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Timestamp: 2018-06-25 14:32:22
Document Index: 221124746

Matched Legal Cases: ['artículo 97', 'artículo 22', 'artículo 22', 'artículo 95', 'artículo 95', 'artículo 108', 'artículo 95', 'artículo 95']

Problemática en Módulos de los vehículos utilizados para la actividad - PDF
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Mario Figueroa Roldán
1 Problemática en Módulos de los vehículos utilizados para la actividad Los vehículos son elementos patrimoniales que se caracterizan por su elevado coste de adquisición, por su extendido uso entre la mayoría de los obligados tributarios, y por su alta polivalencia para ser usado tanto para fines empresariales como particulares. Estas circunstancias convierten a los vehículos en un punto conflictivo de cara a su deducción en el IRPF e IVA. La fiscalidad de los vehículos en el ámbito del IVA y del IRPF, suele diferenciar entre aquellos vehículos que por sus características, están destinados a satisfacer principalmente necesidades particulares, de aquéllos otros que podemos denominar vehículos de uso empresarial, y que son los siguientes: Los vehículos mixtos destinados al transporte de mercancías. Los destinados a la prestación de servicios de transporte de viajeros mediante contraprestación. Los destinados a la prestación de servicios de enseñanza de conductores o pilotos mediante contraprestación. Los destinados a los desplazamientos profesionales de los representantes o agentes comerciales. Vehículos de uso empresarial Con referencia a los vehículos de uso empresarial, las especialidades fiscales que presentan en el ámbito de las denominadas actividades en módulos, son las propias de cualquier otro elemento patrimonial que se utilice para dicha actividad. Así, en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, se computan para el cálculo del rendimiento neto las cantidades por amortización del vehículo que correspondan a la depreciación efectiva que sufra éste como consecuencia del funcionamiento, uso, disfrute u obsolescencia. Y en el Impuesto sobre el Valor Añadido, siguiendo el esquema de liquidación propio del régimen simplificado; una vez determinado el IVA devengado por aplicación de los módulos, restado el IVA deducible por operaciones corrientes sin sobrepasar el límite establecido para cada actividad, y adicionado el IVA por las operaciones excluidas del régimen especial; procede deducir el importe de las cuotas soportadas o satisfechas por la adquisición o importación de activos fijos, considerándose como tales los elementos
2 del inmovilizado y, en particular, aquéllos de los que se disponga en virtud de contratos de arrendamiento financiero con opción de compra, tanto si dicha opción es vinculante, como si no lo es. En consecuencia, la deducción del IVA soportado por la adquisición de un vehículo, en la medida que se considera un activo fijo, se puede deducir sin límite y originar un derecho de devolución en el Impuesto. Consulta DGT: Leasing (DGT ) (08/05/2003) Un empresario podrá deducir la cuota soportada del Impuesto sobre el Valor Añadido derivada de la adquisición de un camión (activo fijo) mediante un contrato de arrendamiento financiero con opción de compra, tanto si dicha opción es vinculante como si no lo es, en los términos previstos en la LIVA para la aplicación del régimen simplificado, y con cumplimiento del resto de los requisitos establecidos para la deducción del IVA, en particular, el empresario deberá estar en posesión de la factura original a que se refiere el artículo 97 de la LIVA. Consulta DGT: Vehículo para traslado al domicilio (DGT ) (16/02/2004) No procede la deducción de la cuota soportada en la adquisición de un vehículo de turismo que un empresario del transporte utiliza para desplazarse desde su domicilio hasta el lugar donde se encuentran los camiones, pues el vehículo turismo no se emplea, ni siquiera parcialmente, en el desarrollo de su actividad empresarial de transporte de mercancías por carretera. Finalmente, como novedad, desde 1 de enero de 2009 se establece la devolución inmediata de las cuotas deducibles por la adquisición de medios de transporte a los sujetos pasivos del IVA que estando en el régimen simplificado, cumplan los siguientes requisitos: Que ejerzan la actividad de transporte de viajeros o de mercancías por carretera. Que afecten dichos medios de transporte a sus actividades. Que estén al corriente en las obligaciones tributarias y no incurran en las circunstancias que derivan en la baja cautelar en el Registro de devolución mensual o del NIF. Que no hayan consignado las citadas cuotas deducibles en sus autoliquidaciones del régimen simplificado. Vehículos de uso particular
3 La problemática que presenta la utilización de los vehículos turismo en el ámbito de las actividades económicas surge de la existencia más que evidente de su posible uso o disponibilidad para fines particulares. Además, este punto conflictivo se plantea en todas las actividades económicas en general y no es exclusiva de las denominadas actividades en módulos. La normativa de IRPF correlaciona la deducción de los gastos con la obtención de ingresos, y la normativa de IVA vincula la deducción de las cuotas soportadas con la realización de operaciones empresariales que originan el derecho a la deducción. Es por ello que la deducción del gasto o cuota soportada que implica la adquisición de un vehículo depende de si el mismo se califica o no como elemento patrimonial afecto a la actividad. Concretamente en IRPF se definen los elementos patrimoniales empresariales como aquellos que son necesarios para la obtención de los respectivos rendimientos, y en el IVA como aquellos que se afectan directamente a la actividad económica. Ante la necesidad de determinar si el vehículo esta afecto o no a la actividad, la polémica aun se acentúa más ya que la solución adoptada por el legislador español no ha sido la misma para ambos impuesto. Mientras que en el IRPF se ha adoptado una fórmula rígida que vincula la deducibilidad del gasto al uso exclusivo del vehículo para fines empresariales; en el IVA se flexibiliza el régimen al permitir