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Timestamp: 2018-04-21 05:44:32
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Matched Legal Cases: ['Artículo 52', 'Artículo 53', 'Artículo 54', 'artículo 54', 'Artículo 55', 'artículo 54', 'Artículo 56', 'artículo 56', 'artículo 63', 'Artículo 57', 'artículo 48', 'Artículo 58', 'Artículo 59', 'artículo 51', 'Artículo 60', 'Artículo 61', 'Artículo 62', 'Artículo 63', 'artículo 56', 'artículo 61', 'Artículo 64', 'artículo 115', 'artículo 61', 'Artículo 65', 'artículo 115', 'artículo 56', 'Artículo 66', 'Artículo 67', 'Artículo 68', 'Artículo 69', 'artículo 10', 'Artículo 70', 'artículo 31', 'Artículo 71', 'Artículo 72', 'Artículo 73', 'Artículo 74', 'Artículo 75', 'artículo 75', 'artículo 75', 'artículo 65', 'Artículo 76', 'artículo 119', 'Artículo 77', 'Artículo 78', 'artículo 1', 'artículo 78', 'artículo 76', 'Artículo 79', 'artículo 79', 'Artículo 79', 'Artículo 80', 'artículo 73', 'Artículo 81', 'Artículo 82', 'artículo 115', 'Artículo 83', 'artículo 70', 'artículo 82', 'Artículo 84', 'Artículo 85', 'Artículo 86', 'artículo 54', 'Artículo 87', 'artículo 81', 'Artículo 88', 'Artículo 89', 'Artículo 90', 'Artículo 91', 'Artículo 92', 'artículo 92', 'Artículo 93', 'artículo 93', 'artículo 11', 'artículo 103', 'artículo 81', 'artículo 93', 'artículo 41', 'Artículo 94', 'artículo 44', 'artículo 44', 'artículo 103', 'artículo 94', 'Artículo 95', 'artículo 95', 'Artículo 96', 'artículo 94', 'Artículo 97', 'Artículo 98', 'Artículo 99', 'artículo 3', 'artículo 99']

Decreto 141/1996, de 9 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento General de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de caza de Castilla-La Mancha. TITULO V. De la planificación y ordenación de los aprovechamientos cinegéticos (Vigente hasta el 18 de Agosto de 2011).
Decreto 141/1996, de 9 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento General de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de caza de Castilla-La Mancha (Vigente hasta el 18 de Agosto de 2011).
Vigencia desde 31 de Marzo de 1997. Esta revisión vigente desde 16 de Mayo de 2009 hasta 18 de Agosto de 2011
De la planificación y ordenación de los aprovechamientos cinegéticos
De la clasificación de los terrenos
Artículo 52 Terrenos no cinegéticos
1. Son terrenos no cinegéticos aquellos en los que el ejercicio de la caza está permanentemente prohibido.
2. Tienen carácter no cinegético todos aquellos terrenos que constituyan núcleos urbanos o rurales, villas, jardines, parques destinados al uso público y recintos deportivos.
3. También tendrán la consideración de terrenos no cinegéticos cualesquiera otros lugares que sean declarados como tales en razón a que por sus especiales características el ejercicio de la caza en ellos deba estar permanentemente prohibido. La declaración podrá hacerla de oficio la Delegación Provincial o a petición fundamentada de autoridades u organismos competentes, y en la misma se establecerá, cuando proceda, la zona de seguridad circundante y la oportuna señalización si fuese necesaria. La resolución de declaración se publicará en el «Diario Oficial de Castilla-La Mancha».
Artículo 53 Terrenos cinegéticos
1. Son terrenos de carácter cinegético los susceptibles de practicarse en ellos la caza.
2. Los terrenos de carácter cinegético podrán ser de aprovechamiento común o estar sometidos a régimen especial.
De los terrenos cinegéticos de aprovechamiento común
Artículo 54 Definición y ejercicio de la caza
1. Son terrenos cinegéticos de aprovechamiento común los que no están sometidos a régimen cinegético especial y los rurales cercados en los que existiendo accesos practicables no ostenten, junto a los mismos, carteles o señales en los cuales se haga patente la prohibición de entrar en ellos.
2. La condición de terrenos cinegéticos de aprovechamiento común es independiente, en todo caso, del carácter público o privado de su propiedad.
3. En los terrenos cinegéticos de aprovechamiento común el ejercicio de la caza podrá practicarse sin más limitaciones que las generales fijadas en la Ley de Caza, en el presente Reglamento y en las disposiciones concordantes.
4. Así mismo, en los planes generales para las especies declaradas de interés preferente se podrán establecer limitaciones para el ejercicio de la caza en estos terrenos, con la finalidad de conservar unos niveles poblacionales mínimos que mantengan en ellos una regeneración sostenida de las especies en cuestión.
5. Con carácter general se prohíbe practicar la caza en estos terrenos mediante las modalidades de montería, gancho, batida y ojeo, o combinando la acción de dos o más grupos de cazadores o haciendo uso de medios que persigan el cansancio o agotamiento de las piezas excepto cuando se trate de caza de liebres con galgos. Se exceptúan de esta prohibición las acciones cinegéticas debidamente autorizadas en evitación de daños o para combatir epizootias y zoonosis.
6. Para practicar en estos terrenos la caza mayor, se requiere autorización expresa de la Delegación Provincial, que se otorgará cuando la abundancia de piezas lo permita o aconseje. En este caso no se permitirá disparar a las hembras de ciervo, corzo, gamo, cabra montés, arrui y muflón, ni a sus crías en sus dos primeras edades, así como a las hembras de jabalí acompañadas de sus crías, ni a éstas. Las autorizaciones serán nominales, gratuitas y para un solo ejemplar.
Apartado 7 del artículo 54 introducido por el número diez del artículo único del D [CASTILLA-LA MANCHA] 257/2011, 12 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre por el que se aprueba el reglamento general de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 17 agosto).
De los terrenos sometidos a régimen cinegético especial
DEFINICION, SEÑALIZACION Y TITULARIDAD
Artículo 55 Definición
Son terrenos sometidos a régimen cinegético especial los espacios naturales protegidos, los refugios de fauna, las reservas de caza, las zonas de seguridad, los cotos de caza, las zonas de caza controlada, los cercados, con la excepción indicada en el artículo 54.1, y los vedados.
Artículo 56 Señalización
1. Los terrenos sometidos a régimen cinegético especial deberán estar señalizados por sus titulares cinegéticos con señales indicadoras de tal condición.
2. La señalización se hará a lo largo de todo el perímetro exterior del terreno en cuestión e incluso del interior si existen enclavados, colocándose las señales de tal forma que su leyenda o distintivo sea visible desde el exterior del terreno señalizado y que un observador situado en una de ellas tenga al alcance de su vista a las dos más inmediatas, sin que la separación de carteles contiguos exceda de 100 metros. Cuando medien circunstancias topográficas u orográficas especiales, la Delegación Provincial, a petición de parte interesada, podrá autorizar la colocación de carteles cuya separación entre sí no se ajuste a lo anteriormente dispuesto, siempre y cuando tal alteración no sea contraria a la correcta señalización de los terrenos y la distancia entre carteles contiguos no exceda de 200 metros.
3. Las señales serán de dos tipos:
a) Señales de primer orden, que serán colocadas necesariamente en todas las vías de acceso que penetren en el territorio en cuestión, así como en la intersección del perímetro de dicho territorio con los caminos, vías públicas y terrenos de dominio público, y en cuantos puntos intermedios del perímetro sean necesarios para que la distancia entre dos de ellas no sea superior a 600 metros. Podrán instalarse, igualmente, en aquellos puntos concretos del interior de los terrenos sometidos a régimen cinegético especial en los que sea necesario proceder a una correcta identificación de los mismos. Llevarán la leyenda que corresponda al régimen cinegético del terreno y cada uno tendrá incorporada, en su caso, la chapa de matrícula correspondiente.
Letra a) del apartado 3 del artículo 56 redactada por el número once del artículo único del D [CASTILLA-LA MANCHA] 257/2011, 12 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre por el que se aprueba el reglamento general de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 17 agosto).
b) Señales de segundo orden, que serán en general distintivos normalizados. Se colocarán entre las señales de primer orden y a las distancias establecidas en el apartado 2 anterior. Igualmente se colocarán, y a la misma distancia referida, flanqueando las carreteras.
4. Mediante orden de la Consejería se determinarán las características de la señales. Dicha Consejería podrá establecer otras condiciones, diferentes a las anteriormente citadas, para la señalización de los espacios naturales protegidos, de los cotos intensivos y para las zonas de seguridad que lo requieran.
5. Se prohíbe pintar o grabar rótulos como elementos de señalización cinegética en rocas y otros elementos naturales, así como clavar o sujetar en la vegetación las señales, debiendo éstas llevar su pie o soporte propio.
6. En las zonas de seguridad, y a efectos cinegéticos, no será obligatoria la señalización, salvo en los casos previstos en el artículo 63.
7. Los titulares de terrenos sometidos a algún régimen cinegético especial estarán obligados a retirar o modificar la señalización que proceda cuando dichos terrenos hayan perdido o variado esa condición, en el plazo máximo de un mes contado a partir de la fecha de la correspondiente resolución sobre pérdida o modificación del régimen cinegético de los mismos, o, en su caso, de la fecha de caducidad de la resolución aprobatoria de dicho régimen.
Artículo 57 Titularidad cinegética
1. La condición de titular cinegético a que se refiere el artículo 48 de la Ley de Caza se adquiere mediante resolución de la Consejería, a petición de parte interesada y una vez cumplidos los requisitos que procedan en cada caso según lo que se establece en el presente capítulo.
2. Los derechos y obligaciones en relación con la actividad cinegética en los terrenos sometidos a régimen especial corresponden a sus titulares cinegéticos.
3. En los terrenos sometidos a régimen cinegético especial se prohíbe entrar llevando armas, perros u otros medios dispuestos para cazar sin estar en posesión de autorización o permiso del titular correspondiente.
DE LOS ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS, REFUGIOS DE FAUNA Y RESERVAS DE CAZA
Artículo 58 Espacios naturales protegidos
1. En los terrenos integrados en espacios naturales protegidos declarados conforme a su legislación específica, así como en los de sus áreas de influencia y zonas de protección periférica, el ejercicio de la caza se ajustará, además de a lo establecido en la Ley de Caza, en el presente Reglamento y en las disposiciones concordantes, a las determinaciones o previsiones de los planes de ordenación de los recursos naturales de la zona, cuando existan, así como a los de uso y gestión establecidos para cada espacio concreto.
2. Cuando se inicie el procedimiento de aprobación de cualquiera de los planes a que se refiere el apartado anterior, y durante su tramitación, sin perjuicio de lo que establezca la legislación aplicable al caso, la Consejería podrá limitar o prohibir, en relación con la actividad cinegética, acciones que puedan impedir o dificultar de forma importante la consecución de los objetivos de dichos planes. Las resoluciones que se adopten deberán ser motivadas con base en los informes técnicos que al respecto elaboren los Servicios competentes de la Consejería. Dichas resoluciones se publicarán en el «Diario Oficial de Castilla-La Mancha».
Artículo 59 Refugios de fauna
1. La declaración de los refugios de fauna corresponde al Consejo de Gobierno a propuesta del Consejero de Agricultura y Medio Ambiente.
