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Timestamp: 2020-04-01 10:49:14
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Cinco claves para entender las consecuencias del referéndum británico sobre la Unión Europea - Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores
Cinco claves para entender las consecuencias del referéndum británico sobre la Unión Europea
1) ¿Qué consecuencias para los ciudadanos europeos y británicos?
2) ¿Cuál es el procedimiento previsto en los tratados para validar la retirada del Reino Unido de la Unión Europea?
3) ¿Cuáles son las principales posiciones defendidas por Francia con miras a las negociaciones?
4) ¿Cuál será el proyecto europeo tras el referéndum británico?
5) ¿Qué consecuencias habrá en las relaciones entre Francia y el Reino Unido?
Las negociaciones sobre la retirada del Reino Unido de la Unión Europea empezaron el 19 de junio de 2017, después de que la primera ministra británica, Theresa May, enviara el 29 de marzo al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, una carta en la que notificaba la intención del Reino Unido de retirarse de la Unión Europea, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea y como prolongación de lo que el pueblo británico decidió en el referéndum del 23 de junio de 2016.
Hasta la salida efectiva del Reino Unido de la Unión Europea (prevista para el 30 de marzo de 2019 como más tarde, salvo si el Consejo europeo extiende este plazo de negociación por unanimidad), y en virtud de los tratados que ha ratificado, el derecho de la Unión Europea se seguirá aplicando plenamente.
¿Se ve afectada la movilidad de los ciudadanos franceses en el Reino Unido por esta decisión?
Como se explica en las recomendaciones de viaje, el resultado del referéndum del 23 de junio y la activación del artículo 50 no implican, por lo menos hasta la salida del Reino Unido de la UE, un cambio en las condiciones actuales de entrada y de estancia en el Reino Unido para los franceses (pasaporte o carnet de identidad válidos).
¿Se ven afectados por esta decisión los gastos médicos durante estancias en el Reino Unido de ciudadanos franceses y viceversa?
No. Hasta la retirada efectiva del Reino Unido de la Unión Europea, los ciudadanos franceses que residan en el Reino Unido y los británicos que residan en Francia seguirán contando con el mismo acceso a la sanidad. De igual modo, los gastos médicos de los franceses y británicos que estén de paso seguirán siendo asumidos como hasta ahora gracias a la tarjeta sanitaria europea.
¿Cuál será el impacto para los estudiantes británicos y franceses?
Tampoco hay ninguna consecuencia hasta el día de la salida del Reino Unido de la Unión Europea para los estudiantes británicos matriculados en centros de educación superior o de investigación franceses ni para los estudiantes franceses matriculados en centros británicos. La equivalencia entre títulos depende del Espacio Europeo de Educación Superior puesto en marcha por el proceso de Bolonia: la salida del Reino Unido de la Unión Europea no afecta a las normas establecidas en este marco, ya que el Reino Unido no cuestiona su participación en este Espacio que se extiende más allá de la Unión Europea y cuenta con 46 países.
Desde el tratado de Lisboa, el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea permite a un Estado decidir, de forma unilateral, abandonar la UE.
El Estado miembro debe notificar al Consejo Europeo su decisión de retirarse.
Así, la Primera Ministra británica, Theresa May, ha enviado el 29 de marzo al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, una carta en la que notifica la intención del Reino Unido de retirarse de la Unión Europea.
Tras la notificación del Reino Unido, los jefes de Estado o de gobierno de los 27 Estados miembros se reunirán para aprobar unas orientaciones que fijarán los principios de negociación de la Unión Europea durante una reunión extraordinaria el 29 de abril de 2017.
Sobre esta base, el Consejo de la Unión Europea aprobó después, el 22 de mayo de 2017, una decisión por la que autoriza la apertura de las negociaciones, al igual que directrices de negociación, y designó a la Comisión Europea como negociador de la UE.
•	El 19 de junio de 2017 se abrieron las negociaciones entre la Unión Europea y el Reino Unido. De conformidad con el artículo 50 del TUE, se trata de negociar y celebrar un acuerdo que fije únicamente la forma de la retirada.
