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Timestamp: 2018-10-16 10:38:34
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I. Introducción: Gestación del texto de la Directiva
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José Manuel Maldonado Vázquez
1 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la publicación de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) Por Profa. Titular de Derecho internacional privado Universidad de León Sumario: I. Introducción: Gestación del texto de la Directiva. II. Delimitación de los miembros de la familia con derecho a reagrupación familiar según la Directiva: 1. Aspectos preliminares. 2. Término cónyuge. 3. Hijos comprendidos en la reagrupación familiar. III. Reseña de bibliografía española sobre las diversas propuestas de directiva y reseña del proceso legislativo previo de elaboración de la Directiva. IV. Anexo legislativo: texto de la Directiva. I. Introducción: Gestación del texto de la Directiva 1. El pasado día 3 de octubre de 2003 se publicó, en el Diario Oficial de la Unión Europea, el texto oficial de la Directiva 2003/86/CE del Consejo de 22 de septiembre de 2003, sobre el Derecho a la reagrupación familiar ( 1 ). La gestación de esta Directiva puede calificarse, sin lugar a dudas, de excesivamente lenta, y aunque los progenitores son muchos -participaron los Quince aunque sin la
2 2 aquiescencia de los de siempre: Reino Unido, Irlanda y Dinamarca a los que tampoco se les va aplicar ( 2 )- sin embargo, a la vista de la criatura no nos queda más remedio que apuntar que los espermatozoides predominantes pertenecen a los Estados más conservadores de la Unión Europea. La Directiva que acaba de ver la luz, y que como dispone en su artículo 20 cada Estado en su ordenamiento interno puede modularla y equiparla con los mejores trajes, hasta el 3 de octubre de 2005, no parece que en el resultado final -aunque consigamos un buen maquillaje- se pueda presentar como cándida y apetecible. Dejando a un lado, los términos usados, para evitar caer en la pedantería, simplemente vamos a limitarnos a describir algunas de las disposiciones marco en las que los Estados deberán fijarse en el futuro para regular la reagrupación familiar en su Ordenamiento interno. Esperemos, que la labor interna otorgue una imagen final del producto 1. Vid. Anexo legislativo: Texto de la Directiva (DOUE, L 251, , pp ). 2. Vid. Considerandos 17 y 18 de la Directiva. En estos se apunta claramente que no participan en la adopción de la Directiva ni Reino Unido ni Irlanda y por supuesto tampoco Dinamarca. En concreto, el Cdo. 17 dispone que: "De conformidad con los artículos 1 y 2 del Protocolo sobre la posición del Reino Unido e Irlanda, anejo al Tratado de la Unión Europea y al Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, y sin perjuicio del artículo 4 de dicho Protocolo, estos Estados miembros no participan en la adopción de la presente Directiva ni están obligados ni sujetos por su aplicación"; en relación a Dinamarca el Cdo. 18 afirma que: "De conformidad con los artículos 1 y 2 del Protocolo sobre la posición de Dinamarca, anejo al Tratado de la Unión Europea y al Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, Dinamarca no participa en la adopción de la presente Directiva ni esta obligada ni sujeta por su aplicación".
3 3 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) que pueda desfilar por las grandes pasarelas de la moda europea, ello sin perjudicar a ninguna de las instituciones gubernamentales que organizan a la sociedad más democrática y respetuosa con los derechos humanos. 2. Lógicamente, aunque ya hemos apuntado algunas valoraciones, para que sea posible comprender esos comentarios, debemos proceder a realizar una presentación del texto resultante de cuatro años de gestación, de diciembre de 1999 a octubre de El proceso se inició el 1 de diciembre de 1999 ( 3 ), aunque la preparación es anterior, procede del texto de Amsterdam y su concreción en Tampere, cumbre o reunión del Consejo celebrada los días 15 y 16 de octubre de 1999, donde se apunta que el pilar base de la política migratoria de la UE se encuentra en la integración de los nacionales de terceros países residentes. Desde luego, una de las medidas para poner en marcha una correcta integración exige 3. Vid. Propuesta de Directiva del Consejo, sobre el derecho a la reagrupación familiar (Comisión de las Comunidades Europeas, Bruselas, , COM (1999) 638 final/1999/0258 (CNS); Informe Watson (A5-0201/2000). Derecho a la Propuesta de directiva del Consejo sobre el derecho a la reagrupación familiar (Comisión de Libertades y Derechos de los Ciudadanos, Justicia y Asuntos Interiores).
