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Timestamp: 2017-09-26 07:47:22
Document Index: 214169799

Matched Legal Cases: ['Artículo 192', 'artículo 192', 'Artículo 173', 'Artículo 295', 'Artículo 1873', 'artículo 192', 'Artículo 16', 'artículo 17', 'artículo 192']

PROYECTO DE FORMACIÓN DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS EN LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA GTZ – COOPERACIÓN TÉCNICA ALEMANA
TOMO VI: LA LESIÓN DE CONFIANZA. ELEMENTOS OBJETIVOS DEL TIPO PENAL
© Cooperación Técnica Alemana GTZ. Las opiniones contenidas en este documento son del autor y no reflejan necesariamente las opiniones de la GTZ. Están autorizadas la reproducción y la divulgación por cualquier medio del contenido de este material, siempre que se cite la fuente. Este texto no tiene fines de lucro; por lo tanto, no puede ser comercializado en el Paraguay ni en el extranjero. Autor: Milner Marcial Núñez Cabañas. Tutor: Emilio Ayala, LLM. Coordinadores: Abog. José María Cabral, Abog. Andrea Heisel, Prof. Dr. Luis Lezcano Claude, Abog. Carmen Montanía, Prof. Lic. José Manuel Reyes Tello. Edición: Dora Cristaldo Raskin. Armado: Gigi Laterza. Primera edición: 500 ejemplares. Impresión: Ricor Grafic S.A. Asunción, Paraguay. Diciembre 2005.
PROYECTO DE FORMACIÓN DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS EN LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA. PRESENTACIÓN Y EVALUACIÓN. Presentación .................................................................................................. Introducción ................................................................................................. Una visión desde los alumnos ................................................................... Evaluación del proyecto desde la perspectiva de los coordinadores .............................................................. Evaluación del proyecto. Resumen ejecutivo del informe final ........................................................ La investigación científica .......................................................................... LA LESIÓN DE CONFIANZA ELEMENTOS OBJETIVOS DEL TIPO PENAL Introducción ................................................................................................. 49 9 13 15 19 25 45
CAPÍTULO I Consideraciones generales acerca de la lesión de confianza ................. 1. Generalidades ........................................................................................ 2. Lesión de confianza. Concepto ........................................................... 3. Desarrollo de la lesión de confianza en la legislación del Paraguay CAPÍTULO II La lesión de confianza en el derecho comparado ................................... 1. Consideraciones preliminares ............................................................. 1.1. Alemania ....................................................................................... 1.2. Argentina ....................................................................................... 1.3. España ............................................................................................ 1.4. Italia ................................................................................................ CAPÍTULO III Breve análisis de los elementos objetivos del tipo penal ....................... 1. Los elementos objetivos del tipo penal de lesión de confianza ...... 1.1. Bien jurídico protegido. El patrimonio ajeno ........................... 1.2. Las bases jurídicas ........................................................................ 1.2.a. La ley ................................................................................... 1.2.b. La resolución administrativa ........................................... 1.2.c. El contrato ..........................................................................
61 63 63 66 67 69
71 73 74 75 76 77 77
1.2.d. Cuestiones que se plantean en relación a las bases jurídicas .............................................................. 1.3. Los sujetos ..................................................................................... 1.3.a. Sujeto activo. Ámbito de protección .............................. 1.3.b. El sujeto pasivo de la relación ......................................... 1.4. La Conducta .................................................................................. 1.4.a. Acción ................................................................................. 1.4.b. Omisión .............................................................................. 1.5. La relación de causalidad ............................................................ 1.6. El perjuicio patrimonial como resultado .................................. 2. El verbo rector ....................................................................................... CAPITULO IV Colofón ............................................................................................. 1. Conclusión del trabajo y aporte .......................................................... Bibliografía .............................................................................................
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EVALUACIÓN DEL PROYECTO DESDE LA PERSPECTIVA DE LOS COORDINADORES
Abog. Andrea Heisel Abog. Carmen Montanía
Prof. Dr. Luis Lezcano Claude Prof. Lic. José Reyes
LA LESIÓN DE CONFIANZA. ELEMENTOS OBJETIVOS DEL TIPO PENAL
El Sistema Penal de la República del Paraguay con sus modificaciones legislativas, ha dado origen a la tipificación de conductas punibles que no se hallaban sancionadas por el anterior Código Penal. Tal es el caso de la lesión de confianza. Conocer los aspectos de esta nueva figura resulta por demás importante a efectos de su correcta interpretación y aplicación. Por dicho motivo se ha escogido esta figura como tema de investigación, a la cual nos referiremos desde sus elementos objetivos. Procederemos al análisis del hecho punible, desde una óptica que contribuya a conocer los componentes integrantes del tipo objetivo de la lesión de confianza, partiendo de la conceptualización de la figura y su desarrollo en el ordenamiento jurídico del Paraguay, visualizando la recepción en el ordenamiento extranjero, prosiguiendo con el análisis pormenorizado de los elementos que integran el tipo. Finalmente, se desarrollan las conclusiones y aportes de la presente investigación. En cuanto a la lesión de confianza es posible señalar que constituye uno de los delitos frecuentemente denunciados ante los órganos pertinentes de justicia y, consecuentemente, aplicado por los agentes de persecución y juzgamiento de conductas delictivas. Sin embargo, en el Paraguay, la labor doctrinaria sobre el mismo es prácticamente inexistente y los casos juzgados por los tribunales son escasos,
aunque se van sucediendo algunos fallos que nos ayudaran a comprender esta figura. Ello ha motivado nuestra determinación en realizar una investigación especial al respecto. Lo que nos interesa es analizar e interpretar los elementos objetivos que hacen referencia a la lesión de confianza y su ámbito de aplicación en lo penal. Analizaremos porqué es un hecho punible contra el patrimonio, a qué se refiere resolución administrativa, el problema judicial, “cómo se subsumen casos civiles dentro de la jurisdicción penal”, los mismos serán apreciados por los fallos analizados; problema legislativo “cómo no han abarcado cuestiones fundamentales, como ser establecer contrato y no acto jurídico, dejando un vacío legal en consecuencia”. A este respecto CAAMAÑO IGLESIAS refiere que “...La complejidad de las relaciones económicas actuales hace de la administración fraudulenta una conducta cada vez más repetida. Incluso, la amplitud del texto, no excluye la posibilidad de su aplicación a los administradores de sociedades que a su vez administran, cuidan o manejan bienes personales o sociales. Se trata por lo tanto de proteger intereses patrimoniales y evitar los comportamientos desleales que generan crisis y grandes perjuicios...”1, demostrando la importancia del instituto investigado. Esta investigación pretende establecer el alcance que poseen los elementos objetivos del tipo penal, debido a la importancia de resaltar los mismos y la aplicabilidad de los elementos del tipo de referencia que tienda a evitar la incorrecta práctica del instituto que conlleve a situaciones arbitrarias evitando ingresar al Sistema Penal casos que según sus características, no deberían ingresar al ámbito penal. Ello redundaría en beneficio de todo el Sistema Jurisdiccional.
CAAMAÑO IGLESIAS PAIZ, Cristina – El delito de administración fraudulenta, Fabián Di Placido, Buenos Aires – Argentina, Año 1999, Pág. 21.
CAPITULO I CONSIDERACIONES GENERALES ACERCA DE LA LESIÓN DE CONFIANZA
En la actualidad, el hecho punible de lesión de confianza es uno de los que se encuentran en boga en razón a que es un hecho que la mayoría de las veces trasciende a nivel social, atendiendo a las personas que resultarían involucradas en carácter de responsables y las personas físicas o jurídicas que resultarían víctimas de este hecho punible, pero que muchas veces es mal encaminada debido a que no se cuenta con disposiciones claras ni labores doctrinarias en el país en relación a los elementos objetivos del tipo penal en cuestión. Debido a ello, este hecho punible es uno de los delitos que en la actualidad presenta una amplia dificultad en su aplicación uniforme en razón a la vaguedad del texto, situación que puede conducirnos a diversas interpretaciones. Por dicho motivo, en este trabajo se trata de limitar el espectro del mismo partiendo de lo esencial para la configuración de cualquier conducta criminal, como lo son los elementos objetivos. En consecuencia, se debe destacar cuál es la confianza que se lesiona y en qué ámbito se lesiona, atendiendo a que uno de los elementos del tipo penal es una ley, una resolución administrativa o un contrato, y no una confianza personal o de otra índole existente en relación a la víctima del hecho punible estudiado así como del supuesto autor o autores en su defecto.
