Source: https://parcan.es/pub/ds.py/2014/146/9/
Timestamp: 2019-10-18 10:58:15
Document Index: 254117822

Matched Legal Cases: ['artículo 149', 'artículo 40', 'artículo 149', 'artículo 1', 'artículo 8', 'artículo 20', 'artículo 20', 'e contrario']

Diario de Sesiones 146/2014, de fecha 25/11/2014 - Punto 9 - Parlamento de Canarias
Diario de Sesiones 146/2014, de fecha 25/11/2014 - Punto 9
8L/CG-0023 COMUNICACIÓN DEL GOBIERNO SOBRE LAS PROSPECCIONES PETROLÍFERAS.
El señor PRESIDENTE: Comunicaciones del Gobierno, sobre las prospecciones petrolíferas.
Tiene la palabra el señor presidente del Gobierno, don Paulino Rivero.
Seguramente alguna de sus señorías se estará planteando, y seguramente surgirá a lo largo del debate, ¡otra comunicación del Gobierno con respecto al asunto de las prospecciones petrolíferas! Otra vez más, debate en el Parlamento de Canarias, la cuarta comunicación del Gobierno a lo largo de este periodo, que no supera los dos años desde que comenzó, desde que se puso en marcha el contador después de las autorizaciones otorgadas por el Gobierno de España a Repsol. Cuarta comunicación del Gobierno al margen de múltiples iniciativas que ha habido de proposiciones no de ley, de preguntas y de comparecencias con respecto a este asunto. Y, señorías, es que estamos hablando de un asunto que difícilmente en la historia de nuestro Parlamento, difícilmente en la historia de Canarias, ha concitado tanta controversia. Estamos hablando de un asunto importante, y los asuntos importantes no son solo los que a nosotros nos gusta poner en la agenda; los asuntos importantes y trascendentales son aquellos que la población, que los ciudadanos perciben como importantes. Y este tema de las prospecciones petrolíferas tiene, ha alcanzado una trascendencia, no solamente política, sino tiene trascendencia económica, tiene trascendencia social, tiene trascendencia medioambiental, que nos ha llevado a un punto donde existen en estos momentos serias discrepancias, profundas discrepancias, entre lo que piensa el Gobierno de España y lo que pensamos los canarios. El Gobierno de España tiene una posición, parece que firme, de momento, para imponer las prospecciones petrolíferas en Canarias, el proceso de investigación dé lugar a sacar el petróleo que pueda haber en el entorno de nuestras aguas. Y en Canarias este Parlamento en distintas ocasiones se ha pronunciado rotundamente en contra, este Parlamento, el Gobierno de Canarias, seis de los siete cabildos, la mayoría de nuestros ayuntamientos y, especialmente, la ciudadanía. Los datos que conocemos recientemente dicen que el 75%, más del setenta y cinco por ciento de los canarios están en contra de que se lleven a cabo las prospecciones petrolíferas en Canarias.
Y en un asunto de esta naturaleza, un asunto que está generando serias diferencias entre lo que pensamos en Canarias y lo que piensa el Gobierno de España, y que está generando un alejamiento como yo nunca he visto a lo largo de nuestra historia, no conozco a lo largo de nuestra historia un asunto que haya generado tanta diferencia entre lo que piensa un Gobierno español con lo que pensamos los que vivimos en Canarias. Y no estamos hablando, porque hemos tenido diferencias, ha habido diferencias en Canarias, conflictos, en algunos casos conflictos de intereses, más económicos, con las posiciones del Gobierno de España, pero un asunto que haya unido a todas las islas, que no tenga que ver con donde viva uno en Canarias, que, independientemente del sexo, de la edad, de la condición social, de la condición económica, haya unido a tantos canarios, no lo hemos tenido a lo largo de nuestra historia. Por lo tanto, estamos hablando de un asunto ciertamente relevante que requiere y exige, ahora que está de moda eso de que los políticos tenemos que acercarnos a los ciudadanos, tenemos que acercarnos a la calle, tenemos que escucharlos, pues, sepamos escuchar a la calle. La calle está hablando y la calle dice que este es un asunto que no comparte. La calle, los ciudadanos dicen que esta política no la comparten y, por lo tanto, tenemos que prestarle atención. Y, aunque nos parezca cansino debatir una cuarta comunicación del Gobierno, será una cuarta, será una quinta, será una sexta, serán las que tengan que ser, porque es un asunto relevante que no podemos obviar.
Y, como además hay un compromiso por parte del Gobierno ante esta Cámara de que cualquier novedad que se vaya produciendo con respecto al expediente de las prospecciones petrolíferas, cualquier novedad será en este ámbito donde debatirla, ha habido novedades después de la comunicación del 4 de septiembre que tuvimos la oportunidad de debatir en este Parlamento. Y hay novedades desde el punto de vista jurídico, hay novedades desde el punto de vista político y hay novedades desde el punto de vista social.
Desde el punto de vista jurídico, yo creo que las novedades que se han producido son relevantes. La sentencia del Tribunal Supremo, del 25 de junio del presente año, con respecto a las autorizaciones a Repsol, el pronunciamiento del Supremo... Recordarán que la sala del Supremo desestimó los recursos presentados, tanto desde el ámbito institucional como desde el punto de vista de los distintos colectivos sociales, los desestimó por tres votos a dos, lo cual dio lugar a voto particular. Entendían los magistrados que presentaron el voto particular que podía haber una vulneración de la legislación europea y plantearon en el seno del Supremo, se planteó que era necesario plantear un incidente judicial, es decir, tener un informe previo del tribunal de Luxemburgo, cuestión que se obvió. Este es un asunto muy importante para este expediente. Ahí presentamos -recordarán que informé a la Cámara, en esa sesión del 4 de septiembre-, presentamos un incidente de nulidad ante el mismo tribunal. Incidente de nulidad que, como ya preveíamos, fue desestimado. Pero, ante esa desestimación del incidente de nulidad, el Gobierno ha recurrido -y esto es novedad-, ha recurrido al Tribunal Constitucional en amparo, denunciando la vulneración de derechos fundamentales. Por lo tanto, desde esta perspectiva, la autorización a Repsol, que fue autorizada por esa sentencia del Supremo, la sala con esos tres votos a dos, ha sido ahora recurrida por parte del Gobierno ante el Constitucional en amparo.
Hay otra novedad desde el punto de vista jurídico, que es que, ante la resolución de la Dirección General de Política Energética y de Minas, de agosto del presente año, el Gobierno presentó un recurso de alzada, recurso de alzada que fue desestimado, y esa desestimación del recurso de alzada es la que abrió el camino para que el Gobierno planteara un nuevo recurso, en este caso un recurso contencioso-administrativo, ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Por lo tanto, hay novedades también en este sentido.
Tanto en la parte de recurrir al Constitucional en amparo como en el recurso presentado, contencioso, ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias se piden medidas cautelares. Y en este proceso, en este proceso, en el que estamos ya inmersos, el proceso de investigación, se pueden producir incidentes que pueden ser irreversibles y, por lo tanto, se plantea, entre otras cosas, se plantea que haya suspensión cautelar de las autorizaciones, de los permisos que han otorgado.
Y hay una tercera novedad, desde el punto de vista jurídico, que es la apertura de un proceso de investigación a España por parte de la Comisión Europea. La Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, a petición de determinadas ONG, en este caso de Adena, a petición de cinco grupos parlamentarios y del Comité de Peticiones del Parlamento Europeo, ha abierto un proceso de investigación ante la posible vulneración de directivas comunitarias. El Gobierno de Canarias, los informes técnicos que maneja el Gobierno de Canarias, es que hasta ocho directivas de la Unión Europea pueden haber sido vulneradas en el otorgamiento de estas autorizaciones y de estos permisos a Repsol.
Por lo tanto, hay un bloque importante de novedades de tipo jurídico que es importante que esta Cámara conozca.
En segundo lugar, hay novedades desde el punto de vista político. Por mandato de este Parlamento, no lo olvidemos... Y quiero decir esto porque hay quienes quieren simplificar este asunto remitiéndolo a un problema del presidente del Gobierno de Canarias con el Gobierno de España. Este no es un problema del presidente del Gobierno de Canarias, este es un problema de la sociedad canaria. Antes decía, y es muy importante tenerlo en cuenta, antes decía que son más del setenta y cinco por ciento de los ciudadanos, que son seis de los siete cabildos, que son la mayor parte de los ayuntamientos y que es este Parlamento. El Gobierno sigue al dictado las resoluciones adoptadas por este Parlamento y en septiembre, el 4 de septiembre del presente año, hay un mandato al Gobierno de Canarias en el sentido de que, habiéndose producido la no contestación por parte del Gobierno de España a la petición de referéndum que se hizo en febrero del presente año, que el Gobierno pusiera en marcha, desplegara todas las posibilidades que pudieran derivarse de la Ley de Participación Ciudadana, aprobada en Canarias en el año 2010, que se desarrollara reglamentariamente, para que, en el supuesto de que el Gobierno de España no respondiera a la petición de referéndum, pudiera llevarse a cabo una consulta popular. Y siguiendo ese mandato trabaja el Gobierno, siguiendo el mandato, insisto, de este Parlamento.
Se impulsaron los dos decretos correspondientes para hacer posible, dentro del marco que posibilita la Ley de Participación Ciudadana, la celebración de una consulta. Una vez aprobados los decretos, el día 2 de octubre convocamos, el Gobierno convocó la celebración de una consulta el 23 de noviembre. La petición de consulta, desde todo punto de vista dentro del ordenamiento jurídico, hemos sido muy escrupulosos con todos los movimientos que hemos ido haciendo con respecto a la defensa de los intereses de Canarias, sí, pero dentro de respeto al ordenamiento jurídico. Por cierto, en este aspecto, muchas veces a uno le llama la atención que en algunos casos, cuando en algunos territorios se vulnera la legalidad, el ordenamiento jurídico, se envía en son de paz al presidente del Gobierno de España y nosotros, que somos respetuosos, que somos escrupulosos con el cumplimiento del ordenamiento jurídico, nos envían la Armada. Son dos formas distintas de cómo atender los problemas en un territorio y cómo atenderlos en otro territorio. Digo que, dentro de ese marco de legalidad, convocamos la consulta y esa consulta fue recurrida por parte del Gobierno de España ante el Tribunal Constitucional. No confundamos las cosas, hay quienes también quieren llevar esto a que ha sido el Constitucional quien ha suspendido la consulta. No ha sido el Tribunal Constitucional sino ha sido la decisión del Gobierno de España, que, de acuerdo con los instrumentos y los mecanismos de nuestra Constitución, ante una petición de suspensión, con la admisión a trámite del Tribunal Constitucional, por un periodo de cinco meses queda suspendido el asunto de fondo. Esperamos que en el tema de fondo, cuando entre el Tribunal Constitucional, pues, como no puede ser de otra manera, nos dé la razón.
Esta no es la primera vez, no es la primera vez ni será la última, en que, ante decisiones estratégicamente políticas de un Gobierno, de un Gobierno del Estado, de acudir a ese recurso, que debe ser excepcional y que se está utilizando ya como un recurso ordinario para suspender determinadas actuaciones, en este caso, de un Gobierno autonómico, pues... Decía que tenemos ya referencias con la Ley de Renovación Turística, que fue también suspendida con ocasión de la demanda planteada por el Gobierno de España y que luego el Tribunal Constitucional, cuatro meses después, le dio la razón a los planteamientos que hacíamos desde el Gobierno de Canarias.
Pues bien, el 6 de noviembre, esa petición, esa convocatoria de consulta fue suspendida también con la admisión a trámite del recurso presentado por el Gobierno de España. Ahí tenemos un asunto importante: la convocatoria, siguiendo las directrices de este Parlamento, y la suspensión de la misma.
Teniendo en cuenta esta situación, el Gobierno de Canarias, por dos vías, por la vía del Comisionado al director general de Política Energética y Minas y por la vía de la propia presidencia del Gobierno al presidente del Gobierno de España, solicitamos que, teniendo en cuenta una concurrencia de competencias en un asunto como el tema de las prospecciones -tengan en cuenta que en Canarias tenemos competencias desde el punto de vista de la pesca, de la acuicultura, del medio ambiente, del turismo-, que, ante el inminente anuncio que se estaba haciendo del comienzo de las prospecciones, solicitamos por escrito, el 14 de noviembre, que se nos informara del día en que iban a comenzar las prospecciones, un asunto de lealtad institucional; solicitábamos conocer, de acuerdo con la autorización otorgada a Repsol, dónde estaban colocados en Lanzarote y Fuerteventura los sismógrafos, tanto en tierra como en mar; y demandábamos también, por escrito, que se nos presentara el plan integral de actuación que exigía la Marina Mercante para todas las contingencias que se van a producir con respecto a los movimientos en el mar y, además, demandábamos esa zona de exclusión en torno al punto, donde se están llevando a cabo las exploraciones, esa zona de exclusión de una milla, pues, también en qué condiciones se otorgaba esto por parte de la dirección de la Marina Mercante.
Igual que en el referéndum, igual que en las distintas peticiones que hemos hecho de información, no nos han contestado, ni a través del teléfono ni a través de una comunicación escrita. Totalmente digamos que la desatención absoluta, una falta de respeto y de lealtad institucional en lo más alto ante una situación de este tipo.
Y no se puede hablar de desconocimiento porque Repsol sabía, el día 30 de octubre, Repsol comunicó al Gobierno de España que, a partir del día 12 del mes de noviembre, iba a comenzar las prospecciones. Prospecciones que comenzaron, como saben ustedes, posteriormente, el día 18 de noviembre, pero desde el día 30 de octubre el Gobierno de España tenía la comunicación por parte de Repsol de que a partir del día 12 podían comenzar las prospecciones. Nada, ni una respuesta por parte del Gobierno de España. Y dentro de esa vertiente podríamos situar también, del ámbito de las incidencias políticas, podíamos colocar el encargo de respuesta.
Este es un asunto de gran relevancia, donde, yo creo que legítimamente, hay quien pone en duda que la posición que se mantiene desde la parte institucional, de las instituciones canarias, pues, no coincide, no está de acuerdo con lo que piensa la mayoría de la población. Abortada la posibilidad de que los ciudadanos se expresaran a través del referéndum o a través de la consulta, pues, el Gobierno decidió, apoyándonos también en lo que es la Ley de Participación Ciudadana, digamos que con los criterios que se fijan en la misma y apoyándonos en nuestras dos universidades -en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y en la Universidad de La Laguna-, llevar a cabo una macroencuesta en Canarias -digo "macroencuesta" porque es la mayor encuesta que se ha hecho en Canarias-. Una encuesta, según los técnicos de las dos universidades, con unos índices de fiabilidad superiores al noventa y ocho por ciento. Esa encuesta -los resultados de esa encuesta ustedes los conocen, los conocen todos- dice que más del setenta y cinco por ciento de los canarios están en contra de que se lleven a cabo las prospecciones petrolíferas.
Paralelamente a la encuesta, hay también, en la parte social, otro tipo de respuestas, que son las que hemos vivido todos en la calle: los movimientos de protesta ciudadana contra las prospecciones petrolíferas.
Por lo tanto, hay sustanciales novedades que es importante que este Parlamento debata.
Pero, señoras y señores diputados, este no es un asunto jurídico, este no es un asunto que lo podamos resolver remitiéndonos a los tribunales; este es un asunto eminentemente político. Y, como tal asunto político, o el Gobierno de España le da una respuesta política o seguiremos acrecentando un problema en las relaciones del pueblo canario, no del presidente del Gobierno de Canarias, no del Gobierno, un problema de Canarias, con el Gobierno del Partido Popular. Si el Partido Popular sigue desoyendo lo que opinan los canarios, si el Partido Popular sigue abusando de la gente que vive en esta tierra, si el Partido Popular, el Gobierno del Partido Popular sigue maltratándonos como nos está maltratando, si el Partido Popular sigue en la senda de ser arbitrario en sus decisiones, qué duda cabe que se va a ir generando un problema. ¿Y por qué digo que arbitrario en sus decisiones? ¿Cómo se puede entender, señorías, cómo se puede entender que, por la presión en Granada y en Málaga del Partido Popular, que allí está en otra posición -el Partido Popular en Málaga y en Granada está en una posición en contra de las prospecciones petrolíferas-, cómo se puede entender que se haya hecho una declaración de impacto negativa, política, para resolver ese problema político de Granada y de Málaga? ¿Quién le va a explicar a nuestro pueblo, quién le va a decir a nuestro pueblo que no se indigne si ve lo que se está cocinando con Baleares? Pero ¿quién lo va a impedir?, ¿cómo lo vamos a hacer? ¿Cómo les vamos a decir a los canarios y canarias, a la gente que vive en esta tierra, cómo le vamos a decir, cómo le podemos explicar que la autorización para las prospecciones en Baleares es dos años antes que las de Canarias -son del año 2010- y todavía, ahora, no han terminado de elaborar la declaración de impacto ambiental? Es más, el llamado número dos del ministerio dice que será en el primer trimestre del año. No va a ser en el primer trimestre del año. En el primer trimestre del año será si logran terminar de cocinar, si no se asustan, si no se asustan, porque iremos a por todas, iremos a denunciar esta arbitrariedad donde haya que denunciarla, si hay un trato discriminatorio para otorgar esa declaración de impacto ambiental entre lo que están haciendo en Baleares y lo que se ha hecho en Canarias, acudiremos donde haya que acudir para denunciarlo... Pero lo que se está cocinando en estos momentos es una declaración de impacto ambiental negativa -no lo dude nadie- para evitar un problema político en Baleares. Y esto es absolutamente intolerable, esto es la gota que colma el vaso.
No pretendemos ni hemos pretendido ni nunca verán que estaré en una posición diciendo "como se van a llevar a cabo prospecciones petrolíferas en Canarias, quiero que se hagan en Baleares". ¡No! Ni las quiero en Baleares ni las quiero en Canarias. No las quiero tampoco en Baleares porque Baleares también tiene las mismas condiciones, su economía, una economía muy dependiente del sector turístico y también un entorno natural que hay que respetar, conciliar lo que es una actividad como la turística, que significa más del 30% del producto interior bruto también en esas islas, conciliarla con actividades económicas que sean compatibles.
Por lo tanto, no se puede tolerar esta discriminación, no se puede tolerar que, de forma arbitraria, el Gobierno de España pretenda, pretenda, resolver un problema político en Baleares cocinando una declaración de impacto ambiental negativa. Declaración de impacto ambiental que, en el caso de Canarias, como saben ustedes, después de ser forzada la tramitación de la misma, no se respondió a miles de alegaciones que se hicieron, miles de alegaciones de organizaciones, de instituciones, de ciudadanos, despreciando la opinión en la participación pública de miles de ciudadanos, instituciones y ONG, se otorgó esa autorización a Repsol.