una deducción parcial del impuesto, estableciendo adicionalmente una presunción legal de afectación del bien para fines empresariales del 50%. En el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el artículo 22 del Reglamento de IRPF delimita el concepto de elementos patrimoniales afectos a una actividad económica, y sin lugar a dudas, el aspecto caracterizador más significativo para determinar si un bien se encuentra o no afecto es la «exclusividad». Así lo pone de manifiesto el artículo 22.2 del reglamento al señalar que sólo se considerarán elementos patrimoniales afectos a una actividad económica aquellos que el contribuyente utilice para los fines de la misma. No se entenderán afectados aquéllos que se utilicen simultáneamente para actividades económicas y para necesidades privadas, salvo que la utilización para estas últimas sea accesoria y notoriamente irrelevante. El apartado cuarto del mismo artículo añade que se considerarán utilizados para necesidades privadas de forma accesoria y notoriamente irrelevante los bienes del inmovilizado adquiridos y utilizados para el desarrollo de la actividad económica que se destinen al uso personal del contribuyente en días u horas inhábiles durante los cuales se interrumpa el ejercicio de dicha actividad. No obstante esta regla no será de aplicación a los automóviles de turismo y sus remolques, ciclomotores, motocicletas,
4 aeronaves o embarcaciones deportivas o de recreo, salvo los vehículos que hemos denominado de uso empresarial. Consulta DGT: Exclusividad (DGT V ) (DGT ) En el caso de utilización exclusiva del vehículo en la actividad, cuestión de hecho, que deberá valorarse por los órganos de gestión e inspección del Impuesto, podrá deducirse para la determinación del rendimiento neto de la actividad tanto las amortizaciones derivadas del vehículo, así como los gastos que acarree la tenencia del vehículo, incluyendo en estos gastos los derivados del consumo de combustible. En el caso de que la utilización del vehículo en la actividad no fuese exclusiva, es decir, que también el vehículo se utilizase para otros fines, no se podrá considerar al vehículo afecto a la actividad económica desarrollada por la consultante, no pudiéndose deducir para la determinación del rendimiento neto ni las amortizaciones ni los gastos que acarree la tenencia del vehículo. Tal como indica la consulta anterior, la utilización exclusiva del vehículo en la actividad es una cuestión de hecho que deberá valorarse por los órganos de gestión e inspección del IRPF. De este modo, el punto de mayor conflictividad que ofrece la deducibilidad de los vehículos de turismo en el IRPF, reside en la prueba, pues el obligado tributario debe acreditar que el vehículo no se utiliza en absoluto para fines privativos. Adicionalmente, la propia DGT ya ha señalado que la existencia de otros vehículos que puedan destinarse para fines privados, no es prueba suficiente para acreditar la afectación de un vehículo. Consulta DGT: Prueba (DGT ) Para que un automóvil susceptible de uso particular se considere afecto a una actividad profesional, se requiere que el vehículo se encuentre exclusivamente afectado a la actividad, es decir, que se utilice únicamente para el ejercicio de la actividad profesional desarrollada por el consultante, sin que pueda considerarse como prueba suficiente la existencia de otros vehículos destinados al uso familiar. En relación con los automóviles en régimen de arrendamiento financiero (leasing), la deducibilidad de las cuotas también va a venir determinada por la afectación exclusiva o no del turismo a la actividad económica, siendo totalmente indiferente que el vehículo se adquiera por leasing, renting o cualquier otra fórmula financiera. Consulta DGT: Leasing (DGT ) Consulta:
5 El consultante desarrolla la actividad de hostelería. Recientemente, ha adquirido un automóvil de turismo, utilizado en un 90% en la actividad y en un 10%, o menos, como vehículo familiar. Al haberse contratado el vehículo en régimen de arrendamiento financiero (leasing), pregunta sobre la deducibilidad de sus cuotas en la determinación del rendimiento neto empresarial en estimación directa. Contestación: Para que el vehículo tuviera la consideración de elemento patrimonial afecto sería necesaria la afectación exclusiva a la actividad, y sólo desde esta perspectiva podrían considerarse deducibles las cuotas de arrendamiento financiero. Circunstancia que no concurre en el presente caso, en el que el vehículo se utiliza también para necesidades privadas. En el Impuesto sobre el Valor Añadido, el artículo 95 de la Ley del IVA señala que los empresarios o profesionales no podrán deducir las cuotas soportadas o satisfechas por las adquisiciones o importaciones de bienes o servicios que no se afecten, directa y exclusivamente, a su actividad empresarial o profesional. No obstante, las cuotas soportadas por la adquisición, importación, arrendamiento o cesión de uso por otro título de los bienes de inversión que se empleen en todo o en parte en el desarrollo de la actividad empresarial o profesional podrán deducirse de acuerdo con las siguientes reglas: Cuando se trate de bienes de inversión distintos de los comprendidos en la regla siguiente, en la medida en que dichos bienes vayan a utilizarse previsiblemente, de acuerdo con criterios fundados, en el desarrollo de la actividad empresarial o profesional. Cuando se trate de vehículos automóviles de turismo y sus remolques, ciclomotores y motocicletas, se presumirán afectados al desarrollo de la actividad empresarial o profesional en la proporción del 50%. No obstante, los vehículos que se relacionan a continuación se presumirán afectados al desarrollo de la actividad empresarial o profesional en la proporción del 100%: a) Los vehículos mixtos utilizados en el transporte de mercancías. b) Los utilizados en la prestación de servicios de transporte de viajeros mediante contraprestación. c) Los utilizados en la prestación de servicios de enseñanza de conductores o pilotos mediante contraprestación. d) Los utilizados por sus fabricantes en la realización de pruebas, ensayos, demostraciones o en la promoción de ventas.
