Source: https://es.scribd.com/doc/132486380/Cuidado-Personal-Fabiola-Lathrop
Timestamp: 2017-01-19 15:04:42
Document Index: 392626021

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NavegarInteresesBiography & MemoirBusiness & LeadershipFiction & LiteraturePolitics & EconomyHealth & WellnessSociety & CultureHappiness & Self-HelpMystery, Thriller & CrimeHistoryYoung AdultNavegar porLibrosAudio librosArtículosPartiturasExplorar todoSubirIniciar sesiónRegistrarseRevista Ius et Praxis, Año 16, Nº 2, 2010, pp.147 - 184 ISSN 0717 - 2877 Universidad de Talca - Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales “(In)constitucionalidad de la regla de atribución preferente materna del cuidado personal de los hijos del artículo 225 del Código Civil chileno” Fabiola Lathrop Gómez
(In)constitucionalidad de la regla de atribución preferente materna del cuidado personal de los hijos del artículo 225 del Código Civil chileno* (Un)constitutionality of the preference towards the mother of the legal attribution of child physical custody of the article 225 section of the Chilean Civil Code
Fabiola Lathrop Gómez**
Igualdad, Cuidado Personal, Crisis Matrimonial
Equity, Physical Custody, Marital Crisis
* Este trabajo ha sido realizado en el marco del Proyecto Fondecyt Nº 11090042. Trabajo recibido el 29 de agosto y aprobado el 24 de septiembre de 2010. ** Abogada; Licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales, Universidad de Chile; Doctora en Derecho, Universidad de Salamanca, España; Profesora de Derecho Civil de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile e Investigadora de la Escuela de Graduados de la misma Facultad. Correo electrónico: flathrop@derecho.uchile.cl. Revista Ius et Praxis, Año 16, Nº 2 2010, pp. 147 - 184
Artículos de doctrina - Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
I. Introducción: las normas aplicables
al cuidado personal de los hijos
Dentro de las cuestiones que padre y madre deben regular luego de su quiebre, está la determinación de quién ejercerá el cuidado personal de sus hijos. Al respecto, nuestra legislación presenta tres tipos de atribuciones: atribución legal, judicial y convencional. En virtud de la primera, el art. 225 inciso primero del Código Civil (en adelante C.C.) establece que si ambos padres viven separados, a la madre toca el cuidado personal de los hijos. Conforme a la atribución convencional, el mismo artículo, en su inciso segundo, señala que si los padres viven separados pueden acordar que el cuidado personal de uno o más hijos corresponda al padre, alterando, de esta forma, lo prescrito supletoriamente por el art. 225 inciso primero C.C.1. Por último, no obstante la atribución legal y convencional, cuando el interés del hijo lo haga indispensable, el juez puede ordenar que el cuidado personal lo ejerza el otro progenitor, si el padre o madre a quien se ha entregado el cuidado personal ocasiona maltrato, descuida a los hijos, o los ha abandonado, o bien, por cualquier otra causa calificada (art. 225 inciso tercero C.C.). Todo ello, con una limitación importante: no puede atribuir el cuidado personal del hijo a quien no ha contribuido a su manutención mientras estuvo al cuidado del otro padre, pudiendo hacerlo (segunda parte del inciso tercero del art. 225 C.C.)2. Asimismo, conforme al art. 226 C.C., el juez puede, en caso de inhabilidad física o moral de ambos padres, confiar el cuidado personal del hijo a otra persona o personas que estime competentes3. Ahora bien, estas normas del Código Civil debemos concordarlas con las contenidas en la Ley de Matrimonio Civil Nº 19.9474 que, para los casos de
La doctrina reciente interpreta con amplitud esta norma. Así, se ha estimado que serían acuerdos válidos aquel por el cual los padres establecen que el cuidado pasará al padre a partir de una determinada edad o durante cierto periodo e, incluso, un régimen compartido de tuición. Así, Court Murasso, Eduardo, Curso de Derecho de Familia. La Filiación por naturaleza, Abeledo Perrot/LegalPublishing, Santiago, 2010, p. 75.
2 Restricción que se encontraba también en el art. 46 de la Ley de Menores Nº 16.618 antes de la Ley de Filiación Nº 19.585 y que debemos entenderla en concordancia con la letra a) del inciso segundo del art. 19 de la Ley Nº 14.908 sobre Abandono de Familia y Pago de Pensiones Alimenticias.
Recordemos que esta norma debe concordarse con el art. 42 de la Ley de Menores Nº 16.618. Para Rodríguez Pinto, María Sara, “El cuidado personal de niños y adolescentes en la familia separada: criterios de resolución de conflictos de intereses entre padres e hijos en el nuevo Derecho chileno de Familia”, Revista Chilena de Derecho Vol. 36, Nº 3, 2009, p. 548, la inhabilidad de los padres ha dejado de ser un criterio preponderante de adjudicación del cuidado personal entre los progenitores. La inhabilidad dice relación más bien con el criterio de adjudicación a terceros, parientes o extraños.
En adelante LMC. Revista Ius et Praxis, Año 16, Nº 2 2010, pp. 147 - 184
del cuidado personal de los hijos del artículo
(In)constitucionalidad de la regla de atribución preferente materna 225 del Código Civil chileno
separación (de hecho o judicial) y divorcio, establece la posibilidad de intervención judicial a este respecto al aprobar el acuerdo completo y suficiente5, o bien porque, aplicando los arts. 31, inciso primero, 67, 70, 89 y 90 de la LMC, podemos llegar a la conclusión de que también el juez deberá pronunciarse sobre el cuidado de los hijos en los casos en que no se exige el acuerdo regulador. En efecto, el art. 67 de la LMC establece que, solicitada la separación, el juez, durante la audiencia preparatoria, debe instar a las partes a una conciliación, la que tendrá por objetivo acordar las medidas que regularán lo concerniente a los alimentos entre los cónyuges y para los hijos, su cuidado personal, la relación directa y regular y el ejercicio de la patria potestad. En concordancia con esta disposición, el art. 90 de esta ley establece que en este llamado a conciliación se incluirán estas materias aun cuando no se hubieren solicitado directamente en la demanda o en la reconvención. Y si las partes no alcanzaren acuerdo, el juez deberá pronunciarse sobre dichas materias, con carácter provisional, conforme al art. 70 de la LMC. Asimismo, en materia de procedimiento, el art. 89 de la LMC ordena que las acciones que tengan por objetivo regular el régimen de alimentos, el cuidado personal de los hijos o la relación directa y regular, cuando no se hubieren deducido previamente de acuerdo a las reglas generales, como asimismo todas las cuestiones relacionadas con el régimen de bienes del matrimonio que no hubieren sido resueltas en forma previa a la presentación de la demanda de separación, nulidad o divorcio, deben deducirse en forma conjunta con ésta o por vía reconvencional, en su caso. Estas líneas tienen por objeto detenerse en el primer tipo de atribuciones reseñadas y, especialmente, en la regla de la atribución legal del art. 225 inciso primero C.C.; en concreto, buscamos revisar la constitucionalidad de esta norma
En caso de nulidad, si bien la LMC no exige la presentación del mencionado acuerdo, estimamos que no habría problema en que las partes regularan de común acuerdo el cuidado personal de los hijos. Originalmente, la LMC establecía el acuerdo para la trilogía completa, es decir, separación, divorcio y nulidad. Así se contemplaba en el Proyecto Original, en la indicación sustitutiva y en el Texto aprobado por la Cámara de Diputados. Fue en el Senado donde se rompió esta sistematización de las normas comunes a la relajación y disolución del vínculo. En caso de nulidad, si bien la LMC no exige la presentación del mencionado acuerdo, estimamos que no habría problema en que las partes regularan de común acuerdo el cuidado personal de los hijos. Originalmente, la LMC establecía el acuerdo para la trilogía completa, es decir, separación, divorcio y nulidad. Así se contemplaba en el Proyecto Original, en la indicación sustitutiva y en el Texto aprobado por la Cámara de Diputados. Fue en el Senado donde se rompió esta sistematización de las normas comunes a la relajación y disolución del vínculo. Vid. Primer informe de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, recaído en el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que establece una nueva Ley de Matrimonio Civil, de 9 de julio de 2003, Boletín Nº 1759-18, Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, Historia de la Ley Nº 19.947 Establece Ley de Matrimonio Civil, pp. 563 y 606. En: http//www.bcn.cl-histleylfs-hdl-19947-HL19947.pdf [visitado el 31/08/2010].
Revista Ius et Praxis, Año 16, Nº 2 2010, pp. 147 - 184
nota n. Maricruz. se remontan al Código Civil de 1855. ante todo. 277. Rodríguez. desde antaño. sin distinción de sexo. tiene su antecedente inmediato en el antiguo art. En 1935. el art. Veloso Valenzuela. Así. se asegura el aprendizaje de las tareas domésticas. El texto de la norma actual fue fijado por la Ley Nº 19. defiende su coherencia con la Carta Fundamental. establecía que correspondía a la madre el cuidado de todos los hijos menores. Justicia y Reglamento del Senado. Santiago de Chile. p. Año 16. históricamente. 1999. La Filiación en el Nuevo Derecho de Familia. Claudia. Santiago de Chile. a falta de acuerdo. Paulina.
II. de acuerdo a la Ley Nº 18.C. 225 inciso primero C. Schmidt Hott. Nº 2 2010.
En esta norma vemos cómo. Revista Ius et Praxis. “Notas históricas y comparadas sobre el nuevo ordenamiento legal de la filiación”. alcanzada cierta madurez. 3.C. Las modificaciones introducidas a la atribución legal del cuidado personal han dicho relación con la edad hasta la cual permanecen bajo su cuidado exclusivo. cit. p. Esta es la solución más adecuada para Court. Según consta en el Informe de la Comisión de Constitución. ha aumentado progresivamente. Breve noticia histórica
El legislador. p. 47. esta vez. mientras que el hijo varón. cit. ha concedido a la madre el cuidado personal de los hijos e hijas. “Relaciones filiales personales y patrimoniales”. 225 C.271 la aumentó a los catorce años: cumplida esa edad. Universidad de Chile. deja esta órbita para “acompañar” a su padre en lo extra-familiar. 2007. 73. cualquiera fuese su sexo. pp. Sin embargo. 147 . El padre era asignatario del cuidado de los hijos varones mayores de cinco años7. a todos los hijos menores bajo el cuidado materno. intentando así destruir los argumentos de utilidad y legitimidad esgrimidos por la doctrina a favor del art. sea porque no existe o porque no consta en
Cuestionan su legitimidad. Curso. la Ley Nº 5.C. Legislación. edad que. El Sistema Filiativo chileno.	Artículos de doctrina . 225 del C.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
a la luz del principio de igualdad contenido en el art. 223 del C. que. Y en 1952.680 elevó este límite de edad de los hijos a los diez años. 562-564. 19 Nº 2 de la Constitución Política6 y de los Tratados Internacionales sobre Derechos Humanos que se encuentran vigentes en Chile. el papel que desempeña la mujer en la familia era heredado de generación en generación. el cual otorgaba a la madre el cuidado de los hijos menores de cinco años e hijas de toda edad. y Gómez de la Torre Vargas. “El cuidado”. Enrique. salvo en caso de depravación materna que provocase perversión en los hijos. 1. 141.C.802 de 1989. ConoSur. Por su parte. la Ley Nº 10. en El nuevo estatuto de filiación en el Código Civil chileno. pp. 2001.585 de 1998. en Schmidt Hott.184
. dejando. los legisladores señalaron que. los hijos varones pasaban a estar bajo el cuidado personal del padre8. de 20 de noviembre de 1996. Santiago de Chile. Barros Bourie. Claudia. Fundación Facultad de Derecho. pues quedando la hija al cuidado de su madre. por cierto. nota n. p. Editorial Jurídica de Chile. los orígenes del art.
por ser tan delicada. estimó que. ambos padres pueden determinar que el cuidado personal lo tenga el padre. si se produjesen discrepancias. la madre tendrá el cuidado personal de los hijos menores. Revista Ius et Praxis. Larraín. que no modificó la norma respectiva– suprimió esta presunción. y las indicaciones sólo consagran esa realidad al darle carácter de regla general. añadiendo que “en estos casos. En: http://www.del cuidado personal de los hijos del artículo
la forma señalada. por ser más idónea. en principio. sin distinguir entre padre y madre. lo que se presumía. si no hay acuerdo. toca a la madre el cuidado personal de los hijos. En el Segundo Informe de la Comisión de Constitución. Legislación. o en el de hallarse inhabilitada por otra causa. la madre tiene el cuidado personal de los hijos menores. pero. se sumaría a la idea de establecer que. ello constituía un antecedente de importancia para resolver su inhabilidad. que establecía dichas causales.585 Modifica el Código Civil y otros cuerpos legales en materia de Filiación.
