Source: http://www.slideshare.net/GCPREMIA/cp-vigente-31012011
Timestamp: 2016-05-25 17:31:07
Document Index: 5759196

Matched Legal Cases: ['in fine', 'in fine', 'artículo 36', 'artículo 106', 'artículo 106', 'artículo 98', 'artículo 105', 'artículo 88', 'artículo 58', 'artículo 31', 'artículo 66', 'artículo 318', 'artículo 177', 'artículo 177', 'artículo 183', 'artículo 189', 'artículo 189', 'artículo 39', 'artículo 46', 'artículo 192', 'artículo 248', 'artículo 270', 'artículo 274', 'artículo 320', 'artículo 337', 'artículo445', 'artículo 515', 'artículo 22', 'artículo 515', 'artículo 570', 'artículo 570', 'artículo 570', 'artículo 571', 'artículo 576', 'artículo 579', 'artículo 576', 'Artículo 11', 'Artículo 21', 'Artículo 3', 'Artículo 41', 'Artículo 5', 'Artículo 61', 'Artículo 7', 'Artículo 8', 'Artículo 9', 'Artículo 10', 'Artículo 11', 'Artículo 12', 'Artículo 131', 'Artículo 141', 'Artículo 151', 'Artículo 161', 'Artículo 171', 'Artículo 181', 'Artículo 19', 'Artículo 20', 'Artículo 21', 'Artículo 22', 'Artículo 23', 'Artículo 241', 'Artículo 25', 'Artículo 26', 'Artículo 27', 'Artículo 28', 'Artículo 29', 'Artículo 301', 'artículo 28', 'Artículo 31', 'Artículo 31', 'Artículo 32', 'Artículo 331']

Cp vigente 31_01_2011
premiademargc compañeros, uno mas
at premia de mar
CODIGO PENAL COMENTADO Y VIGENTE
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralt CÓDIGO PENAL1-21 Este Código reformado entrará en vigor el 23-12-2010, de acuerdo con la DF Séptima de la LO5/2010.2 Aprobado por LO 10/1995, de 23-11; corrección de errores BOE 2-3-1996.Posteriormente ha sido modificado por● LO 2/1998, de 15-6 (arts. 170, 514 y 790. 1 LECr-);● LO 7/1998, de 5-10 (arts. 527, 528 y 604);● LO 11/1999, de 30-4 [epígrafe del Título VIII del Libro II, los capítulos I a V del Título VIII delLibro II y los arts. 57, 83. 1. 1º bis, 105. 1 g) 132. 1., 178 a 190 y 617. 2 –y arts. 23. 2 a), 23. 4 e)LOPJ-];● LO 14/1999, de 9-6 [arts. 33. 2. g), 33. 3. f), 33. 4. b) bis, 39 f), 48, 57, 83, 1º bis, 105. 1 g),132. 1, 153, 617. 2, 620 in fine –y arts. 13, 14, 1º, 103, 104, 109, 448, 455, 544 bis, 707, 713 LECr-];● LO 2/2000, de 7-1 [arts. 566, 567 ];● LO 3/2000, 11-1 [ art. 445 bis], con efecto desde el día de su publicación;● LO 4/2000, de 11-1 [arts. 312.1, 318 bis, 515, 6º, 517, 2º y 518];● LO 5/2000, 12-1, en virtud de la DF 5 [DT 12] con entrada en vigor al año de su publicación, el12/1/2001;● LO 7/2000, de 22-12 [arts. 440, 266, 346, 351, 504, 505, 551, 577-579, con entrada en vigor aldía siguiente de su publicación, salvo los dispuesto en su art. 2, que lo hará cuando entre en vigorla LO 5/2000 –DFU-];● LO 8/2000, de 22-12 (art. 89);● LO 3/2002, de 22-5 (Rúbricas del capítulo IV del Título XXI del Libro II, sección 3ª del capítuloIV del Título XXI del Libro II y del capítulo III del titulo XXIII del libro II, dejando sin contenido arts.527 y 604, con efecto desde el día siguiente de su publicación –DFU-; vid., además, DTU sobrerevisión de condenas y cancelación de antecedentes penales);● LO 9/2002, de 10-12 [arts. 225 bis, 224 in fine, 622 y suspensión de la aplicación de la leyOrgánica 5/2000, reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores, en lo referente a losinfractores de edades comprendidas entre los 18 y 21 años, hasta el 1-1-2007];● LO 1/2003, de 10-3 (art. 505);● LO 7/2003, de 30-6 [arts. 36, 76, 78, 90, 91 y 93];● LO 11/2003, de 29-9, de medidas concretas en materia de seguridad ciudadana, violenciadoméstica e integración social de los extranjeros [arts. 23, 66, 89, 108, 147, 149, 153, 173, 188,234, 244.1, 318, 318 bis y 617. 2]; téngase presente, además, en materia de violencia domésticala L 27/2003, reguladora de la orden de protección de las víctimas de la violencia doméstica, y,en materia de extranjería, la reforma de la LO 8/2000, aprobada por LO 14/2003, de 20- 11;● LO 15/2003, de 25-11, que afecta en diversa medida a 186 artículos; corrección de errores,BOE 16-3 y 2-4-2004;● LO 20/2003, de 26-12 [arts. 506 bis, 521 bis y 576 bis], que entró en vigor al día siguiente de supublicación (DF), en la actualidad derogada (vid. infra LO 2/2005). Esta norma está recurrida deinconstitucionalidad por la Generalidad de Cataluña (RI 1016-2004, BOE 14-5-2004);● LO 1/2004, de 28-12 [arts. 83. 1. 6ª, 84. 3, 88. 1 III, 148, 153, 171, 4. 5. y 6., 172, 468, 620.De acuerdo a la LO 1/2004, su entrada en vigor está prevista a los 30 días de su publicación, salvolo dispuesto en los títulos IV – tutela penal- y V –tutela judicial-, que lo harán a los seis meses(D. F. Séptima); igualmente, ténganse en cuenta, no obstante, su DT 1ª establece: “Los procesosciviles o penales relacionados con la violencia de género que se encuentren en tramitación a laentrada en vigor de la presente Ley continuarán siendo competencia de los órganos que vinieranconociendo de los mismos hasta su conclusión por sentencia firme” y su DT 2ª afirma: “Derechotransitorio. En los procesos sobre hechos contemplados en la presente Ley que se encuentren entramitación a su entrada en vigor, los Juzgados o Tribunales que los estén conociendo podránadoptar las medidas previstas en el capítulo IV del título V.”; corrección de errores BOE 12-4-2005;● LO 2/2005, de 22-6 [deroga arts. 506 bis, 521 bis y 576 bis], con entrada en vigor al díasiguiente de su publicación.● LO 4/2005, de 10-10 (Sección 3.ª del capítulo I del título XVII del libro II y art. 348), con entradaen vigor al día siguiente de su publicación;● LO 7/2006, de 22-11 [introduce art. 361 bis; y téngase en cuenta el art. 23 de esta norma enmateria de ne bis in idem], con entrada en vigor a tres meses de su publicación [DF 8ª].● LO 13/2007, de 19-11 [modifica arts. 313. 1 y 318 bis. 1], con entrada en vigor al día siguientede su publicación; corrección de errores BOE 27-12-2007. 1
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralt EXPOSICIÓN DE MOTIVOS3● LO 15/2007, de 30-11 (modifica arts. 379 a 385), con entrada en vigor al día siguiente de supublicación, salvo el nuevo art. 384.● LO 2/2010, de 3-3 (modifica art. 145, añade art 145 bis y deroga art. 417 bis CP-73)● LO 5/2010, de 22-6 (que afecta en diversa medida a más de 180 artículos). Téngase presentesu DA 1ª: “Las referencias que se hacen a los delitos de terrorismo de la Sección Segunda del Capítulo Vdel Título XXII del Libro II en los artículos 76 y 93 del Código Penal, se entenderán hechas adelitos referentes a organizaciones y grupos terroristas y delitos de terrorismo del Capítulo VII delTítulo XXII del Libro II de dicho Código. Las referencias que se hacen a los delitos de terrorismo de la Sección Segunda del Capítulo Vdel Título XXII del Libro II, o cometidos en el seno de organizaciones criminales, en los artículos78, 90 y 91 del Código Penal, se entenderán hechas a delitos referentes a organizaciones y gruposterroristas y delitos de terrorismo del Capítulo VII del Título XXII del Libro II de dicho Código, ocometidos en el seno de organizaciones o grupos criminales. Se suprime la expresión “bandas armadas” de los artículos 90, 170, 505, 573, 575, 577 y 580 delCódigo Penal.”• LO 3/2011, de 31-1 DA 2ª modifica arts. 131. 1, 197. 7, 284, 570 quáter. 1, con entrada en vigoral día siguiente de su publicación, por enmienda del Grupo Paralmentario Socialista delSenado, cuya justificación reza literalmente: “Subsanar errores de redacción detectados en lacitada norma”.3 El Preámbulo de la LO 5/2010 es como sigue:“I La evolución social de un sistema democrático avanzado como el que configura laConstitución española determina que el ordenamiento jurídico esté sometido a un procesoconstante de revisión. La progresiva conquista de niveles de bienestar más elevados no esconcebible, en un marco jurídico de respeto a los derechos fundamentales, sin un paralelo avanceen materia de libertad y de seguridad, pilares indisolublemente unidos del concepto mismo deEstado de Derecho. En este contexto, la presente reforma se enmarca en la confluencia de varias coordenadas queexplican tanto su relativa extensión como la variedad de cuestiones que en ella se abordan. Por un lado, España tiene contraídas obligaciones internacionales, especialmente en el ámbitode la armonización jurídica europea, que exigen adaptaciones -a veces de considerable calado- denuestras normas penales. Por otro, la experiencia aplicativa del Código ha ido poniendo enevidencia algunas carencias o desviaciones que es preciso tratar de corregir. Y, en fin, lacambiante realidad social determina el surgimiento de nuevas cuestiones que han de serabordadas. Sin olvidar que los numerosos y en ocasiones acelerados cambios introducidos en laarquitectura original del texto de 1995 han producido algunos efectos de distorsión o incongruencianecesitados de corrección. A todo ello trata de dar respuesta esta Ley, en los términos que siguen. II De conformidad con los principios que orientan la reforma, se procede a la modificación delartículo 36. De esta forma, para los casos de penas privativas de libertad superiores a cinco años,la exigencia de cumplimiento de al menos la mitad de la condena antes de poder obtener laclasificación en tercer grado se establece en el caso de delitos cometidos contra la libertad eindemnidad sexual de menores de trece años, delitos referentes a organizaciones y gruposterroristas y delitos de terrorismo, así como los delitos cometidos en el seno de una organización ogrupo criminal. Esta modificación, que se estima conveniente para estos grupos de delitos deextrema gravedad, se considera por el contrario innecesaria como régimen general respecto detodos los delitos sancionados con penas de prisión superiores a cinco años. Por esta razón seelimina el automatismo hasta ahora vigente, introduciendo un mecanismo más flexible que permitaa los jueces y tribunales adecuar la responsabilidad criminal a la gravedad del hecho y a lapersonalidad del delincuente. Así, la remodelación del llamado “periodo de seguridad” garantiza laprimordial finalidad constitucional de la pena, la resocialización, sin que por otra parte ellocomporte detrimento alguno en la persecución por el Estado de otros fines legítimos de la misma. III Es notorio, sin embargo, que en determinados supuestos de especial gravedad ese efectorehabilitador de la pena se ve dificultado, en la medida en que ésta no resulta suficiente oadecuada para excluir un elevado riesgo de reincidencia. La opción inocuizadora, que se traduciría en la prolongación ilimitada y/o indiscriminada de laprivación de libertad, choca obviamente con principios elementales del Derecho penal que la 2
