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Timestamp: 2020-07-11 05:49:07
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Matched Legal Cases: ['artículo 128', 'artículo 78', 'artículo 5', 'artículo 22', 'artículo 5', 'Artículo 1', 'Artículo 2', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 1', 'artículo 3', 'artículo 1', 'Artículo 3', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 6', 'Artículo 4', 'artículo 1', 'artículo 1', 'Artículo 5', 'artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 1', 'Artículo 6', 'artículo 6', 'artículo 5', 'Artículo 7', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 77', 'Artículo 8', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 13']

MEMORIA DEL ANÁLISIS DE IMPACTO NORMATIVO - PDF Descargar libre
Jesús Lagos San Martín
1 MINISTERIO DE EMPLEO Y SEGURIDAD SOCIAL SECRETARÍA DE ESTADO DE LA SEGURIDAD SOCIAL MEMORIA DEL ANÁLISIS DE IMPACTO NORMATIVO PROYECTO DE REAL DECRETO POR EL QUE SE REGULAN DETERMINADOS ASPECTOS DE LA GESTIÓN Y CONTROL DE LOS PROCESOS POR INCAPACIDAD TEMPORAL EN LOS PRIMEROS TRESCIENTOS SESENTA Y CINCO DÍAS DE SU DURACIÓN. 14 de enero de 2014 PADRE DAMIÁN MADRID TEL.: FAX:
2 La presente memoria se elabora de conformidad con el Real Decreto 1083/2009, de 3 de julio, por el que se regula la memoria del análisis de impacto normativo, y teniendo en cuenta la estructura establecida por el Acuerdo de Consejo de Ministros, de 11 de diciembre de 2009, por el que se aprueba la Guía Metodológica para la elaboración de la memoria del análisis de impacto normativo. I. JUSTIFICACIÓN DE LA MEMORIA El Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, por el que se regulan determinados aspectos de la gestión y control de la prestación económica de la Seguridad Social por incapacidad temporal, modificado por el Real Decreto 1117/1998, de 5 de junio, y desarrollado por la Orden de 19 de junio de 1997, pretendía asegurar la efectividad en el percibo de la prestación económica de la Seguridad Social y evitar la utilización indebida de la protección, incidiendo en los principales aspectos de la gestión de la prestación. Al mismo tiempo, dicho real decreto también regulaba la forma de expedición de los partes de baja y alta médicas, así como el establecimiento de determinados controles en la comprobación del mantenimiento del derecho a la prestación, con la finalidad de conseguir un mayor rigor en la constatación de la enfermedad y de su repercusión en la capacidad de trabajo del interesado. Sin embargo, con posterioridad, el contenido del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, se ha visto muy afectado por determinadas reformas legales, que han introducido importantes novedades en la regulación jurídica de la incapacidad temporal, por lo que se hace preciso dictar una nueva norma que le sustituya, adaptándose a los nuevos planteamientos legales y al avance en la coordinación de actuaciones por parte de los Servicios Públicos de Salud, de las Entidades Gestoras de la Seguridad Social y las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales. 2
3 Así, en virtud de lo establecido en el artículo a) del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio, se atribuye al Instituto Nacional de la Seguridad Social y, en su caso, al Instituto Social de la Marina, la competencia para reconocer la situación de prórroga expresa de la incapacidad temporal a partir de los trescientos sesenta y cinco días del inicio de la situación, o bien para determinar la incoación del expediente de incapacidad permanente, acordar el alta médica por curación o por incomparecencia injustificada a reconocimientos médicos, así como para acordar nuevas bajas por recaída en los procesos en situación de prórroga, de manera que la vigente redacción del artículo 128.1a) de la Ley General de la Seguridad Social limita el contenido del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, a los procesos de incapacidad temporal que no hayan alcanzado el límite de trescientos sesenta y cinco días. Además, la disposición adicional quincuagésima segunda de la Ley General de la Seguridad Social, que fue añadida por la disposición adicional decimonovena, cinco, de la Ley 35/2010, de 17 de septiembre, de medidas urgentes para la reforma del mercado de trabajo, prevé que el Instituto Nacional de la Seguridad Social y, en su caso, el Instituto Social de la Marina, a través de los Inspectores Médicos adscritos a dichas entidades, ejercerán las mismas competencias que la Inspección de Servicios Sanitarios de la Seguridad Social u órgano equivalente del respectivo Servicio Público de Salud, para emitir un alta médica a todos los efectos, hasta el cumplimiento de la duración máxima de trescientos sesenta y cinco días de los procesos de incapacidad temporal del Sistema de la Seguridad Social. En virtud del segundo párrafo de la citada disposición adicional, la Secretaría de Estado de la Seguridad Social, por Resolución de 15 de noviembre de 2010, fijó la fecha en la que determinadas direcciones provinciales del Instituto Nacional de la Seguridad Social y del Instituto Social de la Marina, debían asumir dicha competencia, a través de los inspectores Médicos adscritos a ellas. 3
4 Por tanto, a partir del 26 de noviembre del año 2010, las direcciones provinciales del Instituto Nacional de la Seguridad Social y del Instituto Social de la Marina, a través de los Inspectores Médicos adscrito al Instituto Nacional de la Seguridad Social, asumieron las competencias establecidas en la disposición adicional quincuagésima segunda del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social. A su vez, la disposición adicional cuadragésima del citado texto legal permite, tanto a las Entidades gestoras, como a las inspecciones médicas de los Servicios Públicos de Salud, el intercambio de los datos médicos necesarios para ejercer sus respectivas competencias en materia de control de la incapacidad temporal. Igualmente, el artículo 78, uno, de la Ley 13/1996, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social, establece que la colaboración de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social con el Sistema Nacional de Salud, en la gestión de la incapacidad temporal, será objeto de desarrollo reglamentario, a fin de posibilitar la eficacia de sus actividades en este ámbito y, con dicha finalidad, se establecerán mecanismos para que el personal facultativo sanitario de ambos sistemas pueda acceder a los diagnósticos que motivan la situación de incapacidad temporal, con las garantías de confidencialidad en el tratamiento de los datos que se establecen. Por otra parte, conviene destacar que el Instituto Nacional de la Seguridad Social ha venido suscribiendo con las Comunidades Autónomas y con el Instituto de Gestión Sanitaria, de acuerdo con la disposición adicional undécima de la Ley General de la Seguridad Social, Convenios de colaboración para el control de la incapacidad temporal, que han facilitado la transmisión, por vía telemática, de los partes médicos de baja y de alta y han coadyuvado a que la cooperación y coordinación necesaria en la gestión de la prestación de incapacidad temporal haya avanzado considerablemente, evitando molestar a 4