4 4 facilitar la reagrupación familiar mediante la adopción de unas normas comunes para todos los Estados miembros ( 4 ). Iniciados los trabajos en la fecha señalada, desde luego, el camino seguido ha sido, lo que se denomina en el ámbito religioso, un verdadero vía crucís, con múltiples estaciones, que cada vez que se iniciaba una nueva estación, el texto propuesto se levantaba -elevaba- mucho más debilitado ( 5 ). Ahora bien, no finaliza el calvario como en el ámbito eclesiástico resucitando el cuerpo sino que texto surgido al final del trayecto dista más de ciento ochenta grados de la idea original, al menos en lo que se refiere a los eventuales beneficiarios del derecho a la reagrupación familiar. 4. Vid. A. Alvarez Rodríguez, "La nueva Ley española de extranjería: ruptura e incumplimiento de Tampere? innovación o seguimiento del modelo italiano?", Migraciones, núm. 7, 2000, pp Vid. Art. 4 aprobado finalmente frente al art. 5 de la Propuesta citada en la nota 3, que debe ser contrastada con el art. 5 de la Propuesta modificada de Directiva del Consejo, sobre el derecho a la reagrupación familiar (Comisión de las Comunidades Europeas, Bruselas, , COM (2000) 624 final; DOCE C núm. 62, 27-II-2001, pp ); Asimismo se debe comparar el tenor de los preceptos mencionados con el art. 4 de la Propuesta modificativa de Directiva del Consejo, sobre el derecho a la reagrupación familiar (Comisión de las Comunidades Europeas, Bruselas, , COM (2002) 225 final/1999/0258 (CNS); DOCE, núm. 203 C, 27-VIII-2002, pp ). En todo caso, para analizar la eventual amplitud de los beneficiarios se debe consultar el Informe sobre propuesta modificada de Directiva del Consejo sobre el derecho a la reagrupación familiar (Ponente: Carmen Cerdeira Morterero) (Parlamento Europeo, Comisión de Libertades de los
5 5 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) II. Delimitación de los miembros de la familia con derecho a reagrupación familiar según la Directiva 1. Aspectos preliminares 3. A la vista del texto de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre, como hemos dicho, publicado el 3 de octubre de 2003 en el DOUE, podemos afirmar que la integración del nacional de terceros países residente en un Estado de la UE exige no sólo que el reagrupante esté en posesión de un permiso de residencia como era lógico pensar, en todo caso, además, debe disponer de un alojamiento adecuado, seguro de enfermedad y de unos recursos económicos suficientes (Vid. art. 2.c) y e), art a), b) y c) Directiva). Ahora bien, a nosotros, que estas exigencias nos parecen correctas, lo realmente nos preocupa es la delimitación del ámbito subjetivo de sus beneficiarios. Es decir, nos interesa averiguar con quién se le va a permitir vivir a ese nacional de terceros países residente en la UE. Desde esta perspectiva, vamos a tratar de responder, en las siguientes páginas, de forma simple y llana sin grandes tecnicismos, a la pregunta de qué familiares son considerados por la nueva Directiva como miembros de la familia con derecho a la reagrupación. En virtud del art. Ciudadanos, Justicia y Asuntos Interiores Europarl, A5-086/2003, 24-III-2003, pp. 1-35).
6 6 4, parece que, el nacional de terceros países residente en la UE, puede vivir con otros nacionales de terceros países siempre que acrediten que son o cónyuge o hijos menores del reagrupante o de su cónyuge (art. 4.1 Directiva). La inclusión entre los eventuales reagrupables a otras personas, entre los que cabe aludir a los hijos mayores solteros y a los abuelos es decir a los padres del reagrupante o de su cónyuge, que vivan a sus expensas, va a depender exclusivamente de la buena disposición de las autoridades de los Estados miembros (art. 4.2 Directiva); ello, debido a que la Directiva deja a la legislación interna de los Estados miembros la eventual extensión a estas personas por lo que los Estados no se encuentran obligados a permitir la reagrupación más que a cónyuge e hijos menores. Así las cosas, uno puede decir que el modelo de familia descrito en la Directiva responde a una línea clásica, y la criatura aparentemente esta sana y presenta signos de que su desarrollo vital pueda ser incluso satisfactorio. Sin embargo, la apariencia no debe engañarnos, pues no es cualquier cónyuge el que reagrupa ni tampoco son todos los hijos menores los que van a poder vivir con el reagrupante. Para intentar abordar estas dos cuestiones, vamos a desarrollar en las próximas líneas, de un lado el tema de los cónyuges y de otro el tema relativo a los hijos.
7 7 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) 2. Término cónyuge En primer lugar, el art. 4 es claro con relación al término cónyuge. Se refiere, en todo caso, a persona casada -pareja no disuelta-, y, desde luego, monogámica. Que se trata de una situación legal y que en principio las parejas de hecho no tienen derecho a la reagrupación familiar se pone de manifiesto en el art. 4.3 de la Directiva, con una formula flexible para que los Estados más conservadores puedan seguir manteniendo sus firmes convicciones. Ahora bien, los legisladores internos por vía legal o reglamentaria pueden modular y permitir la entrada de la reagrupación a parejas estables no casadas. En este sentido, es claro el precepto mencionado al establecer que: "Los Estados miembros podrán, por vía legislativa o reglamentaria, autorizar la entrada y la residencia, de conformidad con la presente Directiva y siempre que se cumplan las condiciones establecidas en el capítulo IV, de la pareja no casada nacional de un tercer país que mantenga con el reagrupante una relación estable debidamente probada, o del nacional de un tercer país que constituya con el reagrupante una pareja registrada, de conformidad con lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 5, y de los hijos menores no casados, incluidos los adoptivos, de estas personas, así como de los hijos mayores solteros de estas personas, cuando no sean objetivamente capaces de proveer a sus propias necesidades debido a su estado de salud.
8 8 Los Estados miembros podrán decidir que las parejas registradas reciban el mismo trato que los cónyuges respecto de la reagrupación familiar". Por otra parte, como hemos dicho, en todo caso, el matrimonio debe ser monogámico. Evidentemente, la aceptación de la poligamia, para la vieja y conservadora Europa, por ahora, no está en la mente de ninguno de los Estados (Cdo. 11 y art. 4.4 Directiva). Ciertamente, supondría una gran revolución aceptar varios cónyuges simultáneos puesto que el vetusto Continente es excesivamente coherente al sólo admitir la poligamia sucesiva, uno se casa y se divorcia cuantas veces quiera pero el matrimonio siempre debe responder a la monogamia. Seguimos con el tema, obviamente, el matrimonio debe ser auténtico, porque sino se puede llegar a concluir que se está utilizando la institución matrimonial para acceder al territorio Schengen. Aquí, desde luego, la Directiva insiste en la autenticidad del matrimonio e intuye que si el cónyuge reagrupado es menor de veintiún años existe una cierta evidencia de que el contrato matrimonial entre esos cónyuges puede ser ficticio o de conveniencia ( 6 ). Ciertamente, esto que podría constituir un fraude; y, por ello, no se permite el inicio del procedimiento de la reagrupación hasta que el reagrupado no haya cumplido, al menos, veintiún años. Bueno, aquí vamos a tener que pensar que para considerar válido un matrimonio a los efectos de la reagrupación familiar, los 6. La penalización del matrimonio ficticio se manifiesta a lo largo de la Directiva (Vid. art b y art de la Directiva).