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. QueraltConstitución ampara. Se hace necesario, por tanto, para tales casos de especial gravedadexpresamente previstos, contemplar otras soluciones que, sin cejar en el esfuerzo rehabilitadorque debe seguir inspirando el tratamiento penitenciario, permitan conciliar las referidas exigenciasconstitucionales con otros valores no menos dignos de tutela, como son la seguridad y la libertaddel resto de los ciudadanos, potenciales víctimas del delincuente no rehabilitado que el sistemapenitenciario devuelve a la sociedad. Agotada, pues, la dimensión retributiva de la pena, lapeligrosidad subsistente del sujeto halla su respuesta idónea en una medida de seguridad. Por ello la presente Ley introduce, mediante la modificación parcial y una leve reordenación delTítulo IV del Libro Primero del Código Penal, una nueva medida denominada libertad vigilada, quese inserta naturalmente en el régimen general de dichas medidas de seguridad, algunas de lascuales se integran y refunden en ese concepto común (artículo 106). Así, la libertad vigilada es una medida de seguridad que el Tribunal impone, de manerafacultativa o preceptiva, según la propia norma señala en cada caso, y cuyo contenido se concretaen una serie de limitaciones, obligaciones, prohibiciones o reglas de conducta, aplicables separadao conjuntamente, dentro de los márgenes de duración específicos que en su caso resulten de laparte especial del Código, tendentes no solo a la protección a las víctimas, sino también a larehabilitación y la reinserción social del delincuente, objetivo que preside toda la reforma. Y que puede modificarse, ya en fase de ejecución, atendiendo a la evolución del sujeto ymediante un sencillo trámite que se caracteriza por un reforzamiento de la garantía decontradicción, que alcanza incluso a las víctimas que no sean parte en el proceso. La novedad sustancial que incorpora la libertad vigilada es que resulta aplicable no sólo cuandoel pronóstico de peligrosidad del individuo se relaciona con estados patológicos que handeterminado su inimputabilidad o semiinimputabilidad, sino también cuando la peligrosidad derivadel específico pronóstico del sujeto imputable en relación con la naturaleza del hecho cometido,siempre y cuando el propio legislador así lo haya previsto de manera expresa. En estos casos, tal ycomo resulta del nuevo artículo 106.2, la medida no se establece, por obvias razones, con carácteralternativo a la pena de prisión o para su ejecución previa a ésta, sino que se impone en sentenciajunto a la pena privativa de libertad para su ejecución posterior a la excarcelación, y se hará o noefectiva justamente en función de ese pronóstico de peligrosidad, formulado cuando se acercadicho momento extintivo de la pena y reconsiderado después con cadencia como mínimo anual(artículo 98.1). Es importante destacar que en la concreción del contenido de la libertad vigilada y en su eventualsustitución, modificación, suspensión o cesación, intervienen tanto el Juez de VigilanciaPenitenciaria, debidamente informado por los servicios penitenciarios, como el Juez o Tribunalsentenciador al que corresponde hacer ejecutar lo juzgado. Precisamente este último, por haber juzgado, conoce con mayor detalle determinadascircunstancias del caso concurrentes con el pronóstico penitenciario del sujeto, que puedenresultar determinantes para la elección de la medida o medidas en que ha de concretarse lalibertad vigilada. Su duración, en fin, se mantiene en general en un máximo de cinco años, que esel que establecía hasta ahora el Código para las medidas de seguridad no privativas de libertadque se refunden bajo el concepto de libertad vigilada, pero a ello se añade, ciertamente pensandoen esta nueva modalidad postpenitenciaria, la posibilidad de que el propio Código penal la extiendahasta los diez años (artículo 105.2), como, de hecho, esta misma Ley dispone para los delitoscontra la libertad e indemnidad sexual y de terrorismo. IV En esta línea de evolución de la respuesta jurídico-penal hacia fórmulas más operativas y mejoradaptadas a las actuales necesidades y demandas sociales, la secular carencia de penasalternativas a las penas cortas de prisión del sistema español ha motivado que en esta reforma sehaya optado por otorgar un mayor protagonismo a la pena de localización permanente. Con esteobjetivo, se le confiere una mayor extensión y contenido, si bien se ha pensado que inicialmente,aunque con vocación de futuras ampliaciones, su ámbito de aplicación se reduzca al marco de lasustitución de las penas privativas de libertad. A tal efecto se articula el correspondiente módulo deconversión en el artículo 88. V Para solucionar los problemas interpretativos surgidos acerca de cuál es el procedimiento penaldonde debe abonarse el tiempo de prisión provisional sufrido por un imputado que al mismo tiempoestá cumpliendo una pena de privación de libertad impuesta en otra causa, se procede a lamodificación del artículo 58 para dejar claro que en esos supuestos solamente será de abono eltiempo de prisión realmente sufrido en la liquidación de condena referente a la pena que estécumpliendo. VI 3
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralt Se regula de manera pormenorizada la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Sonnumerosos los instrumentos jurídicos internacionales que demandan una respuesta penal clarapara las personas jurídicas, sobre todo en aquellas figuras delictivas donde la posible intervenciónde las mismas se hace más evidente (corrupción en el sector privado, en las transaccionescomerciales internacionales, pornografía y prostitución infantil, trata de seres humanos, blanqueode capitales, inmigración ilegal, ataques a sistemas informáticos...). Esta responsabilidadúnicamente podrá ser declarada en aquellos supuestos donde expresamente se prevea. Para la fijación de la responsabilidad de las personas jurídicas se ha optado por establecer unadoble vía. Junto a la imputación de aquellos delitos cometidos en su nombre o por su cuenta, y ensu provecho, por las personas que tienen poder de representación en las mismas, se añade laresponsabilidad por aquellas infracciones propiciadas por no haber ejercido la persona jurídica eldebido control sobre sus empleados, naturalmente con la imprescindible consideración de lascircunstancias del caso concreto a efectos de evitar una lectura meramente objetiva de esta reglade imputación. Se deja claro que la responsabilidad penal de la persona jurídica podrá declararse conindependencia de que se pueda o no individualizar la responsabilidad penal de la persona física.En consecuencia, se suprime el actual apartado 2 del artículo 31. En este ámbito se concreta un catálogo de penas imponibles a las personas jurídicas,añadiéndose -respecto a las hasta ahora denominadas consecuencias accesorias (disolución,suspensión de actividades, clausura de establecimientos...)-, la multa por cuotas y proporcional y lainhabilitación para obtener subvenciones y ayudas públicas, para contratar con lasAdministraciones Públicas y para gozar de beneficios e incentivos fiscales o de la seguridad social.Se opta en este punto por el sistema claramente predominante en el Derecho comparado y en lostextos comunitarios objeto de transposición, según el cual la multa es la pena común y generalpara todos los supuestos de responsabilidad, reservándose la imposición adicional de otrasmedidas más severas sólo para los supuestos cualificados que se ajusten a las reglas fijadas en elnuevo artículo 66 bis. Igualmente, se tiene en cuenta el posible fraccionamiento del pago de lasmultas que les sean impuestas a las personas jurídicas cuando exista peligro para la supervivenciade aquellas o la estabilidad de los puestos de trabajo, así como cuando lo aconseje el interésgeneral. Además, se regulan taxativamente los supuestos de atenuación de la responsabilidad delas personas jurídicas, entre los que destacan la confesión de la infracción a las autoridades, lareparación del daño y el establecimiento de medidas eficaces para prevenir y descubrir los delitosque en el futuro puedan cometerse con los medios o bajo la cobertura de la persona jurídica. En este apartado, al objeto de evitar que la responsabilidad penal de las personas jurídicaspueda ser burlada por una disolución encubierta o aparente o por su transformación, fusión,absorción o escisión, se contienen previsiones especificas donde se presume que existe la referidadisolución aparente o encubierta cuando aquélla continúe con su actividad económica y semantenga la identidad sustancial de clientes, proveedores y empleados, trasladándose en aquelloscasos la responsabilidad penal a la entidad o entidades en que se transforme, quede fusionada oabsorbida y extendiéndose a la entidad o entidades a que dé lugar la escisión. VII De singular importancia resulta la transposición de la Decisión Marco 2005/212/JAI del Consejo,de 24 de febrero de 2005, relativa al decomiso de los productos, instrumentos y bienesrelacionados con el delito. Como se recoge en el instrumento internacional, el principal objetivo dela delincuencia organizada es el beneficio económico y, en consecuencia, el establecimiento denormas comunes relativas al seguimiento, embargo, incautación y decomiso de los productos deldelito es objetivo prioritario para conseguir una eficaz lucha contra aquella. Por ello, se ha completado la regulación existente del comiso encomendando a los jueces ytribunales acordarlo respecto de aquellos efectos, bienes, instrumentos y ganancias procedentesde actividades delictivas cometidas en el marco de una organización o grupo criminal, o biencuando se trate de delitos de terrorismo, con independencia de si estos últimos se cometen en elseno de una organización o grupo terrorista, tal y como se prevé en la Decisión marco2002/475/JAI del Consejo, sobre la lucha contra el terrorismo. Para facilitar la medida, se estableceuna presunción de procedencia de actividades delictivas cuando el valor del patrimonio seadesproporcionado con respecto a los ingresos legales de todas y cada una de las personascondenadas por delitos cometidos en el seno de la organización o grupo criminal. Asimismo, sefaculta a los jueces y tribunales para acordar el comiso cuando se trate de un delito imprudenteque lleve aparejado en la ley la imposición de una pena privativa de libertad superior a un año. VIII En el ámbito de la prescripción del delito, con el objetivo de aumentar la seguridad jurídica, se haoptado por una regulación detallada del instituto que ponga fin a las diferencias interpretativassurgidas en los últimos tiempos. Para llevar a cabo esta tarea, se ha prestado especial atención ala necesidad de precisar el momento de inicio de la interrupción de la prescripción, 4
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queraltestableciéndose que ésta se produce, quedando sin efecto el tiempo transcurrido, cuando elprocedimiento se dirija contra persona determinada que aparezca indiciariamente comopenalmente responsable. Para entender que ello ocurre se requiere, cuando menos, una actuaciónmaterial del Juez Instructor. Del mismo modo, se ha considerado necesario abordar el problema de los efectos que para lainterrupción de la prescripción puede tener la presentación de denuncias o querellas y para ello seopta por suspender el cómputo de la prescripción por un máximo de seis meses o dos meses,según se trate de delito o falta, desde dicha presentación siempre que sea ante un órgano judicialy contra una persona determinada. Si el órgano judicial no la admite a trámite o no dirige elprocedimiento contra la persona denunciada o querellada, continúa el cómputo de prescripcióndesde la fecha de presentación. También continuará el cómputo si dentro de dichos plazos el Juezno adopta ninguna de las resoluciones citadas. El replanteamiento del régimen procesal de la prescripción en los términos expuestos aconsejatambién revisar algunos aspectos de su regulación sustantiva. La impunidad debida a laprescripción de ciertos delitos castigados con penas de no excesiva gravedad (estafas, delitosurbanísticos, por ejemplo, o algunos delitos contra la Administración Pública), cuyo descubrimientoe investigación pueden sin embargo resultar extremadamente complejos y dilatados, ha redundadoen descrédito del sistema judicial y en directo perjuicio de las víctimas. En este sentido, se opta porelevar el plazo mínimo de prescripción de los delitos a cinco años, suprimiendo por tanto el plazode tres años que hasta ahora regía para los que tienen señalada pena de prisión o inhabilitacióninferior a tres años. Las modificaciones en materia de prescripción del delito se completan con la declaración de laimprescriptibilidad de los delitos de terrorismo que hubieren causado la muerte de una persona. Elfundamento de la institución de la prescripción se halla vinculado en gran medida a la falta denecesidad