2. El expediente para dicha declaración se podrá iniciar a instancia del propietario de los terrenos o de oficio por la Administración Regional, con audiencia de dichos propietarios. En cualquier caso, previamente a formular la propuesta de declaración, la Consejería realizará los estudios e informes oportunos a fin de determinar la conveniencia de establecer el refugio.
3. En el primero de los supuestos contemplados en el apartado anterior, el interesado, al presentar su petición a la Consejería, deberá acreditar debidamente su condición de propietario de los terrenos afectados, así como comprometerse a la conservación del refugio y a no realizar acciones que disminuyan su aptitud como tal. Aportará con la solicitud una memoria en la que se expongan las circunstancias que hagan aconsejable la creación del refugio y las finalidades perseguidas, que no podrán ser contrarias a lo expuesto en el artículo 51.1 de la Ley de Caza.
4. En el decreto de declaración se determinarán las condiciones que han de regir el funcionamiento del refugio y se asignará la titularidad del mismo conforme a la propuesta que realice la Consejería, a la que, en todo caso, corresponderá la labor inspectora. Cuando la declaración se haya producido a instancia de parte, de no mediar otro acuerdo, la titularidad corresponderá al propietario del terreno.
5. En los refugios de fauna el ejercicio de la caza estará prohibido con carácter permanente. No obstante, cuando existan razones de orden biológico, técnico o científico que aconsejen la captura o reducción de piezas cinegéticas, la Consejería podrá conceder la oportuna autorización fijando las condiciones aplicables en cada caso. Cuando las citadas actuaciones no se realicen a iniciativa de la Consejería, las peticiones, debidamente justificadas y detalladas, deberán ser formuladas por los titulares de los refugios en su caso, o por las entidades, instituciones o asociaciones a que se refiera el apartado 7 de este artículo.
6. La Dirección General resolverá sobre las peticiones aludidas en el apartado anterior, previo informe técnico del Servicio correspondiente, y las mismas se entenderán desestimadas si transcurrido el plazo de un mes desde su presentación no ha recaído resolución expresa.
7. Los titulares de estos refugios, previa conformidad de la Consejería, podrán suscribir convenios de colaboración para la aplicación y desarrollo de planes de carácter científico en los mismos con aquellas entidades, instituciones o asociaciones, públicas o privadas, que en sus estatutos contemplen objetivos acordes con la finalidad de aquéllos.
Artículo 60 Reservas de caza
1. En aquellas comarcas cuyas especiales características de orden físico y biológico permitan la constitución de núcleos de excepcionales posibilidades cinegéticas, podrán establecerse reservas de caza que, en todo caso, deberán declararse por ley regional.
2. La administración de las reservas de caza corresponderá a la Consejería, debiendo ajustarse el ejercicio de la caza en ellas a lo establecido en la ley de su creación. Para las reservas a que se refiere la disposición adicional primera de la Ley de Caza la Consejería dictará las normas precisas para regular el ejercicio de la caza.
Véase O [CASTILLA-LA MANCHA] 22 noviembre 2010, de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente, por la que se regula el ejercicio de la caza en reservas de caza, cotos sociales y zonas de caza controlada de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 22 diciembre).
3. El Consejo de Gobierno podrá suscribir acuerdos para la gestión de las reservas de caza colindantes con otras Comunidades Autónomas.
DE LAS ZONAS DE SEGURIDAD
Artículo 61 Definición y clasificación
1. En relación con el ejercicio de la caza, se entiende por zona de seguridad aquella en la que deben adoptarse medidas precautorias especiales con el fin de garantizar la protección de las personas y sus bienes.
c) Las vías férreas.
d) Las aguas públicas, incluidos sus cauces y márgenes.
e) Los canales navegables.
f) Las áreas recreativas y las de acampada.
g) Las proximidades de núcleos urbanos o rurales y de zonas habitadas.
h) Los lugares en los que se produzcan concentraciones de personas o ganados, y sus proximidades, mientras duren tales circunstancias.
i) Cualesquiera otras zonas que se declaren como tal por resolución administrativa en razón a lo previsto en el apartado 1 anterior.
La declaración de zona de seguridad en el supuesto previsto en la letra i) podrá hacerse de oficio por la Delegación Provincial, oyendo previamente a las entidades y propietarios afectados. También podrá hacerlo a petición justificada de cualquier organismo o entidad de carácter público; en la correspondiente solicitud se detallarán con precisión los límites del lugar que se pretende declarar zona de seguridad, acompañándose de un plano o croquis de los mismos. La resolución declaratoria se publicará en el «Diario Oficial de Castilla-La Mancha».
Artículo 62 Límites
1. En las vías y caminos de uso público, vías pecuarias, vías férreas, aguas públicas y canales navegables, los límites de la zona de seguridad serán los mismos que para cada caso se establezcan en las leyes o disposiciones especiales respecto al uso o dominio público y utilización de las servidumbres correspondientes.
2. En el caso del entorno de núcleos urbanos o rurales y zonas habitadas en general, los límites de la zona de seguridad serán los que alcancen las últimas edificaciones o instalaciones habitables, ampliados en una faja de 250 metros en todas las direcciones.
3. Cuando se trate de villas, edificios aislados, jardines y parques no integrados en núcleos urbanos o rurales, los límites de la zona de seguridad serán los propios límites de dichos edificios o instalaciones ampliados en una faja de 100 metros en todas las direcciones.
4. En los recintos deportivos y áreas recreativas y de acampada que estén cercados con materiales o setos de cualquier clase, la zona de seguridad tendrá como límites los del cercado, ampliados en una faja de 100 metros alrededor de su perímetro. Si no estuvieran cercados, con carácter general los límites serán los de sus últimas edificaciones o instalaciones ampliados en una faja de 100 metros en todas las direcciones, salvo que sean fijados otros por la Consejería, bien de oficio o a instancia de las entidades públicas o privadas titulares de dichas instalaciones, de acuerdo con las circunstancias que concurran en cada caso; en tales supuestos se dará la oportuna publicidad.
5. En los lugares donde se produzcan concentraciones de personas o de ganado, y mientras duren tales circunstancias, la zona de seguridad alcanzará a una faja de 250 metros alrededor del lugar de la concentración cuando ésta sea de personas y de 100 metros cuando lo sea de ganado.
6. Para las demás zonas que se declaren de seguridad los límites se fijarán, en cada caso, por la resolución correspondiente.
7. Cuando existan razones especiales que así lo aconsejen, a requerimiento de la autoridad gubernativa competente, podrán modificarse los límites establecidos en los apartados anteriores.
Artículo 63 Señalización
1. En las zonas de seguridad no será obligatoria, con carácter general, la señalización a efectos cinegéticos prevista en el artículo 56, salvo en los casos siguientes:
- Cuando se trate de recintos deportivos, áreas recreativas y de acampada en terrenos no cercados, siempre que las instalaciones no sean visibles desde cualquier punto situado a una distancia mínima de 100 metros.
- Cuando la zona de seguridad se haya declarado en virtud de lo establecido en el artículo 61.2.i).
- Cuando por circunstancias de especial peligrosidad se imponga por la Consejería para determinados lugares, bien de oficio o a requerimiento de la autoridad gubernativa competente.
2. La correspondiente resolución de la Consejería determinará la señalización de que debe ser objeto la zona delimitada.
3. La señalización y su conservación, cuando la zona de seguridad o la modificación de sus límites no haya sido declarada de oficio por la Consejería, serán por cuenta de los organismos o entidades, públicas o privadas, a cuya instancia se haya producido la declaración o modificación y, en su caso, por los titulares de los recintos deportivos, áreas recreativas y áreas de acampada.
Artículo 64 Uso de armas de caza
1. Sin perjuicio de lo que establezcan otras disposiciones al respecto, el uso de armas de caza en las zonas de seguridad y en los lugares en que pueda suponer riesgo para el ganado o alterar su normal pastoreo se atendrá a las prohibiciones o limitaciones que se especifican en los apartados siguientes. No obstante, y con carácter general, se prohíbe disparar en dirección a las zonas de seguridad siempre que el cazador no se encuentre separado de ellas por una distancia mayor de la que pueda alcanzar el proyectil o que la configuración del terreno intermedio sea de tal manera que resulte imposible batir la zona de seguridad.
2. En las vías y caminos de uso público, vías férreas y canales navegables se prohíbe el uso de armas de caza dentro de la zona de seguridad y en una faja de 50 metros de anchura que flanquee por derecha e izquierda a los terrenos incluidos en ella.
3. En los núcleos urbanos y rurales, zonas habitadas, villas, edificios aislados, jardines y parques, así como en los recintos deportivos y áreas recreativas y de acampada, se prohíbe el uso de armas de caza dentro de la zona de seguridad.
4. En los lugares donde se produzcan concentraciones de personas o de ganado, y mientras duren tales circunstancias, se prohíbe el uso de armas de caza dentro de la zona de seguridad.
a) En las vías pecuarias y aguas públicas con sus cauces y márgenes, con carácter general se permite el uso de armas para cazar, excepto cuando al hacerlo hubiera peligro para personas, ganado, animales domésticos o especies de fauna amenazada, o bien se les pudiera causar molestias y perturbar su tranquilidad.
No obstante, cuando concurran circunstancias especiales, basadas particularmente en la afluencia de público de modo permanente o temporal, la autoridad gubernativa competente o la Consejería podrán limitar o prohibir la caza en estos lugares, difundiendo públicamente esta decisión y señalizando debidamente los terrenos y aguas afectados por la prohibición.
b) Cuando se trate de vías pecuarias y aguas públicas que atraviesen o limiten terrenos sometidos a régimen cinegético especial no se podrá cazar en ellas, excepción hecha del caso en que los titulares de tales terrenos hagan uso de lo dispuesto en el artículo 115.2.a). Para otorgar la concesión, además de lo previsto al respecto en este Reglamento, habrá de considerarse lo dispuesto en el primer inciso de la letra a) anterior.
6. Para las demás zonas que se declaren de seguridad en virtud de lo previsto en el artículo 61.2.i), se especificarán en la resolución de declaración las limitaciones y prohibiciones aplicables al uso de armas de caza en relación con los terrenos afectados.
DE LOS COTOS DE CAZA EN GENERAL
Artículo 65 Definición y declaración
1. Se denomina coto de caza toda superficie continua de terrenos susceptible de aprovechamiento cinegético que haya sido declarada y reconocida como tal mediante resolución de la Consejería.
2. A los efectos previstos en el apartado anterior, no se considerará interrumpida la continuidad de los terrenos que constituyen el coto por la existencia de cursos de agua, vías pecuarias, vías de comunicación o cualquier otra construcción de características semejantes, sin perjuicio de la observancia, en su caso, de lo previsto en el artículo 115.2.
3. Salvo en aquellos casos en que la titularidad pueda corresponder a la Consejería, la declaración de coto de caza se efectuará a petición de parte interesada que cumpla los requisitos establecidos en el presente capítulo.
4. La declaración de acotado llevará inherente, a favor de su titular, la reserva del derecho de caza sobre todas las piezas cinegéticas que se encuentren dentro del coto, siempre que no hayan sido atraídas o espantadas fraudulentamente de terrenos ajenos con el propósito de que lleguen a él. Dicha reserva no será de aplicación a los terrenos de dominio público que se enclaven, atraviesen o limiten el coto si no se cuenta con la concesión administrativa correspondiente.
Para que el citado derecho tenga plena efectividad es necesario que el coto se encuentre debidamente señalizado conforme a lo dispuesto en el artículo 56.
