Source: http://www.elhombreylascosas.com.ar/2017/04/medianera-danos-y-perjuicios.html
Timestamp: 2018-01-16 09:16:00
Document Index: 272027318

Matched Legal Cases: ['Artículo 1737', 'Artículo 1737', 'Artículo 1741', 'Artículo 1741', 'in fine', 'de lege lata', 'in fine']

EL HOMBRE Y LAS COSAS: Medianera. Daños y Perjuicios
A., N. A. c. Y., G. L. y otro s/ daños y perjuicios • 07/11/2016
Cita Online: AR/JUR/95654/2016
DAÑOS DERIVADOS DE UNA OBRA LINDERA / Procedencia de la demanda contra el titular registral del inmueble y el director de la obra. Ausencia de legitimación del consorcista para reclamar daños al muro medianero. Chimenea antirreglamentaria. Ausencia de daño resarcible. Aplicación del art. 1737 del Código Civil y Comercial como doctrina interpretativa. Prestación en especie y principio de congruencia. Cuantificación del daño moral.
Relaciones al Código Civil y Comercial:
Artículo 1737 - NACI - Ley 26.994 (P.L.N.) / Cód. Civil y Comercial (P.L.N.) - 9999-12-31 Artículo 1737 -
NACI - Ley 26.994 (P.L.N.) / Cód. Civil y Comercial (P.L.N.) - 9999-12-31 CCC Artículo 1741 - NACI - Ley
26.994 (P.L.N.) / Cód. Civil y Comercial (P.L.N.) - 9999-12-31 Artículo 1741 - NACI - Ley 26.994 (P.L.N.) /
Cód. Civil y Comercial (P.L.N.) - 9999-12-31 CCC
APRECIACION DE LA PRUEBA ~ CODIGO CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACION ~
CONSORCIO DE PROPIETARIOS ~ DAÑO RESARCIBLE ~ DAÑOS Y PERJUICIOS ~
INDEMNIZACION ~ INDEMNIZACION DE LAS CONSECUENCIAS NO PATRIMONIALES ~
LEGITIMACION ~ LEGITIMACION ACTIVA ~ MEDIANERIA ~ OBRA EN CONSTRUCCION ~
PRESTACION EN ESPECIE ~ PRINCIPIO DE CONGRUENCIA ~ PROPIEDAD HORIZONTAL ~
PRUEBA PERICIAL ~ REQUISITOS DEL DAÑO RESARCIBLE
Partes: A., N. A. c. Y., G. L. y otro s/ daños y perjuicios
Publicado en: LA LEY 19/04/2017, 19/04/2017, 8
1. La supresión de la funcionalidad del hogar existente en la vivienda del accionante y la indemnización por la eventual disminución del valor venal de su propiedad derivada de una obra lindera debe rechazarse, si ese elemento no cumple con lo requerida por el art. 2622 del Código Civil, pues el interés lesionado por el obrar del demandado no puede tener amparo legal al provenir de una situación antirreglamentaria, máxime cuando así resulta del art. 1737 del Código Civil y Comercial, aplicable al caso como doctrina interpretativa.
2. La condena a realizar una ventilación alternativa a fin de que el accionante pueda reutilizar el hogar existente en su vivienda debe revocarse, pues vulnera el principio de congruencia, dado que aquél no reclamó una prestación en especie sino que solicitó una indemnización por la disminución del valor venal de su propiedad a raíz de la supresión de la funcionalidad del hogar derivado de la obra lindera.
3. El monto de condena para sufragar las tareas de albañilería, carpintería y pintura en el inmueble del
accionante por los daños derivados de una obra lindera debe elevarse, en tanto se aparta de lo informado por el perito ingeniero y es sabido que aun cuando las normas procesales no acuerdan el carácter de prueba legal al dictamen para desvirtuarlo es imprescindible contar con elementos de juicio que permitan concluir fehacientemente en el error o el inadecuado uso que el experto hubiese hecho de sus conocimientos.
4. El daño moral puede “medirse” en la suma de dinero equivalente para utilizarla y afectarla a actividades, quehaceres o tareas que proporcionen gozo, satisfacciones, distracciones y esparcimiento que mitiguen el padecimiento extrapatrimonial sufrido por la víctima, en tanto esa idea resulta del art. 1741 in fine del Código Civil y Comercial.
5. El consorcista no tiene legitimación para reclamar el crédito que tendría por la destrucción del muro
medianero encaballado en función de su alícuota proporcional, pues la titularidad activa y pasiva de las relaciones jurídicas que tengan por motivo, objeto o causa a aquel elemento corresponde al consorcio de propietarios, a quien se le reconoce una personalidad restringida a los fines de la administración y gobierno de las partes comunes.
