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Timestamp: 2018-08-15 03:40:00
Document Index: 412553400

Matched Legal Cases: ['artículo 31', 'artículo 7', 'artículo 52', 'artículo 14', 'artículo 17', 'artículo 7']

El Principado de Asturias tiene competencia exclusiva en materia de agricultura y ganadería, según dispone el art. 10-1-10 del estatuto de autonomía.
En base al Real Decreto de Transferencia 2630/82, de 12 de agosto, y la Ley de Sanidad Animal 8/2003, se vienen desarrollando las campañas de saneamiento ganadero en Asturias, lo que ha hecho posible reducir considerablemente la incidencia de la tuberculosis bovina y declarar a la Comunidad Autónoma como región oficialmente indemne de brucelosis bovina, leucosis bovina enzoótica y brucelosis ovina y caprina y libre de perineumonía contagiosa bovina, y como consecuencia, disminuir las pérdidas económicas originadas por dichas enfermedades, minimizar el riesgo para la salud pública por un descenso de la incidencia de tuberculosis y brucelosis en humanos y aumentar las posibilidades de comercialización en los mercados de ganado con garantía sanitaria.
El Real Decreto 2611/96, de 20 de diciembre, modificado por el R.D. 1047/2003, y por el R.D. 727/2011, regula los programas nacionales de erradicación de enfermedades de los animales, normativa estatal de carácter básico, que requiere, en algunos aspectos, de adaptación a las peculiaridades de la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias.
El Reglamento CE/1760/2000, del Consejo, de 17 de julio de 2000, y el R.D. 1980/1998, de 18 de septiembre, y sus modificaciones, así como la Resolución de esta Consejería de 23 de mayo de 2000, establecen un sistema de identificación y registro de los animales de la especie bovina que han permitido unificar los criterios de identificación de los bovinos y promover el funcionamiento de una base de datos que registre todas las explotaciones y todos los movimientos y traslados de los bovinos, constituyendo una herramienta fundamental para el desarrollo de los programas de erradicación de las enfermedades. Por otro lado, en lo que se refiere a la identificación del ganado ovino, caprino y porcino se aplica lo dispuesto Real Decreto 685/2013, de 16 de septiembre, por el que se establece un sistema de identificación y registro de los animales de las especies ovina y caprina y para el ganado porcino al R.D. 205/1996, de 9 de enero, modificado por el R.D. 479/2004, de 26 de marzo y por el anterior R.D. 685/2013.
Asimismo, otras normas comunitarias y estatales establecen las condiciones necesarias para que las explotaciones de ganado bovino, ovino y caprino de regiones o Estados miembros, adquieran o mantengan el título de oficialmente indemnes a determinadas enfermedades. También se disponen otros programas de vigilancia, control y erradicación en porcino.
De conformidad con lo dispuesto en el art. 38 de la Ley 6/84, de 5 de julio, del Presidente y del Consejo de Gobierno del Principado de Asturias,
Primero. —Aprobar las condiciones que regirán la realización de las campañas de saneamiento ganadero que se desarrollarán conforme las normas que se detallan en el anexo que se acompaña a esta Propuesta de Resolución.
Segundo. —La Resolución entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial del Principado de Asturias.
Oviedo, 12 de enero de 2018.—La Consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales, María Jesús Álvarez González.—Cód. 2018-00436.
NORMAS REGULADORAS DE LAS CAMPAÑAS DE SANEAMIENTO GANADERO
Primera.—Ámbito de actuación:
Las campañas se desarrollarán con carácter obligatorio en todas las explotaciones de ganado vacuno, situadas en el territorio del Principado de Asturias. Serán sometidos a campaña los animales de la especie bovina, para la erradicación de la tuberculosis, afectando a todos los animales de más de seis semanas de la explotación. En el caso de brucelosis bovina, leucosis bovina enzoótica, perineumonía contagiosa bovina y brucelosis ovina y caprina, al tratarse de una región oficialmente indemne, la Consejería competente en materia de ganadería, de acuerdo con la legislación vigente, establecerá la realización de muestreos aleatorios que garanticen el mantenimiento del estatuto sanitario. En la especie porcina se realizarán controles serológicos para la detección de la enfermedad de Aujeszky y muestreos aleatorios de peste porcina clásica, peste porcina africana, y enfermedad vesicular. En las instalaciones de acuicultura continental se realizaran controles de septicemia hemorrágica viral y necrosis hematopoyética infecciosa.
Segunda.—Registro de explotaciones:
Las explotaciones sometidas a Campaña de Saneamiento Ganadero deberán estar inscritas en el Registro de Explotaciones Ganaderas conforme a lo dispuesto en el R.D. 479/2004, de 26 de marzo, por el que se establece y regula el Registro General de explotaciones ganaderas. Los nuevos ganaderos deberán estar registrados previamente a la compra de ganado.
