Source: https://lpderecho.pe/casacion-4-2015-cajamarca-anulan-sentencia-justifico-pena-suspendida-impuso-pena-efectiva-violacion-sexual-menor/
Timestamp: 2020-02-17 14:05:18
Document Index: 110554120

Matched Legal Cases: ['artículo 429', 'artículo 429', 'artículo 429', 'artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 173', 'artículo 429', 'artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 429']

¡Fail! Sustentaron pena suspendida pero impusieron pena efectiva (violación de menor) [Casación 4-2015, Cajamarca] | LP
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Si bien en la parte considerativa de la sentencia de vista se sostuvo la necesidad de no apartar al imputado de su núcleo familiar (donde existe una hija procreada por él y la agraviada), en la parte resolutiva se concluyó que se le imponga pena efectiva.
Es evidente la ilogicidad y falta de congruencia entre la parte considerativa (fundamentos para la determinación de la pena) y la parte resolutiva (imposición de una pena privativa de libertad). El razonamiento del Colegiado de Apelaciones es que el encausado está obligado a proveer el sostenimiento protección, educación y formación de la hija procreada con la agraviada; siendo que, restringir la posibilidad de dicho cumplimiento, mermaría derechos fundamentales de la menor que depende de él; sin embargo, determina una pena de reclusión en un Establecimiento Penitenciario.
Amigos, compartimos esta sentencia casatoria interesante, gracias al colega Henry Flores, que ya nos tiene acostumbrados a este tipo de valiosos documentos. Se trata de la Casación 4-2015, Cajamarca, de fecha 11 de julio de 2017, que casó una sentencia de vista por falta de motivación, más precisamente por la incoherencia entre su parte considerativa y su parte resolutiva (manifiesta ilogicidad en la motivación).
Tanto en primera instancia, cuando en segunda instancia, se determinó que Walter Medina Aguilar (de 24 años de edad a la fecha de los hechos), mantuvo relaciones sexuales consentidas, el día 4 de mayo de 2011, con la menor de iniciales R.A.LL.A. (quien era su conviviente), producto de lo cual tuvieron una hija. Si bien en primera instancia le impusieron 30 años de pena privativa de libertad, en segunda instancia se la redujeron a 6 años.
Sin embargo, la Sala de Apelaciones, al fundamentar su fallo cometió un grueso error. Si bien en la parte considerativa de su sentencia, en el extremo de la pena, sostuvo que al amparo del interés superior del niño y otros principios, no debe apartarse al imputado de su núcleo familiar (donde existe una hija procreada entre él y la agraviada), concluyó que se le imponga pena efectiva al casacionista, lo que no significa otra cosa que alejarlo de su hija y su pareja:
Fundado recurso de casación, por falta de motivación.
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AUTOS Y VISTOS; el recurso de casación interpuesto por la defensa del sentenciado Walter Medina Aguilar, por los numerales 1 y 4 del artículo 429 del Código Procesal Penal; referidas a la inobservancia de la garantía constitucional de la debida motivación de las resoluciones judiciales, así como la manifiesta ilogicidad en la motivación, contra la sentencia de vista de dieciséis de octubre de dos mil catorce —folios cuatrocientos treinta y dos del cuaderno de debates— que revocó la sentencia de diez de julio de dos mil catorce —folios trescientos treinta del cuaderno de debates—, en el extremo que por mayoría, impuso a Walter Medina Aguilar, la pena de treinta años de pena privativa de libertad, como autor del delito contra la libertad sexual-violación sexual de menor de edad, en agravio de la menor de iniciales R.A.LL.A.; y reformándola le impusieron por mayoría seis años de pena privativa de libertad, confirmando lo demás que contiene.
2. Por sentencia de diez de julio de dos mil catorce —folios trescientos treinta, del cuaderno de debates— se condenó por mayoría a Walter Medina Aguilar, como autor del delito contra la libertad sexual, en la modalidad de violación sexual de menor de edad, en agravio de la menor de iniciales R.A.LL.A., y como tal se le impuso treinta años de pena privativa de libertad, la que computada desde el seis de diciembre de dos mil trece (capturado), vencerá el cinco de diciembre de dos mil cuarenta y tres; imponiéndole, por concepto de reparación civil la suma de cuatro mil soles a favor de la menor agraviada.