2. LESIÓN DE CONFIANZA. CONCEPTO
Iniciando el recorrido delineado, no podemos menos que conceptuar el elemento de estudio para una mejor comprensión de la materia de estudio. Conforme a ello puede decirse que, por regla general, en el ordenamiento jurídico del Paraguay, la norma penal de fondo no es un cuerpo legal caracterizado por conceptuar los diversos tipos penales, sino que más bien se resume a mencionar las conductas que serán punibles si se llevan a cabo o se omiten ciertos actos. Específicamente en lo concerniente a nuestro espectro investigativo, la figura analizada de la lesión de confianza no se encuentra conceptualizada en el Código Penal paraguayo, sin que ello implique que en determinados tipos legales no se halla la precisión terminológica de la conducta. Por consiguiente, a los efectos de arribar a una conceptualización válida del tipo penal en estudio debemos recurrir a obras que nos ilustren sobre el mismo. En este sentido, examinado el concepto de lesión de confianza en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, no se ha podido advertir una referencia exacta acerca de esta terminología, no obstante, se encuentran términos que guardan relación como ser: abusar, abuso, confianza y confiar. Seguidamente citamos algunos términos: · ABUSAR (De Abuso) intr. usar mal, excesiva, injusta, impropia o indebidamente de algo o alguien. Abuso (Del latin abusus) m. Acción y efecto de abusar // de confianza. Infidelidad que consiste en burlar o perjudicar uno a otro, que por inexperiencia, afecto, bondad excesiva o descuido le ha dado crédito. Es una de las circunstancias que agravan la responsabilidad penal en la ejecución de ciertos delitos2. · CONFIANZA (De confiar) esperanza firme que se tiene de una persona. Confiar (Del latín confidare, por confidere) int. // 2 Encargar o poner al
Diccionario De Lengua Española, Vigésima Edición, Tomo I, Editorial Espasa – Calpe, España, 1984, Pág. 10.
cuidado de uno algún negocio u otra cosa // 3. Depositare uno, sin más seguridad que la buena fe y la opinión que de él se tiene, la hacienda, el secreto u otra cualquier cosa3. A su vez, verificado la Enciclopedia Jurídica OMEBA, encontramos que tampoco conceptualiza la lesión de confianza como tal, pero reúne los conceptos mas arriba citados, es decir: abuso y confianza. Es así que describe que ambos vocablos se refieren a “la reunión de ambos términos nos llevaría a definir gramaticalmente el abuso de confianza como el mal uso que hace una persona de la firme esperanza que puso en ella otra o, como concretamente expresa el Diccionario de la Academia, la “infidelidad que consiste en burlar o perjudicar uno a otro que le ha dado crédito”4. Por su parte, CALÓN (1954, pág. 116) expresa al respecto, que la “confianza, tiene el significado de familiaridad en el trato; y en todas esas interpretaciones supone que la persona en quien se confía tiene mayores facilidades para cometer el delito, el aprovechamiento de la especial situación del culpable, representa por otra parte una infracción de especiales deberes de lealtad y fidelidad que le ligan con el ofendido”5. Asimismo, GOLDSTEIN define a la voz confianza en la siguiente forma “esperanza firme que se tiene de una persona o cosa. Ánimo, aliento y vigor para obrar. Confiar es esperar con firmeza y seguridad; encargar o poner al cuidado de uno algún negocio o cosa; depositar en uno, sin más seguridad que la buena fe y la opinión que de él se tiene, la hacienda, el secreto u otra cosa cualquiera. Abuso de confianza, es infidelidad consistente en violar o perjudicar uno a otro que, por inexperiencia, afecto, bondad excesiva o descuido, le ha dado crédito. Es una de las circunstancias que agravan la responsabilidad penal en ciertos delitos. En la teoría de la culpa se entiende por principio de confianza, aquél según el cual todo participante en una actividad social puede confiar en que los otros que intervienen en ella van a actuar acorde con el deber de cuidado y adecuar su conducta en consecuencia”.6
Diccionario de Lengua…, Ob. Cit., Pág. 357. Enciclopedia Jurídica Omeba, Tomo I, A, Ed. Bibliográfica Argentina, Buenos Aires, 1954, Pág. 116 CALÓN, 1954, citado por la Enciclopedia Jurídica Omeba, Ob. Cit., Pág. 116.
GOLSTEIN, Raúl - Diccionario de derecho penal y criminología, 3 edición, actualizada y ampliada - Editorial Astrea, Buenos Aires - Argentina, Año 1993, Pág. 208.
De acuerdo a lo brevemente ilustrado, podemos colegir la dificultad de encontrar un término exacto que defina a la lesión de confianza como tal, por lo que proponemos arriesgar –a efectos de esta tarea– una noción que se nutra de los conceptos dados precedentemente y que se adecue a los parámetros exigidos por la figura penal. En este orden de ideas, particularmente consideramos a la lesión de confianza como una conducta ilícita que lesiona derechos patrimoniales de una persona que entrega en confianza, bienes de su propiedad o de un tercero a otra persona para su administración, actividad ésta (la administración) que no es realizada o es realizada deficientemente, de manera que tanto la actividad como la inactividad del administrador conduzcan a un perjuicio patrimonial para el titular de los derechos administrados. Al ser elevada esta conducta al rango penal en una norma contenida en el Código Penal, de la noción surge que se trata de un hecho punible de resultado (porque exige la producción de un resultado: perjuicio patrimonial), en el cual los sujetos se encuentran regidos por un instrumento normativo (base jurídica) que da origen a la relación jurídica interna (entre el sujeto activo y el sujeto pasivo de la relación) y en base a dicha disposición la persona con una condición especial de autor (administrador, cuidador, guardador, socio, apoderado, representante, etc.) no cumple con el cometido que le fue confiado o la lesiona. Esa confianza expresada, necesariamente se sustenta en bases jurídicas como lo constituyen una ley, una resolución administrativo o un contrato. Resulta importante manifestar, que aún en el hipotético caso que estas bases jurídicas carecieren de validez, existe una obligación de proteger los derechos patrimoniales que han sido confiados por el sujeto pasivo al sujeto activo para su cuidado y administración. En relación a lo manifestado precedentemente, por derechos patrimoniales ha de entenderse los bienes, créditos u otros intereses relevantes y pertenecientes a una persona, sea física o jurídica. En consecuencia, opera la lesión de confianza cuando el autor no protege o daña el patrimonio que le ha sido confiado para su resguardo, produciendo un menoscabo al mismo.
