses expansionistas del imperio.
2. Clausewitz, Kart. La Guerra. Barcelona, 1989.
3. Rumsfeld, Donald. Doctrina Defensa Nacional. Secretario de Defensa.
4. Annan, Coffi. Secretario ONU. Noviembre 2002.
5. Fuentes, Carlos. Escritor y Periodista Mexicano.
Aunque si hablamos de esta época, precisamente la idea de una nueva versión de la Guerra
Fría se inspiraba en clásicas maneras de combate y el uso de misiles con amplio poder destructivo. Sin embargo, los cambios generados desde
la Unión Soviética de Gorbachov, debilitaron los
argumentos del gobierno Reagan que tuvo que
insistir entonces en su Iniciativa para la Defensa
Estratégica, IDS.
Si la naturaleza de la guerra fue política, en el
trasfondo esta cambió y los propósitos, no fueron
los de derrotar el régimen, sino obtener el control
directo sobre una región estratégica debido a
sus recursos naturales e intereses de inversión
vitales; aunque todavía inestables: el ejercer el
control absoluto sobre los recursos petroleros
del Golfo a la sombra de un gobierno pro-norteamericano que favoreciera las multinacionales
petroleras occidentales.
En esencia, la visión estadounidense consistió en
alcanzar unas fuerzas flexibles, rápidas y donde
el poder de la tecnología permitiera definir la batalla en el menor tiempo posible con pocas pérdidas en vidas humanas porque cuando son altas,
tienden a representar un alto costo político a sus
dirigentes ante el pueblo de la primera hegemonía
del mundo. Esta doctrina, no es más que el resurgimiento de una carrera armamentista hacia una
guerra nuclear y atómica. El Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, fue insistente en el cambio
de la estrategia; en su concepto, las Fuerzas Armadas deben ser más móviles, con capacidad de
utilizar armas de gran precisión a grandes distancias y de promover al máximo los sofisticados
sistemas de reconocimiento: la ventaja militar del
siglo XXI se encuentra en el dominio del espacio.
La Unión Europea permanentemente ha manifestado su preocupación por la unilateralidad del
imperio, que surgió después del rompimiento del
sistema bipolar que trajo como consecuencia
que se perdiera el equilibrio estratégico que
sostenía la aparente paz mundial. Las constantes
manifestaciones de Francia para crear un ambiente antinorteamericano ante la Unión Europea y el desacuerdo de Alemania de rechazar la
guerra, más la amenaza rusa de utilizar el derecho al veto para imponer el voto, y así impedir
el ataque en caso de una segunda Resolución,
son actitudes claras del desacuerdo hacia el
nuevo orden mundial vigente. Es determinante
el concepto expresado al respecto por el embajador Sun Bigan6: “Las acciones bélicas desencadenadas por la coalición sin pruebas contundentes, violaron la carta de la ONU e infringieron sobre la norma de la ley internacional, al
igual que las resoluciones pertinentes de las
Naciones Unidas”. Los países de la Comunidad
Europea proclamaron: “las decisiones de la ONU
se convierten en un inequívoco principio de ilegitimidad en el mundo actual. La ausencia de
expresa autorización de ese órgano constituye
un derecho de inexorable carencia de ilegitimidad para la guerra contra Irak”. El hecho que
Estados Unidos desconociera estos principios
pregonados por el mismo gobierno, generaron
un clima de desconfianza en los líderes del mundo, porque rompió una estabilidad que se respetó después de la Segunda Guerra Mundial y que
había garantizado la paz desde entonces, porque
se acogían a las normas internacionales antes
de llegar a un conflicto entre países. Ahora, la
nueva doctrina de la potencia norteamericana
se alistaba para organizar un ejército inspirado
en la necesidad de responder a sus enemigos.
