Source: http://www.ugtbalears.com/es/PRL/Paginas/preguntasfrecuentes.aspx
Timestamp: 2019-05-26 05:47:25
Document Index: 27770665

Matched Legal Cases: ['artículo 5', 'Artículo 7', 'artículo 7', 'artículo 7', 'Artículo 22', 'Artículo 23', 'Artículo 39', 'Artículo 15', 'Artículo 37', 'Artículo 38', 'Artículo 39', 'Artículo 12', 'Artículo 13', 'artículo 22', 'artículo 196', 'artículo 196', 'artículo 29', 'artículo 9', 'artículo 37']

Preguntes freqüents (FAQ)Actualmente seleccionado
Tema : Delegados de Prevención ‎(11)
Informar, consultar y permitir la participación de los trabajadares.
Proporcinar la vigilancia de la salud de forma periódica.
Elaborar y conservar a disposisción de la autoridad competente la documentación relativa a las obligaciones anteriores.
La evaluación de riesgos es el proceso dirigido a estimar la magnitud de aquellos riesgos que no hayan podido evitarse, obteniendo la información necesaria para que el empreserio esté en condiciones de tomar una decisición aprobiada sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas.
¿Cúando se ha de hacer una evaluación de Riesgos Laborales?
La obligación de un reconocimento previo a la contratación del trabajador (necesidad relacionada con su asignación a una tarea determinada).
Debe realizarse con el consentimiento del trabajador, no obstante se dan circunstancias en la que ésta voluntariedad se disluye frente a una necesidad ineludible, en concreto:
Para constatar que su estado de salud no pone en peligro la suya propia o la del resto de trabajadores (manipulación de maquinaria pesada, manejo de gruas, trabajos especialmente peligrosos, etc).
Cuando este establecida su obligatoriedad mediante disposición legal sobre riesgos específicos (amianto, plomo, ruido, cloruro de vinilo, etc)
La vigilancia de la salud se lleverá a cabo poniendo en práctica los protocolos médicos establecidos por la Autoridad Sanitaria para cada tipo de puesto de trabajo, atendiendo a los riesgos para la salud específicos para cada uno de ellos.
Acompañar a los Inspectores de Trabajo y Seguridad Social en las visitas que realicen en los centros de trabajo, pudiento formular ante ellos las observaciones que estimen oportunas.
En el supuesto desarrollo simultáneo de actividades en un mismo centro de trabajo, la cooperación en la aplicación de la normativa sobre prevención de riesgos laborales, que se concretará en el establecimiento de los medios de coordinación que sean necesarios y en la información a los trabajadores sobre los riegos y las medidas de protección y prevención. Por otra parte si alguno de los empresarios es el titular del centro de trabajo, éste deberá adoptar las medidas necesarias para que los otros empresarios reciban la información y las instrucciones adecuadas en relación con los riegos y las medidas de protección y prevención, así como sobre las medidas de emergencia a aplicar para el traslado a sus respectivos trabajadores. Por último los deberes de cooperación, información e instrucción serán también de aplicación con respecto de los trabajadores autónomos que desarrollen actividades en dichos centros de trabajo.
Tema : EPI (Equipos de Protección Individual). GENERAL ‎(6)
De acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 1407/1992, “un equipo de protección individual (EPI) es cualquier dispositivo o medio que vaya a llevar o del que vaya a disponer una persona, con el objetivo de que le proteja contra uno o varios riesgos que puedan amenazar su salud y su seguridad”. Ello significa que, conforme a la normativa vigente, los equipos que, obedeciendo a la definición anterior, quieran ser comercializados, deben cumplir con lo establecido en el Real Decreto 1407/1992 y en consecuencia, ser sometidos a los procedimientos de evaluación de la conformidad que le sean aplicables (examen CE de tipo y, si es el caso, control de los EPI fabricados) para que, una vez superados, el fabricante puede colocarles el marcado CE de conformidad. En el caso de los equipos que se mencionan, como guantes y mascarillas, para determinar si es un EPI o no se debe en primer lugar especificar el riesgo o riesgos frente a los que protegen (generalmente en estos casos, riesgo químico o biológico). Por otra parte, cuando un equipo, por ejemplo: guantes o mascarillas, esté destinado a un uso médico con el fin de proteger al paciente y usuario de una posible contaminación cruzada, deben ser certificados como productos sanitarios de acuerdo a lo establecido en el Real Decreto 1591/2009, de 16 de octubre, por el que se regulan los productos sanitarios. La decisión sobre si un determinado producto está regulado, a efectos de su comercialización, por uno u otro Real Decreto, deberá tomarse teniendo en cuenta la finalidad del producto. No obstante, un mismo producto puede cumplir simultáneamente con ambas legislaciones considerándose que tiene un doble uso. Cuando el personal sanitario, en aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, está expuesto a un riesgo tal que haga necesario el uso de EPI, de acuerdo a lo establecido en el Real Decreto 773/1997, el equipo deberá estar certificado en base al Real Decreto 1407/1992. A su vez, puede ocurrir que el desarrollo de la actividad en un entorno hospitalario requiera el uso de productos sanitarios que cumplan con el Real Decreto 1591/2009, teniendo que recurrir a lo que hemos denominado productos de doble uso.