3. DESARROLLO DE LA LESIÓN DE CONFIANZA EN LA LEGISLACIÓN DEL PARAGUAY
La lesión de confianza es un hecho punible que se inserta en el Sistema Penal mediante la Ley Nº 1160/97 – Código Penal paraguayo. En la misma se desarrollan de una manera concisa y precisa, la conducta del sujeto activo que causa un perjuicio de índole patrimonial a los bienes de otro, ocurriendo esto dentro del ámbito de una administración de bienes patrimoniales ajenos. En este tipo penal, se encuentran previstas tanto la acción como la omisión y al respecto, la disminución del patrimonio por la conducta activa u omisiva del sujeto activo de la relación regida por una normativa, es la protección que da a la víctima el ordenamiento paraguayo, al sancionar tales conductas en el Código Penal de la República del Paraguay. A modo de antecedente es posible manifestar que en el Código Penal anterior a la Ley 1160/97, no existía una figura similar, por lo cual no eran punibles las conductas de las relaciones internas de administración relacionadas con patrimonio ajeno. Este delito encontraría su antecedente en el hecho punible de defraudación, conducta prevista y penada por el Art. 401 del Código Penal anterior, así como en los artículos 170, 208, 402 y 418 del citado cuerpo legal; empero era exigida la apropiación y en consecuencia un enriquecimiento ilícito, por dicha concepción que poseemos de las normas citadas arribamos a la conclusión de que con anterioridad a la vigencia del presente código penal no existía la lesión de confianza, conforme hoy es conocida, estudiada y aplicada. A estos efectos es importante mencionar la Sentencia Definitiva Nº 124, de fecha 05 de julio de 2004, dictada por el Tribunal Colegiado de Sentencia de la Ciudad de Asunción, en el marco del Juicio Oral y Público seguido en la causa “Martín Luis Burt Artaza s/ Lesión de Confianza”, que en entre otras cosas refirió -Efectivamente, una particular mención exige hacer
notar que en el año 1997 el tipo penal aplicable, es el mencionado por la Fiscal, el art. 170 del código y ley penal vigente en esa época. Este artículo utiliza el verbo rector defraudar, en un sentido activo, pues no contiene conducta omisiva expresamente enunciada, tampoco ese art. 170 le da un contenido preciso y estricto a lo que se entiende por defraudar; exigencia constitucional ineludible del principio de legalidad que el Tribunal no puede construir solo interpretar desde lo expresamente establecido en la norma. Entonces qué es defraudar? cómo defrauda el funcionario, para que se le aplique la consecuencia del art. 170? El contenido conductual de este verbo (defraudar) se hallaba previsto en otro tipo penal que en forma general era instituido sin el requisito de un tipo de autor calificado para su realización, es decir, la calidad de funcionario público. Esta definición de lo que defraudación en forma general está contenida en el art. 401 del Código Penal de 1910 y sus modificaciones...El art. 170 invocado por la Fiscal, según el contenido del verbo defraudar (art. 401), implicaba consecuentemente la necesidad de un provecho personal o la de un tercero, con la conducta del autor, que en este caso es un funcionario público. No era considerado defraudación, la mera aplicación de fondos públicos fuera del marco de lo autorizado, dentro del presupuesto de Institución (malversación de fondos); se requería que el autor haya actuado en su provecho o la de un tercero con su conducta patrimonialmente lesiva, para que defraude a la administración pública...”. Lesión de confianza es un hecho punible contemplado en el Título II – HECHOS PUNIBLES CONTRA LOS BIENES DE LAS PERSONAS - Capítulo III – HECHOS PUNIBLES CONTRA EL PATRIMONIO, específicamente en el Artículo 192º del Código Penal de la República del Paraguay en su Parte Especial, y en el cual se establecen las diversas formas de comisión del hecho punible en estudio, sea por acción u omisión. De conformidad a la técnica legislativa utilizada nos encontramos con que la lesión de confianza en la República del Paraguay es un hecho punible autónomo, diferente situación ocurre en la República Argentina en donde la administración fraudulenta (lesión de confianza) se encuentra dentro del género de las defraudaciones. A los efectos de una mayor ilustración trascribimos lo dispuesto por el Art. 192º del Código Penal que regula la Lesión de confianza, al disponer que:
“1º El que en base a una ley, a una resolución administrativa o un contrato, haya asumido la responsabilidad de proteger un interés patrimonial relevante para un tercero y causara o no evitara, dentro del ámbito de protección que le fue confiado, un perjuicio patrimonial, será castigado con pena privativa de libertad de hasta cinco años o con multa. 2º En los casos especialmente graves la pena privativa de libertad podrá ser aumentada hasta diez años. No se aplicará el párrafo anterior cuando el hecho se refiera a un valor menor de diez jornales. 3º Se aplicarán los incisos anteriores aun cuando careciera de validez la base jurídica que debía fundamentar la responsabilidad por el patrimonio. 4º En lo pertinente, se aplicará lo dispuesto en los artículos 171 y 172”. Aplicar un nueva disposición legal, con especial referencia a un tipo penal, conlleva necesariamente a un estudio profundo y concreto sobre dicho instituto a los efectos de desentrañar el alcance de sus elementos objetivos, atendiendo a la gran trascendencia que posee la legislación penal sobre la vida de las personas, con énfasis en la libertad y en nuestro caso en estudio, el patrimonio relevante para un tercero.
Por consiguiente de conformidad a lo expuesto tenemos que la lesión de confianza se estructura de la siguiente forma:
LESION DE CONFIANZA7 QUIEN quebrante Obligación principal (subyacente) Proteger, cuidar, velar intereses patrimoniales ajenos
• Ley • Resolución administrativa • Contrato
• Cause o no evite un perjuicio patrimonial a aquel por cuyos intereses patrimoniales deba velar
• Será castigado con pena privativa de libertad de hasta cinco años o con multa
Diseño esquemático realizado por el tutor de tema Dr. Emilio Ayala, en el marco de las tutorías para los alumnos seleccionados por la Agencia de Cooperación Alemana – GTZ para el proyecto de Investigación Científica para estudiantes universitarios.
CAPITULO II LA LESIÓN DE CONFIANZA EN EL DERECHO COMPARADO
Resulta por demás interesante en este tipo de trabajos –y hasta en ciertas ocasiones necesario– verificar en el ámbito internacional como se ha recepcionado en las legislaciones de otros países, la figura en estudio; esto de manera a visualizar si no se ha integrado la misma en la normativa nacional de modo adecuado, equivocado o como una mala copia que pueda conllevar posteriormente a cometer errores dentro del sistema penal en cuanto a su aplicación. En este sentido, realizando un recorrido por la legislación internacional, es posible percatarnos que cierta parte de la misma aborda el tema de la lesión de confianza de una manera interesante, y que permitirá delinear algún criterio para esta investigación. En la doctrina extranjera este hecho punible es conocido como “El Delito de Administración Fraudulenta”, “Defraudación”, “El Delito de Defraudación por Administración Infiel”, “Desbaratamiento de Derechos Acordados”, entre otros. Así, del cúmulo de normativas verificadas, hemos considerado oportuno ilustrar el tratamiento de la lesión de confianza en las normas de los siguientes países: Alemania, Argentina, España e Italia. 1.1. Alemania A los efectos de una precisa comprensión de la que consideramos como fuente primordial de nuestro artículo 192 – lesión de confianza, transcribimos a continuación lo dispuesto en el parágrafo §266 del Código Penal alemán8:
EIRANOVA ENCINAS, Emilio (Coord.) – Código penal alemán STGB – Código procesal penal alemán STPO. Edit. Marcial Pons, Madrid – España, año 2000, Pág. 151.
“I. Quien abuse del encargo administrativo o de la competencia concedida, por, por medio de ley, para un negocio jurídico, para disponer u obligar a otro sobre patrimonio ajeno, o quien quebrante un encargo administrativo, un negocio jurídico o un compromiso vinculante de una relación de fidelidad para velar intereses ajenos, y, con ello, cause perjuicio a aquél por cuyos intereses patrimoniales deba velar, será castigado con pena privativa de libertad de hasta cinco años o con multa. II. En casos de especial gravedad la pena será de privación de libertad de uno a diez años”. Conforme lo apreciamos en la redacción del texto legal en la misma se hallan inmersas las posibilidades de comisión del hecho punible de infidelidad conforme la denomina la legislación Alemana, como lo son abuso de autorización y ruptura de confianza. Las bases jurídicas que debe fundar la responsabilidad por la protección del patrimonio son mayores que la nuestra, la diferencia sustancial y primordial con nuestro texto, es que la legislación alemana acepta como instrumento normativo a los actos jurídicos, sin embargo la nuestra señala contrato y no acto jurídico. El núcleo central del tipo legal del parágrafo §266 del Código Penal alemán, se refiere a disponer, obligar u quebrantar, las cuales serían las formas de comisión del hecho punible.
A continuación se grafica un cuadro sinóptico que nos ilustra la interpretaciones de este tipo penal en Alemania: §266 Código Penal alemán – Delito de infidelidad – Cuadros demostrativos9. AVISO DE AUTOMATIZACION
Ver cita 6.