5. Cuando la Consejería estime que la constitución de un coto de caza pueda lesionar otros intereses cinegéticos, públicos o privados, dando audiencia por un plazo no inferior a quince días a las entidades y personas afectadas y al Consejo Provincial de Caza que corresponda, podrá denegar la constitución del acotado.
Artículo 66 Aprovechamiento de la caza
1. En todo coto de caza el aprovechamiento cinegético se realizará conforme a un plan técnico, según lo previsto en el presente título. Mientras dicho plan no haya sido aprobado por la Consejería no se podrá realizar ningún tipo de actividad cinegética en dichos terrenos, salvo que fuese necesario para evitar daños a los cultivos, la ganadería o a las cubiertas vegetales o en adopción de medidas sanitarias de carácter extraordinario.
2. La gestión del aprovechamiento de caza en cualquier acotado será responsabilidad del titular del mismo. Dicha gestión deberá llevarla a cabo ateniéndose a las previsiones y determinaciones del plan técnico aprobado, sin otras limitaciones o condiciones adicionales que aquellas que emanen de lo establecido en este Reglamento y disposiciones concordantes.
3. Cuando un coto de caza esté constituido total o parcialmente por terrenos de montes catalogados como de utilidad pública se estará, además, a lo que sobre esta materia específica se derive de las disposiciones en vigor. En particular, serán de obligado cumplimiento las prescripciones que establezcan los pliegos de condiciones técnicas que rijan el aprovechamiento cinegético de estos montes. El incumplimiento de lo estipulado en dichos pliegos podrá ser motivo de la suspensión del aprovechamiento cinegético.
Artículo 67 Clasificación
1. Atendiendo a sus fines y a su titularidad los cotos de caza podrán ser sociales o privados.
2. La declaración de coto social se efectuará por la Dirección General y la de coto privado por la Delegación Provincial correspondiente.
DE LOS COTOS SOCIALES DE CAZA
Artículo 68 Definición y titularidad
1. Son cotos sociales de caza aquellos cuyo establecimiento responde a los principios de facilitar el ejercicio de la caza en régimen de igualdad de oportunidades, con especial atención a los cazadores de la Región, y a la aplicación y desarrollo por la Consejería de planes de recuperación de la fauna cinegética. Su titularidad corresponderá a la Consejería o a las entidades locales, según se establece en los dos apartados siguientes.
2. Cuando estos cotos se constituyan sobre terrenos pertenecientes a la Junta de Comunidades o sobre aquellos otros que para tal fin puedan quedar a disposición de la Consejería, bien por ofrecimiento gratuito de sus propietarios o bien mediante contratación de su aprovechamiento cinegético por la misma, corresponderá a ésta su titularidad, así como su gestión y vigilancia.
La gestión de la caza en estos cotos podrá realizarla la Consejería por sí o a través de contratos de gestión de servicios públicos, de acuerdo con la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas.
3. Atendiendo a los mismos principios, las entidades locales, bien de forma individual o agrupadamente, podrán patrocinar la constitución de cotos sociales sobre terrenos de sus respectivas demarcaciones, ya sean propios, arrendados o cedidos para su aprovechamiento cinegético. La titularidad de los cotos constituidos de esta forma corresponderá a las entidades patrocinadoras, así como su gestión y vigilancia.
4. Los montes catalogados como de utilidad pública podrán formar parte de los cotos sociales de caza, previo acuerdo de sus respectivas entidades propietarias.
5. En estos cotos se fomentará la práctica de las modalidades de caza con mayor arraigo y tradición, así como la de aquellas que supongan una mayor especialización, selectividad y conocimiento de las técnicas cinegéticas.
Artículo 69 Cotos sociales de entidades locales
1. Los cotos sociales promovidos por entidades locales podrán constituirse por períodos de cinco años o múltiplos de ese número. La superficie continua mínima, excluidos los enclavados, para establecer estos cotos ha de ser de 1.000 hectáreas.
Las entidades locales interesadas en el establecimiento de los cotos sociales referidos en el apartado 3 del artículo anterior deberán remitir la siguiente documentación a la Delegación Provincial:
a) Solicitud de la entidad local patrocinadora que ostente la representación, y memoria descriptiva en impreso oficial de las características fundamentales del coto a constituir.
b) Certificación de los acuerdos necesarios adoptados por el órgano que corresponda de la entidad local patrocinadora, con mención, en caso de agrupación de varias entidades, de la modalidad de agrupación, régimen de funcionamiento de la misma y entidad que ostente la representación, debiendo todo ello ajustarse a las disposiciones específicas en esta materia.
c) Documentación acreditativa de disponibilidad de los terrenos:
Para terrenos propiedad de la entidad local, mediante certificación, expedida por el Secretario, de que los mismos figuran inscritos en el Registro de Bienes de la entidad y se encuentran disponibles durante el plazo solicitado para los fines cinegéticos pretendidos.
Para terrenos arrendados o cedidos a la entidad patrocinadora, mediante los títulos de arrendamiento o cesión que en su caso procedan, en los que deberán especificarse los terrenos cedidos identificados por polígonos, parcelas y superficies catastrales, y el fin, condiciones y período del arrendamiento o cesión.
A la documentación anterior se añadirá un listado resumen de los propietarios que aportan terrenos al coto social con las superficies aportadas por cada uno de ellos, así como un listado de las fincas que quedan enclavadas, identificadas por su número de polígono y parcela catastral y sus respectivos propietarios y superficies.
d) Plan técnico, cuya presentación podrá demorarse hasta que la Consejería haya examinado la documentación citada en los párrafos anteriores y concluido, en cuanto a ésta se refiere, que no hay impedimento para constituir el coto social, en cuyo caso recabará de la entidad representativa la presentación del mencionado plan antes de proceder a la declaración del coto. La Consejería podrá establecer para la realización de estos planes técnicos un régimen de ayudas.
2. Con la declaración la Consejería expedirá la matrícula del coto social y procederá a su inscripción en el correspondiente registro. La matrícula tendrá un plazo de validez quinquenal, debiendo renovarse cada cinco años en el caso de cotos constituidos por períodos de tiempo de diez o más años. La renovación quedará condicionada a la aprobación del nuevo plan técnico y al mantenimiento de las condiciones que motivaron la declaración del coto social.
Una vez transcurrido el plazo de vigencia de la resolución por la que se creó el coto, éste quedará anulado. No obstante, las entidades locales patrocinadoras podrán solicitar la nueva constitución de coto social siguiendo los mismos trámites establecidos en el apartado 1 anterior.
3. Las entidades locales titulares de cotos sociales de caza vendrán obligadas, en relación con los mismos, a cumplir lo siguiente:
a) Mantener los terrenos en la condición de coto social por el período establecido en su resolución aprobatoria.
b) No arrendar ni ceder el coto a terceros, si bien para su gestión podrán establecerse contratos o conciertos, previa conformidad de la Dirección General a las condiciones de los mismos, con empresas o personas especializadas o con asociaciones de cazadores locales, sin que ello implique, en ningún caso, alteración de las normas para la adjudicación y disfrute de los permisos, el importe de los mismos y el de las piezas cazadas. Con igual objeto también podrán establecerse conciertos con la propia Consejería.
c) Disponer de un servicio de vigilancia para el coto.
d) Colaborar con la Consejería en la aplicación y desarrollo, dentro del coto, de los planes que la misma establezca para la recuperación de la fauna cinegética.
e) Contribuir al desarrollo de los programas sanitarios aprobados por la Consejería cuando el coto social esté ubicado en zonas donde existan cotos integrados en agrupaciones de defensa sanitaria de la caza y la entidad no forme parte de la agrupación.
f) Llevar un balance de ingresos y gastos.
g) Cuantas otras normas específicas que para estos cotos dicte la Consejería al amparo de la Ley de Caza y de este Reglamento.
4. Se podrá acordar la suspensión de la actividad cinegética, o en su caso resolver la anulación del acotado, en los supuestos siguientes:
a) Por incumplimiento o desviación de los fines para los que fue declarado el coto o por haberlo arrendado o cedido, así como por no observarse las normas sobre adjudicación de los permisos, importe de los mismos y de las piezas cobradas. Implicará la revocación de la declaración del coto y la imposibilidad de nueva declaración por un período comprendido entre dos y cinco años, que será determinado en función de la menor o mayor gravedad del hecho. Si la Consejería lo estimase oportuno, durante dicho período podrá adscribir provisionalmente los terrenos al régimen de caza controlada, realizándose su aprovechamiento conforme al plan técnico, convenientemente revisado, por el que se regía el del coto social anulado.
b) Cuando en el coto no se puedan cumplir los fines del artículo 10 de la Ley de Caza, por causas ajenas al titular, y las circunstancias del hecho no sean constitutivas de infracción a la misma. En tal supuesto la Dirección General, previa incoación del oportuno expediente con audiencia a la entidad titular del coto e informe del Consejo de Caza que corresponda, podrá anular la declaración del coto si la situación creada es irreversible o, si no lo fuera, establecer un vedado mientras persista la situación.
c) Por incumplimiento de cualquiera de los restantes requisitos a que las entidades titulares están obligadas en virtud de lo establecido en el apartado 3 anterior. Podrá implicar la suspensión de la práctica de la caza en el coto por un período máximo de un año o, en su caso, hasta que se subsane el hecho que la motiva. Cuando el hecho sea constitutivo de infracción tipificada en la Ley de Caza se estará a lo que resulte del oportuno expediente sancionador.
d) Por vencimiento de la vigencia del plan técnico si la entidad o entidades titulares no han renovado la matrícula del coto y presentado el plan técnico revisado en el plazo de tres meses desde la fecha en que el plan precedente caducó, salvo que medie prórroga concedida por causa justificada. Implicará la anulación del coto, pasando los terrenos al régimen cinegético que considere conveniente la Consejería. Para que puedan volver a constituirse en coto social será necesario iniciar el procedimiento como si de un nuevo coto se tratase.
e) Cuando la titularidad cinegética sea discutida o pueda lesionar intereses ajenos, con riesgo de generarse conflictos de orden público o social. Los terrenos se declararán vedados de caza mientras persistan las circunstancias mencionadas, sin perjuicio de que posteriormente se adopte la resolución que proceda de acuerdo con las pruebas aportadas por las partes en conflicto o de lo que, en su caso, falle la jurisdicción ordinaria.
f) A petición de la entidad o entidades titulares cuando por circunstancias imprevistas les resulte imposible continuar con la gestión del coto, lo que deberá estar suficientemente justificado en la petición.
g) En los demás supuestos previstos en este Reglamento que sean de aplicación.
5. Previamente a adoptar resolución, la Dirección General incoará el oportuno expediente, dando audiencia a las entidades interesadas y, en su caso, a terceros directamente implicados.
Artículo 70 Disfrute de la caza en los cotos sociales: permisos
1. Permisos de caza.
Para poder practicar la caza en los cotos sociales es necesario que el cazador, además de cumplir los requisitos establecidos en el artículo 31, esté provisto de un permiso especial expedido por el organismo o entidad gestora del coto.
Los permisos serán nominales e intransferibles.
El contenido de estos permisos, la forma de solicitarlos, su expedición, importe y validez, así como las previsiones de su oferta pública serán fijados por orden de la Consejería.
2. Adjudicación de los permisos.
La adjudicación de los permisos se realizará por las Delegaciones Provinciales mediante sorteo público entre los cazadores interesados que cumplan con los requisitos que se establezcan en la correspondiente convocatoria.