Por lo tanto, señor presidente, señoras y señores diputados, creemos que el Parlamento, este Parlamento, ante un asunto que ha despertado una enorme atención por parte de la ciudadanía en Canarias, ante un asunto, el primer asunto, a lo largo de nuestra historia, que ha unido a todas nuestras islas, el primer asunto que tiene una trascendencia mucho más allá del ámbito de las islas que, por su proximidad, pueden ser más afectadas, el primer asunto que una a los canarios de todas las islas, el primer asunto en toda nuestra historia que no tiene en cuenta la condición social, la económica, la política, de sexo, ni de edades... La política sabemos, la política, sin ninguna duda, yo no tengo ninguna duda de que si tuviéramos un ministro, si el ministro de Industria del Gobierno de España fuera un ministro de Albacete, fuera un ministro de Valencia o fuera un ministro de Orense, pues, la posición del Partido Popular en Canarias estaría donde está el sentido común, que no es otro que en defender los intereses de Canarias. Pero aquí parece que está prevaleciendo más la defensa del presidente del Partido Popular de Canarias que la defensa de los intereses de los canarios.
Por el Grupo Parlamentario Popular, doña Astrid Pérez tiene la palabra.
La señora PÉREZ BATISTA: Señorías, señor presidente de la Cámara, presidente del Gobierno, ciudadanos de Canarias.
Asistimos hoy al debate de la cuarta comunicación del Gobierno respecto a las prospecciones petrolíferas, que, como bien saben, se trata de trabajos exploratorios para determinar la existencia o no de petróleo, gas, en aguas cercanas a Canarias.
Al leer esta cuarta comunicación del Gobierno, la conclusión a la que he llegado es que es la comunicación donde el Gobierno reconoce la derrota, es la comunicación donde el Gobierno reconoce la incompetencia, su incompetencia, y, por lo tanto, debe ser la comunicación del perdón.
Ha llegado la hora de decir la verdad, señor Rivero, pero quiero dirigirme a los ciudadanos primero, esos ciudadanos que nos están oyendo, para decirles que desde el Grupo Popular hemos intentado en multitud de ocasiones dialogar, con serenidad, con un discurso reflexivo, bajo premisas objetivas, la conveniencia o no de las prospecciones petrolíferas para Canarias. La realidad es que el Gobierno regional ha impedido un debate riguroso sobre las prospecciones autorizadas por parte del Gobierno español y por parte del Reino de Marruecos.
Señores del Gobierno, socialistas y nacionalistas, no nos vamos a instalar en el radicalismo en el que ustedes llevan pregonando hace algún tiempo, pero sí les garantizo que en el Partido Popular no nos vamos a callar, y sobre todo no nos van a callar. Nos insultarán, nos amenazarán, nos maltratarán, pero no, señor Rivero, no nos van a callar. (Abandona su lugar en la mesa el señor presidente. Ocupa la presidencia el señor vicepresidente primero, Cruz Hernández).
Esencialmente, el Gobierno canario ha manifestado su oposición a las prospecciones petrolíferas con un único motivo argumental: la incompatibilidad de la industria turística con la industria petrolera, basada en cuestiones medioambientales. Señor Rivero, señorías, desde mi grupo no vamos a perder ni un solo segundo en convencerles de algo de lo que están ustedes más convencidos que nosotros, y es que los mejores destinos turísticos del mundo extraen petróleo. Brasil, Venezuela, Noruega, Reino Unido, Cuba, Estados Unidos, Canadá, Abu Dabi, Italia, Portugal, ahora Marruecos, son algunos de los países que cuentan con una gran riqueza medioambiental y turística y donde conviven perfectamente ambas industrias. Pero es que en España también, en España también, ya hay comunidades autónomas donde se extrae petróleo, en Cataluña. Y, miren, no olvidemos, tiene más turistas al año que Canarias. O la comunidad autónoma vasca, en la que hace escasos meses también se han autorizado prospecciones petrolíferas, mostrando el Gobierno vasco su satisfacción por la posibilidad de explorar si hay gas o petróleo. Claro, estamos hablando de las comunidades autónomas más ricas de España y no de la república bananera en la que ustedes están empeñados en convertir a Canarias.
Pero la realidad es tozuda, señor Rivero, han perdido ustedes toda la credibilidad. Empezaron la campaña contra las prospecciones petrolíferas diciendo al pueblo canario que se iban a realizar a 10 km de la costa, que estarían junto a las playas, que las plataformas nos iban a tapar nuestros horizontes, pero dos años después la realidad se impone. Señores del Gobierno, los trabajos exploratorios se están haciendo a unos 60 km, tal y como hemos venido diciendo el Grupo Popular en estos últimos años.
Señor Rivero, qué sabio es el refranero español, se coge antes a un mentiroso que a un cojo. Pidan perdón, pidan perdón a los canarios porque para alimentar esa mentira se han gastado cientos de miles de euros grabando spots publicitarios y programas de televisión queriendo engañar a todos sobre la distancia a la que se iban a hacer esos sondeos. Pidan perdón, pidan perdón a los canarios por gastar el dinero de todos, por gastar el dinero de los desempleados, de los dependientes, de los más necesitados, para sufragar su política propagandista; y pidan perdón por la indecente alarma social que han creado para atemorizar a los canarios.
Pero, miren, las mentiras no quedan ahí. Dijeron en un primer momento que, afortunadamente, los estudios de impacto medioambiental eran estudios realizados por técnicos independientes, imparciales y con una gran cualificación profesional. Posteriormente, cuando los estudios de impacto medioambiental fueron positivos para posibilitar la autorización, cambiaron de discurso y dijeron, sin ruborizarse -como suelen hacer las personas con falta de decencia-, que los estudios de impacto estaban manipulados políticamente. Díganos: ¿cómo se pueden manipular políticamente los informes de funcionarios públicos de alta cualificación e imparcialidad? Usted que ha hecho esa afirmación es porque el Gobierno canario sí que manipula los informes de sus técnicos. ¿Es así como funcionan las cosas en la Cotmac, señor Rivero? ¿Es así como decide el comité de empresa cuáles son las inversiones estratégicas de Canarias? Mire, está usted tan acostumbrado al dedo y a la discrecionalidad que no concibe que haya otra forma de gobernar con rigor e imparcialidad.
Y, hablando de la imparcialidad que ustedes reclaman y de pedir democracia, ¿cómo es que una persona con tanta vinculación a Coalición Canaria es la misma que organiza y dirige una miniencuesta sobre las prospecciones petrolíferas? ¿Pero me tengo que creer que ese resultado va a ser objetivo y real? ¿Esta vez sí cree usted en la profesionalidad de sus técnicos, señor Rivero? La verdad es que esto me recuerda a Cataluña, donde ellos mismos convocaron las elecciones y ellos mismos contaron las papeletas.
Pero les dijo también usted a los canarios, sin un ápice de vergüenza, que no habría beneficios económicos para las islas, cuando la realidad es que se plantea que se establezca un tributo de extracción de hidrocarburos que ascendería al 8% y que podría generar unos beneficios directos anuales para Canarias de entre 300 y 500 millones de euros.
Señor Rivero, mire, lo que el Gobierno canario invierte en capítulo VI en todas las islas no llega a 300 millones de euros. O por poner otro ejemplo: el presupuesto del Cabildo de Lanzarote y Fuerteventura juntos asciende a aproximadamente ciento ochenta millones de euros, o sea, la mitad, casi la mitad de los beneficios directos que obtendría Canarias si hubiera petróleo.
Y, por último, para culminar todos estos despropósitos, mentiras y manipulaciones, la afirmación de que con las prospecciones petrolíferas se contaminaría el agua desalada. ¿Pero ustedes se creen lo que dicen? Seguro que no. Yo imagino que esta era otra afirmación más dirigida a atemorizar a los ciudadanos de Canarias, porque, si de verdad tienen la creencia de que esto es así, el analfabetismo de este Gobierno no tiene precedentes. Y qué quieren que les diga: un pueblo difícilmente podrá avanzar cuando el analfabetismo es la principal característica de su Gobierno y de su presidente.
En lo que respecta a las consideraciones y los planteamientos jurídicos esgrimidos por el Gobierno canario y los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, también querría hacer una breve exposición. Señores del Gobierno, permítanme decirles que son ustedes el hazmerreír de los juristas más prestigiosos de este país. Bueno, y de los menos prestigiosos también. La Constitución, concretamente el artículo 149, y el Estatuto de Autonomía de Canarias, en su artículo 40, señalan claramente la competencia exclusiva del Gobierno del Estado para otorgar autorizaciones de exploración, permisos de investigación y explotación de recursos energéticos en el mar territorial de España. Así también lo reiteró, como no podía ser de otra manera, el Tribunal Constitucional en la Sentencia 8/2013. Por su parte, el Tribunal Supremo, en sentencia de junio de 2014, desestimó los siete recursos planteados contra el decreto que autorizaba las prospecciones y confirmó la regularidad en el orden medioambiental de los permisos de investigación concedidos a Repsol. Pues bien, a pesar de lo expresamente señalado por la Constitución y por nuestro Estatuto de Autonomía de Canarias, usted, señor Rivero, se ha atrevido a decir que el Tribunal Supremo vulnera los principios constitucionales y que sus decisiones estaban dirigidas políticamente. Ha llamado usted a los magistrados del Tribunal Supremo prevaricadores. Señor Rivero, desde el Grupo Popular nos gustaría que nos aclarara si van a interponer acciones judiciales, denuncias o querellas contra los magistrados del Tribunal Supremo. Señor presidente, yo le ruego que intente ser consecuente con sus declaraciones, que a usted se le va la fuerza por la boca.
Como mera anécdota, más propia de una película de Cantinflas, es la pregunta que han formulado para la consulta de participación ciudadana: "¿Cree usted que Canarias debe cambiar su modelo medioambiental y turístico por las prospecciones de gas o petróleo?". Mire, era una pregunta, cuando menos, burlesca, una tomadura de pelo a la que no le voy a dedicar ni un solo segundo por respeto a los ciudadanos de Canarias.
Pero, mire, no ha sido el Tribunal Constitucional, el Partido Popular, el Gobierno del Estado el que ha considerado inconstitucional la consulta: también el Partido Socialista. Como bien conocen, y si no se lo recuerdo, el Consejo de Estado, entre cuyos miembros destacan ilustres socialistas como el señor Rodríguez Zapatero o la señora María Teresa Fernández de la Vega, ha aprobado hace poquitos meses, por unanimidad, una resolución respecto a la consulta que ha planteado este Gobierno. En dicha resolución, se dicen barbaridades de ustedes, pero voy a destacar solo algunas. Se dice que la consulta vulnera el orden constitucional de competencias aprobado por el Estado al amparo del artículo 149.1.13.ª y 25.ª de la Constitución. Y dice el Consejo de Estado también, en definitiva, que los términos en que se formula la pregunta son oscuros y capciosos, resultando, por tanto, incompatibles con un correcto ejercicio del principio democrático consagrado en el artículo 1.1 de la Constitución.
Qué decir del papelón que hacen ustedes, señores socialistas: sí al petróleo, con los ojos cerrados, en el 2011 y ahora también sus compañeros en el Consultivo en el 2014. ¡Qué papelón!
Dicen ustedes, señores del Gobierno, que el Estado impide que la población canaria pueda ser consultada acerca del modelo de desarrollo y futuro que quieren para nuestra tierra. Miren, no se engañen pero sobre todo no engañen a los canarios, señores diputados del Partido Socialista y de Coalición Canaria: el Estado no impide la consulta, lo impide el sometimiento al imperio de la ley en un Estado de Derecho; se lo impide la Constitución, señor Rivero, esa misma Constitución que usted juró cumplir y hacer cumplir en el ejercicio de su cargo.
Por otro lado, señor Rivero, hemos estudiado las anteriores comunicaciones que el Gobierno canario ha planteado en este Parlamento y, a pesar de lo preocupadísimos que están ustedes por los riesgos medioambientales, en ninguna de las cuatro hace referencia usted a las prospecciones petrolíferas autorizadas por el Reino de Marruecos. Sabemos que ustedes no quieren ni que se les mencionen las actividades de perforaciones realizadas por Marruecos, no vaya a ser que se les caiga el chiringuito de esta campaña. Pero, mire, nosotros sí lo vamos a hacer. Usted, señor Rivero, fue a Marruecos, con una corte numerosa de miembros de su Gobierno, pagado evidentemente con dinero público, para entrevistarse con el rey de Marruecos. Regresó a Canarias diciendo: el monarca le dijo que no habrá prospecciones petrolíferas en Canarias ni en el territorio marroquí. Dígalo alto y claro de una vez, pero diga la verdad: ¿engañó usted a su partido, a su socio de Gobierno, a este Parlamento y a todos los canarios o engañó usted al rey de Marruecos? Le digo esto, señor Rivero, porque Marruecos lleva once años realizando actividades exploratorias muy cerca de Canarias.
Señores ciudadanos, desde hace años se están generando actividades exploratorias muy cerca de Canarias por parte del Gobierno marroquí -Sidi Musa, Tarfaya, yacimiento... (ininteligible) Draa, yacimiento Sidi Musa, yacimiento Juby 3- y nos causa alguna extrañeza, cuando no sospecha, que la organización ecologista Greenpeace, todavía, después de dos años, no se haya acercado a ninguno de los sondeos ni de las catas realizados por el reino marroquí. Debe ser, claro, que no les han financiado, o sí. Tan preocupados están por los riesgos medioambientales en este Gobierno que ni siquiera se han preocupado por conocer las garantías medioambientales de las petroleras que están haciendo las exploraciones en el Reino de Marruecos.
Termino. Hace siete días que han empezado las prospecciones petrolíferas a 60 km de Canarias. Dentro de cincuenta días, cuando finalicen las prospecciones petrolíferas españolas, no habrá vertidos en Canarias, no se habrá contaminado el agua que desalamos y no habrá ni un turista menos en Canarias. ¿Y entonces?: ¡habrán cometido un fraude al pueblo canario!
Y termino, porque no me queda más tiempo. Señor Rivero, le he oído estos últimos días alguna frase sobre alertar al Estado de una rebelión popular. Yo, señor Rivero, le pido, por favor, que tenga mucho cuidado, porque la provocación, la incitación a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones por motivos ideológicos es un delito.
Por parte del Gobierno, el señor presidente del Gobierno tiene la palabra.
El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rivero Baute): Muchas gracias, señor diputado.
Señora diputada, portavoz del Grupo Parlamentario Popular en esta ocasión, que tiene mi consideración y toda mi estima, lo sabe, pero sus compañeros la están haciendo jugar un papel complicado, y yo lo entiendo. Porque subirse a la tribuna cuando uno representa a una isla, es un diputado de una isla -la circunscripción electoral en Canarias es insular, aunque aquí el trabajo tiene que ser un trabajo a favor de toda Canarias-, hacerle a uno comerse el marrón de tener que defender lo indefendible, en una isla que, con acierto o desacierto, el 85% de los ciudadanos de esa isla están en contra del petróleo, eso no se le hace a un compañero, eso no se le hace a un compañero. Y yo se lo digo desde la consideración y el respeto que le tengo. Es que le han jugado, le han hecho jugar una mala pasada ante sus ciudadanos. ¿Cómo va a presentarse usted, cómo va a presentarse usted ante los conejeros para decir que usted está defendiendo, está defendiendo aquí, está defendiendo usted la industria petrolera, cuando sabe que rotundamente...? (Comentarios desde los escaños). Está defendiendo la industria petrolera, ¿qué es lo que está defendiendo, me quiere decir a quién está defendiendo? A Repsol y a la industria petrolera, es lo que está defendiendo aquí, es lo que está defendiendo aquí. Pero usted representa a una isla, insisto... Pero, en fin, allá usted.
En su largo...
El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (Cruz Hernández): Señor presidente del Gobierno, perdone un segundo.
Señorías, por favor, le ruego al Grupo Parlamentario Popular que guarde silencio, dado que, cuando interviene su representante, también el resto de los grupos y el presidente del Gobierno, que es quien está interviniendo en esta comunicación, pues, guardan el silencio correspondiente, y yo creo que por deferencia, y a todos, debemos guardar la misma actitud entre todos.
Prosiga, señor presidente.
Decía que en la intervención que ha tenido no ha hecho ninguna referencia a algo que en mi opinión es elemental y es lo que se preguntan los ciudadanos, se pregunta la gente de Lanzarote y la gente de Canarias, y la pregunta es por qué el Partido Popular tiene una posición en Granada, en Málaga y en Baleares y otra distinta en Canarias. No ha hecho ninguna referencia a esto, absolutamente ninguna referencia. ¿Cómo cree usted que es posible...? ¿Qué es lo que pasa en esos territorios, qué es lo que está pasando para que tengan una posición tan firme, tan rotunda, tan nítida, no importándoles lo que diga el Gobierno de España ni el ministro, porque está antes que nada la defensa de los intereses, en unos casos de la provincia y en otros casos del archipiélago balear, cuál es la diferencia para usted entre sus compañeros de defensa, que están en defensa de su futuro en estos territorios, y la posición del Partido Popular en Canarias?
Habla otra vez de los trabajos exploratorios como si los procesos exploratorios no tengan que ver nada con la extracción del petróleo. O sea, el proceso es un proceso que tiene tres fases: el proceso de investigación, ya se hizo en Canarias; el proceso de exploración, en el que estamos... Y del proceso de exploración se pueden derivar dos cosas: primero, ya está la intencionalidad política. Intencionalidad política de la que no nos olvidaremos nunca los canarios en todo nuestro futuro, no nos olvidaremos de que nos han impuesto, han querido imponernos sacar petróleo de Canarias, de eso no nos olvidaremos, y que ha sido en contra de la voluntad mayoritaria del pueblo canario y sus instituciones. De eso no nos vamos a olvidar, pero decir que tenemos que ver esto de otra manera, porque estamos en el proceso exploratorio solo... Porque ¿qué es lo que va a pasar? Si del proceso exploratorio no hay petróleo, ¿qué pasa?, no hay petróleo. Afortunadamente para Canarias y para desconsuelo de Repsol y de los compinches de Repsol, no hay petróleo. Y si lo hubiera, ¿qué pasa?, y si hubiera petróleo, ¿qué es lo que pasa? Pues yo le voy a adelantar lo que va a pasar: como el petróleo no va a depender, si hay petróleo, no va a depender de la voluntad del Gobierno actual del Partido Popular, sino que va a depender de otros gobiernos que van a tener esa responsabilidad en España, ningún Gobierno, con un mínimo de sentido común, ningún Gobierno que apueste por encima de todo por la cohesión territorial del Estado, ningún Gobierno se va a atrever a usurpar un recurso que es de los canarios en contra de la voluntad mayoritaria de este pueblo.
Por lo tanto, si la comunicación, usted cree que la comunicación es el reconocimiento de una derrota, está equivocada. Aquí no ha terminado nada, está empezando la batalla, no ha terminado nada, está comenzando la batalla, está comenzando la batalla.
Y los augurios sobre la posibilidad de que aparezca petróleo en Canarias, desde luego, yo siendo ustedes apostaría, rogaría y rezaría para que no hubiera petróleo, porque de las consecuencias de que se encontrara petróleo se iban a derivar consecuencias políticas de futuro que en estos momentos yo no le quiero avanzar, pero espero, espero, mejor, que no tengan la oportunidad de encontrar petróleo.
