Source: http://docplayer.es/1289121-Jurisprudencia-judicial-en-algunos-temas-laborales.html
Timestamp: 2018-03-21 13:56:42
Document Index: 184694916

Matched Legal Cases: ['artículo 5', 'artículo 459', 'artículo 19', 'artículo 3', 'artículo 3', 'Artículo 37', 'artículo 238', 'artículo 238', 'artículo 19', 'artículo 22', 'artículo 216']

JURISPRUDENCIA JUDICIAL EN ALGUNOS TEMAS LABORALES - PDF
Download "JURISPRUDENCIA JUDICIAL EN ALGUNOS TEMAS LABORALES"
Mario San Martín Moya
1 JURISPRUDENCIA JUDICIAL EN ALGUNOS TEMAS LABORALES Consuelo Gazmuri Diego López Mónica Vergara Departamento de Estudios Dirección del Trabajo
2 INDICE I.- INTRODUCCIÓN II.- LOS CONVENIOS DE LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO COMO FUENTE DE DERECHO II.- JURISPRUDENCIA JUDICIAL SOBRE INDICIOS DE LABORALIDAD III.- CRITERIOS JURISPRUDENCIALES SOBRE ALGUNAS DE LAS CAUSALES DE DESPIDO DEL ARTICULO 160 DEL CODIGO DEL TRABAJO IV.- MORA PREVISIONAL: EL ARRESTO COMO MEDIDA DE APREMIO. V.- RECEPCIÓN JUDICIAL DE LOS GRUPOS LABORALES DE EMPRESA EN CHILE 2
3 INTRODUCCIÓN En este documento se analiza la jurisprudencia judicial actualizada sobre algunos asuntos laborales de consulta habitual de parte de los usuarios de la Dirección del Trabajo. En él se entrega información sobre la doctrina de los tribunales en las materias seleccionadas y, en algunos casos, se evalúan los contenidos de dicha doctrina a la luz de la experiencia inspectiva del Servicio, ofreciendo nuevas opiniones o perspectivas jurídicas de análisis. El análisis de la jurisprudencia judicial fue realizado por abogados del Departamento de Estudios para que sirva de insumo técnico a los inspectores y de información orientadora a los usuarios. 3
4 I.- LOS CONVENIOS DE LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO COMO FUENTE DE DERECHO Mónica Vergara La doctrina de la Corte Suprema invoca los Convenios de la OIT en sus decisiones en diversas causas, de las que conoce a través de la sala especializada en materias laborales (cuarta sala) o de la sala constitucional que revisa las sentencias apeladas de los recursos de protección de contenido laboral. Las decisiones de la Corte Suprema en ocasiones aluden directamente a la aplicación de normas internacionales y en otras confirma las sentencias de los tribunales inferiores que se apoyan en normas internacionales. Esta jurisprudencia tiene su origen en la reforma constitucional de que modificó, entre otras normas, el artículo 5º de la CPE, cuyo texto establece que el ejercicio de la soberanía reconoce como limitación el respeto a los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana.es deber de los órganos del Estado respetar y promover tales derechos, garantizados por esta Constitución, así como por los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes. La reciente reforma a las normas sobre el procedimiento judicial laboral del Código del Trabajo 2 ha confirmado el rango de norma jurídica interna de los Convenios de la OIT, al instituir un procedimiento especial de tutela laboral para conocer de las causas que versen sobre las cuestiones suscitadas en la relación laboral por aplicación de las normas laborales, que afecten los derechos fundamentales de los trabajadores (art. 486). A su vez, el artículo 459 nº 5 señala que la sentencia definitiva deberá contener los preceptos constitucionales, legales o los contenidos en tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes, las consideraciones jurídicas y los principios de derecho o de equidad en que el fallo se funda. Estas normas refuerzan la aplicación directa de Convenios de la OIT en causas que conozcan nuestros tribunales. 1 Ley n Art. único Nº 1 D.O Ley nº D.O
5 Analizaremos dos casos recientes en que Convenios de la OIT han servido de fundamentos para fallos de Corte. Caso 1º: La autonomía sindical (Convenio nº 87 de la OIT): El Convenio nº 87 y la jurisprudencia del Comité de Libertad Sindical de la OIT, fundan una sentencia de la Corte de Apelaciones de Santiago, confirmada por la sala constitucional de la Corte Suprema 3. Ya en el año 2000, la Corte Suprema confirmó la sentencia de la Corte de Apelaciones de Santiago, que invocaba como fuente inmediata del principio de autonomía sindical, el Convenio nº 87, en vigor en nuestro país desde febrero de ese mismo año. En la parte considerativa del fallo, se alude a que el sentido de tal normativa no es sino permitir la aplicación concreta de la autonomía sindical, consagrada como garantía constitucional en el artículo 19 nº 19 de la Carta Fundamental y de la que, a mayor abundamiento, da cuenta el Convenio nº 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),que en su artículo 3.1 consagra el derecho de las organizaciones aludidas en el artículo anterior para redactar sus propios estatutos y reglamentos, el de elegir a sus representantes, organizar su administración y actividades y de formular su programa de acción. Más directamente pertinente al caso que nos ocupa es aún el artículo 3.2 del mismo Convenio, que impone al Estado el deber de abstenerse de toda intervención que tienda a limitar este derecho o a entorpecer su ejercicio legal. Es de destacar que la referida sentencia aplica el principio de autonomía sindical para resolver un recurso, ANTES de la promulgación de la reforma al Código del Trabajo del año 2001, uno de cuyos objetivos fue precisamente garantizar la autonomía sindical. 3 Apelación de Protección CS