Tercera.—Identificación de los animales:
1. Todos los animales de la especie bovina deberán estar identificados individualmente mediante marcas auriculares oficiales, según lo establecido para los bovinos en el Reglamento CE/1760/2000, de 17 de julio de 2000, y Real Decreto 1980/1998, de 18 de septiembre, y sus modificaciones, por el que se establece un sistema de identificación y registro de animales de las especies bovina y conforme a la Resolución de esta Consejería de 23 de mayo de 2000. En el ganado ovino y caprino, los animales serán identificados según lo dispuesto en el Real Decreto 685/2013, de 16 de septiembre, por el que se establece un sistema de identificación y registro de los animales de las especies ovina y caprina.
2. En caso de pérdida de la marca auricular, los titulares deberán hacerlo constar en el libro de registro de la explotación y solicitar los duplicados conforme a los procedimientos establecidos. La correcta identificación de los animales es requisito indispensable para su saneamiento y por tanto para la obtención o mantenimiento de la calificación sanitaria de la explotación.
3. Cuando se considere necesario, por razones epidemiológicas, la Consejería competente en materia de ganadería del Principado de Asturias podrá disponer la obligatoriedad de identificación de los animales con sistemas complementarios, así como la realización de pruebas y determinaciones que permitan conocer la identidad y filiación de los animales.
Cuarta.—Inmunización, uso de antígenos y tratamientos:
Asimismo queda prohibido el diagnóstico de tuberculosis, brucelosis, leucosis o perineumonia por centros o personas no autorizados, de acuerdo con lo establecido en el artículo 31 de la Ley de Sanidad Animal, siendo calificado el incumplimiento como infracción muy grave.
3. Las pruebas de intradermotuberculinización (IDTB), toma de muestras, y cumplimentación de documentos serán realizadas exclusivamente por los técnicos veterinarios o empresas expresamente autorizadas, de acuerdo con lo establecido en la Ley de Sanidad Animal 8/2003 y demás normativa de aplicación.
4. Los propietarios de animales, veterinarios en ejercicio privado, laboratorios no oficiales de diagnóstico y centros docentes que en el ejercicio de su respectiva actividad tengan conocimiento o sospecha de estas enfermedades, así como de la existencia de abortos que pudieran ser compatibles con la presencia de brucelosis bovina, ovina o caprina, deberán comunicarlo a los Servicios Veterinarios Oficiales de la Consejería, según establece los artículos 5 de la Ley 8/2003, de 24 de abril, de Sanidad Animal y 12 del R.D. 2611/1996 y el R.D. 526/2014, de 20 de junio, por el que se establece la lista de las enfermedades de los animales de declaración obligatoria y se regula su notificación.
Quinta.—Diagnóstico:
1. Tuberculosis: el control diagnóstico en tuberculosis bovina se extenderá a los animales de edad superior a las 6 semanas, utilizando como base la prueba intradérmica de la tuberculina conforme a lo establecido en la Directiva 64/432/CEE y sus modificaciones, el R.D. 2611/1996, de 20 de diciembre, por el que se regulan los programas nacionales de erradicación de enfermedades de los animales, y sus modificaciones, el Reglamento (CE) N.º 1226/2002 de la Comisión, de 8 de julio de 2002 y el Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina. Se consideran igualmente pruebas de diagnóstico oficial y complementarias a la prueba intradérmica de la tuberculina, el gamma-interferón y las pruebas de identificación del agente. Las pruebas se realizarán conforme a los protocolos establecidos en el Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina vigente. En rebaños calificados como T3 durante 3 años y situados en zonas de baja prevalencia (<1%), la autoridad competente podrá aplicar, previo análisis de riesgo, cualquiera de las posibilidades de actuación que se contemplan en el punto 3A del anexo A de la Directiva 64/432.
2. Brucelosis: las pruebas diagnósticas de brucelosis bovina se extenderán a los animales de más de 24 meses en las explotaciones objeto de muestreo para el mantenimiento del estatuto de Región Oficialmente Indemne de Brucelosis bovina y a animales mayores de 12 meses en el caso de que se incorporen al rebaño procedentes de regiones no oficialmente indemnes de brucelosis bovina. En el caso de las especies ovina y caprina, las pruebas diagnósticas se realizarán sobre animales objeto de muestreo de más de 6 meses de edad.
3. Leucosis bovina enzoótica: serán sometidos a control para la detección de leucosis bovina enzoótica los animales de más de 12 meses de las explotaciones objeto de muestreo.
4. Perineumonía contagiosa bovina: Las pruebas diagnósticas de perineumonía contagiosa bovina se extenderán a los animales de más de 12 meses de las explotaciones objeto de muestreo.
Las pruebas serológicas necesarias para el diagnóstico de la brucelosis, leucosis y perineumonía se realizarán en el Laboratorio de Sanidad Animal de la Consejería competente en materia de ganadería, conforme a lo establecido en los anexos II, III, IV y V del R.D. 2611/96. Serán admitidos como válidos a efectos oficiales, únicamente los análisis efectuados en éste o en aquellos otros laboratorios autorizados por la Consejería competente en materia de ganadería.
