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Timestamp: 2018-01-21 04:58:04
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Matched Legal Cases: ['artículo 681', 'artículo 688', 'artículo 1909', 'artículo 675', 'Artículo 951', 'Artículo 1909', 'Artículo 1910', 'Artículo 1320', 'Artículo 670', 'Artículo 829', 'artículo 1344', 'artículo 1726', 'artículo 1749', 'artículo 1725', 'Artículo 88', 'Artículo 89', 'artículo 688', 'Artículo 1635']

Revista Fojas La Tradición del Derecho Real de Herencia en Chile - Revista Fojas
La Tradición del Derecho Real de Herencia en Chile
El presente artículo fue publicado en “Estudios de derecho privado en homenaje a Juan José Rivas Martínez”; Agustín Pérez-Bustamante de Monasterio (director); Dykinson; Madrid – España; 2013; tomo I; p.p. 187 a 206.
[1] Somarriva Undurraga, Manuel; Derecho Sucesorio. Versión de René Abeliuk; Editorial Jurídica de Chile; Santiago; 1981; 3ª edición; p. 36. René Ramos Pazos define en términos similares el derecho de herencia: “derecho subjetivo que consiste en la facultad o aptitud de una persona para suceder en todos los derechos y obligaciones transmisibles del causante o en una cuota de los mismos” (Ramos Pazos, René; Sucesión por causa de muerte; Editorial Jurídica de Chile; Santiago; 2008; 1ª edición; p. 25) [Volver]
[2] La redacción de este artículo es idéntica a la del artículo 681 del Proyecto de Código Civil de 1853. Cabe recordar que este proyecto es obra exclusiva de don Andrés Bello López y fruto de largos y meditados años de trabajo. A este respecto el profesor Alejandro Guzmán Brito comenta que, “como consecuencia de su trabajo precedente, hacia octubre de 1852, Bello estuvo en condiciones de ofrecer un proyecto completo de código al gobierno, que éste mandó publicar por decreto de 26 de ese mes. El codificador obtuvo, empero, que se retrasara la impresión por razones que transmitió verbalmente al presidente Montt, y que, por ende, desconocemos; así que la impresión solo comenzó a principios de diciembre de 1853, y quedó consumada por libros entre enero y marzo de 1853, en cuatro tomos” (Guzmán, A.; Historia literaria del Código Civil de la República de Chile; Producciones Gráficas Ltda.; Santiago – Chile; 2005; 1ª edición; p. 50). [Volver]
[3] La acción real que nace del derecho de herencia es la de petición de herencia (artículos 1264 y siguientes del Código Civil). En virtud de esta acción el verdadero heredero puede reclamar su derecho de herencia, invocando su calidad de tal, en contra de cualquiera que esté en posesión de la herencia. “La petición de herencia se refiere a la universalidad, al derecho real que se tiene sobre ella. De este modo, la acción que defiende el derecho pretende reclamar el as hereditario, fundándose en el título de heredero. No es pues esta cualidad la que se reclama, sino la adjudicación misma de la herencia. Es lo que dice el art. 1264” (Domínguez Benavente, Ramón y Domínguez Águila, Ramón; Derecho Sucesorio; Editorial Jurídica de Chile; Santiago; 1990; 1ª edición; tomo I; p. 114). [Volver]
[4] En ciertos países como el nuestro, la inscripción es el medio jurídico a través del cual se perfecciona inter vivos la adquisición de los derechos reales inmuebles, es decir, la mutación jurídico real se produce en el Registro mismo (de esta circunstancia deriva la clásica distinción entre inscripción declarativa e inscripción constitutiva). Tratándose de los cambios reales mortis causa, éstos se producen sin necesidad de inscripción; sin embargo, en Chile, conforme al artículo 688 del Código Civil, la inscripción constituye un presupuesto para que los herederos puedan disponer de los inmuebles hereditarios. [Volver]