9 9 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) Estados de la UE han introducido una norma material imperativa por la que se incrementa la edad para poder beneficiarse de la reagrupación familiar al ser preciso esperar al cumplimiento de los veintiún años del reagrupado ( 7 ). Ciertamente, esta norma nos parece que choca con los propios Ordenamientos internos de los Estados miembros en los que se recoge que el consentimiento puede ser otorgado válidamente con una edad muy inferior, y esos matrimonios surten todos sus efectos. Ahora bien, para los extranjeros nacionales de terceros países, la Directiva, no está prohibiendo la celebración de ese matrimonio antes de la edad mencionada; no obstante, si está impidiendo que la pareja pueda hacer vida en común en la Europa comunitaria, para ello deben esperar a cumplir esa edad. Es obvio, que no disponga nada con relación al derecho o no casarse -lo cual ya sería ir en contra del derecho fundamental a contraer matrimonio y formar una familia expresamente recogido en diversas disposiciones incluidas en las Declaraciones y 7. El art. 4.5 de la Directiva dispone que: "5. Con objeto de garantizar un mayor grado de integración y de evitar los matrimonios forzados, los Estados miembros podrán exigir que el reagrupante y su cónyuge hayan alcanzado una edad mínima, sin que ésta exceda los 21 años, antes de que el cónyuge pueda reunirse con el reagrupante".
10 10 Convenios sobre Derechos y libertades fundamentales (ej. art. 8 la Convención de Roma, de 4 de noviembre de 1950) ( 8 ). 3. Hijos comprendidos en la reagrupación familiar 5. Por otro lado, en cuanto a los hijos, las disposiciones finalmente adoptadas pueden ser calificadas de incoherentes y contradictorias con las normas internacionalmente vigentes para los países miembros. En este sentido, nos parece que al mencionar el derecho a vivir en familia, estamos pensando que la familia nuclear que está compuesta por los padres y los hijos ( 9 ). Desde luego, para nosotros es evidente, que entre los hijos deben ser englobados, como mínimo, los que sean menores de edad -dieciocho años- o mayores que no puedan atender a sus propias necesidades. Ciertamente, esto parece lo razonable y evidente, y además inicialmente es lo que se desprende de la lectura del art. 4 de la Directiva comentada; ahora bien, a renglón seguido en dicho 8. Desde luego, la Directiva se autoproclama respetuosa con los Derechos fundamentales de todos los seres humanos. En este sentido, debe leerse con atención el Cdo. núm. 2 de la Directiva que afirma claramente que: "Las medidas sobre reagrupación familiar deben adoptarse de conformidad con la obligación de proteger la familia y respetar la vida familiar que se consagra en numerosos instrumentos del Derecho internacional. La presente Directiva respeta los derechos fundamentales y observa los principios reconocidos en particular por el artículo 8 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y por la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea". 9. El Cdo. 9 de la Directiva, en este sentido, es tajante al señalar que: "La reagrupación familiar debe aplicarse en todo caso a los miembros de la familia nuclear, es decir, al cónyuge y a los hijos menores de edad".
11 11 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) texto se comienzan a introducir ciertas trabas entre las que vamos a destacar dos: En primer lugar, la solicitud debe realizarse como mucho antes de cumplir los quince años, según lo previsto en el art. 4.6 de la Directiva ( 10 ), pues de lo contrario puede que para que cuando el procedimiento de concesión de documentación haya concluido y se dé luz verde a la entrada del hijo a tierras de la Unión Europea, sea posible que ya haya superado los dieciocho años, lo que implicaría que ya no es un destinatario de la reagrupación familiar. En segundo término, se introduce otro límite que no es de recibo, se trata de la norma o disposición que vamos a mencionar a continuación. En concreto, en el art. 4.1 in fine de la Directiva se establece que si el hijo es mayor de doce años y la reagrupación la solicita de forma independiente podemos encontrarnos con que las autoridades del Estado donde vive o reside el reagrupante consideren que es difícil la integración en su sociedad, y por tanto, se puede denegar la solicitud ( 11 ). 10. Este precepto (art. 4.6 Directiva) dispone literalmente que: "Excepcionalmente, los Estados miembros podrán exigir que las solicitudes relativas a la reagrupación de los hijos menores se presenten antes de los 15 años de edad, si así lo disponen sus legislaciones vigentes en la fecha de aplicación de la presente Directiva. Si las solicitudes se presentaren después de los 15 años de edad, los Estados miembros que decidan aplicar esta excepción autorizarán la entrada y la residencia de dichos hijos por motivos distintos de la reagrupación familiar". 11. Expresamente se dispone que: "Los hijos menores citados en el presente artículo deberán tener una edad inferior a la de la mayoría legal del Estado miembro
12 12 Ciertamente, también hay que apuntar, a favor del texto, que el tenor literal de esta medida, así como de la prevista en el art. 4.6 de la Directiva, se inicia con la interpretación de carácter restrictivo de la misma, pues como podemos leer sólo se aplicará "excepcionalmente". 6. A todo esto, debemos añadir las cláusulas abiertas, de difícil compresión, por la amplitud de su eventual discrecionalidad a la hora de proceder a la interpretación por parte de las autoridades estatales, están plagadas, como es costumbre, de los términos jurídicos indeterminados ya conocidos de "razones de orden público, seguridad pública o salud pública" (Vid. art. 6 Directiva). Para nosotros a la vista de todo lo dicho, que se trata de una anotación acelerada, y unas líneas críticas escritas a dos días de su publicación en el DOUE, nos gustaría introducir algunos datos para la reflexión. En primer lugar, el menor hasta cuando es menor?. Desde luego, a los internacionalistas nos parece poco razonable que se esté admitiendo que con más de doce años la reagrupación se subordine a esa calificación de la eventual integración de un menor y a sus progenitores se les deniegue la posibilidad de vivir con sus hijos. Máxime cuando todos los países de la Unión Europa -incluso los que formarán parte de la misma de pleno derecho el 1 de mayo de han ratificado la en cuestión y no estar casados. Excepcionalmente, cuando un hijo tenga más de 12 años y llegue independientemente del resto de su familia, el Estado miembro, antes de autorizar su entrada y su residencia de conformidad con la presente Directiva, podrá verificar si cumple algún criterio de integración previsto por su legislación existente en la fecha de la aplicación de la presente Directiva" (art. 4.1 in fine Directiva).