1.2. Argentina El hecho punible de lesión de confianza es denominada en la República Argentina como delito de Defraudación por Administración Fraudulenta, conforme se pronuncia en ese sentido un importante sector de la doctrina de dicho país que se ocupan de analizar esta figura. Entre los autores que optan por esta denominación se encuentran, entre otros: Aboso, Caamaño Iglesias, Carrera, Saravia Toledo, Villada, Griboff de Imahorn. A esos efectos, consideramos procedente realizar la trascripción del texto legal contenido en el Artículo 173º Inciso 7 del Código Penal argentino, que regula administración fraudulenta (lesión de confianza) y que preceptúa cuanto sigue: “Sin perjuicio de la disposición general del artículo precedente se considerarán casos especiales de defraudación y sufrirán la pena que él establece: Inciso 7º: “El que por disposición de la ley, de la autoridad o por un acto jurídico, tuviere a su cargo el manejo, la administración o el cuidado de bienes o intereses pecuniarios ajenos y con el fin de procurar para sí o para un tercero un lucro indebido o para causar daños violando sus deberes perjudicare los intereses confiados u obligare abusivamente al titular de estos”. Notamos la gran similitud existente entre la disposición legal de nuestro país con la de la Argentina, pero a su vez existen divergencias estructurales objetivas notorias, como ser la base jurídica en uno de los casos que se refiere a la relación jurídica entre los sujetos, específicamente en la referida a acto jurídico; el beneficio que debe obtener el sujeto activo o en su defecto un tercero y no el solo hecho de causar o no evitar el perjuicio patrimonial al sujeto pasivo como admite la nuestra, el tipo de conducta admitida que es por acción únicamente . También es dable destacar que nuestro país es un hecho punible autónomo y en la Argentina se encuentra dentro del género de las defraudaciones. CAAMAÑO IGLESIAS estructura los elementos típicos del presente hecho punible de una forma ilustrativa que nos ayuda a comprender la figura desde su interior por dicho motivo la presentamos en el presente trabajo, desde la perspectiva de los elementos objetivos10:
Caamaño Iglesias, Ob. Cit., Pág. 79.-
1.3. España En la legislación española, la conducta criminal de la lesión de confianza se halla estipulada en lo referido a los delitos societarios, dentro del Código Penal de 1995, encontrándose establecido en el Artículo 295º, disponiendo que: “Los administradores de hecho o de derecho o los socios de cualquier sociedad constituida o en formación que en beneficio propio o de un tercero, con abuso de las funciones propias de su cargo, dispongan fraudulentamente de los bienes de la sociedad o contraigan obligaciones a cargo de ésta causando directamente un perjuicio económicamente evaluable a sus socios, depositarios, cuentapartícipes o titulares de bienes, valores o capital que administren, serán castigados con la pena de prisión de seis meses a cuatro años, o multa del tanto al triple del beneficio obtenido” 11. La base jurídica que funda la responsabilidad por el patrimonio, así como la de la relación jurídica interna entre los sujetos es vasta, más amplia que la nuestra, y la misma es fácil de comprender atendiendo a que se refieren a delitos de carácter societarios, diferente en este orden de ideas, a la nuestra que admite la protección a las personas físicas o jurídicas sea en forma unipersonal o colectiva. Se halla contemplado como un delito de resultado y admite ambos tipos de conducta sea la activa o la omitiva, en igual sentido se pronuncia el tipo
ABOSO, Gustavo Eduardo – El delito de defraudación por administración infiel. Ed. IB de F, Buenos Aires – Argentina, Año 2001, Pág. 149.11
penal paraguayo, y debe ser analizada inversamente, es decir, primeramente se debe analizar si existió o no perjuicio patrimonial al sujeto pasivo, y luego abordar los demás elementos del tipo penal objetivo. En la presente comparación legislativa de lesión de confianza lo que nos interesa es el artículo trascripto, por ser el tipo base de regulación de la misma, sin que ello implique que en el Derecho Penal español, no se hallen otras figuras relacionadas a la misma, las cuales obviamente existen. Lo que resulta una situación confusa es la no inclusión de sumas de dinero entre los bienes sobre los que pudiere recaer el perjuicio patrimonial, en el tipo penal en estudio, de una manera clara, y por dicha circunstancia debemos realizar una interpretación extensiva y considerar que sumas de dinero se encuentran subsumidas en bienes u valores. Lo ideal hubiera sido la protección directa en relación a las suma de dinero, atendiendo a que en la gran mayoría de las circunstancias el perjuicio se da en relación al mismo y no genéricamente como lo es en la actualidad. Así como ocurre en nuestro día a día, la situación del tipo penal de lesión de confianza es altamente compleja y de un altísimo nivel técnico la cual obviamente requiera una profunda y exhaustiva investigación que redunde en una armonización eficaz del sistema jurídico penal, con especial énfasis en este delito. Por su parte, BACIGALUPO afirma que “Este estudio de las relaciones de los diversos tipos de administración desleal tiene la finalidad de permitir una aplicación racional del Derecho vigente. Lo que no se puede ocultar es que la investigación realizada demuestra la urgente necesidad de una reforma legislativa que introduzca orden en una materia de especial importancia. En esta reforma es preciso no improvisar, como ha ocurrido con la introducción desleal del art. 295, limitada al ámbito societario, y la paralela e inesperada inclusión en el art. 252 del Cod. Penal de los “activos patrimoniales”, como si fueran casos que es posible entregar y devolver y sin explicación del alcance de la innovación” 12.
BACIGALUPO, Enrique (Director) - Derecho penal económico. Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2000, pag. 213.
1.4. Italia Resulta interesante incluir entre los modelos comparativos de legislación extranjera, en relación a la lesión de confianza a la norma italiana, atendiendo a que la misma difiere totalmente de las expuestas precedentemente, atendiendo a que en primer término no hallamos la sanción de esta conducta delictiva en dicho sistema penal, de forma explícita, quedando comprendida como lo ha sido en el Código de Teodosio entre los hechos punibles de apropiación o estafa. Sin embargo se encuentran sancionados los delitos societarios que regulan los delitos relacionados a la administración infiel, desleal o fraudulenta, en el Código Civil de dicho país bajo el Título “Disposiciones penales en materia de sociedad y de consorcios”. Como lo refiere CAAMAÑO IGLESIAS, se observa que “a pesar de lo expuesto, se sancionan conductas de escasa o nula gravedad, y se destacan importantes lagunas frente al abuso de confianza de los administradores, ya que sólo son punibles una pocas conductas, dejando impune otros supuestos graves, como ser las infidelidades de entes no societarios, como lo hemos visto a lo largo de toda esta exposición”13. Resulta sumamente dificultoso tratar de encontrar y analizar los elementos objetivos que se relacionen a nuestra investigación en Italia, atendiendo a que no tenemos como en las otras legislaciones una base jurídica plenamente establecida que funda la responsabilidad por el patrimonio, sino que debemos de contemplar en su totalidad desde un marco de las relaciones societarias y de derecho civil, quedando muchas acciones desleales impunes, atendiendo a que conforme a dicha normativa son atípicas.
Caamaño Iglesias, ob. Cit., Pág. 185.-
CAPITULO III BREVE ANÁLISIS DE LOS ELEMENTOS OBJETIVOS DEL TIPO PENAL
1. LOS ELEMENTOS OBJETIVOS DEL TIPO PENAL DE LESIÓN DE CONFIANZA
De forma a introducirnos al análisis básico de los elementos objetivos del tipo penal de lesión de confianza, deviene procedente dejar en claro que constituyen elementos del mismo conforme con nuestra convicción personal. Señala CASAÑAS LEVI, en relación a los elementos objetivos, que: “...Dentro de la tipicidad objetiva se encuentra el sujeto mismo, la conducta (acción u omisión), la relación de causalidad y el resultado... La tipicidad objetiva tiene que ver con las circunstancias que se encuentran fuera de la conciencia, fuera del intelecto del autor. Son hechos o circunstancias objetivas que se dan o no en la realidad, elementos que existen o no en el hecho concreto que se analiza...”14. En el caso particular del hecho punible descripto, consideramos que los elementos constitutivos del mismo son los que a continuación se citan: • el patrimonio ajeno como bien jurídico protegido, • la base jurídica (ley, resolución administrativa y contrato), • los sujetos (activo y pasivo), • la conducta (acción u omisión), • causalidad y el perjuicio patrimonial como resultado, • el verbo rector.
CASAÑAS LEVI, José Fernando, Manual de Derecho Penal – Parte General, Intercontinental Editora, Asunción, 2001, página 49.
1.1. Bien jurídico protegido – El patrimonio ajeno Con el bien jurídico protegido empezamos a analizar los elementos objetivos del tipo penal de lesión de confianza, conforme lo dispone la Legislación Penal paraguaya, por dicho motivo es de especial énfasis señalar cual es el bien jurídico que debe ser dañado o menoscabado a los efectos de la producción del hecho punible en estudio. Este tipo penal de referencia se halla inserto en el Título II – HECHOS PUNIBLES CONTRA LOS BIENES DE LAS PERSONAS, Capítulo III – HECHOS PUNIBLES CONTRA EL PATRIMONIO. Conforme a nuestra apreciación, estimamos correcta la decisión del legislativo, incluirla en dicho capítulo y no en de los que se centran en la propiedad, atendiendo a lo que eventualmente resultaría dañado no es la propiedad sino una parte del patrimonio. Lo fundamental en esto es que el sujeto pasivo, que puede ser persona física o jurídica entrega una parte de su patrimonio a un tercero sujeto activo, a fin de que lo administre libremente, es decir como si fuese propio, y por consiguiente tuviere poder de disposición sobre el patrimonio que le ha sido entregado, y en confianza que lo administraría con el deber de cuidado como si fuere suyo y al no hacerlo y dañarlo en consecuencia cabe en la esfera de la tipicidad prevista conforme los caracteres propios de la lesión de confianza. La legislación refiere interés patrimonial relevante para un tercero, y al respecto, es de fundamental importancia traer a colación lo dispuesto por el Código Civil en relación al patrimonio, para cuyo fin transcribimos lo establecido en el Artículo 1873º del mencionado cuerpo legal, que expresa: “Los objetos inmateriales susceptibles de valor e igualmente las cosas, se llaman bienes. El conjunto de los bienes de una persona, con las deudas o cargas que lo gravan, constituye su patrimonio”. El patrimonio se encuentra constituido por los activos, es decir los derechos que posee el sujeto pasivo, faz activa y por su respectiva carga u obligación, la faz pasiva del patrimonio.