6 El Mensaje del Proyecto de Ley 4 que culminó con la promulgación de la ley establece entre los objetivos de la reforma la Autonomía sindical efectiva, terminando con una excesiva regulación (que) restringe los niveles de actuación de la autonomía colectiva, en especial, de aquellas materias que deben ser objeto de normativa emanada de la propia organización de los trabajadores.agrega la iniciativa del Ejecutivo que la reforma debe garantizar la plena autonomía de las organizaciones sindicales para determinar en sus estatutos sus finalidades, organización y funcionamiento, como expresión de libertad sindical, y con ello, la retirada de la norma heterónoma en la regulación, salvo en los aspectos en que ha parecido necesario mantenerla. El caso conocido por la Corte de Apelaciones de Santiago y revisado por la Corte Suprema, se refirió a la abstención del órgano administrativo (Inspección del Trabajo), en la calificación de los requisitos para realizar una elección sindical, lo que tuvo como resultado que se eligieran un mismo día dos directivas sindicales en un mismo sindicato, ambas celebradas en presencia de un Inspector comisionado por la Inspección del Trabajo correspondiente. La decisión del tribunal que respaldó la actuación administrativa, no pudo fundarse en el reconocimiento legal de la autonomía sindical, puesto que a la fecha de la elección controvertida, la reforma que la profundizó a nivel legal no se había promulgado y ni siquiera estaba en trámite. 5 El pronunciamiento, en consecuencia, revela la pertinencia de exigir y otorgar tutela judicial a los derechos fundamentales de los trabajadores reconocidos en nuestra Constitución o en Tratados Internacionales ratificados por Chile que se encuentren vigentes, aunque este reconocimiento no tenga un desarrollo legal. Es decir, la constitución y los derechos reconocidos en tratados internacionales tienen aplicación directa en las decisiones jurisdiccionales sin que pueda excusarse el tribunal en la 4 Boletín El trámite legislativo del Proyecto de Reforma se inició en Noviembre del
7 ausencia de desarrollo legislativo. Los derechos fundamentales no son declaraciones que para ser efectivas requieren de una ley de desarrollo. Admiten su aplicación directa a controversias jurídicas y pueden sostener una decisión jurisdiccional, aunque la legislación del ramo no establezca un mecanismo de aplicación del mismo, ni un procedimiento especial. La reforma procesal laboral recientemente aprobada contempla un procedimiento especial de tutela de derechos fundamentales que permite la protección de los derechos fundamentales en el sistema procesal ordinario, y no como en el caso reseñado, a través de un recurso extraordinario 6. La sentencia comentada, sin embargo, amparó el derecho a la autonomía sindical ANTES de esta última reforma, lo que confirma que tanto en lo sustantivo como en lo procesal, el juez debe y puede decidir con arreglo a las normas constitucionales e internacionales aplicables, sin que la ausencia de legislación de desarrollo o de procedimientos específicos puedan ser una excusa para evitar la obligada tutela judicial. A esta conclusión contribuye además el mandato constitucional en virtud del cual los tribunales no podrán excusarse de ejercer su autoridad, ni aun por falta de ley que resuelva la contienda o asunto sometidos a su decisión. (principio de inexcusabilidad art. 76 inc. 2º CPE) La sentencia comentada cita como fuente en su decisión, la jurisprudencia de un órgano internacional: el Comité de Libertad Sindical del Consejo de Administración de la OIT. En efecto, señala que: siguiendo en el ámbito de aplicación del Convenio nº 87 de la OIT en el campo de la impugnación de las elecciones sindicales, el Comité de Libertad Sindical nacido al amparo de dicha organización internacional ha observado que en los casos en que sean impugnados los resultados de elecciones sindicales, estas cuestiones deberían remitirse a las autoridades judiciales, quienes deberían garantizar un procedimiento imparcial, objetivo y rápido. 6 Ley de