II. Memoro que los jueces no están obligados a hacerse cargo de todos y cada uno de los argumentos
expuestos por las partes ni a analizar las pruebas producidas en su totalidad sino que pueden centrar su atención únicamente en aquellos que sean conducentes para la correcta decisión de la cuestión planteada (art. 386, Código Procesal).
“Hay cierto acuerdo en que debe distinguirse entre la existencia y la cuantificación del daño. La segunda operación debe realizarse según la ley vigente en el momento en que la sentencia determina la medida o extensión” (Kemelmajer de Carlucci, Aída, La aplicación del Código Civil y Comercial a las relaciones y situaciones jurídicas existentes. Segunda parte, Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 2016, p. 234). Por este motivo las reglas contenidas en los arts. 1741 —último párrafo—, 1746 y concs. del Cód. Civil y Comercial son directamente aplicables al sub lite.
III. El Sr. A. reclamó los daños y perjuicios originados por la obra en construcción del predio sito en ... de esta ciudad, lindero con su vivienda ubicada en la unidad funcional 6 del inmueble sito en la referida arteria a la altura de los nros. 864/866/868.
En su sentencia el Sr. juez de grado admitió la defensa de falta de legitimación activa para reclamar la
alícuota proporcional por la destrucción del muro encaballado medianero, por entender que el legitimado para efectuar ese reclamo es el consorcio de propietarios del edificio que habita el demandante. Asimismo consideró que el demandado Fideicomiso Edificio Alberdi 860 carece de personería jurídica, y rechazó la demanda en su contra. Asimismo concluyó que G. L. Y. —en su carácter de titular registral y fiduciario del inmueble donde se
realiza la construcción— y J. G. F. —como director de la obra— resultan civilmente responsables de los daños causados al actor. Por consiguiente —como ya adelanté— hizo lugar a la demanda contra estos últimos.
IV. En primer lugar corresponde analizar el agravio de Y. y F. atinente a la condena a realizar una
ventilación alternativa para la chimenea. Los recurrentes se quejan de que se los haya condenado a ejecutar en especie las reparaciones en lugar de a pagar una suma de dinero, como lo había solicitado el actor; consideran que el colega de grado se pronunció extra petita e infringió el principio de congruencia. Por otra parte entienden que el anterior magistrado también se expidió ultra petita, ya que ordenó realizar una ventilación alternativa para que el hogar existente en la vivienda pueda ser reutilizado, cuando la instalación no estaba en condiciones de ser usada. Asimismo sostienen que no existe nexo adecuado de causalidad entre la obstrucción del conducto de ventilación y el daño derivado de la imposibilidad de usarlo. Por último consideran que la obligación de hacer que les fue impuesta estaría en contradicción con la condena de pagar un resarcimiento en concepto de
“pérdida del valor venal de la propiedad” por la supuesta supresión de la funcionalidad del hogar.
Juzgo que les asiste razón en este punto. La condena a realizar una ventilación alternativa a fin de que se pueda reutilizar el hogar existente en la vivienda del actor vulnera efectivamente el principio de congruencia,dado que el actor no reclamó la prestación en especie sino que solicitó una indemnización por la disminución del valor venal de la propiedad a raíz de la supresión de la funcionalidad del hogar (fs. 156 vta.).
V. El colega de grado reconoció la suma de $30.000 para enjugar la disminución del valor venal de la
propiedad. Los demandados cuestionan su procedencia pues consideran que no habría una disminución del valor
en la medida en que la condena incluye la ejecución de trabajos destinados a la reinstalación del hogar.
Asimismo se agravian del quantum y solicitan que se reduzca, mientras que el actor entiende que aquel importe debe ser elevado.
El demandante reclamó por la disminución del valor venal de la propiedad a raíz de la supresión de la
funcionalidad del hogar (fs. 165 vta.). Refirió que en el comedor principal de su vivienda existe un hogar cuya chimenea transitaba verticalmente la porción propia del muro encaballado medianero, y que en el interior de ese hogar existe un quemador de gas con una estética cuyo atractivo visual consiste en la representación de una pira de leños ardiendo. Señaló que la chimenea es parte integrante de la instalación de calefacción, por cuanto constituye el conducto de evacuación de los gases de combustión propios del funcionamiento del quemador de gas, y que al estar obstruido dicho conducto por una viga de hormigón, y no ser posible instalar otro tiraje sin romper la estética global del ambiente, se ve privado de utilizar la mentada instalación (fs. 145/vta.).