El Primer Informe de la Comisión de Constitución. en segundo trámite constitucional que modifica el Código Civil y otros cuerpos legales en materia de filiación. además. Estableciéndose. estableciendo que si el adulterio era la causa del divorcio. Otero y Sule. si no hay acuerdo. an cuando mantenía sus prevenciones. Por su parte.leychile. Esta norma había que entenderla en concordancia con el art. 410. que la radicación legal del cuidado de los hijos. Boletín Nº 1060-07.802. En materia de inhabilidades. recaído en el proyecto de ley. el legislador de 1855 estableció que la madre quedaba excluida del ejercicio del cuidado personal de los hijos si por su depravación fuera de temer que ellos se pervirtieran.3/4231/1/HL19585. Larraín y Otero–. Justicia y Reglamento del Senado. Nº 2 2010. la Ley Nº 18. Hamilton. sea porque no existe o porque no consta en la forma señalada. pp. En 1952. cabrá al tribunal dirimirlas. evita numerosas dificultades y responde a la práctica. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile.184
. era conveniente que la Comisión tuviese un criterio unánime.618. 121 y 122.802 mantuvo la regla según la cual la depravación de la madre era causa de inhabilidad para ejercer la tuición. Boletín Nº 1060-07. se indica también: “(…) la mayoría de la Comisión –integrada por los HH. en segundo trámite constitucional que modifica el Código Civil y otros cuerpos legales en materia de filiación. en el caso de divorcio causado por adulterio de la madre. Senadores señores Fernández. pp.271 –y posteriormente la Ley Nº 18. Puestos en votación los incisos primero de las indicaciones Nºs. 793 y 794. Hubo coincidencia en no establecer un plazo para la duración del acuerdo –como propone el inciso primero de la indicación Nº 121–. señala: “A falta de acuerdo. 147 . cuando los padres lo decidan. la Ley Nº 10. el cuidado personal de los hijos pertenece naturalmente a la madre. Historia de la Ley Nº 19. La radicación legal del cuidado de los hijos. Legislación. podrán revocarlo y. como creía que en esta materia. Año 16. 42 de la Ley de Menores Nº 16. si los padres viven separados. de común acuerdo. de 20 de noviembre de 1996. que demuestra que lo más frecuente es que sea la madre la que lo asuma cuando los padres no viven juntos9.cl/Navegar/scripts/obtienearchivo?id=recursosl egales/10221. La minoría hizo presente que. que demuestra que lo más frecuente es que sea la madre la que lo asuma cuando los padres no viven juntos”. de pleno derecho.pdf[ visitado el 31/08/2010]. fueron aprobados con cambios por los HH. se confiará el cuidado personal de los hijos al padre”. Senadores señores Fernández. en forma unánime”. por estimarlo inconveniente. desde el momento en que. Justicia y Reglamento del Senado. de 4 de noviembre de 1997. evita numerosas dificultades y responde a la práctica. recaído en el proyecto de ley.
110). de la Universidad Autónoma de Barcelona. entre otros tipos de igualdad. en la realidad. Alejandro. indistintamente.C. 233 y 234. nos interesa detenernos sólo en ciertos aspectos de dicho principio. que “Establece igualdad jurídica entre hombres y mujeres”. pp. en su esencia. 1999. Norberto.
La frase “hombres y mujeres son iguales ante la ley” fue introducida por la Ley Nº 19. Nº 2 2010. por último.
10 Sobre la distinción entre igualdad formal (o ante la ley) y material (o de hecho). Año 2000. Revista Jurídica de Palermo Sela. derogando. En el epígrafe 57 de esta última obra. se debía confiar el cuidado personal de los hijos al padre.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
La Ley de Filiación Nº 19. 1993. quien se refiere a la igualdad jurídica.C.	Artículos de doctrina . 75 y ss. prescribiendo. Ediciones Paidós-I. sino posibilitar las condiciones sociales apropiadas para que.. pp. 147 . la norma según la cual. Veloso Valenzuela. Editorial Jurídica de Chile.
III. Paulina. analizaremos la (i)legitimidad del art. puede leerse: “(…) fue cundiendo la idea de que se impone como necesario no sólo sustentar la tesis de la igualdad como postulado doctrinario. pp. así como la referencia al adulterio de los padres como antecedente importante para resolver sobre la inhabilidad para ejercer el cuidado personal. 109 y ss. dedicado a la igualdad de hecho. 11 12
En adelante CPR o Constitución. Así. estos supuestos serían el padre y la madre ubicados en situación de cuidar a sus hijos luego de la ruptura matrimonial o de pareja. puede consultarse Bobbio. no se verifica considerando a las personas en realidades aisladas sino siempre en términos de comparación entre dos o más personas o situaciones. expresamente. que hombres y mujeres son iguales ante la ley (art. un concepto relacional. publicada el 16 de septiembre de 1999. En primer término. Tomo XI. A efectos del análisis de la legitimidad de la norma en cuestión. “Igualdad y relaciones familiares”. Tratado de Derecho Constitucional. pero eliminó la causal de depravación de la madre como causal de inhabilidad. y Silva Bascuñán.
Revista Ius et Praxis. 19 Nº 2)12. sino cierta y auténtica” (p.611.E. Santiago de Chile. La Constitución Política11 asegura a todas las personas la igualdad ante la ley. agrega que ni la ley ni autoridad alguna pueden establecer diferencias arbitrarias. en el caso de encontrarse la madre inhabilitada por otra causa. Año 16. 2006. Por ser este un trabajo que se enmarca en el Derecho Civil.585 no alteró el criterio legal de preferencia materna. 225 inciso primero C. esto es. Para el caso en análisis. Barcelona. tal igualdad sea verdaderamente cierta para el común de los hombres y se llegue por tal medio a una democracia no puramente formal. Igualdad y Libertad. no es del caso realizar aquí un estudio acabado sobre el principio de igualdad a nivel constitucional. a la igualdad de oportunidades y a la igualdad de hecho (o material). La (in)constitucionalidad de la norma de atribución
materna preferente a la luz del principio de igualdad formal
En este trabajo pretendemos revisar la constitucionalidad de la norma en cuestión desde un doble punto de vista: formal y material10. desde el punto de vista de la igualdad formal.184
. lo primero que debemos señalar es que la igualdad constituye. pp.
C. Centro de Estudios Constitucionales. Año 16. que no todas las diferenciaciones son arbitrarias y que el quid está en determinar qué distinciones autorizan tratamientos diferenciados y cuáles no. la redacción e historia legislativa del art. pp. para establecer si una norma es o no discriminatoria y vulnera el principio de igualdad garantizado por nuestra Constitución. luego. Nº 2 2010. Uno de los mecanismos ideados para determinar la pertinencia del criterio de distinción es el denominado “test de razonabilidad”. Las distinciones no son per se atentatorias contra el principio de igualdad constitucional: es necesario que la distinción sea arbitraria. Hasta aquí. Hagamos. está ordenado un tratamiento desigual. entonces. Al respecto.C. en materia de asignación del cuidado personal luego de la ruptura familiar. que permita efectuar una distinción. lo que resulta tremendamente complejo de dilucidar en algunos casos pues esto es. que comprende tres
Alexy. Si hay razón suficiente para ordenar un tratamiento desigual. ha existido desde siempre una discriminación entre hombre y mujer. podemos señalar que. 225 C. la postura que defiendo no se aleja de la posición de quienes defienden la constitucionalidad del art. si ella es arbitraria o no. Según Alexy13. 395 y ss. El asunto está en determinar. Lo que realmente proscribe son las distinciones de carácter arbitrario. el ejercicio de establecer si el criterio establecido para efectuar la discriminación es o no arbitrario. que surja de la naturaleza de la cosa o que. si es o no suficiente. en segundo lugar. está ordenado un tratamiento igual. La clave está. a la luz de lo que hasta aquí hemos dicho. ¿Cuál sería la razón que lleva a hacer la distinción entre padre y madre para atribuir el cuidado personal? Descubrirla es el primer paso para establecer. en el análisis del criterio de distinción. de alguna forma sea concretamente comprensible. entonces. De esta idea se desprende que quien pretende un trato diferenciado debe probar y justificar la discriminación. 147 . padre y madre. 225 C. La idea que subyace en esta afirmación es que el principio de igualdad no puede ignorar las diferencias que existen entre los seres humanos. que debe existir “razón suficiente” que avale el trato desigual. Revista Ius et Praxis.del cuidado personal de los hijos del artículo
En segundo lugar. es necesario analizar el criterio de distinción que utiliza. Referida ya. 1993. Teoría de los Derechos Fundamentales.. si no hay razón suficiente para la permisión de un tratamiento desigual. Madrid. pp. un problema de valoración. Y. que nos permite determinar si existe una razón suficiente. razonable. someramente. Robert.184
. Existe diferenciación arbitraria cuando para la diferenciación legal no es posible encontrar una “razón razonable”. este principio no excluye la existencia de diferenciaciones entre dos o más personas o situaciones. en suma.
Los supuestos de la norma El art. pp. Nº 2 2010. y en la sentencia Rol Nº 7552007. 10. esto es. a la luz de la jurisprudencia constitucional. En cuanto a esta última etapa. Veloso. cit. en Schmidt Hott. pp. la validez de ese objetivo frente a la Constitución. Santiago de Chile. establece: “si los padres viven separados. Santiago de Chile.C. En el Derecho Constitucional. Paulina. Cuadernos de Análisis Jurídico. Veloso Valenzuela. Escuela de Derecho Universidad Diego Portales. 15
Cfr. El cambio aludido por la profesora Bulnes se aprecia en la sentencia Rol Nº 790-07. 17-26. 2001. Editorial Jurídica. 225 inciso primero C. esto es.. como la idoneidad y la proporcionalidad16. b) cuando la distinción obedece a un criterio de necesidad y c) cuando se cumple con ciertos requisitos. en Asociación Chilena de Derecho Constitucional. pp. 20). 32. 21. Los peligros de la Constitución. A continuación. 225 inciso primero C. 1997. en relación a la igualdad ante la ley. “Igualdad”. 118 y 119.184
. había aplicado el “test de la razonabilidad” (p. pp. señala que. a la madre toca el cuidado personal de los hijos”. Santiago de Chile. Luz.	Artículos de doctrina . además de la razonabilidad. en sus considerandos vigésimo. y la razonabilidad del trato desigual. este Tribunal. el “test de la razonabilidad” se remite a un segundo mecanismo: el “test de la proporcionalidad”. se encuentra Veloso Valenzuela. pp. Valparaíso.C. cit. La profesora Bulnes. mexicano y alemán. quien afirma que. Ediciones Universitarias de Valparaíso de la Universidad Católica de Valparaíso. Sobre el principio de igualdad. nota n. la razonabilidad es el catarbón o estándar de acuerdo al cual debe apreciarse la medidad de igualdad o desigualdad (p. Temas actuales de Derecho Constitucional. la proporcionalidad. 147 . Dentro de la doctrina civil que se refiere a este mecanismo. 2009. puede consultarse también Atria Lemaitre.19) y que. Paulina. Seguimos a Veloso. 14. que vendría a ser un segundo principio encaminado a establecer la existencia o inexistencia de una discriminación arbitraria15. cit. “La igualdad”. ha abordado esta temática. La Filiación en el Nuevo Derecho de Familia. que se refiere al derecho de igualdad y el Derecho de Familia en Chile. p. Alejandro. el Tribunal Constitucional. especialmente. Año 16. 1. Bulnes Aldunate. hasta el año 2007. nota n. trataremos de determinar la in(validez) constitucional del criterio de atribución materna preferente del art. 284 y 285. las diferenciaciones no sólo deben ser racionales sino que también deben ser objetivas y proporcionales y deben estar acorde con la finalidad que persigue el legislador al establecer la distinción. 30 y 31. y Guzmán Brito. Claudia. a partir del año 2007.
14 El “test de la razonabilidad” se encuentra altamente difundido en numerosos países de Europa y América y es utilizado también en diversos tribunales internacionales. sobre la base de que las diferencias de trato se permiten cuando a) los supuestos son desiguales. El Derecho Privado Constitucional de Chile. “Principios fundamentales del nuevo estatuto de la filiación”. la proporcionalidad entre ese trato y el fin que se persigue con el establecimiento de ese trato14. concretamente con la sentencia del Tribunal Constitucional Rol Nº 790-07 recaída en un requerimiento de constitucionalidad. “Principios”.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
etapas encaminadas a establecer la existencia de un objetivo perseguido a través del establecimiento del trato desigual. Fernando. 2001. p. Revista Ius et Praxis. La idea de igualdad en la jurisdicción nacional. sustentándose principalmente en la doctrina emanada de sus símiles español. 14. habría pasado a exigir. 233. ConoSur. “La igualdad ante la ley y la evolución de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional”. nota n. vigésimo segundo y vigésimo cuarto. p.
Sin embargo. necesariamente. padres. Somarriva Undurraga. En nuestro caso. Pero. Tratado de Derecho Civil. para evitar que ello deba discutirse. 225 inciso primero C. Tomo I. teniendo libertad para hacerlo20.C. evitando un pronunciamiento adicional al respecto. Editorial Jurídica. p. debemos preguntarnos si la distinción es necesaria. Vodanovic Haklicka. Tomo I.del cuidado personal de los hijos del artículo
Los supuestos sobre los cuales esta norma efectúa la discriminación son: la madre ejerce el cuidado personal de los hijos y el padre ejerce el cuidado personal de los hijos. Arturo. La necesidad de la norma En este punto. nota n. 558 y ss. Irma. y con esto vamos cuestionando la efectiva necesidad de la norma. el art. 117. pp. nota al pie n. 2. p. la ley se anticipa señalando que la madre ejerce el cuidado personal. “El cuidado”. como sería el caso de una norma que estableciera que el padre o madre más apto para ejercer el cuidado personal será su titular. pp. 225 inciso primero C. René. dos supuestos: un progenitor idóneo y uno menos idóneo. 62. Santiago de Chile. en este último caso.
