Source: https://legislativo.parlamento.gub.uy/temporales/20171206s00479664305.html
Timestamp: 2019-04-21 22:55:26
Document Index: 187171001

Matched Legal Cases: ['artículo 116', 'artículo 399', 'artículo 400', 'artículo 401', 'artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 400', 'artículo 4', 'artículo 1', 'artículo 104', 'artículo 104', 'artículo 104', 'artículo 104', 'artículo 104', 'artículo 104', 'artículo 105', 'artículo 105', 'artículo 1', 'artículo 116', 'artículo 149', 'artículo 1', 'artículo 6', 'artículo 2', 'artículo 3', 'artículo 5', 'artículo 11', 'artículo 8', 'artículo 6', 'artículo 1', 'artículo 2', 'artículo 9', 'artículo 10', 'artículo 13', 'artículo 7', 'artículo 2', 'artículo 9', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 2', 'artículo 9', 'artículo 9', 'artículo 10', 'artículo 13', 'artículo 13', 'artículo 25']

47ª Sesión Ordinaria del 6 de diciembre de 2017
N.º 47 - TOMO 575 - 6 DE DICIEMBRE DE 2017
47.ª SESIÓN ORDINARIA
PRESIDEN LA SEÑORA LUCÍA TOPOLANSKY Presidente
LA SEÑORA MÓNICA XAVIER Primera vicepresidenta
ACTÚAN EN SECRETARÍA: LOS TITULARES, JOSÉ PEDRO MONTERO Y HEBERT PAGUAS,Y LA PROSECRETARIA, SILVANA CHARLONE
3) y 13) Asuntos entrados
4), 14) y 21) Proyectos presentados
–	El señor senador Coutinho presenta un proyecto de ley por el que se establece el 26 de octubre de cada año como Día del Técnico en Hemoterapia o Transfusionista.
Pasa a la Comisión de Salud Pública.
–	El señor senador Larrañaga presenta un proyecto de ley por el que se tipifican las amenazas contra fiscales, jueces y otros operadores jurídicos, en el marco del proceso penal.
Pasa a la Comisión de Constitución y Legislación.
–	Los señores senadores Camy y Delgado presentan un proyecto de ley por el que se deroga el artículo 116 de la Ley n.º 19535, y se encomienda a la Asamblea General la conformación de una comisión especial con el fin de asesorar en materia de mano de obra eventual, jornaleros y zafrales, en el área portuaria de Montevideo y del interior del país.
Pasa a la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social.
–	Varios señores senadores presentan un proyecto de ley por el que se modifican artículos de la Ley n.º 15739, relacionados con la organización de las próximas elecciones universitarias, a realizarse el día 9 de mayo de 2018.
Pasa a la Comisión de Educación y Cultura.
6), 12) y 17) Solicitudes de licencia e integración del Cuerpo
–	El Senado concede las licencias solicitadas por los señores senadores Otheguy, Carámbula, García, Delgado, Michelini y Larrañaga.
–	Quedan convocados los señores senadores, Suárez, Da Silva, Saravia, Gallicchio y Gandini y la señora Cristina Lústemberg a quien se deberá tomar la promesa de estilo.
7)	Prevención de accidentes de tránsito en rutas nacionales
•	Por moción del señor senador, el Senado resuelve enviar la versión taquigráfica de sus palabras a la Unasev, a la Dirección Nacional de Vialidad y al ministerio de Transporte y Obras Públicas.
8)	Instalación de la imagen de la Virgen María en la rambla de Montevideo
•	Por moción del señor senador, el Senado resuelve enviar la versión taquigráfica de sus palabras al intendente de Montevideo, a la totalidad de los ediles de la Junta Departamental de Montevideo y al señor presidente de la república.
9)	Proceso electoral en Honduras
•	Por moción de la señora senadora, el Senado resuelve enviar la versión taquigráfica de sus palabras a la Cancillería, a la Embajada de Honduras y a la Unión Interparlamentaria.
10)	Hospital de Ojos José Martí
–	Manifestaciones de la señora senadora Ayala.
•	Por moción de la señora senadora, el Senado resuelve enviar la versión taquigráfica de sus palabras a dicho hospital.
11)	Primeras Líneas Uruguayas de Navegación Aérea Ente Autónomo
–	Proyecto de ley por el que se suprime.
15)	Régimen de trabajo de las comisiones durante el receso parlamentario
•	Por moción de los señores senadores Tourné, Posada, Amorín y Delgado, el Senado resuelve autorizar a todas las comisiones del Senado a reunirse durante el receso parlamentario.
16), 18), 20) y 22) Uso sustentable de bolsas plásticas
19)	Prórroga de la hora de finalización de la sesión
•	Por moción del señor senador De León, el Senado resuelve prorrogar la hora de finalización de la sesión hasta culminar con el punto cuarto, inclusive, del orden del día.
23)	Código del Proceso Penal
–	Proyecto de ley por el que se modifican las Leyes n.os 19293 y 15750 para adecuarlas al nuevo Código del Proceso Penal.
24)	Cooperativa de Consumo de los Socios de Coopace (CCONCOOPACE)
–	Proyecto de ley aprobado en nueva forma por la Cámara de Representantes por el que se le otorga la facultad para retener un porcentaje del salario y de la pasividad de sus socios.
25)	Levantamiento de la sesión
«Montevideo, 5 de diciembre de 2017
La CÁMARA DE SENADORES se reunirá en sesión ordinaria mañana miércoles 6 de diciembre, a las 09:30, a fin de informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente
1.º) por el que se aprueba la supresión de las Primeras Líneas Uruguayas de Navegación Aérea Ente Autónomo (Pluna E. A.);
Carp. n.º 954/2017 - rep. n.º 547/17
2.º) por el que se declara de interés general el uso sustentable de bolsas plásticas;
Carp. n.º 635/2016 - rep. n.º 556/17 y anexo I
3.º) por el que se modifican la Ley n.º 19293, de 19 de diciembre de 2014, y la Ley n.º 15750, de 24 de junio de 1985, para adecuarlas al nuevo Código del Proceso Penal.
Carp. n.º 963/2017 - rep. n.º 557/17
4.º) Discusión única de un proyecto de ley aprobado en nueva forma por la Cámara de Representantes, por el que se le otorga a la Cooperativa de Consumo de los Socios de Coopace (CCONCOOPACE) la facultad para retener un porcentaje del salario y de la pasividad de sus socios.
Carp. n.º 668/2016 - rep. n.º 554/17 y anexo I
5.º) Informes de la Comisión de Asuntos Administrativos relacionados con la solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo a los efectos de destituir de su cargo:
– a un funcionario del Ministerio de Defensa Nacional. (Plazo constitucional vence el 18 de enero de 2018).
Carp. n.º 923/2017 - rep. n.º 550/17
– a una funcionaria del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. (Plazo constitucional vence el 28 de enero de 2018).
Carp. n.º 932/2017 - rep. n.º 552/17
6.º) Discusión general y particular de un proyecto de ley por el que se establecen normas relacionadas con la expedición del certificado de defunción.
Carp. n.º 766/2017 - rep. n.º 545/17 y anexo I
ASISTEN: los señores senadores Alonso, Amorín, Aviaga, Ayala, Besozzi, Bianchi, Bordaberry, Camy, Carámbula, Cardoso, Carrera, Coutinho, Da Silva, De León, Delgado, Garín, Heber, Larrañaga, Martínez Huelmo, Michelini, Moreira, Mujica, Otheguy, Passada, Payssé, Pintado, Saravia, Tourné y Zaffaroni.
Y a partir de la hora 12, el señor senador García.
FALTAN: con licencia, los señores senadores García (hasta la hora 12), Lacalle Pou y Mieres. A partir de la hora 12, se retira el señor senador Da Silva.
(Son las 09:38).
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «La Comisión de Constitución y Legislación eleva informado un proyecto de ley por el que se modifica la Ley n.º 19293, de 19 de diciembre de 2014, y la Ley n.º 15750, de 24 de junio de 1985, para adecuarlas al nuevo Código del Proceso Penal.
–HA SIDO REPARTIDO Y SE ENCUENTRA INCLUIDO EN EL ORDEN DEL DÍA DE LA SESIÓN DE HOY».
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «El señor senador Germán Coutinho presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se establece el 26 de octubre de cada año como Día del Técnico en Hemoterapia o Transfusionista.
(Texto de proyecto de ley presentado).
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «El señor senador Jorge Larrañaga presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se tipifican las amenazas contra fiscales, jueces y otros operadores jurídicos, en el marco del proceso penal.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- En la sesión ordinara del 5 de diciembre no se registraron inasistencias.
A la sesión de la Comisión de Población, Desarrollo e Inclusión del 6 de noviembre faltó con aviso el señor senador Cardoso.
A la sesión de la Comisión de Vivienda y Ordenamiento Territorial del 7 de noviembre faltó con aviso el señor senador Cardoso.
A la sesión de la Comisión de Educación y Cultura del 8 de noviembre faltaron con aviso los señores senadores Carámbula y Cardoso.
A la sesión de la Comisión de Transporte y Obras Públicas del 8 de noviembre faltó con aviso el señor senador Carámbula.
A la sesión de la Comisión de Industria, Energía, Comercio, Turismo y Servicios del 8 de noviembre faltó con aviso el señor senador Larrañaga.
A la sesión de la Comisión de Hacienda del 9 de noviembre faltó con aviso el señor senador Heber.
A la sesión de la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social del 9 de noviembre faltaron con aviso los señores senadores Delgado y Tourné.
A la sesión de la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca del 9 de noviembre faltaron con aviso los señores senadores Bianchi y De León.
A la sesión de la Comisión de Población, Desarrollo e Inclusión del 13 de noviembre faltaron con aviso los señores senadores Alonso, Aviaga y Cardoso.
A la sesión de la Comisión de Salud Pública del 14 de noviembre faltaron con aviso los señores senadores Besozzi y Suárez.
A la sesión de la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca del 16 de noviembre faltaron con aviso los señores senadores Bianchi y De León.
A la sesión de la Comisión de Asuntos Internacionales del 16 de noviembre faltó con aviso el señor senador Peña.
A la sesión de la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social del 16 de noviembre faltó con aviso la señora senadora Tourné.
A la sesión de la Comisión de Educación y Cultura del 22 de noviembre faltó con aviso el señor senador Cardoso.
A la sesión de la Comisión de Transporte y Obras Públicas del 22 de noviembre faltó con aviso el señor senador Coutinho.
A la sesión de la Comisión de Hacienda del 23 de noviembre faltó con aviso la señora senadora Moreira.
A la sesión de la Comisión de Población, Desarrollo e Inclusión del 27 de noviembre faltaron con aviso los señores senadores Cardoso, Otheguy y Tourné.
A la sesión de la Comisión de Hacienda del 30 de noviembre faltaron con aviso los señores senadores Amorín y Moreira.
A la sesión de la Comisión de Población, Desarrollo e Inclusión del 4 de diciembre faltó con aviso el señor senador Cardoso.
A la sesión de la Comisión de Vivienda y Ordenamiento Territorial del 5 de diciembre faltó con aviso el señor senador Cardoso.
A la sesión de la Comisión de Salud Pública del 5 de diciembre faltó con aviso el señor senador Bianchi.
6) SOLICITUDES DE LICENCIA E INTEGRACIÓN DEL CUERPO
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Montevideo, 5 de diciembre de 2017
A través de la presente solicito al Cuerpo me conceda licencia al amparo de la Ley n.º 17827, de 14 de setiembre de 2004, los días 13 y 14 de diciembre de 2017, por motivos personales.
Queda convocada la señora Cristina Lústemberg, quien deberá prestar la promesa de estilo.
Por este medio solicito al Cuerpo me conceda licencia por asuntos particulares, al amparo de la Ley n.º 17827, de 14 de setiembre de 2004, el día 11 del corriente.
–14 en 15. Afirmativa.
Se comunica que los señores Juan Castillo y Eduardo Lorier han presentado nota de desistimiento, informando que por esta vez no aceptan la convocatoria a integrar el Cuerpo, por lo que queda convocada la señora Michelle Suárez, a quien ya se ha tomado la promesa de estilo.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Montevideo, 6 de diciembre de 2017
Por la presente solicito licencia, por motivos personales, a la sesión de la Cámara de Senadores del día de la fecha.
Javier García Duchini. Senador».
Queda convocado el señor Sebastián da Silva, a quien ya se ha tomado la promesa de estilo.
7) PREVENCIÓN DE ACCIDENTES DE TRÁNSITO EN RUTAS NACIONALES
Tiene la palabra el señor senador Coutinho.
SEÑOR COUTINHO.- Señora presidenta: el tema que quiero plantear hoy es de relevancia, si consideramos las cifras de fallecidos en accidentes de tránsito en nuestras rutas. De acuerdo con la información publicada por la Unasev, entre los años 2011 y 2016, 1352 personas perdieron la vida en las rutas nacionales, aproximadamente un 50 % del total de fallecidos en accidentes de tránsito en ese período. Reitero: fueron 1352 los uruguayos que perdieron la vida en las rutas de nuestro país.
Para quienes transitamos por ellas frecuentemente, cualquier elemento que atente contra la seguridad vial nos hace pensar de inmediato en la probabilidad de un nuevo accidente de tránsito, uno más de tantos de los que, lamentablemente, fuimos testigos en alguna oportunidad o en los que tuvimos que brindar asistencia.
En concordancia con los esfuerzos que se vienen haciendo para que el número de estos siniestros disminuya, estamos dispuestos a colaborar en ese sentido. Debemos recordar que en esta época del año el tránsito se incrementa, y es por eso que hacemos este aporte y esta observación.
Si bien la Norma de Señalización Vertical del Ministerio de Transporte y Obras Públicas aplicable a las rutas nacionales en lo específico a la señalización de que está prohibido adelantar prevé que su implantación se haga en el principio de un tramo donde se prohíbe el adelantamiento, disponiéndose, en general, dos señales tipo R7, una a cada lado de la calzada, orientadas hacia el mismo sentido de la circulación, esto casi nunca se cumple. Hemos notado que, prácticamente en todos los casos, el cartel de prohibido adelantar se encuentra únicamente de un lado de la calzada. Esto hace que cuando hay un vehículo grande circulando adelante –un ómnibus o un camión–, la señal muchas veces no pueda ser apreciada por el conductor del vehículo que viene detrás, con los consiguientes riesgos que ello implica.
Es notorio que muchos de los accidentes que ocurren en las rutas nacionales se dan por un indebido adelantamiento. Por lo tanto, existiendo la normativa, no se encuentran justificativos para que la Dirección Nacional de Vialidad no proceda en tal sentido.
Sería una buena cosa, también, que la maquinaria de gran porte que circula en la ruta, además de los requisitos ya impuestos, lo haga con banderines altos, que hagan que se note su presencia desde lejos, principalmente en las bajadas.
Es de conocimiento de todos que son numerosos los turistas argentinos, brasileños y paraguayos que transitan año a año por nuestras rutas –afortunadamente–, y muchos de ellos lo harán por primera vez, y están acostumbrados a otro tipo de autopistas, por lo que todo lo que podamos prever para facilitar su circulación y mejorar su seguridad no estará de más.
Así como se realizan campañas de concientización y se insiste en la obligatoriedad del uso del cinturón de seguridad y de la circulación con las luces encendidas, en la normativa del alcohol cero –con sus respectivos controles de espirometría– y existen radares para control de la velocidad, apliquemos las normativas que nos ayudan y que ya están creadas.
Es nuestra responsabilidad solicitarlo y continuar trabajando para disminuir la siniestralidad en nuestro país.
Solicito que la versión taquigráfica de mis palabras sea enviada a la Unasev, a la Dirección Nacional de Vialidad y al Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
8) INSTALACIÓN DE LA IMAGEN DE LA VIRGEN MARÍA EN LA RAMBLA DE MONTEVIDEO
SEÑORA PRESIDENTE.- Continuando con la media hora previa, tiene la palabra el señor senador Bordaberry.
SEÑOR BORDABERRY.- Señora presidenta: como se sabe, la rambla de Montevideo es uno de los paseos preferidos de los montevideanos. Algunos hacen deporte, otros caminan, y otros pasean. Son 22 kilómetros de balcón al Río de la Plata, que privilegian nuestra ciudad.
Entre los muchos ciudadanos uruguayos que concurren a la rambla, hay varios miles que desde hace ya muchos años se reúnen en la zona de la Aduana de Oribe a rezar el rosario a la Virgen María. Hace un tiempo presentaron a la Intendencia de Montevideo la iniciativa de instalar en ese lugar una imagen de la Virgen María, de no más de dos metros de altura.
El intendente de Montevideo –exsenador–, Daniel Martínez, estuvo de acuerdo, pero lamentablemente el pedido fracasó en la Junta Departamental. Algunos sostuvieron que con la instalación de la estatua de la Virgen en el lugar, los católicos se estarían apropiando de un espacio público, y otros expresaron que ello violaría la laicidad. ¡Nada más equivocado!
Colocar una estatua en recuerdo, en homenaje o como lugar de veneración en un espacio público, no es apropiárselo. Por lo contrario: es reconocer a una figura que genera adhesión, respeto, o que se entiende necesario recordar por lo que significa para el país o para una parte de la ciudadanía.
Afirmar esto sería como aceptar que nosotros, los colorados, nos hemos apropiado de los espacios públicos donde se encuentran colocadas las estatuas a Luis Batlle o a José Batlle y Ordóñez, o de la plaza dedicada al general Fructuoso Rivera; o que el Partido Nacional se ha apropiado del espacio dedicado a Luis Alberto de Herrera o a Aparicio Saravia; o que el Frente Amplio ha hecho lo mismo con el espacio dedicado a Líber Seregni. ¡No es así! Con devoción vamos, año a año, a esos espacios públicos a venerar a los grandes hombres de nuestros partidos, y a nadie nunca se le ha ocurrido decir que por ello nos hemos apropiado de esos espacios.
Con la imagen de la Virgen María pasa algo parecido. Hay una buena parte de la población que la venera y se reúne en un lugar a rezarle más de una vez al año, y ella lleva varios cientos de años –en realidad, casi dos mil– de ventaja a los otros.
Hay quienes veneran, a principios de febrero, la imagen de la diosa Iemanjá. Otros recuerdan el Genocidio Armenio, y otros el Holocausto, en una clara muestra de tolerancia, laicidad positiva y aceptación de la diversidad de pensamiento.
De ahí que entendemos que debe aceptarse esa solicitud y colocarse la estatua de la Virgen en el lugar mencionado.
El próximo viernes 8 de diciembre –pasado mañana– es para nosotros, los católicos, el día de la Virgen. Sería un buen día para que el señor Intendente –que está de acuerdo con esto– insista, en estos tiempos del Adviento, en la instalación de la imagen de la Virgen y que la Junta Departamental lo acepte.
Solicito que la versión taquigráfica de mis palabras sea enviada al intendente de Montevideo, a la totalidad de los ediles de la Junta Departamental de Montevideo y al señor presidente de la república.
9) PROCESO ELECTORAL EN HONDURAS
SEÑORA PRESIDENTE.- Continuando con la media hora previa, tiene la palabra la señora senadora Passada.
SEÑORA PASSADA.- Señora presidenta: nos vamos a referir hoy a un hecho que está enmarcado en el proceso de elección que se está realizando en Honduras. A dos semanas de realizadas las elecciones, aún no se ha proclamado al ganador.
Respecto de este proceso, en el que han participado observadores internacionales, la propia Unión Europea ha manifestado que todavía no ha finalizado. La gente se encuentra en las calles resistiendo, manifestándose para que se respete lo que el pueblo ha elegido.
En una clara política de represión, ya hay siete muertos, varios detenidos y periodistas internacionales privados de libertad por el solo hecho de haber presenciado la represión, las manifestaciones y de haber estado en el acto de elección.
En estas situaciones, cuando está en riesgo la democracia, de algún modo se pone en riesgo también a los países de América Latina.
Estas manifestaciones nos deben poner en alerta. La represión no se ha llevado adelante en mayor medida porque la propia Policía ha manifestado, a través de su batallón, que no estaba dispuesta a reprimir al pueblo, a los ciudadanos, y ha tomado la iniciativa de hacer paro para no tener que salir a las calles a hacerlo.