Los servicios Veterinarios Oficiales, podrán establecer pruebas complementarias que consideren necesarias para la investigación epidemiológica y el diagnóstico etiológico de la enfermedad.
Sexta.—Periodicidad y desarrollo:
1. Las pruebas diagnósticas obligatorias para la obtención, mantenimiento, suspensión o retirada de la calificación sanitaria se realizarán conforme a lo dispuesto en el R.D. 1716/2000, de 13 de octubre, en todas las explotaciones del Principado, según un calendario previamente establecido por la Consejería competente en materia de ganadería. En el caso de diferentes localizaciones de los establos dentro de una misma explotación, el período máximo para la realización de las pruebas a todos los animales de la misma no superará los dos meses.
En casos de alta incidencia o de sospecha de una o más de estas enfermedades en algún municipio, entidad menor, conjunto de establos o explotaciones relacionadas con otras diagnosticadas como positivas, los Servicios Veterinarios Oficiales podrán suspender cautelarmente la calificación sanitaria y repetir obligatoriamente las pruebas, transcurridos los períodos mínimos legal y técnicamente aconsejables.
La Consejería competente en materia de ganadería realizará, a lo largo del año, en las explotaciones con animales positivos o sospechosos de padecer alguna de las enfermedades sometidas a campañas de saneamiento, las pruebas diagnósticas necesarias con la finalidad de erradicar dichas enfermedades y proceder a la calificación sanitaria de estas explotaciones.
En explotaciones o zonas con alta incidencia a la tuberculosis bovina, la Consejería competente en materia de ganadería podrá decidir la investigación de esta enfermedad en otras especies de la explotación susceptibles de padecerlas y su sacrificio en caso de que resultaran positivos a la misma.
Asimismo, se llevarán a cabo pruebas oficiales de diagnóstico en rebaños caprinos que conviven o mantienen relación epidemiológica con rebaños de ganado bovino y en aquellos en los que se pudiera detectar que pudieran actuar como reservorios de tuberculosis para los rebaños bovinos del área de la explotación, con la prueba de IDTB simple o comparada o gamma-interferón. En caso de detectarse algún animal positivo se sacrificará e indemnizará conforme a lo establecido en esta Resolución y el Real Decreto que regula los baremos de indemnización. También se podrán establecer medidas de diagnóstico y control sobre posibles reservorios silvestres de acuerdo con el Plan de actuación sobre Tuberculosis en especies Silvestres (Patubes) y con la normativa desarrollada a tal efecto.
3. Las pruebas de campo se ejecutarán en los lugares designados por la Consejería competente en materia de ganadería, que serán adecuados para realizar el saneamiento con las debidas condiciones de seguridad y que permitan el desarrollo de la campaña anual atendiendo a criterios de eficiencia y economía de medios. El ganado estará reunido e inmovilizado en mangas, corrales o establos en el momento de realizar las pruebas y el día de la lectura de reacción a la prueba de la tuberculina. Asimismo, los animales serán inmovilizados o sujetos por el propietario o encargado de los mismos para que el equipo técnico realice las pruebas conforme dispone el apartado c del punto 1 del artículo 7 de la Ley 8/2003, de 24 de abril, de Sanidad Animal.
4. La realización de saneamientos fuera del calendario previsto, deberá ser motivada por causa debidamente justificada y éstos serán solicitados por los interesados al Servicio competente en materia de sanidad animal, devengando las correspondientes tasas. Igualmente la realización de pruebas de diagnóstico de tuberculosis para el movimiento de animales, que se realiza de forma voluntaria por el ganadero, será solicitada por el mismo previo pago de las tasas oficiales, salvo las pruebas de trashumancia y pastos solicitadas en los períodos establecidos para tal fin y programadas en el calendario oficial de campañas, en cuyo caso no devengarán tasas.
En rebaños a los que se ha retirado la calificación frente a la tuberculosis bovina en los últimos 3 años y en los situados en zonas de prevalencia superior al 1% de tuberculosis serán obligatorios chequeos previos a los movimientos frente a esta enfermedad de todos los animales con edad superior a 6 semanas. Estos chequeos no generarán tasas y no serán necesarios en movimientos con destino a matadero o unidades de cebo cerradas cuyo destino posterior sea matadero, ya sean movimientos directos o a través de tratante, feria o mercado.
6. Se podrán realizar pruebas posteriores al traslado de animales, de tipo aleatorio, y en función del riesgo, en aquellos movimientos cuyo origen sea preferentemente comarcas veterinarias de prevalencia superior al 1 por ciento.