Así lo sostiene Bavestrello Bontá. Santiago de Chile. 2009.C. generalmente. igualmente. Antonio. Nº 2 2010. entonces. se ha afirmado que con esta regla no se requiere ningún trámite o declaración adicional. ¿es o
Vid. Manuel. En cuanto a la existencia de un objetivo perseguido a través del establecimiento del trato desigual. Santiago de Chile.58517. Revista Ius et Praxis. Habrían. deberá acudir a la justicia solicitando una tuición declaratoria19. Editorial Jurídica. Ninguno es más progenitor que el otro. dando solución a una determinada disyuntiva. Abeliuk Manasevich. Alessandri Rodríguez. Ambos son. La Filiación. Sin embargo. Año 16. La Filiación y sus efectos. Así. quita validez a la pretendida facilitación. apunta a una razón de conveniencia. p. la ley se adelanta. Parte Preliminar y Parte General. con lo que se evita cualquier gestión para acreditar la titularidad del cuidado personal18. el criterio de distinción utilizado en el art. supuestamente.184
. 3. lo que. 2003. Cfr. se ha hecho notar que la ley no consideró la forma en que la madre puede probar su derecho a la tuición del hijo que le corresponde al vivir separada del padre y que. No hay. pues la regla supletoria de atribución legal materna descarta la discusión sobre las aptitudes para ejercer el cuidado. LexisNexis. Por otra parte. 147 . tal como ha quedado plasmado en la Historia de la Ley Nº 19. entrega a la madre este derecho-función sin hacer ningún llamamiento a la idoneidad de cada uno. 327 y Rodríguez. 2000. La diferencia se basa en la facilitación del trámite de atribución. las reglas supletorias se justifican en cuanto determinan las consecuencias de los actos jurídicos cuando las partes interesadas no las han previsto ni regulado de otra manera. supuestos desiguales. cit. Derecho de menores. desde luego. 9.
27 inciso segundo en relación con el art. de no existir esta regla. Santiago de Chile. otorgar el acuerdo al que se refiere el inciso segundo del art. en suma. invocando alguna causal imputable a uno de los cónyuges.
22 Este acuerdo debe estar contenido en escritura pública. 225 inciso primero C. el juez podrá subsanar si no se cumple con los requisitos que señala el mismo art. o bien. tendrán aplicación los arts. de manera que deberán los padres pronunciarse sobre el cuidado personal de sus hijos. si cualquiera de los cónyuges la solicita por cese de la convivencia. Analicemos la razón legal de este argumento. en cambio. Y si la separación es judicial. En materia de separación de hecho. Nº 2 2010. para el sujeto tutelado por la ley? ¿Cuáles son las desventajas de tener que requerir un pronunciamiento adicional respecto de quién es el titular.	Artículos de doctrina .184
.. 22 de la LMC exige la presentación de un acuerdo completo y suficiente al respecto22. María Sara. pero en virtud del art. 27 inciso segundo de la LMC exige la presentación del acuerdo. La hipótesis del art. habría que recurrir siempre a la justicia para determinar el progenitor cuidador21. de separación judicial o divorcio. y se refiere a las materias que señala el art. pp. Si nada se dice y no se intenta demanda al respecto por alguno de los padres. 245 del C.C. o bien. 21 de la LMC.
Revista Ius et Praxis. el juez está obligado a resolver sobre el cuidado personal.
En este sentido. 31 inciso segundo de la LMC). en que el juez debe pronunciarse sobre esta materia. 225 y 245 del C. pp. 2009. ¿En qué casos lo están?: por separación de hecho o judicial. conforme al art. en todo caso. pudiendo. el art. estamos en hipótesis en que se exige el acuerdo completo y suficiente. es decir. si los padres quieren regular los efectos de dicha separación. Rodríguez Pinto.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
no necesaria la distinción? ¿Es necesario que ello no se discuta? ¿Qué es más conveniente: que se demuestren las aptitudes parentales o que se las presuma en uno de ellos? ¿Qué es mejor. Lo mismo se aplica si no existe matrimonio entre ellos y han decidido no vivir más juntos. 225 y el inciso segundo del art. es decir. acta protocolizada ante notario. 147 . si no es completo y suficiente (art. el niño? A esta última pregunta se responde que. por cierto.C. 21 de la LMC. acuerdo que. Si se trata. El cuidado personal de niños y adolescentes en el nuevo Derecho chileno de Familia. esto es. 26 de la LMC. o bien. Si la separación judicial es de mutuo acuerdo por cese de la convivencia. LegalPublishing/Abeledo Perrot.C. 48-49. 27 inciso primero de la LMC. Año 16. conforme al art. en lo que se refiere al cuidado personal y patria potestad respectivamente. el art. es “si los padres viven separados (…)”. 31 inciso primero de la LMC. en transacción judicial. Pero veamos caso a caso. divorcio y nulidad.
la ley pone a los padres en la situación de decidir qué sucede con el cuidado de los hijos. cuando no se hubieren deducido previamente de acuerdo a las reglas generales. 67 de la LMC establece que. ubicado en el Capítulo IX de la LMC. 70. En el caso que no lo hicieren. se desprende que. aplicando las normas contenidas en los arts. nulidad o divorcio. Así. 89 de la LMC. Año 16. Asimismo. 89 y 90. la mayoría de las veces. 55 inciso segundo de la LMC). de acuerdo con el art. no habría problema en que las partes acordaran regular el cuidado personal de los hijos en el juicio de nulidad. indirectamente. 70 de la LMC. el art. también el juez deberá. Y. el juez. en cuanto a la nulidad. nota al pie n. pronunciarse sobre el cuidado de los hijos. la que tendrá por objetivo acordar las medidas que regularán lo concerniente a los alimentos entre los cónyuges y para los hijos. pp. preceptivamente. en su caso. el cuidado personal de los hijos o la relación directa y regular. de lo hasta aquí dicho. o bien. conforme a la historia fidedigna del establecimiento de la ley23. el art. su cuidado personal. de la mayoría de los casos de divorcio y separación. a diferencia. 9. Por último. en materia de procedimiento. que no hubieren sido resueltas en forma previa a la presentación de la demanda de separación. destinado a los juicios de separación. porque les obliga a presentar el acuerdo completo y suficiente que debe ser homologado por el juez.del cuidado personal de los hijos del artículo
En el caso del divorcio. ordena que las acciones que tengan por objetivo regular el régimen de alimentos. debe instar a las partes a una conciliación. podemos llegar a la conclusión de que. deben deducirse en forma conjunta con ésta o por vía reconvencional. nulidad del matrimonio y divorcio. Nº 2 2010. Revista Ius et Praxis. como hemos analizado. en este caso.184
. En suma. como asimismo todas las cuestiones relacionadas con el régimen de bienes del matrimonio. En efecto. el juez deberá pronunciarse sobre dichas materias. con carácter provisional. sobre la base de los antecedentes que los progenitores le hagan llegar o él solicite. porque ha entregado al juez. se replica acá lo dicho en cuanto a la exigencia del acuerdo regulador (en virtud del art. solicitada la separación. si bien es cierto que la LMC nada dice sobre el divorcio unilateral en el párrafo donde trata del divorcio. el artículo 90 de la LMC establece que en este llamado a conciliación se incluirán estas materias aun cuando no se hubieren solicitado directamente en la demanda o en la reconvención. los pone en la tesitura de evidenciar sus capacidades. 67 inciso segundo. durante la audiencia preparatoria. la ley no llama al juez a decidir al respecto. resolver al
Vid. Y si las partes no alcanzaren acuerdo. si bien la LMC no exige el acuerdo completo y suficiente en estos casos. la relación directa y regular y el ejercicio de la patria potestad. si es de mutuo acuerdo. 147 .
pp.C. no señala con exactitud si el criterio que debe aplicar el juez es el interés superior del hijo o la preferencia materna del inciso primero del mismo artículo26. se evitaría un pronunciamiento al respecto. la Sentencia de la Excma. hay dificultad igualmente. como hemos visto. Así. no existía divorcio). es decir.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
respecto. cuando había que iniciar obligatoriamente un juicio de tuición si se quería alterar la regla contenida en dicho artículo. Corte de Apelaciones de Temuco. sólo en el caso de separación de hecho (propiamente de hecho. confirmatoria de la sentencia de primer grado del Juzgado de Familia de Temuco que. Así. autores que defienden la utilidad de la norma. los padres deberán. Año 16. la entrega inmediata es un procedimiento no previsto expresamente en la Ley de Tribunales de Familia Nº 19. Si no se demandaba el cuidado personal. 147 . se produce igualmente.
25 Podría agregarse también la hipótesis de los padres que nunca han convivido pero que han concebido a un hijo fruto de un encuentro casual. por ejemplo. Nº 2 2010. porque no existía la figura del acuerdo completo o suficiente ni se obligaba al juez a pronunciarse al respecto en el contexto de una separación (desde luego. sin que los padres acuerden regular las consecuencias de su separación. 21. era aplicable a los casos en que el cuidado personal quedaba atribuido en conformidad al inciso primero del artículo 225 del C.184
.C. es decir. reconocen que la ley no es clara en cuanto a si se ha mantenido la preferencia materna como regla de atribución judicial. 61. la necesidad de tal regla supletoria se ve restringida a estos casos25. En tercer lugar.. sea o no matrimonial) y la nulidad. Esto. prolongando indebidamente el régimen de relación directa y regular establecido.
La norma. En todo caso.	Artículos de doctrina . Entonces. La profesora Rodríguez cita jurisprudencia que da cuenta de esta contradicción. en cuyo caso. a la que. determinó que a la madre le correspondía el cuidado personal de su hijo en atención a que ello había sido acordado en un juicio anterior ventilado por los padres separados de hecho. en efecto. a diferencia de lo que entendieron los jueces del fondo. que la gestión de entrega inmediata. ya que el art. 225 inciso 3 C.
Revista Ius et Praxis. El cuidado. 225 inciso primero del C. el esfuerzo que se quiere evitar con una norma como la del art. En estos casos. sin embargo. Rodríguez. pese a haber sido iniciada dos días después que el padre. a su vez. los padres viven separados sin que exista crisis matrimonial o de pareja. hacer llegar ciertos antecedentes que permitan al juez decidir sobre el cuidado personal. pues la madre no tiene cómo probar que tiene el cuidado personal24. dejando a la mujer el cuidado de los hijos. rechazó la entrega inmediata solicitada por la madre) de 1 de julio de 2009. tendría utilidad en los casos de la denominada “entrega inmediata”. o por sentencia judicial que establezca a quien corresponde dicho cuidado y no por transacción judicial. nota n. generalmente. lo que ha generado discusiones en la práctica judicial. p. De esta forma. se negara a devolver al niño a su madre. Corte Suprema (que acoge el recurso de casación en el fondo interpuesto por una madre en contra de la Sentencia de la Iltma. el juez nada decía ni visaba.C. 26 Cfr. Rol Nº 408-2009. el juez sólo accede cuando existe cercanía temporal muy estricta entre la alteración fáctica del cuidado personal determinado y la solicitud misma de entrega del hijo entablada por el titular de dicho cuidado personal. Se evitaba quizá antes de la LMC. cit.968.
Corte de Apelaciones de Santiago confirmatoria de la sentencia de primer grado del Tercer Juzgado de Familia de Santiago) de 9 de julio de 2007. que confirmaba la sentencia de primera instancia del Juzgado de Familia de Chillán que. Rol Nº 6785-2005. el mencionado inc. La palabra “indispensable” parece ser más exigente. aplicar automáticamente el inciso primero del art. principio en el que puede “esconderse” el verdadero criterio del juez al decidir. establece: “El hecho de que el padre tampoco presente inhabilidad para hacerse cargo del cuidado personal del hijo menor y cuente con una red familiar que lo apoyaría en esa tarea. Corte de Apelaciones de Chillán. precisamente. especialmente.
Revista Ius et Praxis. es decir.del cuidado personal de los hijos del artículo
Esta cuestión resulta de vital importancia para definir si la ley entiende procedente el criterio de inhabilidad de la madre como única causa que permita al juez entregar el cuidado personal al padre. la Ley de Matrimonio Civil y la Ley de Tribunales de Familia27: fundamentalmente. lo que da pie para que el juez sea también más exigente al momento de modificar esta regla supletoria. Además. pp.184
. pues el juez está llamado a aplicar dichos principios al resolver sobre el cuidado personal y no el criterio de atribución materna que dicha norma contiene. de nuestros tribunales superiores de justicia–. Año 16. Corte Suprema (que acogió una solicitud de la madre de entrega inmediata de sus dos hijos. rechazando el recurso de casación en el fondo interpuesto por el padre contra la Sentencia de la Iltma. no se advierte del mérito de autos que los sentenciadores lo hayan preterido en beneficio de la madre. perdería su automatismo. Una interpretación sistemática no deja dudas en cuanto a que el criterio judicial es el favor filii. Este último fallo tiene el siguiente tenor: “Siendo el interés superior del niño un principio fundamental en el ordenamiento jurídico nacional.968. rechazaba la demanda reconvencional del padre solicitando el cuidado personal compartido de su hija) de 15 de julio de 2008. se ha respetado la regla de orden natural prevista en el art. a lo que viene en ayuda.
27 Conforme a los artículos 222 y 242 C. en cuanto sólo se conforma con un estándar mayor que el mero “interés superior”. No obstante. se alude a esta idea en la sentencia de la Excma. en cuanto a que la crianza de los hijos. En este mismo sentido. El juez debe analizar la situación que conoce conforme a los principios que le señala el mismo Código Civil. Rol Nº 3097-2008. pero que no constituye una causa legal para inhibir a la madre en el ejercicio de una función que la ley le ha encomendado y respecto de la cual no presenta inhabilidad para realizarla” (énfasis añadido). 225 C. el interés superior del hijo y su derecho a ser oído.