5 un trabajador que tiene quebrantada su salud y, por tanto, tiene justificada su ausencia al trabajo. Estos Convenios han supuesto un avance en la coordinación de todas las Entidades que participan en la gestión de la prestación, puesto que han hecho posible un intercambio de datos entre los Servicios Públicos de Salud de las Comunidades Autónomas, el Instituto de Gestión Sanitaria, las Entidades Gestoras de la Seguridad Social y las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales. En este sentido, y puesto que las nuevas tecnologías permiten tanto el intercambio de datos médicos para el control de la incapacidad temporal, como el acceso por vía telemática de los Inspectores Médicos adscritos a las Entidades gestoras de la Seguridad Social, a las historias clínicas informatizadas que poseen los distintos Servicios Públicos de Salud de los trabajadores del Sistema de la Seguridad Social, se hace necesario adaptar también determinados aspectos del control de la prestación económica de la Seguridad Social por incapacidad temporal a las nuevas herramientas de las Administraciones Públicas, en la era de las comunicaciones por vía electrónica. Básicamente se regulan en el real decreto diversos aspectos de la gestión y control de los procesos de incapacidad temporal en los primeros trescientos sesenta y cinco días de su duración, ya que el parte médico de alta puede ser expedido, tanto por el Servicio Público de Salud, como por el Instituto Nacional de la Seguridad Social o, en su caso, el Instituto Social de la Marina, a través de los Inspectores Médicos adscritos a dichas entidades. Además la cooperación y coordinación entre todas las Entidades ha hecho posible que se utilice una misma tabla de duraciones estándar por patologías para tener en cuenta al trabajador y no efectuarle control alguno hasta que dicha duración estándar se haya superado. 5
6 Actualmente, se ha dado un nuevo paso técnico en la estimación teórica de la duración de una situación de incapacidad temporal teniendo en cuenta no solo la patología del trabajador, sino también su edad y su ocupación, pretendiendo así dotar al facultativo de una herramienta de respaldo técnico, fundamentada en el análisis de amplias bases de datos y en la experiencia de profesionales expertos en la materia, que le oriente en su decisión. El conocimiento del código nacional de ocupación a través de los partes médicos de incapacidad temporal que transmiten los Servicios Públicos de Salud supondrá un avance en el conocimiento del comportamiento de esta prestación económica, que permitirá la comparación de datos a nivel internacional. Por otra parte, es importante modificar el modelo actual dando la oportunidad al médico de atención primaria de que determine cuándo tiene que hacer un seguimiento de la enfermedad de su paciente sin condicionarlo, como actualmente, a que semanalmente debe de expedir un parte médico de confirmación de la baja. A todas estas finalidades responde el presente real decreto, a través del cual se procede a regular también una nueva forma de expedición de los partes médicos de baja, confirmación y alta, de manera que, manteniendo el rigor en la constatación de la enfermedad del trabajador y de su incidencia en la capacidad para realizar su trabajo, ahorre trámites burocráticos y adapte la expedición de los partes médicos a los diferentes tipos de patología que pueden padecer los trabajadores del Sistema de la Seguridad Social. Para ello, se ha establecido un protocolo de temporalidad de los actos médicos de confirmación de la baja, el cual, sin perjuicio de corresponder al criterio médico del facultativo que emite el parte asignar el plazo estimado de duración del proceso, facilita al mismo unos plazos orientativos que se basan en el diagnóstico, la ocupación y la edad del trabajador. Estos protocolos se 6
7 materializan en unas tablas tipificadas para los distintos procesos patológicos y su incidencia en las actividades laborales. El real decreto se sitúa también en línea con la recomendación 10 del Informe de Evaluación y Reforma del Pacto de Toledo, en la cual la Comisión no permanente de seguimiento y evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo considera también que deben potenciarse los mecanismos de colaboración y las posibilidades de control por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social y las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades profesionales, en relación con los diferentes procesos de incapacidad temporal de los trabajadores del sistema de la Seguridad Social. En cumplimiento de esta recomendación y teniendo en cuenta los avances que se han experimentado a lo largo de estos años en la gestión de la prestación de incapacidad temporal, el presente real decreto introduce o mejora los mecanismos establecidos al objeto de aligerar los trámites y cargas burocráticas existentes en la actualidad para centrar los procesos de incapacidad temporal en la protección del trabajador afectado y en su pronta recuperación, mecanismos que adicionalmente suponen un mejor control de los procesos. Por razones de sistematicidad y de clarificación del ordenamiento de la Seguridad Social, entre las opciones por abordar la elaboración de un nuevo real decreto o acometer la modificación del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, se ha escogido la primera de ellas, al objeto de regular los aspectos más relevantes de la materia, en aras de lograr la mayor eficacia, transparencia y seguridad jurídica en la gestión de la prestación y el control de las situaciones que la determinan y, aunque una parte del contenido del nuevo proyecto tiene su origen en lo establecido en el Real Decreto 575/1997, las nuevas disposiciones que se han incorporado hacen aconsejable efectuar una regulación ex novo y derogar el referido real decreto. 7