No hay garantías democráticas, y creemos que de alguna manera debemos responsabilizarnos todos tomando algunas acciones, no solamente en carácter de manifestaciones como país, sino también dirigidas a las organizaciones internacionales a las que este Parlamento pertenece.
En nuestro caso, a través de la Unión Interparlamentaria –a la que este Parlamento está afiliado y en la que tiene su representación–, vamos a solicitar al grupo interparlamentario que en las próximas horas se tome contacto con los distintos Parlamentos, así como con los parlamentarios de la propia Honduras, para darle un seguimiento de cerca a esta situación y que vaya más allá de la solidaridad escrita o de la manifestación que se pueda realizar en nuestros ámbitos legislativos.
Este es un proceso democrático que, indudablemente, no solo afecta a ese país sino también a cada uno de los países que integran nuestra América. Estamos solicitando que los observadores internacionales brinden los informes a cada uno de los organismos acerca de lo que está pasando realmente en Honduras.
Por estas razones, solicito que la versión taquigráfica de estas palabras sea enviada a la Cancillería, a la Embajada de Honduras y a la Unión Interparlamentaria.
SEÑORA PRESIDENTE.- Se va a votar el trámite solicitado por la señora senadora.
10) HOSPITAL DE OJOS JOSÉ MARTÍ
SEÑORA PRESIDENTE.- Continuando con la media hora previa, tiene la palabra la señora senadora Ayala.
SEÑORA AYALA.- Muchas gracias, señora presidenta.
Muy buenos días a todos. Seré breve.
Históricamente, gran parte de la población de Uruguay no tenía la posibilidad de acceder a resolver sus problemas de visión, pero desde hace diez años comenzamos, como país, a transitar un nuevo camino solidario; con el apoyo y la colaboración del pueblo cubano y con la definición adoptada como Gobierno nacional, lo estamos logrando.
A diez años –reitero– del comienzo de este emprendimiento, tenemos cifras que queremos compartir con los señores senadores: 75.000 cirugías realizadas; 4500 consultas mensuales; 600 operaciones mensuales; 450.000 uruguayos posibles beneficiarios; y 175.000 pesquisas en todo el país. Cabe señalar, además, que está procurándose la descentralización de este servicio.
Hoy –como habitualmente pasa con el ser humano– tomamos esto como algo normal y corriente en nuestra vida, y está bien que así sea, porque ya forma parte de nuestros derechos adquiridos. Simplemente, es bueno que recordemos que hace apenas diez años la mayoría de los uruguayos no accedíamos a este derecho por igual. Hace diez años resolvía su problema de visión aquel que podía pagar un tratamiento, la cirugía o la medicación. Actualmente, todos aquellos uruguayos que antes no podían acceder por razones económicas, están haciéndolo a través del Hospital de Ojos José Martí. Esta es una realidad: gracias a los esfuerzos compartidos, hoy el país brinda a su gente esa atención y esa oportunidad. Esperemos que el Uruguay y todos quienes hemos puesto nuestro esfuerzo en esto continuemos en esa búsqueda de visión.
Solicito que la versión taquigráfica de estas palabras sea enviada al Hospital de Ojos José Martí.
SEÑORA PRESIDENTE.- El Senado ingresa al orden del día con la consideración del asunto que figura en primer término: «Proyecto de ley por el que se aprueba la supresión de las Primeras Líneas Uruguayas de Navegación Aérea Ente Autónomo (Pluna E. A.). (Carp. n.º 954/2017 - rep. n.º 547/17)».
SEÑOR CARRERA.- Señora presidenta: este proyecto de ley que tenemos a estudio es la consecuencia lógica de la aplicación de la Ley n.º 19355, en sus artículos 399, 400 y 401, mediante los cuales el Parlamento encomendó al directorio del ente autónomo Pluna su liquidación.
Si pasáramos revista al artículo 399 de la Ley n.º 19355, veríamos que dice: «Encomiéndase al Directorio del ente autónomo Primeras Líneas Uruguayas de Navegación Aérea (PLUNA), la liquidación del patrimonio del ente, otorgándosele las facultades necesarias para su cumplimiento, entre otras:
A) Inventariar o ejecutar los activos y cancelar los pasivos del ente.
B) Comparecer directamente en representación del ente o por apoderado en los procesos judiciales en trámite […] las únicas actividades que desarrollará el ente autónomo serán las que tengan por objeto ejecutar la liquidación…».
En el artículo 400 se expresa: «El personal del ente autónomo Primeras Líneas Uruguayas de Navegación Aérea (PLUNA) presupuestado, contratado bajo el régimen de función pública y aquellos contratados bajo la modalidad de contrato a término […] cuyo vínculo se hubiere iniciado con anterioridad al 31 de diciembre de 2012, podrá declararse excedente por el Directorio de PLUNA ente autónomo.
El régimen de redistribución aplicable a estos funcionarios, será el establecido por los artículos 15 a 19 y 21 a 35 de la Ley n.º 18719, de 27 de diciembre de 2010…».
Por su parte, en el artículo 401 se hace referencia a que los gastos de funcionamiento del ente autónomo Pluna, así como las retribuciones personales y las cargas legales de los funcionarios serán atendidos con cargo a rentas generales.
El proceso de liquidación concluyó. Por tanto, es oportuno que el Parlamento considere la supresión del ente, pues ya no tiene objeto, tarea ni cometido específico para desarrollar, y conforme a la Constitución de la república se requiere una ley especial que sea aprobada por dos tercios de los integrantes de cada cámara.
La fecha establecida en el proyecto de ley remitido por el Poder Ejecutivo responde, más que nada, al cierre de los balances de Pluna, al cierre del año civil y del ejercicio económico, a fin de hacer una supresión de pleno derecho a partir de esa fecha, que sería el 31 de diciembre de este año. La intención es concluir todos los procesos contables desde el punto de vista reglamentario, para que finalmente el ente no esté vigente a partir del 1.º de enero de 2018.
Tengo un informe de las tareas que realizó el Directorio de Pluna relativas a la liquidación. En líneas generales, dice que con esta norma a la vista, aun previo a la promulgación, se resolvió no renovar el contrato de arrendamiento de servicios de rampa y mantenimiento.
En diciembre de 2015 se firmó la rescisión del contrato con el concesionario y se cesó el servicio. Con tal motivo, y vista la especialidad de las máquinas allí utilizada, y para permitir la operativa del aeropuerto Laguna del Sauce, se arrendaron las maquinarias al concesionario.
En enero de 2016 se declararon excedentes diecisiete funcionarios del total de veinte que prestaban servicio de rampa, quedando los tres restantes para controlar el estado de conservación de los bienes arrendados.
En el mismo mes se inició la licitación de venta de las máquinas y herramientas arrendadas, que se adjudicó en abril al concesionario, a través de un proceso de licitación según lo dispuesto por el Tocaf.
En mayo de 2016 se declararon excedentes los tres funcionarios remanentes del servicio de rampa, más otro funcionario de las oficinas centrales.
Luego se entregó la totalidad de los vehículos al Ministerio de Transporte y Obras Públicas y se declaró la excedencia a otros cuatro funcionarios de oficinas centrales.
El ente autónomo continuó durante el transcurso del año 2016 con la defensa y la coordinación de diversos procesos judiciales en el país y en el extranjero, derivados del cierre de la empresa Pluna S. A., dentro del marco del decreto del Poder Ejecutivo de fecha 7 de agosto de 2012.
Finalmente, en diciembre de 2016 se llegó a un acuerdo con los acreedores de la concursada Pluna, por el cual: primero, se puso fin al proceso de calificación del concurso donde se pretendía condenar al Estado y al ente; segundo, se puso fin a las reclamaciones directas de trabajadores –tanto en Uruguay como en Argentina– y de proveedores contra el ente y el Estado; tercero, se obtuvo el pago de los costos de los procesos que se concluían con el acuerdo y del proceso de liquidación de la sociedad anónima con fondos del concurso, y también el cobro de las deudas de los acreedores estatales de la sociedad concursada; cuarto, al renunciar en enero de 2017 el director vocal y sus secretarios, en el ente autónomo permanecían doce funcionarios.
Terminados los litigios en Argentina, se pudo iniciar el trámite de cierre de la sucursal en dicho país.
A la fecha, luego de dar de baja a otros cuatro funcionarios, el ente permanece con una dotación mínima de ocho funcionarios.
Señora presidenta: como ya expresé, este proyecto de ley que tendría que ser aprobado en el día de hoy, sería la consecuencia lógica de la aplicación de la Ley n.º 19355. Haciendo un rápido repaso de la iniciativa, tenemos que mediante el artículo 1.º se suprime, a partir del 31 de diciembre de 2017, el ente autónomo Pluna. En el artículo 2.º se dice que el Directorio de Pluna ente autónomo mantendrá hasta dicha fecha las facultades conferidas por los artículos 399 a 401 de la Ley n.º 19355, de fecha 19 de diciembre de 2015.
En el artículo 3.º se expresa que el personal de Pluna ente autónomo comprendido en el artículo 400 de la Ley n.º 19355, que sea declarado excedente por el directorio, luego de la promulgación de la presente ley, pasará a la Oficina Nacional del Servicio Civil. En el penúltimo inciso de este artículo –que es importante– se señala que la declaración de excedencia no afectará los derechos, garantías y deberes inherentes a su vinculación con Pluna ente autónomo, hasta el momento de la incorporación definitiva al organismo de destino; y, en el último, que los funcionarios declarados excedentes, que estén en comisión de servicios a la fecha de promulgación de la presente ley, serán incorporados definitivamente al organismo correspondiente.
Finalmente, en el artículo 4.º se expresa que los activos y pasivos remanentes a la fecha de supresión de Pluna ente autónomo quedarán transferidos de pleno derecho al Estado-Poder Ejecutivo, quien será considerado a todos los efectos como su sucesor a título universal, desde el momento mismo en que se verifique la supresión referida en el artículo 1.º.
Como expresé anteriormente, señora presidenta, este es un proceso lógico que está a consideración del Cuerpo. Estimo que lo correcto sería votar la supresión de Pluna ente autónomo porque ya no tiene razón de ser.
SEÑOR HEBER.- Señora presidenta: hemos votado este proyecto de ley en la Comisión de Constitución y Legislación, naturalmente que en silencio porque no daba para hablar sobre lo que fue toda esta historia, pero aquí, en el plenario, no corresponde que lo hagamos en silencio. ¿Por qué digo esto? Porque aún retumba en los oídos de los uruguayos aquella frase que el señor ministro Astori dijo en una conferencia de prensa: «Lo que empieza bien termina bien». Y aquellas otras: «Ustedes van a ver lo que es una asociación progresista». «Este es el ejemplo de lo que es hacer bien las cosas».
Hoy –por suerte– estamos liquidando Pluna para que termine de ser un barril sin fondo como, lamentablemente, ha sido a lo largo de toda la historia. Ante esta situación, no podemos dejar de tener presentes esas manifestaciones, que llevan a la conclusión de que los gobernantes no deben ser soberbios y sacudir la camiseta antes de ver los resultados, como hizo el señor ministro Astori cuando sentenció desde el olimpo: «Van a ver ustedes lo que es una buena asociación privada». A todo el desastre que habíamos hecho antes, se sumaba eso que empezaba bien y terminaba bien. Y ¿cómo terminó? Terminó con todos presos, señora presidenta. Terminó preso Campiani y terminaron presos los privados, por estafa. Y por primera vez en la historia del Uruguay tuvo que renunciar un ministro de Economía, el economista Fernando Lorenzo, por haber sido procesado por la Justicia. Y también por primera vez en la historia del Uruguay tuvo que renunciar el presidente en ejercicio del Banco República por haber sido procesado por la Justicia. ¡¿Eso es terminar bien?! «Lo que empieza bien termina bien», dijo el ministro Astori.
Quiero hacer una mención especial a lo que en solitario fue la prédica de estas denuncias por parte de nuestra bancada en la figura del actual intendente de Colonia y entonces senador Carlos Moreira quien, una y otra vez, planteó comisiones investigadoras, trajo el tema, interpeló, trajo a los ministros y hasta se lo destrató diciéndole como que no sabía nada, que no estaba bien informado, con esa clásica soberbia a que nos tiene acostumbrados el Ministerio de Economía y Finanzas. ¡Pero tan bien informado estaba y tanta razón tuvo el entonces senador Carlos Moreira, que terminaron presos y procesados!
Esta historia, señora presidenta, termina con algo que hasta ahora no se ha mirado con perspectiva, tal vez porque estamos muy cerca de estos temas. El teatro, la pantomima del remate que se nos quiso vender a los uruguayos –¡como si fuéramos tontos!– es tan indignante como todo este proceso de Pluna, como el remate en el que ofertó el «caballero de la derecha» –que, en realidad, era de izquierda– y no tenía ni un peso. ¡El «caballero de la derecha» ofertó sin tener un peso! Y representaba a una empresa –en España– que dijo que no tenía representación.
A veces, no tomamos conciencia de la dimensión de las cosas que pasaron. ¡¿Cómo se puede orquestar semejante mentira?! ¡¿Cómo se puede hacer un remate público en el que terminó ofertando una persona que no tenía ni un peso pero sí tenía el aval del Banco República?! El Banco República al que a veces le cuesta dar un préstamo social a quien tiene un sueldo, le dio en forma ilegal un aval a quien pasó por la puerta para poder ir a ofertar la compra de aviones por USD 130:000.000. ¡Nos estafaron! Pero, además, señora presidenta, lo hicieron con el consentimiento y el conocimiento de los gobernantes. Sabían que el señor de la derecha –al final no sé ni cómo se llama–, que pudo ofertar por ciento y pico millones de dólares con el nombre cambiado –a pesar de que un escribano certificó que ese señor era el señor que decía ser–, estaba utilizando el segundo nombre y el segundo apellido para confundir.
Todo esto pasó, señora presidenta, y hoy terminamos cerrando Pluna. Pero la historia no termina en ese gran teatro que se armó cuando se ofertó, ya que era para el señor de Buquebus. En realidad, el señor Calvo –no sé si ese es el verdadero apellido– era un hombre de confianza del señor Juan Carlos López Mena que buscaba comprar los aviones. Ahora bien: si se quería dar los aviones a López Mena, me pregunto por qué no se hizo una licitación en lugar de esta pantomima y gran teatro de un remate público, en el que se trae a una persona de España, con una empresa que era falsa –mejor dicho, la empresa no era falsa; lo falso era que él fuera el dueño de esa empresa– para poder ofertar por ciento y pico millones de dólares con una aval que era ilegal porque estaba dado por el señor López Mena, que lo consiguió en Buenos Aires con la empresa Boston Compañía Argentina de Seguros S. A.; ya ni recuerdo cómo se llama. Todo esto pasó.
Como si eso no fuera suficiente, después de que se generó ese agujero que terminó siendo como de USD 350:000.000 con los acreedores, nos invitaron –y lo recordará el señor senador Larrañaga– los exministros Pintado y Lorenzo a una reunión para decirnos que se iban a presentar una cantidad de juicios, que había una serie de problemas y que había que vender y cerrar Pluna. Todo eso pasó y el Gobierno termina generando una experiencia inédita que es la autogestión: la empresa manejada por sus propios funcionarios. Preguntamos si estaban seguros de eso y se nos respondió que era viable. Preguntamos si se habían hecho estudios serios de viabilidad como para prestar el dinero de los uruguayos, a través del Fondes, y tener la garantía de retorno. ¡No! Y se volvió a generar un agujero enorme, que creo que hoy es de USD 20:000.000: USD 15:000.000 que prestamos, más acreedores.
¡Se siguió perdiendo, señora presidenta! ¡Se siguió insistiendo en un proyecto de autogestión por parte de los funcionarios, para terminar agrandando el agujero enorme que ya tenían la administración y el pueblo uruguayo! Porque todo esto lo pagamos, y después no hay plata para acá, no hay plata para allá; no hay plata para poder bajar impuestos y se recurre a más y más impuestos. Y claro, si se gasta este dinero en Pluna y se gasta en inversiones desastrosas en Ancap, terminamos con un agujero financiero sideral por el que va a tener que responder el pueblo uruguayo por décadas. Insisto, ¡por décadas!
Esta experiencia de autogestión, de socialismo real, terminó siendo el mayor fracaso que se ha visto en la historia de Pluna. En pocos años –o en meses– se patinaron USD 15:000.000 y no devolvieron nada. Se podrá decir que costó mucho el arranque, pero terminaron sin devolver nada al Estado uruguayo. Nosotros, acá, señora presidenta, tenemos que cuidar los dineros públicos; pero no se cuidaron. Se despilfarró. Es muy fácil generar experiencias con la plata de otros y no con la de uno. Seguramente, si fuera de cada uno no haríamos la inversión ni la experiencia, pero como es de todos, no es de nadie y como no es de nadie, se acumulan en el déficit del Estado USD 20:000.000 más, que se suman a los USD 350:000.000 que nos costó la experiencia progresista de la asociación. ¡Qué ejemplo progresista! Tan progresista es, que nos dejó un agujero de USD 350:000.000.
Por lo tanto, señora presidenta, comprenderá que nosotros no podemos votar este proyecto de ley en silencio. Vamos a votarlo porque liquida Pluna, porque termina con el desangre que ha significado para el erario. Y digo
«desangre» como un buen ejemplo, porque todo lo que se ha tirado le cuesta mucho a la sociedad uruguaya. Después vienen las rendiciones de cuentas y no hay plata para ayudar a la escuela Horizonte, ni para ayudar a entidades sociales. Para eso no hay, pero para realizar una experiencia de autogestión, de socialismo, dimos USD 15:000.000 que se tiraron y de los que no vamos a cobrar ni un solo peso. Es una experiencia demencial. Quienes tenían el deber y la obligación de estudiar su viabilidad, no lo hicieron y, como resultado, no vamos a cobrar ni un solo peso.
Esta es la triste historia de una muerte anunciada por nuestro compañero Carlos Moreira. Él lo anunció innumerable cantidad de veces, y hasta se lo destrató. Sin embargo, hoy lo recordamos acá por su perseverancia. Incluso, debo confesar que personalmente le dije: «Che, Carlos, ¿estás seguro de estas afirmaciones, porque son bravas?». Y él me respondió una y otra vez: «Quedate tranquilo porque estoy bien informado» y ¡vaya si lo estaba! Terminó teniendo razón en todas las acusaciones que hizo en esta sala. Lamentablemente, no se lo escuchó y terminamos perdiendo millones y millones de dólares por un desastre administrativo que se generó en el primer gobierno del doctor Tabaré Vázquez, donde el señor ministro de Economía y Finanzas de la época hizo anuncios rimbombantes señalando que Uruguay iba a ver lo que era una asociación progresista. Sin embargo, terminó en este desastre.
Señora presidenta: vamos a acompañar el proyecto porque tenemos que cerrar este agujero y terminar con esto.
Se habló de la conectividad, se dijo que el emprendimiento era necesario por la conectividad, pero la conectividad existe, está, la tenemos; no depende de tener una línea aérea uruguaya, porque es para quienes pueden viajar y pueden pagar, cuando faltan viviendas para quienes no pueden tener un techo. Esa es la incongruencia de un Estado que gasta en cosas que no son esenciales y termina despilfarrando, termina siendo estafado y con un agujero que vamos a pagar por generaciones por no establecer las prioridades necesarias.
¡El Estado no debe tener una línea aérea para que viajen los que pueden pagar, la gente que está en condiciones de hacerlo! ¡El Estado debe construir viviendas, debe tener una Justicia bien paga, debe dar seguridad, debe invertir en educación!, no en líneas aéreas o en empresas de aviones a las que acceden muy pocos privilegiados de nuestra sociedad.
No me vengan con el verso de la conectividad, con que esto generaba turismo y corrientes turísticas. ¡No es así; no está siendo así! Nuestro país sigue creciendo –gracias a Dios– en su atractivo turístico y en el número de turistas por año –lo que me alegra–, y no debemos gastar en otra cosa que no sea en atenderlos bien. No debemos generar empresas que solo benefician a quienes son sus funcionarios y no a la sociedad en su conjunto.
Por todo esto, reitero que vamos a votar muy convencidos el proyecto de ley, aunque creemos que tendríamos que haberlo votado hace ya mucho tiempo para evitar estas experiencias progresistas que terminaron por generar el agujero más grande que existió en la historia por una línea aérea.