Sólo a modo de ejemplo. creo que el juez se inclina por aplicar la regla de “orden natural”28 –como se afirma en numerosas decisiones judiciales. Antes al contrario. artículos 3º inciso primero y 85 inciso segundo de la LMC.C. 147 . Corte Suprema (que rechaza el recurso de casación en el fondo interpuesto por el padre en contra de la Sentencia de la Iltma. Así.. entre otros.C. 225 inciso primero del C. corresponde a la madre” (énfasis añadido). la sabida imprecisión del “interés superior”. y también en la Sentencia de la Excma. Rol Nº 5458-2006. y artículo 16 de la Ley de Tribunales de Familia Nº 19. es obviamente una cuestión positiva. 225 CC.C. en caso de separación. sino por aplicación de directrices superiores. la Sentencia de la Corte de Apelaciones de Santiago (que confirma la resolución apelada) de 13 de enero de 2006. Nº 2 2010. a su vez. Si decide radicar este derecho-función en la madre no será porque dicho artículo se lo ordene. el art. 3 señala que “cuando el interés del hijo lo haga indispensable”.
En el antiguo art. p.C. cuando no hay acuerdo.C. Si.184
. El cuidado.. 225 inciso tercero C. decide el juez aplicando el criterio del interés superior del hijo y no la preferencia materna. para establecer el cuidado personal a favor de un tercero y no para radicarlo en uno de los padres. El cuidado. 68. cabe señalar que.C. pues la madre tenía que incurrir en inhabilidades para ser privada del cuidado personal.C. Por esta última posición se inclina Rodríguez.C. 223 C. cabe preguntar ¿de qué sirve esta norma supletoria? Si. El criterio judicial sería el interés superior de los hijos. 21. p. Sin embargo. se debe probar descuido.C. decide el juez y éste no tiene que aplicar la preferencia materna. maltrato u otra causa calificada del art. p.. Así. 225 inciso 3 C. La madre puede tener el cuidado personal en virtud del art. hipótesis esta en que sería procedente el art. 21.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
La profesora Rodríguez29 desestima la preferencia materna como criterio de atribución judicial. se otorgue judicialmente al padre el cuidado personal30. Esta cuestión explicaría que. cuando no hay acuerdo.618 contiene una última causal genérica (Nº 7: cuando cualesquiera otras causas coloquen al menor en peligro moral o material) en la que bien podría caber el descuido. es decir. o bien.
La doctrina y la jurisprudencia no se han uniformado en el sentido de que este último artículo se aplique sólo en la hipótesis del art. El espíritu de la Ley de Filiación Nº 19. muy escasamente. 42 de la Ley de Menores Nº 16. 42 de la Ley de Menores Nº 16. pp. y si la relación directa y regular no se
Rodríguez.C. Nº 2 2010. si bien dando cuenta de esta disparidad doctrinal y jurisprudencial. factor que podría explicar la escasa atribución paterna del cuidado personal.
Revista Ius et Praxis. maltrato u otra causa calificada respecto de la madre –en conformidad al inciso tercero del mismo artículo–. tenemos una razón más para destruir la utilidad del art. El cuidado. cit. 64. 147 . Esta prueba es demasiado gravosa para el padre que desea ejercer el cuidado de su hijo y que. 60. Año 16. Debe tenerse en cuenta que el art. que ella ha caído en alguna inhabilidad del art. hay situaciones en que no sirve tampoco la regla supletoria de atribución materna. cit. entonces.	Artículos de doctrina . porque entiende que entre ella y dicho interés superior hay sinonimia. sólo respecto de ellos cabría probar descuido. en materia de salida de menores al extranjero. De seguir esta tesis. cit.
La excepcionalidad de la atribución judicial paterna es reconocida por Rodríguez. nota n. es decir. nota n.61831. 42. 226 del C. 21. habría sido un criterio de atribución legal y judicial.585 habría sido dejar subsistente la preferencia materna sólo como regla legal supletoria y no como criterio judicial. Por último. creemos que el juez sí aplica esta preferencia materna. Esta excesiva carga procesal lo dejaría en una situación desigual. 225 inciso primero C. maltrato u otra causa y no las inhabilidades del mencionado art. pero no lo puede probar. la norma supletoria pierde su ventaja. 225 inciso primero C. para alterar la regla del 225 inciso 1 C. es igualmente apto que la madre para ejercerlo. en principio. nota n.
como hemos dicho. 33 34
Vid. la norma del art. Sobre la idoneidad de la norma Según consta en la historia fidedigna del establecimiento de la ley. Así. pp. Menos aún. como hemos señalado. d) presenta problemas probatorios en materia de salida de menores al extranjero.
En este sentido. en nuestro concepto.C. Año 16. la idoneidad de la norma estaría dada en la medida que satisface un criterio práctico: la radicación legal del cuidado de los hijos. Gómez De La Torre. nota al pie n. se requerirá la autorización del padre o madre a cuyo favor se estableció. no se justifica y no supera el “test de razonabilidad”. el art. el criterio para determinar la idoneidad de una norma rectora en materia de atribución del cuidado personal. en estas materias. Desde el punto de vista de la necesidad. 147 . 225 inciso primero C.184
.del cuidado personal de los hijos del artículo
ha establecido judicialmente. en especial. también
32 Conforme al art.C. 3. no creo que este criterio de distinción entre padre y madre. En suma. 140 a 142. 225 inciso primero del C. el legislador presume que la madre es la más idónea para el cuidado de los hijos porque tiene aptitudes connaturales para ello. conforme a los principios generales que inspiran la legislación de familia y. 225 inciso primero del C. la autorización del padre no asignatario32. no lo satisface. b) no es necesaria. 49 de la Ley de Menores Nº 16. 9. pp. salvo la hipótesis de separación de hecho y nulidad. ¿A qué responde entonces la norma del art. 6. deberá obtener. evita numerosas dificultades y responde a la práctica. cit. c) no existe claridad acerca de su utilidad como criterio de atribución judicial. 225 inciso primero C. cuestión que. de todas formas. 39-47 y. El Sistema.C. si descansa en una distinción entre padre y madre que no apela a su aptitud sino sólo al sexo de uno u otro progenitor. si no hay acuerdo. pp. Revista Ius et Praxis. utilizando una regla supletoria o dispositiva. en especial. con un criterio de asignación automática. regulado el régimen de relación directa y regular por sentencia judicial o avenimiento. no puede ser otro que el interés superior del niño34. Y no sólo no lo menciona sino que. Creo que. la regla legal supletoria del art.C. no presenta las virtudes que se le atribuyen: a) genera un problema probatorio en situaciones de separación de hecho. nota n.618. que demuestra que lo más frecuente es que sea la madre la que lo asuma cuando los padres no viven juntos33. salvo si el menor sale del país en compañía de la persona o personas que deben prestarlo. obedezca a la idea de necesidad. conforme a los postulados de la Convención de los Derecho del Niño.? Lo que ocurre es que. no menciona este principio al establecer la regla supletoria de atribución preferente materna. Nº 2 2010. Sin embrago.
Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
asume el juez al decidir sobre el cuidado personal de los hijos. Contrapongamos a la norma del art. p. p. o los dos. nota n. el legislador reproduce la voluntad presunta de las partes. Centro de Estudios Constitucionales. nota n. “Igualdad”.C. cit. si se siguiera esta regla. solución que constituiría un absurdo frente al principio de igualdad. Carlos. reproduciendo la voluntad presunta de los padres o aplicando la costumbre. 117. en la gran mayoría de los casos. de manera de descartar al marido como asignatario. se dedica al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar común. Cfr. mediante las normas supletorias. en la gran mayoría de los casos. Año 16. las costumbres. en conformidad a este “condicionamiento natural”. Recordemos que. llamarlos a reflexionar acerca de ¿quién de los dos es el más apto. es decir. En este caso. cit. postergando su desarrollo profesional o laboral. el legislador estaría reproduciendo la tendencia observada en los hechos. los hábitos.	Artículos de doctrina . El principio de proporcionalidad y los derechos fundamentales. Sin embargo. – La proporcionalidad. es decir. entre medios y fin. Nº 2 2010. 225 inciso primero C. en sentido estricto. por ejemplo. que sólo la mujer tendrá derecho a compensación económica porque es ella la que. Somarriva. que demostraría que. Pero ¿el hijo tiene más que perder si se obliga a hacer un ejercicio de responsabilidad parental a los padres?. pp. 2007.184
. o ninguno?
Estos son los criterios del legislador al dictar normas de este tipo. 10. Madrid. los hijos permanecen junto a su madre luego de la crisis matrimonial o de pareja. Alessandri. 147 . considerando principalmente las tradiciones. muchas de las normas de nuestro Derecho de Familia estarían dirigidas sólo a la mujer: el legislador debiera establecer. Veloso.
Cfr. que el principio satisfecho por el logro de este fin no sacrifique principios constitucionalmente más importantes. – La necesidad de utilización de esos medios para el logro del fin (que no exista otro medio que pueda conducir al fin y que se sacrifique en menor medida los principios constitucionales afectados por el uso de esos medios). Vodanovic. el fin que se persigue con el establecimiento de ese trato: evitar pronunciamientos adicionales. 4. Revista Ius et Praxis. o bien. Tratado. reglamentando la relación jurídica como probablemente lo habrían hecho ellas mismas si hubieran manifestado su voluntad. 20. La proporcionalidad de la norma La proporcionalidad comprende tres conceptos36: – La adecuación de los medios escogidos para la consecución del fin perseguido. o el interés general35. 233 y Bernal Pulido.
indirectamente. es decir. ni de razonabilidad. el juez no debería volver las cosas a su “estado anterior”. porque puede suceder que el padre entable una demanda de cuidado personal después de alterar fácticamente el cuidado personal materno. sin superar así. el Código Civil establece una discriminación en contra del hombre. la conveniencia práctica del art.C. 225 inciso primero C. que en los casos en que el padre altere fácticamente la atribución materna del art. el juez. esto es. La (in)constitucionalidad de la norma de atribución materna preferente
a la luz del principio de igualdad material
Como hemos venido adelantando. y que revelan no sólo la
Revista Ius et Praxis. se pronunciará sobre la conveniencia de que los hijos permanezcan con el titular establecido. creemos que. Es posible afirmar que existen otros medios..184
. pp. si se inicia el procedimiento de entrega inmediata por parte de la madre. verdaderamente. Al respecto. en la hipótesis “si viven separados” y que pueden conducir perfectamente al fin que el espíritu del legislador quiere satisfacer (el interés superior del hijo). transgrede ciertas y determinadas normas contenidas en Tratados Internacionales de Derechos Humanos ratificados por Chile. es inconstitucional frente al principio de igualdad consagrado en el artículo 19 Nº 2 de la CPR. 147 . amparada por la regla supletoria en cuestión. Nº 2 2010. que se encuentran vigentes.
IV. es decir. 225 inciso primero C.. ni de proporcionalidad. sacrifica un principio constitucional más importante que dicha conveniencia práctica: el principio de igualdad. el “test de razonabilidad” y el “test de proporcionalidad” que aquí hemos intentado desarrollar. ya hemos dicho que el criterio de atribución legal no es necesario salvo el caso de separación propiamente de hecho y nulidad. En efecto. desde el punto de vista de la igualdad formal.del cuidado personal de los hijos del artículo
En cuanto a la necesidad de utilización de los medios. es decir.C. se trata de una discriminación arbitraria. de todas formas.C. defendemos que la norma contenida en el artículo 225 inciso primero del C. que no se justifica en ningún criterio de necesidad aceptable. Por otra parte. sin hacer una valoración acerca de si ello. El principio satisfecho por el logro de este fin. cuando se altera la situación que venía dándose. 225 inciso 1 C.C. es decir.C. como el acuerdo de los progenitores. incluso. que la misma ley reconoce para la mayoría de los casos en que se aplica teóricamente el art. se pronunciará sobre el cuidado personal: directamente. Año 16. el art. podemos decir. o bien. ordenar la entrega inmediata a la madre. satisface el interés del hijo. junto con contravenir el mencionado artículo 19 Nº 2 de la Carta Fundamental. En este sentido. 225 inciso primero C. creemos inadecuado aplicar automáticamente esta regla sin pronunciarse sobre el fondo del asunto.
37 Este Pacto entró en vigencia en Chile el año 1989 y está contenido en el Decreto Nº 778 del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Revista Ius et Praxis. sociales y culturales contenidos en dicho Pacto. publicado el 5 de enero de 1991. se adoptarán disposiciones que aseguren la protección necesaria a los hijos. suscrito por Chile el 16 de septiembre de 1969”. el 16 de diciembre de 1966 y suscrito por Chile en esa misma fecha”. que lleva por título “Aprueba Convención Americana sobre Derechos Humanos. El artículo 3 del Pacto Internacional de Derechos Sociales. denominada Pacto de San José de Costa Rica”. adoptado por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas el 19 de diciembre de 1966. pp. el artículo 3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos37 establece que los Estados Partes se comprometen a garantizar a hombres y mujeres la igualdad en el goce de todos los derechos civiles y políticos enunciados en dicho Pacto. durante el matrimonio y en caso de disolución del mismo. agregando que. y b) en cuanto señala que es deber del Estado asegurar el derecho de las personas a participar con igualdad de oportunidades en la vida nacional. sobre la base única del interés y conveniencia de ellos. Nótese que el llamado a la igualdad subsiste en casos de disolución del matrimonio y que debe garantizarse el bienestar de los hijos sobre la base única de su interés y conveniencia. con pleno respeto a los derechos y garantías que la Constitución establece.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
dimensión formal del principio de igualdad sino también. publicado el 27 de mayo 1989. que lleva por título “Promulga el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos adoptado por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas por Resolución Nº 2. para lo cual debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realización espiritual y material posible.200.184
. En primer lugar. El artículo 17 inciso cuarto del Pacto de San José de Costa Rica39 preceptúa que los Estados Partes deben tomar medidas apropiadas para asegurar la igualdad de derechos y la adecuada equivalencia de responsabilidades de los cónyuges en cuanto al matrimonio. en cuanto establece: a) que el Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es promover el bien común. la CPR chilena no sólo consagra el principio de igualdad jurídica en su artículo 19 Nº 2. Año 16. su dimensión real. Sociales y Culturales. que lleva por título “Promulga Pacto Internacional de Derechos Económicos. 38
Este Pacto entró en vigencia en Chile el año 1989 y está contenido en el Decreto Nº 328 del Ministerio de Relaciones Exteriores. Por otro lado. 147 . especialmente. en caso de disolución. sino que se refiere también a la consecución de la igualdad real en su artículo 1º. publicado el 29 de abril de 1989.