Séptima.—Marcaje de reses:
1. Los animales que, de acuerdo con las pruebas diagnósticas realizadas, deban ser sacrificados en el marco del programa nacional de erradicación de tuberculosis bovina, serán obligatoriamente marcados con la marca oficialmente aprobada en forma de “T”, pudiendo ser identificados complementariamente mediante bolo ruminal o sistemas de marcaje genético. La notificación al ganadero de la identificación de los animales que hayan resultado positivos se realizará en el momento del marcaje el mismo día que se realice la visita de diagnóstico.
Asimismo, los técnicos autorizados confeccionarán la silueta del ganado positivo como procedimiento de identificación complementario para amparar su traslado al matadero.
Octava.—Sacrificio obligatorio:
1. El sacrificio de los animales positivos o sospechosos de padecer alguna de las enfermedades objeto de campañas de saneamiento sólo podrá realizarse en mataderos expresamente autorizados de la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias. Esta medida permitirá, tanto el seguimiento de los animales hasta su sacrificio como la búsqueda de lesiones y toma de muestras necesarias para el estudio epizootiológico de la enfermedad. En este caso, el ganadero deberá comunicar con antelación suficiente el día y lugar de sacrificio de los animales a los servicios Veterinarios Oficiales. En casos excepcionales, por problemas de capacidad de los mataderos autorizados que imposibiliten el sacrificio de los animales positivos en el plazo establecido, el Servicio competente en materia de sanidad animal podrá solicitar el sacrificio en el matadero más próximo de una Comunidad Autónoma limítrofe.
2. Los mataderos interesados en el sacrificio de estos animales deberán solicitar a la Consejería competente en materia de ganadería la correspondiente autorización. Dicha autorización estará condicionada al cumplimiento de los siguientes requisitos:
a) Disponer de personal veterinario autorizado para la toma de muestras oficial.
b) Tener un sistema de envío de muestras al laboratorio de Sanidad Animal inmediato, adecuado, que garantice la trazabilidad de las muestras
e) Realizar por separado el sacrificio de los animales positivos en campañas del resto de animales sacrificados de rutina.
En caso de que sea necesario sacrificar animales de las especies ovina y caprina, el sacrificio se realizará “in situ”, cumpliendo en todo momento los requisitos en materia de protección de los animales en el momento de la matanza y presenciado por un veterinario que diligenciará la documentación que acredite tal sacrificio, remitiéndolo a los Servicios Veterinarios Oficiales, junto con el certificado que acredite su destrucción en un centro autorizado. Excepcionalmente, y cuando la prevalencia de la enfermedad en el rebaño sea alta, los animales se podrán sacrificar en un matadero autorizado, estando bajo control oficial todo el proceso, desde el transporte de los animales hasta su posterior destrucción.
3. Los animales marcados como positivos en la realización de las pruebas diagnósticas serán sacrificados obligatoriamente dentro de los 15 días naturales siguientes a la fecha del marcaje o a la notificación de la positividad. Excepcionalmente, y por causa de fuerza mayor, los servicios veterinarios oficiales podrán autorizar una prórroga para el sacrificio de los animales positivos siempre que en ningún caso se sobrepase lo establecido en el R.D 2611/1996, de 20 de diciembre y sus modificaciones.
4. Los ganaderos, puestos en contacto con el matadero autorizado de su elección, enviarán el ganado con la documentación necesaria, siendo el titular de la explotación el único responsable de que se efectúe el sacrificio. Asimismo comunicarán a los servicios veterinarios oficiales el día y lugar de sacrificio de los animales positivos a fin de proceder a la toma de muestras exigida en el Programa Nacional de Erradicación.
5. El traslado se realizará directamente, sin escalas intermedias, desde la explotación al matadero y en partidas que transporten exclusivamente animales con destino al sacrificio.
Novena.—Inmovilización:
1. Una vez iniciadas las pruebas oficiales para la obtención o mantenimiento del título de Explotación Calificada Sanitariamente a Tuberculosis Bovina, queda prohibido la venta y compra de animales hasta recibir los resultados de la revisión a la totalidad de los animales de la explotación.
o Al matadero, siempre que se les haya efectuado la lectura a la prueba de la tuberculina con resultado negativo y vayan amparados por la correspondiente documentación de movimiento. Dicho sacrificio deberá acreditarse mediante certificado del Veterinario Oficial del matadero cuando le sea exigido.
o A mercados autorizados, a terneros menores de 42 días amparados por la correspondiente documentación.
o A cebaderos autorizados, siempre que se les haya efectuado la lectura de la prueba de la tuberculina con resultado negativo y vayan amparados por la correspondiente documentación.
2. Si de las pruebas practicadas no se desprendiera un diagnóstico concluyente, se mantendrá la inmovilización de todos los animales del establo en tanto no se practiquen nuevas pruebas, salvo los movimientos con destino final cebadero o matadero expresamente autorizados por los Servicios Veterinarios Oficiales.