[5] “En realidad, hablar de tradición del derecho de herencia y de su cesión, es la misma cosa” (Somarriva Undurraga, Manuel; op. cit.; p. 61). En este mismo sentido Ramos, refiriéndose a los artículos 1909 y 1910 del Código Civil, señala que “estas disposiciones, bajo la denominación de cesión del derecho de herencia, lo que están regulando es la tradición del derecho de herencia. Así lo prueba el artículo 1909, al hacer referencia al título oneroso, que no es otra cosa que el título traslaticio que el artículo 675 exige para la validez de la tradición” (Ramos Pazos, René; op. cit.; p. 26). Por nuestra parte, compartimos estas opiniones. [Volver]
[6] Domínguez Benavente, Ramón y Domínguez Águila, Ramón; op. cit.; p. 111. [Volver]
[7] Ibídem; p. 113. [Volver]
[8] Ibídem; p. 115. [Volver]
[9] Elorriaga De Bonis, Fabián; Derecho Sucesorio; LexisNexis; Santiago – Chile, 2005; 1ª edición; p. 90. [Volver]
[10] Soza Ried, María de los Ángeles; “Derecho real de herencia, ¿existe en realidad? Reflexiones relativas a la cesión de los derechos hereditarios; en Gaceta Jurídica; Santiago – Chile; N° 291/2004; p. 22. [Volver]
[11] Ibídem; p. 31. [Volver]
[12] Artículo 951 del Código Civil: “Se sucede a una persona difunta a título universal o a título singular” (inciso 1º). “El título es universal cuando se sucede al difunto en todos sus bienes, derechos y obligaciones transmisibles, o en una cuota de ellos, como la mitad, tercio o quinto” (inciso 2º). “El título es singular cuando se sucede en una o más especies o cuerpos ciertos, como tal caballo, tal casa; o en una o más especies indeterminadas de cierto género, como un caballo, tres vacas, seiscientos pesos fuertes, cuarenta fanegas de trigo” (inciso 3º). [Volver]
[13] “C. Suprema, 7 de septiembre de 1988, Rev. Der. y Jur., t. 85, sec. 1ª, págs. 74 – 89” (jurisprudencia citada por Ramos Pazos, René; op. cit.; p. 25). [Volver]
[14] Somarriva Undurraga, Manuel; op. cit.; p. 37. [Volver]
[15] Citado por Ramos Pazos, René; op. cit.; p. 26. [Volver]
[16] Somarriva Undurraga, Manuel; op. cit. p. 37. [Volver]
[17] Para María de los Ángeles Ried “esta afirmación resulta sorprendente ya que, a contrario sensu, significa que, cuando hay único heredero, caso en que la partición está de más, no hay derecho real de herencia. En otras palabras, o el derecho real de herencia es efímero en todo caso, esto es, habiendo uno o más herederos, o es permanente” (Soza Ried, María de los Ángeles; op. cit.; p. 24). [Volver]
[18] Somarriva Undurraga, Manuel; op. cit.; p. 38. [Volver]
[19] Domínguez Benavente, Ramón y Domínguez Águila, Ramón; p. 112. [Volver]
[20] Ibídem; p. 117. [Volver]
[21] Artículo 1909 del Código Civil: “El que cede a título oneroso un derecho de herencia o legado sin especificar los efectos de que se compone, no se hace responsable sino de su calidad de heredero o legatario”. [Volver]
[22] Artículo 1910 del Código Civil: “Si el heredero se hubiere aprovechado de los frutos o percibido créditos o vendido efectos hereditarios, será obligado a reembolsar su valor al cesionario” (inciso 1°). “El cesionario por su parte será obligado a indemnizar al cedente de los costos necesarios o prudenciales que haya hecho el cedente en razón de la herencia” (inciso 2°). “Cediéndose una cuota hereditaria se entenderá cederse al mismo tiempo las cuotas hereditarias que por el derecho de acrecer sobrevengan a ella, salvo que se haya estipulado otra cosa” (inciso 3°). “Se aplicarán las mismas reglas al legatario” (inciso 4°). [Volver]