SEÑORA PRESIDENTE.- Nos visitan los alumnos de escuelas de Tacuarembó, Colonia y Lavalleja que están en la Colonia de Vacaciones en Malvín.
Disfruten de la playa chiquilines y ¡sean bienvenidos!
SEÑORA PRESIDENTE.-Tiene la palabra el señor senador.
SEÑOR DA SILVA.- Señora presidenta: es muy bueno que este Cuerpo se reúna para tratar el tema de Pluna, no porque no lo haya hecho antes, sino porque hoy lo integran principalísimos protagonistas de lo que denomino la punta del iceberg, el oprobio más grande y enorme que un Gobierno le hizo a la sociedad uruguaya, la tomadura de pelo más absoluta que se tejió desde los altos despachos del poder y se pretendió vender como un mecanismo transparente. Por suerte podemos debatir con esos principalísimos protagonistas y ver si lo que decimos es cierto o no.
El proceso de Pluna es la consecuencia de esa forma de gobernar que se puso de Moda: el chamuyo barato, la ocurrencia mediática, pensar que diciendo esa ocurrencia la economía del país o las acciones de gobierno se pueden llevar adelante, hacerse popular a las cámaras, o la reunión secreta con los poderosos para tratar de arreglar algunas cosas.
Obviamente, vamos a votar de forma afirmativa la finalización de este oprobio, de esta punta de iceberg de implicancias de lo que fue el Gobierno anterior y de muchos de esos otros que siguen desfilando por los juzgados y que van a terminar de la misma forma que los de Pluna: procesados. Porque para gobernar hay que hacerlo con transparencia y no con arreglos y acomodos por atrás.
¡En Pluna hemos visto todo lo que no había que hacer! Hasta pasar cinco años con el ente autónomo abierto y gastando casi USD 1:000.000, mientras los productores tamberos a veces tienen que andar rogando para tratar de que les rebajen un peso el costo del kilovatio de la tarifa. El Gobierno del Frente Amplio mantuvo abierto a Pluna Ente Autónomo desde el 2012 hasta ahora, gastando alrededor de USD 800.000 por año, lo que también marca la forma que tienen de medir las urgencias: «Dejalo; ya se va a resolver», «Deja eso tranquilo que lo arreglo yo» o «Dame eso que yo enseguida los convenzo». Esto es lo que ha pasado con Pluna.
Señora presidenta: tuvimos que escuchar, horrorizados, lo que yo denomino «doctrina Pintado», que es justificar que a una subasta pública pueda venir cualquiera y comprar con el nombre que se le ocurra. Si eso no es oprobioso, yo dejo de estar en este Cuerpo.
Y basta mencionar un ejemplo. Cuando teníamos que estar en el remate, el ministro decía: «En una subasta, uno no le pregunta a quien entra dónde trabaja o de quién es pariente. Es decir, no hacemos un identikit. Lo que hicimos fue un remate de aviones. Imagínese en un remate de ganado que a cada uno que levanta la mano para ofertar se le pregunte cuál es su pedigrí o con quién trabajó». ¡Eso lo dijo un ministro de Estado, señora presidenta, que avaló la tomadura de pelo a todo el Uruguay y la justificó! Se ve que no conoce de leyes de remate o subasta, ni de procedimientos administrativos. Yo, que a algún remate voy, sé que ¡pobre de quien diga el nombre cambiado!, porque para eso están las normas.
¿Saben en cuánto se vendieron los aviones de Pluna, señora presidenta –este es el otro ejemplo que quiero mencionar–, y quiénes los compraron? ¡En USD 10.000! Esta gente, que estuvo cinco años, ¡terminó administrando un remate para vender un avión en USD 10.000, que iba a un colegio en Punta del Este!
Por suerte, señora presidenta, estaba el entonces senador Moreira y nos empezó a mostrar la punta del iceberg metodológico que ha sido el actuar, el accionar de las altas esferas del Gobierno anterior. Esto, que se vio con Pluna, ahora se ve con Ancap y con ASSE, ¡y vamos a seguir raspando para que se vea todo!
Sentirse impune por ser popular es lo peor del populismo, señora presidenta; disponer de plata de la gente a sabiendas de que se va a un fracaso es lo peor del populismo. ¡Todo el Frente Amplio sabía, cuando se le daba plata a Alas-U, que iba derecho al fracaso! Y ahora están calladitos la boca. ¡Vaya si es necesaria esa plata para el sector agropecuario, para la gente más humilde o para hacer cualquier otra cosa que no sea tirar a la marchanta USD 20:000.000 sabiendo –como sabría cualquier estudiante de primero de economía– que iban a un fracaso!También creo, señora presidenta, que hay que hacer una mención especial a la prensa. Esa misma prensa –que va descubriendo y raspando, descubriendo y raspando– tuvo el mal momento de encontrarse con una de esas reuniones secretas y sacó una foto paradigmática de la implicancia del acuerdo, en la que dejó claramente transparentados los arreglos del poder con López Mena. ¡Gracias a Dios existió ese fotógrafo! Como también existen otros periodistas que van descubriendo, descubriendo y descubriendo, captando lo que va a ser ese eterno desfile de dirigentes con implicancias en los juzgados de la república.
Nuestro partido va a votar con mucho gusto este proyecto de ley, lamentando que haya demorado tanto. Y dejaremos encuadrado, entre lo que fueron las Primeras Líneas Uruguayas de Navegación Aérea, un manual de las cosas que ni ética ni moral ni administrativamente se pueden hacer.
SEÑOR BORDABERRY.- Señora presidenta: quiero aportar alguna visión desde otros dos ángulos.
La primera de ellas, señora presidenta, tiene que ver con que lo que pasó con Pluna y con Ancap nos tiene que hacer pensar un poco acerca de la regulación jurídica de los entes autónomos y de las propias empresas públicas, como se llaman hoy. No nos damos cuenta de que esas empresas públicas tienen regulaciones que no son propias de empresas. Sus propios nombres nos lo están diciendo: Ancap es la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Pórtland; Antel es la Administración Nacional de Telecomunicaciones, y UTE es la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas. ¡Responden a otra época!, al igual que sucedía con Pluna; una época en la que esos organismos brindaban los servicios, pero también eran los únicos actores del mercado y, por ende, tenían una regulación muy pesada de administración de ese mercado.
El país evolucionó con el tiempo y surgieron otros jugadores en el mercado. Las propias situaciones de los distintos mercados en los que operan obligan a las administraciones a transformarse en empresas y a adoptar mecanismos de funcionamiento propios de empresas y no de administraciones. Los que se adaptan pueden sobrevivir, pero les cuesta mucho la adaptación porque siguen llevando aquella vieja regulación. Y aún hoy, muchos de sus cuadros gerenciales, sus funcionarios y gremios, y hasta nosotros en el sistema político seguimos con la cabeza de aquellas administraciones que ocupaban todo el espacio. ¡Pluna es un claro ejemplo! Pluna nunca entendió –ni durante la gerencia de Matías Campiani ni en momentos de la asociación con Varig, ni tampoco antes– el cambio que se venía en el mercado. Siguió peleando, siempre pensando en que le iban a seguir dando prerrogativas en frecuencias, en prohibición de competencias, ¡que eran imposibles de mantener! Al asumir como ministro de Turismo de la época y promover la conectividad a partir de la llegada de nuevas líneas áreas, recuerdo sufrir las presiones de los compañeros de partido que estaban al frente de Pluna en el sentido de no permitir nuevos actores en el mercado.
¡Es algo parecido a lo que sucedió con la ONDA! ¡A la ONDA le pasó algo parecido! Era casi, casi monopólica y no se dio cuenta de que venían tiempos en los que iba a tener que competir con nuevas empresas de ómnibus y con otro tipo de transporte. Y quienes tienen asegurados esos mercados –como les sucede a aquellos deportistas que no tienen que competir el domingo–, ¡no entrenan y van engordando! Van engordando en funcionarios y van engordando en ineficiencias, mientras que los otros, que sí están compitiendo, les ganan.
Me parece que hay algunas otras empresas públicas que van a seguir el camino de Pluna. Una de ellas es Ancap, y no solo por lo que pasó –que más vale no repetir–, sino porque el mercado va a cambiar, porque llegan las motos eléctricas, los autos eléctricos, los tractores eléctricos y los camiones eléctricos. «¡Le llega “Uber”!». ¡A cada uno va a llegarnos «Uber»! Y mientras Ancap sigue metiendo millones de dólares en la refinación, en los combustibles, etcétera, resulta que en el mundo, Noruega –¡productora de petróleo!– prohíbe los autos a combustión a partir de 2025. ¡Francia hace lo mismo! ¡Y nosotros estamos metiendo USD 500:000.000 en la refinería! ¡Esto no es estar en contra de Ancap o en contra de las empresas públicas, sino tratar de que todos pensemos en la necesidad que tenemos de cambiar la cabeza! ¡No se cambió en Pluna ni en Alas-U!
Hasta los propios empresarios privados que llegaron a Pluna –con el poco éxito que llegaron– sintieron que tenían que seguir teniendo ventajas y prerrogativas, y no querían competir sin el puente aéreo, querían beneficios en el combustible. ¡Querían una cantidad de cosas heredadas de aquel Uruguay en el cual la gran empresa pública no solamente nos brindaba el servicio, sino que regulaba todo el mercado!
¡La que se adaptó fue UTE!, que privatizó la generación de la energía eléctrica y todavía tiene el guille de la exclusividad en la distribución y la venta, aunque está cediendo también en eso porque la autogeneración y el autosuministro de energía eléctrica es lo que se viene.
Entonces, esto que hoy estamos haciendo de poner punto final a Pluna, como la Justicia se lo puso a Alas-U el otro día, es –creo yo– algo mucho más profundo de lo que nos imaginamos, es un tiempo que está cambiando. ¿Qué es lo que nos va a pasar? Si no nos damos cuenta y no encaramos, por ejemplo, la terminación de los motores a combustión y seguimos poniendo dinero en Ancap, ¡nos vamos a encontrar con que tendremos que cerrarla, igual que ahora estamos cerrando Pluna! No nosotros, porque será en diez o quince años, ¡pero eso va a pasar! Y peor aún: los uruguayos seguimos comprando autos a combustión sin darnos cuenta de que tienen un horizonte de vida de diez o doce años. Un uruguayo hace una inversión, se compra un autito de USD 8000, de USD 10.000 o de USD 12.000, ¡y no sabe que dentro de un tiempo ese autito ya no va a valer porque es a combustión!, salvo que aparezca la inventiva del uruguayo y surja un mecánico que transforme los motores a combustión en motores eléctricos. ¡El mundo va a cambiar! ¡El mundo cambia y no nos espera!
Es lo que le pasó a Pluna. No me quiero meter en los otros temas, pese a que vaya si se dijeron cosas duras sobre los Gobiernos anteriores y sobre Pluna durante todo este proceso.
Sí creo que la otra enseñanza que deja esto es que está todo inventado, que cuando se maneja la cosa pública no se puede recurrir a inventos desesperados para no enfrentar la realidad. El señor Campiani fue un muy hábil jugador cuando negoció –en esa instancia que citó el senador Heber– la primera contratación con el ministro Astori. ¿Por qué? Porque –es lógico– él quería sacar todas las ventajas posibles. Se aseguró de ser la única oferta en una empresa que, además –quizá el senador Heber lo olvidó–, tiene un antecedente. Cuando asumió el Frente Amplio, ¿a quién puso al frente de Pluna? ¿A quién puso? ¿Lo recuerdan? ¡A la representante del sindicato! ¡Fue a la que llevaron! Y yo no digo que los representantes de los sindicatos no puedan estar en los directorios, digo que hay que tener una visión y una perspectiva global. Si me llevan a un lugar como representante de una corporación, es lógico que en primer lugar me debo a ella. ¡Es lo que nos pasa en la educación! Si me eligen por el gremio, mi primer deber es defenderlo. ¡Es lo que pasó en ASSE! En el período pasado, había un director que estaba sentado en el Directorio de ASSE por los funcionarios; cuando estos venían en manifestación a gritar contra el directorio –¡que él integraba!–, ¡bajó y se fue a gritar contra él mismo! Es claro: entre director de ASSE y representante del gremio, dijo: «Yo soy gremialista», ¡y fue a gritar contra él mismo! –Doctor Jekyll y míster Hyde–; es un problema psicológico de disociación.
Y bueno, acá se hizo eso. Entonces, cuando llegó el señor Campiani –¡es claro, perdían USD 55:000.000 por año!–, se sentó y fijó las condiciones: sálganme de garantía, yo no pongo plata y una cantidad de cosas que llevaron a lo que vino después.
Antes –¡permítaseme!– también hay que revisar los antecedentes de las personas, porque el señor Campiani venía de ser un experto en producción lechera y se puso a manejar aviones. ¡Y daba clase sobre los aviones y sobre lo que tenían que hacer las aerolíneas! La verdad, no he encontrado todavía la vinculación entre las vacas y el avión, pero de repente la tienen. Y cuando la cosa no anduvo y vino la desesperación, se empezaron a inventar cosas, que sobre todo horadaron la confianza en el sistema político.
El señor senador Heber citaba aquella reunión en el Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Cuando los señores senadores Heber y Moreira entraban, el senador Amorín y quien habla salíamos, es decir, nos cruzamos. Recuerdo que con el senador Amorín estábamos realmente preocupados porque los ministros de Economía y Finanzas y de Transporte y Obras Públicas nos habían informado ¡que Uruguay enfrentaba una sentencia de condena por USD 3.500:000.000 en Brasil! ¡USD 3.500:000.000! ¡Es lo que implica hoy el tema de los cincuentones! Nosotros salimos desesperados, con ese instinto que –de pronto– tenemos los colorados, de pensar siempre primero en el país. ¿Cómo podemos ayudar?, preguntó el señor senador Amorín –esa fue nuestra respuesta– y comentamos en la parte de abajo, en la antesala del Ministerio de Transporte y Obras Públicas: «Miren que pasa esto; ¡qué desastre para el país!». Y el entonces senador Moreira –hoy intendente– nos dijo: «¡Es todo mentira! No les creas nada». Y yo dije: «Pero ¿y vos sabías de esto?». Me respondió: «No, no sé, pero es todo mentira». ¡Lo dijo así! ¡Estábamos ahí! Yo pensé: «Qué raro; pero Moreira es un abogado de los viejos, que la ven de lejos y ya saben para dónde va la jugada».
Recuerdo que en la reunión se nos dijo: «Están trabajando el estudio este, el estudio este y este otro estudio jurídico». Nos miramos con el senador Amorín, y los conocíamos. El senador Amorín dijo: «Bueno, mire, yo voy a hablar con el estudio este», y yo dije: «Yo hablo con estos dos estudios jurídicos porque los conozco». ¿Los mejores de Montevideo? ¡Sin duda! Y entonces, uno de los ministros nos dijo: «No, con estos dos estudios no hablen; hablen solamente con este». Disculpen, ¿pero con quién fuimos a hablar el día siguiente? El señor senador Amorín habló con el estudio C y yo llamé al estudio A y al B. El estudio C reconoció que estaba trabajando, pero no nos quería dar la sentencia. ¿Raro, no?; uno huele cosas raras en esos casos. Llamé al del estudio A y me dijo: «¡No, yo no trabajo para el Gobierno ni para Pluna!; yo quiero cobrar una cuenta». «¡Ah, qué raro!», pensamos. Entonces, llamo al estudio B y me dicen: «Yo no trabajo para el Gobierno, estoy representando a uno que puso USD 15:000.000 y quiere cobrarlos». ¡Qué raro, ¿no?!
Fuimos a averiguar a Brasil porque no podíamos conseguir la sentencia, y nos dijeron: «¡No, no; acá no hay una sentencia de USD 3.500:000.000 ni cerca!». ¿Pero cómo? ¡Nos informaron dos ministros a senadores de la oposición pidiéndonos ayuda, ¿y no nos dan la sentencia?! A veces, uno habla de la confianza en la política. ¡Acá dos ministros –el de Economía y Finanzas y el de Transporte y Obras Públicas– nos informaron a los senadores de la oposición sobre esto!
Resulta que averiguamos un poquito más y vimos que había un informe en poder del Ministerio de Transporte y Obras Públicas y de Pluna según el cual el riesgo no era de USD 3.500:000.000; no era de USD 1.000:000.000; no era de USD 500:000.000; no era de USD 100:000.000; no era de USD 50:000.000: ¡era de USD 15:000.000 el riesgo si perdíamos todos los juicios! ¡Y nos habían dicho que era de USD 3.500:000.000!
Estamos en los tiempos del Adviento, en el cual uno abre las ventanas de la casa y limpia. En el Adviento uno tiene que sacar las cosas de la casa y de adentro de uno y limpiar, también, para tratar de ser una mejor persona. Y yo creo que, quizás, tenemos que sacar estas cosas del pasado, abrir las ventanas, darnos cuenta de que si queremos mantener una buena relación debemos tener la franqueza de poner todas las cosas arriba de la mesa.
Por último, y sin que esto signifique ninguna alusión a nadie, quien hizo la mayor farsa en este asunto, la mayor gran farsa pública que se recuerde y que presenciamos todos los uruguayos –como bien dijo el señor senador Heber– no es «el caballero de la derecha», es «el caballero de la izquierda». La derecha y la izquierda, señora presidenta, obedecen a una cuestión de perspectiva. El rematador dijo: «El caballero de la derecha». En realidad, yo estaba mirando el remate por televisión y para mí estaba a la izquierda del rematador, por una cuestión de perspectiva. ¡Estaba a la izquierda del rematador! Bueno, ese «caballero de la izquierda» y quien era el real «caballero de la izquierda», el empresario amigo del poder, Juan Carlos López Mena, ¡montó una farsa en la televisión pública adelante de todos los uruguayos! ¡Armó una empresa que había tenido un lío en Marbella, que nadie conocía, para que hiciera la oferta y poder después tratar de negociar y quedarse con los aviones a un precio inferior y financiado por el Gobierno! Y no voy a hablar del Banco República ni de los avales y todas esas cosas.
Ayer, con el voto contrario del Partido Independiente y del Partido Colorado, a esa persona ¡le dimos dos terrenos! ¡Volvimos a apostar! Como le dimos Pluna al de la leche, ahora le damos al «caballero de la izquierda» dos terrenos en la rambla para que haga otra megainversión con la plata de los uruguayos. ¡No, no! ¡Qué coincidencia del destino! ¡Qué carrusel el de la vida, que gira y gira, por cuanto ayer le dimos al «caballero de la izquierda» dos terrenos en la rambla y hoy estamos enterrando a Pluna, la que, coincidentemente, él quiso comprar porque tenía una aerolínea que le hacía competencia en ese momento y que también estaba en problemas!
¡Ojalá que estas cosas no vuelvan a suceder! Ojalá que todos –¡todos!– podamos repensar juntos lo que tenemos que hacer con las empresas públicas en el Uruguay, antes de que muchas de ellas sigan el camino del SOYP, del Frigorífico Nacional, de Pluna, y de algún otro que vendrá!
SEÑORA PRESIDENTE.- Gracias, señor senador.
Damos la bienvenida a otro grupo de alumnos de escuelas de Tacuarembó, Colonia y Lavalleja que nos visitan en el día de hoy y que están alojados en la Colonia de Vacaciones de Malvín. ¡Disfruten de Montevideo y de las playas!
SEÑORA ZAFFARONI.- Pido la palabra.
SEÑORA ZAFFARONI.- Muchas gracias, señora presidenta.
Simplemente, quiero dejar constancia del voto afirmativo del Partido Independiente al proyecto de ley por el que se suprime el ente autónomo Pluna.
Lo hacemos porque, obviamente, a esta altura es lo que queda por hacer, pero también con el sabor amargo de acompañar el final de un largo y, por momentos, tortuoso proceso. «Pluna murió, pero no lo hizo en paz», decía nuestro compañero Hebert Gatto en una nota que escribió en diciembre de 2012, aludiendo a las «enormes deudas, pesadas responsabilidades, cientos de personas sin trabajo» que dejaba como legado.
Para superar esta situación crítica se emprendió otra –evidentemente, con grandes dosis de voluntarismo– que, pese al esfuerzo de los trabajadores en sacarla adelante, no resultó viable y aumentó las frustraciones y los costos.
