Source: http://docplayer.es/1242560-Corte-suprema-de-justicia-sala-de-casacion-penal-magistrado-ponente-maria-del-rosario-gonzalez-munoz-aprobado-acta-no-343.html
Timestamp: 2018-02-23 11:13:18
Document Index: 103596370

Matched Legal Cases: ['artículo 26', 'artículo 68', 'artículo 32', 'artículo 58', 'artículo 34', 'artículo 34', 'artículo 2', 'artículo 34', 'artículo 2', 'artículo 34', 'artículo 768']

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN PENAL. Magistrado Ponente: MARIA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ Aprobado Acta No PDF
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN PENAL. Magistrado Ponente: MARIA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ Aprobado Acta No. 343
Download "CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN PENAL. Magistrado Ponente: MARIA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ Aprobado Acta No. 343"
Francisco Martínez Parra
1 MIGUEL ÁNGEL MELCHOR MEJÍA MÚNERA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN PENAL Magistrado Ponente: MARIA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ Aprobado Acta No. 343 (2013) Bogotá D.C. dieciséis (16) de octubre de dos mil trece VISTOS La Corte resuelve el recurso de apelación interpuesto por el representante legal de la CLÍNICA DE LA COSTA LTDA contra la decisión del 16 de agosto de 2012 emitida por el Magistrado de control de Garantías de Justicia y Paz de Bogotá, por cuyo medio negó el levantamiento de la medida cautelar de embargo, secuestro y suspensión del poder dispositivo que pesa sobre el inmueble ubicado en la Carrera 50 No de Barranquilla, identificado con la matricula inmobiliaria No , dentro del proceso seguido contra el postulado MIGUEL ÁNGEL MELCHOR MEJÍA MÚNERA.
2 2 ANTECEDENTES 1. MIGUEL ÁNGEL MELCHOR MEJÍA MÚNERA postulado a la Ley de Justicia y Paz, en escrito presentado a través de apoderado el 25 de mayo de 2007, entregó a la Fiscalía, 57 bienes para reparar a las víctimas del bloque Vencedores de Arauca, dentro de los que se encuentra el denominado casa de mampostería (ahora lote de parqueo de la Clínica de la Costa Ltda) ubicado en la carrera 50 No de Barranquilla con la matricula No , al que por solicitud del ente instructor le fue impuesta medida cautelar de embargo y secuestro el 5 de noviembre de 2009 dentro del proceso seguido en su contra en Justicia y Paz. 2. El 4 de octubre de 2010, el apoderado de la CLÍNICA DE LA COSTA LTDA solicitó el levantamiento de la medida cautelar dispuesta sobre el predio mencionado, aduciendo que en el 2005 había sido adquirido de buena fe por la sociedad que representa, para ampliar sus instalaciones. 3. Consta en documentos allegados al expediente, que la CLÍNICA DE LA COSTA LTDA fue constituida mediante escritura pública el 21 de febrero de 1991, inicialmente bajo la denominación de Clínica Renal de la Costa, luego, en razón a la ampliación de sus servicios, el 29 de noviembre de 2002, cambió la razón social por la de CLÍNICA DE LA COSTA LTDA, cuyos
3 3 propietarios son los médicos especialistas GUSTAVO JOSÉ AROCA MARTÍNEZ y ANDRÉS GUSTAVO CADENA OSORIO. 4. En sus albores la clínica comenzó a funcionar en el predio ubicado en la carrera 50 No considerada como la sede principal; en mayo de 1998 los socios AROCA y CADENA compraron por la misma acera, con un intervalo de dos casas de numeración y , la distinguida con la placa número en un valor de $ oo., dicho inmueble en julio del mismo año 1998 y conforme al certificado de libertad y tradición, fue vendido a IRMA ÁLVAREZ IRAGORRI. 5. En el año 2005 los médicos AROCA y CADENA vuelven a adquirir el predio a IRMA a quien junto con sus hermanos se le tilda de testaferro del postulado MEJÍA MÚNERA el cual entregó dicho inmueble para reparar a las víctimas, razón por la cual en el 2009 se ordenó su embargo y secuestro objeto de la solicitud de levantamiento. El Magistrado de Control de Garantías de Justicia y Paz del Tribunal de Bogotá, luego de tramitar a través de incidente la petición, negó la suspensión de la cautela, decisión apelada por la defensa de la CLÍNICA DE LA COSTA LTDA y remitida a esta corporación para su estudio.