Por otra parte el perito presupuestó los trabajos para la nueva ventilación teniendo en cuenta la exigencia impuesta por el art. 2622 del Cód. Civil, y añadió: “a los efectos de la necesidad de ventilación y contramuro es indistinto si se trata de hogar a leña o a gas, pues en ambos casos existen productos de combustión que deben evacuarse, así como transmisión, (además de que la legislación citada no diferencia en la fuente de combustión)” (vid. la respuesta al punto “a”, fs. 1238).
A mayor abundamiento el experto se refirió a una disminución del valor venal del inmueble, pero no la
vinculó a la ausencia de funcionalidad del hogar sino a la pérdida de superficie por el relleno del sector ocupado de la medianera (vid. la respuesta al punto 12, fs. 1208/1209).
Adelanto que coincido con el temperamento adoptado por el anterior sentenciante, pues la titularidad activa y pasiva de las relaciones jurídicas que tengan por motivo, objeto o causa al muro divisorio (medianero o no)
corresponde al consorcio de propietarios, a quien se le ha reconocido una personalidad restringida a los fines de la administración y gobierno de las partes comunes (esta cámara, Sala H, 29/05/2001, LA LEY 2002-B-360).
El perito ingeniero, en su dictamen de fs. 1189/1210, al ser preguntado acerca de cuáles serían las tareas necesarias para restaurar el inmueble del actor y llevarlo al estado en que se encontraba antes de la producción de los deterioros, indicó: “1.1) Cruce de llaves de acero (tres) en fisura vertical entre medianera y muro de frente y (dos) en fisura vertical en parte superior de muro entre living y espacio de aire y luz.- 1.2) Sellado general de fisuras, mediante la aplicación de sellador acrílico.- 2.2) Colocar remiendo de membrana asfáltica en la franja antedicha.- 2.3) Apertura y cierre de babeta en medianera.- 2.4) Reconstrucción de piso de baldosas cerámicas en la franja antedicha.- 2.5) Reejecución de pintura impermeabilizante sobre piso, abarcando babeta, la franja antedicha y medio metro más para solape.- (...) 3.1) Levantar solado medio metro alrededor del embudo pluvial en azotea inaccesible y reparación de las uniones de la cañería pluvial.- 3.2) Colocar remiendo de membrana asfáltica en el sector levantado.- 3.3) Apertura y cierre de babeta en medianera.- 3.4) Reconstrucción de piso de baldosas cerámicas en el sector levantado.- 3.5) Reejecución de pintura impermeabilizante sobre piso, abarcando babeta, sector levantado y medio metro más para solape.- 4) Reconstrucción de remate de ventilación en azotea inaccesible.- 5) Ajuste de carpintería de ventana de living hacia espacio de aire y luz, incluyendo lijado y pintura al barniz de partes afectadas.- 6) Picado y reconstrucción de revoques flojos en partes afectadas por fisuras y humedades, incluyendo reparación de ornamentaciones. 7) Pintura al látex acrílico de paredes en espacio de aire y luz, en el nivel de la unidad de la actora.- 8) Pintura al látex satinado de paredes, en la totalidad de paredes de locales afectados, por razones de uniformidad estética.- 9) Pintura al látex de cielos rasos en
locales afectados” (vid. la respuesta al punto 2, fs. 1189/1190). Asimismo el experto presupuestó los referidos trabajos en un total de $105.198,04 (vid. el anexo B-2, “Calculo de costos de trabajos”, fs. 1186).
En cuanto a los trabajos de la terraza, si bien es cierto que el perito señaló que su reparación debería
realizarse en forma íntegra, también lo es que aclaró que ello excedería los deterioros propios originados por la obra de la demandada. En efecto, el experto indicó: “las humedades en el cielo raso de la actora junto a medianera ‘se originan en corte de aislación previamente reparada en forma precaria’. Por eso, para un trabajo correcto se debería reconstruir la totalidad de la aislación de cubierta en la totalidad de su superficie, pero ello se vincula a deficiencia propia y previa del inmueble, excediendo la incidencia de la obra de la demandada” (vid. la respuesta al punto 2, fs. 1189/1190).
A mayor abundamiento, al ser preguntado para que dijese si, a efectos de restituir la estanqueidad del
techado y garantizar el cese de las filtraciones y goteras que ahora se observan, resulta necesaria la realización de las tareas recomendadas por la Arq. G. en su informe técnico confeccionado el 18/03/2013, el perito fue concluyente: “Se remite a los trabajos indicados en la respuesta al punto 2 del primer cuestionario de la actora, y Lo allí analizado, siendo correctos los mencionados en este punto en cuanto coincidan con aquellos” (respuesta al punto “a”, fs. 1191).