de aplicación de la pena tras el trascurso de cierto tiempo. La reforma se fundamenta eneste punto en que tal premisa no puede cumplirse frente a conductas delictivas que presentan lascaracterísticas del tipo mencionado. IX Como respuesta al fenómeno cada vez más extendido de la compraventa de órganos humanos yal llamamiento de diversos foros internacionales a abordar su punición, se ha incorporado comoinfracción penal la obtención o el tráfico ilícito de órganos humanos, así como el trasplante de losmismos. Ya en el año 2004 la Organización Mundial de la Salud declaró que la venta de órganosera contraria a la Declaración Universal de Derechos Humanos, exhortando a los médicos a queno realizasen transplantes si tenían sospechas de que el órgano había sido objeto de unatransacción. Recientemente, en la Cumbre internacional sobre turismo de transplantes y tráfico de órganoscelebrada en mayo de 2008, representantes de 78 países consensuaron la denominada“Declaración de Estambul”, en donde se deja constancia de que dichas prácticas violan losprincipios de igualdad, justicia y respeto a la dignidad humana debiendo ser erradicadas. Y,aunque nuestro Código penal ya contempla estas conductas en el delito de lesiones, se consideranecesario dar un tratamiento diferenciado a dichas actividades castigando a todos aquellos quepromuevan, favorezcan, faciliten o publiciten la obtención o el tráfico ilegal de órganos humanosajenos o su transplante. En este marco, se ha considerado que también debe incriminarse, con posibilidad de moderar lasanción penal en atención a las circunstancias concurrentes, al receptor del órgano que,conociendo su origen ilícito, consienta en la realización del trasplante. X Dentro de los delitos de torturas y contra la integridad moral, se incrimina la conducta de acosolaboral, entendiendo por tal el hostigamiento psicológico u hostil en el marco de cualquier actividadlaboral o funcionarial que humille al que lo sufre, imponiendo situaciones de grave ofensa a ladignidad. Con ello quedarían incorporadas en el tipo penal todas aquellas conductas de acosoproducidas tanto en el ámbito de las relaciones jurídico privadas como en el de las relacionesjurídico públicas. Igualmente, al hilo de la proliferación, durante la última década, de conductas acosadoras en laesfera de la vivienda, se sanciona también el acoso inmobiliario. Con ello se pretende tutelar elderecho al disfrute de la vivienda por parte de propietarios o inquilinos frente a los ataquesdirigidos a obligar a unos o a otros a abandonarla para así alcanzar, en la mayoría de los casos,objetivos especuladores. Distintos pronunciamientos judiciales habían venido poniendo demanifiesto las dificultades que para la represión de estas conductas se derivaba de la ausenciahasta el momento de una específica regulación penal de este fenómeno. XI 5
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralt El tratamiento penal unificado de los delitos de trata de seres humanos e inmigración clandestinaque contenía el artículo 318 bis resultaba a todas luces inadecuado, en vista de las grandesdiferencias que existen entre ambos fenómenos delictivos. La separación de la regulación de estasdos realidades resulta imprescindible tanto para cumplir con los mandatos de los compromisosinternacionales como para poner fin a los constantes conflictos interpretativos. Para llevar a cabo este objetivo se procede a la creación del Título VII bis, denominado “De laTrata de seres humanos”. Así, el artículo 177 bis tipifica un delito en el que prevalece la protecciónde la dignidad y la libertad de los sujetos pasivos que la sufren. Por otro lado, resulta fundamentalresaltar que no estamos ante un delito que pueda ser cometido exclusivamente contra personasextranjeras, sino que abarcará todas las formas de trata de seres humanos, nacionales otrasnacionales, relacionadas o no con la delincuencia organizada. En cambio, el delito de inmigración clandestina siempre tendrá carácter trasnacional,predominando, en este caso, la defensa de los intereses del Estado en el control de los flujosmigratorios. Además de la creación del artículo 177 bis, y como consecuencia de la necesidad de dotar decoherencia interna al sistema, esta reestructuración de los tipos ha requerido la derogación de lasnormas contenidas en los artículos 313.1. y 318 bis. 2. XII En el ámbito de los delitos sexuales, junto al acrecentamiento del nivel de protección de lasvíctimas, especialmente de aquellas más desvalidas, ha de mencionarse la necesidad de trasponerla Decisión Marco 2004/68/JAI del Consejo, de 22 de diciembre de 2003, relativa a la lucha contrala explotación sexual de los niños y la pornografía infantil. Resulta indudable que en los casos dedelitos sexuales cometidos sobre menores el bien jurídico a proteger adquiere una dimensiónespecial por el mayor contenido de injusto que presentan estas conductas. Mediante las mismasse lesiona no sólo la indemnidad sexual, entendida como el derecho a no verse involucrado en uncontexto sexual sin un consentimiento válidamente prestado, sino también la formación ydesarrollo de la personalidad y sexualidad del menor. Por ello se procede a la incorporación, en elTítulo VIII del Libro II del Código Penal, del Capítulo II bis denominado “De los abusos y agresionessexuales a menores de trece años”. Por otra parte, la extensión de la utilización de Internet y de lastecnologías de la información y la comunicación con fines sexuales contra menores ha evidenciadola necesidad de castigar penalmente las conductas que una persona adulta desarrolla a través detales medios para ganarse la confianza de menores con el fin de concertar encuentros paraobtener concesiones de índole sexual. Por ello, se introduce un nuevo artículo 183 bis mediante elque se regula el internacionalmente denominado “child grooming”, previéndose además penasagravadas cuando el acercamiento al menor se obtenga mediante coacción, intimidación oengaño. En el ámbito de las figuras de prostitución y pornografía infantil, la traslación de la DecisiónMarco a nuestro ordenamiento determina la necesidad de tipificar nuevas conductas. Es el caso dela captación de niños para que participen en espectáculos pornográficos, que queda incorporada ala regulación en el artículo 189.1. Lo mismo sucede con la conducta de quien se lucra con laparticipación de los niños en esta clase de espectáculos, cuya incorporación se realiza en elapartado 1.a) del artículo 189. En relación al delito de prostitución, se incorpora la conducta delcliente en aquellos casos en los que la relación sexual se realice con una persona menor de edado incapaz. Para completar el elenco de normas destinadas a otorgar mayor protección a los menores, seconsidera adecuado crear la pena de privación de la patria potestad o instituciones análogasprevistas en la legislación civil de las Comunidades autónomas que se incluye en el catálogo depenas privativas de derechos previstas en el artículo 39, fijándose su contenido en el artículo 46.Esta nueva pena tendrá el carácter de principal en los supuestos previstos en el artículo 192 y elde pena accesoria de acuerdo a lo establecido en los artículos 55 y 56, cuando los derechosderivados de la patria potestad hubieren tenido una relación directa con el delito cometido. XIII En el marco de los denominados delitos informáticos, para cumplimentar la Decisión Marco2005/222/JAI, de 24 de febrero de 2005, relativa a los ataques contra los sistemas de información,se ha resuelto incardinar las conductas punibles en dos apartados diferentes, al tratarse de bienesjurídicos diversos. El primero, relativo a los daños, donde quedarían incluidas las consistentes endañar, deteriorar, alterar, suprimir o hacer inaccesibles datos o programas informáticos ajenos, asícomo obstaculizar o interrumpir el funcionamiento de un sistema informático ajeno. El segundoapartado se refiere al descubrimiento y revelación de secretos, donde estaría comprendido elacceso sin autorización vulnerando las medidas de seguridad a datos o programas informáticoscontenidos en un sistema o en parte del mismo. XIV 6
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralt Entre las estafas descritas en el artículo 248 del Código Penal, cuyo catálogo en su momento yase había acrecentado con los fraudes informáticos, ha sido preciso incorporar la cada vez másextendida modalidad consistente en defraudar utilizando las tarjetas ajenas o los datos obrantes enellas, realizando con ello operaciones de cualquier clase en perjuicio de su titular o de un tercero. El sistema de cualificaciones o agravantes específicas propio de la estafa ha venido planteandoproblemas interpretativos en la praxis, pues da lugar a que se superpongan dobles valoracionesjurídicas sobre unos mismos elementos del hecho, cosa que es particularmente evidente cuandose trata de la modalidad de uso de cheque, pagaré, letra de cambio en blanco o negocio cambiarioficticio -que, además, puede confundirse con alguna modalidad de falsedad documental- que son,a su vez, instrumento y materialización del engaño, y no algo que se sume al ardid defraudatorio,por lo cual su valoración separada es innecesaria. XV En el delito de alzamiento de bienes se han agravado las penas en los supuestos en que ladeuda u obligación que se trate de eludir sea de Derecho público y la acreedora sea una personajurídico-pública, así como cuando concurran determinadas circunstancias entre las que destaca laespecial gravedad, en función de la entidad del perjuicio y de la situación económica en que deje ala victima o a su familia. XVI El agravamiento penológico operado por la Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre, en elámbito de los delitos relativos a la propiedad intelectual e industrial ha evidenciado una ciertaquiebra de la necesaria proporcionalidad de la pena en el caso de conductas consistentes en laventa a pequeña escala de copias fraudulentas de obras amparadas por tales derechos, máximecuando frecuentemente los autores de este tipo de conductas son personas en situaciones depobreza, a veces utilizados por organizaciones criminales, que con tales actos aspiran a alcanzaringresos mínimos de subsistencia. Por ello, añadiendo un párrafo segundo al apartado 1 delartículo 270 y modificando el apartado 2 del artículo 274, para aquellos casos de distribución al pormenor de escasa trascendencia, atendidas las características del culpable y la reducida cuantía delbeneficio económico obtenido por éste, siempre que no concurra ninguna de las circunstancias deagravación que el propio Código penal prevé, se opta por señalar penas de multa o trabajos enbeneficio de la comunidad. Además, en tales supuestos, cuando el beneficio no alcance los 400euros la conducta se castigará como falta. XVII Teniendo como referente la Directiva 2003/06 del Consejo, de 28 de enero de 2003, sobre lasoperaciones con información privilegiada y la manipulación del mercado, se han llevado a caboreformas en el campo de los delitos relativos al mercado y los consumidores. Así, se incorporacomo figura delictiva la denominada estafa de inversores, incriminando a los administradores desociedades emisoras de valores negociados en los mercados de valores que falseen lasinformaciones sobre sus recursos, actividades y negocios presentes o futuros, y de ese modoconsigan captar inversores u obtener créditos o préstamos. Del mismo modo, se castiga la difusión de noticias o rumores sobre empresas donde seofreciesen datos falsos para alterar o preservar el precio de cotización de un instrumento financieroy la conducta de quienes utilizando información privilegiada realicen transacciones u órdenes deoperación que proporcionen o puedan proporcionar indicios falsos o engañosos en cuanto a laoferta, la demanda o el precio de instrumentos financieros, o para asegurar, en concierto con otraspersonas, el precio de uno o varios instrumentos financieros en un nivel anormal o artificial, asícomo el concierto para asegurarse una posición dominante sobre la oferta o demanda de uninstrumento financiero. XVIII Otro de los aspectos importantes de la reforma es la transposición de la Decisión Marco2003/568/JAI, relativa a la lucha contra la corrupción en el sector privado. La idea fuerza en esteámbito es que la garantía de una competencia justa y honesta pasa por la represión de los actosencaminados a corromper a los administradores de entidades privadas de forma similar a lo que sehace a través del delito de cohecho. Porque con estos comportamientos, que exceden de la esferade lo privado, se rompen las reglas de buen funcionamiento del mercado. La importancia delproblema es grande si se repara en la repercusión que pueden tener las decisiones empresariales,no solo para sus protagonistas inmediatos, sino para otras muchas personas. Obviamente, lasempresas públicas o las empresas privadas que presten servicios públicos serán sometidas a ladisciplina penal del cohecho obviando, por voluntad legal, la condición formal de funcionario que ha 7