El Real Decreto 773/1997 incluye, en su Anexo I, a las cremas de protección y pomadas como protección individual de la piel, que pueden utilizarse en el trabajo, sin que, en dicha disposición, se especifique el tipo de protección que deben ofrecer ni de que agente protegen. Si los resultados de la preceptiva evaluación de riesgos de acuerdo a lo establecido en la, determinan la necesidad de utilizar protección contra la radiación solar, se establecerán los puestos en los que será necesario que los trabajadores se apliquen crema de protección solar, el grado de protección necesario y las condiciones o modo de uso, teniendo en cuenta la resistencia al sudor, la frecuencia de aplicación y todo aquello que garantice una protección eficaz del producto. De acuerdo con el artículo 5, apartado 3 del Real Decreto 773/97, los equipos de protección individual (EPI) que se utilicen deberán cumplir con los requisitos establecidos en cualquier disposición legal o reglamentaria que les sea de aplicación, en particular en lo relativo a su diseño y fabricación. Para la mayoría de los EPI esta disposición es el Real Decreto 1407/1992, pero no para el caso que nos ocupa, por no estar incluido en su campo de aplicación. En este sentido, las cremas de protección solar son productos sujetos al Reglamento (CE) No 1223/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre los productos cosméticos. Por otro lado, su utilización no está exenta de riesgos, siendo los más frecuentes la sensibilización y fotosensibilización. Las cremas de protección solar comercializadas declaran un Factor de Protección Solar (SPF), que, en principio, cuanto más alto sea mayor es la protección frente a los rayos solares. La eficacia de los fotoprotectores depende de su correcta aplicación. En general, la cantidad a aplicar recomendada es de 2mg/cm2 sobre la piel y la frecuencia de reaplicación deberá ser adecuada al tipo y carga de trabajo, ya que la duración del efecto protector está limitada en el tiempo. A la hora de seleccionar y usar la protección solar es recomendable tener en cuenta los Consejos de la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) al respecto. Para mayor información sobre las cremas solares, véase: ec.europa.eu/consumers/sectors/cosmetics/cosmetic-products/sunscreen-products/index_en.htm www.aemps.gob.es/legislacion/espana/cosmeticosHigiene/cosmeticosHigiene.htm
La vida útil de un equipo, o su caducidad, debe venir establecida en la documentación que el fabricante debe aportar con el equipo comercializado de acuerdo a lo establecido en el Anexo II, punto 1.4 e) del RD 1407/1992. Más aún, "cuando se admita que las cualidades del EPI… pudieran verse afectadas sensiblemente durante el uso por un fenómeno de envejecimiento, debe marcarse de forma indeleble y sin riesgo de ser mal interpretada la fecha de fabricación y/o, si fuera posible, la fecha de caducidad en cada unidad del EPI comercializado, sus componentes sustituibles y su embalaje. Si no se pudiera afirmar con seguridad cuál va a ser la duración de un EPI, el fabricante habrá de mencionar en su folleto informativo cualquier dato que sirva para que el comprador o usuario pueda determinar un plazo de caducidad razonable, teniendo en cuenta el nivel de calidad del modelo y las condiciones adecuadas de almacenamiento, uso, limpieza, revisión y mantenimiento, tal y como se establece en el Anexo II, punto 2.4 del RD1407/1992. Si, adicionalmente, el EPI cumple con una norma técnica y ésta establece instrucciones adicionales complementarias de lo indicado, el equipo y su documentación, por lo dicho anteriormente, deben incluirlas. Notas 1.Lo expuesto a continuación no supone interpretación de la normativa legal, para lo que el INSHT, en su calidad de organismo científico-técnico, no tiene atribuida competencias. Dicha facultad corresponde a los Órganos competentes del Ministerio de Trabajo e Inmigración o, en su caso, del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Para los aspectos concretos derivados de su aplicación deberían dirigirse a la Autoridad competente de la Comunidad Autónoma que corresponda. 2.Toda la legislación referida puede ser consultada mediante Internet en el sitio Web del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo - http://www.insht.es - , en donde, además puede tener acceso a una ingente documentación elaborada por el propio INSHT así como enlaces a instituciones y organismos europeos y de otros países que, sin duda, podrá resultarle de gran interés. 3.Las Normas UNE pueden obtenerse en AENOR, Asociación Española de Normalización y Certificación - www.aenor.es 4.Para información comercial acerca de equipos, sus características, fabricantes y suministradores, pueden dirigirse a ASEPAL - Asociación de Empresas de Equipos de Protección Personal http://www.asepal.es. Para información acerca de otros proveedores europeos, véase http://www.european-safety-federation.org/
Las cremas de protección contra productos químicos son consideradas equipo de protección individual en el ámbito del Real Decreto 773/1997 que las incluye, en su Anexo I como protección individual de la piel, que pueden utilizarse en el trabajo. El uso de estas cremas puede ayudar a proteger la piel, reduciendo los efectos de la exposición. Existen diversos tipos y están elaboradas para ser aplicadas al comienzo y a intervalos regulares durante la actividad laboral. La selección debe realizarse en función de sus propiedades de protección frente a las sustancias químicas presentes en el lugar de trabajo y a la propia actividad. La denominación de cremas barrera puede inducir a confusión dando una falsa sensación de seguridad. No proporcionan una barrera de protección en el mismo sentido en que lo hacen los guantes de protección y en ningún caso deben usarse en su lugar. Por otra parte, estás cremas no entran dentro del campo de aplicación del Real Decreto 1407/1992 y por tanto no son objeto de certificación similar a la de los guantes de protección. No obstante, deberán cumplir con la legislación aplicable en lo relativo a su comercialización, que entendemos sería el Real Decreto 1591/2009 pero que debería corroborarlo con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, responsable de su aplicación.
¿Qué equipos de protección individual son considerados de categoría I? ¿Deben estar certificados?
Sólo pueden considerarse EPI de categoría I los equipos listados a continuación. Equipos de protección individual que tengan por finalidad proteger al usuario de: a) Las agresiones mecánicas cuyos efectos sean superficiales (guantes de jardinería, dedales, etc.). b) Los productos de mantenimiento poco nocivos cuyos efectos sean fácilmente reversibles (guantes de protección contra soluciones detergentes diluidas, etc.). c) Los riesgos en que se incurra durante tareas de manipulación de piezas calientes que no expongan al usuario a temperaturas superiores a los 50 C ni a choques peligrosos (guantes, delantales de uso profesional, etc.). d) Los agentes atmosféricos que no sean ni excepcionales ni extremos (gorros, ropas de temporada, zapatos y botas, etc.). e) Los pequeños choques y vibraciones que no afecten a las partes vitales del cuerpo y que no puedan provocar lesiones irreversibles (cascos ligeros de protección del cuero cabelludo, guantes, calzado ligero, etc.). f) La radiación solar (gafas de sol). Estos equipos no deben ser sometidos a Examen CE de tipo y por tanto no disponen del correspondiente certificado. No obstante, como cualquier otro EPI comercializado en la Unión Europea, deben ir provistos del marcado CE y, en su caso, de las marcas adicionales que indiquen las normas técnicas empleadas para su diseño. Igualmente, deberán contar con la Declaración de Conformidad y las instrucciones del fabricante que permitan su uso correcto.
Los equipos de protección individual (EPI) son, en principio y tal y como su denominación indica, de uso personal e individual. No obstante, el Real Decreto 773/1997 establece en su Artículo 7, apartado 3: “Si las circunstancias exigiesen la utilización de un equipo por varias personas, se adoptarán las medidas necesarias para que ello no origine ningún problema de salud o de higiene a los diferente usuarios”. En general, se entiende que estas circunstancias pueden darse en determinadas situaciones en las que el uso del EPI está limitado a cortos periodos de tiempo o es poco frecuente. Las circunstancias que exijan el uso de EPI por varias personas deberían estar adecuadamente justificadas y documentadas.