6 e) Los utilizados en los desplazamientos profesionales de los representantes o agentes comerciales. f) Los utilizados en servicios de vigilancia. Lo dispuesto para los bienes de inversión será también de aplicación a las cuotas soportadas o satisfechas por la adquisición o importación de los siguientes bienes y servicios directamente relacionados con los citados bienes de inversión: Accesorios y piezas de recambio para los mencionados bienes. Combustibles, carburantes, lubricantes y productos energéticos necesarios para su funcionamiento. Servicios de aparcamiento y utilización de vías de peaje. Rehabilitación, renovación y reparación de los mismos. Desde 1 de enero de 1998 la Ley del IVA establece, para los vehículos automóviles de turismo que se empleen en todo o en parte en el desarrollo de la actividad empresarial o profesional, una presunción legal de afectación de dichos vehículos a la citada actividad del 50%, salvo para los vehículos destinados a las finalidades específicas señalados en el mismo precepto, en que dicha presunción es del 100%. Sin lugar a dudas, ésta no exigencia de «afectación exclusiva» constituye la diferencia más notable que presenta el régimen de deducción de los vehículos de turismo en el IVA respecto del IRPF. Consulta DGT: Prueba en contrario (DGT V ) La presunción legal del 50% de afectación obliga a probar en contrario a quien pretenda acreditar un distinto grado de utilización en la actividad, tanto superior como inferior. En consecuencia, la consultante deberá probar un grado de utilización en la actividad empresarial superior al 50 por ciento si pretende la deducción que corresponda a esta mayor o exclusiva afectación a su actividad empresarial. Conviene recordar que la presunción legal del 50% de afectación sólo resulta aplicable a los vehículos de turismo que tengan la consideración de bienes de inversión (artículo 95.3 LIVA). Por su parte, el artículo 108 LIVA considera de inversión los bienes corporales, muebles, semovientes o inmuebles que, por su naturaleza y función, estén normalmente destinados a ser utilizados por un período de tiempo superior a un año como instrumentos de trabajo o medios de explotación. Es por ello que si el vehículo de turismo se transmite antes del año, podría perder la condición de bien de inversión, y en consecuencia el régimen de deducción de las cuotas soportadas no se regiría por el artículo 95.3 LIVA, sino por el artículo 95.1 LIVA que sí exige una afectación exclusiva y directa, sin poder aplicar la afectación parcial del 50%. Consulta DGT: Gastos derivados del vehículo (DGT )
7 Respecto de los gastos derivados de la utilización del vehículo, también podrán ser objeto de deducción en un 50 por ciento cuando se afecte el vehículo en cuestión a su actividad profesional, salvo que se acredite que el grado efectivo de utilización en la actividad profesional del vehículo que genera tales gastos, es superior a dicho porcentaje. Consulta DGT: Vehículos mixtos (DGT ) Cuando se trate de vehículos automóviles de turismo y sus remolques, ciclomotores y motocicletas, se presumirán afectados al desarrollo de la actividad empresarial o profesional en la proporción del 50 por 100, salvo que se trate de determinados vehículos, entre los que se encuentran los vehículos mixtos utilizados en el transporte de mercancías, que se presumirán afectados al desarrollo de las actividades empresariales o profesionales en la proporción del 100 por 100. A estos efectos, es criterio de esta Dirección General que por transporte de mercancías debe entenderse el transporte de bienes objeto de comercio ("genero vendible", "cualquier cosa mueble que se hace objeto de trato o venta", "cosas adquiridas por la empresa y destinadas a la venta sin transformación").