8 Si bien, la Corte Internacional de Justicia es el único organismo competente para dar una interpretación autorizada de los convenios y recomendaciones de la OIT, 7 el Comité de Libertad Sindical examina las reclamaciones por vulneración de la Libertad Sindical y formula una recomendación al Consejo de Administración, si a su juicio los casos merecen un examen por parte de este Consejo. En estos informes pueden encontrarse explicaciones sobre el alcance y el significado de cláusulas de los convenios lo que se conoce como jurisprudencia del CLS, y es esa doctrina la que invoca la Corte de Apelaciones en su considerando transcrito, y ratificado por la Corte Suprema al conocer de la apelación. El contenido de la decisión judicial, que apoya la decisión de la autoridad administrativa de certificar el acta de dos elecciones de directorio de una misma organización gremial, puede merecer más de una observación. Lo que interesa destacar, es que nuestros tribunales superiores reconocen como fuente de derecho para fundar sus decisiones la Constitución y los tratados internacionales ratificados y vigentes. Consideran, además, la jurisprudencia y la doctrina emanada de órganos internacionales con competencia en la materia como es el caso de la que consta en los informes del Comité de Libertad Sindical de la OIT. Las decisiones de la Corte Suprema se distinguen porque deben ser capaces de permitir a las personas conocer cuales son los criterios jurídicos con los que se aplican las normas, de forma tal de que ciudadanos y tribunales inferiores cuenten con orientaciones acerca del alcance de las reglas de convivencia imperativas 8. El carácter y naturaleza de la Corte Suprema se consolida al configurar una doctrina jurisprudencial que se nutre de distintos caudales jurídicos reconocidos como fuentes del derecho, lo que honra la función superior del sistema de administración de justicia. 7 Artículo 37 nº 1 de la Constitución de la OIT. 8 En este sentido, Alex Caroca Pérez, Reflexiones acerca de las funciones de las Corte Suprema en Corte Suprema y Corte Constitucional: Competencias y Relaciones, Revista Ius et Praxis U. de Talca,
9 Caso 2: La libertad sindical (Convenios nº 87 y 88 de la OIT): La Corte Suprema invoca los convenios nº 87 y nº 98 de la OIT, para desestimar recurso de un empresario, pues su pretensión vulnera los tratados internacionales destinados a protegerla. 9 El caso fue conocido por la Corte Suprema a través de un recurso de Casación en el Fondo que tuvo su origen en el despido de dos trabajadores, quienes fueron electos directores sindicales en Octubre de 1999 y que reclamaron la nulidad del despido ante un tribunal de letras de Copiapó 10. A esa fecha, las normas que protegían con fuero a quienes participaban en la constitución de un sindicato, favorecían exclusivamente a los candidatos al directorio, protección que la reforma de la Ley amplió a todos los trabajadores que concurran a la constitución de un sindicato. Las normas legales (art. 238) exigían, y aún exigen, de la comunicación al empleador de la fecha de la elección. Este requisito de publicidad tiene por objeto calcular el plazo previo a la elección durante el cual se extiende el fuero. En el caso objeto del juicio y del Recurso de Casación en el Fondo, los trabajadores fueron despedidos el mismo día en que fueron electos directores, discutiéndose si estaban amparados por el fuero que protege a los candidatos a directores, toda vez que la empresa sostenía que no se había cumplido con la comunicación exigida. Recordemos que el inc 3º del artículo 238 del Código Laboral - hoy derogado - establecía que El fuero no tendrá lugar cuando no se diere la comunicación a que se refieren los incisos anteriores, aludiendo a la comunicación a la empresa y a la Inspección del Trabajo respectiva. El juzgado de Copiapó acogió la demanda declarando que los trabajadores estaban protegidos por el fuero al momento del despido, no en su calidad de candidatos, sino de directores electos, siendo indiferente en consecuencia, si existió o no el aviso previo 9 Casación en el fondo C.S. Rol er J.L. Copiapó. Rol
10 exigido por el artículo 238 del Código, ya que tal norma ampara a los candidatos al directorio durante el período previo a la elección. Agrega el considerando noveno de la sentencia que: Esta sentenciadora tiene presente además que el derecho a sindicalizarse está consagrado en el nº 19 del artículo 19 de la Constitución Política de la República y que la conducta de la empresa demandada encuadra en las normas contenidas dentro de los artículos 289 y 294 del Código del Trabajo, bajo el epígrafe De las prácticas desleales o antisindicales y de su sanción, que constituyen un reflejo de la garantía constitucional antes señalada. La Corte de Apelaciones confirmó esta sentencia. La Corte Suprema rechazó el recurso de Casación en el Fondo, por notoria falta de fundamentos, agregando en su considerando noveno: Que a su vez lo alegado pugna con lo resuelto reiteradamente por este tribunal en el sentido que el fuero existe cuando se trata de una primera elección sindical, aun sin conocimiento del empleador, acorde con la garantía constitucional que el recurrente estima transgredida y que asegura el derecho a sindicarse y con los convenios internacionales del trabajo Nºs. 