Source: https://www.iberley.es/resoluciones/resolucion-teaf-bizkaia-12834-13-07-2012-160651
Timestamp: 2020-02-21 14:29:33
Document Index: 170245306

Matched Legal Cases: ['artículo 4', 'artículo 20', 'artículo 7', 'artículo 20', 'artículo 60', 'artículo 63', 'artículo 5', 'artículo 1', 'artículo 39', 'artículo 20', 'artículo 8', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 4', 'artículo 20', 'artículo 20', 'artículo 90', 'artículo 20', 'artículo 91', 'artículo 2']

Resolución de TEAF Bizkaia, 12834, 13-07-2012 | Iberley
Arts. 4, 20 y 90 de la Norma Foral 7/1994, de 9 de noviembre.
Art. 7 del Real Decreto 1624/1992, de 29 de diciembre.
Impartición de cursos de seguridad vial. Venta de contenidos sobre cursos de formación vial a otras entidades.
La consultante es una entidad de reciente creación, cuya actividad está orientada hacia la formación on-line en materia de seguridad vial. Asimismo, también se dedica a suministrar a otras personas físicas o jurídicas contenidos para la impartición por su parte de cursos sobre seguridad vial.
Desea conocer si los cursos on-line que imparte están exentos del Impuesto sobre el Valor Añadido. Asimismo, quiere conocer si el suministro de contenidos sobre seguridad vial a otras personas físicas o jurídicas para la impartición por éstas de los cursos correspondientes se encuentra o no exento de tributación en este Impuesto.
Con respecto a las cuestiones planteadas, resulta de aplicación la Norma Foral 7/1994, de 9 de noviembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (NFIVA), en cuyo artículo 4 se regula que: 'Uno. Estarán sujetas al Impuesto las entregas de bienes y prestaciones de servicios realizadas en el ámbito espacial del Impuesto por empresarios o profesionales a título oneroso, con carácter habitual u ocasional, en el desarrollo de su actividad empresarial o profesional, incluso si se efectúan en favor de los propios socios, asociados, miembros o partícipes de las entidades que las realicen. (...)'.
No obstante, el artículo 20.Uno de la misma NFIVA recoge, en su apartado 9, que: 'Uno. Estarán exentas de este Impuesto las siguientes operaciones: (...) 9. La educación de la infancia y de la juventud, la guarda y custodia de niños, la enseñanza escolar, universitaria y de postgraduados, la enseñanza de idiomas y la formación y reciclaje profesional, realizadas por entidades de derecho público o entidades privadas autorizadas para el ejercicio de dichas actividades. La exención se extenderá a las prestaciones de servicios y entregas de bienes directamente relacionadas con los servicios enumerados en el párrafo anterior, efectuadas, con medios propios o ajenos, por las mismas empresas docentes o educativas que presten los mencionados servicios. La exención no comprenderá las siguientes operaciones: (...) c) Las efectuadas por escuelas de conductores de vehículos relativas a los permisos de conducción de vehículos terrestres de las clases A y B y a los títulos, licencias o permisos necesarios para la conducción de buques o aeronaves deportivos o de recreo. d) Las entregas de bienes efectuadas a título oneroso. (...)'.
Este precepto se encuentra desarrollado en el artículo 7 del Reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido, aprobado por Real Decreto 1624/1992, de 29 de diciembre (RIVA), donde se señala que: 'Tendrán la consideración de entidades privadas autorizadas, a que se refiere el artículo 20, apartado uno, número 9. de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido, aquellos centros educativos cuya actividad esté reconocida o autorizada por el Estado, las Comunidades Autónomas u otros entes públicos con competencia genérica en materia educativa o, en su caso, con competencia específica respecto de las enseñanzas impartidas por el centro educativo de que se trate'.
La entidad consultante afirma en el escrito presentado que una de las actividades que desarrolla consiste en la impartición de cursos on-line sobre seguridad y formación vial, relacionados con la obtención de distintos permisos de conducción.
