Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2012/as201221081L.htm
Timestamp: 2019-03-20 23:34:10
Document Index: 12348169

Matched Legal Cases: ['artículo 237', 'artículo 251', 'artículo 250', 'artículo 247', 'artículo 105', 'artículo 7', 'artículo 424', 'artículo 258', 'artículo 250', 'artículo 253', 'artículo 1530', 'artículo 424', 'artículo 42', 'artículo 8']

201206-Sala Civil Liquidadora-1-081
Auto Supremo: Nº 81
Expediente: LP-45-07-S
Proceso: Mejor derecho de propiedad, reivindicación, acción negatoria, daños y perjuicios, nulidad de escritura y cancelación de partida.
Partes: Juan Carlos Carrasco Ramirez y otra c/Guido Orlando Costa Rojas y Otros
VISTOS: El recurso de casación y nulidad de fojas 137 a 141, interpuesto por Guido Orlando Costa Rojas y Ana Maria de Costa, contra el Auto de Vista Nº 5-36/2007 de 26 de enero, cursante de fojas 132 a 133, pronunciado por la Sala Civil Cuarta de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro del proceso ordinario sobre mejor derecho de propiedad, reivindicación, acción negatoria, daños y perjuicios, nulidad de escritura y cancelación de partida, seguido por Juan Carlos Carrasco Ramirez y Lidia Romero de Carrasco en contra de Guido Orlando Costa Rojas y Ana Maria de Costa, auto de concesión del recurso de fojas 149, los antecedentes procesales y,
La sentencia Nº 439 de fecha 15 de diciembre de 2005 pronunciada por el Juez Segundo de Partido en lo Civil - Comercial de la ciudad de La Paz cursante de fojas 111 a 115 vuelta, que declaró probada la demanda en todas sus partes e improbada la demanda reconvencional de mejor derecho de propiedad y otros interpuesta por Guido Orlando Costa Rojas y Ana Maria de Costa, en cuya consecuencia se declaró: 1.- El mejor derecho propietario de Juan Carlos Carrasco Ramírez y Lidia Romero de Carrasco Sobre el inmueble Lote de terreno Nº 116, manzano "G", con una superficie de 316 mts2., ubicado en el ex fundo La Trincha, zona Alto Calacoto del Barrio de Chasquipampa de la ciudad de La Paz, con registro en Derechos Reales en la Partida Nº 01208044 y folio real Nº 2.01.0.99.0024460. 2.- La inexistencia de cualquier derecho propietario de los demandados Guido Orlando Costa Rojas y Ana Maria de Costa con referencia al mismo inmueble. 3.- Declaró también nula y sin valor legal la Escritura Pública Nº 2460/2001 suscrita ante la notaría de Fernando Torrico Tejada, que otorgó el señor Humberto Félix Godoy Castillo a favor de Guido Orlando Costa Rojas, ordenando a la oficina de derechos reales proceder a la cancelación de la Matrícula Nº 2011010001128, de fecha 22 de octubre de 2001 señalando por último el pago de daños y perjuicios que se calificarán en ejecución de sentencia, sin costas por ser proceso doble.
Contra dicha sentencia el co-demandado Guido Orlando Costa Rojas interpone recurso de apelación cursante de fojas 119 a 120, que fue resuelto por el Auto de Vista Nº 5-36/2007 de 26 de enero, cursante de fojas 132 a 133, pronunciado por la Sala Civil Cuarta de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, Auto por el que se confirma la Sentencia recurrida, con costas en aplicación del artículo 237 parágrafo I), inciso 1) del Código de Procedimiento Civil.
Contra el referido Auto de Vista, los demandados Guido Orlando Costa Rojas y Ana Maria de Costa, interponen recurso de casación y nulidad de fojas 137 a 141, con los siguientes fundamentos:
Al amparo del artículo 251 del Código de Procedimiento Civil demandan la nulidad de obrados hasta el vicio más antiguo, asimismo al amparo del artículo 250 y 253 numeral 1) del Código de Procedimiento Civil insta se case el Auto de Vista recurrido y deliberando en el fondo se declare improbada la demanda con costas.
Con relación a la nulidad los demandados acusan, la falta de notificación con diferentes actuados a la co-demandada Ana Maria de Costa entre ellos el auto de fojas 83 asimismo el auto de fojas 42 vuelta, sobre este punto argumentan también que a fojas 43 cursa una diligencia por la cual se notificó a Ana Maria de Costas, quien no sería parte del proceso ya que la demandada sería Ana Maria de Costa. Acusan también la falta de notificación con la sentencia Nº 439/2005 de fecha 15 de diciembre de 2005 a los demandantes por lo que solicitan se dé aplicación a lo establecido por el artículo 247 del Código de Procedimiento Civil.
Con relación al recurso de casación, acusan la violación del artículo 105 del Código Civil, artículo 7 numeral 1) de la Constitución Política del Estado, aducen también la violación del artículo 424 del Código de Procedimiento Civil, porque para este actuado se citó a confesión provocada a Guido Orlando Rojas y Ana Maria de Costas, personas que no existirían en el proceso pues los demandados son Guido Orlando Costa Rojas y Ana Maria de Costa, finalmente acusan la violación de los artículos 1287, 1289, 1530 y 1545 del Código Civil.
Con esos fundamentos solicitan "...remitir obrados ante la Excma. Corte Suprema de Justicia, para que este alto tribunal anule obrados hasta el vicio más antiguo o en su caso case el Auto de Vista recurrido dejando sin efecto la sentencia de fojas 111 - 115, declarando improbada la demanda de fojas 6 - 8 y probada la demanda reconvención de fojas 34"(sic).
