Source: https://es.scribd.com/document/56950410/Educacion-sexual-Nivel-Medio
Timestamp: 2017-10-24 10:21:12
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Matched Legal Cases: ['artículo 38', 'artículo 75', 'artículo 29', 'artículo 12', 'artículo 19', 'artículo 6', 'artículo 2']

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ISBN: 978-987-549-395-7 © Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Ministerio de Educación Dirección de Currícula y Enseñanza, 2009 Hecho el depósito que marca la Ley 11.723 Dirección General de Planeamiento Educativo Dirección de Currícula y Enseñanza Esmeralda 55, 8o piso C1035ABA - Buenos Aires Teléfono/Fax: 4343-4412 Correo electrónico: dircur@buenosaires.edu.ar
Educación Sexual en el Nivel Medio/ coordinado por Sandra Di Lorenzo. - 1a ed. - Buenos Aires : Ministerio de Educación - Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, 2009. 64 p. ; 30x21 cm. ISBN 978-987-549-395-7 1. Material Auxiliar para la Enseñanza. I. Di Lorenzo, Sandra, coord. CDD 371.33
Permitida la transcripción parcial de los textos incluidos en este documento, hasta 1.000 palabras, según Ley 11.723, art. 10o, colocando el apartado consultado entre comillas y citando la fuente; si este excediera la extensión mencionada, deberá solicitarse autorización a la Dirección de Currícula y Enseñanza. Distribución gratuita. Prohibida su venta.
Jefe de Gobierno Mauricio Macri Vicejefa de Gobierno Gabriela Michetti Ministro de Educación Mariano Narodowski Subsecretario de Inclusión Escolar y Coordinación Pedagógica Walter Bouzada Martínez Directora General de Educación de Gestión Estatal Ana María Ravaglia Directora de Educación Media Ada Rissetto Director de Educación Técnica Pablo Sánchez Directora de Educación Artística Liliana Gallego Directora de Formación Docente Martha Ordón Director General de Educación de Gestión Privada Enrique Palmeyro Directora General de Planeamiento Educativo Laura Manolakis Directora de Currícula y Enseñanza Graciela Cappelletti
Coordinadora Sandra Di Lorenzo Especialistas Martha Weiss Hilda Santos María Casanovas María Susana Grasso Sandra Barilari
Edición a cargo de la Dirección de Currícula y Enseñanza Coordinación editorial: Paula Galdeano Edición: Gabriela Berajá, María Laura Cianciolo, Virginia Piera y Sebastián Vargas Coordinación de arte: Alejandra Mosconi Diseño gráfico: Patricia Leguizamón y Patricia Peralta Apoyo administrativo: Andrea Loffi, Olga Loste, Jorge Louit y Miguel Ángel Ruiz
El Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha venido realizando acciones en virtud de la enseñanza de contenidos de Educación Sexual Integral, en el marco de lo establecido por la Ley Nº 2.110/06 (sancionada por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), así como la Ley de Educación Sexual Integral Nº 26.150 del nivel nacional, y considerando los Lineamientos curriculares para la Educación Sexual Integral definidos por el Programa Nacional de Educación Sexual Integral. Cabe considerar que, en consonancia con estas regulaciones, los contenidos previstos para la enseñanza de la Educación Sexual Integral se sustentan en el respeto explícito de los derechos humanos. En el año 2007, la Subsecretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires elaboró documentos preliminares en este sentido*. Este documento presenta la versión definitiva de contenidos de modo que puedan ser desarrollados en propuestas de enseñanza que las escuelas con sus equipos directivos y docentes implementen para tal fin.
* Educación sexual en la escuela. Perspectivas y reflexiones. GCBA, Ministerio de Educación, Dirección General de Planeamiento, 2007. Educación Sexual en el Nivel Inicial (documento preliminar). GCBA, Ministerio de Educación, Dirección General de Planeamiento, Dirección de Currícula, 2007.
Introducción Algunas consideraciones acerca de la sexualidad Una propuesta formativa de educación sexual en la escuela Enfoque Acerca de la escuela en esta propuesta: responsabilidades y propósitos Contenidos Modalidades de abordaje y espacios de intervención Contenidos Anexo I Marco legal de referencia para educación sexual Anexo II Servicios del Ministerio de Salud y del Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Anexo III Instituciones y servicios en la Ciudad de Buenos Aires que brindan asistencia ante situaciones de vulneración de derechos
7 9 16 19 27 29 30 35 45
A partir de la sanción de la ley 2.110/06 de Educación Sexual Integral de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la educación sexual sistemática requiere una enseñanza. Ha estado presente de manera implícita como parte de los procesos de socialización que transcurren en todas las instituciones educativas. Esta presencia de la educación sexual en las escuelas –no sistemática, ni necesariamente planificada– ha estado indicando la necesidad de que la escuela se ocupe de la educación sexual de manera integral. La inclusión sistemática de la educación sexual exige que se encuadre en un marco formativo que haga explícito el respeto por los derechos humanos, y desde ese marco se brinde tanto información como escenarios formativos, de modo que no quede librada a las creencias personales de los educadores sobre el tema. Dicha inclusión reafirma tanto la responsabilidad de la escuela en la protección de los derechos de los niños/as y adolescentes como su capacidad de generar condiciones para igualar el acceso a la información y a la formación. La ley 2.110 instala legalmente el tema de la educación sexual en el ámbito educativo. La inclusión de la educación sexual en la escuela, a través de esta ley, junto con un abanico de leyes y normativas vigentes en nuestra Ciudad, fueron delineando una política pública en este tema. En el marco de la relación entre Estado y sociedad, la ley 2.110 surge como producto de un proceso de discusión y debate que se ha dado la sociedad a través de sus representantes. Asumir desde el Estado la responsabilidad de ofrecer contenidos curriculares vinculados con la educación sexual forma parte de un compromiso con la ciudadanía, con la democracia y con los derechos humanos. Implica ofrecer a niños, niñas y adolescentes la posibilidad de valorar la sexualidad como un campo de desarrollo, crecimiento y realización personal, en el marco de proyectos de vida solidarios que les permitan disfrutar plenamente de su sexualidad, atendiendo al cuidado de la salud integral propia y de los demás.
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires - Ministerio de Educación - D.G.P.E. - Dirección de Currícula y Enseñanza
Para que ello sea posible será necesario abrir instancias de diálogo y ofrecer instrumentos intelectuales y socio-emocionales que permitan construir la responsabilidad, el cuidado mutuo, la alegría y el placer como actitudes fundamentales hacia la sexualidad1. La escuela es uno de los ámbitos donde se despliega el proceso de crecimiento y desarrollo infantil y juvenil que incluye la sexualidad, y lo que se haga o se omita en los procesos educativos tendrá algún tipo de efecto en ese proceso. Se hace preciso, entonces, establecer para el Nivel Medio un marco en el que la transmisión de informaciones, conocimientos y la formación de actitudes hacia la sexualidad se enmarquen en un proceso acorde con las necesidades de los adolescentes y con el marco legal vigente.
1 Véase Juan Peralta. “Los múltiples escenarios de la sexualidad humana”, en Salud, sexualidad y VIH/ SIDA. Actualización para el debate con los docentes. G.C.B.A., Ministerio de Educación y Ministerio de Salud-UNICEF, 2005.
La sexualidad es un factor fundamental de la vida humana y para entenderla es necesario inscribirla en un complejo de relaciones que la sitúen en su genuina dimensión. La sexualidad forma parte de la identidad de las personas: comprende sentimientos, conocimientos, normas, valores, creencias, actitudes, formas de relacionarse con los otros, deseos, prácticas, reflexiones, roles, fantasías y toma de decisiones. La sexualidad está presente en el sujeto en su relación consigo mismo y con los otros. El ser humano se constituye como tal en su relación con el otro social y se desarrolla dentro de un grupo cultural que le aporta conocimientos, creencias, pautas, normas y valores. Estos pueden contribuir a la conformación de sujetos autónomos con reflexión crítica, activos y con proyectos de vida integrados a la sociedad. Al hablar de sexualidad estamos incluyendo concepciones que no sólo hacen referencia a los aspectos biológicos, sino a procesos psicológicos, sociales, culturales y éticos, que forman parte de la identidad de cada sujeto. Se trata de procesos complejos, es decir, constituidos por aspectos diferentes, que son abordados para su estudio por diversas disciplinas y que configuran un sistema, ya que cada uno de ellos se interrelaciona con los otros. Comprender la sexualidad como un sistema complejo permite analizar algunos de los diferentes aspectos que se entrelazan en ella y contribuye a tomar conciencia de la importancia que tiene cada uno de ellos en la construcción de la subjetividad. Sólo a efecto de su análisis es que se señalan a continuación en forma separada. Es necesario aclarar que al focalizar en uno de los aspectos, en las intervenciones pedagógicas, también se incide en los otros, ya que conforman una estructura en la que dichos aspectos se influyen recíprocamente. Así, por ejemplo, cuando se analizan procesos biológicos vinculados con el crecimiento y el desarrollo, se incide no solamente en el conocimiento del aspecto biológico, sino también en la construcción de la identidad, en la disposición de información para ser utilizada en la toma de decisiones, en la generación de actitudes que valoran y respetan el propio cuerpo y el del otro.
La sexualidad está presente en el ser humano desde su nacimiento y se desarrolla durante toda la vida. Inicialmente, se trata de un impulso que ayuda al bebé a sobrevivir, ya que lo mueve a buscar el placer y evitar situaciones dolorosas: reclamar el alimento, buscar el reposo y el abrigo, el afecto y la protección del contacto directo con su madre. El desarrollo en la infancia está marcado por las distintas etapas en la organización de la sexualidad, que no tiene connotaciones genitales hasta la pubertad. Se trata de una sexualidad que se organiza gradualmente en la interacción del niño con el marco familiar y que sirve de energía para los aprendizajes que le permiten diferenciarse de los otros; conocer el medio circundante; adquirir formas de comunicación; construir vínculos afectivos, y comenzar a desplegar sus posibilidades lúdicas. La satisfacción de la curiosidad infantil, de las necesidades de ser querido, aceptado y respetado, gradualmente le dan una imagen valiosa de sí mismo, que integra en la construcción de su vida psíquica. La imagen valiosa de sí mismo y el amor incondicional de la familia o de quien cumpla su función proporcionan la seguridad básica que permite adquirir mayor autonomía a medida que se crece, tan necesaria para ir conformando un sujeto autónomo en las interacciones con el medio. La pubertad señala un cambio en la sexualidad: a la búsqueda de placer se le agrega la posibilidad de la reproducción. Esta doble finalidad se integrará en la expresión del amor en el momento de la elección de la pareja. Se mantendrá como impulso vital que mueve al sujeto a conectarse consigo mismo y con su contexto, para comprenderlo y mejorarlo.
Aspecto sociocultural e histórico
Las diferentes culturas, sociedades, clases sociales, grupos, han dado cuenta a lo largo de la historia de diferentes modos de vivir la sexualidad, de nombrarla o silenciarla. Cada sociedad la ha asociado con valores, costumbres, ritos, mitos, lenguajes y códigos. Todos ellos, atravesados por un tiempo y un espacio. Cuando un niño nace, el dato biológico correspondiente a su sexo condiciona una serie de conductas que son relativamente fijas para el grupo que lo recibe. El sexo del bebé pone en marcha respuestas
diferenciadas según se trate de niño o niña, como también expectativas de los padres. Según el sexo será el nombre, el color de las ropas, el tipo de juguetes que reciba, tendrá más ocasiones de estar con la madre o el padre para compartir actividades, se estimularán conductas diferentes. Es decir, se producirá el aprendizaje del rol femenino o masculino que esté establecido en el contexto social en el que el bebé nació. Dado que los estímulos que reciben varones y mujeres para desempeñarse conforme a su sexo biológico tienen un cierto grado de homogeneidad, los comportamientos a lo largo de varias generaciones son similares en los sujetos según su sexo, situación que llevó a creer durante siglos que esas conductas específicas en varones y mujeres eran innatas. Hoy se sabe que son producto del proceso de socialización y de la educación que intencionalmente cada sociedad elige, según diferencia los papeles sociales de varones y mujeres. Toda sociedad establece patrones de comportamientos diferenciados para varones y mujeres. Actualmente, existe una tendencia a desarrollar patrones que no generen sometimiento, menoscabo ni desvalorización de unos sobre otros, que tengan cierta plasticidad para poder ajustarse a situaciones de cambio, sin promover conductas estereotipadas o prejuiciosas que hagan vulnerables a unas y a otros. Se aprende a ser varón o mujer durante largos años, a reconocer lo que se debe hacer según el sexo, cuáles son los derechos y las obligaciones y qué respuestas se espera en cada situación. En las sociedades abiertas a los flujos migratorios y a los cambios tecnológicos, coexisten distintos modelos culturales para los comportamientos esperados en varones y mujeres que, a su vez, cambian a lo largo del tiempo, muchas veces de una generación a otra. Así, por ejemplo, a fines del siglo XIX y principios del XX, se produjo en Europa y América un movimiento que rechazó la exclusión de las mujeres de la vida pública. En la actualidad hay una mayor aceptación al rol público de las mujeres, si bien para ello se han tenido que sancionar leyes especiales. Frente a los cambios culturales e históricos, es importante promover una actitud respetuosa para diferentes papeles sociales de hombres y mujeres que no coincidan con los propios, siempre que no denigren a las personas ni atenten contra sus derechos. En la vida escolar, los modelos sociales para cada sexo están presentes en los materiales, en las expresiones espontáneas que los docentes manifiestan, a través de las expectativas que tienen respecto de sus
alumnos y alumnas, en las propuestas de actividades lúdicas y recreativas y, además, en la manera de comportarse, por ser maestras o maestros. Los aspectos de la sexualidad que articulan lo individual y lo social son analizados en el campo de la sociología, la antropología y la psicología social. Se trata de las representaciones sociales, conformadas por creencias, mitos, conocimientos, nociones, prejuicios y tradiciones que son compartidas por grupos sociales. Las experiencias comunes que se tienen por vivir en un mismo grupo sociocultural generan en los sujetos una serie de representaciones comunes que permiten explicar la realidad y darle sentido a hechos que ocurren y necesitan ser comprendidos. Las representaciones sobre hechos importantes en la vida de los seres humanos, como el descubrimiento de que todos los cuerpos no son iguales, los cambios puberales, la menstruación, el embarazo y el parto, el enamoramiento, la eyaculación, las relaciones sexuales, entre otros hechos significativos, buscan ser comprendidos con las informaciones y conocimientos disponibles y se organizan explicaciones que se transmiten en las relaciones sociales como parte de la cultura común. La importancia de tener en cuenta las representaciones sociales en el marco del proceso de educación sexual cobra un doble sentido, que debe considerarse en el trabajo en el aula. Por un lado, las representaciones sociales constituyen un punto de partida en el momento de trabajar sobre los aspectos informativos. Los niños y niñas construyen distintas representaciones y teorías sobre el intercambio sexual entre adultos, cómo nacen los niños, el embarazo, la fecundación, la vida intrauterina, el cuidado de la salud, etcétera. Recuperar esas representaciones es fundamental para que el docente pueda establecer puentes cognitivos entre la nueva información ofrecida y la que las alumnas y los alumnos ya poseen, facilitando de ese modo aprendizajes más significativos. Por otro lado, la importancia de considerar las representaciones sociales está vinculada con el hecho de que, en la etapa genital, dichas representaciones pueden traducirse y cristalizarse en prácticas concretas. Algunas representaciones vinculadas con creencias, mitos o prejuicios pueden conducir a la adopción de prácticas sexuales no deseadas. Por ejemplo: en algunas adolescentes, existe la creencia de que en la primera relación sexual no es posible quedar embarazada. Esta creencia puede cristalizarse en una acción concreta y dar
por resultado un embarazo no planificado. Estas creencias erróneas suelen ser producto de la dificultad para hablar sobre estos temas entre adultos y jóvenes, quedando muchas veces circunscriptas estas cuestiones únicamente a la charla entre pares, o bien a la información que los adolescentes puedan captar de los medios masivos de comunicación. Hay una relación directa entre el silencio y el ocultamiento de conocimientos e informaciones sobre los múltiples aspectos de la sexualidad y las probabilidades de construir representaciones sociales que se apoyen, en lugar de hacerlo en situaciones reales, en prejuicios, datos equivocados y fantasías. El silencio y el ocultamiento no hacen desaparecer el interés en estos temas, sino que lo estimulan. Las representaciones sociales circulan en los discursos sociales, algunos de ellos transmitidos por los mensajes e imágenes de los medios masivos de comunicación. En los contextos socioculturales actuales, estos han tomado aspectos de la sexualidad para promover el consumo, ya sea en la publicidad, en los reality shows, las telenovelas, las revistas pornográficas, etcétera. Cambian los fines de la sexualidad, al utilizarla como medio para lograr ventas, y diversos agentes se sirven para ello de todo lo que pueda llamar la atención, por lo escandaloso, lo insólito, lo extravagante, lo extraño o lo desenfadado. Las instituciones educativas podrán facilitar un análisis crítico de esta exposición de la sexualidad mediática, que incide como un educador sexual poco deseable y generador de representaciones sociales enfocadas hacia una determinada dirección actitudinal.
La sexualidad tiene un aspecto biológico con componentes genéticos, anatómicos y fisiológicos. La reproducción, el embarazo, el parto y los cambios corporales que se visualizan a lo largo de la vida de las personas forman parte de algunos de los procesos biológicos que se vinculan con la sexualidad. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, si bien este aspecto está delimitado por una especificidad que le es propia, se articula con otros. En los sujetos, el sexo tiene también significados psicológicos y socioculturales específicos y maneras de representación diversas, según las informaciones y los conocimientos a los que se hayan accedido. En la infancia, el cuerpo, en su aspecto anatómico observable, ayuda a diferenciar los géneros y a elaborar la conciencia del yo, al facilitar
datos concretos y accesibles para referirse a sí mismo y a los otros. A medida que el niño crece, se interesa también por el interior del cuerpo, del cual obtiene señales por sensaciones cenestésicas, dolores, ruidos y latidos, y trata de explicarse su funcionamiento. El cuerpo se integra como parte del yo del sujeto, que sirve de nexo con los otros y el mundo. Según el sexo biológico, ese nexo corporal genera expectativas acerca de comportamientos esperables según las pautas culturales, y tiñe de sexualidad las relaciones intersubjetivas que se producen entre sujetos sexuados. En las relaciones sexuales, los cuerpos viabilizan la comunicación de la pareja y la integración entre el placer y la reproducción. También es el cuerpo el que aloja sensaciones de placer y displacer. El aspecto biológico de la sexualidad incluye temas de importancia para cada una de las etapas del desarrollo vital, y su conocimiento constituye un aporte necesario para el cuidado de la salud sexual integral, con diferentes contenidos y significados en cada período de la vida de los sujetos.
La sexualidad está incluida en el campo de la ética, regulada por valores que se traducen en marcos normativos. A lo largo del desarrollo, a medida que se forma el sujeto se va incorporando el conjunto de normas y valores que configuran la instancia psíquica de la conciencia moral, que permite diferenciar las conductas positivas para sí mismo y para los demás. Aun en sociedades con influencias multiculturales como la nuestra, existen principios generales que sirven para orientar los comportamientos individuales y sociales que se tienen en cuenta en las intervenciones pedagógicas centradas en la educación sexual. Algunos de ellos son: El respeto por la vida en sus diferentes manifestaciones. La consideración de las personas como un fin en sí mismo, con un valor absoluto que impide tomarlas como un “medio para”, y cuya dignidad las hace merecedoras de respeto. El respeto por la autonomía de las personas para decidir libremente sobre sus acciones y responsabilizarse por ellas. La necesidad de asegurar las condiciones para que dicha autonomía pueda ejercerse, en el marco del respeto por la dignidad de las personas.
Las diferentes normas que se apoyan en estos valores regulan los comportamientos de los sujetos, se incorporan como marco actitudinal que valora la vida, la libertad, la solidaridad, la no violencia, la tolerancia, la reflexión crítica y la apertura al conocimiento.
El acceso a informaciones científicas actualizadas sobre los diversos aspectos de la sexualidad y a servicios de salud de calidad constituyen derechos inalienables, ratificados por la Argentina en su Constitución Nacional. Diversas normativas2 constituyen un marco legal de referencia para la educación sexual. En este amplio marco jurídico, se le asigna a la escuela un papel clave para la formación de ciudadanos activos, que puedan tomar decisiones libres y responsables conociendo sus derechos y obligaciones. La formación de un sujeto activo implica plantear los derechos como producto de necesidades y como expresión de conflictos y tensiones entre actores y sectores, para que esas necesidades sean reconocidas. Desde esta perspectiva, los derechos no son considerados como algo naturalmente dado, sino como producto de la acción de los sujetos, sectores y grupos sociales. Desde este lugar de sujeto activo, la escuela imprime un sello importante en la constitución de la subjetividad, y ofrece la posibilidad de entender que los derechos están entramados en una historia y en un conjunto de procesos sociales y políticos que es preciso comprender. Trabajar para la comprensión de esos procesos forma parte de uno de los principales desafíos que tiene la escuela.
2 Veáse Anexo I de este documento.
Una propuesta formativa de educación sexual en la escuela
La actual propuesta pedagógica parte de una concepción de la sexualidad que se ha construido durante el siglo XX, con el aporte de diversas disciplinas como la psicología, la sociología, la psicología social, la antropología, la historia, la biología, la ética y el derecho. “Desde un concepto restringido, el sentido común ha dado en llamar educación sexual a la información que intencionalmente se le da a los niños y jóvenes sobre algunos aspectos de la sexualidad genital. Así, por ejemplo, educación sexual para los niños pequeños sería informarles de dónde vienen los niños, cómo se originan (para referir de manera simplificada al coito y los procesos de fertilización, embarazo y parto). Para los jóvenes, la anatomofisiología de los sistemas reproductores, los riesgos de las relaciones sexuales y cómo evitarlos, etcétera. “Se puede decir que, desde la perspectiva del sentido común, la educación sexual es adulto-céntrica, pues está centrada en la genitalidad y deja de lado aspectos de la sexualidad que pasan por distintas necesidades según las etapas vitales de niños y jóvenes. Desde un concepto amplio, si bien las informaciones mencionadas en el párrafo anterior forman parte de una educación sexual intencionada, no la agotan. Se considera que la educación sexual consiste en un conjunto de influencias que reciben los sujetos a lo largo de toda la vida, con objetivos explícitos que inciden en: la organización de la sexualidad, la construcción de la identidad, el ejercicio de los roles femeninos y masculinos, la manera de vincularse con los demás, la formación de actitudes hacia lo sexual, la incorporación de valores, pautas y normas que funcionan como marcos referenciales sobre los múltiples comportamientos sexuales, la construcción de conocimientos sobre los distintos aspectos de la sexualidad.”3
3 Hilda Santos. Algunas consideraciones pedagógicas sobre la educación sexual. Educación sexual en la escuela. Perspectivas y reflexiones. G.C.B.A., Ministerio de Educación, Dirección General de Planeamiento Educativo, 2007.
Todo ello supone un conjunto de acciones pedagógicas que los docentes deberán tener en cuenta, creando condiciones propicias para hacer efectivos los propósitos de la educación sexual en el nivel en que se desempeñen.
Las experiencias vividas en la escuela y la educación sexual
La forma en que están organizadas las actividades que se desarrollan en instituciones escolares tienen un efecto educativo. Si se establece la división entre tiempo de recreo como juego-placer, y el tiempo de trabajo como esfuerzo-displacer, es decir, como dos formas antagónicas, puede estimular la construcción de actitudes negativas frente a los aprendizajes formales. La etapa escolar de los niños transcurre en un momento especial del desarrollo infantil por sus posibilidades cognitivas, sociales, afectivas y biológicas. Es una etapa centrada en los aprendizajes escolares y en las relaciones con los pares. Los niños tienen una actividad propia, un poco más separada de su familia que en el período anterior, con el desafío de lograr los aprendizajes escolares y tener un lugar en el grupo de pares. Para un niño que tiene puestas sus energías psíquicas en la dirección de los aprendizajes escolares, donde tendrá que salvar escollos y aceptar sus errores, es importante que predominen las experiencias positivas y gratificantes que retroalimentan la curiosidad, motor del conocimiento. Ello aumenta los sentimientos de seguridad y la imagen positiva de sí mismo. El fracaso escolar tiene consecuencias negativas para los sujetos, que perduran en las historias personales a lo largo de los años y aun en la imagen que las familias y amigos tienen de ellos. Según el psicólogo Erick Erikson, el niño aprende en la escuela los rudimentos técnicos y sociales de las situaciones de trabajo, y a obtener reconocimiento mediante sus producciones frente a los demás y con los demás. Tener un buen desempeño escolar y poder experimentar el placer por los aprendizajes, en un clima de convivencia solidaria, estimula la organización de actitudes positivas hacia la escuela. Constituye una forma de educación sexual cuyo contenido es la experiencia placentera por el trabajo escolar y por la calidad de los vínculos con los pares y con los docentes. La llegada a la pubertad y los años de adolescencia marcan una serie de conflictos caracterizados por la asincronía del desarrollo de los aspectos biológicos, psicológicos y sociales. Más autónomos que los niños, sin ser aún adultos; con un desarrollo de las estructuras cognitivas como la de los adultos, pero con menos posibilidades de descentrarse de su punto de vista; con una sexualidad que inicia
la etapa genital, pero con un eje endocrinológico inmaduro; con un mundo emocional sacudido por la ruptura de la identidad lograda en la infancia, que trata de diferenciarse del mundo adulto pero que aspira y tiende a incorporarse a él; con pocos espacios sociales reconocidos específicamente para ellos, además de la escuela, que no sea el de consumidores. Las posibilidades de sostener una actividad escolar placentera, que estimule la curiosidad y el interés por la apertura al mundo del conocimiento y por la construcción de vínculos con los demás, facilita que el trabajo escolar (como un antecedente del trabajo futuro) y las relaciones afectivas resulten gratificantes. Amor y trabajo pueden y merecen ser vividos de manera gozosa. De este modo, es posible pensar en sentar una base para una sexualidad placentera.
El enfoque adoptado para la educación sexual en el Nivel se enmarca en: una concepción integral de la sexualidad (ley 2.110); el cuidado y la promoción de la salud; los derechos humanos.
Una concepción integral de la sexualidad (ley 2.110)
Desde una concepción integral, la educación sexual incluye la integración de los aspectos físicos, emocionales, intelectuales y sociales relativos a la sexualidad. No hay duda del valor que adquiere el derecho al conocimiento sobre el cuerpo. Saber cómo es nuestro cuerpo, cómo funciona y cómo va cambiando a medida que crece y adquiere nuevas funciones, es importante para poder respetarlo y cuidarlo. A partir del propio respeto y cuidado se puede asumir el respeto y el cuidado por el cuerpo de los otros. Sin embargo, esta concepción no solo reconoce la importancia de la información, sino también la de los sentimientos, actitudes, valores y habilidades que se ponen en relación a partir del vínculo con uno mismo y con el otro. De este modo, la sexualidad se inscribe en el marco de contactos y vínculos con uno mismo y con los otros. Así pensada, la educación sexual debe incluir, entre sus enseñanzas, aquello que promueva y contribuya a desarrollar las relaciones con los otros y con uno mismo. Es decir, se trata de enseñar a: Conocerse a uno mismo, y valorarse. Reconocer y expresar los sentimientos y los afectos. Comunicarse con el otro. Reconocer el valor que tiene la vida. Cuidarse. Enfrentar y resolver los problemas y los conflictos que se plantean en la vida cotidiana. Relacionarse con los otros de manera solidaria y en el marco de respeto por las diferencias. Poner límites para protegerse frente a situaciones de maltrato y abuso.
Decir “no” si la persona se siente amenazada o en riesgo. Plantear la educación sexual en el marco “del vínculo con” remite necesariamente a abordar desde la escuela: a) El enriquecimiento de las distintas formas de comunicación. b) La valoración de los sentimientos y su expresión. c) La valoración y el respeto por la diversidad. d) El desarrollo de la autoestima en la construcción de la identidad. e) El desarrollo de la autonomía vinculado con la toma de decisiones. f) El trabajo reflexivo sobre género.
El enriquecimiento de las distintas formas de comunicación
La comunicación hace posible conectarse con el otro, vincularse, habilita el espacio para la pregunta, para la duda, para la opinión, para el conocimiento. Conocer el cuerpo y animarse a preguntar sobre él requiere de un proceso de comunicación en un clima de confianza en el que las preguntas sean una oportunidad para aprender a cuidarse, para conocer y para informarse antes de tomar una decisión. La comunicación también hace posible expresar las reflexiones; demostrar la afectividad y los sentimientos; controlar y mediatizar los impulsos agresivos, los enojos, la ira. Aprender a simbolizar con palabras los enojos, las agresiones, la rabia, etcétera, es parte de la educación sexual. La escuela puede ofrecer herramientas para la resolución de conflictos mediante el análisis y reflexión de situaciones de la vida cotidiana escolar. Esto ayuda a establecer vínculos más saludables con uno mismo y con los demás.
La valoración de los sentimientos y su expresión
Hablar de la educación sexual implica hablar de los sentimientos y de lo que nos pasa con las emociones, con el amor, con la alegría, la tristeza, el afecto, el placer, el dolor; también, de lo que nos preocupa e inquieta. Sin embargo, eso sólo es posible si en la relación docentealumno somos capaces de tender un puente, de establecer un tiempo
y un espacio que posibilite un vínculo de confianza y respeto, para que el “animarse” comparta con la “vergüenza” el proceso de crecer. Tender ese puente, desde el lugar de los adultos, implica poder apelar al lenguaje y a las emociones que mediatizan esa relación. Generar espacios que fortalezcan la confianza para preguntar, expresarse y compartir las inquietudes constituye uno de los primeros puntos de partida para poder dar la palabra a la expresión de aquello que tanto tiempo estuvo silenciado. En la actividad educativa como forma de conversación, entendida esta como una intersección entre lenguaje y emociones, “(…) las palabras que elijo para decir algo, las estructuras lingüísticas que construyo al hablar, son capaces de modificar o producir emociones en las personas que participan de la acción comunicativa, generando sentimientos y estados de ánimo. Ahora bien, son las emociones las que mueven a los seres humanos a la acción: el actuar de un modo u otro surge de los sentimientos; del afecto, de la alegría, del deseo, del miedo, de la vergüenza o de la culpa. Por tanto, cuando diseñamos los espacios educativos podemos pensar que estamos diseñando una conversación, a partir de la cual deberán surgir sentimientos que muevan a la acción: a la utilización de los conocimientos adquiridos en el ejercicio de una práctica con relación a las situaciones que la vida nos imponga”4. La expresión de los sentimientos también se constituye como una herramienta fundamental en el momento de prevenir o de denunciar situaciones de abuso sexual. El lugar de la palabra como expresión del sentimiento recupera aquí la dimensión del derecho.
Trabajar sobre la valoración y el respeto por la diversidad ayuda a aceptar las diferencias y a reconocer la existencia de que existe otro que tiene características físicas distintas de las propias; que vive, piensa, siente de manera distinta de la mía; revaloriza la inclusión por sobre la exclusión; ayuda a reconocer que existen distintas elecciones y que las mismas forman parte del derecho de las personas; finalmente, permite construir la idea de un “nosotros” junto con la de un “yo”. Es importante que la escuela recupere el ejercicio de la valoración y el respeto por la diversidad. Es un contenido que atraviesa la cotidia-
4 Juan Peralta, “Los múltiples escenarios de la sexualidad humana”, en Salud, sexualidad y VIH/SIDA, G.C.B.A., Ministerio de Educación, Dirección de Currícula, Ministerio de Salud (Coordinación SIDA), marzo, 2003.
neidad de las prácticas escolares y de la convivencia que allí transcurre. El aprendizaje de convivir con las diferencias, de no discriminar, de aceptar al otro forma parte de los valores de la democracia. En el plano de la sexualidad y en el marco de los derechos humanos, recuperar la tolerancia y el respeto por la diversidad significa recuperar la idea de que cada persona tiene el derecho a elegir, vivir y sentir la sexualidad de acuerdo con sus convicciones.
El desarrollo de la autoestima en la construcción de la identidad
Promover que los jóvenes aprendan a valorarse los ayuda a sentirse mejor consigo mismos, con sus cuerpos, con la persona que cada uno es; permite adquirir confianza y sentir que “se puede”: se puede aprender, sentir, crecer, reflexionar y tomar decisiones en forma autónoma, y decir “no” a aquello que dañe y/o ponga en riesgo la propia integridad. Cuando los niños pueden tomar la iniciativa y disfrutar de sus actividades, y los pares y adultos valoran sus logros, se genera en ellos confianza en sus propias habilidades y aptitudes. Requieren del apoyo de los demás para sentirse seguros y no desalentarse frente a errores o fracasos, sino convertirlos en estímulos para continuar.
El desarrollo de la autonomía vinculado con la toma de decisiones
Implica poder trabajar sobre la capacidad que tienen las personas de decidir en forma autónoma. Esa autonomía forma parte de un proceso a construir social e individualmente, y es resultado de múltiples aprendizajes. La escuela puede alentar a los niños y jóvenes para el aprendizaje de la toma de decisiones, ofreciendo oportunidades en sus propuestas de actividades y brindando variadas posibilidades para que ejerzan su capacidad de elección. A veces, pensar y actuar de modo diferente al de la mayoría puede traer como consecuencia la exclusión, la soledad, la incomprensión. En el difícil proceso de construcción de la autonomía, se ponen en juego la autoestima y la valoración de sí mismo, los sentimientos, la información y la reflexión necesarias para tomar una decisión.
El desarrollo de la autonomía requiere la posibilidad de reflexionar sobre las distintas presiones —sociales, culturales, de los medios de comunicación, de los pares— que se ponen en juego en el momento de decidir cuestiones importantes para la vida y para la salud. Llevado al plano de la sexualidad genital, la decisión de tener o no una relación sexual protegida o simplemente de tenerla o no, puede estar en ocasiones atravesada por presiones de diferente índole: de los propios pares (amigos, compañeros de la escuela), familiares (hermanos, primos), de los medios de comunicación, etcétera. En ese marco, es importante trabajar pedagógicamente para desarrollar la capacidad de decidir autónomamente, teniendo en cuenta ciertos valores y una sólida reflexión crítica.
En las diferentes culturas, las tareas y responsabilidades asignadas y/o asumidas por hombres y mujeres han hecho que en el plano de la sexualidad tanto unos como otras participaran de los mandatos que las distintas sociedades y culturas fueron construyendo a lo largo de la historia. En nuestra sociedad, esto ha traído como consecuencia la consolidación de relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres, y ha producido también efectos no deseados en el marco del cuidado de nuestro cuerpo. La posibilidad de tener relaciones sexuales protegidas constituye un ejemplo de esto, como también las dificultades de los varones para realizarse controles de salud. Incluir la perspectiva de género como parte de la propuesta de trabajo en educación sexual implica poder reducir los grados de vulnerabilidad por sometimiento a patrones culturales que no respetan la igualdad de trato y de oportunidades para varones y mujeres. La posibilidad de generar modificaciones en los patrones socioculturales estereotipados y eliminar prácticas basadas en el prejuicio de superioridad de cualquiera de los géneros5 constituye una premisa necesaria para trabajar en la prevención y la promoción de la salud, en el cuidado de nuestro cuerpo, en el ejercicio de prácticas sexuales protegidas y en la construcción de vínculos afectivos más saludables, basados en relaciones interpersonales recíprocas.
En el Nivel Medio se ofrecerán oportunidades e información acerca
Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, artículo 38.
del derecho que tienen tanto hombres como mujeres de acceder y/o compartir: los mismos trabajos, tareas y desempeños que plantea la vida cotidiana; los mismos cuidados hacia sus cuerpos, sin prejuicios que los enfrenten a situaciones de vulnerabilidad; las mismas necesidades de manifestar sentimientos y emociones, sin que ello lleve inscripto un juicio de valor. “La educación no puede ni debe ser ingenua o aséptica: puede y debe ser una educación para la acción, no para la sola información. Si las personas que participan en el proceso educativo (…) no pueden luego instrumentar los resultados de esa experiencia a favor de su proyecto individual y colectivo, esa educación quedará como un arabesco intelectual de poca utilidad para las personas y la comunidad.”6
El cuidado y la promoción de la salud
Decir que la educación sexual tiene como uno de sus marcos la salud requiere definir qué entendemos por ella. Actualmente, se entiende la salud como: un proceso social complejo y dinámico que incluye grados de bienestar físico, psíquico y social, producto de una construcción en la que intervienen factores individuales y del contexto económico, cultural, educativo y político; un derecho de todos. Se trata de un proceso social complejo y dinámico, ya que se ponen en juego una multiplicidad de aspectos de la vida colectiva, y el concepto que se utiliza para hacer referencia a él es el de proceso salud-enfermedad: “Es la medicina social o salud colectiva quien estudia la salud/enfermedad de la colectividad como expresión de los procesos sociales. Es decir, postula la necesidad de analizar los fenómenos de salud y enfermedad en el contexto del acontecer económico, político e ideológico de la sociedad, y no sólo como fenómenos biológicos que atañen a los individuos.”7 Ese carácter histórico y social se expresa en las distintas formas de enfermar y vivir presentes en las diferentes épocas y en los distintos grupos y comunidades. Los factores económicos, educativos, alimentarios, ambientales y culturales inciden en esas distintas formas de
6 Juan Peralta. “Los múltiples escenarios de la sexualidad humana”, en Salud, sexualidad y VIH/SIDA. G.C.B.A., Ministerio de Educación, Dirección de Currícula, Ministerio de Salud-UNICEF (Coordinación SIDA), marzo, 2003. 7 Laurell, Asa Cristina. “El estudio social del proceso salud-enfermedad, en América Latina”, en Cuadernos médicos sociales Nº 37. Rosario, 1986.
vivir y enfermar. También influyen las políticas públicas, las maneras de organizar la distribución de bienes materiales y simbólicos, y los diferentes modos que tienen las personas para dispensarse cuidados. En el plano individual, las personas construyen estrategias de cuidado y promoción de la salud de acuerdo con sus experiencias personales, intereses, conocimientos, inquietudes y modos particulares de vivir. La promoción de la salud se propone fortalecer los factores que inciden positivamente en la salud y el desarrollo integral de las personas. La implementación de una política de educación sexual integral desde la escuela es un aporte específico que hace el Estado, al propiciar prácticas que favorezcan las capacidades de los niños y jóvenes para responder a los desafíos que les requiere el cuidado y la promoción de la salud en el contexto en que viven. El cuidado hacia uno mismo y hacia el otro forma parte de un proceso que se construye cotidianamente en la relación con aquellos otros que acompañan en el crecimiento: familiares, amigos, compañeros y maestros.
Una importante cantidad de leyes de orden internacional y local recogen la necesidad de revalidar los derechos humanos. Hoy, estos derechos, fruto de tensiones y conflictos, se ponen de manifiesto en diferentes marcos legales. Sin embargo, es preciso traducir esos derechos en políticas concretas, en propuestas capaces de consolidar y llevar adelante acciones que complementen el marco legal. Enmarcar la educación sexual en los derechos humanos es reconocer la importancia que estos tienen en la construcción de la subjetividad, en la constitución de los sujetos en tanto sujetos de derecho; la construcción de la ciudadanía y la reafirmación de los valores de la democracia. Considerarlos como marco instala al mismo tiempo el compromiso y la responsabilidad del Estado de garantizar el acceso a contenidos curriculares y a información pertinente y actualizada que contribuya, entre otros aspectos, al cuidado de la propia salud y la de los demás.
Algunos de los derechos por considerar en la enseñanza de la educación sexual son:8 El derecho a la vida y a la salud. El derecho a recibir información acerca de los métodos para prevenir el VIH-SIDA y las infecciones de transmisión sexual. El derecho a vivir la sexualidad según las convicciones morales o religiosas, en tanto esa forma de entender la sexualidad no vulnere los derechos ajenos. El respeto por los preceptos morales y culturales que los padres desean inculcar a sus hijos, en tanto no violen los derechos y la dignidad de niños/as y jóvenes. El derecho a la información sobre el propio cuerpo, sobre los modos de protegerlo, sobre los modos de buscar protección y asistencia cuando se está en riesgo o cuando los derechos de las personas están siendo vulnerados. El derecho a ser respetado, no discriminado, no sometido a prácticas sexuales no elegidas o fuera de las condiciones de edad y capacidad de decisión que garanticen la libre elección. Respeto por la intimidad de las personas.
Revalorizar el marco de los derechos significa, en esta propuesta, apostar por el derecho a la vida, a la salud, a la identidad, a la información, a la integridad, al respeto por las diferencias y al cuidado de uno mismo y del otro. Implica también comprometer y revalorizar el rol de los adultos en el cumplimiento de esos derechos y en el proceso de acompañar el desarrollo y el crecimiento de los chicos que transitan por la escuela.
8 Juan Peralta. “Los múltiples escenarios de la sexualidad humana”, en Salud, sexualidad y VIH/SIDA. G.C.B.A., Ministerio de Educación, Dirección de Currícula, Ministerio de Salud-UNICEF (Coordinación SIDA), marzo, 2003.
Acerca de la escuela en esta propuesta: responsabilidades y propósitos
Propiciar los aprendizajes que ayuden al crecimiento y al desarrollo saludable de los alumnos requiere que la escuela promueva una enseñanza basada en la confianza, como también que se haga cargo de la distribución de conocimientos significativos y pertinentes a cada edad, de modo tal de brindar oportunidades para que cada niño, niña o adolescente pueda ir comprendiendo su propio crecimiento, sus conflictos y necesidades, sus relaciones con los otros, en un marco de respeto hacia las diferencias. El siguiente listado intenta describir algunas responsabilidades que le corresponden a la escuela: Brindar y promover la comprensión de la información científica sobre los diferentes aspectos que se articulan en la sexualidad que contribuya a la formación de actitudes positivas y saludables, considerando saberes previos, emociones, intereses y necesidades de los alumnos. Respetar el derecho de los niños y jóvenes a recibir la mejor calidad de información, adecuada al momento singular del proceso de crecimiento en el que se encuentran. Abordar el tema de la sexualidad de modo sistemático, desde una perspectiva multidimensional, multidisciplinaria y respetuosa del contexto cultural. Promover oportunidades de aprendizaje basadas en información rigurosa y relevante, que favorezca el desarrollo de actitudes y hábitos saludables y responsables hacia la vida, hacia uno mismo –el propio cuerpo, emociones y afectividad– y hacia los otros. Ofrecer a los alumnos un marco de comprensión y de respeto en el que puedan solicitar ayuda y expresar dudas, sentimientos y opiniones sin ejercer violencia. Promover el análisis y la evaluación de los efectos a corto y a largo plazo de las decisiones adoptadas. Propender a la autonomía, brindando herramientas para la toma de decisiones responsables que eviten comportamientos que los pongan en riesgo. Promover diversos abordajes para el análisis de los medios de comunicación. Brindar información orientada a la comprensión de los derechos vinculados con el ejercicio pleno de la sexualidad.
Acompañar el proceso de construcción de la identidad y de los vínculos con los otros desde el marco de los derechos humanos. Generar espacios de reflexión e intercambio que permitan la comprensión de los propios derechos y los de los otros, como también de las obligaciones que ello genera. Promover una convivencia en el marco de los derechos humanos que facilite la construcción de la sexualidad. Promover el diálogo entre adultos/niños, niños/niñas, adultos/adolescentes, adolescentes entre sí y adultos entre sí. Favorecer el pensamiento reflexivo y crítico sobre ideas, emociones, prácticas, creencias, problemas y conflictos. Generar un espacio que dé lugar a la expresión de emociones y sentimientos. Desarrollar estrategias que favorezcan el crecimiento personal y la gratificación por los aprendizajes escolares logrados, contribuyendo a elevar la autoestima. Legitimar el conocimiento y el respeto por la diversidad (respeto por las diferencias). Brindar información sobre los recursos de salud existentes en la ciudad, para facilitar su acceso y contribuir a garantizar el ejercicio del derecho a la salud.
También debería responsabilizarse de evitar: Reproducir, promover, generar y/o reforzar prejuicios y estereotipos sexuales. Promover prácticas que estimulen la estigmatización por identidad sexual. Imponer conductas e ideologías contrarias al marco de los derechos humanos. Pronunciarse de modo discriminatorio sobre la elección de la identidad sexual de las personas. Dichas elecciones corresponden al ámbito personal e íntimo de cada uno, y en ese sentido, no le corresponde a la escuela sostener una posición dogmática acerca de la vida sexual de las personas. Invadir la intimidad con el pretexto de educar.
Los contenidos propuestos se han organizado en cinco ejes: Adolescencia, sexualidad y vínculos. Salud y calidad de vida. Anatomía y fisiología de la reproducción humana. Sociedad, sexualidad, consumo y medios de comunicación. Sexualidad, historia y derechos humanos. El abordaje de estos ejes respeta el carácter integral y multidimensional de la educación sexual. La presentación de los contenidos por ejes no implica un orden secuencial preestablecido. Los contenidos responden a los intereses y necesidades de esta etapa evolutiva. No se explicita una división por ciclo, pues los contenidos pueden ser abordados en todos los años de la escuela media. Cada institución podrá organizar el desarrollo de los contenidos de los diferentes ejes y ampliarlos, teniendo en cuenta las características de los contextos institucionales y socioculturales de las comunidades educativas. Se sugiere tener en cuenta, ya desde los primeros años del Nivel Medio, el trabajo sobre información científica, vinculada con métodos anticonceptivos, medidas de prevención para las ITS, el VIH-SIDA, obstáculos vinculados con el cuidado en las prácticas sexuales, anatomía y fisiología de la reproducción humana, acceso a los recursos de la ciudad de Buenos Aires. Si bien algunos de estos contenidos aparecen en forma disímil en distintos años, de acuerdo con los diferentes planes de estudio, es conveniente incluir educación sexual desde los primeros años9 e ir resignificando y complejizando el trabajo a lo largo de esta etapa escolar. Algunas experiencias escolares han promovido, en relación con estas temáticas, el trabajo entre pares: alumnos de cursos superiores trabajando con alumnos del primer ciclo; es una experiencia interesante, que necesita estar acompañada por el apoyo y el trabajo del docente. La encuesta realizada por la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto-Juvenil (SAGIJ), aplicada a más de 1.400 mujeres de entre 10 y 20 años, permitió conocer que del total de ese universo, 1.030 adolescentes ya habían tenido relaciones sexuales en el momento de ser encuestadas. La edad promedio de inicio, en este caso, fue a los 15,6 años10. Esta realidad da cuenta de la necesidad de incluir los contenidos anteriormente mencionados.
9 Ver “Espacio curricular específico”, en el ítem “Modalidades de abordaje y espacios de intervención” del presente documento, p. 30. 10 Véase Investigación exploratoria sobre características de crecimiento, desarrollo y cuidados de la salud sexual y reproductiva en población adolescente. Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil (s/f). Equipo de trabajo: Dra. Silvia Oizerovich (coordinadora), Dra. Dora Daldevich, Dra. Miriam Salvo, Dra. Licia Schulman, Dra. Sandra Vázquez, Lic. Hilda Santos. Se trató de una encuesta anónima relevada entre adolescentes de entre 10 y 20 años. En esta se incluyeron, como parte del universo general, a aquellas adolescentes que concurrieron a centros, servicios o consultorios de obstetricia y de ginecología infantojuvenil, tanto del sistema público de salud como de obras sociales de las diferentes regiones de la Argentina (Centro, Noreste, Noroeste, Patagonia y Cuyo), para ser atendidas durante el mes de octubre de 2003, y que aceptaron responder la encuesta. La encuesta fue tomada por el ginecólogo o el obstetra durante la consulta. Se tomaron 1.485 encuestas. Citado en Educación Integral de la sexualidad. Aportes para su abordaje en la escuela secundaria. Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología-UNFPA.
Modalidades de abordaje y espacios de intervención
El abordaje integral de la educación sexual en el Nivel Medio ha de concretarse a partir de la enseñanza de los contenidos desde diferentes modalidades; y también, desde distintos espacios curriculares: transversal y específico. Ambos espacios atraviesan la propuesta de trabajo para todos los años del Nivel Medio, y ameritan un trabajo compartido con otros colegas. No constituyen espacios excluyentes, sino más bien complementarios. El espacio de trabajo transversal reconoce la complejidad de la propuesta, en el marco de la lógica organizacional de la escuela media, pero se presenta como un desafío a construir en forma conjunta. El conocimiento y la realización de un trabajo compartido, vinculando las distintas relaciones que se establecen entre los contenidos disciplinares y los de educación sexual, permitirá establecer entre los docentes distintos puentes de trabajo. Desde este lugar, se presenta como un espacio con potencia, porque posibilita aprendizajes significativos y trabajo junto con otros. Sin embargo, su contrapartida puede dar lugar a un espacio vacío de significación, cuando no es posible “articular y trabajar con…”; en las situaciones en que esto ocurre, se corre el riesgo de que los contenidos y los propósitos formativos se diluyan. Por otra parte, la constitución de espacios específicos ofrece la posibilidad de trabajar en profundidad algunos ejes de contenido o aspectos de la sexualidad, recogiendo los intereses de los alumnos y alumnas. No obstante, es importante considerar en su implementación la idea de que este espacio evite caer en reduccionismos que empobrezcan una mirada compleja sobre la sexualidad. A continuación se presentan distintas posibilidades de abordaje de esta temática, teniendo en cuenta los distintos actores que intervienen en la propuesta.
En relación con el trabajo con los alumnos:
Desde el abordaje de situaciones cotidianas, incidentales, que justifiquen una intervención formativa orientada por los propósitos de la educación sexual incluidos en la presente propuesta.
Espacio curricular transvErsal
Desde los contenidos que se incluyen en diversas asignaturas que se especifican más adelante, en los ejes de contenidos propuestos para el Nivel Medio. Desde proyectos transversales propuestos por cada institución, que consideren temas concretos posibles de analizar y deliberar; por ejemplo, sobre las prácticas culturales del cuidado de la salud, del propio cuerpo y del de los otros; así como la construcción de vínculos basados en el respeto y la solidaridad. Estos proyectos podrán estar a cargo de tutores y/o equipos multi o interdisciplinarios a cargo de proyectos institucionales.
Espacio curricular EspEcífico
Este espacio permite 1. El desarrollo de contenidos que posibiliten recoger la complejidad de esta temática. Esta complejidad requiere del abordaje de distintas dimensiones o aspectos vinculados con la sexualidad. Para ello la institución podrá organizar talleres trimestrales con las siguientes características: a) Que contemplen la diversidad de ejes de contenidos o aspectos involucrados en la sexualidad; por ejemplo: biológicos, socioculturales, jurídicos, históricos, etcétera. Que estén organizados con la participación de docentes de distintas áreas o de un área en particular, que podrán intervenir consecutivamente en el trabajo con los alumnos a lo largo de la duración del taller. Que cada docente tenga en cuenta un eje de contenido o aspecto de la sexualidad diferente. Que articulen el trabajo entre docentes, evitando fragmentaciones que dificulten a los alumnos la comprensión global de la propuesta en toda su complejidad. b) Talleres elaborados por un solo docente o tutor, que contemplen un aspecto en particular (por ejemplo, el jurídico) o el desarrollo de contenidos pertenecientes a un eje de contenido, (por ejemplo, “Sociedad, sexualidad, consumo y medios de comunicación”). En
esta situación, es importante considerar que los talleres ofrecidos a lo largo del año por los diferentes docentes garanticen a los alumnos el tratamiento de la diversidad de aspectos y/o contenidos de la sexualidad, a los efectos de evitar caer en reduccionismos y para lograr mantener un hilo articulador que garantice la mirada integradora. 2. Ofrecer el abordaje de contenidos concretos que permitan responder a las inquietudes y demandas de los adolescentes, teniendo en cuenta la diversidad de planes de estudio. Dada la diversidad de planes de estudios presentes en la escuela media, es posible encontrar algunos contenidos de la propuesta de educación sexual más desarrollados en unas orientaciones que en otras, o en algunos planes de estudios más que en otros. Por otro lado, algunos de los contenidos propuestos no se incluyen dentro de una disciplina en particular, por lo que, si se arman espacios específicos, estos permiten incluir su tratamiento, dando respuesta a las inquietudes de los adolescentes y facilitando la viabilidad de implementación de la propuesta. Estos espacios específicos también pueden ser útiles para la inclusión de temáticas que ameriten ser tratadas antes del tiempo propuesto por el plan de estudio. Tanto en las propuestas de trabajo transversal como específico es posible incluir actores pertenecientes a la propia institución o a otras instituciones, como profesionales de la salud u otros que conforman los equipos técnicos que colaboran en las escuelas medias de la ciudad (programa “Alumno/as-Madres/Padres”, o integrantes del equipo de Asistencia Socio-Educativa/ASE). El trabajo tutorial también puede formar parte de la constitución de ambas propuestas de trabajo.
El trabajo educativo sobre sexualidad con los adolescentes, más que un trabajo en solitario, ha de ser una propuesta colectiva basada en la composición de equipos docentes. Los directivos y coordinadores de área pueden ser personas claves para organizar dichos equipos. En este sentido, se sugiere habilitar reuniones y encuentros para discutir, debatir, analizar y planificar intervenciones conjuntas que tengan en cuenta la particularidad de cada institución, el contexto sociocultural en el que está inserta y las características de la población que concurre a ella.
En ocasiones, los espacios informales, como los que se generan en la sala de profesores o en las charlas de pasillo, han permitido intercambiar y acordar acciones conjuntas. Sin embargo, para la realización de un proceso de trabajo sistemático, si bien ofrecen un aporte valioso, resultan insuficientes. En este sentido, es importante sumar otras instancias institucionales más sistemáticas, como los encuentros de trabajo por áreas y materias afines, la planificación institucional, los espacios de coordinación tutorial, los proyectos originados a partir del área de fortalecimiento institucional, entre otros que cada institución habilite.
En relación con otras instituciones:
La complejidad de esta temática amerita el abordaje junto con otras instituciones, lo cual demanda un trabajo intersectorial. Este puede orientarse a: El fortalecimiento de los canales de acceso a diferentes recursos de la Ciudad; por ejemplo, las defensorías zonales, o la Guardia Permanente de Abogados (ver anexos). El trabajo conjunto ante situaciones que requieran un abordaje compartido, por ejemplo, situaciones de abuso. En estos casos será importante establecer vínculos tanto con el sector salud, como con el Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. El trabajo planificado en forma conjunta para la realización de acciones que se decidan incluir como parte del proyecto pedagógico que desarrolla la escuela. En estos casos es importante tener en cuenta el desarrollo de un trabajo conjunto entre la escuela y el sector con que se trabaje, evitando la realización de acciones que permanezcan aisladas o impliquen intervenciones que no sean recuperadas desde el trabajo en el aula por los docentes. La ausencia de marcos legales y curriculares vinculados con la educación sexual en el ámbito educativo ha hecho que los distintos sectores que sí contaban con un marco legal más específico llevaran adelante políticas de promoción de la salud sexual y reproductiva en el ámbito escolar. Esto ha generado intervenciones fragmentadas y en ocasiones aisladas de los diferentes actores que intervenían en la escuela para trabajar sobre esta temática. Con la sanción de la ley 2.110 es preciso revisar estas lógicas de intervención, promoviendo un pasaje del trabajo en la escuela al trabajo con la escuela:11
11 Véase el documento de trabajo producido en el marco del trabajo intersectorial entre el Ministerio de Educación, el Ministerio de Salud y el Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. G.C.B.A., 2007.
El trabajo en la escuela ha estado generalmente sujeto a las propuestas que cada sector ha llevado al ámbito educativo, producto en parte de la ausencia de marcos legales y curriculares, como ya fue anteriormente explicitado. Este tipo de trabajo ha estado más vinculado con un trabajo solitario o con escasa participación de docentes y directivos. Esto ha generado en ocasiones: desentendimiento por parte de la escuela para el abordaje de esta temática; escasa o nula capacidad instalada; dificultad para recuperar las acciones de los otros sectores, incluyéndolas como parte del proyecto pedagógico de la escuela. El trabajo con la escuela implica, hoy, la posibilidad de pensar las intervenciones sectoriales e intersectoriales en función del marco legal de la ley 2.110 y los contenidos que aquí se presentan. Esto conlleva la necesidad de revisar las prácticas de cada sector en función del proyecto de la escuela. Para esto se requiere:
tiempos de trabajo compartidos para la organización de la actividad o tarea a desarrollar; la posibilidad de que cada sector pueda pensarse a sí mismo con los aportes que le incumben y le son específicos.
El trabajo con las familias es necesario. Es preciso dar a conocer a las familias el enfoque propiciado a partir de la ley 2.110 y generar espacios de encuentro en los que la escuela pueda informar a los padres sobre los lineamientos del proyecto institucional que llevarán adelante las escuelas en el marco del cumplimiento de la ley de Educación Sexual Integral.
Eje 1: Adolescencia, sexualidad y vínculos
Asignaturas que podrían abordar algunos de estos contenidos: Educación para la Salud, Biología, Biología e Higiene, Desarrollo y Salud (en las escuelas de reingreso), Psicología.
Contenidos La pubertad y la adolescencia. - Crecimiento y cambios.
Alcances y comentarios Se trata de reconocer a la pubertad y la adolescencia como un proceso de transformación biopsicosocial en relación con diferentes contextos y experiencias de vida. Se sugiere trabajar sobre los cambios producidos durante la pubertad y la adolescencia. - Los sentimientos que generan dichos cambios, tanto en lo vinculado con los aspectos corporales como afectivos, en los gustos y las preferencias, en los vínculos con uno mismo y con los demás, en las propias necesidades y proyectos de vida. Vínculos con uno mismo. Reconocimiento y exploración del propio cuerpo. Intimidad. Autoerotismo. Masturbación. Distintas formas de relaciones vinculares con los demás: - las relaciones con los familiares; - las relaciones con el grupo de pares y los amigos. El vínculo con los adultos. Expectativas en la relación entre jóvenes y adultos. Adultos significativos. - Aspectos y acciones necesarias en el proceso de construcción de vínculos positivos. Empatía, respeto mutuo, solidaridad, escucha activa.
- Construcción de afectos y vínculos.
- Comunicación y expresión de los sentimientos y emociones.
Expresión de las emociones y sentimientos en el vínculo con los otros: los amigos, la familia, el noviazgo, la pareja, otros. Elementos facilitadores y obstaculizadores en la comunicación y la expresión de los sentimientos. Distintas maneras de expresar los afectos. Expresión de sentimientos y género. Sensaciones al dar y recibir afecto. Las expresiones artísticas y la literatura como recursos valiosos de expresión y comunicación. Se apunta a trabajar sobre el desarrollo de habilidades sociales o interpersonales, la construcción de redes y el reconocimiento del involucramiento personal en la construcción de los vínculos. También se propone trabajar sobre distintas obras artísticas o literarias. Diferentes modos de conformación de las parejas y las familias a través de la historia. Cambios producidos en las últimas décadas. La pareja en distintas etapas de la vida. La pareja en la adolescencia. Representaciones acerca de qué es el noviazgo, la pareja. Aspectos que se ponen en juego en su conformación para los adolescentes. - El enamoramiento. - El derecho a decidir con quien compartir la vida y la sexualidad. - El derecho a vivir libre de discriminación.
El noviazgo. La pareja. La familia. El noviazgo. La pareja. La familia.
- Respeto por las decisiones personales, culturales y religiosas respecto del ejercicio de la sexualidad genital.
El inicio de las relaciones sexuales: formas de decidirlo. La presión de los pares, la pareja y el entorno. Grados de autonomía en las decisiones. Consumo de sustancias como el alcohol, y decisiones relacionadas. Los cuidados personales y de la pareja. Se apunta a trabajar sobre el respeto de las distintas decisiones adoptadas por las personas respecto del ejercicio de su sexualidad genital, y a reflexionar sobre algunos aspectos que pueden incidir en el proceso de tomar decisiones.
- Tipos de vínculos.
Diferentes modos de relacionarse con los pares, la pareja y la familia: - Relaciones de acuerdo y respeto. - Relaciones de afecto y cuidado. - Relaciones equitativas y responsables entre varones y mujeres. - Relaciones de dependencia, control y/o maltrato físico o verbal: el acoso escolar. - El noviazgo y sus modos de relación. - Internet y vínculos virtuales. Internet y cuidado de la intimidad. Los prejuicios y la discriminación en las relaciones sociales: por nacionalidad, aspecto físico, sexo, orientación sexual, ideas políticas y religiosas, enfermedades, etcétera. Se propone trabajar sobre la valoración y el reconocimiento de las emociones y afectos que se involucran en los vínculos interpersonales; identificar la relación entre los modos de vincularnos y la construcción de la autoestima; promover la reflexión para el reconocimiento de situaciones de violencia y conductas de descontrol y vulneración de derechos. Se sugiere abordar el tema de los vínculos a través de dramatizaciones, diálogos, debates, análisis de distintas situaciones, artículos periodísticos, etcétera; buscar soluciones individuales y grupales, que contribuyan al desarrollo de distintas habilidades.
Resolución de conflictos que se produzcan en la vida cotidiana, toma de decisiones, comprensión de consecuencias, comunicación, negociación/rechazo, confianza, cooperación, empatía. Se apunta a brindar herramientas sobre aquellos vínculos que tienden a perjudicar la salud de las personas en distintos ámbitos: familiar, escolar, al interior de la pareja, y a promover vínculos positivos. En relación con las relaciones de maltrato, se sugiere ofrecer elementos que permitan: - Identificar aspectos que se ponen en juego en este tipo de vínculos: desvalorización, dominación, control, prohibiciones, mentiras, amenazas, sentimientos de miedo y de culpa, golpes físicos. - Desarrollar la capacidad para pedir ayuda y expresar lo que sucede, proponer el armado de redes personales e institucionales. Ofrecer direcciones y funciones de organismos de la Ciudad con responsabilidad en este tema, por ejemplo, circuitos de acceso. Se sugiere proponer la búsqueda de folletería, reconocimiento físico de los lugares de atención y denuncia frente a situaciones de maltrato/abuso. Armado de carteleras institucionales y difusión entre los diferentes compañeros.
- Derechos. Accesibilidad a los recursos.
- El Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. - La línea telefónica 102. - Las defensorías zonales. - La red de salud hospitalaria. - Otros organismos vinculados a la asistencia de esta temática. La sexualidad humana se relaciona con la continuidad de la vida a través de la reproducción, con la expresión de emociones, sentimientos, afectos. También, con la forma en que nos desenvolvemos y nos vinculamos con los demás. Si bien la sexualidad genital constituye una fuente de placer para el ser humano, conlleva una gran responsabilidad hacia nosotros mismos y hacia nuestra pareja. Las relaciones sexuales como un modo de expresar distintos sentimientos: amor, afecto, atracción, placer. Reconocimiento de estos sentimientos como sensaciones agradables, fuente de salud y bienestar emocional y psicológico. La maduración biológica como una condición necesaria pero no suficiente para ser madre o padre. La maternidad y la paternidad como una elección de vida. Representaciones y construcción social de la maternidad y la paternidad.
La responsabilidad en la toma de decisiones. Obstáculos presentes en el proceso de toma de decisiones; por ejemplo, la presión del grupo de pares o de la pareja. En este sentido, se sugiere reflexionar acerca de la presión interna y externa que puede originarse en el momento de tomar decisiones importantes, teniendo en cuenta el trabajo sobre la problematización de algunos motivos que pueden formar parte de la toma de decisiones: el amor, el impulso, la provocación, la seducción, la insistencia, el sentirse presionado, el miedo a perder a alguien que se quiere. Sugerimos trabajar con actividades que posibiliten la reflexión y la indagación de aspectos a tener en cuenta frente a la toma de decisión sobre ser madre o padre. Se propone abordar el tema de toma de decisiones teniendo en cuenta el plano personal, el de la pareja y el del hijo. Asimismo, se sugiere tener en cuenta algunos aspectos que se pueden poner en juego en la toma de decisiones; por ejemplo, la información y los conocimientos, los sentimientos, los deseos, el proyecto de vida que se quiere construir, la disponibilidad para cuidar y educar al hijo, y disponer de autonomía económica. Implicancias personales, de la pareja y del entorno familiar, vinculadas con el embarazo no previsto.
Naturales. De barrera. Hormonales. Mecánicos. Químicos. Quirúrgicos. Ley nacional 26.130. Anticoncepción quirúrgica. Funcionamiento de cada uno de los métodos. Su efectividad y normas de uso. Análisis de las ventajas y desventajas de cada uno.
Discusiones acerca del aborto desde distintas perspectivas: como problema ético, de salud pública e individual, social, cultural, jurídico, etcétera.
Eje 2: Salud y calidad de vida
Asignaturas que podrían abordar algunos de estos contenidos: Educación para la Salud, Desarrollo y Salud (en las escuelas de reingreso), Biología, Educación Física, Lengua y Literatura, Matemática, Química, Biología e Higiene, Psicología.
Contenidos Proceso salud-enfermedad. Alcances y comentarios Se propone trabajar sobre la idea de la salud: a) como un proceso social complejo y dinámico que incluye grados de bienestar físico, psíquico y social, producto de una construcción en la que intervienen factores individuales y del contexto económico, cultural, educativo y político; b) como un derecho de todos. 1. Se recomienda trabajar este punto a través de situaciones cotidianas reflejadas en artículos, noticias periodísticas, etcétera, en donde se pueda analizar la incidencia que tienen las distintas variables en la construcción del proceso salud-enfermedad. Asimismo, se propone la reflexión colectiva acerca de aquellos aspectos de la saludenfermedad que dependen de comportamientos individuales y aquellos que involucran la responsabilidad del Estado en las políticas públicas de salud. Se sugiere investigar, por ejemplo, sobre algunos de los siguientes programas y recursos de la Ciudad: - Ministerio de Salud: Programa de Salud Sexual y Reproductiva, Programa Coordinación SIDA, la red de salud hospitalaria, los Centros de Salud y Acción Comunitaria, los consultorios especializados en la atención de los adolescentes. - Ministerio de Educación: Comisión para la Promoción de la Salud y la Prevención del SIDA. 2. Es posible trabajar este ítem articuladamente con el eje de derechos humanos. - Prácticas de salud. Se trata de tener en cuenta que las prácticas de salud son el resultado de experiencias personales e interpersonales complejas, en la que se ven involucrados los sentimientos, los conocimientos, las representaciones sociales, los diferentes contextos y los sistemas valorativos singulares. Es conveniente tener en cuenta que existen distintas ideas, creencias, representaciones y maneras de entender la salud y su cuidado. Resulta necesario abordar la tarea en el aula reconociendo esta heterogeneidad. Se propone reconocer situaciones cotidianas personales y de la convivencia escolar en las que se valorice el cuidado de la salud, del cuerpo y de la vida en general. Reflexionar sobre la importancia de las relaciones solidarias y de respeto hacia uno mismo y los demás como elementos que inciden en la salud. Se recomienda el trabajo sobre el papel de las normas en la regulación de la vida social: construcción de acuerdos colectivos del grupo escolar basados en valores de respeto mutuo, solidaridad, tolerancia, cuidado de uno mismo y de los otros, y del espacio institucional común. Promoción de la salud sexual y reproductiva. Prevención de Infecciones de Transmisión Sexual. Se trata de ofrecer tanto herramientas cognitivas como habilidades, para que los jóvenes puedan cuidarse y prevenir posibles problemas derivados del ejercicio de su sexualidad genital. Se propone trabajar con algunos obstáculos que intervienen en la adopción de prácticas sexuales protegidas, ofreciendo herramientas que les permitan superar las situaciones que, en ocasiones, los encuentran en condiciones de vulnerabilidad.
- Vínculos y cuidado.
Se promueve brindar información de acceso a los recursos de la Ciudad (ver articulación con el eje 5). - Obstáculos vinculados con la adopción de medidas de cuidado en las prácticas sexuales. a) La presión del grupo de pares. b) Lo que se espera de los hombres y las mujeres. Los prejuicios. Trabajo reflexivo sobre género. c) La dificultad para hablar sobre la sexualidad: la vergüenza de preguntar o de expresar lo que uno siente. d) La información errónea o escasa. e) La dificultad para incluir el cuidado de uno mismo y del otro en distintas prácticas (no sólo en las sexuales). f) El sentimiento de omnipotencia, que impide considerar el riesgo como algo posible. Por ejemplo, se sugiere trabajar sobre la identificación y la reflexión de distintas situaciones de la vida cotidiana en la que los alumnos se sienten presionados por otros en el momento de tomar decisiones. Se propone: - estimular los procesos de construcción de autonomía en la toma de decisiones; - identificar aspectos que intervienen en la toma de decisiones. Se propone trabajar a partir de situaciones y casos que permitan reflexionar sobre la incidencia que tienen ciertos prejuicios y mandatos socioculturales vinculados con hombres y mujeres en la adopción de prácticas sexuales protegidas. Se sugiere proponer el análisis de aquellos mandatos que obstaculizan el ejercicio de la igualdad de oportunidades o dificultan la adopción de prácticas de cuidado, tanto para varones como para mujeres. Diferentes estereotipos y características atribuidas históricamente a unos y otras tienen influencia en el cuidado de la salud: Por ejemplo, en las mujeres, la asignación cultural del “maternaje”, o capacidad de cuidar a otros, tiene implicaciones en la percepción de signos y síntomas de padecimientos, como también en los requerimientos de atención y cuidado. En los varones, los mandatos culturales sobre la afirmación de la identidad masculina presiona hacia comportamientos sexuales que pueden afectar su salud y la de sus parejas. Se sugiere, entre uno de los abordajes de esta temática, el trabajo a partir de situaciones y ejemplificaciones de la vida cotidiana. - Las representaciones sociales como uno de los puntos de partida para el trabajo en prevención. Se propone que, previo a todo trabajo informativo, se releven las representaciones que tienen los alumnos sobre los diferentes temas a tratar, a los efectos de que el docente pueda establecer los puentes cognitivos necesarios entre la información que el alumno posee y la nueva a incorporar. La información por sí misma no garantiza el cuidado, ya que es una condición necesaria pero no suficiente para el cuidado de la salud; por lo tanto, es preciso que esta se vuelva significativa para el alumno. Resulta particularmente importante partir de las representaciones, ya que en la etapa genital, propia de los adolescentes, estos traducen en prácticas concretas sus creencias; de allí la importancia de recuperar mitos, prejuicios y creencias antes de trabajar con la información científica. - ITS (Infecciones de Transmisión Sexual), VIH y SIDA. Conviene tener en cuenta los sentimientos que puede generar el tratamiento de estas temáticas, como vergüenza, miedo, incomodidad, inseguridad. Por ello, resulta imprescindible un ámbito en el que se garantice la comprensión y el respeto y en donde el trabajo en prevención no se realice desde la promoción del miedo, sino del cuidado. Infecciones de Transmisión Sexual más frecuentes: uretritis, HPV, condilomas, tricomoniasis, sífilis, herpes genital, hepatitis B y C, ectoparasitosis.
- Presión del grupo de pares y toma de decisiones.
- Género y salud. Prejuicios y mandatos socioculturales.
- Síntomas y prevención.
Síntomas. Complicaciones en casos de no recibir tratamientos. Modos de transmisión. Prevención. Lugares donde es posible realizar consultar relacionadas con ITS. Médicos especializados a los que es posible concurrir (clínicos, generalistas, ginecólogos, dermatólogos, infectólogos, urólogos, especialistas en adolescencia). Derecho a la confidencialidad de la consulta. Derecho a la asistencia sanitaria y a todas las prestaciones de carácter preventivo, promocional, requeridas por niños/as y adolescentes en dependencias del Ministerio de Salud (resoluciones Nº 1.252-SSSS y Nº 1.253-SSSS. Boletín Oficial Nº 2.248, 5/8/2005. Secretaría de Salud, G.C.B.A.).
- VIH y SIDA.
Diferencias entre VIH y SIDA. Vías de transmisión: sanguínea, sexual y vertical. Líquidos del cuerpo a través de los cuales se transmite. Formas en las que no se transmite. Diferencias entre transmisión y contagio. Prácticas de cuidado para cada una de las vías de transmisión.
Eje 3: Anatomía y fisiología de la reproducción humana
Asignaturas que podrían abordar algunos de estos contenidos: Biología, Educación para la Salud, Desarrollo y Salud (en las escuelas de reingreso), Biología e Higiene.
Contenidos Anatomía y fisiología de la reproducción humana. Alcances y comentarios Se busca promover una comprensión sobre la anatomía y la fisiología del sistema reproductor humano que contribuya a sostener la toma de decisiones presentes y futuras e incida en el ejercicio responsable de las prácticas sexuales. Aun cuando el conocimiento de los aspectos biológicos resulta relevante en el desarrollo de las prácticas de cuidado de la salud sexual y reproductiva, se sugiere prestar especial atención en no homologar la sexualidad a la reproducción, como tampoco reducir la sexualidad a su dimensión biológica. En este sentido, se recomienda abordar esta dimensión en articulación con otros aspectos de la sexualidad. - La reproducción humana. Órganos sexuales y reproductivos del varón y de la mujer. Órganos externos e internos. Prácticas de higiene y cuidado. Regulación hormonal masculina: - caracteres sexuales secundarios y primarios; - hormonas sexuales masculinas; - hipotálamo, hipófisis, testículos. Regulación hormonal femenina: - caracteres secundarios y primarios; - ciclo menstrual; mitos sobre la menstruación; importancia de la consulta médica; - hormonas sexuales femeninas; - hipotálamo, hipófisis, ovarios, útero. Ovulación. Fecundación. Embarazo. Parto vaginal y por cesárea. Necesidades y cuidados de la mujer embarazada y del recién nacido. Embarazo y VIH. La importancia temprana del testeo para evitar la transmisión vertical. - Descubrimiento de la reproducción humana. - Reproducción asistida. - Genética. Historización del descubrimiento de la reproducción humana.
Se sugiere trabajar sobre el conocimiento y análisis reflexivo de los métodos de reproducción asistida y de intervención sobre el cuerpo. Se propone trabajar sobre el concepto de herencia. Transmisión de las características de padres a hijos. Genética y problemas éticos vinculados con la manipulación de la información genética. Es posible abordar temas para debates sobre la clonación, organismos genéticamente modificados y el proyecto genoma humano. Se trata de promover la investigación, el debate y la problematización de estos temas, tanto desde el punto de vista científico cómo ético.
Eje 4: Sociedad, sexualidad, consumo y medios de comunicación
Asignaturas que podrían abordar algunos de estos contenidos: Teoría y Medios de Comunicación, Medios de Comunicación, Publicidad y Propaganda, Educación Física, Educación para la Salud, Psicología, Filosofía.
Contenidos Sociedad y cultura de la imagen. Construcción de subjetividad, Procesos de inclusión/exclusión. Alcances y comentarios Posmodernidad. La cultura de la imagen. Los mensajes mediáticos y su incidencia en las pautas de comportamiento, gustos, valores, principios e ideología. Los medios de comunicación y sus mensajes en relación con la sexualidad. Aspectos que se promueven. La sexualidad como medio de alentar el consumo. Medios de comunicación, roles y estereotipos de género que ellos refuerzan. - Modelos e ideales. Modelos e “ideales” de belleza del cuerpo femenino y masculino. El culto al cuerpo y la promoción de un marcado narcisismo. El cuerpo como objeto de consumo. La moda, la ropa y el talle único como elementos que contribuyen a la anulación de las diferencias. Su incidencia en los procesos de exclusión, discriminación y en los trastornos alimentarios. El impacto social que esto produce en el cuidado de la salud, la construcción de subjetividades y la autoestima. Se propone abordar este eje a través del análisis de distintos recursos: artículos periodísticos, programas televisivos, publicidades, películas, otros. Se buscará promover el análisis crítico del abordaje que realizan los medios de comunicación. Se intenta fortalecer el trabajo reflexivo, favoreciendo la autonomía y el cuidado de la salud de los adolescentes. - Lo público y lo privado. La configuración de lo público y lo privado desde los medios de comunicación. Se propone trabajar y analizar el límite difuso entre lo público y lo privado, que puede advertirse en ocasiones en los medios de comunicación. La naturalización de este hecho y su incidencia en las prácticas íntimas de las personas.
- Moda y discriminación.
Eje 5: Sexualidad, historia y derechos humanos
Asignaturas que podrían abordar algunos de estos contenidos: Historia, Filosofía, Geografía, Educación Cívica, Instrucción Cívica, Derecho, Desarrollo y Salud (en las escuelas de reingreso), Biología.
Contenidos Amor, sexualidad e historia. - Género e historia. Alcances y comentarios Se trata de conocer las distintas concepciones y manifestaciones del amor y la sexualidad a lo largo de la historia. Se trata de reflexionar sobre el concepto de género como una construcción histórica, social y cultural desde una perspectiva relacional, que incluye tanto a hombres como a mujeres. Distintos lugares construidos y ocupados por hombres y mujeres a través del tiempo. Algunos temas pueden vincularse con: - la participación en la esfera pública y privada; - la participación cívica y política; - los movimientos de mujeres y feminismo; - el acceso a la educación; - trabajos y papeles desempeñados; el acceso a los cargos públicos. Nuevas configuraciones familiares a partir de los cambios socioeconómicos producidos en las últimas décadas. Cambios en los papeles de hombres y mujeres, en el interior de las familias. Se sugiere articular estos aspectos histórico-sociales con otros de orden jurídico que surgen como resultado de múltiples transformaciones. Por ejemplo, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Capítulo noveno), el Plan de Igualdad Real de Oportunidades y de Trato entre Mujeres y Varones. - Métodos anticonceptivos e historia. Se intenta recuperar el contexto histórico del surgimiento de algunos métodos anticonceptivos. Historia del preservativo. Aparición de la pastilla anticonceptiva. El replanteo en la toma de decisiones de la planificación familiar. El rol de la mujer y el varón frente a estos modos de regulación de la fecundidad. Se trata de recuperar algunos escenarios políticos de nuestro país vinculados con la implementación de políticas públicas relacionadas con la regulación de la fecundidad y los derechos sexuales y reproductivos. Por ejemplo, desde 1974 hasta la actualidad. Composición, dinámica y estructura demográfica en la Argentina a través del tiempo. Estudios comparativos con otros países, por ejemplo, con China. La primera y segunda transición demográfica. Características e impacto en la composición de los hogares.
Políticas públicas y derechos sexuales y reproductivos.
Derechos humanos y sexualidad.
Qué son los derechos humanos. La responsabilidad del Estado en su cumplimiento. Principios de los derechos humanos: universalidad, indivisibilidad, prioridad. Tipos de derechos: civiles, sociales, políticos, económicos y culturales. Historicidad en el reconocimiento de los derechos humanos. La ampliación de los derechos humanos. Los niños, niñas y adolescentes como titulares de derechos. Algunos derechos a tener en consideración: - El derecho a la vida y a la salud. Información acerca de los métodos para prevenir el VIH/SIDA y las ITS, y la conciencia para exigir del otro los cuidados necesarios. - El derecho a la libertad de elección: en cuanto al cómo, cuándo y con quién ejercer la sexualidad; el derecho a no ser obligado a prácticas que por creencias, convicciones o preferencias no resulten aceptables. - Derecho a vivir según las convicciones éticas y culturales que los padres desean inculcar a sus hijos, en tanto no transgredan los derechos y la dignidad de niños y jóvenes. - Derecho a la información sobre el propio cuerpo, sobre los modos de buscar protección y asistencia cuando se está en riesgo o cuando los derechos de las personas están siendo violados. - El derecho a ser respetado, no discriminado y no sometido a prácticas sexuales no elegidas o fuera de las condiciones de edad y capacidad de decisión que garanticen la libre elección. Respeto por la intimidad de las personas.
Se trata fundamentalmente de transmitir la idea de que los derechos humanos han sido reconocidos en forma explícita en las constituciones modernas como fruto de los procesos históricos, tensiones, conquistas y necesidades de los distintos grupos sociales, en los cuales la participación y la lucha ciudadana tuvieron un papel decisivo. La posibilidad de gozar efectivamente de esos derechos requiere también participación, y tiene una relación directa con nuestra acción. En este sentido, se pretende recuperar desde la escuela la idea de un sujeto activo, capaz de participar en la vida democrática, tanto en el reclamo por sus derechos como en el cumplimiento de sus obligaciones. Se propone conocer y analizar el marco legal existente y su relación con el marco de los derechos humanos. - Constitución de la Nación Argentina. - Tratados internacionales de derechos humanos con rango constitucional: Convención sobre los Derechos del Niño; Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).
12 Véase Ivonne Szasz. “Género y Salud. Algunas reflexiones”, en IV Congreso Latinoamericano de Ciencias Sociales y Medicina, México, 1997. 13 Juan Peralta. “Los múltiples escenarios de la sexualidad humana”, en Salud, sexualidad y VIH-SIDA. G.C.B.A., Ministerio de Salud y Ministerio de Educación-UNICEF.
Marco legal de referencia para educación sexual
Con respecto a la sexualidad, el acceso a información científica actualizada, a una formación que respete la libertad y la dignidad de las personas y a servicios de salud de calidad, constituyen derechos inalienables, ratificados por la Argentina a través de la Constitución de la Nación. La Argentina es signataria de tratados internacionales de derechos humanos, la mayoría de los cuales están incorporados en nuestra Constitución, a partir de la reforma de 1994 (artículo 75, inciso 22). Constituyen instrumentos que ofrecen un marco institucional que reconoce derechos a niños, niñas y adolescentes, tanto como a las personas adultas, para acceder –sin ningún tipo de discriminación– a servicios adecuados de educación y atención de la salud. La Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer –conocida como CEDAW por su sigla en inglés– fue redactada en 1979 para eliminar discriminaciones en materia de género. También señala el derecho a acceder a la educación y los servicios que permitan a las mujeres de distintas condiciones sociales, económicas, étnicas, etcétera, decidir sobre su fecundidad. La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN, ratificada en 1989) especifica los derechos de los niños y adolescentes en relación con su ciclo vital, reconociendo la importancia de estas etapas de la vida en el tiempo presente y en el futuro. Señala, en su artículo 29, que la educación de niños, niñas y adolescentes debe estar encaminada a: a) desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad física y mental hasta el máximo de sus posibilidades; b) favorecer el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales; el respeto por los padres, por la propia identidad cultural, por las civilizaciones distintas de la propia y por el medio ambiente; c) preparar al niño(a) para que asuma “una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia, igualdad entre los sexos y amistad entre los pueblos y grupos étnicos”.
La CDN afirma para ambos sexos la capacidad progresiva de formarse un juicio propio y el derecho a opinar en los asuntos que afectan sus vidas (artículo 12). La CDN también señala, como parte de las obligaciones del Estado, la protección de los niños, niñas y adolescentes contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, incluido el abuso sexual (artículo 19). Considera que la educación de la sexualidad constituye una herramienta crucial en la prevención de abusos. El Estado argentino también ha ratificado la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (también conocida como “Convención de Belém do Pará”), mediante la ley nacional 24.632, de 1996. Esta Convención regula aspectos vinculados con la educación de las mujeres como una herramienta insoslayable para la prevención de la violencia. De esta forma señala que “el derecho de toda mujer a una vida libre de violencia incluye, entre otros: a) el derecho de la mujer a ser libre de toda forma de discriminación; b) el derecho de la mujer a ser valorada y educada libre de patrones estereotipados de comportamiento y prácticas sociales y culturales basadas en conceptos de inferioridad o subordinación” (artículo 6). Las normativas internacionales ratificadas por la Argentina se complementan con normas internas, como la Ley Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (ley Nº 25.673/02). Esta ley creó el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, para ser implementado en todo el territorio nacional. La población beneficiaria de dicho programa es el conjunto de personas que habitan el país, sin ningún tipo de discriminación, para que todos puedan alcanzar el más alto nivel de salud sexual y reproductiva, para así adoptar decisiones sobre su sexualidad y reproducción “libres de discriminaciones, coacciones o violencia” (artículo 2). La ley Nº 25.673 busca también la disminución de la mortalidad y la morbilidad materno-infantil, la prevención de embarazos inoportunos, la promoción de la salud sexual de los adolescentes y la prevención de infecciones de transmisión sexual y VIH-SIDA. Para ello, estipula que se deberá garantizar a toda la población el acceso a información, métodos y prestaciones de servicios de salud sexual y reproductiva, y potenciar la participación de las mujeres en la toma de decisiones referidas a su salud sexual y reproductiva.
La mayor parte de las provincias, a su vez, han sancionado leyes específicas, o bien, han adherido a la ley nacional. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionó en el año 2000 la ley Nº 418 de Salud Reproductiva y Procreación Responsable, destinada a “la población en general, especialmente las personas en edad fértil”. Por su parte, la Ley Nacional de SIDA (ley Nº 23.798/90) y su decreto reglamentario (Nº 1.244/91) señalan la obligación de incorporar la prevención del VIH en los programas de enseñanza de los niveles primario, secundario y terciario, y delegan en el Ministerio de Educación la competencia en este sentido. Más cercanos al sector educación de la Ciudad de Buenos Aires, se encuentran también como antecedentes legales de educación sexual en el sistema educativo las ordenanzas Nº 40.089/ 84 y la 46.508/93. En lo que respecta a la primera, se crea en la Escuela Superior de Capacitación Docente el curso de educación sexual; mientras que la segunda incorpora la educación sexual en todas las escuelas primarias y secundarias dependientes de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. No obstante, estas ordenanzas no alcanzaron a producir modificaciones en los diseños curriculares, pero sentaron un precedente importante para la ley 2.110. El plan de igualdad de trato y oportunidades entre varones y mujeres, si bien no forma parte exclusiva del sector educación, incluye en el mismo el trabajo sobre sexualidad; aunque el acento de dicha ley está puesto en la perspectiva de género. Dentro del marco jurídico, las escuelas tienen una responsabilidad indelegable para mejorar la calidad de vida de la población, contribuir para el cumplimiento efectivo de sus derechos, promover el ejercicio de su ciudadanía y vigorizar las relaciones de cuidado, mutua confianza y respeto. En el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la sanción de la ley Nº 2.110 de Educación Sexual Integral en el año 2006 establece los alcances, principios y objetivos de la educación sexual escolar integral en todo el sistema educativo de su jurisdicción.
Servicios del Ministerio de Salud y del Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
Ministerio de Salud Programa de Salud Sexual y Reproductiva. El Programa de Salud Sexual y Reproductiva (PSSyR) tiene como principal objetivo facilitar el acceso libre y gratuito de la población al cuidado de su salud sexual y reproductiva, y a la información y el asesoramiento profesional para la elección y la provisión del método anticonceptivo adecuado. Entre las prestaciones que ofrece dicho programa se encuentran las siguientes: Actividades grupales de promoción de la salud sexual y reproductiva en los centros asistenciales y los ámbitos comunitarios. Información y asesoramiento a mujeres y varones sobre salud sexual y reproductiva y métodos anticonceptivos. Asistencia y provisión gratuita de métodos anticonceptivos con el asesoramiento de los profesionales del equipo de salud. Información, asesoramiento y atención adecuada en salud sexual y reproductiva para las/os adolescentes. En los hospitales generales se puede encontrar orientación sobre el tema en los consultorios específicos del Programa, o en los de ginecología, ginecología infanto-juvenil y/o adolescencia. También se puede solicitar anticoncepción de emergencia en las guardias. La atención y la provisión del método adecuado son gratuitas. Teléfonos: 0800-999-2727 - Línea gratuita de asesoramiento del G.C.B.A. 0800-666-8537 - Dirección General de la Mujer.
14 Todos los datos de direcciones presentes en este anexo y en el siguiente están actualizados al 18 de diciembre de 2008.
Centros de Salud y Acción Comunitaria (CESAC)
Centro CESAC 1 CESAC 2 CESAC 3 CESAC 4 CESAC 5 CESAC 6 CESAC 7 CESAC 8 CESAC 9 CESAC 10 CESAC 11 CESAC 12 CESAC 13 CESAC 14 CESAC 15 CESAC 16 CESAC 17 CESAC 18 CESAC 19 CESAC 20 CESAC 21 CESAC 22 CESAC 23 CESAC 24 UNASAD 25 UNASAD 26 UNASAD 27 CESAC 28 CESAC 29 CESAC 30 CESAC 31 CESAC 32 CESAC 33 CESAC 34 CESAC 35 CESAC 36 CESAC 37 CESAC 38 CESAC 39 CESAC 40 CESAC 41 DIRECCIÓN Vélez Sarsfield 1271 Terrada 5850 Soldado de la Frontera 5144 Alberdi y Pilar Piedrabuena 3140 Mariano Acosta y Roca (Barrio Fátima) 2 de Abril y Montiel Osvaldo Cruz y Luna Irala 1254 Alcorta 1402 Agüero 940 Olazábal 3960 Directorio 4210 Horacio Casco 4446 Humberto 1º 470 California 2346 El Salvador 4037 Miralla y Batlle Ordóñez Curapaligüe y Cobo 1925 Ana María Janer y Charrúa Gendarmería Nacional 522 Guzmán 90 Querandíes 4290 Mariano Acosta y Castañares Estados Unidos, Brasil y Antártida Argentina Malabia 964 Tronador 4134 Cafayate 5388 Dellepiane y Gral. Paz Alcorta e Iguazú Av. Riestra y Ana María Janer Charrúa 2900 Av. Córdoba 5741 Artigas 2262 Osvaldo Cruz y Zavaleta Cervantes y Mercedes 1371/9 Av. de los Corrales y Lisandro de la Torre Medrano 350 24 de Noviembre 1679 Esteban Bonorino 1729 Ministro Brin 843 TELÉFONO 4302-0059 4572-9520/6798 4605-7823 4686-6660 4687-0494/1672 4918-4879 4602-5161 4302-3825 4302-9983 4304-2002 4864-1446 interno 107 4543-2494 4671-5693 4602-6527/5928 4361-4938/9006 4302-3803 4862-1886 4638-7226 4925-0992 4919-2144 4315-4414 4855-6268 4983-6098 4637-2002 4315-1553 4778-0365 4543-2998 4541-6001 4605-2148 4601-7973 4912-2620 4919-9670/3994 4919-7106 4770-9202 4585-1514 4301-8720 4567-1891 4687-2657 4958-4783 4911-3576 4631-4554 Sin teléfono
Hospital Teodoro ÁLVAREZ Torcuato de ALVEAR Cosme ARGERICH José BORDA DURAND De Pediatría Dr. Pedro ELIZALDE FERNÁNDEZ De Niños Ricardo GUTIÉRREZ De Pediatría Dr. GARRAHAN Dr. MOYANO Dr. F. J. MUÑIZ Dr. J. M. PENNA PIÑERO PIROVANO RAMOS MEJÍA Bernardino RIVADAVIA SANTOJANNI Aranguren 2701 Warnes 2630 Pi y Margall 750 Ramón Carrillo 375 Av. Díaz Vélez 5044 Montes de Oca 40 Cerviño 3356 Sánchez de Bustamante 1399 Combate de los Pozos 1881 Brandsen 2570 Uspallata 2272 Pedro Chutro 3380 Varela 1301 Av. Monroe 3555 Urquiza 609 Las Heras 2670 Pilar 950 Dr. Ramón Carrillo 315 Combatientes de Malvinas 3062 Calderón de la Barca 1550 Nueva York 3952 Esteban de Luca 2151 Dirección Teléfono 4611-6666/ 2155/3112/6409 4771-5095 4121-0700/0800 4305-6485 4981-2790/2570/2670 4982-2489/2404 4307-5223 4808-2600 4962-9247/81 4941-8772 4942-7475 4301-9591 4304-2180 interno 222 4911-3571/7231 4911-3030/5555 interno 244 4631-8601/8100/6704 0705/4337 4542-7289 4931-1884 4809-2000 4630-5500/5601 4304-4937 4521-3600/8700 4639-8700/01/02/03/04 4501-0683 interno 172 4943-5028
Infanto Juvenil Dra. TOBAR GARCÍA TORNÚ VÉLEZ SARSFIELD ZUBIZARRETA Materno Infantil Ramón SARDÁ
Plan Médico de Cabecera
Plan Médico de Cabecera PMC ÁLVAREZ PMC ARGERICH PMC DURAND PMC FERNÁNDEZ PMC PENNA PMC PIÑERO PMC PIROVANO PMC RAMOS MEJÍA PMC RIVADAVIA PMC SANTOJANNI PMC TORNÚ PMC VÉLEZ SARSFIELD PMC ZUBIZARRETA Aranguren 2701 Alte. Brown 240 Av. Díaz Vélez 5044 Cerviño 3356 Pedro Chutro 3380 Varela 1301 Olazábal 3960 Urquiza 609 Las Heras 2670 Pilar 950 Combatientes de Malvinas 3300 Calderón de la Barca 1550 Nueva York 3952 Dirección Teléfonos 4637-6169 4300-6451 4981-3177 4801-0770 4912-1085 4633-8521 4545-4114 4127-0440 4801-0880 4642-7948 4523-2332 4521-7947 4566-1413 interno 366 4639-8700 interno 373 4501-1616
Centro Médico Barrial CMB N° 1 CMB N° 2 CMB N° 3 CMB N° 4 CMB N° 5 CMB N° 6 CMB N° 7 CMB N° 8 CMB N° 9 CMB N° 10 CMB N° 11 CMB N° 12 CMB N° 13 CMB N° 14 CMB N° 15 CMB N° 16 CMB N° 17 CMB N° 18 CMB N° 19 CMB N° 20 CMB N° 21 CMB N° 22 CMB N° 23 CMB N° 24 CMB N° 25 CMB N° 26 CMB N° 27 CMB N° 28 CMB N° 29 CMB N° 30 CMB N° 31 CMB N° 32 CMB N° 33 CMB N° 34 CMB N° 35 CMB N° 36 CMB N° 37 Dirección Rivera Indarte 3512 Av. J. B. Justo 6162 Av. J. B. Justo 9668 Av. Carabobo 801 Nogoyá 4302 Estados Unidos 1936 Patrón 6119 La Capital 1131 Albariño 3512 Pinzón 355 PB "A" Gregoria Pérez 3434 Páez 2283 Fragata Presidente Sarmiento 1689 Santiago del Estero 1678 Av. Francisco de la Cruz 6965 México 4040 Núñez 5019 Carlos María Ramírez 1445 Colihue 2975 Araujo 1246 Anchorena 656 Charlone 66 Tejedor 251 Brasil 2867 Echandía 3417 Guayra 2193 Antezana 340 Echeandía 5567 Saavedra 205 Espinosa 1211 Avelino Díaz 1971 Calderón de la Barca 1198 Crámer 4354 Thames 891 Salvador María del Carril 2956 Burela 1604 Iriarte 2056 Teléfono 4919-7144 4583-2892 4644-5654 4632-7525 4639-5229 4308-6058 4642-5422 4924-0461 4601-2835 4300-8898 4551-8522 4631-8254 4582-1563 4305-4923 4602-4579 4932-4075 4545-8668 4919-4671 4566-8314 4682-1802 4865-0940 4855-3488 4923-8624 4941-1385 4637-8831 4701-6467 4854-8737 4601-1942 4951-2443 4307-8377 4632-2097 6317-7505 4702-5661 4779-2995 4574-3664 4573-4780 4524-7685 4360-0429
Los Centros de Prevención, Asesoramiento y Diagnóstico (CePAD) del VIH/SIDA funcionan en centros de salud, hospitales y organizaciones donde se puede consultar sobre el VIH/SIDA, retirar material informativo y hacer el test de manera rápida y confidencial. En www.buenosaires.gov.ar/areas/salud/sida/vih/centros_distrib/ es posible encontrar una guía, barrio por barrio, de lugares de distribución gratuita de preservativos y materiales gráficos y educativos sobre salud y VIH/SIDA.