13 13 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) Convención de Derechos del Niño de noviembre de Corren también aquí los aires norteamericanos? Para seguir su andadura deberíamos desvincularnos del texto Convencional hecho en Naciones Unidas que constriñe a todos los Estados que constituyen la Comunidad Internacional -salvo a Estados Unidos y a Somalia-?. Se deja de ser menor en una fecha anterior al cumplimiento de los dieciocho años por no gozar de una de las nacionalidades de los países de la Unión Europea? Y, una segunda y última reflexión, vamos hacia la pluralidad de acepción "miembros de la familiar" en razón de la nacionalidad?. y la protección del derecho a vivir en familia previsto en el art. 8 del Convenio de Roma difiere según la nacionalidad de los cónyuges y de la nacionalidad de los hijos?.. En todo caso, espero que con estas líneas, que sólo son unas reflexiones rápidas sobre una Directiva que era necesaria y con la que creíamos que se iba a mejorar sustancialmente el ejercicio de la reagrupación en los diversos países bajo la imposición de unas normas comunes. El texto final deja muchas -quizás excesivas- medidas al buen criterio de legislador interno; aunque probablemente esta ha sido la única solución para que la criatura pudiese ver la luz. Desde luego, ello va a permitir que algunos casos, los menos, los legisladores internos modulen y revistan su concepto de familia de forma amplia pero también cabe la
14 14 posibilidad de que se introduzcan medidas restrictivas amparados por la normativa comunitaria. III. Reseña de bibliografía española sobre las diversas propuestas de directiva y reseña del proceso legislativo previo de elaboración de la Directiva. 1. Monografías españolas sobre derecho de familia ARRIAGA IRABURU, I.: Derecho a la vida familiar de los extranjeros en la jurisprudencia de Estrasburgo, Navarra, EUNSA, CALVO CARAVACA, A.L. y CARRASCOSA GONZALEZ, J.: Derecho de familia internacional, Madrid, Colex, CALVO CARAVACA, A.L. y IRIARTE ANGEL, J.L. (Eds.), Estatuto personal y multiculturalidad de la familia (CALVO CARAVACA, A.L. y IRIARTE ANGEL, J.L Coords.), Madrid, Colex, : Mundialización y Familia, Madrid, Colex, CARRASCOSA GONZALEZ, J.: Matrimonio y elección de Ley. Estudio de Derecho Internacional Privado, Granada, Comares, LAZARO GONZALEZ, I.: Las Uniones de hecho en el Derecho internacional privado español, Madrid, Tecnos, RODRIGUEZ BENOT, A. (Ed).: La multiculturalidad: especial referencia al Islam, Madrid, Cuadernos de Derecho judicial, VIII Artículos en materia específica de reagrupación familiar
15 15 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) BOELES, P.: "Propuesta de Directiva sobre la reagrupación familiar y otras propuestas en el campo de la ley de inmigración", Revista CIDOB d'afers Internacionals, núm , pp CANEDO ARRILLAGA, M.P.: "La propuesta de la directiva comunitaria sobre reagrupación familiar: algunos comentarios desde el derecho internacional privado", Mundialización y Familia, CALVO CARAVACA, A.L. y IRIARTE ANGEL, J.L. (Eds.), Madrid, Colex, 2001, pp ESPLUGUES MOTA, C.: "Inmigración y Derecho de extranjería (Especial referencia a la reagrupación familiar)", La multiculturalidad: especial referencia al Islam, Madrid, Cuadernos de Derecho judicial, VIII-2002, pp EZQUERRA UBERO, J.J.: "El Derecho a vivir en familia de los extranjeros en España: Ensayo de valoración de la normativa aplicable", Migraciones, núm. 1, 1997, pp GARCIA RODRIGUEZ, I.: "La celebración del matrimonio en una sociedad multicultural: formas e ius connubi. (Especial referencia a la poligamia)", La multiculturalidad: especial referencia al Islam, Madrid, Cuadernos de Derecho judicial, VIII-2002, pp LAZARO GONZALEZ, I.: "La reagrupación familiar de los extranjeros en España. Previsible incidencia de la futura Directiva sobre el derecho a la reagrupación familiar", Migraciones, núm. 12, 2002, pp LÓPEZ BARBA, E. y GARCIA SAN JOSE, D.: "El derecho de reagrupación familiar en el nuevo régimen jurídico de la inmigración en España a la luz de las obligaciones internacionales asumidas en el Convenio Europeo de Derechos Humanos: un análisis crítico", Revista del Poder Judicial, núm. 64, 2001, pp LÓPEZ ULLA, J.M.: "El derecho de los extranjeros a reunir la familia", Boletín de la Facultad de Derecho. UNED, núm. 20, 2002, pp
16 16 3. Reseña del proceso legislativo previo de elaboración de la Directiva Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, y en particular la letra a) del punto 3) de su artículo 63. Propuesta de Directiva hecha por la Comisión, sobre el derecho a la reagrupación familiar (Comisión de las Comunidades Europeas, Bruselas, , COM (1999) 638 final; DOCE C núm. 116, 26-IV-2000, pp. 66). Informe Watson (A5-0201/2000). Derecho a la Propuesta de directiva del Consejo sobre el derecho a la reagrupación familiar (Comisión de Libertades y Derechos de los Ciudadanos, Justicia y Asuntos Interiores). Propuesta modificada de Directiva del Consejo, sobre el derecho a la reagrupación familiar (Comisión de las Comunidades Europeas, Bruselas, , COM (2000) 624 final; DOCE C núm. 62, 27-II-2001, pp ). Dictamen del Parlamento Europeo (DOCE C núm. 135, 7-V-2001, p. 174). Dictamen del Comité Económico y Social Europeo (DOCE C núm. 204, 18-VII- 2000, p. 40). Propuesta modificativa de Directiva del Consejo, sobre el derecho a la reagrupación familiar (Comisión de las Comunidades Europeas, Bruselas, , COM (2002) 225 final/1999/0258 (CNS); DOCE C núm. 203, 27-VIII-2002, pp ). Informe sobre propuesta modificada de Directiva del Consejo sobre el derecho a la reagrupación familiar (Ponente: Carmen Cerdeira Morterero) (Parlamento Europeo, Comisión de Libertades de los Ciudadanos, Justicia y Asuntos Interiores Europarl, A5-086/2003, 24-III-2003, pp. 1-35). Dictamen del Comité de las Regiones sobre Propuesta modificada de Directiva del Consejo sobre el derecho a la reagrupación familiar (DOUE C núm. 73, de 26- III-2003, pp ). Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre, sobre el derecho a la reagrupación familiar (DOUE L núm. 251, de 3-X-2003, pp ). León, día de San Froilán de 2003