•	Se han adoptado disposiciones específicas para que cada una de las instituciones europeas desempeñe plenamente su papel. A este respecto, se ha previsto que el negociador de la UE (Michel Barnier) informe de forma sistemática al Consejo Europeo, al Consejo y a las instancias preparatorias. Se informará perfecta y regularmente al Parlamento Europeo de las negociaciones.
•	El acuerdo de retirada debe ser celebrado en nombre de la UE por el Consejo de la Unión Europea, que se pronuncia por mayoría cualificada, previa aprobación del Parlamento Europeo.
A modo de recordatorio, el artículo 50 del TUE determina que los representantes del Estado que inicie el procedimiento no participarán en las negociaciones internas del Consejo sobre el acuerdo de retirada.
Si no se llega a celebrar un acuerdo en dos años, es decir, a más tardar el 30 de marzo de 2019 a medianoche, los tratados dejarán de aplicarse en el Reino Unido salvo si el Consejo Europeo, de acuerdo con las autoridades británicas y por unanimidad, decide prorrogar dicho plazo.
El artículo 50 especifica además que si un Estado que se ha retirado de la UE solicita de nuevo la adhesión, su solicitud se someterá al procedimiento de adhesión común, y no a un procedimiento reducido.
•	Al haberse observado avances suficientes en la primera fase sobre los temas prioritarios de la retirada, el Consejo Europeo del 15 de diciembre de 2017 dio luz verde a la apertura de las negociaciones para definir el marco de la futura relación entre el Reino Unido y la Unión Europea. Las negociaciones de retirada se llevan a cabo «teniendo en cuenta el marco de su futura relación (la del Reino Unido) con la UE». La UE y el Reino Unido deberán por lo tanto diseñar un amplio consenso acerca del marco de la futura relación, que figurará en una declaración política que acompañará al acuerdo de retirada. Sin embargo, las disposiciones que definan la futura relación propiamente dicha estarán contempladas por un acuerdo distinto, basado en las disposiciones del tratado sobre los acuerdos internacionales que la UE puede celebrar con terceros países (art. 216 del TFUE y siguientes).
La posición francesa coincide con la que expresó el Consejo Europeo en sus orientaciones del 29 de abril y por el Consejo en sus directivas de negociación del 22 de mayo. (Véase también la comunicación del Consejo de Ministros del 30 de marzo de 2017).
A nivel nacional, el Gobierno francés se ha organizado. La Secretaría General de Asuntos Europeos (SGAE) ha cartografiado los intereses franceses en virtud de la negociación de retirada y en el marco de las relaciones futuras. El ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores, por su parte, ha creado un grupo de trabajo específico dirigido por la Dirección de la Unión Europea.
Para Francia, el principal desafío para Europa en la actualidad es es dar un nuevo impulso a la Unión Europea. Este proceso está en curso. Tras la adopción, en septiembre de 2016, de la hoja de ruta de Bratislava, que ha permitido avances en varios ámbitos, los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 Estados miembros aprobaron, en el 60º aniversario del tratado de Roma el 25 de marzo de 2017, una declaración que reafirma la unidad indefectible de los Veintisiete y pretende dar un rumbo al proyecto europeo para los diez próximos años. En este contexto, las reflexiones sobre el futuro de la UE han dado lugar a muchas propuestas, en particular extraídas del discurso sobre el estado de la UE del presidente de la Comisión Europea el 13 de septiembre, del discurso del presidente de la República Francesa en la Sorbona del 26 de septiembre, y de la hoja de ruta presentada por el presidente del Consejo Europeo el 17 de octubre de 2017 («Agenda de los Dirigentes»).
La visión de Francia para refundar Europa es ambiciosa. Desea que la Unión Europea se concentre en prioridades estratégicas claramente definidas, capaces de garantizar una «soberanía europea»: seguridad y defensa, cuestiones migratorias, política exterior, transición ecológica, sector digital, potencia económica y monetaria (refuerzo de la zona del euro, refuerzo de los derechos sociales, etc.). Para refundar Europa también se consideran necesarias otras áreas como la cultura y el conocimiento (mejorar el multilingüismo, crear una red de universidades europeas, permitir el reconocimiento mutuo de títulos de educación media) o la política comercial. Estos últimos años se han realizado avances tangibles en todos estos ámbitos. La UE debe seguir con estos esfuerzos para demostrar que sabe proteger de forma eficaz a sus ciudadanos y dar respuestas concretas a sus aspiraciones y a sus preocupaciones.
