Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/39372
Timestamp: 2019-09-21 15:53:23
Document Index: 123518690

Matched Legal Cases: ['artículo 123', 'artículo 49', 'artículo 127', 'artículo 146', 'artículo 337', 'artículo 338', 'artículo 340', 'artículo 998', 'artículo 49', 'artículo 127', 'artículo 146', 'artículo 337', 'Artículo 331', 'Artículo 333', 'Artículo 336', 'Artículo 337', 'Artículo 338', 'Artículo 340', 'Artículo 342', 'Artículo 998']

Gaceta: LXII/1SPO-89/39372
Propone sustituir la denominación de “trabajo doméstico” por la de “trabajo del hogar”. Establece que el trabajador tendrá derecho a su inscripción en un régimen de seguridad social, con la finalidad de que tenga acceso a los servicios de salud y, dependiendo el caso, demás prestaciones como el fondo de vivienda y para el retiro.
Se propone establecer que el trabajador tendrá la obligación de cuidar y cumplir con los fines para los que fue contratado.
Finalmente, propone ampliar su alcance para que la sanción correspondiente que es equivalente de 50 a 250 veces el salario mínimo general, se imponga no solo cuando el patrón no facilite al trabajador del hogar que carezca de instrucción, la asistencia a una escuela primaria, sino cuando se incumplan cualquiera de las disposiciones relativas a su trabajo.
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO EN MATERIA DE TRABAJADORES DOMÉSTICOS
HILDA ESTHELA FLORES ESCALERA, CRISTINA DÍAZ SALAZAR, ANGÉLICA DEL ROSARIO ARAUJO LARA, JUANA LETICIA HERRERA ALE, LISBETH HERNÁNDEZ LECONA, MARGARITA FLORES SÁNCHEZ, LILIA GUADALUPE MERODIO REZA, DIVA HADAMIRA GASTÉLUM BAJO, CLAUDIA ARTEMIZA PAVLOVICH ARELLANO, ITZEL SARAHÍ RÍOS DE LA MORA, MELY ROMERO CELIS e IVONNE LILIANA ÁLVAREZ GARCÍA, integrantes del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional en la LXII Legislatura, con fundamento en lo dispuesto en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 8 en su numeral 1 fracción I y 164, numeral 2 del Reglamento del Senado de la República, presentamos ante esta Soberanía la Iniciativa con Proyecto de Decreto para modificar diversas disposiciones de la Ley Federal del Trabajo, al tenor de la siguiente:
El derecho del trabajo, traducido en la libertad de acceder a una actividad productiva y de carácter remunerado, debe garantizarse bajo los más estrictos parámetros y lineamientos de protección, que permitan la igualdad de oportunidades y el respeto a la dignidad humana.
El trabajo del hogar puede llevarse a cabo bajo dos vertientes: la labor que realiza quien funge como propietario o copropietario del hogar (generalmente lo realizan mujeres y se les denomina amas de casa) y la llevada a cabo por alguna persona que se ha contratado exclusivamente para dicho fin, a cambio de una retribución económica denominada sueldo o salario.
El trabajo doméstico constituye una de las actividades más antiguas para las mujeres principalmente y se encuentra asociada a la esclavitud, colonialismo y demás formas de servidumbre. Son distintos factores los que han influido para que un número considerable de personas se encuentren actualmente empleadas bajo este esquema, entre las que se encuentran la demanda de la mujer por acceder a un trabajo y a una remuneración, el envejecimiento de las sociedades, la posibilidad de armonizar la vida laboral con la vida dentro del hogar, entre otras.
Conforme a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), al cuarto trimestre de 2010, había un poco más de 2 millones de trabajadoras domésticas en México. De éstas, 9 de cada 10 son mujeres –por lo que será recurrente que se refiera en esta exposición a las “trabajadoras del hogar”- . Casi el 60% pertenecen a un estrato socioeconómico medio-bajo y el 64% tiene apenas una instrucción primaria o inferior.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, al segundo trimestre de 2011, las trabajadoras domésticas son las que menos ganan respecto a las demás ocupaciones, de tal forma que 3 de cada 4 mujeres en esta actividad obtienen un ingreso no mayor a 2 salarios mínimos (lo cual las sitúa en el primer sitio con los menores ingresos).
Estas personas son empleadas para llevar a cabo funciones de limpieza y cuidado de carácter doméstico que en muchos de los casos es subestimado, pues quienes se dedican al mismo, no reciben los beneficios, prestaciones y derechos que ampara o debiera amparar la ley. En muchos lugares aún es invisible el empleo doméstico, y quienes contratan personal para realizar estas funciones, se ven beneficiados con las omisiones que la legislación laboral aún presenta.
