Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/92817
Timestamp: 2020-02-25 06:25:08
Document Index: 48286521

Matched Legal Cases: ['artículo 69', 'artículo 63', 'artículo 69', 'artículo 69', 'artículo 69', 'artículo 69', 'Artículo 69', 'Artículo 69', 'artículo 69', 'artículo 69', 'Artículo 69']

Gaceta: LXIV/1SPO-115/92817
De la senadora Nancy de la Sierra Arámburo, con proyecto de decreto que reforma la Constitución, para que el titular del Ejecutivo Federal se presente ante el Congreso de la Unión a rendir cuentas del estado que guarda la administración pública del país.
De las senadora Nancy de la Sierra Arámburo del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo de la LXIV Legislatura del Honorable Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por los Artículos 71, Fracción II y 135 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y 8 fracción I, 164, 169, 171 fracción I, y 172 del Reglamento del Senado de la República, sometemos a consideración de esta Asamblea la siguiente iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforma el artículo 69 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
En la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1824, ordenamiento con el que surge nuestro país a la vida independiente, se estableció en los artículos 67 y 68 que el 1º de enero se reuniría el Congreso General y que asistiría el presidente de la Federación mexicana a pronunciar un discurso que sería contestado en términos generales por el presidente del Congreso. En las Bases y Leyes Constitucionales de 1836 y en las Bases Orgánicas de 1843 se omitió una regulación al respecto; y es hasta el Acta Constitutiva y de Reformas de 1847 que se restituye la vigencia de la Constitución de 1824 y, consecuentemente, la de los numerales antes mencionados.
El artículo 63 de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1857, ratificó en sus términos lo preceptuado al respecto en la Carta Fundamental de 1824. [*]
La oralidad de los informes se mantuvo hasta la entrada en vigor de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, ordenamiento que estableció en el artículo 69 que el presidente de la República asistiría a la apertura de sesiones tanto ordinarias como extraordinarias del Congreso de la Unión y que, en la primera, presentaría un informe por escrito sobre el estado de la administración pública del país.
En la reforma constitucional publicada el 24 de noviembre de 1923 se suprimió lo relativo a la asistencia del presidente a la apertura de sesiones extraordinarias, manteniéndose inalterado lo demás; y se observa que, en el Reglamento para el Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, vigente a partir del 20 de marzo de 1934, ya se puntualiza que el presidente del Congreso daría contestación al discurso del presidente de la República.
El 25 de mayo de 1979 se publicó la primera Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, la cual estableció que el 1º de septiembre de cada año se reunirían conjuntamente las dos Cámaras en el salón de la de Diputados, y antes de la llegada del presidente se inauguraría el periodo ordinario de sesiones.
El presidente acudiría a la apertura de sesiones del Congreso y presentaría su informe, al cual el presidente del Congreso daría contestación en términos concisos y generales, y que dicho informe sería analizado por las cámaras en sesiones subsecuentes.
El 8 de abril de 1986 entra en vigor una nueva reforma al artículo 69 constitucional, que especifica que la asistencia del presidente al Congreso sería en la apertura de sesiones ordinarias del primer periodo, ya que para ese entonces se habían instituido dos periodos legislativos.
La Ley Orgánica del Congreso se modifica el 20 de julio de 1994, para señalar que antes del arribo del presidente de la República a la apertura del primer periodo de sesiones, haría uso de la palabra por no más de quince minutos un legislador federal por cada uno de los partidos políticos que concurrieran representados al Congreso, en orden creciente en razón del número de diputados por cada grupo partidista; y que además durante la presentación del informe no procederían intervenciones o interrupciones por parte de los legisladores.
De igual forma se indicaba que las Cámaras analizarían el informe presentado, el cual se clasificaría en las materias de política interior, política económica, política social y política exterior; y que las versiones estenográficas de las sesiones se remitirían al presidente para su conocimiento.
Ahora bien, con motivo de la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 15 de agosto de 2008, que entró en vigor al día siguiente, se eliminó del artículo 69 constitucional la obligación del presidente de la República de asistir a la apertura de sesiones ordinarias del primer periodo del Congreso de la Unión; manteniéndose únicamente la de presentar un informe por escrito sobre el estado que guarda la administración pública del país. Además, se adicionó un párrafo a dicho precepto, señalándose que con motivo del análisis del informe presidencial las cámaras del Congreso pueden solicitar por escrito al presidente la ampliación de información, así como citar a los secretarios de Estado, procurador general de la República y a los titulares de las entidades paraestatales para que comparezcan y rindan informes bajo protesta de decir verdad. [*]
Existe un viejo debate entre constitucionalistas y parlamentarios acerca de la importancia o no de que el Presidente se presente en el Congreso a rendir su informe y lo califican de manera frívola como “el día del presidente”, si bien es cierto que durante el régimen priista del siglo pasado se utilizó como un pretexto para la adoración y lisonjas hacia el ejecutivo, hoy coincidimos en que para dar el salto a la verdadera democracia y hacer realidad la Cuarta Transformación el momento nos demanda un dialogo abierto, institucional y respetuoso con las cámaras del Congreso para el mejoramiento del quehacer público.
Con la Reforma del 2008 al artículo 69 constitucional no se terminó con el “día del presidente” sólo se sustituyó el informe verbal ante el Congreso de la Unión, por un mensaje televisado desde Palacio Nacional, con la comodidad de no ser interpelado o interrumpido y ante la complacencia de los invitados.
Es evidente, de acuerdo al surgimiento y evolución constitucional que ha tenido esta figura, y sobre todo teniendo presente que estamos en un régimen presidencial en el que se busca mantener un vínculo de colaboración, respeto y control entre los poderes ejecutivo y legislativo (principio mecanicista de frenos y contrapesos -checks and balances-), que a través del informe se entabla una comunicación entre dichos órganos con la finalidad de que el primero haga saber al segundo de manera detallada y pormenorizada la situación en que se encuentra la administración, las decisiones tomadas y sus motivos, los éxitos, logros, problemas, fracasos, necesidades e intenciones para mantener o modificar el rumbo de las políticas públicas a seguir; y que a su vez el segundo revise, analice, sugiera, recomiende y critique constructivamente el documento presentado, responsabilizándose en tomar las acciones que en derecho procedan. [*]
La cultura de la evaluación en el contexto de la Cuarta Transformación
Si queremos consolidar un proyecto republicano en México debemos partir del análisis de la relación Ejecutivo-Legislativo que hasta la fecha a pesar de tener congresos plurales en muchos casos terminan subordinándose al ejecutivo simulando independencia de poderes, es por eso la importancia de esta iniciativa que busca crear un instrumento de evaluación para que el ejecutivo se vea obligado a producir resultados eficaces del estado que guarda la administración de nuestro país.
Con la pérdida de legitimidad de los últimos presidentes y ante la sombra del fraude electoral de Felipe Calderón en el 2006 los legisladores le cerraron la puerta del Congreso al Presidente, y con una reforma constitucional, el titular del Ejecutivo dejó de acudir a la sesión de apertura del Congreso desde el 2008, limitándose a enviar el informe por escrito a la sesión de apertura.
Esta práctica ha degradado y socavado la relación y el equilibrio entre poderes, y nos ha colocado ante la falta de un acto central para la rendición de cuentas que debe rendir el Ejecutivo ante el Legislativo. Hoy, este acto central en la vida la república está convertido en un simple trámite burocrático en el que un funcionario enviado por el presidente acude al recinto legislativo a entregar el documento que contiene el informe de gobierno, por escrito.
Con esta iniciativa se pretende restituir la presencia del pPresidente de la República para la sesión de apertura del Congreso General, en esta consolidación democrática hacia la Cuarta Transformación de la República con un diálogo permanente entre poderes, con una verdadera rendición de cuentas del Ejecutivo frente al Legislativo y frente al pueblo de México.
Para explicar el sentido y alcance de la reforma propuesta, se presenta un cuadro comparativo entre la legislación vigente y la presente propuesta de reforma a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Artículo 69.- En la apertura de Sesiones Ordinarias del Primer Periodo de cada año de ejercicio del
Congreso, el Presidente de la República presentará un informe por escrito, en el que manifieste el estado
general que guarda la administración pública del país. En la apertura de las sesiones extraordinarias del Congreso de la Unión, o de una sola de sus cámaras, el Presidente de la Comisión Permanente informará acerca de los motivos o razones que originaron la convocatoria.
Artículo 69.- En la apertura del Primer Periodo Ordinario de Sesiones de cada año de ejercicio del Congreso, el Presidente de la República se presentará ante el Pleno del Congreso de la Unión a entregar un informe por escrito y dirigir un mensaje a la nación en los que rinda cuentas sobre el estado general que guarda la administración pública del país.
Decreto por el que se reforma al artículo 69 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
ARTÍCULO ÚNICO. - Se reforma el artículo 69 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para quedar como sigue:
Artículo 69.- En la apertura del Primer Periodo Ordinario de Sesiones de cada año de ejercicio del Congreso, el Presidente de la República se presentará ante el Pleno del Congreso de la Unión a entregar un informe por escrito y dirigir un mensaje a la nación en los que rinda cuentas sobre el estado general que guarda la administración pública del país. (…)
Dado en el Salón de Plenos de la Cámara de Senadores a los veintiun días del mes de marzo de dos mil diecinueve.
[*] Gutiérrez R., R. (2011, Jul-Sep).” El Informe Presidencial” Cultura Jurídica UNAM, 3