17 17 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) Anexo legislativo: texto de la Directiva Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003 sobre el derecho a la reagrupación familiar (Diario Oficial de la Unión Europea, L 251, , pp ). EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, y en particular la letra a) del punto 3) de su artículo 63, Vista la propuesta de la Comisión ( 12 ), Visto el dictamen del Parlamento Europeo ( 13 ), Visto el dictamen del Comité Económico y Social Europeo ( 14 ), Visto el dictamen del Comité de las Regiones ( 15 ), Considerando lo siguiente: (1) Con el fin de instaurar progresivamente un espacio de libertad, seguridad y justicia, el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea contempla, por un lado, la adopción de medidas destinadas a garantizar la libre circulación de personas, conjuntamente con las medidas de acompañamiento relativas a los controles en las fronteras exteriores, el asilo y la inmigración y, por otro, la adopción de medidas en los ámbitos del asilo, la inmigración y la protección de los derechos de los nacionales de terceros países. (2) Las medidas sobre reagrupación familiar deben adoptarse de conformidad con la obligación de proteger la familia y respetar la vida familiar que se consagra en numerosos instrumentos del Derecho internacional. La presente Directiva respeta los derechos fundamentales y observa los principios reconocidos en particular por el artículo 8 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y por la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea DOCE C núm. 166 E, 26-IV-2000, p. 66; DOCE C núm. 62 E, 27-II-2001, p. 13. DOCE C núm. 135, 7-V-2001, p DOCE C núm. 204, 18-VII-2000, p DOCE C núm. 73, 26-III-2003, p. 16.
18 18 (3) El Consejo Europeo, en su reunión especial de Tampere de 15 y 16 de octubre de 1999, reconoció la necesidad de armonizar las legislaciones nacionales sobre las condiciones de admisión y de residencia de los nacionales de terceros países. En este contexto, el Consejo Europeo ha declarado en particular que la Unión Europea debe velar por un trato justo a los nacionales de los terceros países que residan legalmente en el territorio de los Estados miembros y que una política de integración más decidida debe encaminarse a concederles derechos y obligaciones comparables a los de los ciudadanos de la Unión Europea. Para ello, el Consejo Europeo pidió que el Consejo adoptara actos jurídicos con rapidez, basándose en propuestas de la Comisión. La necesidad de lograr los objetivos definidos en Tampere fue reafirmada por el Consejo Europeo de Laeken de 14 y 15 de diciembre de (4) La reagrupación familiar es necesaria para la vida en familia. Contribuye a la creación de una estabilidad sociocultural que facilita la integración de los nacionales de terceros países en el Estado miembro, lo que permite, por otra parte, promover la cohesión económica y social, objetivo fundamental de la Comunidad, tal como se declara en el Tratado. (5) Los Estados miembros deben aplicar las disposiciones de la presente Directiva sin ningún tipo de discriminación por razón de sexo, raza, color, origen étnico o social, características genéticas, lengua, religión o ideología, opiniones políticas o de otro tipo, pertenencia a minoría nacional, fortuna, nacimiento, minusvalía, edad u orientación sexual. (6) Con el fin de garantizar la protección de la familia, así como el mantenimiento o la creación de la vida familiar, es importante fijar, según criterios comunes, las condiciones materiales para el ejercicio del derecho a la reagrupación familiar. (7) Los Estados miembros deben poder aplicar la presente Directiva también cuando se produzca la entrada de toda la familia. (8) La situación de los refugiados requiere una atención especial, debido a las razones que les obligaron a huir de su país y que les impiden llevar en el mismo una vida de familia. A este respecto, conviene prever condiciones más favorables para el ejercicio de su derecho a la reagrupación familiar. (9) La reagrupación familiar debe aplicarse en todo caso a los miembros de la familia nuclear, es decir, al cónyuge y a los hijos menores de edad. (10) Los Estados miembros deben decidir si ellos desean autorizar la reagrupación familiar de los ascendientes en línea directa, los hijos mayores solteros, del miembro de la pareja no casada o registrada, así como en el caso de matrimonio poligámico, los hijos menores de otro cónyuge y del reagrupante. Cuando un Estado miembro autorice la reagrupación familiar de dichas personas, tal autorización se entenderá sin perjuicio de la posibilidad de que los Estados miembros que no reconozcan la existencia de vínculos familiares en los casos cubiertos por esta disposición no concedan a dichas personas la consideración de miembros de familia
19 19 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) por lo que respecta al derecho a residir en otro Estado miembro, con arreglo a la legislación comunitaria pertinente. (11) El derecho a la reagrupación familiar debe ejercerse en el debido respeto de los valores y principios reconocidos por los Estados miembros, especialmente en lo que refiere a los derechos de las mujeres y los niños, respeto que justifica que se opongan medidas restrictivas a las solicitudes de reagrupación familiar de familias poligámicas. (12) La posibilidad de limitar el derecho a la reagrupación familiar a los niños de edad superior a 12 años cuya residencia principal no es la misma que la del reagrupante, pretende reflejar la capacidad de integración de los niños en edad temprana, garantizando que adquieran en el colegio la educación y los conocimientos lingüísticos necesarios. (13) Es importante establecer un sistema de normas de procedimiento por las que se rija el examen de las solicitudes de reagrupación familiar, así como la entrada y residencia de los miembros de la familia. Estos procedimientos deben ser eficaces y aplicables en relación con la carga normal de trabajo de las Administraciones de los Estados miembros, así como transparentes y equitativos, con el fin de ofrecer un nivel adecuado de seguridad jurídica a las personas interesadas. (14) La reagrupación familiar puede ser denegada por motivos debidamente