Habla de la incompatibilidad, de si es incompatible, y hace una defensa muy importante, interesante, de otros territorios que compatibilizan el turismo con la industria petrolera. Le recuerdo que en este caso la opinión de la gente, de ese más del setenta y cinco por ciento que se opone al petróleo, ese 85% en la isla de Lanzarote, más del noventa y dos por ciento cree, opina, que es incompatible el desarrollo de una actividad como la turística con lo que significan las actividades ligadas a la industria del petróleo. Y no son comparables, lo hemos hablado en otros momentos en este foro, en este Parlamento. El petróleo no es la panacea, no nos dejemos engañar, no es una riqueza que llega a los pueblos y que cambia el bienestar de los pueblos. Ha hecho usted un recorrido por distintos países de los beneficios de la industria petrolera y la industria petrolera a lo que ha llevado es a la miseria en Argentina, a la miseria en México, a la miseria en Venezuela, a la miseria en Guinea, a la miseria en Nigeria... Y cuando habla, no me vaya al tema de Noruega, que el asunto del petróleo en Noruega... Noruega, con muy buen criterio, desde el año 1975 ha nacionalizado su petróleo. El petróleo es de los noruegos y pagan para que se lo extraigan. Pero ese es un recurso. Por eso tiene una repercusión directa en las rentas de los ciudadanos noruegos. En el caso de España, no. En el caso de otros países, el negocio es para una multinacional. Los negocios son para Repsol, no para España Pero ¿qué derechos tiene España, ya no solamente Canarias? España, el Gobierno español... Pero es que esto hay que explicárselo a los ciudadanos. Por eso no es entendible, en un asunto de tanta convulsión, que está generando convulsión, en unos momentos donde hay problemas territoriales a los que hay que prestarles atención en el ámbito del Estado, no es entendible esta cerrazón, este no escuchar, el no atender la demanda que estamos planteando de diálogo desde Canarias. No es entendible porque esto no resuelve nada los problemas de España, absolutamente nada. El Gobierno español tiene derecho, a día de hoy -otra cosa es lo que están hablando a futuro-, a decir que van a aprobar un impuesto sobre el petróleo del 8%, igual que lo tiene Italia. Cuando lo pongan, nos lo creeremos. Pero da lo mismo que pongan el impuesto del 8% o del 10%, el que quieran poner. Pero a día de hoy lo que tiene, además, el Gobierno de España, no Canarias, porque Canarias -lo he dicho en más de una ocasión-, Canarias no se vende por un 8% de los impuestos... Es un modelo lo que estamos defendiendo, no estamos defendiendo una compensación económica. Y en el caso de España a lo que tiene derecho es al derecho del canon por la superficie en la que se va a llevar a cabo la exploración.
Y, por cierto, esto que le han contado de que la exploración se está llevando a cabo a 60 km, en estos momentos se está llevando a cabo a 60 km, es verdad, alrededor de sesenta kilómetros, pero más cierto que eso es que la autorización que tiene Repsol es que puede llevar a cabo prospecciones petrolíferas en Canarias a 9,700 km de la costa del Castillo, en el municipio de Antigua, en la isla de Fuerteventura, y que tiene autorización en una superficie similar a todo lo que significa el archipiélago canario. Por lo tanto, no me vale, no nos vale eso de que intente comparar, de otros países, la compatibilidad de lo que significa el petróleo con el sector turístico.
¿A quién le vamos a pedir perdón? ¿Usted cree que la gente, usted cree que las instituciones en estos momentos, los ciudadanos, esa mayoría aplastante de canarios que estamos defendiendo con convicción el futuro de esta tierra, el futuro de las nuevas generaciones de canarios, tenemos que pedirle perdón a alguien? En todo caso, quienes van a tener que pedirles perdón son ustedes. Porque usted está haciendo una afirmación, fruto probablemente de sus deseos, pero los deseos de uno no siempre se transforman en realidad, usted está haciendo una afirmación, y al hilo, al dictado, de los pontificadores de su partido en otros ámbitos, en el ámbito estatal, que como empezaron y llevan ciento y pico metros del proceso de investigación, ya está demostrado que todos los que decían que había riesgos... no existen riesgos. ¡Pero qué falacia es esta! Si el proceso está iniciándose en estos momentos, si van a estar dos meses para llegar a conseguir la cata en la profundidad que están buscando de más de tres mil metros, ¿cómo son capaces de afirmar en estos momentos, cuando estamos en un proceso muy incipiente de este proceso de exploración, al que luego, si hay petróleo, vendrá el de explotación, cómo van a asegurar ustedes, cómo pueden asegurar que no va a pasar nada, que no hay ningún tipo de riesgo? ¿Les vamos a pedir, nosotros somos los que tenemos que pedir perdón por estar aquí teniendo los riesgos o son ustedes los que tienen que pedirle perdón a la ciudadanía canaria por ese posicionamiento no entendible? Porque, señorías, les guste o no les guste, la posición del Partido Popular está solo y exclusivamente alineada con intereses privados, con intereses de una empresa que busca beneficios, pero no están alineados ustedes con la defensa de los intereses ni de los majoreros ni de los conejeros ni de los canarios. Y esto es difícil de explicar, muy difícil de explicar.
El estudio de impacto ambiental. El estudio de impacto ambiental sí es una chapuza, el estudio de impacto ambiental, porque el Gobierno también tiene los propios informes. Como dice el Gobierno balear, dice que los informes del Gobierno balear, dice que la declaración de impacto ambiental tiene que ser negativa. Los informes de Canarias son contrarios absolutamente a esa declaración positiva que ha hecho el Ministerio de Medio Ambiente del Gobierno de España. Por lo tanto, todo el expediente tramitado para la declaración de impacto ambiental con relación a un asunto tan importante como este es una auténtica chapuza. Una auténtica chapuza que, en el periodo de información pública llevado a cabo, además -le recuerdo-, en el mes de agosto, con más de diez mil -quiero recordar de memoria-, once mil alegaciones, no se contestó ninguna y se vulneró todo lo que son los trámites administrativos, procesales, que generen seguridad en un Estado de derecho.
Y, lo que es peor, en esta tramitación de la declaración de impacto negativo, como a mí me consta que están trabajando, que están haciendo, que están cocinando una declaración de impacto negativo para Baleares, pues, qué quiere usted que yo les diga: que es indignante y que los ciudadanos, cuando los ciudadanos canarios vean materializado lo que estoy avanzando, cuando los ciudadanos canarios vean materializado que se está cocinando esta declaración de impacto ambiental negativo, que están inicialmente dándole la patada para delante a ver si llegan las elecciones, se celebran la elecciones y ven si se quitan esta papa caliente de encima... Pero todo está orientado a eso, está orientado a evitar un conflicto político con Baleares. ¿Por qué un conflicto político en Baleares?, porque allí los empresarios, los grandes empresarios de Baleares y el Partido Popular no tienen ninguna duda: están alineados unánimemente contra las prospecciones petrolíferas. Ahí está la diferencia fundamental.
Habla de los 300 millones, de los 300 millones, y de que eso es más que los recursos que tenemos para inversiones. Pero, mire, si esto es muy fácil: que el Gobierno de España, que el Gobierno de España, transfiera a Canarias los recursos que nos corresponden por la financiación autonómica, que en estos momentos está dejando de pagar 1.000 millones, alrededor de mil millones de euros, y tenemos resuelto el asunto; que el Partido Popular, tan rigurosos que son, defensores de la legalidad vigente, cumpla con lo que dice nuestro Régimen Económico y Fiscal, de invertir en Canarias la media de lo que se invierte en la Península, y eso es muy superior a los 300 millones de euros; que el Partido Popular mantenga los acuerdos que teníamos con el Gobierno español, en el sentido del Plan de Infraestructuras Turísticas, el que se llevaba a cabo para el tema de los colegios, y eso es muy superior a los 300 millones de euros. O sea, los 300 millones de euros, ¿de qué vale que les dé 300 millones de euros si está poniendo en riesgo el futuro de una actividad económica que significa casi trece mil millones de euros?, ¿de qué sirve que nos estén contando que nos van a dar una compensación económica y 500 puestos de trabajo o 1.000 puestos de trabajo o 2.000 puestos de trabajo si están en riesgo, en el caso de Lanzarote y Fuerteventura, alrededor de cien mil puestos de trabajo que trabajan directamente en el sector turístico? ¿De qué nos sirve que nos den 300 millones de euros si se pone en riesgo la vida en Lanzarote y Fuerteventura, porque toda el agua que se consume en esas islas es agua desalada del mar?, ¿de qué sirven esos 300 millones de euros? Por lo tanto, yo creo que esto no es una cuestión de a ver qué me das y ver qué vendo yo. Canarias no debe vender su naturaleza, Canarias no debe arriesgar su futuro, porque tenemos un futuro que tiene que ser respetuoso con el entorno en el que estamos.
Me acusa de si los magistrados del Supremo que tomaron la decisión prevaricaron o no. Lo que no compartimos es la decisión de esa sala, y le avanzo más, y parece que es una sentencia política. Y, como es una sentencia política, donde se acude, cuando estamos ante los tribunales de justicia en un Estado de derecho, es a la instancia superior y es donde hemos recurrido, hemos recurrido al Constitucional. Donde se dirime eso es en el Constitucional, para saber si esa decisión del Tribunal Supremo fue una decisión ajustada a derecho, de acuerdo con la normativa europea, o se vulneraron las directivas europeas. Claro que nos estamos moviendo, no nos vamos a cruzar de brazos. No acuso a los magistrados de prevaricadores, pero, como en tantos fallos, en decisiones, se acude a instancias superiores, que un superior criterio, pues, pueden tener otra visión de este asunto, y por eso hemos recurrido al Constitucional.
El tema del Consejo de Estado. El Consejo de Estado, ¿tiene más fuerza el...? Usted no le da importancia ninguna al Consejo Consultivo de Canarias, al Consejo Consultivo de Canarias, donde hay miembros de su partido, afines al Partido Popular, pues... Yo creo que eso sí es contundente, que el Consejo Consultivo de Canarias, en un asunto donde hay este debate de tantas diferencias, por unanimidad, haya dado el visto bueno a la consulta que se iba a llevar en Canarias y la avalara apoyándose en lo que dice nuestra Ley de Participación Ciudadana, eso es mucho más solvente. Teniendo en cuenta además, partiendo de la base de que ni el informe del Consejo Consultivo es vinculante ni el informe del Consejo de Estado es vinculante. Pero le voy a decir más, le voy a decir más: el informe del Consejo de Estado en esta ocasión no fue unánime. En el Consejo de Estado hubo serias discrepancias entre los nueve miembros que estuvieron y le puedo avanzar... No le voy a decir los dos miembros que votaron en contra de ese informe del Consejo de Estado, que no es vinculante. En el tema catalán, en los grandes asuntos, en los grandes asuntos de Estado, normalmente se consigue la unanimidad, pero aquí se sorprendería, se sorprendería, por las personas que votaron en contra de ese informe del Consejo de Estado o entendiendo que no estaba respetando, que el planteamiento que se estaba haciendo desde Canarias era un planteamiento acorde con la legalidad. No siendo vinculante, en este caso, además, además de no ser vinculante, en este caso no hubo unanimidad en el consejo. Digamos que eso quiere decir mucho, quiere decir mucho en un asunto que, aparentemente, se iba a despachar sin prestarle la atención debida, que era un tema de Canarias, sin embargo, se le prestó la atención para discrepar seriamente en esa reunión del Consejo de Estado.
El tema de Marruecos es un tema recurrente. Yo le tengo mucho aprecio, la valoro muchísimo, pero no tergiverse usted la verdad. No hay ningún medio de comunicación, no hay ninguna comunicación, ni oficial ni extraoficial, ninguna absolutamente, donde yo haya dicho lo que usted dice. Yo no he dicho jamás, jamás he dicho que el rey de Marruecos me dijo a mí que no iba a haber prospecciones. El rey de Marruecos me dijo a mí lo que he dicho, que llevan once años haciendo prospecciones y que no habían encontrado petróleo, y que ojalá lo encontraran... (comentarios desde los escaños). Pero si es que da lo mismo, pero si esa es la anécdota, pero lo importante de esto, lo importante, lo que no han explicado, lo que no ha explicado usted... Mire, lo que no han explicado ustedes es lo siguiente... Esto es como la gotita del actual presidente del Gobierno de España cuando el barco en el entorno de la costa gallega y la plastilina, ¿no? Ustedes han pasado del ejemplo que nos ponían del globo, que había un globo en el fondo del mar lleno de petróleo y el primero que llegara pinchaba y se llevaba el petróleo. Bueno, ya por lo menos ese argumento ya no existe, ya no existe, el pinchar por un lado u otro. El argumento más importante es, primero, lo primero, que Marruecos es un Estado soberano y, dentro de las aguas de Marruecos, las decisiones las toma Marruecos, con el control en el ámbito que corresponda de las instancias internacionales. En el ámbito español quien tiene que tomar las decisiones es el Gobierno de España. Por lo tanto, al primero que le exigimos nosotros y que dé ejemplo es al Gobierno de España.
En segundo lugar, las prospecciones en Marruecos, una vez más, le voy a decir que se están llevando a cabo las actuaciones de búsqueda de petróleo en Marruecos en lo que se llama la plataforma continental en superficies no superiores a doscientos metros y que las que se van a llevar en Canarias superan los tres mil metros de profundidad y, por lo tanto, los niveles de riesgo se incrementan de una forma muy importante, porque en profundidades como las de la plataforma continental puede operar el hombre y la tecnología y en el talud continental, en profundidades superiores a tres mil metros, no puede actuar el hombre, que fue lo que ocurrió en el golfo de México. (El señor presidente se reincorpora a su lugar en la Mesa).
Y, mire, dice que si yo alerto de convulsiones, de protestas... No, yo tengo la conciencia tranquila, muy tranquila. Me siento con la tranquilidad de estar haciendo lo que debo y no tenga ninguna duda de que lo voy a hacer hasta que tenga responsabilidades desde el punto de vista institucional, y lo seguiré haciendo en el ámbito de la vida en el puesto que me corresponda estar, aunque sea como ciudadano, defender los intereses de Canarias. Quienes deben estar preocupados con el futuro, quienes deben estar preocupados con si surge petróleo en el entorno de las aguas, quien tiene que estar preocupado de la oposición cada día...
El señor PRESIDENTE: Disculpe, señor presidente...
El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rivero Baute): Termino, señor presidente.
... las prospecciones petrolíferas en Canarias, quienes deben estar preocupados son ustedes. Deben estar preocupados, preocupados por lo que pueda ocurrir, preocupados porque no pueden estar tranquilos de conciencia cuando saben que se están llevando a cabo unas actuaciones que si fuera, como les dije antes, si el ministro, si el jefe de ustedes, el responsable de ustedes, no fuera de Canarias, si el ministro que tiene que llevar a cabo las autorizaciones fuera de otro, cualquier otro territorio del Estado, el Partido Popular de Canarias estaría alineado aquí, estaría alineado con las fuerzas políticas, parlamentarias y extraparlamentarias y con la sociedad canaria, que está defendiendo los intereses, porque esta es una posición potente, de convicción; lo otro es trabajar y ponerse al servicio de intereses de una empresa como es Repsol.
La señora PÉREZ BATISTA: Señorías, señor presidente del Gobierno, señor presidente del Parlamento, ciudadanos de Canarias.
Bueno, yo lamento muchísimo que los ciudadanos que nos están siguiendo estén asistiendo a una puesta en escena más del todavía presidente del Gobierno de Canarias, que sigue empecinado en despreciar una oportunidad de desarrollo para el archipiélago, para buscar otras fuentes de riqueza y, en definitiva, para el crecimiento de nuestra comunidad.
Pero quiero hacer referencia previamente a lo planteado por el presidente, el señor Rivero, que evidentemente vuelve a mentir, y vuelve a mentir cuando habla de Baleares. Mire, en Baleares no se ha redactado el informe de estudio de impacto medioambiental única y exclusivamente porque no hay nadie interesado en hacer las prospecciones petrolíferas en Baleares. El operador no lo ha solicitado y, como no lo ha solicitado, no puede haber estudio de impacto.
Pero, mire, lo que sí me parece mucho más simpático es que ustedes intenten comparar a Baleares con Canarias. Mire, si el Gobierno español no autoriza las prospecciones en Baleares, no hay prospecciones en el Mediterráneo, pero ¿saben lo que ocurre aquí?: que, como están ustedes preocupadísimos única y exclusivamente por el riesgo medioambiental, si España no autoriza las prospecciones, ahí tenemos las prospecciones marroquíes. ¡Más de ciento cincuenta y seis! Ustedes, que están tan preocupados por el medio ambiente de Canarias. ¿O esas prospecciones no contaminan? De manera que en Canarias va a haber petróleo sí o sí: español o marroquí. En Baleares, si el Gobierno español no las autoriza, no va a haber petróleo. Digan ustedes esa realidad al pueblo canario, dígansela.
Mire, también he oído con atención su discurso, presidente, pero hay argumentos que no he oído todavía, ni en esta comunicación ni en las otras tres que hemos debatido. Por ejemplo, no he escuchado la cifra total que este Gobierno regional ha gastado en publicidad, en encuestas ciudadanas, en encuentros con organizaciones, en viajes, en las actuaciones del barco de Greenpeace, en acciones legales y tampoco lo que se ha gastado el Cabildo de Lanzarote y Fuerteventura en esto. De eso nada de nada les he oído. Ah, sí, perdón, dijeron el pasado pleno que ascendía la cifra a 30.000 euros. ¿Pero cómo se atreven a decir que en la campaña contra las prospecciones petrolíferas se han gastado ustedes 30.000 euros? Son ustedes unos indecentes. Señores del Gobierno, ¡los gastos del Gobierno de Canarias y de los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura han ascendido a más de dos millones de euros! 2 millones de euros que -lo voy a decir alto y claro- le han robado al pueblo canario, que les han robado a los más desprotegidos de nuestra comunidad autónoma. Pero si algo les garantizo es que desde el Partido Popular les diremos a los ciudadanos el negociete que se han montado en alguna isla, en Coalición Canaria, con el dinero de la campaña contra el petróleo. Esta campaña, señores ciudadanos, no es sino una gran excusa para llenarles el bolsillo, en alguna isla, a empresas muy vinculadas a Coalición Canaria. Pero de esto ya se hablará, y se hablará mucho. Pero qué fácil es tirar de la cartera ajena y dedicarlo, sin ningún tipo de miramiento, para acciones partidistas e interesadas, pero no me negarán cuán difícil se le hace a este Gobierno buscar fondos para afrontar y cubrir las verdaderas necesidades de los ciudadanos de Canarias. Sí, los mismos ciudadanos que han recibido cartas de la Consejería de Sanidad, que sin ningún tipo de rubor admiten que no han podido cumplir los plazos para atender su intervención quirúrgica, los mismos ciudadanos que esperan años para poder recibir las ayudas de la PCI, los mismos ciudadanos que llevan años esperando que se les reconozca su dependencia, los mismos que deben acudir a una ONG para poder alimentar a sus hijos. Para esos, para esos no hay dinero.
Ya estamos acostumbrados a oírles, señores del Gobierno, decir: no tenemos dinero, el Estado recorta, pero para campañas embusteras y manipuladoras, ¡para eso sí tienen dinero, para eso no hay recortes del Estado!