3. En las explotaciones en las que se hayan diagnosticado animales positivos se levantará acta de notificación de positividad e inmovilización y se mantendrá una vigilancia especial, se evitará el contacto físico con animales de otras explotaciones quedando prohibido todo movimiento de animales desde la explotación o hacia la misma, salvo autorización específica de los servicios Veterinarios Oficiales para la salida de animales con destino directo a cebaderos autorizados o a matadero.
La prohibición de concurrencia a abrevaderos públicos, caminos vecinales y pastos comunales calificados sanitariamente se mantendrá hasta que se recupere la calificación sanitaria de la explotación.
Los animales de estas explotaciones permanecerán estabulados en las instalaciones de la explotación inmovilizada o en pastos vinculados a las mismas (siempre que estén adecuadamente cerrados y previa supervisión de los técnicos competentes), evitando siempre el contacto físico con animales de otras explotaciones. En todo caso y cuando la situación sanitaria así lo aconseje, se podrá restringir la ubicación de los animales de la explotación inmovilizada a las localizaciones que determinen los Servicios Veterinarios Oficiales. Quedará bajo responsabilidad del ganadero o titular de la explotación el cumplimiento de todos los requisitos relativos a la legislación vigente en materia de bienestar animal.
7. El movimiento no justificado de animales en las explotaciones de bovino con orientación productiva diferente a la de trato, en un porcentaje superior a un 30% del censo anual podrá dar lugar a la restricción de movimientos desde y hacia la explotación y a la exigencia de realización de pruebas sanitarias.
Décima.—Pastos comunales y trashumancia:
1. Los pastos comunales estarán debidamente registrados en el Registro de Explotaciones Ganaderas de la Consejería competente en materia de ganadería y dispondrán de un código de identificación de explotación, siendo los Ayuntamientos, las juntas de pastos o entes que gestionen los mismos, los responsables de facilitar a la autoridad competente los datos necesarios para el registro, así como de comunicar los cambios en los datos consignados en el mismo. Asimismo llevarán un registro de la identificación de los animales que accedan a los mismos, que estará, en todo momento, a disposición de la Dirección competente en materia de ganadería de la Consejería competente en materia de ganadería.
Cada pasto comunal se considerará única unidad epizootiológica y por tanto tendrá una única calificación sanitaria que afectará a todas las explotaciones con animales en dicho pasto y que será la calificación más baja de las explotaciones con animales ubicados en el mismo.
Excepcionalmente un Ayuntamiento, Mancomunidad, Junta Rectora etc., en caso de alta incidencia de enfermedad en una zona, podría proponer que se habilite un pasto aislado físicamente para explotaciones no calificadas sanitariamente. El cierre del pasto se hará bajo supervisión y previa autorización de los servicios veterinarios y dentro del período comprendido entre el 31 de mayo y 30 de septiembre de cada año. Este cierre deberá ser estar constituido por un doble cercado, con una distancia de, al menos dos metros entre ambas cercas o garantizar, en todo caso, que los animales que se encuentran en él no entran en contacto en ningún momento con animales de otras explotaciones.
3. Los Ayuntamientos con ordenanza de pastos podrán recabar la ayuda de la Consejería competente en materia de ganadería en caso de que sea necesario el apresamiento del ganado que incumpla el presente apartado. Asimismo dispondrán de un lugar perfectamente aislado para la recogida y mantenimiento de los animales prindados en adecuadas condiciones de bienestar animal.
4. Las explotaciones trashumantes deberán cumplir los requisitos sanitarios establecidos por la legislación vigente para la práctica de la trashumancia. Sólo podrá realizarse trashumancia desde aquellas explotaciones calificadas sanitariamente, según establece el artículo 52 de la vigente de 8/2003, de 24 de abril, de sanidad Animal.
5. En ningún caso se considerará trashumancia la permanencia fuera de la región por períodos superiores a un año natural. Todas las explotaciones trashumantes deberán realizar el saneamiento completo de todos los animales al menos una vez al año dentro del territorio del Principado de Asturias.
6. La Consejería competente en materia de ganadería podrá establecer, en función de la situación epidemiológica, medidas adicionales de cuarentena y pruebas diagnósticas para el retorno de los animales trashumantes, permaneciendo la explotación inmovilizada hasta que el resultado de las pruebas sea negativo. Las explotaciones que efectúen trashumancia a Unidades Veterinarias Locales con prevalencia en tuberculosis superior al 3 por ciento, deberán realizar obligatoriamente las pruebas diagnósticas de tuberculosis en los treinta días previos al retorno de los animales. Si la prevalencia en tuberculosis en la Unidad Veterinaria de trashumancia está comprendida entre el uno y el tres por ciento, las pruebas diagnósticas para el retorno de los animales trashumantes podrán realizarse de forma previa o posterior al movimiento, manteniéndose la explotación y los animales aislados e inmovilizados hasta obtener el resultado negativo a las pruebas. Por lo que respecta a las pruebas de brucelosis, éstan serán o no necesarias en función del estatus frente a esta enfermedad de la Comunidad Autónoma o provincia donde se encuentre los animales en trashumancia.