4 4 LA PROVIDENCIA IMPUGNADA Argumentó el a quo la negativa a levantar el gravamen impuesto, así: a) Según la jurisprudencia de la Corte Constitucional (C ), la buena fe simple exige solo una conciencia recta y honesta mientras la cualificada o creadora de derechos impone dos elementos: uno subjetivo y otro objetivo. El primero, referido al conocimiento de obrar con lealtad, y el segundo, tener la seguridad de que el tradente es realmente el propietario, para lo cual se deben realizar averiguaciones adicionales que comprueben tal situación. Bajo la misma fuente transcribió: que la buena fe cualificada o creadora de derecho tiene aplicación para bienes adquiridos por compra o permuta y que provengan directa o indirectamente de una actividad ilícita. Es decir que si alguien adquiere un bien con todas las formalidades exigidas por la ley y ese bien proviene directa o indirectamente de una actividad ilícita, en principio el adquirente no recibiría ningún derecho pues nadie puede transmitir un derecho que no tiene y sería procedente la extinción de dominio; pero, si se actuó con buena fe exenta de culpa, dicho tercero puede quedar amparado por el ordenamiento jurídico al punto de considerarse que por efecto de su buena fe cualificada se ha radicado plenamente el dominio de propiedad en su cabeza, y por lo tanto sobre tal bien no podría recaer la extinción de dominio. Concluyó, atendiendo a cita del Alto Tribunal, que un derecho aparente se convierte en real, cuando cumple con los siguientes elementos:
5 5 Que el derecho o situación jurídica aparentes, tenga en su aspecto exterior todas las condiciones de existencia real, de manera que cualquier persona prudente o diligente no pueda descubrir la verdadera situación, este es el error communis o error común a muchos. Que la adquisición del derecho se verifique normalmente dentro de las condiciones exigidas por la ley y La concurrencia de la buena fe en el adquirente, es decir la creencia sincera y leal de adquirir el derecho de quien es legítimo dueño. b) Sobre este marco jurídico el a quo explicó cómo el incidentante no acreditó la buena fe exenta de culpa pues: i) no se aseguró que el tradente (Irma Álvarez Iragorri) fuera realmente la propietaria del inmueble; ii) aceptó la negociación a pesar de las irregularidades evidentes como el precio, el cual aparece que se pagó la suma de 170 millones de pesos sin embargo en la promesa de compraventa el bien se negoció en 350 millones; iii) convino con la singular forma de pago, donde se giraron 15 cheques con destino a 6 personas. c) Además, argumentó el funcionario la existencia de vínculos de parentesco y amistad entre la familia ÁLVAREZ IRAGORRI y los MEJÍA MÚNERA por cuanto una prima de aquellos era la esposa de un primo de los MEJÍA MÚNERA, personas que entre sí cultivaban relaciones cordiales y estrechas conocidas en toda Barranquilla.