8 La propuesta normativa tiene una importante repercusión en el ámbito económico, y, asimismo, tendrá impactos apreciables en el ámbito social. Por este motivo, el proyecto de real decreto justifica la elaboración de una memoria completa. II. BASE JURÍDICA Y RANGO DEL PROYECTO NORMATIVO El proyecto de real decreto se dicta de acuerdo con el artículo ª de la Constitución, que atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de legislación básica y régimen económico de la Seguridad Social, y al amparo del artículo 5.1 y de la disposición final séptima de la Ley General de la Seguridad Social, que faculta al Ministerio de Empleo y Seguridad Social para dictar las normas de aplicación y desarrollo de la Ley y proponer al Gobierno para su aprobación los Reglamentos generales de la misma. Por tratarse de una norma de desarrollo y ejecución de disposiciones con rango de Ley, es necesario el rango de real decreto para el presente proyecto que, además, requiere el dictamen previo del Consejo de Estado, de conformidad con lo establecido en el artículo 22.3 de su Ley Orgánica reguladora 3/1980, de 22 de abril, y de acuerdo con el artículo 5.1.h) de la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno. III. DESCRIPCIÓN DEL CONTENIDO Y DE LA TRAMITACIÓN DEL PROYECTO. A) CONTENIDO DEL PROYECTO El proyecto consta de un preámbulo, 11 artículos, tres disposiciones adicionales, dos disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y diez disposiciones finales. 8
9 Artículo 1. Ámbito de aplicación Se establece el ámbito de aplicación del real decreto, que se centra en los procesos de incapacidad temporal, cualquiera que sea la contingencia determinante, cuya duración se extienda, como máximo, hasta el cumplimiento de los trescientos sesenta y cinco días, en los que se encuentren quienes estén incluidos en cualquiera de los regímenes que integran el sistema de la Seguridad Social, por desarrollar un trabajo o actividad, por cuenta ajena o propia. Dicho ámbito de aplicación indica, por tanto, que el real decreto se aplicará no solamente a quienes desarrollen un trabajo o actividad, sino también a las relaciones entre las distintas Instituciones y a las actuaciones administrativas que tienen lugar sin la intervención del trabajador. Artículo 2. Declaraciones médicas de baja y de confirmación de baja en los procesos de incapacidad temporal derivados de contingencias comunes y profesionales. 1. El primer párrafo se corresponde parcialmente con el apartado 1 del artículo 1 del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, por el que se regulan determinados aspectos de la gestión y control de la prestación económica de la Seguridad Social por Incapacidad Temporal. Por su parte, el segundo párrafo reproduce el contenido del apartado 6 del artículo 1 del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril. Señala que, cuando la cobertura de las contingencias profesionales haya sido concertada con una Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social, corresponderá a los servicios médicos de la propia Mutua expedir los partes de baja, de confirmación de la baja o de alta. 9
10 Han sido razones de coherencia y homogeneidad las que han aconsejado establecer en este real decreto, para los procesos de incapacidad temporal derivados de contingencias profesionales, los mismos plazos que para los derivados de contingencias comunes. Por lo que respecta a un proceso concreto de incapacidad laboral, no se aprecia diferencia alguna cuando una misma lesión ha sido provocada, por ejemplo, por un accidente laboral o por un accidente no laboral. 2. El primer párrafo también se corresponde con lo establecido en el apartado 2 del artículo 1 del Real Decreto 575/1997, vinculando ahora expresamente además el parte médico de baja a la posible incapacidad para realizar un trabajo. Además, en el presente proyecto se establece que el Servicio Público de Salud o la Mutua de AT y EP, según la entidad facultada para emitir el parte de baja, deben remitir, por vía telemática, al Instituto Nacional de la Seguridad Social, los datos personales del trabajador y una serie de datos obligatorios que figuran en el parte de baja, como son la fecha de la baja, la contingencia, el código de diagnóstico, el código nacional de ocupación del trabajador y la duración probable del proceso. También se indicará, en su caso, si el proceso es recaída de uno anterior y, finalmente, se hará constar la fecha del siguiente reconocimiento médico. El INSS, de esta forma, se convierte en la Entidad que centraliza los datos básicos de los procesos de IT y, posteriormente, transmite a su vez al Instituto Social de la Marina y a las Mutuas de AT y EP los que se refieran a trabajadores que tengan la protección de IT a cargo de tales Entidades. Por otra parte, en este apartado 2 se recoge lo dispuesto en el artículo 3.2 del Real Decreto 575/1997 de 18 de abril, que establecía que, con el fin de que las actuaciones médicas de control de incapacidad temporal contaran con el mayor respaldo técnico, se pondría a disposición de los médicos, a los 10
11 que correspondieran dichas actuaciones, tablas de duraciones medias, tipificadas para los distintos procesos patológicos susceptibles de generar incapacidades, así como tablas sobre el grado de incidencia de dichos procesos en las diversas actividades laborales. El responsable de justificar y emitir los partes de baja, confirmación y alta que conlleva la prestación de incapacidad temporal es el médico del servicio público de salud, en el acto de la consulta médica correspondiente, donde también puede acometer la solicitud de pruebas médicas, la prescripción de fármacos o derivar a un servicio de urgencias o bien a otro médico especialista. Todo parte médico de baja irá precedido de un reconocimiento médico del trabajador que permita la determinación objetiva de la incapacidad temporal para el trabajo habitual, a cuyo efecto el médico requerirá al trabajador los datos necesarios para precisar la patología objeto de diagnóstico. Los partes de confirmación de baja se han venido extendiendo al cuarto día del inicio y sucesivamente, mientras la misma situación se mantuviera, cada siete días, sin tener en cuenta en los plazos dados para los partes de confirmación ni la patología responsable de la situación de incapacidad temporal, ni otras posibles circunstancias conocidas condicionantes del mantenimiento de dicha situación. Se ha venido requiriendo, a su vez, la emisión de un informe médico complementario -expedido por el facultativo que extiende los sucesivos partes de confirmación- en el tercero de estos partes y, luego, con una periodicidad de cuatro semanas. Pues bien, este hecho implica un exceso de visitas médicas con una finalidad de control de la prestación económica, a veces sin contenido clínico. En la práctica médica habitual, en atención primaria, muchas patologías que conllevan baja médica son de previsible buena evolución en pocos días. Sin 11