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queraltde tener al menos una de las partes. Se ha considerado conveniente tipificar penalmente las conductas más graves de corrupción enel deporte. En este sentido se castigan todos aquellos sobornos llevados a cabo tanto por losmiembros y colaboradores de entidades deportivas como por los deportistas, árbitros o jueces,encaminados a predeterminar o alterar de manera deliberada y fraudulenta el resultado de unaprueba, encuentro o competición deportiva, siempre que estas tengan carácter profesional. XIX Los delitos sobre la ordenación del territorio y el urbanismo son objeto de reforma en variosaspectos. De un lado, se modifica la rúbrica del Capítulo I del Título XVI del Libro II, en la que seexplicita, junto a la ordenación del territorio, el urbanismo como objeto de tutela. De otro lado, seintroducen mejoras. Así, se amplía el ámbito de las conductas típicas a las obras ilegales oclandestinas de urbanización, ya que éstas pueden tener un mayor impacto sobre el territorio quelas de mera construcción o edificación, a las que además suelen preceder. A fin de evitar laconsolidación de los beneficios del delito por parte del infractor, se perfecciona el sistema en lo querespecta a la pena de multa, estableciéndose, junto a la ya existente previsión de multa por cuotasdiarias, la imposición de multa proporcional para aquellos casos en que el beneficio obtenido por eldelito fuese superior a la cantidad resultante de la aplicación de aquella. Además, se concreta queen todo caso se dispondrá el comiso de las ganancias provenientes del delito cualesquiera quesean las transformaciones que hubieren podido experimentar. Respecto del delito de prevaricación urbanística, se completa el ámbito de los objetos sobre losque se puede proyectar la conducta prevaricadora con la inclusión de los “instrumentos deplaneamiento”, así como la de los proyectos de parcelación y reparcelación. Y, como venía siendodemandado por la doctrina, se otorga rango típico a la ocultación de actos ilícitos observados porla inspección y a la omisión de inspecciones que tuvieran carácter obligatorio. En todos estossupuestos, se agravan las penas en correspondencia con la gravedad de este tipo de conductas,suprimiéndose además en el artículo 320 la alternatividad entre la pena de prisión o multa a fin deevitar que los funcionarios y responsables públicos tengan un tratamiento privilegiado. XX Las modificaciones en los delitos contra el medio ambiente responden a la necesidad de acogerelementos de armonización normativa de la Unión Europea en este ámbito. De conformidad conlas obligaciones asumidas, se produce una agravación de las penas y se incorporan a lalegislación penal española los supuestos previstos en la Directiva 2008/99/CE de 19 de noviembre,relativa a la protección del medio ambiente mediante el Derecho penal . XXI Se perfecciona técnicamente el artículo 337, eliminando el requisito del ensañamiento, quedificultaba de manera notable la aplicación del precepto, al objeto de dotar de una mayorprotección a los animales domésticos o amansados frente a los malos tratos que ocasionen sumuerte o menoscaben gravemente su salud. XXII En el ámbito de los delitos contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social se haproducido un endurecimiento de las penas al objeto de hacerlas más adecuadas y proporcionalesa la gravedad de las conductas. Se prevé asimismo que los jueces y tribunales recaben el auxiliode los servicios de la Administración Tributaria para la ejecución de la pena de multa y laresponsabilidad civil. En lo que respecta al fraude de subvenciones, se unifica con respecto al delito fiscal la cuantíapara considerar delictivos los hechos y se establece que para la determinación de la cantidaddefraudada se tomará como referencia el año natural, debiendo tratarse de subvencionesobtenidas para el fomento de la misma actividad privada subvencionable, aunque procedan dedistintas Administraciones o entidades públicas. XXIII En materia de tráfico de drogas se producen algunos reajustes en materia de penas, deconformidad con las normas internacionales, en concreto la Decisión Marco 2004/757/JAI delConsejo, de 25 de octubre de 2004, relativa al establecimiento de disposiciones mínimas de loselementos constitutivos de delitos y las penas aplicables en el ámbito del tráfico ilícito de drogas.De acuerdo con los criterios punitivos marcados por dicha norma armonizadora, se refuerza elprincipio de proporcionalidad de la pena reconfigurando la relación entre el tipo básico y los tiposagravados de delito de tráfico de drogas. Las numerosas agravaciones específicas que contiene el 8
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. QueraltCódigo penal en esta materia -también de acuerdo con la pauta europea- siguen asegurandodentro de la nueva escala punitiva una respuesta efectiva frente a aquellas conductas querealmente exigen una reacción especialmente firme. Asimismo, se acoge la previsión contenida en el Acuerdo del Pleno No Jurisdiccional de la Sala2ª del Tribunal Supremo, de 25 de octubre de 2005, en relación con la posibilidad de reducir lapena respecto de supuestos de escasa entidad, siempre que no concurra ninguna de lascircunstancias recogidas en los artículos 369 bis, 370 y siguientes. Del mismo modo, se precisa más adecuadamente la agravante de buque, en la que veníandetectándose algunos problemas de interpretación, añadiéndose el término “embarcación” a fin depermitir la inclusión de otros tipos de embarcaciones habitualmente utilizadas en estos delitos,como, por ejemplo, las semirrígidas. XXIV También se han abordado reformas en ámbitos como el de la falsificación de certificados, a laque se ha de añadir, en todas sus modalidades, la de documentos de identidad que se hatransformado en una práctica intolerablemente extendida. Por razones fácilmente comprensibles,la intervención penal se extiende al tráfico de documentos de identidad falsos, así como a lasmismas conductas realizadas en relación con documentos de identidad pertenecientes a otroEstado de la Unión Europea o de un tercer Estado si el objetivo es utilizarlos en España. Las tarjetas de crédito o débito requieren también su propia tutela frente a la falsificación, a cuyofin se describe específicamente esa conducta referida a ellas o a los cheques de viaje. Lacomprobada frecuencia con la que estas actividades delictivas se descubren como propias deorganizaciones criminales obliga al establecimiento de las correspondientes previsionesrepresoras. La tutela penal se extiende a su vez al tráfico con esos instrumentos falsos y a su usoy tenencia en condiciones que permitan inferir su destino al tráfico, aunque no se haya intervenidoen la falsificación. XXV En los delitos de cohecho se han producido importantes cambios dirigidos a adecuar nuestralegislación a los compromisos internacionales asumidos, en concreto, al Convenio penal sobre lacorrupción del Consejo de Europa de 27 de enero de 1999 y al Convenio establecido sobre la basede la letra c) del apartado 2 del artículo k.3 del Tratado de la Unión Europea, relativo a la luchacontra los actos de corrupción en los que estén implicados funcionarios de las ComunidadesEuropeas o de los Estados miembros de la Unión Europea. Con base en lo establecido en dichos convenios se precisaba una adaptación de las penas, puesse exige que al menos en los casos graves se prevean penas privativas de libertad que puedan darlugar a la extradición. A ello se suma la conveniencia de extender el concepto de funcionario paraque alcance también al funcionario comunitario y al funcionario extranjero al servicio de otro paísmiembro de la Unión Europea. A través de las Leyes Orgánicas 3/2000 y 15/2003 se incorporó a nuestro Código penal el delitode corrupción de funcionario público extranjero en las transacciones comerciales internacionales,en cumplimiento del Convenio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico(OCDE) de Lucha contra la Corrupción de Agentes Públicos Extranjeros en las TransaccionesComerciales Internacionales. Pese a ello, lo cierto es que la configuración del tipo penal presentadeficiencias que demandan una nueva reforma que, de manera definitiva, acomode nuestroDerecho interno a los términos del Convenio, lo que obliga a dar una nueva redacción al artículo445 para que así quepa, de una parte, acoger conductas de corrupción que no estánsuficientemente contempladas en la actualidad, así como regular con precisión la responsabilidadpenal de personas jurídicas que intervengan en esa clase de hechos. XXVI El devenir de los pronunciamientos jurisprudenciales ha demostrado la incapacidad del actualdelito de asociación ilícita para responder adecuadamente a los diferentes supuestos deagrupaciones u organizaciones criminales. En primer lugar -y de ello da prueba la escasa aplicación del vigente artículo 515 del CódigoPenal, fuera de los casos de bandas armadas u organizaciones terroristas- la configuración dedicho delito como una manifestación de ejercicio abusivo, desviado o patológico del derecho deasociación que consagra el artículo 22 de la Constitución, no responde ni a la letra ni al espíritu deesta norma. El texto constitucional declara la ilegalidad de las asociaciones que persigan fines outilicen medios tipificados como delito; de donde desde luego no es forzoso deducir que cualquieragrupación de personas en torno a una actividad delictiva pueda conceptuarse como asociación, ymenos aún asimilarse al ejercicio de un derecho fundamental, como sugiere la ubicaciónsistemática de la norma penal. Las organizaciones y grupos criminales en general no son realmente “asociaciones” que 9