Así, en lo que se refiere a estos permisos de conducción, en el artículo 60 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, aprobada mediante Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, se establece que la enseñanza de los conocimientos y técnica necesarios para la conducción, el posterior perfeccionamiento y renovación de conocimientos, así como la constatación de las aptitudes psicofísicas de los conductores, se deben ejercer por centros oficiales o privados, que necesitan de autorización previa para desarrollar su actividad. Por su parte, el artículo 63 de la misma Ley señala que aquellos titulares de autorizaciones para conducir que hayan perdido los puntos asignados podrán obtener nuevamente un permiso o licencia de conducción de la misma clase de la que eran titulares, previa realización y superación con aprovechamiento de un curso de sensibilización y reeducación vial y posterior superación de las pruebas que reglamentariamente se determinen. A todos estos efectos, en el artículo 5 de la repetida Ley se señala que corresponde al Ministerio del Interior, sin perjuicio de las competencias que tengan atribuidas las Comunidades Autónomas, conceder las autorizaciones de apertura y funcionamiento de los centros de formación de conductores, con los requisitos y condiciones que reglamentariamente se determinen, y contratar la gestión de los cursos de sensibilización y reeducación vial que han de realizar los conductores como consecuencia de la pérdida parcial o total de los puntos que les hayan sido asignados, elaborar el contenido de los cursos, así como su duración y requisitos.
Por su parte, el artículo 1 del Reglamento regulador de las escuelas particulares de conductores, aprobado mediante Real Decreto 1295/2003, de 17 de octubre, prevé que: '1. Como centros docentes, las Escuelas Particulares de Conductores están facultadas para impartir, de forma profesional, la enseñanza de los conocimientos, habilidades, aptitudes o comportamientos esenciales para la seguridad de la circulación, a los aspirantes a la obtención de alguno de los permisos o licencias de conducción previstos en el Reglamento General de Conductores, aprobado por el Real Decreto 818/2009, de 8 de mayo. 2. Las Escuelas Particulares de Conductores, además, podrán realizar otras actividades, siempre que cumplan con los requisitos exigidos en la normativa específica que, en su caso, las regule. 3. Previa autorización de los alumnos e información a los mismos del coste asociado a este servicio, podrán gestionar en los centros oficiales, en el nombre de aquéllos, el despacho de cuantos documentos les interesen a aquéllos y estén directamente relacionados con la obtención del permiso o licencia de conducción'.
A lo que el artículo 39 del mismo Reglamento regulador de las escuelas particulares de conductores, añade que: '1. Toda escuela programará las enseñanzas ajustándose a las normas del Reglamento General de Conductores y a los objetivos, contenidos mínimos y directrices que al efecto establezca el Ministro del Interior, a propuesta de la Jefatura Central de Tráfico, previo informe de las asociaciones más representativas del sector de la enseñanza de la conducción'. En este sentido, el artículo 20 de dicho Reglamento preceptúa que: '1. Toda Escuela que vaya a impartir la formación para la obtención del permiso o de la licencia de conducción necesitará de una autorización de apertura previa para desarrollar su actividad, que se expedirá por la Jefatura Provincial de Tráfico en cuyo territorio radique la Escuela. Para ello deberá contar con los elementos personales y materiales mínimos regulados en este Reglamento. 2. Esta autorización tendrá validez en todo el territorio español y habilitará a su titular para abrir Secciones o Sucursales que llevarán la misma denominación que la Escuela. 3. Igualmente el personal directivo o docente de toda Escuela, Sección o Sucursal necesitará de autorización administrativa previa para ejercer sus funciones'.
Adicionalmente, el artículo 8 del referido Reglamento determina que: '1. El personal docente está constituido por los profesores dedicados a impartir la enseñanza de los conocimientos y las técnicas de la conducción teóricos y prácticos necesarios para la formación y adiestramiento de los aspirantes a la obtención de un permiso o licencia de conducción. 2. Para ejercer funciones docentes como profesor en una escuela o sección es necesario: a) Estar en posesión del certificado de aptitud de profesor de formación vial o de profesor de escuelas particulares de conductores. b) Disponer de autorizaciones de ejercicio como profesor'.