6 6 d) Transcribió algunos apartes de la declaración de MIGUEL ÁNGEL a quien le otorga credibilidad por el desinterés en mentir dentro del proceso de Justicia y Paz, donde afirmó que IVÁN ÁLVAREZ IRAGORRI hermano de Irma era socio en el negocio de narcotráfico de su hermano VÍCTOR, y que ellos eran sus testaferros; que Miguel, fue 3 veces a la casa de Irma en Bogotá a recoger dinero enviado de Estados Unidos, hecho conocido por ella con lo cual confirma el vínculo existente y la aparición de varios bienes en su cabeza. Por las anteriores razones el Magistrado no encuentra acreditadas las exigencias de la buena fe exenta de culpa en la compra del bien ubicado en la carrera 50 No de Barranquilla por parte de la CLÍNICA DE LA COSTA LTDA y considera no viable privilegiar el derecho de aquellos frente al de las víctimas del bloque Vencedores de Arauca, por ello mantiene la medida cautelar ante cuya oposición concede la apelación motivo de estudio. LA IMPUGNACIÓN El apoderado del la CLÍNICA DE LA COSTA LTDA disiente de los anteriores argumentos toda vez que: La Magistratura se limitó a analizar los lazos de amistad entre la familia ÁLVAREZ IRAGORRI y los MEJÍA MÚNERA sin advertir que no hay prueba demostrativa del conocimiento de los médicos AROCA y CADENA acerca de esta situación, ni una
7 7 norma que obligue a las personas a investigar si con quien están haciendo el negocio es un testaferro, tan solo existe el registro en el cual no aparece un origen ilícito del bien. Señala el impugnante, atendiendo a las mismas afirmaciones del postulado, que escogían como testaferros a personas creíbles, con suficientes medios económicos, para de esa forma poder ocultar los bienes, bajo este presupuesto era difícil para los médicos AROCA y CADENA, personas prudentes, con el dinero y la necesidad de expandir la Clínica, conocer sobre los presuntos nexos de la vendedora Irma, persona prestante de la sociedad. Precisa cómo la entrega de varios cheques a diferentes personas es una práctica comercial común y por ende no sospechosa, realizada conforme al querer de los vendedores, al igual que la diferencia de precios entre la promesa y la escritura, por cuanto se compra por catastro y se paga por el precio comercial, y así se cumple con el pago de los impuestos mínimos exigidos por el Estado. Asevera que no puede ser motivo de desconfianza o malicia la posterior recompra del predio por parte de los médicos AROCA y CADENA esta vez en cabeza de IRMA ÁLVAREZ, todo lo contrario, por cuestiones de comercio, 7 años después lo adquieren a quien se lo habían vendido. Finalmente enfatiza que los compradores AROCA y CADENA son prestigiosos médicos especialistas, profesores universitarios, investigadores, personas de reconocida buena fe,
8 8 con suficiente capacidad económica producto para adquirir los bienes y con la creencia sincera que actuaban sin violar la ley, razones por demás para evidenciar que la compra no se hizo a sabiendas del origen ilícito del bien, por tanto solicita revocar la decisión. INTERVENCIÓN NO RECURRENTES 1. Fiscalía: Encuentra incumplidos los requisitos previstos en la ley para calificar el negocio como una compra realizada con buena fe cualificada o exenta de culpa, en atención a las irregularidades demostrativas de falta de cuidado, diligencia y trasparencia en la actuación de los doctores AROCA y CADENA, pues no es costumbre que la promesa se realice por 350 millones y la escritura por 170, ni el pago del precio a 6 personas diferentes, ni que los compradores y vendedores no puedan explicar de forma clara el valor del predio y la forma de su cancelación, más aún cuando en la contabilidad de la clínica existen unos soportes de pago diferentes a los aportados por Irma, situación que sumada al público conocimiento acerca de la amistad entre IVÁN ÁLVAREZ y VÍCTOR MEJÍA, conllevan a concluir que el bien no se adquirió bajo los presupuestos de la buena fe cualificada la cual es rigurosa en el análisis de los antecedentes del predio y de la tradición, razón por la cual solicita mantener la decisión.
9 9 2. Delegado de la Procuraduría. Afirma cómo lo importante es establecer qué tanta posibilidad tenían los socios de la CLÍNICA DE LA COSTA de saber acerca del origen del bien que estaban adquiriendo, y en este sentido afirma, no se superaron los estándares probatorios en contrario, pues existen muchos elementos de juicio como la tradición del bien, su destinación, las diferencias sustanciales entre el precio pagado y el pactado, la forma de pago, las actividades de la vendedora y su capacidad de pago, los soportes contables, todo lo cual valorado de forma conjunta y en el contexto, permiten concluir falta de diligencia y cuidado en el actuar no superándose así los requisitos de la buena fe cualificada, por tanto solicita se mantenga la medida. 3. Defensoría Pública de víctimas: Señala que el cuestionamiento a la CLÍNICA DE LA COSTA no gira en torno a si ellos estaban informados de que IRMA fuera testaferro del postulado MIGUEL ÁNGEL, o su capacidad de pago, el debate se concentra en si obró con diligencia y cuidado en la compra del inmueble , donde se observa inconsistencias en la forma de pago, el precio y la firma de la escritura, respecto de las cuales no se puede decir que se incurrió en ellas por desconocimiento, pues esta probado, cómo los doctores Aroca y Cadena con anterioridad habían adquirido varios inmuebles, no siendo tales irregularidades comunes a la luz de la
10 10 ley como se pretende hacer ver, sino evidente falta de la diligencia exigida para configurar la buena fe exenta de culpa, por tanto se debe mantener la medida. 4. Apoderado del postulado MEJÍA MÚNERA Señala cómo los propietarios de la CLÍNICA DE LA COSTA no tuvieron el cuidado previo para realizar el negocio, es más, lo señalaron cual si fuera una oportunidad comercial, que a juicio del defensor no es más que un aprovechamiento del conocimiento de la ilicitud del bien, porque en Barranquilla no solamente sabía el 99.9% de la relación ilícita entre los Álvarez Iragorri y los Mejía MÚNERA y no creo que los representantes de la clínica de la Costa estuvieran en una burbuja que no se enteraran de esa relación, en donde hasta canciones hubo, en donde estuvo los Mejía Muera con alias Pinocho en una canción que todos la sabemos gotas de lluvia, montados en una moto los invito a que vean el video hecho en Barranquilla (sic). Recuerda el interviniente que los mismos médicos tildaron a los ÁLVAREZ IRAGORRI de ser gente extraña, misteriosa, de ser así, donde está el cuidado, la prudencia con que debieron actuar, ni qué decir de la promesa de compraventa que es ley entre las partes, de la cual no se dio cumplimiento a ninguna de sus cláusulas entre ellas la forma de pago, donde se giraron 14 cheques sin ninguna aprobación escrita, solo porque el señor BRADFORD que no era el dueño los solicitó; de esta forma,
11 11 analizadas las pruebas en conjunto, no actuaron bajo los parámetros de la buena fe calificada y ratifica la continuidad de la medida. CONSIDERACIONES 1. De conformidad con lo establecido en el parágrafo 1º del artículo 26 de la Ley 975 de 2005, modificado por el canon 27 de la Ley 1592 de 2012, en concordancia con el artículo 68 ibídem y con el numeral 3 del artículo 32 de la Ley 906 de 2004, esta Colegiatura es competente para desatar el recurso de apelación interpuesto contra la providencia proferida por el Magistrado de Control de Garantías de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá, por cuyo medio resolvió el incidente de levantamiento de medidas cautelares impuestas sobre el inmueble ubicado en la carrera 50 No de Barranquilla. En el presente caso se trata de definir si la compra del predio mencionado realizada por los propietarios de la sociedad CLÍNICA DE LA COSTA LTDA el año 2005, lo fue con buena fe exenta de culpa y por tanto se debe reconocer este derecho por encima del que dice tener el postulado quien lo ofreció para reparar a las víctimas de justicia y paz. 2. Inicialmente ha de decirse que el régimen constitucional de la propiedad consagrado en la Carta de 1991, hace parte del sistema armónico de valores, principios, derechos y deberes en
12 12 que se funda la organización política y jurídica del Estado, en donde los derechos sólo se pueden adquirir a través de mecanismos compatibles con el ordenamiento jurídico y sólo a éstos se extiende la protección que aquél brinda, en tal virtud, quien procede en forma contraria, nunca logra consolidar el derecho de propiedad y, el dominio que llegue a ejercer es un mero derecho aparente, portador de un vicio originario que lo torna incapaz de consolidarse, no susceptible de saneamiento y que habilita al Estado a desvirtuarlo en cualquier momento. Dentro de este contexto, el artículo 58 de la Constitución garantiza el derecho a la propiedad adquirida de manera lícita, ajustada a las exigencias de la ley, sin daño ni ofensa a los particulares ni al Estado, y advierte al mismo tiempo, que es una función social que implica obligaciones, a la par, el artículo 34 consagra la acción de extinción de dominio, herramienta destinada a deslegitimar los bienes adquiridos mediante enriquecimiento ilícito, en perjuicio del tesoro público o con grave deterioro de la moral social, indistintamente de que la ilegitimidad del título sea o no penalmente relevante, imponiendo así límites materiales al proceso de adquisición de bienes, para hacer efectivo el postulado de justicia según el cual el crimen, el fraude y la inmoralidad no generan derechos. Es decir que la titularidad del derecho de dominio se torna aparente cuando el bien ha sido adquirido en cualquiera de las circunstancias establecidas en el artículo 34, lo cual implica la potestad a favor del Estado de actuar en cualquier momento para declarar la pérdida de tal derecho.
13 13 De esta forma, quien adquiere un bien con el producto de una actividad ilícita y luego lo enajena o permuta para evadir la acción de la justicia, lo recibido por dicha transacción puede ser objeto de persecución por parte del Estado, dado que ningún amparo constitucional puede tener el provecho o ventaja obtenido de una actividad dolosa. Igualmente, el tercero que por compra o permuta ha recibido el bien ilícitamente adquirido directa o indirectamente y lo ha incorporado a su patrimonio a sabiendas de la ilicitud, para aprovechar en su beneficio alguna ventaja o con el objeto de colaborar o encubrir a quien lo adquirió ilícitamente, por ser éste un adquirente de mala fe será también afectado con la pérdida del derecho de dominio. En caso contrario, es decir, si el tercero a quien se le traspasó un bien adquirido directa o indirectamente de una actividad ilícita actuó con buena fe exenta de culpa, debe protegérsele su derecho, y no sería viable la extinción de dominio. 3. La Constitución es norma de normas, por ello, los anteriores presupuestos no son ajenos a la Ley de justicia y paz, pues conforme al artículo 2º de la Ley 975 de 2005 la interpretación y aplicación de las disposiciones prevista en esta ley deberán realizarse de conformidad con las normas constitucionales y los tratados internacionales ratificados por Colombia.
14 14 De igual forma, en relación con la aplicación de la figura de extinción de dominio prevista en la Ley de Justicia y Paz, que si bien tiene unas características procesales diferentes a las consagradas en la Ley de extinción de dominio ordinaria Ley 793 de 2002 que desarrollo el artículo 34 de la Carta-, como lo definió esta Corte en el radicado del 25 de mayo de 2011, su fundamento constitucional es el mismo, impedir que el enriquecimiento ilícito o incremento patrimonial injustificado en perjuicio del Tesoro Público o con grave deterioro de la moral social generen derechos, y así desvirtuar la legitimidad de los bienes indistintamente de que la ilegitimidad del título sea o no penalmente relevante, es decir con independencia de la adecuación o no de tales hechos a un tipo penal. Es más, el artículo 2º del Decreto 4760 de 2005, reglamentario de la Ley 975 de 2005, autoriza expresamente recurrir a la ley de extinción de dominio ordinaria -Ley 793 de para llenar los vacíos existentes en aquella: En lo no previsto de manera especifica por la ley 975 de 2005 se aplicarán las normas de procedimiento penal contenidas en la ley 906 de 2004 y, en lo compatible con la estructura del proceso regulado por aquella, lo dispuesto por la ley 600 de 2000, así como la ley 793 de 2002 y las normas civiles lo que corresponda. (negrilla fuera de texto). Lo anterior nos permite actualizar los conceptos sobre la propiedad y su pérdida del dominio en Justicia y Paz con la jurisprudencia de la Corte Constitucional en torno a la Ley 793 de 2002, la que, en relación con la innecesariedad de que el título
15 15 esté precedido de un comportamiento penal para que opere la pérdida del dominio, en sentencia C-740 de 2003 dijo: Adviértase lo siguiente: Si la pretensión del constituyente hubiese sido la de circunscribir el ámbito de procedencia de la extinción de dominio únicamente a hechos constitutivos de delitos, la expresa regulación constitucional de esa institución era innecesaria pues, como se ha visto, el régimen penal colombiano, mucho antes de la Constitución de 1991, consagraba mecanismos orientados a extinguir el dominio de los bienes adquiridos a instancias del delito, de los rendimientos de esos bienes y de aquellos dedicados a su comisión, sean o no de libre comercio. Es más, si esa hubiese sido la pretensión del constituyente, es decir, circunscribir la procedencia de la extinción de dominio a la comisión de delitos, la conclusión a que habría lugar es que lo hizo de tal manera que restringió el régimen previsto en la legislación penal pues, a diferencia de ésta, que procede indistintamente del delito de que se trate, aquella procedería únicamente respecto de los delitos lesivos de los bienes jurídicos protegidos por el constituyente en el artículo 34 superior.. De ello se infiere que la pretensión del constituyente no fue la de circunscribir la extinción de dominio a la comisión de delitos, ni mucho menos restringir la aplicación del régimen consagrado en la legislación penal. Lo que hizo fue consagrar un mecanismo constitucional que conduce a desvirtuar legitimidad de los bienes, indistintamente de que la ilegitimidad del título sea o no penalmente relevante. Desde luego, es el legislador el habilitado para desarrollar las causales de extinción de dominio de manera compatible con las necesidades de cada época. En tal contexto, si bien hasta este momento ha supeditado tal desarrollo a la comisión de comportamientos tipificados como conductas punibles, indistintamente de que por ellos haya o no lugar a una declaratoria de responsabilidad penal, es claro que ello no agota las posibilidades de adecuación de nuevas causales, desde luego, siempre que no se desconozcan los límites constitucionales. En efecto, un dominio amparado en un título injusto se extingue, indistintamente de que para la consecución de tal título se haya cometido o no una conducta punible. Por ello, si el bien
16 16 es de procedencia ilícita y lo que se busca es el reconocimiento de un mejor derecho derivado de la condición de tercero adquirente de buena fe, ésta debe ser cualificada o exenta de culpa y así velar por la aplicación del principio de justicia y de la garantía de derechos fundamentales de otros terceros en este caso la reparación de los daños causados a las víctimas. Sobre la buena fe exenta de culpa en relación con los bienes adquiridos por compra o permuta y que provienen directa o indirectamente de una actividad ilícita, las sentencias de la Corte Constitucional C y C-740 de 2003, esta última que declaró la constitucionalidad de la Ley 793 de 2002, han señalado: La buena fe simple, que equivale a obrar con lealtad, rectitud y honestidad, es la que se exige normalmente a las personas en todas sus actuaciones. El Código civil, al referirse a la adquisición de la propiedad, la define en el artículo 768 como la conciencia de haberse adquirido el dominio de la cosa por medios legítimos, exentos de fraude y de todo otro vicio. Esta buena fe se denomina simple, por cuanto, si bien surte efectos en el ordenamiento jurídico, estos solo consisten en cierta protección que se otorga a quien así obra. Es así que, si alguien de buena fe adquiere el derecho de dominio sobre un bien cuyo titular no era el verdadero propietario, la ley le otorga ciertas garantías o beneficios, que si bien no alcanzan a impedir la pérdida del derecho si aminoran sus efectos. Tal es el caso del poseedor de buena fe condenado a la restitución del bien, quien no será condenado al pago de los frutos producidos por la cosa (C.C. art. 964 párr. 3º); o del poseedor de buena fe que adquiere la facultad de hacer suya la cosa poseída (C.C. arts y 2529). Además de la buena fe simple, existe una buena fe con efectos superiores y por ello denominada cualificada, creadora de derecho o exenta de culpa. Esta buena fe cualificada, tiene la virtud de crear una 1 Por medio de la cual se ejerció el control automático de constitucionalidad sobre el Decreto Legislativo 1975 de 2002 el cual regulaba el tramite de la acción de extinción de dominio promulgado en virtud de la declaratoria del estado de conmoción interior.
17 17 realidad jurídica o dar por existente un derecho o situación que realmente no existía. La buena fe creadora o buena fe cualificada, interpreta adecuadamente una máxima legada por el antiguo derecho al moderno: Error communis facit jus, y que ha sido desarrollada en nuestro país por la doctrina desde hace más de cuarenta años, precisando que Tal máxima indica que si alguien en la adquisición de un derecho o de una situación comete un error o equivocación, y creyendo adquirir un derecho o colocarse en una situación jurídica protegida por la ley, resulta que tal derecho o situación no existen por ser meramente aparentes, normalmente y de acuerdo con lo que se dijo al exponer el concepto de la buena fé simple, tal derecho no resultará adquirido. Pero si el error o equivocación es de tal naturaleza que cualquier persona prudente y diligente también lo hubiera cometido, por tratarse de un derecho o situación aparentes, pero en donde es imposible descubrir la falsedad o no existencia, nos encontramos forzosamente, ante la llamada buena fé cualificada o buena fe exenta de toda culpa. Se pregunta: quién ha cometido un error semejante debe ser tratado en la misma forma en que es tratado quien obra con una buena fé o buena fe no cualificada, o si por el contrario, habrá necesidad de dotar de efectos jurídicos superiores la buena fé exenta de culpa?. El derecho antiguo al decir que un error común creaba derecho, pretendió gobernar con otro criterio la buena fé exenta de culpa. Para ello se llegó al extremo de expropiar el derecho al titular verdadero para adjudicarlo a quien había obrado con una fé exenta de culpa, vale decir, convirtió lo que resulto aparente, en realidad, o lo que es lo mismo, el propio orden jurídico creaba por sus propias energías el derecho o situación que realmente no existía. 2 Entonces se concluye que, a diferencia de la buena fe simple que exige solo una conciencia recta y honesta, la buena fe cualificada o creadora de derecho exige dos elementos a saber: uno subjetivo y otro objetivo. El primero hace referencia a la conciencia de obrar con lealtad, y el segundo exige tener la seguridad de que el tradente es realmente el propietario, lo cual exige averiguaciones adicionales que comprueben tal situación. Es así que, la buena fe simple exige solo conciencia, mientras que la buena fe cualificada exige conciencia y certeza. La buena fe cualificada o creadora de derecho tiene plena aplicación en el caso de los bienes adquiridos por compra o 2 Sent. del 23 de junio de 1958
18 18 permuta y que provienen directa o indirectamente de una actividad ilícita. Es así que, si alguien adquiere un bien con todas las formalidades exigidas por la ley para adquirir la propiedad, y si ese bien proviene directa o indirectamente de una actividad ilícita, en principio, aquel adquirente no recibiría ningún derecho pues nadie puede transmitir un derecho que no tiene y sería procedente la extinción de dominio; pero, si se actuó con buena fe exenta de culpa, dicho tercero puede quedar amparado por el ordenamiento jurídico al punto de considerarse que por efecto de su buena fe cualificada se ha radicado plenamente el derecho de propiedad en su cabeza, y por lo tanto sobre tal bien no podría recaer la extinción de dominio. (Negrilla fuera de texto) Pero, para su aplicación, en los casos en que se convierte en real un derecho o situación jurídica aparentes, para satisfacer las exigencias de buena fe, se requiere el cumplimiento de los siguientes elementos:-): a) Que el derecho o situación jurídica aparentes, tenga en su aspecto exterior todas las condiciones de existencia real, de manera que cualquier persona prudente o diligente no pueda descubrir la verdadera situación. La apariencia de los derechos no hace referencia a la creencia subjetiva de una persona, sino a la objetiva o colectiva de las gentes. De ahí que los romanos dijeran que la apariencia del derecho debía estar constituida de tal manera que todas las personas al examinarlo cometieran un error y creyeran que realmente existía, sin existir. Este es el error communis, error comun a muchos. b) Que la adquisición del derecho se verifique normalmente dentro de las condiciones exigidas por la ley; y c) Finalmente, se exige la concurrencia de la buena fe en el adquirente, es decir, la creencia sincera y leal de adquirir el derecho de quien es legítimo dueño. En conclusión, aunque un bien haya sido adquirido por compra o permuta pero provienen directa o indirectamente de una actividad ilícita, el tercero adquirente del mismo debe ser protegido si demuestra haber obrado con buena fe exenta de culpa y por lo tanto no tendrá que soportar las consecuencias de la extinción de dominio. En conclusión, El régimen legal de la propiedad protege este derecho cuando ha sido adquirido a través de mecanismos compatibles con el ordenamiento jurídico, es decir de manera lícita, ajustada a la ley y sin daño a los particulares ni al Estado.
19 19 En caso contrario, cuando los bienes son adquiridos directa o indirectamente con el producto del enriquecimiento ilícito, en perjuicio del tesoro público o con grave deterioro a la moral social, la titularidad del dominio es aparente y el Estado en cualquier momento está facultado para extinguir tal derecho, independientemente de que la ilegitimidad del título sea o no penalmente relevante. Para los tercero que compran o permutan bienes que proviene directa o indirectamente de actividades ilícitas a sabiendas de la ilicitud, ya sea para provechar un beneficio o encubrir su procedencia, son adquirentes de mala fe y pierden el dominio. No obstante los derechos de los terceros que compran o permutan bienes que provienen directa o indirectamente de actividades ilícitas, pueden quedar amparados por el ordenamiento jurídico siempre y cuando demuestren que actuaron con buena fe exenta de culpa, cuyos requisitos son: i) conciencia y certeza de adquirir el derecho de quien es legítimo dueño; ii) conciencia y certeza de que en la negociación se actuó con prudencia y diligencia que hicieran imposible descubrir el verdadero origen del inmueble y iii) conciencia y certeza de que la adquisición se realizó conforme a las condiciones exigidas por la ley.
20 20 Bajo estos parámetros jurisprudenciales habrá de valorarse la posición del tercero CLÍNICA DE LA COSTA LTDA, frente a los bienes cautelados, en relación con el cumplimiento de los requisitos exigidos por la buena fe exenta de culpa. Caso Concreto 1.- En el trámite incidental se acreditaron los siguientes aspectos: a) Que el postulado MIGUEL ÁNGEL MELCHOR MEJÍA MÚNERA y su hermano VÍCTOR, antes de que este muriera (el 28 de abril de 2008), entregaron en mayo de 2007 a través de abogado, un listado de 57 bienes 3 con el propósito de resarcir a la víctimas del Bloque Vencedores de Arauca, dentro de los cuales y como de propiedad de VÍCTOR se mencionó la casa de mampostería ubicada en la carrera 50 No de la ciudad de Barranquilla donde actualmente funciona un lote de parqueo de la CLÍNICA DE LA COSTA LTDA, listado nuevamente aportado por Jair Eduardo Ruiz Sánchez, comandante financiero del Bloque Vencedores, en versión libre el 5 de diciembre de 2007 y ratificado por MIGUEL MEJÍA MÚNERA en su versión del 12 de junio de 2008 ante la Fiscalía de Justicia y Paz. b) Que tal documento confeccionado por los mismos hermanos MEJÍA MÚNERA, discriminó los 57 inmuebles por ubicación, dirección, matrícula inmobiliaria etc, y en la casilla 3 Folio 31 cuaderno original 2
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA RELATORIA SALA PENAL
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA RELATORIA SALA PENAL Boletín Informativo 10 de Septiembre de 2013 El presente boletín contiene un resumen emitido por la Relatoría de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema
Página 1 de 52 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN PENAL Magistrado Ponente: GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ Aprobado Acta No. 279. (2013). Bogotá, D.C., veintiocho (28) de agosto de dos mil trece
Creative Corrections, LLC LEY DE EXTINCIÓN DE DOMINIO OCTUBRE 2011 Sara Magnolia Salazar Abogada Consultora 1 NATURALEZA DE LA EXTINCIÓN DE DOMINIO No es una pena, ni accesoria, ni principal Su ámbito