«Las primeras líneas aéreas uruguayas no levantarán más vuelo», decía también Gatto en aquella oportunidad.
Bueno, en este momento, en que estamos poniendo punto final a este proceso, creo que conviene plantearnos que ojalá seamos capaces de aprender las lecciones que estas amargas experiencias nos dejan, para evitar en el futuro cometer errores cuyos costos finalmente son asumidos por toda la ciudadanía.
SEÑOR LARRAÑAGA.- Señora presidenta: como se podrá comprender, esta suerte de discusión post mortem del tema Pluna ha tenido una enorme cantidad de episodios, de instancias parlamentarias, de discusiones en este Senado, pero confieso con toda franqueza que dudé si hacer uso de la palabra en momentos en que le estamos poniendo un cierre a este tema. Sin embargo, entiendo que debo hacerlo porque en este tema trabajó durante mucho tiempo el hoy intendente Carlos Moreira, quien fuera senador y llevara adelante varias interpelaciones y otras instancias parlamentarias que culminaron con una denuncia penal que ha tenido resultados conocidos. En su momento, esta denuncia penal fue firmada por todos los senadores de nuestra colectividad política. Con toda franqueza, no es algo que nos guste; en lo personal, no me agrada terminar dirimiendo este tipo de ineficiencias y de mala gestión en el ámbito de la Justicia, pero es evidente que –tal como se ha expresado– Pluna ha sido el mayor símbolo del fracaso de un Gobierno en el que se combinaron: mala gestión, mala información, opacidad y resultancias que culminaron con adecuaciones delictuales en la órbita penal.
Hubo libros y fotos sobre las principales instancias de esta gran novela, pero ya han sido referidas por los señores senadores que me precedieron en el uso de la palabra.
En cuanto a la selección del socio, hubo aspectos que mencionamos hasta el hartazgo. Me refiero a lo que se expresó en 2007, cuando se firmó con Matías Campiani con la participación del bróker Paul Elberse, a quien habían ido a buscar para que trajera a este inversor. Recuerdo que se advirtió sobre la oposición que teníamos acerca de lo que terminó siendo una insolvencia patrimonial y después ocurrió la violación del plan de negocios. Acá se dijo que si se hubiese escuchado o si les hubiera importado hablar sobre el vaciamiento sostenido e irrefrenable de la compañía, lo que finalmente terminó propiciando el aspecto negocial de Pluna no habría ocurrido. Se vendieron las sucursales en Buenos Aires, en Río de Janeiro y en San Pablo, y hasta un motor de avión nuevo, así como los repuestos. ¡En esa Administración se vendieron los repuestos! Hubo pérdidas anuales, que fueron sostenidas hasta llegar a un endeudamiento financiero de la compañía que superó los trescientos millones de dólares.
Incluso recuerdo a algún importante dirigente que dijo: «Todos los que trajeron a Campiani son unos fantasmas». Claramente, todos lo escuchamos en su momento.
Se recordará que denunciábamos los gastos siderales, los sueldos y las auditorías que superaban una ponchada de millones de pesos anuales. Se recordará también que advertimos respecto de la inconstitucionalidad de la Ley n.º 18931 y dijimos que no cumpliría con los objetivos propuestos.
¡Ni hablar del tema de Cosmo! Acá se mencionó al caballero de la derecha o de la izquierda, pero más allá de eso, lo concreto es que ese tipo de instancias se dan cuando –lamentablemente– se confunde, desde el Gobierno, lo que es su relacionamiento con empresarios o inversores. También se recordará que se había dicho que el remate no iba a durar más que unos minutos, y fue así. Lamentablemente, fue así.
Reitero que esto terminó con gente procesada y con un enorme costo para el país. ¡Un enorme costo para el país! El 12 de febrero de 2007, cuando se firmó con Leadgate, el entonces ministro de Economía y Finanzas decía: «Este es un proceso profesional. Este es un proceso que, a diferencia de algunos que se han realizado en el pasado, recorre todas las etapas que debe recorrer un proceso de este tipo. Y por eso tenemos que sentirnos muy tranquilos de que se va a ver coronado por el éxito. Las cosas que empiezan bien, por lo general siempre se desarrollan y culminan bien…». Sin embargo, fue a la inversa; algunos terminaron en la cárcel de Campanero. Fue un hecho que terminó siendo doloroso para el propio sistema democrático debido al procesamiento de figuras del Gobierno.
Por supuesto que, como dijo el miembro de nuestro partido integrante de la Comisión de Constitución y Legislación, vamos a votar este proyecto de ley, pero teníamos la obligación y la responsabilidad de decir estas cosas porque hubo un cúmulo de instancias que se abrieron en este Parlamento. Como se comprenderá, a la oposición la critican. Nos ven en cualquier lugar y nos dicen, por ejemplo, que la oposición no sirve para nada, que la oposición no hace, que la oposición no controla al Gobierno o que no limita los desbordes del Gobierno, que la oposición no previene, no avisa de los problemas que se van a dar con la aprobación de determinados proyectos de ley y que la oposición, al final de cuentas, no sirve. Después, aquí dentro se nos dice que la oposición está para trancar, obstruir, criticar, frenar la marcha del Gobierno. Es muy complejo ser oposición con un partido que ganó, legítimamente, en la instancia electoral la mayoría parlamentaria, algo que –por supuesto– no vamos a discutir. Pero el tema es que el país perdió mucho y ninguna de las cosas que el país perdió se arreglaron ni con aquella carta de Astori en la que dijo «me equivoqué», ni con la de Vázquez, que expresó «nos equivocamos». Todo quedó ahí, en la vuelta.
El tema grave –repito, señora presidenta– es cómo se gestiona. La gestión puede ser de izquierda, de centro, de derecha. La diferencia está solamente entre una gestión exitosa y otra que no lo es; una gestión con resultados y otra con desaciertos acumulados que terminaron en pérdidas muy importantes para el país. Después terminamos en esa suerte de descrédito al voleo, en donde la gente nos mete a todos en los mismos errores, y conste que no soy de los que sostienen que todos los errores provienen del Gobierno. ¡Por favor! Seguramente, todos quienes estamos en la actividad política hemos tenido y tendremos errores, defectos, desaciertos, pero este fue uno muy grande, señora presidenta que, además, terminó con la propia aceptación del actual ministro Astori y, también, en otro tiempo, del actual presidente de todos los uruguayos, el doctor Tabaré Vázquez. Es decir que desde el propio Gobierno, expresado por estos dos altísimos referentes –nada menos que el presidente y un ministro–, se terminó aceptando la equivocación.
Por eso, señora presidenta, pedí hacer uso de la palabra porque, además, mucho fue el contradictorio en este Parlamento; hubo muchas etapas parlamentarias sustanciadas, muchas luchas políticas trasladadas, intercambiadas, en las que también –justo es expresarlo– un compañero que hoy no está en este Senado porque se encuentra cumpliendo otra función, el actual intendente Moreira, jugó un papel importantísimo, inequívoco, imposible de discutir, con pruebas y afirmaciones tan contundentes, que hasta las personas referidas del actual Gobierno así lo aceptaron.
SEÑOR CARRERA.- Pido la palabra para una moción de orden.
SEÑOR CARRERA.- Señora presidenta: formulo moción para que se suprima la lectura del articulado y se vote en bloque.
SEÑOR PINTADO.- Pido la palabra para fundamentar el voto.
SEÑORA PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor senador Pintado.
SEÑOR PINTADO.- Señora presidenta: hemos votado el proyecto de ley y quiero hacer algunas aclaraciones porque de la discusión parecería desprenderse que esto se trató en la Comisión de Constitución y Legislación, pero no fue así; se analizó en la Comisión de Transporte y Obras Públicas. Esa es la primera cosa que quiero aclarar, que considero no menor puesto que, después, parece que uno votó en silencio algunas cosas cuando en realidad el proyecto no estuvo en la comisión mencionada. Pero eso no es lo central.
Yo quiero decir, señora presidenta, que nosotros no eludimos nunca ninguna responsabilidad. Nos hicimos y nos hacemos cargo frente a la ciudadanía –que es lo más importante– de todo lo que hemos hecho, y esta laudó de la única manera en que la ciudadanía lo hace en democracia: respaldando o rechazando. Creo que la ciudadanía evaluó el conjunto de las críticas que se han hecho a la gestión del Frente Amplio y el resultado está a la vista. Por lo tanto, por más que se reedite el debate y se digan muchas cosas, no entraremos en ese juego porque quien tenía que laudar ya laudó y más ahora, que estamos en un tiempo en que la imagen es más poderosa que la realidad y la creencia repetida a veces es más poderosa que la verdad.
Solo voy a decir algunas cosas. Los acreedores públicos y privados, en el marco de la ley de concursos, cobraron sus deudas y no fueron las cifras siderales que se manejaron en sala y que se repitieron hasta el hartazgo. Y no lo dice este senador sino los síndicos. El fracaso de la subasta no fue gratuito; le costó a quienes se retiraron USD 13:400.000. El Fondes, que fue el que le prestó a los trabajadores USD 15:000.000, se nutre de las ganancias del Banco República Hoy este banco está cobrando USD 13:400.000 que no pensaba cobrar. Por lo tanto, lo único que se le pudo contar como pérdida a los trabajadores, haciendo esa cuenta, es USD 1:600.000 para que hicieran el intento. Si algo no tuvo Pluna a lo largo de su historia fueron gestiones exitosas y con números. Siempre el Estado tuvo que poner y cubrir sus déficits.
(Suena el timbre indicador del tiempo).
–Y yo comparto –y con esto termino, señora presidenta– que existía una idea en la que se confundía e igualaba, porque era propia de los tiempos, a la aerolínea de bandera con soberanía. Pero estábamos en tiempos de cielos cerrados. No se entraba a otro país si no era con una aerolínea de bandera y con acuerdos puntuales. Ahora estamos en una etapa de cielo abierto porque cambió Brasil, que es el más importante, a propósito del mundial; a partir de ahí se fue modificando la gestión.
SEÑORA PRESIDENTE.- Redondee, por favor, señor senador.
SEÑOR PINTADO.- Ya termino, señora presidenta.
También hubo gente en el Uruguay que propuso leyes de privatización y después reconoció que se había equivocado. No está mal cambiar y adaptarse a los nuevos tiempos. Ese es el debate que algún día tendremos que dar con altura. Con respecto a las otras chicanas ni me molesto porque la voz del pueblo es la voz de Dios.
SEÑOR MUJICA.- Pido la palabra para fundamentar el voto.
SEÑOR MUJICA.- Señora presidenta: en la lista de cosas que suman en la historia del episodio Pluna, y por esas cosas que tiene la memoria, se ha olvidado el acuerdo con Varig, entre otros asuntos que vienen de antes.
Cuando asume el primer Gobierno del Frente Amplio, me consta que el ministro de Economía y Finanzas de entonces, contador Astori, vivía horrorizado porque mes a mes debía transferir USD 1:000.000 –o algo por el estilo– para mantener a Pluna, que estaba en pérdida permanente. ¡Eso no cayó del cielo! Seguramente que las dificultades fueron subestimadas y me hago cargo de esos errores, pero hay que hacerse cargo de todo el proceso. No podemos olvidarnos del acuerdo con Varig que, en definitiva, fue el responsable de desatar la alarma –parece que era falsa, pero existió– de un juicio interminable de carácter internacional.
A lo largo de la vida política nos hemos olvidado de muchas cosas que nunca tuvieron explicación. Lo más importante para el campo uruguayo fue cómo y por qué empezó el atraso cambiario. Esta fue la pérdida más grande que ha tenido la historia de la ruralidad en el Uruguay, pues significó la transferencia de la propiedad probablemente a más de un 20 % de la superficie del país.
Si nosotros hacemos una reseña de intenciones y fracasos que se pudo tener, también nos quedamos siempre sin explicaciones. Nunca las tuvimos para la historia de los hermanos Röhm, para la transferencia de los bancos –del Pan de Azúcar–, para los decretos de flexibilización forestal. Hay toda una historia al respecto.
Seguramente que nos equivocamos con Pluna, y yo asumo la responsabilidad. Le dije a los ministros: «Vamos a tratar de deshacernos de este entuerto», y salió mal.
–El Gobierno lo reconoció por boca de Astori y reiteradamente por boca mía, pero nunca nadie ha reconocido el descalabro de los bancos, la década de atraso cambiario, la historia de las reuniones con algunos empresarios, etcétera.
SEÑORA PRESIDENTE.- Redondee, señor senador, que se acabó el tiempo.
SEÑOR MUJICA.- Por eso, a cada cual lo suyo y que la gente laude.
SEÑOR MICHELINI.- Pido la palabra para fundamentar el voto.
SEÑORA PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor senador Michelini.
(Parte de este fundamento de voto ha sido eliminado de la versión taquigráfica en aplicación del artículo 104 del Reglamento del Senado).
SEÑOR MICHELINI.- Señora presidenta: voto con convicción y con tranquilidad de espíritu y de conciencia. Lo intentamos todo después del fracaso de Varig. Hubo un primer momento de gestión pública; se licitó; hubo un solo oferente; hicimos la experiencia privada o mixta, que fracasó; luego la cerramos y habilitamos que los trabajadores pudieran hacer una cooperativa. Lo intentamos todo. […] Y si lo público, lo privado o la cooperativa no caminaban, […]. El Gobierno lo intentó todo.
SEÑOR BORDABERRY.- (Manifestación del señor senador Bordaberry eliminada de la versión taquigráfica en aplicación del artículo 104 del Reglamento del Senado).
SEÑOR MICHELINI.- La realidad ocurrió. […]
(Intercambio de expresiones en voz alta).
SEÑORA PRESIDENTE.- La Mesa pide silencio para escuchar al señor senador que está fundamentando su voto.
Señor senador Bordaberry: usted ya está anotado para hacer uso de la palabra. Así que, por favor, vamos a escuchar.
Puede continuar el señor senador Michelini.
SEÑOR MICHELINI.- […] Si la señora presidenta quiere excluir mi fundamento de voto de la versión taquigráfica, que lo haga, pero no pueden hacer callar esta voz. La libertad es más fuerte, señora presidenta. […] El Gobierno lo intentó todo y tenemos tranquilidad de conciencia.
SEÑORA PRESIDENTE.- Luego revisaremos la versión taquigráfica pero, por favor, no griten todos a la vez porque no nos escuchamos.
Reitero: después revisaremos la versión taquigráfica como le corresponde a la Administración.
SEÑORA PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor senador Bordaberry.
SEÑOR BORDABERRY.- Señora presidenta: antes que eso, solicito que se dé lectura al artículo 104 del Reglamento del Senado.
SEÑORA PRESIDENTE.- Léase.
SEÑORA PRESIDENTE.- Ya anunciamos que vamos a revisar la versión taquigráfica, por lo que creo que el tema queda saldado.
Puede continuar el señor senador Bordaberry.
Quizá sería bueno reabrir el debate, porque aquí se han dicho una cantidad de cosas por vía de fundamento de voto, hablando hasta de valentía. […]
SEÑORA PRESIDENTE.- Ya se dio lectura al artículo 104 y lo voy a seguir aplicando.
SEÑOR BORDABERRY.- […] La garantía del Scotiabank ¿quién la está pagando? ¿Quién la está pagando? […] ¡Es una locura!
Señora presidenta: entiendo que por la vía del fundamento de voto se puede, de vez en cuando, rozar la alusión, pero atacar directamente, adjetivando, ¡no! […], y si vamos a poner en la cuenta las cosas que quieren poner, […].
Creo que es un ataque gratuito al doctor Jorge Batlle decir que no se entregó Pluna en forma. Yo presencié cuando obligó a Varig a capitalizar Pluna –que la capitalizó– para entregarla bien y en forma al nuevo Gobierno. […] Quizá ahí pueda estar el error.
SEÑORA PRESIDENTE.- No voy a hacer leer de nuevo el artículo 104, que ya fue leído, pero revisaré la versión taquigráfica y me parece que nos quedaremos sin fundamentos de voto.
SEÑOR DA SILVA.- Pido la palabra para fundamentar el voto.
SEÑOR DA SILVA.- Señora presidenta: votamos la culminación de este oprobio de la punta del iceberg y pensábamos que íbamos a quedarnos por ahí, pero hay una especie de cortada, de evitar el debate, y por la vía del fundamento de voto hacer «noventología»; decir que uno se equivoca y hacer «noventología». Frente a eso, uno tiene que utilizar este instrumento para proponer debates.
¿Cuándo hubo mayor atraso cambiario en el Uruguay, relativo? ¡Cuando quiera y donde quiera, señora presidenta, se puede debatir!
¿Cuándo hubo mayor venta y extranjerización de la tierra? ¡Cuando quiera y donde quiera!
¿Cuándo se trató mejor a las gremiales agropecuarias? ¡Cuando quiera y donde quiera!
¡Y ahí vamos a empezar a debatir cómo se debate! Por lo menos en el partido donde yo milito, se debate frente a frente, ¡y no solo reconociendo en la Cámara que uno se equivoca, sino teniendo la valentía de rebatir el debate frente a frente!
(Intervención de un señor senador que no se escucha).
–[…] ¿Dónde se hizo mayor extranjerización de la tierra?
SEÑORA PRESIDENTE.- Tiene que dirigirse a la Mesa, señor senador.
SEÑOR DA SILVA.- […], y por eso terminaron procesados todos los que terminaron procesados! […], tenga la certeza de que el Poder Judicial va a terminar procesando a más de uno para dejar bien en claro aquellos que abusaron del poder y aquellos que lo controlaron!
SEÑORA PRESIDENTE.- Seguimos en la misma tesitura: desde la Mesa vamos a revisar puntillosamente los fundamentos de voto.
SEÑOR AMORÍN.- Pido la palabra para fundamentar el voto.
SEÑOR AMORÍN.- Señora presidenta: estamos cerrando hoy un episodio de enorme tristeza para el Uruguay. Toda la asociación con Leadgate fue una desgracia para nosotros, pero fue una desgracia, además, cómo se planteó. […], y no mencionó la cantidad de dinero que iban a poner. Justificó que el Estado saliera de garantía diciendo que Leadgate podía salir, pero que si salía el Estado íbamos a pagar un medio por ciento menos de interés. ¡Un desastre! ¡Una mentira y un desastre! ¡Terminamos con un remate trucho, con un comprador trucho, con una empresa trucha, con un aval trucho, pasándolo por televisión a tres millones de habitantes! ¡Fue una vergüenza! ¡Fue una vergüenza para el Uruguay! El Uruguay entero vio un remate trucho. Nos dijeron que había juicios que podían llegar a los USD 3.500:000.000, de 7000 funcionarios de Varig, señora presidenta; eran juicios por despido a USD 500.000 por funcionario. […]. ¡Es una desgracia lo que pasó! ¡Es una desgracia para el Uruguay! ¡Es una desgracia para la buena fe de los uruguayos! ¡Y todo esto público y por televisión! ¡El engaño más grande de la historia se pasó por televisión! ¡Es una tristeza lo que está pasando! ¡Por suerte, votamos afirmativamente para terminar con esta desgracia del país!
SEÑOR HEBER.- Pido la palabra para fundamentar el voto.
SEÑOR HEBER.- No rehúyo; nunca rehuí la discusión y nunca me amparé en el fundamento de voto para decir cosas de modo tal de no tener respuestas. Voy a respetar el Reglamento, señora presidenta; no voy a hacer alusiones.
SEÑORA PRESIDENTE.- Si no respeta el Reglamento, me genera un problema.
SEÑOR HEBER.- No, no; […]. Entonces, es muy difícil hacer uso de la palabra por la vía del fundamento de voto sin contestar otros fundamentos de voto; por eso se concluye el debate. […]. Entonces, señora presidenta, ¡vamos a discutirlo! Yo no tengo inconveniente en discutir. Es algo que debemos hacer, pero no excusándonos en el fundamento de voto para que no haya alusiones y, por lo tanto, para que no haya debate.
Señora presidenta: luego de que se concluya con los fundamentos de voto, vamos a formular una moción de orden para que se reconsidere la votación de modo tal de abrir el debate…
SEÑOR BORDABERRY.- ¡Apoyado!