justificados. En particular, la persona que desee se le conceda la reagrupación familiar no debe constituir una amenaza para el orden público o la seguridad pública. El concepto de orden público podrá incluir una condena por la comisión de un delito grave. En este contexto se debe señalar que el concepto de orden público y seguridad pública incluye asimismo los casos en que un nacional de un tercer país pertenece a una asociación que apoya el terrorismo, apoya una asociación de ese tipo o tiene objetivos extremistas. (15) Debe fomentarse la integración de los miembros de la familia. A tal fin, deben tener acceso a un estatuto independiente del reagrupante, especialmente en casos de ruptura del matrimonio o de la relación en pareja, y tener acceso a la educación, al empleo y a la formación profesional en las mismas condiciones que la persona con la que se han reagrupado, en virtud de las pertinentes condiciones. (16) Dado que los objetivos de la acción pretendida, a saber, el establecimiento de un derecho a la reagrupación familiar de los nacionales de terceros países que se ejerza según modalidades comunes, no pueden ser alcanzados de manera suficiente por los Estados miembros y, por consiguiente, pueden lograrse mejor, debido a las dimensiones o los efectos de la acción, a nivel comunitario, la Comunidad puede adoptar medidas, de acuerdo con el principio de subsidiariedad consagrado en el
20 20 artículo 5 del Tratado. De conformidad con el principio de proporcionalidad enunciado en dicho artículo, la presente Directiva no excede de lo necesario para alcanzar dichos objetivos. (17) De conformidad con los artículos 1 y 2 del Protocolo sobre la posición del Reino Unido e Irlanda, anejo al Tratado de la Unión Europea y al Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, y sin perjuicio del artículo 4 de dicho Protocolo, estos Estados miembros no participan en la adopción de la presente Directiva ni están obligados ni sujetos por su aplicación. (18) De conformidad con los artículos 1 y 2 del Protocolo sobre la posición de Dinamarca, anejo al Tratado de la Unión Europea y al Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, Dinamarca no participa en la adopción de la presente Directiva ni esta obligada ni sujeta por su aplicación. HA ADOPTADO LA PRESENTE DIRECTIVA: CAPÍTULO I. Disposiciones generales Artículo 1 El objetivo de la presente Directiva es fijar las condiciones en las cuales se ejerce el derecho a la reagrupación familiar de que disponen los nacionales de terceros países que residen legalmente en el territorio de los Estados miembros. Artículo 2 A efectos de la presente Directiva, se entenderá por: a) nacional de un tercer país, cualquier persona que no sea ciudadana de la Unión en los términos del apartado 1 del artículo 17 del Tratado; b) refugiado, cualquier nacional de un tercer país o apátrida que goce de un estatuto de refugiado en los términos de la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados, de 28 de julio de 1951, modificada por el Protocolo de Nueva York de 31 de enero de 1967; c) reagrupante, la persona nacional de un tercer país que, residiendo legalmente en un Estado miembro, solicita la reagrupación familiar o los miembros de cuya familia la solicitan; d) reagrupación familiar, la entrada y residencia en un Estado miembro de los miembros de la familia de un nacional de un tercer país que resida legalmente en dicho Estado miembro con el fin de mantener la unidad familiar, con independencia de que los vínculos familiares sean anteriores o posteriores a la entrada del reagrupante; e) permiso de residencia, cualquier autorización expedida por las autoridades de un Estado miembro por la que se permite a un nacional de un tercer país permanecer legalmente en su territorio, con arreglo a lo dispuesto en la letra a) del apartado 2 del artículo 1 del Reglamento (CE) no 1030/2002 del Consejo, de 13 de
21 21 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) junio de 2002, por el que se establece un modelo uniforme de permiso de residencia para nacionales de terceros países ( 16 ); f) menor no acompañado, el nacional de un tercer país o el apátrida menor de 18 años que llegue al territorio de los Estados miembros sin ir acompañado de un adulto responsable de él, ya sea legalmente o con arreglo a la costumbre, mientras tal adulto responsable no se haya hecho cargo efectivamente del menor, o cualquier menor al que se deje solo tras su entrada en el territorio de los Estados miembros. Artículo 3 1. La presente Directiva se aplicará cuando el reagrupante sea titular de un permiso de residencia expedido por un Estado miembro por un período de validez superior o igual a un año, y tenga una perspectiva fundada de obtener un derecho a la residencia permanente, si los miembros de su familia son nacionales de terceros países, independientemente de su estatuto jurídico. 2. La presente Directiva no se aplicará cuando el reagrupante: a) solicite el reconocimiento del estatuto de refugiado y cuya solicitud aún no haya sido objeto de resolución definitiva; b) esté autorizado a residir en un Estado miembro en virtud de una protección temporal o que solicite la autorización de residir por este mismo motivo y se encuentre a la espera de resolución sobre su estatuto; c) esté autorizado a residir en un Estado miembro en virtud de formas subsidiarias de protección de conformidad con las obligaciones internacionales, las legislaciones nacionales o las prácticas de los Estados miembros, o que solicite la autorización de residir por este mismo motivo y se encuentre a la espera de resolución sobre su estatuto. 3. La presente Directiva no se aplicará a los miembros de la familia de ciudadanos de la Unión. 4. La presente Directiva se entenderá sin perjuicio de las disposiciones más favorables de: a) los acuerdos bilaterales y multilaterales entre la Comunidad o la Comunidad y sus Estados miembros, por una parte, y terceros países, por otra; b) la Carta Social Europea, de 18 de octubre de 1961, la Carta Social Europea modificada, de 3 de mayo de 1987 y el Convenio Europeo relativo al estatuto jurídico del trabajador migrante de 24 de noviembre de DOCE L núm. 157, 15-VI-2001, p. 1.