[23] Artículo 1320 del Código Civil: “Si un coasignatario vende o cede su cuota a un extraño, tendrá éste igual derecho que el vendedor o cedente para pedir la partición e intervenir en ella”. [Volver]
[24] “La sucesión hereditaria tiene entre nosotros, como en todas las legislaciones, una importancia muy considerable y es evidente que un hecho de esta naturaleza no puede dejarse sometido a las reglas generales, por razones fáciles de comprender. Es de advertir que la ley no requiere escritura pública en este caso porque en la sucesión hereditaria pueda haber inmuebles, desde que no se sabe si el heredero que vende su cuota recibirá o no bienes raíces en la partición. Él vende solamente el derecho de tomar parte en la sucesión del difunto y el derecho de recibir, una vez liquidada ésta, una parte de los bienes, pero no vende una cuota determinada de los mismos. A esto se debe que la tradición de un derecho hereditario no requiera la inscripción en el Registro Conservatorio; para que se efectúe basta únicamente la ejecución de actos de heredero, tales como pedir la partición, intervenir en ella, etc.” (Alessandri Rodríguez, Arturo; De la compraventa. De la promesa de venta; Soc. Imprenta Litografía Barcelona; Santiago – Chile; 1917; tomo primero; p. 55). [Volver]
[25] A este respecto algo ya habíamos dicho en nuestra obra Estudio de títulos de inmuebles; Editorial Metropolitana; Santiago – Chile; 2002; p.p. 156 a 160. [Volver]
[26] Urrutia, Leopoldo; “Cesión de derechos hereditarios” (fuente: RDJ Doctrina, Tomo VI, Nro. 9, 222 a 230); en Doctrinas esenciales. Derecho Civil. Bienes; Revista de Derecho y Jurisprudencia. Edición bicentenario; Editorial Thomson Reuters PUNTOLEX – Editorial Jurídica de Chile; Santiago; 2010; p.p. 379 a 428. [Volver]
[27] Ibídem; p. 385. [Volver]
[28] Ibídem; p. 386. [Volver]
[29] Ibídem; p. 393. [Volver]
[30] Ibídem; p. 414. [Volver]
[31] Ibídem; p. 415. [Volver]
[32] Gutiérrez, José Ramón; “Cesión de derechos hereditarios. Renuncia de gananciales” (fuente: RDJ Doctrina, Tomo VII, Nro. 1, 8 a 24); en Doctrinas esenciales. Derecho Civil. Bienes; Revista de Derecho y Jurisprudencia. Edición bicentenario; Editorial Thomson Reuters PUNTOLEX – Editorial Jurídica de Chile; Santiago; 2010; p.p. 429 a 467. [Volver]
[33] Ibídem; p. 433. [Volver]
[34] En sentido contrario véase cita nº 5. [Volver]
[35] Soiza Ried, María de los Ángeles; op. cit.; p. 31. [Volver]
[36] “La herencia constituye una universalidad jurídica, un continente distinto de su contenido; el objeto de este derecho es la universalidad del patrimonio en conjunto y no los bienes que lo forman prácticamente. Como universalidad jurídica que es, la herencia representa una verdadera abstracción jurídica, una intelectualidad” (Somarriva Undurraga, Manuel; op. cit.; p. 37). [Volver]
[37] Artículo 670 del Código Civil: “La tradición es un modo de adquirir el dominio de las cosas y consiste en la entrega que el dueño hace de ellas a otro, habiendo por una parte la facultad e intención de transferir el dominio, y por otra la capacidad e intención de adquirirlo” (inciso 1°). “Lo que se dice del dominio se extiende a todos los otros derechos reales” (inciso 2°). [Volver]
[38] Artículo 829 del Proyecto de 1853: “Los derechos de herencia, usufructo, uso, habitación; los de servidumbres prediales, i el de censo, admiten la tradición simbólica por instrumento público, registrado según el art. 826”. [Volver]