12 embargo, el requerimiento del alta con fecha concreta y previa a la reincorporación al trabajo, induce la necesidad de establecer una consulta con carácter inmediato, no programable y a menudo de forma urgente, a personas ya sanas para acreditar su salud recuperada y su disposición para incorporarse al trabajo. En caso contrario, el paciente retrasa en uno o más días la incorporación al trabajo hasta obtener el documento acreditativo del alta médica. Las actuaciones médicas de control de las situaciones de incapacidad temporal deben asumir, por tanto, la necesaria existencia de unos tiempos de recuperación de la capacidad laboral de los trabajadores, necesarios para que los servicios asistenciales desarrollen todas las actuaciones diagnósticas y terapéuticas que conduzcan a la mejoría del estado de salud o curación del trabajador. Con la finalidad, en consecuencia, de adecuar razonablemente los actos de control médico, encaminados a confirmar o no la prestación de incapacidad temporal, a los criterios clínicos del propio médico del Servicio Público de Salud, convenientes con una patología y un trabajador concreto, se ha establecido un protocolo de temporalidad de dichos actos de confirmación de la baja médica basado en el diagnóstico, la ocupación y la edad del trabajador, construyéndose unas tablas de duraciones tipificadas de acuerdo con variables de tipo de enfermedad, ocupación laboral y edad de los trabajadores. El Instituto Nacional de la Seguridad Social asumió la tarea de editar en 2003, revisándose la edición en 2009, un Manual de Tiempos Estándar de Incapacidad Temporal con la finalidad de homogeneizar criterios en las actuaciones médicas de seguimiento y control de la incapacidad temporal. Los tiempos estándar constituyen duraciones tipificadas por patologías ordenadas siguiendo la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-9). 12
13 De esta forma, se definió el tiempo estándar como el tiempo medio óptimo que se requiere para la resolución de un proceso clínico que ha originado una incapacidad para el trabajo habitual, utilizando las técnicas de diagnóstico y tratamiento normalizadas y aceptadas por la comunidad médica y asumiendo el mínimo de demora en la asistencia sanitaria del trabajador. Es conceptualmente, por tanto, el tiempo de recuperación funcional suficiente para el desempeño de los requerimientos o tareas profesionales del trabajador en términos de homogeneidad. El proceso de elaboración y definición de los tiempos estándar se fundamentó en la experiencia de los médicos participantes, ajustada con los estudios estadísticos sobre la duración de todos los partes de baja y alta enviados al Instituto Nacional de la Seguridad Social. Sin embargo, pueden existir factores dependientes del propio paciente o del tipo de actividad laboral realizada, que condicionen el tiempo de recuperación funcional suficiente para permitir la reincorporación laboral al trabajo. Por este motivo, se ha procedido a una nueva revisión de los tiempos estándar de incapacidad temporal para realizar un ajuste siguiendo la Clasificación Nacional de Ocupaciones de 2011 (CON-11). Para ello, se creó una nueva variable según sus correspondencias exactas a cuatro dígitos siguiendo la nueva clasificación CON-11. Estas nuevas categorías fueron agrupadas según los criterios de la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística, y se crearon 17 grupos de ocupación que fueron finalmente los analizados. Como otra variable para ajustar los tiempos de duración estándar se ha analizado la edad de los trabajadores en el momento de producirse la baja médica, estableciendo un ajuste en tres grupos según sean trabajadores de edad inferior a 35 años, desde 35 a 55 años y mayores de 55 años. De esta forma se pretende predecir de forma óptima el periodo de incapacidad temporal previsto para un trabajador enfermo. 13
14 3. Por cuanto antecede, en el apartado 3 de este artículo el proyecto contempla un nuevo sistema de partes médicos, basado en cuatro grupos de procesos de IT derivada de cualquier contingencia, atendiendo a su duración y que implican una considerable simplificación para la gestión de esta prestación. La incapacidad temporal es una prescripción facultativa en la que el médico de atención primaria determinará el reposo que debe guardar el trabajador en función de su patología, edad y actividad profesional, sustituyendo la vigente obligatoriedad de los partes de confirmación semanales, por los partes de confirmación que considere necesario emitir el médico de atención primaria estableciendo un límite máximo de días en cada uno de los tres grupos en los que está previsto emitir parte de confirmación (un máximo de 14 días, 28 días o 35 días). La incapacidad temporal tendrá una duración diferente en función de la patología, edad y ocupación del trabajador. De esta forma una misma patología puede dar lugar a una duración diferente del proceso de incapacidad temporal en trabajadores que tengan distinta edad y realicen diferentes actividades profesionales. En todo caso, esta duración vendrá determinada por el médico asistencial del trabajador. El parte de baja y de alta podrá expedirse en el mismo acto médico, siempre que el facultativo entienda que la situación de incapacidad temporal va a ser inferior a 5 días, y siempre que se garantice al trabajador que puede acudir a la consulta del médico de atención primaria el día que se haya fijado como fecha de alta, si el trabajador no se encontrase en condiciones de reiniciar su actividad laboral. En cierto modo, se pasa de un sistema estandarizado con periodicidad reglada, a otro también reglado pero más flexible y más ajustado a cada patología y a cada trabajador. 14