Tema : EPI Proteccíón Auditiva ‎(1)
Los tapones auditivos, diseñados para la protección contra los efectos nocivos del ruido sobre la audición del usuario, son considerados equipos de protección individual (EPI) dentro del alcance del Real Decreto 1407/1992, de 20 de noviembre, por el que se regula las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual (transposición de la Directiva 89/686/CEE) y deben cumplir con los requisitos en él establecidos en su Anexo II. En particular con: 3.5 Protección contra los efectos nocivos del ruido Los EPI de prevención contra los efectos nocivos del ruido deberán atenuarlo para que los niveles sonoros equivalentes, percibidos por el usuario, no superen nunca los valores límite de exposición diaria prescritos en el Real Decreto 1316/1989 (Sustituido por el Real Decreto 286/2006), de 27 de octubre, relativo a la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición al ruido durante el trabajo. Por lo tanto, entendemos que los protectores auditivos tipo tapón protegen, en este caso, contra la pérdida de audición por exposición al ruido y para la certificación de este tipo de protector, se utiliza la norma técnica armonizada UNE-EN 352-2:2003 que confiere presunción de conformidad con la Directiva. Los tapones auditivos diseñados para ser usados por los nadadores con el fin de proteger los oídos de los posibles efectos nocivos del agua sobre su salud están excluidos del alcance del Real Decreto 1407/1992, tal y como puede leerse en su Anexo I: Lista de las clases o tipos de EPI no incluidos en el campo de aplicación del presente Real Decreto 3. EPI diseñados y fabricados para uso particular contra: b) La humedad y el agua En consecuencia, en la Guía Europea para la aplicación de la Directiva 89/686/CEE aparecen como EPI de categoría 0 (es decir, que no les aplica la Directiva):
Tema : EPI Protección contra Caidas de Altura ‎(5)
Los dispositivos anticaídas retráctiles, en líneas generales, están recomendados para trabajar en vertical y en un cierto ángulo sobre la misma. Así la norma técnica en base a la cual suelen certificarse sólo contempla ensayos en vertical (UNE-EN 360). No obstante hay equipos que si pueden utilizarse horizontalmente, en cuyo caso deberían haberse certificado por un organismo notificado para dicho uso. Lo habitual en este caso es recurrir como especificación técnica, para verificar este posible uso, a una de las recomendaciones elaboradas a tal efecto por el Grupo Vertical 11 de la Coordinación de Organismos Notificados. A su vez, la norma UNE-EN 360, si establece, que tanto en el marcado del equipo como en la información que suministra el fabricante se deben incluir las condiciones específicas bajo las cuales puede emplearse el dispositivo anticaídas retráctil, por ejemplo, en vertical, en horizontal o inclinado.
Los “dispositivos anticaídas deslizantes sobre línea de anclaje rígida o flexible (UNE-EN 353-1 y UNE-EN 353-2), previstos para desplazamientos verticales, tienen consideración de Equipos de Protección (EPI) y están comprendidos en el ámbito de aplicación del Real Decreto 1407/1992, con la particularidad de que el equipo, en este caso, está formado inseparablemente por la línea de anclaje (“línea de vida”) y el dispositivo anticaídas, no pudiendo certificarse por separado. •NTP 774: Sistemas anticaídas. Componentes y elementos
El arnés anticaídas (UNE-EN 361) es el único dispositivo de prensión del cuerpo que se puede utilizar en un sistema anticaídas (o de detención de caídas). Nota - En los sistemas de protección individual contra caídas podemos encontrar los siguientes equipos de prensión del cuerpo (o una combinación de ellos): -Arnés anticaídas (UNE-EN 361): dispositivo de prensión cuya misión es retener el cuerpo que cae y garantizar la posición correcta de la persona una vez producida la parada de la caída. El arnés anticaídas puede llevar incorporados otros dispositivos de prensión del cuerpo especificados en otras normas europeas tales como, por ejemplo, EN 358, EN 813 y EN 1497. -Arnés de asiento (UNE-EN 813): equipo previsto para ser utilizado en los sistemas de retención, sujeción y acceso mediante cuerda, en los que se requiere un punto de enganche bajo. Los arneses de asiento no deben ser utilizados para la detención de caídas. -Cinturón de sujeción y retención (UNE-EN 358): equipo previsto para mantener al usuario en posición en su punto de trabajo (sujeción) o a impedir que alcance un punto desde donde pueda producirse una caída (retención). Es esencial tener en cuenta que un equipo de estas características no está previsto para la detención de caídas y que puede ser necesario complementarlo con medios colectivos o individuales de protección contra caídas de altura. -Arnés de salvamento (UNE-EN 1497): equipo previsto para para sostener a la persona socorrida durante la operación de salvamento.
La longitud total de un subsistema compuesto por un absorbedor de energía, incluido un elemento de amarre, sus terminales y conectores, no debe exceder los 2 m (por ejemplo, conector, más absorbedor de energía, más elemento de amarre, más conector). Nota: la longitud máxima admisible de cada absorbedor de energía, incluido el elemento de amarre, vendrá marcada sobre el equipo.
¿Está permitido el uso de bloqueadores en el ámbito laboral? La norma UNE-EN 567 que regula los bloqueadores es de alpinismo y escalada, y al no ser una norma laboral, no sé si se puede utilizar. La NTP sobre Seguridad en trabajos verticales si los mencio
Puede haber situaciones laborales en las que la protección frente a los riesgos existentes haga aconsejable, como consecuencia de la evaluación de riegos, el uso de equipos de protección individual (EPI) diseñados para la práctica de deportes. No obstante no parece ser el caso que nos ocupa si nos referimos a los equipos a utilizar en los sistemas de acceso mediante cuerda. Actualmente, en dichos sistemas, se utilizan dispositivos de regulación de cuerda Tipo B según la norma UNE-EN 12841 para ascender por la línea de trabajo. Sin embargo, es cierto que, hasta la aparición de la citada norma, y ante la falta de otra especificación técnica mejor, se solían utilizar bloqueadores de alpinismo y escalada según la norma UNE-EN 567. Por otro lado, la NTP a la que hace referencia (NTP 682: Seguridad en trabajos verticales (I): equipos) aparece publicada en la página web del INSHT con la siguiente advertencia al respecto, en el apartado de observaciones: “Algunos de los criterios técnicos no son operativos tras la publicación de la norma UNE EN 12841:2007, que desarrolla y modifica diversos aspectos de esta NTP.” En relación a los EPI a utilizar en los sistemas de acceso mediante cuerda puede consultar una información más actualizada en la nueva edición de la guía técnica de equipos de trabajo del INSHT, en la que se contempla el Real Decreto 2177/2004 relativo a trabajos temporales en altura. Referencias: UNE-EN 12841:2007 Equipos de protección individual contra caídas. Sistemas de acceso mediante cuerda- Dispositivos de regulación de cuerda UNE-EN 567:1997 Equipos de alpinismo y escalada. Bloqueadores. Requisitos de seguridad y métodos de ensayo Guía técnica del INSHT para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los equipos de trabajo
Tema : EPI Protección de la Cabeza ‎(3)
¿Qué protección ofrecen los cascos contra golpes según UNE-EN 812?
Los cascos contra golpes para la industria (a menudo denominados por su diseño “gorras contra golpes”), están destinados fundamentalmente, según establece la norma UNE-EN 812, a proteger la cabeza de los efectos de golpes contra objetos inmóviles que puedan causar lesiones superficiales. No están destinados a proteger de los efectos derivados de la caída o proyección de objetos ni de cargas suspendidas o en movimiento. NOTA: No deben confundirse los cascos contra golpes para la industria con los cascos de protección (o de seguridad) para la industria que se especifican en la norma UNE-EN 397.