39 Esta Convención entró en vigencia en Chile el año 1991 y está contenida en el Decreto Nº 873 del Ministerio de Relaciones Exteriores. Nº 2 2010.	Artículos de doctrina . Económicos y Culturales38 señala que los Estados Partes se comprometen a asegurar a los hombres y a las mujeres igual título a gozar de todos los derechos económicos.
ex parte Nicole Seymour-Smith y Laura Perez (cuestión prejudicial). Nº 2 2010. en la inteligencia de que el interés de los hijos constituirá la consideración primordial en todos los casos. no debemos perder de vista el concepto de discriminación que la CEDAW nos entrega en su artículo 1º. discriminarla. proteger a la mujer pero. Como queda claro. En efecto. De esta forma. el principio de igualdad consagrado normativamente40.del cuidado personal de los hijos del artículo
Esta segunda dimensión del principio de igualdad se denomina igualdad material o real y busca concretizar. económica. de 9 de febrero de 1999.
Esta Convención entró en vigencia en Chile el año 1989 y está contenida en el Decreto Nº 789 del Ministerio de Relaciones Exteriores. sino que se las debe evaluar en sus resultados.
Revista Ius et Praxis. En adelante CEDAW. denotará toda distinción. aparentemente. social. 147 . Vid.do?uri=CELEX:61997J0167:ES:HTML [visitado 31/08/2010].eu/LexUriServ/LexUriServ. hacer realidad. y b) garantizar que la educación familiar incluya una comprensión adecuada de la maternidad como función social y el reconocimiento de la responsabilidad común de hombres y mujeres en cuanto a la educación y al desarrollo de sus hijos. en su resultado. En primer lugar.
Vid. goce o ejercicio por la mujer. Tribunal de Justicia de la Unión Europea. cultural y civil o en cualquier otra esfera. 10. a esta especial dimensión de la igualdad. esta norma establece que la expresión “discriminación contra la mujer”. Sentencia Regina contra Secretary of State for Employment. se produzca discriminación42. el 18 de diciembre de 1979”. la discriminación contra la mujer no sólo se produce cuando existe intención de discriminar sino también cuando. publicado el 12 de diciembre de 1989. adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. por resultado. Año 16. Así. con realizar un juicio de legitimidad constitucional formal. En otras palabras.
42 Que es lo que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha venido denominando “discriminación inversa”. pp. una norma puede. para analizar si una norma es arbitrariamente discriminatoria no basta con examinarla formalmente. nota al pie n. claramente. La Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer41 se refiere. que lleva por título “Promulga Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. el artículo 5 de esta Convención señala que los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para: a) modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres con miras a alcanzar la eliminación de los prejuicios y las prácticas consuetudinarias y de cualquier otra índole que estén basados en la idea de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos o en funciones estereotipadas de hombres y mujeres. exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento.184
. En: http://eur-lex. de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política. causa 167/97.europa.
la Comisión señaló
Esta Convención entró en vigencia en Chile el año 1998 y está contenida en el Decreto Nº 1641 del Ministerio de Relaciones Exteriores. que lleva por título “Promulga Convención Interamericana para Prevenir.625. en el Informe de Fondo recaído en el caso María Eugenia Morales de Sierra (Guatemala) de 19 de enero de 200144. en todos los casos. referidas a las relaciones domésticas. para contrarrestar prejuicios y costumbres y todo otro tipo de prácticas que se basen en la premisa de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los géneros o en los papeles estereotipados para el hombre y la mujer que legitimizan o exacerban la violencia contra la mujer. asignaban responsabilidades y obligaciones solamente al marido. En: www. Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer. htm [visitado el 31/08/2010]. en forma progresiva. custodia y adopción de los hijos.625 María Eugenia Morales de Sierra Guatemala.
43 44 Comisión Interamericana de Derechos Humanos. 19 de enero de 2001. asegurarán. entre otros: a) el derecho de la mujer a ser libre de toda forma de discriminación. la Comisión detectó violaciones a la Convención Americana de Derechos Humanos en las disposiciones del Código Civil guatemalteco que. cualquiera que sea su estado civil. Nº 2 2010.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
En segundo lugar.184
. inclusive programas para: modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres. incluyendo el diseño de programas de educación formales y no formales apropiados a todo nivel del proceso educativo. Así. denominada ‘Convención de Belem do Pará’. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos. en materias relacionadas con sus hijos. los intereses de los hijos serán la consideración primordial. los intereses de los hijos serán la consideración primordial. o instituciones análogas cuando quiera que estos conceptos existan en la legislación nacional. Año 16. su art. en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres: los mismos derechos y responsabilidades como progenitores.cidh. en virtud de su papel como proveedor de ingresos. párrafo 36. la Convención de Belem do Pará43 señala en su artículo 6. 147 . curatela. establece: d) que los Estados Partes adoptarán todas las medidas adecuadas para eliminar la discriminación contra la mujer en todos los asuntos relacionados con el matrimonio y las relaciones familiares y. en particular.
Revista Ius et Praxis.	Artículos de doctrina . medidas específicas. incisos d) y f). adoptada el 9 de junio de 1994”. En este mismo sentido. Informe Nº 4/01 Caso 11. publicado el 11 de noviembre de 1998. en todos los casos. En este caso.org/women/Guatemala11. y b) el derecho de la mujer a ser valorada y educada libre de patrones estereotipados de comportamiento y prácticas sociales y culturales basadas en conceptos de inferioridad o subordinación. pp. f) y los mismos derechos y responsabilidades respecto de la tutela. Su artículo 8 letra b) establece que los Estados Partes convienen en adoptar. que el derecho de toda mujer a una vida libre de violencia incluye. 16 apartado 1. aplica esta dimensión de la igualdad real.
y recién el año 1989. estas normas institucionalizaban desequilibrios entre los derechos y deberes conyugales. la mujer va siendo validada por la ley en lo personal (desde luego. no lo es en realidad. Bustos Bottai. sin detenerse en las consecuencias de esa decisión. Con el tiempo.C. A la luz de estas disposiciones. julio 2007. Nº 2 2010. Universitas. en la gran mayoría de los casos. Asumir un supuesto “estado de cosas” no quiere decir que la opción legal que se ha tomado guarde armonía con ese “estado de cosas”.
Revista Ius et Praxis. Profundizaremos este argumento más adelante. consagra un falso caso de discriminación inversa45. En el Código de Bello. en cuanto. pp. y el argentino. Esto que. se aparta de la tendencia en el Derecho comparado que. en vez de revertir una situación de discriminación histórica.
V. Estimo que el legislador chileno y la doctrina que defiende la tesis de atribución preferente materna. p. para concluir que la aplicación de “nociones estereotipadas del papel de las mujeres y los hombres” no constituye un criterio apropiado para asegurar un equilibrio adecuado entre los derechos y deberes familiares del hombre y de la mujer. reproduce estereotipos fijados a partir de la naturalización de la diferencia sexual. “Discriminación por razón de sexo y acciones positivas: reflexiones a la luz de la Jurisprudencia constitucional española y aproximación a la ley para la igualdad efectiva”. en un punto específico podría presentar semejanzas con la regla chilena.del cuidado personal de los hijos del artículo
que lejos de asegurar la igualdad de derechos y la adecuada equivalencia de responsabilidades matrimoniales. Derecho y Política Nº 6. creemos que. perpetúan una discriminación de facto contra las mujeres. 133. En este sentido. se deroga la potestad marital). la Comisión expresó su preocupación frente a los graves efectos de la discriminación contra las mujeres y las nociones estereotipadas de sus funciones al interno de la familia que. no prevé norma supletoria sino una atribución convencional homologada por el juez. Sobre este tema. Año 16.
La discriminación inversa (o la implementación de medidas de acción positiva) tiene su origen en la lucha contra la discriminación racial a través de las leyes de cupo a favor de las personas de raza negra en Estados unidos. por presentar reformas recientes en la materia. que establece la atribución preferente materna de los hijos hasta los cinco años. a la larga. Las soluciones en el Derecho comparado
Nuestro C. podría parecer un caso de “discriminación positiva”. en principio. Rodrigo. Comentaremos el caso francés. el artículo 225 inciso primero C. Revista de Filosofía. asumen una “inclinación de orden natural” como un determinado estado de cosas. el caso alemán que. la mujer tenía capacidad disminuida en el ámbito personal y patrimonial. 147 . desde la perspectiva de la igualdad real o material. italiano y español.184
regla que no se ve alterada por la posterior separación de los padres.
46 No está claro en la doctrina la razón por la cual Bello elevó esta barrera entre lo personal y lo patrimonial. en cualquier procedimiento que le concierna. Podrá ser oído solo. Nº 2 2010. más adelante. Los elementos que el juez debe considerar en cuanto a la forma de ejercicio de la autoridad parental (artículo 373-2-11 del Code) son: 1º La práctica seguida por los padres o los acuerdos que hubiesen firmado con anterioridad. Sin embargo.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
1. pp. la autoridad parental es un conjunto de derechos y de obligaciones que tie­ nen como fin el interés del hijo. si el interés del hijo lo exige. a diferencia de lo que sucede en nuestro Derecho. 2005. 47
Para comentar las disposiciones del Code nos basamos en la traducción efectuada por Núñez Iglesias. Edición bilingüe. pp. 147 . aspecto en el que. 4º El resultado de las exploraciones periciales que hayan podido efectuarse. el artículo 373-2-1 puntualiza que. El párrafo primero de esta norma fija el contenido de la autoridad parental señalando que ella pertenece al padre y a la madre has­ ta la mayoría de edad o emancipación del hijo. Esta institución reúne las cuestiones de carácter personal y patrimonial relativas al hijo. Si esta designación no pareciere conforme al interés del menor.
Revista Ius et Praxis. para asegurar su educación y permitir su desarrollo con el respeto debido a su persona47. Marcial Pons. con un abogado o con una persona de su elección. habrá de ser oído. el juez podrá nombrar otra persona. La autoridad parental se ejerce de manera conjunta por ambos progenitores. 3º La aptitud de cada uno de los padres para asumir sus deberes y respetar los derechos del otro. el juez podrá confiar el ejercicio de la autoridad parental a uno de los padres. nuestro ordenamiento se ha apartado del Derecho comparado. Por último. b) el derecho y el deber de cuidar del sustento y educa­ ción del hijo. y 5º Los datos de los informes y contrainformes sociales que hayan podido llevarse a cabo.	Artículos de doctrina . y c) el derecho a ser informado de las decisiones importantes relativas a la vida de este último. cuando el menor lo solicite. sin perjuicio de las disposicio­ nes que prevén su intervención o su consentimiento.184
. su salud y su moralidad. la norma agrega que la audiencia del menor no le confie­ re la condición de parte procesal. 2º Los sentimientos expresados por el niño en las condiciones previstas en el artículo 388-148. Año 16. Así lo prescribe el artículo 373-2 del Code: la separación de los padres no re­ percute en las reglas de atribución del ejercicio de la autoridad parental. para velar por su seguridad. Álvaro. desde siempre. Madrid-Barcelona. Código Civil Francés. Francia Conforme al artículo 371-1 del Código Civil francés. conservando el otro: a) el derecho de visitas y de tener en compañía a su hijo. salvo resolución en contra especialmente motivada.
48 Esta norma establece que. el menor que sea capaz de discernir podrá ser oído por el juez o por la persona designada por éste al efecto. en donde la patria potestad se refiere sólo a los bienes del hijo46. 225 y ss. Su párrafo segundo agrega que.
la posibilidad de acordar la residencia alternativa del niño en el domicilio de cada uno de los padres o bien el domicilio de uno de ellos49.
Si esta fuera la modalidad que escogen los padres. Año 16. 15.