[39] “El proyecto editado en 1853 fue sometido a no menos de dos análisis completos en el seno de la Comisión Revisora. Frutos de este examen fueron también al menos dos nuevos proyectos. Uno de ellos corresponde al que conocemos con el nombre de ‘Proyecto Inédito’. Alejandro Guzmán Brito agrega que “tal denominación le fue impuesta por Miguel Luis Amunátegui Reyes (1862 – 1949), sobrino del discípulo y biógrafo de Andrés Bello, Miguel Luis Amunátegui Aldunate (1828 – 1888), para editarlo en 1890 como tomo XIII de las Obras completas del codificador. Fue un nombre mal escogido, porque nunca estuvo destinado a la publicación, y porque al tiempo de ser editado dejaba de ser ‘inédito’. Aunque no sabemos cuándo se lo dio por terminado en el interior de la Comisión Revisora, podríamos convencionalmente fijar el año 1854, y así una denotación más correcta haría referencia a ese año, en correlación con los años 1853, en que fue editado el proyecto que se examinaba, y 1855, en que se hizo lo propio con el proyecto final” (Guzmán Brito, Alejandro; op. cit.; p. 54). [Volver]
[40] Somarriva Undurraga, Manuel; Derecho Sucesorio. Versión de René Abeliuk M.; Editorial Jurídica de Chile; Santiago; 1996; 5ª edición; tomo I; p.p. 81 y 82. [Volver]
[41] Así lo señalamos por primera vez el 2002 en nuestra obra Estudio de títulos de inmuebles; op. cit.; p.p. 159 y 160. Elorriaga, quien llega a esta misma conclusión, agrega en una cita a pie de página que “si sobreviene la partición de la herencia y a la mujer se le adjudica un inmueble, la situación cambia totalmente. Por el efecto declarativo y retroactivo debe entenderse que la mujer jamás fue comunera y que siempre fue propietaria exclusiva del bien adjudicado (artículo 1344), dicho bien ingresa al patrimonio personal de la mujer. Se trata de un bien inmueble adquirido por ella a título gratuito durante la vigencia de la sociedad conyugal. Lo mismo ocurrirá cuando la mujer sea legataria de un bien inmueble. Ella no adquiere el derecho real de herencia, sino que el derecho de dominio sobre un bien raíz a título gratuito” (Elorriaga De Bonis, Fabián; op. cit.; p.p. 94 y 95). A nosotros se nos presentan algunas dudas, ya que lo anterior pugna con la estructura patrimonial del régimen de sociedad conyugal. En efecto, si no hay dudas en cuanto a que los derechos hereditarios inicialmente ingresan al haber de la sociedad conyugal con cargo de recompensa a favor del cónyuge asignatario, esto no guarda coherencia con que, posteriormente, en virtud de un acto de adjudicación el bien raíz adjudicado se radique en el haber propio del cónyuge. El continente forma parte del haber de la sociedad conyugal, pero el bien adjudicado con cargo a ese continente se radica en otro patrimonio. Se nos puede decir que el artículo 1726 del Código Civil no deja dudas en cuanto a que es así, pero la redacción de esta norma es anterior a la modificación del artículo 1749 del mismo código. En todo caso, si es efectivo que el bien raíz se radica en el patrimonio del cónyuge, ¿el modo de adquirir es la sucesión por causa de muerte o la ley? ¿Es una situación similar a la que ocurre con los frutos de los bienes propios de los cónyuges (artículo 1725 nº 2 del Código Civil)? [Volver]
[42] Revista de Derecho y Jurisprudencia, tomo 96, sección 2ª, p. 121. Por su parte, Emilio Ríoseco Enríquez comenta la siguiente jurisprudencia: “Corte de Concepción, 4 de julio de 1958. Rev., t. 56, sec. 1ª, pág. 305.