La Dirección General podrá dictar normas complementarias en relación con la oferta, distribución, solicitud, expedición y utilización de los permisos de caza para los cotos sociales. Las normas que se dicten deberán asegurar los principios de publicidad, igualdad de oportunidades y transparencia en la adjudicación de permisos.
Artículo 71 Ampliación de la oferta pública de permisos de caza
La Consejería, para ampliar la oferta pública de permisos de caza en las mismas condiciones generales que las determinadas para los cotos sociales, salvo en lo referente al precio de las piezas cobradas, podrá establecer con los titulares de cotos privados conciertos al efecto. En todos los casos se establecerán las condiciones que aseguren una oferta cinegética de calidad similar a la de los cotos sociales y un trato adecuado a los cazadores usuarios de los permisos.
Los permisos que procedan de estos conciertos se incorporarán a la oferta pública de forma diferenciada de los restantes, concretándose en la convocatoria los precios de las piezas cobradas y demás condiciones particulares que sean de aplicación de conformidad con lo concertado.
La Consejería podrá establecer normas que regulen los conciertos con titulares de cotos privados de caza.
Artículo 72 Agregación de enclavados
1. Cuando en un coto social existan terrenos enclavados no sometidos a régimen cinegético especial, o cuando dichos terrenos estén rodeados en más de sus tres cuartas partes por el perímetro del coto, la Consejería, de no alcanzar un acuerdo con los propietarios afectados, previa instrucción del oportuno expediente y dándoles audiencia, podrá acordar la inclusión forzosa de estos terrenos en el coto social, con iguales derechos y obligaciones que los correspondientes a los propietarios de los terrenos integrados de manera voluntaria en el mismo. Estas agregaciones sólo podrán hacerse a efectos cinegéticos.
No se podrán efectuar agregaciones forzosas sobre terrenos cuyos propietarios, antes de la finalización del plazo otorgado para el trámite de audiencia, la constitución sobre los mismos de un coto privado de caza cumpliendo todos los requisitos exigibles al efecto.
2. Cuando la titularidad del coto social corresponda a alguna entidad local, ésta podrá solicitar de la Dirección General la agregación forzosa al coto de terrenos que se encuentren en las circunstancias descritas en el apartado anterior, siempre y cuando acredite haber intentado previamente llegar a un acuerdo con los dueños o titulares de dichos terrenos sin obtener resultado positivo.
La Dirección General decidirá en cuanto a la procedencia o no de la agregación. Si la resolución es favorable a la integración, fijará el precio y condiciones del aprovechamiento cinegético, con los criterios establecidos en el apartado anterior, notificando la resolución a las partes interesadas, las cuales, en caso de disconformidad, podrán hacer uso de los recursos que procedan conforme a la legislación vigente. En caso de otorgarse la agregación forzosa, la entidad titular del coto asumirá los derechos y obligaciones consiguientes.
3. Si el propietario de un terreno que forma parte forzosa de un coto social tratase de constituirlo en coto privado de caza, deberá notificar tal propósito en forma escrita y fehaciente a la Delegación Provincial o, en su caso, a la entidad titular del coto social, así como presentar, con los requisitos establecidos, la solicitud de declaración ante la Delegación Provincial en un plazo de tres meses desde la fecha de la notificación. Mientras no se declare el nuevo coto los terrenos afectados seguirán considerándose como parte integrante del coto social del que se pretende la segregación. En su caso se practicarán las liquidaciones económicas que correspondan.
DE LOS COTOS PRIVADOS DE CAZA
Artículo 73 Disponibilidad de los terrenos: condiciones generales
1. Se podrán constituir cotos privados de caza a favor de los propietarios de terrenos o de quienes ostenten derechos a efectos cinegéticos sobre los mismos y cumplan los requisitos establecidos en el presente Reglamento, previa incoación y resolución favorable del oportuno expediente de declaración.
2. Los terrenos integrantes de estos cotos podrán pertenecer a uno o varios propietarios que se hayan asociado voluntariamente con esta finalidad. Las asociaciones citadas podrán ostentar la titularidad cinegética de estos cotos para lo que deberán estar legalmente constituidas, pudiendo tener el carácter que, dentro de las figuras asociativas vigentes, decidan sus miembros; establecerán sus propias normas estatutarias y se gobernarán con plena autonomía. Los estatutos harán mención expresa a la finalidad cinegética con que se constituye la asociación y contendrán, al menos, la denominación de la misma, propietarios que la componen, domicilio social y órganos de representación, gobierno y administración.
Cada vez que se produzca un cambio en la composición de las personas físicas que integran los órganos citados deberá comunicarse por escrito en el plazo de 10 días a la correspondiente Delegación Provincial.
3. Los derechos cinegéticos podrán adquirirse mediante arrendamiento o cesión. Los acuerdos establecidos al efecto por personas físicas o jurídicas con los dueños de los terrenos deberán acreditarse formalmente.
4. Tratándose de fincas cuya propiedad corresponda proindiviso a varios dueños será preciso, para constituir un coto privado o integrarse en él, que concurra la mayoría establecida en el Código Civil.
5. Cuando se constituyan cotos privados de caza sobre terrenos pertenecientes a la Junta de Comunidades, entidades locales u otras de derecho público, su explotación se hará conforme a las disposiciones específicas que sean de aplicación.
Artículo 74 Superficies mínimas
1. Para establecer cotos privados de caza las superficies continuas mínimas, excluidas las fincas enclavadas ajenas a los terrenos que han de constituir el coto, serán de 250 hectáreas si el aprovechamiento cinegético principal es la caza menor y de 500 hectáreas cuando sea la caza mayor. No obstante, en las propiedades privadas donde el único aprovechamiento viable sea la caza de aves acuáticas, la Delegación Provincial, oído el Consejo de Caza correspondiente, podrá autorizar la constitución de cotos privados cuando la superficie sea igual o superior a 100 hectáreas, siempre que se incluya en la misma la totalidad de la masa de agua afectada.
2. Los cotos privados que a la entrada en vigor de la Ley de Caza estuvieran integrados por terrenos de Castilla-La Mancha y de otra Comunidad Autónoma, y la superficie correspondiente a la primera fuera inferior a las mínimas establecidas en el apartado anterior, podrán seguir constituidos como tales, si bien dicha superficie se matriculará como coto de caza en la Delegación Provincial que corresponda de Castilla-La Mancha. En tal supuesto, la actividad cinegética sobre los terrenos de la Región podrá desarrollarse de acuerdo con el plan técnico aprobado para la totalidad del coto, siempre que aquélla sea compatible con lo establecido en este Reglamento, a cuyos efectos el titular del acotado deberá hacer entrega en la Delegación Provincial de una copia del mencionado plan para que ésta manifieste su conformidad o reparos.
Cuando la superficie en Castilla-La Mancha sea igual o superior a las mínimas establecidas en el apartado 1 anterior, los terrenos que integran dicha superficie habrán de constituirse como coto independiente en esta Región.
Artículo 75 Declaración
1. La declaración de coto privado de caza se efectuará a petición de los propietarios de los terrenos sobre los que se pretenda constituir el acotado o de quienes acrediten fehacientemente disponer de los mismos con fines cinegéticos mediante arrendamiento o cesión por un tiempo no inferior al de duración del plan técnico exigido para la declaración.
Apartado 1 del artículo 75 redactado por el número doce del artículo único del D [CASTILLA-LA MANCHA] 257/2011, 12 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre por el que se aprueba el reglamento general de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 17 agosto).
2. La solicitud de declaración se presentará en la Delegación Provincial que corresponda a la ubicación de los terrenos afectados, o en la de la provincia que ocupen mayor extensión si afecta a varias de la Comunidad Autónoma, debiendo incluir la siguiente documentación:
a) Memoria informativa realizada en modelo oficial que contenga, al menos, los datos relativos a la identificación de quien pretenda la titularidad, su relación con la propiedad del terreno, superficie a acotar, superficie enclavada, relación de terrenos o bienes de dominio público que pueden verse afectados, aprovechamiento cinegético principal, régimen de explotación, características de los cercados y otras infraestructuras cinegéticas preexistentes, si las hubiere, y servicio de vigilancia o guardería previsto. La solicitud incluirá una declaración firmada por el solicitante sobre la veracidad de los datos y documentos aportados, así como de no estar inhabilitado para obtener la titularidad del coto pretendido.
b) Documentación acreditativa de la identidad del solicitante: Las personas físicas presentarán una copia del Documento Nacional de Identidad.
Cuando se trate de asociaciones de propietarios o de asociaciones deportivas de cazadores, con la solicitud deberá incluirse copia de los estatutos aprobados y registrados por los organismos competentes de la Administración.
Las personas jurídicas no incluidas en el párrafo anterior aportarán sus respectivas escrituras de constitución, certificado de inscripción en el registro correspondiente y escritura de poderes del firmante.
c) Documentación acreditativa de la disponibilidad de los terrenos:
- Cuando éstos sean propiedad del solicitante, títulos de propiedad o certificado catastral..
- Cuando lo sea por arrendamiento o cesión, mediante los oportunos documentos formales, de los que se deberá deducir claramente al menos la personalidad del propietario, el período y finalidad del arrendamiento o cesión, sus condiciones particulares y la superficie de las parcelas aportadas, identificadas preferentemente por polígonos y parcelas catastrales.
En caso de adjudicatarios del aprovechamiento cinegético de montes de utilidad pública, mediante la licencia otorgada al efecto.
- Cuando se trate de terrenos propios de entidades locales, mediante el acta de adjudicación definitiva del aprovechamiento de caza.
En supuestos diferentes a los anteriores, mediante la documentación acreditativa que corresponda.
Letra c) del apartado 2 del artículo 75 redactada por el número doce del artículo único del D [CASTILLA-LA MANCHA] 257/2011, 12 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre por el que se aprueba el reglamento general de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 17 agosto).
d) En su caso, relación de todos los propietarios de terrenos o de derechos cinegéticos sobre los mismos incluidos en el acotado, con las superficies que aporta cada uno, la suma de éstas y mención expresa de los polígonos y parcelas catastrales afectados.
e) Relación de fincas enclavadas con mención de sus propietarios, superficies y polígonos y parcelas catastrales.
f) Plano parcelario catastral con indicación de las parcelas aportadas al coto, las parcelas enclavadas y los terrenos y bienes de dominio público afectados, en aquellos casos que la Delegación Provincial lo estime necesario para dictar resolución.
g) Plano de límites del coto sobre hojas del Mapa Geográfico Nacional escala 1:50.000.
h) Plan técnico de aprovechamiento cinegético.
3. La Delegación Provincial, de no concurrir la circunstancia a que se refiere el artículo 65.5, resolverá sobre la declaración del acotado y aprobación del plan técnico a la vista del informe técnico que emita el Servicio de Medio Ambiente Natural.
4. Si se apreciaran defectos de forma, errores, omisiones, falta de requisitos, insuficiente concreción o alguna circunstancia que hiciera inadmisible la documentación o el plan técnico presentados, la Delegación Provincial recabará del solicitante las subsanaciones que procedan o la presentación de un nuevo plan técnico, dándole para ello un plazo no superior a tres meses.
La Delegación podrá efectuar la declaración provisional del acotado para proteger la riqueza cinegética, no pudiéndose realizar en él ninguna actividad cinegética en tanto no recaiga resolución definitiva. El plazo que dure su declaración provisional no podrá rebasar los seis meses.