La traducción de las normas respectivas es propia. los progenitores continúan compartiendo la titularidad y ejercicio de la autoridad parental. Sobre la nueva regulación de la ley francesa aquí comentada. determinando que continúe esta modalidad o que se implemente el cuidado unilateral. pp. El Code establece que tanto los padres. el juez decidirá definitivamente al respecto. En este último caso. puede consultarse Fulchiron. la regla general es que. la autoridad parental francesa se mantiene en ambos padres). Revista Ius et Praxis. “L’autorité parentale rénovée”. en caso de desacuerdo. el primer párrafo del artículo 373-2-9 del Código Civil francés enumera. 2. sólo se prevé que el juez trate de conciliar a las partes (art. educación y salud deben ser adoptadas de común acuerdo teniendo en cuenta la capacidad. una institución que regula conjuntamente las cuestiones de índole personal y patrimonial relativas al hijo. No establece regla supletoria ni atribución preferente si no hay acuerdo. 2002. Répertoire du Notariat Defrénois n. podrán acudir al juez de familia para que se determine la forma en que ejercerá la autoridad parental y la contribución al sustento y educación del hijo. Ahora bien. Nº 2 2010. El inciso tercero del artículo 155 del Codice50 prescribe que la potestà genitoriale es ejercitada por ambos progenitores y que las resoluciones de mayor interés para los hijos relativas a su instrucción. Cabe destacar que éste puede establecer que los progenitores ejerciten dicha potestad de forma separada sólo respecto de las determinaciones sobre cuestiones de ordinaria administración. en lo que respecta a la convivencia con los hijos. existiría una garde conjointe phisyque y una garde conjointe matérielle. independientemente de cómo se organice la convivencia con éste. por la cual ambos progenitores adoptan las decisiones sobre cuestiones importantes que afectan la vida del hijo (conforme a lo que hemos dicho. de mutuo acuerdo (artículo 373-27) como uno de ellos (art. en primer término. En efecto. en este Derecho existe una joint legal custody. En virtud de la joint physical custody. la decisión corresponde al juez. Luego. las inclinaciones naturales y las aspiraciones de los mismos y que. pero sólo con carácter temporal. similar a lo que sucede en el Derecho estadounidense.184
. 373-2-10 del Code).del cuidado personal de los hijos del artículo
Entonces. con el objeto de determinar su funcionalidad. 147 . 373-2-8). Hughes. en el párrafo segundo. cada uno de los progenitores vive con el hijo por períodos sucesivos relativamente similares. pese a su ruptura. pp. 965-966. Una vez finalizado el periodo fijado para la determinación de la funcionalidad de la residencia alternativa. Italia En Italia existe. prevé que la residencia alternativa en el domicilio de cada uno de sus padres sea introducida sin el mutuo consentimiento de las partes. al igual que en el caso francés. pionero en esta modalidad de organización del cuidado personal. en cambio.
el art. 147 .
Revista Ius et Praxis. Año 16. que el affidamento condiviso (cuidado compartido) constituye una valoración prioritaria al momento de determinar judicialmente el modo en que se ejercerá el cuidado de los hijos (inciso segundo del artículo 155 del Codice). en cuanto a la convivencia con el hijo. España El caso español es interesante porque. de 15 de octubre.184
. 2006. puede consultarse. si acoge la petición. Affidamento condiviso dei figli nella separazione en el divorzio. 6 párrafo segundo de la Ley de Divorcio italiana y el art. debe ordenar el cuidado exclusivo al progenitor solicitante. el juez puede considerar el comportamiento del padre solicitante con el fin de determinar las medidas a adoptar en el interés del hijo. “sobre disposiciones en materia de separación de los progenitores y cuidado compartido de los hijos” que vino a establecer. sobre reforma del Código Civil en aplicación del principio de no discriminación por razón de sexo. hasta 1990. solicitar el cuidado exclusivo cuando subsistan dichas condiciones indicadas. 3. El 8 de febrero de 2006 se dictó la Ley Nº 54. a través de una decisión motivada. en cualquier momento. poniendo a salvo lo más posible los derechos del hijo previstos en el primer inciso del artículo 155 de dicho cuerpo legal.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
Por su parte. De Filippis. El artículo 155 bis del Codice. El juez. No se pronuncia acerca de la situación de separación de hecho estableciendo normas supletorias. la que fue derogada mediante Ley Nº 11/1990. referido al cuidado ejercido por uno sólo de los progenitores y a la oposición al cuidado compartido. Su inciso segundo agrega que cada uno de los padres puede. Si la petición resulta manifiestamente infundada. así como condenar al padre o madre incumplidor al pago de una sanción administrativa pecuniaria de hasta cinco mil euros. el Código Civil contenía una atribución preferente del cuidado de los hijos menores de siete años a la madre.
51 La reforma de 2006 ha introducido una modificación al artículo 709 ter del Código de Procedimiento Civil italiano. prescriben que el tribunal que pronuncia la disolución o la cesación de los efectos civiles del matrimonio declara a cual progenitor corresponde el cuidado de los hijos y adopta cualquier otro pronunciamiento relativo a los hijos teniendo presente los intereses materiales y morales de los mismos. Padova. agrega que el juez puede disponer el cuidado unilateral del hijo desde el momento en que considere. que el cuidado ejercido por el otro padre sea contrario a los intereses del hijo. Sobre la reforma italiana de 2006. además de la aplicación del artículo 96 del Código de Procedimiento Civil italiano51. entre otras cuestiones. 155 del Código Civil italiano. Cedam. sea a favor del menor o del otro progenitor. pp. Nº 2 2010. Bruno. que permite al juez disponer el resarcimiento del daño causado en caso de graves incumplimientos o de actos que produzcan perjuicio al menor u obstaculicen el correcto desarrollo de las modalidades de custodia.	Artículos de doctrina .
expresamente. en esos años y hasta antes de la mencionada reforma de 1990. patria potestad y régimen económico del matrimonio”. vid. dejando. La Ley Nº 11/1990. Capítulo I. el artículo 92 de este cuerpo legal establece. Revista de Derecho Privado julio-agosto. procurando no separar a los hermanos. 561-582. salvo que el juez por motivos especiales proveyere de otro modo. 159 del Código Civil español. 90 del Código Civil español lo contempla como uno de los aspectos a los cuales debe referirse el convenio regulador53. dependiendo de con quién convivía el hijo. en su párrafo quinto. de 7 de julio “por la que se modifica la regulación del matrimonio en el Código Civil y se determina el procedimiento a seguir en las causas de separación. pp. nulidad y divorcio”. en los artículos 90 a 92 del Código Civil español. pp. Por su parte. Además. la decisión a los padres mediante el correspondiente acuerdo regulador. de 15 de octubre “sobre reforma del Código Civil en aplicación de principio de no discriminación por razón de sexo”52. recogió la realidad social de la época que reconocía a la madre una mayor idoneidad en la esfera personal del cuidado de sus hijos. refiriéndose. Así. La Ley Nº 11/1981 de 13 de mayo “de modificación del Código Civil en materia de filiación. en cuanto al cuidado personal. Año 16.
Revista Ius et Praxis. de 8 de julio “por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio”. a los casos de no convivencia entre los progenitores (artículos 156 a 159. Pilar. el legislador de 1981. 147 . El Juez. 159 del Código Civil. contemplaba una atribución directa del cuidado de los hijos menores de siete años a la madre. Benavente Moreda. 1990. Título VII. referido a la facultad del juez para la determinación del cuidado de los hijos (guarda). reguló los criterios de atribución y ejercicio de la patria potestad y la guarda y custodia de los hijos. en todo caso. “La custodia de hijos menores de edad: el artículo 159 del Código Civil”. que se acordará el ejercicio compartido de la guarda y custodia de los hijos cuando así lo soliciten los padres en la propuesta de convenio regulador o cuando ambos lleguen a este acuerdo en el transcurso del procedimiento. año en que se reconoce legalmente el divorcio vincular en este país.
52 Sobre esta Ley.184
En España. el art. Actualmente. adoptará las cautelas procedentes para el eficaz cumplimiento del régimen de guarda establecido.
Luego de la reforma introducida en el Código Civil español mediante Ley Nº 15/2005. la Ley Nº 30/1981. modificó dicho art. pasaron a ejercer los derechos y deberes que antes eran privativos de uno u otro. reafirmó dichos criterios en el contexto de la crisis matrimonial. Nº 2 2010. en sede de crisis matrimonial. en plano de igualdad. al acordar la guarda conjunta y tras fundamentar su resolución. al establecer que su titularidad y ejercicio correspondían a ambos padres que. reformó los artículos 154 y 156 del mismo cuerpo legal produciendo un importante cambio en materia de patria potestad (entendiendo esta institución como comprensiva de lo relativo a la persona y bienes del hijo). el art. eliminando la atribución preferente a la madre. del Libro I del Código Civil español relativo a las relaciones filiales).
afirmó que cada ser humano. 156.G. desde el momento del nacimiento. tras oírlos si tienen suficiente juicio y. la Corte Constitucional (Bundesverfassungsgericht. cuando los padres no han dispuesto nada acerca del cuidado personal de sus hijos. Por su parte. El Juez oirá.
Revista Ius et Praxis. el Juez decidirá. a los que fueran mayores de doce años”.B. Sin embargo. pp. En dicha ocasión. estableciendo su titularidad. el 3 de noviembre de 1982. a los hijos que tuvieran suficiente juicio y. a no ser que el progenitor no conviviente solicite fundadamente al juez. las materias relacionadas con los bienes y la persona del hijo (cuidado paterno). al cuidado de qué progenitor quedarán los hijos menores de edad. siempre en beneficio de los hijos. 263. La norma establece: “Si los padres viven separados y no decidieren de común acuerdo. p. Zeitschrift für das gesamte Familienrecht (FamRZ). la disposición actual entrega al juez la decisión sobre el cuidado de los hijos. la patria potestad se ejercerá por el padre o madre con quien conviva el hijo. aunque la atribución del cuidado de los hijos a los dos padres podía constituir un acontecimiento excepcional. en principio. es titular de un derecho irrenunciable a mantener relaciones con ambos progenitores y que su ejercicio no se interrumpe por la separación de éstos. sin supeditarla a la edad de estos. enmendado en 1979. la Corte señaló que.184
.5 del Código Civil español. 1982. En efecto.	Artículos de doctrina . si los padres viven separados. Nº 2 2010.B. antes de tomar esta medida.. en cuyo caso. pp. la norma supletoria aplicable al caso de separación de hecho es el art. La
BverfG 3 novembre 1982. Alemania Al igual que en las legislaciones referidas anteriormente. ello no impedía que el interés del menor pudiese privilegiar una solución en tal sentido. tanto por la posibilidad de que contuviera una discriminación arbitraria en contra de uno de los padres como por la eventualidad de establecer un perjuicio en vez de una mayor tutela del menor. 4. en un todo. Año 16. en materia de patria potestad. al mayor de doce años.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
Se ha entendido que el señalado art. Cfr. la decisión judicial debe atender el interés del hijo. “Sul Sorgerecht dei genitori divorziati”. en todo caso. Patti. la alemana contempla una institución que engloba. 1179-1184.G. disposición que excluía. 159 del Código Civil español se aplica a las hipótesis de separación de hecho. la posibilidad de atribuir el cuidado paterno del hijo a ambos progenitores divorciados. en todo caso. en cualquier caso. el ejercicio conjunto de la patria potestad o la distribución de las funciones inherentes a su ejercicio. Salvatore. BVerfG)54 declaró la inconstitucionalidad del parágrafo 1671 IV del B. Diritto di famiglia e delle persone. que establece que. cuestión que debe resolverse atendiendo al interés de los hijos. 147 . la Corte ya había puesto en evidencia la posible inconstitucionalidad del parágrafo 1671 del B. 1983. Además. Como vemos.. en ambos progenitores.
la distinción entre “custodia física” y “custodia material” también encuentra cabida en el Derecho alemán. Marcial Pons.
Revista Ius et Praxis. 662-664. concretamente. no es necesaria la mediación del Estado respecto a sus intereses contrapuestos. el Estado no está llamado. nos basamos en la traducción efectuada por Eiranova Encinas. se refiere al cuidado paterno (Elterliche Sorge) de los hijos matrimoniales y. en los casos en que los padres están de acuerdo en continuar asumiendo conjuntamente la responsabilidad del hijo después del divorcio. Barcelona. 1993. Nº 2 2010. Año 16. pp. guarda y residencia. Esta institución se identifica con el principio del interés superior del hijo (Kindeswohl) a través de la continuidad del cumplimiento de las obligaciones de cuidado que requieren. que entró en vigor el 1 de julio de 1998. dentro del cuidado paterno.B. no obstante. el parágrafo 1626 a su concepto y a la consideración de la creciente independencia del hijo56.B. el parágrafo 1671 del B. fija el contenido del cuidado personal del hijo en el derecho y la obligación de determinar su cuidado.B.
Para comentar las disposiciones del B. 1998. si éstos viven separados de forma definitiva y ejercen.
56 57 Como vemos. El cuidado paterno permanece incólume en manos de ambos padres no obstante la ruptura matrimonial. 487 y 488.184
. al referirse al cuidado paterno común. tal como sucede en otros ordenamientos jurídicos. Si ambos padres son capaces de educar al hijo y no existen motivos que justifiquen una transferencia de la potestad a uno solo de ellos. establece que. En primer lugar. Las decisiones relativas a la vida del hijo pertenecen a ambos progenitores. 482. Emilio. pp. proceso que culminó con la promulgación de la ley de 16 de diciembre de 1997. el cuidado personal y la administración patrimonial. en todo caso. este parágrafo distingue. pp. educación. y de 18 de febrero de 1993 (BverfG. 147 . El párrafo primero del parágrafo 1631 del B. el cuidado conjunto de los hijos (Gemeinsames Sorcherecht) comenzó a ser desarrollado e introducido en el Derecho alemán. Así lo ha señalado la jurisprudencia alemana en las sentencias de la Corte Constitucional de 3 de noviembre de 1982. a excluirle de su deber obligación de cuidar y educar a su hijo55. El parágrafo 1671 continúa prescribiendo que deberá estimarse dicha solicitud siempre que se cumplan dos requisitos. Comentado. como en el estadounidense y el francés. en el ejercicio de su deber de vigilancia. en caso de crisis matrimonial de los padres. Pues bien.G. cada uno de ellos podrá solicitar que el Tribunal familiar le ceda el cuidado paterno o una parte del mismo a título unilateral. el ordenamiento jurídico alemán prácticamente ha eliminado la obligación de establecer reglas sobre el cuidado personal de los hijos en los casos de disolución del matrimonio. Código Civil alemán. y que constituye la regulación actual en materia de cuidado paterno. que el
Con este pronunciamiento. En efecto.G. la involucración y consenso de ambos progenitores.del cuidado personal de los hijos del artículo
sentencia puntualizó que.G. Zeitschrift für das gesamte Familienrecht (FamRZ). El Título quinto del B. 480. Así. conjuntamente dicho cuidado.G. de forma que lo que debe acordarse son los asuntos relativos a la residencia del hijo57. antes citada.B.