En relación con esta materia, se ha resuelto que los coasignatarios de una herencia no son dueños singulares de los bienes que la componen, sino de la universalidad del patrimonio transmitido, de modo que el heredero que cede su derecho de tal no transfiere propiedad alguna particular (Corte de Concepción, 15 de noviembre de 1928. Rev., t. 29, sec. 1ª, pág. 393); que el derecho de herencia se transfiere por escritura pública en que cedente y cesionario manifiestan, respectivamente, voluntad de transferirlo y adquirirlo (Casación, 3 de marzo de 1936. Rev., t. 33, sec. 1ª, pág. 219); y que los efectos de la cesión del derecho real de herencia se traducen en una verdadera subrogación personal, pasando el cesionario a ocupar la situación jurídica del cedente, asumiendo sus derechos y obligaciones. Efecto jurídico este último que ha sido criticado por la doctrina (Casación, 12 de diciembre de 1912. Rev., t. 11, sec. 1ª, pág. 140; Casación, 24 de enero de 1984. F. del M. Nº 302, pág. 838; y Casación, 14 de septiembre de 1989. F. del M. Nº 370, pág. 535)”; (Rioseco Enríquez, Emilio; La posesión inscrita ante la jurisprudencia; Editorial Jurídica de Chile; Santiago 1992; 1ª edición; p.p. 94 y 95). [Volver]
[43] “Corte de Concepción, 4 de julio de 1958. Rev., t. 56, sec. 1ª, pág. 305” (jurisprudencia citada por Rioseco Enríquez, Emilio; op. cit.; p.p. 78 y 79). [Volver]
[44] “Distinto es el caso de títulos traslaticios que recaen sobre cuotas determinadas (acciones y derechos) que se refieren también a un inmueble cierto y determinado en ubicación, cabida y deslindes, las cuales sí que deben inscribirse en el Registro de Propiedad (Casación, 7 de octubre de 1090. Rev., t. 7, sec. 1ª, pág. 240; Casación, 2 de mayo de 1919. Rev., t. 17, sec. 1ª, pág. 100; y Casación, 3 de diciembre de 1926. Rev., t. 24, sec. 1ª, pág. 538). En este mismo sentido: Corte Suprema. Protección, 30 de agosto de 1985. F. del M. Nº 321, pág. 505” (Rioseco Enríquez, Emilio; op. cit.; p.p. 100 y 101). [Volver]
[45] Artículo 88 del Reglamento: “La rectificación de errores, omisiones o cualquiera otra modificación equivalente que el conservador, de oficio o a petición de parte, tuviere que hacer conforme al título inscrito será objeto de una subinscripción; y se verificará en el margen de la derecha de la inscripción respectiva, al frente de la designación modificada”. [Volver]
[46] Artículo 89 del Reglamento: “Pero si en la subinscripción se requiere una variación, en virtud de un título nuevo, se hará una nueva inscripción, en la cual se pondrá una nota de referencia a la que los interesados pretenden modificar, y en ésta, igual nota de referencia a aquélla” (inciso 1º). “Si el nuevo documento que se exhibe es una sentencia o decreto ejecutorios, cualquiera que sea la modificación que prescriban se hará al margen del Registro, como se ordena en el artículo anterior”. [Volver]
[47] Véase “Revisión de la sanción por la omisión de las inscripciones hereditarias exigidas en el artículo 688 del Código Civil”, en nuestra obra Temas de Derecho inmobiliario; Editorial Metropolitana; Santiago – Chile; 2006; p.p. 159 a 206. [Volver]
[48] “Corte Suprema. Queja, 29 de enero de 1971. Rev., t. 68, sec. 1ª, pág. 34” (jurisprudencia citada por Ríoseco Enríquez, Emilio; op.cit.; p. 538). [Volver]
[49] Revista de Derecho y Jurisprudencia, tomo 96, sección 1ª, p. 153. [Volver]