No, ya que ello puede implicar una reducción significativa de la protección que ofrece. Únicamente sería factible en el caso especial en que el casco haya sido certificado en dicha posición. Si la visera dificulta la realización del trabajo, y por ello se lleva hacia atrás, se podría sustituir por un casco sin visera o con visera reducida.
No se debe aplicar pinturas, disolventes, adhesivos o etiquetas autoadhesivas, a no ser que el fabricante del casco lo permita. En el mismo sentido, no se debe modificar o quitar cualquier pieza original que forme parte del casco, a excepción de las modificaciones o supresiones que sean recomendadas por el fabricante del casco. No se debe adaptar el casco para la fijación de accesorios en cualquier forma que no sea la recomendada por el fabricante del casco. Se recomienda por tanto que durante el proceso de selección del casco se tenga en cuenta las necesidades de accesorios y de personalización de los cascos, así como las necesidades de compatibilidad con otros EPI.
Tema : EPI Protección Ocular y Facial ‎(6)
El RD 486/2010 (mediante el cual se procede a la transposición al Derecho español del contenido de la Directiva 1006/25/CE), no tiene una relación directa con los fabricantes de EPI. En él se establecen unos límites de exposición que deberán ser tomados como referencia para la evaluación de riesgos y por tanto, para definir la protección requerida de los EPI cuyo uso sea necesario. Ahora bien, los valores de referencia utilizados para definir la clase de protección óptica de los filtros de los protectores oculares deberían ser coherentes con estos límites. Por ello, el comité técnico europeo de normalización CEN/TC85, encargado de la protección ocular, decidió en su día (año 2006) que sería necesario revisar las normas implicadas. Esto ya se ha tenido en cuenta en las nuevas versiones publicadas de las normas de gafas de protección frente a la radiación láser.
Las gafas de protección contra la radiación solar (gafas de sol) están clasificadas como EPI de categoría I de acuerdo al artículo 7, apartado f) del Real Decreto 1407/1992
Cuando un trabajador con necesidad de corrección óptica tenga que ser provisto de una gafa de protección puede ser dotado de una gafa de protección con oculares graduados, aunque ésta no es la única posibilidad que existe desde el punto de vista técnico. Existen otros tipos de protectores oculares que pueden ser compatibles con el uso simultáneo de gafas graduadas normales (por ejemplo: pantalla facial y algunos diseños de montura integral). Por lo tanto, el empresario sólo estará obligado a suministrar gafas de protección graduadas si como resultado de la evaluación de riesgos se determina que no es adecuado utilizar alguno de los otros medios posibles.
En principio, tanto una pantalla facial como una gafa de montura integral que reúnan el requisito de protección frente a salpicaduras de líquidos (el símbolo de marcado sobre el protector es el número 3) ofrecen protección frente a sustancias líquidas que puedan suponer un riesgo para la salud al entrar en contacto con los ojos y/o la piel. No obstante, para seleccionar el tipo de protector más adecuado se debe tener en cuenta que la pantalla facial ofrece protección de los ojos y cara frente a salpicaduras que incidan frontal o lateralmente sobre la cara, mientras que la gafa integral ofrece protección de la región ocular frente a salpicaduras que procedan desde cualquier dirección. NOTA: El requisito de protección frente a salpicaduras de líquidos viene establecido en la Norma UNE EN 166:2002 Protección individual de los ojos. Especificaciones
Las gafas de protección con lentes graduadas son equipos de uso dual, es decir están destinados a ser utilizados tanto como producto sanitario como equipo de protección individual. Por tanto, les aplica por un lado la Directiva 93/42/CEE (RD 1591/1999) correspondiente a productos sanitarios, en lo referente a las características que influyen en la visión del usuario, y por otro la Directiva 89/686/CEE (RD 1407/1992) correspondiente a los equipos de protección individual (EPI), en lo relacionado con las características de protección que ofrezca la gafa. Lo anterior queda reflejado en el documento interpretativo de la Comisión Europea relativo a la posible aplicación simultánea de ambas directivas sobre ciertos productos, este documento se puede consultar en el siguiente enlace: http://ec.europa.eu/consumers/sectors/medical-devices/files/guide-stds-directives/interpretative_ppe_2009_en.pdf
Tema : EPI Protección Pies y Piernas ‎(4)
El calzado para uso profesional, de seguridad, de protección y de trabajo debe cumplir uno de los siguientes requisitos de resistencia al deslizamiento: 1. resistencia al deslizamiento sobre suelo de baldosa cerámica con lauril sulfato sódico (marcado SRA), 2. resistencia al deslizamiento sobre suelo de acero con glicerina (marcado SRB), 3. resistencia al deslizamiento sobre baldosa cerámica con lauril sulfato sódico y sobre suelo de acero con glicerina (marcado SRC). Se seleccionará el que mejor se adecúe a las condiciones de trabajo existentes
Sí, un calzado tipo zueco, con o sin tira de sujeción en el talón, puede considerarse equipo de protección individual y estar certificado según el RD 1407/1992, siempre que cumpla las exigencias esenciales que le sean de aplicación. A pesar de lo anterior, su uso, en general no recomendable desde un punto de vista biomecánico, debe estar limitado a situaciones compatibles con los resultados de la preceptiva evaluación de riesgos.
Conforme a lo establecido en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales y en el Real Decreto 773/1997, 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual, las plantillas ortopédicas no tienen consideración de EPI. De ello, se desprende que el empresario no está obligado a proporcionarlas al trabajador que las utilice. Por otro lado, si un trabajador precisa plantillas ortopédicas y es necesario, para la realización de su trabajo, el uso de calzado de protección individual, este calzado debe suministrársele adaptado para el uso de tales plantillas. Esto quiere decir que el calzado deberá estar certificado teniendo en cuenta que se va a usar con una plantilla ortopédica ya que la incorporación posterior al equipo de plantillas, o de cualquier otro elemento no considerado en el proceso de certificación, podría alterar las características de protección para la que fue diseñado y certificado.
El calzado destinado a proporcionar al conductor de motocicletas, ya sea durante un uso profesional o privado, un cierto grado de protección mecánica en caso de accidente se considera equipo de protección individual de categoría 2 y debe estar certificado, llevar el marcado CE y referencia a la norma técnica armonizada UNE-EN 13634:2012 (EN 13634:2010). Sin embargo, el calzado destinado a ser usado por motociclistas durante el desarrollo de una actividad profesional para la protección solo de las condiciones atmosféricas, que no sean ni excepcionales ni extremas, se considera equipo de protección individual de categoría 1 y deberá llevar el marcado CE. No obstante, si el uso previsto es privado, el calzado está fuera del alcance del Real Decreto 1407/1992 y por tanto, no llevará el correspondiente marcado CE de conformidad
Tema : EPI Protección Respiratoria ‎(4)
Existen varias razones que desaconsejan el uso de los factores de protección nominales para evaluar la protección ofrecida por el equipo en el lugar de trabajo como son, principalmente, que están basados en ensayos de laboratorio que no reflejan las actividades que se realizan en situaciones de trabajo, que los ensayos de laboratorio no recogen todos los parámetros que pueden influir en el uso de los equipos y que se han establecido a partir de un número reducido de personas que no suponen una parte significativa de la población de usuarios del equipo en el lugar de trabajo. El uso del factor de protección nominal para la selección de los equipos de protección respiratoria debe hacerse con precaución y deberían utilizarse solo para comparar distintos tipos de equipos.