5. En el caso de que los derechos cinegéticos del que pretenda la titularidad del coto se hayan adquirido mediante arrendamiento o cesión, la declaración de acotado expresará el plazo por el que el mismo se establece, reducido a temporadas cinegéticas completas.
Artículo 76 Titularidad y matriculación
1. La declaración a que se refiere el artículo anterior asignará la titularidad del coto a favor del solicitante o, en su caso, de la entidad, asociación o agrupación a la que éste represente.
2. La Delegación Provincial, previa constancia del ingreso de las tasas que procedan, expedirá la matrícula acreditativa de la condición de acotado de los terrenos y procederá a su inscripción en el registro de cotos de caza conforme a lo previsto en el artículo 119. Dicha matrícula se renovará anualmente antes del 31 de marzo, salvo que se formalice de una sola vez para todo el período de vigencia del plan técnico del coto.
Una vez cumplido el período de vigencia del plan técnico, para la renovación de la matrícula se requerirá la previa presentación del plan técnico revisado.
Cuando se haya declarado provisionalmente un coto se procederá a su matriculación e inscripción provisional, previo ingreso de la tasa correspondiente. Transcurrido el período de subsanación establecido en el apartado 4 del artículo anterior sin que haya recaído resolución definitiva se anulará la matrícula e inscripción realizadas.
Artículo 77 Derechos de caza y obligaciones del titular
a) En los cotos privados el ejercicio del derecho de caza corresponde al titular cinegético y a las personas que autorice por escrito o que asistan a las cacerías que tenga estipuladas.
b) Si la titularidad del coto recae en una asociación o agrupación, el ejercicio del derecho de caza corresponderá a quienes la asociación o agrupación autorice por escrito o asistan a las cacerías que concierte, todo ello conforme a sus estatutos.
c) En cualquier caso, el titular está obligado a informar a las personas autorizadas sobre las limitaciones o condiciones que imponga el correspondiente plan técnico aprobado en lo que vaya a afectar al cazador.
2. Quien se encuentre cazando en un coto privado o, en su caso, el organizador de la cacería concertada, estará obligado a acreditar ante los agentes de la autoridad, personal facultado de la Consejería y vigilantes del acotado que está autorizado para ello por el titular cinegético.
Artículo 78 Suspensión de la actividad cinegética y anulación de la condición de acotado
1. Se podrá acordar la suspensión de la actividad cinegética, o en su caso la anulación de la condición de acotado, en los casos siguientes:
a) Cuando en el coto no se cumplan los fines del artículo 1 de la Ley de Caza.
Letra a) del apartado 1 del artículo 78 redactada por el número trece del artículo único del D [CASTILLA-LA MANCHA] 257/2011, 12 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre por el que se aprueba el reglamento general de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 17 agosto).
b) Cuando el titular del coto no haya renovado la matrícula conforme a lo previsto en el artículo 76.2 o por vencimiento de la vigencia del plan técnico. En estos casos se acordará de oficio la suspensión de la actividad cinegética durante un plazo de hasta seis meses, transcurrido el cual, si el titular no ha cumplido los trámites para la renovación de la matrícula se procederá a la anulación del acotado, pasando a tener los terrenos la condición de vedado de caza por un tiempo que podrá alcanzar hasta la finalización de la temporada cinegética correspondiente.
c) Cuando por razones de interés público o social sea necesario. Se adoptará la resolución más conveniente al caso.
d) Cuando la titularidad cinegética sea discutida o pueda lesionar intereses ajenos, con riesgo de generarse conflictos de orden público o social. Los terrenos se declararán vedados de caza mientras persistan las circunstancias mencionadas, sin perjuicio de que con posterioridad se adopte la resolución que proceda de acuerdo con las pruebas aportadas por las partes en conflicto o de lo que, en su caso, falle la jurisdicción ordinaria.
e) A petición del titular cinegético.
f) En los demás supuestos previstos en este Reglamento que sean de aplicación.
2. Previamente a adoptar resolución la Delegación Provincial incoará el oportuno expediente, dando audiencia al titular del coto y, en su caso, a los terceros implicados y al Consejo de Caza correspondiente.
Artículo 79 Régimen de explotación
1. El régimen de explotación de los cotos privados de caza será aquel que determine la correspondiente declaración a la vista de las previsiones contenidas en el plan técnico aprobado. A tales efectos, con carácter general, se diferenciarán de los cotos privados según se establece en los apartados siguientes.
2. Tendrán la calificación de cotos intensivos aquellos cuyo régimen de explotación esté basado prioritariamente en sueltas periódicas de piezas de caza criadas en cautividad, al objeto de incrementar de manera artificial su capacidad cinegética, ya se críen las piezas en instalaciones del propio coto o procedan del exterior. Las condiciones para el establecimiento de estos acotados así como para que en ellos se pueda desarrollar la actividad cinegética, además de las establecidas con carácter general para los cotos de caza y en particular para los privados, son las que en relación con las sueltas intensivas se determinan en el título II, capítulo primero, del presente Reglamento y aquellas otras que pudiera dictar la Consejería en uso de sus competencias.
Apartado 2 del artículo 79 redactado por el número catorce del artículo único del D [CASTILLA-LA MANCHA] 257/2011, 12 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre por el que se aprueba el reglamento general de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 17 agosto).
3. Los cotos privados que realicen como actividad principal la producción y venta de piezas de caza vivas para la repoblación de otros terrenos tendrán la consideración de granjas cinegéticas. Para su constitución deberán cumplir los mismos requisitos establecidos para los cotos privados y, además, se someterán a lo dispuesto en este Reglamento sobre explotaciones cinegéticas industriales y comercialización de piezas de caza.
No podrá desarrollarse esta actividad en los cotos intensivos definidos anteriormente.
Artículo 79 redactado por el apartado diez del artículo único del D. [CASTILLA-LA MANCHA] 131/2012, 17 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento General de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 21 agosto).
Artículo 80 Arrendamiento, cesión y cambio de titularidad
1. El arriendo, la cesión, así como cualquier otro negocio jurídico con similares efectos de los aprovechamientos cinegéticos por los titulares de los cotos privados de caza no eximirá a éstos de su responsabilidad, como tales titulares, ante la Consejería en relación con la actividad cinegética en el acotado.
Cuando los correspondientes contratos conlleven un fraccionamiento de los terrenos del coto, no podrán implicar la ruptura de la unidad de gestión inherente al plan técnico aprobado.
a) Sin perjuicio de lo anterior, si la titularidad corresponde a las asociaciones o agrupaciones a que se refiere el artículo 73.2 la duración y peculiaridades del arrendamiento o cesión del aprovechamiento cinegético serán las que prevean sus estatutos.
b) Si la titularidad corresponde a asociaciones deportivas de cazadores que hayan sido declaradas colaboradoras por la Consejería, no se podrá arrendar ni ceder el aprovechamiento cinegético del coto.
a) El arriendo, cesión o cualquier otro negocio jurídico con similares efectos de los aprovechamientos cinegéticos del coto no implicará por sí mismo, el cambio de titularidad del acotado.
b) Todo cambio de titularidad del coto deberá ser previamente aprobado por la Delegación Provincial, a petición de las partes interesadas y con la conformidad expresa de los propietarios de los terrenos. Con la solicitud se aportará la pertinente documentación contractual, la conformidad de la propiedad y los documentos identificativos de la personalidad del que pretende la nueva titularidad.
c) Para que se autorice el cambio referido en la letra anterior, el nuevo titular deberá aceptar por escrito las condiciones en que se produjo la declaración del coto, asumiendo el plan técnico vigente. En caso contrario deberá presentar un nuevo plan, cuya aprobación será requisito para inscribir el cambio de titularidad.
Artículo 81 Terrenos enclavados
1. A los efectos previstos en el presente artículo se considerarán enclavados los terrenos de fincas ajenas al coto que estén encerrados dentro del área del mismo.
2. Cuando en un coto privado de caza existan fincas enclavadas que individual o agrupadamente no reúnan la superficie continua mínima para constituirse en acotado, de no mediar acuerdo entre los afectados, debidamente suscrito, para que dichos enclavados se integren en el coto, la Delegación Provincial, a petición de parte interesada, podrá establecer vedados sobre los mismos con el fin de salvaguardar su riqueza cinegética cuando se vea amenazada.
Si el solicitante es el titular del coto privado, la Delegación Provincial, previamente a dictar resolución, dará audiencia a los propietarios de las fincas afectadas y recabará informe del Consejo de Caza correspondiente.
Si el solicitante es el dueño del enclavado, se dará audiencia al titular del coto, no siendo necesario el informe a que se refiere el párrafo anterior.
3. La señalización de los vedados será por cuenta de los solicitantes.
DE LAS ZONAS DE CAZA CONTROLADA
Artículo 82 Declaración y afectación de terrenos
1. Corresponde a la Dirección General, a propuesta de las Delegaciones Provinciales, declarar la adscripción de terrenos al régimen de caza controlada.
2. El expediente se iniciará de oficio por la Delegación Provincial que corresponda a la ubicación de los terrenos, sometiéndolo a información pública.
3. Podrán afectarse al régimen de caza controlada los terrenos cinegéticos de aprovechamiento común en los que concurra alguna de las circunstancias siguientes:
a) Cuando el ejercicio de la caza se esté practicando reiteradamente de manera abusiva, y preferentemente si los terrenos pasan de otro régimen cinegético a ser de aprovechamiento común, haciéndose preciso tomar medidas para ordenar el aprovechamiento de la caza de forma especialmente controlada.
b) Cuando se considere necesario, para salvaguardar las producciones agropecuarias, haciéndose preciso un control especial de la caza.
c) Cuando la presión de los cazadores ponga en evidente peligro la permanencia de especies de fauna amenazada, especialmente en áreas con presencia de especies en peligro de extinción, zonas de especial protección para las aves o lugares donde se produzcan concentraciones de especies migratorias.
d) Cuando se trate de masas de aguas públicas o de montes de utilidad pública propios de la Junta de Comunidades o transferidos a la misma. En este caso el expediente se iniciará de oficio por la Dirección General o a instancia del organismo al que estén adscritas las aguas o los terrenos, de conformidad con lo previsto en el artículo 115.1.
4. Las superficies continuas mínimas para constituir zonas de caza controlada serán las mismas que las exigidas para los cotos privados de caza, excepto en los casos contemplados en las letras c) y d) del apartado 3 anterior, en los que podrá ser menor.
5. La resolución delimitará con suficiente detalle la zona sometida a régimen de caza controlada y fijará el plazo de duración de este régimen, que con carácter general no será inferior a cinco años. La resolución de declaración se hará pública en el «Diario Oficial de Castilla-La Mancha».
Véase Res [CASTILLA-LA MANCHA] 2 noviembre 2009, de la Dirección General de Política Forestal, por la que se adscribe al régimen de caza controlada el monte Quinto Gómez Ibáñez («D.O.C.M.» 17 noviembre).
Artículo 83 Aprovechamiento y disfrute de la caza
1. El aprovechamiento de la caza en los terrenos y aguas sometidos a este régimen se llevará a cabo conforme a los planes técnicos elaborados por las Delegaciones Provinciales y aprobados por la Dirección General. Dichos planes, teniendo en cuenta especialmente las circunstancias que motivan la declaración, determinarán las restricciones y orientaciones del ejercicio de la caza necesarias para lograr los objetivos correspondientes.
Para el ejercicio de la caza en las zonas de caza controlada, el cazador deberá estar provisto de un permiso con los requisitos establecidos en el artículo 70.