15 a) El primero de ellos se refiere a los procesos de duración inferior a 5 días naturales, en los cuales el médico del SPS podrá emitir el parte de baja y el parte de alta en el mismo acto médico. Esta actuación constituye una importante novedad en relación con la situación actual, en la cual se emite de entrada un parte de baja y al cuarto día el primer parte de confirmación, lo que genera habitualmente dos visitas al médico por parte del trabajador. Nada impide, por otra parte, que en estos procesos de duración breve el trabajador solicite su reconocimiento médico y el médico emita el parte de confirmación de baja. b) El segundo grupo comprende los procesos de entre 5 y 30 días naturales de duración. En este caso, en el parte de baja inicial se hace constar la fecha de la próxima revisión médica, que no podrá diferirse en más de 7 días naturales desde la baja inicial. En esa revisión, o bien el médico acuerda el alta, o bien emite el primer parte de confirmación de la baja y, a partir de este, los sucesivos partes de confirmación, si son necesarios, no podrán superar una diferencia de más de 14 días naturales entre sí. En consecuencia, el segundo parte de confirmación se emitiría, como máximo, a los 21 días contados desde la baja inicial. c) El tercero comprende los procesos de entre 31 y 60 días naturales de duración. En este caso, en el parte de baja inicial se hace constar la fecha de la próxima revisión médica, que no podrá diferirse en más de 7 días naturales desde la baja inicial. En esa revisión, o bien el médico acuerda el alta, o bien emite el primer parte de confirmación de la baja y, a partir de este, los sucesivos partes de confirmación, si son necesarios, no podrán superar una diferencia de más de 28 días naturales entre sí. En este supuesto, el segundo parte de confirmación se emitiría, como máximo, a los 35 días contados desde la baja inicial. 15
16 d) Finalmente, el cuarto grupo comprende los procesos de 61 o más días naturales de duración. En este caso, en el parte de baja inicial se hace constar la fecha de la próxima revisión médica, que no podrá diferirse en más de 14 días naturales desde la baja inicial. En esa revisión, o bien el médico acuerda el alta, o bien emite el primer parte de confirmación de la baja y, a partir de este, los sucesivos partes de confirmación, si son necesarios, no podrán superar una diferencia de más de 35 días naturales entre sí. El segundo parte de confirmación se emitiría, como máximo, a los 49 días contados desde la baja inicial. Se trata de unos plazos máximos, ya que siempre están condicionados a que el médico del SPS pueda expedir el parte de alta en el momento en que considere que el trabajador ha recuperado su capacidad laboral. 4. El INSS, como entidad receptora de los partes, es responsable de transmitir al Instituto Social de la Marina y a las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social, de manera inmediata, y, en todo caso, en el primer día hábil al de su recepción los partes de baja y de confirmación de baja relativos a los trabajadores respecto de los que gestionen la incapacidad temporal cada una de ellas. Por otro lado, este apartado reproduce, en cuanto a los partes médicos, los mismos términos del apartado 7 del artículo 1 del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, añadiendo que en el parte médico debe figurar el código identificativo del Centro de Salud emisor del mismo. 16
17 Artículo 3. Normas especiales para las declaraciones médicas de baja y confirmación de baja en los procesos de incapacidad temporal derivados de contingencias profesionales. En este artículo se abordan cuestiones específicas de los procesos de incapacidad temporal que tienen su causa en un accidente de trabajo o una enfermedad profesional. 1. En el apartado 1 se establece que el Servicio Público de Salud, el Instituto Social de la Marina o las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social, que hayan emitido el parte de baja, podrán instar, motivadamente, ante el INSS la revisión de la consideración inicial de la contingencia, mediante el procedimiento regulado en el nuevo artículo 6 del Real Decreto 1430/2009, de 11 de septiembre, cuya redacción se lleva a cabo en la disposición final cuarta, cuatro, del presente proyecto. Debe tenerse en cuenta que la competencia del ISM para emitir partes de baja en todo el territorio nacional solo se mantiene en los territorios donde no se ha traspasado la competencia en materia de asistencia sanitaria a la respectiva Comunidad Autónoma, pero no en el resto, donde la competencia recae en el Servicio Público de Salud. Sin embargo, aunque el ISM no tenga competencia para emitir el parte de baja en determinadas Comunidades Autónomas, sí puede instar al INSS, como entidad gestora de la prestación, la revisión de la calificación de la contingencia según el procedimiento previsto en el Real Decreto 1300/1995, de 21 de julio. 2. Se contempla el supuesto en el que la Mutua, previo reconocimiento del trabajador y tras las pruebas correspondientes, llega a la conclusión de que el presumible proceso por contingencia profesional, en realidad lo es por 17
18 contingencia común. En tal caso, se prevé que el beneficiario pueda manifestar su discrepancia, acerca de la consideración otorgada a la contingencia causante, ante el INSS, por ser la Entidad gestora con competencia para determinar la contingencia causante, mediante el procedimiento establecido en el artículo 6 del Real Decreto 1430/2009, de 11 de septiembre, por el que se desarrolla reglamentariamente la Ley 40/2007, de 4 de diciembre, de medidas en materia de Seguridad Social, en relación con la incapacidad temporal. Este artículo 6 ha sido incorporado por la disposición final cuarta, cuatro, de este proyecto. También, el facultativo que emita el parte de baja podrá formular su discrepancia frente a la consideración de la contingencia que otorgó la Mutua, en los términos establecidos en el artículo 6 mencionado, sin perjuicio de que el parte médico produzca plenos efectos. Artículo 4. Informes complementarios 1. Procede del apartado 3 del artículo 1 del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, en lo que se refiere a la elaboración del informe médico complementario que ha de acompañar al parte de confirmación de la baja, y su contenido. No obstante, se han homologado los plazos de los informes complementarios, con independencia de que el proceso de incapacidad temporal derive de contingencia común o profesional. Se ha modificado el módulo temporal para su elaboración, estableciéndose la obligación de acompañar el informe junto con el segundo parte de confirmación de la baja, para los procesos derivados tanto de contingencias comunes como profesionales con duración superior a 30 días naturales. Los informes médicos complementarios se actualizarán con cada dos partes de confirmación de baja. De acuerdo con este planteamiento, en un proceso por contingencias comunes o profesionales de una duración entre 31 y 60 18