Claro, señor presidente, esto ocurre cuando un Gobierno antepone una campaña partidista y algún que otro negocio a los verdaderos problemas de nuestra tierra, con un desempleo atroz, que es real, con una situación de pobreza extrema real.
Y, hablando de dinero, quiero mostrar mi satisfacción por la actuación del Gobierno de España, que no ha gastado ni un solo euro público en campañas a favor de prospecciones petrolíferas y que los escasos recursos públicos existentes los haya invertido en los más necesitados de nuestro país.
Señores ciudadanos, el modelo energético actual basado en el petróleo sigue siendo necesario. Con él hemos alcanzado las mayores cotas de progreso, riqueza, esperanza de vida de toda la historia de la humanidad. ¿Es revisable? Sí. ¿Sustituible? Quizás. Pero lo que este Parlamento debe tener claro, así como todos los canarios, es que el petróleo de este principio del siglo XXI es absolutamente necesario para el mantenimiento de nuestro sistema productivo. Y esta, señorías, es una realidad que no admite discursos demagógicos.
Y por defender estos planteamientos, cargados de sentido común y de realismo, a mis compañeros y a mí nos han insultado, nos han calumniado y nos han maltratado. Por defender que vivimos en un Estado de Derecho, donde todos los ciudadanos vivimos bajo el imperio de la ley, por defender que los cargos públicos somos los primeros que debemos dar ejemplo del cumplimiento de la legalidad, porque así lo hemos prometido y jurado cuando tomamos posesión de nuestros cargos... Prometimos o juramos, usted también, señor presidente, que el ejercicio de nuestros cargos lo ejerceríamos con pleno sometimiento a la Constitución y a las normas fundamentales del Estado. Sí, señores, esa misma Constitución que ahora usted intenta vulnerar, infringir e incumplir. Pero, lo que es peor, promueven, impulsan y financian para adoctrinar a la sociedad en el incumplimiento de la legalidad y la desobediencia civil contra las normas fundamentales.
Miren, he sido testigo y víctima de cómo Coalición Canaria y el Partido Socialista en los cabildos de Fuerteventura y Lanzarote han contratado asesores, pagados con dinero público, para fomentar el terrorismo social y la intolerancia a los que pensamos bajo los criterios del sentido común. Miren, han contratado, con dinero público, a mercenarios para alentar a la sociedad a que insulten y agredan a los cargos públicos del Partido Popular. Han llegado a decir que nos echen de nuestra tierra. Y estos actos de fascismo han sido impulsados y financiados por los gobiernos canario y de los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura.
Miren, señorías, señores ciudadanos, el miércoles pasado, el grupo de gobierno del Cabildo de Lanzarote, como bien saben gobernado por Coalición Canaria y el Partido Socialista, convocó un pleno extraordinario para condenar los conflictos de la Armada con el barco de Greenpeace. Pues bien, cuando procedí a entrar por la puerta del pleno, el asesor del Cabildo de Fuerteventura se dirigió a mí profiriéndome palabras sexuales, que no voy a repetir por respeto a sus señorías y a los ciudadanos. Pero esto solo fue el principio de un pleno en el que el presidente del cabildo, de Coalición Canaria, comenzó expresando en el pleno: no puedo garantizar la seguridad de los consejeros del Partido Popular. Y, a pesar de reconocer que legalmente tenía la obligación de suspenderlo, continuó, incitando con su actitud como un director de orquesta, cuya música de insultos y violencia la alentaban los dos asesores del Cabildo de Fuerteventura y del Cabildo de Lanzarote. Eso, promovido, financiado, por el Gobierno canario y los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura.
Y sí, tengo que reconocer que tengo miedo, sí, sí que tengo que reconocer que fui atemorizada en Lanzarote, es verdad, pero, mire, no porque ustedes con dinero público paguen a mercenarios para que nos insulten o nos echen de nuestra tierra, sino porque este Gobierno está impulsando y financiando conductas antidemocráticas y fascistas en nuestra comunidad autónoma.
Pero es que ustedes, además, han sobrepasado los límites de la decencia, han vulnerado el principio constitucional a una educación escolar que se debe caracterizar por la libertad ideológica. Este Gobierno, este Gobierno que fomenta el analfabetismo, ha dado órdenes de adoctrinamiento a los menores, a los más influenciables y vulnerables, en contra de las prospecciones petrolíferas en los colegios públicos canarios. Eso es una vergüenza, señores del Gobierno. (Aplausos). Pero tenga mucho cuidado, señor presidente y señores de Coalición Canaria y Partido Socialista, porque pudiera ocurrir que, dentro de cincuenta días aproximadamente, cuando acaben las prospecciones españolas, las españolas, y los ciudadanos podamos comprobar cómo no ha habido vertidos de petróleo en nuestras playas, cuando los ciudadanos vean que nuestras playas se encuentran en el mismo estado en el que están ahora, que no haya un turista menos en nuestro destino, que no se nos haya contaminado el agua que desalamos, podría ocurrir -le aseguro que no se lo deseamos- que la intolerancia, los insultos y la violencia que ustedes han impulsado, propiciado y financiado... (Corte producido por el sistema automático de cómputo del tiempo).
Sinceramente, señorías, me preocupa mucho y sí que tengo miedo, me preocupa y tengo miedo de que un presidente, en su guerra sin cuartel contra los sondeos petrolíferos, haya perdido la cordura y la sensatez. Sí me preocupa y me da miedo. Me preocupa y me da miedo que un presidente que se niega a rectificar y que ha cruzado la línea roja de la democracia prosiga promoviendo actuaciones totalitarias y al margen de la ley. Y me preocupa un presidente ofuscado y obsesionado que está dejando a una Canarias dividida y sobre todo, y ante todo, a una Canarias empobrecida.
En estas condiciones, aunque apenas quedan seis meses para finalizar la legislatura, no debería continuar ni un día más al frente del Ejecutivo regional, porque, mire, señor Rivero, incitar a la rebelión y a la desobediencia social frente a la legalidad le inhabilita como presidente del Gobierno.
El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rivero Baute): Gracias, señor presidente. Señorías. Señora diputada.
No voy a entrar, yo creo que quienes le han preparado las intervenciones buscan un objetivo... (la señora Pérez Batista hace comentarios desde su escaño).
El señor PRESIDENTE: Miren, miren, señorías, igual, igual, igual que se dijeron expresiones que pueden no ser ciertas, yo personalmente creo que no son ciertas, pero pueden no ser ciertas, aquí se permite -discúlpeme, señor presidente, que lo haya interrumpido-, se le permite el discurso al señor presidente de la Comunidad Autónoma de Canarias, lo que tenga que decir, democráticamente elegido por esta Cámara. Y les agradezco, les agradezco que no hagan interrupciones, por favor, y las apreciaciones para un bando y otro.
Decía que quienes han escrito los discursos buscan enfangar este debate, buscan distraer la atención de lo que es esencial, y este debate tiene un objetivo, este debate tiene un objetivo, que es reafirmar, reafirmar, la posición contraria del pueblo canario contra las prospecciones petrolíferas. Y en ese debate ustedes, por mucho que se empeñen, están solos, en este debate están solos. Está solo el Partido Popular y ustedes, ustedes son los que deben echar una reflexión, una pensada: "oye, ¿qué es lo que está pasando, estamos equivocados nosotros, el resto de la sociedad, está equivocado el Parlamento de Canarias mayoritariamente, se equivoca el Gobierno de Canarias, se equivocan todos los partidos de Canarias excepto el Partido Popular, se equivocan seis de los siete cabildos de Canarias, se equivoca la mayor parte de los ayuntamientos, se equivoca -a estos que usted ha llamado analfabetos- el 75% de los canarios que han mostrado una posición contraria al petróleo?, ¿quién está equivocado?". ¿Por qué no hacer, porque yo creo que es recomendable, por qué no hacer un ejercicio, un ejercicio para pensar: ¿están ustedes en el acierto o en el acierto está la otra parte de la sociedad?
¿Cómo es posible que usted...? Mire, me deja muy preocupado, preocupadísimo, porque ya le han alertado, ya usted ha dejado un mensaje aquí que es impresionante, que va en la línea de la intuición que vengo denunciando en los últimos seis meses, en la que se está trabajando con Baleares. Ya ha dicho aquí una cosa que es muy importante, que lo habrá en algún foro cercano al ministerio: que en Baleares no hay interés de ningún operador. ¿Es que han convencido al operador para que no tenga interés en Baleares? Sí, sí, sí, esto es un dato relevante y estas son de las cosas que en este debate tiene que enterarse el pueblo canario.
Y el pueblo canario, cuando usted dice: soliviantar, mover que la gente se sienta indignada, pero usted cómo cree que se va a sentir una persona que viva en Canarias, un canario de verdad, cómo piensa usted que se va a sentir una persona que viva en su isla si ve que en estos momentos, fruto de la farsa que están montando, en Baleares hay una declaración de impacto ambiental negativa; o esto, lo que está diciendo usted, no hay interés del operador. Es que lo que ha dicho es muy importante, es la primera vez que lo oigo, pero va en la línea de lo que vengo denunciando. Están trabajando, están trabajando -y tiene que enterarse el pueblo canario-, están trabajando con la idea de resolver un problema político, cometiendo un atropello más en contra de Canarias, tratando a Canarias como una colonia. Lo que he dicho a ustedes no les gusta, pero es el trato que les están dando a los canarios, el Gobierno del Partido Popular, y esto sí es grave. Esto es muy grave.
Ha hecho algunas afirmaciones que son, en fin, son tremendas, ¿no? O sea, nosotros resulta que le robamos al pueblo canario por, en sintonía con lo que piensa la mayoría de los canarios, poner, afianzar una posición en contra de la especulación en Canarias de una multinacional y sus compinches. Usted cree que nosotros, quienes estamos en sintonía con lo que quiere el pueblo, defender un modelo de sostenibilidad, donde entendemos que no es compatible esa apuesta por la sostenibilidad con el petróleo, nosotros somos los que le robamos al pueblo canario. Mire, le voy a decir una cosa: quien le intenta robar, quien le intenta usurpar los recursos al pueblo canario es Repsol con el patrocinio y con el apoyo del Gobierno del Partido Popular. ¡Esos son los que quieren robarle los recursos a Canarias, no los que defendemos los intereses de Canarias! (Aplausos).
Dice que vulnerar la Constitución, vulnerar la Constitución. Mire, yo hice un cumplimiento de respetar el ordenamiento jurídico, la Constitución y el Estatuto de Autonomía y esas son las premisas, pero, pero le voy a decir una cosa: voy a luchar dentro de la legalidad vigente y para cambiar la legalidad vigente, porque la legalidad no es dogma de fe eternamente. Si la legalidad vigente es contraria a los intereses de un pueblo, habrá que cambiarla. No nos escudemos en la legalidad para poder atacar, para poder abusar de un pueblo como es el canario y si ustedes lo que quieren es que me pliegue, que hinque la rodilla apoyado en eso, está equivocada. Vamos a seguir defendiendo con uñas y dientes lo que entendemos que es razonable, que es justo para Canarias, y en aquellos aspectos del marco legal que no estén en sintonía con los planteamientos que estamos haciendo promoveremos todas las acciones que sean necesarias para que se modifiquen. Sí al respeto a la Constitución, sí al respeto a la legalidad vigente, pero luchar para que esos instrumentos no se nos vuelvan en contra de los intereses de todo un pueblo como es el pueblo canario.
Usted ha hecho aquí unas acusaciones que son muy graves, acusaciones muy graves que, en fin, dentro del marco y del ámbito parlamentario se pueden entender, pero esas acusaciones que usted ha hecho aquí, esas acusaciones que usted ha hecho aquí usted tendría que hacerlas a la fiscalía, usted tendría que denunciar esto, y llevamos... No, no, no, usted, usted es la que ha acusado aquí de cosas muy graves y creo, y creo que lo que ha dicho aquí, lo que ha dicho aquí, usted debe plantear esas denuncias en el ámbito que corresponda, no escudarse, no escudarse en el ámbito parlamentario para decir cosas que son muy duras, muy duras, muy desagradables, intentando desviar la atención... (Se efectúan comentarios desde los escaños). Sí, sí, tremendo lo que le han escrito, tremendo lo que le han escrito que diga aquí. Pero ese tipo de acusaciones, cuando uno es coherente consigo mismo, cuando uno es coherente, tiene que denunciarlas donde tiene que denunciarlas, decirlas aquí pero denunciarla públicamente, porque usted está acusando a personas, a personas además que no tienen la posibilidad de defenderse en este ámbito.
Habla de los recursos que se han invertido. Mire, vamos a ver, ¿a usted no le han explicado que lo que pretende, lo que pretende el Gobierno de España, el Gobierno del Partido Popular, impulsado por el ministro de Industria, es todo lo contrario? Nosotros hacemos el esfuerzo por defender los intereses de Canarias, el ministro hace todos los esfuerzos por defender los intereses de Repsol, porque no ya que Repsol pague a España, no ya que Repsol compense a España, sino que está en marcha una bonificación del impuesto de sociedades a las petroleras y la petrolera que se va a beneficiar de esto es Repsol. Eso es lo preocupante: la connivencia, la connivencia que existe en estos momentos entre el Partido Popular con una empresa privada que lo único que busca son beneficios para su cuenta de resultados sin tener en cuenta el posicionamiento de la sociedad canaria.
Turno para los restantes grupos.
Señalaba en su primera intervención el presidente del Gobierno que estamos ante la cuarta comunicación del Gobierno. Para nuestra desgracia, este es un asunto de máxima actualidad y me temo que va a seguir siendo un asunto de máxima actualidad para Canarias en los próximos años.
Algunos de mis compañeros y compañeras de grupo me comentaban antes de subir a la tribuna, me espetaban, me señalaban, la necesidad de dar respuesta a algunas de las injurias e incluso calumnias que hemos escuchado de la portavoz del Grupo Popular en la mañana de hoy, amparada en una potestad, un cierto privilegio, que tenemos los diputados y diputadas, de la inviolabilidad parlamentaria. Por tanto, en ese marco consideremos que sus palabras no tienen contenido jurídico, no son, por tanto, cuestionables. Pero hablaremos de ello al final desde el punto de vista político. Y hagámoslo al final porque no nos debemos distraer de la razón por la que estamos esta mañana aquí.
Creo, señorías, que es muy importante que seamos capaces, una vez más, de intentar centrar en la Cámara y trasladar a la sociedad canaria de qué estamos hablando, en qué nos afecta esto en el presente, en qué nos va a afectar en el futuro. Y, si no somos capaces de racionalizar, en nuestro discurso y en nuestras propuestas, y finalmente con nuestra votación, la posición de la Cámara representativa del pueblo canario, no estaremos cumpliendo adecuadamente nuestra función. Por tanto, no voy a entrar en ese deseo que seguro que tendrían los miembros del Grupo Popular de corresponder sin hablar de contenidos acerca de la autorización a Repsol de exploración, la exploración recientemente iniciada, las consecuencias futuras que puede tener para nuestro archipiélago.
En consecuencia, digo, quisiera señalar que en algún momento el presidente del Gobierno ha hablado, lo hizo el domingo en relación con ese acto, y quisiera ahora responder a la propia portavoz popular en relación con la pregunta que formulaba al presidente del Gobierno: que, además de cargos del Ejecutivo canario, allí estaban diputados y diputadas canarios, todos excepto ustedes, todos excepto ustedes, para que quede claro. Porque es evidente que, cuando nos desplazamos de todas las islas a la isla de Gran Canaria, a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, para suscribir ese manifiesto, estamos trasladando lo que ha sido el acuerdo sucesivo de esta Cámara con ocasión de estos debates que hemos tenido hasta el momento.
Señor presidente, a lo largo de este debate, a lo largo de las comunicaciones que hemos recibido, el Partido Popular, el Grupo Popular, ha empleado distintos portavoces para contestar. En su intervención... -tiene la legitimidad, obviamente, de decidir quién viene, quién sube, quién baja-, en las dos ocasiones últimas, en esta y en la anterior, ha utilizado primero, en el día de hoy a la diputada por la isla de Lanzarote, en la anterior a una diputada por la isla de Fuerteventura, y en la ocasión anterior han utilizado lo que para el Grupo Popular ha sido una de las cosas que hasta el momento ha distinguido la posición del Partido Popular: esto es un empeño del presidente Rivero, es que este es un problema de su candidatura, este es un asunto que está vinculado a usted, este es un... En fin. Esta era una de las cuestiones que hasta el momento planteaban, y lo planteaba, en la primera semana del mes de septiembre, la diputada señora Montelongo, porque una semana más tarde teníamos nosotros un proceso interno en el seno de nuestra organización política. Para quienes no tienen procesos internos de ninguna naturaleza en torno a la elección de candidatos, pues, siempre resulta un poco chocante que le reprochen a uno por esas cosas. Pero, mire, eso también forma parte de la falta de consistencia de cuantos argumentos hemos tenido que escuchar del Grupo Popular. Que, por otra parte, no tiene más remedio, porque esa conjugación que en algún momento he puesto de manifiesto entre las funciones del ministro del Gobierno de España, el ministro de Industria, y su condición de presidente regional del Partido Popular conduce muchas veces a la contradicción entre lo que son los intereses propios de nuestro archipiélago, los intereses que tiene que representar este Parlamento y los intereses que no sabemos, que no queremos, que no debemos, quizás, establecer de forma directa, pero que sí podríamos decir... Cuando hablamos de la legalidad, y aquí todo el mundo se rasga las vestiduras con la legalidad, pues, hablemos de la legalidad española, de la ley de hidrocarburos española del 98, a quién concede al final los beneficios de una hipotética, primero, investigación, después exploración y después explotación de los recursos si se encuentran en el subsuelo marino. ¿Quién va a disponer de ellos?, ¿quién va a disfrutar? Pues va a hacerlo Repsol, si los encuentra, con dos compañías, una australiana y otra alemana, que está en este momento poniendo su participación en venta, y es probable que sea comprada, como ya dije en alguna ocasión, por un magnate ruso, que tiene una cartera de inversión. Y, por tanto, eso es lo que está sucediendo. Estamos hablando en serio, en serio, de que se va perforar en el subsuelo marino de Canarias, se está haciendo ya, y que lo que resulte de ahí, si existe, va a ser para el beneficio de esas petroleras. Y eso es justamente lo que, en alguna ocasión... y algunos también se asustaban cuando decía "ese es un acto colonial". Claro que sí, porque, si esos recursos forman parte de nuestro subsuelo marino y vienen, se los llevan, cualquiera que sean las cargas, las consecuencias, pues, así nos va.
Asistimos, incluso, hoy, un poco sorprendido estoy por esas vacantes en los escaños populares. Quizá no deben tener mucho interés en escuchar la verdad, pero la verdad, la verdad van a tenerla que escuchar, leer y recibir.