Contrario, fue el mismo periodo
“… debemos analizar aquí si puede existir gobernapara Irak. Su ejército que llegó a
bilidad por parte de una potencia invasora que desde
ser el cuarto en el mundo, se enel principio del conflicto tiene rasgos de deslegitimidad,
contraba diezmado como consepues Estados Unidos atacó a Irak, aún sin la autorizacuencia de la guerra contra Irak y
ción del Consejo de Seguridad…”
la del Golfo Pérsico; sus Generales
no querían otra guerra de connotaciones funestas para el pueblo iraquí. La economía se encontraba deshecha, los
debido a sus intereses políticos. En esta guerra,
embargos impuestos la habían asfixiado y en lo
Irak utilizó armas biológicas -gas mostaza contra
militar, el máximo sueño de Sadam de adquirir
la población del Kurdistán- sin embargo, no fue
una verdadera capacidad atómica se vio truncacensurado por Occidente. Peor aún, cuando el
do por el ataque israelí dirigido a la planta nuclear
tirano exterminó con armas biológicas a la minoría
de Osirak en los años 80, así como por los merkurda, asesinando niños, ancianos y mujeres tocados internacionales de armas, que no le sudos inocentes, no proclamó una voz de protesta
ministraban la materia prima, considerando la
contra estos atroces procedimientos. Entonces
incapacidad de pago del gobierno iraquí. Si Irak
¿cuándo cambia el concepto de Occidente hacia
hubiese tenido armas de destrucción masiva las
Irak? ¿desde cuándo éste se convierte en enemihubiera utilizado contra el ejército invasor.
go de Estados Unidos? preguntas que aún están
Otro factor importante son los beneficios e intereses particulares de Estados Unidos en su inEl mismo Hussein le informa al Subsecretario
tervención en diferentes conflictos donde no asude Estado Norteamericano John Kelly y a la emme la misma posición en cada uno de ellos, sino
bajadora de Estados Unidos en Bagdad, April
de acuerdo con sus conveniencias. En la guerra
Glaspie, que Irak, seguía considerando a Estados
contra Irán, Estados Unidos apoyó al ejército iraquí,
Unidos como su amigo, aunque ya veía que el
gigante americano tenía intereses en la región,
adelantado una guerra política y económica aliada con Kuwait y Arabia Saudi, en contra del pueblo iraquí: “La guerra militar mata a los pueblos
en forma sangrienta, la guerra económica lo hace privándoles de la posibilidad de una vida
mejor, ustedes saben que Irak ha derramado
ríos de sangre en una guerra de ocho años;
pero no hemos perdido nuestra dignidad humana”7. Con estas palabras se refleja la desesperación de Sadam para que Estados Unidos lo
apoyara ante la Opep en el regulamiento de los
precios del petróleo que le estaban ocasionando
pérdidas anuales por siete millones de dólares,
más los intereses que le tenía que cancelar a
los países de la Liga Árabe, debido a los préstamos hechos para la guerra. Pero un caso más
grave aún sobre la doble moral de Estados Unidos
lo constituye la situación con Israel, su principal
aliado en la región; quien ha incumplido con más
6. Bigan, Sun. Exembajador de la China en Irán. Declaraciones. Noviembre
7. Salinger, Pierre. La Guerra del Golfo pérsico. Página 64. Intermedio
Editores. Bogotá 1993.
su incapacidad para adelantar una investigación
sobre las masacres de Jenin en Cisjordania. La
decisión de mandar un comité a investigar fue
cambiada por la de enviar un comité de inspección
de la verdad, con participación de funcionarios
israelíes. Las acciones del comité quedaron suspendidas cuando el gobierno de Israel prohibió
las operaciones en Cisjordania; a menos que se
cumpliera con condiciones presestablecidas. El
comité fue devuelto y la orden de investigar quedó concluida. Estos antecedentes, y la decisión
del Gobierno de Estados Unidos de continuar ataques indiscriminados sin el apoyo de la ONU, pueden provocar un colapso del orden internacional
y por consiguiente de todo el sistema mundial.
de sesenta y cinco Resoluciones de la ONU.
Como complemento, Israel cuenta con diez mil
cabezas nucleares; así como Estados Unidos
posee doscientas mil cabezas, siendo el único
país que las ha utilizado en la guerra.8 Entonces
¿por qué la ONU, no le ha exigido a Estados
Unidos la eliminación de sus armas nucleares?
Si el capítulo VI del Tratado de no Proliferación,
ratificado por Estados Unidos y firmado por la
potencia del norte en 1968 y que entró en vigor
en 1970 asegura: “Los Estados dotados de
armas nucleares, se comprometen a negociar
de buena fe entre ellos la eliminación de sus
propias armas nucleares”, la práctica le contradice. Sin embargo, el tratado de prohibición total
de las armas nucleares, adoptado por la ONU
en 1996 no ha entrado en vigor pese a la firma
de Bill Clinton, debido a que la mayoría republicana en el Congreso se opuso.