La protección no recabe sobre la totalidad del patrimonio sino únicamente sobre la parte que le fue entregada al sujeto activo o los que el mismo los obtuvo a consecuencia de sus funciones, en consecuencia, entendemos que se encontrarían protegidos los intereses del sujeto pasivo que pudieren consistir en créditos, bienes muebles, inmuebles, acciones, sumas de dinero u otros derechos patrimoniales que le interesen a la persona que las ha entregado para una correcta administración al tercero. No necesariamente el patrimonio que el autor debe administrar o cuidar tuvo que habérsele dado al mismo; se puede dar la situación de que el sujeto pasivo nunca haya tenido alguna parte del patrimonio que el sujeto activo debe administrar de una manera eficaz, y por lo menos de igual forma que el titular del dominio lo haría. Es decir que el autor o autores haya obtenido ese patrimonio gracias a su función propia, como lo sería en el caso de los gerentes de empresas comerciales que se rigen por contratos y por consiguiente la obligación de salvaguardarlo. A los efectos de una mejor comprensión es dable exteriorizar lo referido por Caamaño Iglesias quien acepta la teoría expuesta por Otto, la cual es una moderna teoría de origen germánico denominada “concepto personal del patrimonio”. Esta autora expresa que “...Esta teoría considera que el concepto de patrimonio es una unidad personalmente estructurada que garantiza el desarrollo de la persona en el ámbito de los objetos. Este desarrollo está constituido por las relaciones de dominio de la persona, reconocidas por el orden jurídico, respecto a los objetos admitidos por la sociedad jurídicamente organizada, como objetos independientes del tráfico económico. La característica fundamental, entonces, consiste en el reconocimiento de la finalidad económica individual y las posibilidades de acción del titular del patrimonio...”. 1.2. Las bases jurídicas Las bases jurídicas que deben fundar la responsabilidad por el patrimonio ajeno de conformidad a nuestra legislación, son básicamente tres: la ley, la resolución administrativa y el contrato.
A estos efectos debemos de remitirnos necesariamente para el llenado del tipo penal a una de las bases jurídicas. En razón a ello, es de fundamental importancia señalar el tipo de redacción que han adoptado los legisladores en relación al tipo penal, es la ley penal en blanco. En ese sentido, en cuanto a la ley penal en blanco, BACIGALUPO expone cuanto sigue: “...entendiendo por tal los casos en que la prohibición o mandato de acción se encuentra en disposiciones distintas de la ley que contiene la amenaza penal. El Tribunal Supremo ha afirmado que “son leyes penales en blanco aquellas cuyo supuesto de hecho debe ser contemplado por otra norma producida por una fuente jurídica legítima”. A su vez, el Tribunal Constitucional ha dicho que es compatible con la Constitución “la utilización y aplicación judicial de leyes penales en blanco, siempre que se dé la suficiente concreción para la conducta calificada de delictiva quede suficientemente precisada en el complemento indispensable de la norma a la que la ley penal se remite, resultando así salvaguarda la función de garantía del tipo con la posibilidad de conocimiento de la actuación penalmente conminada”...si la autoridad que sanciona la prohibición o el mandato de acción complementario tiene competencia penal, las leyes penales en blanco no deberían ofrecer más problemas que los propios de la remisión (por ejemplo, dificultades para el conocimiento de las leyes penales por parte de los ciudadanos)...”15. 1.2.a. La ley Esta es una de las bases jurídicas por la cual el sujeto pasivo debe encontrarse regido, es decir en la misma se debe establecer claramente el patrimonio entregado que se debe proteger, el ámbito de actuación del mismo, los sujetos obligados por la norma, la ley rige para el futuro conforme los dispone los mandatos constitucionales y penales. Por consiguiente la situación planteada previamente ya debió ser incluida en la norma, en ese sentido podemos mencionar las leyes de orden constitucional, civil, comercial, quiebra, niñez y la adolescencia, de bancos, en los cuales se establece la relación jurídica entre los sujetos, y mediante dicho instrumento normativo el sujeto activo debe proteger el patrimonio
BACIGALUPO – Derecho penal, Ob. Cit., Págs. 53 y sgtes.-
ajeno, es decir no dañarlo y evitar que sea dañado dentro del ámbito de su protección. Mediante la ley nace la relación jurídica, a través la cual se le faculta al sujeto activo a ejercer las funciones de administrador, con un margen de discrecionalidad, es decir comportarse como si fuera el dueño del patrimonio. Entre las leyes que dan origen a estas situaciones se encuentran las leyes orgánicas de los entes públicos, entes autónomos y autárquicos, entre otros. 1.2.b. La resolución administrativa Consideramos que la resolución administrativa, debe ser dictada por cualquiera de los tres poderes del Estado, ya sea el Ejecutivo, Legislativo o Judicial, también los entes autónomos y descentralizados, pero siempre debe estar relacionado al Derecho Público. Es el poder de autoridad que tiene la administración de poder dictar sus propias normas de convivencia en relación al patrimonio, y establecer quien o quienes tendrán la difícil misión de proteger el patrimonio, y no dañarlo. Cada órgano tiene la obligación de dictar su propia norma, en relación a sus intereses patrimoniales, cuando los va a poner en manos de terceros, ésta resolución administrativa debe de reunir las formalidades que exige la ley. La mayor fuente de ésta base jurídica son las resoluciones judiciales por la cual se establecen quienes son los administradores, que deben administrar, y sobre que patrimonio deben ejercer tales funciones, como ser en el caso de los tutores; asimismo se encuentran los decretos, resoluciones y actas de consejo. 1.2.c. El contrato La última base jurídica que establece la relación de los sujetos con el bien jurídico que debe protegerse es el contrato. Entendiéndose por el mismo el acuerdo de voluntades, de orden lícito que tiene por objeto crear, modificar, transferir, conservar o extinguir derechos
y obligaciones, constituyendo una prestación susceptible de valoración económica y debe corresponderse a un interés de carácter patrimonial, entre los sujetos tanto activo como pasivo. La misma situación que los dos anteriores ocurre en ésta, es decir cualquiera sea la naturaleza del contrato, sea escrito u verbal, en la misma se debe establecer que el sujeto pasivo está facultado a comportarse como si fuera el dueño del patrimonio y ejerce su función principal en virtud a esta base jurídica. 1.2.d. Cuestiones que se plantean en relación a las bases jurídicas Habiendo verificado las connotaciones básicas de las tres bases jurídicas de la lesión de confianza, se nos plantea el problema sobre la validez de las mismas aun cuando posteriormente sean ineficaces, en ese sentido se encuentran las teorías que sostienen que necesariamente deben ser válidas a los efectos de la configuración del tipo, sin embargo otros sostenemos lo contrario. A efectos de una mayor comprensión acerca de las bases jurídicas, deviene pertinente transcribir lo dispuesto en el inciso 3º del artículo 192º del Código Penal, que reza: “Se aplicarán los incisos anteriores aun cuando careciera de validez la base jurídica que debía fundamentar la responsabilidad por el patrimonio” 16. Es decir que por más que la ley sea declarada inconstitucional, modificada o derogada, la resolución administrativa anulada o revocada, y el contrato extinguido por alguna de las formas previstas; las bases jurídicas surten los efectos que han sido buscadas por las mismas, para nosotros esta decisión del legislativo ha sido una disposición de una trascendencia fundamental para la vida propia de este tipo penal. Pero igualmente debemos señalar la discrepancia de Caamaño Iglesias quien al respecto de esto refiere que: “Para que exista perjuicio es decisivo que la relación entre el sujeto activo y el pasivo –relación interna- sea válida, lo que a su vez
Programa de Fortalecimiento Judicial, Ob. Cit., Pág. 197.-
conduce a que la relación externa –sujeto activo/tercero- tenga eficacia, aún contra su representado. Por lo tanto, si la relación proviene de la ley, ésta no debe haber sido derogada o modificada como para dejar sin efecto la relación sobre la que versa. Si la disposición proviene de la autoridad, hay que tener en cuenta la esfera de atribuciones del órgano del que proviene, si no está revocada, etc. Si proviene del acto jurídico debe ser conforme a derecho, ya que la ilegalidad o inmoralidad de la causa importa la nulidad absoluta de la relación autor/víctima” 17. Es de vital trascendencia como lo habíamos afirmado anteriormente estar por la validez de la base jurídica, aún en el hipotético caso que posteriormente carecieran de validez jurídica, atendiendo a que de ninguna forma podemos admitir que por el solo hecho de que la base jurídica que debía fundamentar la responsabilidad por el patrimonio ha perdido su eficacia, en razón de que, con dicha situación se estaría agravando aún más la situación de la víctima y el sentimiento y la impunidad como tal irían en un aumento considerable. Por ejemplo si estuviésemos por la invalidez de la base jurídica, estaríamos ante la posibilidad que la ley sea modificada u derogada por los legisladores con el fin de proteger a una persona determinada que se encontraba regida por la norma; que la resolución administrativa sea revocada por algún acto posterior, inclusive por el mismo indiciado si no es separado del cargo. Similar situación ocurriría en caso de que el contrato sea anulado por algún defecto, por consiguiente en esas situaciones y las otras señaladas con anterioridad, no tendríamos base jurídica que deba fundar la responsabilidad por el patrimonio, en consecuencia nos encontraríamos ante un hecho atípico. La que conforme con nuestro criterio, es inconcebible porque se debe estar por lo que la norma ha querido en el momento de establecerse la relación jurídica entre los sujetos sean activos u pasivos, y no con posterioridad buscar que la misma sea ineficaz y consiguientemente no ser sancionado por el hecho punible de lesión de confianza.