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificados por Chile, destinados a proteger la libertad sindical del trabajador y su participación en actividades sindicales. La declaración de la Corte Suprema admite al menos dos comentarios. En primer lugar precisa que la obligación de comunicar al empleador la realización de una elección de un directorio sindical no obsta a la vigencia del fuero, cuando se trata de la primera elección sindical, aquella que tiene lugar junto con la constitución del sindicato. Dicha decisión se funda en una jurisprudencia reiterada del máximo tribunal. En segundo lugar, La Corte invoca la garantía constitucional y los tratados internacionales que reconocen el derecho de sindicación, como derecho fundamental. Esta invocación a las normas de jerarquía constitucional se hace a mayor abundamiento, pues antes de referirse a ellas la Corte Suprema ya había desestimado el recurso en el considerando anterior (octavo). 10
11 El texto del considerando noveno y final transcritos más arriba, parecen expresar la voluntad del tribunal de precisar su opinión más allá de la decisión concreta sometida a su decisión, dejando constancia del criterio que debe ilustrar a los jueces al conocer de las materias debatidas en el juicio, dando una inequívoca señal de que tratándose de derechos fundamentales, la referencia a la Constitución y a los tratados internacionales ratificados y vigentes en Chile, no es sólo procedente, sino necesaria. 11
12 II.- JURISPRUDENCIA JUDICIAL SOBRE INDICIOS DE LABORALIDAD Diego López F. La detección de los elementos que constituyen una relación laboral es la tarea más característica del Derecho del Trabajo y sobre ella se han escrito océanos de tinta. Puede decirse que detectar una relación de trabajo subordinada es el origen de esta rama jurídica: permite identificar una prestación de servicios, de entre muchas otras, que por las características especiales que presenta queda sujeta a las normas jurídicas del trabajo. En propiedad, sólo una persona que labora para otra bajo subordinación y dependencia, es jurídicamente un trabajador en sentido estricto. La doctrina ha abundado en reflexiones sobre el contenido y alcance de cada uno de los elementos de la laboralidad y últimamente se ha retomado el tema desde la perspectiva de analizar cómo las nuevas formas de ocupación asalariada interpelan los indicios tradicionales que han permitido delimitar el ámbito de aplicación del derecho del trabajo por más de cien años. Sin embargo, una revisión de la jurisprudencia nacional sobre la calificación de laboralidad en las prestaciones personales de servicios, revela que en general ha persistido en ella un apego al esquema más tradicional. Hay, sin embargo, algunas situaciones que es útil considerar ya que han sumado otras consideraciones a la aplicación directa del canon de indicios tradicionales de la laboralidad. Estas consideraciones agregan elementos especiales a la calificación judicial de una relación jurídico laboral, pero que con todo no se apartan del esquema tradicional de apreciar la subordinación y dependencia. Revisaremos algunas de ellas, aludiendo a los respectivos fallos judiciales. 12
13 1) Existe un indicio de laboralidad que sea determinante o todos son apreciados de la misma forma?: A partir del conjunto de indicios que permiten concluir la existencia de una relación laboral, es posible que en el proceso de análisis judicial algunos de ellos sean más determinantes que otros. Como se sabe, para ser calificada de laboral, es indispensable que una prestación de servicios esté caracterizada por tener como objeto servicios personales, ya sean intelectuales o materiales; efectuada bajo un vínculo de subordinación y dependencia; y que como retribución a los servicios prestados se reciba una remuneración determinada. Sin embargo, la subordinación y dependencia es el elemento determinante de la laboralidad. En efecto, claramente nuestra jurisprudencia se ha inclinado por destacar el rol protagónico de estos indicios en la calificación de una relación laboral, al considerar que los otros (servicios de carácter personales y remunerados) pueden darse también en otra clase de relaciones jurídicas de naturaleza civil o comercial. La Corte Suprema lo ha refrendado con claridad 11 : El elemento propio o característico del contrato de trabajo, el que lo tipifica, es ( ) el vínculo de subordinación y dependencia. De este elemento, entonces, dependerá determinar si se configura una relación laboral que debe materializarse en un contrato de trabajo, puesto que los señalados en las letras a) y c) precedentes (que la prestación de dichos servicios la efectúe bajo un vínculo de subordinación y dependencia y que como retribución a los servicios prestados, reciba una remuneración determinada) pueden darse también en otra clase de relaciones jurídicas de naturaleza civil o comercial. Lo expuesto autoriza para sostener que, no obstante existir una prestación de servicios personales y una remuneración determinada, no se estará en presencia de un contrato de trabajo si tal prestación no se efectúa en situación de subordinación y dependencia respecto de la persona en cuyo beneficio se realiza. 11 Corte Suprema, Rol ,de29/10/