De todo lo anterior se desprende que la enseñanza de los conocimientos, habilidades, aptitudes o comportamientos esenciales para la seguridad de la circulación a los aspirantes a la obtención de los permisos o licencias de conducción previstos en el Reglamento General de Conductores, impartida por las escuelas particulares de conductores autorizadas para el desarrollo de dicha actividad, estará exenta del Impuesto sobre el Valor Añadido cuando tal enseñanza tenga naturaleza de formación o reciclaje profesional, sin que pueda entenderse que tiene esta naturaleza la enseñanza relativa a los permisos de conducción de vehículos terrestres de las clases A y B.
La determinación de cuándo los servicios de enseñanza prestados por escuelas particulares de conductores tienen carácter de formación o reciclaje profesional debe efectuarse atendiendo a las características de las autorizaciones administrativas para cuya obtención se prestan tales servicios.
A estos efectos, el artículo 4 del Reglamento General de Conductores, aprobado por Real Decreto 818/2009, de 8 de mayo, indica que: '1. Todas las clases de permiso de conducción de las que sea titular una persona deberán constar en un único documento con expresión de las categorías de vehículos cuya conducción autorizan. 2. El permiso de conducción será de las siguientes clases: a) El permiso de conducción de la clase AM autoriza para conducir ciclomotores de dos o tres ruedas y cuatriciclos ligeros, aunque podrá estar limitado a la conducción de ciclomotores de tres ruedas y cuatriciclos ligeros. La edad mínima para obtenerlo será de quince años cumplidos. No obstante, hasta los dieciocho años cumplidos no autorizará a conducir los correspondientes vehículos cuando transporten pasajeros. b) El permiso de conducción de la clase A1 autoriza para conducir motocicletas con una cilindrada máxima de 125 cm3, una potencia máxima de 11 kW y una relación potencia/peso máxima de 0,1 kW/kg y triciclos de motor cuya potencia máxima no exceda de 15 kW. La edad mínima para obtenerlo será de dieciséis años cumplidos. c) El permiso de conducción de la clase A2 autoriza para conducir motocicletas con una potencia máxima de 35 kW y una relación potencia/peso máxima de 0,2 kW/kg y no derivadas de un vehículo con más del doble de su potencia. La edad mínima para obtenerlo será de dieciocho años cumplidos. d) El permiso de conducción de la clase A autoriza para conducir motocicletas y triciclos de motor. La edad mínima para obtenerlo será de veinte años cumplidos pero hasta los veintiún años cumplidos no autorizará a conducir triciclos de motor cuya potencia máxima exceda de 15 kW. e) El permiso de conducción de la clase B autoriza para conducir los siguientes vehículos: Automóviles cuya masa máxima autorizada no exceda de 3.500 kg que estén diseñados y construidos para el transporte de no más de ocho pasajeros además del conductor. Dichos automóviles podrán llevar enganchado un remolque cuya masa máxima autorizada no exceda de 750 kg. Conjuntos de vehículos acoplados compuestos por un vehículo tractor de los que autoriza a conducir el permiso de la clase B y un remolque cuya masa máxima autorizada exceda de 750 kg, siempre que la masa máxima autorizada del conjunto no exceda de 4.250 kg, sin perjuicio de las disposiciones que las normas de aprobación de tipo establezcan para estos vehículos. Triciclos y cuatriciclos de motor. La edad mínima para obtenerlo será de dieciocho años cumplidos. No obstante, hasta los veintiún años cumplidos no autorizará a conducir triciclos de motor cuya potencia máxima exceda de 15 kW. f) El permiso de conducción de la clase BTP, que sólo tiene validez dentro del territorio nacional, autoriza para conducir vehículos prioritarios cuando circulen en servicio urgente, vehículos que realicen transporte escolar cuando transporten escolares y vehículos destinados al transporte público de viajeros en servicio de tal naturaleza, todos ellos con una masa máxima autorizada no superior a 3.500 kg, y cuyo número de asientos, incluido el del conductor, no exceda de nueve. La edad mínima para obtenerlo será de dieciocho años cumplidos. g) El permiso de conducción de la clase B + E autoriza para conducir conjuntos de vehículos acoplados compuestos por un vehículo tractor de los que autoriza a conducir el permiso de la clase B y un remolque o semirremolque cuya masa máxima autorizada no exceda de 3.500 kg, sin perjuicio de las disposiciones que las