2. La gestión de la caza en estas zonas corresponde a la Consejería, que la llevará a efecto a través de las Delegaciones Provinciales. En los casos contemplados en el artículo 82.3, a) y b) se podrá conceder la gestión a una asociación deportiva de cazadores de la Región que haya sido previamente declarada colaboradora de acuerdo con lo establecido en este Reglamento, si se estima más conveniente a los fines que motivaron la creación de la zona de caza controlada.
3. Si se ocupa la Consejería directamente de la gestión de la zona, la totalidad de permisos que otorgue para el ejercicio de la caza se acumularán a la oferta pública de permisos de caza de los cotos sociales.
Si la gestión se ha concedido a una sociedad colaboradora, como mínimo el 50% de los permisos anuales que establezca el plan técnico se reservarán para su acumulación a la oferta pública de permisos de caza, siendo adjudicados por la Delegación Provincial y correspondiendo a la asociación concesionaria la expedición y cobro de su importe al precio público que sea de aplicación. El resto de los permisos podrá repartirse por la asociación entre sus socios bajo los principios de publicidad, transparencia e igualdad de oportunidades.
Artículo 84 Adjudicación a sociedades colaboradoras
1. Cuando la gestión del aprovechamiento cinegético se conceda a una asociación deportiva de cazadores colaboradora, ésta se designará por concurso público entre las solicitantes que tengan esa condición, sin perjuicio de que pueda declararse desierto.
El concurso, cuya resolución compete a la Dirección General, se regirá por un pliego de condiciones en el que se contendrán las de carácter jurídico, administrativo, cinegético y económico que se entiendan adecuadas al caso, debiendo figurar explícitamente las siguientes:
a) Que el plazo de adjudicación será el de vigencia del plan técnico aprobado por la Dirección General, y la práctica de la caza se ajustará a lo establecido en el mismo.
b) Que como mínimo el 50% de los permisos anuales que establece el plan técnico se reservarán para su acumulación a la oferta pública de permisos de caza de la Administración.
c) Que los propietarios de terrenos incluidos en la zona de caza controlada adjudicada, si lo desean, podrán ingresar en la asociación adjudicataria sin abono de la cuota de inscripción, otorgándoles tras el ingreso los mismos derechos y obligaciones que tengan el resto de los asociados.
d) Que será preciso depositar una fianza para responder al cumplimiento de las condiciones del pliego.
e) Que la asociación adjudicataria deberá contar con un servicio de vigilancia o guardaría a sus expensas.
f) Que los gastos de señalización de los terrenos, gestión del hábitat y poblaciones y organización de las cacerías serán de cuenta y cargo de la asociación adjudicataria.
2. Los criterios para la adjudicación estarán basados preferentemente en:
a) Las mejoras que la asociación proponga al plan técnico aprobado por la Administración que supongan una mejor consecución de los fines que motivaron la declaración de la zona de caza controlada. Las mejoras que se acepten se incorporarán al plan aprobado.
b) El porcentaje de permisos de oferta pública que la asociación se compromete a otorgar sobre el mínimo del 50%.
c) El carácter local de la asociación y el hecho de que ésta no disponga de terrenos cinegéticos propios o que sus socios no estén integrados en otras sociedades que sí dispongan de ellos o no sean titulares de cotos privados.
d) En caso de no concurrir asociaciones que cumplan lo anterior, se valorará su índole y régimen estatutario, el alcance y repercusión social de sus actividades y el mayor número de afiliados residentes en la Región, así como el carecer de coto propio. En igualdad de condiciones la preferencia se otorgará a las asociaciones locales, provinciales y regionales, en este mismo orden.
3. Las concesiones de zonas de caza controlada no podrán ser objeto de prórroga una vez vencido el plazo por el que fueron adjudicadas. Llegado el caso, si se mantienen las circunstancias que motivaron la concesión a una sociedad colaboradora, la Administración podrá iniciar un nuevo proceso de adjudicación.
4. La Consejería se reserva la facultad de inspeccionar el cumplimiento del plan técnico establecido para la zona de caza controlada y la de modificarlo razonadamente cuando así lo aconsejen las circunstancias en mejor beneficio de la riqueza cinegética afectada, de las producciones agropecuarias, o de la fauna amenazada, dando audiencia a la sociedad concesionaria.
Artículo 85 Desafección de terrenos
1. Los terrenos sometidos a régimen de caza controlada podrán ser excluidos del mismo, total o parcialmente, por motivos basados en:
a) Vencimiento del plazo que figure en la resolución que determinó el régimen de caza controlada, de no haberse acordado prórroga.
b) Resolución recaída en virtud de propuesta formulada por la Delegación Provincial, tanto en relación con los terrenos que tenga directamente a su cargo como en los concedidos a asociaciones de cazadores colaboradoras, basada en razones sociales, agrarias, cinegéticas o cualesquiera otras de suficiente importancia.
2. Los supuestos contemplados en la letra b) del apartado anterior motivarán la incoación de expediente por la Delegación Provincial, en el que serán oídos el correspondiente Consejo de Caza y, en su caso, la asociación adjudicataria. La Delegación elevará el expediente con su informe a la Dirección General para la resolución pertinente.
3. Llegado el momento de entrar en vigor la desafección, o vencido el plazo acordado en su día para que los terrenos quedasen sometidos al régimen de caza controlada, sin que por la Dirección General se hubiese acordado nueva prórroga o dictado otra resolución, éstos recuperarán su condición de terrenos cinegéticos de aprovechamiento común.
4. Si el dueño de un terreno incluido en una zona de caza controlada pretendiera constituirlo en coto de caza, deberá notificarlo en forma escrita y fehaciente a la Delegación Provincial al menos con un año de antelación respecto de la fecha de vencimiento del plan técnico de la zona de caza controlada y solicitar la declaración de acotado, con los requisitos previstos, dentro de los tres meses inmediatamente anteriores a la mencionada fecha.
DE LOS TERRENOS CERCADOS Y DE LOS VEDADOS DE CAZA
Artículo 86 Terrenos cercados
1. A los efectos de este Reglamento se considerarán terrenos cercados los rurales que se encuentren rodeados por muros, cercas, vallas, setos o cualquier otra obra o dispositivo construido con el fin de impedir o prohibir el acceso de las personas ajenas a los mismos.
2. En los terrenos cercados no acogidos a otro régimen cinegético especial, el ejercicio de la caza estará prohibido cuando no existan en ellos accesos practicables, o si los hubiere ostenten, junto a los mismos, carteles o señales en los que se haga patente la prohibición de entrar.
3. Cuando existan accesos practicables en los que no figuren carteles o señales de prohibición de entrar, y los terrenos no estén sometidos a otro régimen cinegético especial, se considerarán de aprovechamiento cinegético común, pudiéndose practicar la caza en ellos de conformidad con lo dispuesto en el artículo 54.
Para estos cercados las Delegaciones Provinciales podrán establecer limitaciones especiales a la práctica de la caza si se comprobase que la presencia del cercado disminuye significativamente la capacidad de movilidad y huida de los animales.
4. Si un terreno cercado tiene la superficie continua mínima exigida para la constitución de cotos de caza, a petición de quien tenga el derecho podrá declararse coto de acuerdo con lo previsto en este Reglamento, siempre que su cerramiento se adapte a las condiciones establecidas, se señalice debidamente y cuente con el correspondiente plan técnico aprobado.
5. Las autoridades o sus agentes con competencia en materia cinegética podrán entrar en los terrenos a que se refiere este artículo para vigilar y hacer observar el cumplimiento de la Ley de Caza.
Artículo 87 Vedados de caza
1. Son vedados de caza aquellos terrenos en los que por resolución de la Consejería se prohíba con carácter temporal el ejercicio de la caza.
Con carácter general, corresponderá a las Delegaciones Provinciales la declaración de vedados.
2. Con independencia de su titularidad cinegética, podrán incluirse en la condición de vedados los siguientes terrenos:
a) Los indispensables para los fines de los planes generales aprobados para las especies cinegéticas declaradas de interés preferente, de acuerdo con lo que en dichos planes se contemple.
b) Los esenciales para alcanzar los objetivos marcados en los planes de recuperación, conservación o manejo que para las especies amenazadas apruebe la Administración Regional.
c) Las zonas en que por urgentes razones de orden biológico sea preciso para proteger la fauna, atendiéndose especialmente a las circunstancias previstas en los artículos 24.1, 30 y 58.2.
d) Las zonas donde se introduzcan o reintroduzcan especies cinegéticas o se refuercen sus poblaciones.
e) Aquellos en los que concurran las circunstancias previstas en el artículo 81.
f) Las zonas de influencia militar, de acuerdo con las normas específicas en la materia.
g) Las demás zonas donde por razones de interés público o social sea necesario.
3. En los expedientes relativos al apartado 2 anterior que se incoen al efecto se dará audiencia a los titulares de derechos cinegéticos afectados y, en su caso, al Consejo de Caza correspondiente. La resolución fijará los límites de la zona y el período por el que se establece el vedado, dándose la oportuna publicidad.
4. Se declararán vedados aquellos cotos privados de caza en los que concurra alguna de las siguientes circunstancias:
a) Cuando su titular haya sido sancionado por resolución administrativa o sentencia judicial firmes que así lo implique.
b) Cuando la titularidad cinegética sea discutida o pueda lesionar intereses ajenos, con riesgo de generarse conflictos de orden público o social. En el expediente que se incoe se dará audiencia a las partes afectadas por un período no inferior a diez días. Cesará la condición de terreno vedado cuando cesen las circunstancias que motivaron la declaración.
c) Cuando el titular no haya cumplido los requisitos establecidos para la renovación de la matrícula según lo previsto en los artículos 76.2 y 78.1 b).
5. La señalización de los vedados de caza se realizará por cuenta de los titulares de los terrenos cinegéticos, incluidas las entidades locales, cuando sea por acciones del apartado 2.d) emprendidas a instancias de los mismos, y siempre cuando se trate de los casos previstos en el apartado 4, letras a) y c), o por haberlo solicitado el titular del coto o el dueño del enclavado en el supuesto 2.e); y a cargo de las instituciones, entidades u organismos correspondientes en los casos del apartado 2, letras f) y g).
DE LOS PLANES GENERALES PARA LAS ESPECIES DE INTERES PREFERENTE
Artículo 88 Objeto y aprobación
Previamente a la declaración de una especie de interés preferente, la Consejería elaborará un plan general, de ámbito regional, cuyo objeto es establecer las bases para la conservación y el aprovechamiento cinegético de la especie afectada.
La aprobación de los planes generales corresponde al Consejo de Gobierno a propuesta del Consejero de Agricultura y Medio Ambiente, previa la tramitación establecida en el artículo siguiente.
Artículo 89 Elaboración, contenido y vigencia
1. La Dirección General procederá a la redacción de las directrices básicas para la elaboración del plan, que contendrán, junto con una síntesis de la situación y problemática actual de la especie, lo siguiente:
- Objetivos del plan general.
- Criterios para la determinación del hábitat potencial de la especie.
- Criterios para la zonificación y clasificación de los terrenos en función de la calidad del hábitat.
- Criterios para establecer los niveles de protección y las bases para el aprovechamiento cinegético de la especie.