Y, miren, la verdad es que esto no es un asunto del presidente del Gobierno, aunque el presidente del Gobierno tenga la máxima responsabilidad de representar los intereses canarios y, por tanto, no solo se la pedimos, es que se la exigimos. No nos va a hacer falta insistir en exceso, porque el compromiso que ha tenido en este asunto es absoluto. Pero quiero trasladarles a todos una cosa que creo que es fundamental: la posición que hemos mantenido el Grupo Nacionalista y el Grupo Socialista -y creo que en eso también puedo contar con el Grupo Mixto- en esta Cámara ha sido una posición decidida y firme en contra de las prospecciones. El planteamiento ha sido siempre con contenido. Hemos intentado, hablando de ordenamiento jurídico, hemos intentado, hemos ido siempre a las vías jurídicas. Cuando se pidió el referéndum, se estaba articulando conforme a la legalidad vigente. ¿Cuál ha sido la respuesta a esa solicitud? ¿Ha habido respuesta?, ¿ha habido alguna respuesta? ¿Ha habido alguna respuesta que diga, "no, no, eso es competencia del Estado y, por tanto, no vamos a autorizar el referéndum"? ¿Ha habido alguna respuesta? ¿Se ha cumplido la legalidad vigente por parte del Gobierno del Estado cuando ha tenido que atender ese requerimiento que se formuló por parte del Gobierno de España con la autorización de este Parlamento? ¿Se ha cumplido la legalidad vigente cuando se produce la autorización en un expediente predeterminado? ¿Se ha cumplido la legalidad vigente cuando se ordena toda una sucesión de actos en el procedimiento administrativo condicionados y dirigidos exclusivamente a conceder la autorización para las prospecciones, la autorización de agosto?
¿Quieren que hablemos de Marruecos? Hablamos de Marruecos también. Ya tuve ocasión de hacerlo cuando les expuse, les planteé aquí, incluso utilicé un plano topobatimétrico que está, que es del Plocan, y, por tanto, se ven las profundidades marinas de Canarias y de las zonas próximas, concretamente de la plataforma continental africana. Por mucho que lo dice el presidente del Gobierno, parece que nadie quiere escuchar y ustedes repiten una y otra vez: es que Marruecos, es que Marruecos... Yo no sé si lo dicen por referirse a un Estado soberano o porque ustedes quieren llevarnos a los principios del siglo XX y a esa lucha entre España y el moro, porque esto es, más bien lo que parece es que están continuamente invocando un desapego de los españoles frente a Marruecos y utilizando esa referencia continua de forma desproporcionada, de forma injusta y de una falta de respeto absoluto a un Estado soberano. ¿Y saben qué les he dicho, y quiero repetir? Lo que ha dicho el presidente del Gobierno: es que la plataforma continental africana tiene 200 m de profundidad. Y por mucho que lo he dicho, quiero repetir también, este es el Boletín Oficial del Estado, miércoles, 13 de agosto de 2014 (mostrando un documento a la Cámara), sondeo exploratorio Sandía-1X, profundidad final estimada, 3.170 m; sondeo exploratorio Chirimoya-1X, profundidad final estimada, 3.000 m; sondeo exploratorio Zanahoria-1, profundidad final estimada, 6.900 m. Esto es lo que está autorizado. ¿Pero de qué están hablando? Esto es lo que está autorizado. ¿Existe o no existe mayor riesgo por un problema de diferencia de presiones? ¿Existe más o menos riesgo? ¿Eso es técnicamente así o no es así? ¿Esto es el Boletín Oficial del Estado o me lo estoy inventando?
Creo, señorías, que si despejáramos la referencia al presidente del Gobierno, que ha sido uno de los argumentos utilizados por el Partido Popular, la referencia a Marruecos, nos quedamos con el tema del impuesto, y sabemos que, parece ser, parece ser, que, por último, el Ministerio de Industria está intentando tramitar ante el Ministerio de Hacienda un impuesto de en torno al 8%, un presunto gravamen para hipotéticas explotaciones petrolíferas. Bueno, en primer lugar, a buenas horas, mangas verdes; y, en segundo lugar, ¿creen ustedes que el 8% de unas presuntas explotaciones es suficiente? Cuando se instalaron las primeras plataformas en el mar del Norte, al norte del Reino Unido, ¿saben cuánto fue el tipo de gravamen que impuso la primera ministra Margaret Thatcher, que no es sospechosa de ser socialista? El 90%. El tipo de gravamen sobre la explotación petrolífera en el mar del Norte, al norte del Reino Unido, en islas escocesas, proximidad de islas escocesas, fue del 90%.
En fin, yo creo que todo es una tomadura de pelo. Me gustaría poner unas imágenes que creo que van a dar también medida de la contribución que algunas organizaciones ambientales han hecho en la defensa de nuestros intereses. Visualícenlas, por favor, a ver si se trata de que algunos iban utilizando la violencia y entonces se enfrentaron a las fuerzas armadas o es que las fuerzas armadas abordaron intencionadamente las embarcaciones, porque, afortunadamente, como dicen los chinos, una imagen vale más que mil palabras. Miren eso y a continuación...
Oigan los gritos, al fondo, de la mujer que sufrió graves heridas y que tuvo que ser intervenida en el Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín. Vean cómo quedó la embarcación, hundida, el hundimiento producido por la acción desproporcionada de la Armada (pausa). El grito de las personas que ven que la activista de Greenpeace está en el agua, debajo de la embarcación y puede sufrir heridas adicionales. "Hay una mujer abajo", dice. (Pausa).
Miren, pueden verlas, son de acceso público, están en Youtube. Y yo quisiera no perder el tiempo que me queda, el escaso tiempo del que dispongo, para decir por qué, por qué se utilizó a la Armada, por qué no se hizo con la Guardia Civil del Mar si querían proteger esos intereses privados. ¿Cuál era la amenaza bélica? ¿Quieren leer la...? Si quieren, leen el artículo 8 de la Constitución española, ya que hablamos de legalidad, o hablamos también de la Ley Orgánica 5/2005, de la Defensa Nacional, y leemos los artículos 15 y 16 de esa ley para ver en qué medida se cumplió o no la legalidad vigente por el Gobierno de España cuando ordena una misión de esa naturaleza y ordena a su vez, alguien ordena...
Creo que podré, en mi segunda intervención, completar algunas cosas.
... y ordenan, como digo, que se aborden las lanchas de Greenpeace.
Greenpeace actúa en todo el mundo defendiendo intereses ambientales y quienes han sido más duros en general con las actuaciones de Greenpeace son Estados en donde la democracia no es precisamente su modo de gobierno. En fin, intereses de China, de Rusia, de algunos países fuertes, que son grandes potencias, y que a lo más que han llegado, cuando quieren impedir la actuación de Greenpeace, es a ponerles agua a presión para impedir el acceso al barco. No, aquí lo que se ha hecho es abordar de ese modo las lanchas. Afortunadamente, las consecuencias no fueron la muerte de la activista de Greenpeace y podían haber sido, podían haber sido, si en lugar de una pierna el golpe hubiera sido en la cabeza, quizás estaríamos hablando de otro tema.
Seguiremos hablando de esto más tarde.
Grupo Parlamentario Socialista Canario, don Manuel Fajardo (pausa).
Si me permiten, aprovechamos esta pequeña dispensa de tiempo para decirles que es intención terminar la comunicación por la mañana, como habíamos dicho, y continuar esta tarde con las preguntas al Gobierno. En la Mesa nos reuniremos antes y, salvo que propongan otra cosa, la votación, el debate y comunicación de las propuestas de resolución sería después de las preguntas. Hay tiempo para negociar, si se quiere.
La hora, la hora no la tenemos todavía. Si consumen el tiempo todos los miembros, saldremos después de las cuatro. Esperemos que abrevien las intervenciones. Eso ya lo preveíamos esta mañana cuando decíamos que deberíamos entrar directamente en la comunicación.
(El señor presidente del Gobierno, Rivero Baute, se reincorpora a su escaño.)
Está absolutamente dispensado, lógicamente.
Don Manuel Fajardo, cuando usted quiera.
El señor FAJARDO PALAREA: Buenos días. Señor presidente, señorías, medios de comunicación.
Quisiera comenzar mi intervención, sin perjuicio del minuto de silencio que hemos guardado esta mañana y sin perjuicio de la declaración institucional que se leerá mañana, recordando que hoy es el Día Internacional contra la Violencia de Género, y quiero mostrar mi apoyo, el de mi grupo y el del Partido Socialista, a todas las víctimas de esta lacra social, recordándoles que estamos de su parte, que mantenemos vivo nuestro compromiso con su situación y que trabajaremos para seguir implementando medidas que permitan proteger a todas las víctimas de esta lacra, como decía con anterioridad.
Señorías, es la cuarta y a lo mejor no será la última, y tenemos todo el derecho del mundo, y este Gobierno tiene todo el derecho del mundo, a traer cuantas comunicaciones estime convenientes para mantener informado a este Parlamento y al pueblo canario, que está bastante bien informado.
Señorías, si el señor Soria y el señor Rajoy deciden vender su alma al diablo, allá ellos, pero si lo que deciden vender es el futuro de Canarias a una multinacional del petróleo, lo mínimo que se despacha es oír a los canarios y a las canarias. Desde allá por el mes de marzo del 2012, apenas noventa días después de haber tomado posesión, en que el Consejo de Ministros decidiera convalidar el decreto de autorización a Repsol de aquellos permisos que dio en su día José María Aznar en el 2001, no ha existido -y lo decía bien el presidente- ni una sola comunicación con el Gobierno de Canarias o con los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura para preguntarles qué opinan al respecto, y esto sí que es política y esto sí que es relevante. Han transcurrido treinta y un meses desde aquel aciago real decreto y todavía ningún representante del Gobierno de España se ha dignado a llamar a ninguna institución isleña para preguntarnos qué nos parece o para favorecer el intercambio de argumentos mediante el diálogo. Las pocas explicaciones, señorías, que han dado en sede institucional, a cuál más esperpéntica, han sido obligadas a petición de los senadores y diputados del Grupo Socialista en el Congreso y en el Senado o del Grupo de Coalición Canaria y Nueva Canarias.
Señorías, no se han respetado las mínimas, las más mínimas pautas que exige el principio de lealtad institucional. No conocemos, al día de hoy, a qué interés general obedecen los permisos de investigación que sea diferenciable del interés particular de la multinacional Repsol, y a esto es a lo que se ciñe la comunicación del Gobierno. Se ha vulnerado flagrantemente el principio de ponderación de la totalidad de los intereses públicos implicados en el ejercicio de las competencias propias y el principio constitucional de solidaridad que lo sustenta. El Gobierno de España, en definitiva, ha impuesto por la fuerza lo que ha sido incapaz de justificar con la razón, y eso es lo que se dice, en definitiva, en la comunicación que estamos viendo en el día de hoy.
Señorías, hay algunos que, en su afán de defender lo indefendible, y hoy hemos tenido un gran ejemplo de lo que estoy diciendo, han tratado de convertir lo que debería ser un debate político en un debate jurídico.
Y voy a entrar en algunas de las manifestaciones que se han hecho.
Algunos se han olvidado de que presentaron aquí una proposición no de ley en la que se decía que, antes de acometer cualquier trabajo de prospección en Canarias, había que tener en cuenta la opinión de los canarios y de las canarias, y ese ha sido el Partido Popular, PNL-210, a la que hemos hecho referencia en muchas ocasiones, de la anterior legislatura. Algunos se olvidan de que algunos cargos públicos del Partido Popular también están en contra de las prospecciones, por ejemplo, el alcalde de Tías, en la isla de Lanzarote. Algunos se olvidan -y lamento que no esté la señora Pérez- de su abstención en los plenos del cabildo del año 2004 y 2005, del Cabildo Insular de Lanzarote, actas de plenos que tengo aquí, y no fue una postura a favor del petróleo, su postura fue la abstención. Cierto es que estaban en gobiernos de coalición.
Y también algunos han faltado a la verdad, porque no hay peor cosa o peor mentira que una verdad a medias. Es fácil saber quiénes son los miembros del Consejo de Estado que intervinieron en los dos, en los dos dictámenes emitidos, que no ha sido uno, y en uno, como bien dice su señoría, el señor presidente, no fue por unanimidad, es que lo dice: con asistencia de los señores al margen, por mayoría. En el otro sí fue por unanimidad. Y en ninguno, porque se ha citado aquí, estaba don José Luis Rodríguez Zapatero. Porque es fácil, los señores que intervinieron: Rodríguez-Piñero y Bravo-Ferrer, Lavilla Alsina, Romay Beccaría, Herrero y Rodríguez de Miñón, Ledesma Bartret, Aza Arias, Manzanares Samaniego, Fernández de la Vega -ahí tenía razón-, Alonso García, Hernández-Gil Álvarez-Cienfuegos, que hace de secretaria general. No, yo estoy refiriéndome, pero, bueno, vuelvo a atacar a la... (Se efectúan comentarios desde los escaños). Hay alguna posibilidad de que...
El señor PRESIDENTE: Yo les pediría, por favor, que se respete al orador, que se respete al orador, se le guarde respeto al orador. Es un principio básico, democrático y reglamentario en esta Cámara. Yo no tengo, la verdad es que no me agrada que me esté el orador siempre pidiendo asistencia para poder hablar.
Disculpe, don Manuel.
El señor FAJARDO PALAREA: Nada, muchas gracias, don Antonio, señor presidente. El problema es la reincidencia.
Como decía, se nombró a José Luis Rodríguez Zapatero y José Luis Rodríguez Zapatero, para que lo sepa la ciudadanía de Canarias entera, no estaba en el Consejo de Estado que tomó, que firmó estos dictámenes, y además por una razón obvia que ustedes entenderán. Todos aquellos que entiendan del derecho saben del deber de abstención en asuntos en los que hayan podido tener en su día alguna responsabilidad.
Bien. Y también la comunicación, como bien ha dicho el presidente, aparte de hacer unos hitos históricos de lo que ha ocurrido con este conflicto, hace una referencia al aspecto jurídico y también al aspecto político, al aspecto político. Porque la política entendida como una forma de organizarse para obtener un bien común no interesa al PP, señor presidente -es que esa es la gran confusión que hemos tenido durante todo este tiempo-, ni a Rajoy ni a Soria, porque lo grave de esta situación no solo es que no haya podido propiciarse un entendimiento institucional, lo verdaderamente grave es que el Gobierno de España, como institución que otorga los permisos, no solo no haya dado un paso para obtener un consenso, sino que, además, los pocos que ha dado los ha realizado desde la más absoluta prepotencia, para, de un lado, vetar cualquier atisbo de democracia... Actitud que está totalmente alejada -y usted lo dijo y lo describió perfectamente- de otras actitudes que tienen con otras comunidades autónomas, porque esto es lo que no se atreven, no se atreven a explicar, a explicitar bien. ¿Qué diferencia hay? ¿Por qué se comporta el Gobierno del Estado de forma diferente con la Comunidad Valenciana, con la comunidad balear o con ciudades andaluzas como la de Málaga, donde hay un reconocimiento expreso por parte de los miembros del Gobierno, incluido el señor Soria, de que hay un diálogo fluido y que no se hará allí lo que no quieran los habitantes de esas comunidades y aquí se nos trata con total desprecio? ¿O por qué allí no se permite ningún tipo de estas actividades ante la más mínima existencia de riesgo y aquí, según la última teoría que le he oído decir al ministro que dice ser canario, es que todavía no ha pasado nada? No sé si está esperando a que pase algo para entonces tomar conciencia de cuál es la gravedad de este asunto.
Lo cierto es que a día de hoy, 25 de noviembre, seguimos esperando respuesta a la solicitud de autorización de referéndum, que no de consulta, instada por este Parlamento el pasado 27 de febrero. Hay que ver lo que son las cosas, señor presidente: al Pequeño Nicolás le han contestado en menos de veinticuatro horas, pero al Gobierno de Canarias no han tenido tiempo de responderle en nueve meses. Hay que ver las cosas del PP, señor presidente, pero esto es lo que tenemos que aguantar.
Otra cuestión en la que se han dado prisa, señor presidente, es en plantear un recurso ante el Tribunal Constitucional a la consulta que había convocado el Gobierno de Canarias para el día de antes de ayer. Para todo hay tiempo, señor presidente, para todo menos para oír la voz de los canarios y canarias. Pero hete aquí que se han encontrado con un problema, que es la encuesta, y hete aquí que ayer oía unas declaraciones de algún representante del Partido Popular diciendo que esa encuesta no servía para nada, que una encuesta a dos mil setecientos y pico canarios no mostraba la opinión o no demostraba la opinión de 2 millones de canarios. Por meter metían hasta los recién nacidos, ¿sabes?, para que pudieran ser consultados y encuestados. Pero tienen un grave problema, ¿saben cuál es?, que la ley que ellos votaron, en su artículo 20, dice: "El Gobierno podrá, a instancias del presidente, recabar la opinión de la ciudadanía sobre asuntos de interés general de competencia autonómica, mediante sondeos, encuestas o cualquier otro instrumento de participación ciudadana". La propia ley que el Partido Popular votó es la que legitima y dice que esta es la opinión de los canarios con respecto a las prospecciones.
Pero hoy aquí me encuentro una sorpresa, porque hoy aquí qué le dicen a usted: la encuesta, depende de las preguntas, la encuesta sí es válida si hablamos del paro y si hablamos de la sanidad; del petróleo no, eso no, eso no es válido, eso no representa lo que piensan los canarios. Pero es que van a más, tienen un problema peor, es que la encuesta no solamente es quién está en contra del petróleo, es que en Lanzarote, mi isla, por citar una -porque todo el mundo conoce ya la encuesta y saben los resultados-, es más la gente que opina que debemos seguir oponiéndonos al petróleo que la gente que está en contra del petróleo, fíjese usted. Nos dice la gente, la opinión según ley aprobada por el PP, qué es lo que debemos hacer, que es lo que estamos haciendo hoy en día.
Y quería hacer esta reflexión porque es que a usted le han dicho de todo en este Parlamento, a usted y a su Gobierno. En encuestas que han traído aquí para analizar, ¿recuerda usted cuando le decían que a usted no lo quería el pueblo canario ni a su Gobierno porque había una encuesta del CIS sobre autonomías del año 2012?, ¿saben cuántas encuestas había hecho en Canarias el CIS?: 40 personas encuestadas, y nosotros, 2.700. Fíjese usted qué vara de medir más extraña tienen a la hora de valorar las encuestas. Y aquí hemos traído encuestas -me acuerdo- sobre sanidad: ¿qué pasa, que entonces las encuestas que se hacen sobre sanidad y que le echan en cara a la señora consejera no valen? Solamente valen las encuestas dependiendo de si les viene bien o no.
Y, miren, el último episodio lamentable...; y tengo que decir que me ha pisado el señor Ruano el vídeo, pero voy a ponerlo, voy a ponerlo porque lo voy a ir explicando, y además porque se explica solo. Porque hay algo que no se ha visto, perdón, que no se ha oído. Si, por favor, pueden poner el vídeo.
Es la otra gran mentira, el gran accidente que hubo el día 15 de noviembre. Accidente, ¿eh?, según el ministro. Miren, si se fijan ustedes, ahí sale la barca de Greenpeace y ahí está (pausa).
Esto es muy importante, porque la primera embestida, señor Ruano, se hace a la prensa. ¿Para qué? -las dos primeras embestidas-, ¿para qué?: para inutilizar a los periodistas freelance que iban en la primera de las lanchas.