Después del ataque, la gobernabilidad ha sido
un punto central y esquivo del poder estadounidense como consecuencia de que Irak tiene
una población ideológicamente opuesta, que se
ha enfrentado a la potencia con el surgimiento
de la denominada “guerra de guerrillas” que emplea métodos terroristas, que han llevado al gobierno Bush a una situación política complicada
que se espera superar con las elecciones recientes, en donde se supone va ha haber un parlamento compuesto por todas las corrientes ideológicas que pretenden unificar al país bajo un
régimen laico, a pesar del triunfo de los Chiitas,
considerados los fundamentalistas que podrían
mostrar lo difícil de constituir este tipo de gobierno con acciones terroristas que le restan legitimidad y credibilidad a este proceso.
Otros interrogantes son ¿por qué no se aprobó
en el 2001 un protocolo para el Tratado de Verificación de Armas Biológicas? ¿por qué Estados Unidos rechazó que inspectores de la ONU
pudieran verificar sus propios laboratorios de
biotecnología? Estas preguntas deben ser respondidas ante la ONU y desde luego, ante la
comunidad internacional, siendo esta proliferación de armas las que constituyen el verdadero
peligro para la humanidad 9.
No se debe olvidar que una de las mayores debilidades en la historia de la ONU, consistió en
Además, debemos analizar aquí si puede existir gobernabilidad por parte de
una potencia invasora que desde el
principio del conflicto tiene rasgos de
deslegitimidad, pues Estados Unidos
atacó a Irak, aún sin la autorización del
Consejo de Seguridad, a pesar de que
su objetivo estaba enfocado a cambiar
el régimen tiránico de Bagdad y su proyecto de hacerlo estuvo basado en la
fuerza e imposición y no en la negociación, la gobernabilidad es distinta al poderío militar, aunque obtenga la victoria
no puede sembrar su sociedad, su cultura en los nuevos territorios, ni la democracia ni la prosperidad se han visto
en Irak después de su victoria militar
que no alcanza tampoco a ser victoria
política. Ahora, aunque se atacó sin la
autorización del Consejo de Seguridad,
lo busca para que le ayude, si es posible,
en la gobernabilidad, reconstrucción y
democratización del país ocupado.
Por otra parte, aunque Estados Unidos
ha sido considerado como una gran potencia, en estos momentos ya no es
visto como el elemento estabilizador
que con sus actitudes pueda garantizar
la paz y la tranquilidad en el mundo; por
el contrario, su desconocimiento a los
organismos internacionales en el desenvolvimiento de este conflicto ha creado
una gran desconfianza a su alrededor
y en consecuencia, la mayoría de los
países del mundo se sienten amenazados por quien vulneró esa tranquilidad
que existía desde la Segunda Guerra
Mundial, pues era el principal interesado
en resolver los conflictos de manera diplomática antes de
llegar al enfrentamiento militar, ahora es percibido como
un elemento desestabilizador de la paz mundial, porque
sus propios intereses expansionistas están primero que
los intereses generales de la Comunidad Internacional y
cuando se sienta amenazado con justificaciones o sin
ellas, con seguridad actuará de aquí en delante de manera
similar a como lo hizo en el 2003; por lo tanto, la gobernabilidad del nuevo sistema en Irak se encuentra nuevamente
Finalmente, podemos concluir que Irak es importante para
Estados Unidos por tener en su territorio el 11% de las reservas de petróleo del mundo -la región tiene el 60%- y
posiblemente esta sea la mayor motivación de la invasión
de los estadounidenses para llevar a cabo las acciones militares en su contra y que nada tuvo que ver con las justificaciones dadas, además que nunca se pudieron comprobar.
En cuanto al uso de la fuerza militar, se puede concluir
que entre los dos países existían enormes diferencias,
resultando prácticamente inútil para Irak el dominio y conocimiento del territorio, contradiciendo el principio de
que es más fácil la defensa que el ataque, porque por lo
menos al defenderse de un ataque se conoce y se maneja el territorio, pero en este caso el ataque aéreo de
Estados Unidos vulneró toda la seguridad que por tierra
hubiera podido brindarle alguna ventaja a Irak.
Estados Unidos, por el contrario, logró coordinar todas
sus fuerzas en un sólo conjunto: la Armada, la Fuerza
Aérea y las fuerzas terrestres que contrarrestaron a las
de Irak. La tecnología aplicada a las armas convencionales. El empleo de sistemas de mando y control y de
informaciones basados en tecnología satelital fueron decisivos para el triunfo de Estados Unidos.