La Ley Federal del Trabajo establece que los trabajadores domésticos son aquellos que prestan los servicios de aseo, asistencia y demás propios o inherentes al hogar de una persona o familia. Su reconocimiento dentro del derecho laboral mexicano ha significado, sin duda, una evolución normativa, conceptual e institucional que parte del reconocimiento de que el trabajo no es una realidad homogénea, sino que se presenta bajo muy diversas formas.
Esta Ley, en el Capítulo XIII reconoce algunos de los derechos laborales de las personas que realizan trabajo del hogar remunerado; sin embargo, aún no está armonizada con los derechos que establece la Constitución Política de los Estados Mexicanos y los instrumentos internacionales en la materia.
La Declaración de la Organización Federal del Trabajo sobre los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo, establece la prohibición de la discriminación en materia de empleo y ocupación. Además, el derecho a la no discriminación es uno de los derechos humanos laborales, porque su violación tiene como consecuencia, además de la violación a la dignidad de las personas, la restricción del derecho a la igualdad de oportunidades.
El trabajo doméstico combina factores de riesgo que permiten la reproducción de prácticas discriminatorias, en las cuales las trabajadoras ocupan una posición más desventajosa. La naturaleza del trabajo doméstico es poco visible porque se desarrolla en el ámbito privado de los hogares y propicia la violación del derecho al descanso, a la privacidad, a tener horario definido, contrato y las prestaciones que ofrecen en otros empleos. Lo que expone a las trabajadoras domésticas a un trato desigual, injusto o inmerecido.[1]
La discriminación contra este sector se agrava en razón del origen étnico, la nacionalidad, el sexo, la edad, la condición social o económica, las condiciones de salud, el embarazo, la lengua o el idioma. Pero también se les discrimina en el reconocimiento y garantía de sus derechos, pues en la legislación laboral se les niegan y restringen derechos fundamentales, lo cual contradice lo establecido en el artículo 123 constitucional y en los instrumentos internacionales relacionados.
La Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (ENADIS) 2010. Resultados sobre trabajadoras domésticas hace visibles algunos aspectos fundamentales que enfrentan las trabajadoras domésticas en nuestro país; en ello, evidencia la necesidad de tomar medidas y crear herramientas para el reconocimiento de los derechos fundamentales y de acceso a un trabajo decente para este grupo de la población, con el objetivo de garantizar el reconocimiento igualitario, que es la base del trato justo e incluyente que nuestra legislación demanda.
De acuerdo con la referida encuesta, la gran mayoría de las trabajadoras domésticas no cuenta con prestaciones. Un escaso segmento de esta población, ubicado entre 6.8 y 1%, cuenta con algún tipo de prestación. Sólo 5.2% goza de vacaciones, y un mínimo 1.1% refiere que obtiene prima vacacional.
En cuanto a los derechos laborales de las trabajadoras domésticas, la encuesta arroja que los rezagos más fuertes se encuentran, de acuerdo con los porcentajes, en primer lugar la falta de seguro médico (87%), seguido de no tener vacaciones (61%), no poder ir a la escuela (57.9%), no recibir aguinaldo (46.5%), no tener horarios fijos (44.7%).
La gran mayoría de las trabajadoras domésticas carece de contrato escrito y los acuerdos con los empleadores y empleadoras son de palabra, y al no quedar determinadas por escrito las condiciones de trabajo, las trabajadoras del hogar están sujetas a una concepción subjetiva sobre sus funciones.
El objeto de esta iniciativa es reconocer que el trabajo que desempeñan las trabajadoras domésticas es necesario para el desarrollo de la vida productiva y económica del país y de las familias, y que como trabajadoras, deben tener derechos formalmente reconocidos y respetados en la práctica.
Es nuestro compromiso como legisladores, buscar que nuestro país cuente con una normativa adecuada e incluyente que observe las disposiciones y criterios internacionales que protejan y promuevan la igualdad de derechos y condiciones para cualquier empleo o trabajo. Para ello, dependemos de la voluntad y decisión de establecer las modificaciones legislativas que permitan garantizar dicha igualdad y cumplimiento.
En ese sentido, proponemos una serie de modificaciones y adecuaciones a la Ley Federal del Trabajo en el apartado específico del trabajo doméstico, que establece o prioriza las siguientes vertientes:
El cuidado de promover el trabajo doméstico, o trabajo del hogar como una actividad merecedora de un trato digno y de observación estricta a los derechos que se deriven del mismo.
Para lo cual se sustituye la denominación de “trabajo doméstico” por la de “trabajo del hogar”, pues aquella es considerada como una expresión anacrónica con una connotación de pertenencia de la trabajadora al hogar, como si se tratara de un objeto de su propiedad.
El cumplimiento a las prestaciones de carácter social que como todos los empleos debe garantizarse.
En este sentido se establece que el trabajador tendrá derecho a su inscripción en un régimen de seguridad social.