normas de aprobación de tipo establezcan para estos vehículos. La edad mínima para obtenerlo será de dieciocho años cumplidos. h) El permiso de conducción de la clase C1 autoriza para conducir automóviles distintos de los que autoriza a conducir el permiso de las clases D1 o D, cuya masa máxima autorizada exceda de 3.500 kg y no sobrepase los 7.500 kg, diseñados y construidos para el transporte de no más de ocho pasajeros además del conductor. Dichos automóviles podrán llevar enganchado un remolque cuya masa máxima autorizada no exceda de 750 kg. La edad mínima para obtenerlo será de dieciocho años cumplidos. i) El permiso de conducción de la clase C1 + E autoriza para conducir los siguientes vehículos: Conjuntos de vehículos acoplados compuestos por un vehículo tractor de los que autoriza a conducir el permiso de la clase C1 y un remolque o semirremolque cuya masa máxima autorizada exceda de 750 kg, siempre que la masa máxima autorizada del conjunto así formado no exceda de 12.000 kg, sin perjuicio de las disposiciones que las normas de aprobación de tipo establezcan para estos vehículos. Conjuntos de vehículos acoplados compuestos por un vehículo tractor de los que autoriza a conducir el permiso de la clase B y un remolque o semirremolque cuya masa máxima autorizada exceda de 3.500 kg, siempre que la masa máxima autorizada del conjunto no exceda de 12.000 kg, sin perjuicio de las disposiciones que las normas de aprobación de tipo establezcan para estos vehículos. La edad mínima para obtenerlo será de dieciocho años cumplidos. j) El permiso de conducción de la clase C autoriza para conducir automóviles distintos de los que autoriza a conducir el permiso de las clases D1 o D, cuya masa máxima autorizada exceda de 3.500 kg que estén diseñados y construidos para el transporte de no más de ocho pasajeros además del conductor. Dichos automóviles podrán llevar enganchado un remolque cuya masa máxima autorizada no exceda de 750 kg. La edad mínima para obtenerlo será de veintiún años cumplidos. k) El permiso de conducción de la clase C+E autoriza para conducir conjuntos de vehículos acoplados compuestos por un vehículo tractor de los que autoriza a conducir el permiso de la clase C y un remolque o semirremolque cuya masa máxima autorizada exceda de 750 kg, sin perjuicio de las disposiciones que las normas de aprobación de tipo establezcan para estos vehículos. La edad mínima para obtenerlo será de veintiún años cumplidos. l) El permiso de conducción de la clase D1 autoriza para conducir automóviles diseñados y construidos para el transporte de no más de dieciséis pasajeros además del conductor y cuya longitud máxima no exceda de ocho metros. Dichos automóviles podrán llevar enganchado un remolque cuya masa máxima autorizada no exceda de 750 kg. La edad mínima para obtenerlo será de veintiún años cumplidos. m) El permiso de conducción de la clase D1 + E autoriza para conducir conjuntos de vehículos acoplados compuestos por un vehículo tractor de los que autoriza a conducir el permiso de la clase D1 y un remolque cuya masa máxima autorizada exceda de 750 kg, sin perjuicio de las disposiciones que las normas de aprobación de tipo establezcan para estos vehículos. La edad mínima para obtenerlo será de veintiún años cumplidos. n) El permiso de conducción de la clase D autoriza para conducir automóviles diseñados y construidos para el transporte de más de ocho pasajeros además del conductor. Dichos automóviles podrán llevar enganchado un remolque cuya masa máxima autorizada no exceda de 750 kg. La edad mínima para obtenerlo será de veinticuatro años cumplidos. ñ) El permiso de conducción de la clase D + E autoriza para conducir conjuntos de vehículos acoplados compuestos por un vehículo tractor de los que autoriza a conducir el permiso de la clase D y un remolque cuya masa máxima autorizada exceda de 750 kg, sin perjuicio de las disposiciones que las normas de aprobación de tipo establezcan para estos vehículos. La edad mínima para obtenerlo será de veinticuatro años cumplidos. 3. Para la conducción profesional de los vehículos que autoriza a conducir el permiso de las clases C1, C1+E, C, C+E, D1, D1 +E, D o D+E, deberán cumplirse, además de los requisitos exigidos en este artículo, los establecidos en el Real Decreto 1032/2007, de 20 de julio, por el que se regula la cualificación inicial y la formación continua de los conductores de determinados vehículos destinados al transporte por carretera'.