Caamaño Iglesias – El delito de, Ob. Cit., Pág. 83.-
En relación a las bases jurídicas es de fundamental importancia mencionar el Acuerdo y Sentencia Nº 237 de fecha 18 de abril de 2005 en la causa “Héctor Lucio Lesme y otros S/ Lesión de Confianza”, emanada de la Sala Penal de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia, que manifiesta cuanto sigue: “El acontecimiento histórico constatado en juicio fue construido a partir de los siguientes aspectos resaltantes: a) el nombramiento del encausado como Coordinador del Proyecto; b) la asunción y ejercicio del cargo con la obligación de rendir cuentas; c) la autorización de proceder a los pagos y la directiva recibida de distribuir el dinero asignado al proyecto en forma racional, “cubriendo las necesidades y teniendo en cuenta la disponibilidad del monto”, d) el giro de cheques a nombre del Coordinador con el monto del dinero asignado para el proyecto, e) la suscripción por el mismo de cada uno de los comprobantes de viáticos, sin la anotación de los montos a ser entregados, f) la entrega irregular de dinero a los fiscalizadores zonales, con la intervención del Administrador nombrado...El encausado detentaba la condición de garante, desde la perspectiva de su nombramiento por Resolución Ministerial como coordinador del Proyecto “Jejoko””. 1.3. Los sujetos Sujetos son las personas sean físicas o jurídicas que tienen directa relación con un determinado tipo penal, en nuestro trabajo de lesión de confianza, y en la misma se encuentran el sujeto activo, es decir el autor o autores en su defecto, y el sujeto pasivo la persona que ha entregado una parte de su patrimonio a un tercero y resulta perjudicado en el mismo. En este tipo penal específico pueden resultar víctimas personas determinadas, así como personas indeterminadas, y la norma también trata de proteger los intereses difusos o colectivos, como sería en el caso de las instituciones de utilidad pública. 1.3.a. Sujeto activo – Ambito de protección Es la persona que resultaría como autor, instigador o cómplice en la perpetración del hecho punible, consideramos que nos encontramos ante un hecho punible complejo atendiendo a que la relación entre los sujetos se halla determinada por una de las tres bases jurídicas que han sido descriptas anteriormente.
Nuestra normativa no hace una enumeración taxativa de quienes pueden ser los responsables, pero si de la misma se infiere que debe haber una relación entre los mismos, es decir a las bases jurídicas a las cuales debemos remitirnos necesariamente para el llenado del tipo penal, como lo son la ley, resolución administrativa y el contrato. En relación al sujeto activo, la autora Grifoff de Imahorn expresa: “...Sujeto activo. Tiene a su cargo la comisión del hecho, exige dolo directo en violación de los deberes que correspondan, por contrato o por ley, según el origen de gestión. Cuando la regla es trasgredida, distorsionando sus preceptos y obligando a la acción reparadora de la ley, es evidente que esta ha establecido un comportamiento que no resultó acorde con el ejercicio al que estaba obligado el sujeto; esa norma establece el cuidado, manejo o administración de bienes ajenos o intereses pecuniarios de igual naturaleza. Solo puede ser autor del delito de administración fraudulenta quien se encarga de bienes ajenos, sea a través del mandato, gestión de negocios, comisión o administración o cuando se otorgan al procesado deberes o facultades de administración que pudiera infringir. Se refiere a cualquier facultad de administración, ya que el delito se comete por apartamiento de su conducta. La ley no analiza cuál conducta es la sancionable, sino que establece la punición ante el solo hecho de la trasgresión en la fase que fuera...”18. A su vez es conocida que las persona jurídicas no pueden ser autores de hechos punibles, pero nuestro código penal introduce una figura de relevancia fundamental para nuestra investigación como lo es la figura de la actuación en representación de otro. En ese sentido, transcribimos lo referido por el Artículo 16º del Código Penal Paraguayo: “Actuación en representación de otro. 1º La persona física que actuara como: 1. representante de una persona jurídica o como miembro de sus órganos; 2. socio apoderado de una sociedad de personas; o
GRIBOFF DE IMAHORN, Analía – Defraudaciones. Lerner Editora, Buenos Aires, Argentina, Año 2003, Pág. 118/9.
3. representante legal de otro, responderá personalmente por el hecho punible, aunque no concurran en ella las condiciones, calidades o relaciones personales requeridas por el tipo penal, si tales circunstancia se dieran en la entidad o persona en cuyo nombre o representación obre. 2º Lo dispuesto en el inciso 1º se aplicará también a la persona que, por parte del titular de un establecimiento o empresa, u otro con el poder correspondiente, haya sido: 1. nombrado como encargado del establecimiento o de la empresa; o 2. encargado en forma particular y expresa del cumplimiento, bajo responsabilidad propia, de determinadas obligaciones del titular, y cuando en los casos previstos en ambos numerales, haya actuado en base a este encargo o mandato. 3º Lo dispuesto en el inciso 1º se aplicará también a quien actuara en base a un mandato en el sentido del inciso 2º, numeral 1, otorgado por una entidad encargada de tareas de la administración pública. 4º Los incisos anteriores se aplicarán aun cuando careciera de validez el acto jurídico que debía fundamentar la capacidad de representación o el mandato”. Por consiguiente tenemos que las personas jurídicas propiamente dicha no tiene responsabilidad pero si sus representantes, socios u encargado como se aprecia en la norma citada. El ámbito de protección, es decir el margen de actuación del sujeto activo debe encontrarse delimitado por la Ley, resolución administrativa o contrato, atendiendo que el nacimiento de la obligación de velar por la protección del patrimonio del tercero que ha sido confiando a su poder, nace de las bases jurídicas, a las cuales se refiere el tipo penal. No toda persona puede ser sujeto activo de este hecho punible, atendiendo a que no es la confianza personal la que se lesiona, del modo habitual a lo cual estamos acostumbrados, sino que esa confianza debe encontrarse basada en la norma jurídica, caso contrario que esa gestión que
deba desempeñar un tercero no se halla amparada por las circunstancias legales que hemos mencionado, estaríamos ante una conducta atípica. Asimismo la función o funciones del sujeto activo debe ser una actividad principal y no secundaria, atendiendo a que el mismo ejerce las funciones de un buen administrador y en dicho margen el mismo tiene la facultad de desempeñarse como el dueño del patrimonio que se le ha entregado, con una total libertad en su accionar. 1.3.b. El sujeto pasivo de la relación La otra parte fundamental de la configuración de este delito es el sujeto pasivo, quien es aquella persona sea física o jurídica quien hace entrega a un tercero, que en este caso se denomina sujeto activo, de parte de su patrimonio a fin de que los administre y vele por sus intereses como si fuera el propietario y el agente tiene a su cargo dicho patrimonio. Esa relación interna existente entre ambos sujetos, debe estar regido por las bases jurídicas que requiere el tipo penal, por mas que las mismas carecieren de validez, caso contrario ante la inexistencia de una de ellas, estamos ante una conducta atípica como ya lo hemos referido en la parte del sujeto activo. 1.4. La conducta Este tipo penal abarca ambos tipos de conductas contempladas por el código penal como lo son la acción y la omisión. 1.4.a. Acción Es cuando el sujeto activo apartándose de las facultades que se encuentra investido, mediante la base jurídica, realiza actos que el mismo tiene la potencialidad de realizarlos o no, y el mismo los lleva a cabo violando de esa forma la confianza, es decir se produce la ruptura o el abuso de esa confianza deposita en el mismo mediante una ley, resolución administrativa o contrato. Nos referimos directamente a que el mismo causa un perjuicio patrimonial al tercero que le ha hecho entrega de parte de su patrimonio.