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queraltdelinquen, sino agrupaciones de naturaleza originaria e intrínsecamente delictiva, carentes enmuchos casos de forma o apariencia jurídica alguna, o dotadas de tal apariencia con el exclusivopropósito de ocultar su actividad y buscar su impunidad. Adicionalmente hay que apuntar que lainclusión de las organizaciones terroristas en el artículo 515 del Código penal había generadoproblemas en el campo de la cooperación internacional por los problemas que para elcumplimiento del requisito de doble incriminación suponía la calificación de la organizaciónterrorista como asociación ilícita. A sabiendas, precisamente, de la polémica doctrinal surgida en torno a la ubicación sistemáticade estos tipos penales, se ha optado finalmente, en el propósito de alterar lo menos posible laestructura del vigente Código Penal, por situarlos dentro del Título XXII del Libro II, es decir, en elmarco de los delitos contra el orden público. Lo son, inequívocamente, si se tiene en cuenta que elfenómeno de la criminalidad organizada atenta directamente contra la base misma de lademocracia, puesto que dichas organizaciones, aparte de multiplicar cuantitativamente lapotencialidad lesiva de las distintas conductas delictivas llevadas a cabo en su seno o a través deellas, se caracterizan en el aspecto cualitativo por generar procedimientos e instrumentoscomplejos específicamente dirigidos a asegurar la impunidad de sus actividades y de susmiembros, y a la ocultación de sus recursos y de los rendimientos de aquéllas, en lo posible dentrode una falsa apariencia de conformidad con la ley, alterando a tal fin el normal funcionamiento delos mercados y de las instituciones, corrompiendo la naturaleza de los negocios jurídicos, e inclusoafectando a la gestión y a la capacidad de acción de los órganos del Estado. La seguridad jurídica, la vigencia efectiva del principio de legalidad, los derechos y las libertadesde los ciudadanos, en fin, la calidad de la democracia, constituyen de este modo objetivos directosde la acción destructiva de estas organizaciones. La reacción penal frente a su existencia se sitúa,por tanto, en el núcleo mismo del concepto de orden público, entendido éste en la acepción quecorresponde a un Estado de Derecho, es decir, como núcleo esencial de preservación de losreferidos principios, derechos y libertades constitucionales. Hay que recordar también que la jurisprudencia relativa al delito de asociación ilícita, así como laque ha analizado las ocasionales menciones que el Código penal vigente hace a lasorganizaciones criminales (por ejemplo, en materia de tráfico de drogas), requiere la comprobaciónde una estructura con vocación de permanencia, quedando fuera por tanto otros fenómenosanálogos muy extendidos en la sociedad actual, a veces extremadamente peligrosos o violentos,que no reúnen esos requisitos estructurales. La necesidad de responder a esta realidad conduce ala definición, en paralelo con las organizaciones, de los que esta Ley denomina grupos criminales,definidos en el nuevo artículo 570 ter precisamente por exclusión, es decir, como formas deconcertación criminal que no encajan en el arquetipo de las citadas organizaciones, pero sí aportanun plus de peligrosidad criminal a las acciones de sus componentes. La estructura de las nuevas infracciones responde a un esquema similar en ambos casos,organizaciones y grupos, si bien por un lado las penas son más graves en el caso de las primeras,cuya estructura más compleja responde al deliberado propósito de constituir una amenazacualitativa y cuantitativamente mayor para la seguridad y orden jurídico, y por otra parte su distintanaturaleza exige algunas diferencias en la descripción de las acciones típicas. Así, en el caso de las organizaciones criminales, el nuevo artículo 570 bis tipifica primero lasconductas básicas de constitución, dirección y coordinación, distinguiendo según se trate decometer delitos graves u otras infracciones criminales (incluida la reiteración de faltas), y en unsegundo nivel punitivo sitúa las actividades de participación o cooperación, a las que se anuda unarespuesta penal inferior, agregando en fin agravaciones específicas en función de lascaracterísticas de la organización y el tipo de delitos que tiene por objeto. Los grupos criminales se contemplan en el artículo 570 ter, equiparándose las conductas deconstitución de los mismos con la financiación de su actividad o la integración en ellos, perosiempre distinguiendo la respuesta punitiva a partir de la gravedad de las infracciones criminalesque tratan de cometer, en términos análogos a los que rigen para las organizaciones, y consimilares agravaciones en razón de las características del grupo. XXVII Según se ha adelantado, otra de las importantes novedades que introduce la presente ley es unaprofunda reordenación y clarificación del tratamiento penal de las conductas terroristas, incluyendoentre ellas la propia formación, integración o participación en organizaciones o grupos terroristas,al tiempo que se incorporan algunas novedades que dan cumplimiento a las obligacioneslegislativas derivadas de la Decisión Marco 2008/919/JAI. El tratamiento de estas organizaciones y grupos se desplaza a un nuevo capítulo VII del TítuloXXII, aprovechando a tal fin el artículo 571, cuyo contenido se traslada al 572, lo que permiteconstituir con aquel una sección primera dedicada a dichas organizaciones y grupos, paramantener en la segunda los actuales delitos de terrorismo. Así, se sitúan las organizaciones ygrupos terroristas -por obvias razones de proximidad conceptual, en los términos y por las razonesya expuestas- a continuación de las organizaciones y grupos criminales, al tiempo que se unificaen un mismo capítulo del Código penal la reacción penal contra todas las manifestaciones de 10
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. QueraltSi se ha llegado a definir el ordenamiento jurídico como conjunto de normas queregulan el uso de la fuerza, puede entenderse fácilmente la importancia delCódigo Penal en cualquier sociedad civilizada. El Código Penal define losdelitos y faltas que constituyen los presupuestos de la aplicación de la formasuprema que puede revestir el poder coactivo del Estado: la pena criminal. Enconsecuencia, ocupa un lugar preeminente en el conjunto del ordenamiento,hasta el punto de que, no sin razón, se ha considerado como una especie deterrorismo. En atención a la gravedad intrínseca de la actividad terrorista, considerada como la mayoramenaza para el Estado de Derecho, así como a la peculiar forma de operar de determinadosgrupos o células terroristas de relativamente reciente desarrollo en el plano internacional, cuyogrado de autonomía constituye precisamente un factor añadido de dificultad para su identificación ydesarticulación, se opta -a diferencia del esquema adoptado en el capítulo anterior para las otrasorganizaciones y grupos criminales- por equiparar plenamente el tratamiento punitivo de los gruposterroristas al de las organizaciones propiamente dichas, manteniendo en este punto la mismarespuesta penal que hasta ahora había venido dando la jurisprudencia. De conformidad con la pauta marcada por la citada Decisión Marco, al artículo 576 se añade unnúmero 3 que amplía el concepto de colaboración con organización o grupo terrorista,asimilándoles conductas que hasta el presente han planteado algunas dificultades de encaje legal:así se ofrece la oportuna respuesta punitiva a la actuación de los grupos o células -e incluso de lasconductas individuales- que tienen por objeto la captación, el adoctrinamiento, el adiestramiento ola formación de terroristas. En la misma línea apuntada por la normativa armonizadora europea, serecogen en el primer apartado del artículo 579 las conductas de distribución o difusión pública, porcualquier medio, de mensajes o consignas que, sin llegar necesariamente a constituir resolucionesmanifestadas de delito (esto es, provocación, conspiración o proposición para la realización de unaconcreta acción criminal) se han acreditado como medios innegablemente aptos para ir generandoel caldo de cultivo en el que, en un instante concreto, llegue a madurar la decisión ejecutiva dedelinquir, si bien, tal y como exigen la Decisión Marco y el Convenio del Consejo de Europa sobreterrorismo, tales conductas deberán generar o incrementar un cierto riesgo de comisión de undelito de terrorismo. Por su parte, el artículo 576 bis, que había quedado vacío de contenido tras su derogación por laLey Orgánica 2/2005 de 22 de junio, pasa ahora a recoger la tipificación expresa del delito definanciación del terrorismo, que además se completa, siguiendo la línea normativa trazada enmateria de blanqueo de capitales, con la inclusión de la conducta imprudente de los sujetosespecialmente obligados a colaborar con la Administración en la prevención de dicha financiación. Para concluir este apartado, y de acuerdo con las consideraciones que en su lugar se realizaron,se ha previsto la aplicación a estos sujetos de la nueva medida postpenitenciaria de libertadvigilada por un tiempo de cinco a diez años, que no obstante puede quedar excluida cuando,tratándose de un solo delito aislado y no grave, cometido por un delincuente primario, quede ajuicio del Tribunal acreditada la falta de peligrosidad del autor. XXVIII Las normas de desarrollo del Estatuto de Roma de la Corte penal Internacional, así como laratificación por España de otros instrumentos de Derecho Internacional Humanitario, entre los quedestacan la Convención de 18 de septiembre de 1997 (Tratado de Ottawa) sobre la prohibición delempleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonas y sobre sudestrucción, la Convención sobre la seguridad del personal de las Naciones Unidas y el personalasociado de 9 de diciembre de 1994, el Segundo Protocolo de 26 de marzo de 1999 de laConvención de La Haya de 1954, sobre protección de los bienes culturales en caso de conflictoarmado y el Protocolo Facultativo de 25 de mayo de 2000 de la Convención de 1989, sobre losderechos del niño, relativo a la participación de los niños en los conflictos armados, han puesto derelieve la necesidad de adecuar los delitos contra la comunidad internacional. Es de destacar la especial protección penal dispensada a mujeres y niños en conflictos armadoscastigándose expresamente a quienes atenten contra la libertad sexual de una persona protegidacometiendo actos de violación, esclavitud sexual, prostitución inducida o forzada, embarazoforzado, esterilización forzada o cualquier otra forma de agresión sexual y, a aquellos que recluteno alisten a menores de 18 años o los utilicen para participar directamente en dichos conflictos. Por último, se procede a la creación de un nuevo delito de piratería dentro del Título dedicado alos delitos contra la comunidad internacional. La razón de ser de esta reforma radica en lanecesidad de dar respuesta a la problemática de los eventuales actos ilícitos contra la seguridadde la navegación marítima y aérea, y se conforma recogiendo los postulados del Convenio deMontego Bay de 10 de diciembre de 1982 sobre el Derecho del mar y de la Convención sobre lanavegación marítima firmado en Roma el 10 de marzo de 1988.” 11
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralt"Constitución negativa". El Código Penal ha de tutelar los valores y principiosbásicos de la convivencia social. Cuando esos valores y principios cambian,debe también cambiar. En nuestro país, sin embargo, pese a las profundasmodificaciones de orden social, económico y político, el texto vigente data, en loque pudiera considerarse su núcleo básico, del pasado siglo. La necesidad de sureforma no puede, pues, discutirse.A partir de los distintos intentos de reforma llevados a cabo desde la instauracióndel régimen democrático, el Gobierno ha elaborado el Proyecto que somete a ladiscusión y aprobación de las Cámaras. Debe, por ello, exponer, siquiera sea demodo sucinto, los criterios en que se inspira, aunque éstos puedan deducirsecon facilidad de la lectura de su texto.El eje de dichos criterios ha sido, como es lógico, el de la adaptación positiva delnuevo Código Penal a los valores constitucionales. Los cambios que introduce enesa dirección el presente Proyecto son innumerables, pero merece la penadestacar algunos.En primer lugar, se propone una reforma total del actual sistema de penas, demodo que permita alcanzar, en lo posible, los objetivos de resocialización que laConstitución le asigna. El sistema que se propone simplifica, de una parte, laregulación de las penas privativas de libertad, ampliando, a la vez, las posibi-lidades de sustituirlas por otras que afecten a bienes jurídicos menos básicos, y,de otra, introduce cambios en las penas pecuniarias, adoptando el sistema dedías-multa y añade los trabajos en beneficio de la comunidad.En segundo lugar, se ha afrontado la antinomia existente entre el principio deintervención mínima y las crecientes necesidades de tutela en una sociedadcada vez más compleja, dando prudente acogida a nuevas formas dedelincuencia, pero eliminando, a la vez, figuras delictivas que han perdido surazón de ser. En el primer sentido, merece destacarse la introducción de losdelitos contra el orden socioeconómico o la nueva regulación de los delitosrelativos a la ordenación del territorio y de los recursos naturales; en el segundo,la desaparición de las figuras complejas de robo con violencia e intimidación enlas personas que, surgidas en el marco de la lucha contra el bandolerismo,deben desaparecer dejando paso a la aplicación de las reglas generales.En tercer lugar, se ha dado especial relieve a la tutela de los derechosfundamentales y se ha procurado diseñar con especial mesura el recurso alinstrumento punitivo allí donde está en juego el ejercicio de cualquiera de ellos:sirva de ejemplo, de una parte, la tutela específica de la integridad moral y, deotra, la nueva regulación de los delitos contra el honor. Al tutelarespecíficamente la integridad moral, se otorga al ciudadano una protección másfuerte frente a la tortura, y al configurar los delitos contra el honor del modo enque se propone, se otorga a la libertad de expresión toda la relevancia quepuede y debe reconocerle un régimen democrático.En cuarto lugar, y en consonancia con el objetivo de tutela y respeto a losderechos fundamentales, se ha eliminado el régimen de privilegio de que hastaahora han venido gozando las injerencias ilegítimas de los funcionarios públicosen el ámbito de los derechos y libertades de los ciudadanos. Por tanto, sepropone que las detenciones, entradas y registros en el domicilio llevadas a cabopor autoridad o funcionario fuera de los casos permitidos por la Ley, seantratadas como formas agravadas de los correspondientes delitos comunes, y nocomo hasta ahora lo han venido siendo, esto es, como delitos especialesincomprensible e injustificadamente atenuados. 12
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. QueraltEn quinto lugar, se ha procurado avanzar en el camino de la igualdad real yefectiva, tratando de cumplir la tarea que, en ese sentido, impone la Constitucióna los poderes públicos. Cierto que no es el Código Penal el instrumento másimportante para llevar a cabo esa tarea; sin embargo, puede contribuir a ella,eliminando regulaciones que son un obstáculo para su realización o introdu-ciendo medidas de tutela frente a situaciones discriminatorias. Además de lasnormas que otorgan una protección específica frente a las actividades tendentesa la discriminación, ha de mencionarse aquí la nueva regulación de los delitoscontra la libertad sexual. Se pretende con ella adecuar los tipos penales al bienjurídico protegido, que no es ya, como fuera históricamente, la honestidad de lamujer, sino la libertad sexual de todos. Bajo la tutela de la honestidad de la mujerse escondía una intolerable situación de agravio, que la regulación que sepropone elimina totalmente. Podrá sorprender la novedad de las técnicaspunitivas utilizadas; pero, en este caso, alejarse de la tradición parece un acierto.Dejando el ámbito de los principios y descendiendo al de las técnicas deelaboración, el presente Proyecto difiere de los anteriores en la pretensión deuniversalidad. Se venía operando con la idea de que el Código Penalconstituyese una regulación completa del poder punitivo del Estado. Larealización de esa idea partía ya de un déficit, dada la importancia que ennuestro país reviste la potestad sancionadora de la Administración; pero,además, resultaba innecesaria y perturbadora.Innecesaria, porque la opción decimonónica a favor del Código Penal y en contrade las leyes especiales se basaba en el hecho innegable de que el legislador, alelaborar un Código, se hallaba constreñido, por razones externas detrascendencia social, a respetar los principios constitucionales, cosa que noocurría, u ocurría en menor medida, en el caso de una ley particular. En el marcode un constitucionalismo flexible, era ese un argumento de especial importanciapara fundamentar la pretensión de universalidad absoluta del Código. Hoy, sinembargo, tanto el Código Penal como las leyes especiales se hayanjerárquicamente subordinados a la Constitución y obligados a someterse a ella,no sólo por esa jerarquía, sino también por la existencia de un control jurisdic-cional de la constitucionalidad. Consiguientemente, las leyes especiales nopueden suscitar la prevención que históricamente provocaban.Perturbadora, porque, aunque es innegable que un Código no merecería esenombre si no contuviese la mayor parte de las normas penales y, desde luegolos principios básicos informadores de toda la regulación, lo cierto es que haymaterias que difícilmente pueden introducirse en él. Pues, si una pretensiónrelativa de universalidad es inherente a la idea de Código, también lo son las deestabilidad y fijeza, y existen ámbitos en que, por la especial situación del restodel ordenamiento, o por la naturaleza misma de las cosas, esa estabilidad yfijeza son imposibles. Tal es, por ejemplo, el caso de los delitos relativos alcontrol de cambios. En ellos, la modificación constante de las condicioneseconómicas y del contexto normativo, en el que, quiérase o no, se integran talesdelitos, aconseja situar las normas penales en dicho contexto y dejarlas fuera delCódigo: por lo demás, ésa es nuestra tradición, y no faltan, en los países denuestro entorno, ejemplos caracterizados de un proceder semejante.Así pues, en ese y en otros parecidos, se ha optado por remitir a lascorrespondientes leyes especiales la regulación penal de las respectivasmaterias. La misma técnica se ha utilizado para las normas reguladoras de ladespenalización de la interrupción voluntaria del embarazo. En este caso, junto arazones semejantes a las anteriormente expuestas, podría argüirse que no se 13
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralttrata de normas incriminadoras, sino de normas que regulan supuestos de noincriminación. El Tribunal Constitucional exigió que, en la configuración dedichos supuestos, se adoptasen garantías que no parecen propias de un CódigoPenal, sino más bien de otro tipo de norma.En la elaboración del Proyecto se han tenido muy presentes las discusionesparlamentarias del de 1992, el dictamen del Consejo General del Poder Judicial,el estado de la jurisprudencia y las opiniones de la doctrina científica. Se hallevado a cabo desde la idea, profundamente sentida, de que el Código Penal hade ser de todos y de que, por consiguiente, han de escucharse todas las opi-niones y optar por las soluciones que parezcan más razonables, esto es, poraquéllas que todo el mundo debería poder aceptar.No se pretende haber realizado una obra perfecta, sino, simplemente, una obraútil. El Gobierno no tiene aquí la última palabra, sino solamente la primera. Selimita, pues, con este Proyecto, a pronunciarla, invitando a todas las fuerzaspolíticas y a todos los ciudadanos a colaborar en la tarea de superfeccionamiento. Solamente si todos deseamos tener un Código Penal mejor ycontribuimos a conseguirlo podrá lograrse un objetivo cuya importancia para laconvivencia y el pacífico disfrute de los derechos y libertades que la Constituciónproclama difícilmente podría exagerarse. TÍTULO PRELIMINAR DE LAS GARANTÍAS PENALES Y DE LA APLICACIÓN DE LA LEY PENALArtículo 11. No será castigada ninguna acción ni omisión que no esté prevista como delitoo falta por ley anterior a su perpetración.2. Las medidas de seguridad sólo podrán aplicarse cuando concurran lospresupuestos establecidos previamente por la Ley.Artículo 21. No será castigado ningún delito ni falta con pena que no se halle prevista porley anterior a su perpetración. Carecerán, igualmente, de efecto retroactivo lasLeyes que establezcan medidas de seguridad.2. No obstante, tendrán efecto retroactivo aquellas leyes penales que favorezcanal reo, aunque al entrar en vigor hubiera recaído sentencia firme y el sujetoestuviese cumpliendo condena. En caso de duda sobre la determinación de laley más favorable, será oído el reo. Los hechos cometidos bajo la vigencia deuna ley temporal serán juzgados, sin embargo, conforme a ella, salvo que sedisponga expresamente lo contrario.Artículo 3 14
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralt1. No podrá ejecutarse pena ni medida de seguridad sino en virtud de sentenciafirme dictada por el Juez o Tribunal competente, de acuerdo con las leyesprocesales.2. Tampoco podrá ejecutarse pena ni medida de seguridad en otra forma que laprescrita por la ley y reglamentos que la desarrollan, ni con otras circunstanciaso accidentes que los expresados en su texto. La ejecución de la pena o de lamedida de seguridad se realizará bajo el control de los jueces y tribunalescompetentes.Artículo 41. Las leyes penales no se aplicarán a casos distintos de los comprendidosexpresamente en ellas.2. En el caso de que un Juez o Tribunal, en el ejercicio de su jurisdicción, tengaconocimiento de alguna acción u omisión que, sin estar penada por la Ley,estime digna de represión, se abstendrá de todo procedimiento sobre ella yexpondrá al Gobierno las razones que le asistan para creer que debiera serobjeto de sanción penal.3. Del mismo modo acudirá al Gobierno exponiendo lo conveniente sobre laderogación o modificación del precepto o la concesión de indulto, sin perjuicio deejecutar desde luego la sentencia, cuando de la rigurosa aplicación de lasdisposiciones de la ley resulte penada una acción u omisión que, a juicio delJuez o Tribunal, no debiera serlo, o cuando la pena sea notablemente excesiva,atendidos el mal causado por la infracción y las circunstancias personales delreo.4. Si mediara petición de indulto, y el Juez o Tribunal hubiere apreciado enresolución fundada que por el cumplimiento de la pena puede resultar vulneradoel derecho a un proceso sin dilaciones indebidas, suspenderá la ejecución de lamisma en tanto no se resuelva sobre la petición formulada.También podrá el Juez o Tribunal suspender la ejecución de la pena, mientrasno se resuelva sobre el indulto cuando, de ser ejecutada la sentencia, la finalidadde éste pudiera resultar ilusoria.Artículo 5No hay pena sin dolo o imprudencia.Artículo 61. Las medidas de seguridad se fundamentan en la peligrosidad criminal delsujeto al que se impongan, exteriorizada en la comisión de un hecho previstocomo delito.2. Las medidas de seguridad no pueden resultar ni más gravosas ni de mayorduración que la pena abstractamente aplicable al hecho cometido, ni exceder ellímite de lo necesario para prevenir la peligrosidad del autor. 15