En consecuencia con todo lo anterior, esta Dirección General entiende, con respecto a los permisos de conducción objeto de consulta, que:
a) Tiene carácter de formación profesional la enseñanza impartida por las escuelas particulares de conductores para la obtención de los permisos de conducción de las clases BTP, C1, C1+E, C, C+E, D1, D1+E, D y D+E, a que se refiere el artículo 4 del Reglamento General de Conductores.
b) Por el contrario, no tiene carácter de formación profesional la enseñanza impartida por las escuelas particulares de conductores para la obtención de los permisos de conducción de las clases AM, A1, A2, A, B y B+E, a que se refiere el mismo artículo 4 del Reglamento General de Conductores.
c) Tampoco tienen el carácter de formación profesional los cursos de sensibilización y reeducación para la recuperación de puntos así como del permiso de conducción de las citadas clases AM, A1, A2, A, B y B+E, dado que, en estos supuestos, los referidos cursos tienen como finalidad la recuperación de estas autorizaciones.
De manera que cabe concluir que se encuentran exentos del Impuesto sobre el Valor Añadido los servicios de enseñanza impartidos por las escuelas particulares de conductores autorizadas por la Administración competente, para la obtención o recuperación de los permisos de conducción de las clases BTP, C1, C1+E, C, C+E, D1, D1+E, D y D+E, en la medida en que tienen por finalidad que el alumno pueda obtener una autorización administrativa que, objetivamente considerada, se destina, con carácter general, a ser empleada en el ejercicio de una actividad profesional. Mientras que, por el contrario, no están exentos del Impuesto sobre el Valor Añadido los servicios de enseñanza impartidos por las mismas escuelas particulares de conductores para la obtención de los permisos AM, A1, A2, A, B y B+E, bien por establecerlo así expresamente el artículo 20.Uno.9º de la NFIVA, bien por tener como finalidad la obtención de una autorización administrativa que, objetivamente considerada y con carácter general, se encuentra destinada a satisfacer necesidades personales de los alumnos.
Con respecto a la formación general en materia seguridad vial, debe indicarse que, para poder aplicar la exención por la que se pregunta, tanto la NFIVA como el Reglamento del Impuesto exigen que los servicios en cuestión sean prestados por entidades de derecho público o por entidades privadas autorizadas. Respecto a estas últimas, el RIVA impone que se trate de centros educativos cuya actividad esté reconocida o autorizada por la correspondiente entidad pública con competencia genérica en educación o, en su caso, con competencia específica en relación con la materia concreta de que se trate. En las Comunidades Autónomas, como la del País Vasco, en las que para la realización de actividades de enseñanza en general no se exige el reconocimiento o la autorización previa de los centros educativos, esta condición impuesta a las entidades privadas por la normativa reguladora del Impuesto se considera cumplida cuando el centro imparta única o principalmente materias incluidas en algún plan de estudios que haya sido objeto del mencionado reconocimiento o autorización por las autoridades educativas competentes. En estos casos, la exención no resulta aplicable a los servicios que versen sobre materias no incluidas en los referidos planes de estudio.