2. Las directrices serán informadas por los Consejos de Caza.
3. Con los criterios establecidos por las directrices básicas se elaborará el proyecto del plan general, cuyo contenido básico será el siguiente:
a) Descripción de la situación actual de la especie y su hábitat.
b) Las bases de la planificación, con los objetivos, ámbito espacial y modelos de gestión.
c) La planificación de la gestión, indicando las clases de terrenos, las directrices para la regulación de la caza y el plan de acciones complementarias sobre el hábitat y las poblaciones.
d) Recomendaciones y orientaciones sectoriales.
e) Seguimiento del plan.
4. El contenido de los planes para las especies de interés preferente se ajustará a los planes de ordenación de los recursos naturales, cuando existan, y a cuantos otros estén formalmente aprobados para los espacios naturales protegidos o para la fauna amenazada.
5. Los planes generales para las especies de interés preferente se someterán a información pública por tiempo de un mes y deberán ser informados por el Consejo Regional de Caza antes de su remisión al Consejo de Gobierno.
6. Los planes generales tendrán un período de vigencia de 10 años, con posibilidad de una revisión parcial a los 5 años.
Al vencer su período de vigencia se revisarán, analizando el grado de cumplimiento alcanzado de los objetivos del plan y, conforme a dicho grado, se harán las rectificaciones oportunas que se incluirán en el plan revisado.
En el caso de que durante la vigencia del plan general tengan lugar significativas alteraciones de las condiciones naturales que incidan directamente de forma negativa sobre el planeamiento previsto se revisará el plan antes de finalizar su período de vigencia.
Artículo 90 Aplicación y desarrollo
1. La aplicación y desarrollo de los planes generales se realizará a través de los planes técnicos de aprovechamiento cinegético de los cotos y zonas de caza controlada, de los planes especiales de aprovechamiento que en su caso procedan para los terrenos cinegéticos de aprovechamiento común y, asimismo, mediante las órdenes de vedas.
2. A los efectos anteriores, los planes técnicos de caza y las órdenes de veda, así como cualquier otra disposición o resolución dictada al amparo de la Ley de Caza y del presente Reglamento que afecte a especies de interés preferente, deben ser concordantes con lo que establezcan los planes generales aprobados para éstas. Los planes generales establecerán el plazo de adaptación de los planes técnicos a sus prescripciones.
DE LOS PLANES TECNICOS DE CAZA
Artículo 91 Objeto
1. El plan técnico es un instrumento de gestión para aplicar a un determinado terreno con el objeto de asegurar el aprovechamiento sostenible de las especies cinegéticas compatible con la conservación de la diversidad biológica.
2. En todo coto de caza, así como en los terrenos sometidos al régimen de caza controlada y reservas de caza, el aprovechamiento cinegético se realizará conforme a un plan técnico según lo establecido en el presente Reglamento. Dicho plan deberá justificar, esencialmente, la cuantía de las piezas a capturar y las modalidades de caza a realizar, con el fin de proteger y fomentar la riqueza cinegética del terreno afectado.
Cuando se trate de cotos intensivos no se aplicará el principio del aprovechamiento sostenible a la caza que se practique sobre piezas de sueltas intensivas, pero sí sobre las poblaciones cinegéticas de las restantes especies que existan en el acotado.
3. La aprobación del plan técnico es requisito imprescindible para la declaración definitiva de un coto de caza, así como para la realización de cualquier tipo de actividad cinegética en los terrenos a que se refiere el apartado 2 anterior.
Artículo 92 Tramitación y aprobación
1. Los planes técnicos se elaborarán por las Delegaciones Provinciales en el caso de reservas de caza, zonas de caza controlada y cotos sociales gestionados por la Administración Regional, correspondiendo su aprobación a la Dirección General.
En el caso de cotos sociales gestionados por entidades locales, el plan técnico se presentará ante la Delegación Provincial, que instruirá el expediente y lo remitirá a la Dirección General para su resolución.
En el caso de cotos privados, los interesados lo presentarán ante la Delegación Provincial que corresponda de acuerdo con la ubicación del coto, la cual dictará resolución.
Apartado 1 del artículo 92 redactado por el número quince del artículo único del D [CASTILLA-LA MANCHA] 257/2011, 12 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre por el que se aprueba el reglamento general de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 17 agosto).
2. Los Servicios que instruyan el expediente podrán realizar comprobaciones para constatar los datos y previsiones del plan presentado, en especial los resultados de los censos efectuados. Los interesados deberán facilitar la realización de dichas comprobaciones.
3. Si el plan presentado manifestara defectos que impidieran su aprobación se devolverá al interesado para que en un plazo no superior a tres meses presente un nuevo plan con las subsanaciones oportunas. Si cumplido este trámite el nuevo plan siguiera manifestando graves imperfecciones se resolverá su no aprobación.
Cuando el plan técnico acuse algún defecto que no impida su aprobación, en la resolución positiva se introducirán, debidamente motivadas, las medidas y modificaciones que se estimen necesarias para asegurar el cumplimiento de los fines señalados en el artículo anterior, dándose audiencia previa al interesado.
4. A la vista del expediente y del informe-propuesta formulado por los Servicios técnicos instructores, el órgano competente adoptará la resolución que proceda en relación con el plan presentado. El plazo para resolver será de tres meses y la ausencia de resolución expresa producirá efectos estimatorios cuando en dicho plan no se incluya la suelta de piezas de caza y desestimatorios cuando el plan técnico incluya dicha suelta.
5. No podrá aprobarse ningún plan técnico de caza que manifieste discordancia o sea contrario a los preceptos recogidos en este Reglamento, especialmente los relativos a sueltas, cerramientos, prohibiciones y capturaderos.
Artículo 93 Elaboración y contenido
1. Suscripción del plan.
Cuando la superficie del terreno afectado sea igual o superior a 500 hectáreas el plan técnico deberá estar suscrito por un facultativo competente, salvo cuando se refiera a cotos de aves acuáticas en cuyo caso deberá estarlo siempre cualquiera que sea la superficie. Si la extensión de los terrenos es inferior a 500 hectáreas, con la salvedad antes citada, el plan podrá suscribirlo la persona o entidad que pretenda la titularidad del coto de caza.
Apartado 1 del artículo 93 redactado por el apartado once del artículo único del D. [CASTILLA-LA MANCHA] 131/2012, 17 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento General de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 21 agosto).
El contenido del plan desarrollará, para la superficie acotada objeto del mismo, al menos los siguientes apartados:
a) Descripción de la situación administrativa del terreno.
b) Descripción de las características naturales del territorio acotado.
c) Descripción de las características cinegéticas de dicho territorio.
d) Planificación del aprovechamiento cinegético.
e) Actuaciones para la mejora del hábitat.
f) Infraestructuras a crear para el aprovechamiento cinegético.
g) Plan de vigilancia y número de vigilantes.
h) Plan de inversiones y estimación de jornales/año a emplear en las distintas modalidades de caza, así como número de puestos de trabajo relacionados con la actividad cinegética.
i) Plano geográfico escala 1:50.000 que incluya los límites del acotado, las masas y cursos de agua, vías pecuarias y demás terrenos de dominio público afectados; los enclavados principales; las áreas de reserva a que se refiere el apartado 7 del presente artículo; las manchas de caza mayor a montear o batir, las infraestructuras cinegéticas significativas existentes y previstas, incluidos los cercados cinegéticos.
3. Plan de sueltas.
El plan de sueltas deberá justificarse detalladamente desde el punto de vista de su necesidad, así como admisibilidad de su impacto en el medio natural.
Cuando se contemple la suelta de individuos de especies de caza que puedan producir alguna de las alteraciones reflejadas en el artículo 11.2 deberá solicitarse informe previo del Consejo Provincial de Caza.
4. Cercados cinegéticos.
Para el interior de los cercados cinegéticos los planes técnicos deberán prever las medidas en evitación de riesgos de endogamia en las especies de caza y de desequilibrios o densidades elevadas que causen una presión excesiva de las piezas sobre la vegetación natural, un mayor riesgo de aparición de enfermedades o interacciones negativas con otras especies de fauna amenazada.
5. Capturaderos.
La instalación de capturaderos deberá contemplarse expresamente en el plan técnico de caza, ateniéndose a lo señalado en el artículo 103. No se podrá incluir en el plan la instalación de capturaderos para la especie jabalí.
6. Aves migratorias.
Los planes técnicos referidos a terrenos en los que existan lugares de paso o parada de aves migratorias incluidas en la relación de especies cazables deberán incorporar el ordenado aprovechamiento de las mismas para que éste pueda realizarse.
7. Areas de reserva.
a) Los planes técnicos para terrenos cuya superficie sea igual o superior a 500 hectáreas preverán reserva del ejercicio de la caza al menos el diez por ciento de la superficie del coto para tranquilidad de las especies cinegéticas que integren el aprovechamiento principal. La parte reservada se localizará fundamentalmente en zonas que constituyan un hábitat adecuado para dichas especies.
b) Cuando existan enclavados declarados vedados de acuerdo con lo previsto en el artículo 81, la superficie de los mismos se podrá computar como parte de la zona de reserva.
8. Epocas hábiles.
Las épocas hábiles de caza para las distintas especies y modalidades se acomodarán a las que establezcan las órdenes de vedas.
No obstante, cuando quede plenamente justificada la necesidad de seleccionar o reducir la población de alguna determinada especie de caza mayor fuera de dichas épocas, la resolución aprobatoria del plan técnico podrá establecer expresamente para los terrenos y especie afectada otros períodos hábiles diferentes para la realización de las acciones cinegéticas precisas.
En cotos intensivos, y exclusivamente para las especies de codorniz y faisán, se podrán extender sus épocas hábiles de caza desde el 15 de septiembre hasta el 31 de marzo, siempre que con ello no se afecte negativamente al resto de la fauna silvestre, cinegética o amenazada, presente en el coto; a tal efecto, en la resolución aprobatoria del plan se delimitarán las zonas donde, por cumplirse esa condición, se puedan ampliar las épocas hábiles.
Excepcionalmente para entrenamiento de perros de caza podrá delimitarse una zona en el coto, con superficie inferior a 50 hectáreas, en que se autorice la caza de codorniz y faisán durante todo el año.
Apartado 8 del artículo 93 redactado por el número dieciséis del artículo único del D [CASTILLA-LA MANCHA] 257/2011, 12 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre por el que se aprueba el reglamento general de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 17 agosto).
9. Previsión de control por daños.
a) Cuando en evitación de daños debidos a las poblaciones de jabalí o conejo sea preciso su control en épocas diferentes a los respectivos períodos hábiles, se justificará tal circunstancia en el plan, pudiendo autorizarse razonadamente la caza de dichas especies por toda la vigencia del mismo.
Para el jabalí podrán autorizarse aguardos o esperas nocturnas con armas de uso legal en las inmediaciones o interior de los cultivos afectados, no pudiéndose autorizar a través del plan monterías o ganchos fuera de su época hábil.
En el caso del conejo se podrá autorizar su caza con armas de uso legal en el área de influencia de los cultivos afectados durante las épocas de mayor riesgo, no permitiéndose el uso de perros hasta el día 1 de agosto.