19 días, con el segundo parte de confirmación se emitirá el informe complementario a los 35 días de la baja. Por su parte, en procesos de 61 días o más, con el segundo parte de confirmación se emitirá el informe complementario a los 49 días de la baja y se actualizaría dicho informe cada dos partes. Hasta ahora, el primer informe complementario, en procesos de contingencias comunes, se adjuntaba al cuarto parte de confirmación y los siguientes se emitían con una periodicidad de cuatro semanas. 2. Se determina la emisión de los informes de control trimestrales, conforme a lo dispuesto en el artículo 1.5 del Real Decreto 575/1997, si bien se extienden a los procesos derivados tanto de contingencias comunes como profesionales. Hasta ahora, dichos informes debía expedirlos la Inspección Médica del Servicio Público de Salud, sin embargo, el real decreto extiende también a los médicos de atención primaria la competencia para emitirlos. 3. Se contemplan los informes médicos como una parte del proceso de incapacidad temporal. Por tal motivo, podrán acceder a ellos los inspectores médicos del Servicio Público de Salud y de las Entidades gestoras, así como los facultativos de las Mutuas. Sin embargo, exclusivamente los inspectores médicos del propio Servicio Público de Salud y los inspectores médicos adscritos al Instituto Nacional de la Seguridad Social o, en su caso, al Instituto Social de la Marina tendrán acceso, preferentemente por vía telemática, a la documentación clínica de atención primaria y especializada. 19
20 Artículo 5. Declaraciones médicas de alta en procesos derivados de contingencias comunes y de contingencias profesionales. 1. Regula la expedición de los partes de alta médica por contingencia común. Se trae del apartado 4 del artículo 1 del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, aunque con aspectos novedosos en su contenido por modificaciones legales posteriores. En primer lugar, se mantiene la expedición del parte de alta por el correspondiente facultativo del Servicio Público de Salud, y se matiza que, además, de la causa del alta médica, debe recogerse en el parte el código de diagnóstico definitivo y la fecha de la baja inicial. Por otra parte, -y aquí es donde ha cambiado el ámbito de competencias atribuidas a los distintos órganos que intervienen en la determinación y el control de las situaciones de incapacidad temporal frente a la redacción anterior-, se incorpora al real decreto la posibilidad de que los partes de alta sean extendidos también por el inspector médico del Servicio Público de Salud, por el inspector médico del INSS o, en su caso, del ISM. Ello es consecuencia de la regulación prevista en la disposición adicional quincuagésima segunda de la LGSS (Competencias sobre los procesos de incapacidad temporal), añadida por la disposición adicional decimonovena, cinco, de la Ley 35/2010, de 17 de septiembre, de medidas urgentes para la reforma del mercado de trabajo. Esta disposición determina que, hasta el cumplimiento de la duración máxima de trescientos sesenta y cinco días de los procesos de incapacidad temporal, el INSS y, en su caso, el ISM, a través de los inspectores médicos adscritos a dichas entidades, ejercerán las mismas competencias que la Inspección de Servicios Sanitarios de la Seguridad Social u órgano equivalente del respectivo Servicio Público de Salud, para emitir un alta médica a todos los efectos. 20
21 Ya se había eliminado así la exigencia del Real Decreto 575/1997 de que, para expedir los partes de alta médica por el facultativo adscrito al INSS, se debiera comunicar tal intención a la Inspección Médica u órgano similar del Servicio de Salud correspondiente, con el fin de que dichos órganos pudieran manifestar su disconformidad. Por último, tal y como ya estaba establecido, se recogen los efectos del alta médica, que conlleva la extinción del proceso de incapacidad temporal del trabajador y la reincorporación del trabajador a su puesto de trabajo, sin perjuicio de que el Servicio Público de Salud siga prestando la asistencia sanitaria que estime conveniente. Los partes de alta se comunicarán a las Mutuas en la forma establecida en el artículo 2.4, para que a su vez estas comuniquen a la empresa la extinción del derecho al subsidio, su causa y la fecha de efectos. 2. Se corresponde, aunque no literalmente, con el apartado 6 del artículo 1 del Real Decreto 575/1997, pues se incluyen en este apartado los supuestos de partes médicos de alta expedidos por el facultativo del Servicio Público de Salud o por el Inspector Médico adscrito al INSS o al ISM si el trabajador está protegido con una entidad gestora. 3. Como ya se ha señalado, el artículo a) de la LGSS establece que, una vez agotado el plazo de trescientos sesenta y cinco días de duración de las situaciones de incapacidad temporal, el INSS o, en su caso, el ISM, a través de los órganos competentes para evaluar, calificar y revisar la incapacidad permanente del trabajador, son los únicos competentes para emitir el alta médica, por curación o por incomparecencia injustificada a los reconocimientos médicos convocados por el INSS. De acuerdo con esta disposición, y con el fin de dar continuidad a los procesos de incapacidad temporal ya iniciados, el real decreto establece que, una vez agotado el plazo citado, el médico del Servicio Público de Salud 21