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. QueraltArtículo 7A los efectos de determinar la ley penal aplicable en el tiempo, los delitos y faltasse consideran cometidos en el momento en que el sujeto ejecuta la acción uomite el acto que estaba obligado a realizar.Artículo 8Los hechos susceptibles de ser calificados con arreglo a dos o más preceptos deeste Código, y no comprendidos en los artículos 73 a 77, se castigaránobservando las siguientes reglas:1ª. El precepto especial se aplicará con preferencia al general.2ª. El precepto subsidiario se aplicará sólo en defecto del principal, ya se declareexpresamente dicha subsidiariedad, ya sea ésta tácitamente deducible.3ª. El precepto penal más amplio o complejo absorberá a los que castiguen lasinfracciones consumidas en aquél.4ª. En defecto de los criterios anteriores, el precepto penal más grave excluirá losque castiguen el hecho con pena menor.Artículo 9Las disposiciones de este Título se aplicarán a los delitos y faltas que se hallenpenados por leyes especiales. Las restantes disposiciones de este Código seaplicarán como supletorias en lo no previsto expresamente por aquéllas. LIBRO I DISPOSICIONES GENERALES SOBRE LOS DELITOS Y LAS FALTAS, LAS PERSONAS RESPONSABLES, LAS PENAS, MEDIDAS DE SEGURIDAD Y DEMÁS CONSECUENCIAS DE LA INFRACCIÓN PENAL TÍTULO I DE LA INFRACCIÓN PENAL CAPÍTULO I De los delitos y faltasArtículo 10Son delitos o faltas las acciones y omisiones dolosas o imprudentes penadas porla Ley.Artículo 11Los delitos o faltas que consistan en la producción de un resultado sólo seentenderán cometidos por omisión cuando la no evitación del mismo, al infringir 16
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queraltun especial deber jurídico del autor, equivalga, según el sentido del texto de laLey, a su causación. A tal efecto se equiparará la omisión a la acción:a) Cuando exista una específica obligación legal o contractual de actuar.b) Cuando el omitente haya creado una ocasión de riesgo para el bienjurídicamente protegido mediante una acción u omisión precedente.Artículo 12Las acciones u omisiones imprudentes sólo se castigarán cuando expresamentelo disponga la Ley.Artículo 131. Son delitos graves las infracciones que la ley castiga con pena grave.2. Son delitos menos graves las infracciones que la ley castiga con pena menosgrave.3. Son faltas las infracciones que la ley castiga con pena leve.4. Cuando la pena, por su extensión, pueda incluirse a la vez entre lasmencionadas en los dos primeros números de este artículo, el delito seconsiderará, en todo caso, como grave.Artículo 141. El error invencible sobre un hecho constitutivo de la infracción penal excluyela responsabilidad criminal. Si el error, atendidas las circunstancias del hecho ylas personales del autor, fuera vencible, la infracción será castigada, en su caso,como imprudente.2. El error sobre un hecho que cualifique la infracción o sobre una circunstanciaagravante, impedirá su apreciación.3. El error invencible sobre la ilicitud del hecho constitutivo de la infracción penalexcluye la responsabilidad criminal. Si el error fuera vencible, se aplicará la penainferior en uno o dos grados.Artículo 151. Son punibles el delito consumado y la tentativa de delito.2. Las faltas sólo se castigarán cuando hayan sido consumadas, excepto lasintentadas contra las personas o el patrimonio.Artículo 161. Hay tentativa cuando el sujeto da principio a la ejecución del delitodirectamente por hechos exteriores, practicando todos o parte de los actos que 17
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queraltobjetivamente deberían producir el resultado, y sin embargo éste no se producepor causas independientes de la voluntad del autor.2. Quedará exento de responsabilidad penal por el delito intentado quien evitevoluntariamente la consumación del delito, bien desistiendo de la ejecución yainiciada, bien impidiendo la producción del resultado, sin perjuicio de laresponsabilidad en que pudiera haber incurrido por los actos ejecutados, si éstosfueren ya constitutivos de otro delito o falta.3. Cuando en un hecho intervengan varios sujetos, quedarán exentos deresponsabilidad penal aquél o aquéllos que desistan de la ejecución ya iniciada,e impidan o intenten impedir, seria, firme y decididamente, la consumación, sinperjuicio de la responsabilidad en que pudieran haber incurrido por los actosejecutados, si éstos fueren ya constitutivos de otro delito o falta.Artículo 171. La conspiración existe cuando dos o más personas se conciertan para laejecución de un delito y resuelven ejecutarlo.2. La proposición existe cuando el que ha resuelto cometer un delito invita a otrau otras personas a ejecutarlo.3. La conspiración y la proposición para delinquir sólo se castigarán en los casosespecialmente previstos en la Ley.Artículo 181. La provocación existe cuando directamente se incita por medio de la imprenta,la radiodifusión o cualquier otro medio de eficacia semejante, que facilite lapublicidad, o ante una concurrencia de personas, a la perpetración de un delito.Es apología, a los efectos de este Código, la exposición, ante una concurrenciade personas o por cualquier medio de difusión, de ideas o doctrinas queensalcen el crimen o enaltezcan a su autor. La apología sólo será delictiva comoforma de provocación y si por su naturaleza y circunstancias constituye unaincitación directa a cometer un delito.2. La provocación se castigará exclusivamente en los casos en que la ley así loprevea.Si a la provocación hubiese seguido la perpetración del delito, se castigará comoinducción. 18
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralt CAPÍTULO II De las causas que eximen de la responsabilidad criminalArtículo 19 4Los menores de dieciocho años no serán responsables criminalmente conarreglo a este Código.Cuando un menor de dicha edad cometa un hecho delictivo podrá serresponsable con arreglo a lo dispuesto en la ley que regule la responsabilidadpenal del menor.Artículo 20Están exentos de responsabilidad criminal:1º. El que al tiempo de cometer la infracción penal, a causa de cualquieranomalía o alteración psíquica, no pueda comprender la ilicitud del hecho oactuar conforme a esa comprensión.El trastorno mental transitorio no eximirá de pena cuando hubiese sidoprovocado por el sujeto con el propósito de cometer el delito o hubiera previstoo debido prever su comisión.2º. El que al tiempo de cometer la infracción penal se halle en estado deintoxicación plena por el consumo de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas,estupefacientes, sustancias psicotrópicas u otras que produzcan efectosanálogos, siempre que no haya sido buscado con el propósito de cometerla o nose hubiese previsto o debido prever su comisión, o se halle bajo la influencia deun síndrome de abstinencia, a causa de su dependencia de tales sustancias,que le impida comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esacomprensión.3º. El que, por sufrir alteraciones en la percepción desde el nacimiento o desdela infancia, tenga alterada gravemente la conciencia de la realidad.4º. El que obre en defensa de la persona o derechos propios o ajenos, siempreque concurran los requisitos siguientes:Primero. Agresión ilegítima. En caso de defensa de los bienes se reputará agresiónilegítima el ataque a los mismos que constituya delito o falta y los ponga en gravepeligro de deterioro o pérdida inminentes. En caso de defensa de la morada o susdependencias, se reputará agresión ilegítima la entrada indebida en aquélla oéstas.Segundo. Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla.Tercero. Falta de provocación suficiente por parte del defensor.4 Entra en vigor el 12/1/2001 en virtud de la DF 7ª de la LO 5/2000, de 12 de enero [DT 12],reguladora de la responsabilidad penal de los menores. 19
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralt5º. El que, en estado de necesidad, para evitar un mal propio o ajeno lesione unbien jurídico de otra persona o infrinja un deber, siempre que concurran lossiguientes requisitos:Primero. Que el mal causado no sea mayor que el que se trate de evitar.Segundo. Que la situación de necesidad no haya sido provocadaintencionadamente por el sujeto.Tercero. Que el necesitado no tenga, por su oficio o cargo, obligación desacrificarse.6º. El que obre impulsado por miedo insuperable.7º. El que obre en cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de underecho, oficio o cargo.En los supuestos de los tres primeros números se aplicarán, en su caso, lasmedidas de seguridad previstas en este Código. CAPÍTULO III De las circunstancias que atenúan la responsabilidad criminalArtículo 21Son circunstancias atenuantes:1ª. Las causas expresadas en el Capítulo anterior, cuando no concurrieren todoslos requisitos necesarios para eximir de responsabilidad en sus respectivoscasos.2ª. La de actuar el culpable a causa de su grave adicción a las sustanciasmencionadas en el número 2º del artículo anterior.3ª. La de obrar por causas o estímulos tan poderosos que hayan producidoarrebato, obcecación u otro estado pasional de entidad semejante.4ª. La de haber procedido el culpable, antes de conocer que el procedimientojudicial se dirige contra él, a confesar la infracción a las autoridades.5ª. La de haber procedido el culpable a reparar el daño ocasionado a la víctima,o disminuir sus efectos, en cualquier momento del procedimiento y conanterioridad a la celebración del acto del juicio oral.6ª. 5 La dilación extraordinaria e indebida en la tramitación del procedimiento,siempre que no sea atribuible al propio inculpado y que no guarde proporción conla complejidad de la causa.7ª Cualquier otra circunstancia de análoga significación que las anteriores.5 Añadida por LO 5/2010 y renumeración subsiguiente. 20
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralt CAPÍTULO IV De las circunstancias que agravan la responsabilidad criminalArtículo 22Son circunstancias agravantes:1ª. Ejecutar el hecho con alevosía.Hay alevosía cuando el culpable comete cualquiera de los delitos contra laspersonas empleando en la ejecución medios, modos o formas que tiendandirecta o especialmente a asegurarla, sin el riesgo que para su persona pudieraproceder de la defensa por parte del ofendido.2ª. Ejecutar el hecho mediante disfraz, con abuso de superioridad oaprovechando las circunstancias de lugar, tiempo o auxilio de otras personasque debiliten la defensa del ofendido o faciliten la impunidad del delincuente.3ª. Ejecutar el hecho mediante precio, recompensa o promesa.4ª 6. Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase dediscriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia,raza o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación o identidad sexual, laenfermedad que padezca o su discapacidad.5ª. Aumentar deliberada e inhumanamente el sufrimiento de la víctima, causandoa ésta padecimientos innecesarios para la ejecución del delito.6ª. Obrar con abuso de confianza.7ª. Prevalerse del carácter público que tenga el culpable.8ª. Ser reincidente.Hay reincidencia cuando, al delinquir, el culpable haya sido condenadoejecutoriamente por un delito comprendido en el mismo Título de este Código,siempre que sea de la misma naturaleza.A los efectos de este número no se computarán los antecedentes penalescancelados o que debieran serlo. CAPÍTULO V De la circunstancia mixta de parentescoArtículo 23 76 Modificada por LO 5/2010. Texto anterior: “Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas uotra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia,raza o nación a la que pertenezca, su sexo u orientación sexual, o la enfermedad o minusvalía quepadezca.”7 Modificado por LO 11/2003. Texto anterior:” Es circunstancia que puede atenuar o agravar laresponsabilidad según la naturaleza, los motivos y los efectos del delito, ser el agraviado cónyugeo persona a quien se halle ligado de forma estable por análoga relación de afectividad,ascendiente, descendiente o hermano por naturaleza, por adopción o afinidad en los mismosgrados del ofensor.” 21