El actor impugnó la pericia en este punto. Sostuvo que las tareas deberían abarcar la reparación de la
totalidad de la azotea y solicitó que estimase su costo.
Es sabido que aun cuando las normas procesales no acuerdan el carácter de prueba legal al dictamen
pericial, si el informe comporta la apreciación específica en el campo del saber del perito, para desvirtuarlo es imprescindible contar con elementos de juicio que permitan concluir fehacientemente en el error o el inadecuado uso que el experto hubiese hecho de sus conocimientos técnicos o científicos, por lo que, para que las observaciones que formulen las partes puedan tener favorable acogida, es necesario que aporten probanzas de similar o mayor rigor técnico que desmerezcan las conclusiones alcanzadas en el peritaje (esta Sala, 30/11/2012, “G., Aldo Rene y otro c. Microómnibus General Pacheco S. A. y otros s/ Daños y Perjuicios”, L. n° 562.884; ídem, 18/06/2013, “B. C., Martina y otros c. M., Gustavo y otros s/ Daños y perjuicios”, L. n° 606.722).
Por lo tanto, teniendo en cuenta los fundados términos en los que fueron formuladas la experticia y las
respuestas a las impugnaciones, les otorgo plena eficacia probatoria (art. 477 Código Procesal).
VIII. El Sr. juez de primera instancia otorgó por daño moral la suma de $20.000. El actor peticiona la
elevación del monto.
Puede definirse al daño moral como: “una minoración en la subjetividad de la persona, derivada de la lesión a un interés no patrimonial. O, con mayor precisión, una modificación disvaliosa del espíritu, en el desenvolvimiento de su capacidad de entender, querer o sentir, consecuencia de una lesión a un interés no patrimonial, que habrá de traducirse en un modo de estar diferente de aquel al que se hallaba antes del hecho, como consecuencia de éste y anímicamente perjudicial” (Pizarro, Ramón D., Daño moral. Prevención.
Como lo manifesté en otros precedentes (esta sala, 19/12/2012, “C., Gustavo Roberto c. Autopistas del Sol S. A. y otro s/ Daños y perjuicios”, L. n° 606.559; ídem, 16/10/2013, “Y., Enrique Mario c. INC S. A. y otro s/ Daños y perjuicios”, L. n° 623.877), el daño moral no procede únicamente ante hechos gravemente nocivos. Es que, como bien lo señala Calvo Costa: “Aun cuando el perjuicio sea leve, si el mismo reviste el carácter de injusto’ para la víctima (...) debe ser reparado por el responsable. Resulta —a nuestro entender— contrario al espíritu actual del derecho de daños, rechazar la posibilidad de que la víctima pueda reclamar la reparación de un perjuicio que ha sufrido injustamente argumentándose como defensa su insignificancia. Además, no surge de lege lata en nuestro derecho civil prohibición o limitación alguna de reclamar los daños sufridos en razón de la
insignificancia de los mismos” (Calvo Costa, Carlos A., Daño resarcible, Hammurabi, Buenos Aires, 2005, p. 236, con cita de Mayo, Zannoni y Boffi Boggero).
En cuanto a su valuación cabe recordar lo recientemente señalado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el sentido de que: “Aun cuando el dinero sea un factor muy inadecuado de reparación, puede procurar algunas satisfacciones de orden moral, susceptibles, en cierto grado, de reemplazar en el patrimonio moral el valor que del mismo ha desaparecido. Se trata de compensar, en la medida posible, un daño consumado (...). El dinero es un medio de obtener satisfacción, goces y distracciones para reestablecer el equilibrio en los bienes extrapatrimoniales. El dinero no cumple una función valorativa exacta, el dolor no puede medirse o tasarse, sino que se trata solamente de dar algunos medios de satisfacción, lo cual no es igual a la equivalencia. Empero, la dificultad en calcular los dolores no impide apreciarlos en su intensidad y grado, por lo que cabe sostener que es posible justipreciar la satisfacción que procede para resarcir dentro de lo humanamente posible, las angustias,
inquietudes, miedos, padecimientos y tristeza propios de la situación vivida” (CSJN, 12/04/2011, “Baeza, Silvia Ofelia c. Provincia de Buenos Aires y otros”, RCyS, noviembre de 2011, p. 261, con nota de Jorge Mario Galdós).
La misma idea resulta del art. 1741 in fine del Cód. Civil y Comercial, a cuyo tenor: “El monto de la
indemnización debe fijarse ponderando las satisfacciones sustitutivas y compensatorias que pueden procurar las sumas reconocidas”.