Frente a los retos a los que se enfrenta la Unión Europea, Francia desea actuar de forma pragmática para alcanzar resultados concretos al servicio de sus ciudadanos. El presidente de la República Francesa ha hecho un llamamiento por «una Europa que protege» y, de manera más general, por «una Europa más eficaz, más democrática, más política». También en este contexto, el presidente de la República Francesa desea dar la palabra a los ciudadanos mediante la celebración de «consultas ciudadanas» en 2018, cuyo objetivo consistirá en conocer las principales preocupaciones de los europeos e identificar acciones prioritarias para los próximos años.
Las relaciones entre Francia y el Reino Unido son densas y antiguas. Ambos países, miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, comparten a menudo enfoques similares en las organizaciones internacionales, en especial en la ONU.
Las relaciones bilaterales se alimentan de contactos periódicos a todos los niveles y de cumbres periódicas y se extienden a todos los ámbitos: lucha contra el terrorismo, defensa, economía, cultura, ciencia…
¿Se reconsiderará la frontera fijada en Calais en el acuerdo del Touquet?
No. Como recordó el Presidente de la República Francesa tras el referéndum británico, no se replanteará el acuerdo del Touquet solo porque el Reino Unido haya votado a favor del Brexit. Ello no implica ninguna modificación de la frontera entre ambos países, que sigue siendo una frontera exterior de Schengen.
¿Se mantendrán los acuerdos de defensa?
Los acuerdos en este ámbito también se mantendrán. Francia y el Reino Unido están unidos por vínculos profundos de cooperación desde el tratado de Lancaster House de 2010. Desde entonces, se han realizado numerosos avances concretos, por ejemplo la creación de una fuerza expedicionaria combinada conjunta. Francia seguirá colaborando con el Reino Unido, la otra potencia nuclear europea, respetando el tratado de Lancaster House.
¿Van a padecer las relaciones comerciales entre Francia y el Reino Unido por la decisión de los electores británicos?
El Reino Unido es el 5º mercado para las exportaciones francesas y el 8º proveedor de Francia. Francia es el 5º cliente y el 5º proveedor del Reino Unido. Estas relaciones estrechas y densas son muy antiguas y se mantendrán.
Tras la salida de la Unión Europea, en 2019, el Reino Unido se convertirá en un país tercero. La evolución de las relaciones comerciales dependerá pues del tipo de acuerdo que se negocie entre el Reino Unido y la Unión Europea.
¿Cuáles podrían ser las consecuencias para el atractivo de Francia?
La ambición del Gobierno se enmarca en un contexto general de refuerzo del atractivo de Francia y de su competitividad. El 7 de julio de 2017, el Gobierno anunció entre otras cosas varias medidas para reforzar el atractivo de París para el mundo financiero.
Las medidas persiguen:
•	mejorar la estabilidad y la claridad fiscal;
•	mejorar la competitividad de las profesiones cualificadas de las finanzas para desarrollar el empleo en Francia;
•	dar proyección a París como centro jurídico, al igual que a nuestro saber hacer jurídico;
•	luchar contra la sobrerregulación de directivas europeas y comprometerse con la simplificación a largo plazo;
•	desarrollar la oferta escolar internacional en la región de Isla de Francia;
•	mejorar la conexión de París con las principales capitales económicas.
Todos los ministerios están implicados, al igual que la región Isla de Francia y el Ayuntamiento de París.
¿Se van a materializar los grandes proyectos como Hinkley Point?
Sí, el acuerdo de inversión por el que se inicia definitivamente la construcción de dos EPR en Hinkley Point se firmó en septiembre de 2016. Las obras ya han comenzado.
Actualización : 1° de febrero de 2018