Esta es espectacular, usted ya la ha visto. Claro, no sabían, para que lo sepan todos los canarios, que en los cascos de protección los activistas de Greenpeace llevan unas cámaras Hot-Shoe. Por tanto, todo quedaba grabado. Aquí vienen los gritos que vimos antes (pausa).
Y ahí ven, esta es muy importante, porque ven el sándwich que hacen: una entra aquí, entonces, y esta sube. ¿Ven, ven, la proa de la lancha dónde quedó y ven dónde están los daños ocasionados?
Lo que decía el señor Ruano -ya pueden dejar de emitirlo-, lo que decía el señor Ruano es verdad, y lo decía yo en la pregunta: ya no son las lesiones causadas, es el riesgo ocasionado. Es que ahí pudo haber pasado una auténtica desgracia. Y alguien mandó a que se actuara así. Eso no fue casual. Y han oído ustedes la conversación que se mantiene entre Greenpeace y el buque, y ahí se dice lo que se va a hacer. Y la respuesta es copiado, no se les ocurra, están ustedes...; no, no, no, copiado, y bien copiado. El problema que tuvo el ministro es que dio la rueda de prensa pensando que no había imágenes. Y, efectivamente, lo que usted decía, si a lo mejor llegamos a estar hace unos años atrás, pues, hubiera quedado la noticia de que encima nos hubieran hecho un gran favor rescatando a una de las personas que iban en la lancha.
Termino, señor presidente, esta primera intervención.
Le preguntaban a usted, le preguntaban a usted -dejo esta reflexión nada más-, le preguntaban a usted y le acusaban a usted de gastarse dinero en una campaña a favor de defender el no al petróleo. Yo me pregunto cuánto le habrá costado al Estado español mantener este dispositivo de protección -fíjese usted hasta el dislate al que hemos llegado- de un barco con bandera de las Islas Marshall, que es de una multinacional, que es Repsol, para poder proteger de unos pacifistas como...
El señor FAJARDO PALAREA: ... llegaron a hablar de piratería y llegaron a hablar de abordaje. Lo del abordaje ya eso no tiene nombre. Yo no sé si es que a lo mejor las lanchas neumáticas de Greenpeace tenían motores y podían volar, ¿no? Pero ha sido lamentable y nada desde luego... Yo creo que no hay nadie que se sienta orgulloso de este ejercicio desproporcionado y violento de la fuerza, porque, además, es el retrato puro y duro de lo que está pasando aquí. Y lo que está pasando aquí -para que todos los canarios lo vuelvan a saber, porque ya lo saben de sobra- es que aquí prima por encima de los intereses de Canarias el interés privado y particular de una multinacional, porque tienen la cooperación necesaria de un Gobierno que se arrodilla ante Repsol y no hace caso a lo que pedimos los canarios y las canarias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, don Manuel Fajardo Palarea.
Don Román Rodríguez Rodríguez, Grupo Parlamentario Mixto.
El señor RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ: Señor presidente, señorías, muy buenas tardes ya.
Hoy el presidente nos ha solicitado al Grupo Mixto no responder uno a uno, como suele ser habitual en él, sino hacerlo en grupo. Nos ha parecido razonable. Siempre somos muy exigentes con este tema para preservar la identidad de cada grupo político, pero hoy yo creo que los niveles de coincidencia que hemos mantenido en el análisis, en la respuesta al tema de las prospecciones y también, diría yo, la hora contribuyen a que no tengamos ningún inconveniente.
Yo siempre digo, como la encuesta, que los primeros problemas de esta tierra son el paro, los servicios públicos, la miseria, la exclusión, la desafección. Lo dice la encuesta y lo hemos dicho aquí, en esta tribuna, las veces anteriores que, en nombre del PIL y de Nueva Canarias, he subido a esta tribuna para este debate. Nuestros problemas principales son los que hoy quiebran la cohesión social, los que generan miseria, los que hacen que muchísima gente no tenga ni presente ni futuro. Y a eso debemos dedicar lo sustancial de nuestro esfuerzo y de nuestra atención, y en este Parlamento, a lo largo de estos tres años y pico, creo que todos -nosotros yo diría con un plus de insistencia-, hemos planteado esto como lo esencial, como lo clave, como lo determinante, como lo que nos exige la gente. Necesitamos reconducir una crisis económica injusta que ha generado decenas de miles de desempleados, que empobrece a una parte de la población y que la aleja irremediablemente de las instituciones y del bienestar.
Por lo tanto, insisto y reitero que para nosotros esto tiene que ser lo central, lo determinante y donde debemos dedicar el mayor de nuestros esfuerzos. Pero eso no quita para que asuntos como este también nos obliguen al debate y a la insistencia en el debate. Cuando un problema persiste, es obligado buscar respuesta también de manera persistente. Del desempleo hemos hablado en las últimas décadas y, desgraciadamente, si no ponemos remedio, hablaremos en las décadas sucesivas un día sí y otro también, porque forma parte de nuestra triste realidad. Por lo tanto, volver a hablar del petróleo no es ocioso, forma parte de la agenda política, porque el problema, referido a este asunto, no solo no lo hemos encauzado sino que se ha agravado en los últimos tiempos. Ya no solo hay una autorización sino que se están ejecutando los sondeos, a pesar de lo que algunos consideramos una opinión ampliamente mayoritaria en contra. El inicio de los sondeos sin haber dado la oportunidad al debate, a la decisión, a la consulta agrava la situación que hoy vivimos.
Pero hemos dicho aquí también que este no es un problema jurídico, aunque tenga una vertiente jurídica e incluso tenga resquicios jurídicos vivos en relación con el Tribunal Constitucional, la vía contencioso-administrativa en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias o se abra una investigación, que esta es de orden más político, en el Parlamento Europeo. Nos parece que todos esos espacios hay que explorarlos y aquí, mayoritariamente, hemos mandatado al Gobierno a explorarlos, pero algunos hemos dicho siempre que este es un asunto estrictamente político con subvertientes. Una, la democrática, y esto es muy importante: a quién compete decidir asuntos de alta controversia, asuntos que comprometen el presente y el futuro, asuntos que generan posiciones distantes. Y nosotros hemos sostenido que en la democracia española y en la democracia canaria falta más protagonismo de la ciudadanía, más presencia de los ciudadanos a la hora de tomar decisiones. Por eso el referéndum que planteamos, la consulta que hemos intentado, tiene un sentido extraordinario y apuesta por un espacio que va a ser inevitable: mejorar la calidad de la democracia, la necesidad de consultar a los ciudadanos en asuntos en los que se comprometen sus intereses.
Y hemos puesto un listón. Este debate, este debate, aunque se estén hoy promoviendo esos sondeos, tiene consecuencias políticas muy relevantes. Habrá un antes y un después de este asunto, y algunos, que se retratan con él aquí con firmeza, lo tendrán que hacer en el futuro, porque, si no, la gente les pasará factura. No puede ser que un asunto de esta envergadura, con esta controversia, se despache en los despachos. ¡No puede ser! Cuando se alcanza este nivel de polémica, legítimo, a favor y en contra, siempre debe ser, pacíficamente, respetando al adversario... No es tolerable que se salten los límites de la convivencia y del respeto a las diferencias y, si esto se produce, no es aceptable y es condenable. Lo que digo es que no puede ser que esto se resuelva en al ámbito solo de las instituciones, tienen que resolverlo los ciudadanos. Por eso reclamar un referéndum y luego una consulta establece un listón en la sociedad canaria y los que hemos defendido eso tendremos que actuar en consecuencia cara al futuro. Y vendrán más debates, hay ya otros debates en que objetivamente, por su envergadura, por su complejidad, por su controversia, debiéramos consultar a nuestro pueblo sobre qué piensa sobre ello. Lo que no vale, lo que no valdrá, es utilizar un medidor cuando a uno le interesa y otro en la situación contraria. Hemos avanzado en la toma de conciencia de que el pueblo, los ciudadanos tienen que opinar, tienen que decidir en asuntos complejos, y este lo es.
Hemos puesto ese listón y algunos lo vamos a reclamar para más cosas, no solo para lo que conviene. Por eso siempre les he dicho yo al Gobierno y a los partidos que lo sustentan que tienen que mantener la coherencia en relación con este comportamiento democrático importante. La democracia española, la democracia canaria tienen que incorporar las consultas como un elemento clave para reconciliar la política con la ciudadanía. La gente tiene derecho a opinar, la gente tiene opinión. Las democracias más avanzadas consultan a sus ciudadanos de manera frecuente, habitual, en asuntos como este e incluso yo diría que de menos envergadura.
Por eso este es un problema político y es un problema democrático, que, desgraciadamente, el Gobierno de España no respondió a este Parlamento, que el Gobierno de España recurrió una consulta en el marco de nuestras competencias y ha impedido que la gente opine y que cualifique nuestro sistema de convivencia.
Pero tiene otra dimensión política -que esta mañana apuntaba brevemente en una pregunta al señor presidente-, que es la conciencia medioambiental de nuestro pueblo. Este es un elemento muy relevante. Los canarios hemos aprendido a amar nuestra tierra, nuestras costas, nuestros barrancos, nuestros espacios naturales. Y hay una conciencia que se ha ido arraigando en la mayoría social, y a eso responden las movilizaciones, no escuchadas en otras épocas, en asuntos como el de Vilaflor, el de Granadilla o el de Veneguera, y por supuesto este movimiento yo diría que claramente mayoritario de la ciudadanía en contra de las prospecciones, porque en el fondo -al menos esa es mi interpretación y la encuesta apunta en este sentido- es la conciencia medioambiental lo que ha movilizado a este pueblo de nuevo. Pero eso nos obliga a ser consecuentes con este valor, con este valor estratégico, ya no solo como pueblo, que tenemos en nuestros recursos naturales, en nuestra tierra, en nuestras condiciones naturales, el gran aliado para el desarrollo. La única actividad económica que ha resistido la crisis es una actividad que tiene que estar conciliada con el medio ambiente porque, si no, no tiene futuro, y el medio ambiente tiene que ser algo que nos identifique, porque forma parte de la identidad del pueblo de Canarias. Y, por lo tanto, no vale utilizar el medio ambiente como excusa solo para el petróleo, ¡no vale!, porque los que hagan eso se retratan, y el medio ambiente se compromete con el petróleo como se compromete con determinadas infraestructuras de interés estrictamente económico y coyuntural. ¡No vale!, lo dice la encuesta, porque se preguntó en esa encuesta no solo por las prospecciones sino por el modelo energético, y aparece una respuesta masiva, del 71%, de la gente que dice, no ya sobre las prospecciones sino sobre el modelo energético basado en el gas y en el petróleo, el 71% de la ciudadanía dice que no, y en islas como la que me eligió diputado, el 81%. Vamos a exigir algunos, si el Gobierno persiste en la lógica de imponer el gas en Gran Canaria, una consulta, y lo vamos a exigir porque no se puede imponer el gas en Gran Canaria, porque la mayoría está en contra, porque creemos que no es bueno para el futuro de nuestro sistema energético, que puede ser un grave inconveniente, no solo medioambiental sino de cara a la incorporación de las energías renovables.
Por eso, de este proceso, señor presidente, las cosas no son iguales que antes. Esto no es en absoluto ningún fracaso, ni suyo ni de la mayoría social que creemos estar en una posición yo creo que hegemónica en este debate. Esto es un paso adelante, esto genera conciencia, sentido de pertenencia como pueblo. La gente de El Hierro y de La Gomera, alejados de la realidad concreta de las prospecciones en sus costas, dice también que no, y lo dicen en la encuesta y lo han dicho en las manifestaciones y lo dicen sus instituciones.
Saldríamos de dudas, saldríamos de dudas si nos permitieran la consulta. Los que creen que medir la opinión ciudadana en una manifestación no es suficiente, los que creen que medir la opinión ciudadana en un parlamento no es suficiente, los que creen que una encuesta no es suficiente para evaluar la opinión de la gente deben saber que solo hay una respuesta, que es la participación, la democracia, la consulta. Esta sí que es definitiva e indiscutible. Por eso los que hemos defendido no solamente más democracia creemos que este proceso ha permitido generar conciencia en el pueblo de Canarias. Una conciencia de pueblo que valora lo que tiene, que valora sus recursos naturales, que cree que los recursos naturales son propios, que esa es otra, esa es otra. Aquí se nacionalizan bancos y autopistas y luego se venden los recursos naturales al mejor postor. Esto es inaceptable. En la mayoría de los pueblos del mundo los recursos naturales son de los pueblos, desde México a Noruega, desde el Reino Unido a Brasil; aquí no. Los recursos naturales, que están en las aguas en torno a nuestro archipiélago, son de este pueblo, debieran ser de este pueblo, y la decisión de qué hacer con ellos también debiera ser de este pueblo.
De manera que yo creo que este debate sigue siendo necesario, sin olvidar los primeros problemas de esta tierra, los más acuciantes, los más graves, que son el paro, la miseria, la quiebra social, la falta de esperanza de miles y miles de familias. Ahí debe estar lo esencial de nuestro esfuerzo, pero este es un tema de orden estratégico, de orden democrático. Es determinante que los canarios exijamos el derecho a decidir sobre nuestro futuro, y una parte de nuestro futuro está ahí y la gente debiera decirlo como lo considere oportuno.
Lo decente, lo democrático, lo adecuado, lo indiscutible era abrir un gran debate sobre este tema y que los repsoles, los ministros de turno y quienquiera, los empresarios, que defendieran el sí a las prospecciones y otros hubiéramos defendido el no, y entonces no habría interpretaciones. Ya no sería un problema de que si el dinero es del Gobierno, si el presidente se pasó...; no, no, serían los ciudadanos los que en las urnas decidirían sí o no a este tema. Por cierto, esta pregunta también, en la encuesta, hecha de manera directa, es aplastante, porque esta era la pregunta que había que hacer: "¿está usted de acuerdo, sí o no, con las prospecciones?". No la hicimos en la formulación de la consulta porque tenía problemas de legalidad, pero es claro ese tema.
De manera que nosotros sostenemos que sigue siendo necesario este debate, sigue siendo actual este debate. Mientras persista el problema, hay que buscar la solución y creemos que el debate de hoy, desgraciadamente, seguramente no va a ser el último porque el problema persiste.
Nosotros queremos volver a hacer constar nuestro rechazo, nuestra condena, al Gobierno de España por no responder a este Parlamento. Es inaceptable, desde el punto de vista democrático, que un Parlamento, con acierto o con desacierto, pero legítimamente, solicite, conforme a la legalidad, autorización a una consulta y ni te responda. Esto es inaceptable, esto democráticamente no es tolerable. Y no te responden y nos obligan, porque este Parlamento insta al Gobierno a ello, nos obligan a buscar un mecanismo, en el marco de nuestras competencias, limitadas competencias, para buscar una aproximación a la opinión de la ciudadanía y se van al Tribunal Constitucional, abusando de una posición de predominio en relación con el Tribunal Constitucional, invocando el 161.2 de la Constitución, que lo hacen con demasiada frecuencia con respecto a esta tierra y con respecto a otros territorios del Estado español, y así les va con el lío que han armado. De manera que es inaceptable y rechazamos la no respuesta y la suspensión del Gobierno de España de la consulta.
Y rechazamos de manera categórica el que se hayan iniciado en medio de este lío. Porque hay un elemento sustancial: es que ya se iniciaron las prospecciones y los sondeos. Ya no solamente están autorizadas sino que lo han hecho.
Y la tercera cuestión es agradecer a la opinión pública internacional, a las organizaciones pacifistas, a las organizaciones medioambientalistas que se han sumado con nosotros al rechazo a las prospecciones; y decir que estas organizaciones medioambientalistas van a seguir trabajando por el medio ambiente, en relación con el petróleo y en relación con otros temas, que los grupos ciudadanos organizados van a seguir exigiéndonos a todos un compromiso de verdad con el medio ambiente y no solo coyuntural.
Y espero que esta enseñanza que ha representado esta lucha, todavía inacabada, sirva para mejorar nuestra convivencia, nuestra democracia, para mejorar nuestra conciencia como pueblo, para revalidar yo creo que un elemento que nos identifica, que es el medio ambiente, y para que el Gobierno sepa que este listón está alto y que no vale el medio ambiente...
El señor RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ: ... no vale el medio ambiente para unas cosas y no para otras, porque si fuera así también los ciudadanos tomarán nota.
Y digo lo que creo que hemos repetido también en muchas ocasiones: desgraciadamente no tenemos derecho a la consulta, pero tendremos derecho a elegir a nuestros representantes pronto, muy pronto, a la vuelta de la esquina, y ahí, ahí, la ciudadanía tiene que hablar, inevitablemente, y este será un elemento más para conformar su opinión. Y yo creo, honestamente, y deseo, porque es lo democrático, que los que han olvidado, despreciado, mirado para otro lado en un asunto como este lo paguen en democracia, en las elecciones, y no de otra manera. Vuelvo a decir que los pocos excesos que se hayan podido acometer no son de recibo, no son tolerables. Este es un pueblo tolerante, pacífico, yo diría que paciente, demasiado paciente, y no estamos acostumbrados a esas maneras. Espero, por tanto, señor presidente, que esto nos sirva a todos para seguir avanzando como pueblo.
El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rivero Baute): Muchas gracias, señor presidente. Señores diputados.
En primer lugar, quiero agradecer a los tres portavoces, del Grupo Mixto, del Grupo Nacionalista y del Grupo Parlamentario Socialista, su disposición, en aras de la brevedad de esta sesión, a que les conteste conjuntamente, en un debate en el que creo que a estas alturas, y siendo digamos que el cuarto debate en profundidad sobre el tema del petróleo, está casi todo dicho. Pero hay cosas que son muy importantes de las que se han dicho aquí y algunas que yo quiero añadir sobre la base de lo que se ha dicho.
Primero, que en nuestro pasado reciente, de mejora de las condiciones socioeconómicas de Canarias, en los últimos treinta-treinta y cinco años, han estado ligadas, íntimamente ligadas, a una actividad económica como es el turismo. La aviación comercial puso a Canarias en el mapa. El descubrimiento de lo que ya en siglos pasados una minoría había comprobado, que tenemos un clima envidiable, el mejor clima del mundo, un cielo de los más nítidos que se encuentran en el mundo, un mar con unas condiciones excepcionales y una biodiversidad inigualable en un territorio de la dimensión de Canarias, eso, al tiempo de ser un territorio geográficamente en África pero con cultura y desarrollo europeos, pues, posibilitó un impulso extraordinario a un sector económico que hizo que la hoja de ruta de la gente del archipiélago tuviera, tuviera otras orientaciones. Antaño la única posibilidad que teníamos, hablamos de cuando todavía Canarias tenía menos de un millón de habitantes, a finales de los años 60-70, nuestro único horizonte era la emigración y el turismo cambió el signo socioeconómico de Canarias. Es verdad que tenemos muchas carencias, pero tenemos que tener un reconocimiento a esa actividad económica. Y en esa actividad económica, que es una actividad económica sostenible en el tiempo, todos los especialistas hablan de que el turismo va a ser la actividad económica que más va a crecer en los próximos decenios, Canarias tiene una magnífica posición. Y las ofertas turísticas en el mundo son diversas y variopintas, pero la oferta turística de Canarias tiene que ver, en Canarias las condiciones que posibilitan el desarrollo de una actividad como esta, que hacen que a Canarias nos visiten 13 millones de personas y alrededor de trece mil millones de aportación al producto interior bruto, tiene que ver con la naturaleza. Ahí se ha desarrollado nuestra actividad y por eso tenemos esa conciencia a la que se ha hecho referencia por parte de los distintos portavoces que han intervenido, de que se está despertando una conciencia generalizada en Canarias de la necesidad de hacer compatible nuestro desarrollo económico con el respeto a nuestro entorno, a nuestro medio ambiente, se está afianzando, y hay que cuidarlo.