22 22 5. La presente Directiva no afectará a la facultad de los Estados miembros de adoptar o conservar disposiciones más favorables. CAPÍTULO II. Miembros de la familia Artículo 4 1. Los Estados miembros autorizarán la entrada y la residencia, de conformidad con la presente Directiva y siempre que se cumplan las condiciones establecidas en el capítulo IV y en el artículo 16, de los siguientes miembros de la familia: a) el cónyuge del reagrupante; b) los hijos menores del reagrupante y de su cónyuge, incluidos los hijos adoptivos en virtud de una resolución adoptada por la autoridad competente del Estado miembro de que se trate o de una resolución ejecutiva en virtud de obligaciones internacionales de dicho Estado miembro o que debe reconocerse de conformidad con las obligaciones internacionales; c) los hijos menores, incluidos los adoptivos, del reagrupante, cuando tenga el derecho de custodia y los tenga a su cargo. Los Estados miembros podrán autorizar la reagrupación de los hijos cuya custodia se comparta, siempre que el otro titular del derecho de custodia haya dado su consentimiento; d) los hijos menores, incluidos los hijos adoptivos, del cónyuge, cuando éste tenga el derecho de custodia y los tenga a su cargo. Los Estados miembros podrán autorizar la reagrupación de los hijos cuya custodia se comparta, siempre que el otro titular del derecho de custodia haya dado su consentimiento. Los hijos menores citados en el presente artículo deberán tener una edad inferior a la de la mayoría legal del Estado miembro en cuestión y no estar casados. Excepcionalmente, cuando un hijo tenga más de 12 años y llegue independientemente del resto de su familia, el Estado miembro, antes de autorizar su entrada y su residencia de conformidad con la presente Directiva, podrá verificar si cumple algún criterio de integración previsto por su legislación existente en la fecha de la aplicación de la presente Directiva. 2. Los Estados miembros podrán, por vía legislativa o reglamentaria, autorizar la entrada y la residencia, de conformidad con la presente Directiva y siempre que se cumplan las condiciones establecidas en el capítulo IV, de los siguientes miembros de la familia: a) los ascendientes en línea directa y en primer grado del reagrupante o de su cónyuge, cuando estén a su cargo y carezcan del apoyo familiar adecuado en el país de origen; b) los hijos mayores solteros del reagrupante o de su cónyuge, cuando no sean objetivamente capaces de proveer a sus propias necesidades debido a su estado de salud. 3. Los Estados miembros podrán, por vía legislativa o reglamentaria, autorizar la entrada y la residencia, de conformidad con la presente Directiva y siempre que se
23 23 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) cumplan las condiciones establecidas en el capítulo IV, de la pareja no casada nacional de un tercer país que mantenga con el reagrupante una relación estable debidamente probada, o del nacional de un tercer país que constituya con el reagrupante una pareja registrada, de conformidad con lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 5, y de los hijos menores no casados, incluidos los adoptivos, de estas personas, así como de los hijos mayores solteros de estas personas, cuando no sean objetivamente capaces de proveer a sus propias necesidades debido a su estado de salud. Los Estados miembros podrán decidir que las parejas registradas reciban el mismo trato que los cónyuges respecto de la reagrupación familiar. 4. En caso de matrimonio poligámico, si el reagrupante ya tuviera un cónyuge viviendo con él en el territorio de un Estado miembro, el Estado miembro en cuestión no autorizará la reagrupación familiar de otro cónyuge. No obstante lo dispuesto en la letra c) del apartado 1, los Estados miembros podrán limitar la reagrupación familiar de hijos menores de otro cónyuge y del reagrupante. 5. Con objeto de garantizar un mayor grado de integración y de evitar los matrimonios forzados, los Estados miembros podrán exigir que el reagrupante y su cónyuge hayan alcanzado una edad mínima, sin que ésta exceda los 21 años, antes de queel cónyuge pueda reunirse con el reagrupante. 6. Excepcionalmente, los Estados miembros podrán exigir que las solicitudes relativas a la reagrupación de los hijos menores se presenten antes de los 15 años de edad, si así lo disponen sus legislaciones vigentes en la fecha de aplicación de la presente Directiva. Si las solicitudes se presentaren después de los 15 años de edad, los Estados miembros que decidan aplicar esta excepción autorizarán la entrada y la residencia de dichos hijos por motivos distintos de la reagrupación familiar. CAPÍTULO III. Presentación y examen de la solicitud Artículo 5 1. Los Estados miembros determinarán si, con el fin de ejercer el derecho a la reagrupación familiar, la solicitud de entrada y de residencia debe ser presentada ante las autoridades competentes del Estado miembro de que se trate, ya sea por el reagrupante ya sea por el miembro o miembros de la familia. 2. La solicitud irá acompañada de los documentos acreditativos de los vínculos familiares y del cumplimiento de las condiciones establecidas en los artículos 4 y 6 y,
24 24 en su caso, en los artículos 7 y 8, así como copias certificadas de los documentos de viaje del miembro o miembros de la familia. Si fuera conveniente, a fin de obtener la prueba de la existencia de vínculos familiares, los Estados miembros podrán realizar entrevistas con el reagrupante y los miembros de su familia y efectuar cualquier otra investigación que estimen necesaria. Cuando se examine una solicitud relativa a la pareja no casada del reagrupante, los Estados miembros tendrán en cuenta, con el fin de probar la existencia de vínculos familiares, elementos tales como hijos comunes, la cohabitación previa, el registro de la pareja y cualquier otro medio de prueba fiable. 3. La solicitud se presentará y examinará cuando los miembros de la familia residan fuera del territorio del Estado miembro en el que resida el reagrupante. Excepcionalmente, los Estados miembros podrán aceptar, en determinados casos, que la solicitud se presente cuando los miembros de la familia ya estén en su territorio. 4. Cuanto antes y, en todo caso, a más tardar a los nueve meses de la fecha de la presentación de la solicitud, las autoridades competentes del Estado miembro notificarán por escrito a la persona que haya presentado la solicitud la resolución adoptada. En circunstancias excepcionales relacionadas con la complejidad del examen de la solicitud, podrá ampliarse el plazo mencionado en el primer párrafo. La resolución denegatoria de la solicitud deberá ser motivada. Las consecuencias que pueda tener la ausencia de una resolución al expirar el plazo contemplado en el primer párrafo deberán ser reguladas por la legislación nacional del Estado miembro de que se trate. 5. Al examinar la solicitud, los Estados miembros velarán por que se tenga debidamente en cuenta el interés mejor del menor. CAPÍTULO IV Condiciones para el ejercicio del derecho a la reagrupación familiar Artículo 6 1. Los Estados miembros podrán denegar una solicitud de entrada y de residencia de los miembros de la familia por razones de orden público, seguridad pública o salud pública. 2. Los Estados miembros podrán retirar un permiso de residencia de un miembro de la familia o denegar su renovación por motivos de orden público, seguridad pública o salud pública. Para adoptar la resolución pertinente, el Estado miembro, además del artículo 17, tendrá en cuenta la gravedad o el tipo de infracción contra el orden público o la seguridad pública cometida por el miembro de la familia, o el peligro que implique dicha persona.