Undécima.—Indemnización por sacrificio:
1. El ganado sacrificado según las condiciones señaladas en la norma octava recibirá una indemnización por sacrificio de acuerdo con el baremo establecido en el R.D 389/2011, de 18 de marzo y en el R.D. 904/2017, de 13 de octubre, por el que se establecen y modifican, respectivamente, los baremos de indemnización de animales en el marco de los programas nacionales de lucha, control o erradicación de la tuberculosis bovina, brucelosis bovina, brucelosis ovina y caprina, lengua azul y encefalopatías espongiformes trasmisibles
2. El abono de la indemnización no se llevará a efecto en tanto no se sacrifique la totalidad del ganado positivo de la explotación y ésta sea limpiada y desinfectada bajo control de los técnicos competentes.
3. En las explotaciones en que exista negativa del ganadero, al marcaje o sacrificio, se tomará como fecha de marcaje la del día en que el acta fue levantada.
4. No tendrán derecho a indemnización por sacrificio los animales positivos detectados en cebaderos.
5. Los beneficiarios deben cumplir los requisitos establecidos en el artículo 14.1.e) de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre, General de subvenciones, de hallarse al corriente en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y frente a la seguridad social y de no tener pendiente de pago ninguna deuda, por ningún concepto, con la Administración del Principado de Asturias, o en su caso, autorización expresa a la Consejería competente en materia de ganadería para que recabe de los órganos competentes dicha información.
6. El procedimiento de indemnización se podrá iniciar de oficio o a petición del interesado. En el caso de que el procedimiento se inicie de oficio, el Servicio competente en materia de sanidad animal, una vez recibida el acta de marcaje y la copia de los documentos de traslado sellados por el matadero donde se han sacrificado los animales, así como comprobada la limpieza y desinfección de la explotación afectada, solicitará al ganadero la documentación necesaria para comenzar el trámite: ficha de acreedor e impreso de declaración jurada/autorización para acceder a los datos de la Seguridad Social, Agencia Tributaria y Ente Tributario del Principado de Asturias. Una vez recibida la documentación cumplimentada, el Servicio competente en materia de sanidad animal, enviará, en el plazo de 15 días hábiles, la propuesta de indemnización, que deberá ser firmada por el titular de la explotación como aceptación de dicha propuesta y devuelta al servicio para continuar con la tramitación.
En el caso de que el procedimiento se inicie a petición del interesado, éste deberá presentar la solicitud y ficha de acreedor respectivamente cumplimentadas al servicio competente en materia de sanidad animal. Una vez revisada la solicitud se procederá, en el plazo de 15 días, al envío de la propuesta de indemnización, la cual se deberá devolver firmada para continuar con la tramitación.
En ambos casos, la concesión de la indemnización se efectuará mediante Resolución del titular competente en materia de ganadería.
Duodécima.—Pérdida del derecho a indemnización:
No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, y sin perjuicio de lo establecido en el artículo 17 del Real Decreto 2611/96, se perderá el derecho a la indemnización por sacrificio de reses positivas cuando, previa audiencia del interesado, concurra alguna de las siguientes circunstancias:
c) Cuando se detecten en la explotación animales que perteneciendo a la misma y teniendo edad para ello, no fueron sometidos a las pruebas oficiales de Campaña de Saneamiento Ganadero en fases anteriores, por causas imputables a su titular.
e) Cuando se hayan quebrantado las inmovilizaciones señaladas en las normas novena y décima de esta Resolución.
f) Cuando se haya incorporado a la explotación algún animal sin cumplir las normas de reposición a que se refiere la siguiente norma de esta Resolución.
g) Cuando el sacrificio no se lleve a cabo en mataderos autorizados o en los designados expresamente por la Consejería competente en materia de ganadería.
h) Cuando se haya omitido el sacrificio de las reses positivas pasado el plazo de 15 días naturales a partir de la fecha de marcaje o de notificación de la positividad, sin previa autorización por los servicios veterinarios oficiales.
i) En caso de incumplimiento en la explotación de las disposiciones de la Ley de Sanidad Animal, en particular las dispuestas en su artículo 7 sobre obligaciones de los particulares en la prevención de las enfermedades de los animales o cualquiera de las normas de campaña de saneamiento, si fuera acreditado tal extremo por la Administración, aun cuando tal vulneración no diera lugar, conforme a la legislación aplicable, a una sanción administrativa en la materia.
k) Cuando la higiene y desinfección del establo sean deficientes dentro de los plazos establecidos, así como el no seguimiento de las normas que en cada caso se establezcan.
l) En el supuesto de que se considere necesario hacer más de un vacío sanitario en los últimos cinco años en la misma explotación o cualquiera relacionada epidemiológicamente con ella, los animales sacrificados podrán perder el derecho a la indemnización.