14 Pero específicamente qué elementos pueden revelar la existencia de subordinación y dependencia en una prestación de servicios personales. Se consideran sobre todo los indicios materiales que más directamente revelen una subordinación personal del prestador del servicio respecto de quien recibe y paga dicho servicio: la obligación de concurrir habitualmente al lugar de trabajo, el cumplimiento efectivo de un horario de trabajo y la subordinación patente al control, revisión y rendimiento del trabajo realizado, son muy valorados por nuestra jurisprudencia a la hora de decidir si existe o no una relación jurídico laboral 12. Para la Corte Suprema, el vínculo de subordinación y dependencia debe materializarse en situaciones concretas como por ejemplo, la continuidad de los servicios prestados en la faena; la obligación de asistencia del trabajador; el cumplimiento de un horario; la obligación de ceñirse a órdenes e instrucciones dadas por el empleador; la supervigilancia en el desempeño de sus funciones; la subordinación a controles de diversa índole y la rendición de cuentas por el trabajo realizado. 13 2) Exclusividad del vínculo laboral: Ahora bien, podría pensarse quizás que la exclusividad en la prestación de servicios personales a un solo empleador es también un requisito de laboralidad, ya que tal vez la existencia de dos o más empleos atenuarían la subordinación personal del trabajador a todos ellos. Tal asunto se ha planteado ante tribunales, respecto de casos de pluriempleo, en los que finalmente se ha resuelto que 12 Corte de Apelaciones de Santiago, Rol de 06/04/2003: La esencia del contrato de trabajo es la prestación de servicios bajo vínculo de subordinación y también de dependencia, y de una interpretación sistemática de las disposiciones laborales, surgen las condiciones y características especialísimas de esta clase o forma de vinculación o relación jurídica y de hecho, la que debe traducirse, en que el trabajador debe estar sujeto a una jornada de trabajo determinada, con permanencia del trabajador en sitio determinado para la prestación de los servicios, seguida de la obligación de cumplir el horario establecido en el contrato, con sujeción y control a través de la firma en un libro de asistencia y registro de entradas y salidas. Corte de Apelaciones de Valparaíso, Rol de 02/10/1997: corresponde calificar como contrato de trabajo y no como contrato de honorarios ( ) al contrato que en la práctica implicó que el trabajador haya prestado servicios de índole laboral, pues tenía la obligación de asistencia diaria de lunes a viernes, sujeto a un horario de ocho y media a diecisiete horas dieciocho minutos, bajo dependencia y subordinación de los jefes, de quienes recibía instrucciones. 13 Corte Suprema, Rol de 19/12/
15 nada impide calificar como laborales todas las relaciones de trabajo que una persona detente con dos o más empleadores diferentes. 14 3) Clasificación de laboralidad de los contratos de trabajo atípicos: También se ha planteado judicialmente la cuestión sobre si la existencia de contratos temporales de trabajo atenta contra la calificación de laboralidad, considerando la atenuación de continuidad de la prestación que se obtiene en tales contratos. Esto plantea cuán importante es que una prestación de servicios sea permanente para ser calificada de laboral. Este asunto presenta interés para la doctrina, que ha abundado en reflexiones sobre cuánto pueden cambiar la subordinación y dependencia sin que por ello dejen de ser distintivas de la laboralidad. Ante la amplia gama de nuevas ocupaciones flexibles, que han sido expresamente reconocidas por la ley laboral en virtualmente toda la experiencia comparada, y que se caracterizan por atenuar la continuidad de la prestación de trabajo, la obligación de asistencia del trabajador, el cumplimiento de un horario determinado o el lugar donde deben realizarse los servicios contratados, aparece con nueva fuerza el desafío de calificar jurídicamente tales prestaciones de servicios que se alejan del esquema tradicional del trabajo asalariado 15. De esta forma, es usual que el concepto tradicional de subordinación y dependencia que ha servido hasta ahora de contraseña para acceder a la protección legal del trabajo, ya no describa a un número creciente de empleos. Ni la subordinación es tal, cuando lo es, ni 14 Corte Suprema, Rol de10/11/2003: No obsta