22 o el servicio médico de la Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social, -en lugar de emitir un parte de alta con la indicación de que el control del proceso pasa a la competencia del INSS o, en su caso, de ISM-, dejarán de emitir partes de confirmación, si bien el SPS deberá comunicar al INSS el agotamiento de los 365 días del proceso de incapacidad temporal Artículo 6. Propuestas de alta médica formuladas por la Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social, en los procesos derivados de contingencias comunes. El artículo único del Real Decreto 1117/1998 incorporó un nuevo artículo 6.bis al Real Decreto 575/1997 en los términos de posibilitar que, ante una propuesta de alta formulada por la Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales al Servicio Público de Salud, cuando esta no fuese resuelta en los plazos señalados, pudiera reiterarse dicha propuesta de alta ante el Servicio Público de Salud o bien plantear la iniciativa de alta médica ante los Servicios Médicos del Instituto Nacional de la Seguridad Social. Asimismo, dicho Real Decreto 1117/1998 estableció que los partes de alta médica podrían también ser extendidos por el facultativo adscrito al Instituto Nacional de la Seguridad Social. Para ello, dicho facultativo, tras el reconocimiento del trabajador debía comunicar a la Inspección Médica u órgano similar del Servicio de Salud correspondiente, su intención de extender el parte de alta médica, a fin de que dichos órganos pudieran en el plazo de tres días hábiles, manifestar su disconformidad. Posteriormente, la disposición adicional quincuagésima segunda de la Ley General de la Seguridad Social ha establecido que, hasta el cumplimiento de la duración máxima de trescientos sesenta y cinco días de los procesos de incapacidad temporal del Sistema de la Seguridad Social, el Instituto Nacional de la Seguridad Social, y en su caso, el Instituto Social de la Marina, a través de 22
23 los Inspectores Médicos adscritos a dichas entidades, ejercerán las mismas competencias que la Inspección de Servicios Sanitarios de la Seguridad Social u órgano equivalente del respectivo Servicio Público de Salud, para emitir un alta médica a todos los efectos. Y, cuando el alta haya sido expedida por el Instituto Nacional de la Seguridad Social o el Instituto Social de la Marina, estos serán los únicos competentes, a través de sus propios médicos para emitir una nueva baja médica en la situación de incapacidad temporal si aquella se produce en un plazo de ciento ochenta días siguientes a la citada alta médica por la misma o similar patología. Este artículo del proyecto viene a regular de nuevo las propuestas de alta médica formuladas por las MATEPSS en los procesos de IT derivados de contingencias comunes, una vez que tanto las iniciativas como las intenciones de alta han devenido en procedimientos ya superados. Los apartados 1 y 2 se corresponden casi literalmente con lo dispuesto en el artículo 5 del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, si bien ahora referidos únicamente a las propuestas de los servicios médicos de las MATEPSS y con modificación de los plazos establecidos para los facultativos y Unidades de inspección del SPS. En el apartado 3 se recoge que si la propuesta de alta formulada por una mutua no fuese resuelta en plazo, la mutua podrá solicitar el alta al Instituto Nacional de la Seguridad Social o, en su caso, al Instituto Social de la Marina, de acuerdo con las competencias previstas en la disposición adicional quincuagésima segunda de la Ley General de la Seguridad Social. En estos supuestos, la Entidad gestora resolverá en el plazo de los 8 días siguientes. 23
24 Artículo 7. Tramitación de los partes médicos y expedición de altas médicas por el Instituto Nacional de la Seguridad Social o, en su caso, el Instituto Social de la Marina. 1. Procede en parte de lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 2 del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, con un matiz ya reiterado en el proyecto, el hecho de que sea el INSS el único destinatario de los datos de los partes médicos de baja y de alta remitidos por el Servicio Público de Salud (ha desaparecido la referencia a las Mutuas). Se incide en la inmediatez de la remisión de los partes médicos por el Servicio Público de Salud, al establecerse el envío al INSS, por vía telemática, con carácter inmediato y, en todo caso, en el primer día hábil siguiente a su expedición. Se mantiene la entrega de dos copias del parte médico de baja, confirmación y alta al trabajador y la obligación de presentar en la empresa, en el plazo de tres días, la copia destinada a ella del parte de baja y de confirmación. 2. En este apartado se incorporan los preceptos de la Orden/TASS 399/2004, de 12 de febrero, por la que se regula la presentación en soporte informático de los partes médicos de baja, confirmación de la baja y alta correspondientes a los procesos de IT. Esta norma se deroga con el presente real decreto, pero su contenido queda reflejado en este apartado y a lo largo del proyecto, en lo que respecta a la utilización del sistema de Remisión Electrónica de Datos (RED) como procedimiento informático para la remisión de los datos de los partes médicos por las empresas al INSS quien, a su vez, dará tramitación a los destinados a él y procederá a distribuir y reenviar el resto al ISM y a las Mutuas, según corresponda (artículo 2 de la Orden). 24
25 Se añade, asimismo, que el INSS facilitará a la Tesorería General de la Seguridad Social siempre que lo precise, los datos de los trabajadores que se encuentran en situación de incapacidad temporal con derecho a prestación económica durante cada período de liquidación de cuotas, con el fin de que dicho Servicio Común lleve a cabo las actuaciones necesarias para que las empresas se compensen de las cantidades satisfechas a sus trabajadores en el pago por delegación de dicha prestación, descontándolas de las liquidaciones que han de efectuar para el ingreso de las cuotas de la Seguridad Social. Esta comunicación entre entidades será necesaria, en todo caso, para que la TGSS, pueda autorizar las citadas compensaciones cuando la cotización se efectúe a través del sistema RED. Además, cuando el empresario hubiese abonado a un trabajador una prestación de incapacidad temporal en pago delegado, sin haber compensado dicho importe mediante su deducción de las liquidaciones para el ingreso de las cuotas de la Seguridad Social, podrá solicitar ante el INSS el reintegro de las cantidades abonadas al trabajador por tal concepto y no deducidas. 3. Se refiere al trámite que debe dar el INSS a los partes recibidos y, para el reenvío de los mismos al ISM y a las Mutuas, se establece el mismo plazo que el indicado en el artículo Se mantiene la misma redacción del primer párrafo del apartado 4 del artículo 2 del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, en relación con las consecuencias del incumplimiento por parte del empresario de la obligación de remitir al INSS, a través del sistema RED, los datos de los partes médicos de baja, confirmación de la baja y alta que les presenten los trabajadores. 25