Centros de Prevención, Asesoramiento y Diagnóstico (CePAD)
CePAD Centro de Salud Nº 2 Centro de Salud Nº 5 Centro de Salud Nº 7 Centro de Salud Nº 9 Centro de Salud Nº 13 Centro de Salud Nº 15 Centro de Salud Nº 18 Centro de Salud Nº 19 Centro de Salud Nº 20 Centro de Salud Nº 21 Centro de Salud Nº 22 Centro de Salud Nº 24 Centro de Salud Nº 33 Centro de Salud Nº 35 Centro de Salud Nº 40 Hospital Piñero Hospital Tornú Hospital Ramos Mejía - Servicio de Inmunocomprometidos UTE-CTERA Capital Grupo Nexo Dirección Terrada 5850 Av. Piedrabuena 3200 2 de Abril y Montiel Irala 1254 Av. Directorio 4210 Humberto 1° 470 Miralla y Batlle Ordóñez Curapaligüe 1901 Ana María Janer y Charrúa Calles 5 y 10 (Barrio Retiro) Guzmán 90 Calle L sin número, entre M. Castro y Laguna (Barrio R. Carrillo) Av. Córdoba 5656 Osvaldo Cruz y Zavaleta Esteban Bonorino 1729 Varela 1301 Combatientes de Malvinas 3002 Urquiza 609 Virrey Liniers 1043 Av. Callao 339. 5º piso Teléfono 4572-9520/6798 4687-0494/1672 4602-5161 4302-9983 4671-5693 4361-4938 4638-7226 4925-0992 4919-2144 4315-4414 4855-6268 4637-2002 4770-9202 4301-8720 4631-4554 4634-3033 4521-8700/3600/ 4485 4931-5252 4127-0276 4957-6635 4374-4484 4375-0359
- Hospital Fernández Servicio de Infectología. Cerviño 3356. Teléfono: 4808-2626. - Hospital Dr. F. J. Muñiz Uspallata 2272. Consultorios Externos. Teléfono: 4304-2180, interno 222. Consultorios Externos, Sala 17. Teléfono: 304-3332.
- Hospital Fernández Servicio de Infectología. Cerviño 3356. Teléfono: 4808-2626. - Hospital Dr. F. J. Muñiz Uspallata 2272. Consultorios Externos. Teléfono: 4304-2180, interno 222. Consultorios Externos, Sala 17. Teléfono: 304-3332. Ministerio de Educación - Comisión para la Promoción de la Salud y la Prevención del Sida. Brinda, desde 1989, a solicitud del personal docente, profesional, auxiliar, alumnos, familiares y comunidad en general: - Asesoramiento y acompañamiento institucional, personal y familiar para la integración de las personas que viven con VIH/Sida, preservando su derecho al trabajo y a la educación, y manteniendo la confidencialidad y la reserva de la identidad, de acuerdo con la ley N° 23.798 y con la normativa específica del Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. - Actualización y difusión anual por medio de notas informativas, con indicación de exhibición en cartelera, de la normativa legal ministerial, normas de higiene general y servicios para la comunidad educativa (www.buenosaires.gov.ar/areas/educacion/hiv/). - Cursos de formación docente para la prevención de las epidemias del VIH/Sida: intensivos (durante el mes de febrero) y cuatrimestrales, a través del CePA. - Talleres de prevención del VIH/Sida: para el personal directivo, docente y auxiliar de los establecimientos educativos (en una sola jornada para todos; o en distintos grupos, en varias jornadas). - Actividades grupales de promoción de la salud y de prevención de VIH/Sida y otras ITS para padres y otros miembros de la comunidad escolar. - Actividades grupales específicas para alumnos: de 6º y 7º grado, de todos los niveles del Área de Adultos y Adolescentes, de 3º a 5º año de escuelas del Área de Educación Media, Técnica y Artística, y de los Profesorados de Formación Superior.
Instituciones y servicios en la Ciudad de Buenos Aires que brindan asistencia ante situaciones de vulneración de derechos sErvicios dEl consEjo dE los dErEchos dE niños, niñas y adolEscEntEs
La línea telefónica 102 es un servicio gratuito y funciona las 24 horas durante todo el año. Brinda la posibilidad de realizar consultas y denuncias vinculadas con la vulneración de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Pone al servicio de los vecinos todas las posibilidades que ofrecen los programas sociales del Gobierno de la Ciudad. Esta línea ofrece la información requerida, o bien realiza derivaciones al programa o persona correspondiente. Se reciben denuncias sobre problemáticas diversas, como la falta de cobertura a necesidades básicas; el maltrato físico o psicológico; el abuso y la explotación; el incumplimiento de las responsabilidades de los adultos; situaciones de violencia familiar, social e institucional; discriminación; atención a niños y niñas con discapacidad; problemas de adicciones, entre una amplia variedad de temas. Las Defensorías Zonales se encuentran ubicadas en distintos barrios de la ciudad, y cuentan con equipos interdisciplinarios capacitados en temas de infancia y adolescencia, para brindar atención pública y gratuita, asesorar, orientar y patrocinar jurídicamente. Se ocupan de dar una respuesta cuando los derechos de niños, niñas y adolescentes no son respetados, o cuando es necesario remover obstáculos que impiden el pleno ejercicio de los mismos. Para realizar las consultas o denuncias, es necesario concurrir a la defensoría del barrio o bien, si la denuncia tiene lugar en la escuela, es la institución la encargada de comunicarse con esta defensoría. La Guardia Permanente de Abogados es un equipo de abogados especialistas en infancia y adolescencia; atiende todos los días del año durante las 24 horas, para llevar a cabo el reestablecimiento inmediato de sus derechos a los niños, niñas y adolescentes. Este servicio evalúa las situaciones y luego las deriva, teniendo en cuenta
las características personales de los niños, niñas y adolescentes en cuestión, y dándoles la garantía plena de sus derechos. Este servicio recibe solamente llamados institucionales –por ejemplo, de hospitales, comisarías, escuelas, etcétera–. Si el público en general desee realizar alguna consulta o denunciar la vulneración de un derecho, lo puede hacer a los servicios anteriormente mencionados. Los teléfonos de la Guardia Permanente de Abogados son 155-662-9923/8894.
- Violencia doméstica Línea Mujer/Te ayudo/Noviazgos violentos: 0800-666-8537 (MUJER). Atiende las 24 horas a mujeres maltratadas física o emocionalmente. Se deriva a los servicios sociales, legales y terapéuticos que brinda el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Noviazgos violentos: atiende las 24 horas a adolescentes de entre 13 y 21 años que atraviesan o han pasado por situaciones de violencia física, emocional o sexual en sus parejas o noviazgos.
- Universidad de Buenos Airewacultad de Derecho Talcahuano 550, piso 8º (Palacio de Tribunales). Teléfono: 4371-7679 / 2861. Atención: lunes, martes, jueves y viernes de 8 a 17 horas. Asesoramiento jurídico gratuito. Patrocinio jurídico gratuito. - Corte Suprema de Justicia Oficina de Violencia Doméstica. Lavalle 1250. Atiende las 24 horas.
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DEFENSORÍAS ZONALES DEL G.C.B.A. - GUARDIA: 15-5662-8894 15-5662-9923 BELGRANO LUGANO - PIEDRABUENA Av. Cabildo 3067, 1º piso. DIRECCIÓN Cafayate 5262. 4702-3748 interno 307. Fax: interno 330. 4605-5741 Directo: 4605-5741 y TELÉFONO Directo: 4703-1941 4604-0590 Lunes a viernes de 9 a 16. HORARIO Lunes a viernes de 9 a 16. Dra. María Teresa Parrilla COORD. Dr. Damián Corrente defensorialuganopiedrabuena@buenosaires. defensoriabelgrano@buenosaires.gov.ar MAIL gov.ar MATADEROS - LINIERS LA BOCA - BARRACAS Suárez 1301. DIRECCIÓN Pieres 376, departamento B. 4301-5414 Directo: 4301-8824 TELÉFONO 4642-8739 y 4643-1572. Lunes y jueves 9 a 14. Martes y miércoles de 9 a 16. HORARIO Lunes a viernes de 9 a 16. Mónica Pérez COORD. Lic. Alicia Chimenti defensoriabocabarracas@buenosaires.gov.ar CABALLITO - PARQUE CENTENARIO NUEVA POMPEYA Av. Díaz Vélez 4558. DIRECCIÓN Av. Cruz 1252. 4958-7047/48 y 4958-7660 interno 315. TELÉFONO 4918-0891 Directo: 4919-6429 Directo: 4958-5310 Lunes de 15 a 18. Martes a jueves de 14 a 18. HORARIO Lunes a viernes de 9 a 16. Lic. Roxana Silva COORD. Dra. Silvia Vaccaro defensoriacaballitocentenario@buenosaires.gov.ar MAIL defensorianuevapompeya@buenosaires.gov.ar CENTRO ONCE Av. Jujuy 1028. DIRECCIÓN Junín 521, piso 2º. 4375-0644/1850/2042 Directo: 4942-7164 y 4942-0747. TELÉFONO Directo: 4372-9452 Lic. Concepción Díaz HORARIO Lunes a viernes de 9 a 16. COORD. Dr. Walter Barallobres defensoriacentro@buenosaires.gov.ar MAIL defensoriaonce@buenosaires.gov.ar CHACARITA - LA PATERNAL PALERMO Rodney 226. DIRECCIÓN Av. Córdoba 5690. 4773-2946 y 4771-0750/1306, interno Directo: 4857-0121 TELÉFONO 320. Directo: 4778-9040 Lunes a viernes de 9 a 16. HORARIO Lunes a viernes de 9 a 16. Lic. Lorena del Luján Tomatis COORD. Lic. Paula Novoa defensoriachacaritapaternal@buenosaires.gov.ar MAIL defensoriapalermo@buenosaires.gov.ar PLAZA LAVALLE DEVOTO Ricardo Gutiérrez 3250, entre Cuenca y Campana. DIRECCIÓN Paraná 426, piso 12 departamento H. Directo: 4505-0853 TELÉFONO 4374-3273 y 4373-6559 Lunes a viernes de 9 a 16. HORARIO Lunes a viernes de 9 a 16. Lic. Marina Bravo COORD. Dra. Liliana Peluso defensoriaplazalavalle@buenosaires. defensoriadevoto@buenosaires.gov.ar MAIL gov.ar FLORES VILLA URQUIZA Castañón 1060. DIRECCIÓN Miller 2751. 4637-9378 TELÉFONO 4523-9489 Directo: 4521-3496 Lic. Marisa Villarruel HORARIO Martes a jueves de 9 a 16. COORD. Dr. Luis Arce defensoriavillaurquiza@buenosaires. defensoriaflores@buenosaires.gov.ar MAIL gov.ar RECOLETA FLORESTA Uriburu 1022, 3º piso. DIRECCIÓN Bacacay 3968. 4823-1165/1172 interno 127. TELÉFONO 4636-2490/2226, interno 108/9. Dra. Teresa Barragán Recalde HORARIO Lunes a viernes de 9 a 14. COORD. Adriana Calcedo defensoriarecoleta@buenosaires.gov.ar MAIL defensoriafloresta@buenosaires.gov.ar
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