La ventaja de la potencia norteamericana no fue solamente tecnológica, los recursos humanos también tenían
gran diferencia dados los soldados
profesionales y entrenados de los alia“... aunque Estados Unidos ha sido considerado como dos que operan en grupo y con un aluna gran potencia, en estos momentos ya no es visto to grado de liderazgo, comparado con
quebrantado ejército de Irak. Es
como el elemento estabilizador que con sus actitudes un
decir, un ejército con alta moral enpueda garantizar la paz y la tranquilidad en el mundo…” frentado a un ejército de baja moral
que no quería ir a la guerra.
8. Krugman, Paúl. El País. Internacional. 11 de Marzo del 2003.
9. Las consecuencias de los hechos mencionados, revisten el peligro de estar ad pruebas de la II Guerra Mundial. El mundo no olvida que la irrelevancia de la
Liga de Naciones, terminó abriendo paso a la Segunda Guerra, cuando socavó su propio poder al desestimar la ocupación de ABISINIA por parte de Benito
Musoline y de Austria y Checoslovaquia por parte de HITLER en la caída de VARSOVIA, cuando ya no había tiempo para que reaccionara la Liga de Naciones.
Anteriormente las guerras se hacían cuando un
acto de agresión concreto había ocurrido. La
innovación de la guerra de Estados Unidos contra Irak, es la llamada acción preventiva que juega con las posibilidades, trata de predecir las
acciones del otro para actuar en efecto, así las
percepciones iniciales ni resulten acertadas ni
ciertas. Lo que hace al mundo más inseguro
Aunque Estados Unidos es el indudable vencedor en esta guerra, por lo menos en el aspecto
militar, no ha sido claro en sus objetivos propuestos y de esta manera en sus intentos de
organizar el país como lo había planteado desde
el principio. Se ha tenido que enfrentar a los diferentes grupos violentos internos de Irak que
no aceptan su intervención para reorganizar
políticamente al país; incluso algunos de estos
grupos enemigos entre sí durante muchas décadas, se han unido con el único propósito de enfrentar y detener al invasor a pesar de que Estados Unidos muestre frecuentemente imágenes de ciudadanos iraquíes celebrando y apoyando su triunfo. Una vez realizado el ataque,
otra preocupación ronda en el mundo entero, y
es la de si continúa siendo relevante la ONU; porque al tomar en sus propias manos el derecho
internacional, Estados Unidos y Gran Bretaña
han marginado al organismo mundial conllevando
a que la comunidad internacional efectúe una
revisión que garantice el respeto de la Carta en
próximas situaciones similares.
porque la guerra puede provenir de cualquier
actor o situación inesperada: “El hecho de que
ahora hablen de guerra preventiva para anticiparse a un ataque en vez de llamarla guerra lisa y
llanamente, no cambia su carácter. La guerra
preventiva se basa en la proposición de que es
posible predecir con certeza lo que va a pasar.
La certeza sobre las predicciones es ilusoria.
Una cosa que la historia no deja de enseñarnos
es que el futuro está lleno de sorpresas y se
burla de todas nuestras certidumbres”.10
De esta manera, se da un efecto perverso en el
sistema internacional que permitió la paz en casi
45 años, luego de terminada la Segunda Guerra
Mundial y es que pone en entre dicho, el valor
del acuerdo universal y la prevención de conflictos cuando se ve que son inminentes
• Annan, Coffi. Secretario ONU. Noviembre 2002. Alocución
• Bigan, Sun. Ex embajador de la China en Irán. Declaraciones.
• Clausewitz, Kart. La Guerra. Barcelona 1989.
• Discurso de posición del presidente Bush.
• Fuentes, Carlos. Escritor, periodista mexicano.
• Krugman, Paúl. El País. Internacional. 11 de Marzo del
• Rumsfeld, Donald. Doctrina Defensa Nacional. Secretario
• Salinger, Pierre. La Guerra del Golfo Pérsico. Página 64.
Intermedio Editores. Bogotá 1993.
• Zanovello, Florenza y Anzet Guerrero, Ramiro. El marco
jurídico de la guerra preventiva.
10. Florenza Zanovello y Anzet Guerrero, Ramiro. El marco jurídico de la
Brigadier General Carlos Enrique Sánchez Molina, Oficial del Ejército Colombiano con cursos de paracaidismo, contra
guerrilla, rural urbana, seguridad y defensa.
http://ceeseden-terrorismo.tripod.com/
Revista Fuerzas Armadas Edición 198