Adicionalmente, en virtud del principio de neutralidad fiscal defendido por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), hoy día no cabe condicionar la aplicación de las exenciones reguladas en la Directiva 2006/112/CEE, de 28 de noviembre, (entre las que se encuentra la que aquí se analiza) a que el operador de que se trate cuente, para prestar sus servicios, con autorización del órgano competente, cuando estos servicios sean iguales a los prestados por otros empresarios a los que no se les exija autorización alguna. De forma que, actualmente, se consideran exentos del IVA los servicios de enseñanza relativos a materias incluidas en algún plan de estudios, con independencia de que los centros educativos a través de los que se presten se ubiquen, o no, en Comunidades Autónomas en las que se exija algún reconocimiento o autorización previa a dichos centros.
De otra parte, atendiendo a lo indicado por el TJUE en su Sentencia de 28 de enero de 2010, dictada en el Asunto C-473/08, la enseñanza exenta es aquella actividad que supone la transmisión de conocimientos y competencias entre un profesor y los estudiantes, acompañada, además, de un conjunto de otros elementos que incluyen los correspondientes a las relaciones que se establecen entre profesores y estudiantes y los que componen el marco organizativo del centro en el que se imparte la formación, siempre y cuando dichas actividades no revistan un carácter meramente recreativo.
Por todo ello, si la sociedad consultante se responsabiliza de impartir los contenidos de los cursos por los que pregunta, utilizando para ello medios electrónicos (via 'on-line'), bien mediante personal propio o bien mediante personal contratado, estos servicios estarán exentos del Impuesto sobre el Valor Añadido en virtud de lo indicado en el artículo 20 Uno. 9º de la NFIVA, siempre: 1) que la materia tratada se encuentre incluida en algún plan de estudios reconocido o autorizado por las autoridades educativas competentes; y 2) que, además, dichos servicios se presten a través de un centro educativo, tal y como éstos han sido descritos más arriba. A este respecto, debe indicarse, en concreto, que los servicios de enseñanza a profesores de formación vial cumplen los requisitos exigidos a la materia impartida para la práctica de la exención.
Por último, procede indicar que las actividades de enseñanza que cumplan los requisitos indicados se encuentran exentas del Impuesto sobre el Valor Añadido independientemente de cuál sea el medio a través del que se lleven a cabo ('on-line', mediante clases presenciales, etc.), en la medida en que, eso sí, se trate de actividades de esta naturaleza, tal y como indicó el Tribunal Supremo en su Sentencia de 28 de enero de 2010, en la que aclaró que la enseñanza exenta es aquella actividad que supone la transmisión de conocimientos y competencias entre un profesor y los estudiantes, acompañada, además, de un conjunto de otros elementos que incluyen los correspondientes a las relaciones que se establecen entre profesores y estudiantes y los que componen el marco organizativo del centro en el que se imparte la formación(siempre y cuando, además, dichas actividades no revistan un carácter meramente recreativo).
De otro lado, debe indicarse que el tipo impositivo aplicable a los cursos que estén sujetos y no exentos de gravamen (tanto a los cursos de formación vial en general, como a los impartidos para la obtención y/o recuperación de los permisos de conducción), será el establecido con carácter general en el artículo 90 de la NFIVA, según el cual: 'El Impuesto se exigirá al tipo del 18 por 100, salvo lo dispuesto en el artículo siguiente'.
Por último, en lo que se refiere a la actividad de suministro a otras personas físicas o jurídicas de contenidos para la impartición por ellas de los cursos de que se trate, nos encontramos, a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido, ante entregas de bienes o prestaciones de servicios (según cómo se articule este suministro), que no pueden beneficiarse de la exención por la que se pregunta, independientemente de que dichos contenidos correspondan o no a cursos amparados por la exención, en la medida en que no se trata de servicios de enseñanza. Es decir, en la medida en que la entidad compareciente no se resposanbiliza de la transmisión de los contenidos docentes a los alumnos, sino que se limita a ceder el material con el que cuenta a otras personas, físicas o jurídicas, para que sean éstas las que impartan los cursos. Por tanto, esta actividad no puede encuadrarse en ninguna de las exenciones reguladas en el artículo 20 de la NFIVA, y estará plenamente sujeta al mismo, siempre que se lleve a cabo dentro de su ámbito de aplicación.