En virtud de ello, se proponen las siguientes reformas:
De acuerdo a la ENADIS 2010, la denominación correcta para referirnos a quienes realizan trabajo doméstico es “trabajadores del hogar”, pues el vocablo doméstico, en culturas como la nuestra, se refiere a animales adiestrados para vivir en hogares, y en general se ha utilizado de manera despectiva e insultante para referirse a personas que realizan este loable trabajo[2].
Por esa razón, se reforman el artículo 49, la fracción VI del artículo 127, el artículo 146, la Denominación del Capítulo XIII del Título VI y los artículos 331, 332, 333, 334, 336, fracción I y III del artículo 337, 340, 342 y 998 de la Ley Federal de Trabajo.
Asimismo, como otro de los grandes aportes de la Iniciativa, en el artículo 338 actualmente se contemplan una serie de hipótesis en casos de que el trabajador doméstico se enfermara fuera de su área de trabajo, sin embargo está ley elimina esa obligación del patrón y se promueve que el trabajador del hogar esté inscrito a un régimen de seguridad social con la finalidad de que tenga acceso a los servicios de salud y, dependiendo el caso, demás prestaciones como el fondo de vivienda y para el retiro.
En lo que corresponde al artículo 340, la Ley Federal del Trabajo establece como una de las obligaciones del trabajador doméstico, el guardar al patrón, a su familia y a las personas que concurran al hogar donde prestan sus servicios, consideración y respeto; sin embargo, esta disposición en su fracción I contiene aspectos valorativos que pueden poner en desventaja clara al trabajador del hogar, pues aduciendo una falta de respeto o de consideración, bastando únicamente la palabra del patrón, se podía ejercer acción en la vía laboral en contra del trabajador; por ejemplo, para justificar un despido, proponiendo su eliminación. Así, en este artículo se propone establecer que el trabajador tendrá la obligación de cuidar y cumplir con los fines para los que fue contratado.
Finalmente, en lo que corresponde al artículo 998, se propone ampliar su alcance para que la sanción correspondiente que es equivalente de 50 a 250 veces el salario mínimo general, se imponga no solo cuando el patrón no facilite al trabajador del hogar que carezca de instrucción, la asistencia a una escuela primaria, sino cuando se incumplan cualquiera de las disposiciones relativas a su trbajo.
Senadoras y Senadores, es impostergable el reconocimiento de la contribución social y económica de las trabajadoras del hogar y el respeto de su dignidad y capacidades.
Por lo anteriormente descrito, y con fundamento en lo dispuesto en las disposiciones señaladas, someto a consideración de esta Soberanía, para su análisis, estudio, revisión y, aprobación, en su caso, de la siguiente iniciativa con proyecto de:
DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO RELATIVAS A LOS TRABAJADORES DEL HOGAR.
Artículo Único.- Se reforman el artículo 49, la fracción VI del artículo 127, el artículo 146, la denominación del Capítulo XIII del Título Sexto, los artículos 331, 332, 333, 334, 336, la fracción I y III del artículo 337, los artículos 338, 340, 342 y 998, todos de la Ley Federal del Trabajo para quedar como sigue:
IV. En el servicio del hogar; y
I a V...
VI. Los trabajadores del hogar no participarán en el reparto de utilidades; y
Artículo 331.- Trabajadores del hogar son quienes realizan actividades de aseo, asistencia y otras relacionadas con las necesidades del hogar.
Artículo 333. Los trabajadores del hogar que habitan en donde prestan sus servicios deberán disfrutar de un descanso mínimo diario nocturno de nueve horas consecutivas, además de un descanso mínimo diario de tres horas entre las actividades matutinas y vespertinas.
Artículo 336. Los trabajadores del hogar tienen derecho a un descanso semanal de día y medio ininterrumpido, preferiblemente en sábado y domingo.
Artículo 337.- …
I. Guardar consideración al trabajador del hogar, absteniéndose de todo mal trato de palabra o de obra;
Artículo 338.- El trabajador tendrá derecho a su inscripción en un régimen de seguridad social.
Artículo 340.- El trabajador del hogar tiene la obligación de cuidar y conservar el menaje de la casa, así como cumplir con los fines para los que fue contratado.
Artículo 342. El trabajador del hogar podrá dar por terminada en cualquier tiempo la relación de trabajo, dando aviso al empleador, con quince días de anticipación.
Artículo 998.- Al patrón que incumpla cualquiera de las disposiciones relativas a las personas trabajadoras del hogar se impondrá multa por el equivalente de 50 a 250 veces el salario mínimo general.
Salón de Sesiones de la H. Cámara de Senadores, a 19 de febrero de 2013.
SENADORA HILDA ESTHELA FLORES ESCALERA,
[1] Encuesta Nacional sobre Discriminación en México, 2010. Resultados sobre trabajadoras domésticas. Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación.