Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321581L.html
Timestamp: 2019-03-23 00:59:06
Document Index: 41013387

Matched Legal Cases: ['artículo 1319', 'artículo 194', 'artículo 1319', 'artículo 1504', 'artículo 91', 'artículo 213', 'artículo 236', 'artículo 227', 'artículo 258', 'artículo 253', 'artículo 1319', 'artículo 194', 'artículo 1504', 'artículo 258', 'artículo 8']

as201321581L
Auto Supremo: Nº 581
Expediente: LP – 117 – 11 – S
Partes: Cecilio Yahuasi Calamani c/ María Eugenia Sillerico y otro
VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fojas 601 a 603 vuelta, interpuesto por José Montoya Mamani contra el Auto de Vista Nº 236 de 23 de mayo de 2011 cursante de fojas 596 a 597 vuelta, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso ordinario sobre mejor derecho de propiedad, reivindicación, acción negatoria, daños y perjuicios, seguido por Cecilio Yahuasi Calamani contra María Eugenia Sillerico y el recurrente, la respuesta de fojas 616 a 618, el auto concesorio de fojas 622, los antecedentes procesales; y
ANTECEDENTES DEL PROCESO.- Que, tramitada la causa de referencia, el Juez de Partido Cuarto en lo Civil y Comercial de la ciudad de El Alto, emitió la sentencia Nº 428 de 11 de diciembre de 2009, cursante de fojas 525 a 528 vuelta, declarando probada en parte la demanda en lo referente a la acción negatoria y reivindicación del inmueble e improbada en cuanto al mejor derecho de propiedad y los daños y perjuicios. Declara improbada la demanda reconvencional y la excepción perentoria de cosa juzgada opuestas por José Montoya Mamani; consiguientemente declara la inexistencia de derecho alguno de María Eugenia Sillerico y José Montoya Mamani sobre el inmueble motivo de litigio. Asimismo dispone que los demandados nombrados procedan a la entrega del referido inmueble a su propietario Cecilio Yahuasi Calamani.
En grado de apelación, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista Nº 236 de 23 de mayo de 2011, confirma la sentencia, con costas.
Contra la resolución de segunda instancia, el demandado José Montoya Mamani, interpone recurso de casación en la forma y en el fondo.
El recurrente en su recurso de casación en la forma denuncia: a) que el Auto de Vista es incompleto, con defectos estructurales, por no haberse pronunciado en forma fundamentada de manera individual sobre cada de una de las pretensiones; b) que, no se pronunció sobre la cosa juzgada ni sobre la nulidad de contrato como reconvención contra Cecilio Yahuasi, ante la inexistencia de objeto del contrato, por existir dos lugares distintos; omisión que atenta al derecho a la defensa y vulnera el debido proceso; c) que, la sentencia en su parte resolutiva no se pronunció respecto a la reconvención sobre acción negatoria interpuesta por la demandada María Eugenia Sillerico, omisión que no fue reparada por el Auto de Vista.
Finaliza señalando, que lo anterior demuestra que el Auto de Vista, es incompleto y contrario a los artículos 190 y 192 inciso 3) del Código de Procedimiento Civil.
En el fondo se acusa: a) la violación del artículo 1319 del Código Civil y la indebida aplicación del artículo 194 de su Procedimiento, porque la sentencia no hizo referencia a las pruebas que presentó, tampoco el Auto de Vista se pronunció al respecto; b) que, habiéndose acreditado la identidad del objeto así como de la causa, según Auto de Vista confirmado por Auto Supremo, el derecho que correspondió a Cecilio Yahuasi, ha quedado sin efecto, no pudiendo interponer acción negatoria, menos mejor derecho propietario, por tal razón considera el recurrente, que la sentencia ha violado el artículo 1319 del Código Civil; c) que, con respecto a la nulidad de contrato por falta de objeto, existe un error de hecho en la apreciación de las pruebas, por cuanto la escritura Nº 357/95 de 4 de abril de 1995, sobre la venta, es diferente al lugar de su propiedad, conforme se admite en el último considerando de la sentencia, aspecto que no fue objeto de análisis en el Auto de Vista, que solo considera como improbado; d) que, con relación a la acción de usucapión extraordinaria, tanto la sentencia así como el Auto de Vista desconocen el artículo 1504 inciso 3) del Código Civil, respecto a la interrupción que se habría ocasionado como efecto del proceso penal por despojo, en consideración de que su persona no fue parte del mismo.
Finaliza señalando, que el Auto de Vista es nulo de pleno derecho, por que infringe normas Constitucionales de orden público, y al amparo de los artículos 250, 253 y 254 inciso 4) del Código de Procedimiento Civil, -se dice- textual- “demando en recurso de casación en la forma la nulidad del auto de vista y en el fondo….deje sin efecto la resolución impugnada o en su caso revoque el Auto de Vista y la sentencia declarando probada la excepción perentoria de cosa juzgada y prescripción adquisitiva a mi favor.”
En cuanto al recurso de casación en la forma, si bien es cierto que por el carácter de orden público de las normas procesales, el cumplimiento de las mismas es obligatorio, no puede perderse de vista que las formas procesales son en realidad garantía del debido proceso legal y en última instancia del derecho de defensa en juicio; por consiguiente tales formas procesales no tienen finalidad en sí mismas, pues el objeto de los procesos es la efectividad de los derechos reconocidos por la ley sustantiva, conforme dispone el artículo 91 del Código de Procedimiento Civil.
El principio de convalidación; según este principio no prosperará la nulidad cuando medie consentimiento expreso o tácito de la parte perjudicada. Este principio tiene su fundamento en el carácter dispositivo del proceso civil.
En atención al principio de protección no se puede alegar la propia torpeza como fundamento del pedido de nulidad.
En el caso en examen, de la argumentación del referido recurso con relación al primer y segundo punto, el auto de vista recurrido contiene un análisis pormenorizado sobre los puntos resueltos por el inferior y que han sido objeto de la apelación, es así que en los puntos 1), 2), 3), 4), 5) y 6) del tercer considerando, previo análisis y valoración de la prueba, donde de manera expresa y fundamentada concluye que la sentencia al declarar improbada la excepción perentoria de cosa juzgada e improbada la demanda reconvencional formuladas por el recurrente, sostiene que se ha pronunciado sobre la totalidad de sus pretensiones.
Con relación al segundo punto, el artículo 213 del Código de Procedimiento Civil, en su parágrafo I, dispone: “las resoluciones judiciales serán recurribles mediante impugnación de la parte perjudicada”; en el caso de autos, el recurrente sin haber alegado ni acreditado del perjuicio sufrido y el interés jurídico que se intenta subsanar, denuncia que la sentencia no se pronunció sobre la acción negatoria interpuesta por la demandada María Eugenia Sillerico. Y no reparada por el Auto de Vista, perjuicio que de haberse producido, corresponde en todo caso a la misma “María Eugenia Sillerico” reclamar tal omisión, si así viere por conveniente, por lo que el Tribunal Supremo no abre su competencia para conocer el fondo del punto denunciado.
Finalmente, no existe ningún motivo para anular obrados, porque en la tramitación de la causa no existe ninguna violación al derecho de defensa de las partes y el debido proceso, ni menos que el auto de vista haya violado el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, porque el tribunal de segunda instancia al dictar el auto impugnado ha circunscrito la resolución precisamente a los puntos resueltos por el inferior y que han sido objeto de apelación conforme a la expresión de agravios que impone el artículo 227 del citado Adjetivo Civil, razón por la cual el recurso de casación en la forma deviene en infundado.
Con relación al recurso de casación en el fondo.- La uniforme jurisprudencia emitida por este Tribunal, en concordancia con las normas previstas por el Código de Procedimiento Civil, ha establecido que el recurso de casación, constituye una demanda nueva de puro derecho, en la que el recurrente, debe cumplir con la carga procesal de citar en términos claros, concretos y precisos la sentencia o auto del que se recurriere, su folio dentro del expediente, la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, ya se trate del recurso de casación en el fondo, en la forma o en ambos, a fin de que dichos recursos, sean considerados, conforme establece el inciso 2) del artículo 258 del Código de Procedimiento Civil.
En la especie, los recurrentes omiten distinguir la casación en el fondo, es decir, no precisan lo que pretenden, habida cuenta que no especifican las causales de casación en el fondo, enumeradas en los incisos respectivos del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, haciendo alusión general a la referida norma, no otra cosa significa sin especificar dichas causales, acusen en su denuncia a) “…violación del artículo 1319 del Código Civil referido a la cosa juzgada (artículo repetitivo en su denuncia b), e indebida aplicación del artículo 194 de su Procedimiento, que refiere a los alcances de la sentencia.., a más de no haber fundamentado en qué consistía la presunta violación y aplicación indebida de las citadas normas, menos señaló cual debería haber sido la norma aplicable o cual fuere la interpretación que se pretende aplicar en el fallo; en su denuncia c) donde refiere a la existencia de error de hecho en la apreciación de la prueba, a más de no haber citado la ley específica, en ningún momento explicó la existencia de algún error de hecho o de derecho en la valoración de la prueba; en su denuncia d) “…sentencia.. y ..Auto de Vista desconocen el artículo 1504 inciso 3) del Código Civil, respecto a la interrupción que se habría ocasionado como efecto del proceso penal por despojo….”, tampoco en este punto señaló en forma específica, si la citada norma fue violada, mal interpretada o indebidamente aplicada, menos fundamento con precisión y claridad en qué consiste la violación, la errónea interpretación o la aplicación indebida del precepto normativo invocado, menos señaló cual la interpretación que se pretende aplicar en el fallo impugnado.
Por otra parte, la pretensión del recurrente es contradictoria, tomando en cuenta que con el recurso planteado pretende que en el fondo se revoque el Auto de Vista, como si se tratara de un recurso ordinario de apelación, sin entender claramente la naturaleza jurídica misma del recurso extraordinario de casación.
Consiguientemente el recurso de casación en el fondo deviene en improcedente por manifiesta defectuosidad que implica incumplimiento del requisito previsto por el artículo 258-2) del Código Adjetivo Civil.
POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición transitoria octava, artículos 41 y 42 - I - 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial y en aplicación de lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 2) y 272-2) y 273 del Adjetivo Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma e IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo, de fojas 601 a 603 vuelta, interpuesto por José Montoya Mamani, con costas.
Libro Tomas de Razón 581/2013