1.4.b. Omisión Es la otra forma de comisión de este hecho punible, implica que el sujeto activo tiene la obligación principal de protección sobre el patrimonio que se la ha confiando, en virtud a una de las bases jurídicas que requiera el tipo penal. El mismo estando obligado, deja de realizar intencionalmente sus funciones y de esa forma se produce el menoscabo al patrimonio del tercero. La omisión debe ser dolosa, por consiguiente no se puede confundir omisión con culpa, atendiendo a que el artículo 17 del Código Penal en su inciso 1º claramente establece que “cuando la ley no sancionara expresamente la conducta culposa, será punible sólo la conducta dolosa...”19. El Tribunal de Apelaciones Criminal, Tercera Sala de la Capital por Acuerdo y Sentencia nº 113 de fecha 15 de diciembre de 2004 en el marco del proceso “Víctor Chamorro y otros s/ Lesión de confianza” ha expresado “...con mas razón respecto al Dr. Vidal Capurro Mendieta, director del Departamento Comercial y Ahorro del B.N.F, cuya función se limita informar sobre la viabilidad del crédito; no tiene poder de decisión, aunque no haya realizado ningún acto que pudiera evitar la omisión antijurídica en la operación de negocios en cuestión...como no existe nada en contra, la duda debe beneficiar a los acusados; en consecuencia la omisión cometida por los mismos, debe entenderse como una “conducta culposa y no dolosa”...sin que ellos les libere de responsabilidades por sus actuaciones, pues, al asumir un cargo de rango superior tiene la obligación de conocer sus funciones y obligaciones... Condenar a Vidal Capurro a la pena privativa de dos años...”. Analizando el presente fallo, tenemos que no se encuentran la totalidad de los elementos objetivos, como ser que claramente el Tribunal sostiene que se trata de una conducta culposa, no se trata de una obligación principal; hasta este punto consideramos apropiada el razonamiento. Sin embargo contra toda lógica imponen una condena; por lo que mirando nuestra labor investigativa consideramos que la decisión apropiada que debió ser dictada es el de la absolución, atendiendo a que la conducta culposa
Programa de Fortalecimiento Judicial, Ob. Cit., Pág. 129.-
solamente se encuentra sancionada si se halla expresamente prevista, amén del ámbito de funciones que regía al mismo, que debe ser principal y no secundaria. 1.5. La relación de causalidad Debe haber una directa relación entre la acción u omisión atribuida al sujeto activo y al resultado que se produce en consecuencia de haberse realizado la acción o por no haberse evitado la misma, es decir a la imputación propiamente dicha. Por consiguiente debemos verificar que cualquiera de las conductas que ha sido realizada en violación a la base jurídica, dentro de ese ámbito de protección que también debe ser enmarcada por la ley, resolución administrativa o contrato, y por la cual se halla regida el sujeto activo se ha producido el perjuicio patrimonial al tercero. Debe haber una relación efectiva entre la acción u omisión y el resultado que se produce, caso contrario estamos ante la inexistencia del hecho punible de lesión de confianza, atendiendo a que es una condición que efectivamente debe verificarse dentro de la estructura de los elementos objetivos del tipo penal en estudio. Consideramos de suma importancia mencionar en este aspecto el Acuerdo y Sentencia Nº 2127, de fecha 14 de octubre de 2003, dictada por la Sala Penal de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia que entre otros aspectos dice “...Los antecedentes del proceso dan cuenta de que Pierre Vigier había concertado – vía telefónica y fax- la compra de un automóvil de la marca Mercedes Benz, de la concesionaria de Alemania. A tal efecto, el señor Dieter Simbach –en la previsión del cobro de una comisión- asumió el compromiso íntegro de buscar en el país de origen el vehículo de la preferencia del interesado, retirarlo de la concesionaria, llevarlo al puerto de Amberes, y embarcarlo con los papeles de exportación y del seguro de flete, a fin de que lo reciba el comprador titular del domicilio. Sin embargo, no cumplió lo pactado, alegando haber sufrido un accidente de tránsito con el vehículo retirado...Rechazar, por improcedente, el recurso extraordinario de casación interpuesto por el abogado defensor de Dieter Simbaxh, Pedro Wilson Marinoni Bolla, contra el Acuerdo y Sentencia Nº 74 del 9 de diciembre del 2002, dictado por el Tribunal de Apelación de Asunción, Tercera Sala, en la causa: “Dieter Simbach s/ lesión de confianza...”.
Creemos que dicho fallo no debió ser dictado en el sentido que lo ha sido, atendiendo a que no se encuentran la totalidad de los elementos objetivos del tipo penal de lesión de confianza, como ser la relación causal entre la acción de condenado y el perjuicio que supuestamente afectada a la presunta víctima, asimismo no se cuenta con una base jurídica como la requiere la norma, más bien estaríamos ante un mandato y no un contrato, y la acción de comprar un vehículo no se trata de una obligación principal subyacente de la relación interna entre los sujetos, que debió establecerse en un contrato, por tratarse de cuestiones de Derecho Privado. 1.6. El perjuicio patrimonial como resultado Quizás este sea uno de los elementos objetivos principales de la lesión de confianza, conjuntamente con las bases jurídicas, atendiendo a que a los efectos de la consumación de este delito efectivamente debe producirse un resultado de perjuicio patrimonial al tercero que ha confiado parte de su patrimonio al cuidado y protección al sujeto activo. Es bien sabido que en los delitos de resultado en primer término se debe analizar el resultado propiamente dicho, y más aun cuando la tentativa no es admitida como es el caso de este delito. El artículo 192 C.P., exige la producción de un perjuicio patrimonial, y el mismo efectivamente debe ser valorado y cuantificado, caso contrario no existe hecho punible, es decir es atípico. Es decir debe ser un perjuicio efectivo y no potencial. En relación a ambos tipos de perjuicios tenemos lo expresado por Caamaño Iglesias “Perjuicio Efectivo: es el resultado del proceso causal de la acción; el desenvolvimiento de la potencialidad hasta agotarla; el momento preciso en que finaliza la relación “perjuicio posible-perjuicio efectivo”. Por ejemplo: vender mercadería por debajo del precio; empleo inconveniente de las mercadería; disipar o regalar bienes que integran el patrimonio, o en el caso de una sociedad comercial, según nuestra jurisprudencia, “ante diversas alternativas, elegir dolosamente la que no ocasiona la mayor ganancia posible, ya que por definición una sociedad comercial tiene por
finalidad obtener la mayor cantidad de beneficios dentro del ámbito de la licitud”. Perjuicio Potencial: sucede cuando el autor se excede, es decir, inician una situación que va a desembocar en el perjuicio efectivo al perjudicar u obligar al titular del patrimonio. El perjuicio potencial es la posibilidad de que la conducta iniciada, causalmente apta para lesionar el patrimonio termine dañándolo; aunque también puede quedar en la mera potencialidad. La forma de determinar el grado de idoneidad del perjuicio es a través de un juicio de probabilidad objetivo...”20. El perjuicio debe ser efectivo, no estar pendiente a la sujeción de ciertos actos sujetos a alguna condición, como sería en el caso de la emisión de bonos por parte del Estado paraguayo, atendiendo a que nadie puede tener certeza del valor que pudieran tener los bonos en un plazo de 5 o 10 años, porque no se puede precisar si se va a producir o no un perjuicio patrimonial, en dicho tiempo. En dichos casos, donde la potencialidad del daño es efectivamente probable, creemos que se debe esperar el resultado, y que se ese resultado haya tenido su origen en una de las bases jurídicas exigida por la norma, y a partir de dicho momento, ejercer las acciones pertinentes para el castigo de los responsables del delito de lesión de confianza. No es de carácter relevante si el sujeto activo obtuvo o no beneficio del perjuicio que ha causado o se ha beneficiado a un tercero, la norma se centra en la importancia del perjuicio propiamente dicho y nada más, es decir el menoscabo al interés patrimonial relevante para el sujeto pasivo, atendiendo a que carece de relevancia penal las acciones que realiza con su patrimonio el sujeto activo. Sin perjuicio patrimonial efectivamente producido y probado mediante las ciencias auxiliares no existe lesión de confianza. La Sala Penal de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia, por Acuerdo y Sentencia nº 244 de fecha 28 de abril de 2005, en el marco de la causa “Ministerio Público c/ Francisco J. Paez Jiménez s/ Lesión de Confianza”,
Caamaño Iglesias, ob. Cit., Págs. 90/1.