SEÑOR HEBER.- No para que se digan cosas medio agachadito para que no se tengan respuestas. ¡No! ¡Acá, frontalmente! Si hay acusaciones, ¡digámoslas! A mí no se me contestó todo lo que dije de Pluna en el debate general. Se me podía haber pedido una interrupción, señora presidenta, y […]. Lo que simplemente se buscaba era hablar para la tribuna y evitar la confrontación. Y este Parlamento está para confrontar ideas, no para destratar personas, ni senadores. Yo no estoy destratando, sino que estoy diciendo que esto fue un desastre, que esto fue un mal negocio. Se habla de otros desastres; bueno, estamos hablando de Pluna, pero si se quiere hablar de otro tema, ¡reabramos la discusión, señora presidenta!
Voy a pedir que se vote la reconsideración para reabrir el debate, así no entro en alusiones antirreglamentarias, como lo han hecho […], que se ve que tenían embuchada mucha cosa y […].
SEÑOR OTHEGUY.- Pido la palabra para fundamentar el voto.
SEÑOR OTHEGUY.- Creo que nosotros, que tenemos como función votar las leyes que todos los ciudadanos de este país deben cumplir, debemos ser los primeros en cumplir los reglamentos que rigen nuestro funcionamiento. Me parece que es una señal indispensable para educar con el ejemplo. Me parece que es una cuestión básica, más estando en esta casa.
SEÑOR HEBER.- ¡Apoyado!
SEÑOR OTHEGUY.- Es bastante paradójico que algo que se vota por unanimidad en este Cuerpo genere este tipo de debate que se está generando ahora. Para quien lo mira por Internet o participa de estas barras, ¡parece algo incomprensible! Acabamos de votar un proyecto de ley por unanimidad –¡por unanimidad!– y generó esto que se ha dado en estos últimos instantes, ante lo cual me parece que no cabe otra cosa que pedir perdón a la ciudadanía porque es un espectáculo bastante triste. Yo no rehúyo ningún debate. ¡Nunca rehuí ningún debate en este ámbito! Me parece que tenemos que tratar de centrarnos en qué cosa estamos discutiendo. No estamos discutiendo el universo y anexos. Podemos dar esos debates sin inconvenientes –¡cuando se quiera!–, con espíritu democrático, con altura y con fundamentos. Si perdemos de vista esos conceptos, ¡pobre favor le hacemos a esta función –relevante función que nos otorga la sociedad– y a la democracia!
Considero que no es bueno hablar de cobardía o de valentía. […], aquí o en cualquier otro lado.
SEÑORA PRESIDENTE.- Si no se hace uso del fundamento de voto, solicito a secretaría que ni bien esté lista la versión taquigráfica de esta sesión me sea enviada para poder cumplir con el artículo 104, porque mi deber es hacer cumplir el Reglamento.
Léase una moción llegada a Mesa.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Los senadores abajo firmantes, de acuerdo con lo previsto en el artículo 105 del Reglamento, solicitamos reconsiderar la votación de este asunto». (Firman los señores senadores Bordaberry y Heber).
SEÑOR BORDABERRY.- Pido la palabra para fundamentar la moción. De acuerdo con lo que establece el artículo 105 del Reglamento, los proponentes tienen cinco minutos para hacerlo.
SEÑOR BORDABERRY.- Nosotros entendemos que quienes no cumplieron con el Reglamento, en primer lugar, fueron los senadores del oficialismo que, por la vía del fundamento de voto, fueron in crescendo en alusiones. Es más; no una vez, sino en reiteradas oportunidades le solicitamos a la señora presidenta que hiciera cumplir el Reglamento y terminara con ellas. Obviamente, cuando no se hace cumplir el Reglamento y funciona la ley de la selva, de alguna forma nos tenemos que defender.
Aquí se nos ha acusado de parecer adolescentes, de falta de valentía, de una cantidad de cosas, y clara y notoriamente se hizo referencia a Gobiernos anteriores –en particular a Gobiernos de los años noventa– de nuestros partidos. Como se comprenderá, nos ha llamado la atención que, luego del medido, fundado y escueto informe presentado por el miembro informante, y después de que habláramos todos los senadores, por la vía del fundamento de voto se pretendiera rebatir lo que se había dicho en sala. Entiendo que el fundamento de voto no es la oportunidad para rebatir.
Viendo que, quizá, cinco minutos por la vía del fundamento de voto no son suficientes para que los senadores del oficialismo puedan referirse a este proyecto de ley, a Pluna y a lo que nosotros hemos expresado, consideramos que es bueno que se reconsidere la votación y se reabra la discusión, para que todos –¡todos!– podamos hacer uso de la palabra; y si los integrantes de la oposición nos sentimos aludidos, que podamos cumplir con el Reglamento y, al final de la alocución, solicitar el permiso para contestarla. De otra manera, estaríamos desvirtuando el Reglamento y la naturaleza de este Cuerpo, que nos da la posibilidad de debatir, es decir, no solo hablar uno, sino darle al otro la oportunidad de contestar, porque lo contrario sí es falta de libertad. Falta de libertad es tener a alguien sentado enfrente, decirle cualquier cosa y no darle la chance de defenderse.
Quiero dar a los senadores del oficialismo mucho, pero mucho tiempo, para que, en treinta minutos, con una prórroga de treinta minutos más, puedan expresar su opinión sobre todo lo que pasó en Pluna. Creo que sería bueno y saludable para nosotros.
No puedo seguir, señora presidenta, porque quiero cumplir con el Reglamento.
SEÑORA PRESIDENTE.- Si el señor senador está cuestionando a la Mesa en la aplicación del Reglamento, pongo a consideración del Cuerpo ese cuestionamiento y que se vote.
SEÑOR BORDABERRY.- No, señora presidenta, no he cuestionado a la Mesa.
SEÑORA PRESIDENTE.- El señor senador ha cuestionado a la Mesa en la aplicación del Reglamento en lo que respecta al fundamento de voto. Si es así, se pone en consideración dicho cuestionamiento y que se vote si la Mesa debe ser cuestionada o no.
SEÑOR BORDABERRY.- No he cuestionado a la Mesa, sino que he relatado lo que sucedió. La exhorto a que revise la versión taquigráfica y comprobará que en ningún momento planteé un cuestionamiento.
SEÑORA PRESIDENTE.- Hemos dicho en reiteradas oportunidades que revisaremos la versión taquigráfica; no hemos mencionado qué parte, sino que la revisaremos en su totalidad.
Por tanto, que quede claro que la Mesa ha cumplido con el Reglamento. Quiero dejar constancia de ello y que figure en la versión taquigráfica de esta sesión.
Si no se hace uso de la palabra, se va a votar la moción presentada por los señores senadores Heber y Bordaberry.
–11 en 27. Negativa.
12) SOLICITUDES DE LICENCIA E INTEGRACIÓN DEL CUERPO
A través de la presente solicito al Cuerpo me conceda licencia al amparo del artículo 1.º de la Ley n.º 17827, del 14 de setiembre de 2004, por motivos personales, por el día 7 de diciembre del corriente.
Se comunica que los señores Alejandro Draper y Mercedes Antía han presentado nota de desistimiento, informando que por esta vez no aceptan la convocatoria a integrar el Cuerpo, por lo que queda convocado el señor Jorge Saravia, a quien ya se ha tomado la promesa de estilo.
Léase otra solicitud de licencia llegada a la Mesa.
Por la presente y de acuerdo con la Ley n.º 17827, de fecha 14 de setiembre de 2004, solicito a usted se me conceda licencia, por motivos personales, durante el día 6 de diciembre a partir de la hora quince, hasta el día 7 del corriente año, inclusive.
–23 en 25. Afirmativa.
13) ASUNTOS ENTRADOS
•	por el que se designa Doctor Hugo Batalla el liceo n.º 47 de la ciudad de Montevideo, dependiente del Consejo de Educación Secundaria, Administración Nacional de Educación Pública;
•	por el que se designa Rodolfo Nater Stutz la escuela n.º 109, de Costas de Polonia, departamento de Colonia, dependiente del Consejo de Educación Inicial y Primaria, Administración Nacional de Educación Pública.
Por el que se prohíbe por un período de cuatro años el uso del procedimiento de fractura hidráulica (fracking) para la explotación de hidrocarburos no convencionales y se crea la Comisión Nacional de Evaluación Científica y Técnica.
–A LA COMISIÓN DE INDUSTRIA, ENERGÍA, COMERCIO, TURISMO Y SERVICIOS.
•	por el que se designa Profesor Miguel Banchero Noaín el liceo n.º 2 de la ciudad de Carmelo, departamento de Colonia, dependiente del Consejo de Educación Secundaria, Administración Nacional de Educación Pública;
•	por el que se designa Evaristo Guerra Mattos la ruta nacional n.º 81, departamento de Canelones, en el tramo comprendido entre el kilómetro 0 (Santa Lucía) y el kilómetro 97,100 (Montes);
•	por el que se aprueba el Convenio de seguridad social entre la República Oriental del Uruguay y los Estados Unidos de América y el Acuerdo administrativo entre las autoridades competentes de la República Oriental del Uruguay y los Estados Unidos de América para la implementación del Convenio de seguridad social entre la República Oriental del Uruguay y los Estados Unidos de América, suscritos en Montevideo el 10 de enero de 2017.
–AGRÉGUENSE A SUS ANTECEDENTES Y ARCHÍVENSE».
14) PROYECTOS PRESENTADOS
SEÑORA PRESIDENTE.- Dese cuenta de otro asunto entrado fuera de hora.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Los señores senadores Carlos Camy y Álvaro Delgado presentan, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se deroga el artículo 116 de la Ley n.º 19535, de 25 de setiembre de 2017, y se encomienda a la Asamblea General la conformación de una comisión especial con el fin de asesorar en materia de mano de obra eventual, jornaleros y zafrales en el área portuaria de Montevideo y del interior del país.
–A LA COMISIÓN DE ASUNTOS LABORALES Y SEGURIDAD SOCIAL».
15) RÉGIMEN DE TRABAJO DE LAS COMISIONES DURANTE EL RECESO PARLAMENTARIO
SEÑORA PRESIDENTE.- Léase una moción llegada a Mesa.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Mocionamos para que, de conformidad con lo establecido en el artículo 149 del Reglamento del Senado, se autorice a todas las Comisiones del Senado a reunirse durante el receso parlamentario». (Firman: la señora senadora Tourné y los señores senadores Posada, Amorín y Delgado).
16) USO SUSTENTABLE DE BOLSAS PLÁSTICAS
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en segundo término del orden del día: «Proyecto de ley por el que se declara de interés general el uso sustentable de bolsas plásticas. (Carp. n.º 635/2016 - rep. n.º 556/17 y anexo I)».
Tiene la palabra el miembro informante, señor senador De León.
SEÑOR DE LEÓN.- Señora presidenta: después del debate que se dio previamente, debo decir que esto también se votó por unanimidad, luego de un largo proceso en el que se discutió mucho y se recibieron importantes aportes tanto del Poder Ejecutivo como del Poder Legislativo y de las organizaciones sociales. Por lo tanto, esperamos que se eleve el nivel del debate con respecto al anterior.
Lo más importante a destacar del proyecto del ley, señora presidenta, es que fue enviado por el Poder Ejecutivo y luego modificado pero, sin lugar a dudas, tuvo como base fundamental el proyecto presentado en el año 2015 por el señor senador Bordaberry. Trabajamos sobre la base de ese proyecto, reitero, con los aportes de las delegaciones del Poder Ejecutivo, de los municipios del área metropolitana y de las asociaciones empresariales relacionadas, como la Asociación Uruguaya de Industrias del Plástico, la Asociación de Recicladores de Plásticos del Uruguay, representantes de grandes superficies y del Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (Cambadu).
(Ocupa la presidencia la señora Mónica Xavier).
–Esta iniciativa tiene como objetivo fundamental –así lo señala el artículo 1.º– declarar de interés general «la prevención y reducción del impacto ambiental derivado de la utilización de bolsas plásticas, mediante acciones para desestimular su uso, promover su reúso, reciclado y otras formas de valorización».
El texto puesto a consideración del plenario para su votación recoge la preocupación de distintos sectores de la población por el consumo creciente de bolsas plásticas pero, fundamentalmente, la alta sensibilidad que sin lugar a dudas se viene observando en nuestra sociedad en los últimos tiempos en lo que respecta a temas ambientales. Es por eso que antes de empezar a hablar de los detalles del proyecto, queremos hacer algunas reflexiones porque, como veremos más adelante, el impacto que genera el uso de bolsas plásticas sobre el medioambiente es de carácter global –en los mares, por ejemplo–, pero también individual, en los domicilios, en el barrio o en la localidad.
En primer lugar, entre las reflexiones previas queremos referirnos al enfoque de algunos actores como los ecologistas, los conservacionistas, en lo que tiene que ver con este tipo de discusiones relacionadas con el tema ambiental, el cambio climático, las contradicciones entre desarrollo y medioambiente, etcétera. Está muy bien que la sociedad se plantee como gran desafío la variable ambiental y que el Estado lo tenga en cuenta. Pues bien, el Estado uruguayo ha incorporado el tema ambiental a su accionar por medio de la planificación, lo que es un elemento importante a destacar. La planificación ambiental implica participación y democratización de los temas ambientales, asegurando que sea adoptada por la amplia mayoría de los actores sociales. La decisión de cómo será nuestra relación con el medioambiente incidirá en las futuras generaciones, pero esa decisión la adoptamos ahora. Por eso, debe quedar abierta para ser monitoreada y con posibilidades de ser rectificada. De ahí la necesidad de la permanente participación ciudadana en la discusión de esos temas.
Lo que no admite dudas es que la planificación ambiental transforma, es decir, define el destino que tendrán los recursos colectivos. Este proceso implica lograr un equilibrio entre la satisfacción de las necesidades humanas actuales y la disponibilidad futura de los recursos naturales. Una sociedad puede sacrificar un recurso natural para obtener un beneficio que tendrá un valor estratégico mayor que los propios recursos explotados.
Asimismo, la planificación estratégica ambiental, sobre todo cuando hablamos de un proyecto específico como el que nos ocupa, debe contemplar aspectos sociales, económicos, ambientales e incluir a todos los actores de una sociedad con un enfoque de sostenibilidad. Podríamos hablar de los muchísimos ejemplos de Uruguay vinculados a la sustentabilidad de suelos y de aguas, como la ley relativa a la política de aguas, los informes realizados en el año 2015 en la Cumbre de París, la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático –donde Uruguay detalló que había reducido sensiblemente la reducción de las emisiones de CO2 en más de 260.000 toneladas, lo que significa un 7,5 % de reducción de emisiones–, todo lo cual refleja que nuestro país viene transitando en los temas del medioambiente desde el rol que está jugando el Estado y, fundamentalmente, las organizaciones sociales.
Ingresando en el tema específico de las bolsas plásticas, como todos sabemos, el gran problema es el uso indiscriminado y los tipos de impactos generados. Para dar algún dato, hay trabajos de evaluación realizados por la Dirección Nacional de Energía y por empresas nacionales que demuestran que, de las aproximadamente 2000 toneladas de residuos sólidos urbanos –basura– que se generan al día en Montevideo, 220 toneladas corresponden a bolsas plásticas. Es importante tener en cuenta que el 11 % es bastante razonable para cualquier ciudad con el nivel de desarrollo de Montevideo, pero esa situación que tenemos hoy revela la envergadura del impacto que tiene el uso de bolsas plásticas.
También se han hecho trabajos en Canelones y se ha observado que las bolsas plásticas representan entre 49 y 62 toneladas diarias de residuos sólidos.
Son variados los impactos ambientales generados por el uso indiscriminado de bolsas plásticas y ello se refleja a lo largo de todo su ciclo: desde la extracción de las materias primas que se utilizan –en el caso de las bolsas plásticas convencionales estamos hablando de petróleo y de petroquímica–, hasta la disposición de los basurales y la eliminación del producto, pues afecta el sistema de drenaje y muchas veces es causa de inundaciones, de polución –afecta tanto al paisaje urbano como el rural–, de amenaza para el hábitat de distintas especies y ecosistemas, de contaminación de aguas terrestres y submarinas, de emisión de gases de efecto invernadero responsables del calentamiento global y de otros problemas como la toxicidad en el ser humano y el agotamientos de los recursos naturales necesarios para su fabricación, como el propio petróleo.
Podríamos hablar –aunque es otro tema– de la alternativa del uso de la bolsa de papel, pero en ese caso también estaríamos agotando recursos naturales, por más que puedan ser renovables.
SEÑOR HEBER.- ¿Me permite una interrupción, señor senador?
SEÑOR DE LEÓN.- Con mucho gusto.
SEÑORA PRESIDENTA (Mónica Xavier).- Puede interrumpir el señor senador Heber.
SEÑOR HEBER.- Señora presidenta: naturalmente, estoy escuchando la exposición del miembro informante y, al mismo tiempo, leyendo el proyecto. En mi opinión, es una iniciativa que debemos apoyar.
Hace mucho tiempo, en la Comisión de Medio Ambiente –que integré en el período pasado–, pedí que prohibiéramos definitivamente las bolsas plásticas, pero ahora observo que el proyecto de ley permite las bolsas plásticas reciclables. Siempre me llamó la atención que países de mayores dimensiones que el nuestro usen bolsas de papel, a diferencia del nuestro, donde incluso, lamentablemente, hemos tenido el cierre de la Fábrica Nacional de Papel. ¿Por qué no ir para ese lado? En general no soy prohibicionista, pero sí en este caso, porque las bolsas plásticas, tanto las que no son reciclables como las que lo son, afectan nuestro medioambiente; ambas contaminan, por más que en uno de los casos sea posible reciclarlas con el tiempo. En los supermercados de Estados Unidos, por ejemplo, las bolsas de residuos son todas de cartón y de papel, de modo tal de usar sus propios recursos naturales. En nuestro caso, las bolsas de plástico no derivan de un recurso natural nacional, como sí sucedería en el caso de las de papel. Esto no figura en el articulado del proyecto de ley, sino que es una primera consideración de carácter general.
Ahora bien, el artículo 6.º faculta al Poder Ejecutivo a «establecer la obligación de cobro, fijación de un precio mínimo y el modo de facturación de las bolsas plásticas autorizadas por la presente ley». Estoy de acuerdo con esta medida ambientalista y la apoyo, pero ¿por qué el consumidor tiene que pagar por la bolsa plástica reciclable? No entiendo esta obligación de cobro. Supongo que las bolsas no las va a hacer el Estado, sino una empresa, y esta le cobrará al supermercado. Entonces –insisto–, no entiendo por qué hay que establecer la obligación de cobro. Sí podríamos tratar de promover el uso de las bolsas de papel, y tendríamos ganancias por el empleo que genera esa industria. No soy amigo de las políticas voluntaristas, pero como hay un fin superior que es la protección del medioambiente nacional y los dos tipos de bolsas plásticas lo afectan de manera importante, me parece que el camino debería ser el de la bolsa de papel, ni siquiera el de la bolsa plástica reciclable.
Es verdad que esto podría afectar en una primera instancia a alguna empresa instalada, pero se la puede ayudar dándole tiempo para que haga las bolsas de cartón y no de plástico. Lamentablemente, en estos días hemos visto el cierre de un emblema nacional en Juan Lacaze, como es la Fábrica Nacional de Papel. Quizás, si hubiera tenido la posibilidad de generar bolsas sustitutas de las plásticas hoy estaría dando trabajo y no hubiera cerrado.
Pido disculpas al señor miembro informante por esta cantidad de consideraciones, pero como justamente estaba ingresando al tema del impacto ambiental, quería plantear estas preguntas.
SEÑORA PRESIDENTA (Mónica Xavier).- Puede continuar el señor senador De León.
SEÑOR DE LEÓN.- El señor senador Heber se adelantó a algunos planteos que vamos a realizar, y adelanto que tenemos varias coincidencias.
No estamos hablando de promover un tipo de bolsa, sino de un proceso de transición que vaya de las bolsas que generan todo el impacto que el señor senador señalaba, a otras que sean compostables, biodegradables y que utilicen tecnología, que en principio será importada, pero que hay posibilidades de desarrollar a nivel nacional, y esto podría hacerse a partir de los bioplásticos. Sin duda, el papel también puede ser una alternativa. Además, habrá que analizar otros aspectos desde el punto de vista energético, como las bolsas de carbono, para ver qué elementos tienen mayor o menor efecto a la hora de tomar esa decisión. De todas formas –insisto–, compartimos muchos de los planteos realizados.