Cuando no se encuentren en el mercado filtros específicos para formaldehído es recomendable el uso de filtros tipo B, para gases inorgánicos. El formaldehído es un compuesto orgánico con un punto de ebullición inferior a 65°C, si se considera solo la clasificación que se hace en la norma europea EN 14387 para filtros contra gases, podría llegarse a la conclusión de que lo adecuado sería emplear un filtro de tipo AX. No obstante, el formaldehído o metanal (HCOH) es un compuesto orgánico cuya molécula es polar, por lo que, desde el punto de vista de su retención en filtros de protección respiratoria, presenta un comportamiento similar al de un compuesto inorgánico, de ahí la recomendación de emplear filtros de tipo B. Si durante la manipulación del formaldehído se generan aerosoles, se recomienda el uso de filtros que protejan además frente a partículas
En principio, no es adecuado el uso de filtros tipo AX en ese tipo de atmósferas. Los filtros AX están específicamente fabricados para retener gases orgánicos de compuestos con punto de ebullición inferior o igual a 65 ºC, aunque en la mayoría de los casos el material filtrante de estos filtros (carbón activo) puede retener gases de compuestos menos volátiles, con punto de ebullición superior a 65 ºC. Sin embargo, la retención de gases orgánicos se realiza mediante adsorción en la superficie del material filtrante y, generalmente, los compuestos más volátiles quedan adsorbidos con fuerzas de unión más débiles que los compuestos menos volátiles. Por tanto, en atmósfera en las que exista una mezcla de compuestos orgánicos con puntos de ebullición por encima y por debajo de 65 ºC, el filtro AX retendría preferentemente los gases y vapores del compuesto menos volátil pudiendo llegar a ser ineficaz para el más volátil.
En condiciones normales, a temperatura ambiente el hidróxido de sodio no es volátil por lo que un equipo para vapores, no resultaría necesario. Cuando durante la manipulación de soluciones de hidróxido de sodio se generen aerosoles, y siempre que no hayan podido adoptarse o no sean suficientes otras medidas de protección como una extracción localizada, deberá considerarse la utilización de un equipo de protección respiratoria frente a partículas. En la selección de la pieza facial a la que se acople el filtro, debería tenerse en cuenta que el hidróxido de sodio podría producir, en caso de proyección, además de quemaduras graves en la piel, lesiones oculares graves.
Tema : EPI Ropa y Guantes de Protección ‎(7)
Para que un uniforme de trabajo sea considerado un equipo de protección individual (EPI) debe proteger al usuario contra uno o varios riesgos que puedan amenazar su salud y su seguridad. Si este es el caso, para que pueda ser legalmente comercializado en el ámbito de la Unión Europea, se requiere que cumpla con determinadas exigencias esenciales de sanidad y seguridad, de forma que se preserve la salud y se garantice la seguridad de sus usuarios potenciales. Tales exigencias, así como el proceso establecido para verificar su cumplimiento, están descritas en el Real Decreto 1407/92, de 20 de noviembre, transposición de la Directiva del Consejo de la Unión Europea 89/686/CEE. En función de sus características protectoras, el fabricante puede clasificar el equipo en tres categorías diferentes, I, II y III y, en consecuencia, antes de colocar el marcado CE de conformidad, el fabricante debe seguir el procedimiento de evaluación de la conformidad que corresponda. Si el uniforme no protege frente a ningún riesgo de forma específica y se utiliza únicamente para preservar la ropa personal o identificar a un colectivo, no es un EPI y por tanto no debe llevar marcado CE
Entre las obligaciones del empresario con respecto al uso de equipos de Protección individual, está la de asegurar que el mantenimiento de los equipos se realice conforme a lo dispuesto en el artículo 7 del Real Decreto 773/1997 (Art. 3 e) RD 773/1997). Según este artículo, la utilización, el almacenamiento, el mantenimiento, la limpieza, la desinfección cuando proceda, y la reparación de los equipos de protección individual deberán efectuarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante del EPI (Art. 7.1 RD 773/1997). Si la limpieza de la prenda, que incluye lavado, secado y planchado, requiere instrucciones específicas, por ejemplo, que deba ser de tipo industrial y no doméstica, u otras tales que impliquen una reaplicación de tratamientos superficiales, de tal forma que si no se siguen, impliquen una pérdida de su eficacia de protección, se entiende que el empresario es quien tiene que responsabilizarse de tal cuidado específico. Si no fuera este el caso, el empresario tendría que dar al trabajador instrucciones precisas de limpieza. Estas instrucciones se indican normalmente en las instrucciones de la prenda de acuerdo a unos pictogramas normalizados. En este sentido, el empresario debe trasladar estas instrucciones al trabajador de forma comprensible e indicarle, si así figura en las instrucciones, el número máximo de ciclos de limpieza. Además, debería indicar al trabajador, como reconocer defectos o daños en el traje que pudieran repercutir en su eficacia, para que éste, en cuanto detectase algún deterioro, informara de tal circunstancia a su superior jerárquico (Art. 10c) RD 773/1997). No obstante, existen legislaciones específicas que impiden explícitamente que los trabajadores se responsabilicen del lavado de su ropa de protección y de trabajo como por ejemplo el Real Decreto 665/1997 sobre protección de los trabajadores expuestos a agentes cancerígenos.
Los equipos, destinados a usarse como equipos de protección individual (EPI) y como Producto Sanitario (PS), se llaman productos de uso dual. Por ello, están sujetos en cuanto a su diseño y fabricación a los requisitos legales de la Directiva 89/686/EEC, transpuesta al ordenamiento español por el Real Decreto 1407/1992 sobre comercialización y libre circulación de equipos de protección individual. Como PS, tienen el fin de prevenir una enfermedad en el paciente, por transmisión al mismo de agentes biológicos portados por el usuario del guante por lo que deben cumplir además con las disposiciones relativas a la comercialización de Productos Sanitarios (PS). Estas son la Directiva 93/42/EEC modificada por la Directiva 2007/47/EC. A nivel nacional, el contenido de estas Directivas, está recogido, en el Real Decreto 1591/2009, por el que se regulan los productos sanitarios. La conformidad con las Directivas mencionadas se evalúa haciendo uso de normas armonizadas, elaboradas por el Comité Europeo de Normalización (CEN) para facilitar el cumplimiento de las exigencias esenciales (EE) aplicables al producto. En el caso de guantes de protección contra microorganismos, las normas armonizadas son: UNE-EN 420:2004+A1:2010, Guantes de protección.- Requisitos generales y métodos de ensayo UNE-EN 374-1:2004, Guantes de protección contra los productos químicos y los microorganismos. Parte 1: Terminología y requisitos de prestaciones. UNE-EN 374-2:2004, Guantes de protección contra los productos químicos y los microorganismos. Parte 2: Determinación de la resistencia a la penetración. Si además, el guante ofrece protección contra productos químicos, será aplicable la norma: UNE-EN 374-3: 2004, Guantes de protección contra los productos químicos y los microorganismos. Parte 3: Determinación de la resistencia a la permeación por productos químicos. En el caso de guantes de uso médico, hay igualmente una serie de normas armonizadas, que dan cumplimiento a las EE de la directiva de PS. Para información sobre las mismas, puede contactar con el Comité Técnico Nacional 111 de AENOR, “Aparatos y dispositivos Médicos y Quirúrgicos”.