25 25 Algunas reflexiones urgentes relativas a la reagrupación familiar en el Derecho Comunitario (A propósito de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre el derecho a la reagrupación familiar) 3. Las enfermedades o minusvalías sobrevenidas después de la expedición del permiso de residencia no podrán justificar la denegación de la renovación del permiso de residencia o la decisión de devolver del territorio por la autoridad competente del Estado miembro de que se trate. Artículo 7 1. Al presentarse la solicitud de reagrupación familiar, el Estado miembro de que se trate podrá requerir al solicitante que aporte la prueba de que el reagrupante dispone de: a) una vivienda considerada normal para una familia de tamaño comparable en la misma región y que cumpla las normas generales de seguridad y salubridad vigentes en el Estado miembro de que se trate; b) un seguro de enfermedad que cubra todos los riesgos normalmente asegurados para los propios nacionales en el Estado miembro de que se trate, para sí mismo y los miembros de su familia; c) recursos fijos y regulares suficientes para su propia manutención y la de los miembros de su familia, sin recurrir al sistema de asistencia social del Estado miembro de que se trate. Los Estados miembros evaluarán dichos recursos en función de su naturaleza y de su regularidad y podrán tener en cuenta la cuantía de los salarios y las pensiones mínimos, así como el número de miembros de la familia. 2. Los Estados miembros podrán requerir que los nacionales de terceros países cumplan las medidas de integración de conformidad con la legislación nacional. Con respecto al refugiado y a los miembros de su familia mencionados en el artículo 12, las medidas de integración mencionadas en el primer párrafo sólo podrán aplicarse una vez se haya concedido la reagrupación familiar a las personas de que se trate. Artículo 8 Los Estados miembros podrán requerir que el reagrupante haya residido legalmente en su territorio durante un período de tiempo, que no podrá superar dos años, antes de reagrupar a los miembros de su familia con él. Excepcionalmente, cuando en materia de reagrupación familiar la legislación existente en un Estado miembro en la fecha de adopción de la presente Directiva tenga en cuenta su capacidad de acogida, este Estado miembro podrá establecer un período de espera de tres años como máximo entre la presentación de la solicitud de reagrupación familiar y la expedición de un permiso de residencia a los miembros de la familia.
26 26 CAPÍTULO V. Reagrupación familiar de refugiados Artículo 9 1. Las disposiciones del presente capítulo se aplicarán a la reagrupación familiar de los refugiados reconocidos como tales por los Estados miembros. 2. Los Estados miembros podrán limitar la aplicación del presente capítulo a los refugiados cuyos vínculos familiares sean anteriores a su entrada. 3. El presente capítulo se entiende sin perjuicio de las eventuales normas sobre la concesión del estatuto de refugiado a los miembros de la familia. Artículo Por lo que respecta a la definición de los miembros de la familia, se aplicarán las disposiciones del artículo 4, a excepción del tercer párrafo del apartado 1, que no se aplicará a los hijos de refugiados. 2. Los Estados miembros podrán autorizar la reagrupación de otros miembros de la familia no mencionados en el artículo 4 si están a cargo del refugiado. 3. Si el refugiado fuera un menor no acompañado, los Estados miembros: a) autorizarán la entrada y la residencia, con fines de reagrupación familiar, de sus ascendientes en línea directa y en primer grado, sin aplicar los requisitos establecidos en la letra a) del apartado 2 del artículo 4; b) podrán autorizar la entrada y la residencia, con fines de reagrupación familiar, de su tutor legal o de cualquier otro miembro de la familia, cuando el refugiado no tenga ascendientes en línea directa o éstos no puedan encontrarse. Artículo Por lo que respecta a la presentación y al examen de la solicitud, será de aplicación el artículo 5, sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 2 del presente artículo. 2. Si un refugiado no puede presentar documentos justificativos que acrediten los vínculos familiares, el Estado miembro examinará otras pruebas de la existencia de dichos vínculos, que se evaluarán con arreglo a la legislación nacional. Una resolución denegatoria de una solicitud no podrá basarse únicamente en la falta de documentos justificativos. Artículo No obstante lo dispuesto en el artículo 7, los Estados miembros no exigirán al refugiado o a los miembros de su familia, respecto de las solicitudes relativas a los miembros de la familia mencionados en el apartado 1 del artículo 4, que presente la prueba de que el refugiado cumple los requisitos establecidos en el artículo 7. Sin perjuicio de las obligaciones internacionales pertinentes, cuando la reagrupación familiar sea posible en un tercer país con el que el reagrupante o el miembro de la familia posean lazos especiales, los Estados miembros podrán exigir
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LA TRANSPOSICIÓNDE DIRECTIVAS DE LA UE SOBRE INMIGRACIÓN Las directivas de reagrupación familiar y de residentes de larga duración Aurelia Álvarez Rodríguez documentos Serie: Migraciones Número 8. La transposición
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