–Continúo con el informe, porque seguramente el resto de los señores senadores integrantes de la comisión también darán respuesta a los planteos que se hicieron recién.
Otro elemento es la mitigación de los impactos ambientales provocados por el consumo desmedido de las bolsas plásticas. Acá hay dos temas a tener en cuenta. Por un lado, de conformidad con las bases de la política nacional ambiental, el Poder Ejecutivo tiene el convencimiento de que la mitigación del impacto ambiental derivado del consumo desmedido de bolsas plásticas no debe encararse solamente a partir de la mejora de los sistemas de gestión de residuos sólidos. Entendemos que ese es uno de los elementos centrales, porque los métodos actuales de gestión de la basura en Uruguay son un elemento central a la hora del alto consumo de bolsas plásticas. Por otro lado, deben incorporarse acciones tendientes a un consumo sustentable, basado en el reúso, el reciclado, la minimización y la generación de pactos de consumo.
Por supuesto que también deben buscarse otras alternativas al uso de bolsas, y eso tiene que ver con el modelo de consumo y de utilización; tal como sucedía en otros tiempos, podemos usar bolsas de papel y otros mecanismos para llevar los productos que hoy se ponen en bolsas plásticas.
¿Cuál es una de las prácticas usuales que hoy tenemos los ciudadanos? Que utilizamos las bolsas plásticas para colocar la basura que generamos en nuestros domicilios; ese es el mecanismo de gestión que tenemos. Entonces, podremos ir con la conocida chismosa, pero necesitamos llevarnos un número importante de bolsas plásticas al domicilio para la gestión de la basura, ya que no contamos con otro mecanismo para hacerlo.
Cuando vinieron los representantes de los municipios de la zona metropolitana a la comisión para hablar de todo esto, conversamos acerca de que, obviamente, un cambio en los modelos de gestión de los residuos sólidos urbanos implicaría una ayuda central en el no uso de bolsas plásticas –ya sean derivadas del petróleo, biodegradables o reutilizables– o de las propias bolsas de papel. El tema es buscar otro modelo de gestión de la basura en nuestro país.
Entonces, lo importante es el cambio de gestión que pueda hacerse para los residuos sólidos urbanos y, también, incorporar las acciones que están previstas en el proyecto de ley para lograr un consumo sustentable, basado en el reúso, en el reciclado y en la minimización del uso de estos productos.
Otros elementos importantes que queremos destacar tienen que ver con el impacto global, y vamos a brindar algunos datos.
Todos hemos escuchado los terribles impactos que los plásticos generan en los océanos porque afectan la temperatura, la química, las corrientes y la vida marina en general, lo que a su vez mueve sistemas que hacen que la tierra también se vea afectada, con consecuencias directas sobre los ciudadanos. No hay que olvidar que las precipitaciones, el agua potable, el clima, el tiempo, las costas, gran parte de nuestros alimentos, e incluso el oxígeno del aire que respiramos, provienen en última instancia del mar y son regulados por este. Por tanto, muchas veces hay un efecto global por el daño que genera este tipo de productos.
En Uruguay se está trabajando en el objetivo del desarrollo sostenible; hay una coordinación interinstitucional entre la Oficina de Planeamiento y Presupuesto –a través de su Dirección de Gestión y Evaluación–, el Instituto Nacional de Estadística, la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional, el PNUD, y ¡ni hablar de la Dinama! que juega un papel muy importante en todo esto.
Podemos decir que hay avances. Por ejemplo, se está estudiando la densidad de desechos plásticos flotantes y su incidencia en el océano, aunque todavía el país no tiene datos específicos sobre eso.
En definitiva, lo que se busca con este proyecto de ley es la reducción y la prevención del impacto ambiental que se genera y que hemos señalado. Para ello, la primera medida es procurar desestimular el uso de la bolsa, sin importar su origen.
En el artículo 2.º se plantea el alcance de la ley. Quedan alcanzadas todas las bolsas plásticas utilizadas para contener y transportar productos y bienes, que sean suministradas a un consumidor en cualquier punto de venta o de entrega y que no sean parte de la presentación del producto.
En el artículo 3.º se establecen las exclusiones. Este proyecto de ley dispone que no será aplicable cuando por razones de inocuidad o de higiene alimenticia sea necesario utilizar bolsas plásticas para contener o transportar pescados y carnes –eso está definido en una disposición del INAC–; cuando se trate de productos o bienes que por su propiedad humectante lo habilite la reglamentación; cuando se trate de productos o bienes que el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente autorice mediante la reglamentación; y finalmente, también quedan excluidos los productos o bienes que requieran mantener cierta asepsia y no resulte factible la utilización de un sustituto.
Lo que sí se va a prohibir en esta etapa de transición es «la fabricación, importación, distribución, venta y entrega, a cualquier título, de las bolsas plásticas que no sean compostables o biodegradables». No estamos defendiendo un tipo de bolsa y que se siga manteniendo el mismo modelo de consumo; lo que estamos diciendo es que en esta etapa hay tecnología disponible –la industria nacional se ha hecho de ella y la Universidad de la República, a través de los distintos organismos, tiene conocimiento– como para desarrollar materiales a partir de los residuos agroindustriales. No hablamos de plantaciones, sino de reutilizar residuos agroindustriales e industriales como materia prima para biopolímeros y para la producción nacional de este tipo de bolsas compostables y biodegradables.
En el artículo 5.º se establece la certificación. Las bolsas plásticas autorizadas por esta ley solo podrán distribuirse, venderse y/o entregarse a cualquier título en el territorio nacional cuando el fabricante o el importador haya obtenido el certificado que asegure que cumple con las características y las calidades que van a estar reglamentadas por el Poder Ejecutivo.
Durante la discusión de este proyecto de ley en comisión, uno de los artículos sobre los que tuvimos diferencias fue el 6.º, que refiere al cobro y facturación. El mundo se encamina hacia el cobro de los productos cuyo uso no se quiere promover. Por un lado, se busca fortalecer la educación, el reúso, la reutilización, el reciclaje, la búsqueda de alternativas tecnológicas más amigables con el medioambiente pero, sin lugar a dudas, cobrar las bolsas plásticas va a ayudar. Entendemos que es una medida más que nos va a permitir alcanzar los objetivos de este proyecto de ley.
Otro de los aspectos importantes es la prohibición definitiva de «venta o entrega a cualquier título, en envoltorios plásticos, de diarios, revistas, facturas y otros objetos similares que la reglamentación establezca».
Para hacer exigibles las prohibiciones y obligaciones previstas en los artículos anteriores se establece un plazo de un año desde la promulgación de esta ley, o el plazo que fije la reglamentación, que nunca podrá exceder dicho año.
El contralor es otro aspecto importante. Podemos elaborar leyes, pero también tenemos que definir su contralor. Para tal fin se comete al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, a través de la Dinama, la aplicación de esta ley, así como el contralor y la sanción de los infractores, de conformidad con lo previsto en los artículos 14 y 15 de la Ley n.º 17283, de noviembre de 2000. A tales efectos, esa dirección coordinará con las demás entidades públicas que corresponda.
El artículo 11 establece que el Poder Ejecutivo deberá reglamentar la presente ley dentro de los ciento ochenta días de la fecha de su promulgación.
Queremos destacar el trabajo que hemos llevado adelante con las industrias nacionales que procesan el plástico que queremos eliminar definitivamente, porque se han ido adaptando desde el punto de vista tecnológico para llegar a este proceso de transición.
A propósito de eso, en el último artículo se comete al Ministerio de Industria, Energía y Minería, en coordinación con el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, la elaboración de programas que faciliten la reconversión de la industria nacional de bolsas plásticas tradicionales a lo que establezca la reglamentación de la presente ley, el fomento de soluciones tecnológicas y el desarrollo de nuevos productos y mercados tendientes a minimizar el impacto ambiental derivado del uso de bolsas plásticas no biodegradables.
Es por eso que –insistimos– estamos hablando de un proceso de transición. Creemos que hay que cambiar el modelo de consumo.
Queremos hacer unas reflexiones finales que tienen que ver con el tratamiento de este tema ambiental.
Ante todo, frente a esta problemática no podemos dejar de lado al hombre, que es quien tiene que encontrar una solución. El ser humano debe estar en el centro de la escena, aunque muchas veces, cuando hablamos de temas ambientales, se lo quiere alejar. Debemos asumir que el hombre está en el centro del problema porque el ambiente lo rodea. Hay que reconocer que la degradación del medioambiente es central, y después legislar para que podamos desarrollar políticas que definitivamente contribuyan a cumplir con los objetivos de esas leyes. La degradación del medioambiente muchas veces está provocada por la actividad del hombre, pero hay que buscar la solución a esos problemas en la ciencia, en la tecnología, en la cultura y en la participación de la ciudadanía. O sea que debemos proponer una mayor participación de los ciudadanos en todos los temas vinculados con el medioambiente.
Como punto de partida, hay que plantear un discurso constructivo que responda a las realidades locales; no hay que pensar solamente en lo global porque después los problemas recaen en nosotros, que somos los responsables. Tenemos que analizar los problemas –reitero– desde las realidades locales, y las emisiones y consumos de cada proyecto. Como planteábamos hoy, ¿cuánto cuesta cada tonelada de bolsas plásticas tradicionales? ¿Cuántos barriles de petróleo significa? ¿Cuánta petroquímica representa? ¿Qué costo energético tiene? ¿Cuánta huella de carbono hay en cada solución tecnológica? Necesitamos integrar los conocimientos y la perspectiva de los ciudadanos, desarrollando estándares y mecanismos de control. Esto ha de tener soportes y bases científicas y un diálogo participativo, sustentado en metodologías que faciliten un proceso de toma de decisiones que resulte eficaz para las comunidades involucradas.
En definitiva, no podemos subestimar e ignorar la gravedad de los problemas ambientales. Este es un solo caso, pero todos deberán ser tratados en el marco de una planificación en la que el Estado y toda la sociedad tendrán que jugar un rol fundamental. Los temas vinculados con los problemas ambientales no han sido resueltos ni los resolverá el libre mercado. El hombre debe construir su entorno y ese es el proyecto más importante.
SEÑOR BORDABERRY.- Hace un par de semanas se cumplieron diez años del fallecimiento de un gran uruguayo, productor agropecuario, gremialista, veterinario de profesión. Me refiero al doctor Fernando Alfonso, quien me honró con su amistad. Recuerdo que entre las muchas charlas que tuvimos sobre hacia dónde iba la política agropecuaria, siempre me manifestaba su preocupación por el poco cuidado del medioambiente que había en Uruguay. Siempre me decía que cuando iba para afuera o venía hacia Montevideo después de una inundación, al bajar las aguas observaba que los árboles estaban llenos de bolsas plásticas –como si fueran arbolitos de Navidad– y remarcaba el daño que se estaba haciendo con eso porque el polietileno necesita 250 años para degradarse.
Cuando investigamos sobre la cantidad de bolsas plásticas que se consumían en Uruguay nos encontramos con que por año se utilizan 1.200:000.000 bolsas. Cada uruguayo, en promedio, consume por año cuatrocientas bolsas las que después demoran doscientos años en degradarse. Quizás no somos conscientes del daño que estamos haciendo día a día. Eso nos lleva a ver –le debe pasar a todos los senadores cuando van a un supermercado o a una estación de servicio– que nos dan bolsas hasta por casualidad, ya que por artículos que podrían entrar en una o dos bolsas, nos dan cinco. Cuando España llegó a trescientas bolsas promedio por persona, sonaron todas las alarmas.
Creo que este proyecto de ley es bueno y en él han trabajado de forma muy activa la Comisión de Medio Ambiente, el sector privado –que aceptó moverse de la comodidad en la que estaba para buscar soluciones–, la Facultad de Química y, ni que hablar, la Dirección Nacional de Medio Ambiente que enriqueció el proyecto con sus aportes y con una visión que hizo cambiar el proyecto original.
Como bien decía el señor senador Heber en su interrupción, uno nunca es partidario de las prohibiciones, salvo de aquello que sea dañino, y esto es muy dañino. Sumado a eso, de los 1.200:000.000 de bolsas que, aproximadamente, se consumen en Uruguay, el 80 % –más de 900:000.000– son importadas. Es decir que el 80 % del daño que le estamos haciendo a nuestro medioambiente al consumir bolsas plásticas es importado. Obviamente que alguno podrá decir que esta iniciativa es poco ambiciosa. Algunos, señalaron que había que incluir otros envases y algunas cosas más, pero creemos que es un muy buen comienzo porque logra un equilibrio respetando a quienes hoy fabrican y a los que tienen bolsas importadas en stock. A quienes fabrican se les da un año de plazo para que se reconviertan hacia las nuevas exigencias, lo que no es poco –creemos que, quizás, es hasta mucho– y se da la facultad al Poder Ejecutivo para que, si estima que ese año es mucho, por vía de decreto pueda adelantar la fecha en que comienza a regir la prohibición, pero nunca puede superar el año.
Todos aprendimos sobre un tema que no dominábamos y lo hicimos de la mejor forma: consultando a los que saben.
En cuanto a algunas preguntas que hizo el señor senador Heber, creemos que es bueno decir que las bolsas de papel –obviamente– están permitidas y que su uso debe ser alentado porque son degradables y compostables –va de suyo que lo son–, pero el avance de la técnica permite fabricar lo que se ve como una bolsa plástica a partir del maíz y de otros elementos que son degradables y compostables.
Quiero recordar al exsenador Agazzi, que integraba la comisión y que inicialmente había planteado un tema que no es menor y del que he visto algún comentario en las redes. Él decía que las bolsas plásticas de supermercado eran utilizadas en los hogares para la basura –¿quién no les da ese uso hoy?– y, entonces, se iba a salir a comprar bolsas plásticas; y si las bolsas fueran de papel, como se rompe no iban a servir o se degradarían dentro de la casa. Justamente, la respuesta a esto es la bolsa compostable y degradable, que sirve para eso porque se degrada y se forma compost con ella, junto con los otros materiales.
Lamentablemente, en estos momentos estamos viviendo un incendio de proporciones en la usina de Felipe Cardozo y se están quemando plásticos. Hoy escuchamos en el noticiero que se esperaba que no cambiara el viento porque, si viraba hacia determinada zona, podían generarse más incendios porque ahí había más plásticos. Reitero, se utilizan 1.200:000.000 bolsas plásticas por año, que demoran, como mínimo, doscientos años en degradarse. Hemos causado un gran daño y pocas veces tomamos conciencia.
Recuerdo que cuando fui ministro de Turismo hicimos una campaña para salvar a la tortuga laúd, una tortuga enorme que está en nuestras costas, que se ve poco, pero que empezaba a aparecer. A veces aparecía enredada en las redes de los pesqueros, pero muchas veces se las encontraba muertas porque se alimentan de aguavivas y, al confundir las bolsas plásticas con aguavivas, se atragantaban. ¿Cuántas tortugas laúd hoy estamos matando, a razón de cuatrocientas bolsas, promedio, por cada uruguayo al año?
Creo que el proyecto de ley –que no es de nadie, sino de todos, porque ha tenido aportes del oficialismo, de la oposición, del Poder Legislativo, del Poder Ejecutivo, de la Facultad de Química y del sector privado– es un muy buen avance que algunos podrán catalogar de tímido, pero hasta el camino más largo comienza con un primer paso.
Uruguay, por suerte, hace mucho tiempo que viene avanzando firmemente en materia ambiental, desde la creación en 1990 del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, con la Ley n.º 17283 de 2000 y la Ley n.º 19147 de 2013 que creó el Observatorio Ambiental Nacional y que es una maravilla como funciona hoy en la órbita del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente. Debemos incentivar a todos para que utilicen más el observatorio porque muchas veces este se nutre de lo que suben los propios usuarios, además de la información oficial que contiene. Creemos que son pasos claros y concretos que muestran hacia donde tiene que ir el país en esta materia. Muy pronto tendremos otra norma –si no me equivoco, ingresó hoy– relativa a la moratoria del fracking, que busca seguir esta misma experiencia de crear una comisión para que los técnicos hagan un análisis, no a partir de prohibir todo, sino de entender qué cosas se pueden hacer y qué cosas no para, de ahí en adelante, tener políticas públicas que nos beneficien a todos.
Discutimos mucho acerca de si imponer o no, como obligación, el cobro de la bolsa. Yo decía que, políticamente, uno no quiere ser el que establezca la obligación de cobrar la bolsa porque cada vez que un ciudadano uruguayo vaya al supermercado y le cobren la bolsa, se va acordar de Bordaberry que lo propuso. Sin embargo, creo que no soy el padre de esa norma, como tampoco lo es ninguno de los senadores que están acá porque, en realidad, ya nos la cobran. Esa es la realidad. Ninguna de las grandes superficies o quienes venden productos nos regalan la bolsa –la cobran y la incluyen en el costo–, como tampoco nos regalan el costo del alquiler del local o la luz que están pagando. Lo que se puede hacer es discriminar en la factura, por un lado, el producto que estamos pagando y, por otro, la bolsa que nos están cobrando, que ahora va a ser biodegradable y compostable. Como uno siempre trata de ahorrar para la casa, dirá que no le pongan más bolsas. Esa política se puede desarrollar para tratar de solucionar esto.
Los invito a hacer el ejercicio que he hecho en los últimos meses. Cuando voy al supermercado, pido que no me pongan tantas bolsas y, normalmente, son dos o tres menos. La chica me mira con cara sorprendida y siente que me está dando un mal servicio. Incluso, cuando se trata de botellas, ponen dos bolsas y no nos damos cuenta que todo eso hace un promedio que causa un daño tremendo. Sin embargo, ahora cuando la señorita pregunte si pone otra bolsa –que se va a cobrar–, todos nos vamos a dar cuenta que nos están poniendo bolsas de más, por las que nos están cobrando y no nos damos cuenta.
La última apreciación sobre esto, es algo que nos dijo la Facultad de Química y es que este es un proceso continuo, no termina acá. Hoy estamos contentos con la bolsa compostable o degradable, pero hace unos años en México encontraron una bacteria que se come el plástico –¡esperemos que coma solo eso!– que nos vendría bien importarla y tirarla en la usina de Felipe Cardozo para que se coma el plástico y lo haga desaparecer. De esa manera, empezaríamos a recuperar esa deuda ambiental que, sin lugar a dudas, tenemos por el daño que hemos hecho.
A los señores diputados que, cuando discutan este proyecto de ley, van a leer la versión taquigráfica, les digo: apúrense, porque si nos lleva un año más aprobarlo, serán 1.200:000.000 bolsas plásticas más, que demorarán doscientos años en degradarse, las que serán tiradas en el Uruguay.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «Montevideo, 6 de diciembre de 2017
Señora presidente del Senado
Por la presente solicito al Cuerpo, por motivos personales, se me otorgue, el 7 de diciembre, un día de licencia.
Se comunica que el señor Heber da Rosa ha presentado nota de desistimiento, informando que por esta vez no acepta la convocatoria a integrar el Cuerpo, por lo que queda convocado el señor Jorge Gandini, a quien ya se ha tomado la promesa de estilo.
18) USO SUSTENTABLE DE BOLSAS PLÁSTICAS
SEÑOR GARÍN.- Pido la palabra.
SEÑOR GARÍN.- Señora presidenta: la verdad es que nos sentimos muy reconfortados por estar participando de esta sesión para tratar un proyecto de ley que –como se dijo– es bueno. Si bien tuvo un largo proceso de discusión, fue una muy buena oportunidad para aprender muchas cosas –por lo menos, para los que participamos de su tratamiento– que en nuestro país existe conocimiento y la necesidad de abordar estos temas, a fin de seguir haciendo el esfuerzo para lograr un cambio en nuestras pautas de conducta cotidianas y, de esa manera, mejorar o, por lo menos, no seguir erosionando el medioambiente. Hablo de conocimiento porque para reflexionar sobre este tema necesitamos del aporte específico de muchos actores que cuentan con el conocimiento de lo que fue la evolución de la industria del plástico, como los industriales, los comerciantes y la propia Academia.
SEÑORA PRESIDENTE.- La Mesa solicita que se haga silencio para escuchar al orador.
Puede continuar, señor senador.