3. Contra la sentencia, el encausado interpuso recurso de apelación —folios trescientos ochenta y tres del cuaderno de debates— la Sala Penal de Apelaciones de Chota, emitió la sentencia de vista de dieciséis de octubre de dos mil catorce —folios cuatrocientos treinta y dos— declarando por mayoría, fundado en parte el recurso de apelación interpuesto por el procesado Walter Medina Aguilar, confirmó la sentencia de primera instancia de diez de julio de dos mil catorce en el extremo que lo condenó; y revocó el extremo que le impone por mayoría treinta años de pena privativa de libertad, y reformándola le impusieron por mayoría seis años de pena privativa de libertad, que computada desde el día seis de diciembre de dos mil trece, vencerá el cinco de diciembre de dos mil diecinueve. Es pertinente señalar, que este fue el extremo por el cual se declaró bien concedido el recurso de casación.
4. Contra la citada sentencia de vista, el encausado Medina Aguilar, interpuso recurso de casación, el treinta de octubre de dos mil catorce —folios cuatrocientos cuarenta y seis— invocando las causales previstas en los numerales 1 y 4, del artículo 429, del Código Procesal Penal; referidos concretamente a la violación de la garantía constitucional de carácter procesal o material —motivación de las resoluciones judiciales—y falta o manifiesta ilogicidad de la motivación cuando el vicio resulte de su propio tenor.
5. Mediante resolución de dieciséis de diciembre de dos mil catorce —folios cuatrocientos sesenta del cuaderno de debates— la Sala Penal de Apelaciones, concedió el recurso de casación al recurrente y ordenó se eleven los actuados a esta Suprema Sala. Así, mediante Ejecutoria Suprema de doce de junio de dos mil quince —folios cincuenta y tres del cuaderno de casación— esta Suprema instancia, declaró bien concedido el recurso de casación interpuesto por el sentenciado Walter Medina Aguilar, por los numerales 1 y 4 del artículo 429 del Código Procesal Penal; referidas a la inobservancia de la garantía constitucional de la debida motivación de las resoluciones judiciales, así como la manifiesta ilogicidad en la motivación, implícita en la garantía constitucional antes acotada.
Para individualizar la pena privativa de libertad, razona que la familia constituida entre el sentenciado y la menor agraviada, merece protección del Estado y por ende también de la Sala, al momento de imponer la pena, debe velar por el interés superior del niño y que al sustraer a la menor hija del imputado con la agraviada de su entorno familiar, sería desconocer el interés superior del niño, vulnerando derechos constitucionales presentes en el artículo 1 y el numeral 1 del artículo 2, de la Constitución Política del Estado.
Por otro lado, razona que debe imponerse una pena efectiva, y señaló que el procesado está obligado a proveer el sostenimiento, educación y formación de su hija procreada con la menor agraviada, y que así lo estuvo haciendo hasta antes que ingresara al centro penitenciario; siendo que, restringirle esa posibilidad mermaría derechos fundamentales de la menor hija, que depende de él. Determinando una pensión alimenticia de doscientos soles a favor de su menor hija.
Asimismo, al ponderar el bien jurídico protegido por el numeral 2, del artículo 173, del Código Penal, frente al derecho a la vida y al desarrollo digno de la persona (agraviada y su menor hija), así como la estabilidad familiar y el principio del interés superior del niño; se precisa que la protección de la familia y el interés superior del niño tiene un valor superior, y concluye que debe fijarse una pena efectiva.
8. Conforme se estableció en la Ejecutoria Suprema-auto de calificación de recurso casación, de doce de junio de dos mil quince -folios cincuenta y tres del cuadernillo formado en este Tribunal Supremo- fue declarado bien concedido el recurso de casación interpuesto por el sentenciado Walter Medina Aguilar, por las causales contenidas en los numerales 1 y 4, del artículo 429, del Código Procesal Penal; advirtiéndose, que ambos motivos de casación —postulados así por la defensa— se centran en la inobservancia de la garantía constitucional de falta de motivación y manifiesta ilogicidad de la motivación, al imponer contradictoriamente una pena efectiva y fundamentar que no es posible separar de la relación paterno filial a la menor procreada por el encausado y la agraviada.