Decimotercera.—Desinfección y reposición de los efectivos:
1. Finalizado el sacrificio de los animales positivos se procederá, en el plazo máximo de 30 días, a la limpieza y desinfección de locales y utensilios, así como al tratamiento del estiércol o fluidos procedentes de estos animales bajo control de los técnicos competentes.
2. Los pastos en los que hubiesen permanecido animales positivos no podrán ser utilizados hasta transcurrido un plazo mínimo de 90 días desde la salida del último animal positivo. Excepcionalmente los servicios Veterinarios Oficiales podrán autorizar su aprovechamiento para animales con destino al sacrificio. Del mismo modo, los pastos donde se localicen los animales de la explotación positiva deberán garantizar que dichos animales que no contactan con animales de otras explotaciones ganaderas.
3. Una vez finalizadas las operaciones de limpieza y desinfección, deberá existir una prueba negativa previa a la introducción de ganado en la explotación. En caso de haber procedido al vacío sanitario, deberá transcurrir un período de tiempo mínimo de dos meses, desde la inspección por parte de los Veterinarios competentes de la limpieza y desinfección de las instalaciones.
4. El ganado que se adquiera, bien para reponer efectivos o para aumentar el censo, deberá proceder de explotaciones calificadas sanitariamente y cumplir la normativa vigente sobre identificación y movimiento pecuario. Los animales que se adquieran para vida, deberán realizar cuarentena por un período de veintiún días en la explotación de destino, así como ser sometidos a las pruebas establecidas por los Programa Nacionales de Erradicación aprobados para estas enfermedades y a los controles que dispongan los Servicios Veterinarios Oficiales. En el caso de ganado ovino y caprino sólo se autorizará la entrada de animales procedentes de explotaciones calificadas como M4 (explotaciones Oficialmente Indemnes de Brucelosis ovina y caprina), salvo las excepciones previstas en la normativa.
Decimocuarta.—Documentación sanitaria:
Calificación sanitaria: La acreditación de “explotación calificada sanitariamente” será entregada por la Consejería competente en materia de ganadería a las explotaciones que posean las condiciones sanitarias a que las que se refiere la normativa comunitaria y nacional vigente y, en concreto, las que reúnan el requisito de Explotación Oficialmente Indemne de tuberculosis bovina. En el caso de brucelosis bovina, ovina y caprina, no será necesario el envío de acreditación sanitaria al estar declarada la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias como región oficialmente de brucelosis ovina, caprina y bovina (Decisiones 2013/177/UE y 2017/252/UE).
La documentación acreditativa tendrá validez hasta el inicio de las pruebas anuales, programadas en el calendario establecido por la Consejería competente en materia de ganadería, que se realizan para el mantenimiento del título de “explotación calificada sanitariamente”, será personal e intransferible y remitida gratuitamente por el Servicio competente en materia de sanidad animal al titular de la explotación. En caso de necesitar un duplicado de dicha documentación, deberá ser solicitada por escrito y previo pago de las correspondientes tasas.
a) Se incumple alguno de los requisitos necesarios para su mantenimiento, establecidos en el anexo I del R.D. 1716/2000 de 13 de octubre, y en concreto, los relacionados con la periodicidad de las pruebas.
b) El rebaño contiene o incorpora animales cuyo estatuto debe determinarse.
c) Ha compartido un pasto comunal no calificado o en un pasto calificado se ha detectado positividad, siendo suspendida la acreditación sanitaria a todas las explotaciones que compartieron el mismo pasto y siempre que dos o más explotaciones ganaderas diferentes se encuentren en contacto, todas las explotaciones vinculadas adquirirán la calificación sanitaria de menor nivel de todas ellas
d) Incumple alguno de los apartados de la presente Resolución.
La suspensión de la calificación sanitaria supondrá la inmovilización de la explotación y la prohibición de movimientos, compra y venta de animales hasta el levantamiento de dicha suspensión, salvo los expresamente autorizados por los servicios veterinarios oficiales.
Decimoquinta.—Campañas sanitarias en porcino:
1. Con el objeto de dar cumplimiento al R.D. 599/2011 de 29 de abril, por el que se establecen las bases del plan de vigilancia sanitaria del ganado porcino, se realizarán controles serológicos obligatorios en un número de explotaciones y animales de esta especie (cerdos y jabalíes) y que se fijará en cada Programa Nacional de Vigilancia. Aquellas explotaciones que, por cualquier motivo no sean sometidas a los controles serológicos establecidos por la Consejería competente en materia de ganadería según el calendario previamente establecido, deberán efectuarlos de forma particular dentro del año en curso. A tal fin, el veterinario de la explotación procederá a la toma de muestras de sangre para su envío al Laboratorio de Sanidad Animal de la Consejería competente en materia de ganadería, acompañadas de un certificado Veterinario Oficial que identifique la explotación y relacione los animales con las muestras objeto de análisis, asumiendo el titular de la explotación los costes generados en el muestreo.