SEÑOR GARÍN.- También hay que reconocer el gran esfuerzo que vienen haciendo las instituciones del Estado y el Gobierno para lograr avances en un trabajo que permita reducir la contaminación de bolsas plásticas en el ambiente.
El miembro informante, señor senador De León, dejó claramente establecido en su informe, el motivo central de esta iniciativa: reducir el impacto de las bolsas plásticas sobre el medioambiente. De a poco se han dado algunos indicadores de cómo está evolucionando el consumo de bolsas plásticas, que ha sido cuantificado en 1.200:000.000 bolsas que los uruguayos usamos anualmente.
Aprovechando este número, quiero hacer una importante referencia a la evolución de la reducción del uso de bolsas plásticas por parte de la ciudadanía. Los datos de 2015 indican que en el Uruguay se usa un 17 % menos que en el año 2008, que fue la primera vez que a nivel de políticas públicas se estableció una línea de base sobre el consumo de las bolsas plásticas. Señalo esto, porque este proyecto de ley que hoy tenemos a consideración tiene antecedentes importantes en políticas públicas que se han venido desarrollando en el pasado reciente. Y quiero resaltar, muy especialmente, la iniciativa que ha tenido el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, en el año 2008, al establecer la línea de base y caracterizar cuál era el problema que teníamos por delante.
A partir de esos datos se sintetizó una información, que también tenía antecedentes pero que, a nuestro modo de ver, significó un punto de partida y una referencia para los sucesivos abordajes de la reducción del uso de las bolsas plásticas.
Este tema fue objeto de discusión en la comisión por casi dos años. Por esa razón, en esta oportunidad queremos agradecer lo mucho que hemos aprendido en esas instancias y, también, el trabajo de la Secretaría de la Comisión de Medio Ambiente –en las personas de Mariela Gilet, María José Morador y María Victoria Lumaca– y, ni que hablar, del Cuerpo de Taquígrafos, que a menudo se agarraban de los pelos a raíz de las discusiones que se generaban porque todos nos atropellábamos para decir cosas o sacarnos dudas.
Hoy, claramente, el proyecto de ley busca reducir el uso de bolsas plásticas y lo hace tratando de incidir en la cantidad que se consume, pero también apostando a que se cambie su composición y se piense en mecanismos de reúso para el caso de que se sigan utilizando. Desgraciadamente, se seguirá manteniendo el uso de bolsas plásticas, dado que se trata de un elemento que nos permite resolver fácilmente distintos aspectos de nuestra vida cotidiana. En caso de que así suceda, se procura que podamos usarlas y reusarlas de la mejor manera posible.
Para lograr esos objetivos, el proyecto de ley trata de sensibilizar a los consumidores, es decir, a nosotros mismos, a cada uno de los ciudadanos que vamos al comercio minorista con las manos libres y casi siempre volvemos con nuestras compras envasadas en una bolsa plástica.
En primer lugar, se trata de fortalecer el concepto de reducir el consumo.
En segundo lugar, se trata de reutilizar al máximo posible las bolsas de plástico que tenemos en nuestra casa y también, cuando se conviertan en elementos de residuo final, de contribuir a trasladarlas a lugares donde se puedan procesar de la mejor manera posible.
El proyecto de ley establece ciertas condiciones para que, cadenas de servicios y de bienes que son proveedoras o utilizan regularmente las bolsas plásticas, en algunos casos queden prohibidas a título expreso. Me refiero, por ejemplo, al artículo 8 del proyecto de ley, que prohíbe envasar en bolsas plásticas facturas o diarios. También se fijan prohibiciones en el caso de otros bienes, pero el proyecto deja abierta la posibilidad de que esas cadenas de bienes y servicios tomen la iniciativa de reducir el uso de las bolsas plásticas como un elemento normal de sus envases.
Creemos que estas medidas pueden contribuir a disminuir la cantidad de bolsas plásticas en el ambiente, pero lo más importante es –en esto queremos sumar un concepto que refuerza el trabajo que se ha hecho en la comisión– la posibilidad de continuar trabajando en pautas culturales más fuertes en ese sentido. Nos inclinamos por trasladar un mensaje claro: reducir las bolsas es apostar a la vida. ¿Por qué decimos esto? Hay que fundamentarlo, y lo haremos brevemente.
Sabido es que las bolsas plásticas son producto de una industria moderna, la industria del petróleo, que si bien ha traído mucho confort a nuestras vidas, se basa en la utilización de energías fósiles. Este implemento que nos ayuda a resolver fácilmente muchos aspectos de nuestro acontecer cotidiano, la bolsa plástica, trae muchos problemas para la vida. En primer lugar, porque durante su elaboración como producto de la industria petroquímica, se contribuye a aumentar los gases de efecto invernadero, lo que genera el cambio climático. Entonces, el hecho de que estas industrias reduzcan la elaboración de bolsas, me parece que contribuye a atenuar los efectos del cambio climático. Podríamos desarrollar mucho más el tema, pero por el momento quedamos por aquí porque, además, el señor senador De León ya se ha expresado en ese sentido.
Cuando las bolsas se transforman definitivamente en residuos, duran muchos años porque están hechas de polietileno, por lo que reducir su cantidad traerá muchos beneficios. Lo peor de todo es que es un material que prácticamente no es utilizable –salvo una referencia que hace unos instantes esbozó el senador Bordaberry– ni tampoco un elemento que sirva como fuente de vida para los microorganismos. Ni que hablar que esas bolsas tienen gran impacto en la infraestructura de las ciudades y en las cadenas tróficas de muchos animales acuáticos, debido a que muchas veces partículas muy pequeñas de plástico invaden su hábitat. Creemos que plantear el tema de quitar las bolsas es contribuir a no aumentar los gases de efecto invernadero ni el riesgo de vida en los hábitats acuáticos.
Este proyecto de ley también incorpora a texto expreso la prohibición de utilizar elementos que no sean compostables o biodegradables. Esto significa posibilitar el empleo de materiales que, en su composición, tienen una alta proporción de productos biológicos –muchas veces vegetales– para que, cuando se termine de utilizarlos y se vuelvan residuos, puedan reincorporarse definitivamente al ciclo de vida de la naturaleza.
El mensaje de que reducir la cantidad de bolsas de plástico es apostar a la vida implica sacar el plástico –el polietileno– por los efectos que genera en nuestra vida cotidiana, que son conocidos por todos, y sustituirlo por materiales que sean producto de cadenas de vida y que generen vida cuando, definitivamente, se conviertan en residuo en los lugares de deposición final. Vaya si será importante, entonces, este elemento, que es uno de los destacados de este proyecto de ley que hoy está a consideración de la cámara.
Creemos que si continuamos por este camino seguiremos fortaleciendo el conjunto de políticas públicas que, como Gobierno, hemos venido impulsando en los últimos períodos, apostando claramente a la vida.
No quiero olvidar algunas políticas públicas bastante concretas, como la reconversión de la matriz energética para transformar la generación de energía a partir recursos renovables –quitamos petróleo para producir energía eléctrica desde fuentes renovables, que normalmente tienen atrás ciclos de vida–, para utilizar bien esa energía o, incluso, para seguir transitando el camino de sustituir motores a combustión –como aquí se ha hecho– por motores eléctricos. Es un conjunto de políticas públicas que tienden, claramente, a que se siga pensando en el desarrollo, pero mediante procesos que no comprometan la vida y no sigan, además, erosionando nuestro medioambiente.
A nuestro juicio, este proyecto de ley de bolsas plásticas contribuye en ese sentido. ¿Por qué? Si se hace realidad mucho de lo que hemos pensado como deseable a instancias de este proyecto de ley, la reducción de bolsas plásticas será una apuesta a la vida.
A continuación, voy a referirme a un segundo aspecto que me parece importante remarcar y es el que se refiere al cobro de las bolsas.
En la Comisión de Medio Ambiente, después de un largo debate llegamos al consenso –está expresado en el proyecto de ley– de que las bolsas no sean cobradas. No obstante, se faculta al Poder Ejecutivo para que, eventualmente, pueda establecer la obligación de cobro. Este acuerdo –que logramos por unanimidad– no elude mencionar que ha habido diferentes posiciones al respecto.
Las experiencias –y evidencias– de otras partes del mundo dicen que el cobro de las bolsas puede ayudar a alcanzar la meta de reducir su uso. Es más, al respecto quedan planteados dos conceptos. Hay quienes dicen que se cobre mucho, por aquello de que «lo que te duele, te hace reaccionar». Sin ir más lejos, quiero comentar que tengo en mis manos una nota del Grupo de Amigos del Medio Ambiente de Colonia Suiza –creo que fue enviada a varios legisladores– en la que plantean, entre otras cosas, el reconocimiento general al proyecto de ley que estamos considerando, lo ponderan como muy bueno, pero establecen a título expreso que ellos hubieran optado por el concepto de utilizar el cobro y que, además, su costo no fuera módico, basándose en aquello de que –y uso sus palabras– «si te duele el bolsillo, reaccionás y ese gasto no lo hacés».
También estuvimos discutiendo en la comisión otros planteos referidos al cobro de una cifra pequeña, pero claramente discriminada, para que el usuario pueda identificar que está teniendo un gasto que algunas veces puede ser innecesario o fácilmente sustituible.
¿A qué voy? A que la discusión de cobrar o no las bolsas plásticas ha sido un motivo central de debate en comisión durante bastante tiempo y lo que hoy se plantea al plenario –está reflejado en el artículo 6.º– es facultar al Poder Ejecutivo a establecer la obligación de cobro, para que eventualmente la utilice como un instrumento que ayude a reducir la cantidad de bolsas que se utilizan por parte de los ciudadanos. Indudablemente, esto sacude la cabeza a más de uno, y el señor senador Heber lo planteaba a título expreso en ocasión de su interrupción.
Es un tema que, seguramente, tendremos que debatir un poco más porque hoy lo aprobamos, pero va a tener una segunda discusión en la Cámara de Representantes. La nota que acabo de mencionar del Grupo de Amigos del Medio Ambiente de Colonia Suiza es del 30 de noviembre –es decir, posterior a la fecha en que finalizamos el tratamiento del proyecto en la comisión– y no dudo de que esté en la consideración de los señores representantes cuando traten este proyecto de ley que hoy aprobará el Senado, por lo que se pueden llegar a generar otras decisiones. De momento, creo que es un buen avance –con esto quiero finalizar– que hoy podamos aprobar este proyecto de ley, manteniendo el acuerdo de votarlo por unanimidad como vino de la comisión, y que algunas notas, que a lo largo de la discusión presentamos los senadores preopinantes y quien habla, puedan ser de utilidad para continuar este debate en la Cámara de Representantes.
Lo más importante es reconocer que seguimos dando pasos para reducir la utilización de bolsas plásticas. Estamos pensando en una política pública –diría, ya una política de Estado– respecto a este elemento tan dañino para el ambiente pero tan confortable para las personas, y también en seguir trabajando para reducir su cantidad y especialmente en continuar incorporando –con el apoyo del conocimiento científico– una sustitución por materiales más amigables con el ambiente y, en última instancia, promotores de vida.
Era cuanto quería manifestar.
SEÑOR SARAVIA.- Voy a tratar de ser breve.
Compartimos este proyecto de ley porque creemos que es un buen comienzo, pero hay que reconocer –como autocrítica– que es tardío. Quiero mencionarlo porque el tema de los plásticos, de los envases y las bolsas de plástico no es nuevo.
Por los años 2001 o 2002 se generó una discusión sobre este tema, que impulsamos los dirigentes gremiales con los intendentes y los ediles vinculados con este asunto.
En 2005, cuando ingresamos al Parlamento, integré la Comisión de Medio Ambiente y se reiteró este tema. ¿A qué hago referencia? Justamente, a lo que mencionaba el señor senador De León –que es el miembro informante–: al tema global. En aquel momento, los que éramos dirigentes gremiales planteábamos este tema de los contaminantes por la alta mortandad de rumiantes debido a las bolsas en el sector agropecuario. Y se sigue dando, porque la enorme cantidad de bolsas que arrastran las crecientes de arroyos, cañadas y ríos, que terminan diseminadas en los campos –a veces por el viento–, no solo agregan una alta contaminación al medioambiente, sino que también ponen en riesgo la salud animal y, por ende, la salud humana.
En aquel momento, los índices de mortandad de rumiantes eran muy importantes y siguen siéndolo hoy, a pesar de que se han tomado medidas de limpieza, incluso, por parte de los propios productores. Es decir, hace mucho tiempo que venimos hablando de este tema. No es una crítica al proyecto de ley –estamos muy contentos y vamos a acompañarlo–, sino una autocrítica por la lentitud de los procesos que hemos llevado adelante en el Uruguay, en este tema que afecta al medioambiente.
En otros temas hemos avanzado muchísimo. El señor senador Garín mencionaba el de las energías renovables. Creo que desde el año 2005 estamos discutiendo uno de los temas que puede solucionar los problemas de impacto ambiental vinculados con los plásticos y las bolsas plásticas: me refiero a la famosa Usina Metropolitana de Residuos Sanitarios en Cañada Grande. En aquel tiempo –no sé si ya había un proyecto del arquitecto Arana– se hablaba de Cañada Grande para hacer una usina como la que tiene Porto Alegre, a la que además fueran los desechos de las industrias. Recuerden el lío que tuvimos con Dirox, y todavía tenemos los enterramientos en el fondo de las industrias. Quiere decir que por allí se podría estar dando una solución a este problema. Me refiero a las famosas usinas que tratan los residuos sólidos y líquidos que produce, sobre todo, la zona metropolitana, que es enorme. En tiempos del proyecto de Cañada Grande se hablaba de eso, aunque esto también sucede en otras partes. Lo menciono porque ya hace bastante tiempo que estamos trabajando en estos temas relativos al impacto ambiental.
Otro asunto importante es la contaminación permanente que existe en las aguadas y en los alimentadores de los acuíferos. Esto lo hablamos y discutimos con los intendentes; no hay que olvidarse de que la mayoría de las poblaciones del interior –sobre todo pueblos y ciudades chicos– tienen canteras a cielo abierto donde queman la basura y así se generan incendios de ríos y ríos de plástico y residuos que van contaminando y generando impacto en el medioambiente.
Por lo tanto, bienvenido sea este proyecto, que significa un comienzo. Como creo que todas las cosas requieren un principio, empecemos, entonces, aprobando este proyecto de ley. De todos modos, quería mencionar que no es un tema nuevo sino que viene de larga data y que ya hemos discutido. Todos quienes estamos aquí, y los legisladores que fueron compañeros en las legislaturas anteriores, debatimos en este sentido. Inclusive –lo mencionaba el señor senador Heber–, cuando se habló de la primera planta de celulosa –que en aquel momento era Botnia–, en el gobierno del doctor Jorge Batlle, planteamos la necesidad de ir a un proceso de eliminación de las bolsas de plástico y que un porcentaje de lo que se producía de celulosa fuera a parar a Fanapel a los efectos de agregar más productos a la industria nacional del papel. Fíjense que estamos hablando de hace más de una década.
Hay otros elementos que también tienen que ver con las bolsas de nailon o plásticas: está todo el tema de las zonas que a veces tienen dificultades para el acceso a los servicios más importantes que brindan las comunas, situación que provoca la contaminación de cañadas y arroyos. Recordemos las famosas inundaciones en los barrios bajos de todos los pueblos del interior; en esta sala hay colegas que han sido intendentes, como el señor senador Carámbula, que saben bien lo que se sufre cuando se tapan las alcantarillas con las famosas bolsas. O sea que hay muchos elementos que tienen que ver con este tema.
Creo que este proyecto de ley es un gran aporte y hay que acompañarlo, pero más allá de que el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente ha avanzado muchísimo en diversos temas, considero que todos tenemos que seguir adelante en esta línea porque, en definitiva, en términos finales hace a la salud humana, que es lo que en realidad se busca cuando se trata de mejorar el medioambiente.
Lamentablemente, a veces los países centrales se retiran de rondas de negociaciones que realmente podrían hacer mucho bien al medioambiente. Nosotros, como Uruguay es un país chico, con tres millones y medio de habitantes, tenemos la posibilidad de corregir problemas mucho más fácilmente. Tampoco hay que olvidar que estamos dentro de la última reserva agrícola planetaria –en definitiva, el recurso agua es el futuro– y que esto afecta también la comida, el agua, la salud humana y el futuro, no solo de nuestra sociedad, sino también de muchas otras a las que alimentamos. Además, hay que tener en cuenta que en esas bolsas llegan a conservarse bacterias, mosquitos del dengue dentro del agua, etcétera. Hay elementos y elementos que se suman. Entonces, bienvenida sea esta iniciativa, que compartimos.
Quería dejar esta reflexión porque este un tema que, repito, hace mucho tiempo venimos tratando. Con la señora senadora Xavier –que está presente– estuvimos, del 2005 al 2010, en la Comisión de Medio Ambiente, donde trabajamos estos temas, que se discutieron muchísimo. Por lo tanto, repito, con mucho gusto voy a votar afirmativamente este proyecto.
19) PRÓRROGA DE LA HORA DE FINALIZACIÓN DE LA SESIÓN
SEÑOR DE LEÓN.- Señora presidente: solicitamos la prórroga de la hora de finalización de la sesión hasta culminar con el punto cuarto, inclusive, del orden del día.
20) USO SUSTENTABLE DE BOLSAS PLÁSTICAS
SEÑORA PRESIDENTE.- El Senado continúa con el debate del segundo punto del orden del día.
SEÑORA XAVIER.- Señora presidenta: trataré de ser muy breve, pero quiero decir que, efectivamente, desde el año 2000, con la ley relativa al medioambiente, este es un tema que se discute. Ha habido muchas disposiciones en ese sentido, como el Plan de Acción Estratégico para la Gestión Sustentable de Bolsas Plásticas y la ley relativa a envases a que hacía referencia el señor senador preopinante, en la que trabajamos y cuya aprobación tuvo lugar en el 2004.
Seguramente la ley que estaremos votando hoy no sea la mejor, pero fue la ley posible y la que fuimos modificando a lo largo de estos dos años de trabajo, en gran medida porque nos daban vuelta la cabeza determinados expertos cuando venían y nos decían, por ejemplo, que químicamente había surgido tal o cual material. Entonces, entre la prohibición y la regulación, íbamos cambiando alternativamente, y este proyecto de ley termina combinando los dos aspectos. Sin duda hay una voluntad de disminuir el uso de bolsas de cualquier naturaleza, aun de aquellas que, según la tecnología de vanguardia, son consideradas amigables porque serían degradables o compostables. La voluntad es de reducción del impacto ambiental que generan todas las bolsas y eso queda claro en el artículo 1.º, que no puede olvidarse para el conjunto de disposiciones que vienen después.
Quiero decir también que la mejor ley posible no sustituiría el necesario empoderamiento de los ciudadanos para hacer un uso racional de las bolsas, pero no solo de estas. Cuando uno empieza a ver el uso del plástico, advierte que es un material barato, impermeable, reutilizable y durable, que tiene una serie de condiciones que hacen que en todas las disciplinas se recurra a él de manera sistemática. Hoy estamos viendo un elemento que tenemos en nuestra vida cotidiana, al punto que cuando empezamos a ver qué otros aspectos podíamos tener en cuenta respecto a la utilización de la bolsa plástica, nos dábamos cuenta de que la tenemos incorporada, de una manera muy intensa, a todos los aspectos de la vida diaria. El plástico también se utiliza en los automotores, en la medicina, en la manipulación de alimentos, en la cuestión aeroespacial, etcétera. Realmente estamos invadidos por este material y esta es una pequeña contribución, más que a reducir su uso –sin dudas es muy importante el número de bolsas que utilizamos a lo largo de un año en nuestras vidas–, a tomar conciencia de él. Me pareció muy interesante que en la barra estuvieran, al inicio del tratamiento de este tema, una serie de jóvenes; averigüé quiénes eran y supe que es gente que está vinculada a trabajos de brigadistas, que dan a los ciudadanos bolsas que tienen mejor sustentabilidad que la bolsa plástica para su reutilización.
Entonces, como decía, navegamos entre la prohibición y la regulación y tratamos de hacer algo que fuera equilibrado porque, justamente, cuando uno cree que se debe poner radical en este tema y elimina todo, se da cuenta de que favorece a otros materiales con los que, indiscutiblemente, también se afecta al ambiente.