Necesitamos asesoramiento sobre la adquisición de un traje de protección para utilizarlo en operaciones de limpiezas con manguera con riesgo de salpicaduras de agua y productos químicos. ¿Es suficiente con un traje, de categoría I, que según la Declaració
En la situación que describe, un traje de protección química de Tipo 3 ó Tipo 4 podría cubrir el nivel de exposición durante las operaciones de limpieza que probablemente implican contacto intenso con el agua y el producto de limpieza. Los trajes de protección química que se indican pueden ser desechables o de uso continuado. En cuanto al material del traje, debe seleccionar materiales que hayan superado el ensayo de permeación frente a los productos presentes en las soluciones limpiadoras. No es fácil encontrar en el mercado, materiales ensayados frente a todas posibilidades que se nos puedan dar. Por ello, le recomendamos que priorice centrándose en aquellos ingredientes que sean más peligrosos y que puedan absorberse por vía dérmica (véase etiqueta del producto y ficha de datos de seguridad ). Consulte los folletos informativos de los trajes antes de hacer una selección final. Consulte también los catálogos de los fabricantes por si éstos recogieran más datos sobre ensayos de permeación y por supuesto consulte con el propio fabricante. Para concluir, le indicamos que EPI para cubrir un riesgo por contacto con productos químicos debe estar certificado como EPI de categoría III es base al RD 1407/1992. Sólo en caso de que la evaluación de riesgos indicara que el riesgo es exclusivamente por soluciones limpiadoras suaves, muy diluidas, y de efectos fácilmente reversibles, podría pensarse en un EPI de categoría I.
La eficacia del uso de guantes para reducir la exposición a las vibraciones transmitidas a la mano no está completamente demostrada. Véase, a este respecto, el comentario al Anexo A, apartado 5 del RD 1331/2005, incluido en la Guía Técnica del INSHT para la evaluación y prevención de los riesgos relacionados con las vibraciones mecánicas (página 33). No obstante, en el caso de que sea necesario utilizar guantes antivibraciones en el lugar de trabajo, es aconsejable seleccionar un guante cuya certificación CE esté basada en la norma técnica armonizada UNE-EN 10819:1996. El folleto informativo que el fabricante debe suministrar con los guantes incluirá, entre otra, información relativa a los niveles de atenuación ofrecidos por el equipo para las distintas frecuencias. Por tanto a la hora de seleccionar un guante, se deberá comprobar que el rango de frecuencias para el que el guante atenúa la transmisión de vibraciones coincide con el rango de frecuencias de la exposición del trabajador.
La disposición que regula el que una prenda o, en general, un equipo, pueda ser considerado como equipo de protección individual (EPI) es el RD 1407/1992. La certificación de la ropa de señalización de alta visibilidad suele efectuarse atendiendo a los requisitos técnicos establecidos en la norma UNE-EN ISO 20471: 2013. En general, un pantalón de trabajo al que se le incorporan dos bandas retrorreflectantes en cada pernera no cumple con lo incluido en la norma UNE-EN ISO 20471:2013. Sin embargo, puede existir en el mercado alguna prenda de este tipo, certificada, que sólo la cumpla la norma parcialmente. En ese caso, no se consideraría que ofrece protección durante el día, sino que únicamente permitiría una mayor visibilidad del trabajador en la oscuridad, bajo la iluminación de los faros de un automóvil. Esta limitación debe quedar claramente especificada en el folleto informativo y el marcado no podría contener referencia a la norma indicada.
La norma técnica UNE-EN 60903:2005, de carácter no vinculante, empleada como referencia técnica, establece que para los guantes dieléctricos de Clase 00 y 0, dicha inspección periódica consista en una inspección visual (para la detección de irregularidades) y una verificación de fugas de aire (manteniendo el guante hinchado), pudiendo realizarse un ensayo dieléctrico si así lo solicitase el propietario. Sin embargo, para los guantes de Clase 1, 2, 3 y 4, dicha inspección periódica consistirá en superar satisfactoriamente las tres operaciones anteriores: una inspección visual, una verificación de fugas de aire y un ensayo dieléctrico conforme a lo establecido en dicha norma. En cuanto a la periodicidad de dichas inspecciones, la norma técnica UNE-EN 60903:2005 establece para los guantes de Clase 1, 2, 3 y 4, un intervalo máximo entre inspecciones de 6 meses, incluso para los nuevos que se han tenido almacenados en condiciones establecidas por el fabricante. Para el resto de guantes no establece un periodo máximo, debiendo seguirse en cualquier caso, los intervalos recomendados por el fabricante en el folleto informativo.
Tema : Exámenes de Salud en el Marco de la Legislación de Prevención de Riesgos Laborales ‎(4)
Ley 32/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (modificada por la Ley 54/2003, de 12 de diciembre, de reforma del marco normativo de la prevención de riesgos laborales.
1. Artículo 22: Vigilancia de la Salud.
2. Artículo 23: Documentación.
3. Artículo 39: Competencias y facultades de Comité de Seguridad y Salud.
Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención (modificado por RD 337/2010).
1. Artículo 15: Organización y medios de los servicios de prevención propios.
2. Artículo 37: Funciones de nivel superior.
3. Artículo 38: Colaboración con el Sistema Nacional de Salud.
4. Artículo 39: Información Sanitaria.
1. Artículo 12: Infracciones graves.
2. Artículo 13: Infracciones muy graves.
Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesinales en el sistema de la Seguridad Social y se establecen criterios para su notificación y registro.
1. Articulo 5. Comunicación de enfermedades que podrían ser calificadas como profesinales.
En función de los riesgos inherentes al trabajo.
Protocolos específicos u otros medios existentes con respecto a los factores de riesgo a los que esté expuesto el trabajador.
Inial después de la incorporación al trabajo.
Después de la asignación de tareas específicas con nuevos riesgos para la salud.
Tras una ausencia prolongada por motivos de la salud y recomendar una acción apropiada para proteger a los trabajadores.
Prolongado más allá de la finalización de la relación laboral en función de la naturaleza del riesgo, a través del Sistema Nacional de Salud.