Que, así expuestos los fundamentos del recurso planteado, y siendo que se solicita la nulidad de obrados se pasa a considerar la nulidad planteada y al respecto se tiene:
Con relación al recurso de nulidad, es necesario precisar que en materia de nulidades, rigen ciertos principios que deben ser observados y al respeto corresponde precisar que la línea jurisprudencial establecida por la ex Corte Suprema de Justicia compartida por este Tribunal sobre las nulidades procesales, estableció que entre otros principios, rige el principio de trascendencia, que determina que no hay nulidad sin perjuicio, lo que significa que para dar lugar a la nulidad es preciso que la infracción haya ocasionado algún daño; y, finalmente, en lo que nos interesa debemos hacer alusión al principio de convalidación, por el cual, toda violación de forma, que no sea reclamada oportunamente por quien se sienta perjudicado, se considera convalidada con el consentimiento tácito, entendiéndose en consecuencia, que la falta de alguna diligencia o trámite declarado esencial, debe reclamarse dentro la tramitación del proceso en la instancia respectiva y no reservarse recién para la casación, puesto que resultaría extemporáneo por mandato del artículo 258 numeral 3) del Código de Procedimiento Civil, en esta instancia no es permitido alegar nuevas causas de nulidad por contravenciones que no se hubieren reclamado en los tribunales inferiores.
En ese marco, las supuestas infracciones que se habrían cometido con la falta de notificaciones a la co-demandada, sin ninguna lógica pretende subsumir dentro de la causal de nulidad, el error o lapsus digit en que habría incurrido el Tribunal A quo al notificar a la co-demandada como Ana Maria de Costas, de ningún modo varía en la identidad de la co-demandada en el presente caso de autos, pues la notificación lejos de cumplir con el objetivo fue realizada con las formalidades y a la persona interviniente en el proceso, además que no fue reclamado oportunamente, por lo que no puede ser considerado por este Tribunal, precisamente por que fue convalidado por la inacción de la parte demandada, no siendo evidente la nulidad reclamada.
Con relación al recurso de casación en el fondo, la amplia jurisprudencia sentada por la ex Corte Suprema de Justicia, compartida por este Tribunal, estableció de manera reiterada que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo o recurso de casación en la forma, sin que exista óbice alguno para que ambos recursos se interpongan al mismo tiempo conforme establece la norma prevista por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.
Consiguientemente, en virtud a su naturaleza jurídica, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores in procedendo o violaciones de las formas esenciales del proceso, cuyo análisis y resolución esta reservado para el recurso de casación en la forma; ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma, de ahí, que en la exposición de los fundamentos los recurrentes deben discriminar con absoluta claridad los aspectos que corresponden ser considerados a través del recurso de casación en la forma de aquellos que corresponden al fondo.
Que, en el caso de autos, de la revisión del recurso interpuesto, se establece que la parte recurrente no cumple con la causalidad contenida en los ordinales 1), 2) y 3) del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, no obstante apoyarse en un numeral para recurrir, por cuanto en la relación de antecedentes que hace y del contenido del recurso en sí, si bien menciona la ley o leyes que han sido violadas, sin embargo no exponen de manera clara los errores de interpretación de normas substantivas referidas al derecho expuesto en obrados, tampoco cómo debían ser interpretadas, así como no explican cómo estos preceptos legales han sido indebidamente aplicados y fundamentalmente cuáles debían ser los pertinentes, tornando al recurso carente de motivación y fundamentación jurídica.
Sobre la supuesta violación de los artículos 1287 y 1289, 1530 del Código Civil, en ese orden, resultan impertinentes en cuanto a su supuesta infracción, puesto que no consideraron que estos preceptos sustantivos no fueron aplicados ni mencionados en la resolución de vista impugnada, infiriéndose, lógicamente, que no puede aducirse su vulneración precisamente por no haber sido aplicados. Al respecto cabe hacer la siguiente consideración con relación al artículo 1530 del Código Civil, que se encuentra dentro del Título V de los Registros Públicos, Capítulo IISección III de las partidas de matrimonio que se refieren textualmente a: (Asiento de las partidas). Las partidas matrimoniales se asentaran inmediatamente de celebrado el matrimonio según las formalidades prescritas por el Código de Familia, que en los hechos no tiene ninguna relación ni asidero legal y mucho menos fue aplicado en la resolución de vista impugnada.
Finalmente, los recurrentes pretenden de manera errada incluir dentro su recurso de casación, agravios referidos a errores in procedendo, como la supuesta violación del artículo 424 del Código de Procedimiento Civil, que como ya se ha indicado de manera reiterada en la jurisprudencia de éste Supremo Tribunal, no corresponde su consideración por constituir errores in procedendo, que no pueden ser analizados en el recurso de casación.
En consecuencia, al no ser evidentes las acusaciones formuladas por los recurrentes, corresponde resolver el recurso planteado conforme los artículos 271 numeral 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 parágrafo I numeral 1), concordante con la disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, así como el artículo 8 parágrafo II de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicialdeclara, INFUNDADO el recurso de nulidad y casación de fojas 137 a 141, interpuesto por Guido Orlando Costa Rojas y Ana Maria de Costa. Con costas.
Se regula honorario profesional en la suma de Bs. 500, que mandará hacer efectivo el Juez a quo.
ibro Tomas de Razón 81/2012