Se prohíbe la vacunación contra la Peste Porcina Clásica y Enfermedad Vesicular Porcina, excepto en aquellos casos determinados por la administración en un momento concreto y bajo su control.
2. Se cumplirá con lo dispuesto en el Programa nacional de lucha, Control y erradicación de la enfermedad de Aujeszky en España, establecido por el 360/2009, de 23 de marzo. En él se especifica que todas las cepas vacunales utilizadas en la elaboración de vacunas contra la enfermedad de Aujeszky serán glicoproteína E negativas (gE-) y en todos los casos las vacunas serán atenuadas (vivas).
3. Se diagnosticará la enfermedad de Aujeszky, y se realizará un muestreo de enfermedad vesicular porcina, peste porcina clásica y peste porcina africana.
4 Los animales serán identificados individualmente, conforme al R.D. 205/1996 por el que se establece un sistema de identificación y registro de los animales de las especies bovina, porcina, ovina y caprina,y sus modificaciones, con un crotal en el que irá impreso el código asignado a la explotación. Además los reproductores llevarán otro crotal en el que figure un número de cinco cifras y dos letras, sistema de identificación propio que adopta la Comunidad Autónoma en base a la potestad conferida mediante el R.D. 324/2000, por el que se establecen normas básicas de ordenación de las explotaciones porcinas.
5. En explotaciones en las que se detecten animales serológicos positivos y en aquellas que pudieran tener una relación geográfica o epidemiológica con las primeras, se actuará de acuerdo con la normativa correspondiente para cada enfermedad y se sacrificarán los animales en los supuestos en que sea obligatorio o esté aconsejado sanitariamente.
7. La sujeción de los animales para que los veterinarios puedan realizar la extracción de las muestras de sangre, será responsabilidad del titular de la explotación. En lo referente a los lugares de saneamiento y la sujeción de los animales se tendrá en cuenta lo indicado en el punto 3 de la base sexta de esta resolución
Decimosexta.—Programa sanitario de acuicultura:
Por Decisión de la Comisión de 8 de mayo de 2008 (DEC 427-2008) que modifica los anexos I y II de la Decisión 2002/308/CE por la que se establecen listas de zonas y compartimentos autorizados en relación con la septicemia hemorrágica viral (SHV) y la necrosis hematopoyética infecciosa (NHI), Asturias, es considerada zona autorizada en relación con la septicemia hemorrágica viral (SHV) y necrosis hematopoyética infecciosa (NHI)
1. Para el mantenimiento del estatuto de zona autorizada, la Consejería competente en materia de ganadería desarrollará, en el marco del Programa sanitario de acuicultura, el control de las enfermedades del anexo IV del R. D. 1614/2008 a través de un Sistema de Vigilancia Sanitaria, cuyos fines son la detección de mortalidades anormales, así como la presencia de una serie de enfermedades. El objetivo será mantener la Categoría I, en particular:
o Programa de control de SHV y NHI en función de la Directiva 2006/88/CE del Consejo y del R.D. 1614/2008, así como la Resolución de 30 de marzo de 1999, de la Consejería de Agricultura, por las que se establecen las condiciones de sanidad animal aplicables a la puesta en el mercado de animales y productos de la acuicultura.
o Además, se llevará un Programa de detección precoz de la Necrosis Pancreática Infecciosa (IPN) que incluya: un sistema de vigilancia pasiva con rápida notificación a la autoridad competente en caso de sospecha y un muestreo anual. En caso de sospecha, se impondrá restricción de movimientos e investigación epizoótica para determinar el posible origen de la enfermedad.
2. Los titulares de las piscifactorías e instalaciones con peces situadas en todas las cuencas hidrográficas del Principado de Asturias estarán obligados a comunicar, dentro de los siete días posteriores, toda incorporación de huevos, peces vivos y/o gametos procedentes de piscifactorías no situadas en el ámbito geográfico de Principado de Asturias, por los cauces que la Consejería competente en materia de ganadería determine.
Decimoséptima.—Campañas sanitarias especiales:
La Consejería competente en materia de ganadería instrumentará las campañas sanitarias especiales que fuesen necesarias para la investigación, control y erradicación de aquellas enfermedades en que las circunstancias epizootiológicas lo aconsejen.
Decimoctava.—Penalidad:
En caso de incumplimiento de alguna de las normas previstas en esta Resolución, la Consejería competente en materia de ganadería podrá adoptar las medidas sanitarias que estimen pertinentes para la salvaguardia de la salud pública o la sanidad animal, sin perjuicio de la imposición de otras posibles sanciones que, según la normativa vigente, le fueren aplicables por la infracción/es cometidas, previa incoación del oportuno procedimiento sancionador.
El cumplimiento de los requisitos establecidos en la normativa a la que se refiere la presente Resolución se considerará requisito ineludible para la concesión de las líneas de ayuda convocadas por la Consejería competente en materia de ganadería.