El tipo impositivo correspondiente a estas operaciones de suministro de contenidos docentes a terceros, para que éstos los empleen en los cursos que imparten a sus alumnos, será el general del 18 por 100, salvo que puedan beneficiarse de lo previsto en el artículo 91.Dos.1.2º de la NFIVA, según el que: 'Dos. Se aplicará el tipo del 4 por 100 las operaciones siguientes: 1. Las entregas, adquisiciones intracomunitarias o importaciones de los bienes que se indican a continuación: (...) 2º Los libros, periódicos y revistas que no contengan única o fundamentalmente publicidad, así como los elementos complementarios que se entreguen conjuntamente con estos bienes mediante precio único. Se comprenderán en este número las ejecuciones de obra que tengan como resultado inmediato la obtención de un libro, periódico o revista en pliego o en continuo, de un fotolito de dichos bienes o que consistan en la encuadernación de los mismos. A estos efectos tendrán la consideración de elementos complementarios las cintas magnetofónicas, discos, videocasetes y otros soportes sonoros o videomagnéticos similares que constituyan una unidad funcional con el libro, periódico o revista, perfeccionando o completando su contenido y que se vendan con ellos, con las siguientes excepciones: a) Los discos y cintas magnetofónicas que contengan exclusivamente obras musicales y cuyo valor de mercado sea superior al del libro, periódico o revista con el que se entreguen conjuntamente. b) Los videocasetes y otros soportes sonoros o videomagnéticos similares que contengan películas cinematográficas, programas o series de televisión de ficción o musicales y cuyo valor de mercado sea superior al del libro, periódico o revista con el que se entreguen conjuntamente. c) Los productos informáticos grabados por cualquier medio en los soportes indicados en las letras anteriores, cuando contengan principalmente programas o aplicaciones que se comercialicen de forma independiente en el mercado. Se entenderá que los libros, periódicos y revistas contienen fundamentalmente publicidad cuando más del 75 por 100 de los ingresos que proporcionen a su editor se obtengan por este concepto. Se considerarán comprendidos en este número los álbumes, partituras, mapas, cuadernos de dibujo y los objetos que, por sus características, sólo puedan utilizarse como material escolar, excepto los artículos y aparatos electrónicos'.
En lo que respecta a los libros cuya entrega tributa al tipo reducido del 4 por 100, el Anexo III de la Directiva 2006/112/CE del Consejo, de 28 de noviembre de 2006, relativa al sistema común del impuesto sobre el valor añadido, recoge la lista de entregas de bienes y prestaciones de servicios que podrán estar sujetas a los tipos reducidos del Impuesto. Así, el apartado 6) del mencionado Anexo III, en su redacción dada por la Directiva 2009/47/CE del Consejo de 5 de mayo de 2009, prevé la aplicación de tipos reducidos a las siguientes operaciones: '6) Suministro, incluido el préstamo en bibliotecas, de libros en cualquier medio de soporte físico (e incluidos asimismo folletos, prospectos y material impreso similar, álbumes y libros de dibujo y coloreado infantiles, música impresa o manuscrita, los mapas, planos y mapas hidrográficos y similares), los periódicos y semanarios que no sean material íntegra o predominantemente publicitario'.
Asimismo, el concepto legal de 'libro' se encuentra en el artículo 2 de la Ley 10/2007, de 22 de junio, de la lectura, del libro y de las bibliotecas, en el que se prevé que: 'A los efectos de esta Ley se entiende por: a) Libro: obra científica, artística, literaria o de cualquier otra índole que constituye una publicación unitaria en uno o varios volúmenes y que puede aparecer impresa o en cualquier otro soporte susceptible de lectura. Se entienden incluidos en la definición de libro, a los efectos de esta Ley, los libros electrónicos y los libros que se publiquen o se difundan por Internet o en otro soporte que pueda aparecer en el futuro, los materiales complementarios de carácter impreso, visual, audiovisual o sonoro que sean editados conjuntamente con el libro y que participen del carácter unitario del mismo, así como cualquier otra manifestación editorial. (...)'.
De otra parte, las dos primeras acepciones del Diccionario de la Real Academia Española definen la palabra 'libro' como sigue: '1. m. Conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman volumen. 2. m. Obra científica, literaria o de cualquiera otra índole con extensión suficiente para formar volumen, que puede aparecer impresa o en otro soporte'.