G. de acuerdo con el párrafo segundo del parágrafo 1626a de dicho cuerpo legal. la primera regla a la que se
58 La duda que nos surge es la razón de la desigual normativa que rige en cuanto a la posibilidad de oposición por parte del hijo mayor de catorce años para el caso en que los padres estén casados. En efecto.G. en ambos casos. punto en el que la norma alemana se asemejaría a la chilena. en el evento que sí lo estén. Esto puede llegar a constituir una discriminación arbitraria por razón de nacimiento. son la presentación de la correspondiente petición y la factibilidad de tal modalidad pues el legislador alemán sujeta el establecimiento de esta figura a una cuidadosa valoración de la situación de hecho.G. Una de ellas es que el otro padre o madre lo consienta (no existiendo matrimonio debemos colegir que es la madre la que aprueba dicha petición) salvo que el hijo haya cumplido los catorce años y se oponga a dicha cesión. en caso de que los padres vivan definitivamente separados y que el cuidado paterno corresponda a la madre. establece dos exigencias para acceder a la solicitud de atribución parcial del cuidado paterno. En efecto.B. la descripción anterior está contemplada para los casos en que haya existido un vínculo de matrimonio entre las partes. en la medida en que haya sido estimada dicha solicitud. En efecto. Año 16. Sin embargo. el parágrafo 1671 del B. a petición de uno de los padres y con el consentimiento del otro. el elemento común entre la custodia compartida de los hijos nacidos fuera del matrimonio (Nichteheliche geborenes Kindern) y de los hijos de padres casados que viven separados (Getrenntlebende Eltern) es que. Nº 2 2010. siempre que ello no perjudique el bienestar del hijo58. el parágrafo 1672 del B. no contemple esta posible objeción del hijo para el caso de padres no unidos por vínculo matrimonial.B.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
otro padre o madre lo consienta. A su vez. el Tribunal familiar podrá decidir. El B.G.
Revista Ius et Praxis. las condiciones a las que está subordinada la concesión del cuidado paterno conjunto del hijo de padres no casados. Debido a que la regla general es que ambos progenitores continúen ejerciendo el cuidado paterno de los hijos tras la ruptura matrimonial. agrega que. No obstante la diversidad de ambas situaciones. que el cuidado paterno corresponda a los dos conjuntamente.	Artículos de doctrina .B. se refiere por separado a la hipótesis en que los progenitores no están casados. el padre podrá.184
. establece que. salvo que el hijo haya cumplido los catorce años y se oponga a dicha cesión. solicitar que el Tribunal familiar le ceda dicho cuidado o parte de él y que deberá estimarse la solicitud cuando la cesión sea favorable al bienestar del hijo. como acabamos de analizar. que sea de esperar que la extinción del cuidado paterno común y su cesión al peticionario sea lo mejor para el bienestar del hijo. Resulta curioso que el parágrafo 1672 del B.G. En este caso. el párrafo segundo del parágrafo 1672 del B. de forma similar a la previsto en el parágrafo 1671. la solicitud propiamente dicha de custodia compartida procede solamente en la hipótesis en que ambos progenitores no están casados. 147 . en segundo lugar. con el consentimiento de ésta. Y.B.B. pp. el cuidado paterno es ejercido por la madre.
2009. aun en los casos en los que los hijos convivan sólo con uno de ellos. Patricia. Kemelmajer de Carlucci.G. 60 Cfr. pp. Sin embargo. la ley efectúa una atribución preferente del cuidado personal de los hijos menores de cinco años. las opiniones manifestadas por estas dos últimas autoras son distintas. en este país. une al pequeño con su madre. Derecho Civil. a favor de la madre. normalmente. 1993‑III‑854. hay quien
59 Así opina Belluscio. el art. Así. Salomón. a la constitucionalidad o inconstitucionalidad de la norma. con mayor profundidad. Para ciertos autores. Lloveras. El común acuerdo.. El Derecho en el Género y el Género en el Derecho. 2000. Costa M. Astrea. lo que estaría causando reparos desde la doctrina y la jurisprudencia constitucional. “Incidencia de la reforma constitucional sobre el derecho de familia”. 181. “Régimen Jurídico de la mujer”. Revista Jurídica La Ley. 1046. Harari. la doctrina transandina se ha referido. 203 y 204. para quien la prioridad legal a favor de la madre está justificada en razón de la especial relación que. Tomo 1995-A. Aída. Buenos Aires. pp. Aída. Sin embargo. Argentina Por último. Marisa. donde se señala que la legislación argentina otorga un beneficio a priori y en abstracto fundado en la idea de un supuesto “instinto maternal”. 147 . conforme al parágrafo 1687 I del B. Más recientemente. Por la inconstitucionalidad de la norma argentina se pronuncian también
Revista Ius et Praxis. 2010. “La mujer y la Ley”. Eduardo. 945. “Columna de Opinión: Matrimonio. pues. 4.184
. a diferencia de lo sucedido en nuestro país. en Birgin. En este mismo sentido. 206 párr.). p. Nora. Documento electrónico Lexis Nº 0003/011821. Buenos Aires. Tomo 1993-E. 2º del Código Civil establece que los hijos menores de cinco años quedarán a cargo de la madre. p. La Ley Año LXXIV. La problemática de la custodia conjunta en los casos de separación y divorcio se soluciona. salvo causas graves que afecten el interés del menor. 5. En Argentina. p. Nº 2 2010. Jurisprudencia Argentina. Augusto César. debe siempre fundar las decisiones de los padres. sociológico y filosófico60 e. El Derecho de Familia desde la Constitución Nacional. Revista Jurídica La Ley.B. Derecho de Familia. Nora. orientación sexual y familias”. Marcelo. p. como veremos. luego de la reforma constitucional operada en este país en el año 1994. y Lloveras. Año 16. para otros autores. Biblos. Editorial Universidad. y Kemelmajer de Carlucci. a través de decisiones adoptadas en un espíritu de una comunicación recíproca (Gegenseitige Einvernehmen). Herrera. Nº 106. es interesante estudiar lo que sucede en Argentina. 378. p. de esta forma. Haydee (Comp. esta norma no es discriminatoria pues se funda en el mayor apego a la madre de los hijos de corta edad y en que ella se encuentra en mejores condiciones de atenderlos59. Zannoni. donde se sostiene que la distinción que realiza el artículo 206 del Código Civil argentino no es válida razonablemente. “Las normas del derecho de familia y la discriminación en razón del género”. incluso. 2006. Buenos Aires. Sofía.del cuidado personal de los hijos del artículo
debe atender es el acuerdo de los progenitores. esta norma se basa en un prejuicio histórico. en cambio. al menos para las cuestiones de mayor importancia. a quien corresponde asumir las cuestiones relativas a la vida cotidiana del hijo (Entscheidung in Anelegenheiten destäglich Lebens). económico. Tomo II.
Corte Suprema (que acoge el recurso de casación en el fondo interpuesto por el padre contra sentencia de la Corte de Apelaciones de San Miguel.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
interpreta evolutivamente el concepto de “madre” que dicha disposición utiliza.184
.C. interpretando “dinámicamente” el mencionado artículo 206. 2006. Andrés. Fama. fundándose dicha atribución en situaciones especialísimas. Nº 2 2010. Familia. pese a no haber sido probada la inhabilidad de ésta. Buenos Aires. 445. pp. a su vez. descansa en un argumento pretendidamente biologicista. la expresión “madre” debe considerarse no en el sentido de la madre de nacimiento sino de “mamá”. 329. revocatoria de la sentencia de primer grado del Primer Juzgado de Familia de Santiago que. Solo excepcionalmente se estima que el padre es quien debe asumir el cuidado personal. 29 de julio de 2008. operado el intercambio de roles en el hombre y la mujer. 402. El reto de la efectiva igualdad de oportunidades.
Gil Domínguez. principal y exclusiva responsable del cuidado de los hijos62. pp. Matrimonio y Divorcio.
Cfr. por razones de lógica “y por obra de la naturaleza. Granada. en un caso puntual. Ángela. p.
Así lo expresa Spaventa. incluso. simplemente. Tomo I. En efecto. nota al pie n. Herrera. aduciendo razones de mejor aptitud en comparación con el padre e. 2006.
Revista Ius et Praxis. Así sucede en Sentencia de la Excma. Buenos Aires. Así. Como decíamos. Reflexiones acerca de la “inclinación de orden natural”
de la mujer para ejercer el cuidado personal de sus hijos
La idea de que la madre está naturalmente condicionada al cuidado de los hijos. incluso. la niña debe seguir bajo el cuidado de su padre. 18. Año 16. pero que a la exégesis de la norma no puede escapar el dato sociológico actual referido a la virtual ruptura del modelo tradicional de familia nuclear. Verónica. p. nota n. de mejor interés para el niño. los hijos deben estar al lado de la madre”63. fundándose en que. que ha servido para consagrar la natural función materna como una verdad autoevidente e inmodificable. o la idea de que. El autor señala que. Ediar. cit. Mauricio Luis. Abeliuk. María Victoria. La discriminación del artículo 225 inciso primero C.). p.	Artículos de doctrina . 1998. Marisa. La Filiación. “Mujeres. en consideración al interés superior del hijo. en la jurisprudencia de nuestros Tribunales Superiores de Justicia esta constituye también una idea arraigadísima. por una tercera persona. matrimonio y discriminación en el Código Civil de Argentina”. Rol Nº 3469-2008. 147 . Ibáñez. hay que entender la preferencia consagrada con un criterio funcional. no justifica la creencia generalizada que estima más conveniente entregar a la madre el cuidado de los hijos de corta edad. Mizrahi. 495-496. reproduciendo y reforzando el rol de la mujer como madre. Mauricio Luis Mizrahi61 señala que la norma se justifica en que en los primeros tiempos de vida son fundamentales los cuidados de la madre debido a la indefensión primaria y biológica de los hijos. Astrea.
VI. en Figueruelo. rechazaba la demanda de cuidado personal intentada por la madre) que. Derecho Constitucional de Familia. Comares. rol que. María Luisa (Edits. 28. Vid. puede ser desempeñado por el padre e.
Probablemente así lo sea en un gran número de casos. salvo circunstancias excepcionales. 147 . simplemente. cree que en la relación con los hijos hay que considerar las medidas que Revista Ius et Praxis. descansan en la llamada “doctrina de los años tiernos”. debemos preguntarnos si esta realidad de la que parece dar cuenta el artículo 225 inciso primero C. reconocidas judicialmente. el artículo 16 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos económicos. No es fácil fijar una edad a partir de la cual el niño esté en condiciones físicas y sicológicas para desprenderse de su madre. Primero. Derecho. Herrera.
Al parecer. mayores capacidades en uno que en otro o en ambos en su caso. 60. desconoce la propia realidad de la sociedad chilena. la lactancia. El argumento de que la norma sólo responde a una necesidad social todavía vigente. muy distinta a la de nuestros días66. Tercero. pp. “Protocolo de San Salvador”. por lo tanto. nota n. sociales y culturales. Lo que está detrás del criterio de diferenciación es un prejuicio.
En efecto. la realidad social de que Bello y las posteriores reformas introducidas al Código Civil dan cuenta. en ese sentido.C. una idea preconcebida: la mujer es más apta porque está naturalmente condicionada a las labores de crianza. porque pone al juez en la posición de tener que apegarse a un criterio sin posibilidad de indagar un poco más en los casos en que no crea que haya causas calificadas para alterarlo sino. Además. p. el niño de corta edad no debe ser separado de su madre. no es sostenible que la legislación no se haya puesto a tono con la realidad de los hechos.del cuidado personal de los hijos del artículo
No compartimos totalmente este último criterio. el padre o el marido (…) Por otra parte. de 1959. será uno de los factores que definirá la dependencia o independencia del hijo64. Nº 2 2010. Fama. al señalar que señalar que todo niño tiene el derecho a crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y que. y el Principio seis de la Declaración de los derechos del Niño. cit.184
. Si bien puede sostenerse que Bello legisló conforme a los valores y costumbres de su época. permanece hoy intacta en el siglo en que vivimos. Año 16. como se ha señalado en la Doctrina argentina65. El legislador debe establecer normas coincidentes con la realidad social de su época. ignora los criterios rectores en este aspecto: el interés superior del niño y su derecho a ser oído. Pero no estamos diciendo que la madre no sea la más apta. no era diametralmente opuesta a la de finales de la década de los setenta e inicios de los ochenta. Lo que estamos tratando de revelar es que cuestionamos la decisión legislativa. En este sentido. desde luego. se trataría de un supuesto de “inconstitucionalidad sobreviniente” en cuanto la normativa era oportunamente constitucional por responder a los patrones sociales y culturales existentes en un momento dado de la historia nacional. la ley está favoreciendo una desigualdad en los hechos al reforzar los roles. Las Actas Constitucionales revelan las siguientes opiniones y argumentos con ocasión de la discusión del principio de igualdad: “El señor Guzmán manifiesta (…) Es evidente que la cabeza de la familia debe ser el hombre. de 1988. Nos referimos a Gil. 496. porque está cargada de un prejuicio que está en retirada: madre-hogar y padre-proveedor y.
tener una cabeza visible. El señor Ortúzar expresa que: “Todo organismo. 10). a la cultura. De otra manera. desde la perspectiva del redactor de la Constitución Política de 1980. precisamente. que un 31. advierte que no participa de esa opinión.