entre otras cosas expresó “...En este devenir procesal se puede concluir que el Ministerio Público Fiscal no probó el perjuicio patrimonial e incumplimiento del mandato de la Junta Municipal, tampoco se probó rendición de cuenta fraudulenta en la declaración de lo gastado, es decir no probó contra toda duda, beneficio de un tercero por existencia de pago sin contraprestación de servicios. Por ende desde este punto de vista tampoco queda acreditado probatoriamente este requisito como conducta objetiva exigible, para la aplicación de sanción alguna...En tal sentido, se puede razonablemente sostener que ninguno de los magistrados que votaron por la condena han hallado en las pruebas producidas, las que justifique la existencia del Nexo Causal requerido en la estructura del hecho punible. En tal caso, no existiendo certeza sobre el supuesto perjuicio patrimonial, y menos que éste haya sido ocasionado por el incoado, conforme a la doctrina y jurisprudencia que regulan esta materia, debe interpretarse y aplicarse la ley en beneficio del impetrante, y en caso particular, realizando una decisión directa, absolutoria de Francisco Javier Páez Jiménez, por los fundamentos expuestos”.
2. EL VERBO RECTOR
Es el núcleo referido a los elementos objetivos que debe reunir el tipo penal y de conformidad a lo descripto por la normativa nacional, en este caso son dos los verbos rectores causara o no evitara. Cuando el sujeto activo daña o no impide la producción de algún tipo de menoscabo al patrimonio que le ha sido confiando por el sujeto pasivo y teniendo la obligación principal de hacerlo de conformidad a la base jurídica.
CAPITULO IV COLOFÓN
Llegado a esta instancia, es posible señalar que acorde a lo verificado en este trabajo, es factible colegir que la lesión de confianza se halla contemplada en el ordenamiento nacional a través de su inserción en el Art. 192º del Código Penal paraguayo. Este es un hecho punible nuevo y por consiguiente es de suma trascendencia conocer sus elementos constitutivos, a objeto de su correcta aplicación dentro del Sistema Penal. Para verificar esta situación, hemos analizado los aspectos que corresponden a la figura de la lesión de confianza, visualizando a estos efectos en el Capítulo Primero, las consideraciones generales acerca de la misma, arriesgando una noción que consideramos apropiada a este tipo penal y el desarrollo de esta materia en la Legislación del Paraguay. Asimismo, en el Capítulo Segundo, hemos examinado nuestra materia de estudio en el derecho comparado, reseñando brevemente como ha sido regulada la lesión de confianza en las legislaciones de varios países. Por último, hemos señalado los elementos objetivos constitutivos del tipo penal regulado en la normativa penal paraguaya, desarrollando en dicho capítulo cada uno de estos elementos así como su alcance acorde a nuestro criterio personal. Demás esta decir que constituye una gran satisfacción personal –y de las personas que cooperaron en la investigación– saber que se ha colaborado en el estudio de este hecho punible en particular con especial referencia a los elementos objetivos del mismo. Empero, no estamos ajenos a las críticas que pudieran generarse en torno al trabajo, atendiendo al ambiente en el cual nos desenvolvemos, las que casi
con una absoluta seguridad nos exigirán tomar tiempo y analizar lo expuesto en la presente investigación, mirar la calidad del trabajo y poner el máximo de empeño para mejorarla en la próxima producción, para que de esa manera puedan satisfacerse las expectativas de las personas que han invertido en su capacitación personal leyendo el presente estudio; no quedando más que agradecer la oportunidad brindada para el desarrollo del trabajo.
1. CONCLUSIÓN DEL TRABAJO Y APORTE
Acorde a lo expresado anteriormente y posterior a todo el trabajo realizado, concluyendo podemos decir que la conclusión arribada respecto a la figura de la Lesión de Confianza en el derecho penal del Paraguay, que dicho tipo penal es novedoso y en consecuencia su estudio debe realizarse en forma profunda y acabada, en razón del impacto a que trasciende a nivel social y jurídico de nuestra materia. En ese sentido, consideramos que, a la fecha, sus elementos constitutivos no son conocidos e implementados como creemos debe realizarse, tanto por los auxiliares de justicia, órgano requirente y juzgadores de nuestro sistema jurídico penal. A su vez, se contempla en la práctica una penalización de conductas que deben de ser analizadas y en su caso dirimidas y juzgadas en otros fueros distintos al penal, tal es el caso de las cuestiones de Derecho Civil, como ser verbigracia: la penalización de acciones de se tratarían de incumplimientos de actos jurídicos, que por no reunir los elementos objetivos, no deberían haber siquiera ingresado al sistema penal, y menos aún concluir con sentencias condenatorias, como creemos que esta ocurriendo en varios casos. La realización de este trabajo nos conduce a asumir que la base jurídica referida a la resolución administrativa, se refiere a disposiciones emanadas dentro del ámbito del Derecho Público y no del Derecho Privado; en consecuencia, tenemos que el único instrumento normativo que puede dar origen a la relación jurídica de administración del patrimonio ajeno –entre los sujetos de la relación (activo y pasivo)– en el campo del Derecho Privado, es el contrato.
También es de suma importancia señalar que como hemos visto a lo largo de nuestro trabajo, una de las bases jurídicas de la relación interna es un contrato, y en consecuencia muchas relaciones entre los sujetos consideramos que son atípicas. Conviene señalar a estos efectos, que todo contrato es un acto jurídico pero no todo acto jurídico es un contrato, por lo que en nuestra convicción personal entendemos debe realizarse una modificación legislativa, introduciéndo el término acto jurídico en reemplazo de la palabra contrato, y de esta manera que las bases jurídicas sean las siguientes: ley, resolución administrativa o acto jurídico. Como consecuencia lógica de lo manifestado, a la fecha no deberían ser contempladas en el sistema penal, las relaciones existentes entre los sujetos, referidos a los siguientes: 1. Designación de autoridades, que resultan de elecciones, como sería en el caso de los presidentes de clubes sociales, deportivos, partidos políticos, etc. 2. Designación de síndicos de sociedades entre otros. 3. Matrimonio con separación de bienes. 4. Toda relación jurídica interna realizada en base a actos jurídicos y que no sean contratos. Sería conveniente, conocer la figura de la lesión de confianza, de manera a que no se involucre a esta figura cada vez que exista un perjuicio patrimonial que no reúnan las condiciones exigidas para ella y que hemos desarrollado en este trabajo, puesto que esta situación conlleva a una mala praxis tipificatoria de hechos que no son lesión de confianza, pero que son considerados como tales en la esfera penal. Debe señalarse que estaremos ante la figura de la lesión de confianza, cuando el perjuicio patrimonial necesariamente se produzca dentro de una relación jurídica que se encuentre basado en una norma jurídica, tal y como lo hemos sostenido en nuestra investigación.
Conforme lo expuesto, deviene arto obvio manifestar pero oportuno reiterar, que a los efectos de la correcta tipificación de la lesión de confianza, se deben reunir cada uno de los elementos objetivos que hemos analizado en el presente trabajo para una buena investigación, en concordancia con el elemento subjetivo, caso contrario no nos encontraremos ante una lesión de confianza.
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