Los reconocimientos o pruebas que integren el examen de salud deben ser proporcinales al riesgo y deben ser aquellos que causen las menores molestias al trabajador.
Declaración de Aptitud para desempeñar el puesto de trabajo.
2. Empresario:
Garantizar la vigilancia periódica de la salud.
Ser informados de las conclusiones que se deriven de los reconocimientos efectuados en relación con:
La aptitud del trabajador para el desempeño del puesto de trabajo.
La necesidad de introducir o mejorar las medidas de protección y prevención.
Elaborar y conservar a disposición de la autoridad laboral y sanitaria la práctica de los controles del estado de salud de los trabajadores.
Ante el cese de la actividad, remitir a la autoridad laboral la documentación existente en materia de PRL.
Elaborar anualmente y mantener a disposición de las autoridades laborales y sanitarias competentes y del comité de seguridad y salud la memoria y programación anual del servicio de prevención.
3. Trabajador:
Carácter Voluntario (salvo excepciones reguladas)
Carácter obligatorio cuando la vigilancia de la salud cumpla uno de estos supuestos:
Sea imprescindible para evualuar los efectos de las condiciones de trabajo sobre la salud de los trabajadores.
Cuando esté establecida como obligatoria en una disposición legal en relación con la protección de riesgos específicos y actividades de especial peligrosidad.
Las excepciones al carácter de voluntariedad deben estar informadas previamente por los representantes de los trabajadores.
Requiere el consentimiento del trabajador.
Garantías del derecho a la intimidad, dignidad, confidencialidad de todad la información relacionada con su estado de salud y no discriminación.
Resultados deben comunicarse.
4. Personal Sanitario de los Servicios de Prevención:
El personal sanitario que realice los exámenes de salud debe acreditar: competencia, formación y capacidad.
El acceso a la información médica de carácter personal se limitará al personal médico y a las autoridades sanitarias que lleven a cabo la vigilancia de la salud de los trabadores.
No puede facilitarse al empresario o a otras personas información sanitaria sin consentimiento expreso del trabajador.
Disponer de las estructuras y medios adecuados para la actividad sanitaria y para perservar la confidencialidad de los datos médicos personales.
Contar con un médico especialista en Medicina del Trabajo o diplimado en Medicina de empresa y un A.T.S/ D.U.E de empresa.
En caso de la participación de otros profesionales sanitarios éstos deberán tener una competencia técnica, formación y capacidad acreditada.
Analizar los resultados de la vigilancia de la salud de los trabajadores y de la evalución de los riesgos, con criterios epidemiológicos.
Proponer medidas encaminadas a mejorar las condiciones y medio ambiente de trabajo.
Estudiar y valorar, especialmete, los riesgos que puedan afectar a: trabajadoras en situación de embarazo, parto reciente o lactancia, menores y trabajadores especialmente sensibles a determinados riesgos, y proponer las medidas preventivas adecuadas para estos colectivos.
Colaborar con los servicios de atención primaria de salud y de asistencia sanitaria especializada.
Colaborar con las Administraciones Sanitarias competentes en la actividad de salud laboral.
Colaborar en campañas sanitarias y epidemiológicas organizadas por la Administración Sanitaria.
Notificar los casos de enfermedad profesional que se identifiquen como consecuencia de la práctica de los exámenes de salud.
5. Comité de Seguridad y Salud en el trabajo.
Conocer e informar la memoria y programacion anual de servicios de prevención.
No comunicar los resultados de los reconocimientos médicos y pruebas de vigilancia de la salud a los trabajadores afectados.
No registrar y archivar los datos obtenidos en los reconocimientos médicos.
Adscripción de trabajadores a puestos de trabajo cuyas condiciones fuesen incompatibles con sus características personales o de quienes se encuentren manifiestamente en estados o situaciones transitorias que no respondan a las exigencias psicofísicas de los respectivos puestos de trabajo así como la dedicación de aquéllos a la realización de tareas sin tomar en consideración sus capacidades profesionales en materia de seguridad y salud en el trabajo, salvo que se trate de infracción muy grave.
Adscripción de los trabajadores a puestos de trabajo cuyas condiciones fuesen incompatibles con sus características personales conocidas o que se encuentren manifiestamente en estados o situaciones transitorias que no respondan a las exigencias psicofísicas de los respectivos puestos de trabajo así como la dedicacion de aquéllos a la realización de tareas sin tomar en consideración sus capacides profesinales en materia de seguridad y salud en el trabajo, cuando de ello se derive un riesgo grave e inminente para la seguridad y salud de los trabajadores.
Incumplir el deber de confidencialidad en el uso de los datos relativos a la vigilancia de la salud de lso tabajadores.
Tema : La vigilancia de la salud de los trabajadores ‎(18)
En la PRL ¿se prevé de manera expresa la obligación empresarial de vigilar la salud de los trabajadores?
Sí. El primer apartado del artículo 22 de la LPRL dispone de manera clara que " el empresario garantizará a los trabajadores a su servicio la vigilancia períodica de su estado de salud en función de los riesgos inherentes al trabajo"
¿Cuáles son las finalidades que debe cumplir la vigilancia de la salud de los trabajadores?
Son tres los objetivos individuales de la vigilancia de la salud:
Y finalmente la adaptación de la tarea al individuo.
En el mismo sentido, la norma experimental UNE 81902 EX, cuando dispone que la vigilancia de la salud de los trabajadores se traduce en " el control y seguimiento del estado de salud de los trabajadores con el fin de detectar signos de enfermedades derivadas del trabajo y tomar las medidas para reducir la probabilidad de daños o alteraciones posteriores de la salud".
Con relación a los reconocimientos médicos vinculados a los riesgos derivados del trabajo, ¿el trabajador está obligado a someterse a ellos o su realización es voluntaria para el trabajador?
Como regla general, el legislador establece que la vigilancia de la salud sólo podrá llevarse a cabo cuando el trabajador preste su consentimiento, con lo que, en principio, el sometimiento de las pruebas médicas no sería obligatorio.
Sin embargo, el art.22 de la LPRL exceptúa del principio de voluntariedad tres supuestos en los que sí será obligatorio someterse a una vigilancia periódica de la salud.
¿Existe la obligación empresarial de realizar reconocimientos médicos en aquellos puestos de trabajo con riesgo de enfermedad profesional?
Sí, el artículo 196.1 de la LGSS dice que "1. Todas las empresas que hayan de cubrir puestos de trabajo con riesgo de enfermedades profesionales están obligadas a practicar un reconocimiento médico previo a la admisión de los trabajadores que hayan de ocupar aquéllos y a realizar los reconocimientos periódicos que para cada tipo de enfermedad se establezcan en las normas que, al efecto, dictará el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales".
¿Existe la obligación del trabajador de someterse a reconocimiento médico en aquellos puestos de trabajo con riesgo de enfermedad profesional?