Las modalidades, cupos anuales, jornadas de caza y épocas autorizadas se expresarán en la resolución aprobatoria.
b) Cuando los daños procedan de córvidos comprendidos en la relación de especies cazables o de zorros, la resolución podrá incluir para la vigencia del plan la autorización de la caza de los mismos con escopeta fuera de la época hábil por el período que se considere necesario, y en los lugares donde no se interfiera con la reproducción de especies amenazadas. La resolución motivada especificará las especies a controlar, el método, el período, los lugares concretos y el número de personas encargadas de su ejecución.
c) Si los daños solamente pudieran controlarse por alguno de los medios genéricamente prohibidos por el artículo 41, siendo de aplicación la excepcionalidad prevista en el 44, su uso sólo podrá autorizarse a través del plan técnico si se encuentran homologados por la Consejería y ésta tiene constancia de que el daño existe y es susceptible de seguir produciéndose. En este caso, la resolución motivada especificará el método homologado autorizado, las épocas y lugares en que su aplicación es estrictamente necesaria y la identificación de las personas encargadas de su uso. Estos métodos sólo se entenderán autorizados cuando su uso responda a los requisitos establecidos en la disposición que los homologa, y no se podrán autorizar a través del plan en los cotos en que puedan significar un riesgo para la conservación de las especies amenazadas.
10. Excepciones.
Las excepciones de época y métodos de caza contempladas en los apartados 8 y 9 anteriores podrán quedar sin efecto mediante resolución del órgano competente cuando se compruebe que se hace inadecuado empleo de lo autorizado excepcionalmente en el plan técnico, independientemente de que se incoe el oportuno expediente de sanción.
11. Adaptación a otros planes.
Los planes técnicos de caza se adaptarán a los que los órganos competentes hayan aprobado para la ordenación de los recursos naturales, para la gestión de los espacios naturales protegidos o para la conservación de la fauna amenazada, así como, en su caso, a los generales para las especies cinegéticas de interés preferente.
Artículo 94 Aplicación y desarrollo del plan
1. Una vez aprobado el plan técnico, y durante su vigencia, el aprovechamiento cinegético del coto se regirá por el mismo, sin perjuicio de atenerse a lo que dispongan las órdenes de veda o las medidas excepcionales que adopte la Administración competente de acuerdo con lo previsto en este Reglamento. Si el titular del coto observase desviaciones que pudieran afectar a los objetivos marcados en el plan o pretendiera introducir modificaciones, deberá revisarlo y someterlo a la correspondiente aprobación.
2. Para la realización de las acciones excepcionales contempladas en los planes técnicos para control por daños es necesario la previa notificación a la Delegación Provincial, con los mismos requisitos del artículo 44.6. Con posterioridad a su realización, se requiere la comunicación de los resultados en un plazo máximo de 10 días desde la finalización del período autorizado.
El empleo de medios o procedimientos de caza que requieran autorización excepcional de acuerdo con el artículo 44 y no se encuentren aprobados expresamente en el plan técnico, deberá ser solicitado por el titular del coto y expresamente autorizado en resolución independiente, de acuerdo con dicho artículo.
3. No se permitirá practicar la caza en las modalidades no previstas en el plan técnico aprobado, incluida la caza selectiva. Igualmente no se permitirá la captura en vivo de piezas de caza si previamente no se dispone de la autorización expresa para la instalación de capturaderos a que se refiere el artículo 103. En ningún caso podrán entenderse autorizados para la caza quienes la realicen en desacuerdo con el plan aprobado.
Apartado 3 del artículo 94 redactado por el número diecisiete del artículo único del D [CASTILLA-LA MANCHA] 257/2011, 12 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre por el que se aprueba el reglamento general de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 17 agosto).
4. Si durante la vigencia de un plan técnico se aprueba por los órganos competentes de la Administración alguno de los planes a que se refiere el apartado 11 del artículo anterior y que afecten al coto o zona de caza controlada objeto del plan técnico, el desarrollo y aplicación de éste se adaptará a las determinaciones o previsiones de aquéllos.
5. La Consejería controlará el desarrollo de los planes técnicos y podrá exigir la revisión de los mismos si observase que de su aplicación no se cumplen los fines de la Ley de Caza, con independencia de las sanciones que procedan.
A efectos de control, la Delegación Provincial podrá requerir del titular cinegético, o de la asociación adjudicataria de la zona de caza controlada, la presentación de los datos e informes que estime oportunos sobre el desarrollo del plan, estando los requeridos obligados a proporcionarlos en el plazo de un mes.
La Delegación podrá realizar inventarios y muestreos para comprobar el estado de las poblaciones cinegéticas, así como inspeccionar el desarrollo de cualquier actividad relacionada con el aprovechamiento para comprobar el grado de cumplimiento del plan aprobado. Los titulares deberán facilitar la realización de estos controles.
Artículo 95 Vigencia y revisión
1. La vigencia de los planes técnicos se extenderá, con carácter general, hasta el 31 de marzo del quinto año siguiente al de la fecha de la correspondiente resolución aprobatoria, la cual especificará la fecha de caducidad del plan.
En el caso de un coto al que de acuerdo con la resolución de su declaración le quedara un plazo de validez inferior a cinco años, cuando proceda la revisión del plan técnico éste tendrá una vigencia igual al número de temporadas cinegéticas completas que comprenda dicho plazo.
2. Con una antelación mínima de tres meses a la fecha en que caduque el plan técnico, el titular deberá proponer a la Administración un nuevo plan consecuencia de la revisión del precedente. Para la resolución del expediente se seguirán los mismos trámites que los establecidos en los artículos 92 y 93.
a) Si en el transcurso de la vigencia del plan se considerase necesaria su revisión en razón a los cambios que se hubiesen producido desde la fecha de su aprobación, o por alguna de las causas que se prevén en este Reglamento, el titular del coto solicitará de la Dirección General o de la Delegación Provincial, según proceda, su modificación en escrito razonado sobre las causas que justifiquen dictar nueva resolución para el aprovechamiento de la caza.
b) Cuando se modifique la superficie del coto por agregaciones o segregaciones de terrenos que afecten a más del 25 por ciento de su extensión, y siempre cuando la agregación o segregación sea superior a 250 hectáreas, el titular del acotado deberá adecuar el contenido del plan técnico aprobado a la nueva situación, introduciendo las modificaciones precisas en el mismo para la continuidad del aprovechamiento cinegético y presentándolo a la Delegación Provincial para su resolución.
Tratándose de una agregación, para autorizar la misma se requerirá la previa aprobación de la modificación del plan. Si se tratara de una segregación, el titular presentará la modificación del plan en el plazo de tres meses desde que aquélla se produjera; de no causar entrada en la unidad administrativa correspondiente en dicho plazo, la modificación se realizará de oficio.
Letra b) del apartado 3 del artículo 95 redactada por el apartado trece del artículo único del D. [CASTILLA-LA MANCHA] 131/2012, 17 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento General de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 21 agosto).
c) Si se pretende un cambio de titularidad en el coto de caza y el futuro titular no asume formalmente el plan técnico en vigor, deberá presentar y someter a aprobación un nuevo plan antes de procederse al cambio de titularidad.
Artículo 96 Anulación
Si se comprueba que un plan técnico aprobado contiene datos sustanciales falsos, se está aplicando indebidamente, ha sido modificado sin autorización o no cumple con lo previsto en el artículo 94, la Consejería, previa incoación del oportuno expediente sancionador, podrá anularlo o suspender cautelarmente la actividad cinegética, sin perjuicio de que emprenda las demás acciones que correspondan contra el titular del coto y quien suscriba el plan en su caso, conforme a lo previsto en este Reglamento y en el Código Penal.
La desviación cuantitativa o cualitativa no justificada de las poblaciones o de las capturas respecto a las que se deduzcan del plan técnico aprobado se podrá considerar aplicación indebida del mismo.
Artículo 97 Normas complementarias
La Consejería podrá desarrollar normas complementarias relativas a la elaboración, aplicación y revisión de los planes técnicos de caza.
De las órdenes de veda
Artículo 98 Promulgación
La Consejería, previo informe de los Consejos Provinciales y Regional de Caza, promulgará anualmente, antes del 31 de mayo, la Orden de Vedas aplicable con carácter general a todo el territorio de la Comunidad Autónoma, sin perjuicio de que pueda adoptar posteriormente medidas previstas en este Reglamento para corregir situaciones excepcionales encaminadas a preservar o controlar las poblaciones cinegéticas.
Artículo 99 Contenido
1. La Orden de Vedas deberá contemplar, al menos, lo siguiente:
a) Relación de las especies que pueden cazarse, según la clasificación prevista en el artículo 3, así como la de aquellas que pueden comercializarse.
b) Fijación de los períodos y, en su caso, días en que para las diferentes especies puede practicarse su caza, con referencia a las clases de terrenos cinegéticos y mención de las distintas modalidades y capturas permitidas, cuando proceda. La fijación de estos períodos se realizará de acuerdo con el ciclo biológico de las especies y su fenología provincial. En todo caso, serán los adecuados al aprovechamiento sostenible de las especies cinegéticas.
Para la codorniz, tórtola y paloma torcaz, en atención a su condición de migradoras estivales, se podrá autorizar un período hábil de caza especial, denominado «media veda», cuando la densidad de sus poblaciones permita su aprovechamiento sostenible.
Letra b) del apartado 1 del artículo 99 redactada por el número dieciocho del artículo único del D [CASTILLA-LA MANCHA] 257/2011, 12 agosto, por el que se modifica el D. 141/1996, de 9 de diciembre por el que se aprueba el reglamento general de aplicación de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha («D.O.C.M.» 17 agosto).
c) Establecimiento de posibles medidas circunstanciales para protección o control de las poblaciones cinegéticas en situaciones excepcionales.
d) Limitaciones o excepciones, si las hubiera, aplicables provincial, comarcal o localmente.
e) Limitaciones que sea preciso establecer para asegurar el aprovechamiento sostenible de la caza en los terrenos de aprovechamiento cinegético común.
2. Las órdenes de vedas tendrán en consideración los planes aprobados por la Administración para la ordenación de los recursos naturales, espacios protegidos o para la fauna amenazada, en cuanto afecten a la actividad cinegética, así como los existentes para las especies declaradas de interés preferente, a los que deberán ajustarse.
3. El informe del Consejo Regional de Caza incluirá las consideraciones precisas para procurar la armonización de los criterios de los cinco Consejos Provinciales en orden a homogeneizar, en la medida de lo posible, la Orden de Vedas.
Véase O [CASTILLA-LA MANCHA] 21/05/2013, de la Consejería de Agricultura, por la que se fijan los períodos hábiles de caza y las vedas especiales en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha para la temporada cinegética 2013-2014 («D.O.C.M.» 29 mayo). Véase O [CASTILLA-LA MANCHA] 25 mayo 2012, de la Consejería de Agricultura, por la que se fijan los períodos hábiles de caza y las vedas especiales en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha para la temporada cinegética 2012-2013 («D.O.C.M.» 30 mayo). Véase O [CASTILLA-LA MANCHA] 25 mayo 2011, de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente, por la que se fijan los períodos hábiles de caza y las vedas especiales en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha para la temporada cinegética 2011-2012 («D.O.C.M.» 27 mayo). Véase O [CASTILLA-LA MANCHA] 21 mayo 2010, de la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural, por la que se fijan los períodos hábiles de caza y las vedas especiales en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha para la temporada cinegética 2010/2011 («D.O.C.M.» 1 junio). Véase O [CASTILLA-LA MANCHA] 21 mayo 2009, de la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural, por la que se fijan los períodos hábiles de caza y las vedas especiales en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha para la temporada cinegética 2009/2010 («D.O.C.M.» 29 mayo). Véase O [CASTILLA-LA MANCHA] 26 mayo 2008, de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, por la que se fijan los períodos hábiles de caza y las vedas especiales en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha para la temporada cinegética 2008/2009 («D.O.C.M.» 30 mayo).