a lo anterior la circunstancia de que el trabajador no preste servicios exclusivamente a un solo empleador, pues la exclusividad no constituye una característica esencial de las relaciones laborales, como por lo demás lo demuestra la regulación que el propio Código del Trabajo establece en su artículo 22, al excluir de la limitación de jornada, a quienes presten servicios bajo dependencia o subordinación a distintos empleadores. Corte Suprema, Rol , de 09/07/1999: En cuanto al hecho de que no se estaría frente a una relación laboral por cuanto la demandante mantenía simultáneamente una relación laboral con otra empresa, cabe recordar que la pluralidad de empleos es admisible ante nuestro derecho y muchos preceptos de nuestra legislación laboral y previsional aluden específicamente a personas que prestan servicios a más de un empleador. 15 Reveladoramente, a este fenómeno se le ha denominado la huida del derecho del trabajo (Miguel Rodríguez: La huida del derecho del trabajo, Revista Relaciones Laborales n 1, Madrid, 1992.) 15
16 se presenta de una forma inamovible y estable. A partir de este punto, la doctrina ha evolucionado en distintas direcciones, revisando los indicios que deberán ser considerados por la jurisprudencia o promoviendo legalmente nuevas regulaciones que conceden solo una parte de la tutela legal sobre trabajos asalariados no del todo subordinados pero aún dependientes 16. Nuestra jurisprudencia ha reconocido que la subordinación que identifica a una relación laboral no puede ser uniforme en todos los contratos del trabajo; puede ser mínima en unos casos y muy estricta en otros, según las circunstancias y condiciones en que se presta el servicio. 17 Esto lleva a la necesidad de que frente a prestaciones de servicios que presentan elementos propios de la subordinación y dependencia, pero atenuados, el juez deba considerar los indicios de laboralidad en su conjunto, de manera tal que pese a estar disminuidos algunos de ellos, la presencia combinada de todos le indique si aún persiste la naturaleza laboral del vínculo que origina la prestación de servicios. En el fallo antes citado, por ejemplo, los signos externos de subordinación y dependencia existentes pero atenuados, revelaron que el trabajador no tenía en la ejecución del servicio contratado la autonomía propia de un operario civil 18, y pese a la flexibilidad de horario de trabajo que existía igualmente la trabajadora tenía la obligación de cumplir una jornada laboral El tema es muy amplio y complejo para tratarlo aquí. Una panorámica actualizada puede encontrarse en Oscar Ermida y Oscar Hernández: Crítica a la subordinacion, Revista Laboral Chilena abril 2002 y mayo Corte Suprema, Rol , de 09/07/ Corte Suprema, Rol , de 09/07/1999: La relación de subordinación y dependencia se manifiesta por signos externos, tales como la facultad de mando que tiene el empleador y la obligación del trabajador de acatar las instrucciones de éste, la continuidad de los servicios, la supervigilancia por el empleador en el desarrollo de las funciones, la concurrencia diaria al lugar de trabajo, el cumplimiento de un horario de trabajo y otras análogas o similares. En el contrato civil de arrendamiento de servicios inmateriales, si bien es cierto que quien presta los servicios debe hacerlo también conforme a las instrucciones del acreedor de trabajo, no es menor cierto que el prestador de los servicios tiene la más amplia autonomía para imponerse su propio programa de trabajo, con la más amplia libertad. 19 Considerando de Corte Apelaciones en mismo caso: En la especie se configuró una relación laboral, pues se dieron sus diversas características o signos externos, sin que obste a ello una relativa flexibilidad en el horario exacto de trabajo, toda vez que, en definitiva tal flexibilidad no dependía de la voluntad de la trabajadora, sino del empleador; lo que se explica, por otra parte, por tratarse de una prestación especial de servicios. 16
17 Un fallo más reciente se ha pronunciado incluso sobre la laboralidad de los llamados contratos atípicos de trabajo. Respecto de ellos, la Corte Suprema ha reconocido que presentan particularidades que los alejan de la contratación laboral clásica, pero que ello no impide un análisis de su laboralidad en cada caso específico. En efecto, para la Corte: Toda prestación de servicios que reúna los elementos propios del contrato de trabajo, esto es, la prestación de servicios bajo dependencia o subordinación y a cambio de una retribución determinada, hace presumir la existencia de un contrato de trabajo. No obsta a lo anterior la modalidad de los servicios que se prestan, toda vez que si bien el Código del Trabajo consagra una forma típica de trabajo subordinado, también se extiende a otras que en doctrina se han denominado contratos atípicos, lo que es del caso, pues concurriendo los elementos esenciales del contrato de trabajo, el elemento diferenciador es la periodicidad o eventualidad en que se prestarán los servicios. Ejemplos de estos contratos atípicos son el de plazo o el de temporada, en cuanto a la duración del vínculo, el de jornada parcial respecto al tiempo de trabajo, o los eventuales o transitorios, como el de la especie, entre otros. El actor ha tenido la calidad de trabajador eventual o transitorio, modalidad ésta definida en la letra d) del artículo 216 del Código del Trabajo como la que se presta bajo dependencia o subordinación en períodos cíclicos o intermitentes. 