Por tanto, atendiendo a lo dispuesto en la Directiva 2006/112/CE del Consejo, de 28 de noviembre de 2006, en la Ley 10/2007, de 22 de junio, y en el Diccionario de la Real Academia Española, el soporte físico en el que se presenten los libros es indiferente para que sean considerados como tales, siempre que se trate de obras científicas, literarias o de cualquier otra índole con extensión suficiente para formar volumen. En particular, la Ley 10/2007, de 22 de junio, incluye dentro de este concepto a los libros electrónicos.
Consecuentemente, esta Dirección General entiende que tributan al tipo del 4 por 100 los libros que se suministren mediante cualquier soporte físico. En particular, los entregados a través de archivos electrónicos dispuestos para su volcado a herramientas de lectura o dispositivos portátiles que permitan almacenar y leer libros digitalizados. Este suministro puede realizarse a través de CD-ROM, memorias USB (pen-drives) o cualquier otro soporte físico para su descarga a equipos de hardware.
No obstante, a estos efectos, resulta importante subrayar la necesidad de que los libros se encuentren incorporados a un soporte físico que sea objeto de entrega, para que puedan tributar al 4 por 100, dado que los servicios electrónicos tributan al tipo general del Impuesto, del 18 por 100.
Ley 10/2007 de 22 de Jun (Lectura, libro y bibliotecas) VIGENTE
D.F. 3ª. Desarrollo y habilitación normativa.
D.F. 1ª. Modificaciones de la Ley de Propiedad Intelectual.
Directiva 2009/47/CE de 5 de May DOUE (modifica la Directiva 2006/112/CE -tipos reducidos del IVA-) EN PROCESO DE REVISION
Boletín: Diario Oficial de la Unión Europea Número: 116 Fecha de Publicación: 09/05/2009 Órgano Emisor: Consejo
Sentencia Administrativo Nº 197/2016, JCA - Palencia, Sec. 1, Rec 227/2016, 18-10-2016
Orden: Administrativo Fecha: 18/10/2016 Tribunal: Juzgado De Lo Contencioso Administrativo - Palencia Ponente: Lucio Revilla, Victoriano Num. Sentencia: 197/2016 Num. Recurso: 227/2016
Sentencia Administrativo Nº 198/2016, JCA - Palencia, Sec. 1, Rec 212/2016, 19-10-2016
Orden: Administrativo Fecha: 19/10/2016 Tribunal: Juzgado De Lo Contencioso Administrativo - Palencia Ponente: Lucio Revilla, Victoriano Num. Sentencia: 198/2016 Num. Recurso: 212/2016
Sentencia Administrativo Nº 196/2016, JCA - Palencia, Sec. 1, Rec 223/2016, 18-10-2016
Orden: Administrativo Fecha: 18/10/2016 Tribunal: Juzgado De Lo Contencioso Administrativo - Palencia Ponente: Lucio Revilla, Victoriano Num. Sentencia: 196/2016 Num. Recurso: 223/2016
Sentencia Administrativo Nº 195/2016, JCA - Palencia, Sec. 1, Rec 217/2016, 18-10-2016
Orden: Administrativo Fecha: 18/10/2016 Tribunal: Juzgado De Lo Contencioso Administrativo - Palencia Ponente: Lucio Revilla, Victoriano Num. Sentencia: 195/2016 Num. Recurso: 217/2016
Sentencia Administrativo Nº 194/2016, JCA - Palencia, Sec. 1, Rec 213/2016, 18-10-2016
Orden: Administrativo Fecha: 18/10/2016 Tribunal: Juzgado De Lo Contencioso Administrativo - Palencia Ponente: Lucio Revilla, Victoriano Num. Sentencia: 194/2016 Num. Recurso: 213/2016
Resolución Vinculante de DGT, V1961-06, 02-10-2006
Órgano: Sg De Impuestos Sobre El Consumo Fecha: 02/10/2006 Núm. Resolución: V1961-06