Revista Ius et Praxis. actualmente vigente” agregando que “En definitiva. más de 800 mil mujeres han entrado a la fuerza de trabajo en la última década67. lo que puede concluirse de este debate. de la autoridad del hombre. y aun cuando. el censo de población y vivienda de 2002 arroja. el señor Evans expresó que “Al proponer un precepto respecto de la igualdad jurídica entre el hombre y la mujer. El señor Ortúzar expresó. Por otra parte. en el nivel de remuneraciones a la salud. incuestionablemente de que este debe ser el hombre. la participación laboral femenina ha aumentado de un 28. sin perjuicio de las distinciones que impongan sus diferencias naturales o el carácter de familia” (Sesión 94.8% en agosto de 2008. imperaría en ella tal anarquía. en 1992. Veloso. toda organización. debe. En efecto. porque fluyen de las características de la familia. es la misma que existía en la ideología dominante al momento de dictarse en Chile la Constitución Política de 1980. Por lo demás. p.5% de los hogares están a cargo de una mujer (Instituto Nacional de Estadísticas. inexorablemente. 237 y 239. cit. la autoridad paternal.
67 Conforme a la Encuesta Nacional del Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas 2008. Año 16.	Artículos de doctrina . Nº 2 2010. El señor Ortúzar refuta al señor Ovalle. se daría sin duda un gran paso en la consolidación de un precepto que estima necesario en nuestro ordenamiento jurídico (…) Comprende que en el campo del derecho de familia siempre existirá la potestad preferente. Por ejemplo. señala: “Por lo demás esta visión de superioridad del varón y supeditación de la mujer a sus designios. p. y es en el campo de las relaciones de familia (…) Cree que si la Constitución estableciera que no se hará distinción entre el hombre y la mujer en el acceso a la educación. 24). p. nota n. p. en principio. dentro de las estadísticas globales de hogares chilenos. a un 40. pero no al interior de la familia”. Estima que el marido es el jefe natural de la familia y que en consecuencia debe ser él quien debe llevar la responsabilidad del hogar” (Sesión 95. El señor Evans “manifiesta que esas disposiciones no serían inconstitucionales. él consagraría el siguiente precepto: “El hombre y la mujer gozan de iguales derechos.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
La creciente incorporación de la mujer al trabajo y a ciertas esferas ejecutivas nos está conduciendo. pp. Si queremos que la mujer
se adopten en la legislación de una manera extraordinariamente pragmática. y la autoridad marital” (Sesión 93.184
.1%. necesariamente. Estas cifras nos demuestran que debe apostarse por una más plena igualdad de derechos y oportunidades de la mujer. por así decirlo. ya que en toda organización. 24). pues su rol no puede perpetuarse a ser la responsable primaria del cuidado de los hijos. por su parte: “(…) es evidente que la igualdad no puede ser absoluta. etcétera. igualdad jurídica entre el hombre y la mujer en diversos aspectos. al pronunciarse sobre estos pasajes de las Actas Constitucionales. 147 . atendida la idiosincrasia del país. pensó que había un campo en que la situación no puede ni podrá ser jamás de absoluta igualdad jurídica. Está probado. La autoridad marital. es que. posiblemente. a la disociación del ancestral binomio maternidad-hogar. que podría conducir a la disolución de esa organización. el temperamento y la constitución de la mujer requieren. es evidente que al menos en Chile la vinculación de la familia respecto de los hijos parece ser mucho más fuerte por parte de la madre que del padre” (Sesión 93. “Igualdad”. en el hecho que la mujer ama”. a la seguridad social. al trabajo y dentro del trabajo. Partiendo de la base que la familia debe tener un jefe. del padre sobre los hijos. por pequeña que sea. la patria potestad deben mantenerse (…)" (Sesión 93. 10. En efecto. 26). en toda célula familiar tiene que haber un jefe que no puede ser otro que el marido o el padre. 33). El señor Guzmán desea dar a conocer lo que sería su pensamiento en este problema. texto jurídico vigente en Chile: 1) Debe reconocerse. p. Por su parte. no sea el mejor. pp. Censo 2002).
ambos. de la autodisposición del conflicto familiar que. vid. está más cerca de su hijo. Que da a luz.
Modificada mediante Ley Nº 19. profesional y privada de la mujer. por qué no.947 de 2004. es inconstitucional frente al principio de igualdad consagrado en el artículo 19 Nº 2 de la CPR y en diversos Tratados Internacionales de Derechos Humanos. o al juez directamente. ha venido a reconocer la LMC. y su maternidad. Nº 2 2010. debo señalar que argumentos similares fueron esgrimidos con ocasión de la reforma de nuestra antigua –y también inconstitucional– normativa sobre filiación.
VII. “Mujer y trabajo: origen y ocaso del modelo de padre proveedor y madre cuidadora”. Al respecto. La familia ejerce una importante función socializadora: está llamada a socializar los roles de sus integrantes. si el caso lo amerita y están dadas las condiciones.C. pero vigilado.). No podemos negar que la madre. pp. Caamaño Rojo. quien debe aplicar el interés superior para decidir quién garantiza mejor su desarrollo o. que le lacta. porque la vida pública. Eduardo. 179-209. no a reproducir estereotipos. que establecía hijos de primera y segunda categoría69. Año 16. semestre I. por razones biológicas. es la que más se ajusta al reconocimiento progresivo.585 del año 1998. estimo esencial implementar políticas adecuadas que posibiliten la conciliación de la vida laboral y familiar. Conclusiones
La norma contenida en el artículo 225 inciso primero del C.del cuidado personal de los hijos del artículo
participe en condiciones de paridad en la vida pública debemos garantizar que pueda hacerlo también en la privada. ignorándose que los hechos demuestran una tendencia al cambio de ese paradigma. 2010.184
. están intrínsecamente relacionadas68. creo. pp. contribuye a potenciar una mayor participación de los hombres en el cuidado y atención de los hijos. Pero ello no puede ser argumento suficiente para que la ley establezca de antemano que es ella la más capacitada.
Al respecto. la ascendente inserción femenina en el campo laboral.C. Revista de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso volumen XXXIV. En cuanto a la supuesta “reingeniería social” que constituiría aceptar criterios diversos a los asentados en la verdadera realidad chilena (que conduciría a presumir en la madre la idoneidad para el cuidado y a establecer una regla supletoria como la del artículo 225 inciso primero C. 147 . y también a propósito de la discusión sobre el divorcio vincular70. mediante acuerdo aprobado debidamente. Esta idea de autonomía. Introducido en Chile mediante Ley Nº 19. Debe dejarle esta decisión a los padres. Revista Ius et Praxis. desde luego. Creemos que las relaciones parentales avanzan hacia una fuerte asunción de funciones por parte del padre: las tradicionales esferas privativas de la madre en la atención del hijo van abriendo terreno hacia una igualdad de roles.
Sin embargo.652.Derecho Civil	Fabiola Lathrop Gómez
Desde el punto de vista de la igualdad formal. como antes. por lo tanto. diferenciación que no supera el estándar de razonabilidad y de proporcionalidad y que. la regla automática de atribución legal preferente materna. basada en estereotipos y prejuicios que nuestra sociedad tiende a superar. Es mejor que haga el ejercicio de decidirlo o que la ley dé
71 Cifras que maneja el Poder Judicial dan cuenta de que las demandas de cuidado personal han aumentado considerablemente: el año 2006 ingresaron a los Juzgados de Familia. vulnera también una dimensión especial de la igualdad. la norma en cuestión no respeta el principio de corresponsabilidad al establecer una ineptitud abstracta inicial en él. Si bien estas cifras no se refieren sólo a las solicitudes de cuidado personal y establecimiento de la relación directa y regular. Pero no es la regla inversa la que proponemos (que sean siempre entregados al padre): defendemos ese ejercicio de reflexión en los casos en que un mínimo de sana comunicación lo permite y.C. puede no estar totalmente protegido en su interés si se establece la regla contraria. si se le aleja de su madre. En efecto. sin que uno de los dos padres. dan cuenta de una clara tendencia al alza.682 demandas relativas al cuidado. Año 16.241 demandas en la materia. y. 35. existiendo una mayor resistencia a aceptar que él debe irse de la casa y la mujer quedarse con los hijos71. y a ciertos casos de nulidad matrimonial.
Revista Ius et Praxis.184
. La historia fidedigna del establecimiento de la ley nos indica que.	Artículos de doctrina .866. Lo mismo sucede en materia de relación directa y regular: el año 2006 se interpusieron 21. Es cierto que un lactante. presenta también problemas de prueba en materia de salida de menores al extranjero. respectivamente. en los que no existe ese mínimo. La norma contenida en el art. se vea obligado a dejar de participar en la crianza del hijo. el año 2009 ingresaron 17. la gran mayoría de las veces. pp. el hijo menos pierde aun porque un tercero será el llamado a decidir sobre la base de los antecedentes que se le acerquen. suspensión y otras materias relacionadas con los mismos. 14. la igualdad real en cuanto establece una falsa discriminación positiva a favor de la mujer. al menos más modernamente. constituye una discriminación arbitraria e injusta en su contra. Pierde también sentido la razón de utilidad de la norma confrontada con ciertos datos sociológicos que indican que. no existe claridad acerca de si constituiría también un criterio de atribución judicial. derrotado por una norma supletoria. el legislador ha tenido en cuenta un fin práctico: evitar la judicialización de los conflictos familiares. el año 2009. el Código Civil establece una discriminación en contra del hombre. 147 . en cuyo caso presenta problemas probatorios. sino que incluyen cuestiones relativas a la modificación. al consagrar la regla de atribución materna preferente del cuidado personal. por último. 225 inciso primero C. la utilidad de una norma de este tipo se reduce al caso de separación propiamente de hecho sin acuerdo. el padre no asume. esto es. Nº 2 2010.
Manuel. previendo la presentación de un Plan de Coparentalidad o Plan de Responsabilidad Parental diseñado de mutuo acuerdo por ambos padres para el ejercicio de los derechos-funciones que comprende la autoridad parental. Somarriva Undurraga.
Abeliuk Manasevich. Editorial Jurídica. Escuela de Derecho Universidad Diego Portales. 43 O. La idea de igualdad en la jurisdicción nacional. alimentos y demás aspectos de relevancia relativos al hijo que se estime necesario regular. tal como constituye la tendencia en el Derecho comparado. en Alabama (Code of Alabama. Divorce. de manera detallada.
Revista Ius et Praxis. Acts 1996. 5). Este tipo de atribuciones legales desincentivan. 1999. Teoría de los Derechos Fundamentales. Tomo I. 2000. La Filiación y sus efectos. §30-3-153). Alexy. Parte Preliminar y Parte General. sea éste la conveniencia jurídica de establecer una regla de este tipo en términos de evitar pronunciamientos adicionales. en Pennsylvania (Pennsylvania Consolidated Statutes. vivienda. Santiago de Chile. 2009. C).del cuidado personal de los hijos del artículo
la posibilidad de convencerse de que el otro es mejor porque así lo evidenció. Barros Bourie. residencia. Nº 2 2010. Tratado de Derecho Civil. en El nuevo estatuto de filiación en el Código Civil chileno. asumir esa realidad que viene dada por la ley. article 16.b)). Fundación Facultad de Derecho. Un medio adecuado. 1993. Vodanovic Haklicka. Universidad de Chile. perseguir el bien del hijo entregándolo sin discusión al respecto a su madre.S. Alimony and Separate Maintenance. Santiago de Chile. Enrique. en Missouri (número 9 de los Missouri Revised Statutes. y en el Estado de Illinois (Illinois Marriage and Dissolution of Marriage Act. dejar que ambos demuestren sus aptitudes ante el juez. Centro de Estudios Constitucionales. Alessandri Rodríguez. fundamentalmente estadounidenses. la posibilidad de desarrollar aptitudes parentales: frecuentemente. Arturo. Kansas (Kansas Statute Nº 60-1610. en Oklahoma (Oklahoma Statutes. Atria Lemaitre. es llamar a las partes a hacer ese ejercicio de parentalidad a través del acuerdo regulador72. 1997. creemos. respetar la decisión de ellas al decidir sobre el cuidado personal. §5306). La Filiación. Santiago de Chile. Santiago de Chile. diversas legislaciones.1). pp. el padre decide. chapter 452. Fernando. René. “Notas históricas y comparadas sobre el nuevo ordenamiento legal de la filiación”. Tomo I. Así sucede en el Código Civil del estado de Lousiana (artículo 131 letra A número 1) sobre Custody of children pending the litigation del Civil Code). Cuadernos de Análisis Jurídico. las responsabilidades de cada progenitor en lo que respecta al cuidado. Title 23: Domestic Relations.
72 En aplicación del principio de corresponsabilidad. Robert. son más exigentes con estos acuerdos reguladores. como los aspectos sanitarios. 147 . sin más. Editorial Jurídica. Madrid. Section 452. Dissolution of Marriage. Año 16. §109. Antonio. Se trata de determinar. Los peligros de la Constitución. o bien. educativos o sociales de los hijos. Nº 96-520. El medio escogido para satisfacer el fin perseguido.1. o bien.184
.375. no son adecuados. 750 ILCS 5/602. chapter 60.
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