20 4) Calidad de socio con facultades de administración del trabajador impide calificación de relación laboral: La subordinación laboral también se ha sometido a juicio ante nuestros tribunales, bajo la forma de dirimir si un socio puede ser trabajador dependiente de la empresa a la cual está asociado. En realidad, este punto aborda también la ajenidad de una relación laboral, pero el fallo que registramos a continuación resuelve por la vía de considerar la presencia efectiva de subordinación laboral. En efecto, en una sentencia reciente sobre este asunto, la Corte Suprema se guió por el argumento que considera las atribuciones que tiene el socio-trabajador en la administración de la empresa que lo ocupa, bajo el criterio de que si el socio-trabajador 17
18 posee participación suficiente en el capital social como para detentar atribuciones de dirección o administración dentro de la sociedad, difícilmente puede existir una diferencia efectiva entre la voluntad del empleador y la del trabajador. El fallo en cuestión expone: La calidad de socio del actor constituye un inconveniente para la existencia de una relación laboral, pues tal calidad involucra elementos o condiciones que impiden que la prestación de servicios del actor se desarrolle en condiciones de subordinación y dependencia respecto de su eventual empleador, por cuanto se produce confusión entre la voluntad del actor y la de la demandada, condiciones que dicen relación con el capital que el socio posee en la sociedad demandada y con las atribuciones que dentro de la sociedad inviste. El hecho de que los socios de una empresa puedan adoptar acuerdos y cuenten con facultades de administración y representación de una sociedad, constituye una situación que les impide prestar servicios en condiciones de subordinación y dependencia, lo que determina que no tengan la calidad de trabajadores dependientes de ella. En el caso de autos, siendo el actor además socio de la demandada, importa que tal circunstancia conlleve una confusión entre su voluntad y la voluntad de la sociedad demandada, toda vez que el actor es dueño del 7.75% del capital social, el que se encuentra enterado y pagado. 21 5) Circunstancia de ser profesional el trabajador facilita el no reconocimiento de laboralidad: Repetidamente se encuentran en fallos de alzada sobre la existencia de relación laboral, consideraciones que aprecian si el trabajador demandante era profesional, sobre todo si ello está asociado a la inexistencia de reclamo durante la vigencia de la relación contractual que originaba la prestación de servicios personales. En varios casos, la Corte Suprema considera que el hecho de que un trabajador 20 Corte Suprema, Rol , de 10/11/ Corte Suprema, Rol , de 29/10/
19 profesional, que aceptó un vínculo contractual no laboral para una prestación de servicios personales, dejando pasar tiempo sin presentar el reclamo respectivo ni demandar judicialmente, impide que el tribunal califique tal vínculo como laboral. 22 Esta jurisprudencia pareciera exhibir el raciocinio de que un trabajador con conocimiento suficiente sobre los derechos que le asistían en su situación laboral no podía sino estar al tanto de que su situación era irregular, más aún si se vinculaba a labores de administración o contabilidad en la empresa en la que se desempeñaba, razón por la cual no puede exigir posteriormente el cumplimiento de derechos que aceptó se le desconocieran. Un fallo reciente de la Corte Suprema explicita este argumento, al afirmar que demandar derechos laborales respecto de una relación originalmente concebida como no laboral afectaría la buena fe contractual y se buscaría provecho por un acto propio. Se trata de un caso en que un contrato de honorarios expresamente estipuló que no derivarían de él situaciones de dependencia. La Corte, sin embargo, apreció que igualmente la prestación de servicios presentaba características propias de una relación 22 Corte Suprema, Rol de 04/11/03: La no existencia del vínculo de subordinación y dependencia y jornada continua de trabajo, se confirma, ya que siendo el demandante, como él señala, encargado de administración y finanzas; no exigió durante el lapso de prestación de servicios el pago de imposiciones, vacaciones y demás beneficios propios de los trabajadores. Corte Suprema, Rol , de 29/10/2003: Si siendo el actor un profesional, ingeniero agrónomo, no exigió durante el lapso de prestación de servicios, el pago de imposiciones, vacaciones y demás beneficios propios de los trabajadores, no puede haber subordinación y dependencia. Corte Suprema, Rol , de 27/10/2003: Si todas las boletas de honorarios las giró en forma personal, escribiéndolas de su puño y letra, en forma libre y consciente, si no sólo declaró tributariamente todas las rentas percibidas de la empresa demandada, sino que solicitó, obtuvo y percibió la respectiva devolución de las retenciones efectuadas por la compañía, si detenta un título profesional de constructor civil con una vasta experiencia en todo tipo de obras civiles y conoce perfectamente todas las condiciones que caracterizan a un contrato de trabajo. Todo lo anterior permite desvirtuar la existencia del vínculo laboral. Corte Suprema, Rol , de 30/01/2003: Que, a mayor abundamiento, también es un hecho a considerar que el actor durante el período prolongado de cuatro años de prestación de servicios no reclamó el pago de imposiciones, ni exigió en su oportunidad sus correspondientes vacaciones y demás beneficios propios de los trabajadores. Corte Suprema, Rol de 19/12/2002: Las relaciones contractuales que vincularon a las partes, mantenida durante más de ocho años, en particular la extensión por el actor de boletas de honorarios por "asesorías y servicios", acreditada en autos, sin que conste, durante ese prolongado lapso, que éste técnico marino y buzo profesional, haya formulado reclamo alguno de su condición laboral o recabado la emisión 19
20 laboral. Empero, la demanda tardía del trabajador, habiendo concurrido al pacto original y conociendo las características laborales del vínculo, constituían un caso de violación de la buena fe contractual 23. La doctrina de este fallo merece ser comentada. Respecto de un profesional que detentaba facultades para contratar y despedir en la empresa que se desempeñaba, es probable que este raciocinio tenga algún asidero con lo que realmente pasaba; habitualmente se pacta con el empleador una indemnización contractual en este tipo de trabajos, por lo que el juez que se enfrenta a estos casos suele considerar que pudiera haber un aprovechamiento de la propia aceptación original del demandante para obtener más dinero mediante una acción judicial reclamando la laboralidad del vínculo. Pero ni con mucho este criterio puede hacerse extensivo a todo trabajador profesional que para obtener un empleo aceptó las condiciones de contratación que se le ofrecieron, aún sabiendo que se trataba de condiciones irregulares pero que de haberlas denunciado oportunamente corría el riesgo de perder su fuente de trabajo. de liquidaciones mensuales de remuneraciones, la concesión de feriados, el pago de imposiciones previsionales y demás beneficios derivados de una contratación como trabajador dependiente. 23 Corte Suprema, Rol , de 28/07/2004: Las partes en el instrumento en cuestión dejaron constancia que en virtud de este contrato no derivarían situaciones de dependencia o que pueda entenderse que se trata de un contrato de trabajo, no obstante lo cual ( ) sí es posible advertir la existencia de estos elementos propios de una relación laboral. En este orden de ideas, es posible señalar que el actor estuvo sujeto a una situación de dependencia en la prestación de sus servicios, hecho que se desprende al considerar que el vínculo que unió a las partes se extendió por más de 13 años (..)Por otra parte, es posible advertir que la función del actor, en realidad, no sólo se circunscribía a efectuar labores de registro contable, sino que además, en el desarrollo de sus funciones, se le asignaron labores de absoluta responsabilidad para la institución demandada. (..)Por todo lo razonado previamente, sólo resta declarar que el vínculo de prestación de servicios que existió entre las partes ( ) revistió el carácter de relación laboral. Que los principios generales que informan en derecho, están en un estatus más alto que el de las propias normas, cumpliendo la función legitimadora del mismo. Entre otros principios figuran el ya señalado de la buena fe, que es inspirador a su vez de la doctrina denominada de los actos propios, que impone un deber jurídico de respeto y sometimiento a una situación jurídica creada anteriormente por la conducta del mismo sujeto. Que el demandante mantuvo por 13 años una relación con la parte demandada basada en un pacto escrito, en el que descartan todo vínculo de subordinación y dependencia que aparece debidamente finiquitado; pretende ahora, luego de transcurrido más de un año del cese del vínculo contractual, que se declare que dicha relación habida entre las partes fue de naturaleza laboral ( ).Este criterio deja en evidencia un atentado a la buena fe y a la teoría de los actos propios, antes esbozados. 20