[50] Gaceta Jurídica Nº 250, p. 95. En el mismo sentido Corte Suprema, 14 de septiembre de 1999. Fallos del Mes Nº 490, p. 1876. [Volver]
[51] Corporación Nacional de Desarrollo Indígena. [Volver]
[52] Documento que nos ha proporcionado uno de sus autores, Mario César Olmos Lopomo, titulado “Breve análisis de la Ley 19.253”. Universidad Católica de Temuco. Diplomado en Derechos Humanos y Pueblos Indígenas; profesor guía: José Aylwin Oyarzún; Araucanía; marzo de 2007; p. 16. [Volver]
[53] Fallos del Mes Nº 552, p. 45. [Volver]
[54] Fallos del Mes N° 554, p. 185. En este mismo sentido Corte Suprema, 29 de septiembre de 1997. Revista de Derecho y Jurisprudencia, tomo 94, sección 1ª, p. 98: “Doctrina. El derecho real de herencia, constituido por la universalidad de bienes del causante es distinto, independiente de los diversos bienes individuales que lo componen y no puede clasificarse como inmueble aun cuando entre estos últimos exista alguno que revista esta calidad”. [Volver]
[55] Gaceta Jurídica N° 373, p. 183. [Volver]
[56] Corte Suprema, 14 de septiembre de 1989. Fallos del Mes Nº 370, p. 535: “Doctrina. En la cesión de la herencia, el cesionario pasa a ocupar el lugar jurídico que tenía el cedente y adquiere el derecho de aprovechar todos los beneficios jurídicos y económicos que éste tuvo en la herencia; tiene derecho a todas las cosas que estaban comprendidas en la herencia a la época de la apertura de la sucesión. Es un caso de verdadera subrogación personal. Tal es el sentido de la cesión de derechos hereditarios sin especificación de bienes”. [Volver]
[57] Domínguez Benavente, Ramón y Domínguez Águila, Ramón; op. cit.; p. 118. [Volver]
[58] El que es heredero continúa como heredero.
[59] Domínguez Benavente, Ramón y Domínguez Águila, Ramón; op. cit.; p. 119. [Volver]
[60] Artículo 1635 del Código Civil: “La substitución de un nuevo deudor a otro no produce novación, si el acreedor no expresa su voluntad de dar por libre al primitivo deudor. A falta de esta expresión, se entenderá que el tercero es solamente diputado por el deudor para hacer el pago, o que dicho tercero se obliga con él solidaria o subsidiariamente, según parezca deducirse del tenor o espíritu del acto”. [Volver]
[61] Elorriaga De Bonis, Fabián; op. cit.; p. 96. [Volver]
[62] Corte Suprema, 24 de enero de 1984. Revista de Derecho y Jurisprudencia, tomo 81, sección 1ª, p. 18: “Doctrina. Los cesionarios del derecho de herencia reemplazan a los herederos en todos sus derechos y obligaciones, y la cesión transfiere al cesionario la calidad de heredero que tenía el cedente pasando a ocupar la misma situación jurídica del cedente, según se desprende de los artículos 1320, 1909 y 1910 del Código Civil”. [Volver]
[63]Alessandri Rodríguez, Arturo; op. cit.; p. 55. Lo mismo, mucho antes, fue dicho por Pothier: “Cuando se vende una herencia, no es el título y calidad de heredero lo que se vende: este último y esa calidad son inherentes a la persona del heredero, del que son inseparables, y por consiguiente invendibles porque como nadie puede obligarse a cosas imposibles, no puedo comprometerme para con otro a hacerlo adquirir una cosa que por su naturaleza no puede subsistir sino en mi persona” (citado por Ramos Pazos, René; op. cit. p. 28). [Volver]
[64] Ibídem; p. 56. [Volver]
[65] Somarriva Undurraga, Manuel; op. cit. nº 1; p.p. 62 y 63. [Volver]