Nuevamente sí. El mismo artículo 196 de la LGSS en su apartado segundo dispone que:
"Los reconocimientos serán a cargo de la empresa y tendrán el carácter de obligatorios para el trabajador, a quien abonará aquélla, si a ello hubiera lugar, los gastos de desplazamiento y la totalidad del salario que por tal causa pueda dejar de percibir".
¿Qué pasa si el trabajador se niega a someterse a un reconocimiento médico en aquéllos casos en los que su realización es obligatoria (imagínese, enfermedad profesional)?
En los supuestos en los que los recocimientos médicos se ajusten a las previsiones del art. 22 LPRL, la facultad de requerir obligatoriamente el sometimiento a las pruebas médicas es una manifestación más del poder legítimo de organizacion y dirección empresarial.
De conformidad con ello y como se analizará en el epígarfe 3.4b) de este apartado II de la monografía, una negativa injustificada constituye un acto de desobedencia que, en función de su intensidad, de la forma en que se manifieste y de su persistencia, permite activar el poder disciplinario del empresario, tal y como se establece en el artículo 29 LPRL, 54 y 58 del ET.
La vigilancia de la salud ¿debe preverse de manera expresa en la planificación de la actividad preventiva?
Sí. El artículo 9.2 del RSP establece "igualmente habrán de ser objeto de integración en la planificación de la actividad preventiva las medidas de emergencia y la vigilancia de la salud previstas en los artículos 20 y 22 de la LPRL, así como la información y la formación de los trabajadores en materia preventiva y la coordinación de todos estos aspectos"
¿Qué información debe tener el trabajador sobre el reconocimiento medico al que ha de someterse?
El empresario ha de informar al trabajador previamente y con el tiempo suficiente de las pruebas que integraran el reconocimiento médico, de la información que se va a obtener de dichas pruebas y de la conexión entre éstas y los riesgos inherentes a su puesto de trabajo.
y es que sólo de esta manera, se garantiza el derecho fundamental a la intimidad del trabajador, o si se prefiere, se facilitaran al trabajador las herramientas básicas para que pueda valorar la concurrencia o no de los requisitos que debe respetar el empresario en el ejercicio de su actividad de vigilancia.
¿Quién puede realizar el reconocimiento médico?
Tal y como establece el artículo 37.3 del RSP, "las funciones de vigilancia y control de la salud de los trabajadores señaladas en el párrafo e) del apartado 1 serán desempeñadas por el personal sanitario con competencia técnica, formación y capacidad acreditada con arreglo a la normativa vigente y a lo establecido en los párrafos siguientes".
En los supuestos en los que los trabajadores deban someterse a reconocimiento médico. ¿en qué momento se deberá hacer dicho reconcocimiento?
Aunque el art.37.3.b) del RSP no se refiere ni a los reconocimientos previos a la contratación, ni a los posteriores a la extinción de la relación laboral, todos éstos, también deben ser tenidos en consideración en determindados supuestos. Siendo así, los momentos en los que pueden concurrir la necesidad de realizar reconocimientos médicos son los seis siguientes:
Previo a la contratación del trabajador.
Tras la incorporación al trabajo.
Cuando sea necesario, a intervalos periódicos.
Con posteridad a la extinción de la relación laboral.
¿Existen supuestos en los que es obligatoria la realización de reconocimientos médicos previos a la contratación?
Sí, en el ámbito de las enfermedades profesionales y para la evaluación de la salud de los trabajadores nocturnos.
Con relación a las enfermedades profesionales, el art.196.1 de la LGSS dispone que " todas las empresas profesionales están obligadas a practicar un reconocimiento médico previo a la admisión de los trabajadores que hayan de ocupar aquéllos y a realizar los reconocimientos periódicos que para cada tipo de enfermedad se establezcan en las normas que, al efecto, dictará el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales".
A lo anterior debe añadirse que el reconocimiento previo será obligatorio si se considera imprescindible para evaluar los efectos de las condiciones de trabajo o para verifar la adecuación del trabajador a su puesto de trabajo o función.
¿Existen supuestos en los que es obligatorio la realización de reconocimientos médicos una vez extinguida la relación laboral?
Sí. Debido al largo periodo de latencia de las manifestaciones patológicas derivadas de la exposición a determinados sustancias (cancerigenos, mutágenos....), todo trabajador con antecedentes de exposición a ellas, que cese en la actividad con riesgo, ya sea por jubilación, cambio de empresa o cualquier otra causa, deberá seguir sometido al control médico-preventivo.
¿Cuál ha de ser el contenido mínimo del reconocimiento médico?
Como se establece en el art.37.3.c) del RSP, los éxamenes de salud incluirán, en todo caso:
Una historia clínico-laboral, en la que además de los datos de anamnesis, exploración clínica y control biológico y estudios complementarios en función de los riesgos inherentes al trabajo, se hará constar una descripción detallada del puesto de trabajo, el tiempo de permanencia en el mismo, los riesgos detectados en el análisis de las condiciones de trabajo, y las medidas de prevención adoptadas.
Deberá constar igualmente, en caso de disponerse de ello, una descripción de los anteriores puestos de trabajo, riesgos presentes en los mismos, y tiempo de permanencia para cuada uno de ellos.
¿Qué sucede si el trabajador ha de someterse a un reconocimiento médico fuera de su jornada laboral?
De conformidad con la NPT 471, la realización de los reconocimientos médicos deber efectuarse preferentemente dentro de la jornada laboral. En caso contrario, deberá procederse al descuento del tiempo invertido en la misma.
¿A qué información médica puede tener acceso el empresario?
De conformidad con el art.22 de la LPRL el empresario y las personas u órganos con responsabilidades en materia de prevención serán informados únicamente de las conclusiones que se deriven de los reconocimientos efectuados en relación con la aptitud del trabajador para el desempeño del puesto de trabajo o con la necesidad de introducir o mejorar las medidas de protección y prevención, a fin de que puedan desarrollar correctamente sus funciones en materia preventiva.
¿Quién debe asumir el coste del reconocimiento médico del trabajador?
De conformidad con lo establecido en el art.14.5 de la LPRL, el coste económico de cualquier medida relativa a la seguridad y salud en el trabajo, y por tanto el derivado de la vigilancia de la salud, no deberá recaer sobre el trabajador.
En este mismo sentido y con relación a las enfermedades profesionales, el art.196 de la LGSS dispone que " los reconocimientos serán a cargo de la empresa y tendrán el carácter de obligatorios para el trabajador, a quien abonará aquélla, si a ello hubiera lugar, los gastos de desplazamiento y la totalidad del salario que por tal causa pueda dejar de percibir".
¿Quién puede tener acceso a la información médica resultado de los reconocimientos?
Como dispone en propio art.22 de la LPRL, el acceso a la información médica de carácter personal se limitirá:
Al personal médico y
a la autoridades sanitarias que lleven a cabo la vigilancia de la salud de los trabajadores.
¿El empresario puede tener acceso a la información médica personal del trabajador?
No. Únicamente si el trabajador ha expresado su consentimiento al respecto.