26 Únicamente se ha actualizado la referencia a la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social y se ha eliminado la referencia a las Mutuas, como destinatarias de los partes médicos, ya que, como se ha señalado anteriormente, ahora es el INSS el que centraliza toda la información relativa a los procesos de IT. 5. Establece las consecuencias de la no remisión de los partes médicos al Instituto Nacional de la Seguridad Social, lo que podrá dar lugar a que el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, a propuesta de la Entidad Gestora o de la Mutua, deje en suspenso la colaboración obligatoria de la empresa en el pago delegado de las prestaciones económicas por incapacidad temporal, dando traslado de ello a la Tesorería General de la Seguridad Social, así como a la Entidad Gestora o Mutua. Tiene su fundamento este apartado en la nueva redacción del artículo 77.2 de la LGSS, dada por la disposición final dos de la Ley 22/2013, de 23 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el año Tal y como indica la disposición adicional quincuagésima segunda de la LGSS, hasta el cumplimiento de la duración máxima de trescientos sesenta y cinco días de los procesos de incapacidad temporal, el INSS y, en su caso, el ISM, a través de sus Inspectores Médicos, son competentes para emitir un alta médica a todos los efectos. Cuando se ejerza tal competencia y dichos Inspectores Médicos expidan el parte médico de alta, el real decreto determina que una copia del parte deberá remitirse al correspondiente Servicio Público de Salud y otra a la Mutua, en su caso. Además, se entregará su copia al propio trabajador para que se incorpore a su trabajo el día siguiente al de la expedición. Se establece así un protocolo administrativo con el fin de que todas las partes afectadas en un proceso de incapacidad temporal tengan conocimiento de la expedición del alta médica. 26
27 7. Reproduce literalmente lo dispuesto en el primer párrafo de la disposición adicional quincuagésima segunda, y en el artículo a), de la LGSS, que atribuyen a la entidad gestora correspondiente la competencia, en exclusiva, para emitir una nueva baja médica por la misma o similar patología dentro de los ciento ochenta días naturales siguientes a la expedición del parte de alta. Artículo 8. Seguimiento y control de la prestación económica y de las situaciones de incapacidad temporal. 1. Se refiere, en términos generales, a las facultades de control y seguimiento de la incapacidad temporal por parte del INSS, ISM y Mutuas, a través de su personal administrativo o médico, en tanto que Entidades responsables de la prestación económica. Por tanto, el real decreto les atribuye competencias genéricas para poder realizar todo tipo de actividades encaminadas a comprobar el mantenimiento de los hechos y de la situación que originaron el derecho al subsidio, desde que se expidió el parte de baja, sin que ello afecte a las competencias del SPS en materia estrictamente sanitaria. Se mantiene la redacción del artículo 4 del Real Decreto 575/1997, de 18 de abril, pero con una precisión importante; antes, se fijaba el momento en que las entidades gestoras o las Mutuas, según correspondiera, asumían la gestión del gasto de la prestación económica como módulo temporal para ejercer el control y seguimiento de la prestación económica de incapacidad temporal objeto de cobertura y realizar, en su caso, las actividades dirigidas a comprobar el mantenimiento de los hechos y de la situación que originó el derecho al subsidio. Sin embargo, este concepto se modifica en el real decreto; ahora, se establece como referente el momento en que se expida el parte de baja, ampliándose así el marco de actuación de las entidades gestoras y de las Mutuas en orden al control de las bajas médicas. 27
28 El segundo párrafo de este apartado se corresponde con el apartado 2 del artículo 4 del Real Decreto 575/1997; se posibilita el acceso a los informes y diagnósticos relativos a las situaciones de incapacidad temporal a los servicios médicos de los distintos organismos y entidades que intervienen en el proceso. Determina que los actos de comprobación de la incapacidad que realicen los médicos del Servicio Público de Salud, los inspectores médicos del INSS o, en su caso, del ISM, o los servicios médicos de las Mutuas, deberán fundamentarse en los datos del parte médico de baja y en los de confirmación de la baja, así como en los que se deriven de posteriores reconocimientos e informes médicos. Para ello, podrán acceder a los informes médicos, pruebas y diagnósticos relativos a las situaciones de incapacidad temporal, a fin de ejercitar las respectivas funciones encomendadas. Mediante el tercer párrafo, se facilita el acceso a los datos relativos a las situaciones de incapacidad temporal, que sean necesarios para poder ejercer sus funciones de control interno, a aquellos órganos que deben conocer los mismos en el ejercicio de sus funciones, tal como se desprende del artículo 13.1 del Real Decreto 706/1997, de 16 de mayo, por el que se desarrolla el régimen de control interno ejercido por la Intervención General de la Seguridad Social, y del artículo y 3 de la Ley 47/2003, de 26 de noviembre, General Presupuestaria. Este acceso a los datos derivados de las actuaciones médicas está justificado por el hecho de que los datos e informes a que se refiere forman parte de un expediente de contenido económico y, en consecuencia, debe ser susceptible de comprobación por la Intervención en su totalidad. Además, los inspectores médicos del INSS o, en su caso, del ISM, en el ejercicio de sus competencias, tendrán acceso, por vía telemática, a la documentación clínica tanto de atención primaria como de atención 28