Por lo tanto, primera cuestión, que es vital para nosotros y tenemos que avanzar para garantizar esa actividad económica y los derivados de esa actividad económica, que son muchos también, con la economía del conocimiento, a través de la investigación y el desarrollo, aprovechando los recursos naturales y respetando los recursos naturales. Ese nivel de conciencia obliga, responsablemente, a las administraciones a actuar en esa línea. Y tenemos que apostar por la excelencia, por la calidad y por ponerle un sello que necesita, de futuro vamos a necesitar, que es "Canarias, CO2 igual a cero", un territorio libre de emisiones. Ese debe ser, aunque parezca un objetivo utópico, donde tendremos que trabajar.
Por lo tanto, una cuestión, que no podemos, y estoy de acuerdo, ver esto desde una cuestión coyuntural, el tema del petróleo, sino el petróleo está ligado a un montón de actuaciones y tenemos que ser coherentes.
Segunda cuestión que quiero avanzar: en el supuesto de que no paren este disparate, si no paran este disparate, después de conocer el posicionamiento generalizado de la ciudadanía canaria, y del proceso de investigación que están llevando a cabo, de exploración, mejor dicho, se descubriera petróleo, que sepan que el siguiente paso que vamos a dar va a ser pelear para defender que esos recursos son de los canarios, esos recursos son nuestros. Siguiente cuestión que plantearemos de forma inmediata, plantearemos que esos recursos son de los canarios y que va a ser, el objetivo, seremos nosotros, este pueblo es el que tiene que decidir si arriesga o no arriesga en la extracción de esos recursos. Que nadie piense, porque creo que es muy importante, que el Gobierno actual del Partido Popular en España sepa y que Repsol sepa, que lo sepan, que el descubrimiento de petróleo va a terminar esta batalla que están librando con la sociedad canaria. No. Por eso decía esta mañana en mi primera intervención que esto no acaba aquí, esto está empezando, y esto puede acabar con un intento de expoliar los recursos que tiene Canarias o puede terminar con la culminación de que se descubren recursos en Canarias y se abrirá una nueva batalla, que es la que tiene que abrir esta sociedad, que va creciendo en esta conciencia de defender lo nuestro, nuestro territorio, de que ese recurso sea de los canarios.
Hay, si me lo permiten, cinco flashes en los que quiero apoyar esta intervención, porque son muy importantes -todo el mundo conoce los datos de la encuesta pero son muy importantes-, cinco flashes que es conveniente repetir. Simplemente los mensajes tan contundentes, tan claros y tan nítidos.
El 75,4% de los ciudadanos que viven en Canarias está en contra de las prospecciones, el 75,4%; a favor de la oposición del Gobierno de Canarias a las prospecciones, aproximadamente el mismo porcentaje: el 74,1%. El 74,1% de la población canaria mantiene que el Gobierno tiene que tomar esta defensa en contra de las prospecciones petrolíferas.
La compatibilidad del sistema energético basado en el gas y el petróleo con el modelo del turismo respetuoso con el medio natural, hay un 71,2% que dice que no, que no es compatible. Son datos que tendremos que tener muy en cuenta.
Entre las personas que tienen rentas inferiores a 2.000 euros, entre las personas que tienen rentas inferiores a 2.000 euros mensuales, la oposición a las prospecciones es mayor que entre los que tienen rentas altas.
Otro dato contundente: la oposición a las prospecciones crece con el nivel de estudios -esto no es una cuestión relacionada con la poca formación de la gente-, la oposición a las prospecciones crece con el nivel de estudios: el 73,7, estudios primarios y el 77,2, estudios superiores.
La mayor parte de las personas que están en contra de las prospecciones piensa que el modelo energético basado en el gas y en el petróleo no es compatible con el desarrollo, el medio ambiente y el turismo, el 92%.
Una gran parte de los que están en contra de las prospecciones opinan que el Gobierno de Canarias debe seguir oponiéndose a las prospecciones, un 95%.
Con este mandato de nuestro pueblo, si antes teníamos una posición firme, no tenga nadie la menor duda de que estamos comprometidos con redoblar nuestro esfuerzo, con redoblar nuestro trabajo y nuestro compromiso, porque está en sintonía con lo que quieren nuestros ciudadanos, con lo que quiere nuestro pueblo.
Señorías, el Estado español es un Estado descentralizado, a favor de las comunidades autónomas, y en el funcionamiento de un Estado descentralizado, y que aspiramos a que siga profundizando en esa descentralización, en este debate que está abierto, que, sin duda, va a dar lugar a una reforma constitucional... -el calendario temporal ya veremos, pero en un horizonte próximo habrá que abordar una reforma de la Constitución, para, entre otras cosas, dar respuesta a las tensiones territoriales que están en el ámbito del Estado-, va a culminar indefectiblemente en una mayor descentralización del Estado, con un Estado federal y el reconocimiento a determinados hechos singulares, de los que Canarias, sin ninguna duda, no es más ni menos que las dos o tres comunidades históricas del Estado español. La situación geográfica del archipiélago, nuestras condiciones singulares como pueblo hacen que tengamos que profundizar en una relación bilateral de Canarias con el Estado. Ese es el marco.
En un Estado de esta naturaleza, el que tenemos hoy, el de las autonomías, o en el que aspiramos a estar, tiene que haber una fluidez en la relación Estado central, Gobierno central, con los respectivos territorios. Tiene que haber una fluidez en la relación, de diálogo, lealtad y respeto institucional. Y siendo grave el problema de fondo -sí al petróleo, no al petróleo-, es tan grave la falta de lealtad, la falta de respeto institucional, la falta de diálogo, la falta de comunicación, el desprecio, el desprecio, el abuso del Gobierno de España con Canarias, es tan importante eso como el tema de fondo. No se puede avanzar así, no se puede avanzar lealmente... Se pueden mantener posiciones diferentes y hasta se puede entender que haya quien entienda, desde la posición del Gobierno de España, una visión del Gobierno del Estado que, con respecto a este asunto, puede tener una posición que choque contra la que podamos tener en Canarias, que tenemos los que defendemos los intereses de Canarias, pero lo que no puede haber nunca es un apagón informativo, no puede haber nunca un abuso, no puede existir nunca una desatención a la opinión de las instituciones legítimamente elegidas por los ciudadanos y, en este caso, el desprecio a la mayoría de un pueblo, porque eso es lo que genera tensiones, eso es lo que va anidando situaciones de lo que yo llamo desafecto, eso es lo que va generando situaciones de malestar. Que los culpables no somos los que estamos en esta lucha, los culpables son aquellos que, por falta de diálogo, por falta de disposición, por falta de lealtad y de respeto institucional, están generando este clima.
Es preocupante una cuestión. Preocupante, vamos a ver, preocupante porque estoy convencido de que el nivel de contestación, el nivel de indignación y el nivel de esto que vulgarmente decimos de cabreo generalizado se van a ir incrementando. Miren, señorías, he dicho, en sede parlamentaria, he contado, no una anécdota, en principio parecía una anécdota, pero, viendo que me desmentían públicamente, tuve que utilizar la sede de este Parlamento para decir mi conversación con los responsables de los dos socios mayoritarios de Repsol, con el propio presidente de Repsol y con el presidente de CaixaBank y el presidente de Sacyr. Y voy a repetirlo, voy a repetirlo, porque es muy importante. Es muy importante, no visto aisladamente, sino visto, enlazado con lo que la portavoz hoy del Partido Popular dijo con relación a Baleares y la disposición del operador... o a que no tienen interés en llevar a cabo las prospecciones en Baleares.
Con ocasión de la proclamación del actual rey, me encontré, en el Palacio Real, con el presidente de CaixaBank, que había tenido un mes antes una reunión en mi despacho, y lo primero que me dijo es: oye, he hecho las gestiones para este asunto que me encomendaste, para intentar encauzar este tema; he hablado con el presidente de Repsol, con Antonio Brufau, y me ha dicho que no tenemos ningún interés en este asunto, esto no es interés estratégico para nosotros; son imposiciones del regulador, ese es el término que utilizaron, es imposición del regulador para que nosotros... saliera para adelante. Tres minutos después tuve la suerte de que apareció por allí el presidente de Repsol, Antonio Brufau, y le contó -delante de la presidenta andaluza, que estaba presente en esa conversación-, le dijo -el señor Fainé-: Antonio Brufau, estoy contándole al presidente de Canarias lo que me has dicho, que esto no es de interés para nosotros, que esto no es de interés estratégico, sino que esto es una imposición del regulador; dice: efectivamente.
Expliqué aquí, y voy a repetir hoy, que me quedé muy preocupado con esas afirmaciones que me hacían en un contexto informal y pedí por escrito una reunión con los dos socios de Repsol. Y tuve una reunión con los dos socios de Repsol, con Sacyr, con el presidente de Sacyr, y en Barcelona con los responsables de CaixaBank. Y en esa reunión, con testigos, volvieron a afirmar que esto no es de interés para los operadores, que esto no está entre sus planes estratégicos y que esto es una imposición por parte del regulador.
Entienden ustedes que, cuando escucho esta mañana que en el caso de Baleares parece que el operador no tiene interés, parece que en este caso el operador no tiene interés y no hay presión, no está forzando el regulador, es el camino que están llevando, y en el caso nuestro, en el caso de Canarias, los socios de la empresa no tienen interés, no tienen interés, entre otras cosas... No sé si tendrán interés económico; el interés económico es difícil que una empresa, empresa de esta naturaleza, socios como estos, no tengan el afán de amasar más beneficios, pero creo que están valorando, han valorado, valoraban mucho el tema social. Están valorando el impacto social que puede tener esto en empresas que tienen un gran despliegue en Canarias y que tienen mucha actividad económica en Canarias. Tengo que decirlo en honor a la verdad de ellos también, pero me preocupa, me preocupa que el vericueto que esté buscando en este momento, la argucia que esté buscando el Gobierno, que esté buscando el ministro de Industria, la argucia con respecto a Baleares, ya no sea solamente la declaración de impacto ambiental negativo en la que están trabajando y están cocinando, y la que han prometido al presidente de Baleares, sino que además, sino que además de esto hayan convencido al operador de que allí no por las razones que sea. Yo no me quiero imaginar esto, porque cuando me acusan de incendiar socialmente la situación, de prenderle mecha, de llamar a la rebelión... Mire, los pueblos, los pueblos son... y el pueblo canario es un pueblo tolerante, es un pueblo pacífico, pero el pueblo canario, a lo largo de la historia, lo que no ha dejado nunca es que lo avasallen ni que abusen de él ni que se cometan arbitrariedades. Y, por lo tanto, por lo tanto, creo que es muy importante que sepa quien tiene que saberlo que vamos a pelear hasta el último segundo con todas las consecuencias con respecto a este tema y que, además, no vamos a permitir ni a tolerar arbitrariedades en las decisiones que está impulsando, que está tomando... Ya ha resuelto dos asuntos, ha resuelto el tema de Málaga, ha resuelto el tema de Granada y va por el mismo camino para resolver el tema de Baleares.
En estos momentos están perforando, están en los primeros centenares de metros, todavía no han llegado al fondo de lo que es la capa de agua, y estamos en una situación de riesgo, de riesgo, que reconoce, mucho más allá de los reconocimientos que hagan los portavoces del Partido Popular en este Parlamento, el propio Repsol, la propia empresa reconoce que esta es una actividad de riesgo. Quiero que sepan que el Gobierno está estudiando todas las medidas para poner en marcha un plan de control por parte de las autoridades canarias de lo que está ocurriendo en la zona. Es decir, nosotros, ante una falta de lealtad, ante una falta de respeto absoluto del Gobierno de España con las instituciones canarias, ante la opacidad que está llevando a cabo en todo lo que son las actuaciones relacionadas con esta actividad, los canarios no podemos seguir, no podemos estar impasibles, no podemos estar de brazos cruzados, no podemos esperar a ver qué es lo que está ocurriendo en la zona y si nos quieren contar algo o no. Dado que no hay comunicación, dado que no tenemos información, vamos a buscar nuestros propios mecanismos para poner en la zona una vigilancia de control y hacer un seguimiento de todas las actuaciones que se están llevando a cabo en la zona.
Seré breve en esta segunda intervención por lo avanzado de la hora y porque básicamente creo que el debate ha quedado sustanciado en torno a los grandes elementos que se han sustanciado en otras ocasiones y que hoy tienen la singularidad de estar condicionados porque ya se ha practicado, ya se está produciendo la perforación del subsuelo marino de las islas Canarias.
Me gustaría aprovechar la ocasión de que ya está presente la portavoz en este debate del Grupo Popular, que no estaba en la intervención anterior que hice, para poder contestar a cosas que antes aplacé, por razones temporales y básicamente por intentar no desviarme del centro del debate, que es lo que, de forma habitual, los portavoces del Partido Popular, del Grupo Popular, intentan realizar cuando intentamos poner cierto nivel de cordura, de contenido, en debates que son de contenido y de gran importancia para el futuro de Canarias como es este.
Decía la portavoz popular, primero mirando hacia nuestro portavoz, el señor Barragán, habló de indecencia -le pedí que no hiciera, que no pidiera la palabra por alusiones, que ya me encargaría yo cuando me tocara el turno-, después habló de terrorismo social, habló de violencia impulsada, propiciada, financiada... ¿Sabe qué ocurre?: que uno no puede sembrar vientos, porque el que siembra vientos recoge tempestades, y esto es lo que ha ocurrido cuando ocasionalmente usted misma, usted misma, ha dicho en medios de la isla de Lanzarote que es que los manifestantes iban porque iban a comer bocadillos y realizar batucadas.
Y esta es la situación, señora Pérez, y yo quiero aprovechar la ocasión, en nombre del grupo parlamentario al que represento, para decir que no compartimos ninguna manifestación que conlleve violencia. Creemos que esa no es la vía, creemos que estando como está la razón de nuestra parte tenemos que seguir utilizando todos los recursos sociales, institucionales, jurídicos y políticos para hacer que este asunto, que solo está comenzando, sea para nosotros un asunto donde acabemos teniendo la razón, que está de nuestra parte.
Y en ese sentido, haciendo esta declaración, creo que queda suficientemente claro que no compartimos que usted no pueda ocasionalmente ejercer sus tareas representativas, pues porque no puede ejercerlas, pero sí que le aconsejo que intente usted ajustar con responsabilidad... Incluso en este debate lo ha hecho con irresponsabilidad, en el tono empleado, que resulta absolutamente inadmisible, en el contenido de sus palabras, que resultan solo protegidas por la inviolabilidad parlamentaria que le da el Estatuto de Autonomía, en toda la secuencia de los actos que realizó esta mañana en la tribuna, incluso en las aseveraciones ya, a las que nos tienen acostumbrados los portavoces del Grupo Popular, refiriéndose, de forma despectiva, al presidente del Gobierno, que es el presidente de la Comunidad Autónoma de Canarias; incluso en todo eso usted después nos pide que estemos tranquilos, que estemos calmados, que... en fin. Pero ¿cómo siembra usted vientos y no espera tempestades? Eso son cosas elementales de la conducta social, son temas que tiene usted que medir desde el punto de vista de su actuación, y su actuación en este caso personal y a veces también de la organización de la que forma parte, del partido del que forma parte.
Pero, mire, insisto, insisto, nosotros no compartimos ninguna manifestación que conlleve limitación de los derechos individuales de nadie y menos de una representante política. Por lo tanto, siéntase usted por parte nuestra protegida en ese sentido, pero también le aconsejo que respete usted, respete, primero nos respete a nosotros, después respete al presidente del Gobierno, que es el presidente de la Comunidad Autónoma de Canarias, respete usted a los ciudadanos y ciudadanas que se manifiestan libre y pacíficamente. No haga aseveraciones gratuitas sobre la actuación de personas que, de forma pacífica, querían acceder, por manifestarse, según hemos visto, creo que el vídeo en el formato que utilizó el portavoz socialista incluso es más clarificador que el genérico que utilicé yo, porque están las conversaciones entre el mando del barco Artic Sunrise y el propio mando naval de la Armada Española. Por lo tanto, ¿en qué medida puede usted justificar y decir que colisionaron, que resultaron, que fueron...? En fin, seamos serios, seamos serios. Mantengan ustedes la posición del sí si ustedes creen que hay que votar que sí, pero, tal como dijo el portavoz, señor Rodríguez, el portavoz del Grupo Mixto, permítannos manifestarnos, permitan que evacuemos la consulta y ustedes hagan campaña por el sí, que nosotros vamos a hacer campaña por el no.
Muchas gracias, señora Pérez.
(La señora Pérez Batista solicita la palabra.)
Grupo Socialista Canario, don Francisco Manuel Fajardo Palarea.
¡Ah, sí!, sí, dígame, doña Astrid, dígame.
La señora PÉREZ BATISTA (Desde su escaño): Señor presidente, el señor Ruano ha puesto en mi boca frases que yo nunca he dicho, ni públicamente ni de manera privada.
La señora PÉREZ BATISTA (Desde su escaño): Señor Ruano -gracias, señor presidente-, señor Ruano, mire, para justificar la violencia no diga usted que lo que hemos hecho es generar viento para recoger tempestades, porque si eso lo basa usted en decir que yo dije que habían ido a por bocadillos y a por fiesta, eso es radicalmente falso. Por lo tanto, si justificar la violencia que se ejerció es manifestar algo que no he dicho, por favor, le digo que lo retire, porque yo no lo he dicho nunca. Ni públicamente ni en privado.
Respondiendo a la señora Pérez, aceptamos, en ese sentido podemos aceptar, si no dijo esas declaraciones, y aquí en el seno del Parlamento ha hecho, ha hecho esa aseveración, le pediría que de la misma manera retirara, retirara las injurias que formuló, que realizó a nuestro grupo en la mañana de hoy.
El señor PRESIDENTE: Señora Astrid.
La señora PÉREZ BATISTA (Desde su escaño): Señor Ruano, el asesor del Cabildo Insular de Lanzarote, pagado con dinero público de los impuestos de todos los canarios, cuando entré en el pleno, me profirió no solo insultos sino también algunos de ellos de carácter sexual.
Señor Ruano, dos, en el pleno del cabildo, en el que el gobierno del Cabildo de Lanzarote reconocía que no garantizaba la seguridad del Partido Popular, siguió el pleno cuando su obligación era suspenderlo.
Señor Ruano, en el Cabildo Insular de Lanzarote, de Fuerteventura y del Gobierno de Canarias se está gastando mucho dinero público en una campaña contra las prospecciones petroleras violenta y, además, se insulta gravemente a aquellos a los que pensamos diferente a ustedes.