Queremos señalar que con esto recién empezamos, más allá de las iniciativas a las que hacíamos referencia previamente, y que tenemos que estar muy atentos a todo el cambio científico al respecto para poder mejorar la performance de estas cosas porque estos temas del plástico están en permanente investigación y la verdad es que fue una enorme alegría cuando nos enteramos en la comisión de que existía un material, que sigue llamándose bolsa plástica, pero que tiene un carácter compostable que lleva a que termine incorporándose, aparentemente de mejor manera que los anteriores, al medioambiente. A su vez, su uso no puede ser cualquiera, porque dificultaría el procedimiento de compostabilidad. También nos dijeron que mientras los desechos orgánicos en una bolsa compostable pueden terminar integrados a la tierra y abonarla en 180 días, el hecho de que adentro se encuentren algunas sustancias, también orgánicas, como los cítricos, alarga ese procedimiento de integración y de compostabilidad.
Entonces, en esta legislación hay una gran cantidad de detalles en los que uno puede perderse o paralizarse, y por eso dijimos que en algún momento teníamos que presentar el proyecto para su debate y para que pudiera pasar a la otra cámara, y de esa manera avanzar, aunque sea mínimamente. Por eso insisto: no le podemos pedir a esta futura ley una modificación sustancial, pero tampoco podemos quedar paralizados.
El senador Bordaberry hacía la cuenta de la cantidad de bolsas más que íbamos a tener si se demoraba un año la aprobación del proyecto, y es efectivamente así. Nuestra dinámica va muy por detrás de lo que es la producción y la utilización, no solo de las bolsas, sino de la enorme cantidad de plástico que utilizamos absolutamente para todas las funciones de nuestra vida.
Creo que una de las cosas que importa decir es que esto supondrá una importante adaptación. Por ejemplo, no podrán seguir llegando en bolsas las facturas; lógicamente, se las mete en una bolsa para que no sufran deterioros en un día de lluvia, por ejemplo, o cuando hay mucho viento o cualquier otra cuestión climática. Esta normativa supone una adecuación. Por suerte se nos está estimulando desde todos los organismos públicos a que nos incorporemos al envío de las facturas por vía electrónica para no tener el soporte papel y, con ello, la necesidad de protegerlo con una bolsa plástica.
Quiero comentar que han llegado a la Mesa algunas modificaciones y que en algunos casos puede plantearse que el proyecto no termina de definir ciertos aspectos. Por ejemplo, en lo que respecta al contralor –discutimos muchísimo cuál debía ser el organismo encargado de esa tarea–, sin duda terminamos confiriendo ese rol a la Dinama, dentro del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, porque entendemos que desde allí se puede, eventualmente, generar controles específicos con diferentes organismos, como puede ser el LATU o la Facultad de Química, que ayudó mucho en la comprensión de la complejidad del tema del plástico.
Las modificaciones en cuestión –a las que vamos a hacer referencia rápidamente, porque se hicieron llegar a la Mesa– son las siguientes.
En el artículo 2.º tenemos un tema que no es sustantivo: proponemos eliminar la letra «y» al final del literal A) y, a su vez, planteamos eliminar la última frase, que en el comparativo es un literal C), pero que en el proyecto del repartido no tiene literal, sino que luce como un inciso final del artículo mencionado.
En el artículo 9.º estamos proponiendo un ajuste a la redacción; no es una cuestión de contenido, sino de mejor redacción. De igual manera, en el artículo 10 hay una expresión que mejora la redacción y no implica un cambio sustantivo. En el artículo 13 también hay una referencia que no cambia su contenido. Estas propuestas de modificación refieren a los cuatro artículos mencionados y ya se encuentran en la Mesa.
Me quedo por acá, señora presidenta, dejando constancia de que fue una tarea ardua y buena. Ojalá con este proyecto podamos transmitir un nuevo impulso a la necesidad de ser ciudadanos mucho más conscientes de cómo debemos proteger el ambiente, en particular en este tema de los plásticos, en un país que tiene una gran riqueza hídrica. En muchos países se están haciendo planes específicos en la ribera de los ríos para tratar de que allí no se provoque el daño increíble que se está generando a nivel de los cauces de los ríos, de los mares y de los océanos. Uruguay posee la ventaja de tener una riqueza hídrica muy importante, pero por ello no podríamos tener planes exclusivos para las riberas de nuestros ríos porque, por suerte, tenemos muchos ríos; por suerte tenemos muchas lagunas; por suerte tenemos un país con vista al mar, y por suerte también tenemos una costa oceánica. O sea que esto supone un cambio de comportamiento de todos nosotros y también una espera de que la investigación haga muchos más avances, no solo para reducir el daño que ya hemos hecho, sino también para mejorar los materiales con los que convivimos cotidianamente.
21) PROYECTOS PRESENTADOS
SEÑORA PROSECRETARIA (Silvana Charlone).- «Varios señores senadores presentan, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se modifican artículos de la Ley n.º 15739, de 28 de marzo de 1985, Ley de Emergencia de Enseñanza, relacionados con la organización de las próximas elecciones universitarias a realizarse el día 9 de mayo de 2018.
22) USO SUSTENTABLE DE BOLSAS PLÁSTICAS
SEÑORA PRESIDENTE.- El Senado continúa con la consideración del segundo punto del orden del día.
SEÑORA AVIAGA.- Queremos felicitar a la comisión, que integramos, por el trabajo desplegado y por haber llegado a acuerdos y consensos que hacen posible que hoy estemos en el plenario presentando este proyecto de ley, que fue votado por unanimidad.
También es justo reconocer que el señor senador Bordaberry fue quien planteó este tema en la comisión. Cuando empezamos a trabajar, él presentó varios proyectos y este, en particular, hizo carne en la comisión y en el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, que fue convocado para que nos diera su opinión al respecto. En la comisión se generó un intercambio muy rico, que terminó con el proyecto que hoy estamos elevando al Senado. Quería destacar estos hechos como un plus a lo que hoy estamos a punto de votar.
Ha sido un proceso largo, demasiado largo según los apuros que uno trae cuando es nuevo en estos ámbitos y cree que todo es más fluido y se hace más rápido. De todas maneras, hemos logrado llegar a fin de año con un acuerdo, con un consenso y con la esperanza de que se vayan generando cambios positivos.
Obviamente, cuando uno quiere implementar este tipo de cambios culturales y de producción, debe tener en cuenta que se generaron callos que se van pisando. Sin embargo, hay decisiones que es necesario tomar y, en este caso, esperamos que esto siga su camino en la Cámara de Representantes y se apruebe a la brevedad posible.
Nos gusta el tema de la transición que genera este proyecto de ley, que no es imperativo, sino que trata de convencer y da herramientas de transición productiva. Creo que eso es lo que le da fortaleza y lo que hará posible que se lleve adelante.
Tenemos muchos pendientes en la Comisión de Medio Ambiente. Hay pendientes en lo relativo a la calidad de vida de los uruguayos; está pendiente en este país una ley que atienda lo que tiene que ver con los agroquímicos, con lo fitosanitario, que regule su uso, aplicación, importación y elaboración –en ese sentido hay decretos pero no hay una ley, y en la comisión tenemos proyectos que van en ese sentido–; tenemos pendiente todo lo concerniente al control de calidad de los alimentos. Son proyectos que están en la comisión y en cuyo análisis esperamos poder avanzar el año que viene.
Asimismo está pendiente un debate acerca de las políticas nacionales que estamos llevando adelante con respecto al agua. Hace poco, en una revista de tiraje internacional que tiene que ver con el medioambiente, salió un informe que habla de la situación del Río de la Plata, y alerta sobre el grado de contaminación que tiene respecto a las cianobacterias, que incluso pueden convertirlo en una zona muerta. También está en riesgo el acuífero Guaraní, y esto ya no solo nos involucra a nosotros, sino también al conjunto de la región.
La Comisión de Medio Ambiente del Senado tiene un debe en el sentido de poner estos temas arriba de la mesa; esperemos que el próximo año podamos hacerlo y traigamos a este plenario propuestas que vayan en ese sentido, además de tratar de trabajar más mancomunadamente en la región por los recursos naturales que son de todos.
Felicito a los compañeros porque entre todos tuvimos el empuje necesario para sacar adelante este proyecto y traerlo a consideración del plenario, donde esperamos que sea aprobado por unanimidad.
SEÑORA ZAFFARONI.- Muy brevemente quiero decir que vamos a votar afirmativamente este proyecto por entender que es un paso concreto para avanzar en una línea correcta en relación con el cuidado del medioambiente.
Todos sabemos –ya se ha planteado acá– que es mucho lo que tenemos que hacer en nuestro Uruguay Natural para lograr mejorar los procesos por los cuales se realiza la tarea de recolección y disposición de los residuos.
Las bolsas plásticas son, sin duda, uno de los elementos contaminantes que necesitamos reducir y controlar, y es bueno empezar cuanto antes. La normativa que establece este proyecto puede contribuir a la reducción de su uso, a ir cambiando la composición de las bolsas que utilizamos y a su reutilización. Pero creo que para generar impactos reales es esencial prestar atención y acompañar la implementación de esta ley en lo que establece el literal A) del artículo 7.º, que habla de las campañas de concientización y educación de los ciudadanos.
En definitiva, en la medida en que logremos generar la preocupación y la motivación por el cuidado del ambiente en los hogares, en los barrios y en los espacios públicos, efectivamente podremos lograr avances relevantes y sostenibles en el tiempo.
SEÑOR DE LEÓN.- Solicito que se suprima la lectura y se vote en bloque.
SEÑORA PRESIDENTE.- Hay cuatro sustitutivos presentados a la Mesa. Propongo que desglosemos los artículos correspondientes.
Se va a votar si se suprime la lectura y se vota en bloque, desglosando los artículos 2.º, 9.º, 10 y 13.
–22 en 22. Afirmativa. UNANIMIDAD
Se va a votar en bloque el articulado, salvo los artículos 2.º, 9.º, 10 y 13.
En consideración el artículo 2.º sustitutivo, que ya fue repartido.
En consideración el artículo 9.º sustitutivo, que fue presentado por varios señores senadores.
SEÑOR BORDABERRY.- El Reglamento dice que se tienen que votar las propuestas en el orden en que llegan a la Mesa. Entonces, primero hay que votar negativamente la primera propuesta que llegó, que es la de la comisión.
Pido disculpas por ser tan formalista, pero me parece que es necesario.
SEÑORA PRESIDENTE.- Lo sé, señor senador, pero quería resumir porque ya estamos en la prórroga de la hora de finalización de la sesión. Pero tiene razón.
Por tanto, vamos a comenzar nuevamente desde el artículo 2.º, procediendo como señala el señor senador Bordaberry.
En consideración el artículo 2.º tal como vino de la comisión.
–0 en 23. Negativa.
En consideración el artículo 2.º sustitutivo.
En consideración el artículo 9.º tal como vino de la comisión.
En consideración el artículo 9.º sustitutivo.
–0 en 25. Negativa.
En consideración el artículo 10 sustitutivo.
En consideración el artículo 13 con la redacción que vino de la comisión.
En consideración el artículo 13 sustitutivo.
SEÑORA PRESIDENTE.- Ha quedado aprobado el proyecto de ley, que se comunicará a la Cámara de Representantes.
SEÑOR HEBER.- Pido la palabra para fundar el voto.
SEÑOR HEBER.- Quería manifestar mi oposición a los artículos 6.º y 7.º. No es necesario reconsiderarlos; simplemente quiero dejar constancia de que no apoyo estos dos artículos, uno de los cuales faculta al Poder Ejecutivo a establecer el cobro de las bolsas, y el otro, al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente a instrumentar lo relativo a los puntos de venta o entrega donde se suministren las bolsas. No me parece que sean correctos y por ello dejo constancia de que no estoy de acuerdo con esos dos artículos.
Se trata de una posición personal y no partidaria, porque mis compañeros votaron otra cosa en comisión.
23) CÓDIGO DEL PROCESO PENAL
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en tercer término del orden del día: «Proyecto de ley por el que se modifican la Ley n.º 19293, de 19 de diciembre de 2014, y la Ley n.º 15750, de 24 de junio de 1985, para adecuarlas al nuevo Código del Proceso Penal. (Carp. n.º 963/2017 - rep. n.º 557/17)».
SEÑORA PAYSSÉ.- Señora presidenta: se trata de un proyecto de ley que tiene dos artículos y en el día de ayer fue aprobado por unanimidad en la Comisión de Constitución y Legislación. Este texto vendría a reafirmar algo que puede decirse que ya existía en el Código del Proceso Penal vigente, pero habida cuenta de que se nos ha solicitado que en el texto correspondiente se incluya también al juez de garantía o segundo juez en el proceso de los adolescentes, en sintonía con las normas procesales de reciente vigencia hemos actuado en consecuencia.
Como decía, puede entenderse que esto ya estaba incorporado, pero al instaurar el nuevo proceso es conveniente establecerlo a texto expreso. Por eso, estos dos artículos refieren a la garantía de existencia del doble juez también –reitero– a nivel de adolescentes. De esta manera, el artículo 25 del nuevo Código del Proceso Penal contará con un nuevo numeral, que figura en el texto que estamos considerando, donde explícitamente hacemos extensiva la regla dispuesta para los mayores con relación a las etapas en las que cada juez letrado de primera instancia actuará. Obviamente, esto también modificará la Ley n.º 15750 por cuanto ambas normas refieren a dichas competencias en los mismos términos.
Quiero aclarar que la diferencia que se puede encontrar entre el texto que oportunamente fue presentado a la comisión y el que vamos a votar, simplemente intenta mejorar la técnica legislativa y no otra cosa. Por lo tanto, si no hay ninguna observación, en nombre de la Comisión de Constitución y Legislación solicito la aprobación de este proyecto de ley.
SEÑORA PAYSSÉ.- Pido la palabra para una moción de orden.
SEÑORA PAYSSÉ.- Formulo moción para que se suprima la lectura del articulado y se vote en bloque.
24) COOPERATIVA DE CONSUMO DE LOS SOCIOS DE COOPACE (CCONCOOPACE)
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en cuarto término del orden del día, que es el último que vamos a tratar en esta sesión: «Proyecto de ley, aprobado en nueva forma por la Cámara de Representantes, por el que se le otorga a la Cooperativa de Consumo de los Socios de Coopace (CCONCOOPACE) la facultad para retener un porcentaje del salario y de la pasividad de sus socios. (Carp. n.º 668/2016 - rep. n.º 554/17 y anexo I)».
SEÑOR MICHELINI.- Señora presidenta: quiero ser lo más breve posible.
Para todas las cooperativas de consumo que han tenido esta potestad de hacer descuentos del sueldo nominal en empresas, organismos públicos y privados, ha habido leyes a texto expreso. Esto ha sucedido, por ejemplo, con la Cooperativas de las Fuerzas Armadas, la Cooperativa Magisterial de Consumo, la Cooperativa Bancaria, etcétera; todas ellas tuvieron una ley específica. En ocasión del presupuesto, en la Cámara de Representantes se votó un artículo que incluía esa potestad para la Cooperativa de Consumo de los Socios de Coopace, de Río Negro.
Sucede que cuando el presupuesto se analizó en el Senado, a varios señores senadores nos pareció que debíamos dar un contexto general a dicha norma y sacamos el artículo. Luego de aprobado el presupuesto, la Comisión de Hacienda trabajó durante muchos meses para dar un marco general a esta situación; votamos el artículo como primera cámara y lo enviamos a la Cámara de Representantes. Allí se dio la situación de que el marco general que todos creemos que debe haber –incluso los señores representantes– tenía algunos aspectos institucionales que era necesario estudiar y corregir porque algunos organismos del Estado dijeron que no estaban en condiciones de auditar o controlar a las posibles cooperativas que en dicho marco se presentaran para realizar el descuento de nómina. Por lo tanto, los señores representantes, en consulta con los señores senadores, decidieron volver al proyecto de ley original sin renunciar –quiero dejarlo claro– a que se siga estudiando el tema como para que haya un marco general y que no sea necesario tratar estos temas en el Parlamento. Tiene que haber un marco general para que cualquier cooperativa de consumo que aspire a realizar este tipo de descuento nominal pueda hacerlo si es que cumple con ciertas características, y no sean los diputados y senadores quienes deban determinarlo.
Esto genera una situación de perjuicio a esta cooperativa respecto a la que todos consideran –incluso los organismos del Estado– que está en condiciones de hacer descuentos de la nómina. En consecuencia, la Cámara de Representantes nos envió este texto que tiene un artículo único y otorga esta facultad solamente a la Cooperativa de Consumo de los Socios de Coopace.
Luego de realizar una serie de consultas en la Comisión de Hacienda, resolvimos por unanimidad aprobar este proyecto de ley tal como vino de la Cámara de Representantes. Además, nos comprometemos a confeccionar un marco general.
Es todo lo que tenía para decir.
SEÑOR DELGADO.- Señora presidenta: este proyecto de ley de la Cooperativa de Consumo de los Socios de Coopace tiene un antecedente en el presupuesto del año 2015 que, con un texto parecido, autorizaba a cooperativas del departamento de Río Negro a generar los mismos efectos que se incluyen aquí. En aquel momento se desglosó ese artículo –por un acuerdo que se hizo en el Senado– y se trató en la Comisión de Hacienda realizando consultas a Inacoop, a Cudecoop y a todos los actores cooperativos. Se adoptó lo que, a mi juicio, fue la mejor decisión, es decir, trabajar sobre el marco general vinculado a las cooperativas de consumo en lo que tiene que ver con la autorización de retención de la nómina de sueldos y pasividades.
Ese marco general fue aprobado por unanimidad en la Comisión de Hacienda del Senado y también en el plenario. Es más, hasta contamos con el aval del Ministerio de Economía y Finanzas, de quien depende la Auditoría Interna de la Nación que es la que regula y controla las cooperativas. Luego el proyecto de ley fue a la Cámara de Representantes, donde se vuelve a modificar casi con el mismo espíritu del artículo original que había sido desglosado en ocasión de tratarse la rendición de cuentas.
Las realidades políticas implicaron que esa modificación en la Cámara de Representantes tuviera un amplio respaldo que incluyó a varios partidos políticos y así volvió al Senado, como tercera cámara, para que apruebe o no las modificaciones realizadas. Y volvimos, porque teníamos muchas dudas, a hacer las consultas a Cudecoop, a Inacoop y al Ministerio de Economía y Finanzas. A pesar de que es preciso ser cuidadoso en la expresión –sobre todo por algunas instituciones cooperativas de segundo y tercer grado– el Ministerio de Economía y Finanzas y, en definitiva, todos los actores involucrados, dijeron que lo mejor sería trabajar sobre el marco general y no legislar con nombre y apellido, más allá de los precedentes a que hacía referencia el miembro informante. Actualmente, todo el sistema cooperativo está trabajando y pidiendo que se proceda a modificar la ley marco de las cooperativas, sobre todo algunos aspectos que hay que aggiornar; precisamente, este es uno de esos aspectos.
Hubo que tomar una decisión, y aun a costa de que este proyecto pudiera ser modificado y terminara en la Asamblea General –con lo que, obviamente, se demoraría mucho más en encontrar una solución–, esa decisión se tomó. Reitero: no es la opción que promoví ni la que hubiera querido, pero la voté en aras de respetar un acuerdo político que se hizo en la Cámara de Representantes con todos los partidos, y es en ese sentido que también voy a acompañar en el día de hoy.
SEÑORA PRESIDENTE.- Si no se hace uso de la palabra, se va a votar si se aceptan las modificaciones introducidas en la Cámara de Representantes. Se trata de una votación única, porque el Senado actúa como tercera cámara.
25) LEVANTAMIENTO DE LA SESIÓN
SEÑORA PRESIDENTE.- De acuerdo con lo resuelto, se levanta la sesión.
(Así se hace, a las 13:36, presidiendo la señora Lucía Topolansky y estando presentes los señores senadores Amorín, Aviaga, Ayala, Besozzi, Bordaberry, Carámbula, Carrera, De León, Delgado, Garín, Heber, Martínez Huelmo, Michelini, Moreira, Mujica, Otheguy, Passada, Payssé, Pintado, Saravia, Tourné, Xavier y Zaffaroni).