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. QueraltEs circunstancia que puede atenuar o agravar la responsabilidad, según lanaturaleza, los motivos y los efectos del delito, ser o haber sido el agraviadocónyuge o persona que esté o haya estado ligada de forma estable por análogarelación de afectividad, o ser ascendiente, descendiente o hermano pornaturaleza o adopción del ofensor o de su cónyuge o conviviente. CAPÍTULO VI Disposiciones GeneralesArtículo 241. A los efectos penales se reputará autoridad al que por sí solo o como miembrode alguna corporación, tribunal u órgano colegiado tenga mando o ejerzajurisdicción propia. En todo caso, tendrán la consideración de autoridad losmiembros del Congreso de los Diputados, del Senado, de las AsambleasLegislativas de las Comunidades Autónomas y del Parlamento Europeo. Sereputará también autoridad a los funcionarios del Ministerio Fiscal.2. Se considerará funcionario público todo el que por disposición inmediata de laley o por elección o por nombramiento de autoridad competente participe en elejercicio de funciones públicas.Artículo 25A los efectos de este Código se considera incapaz a toda persona, haya sido ono declarada su incapacitación, que padezca una enfermedad de carácterpersistente que le impida gobernar su persona o bienes por sí misma.Artículo 26A los efectos de este Código se considera documento todo soporte material queexprese o incorpore datos, hechos o narraciones con eficacia probatoria ocualquier otro tipo de relevancia jurídica. TÍTULO II DE LAS PERSONAS CRIMINALMENTE RESPONSABLES DE LOS DELITOS Y FALTASArtículo 27Son responsables criminalmente de los delitos y faltas los autores y loscómplices.Artículo 28Son autores quienes realizan el hecho por sí solos, conjuntamente o por mediode otro del que se sirven como instrumento.También serán considerados autores: 22
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralta) Los que inducen directamente a otro u otros a ejecutarlo.b) Los que cooperan a su ejecución con un acto sin el cual no se habría efectuado.Artículo 29Son cómplices los que, no hallándose comprendidos en el artículo anterior,cooperan a la ejecución del hecho con actos anteriores o simultáneos.Artículo 301. En los delitos y faltas que se cometan utilizando medios o soportes de difusiónmecánicos no responderán criminalmente ni los cómplices ni quienes loshubieren favorecido personal o realmente.2. Los autores a los que se refiere el artículo 28 responderán de formaescalonada, excluyente y subsidiaria de acuerdo con el siguiente orden:1º. Los que realmente hayan redactado el texto o producido el signo de que setrate, y quienes les hayan inducido a realizarlo.2º. Los directores de la publicación o programa en que se difunda.3º. Los directores de la empresa editora, emisora o difusora.4º. Los directores de la empresa grabadora, reproductora o impresora.3. Cuando por cualquier motivo distinto de la extinción de la responsabilidadpenal, incluso la declaración de rebeldía o la residencia fuera de España, nopueda perseguirse a ninguna de las personas comprendidas en alguno de losnúmeros del apartado anterior, se dirigirá el procedimiento contra lasmencionadas en el número inmediatamente posterior.Artículo 31 8-9El que actúe como administrador de hecho o de derecho de una personajurídica, o en nombre o representación legal o voluntaria de otro, responderápersonalmente, aunque no concurran en él las condiciones, cualidades orelaciones que la correspondiente figura de delito o falta requiera para poder sersujeto activo del mismo, si tales circunstancias se dan en la entidad o personaen cuyo nombre o representación obre.Artículo 31 bis 108 Numeración y apartado 2. añadidos por LO 15/2003.9 Modificado por LO 5/2010; se ha suprimido el apartado 2. y renumerado el precepto. Textoanterior: “2. En estos supuestos, si se impusiere en sentencia una pena de multa al autor del delito,será responsable del pago de la misma de manera directa y solidaria la persona jurídica en cuyonombre o por cuya cuenta actuó.”10 Añadido por LO 5/2010 23
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralt1. En los supuestos previstos en este Código, las personas jurídicas seránpenalmente responsables de los delitos cometidos en nombre o por cuenta delas mismas, y en su provecho, por sus representantes legales y losadministradores de hecho o de derecho.En los mismos supuestos, las personas jurídicas serán también penalmenteresponsables de los delitos cometidos, en el ejercicio de actividades sociales ypor cuenta y en provecho de las mismas, por quienes, estando sometidos a laautoridad de las personas físicas mencionadas en el párrafo anterior, han podidorealizar los hechos por no haberse ejercido sobre ellos el debido controlatendidas las concretas circunstancias del caso.2. La responsabilidad penal de las personas jurídicas será exigible siempre quese constate la comisión de un delito que haya tenido que cometerse por quienostente los cargos o funciones aludidas en el apartado anterior, aun cuando laconcreta persona física responsable no haya sido individualizada o no haya sidoposible dirigir el procedimiento contra ella. Cuando como consecuencia de losmismos hechos se impusiere a ambas la pena de multa, los Jueces o Tribunalesmodularán las respectivas cuantías, de modo que la suma resultante no seadesproporcionada en relación con la gravedad de aquéllos.3. La concurrencia, en las personas que materialmente hayan realizado loshechos o en las que los hubiesen hecho posibles por no haber ejercido el debidocontrol, de circunstancias que afecten a la culpabilidad del acusado o agraven suresponsabilidad, o el hecho de que dichas personas hayan fallecido o sehubieren sustraído a la acción de la justicia, no excluirá ni modificará laresponsabilidad penal de las personas jurídicas, sin perjuicio de lo que sedispone en el apartado siguiente.4. Sólo podrán considerarse circunstancias atenuantes de la responsabilidadpenal de las personas jurídicas haber realizado, con posterioridad a la comisióndel delito y a través de sus representantes legales, las siguientes actividades:a) Haber procedido, antes de conocer que el procedimiento judicial se dirigecontra ella, a confesar la infracción a las autoridades.b) Haber colaborado en la investigación del hecho aportando pruebas, encualquier momento del proceso, que fueran nuevas y decisivas para esclarecerlas responsabilidades penales dimanantes de los hechos.c) Haber procedido en cualquier momento del procedimiento y con anterioridadal juicio oral a reparar o disminuir el daño causado por el delito.d) Haber establecido, antes del comienzo del juicio oral, medidas eficaces paraprevenir y descubrir los delitos que en el futuro pudieran cometerse con losmedios o bajo la cobertura de la persona jurídica.5. Las disposiciones relativas a la responsabilidad penal de las personasjurídicas no serán aplicables al Estado, a las Administraciones Públicasterritoriales e institucionales, a los Organismos Reguladores, las Agencias yEntidades Públicas Empresariales, a los partidos políticos y sindicatos, a lasorganizaciones internacionales de derecho público, ni a aquellas otras queejerzan potestades públicas de soberanía, administrativas o cuando se trate deSociedades mercantiles Estatales o ejecuten políticas públicas o prestenservicios de interés económico general.En estos supuestos, los órganos jurisdiccionales podrán efectuar declaración de 24
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queraltresponsabilidad penal en el caso de que aprecien que se trata de una formajurídica creada por sus promotores, fundadores, administradores orepresentantes con el propósito de eludir una eventual responsabilidad penal. TÍTULO III DE LAS PENAS CAPÍTULO I De las penas, sus clases y efectos SECCIÓN 1ª De las penas y sus clasesArtículo 32Las penas que pueden imponerse con arreglo a este Código, bien con carácterprincipal bien como accesorias, son privativas de libertad, privativas de otrosderechos y multa.Artículo 331. En función de su naturaleza y duración, las penas se clasifican en graves, menosgraves y leves.2 11. Son penas graves:11 Apartados 2, 3, 4 y 6 Modificado por LO 15/2003. Texto anterior: “2. Son penas graves: a) La prisión superior a tres años; b) La inhabilitación absoluta; c) Las inhabilitaciones especiales por tiempo superior a tres años; d) La suspensión de empleo o cargo público por tiempo superior a tres años; e) La privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior aseis años; f) La privación del derecho a la tenencia y porte de armas por tiempo superior a seis años; g) La privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos o la prohibición deaproximarse a la víctima, o a aquellos de sus familiares u otras personas que determine el Juez oTribunal, o de comunicarse con ellos, por tiempo superior a tres años. 3. Son penas menos graves: a) La prisión de seis meses a tres años; b) Las inhabilitaciones especiales hasta tres años; c) La suspensión de empleo o cargo público hasta tres años; d) La privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de un año y un día a seisaños; e) La privación del derecho a la tenencia y porte de armas de un año y un día a seis años; f) La privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos, o la prohibición deaproximarse a la víctima, o a aquellos de sus familiares u otras personas que determine el Juez oTribunal, o de comunicarse con ellos, por tiempo de seis meses a tres años; g) La multa de más de dos meses; h) La multa proporcional, cualquiera que fuese su cuantía; i) El arresto de siete a veinticuatro fines de semana. j) los trabajos en beneficio de la comunidad de noventa y seis a trescientas ochenta y cuatrohoras. 4. Son penas leves: a) La privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de tres meses a un año; b) La privación del derecho a la tenencia y porte de armas de tres meses a un año; bis b) La privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos, o la prohibiciónde aproximarse a la víctima, o a aquellos de sus familiares u otras personas que determine el Juezo Tribunal, o de comunicarse con ellos, por tiempo inferior a seis meses; 25
Actualizado a 31-1-2011 © Joan J. Queralta) La prisión superior a cinco años;b) La inhabilitación absoluta;c) Las inhabilitaciones especiales por tiempo superior a cinco años;d) La suspensión de empleo o cargo público por tiempo superior a cinco años;e) La privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores portiempo superior a ocho años;f) La privación del derecho a la tenencia y porte de armas por tiempo superior aocho años;g) La privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos,por tiempo superior a cinco años;h) 12 La prohibición de aproximarse a la víctima o a aquellos de sus familiares uotras personas que determine el Juez o Tribunal, por tiempo superior a cincoaños;i) La prohibición de comunicarse con la víctima o con aquellos de sus familiaresu otras personas que determine el Juez o Tribunal, por tiempo superior a cincoaños.j) 13 La privación de la patria potestad.3. Son penas menos graves:a) La prisión de tres meses hasta cinco años.b) Las inhabilitaciones especiales hasta cinco años.c) La suspensión de empleo o cargo público hasta cinco años.d) La privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de unaño y un día a ocho años.e) La privación del derecho a la tenencia y porte de armas de un año y un día aocho años.f) La privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos, portiempo de seis meses a cinco años.g) La prohibición de aproximarse a la víctima o a aquellos de sus familiares uotras personas que determine el Juez o Tribunal, por tiempo de seis meses acinco años; c) La multa de cinco días a dos meses; d) El arresto de uno a seis fines de semana. e) Los trabajos en beneficio de la comunidad de dieciséis a noventa y seis horas.”12 Modificados éste y el Apartado siguiente ya por LO 14/1999. Texto anterior: “La privación delderecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos por tiempo superior a tres años.”13 Añadido por LO 5/2010. 26
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