13. En la Sentencia Casatoria N.° 3-2007, del siete de noviembre de dos mil siete, se señaló que: «la motivación constitucionalmente exigible requiere de una argumentación que fundamente la declaración de voluntad del juzgador y atienda al sistema de fuentes normativas establecido. El Tribunal debe expresar de modo claro, entendible y suficiente —más allá que, desde la forma de la misma, sea sucinta, escueta o concisa e incluso por remisión— las razones de un concreto pronunciamiento, en qué se apoya para adoptar su decisión, no hace falta, por cierto, que entre a debatir cada uno de los preceptos o razones jurídicas alegadas por las parte, pero sí que desarrolle una argumentación racional ajustada al tema en debate».
16. En el caso de autos, es preciso señalar, que no reviste mayor cuestionamiento la materialidad del delito, pues tanto la agraviada —de doce años de edad a la fecha de los hechos— como el encausado —de veinticuatro años de edad a la fecha de los hechos— sostuvieron desde la etapa inicial del proceso, que mantienen una relación sentimental (enamorados/convivientes) y por ello, mantuvieron relaciones sexuales de forma consentida, sin el uso de violencia o amenaza, producto de ello, concibieron a una niña y han formado una familia.
18. Respecto a la motivación: Este deber jurídico del Juez implica la obligación de fundamentar en forma coherente el procedimiento que se sigue para individualizar la pena concreta. Así la motivación incongruente, la obtenemos de los propios argumentos de la sentencia en ese sentido, respecto a la justificación de la pena —ver fundamentos décimo a décimo cuarto de la sentencia de vista—, el Colegiado de Apelaciones, señala en estricto, que la familia constituida entre el encausado y la agraviada, merece una protección del Estado y por ende también de la Sala al momento de imponer la pena; velando por el interés superior del niño y que el sustraer a la menor hija del encausado con la agraviada, de su entorno familiar sería desconocer dicho interés superior, vulnerando derechos constitucionales (artículo 1 y numeral 1 del artículo 2, de la Constitución Política del Estado).
20. Es evidente la ilogicidad y falta de congruencia entre la parte considerativa (fundamentos para la determinación de la pena) y la parte resolutiva (imposición de una pena privativa de libertad). El razonamiento del Colegiado de Apelaciones es que el encausado está obligado a proveer el sostenimiento protección, educación y formación de la hija procreada con la agraviada; siendo que, restringir la posibilidad de dicho cumplimiento, mermaría derechos fundamentales de la menor que depende de él; sin embargo, determina una pena de reclusión en un Establecimiento Penitenciario.
FUNDADO el recurso de casación interpuesto por la defensa del sentenciado Walter Medina Aguilar, respecto a las causales previstas en el artículo 429, numeral 1 (por vulneración de la garantía constitucional de motivación de sentencia) y numeral 4 (ilogicidad en la motivación). En consecuencia, CASARON la sentencia de vista de dieciséis de octubre de dos mil catorce —folios cuatrocientos treinta y dos del cuaderno de debates— que revocó la sentencia de diez de julio de dos mil catorce —folios trescientos treinta del cuaderno de debates—, en el extremo que por mayoría, impuso a Walter Medina Aguilar, la pena de treinta años de pena privativa de libertad, como autor del delito contra la libertad sexual-violación sexual de menor de edad, en agravio de la menor de iniciales R.A.LL.A.; y reformándola le impusieron por mayoría seis años de pena privativa de libertad, confirmando lo demás que contiene.
NULA la sentencia de vista de dieciséis de octubre de dos mil catorce emitida por la Sala Penal de Apelaciones de Chota, de la Corte Superior de Justicia de Cajamarca —folios cuatrocientos treinta y dos del cuaderno de debates— en consecuencia;
ORDENARON el reenvío del proceso, a fin de que la Sala Penal Superior correspondiente, realice nueva audiencia de apelación por otro colegiado para los fines establecidos en la presente Ejecutoria Suprema.
DISPUSIERON que la presente sentencia casatoria se lea en audiencia pública por Secretaría de esta Suprema Sala Penal; y acto seguido, se notifique a todas las partes apersonadas a la instancia, inclusive a las no recurrentes.
MANDARON que cumplidos estos trámites se devuelva el proceso al órgano jurisdiccional de origen; y se archive el cuaderno de casación en esta Corte Suprema.
IEPH/gmap
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Publicada el: 30 Sep de 2017 @ 12:23