IX. El demandante se queja por el rechazo al reclamo de reintegro de los gastos en que incurrió para tratar de evitar el juicio, pues entiende que la admisión de las referidas erogaciones no requiere de prueba alguna.
Asimismo solicita que se incluyan en esta partida los gastos relacionados con el hecho nuevo denunciado.
a) una factura emitida por “Centro de Copiado” que registra dos copias de planos por $80; b) el
comprobante de depósito del Banco Nación Argentina por el inicio de la mediación por $35; c) una factura
confeccionada por la Agr. R. I. P. atinente a un informe sobre el muro divisorio por $2.057; d) un recibo del Consejo Profesional de Agrimensura por $170, y e) una factura expedida por la Arq. M. E. G. por honorarios profesionales correspondientes a un informe con visita a la vivienda del actor y asesoramiento técnico por $1.500.
El juez de grado consideró que el actor debió acreditar los gastos en cuestión en la medida en que las
constancias acompañadas fueron desconocidas por los demandados.
Se ha señalado que “los gastos notariales, los de fotografías o los honorarios de un arquitecto por el
presupuesto de las reparaciones que debían efectuarse están comprendidos dentro de las costas procesales y no corresponde su cuantificación dentro del daño emergente, porque son erogaciones necesarias para preconstituir la prueba del reclamante en el juicio. También integran los gastos que demanda la mediación prejudicial obligatoria, porque es una erogación necesaria para evitar el juicio” (esta cámara, Sala M, 15/08/2007, “Mercado, Mayra y otros c. Hazan, Ernesto y otros s/ Daños y Perjuicios”).
Concordemente se ha dicho que los desembolsos inherentes a los informes y comunicaciones extrajudiciales que el actor realice ante de instaurar la demanda configuran, en principio, gastos destinados a evitar el pleito y comprendidos en la genérica condena en costas aplicada al demandado, que deberán ser incluidos en la liquidación de daños causídicos que se practique en la etapa de ejecución de la sentencia (Colombo, Carlos J. - Kiper, Claudio M., Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. Anotado y Comentado, LA LEY, Buenos Aires, 2006, t. I, p. 526).
Respecto de los gastos de mediación, ellos integran las costas del proceso, por lo que deberán ser
computados en la etapa de liquidación (esta Sala, L. 500.077 del 10/03/2009).
En consecuencia estimo verosímil la existencia de los gastos reclamados por el actor y procedente su
reembolso, por lo que mociono admitir por esta partida la suma reclamada de $3.842.-, que luce ajustada al tenor de las erogaciones ya mencionadas (art. 165, Código Comercial).
XII. Por todo ello, para el caso de que mi voto fuere compartido propongo admitir parcialmente los recursos de las partes, y en consecuencia: 1) Revocar la condena a realizar una ventilación alternativa; 2) Desestimar el rubro “disminución del valor venal de la propiedad”; 3) Admitir la partida “Gastos realizados para evitar el juicio”, por la suma de $3.842; 3) Elevar el importe de los rubros “Gastos por tareas de albañilería, carpintería y pintura” y “Daño moral” a las sumas de $105.198,04 y $50.000, respectivamente; 4) Confirmar la sentencia en todo lo demás que decide y fue objeto de apelación y agravios, y 5) Imponer las costas de alzada en un 50% al actor y en el otro 50% a los demandados.
Por lo que resulta del acuerdo que informa el acta que antecede, Se Resuelve: 1) Revocar la condena a realizar una ventilación alternativa; 2) Desestimar el rubro “disminución del valor venal de la propiedad”; 3) Admitir la partida “Gastos realizados para evitar el juicio”, por la suma de Pesos Tres Mil Ochocientos Cuarenta y Dos ($3.842); 4) Elevar el importe de los rubros “Gastos por tareas de albañilería, carpintería y pintura” y “Daño moral” a las sumas de Pesos Ciento Cinco Mil Ciento Noventa y Ocho con Cuatro Centavos ($105.198,04) y Pesos Cincuenta Mil ($50.000), respectivamente; 5) Confirmar la sentencia en todo lo demás que decide y fue objeto de apelación y agravios, y 6) Imponer las costas de alzada en un 50% al actor y en el otro 50% a los demandados. Notifíquese en los términos de las Acordadas 31/11, 38/13 y concordantes, comuníquese a la Dirección de Comunicación Pública de La C.S.J.N. en la forma de práctica y devuélvase. —
Sebatián Picasso. — Hugo Molteni. — Ricardo Li Rosi.