El señor PRESIDENTE: Sí, don José Miguel Ruano, para concluir este asunto, evidentemente.
El señor RUANO LEÓN (Desde su escaño): Señor presidente, le pedí a la portavoz popular que retirara el término "indecente" cuando se refirió a nuestro grupo parlamentario. No lo ha hecho y, en fin, lo que ha hecho es reiterar, reincidir en cuestiones, en cuestiones que son contrarias a la dignidad de este grupo parlamentario. Nosotros lo que queremos reafirmar es nuestro compromiso con que todas las manifestaciones en torno a este asunto sean siempre pacíficas y en ese sentido nos va a tener, y le recabamos, pedimos, solicitamos que en futuras intervenciones usted emplee el lenguaje adecuado, señora Pérez.
El señor PRESIDENTE: Grupo Socialista Canario, don Manuel Fajardo Palarea.
¡Señorías! Doña Astrid, mire, le pidieron que retire la palabra; se ratifica, como dijo el señor Ruano. No hay nada que hacer, cada uno responde de sus actos y los asume.
Don Francisco Manuel Fajardo Palarea.
El señor FAJARDO PALAREA: Muchas gracias, señor presidente.
Y quiero aprovechar esta intervención para hacer un agradecimiento a todos los ciudadanos y ciudadanas de Canarias que han participado en la encuesta que ha elaborado el Gobierno de Canarias. Y decirle, señor presidente... (comentarios desde los escaños) Que han elaborado las universidades por encargo del Gobierno de Canarias. Es lo mismo, salvo que usted, salvo que ustedes duden de la honorabilidad de los expertos de las universidades canarias (dirigiéndose a los escaños ocupados por el Grupo Parlamentario Popular). Y, desde luego, a mí no me queda la menor duda de que si hubiera tenido el PP la oportunidad de también obstaculizar o impedir la realización de la encuesta también lo hubiera hecho. El problema que tenían es que habían aprobado la ley y, claro, aprobando la ley, el artículo 20, era imposible que pudieran recurrir también la celebración de la encuesta.
Y quiero hacer un agradecimiento, como dije, a los participantes, tanto a aquellos que dijeron no al petróleo como a los que dijeron que sí. Y también creo que debemos hacer un esfuerzo de explicación para aquellos que no contestaron porque decían que no sabían, que no conocían el tema. Nos legitima todavía más para seguir informando a la ciudadanía de lo que consideramos que es este el problema del petróleo.
Y quiero hacer también un agradecimiento, y aprovecho esta segunda y última intervención, a todos aquellos colectivos sociales, a todos aquellos niños, padres, madres, personas mayores, que durante todos estos años se han venido manifestando en todas las islas de Canarias. Por cierto, algunos pensaron que este era un tema atinente solo a las islas de Lanzarote y Fuerteventura y se han dado cuenta, no solamente con la encuesta sino con manifestaciones que ha habido con anterioridad, de que es un tema que ha trascendido de las fronteras de Lanzarote y Fuerteventura, que es un tema que afecta al interés general de todos los canarios.
Felicitación y muchas gracias a todos aquellos que, de forma pacífica, pacífica, civilizada y no aplatanada, que es como quieren algunos que sean los canarios o que seamos los canarios, han manifestado su no al petróleo, pero también a aquellos, el respeto a aquellos que están a favor de la extracción de petróleo y de las prospecciones petrolíferas. Por eso yo hago un llamamiento a todos los ciudadanos y ciudadanas que nos están viendo a que no se enfaden, no pierdan los nervios jamás. Cuando ustedes, por ejemplo, se hagan la pregunta de qué hacía un destacamento de la Armada, un barco de la Armada, protegiendo a un barco de Repsol, que es una entidad privada bajo bandera de las Islas Marshall, no se enfaden, no se enfaden; cuando ustedes se pregunten qué motivó que el Ministerio de Defensa diera la orden de emprender una acción preventiva como la que vimos anteriormente, no se enfaden, tranquilos, no caigan en la provocación, que es lo que quieren, que caigamos en la provocación; cuando ustedes recibieron el insulto al que se refería el señor Ruano, que es verdad que se recibieron insultos, porque dijeron que todos los que se manifestaron en las primeras grandes manifestaciones habían salido por un bocadillo y por escuchar unas batucadas, no se enfaden; cuando ustedes fueron llamadas ecologetas, no se enfaden; cuando ustedes fueron llamados algo que aquí se dijo y que no voy a reproducir, en el Parlamento, citando un artículo, no se enfaden, no hay que perder los nervios; cuando ustedes día tras día oyen al ministro de Industria, que cada vez que viene el fin de semana saca el tema del petróleo, bien para adelantar noticias con respecto a que se van a dar las autorizaciones, para decirnos cuántos barriles se van a sacar diariamente o para decir que se está desmoronando este tema, este conflicto del petróleo, no se enfaden, no caigan en la provocación; y cuando ustedes van a un acto que no es para hablar del petróleo sino que es para hablar sobre el incidente, que no accidente, con los activistas pacifistas de Greenpeace, no se enfaden, porque perdemos legitimidad. Pero esto es lo que hay, esto es lo que hay, esto es lo que hay. Algunas personas, si se enfadan, si pierden los nervios, dan lugar a que otras intenten criminalizar a todos aquellos que, de forma legítima y pacífica, durante años hemos defendido el no al petróleo y no podemos darles esa oportunidad porque, si no, se van a enrocar en ese discurso victimista. Y no se enfaden si alguno llega a decir, como ya han llegado a decir representantes del Partido Popular, que ojalá hubiera un derrame porque así habría más empleo en Canarias. No se enfaden, por eso no hay que enfadarse.
Muchas gracias a todos los que nos están viendo, los que nos están viendo. Y sí termino, termino con una cosa: el Partido Socialista, al igual que Coalición Canaria, jamás justificará ni amparará ningún tipo de actividad que intente delimitar, como decía muy bien el señor Ruano, los derechos y libertades de todos los ciudadanos, pero tampoco se callará cuando a este pueblo canario lo intente callar Madrid y el Partido Popular.
El señor PRESIDENTE: Última intervención antes del cierre por parte del presidente del Gobierno, don Román Rodríguez, Grupo Parlamentario Mixto.
Decía antes que esta polémica, este debate, va a generar consecuencias, y yo creo que esencialmente positivas. A mí me parece que una sociedad que debate sus problemas, que contrasta sus diferencias, es una sociedad que se enriquece. Y de aquí vamos a salir con más conciencia democrática, espero que todos, más conciencia democrática. No se puede recurrir al pueblo solo para que te voten cada cuatro años y, si te vi, no me acuerdo, hasta la siguiente. Esto va a cambiar, no solo en Canarias, también en España, va a cambiar. La gente no acepta ser convidado de piedra en una sociedad como la nuestra. La democracia hay que perfeccionarla, ampliarla, mejorarla y las consultas son un camino para ello, y así lo han hecho los países más desarrollados y lo siguen haciendo los países más desarrollados.
Por lo tanto, más conciencia democrática con seguridad, más conciencia medioambiental. Insisto en este valor: este es un valor impregnado en la sociedad canaria. Todas las movilizaciones de los últimos treinta y cinco años más relevantes han estado vinculadas al medio ambiente. Los que hemos participado yo creo que en todas o en casi todas sabemos que el elemento que más ha movilizado a la ciudadanía han sido precisamente los asuntos medioambientales y ha habido un momento en que la crisis económica -a la que me referiré ahora- también ha movilizado a la ciudadanía.
Por lo tanto, más conciencia democrática, más conciencia medioambiental y más conciencia como pueblo.
Yo creo que este no es un asunto menor, yo creo que este tema se ha colocado como un debate que no afecta a unos sí y a otros no, que ha penetrado en el conjunto de la ciudadanía, y las manifestaciones, las opiniones y posiciones institucionales y la propia encuesta lo vuelve a ratificar. Es cierto que la certeza absoluta solo se tiene cuando la gente opina de forma inequívoca, que es en las consultas, en las urnas.
Decía el señor presidente que estas decisiones unilaterales del Gobierno español comprometen el medio ambiente y nuestra primera actividad, y yo estoy esencialmente de acuerdo con ello. El turismo es la actividad económica que mejor explica nuestro salto a la modernidad y al desarrollo, es -seguro- la actividad más competitiva de nuestra historia. Nunca tuvimos una actividad económica relevante que fuera capaz de competir con otros lugares del mundo con base en nuestras propias condiciones y la condición más determinante es el clima, el medio ambiente, los espacios naturales, también la pertenencia a este espacio político y económico que facilita las cosas.
Pero el sistema turístico lo engancho con la otra cuestión que dice la encuesta: la gente por lo que está preocupada aquí -90%- es por el paro. Esto nos quiebra, nos rompe como sociedad, y este es nuestro primer problema. Y hay que decir y apunto un par de datos que no toca discutir hoy pero sí considerar, datos como el siguiente. Miren, crecimiento interanual en relación con el PIB del sector turístico canario en el año 2013, 5,4%; es decir, lo que representa nuestra riqueza, el sector turístico creció en relación con el año anterior un 5,4%. Este es un crecimiento extraordinario para una actividad económica. El empleo en ese periodo creció el 0,2. No existe ninguna correlación entre el crecimiento del PIB y la generación de empleo.
Pero ya ni les cuento si ponemos en relación el impacto económico del turismo. Según el último informe de Impactur, en relación con el año 2008 y el año 2013, dice Impactur en este informe -este es un estudio que hace Exceltur y que además está muy prestigiado ese informe; digamos que hay informes que son discutidos, este no parece que esté muy discutido-, dice que el impacto en la economía canaria del turismo en el año 2013 ya superó el impacto que generó el turismo en la economía canaria en el año 2008, pero miren el dato que dice sobre el empleo: 42.000 trabajadores menos que en el año 2008.
Y luego hay un elemento más cualitativo que no tenemos aquí bien precisado pero que todas las estadísticas lo empiezan a apuntar, y es que no solamente tenemos menos trabajadores sino que las condiciones de los trabajadores han empeorado. El dato que me apuntaba ahí la compañera de escaño sobre el informe del fiscal, sobre la siniestralidad, sobre accidentes laborales graves en el sector servicios, para preocuparse: aumento del 66%.
Es decir, no solamente nuestro sector determinante de la economía, el que resiste la crisis no, el que crece en medio de la crisis, el 5,4%, no está tirando del empleo ni en el sector ni en el conjunto de la economía, como ocurrió en otras épocas, sino que hemos perdido 42.000 empleos netos sobre el año 2008. Y aquí tiene que ver mucho la política económica, y la política en general, que lo determina todo. Es decir, la ciudadanía se aleja de la política, y yo espero que para cambiar, por culpa de las decisiones que se toman en las instituciones y que la gente no entiende, y la primera cosa que no ha entendido la ciudadanía de Canarias y del conjunto del Estado español es la política económica. Y eso es lo que está generando la auténtica revolución, el auténtico cambio que sociológicamente se está promoviendo en España y en Canarias. La gente no acepta que esta crisis se reparta como se ha repartido, ¡no lo acepta, no lo entiende!, y se rebela contra ello, democráticamente, cambiando la confianza de los representantes políticos. Y en esto pasa lo mismo. La gente no entiende que en Baleares se utilicen los mismos argumentos que utilizamos nosotros para decir no a las prospecciones, y los utilicen los grandes empresarios y el presidente de aquella comunidad, los mismos argumentos, y aquí se utilicen argumentos totalmente contrarios y lo único que cambia es el lugar. Entonces eso no lo entiende la gente y yo estoy convencido de que esa es la razón por la que la gente opina como opina, porque no puede entender que lo que es bueno aquí sea malo en Baleares, cuando los de Baleares y nosotros vivimos de lo mismo. La gente no puede entender que los políticos de Baleares defiendan a su gente, a su tierra, a su medio ambiente y al sector turístico y aquí miren para otro lado. Y eso es lo que hace que la gente tome conciencia y procure cambiar las cosas.
Lo que es determinante, y eso sí que está contrastado por la experiencia, lo que hará que cambie la política económica será que cambie el Gobierno. Si no, no cambiará la política económica. Y los que contribuyeron a esa política económica en otras épocas o cambian la política económica o no volverán al gobierno -y estoy mirando para mis amigos los socialistas-, o no volverán al gobierno, porque la gente no perdona que se gobierne para la minoría. Y el Partido Popular va a pagar en las urnas esta manera de gobernar en lo económico y esta manera de gobernar este debate, este conflicto de intereses que hemos vivido en Canarias. Y eso será bueno. Y sería bueno que los que estamos totalmente en contra de cómo se han tomado las decisiones y lo que está en el fondo de las decisiones, de la naturaleza de los recursos naturales, de la titularidad, de la capacidad de decisión sobre los mismos, los que creemos que el medio ambiente es un aliado decisivo para el futuro, somos más fuertes si utilizamos solo la palabra y solo las urnas para imponer la posición. Y debemos rechazar, sin duda, sin la menor duda, cualquier práctica minoritaria que se salga de las reglas del respeto al contrincante, al adversario.
Y empleemos toda nuestra fuerza para seguir generando conciencia y, como desgraciadamente no vamos a tener la oportunidad de opinar, opinaremos en mayo del año que viene y en noviembre del año que viene. Y por la economía y por cosas como esta yo creo que, haciendo caso también a las encuestas, las cosas no van a quedar como están, va a haber cambios, y esos cambios serán para bien. Y serán para bien porque los deciden los ciudadanos hartos de que se gobierne en contra de sus intereses, a espaldas de sus intereses, y esa situación yo la aplaudo aunque la onda expansiva nos coja, aunque la onda expansiva nos coja. Nos coge menos que a otros, pero nos cogerá también. Y lo más determinante es que las urnas cambien las mayorías políticas cuando las mayorías políticas no responden al interés general, no se ponen al servicio de los ciudadanos y se ponen a los intereses, al servicio de los intereses minoritarios, llámense grandes transnacionales, llámense grandes bancos internacionales, llámese multinacional Repsol o como se llame.
Por lo tanto, creo que lo importante es que aquí hay una mayoría política, que espero que se amplíe en mayo del próximo año, en torno a valores y principios como los que aquí hemos discutido hoy, más democracia, más medio ambiente, más capacidad para decidir los canarios sobre nuestro futuro, y solo hay un camino para resolverlo, que son las urnas, y desde luego nosotros nos vamos a preparar para ello.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, muchas gracias, don Román Rodríguez.
Señorías, voy a ser muy breve dada la hora que es.
En marzo del año 2012, cuando el Gobierno de España autorizó las prospecciones, marzo del 2012, dije, en este ámbito del Parlamento de Canarias y públicamente, dije que esta iba a ser una larga batalla, una dura y larga batalla; y también dije que la unidad de Canarias valía más que todo el petróleo del mundo. Esos dos principios siguen vigentes. El de que va a ser una larga y dura batalla, sin ninguna duda. Va a ser larga y va a ser dura, pero tengo la confianza de que al final la ganará el pueblo canario. El pueblo va a ser el vencedor de esta larga y dura batalla. Y el que la unidad de Canarias vale más que todo el petróleo del mundo, ese compromiso, lo dije porque en aquel momento donde había una conciencia contraria al petróleo era en las dos islas más orientales, era en Lanzarote y Fuerteventura. No existía esa conciencia, hace dos años y algo, en el resto de las islas. El petróleo se veía, las prospecciones se veían como algo que les afectaba exclusivamente a Lanzarote y Fuerteventura. Y ha merecido la pena, ha merecido la pena mantener la bandera de la lucha contra el petróleo para que se haya ido incorporando toda Canarias, para que esto hoy se perciba, no un problema de Lanzarote y Fuerteventura, sino como un problema de Canarias. Sentimiento como pueblo que se ha despertado en el archipiélago, este paso adelante que se ha dado no lo habíamos conocido a lo largo de nuestra historia, y esto es muy importante, es muy importante para el presente pero mucho más importante por lo que queda de futuro, en la batalla del futuro.
Hay cinco cuestiones con las que quiero terminar, en las que vamos a seguir trabajando, va a seguir el compromiso del Gobierno de Canarias muy firme.
La batalla jurídica la continuaremos, en todos los frentes. Pelearemos cualquier resquicio desde el punto de vista jurídico.
La batalla política la mantendremos y la intensificaremos, la batalla política en contra de las prospecciones, e intentaremos lograr que las altas instancias del Estado, el presidente del Gobierno de España y las altas instancias del Estado no miren para otro lado en un asunto tan importante como este. Este no es un asunto menor. Este es un asunto que tiene que ver, que está despertando un sentimiento generalizado en un pueblo y hay muchos problemas territoriales en el ámbito del Estado español por la desatención, por la imposición y por la falta de diálogo y no se pueden alentar situaciones que generen más tensiones. No se puede, desde las altas instancias del Estado, no se puede tener un discurso por un lado y una falta de compromiso institucional por otro, con Canarias, y no está habiendo compromiso institucional con Canarias. En Canarias en este momento sentimos el abandono de quien tiene las responsabilidades máximas en el ámbito del Estado. Por lo tanto, la batalla política va a continuar.
La batalla social va a continuar, va a continuar y la vamos a fortalecer, y vamos a estar en la línea de lo que piensa la mayoría de nuestros ciudadanos e intentaremos seguir amplificando ese espacio para que no sea un 75 sino sea un 90% en unos meses.
Vamos a impulsar las medidas, dado el apagón informativo que tenemos, vamos a impulsar medidas, con nuestras universidades, para llevar a cabo un control de lo que ocurre en las aguas canarias. No podemos estar en manos de los intereses de una empresa privada y de la connivencia de un ministerio del que no recibimos ni la más mínima información con respecto a las actuaciones que se están llevando en esa área. Vamos a impulsar las medidas que permitan un control riguroso y que se están cumpliendo las medidas que contaban con la autorización que se le dio a Repsol.
Y, por último, en esa batalla, en esa suma, en ese fortalecer la conciencia de Canarias como pueblo, en ese hacer despertar la autoestima de nuestro pueblo, el orgullo de nuestro pueblo, la defensa de nuestras cosas, vamos a apostar claramente por que, si de esas prospecciones que se están llevando a cabo se derivara que encuentran petróleo, encuentran recursos naturales, Canarias va a plantear lo que entendemos que es legítimo: que esos recursos son de Canarias. No vamos a plantear el 7 o el 8% ni un porcentaje... Son recursos nuestros, recursos de los que tiene que decidir el pueblo canario.
Señorías, como se había dicho, esta tarde, a las seis de la tarde, reanudaremos la sesión con la pregunta de la señora diputada doña María del Carmen Morales. Esta tarde a las seis reanudamos la sesión.
Se suspende la sesión hasta las seis de la tarde... ¡Ay!, perdón, perdón. Señorías, disculpen, tengo que levantar la sesión otra vez, tengo que anunciar, para que quede así en el Diario de Sesiones, que son las cuatro y cinco, hasta las cuatro y treinta y cinco hay plazo para las propuestas de resolución. Cuatro treinta y cinco, termina el plazo para las propuestas de resolución.
(Se suspende la sesión a las dieciséis horas y tres minutos.)
(Se reanuda la sesión a las dieciocho horas y tres minutos.)
Continuamos la sesión, la reanudamos.